<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/ciudad-perdida/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 07 Aug 2026 21:09:31 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El manantial oculto bajo la Ciudad Perdida: hallan agua sobrecalentada en el Atlántico]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/16/el-manantial-oculto-bajo-la-ciudad-perdida-hallan-agua-sobrecalentada-en-el-atlantico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/16/el-manantial-oculto-bajo-la-ciudad-perdida-hallan-agua-sobrecalentada-en-el-atlantico/</guid><dc:creator><![CDATA[Víctor Ingrassia]]></dc:creator><description><![CDATA[El descubrimiento realizado en el macizo de Atlantis identifica la fuente que nutre uno de los ecosistemas más singulares del planeta. El avance ofrece nuevas claves para comprender la supervivencia en entornos extremos y plantea interrogantes sobre la vida en otros mundos]]></description><pubDate>Thu, 16 Jul 2026 19:32:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I6SOS6XQVNFO3AEP3NB4XTWEEE.png?auth=774cae0d26ebfebc2c42b0df7b5608822570238e95cf70f661908ca80eaee3df&smart=true&width=1408&height=768" alt="El hallazgo de agua sobrecalentada en el macizo de Atlantis revela el origen del fluido que alimenta el ecosistema único de Lost City (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En el corazón del <a href="https://www.infobae.com/tag/oceano-atlantico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/oceano-atlantico/"><b>océano Atlántico</b></a>, científicos revelaron una conexión inesperada entre el interior de la Tierra y uno de los ecosistemas más extraordinarios del planeta. </p><p><b>El descubrimiento de agua sobrecalentada, surgida de una profundidad sin precedentes bajo el macizo de Atlantis, </b>permite entender por primera vez el origen real del fluido que nutre el campo hidrotermal de la<b> Ciudad Perdida, </b>un conjunto de paredes y monolitos descubiertos en el año 2000, que alcanzan los 60 metros de altura y sirven como sitio de ventilación natural oceánica.</p><p>Este avance representa un paso decisivo para comprender cómo la<b> energía química</b>, y no la luz solar, puede impulsar la vida en los rincones más remotos del mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I3ZJJEFE5ZEZZNFNJGBW6TIOFU.png?auth=1dd523a6847c07f9c25ce6bd47a79ab75239d882b395c7ab1c946974212d7c3b&smart=true&width=1536&height=2752" alt="" height="2752" width="1536"/><p><b>El campo hidrotermal de la Ciudad Perdida</b>, célebre por sus chimeneas blancas de carbonato y sus manantiales alcalinos ricos en hidrógeno y metano, siempre fue un enigma para la ciencia. Los organismos que habitan allí no dependen de la fotosíntesis, sino de la energía liberada cuando el agua reacciona con las rocas profundas. </p><p><b>Hasta ahora, una pregunta clave permanecía sin respuesta:</b> cuál era la fuente última del fluido energético que permite la existencia de este ecosistema. Para resolver el misterio, un equipo internacional perforó, durante la Expedición 399 del IODP en 2023,<b> un pozo de 1268 metros bajo el lecho marino,</b> en la zona del macizo de Atlantis, aproximadamente a 800 metros al norte de Lost City.</p><p>La profundidad alcanzada por el pozo U1601C no solo permitió extraer muestras inéditas de peridotitas del manto, sino que, tras detener la perforación, los investigadores lograron recolectar agua en diferentes niveles. </p><p>El análisis químico de las muestras fue contundente:<b> el agua más profunda presentaba una mezcla en la que hasta el 80 % correspondía a agua de formación nativa</b>, rica en componentes químicos formados a temperaturas superiores a los 300 °C (572 °F). Esta composición resultó casi idéntica a la del fluido que emerge por las chimeneas de Lost City, confirmando que el combustible del sistema proviene de fuentes subterráneas sobrecalentadas.</p><h2>Un laboratorio natural de procesos extremos</h2><p>El avance de la perforación y el posterior análisis de las aguas profundas permitieron observar cómo el agua de mar penetra a gran profundidad en la corteza oceánica, reacciona con las rocas del manto y se transforma en un fluido químicamente activo. </p><p><b>La composición de este fluido ofrece pistas únicas: bajos niveles de magnesio, altos valores de calcio, y abundancia de elementos como litio, rubidio, cesio y estroncio</b>. Estos indicadores son característicos de una intensa interacción agua-roca en entornos dominados por gabros y peridotitas, materiales que forman parte del manto terrestre y que rara vez se estudian de forma directa.</p><p>A partir de los primeros 465 metros del pozo, el agua encontrada fue una mezcla de agua de mar y agua dulce utilizada en la operación. A mayor profundidad, la proporción de agua genuina de formación aumentó de manera clara. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DBZQEBTI4NAW5GUMLVSAU63WIQ.png?auth=2aae910f2fbba537400b105a78a79db332dab1c7143566414e8adced3965c3c3&smart=true&width=1408&height=768" alt=" Las chimeneas blancas de la Ciudad Perdida liberan fluidos sobrecalentados y ricos en compuestos químicos, creando un oasis de vida en la oscuridad del fondo del Atlántico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los investigadores subrayan que<b> la química del fluido, con casi todo el magnesio eliminado y grandes cantidades de calcio incorporadas,</b> solo puede explicarse por un contacto prolongado con rocas calientes. Las reacciones que ocurrieron en ese entorno requieren temperaturas elevadas, como las detectadas en el pozo, y demuestran que el proceso no es superficial ni casual.</p><p>El estudio también mostró que el agua profunda absorbió hidrógeno, metano y otros hidrocarburos, elementos que alimentan la vida microbiana en la Ciudad Perdida. <b>La evidencia de estos procesos se reflejó en las altas concentraciones de H₂ y CH₄, </b>así como en la presencia de elementos traza y en la modificación de los isótopos del agua. Los datos obtenidos confirman la existencia de una circulación dinámica: el agua de mar desciende, reacciona a gran profundidad con las rocas del manto, se sobrecalienta y asciende cargada de energía química y nutrientes, listos para sostener la vida en las chimeneas hidrotermales.</p><p>“Nuestros resultados proporcionan la primera evidencia directa de la circulación de fluidos profundos y a alta temperatura a través de litologías gabroicas y ultramáficas bajo el macizo de Atlantis”, explicó el equipo científico.<b> Esta afirmación marca un antes y un después en la comprensión de los sistemas hidrotermales:</b> por primera vez se documenta la conexión entre los procesos geológicos profundos y la biología de la superficie marina.</p><h2>Implicancias para la vida y la exploración planetaria</h2><p>El hallazgo no solo responde a un enigma terrestre, sino que también plantea nuevas preguntas sobre la vida en el universo. El campo hidrotermal de Lost City se considera uno de los mejores análogos a los posibles <b>entornos habitables en mundos oceánicos cubiertos de hielo, como Encélado o Europa.</b> </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BKXSEAUIWBAOPAK467CUVINADM.png?auth=3602f1d7b34358b73c7ff7afff1ae3855faa03d8b45df2eef985ead39e467c2a&smart=true&width=1408&height=768" alt="El pozo perforado bajo el macizo de Atlantis permitió identificar el origen profundo del agua que circula hasta el campo hidrotermal, revelando la conexión entre el manto terrestre y la superficie oceánica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La demostración de que el agua enriquecida con hidrógeno puede formarse por reacciones en la corteza profunda sugiere que esta clase de procesos podría operar en otros planetas y lunas, generando energía suficiente para sostener ecosistemas independientes de la luz solar.</p><p><b>El agua de origen profundo, identificada en este estudio</b>, es una mezcla compleja que revela la huella química de las reacciones con gabro y peridotita, dos tipos de roca que forman parte del manto y la corteza inferior. Si bien las muestras iniciales contenían mezclas con agua de mar y agua dulce usadas en la perforación, la proporción de agua genuina aumentó en los niveles más profundos del pozo. </p><p>Los investigadores reconocen la importancia de obtener muestras aún más puras para afinar el conocimiento sobre el equilibrio químico, los mecanismos de reacción y la partición entre los diferentes tipos de roca implicados.</p><p><b>El equipo planea regresar al pozo U1601C para realizar muestreos más precisos</b>, empleando dispositivos herméticos que permitan capturar agua de formación sin contaminación y medir parámetros críticos como el pH, las concentraciones de metales traza y los niveles de gases disueltos, particularmente el hidrógeno.<b> La obtención de estos datos permitirá definir de manera rigurosa cómo se liberan y transportan los nutrientes que alimentan la vida microbiana en la Ciudad Perdida,</b> y cómo estos procesos influyen en la alteración geoquímica del entorno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7VXVMXDGLRG2VP7BQ6VTRXG67Q.png?auth=6e7ec9a2bef342e9c15edfb9cd7ae9cd6a9e1d73b165214827aa7b7942c36670&smart=true&width=1408&height=768" alt="El campo hidrotermal de la Ciudad Perdida, un modelo para estudiar posibles ecosistemas en lunas como Encélado y Europa, ilustra las chimeneas submarinas y la biodiversidad que las rodea (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El análisis de las concentraciones de solutos según la profundidad muestra tendencias reveladoras: las concentraciones disminuyen desde la composición típica del agua de mar en los primeros cientos de metros, para luego aumentar con la profundidad, reflejando la transición hacia agua genuina de formación. </p><p><b>La sección más profunda del pozo estuvo dominada por agua sin magnesio,</b> alterada por la roca, que se descargaba activamente a través de zonas permeables. Las firmas isotópicas y las concentraciones de gases y elementos traza coinciden con una fuente gabroica a temperaturas mayores a 300 °C. Además, los cambios en los isótopos del agua apuntan a una interacción prolongada con el sustrato ultramáfico.</p><p>Este descubrimiento tiene otra consecuencia de alcance global: demuestra que la corteza oceánica profunda no es un entorno estático ni aislado, sino un sistema dinámico en el que el agua de mar puede penetrar, transformarse y luego regresar a la superficie cargada de energía y compuestos esenciales.<b> </b></p><p><b>El circuito, que implica el descenso, el sobrecalentamiento y el ascenso del agua</b>, constituye una suerte de sistema de tuberías natural, invisible, que sostiene la vida en uno de los ambientes más extremos del planeta.</p><p>Los autores del estudio, <a href="https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2026GC012967" target="_blank" rel="" title="https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2026GC012967">publicado </a>en la revista <b>Geochemistry, Geophysics, Geosystems</b>, advierten que aún existen limitaciones, principalmente por la mezcla inevitable de aguas durante el proceso de perforación. Sin embargo, los resultados actuales ya permiten visualizar cómo los <b>procesos a gran profundidad sustentan la vida en la superficie</b>, y abren la puerta a investigar con mayor precisión la producción y el consumo de materia orgánica, así como el impacto de estas reacciones en los ciclos geoquímicos y en la evolución de la corteza terrestre.</p><p>La exploración de la corteza oceánica profunda y fracturada representa una de las últimas grandes fronteras de la ciencia.<b> El hallazgo de un manantial de agua sobrecalentada bajo el macizo de Atlantis no solo confirma el origen del combustible que alimenta la Ciudad Perdida</b>, sino que también redefine la percepción sobre los límites de la vida en la Tierra y su posible aparición en otros mundos. </p><p>La energía química, generada en las entrañas del planeta, se revela como un motor oculto y potente para la diversidad biológica, mucho más allá de la luz del Sol.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DBZQEBTI4NAW5GUMLVSAU63WIQ.png?auth=2aae910f2fbba537400b105a78a79db332dab1c7143566414e8adced3965c3c3&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[ Las chimeneas blancas de la Ciudad Perdida liberan fluidos sobrecalentados y ricos en compuestos químicos, creando un oasis de vida en la oscuridad del fondo del Atlántico (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La ciudad que la selva ocultó durante dos mil años en la Amazonía ecuatoriana]]></title><link>https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/07/05/la-ciudad-que-la-selva-oculto-durante-dos-mil-anos-en-la-amazonia-ecuatoriana/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/07/05/la-ciudad-que-la-selva-oculto-durante-dos-mil-anos-en-la-amazonia-ecuatoriana/</guid><dc:creator><![CDATA[Yalilé  Loaiza]]></dc:creator><description><![CDATA[El descubrimiento transformó la visión sobre las antiguas sociedades amazónicas y mostró que en el país floreció una de las primeras grandes ciudades de la región]]></description><pubDate>Sun, 05 Jul 2026 07:20:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PXNJDXFHHBFCRBPNVVLVE6X3T4.jpg?auth=dd0a76f18aab078162602872185a608aa751108b47182cb8f4a91d50cb7f62f8&smart=true&width=2048&height=1475" alt="Valle del Río Upano (Créditos: Exprésate)" height="1475" width="2048"/><p>El bosque parece no tener fin. Desde el aire, la Amazonía ecuatoriana es un océano verde que se ondula entre montañas, ríos y nubes bajas. A simple vista no hay ruinas, ni murallas, ni templos que delaten que allí, donde hoy solo se escucha el zumbido de los insectos y el canto de las aves, alguna vez vivieron miles de personas. La selva hizo lo que mejor sabe hacer: <b>cubrirlo todo.</b></p><p>Durante cerca de dos milenios, <b>el valle del río Upano</b> permaneció guardando una historia que nadie podía ver. Bajo raíces centenarias y árboles que crecieron generación tras generación descansaba una de las <b>mayores redes urbanas precolombinas descubiertas en la Amazonía</b>. No estaba construida con piedra, como las ciudades mayas o incas, sino con tierra cuidadosamente moldeada por manos humanas. Sus calles, plazas y plataformas habían desaparecido del paisaje, absorbidas por una vegetación que convirtió la memoria de aquella civilización en una superficie aparentemente intacta. Solo la tecnología del siglo XXI consiguió atravesar ese manto verde.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BVYG6PQ77VBYNOB45KLPGC53F4.jpg?auth=3e038ecf4a59e2f078cdcd94a16d4ebc73da1eb35a931368588fe6dc50d18161&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Esta imagen LIDAR, proporcionada por investigadores en enero de 2024, muestra complejos de plataformas rectangulares dispuestas alrededor de pequeñas plazas y distribuidas a lo largo de amplias calles excavadas en el sitio de Kunguints, en el valle de Upano, Ecuador. Arqueólogos han descubierto un conjunto de ciudades perdidas en la selva amazónica que albergaba al menos a 10 000 agricultores hace unos 2000 años, según un artículo publicado el jueves 11 de enero de 2024 en la revista Science (Antoine Dorison, Stéphen Rostain vía AP)" height="1080" width="1920"/><p>Cuando un avión sobrevoló la región equipado con un sistema <b>LiDAR,</b> una tecnología que utiliza millones de pulsos láser para reconstruir el relieve del terreno bajo la vegetación; apareció un mapa imposible. Donde los satélites solo mostraban bosque, comenzaron a dibujarse líneas perfectamente rectas, plataformas geométricas y caminos que unían asentamientos separados por kilómetros. La imagen reveló algo que ningún explorador habría podido advertir caminando entre los árboles: aquella no era una colección aislada de aldeas, sino un <b>paisaje urbano planificado siglos antes de la llegada de los europeos.</b></p><p>El hallazgo, liderado por el arqueólogo francés Stéphen Rostain y publicado en la revista <i>Science</i>, cambió una de las ideas más arraigadas sobre la historia de la Amazonía. Durante décadas predominó la creencia de que la selva había sido incapaz de sostener grandes poblaciones permanentes. La escasa fertilidad de los suelos, las lluvias constantes y la densidad del bosque parecían incompatibles con el surgimiento de ciudades. El Upano demostró exactamente lo contrario.</p><h2>Una ciudad construida con tierra, agua y ceniza</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q7DJHF74ZRHRDPZAD75V5PNRZI.jpg?auth=389f6949c7629fb7624866859befe9b2e008a58a3cb2caa4c6af1ca02663962d&smart=true&width=1080&height=1154" alt="El análisis de sedimentos del lago Cormorán muestra 2.700 años de ocupación humana y transformación ambiental en la región (Esri, DeLorme Publishing Company / Nature Communications)" height="1154" width="1080"/><p>El escenario donde prosperó esta sociedad parece, a primera vista, una contradicción. El valle del Upano se encuentra en las estribaciones orientales de los Andes ecuatorianos, en la actual provincia de <b>Morona Santiago</b>, bajo la permanente vigilancia del volcán <b>Sangay</b>, uno de los volcanes más activos del planeta.</p><p>Durante siglos, las erupciones cubrieron el territorio con cenizas. Lo que para otras poblaciones habría significado únicamente destrucción, allí terminó convirtiéndose en una ventaja. Los depósitos volcánicos enriquecieron los suelos y favorecieron una agricultura capaz de sostener comunidades numerosas. El riesgo siempre estuvo presente, pero también la fertilidad que permitió transformar el paisaje.</p><p>Los <b>arqueólogos</b> creen que los primeros asentamientos comenzaron a desarrollarse alrededor del <b>año 500 antes de Cristo</b>. Con el paso de los siglos fueron creciendo hasta conformar una compleja red de centros habitados conectados entre sí. No existía una única ciudad monumental, sino múltiples núcleos organizados como si formaran parte de una misma estructura territorial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HIGLILHAYZD77C6TFHXBSKZNIQ.jpg?auth=6c91d720c0b3911206a85211aba90d75c809887e026089a1bcc2f9fb4cb1b73e&smart=true&width=5472&height=3648" alt="Imagen sin fecha de la Amazonia ecuatoriana cedida por WWF. EFE/Nico Kingman
" height="3648" width="5472"/><p>Las imágenes obtenidas mediante LiDAR identificaron cerca de <b>6.000 plataformas artificiales distribuidas en al menos quince asentamientos principales</b>, cinco de ellos de dimensiones considerablemente mayores. Entre unos y otros se extendía una red de caminos rectilíneos que, en algunos casos, recorría más de veinte kilómetros sin desviarse significativamente del trazado original.</p><p>La precisión de esas vías continúa sorprendiendo a los especialistas. Muchas atraviesan quebradas y pequeñas elevaciones sin seguir el recorrido natural del terreno, una evidencia de que fueron concebidas como parte de un plan común y no como senderos abiertos progresivamente por el uso cotidiano.</p><p>Sobre las plataformas se levantaban <b>viviendas, edificios comunales y espacios ceremoniales.</b> Las excavaciones han permitido encontrar restos de fogones, cerámicas, herramientas de piedra y semillas carbonizadas que ayudan a reconstruir escenas de la vida diaria. También aparecieron recipientes con residuos de bebidas fermentadas elaboradas a partir de maíz, una práctica ampliamente documentada en distintas sociedades prehispánicas andinas y amazónicas.</p><h2>La selva no era un vacío</h2><p><b>Durante mucho tiempo, la Amazonía fue descrita como un espacio casi inhóspito para el desarrollo urbano</b>. Esa idea comenzó a resquebrajarse en los últimos años gracias a descubrimientos en distintas regiones del continente, pero el caso ecuatoriano aporta una dimensión diferente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XOEQNEONCBD2FGO4IM5XITRQ2A.jpg?auth=33d116b31f0b938b03248778517d699e69a2c142ae60ea58151994e67cb87c9c&smart=true&width=2000&height=1333" alt="ARCHIVO - El Parque Nacional Yasuni puede apreciarse el 17 de mayo de 2007 en la selva del noreste de Ecuador (AP Foto/Dolores Ochoa, archivo)" height="1333" width="2000"/><p>Los investigadores describen <b>el modelo del Upano como un “urbanismo de jardines”. </b>Las áreas residenciales no estaban separadas de los espacios agrícolas; ambas convivían en un mismo paisaje donde los cultivos formaban parte de la propia estructura urbana. Los habitantes sembraban principalmente maíz, yuca y camote, mientras aprovechaban los recursos del bosque y de los ríos cercanos.</p><p>El agua también fue incorporada a la planificación. Diversas excavaciones han identificado canales y sistemas de drenaje destinados a controlar el exceso de humedad propio de un clima tropical. Lejos de adaptarse pasivamente al entorno, sus habitantes modificaron el paisaje para hacerlo más productivo.</p><p>Aunque todavía se desconoce cómo se organizaba políticamente esta sociedad, el mantenimiento de miles de plataformas, caminos elevados y espacios públicos durante generaciones supone una coordinación difícil de explicar sin formas relativamente complejas de autoridad y cooperación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KWMNWMX5NFCRDLDR2HJGEZ5E7A.jpg?auth=e91085b49f48dc322ca2c33ec13df72b48d19787a581b5ea08dbfd9c8db76598&smart=true&width=1920&height=1117" alt="Una ciudad perdida transformó los paisajes en la Amazonia de Ecuador (Europa Press)" height="1117" width="1920"/><p>Las estimaciones sobre la población varían entre los especialistas. El equipo que publicó el estudio en <i>Science</i> calcula que entre <b>15.000 y 30.000 </b>personas pudieron habitar el sistema urbano en su momento de mayor desarrollo. Otros investigadores consideran que, si se toma en cuenta toda la red regional de asentamientos relacionados, la cifra pudo haber sido considerablemente superior.</p><p>Lo que resulta indiscutible es que el Upano se convirtió en uno de los ejemplos más antiguos de urbanismo amazónico identificados hasta ahora.</p><h2>El legado de una ciudad invisible</h2><p>En algún momento entre los siglos IV y VI de nuestra era, los asentamientos comenzaron a ser abandonados. Los investigadores todavía buscan comprender las razones exactas. Una de las principales hipótesis apunta al<b> incremento de la actividad del volcán Sangay</b>, cuyas erupciones pudieron alterar de manera decisiva las condiciones de vida en el valle. Es posible que factores sociales y ambientales actuaran de forma simultánea hasta provocar el desplazamiento gradual de la población. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZIPU3B2TBCNXBTRJV4VCCWCUY.jpeg?auth=eebe253d68dd1fb371c69c2ca5d2ebbba12c8265b37ae7e2fa4212a21c8fc42e&smart=true&width=4945&height=3294" alt="Selva Amazónica, Sudamérica (Adobe Stock)" height="3294" width="4945"/><p>Las construcciones dejaron de mantenerse. Los caminos desaparecieron bajo capas de sedimentos. La vegetación ocupó nuevamente el espacio que durante siglos había sido transformado por el ser humano. La naturaleza terminó ocultando casi cualquier huella visible de aquella civilización.</p><p>Paradójicamente, fue esa misma selva la que permitió su conservación. Al quedar protegidas bajo una cubierta vegetal prácticamente inalterada, muchas de las estructuras sobrevivieron al paso del tiempo con una integridad extraordinaria.</p><p>Hoy, el valle del Upano ya no representa únicamente un descubrimiento arqueológico. También constituye una invitación a revisar los mapas mentales con los que durante décadas se interpretó la historia de Sudamérica. La Amazonía deja de aparecer como un escenario vacío entre los Andes y el Atlántico para recuperar su condición de territorio profundamente transformado por sociedades capaces de planificar, construir y sostener complejos paisajes urbanos mucho antes de la conquista europea.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PXNJDXFHHBFCRBPNVVLVE6X3T4.jpg?auth=dd0a76f18aab078162602872185a608aa751108b47182cb8f4a91d50cb7f62f8&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1475" type="image/jpeg" height="1475" width="2048"><media:description type="plain"><![CDATA[Valle del Río Upano (Créditos: Exprésate)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">usuario</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Esta es Teyuna, la ciudad perdida tayrona redescubierta en 1976 en la Sierra Nevada que recibirá miles de dólares de los Estados Unidos para su restauración]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2025/07/31/estados-unidos-aportara-300000-dolares-para-restaurar-teyuna-la-ciudad-perdida-tayrona-redescubierta-en-1976-en-la-sierra-nevada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2025/07/31/estados-unidos-aportara-300000-dolares-para-restaurar-teyuna-la-ciudad-perdida-tayrona-redescubierta-en-1976-en-la-sierra-nevada/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Cifuentes Quintero]]></dc:creator><description><![CDATA[La inversión financiará la restauración de terrazas y muros, y fortalecerá la conservación de un sitio arqueológico declarado patrimonio cultural de la nación, ubicado en Santa Marta ]]></description><pubDate>Thu, 31 Jul 2025 17:22:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DSKD4JS3H5E5JLPMP4WDBYPCSI.png?auth=2a6d07135ee27669f29ffbc054a87457cbfe8d01fdb2c894742726a45cf39938&smart=true&width=1747&height=973" alt="La Ciudad perdida - Teyuna está ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta - crédito Organización Colparques" height="973" width="1747"/><p>Estados Unidos anunció este martes en Santa Marta una inversión de trescientos mil dólares para la restauración del Parque Arqueológico Teyuna – Ciudad Perdida. </p><p><b>El anuncio fue realizado por Adam Lenert, consejero encargado para Diplomacia Pública de la Embajada de Estados Unidos en Colombia,</b> durante la presentación de un proyecto que busca preservar 18 terrazas, instalar señalética y fortalecer la experiencia turística en este emblemático sitio arqueológico.</p><p><b>Ahora puede seguirnos en</b><a href="https://www.facebook.com/infobaecolombia" target="_blank" rel=""><i><b> Facebook</b></i></a><b> y en nuestro</b><a href="https://whatsapp.com/channel/0029Va4oNEALikgEL4Y8mb2K" target="_blank" rel=""><i><b> WhatsApp Channel</b></i></a><b>.</b></p><p>El gobierno estadounidense anunció un aporte de trescientos mil dólares, canalizados a través del World Monuments Fund (WMF), para la preservación del sitio arqueológico más emblemático de la Sierra Nevada de Santa Marta. </p><p>El proyecto, financiado mediante el Fondo del Embajador para la Preservación Cultural (Afcp) del Departamento de Estado, tendrá una duración de 39 meses y contempla la restauración de 18 terrazas y muros de contención, además de la instalación de cincuenta señales de orientación y diez paneles interpretativos.</p><p>Se trata de la segunda intervención cultural de Estados Unidos en Ciudad Perdida,<b> tras la instalación de cámaras de seguridad en 2021 para prevenir saqueos de piezas arqueológicas. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LWNSDZGLFBCLNPFIRG6EIBJQUQ.png?auth=ca406b39811fda50a9d55023f4e5637b6718f9ff64060a98058f7f18cece077b&smart=true&width=605&height=636" alt="Delegaciones de la Embajada de Estados Unidos, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia y el World Monuments Fund durante la presentación del proyecto de restauración en el Parque Arqueológico Teyuna – Ciudad Perdida, en Santa Marta - crédito Embajada de Estados Unidos en Colombia" height="636" width="605"/><p>“Desde hace más de 15 años venimos trabajando en labores de conservación junto al Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh). Esta beca nos da la ventaja de planificar a largo plazo sin depender de presupuestos anuales”, explicó Santiago Giraldo, director en Colombia del World Monuments Fund y de la Fundación Pro Sierra Nevada.</p><h2>Un motor para el turismo local</h2><p>El turismo en la zona es fuente de ingresos para comunidades campesinas e indígenas que habitan la cuenca del río Buritaca. </p><p>Walter Enrique Hinojosa, guía turístico, destacó que el proyecto traerá beneficios concretos: <b>“Va a ayudar a muchas comunidades con el mantenimiento, la restauración y el control de Ciudad Perdida.</b> Todo eso mejora la experiencia del visitante y trae más oportunidades económicas para la región”.</p><p>Además, el componente educativo del proyecto busca que los visitantes comprendan la historia y el valor simbólico del sitio. </p><p>“No solo se trata de llegar tras una caminata de cuatro o cinco días por la selva, sino de entender por qué este lugar es sagrado y qué significó para los pueblos que lo construyeron”, agregó Giraldo.</p><h2>La historia de Teyuna, la capital perdida de los tayronas en la Sierra Nevada</h2><p>Teyuna fue fundada hacia el año 700 d.C. por los pueblos tayronas y permaneció oculta durante siglos en la Sierra Nevada, considerada sagrada por los pueblos indígenas kogui, wiwa, arhuaco y kankuamo. </p><p>Fue redescubierta en 1976 por los arqueólogos Gilberto Cadavid y Luisa Fernanda Herrera, <b>quienes hallaron ruinas cubiertas por la selva que incluían terrazas, caminos de piedra, canales de agua y templos ceremoniales.</b></p><p>Se estima que en su época de esplendor la ciudad albergó unas 8.000 personas y funcionó como centro administrativo de una vasta red de aldeas que cubría aproximadamente 2.000 kilómetros cuadrados.</p><p>El abandono del sitio hacia 1650 aún es un misterio; <b>algunos investigadores atribuyen la causa a epidemias o a la violencia de la conquista española.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GULYRKSCPZHKPHUPH2GGM2KGDY.png?auth=71619f97d49b59b7d8250444a6a0849c2af55466c119e62bd191d8e47b19ed9f&smart=true&width=1020&height=649" alt="Teyuna, también conocida como Ciudad Perdida, fue fundada hacia el año 700 d.C. por los pueblos tayronas y permaneció oculta en la Sierra Nevada hasta su redescubrimiento en 1976 por arqueólogos colombianos - crédito Procolombia" height="649" width="1020"/><p>El descubrimiento moderno de Teyuna también estuvo marcado por la violencia: un año antes de la expedición oficial, bandas armadas se enfrentaron a tiros por el control de piezas arqueológicas encontradas en la zona, lo que obligó la intervención de las autoridades.</p><p>Desde entonces, el parque ha sido objeto de esfuerzos de conservación, declaratoria de interés público y regulación del turismo, <b>que hoy recibe entre 20.000 y 25.000 visitantes al año, en su mayoría extranjeros. </b></p><p>El acceso sigue siendo exclusivamente a pie, mediante una caminata de varios días por la selva, con el fin de proteger tanto el ecosistema como la cultura de los pueblos originarios que habitan el territorio.</p><h2>Una apuesta de cooperación internacional</h2><p>La Embajada de Estados Unidos subrayó que este tipo de apoyo “no solo protege bienes culturales, sino que impulsa el desarrollo local, promueve el turismo y contribuye a combatir actividades ilícitas”. </p><p>Con la nueva inversión, <b>Teyuna entra en una fase de conservación a largo plazo que busca no solo proteger el pasado, sino también generar bienestar presente y futuro para las comunidades que la rodean.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DSKD4JS3H5E5JLPMP4WDBYPCSI.png?auth=2a6d07135ee27669f29ffbc054a87457cbfe8d01fdb2c894742726a45cf39938&amp;smart=true&amp;width=1747&amp;height=973" type="image/png" height="973" width="1747"><media:description type="plain"><![CDATA[La Ciudad perdida - Teyuna está ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta - crédito Organización Colparques]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La travesía del viajero argentino por la selva para llegar a la Ciudad Perdida, el “Machu Picchu” colombiano ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/02/10/la-travesia-del-viajero-argentino-por-la-selva-para-llegar-a-la-ciudad-perdida-el-machu-picchu-colombiano/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/02/10/la-travesia-del-viajero-argentino-por-la-selva-para-llegar-a-la-ciudad-perdida-el-machu-picchu-colombiano/</guid><dc:creator><![CDATA[Andrés Salvatori]]></dc:creator><description><![CDATA[Andrés Salvatori recorrió la Sierra Nevada hasta encontrar el lugar que era habitado por los indios Tayrona. Cómo fue el trayecto de tres días y la llegada al sitio, recién redescubierto en 1977]]></description><pubDate>Mon, 10 Feb 2025 05:51:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THT62WTPPJAIVEPHGJNU7223ZU.jpg?auth=31e329a830c19c25b24054d1bf4154b8272cd849a04010035cf171b8aef7fccf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La travesía del argentino que llegó hasta la Ciudad Perdida colombiana (@correcaminosmundo)" height="1080" width="1920"/><p>Nuestro recorrido nos lleva hasta el norte de América del Sur, más precisamente al encuentro de Colombia con el Océano Atlántico, en las costas caribeñas. Después de haber visitado Cartagena de Indias, una ciudad con mucho encanto, arribamos a Santa Marta, un sitio con no tantos atractivos, pero si, ideal como punto de partida para nuestro itinerario. En sus calles llegamos hasta las oficinas de una de las cinco agencias autorizadas para llevar personas hasta la <b>Ciudad Perdida</b>, un enclave redescubierto tiempo atrás en el medio de la selva y que aspira, con el tiempo, a erigirse como un competidor del sitio arqueológico de Machu Picchu en Perú.</p><p>Nos subimos a una combi y nos movilizamos durante aproximadamente una hora en dirección a la <b>Sierra Nevada. </b>Hacemos una escala y minutos después, luego de transitar por un camino de ripio, llegamos a la base de la excursión: el pueblito de Mamey, también conocido como Machete. Antes de partir, nos alimentamos, y sin perder un instante, nos ponemos en movimiento junto a un grupo bastante heterogéneo: nuestro guía colombiano, Carlos, con un bigote espeso y una sonrisa fácil, un traductor para los de habla inglesa y luego dos argentinos, un uruguayo, un mexicano, una inglesa, dos franceses, dos irlandeses y un polaco. Diferentes nacionalidades, pero un objetico común: llegar a lo más alto de la Sierra Nevada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIIYN4MVFJECPOEPSNV6GRVAFM.jpg?auth=77021876175fc6df058817cc69d1e940397d6a9683c297add8182a4e84dc0948&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Andrés Salvatori junto al guía colombiano que lo acompañó en la aventura (@correcaminosmundo)" height="1080" width="1920"/><p>El trayecto nos muestra una pendiente que alterna tramos suaves con otros pronunciados, con frecuentes descansos donde Carlos nos explica acerca de la naturaleza del lugar y de los indígenas que lo habitan, algunos de los cuales divisamos y con los que intercambiamos unas pocas palabras. <b>El sendero es angosto</b> y en la primera parte nos sorprende al cruzarnos con algunas motos que nos obligan a apartarnos a un lado en su tarea de transportar a turistas a los que les cuesta movilizarse, o burros, que cumplen la misma función con la gente, además de otra adicional: acarrear la mercadería hacia las zonas altas más alejadas, en donde los vehículos de dos ruedas ya no tienen acceso. En el camino comemos sandías, conocidas por los lugareños como <i>patillas</i>, bananas, guamas machetonas, una especie de nutritivas semillas, a la vez que descubrimos granos de café, tan característicos de la región, e incontables plantas de marihuana, con sus flores desbordantes de amarillo, cultivadas por los residentes del lugar.</p><p>Sobre el atardecer llegamos a la primera escala del itinerario:<b> las cabañas de Don Alfredo,</b> un complejo con duchas y una gran cantidad de cuchetas y hamacas paraguayas que nos permiten recobrar energía durante la noche. El segundo día lo iniciamos junto con la salida del sol, listos para recorrer los quince kilómetros que nos separan de las próximas cabañas, las del Paraíso. Por supuesto que cada instante transcurrido va matizado con la desbordante información que nos proporciona Carlos acerca del rico entorno que atravesamos. El panorama que nos rodea no deja de asombrarnos por la presencia de un verde que se hace omnipresente variando sus tonalidades. El entorno selvático nos regala rincones en donde el paisaje se abre con vistas de cerros que se pierden en el horizonte y enseguida rincones ocultos que sólo permiten que aquello por observar apenas de distancie un par de metros. Hacia lo lejos, y a nuestro lado, hacia arriba y a ras del suelo, la naturaleza nos recuerda que en esta zona del norte colombiano la mano del hombre apenas interfiere en su exuberante escenografía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DDY7XOKWBFC6PPYK62MG5HMXHQ.jpg?auth=97d7e2cdff8e7577f8cf7be56b7b515e6a03e7384f0343d959e00953a216301d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La Ciudad Perdida es muy grande, fue construida en el Siglo VII y habitada hasta el XVI, ocupando unas treinta hectáreas, de las cuales solo algunas están despejadas de la desbordante vegetación (@correcaminosmundo)" height="1080" width="1920"/><p>La tercera jornada también exige que madruguemos, levantándonos aún de noche, a las cinco de la mañana, con el objetivo de llegar a la <b>Ciudad Perdida </b>con las primeras luces y poder obtener las imágenes del sitio despejadas de turistas. Cruzamos un río que no transporta mucha agua y comenzamos a ascender por el tramo final: 1200 escalones tallados en la piedra que nos depositan en la puerta del Parque Nacional de Sierra Nevada, escala en donde verifican nuestra documentación e inclusive en donde nos dan un pasaporte casero que certifica nuestra presencia en la zona.</p><p>Sin apuro, comenzamos a deleitarnos con lo que nos rodea. La Ciudad Perdida es muy grande, fue <b>construida en el Siglo VII</b> y habitada hasta el XVI, ocupando unas treinta hectáreas, de las cuales solo algunas están despejadas de la desbordante vegetación reinante. En su época de esplendor vivieron unas dos mil familias de los aborígenes del lugar,<b> los Tayrona</b>, cuyos rastros descubrimos a cada paso. Desciframos un mapa, tallado en una piedra inmensa y los restos de las viviendas, distribuidas de acuerdo a las distintas jerarquías sociales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOFOB5XAVRCZRDFNFE5RPVJ6DM.jpg?auth=f50be0af4717aa459737bb33f748b9c72bb4aed6892c12e6eda8a7de78e8bf97&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su época de esplendor vivieron unas dos mil familias de los aborígenes del lugar, los Tayrona, cuyos rastros descubrimos a cada paso (@correcaminosmundo)" height="1080" width="1920"/><p>Llegamos hasta la parte más alta, punto desde el cual disfrutamos de una increíble vista de todo el entorno de la Sierra Nevada, matizada con los centenarios restos arqueológicos de las construcciones tayronas. Terrazas, muros, plataformas, centros ceremoniales, construcciones para almacenamiento, desciframos cada rastro de la presencia humana a través de los siglos, con el desbordante verde que enmarca su alejada ubicación de la zona costera y de los modernos sitios urbanos. Nos sentamos bien en lo alto y permanecemos en silencio. No hacen falta las palabras. El silencio que nos rodea parece tener mucho por decir.</p><p>Redescubierta recién en 1977, apenas comienza a asomarse al mundo moderno.<b> La Ciudad Perdida, el Machu Picchu colombiano.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/THT62WTPPJAIVEPHGJNU7223ZU.jpg?auth=31e329a830c19c25b24054d1bf4154b8272cd849a04010035cf171b8aef7fccf&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Los científicos aceleran la investigación de Doggerland, una ciudad atrapada por el mundo submarino]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/30/los-cientificos-aceleran-la-investigacion-de-doggerland-una-ciudad-atrapada-por-el-mundo-submarino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/30/los-cientificos-aceleran-la-investigacion-de-doggerland-una-ciudad-atrapada-por-el-mundo-submarino/</guid><dc:creator><![CDATA[Osvaldo Ortiz]]></dc:creator><description><![CDATA[Un territorio perdido bajo el Mar del Norte oculta rastros de civilizaciones prehistóricas. La investigación difundida por Esquire, avanza a contrarreloj para descubrir sus secretos antes de que nuevas infraestructuras marinas los borren definitivamente]]></description><pubDate>Thu, 30 Jan 2025 11:44:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWGWWU2FFJGLBDEBTSD6ULZR3U.jpg?auth=8dfb7061b9d59516dae1a0e2a0867ecf4be07deec59fae576428e8360d6bcbd1&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Doggerland unió al Reino Unido y Europa continental antes de quedar bajo el agua tras la última Era de Hielo (Crédito: Freepik)" height="1280" width="1920"/><p>En el fondo del Mar del Norte yace <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2016/07/01/doggerland-una-tierra-sumergida-en-el-mar-que-busca-el-adn-de-la-historia-de-la-humanidad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tendencias/2016/07/01/doggerland-una-tierra-sumergida-en-el-mar-que-busca-el-adn-de-la-historia-de-la-humanidad/">Doggerland</a>, una vasta extensión de tierra que hace miles de años albergó prósperas <a href="https://www.infobae.com/tag/prehistoria/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/prehistoria/">civilizaciones prehistóricas</a>. Esta región que conectaba lo que hoy es el Reino Unido y el continente europeo, <b>desapareció bajo el agua</b> debido al aumento del nivel del mar tras la última Era de Hielo. Un artículo publicado por <i>Esquire</i>, compartió detalles sobre los trabajos de científicos e historiadores que buscan desentrañar los vestigios de sus antiguos habitantes antes de que el desarrollo de infraestructuras marítimas dificulte su exploración.</p><p>Entre el año 8.000 y el 6.000 a.C., los mares del Norte y Báltico (del océano Atlántico) no existían tal como se conocen en el presente. En su lugar, <b>extensas llanuras y bosques se extendían sobre un territorio fértil</b> y habitable. Doggerland, ubicado en el actual Mar del Norte, era una de esas tierras donde grupos humanos encontraron un entorno propicio para establecerse y prosperar.</p><p>Sin embargo, el fin de la última glaciación provocó un drástico <a href="https://www.infobae.com/tag/cambio-climatico/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cambio-climatico/">cambio ambiental</a>. A medida que las temperaturas aumentaron, los glaciares se derritieron y el nivel del mar subió, cubriendo progresivamente estas regiones bajas. El fenómeno climático culminó con un <b>evento catastrófico</b>: hace unos 8.200 años, con el deslizamiento de tierra submarina en la costa de Noruega, conocido como el evento <b>Storegga</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W5K5IFWM3NG23ASQTDPFTZUUYU.jpg?auth=5065de41b8c15e6436a44b68ae8e7f7f95a71c963e49310b9fbe089a6589453e&smart=true&width=1920&height=1998" alt="El evento Storegga, un deslizamiento submarino, provocó el tsunami que aceleró la inmersión de Doggerland en el Mar del Norte (Archivo)" height="1998" width="1920"/><p>Pese a la magnitud del desastre que generó un tsunami que aceleró la desaparición de Doggerland, algunos rastros de las civilizaciones que habitaron la zona perduraron. Algunos restos de herramientas de piedra, huesos y fragmentos de estructuras fueron recuperados por arqueólogos en diferentes expediciones. Los hallazgos sugieren que la región pudo haber sido un <b>epicentro de actividad humana</b>, con asentamientos organizados y un uso sofisticado de los <a href="https://www.infobae.com/tag/recursos-naturales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/recursos-naturales/">recursos naturales</a>.</p><p>Ahora, la investigación sobre este mundo desaparecido cobra una nueva urgencia. El avance de la infraestructura marítima, impulsado en gran medida por el desarrollo de parques eólicos en el Mar del Norte, amenaza con <b>reducir las oportunidades para explorar</b> estos vestigios antes de que se pierdan definitivamente. Científicos e historiadores trabajan contrarreloj para rescatar la memoria de una civilización borrada por el tiempo y el océano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U7AX4MPZXBBNNG5QGCS3F6IUVM.jpg?auth=d6855d03c360f48497b13d1d8ad7001931d788f5255dfe060842877c647f3c65&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Los equipos de investigación examina el lecho marino en búsqueda de herramientas y restos prehistóricos (Crédito: Freepik)" height="1280" width="1920"/><h2>La exploración de un pasado oculto</h2><p>Para avanzar con el estudio de Doggerland y otras regiones sumergidas, un equipo internacional de científicos puso en marcha el proyecto SUBNORDICA. Esta iniciativa liderada por el <i>Submerged Landscapes Research Centre</i> de la Universidad de Bradford, en colaboración con el <i>TNO Geological Survey</i> de los Países Bajos, el <i>Flanders Marine Institute</i> y la Universidad de York, busca <b>reconstruir los paisajes prehistóricos perdidos</b> y obtener información sobre las sociedades que los habitaron.</p><p>Uno de los principales objetivos es comprender cómo era la vida en estos territorios antes de su desaparición bajo el agua. La <a href="https://www.bradford.ac.uk/news/archive/2023/university-of-bradford-wins-7m-grant-to-hunt-for-lost-civilisations-beneath-baltic-and-north-sea.php" target="_blank" rel="" title="https://www.bradford.ac.uk/news/archive/2023/university-of-bradford-wins-7m-grant-to-hunt-for-lost-civilisations-beneath-baltic-and-north-sea.php">investigación </a>se centrará en analizar la geología del lecho marino, identificar posibles asentamientos humanos y recuperar materiales que puedan brindar <b>respuestas sobre la organización social </b>y el aprovechamiento de los recursos naturales en la región. Doggerland, en particular, representa un punto clave para el análisis, ya que se cree que fue un área densamente poblada hace unos 8.200 años.</p><p>El profesor <b>Vincent Gaffney</b>, líder del <i>Submerged Landscapes Research Centre</i>, hizo énfasis sobre la magnitud del desafío. “Hace veinte mil años, el nivel del mar global era 130 metros más bajo que en la actualidad. Con el progresivo calentamiento global y el aumento del nivel del mar, desaparecieron paisajes únicos”, explicó. De acuerdo con el investigador, todavía <b>se desconoce casi todo sobre las poblaciones</b> que habitaron estas tierras, lo que convierte a SUBNORDICA en un esfuerzo crucial para llenar esos vacíos históricos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MFKB732U75E4BBVT6KMS7ZMZHU.jpg?auth=e6a463a07c6643cd5457e63ff6d3c3717ac8ceac95c7021449f07a049e5a68cb&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Nuevos estudios en Dinamarca podrían complementar el análisis de los antiguos asentamientos de Doggerland (Archivo)" height="1079" width="1920"/><p>La urgencia de la investigación también responde a un contexto actual frente el desarrollo de infraestructuras costeras, impulsado por la <b>transición hacia energías renovables</b>. “A medida que Europa y el mundo se acercan al objetivo de emisiones netas cero, el desarrollo de las plataformas costeras es ahora una prioridad estratégica”, apuntó Gaffney. Frente a este escenario, el proyecto busca <b>equilibrar la exploración arqueológica </b>con la implementación de soluciones sostenibles, utilizando tecnología avanzada para minimizar el impacto en el ecosistema marino.</p><h2>Investigación subacuática en Dinamarca para reconstruir el pasado</h2><p>Dentro de las acciones de SUBNORDICA, se llevarán a cabo estudios en la bahía de Aarhus (Dinamarca), con el objetivo de comprender la <b>distribución de los asentamientos prehistóricos</b> en las antiguas costas. El arqueólogo subacuático <b>Peter Moe Astrup</b>, del Museo Moesgaard, subrayó que la investigación busca determinar la relación entre las poblaciones costeras y las del interior, así como analizar la explotación de los recursos marinos entre los años 9.000 y 8.500 a.C.</p><p>Los descubrimientos en esta región servirán como modelo para orientar futuras excavaciones en áreas menos accesibles. Mientras que la información obtenida en Dinamarca complementará la exploración de Doggerland y contribuirá a una <b>visión más amplia sobre la adaptación humana </b>en los entornos que hoy permanecen ocultos bajo el océano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/U7AX4MPZXBBNNG5QGCS3F6IUVM.jpg?auth=d6855d03c360f48497b13d1d8ad7001931d788f5255dfe060842877c647f3c65&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un territorio perdido bajo el Mar del Norte oculta rastros de civilizaciones prehistóricas. La investigación difundida por Esquire, avanza a contrarreloj para descubrir sus secretos antes de que nuevas infraestructuras marinas los borren definitivamente]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo es el valle paradisíaco donde los turistas caminan a través del agua helada para llegar a una cascada secreta]]></title><link>https://www.infobae.com/america/mundo/2024/08/20/como-es-el-valle-paradisiaco-donde-los-turistas-caminan-a-traves-del-agua-helada-para-llegar-a-una-cascada-secreta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/mundo/2024/08/20/como-es-el-valle-paradisiaco-donde-los-turistas-caminan-a-traves-del-agua-helada-para-llegar-a-una-cascada-secreta/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Godoy]]></dc:creator><description><![CDATA[Con sus paredes de 300 metros y 18 kilómetros de extensión, el Cañón de Saklikent ofrece una experiencia inolvidable en un paisaje impresionante y desafiante]]></description><pubDate>Tue, 20 Aug 2024 08:59:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GHRJZ33RGJCT3DAP4LBC2QTJNM.jpg?auth=3b09f4b555df2c6d8dde629f54a40a608004a04c7e5e8cef6ab11838f080d285&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Cañón de Saklikent se destaca como el más grande de Turquía, con paredes de 300 metros y una extensión de 18 kilómetros (Getty)" height="1080" width="1920"/><p>En el suroeste de <a href="https://www.infobae.com/tag/turquia/" target="_blank"><b>Turquía</b></a>, cerca de la <b>costa del Mediterráneo</b>, se encuentra el <b>Cañón de Saklikent</b>, una maravilla natural que atrae a turistas en busca de aventura y belleza impresionante. Con sus altas paredes de <b>300 metros</b> (984 pies) y una extensión de <b>18 kilómetros</b> (11 millas), Saklikent se destaca como <b>el cañón más grande de Turquía</b>. Ubicado en su propio parque nacional, también se le conoce como el “Valle Oculto” o la “Ciudad Perdida”.</p><p>La entrada al cañón está marcada por la presencia de una enorme bandera turca que ondea al viento. <b>Tras comprar los tickets, de menos de USD 2, los visitantes atraviesan una fisura estrecha en la roca a lo largo de un camino de madera suspendido sobre aguas vivas</b>.</p><p>Desde la zona de picnic, hay un sendero fácil y plano a lo largo del fondo del cañón que zigzaguea entre los acantilados. A medida que se camina más profundamente, el terreno se vuelve más desafiante y espectacular. <b>En algunos lugares, el agua fangosa y opaca alcanza todo el ancho del cañón, obligando a los visitantes a vadear sin saber qué profundidad tiene.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZQ5C4IQW6NGALKBR7LIDN6B65A.jpg?auth=256817b023be1752d82d21124562aada48be05050d6d72846a47ba027e8651de&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Los visitantes atraviesan fisuras estrechas y caminos de madera suspendidos sobre aguas vivas (Crédito: Wikipedia)" height="2880" width="1920"/><p><b>Saklikent</b> se convierte en un imán para los turistas durante los días de verano, que disfrutan de salpicar en sus cascadas frías, comer kebabs al lado del agua y deslizarse por el río en tubos de goma. Sin embargo, no es un lugar exento de riesgos. <b>Salih Demirel</b>, uno de los guías del cañón, advirtió en una entrevista con la <i>CNN </i>que “en invierno, cuando llueve, todo esto colapsa”, describiendo las torrentes rugientes que atraviesan el área de picnic después de las lluvias intensas. Por esta razón, se recomienda evitar el cañón fuera de los meses de primavera tardía a principios de otoño.</p><p>Para aquellos que buscan una experiencia más intensa, aventurarse más allá de los primeros <b>500 metros</b> de la ruta de caminata del cañón, recomendado solo para niños acompañados de adultos, puede ser una prueba de valentía. <b>Ir más allá conlleva riesgos de seguridad</b> para adultos, ya que sin guía y equipo adecuado, <b>“enfrentan un alto riesgo para la seguridad de la vida y la propiedad”</b>. Los guías juegan un papel crucial cuando uno se aventura en las secciones superiores del cañón, donde se ven<b> muchos accidentes, el guía destaca que han tenido que llevar a muchas personas con piernas rotas durante sus años de servicio</b>.</p><p>La experiencia dentro del cañón es única, con gritos de entusiasmo y risas resonando en las paredes de mármol y piedra caliza mientras las personas se meten en hoyos sumergidos sin anticiparlo. Algunos visitantes disfrutan embadurnarse de barro, usando los charcos de agua en el camino como baños de lodo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R2MAPOEXMRDY5P6OQYYYORPFCA.jpg?auth=c6bd7bcc6b8800309768576b175cb057481d0790aa2ad3969bb2d50558a49798&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Saklikent se convierte en un imán para turistas durante el verano, quienes disfrutan de sus cascadas frías y ríos vibrantes (Crédito: Wikipedia)" height="1280" width="1920"/><p>Después de un par de kilómetros de caminata, el terreno se vuelve aún más complicado, obligando a los aventureros a escalar sobre series de salientes rocosos con agua fluyendo sobre ellos y a atravesar piscinas profundas y frías. <b>Esta es la parte que más advierte el cañón</b>, y es aquí donde muchos deciden regresar. Quienes continúan pueden requerir la ayuda de un guía.</p><p>El viaje hasta el final del recorrido puede durar alrededor de una hora y ofrece recompensas como una pequeña cascada y la entrada a una cueva baja que sugiere más aventuras por delante, aunque es imposible avanzar desde allí. La caminata de regreso de 30 minutos no es menos emocionante, con muchos de los mismos desafíos en reversa.</p><p><b>Demirel</b>, quien dirige a los aventureros más osados, destaca la dificultad del viaje al señalar lugares seguros y ofreciendo asistencia en las secciones más empinadas. Llegar de nuevo a la luz del sol y al calor al final del trayecto es una sensación de triunfo que pocos olvidan.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GHRJZ33RGJCT3DAP4LBC2QTJNM.jpg?auth=3b09f4b555df2c6d8dde629f54a40a608004a04c7e5e8cef6ab11838f080d285&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Landscape of inside view of Saklikent canyon in Turkey]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">TorriPhoto</media:credit></media:content></item></channel></rss>