<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/callejeros/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 09 May 2026 01:38:54 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La angustia de la madre de Wanda Taddei: “¿Quién garantiza que Eduardo Vázquez no vuelva a matar a una mujer?" ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/13/la-angustia-de-la-madre-de-wanda-taddei-quien-garantiza-que-eduardo-vazquez-no-vuelva-a-matar-a-una-mujer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/13/la-angustia-de-la-madre-de-wanda-taddei-quien-garantiza-que-eduardo-vazquez-no-vuelva-a-matar-a-una-mujer/</guid><dc:creator><![CDATA[Ángel Chollet]]></dc:creator><description><![CDATA[Se cumplieron 15 años del femicidio de Wanda Taddei. La joven fue asesinada por Eduardo Vázquez, quien fue condenado a prisión perpetua por quemarla viva. Hace unos meses, el homicida quedó habilitado para pedir las salidas transitorias]]></description><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 05:27:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDWH3BELFVDOHOHCB4IPHW4OIU.jpg?auth=a871b58e62e5123afaad5e5944ea0b5b7c2a15ded5323a717614852d21a0f0ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Beatriz Taddei, madre de Wanda Taddei, toma la palabra durante un acto conmemorativo exigiendo justicia por el femicidio de su hija" height="1080" width="1920"/><p>“Este asesino, <a href="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vasquez/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vasquez/"><b>Eduardo Vázquez</b></a>, eligió matar a mi hija de la forma más terrible, rociándola con alcohol y luego prendiéndola fuego, que es la forma más larga, lenta y dolorosa que un ser humano pueda imaginarse. Después de mucha lucha le dieron perpetua. Hace poco, la justicia le concedió el acceso a un período de prueba para obtener salidas transitorias. Pienso en eso todo el tiempo y me agobia, me falta el aire, estoy indignada”, expresa conmovida por tanto dolor Beatriz Regal, mamá de <a href="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/"><b>Wanda Taddei.</b></a> La joven de 29 años murió el 21 de febrero de 2011 después de once días de agonía porque su marido, <b>el músico Eduardo Vázquez</b>, decidió quemarla viva.</p><h2>Los antecedentes del femicida</h2><p>El prontuario de Vázquez dice que además fue uno de los músicos de la banda Callejeros que participaron de la masacre de Cromañón, ocurrida el 30 de diciembre de 2004. Por calcinar a su mujer fue condenado en primera instancia a 18 años de prisión por homicidio calificado por el vínculo atenuado por emoción violenta. La familia de Wanda apeló la medida, y en 2013, la Cámara de Casación suprimió la emoción violenta y modificó la sentencia a <b>prisión perpetua. </b>Además, por el incendio de Cromañón recibió una pena de seis años. </p><p>Desde entonces el homicida solo piensa en volver a la calle pese a que primero dijo que lo de su mujer solo fue un accidente, y ahora admitió la culpa. Según los expertos, se trata de un giro estratégico, ya que esa actitud reflexiva lo beneficiaría en los<b> informes psicológicos y psiquiátricos para obtener su libertad condicional.</b></p><p>Lo cierto es que en octubre del año pasado, el juez de ejecución penal Axel López habilitó para Vásquez el acceso al beneficio de ingresar a un período de prueba de posibles futuras salidas transitorias. Este régimen contempla la chance de salir de la cárcel de Devoto donde está alojado por lapsos de entre 12 a 72 horas. Esto sucede luego de que el mismo magistrado rechazara dicha alternativa en <b>2021, 2023 y 2024.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/POERHQF2WVGMLMCOHNCKC2A5CA.jpg?auth=faf83a215f75b1f9513555474723123eef4424edd2ff6c89a5fa5ea77dc20355&smart=true&width=1080&height=1454" alt="Los padres de Wanda Taddei posan frente a un mural con el retrato de su hija, víctima de femicidio" height="1454" width="1080"/><p>El período de prueba es una instancia prevista en el artículo 15 de la ley 24.660 que flexibiliza las condiciones de detención para quienes cumplen condenas largas. El objetivo es evaluar la capacidad de autodisciplina del condenado y su adaptación progresiva a la vida fuera del penal.</p><p>Hasta el momento, el Servicio Penitenciario menciona que hubo una mejora en su comportamiento con participación en los programas predeterminados, pero señala que todavía no está en condiciones de salir. Tanto la fiscalía como el consejo correccional del penal manifestaron su negativa a que Vázquez pudiera alcanzar este beneficio porque además no cumplió la mitad de la pena, <b>ya que lleva 15 años detenido y fue sentenciado a prisión perpetua (35 años).</b></p><p>En contraposición, <b>Irene Corach, la psicóloga de Vázquez </b>especificó en sus informes que “no se detectan obstáculos psíquicos que impidan la inclusión del evaluado en el régimen de Período de Prueba”. Y dejó en claro que Vázquez ahora reconoce su responsabilidad y transita un discurso más reflexivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B7WG7JEJSND4BB6SAZMOAHLWPQ.jpg?auth=41ac9dcb397adaac9db01de62b313c34ed8454447d3a5327e3e9faa5cb07d84b&smart=true&width=1080&height=805" alt="Una multitud se congrega frente a un mural que retrata a Wanda Taddei, en un acto de memoria y reclamo por la lucha contra el femicidio en Argentina." height="805" width="1080"/><h2>El dolor de la madre de Wanda Taddei</h2><p>Mientras tanto, Beatriz Regal, aplica su sentido común de madre y reflexiona. “Estoy en alarma y alerta permanente porque solo pasaron 15 años y él fue condenado a perpetua, es decir 35 años, y ya están intentando dejarlo salir, es vergonzoso. Con Jorge, mi marido, somos conscientes de que contamos con el apoyo de todos los medios periodísticos del país. Además, están todas las organizaciones sociales y feministas que también nos ayudan, que si fuera por ellos ya estaríamos haciendo concentraciones y marchas en la calle. Las leyes se deben cumplir, no así como las están interpretando para que pueda obtener la libertad. ¿Quién garantiza que no vuelva a hacer lo mismo con una mujer y tengamos una nueva víctima?</p><p><b>-¿Cómo sacan fuerzas ante semejante horror que vivieron, Beatriz?</b></p><p>- No podemos bajar los brazos por sus hijos, sus hermanos, la familia y por tantas víctimas y sus seres queridos que también dan pelea y nos siguen acompañando desde el primer día. Necesitamos una justicia que ayude a la víctima no al victimario. El período de prueba que el juez le otorgó puede durar un año, no sabemos bien, pero también en cualquier momento nos podemos encontrar con la novedad de que le otorguen las salidas transitorias, no quiero ni pensarlo, te juro. Nosotros seguimos hablando con fiscales, con jueces, con asistencia a la víctima, vamos a hacer todo lo posible para que esto se revierta.</p><p><b>-¿Lo ve posible? </b></p><p>-Es que si no es una barbaridad jurídica. Imaginate que una sola organización como “Atravesados por el femicidio” tiene más de 200 personas que perdieron a una mujer. ¿Esas familias que pueden llegar a estar pensando? Ahora el homicida de mi hija, mi nieta, mi sobrina, mi hermana, mi amiga, va a salir en cualquier momento de la cárcel porque lo de Vázquez va a sentar un precedente más que peligroso. Lo que no entiendo es por qué el juez concedió el período de prueba si está cuestionado por la fiscalía y por el propio servicio penitenciario. Lo que se debe comprender es que el femicidio cuando se produce no tiene marcha atrás, pero sí podemos trabajar a través de la educación y la difusión para que otras personas no lleguen a ser femicidas. Porque no se nace asesino. Insisto, no corresponde que a alguien que le faltan cumplir 20 años de condena pueda llegar a ser beneficiado de tal manera. La ley dice claramente que su sentencia debe ser de cumplimiento efectivo. Yo la voy a pelear en todas las instancias, no sé por qué pero me tengo confianza, vivo como una sensación de autodefensa propia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AYM4VMKN2VGSFMQPG7MQYII3SE.jpg?auth=b8f632b7101bbadf42df5f302c94304f51f9142d25433f948da8d662c3b5e800&smart=true&width=965&height=623" alt="Lo cierto es que en octubre del año pasado, el juez de ejecución penal Axel López habilitó para Vásquez el acceso al beneficio de ingresar a un período de prueba de posibles futuras salidas transitorias" height="623" width="965"/><p><b>-¿Esta es la etapa más dura que les tocó enfrentar como familia?</b></p><p>-Esta y la del juicio oral. No te imaginás lo duro y horrendo que fue, por todo lo que tuvimos que pasar y pelear porque no nos aceptaban las pruebas que aportábamos. Por suerte y porque nunca bajamos los brazos, en el Tribunal de Casación, vieron y analizaron el caso desde otro punto de vista. Siento que eran jueces mucho más capacitados. Es que hay varios excelentes que reconocen la violencia de género, y aunque parezca mentira a esta altura, otros no. Lo que hizo este asesino con Wanda, instaló en mi vida el miedo de que a mi otra hija le pueda pasar lo mismo. No puedo sacarme eso de la cabeza. Yo creo que el juez para dejarlo libre tiene que tener en cuenta la peligrosidad de la persona. Y este individuo demostró que es capaz de matar incinerando a la que era su mujer. Yo pediría que antes de permitir que transite entre nosotros, quienes deciden piensen unos segundos en esa escena. ¿Hay algo más violento, perverso y atroz? Vázquez antes decía que cometió un error en su vida, no un femicidio. Ahora acomodó el discurso porque le conviene y trata de sacar ventaja. Necesitamos jueces que apliquen bien la ley, lo pido por favor.</p><p><b>-Me comentaba que la familia sigue sufriendo y mucho, que padece una angustia constante.</b></p><p>-Sí, lo siguen padeciendo los hermanos, los tíos, los primos, no solo nosotros los padres. Después de quince años tengo a mi otra hija con psiquiatra, y a uno de mis nietos, el sobrino de Wanda, en tratamiento psicológico. Es interminable el sufrimiento. Cargo mi corazón de positividad porque me siento madre de muchos jóvenes del país que no dejan de apoyarme y acompañarme, recibo mucho amor de la sociedad. Me defino como una sembradora que germina semillas para la paz y el respeto hacia el otro. Con mi esposo estamos todos los días buscando y articulando diferentes cosas como para llegar profundamente a que se pueda cumplir con la ley. Yo pensé que iba a poder parar el período de prueba, que el juez me iba a escuchar, pero no sucedió. Igual voy a seguir luchando, siempre digo que nunca es tarde. Quiero que el magistrado me de los motivos, las razones por las cuales se lo otorgó. Igual nos queda una herramienta que es salir a la calle a gritar nuestro reclamo de justicia, y vamos a ser cientos de miles, te lo aseguro. Porque matan una mujer cada 28 horas. Estamos en una sociedad donde se incrementa la violencia de todas las formas, verbal, física, abusos... En las escuelas, tanto bullying como grooming. Ahora se sumó el cibernético y el juego en línea. Y se incrementaron los suicidios. Falta que se practique concientización en las escuelas, detección temprana. Convivimos en una sociedad cada vez más deshumanizada. Y los chicos están en el medio y lo padecen. A partir del homicidio de Wanda surgieron cientos de organizaciones en todas las provincias, pero no damos abasto para contener tanta violencia. Igual no voy a parar de luchar por cada semejante que lo necesite. Es un legado que me dejó mi hija y lo voy a seguir cumpliendo. También quiero poder cumplirle a ella. Y decirle un día que la pelea valió la pena porque a su asesino <b>no lo dejaron libre antes de tiempo.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAWE6USQNZD3JPOUCHFKWFNZXY.JPG?auth=7d88b79486bf3944a3c499960dd00070fb883ad019cd46772a2dab27e52f77c0&amp;smart=true&amp;width=6192&amp;height=4128" type="image/jpeg" height="4128" width="6192"><media:description type="plain"><![CDATA[Jorge Taddei y Beatriz Regal, los padres de Wanda, a 15 años del femicidio. Eduardo Vásquez entró en período de prueba y podría recibir salidas transitorias. (Juan Novelli)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una invitación a último momento y un llamado de madrugada: el dolor de una mujer que perdió a su hermano y a su sobrina en Cromañón]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/12/30/una-invitacion-a-ultimo-momento-y-un-llamado-de-madrugada-el-dolor-de-una-mujer-que-perdio-a-su-hermano-y-a-su-sobrina-en-cromanon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/12/30/una-invitacion-a-ultimo-momento-y-un-llamado-de-madrugada-el-dolor-de-una-mujer-que-perdio-a-su-hermano-y-a-su-sobrina-en-cromanon/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniela Ullúa]]></dc:creator><description><![CDATA[Gabriela Cwierz recuerda el frío que recorrió su cuerpo la noche del 30 de diciembre de 2004, mientras se encontraba en Mar del Tuyú con parte de su familia. En el barrio porteño de Balvanera, en ese mismo momento, se desataba una de las tragedias más angustiantes de la historia argentina, en la que murieron Sebastián y Macarena. "Hay que aprender a sobrellevar el dolor porque no se va nunca", dice]]></description><pubDate>Tue, 30 Dec 2025 06:40:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IUYA3OU74JHXNHLV34EWCUT3XY.jpg?auth=bd7178c2f27dd1ff027ae0513bd25a169038bba234c365fd20fb7ac661e43967&smart=true&width=1080&height=986" alt="La familia Cwierz se enteró de la tragedia a través de llamados de urgencia durante la madrugada, sin saber que Sebastián y Macarena estaban en Cromañón" height="986" width="1080"/><p>Sebastián Cwierz tenía 32 años y su hija Macarena, apenas cuatro. Ese fatídico 30 de diciembre de 2004, fueron a República de Cromañón a ver un recital de la banda del momento: Callejeros era furor, sonaba en todas las radios. Asistieron con Sonia, una amiga de Sebastián y la única que pudo sobrevivir. Gabriela, hermana de una de las 194 víctimas de esa masacre y tía de la otra, tenía planificado estar esa misma noche en el boliche del barrio de Balvanera. Un día antes prefirió no ir: tenía una cena prevista.</p><p>Nunca contó su historia en un medio gráfico. Recién pudo sanar hace pocos años. Los otros los invirtió en consolar y acompañar a sus padres en el duelo. Pero necesitaba hacerlo ella misma. En una entrevista íntima, recuerda el precipicio de ese día y el dolor de los días que siguieron. “Ya habíamos ido a verlos a Cromañón, yo embarazada de Guada, de siete meses, creo que fue julio o agosto de 2004. Me acuerdo de que salimos esa noche y le dije: ‘Seba, no se puede venir más’. Teníamos hollín en la nariz, aparte mi hermano, un tipo súper sano me dijo ‘tenés razón’. Él después fue a Excursionistas a verlos. <b>La última vez que hablé, creo que fue el 29, le dije que no iba porque tenía una cena</b>”, recuerda Gabriela, la hermana del medio. Los Cwierz eran tres: Micaela la menor.</p><p><b>-¿Qué recordás de ese día? </b></p><p>-Nos íbamos con mi mamá, mi hermana, mi sobrino Santiago de tres años, Nico, mi marido, mi cuñado, y Guada, de tres meses, a Mar del Tuyú. La noche del 30 fuimos a cenar a un bar del centro, la noche estaba re linda y como a las diez menos veinte, sentí como un chucho de frío. Volvimos a la casa y como a la 1 de la mañana llama mi suegra a mi marido para contarle que se incendió un boliche. En ese momento no había más que mensajes de texto. Ahí mi mamá me dice, “llamá a tu hermano”. </p><p><b>-¿La familia sabía que él iba esa noche al recital?</b></p><p>-No, nadie sabía y como yo con mi hermano éramos muy unidos, a mí no me iba a decir nada. Lo llamo y no me atiende. Vuelvo a llamar y me atiende alguien que me dice: “¿Es familiar de Sebastián? Venga para el Argerich porque está en terapia intensiva". </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VQDJ2EOTQRGCVDBRQ4O7F7QDNY.jpg?auth=375d83f1def6d041f9c72f4c60c56120d659f8b9c1972bc5188fb271e00bf484&smart=true&width=1080&height=1080" alt="Para Gabriela, Cromañón marcó un antes y un después en su vida y la de su familia, dejando secuelas emocionales profundas y una herida que aún perdura" height="1080" width="1080"/><p><b>-¿Relacionaste que podía ser por Cromañón?</b></p><p>-No. Llamo a mi papá, me atiende mi tío y se estaban yendo. Vuelvo a llamar a mi papá, lo escucho como llorando y se corta la comunicación. No supimos nada como hasta las tres de la mañana o cuatro que llama mi tía y le dice a Nico que Sebastián había fallecido. Y ahí fue todo un caos. Volvimos. Serían las 6 de la mañana.</p><p><b>-¿Qué le dijeron a tu mamá, por qué volvían? </b></p><p>-Que mi hermano estaba internado, nunca que había ido al recital. El auto era a gas así que cada 100 km parábamos. Llegando al cruce Etcheverry,<b> mi mamá rompe en llanto mal, como que se dio cuenta</b>. Hasta ahí era mi hermano, nadie sabía de mi sobrina. Al llegar a la casa de mi mamá en Lanús, llaman a Gino, mi ex cuñado, para decirle que mi sobrina también y eso fue…. Eran como las 10:30 de la mañana. No sabíamos nada de mi papá, tardaba, hasta que apareció a la una de la mañana. Cuando va al Argerich, mi hermano estaba tirado en el piso, tapado y al reconocerlo, revolea el teléfono. A Maqui la encuentra un policía. Ella se había quedado dormida a upa de mi hermano, se ve que cuando él se desmaya, se cae. Nadie la podía encontrar. Estaban en el Vip, como Sonia tenía su pareja que era seguridad, íbamos ahí. Maqui tenía un vestido blanco. </p><p><b>-¿Pudieron reconstruir cómo fue el día de Sebastián?</b></p><p>-Mi hermano siempre vivía a mil. Era guardavida y profesor de educación física, a las diez de la noche se acostaba porque se levantaba a las siete de la mañana. Seguro fue a la pileta, al volver a su casa, se preparó y habrá ido a buscar a su hija porque su vida era así. Se encontró con Sonia, su amiga, y después lo que sé es por lo que ella nos contó, lo que se acordaba. Como que ella había fallecido, estaba arriba de la ambulancia, la ve un conocido de la Cruz Roja y tenía pulso. Le salvó la vida. </p><p><b>-¿La mamá de Sebastián no sabía que su hija había ido al recital?</b></p><p>-La mamá de mi sobrina no sabía nada. Después nos contó que ella se iba a un casamiento y como Maqui se dormía, la mamá le decía que se quede, pero ella quería ir con el papá. Yo la llevé a recitales, a ver a Los Piojos, a la cancha, era como una familia, nadie se imaginaba que iba a suceder esto. Digo, porque muchos se preguntaban cómo iban con chicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BLXQR4KKQBBINE4BWNM4V2J5VY.jpg?auth=8cdf79ce427cd0adc198b428e04b5a5a7d65aeb653ef79316416559d8f124ad1&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Gabriela junto a Macarena, su sobrina. Para la mujer, Cromañón marcó un antes y un después en su vida y la de su familia, dejando secuelas emocionales profundas y una herida que aún perdura" height="1440" width="1920"/><p><b>-Hablás de tragedia y no de masacre.</b></p><p>-Si tengo que pensar en esa puerta cerrada con candado, en la media sombra, diría que es una masacre, pero en estos 21 años siempre se dijo que fue “la” tragedia. El tema de las bengalas siempre fue un ritual, recuerdo haber ido a ver a Los Piojos con una de mis mejores amigas al Polideportivo GyELP y estar tiradas en el piso porque no podíamos respirar. Creo que nadie nunca hubiese pensado en un Cromañón, el tema de los candados, la puerta de emergencia cerrada...</p><p><b>-¿Quiénes fueron los responsables?</b></p><p>-<b>Para mí fue el Estado, la política, la corrupción, no una banda de rock</b>. En mi familia todos tenemos miradas diferentes, hemos discutido con mi mamá, ella responsabiliza a la banda. A mí me hubiese gustado que hubieran ido todos presos en ese momento. Le terminaron tirando toda la culpa a Callejeros, pero este país funciona así. Es lamentable. </p><p><b>-¿Integraron alguno de los grupos de familiares? </b></p><p>-No, al principio, los dos o tres primeros años íbamos a las marchas los días 30, después ya no. Les hemos comprado remeras a los chicos de “No nos cuenten Cromañón”, la mayoría sobrevivientes, pero no me he involucrado ni yo ni nadie de mi familia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWLNBPQHE5C3FP2AF7EPR75OII.jpg?auth=03689fd01ca127b5b6c778439eb167227189c0346745b9d36e4e6118413307e0&smart=true&width=1080&height=836" alt="Gabriela sostiene que la responsabilidad de la tragedia de Cromañón recae en el Estado y la corrupción, y discrepa con su madre sobre el papel de Callejeros" height="836" width="1080"/><p><b>-¿Qué significa Cromañón para vos? </b></p><p>-Hay un antes y post Cromañón, tanto social como personal. A mí, a mi familia, nos marcó. No sé si me cambió, creo que estoy como marcada de por vida, es algo que te vas a llevar. Cuando uno pasa por una tragedia, el primer año es terrible porque es tu cumpleaños y no están, vienen los cumpleaños y no están y además mis padres… <b>Me quería morir. Para mí el 31 era la fiesta más linda, la pasaba con mi hermano. Me quedé sin el 31, sin nada</b>. La Gaby de ese momento era feliz, tenía todo. Me llevó muchos años darme cuenta de que era un tema que no lo había hablado bien. Recién te diría que hace cinco, seis años atrás que pude como darle un cierre para sobrellevar la herida. Me agarré de mi mamá, de mi papá, fue más que ellos no caigan. </p><p><b>-Fuiste la contención.</b></p><p>-Sí, como pude hasta el día de hoy. Durante los dos primeros años nos mantuvo unidos, después ya no. La familia se quebró, lamentablemente.</p><p><b>-¿Hablan del tema?</b></p><p>-Con mi mamá hablé, pero con mi papá no se habla del tema. Nunca lo escuché decir algo de Cromañón.</p><p><b>-¿Qué aprendiste con estas pérdidas? </b></p><p>-A disfrutar mis hijos, mi marido, mis padres, mis amigos. No es que antes uno no disfrutaba, pero de repente te das cuenta de que la vida te da un cachetazo. Estas situaciones te ponen en otro lugar, pero ese dolor hay que aprender a sobrellevarlo, no se va nunca. Pero sé que si Seba estuviera acá estaría orgulloso, feliz, chocho con mi casa, con sus sobrinos. Me apoyaría, me ayudaría con ellos. Los dos éramos muy unidos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IUYA3OU74JHXNHLV34EWCUT3XY.jpg?auth=bd7178c2f27dd1ff027ae0513bd25a169038bba234c365fd20fb7ac661e43967&amp;smart=true&amp;width=1080&amp;height=986" type="image/jpeg" height="986" width="1080"><media:description type="plain"><![CDATA[La familia Cwierz se enteró de la tragedia a través de llamados de urgencia durante la madrugada, sin saber que Sebastián y Macarena estaban en Cromañón]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La mujer que perdió a una hija en Cromañón y a los 56 años descubrió que había sido apropiada: “No hay un dolor más grande que otro”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/12/27/la-mujer-que-perdio-a-una-hija-en-cromanon-y-a-los-56-anos-descubrio-que-habia-sido-apropiada-no-hay-un-dolor-mas-grande-que-otro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/12/27/la-mujer-que-perdio-a-una-hija-en-cromanon-y-a-los-56-anos-descubrio-que-habia-sido-apropiada-no-hay-un-dolor-mas-grande-que-otro/</guid><dc:creator><![CDATA[Florencia Illbele]]></dc:creator><description><![CDATA[En 2004 un duelo brutal marcó la vida de Andrea Pelc. Décadas más tarde, cuando creyó haber sobrevivido a lo peor, se sumó una verdad silenciada desde el nacimiento. Hoy lucha por conocer su identidad: “Mis apropiadores se llevaron mi historia a la tumba”]]></description><pubDate>Sat, 27 Dec 2025 12:53:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G6JTFKZ4FBCQTIS5QAFTYHXLQU.jpg?auth=fae22cef90b19c0f5572f43e67b49185dd576ea7f7686cdeea9a66bf306bf6b8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Andrea hoy: tiene 58 años y es licenciada en Psicopedagogía (Foto/Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p>La noche del 30 de diciembre de 2004,<b> Andrea Pelc</b> se fue a dormir temprano. Estaba cansada y se había quedado sola en su casa: su pareja iba a volver tarde del trabajo y sus dos hijas se habían ido. “Me acosté a eso de las 21. No miré tele, no prendí la radio, nada...”, repasa. La tranquilidad duró apenas unas horas. Pasadas las 23, la despertó el teléfono. Del otro lado estaba el padre de un amigo de <b>María Celeste</b>, su hija mayor, de 18 años. <b>“Hubo un problema y no podemos encontrarla”</b>, le dijo. </p><p>Hasta ese instante, ella creía que su hija estaba en un recital en Quilmes. Luego se enteró de que había ido a Capital, a ver la banda Callejeros al boliche <a href="https://www.infobae.com/docs/2024/12/29/cromanon-el-documental-a-20-anos-de-la-noche-en-que-argentina-no-durmio/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/docs/2024/12/29/cromanon-el-documental-a-20-anos-de-la-noche-en-que-argentina-no-durmio/"><i><b>República Cromañón</b></i></a>. Durante horas, <b>Andrea buscó viva a Celeste</b>. Recién al día siguiente supo que era una de 194 víctimas fatales. “Tuve que ir a reconocer su cuerpo a la morgue. Fue terrible. Sentí que una parte de mí se había muerto”, asegura. </p><p>Casi veinte años más tarde, cuando creyó que le había pasado lo peor que puede pasarle a una persona, <b>Andrea se enteró de que había sido apropiada al nacer</b>. Poco después, sus padres de crianza murieron y se llevaron su historia a la tumba. “Nunca quisieron decirme la verdad”, lamenta.</p><p>Hoy, a sus 58, busca la pieza que le falta para completar el rompecabezas de su historia. También para poder darle respuestas a sus otras dos hijas, Carla (34) y Valentina (18). “El dolor de no saber mi origen, de que me hayan separado de mi mamá, que me llevó nueve meses en el vientre, es tan grande y visceral, como el dolor de perder un hijo. <b>No hay un dolor más grande que otro, son dolores de raíz</b>”, le dice a <b>Infobae</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KIKVUKTMFVDQDNCB4YCDL7W43M.jpg?auth=b6a8bead95c1171b47951bc61e836dcb16b5a66f49994661908964a69d9ffc30&smart=true&width=1920&height=1987" alt="Con Bruno Pelc y Elsa Perello, sus padres de crianza y apropiadores" height="1987" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FICY2Z2JHVFOTLOCR4OK3GR5SM.jpg?auth=9f4e05a1caf3338a0d3a46a083bb9540ce03f749fb4c52768ab73dca845fbcb8&smart=true&width=1920&height=3185" alt=""Me buscaron con ojos claros, pero nunca fui registrada como una adopción legal. Lo mío fue una apropiación”, dice Andrea" height="3185" width="1920"/><h2>La niña que preguntaba demasiado</h2><p>Andrea nació, según su acta de nacimiento, el<b> </b>22 de septiembre de 1967. Pero esa fecha es solo una de las tantas ficciones que rodearon su crianza. Desde muy pequeña la acompañó la sensación de que no pertenecía a la familia Pelc. “<b>Yo le decía a mi mamá: ‘Contame cómo fue el día en que nací’</b>. Se lo habré preguntado hasta de grande. Ella siempre me contestaba lo mismo: tenía armado un <i>speech</i>”, cuenta. </p><p>La historia oficial decía que había nacido en la casa familiar de Bernal, al Sur del conurbano bonaerense. Pero a Andrea esa versión no le cerraba. <b>“No me veía parecida a nadie”</b>, dice. Esa inquietud constante era interpretada por sus padres como rebeldía. “Desde muy chica <b>Bruno y Elsa me mandaron al psicólogo</b>. Y yo iba y le decía: <b>‘No la quiero a mi mamá’</b>. Para mí era todo un tema”, relata. </p><p>En 1971 llegó su hermano Pablo. Andrea tenía cuatro o cinco años. No hubo embarazo visible ni explicaciones previas: un día, simplemente, apareció un bebé en la casa. En ese momento no lo cuestionó. “Un niño es inocente y maleable. Si los adultos que están a su alrededor le construyen una historia, se la va a creer”, reflexiona hoy. Sin embargo, vivía inquieta.<b> “Tenía la sensación permanente de que algo iba a pasar. En mi interior, en mi raíz, yo sabía”</b>, dice. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CNIN6OHSGFB4DEWE5BKOUWXOZ4.jpg?auth=5d52eb87d91f9c5d5982a5552fb4f1e556a1a697d2bb97fa6718ca459ceebfcc&smart=true&width=1920&height=1234" alt="La llegada de su hermano le trajo alegría. "En todas las fotos que tenemos de niños lo estoy agarrando de la mano", dice" height="1234" width="1920"/><p>La relación con sus padres de crianza nunca fue del todo cercana.<b> </b>“No nos llevábamos ni bien ni mal”, resume Andrea. “Ellos me dieron un hogar y un buen pasar económico, que me permitió estudiar una carrera universitaria y trabajar de mi profesión. Pero el vínculo que uno tiene con su familia de sangre yo no lo sentí y mi hermano tampoco”. </p><p>Es que, puertas adentro, los Pelc eran violentos. Andrea todavía recuerda golpes y castigos que nunca entendió. <b>“Nos pegaban. A mi hermano porque le costaba aprender y a mí porque preguntaba”</b>, cuenta. Puertas afuera, en cambio, se mostraban como una familia tradicional. “Los domingos almorzábamos en la casa de mis abuelos. Tenía un tío, Oscar, que siempre me preguntaba: ‘¿Cómo están las cosas en tu casa? ¿Cómo te llevás con tu mamá?’. Yo me ponía re nerviosa. ‘Todo bien’, le respondía. Hoy lo pienso y digo: ‘Algo sabía’. Lamentablemente, falleció”, agrega. </p><p>Durante años, Andrea no habló con nadie sobre lo que pasaba en su casa. Recién mucho después, en terapia, pudo ponerle un nombre a ese silencio. “Una psicóloga me dijo: ‘Fijate qué <b>lealtad</b> tenías hacia Elsa, que no contabas nada de lo que te pasaba’”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BUAEOZAPZ5CSPDA4IYZEDUYRAA.jpg?auth=bb5a98619481d9e1b59be0514a129aa9cd01d604236a8a3ab08ced0e3d7a6baf&smart=true&width=1920&height=2980" alt="En el jardín "Amiguitos de Barrio Parque" de Bernal, festejando su cumpleaños número 5" height="2980" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PGGUFWHGVVEQVESDGDPSWXKS7A.jpg?auth=cb5021cdd8bb385e738bfb93bf6178a012dedb8a40df3682686c79b76b101874&smart=true&width=1920&height=1381" alt="Su hija María Celeste Peón, a los 15. Tres años después murió en la masaqcre de Cromañón. "Nunca la vida dolió tanto", dice Andrea" height="1381" width="1920"/><h2>Una verdad seguida del silencio</h2><p>Con el paso de los años, y mientras Andrea atravesaba las secuelas de la muerte de María Celeste en la masacre de Cromañón —incluidas largas internaciones psiquiátricas—, <b>el vínculo con Elsa y Bruno empezó a tensarse cada vez más</b>. Tras la pandemia, su padre se volvió irritable y desconfiado, al punto de acusarla de querer robarles la casa. “Con el diario del lunes entiendo que él tenía miedo de que yo descubriera que no era su hija biológica. Mi mamá lo apoyaba: <b>‘Hay que buscar un abogado porque Andrea nos va a denunciar’</b>, le decía a mi hermano”. </p><p>La verdad llegó en enero de 2023, luego de que Andrea fue a ver a una vecina de Bernal, donde vivió de chica. <b>“¿Vos la viste a mi mamá embarazada de mí?”</b>, le preguntó. La mujer respondió temerosa: “Ay, Andrea, por favor. Yo no quiero tener problemas con tu papá”, le dijo. Y después de una pausa agregó una frase que terminó de confirmar su gran sospecha: <b>“Yo a vos te conocí de grandecita”</b>.</p><p>En ese instante, Andrea sintió que algo se desmoronaba. “Acababa de confirmar lo que, en mi interior, había sentido toda la vida”, dice. Lo primero que hizo fue llamar a su madre por teléfono. <b>“Mamá, ¿nosotros somos adoptados?”</b>, le preguntó. Del otro lado no hubo respuesta. “Mamá, por favor, contestame”, insistió, llorando. “Con el silencio te estoy dando la respuesta”, dijo Elsa. Andrea cortó y llamó a su hermano. “Pablo, nosotros no somos hijos de Bruno y Elsa. Somos adoptados”. Él se bloqueó.</p><p>Después habló con su padre. Bruno no negó nada, pero tampoco dio explicaciones. <b>“Yo toda la vida viví con un puñal clavado en la espalda”</b>, fue lo único que le dijo. “Cuanto más preguntaba, más se cerraban y más se sentían atacados. Pero yo no los estaba atacando: solo quería saber la verdad”, dice Andrea. Tras ese episodio, dejó de verlos. Poco tiempo después, Bruno murió. Antes, en un último gesto de silencio, <b>quemó documentos y papeles en la parrilla de su casa</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T6B3QLEQFBDG5JROIMOVCIQCB4.jpg?auth=71a55b75a6ca2ed928dde86f20b6e65f5490f5ffed10981ed6acf91b4cb9ccb5&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Junto a su hermano, Pablo, quien también fue apropiado y desconoce su historia" height="1920" width="1920"/><h2>Armar el rompecabezas </h2><p>Aunque a Bruno y a Elsa les preguntó si había sido adoptada, Andrea sabe que fue apropiada. “Apropiación es todo lo que vos tomás que no te pertenece”, define. Esa convicción tomó forma concreta cuando comprobó que su partida de nacimiento era falsa. La había firmado un médico allegado a la familia, <b>Luis Rodríguez</b>, quien consignó como fecha de nacimiento el día de su propio cumpleaños: el 22 de septiembre. “Mi mamá siempre me decía: ‘Naciste el mismo día que el tío Luis, sos un regalo’”, recuerda. A eso se sumó otro dato clave: Bruno era estéril. </p><p>A partir de allí, Andrea empezó a reunir versiones fragmentarias sobre su origen. Algunas ubican a sus padres viajando a la provincia de <b>Santa Fe </b>para buscarla, incluso con el pedido explícito de “un bebé de ojos claros”. Otras hablan de contactos en <b>Neuquén</b>, la provincia de donde era oriunda la familia de su madre. También aparece la hipótesis de una <b>clínica clandestina en Bernal</b>, cerca de la casa donde se crió. Nada es comprobable. </p><p><b>El entorno en el que se movía su padre podría ser la punta del ovillo</b>. “Bruno provenía de una familia de origen polaco, estudió Administración de Empresas en la UADE y llegó a ocupar cargos jerárquicos en grandes compañías, primero en DuPont y luego en Sniafa, una textil de peso en la época. <b>Tenía vínculos con intendentes, empresarios y sectores militares</b>”, dice Andrea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2UT52O7B2BBUFAQ2SYU4VGQK2I.jpg?auth=ba9983f21a4061cb5ada26b221a9933eb55c0d0e0c5ab987bb9305e36304dfdb&smart=true&width=1920&height=2342" alt="El acta de nacimiento de Andrea" height="2342" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHIFKFL7YZE57PD26MH3P2LH54.jpg?auth=5935b3b77517e1f4676a4e042158a14182e603ff39b0c30eea4007ed4554ba11&smart=true&width=1920&height=4267" alt="Año 1962. Bruno Pelc junto a su amiga Martha Vigano en una fiesta" height="4267" width="1920"/><p>En estos últimos dos años, en su afán de conocer su identidad, Andrea rastreó y llamó a antiguos colegas y contactos de su padre. Ninguno quiso darle información. <b>“Nosotros éramos una logia”</b>, se justificó uno de ellos. Hace poco localizó a una psicóloga que la atendió en la adolescencia. Quería saber si había sospechado algo. La mujer le dijo que no, que en ese momento la había tratado como a cualquier joven con conflictos familiares. “Fui con la fantasía de que iba a darme algún dato y volví totalmente frustrada. No saber genera eso: creer que, cuando te encontrás con alguien, esa persona te va a contar tu historia. Y no es así”, dice.</p><p>Según Andrea, <b>hay personas que pertenecieron al círculo íntimo de sus padres que podrían tener información y eligen callar</b>. “Mi papá hizo muchos favores. Ayudó a mucha gente. Entonces hay varios que se sienten en deuda”, explica. </p><p>Luego de la muerte de Elsa, en diciembre de 2024, volvió a entrar en la casa de sus padres y encontró elementos que terminaron de confirmar que nada había sido como se lo habían contado. Cartas, fotos y documentos revelaron que el matrimonio de los Pelc había sido conflictivo. Descubrió, por ejemplo, la existencia de <b>Martha Vigano</b>, una mujer con la que su padre mantuvo una relación íntima y sostenida en el tiempo, incluso en los años en que Andrea llegó a la familia. “Me gustaría saber algo de ella. Encontré muchas fotos de ellos juntos hasta el año 1967”, dice. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4GHIQOYODNCXNHUYNO3GISO2PU.jpg?auth=8166c5f8f4cd3a5b2617cfad514fd06262ff8784cf9e2ee1c0f455d8087e5d42&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Yo aprendí que, desde el amor, podemos recuperarnos. Mientras tanto sigo buscando mi raíz, mi origen, mi verdad”, dice (Foto/Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p><i><b>—¿Tenés rencor contra tus padres de crianza?</b></i></p><p>—No. Lo que sí me pregunté muchas veces fue por qué se enojaron tanto conmigo, por qué llegaron incluso a hacerme denuncias. Yo solo quería saber la verdad. Preguntaba qué había pasado y no me decían nada, no hubo forma. </p><p><i><b>—Entre tantas versiones y gente que calla, ¿qué es lo que sabés con certeza?</b></i></p><p>—<b>Que no nací en septiembre de 1967: debí haber nacido antes, en julio o agosto</b>. Pero no sé dónde estuve ni qué pasó conmigo en esos primeros meses de vida. Ni siquiera sé si mi mamá me quiso dar o si me robaron. Conozco muchas mujeres a las que les sacaron a sus bebés, madres que nunca quisieron entregarlos, aunque después lo reduzcan a frases despectivas como “era una sirvientita joven”. Lo único que busco era poder decirles algo a mis hijas: “Mamá viene de ahí”. Porque, <b>¿qué les damos a nuestros hijos? Alas y raíces</b>. Bueno, las alas me las creé yo sola. Y la raíz necesito encontrarla para mis hijas también, porque ellas preguntan. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KA3HTBUNRBAETLM4WHCSODQ3AA.jpg?auth=17dab221c0534b23a35a2ac18cf64299ac55fd82b9c6b2dffd4b28cfa30fee86&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Andrea y la imagen de su hija María Celeste en el arbolito que se armó en el Santuario de Cromañón (Foto/Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z3OZIYGZLJEYZAUMCXTQUVOTE4.jpg?auth=bd5b8cd328a84cba9bca2fb558e5d74238cf52e98fbf1116408b16f59b58731f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“A mi hija la encontré en la morgue de la Chacarita sin vida. Pudimos despedirla el 3 de enero 2005, cuando nos entregaron su cuerpo. Nunca la vida dolió tanto”, dice (Foto/Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p><i><b>—¿Cómo impactó descubrir tus orígenes en un duelo que ya venía marcado por la muerte de tu hija? ¿Tuviste una recaída?</b></i></p><p>—No. Después de que murió Celeste no estuve bien. Tuve internaciones psiquiátricas e intentos de suicidio. Durante muchos años me trataron por duelo patológico y no era eso. Yo tenía estrés postraumático. <b>Un niño que es abandonado, que es violentado y de adulto es tratado solo con medicación para la depresión no se recupera</b>. A mí me pasó eso. Recién cuando trabajé con un terapeuta especializado en estrés postraumático —que había tratado soldados que volvían de la guerra— pude empezar a salir a flote. Eso me dio herramientas concretas: saber qué me pasa, reconocer cuándo se activa el dolor y qué hacer con eso. Antes, cada diciembre me deprimía y terminaba internada. Ahora no. Hace años que sé que ese dolor va a volver y me pregunto otra cosa: <b>“¿Qué voy a hacer con esto que me pasa? ¿Cómo quiero atravesarlo?”</b>. </p><p><i><b>—El 30 de diciembre próximo se cumplen 21 años de la masacre de Cromañón. ¿Qué hacés en esa fecha?</b></i></p><p>—Me junto con mis hijas, Carla y Valentina, y me permito el dolor. Ahora ya sé de dónde viene: me duele no saber mi origen, me duele lo que me ocultaron, y me duele la muerte de mi hija. Son dolores distintos, pero conviven. Antes no lo entendía y era una desesperación constante. Ahora sé que puedo hablarlo, que puedo pedir ayuda, tomar la medicación que necesito. <b>Hubo un tiempo en el que me sirvió irme a la playa: cuando me siento mal me voy a caminar al mar</b>.<b> </b>Y ahí reciclo un poco. A los 58 años aprendí eso: a no tapar el dolor y a atravesarlo acompañada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VVXKA7P3ZREZJKZCJTBMAS2DBE.jpg?auth=733829dc69e570e77758cd26b457eb4eef71098ebf42a2f325fccbe37e81a7a5&smart=true&width=1920&height=4267" alt="Andrea en la playa con sus hijas, Valentina y Carla" height="4267" width="1920"/><p><i><b>—Antes de cerrar, ¿hay algo que aclarar o enfatizar?</b></i></p><p>—A mí lo que me gustaría es que todo esto le sirva a alguien que esté atravesando una situación fuerte y piense que no puede. Las cosas duelen mucho cuando no te pasa lo común, cuando te ves como la excepción. Yo les digo a mis hijas: “La vida no es fácil, y menos la que nos tocó a nosotras”. Hoy puedo llorar, me puedo quebrar, porque me doy ese permiso. No sirve de nada taparlo diciendo “Soy una guerrera”. Y cuando puedo, busco algo que me ayude: me voy a caminar a la playa, meto los pies en el mar y pienso: “¿Qué puedo sacar de todo esto?“. De lo único que no se sale es de la muerte. Eso también lo hablo con mis hijas. La muerte es parte de nuestra vida y hay que aceptarla. No es un tabú. Está al lado nuestro y te puede pasar en cualquier momento. <b>Yo aprendí eso: que desde el amor podemos recuperarnos. Mientras tanto sigo buscando mi raíz, mi origen, mi verdad</b>. </p><p><i><b>Fotos/Adrián Escándar.</b></i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ORCELMSDWFAM5EE7WQKRB254MM.jpg?auth=cc0e7bec014ba1174981e8b7e86a2fa62e1ca5fc6afbfb11208a5f2b0d1faafc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ADRIAN ESCANDAR</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El libro del baterista femicida de Callejeros y el extraño mensaje al padre de su víctima]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/06/el-libro-del-baterista-femicida-de-callejeros-y-el-extrano-mensaje-al-padre-de-su-victima/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/06/el-libro-del-baterista-femicida-de-callejeros-y-el-extrano-mensaje-al-padre-de-su-victima/</guid><dc:creator><![CDATA[Federico Fahsbender]]></dc:creator><description><![CDATA[Eduardo Vásquez lo publicó desde la cárcel en 2022. Hoy busca lograr las salidas transitorias tras finalmente confesar el crimen de Wanda Taddei, por el que fue condenado a perpetua. Preso en Devoto, será padre el año próximo]]></description><pubDate>Sat, 06 Dec 2025 04:40:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AWCFYBKELZBZ5NAN6FTX5V743I.jpg?auth=d80c2cfff104f495d627c1bde74c3f24c2480e18855a177f0202ef0a41969da8&smart=true&width=1200&height=720" alt="Wanda Taddei y Eduardo Vásquez en el día de su casamiento" height="720" width="1200"/><p><a href="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vazquez/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vazquez/"><b>Eduardo Vásquez</b></a><b> </b>podría regresar a la calle en un futuro próximo. El ex baterista de <i>Callejeros</i>, condenado a<b> perpetua </b>por el crimen de su pareja,<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/"><b>Wanda Taddei</b></a>, y a cuatro años de prisión por el <a href="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/"><b>incendio culposo de la tragedia de Cromañón</b></a>, intenta <b>lograr sus salidas transitorias</b> en la Justicia de ejecución penal. </p><p>En octubre último, luego de repetidos rechazos, <b>el juez Axel López autorizó su ingreso al período de prueba</b> en el sistema, lo que lo habilitaría a salidas transitorias. Los fiscales Guillermina Padín y Diego Yomha se opusieron, la familia de la víctima también. </p><p>Vásquez se encuentra<b> detenido en la cárcel de Devoto desde 2023</b>, tras pasar varios años en Ezeiza: el propio Consejo Correccional de la prisión, que depende del Servicio Penitenciario Federal (SPF), <b>consideró “desaconsejable” </b>que se le conceda el beneficio al músico, hoy de 50 años. </p><p>Un informe de abril de 2024 destacó sus avances, con <b>una nota de 10 en conducta</b> y una marcada estabilidad psicológica. El SPF, sin embargo, evaluó esos avances insuficientes. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAWE6USQNZD3JPOUCHFKWFNZXY.JPG?auth=7d88b79486bf3944a3c499960dd00070fb883ad019cd46772a2dab27e52f77c0&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Jorge Taddei y Beatriz Regal, los padres de Wanda Taddei (Juan Novelli)" height="4128" width="6192"/><p>Así, 15 años después del femicidio, <b>Vásquez redobló su buena letra</b> penitenciaria. Realiza talleres y se convirtió en secretario general del Centro Universitario Devoto. En agosto último, aconsejado por su defensa,<b> decidió enfrentar al Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal</b>, que depende de la Cámara Federal de Casación. </p><p>El Equipo resaltó el progreso de Vásquez en su dictamen posterior, aunque dejó en claro que su opinión no es vinculante. </p><p>Ante un psiquiatra y un trabajador social, en una serie de entrevistas, Vásquez, que perdió a su madre en el incendio de Once, tomó una decisión inédita hasta hoy: finalmente, <b>confesó el crimen de su pareja</b>, al que fue consideró “el peor error de su vida”. </p><p>Tenía un motivo particular para confesar. Su <b>actual novia</b>, que lo visita con frecuencia en Devoto -una mujer de 37 años a la que conoció antes de la tragedia de Cromañón, en el momento más alto de la popularidad de Callejeros- <b>está embarazada</b>. Vásquez<b> será padre</b> el año próximo.</p><p><b>No es la primera vez que el asesino de Wanda Taddei habla del crimen con cierta franqueza. </b>Lo hizo en junio de 2022, cuando decidió publicar, desde la cárcel, de forma privada, <b>su libro de 356 páginas</b>, editado por una docente universitaria, con 200 ejemplares impresos. <b>Lo llamó “Callejero de la vida”.</b></p><p>En la portada, bajo un logotipo que imita al de su vieja banda, dos pies caminan, con las zapatillas tipo <i>Topper </i>que se convirtieron en el símbolo de las víctimas de Cromañón. <b>“Si este libro ha llegado a sus manos, significa que usted ha sido parte de mi vida”</b>, aclara Vásquez.</p><p>Allí, le dedicó<b> un curioso mensaje a su ex suegro, Jorge Taddei</b>.<b> </b>A ese capítulo, Vásquez lo llamó <b>“Pedir perdón”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6ZTBIAXD6RFLJHACXLPXEQSETY.jpeg?auth=4e1a7887e4618eb419e5e3737c4a850347c610a76a8f66030bd8d37967c526e2&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Callejero de la vida", el libro de Eduardo Vásquez" height="1080" width="1920"/><h2>“Pedir perdón”</h2><p>“El tiempo pasó y, al final del 2015, la respuesta de la Corte Suprema hizo visible una bajada de línea por la que <b>resolvían como ‘inadmisible’</b> el pedido de revisión de mi caso. Así, se cerraba un ciclo que anulaba toda esperanza de justicia. Aquel final anunciado despertó<b> lo que me quedaba dentro de impotencia y congoja</b>, para convertirse, paulatinamente, en <b>una sensación de reconciliación</b>”, afirmó en la página 330 de su libro, refiriéndose a la confirmación de su condena a cargo del máximo tribunal. </p><p>“Puedo decir que fue <b>un proceso interno y silencioso</b> que continuaba su curso. En ese momento comencé a notar indicios de la sanación de aquellas heridas que me lastimaban tanto... En la escuela que significó para mí Cromañón, <b>había aprendido bien acerca del morbo de los medios</b> y el usufructo del dolor”, continuó.</p><p>A fines de 2016, preso en Ezeiza, <b>Vásquez despertó de un sueño.</b> “Me dejé fluir, todavía entredormido, y, como pude, escribí, de alguna manera rompiendo el silencio”, marcó. </p><p>La definición que sigue es mecánica y fría, extraña para un hombre que fue parte de su vida. “Encabecé aquel borrador con<b> la carta que dirigí al representante de la familia querellante, Jorge Taddei</b>”, continuó y agregó: “Sin saberlo, la expresión de mis sentimientos sería importantísima en <b>la curación de mis heridas</b>, pero también las de ellos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DECPRY52FFD2ZP27PBEWP4JIR4.jpg?auth=03a595272cb87e6142d6e51a004de8177b027f421c2b6b6c086f26ee1ae09aa5&smart=true&width=1920&height=1083" alt="Otros tiempos: Vásquez en vivo con Callejeros" height="1083" width="1920"/><h2>“Jorge, siempre anhelé acercarme a vos”</h2><p>Vásquez aseveró:</p><p>“Jorge, siempre anhelé acercarme a vos, por ser el más cercano a nosotros, y del único del que sentimos un apoyo genuino a nuestro proyecto de familia. <b>Desde lo que nos pasó, no me dejaron acercarme, porque ‘no me querían ver’</b>... Quedé en la vereda de enfrente, ignorando todo lo que iba a venir. En ningún momento sentí <b>bronca o resentimiento, o rencor hacia vos</b> por haber dudado de mí, ya que no sé lo que hubiera hecho en tu lugar. Pude <b>entenderte y comprenderte</b>, bajar la cabeza y aceptar una vez más lo que, por destino, me toca vivir”.</p><p>El texto es insólito. Vásquez, aquí, <b>se victimiza</b>, a años luz de una confesión, un mea culpa. Para Jorge Taddei, el ex baterista de Callejeros<b> no es otra cosa que el asesino de su hija</b>, a la que mató de una forma absolutamente cruel, con un baño de alcohol y una chispa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/75T5XKTBXVE6FMTXZXAXTUSHQU.jpeg?auth=a2bcb805cf5e90ba00f0665e018be76220bd79f61d899339dab1e8af3e707b85&smart=true&width=1600&height=720" alt="El extracto del libro de Vásquez donde se dirige a su ex suegro" height="720" width="1600"/><p>El músico continuó: “Nunca es tarde, dicen, y <b>hoy te quiero decir gracias</b>, por ser quien me abrió formalmente la puerta en tu familia, y no te equivocaste, ya que <b>Wanda es el amor de mi vida</b> y yo lo soy para ella, desde chicos tuvimos el sueño de estar juntos para siempre y formar nuestra propia familia. Con mis errores y virtudes, <b>di lo mejor de mí a tu hija</b>... Hasta que<b> un accidente repentino</b> e inesperado nos arrebató toda nuestra felicidad y todos perdimos... <b>No pretendimos arruinarles, ni arruinarnos la vida, en nombre de los dos, perdonanos</b>”. </p><p>Es decir, para Vásquez, en su cabeza, en su celda del penal de Ezeiza en 2022, <b>matar a su mujer fue un accidente</b>.</p><p>Luego, cerró el mensaje de esta carta que, aparentemente, nunca envió: “Mis más sinceros respetos hacia vos. <b>Creo que nos debíamos este contacto</b>”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NJRJG5BULZANZKZ4PRZ765QJVM.jpg?auth=83b33ec479030df15683c13d62b43a8ab6a4c95af149067978341de5d8374fc6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El baterista femicida de Callejeros confesó el crimen de Wanda Taddei en la cárcel y será padre con su nueva novia]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/05/el-baterista-femicida-de-callejeros-confeso-el-crimen-de-wanda-taddei-en-la-carcel-y-sera-padre-con-su-nueva-novia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/05/el-baterista-femicida-de-callejeros-confeso-el-crimen-de-wanda-taddei-en-la-carcel-y-sera-padre-con-su-nueva-novia/</guid><dc:creator><![CDATA[Federico Fahsbender]]></dc:creator><description><![CDATA[Eduardo Vásquez, preso en el penal de Devoto, podría recibir las salidas transitorias a pesar de las advertencias del Servicio Penitenciario Federal, del Ministerio Público Fiscal y de la familia de la víctima. La polémica]]></description><pubDate>Fri, 05 Dec 2025 12:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vazquez/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/eduardo-vazquez/"><b>Eduardo Arturo Vásquez</b></a>, el ex baterista de <i>Callejeros</i> condenado a prisión perpetua por el <b>femicidio de </b><a href="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/wanda-taddei/"><b>Wanda Taddei</b></a> y a cuatro años de cárcel por el incendio culposo de la <a href="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/">tragedia de Cromañón</a>, <b>podría regresar a la calle</b> en el futuro cercano. </p><p>A 15 años del crimen de Wanda, <b>el juez de ejecución penal Axel López </b>habilitó para Vásquez la posibilidad del beneficio de las <b>salidas transitorias</b>, tras rechazarlo tres veces en la última década. </p><p>Para Vásquez,<b> hoy preso en el penal de Devoto tras años de encierro en la cárcel de Ezeiza</b>, sin duda, es una buena noticia. Para la familia de Taddei, a quien <b>roció con alcohol y encendió con un encendedor</b> en febrero de 2010, ciertamente no. Para el Servicio Penitenciario Federal (SPF), tampoco. </p><p>A pesar de encontrarse en la fase de confianza, el SPF no lo considera listo. En abril de 2024, <b>el Consejo Correccional de la cárcel de Devoto consideró “desfavorable” </b>que Vázquez (50) pasara al período de prueba que le permitiría las salidas transitorias. El <b>área de Psicología del Hospital Penitenciario Central II dio el visto bueno</b>. “En este tiempo, el interno puede adaptarse al encuadre propuesto, con buena predisposición”, se aseveró al no encontrar signos de agresividad hacia otros. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NJRJG5BULZANZKZ4PRZ765QJVM.jpg?auth=83b33ec479030df15683c13d62b43a8ab6a4c95af149067978341de5d8374fc6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Eduardo Vásquez, ex baterista de Callejeros, asesino de Wanda Taddei" height="1080" width="1920"/><p><b>Tampoco registra sanciones por incidentes, con un 10 en conducta determinado en diciembre de 2024</b>.</p><p>Sin embargo, otras áreas como el sector criminológico le bajaron el pulgar. “Es necesario que el interno no solo cumpla con los requisitos formales sino que haya incorporado <b>las herramientas que posibilitan su autorregulación</b> dentro de un régimen de tipo abierto”, se aseguró.</p><p>Un <b>visto bueno total del SPF</b> suele ser condición clave para que un preso pise la calle. Sin embargo, una alta fuente en el sistema de cárceles, al tanto de los detalles del encierro de Vásquez, comentó: “Tiene los informes del servicio negativos. Para poder pasar al periodo de confianza<b> hizo algunos cursos y se sometió a tratamiento psicológico</b>, pero para el Servicio <b>no está apto</b>. El juez López <b>se apartó del criterio</b> y lo pasó al periodo de confianza, por ende, puede salir con transitorias”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5QH2ODNZCFHT3JHAKLL3ZBM7BI.png?auth=0344952027048ee98f35869f54ae80535fe0fd3bca3de72381eb324b9df3a7e7&smart=true&width=857&height=524" alt="" height="524" width="857"/><p>En prisión, Vásquez hace terapia y estudia en el Centro Universitario de Devoto, donde cobra un sueldo penitenciario como secretario general; además se incorporó a talleres como el de higiene de alojamiento. La buena letra básica de un detenido. </p><p>Los <b>fiscales Guillermina Padín y Diego Yomha, por su parte, rechazaron la solicitud</b> de las transitorias, ya que, “a la luz de la evolución de Vásquez en el régimen progresivo, de la gravedad del delito cometido y de la pena impuesta; <b>no quedan dudas que continúa sin cumplir acabadamente con los objetivos </b>propuestos".</p><p>En el medio está su expediente penitenciario. Sus informes elaborados por juntas interdisciplinarias entre 2022 y comienzos de este año, a los que accedió<b> Infobae</b>, cuentan su historia reciente. Vásquez, para empezar, tiene <b>nueva novia, con la que será padre el año próximo</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AWCFYBKELZBZ5NAN6FTX5V743I.jpg?auth=d80c2cfff104f495d627c1bde74c3f24c2480e18855a177f0202ef0a41969da8&smart=true&width=1200&height=720" alt="Vásquez en su casamiento con Wanda Taddei" height="720" width="1200"/><p>En agosto último, para acceder a las salidas transitorias, el ex baterista de Callejeros <b>enfrentó al Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal</b>, que depende de la Cámara Federal de Casación Penal, integrado por una trabajadora social y una psiquiatra. <b>Allí, en un movimiento sorprendente, confesó el crimen de Wanda Taddei</b>.<b> </b></p><h2>La nueva novia</h2><p>Su actual pareja es <b>la segunda que tiene durante su encierro</b>. Antes mantuvo una relación con otra mujer dentro de la cárcel, también detenida, con la que <b>se casó en 2018</b> y con quien, reconoció, tenía <b>una suerte de “sociedad”</b>.<b> </b>La había conocido en su adolescencia,<b> era “del barrio”</b>, afirmó: “Por estar muchos años encerrado, tenés miedo de quedarte solo”.</p><p>La relación se disolvió cuando su mujer recuperó la libertad.<b> El músico dijo que ella jamás volvió a visitarlo</b>.<b> </b>“Me sentí engañado, estafado”, aseveró.</p><p>Vásquez y su actual pareja comenzaron su relación en 2023, cuando el baterista fue trasladado desde el penal de Ezeiza a Devoto. La mujer de 37 años, llamada E., <b>“sería quien se constituya en su referente en el medio libre”</b>, continúa el informe.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2EAEOUAQT5E43HQAZZUCXRCUXA.jpg?auth=361c1f8b2bac3a1b7445211dbe924a98645df2b47999a0fbcb87352c74f72a35&smart=true&width=1920&height=967" alt="Febrero de 2021: Eduardo Vásquez ingresa a la fiesta de 15 de su hija custodiado por penitenciarios" height="967" width="1920"/><p>Y sigue: “Si bien manifestó conocerla desde hace muchos años, comienzan el vínculo afectivo cuando es trasladado a este establecimiento penal, por lo que se considera fundamental poder abordar <b>el diseño de su proyecto de vida </b>junto a ella”.</p><p>Así, <b>E. se convirtió en una visitante regular del penal</b>. La lista de visitantes de Vásquez incluye también a dos amigos, a su madre, a su hermana y, curiosamente, a <b>“un primo de Wanda Taddei”</b>, su víctima. Su hija, hoy de 19 años, que vive fuera del país, lo llama por teléfono con frecuencia. </p><p>Su pareja ya se encontraba embarazada al momento de sus dos entrevistas con el Equipo Interdisciplinario en agosto de 2025. Vásquez mismo relató la historia. Aseguró que <b>la conoció 20 años atrás, en el momento más convocante de la carrera de Callejeros</b>, previo a las muertes de Callejeros, sin entablar una relación. E. era menor de edad en ese entonces. “Nos parece <b>un milagro</b>, ella nunca había quedado embarazada, mi psicóloga siempre me decía que ella es vida”, dijo y siguió: “Ella es complemento, elección”. </p><p>Luego de hablar de su presente, <b>Vásquez recordó a Wanda Taddei</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B33FGW4UCJEEJH3BE2IACHNKP4.png?auth=79e51508b5eb873a09095acfebbad8686657db96f5f1f57ea8e9ecf791fffaa2&smart=true&width=869&height=561" alt="" height="561" width="869"/><h2>La confesión del crimen de Wanda Taddei</h2><p>En sus conclusiones, el Equipo Interdisciplinario determinó que Vásquez “ha <b>presentado avances </b>en tanto la implicancia subjetiva y revisión crítica de su accionar, así como en <b>la adquisición de herramientas educacionales y afectivas</b>, comparativamente con encuentro previo”. Sin embargo, el organismo que depende de la Cámara Federal sigue sin “poder afirmar/negar que este sea un motivo suficiente para promocionarlo al período de prueba”.</p><p>Entre esos avances, el psiquiatra y la trabajadora social consideraron positivo el siguiente punto: el ex baterista de Callejeros “reconoce<b> su responsabilidad en los hechos por los que se encuentra condenado</b>, mostrando esfuerzos -que se infieren genuinos- a adoptar una posición de implicancia subjetiva con respecto a los mismos”.<b> </b>Al hacerlo, consideraron los especialistas, “intenta avanzar en la búsqueda de nuevas reflexiones y profundizar en la revisión de sus actos”.</p><p>“Pienso que<b> fue el error más grande de mi vida</b>. Por ahí tendría que haber sido consciente de que yo no estaba capacitado para abordar esa relación, pero yo sentía mucho amor”, aseguró el baterista y continuó: <b>“No la quería dejar porque yo la amaba”.</b> </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AYM4VMKN2VGSFMQPG7MQYII3SE.jpg?auth=b8f632b7101bbadf42df5f302c94304f51f9142d25433f948da8d662c3b5e800&smart=true&width=965&height=623" alt="Taddei y Vásquez en otra foto de su casamiento" height="623" width="965"/><p>Ante el Equipo Interdisciplinario, Vásquez <b>relató qué pensó y sintió el día del asesinato</b> de Taddei. Leer cómo admite haber incendiado a su ex mujer es escalofriante.</p><p>El 21 de febrero de 2010, el día del crimen, Vásquez se encontró con un amigo. Era una situación límite: el hombre sostenía que su hijo había sido abusado sexualmente. </p><p>Su amigo “quería ir a ajusticiar a la persona que había abusado” a su hijo. “Después del ensayo yo me fui con él y me quedé para tratar de contenerlo. <b>Wanda llamaba y sospechaba que yo estaba con minas tomando merca</b>. Eso a Wanda le molestó mucho... Me había agitado mucho, me había sacado de un estado de paz”, continuó. </p><p>Luego, finalizó: “Me parece que no queda claro mis sentimientos respecto de la pérdida que ocasioné... <b>Tuve muchos obstáculos para verme como responsable por el profundo amor que le tenía a Wanda. </b>Estuve muchos años negando eso por culpa, por haber arruinado la vida de la familia de ella, la misma mía. <b>Me costó mucho posicionarme como responsable</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THMU4YB3NBCBHHMKEQMJR2GCMM.jpg?auth=69fabcf1de64f182ab35299a359680466b2c59dd807113efe575ce437e062910&smart=true&width=1920&height=1503" alt="La confesión de Vásquez en el expediente" height="1503" width="1920"/><p>Se espera que el juez López firme las posibles salidas transitorias en un futuro cercano. El magistrado <b>ya lo benefició en el pasado</b>, cuando en febrero de 2021 permitió que Vásquez<a href="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/02/27/el-ex-baterista-de-callejeros-condenado-a-perpetua-por-femicidio-celebra-los-15-de-su-hija/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/02/27/el-ex-baterista-de-callejeros-condenado-a-perpetua-por-femicidio-celebra-los-15-de-su-hija/"> sea trasladado en medio de la pandemia del coronavirus por el SPF a la fiesta de 15 de su hija en La Matanza</a>, en un operativo de seguridad propio de un capo narco, con casco, escudos tácticos y un móvil con ventanas tapiadas con papel de diario. </p><p>Sin embargo,<b> no es un preso difícil</b>, coinciden fuentes en torno a su encarcelamiento, al menos en términos de conducta, con <b>un 10 en el boletín</b>, más un concepto general de siete puntos. </p><p><i>*/Producción audiovisual, entrevista, guion y narración: María Belén Etchenique / Realizador: Juan Novelli / Edición: María Florencia Montenegro y Leonardo Senderovsky</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CPBAUGGYGFG3DHXUE3SAOHO46U.png?auth=711ff93f8ebb4904610235b07bce5ab1472bc5e7b0e1bd7c35d84c1fe79a545f&amp;smart=true&amp;width=3556&amp;height=2000" type="image/png" height="2000" width="3556"/></item><item><title><![CDATA[Don Osvaldo lanzó una recopilación de sus últimos shows en vivo y volverá a presentarse en CABA ]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2025/07/18/don-osvaldo-lanzo-una-recopilacion-de-sus-ultimos-shows-en-vivo-y-volvera-a-presentarse-en-caba/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2025/07/18/don-osvaldo-lanzo-una-recopilacion-de-sus-ultimos-shows-en-vivo-y-volvera-a-presentarse-en-caba/</guid><dc:creator><![CDATA[Marcos Shaw]]></dc:creator><description><![CDATA[La banda presentó “Zona liberada”, un DVD con material audiovisual inédito del grupo. En septiembre harán dos fechas en el estadio de All Boys ]]></description><pubDate>Fri, 18 Jul 2025 21:53:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKJQ66NNXRFZHAYM5U4UYGIESY.jpg?auth=0c6f0869809818cea4ae9b4bf231fd2bbdc8e66c675b96b050de23b6e41a9ec5&smart=true&width=8083&height=5389" alt="El último recital de Don Osvaldo en el estadio de All Boys, marzo de 2025" height="5389" width="8083"/><p>El 30 de diciembre de 2024 se cumplieron 20 años de la tragedia de Cromañón y el 2025 es, sin dudas, el año en el que <b>Don Osvaldo</b>, la banda de rock -que en voz lidera <b>Patricio Fontanet</b>, ex líder de Callejeros- confirmó su masividad. Con presentaciones en todo el país -estuvieron en grandes ciudades de <b>Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Juan, Formosa, Chaco y todavía faltan Catamarca y Ushuaia,</b> entre otras- y dos estadios de All Boys llenos en la ciudad de Buenos Aires, el grupo logró el equilibrio perfecto que amalgama a Don Osvaldo con los seguidores históricos de la mítica banda de Villa Celina y una generación que creció escuchándola, pero no llegó a verla en vivo. </p><p>Ahora, el grupo de rock barrial que nació en 2010 con la disolución de Callejeros y primeramente se llamó Casi Justicia Social <b>(en 2014 cambiarían de nombre en homenaje a Osvaldo Pugliese)</b>, lanzó su primer DVD con material audiovisual inédito que recopila presentaciones en vivo entre 2022 y 2025. Incluye recitales en <b>Baradero, Quilmes, Villa Ballester, Morón, General Rodríguez, Luna Park, La Plata y el estadio de All Boys</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3FJQP6WUZDQLGUXUA64MBCVYQ.jpg?auth=1404d2304792ecad4cdb3295db717d57cd3db99f60ba528fa8ff82f56df03888&smart=true&width=1920&height=2937" alt="Zona Liberada, el DVD que lanzó Don Osvaldo con material inédito " height="2937" width="1920"/><p>Además, anunció dos nuevos shows en la cancha del club de Floresta para <b>el 12 y 13 de septiembre</b> (entradas agotadas para el segundo día) y una gira internacional que incluirá presentaciones en <b>Chile, Uruguay y España</b> (estarán en <b>Málaga, Madrid, Mallorca, Valencia y Barcelona</b>). </p><p>El DVD oficial de Don Osvaldo, editado por el sello <b>Plaza Independencia Música</b>, contiene 22 temas de la banda y algunos clásicos de Callejeros. También incluye dos bonus track del primer conjunto que lideró Fontanet: <b>Palo borracho y Los invisibles, ambos del disco Sed. </b></p><p>La lista de canciones son: <b>Políticamente correcto; Ciegos; 9 de Julio; Mis latidos; Normal; Rotos y descosidos; Barrilete; O no; Tan perfecto que asusta; Dos secas; Feliz y seguro; Misterios; Algo mejor algo peor; Rehén; Tanto de todo; Vaivén/La llave; Estampita; Flores por Piedad; Acordate; El reto/La ilusión; El nudo; y Suerte.</b> </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WQXVHAV2MBDR5G5W3CE2V5OR5M.jpg?auth=fb2a743ca2a56be353076b686f495c4ec0e5d10b5819cf501feb283b2b1cfe5d&smart=true&width=8161&height=5441" alt="Patricio Fontanet, líder de la banda" height="5441" width="8161"/><p>Las imágenes que se pueden ver corresponden a los últimos tres años de recitales en los que la banda se consolidó y fue creciendo año tras año, sobre todo después de la pandemia en 2020. Ese recorrido <b>incluye la vuelta de Don Osvaldo a la ciudad de Buenos Aires</b>, que formalmente se dio en diciembre de 2022 cuando tocó en el homenaje a las víctimas de Cromañón en el Obelisco, pero que luego dio un paso más con <b>siete Luna Park en 2024 y dos estadios de All Boys</b> con entradas agotadas en marzo de este año. </p><p>En la mayoría de sus shows, <b>Luis Lamas</b>, baterista de la banda y sobreviviente de Cromañón, invita al escenario a representantes de la ONG <b>No Nos Cuenten Cromañón</b>, creada e integrada por sobrevivientes de la tragedia que realizan desde años un trabajo de concientización y ayuda para quienes lo necesiten, sean personas que hayan asistido al fatídico recital o familiares de quienes murieron. Entre otras cosas, tienen <b>un programa de asistencia en salud mental e impulsan un empadronamiento de sobrevivientes para que puedan tener una reparación por parte del Estado.</b> En diciembre de 2024, la Ley de Reparación Integral fue aprobada por la Legislatura porteña y garantiza asistencia de por vida a quienes estén en el padrón, que fue reabierto para quienes quieran inscribirse. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB46Y357OJF4XOVZJ6CZYLCXMI.webp?auth=3125c3e8bb69fc6bc9aeebf050c85f5a8ab7a292b5a3ed73a0c26543edd66c5d&smart=true&width=321&height=500" alt="El libro Voces, Tiempo, Verdad repasa lo que sucedió antes, durante y después de Cromañón " height="500" width="321"/><p>Además, junto al periodista Bruno Larocca, escribieron el libro <b>Voces, Tiempo, Verdad</b>, que reconstruye todo el proceso que terminó en la tragedia de Cromañón desde la perspectiva de quienes lo sufrieron. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKJQ66NNXRFZHAYM5U4UYGIESY.jpg?auth=0c6f0869809818cea4ae9b4bf231fd2bbdc8e66c675b96b050de23b6e41a9ec5&amp;smart=true&amp;width=8083&amp;height=5389" type="image/jpeg" height="5389" width="8083"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Javier Rogoski</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Tragedia de Cromañón: aumentan la indemnización que deberá pagar la ciudad de Buenos Aires a un sobreviviente]]></title><link>https://www.infobae.com/judiciales/2025/03/29/tragedia-de-cromanon-aumentan-la-indemnizacion-que-debera-pagar-la-ciudad-de-buenos-aires-a-un-sobreviviente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/judiciales/2025/03/29/tragedia-de-cromanon-aumentan-la-indemnizacion-que-debera-pagar-la-ciudad-de-buenos-aires-a-un-sobreviviente/</guid><dc:creator><![CDATA[Tomás Martino]]></dc:creator><description><![CDATA[La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal aumentó el monto de la reparación a la que quedó obligada la Administración porteña por el daño psicológico que dejó en la víctima esa noche del 30 de diciembre de 2004]]></description><pubDate>Sat, 29 Mar 2025 03:54:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2VTWZ5T7DRA5PAGNBQNIS5MKHI.jpg?auth=fea74ec64cc5101da2b4e5842c7c5ac2e0f22b33867f9863085d660bf70c3e84&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""República Cromañón" tras el incendio del 30 de diciembre de 2004 (Télam)" height="1080" width="1920"/><p>En uno de los <a href="https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/tragedia-de-cromanon-que-paso-con-la-responsabilidad-del-estado/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/tragedia-de-cromanon-que-paso-con-la-responsabilidad-del-estado/">cientos de expedientes</a> que se iniciaron contra la Ciudad de Buenos Aires por daños y perjuicios tras la <a href="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/"><b>tragedia de Cromañón</b></a>, la <b>Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal </b>confirmó la sentencia que condenó al <b>Gobierno porteño </b>y decidió <b>elevar la indemnización</b> que deberá recibir uno de los sobrevivientes de aquella noche del 30 de diciembre de 2004.</p><p>Se trata del caso de una víctima de apellido Ferreyra y oriundo de Villa Adelina, quien a un día de cumplir 21 años asistió ese día a “<b>República Cromañón</b>” para ver a <a href="https://www.infobae.com/tag/callejeros/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/callejeros/"><b>Callejeros</b></a>, como había hecho las seis veces anteriores que la banda había tocado en ese local ubicado en la calle Bartolomé Mitre 3060-70 del barrio porteño de Once.</p><p>Según la denuncia que presentó Ferreyra el 8 de diciembre de 2005, a la que tuvo acceso <b>Infobae</b>, esa noche llegó al boliche regenteado por <a href="https://www.infobae.com/tag/omar-chaban/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/omar-chaban/"><b>Omar Chabán</b></a><b> </b>cerca de las <b>22:30</b> junto a un grupo de seis amigos. </p><p>“No bien comenzado el show, y como consecuencia de haberse encendido distintos <b>elementos de pirotecnia</b>, entre ellos una ’<b>candela</b>’ que liberó una gran cantidad de pequeñas bolas de fuego que impactaron contra el techo, comenzó a incendiarse la cobertura del techo del local antes referido”, relató en su presentación contra la Administración porteña, entonces en manos de <b>Jorge Telerman</b>, quien reemplazaba al suspendido <a href="https://www.infobae.com/tag/anibal-ibarra/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/anibal-ibarra/"><b>Anibal Ibarra</b></a>, luego removido de su cargo de Jefe de Gobierno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZKBG4O7HTNELXMPXCRY3RSJZ6E?auth=dcea4a583660a332fc02f95e1708c56fd3595b96654f0367b39c7ba2c280db80&smart=true&width=600&height=360" alt="El show de Callejeros se interrumpió durante el primer tema de la banda en el escenario (DyN)" height="360" width="600"/><p>Además, la víctima recordó: “Inmediatamente se cortó el sonido y se apagaron las luces del lugar y comenzó a invadir la atmósfera <b>un humo negro muy intenso que dificultaba totalmente la respiración</b>. La situación era desesperante por cuanto además de no poderse respirar no existía la más mínima iluminación. <b>La gente comenzó a desesperarse y a empujar en dirección hacia donde se creía estaba la puerta</b>. Yo pude salir del local por mis propios medios sacando del mismo a -una amiga- que quería ingresar nuevamente para buscar a su hermana, quien, en realidad, ya había logrado salir junto con las demás personas antes mencionadas”.</p><p>A su vez, como testigo en primera persona de lo que luego se convertiría en una de las peores tragedias no naturales del país, el joven proveniente de Villa Adelina señaló: “En el exterior del local <b>el desorden era muy grande y no había ningún tipo de atención organizada</b>, de manera que me retiré luego de algún tiempo hacia mi domicilio”.</p><p>Como víctima del <b>incendio de Cromañón</b>, que provocó<b> 194 muertes</b> y lesiones de diversa magnitud en <b>1432 sobrevivientes</b>, Ferreyra comenzó a cobrar un subsidio decretado por el Poder Ejecutivo de la Ciudad, lo que comprobó su legitimidad para invocar los daños y reclamar una reparación económica.</p><p>“Desde el 30 de diciembre de 2004, (...) he padecido graves trastornos en mi personalidad con <b>ataques de pánico</b>, <b>angustia, depresión y una sensación constante de estar en peligro</b>. Padezco también una <b>fobia creciente a estar en lugares cerrados</b>, faltos de ventilación o mal iluminados. El dolor producido por la <b>muerte de amigos y conocidos</b> se ha sumado también a esa sensación constante de estar en peligro de muerte”, precisó en la denuncia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DGHXBQPWNJCU7FDLCDCLZ3E5RM.jpg?auth=50fb3d0dfbff122b378e763e7cc73060a2ae8a0448d163c51510ed5e02047769&smart=true&width=2658&height=1495" alt="La fatídica noche dejó un saldo de 194 muertes y más de mil heridos" height="1495" width="2658"/><p>Y remató: “<b>Mi vida ha cambiado totalmente, el desgano, la depresión</b> y el no encontrar sentido en la mayor parte de las cosas cotidianas son frecuentes en mí. En resumen, (...) l<b>os terribles sucesos de ‘Cromañón’ </b>me han causado una afectación en los sentimientos y en mi salud psíquica que deben ser reparados".</p><p>El caso quedó radicado en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 12, encabezado por la jueza <b>Macarena Marra Giménez</b>. En tanto, antes de iniciar el periodo de prueba, la parte demandada pidió citar en calidad de terceros al <b>Estado Nacional</b> y a Elio Delgado, Daniel Cardell, Juan Carbone, <a href="https://www.infobae.com/tag/patricio-fontanet/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/patricio-fontanet/"><b>Patricio Santos Fontanet</b></a>, Christian Torrejón, Eduardo Vazquez y Diego Marcelo Argañaraz, integrantes y manager, respectivamente, del <b>grupo de rock</b> proveniente de Villa Celina.</p><p>Uno de los elementos más importantes que tuvo en cuenta la jueza de primera instancia a la hora de dictar su sentencia en agosto de 2024 fue la <b>pericia médica</b> elaborada por <b>un psiquiatra y médico legista</b>, que presentó un informe del examen al que sometió al denunciante. “La evaluación de <b>la</b> <b>Ideación </b>permite confirmar que dicha función superior está claramente ocupada por <b>contenidos desvalorizativos</b>, <b>minusvalizantes</b>, <b>incapacitantes y fóbicos</b>, respecto de permanecer <b>en lugares cerrados</b> <b>especialmente multitudinarios</b>. En dichas circunstancias no puede reprimir la aparición de ideas claramente vinculadas con los hechos y consecuencias que generaron estos autos en su vida actual”, afirmó el perito.</p><p>Luego completó: “El actor padece en la actualidad un franco <b>Síndrome Depresivo Reactivo</b> crónico con componentes fóbicos y contrafóbicos, lo que en terminología actual sería equivalente al denominado cuadro de <b>Reacción Vivencial Anormal Postraumática</b> Grado II, que implica daño psíquico en terminología médico forense”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HSJAPDLQHNFZ5FZW3BW643OHBA.jpg?auth=e0361a605e0b5cd9bcd47ccdd9543180306e8a9093806c612ae0af0492b943cd&smart=true&width=3008&height=2000" alt="La mayoría de los fallecimientos se produjeron por asfixia, según determinó la Justicia" height="2000" width="3008"/><p>La resolución de primera instancia condenó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a indemnizar por poco más de 2 millones de pesos -a valores del 30 de diciembre de 2004- en virtud de los <b>daños moral y psíquico y de los gastos en tratamiento psicológico y medicación</b>. Para eso, hizo hincapié en las responsabilidades que se les endilgaron a los Estados porteño y nacional en los <b>distintos antecedentes judiciales</b>, donde quedaron en evidencia “los incumplimientos atribuibles a los agentes de ambos órdenes de Gobierno”, que derivaron en una <b>falta de servicio público</b> “por no efectuar los controles que hubieran permitido <b>resguardar la vida y la integridad física</b> dentro del local”.</p><p>“A resultas de los razonamientos precedentes se <b>desprende la responsabilidad</b> que le cabe al GCBA y al Estado Nacional por los hechos dañosos del 30 de diciembre de 2004 en el local ’<b>República Cromañón</b>’ en los términos del art. 1112 del C.C. (<b>falta de servicio</b>), sin perjuicio de la índole <b>dolosa o culposa</b> de los delitos por los cuales fueron condenados los funcionarios públicos (...) <b>en sede penal</b>, pues a tal fin, ha de tenerse por demostrado que concurren individualmente los <b>presupuestos de responsabilidad</b>, al verificarse omisiones imputables a ambos niveles de gobierno con idoneidad suficiente para atribuirles los daños por los que se reclama", remarcó la jueza Marra Giménez en su fallo.</p><p>Esa sentencia fue apelada por las dos partes del proceso, llevando las actuaciones hasta la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, conformada por<b> José Luis López Castineira, María Claudia Caputi y Luis María Márquez</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3U3G4X3GWFFBRHUYXLDEL3OTQY.jpg?auth=ee2f87b08b64a8e561fff05f3b72f2d16d28127408d311743b7ab31693f2856c&smart=true&width=1200&height=675" alt="Icónica imágen de la tragedia de Cromañón" height="675" width="1200"/><p>Los jueces se expidieron esta semana en una resolución a la que accedió este medio. En ella decidieron por unanimidad hacer lugar parcialmente a la apelación del sobreviviente y, en consecuencia, incrementar los <b>montos indemnizatorios </b>de primera instancia, considerados “insuficientes” para reparar las afecciones de índole psicológico y moral. </p><p>Con todo, el Gobierno de la Ciudad quedó obligado a indemnizar al denunciante con poco más de 5.700.000 pesos. El Estado Nacional y los músicos no resultaron condenados porque no fueron llevados al proceso en calidad de denunciados sino como terceros, lo que valida a la Administración porteña en un eventual reclamo contra ellos a través de una “<b>acción de repetición</b>”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DGHXBQPWNJCU7FDLCDCLZ3E5RM.jpg?auth=50fb3d0dfbff122b378e763e7cc73060a2ae8a0448d163c51510ed5e02047769&amp;smart=true&amp;width=2658&amp;height=1495" type="image/jpeg" height="1495" width="2658"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Picasa</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cromañón, 20 años después: la lucha por la memoria y justicia sigue viva en Buenos Aires]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/12/29/cromanon-20-anos-despues-la-lucha-por-la-memoria-y-justicia-sigue-viva-en-buenos-aires/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/12/29/cromanon-20-anos-despues-la-lucha-por-la-memoria-y-justicia-sigue-viva-en-buenos-aires/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Sobrevivientes y familiares exigen justicia y memoria tras el incendio del boliche, resaltando la responsabilidad estatal y la necesidad de prevención en eventos masivos en Buenos Aires]]></description><pubDate>Fri, 21 Mar 2025 02:34:33 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Pablo Duer</p></p><p><p>Buenos Aires, 29 dic (EFE).- A veinte a&ntilde;os de la &#39;Tragedia de Croma&ntilde;&oacute;n&#39;, un incendio que caus&oacute; 194 muertos y m&aacute;s de 1.400 heridos durante un concierto de rock en Buenos Aires, sobrevivientes y familiares de las v&iacute;ctimas mantienen viva la lucha por la memoria, se&ntilde;alan a las autoridades y advierten que un Estado ausente aumenta el riesgo de que se repita.</p></p><p><p>La noche del 30 de diciembre de 2004, una bengala prendi&oacute; fuego la enorme lona de pl&aacute;stico instalada en el techo de la discoteca Rep&uacute;blica de Croma&ntilde;&oacute;n durante el recital del grupo Callejeros, y desat&oacute; una de las mayores cat&aacute;strofes de la historia argentina.</p></p><p><p>A los pocos minutos, un espeso humo t&oacute;xico colm&oacute; la sala, cuya salida de emergencia estaba cerrada con candado. Adem&aacute;s, el local ten&iacute;a capacidad para albergar a unas mil personas, pero esa noche hab&iacute;a unas 4.500.</p></p><p><p>&quot;Recuerdo ambulancias, cuerpos, desesperaci&oacute;n, angustia&quot;, relata a EFE, en el santuario erigido en el lugar del suceso, Gonzalo Zamudio, quien ten&iacute;a entonces 14 a&ntilde;os y no recuerda c&oacute;mo sali&oacute; de Croma&ntilde;&oacute;n.</p></p><p><p>El hoy programador de 34 a&ntilde;os rechaza tajantemente el calificativo &quot;tragedia&quot;: &quot;Se presupone que una tragedia es algo que no se puede evitar y Croma&ntilde;&oacute;n se pudo evitar. Estaba mal habilitado, los planos eran irregulares, la habilitaci&oacute;n estaba vencida, hab&iacute;an pagado coimas (sobornos). Me parece que hay una serie de irregularidades muy grandes para decir tragedia, fue una masacre&quot;.</p></p><p><p>Los hechos que denuncia no son meras teor&iacute;as sino que fueron probados por la Justicia argentina y culminaron, tras varios y extensos procesos judiciales, con el encarcelamiento de casi una veintena de personas.</p></p><p><p>Entre los condenados estaban el gerente de la discoteca, Omar Chab&aacute;n; el due&ntilde;o del local, Rafael Levy; polic&iacute;as, bomberos y funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Tambi&eacute;n, los miembros y el representante de Callejeros.</p></p><p><p>&quot;Evidentemente todo funcionaba mal, era una trampa mortal&quot;, afirma el sobreviviente Nicol&aacute;s Papolla, que destaca la responsabilidad del entonces alcalde de Buenos Aires, An&iacute;bal Ibarra.</p></p><p><p>Ibarra fue sobrese&iacute;do en la causa pese a que poco antes hab&iacute;a sido destituido del cargo mediante un juicio pol&iacute;tico por las irregularidades en torno a Croma&ntilde;&oacute;n y por la defectuosa respuesta de los servicios de emergencia.</p></p><p><p>Por esa falta de respuesta, muchos de los que lograron salir de la sala aquella noche volvieron a entrar, una y otra vez, en busca de amigos, familiares o simplemente para rescatar a otras personas. Se estima que alrededor de un tercio de los fallecidos pertenec&iacute;an a este grupo.</p></p><p><p>Uno de ellos fue Mariano Valsangiacomo, que ten&iacute;a 31 a&ntilde;os cuando muri&oacute; en Croma&ntilde;&oacute;n junto a su hermana Ver&oacute;nica.</p></p><p><p>&quot;Seguimos haciendo terapia a 20 a&ntilde;os porque esto nos cambi&oacute; como familia, nunca fuimos los mismos&quot;, reconoce Elsa Meil&aacute;n, viuda de Mariano y cuya hija sobrevivi&oacute; al incendio.</p></p><p><p>Elsa cree que parte de la responsabilidad es compartida entre todos los que participaban de una cultura del rock que comenz&oacute; a parecerse a la del f&uacute;tbol -&quot;muy euf&oacute;rico y donde se prend&iacute;an bengalas&quot;-, aunque r&aacute;pidamente cita un eslogan popularizado durante los juicios y aclara: &quot;Ni una&nbsp;bengala ni el rock-and-roll, a los pibes los mat&oacute; la corrupci&oacute;n&quot;.</p></p><p><p>Pese a que sus historias son diferentes, Gonzalo, Nicol&aacute;s y Elsa apuntan al Estado como el gran responsable y advierten sobre la importancia de un Gobierno presente que verifique adecuadamente habilitaciones de locales, coordine respuestas a cat&aacute;strofes y destine fondos a la capacitaci&oacute;n de personal y a la prevenci&oacute;n de sucesos como Croma&ntilde;on.</p></p><p><p>&quot;El Estado ausente es lo m&aacute;s peligroso que puede tener un pa&iacute;s y en este momento tambi&eacute;n estamos viviendo en un Estado ausente&quot;, alerta Elsa, en referencia a las pol&iacute;ticas de achicamiento del Estado impulsadas por el Ejecutivo de Javier Milei y encarnadas en su ic&oacute;nica motosierra.</p></p><p><p>Ante esto, resaltan la importancia del trabajo de memoria que llevan las organizaciones de familiares y sobrevivientes, en las que los tres participan desde hace a&ntilde;os.</p></p><p><p>Adem&aacute;s de brindar charlas y talleres de concienciaci&oacute;n para j&oacute;venes, han impulsado proyectos de ley, entre ellos, uno que logr&oacute; ampliar y consolidar las ayudas econ&oacute;micas para sobrevivientes y otro que busca la expropiaci&oacute;n de la discoteca -hoy abandonada- para convertirla en un centro de memoria.</p></p><p><p>&quot;Nosotros militamos, adem&aacute;s de para recomponer nuestras vidas, por el pa&iacute;s y por la ciudad, porque tenemos que dejar Croma&ntilde;&oacute;n vivo en la memoria para lograr que no se repita&quot;, menciona Gonzalo, al sostener que, ante el &quot;espantoso corrimiento (desentendimiento) del Estado&quot;, hoy es responsabilidad de sobrevivientes y v&iacute;ctimas contar esta historia a las nuevas generaciones. EFE</p></p><p><p>(foto)(v&iacute;deo)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Prohibiciones, la cárcel y la muerte: cómo siguió la vida de los Callejeros después del 30 de diciembre de 2004]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2024/12/29/prohibiciones-la-carcel-y-la-muerte-como-siguio-la-vida-de-los-callejeros-despues-del-30-de-diciembre-de-2004/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2024/12/29/prohibiciones-la-carcel-y-la-muerte-como-siguio-la-vida-de-los-callejeros-despues-del-30-de-diciembre-de-2004/</guid><description><![CDATA[Luego del trágico incendio ocurrido en Cromañón, Patricio Santos Fontanet, Christian Torrejón, Eduardo Vázquez, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado y Juan Alberto Carbone continuaron un recorrido signado por aquella fatalidad]]></description><pubDate>Sat, 22 Feb 2025 00:50:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHOZCC47KNEOBKOPO7I3GAP25M.jpg?auth=1006f2e7b9be9a5f98ec2f0629ada25c47c58fac84b0fb23df84082ed49df3a1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Callejeros en su show de regreso a los escenarios tras la masacre de Cromañón. Ocurrió el 21 de septiembre de 2006, casi dos años después del incendio que se cobró 194 vidas" height="1080" width="1920"/><p>Este lunes se cumple el vigésimo aniversario de la masacre de <b>Cromañón</b>, aquel infame incendio que se produjo durante el primer minuto de un show de <a href="https://www.infobae.com/tag/callejeros/" target="_blank"><b>Callejeros </b></a>en el boliche de Once que regenteaba <b>Omar Chabán</b>. Es hasta el momento la mayor tragedia no natural en Argentina, la cual dejó un triste saldo de 194 muertos, miles de heridos e incontables secuelas tanto en los sobrevivientes de aquella noche como en las familias de las víctimas e, incluso, en el desarrollo de la cultura rock de la Argentina.</p><p>Aquella noche el grupo estaba conformado por <b>Patricio </b><i><b>Pato </b></i><b>Santos Fontanet, Christian </b><i><b>Dios </b></i><b>Torrejón, Eduardo </b><i><b>Cabeza </b></i><b>Vázquez, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado</b> y <b>Juan Alberto </b><i><b>Juancho </b></i><b>Carbone</b>. Si bien todos ellos lograron salir del lugar, perdieron a varios seres queridos: <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2024/11/13/cromanon-la-serie-mientras-callejeros-no-autorizo-el-uso-de-su-musica-un-tema-popularizado-por-la-renga-se-volvio-el-alma-del-guion/" target="_blank"><b>Mariana Sillota</b>, la novia de Fontanet en aquel momento, murió tras una agonía de un par de días</a>; también falleció <b>Dilva Lucía Paz</b>, la madre de Vázquez; Djerfy lloró a cinco familiares: su papá, su tía, su tío, su ahijada y su prima; <b>Diego Argañaráz</b>, manager del grupo, lamentó el deceso de su mujer, <b>Romina Branzini</b>, y también de algunos de sus primos hermanos.</p><p>“En este momento lo que nos planteamos no es si seguimos tocando o no. Queremos que se aclaren las cosas, que se hagan cargo los verdaderos responsables. <b>Callejeros va y toca en el lugar, no es el dueño del lugar ni es el coproductor del lugar</b>”, se había defendido Fontanet en declaraciones a Radio 10 en febrero de 2005, a 54 días de ocurrido el incendio.</p><p>A partir de ese momento, las vidas de todos ellos parecen haber quedado en pausa ahí, pese a que luego volvieron a tocar juntos, grabaron dos discos más, se disolvieron, le dieron forma a otros proyectos e, incluso, formaron familias. Al margen de lo musical, todos (los músicos, el manager y también el escenógrafo de la banda, <b>Daniel Cardell</b>)<b> fueron procesados por la Justicia argentina después de Cromañón, acusados de estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo</b>.</p><p>El juicio oral, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 24, comenzó en agosto de 2008 y, un año más tarde todos, salvo Argañaráz, fueron absueltos de la causa penal. Sin embargo, en abril de 2011 la Cámara Federal de Casación Penal revisó la sentencia y condenó a todos los miembros del grupo <b>como partícipes necesarios</b>, quedando detenidos el 21 de diciembre de 2012. Pocos meses antes, el 5 de octubre de 2012, nació <b>Homero</b>, el hijo que Santos Fontanet tuvo con Estefanía Miguel, su pareja en aquel entonces.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QR4KRNLHLFAB7G47K7GYMNAHFI.jpg?auth=9cd4de4e00ce2f2c1a41e56bb745883e47fa592aba491a672bad86f613aa4600&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Patricio Santos Fontanet al frente de Don Osvaldo, el proyecto que formó tras la disolución de Callejeros (Foto: Mario Sar)" height="1080" width="1920"/><p>Los músicos fueron liberados en agosto de 2014 porque la <b>Corte Suprema de Justicia </b>aceptó tratar sus casos.<b> </b>Pero en abril de 2016<b> </b>un fallo de Casación y la Corte dejaron<b> </b>firmes las condenas y<b> </b>los imputados volvieron a ser detenidos: a Santos Fontanet le dieron siete años de prisión, mientras que al resto de los integrantes del grupo, cinco. Todos estuvieron presos en el penal de Ezeiza.</p><p>En 2017 obtuvieron la libertad condicional Elio Delgado, Christian Torrejón y Juancho Carbone. A Djerfy, en tanto, se le otorgó prisión domiciliaria. “Mi condena fue de 5 años, 60 meses de los cuales hice 20 en prisión. Hice un año y 8 meses en Ezeiza, desde el 20 de diciembre del 2012 y salimos el 6 de agosto de 2014. Tuvimos veinte meses en libertad y el 6 de abril de 2016 volvimos a cumplir en penal. Estuve seis meses en Marcos Paz y después me dieron la domiciliaria y terminé acá en mi casa”, resumió el guitarrista en diálogo con el programa radial <i>Vomitando</i> (Radio Zónica) en diciembre de 2017.</p><p>Fontanet consiguió la excarcelación en mayo de 2018 tras cumplir más de la mitad de la pena en el pabellón del Programa Interministerial de Salud Mental del penal de Ezeiza. Antes habían salido Cardell y Argañaraz, quienes habían recibido tres y cinco años respectivamente.</p><p>En medio de todas estas idas y vueltas judiciales, <b>el 10 de febrero de 2010 el baterista Eduardo Vázquez cometió el femicidio de su esposa</b> <b>Wanda Taddei</b>, motivo por el cual recibió prisión perpetua. Al día de hoy, sigue preso en Ezeiza y o último que se supo de él fue que a mediados de 2020 se casó en la cárcel con <b>Albana María Luján Maglio</b>, otra detenida en el mismo complejo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GSQ5FSJHJZCNXOT4S4U4Y3ITOM.jpg?auth=0b2279ce0cc5048cef41113ad01028db694397c1fb6d207d9bde8648cfa98416&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Eduardo Vázquez, baterista de Callejeros, cumple una condena de prisión perpetua tras cometer el femicidio de Wanda Taddei, su mujer (Télam)" height="1080" width="1920"/><p>En paralelo a los asuntos con la Justicia, la música del grupo continuó su marcha aunque a los tumbos. Si bien la intención de Callejeros era volver a los escenarios, rápidamente encontraron resistencia en algunos de los familiares de las víctimas de Cromañón y sobrevivientes de la masacre. Lo primero que lograron hacer fue reactivar su discografía con <i><b>Señales</b></i>, su cuarto álbum de estudio, sucesor de <i>Rocanroles sin Destino</i>, el disco que habían querido presentar en la infame noche del 30 de diciembre de 2004. Este trabajo, que cuenta con canciones como “9 de julio” y “Frente al río”, vio la luz en mayo de 2006.</p><p>Después de una serie de prohibiciones y de cantar de improviso unas canciones en medio de un show de <b>Jóvenes Pordioseros</b>, lograron volver a presentarse el 21 de septiembre de 2006 en el estadio Chateau Carreras (hoy Mario Kempes) de la ciudad de Córdoba. “Muchísimas gracias a toda la gente que está cerca nuestro y nos ayuda para que todo esto continúe. <b>A los demás, chúpenla. Chúpenla por caretas</b>”, expresó Fontanet antes de la última canción que cantó aquella tarde. Casi un mes más tarde, tocaron en la ciudad de La Rioja.</p><p>Entre principios de 2007 y agosto de 2009, Callejeros dio unos veinte shows; todos en el interior del país, haciendo base en provincias como Córdoba, Santa Fe y Neuquén. Pero ninguno en la Ciudad de Buenos Aires ni en el conurbano bonaerense, donde la resistencia hacia la banda era mucho mayor. En el medio de este período, en julio de 2008 y poco antes de que comenzara el juicio, editaron <i><b>Disco Escultura</b></i>, su último álbum de estudio. Tanto en el arte de tapa como en muchas de las canciones de este trabajo hacen referencia a su situación judicial.</p><p>Fue en este período, además, en que se dio un quiebre entre los músicos. Por caso, Djerfy no quería que la banda se presentara mientras el juicio oral estuviera en curso. Pero como la cosa siguió, él decidió irse de la banda a comienzos de 2009. “Salieron las miserias de cada uno, tuvimos que afrontar un juicio y un montón de cosas que nunca habíamos vivido, todo eso hizo que la banda se rompiera. Yo lo comparo mucho con un aborto. <b>Cuando una pareja pasa por un aborto después es muy raro que sigan juntos, y eso pasó con Callejeros</b>”, declaró el guitarrista poco tiempo después de dejar la banda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HMCC7BDKYJFEZOR2MJWDLDBQHI?auth=641edb22bee3995a27b6b67b39cb45ca4f19aa0335b2e3bc52b2759e66b82283&smart=true&width=600&height=450" alt="Patricio Santos Fontanet y Christian Torrejón, el único miembro original de Callejeros que siguió haciendo música con el cantante (NA)" height="450" width="600"/><p>El domingo 31 de enero de 2010, se presentaron en Mar del Plata en lo que fue su primer recital después de la primera sentencia. Este fue el último show de Callejeros del que participaron Eduardo Vázquez y Elio Delgado, quien también había decidido dejar el grupo. Si bien los tres que abandonaron el proyecto fueron reemplazados de inmediato, la banda duró apenas dos recitales más, siendo el último el 10 de julio en la ciudad de Córdoba.</p><p>Santos Fontanet siguió su historia musical en compañía de Christian Torrejón. Primero se reagruparon como <b>Casi Justicia Social</b> (abreviado a <b>CJS</b>, tal eran las siglas de Callejeros), aunque en 2014 el proyecto pasó a llamarse <b>Don Osvaldo</b>, en homenaje a <b>Pugliese</b>, ícono del tango y <i>antimufa </i>por excelencia. Con esta banda, de la que también forman parte los músicos Luis Lamas, Álvaro Puentes, Gastón Videla, Juan Julio Falcone, Gabriel Gerez, Leopoldo Janin y Enzo Sánchez, editaron tres álbumes: <i><b>Casi justicia social</b></i> (2015), <i><b>Casi Justicia Social II</b></i> (2019) y <i><b>Flor de Ceibo</b></i> (2022).</p><p>Al irse del grupo, Djerfy formó el proyecto <b>Esas Cosas</b>, mientras que Delgado le dio forma a <b>El Hito</b>. En 2014, ambos se juntaron con Juancho Carbone y, a fines de 2014, conformaron un grupo llamado <b>Nuestra Raza</b>. “Las circunstancias en las que estuvimos detenidos se pueden dividir en dos: los primeros 20 meses como procesados y el resto de tiempo como condenados, una vez que nos confirmaron la pena. <b>Durante ese proceso de dos partes, cuando estuvimos libres esperando la condena, formamos Nuestra Raza en una fiesta de petroleros realizada en el Chocón, provincia de Neuquén</b>. Allá nos llamaron para tocar temas de Callejeros pero decidimos formar algo nuevo. Los temas del disco, en su mayoría, surgieron en el penal”, contó Delgado en diálogo con La Voz del Interior en septiembre de 2019.</p><p>Sin embargo, <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2021/03/13/murio-maximiliano-djerfy-ex-guitarrista-de-la-banda-callejeros/#:~:text=sufrir%20un%20infarto-,Maximiliano%20Djerfy%2C%20ex%20guitarrista%20de%20la%20banda%20Callejeros%2C%20muri%C3%B3%20este,jugaba%20un%20partido%20de%20f%C3%BAtbol." target="_blank">la marcha de este grupo se vio frenada por la súbita muerte de Djerfy, ocurrida en marzo de 2021 luego de un infarto</a>. El guitarrista tenía 46 años y sufrió una descompensación mientras jugaba un partido de fútbol. “El fallecimiento de Maxi nos pegó muy fuerte, pero por suerte seguimos acá, todos juntos con la familia. Fue todo muy de repente y eso nos dejó a todos muy shockeados”, expresó Delgado poco tiempo después de que muriera su compañero. Con esta muerte y la deserción de Carbone -quien actualmente tiene un proyecto solista de tangos-, Delgado reformuló el grupo con exmúsicos de <b>Gardelitos </b>y lo bautizó <b>Cantinela</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7ZXIUHMRAFHM3BNBN7VT7MPJDQ.jpg?auth=729b90296a82f108e92ca5eead415aa88339c185887f403ca656f66693de5168&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis Lamas, el Papa Francisco, Pato Fontanet y Juano Falcone, en la audiencia privada en el Vaticano (Gentileza Roberto Carles)" height="1080" width="1920"/><p>Con todo, es Fontanet a través de Don Osvaldo quien mantiene vivo el espíritu de Callejeros. Si bien el grupo se presentó de manera informal en homenajes a las víctimas de Cromañón, realizados anualmente cada 30 de diciembre, <b>recién este año pudieron tocar por primera vez en la Ciudad de Buenos Aires a través de una serie de siete shows en el estadio Luna Park</b>. Poco afecto a dar declaraciones públicas y cada vez más cerrado hacia su pequeño núcleo personal, en estos veinte años al cantante apenas se lo vio en sus shows y alguna que otra vez como invitado de otro artista. Por fuera de lo música, <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/05/el-papa-francisco-recibio-en-el-vaticano-a-pato-fontanet-el-cantante-de-callejeros/" target="_blank">la última noticia sobre su persona trascendió hace veintinco días cuando tuvo un encuentro con el Papa Francisco</a>.</p><p>Tras una gira por España, el cantante fue hacia el Vaticano junto a Luis Lamas y Juano Falcone para tener una audiencia privada con el Sumo Pontífice, a fin de entregarle en mano un ejemplar del libro <i>Voces Tiempo Verdad</i>, impulsado por la organización <b>Nos Cuenten Cromañón</b>. “Francisco se mostró muy conmovido por la lucha que vienen sosteniendo los sobrevivientes durante casi 20 años”, publicaron desde la ONG en sus redes sociales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHOZCC47KNEOBKOPO7I3GAP25M.jpg?auth=1006f2e7b9be9a5f98ec2f0629ada25c47c58fac84b0fb23df84082ed49df3a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Pato Fontanet tocó en el homenaje a las víctimas de Cromañón, a 20 años de la tragedia]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/31/pato-fontanet-toco-en-el-homenaje-a-las-victimas-de-cromanon-a-20-anos-de-la-tragedia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/31/pato-fontanet-toco-en-el-homenaje-a-las-victimas-de-cromanon-a-20-anos-de-la-tragedia/</guid><description><![CDATA[La organización de sobrevivientes y familiares de víctimas No Nos Cuenten Cromañón conmemoró el 20 aniversario en el Obelisco, con un show de Don Osvaldo. También hubo actividades en el santuario y en Plaza de Mayo]]></description><pubDate>Tue, 31 Dec 2024 13:47:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El ex líder de Callejeros, <a href="https://www.infobae.com/tag/patricio-fontanet/" target="_blank"><b>Patricio Fontanet</b></a>, tocó en el 20 aniversario de la <b>masacre de Cromañón </b>con su banda, <b>Don Osvaldo</b>, al pie del Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires. Además de este acto, hubo otras actividades para recordar la tragedia en el santuario de las víctimas y en Plaza de Mayo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUOQP72XKVA33LLMWMQ5PBCMHY.JPG?auth=5fa026b1cb93069e7ff705476be43a0ebc4393a4a42d2a6d1b71d0b2bc7a28d9&smart=true&width=4032&height=2268" alt="Cientos de personas asistieron al homenaje a las víctimas por los 20 años de Cromañón (Gaston Taylor)" height="2268" width="4032"/><p>Durante su presentación, frente a cientos de fanáticos, Fontanet lanzó un mensaje contundente: “<b>No hay un político que haya sido mirado en esta causa. </b>De hecho los siguieron poniendo en listas y hasta hubo gente que se presentó para ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. Nosotros somos los estigmatizados,<b> los malos, los negros, los grasas.</b> Tengamos cuidado, no le demos de comer más a esta gente”, pidió en medio del show.</p><p>Antes de seguir cantando, concluyó: <b>“Lejos de tener memoria han negociado la sangre”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOJOZBNC5RFMRL7MZNZMMXDDHE.JPG?auth=98547684406d99edb13dddc8450b7deca61ffa9f7bd9f94985c1d2d07388efcc&smart=true&width=4032&height=2268" alt="Con la presencia de Patricio Fontanet, se realizó el homenaje por los 20 años de Cromñón (Gaston Taylor)" height="2268" width="4032"/><p>El evento fue llevado adelante por <b>No Nos Cuenten Cromañón</b>, organización de sobrevivientes y familiares de víctimas. La jornada llevó el lema de “En Honor a la Verdad”, y se desarrolló desde las 17 en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.</p><p>A la misma hora, en Plaza de Mayo, <b>hubo una misa, se leyó un documento y se hizo una suelta de zapatillas. </b>Desde allí los presentes marcharon al santuario, ubicado en la calle Bartolomé Mitre, entre Ecuador y Avenida Pueyrredón. Ahí se llevó a cabo<b> el acto central de la jornada.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AAUMMWRB7RDFDOV5SBRBCUSTNY.JPG?auth=7d4457d786c6b6c69165716086c8b89ae335441a42826561b6c5e3052185e452&smart=true&width=4032&height=2268" alt="El evento fue llevado adelante por No Nos Cuenten Cromañón, organización de sobrevivientes y familiares de víctimas (Gaston Taylor)" height="2268" width="4032"/><p>Una vez que finalizó el show de Don Osvaldo, Fontanet volvió a expresarse sobre la masacre que aquel 30 de diciembre de 2004 dejó 194 muertos y 1.432 heridos: “Hace veinte años me dijeron que <b>si me volvía a subir a un escenario me iban a pegar un tiro. </b>Y me iban a poner en una bolsa negra. Muchísimas gracias a los políticos, a los jueces, a los periodistas, por haber hecho tantas maldades. Gracias a sus maldades <b>sigo pensando cómo contestarles con dignidad e integridad</b>”, cerró.</p><h2>Cromañón, el documental</h2><p>El 30 de diciembre del 2004 la Argentina no durmió. Las noticias que llegaban de un incendio en el boliche <b>República de Cromañón</b>, donde el cada vez más consolidado grupo <b>Callejeros</b> cerraba el año con su tercera fecha consecutiva <b>-tocaron también el 28 y 29-</b> para presentar su disco <i>Rocanroles Sin Destino</i>, paralizó los hogares de la ciudad de Buenos Aires, pero el horror y el desconcierto se esparció a medida que pasaban las horas y la tragedia se profundizaba.</p><p>Irregularidades, negligencia, descuidos, corrupción y una cultura del rock que a partir de ese día cambió para siempre fueron un cocktail mortal para las casi 4 mil personas que esa noche estaban en un <b>lugar habilitado para menos de dos mil.</b></p><p>A 20 años de la masacre, <b>Infobae</b> recopiló <a href="https://www.infobae.com/docs/2024/12/29/cromanon-el-documental-a-20-anos-de-la-noche-en-que-argentina-no-durmio/" target="_blank">en este documental</a> los testimonios de <b>Marcelo Alvero</b>, juez del Tribunal Oral que llevó adelante el juicio; <b>Jorge López Lecube</b>, fiscal a cargo de la investigación; <b>Analía Fangano</b>, abogada de Callejeros; <b>“Joe” Stetefanolo</b>, defensor de Raúl Villarreal (mano derecha de Omar Chabán); y <b>Nilda Gómez e Isabel Rodas</b>, madres de víctimas.</p><p>También se incluye material inédito del juicio en el que se juzgó las responsabilidades de <b>Omar Chabán</b> y los integrantes de Callejeros, con el testimonio del ex gerenciador de Cromañón y de <b>Patricio Fontanet</b>, líder de la banda.</p><p>En ese proceso, <b>Chabán recibió una pena de 20 años de prisión</b>; Diego Argañaraz, manager de Callejeros, y el ex subcomisario Carlos Díaz fueron condenados a 18 años por estrago doloso y coimas; las ex funcionarias del gobierno de la ciudad Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández recibieron una pena de dos años; y un año para Raúl Villarreal, jefe de seguridad del boliche. <b>Pero Fontanet y el resto del grupo fueron absueltos por el beneficio de la duda.</b></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EFQUXRYXKNEV3H75JMDGW7X2CI.JPG?auth=ed1e245b778bf445653b5de7a6fdac488b917b257ac9f8f8724c97d651ba8e37&amp;smart=true&amp;width=4032&amp;height=2268" type="image/jpeg" height="2268" width="4032"><media:description type="plain"><![CDATA[Gaston Taylor]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cromañón, crónica de una noche atroz: del inicio del show de Callejeros a los intentos desesperados por salir del boliche]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/30/cromanon-cronica-de-una-noche-atroz-del-inicio-del-show-de-callejeros-a-los-intentos-desesperados-por-salir-del-boliche/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/30/cromanon-cronica-de-una-noche-atroz-del-inicio-del-show-de-callejeros-a-los-intentos-desesperados-por-salir-del-boliche/</guid><dc:creator><![CDATA[Matías Bauso]]></dc:creator><description><![CDATA[El 30 de diciembre del 2004, hoy hace 20 años, se produjo el incendio del local de Once que causó 194 muertos y más de 1.400 heridos. El promedio de edad de la víctimas fue de 22 años. Cómo se produjo el humo negro mortal. y todas las fallas de seguridad que lo convirtieron en una cámara de gas. Las condenas a los responsables]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 18:32:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R3Q4G5U77FEF3H3Z3ROTJFTJEU?auth=6f441df0d880bed1bb55382f677629d9ea156cc1979a15c74c0032d97672d5e0&smart=true&width=1583&height=890" alt="Incendio en el boliche Cromañón durante un recital del grupo de rock Callejeros, que dejó un saldo de 194 muertos (Gustavo Castaing)" height="890" width="1583"/><p>“¿Se van a portar bien?” La multitud rugió. Algunos contestaron que sí, otros que no. Todo a los gritos. Repitió la pregunta. “¿Se van a portar bien?”. Era una pregunta retórica, una especie de saludo. La batería arrancó. Abajo miles de jóvenes saltaban<i>. A pensar, a reaccionar, a relajar, a despotricar/ A decir estupideces</i>. Eran las 22.50 del penúltimo día del año. <b>30 de diciembre de 2004. </b><i>A ser idiota por naturaleza/ Y caer siempre ante la vaga certeza/ De que en esta tierra todo se paga.</i> Callejeros empieza su último concierto del año, la tercera noche consecutiva en República de Cromañón, el reducto rockero que había inaugurado Omar Chabán ese año. Más de 3.500 personas saltan al ritmo de la música, cantan, gritan, transpiran. <i>A consumirme, a incendiarme, a reír sin preocuparme/ Hoy vine hasta acá</i>. La banda abrió la noche con <i>Distinto</i>, un tema del álbum que habían sacado pocos meses antes; detrás de ellos un telón, una gran bandera, con la ilustración de la tapa de CD. Alguien –un chico, un adolescente, un joven: nunca se sabrá- enciende una especie de bengala. <b>La candela tres tiros voló hacia el techo. </b>La masacre está a punto de perpetrarse.</p><p>Tal vez sea una construcción posterior, tal vez sea un modo de encontrar explicación a lo que sucedió o de darle un orden al desastre. Lo cierto es que varios de los sobrevivientes dicen recordar, haber visto, el momento exacto en que<b> la candela entró en contacto con la media sombra</b>, como el fuego se esparció sobre el techo. Una bolita ígnea que alcanzó la media sombra y corrió sobre ella, como si fuera la pelota de un pinball, rasgándola, haciendo crecer la masa ígnea, llegando hasta los paneles que cubrían el techo. Las llamas naranjas iluminaron a la multitud. Y el techo se empezó a desgajar sobre sus cabezas. Ya fueron más los que vieron qué sucedía. Comenzaron las corridas incómodas, imposibles en el lugar rebalsado. Se cortó la música, los integrantes de Callejeros descubrieron el fuego, algunos salieron por detrás del escenario, otros buscaban con los ojos a sus familiares que estaban en el vip, en la planta alta del lugar. Abajo se había desatado una estampida. Todos empezaban a buscar la salida. De pronto se cortó la luz. Todo quedó oscuro. Fue como si la falta de luz aguzara el oído.</p><h2>Cromañón, la crónica del horror</h2><p>Ahora la <b>banda de sonido, lo que se escuchaba era insoportable.</b> Gritos, aullidos, llamados a seres queridos, quejidos, ruegos, ruidos de cuerpos chocando entre sí. No se veía nada. Al fondo la luz de la que venía de la calle era tenue porque entraba por una de las pocas puertas abiertas. No había luces de emergencia (ni siquiera quedaba el recurso de los celulares: no venían con linterna en esa época). Un cartel rojo dirigió a muchos hacia una salida pero esas puertas estaban cerradas. Muchos fueron los que empujaron y empujaron pero sólo pudieron separar unos centímetros una hoja de la otra, apenas para que pasara un hilo de luz. Esas puertas que debían funcionar como amplia salida de emergencia estaban cerradas con candado y por si eso no alcanzara, atadas con unos alambres para asegurar que no se abrieran, para que nadie se colara a la sala por allí. Pero impidiendo que nadie saliera por allí. Los que estaban en la planta alta, en los palcos y el vip, estaban atrapados: allí no había salida hacia el exterior. Debían bajar a tientas, al embudo por el cuál intentaban salir más de tres mil personas. Algunos se lanzaron desde más de 4 metros de altura.</p><p>Lo que la oscuridad no permitía ver, lo que sólo se intuía por el olor, las toses, la dificultad para respirar, era el humo espeso, negro y tóxico que se desprendía de los materiales del techo. Unos pocos intentaron apagar el fuego. Descubrieron que la mayoría de los matafuegos no funcionaban. Las llamas se fueron extinguiendo, se apagaron por la intervención de estos valientes y por causas naturales. Pero el principal agente asesino de esa noche ya se había desatado: <b>ese humo negro, envenenado, que así como tiznaba las caras y las manos, ennegrecía por dentro los pulmones y los sellaba.</b></p><p>Un aviso de incendio en un boliche de Once llegó al cuartel de bomberos más cercano. Los efectivos salieron raudos más por oficio que por creer que la situación era grave, pensaron que se trataría de una intervención de rutina: una máquina que se había incendiado, un tacho de basura en llamas. Al llegar a la calle Bartolomé Mitre se dieron cuenta de que la situación era atípica. Una multitud merodeaba, entre perdida y frenética, por los alrededores del local. Había olor a quemado y una nube negra y ominosa se escapaba por las puertas vaivén. Los chicos salían como escupidos, con dificultades para respirar, en cuero, descalzos. La vereda estaba tapizada de cuerpos. Era difícil saber si estaban vivos o muertos. Muchos apenas salían, volvían a ingresar al lugar para rescatar a otros, a buscar a un ser querido que se separó de su mano en medio de la oscuridad. Algunos bomberos vieron ese doble portón ancho que debía oficiar como salida de emergencia apenas separadas las hojas entre sí, por esa pequeña brecha salían brazos desesperados, clamando por ayuda, se veía alguna cara aplastada por la estampida contra el marco. Por ese estrecho resquicio salía también el humo negro. Después de mucho trabajo y de mucha fuerza, los bomberos lograron abrir la puerta. Muchos chicos cayeron hacia la calle. <b>Fueron aplastados por los que podían correr todavía.</b></p><p>Adentro algunos intentaban llegar a la salida, otros ya habían caído desvanecidos. Muchos cargaban al primero con el que se tropezaban para sacarlo a la calle. Afuera el sonido de las sirenas de las ambulancias y las autobombas que no paraban de llegar. No importaba cuántas fueran, a esa altura varios se habían dado cuenta de que no alcanzarían.</p><p><b>Afuera, en la calle, el caos se multiplicaba.</b> Había vecinos que ayudaban, médicos que arribaban espontáneamente a dar una mano, gente que ofrecía sus autos particulares para trasladar a las víctimas, otros que acercaban agua. Algunos de los que habían logrado sobrevivir lloraban sobre el cadáver de una pareja, de un hermano, de un amigo. Otros buscaban desesperados reconocer una cara entre los que eran subidos a una ambulancia o estaban tirados contra las persianas metálicas de un negocio cerrado. Omar Chabán merodeaba por el lugar, sin atinar a hacer nada. No podía concebir lo que estaba sucediendo en su boliche: tal vez por su cabeza pasaban las imágenes de todas las licencias que se había tomado en la preparación del local, de todas las coimas pagadas. Algunos de los músicos habían salido por la puerta de atrás del escenario, la que conectaba con el hotel vecino y seguían lo que sucedía desde sus habitaciones. Dicen que otros, entraban y salían del local sacando gente, buscando a sus familiares.</p><p>Mientras tanto llegó el móvil de Crónica TV y el país se empezaba a enterar de lo que estaba ocurriendo. Esas primeras imágenes, parciales y nerviosas, algo desenfocadas –y los <i>graphs</i> que actualizaban el número de víctimas y lo siguieron haciendo durante días- mostraban que la catástrofe era mucho peor de lo que cualquiera pudiera imaginar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U7G47YX2MFHUDIRRDJ4X4G3PEE.jpg?auth=f80697d16fb138caca202233ca67acf51418381366be7b2a0f6eb4f69b39e896&smart=true&width=3008&height=2000" alt="La cifra de muertos aumentaba a medida que pasaba la noche del 30 de diciembre" height="2000" width="3008"/><p>También, cuando la noticia circuló, empezaron a llegar desde distintas partes de la ciudad y del Gran Buenos Aires <b>los padres desesperados buscando a sus hijos.</b> En el camino trataban de acordarse cómo iban vestidos sus hijos cuando salieron de la casa para intentar descubrir un color de pantalón, unas zapatillas, el dibujo de una remera que les diera esperanzas. Muchos empezarían una recorrida atroz por guardias y morgues que en algunos casos llevó diez días. No sólo fue complicado identificar algunos cadáveres, sino también a varios de los convalecientes. Con las guardias y los servicios de emergencia colapsados por la magnitud del siniestro los heridos fueron trasladados a hospitales no sólo de Capital Federal sino también del Conurbano. En total ingresaron pacientes desde Cromañón en 24 hospitales públicos y 11 clínicas privadas. En algunos hospitales pegaron en la entrada dos listas, las de vivos y muertos. Los padres se enfrentaban a esos papeles en la pared con el mayor temor que los atravesó en sus vidas. Algunos de los que al principio estaban en la lista de vivos pasaban, por desgracia, a la otra pocos días después.</p><p>Los bomberos estuvieron sacando cuerpos y buscando sobrevivientes desde las 11 de la noche hasta las cuatro de la mañana.</p><h2>La desesperada búsqueda de víctimas y sobrevivientes</h2><p>Dentro del boliche y en la guardia de los hospitales el sonido se uniformó: lo que se escuchaba principalmente era, de manera asordinada, los celulares sonando en el bolsillo de los chicos; eran los padres llamándolos para saber si estaban bien ante la circulación de las noticias. Llamados que sus hijos no pudieron atender.</p><p><b>Durante las primeras horas rigió el caos.</b> Demasiada gente, demasiado dolor. Se mezclaban los profesionales con los voluntarios (y los voluntaristas), los aturdidos, los familiares preocupados, los periodistas y los curiosos. Había desorden y desesperación. Los especialistas no pudieron hacer rápido un cordón para alejar a los que no debían estar. Los ánimos no permitían que hubiera una acción represiva para realizarlo.</p><p><b>Las fotos de esos momentos son desoladoras. </b>Los chicos cargando en sus hombros a otros, las caras teñidas de negro. Una madre mirando las caras de los que están en el piso. Las filas de cadáveres y un policía tapando sus caras con bolsas como de consorcio. Un bombero exhausto apoyada contra una autobomba, como buscando una explicación. Y todos, todos, los que estaban dentro del boliche, los que llegaron a asistir, los familiares, todos todos todos, con las miradas vacías, perdidas. Están aturdidos, aterrados, desesperados, partidos al medio, destrozados. Demasiado horror.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWGE7TYNQNEFRIWOAN57YE6N6I.jpg?auth=6f47f19d10c49eb9e03794bd70eb49ff3227d98a03532189af3d5b01341e31a7&smart=true&width=3008&height=2000" alt="Durante las primeras horas rigió el caos. Demasiada gente, demasiado dolor. Se mezclaban los profesionales con los voluntarios" height="2000" width="3008"/><p><b>Fueron 194 muertos y más de 1400 heridos.</b> Una cifra espeluznante. Hubo muchas más muertes. Decenas de suicidios en los años posteriores y muchos padres que enfermaron, que el dolor se les hizo imposible de resistir.</p><p>A la mañana siguiente la ciudad estaba aplastada. Pocas veces el ánimo luctuoso fue tan masivo. Aún sin cifras claras, sin conocer las causas específicas, la magnitud del desastre quedó clara desde el principio. Con el agravante de que la mayoría de esos muertos eran jóvenes, muy jóvenes. El promedio de edad de los que murieron fue de 22 años. <b>El más chico fue un bebe de 10 meses. Sólo 27 de los 194 superaban los 30 años de edad.</b></p><p>Tuvieron que pasar varios días para comprender no sólo la mecánica del momento en que se desató el incendio sino la sumatoria de causas que provocaron la masacre. Corrupción, ineptitud, negligencia. Ausencia absoluta de una política de cuidados.</p><p><b>El aforo autorizado del local era de 1035 personas.</b> No sé sabe con exactitud cuánta gente había ingresado esa noche en Cromañón. Se calcula que más de 3500, algunos sostienen que pueden haber habido 4.000. Se habían puesto a la venta 3.550 tickets. Y hay constancias de que se habían vendido 3.100. A eso hay que sumarle los invitados, los familiares de la banda, los (muchos) colados. Había, en definitiva, el triple o el cuádruple de la gente que estaba permitida.</p><h2>Cromañón, una trampa mortal</h2><p>La habilitación del local estaba vencida y no era para un sitio en el que tuvieran lugar recitales multitudinarios sino para un local bailable Clase C: antes había funcionado una bailanta llamada El Reventón. Se comprobaron el pago de coimas a inspectores y funcionarios de la Ciudad para que el boliche siguiera en funcionamiento. También a la policía para que hiciera la vista gorda con todas estas irregularidades, con la laxitud del cacheo, con la cantidad de gente ingresante, la venta de alcohol, el ingreso de menores, con la clausura ilegal de las puertas de emergencia y demás.</p><p><b>Había 15 matafuegos en el lugar pero sólo 4 estaban cargados y funcionaban correctamente.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWXXM62YP5HMTEHEHG7LMWW4HU?auth=813e025d5d5b6119e5bcf5c2c93b4f823d14bed4625b75bd20ac8e61db8d56ef&smart=true&width=600&height=360" alt="Las zapatillas de lona como símbolo para recordar a las víctimas de Cromañón" height="360" width="600"/><p>Cromañón no contaba con las salidas de emergencia adecuadas y las puertas que debían funcionar como las principales salidas de emergencia tenían puesto candado y el abridor de adentro del local estaba atado con alambres para inutilizarlo: cerraron esas puertas a cal y canto para que nadie se colara por allí.</p><p>El cacheo del público también fracasó: está claro que hubo <b>gente que ingresó con pirotecnia.</b></p><p><b>La media sombra que colgaba sobre los asistentes no era ignífuga</b>, cómo debió haber sido (pese a que en el juicio Chabán mintió que sí), sino de poliuretano, un material muy inflamable. Pegadas al hormigón del cielorraso había planchas de espuma de poliuretano, de color beige y 2,5 centímetros de espesor, como las que se usan en la fabricación de colchones, a base de isocianato y polioxipropileno. Sobre éstas se había colocado guata blanca, de 6 centímetros de espesor, una resina poliéster de la familia del <i><b>polietileno tereftalato</b></i>. La media sombra, al quemarse, desprendió dióxido de carbono, monóxido de carbono y acroleína. El poliuretano expulsó cianuro de hidrógeno (ácido cianhídrico), dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y vapores de isocianato. Y la guata exhaló dióxido de carbono y monóxido de carbono.</p><p>La mayoría de las víctimas murió por la inhalación de esos gases tóxicos, venenosos, desprendidos del incendio de esos materiales que nunca debieron estar ahí. El boliche de Once se convirtió en una enorme, macabra, cámara de gas.</p><p>Durante las primeras horas, luego de escaparse del lugar, Chabán dudaba de la cifra de muertes, le parecía inverosímil la cantidad que se manejaba (a pesar de que a esa altura era inferior a la que resultó finalmente). Él no había visto tanto fuego, había visto que hasta se había extinguido bastante rápido. No comprendía, no sabía, todavía de esos gases venenosos que intoxicaron, anularon los pulmones de las víctimas.</p><p><b>La obturación de las salidas</b>, las puertas cerradas o colocadas de manera inversa –que se abrían para adentro-, todas medidas realizadas con el fin de que no entrara gente sin entrada, sin importar que ante un siniestro eso imposibilitara que los que estaban dentro pudieran salir, aumentó exponencialmente el número de víctimas. Una evacuación más veloz, con vías de escape más amplias y adecuadas hubiera salvado muchísimas vidas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AJJFPVN2RJHPDEYUAX4XJ5UUD4?auth=2b9b5c9bbd0e0543174f65b007e07e34433a82d22e08f18052f399aabeab8ef4&smart=true&width=600&height=360" alt="Pato Fontanet, cantante de Callejeros, llega a Tribunales para una jornada del juicio (Télam)" height="360" width="600"/><h2>La responsabilidad de Callejeros</h2><p>Cuando se hablaba del rock en vivo, de los rituales de esas bandas barriales que llegaban a la masividad, estaban incluidas las banderas y, en especial, la pirotecnia. Las bengalas eran parte de la <b>“experiencia Callejeros”;</b> ellos fomentaban su utilización, era parte de la épica de una banda que durante 2004, con la publicación de su tercer disco, habían logrado el salto que estaban deseando desde hacía una década. Ese año quintuplicaron su público, el camino hacia la masividad parecía inevitable. La banda de Villa Celina empezó el año tocando para unos pocas miles de personas y lo cerró con un Obras, un Excursionistas para 18.000 y los tres Cromañón consecutivos (de estas presentaciones los músicos se llevaban el 70% de lo recaudado: Chabán era famoso por honrar esos acuerdos y por eso querido por los músicos).</p><p>En Cromañón había habido dos incidentes por el uso de la pirotecnia en ese lugar cerrado. Una evacuación ante un susto en mayo en un show de Jóvenes Pordioseros y otro pequeño foco en una presentación de la 25,<b> tan sólo 5 días antes, en Navidad.</b></p><p>La noche del 30 de diciembre mientras se presentaba Ojos Locos, la banda soporte, alguien lanzó una bengala. Chabán desde la consola le habló enojado al público. Los retó y les dijo que “no sean pelotudos, vamos a terminar como en Paraguay, si alguien prende algo nos morimos todos”, en referencia al incendio de un supermercado que había dejado cientos de muertos. Otro incidente similar se dio minutos después en medio de un pogo a la espera de la entrada de Callejeros. Chabán puso Ji Ji Ji de los Redondos y la muchedumbre empezó a saltar, unánime. Desde allí alguien lanzó una candela. Y otra vez se produjo la intervención del gerenciador desde un micrófono. Fue abucheado por buena parte del público.</p><p>Un año después de Cromañón, el<b> Indio Solari en la Rolling Stone dijo que a él le “costaba todavía renegar del folklore de las bengalas y las banderas del rock”.</b></p><p>Los familiares de las víctimas se opusieron a que al episodio se lo catalogara como “la Tragedia de Cromañón”. Para ellos se trató de una masacre. Consiguieron que oficialmente se la llamara así, en una demostración más de una tendencia como sociedad de dominar la manera en que se denominan las cosas, de imponer terminología.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2JFYWFN4FVCE7PM6CERTCNAF34?auth=ea98a752599aa9f6c2b3fc9a70001f4baa470e0567fd6d97890e198b3ff0a338&smart=true&width=1170&height=658" alt="Omar Chabán en el banquillo de los acusados (Télam)" height="658" width="1170"/><h2>Las condenas a los responsables</h2><p>Fueron condenados judicialmente <b>Omar Chabán</b>, su jefe de seguridad, el propietario del local, la banda, su manager y varios funcionarios del gobierno de la ciudad de las áreas de control y habilitaciones y funcionarios policiales.</p><p><b>Aníbal Ibarra,</b> jefe de gobierno, no fue juzgado en sede judicial pero fue destituido a través de un juicio político.</p><p>Omar Chabán murió en un hospital público en 2014 mientras cumplía su condena. Los sentenciados se encuentran desde hace varios años en libertad. El único que permanece en prisión es Eduardo Vázquez, el baterista de la banda pero por el femicidio de su novia Wanda Taddei, a la que prendió fuego.</p><p>Una gestión gubernamental inepta y negligente, una mamushka de sobornos de funcionarios y policías, un empresario voraz y algo despreocupado, una banda que hablaba de autogestión, sin el profesionalismo para manejar su crecimiento exponencial y que olvidó –junto a Chabán- lo más básico del cuidado a su público, a los asistentes, y parte de un público que se sentía inmortal que enciende y lanza un artefacto pirotécnico en un lugar cerrado, techado. Matafuegos inútiles, media sombras inflamables, protecciones en el techo que desprenden gases de una enorme toxicidad, una capacidad que triplicaba el aforo original, puertas de salida y de emergencia cerradas herméticamente, con candado.</p><p>Una masacre. <b>Un desastre con 194 jóvenes muertos,</b> asesinados, una noche de fin de año en la que habían ido a escuchar rock, a ver a la banda de su calle.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/R3Q4G5U77FEF3H3Z3ROTJFTJEU?auth=6f441df0d880bed1bb55382f677629d9ea156cc1979a15c74c0032d97672d5e0&amp;smart=true&amp;width=1583&amp;height=890" type="image/jpeg" height="890" width="1583"><media:description type="plain"><![CDATA[Incendio en el boliche Cromañón durante un recital del grupo de rock Callejeros, que dejó un saldo de 194 muertos y 300 heridos. Autor:&nbsp;Gustavo Castaing  162]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Callejeros, del debut en la puerta de una peluquería a su noche trágica: qué hizo cada músico cuando se quemó Cromañón]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/30/callejeros-del-debut-en-la-puerta-de-una-peluqueria-a-su-noche-tragica-que-hizo-cada-musico-cuando-se-quemo-cromanon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/30/callejeros-del-debut-en-la-puerta-de-una-peluqueria-a-su-noche-tragica-que-hizo-cada-musico-cuando-se-quemo-cromanon/</guid><dc:creator><![CDATA[Hugo Martin]]></dc:creator><description><![CDATA[La banda de Villa Celina dio sus primeros pasos en 1992. Ensayaban en una habitación a medio terminar del padre del bajista, Christian Torrejón. Con el liderazgo de Patricio Santos Fontanet, editaron tres discos. Ese ascenso se frenó bruscamente en el boliche de Once. El minuto a minuto de la banda en la noche del 30 de diciembre de 2004]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 11:53:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAAPY4HX7RFVXF2ABYPQMDZK2I.jpg?auth=dd8662c043696f108dc048a49b69b19958b3b44675444bc101f43e45156f0a61&smart=true&width=1733&height=1031" alt="Callejeros en sus comienzos: recital en la costa (Banderazos Callejeros)" height="1031" width="1733"/><p>Cuánto más fáciles e inocentes fueron las cosas treinta y dos años atrás, cuando <b>Patricio Santos Fontanet</b>, que era de Tapiales, se juntó para tocar con un grupo de pibes de Villa Celina y hacer rock. Entre esos estaba, también, su amigo Christian Torrejón, con quien se conocían desde siempre y venía de intentar lo mismo en Viejo Smoking.<b> Se llamaron, al principio, Gatos Callejeros.</b> Luego, por su amor por la banda Creedence Clearwater Revival y algunos cambios en la formación, se rebautizaron Río Verde, como una canción de la agrupación norteamericana. Tocaban, además los inoxidable temas de John Fogerty, covers de Los Beatles, los Rolling Stones, Chuck Berry. Esa era la música que les gustaba.</p><p>Ensayaban en la calle Barros Pazos al 1100, en Villa Celina. Tenían, a su disposición, una habitación en un chalet a medio terminar, propiedad de Eleazar Torrejón, el padre de Christian –o Dios, como lo llaman los fans-, justo al lado de ElectroStar, el negocio de electrónica de la familia. El barrio comenzó a agitarse al ritmo de esos pibes. Y como sucede en los barrios, lejos de quejarse por el volumen, los apoyaban.</p><p>Enfrente estaba el kiosco de Adrián, donde cruzaban en los descansos a comprar alguna gaseosa (casi siempre de pomelo) o se quedaban a jugar al metegol que había en la vereda. En la misma cuadra estaba otro negocio que frecuentaban: la peluquería Eskrúpulos, de Juan José Biso, que le cortaba el pelo a Christian y a Fontanet desde que tenían 14 años.<b> El primer recital que dieron fue en la puerta de su local, y él les prestó un reflector.</b></p><p><b>Llegó así 1997, ya con el nombre definitivo de Callejeros</b> y un line up con Fontanet en voz, Christian en bajo, Eduardo Vázquez en batería, y Gustavo Varela y Guillermo Le Voci en guitarras. Los dos últimos marcharon en el 2000 y el 2001, respectivamente. En su lugar ingresaron Maximiliano Djerfy y Elio Delgado. Con la nueva formación tocaron en la Federación Gaucha de Mataderos y en el Marquee, un boliche que estaba en Scalabrini Ortíz y era para 500 personas. En el 2001 también se sumó, en saxo, Juancho Carbone. Era más experimentado, ya había tocado en Viejas Locas, la banda de Pity Álvarez.<b> Ese mismo año editaron su primer álbum, Sed.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PAZ54NNNY5EOVEZB2BEPJ6SZZY.jpg?auth=6c4a2bdfc83a97d5608b633e96491eda245a8db7ebe4ed078e3a0d477dbbb324&smart=true&width=608&height=566" alt="Pato Fontanet, con pelo largo, al frente de Callejeros en los inicios de la banda de Villa Celina (@callejeroscjs__)" height="566" width="608"/><p><b>Dos años después de su disco debut salió a la venta Presión, y tuvieron su primer hit: “Una nueva noche fría”, de alta rotación en las radios. </b>Callejeros creció hasta más allá de los sueños de sus integrantes. Antes de su tercera placa, <b>Rocanroles sin destino</b>, que vio la luz en octubre de 2004, habían llenado por dos noches el estadio de Obras Sanitarias, donde los vieron diez mil personas, y la cancha de Excursionistas, en la que reunieron a 15 mil. Por esa época pudieron dejar sus trabajos:<b> Torrejón, por ejemplo, hacía service de ascensores.</b> Ya no llevaban ellos sus instrumentos, tenían plomos. Diego Argañaraz, su manager, ya no recorría boliches para negociar una fecha. Las ofertas llegaban a él.</p><p>En la provincia de Córdoba, donde primero trabajaron con un grupo de chicos llamados La Mosca y luego con José Palazzo, también tuvieron un gran éxito: juntaron 10 mil almas para la presentación del flamante disco. La banda ya había suscrito un contrato con la productora Pelo Music, quien además de “Rocanroles…” reeditó sus dos primeros trabajos.</p><p><b>Ese crecimiento imparable chocó contra Cromañón.</b></p><p>La noche del 30 de diciembre de 2004 sería la última de la serie de tres conciertos que planeaban hacer junto a <b>Omar Chabán</b>, con quien solían trabajar cuando tocaban en Capital Federal. El plan consistía en presentar, uno detrás del otro, los tres discos editados hasta ese momento por la banda. <b>El 28 fue el turno de Sed, el 29 le tocó a Presión, y cerrarían ese jueves 30 con los temas de Rocanroles sin destino.</b></p><p>Aún antes que subieran al escenario, desde que comenzó la velada, Cromañon vibraba con cierta tensión. Las luces de los fuegos de artificio arrojados por el público en el ámbito cerrado del boliche durante el show de Ojos Locos, la banda soporte, presagiaban el oscuro final. El horror, esta vez, no se quedaría en amagues como otras tantas noches. Habló Chabán para alertar sobre el riesgo, y recibió un coro de chiflidos e insultos. Lo hizo en forma brutal, sin medias tintas: <b>“Loco, déjense de joder que hoy somos seis mil personas y no queremos que pase lo de Paraguay”</b>, en referencia al incendio del shopping Ycuá Bolaños de Asunción, la capital de ese país, donde murieron 396 personas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SILYI5UXENAT5PGSQGQJRLTJOQ.jpg?auth=0834d5d73e79b0abfdc52de3df1f6b0f032b28ca45ee1ed87c70257a16883961&smart=true&width=418&height=433" alt="Pato Fontanet y Christian Torrejón, el bajista de Callejeros. Hoy continúan tocando juntos en Don Osvaldo (@callejeroscjs__)" height="433" width="418"/><p>El efecto fue contrario. Fontanet tomó la posta para alertar. Tenía cierto ascendiente sobre esa masa. Pero no fue suficiente, o no lo tomaron en serio, o creyeron que era un guiño, una ironía más, como usaba en las entrevistas para referirse a la pirotecnia. Ese ritual llameante, que había comenzado en las canchas de fútbol, se había trasladado al rock casi al unísono con los cantos de las hinchadas de ese deporte. <b>Eran parte de la cultura juvenil: no había recital sin bengalas. </b>Las bandas las incluían en sus videos clips y las fotos de las carátulas de sus discos. Las revistas y suplementos dedicados a la movida rockera adoraban ese toque colorido. Pocos advirtieron seriamente su peligrosidad. Esa noche, Fontanet lo intentó: él es asmático, le molestaba el humo que producían, llevaba un broncodilatador a cada uno de sus shows. <b>“Rescátense un poco porque se prende fuego el lugar… ¿Entendieron? ¿Les quedó claro a todos? ¿Si? ¿Se van a rescatar, se van a poner las pilas? ¡Vamos! ¡Rescátense! Tenemos que hacer el show, loco”</b>, bramó.</p><p>Cristian Cires, alias Lombriz, un muchacho flaco, de pelo largo y cara filosa que había alcanzado una modesta fama como reidor en el programa Mar del Fondo, de TyC Sports, era amigo de Chabán y Raúl Villarreal, su mano derecha. Los conocía a ambos de Cemento –un boliche de la calle Estados Unidos al 1200, nave insignia de Chabán, emblema del rock barrial argentino-, y con el tiempo, se había convertido en una suerte de presentador de la banda, a la que llegó a través de Carbone y Diego Argañaraz, el manager de la agrupación. Había arribado a Cromañón, en Bartolomé Mitre 3060 antes que Ojos Locos, y se dirigió a los camarines. Allí, para la ocasión, se vistió con una galera y un moño. Regresó al hotel Central Park, corazón del predio donde se ubicaba Cromañón -cuyo dueño era Levy-, y desde ese lugar ingresó al local, con Fontanet a su lado. Después de que el cantante hizo su advertencia, subió al escenario. Como si se tratara de una pelea de box, con una elegancia impostada, Lombriz tomó el micrófono y gritó: “Buenas noches, Cromañón, Bienvenidos a la última velada del año. Gracias a este hermoso y distinguido público, esta fiesta es posible. ¡Damos comienzo al show… con ustedes y para ustedes, Callejeros!”</p><p>Nuevamente Fontanet se apoderó del centro de la escena. Ya los músicos estaban sobre el escenario, haciendo los últimos ajustes a sus instrumentos.</p><p>“¿Se van a portar bien?”, gritó el cantante. Desde la multitud sudorosa llegaron los “no” mezclados con los mayoritarios “si”. Como un conductor de tevé arengando a su público, insistió más fuerte: “¿¡Se van a portar bien!?”. La respuesta fue similar, pero el volumen más alto. Vázquez ensayó el comienzo del tema, y se detuvo. “¿Estamos en condiciones de comenzar estimado baterola?”, preguntó Fontanet, estirando la “a” final. Y, dirigiéndose al público, recordó por qué estaban allí: el plan de las tres fechas consecutivas consistía en presentar, uno detrás del otro, los tres discos editados hasta ese momento por la banda. El 28 fue el turno de Sed, el 29 le tocó a Presión, y cerrarían ese jueves 30 con los temas de Rocanroles sin destino. Dijo Pato: “Terminaba con Ilusión la cosa, ¿así habíamos quedado ayer no? bueno la historia del 2003 es mucho más reciente así que vamooos…” Ilusión es el track número 14 de la segunda placa, el que la cierra. Entonces, con un break de batería, el rock atronó Cromañón. <b>Y sonó Distinto. La fiesta duró apenas un minuto y cincuenta y ocho segundos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FEKZPQVZBBCE7NIEQQEFDWGR3I.jpg?auth=358cb79c63c0821e15378173ad2d554aa2be45f43c508ffaca117a6c46264e77&smart=true&width=440&height=448" alt="Un afiche de un concierto gratuito en el barrio de Villa Celina en 1999 (@callejerosnof)" height="448" width="440"/><p><i>“A pensar, a reaccionar, a relajar, a despotricar,</i></p><p><i>A decir estupideces.</i></p><p><i>A olvidarme de olvidar, a recordar lo que vendrá”</i>,</p><p>En ese instante se encendió la primera bengala.</p><p><i>“A arriesgar una y mil veces”.</i></p><p>Allí <b>se escuchó el estruendo de un petardo. </b>La canción continuó…</p><p><i>“A molestar, a ladrarte,</i></p><p><i>A ser el preso de la celda estéreo de tu alma”</i>,</p><p>Se oyó un segundo artefacto de pirotecnia.</p><p><i>“… rincón eterno de las palabras.</i></p><p><i>A ser idiota por naturaleza, y caer siempre ante la vaga certeza,</i></p><p><i>De que en esta tierra todo se paga”.</i></p><p><b>La tercera explosión tuvo lugar.</b></p><p><i>“A consumirme, a incendiarme, a reír sin preocuparme, hoy vine hasta acá.</i></p><p><i>A tapar mi ingenuidad, con un poco más que sal me quiero quedar.</i></p><p><i>A tocar, a manosear, a querer más que un nada más, a desnudarte una vida de veces.</i></p><p><i>A hablar mal del qué dirán, a ver temblar la seguridad…”,</i></p><p><b>Un cuarto disparo retumbó.</b></p><p><i>“… a ser distinto a lo que parece.</i></p><p><i>A terminar con el cuento más oscuro, a derribar los muros de mi mente, a ser un poco menos conciente.</i></p><p><i>A acabar con mis pensamientos decentes…”</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3MJJ2JJAZENZGCZ5PBE3AMBBA.jpg?auth=3612722aa2958e6c040b78943739beae32eb1a347c3b4bd8322762fb0fb85601&smart=true&width=1080&height=744" alt="Vázquez en la batería durante un concierto en la costa. Es el único que permanece preso de la banda, por el femicidio de su pareja, Wanda Taddei" height="744" width="1080"/><p><b>Justo en ese párrafo, Carbone señaló el techo. La estrofa quedó inconclusa. </b>La música se apagó como quien baja la palanca de una central eléctrica. Por un instante, el mundo se detuvo. Quedó suspendido como un equilibrista que trastabilla sobre su cable: o cae hacia donde lo espera un colchón; o se estrella contra el suelo. En este caso, la noche se despedazó en miles de partes. <b>El silencio de las guitarras, el bajo y la batería dieron paso a la melodía desafinada de los alaridos. </b>Un coro atonal, horrorizado, apenas roto por algunas órdenes sueltas, dichas al vacío: “¡Saquen a la gente!”… “¡Che, la puerta, cheee!”…</p><p>Minutos antes, <b>nadie podía suponer que la fiesta rockera de Callejeros tendría un lado B tan espantoso.</b> Sin embargo, la investigación judicial dio paso a una certeza: el público podía ser inocente y no conocer los riesgos a los que se sometían, con la excepción, probablemente, de quienes portaban pirotecnia. Pero muchos sabían, debían saber (los organizadores, los inspectores municipales, la policía, el poder político que los guiaba en primer lugar), que era perfectamente posible que algo así sucediera. Y que sólo la buena fortuna había sido responsable de que una masacre de semejante magnitud no se hubiera producido antes.</p><p>En los momentos previos al show, Carbone había depositado su celular sobre una estantería que había en la entrada de los camarines. Como algunos de los integrantes de Callejeros tenían habitaciones en el hotel, habían dejado el mismo para ser utilizado principalmente por Ojos Locos. <b>El saxofonista fue el primero en notar cómo se diseminaba el fuego por el techo.</b> No bien lo hizo, quiso advertirle a la gente que saliera por el escenario, pero el micrófono no funcionaba. <b>Chabán ya había cortado el sonido.</b> Caminó por las tablas y vio como el cuadrado encendido caía a dos metros de distancia y hacía un ruido “como a brasas”. Tomó a Fontanet para salir hacia los camarines, pero éste se zafó de sus manos.</p><p><b>El cantante, en medio del caos que se iniciaba, saltó desde el escenario, sorteó la valla ubicada frente a él para que los chicos no subieran al mismo, e intentó apagar el panel que se incendiaba. Luego lo vieron entrar y salir varias veces para ayudar a rescatar gente. Intentó buscar a su novia, Mariana Sirota, y a su mamá, Susana. Terminó, en cambio, salvando de la muerte a otros. Entró y salió de Cromañón hasta que no pudo más.</b> Su madre, Susana, con quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo, resultó afortunada: se salvó. <b>Su novia, de 21 años, peleó once días por su vida, pero murió en el Sanatorio de la Trinidad. </b>Dicen que Fontanet terminó en la plaza, junto a cientos de sobrevivientes, exhausto. Luego fue trasladado al hospital Francés.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ESW7RYUZ5ZAY5K4IRBSH5K35PA.jpg?auth=a39d317bae4320c18c7fea4c248d4b2bcfdc3232670cc6f007714c66ca174292&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Callejeros en la noche del 30 de diciembre de 2004 en Cromañón: la banda no llegó a completar un tema cuando se desató la masacre" height="1080" width="1920"/><p>Carbone, mientras tanto, corrió por el estacionamiento, arrojó el saxo en la recepción del hotel, salió a la calle y volvió a ingresar por donde lo hacía el público. Vio como alguien blandía un matafuego y arrojaba su contenido a la cara de otra persona. Lolo Bussi, quien ejercía el rol de seguridad de Callejeros, increpó a este sujeto. <b>El músico se dedicó a levantar a la gente que se desmayaba apenas salía por la puerta principal, y a llevarla hasta las ambulancias que comenzaban a llegar por Bartolomé Mitre y Jean Jaures.</b> “La primera chica era flaquita –contó Carbone-. Cuando llegué se desvaneció, le dije a dos pibes, ‘¡loco, levántenla!’, y me respondieron, ‘Juancho, mirá’, y tenían las manos como quemadas. Volví, subí a un muchacho a un colectivo… Era un caos”. Ingresó, esta vez, por el estacionamiento. <b>Encontró a quienes intentaban abrir el portón de doble hoja. Apareció un bombero con una barreta… “¡Vamos, somos veinte, lo tenemos que abrir!”,</b> escuchó…</p><p>El escenógrafo Cardell, que había llegado temprano a bordo de su Fiat Spazio azul y lo había estacionado en el garaje del hotel Central Park, observaba desde la escalera del escenario en el momento del impacto ígneo sobre la media sombra. En la habitación 317 había dejado una cámara fotográfica, una mochila azul y blanca, y en los camarines un bolso negro Black &amp; Decker con elementos para trabajar en la escenografía, que colgaba detrás de la batería: un cerebro de colores, como la portada del último trabajo de la banda. <b>En realidad, Cardell buscaba con la mirada a su novia, que estaba en el Vip,</b> en el sector izquierdo de la bandeja superior del local, cuando comenzó el caos.</p><p>Cromañón era un rectángulo de 30,62 por 34 metros en su parte más ancha, paralelo a la calle Bartolomé Mitre, encajado en el centro de la manzana, a 21 metros de la acera. Tenía dos escaleras de tipo imperial. Cada una constaba en dos hileras de escalones que, en el medio, se fundían en una escalera perpendicular. Una estaba a pocos pasos de la entrada, y llevaba al Vip; y la otra, colocada en forma simétrica atravesando el salón, en el sector que daba a los baños de caballeros y de damas, uno junto al otro. <b>Al principio, el Vip también poseía baños, pero habían sido tapiados por orden de Rafael Levy, el verdadero dueño del lugar, para ser destinados a oficinas del hotel lindero.</b></p><p>Cardell pidió que corrieran la valla y salió para el garaje, seguido por varios chicos que intentaban escapar por allí. Llegó al hotel, y vio que algunos salían por detrás de la conserjería.<b> Avisó allí del fuego, y luego, dando un rodeo, se acercó al portón de doble hoja. Vio a Argañaraz y Carbone, junto a otras personas del público, forcejeando para abrirlo. Quedó en estado de shock</b>. Quiso regresar al camarín, pero no pudo porque el humo había invadido cada rincón del boliche.</p><p>Como sus compañeros, Vázquez, el baterista, chequeó sonido a las cinco de la tarde, luego subió a su habitación del tercer piso del hotel y bajó para cenar aproximadamente a las ocho de la noche. Hizo un ejercicio de relajación y respiración, y entró al local. Dejó una bolsa con varias remeras, unas zapatillas blancas con vivos rojos y azules, parches de batería y palillos en el camarín. Cuando se sentó a la batería miró a su derecha.<b> Su madre, Dilva, estaba en el Vip.</b> Así narró el momento del incendio: “… Soy una persona de sacarme fácilmente, calentón, de carácter podrido, visceral. Trataba de observar detrás de esas bengalas a ver quién las había prendido, pero para mirarlos con bronca como diciéndoles ‘boludo’, algo… <b>Más atrás, en el fondo, vi un chispazo en el techo, como algo eléctrico. Quedó como una pequeña llamita, como una vela, un encendedor en el techo, encendido. Me calentó mucho. Me paré de la batería. Nunca paré una canción así… Le pegué al tambor y a un platillo en simultáneo. Volaron al carajo los palillos. Agarré mi riñonera y me bajé del escenario”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DGHXBQPWNJCU7FDLCDCLZ3E5RM.jpg?auth=50fb3d0dfbff122b378e763e7cc73060a2ae8a0448d163c51510ed5e02047769&smart=true&width=2658&height=1495" alt="El espanto de la noche de Cromañón en la que murieron 194 personas" height="1495" width="2658"/><p>Elio Delgado estaba muy concentrado en su guitarra, y apenas divisó que Vázquez abandonaba el escenario, pensó que “estaba limado”, según le refirió a éste dos días después. Habría sido, así, el último en darse cuenta que el techo se quemaba. Vázquez, en su salida hacia el estacionamiento, se cruzó con Lombriz, que se asomaba desde el camarín, adonde había ido a quitarse el moño y la galera. Al baterista le agarraron palpitaciones. <b>“Me quedé solo. Pensé que ya iban a venir a decirme ‘tranquilizate, ya lo apagaron, no pasa nada…’. Pero no venía nadie, y empezó a salir gente gritando ‘¡se prende fuego!’, gente con la cara negra, con la remera rota. De adentro salían gritos que no había escuchado nunca, ni en las películas de terror”</b>.</p><p>El humo comenzaba a inundar también el garaje del hotel. Vio –dijo el baterista- a una persona que se llevaba un platillo suyo, pero no reaccionó hasta que alguien lo zamarreó. Entonces fue hacia la puerta, donde Delgado, entretanto, había rescatado a su novia, que escupía una sustancia negruzca. <b>“La subimos como pudimos, creo que al segundo piso, donde estábamos. La metimos a la ducha, con ropa y todo, y la piba se ahogaba y se ahogaba.</b> La apantallaba con dos toallones. En la riñonera tenía la llave de mi pieza, fui a buscar el celular - relató Vázquez. “Me tiré debajo de una cama y me tapé los oídos. Yo no sabía lo que era un ataque de pánico, pero me agarró como un tembleque muy fuerte y no podía parar de llorar”. Cristian Torrejón, el bajista, lo encontró así, refirió.</p><p>El relato de una ex novia suya, Laura Fernández, difiere en forma sustancial. Ella, también sobreviviente de Cromañón, dice que subió por la puerta del hotel para ver cómo estaba, y <b>lo encontró en su habitación del tercer piso, pero junto al manager de Callejeros, Diego Argañaraz, y a su madre, llorando. </b>La primera pregunta que según ella le hizo Vázquez, fue:<b> “No me digas que hubo algún muerto...”.</b></p><p>A la madre de Vázquez la encontró su hija, Dilva Lorena, que esa noche llegó tarde al recital “por cuestiones laborales”. Con la ayuda de varias personas, la introdujeron en una ambulancia del SAME. En su narración, señaló que “iba atrás, con dos heridos más y yo, sin oxígeno ni atención médica alguna”. Y amplió que, además del chofer, los acompañaba alguien que “dijo no ser médica”. <b>Llegaron al hospital Ramos Mejía, y desde entonces hasta las seis de la madrugada del 31 no tuvo más novedades de su madre. A esa hora, un médico de quien no precisó la identidad le comunicó que había fallecido.</b></p><p>El guitarrista<b> Maxi Djerfy</b>, por su parte, <b>ingresó al boliche y rescató entre diez y quince personas</b>, arrastrándolas hacia la salida. Hasta que, debajo de la escalera, <b>percibió de repente una figura familiar. Era su propio padre, Jorge, </b>el mismo a quien había saludado momentos antes del show desde el escenario hacia el Vip. Estaba a punto de desfallecer, y sólo atinó a decirle “necesito aire”. Lo llevó hasta la salida y lo introdujo en una ambulancia. Momentos después, en la plaza, vio a un primo suyo que intentaba infructuosamente reanimar a su tío Osvaldo. <b>“Fue el primer muerto que vi… -dijo luego Djerfy-. Había nueve personas de mi familia allí. Mi primo golpeaba las paredes, y en eso me doy vuelta y veo que la primera de la fila de muertos que había en la calle era mi ahijada Belén”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NK4TEWXVFJEE3B6LZIPWIWEZRI?auth=fe434434d4c92d09f70bd7ad332b723b8ab212018b0cb69cae8abec390d67ef3&smart=true&width=600&height=360" alt="En primer plano, Patricio Santos Fontanet durante la lectura del fallo por la causa judicial. Los músicos de Callejeros terminaron todos presos (Télam)" height="360" width="600"/><p>En medio del caos, Sergio Fernando Piñeiro –encargado de la iluminación del recital- batallaba por huir. Él relató que el fuego se propagó en forma veloz: “Primero cayó lluvia sobre la gente, y luego cayeron los colchones” de guata y goma espuma que cubrían el techo para acustizarlo. <b>El fuego y el humo hacían imposible respirar, y buscó una salida. Pero volvió sobre sus pasos, pensó que lo mejor era apagar el fuego y halló un matafuego. Intentó usarlo, pero no funcionaba</b>. Se quitó entonces la remera y comenzó a golpear las pequeñas llamas que había alrededor de la consola de luces. Vio cómo todos se chocaban unos contra otros, desesperados, intentando escapar de esa locura. Él mismo quiso hacerlo, pero la cantidad de cuerpos que se agolpaban allí se lo impidió. Entonces, conocedor del boliche, buscó el escenario y la salida de los músicos. En el camino hacia allí, se cortó la luz. Regresó, entonces, a la puerta principal, hasta que se desvaneció.</p><p>El 30 de diciembre marcó una bisagra para Callejeros. <b>Muchos de sus familiares y amigos murieron: Mariana Sirota, la novia de Patricio Fontanet; Dilva Lucía Paz, la madre de Eduardo Vázquez; Romina Tamara Mangiarotti Branzini, Bárbara Daniela Yanni y Darío Sebastián Yanni, mujer y primos de Diego Argañaraz; José Djerfy, Carol Becker y Alicia y María Belén Santanocito, tío, prima, tía y ahijada de Maxi Djerfy (además de Pablo Torba, novio de Becker); y Edgardo Horacio Conte, hermano de Daniel Conte, el percusionista eventual que tenía esa noche la banda.</b></p><p>“Perdí familia, perdí amigos, perdí hermanos, seres muy queridos y amados en esa noche. Llegué al escenario convencido de que todo estaba en condiciones e íbamos a pasar una noche inolvidable. Y a los quince minutos estaba entrando y saliendo del lugar, sacando gente y buscando a mi novia y a mi mamá. <b>Mi novia falleció, mi mamá se quemó el 40 por ciento del cuerpo. ¡Cómo voy a exponer a mis seres queridos, a mi mismo, al público, a toda la gente que yo quería a semejante desastre! </b>Nunca supe, hasta después del hecho, que la puerta alternativa estaba cerrada. Me enteré de lo que sucedió en el recital de La 25 después de la tragedia. Nos duele la vida después de Cromañón, nos sacaron el alma. Lloramos a cada una de las víctimas y no podemos entender ni creer que alguien nos acuse, como si nosotros hubiésemos sabido que todo esto iba a pasar… No éramos ni socios ni organizadores con Chabán. Nosotros tocamos, somos los músicos, los artistas… Este es mi oficio y todo el alcance que tengo en un show, antes y después de Cromañón.”.<b> Así lo escribió y así leyó Patricio Rogelio Santos Fontanet su alegato en el juicio oral por la masacre de Cromañón.</b></p><p>Ya era el 2009, y frente a él estaban sus compañeros de Callejeros, los jueces del TOC 24, los abogados, Chabán, padres de víctimas… Un músico en el banquillo de los acusados, tratando de explicar lo inexplicable: si él tenía que ver con la muerte de 194 personas que lo habían ido a ver a República Cromañón el 30 de diciembre del 2004.</p><p><b>Todos los miembros de Callejeros fueron presos.</b> Todos, excepto Vázquez y Djerfy, están en libertad. Vázquez, porque continúa tras las rejas por el femicidio de su pareja. Djerfy, porque murió en 2021.</p><p>Pero esas son otras historias.</p><p><br/></p><p><i>Con extractos e información del libro Cromañón: Rock, corrupción y 194 muertos (Leamos). Link para descargar: </i><a href="http://bajalibros.com/?externalId=9789877993936" target="_blank"><i>http://bajalibros.com/?externalId=9789877993936</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAAPY4HX7RFVXF2ABYPQMDZK2I.jpg?auth=dd8662c043696f108dc048a49b69b19958b3b44675444bc101f43e45156f0a61&amp;smart=true&amp;width=1733&amp;height=1031" type="image/jpeg" height="1031" width="1733"/></item><item><title><![CDATA[El caso Cromañón: cronología de un expediente que duró doce años en la Justicia ]]></title><link>https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/el-caso-cromanon-cronologia-de-un-expediente-que-duro-doce-anos-en-la-justicia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/el-caso-cromanon-cronologia-de-un-expediente-que-duro-doce-anos-en-la-justicia/</guid><description><![CDATA[El hecho ocurrió en diciembre de 2004. Las condenas quedaron firmes recién en 2016]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 06:20:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R34ZPRT5L5EEJE7GG4Z3SZQQUM?auth=ca037433eff33deaabc69198504c0372ae24d65a69c87a061094fee29a6791c4&smart=true&width=600&height=360" alt="El juicio de Cromañón comenzó en 2008" height="360" width="600"/><p>La masacre de Cromañón ocurrió hace 20 años. Durante más de una década la causa tramitó en la Justicia. Buscaron dar con los responsables. Avanzaron y retrocedieron. <b>Las condenas quedaron firmes en 2016 por decisión de la Corte Suprema de Justicia.</b></p><p>Aquí un repaso cronológico de las principales decisiones:</p><p><b>30 de diciembre de 2004:</b> Ocurre el incendio de República Cromañón mientras daba un recital la banda de rock Callejeros.</p><p><b>Enero de 2005:</b> La jueza de instrucción María Angélica Crotto dictó el procesamiento de Emir Omar Chabán, acusado de homicidio simple con dolo eventual de 192 muertes (las confirmadas hasta ese momento).</p><p><b>Febrero de 2005:</b> Crotto pidió licencia por enfermedad y fue reemplazada por el juez de instrucción Julio Marcelo Lucini, quien tres semanas después ordenó la detención de Diego Argañaraz (manager de Callejeros), Raúl Villarreal (coordinador general del boliche) y Lorenzo Bussi (encargado de seguridad de la banda). Argañaraz y Bussi fueron procesados por homicidio culposo, mientras que la figura para Villarreal fue de homicidio con dolo eventual; fue señalado como “mano derecha” de Chabán.</p><p><b>Abril de 2005: </b>Fueron procesados por cohecho pasivo los comisarios Miguel Ángel Belay y Gabriel Sevald y el subcomisario Carlos Díaz. También se procesó a los agentes Oscar Sosa y Cristian Villegas por incumplimiento de los deberes de funcionario público.</p><p><b>Mayo de 2005: </b>Lucini procesó por homicidio culposo agravado al ex secretario de Seguridad porteño, Juan Carlos López, y a funcionarios de distintas áreas de control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que el ex subsecretario de la misma cartera, Enrique Carelli, y el ex director general de Servicios de Seguridad Privada, Vicente Rizzo, fueron procesados por incumplimiento de los deberes de funcionario público. El 13 de ese mes, la Sala V de la Cámara del Crimen excarceló a Chabán hasta el juicio oral.</p><p><b>Junio de 2005:</b> Los integrantes de Callejeros Patricio Santos Fontanet, Elio Delgado, Maximiliano Djerfy, Christian Torrejón, Eduardo Vázquez, Juancho Carbone, y el escenógrafo Daniel Cardell fueron procesados por homicidio culposo agravado. El 14 de ese mes, Chabán dejó la cárcel de Marcos Paz y se fue a vivir a la casa de su madre en la localidad bonaerense de San Martín pero una semana después, como consecuencia de disturbios ocasionados por familiares de las víctimas, se trasladó a una casa en una isla del delta del Tigre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDTJSACY2VF3DC5VJPTXKXPEEQ.jpg?auth=8b53f7f4c072a71fb9d0caf2a8ad460c2a83814aa6857a13923d3e0b63d7dc68&smart=true&width=3520&height=1980" alt="En el boliche se creó un santuario pidiendo justicia (Maximiliano Vernazza)" height="1980" width="3520"/><p><b>Julio de 2005: </b>la Sala III de la Cámara de Casación anuló la excarcelación de Chabán y Lucini decidió que vuelva a la unidad penal de Marcos Paz.</p><p><b>Septiembre de 2005: </b>El fiscal Sansone pidió indagar al jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra por su presunta responsabilidad en la muerte de 194 personas, pero eso jamás sucedería. Días después la Sala V de la Cámara del Crimen cambió la carátula del expediente contra Chabán y Villarreal a estrago culposo y dictó la falta de mérito para Bussi.</p><p><b>Octubre de 2005:</b> fue procesado Roberto Calderini, titular del área de Habilitaciones por negociaciones incompatibles con la función pública.</p><p><b>Diciembre de 2005:</b> Lucini también imputó a los integrantes de Callejeros por estrago doloso seguido de muerte. Días más tarde, el fiscal fue ascendido a camarista y reemplazado por Néstor Costabel.</p><p><b>Marzo de 2006:</b> Fue destituido Aníbal Ibarra por decisión de la sala juzgadora de la Legislatura porteña.</p><p><b>Agosto de 2006:</b> Sobreseyeron a Ibarra de los delitos de homicidio culposo e incumplimiento de los deberes de funcionario público por los que había sido denunciado. La jueza María Angélica Crotto, que había vuelto en abril de su licencia, elevó a juicio oral a Omar Chabán, Raúl Villarreal, los integrantes de Callejeros junto al manager y al escenógrafo del grupo y a cinco integrantes de la Policía Federal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCVGAPD2UZCN5OSVGZNCLTJHHA?auth=9218f470a3c556d9e0a5bd74b83ccdc9bb347b2fe573d6e913cb4fcc564dd2f3&smart=true&width=600&height=360" alt="Omar Chaban (NA)" height="360" width="600"/><p><b>Septiembre de 2006:</b> Sumado a la acusación por estrago doloso, los integrantes de Callejeros, su mánager y el escenógrafo fueron procesados por cohecho activo como partícipes secundarios.</p><p><b>Octubre de 2006:</b> Las causas por incumplimiento de los deberes de funcionario público contra Fabiana Fiszbin, Ana María Fernández y Gustavo Torres fue elevada a juicio oral.</p><p><b>Agosto de 2007:</b> la Sala III de la Cámara de Casación Penal confirmó el sobreseimiento del exjefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra. A fines de ese mes, la causa pasó a manos del juez Alberto Baños ya que Crotto, enferma de cáncer, abandonó el expediente.</p><p><b>Septiembre de 2007: </b>Baños procesó a los integrantes de Callejeros como partícipes secundarios de cohecho activo, por darle coimas a la Policía para que el local no fuera inspeccionado. </p><p><b>Diciembre de 2007:</b> Chabán volvió a ser beneficiado con la excarcelación.</p><p><b>Mayo de 2008: </b>Rafael Levy, sospechado de ser el dueño del local, fue procesado bajo los mismos cargos que Chabán: estrago doloso.</p><p><b>Julio de 2008: </b>La Sala V de la Cámara del Crimen revocó la decisión de Baños y sobresee a Levy.</p><p><b>Agosto de 2008:</b> El 19 de ese mes comenzó el juicio oral. Omar Chabán y Raúl Villarreal fueron acusados de estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo, al igual que los integrantes de Callejeros, el escenógrafo Daniel Cardell y el mánager Diego Argañaraz. Los ex integrantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fueron acusados por incumplimiento de los deberes de funcionario público, mientras que dos oficiales de la Policía Federal Argentina (Carlos Rubén Díaz y Miguel Ángel Belay) fueron imputados por estrago doloso seguido de muerte y cohecho pasivo, e incumplimiento de los deberes de funcionario público y cohecho pasivo, respectivamente.</p><p><b>Agosto de 2009: </b>Por fallo unánime, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 condenó a Omar Chabán a 20 años de prisión por los delitos de incendio doloso calificado y cohecho activo; a Diego Argañaraz, a 18 años de prisión por los delitos de incendio doloso calificado y cohecho activo; al subcomisario Carlos Díaz a 18 años de prisión por los delitos de incendio doloso calificado y cohecho pasivo; a Raúl Villarreal a un año de prisión en suspenso por considerarlo partícipe secundario del delito de cohecho activo; a Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández a dos años por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Los integrantes de Callejeros, el comisario Miguel Belay y el funcionario Gustavo Torres fueron absueltos. El tribunal señaló que tanto Chabán como Argañaraz estaban a cargo de la organización del recital en República Cromañón, excluyendo de la responsabilidad a los músicos y a su escenógrafo, y también a Villarreal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TZ7EUZG6SVEE7JZUQDDRURLNVM.jpg?auth=7b9015955d00e5f270a3cc0b4e2e70b08393ebc29355e83c0db6161c2ed59d4c&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Patricio Fontanet (Télam)" height="1079" width="1920"/><p><b>Abril de 2011:</b> La Sala III de la Cámara de Casación atenuó la calificación del delito impuesto a Omar Chabán, y por lo tanto su pena, al convertir el incendio doloso en culposo, y también achacó esa misma figura a los integrantes de Callejeros, al considerar que no se trató de un acto intencional, sino de negligencia. Además, los tres funcionarios porteños recibieron condenas por omisión de los deberes de funcionario público.</p><p><b>Octubre de 2012:</b> La Sala IV de Casación Penal confirmó las condenas dictadas por la sala III de ese mismo tribunal. Las penas fueron de diez años y nueve meses a Omar Chabán; cinco años a Argañaraz; siete años para el cantante Patricio Santos Fontanet; seis para el baterista Eduardo Arturo Vázquez, y cinco años para los restantes músicos de la banda, Christian Torrejón, Juan Carbone, Maximiliano Djerfy y Elio Delgado. El escenógrafo del grupo, Horacio Cardell fue sentenciado a seis años de prisión, mientras que Raúl Villarreal recibió una pena de seis años, todos ellos por los delitos de incendio culposo seguido de muerte y cohecho. También fueron condenados el subcomisario Carlos Díaz, a ocho años de prisión e inhabilitación especial por los delitos de incendio culposo seguido de muerte y cohecho, la ex subsecretaria de Control Comunal Fabiana Fiszbin, cuatro años de prisión, el ex director general de Fiscalización y Control Gustavo Torres, a cuatro años, y la ex directora general adjunta de la misma dirección, Ana María Fernández, a tres años y seis meses de prisión, por el delito de omisión de deberes de funcionario público en concurso ideal con incendio culposo seguido de muerte. El caso de Eduardo Vázquez fue particular: ya estaba condenado desde junio de ese año a 18 años de prisión por el asesinato de su mujer, Wanda Taddei.</p><p><b>20 de diciembre de 2012:</b> Casación desestimó recursos extraordinarios presentados por las defensas de los imputados y dispuso el cumplimiento de las condenas. Todos fueron detenidos. Fontanet, en primera instancia, fue trasladado a una clínica psiquiátrica en Córdoba. Luego, junto a sus compañeros de banda, fue recluido en el pabellón psiquiátrico de la unidad penal de máxima seguridad de Ezeiza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2VTWZ5T7DRA5PAGNBQNIS5MKHI.jpg?auth=fea74ec64cc5101da2b4e5842c7c5ac2e0f22b33867f9863085d660bf70c3e84&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cromañón despupes de la tragedia (Télam)" height="1080" width="1920"/><p><b>Agosto de 2013: </b>El Tribunal Oral 24 le concedió a Omar Chabán el beneficio de la prisión domiciliaria por su grave estado de salud. El empresario fue trasladado al Hospital Santojanni con un cáncer en el sistema linfático. Moriría 15 meses más tarde.</p><p><b>Septiembre de 2013:</b> Vázquez fue condenado a perpetua por la Cámara de Casación.</p><p><b>Diciembre de 2013:</b> El procurador fiscal ante la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Casal, mantuvo el recurso del fiscal Raúl Pleé para que se retomase la hipótesis del estrago doloso y, subsidiariamente, que se garantice el derecho de los imputados a la revisión de la condena impuesta.</p><p><b>Agosto de 2014:</b> La Corte Suprema de Justicia ordenó que las condenas a los integrantes de Callejeros fuesen revisadas por Casación, pero por una sala distinta a la que emitió las condenas.</p><p><b>Septiembre de 2015:</b> La Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas contra los ex funcionarios, integrantes de Callejeros y el resto de los imputados al rechazar los recursos de apelación presentados por sus defensas.</p><p><b>Marzo de 2016:</b> En una serie de dictámenes, el procurador fiscal Casal estableció que eran inadmisibles los recursos extraordinarios de los imputados por las condenas recibidas. Así, desestimó lo presentado por las defensas de Fontanet, Torrejón, Djerfy, Cardell, Vásquez, Carbone, Delgado, Villarreal, Fizsbin, Fernández y Torres.</p><p><b>Abril de 2016:</b> en sintonía con los dictámenes de Casal, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó por inadmisibles los recursos extraordinarios presentados por los imputados en la causa, dejando de esta manera firmes las condenas establecidas por la Cámara Federal de Casación Penal.</p><p><b>Mayo de 2018: </b>El Juzgado de Ejecución Penal N°1 concedió la libertad condicional de Fontanet y quedó en libertad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/R34ZPRT5L5EEJE7GG4Z3SZQQUM?auth=ca037433eff33deaabc69198504c0372ae24d65a69c87a061094fee29a6791c4&amp;smart=true&amp;width=600&amp;height=360" type="image/jpeg" height="360" width="600"><media:description type="plain"><![CDATA[  162]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Los secretos del juicio de Cromañón: la confesión que nunca llegó, el blindex que nadie quería y el rol de los sobrevivientes]]></title><link>https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/los-secretos-del-juicio-de-cromanon-la-confesion-que-nunca-llego-el-blindex-que-nadie-queria-y-el-rol-de-los-sobrevivientes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/30/los-secretos-del-juicio-de-cromanon-la-confesion-que-nunca-llego-el-blindex-que-nadie-queria-y-el-rol-de-los-sobrevivientes/</guid><dc:creator><![CDATA[Martín Angulo]]></dc:creator><description><![CDATA[En los 20 años que se cumplen de la tragedia, uno de ellos fue central: en el que se realizó el juicio oral a Omar Chabán y a los músicos de Callejeros. Lo que nunca se contó de lo que pasó en esas audiencias ]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 06:16:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NO4QFOMJMVHNLFVF7PPHASWZQA?auth=8faa6403333fc3962278890a6f448b40340e77aee852b414d67fbb4e3a9fa127&smart=true&width=600&height=360" alt="Los jueces en una de las audiencias del juicio oral (Foto: Charly Diaz Azcué)" height="360" width="600"/><p>Duró exactamente un año. Declararon 345 testigos. Hubo momentos de tensión y de violencia. Y de angustia y de llantos por volver al lugar donde fueron asesinadas 194 personas y hubo más de 1.400 heridas. Hubo un grupo de rock en ascenso en el medio de la polémica, ¿culpables o inocentes? <b>Todo eso pasó en el juicio oral por la tragedia de Cromañón, de la que se cumplen 20 años, que tuvo algunos secretos nunca contados o poco conocidos. </b></p><p>Fue un juicio que inauguró <i>la etapa moderna de los procesos orales</i>: una resolución que marcó pautas de publicidad y de cómo se iba a realizar que luego tomó la Corte Suprema de Justicia de la Nación; una escenificación de Cromañón a través de una maqueta en 3D; el trabajo permanente de un equipo de psicólogos para asistir a los sobrevivientes que declararon como testigos; y el desafió de llevar adelante un juicio que iba a tener todas las miradas.</p><p>El camino no fue fácil. Después de casi dos años de investigación, el gerenciador de Cromañón, <b>Omar Chabán</b>, los músicos de Callejeros y otros acusados fueron enviados a juicio oral. La causa quedó a cargo del Tribunal Oral Criminal 24. Sus tres jueces eran <b>Raúl Llanos, Marcelo Alvero y María Cecilia Maiza</b>. Pero Llanos era el único titular. Alvero y Maiza eran subrogantes. Ellos estaban propuestos para integrar otros tribunales orales y estaban allí como suplentes. Eso presentaba una preocupación: <b>podían ser objetados y el juicio corría riesgos.</b> Por eso pidieron formalmente ser designados como titulares en el 24. <b>“Sino, no empezamos el juicio”</b>, se plantaron. Esa decisión llegó una semana antes del inicio del proceso por gestiones judiciales ante el gobierno nacional de entonces, a cargo de <b>Cristina Kirchner</b>.</p><p>El proceso tenía otra dificultad central. No había en el Poder Judicial una sala de audiencias que albergue a todas las personas que iban a participar: 15 acusados con sus abogados, el fiscal <b>Jorge López Lecube</b> y su equipo, los querellantes que representan a las víctimas, los periodistas y el público que se sabía que iba a ser mucho y que estaba dividido entre los que querían que los músicos de Callejeros sean absueltos y los que buscaban que sean condenados. </p><p>El tribunal recorrió fábricas, clubes, cuarteles militares y todo lugar que pueda ser apto. Pero por distintos motivos ninguno lo era. La justicia contaba con salas pequeñas para juicios de pocos acusados y de escasa duración. La solución llegó desde la Corte Suprema de Justicia de la Nación que le cedió al tribunal la sala de Derechos Humanos. <b>La histórica sala de la planta baja del Palacio de Tribunales en la que se hizo el juicio a las juntas militares de la última dictadura.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EGZGABY6FNFA7KOT6OMTF5WZIU?auth=3d5d24f0fb3c50bb6b41286f75913a8fdf46b573ec5a333f137cdd79691956d6&smart=true&width=600&height=233" alt="El blindex que separó a los familiares de las partes del juicio oral (Foto: Télam)" height="233" width="600"/><p>El lugar requería modificaciones. Se instalaron escritorios con un cableado para poder enchufar las computadoras y una pantalla gigante en la que a través de una maqueta virtual <b>-nunca se había hecho eso en un juicio oral-</b> se recreó Cromañón para que los sobrevivientes puedan mostrar con un puntero laser cómo fueron los hechos.</p><p><b>Pero había algo más que marcó una diferencia</b>. La Corte Suprema quería instalar en la sala un <b>blindex que separe al público de los acusados</b>. El motivo eran los antecedentes violentos de <b>algunos padres que había insultado y perseguido en la calle a los jueces de la Cámara del Crimen que habían liberado a Chabán</b>. También hubo disturbios en sesiones del Consejo de la Magistratura. Inclusive en una marcha a tribunales un padre llevó un bidón de nafta.</p><p>Los jueces del tribunal oral no querían el blindex. Creían que dificultaría la visión y que esa barrera podía traer más tensiones de las que ya había. La entonces jueza de la Corte Suprema <b>Carmen Argibay </b>-ya fallecida- los citó a una reunión y les dijo: <b>“El blindex se pone y después me lo van a agradecer”</b>. Un año después iba a tener razón. </p><p><b>19 de agosto de 2008 fue la fecha elegida.</b> Ese día comenzó el juicio oral. La audiencia tuvo un operativo especial de seguridad, como lo iban a tener todas. Por un sector del Palacio de Tribunales ingresaron los familiares de las víctimas que se ubicaron detrás del blindex. <b>“Era raro estar con ese vidrio, parecía que estabas en una pecera”</b>, recuerda uno de los protagonistas. Las familias de los acusados lo hicieron por otro y les tocó la bandeja superior de la sala. La prensa en uno de los laterales. Delante del blindex los imputados con sus abogados, la Fiscalía y los abogados querellantes que representaban a las víctimas, entre ellos <b>José Iglesias y Alberto Urcullu</b>, padres de <b>Pedro</b>, de 19 años, y <b>María Sol,</b> de 21, dos de las 194 víctimas. </p><p>Los tres jueces ingresaron a la sala. <b>Todos se pusieron de pie y en lo más alto quedaron las fotos de los fallecidos sostenidas por sus madres, sus padres, sus hermanas.</b> Empezaba el juicio y todo lo que había pasado la noche del 30 de diciembre de 2004 iba a ser contado por los sobrevivientes que volverían a vivir lo ocurrido. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3HWPYV3AIBAUNBPFYJ4AW43LMM?auth=12ec014445cf31c2bd8593af051fd6c1a6e710869673bb2eaf17da0dc6f282ec&smart=true&width=600&height=360" alt="Los familiares llevaron los fotos de los fallecidos a todas las audiencias (Foto: Charly Diaz Azcué)" height="360" width="600"/><p>Sus testimonios iban a ser centrales. <b>Había sobrevivientes con miedo a declarar.</b> Como ese momento podía ser traumático y revictimizante se les dio un trato especial. Podían recorrer la sala antes de su declaración para que supieran cómo era el lugar, donde se iban a sentar, donde iban a estar el resto de las partes. Además, el juez que ese día presidía la sesión charlaba con cada uno para contarles qué implicaba su testimonio, para ayudarlos y calmarlos, <b>para decirles que podían tomarse una pausa o inclusive no declarar y que no iban a permitir que ninguna parte los hostigara con preguntas indebidas. </b></p><p>El juicio contó con un equipo especial de psicólogos de la <b>Oficina de Asistencia a la Víctima que aportó la Procuración General de la Nación.</b> Estaban todas las audiencias para asistir a los sobrevivientes. Declararon jóvenes, hombres y mujeres que perdieron a familiares. También amigos que llevaban la carga de haberse salvado, que sentían la culpa de poder estar ahí.</p><p>Hubo testimonios que impactaron. <b>Uno de ellos fue el de una mujer de unos 40 años que fue a declarar con la misma ropa que había ido al recital.</b> Estaba quemada y rota. Le dijeron que no era necesario que la use, que podía no hacerle bien. <b>“Dejeme por favor, necesito estar así”,</b> le dijo al juez que la recibió.</p><p>Hubo otros casos particulares como el de un testigo falso. <b>Viajó desde Chubut pagado por la gobernación con un testimonio esperado porque había dicho que vio cómo familiares de los Callejeros entraban bengalas al boliche.</b> Pero se contradijo en el horario del show, en la primera canción que tocó el grupo y dijo que había salido por un lugar que no tenía salida. Al final del juicio se le inició una causa por falso testimonio.</p><p><b>“Lloramos varias veces”,</b> recuerdan 20 años después los protagonistas del juicio . Las declaraciones de los sobrevientes que lograron salir porque los sacó alguien que murió por entrar a ayudar, la desesperación de padres y madres por no tener más a sus hijos, la declaración de los bomberos que contaron cómo caían los cuerpos cuando abrieron la salida de emergencia que estaba cerrado con candado y cadena. </p><p>Entre tanto dolor había que descomprimir. Y lo hizo el fiscal López Lecube. Uno de los sobrevivientes citados a declarar se llamaba <b>Bruno Díaz</b>, el nombre del personaje de Batman. En complicidad con el abogado querellante <b>Patricio Poplavsky,</b> le dijo que le iba a decir “joven Díaz”, que era como en la serie el mayordomo Alfred le decía a Batman. <b>“Joven Díaz”,</b> dijo el fiscal para introducir una pregunta y así cumplir con el chiste interno para liberar tensiones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FVWOCWYI7RDTNNXRYYKSWNOJII?auth=116f563fadbb5fe15b5c83291a2a17fadc412f8d61d7e4ecb970980e3c865740&smart=true&width=600&height=360" alt="Omar Chabán y Raúl Villarreal (Foto: NA)" height="360" width="600"/><p><b>El gran protagonista del juicio fue Chabán.</b> El gerenciador de Cromañón fue el único de los acusados que estuvo presente en todas las audiencias. Llegaba dos horas antes para evitar cruzarse con los familiares y varias veces se lo vio dibujando. Nunca tuvo actitudes provocativas. Histriónico, un referente del rock y de la cultura <i>under</i>, <b>Chabán declaró cinco veces ante el tribunal</b>. Dijo que nunca quiso provocar lo que ocurrió. Vivió un solo cruce con los jueces. <b>Fue cuando pidió que se reproduzca el audio de esa noche en la que le advertía al público que no tiren bengalas porque iban a morir todos como había pasado días antes en un shopping en Paraguay.</b> Chabán pedía que lo repitieran varias veces hasta que los jueces le dijeron, en términos duros, que ya era suficiente. </p><p>Por su parte, los músicos de Callejeros llegaban juntos y así se sentaban en la sala. No fueron a todas las audiencias e iban acompañados de sus familiares, algunos de ellos víctimas de lo ocurrido. Era el caso del guitarrista <b>Maximiliano Djerfy</b>. <b>“Esa noche fueron siete integrantes de mi familia y volvieron sólo dos. Uno de ellos pudo hacerlo porque lo saqué yo y es mi viejo”,</b> contó años después en una entrevista. Djerfy falleció en 2021 de un infarto.</p><p>Los Callejeros tuvieron una estrategia en común en la causa: <b>que las decisiones se tomaban en conjunto y que la noche de la tragedia fueron a cumplir su rol de músicos.</b> Ellos no organizaron el recital, no sabían de seguridad ni de controles, ni de habilitaciones o planillas municipales. Solo fueron a tocar. <b>Pero uno de ellos no estaba convencido de esa postura</b>. De hecho, en algunas oportunidades analizó dar su versión en el juicio y se lo hizo saber de manera extraoficial al tribunal. ¿Cuál era? <b>Que en rigor las decisiones las tomaban dos de los integrantes -dónde y cuándo tocar- y que el resto las acataba.</b> Pero nunca lo hizo. Podría haberlo exculpado a él y a otros integrantes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UG7U7S3ODBDEVPTNPZNMOEVU3A?auth=9d7b468c0c416c902f0ddc12d87632a194ae48fb9478826e707fc24c6ed17867&smart=true&width=600&height=360" alt="Dos de los músicos de Callejeros al ingresar a una de las audiencas del juicio con las vallas de fondo (Foto: Nicolás Stulberg)" height="360" width="600"/><p>Un testimonio clave fue el del perito oficial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación <b>Osvaldo Raffo</b>. <b>“Una cámara de gas del nazismo”</b>, describió a Cromañón al analizar lo que había ocurrido. La media sombra y la guata del techo que se incendiaron con la candela prendida por el público desprendieron monóxido de carbono y ácido cianhídrico que se esparcieron por todo el lugar. Es un veneno que mata rápido y eso hizo. <b>En Cromañón las muertes no fueron por un incendio o por una avalancha. 193 de las 194 víctimas murieron por síndrome lesivo por inhalación de humo. Respirar gases tóxicos.</b> Si la salida de emergencia hubiese estado abierta o si se respetaba la cantidad de gente permitida todos ellos estarían vivos. </p><p>El juicio se hizo tres veces por semana y exactamente un año después se dio el veredicto. Fue a las 15 horas del 19 de agosto de 2009 con un fuerte operativo de seguridad. <b>Parecía el de un partido de fútbol. Entradas separadas para los familiares y los acusados.</b> Y lo mismo afuera del Palacio de Tribunales. En un sector, los seguidores de Callejeros; del otro, los que reclamaban su condena.<b> Y en el medio carros hidrantes y muchos policías.</b> Esa división que generaba la banda se vio reflejada en el juicio. De los cuatro grupos de abogados querellantes que representaban a los familiares, dos pidieron condenas y las dos restantes las absoluciones de los músicos. </p><p>Los tres jueces ingresaron a la sala. Todos se pusieron de pie y en lo más alto, otra vez, las fotos de los fallecidos. Silencio y mucha tensión. La sala estaba llena. <b>“Lo que más queremos es que esta audiencia transcurra en paz”</b>, dijo el juez Alvero, que le pidió especialmente a sus colegas leer el veredicto. <b>Duró nueve minutos. </b>Chabán recibió una pena de 20 años de prisión; <b>Diego Argañaraz</b>, manager de Callejeros, y el ex subcomisario <b>Carlos Díaz </b>fueron condenados a 18 años por estrago doloso y coimas; las ex funcionarias del gobierno de la ciudad <b>Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández</b> recibieron una pena de dos años; y un año para<b> Raúl Villarreal,</b> jefe de seguridad del boliche.</p><p>Las condenas se escuchan en silencio. Los familiares se abrazaban y lloraban. Todo cambió cuando el tribunal leyó la absolución de <b>Patricio Fontanet</b>, el cantante de Callejeros, y el resto de la banda por el beneficio de la duda; del ex comisario <b>Miguel Belay</b> y del ex funcionario <b>Gustavo Torres</b>. </p><p><b>“Noooooo”,</b> se escuchó del público. Luego llegaron insultos y gritos. Algunos se levantaron y apoyaron las fotos de sus familiares sobre el blindez. <b>Hasta que todo se desbordó cuando algunos quisieron trepar el vidrio,</b> que así justificó su presencia y evitó un incidente mayor. </p><p>Desde la parte alta de la sala, donde estaban los familiares de los acusados, se arrojaron volantes que pedían la absolución de Callejeros y que cayeron sobre los que lloraban a sus seres queridos. La provocación exaltó más los ánimos. <b>La audiencia se suspendió y la Policía desalojó la sala.</b></p><p>Luego se retomó con la lectura de una síntesis de los fundamentos de la decisión, pero ya poco importaba. Ahora había incidentes y corridas. Hasta piedrazos al tribunal que obligó a los jueces y al personal a resguardarse debajo de los escritorios. <b>El tribunal y la Fiscalía pudieron salir, con custodia, cerca de las 10 de la noche.</b></p><p>El juicio había terminado pero la causa no. <b>El veredicto fue revisado por la Cámara Federal de Casación Penal que condenó a Callejeros, pero modificó el delito de estrago doloso a culposo, que tiene una pena menor</b>. Así, las condenas fueron de diez años y nueve meses para Chabán, ocho para Díaz, siete para Fontanet, seis para Villarreal, para el baterista<b> Eduardo Vázquez</b> -luego condenado a perpetua para prender fuego y matar a su pareja- y para el escenógrafo<b> Horacio Cardell</b>; cinco para el resto de los músicos y el manager Argañaraz; y entre cuatro años y tres años y seis meses para los ex funcionarios. </p><p><b>Ese fallo fue confirmado por la Corte Suprema en 2016 y quedó firme.</b> Los condenados fueron a la cárcel y en noviembre de 2014 Chabán murió en prisión domiciliaria por un cáncer linfático conocido como linfoma de Hodgkin.</p><p>Fue el juicio más importante por Cromañón. Pero hubo otros tres en los que fueron condenados bomberos, inspectores municipales y <b>Rafael Levy</b>, el dueño del predio en el que funcionaba Cromañón.</p><p><b>Todas las causas ya están cerradas</b>. Cromañón es un capítulo terminado para la justicia. De hecho, las llaves del predio le fueron devueltas a Levy. Los familiares le reclamaron que las pertenencias de los chicos que todavía estaban en el lugar le sean devueltas. <b>Levy nunca lo hizo y denunciaron que se las llevó a un destino que reclaman conocer.</b> Y todavía está pendiente que se lleve a cabo la ley aprobada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para expropiar Cromañón y que sea un lugar de recuerdo y memoria. </p><p>El juicio oral duró un año, pero la causa se inició con la tragedia misma. Como testigo de todo lo vivido todavía queda en la sala de audiencias del tribunal un pizarrón blanco con anotaciones de la causa. <b>Para los familiares todo sigue vivo. Y duele igual de fuerte que la noche del 30 de diciembre de 2004. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EGZGABY6FNFA7KOT6OMTF5WZIU?auth=3d5d24f0fb3c50bb6b41286f75913a8fdf46b573ec5a333f137cdd79691956d6&amp;smart=true&amp;width=600&amp;height=233" type="image/jpeg" height="233" width="600"><media:description type="plain"><![CDATA[El blindex que separó a los familiares de las partes del juicio oral (Foto: Télam)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las fotos inéditas de Callejeros tocando en Cromañón un día antes de la tragedia]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/29/las-fotos-ineditas-de-callejeros-tocando-en-cromanon-un-dia-antes-de-la-tragedia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/29/las-fotos-ineditas-de-callejeros-tocando-en-cromanon-un-dia-antes-de-la-tragedia/</guid><dc:creator><![CDATA[Hugo Martin]]></dc:creator><description><![CDATA[El 29 de diciembre, hace hoy 20 años, la banda de Villa Celina se presentó en el boliche de Once para la segunda de las tres fechas programadas. Las imágenes que tomó la cámara de Soledad Teijeiro muestran a los músicos sobre el escenario y a parte del público]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 03:33:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6QRU5YCXZB6JK72WS73H5FBL4.jpeg?auth=151d8d6ecb9630218c534af1f55cd401a805d4500ce0d0229d665518335f89b1&smart=true&width=2796&height=1936" alt="Callejeros en Cromañón el 29 de diciembre de 2004, una noche antes de la tragedia (Crédito: Donación de Soledad Teijeiro para el Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural)" height="1936" width="2796"/><p>El plan que <b>Callejeros</b> había trazado para fin de año era la celebración de su hasta ahí exitosa carrera. Esa trayectoria parecía angelada: el grupo de amigos que comenzó tocando en una habitación de la casa del bajista, <b>Christian Torrejón</b>, había trepado en popularidad con la velocidad de un rayo.</p><p>La idea de la banda de Villa Celina, liderada por su cantante <b>Patricio Santos Fontanet</b>, era presentar, en tres días sucesivos y en ese orden, la lista de temas de sus trabajos discográficos:<b> el 28 de diciembre tocarían Sed, el 29 Presión y el 30 Rocanroles sin destino. </b>De éste último no pudieron ni siquiera completar un tema.</p><p><b>Cromañón fue el lugar elegido.</b> Ya les quedaba chico, pero una suerte de lealtad o agradecimiento con <b>Omar Chabán</b>, el gerenciador del boliche, los llevó a tocar allí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HZYBBMUB5JCGZJMH7RSOKL22BQ.jpeg?auth=af72191962488bbbc8ec7f8997631f0d496123c3aeab40579b165cff3f7000fd&smart=true&width=1376&height=971" alt="Patricio Fontanet en escena el 29 de diciembre de 2004, la noche previa a la tragedia (Crédito: Donación de Soledad Teijeiro para el Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural)" height="971" width="1376"/><p>También tomaron la decisión que las bandas soporte, los teloneros, fuesen distintos en los tres días: <b>el 28 tocaron Los Pérez García, el 29 Los Garfios, y el 30 Ojos Locos.</b></p><p>Sobre el escenario, un telón con un cerebro que contiene un planisferio, similar al arte de tapa de Rocanroles sin destino, en el que había trabajado<b> Daniel Cardell</b>, el escenógrafo de la banda, recibió a más de tres mil fanáticos de la banda en cada noche. Entre quienes estuvieron el 29 de diciembre, un día antes que se desatara la masacre que cobró 194 vidas, estaba <b>Soledad Teijeiro</b>, la autora de las fotos que ilustran esta nota y donó, hace pocos días, al <b>Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural</b>, que aglutina a muchos de los sobrevivientes de Cromañón.</p><p>Soledad tenía 16 años en 2004. Hoy, trabaja como gastronómica. Estudió italiano y en 2020 arrancó con la carrera de Terapia Ocupacional. Le gustaba Callejeros: “Había empezado a escuchar rock un tiempo antes de Cromañón. Llegué a Callejeros porque me gustó la tipografía. Me bajé unos temas en Ares y me atrapó, sobre todo por las letras. Mi primer recital de rock fue uno de ellos ese mismo año en Obras. Después fui a otro en los 2km. por el Sida donde tocaron junto a Dancing Mood y Kapanga, en Excursionistas. Para Cromañón tenía entrada para los tres días, pero el 27 de diciembre llegué tarde a casa de una fiesta de egresados y no me dejaron ir al primero”.</p><p>Soledad no era fotógrafa, pero llevó una cámara de rollo. “De hecho, mi altura no me ayudaba, así que las que mejor se ven, una chica que conocí esa noche se ofreció, se subió a caballito de un chico y sacó con mi cámara”, cuenta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2Q6YMHC3UFBF7N4XCRLVYDEVZY.jpeg?auth=b5a99c75fae1102be0b24d520d07ff9166e9388c424d32b6bd16c5b6896a26bb&smart=true&width=1362&height=961" alt="Una imagen desde el costado derecho del escenario. Se lo puede ver a Fontanet recortado sobre una luz (Crédito: Donación de Soledad Teijeiro para el Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural)" height="961" width="1362"/><p>La noche del 29, el calor era insoportable. 30 grados afuera, quién podría saber adentro a cuánto ascendía la temperatura. Entre el público, abigarrado en un espacio donde —según la habilitación— debían haber 1031 personas, y desde el primer tema,<b> se encendieron bengalas, se dispararon las pequeñas bolitas de colores. </b>Era un ritual que cierto tipo de tribus rockeras habían adoptado desde el fútbol, así como los cantos de las hinchadas o la división entre “barras” que seguían a las bandas.</p><p><b>En las fotos que tomó la cámara de Teijeiro, ya ajadas</b> por los 20 años en que las tuvo en su poder sin mostrar, se puede ver a Patricio Santos Fontanet con una remera negra con un dibujo en blanco, a Christian Torrejón con su bajo negro y una remera colorada, a Juancho Carbone soplando su saxo y a Elio Delgado, al costado izquierdo, con una remera similar a Torrejón. Detrás de la batería se atisba a Eduardo Vázquez. “Es difícil plasmar para mi las sensaciones que despiertan estos días. Atesoré esas fotos durante 20 años hasta que al ver que la Asociación Civil El Camino es Cultural realizaba un archivo histórico, entendí que la memoria se construye en forma colectiva y se las compartí”.</p><p><b>El 29, la lista de 29 temas salió completa: </b>tocaron Tres, Cristal, Ahogados, Parte menor, Lejos del cielo, Morir, Tiempo perdido, Tratando de olvidar, Fantasía y realidad, El duente del árbol, Una nueva noche fría, Sed, No volvieron, Ancho, Rocanroles sin destino, Callejero de Boedo, Prohibido, Sí me cansé, La llave, La cuadra, Ojalá, Puñales, Sonando, Imposible, No somos nadie, Armar, Se que no sé, Vicioso e Ilusión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NMXDK45YFNGVLJ4FGZ3UL6VQJA.jpeg?auth=088fdf83efd94b5af6c5cd6424318646dfefb2ef3025691507a95f1c2c8243eb&smart=true&width=1334&height=958" alt="Parte del público y del escenario el 29 de diciembre de 2004 en Cromañón (Crédito: Donación de Soledad Teijeiro al Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural)" height="958" width="1334"/><p><b>Esa vez, por fortuna, no sucedió nada.</b> Al día siguiente, la masacre. Soledad fue al recital del 30 de diciembre. Cuando se desató el infierno, cuenta, “me desmayé y me desperté afuera. Nunca supe quién me sacó”. </p><p>En Cromañón, las alarmas ya habían sonado. Y no una sola vez. <b>El 1° de mayo de 2004 tocó allí la banda Sexto Sentido. A causa de la pirotecnia, la media sombra se prendió fuego</b>, pero fue extinguido con una manguera a pesar que estaba con pinchaduras. Muchos chicos escaparon por el enorme portón que daba al hotel Central Park y regresaron para continuar el recital. Pero debido a eso, el dueño del complejo, <b>Rafael Levy</b>, ordenó que lo cerraran, que quedara clausurado. Por eso, muchos chicos que intentaron salir por ahí el 30 de diciembre de 2004 no pudieron escapar del horror.</p><p><b>Cinco días antes del fatídico 30 de diciembre, durante un recital de La 25, una bengala impactó la media sombra, ésta se quemó y comenzó a derramar gotas incandescentes sobre el público.</b> Esa vez, según le relató a la Justicia uno de los empleados que tenía Cromañón, Luciano Gonzalo Otarola, se trepó a la baranda del primero piso e intentó accionar varios matafuegos que no funcionaron. El incipiente incendió fue apagado con vasos de cerveza de medio litro cada uno y el público los arrojó hasta apagarlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DJY7UZFXRBBGFFNTAF4UESNO2E.png?auth=7df3885c0303d02185d2b41e366527b29c97b86a849018502dbc625f5cd7ca09&smart=true&width=1920&height=2389" alt="La lista de temas que Callejeros tocó el 29 de diciembre en Cromañon (crédito: @callejerosnof)" height="2389" width="1920"/><p>En Cromañón, la tragedia estaba latente. Bajo el cielorraso, y <b>aún desde antes que Omar Chabán se hiciera cargo del día a día del boliche, se extendía una media sombra</b> que sostenía unas lucecitas titilantes, simulando un cielo estrellado. Este material, de polietileno, fue el que desprendió dióxido de carbono, monóxido de carbono y acroleína. Según la<b> pericia del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial)</b> “si no hubiera estado colocada la media sombra, y la bengala o fuego de artificio hubiera impactado en el centro de un cuadrado de espuma de poliuretano de 177 metros cúbicos de superficie, éste hubiera tardado aproximadamente 13 minutos en incendiarse. <b>Como en el local estaba colocada la media sombra, ésta se incendió y propagó el fuego en múltiples focos a la espuma de poliuretano”</b>. De no estar, como el impacto en los paneles hubiera sido más directo, no se habría propagado tan velozmente.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6QRU5YCXZB6JK72WS73H5FBL4.jpeg?auth=151d8d6ecb9630218c534af1f55cd401a805d4500ce0d0229d665518335f89b1&amp;smart=true&amp;width=2796&amp;height=1936" type="image/jpeg" height="1936" width="2796"><media:description type="plain"><![CDATA[Callejeros en Cromañón el 29 de diciembre de 2004, una noche antes de la tragedia (Crédito: Donación de Soledad Teijeiro para el Archivo Histórico de la Asociación Civil El Camino es Cultural)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sobrevivió a Cromañón y trabaja como fotógrafo en recitales: “En el bondi me siento en el pasillo por si hay que salir rápido”]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2024/12/28/sobrevivio-a-cromanon-y-trabaja-como-fotografo-en-recitales-en-el-bondi-me-siento-en-el-pasillo-por-si-hay-que-salir-rapido/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2024/12/28/sobrevivio-a-cromanon-y-trabaja-como-fotografo-en-recitales-en-el-bondi-me-siento-en-el-pasillo-por-si-hay-que-salir-rapido/</guid><dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace veinte años, fue a ver a Callejeros con sus amigos y su papá al boliche de Once. Allí murieron 194 personas, y al menos 17 se quitaron la vida desde aquella noche. Hubo 21 condenados por la Justicia]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 02:50:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTWMPQLIFRGQ7PYGJW7LSYYP7E.jpg?auth=3eafdcd7dbffeceec621ab00eef51c6cd017d670c60fa24e3ae1e97cec3987c4&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Un santuario recuerda a las víctimas fatales a metros de la Plaza Miserere, donde se produjo la tragedia hace dos décadas. (Nicolas Stulberg)" height="1280" width="1920"/><p>Ahora que Julieta, su hija mayor, tiene exactamente 15 años, <b>Facundo “Irish” Suárez </b>entiende como nunca antes a su papá, que el <b>30 de diciembre de 2004</b>, en la esquina de Bartolomé Mitre y Jean Jaures, le pidió a la encargada de un edificio que le enjuagara la cara sucia de humo negro a su hijo y lo agarró del brazo para alejarlo lo más rápido posible de <b>República de Cromañón</b>.</p><p>Los dos habían ido a ver a<b> Callejeros</b> a ese escenario de<b> Once</b>. Los dos acababan de convertirse en sobrevivientes de esa<b> tragedia</b> en la que hace veinte años <b>murieron 194 personas y tras la cual al menos 17 de esos sobrevivientes se suicidaron </b>a lo largo de las últimas dos décadas. Los dos habían visto el techo de Cromañón prenderse fuego en apenas segundos. No lo sabían, pero estaban encerrados en la noche que partió en dos la historia de la vida nocturna en la Argentina.</p><p>“Me parte al medio pensar en que mi hija tiene los mismos 15 años que tenía yo esa noche. Eso es lo que más me pega de estos veinte años que se cumplen, la sola idea de lo intolerable que sería para mí que le pase algo así a mi hija”, reflexiona Facundo, que sobrevivió al recital más trágico del rock argentino y desde hace más de diez años <b>trabaja como fotógrafo en recitales</b>.</p><p>“No fui mucho a terapia después de lo que pasó, elegí no sobreanalizarlo. No creo haber pagado con salud mental lo que nos pasó en Cromañón, pero sí con todo lo vinculado al disfrute en un show. <b>Ya no me gusta ir a pararme en una conglomeración de gente</b>, tal vez sí me di cuenta de que en medio de un show, estando como público, estaba atento a por dónde se podía salir, si la gente estaba toda bien”, describe Facundo en conversación con <b>Infobae</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ONR7NBVIP5BWXDK5BZ4543CMR4.jpg?auth=3a2bdd9fb24d7392c681c42b5cfe4a205c54f24cb32c3821dfe79b41b016e465&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Facundo "Irish" Suárez tenía 15 años el 30 de diciembre de 2004. Tocaba el bajo en una banda que había formado con amigos." height="1080" width="1920"/><p>“Ya es muy raro que vaya a un show como público; desde hace muchos años que voy casi exclusivamente como fotógrafo. Disfruto mucho, porque veo música en vivo, que es de las mejores cosas de la vida, y <b>estoy concentrado en trabajar, entonces la cabeza no se me va</b> para ningún lado más que a las fotos”, dice Suárez, autodidacta de pura cepa. Empezó a practicar “tocando todas las perillas” y haciendo retratos de su hija más grande y, en 2013, mandó un mail para que lo acreditaran para hacer fotos en un show de <b>Las Pastillas del Abuelo</b> en el Luna Park. Ahora es el fotógrafo de las presentaciones en vivo de artistas como <b>Dillom </b>y<b> Wos</b>, e hizo fotos en los shows que reunieron a <b>Los Piojos</b> tras quince años separados.</p><h2>Un padre, un hijo y un mismo peligro</h2><p>“Yo fui con mis amigos, mi viejo fue por su lado. A los dos nos gusta Callejeros hasta hoy, habíamos ido al show en Excursionistas ese mismo mes. Mi vieja vivía en Pompeya, mi viejo en Belgrano, y yo estaba mucho en la casa de mis abuelos, en Boedo. Llegué desde ahí por mi lado, caminando con mis amigos”, reconstruye Facundo.</p><p>Por aquellos años, cursaba la escuela secundaria en el Instituto Nueva Pompeya y tocaba el bajo en una banda de amigos que no tenía nombre pero tenía sede: una especie de salita improvisada en la casa de sus abuelos, que después de un rato de ensayo perdían la paciencia.</p><p>Había empezado a ir a los shows de Callejeros a los 12 ó 13 años y los seguía de cerca: era compañero de colegio del hermano de <b>Elio Delgado</b>, guitarrista de la banda forjada en<b> Villa Celina</b>. “Yo había ido a los shows en Cromañón del 28 y el 29 de diciembre, los dos recitales que hubo antes de que pasara todo”, cuenta.</p><p>“Todo” es una<b> cadena de irresponsabilidades</b> que desencadenaron la tragedia. Alguien prendió una <b>bengala </b>en un lugar cerrado. Eso encendió rápidamente una <b>media sombra</b> que cubría el techo y allí el fuego se expandió en apenas segundos. El poliuretano quemado formó una nube negra y, sobre todo, altamente tóxica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VKBEAYWICJFMNEN4UCZ7SUXZDU?auth=3412fa736cb7a0ee0aed02951cf41e35bb04561e46923fd5a97a5480fbdab99d&smart=true&width=600&height=390" alt="Chabán, que manejaba Cromañón y Cemento, murió en prisión domiciliaria. Estuvo prófugo apenas se produjo la tragedia." height="390" width="600"/><p>Cromañón era gerenciado por<b> Omar Chabán</b>, histórico empresario de la noche porteña y quien estaba al frente del emblemático<b> Cemento</b>, en Constitución. El local de Once estaba habilitado como discoteca pero no como un lugar para llevar a cabo recitales. Además, <b>la habilitación otorgada era para 1.031 espectadores y no para las alrededor de 4.500 que había allí </b>esa noche, según consta en la causa judicial que investigó la tragedia.</p><p>La nube tóxica expandiéndose a toda velocidad y la temperatura subiendo -las pericias determinaron que en algunos sectores de Cromañón llegó a los 400º- desencadenaron <b>estampidas </b>para huir lo antes posible de ese infierno. Pero de las seis <b>puertas de emergencia, cuatro estaban deliberadamente inhabilitadas</b>. Morir les quedaba más cerca, aplastados en la estampida o asfixiados, a quienes intentaban salvar sus vidas o las de amigos o desconocidos.</p><p>“Mi viejo fue para arriba, a esa especie de balcón que tenía Cromañón, y yo me quedé en la planta abajo pero de la mitad para atrás. Empecé a ver que prendían candelas y me daba pánico que una rebotara en el techo y me cayera y me quemara, por eso me quedé más tranqui atrás”, se acuerda Facundo. También se acuerda de que, a diferencia de otras noches, esa vez les hicieron sacar las zapatillas al entrar para revisarlas: “Por eso muchas zapatillas quedaron flojas y a muchos se les salieron en medio de la huida”. Las zapatillas colgando se volvieron un símbolo de la masacre que atravesó a toda una generación.</p><p>“Tiraron una candela, bajó, dos, bajó, y la tercera ya no bajó y se prendió todo el techo de una. Por unos segundos estuve tranquilo, pensando que se iba a apagar y que el show iba a seguir. Pero empezaron como a ‘nevar’ bolas negras de ese plástico hirviendo que quemaba, y entramos en pánico. Empezó la estampida”, cuenta Facundo. La tragedia estaba en marcha.</p><h2>Escapar para sobrevivir</h2><p>“En Cromañón una valla separaba el sector de la entrada de la parte del campo. Esa valla hacía tope con la cabina de sonido, así que para salir tenías como que meterte más adentro del lugar para después irte para afuera. Lo último que vi antes de que se cortara la luz fue la puerta por la que tenía que salir.<b> No había luces de emergencia </b>y por suerte no llegué a ver la puerta de emergencia, porque la que tenía más cerca era una de las que estaba cerrada con candado”, cuenta el fotógrafo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3HP5UECDJCORPEB22TKUQCTJA.jpg?auth=790cc8c703137f7016793616252d8e6ab49fe665e84d62a6a6121e5dadb36337&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Facundo y su papá son sobrevivientes de la tragedia. Apenas después, volvieron a ir juntos a un show: el Gesell Rock." height="1080" width="1920"/><p>“Todas las puertas se abrían para adentro y mientras tanto respirabas un<b> humo tóxico </b>que te quemaba por dentro. Sentías la estampida venir, te tiraba para adelante, para atrás. No querías aplastar a nadie ni que te aplastaran”, suma Facundo, que se acuerda a la perfección de cómo se sentía tener un cuerpo enteramente apoyado sobre las piernas. “Cuando llegabas al piso, lo único que podías hacer era<b> estirar la mano y rogar que alguien te viera </b>y te sacara”.</p><p>Facundo salió de Cromañón por la puerta que había entrado y volvió a entrar por una más chiquita. Buscaba a Daniel, su papá, y mientras tanto cargaba a gente desmayada y la sacaba del local. No se acuerda bien, pero cree que entró dos o tres veces a sacar gente mientras intentaba encontrar (vivo) a su padre.</p><p>Sí se acuerda del chico que, ocho o diez años más grande que él, le dijo que ya no entrara más. Que el humo le había teñido la cara, y eso quería decir que ya lo había respirado mucho. Que se quedara a salvo afuera. Y de que, ya sobre Bartolomé Mitre, encontró a Daniel, o Daniel lo encontró a él, y que se abrazaron, y su papá le dijo que había bajado unos minutos antes de que empezara el incendio porque el clima en ese balcón se había puesto un poco espeso, y que la primera estampida lo había puesto en la calle.</p><p>“Me agarró fuerte y me llevó lo más lejos que pudo, lo más rápido que pudo. Y ahora, que tengo una hija de la misma edad que yo tenía en ese momento, lo entiendo como nunca”, cuenta Facundo. Todos sus amigos se salvaron esa noche, pero no todos sus conocidos. Algunos pasaron meses internados hasta recuperarse, otros murieron dentro de Cromañón. Con algunos de los conocidos, y también de los desconocidos, que sobrevivieron Facundo se reunió prácticamente a diario desde poco tiempo después de la tragedia y por algunos años.</p><h2>La vida después del infierno</h2><p>“Me hizo muy bien poder hablar de lo que nos había pasado con pibes como yo, de mi edad o un poco más grandes. Mi viejo salió enseguida, por suerte no pasó por lo peor. Así que pude hablar mejor con otras personas que habían salido y vuelto a entrar, o quienes fueron sacados. Pero dejé de ir después de un tiempo porque, <b>en un momento, necesité conectar con otra cosa y no sentir que volvía a entrar a Cromañón permanentemente</b>”, dice.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PNQ433P4Q5G7VEZWG44M4ICTHA.jpg?auth=7046f54e4219822f08c056bddc76e22924f54b1438ee910f2cfd2eb895273ce5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Facundo es un fotógrafo autodidacta. Desde hace once años trabaja en shows musicales: encontró su forma favorita de volver a estar frente a un escenario." height="1080" width="1920"/><p>Este lunes, en el acto que se llevará a cabo por los veinte años de la tragedia, Facundo será el coordinador de los fotógrafos. “Creo que, a esta altura, <b>el mayor acto de justicia posible es que no se repita una tragedia así</b>. Y cuidado, porque hay quienes no vivieron esa masacre y por ahí van a un show y prenden una bengala. Pasó en febrero en un show en Niceto”, reflexiona.</p><p>“Yo no tengo dudas de que <b>el máximo responsable fue el Estado</b>, que daba por habilitado un lugar que claramente no estaba en condiciones. Por supuesto creo que a Chabán le cabe también una gran responsabilidad, sobre todo porque después se dio a la fuga y por las condiciones en las que estábamos. E incluso a Callejeros le cabe una parte, pero la máxima responsabilidad es del Estado”, sostiene Suárez.</p><p>La tragedia de Cromañón implicó la<b> destitución por juicio político a Aníbal Ibarra</b>, entonces jefe de Gobierno porteño, la condena a Chabán, que murió cumpliendo prisión domiciliaria, y a los integrantes de Callejeros, que ya cumplieron sus años en la cárcel por la causa. Además, se condenó a integrantes de la Superintendencia Federal de Bomberos de la Policía Federal, al mánager de Callejeros, a la mano derecha de Chabán y a integrantes del área de Fiscalización y Control y de Control Comunal del Gobierno de la Ciudad.</p><p>“A los 15 años te creés un poco inmortal, y además mi generación venía de diciembre de 2001, que había volado todo por los aires. Yo si alquilo un salón de fiestas para el cumpleaños de uno de mis hijos, asumo que está en condiciones, y lo mismo pienso cuando saco la entrada para un show. Pero en Cromañón estaba todo mal, y yo el trabajo que me tomo más a pecho después de lo que pasé es el de generar la conciencia que pueda desde mi lugar para que jamás vuelva a pasar algo así”, dice Facundo.</p><p>No se dio cuenta enseguida de que podría haberse muerto ese 30 de diciembre de hace dos décadas. Pero empezó a cruzarse con las fotos de la masacre que se publicaban en los diarios y en la televisión. “Y entonces te das cuenta de que te podría haber tocado a vos y de que le tocó a un pibe de tu misma edad, y ahí aparece la <b>culpa del sobreviviente</b>, que es tremenda pero que nos pasó a muchos. Eso cuesta tiempo sacarlo, y es durísimo; hay que aprender a vivir con eso”, cuenta, y la voz se le apesadumbra.</p><h2>Volver a ver música</h2><p>“Yo nunca dejé de ir a shows. Ese mismo enero fui al Gesell Rock, también vino mi viejo. Diría que nunca le tuve miedo al show, tal vez porque volví enseguida. Pero sí creo eso que dije sobre el disfrute, que siento que una parte de eso la perdí para siempre, por lo menos siendo público. Tal vez por eso <b>me busqué otra manera de poder estar en un show y disfrutarlo</b>”, reflexiona Facundo, que también es fotógrafo del canal de streaming Gelatina.</p><p>Fue padre joven. Cuando él tenía 20 años nació Julieta, y después vinieron Mateo, que hoy tiene 11, y Lola, de 9. “Hay algo de haber sido padre joven que sí creo que tiene que ver con lo que pasó en Cromañón, porque te diría que lo decidí y que tuvo que ver con tener alguien por quien levantarme, alguien en quién pensar todos los días. No por cargar a los chicos con eso, sino por encontrarle otro sentido, un sentido mucho más lindo, a la vida”, dice.</p><p>Su hija más grande ya va a recitales con sus amigos. “Yo me ocupo de decirle cómo tiene que cuidarse y hago todo lo que está a mi alcance para no transmitirle mis miedos, que son enormes ahora que la que va a los shows es ella. Pero hace poco me dijo que a ella también le daba miedo que a mí me pasara algo en un show, trabajando. Me preguntó por dónde se sale si estás adelante de todo, y le expliqué que detrás del escenario hay muchísimas salidas y no es para nada peligroso”, cuenta “Irish”, que construyó un apodo basado en su aspecto de pelirrojo irlandés.</p><p>A sus hijos les contó lo que había pasado en Cromañón de a poco, a medida que le fueron preguntando. “Lo primero que pasó fue que Juli, en unas Fiestas, me preguntó por qué me asustaban tanto los fuegos artificiales, por qué me metía en la casa en vez de ir a mirar, y le empecé a contar. Siempre hasta donde ellos quieren saber”, explica Facundo, que también es fotógrafo en el Teatro 25 de Mayo, parte del complejo teatral de la Ciudad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T4ES6VIKBZF6LLHPGZVEU7NAWM.jpg?auth=1394cfea95a95fe2c0ee5253ba561e9cca6241df7daf9ef11730664ccefc5e50&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Entre otros artistas, Facundo "Irish" Suárez retrata a artistas como Dillom en sus shows en vivo. Esta es una de sus fotografías." height="1080" width="1920"/><p>Su vida cambió para siempre ese 30 de diciembre de 2004 en el que <b>algunos se convirtieron en víctimas fatales y otros, en sobrevivientes</b>. Empezó a darse cuenta viendo las fotos del infierno que había vivido y terminó de darse cuenta la primera vez que fue al cine después de la tragedia. “Saqué pasillo y hasta hoy sigo sacando pasillo. Y <b>en el bondi siempre me siento en pasillo también, por si hay que salir rápido</b>. Pienso en estar lo menos obstaculizado posible en caso de que haya que escapar”, cuenta. Como si deslizara un dato anecdótico y no la dimensión de una alarma que se encendió hace veinte años y todavía hace ruido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DBB7M4WMGBA6BGEXDBUGIDJ7AY.png?auth=a71ef1001ed134c18c64fda6c810121b6b4a2b96a70e29e00d7bab78f137ac9e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Era el cumpleaños de su papá y fueron juntos al show de Callejeros: ella sobrevivió y él murió por entrar a salvar personas]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/29/era-el-cumpleanos-de-su-papa-y-fueron-juntos-al-show-de-callejeros-ella-sobrevivio-y-el-murio-por-entrar-a-salvar-personas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/29/era-el-cumpleanos-de-su-papa-y-fueron-juntos-al-show-de-callejeros-ella-sobrevivio-y-el-murio-por-entrar-a-salvar-personas/</guid><dc:creator><![CDATA[Florencia Illbele]]></dc:creator><description><![CDATA[Natalia era fanática de la banda de Villa Celina; Gerardo trabajaba como personal de “Control” de los músicos. Su última decisión fue quedarse en el boliche para sacar a quienes estaban atrapados]]></description><pubDate>Sun, 29 Dec 2024 13:06:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTACUG2C3NEQJEX47HGQLVNPEM.png?auth=eb5f0350e28b29c2fe4716e4ffaeb22dd23c0a4b13074c6c151fbfe4d32656ee&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Natalia Rossi Gasteasoro sobrevivió a Cromañón, pero perdió a su papá, Gerardo" height="1080" width="1920"/><p>En sus antebrazos, <b>Natalia Rossi Gasteasoro</b> (37) luce dos tatuajes. Del lado derecho lleva el nombre de su hija, <b>Ámbar </b>(8), a quien dio a luz en 2016. Del lado izquierdo, tiene estampada la frase <b>“Sigo por vos”</b>, del tema “Creo” de Callejeros, que se hizo en homenaje a su papá, una de las 194 víctimas de Cromañón. Los trazos en su piel representan la vida y la muerte: <b>dos caras de una moneda que Natalia conoce muy bien</b>. </p><p>En 2004, “Nati” —como la llaman cariñosamente— tenía 17 años y todavía no había cursado el 5° año del secundario. Hija de padres separados, la adolescente vivía con su mamá, Claudia, en Pompeya. Su papá, Gerardo, se había mudado a Burzaco y vuelto a formar una familia. Fue el marido de su madre y papá de su hermana el que le regaló las entradas para los recitales de Callejeros del 28, 29 y 30 de diciembre. Pero Natalia, que era fanática de la banda y amiga de algunos de los músicos, casi se queda sin ir a los shows.<b> </b></p><p>“Al concierto del 28 fui porque me escapé de la casa. Estaba en penitencia porque me había llevado dos materias y, además, tenía otras dos previas. Pero no era burra, era vaga. Mi vida era el rocanrol y el fútbol: soy fanática de Huracán”, cuenta a <b>Infobae</b>. </p><p>Al recital de 29 no fue. El 30 logró un permiso especial porque su papá, que trabajaba como personal de “Control” de la banda de Villa Celina, convenció a su mamá. “Nicky”, como lo conocían a Gerardo Rossi en el ambiente del rock, cumplía 36 ese jueves y quería estar con su hija. “<b>Dejala venir. Andá a saber si no es el último cumpleaños de mi vida</b>”, le dijo el hombre a su exmujer. “Él era de hacer esos chistes. Nosotros éramos muy compinches. Al final, mi vieja cedió. <b>‘Uno o dos temas y te volvés’, me pidió</b>. Todos sabemos lo que pasó después”, recuerda Natalia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7FPG772Q55FIZEKCEYF4BG6GE4.jpeg?auth=4bf4c7f36211e7f2e913f3fb176d72394ca9954904e30d0bb5cfdb615081e338&smart=true&width=720&height=541" alt="Natalia junto a su papá Gerardo Rossi, quien trabajaba como personal de "Control" de Callejeros" height="541" width="720"/><h2>25 centavos y un héroe anónimo</h2><p>Aquel 30 a la noche, cuando empezó a tocar Callejeros, Natalia estaba en la planta baja de Cromañón y apretaba fuerte <b>una moneda de 25 centavos</b> con la que pensaba ir al locutorio contiguo al local, una vez que terminara el primer tema. ¿El plan? Llamar a su mamá y preguntarle si podía quedarse hasta el final del show. </p><p>“Arrancó a cantar Fontanet y, al toque, vi que se había formado un círculo en la pista. <b>‘Qué boludos, se están agarrando a trompadas’</b>, le comenté a un pibe que tenía al lado. ‘¿Qué agarrando a las trompadas, piba? Se está incendiando todo', me contestó. <b>Lo primero que hice fue mirar hacia donde estaba mi papá</b>, pero el flaco me agarró del brazo y no me soltó. Llegamos al portón que estaba cerrado. La puerta se abría para adentro, así que tuvimos que ir todos un poco para atrás. Y ahí este chico me sacó“, recapitula Natalia. “<b>Nunca supe quién fue, si está vivo o no</b>”, agrega.</p><p>Una vez en la calle, la adolescente se quedó parada sobre Bartolomé Mitre, frente a la puerta de Cromañón, sin entender qué estaba pasando. <b>“Ahora va a salir mi viejo”, pensaba</b>. Ahí recordó que tenía que llamar a su madre. Cruzó la avenida Rivadavia, llegó a la esquina de Irigoyen y La Rioja, donde había una heladería, y preguntó si tenían un teléfono, pero no se lo quisieron prestar. Angustiada, se sentó en la vereda de enfrente y se largó a llorar. Minutos después, un hombre se acercó y le prestó un celular. Tenía poca batería. “Se incendió todo, no encuentro a papá”, alcanzó a decirle a Claudia.</p><p>Después de contactar a su mamá, <b>Natalia volvió al boliche de Once</b>. Para esa altura, <b>el panorama era desolador</b>. “Afuera estaban los bomberos y la policía, <b>había ambulancias y cuerpos en el piso</b>. Me crucé con algunos integrantes de Callejeros que estaban sacando gente y parando taxis para que los llevaran al hospital. En un momento vi al tío de <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2021/03/13/murio-maximiliano-djerfy-ex-guitarrista-de-la-banda-callejeros/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2021/03/13/murio-maximiliano-djerfy-ex-guitarrista-de-la-banda-callejeros/"><i><b>Maximiliano Djerfy</b></i></a>, el guitarrista, lo habían tapado con la remera. ‘¿Qué hacés?’, le dije a la médica. <b>‘Está muerto’, me contestó</b>. Ahí fue cuando hice un clic", explica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OYRXYS6U6NAUZB5ODMD7Z3F7CY.jpg?auth=6f91fe4cd15195bc5e8ed4f2ba93c09a536aec1a85724ad0520783fc569f9e21&smart=true&width=1920&height=1079" alt="El interior de Cromañón. La habilitación otorgada era para 1.031 espectadores; sin embargo, esa noche ingresaron alrededor de 4.500 (Foto/DyN)" height="1079" width="1920"/><h2>Volver al infierno</h2><p>A pesar de lo que vio afuera, <b>Natalia decidió entrar de nuevo a Cromañón</b>. Según dice, conocía muy bien el lugar porque había ido a varios recitales, entre ellos, al del 12 de abril de 2004, espectáculo en el que Callejeros inauguró el local gerenciado por<b> Omar Chabán</b>, histórico empresario de la noche porteña y quien estaba al frente del emblemático<b> Cemento</b>, en Constitución.</p><p>“Antes de entrar me crucé con un pibe del barrio, que agarró un pañuelo, lo mojó y me dijo: ‘Ponete esto en la cara’. Si no hubiese sido por eso, capaz no la contaba. <b>Entré y estaba todo oscuro</b>. Llegué a la escalera y, mientras estaba subiendo, alguien me dio una patada y me desestabilizó. Quedé sentada y empecé a sentir ardor en el pie: <b>me faltaba una zapatilla</b>. Después me agarró sed. Intenté pararme, pero no me respondía el cuerpo. <b>‘Ya está. Me muero acá sentada sin encontrar a mi papá’, pensé</b>. Me abracé las piernas y cuando volví a abrir los ojos estaba en el hotel de al lado toda mojada. No entendía nada", detalla. </p><p>Natalia salió nuevamente a la calle y allí la encontró su mamá: “Me reconoció porque llevaba puesto un pantalón de Huracán. Yo estaba de espaldas. Cuando giré, esto es lo que cuenta ella, <b>estaba toda cubierta de hollín y tenía la mirada perdida</b>. ‘¿Quién sos?’, le pregunté. Recién unos segundos después me di cuenta de que era mi vieja“. </p><p>Tras reunirse con su madre, finalmente, la adolescente encontró a su padre. “Vino corriendo y me abrazó. Lloraba y me revisaba a ver si estaba bien. <b>‘Llévatela. No quiero que vea nada más’</b>, le decía a mi mamá. Ella quiso que nos fuéramos todos juntos, pero mi viejo no quiso. <b>‘De acá no me voy hasta que saque a la última persona’</b>. Y así fue. <b>Entró y salió al menos nueve veces rescatando gente</b>.<b> </b>Dio su vida por los demás", cuenta la hija mayor de Gerardo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QPV53HF2VDIVOH32H7PGG6MSM.jpg?auth=496e1b3368b68c041b8b6b984c026b1b8f92ae635de7f1bc30762937d0ea0b4a&smart=true&width=2728&height=1814" alt="Los bomberos y la policía entre los sobrevivientes: el reflejo del caos" height="1814" width="2728"/><h2>Después de Cromañón</h2><p>Esa noche, la familia de Natalia la llevó al hospital Ramos Mejía, pero ella se negó a ingresar por la cantidad de personas que había. En el viaje, cuenta, se la pasó vomitando. Al llegar a su casa, se bañó y se acostó. A la mañana siguiente, a eso de las 10, apareció su papá. “Él era un tipo que hablaba fuerte, pero prácticamente no se lo escuchaba. <b>Estaba muy conmovido por todo lo que había pasado</b>. Nos contó que había sacado muerta a una niña”, explica Nati.</p><p>Dos días más tarde, un llamado telefónico de Defensa Civil puso en alerta a los Rossi Gasteasoro. “<b>Nos comentaron que el humo que habíamos inhalado era tóxico y nos sugirieron que nos hiciéramos un chequeo médico</b>”, reconstruye Natalia. De inmediato ella y Gerardo se fueron al hospital Penna. Allí les realizaron una serie de estudios y decidieron dejarlos internados. “<b>Yo tenía el 85% de la sangre con monóxido de carbono</b>. <b>Lo de mi papá fue peor</b> porque se descompensó y tuvieron que reanimarlo. <b>Tenía quemada la laringe y el esófago</b>. Después le agarró una infección en los pulmones y, lentamente, fue deteriorándose”, detalla.</p><p><b>“Nicky” estuvo internado cinco meses y medio</b>. En ese período, Natalia iba a visitarlo a diario y trataba de alentarlo. “Un día, uno de los que compartía habitación con él tenía puesta la radio Mega 98.3 y empezó a sonar un tema de Callejeros. Él estaba muy deprimido, pero abrió los ojos e hizo un gesto. Al día siguiente le llevé un grabador con un CD y le puse el tema ‘El Nudo’. Quería cantar. <b>Me agarró la mano y, bien clarito, dijo: ‘Porque si me voy es por luchar’</b>”.</p><p>El 15 de junio de 2005 <b>Gerardo entró en coma y falleció</b>. Para Natalia fue el fin: tenía adoración por su papá. “Se me vino el mundo abajo. ‘No voy a poder seguir’, pensé. <b>Me deprimí. Estuve un mes en cama y no quería levantarme</b>. Me la pasaba comiendo, había engordado 20 kilos. No quería vivir más. Después de Cromañón me había mantenido en pie por él, porque me necesitaba fuerte. <b>Tenía la ilusión de que algún día iba a salir del hospital y las cosas iban a ser como antes</b>. Soñaba con que me diera el diploma y la medalla de mi egreso. Pero ni a eso llegó”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YOOFQEKUXVBK5FB6ZPBICQ5JPE.jpeg?auth=e19272f365008f30902691e244c768e4d04afb73e0cb0a78d9be85bf9784cea8&smart=true&width=720&height=989" alt="Natalia en brazos de su papá, Gerardo. "Cuando se murió no quise vivir más. Lo extraño todos los días”, asegura" height="989" width="720"/><h2>“Mi hija vino para salvarme”</h2><p>Gerardo Rossi murió a los 36 años y dejó cuatro hijos huérfanos. Además de Natalia, estaban Áyax, de 9 años; Anahí, de 7; y Fabrizio, de 5, fruto de su segunda pareja. “La última vez que estuvo lúcido me dijo que me amaba y que era la luz de sus ojos. También me pidió que cuidara a mis hermanos. Y fue lo que hice”, dice Natalia y le brillan los ojos.</p><p>“<b>Todos los días pienso en lo que pasó. Nunca lo voy a entender</b>. Mi vida cambió en un segundo. Yo era una chica feliz. Tenía proyectos. Aquel diciembre iba a recibir el año nuevo con mi papá y, en un minuto, todo se desmoronó. Mi familia nunca más fue la misma y yo tampoco. Me la paso enfermándome”, asegura. </p><p>Natalia dice que salió adelante gracias al apoyo incondicional de sus amistades, su familia, Huracán (el Club de los amores de su papá) y el rock. “Ir a ver a Don Osvaldo <i>(NdR: la banda de Patricio Fontanet)</i> me hace bien. Cada vez que voy a uno de sus shows siento que mi viejo está ahí. Vuelvo con el alma llena”, asegura. Sin embargo, lo que más fuerza le dio fue convertirse en madre: “<b>Después de tanta tristeza, de tanta oscuridad, di vida</b>. Yo siempre digo que <b>mi hija vino para salvarme</b>. Ella es una parte de mi papá”. </p><p>El próximo 30 de diciembre, Natalia tiene pensado ir al Obelisco con su hija Ámbar; su mamá, Claudia; su abuela y su tío. “Entre todos los actos que van a realizarse para homenajear a las víctimas y a los sobrevivientes por los 20 años de Cromañón, decidimos ir a ese porque es lo que yo quiero mostrarle a mi nena: <b>que a pesar de todo se puede estar feliz</b>. Tratar de transformar el dolor en amor”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTACUG2C3NEQJEX47HGQLVNPEM.png?auth=eb5f0350e28b29c2fe4716e4ffaeb22dd23c0a4b13074c6c151fbfe4d32656ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cromañón, el documental: a 20 años de la noche en que Argentina no durmió]]></title><link>https://www.infobae.com/docs/2024/12/29/cromanon-el-documental-a-20-anos-de-la-noche-en-que-argentina-no-durmio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/docs/2024/12/29/cromanon-el-documental-a-20-anos-de-la-noche-en-que-argentina-no-durmio/</guid><description><![CDATA[Con entrevistas a familiares de víctimas, abogados, el juez y el fiscal de la causa, más material inédito del juicio en el que aparecen Patricio Fontanet y Omar Chabán, entre otros, Infobae repasa el proceso judicial de la masacre que sacudió a Buenos Aires el 30 de diciembre del 2004]]></description><pubDate>Sun, 29 Dec 2024 03:41:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El 30 de diciembre del 2004 la Argentina no durmió. Las noticias que llegaban de un incendio en el boliche <b>República de Cromañón</b>, donde el cada vez más consolidado grupo <b>Callejeros</b> cerraba el año con su tercera fecha consecutiva <b>-tocaron también el 28 y 29-</b> para presentar su disco <i>Rocanroles Sin Destino</i>, paralizó los hogares de la ciudad de Buenos Aires, pero el horror y el desconcierto se esparció a medida que pasaban las horas y la tragedia se profundizaba.</p><p>Irregularidades, negligencia, descuidos, corrupción y una cultura del rock que a partir de ese día cambió para siempre fueron un cocktail mortal para las casi 4 mil personas que esa noche estaban en un <b>lugar habilitado para menos de dos mil. </b></p><p>A 20 años de la masacre, <b>Infobae</b> recopiló en este documental los testimonios de <b>Marcelo Alvero</b>, juez del Tribunal Oral que llevó adelante el juicio; <b>Jorge López Lecube</b>, fiscal a cargo de la investigación; <b>Analía Fangano</b>, abogada de Callejeros; <b>“Joe” Stetefanolo</b>, defensor de Raúl Villarreal (mano derecha de Omar Chabán); y <b>Nilda Gómez e Isabel Rodas</b>, madres de víctimas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ESNGVQROINBYRD6HEQYPO47WH4?auth=f01d244312f61c524e03e51f9ebca1dee52ea9b0c7f199019a0cdcad93c63e44&smart=true&width=1583&height=890" alt="Patricio Fontanet, líder de Callejeros, durante el juicio (Nicolás Stulberg)" height="890" width="1583"/><p>También se incluye material inédito del juicio en el que se juzgó las responsabilidades de <b>Omar Chabán</b> y los integrantes de Callejeros, con el testimonio del ex gerenciador de Cromañón y de <b>Patricio Fontanet</b>, líder de la banda. </p><p>En ese proceso, <b>Chabán recibió una pena de 20 años de prisión</b>; Diego Argañaraz, manager de Callejeros, y el ex subcomisario Carlos Díaz fueron condenados a 18 años por estrago doloso y coimas; las ex funcionarias del gobierno de la ciudad Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández recibieron una pena de dos años; y un año para Raúl Villarreal, jefe de seguridad del boliche. <b>Pero Fontanet y el resto del grupo fueron absueltos por el beneficio de la duda. </b></p><p>Ante la apelación, el veredicto fue revisado por la Cámara Federal de Casación Penal que <b>condenó a Callejeros</b>, pero modificó el delito de estrago doloso a culposo, que tiene una pena menor. Así, las condenas fueron de <b>diez años y nueve meses para Chabán, ocho para Díaz, siete para Fontanet</b>, seis para Villarreal, para el baterista Eduardo Vázquez -luego condenado a perpetua para prender fuego y matar a su pareja- y para el escenógrafo Horacio Cardell; cinco para el resto de los músicos y el manager Argañaraz; y entre cuatro años y tres años y seis meses para los ex funcionarios. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCVGAPD2UZCN5OSVGZNCLTJHHA?auth=9218f470a3c556d9e0a5bd74b83ccdc9bb347b2fe573d6e913cb4fcc564dd2f3&smart=true&width=600&height=360" alt="Omar Chabán (NA)" height="360" width="600"/><p>Ese fallo fue confirmado por la Corte Suprema en 2016 y quedó firme. Antes, <b>en noviembre de 2014, Chabán murió en prisión domiciliaria a causa de un linfoma de Hodgkin.</b></p><p>El documental es guiado por los periodistas Martín Angulo y Patricia Blanco, de la sección Judiciales de <b>Infobae</b>, quienes cubrieron el proceso del expediente a lo largo de los años.</p><p><i>Idea: Marcos Shaw</i></p><p><i>Guión y edición: Nicolás Spalek y Leo Aquiba</i></p><p><i>Entrevistas: Patricia Blanco, Martín Angulo y Hugo Martín</i></p><p><i>Video: Gastón Taylor</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5NS6V4EWEJCD3KM2MGC7Z5O3XU.jpg?auth=2a9b0420e80508b094ec3f1d3742fe68aaa76d17b9222f0881b869a89d025e5f&amp;smart=true&amp;width=1201&amp;height=401" type="image/jpeg" height="401" width="1201"/></item><item><title><![CDATA[Compró las últimas dos entradas para ver a Callejeros en Cromañón y se salvó: un presagio y la decisión que cambió su destino]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/28/compro-las-ultimas-dos-entradas-para-ver-a-callejeros-en-cromanon-y-se-salvo-un-presagio-y-la-decision-que-cambio-su-destino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/28/compro-las-ultimas-dos-entradas-para-ver-a-callejeros-en-cromanon-y-se-salvo-un-presagio-y-la-decision-que-cambio-su-destino/</guid><dc:creator><![CDATA[Florencia Illbele]]></dc:creator><description><![CDATA[El 30 de diciembre de 2004 Luciano Frangi tenía 26 años y entró al local de Bartolomé Mitre 3060 casi por casualidad. En charla con Infobae, recuerda lo que vivió aquella noche. Además, cuenta cómo superó la culpa de la mano de la militancia y la investigación periodística que plasmó en un libro]]></description><pubDate>Sat, 28 Dec 2024 12:28:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMVG3K7J5RBAZDKWAT6ULIIRWY.jpg?auth=e85a2f52e6fb0b19078cf2f5596f1b11d0eed66ed203939179505295559851ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luciano Frangi tiene 46 años, es integrante de la organización "Coordinadora Cromañón" y acaba de publicar el libro "Cromañón. Las cenizas siguen ardiendo"" height="1080" width="1920"/><p><i><b>—No hay más entradas, pibe.</b></i></p><p><i>—Dale, dale. Te lo pido por favor. </i></p><p>El que suplicaba del otro lado de la ventanilla era <b>Luciano Frangi</b>. Era el <b>30 de diciembre de 2004</b> y había llegado a <b>República de Cromañón</b> con Diego, un amigo y compañero de trabajo, luego de decidir casi a último momento que irían juntos a ver a <b>Callejeros</b>. “Él había discutido con su novia por teléfono y, para levantarle el ánimo, le propuse ir al recital”, recuerda Luciano, casi veinte años después.</p><p>A las 21.40 horas se encontraron en avenida Corrientes y Pueyrredón. Pasaron por un kiosco y él <b>se compró un pebete de jamón y queso con una gaseosa</b>. A Bartolomé Mitre 3060 llegaron a las 22 horas. Adentro sonaban los últimos acordes de Ojos Locos, teloneros de aquella fecha. Mientras en la puerta del lugar <i>cacheaban</i> a los que faltaban ingresar, Lucho —como lo llaman todos— intentaba conseguir dos entradas para no quedarse afuera. </p><p>Insistió tanto que lo logró.</p><p>“<b>Bueno, vendé estas dos y no vendas más porque no entra más gente</b>”, escuchó decir desde adentro de la boletería. <b>Pagó $10 pesos cada ticket </b>(aproximadamente unos $17 mil de hoy)<b> y entró</b>. Con el diario del lunes, y aun si se las hubieran regalado, <b>el precio terminó siendo demasiado alto</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PLBAX3UBPVAZPASSJJLGNBAETQ.jpeg?auth=1dec7273d69fd432aaf15486f408833d59c7122b85f1a9cc9cd6e2d8297150db&smart=true&width=3060&height=4080" alt="La entrada del recital que terminó en tragedia" height="4080" width="3060"/><h2>La cultura del aguante</h2><p>Hasta ese día, la vida de Lucho era la de un joven que vivía en el barrio porteño de Parque Chas, estudiaba Periodismo y trabajaba en una cadena multimarca de artículos deportivos. Tenía 26 años y disfrutaba de ir a la cancha a alentar a River Plate. También era “Ricotero” y seguidor de Callejeros. De hecho, aquel 2004, había ido a ver a la banda de Patricio Fontanet a Obras Sanitarias, en julio; y al Estadio Excursionistas, el 18 de diciembre. Incluso, <b>el 28 del mismo mes, estuvo en el primero de los tres shows que el grupo brindó en el local de Once</b>. </p><p>“Ese día fui con mi hermana, mi primo y más personas. Éramos como siete. Fue tremendo porque el humo blanco de las bengalas no nos dejó ver nada. Ni el escenario se veía. Además, la capacidad estaba recolmada. Me acuerdo de que me volví a casa recaliente y, aun así, el 30 fui de nuevo. <b>Era parte de la cultura del aguante. En ese momento, cuanto peor, mejor</b>”, describe en charla con <b>Infobae</b>.</p><p>De ese jueves trágico, Luciano va a rescatar <b>dos decisiones que tomó</b> que, a su criterio, fueron claves para que él esté hoy acá. <b>La primera: ir al baño antes de que empezara el espectáculo</b>. “Al principio pensé que era mejor ir cuando el recital ya hubiera arrancado porque iba a estar vacío. Pero una voz interior me dijo: ‘No esperes. Andá ahora’. Y decidí hacerle caso. Si me hubiera quedado en el primer piso, donde estaban los baños, no hubiera bajado más”, especula. </p><p><b>La segunda: correr por debajo del foco del incendio cuando todavía nadie dimensionaba lo que se aproximaba</b>. “Después de que tiraron la candela, pasó una milésima de segundo y se formó un círculo de fuego en el techo, parecía una hornalla. Enseguida empezaron a caer fragmentos incendiados de la espuma de poliuretano y la media sombra. Inmediatamente, la gente se abrió y se hizo un espacio en la pista por el que pasé corriendo. Sentí que era la única opción que me quedaba para acercarme a la salida”, cuenta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWAQRXF53JCDRFXXCI73X2SG34.jpg?auth=a91ae238de43c2948b34bea53d4a37ecc6035cc0ca56b464b676859407db6256&smart=true&width=1440&height=1080" alt="La militancia le devolvió la sonrisa a Luciano y le sacó la culpa por lo que no pudo hacer aquella noche del 30 de diciembre de 2004" height="1080" width="1440"/><p>Para ese momento, Luciano había perdido a su amigo Diego y quedó a oscuras entre el tumulto de gente. “Estaba tan aplastado que nunca pude sacarme la remera que tenía atada en la cintura para cubrirme la cara. <b>La boca me ardía y la garganta me quemaba mal</b>. Igual, hasta ahí, yo pensaba que iba a salir porque estaba cerca del cartel de ‘Salida’ y, de a poco, la masa avanzaba. Hasta que de pronto empecé a escuchar: <b>‘Abran las puertas, abran las puertas’. Los gritos eran desgarradores</b>”, recapitula.</p><p>“Ahí me di cuenta de que habíamos avanzado porque la gente se desmayaba o se caía y la pisábamos. <b>Algunos me arañaban</b>; otros, los que estaban más atrás, me pisaban la cintura e <b>intentaban treparme por la espalda</b>. Supervivencia pura”, dice Luciano y sostiene que el hecho de haber tenido algo de comida en el estómago lo ayudó “a estar más fuerte”. </p><p>Por su experiencia en recitales de Patricio Rey y yendo a la cancha, Lucho dice que, de alguna manera, logró mantener la calma. Pero toda esa tranquilidad se esfumó cuando se topó con una columna y escupió un líquido de color oscuro. “<b>Pensé que era sangre y dije: ‘Me estoy muriendo’</b>. Después, dejé de escuchar los gritos, los llantos, los alaridos. <b>El silencio era total: solo escuchaba el sonido de mi respiración</b>. Ahí sentí que se me aflojaron las piernas. Le pedí a un pibe pelado que tenía al costado que no me dejara solo: <b>‘Loco, si me caigo, levántame’</b>. Hasta que de repente <b>empezó a llegar oxígeno, aire y más aire</b>, y la presión humana comenzó a descomprimirse”. </p><p>La imagen que sigue en el recuerdo de Luciano es la de un resplandor de luz y <b>un bombero con una manguera</b>. Las puertas se abrieron y pudo salir de República de Cromañón. “<b>Fue un volver a nacer</b>”, resume. Aunque su primer reflejo fue querer tirarse en el piso, se acordó de su amigo Diego y fue a buscarlo a un punto en común que habían acordado: “<b>Fui y lo encontré. Estaba gritando mi nombre y mi apellido con la remera en la mano</b>. Nos abrazamos y, ahí sí, caímos rendidos, pero vivos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LAXB5QHFO5ETZP5TL34ZQRQ7CE.jpg?auth=71ccb473c7191fc19e11899a56bc81bbfd1c45b7f797e47173cffe969d816b13&smart=true&width=1920&height=1081" alt=""Hay un antes y un después de Cromañón. Yo perdí un montón de cosas, entre ellas, la alegría. Aunque lo intento no soy el mismo", dice Lucho " height="1081" width="1920"/><h2>Dolores, alucinaciones, pesadillas y culpa</h2><p>Las dos semanas que siguieron a la tragedia, Luciano se la pasó escupiendo “un líquido negro”, debido al humo que inhaló en el incendio. La madrugada del 31, según relata, se acercó al <b>Hospital Tornú</b> donde lo desintoxicaron. “Me hicieron unas nebulizaciones, pero no me internaron. Al día siguiente volví, también de manera ambulatoria. Me dolía mucho el cuerpo. Tenía un esguince de tobillo y lastimaduras superficiales: rasguños, golpes”, cuenta.</p><p>Pero con el tiempo, comenzaron a aparecer <b>otro tipo de secuelas</b>: las psicológicas. “La alucinación era la siguiente: yo cruzaba la avenida y, cuando llegaba hasta la mitad, empezaba a correr pensando que el semáforo se ponía en verde y que los autos avanzaban. Hasta que un día crucé con alguien y me dijo: ‘Pero si el semáforo sigue en rojo, ¿para qué te apurás?’. Algo parecido me pasaba cuando veía gente que corría. <b>Empezaba con taquicardia y muchas ganas de salir corriendo</b>. También tenía pesadillas. Soñaba con fuego, noche, oscuridad. Todo conducente con lo que viví ahí adentro”, explica.</p><p>De todas las secuelas que le dejó Cromañón, la que más le costó enfrentar fue la culpa: “<b>¿Por qué no me morí yo?</b>”, pensaba Lucho. La terapia, dice, lo ayudó bastante. “<b>Sentía muchísimo remordimiento porque no pude ayudar a nadie</b>. En ese momento, la prensa estigmatizó un montón a los jóvenes diciendo que éramos todos negros, todos borrachos y que nos matamos entre nosotros encendiendo bengalas. Pero la realidad es que hubo una juventud comprometida que salvó vidas de desconocidos. <b>El 30% murió por volver a entrar al boliche</b>. Además, hubo un montón de <b>héroes anónimos</b>”, dice.</p><p>A lo largo de estas dos décadas, Luciano batalló contra el <b>estrés postraumático</b> como pudo. “Algunos años estaba bien; otros, no. Dejé de ir a recitales. Después volví a ir. Hubo tres o cuatro años en los que no escuché Callejeros. Estuve medicado. Actualmente sigo estándolo. <b>Creo que el sentimiento de culpa empezó a disiparse cuando empecé a militar, allá por 2013</b>. Hasta ahí, durante esos nueve años, los padres llevaron adelante la militancia. Los pibes estábamos debajo la alfombra. Cuando crecimos, tomamos un poco la posta“, cuenta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7K6YLLMSSBBQPNHOHB5FXVQIGM.jpeg?auth=a5beb18c8e1a59acee266ac8d80b58935bb203e412538649155554f8947c43c6&smart=true&width=1600&height=964" alt="Luciano es uno de los miembros fundadores de la agrupación "Coordinadora Cromañón"
" height="964" width="1600"/><h2>Nadie se salva solo</h2><p>A comienzos de 2013, varios sobrevivientes, entre ellos Luciano, se propusieron armar una organización que nucleara a diferentes agrupaciones y, al mismo tiempo, a sobrevivientes y familiares autoconvocados con un objetivo claro: lograr <b>una ley de reparación integral para las víctimas</b>. </p><p>Así nació la <b>Coordinadora Cromañón</b>, una organización que lucha de manera apartidaria para <b>mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes </b>y evitar que se siguieran quitando la vida <i>(NdR: a las 194 víctimas se suman 19 suicidios posteriores).</i> La única condición para poder ser miembro, explica Lucho, fue dejar de lado las diferencias que había en torno a las culpabilidades.</p><p>El pasado 13 de diciembre, la Coordinadora festejó junto a otras tantas agrupaciones. Es que, finalmente, <a href="https://www.infobae.com/politica/2024/12/05/cromanon-la-legislatura-portena-firmo-un-dictamen-para-declarar-como-vitalicia-la-asistencia-a-los-familiares-de-victimas-y-sobrevivientes/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/politica/2024/12/05/cromanon-la-legislatura-portena-firmo-un-dictamen-para-declarar-como-vitalicia-la-asistencia-a-los-familiares-de-victimas-y-sobrevivientes/"><i><b>la Legislatura porteña aprobó la reforma de la Ley 4.786</b></i></a><b> </b>para transformar en vitalicia la asistencia económica a los sobrevivientes y familiares de víctimas. <b>Hasta ahora la reparación era provisoria</b>, por lo que las organizaciones tenían que luchar cada tres años para aprobar sucesivas prórrogas. El proyecto, que también <b>reemplazó el concepto “tragedia” por el de “masacre”</b>, estipula la <b>reapertura del padrón de la reparación</b> que, además de la asistencia económica, comprende programas de salud, salud mental y educación.</p><p>“<b>Con la militancia siento que devolví lo que no pude hacer esa noche</b>. Creo que todos los que pasamos por esa oscura experiencia merecemos vivir mejor lo que resta de nuestras vidas”, dice Lucho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HEKVCI2JYNA7BLX7BNH5SAOOGU.jpg?auth=d1df5e4f15fc1cee3de332a0f82b72f4ca4f3fd44d543ad66b7dcf2a1f15a3d5&smart=true&width=1280&height=1280" alt="Este sábado 28 la Coordinadora Cromañón realizará su tradicional encuentro para recordar y homenajear sobrevivientes. "Esta es nuestra forma de revancha", sostienen" height="1280" width="1280"/><h2>Escribir para sanar</h2><p>En febrero de 2005, sin saberlo, Luciano escribiría el primer capítulo de un libro que vio la luz casi veinte años después. “Cada persona que se enteraba de que había sobrevivido a esa noche me preguntaba qué había vivido. Cada vez que lo contaba me queda sin fuerzas. ¿Qué hice? Decidí redactar mi experiencia de esa noche con un fin netamente terapéutico y también para no confundir los recuerdos”, cuenta.</p><p>Para 2014, diez años después de la tragedia, el libro ya estaba en proceso. Lo presentó el pasado 11 de diciembre. Se trata de una <b>investigación periodística</b> a la que llamó <i>Cromañón. Las cenizas siguen ardiendo</i> (Editorial Jusbaires). Tiene casi 300 páginas y reúne <b>más de 60 testimonios de sobrevivientes, familiares, psicólogos, sociólogos y médicos</b>. </p><p>“Es un trabajo que hice junto a Facundo Martínez Reyes. Lo pensamos para las futuras generaciones: cuando alguien quiera saber qué pasó en Cromañón, esto es de lectura obligatoria”, dice Luciano que, actualmente, trabaja en el Consejo de la Magistratura, en la Dirección de Prensa del Poder Judicial de la Ciudad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJ6PFBAWVJDZPFXJAG7DL7FO3A.jpeg?auth=0345fa3cccd2cf2d9865e700b1aad2edd9a1be100a477e56201035e7c3749af6&smart=true&width=1200&height=1600" alt="En familia junto a su pareja y sus dos hijos" height="1600" width="1200"/><p><i><b>—A la presentación del libro asistieron algunos protagonistas de </b></i><a href="https://www.infobae.com/que-puedo-ver/2024/11/08/cromanon-en-prime-video-la-serie-que-revive-la-tragedia-y-sus-secuelas-20-anos-despues/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/que-puedo-ver/2024/11/08/cromanon-en-prime-video-la-serie-que-revive-la-tragedia-y-sus-secuelas-20-anos-despues/"><i><b>la serie de Cromañón</b></i></a><i><b>, como el actor Luis Machín. ¿La viste? ¿Qué te pareció?</b></i></p><p>—Yo colaboré con la serie. <b>Desde la agrupación fuimos y tuvimos varias charlas con la productora</b>. Hablamos con los actores durante cuatro o cinco horas y les contamos nuestra experiencia. Incluso, dos de mis compañeros viajaron a Uruguay a presenciar la filmación de lo que era el interior de Cromañón. Estuvimos presentes en casi todo momento. A mí la serie me gustó, pero entiendo que a muchos no porque les tocó una fibra íntima. Más allá de eso, lo que sí rescato es que <b>volvió a poner sobre la mesa el tema</b>. </p><p><i><b>—Este 30 de diciembre se cumplen 20 años de la tragedia. A diferencia de otros aniversarios, ¿cómo llegás a esta fecha?</b></i></p><p>—Por lo general te pega mal. Hay un antes y un después de Cromañón. <b>Yo perdí un montón de cosas, entre ellas, la alegría</b>. Aunque lo intento no soy el mismo. Pero trato de parecerme más al que era. Como dice Jean-Paul Sartre: <b>“Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros”</b>. En esa estoy: formé mi familia, tengo dos hijos y me siento feliz a pesar de un montón de cuestiones. Ya no me hago problemas por casi nada. <b>Vivo la vida de otra manera</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMVG3K7J5RBAZDKWAT6ULIIRWY.jpg?auth=e85a2f52e6fb0b19078cf2f5596f1b11d0eed66ed203939179505295559851ce&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El papa Francisco recibió en el Vaticano a “Pato” Fontanet, el cantante de Callejeros]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/05/el-papa-francisco-recibio-en-el-vaticano-a-pato-fontanet-el-cantante-de-callejeros/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/05/el-papa-francisco-recibio-en-el-vaticano-a-pato-fontanet-el-cantante-de-callejeros/</guid><description><![CDATA[El sumo pontífice recibió un libro que recuerda a las víctimas de la tragedia de Cromañón. También estuvieron en la reunión otros músicos de la banda actual del intérprete]]></description><pubDate>Thu, 05 Dec 2024 13:55:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7ZXIUHMRAFHM3BNBN7VT7MPJDQ.jpg?auth=729b90296a82f108e92ca5eead415aa88339c185887f403ca656f66693de5168&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis Lamas, el Papa Francisco, Pato Fontanet y Juano Falcone, en la audiencia privada en el Vaticano (Gentileza Roberto Carles)" height="1080" width="1920"/><p>El cierre de la gira en España del grupo de rock <b>Don Osvaldo</b>, liderado por el cantante <a href="https://www.infobae.com/tag/pato-fontanet/" target="_blank"><b>Patricio Santos “Pato” Fontanet</b></a>, tuvo el último martes una escala cumbre en el Vaticano. Allí, el ex vocalista de<a href="https://www.infobae.com/tag/callejeros/" target="_blank"><b> Callejeros</b></a>, junto al baterista Luis Lamas y el percusionista Juano Falcone, tuvieron una<b> audiencia privada con el </b><a href="https://www.infobae.com/tag/papa-francisco/" target="_blank"><b>Papa Francisco</b></a> en la Casa de Santa Marta para entregarle en mano un ejemplar del libro <i>Voces Tiempo Verdad</i>, que recuerda la <a href="https://www.infobae.com/tag/tragedia-de-cromanon/" target="_blank">tragedia de <b>Cromañón</b></a><b> </b>ocurrida el 30 de diciembre de 2004 en la discoteca de Once.</p><p>El encuentro fue gestionado, según la organización <b>No Nos Cuenten Cromañón (NNCC)</b>,<b> </b>por la relación cordial que Lamas mantiene con <b>Roberto Carles</b>, ex embajador argentino en Italia y Secretario Letrado de la Procuración General de la Nación. “<b>Francisco se mostró muy conmovido por la lucha que vienen sosteniendo los sobrevivientes durante casi 20 años</b>”, posteó en IG la ONG conformada en 2007 y surgida “por la necesidad de mostrar una postura distinta con respecto a las responsabilidades de lo ocurrido, frente a la criminalización de la juventud que se mostraba en los medios de comunicación”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OXDID6WB3FDCVNKZAFUMB5VKQE.jpg?auth=e6aa57bd02a05d551a76d15abf7b4103b0a45bc3555103796d4e5804aa51ea91&smart=true&width=1920&height=1433" alt="El posteo con la visita de los músicos al Papa Francisco (IG @nonoscuenten.nncc)" height="1433" width="1920"/><p>”Mientras pasaba las páginas, Francisco nos dijo que el libro era muy importante para <b>ejercitar la memoria</b>, y contar lo que verdaderamente pasó en Cromañón”, expresó Lamas desde Roma. “Cuando llegó al final, volvió a una foto de <a href="https://www.infobae.com/tag/estela-de-carlotto/" target="_blank"><b>Estela de Carlotto</b></a><b> </b>en un acto de NNCC y se refirió a la presidenta de Abuelas con palabras de reconocimiento por su compromiso y la veracidad que aporta su presencia”, agregó sobre esta obra que la semana próxima recibirá un reconocimiento de la <b>Unesco </b>y será declarada, el martes próximo, de<b> interés cultural </b>por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.</p><p>Durante la reunión, que según consignaron los organizadores “duró más de una hora”, Francisco contó que <b>recordaba los hospitales que recorrió la noche del 30 de diciembre de 2004</b>, las misas que ofreció para familiares y sobrevivientes (de los que siempre estuvo cerca cuando era Arzobispo de Buenos Aires) y de las <b>agresiones que recibió en la Catedral por interesarse por los músicos de Callejeros</b>.</p><p>“Estaba muy interesado por conocer todas las actividades que realiza NNCC, las charlas en los colegios, el acto de los 30 de diciembre en el Obelisco y que el libro haya sido presentado en toda la Argentina -precisamente en 42 ciudades del país- para mantener viva la memoria”, detalló Lamas. “<b>Francisco sigue de cerca y con cierta preocupación todas las cuestiones a nivel social que están pasando en Argentina</b>”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4SJQESXXMVCRVIUFY4ORJ7N7JU.jpg?auth=f05886ebe31c5b23e4eec215376deaf7e9ced96c70a954feea54773406a561e3&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Foto de archivo de un recital de Don Osvaldo en 2021" height="1079" width="1920"/><p>Antes de despedirse -según reza el comunicado- el Papa saludó con un beso y un abrazo afectuoso a los músicos y volvió a manifestar su compromiso y afinidad por la lucha que vienen sosteniendo los sobrevivientes, a los que también les envió un mensaje: “<b>Les pido que nunca pierdan la ilusión</b>”, enfatizó el Santo Padre.</p><p>Vale recordar que NNCC está conformada por sobrevivientes, familiares y amigos de víctimas de la tragedia de Cromañón y realiza diversas actividades, tales como charlas en establecimientos educativos e intervenciones culturales. Además, están a cargo de la organización del <b>acto de aniversario</b> y cuentan con un<b> programa de asistencia psicológica</b> propio y luchamos por el bienestar de todos los y las sobrevivientes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7ZXIUHMRAFHM3BNBN7VT7MPJDQ.jpg?auth=729b90296a82f108e92ca5eead415aa88339c185887f403ca656f66693de5168&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cromañón, la serie: mientras Callejeros no autorizó el uso de su música, un tema popularizado por La Renga se volvió el alma del guion]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2024/11/13/cromanon-la-serie-mientras-callejeros-no-autorizo-el-uso-de-su-musica-un-tema-popularizado-por-la-renga-se-volvio-el-alma-del-guion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2024/11/13/cromanon-la-serie-mientras-callejeros-no-autorizo-el-uso-de-su-musica-un-tema-popularizado-por-la-renga-se-volvio-el-alma-del-guion/</guid><dc:creator><![CDATA[Ezequiel Ruiz ]]></dc:creator><description><![CDATA[La banda sonora de la producción audiovisual quedó en el foco tras su estreno, dado a que no suenan las canciones del grupo surgido en Villa Celina. Información exclusiva de Teleshow y la palabra de Gabriel Pedernera, compositor y productor del soundtrack original]]></description><pubDate>Wed, 13 Nov 2024 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHOZCC47KNEOBKOPO7I3GAP25M.jpg?auth=1006f2e7b9be9a5f98ec2f0629ada25c47c58fac84b0fb23df84082ed49df3a1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Callejeros en su show de regreso a los escenarios tras la masacre de Cromañón. Ocurrió el 21 de septiembre de 2006, casi dos años después del incendio que se cobró 194 vidas" height="1080" width="1920"/><p>La semana pasada se estrenó <a href="https://www.infobae.com/tag/cromanon/" target="_blank"><i><b>Cromañón</b></i>, la serie que volvió a poner en agenda el trágico incendio ocurrido el 30 de diciembre de 2004</a> en República Cromañón durante un recital de <a href="https://www.infobae.com/tag/callejeros/" target="_blank"><b>Callejeros</b></a>. 194 personas perdieron la vida allí pero también quedaron incontables secuelas tanto en los miles de sobrevivientes de aquella noche, como en las familias de las víctimas e, incluso, en el desarrollo de la cultura rock de la Argentina.</p><p>Así como viene ocurriendo con las últimas producciones locales propaladas por las distintas plataformas de <i>streaming</i>, la conversación en las redes sociales se vuelca hacia ahí, volviendo tendencia a una serie para bien o para mal. Al margen de las valoraciones que se puedan hacer sobre esta ficción basada en un triste hecho real, uno de los tópicos principales fue la ausencia total de la música del grupo que lideraba <a href="https://www.infobae.com/tag/pato-fontanet/" target="_blank"><b>Patricio Santos Fontanet</b></a>.</p><p>A lo largo de sus ocho episodios se escuchan, tarareadas por los personajes o como contexto musical, temas de <b>Intoxicados, Las Pelotas, Jóvenes Pordioseros, La Renga, Ratones Paranoicos, Los Pérez García, Ojos Locos </b>y más. Además, cuenta con un <i>soundtrack </i>original conformado por tracks incidentales y canciones compuestas mayormente por <a href="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2020/11/19/eruca-sativa-antes-de-los-grammy-latinos-nos-alegra-estar-nominados-con-un-album-tan-raro-para-nosotros/" target="_blank"><b>Gabriel Pedernera</b>, baterista de <b>Eruca Sativa</b> y productor de diversos artistas</a> (desde <b>David Lebón</b> a <b>La Bruja Salguero</b>, entre otros). También hay una composición de <b>Santiago Motorizado</b> (”Lo que perdí”). Y hay versiones a cargo de <b>Mujer Cebra</b> (”Triste canción de amor”, original de la banda mexicana <b>El Tri</b> pero popularizada en Argentina por <b>La Renga</b>) y <b>Lucy Patané</b> (el clásico villancico “Noche de paz”, grabado por <b>Sumo </b>en su álbum <i><b>After Chabón</b></i>). <b>Pero nada, nada de Callejeros</b>.</p><p>A juzgar por los incontables comentarios en las redes sociales -que si bien no llevan la verdad absoluta, definitivamente funcionan como termómetro- la omisión de la música del grupo surgido en la localidad bonaerense de Villa Celina hizo ruido en quienes la vieron, teniendo en cuenta que la masacre de Cromañón se desató en los primeros instantes del show que ellos convocaron en el boliche regenteado por <b>Omar Chabán</b>. Incluso, en el ficcionado escenario aparece una banda con rasgos similares a los integrantes de Callejeros aunque interpretando melodías rockeras que poco se parecen a sus temas originales.</p><p>Una de las opiniones públicas más rotundas sobre la música de la serie fue la de <b>Luis Lamas</b>, baterista de Callejeros en su última etapa (<a href="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/02/27/el-ex-baterista-de-callejeros-condenado-a-perpetua-por-femicidio-celebra-los-15-de-su-hija/" target="_blank">reemplazó en 2010 a <b>Eduardo </b><i><b>Cabeza </b></i><b>Vázquez</b>, quien cometió el femicidio de <b>Wanda Taddei</b></a>) y en la actualidad, de <b>Don Osvaldo</b>, proyecto que lidera Fontanet. Debajo de una crítica que el periodista Bruno Larocca hizo en su cuenta de Instagram, Lamas escribió: “A la gilada ni cabida. Lo peor no es que una multinacional instale este mensaje, es de esperar... <b>Me parece más patético la cantidad de músicos: ‘artistas’ que compran pescado podrido por ascender en la escena local</b>”. <b>Teleshow </b>quiso dialogar con el baterista, pero cortó la comunicación luego de decir “<b>nosotros no damos notas</b>”.</p><p>Según pudo saber este medio<b> </b>al consultar a distintos contactos cercanos tanto al grupo como a los creadores de la serie, la producción de <i>Cromañón </i>hizo un pedido formal a <b>Pelo Music</b>, quienes editan el catálogo, pero Callejeros declinó la propuesta. “<b>En general la banda no participa ni autoriza ninguna sincronización. Pero era obvio, porque esa es la postura histórica de ellos</b>”, le revelaron a <b>Teleshow</b>. “Esto es similar a lo que ocurrió cuando se hizo <i>Tango Feroz</i>, y que <b>Litto Nebbia</b> no autorizó a que se utilizara ‘La balsa’ en la película. Son razones que tiene el autor”, comparó otra fuente.</p><p>Por otro lado, <b>Teleshow </b>habló con <b>José Palazzo</b>, quien produjo los shows de Callejeros desde su regreso a los escenarios tras Cromañón (ocurrido el 21 de septiembre de 2006 en la ciudad de Córdoba) y continúa trabajando con Don Osvaldo en la actualidad. “Nosotros no participamos en nada. <b>De la productora me contactaron para darnos la posibilidad de ser parte, de mandarnos el guion de la serie y opinar. Les agradecí mucho la propuesta, pero la banda me dijo que no, que no estaba interesada</b>. Entonces no hicimos nada y ellos no participaron de ninguna manera”, explicó.</p><p>Ante este panorama, había que resolver de algún modo la musicalización, clave en cualquier producto audiovisual pero más aun en uno en el que el foco de la historia pasa por allí. Así, y a las órdenes de <b>Adrián Sosa</b> -integrante de <b>Bajofondo</b>, pero en este caso director musical de <i>Cromañón</i>-, Gabriel Pedernera puso manos a la obra para darle forma a la cuestión. “De por sí, escribir canciones es un desafío siempre. Pero hacerlo pensando en personajes de una época determinada, con un entorno determinado, con influencias determinadas, lo es mucho más aun. Así que traté de ponerme en la mente de esos chicos y era otro mundo”, dijo Pedernera en diálogo con <b>Teleshow</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K24A7LPKLNCPTI76CWBEY3NLKY.jpg?auth=37f9cff36686197d266763239689dff3e46128213cf3d6282fb93f41f84fca32&smart=true&width=2048&height=1365" alt="Gabriel Pedernera, autor y productor de gran parte del soundtrack original de Cromañón, la serie (Gentileza Prensa / Rodrigo Alonso)" height="1365" width="2048"/><p>En cuanto al hecho de trabajar la música sin poder utilizar la de Callejeros, Gabriel consideró: “Fue un desafío porque tenés que pintar el paisaje de una ciudad sin poder mencionar a esa ciudad. A mi me encantó hacerlo, porque teníamos que lograrlo con las herramientas que había. Ellos no quisieron ser parte de la serie de ninguna manera, algo que me parece respetable. <b>A la vez, eso generó comentarios raros. Leí a uno que dijo: ‘Seguro la producción los dejó afuera’. Y no, la verdad que no</b>. La idea era poner todo el amor posible en el proyecto y cada uno tiene el derecho de participar o no. A mi me permitió explorar a nivel musical y ponerme en otras cabezas también a nivel musical”.</p><p><b>“La música en esta serie es clave. También el repertorio de canciones licenciadas está buenísimo y eso, de por sí, ya te pinta una escena de un país, de una ciudad y de toda una cultura</b>. Esa selección se hizo muy meticulosamente y con el aval de los sobrevivientes, quienes estuvieron en todo momento ayudándonos a hacer este trabajo de la manera más respetuosa posible”, cuenta Gabriel. Y allí se abrió otro desafío, dadas las distintas corrientes internas y diferencias de opiniones entre los sobrevivientes. Para la realización de la serie colaboraron <b>Celeste Oyola</b>, <b>José Iglesias</b> -abogado y padre de una de las víctimas- y las ONG <i><b>Nos pasó a todos</b></i> y <i><b>El camino es cultural</b></i>.</p><h2>La importancia de “Triste canción de amor” en la historia</h2><p>Hay una canción en el <i>soundtrack </i>que va y viene, a la vez en que sirve para metaforizar el alma de la historia más allá del incendio: ese complicado triángulo amoroso que conforman los personajes <i>Malena </i>(<b>Olivia Nuss</b>), <i>Lucas </i>(<b>José Gimenez Zapiola</b>) y <i>Nico </i>(<b>Santiago </b><i><b>Toto </b></i><b>Rovito</b>). Se trata de “Triste canción de amor”, original del grupo mexicano <b>El Tri</b> (compuesta por <b>Alex Lora</b>) pero en Argentina popularizada por <b>La Renga</b> luego de que la editaran en su álbum <i><b>Adonde me lleva la vida</b></i> (1993). En la vida real, esa canción también quedó muy asociada a la muerte de <b>Mariana Sillota</b>, la novia de Fontanet en 2004, quien estuvo presente en el vip del show infame en República Cromañón. La noticia de su fallecimiento, ocurrido 14 días después del incendio en el boliche, fue comunicada en el site oficial de Callejeros con parte de la letra de la canción. Incluso su foto, en épocas de <i>fotolog</i>, circuló mucho con varios de esos versos adjuntos.</p><p>Lo paradójico del caso es que la relación entre Fontanet y Sillota tuvo algo de “triángulo”. Durante muchos años ella había sido novia de <b>Diego </b><i><b>Chaca </b></i><b>Dorrego</b>, quien en aquel momento era manager de <b>La 25</b>. Pero a mediados del 2004, en pleno ascenso de Callejeros, Mariana -que había sido la protagonista del videoclip de “Chico común”, hit del grupo quilmeño- se fijó en Pato y formaron pareja. Estas idas y venidas amorosas abrieron una fuerte tensión entre ellos, quienes eran amigos. Las rispideces llegaron a su punto culmine durante los días de internación de Sillota, quien falleció en la clínica de la Trinidad de Palermo el 13 de enero de 2005. Y, aunque trataron de ignorarse, debieron volver a verse las caras en el funeral.</p><p>“Está todo el tiempo este triángulo entre estos tres personajes, que tienen un amor muy, muy profundo, cada uno por el otro, pero se arma un quilombo. Entonces había que escribir desde esa perspectiva.<b> Y la canción que para mí es de La Renga, porque yo me enteré de grande que era de El Tri, es absolutamente clave</b>”, dice Pedernera sobre “Triste canción de amor”, que en la serie aparece en dos versiones: cantada por quienes encarnan a <i>Malena </i>y <i>Nico</i>, pero también una versión más rockera a cargo del trío indie Mujer Cebra.</p><p>Tras el incendio, que en <i>Cromañón</i> se traduce en una escena híperrealista de lo más asfixiante, las vidas de estos personajes quedarán quebradas para siempre y esa canción los acompañará hasta el final en sus días más tristes. Pero a diferencia de los sobrevivientes de la realidad, ellos nunca podrán contar con el refugio ni el consuelo de la música de Callejeros.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHOZCC47KNEOBKOPO7I3GAP25M.jpg?auth=1006f2e7b9be9a5f98ec2f0629ada25c47c58fac84b0fb23df84082ed49df3a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>