<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/brother/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 10 May 2026 10:07:53 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Un hermano del papa es discípulo de MAGA. Ahora dice que se va a 'moderar']]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/14/un-hermano-del-papa-es-discipulo-de-maga-ahora-dice-que-se-va-a-moderar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/14/un-hermano-del-papa-es-discipulo-de-maga-ahora-dice-que-se-va-a-moderar/</guid><dc:creator><![CDATA[Richard Fausset]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Wed, 14 May 2025 18:00:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TZUNTNPFX5DNFCBOGE5KMQYTPE.jpg?auth=23f891f285b3d07e1e99b1026fb1d99265225088bf93b9c1efd463e2d565a4af&smart=true&width=2048&height=1638" alt="" height="1638" width="2048"/><p>Leo XIVRoman Catholic ChurchContent Type: Personal ProfileRight-Wing Extremism and Alt-RightConspiracy TheoriesUnited States Politics and Government</p><p>Las publicaciones de Louis Prevost en Facebook --que ya no pueden verse públicamente-- sugieren que ha adoptado algunas de las quejas y teorías conspirativas más comunes de la derecha.</p><p>A menudo puedes encontrar al hermano mayor del sucesor del Príncipe de los Apóstoles en el restaurante Twisted Fork de Port Charlotte, Florida, donde, los jueves de   honky-tonk, lo más probable es que esté bailando en línea con el resto de los bailarines.</p><p>Su tono de llamada reproduce los acordes iniciales de "Immigrant Song" de Led Zeppelin. El huracán Ian le causó daños en el tejado por valor de 20.000 dólares. Y hasta hace poco, cualquiera podía leer sus publicaciones en Facebook, que incluían críticas obscenas a Nancy Pelosi y su esposo, y la afirmación de que los partidarios del presidente Joe Biden padecían una "aflicción mental".</p><p>Casi una semana después de que Robert Francis Prevost, nacido en Chicago, se convirtiera en el papa León XIV, el mundo sigue adaptándose al hecho de que tiene una familia estadounidense que hace cosas típicamente estadounidenses. Los Borgia, a pesar de sus muchos pecados, nunca publicaron memes groseros o picantes en las redes sociales. Y, de hecho, para Louis Prevost, de 73 años, son las publicaciones de Facebook, que compartió en internet antes de que su hermano fuera nombrado papa, las que le han granjeado la mayor atención en los últimos días.</p><p>El martes, las publicaciones ya no se podían ver públicamente. Entre otras cosas, volvió a publicar un antiguo video de Pelosi, en el que el autor de la publicación original se refería a ella con un epíteto sexista obsceno. La publicación original también insinuaba que el marido de Pelosi, Paul, era gay, haciendo eco de una campaña de desinformación que se extendió entre los de la derecha después de que Pelosi fuera brutalmente agredida por un hombre que irrumpió en su casa en octubre de 2022.</p><p>El New York Post calificó la publicación de "horrible" y "asquerosa".</p><p>Otra publicación escrita por Prevost, según The Daily Beast, decía a la gente que "mantuviera [su] pólvora seca", porque hay una "guerra aquí mismo, en casa, una guerra por nuestras calles y barrios".</p><p>El lunes, Prevost fue invitado al programa   Piers Morgan Uncensored, donde Morgan le leyó algunas de las publicaciones. "Es un material bastante agitado para alguien que ahora es el hermano mayor del papa", dijo el presentador.</p><p>"Bueno, lo publiqué, y no lo habría publicado si no lo creyera un poco", dijo Prevost, quien añadió que era "probable que me modere" ahora que su hermano es el vicario de Jesucristo.</p><p>Prevost, que se describió a sí mismo ante Morgan como un "tipo MAGA", dijo que el nuevo papa era "mucho más liberal" que él, aunque, cuando se le preguntó, dijo que no llamaría necesariamente woke o "progre" a su hermano. Dijo que esperaba que León XIV hiciera las cosas "por el centro".</p><p>Durante una entrevista con The New York Times en su casa de Florida el viernes, Prevost fue fotografiado en camiseta y pantalones cortos, sentado serenamente en una silla de patio. Recordó cómo su hermano menor era un pacifista que prefería jugar a ser cura cuando otros niños pretendían ser vaqueros o atracadores de bancos.</p><p>Prevost también habló de su propia afición al baile en línea en el Twisted Fork. La conversación puso de manifiesto las diferencias entre las visiones del mundo del nuevo papa y su hermano de Florida.</p><p>Mientras que el primero pidió el fin de los combates en Gaza en su primer discurso dominical, Prevost dijo que, tras los atentados del 7 de octubre de 2023 contra israelíes perpetrados por miembros de Hamás, "yo habría arrasado Gaza y la habría convertido en un aparcamiento".</p><p>En su entrevista con Morgan, Prevost dijo que se había "retirado mucho de los medios de comunicación" desde que fue criticado por sus publicaciones en internet, y que deseaba hablar con el pontífice sobre ellas y averiguar si había sentido alguna represalia.</p><p>"Pero él sabe que soy quien soy", dijo Prevost sobre el nuevo papa. "Conoce bien mis posiciones. Sabe que probablemente no voy a cambiar, y no creo que lo haga, salvo para, como tú dices, bajar el tono".</p><p>Charles Ballaro colaboró con reportería desde Port Charlotte, Florida.</p><p>Charles Ballaro colaboró con reportería desde Port Charlotte, Florida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TZUNTNPFX5DNFCBOGE5KMQYTPE.jpg?auth=23f891f285b3d07e1e99b1026fb1d99265225088bf93b9c1efd463e2d565a4af&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1638" type="image/jpeg" height="1638" width="2048"/></item><item><title><![CDATA['Seguirá los pasos de Francisco': el hermano del papa comparte sus impresiones]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/10/seguira-los-pasos-de-francisco-el-hermano-del-papa-comparte-sus-impresiones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/10/seguira-los-pasos-de-francisco-el-hermano-del-papa-comparte-sus-impresiones/</guid><dc:creator><![CDATA[Robert Chiarito and Mitch Smith]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Sat, 10 May 2025 11:15:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Leo XIVRoman Catholic ChurchChicago (Ill)United States Conference of Catholic BishopsChicago White SoxPeruVatican CityFrancis</p><p>En una amplia entrevista en su casa al suroeste del centro de Chicago, John Prevost reflexionó sobre el ascenso de su hermano al papado, los valores del nuevo papa y sus raíces estadounidenses.</p><p>John Prevost sabía que existía la posibilidad de que su hermano fuera elegido papa.</p><p>"El sábado pasado, cuando estaba en la iglesia, uno de los sacerdotes se acercó y me dijo que las probabilidades en Las Vegas eran de 18 a 1", dijo Prevost, quien vive en los suburbios de Chicago. "No tenía ninguna duda. Pensó que sin duda sería mi hermano".</p><p>Pero el cardenal Robert Francis Prevost, quien se estaba preparando para el cónclave, lo desestimó cuando su hermano mayor lo llamó desde Illinois.</p><p>"Dijo: 'De ninguna manera, no va a suceder'", recordó Prevost, de 71 años, quien está jubilado de su carrera como docente y director de escuela.</p><p>Por supuesto, ocurrió. El cardenal Prevost es ahora el papa León XIV, el primer pontífice estadounidense. Y para sus amigos y familiares de Illinois, donde creció el papa, todo es diferente.</p><p>En una amplia entrevista realizada el jueves por la tarde en su casa de New Lenox, una ordenada ciudad de 27.000 habitantes a unos 65 km al suroeste del centro de Chicago, John Prevost reflexionó sobre el ascenso de su hermano al papado, los valores del nuevo papa y sus raíces estadounidenses.</p><p>León, a quien Prevost acostumbra a llamar Rob, "tiene un gran deseo de ayudar a los oprimidos y a los privados de derechos, la gente que es ignorada", dijo Prevost. Predijo que su hermano continuaría el legado de su predecesor, el papa Francisco.</p><p>"La mejor forma en que podría describirlo ahora mismo es que seguirá los pasos de Francisco", dijo Prevost. "Eran muy buenos amigos. Se conocían antes de que él fuera papa, antes incluso de que mi hermano fuera obispo".</p><p>Prevost dijo que solía hablar por teléfono con su hermano todas las noches, pero que no había hablado con él desde que comenzó el cónclave. Dijo que el nuevo papa era "sencillo, en realidad. No va a salir a comer dándose un banquete". El pasado agosto, dijo Prevost, su hermano se alojó con él en su casa de New Lenox durante unas semanas.</p><p>Los hermanos crecieron en Dolton, Illinois, a las afueras de Chicago, y asistieron a la iglesia y a la escuela de la parroquia de Santa María de la Asunción, en la zona sur de Chicago. Su padre, Louis Prevost, era superintendente escolar y su madre, Mildred Prevost, era una bibliotecaria muy implicada en la vida parroquial. Además de John y Robert, ahora León XIV, los Prevost tuvieron otro hijo, quien ahora vive en Florida.</p><p>El futuro papa dejó Illinois para ir a la secundaria en Míchigan y a la universidad en Pensilvania, pero regresó a su estado natal para cursar estudios de postgrado y para diversas actividades con los agustinos, la orden religiosa a la que se unió. También pasó gran parte de su carrera en Perú.</p><p>John Prevost describió al papa León como una persona "equilibrada" y dijo: "No creo que veamos extremos en ningún sentido". Sin embargo, afirmó que su hermano no tendría miedo de utilizar esta nueva plataforma.</p><p>"No creo que se quede callado mucho tiempo si tiene algo que decir", afirmó Prevost. "Sé que no está contento con lo que está pasando con la migración. Lo sé a ciencia cierta. Hasta dónde llegará es solo una suposición, pero no se quedará de brazos cruzados. No creo que vaya a ser el que haga silencio".</p><p>A la pregunta de si su hermano había expresado su deseo de ser papa, Prevost dijo que "en realidad, no". Pero con el tiempo, a medida que ascendía en las filas de la Iglesia, su respuesta a esa pregunta había empezado a cambiar.</p><p>"Antes era 'para nada, para nada, Dios no lo quiera'", dijo Prevost. "Y luego pasó a ser: 'Bueno, si es lo que Dios quiere, entonces nos ocuparemos de ello'".</p><p>El jueves fue un trajín para Prevost, cuyo teléfono sonaba constantemente durante una entrevista y cuya calle estaba repleta de camiones de medios de comunicación.</p><p>"Entiendo que la gente esté interesada, porque es la primera vez en muchos sentidos", dijo Prevost.</p><p>Cuando se le preguntó qué habrían pensado sus padres, fallecidos hace años, dijo: "Estarían en las nubes. Es algo absolutamente increíble. Algo que ni en sueños era posible".</p><p>Cuando por fin pueda ponerse en contacto con su hermano, Prevost dijo que pensaba preguntarle qué haría para relajarse y si algún día dejaría realmente de trabajar. Dijo que esperaba ir a visitarlo a Roma, pero que aún no sabía cuál sería el protocolo.</p><p>En lo inmediato, sin embargo, había un hecho importante que aclarar. El papa, dijo Prevost, no era seguidor de los Cachorros de Chicago, como algunos habían informado. Siempre le había ido a los White Sox.</p><p>Mitch Smith es corresponsal nacional del Times en Chicago y cubre el Medio Oeste y las Grandes Llanuras.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Mi hermano tiene esquizofrenia, y así le demuestro mi amor]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/01/17/mi-hermano-tiene-esquizofrenia-y-asi-le-demuestro-mi-amor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/01/17/mi-hermano-tiene-esquizofrenia-y-asi-le-demuestro-mi-amor/</guid><dc:creator><![CDATA[Jamie Shandro]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Fri, 17 Jan 2025 20:15:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7XBZF4AXZFGRVF5CRQ3X5Z76RM.jpg?auth=74c49e28079cf30774f3d30ccfda1005d0e7d6a15db8414860165a4e7df4f07b&smart=true&width=3600&height=4287" alt="" height="4287" width="3600"/><p>NO PUEDO HACER QUE TIM MEJORE, PERO ÉL ME HA HECHO SER UNA MEJOR MÉDICA.</p><p>Cuando estaba estudiando medicina, mi hermano pequeño, Tim, viajó a Berlín para mostrar su arte. Estaba encantado de conocer a sus héroes artísticos y recorrer Europa con su novia.</p><p>Al aterrizar de regreso en Seattle, me envió un mensaje de texto: "El vuelo estuvo perfecto. Solo para mí".</p><p>"¡Me alegro mucho!", respondí. "Estoy lista para ir a recogerte".</p><p>"Nos están escoltando a la salida", escribió.</p><p>Eso sonaba inquietante, pero todo parecía ordinario cuando la pareja cansada y hambrienta subía a mi auto.</p><p>Sin embargo, mientras nos alejábamos, Tim dijo: "¡Fue totalmente increíble! Todos los mejores artistas estaban allí y querían conocerme. Estaban obsesionados con nuestro pug, Paris. Cada vez que les enseñaba una foto era como si ocurriera algo mágico. Todos se daban cuenta de que Paris era la conexión de todo en el mundo. Y entonces, en nuestro vuelo de vuelta a casa, el piloto llamó con anticipación para asegurarse de que el aterrizaje fuera especial para mí, y el avión aterrizó, y todos sabían que ya estábamos en casa".</p><p>Por el espejo retrovisor, alcé las cejas alarmada mientras le echaba una mirada a su novia, que me respondió asintiendo, con cara de ansiedad.</p><p>"Tim, ¿qué quieres decir con eso de que 'todos sabían'?", le pregunté. "¿Quiénes son 'todos'?".</p><p>"La gente importante", contestó. "Lo prepararon todo. Fue hermoso".</p><p>Paramos en un restaurante y, cuando Tim fue al baño, le pregunté a su novia: "¿Cuándo empezó a hablar así? ¿Qué le pasa en la cabeza?".</p><p>Me dijo que él no había dormido mucho en Berlín y que sus pensamientos eran cada vez más extraños. No estaba segura de que oyera voces, pero él estaba convencido de que la gente lo seguía y murmuraba para sus adentros de un modo que le preocupaba. Se secó las lágrimas cuando Tim salió del baño.</p><p>Quería llevarlo directamente a un médico, pero eso a Tim no le interesaba.</p><p>"¿Qué tal si mejor me llevas a la tienda de patinetas?", propuso.</p><p>Las patinetas fueron el primer amor de Tim. En la escuela secundaria, él y sus amigos salían a patinar por las calles de Boise o acampaban en nuestro sótano viendo películas sobre patinetas.</p><p>Sentada en aquel gabinete, recordé lo que había aprendido en psiquiatría. Sabía que debíamos contar con el consentimiento de Tim para poder ir a una sala de urgencias, a menos que supusiera un peligro para sí mismo o para los demás o estuviera "gravemente incapacitado", es decir, que fuera incapaz de atender sus propias necesidades básicas. A pesar de estar dramáticamente alterado y delirar, Tim no cumplía con esos requisitos.</p><p>Prometí llevarlo a la tienda de patinetas a la mañana siguiente, una excusa para tener más tiempo de conseguirle ayuda.</p><p>Después de dejarlos en su casa, llamé a mi madre, quien se desentendió del problema y me preguntó a mí --la estudiante de medicina-- qué podíamos hacer. Me pasaba todo el día leyendo libros de texto, anticipando las preguntas que me harían los médicos supervisores, sin estar a cargo de nada. Viéndome obligada a adoptar el nuevo papel de guía médica familiar, me sentía perdida.</p><p>No estaba segura de lo que necesitaba mi hermano, pero sabía que era algo más de lo que yo podía ofrecerle. Llamé a algunas clínicas de salud mental, pero me dijeron que no podían atenderlo sin un diagnóstico previo. Era un callejón sin salida enloquecedor.</p><p>Lo recogí a la mañana siguiente; entre los dos, solo habíamos dormido unas cuantas horas. Tim hablaba con determinación de la magia del mundo y no dejaba de mirar un auto gris que, según él, nos estaba siguiendo.</p><p>Después de comprar algunas cosas en la tienda de patinetas, Tim por fin accedió a que lo llevara a hablar con alguien sobre sus problemas para dormir. Lo llevé al único lugar que conocía, el servicio de urgencias, donde acababa de pasar un mes aprendiendo medicina de urgencias.</p><p>Me sentí vulnerable de una forma muy distinta a la primera vez que me puse una bata blanca y entré por esas mismas puertas. Como estudiante de medicina, me preocupaba no saber cómo ayudar a los pacientes. Ahora me aterrorizaba que no pudieran ayudar a mi hermano. Después de registrar a Tim, le susurré a la enfermera: "No estoy segura de cuánto tiempo podré convencerlo de que se quede aquí".</p><p>Consiguió que entráramos de inmediato. Esperamos en una sala vacía, mientras Tim caminaba inquieto de un lado a otro.</p><p>Justo cuando Tim exigió que nos marcháramos, entró la psiquiatra. Consideró que podría tratarse de una psicosis inducida por drogas o de un trastorno psicótico nuevo, algo que solo se sabría con el tiempo. No encontró ninguna razón de peso para retenerlo y nos despidió con la receta de un somnífero y un folleto de centros de salud mental.</p><p>Yo tenía 26 años y salí de ahí con el peso de la psicosis de mi hermano de 23 sobre los hombros. Marqué todos los números del folleto, pero ninguno estaba disponible. Faltaban semanas para la cita más próxima.</p><p>En la universidad me habían enseñado que alguien con un brote psicótico necesitaba una evaluación y tratamiento inmediatos. Llamé a la psiquiatra y me reiteró que no podían hacer nada más. Concluí la llamada con amabilidad y luego saqué mi frustración a gritos.</p><p>Durante el año siguiente se confirmó su diagnóstico: esquizofrenia.</p><p>Tim empezó a tomar medicamentos que lo ayudaron por un tiempo. Sin embargo, nunca volvió a ser el mismo. Rompió con su novia y se quedó en Boise.</p><p>Con el tiempo, la paranoia de Tim volvió a aumentar y fue incapaz de llevar una vida "normal". Tomaba sus medicamentos, se los ajustaban cuando las voces de su cabeza se volvían más ruidosas y aterradoras, y vio cómo su mundo se encogía.</p><p>Hoy en día, muchos años después, Tim vive solo en una casa pequeña, una situación que ha sido posible gracias a los cuidados diarios de mi madre. Incluso en sus periodos de mayor organización, es incapaz de mantener un empleo o relacionarse de forma significativa con más de unas cuantas personas conocidas. Cuando acompaño a mi madre a una de sus visitas, Tim solo tolera unos minutos de conversación conmigo en la puerta.</p><p>"¿Cómo estás?", le pregunto. "¿Estás haciendo algo de arte?".</p><p>"Estoy bien", dice. "A veces hago un poco de arte. Mamá viene todos los días. Mamá, ¿a qué hora vendrás mañana?".</p><p>"A las nueve", dice ella.</p><p>"Muy bien", responde él. "Me dio gusto verlas. Tengo que irme. Mamá, ¿mañana a las 9?".</p><p>"Mañana a las 9", confirma. "Con tu café".</p><p>"Con mi café", contesta Tim. "Mañana a las 9. Muy bien".</p><p>"Me alegro de verte, Tim", le digo. "Te quiero".</p><p>"Adiós", dice, y regresa al interior.</p><p>Tim siempre fue nuestro artista. Cuando tenía 6 años, empezó a dibujar cómics, incluido uno de un cerdo en un corral que fumaba despreocupado un cigarrillo. Al lado, añadió una mano con el dedo índice apuntando al cerdo. El pie de foto decía: "No ay rason para que los serdos no puedan fumar". Me hizo mucha gracia encontrar ese cómic años después y lo mandé imprimir en una camiseta.</p><p>Los cambios en la realidad de Tim se han reflejado en su arte. En la escuela de arte, sus obras incluían colores divertidos y figuras geométricas con influencia de graffiti, un estilo que lo llevó a trabajar en una galería y a aquel viaje a Berlín. Tras su diagnóstico, sus lienzos se transformaron en perspectivas cada vez más distorsionadas y monstruos perturbadores.</p><p>Hoy, como médica de urgencias, a menudo atiendo a pacientes con afecciones psiquiátricas. Hace poco, una familia trajo a su hijo de 22 años cuando empezó a oír voces. No representaba un peligro para sí mismo ni para los demás y se negó rotundamente a ser hospitalizado, por lo que quedó descartada la admisión voluntaria o involuntaria.</p><p>Pasé horas llamando a psiquiatras antes de encontrar uno que lo atendiera rápidamente. Aún puedo ver la expresión en el rostro de sus padres cuando les dije que lo mejor que podíamos ofrecerles era una visita a la clínica esa misma semana. Les dije que comprendía lo difícil que es navegar por el sistema de salud mental para atender a un ser querido y que estaban haciendo lo correcto. Les pedí disculpas por nuestro maltrecho sistema y por lo que le estaba ocurriendo a su hijo. No sabían lo mucho que significaba para mí su caso.</p><p>Otra joven que trajeron sus padres estaba convencida de que la CIA le había implantado chips electrónicos en el cerebro y, cuando me conoció, quedó convencida de que yo también era parte de la CIA. Pasé la mayor parte de un turno con mucho trabajo elaborando un plan para ella. Esa vez tuve más suerte, pues el psiquiatra de guardia estuvo de acuerdo en que su enfermedad requería hospitalización. Me pareció una victoria, pero solo por ese día, porque sabía que su familia apenas estaba empezando el largo y doloroso camino de enfrentarse a esta enfermedad.</p><p>Ahora, muchos años después de la visita de Tim a mi servicio de urgencias, sigo viendo el lugar a través de sus ojos. Cuido a Tim cuando cuido a otros pacientes que sufren enfermedades mentales. Cuando les llevo un sándwich, una manta caliente o un par de calcetines secos, siento que lo hago como un miembro de su familia. Les recuerdo a mis estudiantes de medicina y residentes que esos pacientes que dicen cosas extrañas que les provocan ganas de reír, llorar o salir corriendo son los hijos, los hermanos o los primos de alguien.</p><p>Es la forma en que le demuestro mi amor a mi hermano, en la que amplío nuestra relación más allá de unos minutos en su puerta. Ojalá Tim pudiera entender lo mucho que he mejorado como médica gracias a él. Por él, en realidad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7XBZF4AXZFGRVF5CRQ3X5Z76RM.jpg?auth=74c49e28079cf30774f3d30ccfda1005d0e7d6a15db8414860165a4e7df4f07b&amp;smart=true&amp;width=3600&amp;height=4287" type="image/jpeg" height="4287" width="3600"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">BRIAN REA</media:credit></media:content></item></channel></rss>