<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/binge-watching/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 23:17:09 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Los maratones de series y libros potencian la memoria y la imaginación]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/09/11/los-maratones-de-series-y-libros-potencian-la-memoria-y-la-imaginacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/09/11/los-maratones-de-series-y-libros-potencian-la-memoria-y-la-imaginacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Ramiro Manera]]></dc:creator><description><![CDATA[Las motivaciones personales y el contexto de ocio influyen en la forma en que las historias se transforman y permanecen en la mente mucho después de terminadas]]></description><pubDate>Thu, 11 Sep 2025 12:45:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PW6W3HL7EVDSPICDKVUSBM7QEU.jpg?auth=c112962c8afe6897969cb06687258accf5c4fc5c48415518e490630cdaa600cd&smart=true&width=1456&height=816" alt="El modo de consumo y las motivaciones personales influyen en la permanencia de las historias en la mente 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Maratonear <a href="https://www.infobae.com/tag/series/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/series/"><b>series</b></a> o leer <a href="https://www.infobae.com/tag/libros/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/libros/"><b>libros</b></a> de corrido deja una marca profunda en la <a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a>. Un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0001691825004147?via%3Dihub" target="_blank" rel="" title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0001691825004147?via%3Dihub">estudio</a> divulgado por<i><b> </b></i><i>Muy Interesante</i><i><b> </b></i>revela que el modo en que se consumen las historias determina su permanencia y la riqueza de la <b>imaginación retrospectiva</b> mucho después de concluirlas.</p><h2>El fenómeno del involucramiento imaginativo retrospectivo</h2><p>El fenómeno denominado <b>involucramiento imaginativo retrospectivo (RII)</b> explica por qué ciertas <b>tramas</b> y <b>personajes</b> permanecen activos en la mente. Más allá del simple recuerdo, el RII implica reconstruir, reinterpretar o fantasear con situaciones y decisiones de los protagonistas tras finalizar la experiencia narrativa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUUBJVRBMNELVHSKSPJAQCKVNQ.jpg?auth=06eb540ad7215317b00bdc4c3a86a6026b3564782cab02e677f861b658946a73&smart=true&width=1456&height=816" alt="El involucramiento imaginativo retrospectivo explica por qué ciertas tramas siguen activas tras terminar la experiencia
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Esta actividad mental depende de la intensidad y claridad con que se vive la <b>historia</b>. Una narrativa que genera emociones y se experimenta con detalle crea una base sólida para futuras exploraciones imaginativas. Modelos como el <b>NCE</b> y la teoría <b>TEBOTS</b> sostienen que, cuanto más sentido logra construir la persona durante el proceso, mayores son las probabilidades de que la <b>experiencia</b> continúe operando en la mente. Si la <b>historia</b> cumple necesidades como autonomía o conexión, es más probable que el espectador o lector regrese mentalmente a ese relato.</p><h2>Metodología y hallazgos</h2><p>El estudio se realizó con estudiantes universitarios de <b>Estados Unidos</b>, quienes durante la pandemia participaron en dos encuestas digitales. En total, colaboraron <b>303</b> y <b>237</b> personas en cada muestra, identificando historias muy memorables y otras que pasaron desapercibidas, ya fueran <b>series</b>, <b>películas</b> o <b>libros</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7LTPX6IJNBJLGHJ2Z5GTIIUZQ.jpg?auth=69936ee6fb3ff3c834e847977eaceff858e0b92727004f5596e781b624acae60&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las sesiones extensas de consumo favorecen la formación de modelos mentales sólidos y duraderos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Se pidió a los participantes que especificaran cómo consumieron esas <b>historias</b> y qué los motivó. Luego evaluaron el grado de <b>RII</b> en diversas dimensiones, desde repasar hechos hasta modificar características de los personajes o imaginar situaciones alternativas. El hallazgo más importante fue que las historias consideradas memorables facilitaron un mayor nivel de imaginación retrospectiva que aquellas menos destacadas.</p><h2>Impacto del modo de consumo</h2><p>El análisis de datos mostró que el formato de consumo influye decisivamente en la huella mental. Las sesiones extensas —ver varios episodios de una <b>serie</b> o leer durante períodos continuos— favorecen la formación de <b>modelos mentales</b> más sólidos y accesibles. En televisión, las historias que se percibieron como altamente accesibles se consumieron en más episodios por sesión; en los <b>libros</b>, la continuidad tuvo un efecto similar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U62CWQ74RFASXK2GC25FKKRYHY.jpg?auth=e88bf8a329b9c49e8996f7130bcaa0dfdfbef3a6550c2733de918670f7fa3b71&smart=true&width=1456&height=816" alt="El formato seriado y la continuidad en la lectura potencian la accesibilidad y el recuerdo de las historias
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El formato seriado resulta especialmente útil para construir mapas mentales duraderos gracias a la recurrencia de escenarios y personajes. A su vez, la inclinación personal al <b>binge-watching</b> predijo en todas las dimensiones la capacidad de volver mentalmente sobre la trama, indicando que <b>maratonear</b> no solo es consumir más, sino también permitir que la historia siga activa en el pensamiento.</p><h2>Influencia de las motivaciones y el contexto</h2><p>Las <b>motivaciones personales</b> influyeron en el grado de <b>RII</b>. Quienes buscan experiencias vicarias o explorar nuevas emociones reportaron mayor imaginación retrospectiva. El deseo de <b>expansión personal</b> se asoció con mayor tendencia a revivir la narración para prolongar su efecto, mientras que la evasión tuvo un impacto más modesto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U63CKUH23RA3FM7XAGAJWIVZKQ.jpg?auth=73cc4eb1c95d4523e994cbb78287ad73752e31002e76bf57009d98ee59a8c076&smart=true&width=1456&height=816" alt="El estudio advierte limitaciones y recomienda elegir relatos significativos y consumirlos en sesiones prolongadas para potenciar su impacto
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El <b>contexto</b> también resultó relevante. Un mayor <b>tiempo de ocio</b> incrementó la <b>imaginación retrospectiva</b>, mientras que el <b>estrés</b> mostró efectos ambivalentes: en un estudio se asoció con menos RII, en otro esa relación desapareció, sugiriendo que el impacto depende de la situación concreta. Los autores proponen que un estrés moderado puede fomentar la regulación a través de la narración, pero un nivel elevado restringe la capacidad imaginativa.</p><h2>Limitaciones y recomendaciones</h2><p>La investigación destaca limitaciones: por tratarse de encuestas durante la <b>pandemia</b> y enfocadas en universitarios de <b>Estados Unidos</b>, los resultados no pueden generalizarse de forma absoluta ni implican causalidad directa. No se analizó tampoco la influencia de aspectos como el <b>género</b> o la <b>intensidad emocional</b> de los relatos, aunque la coherencia entre ambas muestras respalda la validez de las conclusiones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JNX2JOUM2ZHZJBJTWVGPXBZHFM.jpg?auth=09d7be03d67e6200e075fc317020b3f5f075dfb190583104df3ebc1011009884&smart=true&width=1456&height=816" alt="(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Para quienes deseen que una <b>historia</b> permanezca y los acompañe después de leerla o verla, los expertos sugieren elegir relatos con <b>significado</b> y consumirlos en sesiones extensas. Así, la experiencia inicial se transforma en una fuente de bienestar y en un motor de la <b>imaginación</b> a largo plazo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7LTPX6IJNBJLGHJ2Z5GTIIUZQ.jpg?auth=69936ee6fb3ff3c834e847977eaceff858e0b92727004f5596e781b624acae60&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[Maratonear series o libros deja una huella más profunda en la memoria, según un estudio 
(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“No debí hacer eso”: ¿Por qué recordamos más las cosas que dejamos incompletas? ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/09/no-debi-hacer-eso-por-que-recordamos-mas-las-cosas-que-dejamos-incompletas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/09/no-debi-hacer-eso-por-que-recordamos-mas-las-cosas-que-dejamos-incompletas/</guid><dc:creator><![CDATA[Emmanuel Ferrario]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuestro cerebro es mucho mejor para recordar tareas que no finalizamos, y se las olvida una vez concluidas. Los detalles del efecto Zeigarnik y tres consejos para mejorar nuestra gestión de tareas]]></description><pubDate>Mon, 09 Dec 2024 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Te pasó de ver <b>5 capítulos</b> de tu serie favorita de una sentada? En este episodio te explico por qué. Como en cada edición de <b>“</b><a href="https://www.infobae.com/tag/no-debi-hacer-eso/" target="_blank"><b>No debí hacer eso</b></a><b>”</b>, te invito a hablar de la cocina de nuestras <a href="https://www.infobae.com/autor/emmanuel-ferrario/" target="_blank">decisiones </a>y cómo podemos hacer para mejorarlas. </p><p>El <b>Zeigarnik effect</b> o <b>efecto Zeigarnik</b> es la tendencia que tiene nuestro cerebro a recordar mejor las <b>tareas incompletas</b> que las que ya terminamos. Nuestro cerebro es un obsesivo de los <b>cierres</b>; necesita que las cosas se terminen. A su vez, que algo quede inconcluso genera una <b>molestia</b>. No importa si la tarea que no terminamos es algo muy chico, como olvidarse de sacar la basura, o algo muy grande, como no terminar un examen. La incomodidad existe en cualquier caso. </p><p>Por eso, cuando aparecieron las plataformas de <b>streaming</b> como <b>Netflix</b> que subían toda la temporada completa de tu serie favorita, apareció este otro concepto que ya es muy conocido: <b>binge watching</b>, que básicamente es maratonear series. </p><p>Más allá de que las series que nos gustan estén bien hechas o tengan un gancho al final de cada capítulo para que queramos saber qué pasa en el siguiente, hay un componente orgánico en nosotros que colabora con ese deseo de saber cómo termina, y es el efecto Zeigarnik. Terminar las cosas y no dejarlas a medias nos da <b>tranquilidad</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EF3STRA7LBCQ5JCDN27O3KQD2M.jpg?auth=2e19049803344f2c2537767718fee454bedccae88160b9c867056d0738e625e3&smart=true&width=1456&height=816" alt="El efecto Zeigarnik explica cómo nuestro cerebro prioriza las tareas inconclusas generando una tendencia a recordar mejor lo que no ha sido terminado.
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Este mismo efecto tiene traducciones cotidianas muy simples. Por ejemplo, la satisfacción que nos da hacer <b>lista</b> con las tareas del día e ir tachándolas es un caso muy simple. A mí me encanta hacer listas. Me anoto todo, hasta cuando no me quiero olvidar de escribirle un mensaje a alguien, me lo anoto en la lista, y cuando lo mando, lo tacho. </p><p>Ese tachar me da <b>satisfacción</b>; es como que me empuja a seguir con otra cosa. Otro ejemplo muy común de esto es cuando estudiás para un <b>examen</b> y hasta el momento de rendirlo tenés toda la información, todo lo que estudiaste, dando vuelta en tu cabeza, muy fresco. Pero una vez que rendís el examen, la información parece disiparse rápidamente. </p><p>Por supuesto, algo queda; para eso estudiaste, pero ya no tan vivo como antes del examen. La razón detrás de esto es que las tareas inconclusas ocupan literalmente más espacio en nuestra cabeza que las tareas terminadas. Naturalmente, lo que más espacio ocupa es más fácil de recordar.</p><p>¿Y qué significa esto? Las tareas que dejamos inconclusas generan incomodidad porque acaparan espacio en nuestra mente que no podemos usar para otra cosa. Hay un ejemplo muy bueno y visible de esto en la serie <b>Modern Family</b>. <b>Phil</b>, uno de los personajes más cómicos, se comprometió a arreglar uno de los <b>escalones</b> de la escalera y nunca lo hace. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IWII3ZCRMFDXNJFROA4PXKPJIY.jpg?auth=796dc5d29337a6b68d1594234603efcb02c8bbb5e95c0fa75cbdcee60a1ac821&smart=true&width=1456&height=816" alt="Ante la falta de cierre las tareas inconclusas ocupan más espacio en nuestra memoria siendo recordadas con mayor facilidad.
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Temporada tras temporada vemos a los personajes crecer, a los niños pasar a ser jóvenes, a nuestros personajes pasar de los treinta a los cuarenta, y en casi todos los capítulos al menos uno se tropieza al pasar por el escalón roto. Ese escalón roto es un recordatorio permanente de lo que nos falta completar y, lo tengamos presente o no, genera incomodidad.</p><p>¿Por qué pasa? ¿Por qué nos quedamos enganchados con una tarea inconclusa? Por varios motivos:</p><p>En primer lugar, porque nuestro cerebro busca cerrar pendientes. Cuando empezamos algo, nuestro cerebro activa un mecanismo que podríamos llamar <b>“necesidad de cierre”</b>. Esto pasa porque las tareas incompletas generan una especie de tensión interna que enciende una alarma que nos dice “esto no está terminado, no lo dejes así”. Si completamos la tarea, la tensión desaparece y el cerebro lo “archiva” como algo resuelto. </p><p>Pensalo así: cuando mandás un mensaje a alguien y no te responde, esa “falta de cierre” activa una especie de <b>bucle mental</b> donde seguís pensando en el mensaje sin parar. Pero cuando obtenés una respuesta, la tensión desaparece y el tema deja de ocupar tu atención.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQQ7QJOVIZAZJASNC4L5SIVYSA.jpg?auth=a2f086c40209aba5afa00692e4ad23f1507e127c976125d04efa5dabfc1a7904&smart=true&width=1456&height=816" alt="El binge watching en plataformas de streaming como Netflix explota el deseo humano por completar historias y ver cómo se desarrollan los finales.
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Nuestra <b>memoria</b> prioriza lo inconcluso. La memoria no es un cajón donde guardamos lo que ya no usamos, está diseñada para darnos herramientas que nos ayuden a funcionar mejor. En este caso, el cerebro, al considerar las tareas inconclusas como prioritarias, activa algo que se conoce como “la <b>memoria de trabajo”</b>. Es como un bloc de notas mental que usamos para manejar la información que necesitamos de forma inmediata, y que nos permite usar datos en el momento, ya sea para resolver problemas o tomar decisiones.</p><p>Las <b>emociones</b> intensifican el recuerdo. Dejar algo sin terminar genera emociones intensas como curiosidad, intriga o incluso ansiedad. Estas refuerzan la importancia de la tarea en nuestra mente. Por ejemplo, si el final del capítulo de una serie es interesante, nos quedamos pensando “qué va a pasar después”. Esa expectativa hace que lo recordemos con más fuerza.</p><p>Este sesgo adquiere su nombre a principios del siglo XX gracias a una <b>investigadora soviética</b> llamada <a href="https://psycnet.apa.org/record/2007-10344-025" target="_blank"><b>Bluma Zeigarnik</b></a>, que se inspiró en otro psicólogo famoso, <b>Kurt Lewin</b>. </p><p>A Lewin le llamaba la atención algo muy curioso: los <b>mozos</b> parecían recordar mejor los pedidos de las mesas que aún no habían sido servidas que los de aquellas que ya habían atendido. Es decir, la memoria de los mozos parecía dar mayor prioridad a los pedidos inconclusos, independientemente de si se habían hecho antes o después que aquellos que ya habían sido entregados y pagados. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2QZTAD43I5H2RJJKUGZ5QJ6BFQ.jpg?auth=83c1f2431b1eecea5c01d670e4ac25689b29f2ecb4e217b59fd898a000019fa0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Nuestro cerebro utiliza un bloc mental denominado memoria de trabajo para gestionar la información de las tareas inconclusas.
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Fue así que Zeigarnik quiso verificar científicamente si los recuerdos acerca de procesos inconclusos se almacenan mejor en la memoria. De este modo, en <b>1927</b> nace el experimento más famoso sobre este efecto. </p><p>En este estudio, los voluntarios tenían que hacer una serie de ejercicios, como problemas de <b>matemáticas</b> y otras tareas manuales. Estas actividades estaban diseñadas para que fueran fáciles y requerían un bajo nivel de concentración. A Zeigarnik no le interesaba el rendimiento de los participantes ni el éxito que tuvieran a la hora de hacer estas pruebas. Quería observar el efecto que tenía la interrupción de estas tareas en el cerebro de los participantes. </p><p>Por eso, a los participantes se les asignaron varias tareas, pero con una diferencia clave: algunas las terminaban por completo, otras se interrumpían abruptamente antes de que pudieran terminarlas. Después de esto, Zeigarnik les pedía que recordaran todas las tareas que habían realizado. </p><p>¿Qué quería ver exactamente? Qué cantidad de tareas interrumpidas recordaban frente a las completadas y qué tan detallada y precisa era la memoria de cada tarea, particularmente las interrumpidas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S4SQJQT7O5BOJFYKS6KPNIP6OQ.png?auth=0bd82934558026273dbdd4ccfb74223711f5657377923d452f112a3229828edb&smart=true&width=1280&height=731" alt="Los mozos priorizaban en su memoria los pedidos pendientes sobre los ya servidos, una situación que fue demostrada en el estudio.
(Pixabay)" height="731" width="1280"/><p>El resultado: los participantes recordaban mucho mejor las tareas incompletas que las completas. Los participantes no solo recordaban las tareas interrumpidas con mayor frecuencia, sino que también podían describirlas con más claridad, como si esas experiencias estuvieran “más frescas” en su memoria.</p><p>Al <b>efecto Zeigarnik</b> no siempre es necesario evitarlo, ya que muchas veces es útil para mantenernos motivados. Pero, si los pendientes te generan estrés, ansiedad o problemas para concentrarte, te dejo 3 <b>tips</b> como siempre:</p><ol><li><b>Priorizá tareas.</b> Identificá lo más importante y enfócate en eso para evitar que las cosas chiquitas te ocupen espacio mental innecesario.</li><li><b>Dividí los proyectos grandes.</b> Separar las tareas grandes en pasos más simples ayuda a ir completando partes específicas y a reducir la tensión.</li><li><b>Usá alguna técnica de cierre.</b> Por ejemplo, si no podés terminar algo ahora, anotarlo en una lista detallada puede darle a tu cabeza la sensación de “control” y liberar espacio mental y tensión.</li></ol><p><i>*Emmanuel Ferrario es docente universitario de economía del comportamiento, autor del libro “Coordenadas para antisistemas” y legislador de la Ciudad de Buenos Aires.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JRDRZQIYENDFBA65IQZVOYONOA.jpg?auth=a8d25f137fcf08db59b8329995e98ac9b8cb8c582badc8acf52f0daddc6134bc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>