<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/albino-luciani/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 07 Nov 2026 06:59:26 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El Papa que murió 33 días después de haber asumido, las monjas que hallaron su cuerpo y el secreto que el Vaticano guardó cuarenta años ]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2026/09/28/el-papa-que-murio-33-dias-despues-de-haber-asumido-las-monjas-que-hallaron-su-cuerpo-y-el-secreto-que-el-vaticano-guardo-cuarenta-anos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2026/09/28/el-papa-que-murio-33-dias-despues-de-haber-asumido-las-monjas-que-hallaron-su-cuerpo-y-el-secreto-que-el-vaticano-guardo-cuarenta-anos/</guid><description><![CDATA[Albino Luciani amaneció muerto el 29 de septiembre de 1978, pero la historia que se contó al mundo no fue la real. Detrás del encubrimiento había una razón incómoda para la Santa Sede, y su revelación reabrió décadas de sospechas sobre su muerte ]]></description><pubDate>Mon, 28 Sep 2026 07:03:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6U4MSKD6BDVDFFF4Y3YEYX4GM.jpg?auth=db371d02b3bc4a23e26aa9b9ef901e6ee4929ef588385ba20ef3ac7546142d8d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Albino Luciani fue consagrado Papa en septiembre agosto de 1978. Eligió su nombre para honrar a los papas Juan XXIII y Pablo VI (AP)" height="1080" width="1920"/><p>El papa Juan Pablo I murió en su dormitorio la noche del 28 de septiembre de 1978, pero el Vaticano ocultó durante casi cuarenta años que fueron dos monjas quienes hallaron su cuerpo. Recién en 2017, una investigación basada en archivos y testimonios reveló la escena real y el motivo del encubrimiento.</p><p>Ese ocultamiento inicial, más que la muerte en sí, alimentó durante décadas la sospecha de que a Albino Luciani <b>lo habían asesinado.</b></p><p>La periodista Stefania Falasca, de <i>Avvenire</i> y vicepostuladora de la causa de canonización del Juan Pablo I, publicó en 2017 el libro <i>Pope Luciani: Chronicle of a Death</i>, con entrevistas y documentos inéditos. Según relató a <i>Catholic News Service</i>, la reconstrucción se basó en el testimonio de sor Margherita Marin, hermana de la congregación Hijas Santa María del Niño Jesús, que trabajaba allá por 1978 junto a sor Vincenza Taffarel en las habitaciones papales.</p><p>A las 5.15 del 29 de septiembre, Taffarel dejó como todos los días el café frente a la puerta de la habitación del Papa. Diez minutos después, al ver que no salía, golpeó dos veces sin respuesta y entró diciendo: <b>“Su Santidad, no debería bromear así conmigo”</b>, según reprodujo <i>Catholic News Service</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BDY3D6FVSJB5LEDESPE2IDPGDI.jpg?auth=0f1192fefc75ca6bfb52344634a68800ab085f81da0de289e00eb2b95305811c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los funerales del papa Juan Pablo I en El Vaticano. Cerca de cien mil personas despidieron los restos de Juan Pablo I en la sala Clementina del Palacio Apostólico (AFP)" height="1080" width="1920"/><p>Sor Marin entró detrás de ella y describió lo que vio: el Papa en la cama, con la lámpara de lectura encendida, los anteojos puestos y unas páginas mecanografiadas entre las manos. “Realmente parecía dormido”, contó la religiosa a Falasca, aunque el cuerpo ya estaba frío y no había señales de sufrimiento ni de haber caído nada al piso.</p><p>El Vaticano estableció que el papa Juan Pablo I murió de un infarto mientras dormía, tras solo <b>33 días de pontificado</b>, y fueron dos religiosas quienes lo encontraron, no su secretario, como se difundió en 1978 para<b> evitar que se supiera que</b> <b>mujeres habían entrado a su dormitorio</b>.</p><p>Las religiosas llamaron de inmediato a los secretarios del Papa, rezaron con ellos y recién entonces se avisó al médico. El sacerdote irlandés John Magee, uno de esos secretarios, les pidió algo muy preciso: que no dijeran que habían sido ellas las que lo encontraron muerto, “porque habían decidido decir que fueron sus secretarios”, relató sor Marin en el libro de Falasca.</p><p>La <i>BBC </i>confirmó esa versión décadas más tarde, en la cobertura de la beatificación de Juan Pablo I ocurrida en 2022: el Vaticano admitió que fue hallado por dos monjas, aunque inicialmente había dicho que un sacerdote lo encontró, “incómodo con el hecho de que mujeres hubieran entrado en las habitaciones privadas del Papa”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T5XCOWGQLJGSFG5BA5OT46DAMI.jpg?auth=0e389f69de8c674164a2114c4581497b5ef4bcc05bcbf59beb20051cc035b48a&smart=true&width=1920&height=3048" alt="El papa Pablo Vi junto a Albino Luciani, por entonces patriarca de Venecia. Septiembre de 1972 (AP)" height="3048" width="1920"/><p>Luciani nació en la región italiana del Véneto, hijo de un albañil de ideas socialistas. Llegó al patriarcado de Venecia y de ahí al cónclave que lo eligió el 26 de agosto de 1978, apenas dos días después de comenzado.</p><p>Nadie reparó entonces en un detalle que sí notaron los cardenales polacos Stefan Wyszynski y Karol Wojtyla: esa fecha coincidía con la fiesta de la Virgen de Częstochowa, muy venerada en Polonia. Wojtyla sería, semanas después el papa Juan Pablo II, el sucesor de Luciani.</p><p>Luciani fue el primer Papa en veinte siglos en adoptar un nombre compuesto, en homenaje a Juan XXIII y a Pablo VI. Su sonrisa constante le valió apodos como <b>“el papa que sonríe”</b> y fue el pontífice de reinado más breve desde 1605.</p><p>En su primer discurso desde el balcón frente a la Plaza San Pedro, bromeó sobre el “peligro” de haber sido elegido y contó que sus colegas le habían dicho: “Ten coraje, el Señor que te da esta carga te dará la fuerza para sostenerla”, según registró en su momento <i>The Guardian</i>. Ante el aluvión de documentos que debía leer como Papa, llegó a decir: “¡Lo que necesito es una máquina de leer!”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSSFJWXSFZEQRO2TF5WRK43PPY.jpg?auth=77823e8fc783736c8a8ed056616df7307edcfdfe3d937d10b6ade562db003f11&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Vaticano atribuyó el hallazgo del cuerpo a los secretarios para evitar la difusión del ingreso de mujeres al dormitorio de Juan Pablo I (AP)" height="1080" width="1920"/><p>Según el libro de Falasca, a las 19.30 del 28 de septiembre Luciani rezaba el oficio nocturno junto a Magee cuando sintió dolor en el pecho. Se negó a que llamaran a un médico y el dolor cedió.</p><p>Otro testimonio, el del entonces secretario Diego Lorenzi publicado en <i>Il Corriere di Como</i>, recuerda un episodio similar la noche anterior, durante la cena: el Papa dijo sentir <b>“punzadas en medio del pecho, con un fuerte peso y opresión”</b> y, ante el ofrecimiento de llamar al médico de guardia, respondió que ya se le estaba pasando.</p><p>Esa misma noche, Luciani se había enterado de un ataque de jóvenes neofascistas contra un grupo que leía el diario comunista <i>L’Unità</i> en Roma, con un muerto y un herido grave. Su comentario, según The Guardian, fue el último que se le conoció con vida:<b> “Incluso los jóvenes se están matando entre ellos”</b>. Se retiró a sus aposentos cerca de las 22.</p><p>Un médico del Vaticano calculó después que la muerte se produjo alrededor de las 23. Fue el médico de guardia, Renato Buzzonetti, quien certificó el infarto de miocardio agudo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5T6NFDNEYJG6TOYFS7G2WH6UBE.jpg?auth=18f4e1cd0e02f6502ac3442b52b7ae61e651e1dc2ce50e48a17209beb92e8b36&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan Pablo I sintió dolores en el pecho durante su última noche y rechazó la asistencia médica (AP)" height="1080" width="1920"/><p>El comunicado oficial de la Santa Sede fue escueto: el Papa había muerto mientras dormía, de un infarto, y no se practicaría autopsia. Ese vacío, sumado al relato falso sobre quién lo halló, generó todo tipo de especulaciones.</p><p>En 1978, la crónica de The Guardian reflejaba la versión que circulaba en ese momento: el secretario Magee había golpeado la puerta al no verlo aparecer en la misa privada de la mañana y lo encontró con un libro abierto junto a él y la luz encendida. Esa fue la historia que se sostuvo en público durante <b>casi cuatro décadas</b>, hasta la investigación de Falasca.</p><p>El cuerpo estuvo expuesto en la sala Clementina del palacio Apostólico, donde unas 100.000 personas hicieron fila para despedirlo, y el funeral se celebró el 4 de octubre. Sus restos fueron depositados en las grutas vaticanas.</p><p>La sospecha de asesinato se apoyó en un móvil concreto: Luciani tenía intención de auditar el Banco Vaticano, señalado por vínculos con la mafia, evasión de impuestos y la logia masónica P2 de Licio Gelli. Seis años antes, como patriarca de Venecia, ni siquiera había sido consultado cuando esa entidad le vendió al Banco Ambrosiano de Roberto Calvi una financiera veneciana, maniobra habilitada por el arzobispo Paul Marcinkus.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THY2DWQYMFA7ZAKTC43HEQCMMU.jpg?auth=481f8db736d7ac54a761360fb3f0724991c064700cdcc92206feadd0dedde41a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El papa Juan Pablo I junto a quien sería su sucesor: el polaco Karol Wojtyla quien adoptó el nombre de Juan Pablo II (Reuters)" height="1080" width="1920"/><p>El escándalo financiero se agravó con el tiempo: en 1978 fue asesinado el juez Emilio Alessandrini, que investigaba esas maniobras, y en 1982 el Banco Ambrosiano se derrumbó mientras Calvi apareció colgado de un puente en Londres. Días antes de la muerte de Luciani, el 5 de septiembre, un representante de la Iglesia ortodoxa rusa vinculado a la KGB de la entonces Unión de las Repúblicas Socialistas (URSS) había muerto de un infarto tras una reunión privada con el Papa, un episodio más de la lista de hechos extraños de ese mes de hace 48 años.</p><p>El escritor David Yallop sostuvo en 1985 que<b> Luciani fue envenenado</b> con digitalina por orden de Gelli, con la complicidad de Marcinkus y de los cardenales John Cody y Jean Villot. Otros investigadores, como Jesús López Sáez y Eric Frattini, plantearon variantes: el uso de un vasodilatador y dudas sin responder sobre la atención médica que recibió esa noche.</p><p>La versión más extrema llegó de Anthony Raimondi, sobrino del mafioso Lucky Luciano, que se presentó como uno de los sicarios. <b>“Yo ayudé a matar al Papa”, declaró a </b><i><b>The New York Times</b></i><b>.</b></p><p>En 1988, la Santa Sede facilitó al periodista John Cornwell el acceso a fuentes cercanas a Luciani para escribir <i>Como un ladrón en la noche</i>. Su conclusión fue que el Papa arrastraba problemas circulatorios y que el estrés del cargo, combinado con cierta desidia médica, <b>derivó en la muerte natural.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&smart=true&width=1920&height=1081" alt="El médico Renato Buzzonetti certificó que el deceso de Juan Pablo I ocurrió por un infarto de miocardio agudo (Reuters)" height="1081" width="1920"/><p>El periodista Salvador Aragonés, corresponsal en Roma en 1978, defendió esa misma línea y cuestionó a Cornwell, a quien describió como un ex seminarista convertido al ateísmo que ya había aplicado una lógica similar al papado de Pío XII, al punto de que la <i>BBC </i>debió rectificar un reportaje inspirado en esa tesis.</p><p>El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, escribió el prólogo del libro de Falasca. Allí sintetizó el sentido de la investigación: “Después de tanta conjetura, tantas reconstrucciones basadas en rumores sin confirmar, ahora podemos saber qué pasó en las últimas horas de este papa”, afirmó, según consignó <i>Catholic News Service</i>.</p><p>Tras la muerte de Luciani, el cónclave que se reunió semanas después eligió a Karol Wojtyla como Juan Pablo II, el 16 de octubre de 1978, en lo que se conoció como el año de los tres papas.</p><p>El proceso de canonización de Luciani avanzó recién décadas más tarde. En noviembre de 2017, la Congregación para las Causas de los Santos votó reconocerle virtudes heroicas y declararlo venerable, un paso que la propia Falasca vinculó con la publicación de su libro y con haber podido “aclarar” por fin los rumores, según le dijo al servicio informativo del Vaticano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7G2FV5TTUTZD5JADDXACA43OXA.jpg?auth=786083618a29a2a747b7d718a15d3e67b662d6ecaa63d1ea4c0f5a4bf2105da6&smart=true&width=5616&height=3744" alt="Imágenes del papa Juan Pablo I (atrás) y del papa Francisco detrás de la puerta de una oficina donde se guardan documentos, cartas personales y escritos pertenecientes al difunto Juan Pablo I en el Vaticano. Francisco, el Papa argentino beatificó a Albino Luciani (AP)" height="3744" width="5616"/><p>El papa Francisco lo beatificó el 4 de septiembre de 2022 en una ceremonia en la Plaza San Pedro. El milagro reconocido para esa beatificación fue la curación de una nena de 11 años en Buenos Aires, Argentina, ocurrida el 23 de julio de 2011, tras la oración de sus padres al Papa fallecido.</p><p>Francisco, el Papa argentino, definió a Luciani como alguien que “vivió sin concesiones”, y recordó que durante su breve papado sostuvo la oposición de la Iglesia al aborto y a la anticoncepción, aunque también impulsó reformas institucionales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6U4MSKD6BDVDFFF4Y3YEYX4GM.jpg?auth=db371d02b3bc4a23e26aa9b9ef901e6ee4929ef588385ba20ef3ac7546142d8d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Albino Luciani fue consagrado Papa en septiembre agosto de 1978. Eligió su nombre para honrar a los papas Juan XXIII y Pablo VI (AP)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La historia del último Santo Padre italiano: el Papa que no quería serlo y murió a los 33 días de su elección]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/05/08/la-historia-del-ultimo-santo-padre-italiano-el-papa-que-no-queria-serlo-y-murio-a-los-33-dias-de-su-eleccion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/05/08/la-historia-del-ultimo-santo-padre-italiano-el-papa-que-no-queria-serlo-y-murio-a-los-33-dias-de-su-eleccion/</guid><dc:creator><![CDATA[Nunzia Locatelli, Cintia Suárez]]></dc:creator><description><![CDATA[Albino Luciani llegó al cónclave de 1978 convencido de que no sería elegido. Pero, en apenas 24 horas, su nombre se impuso entre 111 cardenales. Aceptó con dudas, temores y una sonrisa tímida. Esta es la crónica de una elección inesperada]]></description><pubDate>Thu, 08 May 2025 15:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Albino Luciani se convirtió en Juan Pablo I luego de una elección que no tenía intenciones de ganar (Foto: Reuters)" height="1081" width="1920"/><p>El 25 de agosto de 1978, en pleno verano italiano, tras la misa <i>Pro eligendo pontifice</i>, <b>los cardenales se aislaron en la Capilla Sixtina</b>. Por primera vez, el ingreso fue televisado para todo el mundo. El servicio secreto italiano SISMI instaló un muro magnético para evitar filtraciones. No se podía entrar ni salir. Solo había un teléfono para emergencias.</p><p><b>Afuera, Roma ardía</b>. Adentro, el aire apenas circulaba. Los cardenales dormían en el Palacio Apostólico del Vaticano en habitaciones improvisadas y a menudo incómodas, adaptadas temporalmente en oficinas, salas de reuniones o incluso pasillos sin baños privados ni comodidades, lo que generó muchas críticas. El cardenal Siri, que ya había participado en dos cónclaves, declaró que este no duraría más de tres o cuatro días, dadas las condiciones extremas en las que debían vivir.</p><p>El cardenal belga Leo Suenens también dejó su testimonio: ”<b>Mi habitación era un horno, una especie de sauna; había una sola ventana</b>, pero estaba sellada. Al día siguiente, con la fuerza de mis manos, pude volar los precintos. ¡Qué regalo divino el oxígeno y un poco de aire fresco!”.</p><p>Esta situación llevó a que años después el papa Juan Pablo II ordenara la construcción de la<i> Domus Sanctae Martae</i>,<b> la casa Santa Marta, inaugurada en 1996</b> para ofrecer alojamiento más digno a los cardenales durante los cónclaves y usada también como hotel para los eclesiásticos. </p><p>Albino Luciani aseguraba estar fuera de peligro. “Me tocó la celda número 60: una cama de hierro, un colchón y una palangana para higienizarse”, escribió a su sobrina el día previo al cónclave. </p><p>El patriarca de Venecia se sentía aliviado: “Es difícil encontrar una persona idónea para hacer frente a tantos problemas, que son cruces muy pesadas. Afortunadamente, estoy fuera de peligro. Ya es una responsabilidad muy seria votar en esta circunstancia.”</p><p><b>Pero al día siguiente, su nombre comenzaría a crecer</b>.</p><p>El 26 de agosto, después de la misa y el desayuno, comenzaron las primeras votaciones. A pesar del juramento de silencio, las cifras circularon. En la primera ronda, Luciani obtuvo 23 votos, con 25 votos para Siri,18 para Pignedoli, 9 para Baggio, 8 para König y 5 para el argentino Pironio. En la segunda, Luciani saltó a 53 y en las rondas siguientes encabezó los votos.</p><p>Las preferencias se desplazaban rápidamente hacia él, un hombre sin bloques ni aparato. En paralelo, se producía uno de los episodios más recordados del cónclave: la estufa de la Sixtina, mal limpiada,<b> provocó que el humo negro invadiera el recinto y obligara a evacuar</b>. </p><p>Afuera, la fumata fue interpretada como gris. Adentro, se respiraba humo. </p><p>El almuerzo fue decisivo. En alguna celda del Vaticano se activaron diálogos discretos. El cardenal Jaime Sinn, de Manila, se acercó a Luciani y le dijo: “Su eminencia será el nuevo Papa”. Él respondió: “Mi salud no es buena. No tengo la suficiente formación”. </p><p>Pero la tercera ronda lo confirmó como favorito. Y en la cuarta, fue electo.</p><p><b>Luciani estaba pálido. Algunos lo vieron angustiado</b>.</p><p>“Nos pusimos de pie para aplaudir, pero no lo vimos. <b>Estaba acurrucado en su silla… Casi quería esconderse…</b> Lástima que no podemos contar lo que vivimos, porque fue mucho más hermoso de lo que podrías haber imaginado”. Así describió el estado de ánimo de Albino Luciani el cardenal Vicente Enrique y Tarancón.</p><p>El camarlengo Jean Villot le hizo la pregunta ritual en latín: “¿Aceptas?”. Y él respondió, en voz baja: “Acepto”. El brasileño Lorscheider comentó que, una vez que dijo sí, “se calmó”. Karol Wojtyla lo vio sonreír. “Me llamaré Juan Pablo”, dijo. El cardenal Siri, sumó: “Primero”. Así nació Juan Pablo I.</p><p>El cardenal argentino Eduardo Pironio (declarado beato en 2023) recordaba en su homilía, un año después: “Estaba justo frente a él y lo miraba; y todos nosotros, los cardenales, estábamos esperando su sí. Lo vi con una serenidad profunda, que venía precisamente de una interioridad que no se improvisa.” </p><p>La fumata de la tarde volvió a ser gris. Las cámaras enfocaban la chimenea, la plaza estaba en silencio. A las 19.19, finalmente, el cardenal Pericle Felici anunció el esperado <i>Habemus Papam</i>. Luciani apareció en el balcón con paso tímido y sonrisa contenida. Al volver al interior, dijo a sus colegas: <b>“¿Qué han hecho? ¡Que Dios los perdone!”.</b> La prensa distorsionó la frase como una crítica. Era, en realidad, un gesto de asombro.</p><h2>Noche en vela</h2><p>Esa noche no durmió. Le confesó al obispo de Belluno: “Tengo muchos escrúpulos. <b>¿Por qué me eligieron a mí?</b>”. Al día siguiente, pidió que todos los cardenales, incluso los mayores de 80 años, permanecieran junto a él en la Capilla Sixtina. Nadie sabe exactamente por qué. Tal vez necesitaba tiempo o compañía.</p><p>En su primera reunión con el Colegio Cardenalicio, pidió disculpas por sus palabras en tono de broma. “Espero que los hermanos cardenales ayuden a este pobre Cristo a llevar la cruz”, dijo. Les habló del trabajo pastoral que ya no podría hacer. “<b>Tengan piedad del pobre nuevo Papa, que realmente no pensaba en ascender a este lugar”</b>.</p><p>Rechazó los privilegios, eligió la sencillez, quiso escribir él mismo sus discursos. Aceptó usar el plural mayestático una única vez, y subrayó que su prioridad sería continuar el legado del Concilio Vaticano II: promover la paz, el ecumenismo y la disciplina interna. A sus ojos, la misión no era el poder, sino el servicio.</p><p>Juan Pablo I murió el 28 de septiembre de 1978, tan solo 33 días después de su elección. Su muerte dejó preguntas sin respuestas, teorías, homenajes. Pero su elección —intempestiva, humilde, directa al corazón— fue el anuncio de un nuevo tiempo en la Iglesia<b>. El último Papa italiano. El Papa que no quería serlo</b>.</p><p><i>**Información extraída de la investigación realizada por las autoras y plasmada en el libro ¿Qué han hecho? Juan Pablo I. Conspiración en el Vaticano y milagro en la Argentina , editorial Catarsis, 2022.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Albino Luciani se convirtió en Juan Pablo I luego de una elección que no tenía intenciones de ganar (Foto: Reuters)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Reuters</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El misterio de la muerte de Juan Pablo I, el Papa que duró 33 días: controversias y teorias conspirativas]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/04/25/el-misterio-de-la-muerte-de-juan-pablo-i-el-papa-que-duro-33-dias-controversias-y-teorias-conspirativas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/04/25/el-misterio-de-la-muerte-de-juan-pablo-i-el-papa-que-duro-33-dias-controversias-y-teorias-conspirativas/</guid><dc:creator><![CDATA[Faustino Cuomo]]></dc:creator><description><![CDATA[La falta de una autopsia oficial y la rapidez del proceso fúnebre alimentaron hipótesis que persisten a casi 50 años de su fallecimiento]]></description><pubDate>Fri, 25 Apr 2025 09:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Juan Pablo I, conocido como “El Papa sonriente”, asumió el pontificado en agosto de 1978. (foto: Reuters)" height="1081" width="1920"/><p><b>La Iglesia Católica</b> se encuentra en una etapa de plena transición tras la reciente muerte del <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/massimiliano-strappetti-el-angel-de-la-guarda-del-papa-francisco-quien-es-el-enfermero-que-lo-acompanaba-a-todos-lados-y-a-las-530-del-lunes-alerto-que-se-moria/" target="_blank"><b>Papa Francisco</b></a>, quien murió el último lunes a los 88 años. Su partida marca el fin de un pontificado que duró 12 años.<b> </b>Siendo muy significativo, especialmente en lo que respecta a sus esfuerzos por fomentar el diálogo interreligioso y su postura progresista en varios temas sociales. Esta noticia, que se suma a una historia marcada por <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/quien-fue-urbano-vii-el-papa-que-duro-apenas-13-dias-en-el-vaticano/" target="_blank">papados</a> de gran relevancia, invita a mirar al pasado y reflexionar sobre figuras que, a pesar de tener un breve paso por el liderazgo de la Iglesia, dejaron una huella indeleble. </p><p><b>Albino Luciani</b>, quien adoptó el nombre de<b> Juan Pablo I</b> al ser elegido Papa, ocupa un lugar singular en la historia moderna de la Iglesia Católica. <b>Su pontificado, iniciado el 26 de agosto de 1978, duró apenas 33 días, concluyendo abruptamente con su inesperada muerte el 28 de septiembre de ese mismo año.</b></p><p>El fallecimiento repentino del<b> “Papa de la sonrisa”</b> conmocionó al mundo y <b>desencadenó décadas de especulaciones, controversias y teorías conspirativas</b> que aún perduran.</p><h2>La muerte repentina</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMQYSV2W2W7MWLEUZX6PKWNO5M.jpg?auth=38fe1ccd71417402cb87a6e85a4f3e33423868d7722ed614196d1dbd27c53738&smart=true&width=800&height=593" alt="El papa Juan Pablo I reunido con el cardenal Karol Wojtyla en 1978, quien terminaría siendo su sucesor. (foto: REUTERS/Vatican/File)" height="593" width="800"/><p>La mañana del 28 de septiembre de 1978, <b>Luciani fue encontrado muerto en su habitación del Vaticano.</b> La causa oficial de su fallecimiento fue un<b> infarto agudo</b> de miocardio, pero las circunstancias rápidamente alimentaron diversas teorías conspirativas. <b>La ausencia de una autopsia oficial,</b> sumada a la rapidez con la que se gestionaron los trámites relacionados con su muerte, <b>generó sospechas</b> sobre la naturaleza de su fallecimiento.</p><p>La <b>versión inicial</b> ofrecida por el Vaticano afirmaba que el cuerpo sin vida del Papa fue encontrado por su secretario, el Padre John Magee, alrededor de las 5:30. Sin embargo, esta versión <b>fue rápidamente contradicha por filtraciones y testimonios posteriores,</b> estableciéndose que fue <b>Sor Vincenza Taffarel, una de las religiosas que atendían al Papa desde hacía años, quien hizo el descubrimiento inicial. </b></p><p>Como cada mañana, Sor Vincenza había dejado una taza de café para el Papa en la sacristía contigua a su dormitorio alrededor de las 5:15 a.m. Al notar minutos después que el café seguía intacto, llamó a la puerta del dormitorio sin obtener respuesta. <b>Preocupada, entró (posiblemente acompañada por otra religiosa, Sor Margherita Marin) y encontró al Papa muerto en su cama</b>. Inmediatamente alertaron a los secretarios Magee y Lorenzi.</p><p>La escena descrita por los testigos era la de un hombre que parecía haberse quedado dormido mientras leía: estaba recostado en la cama con almohadas bajo la espalda, la luz de la mesa encendida, sus gafas puestas sobre la nariz y unos papeles o un libro en sus manos o sobre el regazo.</p><p>Su expresión era serena, incluso con una leve sonrisa.</p><p>Sin embargo, Sor Margherita Marin notó que sus manos estaban frías y sus uñas oscuras, signos de una muerte ocurrida horas antes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BDY3D6FVSJB5LEDESPE2IDPGDI.jpg?auth=0f1192fefc75ca6bfb52344634a68800ab085f81da0de289e00eb2b95305811c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La muerte de Juan Pablo I fue declarada oficialmente como un infarto agudo de miocardio. (foto: AFP)" height="1080" width="1920"/><p>Tras ser alertados, los secretarios llamaron al Cardenal Secretario de Estado, Jean-Marie Villot, quien a su vez contactó al médico del Vaticano, Dr. Renato Buzzonetti.</p><p>Buzzonetti examinó el cuerpo y certificó la muerte, atribuyéndola oficialmente a un <b>infarto agudo de miocardio</b>. La hora estimada del fallecimiento se fijó alrededor de las 23:00 horas de la noche anterior, 28 de septiembre.</p><p>Sin embargo, <b>esta estimación también fue objeto de debate</b>, con los embalsamadores sugiriendo posteriormente, basándose en el estado del cuerpo, que la muerte podría haber ocurrido más tarde, entre las 4 y 5 de la mañana.</p><p><b>Una de las decisiones más cruciales y controvertidas</b> tomadas por las autoridades vaticanas, encabezadas por el Cardenal Villot en su calidad de Camarlengo durante la sede vacante, fue la de <b>no realizar una autopsia al cuerpo del Papa</b>.</p><p>Esta omisión impidió una confirmación médica forense independiente de la causa de la muerte y se convirtió en uno de los principales pilares de las teorías conspirativas. El Vaticano justificó la decisión apelando a la tradición o a supuestas prohibiciones del derecho canónico, aunque análisis posteriores indicaron que no existía tal prohibición explícita, especialmente en circunstancias sospechosas.</p><p>El cuerpo fue embalsamado rápidamente, apenas unas horas después del descubrimiento, por los hermanos Signoracci, lo que dificultaría aún más cualquier examen posterior.</p><h2>El misterio</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3MBVDVPOEBORMV2MP7M7VL72U.jpg?auth=c42e34f210ff9027b1bb3e61843e100a061a5476e30b1a58a35db3e84c02578c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El papa Francisco beatificó a Juan Pablo I, conocido como "el papa de la sonrisa" (AFP)" height="1080" width="1920"/><p>La gestión de la comunicación por parte del Vaticano en las horas y días inmediatamente posteriores a la muerte de Juan Pablo I resultó ser <b>un factor determinante en la gestación del misterio.</b> La información inicial incorrecta sobre quién descubrió el cuerpo, justificada posteriormente por la supuesta inconveniencia de que fueran monjas quienes entraran primero al dormitorio papal , junto con la decisión de no realizar una autopsia, crearon un vacío informativo y dañaron gravemente la credibilidad de la versión oficial. </p><p>Estas acciones no fueron meros errores de comunicación; activamente<b> construyeron la percepción de un “misterio” y proporcionaron un terreno fértil para que las teorías conspirativas florecieran</b>, al hacer que el relato oficial pareciera incompleto, contradictorio o deliberadamente engañoso desde el principio. Así, el <i>manejo</i> de la muerte se convirtió en una parte central de la propia controversia.</p><p>Según reveló <i>National Geographic</i><i>,</i> una de las teorías más persistentes apuntaba al <b>envenenamiento</b> como causa de su muerte. Esta hipótesis, que parecía encontrar eco en diversos rumores, no fue confirmada por la investigación oficial. En 2017, un exhaustivo análisis archivístico liderado por la periodista italiana <b>Stefania Falasca</b> desmintió tales especulaciones, proporcionando evidencia científica que respaldaba la versión oficial del infarto.</p><p>El libro <i><b>Papa Luciani</b></i>, resultado de esta investigación, resolvió muchas de las dudas que durante años habían circulado sobre el fallecimiento del papa. <b>La revelación de estos hechos tuvo una doble repercusión. Por un lado, permitió poner fin a las especulaciones sin fundamento; por otro, subrayó la importancia de una gestión más transparente de los eventos que ocurren dentro de la Santa Sede</b>. Sin embargo, las teorías sobre un posible complot continúan siendo un tema de interés entre aquellos que creen que la muerte de <b>Juan Pablo I</b> no fue tan simple como un infarto.</p><h2>El breve papado de Juan Pablo I</h2><p>En agosto de <b>1978</b>, tras la muerte de su predecesor, <b>Pablo VI</b>, <b>Albino Luciani</b> fue el elegido para conducir a la <b>Iglesia</b>. El pontífice italiano adoptó el nombre de <b>Juan Pablo I</b>, pero nadie nunca hubiera imaginado que su papado duraría apenas 33 días. <b>“El Papa sonriente” se ganó el aprecio público por su trato humano y su amabilidad contagiosa.</b> Durante sus pocas semanas como pontífice, se le recordó por su sonrisa contagiosa en las primeras apariciones públicas, contrastando con las imágenes más solemnes de otros papas.</p><p>A pesar de la brevedad de su pontificado, muchos se preguntan qué impacto habría tenido si hubiera continuado más tiempo en el liderazgo de la <b>Iglesia</b>. Pues <b>1978</b> fue un año crucial a nivel mundial, con eventos como los <b>Acuerdos de Camp David</b> entre <b>Egipto</b> e <b>Israel</b> y el <b>genocidio en Camboya</b>, por mencionar algunos.</p><p><b>De haber permanecido más tiempo, Juan Pablo I podría haber jugado un rol clave internacionalmente. </b>Sin embargo, su muerte repentina truncó cualquier expectativa sobre su futuro liderazgo.</p><h2>No fue el papa con el papado “más corto”</h2><p><b>A pesar de que las creencias populares siempre señalaron los 33 días de Juan Pablo I como el papado más breve en la historia de la Iglesia</b>, existieron otros pontífices que, incluso, duraron menos tiempo. Dicho récord lo ostenta <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/quien-fue-urbano-vii-el-papa-que-duro-apenas-13-dias-en-el-vaticano/" target="_blank"><b>Urbano VII</b></a><b>,</b> quien estuvo en el poder entre el 15 y el 27 de septiembre de 1590. Es decir, 13 días, hasta que falleció a causa de malaria.</p><p>Asimismo, una versión extraoficial incluye a <b>Esteban II</b> como el dueño de esta marca negativa. <b>En 752, fue elegido como sucesor de San Zacarías.</b> No obstante, tan solo tres días después de la elección, el 25 de marzo, falleció repentinamente a causa de una apoplejía y nunca llegó a consolidarse oficialmente como papa.</p><p>Esta falta de consagración se vio reflejada en el <b>Liber Pontificalis</b>, conocido como el “Libro de los Papas”, que no incluye a Esteban II en la lista de nombres oficiales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[fuente: Reuters]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Reuters</media:credit></media:content></item></channel></rss>