<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/albino-luciani/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 09 May 2026 19:28:29 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La historia del último Santo Padre italiano: el Papa que no quería serlo y murió a los 33 días de su elección]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/05/08/la-historia-del-ultimo-santo-padre-italiano-el-papa-que-no-queria-serlo-y-murio-a-los-33-dias-de-su-eleccion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/05/08/la-historia-del-ultimo-santo-padre-italiano-el-papa-que-no-queria-serlo-y-murio-a-los-33-dias-de-su-eleccion/</guid><dc:creator><![CDATA[Nunzia Locatelli, Cintia Suárez]]></dc:creator><description><![CDATA[Albino Luciani llegó al cónclave de 1978 convencido de que no sería elegido. Pero, en apenas 24 horas, su nombre se impuso entre 111 cardenales. Aceptó con dudas, temores y una sonrisa tímida. Esta es la crónica de una elección inesperada]]></description><pubDate>Thu, 08 May 2025 15:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Albino Luciani se convirtió en Juan Pablo I luego de una elección que no tenía intenciones de ganar (Foto: Reuters)" height="1081" width="1920"/><p>El 25 de agosto de 1978, en pleno verano italiano, tras la misa <i>Pro eligendo pontifice</i>, <b>los cardenales se aislaron en la Capilla Sixtina</b>. Por primera vez, el ingreso fue televisado para todo el mundo. El servicio secreto italiano SISMI instaló un muro magnético para evitar filtraciones. No se podía entrar ni salir. Solo había un teléfono para emergencias.</p><p><b>Afuera, Roma ardía</b>. Adentro, el aire apenas circulaba. Los cardenales dormían en el Palacio Apostólico del Vaticano en habitaciones improvisadas y a menudo incómodas, adaptadas temporalmente en oficinas, salas de reuniones o incluso pasillos sin baños privados ni comodidades, lo que generó muchas críticas. El cardenal Siri, que ya había participado en dos cónclaves, declaró que este no duraría más de tres o cuatro días, dadas las condiciones extremas en las que debían vivir.</p><p>El cardenal belga Leo Suenens también dejó su testimonio: ”<b>Mi habitación era un horno, una especie de sauna; había una sola ventana</b>, pero estaba sellada. Al día siguiente, con la fuerza de mis manos, pude volar los precintos. ¡Qué regalo divino el oxígeno y un poco de aire fresco!”.</p><p>Esta situación llevó a que años después el papa Juan Pablo II ordenara la construcción de la<i> Domus Sanctae Martae</i>,<b> la casa Santa Marta, inaugurada en 1996</b> para ofrecer alojamiento más digno a los cardenales durante los cónclaves y usada también como hotel para los eclesiásticos. </p><p>Albino Luciani aseguraba estar fuera de peligro. “Me tocó la celda número 60: una cama de hierro, un colchón y una palangana para higienizarse”, escribió a su sobrina el día previo al cónclave. </p><p>El patriarca de Venecia se sentía aliviado: “Es difícil encontrar una persona idónea para hacer frente a tantos problemas, que son cruces muy pesadas. Afortunadamente, estoy fuera de peligro. Ya es una responsabilidad muy seria votar en esta circunstancia.”</p><p><b>Pero al día siguiente, su nombre comenzaría a crecer</b>.</p><p>El 26 de agosto, después de la misa y el desayuno, comenzaron las primeras votaciones. A pesar del juramento de silencio, las cifras circularon. En la primera ronda, Luciani obtuvo 23 votos, con 25 votos para Siri,18 para Pignedoli, 9 para Baggio, 8 para König y 5 para el argentino Pironio. En la segunda, Luciani saltó a 53 y en las rondas siguientes encabezó los votos.</p><p>Las preferencias se desplazaban rápidamente hacia él, un hombre sin bloques ni aparato. En paralelo, se producía uno de los episodios más recordados del cónclave: la estufa de la Sixtina, mal limpiada,<b> provocó que el humo negro invadiera el recinto y obligara a evacuar</b>. </p><p>Afuera, la fumata fue interpretada como gris. Adentro, se respiraba humo. </p><p>El almuerzo fue decisivo. En alguna celda del Vaticano se activaron diálogos discretos. El cardenal Jaime Sinn, de Manila, se acercó a Luciani y le dijo: “Su eminencia será el nuevo Papa”. Él respondió: “Mi salud no es buena. No tengo la suficiente formación”. </p><p>Pero la tercera ronda lo confirmó como favorito. Y en la cuarta, fue electo.</p><p><b>Luciani estaba pálido. Algunos lo vieron angustiado</b>.</p><p>“Nos pusimos de pie para aplaudir, pero no lo vimos. <b>Estaba acurrucado en su silla… Casi quería esconderse…</b> Lástima que no podemos contar lo que vivimos, porque fue mucho más hermoso de lo que podrías haber imaginado”. Así describió el estado de ánimo de Albino Luciani el cardenal Vicente Enrique y Tarancón.</p><p>El camarlengo Jean Villot le hizo la pregunta ritual en latín: “¿Aceptas?”. Y él respondió, en voz baja: “Acepto”. El brasileño Lorscheider comentó que, una vez que dijo sí, “se calmó”. Karol Wojtyla lo vio sonreír. “Me llamaré Juan Pablo”, dijo. El cardenal Siri, sumó: “Primero”. Así nació Juan Pablo I.</p><p>El cardenal argentino Eduardo Pironio (declarado beato en 2023) recordaba en su homilía, un año después: “Estaba justo frente a él y lo miraba; y todos nosotros, los cardenales, estábamos esperando su sí. Lo vi con una serenidad profunda, que venía precisamente de una interioridad que no se improvisa.” </p><p>La fumata de la tarde volvió a ser gris. Las cámaras enfocaban la chimenea, la plaza estaba en silencio. A las 19.19, finalmente, el cardenal Pericle Felici anunció el esperado <i>Habemus Papam</i>. Luciani apareció en el balcón con paso tímido y sonrisa contenida. Al volver al interior, dijo a sus colegas: <b>“¿Qué han hecho? ¡Que Dios los perdone!”.</b> La prensa distorsionó la frase como una crítica. Era, en realidad, un gesto de asombro.</p><h2>Noche en vela</h2><p>Esa noche no durmió. Le confesó al obispo de Belluno: “Tengo muchos escrúpulos. <b>¿Por qué me eligieron a mí?</b>”. Al día siguiente, pidió que todos los cardenales, incluso los mayores de 80 años, permanecieran junto a él en la Capilla Sixtina. Nadie sabe exactamente por qué. Tal vez necesitaba tiempo o compañía.</p><p>En su primera reunión con el Colegio Cardenalicio, pidió disculpas por sus palabras en tono de broma. “Espero que los hermanos cardenales ayuden a este pobre Cristo a llevar la cruz”, dijo. Les habló del trabajo pastoral que ya no podría hacer. “<b>Tengan piedad del pobre nuevo Papa, que realmente no pensaba en ascender a este lugar”</b>.</p><p>Rechazó los privilegios, eligió la sencillez, quiso escribir él mismo sus discursos. Aceptó usar el plural mayestático una única vez, y subrayó que su prioridad sería continuar el legado del Concilio Vaticano II: promover la paz, el ecumenismo y la disciplina interna. A sus ojos, la misión no era el poder, sino el servicio.</p><p>Juan Pablo I murió el 28 de septiembre de 1978, tan solo 33 días después de su elección. Su muerte dejó preguntas sin respuestas, teorías, homenajes. Pero su elección —intempestiva, humilde, directa al corazón— fue el anuncio de un nuevo tiempo en la Iglesia<b>. El último Papa italiano. El Papa que no quería serlo</b>.</p><p><i>**Información extraída de la investigación realizada por las autoras y plasmada en el libro ¿Qué han hecho? Juan Pablo I. Conspiración en el Vaticano y milagro en la Argentina , editorial Catarsis, 2022.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Albino Luciani se convirtió en Juan Pablo I luego de una elección que no tenía intenciones de ganar (Foto: Reuters)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Reuters</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El misterio de la muerte de Juan Pablo I, el Papa que duró 33 días: controversias y teorias conspirativas]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/04/25/el-misterio-de-la-muerte-de-juan-pablo-i-el-papa-que-duro-33-dias-controversias-y-teorias-conspirativas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/04/25/el-misterio-de-la-muerte-de-juan-pablo-i-el-papa-que-duro-33-dias-controversias-y-teorias-conspirativas/</guid><dc:creator><![CDATA[Faustino Cuomo]]></dc:creator><description><![CDATA[La falta de una autopsia oficial y la rapidez del proceso fúnebre alimentaron hipótesis que persisten a casi 50 años de su fallecimiento]]></description><pubDate>Fri, 25 Apr 2025 09:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Juan Pablo I, conocido como “El Papa sonriente”, asumió el pontificado en agosto de 1978. (foto: Reuters)" height="1081" width="1920"/><p><b>La Iglesia Católica</b> se encuentra en una etapa de plena transición tras la reciente muerte del <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/massimiliano-strappetti-el-angel-de-la-guarda-del-papa-francisco-quien-es-el-enfermero-que-lo-acompanaba-a-todos-lados-y-a-las-530-del-lunes-alerto-que-se-moria/" target="_blank"><b>Papa Francisco</b></a>, quien murió el último lunes a los 88 años. Su partida marca el fin de un pontificado que duró 12 años.<b> </b>Siendo muy significativo, especialmente en lo que respecta a sus esfuerzos por fomentar el diálogo interreligioso y su postura progresista en varios temas sociales. Esta noticia, que se suma a una historia marcada por <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/quien-fue-urbano-vii-el-papa-que-duro-apenas-13-dias-en-el-vaticano/" target="_blank">papados</a> de gran relevancia, invita a mirar al pasado y reflexionar sobre figuras que, a pesar de tener un breve paso por el liderazgo de la Iglesia, dejaron una huella indeleble. </p><p><b>Albino Luciani</b>, quien adoptó el nombre de<b> Juan Pablo I</b> al ser elegido Papa, ocupa un lugar singular en la historia moderna de la Iglesia Católica. <b>Su pontificado, iniciado el 26 de agosto de 1978, duró apenas 33 días, concluyendo abruptamente con su inesperada muerte el 28 de septiembre de ese mismo año.</b></p><p>El fallecimiento repentino del<b> “Papa de la sonrisa”</b> conmocionó al mundo y <b>desencadenó décadas de especulaciones, controversias y teorías conspirativas</b> que aún perduran.</p><h2>La muerte repentina</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMQYSV2W2W7MWLEUZX6PKWNO5M.jpg?auth=38fe1ccd71417402cb87a6e85a4f3e33423868d7722ed614196d1dbd27c53738&smart=true&width=800&height=593" alt="El papa Juan Pablo I reunido con el cardenal Karol Wojtyla en 1978, quien terminaría siendo su sucesor. (foto: REUTERS/Vatican/File)" height="593" width="800"/><p>La mañana del 28 de septiembre de 1978, <b>Luciani fue encontrado muerto en su habitación del Vaticano.</b> La causa oficial de su fallecimiento fue un<b> infarto agudo</b> de miocardio, pero las circunstancias rápidamente alimentaron diversas teorías conspirativas. <b>La ausencia de una autopsia oficial,</b> sumada a la rapidez con la que se gestionaron los trámites relacionados con su muerte, <b>generó sospechas</b> sobre la naturaleza de su fallecimiento.</p><p>La <b>versión inicial</b> ofrecida por el Vaticano afirmaba que el cuerpo sin vida del Papa fue encontrado por su secretario, el Padre John Magee, alrededor de las 5:30. Sin embargo, esta versión <b>fue rápidamente contradicha por filtraciones y testimonios posteriores,</b> estableciéndose que fue <b>Sor Vincenza Taffarel, una de las religiosas que atendían al Papa desde hacía años, quien hizo el descubrimiento inicial. </b></p><p>Como cada mañana, Sor Vincenza había dejado una taza de café para el Papa en la sacristía contigua a su dormitorio alrededor de las 5:15 a.m. Al notar minutos después que el café seguía intacto, llamó a la puerta del dormitorio sin obtener respuesta. <b>Preocupada, entró (posiblemente acompañada por otra religiosa, Sor Margherita Marin) y encontró al Papa muerto en su cama</b>. Inmediatamente alertaron a los secretarios Magee y Lorenzi.</p><p>La escena descrita por los testigos era la de un hombre que parecía haberse quedado dormido mientras leía: estaba recostado en la cama con almohadas bajo la espalda, la luz de la mesa encendida, sus gafas puestas sobre la nariz y unos papeles o un libro en sus manos o sobre el regazo.</p><p>Su expresión era serena, incluso con una leve sonrisa.</p><p>Sin embargo, Sor Margherita Marin notó que sus manos estaban frías y sus uñas oscuras, signos de una muerte ocurrida horas antes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BDY3D6FVSJB5LEDESPE2IDPGDI.jpg?auth=0f1192fefc75ca6bfb52344634a68800ab085f81da0de289e00eb2b95305811c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La muerte de Juan Pablo I fue declarada oficialmente como un infarto agudo de miocardio. (foto: AFP)" height="1080" width="1920"/><p>Tras ser alertados, los secretarios llamaron al Cardenal Secretario de Estado, Jean-Marie Villot, quien a su vez contactó al médico del Vaticano, Dr. Renato Buzzonetti.</p><p>Buzzonetti examinó el cuerpo y certificó la muerte, atribuyéndola oficialmente a un <b>infarto agudo de miocardio</b>. La hora estimada del fallecimiento se fijó alrededor de las 23:00 horas de la noche anterior, 28 de septiembre.</p><p>Sin embargo, <b>esta estimación también fue objeto de debate</b>, con los embalsamadores sugiriendo posteriormente, basándose en el estado del cuerpo, que la muerte podría haber ocurrido más tarde, entre las 4 y 5 de la mañana.</p><p><b>Una de las decisiones más cruciales y controvertidas</b> tomadas por las autoridades vaticanas, encabezadas por el Cardenal Villot en su calidad de Camarlengo durante la sede vacante, fue la de <b>no realizar una autopsia al cuerpo del Papa</b>.</p><p>Esta omisión impidió una confirmación médica forense independiente de la causa de la muerte y se convirtió en uno de los principales pilares de las teorías conspirativas. El Vaticano justificó la decisión apelando a la tradición o a supuestas prohibiciones del derecho canónico, aunque análisis posteriores indicaron que no existía tal prohibición explícita, especialmente en circunstancias sospechosas.</p><p>El cuerpo fue embalsamado rápidamente, apenas unas horas después del descubrimiento, por los hermanos Signoracci, lo que dificultaría aún más cualquier examen posterior.</p><h2>El misterio</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3MBVDVPOEBORMV2MP7M7VL72U.jpg?auth=c42e34f210ff9027b1bb3e61843e100a061a5476e30b1a58a35db3e84c02578c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El papa Francisco beatificó a Juan Pablo I, conocido como "el papa de la sonrisa" (AFP)" height="1080" width="1920"/><p>La gestión de la comunicación por parte del Vaticano en las horas y días inmediatamente posteriores a la muerte de Juan Pablo I resultó ser <b>un factor determinante en la gestación del misterio.</b> La información inicial incorrecta sobre quién descubrió el cuerpo, justificada posteriormente por la supuesta inconveniencia de que fueran monjas quienes entraran primero al dormitorio papal , junto con la decisión de no realizar una autopsia, crearon un vacío informativo y dañaron gravemente la credibilidad de la versión oficial. </p><p>Estas acciones no fueron meros errores de comunicación; activamente<b> construyeron la percepción de un “misterio” y proporcionaron un terreno fértil para que las teorías conspirativas florecieran</b>, al hacer que el relato oficial pareciera incompleto, contradictorio o deliberadamente engañoso desde el principio. Así, el <i>manejo</i> de la muerte se convirtió en una parte central de la propia controversia.</p><p>Según reveló <i>National Geographic</i><i>,</i> una de las teorías más persistentes apuntaba al <b>envenenamiento</b> como causa de su muerte. Esta hipótesis, que parecía encontrar eco en diversos rumores, no fue confirmada por la investigación oficial. En 2017, un exhaustivo análisis archivístico liderado por la periodista italiana <b>Stefania Falasca</b> desmintió tales especulaciones, proporcionando evidencia científica que respaldaba la versión oficial del infarto.</p><p>El libro <i><b>Papa Luciani</b></i>, resultado de esta investigación, resolvió muchas de las dudas que durante años habían circulado sobre el fallecimiento del papa. <b>La revelación de estos hechos tuvo una doble repercusión. Por un lado, permitió poner fin a las especulaciones sin fundamento; por otro, subrayó la importancia de una gestión más transparente de los eventos que ocurren dentro de la Santa Sede</b>. Sin embargo, las teorías sobre un posible complot continúan siendo un tema de interés entre aquellos que creen que la muerte de <b>Juan Pablo I</b> no fue tan simple como un infarto.</p><h2>El breve papado de Juan Pablo I</h2><p>En agosto de <b>1978</b>, tras la muerte de su predecesor, <b>Pablo VI</b>, <b>Albino Luciani</b> fue el elegido para conducir a la <b>Iglesia</b>. El pontífice italiano adoptó el nombre de <b>Juan Pablo I</b>, pero nadie nunca hubiera imaginado que su papado duraría apenas 33 días. <b>“El Papa sonriente” se ganó el aprecio público por su trato humano y su amabilidad contagiosa.</b> Durante sus pocas semanas como pontífice, se le recordó por su sonrisa contagiosa en las primeras apariciones públicas, contrastando con las imágenes más solemnes de otros papas.</p><p>A pesar de la brevedad de su pontificado, muchos se preguntan qué impacto habría tenido si hubiera continuado más tiempo en el liderazgo de la <b>Iglesia</b>. Pues <b>1978</b> fue un año crucial a nivel mundial, con eventos como los <b>Acuerdos de Camp David</b> entre <b>Egipto</b> e <b>Israel</b> y el <b>genocidio en Camboya</b>, por mencionar algunos.</p><p><b>De haber permanecido más tiempo, Juan Pablo I podría haber jugado un rol clave internacionalmente. </b>Sin embargo, su muerte repentina truncó cualquier expectativa sobre su futuro liderazgo.</p><h2>No fue el papa con el papado “más corto”</h2><p><b>A pesar de que las creencias populares siempre señalaron los 33 días de Juan Pablo I como el papado más breve en la historia de la Iglesia</b>, existieron otros pontífices que, incluso, duraron menos tiempo. Dicho récord lo ostenta <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/24/quien-fue-urbano-vii-el-papa-que-duro-apenas-13-dias-en-el-vaticano/" target="_blank"><b>Urbano VII</b></a><b>,</b> quien estuvo en el poder entre el 15 y el 27 de septiembre de 1590. Es decir, 13 días, hasta que falleció a causa de malaria.</p><p>Asimismo, una versión extraoficial incluye a <b>Esteban II</b> como el dueño de esta marca negativa. <b>En 752, fue elegido como sucesor de San Zacarías.</b> No obstante, tan solo tres días después de la elección, el 25 de marzo, falleció repentinamente a causa de una apoplejía y nunca llegó a consolidarse oficialmente como papa.</p><p>Esta falta de consagración se vio reflejada en el <b>Liber Pontificalis</b>, conocido como el “Libro de los Papas”, que no incluye a Esteban II en la lista de nombres oficiales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/24S2DDPLYNAYVAGEXOR5VNMBGA.jpg?auth=e52054d2347bd413ebfb28d0d78a38473d5f569c1a3391a71d34adf0abb2c1ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[fuente: Reuters]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Reuters</media:credit></media:content></item></channel></rss>