<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/aha/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 03 May 2026 17:03:22 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Estas son las recomendaciones más importantes para salvar vidas con RCP, según la AHA 2025]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2025/10/24/estas-son-las-recomendaciones-mas-importantes-para-salvar-vidas-con-rcp-segun-la-aha-2025/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2025/10/24/estas-son-las-recomendaciones-mas-importantes-para-salvar-vidas-con-rcp-segun-la-aha-2025/</guid><dc:creator><![CDATA[Jesús Tovar Sosa]]></dc:creator><description><![CDATA[Aunque las nuevas guías tienen un enfoque al personal de la salud, también destacan la importancia de la participación ciudadana ante una emergencia]]></description><pubDate>Fri, 24 Oct 2025 07:32:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QDNJC3YJBEF3DHIBGW56WQLF4.jpg?auth=82431c2b27f0c46c550b9ad9bffb5793ec79e6ce293b896a65630367db1a40d6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las recomendaciones actualizadas subrayan la importancia de intervenciones tempranas y efectivas para mejorar la supervivencia en paro cardíaco. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>La <b>American Heart Association</b> (AHA) ha publicado las nuevas guías tituladas <i>2025 AHA Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation (CPR) and Emergency Cardiovascular Care (ECC)</i>, que representan una <b>revisión integral</b> de los protocolos de soporte vital para adultos, pediátricos y neonatales, incluyendo además capítulos dedicados a la educación en reanimación, los sistemas de atención y los aspectos éticos.</p><p>Una de las observaciones destacadas de estas guías es que de las 760 recomendaciones incluidas, sólo <b>11 cuentan con evidencia de nivel A</b>, es decir, aquella basada en datos sólidos de múltiples ensayos clínicos o metanálisis. Esto subraya la persistente dificultad para generar estudios de muy alta calidad en el ámbito de la <b>RCP</b>, lo que plantea un reto para la práctica y formación en reanimación.</p><p>Para el público en general, lo relevante es que estas guías <b>no se limitan al personal sanitario</b>: muchas de las recomendaciones están enfocadas a la intervención de testigos, es decir, de personas comunes que podrían enfrentar una situación de <b>parada cardiorrespiratoria (PCR)</b> fuera de un hospital. Por ejemplo, se refuerza que <b>la RCP de alta calidad, iniciada lo antes posible</b>, junto con la desfibrilación rápida cuando está indicada, siguen siendo los pilares fundamentales para mejorar la supervivencia en casos de paro cardíaco.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2BIW66VCJZBB7IYR4M7RHZTQXM.jpg?auth=53322cfa575c467c3cc61044fe8203d20b707b72d1ce5aac219957a26bbf4e6a&smart=true&width=612&height=408" alt="Las directrices de la American Heart Association abordan los dilemas éticos y la necesidad de eliminar las desigualdades en la atención cardiovascular de emergencia. Foto: (iStock)" height="408" width="612"/><p>Entre las novedades que pueden interesar al público en general destacan:</p><ul><li>Se adopta un <b>único modelo de “Cadena de Supervivencia” (</b><i><b>Chain of Survival</b></i><b>)</b> para todos los casos de paro cardíaco, ya sea intrahospitalario o extrahospitalario, en adultos o niños. Esto simplifica el mensaje sobre la importancia de reconocer el paro, llamar al servicio de emergencias, iniciar RCP y conseguir una desfibrilación rápida si es posible. </li><li>Se incluyen nuevas directrices para el <b>ahogamiento o la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño</b>, como alternar cinco golpes en la espalda y cinco compresiones abdominales en adultos conscientes hasta que el objeto sea expulsado o la persona quede inconsciente.</li><li>Por primera vez se da orientación pública sobre el uso de <b>naloxona</b> en casos de sobredosis de opioides, y se incentiva su mayor disponibilidad, pues las muertes por opioides constituyen una emergencia respiratoria que a menudo requiere acción inmediata.</li></ul><p>Además, las guías ponen énfasis en el <b>marco ético</b> que acompaña la reanimación: se aborda la justicia, la equidad, la autonomía del paciente y los <b>determinantes sociales de salud</b> como factores que afectan quién recibe qué tipo de atención. Esto significa que la RCP no es sólo una maniobra técnica, sino que debe contemplar los contextos humanos, sociales y éticos de cada caso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JPWWRPRF5FDODJ5LLFW2NODWCU.jpg?auth=f97eb4598e663fc365fb03e59038d3d0283228c46087e1dad4fe15d6987a7b4e&smart=true&width=612&height=407" alt="Las nuevas publicaciones fortalecen la necesidad de la capacitación en personas legos. Foto: (iStock)" height="407" width="612"/><h2>Para ti como ciudadano, ¿qué significa esto en la práctica? </h2><p>Significa que:</p><ul><li>Si eres testigo de un paro cardíaco, <b>no esperes</b>; llama al número de emergencias (911 a nivel de la República Mexicana), empieza las compresiones torácicas, idealmente con desfibrilador externo automático (DEA) si hay uno disponible. El mensaje sigue: <i><b>cada segundo cuenta</b></i>.</li><li>La técnica de compresiones importa: debe hacerse <b>de forma rápida, profunda</b>, con <b>mínima interrupción</b>, y idealmente sobre una <b>superficie firme</b>. Las nuevas guías confirman que no hay evidencia fuerte para cambiar el método en personas con obesidad, por lo que la técnica estándar sigue siendo válida.</li><li>Estar consciente de que la formación ciudadana importa: la AHA alienta campañas mediáticas, formación comunitaria y <b>facilitar la RCP por personas sin formación médica</b>, pues cada vez más se reconoce que la respuesta de la comunidad salva vidas.</li></ul><p>En resumen, las guías de 2025 de la AHA reafirman lo ya conocido —la importancia de la RCP temprana y de calidad—, pero además introducen <b>novedades relevantes para el público en general </b>y amplían el marco hacia la ética y la equidad en la atención de emergencias cardiovasculares. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QDNJC3YJBEF3DHIBGW56WQLF4.jpg?auth=82431c2b27f0c46c550b9ad9bffb5793ec79e6ce293b896a65630367db1a40d6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Las recomendaciones actualizadas subrayan la importancia de intervenciones tempranas y efectivas para mejorar la supervivencia en paro cardíaco. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Alcohol y riesgo cardiovascular: la ciencia redefine los límites del consumo y advierte sobre quiénes son más vulnerables]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/06/10/alcohol-y-riesgo-cardiovascular-la-ciencia-redefine-los-limites-del-consumo-y-advierte-sobre-quienes-son-mas-vulnerables/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/06/10/alcohol-y-riesgo-cardiovascular-la-ciencia-redefine-los-limites-del-consumo-y-advierte-sobre-quienes-son-mas-vulnerables/</guid><dc:creator><![CDATA[Valeria Chavez]]></dc:creator><description><![CDATA[Una nueva declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón advirtió sobre los efectos en la presión arterial, el riesgo de arritmias y otras enfermedades cardíacas]]></description><pubDate>Tue, 10 Jun 2025 16:06:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5E734WAH4ZBNRIGASCC3U2UTQA.jpg?auth=2a86aed5d7c19df02eabad9487ed69bd66ae3d14abedf9e4cd2bac28dd7b6c06&smart=true&width=1920&height=1605" alt="" height="1605" width="1920"/><p>La <b>Asociación Estadounidense del Corazón </b>(AHA, por sus siglas en inglés) publicó una revisión científica sobre la relación entre el <a href="https://www.infobae.com/tag/consumo-de-alcohol/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/consumo-de-alcohol/"><b>consumo de alcohol</b> </a>y las <b>enfermedades del corazón</b>. El documento cuestiona los supuestos beneficios del consumo moderado y advierte sobre los riesgos vinculados al aumento de la <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2024/08/15/cual-es-la-presion-arterial-normal-y-por-que-no-se-controla-bien-la-hipertension-en-america-latina/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2024/08/15/cual-es-la-presion-arterial-normal-y-por-que-no-se-controla-bien-la-hipertension-en-america-latina/">presión arterial</a>, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardíaca y las arritmias.</p><p>La declaración científica fue difundida a través de la revista <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000001341" target="_blank" rel="" title="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000001341"><i>Circulation</i></a>, órgano oficial de la AHA, y se basa en una extensa <b>revisión de estudios</b> observacionales, ensayos clínicos aleatorizados, análisis genéticos y nuevas herramientas de monitoreo digital. Aunque durante décadas se especuló con un posible efecto protector del consumo leve de alcohol —entre una y dos copas al día—, los datos actuales plantean un<b> panorama más matizado.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X6CCODDNTFEDXHGQDUSS64NAPI.jpg?auth=be0d4ca700af330921f7d1d4d2c2de0cbaae56aa355869aacf9849e88b324969&smart=true&width=1456&height=816" alt="(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>“<b>La asociación entre el consumo de alcohol y las enfermedades cardiovasculares es compleja y controvertida</b>. Décadas de investigación han dado lugar a recomendaciones inconsistentes y mensajes contradictorios”, señala el documento. </p><p>La <b>Organización Mundial de la Salud,</b> por su parte, ya había advertido que <b>“ningún nivel de consumo de alcohol es seguro para la salud”</b>. Según la AHA, los beneficios atribuidos a niveles bajos de ingesta podrían explicarse por sesgos metodológicos o diferencias no controladas en las poblaciones analizadas.</p><p>La AHA concluyó que los profesionales de la salud deben promover <b>hábitos preventivos basados en evidencia sólida: actividad física, alimentación equilibrada, control del peso y abstinencia de tabaco. </b>Frente al alcohol, la advertencia es clara: no hay certeza de que una o dos copas al día representen un beneficio real para el corazón.</p><h2>Qué dice la AHA sobre el alcohol y las enfermedades del corazón</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QDPPPC4GRZD35MXIPIEJF6DZCI.jpg?auth=1b70da2d928ee0bdbc881767fb456144c71d35b1ff020415c29f4975eb332428&smart=true&width=1456&height=816" alt="El informe de la AHA destaca la relación entre el alcohol y enfermedades como hipertensión, ACV y arritmias (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Hipertensión arterial</h2><p><b>Menos de dos copas al día no modifica significativamente la presión arterial</b>, pero a partir de tres bebidas se observa un patrón bifásico: descenso inicial durante las primeras 12 horas, seguido de un aumento sostenido entre las 12 y 24 horas posteriores. Un metaanálisis con 2.865 participantes mostró que quienes consumían seis copas diarias y las reducían a la mitad presentaban una disminución media de 5,5 mm Hg en la presión sistólica. <b>Las mujeres mostraron mayor sensibilidad a estos cambios.</b></p><h2>Enfermedad coronaria</h2><p>Los estudios que analizaron el riesgo de infarto de miocardio encontraron que <b>hasta seis copas semanales no modifican el riesgo de forma significativa</b>. Sin embargo, a partir de siete copas por semana, la probabilidad de enfermedad coronaria comienza a aumentar. Un análisis adicional mostró que el<b> supuesto efecto protector desaparece</b> en personas con antecedentes de atracones, incluso si el consumo promedio semanal es moderado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6FURKA3VBRAZRLIYU32VOBZJTE.jpg?auth=2a48675133a4074d10b2c2f2e33c6dfa9a0587c8a2db7f3764238066d2a13db0&smart=true&width=1792&height=1024" alt="Los adultos jóvenes que beben en exceso presentan signos tempranos de daño vascular, hipertensión y mayor riesgo de ACV (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><h2>Accidente cerebrovascular</h2><p>El consumo leve a moderado —hasta dos copas por día— se asocia con una reducción del 8% al 10% en el riesgo de ACV isquémico. Pero el consumo de tres o más copas diarias aumenta la probabilidad de todos los tipos de accidente cerebrovascular, incluido el hemorrágico. Un estudio global que evaluó a 600.000 bebedores actuales halló que<b> por cada aumento de 100 gramos de alcohol semanales (equivalente a una copa diaria), el riesgo de ACV se incrementó</b> en un 13% para el tipo isquémico y en un 17% para la hemorragia intracerebral.</p><h2>Arritmias</h2><p>Existe una<b> relación lineal entre el alcohol y la fibrilación auricular</b>. Estudios con sensores transdérmicos y electrocardiogramas de 48 horas detectaron que los episodios de arritmia pueden activarse en las horas posteriores al consumo. En pacientes con antecedentes de esta condición, la abstinencia redujo de forma significativa la carga de fibrilación. No se ha identificado un umbral seguro:<b> incluso una copa diaria puede representar un riesgo en personas predispuestas</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TFYQMRQU7VEFNIVOJ55AQORDKM.jpg?auth=0f60c953aa7c3630c825ffa4c6fc03b4f2c1aff46ca8f5cb7121f34b142d0648&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las mujeres y personas con ciertas variantes genéticas son más vulnerables a los efectos nocivos del alcohol (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Muerte súbita</h2><p>Algunos estudios observacionales sugieren que una copa al día podría reducir el riesgo de muerte súbita, pero los <b>resultados no son concluyentes</b>. Por el contrario,<b> el consumo excesivo se vincula con un mayor riesgo</b>, posiblemente por mecanismos relacionados con la miocardiopatía alcohólica, el infarto o la alteración del ritmo cardíaco.</p><h2>Insuficiencia cardíaca</h2><p>Los datos disponibles indican que <b>menos de cinco copas semanales no modifican el riesgo de insuficiencia cardíaca</b>. Sin embargo, a partir de 21 copas semanales, la probabilidad de desarrollar esta enfermedad aumenta un 50%, según un estudio con datos de 19 países. <b>En pacientes con daño estructural previo, cinco copas semanales fueron suficientes para agravar la disfunción ventricular.</b></p><h2>Miocardiopatía alcohólica</h2><p>El consumo sostenido de alcohol puede provocar una dilatación del ventrículo izquierdo y una disminución de la fracción de eyección. Aunque se estima que este daño aparece con más de siete copas al día durante varios años, un estudio reciente identificó disfunción cardíaca con apenas cuatro copas semanales. <b>Las mujeres y quienes tienen variantes genéticas específicas presentan mayor vulnerabilidad.</b></p><h2>Cuánto es una bebida estándar y por qué importa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RJJFB6T5MNGWXF4V6MC3MVMXNE.jpg?auth=5cd5ae95903fd151799e399add29d73109a18b13f9d9abfb774df21fd189cae2&smart=true&width=1456&height=816" alt="La definición de bebida estándar varía entre países y complica la comparación de estudios sobre alcohol y salud (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Una bebida estándar contiene, en promedio, 14 gramos de etanol en Estados Unidos</b>. Esto equivale a una lata de cerveza (355 ml), una copa de vino (148 ml) o una medida de licor como vodka o ron (44 ml). A nivel internacional, la cantidad varía entre 8 y 20 gramos por unidad, lo que complica la comparación entre estudios y regiones.</p><p>Comprender esta medida es clave para<b> interpretar correctamente los niveles de consumo considerados de bajo, moderado o alto riesgo</b>. Además, el tipo de bebida, el momento del día, la presencia de alimentos y <b>factores individuales como el sexo, el metabolismo hepático y la genética </b>influyen en la respuesta fisiológica al alcohol. “Las recomendaciones han sido específicas para cada sexo debido a las diferencias en el metabolismo, el volumen de distribución y la progresión de ciertas enfermedades inducidas por el alcohol”, señala la publicación.</p><h2>Factores que modifican el riesgo: sexo, edad y estilo de vida</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z2EIOOJDGJHDNIMCXDVAE5FWZE.jpg?auth=74809dc85f97e1e0f66e3d98afa7e77f0eb5055da33139cc77b01f25dcb105c1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La OMS advierte que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol para la salud general, no solo cardiovascular (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><b>El impacto del alcohol sobre la salud cardiovascular no es uniforme en todas las personas. </b>Variables como el sexo, la edad, el metabolismo y los hábitos de consumo pueden modificar el riesgo asociado a una misma cantidad de alcohol ingerida.</p><p><b>Las mujeres</b> presentan concentraciones más altas de alcohol en sangre que los hombres cuando consumen dosis equivalentes. Esto se explica por diferencias en la proporción de agua corporal y en el metabolismo gástrico, que es más eficiente en varones. Además, estudios recientes señalan que la progresión de ciertas enfermedades inducidas por el alcohol, como la <b>miocardiopatía</b>, puede acelerarse en mujeres con niveles de consumo más bajos y durante períodos más cortos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6QJQF3HD7FAERIV3MHZBTOFOBY.jpg?auth=792910b39b815919554cfb7aaf9b9e4cd57654474c48829d975317a6309a25ae&smart=true&width=1456&height=816" alt="El tipo de bebida, el momento de consumo y factores individuales influyen en la respuesta al alcohol (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>En adultos mayores</b>, los efectos del alcohol pueden intensificarse por cambios en la función hepática y renal, menor volumen de distribución y mayor consumo de medicamentos. Un informe de la AHA indicó que entre los adultos de 50 a 80 años que bebieron durante el último año, uno de cada cuatro consumió seis o más copas en una sola ocasión. Esta población también presenta <b>mayor riesgo de interacciones entre alcohol y fármacos cardiovasculares</b>, incluidos antihipertensivos y anticoagulantes.</p><p><b>En la población joven</b>, el principal patrón de riesgo es el <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/05/23/alcohol-y-pastillas-a-edades-cada-vez-mas-tempranas-cuales-son-los-riesgos-de-adiccion-segun-los-expertos/#:~:text=El%20consumo%20de%20alcohol%20en,no%2C%20que%20representan%20riesgos%20graves." target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/05/23/alcohol-y-pastillas-a-edades-cada-vez-mas-tempranas-cuales-son-los-riesgos-de-adiccion-segun-los-expertos/#:~:text=El%20consumo%20de%20alcohol%20en,no%2C%20que%20representan%20riesgos%20graves.">consumo en atracones</a>. Diversos estudios revelan que adolescentes y adultos de entre 18 y 30 años que beben en exceso muestran signos tempranos de daño vascular, como disfunción endotelial, rigidez arterial y elevación de la presión sistólica. <b>A largo plazo, estos efectos pueden aumentar la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular o desarrollar hipertensión antes de los 40 años.</b></p><p>Por último, <b>factores socioeconómicos, patrones culturales y el contexto del consumo también inciden.</b> El consumo de alcohol con alimentos, por ejemplo, puede amortiguar su absorción y reducir su impacto inmediato en la presión arterial. En cambio, los patrones de consumo compulsivo y el uso recreativo sin control suelen asociarse con un mayor riesgo cardiovascular. La evidencia también muestra que en personas de nivel socioeconómico más bajo, los efectos negativos del alcohol tienden a ser más pronunciados, en parte por la coexistencia de otras condiciones de salud no tratadas o por menor acceso a servicios médicos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QDPPPC4GRZD35MXIPIEJF6DZCI.jpg?auth=1b70da2d928ee0bdbc881767fb456144c71d35b1ff020415c29f4975eb332428&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las 3 afecciones cardíacas que pueden afectar la salud cerebral]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2024/10/15/la-3-afecciones-cardiacas-que-pueden-afectar-la-salud-cerebral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2024/10/15/la-3-afecciones-cardiacas-que-pueden-afectar-la-salud-cerebral/</guid><dc:creator><![CDATA[Nazareno Rosen]]></dc:creator><description><![CDATA[La Asociación Estadounidense del Corazón advierte sobre la conexión vital entre estas enfermedades y el deterioro cognitivo]]></description><pubDate>Tue, 15 Oct 2024 09:51:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74HCGDJU7VCWZN2K6AJTBSZUPA.jpg?auth=e8e3366b9f105505f74b821ac2a786f755a9d4e575e4e60862461c3be4f43eb3&smart=true&width=1792&height=1024" alt="(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/corazon/" target="_blank"><b>corazón</b></a> y el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank"><b>cerebro</b></a> pueden parecer órganos independientes, pero su conexión es mucho más estrecha de lo que solemos imaginar. El corazón es el encargado de bombear la sangre que transporta oxígeno y nutrientes vitales hacia el cerebro, mientras que el cerebro regula funciones clave del corazón, como la <a href="https://www.infobae.com/tag/frecuencia-cardiaca/" target="_blank"><b>frecuencia cardíaca</b></a>, la <b>respiración</b> y la <a href="https://www.infobae.com/tag/presion-arterial/" target="_blank"><b>presión arterial</b></a>. Esta colaboración constante entre ambos es esencial para mantener la salud general del cuerpo.</p><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/asociacion-estadounidense-del-corazon/" target="_blank"><b>Asociación Estadounidense del Corazón</b></a> (AHA, por sus siglas en inglés) identifica <b>tres principales afecciones cardíacas que influyen directamente en la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/salud-cerebral/" target="_blank"><b>salud cerebral</b></a><b>:</b> la <b>fibrilación auricular</b>, la <b>insuficiencia cardíaca</b> y la <b>enfermedad coronaria</b>. Cada una de estas enfermedades puede tener un impacto significativo en la función cognitiva y aumentar el riesgo de desarrollar <b>demencia</b>.</p><p>La AHA publicó esta investigación en una nueva declaración científica en la revista <i>Stroke</i>, destacando estudios recientes que refuerzan la conexión entre ciertas enfermedades cardíacas y el deterioro de la salud cerebral.  Según el Dr. <b>Fernando D. Testai</b>, neurólogo y presidente del grupo de redacción de la AHA, cuidar la salud cardíaca desde una edad temprana es crucial no solo para prevenir enfermedades del corazón, sino también para proteger el cerebro y reducir el riesgo de demencia en la vejez.</p><h2>1. Fibrilación auricular</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RHVDURL565A2TBB6OF7VRBBCNA.png?auth=fda380ba7525d95c38ade61c0bdff59b4f86d1cfe183d06e1bebab943c2a9d60&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según la Asociación Estadounidense del Corazón, entre el 15% y el 20% de las personas que sufren un accidente cerebrovascular también padecen fibrilación auricular (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/fibrilacion-auricular/" target="_blank"><b>fibrilación auricular</b></a> es la arritmia cardíaca más común en adultos, afectando a millones de personas en todo el mundo. Esta condición aumenta el riesgo de sufrir un <b>accidente cerebrovascular</b>, que puede dañar gravemente el cerebro. Los estudios también muestran que la fibrilación auricular incrementa en un <b>39%</b> el riesgo de deterioro cognitivo, incluso sin un accidente cerebrovascular evidente. Esto ocurre porque la <b>fibrilación auricular</b> reduce la eficiencia del corazón para bombear sangre, lo que significa que áreas del cerebro responsables de la función cognitiva reciben menos oxígeno y nutrientes. Además, tanto la fibrilación auricular como la <b>enfermedad de Alzheimer</b> comparten factores de riesgo, como la <b>inflamación</b>, que puede causar lesiones en el cerebro.</p><h2>2. Insuficiencia cardíaca</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ME7UIM7DIZDAFFUUI35CQ74T7M.png?auth=f9ed8f7b334db1fdabebc042f696a3aea854638dc2e3a6f79af520be456084d3&smart=true&width=1456&height=816" alt="La insuficiencia cardíaca implica que el corazón no bombea sangre de manera eficiente (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/insuficiencia-cardiaca/" target="_blank"><b>insuficiencia cardíaca</b></a> implica que el corazón no bombea sangre de manera eficiente. Como consecuencia, se reduce el flujo de oxígeno y nutrientes hacia el cerebro, lo que puede causar un deterioro cognitivo significativo. Los estudios indican que cerca del <b>50%</b> de las personas con insuficiencia cardíaca sufren algún tipo de deterioro cognitivo, afectando áreas como el <b>lenguaje</b>, la <b>memoria</b> y las <b>habilidades ejecutivas</b> (como la planificación y la organización). Además, esta condición está vinculada a cambios cerebrales como la reducción de la <b>materia gris</b> y el daño a la <b>materia blanca</b> del cerebro.</p><h2>3. Enfermedad coronaria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NP3A567VQVH5DKZGYPRCNKJWR4.jpg?auth=5b04ca2efe168c110bed996d88d6eab46d9a80a72aa1d53804891974ba1a7db6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La enfermedad coronaria es el resultado de la acumulación de placa en las arterias del corazón" height="1080" width="1920"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/enfermedad-coronaria/" target="_blank"><b>enfermedad coronaria</b></a> es el resultado de la acumulación de <b>placa</b> en las arterias del corazón, lo que puede restringir el flujo de sangre al cerebro. Las investigaciones sugieren que las personas con esta afección tienen un riesgo <b>27%</b> mayor de desarrollar <b>demencia</b>. Tras un <b>ataque cardíaco</b>, hasta el <b>50 %</b> de los pacientes también experimentan algún tipo de deterioro cognitivo. Al igual que en las otras afecciones, la <b>inflamación crónica</b> y la <b>reducción del flujo sanguíneo</b> juegan un papel importante en el deterioro de la salud cerebral.</p><p>Uno de los mecanismos clave que conecta las enfermedades cardíacas con el deterioro cognitivo es la <b>inflamación</b>. Esta respuesta del cuerpo, aunque necesaria para combatir infecciones y reparar daños, puede volverse crónica y perjudicial cuando es excesiva o prolongada. Los estudios han demostrado que la inflamación está presente tanto en enfermedades cardíacas como en trastornos cerebrales como la <b>demencia</b>.</p><h2>Inflamación y salud cerebral</h2><p>Cuando el corazón no funciona correctamente, ya sea debido a una <b>insuficiencia cardíaca</b>, <b>fibrilación auricular</b> u otras enfermedades cardiovasculares, el cuerpo puede desarrollar un estado de <b>inflamación crónica</b>. Esta inflamación no solo afecta al corazón, sino que también puede tener consecuencias graves en el <b>cerebro</b>. Los altos niveles de inflamación aumentan el riesgo de <b>coágulos sanguíneos</b>, lo que puede obstruir el flujo de sangre hacia el cerebro y provocar <b>accidentes cerebrovasculares</b>. A su vez, estos eventos pueden dañar el tejido cerebral, afectando la memoria, el lenguaje y otras funciones cognitivas.</p><p>El Dr. <b>Fernando D. Testai</b> destaca que la inflamación es un vínculo crucial entre el deterioro cognitivo y las enfermedades cardíacas. Según él, “es posible que el daño en un órgano, como el corazón, provoque una <b>inflamación sistémica</b> que afecte negativamente a otros órganos, como el cerebro”. Este proceso sistémico puede contribuir al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el <a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank"><b>Alzheimer</b></a> y otras formas de demencia.</p><h2>Inflamación y neurodegeneración</h2><p>Otro aspecto revelador es la <b>conexión bioquímica</b> entre la <b>neurodegeneración</b> y las <b>enfermedades cardíacas</b>. Se han encontrado <b>biomarcadores</b> de neurodegeneración, es decir, señales de daño en el sistema nervioso y el cerebro, en personas con disfunción cardíaca. Estos hallazgos sugieren que tanto el corazón como el cerebro están entrelazados no solo funcionalmente, sino también a nivel molecular. De hecho, la inflamación crónica puede promover la degeneración del tejido cerebral, contribuyendo al deterioro de la <b>materia gris</b> y <b>materia blanca</b> del cerebro.</p><h2>Genética e inflamación</h2><p>Además de los factores inflamatorios, existen <b>predisposiciones genéticas</b> que pueden aumentar la probabilidad de sufrir tanto enfermedades cardíacas como demencia. Según el Dr. Testai, “los recientes descubrimientos de vínculos genéticos entre la salud cardíaca y la estructura cerebral sugieren que estas dos afecciones, que antes se consideraban relacionadas indirectamente, pueden compartir <b>predisposiciones genéticas</b>”. Esto significa que, si una persona tiene una predisposición genética a desarrollar una <b>enfermedad cardíaca</b>, podría también tener un riesgo genético mayor de sufrir deterioro cognitivo o demencia.</p><p>La <b>inflamación</b> es, por tanto, uno de los factores más determinantes que unen la salud del corazón con la del cerebro, subrayando la importancia de controlarla a través de la prevención y el tratamiento temprano de las enfermedades cardiovasculares.</p><p>La <b>prevención</b> es el elemento más importante para proteger tanto la salud del <b>corazón</b> como la del <b>cerebro</b>. Cuidar estos dos órganos desde una edad temprana puede reducir considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y deterioro cognitivo más adelante en la vida. La <b>Asociación Estadounidense del Corazón</b> (AHA) y la <b>Asociación de Alzheimer</b> han desarrollado una serie de recomendaciones para promover un estilo de vida saludable que beneficie tanto al corazón como al cerebro.</p><h2>8 elementos esenciales para la vida saludable según la AHA</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCWWWZ4QDJGTXC6BOZ6J4FGAVM.jpg?auth=41ce24c02bca1f843e04f95bf50b9d486ffb42d3ab9db3d556f3c326e021bcad&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) recomienda estos elementos esenciales para una vida saludable" height="1080" width="1920"/><p>La AHA identifica ocho componentes clave para mantener la <b>salud cardíaca</b> y, por lo tanto, proteger el cerebro:</p><ol><li><b>Seguir una dieta saludable para el corazón</b>: consumir alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables (por ejemplo, del aceite de oliva y los frutos secos). Limitar el consumo de sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas.</li><li><b>Ser físicamente activo</b>: incorporar actividad física regular, como caminar, correr o nadar. El ejercicio mejora la circulación, reduce la inflamación y favorece la salud del corazón y el cerebro.</li><li><b>Dejar de fumar</b>: el <b>tabaquismo</b> daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Dejar de fumar es crucial para proteger el cerebro de daños a largo plazo.</li><li><b>Dormir lo suficiente y con calidad</b>: dormir entre 7 y 9 horas por noche es fundamental para la reparación del cuerpo, incluida la salud cardíaca y cerebral. Los trastornos del sueño, como la <b>apnea obstructiva del sueño</b>, están vinculados con enfermedades cardíacas y deterioro cognitivo.</li><li><b>Controlar el peso</b>: mantener un peso saludable reduce la carga sobre el corazón y disminuye el riesgo de enfermedades como la hipertensión y la diabetes, que también afectan al cerebro.</li><li><b>Monitorear la presión arterial</b>: la <b>hipertensión</b> es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, que pueden llevar a daño cerebral.</li><li><b>Controlar el azúcar en la sangre</b>: la <a href="https://www.infobae.com/tag/diabetes/" target="_blank"><b>diabetes</b></a> no controlada puede dañar los vasos sanguíneos del corazón y el cerebro, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.</li><li><b>Mantener niveles saludables de colesterol</b>: un alto nivel de <a href="https://www.infobae.com/tag/colesterol/" target="_blank"><b>colesterol</b></a> en la sangre puede causar acumulación de placa en las arterias, lo que incrementa el riesgo de enfermedad cardíaca y reduce el flujo sanguíneo al cerebro.</li></ol><h2>Recomendaciones adicionales para la salud cerebral</h2><p>La <b>Asociación de Alzheimer</b> agrega a estas recomendaciones otros elementos enfocados en proteger directamente el cerebro, como:</p><ul><li><b>Desafiar la mente</b>: aprender nuevas habilidades, resolver problemas y participar en actividades que estimulen el cerebro, como leer, tocar un instrumento o realizar juegos mentales.</li><li><b>Continuar con la educación</b>: mantener el cerebro activo a través del aprendizaje continuo y la interacción social.</li><li><b>Proteger la cabeza de lesiones</b>: usar cascos para evitar golpes en la cabeza durante actividades deportivas o de riesgo, y prevenir caídas en el hogar.</li></ul><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/74HCGDJU7VCWZN2K6AJTBSZUPA.jpg?auth=e8e3366b9f105505f74b821ac2a786f755a9d4e575e4e60862461c3be4f43eb3&amp;smart=true&amp;width=1792&amp;height=1024" type="image/jpeg" height="1024" width="1792"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>