<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/category/sociedad/personajes/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 19 Apr 2026 01:35:46 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La trágica muerte de Nino Bravo: un accidente inexplicable, una carrera trunca y una hija que no llegó a conocer]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/16/la-tragica-muerte-de-nino-bravo-un-accidente-inexplicable-una-carrera-trunca-y-una-hija-que-no-llego-a-conocer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/16/la-tragica-muerte-de-nino-bravo-un-accidente-inexplicable-una-carrera-trunca-y-una-hija-que-no-llego-a-conocer/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El cantante nacido en Valencia falleció el 16 de abril de 1973, a los 28 años, después de perder el control de su auto mientras conducía rumbo a Madrid]]></description><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 05:50:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No podía pedirle nada más a la vida. Tenía una familia que amaba y una carrera exitosa. Así que se sentía feliz, pleno. Sin embargo, ese<b> 16 de abril de 1973</b>, la tragedia lo sorprendió demostrando que todo, absolutamente todo, se puede terminar de un minuto al otro. Y, con apenas<b> 28 años,</b> <a href="https://www.infobae.com/tag/nino-bravo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/nino-bravo/"><b>Nino Bravo</b></a> murió.</p><p>Había salido de Valencia con destino a Madrid alrededor de las 7 de la mañana. Se dirigía a un estudio madrileño junto a su gran amigo <b>Pepe Juesas, </b>quien ocupó el asiento del copiloto, y los músicos <b>Miguel Ciaurriz </b>y <b>Fernando Romero</b>, del dúo <b>Humo</b>, quienes se encontraban en los lugares traseros del vehículo. Y, como era un viaje que solía hacer habitualmente, aprovechó para charlar con sus compañeros de trabajo y escuchar un poco de buena música. </p><p>Sin embargo, en el kilómetro 95 de la carretera Nacional III, a la altura de Villarrubio en la provincia de Cuenca, <b>Nino perdió el control de su BMW 2800 modelo 1970. </b>Y sin que nadie se pudiera explicar qué fue lo que pasó, ya que no se trataba de una curva pronunciada, el coche se salió de la ruta dando varias vueltas de campana. Dos de sus acompañantes, los que estaban en la parte trasera del auto y sufrieron las heridas más leves, se ocuparon de asistir al cantante que estaba en un grito de dolor. Hasta que llegaron los médicos del Hospital de Tarancón y le hicieron los primeros auxilios. Pero igual quedó inconsciente. Y falleció antes de llegar al Centro Sanitario Francisco Franco de Madrid, actual Hospital Universitario Gregorio Marañón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RYHXX2VQIZFHVCOPMXVLNDBVIQ.jpg?auth=444dbf92bdc7fcfe180f8ba521094af063203a7ee1920d293049c637618cf8cb&smart=true&width=2390&height=1760" alt="El cantante logró éxito a nivel internacional (EFE/yv/Archivo)
" height="1760" width="2390"/><p><b>Luis Manuel Ferri Llopis</b>, tal el nombre real del artista, había nacido<b> el 3 de agosto de 1944 </b>en un pueblo valenciano llamado Ayelo de Malferit. Era hijo de <b>Luis Manuel Ferri Espulgues</b> y <b>Consuelo Llopis Molines</b>. Y siendo muy chico, se mostró muy interesado por el canto. “Mi bisabuela fue cantante de ópera. Y a pesar de que la familia no quería, porque esto de ser cantante en aquella época no era serio, ella tenía una verdadera vocación de manera que al final se salió con la suya. Y mi abuelo, que ya es más cercano, fue director de el coro de los San Valencianos”, contó el intérprete tratando de indagar sobre el origen de su pasión. </p><p>Sus primeros trabajos fueron como empleado de una joyería y como bodeguero en un restaurante. Pero ya había empezado a fantasear con la posibilidad de que la música fuera más que un pasatiempo. Y, en cuanto tuvo la oportunidad, fundó el grupo <b>Los Hispanos </b>junto a dos amigos,<b> Félix Sánchez </b>y<b> Salvador Aranda,</b> con quienes empezó a tomarle el gusto a la idea de ganarse la vida cantando en bailes.</p><p>Cuando sus compañeros decidieron abandonar el trío, él se sumó al grupo <b>Los Superson</b>, junto a<b> Josep Bosch </b>y<b> Saturnino Naredo</b>, que se habían quedado sin vocalista tras la muerte de <b>Carlos Lardíes</b>, quien también falleció en un accidente de tránsito. Finalmente, los músicos originales se fueron del grupo y entraron los hermanos <b>José</b> y <b>Vicente Juesas</b>, en guitarra y teclado. Y ellos fueron los encargados de acompañar a Nino, quien ya había adoptado su nombre artístico, en todas sus presentaciones.<b> </b></p><p><b>“Noelia”, “Esa será mi casa”, “Mi querida mamá”, “Voy buscando”, “Un beso y una flor” </b>y<b> “Libre”</b><i> </i>son algunos de los temas que inmortalizó con una voz inconfundible y que mantienen su vigencia hasta el día de hoy. ¿Fue duro su camino al éxito? “Dificultades no hay muchas. Lo que hay es un gran trabajo que se va aportando poco a poco a nuestra carrera, hasta que al fin se consigue algo positivo”, reconoció el cantante. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHMBK7ZCRRDK5G4U76K2NWFEKY.jpg?auth=760fcdc29888208e32562445ab33d880d041ad3e1c123370db9221b0e42d80c3&smart=true&width=2390&height=1760" alt="La muerte lo sorprendió en lo mejor de su carrera (EFE/yv/Archivo)
" height="1760" width="2390"/><p>Su fama había trascendido las fronteras de su tierra natal y había impactado con fuerza en toda Latinoamérica, donde <b>la gente lo amaba.</b> “Un artista puede juzgar a un público después de una actuación, según la cantidad de aplausos que recibe. El público mexicano, colombiano, chileno, argentino y de cualquier parte de América Latina es un público más entregado. Es un público que tiene <b>más calor en la sangre.</b> Y, quizá en eso, es en lo que se distingue del público español”, decía al respecto Bravo.</p><p>A pesar de su enorme popularidad, Nino intentaba mantener a resguardo su vida privada. Eran tiempos en los que no se asediaba tanto a los artistas. Pero, de cualquier manera, no pudo lograr que la prensa no pusiera el foco en su relación con <b>María Amparo Martínez Gil</b>, la mujer que le robó el corazón. La había conocido en una discoteca, gracias a la intermediación del periodista<b> Guillermo Ortigueira</b>. Y se enamoró perdidamente. Así que, utilizando la funda del single de <b>Te quiero, te quiero,</b> le pidió matrimonio con una frase que decía: “Para Marie, mi único y verdadero amor, con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?”. Y la respuesta fue un “sí”.</p><p>La boda tuvo lugar el 20 de abril de 1971. Pese al deseo de Bravo de mantenerla en la intimidad, los fotógrafos lograron retratar el momento que ilustró las portadas de todas las revistas de la época. Resignado, en su momento el propio Nino se encargó de anunciar el nacimiento de su primera hija, <b>Amparo</b>, quien llegó para colmar de felicidad a la familia. Sin embargo, cuando la niña tenía apenas un año de vida, ocurrió lo que nadie podía imaginar. Y, siete meses después del fatal accidente en el que falleció el cantante nació <b>Eva</b>, a quien él nunca pudo llegar a conocer.</p><p>La última actuación de Nino había tenido lugar el 15 de marzo de 1973, en Valencia. Al mes murió. Y tiempo después se editó el disco en el que venía trabajando. Pero quedó inconclusa la gira con la que planeaba llegar hasta Japón. “Yo creo que la gran ocasión es cuando uno se levanta en la mañana, se mira al espejo cuando se está afeitando y se dice: ‘Este es tu día. Has de hacer algo que aporte algo positivo tanto humana como profesionalmente en tu vida, como hombre y como profesional’”, señaló poco tiempo antes de su muerte el cantante, que nunca dejó pasar ninguna oportunidad.</p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RYHXX2VQIZFHVCOPMXVLNDBVIQ.jpg?auth=444dbf92bdc7fcfe180f8ba521094af063203a7ee1920d293049c637618cf8cb&amp;smart=true&amp;width=2390&amp;height=1760" type="image/jpeg" height="1760" width="2390"><media:description type="plain"><![CDATA[El cantante logró éxito a nivel internacional (EFE/yv/Archivo)
]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">EFEI0023</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[10 años sin Mariano Mores: del “Cuartito azul” en el que escribió su primer tango a consagrarse como el mejor compositor del país]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/13/10-anos-sin-mariano-mores-del-cuartito-azul-en-el-que-escribio-su-primer-tango-a-consagrarse-como-el-mejor-compositor-del-pais/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/13/10-anos-sin-mariano-mores-del-cuartito-azul-en-el-que-escribio-su-primer-tango-a-consagrarse-como-el-mejor-compositor-del-pais/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El maestro falleció el 13 de abril de 2016, a los 98 años de edad, dejando un legado que incluye obras célebres como “Gricel”, “Uno”, “Cafetín de Buenos Aires”, “Taquito Militar” y “En esta tarde gris”]]></description><pubDate>Mon, 13 Apr 2026 06:36:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPHEHF7EIFCEJNRWDDAIGEZJ7A.jpg?auth=5d2805be5545ffcb520e4903c9424b0380b61c30e9dc2cd8d44a34faacc9f22a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mariano Mores, célebre compositor de tango argentino, dejó un legado musical inmortal hasta su fallecimiento a los 98 años en 2016 (NA)" height="1080" width="1920"/><p>Todo empezó en ese <b>Cuartito azul</b>, en el que<b> Mariano Mores </b>compuso su primer tema. “Lo hice dedicado a mi primera novia, <b>Mirna</b>, que hoy es la abuela de mis nietos”, recordaba quien años más tarde sería destacado como el <b>mejor compositor de tango del siglo</b>. Y agregaba: “El cuartito era mi habitación y sigue estando en la calle Terrada 2410, en Villa del Parque. A una cuadra de donde vivía mi querida novia con sus padres”. ¿Si alguna vez volvió a ese lugar? Por supuesto: hasta quiso comprar la propiedad pero, en ese momento, aprovechando las circunstancias le quisieron pedir un dinero que él no podía afrontar.</p><p>El creador de obras célebres de la música de Buenos Aires como<i><b> </b></i><i>Gricel</i>, <i>Uno</i>, <i>Cafetín de Buenos Aires</i> y <i>En esta tarde gris</i>, entre tantos otros, partió en una gira eterna a los 98 años de edad, el<b> 13 de abril de 2016. </b>Hacía relativamente poco que había perdido al gran amor de su vida, ya que la mujer murió el 15 de marzo de 2014. Y todo indicaba que ya tenía ganas de reencontrarse con ella. Porque, además, para entonces había dejado un legado demasiado importante como para asegurarse de que lo siguieran recordando por siempre.</p><p>Oriundo del barrio de San Telmo, <b>Mariano Alberto Martínez</b> -tal era su nombre real- había nacido el 18 de febrero de 1918 como el mayor de siete hermanos. En su casa, la música era algo de todos los días. Y por eso, cuando se trasladó con su familia a Tres Arroyos, su abuelo lo persuadió para que comenzara a tomar clases de piano. Tenía apenas 7 años de edad y le costaba entenderse con el instrumento. Así que, según sus profesores, su futuro no era muy prometedor. Pero se equivocaron. </p><p>“Nosotros somos músicos, antes que nada. Con lo cual la música se transmite de una manera muy natural, con todo lo que esto implica. <b>Yo trato de dar todo lo que heredé a mi familia, lo mejor posible</b>”, confesó muchos años más tarde, cuando le consultaron cómo había hecho para trasmitirle su pasión a los suyos. Pero fue recién después de su regreso a Buenos Aires, en 1927, que logró aprender el manejo de las teclas gracias a una vecina a la que descubrió cuando, atraído por el sonido, se asomó detrás de su puerta. Y al año, Mariano ya se había recibido de maestro de piano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFIRISR42JH6NISDCOR6UQJTGQ.jpg?auth=929fe87fecf9ece77843ae2b951cda6e4be622c082ac1c03f80e0a3e7a3063a4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mores junto a Mirtha Legrand" height="1080" width="1920"/><p>Allá por 1929, después de un breve paso por el conservatorio, se mudó a España con sus padres. En ese momento, ya tenía muy claro cuál sería su futuro. Y logró una beca para estudiar música clásica en la Universidad de Salamanca, donde los profesores lo consideraban <b>un niño prodigio</b>. Pero su estadía en el Viejo Continente duró solo unos años, ya que con el advenimiento de la Guerra Civil la familia decidió regresar a la Argentina en 1936. Y entonces se enamoró del tango. </p><p>Después de haber perdido a su padre y con la necesidad imperiosa de ayudar en el hogar, a los 18 años Mariano comenzó a trabajar como pianista en un bar de Chacarita. Paralelamente, empezó a dar clases en la Primera Academia Argentina de Interpretación, donde el destino lo cruzó con las hermanas <b>Mirna</b> y<b> Margot Mores</b>. Ellas hacían un dúo musical. Y, cuando Mariano se sumó a la troupe, formaron el <b>Trío Mores</b>. El apellido, en realidad, era de ellas. Pero el compositor se lo apropió cuando entró a trabajar en la orquesta de<b> Francisco Canaro.</b></p><p>Cupido lo flechó de inmediato y él no lo dudó. “<b>Para estar cerca de Mirna alquilé un cuartito en Villa del Parque</b>. Lo pintaba con cal coloreada con el azul para lavar la ropa, un blanqueador. Así nació el título del tango: <i>Cuartito azul</i>.<b> </b>Fue un éxito por la música y por la letra de Mario Battistella”, explicó Mariano. Y así fue cómo, por obra del amor, compuso el tema que en 1939 fue grabado por Ignacio Corsini, catapultándolo definitivamente a la fama.</p><p>En 1948 Mores decidió emprender su carrera solista. Y a la música se le sumó la actuación. “Me ofrecieron convertirme en el galán de una película y hacer cine en aquella época, en los años cuarenta, era muy importante”, dijo recordando su participación en <i>El otro yo de Marcela</i> en 1950. Desde entonces, el éxito siempre lo acompañó en sus distintas facetas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FXQJXTHIENDBRHCZ3ANCCJJOJ4.jpg?auth=0a5d60449a95e064afb6c98b9de05b412e4a31e4aacce7d504fba3d3e269dfdc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mariano con su gran amor, Mirna" height="1080" width="1920"/><p>Mariano fue uno de los artistas convocados por el presidente <b>Juan Domingo Perón, con quien entabló una gran amistad, </b>para participar de fiestas populares junto a <b>Hugo del Carril </b>y <b>Alberto Castillo</b> y, en 1952, estrenó su tango<i> Taquito Militar </i>en el Teatro Colón. “Me recibía con mucho amor y siempre me esperaba con un buen habano, porque sabía que me gustaban. Desde jovencito no fumé otra cosa que no fueran habanos, puros y cubanos. Y, al final de una comida, Perón siempre tenía uno para obsequiarme. A veces no lo fumaba delante de él porque quería guardarlo para siempre. Pero eso se hace imposible, en determinado momento uno se tienta...”, recordó en una oportunidad sobre su amistad con el presidente.</p><p>Años más tarde, dirigió la Orquesta Típica contratado por Radio Belgrano. Y, en 1959, protagonizó la serie televisiva <i>M ama a M</i><b> </b>junto a <b>Mirtha Legrand</b>, para luego seguir grabando discos y potenciando su carrera internacional. Sin embargo, en 1984 sufrió la pérdida de su hijo mayor, Nito, quien se había convertido en el cantante de su propia orquesta y murió a los 39 años. “Eso es algo que no podés concebir. Es la amargura más tremenda de la vida. Pero él, en mi casa, sigue vivo. Y, cualquier cosa que nos pasa, lo primero que hacemos con mi mujer es nombrarlo a él y pedirle que nos ayude”, dijo en referencia a ese duro golpe.</p><p>Nunca pudo superar el dolor. No obstante, con el tiempo el maestro sumó a su orquesta a su nuera, Claudia, a su hija Silvia y a su nieto Gabriel, quién lo acompañó hasta el último show de su gira de despedida, que tuvo lugar el 10 de febrero de 2013, para luego tomar su legado. “A la música no la voy a poder dejar nunca, porque en mi vida la música es todo mi poder. Nací para ella y por ella he conquistado lugares inmerecidos. Y está pegada a mi obsesión, es cantar para mi pueblo con mi piano”, decía por aquellos años, sin poder resignarse a aceptar el retiro. Y remarcaba: “Jamás voy a dejar de tocar. No es mi despedida, ¿quién le dijo eso? Este es un hasta luego, porque si mañana me tocan el timbre para actuar, allá voy”. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPHEHF7EIFCEJNRWDDAIGEZJ7A.jpg?auth=5d2805be5545ffcb520e4903c9424b0380b61c30e9dc2cd8d44a34faacc9f22a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mariano Mores, célebre compositor de tango argentino, dejó un legado musical inmortal hasta su fallecimiento a los 98 años en 2016 (NA)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Alfredo Alcón: la historia del chico de barrio que descubrió a Shakespeare y llegó a ser el actor más respetado de la Argentina]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/11/alfredo-alcon-la-historia-del-chico-de-barrio-que-descubrio-a-shakespeare-y-llego-a-ser-el-actor-mas-respetado-de-la-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/11/alfredo-alcon-la-historia-del-chico-de-barrio-que-descubrio-a-shakespeare-y-llego-a-ser-el-actor-mas-respetado-de-la-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El célebre intérprete falleció el 11 de abril de 2014, a los 84 años, después de haberse consagrado tanto en cine y teatro como en televisión. Reservado y ajeno al mundo de la farándula, mantuvo su vida privada lejos de los flashes hasta el final]]></description><pubDate>Sat, 11 Apr 2026 05:44:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HRWD5NB2TNGFVMXLQFZXARTAVA.jpg?auth=9c8d7aa1214621a2076d4dc4f91b7c3f168c5fbb09f77555ca56c0a6eb4f3be8&smart=true&width=1200&height=795" alt="Alfredo Alcón, símbolo de la actuación argentina, mantiene su legado a 12 años de su fallecimiento" height="795" width="1200"/><p>Aún hoy, a 12 años de su muerte, el nombre de <b>Alfredo Alcón </b>sigue siendo sinónimo de excelencia en la actuación para los argentinos. El hombre oriundo de Ciudadela, <b>falleció en la madrugada del 11 de abril de 2014 a los 84 años</b>. Sus colegas lo recuerdan como el número uno. Y hay motivos de sobra para que así sea.</p><p>“El origen de las vocaciones es un misterio. Yo no había ido al teatro nunca. Pero había un momento de la tarde, generalmente, cuando estaban durmiendo la siesta en casa y antes de irme a jugar con los chicos, en el que subía a la azotea, me disfrazaba con alguna cortina y empezaba a hacer una suerte de ceremonia. Y, por ahí, si encontraba algún bichito muerto, lo ponía en un banquito y hacía cosas alrededor”, contaba en una oportunidad, tratando de entender de dónde había surgido su inclinación por la actuación.</p><p>Había nacido el 3 de marzo de 1930 y era el único hijo del matrimonio compuesto por <b>Elisa Riesco </b>y<b> Félix Alcón</b>. Su padre murió cuando él tenía apenas tres años y esa pérdida, obviamente, lo afectó. Pero a él no le gustaba ahondar en sus temas privados. No le molestaba, sin embargo, contar cómo empezó a jugar al actor con las sábanas que su madre colgaba en la terraza para que se secaran al sol. Ni como aprovechaba la biblioteca de su padrino para tener acceso a libros como <i>Hamlet</i>, de <b>William</b> <b>Shakespeare</b>, siendo todavía un niño. “En invierno, como usaba sobretodo, entraba a esa habitación que tenía un piano, agarraba lo que venía y me lo escondía debajo del abrigo. Los robaba, pero después los devolvía”, confesó. Y contó que, los días de lluvia, sus amigos le pedían que le recitara las obras del autor inglés.</p><p>Los ingresos que obtenía su madre como obrera de una fábrica de medias no eran holgados. Apenas si le alcanzaban para mantener el hogar y permitir que Alfredo pudiera terminar el secundario. “Fui el peor alumno del colegio industrial”, decía él. En aquellos años, seguramente Elisa debe haber soñado con la posibilidad de que su hijo obtuviera un título profesional. Que fuera médico, ingeniero o abogado, por ejemplo. Como para garantizarse un ingreso digno. Sin embargo, allá por el año 1946, la mujer no dudó en anotarlo en el Conservatorio de Arte Dramático porque se dio cuenta cuál era su verdadera pasión. Y, allí, Alcón tuvo la oportunidad aprender del maestro<b> Antonio Cunill Cabanellas</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3PTHRWYTIRAKRLLYHFB7NOTCVE.jpg?auth=fca9e3c932955fd4b1779cfd0676bfbe005e795d19c05e29650c0bc30e1b90b1&smart=true&width=900&height=506" alt="Alfredo Alcón en una escena de "Un guapo del 900"" height="506" width="900"/><p>“Creo que por eso soy actor, porque me hubiera gustado ser de todo. Hasta un pececito, el Papa, un árbol, un pájaro...”, decía. Pero reconocía que, por ser tan chico, al principio no le iba bien en las clases de teatro ya que todo le daba mucha risa. “Me ponían muchas amonestaciones. Y, al final, para que no se dieran cuenta de que me estaba riendo, hacía como que me desmayaba”, señaló.</p><p>El primer trabajo lo obtuvo gracias a su inconfundible voz y fue para leer los informes del Mercado de Hacienda en la radio. Pero no tardó mucho en pasar a protagonizar <b>radionovelas</b> y, poco después, a desembarcar en la pantalla grande. Cuentan que estaba haciendo <b>Las dos carátulas</b> en Radio Nacional cuando las cámaras del recordado noticiero<b> </b><i>Sucesos Argentinos</i> llegaron a tomar imágenes de la emisora para un documental. Y que, al ver su porte, de inmediato lo convocaron para participar en la película <i>El amor nunca muere,</i> de 1955.</p><p>Paralelamente, comenzó a trabajar en teatro con <b>Analía Gadé</b>, en la obra <i>Colomba,</i><b> </b>que dirigió<b> Juan Carlos Torry</b>. Como era demasiado tímido nadie le auguraba un futuro prometedor. Sin embargo, de ahí en adelante, todo se fue dando naturalmente para Alcón. Tuvo la oportunidad de llegar a su primer gran protagónico en 1956 de la mano de<b> </b>Mirtha Legrand, con quien hizo <b>L</b><i>a pícara soñadora</i><b> </b>y entabló una gran amistad. “A mí ella me ayudó mucho y por eso le tengo un gran afecto. Fue muy generosa en un momento en el que una palabra de aliento se valoraba”, reconoció Alfredo al hablar de la diva.</p><p>En 1958 filmó <i>La morocha</i>, junto a <b>Tita Merello</b>. Y, a principios de los ‘60, se puso al frente de<b> </b><i>Un guapo del 900</i> y <i>Piel de Verano</i>, junto a <b>Graciela Borges</b>, ambas bajo las órdenes de <b>Leopoldo Torre Nilsson</b>, que creía en el talento de Alfredo mucho más que él mismo. En tanto, en<b> </b>1964, se dio el gusto de hacer <i>Hamlet</i>, un especial para Canal 13, dirigido por <b>David Stivel</b> para conmemorar el aniversario número 400 de su autor. “Trabajaban<b> Bárbara Mujica, Ernesto Bianco, Violeta Antier</b>... Fue un reparto muy bueno y se vio mucho. Pero yo recién empezaba. Era un galancito lindo que de pronto, iba a hacer Shakespeare en televisión”, relató Alcón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2E7DHW26SJFIHEFPMOHXUDZXE4.jpg?auth=4c7de36812231fdc1fe0a3fb649e494e7fc69b17e2d9e0695aceee13b1031fc5&smart=true&width=1920&height=1276" alt="En el programa de Mirtha Legrand junto a Carlos Monzón y Andrés Percivale" height="1276" width="1920"/><p>Para entonces, ya las opiniones de los especialistas habían comenzado a ser benévolas con Alfredo. Sin embargo, él seguía siendo muy duro consigo mismo. “Yo es raro que me vea bien. No sé si es ser crítico, más bien inseguro. Porque ser crítico es tener una noción certera de algo y ver si te acercaste o no. Pero yo soy incierto. Además, este es un oficio en el que es muy difícil saber si estás bien o mal, porque es muy subjetiva la mirada del otro”, reconoció siendo ya una figura. </p><p><i>Martín Fierro</i> (1968), <i>El santo de la espada </i>(1970),<b> </b><i>Los 7 locos</i><b> </b>(1973) y<b> </b><i>Boquitas Pintadas</i><b> </b>(1974) de Torre Nilsson, <i>Nazareno Cruz y el lobo </i>(1975), de <b>Leonardo Favio</b>,<b> </b><i>Saverio, el cruel</i>, de<b> Ricardo Wulicher,</b><i> Pubis angelical </i>(1982) de<b> Raúl de la Torre</b>, <i>Últimas imágenes del naufragio</i> (1989), de <b>Eliseo Subiela</b>, fueron algunas de las tantas películas que protagonizó. Y, de a poco, fue logrando un reconocimiento que lo encasilló como “actor serio”. Hasta que lo convocaron para hacer <b>Cohen vs. Rosi </b>(1998) con<b> Daniel Barone </b>y, así, demostró que también sabía cómo hacer divertir al público.</p><p>A pesar de no haber militado nunca en política, como muchos actores sufrió censura y amenazas, tanto en tiempos de <b>Isabel Perón</b> con la Triple A, cuando lo obligaron a reunirse con <b>José López Rega</b>, como en los años de hierro de la dictadura. “Yo traté de ser lo más digno posible dentro de la indignidad que estábamos viviendo, en la que era imposible ser digno del todo”, explicó sobre esos años de <b>listas negras</b> en los que sobrevivió como pudo. </p><p>Hizo mucho teatro. <i>Escena de la vida conyugal</i> (1994/1995), <i>Largo viaje del día hacia la noche</i> (1997),<b> </b><i>Edipo </i>(2002), <i>Enrique IV</i> (2005), <i>Muerte de un viajante </i>(2007), <i>Rey Lear</i><b> </b>(2009) y Final de partida (2013), son solo algunas de las obras que protagonizó. De la mano de <b>Adrián Suar </b>y <b>Pol-ka</b>, tuvo éxitos televisivos como <i>Por el nombre de Dios </i>(1999), <i>Vulnerables</i> (2000), <i>Durmiendo con mi jefe</i><b> </b>(2003)<b>, </b><i>Herederos de una venganza </i>y<b> </b><i>Los únicos </i>(2011).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4F7B3HXOI5GXVFWM3W2T7KC5U4.jpg?auth=1cb45ae9730cd0e74b1aebe8c5874796cd0ec8ede168fda47c80bbce5db156d1&smart=true&width=1920&height=1449" alt="Con Joaquín Furriel en la obra Final de partida (Foto: Instagram)" height="1449" width="1920"/><p>Mantenía su intimidad bajo siete llaves. Y no solía asistir a eventos o fiestas de la farándula, argumentando que estar con más de tres personas a la vez lo abrumaba. Tampoco dejaba que la fama y los pedidos de autógrafos le inflaran el ego. Es más, casi renegaba del hecho de ser considerado el mejor actor de la Argentina. “Yo creo que elegir el mejor en cualquier cosa es una simplificación. Hay papeles a los que yo les puedo dar un color especial, pero hay otras cosas que hacen, por ejemplo,<b> Ulises Dumont, Oscar Martínez, Luis Brandoni o Miguel Ángel Solá </b>que son maravillosas. Por suerte veo que hay mucha gente que trabaja por mejorar su oficio", señalaba.</p><p>Tampoco soñaba con amasar fortunas. “A mí me interesa no tener que pensar en el dinero. Si uno tiene mucho, le ocupa lugar, y si tiene muy poco también. <b>He logrado casi no acordarme del dinero</b>. Estoy bien. Con lo que tengo me ha ido bien”, decía. Y así fue hasta el final de sus días. Sus restos fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio del Congreso de la Nación Argentina. Y, antes de ser llevado al Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, fue despedido en el Teatro San Martín, cuyo hall central hoy lleva su nombre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HRWD5NB2TNGFVMXLQFZXARTAVA.jpg?auth=9c8d7aa1214621a2076d4dc4f91b7c3f168c5fbb09f77555ca56c0a6eb4f3be8&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=795" type="image/jpeg" height="795" width="1200"><media:description type="plain"><![CDATA[Alfredo Alcón]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Estoy cansada, me voy para casa”: la trágica muerte Mónica Jouvet, la cena a la que nunca llegó y la escena que presagió el final]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/08/estoy-cansada-me-voy-para-casa-la-tragica-muerte-monica-jouvet-la-cena-a-la-que-nunca-llego-y-la-escena-que-presagio-el-final/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/08/estoy-cansada-me-voy-para-casa-la-tragica-muerte-monica-jouvet-la-cena-a-la-que-nunca-llego-y-la-escena-que-presagio-el-final/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz, hija de los recordados Nelly Beltrán y Maurice Jouvet y esposa de Pablo Alarcón, murió el 19 de abril de 1981 a los 26 años de edad en un siniestro vial. Los golpes de la dictadura, la amenaza de la Triple A, el sueño de ser madre y la última pascua de Mónica Jouvet]]></description><pubDate>Wed, 08 Apr 2026 13:13:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KXYV45PU35FGNFEMZWQNS4ADMI.jpg?auth=25141251d52430d33c607f1c485f4d421ffab394c086179ea99b3a4a6b9e5ed6&smart=true&width=1920&height=2380" alt="La actriz Mónica Jouvet murió a los 26 años tras un trágico accidente vial en Buenos Aires, marcando el final de una prometedora carrera artística" height="2380" width="1920"/><p>Hay quienes creen que el destino está marcado. Y que nada de lo que uno haga puede modificarlo. “Si es para ti ni aunque te quites, si no es para ti ni aunque te pongas”, dice el refrán. Quizá, esto no sea más que un dicho popular. Y es verdad eso del “libre albedrío”, que hace que cada uno vaya construyendo con sus elecciones la propia realidad. Pero en el caso de Mónica Jouvet, llama la atención que habiendo tenido más de una chance de esquivar la tragedia, todo la haya conducido directamente hacia su muerte.</p><p>Corría el 8 de abril de 1981. La actriz, de apenas 25 años de edad, estaba protagonizando la obra <i>Hay que salvar a los delfines,</i> junto a la española<b> </b>Analía Gadé, en el teatro Blanca Podestá. Todo parecía normal. Por eso, en el entreacto, el reconocido agente de prensa Tito Rivié<b> </b>la invitó a tomar un café después de la función. De haber aceptado, posiblemente, Mónica todavía estaría en este mundo. Pero su respuesta fue contundente: <b>“Pablo me está esperando con un pollo al horno y tengo mucho que estudiar para la tele. Estoy muy cansada, me voy para casa”.</b></p><p>El Pablo al que hacía referencia era, ni más ni menos, que <b>Pablo Alarcón, su marido</b>. Y lo que decía era cierto: el actor le había preparado una cena para que ella pudiera llegar y, de inmediato, ponerse a estudiar los libretos de<b> </b><i>Un latido distinto</i>, la novela éxito de <i>ATC </i>en la que compartía elenco con Carlos Olivieri, María Aurelia Bisutti, Raúl Filippi, Mariángeles Ibarreta, Alberto Argibay, Donna Caroll, Enzo Bellomo e Hilda Bernard. Por eso es que estaba tan apurada.</p><p>Claro que la premura no era tal como para que ella se expusiera a correr riesgos. Porque lo cierto es que, apenas salió a la puerta del teatro, el boletero la ayudó a pedir un taxi. Sin embargo, viendo que el conductor del primer vehículo que paró era demasiado joven, Mónica optó por dejarlo pasar. <b>“A ver si se me tira un lance”</b>, le dijo un poco en serio y un poco en broma al trabajador de la sala. Si se hubiera subido a ese coche, posiblemente, estaría viva. O si se hubiera subido al siguiente, que también decidió rechazar vaya a saber por qué extraña presunción.</p><p>Sin embargo, como si sus cartas estuvieran echadas, la actriz se montó al coche siguiente. El tercero. Ese que la llevó, sin escalas, a su prematuro final. Habían pasado apenas unos minutos de la medianoche, cuando <b>en la esquina de Junín y Avenida Córdoba, un colectivo de la línea 109 chocó contra el taxi en el que viajaba la actriz </b>provocándole graves lesiones.</p><p>El primero en ser asistido fue el colectivero, Héctor Sequeira, quien fue trasladado al Hospital Fernández luego de haber sufrido varios golpes. Mónica, en cambio, no recibió auxilio inmediato. Recién fue trasladada al Hospital de Clínicas cuando un patrullero que pasó por allí se apiadó de ella.<b> Tenía traumatismo de cráneo, fracturas en las costillas y el brazo y había quedado sin conocimiento.</b> </p><p>Alarcón se quedó esperando a su esposa con la cena lista. Pero ella nunca llegó. Tanto el chofer del colectivo como el taxista, Claudio Soriano, quedaron detenidos tras el accidente. Pero determinar las responsabilidades no alcanzaba para revertir la situación en la que se encontraba Jouvet. Después de ser intervenida quirúrgicamente, la actriz fue trasladada al Hospital Italiano, donde le practicaron una tomografía. Y luego regresó a la terapia intensiva del nosocomio de la UBA con un “<b>coma 4 en estado estacionario</b>”, según lo que reflejaba el parte médico. </p><p>Nunca mejoró. Su marido no se movió de su lado. Y su íntima amiga, la también actriz María Valenzuela, se puso a disposición de él para brindarle toda su ayuda y acompañamiento. El desconsuelo de todos, familiares, amigos, colegas y público en general, era inevitable. Pero ninguno perdía las esperanzas de que se produjera un milagro. Sin embargo, con el correr de los días, su cuadro se empezó a complicar.</p><p>El 15 de abril, Mónica pasó su cumpleaños número 26 en su cama de cuidados intensivos. Los médicos remarcaron que había sufrido una “desmejora a raíz de la grave situación y complicaciones en el proceso respiratorio”. Y, a esa altura, el desenlace parecía inevitable. Finalmente, <b>el domingo 19, día de celebración de las Pascuas de resurrección, la actriz sufrió dos paros cardíacos. Levaba once días de agonía. Y, pasadas las nueve de la noche, murió. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHHBC2EVVVAGBHLXAVDODE2MF4.jpg?auth=5a28478f4caabdfb77ed9926e601762a19691e248d4a6abc0297b40b4f8ce66f&smart=true&width=1920&height=1433" alt="Pablo Alarcón, esposo de Mónica Jouvet, la esperaba con una cena mientras ella retornaba del teatro sin imaginar la tragedia que se avecinaba. Se habían casado cuando ella tenía 20 años y él, 28" height="1433" width="1920"/><p>Para Alarcón fue un golpe demasiado duro. Había hablado por teléfono con Mónica horas antes del accidente. La de ellos había sido una historia de amor tan intensa como complicada. Pero, después de atravesar varias situaciones límites, estaban disfrutando de un inmejorable momento. Es más: según se supo, desde hacía poco tiempo<b> habían comenzado a hacer un tratamiento de fertilización, con la esperanza de buscar su primer hijo</b>. Y, de repente, todo se desmoronó.</p><p><b>Jouvet se había casado con Pablo el 11 de julio de 1975, cuando ella tenía apenas 20 años y él, 28</b>. En ese momento, ambos eligieron como destino de su luna de miel la bella Italia. Lo hicieron pensando en paisajes románticos de Roma, Venecia y la cosa Amalfitana. Sin embargo, Mónica terminó siendo contratada por la <i>RAI</i>, por lo cual el viaje se terminó convirtiendo en una posibilidad laboral. </p><p>Esa puerta que se había abierto casi sin querer en el viejo continente, fue fundamental para cuando ambos se vieron obligados a exiliarse de la Argentina. Lo que ocurrió fue que Alarcón había sido productor, director y actor de un filme que daba cuenta de la violencia<b> </b>que reinaba durante el gobierno de Isabel Perón. Y terminó siendo perseguido por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). De hecho, un grupo armado irrumpió en la vivienda que compartía con Jouvet, buscando la cinta de esa película. Y les hicieron vivir un horror que nunca pudieron olvidar.</p><p>Años más tarde, durante una entrevista, Pablo confesó que los habían golpeado a ambos. Y que, al no encontrar lo que buscaban ya que ese material no se hallaba en la casa, amenazaron con matarlos. Pero en ese momento, uno de los hombres que no lo había reconocido le preguntó su nombre. Y, al darse cuenta de que se trataba del galán de televisión, el jefe de la banda le retrucó: <b>“Mi mujer te ama. Si te llego a hacer algo, me mata”</b>. </p><p>Se salvaron por poco. Pero sabían que estaban en peligro. O, por lo menos, él. Así que, en menos de 24 horas, Mónica y Alarcón ya se habían embarcado en un vuelo con destino a Roma. La actriz lo hizo para acompañar a su esposo. Pero le costaba mucho vivir lejos de sus raíces. Y, años más tarde, ambos decidieron regresar al país para retomar sus carreras locales. Algo que parecía difícil y que, no obstante, lograron hacer con relativa facilidad, ya que el público no los había olvidado. Aunque nadie se podía imaginar que la tragedia se interpondría en sus caminos.</p><p>Casualmente, días antes del accidente que derivó en su fallecimiento, Jouvet había grabado una escena en la que la víctima era<b> </b>María Aurelia<b> </b>Bisutti. “Los choferes de ómnibus siempre manejan bien… hasta que se les cruza alguna loca en en el camino”, le decía el personaje de Mónica al de Filippi. Ella ya había protagonizado un choque el 5 de marzo de 1972, después de hacer un espectáculo en la ciudad de La Plata junto a Donald McCluskey y otros artistas. En esa oportunidad, regresaba a la Capital Federal en el auto del cantante y sufrió una colisión a la altura de Wilde, por la que terminó con un brazo fracturado. Pero, según contó, había sido tan fuerte que por segundos temió lo peor. Aunque, entonces, todavía no había llegado su hora.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIJ3NV2GP5EE5BZ2TFPJKZR76U.jpg?auth=006ac293992d95b95b9bb2a587d293846577336cbef55ce509170b7f3bf5b704&smart=true&width=211&height=239" alt="El accidente que causó la muerte de Mónica Jouvet ocurrió la noche del 8 de abril de 1981 en la esquina de Avenida Córdoba y Junín" height="239" width="211"/><p>Nacida el 15 de abril de 1955 en Buenos Aires, Mónica era hija de los recordados Nelly Beltrán y Maurice Jouvet.<b> </b>Y de ellos había heredado su pasión por la actuación. Su debut había tenido lugar un programa infantil del viejo <i>Canal 7</i>, junto a su padre, donde le tocó entregarle un corazón a<b> </b><i>Pinocho</i>. Después tomó clases de modelaje y dibujo publicitario. Hasta que, ya siendo una adolescente, participó del ciclo <i>Tinglado de la risa</i> (1970), para luego formar parte de éxitos como <i>Teatro como en el teatro</i><b> </b>(1973) y<i><b> Alta comedia</b></i><b> </b>(1981).</p><p>También llegó a la pantalla grande de la mano de<b> </b><i>El picnic de los Campanelli</i> (1972),<i> El profesor tirabombas</i> (1972), <i>Yo gané el prode, ¿y usted?</i><b> </b>(1973),<b> </b><i>Las locuras del profesor</i> (1979) y <i>Sentimental </i>(1981). De la misma manera, tuvo su destaque en teatro con <i>El día que secuestraron al papa</i> (1973) y<b> </b><i>Drácula </i>(1979), entre otras. Y, de no haberse subido a ese taxi, seguramente hubiera cosechado muchos logros más. Pero tal vez su destino estaba marcado. O ella eligió justo el auto que debía haber dejado pasar. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHHBC2EVVVAGBHLXAVDODE2MF4.jpg?auth=5a28478f4caabdfb77ed9926e601762a19691e248d4a6abc0297b40b4f8ce66f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1433" type="image/jpeg" height="1433" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Pablo Alarcón, esposo de Mónica Jouvet, la esperaba con una cena mientras ella retornaba del teatro sin imaginar la tragedia que se avecinaba. Se habían casado cuando ella tenía 20 años y él, 28]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El hombre detrás de “Cuchuflito”, un mítico personaje de la TV: los inicios en su pueblo y cómo surgió el nombre del personaje ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/03/el-hombre-detras-de-cuchuflito-un-mitico-personaje-de-la-tv-los-inicios-en-su-pueblo-y-como-surgio-el-nombre-del-personaje/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/03/el-hombre-detras-de-cuchuflito-un-mitico-personaje-de-la-tv-los-inicios-en-su-pueblo-y-como-surgio-el-nombre-del-personaje/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Juan Díaz nació el 3 de abril de 1939 en Mercedes. El actor logró popularidad con el personaje que interpretaba en Telecómicos]]></description><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 04:16:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFK3HVCZMFFZXD6JJAMKVQMMOI.jpg?auth=3f589ffee4bef18066af91b874f3a81be9f0afe63b208f547eeb89f2f97c6940&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan Díaz, "Cuchuflito"" height="1080" width="1920"/><p>Quizás las nuevas generaciones no tengan ni idea de quién es <b>Juan Díaz</b>. Pero habrán escuchado alguna vez a sus abuelas tratando de <a href="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/07/24/el-actor-juan-diaz-creador-de-cuchuflito-revelo-que-si-compra-segundas-marcas/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/07/24/el-actor-juan-diaz-creador-de-cuchuflito-revelo-que-si-compra-segundas-marcas/"><b>“Cuchuflito”</b></a><b> </b>a algún flaco, torpe y desgarbado que aparecía en su camino. Ese muñeco interpretado por el actor<b> nacido el 3 de abril de 1939 en Mercedes</b>, provincia de Buenos Aires, logró trascender a los que crearon el personaje. Su pseudónimo quedó incorporado en el diccionario popular argentino.</p><p>Díaz había empezado su carrera en su ciudad natal, donde se dedicaba al teatro independiente. Allí, encabezó obras como <b>El zoo de cristal </b>o <b>El inspector</b>. Decía que era un actor dramático, pero frustrado. “Esto era un poco en serio y un poco en broma. Porque yo quería venir a Buenos Aires a trabajar de cualquier cosa. No me importaba si era en un kiosco o un almacén, si a la noche o los fines de semana podía actuar en algún grupo”, contó en una entrevista. Pero la realidad es que su fuerte terminó siendo la comicidad. Y su éxito fue impulsado por <b>Aldo Cammarota</b>.</p><p>Todo comenzó en la década del ‘60, en radio Belgrano. “Me presenté, le dije que sabía hacer imitaciones y me citó para el domingo siguiente”, recordó Juan sobre su diálogo con el célebre guionista. El programa se llamaba <b>Farandulandia </b>y había sido un desprendimiento de<b> La Revista Discolcada</b>, que se emitía por Radio Splendid. Allí, un grupo de cómicos entre los que figuraban<b> Juan Carlos Calabró, Tristán, Mario Sapag </b>y <b>Mario Sánchez</b>, empezaron a hacer de las suyas. Díaz se sumó a ellos. Y el suceso fue tal, que al tiempo recibieron la oferta de pasar a la pantalla chica, primero a Canal 11 y después a Canal 13, con el ciclo<i><b> </b></i><b>Telecómicos.</b></p><p>“Fue un éxito enorme. Llegamos a tener picos de 35 puntos de rating. Era muchísimo. Íbamos todos los viernes, una hora”, contaba el actor sobre aquel programa. Eran tiempos en los que toda la familia se reunía frente al televisor. Y los personajes creados por la pluma de Cammarota entraron en cada uno de los hogares y se arraigaron en ellos. Por eso <b>“Cuchuflito”</b>, que era un muñeco enclenque, no tardó en quedar incorporado al imaginario colectivo. Como sucedió con el término “pendorcho”, con el que uno de sus personajes, Volantieri, encarnado por <b>Adolfo Pícaro</b>, prometía resolver todos los problemas mecánicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPUS7NQ3XVBRRABBDUEVTSU4BI.jpg?auth=1856761e0aeb3b299e17440296ff704f20d34e50d7b0f0dc595e79a408bc0854&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Díaz con Juan Carlos Calabró (foto: captura de pantalla)" height="1280" width="1920"/><p><b>“”Cuchuflito" viene de cuchuleta, chanza, tomadura de pelo.</b> Yo era un locutor al que le salía mal el aviso. Porque yo soy libretista y autor de mis personajes. Así que parodiaba un poco la televisión de los comienzos, en los que todos los avisos salían en vivo. Entonces hablaba de un producto que fallaba, así que Cammarota le puso Cuchuflito, porque era malo o trucho. Y la gente empezó a llamarme así”, contó el actor. </p><p>Lo cierto es que, tras más de una década interpretando a “Cuchuflito” en varios sketches, Díaz continuó haciendo el mismo personaje junto a Calabró en<b> Calabromas</b>, donde también hacía de Juanchi, el amigo de Aníbal. Y luego compartió elencos teatrales con <b>Alfredo Barbieri, Fidel Pintos, Pelele, Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Juan Carlos Altavista, Juan Verdaguer, Moria Casán, Mirtha Legrand </b>y<b> Susana Giménez.</b></p><p>Al mismo tiempo, Díaz formó parte de varias películas como<b> Canuto Cañete, conscripto del siete</b> (1963),<b> Necesito una madre </b>(1966),<b> La gorda</b> (1966), <b>Che, OVNI </b>(1968), <b>Un elefante color ilusión </b>(1970)<b>, El veraneo de los Campanelli </b>(1971),<b> Los vampiros los prefieren gorditos</b> (1974), <b>No hay que aflojarle a la vida</b> (1975), <b>La noche del hurto</b> (1976),<b> Patolandia nuclear </b>(1978), <b>Expertos en pinchazos </b>(1979),<b> A los cirujanos se les va la mano </b>(1980),<b> Gran valor en la Facultad de Medicina</b> (1981), <b>Camareto nocturno en Mar del Plata</b> (1986) y<b> Las aventuras de Tremendo</b> (1986).</p><p>En el 2011, recibió un reconocimiento de su ciudad natal, Mercedes. Y, en 2012, fue galardonado con una medalla conmemorativa de la <b>Asociación Argentina de Actores durante la entrega de los Premios Podestá.</b> Sin embargo, en 2013, a Díaz le tocó vivir un duro momento cuando tuvo que despedir a su amigo Calabró. “Con él siempre nos mantuvimos comunicados y hablamos de todas las cosas de la vida”, había dicho visiblemente triste en ese momento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B47JKV2UANFNVLSNNHIC3GZYSY.jpg?auth=aff8f5ec23dceec6ffbd1fa613403d55256cb9df832fc6713783dbc117987a82&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan en una de sus últimas presentaciones" height="1080" width="1920"/><p><b>“El muñeco lo inventé yo</b>, pero no con la idea de que fuera un éxito. Es como pasa siempre que hacés algo y es un boom pero no lo imaginaste. La resonancia fue impresionante. Y Cammarota dijo que había que hacerlo todas las semanas. A mí, eso mucho no me entusiasmaba porque no soy repetitivo. Pero lo comercial es así y, si algo pega, hay que seguirlo hasta sacarle la última gota. Si a mi ex mujer le preguntaban si a la noche me colgaba en el placard para dormir. En un momento me hartó, porque iba a comer y me miraban como si fuera mi personaje. Y me empezaba a molestar porque tenía que ver con mi identidad. Porque, además, yo no era solamente eso”, cuenta el actor que, hasta el día de hoy, <b>sigue siendo recordado por “Cuchuflito“. Aunque ya no reniega de eso.</b></p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPUS7NQ3XVBRRABBDUEVTSU4BI.jpg?auth=1856761e0aeb3b299e17440296ff704f20d34e50d7b0f0dc595e79a408bc0854&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Díaz con Juan Carlos Calabró (foto: captura de pantalla)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Vida y obra del músico que fusionó mejor que nadie los sonidos de América Latina con el jazz: a una década del adiós del Gato Barbieri]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/02/vida-y-obra-del-musico-que-fusiono-mejor-que-nadie-los-sonidos-de-america-latina-con-el-jazz-a-una-decada-del-adios-del-gato-barbieri/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/04/02/vida-y-obra-del-musico-que-fusiono-mejor-que-nadie-los-sonidos-de-america-latina-con-el-jazz-a-una-decada-del-adios-del-gato-barbieri/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El célebre saxofonista que, entre otras obras, fue el autor de la banda de sonido de la película Último tango en París, falleció el 2 de abril de 2016 en Nueva York]]></description><pubDate>Thu, 02 Apr 2026 06:08:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H7MLSN3MTJA4JJSDC4Y2VS3FHE.jpg?auth=1496babee3fbe95f21a0782196a6375b091871921099b3aa59399fe9f8061cb7&smart=true&width=840&height=658" alt="Leandro Gato Barbieri, saxofonista argentino y figura clave del jazz, falleció hace una década dejando un legado único en la música internacional" height="658" width="840"/><p>“<b>Lo que pasa es que yo no toco jazz</b>”, decía<b> </b><a href="https://www.infobae.com/2016/04/02/1801591-murio-el-saxofonista-leandro-gato-barbieri/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/2016/04/02/1801591-murio-el-saxofonista-leandro-gato-barbieri/"><b>Leandro el Gato Barbieri</b>.</a> El célebre saxofonista argentino<b> que murió hace diez años, el 2 de abril de 2016</b>, en Nueva York. El artista dejó un enorme legado. Sin embargo, siempre destacaba que lo suyo era, justamente, la capacidad de fusionar la música de diferentes países para lograr un estilo único e inconfundible. </p><p>Había nacido en Rosario, el 28 de noviembre de 1932. Y, aunque soñaba con ser futbolista, desde muy chico comenzó a tomar clases de música en la escuela Infancia Desvalida de su ciudad. “<b>Mi tío era saxofonista y mi hermano empezó a tocar trompeta. Así que yo empecé a tocar clarinete. Y después, todo lo que pasó es imposible de recordar. Aparte, mi memoria no es muy buena”</b>, había dicho en una de sus últimas entrevistas. </p><p>Sin embargo, la historia cuenta que, cuando escuchó a <b>Charlie Parker</b> tocando <i>Now’s the Time</i>, el Gato decidió cambiar de instrumento. Desde entonces, se abocó al saxo alto. Y, cuando en 1947 se trasladó con su familia a Buenos Aires, comenzó a tomar clases con el maestro <b>Ruggero Lavecchia</b>. Hasta que, finalmente, terminó desarrollando una carrera como músico de jazz en la Casablanca Jazz, los King Serenaders y las orquestas de Panchito Cao, Toni Cefalí, Pocho Gatti y la estable de Canal 13.</p><p>En 1953, en tanto, empezó a sobresalir de entre sus colegas gracias a su participación en la orquesta de <b>Lalo Schifrin</b>, quien le dio un destaque como solista. Ya con su saxo tenor entre las manos y tras la partida del maestro a Estados Unidos, se dedicó a tocar en reductos porteños junto a su hermano <b>Rubén Barbieri, Jorge Navarro, Bebe Eguía, el Negro González </b>y<b> Néstor Astarita</b>, entre otros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEMZXCDXNJFFTFHKM5CNX7654I.webp?auth=d0e24c9efecaa5728c0435623e5016182b2c26ae273b6ca3e952849e18003105&smart=true&width=450&height=300" alt="El músico logró combinar los ritmos latinoamericanos con el jazz" height="300" width="450"/><p>Poco a poco, el Gato fue cruzando las fronteras. Vivió un tiempo en Brasil. Pero fue en 1962, cuando se instaló en Italia junto a su esposa,<b> Michele</b>, que su fama se expandió. Primero grabó junto a algunos músicos de otros géneros, como <b>Gino Paoli </b>y<b> Ennio Morricone</b>. Luego trabajó tres años junto al cornetista<b> Don Cherry</b>, con quien grabó discos memorables como Togetherness (1965), Complete Communion (1966) y Symphony for Improvisers (1966). Y, finalmente, se contactó con el mundo del cine.</p><p>Claro que, sin lugar a dudas, la gran popularidad para Barbieri llegó en 1972, cuando tuvo la oportunidad de grabar la banda de sonido de la película <b>Último tango en París</b>, dirigida por<b> Bernardo Bertolucci</b> y protagonizada por <b>Marlon Brando</b>. Fue en esa época, justamente, que el Gato empezó a indagar en la música de América Latina. Así fue como se convirtió en el precursor de un sonido que mezclaba el folclore y los ritmos originarios de esta región, con el jazz. Y lo hizo como una manera de trasladar al arte su convicción política. Se definía como un progresista y estaba muy atento a las revueltas sociales. </p><p><b>“Mi música es de todos los países”</b>, decía. Bolivia (1973) y Chapter 3: Viva Emiliano Zapata (1974), son solo algunos ejemplos de su compromiso con la realidad que vivían por aquellos años los pueblos latinoamericanos. Pero, al mismo tiempo, contaba en sus formaciones con nombres como <b>Ron Carter, Roy Haynes, Charlie Haden, Lenny White</b> y<b> Lonnie Smith</b>, junto a quienes seguía consolidándose en su rubro.</p><p>Lo cierto es que, con el correr de los años, Barbieri logró imponer su estilo. Dicen que hasta el saxofonista de los <b>Muppets</b> había sido inspirado en él y en su clásico sombrero. De hecho, su música recorrió distintas latitudes. </p><p>La muerte de su primera esposa y los problemas de salud que enfrentaba por temas cardíacos, hicieron que se alejara de los escenarios durante gran parte de la década del ‘90. <b>“Fueron años bastante duros. Primero, porque uno es humano. Y, segundo, porque la profesión de artista es dura”</b>, dijo el Gato sobre ese tiempo. Sin embargo, en 1997 decidió volver a hacer un show en el Playboy Jazz Festival de Los Ángeles. Y, después de eso, grabó varios discos más de smooth jazz. Aunque, para entonces, ya tenía serias dificultades en su visión.</p><p>En 2015, fue reconocido por su trayectoria en la entrega de los premios Grammy. Fue entonces cuando <b>Pablo Gianera </b>reconoció que el músico había cambiado el “paisaje completo de jazz”. Aunque vivió en Europa y terminó sus días en los Estados Unidos, el Gato nunca renegó de sus orígenes. Al contrario, se jactaba de venir “del tercer mundo”, lo cual le permitió darle un toque distintivo a su música. </p><p>Vivía en la ciudad que nunca duerme desde hacía cuatro décadas. Y había rearmado su vida junto a su segunda esposa, <b>Laura</b>. Pero una neumonía, sumada a las complicaciones que arrastraba desde hacía años, hizo que terminara internado. Y, finalmente,<b> falleció con 83 años de edad</b>, después de haber grabado más de cincuenta discos.</p><p> “<b>¿Cómo combino los elementos de América Latina con el jazz? </b>Los combino en base a los colores, a las emociones, a los ritmos que son distintos y a una serie de cosas que suceden en Latinoamérica, que solamente los sé yo cuando toco. Todos esos elementos, yo los introduzco en mi música. Por eso es que hay veces en que dura, a veces caótica, a veces fuerte y a veces melódica​“, decía tratando de poner en palabras su creación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/H7MLSN3MTJA4JJSDC4Y2VS3FHE.jpg?auth=1496babee3fbe95f21a0782196a6375b091871921099b3aa59399fe9f8061cb7&amp;smart=true&amp;width=840&amp;height=658" type="image/jpeg" height="658" width="840"><media:description type="plain"><![CDATA[El Gato Barbieri (Foto tomada de: Rock101).]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 125 años del nacimiento de Enrique Santos Discépolo, el “flaco, fané y descangayado” que sufrió por amor y murió de tristeza]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/28/a-125-anos-del-nacimiento-de-enrique-santos-discepolo-el-flaco-fane-y-descangayado-que-sufrio-por-amor-y-murio-de-tristeza/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/28/a-125-anos-del-nacimiento-de-enrique-santos-discepolo-el-flaco-fane-y-descangayado-que-sufrio-por-amor-y-murio-de-tristeza/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El autor de tangos legendarios como Yira Yira, Uno, Cambalache y Cafetín de Buenos Aires, nació el 27 de marzo de 1901 en el barrio porteño de Once y tuvo una vida marcada por el dolor]]></description><pubDate>Sat, 28 Mar 2026 05:47:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I3KZVYKOKBAVFMKFHQTPYVTDUE.jpg?auth=c67fec298fd79b24df788d903a1a1e7dfd35b147294aa6bd4d936208b1e1ed37&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Enrique Santos Discépolo" height="1080" width="1920"/><p><b>Enrique Santos Discépolo </b>había nacido el 27 de marzo de 1901 en el barrio porteño de Once.<b> Era “flaco, fané y descangayado”,</b> como lo describió años más tarde el gran amor de su vida. Su talento era infinito. Pero su historia fue una sucesión de tristezas que se fueron acumulando hasta el punto en el que, simplemente, se dejó morir. </p><p>Era apenas un niño cuando el destino lo marcó para siempre con la muerte de su padre, primero, y la de su madre, después. Su hermano, el dramaturgo <b>Armando Discépolo</b>, fue el encargado de criarlo. Y así, casi sin planearlo, Discepolín terminó sumergido en el mundo artístico que luego lo consagraría como uno de los más grandes compositores de la Argentina.</p><p>Su carrera, en verdad, comenzó en las tablas cuando tenía apenas 16 años y debutó como actor de teatro, para luego pasar al cine de la mano de <b>Carlos Gardel </b>en un cortometraje en el que el cantor interpretaba <i><b>Yira Yira</b></i>. Tenía pasta para la dramaturgia, aunque su porte no lo ayudaba. Pero, sin lugar a dudas, su nombre quedaría grabado en la historia del espectáculo por ser el autor de letras de tangos inolvidables como <i><b>Cambalache</b></i><b>, </b><i><b>Uno</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>Cafetín de Buenos Aires</b></i>, entre muchos otros. </p><p>Sin embargo, su vida bien podría haber inspirado la melodía más triste jamás escrita. Hombre de principios, no le gustaba frecuentar los cabarets nocturnos. Más bien, prefería las reuniones bohemias, donde hablaba de política y soñaba con cambiar el mundo junto a otros intelectuales. Sin embargo, un día <b>José Razzano</b> lo convenció de que tenía que asistir al Follies Bergère para ver a una “gallega”, que con su boquilla en mano cantaba su propia versión de <i><b>Esta noche me emborracho</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WNR2AT5AP5AE7CIHILZSYJQ4MQ.jpg?auth=2e9b74adc272d52d51899ce6eb5b5e9538c26f136c2104629306f53e65e9fe90&smart=true&width=1920&height=2884" alt="Discépolo y Tania" height="2884" width="1920"/><p>Corrían los años ‘30, tiempos en los que no era habitual —ni estaba bien visto— que las mujeres entonaran tangos. Tampoco que fumaran. Y, mucho menos, que tuvieran el desparpajo de <b>Ana Luciano Divis, </b>conocida por todos con el nombre artístico de <b>“Tania”</b>. No obstante, al verla, Enrique se sintió atravesado por el amor. Un amor tan pasional como tortuoso, que nunca más le permitió experimentar el significado de la palabra “tranquilidad”.</p><p>La mujer, nacida en Toledo, España, acababa de separarse de su marido, el bailarín <b>Antonio Fernández Rodríguez</b>, con quien había traído al mundo a su única hija, <b>Ana</b>. A la pequeña la había dejado en su patria natal al cuidado de su familia. Y, después de haber desembarcado en la Argentina a probar suerte con su esposo, decidió seguir su camino sola. Así que pasó de la orquesta de <b>Roberto Firpo</b> a la de <b>Osvaldo Fresedo</b>, hasta que se topó con Discépolo.</p><p>Ella misma reconocía ser una mujer superficial e interesada. “Engrupida”, era la palabra que usaba para explicar que el compositor le parecía “poca cosa” para ella. Pero fue <b>Alfonsina Storni </b>la que la convenció de que este bonachón podía ser el hombre de su vida. Y así fue como ambos empezaron una relación sin papeles, que terminó siendo la comidilla de todos los chismosos de la época. Y no solo porque convivieran sin la bendición del Estado ni la Iglesia. No. Lo que más inspiraba a las malas lenguas eran los rumores que daban cuenta de las supuestas infidelidades de la mujer.</p><p>“<b>Si me vieran desnudo, la entenderían a la pobre</b>”, cuentan que les había confesado Enrique una noche a sus amigos. El compositor prefería hacer oídos sordos a los comentarios y sufrir en silencio, en lugar de resignarse a vivir sin el calor de su amada. No obstante, las crisis de pareja se hicieron cada vez más frecuentes. Y, cuando la relación parecía ya irremontable, Discepolín viajó a México donde conoció a la actriz <b>Raquel Díaz de León</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YT7H53WFGVDG3AVAQEDTZ5JCCE.png?auth=262055b1a7dc89184babc537b5fe074f82991390aedd61939099f1f218930a33&smart=true&width=783&height=513" alt="Discépolo junto a Osvaldo Fresedo, José Razzano, Francisco Canaro y Aníbal Troilo (Archivo General de la Nación)" height="513" width="783"/><p>Por un momento, el hombre sintió que la vida le había dado una nueva oportunidad. Se enamoró, o eso creyó. Y se abrazó con fuerza a la posibilidad de ser feliz y formar una familia. Sin embargo, <b>cuando Tania se enteró de su relación y supo que Enrique estaba esperando un hijo con su nueva pareja, enloqueció. Y no solo fue a buscarlo sino que, según cuenta la leyenda, hasta lo amenazó con quitarse la vida si no volvía con ella a la Argentina</b>.</p><p>Fue entonces cuando Discépolo cometió el error más grande de su historia. Y abandonó a su hijo por nacer por ir detrás de esa mujer que lo atormentaba y que nunca lo había sabido valorar. <b>Enrique Luis Discépolo Díaz de León</b>, el único hijo del creador de <i><b>Canción desesperada</b></i>, nació el 21 de abril de 1947. Pero su padre no lo llegó a ver nunca. Fueron<b> Tita Merello </b>y<b> Luis Sandrini</b> quienes salieron de testigos de su paternidad y se convirtieron en sus padrinos.</p><p>El compositor, en cambio, se negó a reconocerlo solo por complacer a Tania. Pero el dolor y la culpa que sentía adentro de su ser fue creciendo tanto que, según dicen, al poco tiempo se dejó morir. O, mejor dicho, murió de tristeza. El acta de defunción<b> del 23 de diciembre de 1951, cuando partió, a los 50 años</b>, decía que había sufrido un ataque cardíaco. Pero quienes lo conocían aseguraban que hacía tiempo que ya no le encontraba sentido a su existencia y había tomado la decisión de irse. </p><p>Curiosamente, antes de partir, Enrique firmó un testamento por el que le dejaba el 80% de su patrimonio y los derechos de sus obras a su compañera y solo el 20 restante a su hermana <b>Otilia</b>. <b>“Permanezco soltero y no tengo ni reconozco descendencia natural”</b>, decía el documento que rubricó con su firma. Dada esta situación, su hijo recién logró que se lo incluyera en la sucesión como legítimo heredero después de una larga lucha judicial. Pero nunca llegó a recibir ni un solo peso, ya que murió el 28 de mayo de 2017, un mes antes de que se ejecutara un embargo de SADAIC para que pudiera cobrar las regalías por las obras de su padre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/I3KZVYKOKBAVFMKFHQTPYVTDUE.jpg?auth=c67fec298fd79b24df788d903a1a1e7dfd35b147294aa6bd4d936208b1e1ed37&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Enrique Santos Discépolo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[De niño vio una obra teatral y supo lo que haría: a 15 años de la muerte de Hugo Midón, pionero de los shows familiares y musicales]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/25/de-nino-vio-una-obra-teatral-y-supo-lo-que-haria-a-15-anos-de-la-muerte-de-hugo-midon-pionero-de-los-shows-familiares-y-musicales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/25/de-nino-vio-una-obra-teatral-y-supo-lo-que-haria-a-15-anos-de-la-muerte-de-hugo-midon-pionero-de-los-shows-familiares-y-musicales/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El prestigioso actor, maestro, autor, director y compositor, en honor a quien se crearon los Premios Hugo, falleció el 25 de marzo de 2011, a los 67 años]]></description><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 04:58:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6CKRHDECCFEFRAXG25FZBJLGYI.jpg?auth=ab15b6202e3cf2667641fb8c151baf354f723847ae6711362fbc3d86644b0fd6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Hugo Midón (Carlos Furman / Gentileza Centro Cultural Kirchner)" height="1080" width="1920"/><p>Cuando en el año 2010, <b>Ricky Pashkus </b>y <b>Pablo Gorlero </b>decidieron crear un galardón para celebrar al teatro musical, pensaron en él: <b>Hugo Midón</b>. Y así nacieron los ya consagrados Premios Hugo. El prestigioso actor, maestro, autor, director y compositor, que marcó un antes y un después en el género, falleció poco tiempo después, el 25 de marzo de 2011, a la edad de 67 años. Sin embargo, al día de hoy, su legado sigue vigente. </p><p>Es que no solo revolucionó el teatro musical. También fue un pionero en el rubro infantil, en el que marcó su huella con obras como<b> </b><i><b>La vuelta manzana</b></i>, que estuvo en cartel durante diez temporadas, y <i><b>Vivitos y Coleando</b></i>, entre muchas otras. Él tenía muy en claro que todos los adultos guardan a un niño adentro. Y su capacidad de mantenerlo siempre atento y con ganas de jugar, fue lo que le permitió contagiar con su alegría a varias generaciones de argentinos.</p><p>Había nacido el 27 de febrero de 1944 en Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires, pero se crió en San Isidro. “Vivía cerca del río, en una calle por la que prácticamente no pasaban autos. Entonces, <b>la calle era el lugar de juego</b>. Teníamos dos cuadras que eran para nosotros, prácticamente. Y jugábamos con cosas que hacíamos. ¡Hasta la pelota la hacíamos nosotros! No comprábamos nada. Teníamos barquitos que armábamos con palitos de helado, carritos con rulemanes...“, recordaba Hugo de aquella infancia que había marcado su vida.</p><p>Su papá trabajaba en el puerto y era un director aficionado, por lo que desde muy chico tuvo un acercamiento al teatro. Pero su vocación afloró después de ver una obra al aire libre que le voló la cabeza. “Con mis amigos teníamos la rutina de ir a pasear por la plaza. Y de repente vimos un escenario intensamente iluminado. A mí me pareció como que había bajado un ovni. Y estaba toda la gente rodeando eso, viendo un espectáculo. Me pareció maravilloso”, recordó Midón. A partir de ese momento, supo lo que tenía que hacer. Y comenzó a tomar clases de actuación. Hasta que, con 20 años, ingresó al Instituto de Teatro de la UBA. Y, en 1967, debutó como actor junto al titiritero <b>Ariel Bufano</b> en el espectáculo infantil<b> </b><i><b>Los caprichos del invierno</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ELPLSGNTLJFXRNDM6UEIJGURFY.jpg?auth=59804bd51931cca61a714ac0937533304e6e7c58f38990c1cd51134a4b513468&smart=true&width=1920&height=2566" alt="Hugo junto a Garlos Gianni (Gentileza Centro Cultural Kirchner y familia de Hugo Midón)" height="2566" width="1920"/><p>A partir de ese momento, decidió empezar a trabajar para los más chicos. Pero de la manera en que lo había aprendido con quien le dio su primera oportunidad en las tablas. <b>“Vestuario, escenografía y trabajo actoral deben estar cuidados. El teatro para niños es un género en sí mismo y no un escalón hacia el teatro para adultos. Hay que hacerlo seriamente”</b>, decía Midón, quien desde 1982 fue director y docente del centro de formación teatral Río Plateado.</p><p>Se unió en una dupla memorable con <b>Carlos Gianni</b>, junto a quien a lo largo de cuatro décadas creó más de 20 comedias musicales y cerca de 300 canciones. Y dejó de lado el concepto de teatro infantil, para comenzar a hablar de obras “para toda la familia”. Así, lograba que los menores se divirtieran del mismo modo que sus padres, tíos o abuelos. Porque, de alguna manera, tenía el don de despertar a ese niño interior que todos llevaban consigo.</p><p><i><b>Locos ReCuerdos</b></i><b>, </b><i><b>La familia Fernández</b></i><b>, </b><i><b>Juego de reyes</b></i><b>, </b><i><b>Objetos maravillosos</b></i><b>, </b><i><b>Huesito Caracú</b></i><b>, </b><i><b>Graves y agudos</b></i><b>, </b><i><b>Derechos torcidos</b></i><b> </b>y la ópera <i><b>Hansel y Gretel</b></i>, fueron algunos de sus títulos más recordados. Y, entre otros reconocimientos, fue galardonado con tres premios Argentores, en 1992, 1993 y 1994; tres Ace en 1993, 1994 y 1999; dos Premios Konex de Platino, en 1991 y 2001; y tres Konex Diploma al Mérito en 1981, 1984 y el <i>post mortem</i> en 2011.</p><p>La última obra que montó, en tanto, fue <i><b>Playa bonita</b></i> en el teatro La Comedia. La hizo con jóvenes actores egresados de su escuela. Corría el año 2009. Y, cuando terminó la función, sufrió una convulsión que lo obligó a someterse a una serie de chequeos médicos. Allí le detectaron un tumor cerebral que lo mantuvo alejado hasta el día de su partida. Murió en su departamento de Palermo, rodeado de sus seres queridos. Y sus restos fueron despedidos en el cementerio de la Chacarita, donde sus amigos, familiares y admiradores entonaron las estrofas de <i><b>La Historia Interminable</b></i><b>.</b></p><p> “A los chicos se les intenta dar la posibilidad de que se defiendan en el futuro. Y el futuro parece ligado al inglés y la computación. Y no es así. Pasa por otras cosas también. Hay valores que son mucho más importantes y hacen al individuo, al ser humano. Y que hacen a la vida en sociedad y al futuro de la humanidad. Hay que pensar en el futuro de la humanidad. Qué somos y para qué estamos acá.<b> Si lo único que queremos es ganar plata, no tiene mucho sentido nuestro paso por la vida</b>”, había reflexionado Midón en una oportunidad. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6CKRHDECCFEFRAXG25FZBJLGYI.jpg?auth=ab15b6202e3cf2667641fb8c151baf354f723847ae6711362fbc3d86644b0fd6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Hugo Midón (Carlos Furman / Gentileza Centro Cultural Kirchner)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Jorge Barreiro, el galán que pasó de no poder salir a la calle por el acoso de sus fanáticas a la tristeza del olvido]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/24/jorge-barreiro-el-galan-que-paso-de-no-poder-salir-a-la-calle-por-el-acoso-de-sus-fanaticas-a-la-tristeza-del-olvido/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/24/jorge-barreiro-el-galan-que-paso-de-no-poder-salir-a-la-calle-por-el-acoso-de-sus-fanaticas-a-la-tristeza-del-olvido/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El protagonista de grandes éxitos de la década del 60, como Cuatro hombres para Eva, murió a los 79 años el 24 de marzo de 2009, hace hoy 17 años]]></description><pubDate>Tue, 24 Mar 2026 05:15:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHVWACO5DRHXXIZ4Z722RCMCMI.jpg?auth=8d5c91e05b44deb1063994913497a9cfe0b37e33b70894d67d8d46a51bf7d5ab&smart=true&width=1920&height=2268" alt="Jorge Barreiro" height="2268" width="1920"/><p>En sus últimos años de actividad, solía decir que estaba “<b>más triste que enfermo</b>”. Había sido uno de los mayores galanes de la Argentina. De esos que no se podían asomar a la vereda sin que una horda de fans lo abordara. Sin embargo, llegó un momento en el que <a href="https://www.infobae.com/2009/03/25/438349-murio-el-actor-jorge-barreiro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/2009/03/25/438349-murio-el-actor-jorge-barreiro/"><b>Jorge Barreiro</b></a> solo era convocado para papeles menores. Y cada vez con menos frecuencia. Su tiempo de gloria había terminado. Y, para él, era un trago muy difícil de asimilar. Finalmente, <b>el 24 de marzo de 2009, a los 79 años, murió </b>en su casa de Barrio Norte. Llevaba tiempo luchando contra el cáncer. Y ya estaba cansado y listo para emprender su gira final.</p><p>Había nacido el 14 de marzo de 1930 en el seno de una familia humilde de Parque Chacabuco. “Era un chico menudito pero bravo, y tan peleador que mis compañeros me llamaban <b>spaghettis, porque me peleaba con dos o tres pibes a la vez”,</b> recordó en una entrevista. Desde muy pequeño, se hizo habitué de las salas de su barrio, donde solían dar películas en continuado. Así descubrió su vocación. Él sabía que quería estar del otro lado de la pantalla. Aunque, por entonces, no le quedaba más remedio que hacer changas para ayudar en su casa y poder pagarse las entradas para el cine.</p><p>Cuando terminó el colegio secundario, Jorge se inscribió en la Facultad de Ciencias Económicas donde cursó durante tres años. Pero los números, sin lugar a dudas, no eran lo suyo. Y en tiempos en los que la actuación no estaba considerada una carrera “en serio”, comenzó a estudiar teatro con <b>Juan Francisco Giacobbe</b> y<b> Hedy Crilla. </b>“A los dos años, ya era suplente en el elenco estable del teatro Caminito”, contaba en las entrevistas.<b> </b>Su debut profesional, en tanto, tuvo lugar recién en 1962, cuando reemplazó a<b> Guillermo Hebling </b>en la obra de teatro <b>Las del Barranco</b>, de <b>Gregorio de Laferrere.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QNK6FIVDVFYXNK5REIERSGNHM.jfif?auth=de4bb7d2ed52e15fce8b3d620373ba10a353d996728e841e7c4e2fbb46392750&smart=true&width=1920&height=1611" alt="El actor junto a Fernanda Mistral y Cristina del Valle" height="1611" width="1920"/><p>Desde ese momento, Barreiro no dejó de trabajar. Tenía un physique du rôle que le permitía enamorar al público. Y los directores cinematográficos se encargaron de aprovecharlo. Su debut en cine fue al año siguiente con la película <b>Lucía</b>, que hizo junto a <b>Fernanda Mistral</b>. Y, en 1965, fue dirigido por<b> Fernando Ayala</b> en<b> Con gusto a rabia</b>. Pero sería gracias a la televisión que Jorge conocería, de verdad, las mieles de la fama. </p><p>En 1966, formó parte de la recordada telenovela <b>El amor tiene cara de mujer</b>, de <b>Nené Cascallar</b>. Y, al año siguiente, protagonizó <b>Cuatro hombres para Eva</b>, de la misma autora, junto a <b>Rodolfo Bebán, José María Langlais</b> y<b> Eduardo Rudy</b>, lo que lo catapultó al estrellato. “Hay que saber disfrutar el éxito, porque no está garantizado que sea para siempre. Yo tuve muchas carencias, por eso sé valorar lo que tengo. Mi familia era muy humilde, tanto que con mis padres y mis dos hermanos vivíamos todos juntos en una habitación. Y uno de los mejores paseos era salir al patio a tomar fresco”, recordaba por aquellos tiempos.</p><p><b>Poco y nada se sabía de su vida personal</b>. Era hincha de Huracán. Le gustaba coleccionar ceniceros. Y era un muy buen compañero, según declararon quienes tuvieron la oportunidad de compartir algún trabajo con él. Pero nunca se le conoció una pareja. Ni se lo vio involucrado en ningún escándalo, ya que siempre mantuvo cerrada la puerta de su privacidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/57WDWUPQMVAE3N5SWN7TXRFAGU.jpg?auth=7fddfa6b8b6dc3eb7ebe78ca552ff5035e256dd3c938787351ec815ca928424a&smart=true&width=1920&height=2563" alt="Barreiro en la portada de la revista Siete Días" height="2563" width="1920"/><p>Hizo <b>teatro</b> en Las amorosas, Los días felices, Mi querida parentela, El cumpleaños de la tortuga, ¿Quién soy yo?, Los giles y Ha llegado el inspector, entre otras obras. <b>Y trabajó en más de 40 películas</b>, como Castigo al traidor, Juan Manuel de Rosas, Psexoanálisis, Joven viuda y estanciera, Los gauchos judíos, Los hijos de López, La mamá de la novia, Había una vez un circo y En una playa junto al mar. Además, fue el coequiper de <b>Isabel Sarli </b>en varios films eróticos de su amigo <b>Armando Bo</b>, como Furia infernal, Intimidades de una cualquiera, El sexo y el amor, El último amor en Tierra del Fuego, Una viuda descocada e Insaciable. Su último trabajo en la pantalla grande tuvo lugar en el 2000, cuando hizo<b> Solo y conmigo</b> junto a <b>Marta González</b>, bajo la dirección de <b>Carlos Lozano Dana.</b></p><p>En televisión, en tanto, se lució en varios ciclos como Stefanía, <b>Señorita Maestra, Rolando Rivas taxista</b>, Papá corazón, Pinina, No es un juego vivir, Los hermanos Torterolo, Dos para una mentira, Esos que dicen amarse, El precio del poder, Quiero morir mañana, Amor prohibido, Amándote, Zíngara y Rebelde Way. Su última aparición fue en Sin código, en 2005.</p><p>La fama de Barreiro, además, trascendió las fronteras y así llegó a trabajar principalmente en México y en España. Sin embargo, pese a sus múltiples logros, partió de este mundo frustrado por no haber podido conseguir el rol que él hubiera deseado. <b>“Siempre esperé el papel dramático que nunca llegó”</b>, reconoció en el ocaso de su vida. Es que el medio artístico lo había encasillado desde joven. Y nunca pudo hacer que los productores confiaran en él para mostrar esa otra versión de sí.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VL466GII75DAHAONWLMQH4DWQM.jpg?auth=ad89fde0601af8d3d5b5843462e067f0f62dc4ae5c6b42409fb4ff3481d52fd1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[A 15 años de la muerte de Elizabeth Taylor: del mito de sus ojos violetas a sus romances secretos y sus matrimonios fallidos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/23/a-15-anos-de-la-muerte-de-elizabeth-taylor-del-mito-de-sus-ojos-violetas-a-sus-romances-secretos-y-sus-matrimonios-fallidos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/23/a-15-anos-de-la-muerte-de-elizabeth-taylor-del-mito-de-sus-ojos-violetas-a-sus-romances-secretos-y-sus-matrimonios-fallidos/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La estrella de Hollywood murió el 23 de marzo de 2011, a los 79 años, después de haber sufrido tragedias, desengaños amorosos y problemas de salud ]]></description><pubDate>Mon, 23 Mar 2026 05:56:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“He tenido suerte toda mi vida. Se me ha concedido todo: belleza, fama, riqueza, honores, amor. Pero he pagado esa suerte con desastres, enfermedades terribles, adicciones destructivas, matrimonios fracasados”, dijo ya en el ocaso de sus días <a href="https://www.infobae.com/tag/elizabeth-taylor/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/elizabeth-taylor/"><b>Elizabeth Taylor</b>.</a> La estrella de Hollywood<b> murió el 23 de marzo de 2011</b>, a los 79 años. Y se fue convencida de que había saldado todas y cada una de sus cuentas.</p><p>Había nacido el 27 de febrero de 1932 en Heathwood, un barrio de Londres, Inglaterra. Era hija de padres estadounidenses: <b>Francis Taylor</b>, un marchante de arte, y <b>Sara Sothern</b>, una actriz de teatro. Así que, desde muy chica, comenzó a codearse con personalidades ligadas al arte. Le decían “la otra Reina”, ya que llevaba el mismo nombre de la soberana de Gran Bretaña. Sin embargo, por temor a los conflictos bélicos que anticipaban la Segunda Guerra Mundial, su familia decidió regresar a Estados Unidos en 1939. Entonces, su padre abrió una galería de arte en Los Ángeles. Y su madre se hizo eco de las sugerencias de gente ligada a la industria del cine, que le insistía con que tenía que llevar a su hija a hacer audiciones para películas. </p><p>Liz era apenas una niña, pero tenía ángel. Y también una belleza que no pasaba inadvertida. <b>Muchos hablaban de sus “ojos violetas”, </b>que en realidad eran azules pero estaban enmarcados por unas pestañas tupidas que la hacían ver como recién maquillada, cuando todavía no conocía lo que era un rímel. Así que, finalmente, audicionó para <b>Universal Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer (MGM).</b> Los dos estudios estuvieron interesados en ella. Taylor se decidió por Universal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZ42TSJGHFH4RPF6QYGNLJKR7I.jpeg?auth=59156623b8f4e8a20c7cde1af768c45f77d5f9e002aedca361442edca3f170ea&smart=true&width=515&height=535" alt="Liz junto a Michael Jackson (Instagram/Elizabeth Taylor)" height="535" width="515"/><p>Lo cierto es que, tras un pequeño papel en <b>There‘s One Born Every Minute</b>, de<b> </b>1942, Liz tuvo poco trabajo. Su rostro era muy diferente a los de las estrellas infantiles de la época, como<b> Shirley Temple </b>y<b> Judy Garland</b>. Los productores sentían que no encajaba. Ya adolescente, sí se convirtió en una figura muy popular.</p><p>A partir de ese momento comenzaron las largas jornadas de rodaje y las exigencias. Mientras iba a cursar sus estudios durante el día, Liz tenía que trabajar durante la noche. Y, además, se veía obligada a tomar clases de baile y canto para estar a la altura de los requerimientos de los directores. En 1946, obtuvo un rol secundario en <b>El valor de Lassie. </b>Y, con apenas 15 años y una silueta más desarrollada, comenzó a imponer su nombre en el medio.</p><p>En forma paralela, empezaron los rumores sobre su vida privada. Se habló de relaciones con hombres mucho mayores que ella, incluidos los futuros presidentes <b>John F. Kennedy</b>, con quien se dijo que intimó incluyendo al<b> </b>actor <b>Robert Stack </b>en un trío, y con <b>Ronald Reagan</b>, que estaba casado con la actriz <b>Jane Wyman</b>. También se mencionó un affaire con<b> Frank Sinatra</b>. Y todo esto fue incluido por <b>Darwin Porter </b>y<b> Danforth Prince </b>en el libro<b> Elizabeth Taylor: There‘s Nothing Like a Dame.</b></p><p>Ella, sin embargo, no se dejó amedrentar. Y, mientras triunfaba en su carrera, empezó el derrotero de sus matrimonios. Su primer casamiento se celebró con el magnate<b> Conrad Hilton Jr.</b> en 1950, pero luego se supo que se trataba solo de un arreglo comercial de MGM, por lo que el divorcio sobrevino apenas ocho meses después. Entonces llegó el turno del británico<b> Michael Wilding</b>, con quien tuvo dos hijos, <b>Christopher </b>y <b>Michael Jr.</b> Pero todo terminó en 1957.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7D2E2HZP5HNBMJ7XTZHVV53OA.jpg?auth=fc996861ad90308dd6c7fcdbac5711c69dfb1dd9165dc39d58adc983e30c15aa&smart=true&width=1779&height=1489" alt="La actriz en sus últimas apariciones (EFE/Claudio Onorati/Archivo)
" height="1489" width="1779"/><p>Sin perder el tiempo, a los pocos meses Liz se casó con el productor de cine <b>Mike Todd</b>. Pero el hombre falleció en un accidente aéreo un año después. La actriz quedó sumida en una profunda tristeza. El encargado de consolarla, en tanto, fue <b>Eddie Fisher</b>, con quien se casó en 1959 después de que él dejara a su esposa, la actriz <b>Debbie Reynolds</b>. Pero el matrimonio también fracasó y ambos se divorciaron en 1964.</p><p>No obstante, la estrella parecía dispuesta a encontrar el amor. Y ya antes de terminar con su último esposo, en 1962, conoció a<b> Richard Burton</b> durante el rodaje de Cleopatra. La relación fue tan escandalosa como adictiva para Liz, que siempre lo consideró el gran amor de su vida. Se casaron, viajaron por el mundo, se dieron todos los gustos, se divorciaron y se volvieron a casar otra vez. De esta relación nacieron sus dos hijas:<b> Liza</b> y <b>María</b>. Pero, en 1976, ambos le pusieron punto final a la historia. </p><p>Sin darse por vencida, se casó con<b> John Warner</b> en 1976, pero tampoco tuvo suerte y se divorció en 1982. Su último intento llegó en 1991, cuando se casó con un trabajador de la construcción,<b> Larry Fortinski</b>, en el rancho Neverland de <b>Michael Jackson</b>. Los ojos del mundo entero estuvieron puestos en esta boda. Y Liz vendió las fotos de la ceremonia en una cifra millonaria, que luego invirtió en su Fundación de lucha contra el Sida. Taylor y Warner se divorciaron en 1996.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJUPYP2CWRHH3HCAXF3F2YWILM.jpg?auth=3f8524d29c6c329fd7b3d6cf4082c4e6f84aa3e8f2911b2352008c0f637b9851&smart=true&width=600&height=400" alt="Elizabeth Taylor conoció a Richard Burton mientras filmaban el film Cleopatra" height="400" width="600"/><p>Logró amasar fortunas, en especial, cuando se decidió a lanzar su propia línea de perfumes. Pero tuvo que lidiar con muchos problemas de salud. Sufría por su espalda, ya que se había lesionado durante una filmación y tuvo que someterse a una cirugía. Además, era fumadora compulsiva y padeció una neumonía bacteriana. Pero,<b> lo peor de todo, fue su adicción al alcohol y la medicación</b>, por lo que tuvo que realizar un tratamiento en el Centro Betty Ford entre 1983 y 1984. Y, tras una recaída, tuvo que volver a internarse en 1988.</p><p>Durante los últimos años de su vida se dejó ver muy poco. Necesitaba de una silla de ruedas para poder desplazarse. Y,<b> en 2004, le diagnosticaron una insuficiencia cardíaca congestiva</b>. Así que optó por recluirse en su casa. Finalmente, después de pasar varias semanas internada en el Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles, murió hace ya 15 años. Fue despedida con una ceremonia judía, religión a la que se había convertido por voluntad propia. Y sus restos descansan en el Forest Lawn Memorial Park de Glendale, California.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJUPYP2CWRHH3HCAXF3F2YWILM.jpg?auth=3f8524d29c6c329fd7b3d6cf4082c4e6f84aa3e8f2911b2352008c0f637b9851&amp;smart=true&amp;width=600&amp;height=400" type="image/jpeg" height="400" width="600"/></item><item><title><![CDATA[30 años sin Niní Marshall: de pionera del humor a la censura peronista y al exilio tras burlarse de Evita]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/18/30-anos-sin-nini-marshall-de-pionera-del-humor-a-la-censura-peronista-y-al-exilio-tras-burlarse-de-evita/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/18/30-anos-sin-nini-marshall-de-pionera-del-humor-a-la-censura-peronista-y-al-exilio-tras-burlarse-de-evita/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La gran artista se tomó el humor en serio. Logró romper con todos los mandatos de su época en un ambiente dominado por hombres mientras criaba sola a su hija y enfrentaba desafíos personales y profesionales. Murió el 18 de marzo de 1996 a los 92 años]]></description><pubDate>Wed, 18 Mar 2026 05:21:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>No quiero asistir a mi propio funeral</b>”, había dicho <b>Niní Marshall </b>allá por 1980, cuando después de cinco décadas de carrera había decidido retirarse de los sets de filmación. Acababa de rodar “¡Qué linda es mi familia!<b>"</b> Y sentía que ya había trabajado lo suficiente. Sin embargo, en 1988 la convencieron de interpretar a Doña Caterina en una emisión televisiva de “El Mundo” de <b>Antonio Gasalla</b>. Hasta ese momento, se la veía muy bien. <b>El 18 de marzo de 1996</b>, cuando ya había cumplido sus 92 años de edad, <b>falleció de un paro cardiorrespiratorio</b> después de haber pasado dos meses internada por problemas respiratorios en la Clínica Bazterrica de Recoleta.</p><p>Vivió en una época en la que nada era fácil para las mujeres que querían dedicarse a la actuación. Y, mucho menos, para las humoristas. Pero, así como lo hizo en su faceta personal, en el ámbito profesional ella se animó a desafiar todos los prejuicios. No solo se ganó su espacio frente al público, sino que terminó conquistando a la prensa especializada que a modo de reconocimiento la apodó como “La dama del humor”<b> </b>o <b>La Chaplin con falda</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HXCS2V5LQFETTIPD4D64DRNCK4.jpg?auth=55c17ee009dc10b2ded585599647d3b1b23eb1c74da9f1d02cda9a1a6a894563&smart=true&width=1920&height=2403" alt="Niní Marshall fue una mujer que desafió todos los prejuicios de su época" height="2403" width="1920"/><p>Nació en el barrio porteño de Caballito, el 1 de junio de 1903, como <b>Marina Esther Traverso</b>. Tenía apenas dos meses de vida cuando su padre falleció y ella, junto a su madre y sus hermanas, se trasladaron a una vivienda ubicada en la calle Defensa. Allí se crio hasta terminar el colegio secundario. En ese momento, su intención era estudiar Filosofía. Pero terminó casándose con Felipe Edelman y, como muchas esposas de la época, se resignó a ser una <b>ama de casa</b>. </p><p>Se mudó a La Pampa, dispuesta a formar una familia. Pero se sintió decepcionada al descubrir que <b>su marido era ludópata.</b> Para entonces, ya <b>se había convertido en madre de Ángela Dora</b>. Y, en esos tiempos, cualquiera hubiera esperado que se quedara al lado del hombre a como dé lugar. Pero, después de que él perdiera todos los bienes de la pareja, ella decidió abandonarlo. Así que se fue con su hija a Rosario, donde vivía una de sus hermanas,<b> dispuesta a salir adelante por sus propios medios.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NISYJS5KLVA25EC4G2IFGNUIUM.jpg?auth=64f6aa7566c1879bdff3fa1c957014a3ad85efb5774ae3e447c1c12df2b20a74&smart=true&width=1047&height=636" alt="Niní Marshall en "Catita es una dama"" height="636" width="1047"/><p>Su primer trabajo fue como redactora de avisos publicitarios en una casa de electrodomésticos. Allí fue donde Niní -tal como la llamaban cariñosamente- demostró no solo su capacidad para escribir, sino también su inigualable sentido del humor. Y no tardó en obtener un puesto en la revista<b> Sintonía</b>, donde tenía una columna semanal que firmaba con el seudónimo de <b>Mitzi</b>. Hasta que, poco después, en 1934, desembarcó en la radio donde interpretó a la cantante internacional<i> </i><i><b>Yvonne D’Arcy</b></i>, uno de sus tantos personajes.</p><p>Por entonces, nadie apostaba que una mujer pudiera dedicarse al arte de hacer reír. No obstante, ella estaba segura de que ese sería su destino. En 1936, se casó con <b>Marcelo Salcedo</b>, un contador paraguayo en quien se inspiró para adoptar su pseudónimo artístico, tomando la primera sílaba de su nombre y la primera de su apellido: Marsal. Aunque luego decidió agregarle una “h” para diferenciarlo de la cantante <b>Irene Marsal</b>. Y terminó decidiéndose por Marshall luego de que un periodista se equivocara en la escritura y le sumara una “l” de más. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FZ4F7XGCWNFFJIEQVFKNMVJGVM.jpg?auth=c5bbd84e24580d26102c5e737b5f4178e5a7dc82995d623d9f7580f4f66a9c05&smart=true&width=1920&height=1264" alt="La humorista en una escena de "Hay que educar a Niní", con Goldy y Mirtha Legand  " height="1264" width="1920"/><p>El camino a la consagración fue bastante claro. En 1937, llegó a radio<b> </b>El Mundo, donde empezó a interpretar a uno de sus personajes más recordados, <i><b>Cándida</b></i>, al que había creado en honor a una empleada doméstica española que había trabajado en su casa cuando ella era una niña. Poco después, mientras trabajaba con <b>Juan Carlos Thorry</b>, surgió la recordada<i><b> Catita </b></i>que la hizo famosa y que se caracterizaba por su exagerado uso del lunfardo.</p><p>Finalmente, en 1938, Niní debutó en la pantalla grande con la película “Mujeres que trabajan”. Y ya nada le podía hacer prever que su crecimiento podía cortarse. Sin embargo, con la llegada de la<b> dictadura militar de 1943 </b>que instauró el Consejo Superior de las Transmisiones Radiotelefónicas, su trabajo empezó a ser visto con una lupa. Aunque ella empezó a modificar algunas expresiones, en especial de su Catita, para que sus guiones pudieran pasar la <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2023/03/28/del-bulin-a-mi-cuartito-cuando-el-lunfardo-se-cancelo-en-la-radiodifusion-argentina-y-rompio-el-tango/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2023/03/28/del-bulin-a-mi-cuartito-cuando-el-lunfardo-se-cancelo-en-la-radiodifusion-argentina-y-rompio-el-tango/">prueba de la censura previa</a>, no logró que las autoridades de Radio Splendid le renovaran su contrato.</p><p>Al principio, Niní pudo seguir con su trabajo en cine. Pero, según confesó años más tarde en <i>Mis Memorias</i>, su libro autobiográfico, durante el gobierno de <b>Juan Domingo Perón </b>quedó en una lista negra de artistas. ¿El motivo? Algunos sugerían que había sido por rechazar a <b>Juan Duarte</b>, el hermano de <b>Eva</b>, que estaba interesado en ella. De hecho, según su relato, en una oportunidad había pedido una entrevista con el por entonces presidente de la Nación para saber los motivos de su proscripción y fue ni más ni menos que el cuñado de éste quién la atendió. </p><p>“<b>Salió el secretario y en voz alta gritó: ‘Señora, dice el señor Duarte que se acuerde cuando en una fiesta de pitucos, vestida de prostituta, imitó a su hermana Eva’</b>”, relató Marshall sobre ese momento. Y contó que no le quedó más remedio que exiliarse en México por “orden de la Señora”. Pero su éxito siguió, tanto allí como en España. Aunque esa situación terminó por dinamitar su segundo matrimonio. Y una vez más se quedó sola, con su hija.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBTOXKC5FZCYHG4GD4JX42S53M.jpg?auth=981205457b73851bbb2d028cf4ef27d7af74d49dd99e18dd11d337e220428903&smart=true&width=997&height=617" alt="Niní Marshall en una escena de "Orquesta de señoritas"" height="617" width="997"/><p>En 1953, comenzó una relación con el productor y periodista <b>Carmelo Santiago</b>, quien se convirtió en su representante. Tras el golpe militar de 1955, regresó a la Argentina dispuesta a retomar su carrera. Y lo logró, aunque no sin altibajos. Tuvo momentos difíciles a nivel profesional. Y, en 1968, terminó con su pareja al enterarse de que el hombre con el que convivía y compartía su trabajo tenía una amante. Así que, una vez más, siguió adelante en soledad.</p><p>Durante sus casi 50 años de carrera profesional, Marshall intervino en 38 películas, trabajó en más de 10 programas de televisión y protagonizó unas 14 obras de teatro, además de sus trabajos en radio. Así se ganó el respeto de varias generaciones y terminó convirtiéndose en una humorista icónica. <b>“Algunos creen que es intrascendente hacer reír, poniendo a este género en un segundo plano con respecto al drama. Yo hablaría mejor de la trascendente manera de provocar gracia, porque ello es muy difícil. Sacar a una persona de una depresión o un estado de tristeza es muy arduo. De allí la trascendencia del humor”</b>, decía Niní.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBTOXKC5FZCYHG4GD4JX42S53M.jpg?auth=981205457b73851bbb2d028cf4ef27d7af74d49dd99e18dd11d337e220428903&amp;smart=true&amp;width=997&amp;height=617" type="image/jpeg" height="617" width="997"><media:description type="plain"><![CDATA[Niní Marshall en una escena de "Orquesta de señoritas"]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una infancia pobre, una bancarrota y quince años sin poder cantar por un cuadro de estrés: la vida de Sergio Denis, fuera del éxito]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/16/una-infancia-pobre-una-bancarrota-y-quince-anos-sin-poder-cantar-por-un-cuadro-de-estres-la-vida-de-sergio-denis-fuera-del-exito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/16/una-infancia-pobre-una-bancarrota-y-quince-anos-sin-poder-cantar-por-un-cuadro-de-estres-la-vida-de-sergio-denis-fuera-del-exito/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El cantante nació el 16 de marzo de 1949 en Coronel Suárez, hace 67 años, y falleció el 15 de mayo de 2020, luego de no lograr recuperarse de una caída en un escenario. El artista que conoció la gloria y atravesó momentos oscuros hasta llegar a su trágico final]]></description><pubDate>Mon, 16 Mar 2026 04:40:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PSIXQLITFAE7FVWI24UBEDV3A.jpg?auth=d1e73deb71c9476cb702e8945cdd7f9bdee85ec34e21eac7e2eca5c3ac8853a3&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La caída en el escenario en Tucumán en 2019 dejó a Sergio Denis en coma, y tras más de un año de lucha falleció en mayo de 2020, mientras su familia sostiene el reclamo de justicia (Telam)" height="1080" width="1920"/><p>Los años ‘70 fueron testigos de su llegada a la fama. Nacido el 16 de marzo de 1949 en la colonia alemana San José de Coronel Suárez, una ciudad de 60 mil habitantes que está ubicada a 580 kilómetros de Buenos Aires, <b>Héctor Omar Hoffmann</b> parecía tener muy difícil su camino al éxito. De hecho, él mismo reconoció que de chico había sido dejado de lado por sus compañeros de colegio por tener el cabello oscuro y no hablar tan buen castellano como el resto de sus vecinos, a los que definía como “chetos”. Sin embargo, ya convertido en <b>Sergio Denis</b>, su nombre artístico, todo cambió.</p><p>“<b>Nunca volví a la casa de mi infancia. Me da tristeza</b>. Haber tenido una niñez pobre en el momento te duele, pero te enseña. Muchas noches me iba a la cama sin comer. Sólo tomaba un café con leche porque no había laburo. Y mamá no nos lo decía para que no sufriéramos. Eso y mil cosas más. Como tener roto el pantalón que usaba para el colegio secundario y, como no había guita para comprar otro, tapármelo con la mano para que no me lo vieran”, contaba sobre aquellos tiempos compartidos con sus padres, el carpintero Feliciano Hoffmann y María Ester Frenzel, y sus hermanos Carlos y Nora.</p><p>Pero a partir de 1969, cuando llegó a la Capital Federal para probar suerte como artista, su vida cambió. Primero grabó un disco con un grupo de la localidad de Moreno llamado Los Bambis. Pero enseguida decidió separarse de la banda para comenzar su carrera como solista. En ese momento, vivía en una pensión y apenas tenía para comer. Pero, rápidamente, su talento y su simpatía lograron conquistar a un público que nunca más lo abandonó. <b>Te quiero tanto, Cómo estás querida, Dame luz </b>y<b> Nada hará cambiar mi amor por ti </b>son solo algunos de sus temas, que al día de hoy siguen deleitando a sus fans.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FZOU2ECCC5BLVI2I4QAV5W5ZK4.jpg?auth=0c035c569863bbd6d536c763709078003ff29a4ffa243245f04a66e6731db48f&smart=true&width=1920&height=1923" alt="El cantante junto a su esposa y sus hijos" height="1923" width="1920"/><p>Buen mozo como era, la fama le llegó acompañada de hermosas señoritas. Y hubo más de un rumor de romance. De hecho, años más tarde, se confirmó un affaire que tuvo en su juventud ni más ni menos que con <b>Susana Giménez</b>. Sin embargo, la mujer más importante en la vida de Sergio fue su esposa, <b>Mirtha Messi, con quien trajo al mundo a sus tres descendientes: Federico, Bárbara y Victoria</b>. Con el tiempo, ambos se separaron. Y él reconoció no haberse portado bien con ella. No obstante, a pesar de las relaciones mediáticas que se le conocieron en los últimos años, como por ejemplo la que lo unió a la ex participante de <b>Gran Hermano Melisa Durán </b>o a <b>Verónica Monti</b>, su última pareja, la madre de sus hijos fue la única que lo sostuvo en los momentos más difíciles. </p><p>Es que Denis tuvo muchas etapas de oscuridad. La primera llegó en 1995, cuando intentó llevar adelante un negocio que le salió mal y lo dejó en la bancarrota. Junto con su hermano y representante, intentó hacerse cargo del Coliseo de Lomas de Zamora. Y tras alquilar el teatro, que contaba con una capacidad para mil doscientas personas, se dispuso a refaccionarlo. Pero era mucho lo que había que hacerle, por lo que <b>comenzó a pedir préstamos que lo llevaron a contraer una deuda de dos millones novecientos mil dólares que tardó 17 años en poder pagar</b>. </p><p><b>A raíz de esta situación y el estrés que le ocasionó, Sergio llegó a perder la voz</b>. En otras palabras, se quedó sin su única herramienta de trabajo. “Estuve 15 años sin grabar porque no podía. La compañía me rechazó el contrato porque no quería que la quiebra se le metiera en sus cuentas. Me acuerdo que un día me encontré frente a la grabadora, en Munro, llorando con un papel en la mano. Y dije: <b>‘¿Ahora qué hago?’. No tenía plata para el tren, había perdido la casa, me habían rematado la oficina, el auto, el equipo de sonido… No tenía nada</b>“, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W6EXV4NI7RD3VOJEOCDQMIMO3M.jpg?auth=01cef7bc5b3c0c14054ae7fd94ead317c8f3deecf9dd8da08a8b2fcc4c844ec1&smart=true&width=1920&height=2574" alt="La crisis financiera llevó a Sergio Denis a perder la voz y alejarse de la música durante 15 años, agravando su situación personal (NA)" height="2574" width="1920"/><p>Para colmo de males, tras su separación, el cantante se había distanciado de sus hijos. Pero fueron justamente ellos, y su ex esposa, los que lo ayudaron a salir adelante. De a poco volvió a los escenarios y logró acomodar sus finanzas. Pero la vida le tenía preparado otro golpe. Y el <b>14 de mayo de 2007, cuando estaba de gira por Asunción del Paraguay, sufrió una descompensación que derivó en un paro cardiorrespiratorio</b>. Los médicos del Sanatorio San Roque de esa ciudad, al que había llegado inconsciente,<b> lograron reanimarlo después de que pasara 17 minutos sin signos vitales.</b> En ese momento, Sergio se vio cara a cara con la muerte por primera vez.</p><p>Lo cierto es que su derrotero no terminó ahí. Y, en 2010, cayó en una profunda depresión. Entonces empezó a recurrir a la medicación.<b> Hasta que terminó ingiriendo demasiados ansiolíticos y debió ser internado en un instituto psiquiátrico</b>. “Tengo la costumbre de automedicarme y eso conspiró en contra de mí mismo. He tomado de más. Me he pasado de pastillas, me olvidaba de cuando las había tomado. Los médicos no me vieron bien y me internaron. Estaba un poco loco yo”, confesó. Pero, una vez más, logró superar la situación. Y volvió a cantar, que era lo que todos esperaban.</p><p>Así las cosas, cuando estaba a punto de cumplir sus 70 años, Sergio anunció que quería hacer un gran festejo en el mítico estadio Luna Park. Pero entonces ocurrió lo que, sin dudas, se podía haber evitado. Era el 11 de marzo de 2019. Y, mientras daba su último show en el Teatro Mercedes Sosa de Tucumán y entonaba las estrofas de<i> Te llamo para despedirme</i>, <b>el cantante se cayó de una pasarela improvisada a un foso de orquesta que estaba sin cubrir y quedó en estado de coma</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIRJIXB5NVFQ5DSWARUXOSTYCA.jpg?auth=17ab287fda935e8f59dec1bd1f336814178ded8af802cdce45de470bb30ccd40&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sergio en el escenario del teatro Mercedes Sosa de Tucumán, desde donde se cayó hace seis años " height="1080" width="1920"/><p>Las imágenes de aquel momento, grabadas por sus fans con sus teléfonos celulares, recorrieron todos los medios. Y generaron una profunda indignación en el público, que nunca más pudo ver a su ídolo. Finalmente,<b> </b>el 15 de mayo de 2020, después de haber pasado por el hospital Ángel C. Padilla de Tucumán, el Sanatorio Los Arcos de Buenos Aires y el centro de rehabilitación ALCLA del barrio de Belgrano, el cantante falleció. Y su familia, al día de hoy, sigue pidiendo justicia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PSIXQLITFAE7FVWI24UBEDV3A.jpg?auth=d1e73deb71c9476cb702e8945cdd7f9bdee85ec34e21eac7e2eca5c3ac8853a3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La caída en el escenario en Tucumán en 2019 dejó a Sergio Denis en coma, y tras más de un año de lucha falleció en mayo de 2020, mientras su familia sostiene el reclamo de justicia (Telam)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de China Zorrilla: sus amores, su relación con el dinero, su lugar en el mundo y la eterna vocación que la consagró]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/14/el-recuerdo-de-china-zorrilla-sus-amores-su-relacion-con-el-dinero-su-lugar-en-el-mundo-y-la-eterna-vocacion-que-la-consagro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/14/el-recuerdo-de-china-zorrilla-sus-amores-su-relacion-con-el-dinero-su-lugar-en-el-mundo-y-la-eterna-vocacion-que-la-consagro/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Nació el 14 de marzo de 1922 en Uruguay pero desarrolló la mayor parte de su carrera en la Argentina. Había pasado por varias de las ciudades más lindas del mundo y podía elegir cualquiera para vivir, pero aseguraba que no se iría del Río de la Plata. El recorrido de una artista divertida y generosa que amó la vida]]></description><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 04:27:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KO6C6HK7AZFRZHTEVYH2HXBYRE.jpg?auth=3f4361d831ebaff9f9f806ae784fbaa25a62758ec536069d3178ad37c673ce16&smart=true&width=1920&height=1107" alt="China Zorrilla nació en Montevideo en 1922 y vivió su infancia en París antes de regresar a Uruguay para iniciar su carrera como actriz" height="1107" width="1920"/><p>Su nombre era <b>Concepción Matilde Zorrilla de San Martín y Muñoz del Campo</b>. Pero todos la conocían como <b>China. </b>¿De dónde había surgido ese seudónimo? “De Cochon, a mí me decían así cuando era chica. Vivíamos en París y el significado era ‘cerda’. Se reían de mí los chicos en el jardín de infantes y yo me agarraba grandes rabietas. Me preguntaba por qué me habían puesto un sobrenombre tan ridículo. Dije: ‘Preferiría que me llamaran Cochina’. Así que empezaron a llamarme Cochina y, de ahí, quedó China”, relató la actriz en una oportunidad.</p><p><b>Había nacido el 14 de marzo de 1922 en Montevideo, Uruguay</b>, y fue la segunda de las cinco hijas del matrimonio compuesto por la argentina <b>Guma Muñoz del Campo </b>y el escultor <b>José Luis Zorrilla de San Martín</b>. Pero transcurrió su primera infancia en Francia, adonde se había instalado la familia luego de que su padre ganara un concurso de esculturas. Más tarde, sin embargo, volvió a su país natal donde cursó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón de la capital uruguaya y luego comenzó su carrera como actriz.</p><p>“<b>Al principio figuraba como Concepción porque estaba prohibido que los críticos usaran los seudónimos en sus devoluciones</b>. ¡Qué disparate! Así que, aún cuando yo figuraba en cartelera como China Zorrilla, en las críticas me mencionaban con mi nombre real", protestaba asegurando que ella estaba contenta con su nuevo apodo. Después de consagrarse en su país y de llevar su talento a los Estados Unidos por un tiempo, se instaló en la Argentina donde se convirtió en una renombrada figura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MQZ2QRGJQ5GTRO4YP3DAH5V7IE.jpg?auth=f663b8865be5dbfc519c9096d0f354380e50b8556b254f6766d226110267a905&smart=true&width=168&height=200" alt="China Zorrilla se consagró en el teatro uruguayo antes de desarrollar una exitosa carrera en la televisión y el cine de Argentina" height="200" width="168"/><p>“Yo no tengo registro de haber dicho: ‘Voy a elegir este camino’. La vida te va llevando y, muchas veces, te asombrás de verte en algún lugar. Y decís: ‘¿Cómo llegué hasta acá?’. A mí no se me han planteado grandes disyuntivas.<b> El teatro, por ejemplo, fue mucho más que una elección. Fue una auténtica vocación. Lo recuerdo desde que tengo uso de razón porque yo nunca dudé de que iba a ser actriz de teatro</b>“, explicó China, quien también triunfó en cine y televisión.</p><p>Ganó mucho dinero, pero siempre lo despilfarró. “No se puede cambiar a esta altura de la vida. Es como si me dijeran que no sea golosa o que, de ahora en adelante, no me guste más el dulce de leche. ¡Es imposible! <b>A mí la plata me quema en la mano, se me cae de los bolsillos. Se me va. Y no le tengo mucho respeto</b>“, decía la actriz y contaba que en una oportunidad, por ejemplo, le había prestado 37 mil dólares a un taxista que recién conocía, conmovida por su relato al escuchar que estaba por perder su casa. </p><p>Llegó a decir que “supersticiosamente”, ella optaba por no ahorrar. Es que, según explicaba, tenía salud, familia y dos patrias en ambos lados del Río de la Plata. “<b>Las cosas realmente importantes de la vida, las tengo. Además de eso, no puedo tener plata. </b>Y por eso dejo que se me vaya de encima. Porque, si yo ahora me hago rica, me voy a enfermar. O algo me va a pasar. No sé qué, pero en este mundo no se puede tener todo”, aseguraba.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DKZOSTOJPVCUTEH4VAV2YF5CKE.jpg?auth=764971e2197daa4c8b17aa1033694273a36c664eadcd2b14f2008cc950a7050e&smart=true&width=1024&height=827" alt="La actriz dividió su vida entre Uruguay y Argentina (Ferrucio Musitelli)" height="827" width="1024"/><p>Mujer viajada como pocas, China eligió la Argentina pero no porque no tuviera opciones. “<b>Yo creo que podría vivir en cualquier lugar del mundo</b>. Porque tengo recuerdos tan felices de mi primera salida en Londres. Es difícil decir eso en este país, pero yo he quebrado una lanza por un pueblo del cual aprendí muchas cosas. Yo soy viva, creo. Soy bastante viva. Pero odio la viveza criolla. Y la odio desde 1946, cuando me fui a vivir a Londres después de la guerra y vi a un pueblo entero poniéndole el hombro a la patria. Sin alaracas ni discursos heroicos. Simplemente, con su libreta de racionamiento, con lo cual te daban de comer muy poquito, sabiendo que la única cosa que tenían que hacer para que te dieran dos era decir: ‘Perdí mi libreta’. Y nadie tenía dos libretas”, relató.</p><p>Y continuó: “También fui muy feliz en París. ¿Quién no podría serlo? Salís a caminar por las calles y si no sos feliz tenés que ir a ver a un psiquiatra porque algo está fallando. Es tal la belleza, cuando tomás un café con una medialunita en un boulevard y ves pasar a la gente... Esa ciudad que es como un amante que te arropa. También pasé fugazmente por Italia y recuerdo a Florencia como una cosa divina. Y viví felizmente en Nueva York, aunque es una ciudad difícil y a veces te da pánico. Así que pienso que podría vivir en cualquier lugar del mundo porque, a esta altura,<b> la felicidad la tengo adentro y se acomoda adonde yo esté. Sin embargo, pudiendo elegir, no me iría del Río de la Plata</b>“.</p><p>Nunca se casó ni tuvo hijos. Pero sí tuvo grandes amores. “<b>Yo estaba de novia con un hombre muy encantador y me iba a casar con él. Pero de golpe me di cuenta de que si me casaba iba a dejar de hacer teatro. </b>Por cómo era él y cómo era su familia, un poco a la antigua, cuando yo hacía un espectáculo a ellos no les gustaba. Y rompí. Fue una decisión sensata. Yo no veía mi futuro sacándome el oxígeno de la vida.<b> Después me enamoré. Y esa vez yo hubiera dejado el teatro, un brazo y una pierna sobre la mesa con tal de casarme con él. Pero murió.</b> <b>Me enamoré muchas veces más, pero como con él no</b>. Yo no lo soy siquiera, pero él era el hombre más lindo del mundo. Era cómico de lindo”, reconoció en una oportunidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5E5GKP2PDJBVDMZOBMQLIYTI3M.jpg?auth=b229729d845be4484dc15463f34fe77b557b5564ffb5757a809feb233496bfa3&smart=true&width=1920&height=1446" alt="China y Antonio Gasalla en una imagen del film "Esperando la carroza"" height="1446" width="1920"/><p>Todos los que la conocieron hablan de su buen humor, de su generosidad y de su gran capacidad de disfrute. Por eso no se quería ir de este mundo. “Pensaba que mi amor por la vida era tan delirante que, al final, Dios me iba a decir: ‘¿Qué me pedís?’. Y que yo le iba a decir: ‘Diez años más de vida’. Pero ahora no se lo pediría. Yo estoy viviendo una vida feliz. Y, normalmente, me tendría que morir pronto. Pero no le puedo pedir que cambie nada. <b>Me hubiera gustado casarme con aquella persona que murió, me hubiera gustado tener hijos... Pero es tanto lo que he hecho de lo que quería hacer, que de las cosas que quedaron por el camino no puedo decir: ‘¡Me faltó tal cosa!’“</b>, explicó ya de grande. </p><p>Finalmente, <b>China falleció en Uruguay el 17 de septiembre de 2014, a los 92 años</b>. Tiempo antes, había reflexionado sobre el final diciendo: “El misterio de la muerte me lo aclaró mamá cuando se murió. ¿Quién no le tiene miedo a la muerte? Y pensábamos con mis hermanas: ‘Mamá tiene terror de la muerte, no se le puede hablar de la muerte...’. Pero un día, cuando mamá se moría, y yo no sabía que ese día se iba a morir pocas horas más tarde, con una cara pícara y divertida, me llamó y me dijo:<b> ‘Mirá qué bien hechas que están las cosas, que ahora que es inminente mi paso al otro mundo el miedo le ha dejado lugar a la curiosidad’</b>”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KO6C6HK7AZFRZHTEVYH2HXBYRE.jpg?auth=3f4361d831ebaff9f9f806ae784fbaa25a62758ec536069d3178ad37c673ce16&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1107" type="image/jpeg" height="1107" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[China Zorrilla]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nicolás Olivari, el poeta que reflejó la vida porteña de inicios del siglo XX: de su amistad con Gardel a la pasión por la noche]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/10/nicolas-olivari-el-poeta-que-reflejo-la-vida-portena-de-inicios-del-siglo-xx-de-su-amistad-con-gardel-a-la-pasion-por-la-noche/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/10/nicolas-olivari-el-poeta-que-reflejo-la-vida-portena-de-inicios-del-siglo-xx-de-su-amistad-con-gardel-a-la-pasion-por-la-noche/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El célebre escritor creó la pieza que popularizó Carlos Gardel en 1930, mientras compartía una comida con el compositor que luego se encargó de ponerle la música]]></description><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 04:58:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LOJCSR54HJEHHOPC6BH7YGZMTM.jpg?auth=67e81db31c9c2324f22bbcfc480cf7625f4e8c418a262825ac71562f6f806fd6&smart=true&width=770&height=1161" alt="Nicolás Olivari (Gentileza familia Olivari)" height="1161" width="770"/><p>“<b>Con el codo en la mesa mugrienta y la vista clavada en un sueño, </b>piensa el tano Domingo Polenta en el drama de su inmigración. Y en la sucia cantina que canta la nostalgia del viejo paese desafina su ronca garganta ya curtida de vino Carlon”, comienza diciendo la letra del <a href="https://www.infobae.com/tag/tango/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/tango/"><b>tango La Violeta</b></a><b>,</b> que el poeta <b>Nicolás Olivari</b> escribió de una vez en la mesa de un bar porteño.</p><p>Corría el año 1929. El autor estaba comiendo unas pastas regadas con vino de la casa junto a <b>Cátulo Castillo</b> en un antiguo bodegón de la Capital Federal, cuando decidió hacerle una apuesta al compositor. No se sabe, exactamente, qué es lo que puso en juego mientras saboreaba sus espaguetis. Pero sí que tomó su lápiz y, de un tirón, plasmó en un papel las estrofas de este texto costumbrista que pintaba la cruda realidad de los inmigrantes. Una realidad que él conocía de primera mano por sus ancestros.</p><p>Desde la segunda mitad del siglo XIX, la Argentina había empezado a recibir ciudadanos provenientes de todas partes del mundo y, en especial, de Europa. Para muchos de ellos, “hacerse la América” no había sido tarea fácil. </p><p>Nicolás había nacido el 8 de septiembre de 1900 en Buenos Aires y era el cuarto hijo de dos inmigrantes italianos oriundos de la ciudad de Génova: <b>Carmen Canale </b>y<b> Giovanni Battista Olivari</b>. De hecho, su padre era capitán de ultramar y había desembarcado en el país apenas diez años antes de su llegada al mundo, contratado por la Compañía Argentina de Navegación Mihanovich Ltda. Así que él sabía muy bien lo difícil que era, para los extranjeros, adaptarse a la cultura del Río de la Plata.</p><p>“<b>E...! La Violeta, la va, la va, la va...La va sul campo che lei si sognaba ch’era su gigin, que guardandola staba...Él también busca su soñado bien desde aquel día, tan lejano ya, que con su carga de ilusión saliera como </b>La Violeta que la va... la va...Canzoneta de pago lejano que idealiza la sucia taberna y que brilla en los ojos del tano con la perla de algún lagrimón...La aprendió cuando vino con otros encerrado en la panza de un buque, y es con ella, metiendo batuque, que consuela su desilusión”, continúa diciendo el tema que grabó en primer término <b>Roberto</b> <b>Maida</b> y que <b>Carlos Gardel</b> se encargó de popularizar en 1930. La canción reflejaba la angustia de los que se veían obligados a dejar su tierra natal.</p><p>Olivari, sin embargo, fue un auténtico porteño y, con el tiempo, llegó a convertirse en uno de los fundadores de la Academia del Lunfardo. Creció en los barrios Once y Villa Crespo. Y cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Nicolás Avellaneda, donde tuvo como profesor de literatura a <b>Emilio Alonso Criado</b>, quien lo alentó para que comenzara a escribir. Así surgió su primera obra, <b>El matón de arrabal</b>. Y, al tiempo, editó la pieza de teatro <b>El mejor amor</b>, junto a <b>Victorio Noblia</b>. </p><p>En 1920, Olivari formó parte del mítico grupo literario Boedo junto a<b> Lorenzo Stanchina, Leónida Barletta y Elías Castelnuovo</b>, que se reunía en el Café El Japonés de Boedo al 800 y publicaba sus obras en la Editorial Claridad. De esa época datan obras como Carne al sol, La carne humillada, Historia de una muchachita loca, La mala vida, Bésame en la boca, María Luisa y La canción de los vientres infecundos. También integró, junto a los hermanos <b>Enrique y Raúl González Tuñón</b>, el Grupo Florida, con quienes escribió <b>Un Auxilio en la 34 </b>y<b> Dan tres vueltas y luego se van</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFPZNSAENBE4DIUFN4HOXPR76E.jpg?auth=d159e10d784c1fc36124263db9ffc0d03f90dcddac7bcb4bcab2c811ad86a27c&smart=true&width=770&height=1748" alt="El poeta en su juventud (Gentileza familia Olivari)" height="1748" width="770"/><p>Se casó con <b>Amelia De Marco</b>, con quien<b> </b>tuvo a su único hijo: <b>Juan Carlos</b>. Y vivió con su familia durante muchos años en un caserón ubicado frente al Parque Centenario, en avenida Díaz Vélez 4732, donde en la actualidad funciona el Centro Asistencial Veterinario San Marcos y en cuyo frente hay una placa conmemoratoria entregada<b> </b>en su honor. </p><p>Olivari era un bohemio al que le gustaba mucho la noche. Solía pintar mujeres desnudas, algo que algunas oportunidades hacía con modelos vivientes en los cabarets y piringundines de la época, mientras fumaba sin parar. Se lo vinculó sentimentalmente con<b> María Luisa Rubetino</b>, aunque esta relación extramatrimonial nunca se confirmó. Hasta que, cuando ya no pudo conjugar esta rutina con su matrimonio, se separó de su esposa.</p><p>Fue periodista en el Diario Crítica, La Época, El Mundo, La Nación, El laboralista, El pregón, Noticias gráficas y Reconquista. También creó radionovelas para Radio Belgrano. Y trabajó como guionista cinematográfico. En todos los casos, Olivari se destacaba por escribir desde la más descarnada realidad. </p><p>La Musa de la mala pata, Carne al sol, El gato escaldado, Los poemas rezagados, Diez poemas sin poesía, La amada infiel, La mosca verde, Pas de quatre, El hombre de la baraja y la puñalada, El almacén, La noche es nuestra, Los días tienen frío, Un negro y un fósforo, Novela parroquial de Buenos Aires y Mi Buenos aires<b> </b>querido <b>son algunas de las obras de su autoría. </b>Aunque, desde 1930, había registrado también el seudónimo de <b>Diego Arzeno</b> con los que firmó tangos y algunos de sus textos periodísticos. </p><p>Tuvo, sin embargo, un período de proscripción en el que sus obras fueron retiradas de circulación. Fue allá por los años ‘50, después de haber realizado junto a <b>Roberto Valenti</b> el guion de <b>El morocho del Abasto</b>, sobre la vida de Gardel. Es que, después de haber conocido a <b>Eva Perón</b>, había manifestado públicamente su adhesión a la presidencia de <b>Juan Domingo Perón</b>. Y, junto al Sindicato de escritores de la Argentina, apoyó su reelección. Esto hizo que la Revolución Libertadora prohibiera sus libros y hasta mandara a destruir algunos de ellos, al igual que los de otros poetas y escritores críticos de la época.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LZ4KD4ET6FG4NP4D7XVBBPYLKY.jpg?auth=6ff31e1d52d57cef7c2156596bab62dc6150706d6833f69861c081982c87ef35&smart=true&width=1887&height=2843" alt="El escritor en su vida adulta (Gentileza familia Olivari)" height="2843" width="1887"/><p>Además de La violeta, que dedicó “al marqués <b>Enrique González Tuñón</b>, en agradecimiento a las tantas y tan sabrosas cazuelas de pescado con que nos habéis invitado a aquella cantina italiana de la Chacarita”, Olivari dejó su sello en el tango. Compuso, entre otras obras, la letra de <b>Desdén</b>, pieza que musicalizó <b>Alberto Ruiz</b>, <b>Dos ojos negros</b> que hizo junto con <b>Raúl de los Hoyos</b>.</p><p>“Creo que ningún poeta argentino ha sufrido como yo el bárbaro chaparrón de las peores injurias. Se me negó con sistema. Se me aconsejó acremente no escribir más versos, se me disimuló y ennegreció con las peores tintas y sin embargo, señoras y señores, aquí me veis tan franco y sereno y sencillo como si nada me hubiera pasado. Que nada pasó en verdad, porque los que pasaron fueron ellos y yo quedé escribiendo versos todavía y siempre a pesar de todo. Esta es la alegría que clarifica mi voz esta tarde”, había dicho en alguna oportunidad. </p><p>Olivari escribió hasta el final de sus días. <b>Murió en Buenos Aires, a los 66 años de edad, el 22 de septiembre de 1966</b>. Y, además de su enorme legado, dejó como obra póstuma el libro <b>Mi Buenos Aires querido</b>, que fue utilizado como texto escolar hasta mucho tiempo después de su partida. </p><p>El 28 de septiembre de 2014, en el marco de los festejos por el 30 aniversario de la creación del Programa Cultural en Barrios, se bautizó con su nombre al Centro Cultural que funciona en Castro 954, Boedo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FI4TOCYVC5CP3CBBAKLYGPONAQ.jpg?auth=3d31045d13d94ab90b3ba30a5d74e2f6c7ba7485a4d16a46d425381b694a3764&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Picasa</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Ornella Muti cumple 71 años: del día que admitió la única infidelidad de su vida a definirse como “una abuela erótica”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/09/ornella-muti-cumple-71-anos-del-dia-que-admitio-la-unica-infidelidad-de-su-vida-a-definirse-como-una-abuela-erotica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/09/ornella-muti-cumple-71-anos-del-dia-que-admitio-la-unica-infidelidad-de-su-vida-a-definirse-como-una-abuela-erotica/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La diva italiana nació el 9 de marzo de 1955 en Roma. Su paso por el cine italiano y su desembarco en Hollywood]]></description><pubDate>Mon, 09 Mar 2026 05:40:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2VUU4IPKVCSXPYUDKM2EVJVDU.jpg?auth=3f95058c22d3f96b78cdf5076c3ab2541b723d5d0bcc05eeb0d5722d6382e603&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Ornella Muti (Instagram: @ornellamuti)" height="2560" width="1920"/><p>En 1994, muchos años después de que se convirtiera en una de las principales sex symbols del mundo,<a href="https://www.infobae.com/tag/ornella-muti/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ornella-muti/"> <b>Ornella Muti</b></a><b> </b>fue elegida como “<b>la mujer más guapa del mundo</b>”. Había nacido<b> el 9 de marzo de 1955 </b>en Roma. Y, para cuando recibió este reconocimiento, ya había cumplido los 39 años, en una época en la que a esa edad muchas mujeres eran consideradas mayores. Sin embargo, conservaba intacta esa belleza que había logrado cautivar, y sigue cautivando, a los amantes del cine de todos los tiempos.</p><p>Hija de un periodista napolitano y una escultora rusa, <b>Francesca Romana Rivelli </b>(tal su verdadero nombre) soñaba con ser bailarina, pero su padre la desalentó de inmediato. “Son todas putas”, sentenció cuando era una niña. El hombre murió cuando ella tenía apenas doce años. Y fue entonces cuando junto con su hermana mayor, <b>Claudia</b>, decidió empezar a posar desnuda en una escuela de arte a cambio de unas monedas para llevar a su hogar.</p><p>Quienes la contrataron le creyeron o simularon creerle que era mayor de edad. Y lo mismo pasó cuando empezaron a llamarla para distintas revistas eróticas. Sin embargo, en un momento salió a la luz esta situación y tanto ella como su hermana fueron expulsadas del colegio. Fue entonces cuando su madre tuvo que interceder para que las reincorporaran, alegando que la familia estaba atravesando una difícil realidad económica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GIINGOV4FRFOZF7OP6HJDNS5XY.jpg?auth=b2ea938370fefd0b5ab826d606b49f8db17b43f1d96aeb7d5ccbd112cfab0348&smart=true&width=1920&height=2560" alt="La actriz junto a Sylvester Stallone (Instagram: @ornellamuti)" height="2560" width="1920"/><p>Desde ese momento, Ornella entendió que su cuerpo podía abrirle algunas puertas. Y lo aprovechó. Debutó en el cine en 1970, con apenas 15 años, en la película <b>La esposa más hermosa</b>. Y fue el director del film, <b>Damiano Damiani</b>, quien le sugirió que adoptase su nombre artístico en honor a una actriz de teatro italiano, <b>Eleonora Muti</b>. A ella este pseudónimo nunca le gustó, pero no le quedó más remedio que aceptarlo. Según explicó, en aquel entonces era demasiado tímida como para oponerse. Al punto que se quedaba muda al momento de actuar y, en un juego de palabras, sus colegas se empezaron a burlar de ella diciéndole “la Muti muti” (”la Muti muda”).</p><p>En 1974, en tanto, Ornella dio a luz a su primera hija, <b>Naike</b>. Se suponía que la niña era fruto de su relación con el productor <b>José Luis Bermúdez de Castro</b>, con quien había tenido un affaire durante un viaje a España. Sin embargo, años más tarde un ADN desestimó la paternidad del hombre y la actriz señaló que desconocía la identidad del padre de su hija. Ser madre soltera, en aquella época, no era gratis. Pero ella le hizo frente a la situación.</p><p>“Mi madre me advirtió sobre las responsabilidades de la maternidad. Aunque <b>el aborto no era ilegal en Italia</b>, en el extranjero se podía realizar fácilmente e incluso mi agente cinematográfico en ese momento me lo recomendó, porque tenía que participar en una película”, contó Ornella en una entrevista. No obstante, decidió seguir adelante con su embarazo a pesar del escarnio público. Y al poco tiempo conoció quien fuera su primer marido, el actor <b>Alessio Orano</b>, con quien se casó en 1975. Pero el matrimonio no funcionó y, finalmente, en 1981 sobrevino la ruptura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GMTR6HKDSNGV5C7YJ3WPVIIXP4.jpg?auth=9a42271bc321aaf6d86c91b6f009bc644a5d9a029a0d87b08d7410db83ea1bf6&smart=true&width=1920&height=3408" alt="Muti en la actualidad (Instagram: @ornellamuti)" height="3408" width="1920"/><p>Tras su primer divorcio, Ornella se casó en 1988 con el operador de bolsa <b>Federico Fachinetti</b>. Y fue un escándalo para la pacata sociedad católica de entonces ya que, antes de la boda, ambos ya habían traído al mundo a sus dos hijos, <b>Andrea</b> y<b> Carolina</b>. La pareja, sin embargo, tampoco prosperó y se disolvió en 1996, luego de que él la involucrara en un delito financiero y ella se viera obligada a recurrir a la justicia, además de hacerse cargo de una deuda de unos 150 mil dólares en pagarés en los que le había falsificado su firma.</p><p>“Todo lo que he hecho, bueno o malo, contribuyó a ser lo que soy ahora. Me hablan de sensualidad y no sé… Cada actriz tiene su carácter y, tal vez, yo tenga un carácter sensual, tampoco me doy cuenta. No me gusta planteármelo, <b>porque soy muy tímida.</b> Tal vez los tímidos tenemos la ventaja de que hablamos poco y miramos más, y la mirada es algo muy sensual”, dijo consultada sobre esa etapa en la que los directores la convocaban para hacer de chica sexy. Y lo cierto es que muchos hombres repararon en ella a partir de comedias como <b>El fierecillo domado</b>, de 1980, donde compartía pantalla con <b>Adriano Celentano</b>.</p><p>Durante esa filmación, se habló de un supuesto romance entre Muti y su galán. Pero tanto el actor y cantante como ella estaban casados, así que no dejaron pruebas del affaire. Jamás los pudieron sorprender con una foto. Y fue recién mucho tiempo después, en una entrevista de 2014, que ella reconoció que Celentano había sido "<b>la primera y única infidelidad de su vida".</b></p><p>También a principios de la década del 80, Ornella debutó en el cine estadounidense gracias a la película de ciencia ficción <b>Flash Gordon</b>, junto a figuras como<b> </b>Max von Sydow, Timothy Dalton y Chaim Topol. En 1987 trabajó en la adaptación al cine de la novela Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, junto a actores como Anthony Delon, Rupert Everett y Lucía Bosé. Y luego participó de films como El amor de Swann, El amante bilingüe y Tierra del Fuego. También formó parte de algunas series de televisión como El Conde de Montecristo, junto al actor francés Gérard Depardieu. Y una de sus últimas apariciones tuvo lugar en <b>To Rome with love</b>, de <b>Woody Allen</b>, donde compartió pantalla con <b>Alec Baldwin, Roberto Benigni </b>y<b> Penélope Cruz.</b></p><p>Dos años después de terminar con su segundo matrimonio conoció a un cirujano plástico, <b>Stéfano Piccolo</b>, con quien convivió hasta el 2008. La pareja se rompió cuando Ornella conoció al joyero <b>Fabrice Kherhervé</b>, de quien se enamoró perdidamente. Pero la relación se terminó en el 2020. Y, desde entonces, la actriz no quiso saber más nada con el amor. <b>“Fui un sex symbol y ahora soy</b> <b>una abuela erótica</b>”, reconoció.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZJOXFCFVSRD2DNY4ASVXPNROLI.jpg?auth=dfdbfae3d0e1d5597cbf51a07a7b68fb8d3798c2a9e579352d2e538494637b6d&amp;smart=true&amp;width=4871&amp;height=3166" type="image/jpeg" height="3166" width="4871"><media:description type="plain"><![CDATA[Businessman Richard Lugner and his guest actor Ornella Muti attend a news conference one day ahead of the traditional Opera Ball in Vienna, Austria, February 19, 2020. REUTERS/Lisi Niesner]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">LISI NIESNER</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cortó una manzana a la mitad y dejó una huella imborrable en el espectáculo argentino: once años sin Gerardo Sofovich]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/08/corto-una-manzana-a-la-mitad-y-dejo-una-huella-imborrable-en-el-espectaculo-argentino-once-anos-sin-gerardo-sofovich/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/08/corto-una-manzana-a-la-mitad-y-dejo-una-huella-imborrable-en-el-espectaculo-argentino-once-anos-sin-gerardo-sofovich/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El recordado productor falleció a los 77 años, el 8 de marzo de 2015, después de más de cinco décadas trabajando en el mundo del entretenimiento]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 04:44:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DNH75YBUKRAUZPMNY5KYL24GQE.jpg?auth=986dadf7b069984194cb0749ab5efa5629efc65f276dc44c75c664830d8fae74&smart=true&width=1920&height=1279" alt="Gerardo Sofovich ​fue actor, director, guionista, productor teatral, cinematográfico y uno de los grandes referentes de la televisión argentina" height="1279" width="1920"/><p><b>“No le tengo miedo a la muerte”</b>, había dicho <b>Gerardo Sofovich</b> en una entrevista. Productor, guionista, director y conductor, amaba lo que hacía y nunca dejó de trabajar. De hecho, su última aparición en televisión había tenido lugar una semana antes de su partida en <i><b>Los 8 escalones</b></i>, programa conducido por<b> </b>Guido Kaczka<b> </b>en ElTrece del que era jurado de lujo. Y nadie podía imaginar lo que pasaría días más tarde. Pero su salud venía complicada. Y<b> el 8 de marzo de 2015, después de atravesar una breve internación en la Clínica Suizo Argentina de Barrio Norte, falleció.</b> Tenía 77 años y había dejado una huella imborrable en el mundo del espectáculo argentino.</p><p>“Siete días antes de morir, cuando ya le dolía mucho el cuerpo, me dijo: ‘Se terminó. Ya te veo bien a vos, así que no quiero pasarla más mal’. Y a la semana, cuando se estaba yendo para la clínica, me sonrió. ¡Qué increíble!<b> Él sabía que se estaba muriendo y tenía un dolor terrible, pero me sonrió. Y, a la media hora murió.</b> Así que la última imagen que yo tengo de él fue esa, mientras me sonreía”, recordó su hijo <b>Gustavo. </b></p><p>Separado desde 1995 de Carmen Morales, a quién nunca dejó de acompañar económica y afectivamente a pesar de haber rearmado su vida junto a Sofía Oleksak entre 2009 y 2011, Gerardo se aferró a sus nietos, Tatiana y Nacho, y se preocupó hasta último momento por ayudar a su único descendiente a salir de las adicciones. Hasta que lo consiguió. Y, recién ahí, se sintió en paz. “<b>Es más, yo creo que se pudo ir porque me vio bien</b>”, reconoció el actual productor, que continúa con el legado de su padre en <i>Polémica en el bar</i>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R2KF4D3NHRGDXHRSALTTVATNUM.jpg?auth=a0dac125d5d13af2171a33bd3e1f66b2fd935cd9366387001a03ba0fda25ca69&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gerardo y su hijo, Gustavo Sofovich" height="1080" width="1920"/><p>Gerardo había nacido <b>el 18 de marzo de 1937</b> en Buenos Aires. Su padre, Manuel Sofovich, era un periodista y autor teatral y su madre, Regina Levis, una ama de casa. Él comenzó a trabajar siendo un adolescente como cronista deportivo en <i>Noticias Gráficas</i>. Y, con tan solo 14 años, ingresó a la facultad de Arquitectura. Sin embargo, la repentina muerte de su progenitor lo hizo dejar la carrera meses antes de obtener su título. Entonces decidió que lo suyo también sería escribir, aunque por entonces no imaginó cuánto más llegaría a hacer en el medio.</p><p>Con el tiempo se convirtió en redactor en una agencia de publicidad y publicó ilustraciones humorísticas en <i><b>Tía Vicenta</b></i>, una revista satírica de actualidad fundada por <b>Landrú</b>. Y más tarde tuvo la posibilidad de crear su primer libreto para la pantalla chica de la mano del humorista <b>Juan Verdaguer</b>. Pero fue con <i><b>Balamicina</b></i>, programa protagonizado por <b>Carlitos Balá</b>, que tuvo la oportunidad de formar una dupla con su hermano Hugo. Y juntos, en 1964, debutaron con <i><b>Operación Ja Ja</b></i>.</p><p>El ciclo, que se emitía por la pantalla de Canal 9, marcó un antes y un después en su carrera. Y se convirtió en uno de los hitos más emblemáticos de la televisión argentina. Por allí pasaron figuras de la talla de<b> Fidel Pintos, Javier Portales, Juan Carlos Calabró, Vicente La Russa, Mario Sánchez, Mario Sapag, Rolo Puente, Juan Carlos Altavista y María Rosa Fugazot</b>. “Yo mismo me sorprendo de la cantidad de cosas que he hecho en mi vida. Pero esta idea da para renovarla todos los años”, dijo Sofovich sobre este programa que llegó a medir más de 60 puntos de <i>rating</i> y dio origen, a partir de dos de sus <i>sketchs</i>, a <i><b>Polémica en el bar</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>La peluquería de Don Mateo</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OP56T6XXLJBU7NP26VVOA2YTGU.jpg?auth=a6f4cdc7b765637513cfcbaca5b9a47d7ba8bc7522c2bda752146dc472bc7176&smart=true&width=1920&height=1256" alt="Gerardo Sofovich en Polémica en el bar con Julio de Grazia, Rolo Puente, "El Preso" (Vicente La Russa),  Jorge Porcel y "Minguito" (Juan Carlos Altavista)" height="1256" width="1920"/><p>Gerardo también se destacó en la pantalla grande, donde dirigió películas como <i>Los caballeros de la cama redonda</i> (1973), <i>Los doctores las prefieren desnudas</i> (1973), <i>Los vampiros los prefieren gorditos</i> (1974), <i>La guerra de los sostenes</i> (1976), <i>Las muñecas que hacen ¡pum!</i> (1979), <i>La noche viene movida </i>(1980), <i>Camarero nocturno en Mar del Plata</i> (1986), <i>Las minas de Salomón Rey</i> (1986), <i>Johny Tolengo, el majestuoso</i> (1987) y <i>Me sobra un marido</i> (1987). Y entre las figuras protagonistas de sus films se puede mencionar a Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Moria Casán y Susana Giménez, junto a muchas otras estrellas.</p><p>A fines de los ‘80, en tanto, Sofovich llegó a liderar la televisión de los fines de semana con<b> </b><i><b>La noche del domingo</b></i>, un programa del que hablaba todo el país y que lograba captar la atención de los televidentes con humor, musicales y juegos tan simples como <b>el corte de la manzana</b>, el campeonato de balero, las pulseadas, el jenga o el bowling. Contó con la participación de grandes figuras del espectáculo. Pero él, como conductor, no estaba dispuesto a regalar ningún premio. Y en cada competencia en la que tenía que interactuar personalmente con sus invitados, demostraba su pasión por ganar, así sea, por simple placer de vencer al contrincante.</p><p>Entre 1989 y 1992, bajo la presidencia de su amigo <b>Carlos Menem</b>, Sofovich ocupó cargos en la función pública. Primero fue coordinador del Zoológico de Buenos Aires, que estaba en vías de privatización. Y, después, se desempeñó como <b>interventor de ATC</b> (Argentina Televisión a Color), actualmente la TV Pública. Pero lo suyo, sin lugar a dudas, pasaba por otro lado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BVICKEMYQZH3XHZHLSDVGB4MDQ.jpeg?auth=d67b0d3caceb929cf54d419510c2b3c3def218de0514eb0a2b0c4f16f87b6760&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gerardo en el jurado del Bailando por un sueño con Jorge Lafauci, Moria Casán y Graciela Alfano " height="1080" width="1920"/><p>De hecho, Sofovich también fue un gran productor y director de teatro. Además de a los capocómicos que trabajaban con él en sus programas, tuvo bajo su mando a vedettes de la talla de<b> Ethel y Gogó Rojo, Norma y Mimí Pons y Nélida Roca</b>. Y, ya a mediados de los 2000, marcó un cambio en el género revisteril y en la comedia con obras como <i><b>Diferente</b></i>, <i><b>Más que diferente</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>El champán las pone mimosas</b></i><b>.</b></p><p>Tenía carácter. Y era muy, pero muy exigente. Así que, entre los años 2007 y 2008, Gerardo fue convocado por <b>Marcelo Tinelli </b>para ser el presidente del jurado del <i><b>Bailando por un sueño</b></i><b> </b>en su ciclo, ShowMatch. En ese tiempo, era presentado con la música de la película <i>El Padrino</i> de fondo. Y se divertía encarnando el personaje del malvado que aterraba a los participantes.</p><p>Sin embargo, uno de los roles en los que más se destacó tuvo que ver, justamente, con su último trabajo: <i><b>Los 8 escalones</b></i>. Dueño de un conocimiento infinito, Sofovich hizo gala de su gran cultura general como jurado de este certamen de preguntas y respuestas en el que, según se dijo en más de una oportunidad, nunca sabía de antemano el tema que se iba a tratar. Con este rol logró, además, captar la atención y el cariño de las nuevas generaciones que al día de hoy lo siguen recordando.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DNH75YBUKRAUZPMNY5KYL24GQE.jpg?auth=986dadf7b069984194cb0749ab5efa5629efc65f276dc44c75c664830d8fae74&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1279" type="image/jpeg" height="1279" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gerardo Sofovich]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La boda de Palito Ortega y Evangelina Salazar: del día que se conocieron al primer casamiento televisado de Argentina ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/02/la-boda-de-palito-ortega-y-evangelina-salazar-del-dia-que-se-conocieron-al-primer-casamiento-televisado-de-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/03/02/la-boda-de-palito-ortega-y-evangelina-salazar-del-dia-que-se-conocieron-al-primer-casamiento-televisado-de-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El cantante y la actriz dieron el “sí” el 2 de marzo de 1967 en la abadía de San Benito. La ceremonia fue transmitida en directo por el ciclo Sábados Circulares, conducido por Pipo Mancera ]]></description><pubDate>Mon, 02 Mar 2026 04:44:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El país entero estaba expectante. <b>Era el 2 de marzo de 1967</b>. Y, en las afueras de la abadía de San Benito, una multitud se había agolpado con la ilusión de poder saludar a los novios. Otros, sin embargo, se acomodaron en los sillones de sus casas esperando el momento de la ceremonia, mientras escuchaban el relato minucioso de <a href="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/08/sabados-circulares-la-idea-de-pipo-mancera-que-revoluciono-la-tv-y-los-secretos-del-primer-programa-omnibus-de-la-argentina/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/08/sabados-circulares-la-idea-de-pipo-mancera-que-revoluciono-la-tv-y-los-secretos-del-primer-programa-omnibus-de-la-argentina/"><b>Nicolás Pipo Mancera</b></a>, que había decidido trasmitir la boda en vivo y en directo para <i>Sábados Circulares</i>. Era la primera vez que un casamiento iba a verse por televisión. Y los que estaban a punto de unirse en matrimonio eran, ni más ni menos, que <a href="https://www.infobae.com/tag/palito-ortega/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/palito-ortega/"><b>Ramón Palito Ortega </b>y<b> Evangelina Salazar</b></a>.</p><p>Pasaron ya 59 años, desde ese día que muchos aún recuerdan. Durante estas más de cinco décadas tuvieron seis hijos (<b>Martín, Julieta, Sebastián, Emanuel, Luis </b>y <b>Rosario) </b>y ya cuentan con<b> </b>siete nietos, <b>Benito</b> (hijo de Julieta), <b>Dante, Paloma </b>y<b> Helena</b> (hijos de Sebastián), <b>Bautista</b> e <b>India</b> (hijos de Emanuel) y <b>Ramsés</b> (hijo de Luis), el cantante y la actriz siguen tan unidos como el primer día.</p><p>“Está un uno saber qué es lo que quiere de la vida. Tal vez, tenga que ver con mi propia experiencia. Porque, de chico, tenía grabada la imagen de lo que fue la separación de mis padres. Yo me crié con mi padre solo y a mi madre la reencontré de grande. Y, todo eso, parece que no, pero fue pesando en mi comportamiento. Siempre pensé que, el día que encontrara a la persona con la que quisiera caminar de la mano, no me iba a separar jamás. Así que cuando llegó, la tomé muy fuerte como para encarar el camino con ella. A mí me fascinaba la idea de tener una familia. Y, gracias a Dios, la pude concretar. Porque hoy no solo tengo a mi mujer y a mis hijos, sino también a mis nietos que son el regalo más grande que he podido tener”, reflexionó Palito en una entrevista con <b>Infobae </b>al ser consultado sobre el que considera su mayor logro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/64HB2J3CABGKNHUFGZ5KQHTYDE.jpg?auth=d1491602eb6c43113eac03b76ad4c9c659d1754dd812e3c8f839cf95a6e0050b&smart=true&width=1920&height=2559" alt="Palito y Evangelina recién casados, en Paris" height="2559" width="1920"/><p>¿Cómo había comenzado todo? Corría el año 1965. El cantante oriundo de la ciudad de Lules, Tucumán, ya era un artista famoso gracias a su participación en <i>El Club del Clan </i>y estaba por rodar su sexta película: <i>Mi primera novia</i>. En principio, el director del film, <b>Enrique Carreras</b>, había pensado en su amiga <b>Marilina Ross</b> para que fuera su coprotagonista. Y todos estaban de acuerdo con eso. Pero después de mantener una entrevista con Evangelina, cambió de parecer. Es que esta muchacha, de apenas 21 años, tenía todo lo que se necesitaba para lucirse en ese papel.</p><p>“<b>Encontré la cara, ya tengo a tu primera novia”</b>, le dijo Carreras a Ortega apenas se lo cruzó por los pasillos de <i>Argentina Sono Films</i>. El director sabía que el cantante y Salazar podían formar una buena pareja de ficción. Lo que no se imaginaba era que la relación se iba a trasladar también a la vida real. En ese momento, solo pensaba en hacer una película taquillera. Y el cantante confió en su olfato con los ojos cerrados.</p><p>“Yo no la conocía, pero compré una caja de bombones y fui el primer día de filmación al set. Entré y pregunté quién era Evangelina. Ella se estaba maquillando y levantó la mano tímidamente. Le di los bombones y le dije: ‘Que tengas buena suerte’. Después me fui. <b>Empezamos a grabar y yo los primeros días no registraba nada. En cambio, ella me sonreía y parecía siempre feliz de verme</b>. Se acercaba con el librito a repasar la letra y yo me iba, era muy antipático”, le contó Palito en una oportunidad a <b>Susana Giménez</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JQUUW5VVAFABBBDXXRXLTDRPMQ.jpeg?auth=78db62ef13fc7a2df7c5facfa940390eac464282e11dd2a4f88e1fbf3e3874c8&smart=true&width=1200&height=1200" alt="Salazar y Ortega junto a sus hijos" height="1200" width="1200"/><p>Por aquellos años, se estilaba empezar el noviazgo y seguir con un compromiso formal, con pedido de mano y anillo incluido, hasta el día de la boda. Pero Ortega, quizá por su timidez, no era tan romántico como sus personajes de ficción. “<b>Nunca le propuse casamiento, nunca le dije que me gustaba y mucho menos que quería casarme</b>”, reconoció. Sin embargo, siempre supo que Evangelina sería su esposa y logró llegar a su cometido de una manera diferente.</p><p>De hecho, a los tres meses de haberla conocido, Palito le insinuó a Salazar que podían legalizar su relación con un fin práctico: quería que lo acompañara en un viaje a Israel. Pero, en ese momento, los padres de la actriz se opusieron. No obstante, a ella le quedó claro que las intenciones de Ortega eran serias cuando la llevó a ver una propiedad que tenía en Avenida del Libertador, supuestamente, para la venta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MJ556TGG2NFZ7BV3BLLDYUOTGI.jpg?auth=17e0103a08cc3e71640d059118ed380e3ef36ff3c5bcb7174182dac39e8af501&smart=true&width=1280&height=851" alt=""Palito" Ortega y Evangelina Salazar con el papa Francisco (Crédito: @sacroprofano)" height="851" width="1280"/><p>“Fuimos al décimo piso de un edificio y me mostró un departamento sin decorar, a terminar. <b>Sube el portero y le dice que tiene un candidato, porque se ve que Ramón lo compró para venderlo, y él le respondió: ‘Ya no está a la venta porque me voy a casar’. ¡Así me enteré! </b>También me señaló un colegio justo enfrente, y me dijo: ‘Ahí vamos a mandar a los chicos. Ponemos un tobogán y los mandamos por ahí’. Todo era un juego”, recordó Evangelina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KF4QMTWUDBGVBCNCHNGWVZE2R4.jpg?auth=3ccc9572b31240cacdf5451d8cbef091ecf091caa8915a7839c47cb803ea0fc5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Palito Ortega y Evangelina Salazar protagonizaron una de las bodas más recordadas por los argentinos " height="1080" width="1920"/><p>Así, un año y medio después de aquel encuentro fortuito en un set de filmación, ambos pasaron por el Registro Civil de la calle Arcos al 1900 el 27 de febrero de 1967. Y, días más tarde, se encontraron frente al altar, donde el sacerdote <b>Lorenzo Molinero</b> los unió en matrimonio. Además de las cámaras locales, que ya habían mostrado los preparativos de los contrayentes, había reporteros de todo el mundo registrando el momento del “sí“. </p><p>Tras una breve luna de miel por Acapulco y en el sur de los Estados Unidos, el cantante voló hacia España para filmar la película<b> Amor en el aire</b> junto a <b>Rocío Durcal</b> y la actriz se puso al frente de la serie infantil <b>Jacinta Pichimahuida</b>. Con el tiempo, sin embargo, ella optaría por dejar de lado su carrera para dedicarse exclusivamente a su familia. Y recién cuatro décadas después, recibió la tan ansiada propuesta formal de matrimonio que, por supuesto, aceptó. Así las cosas, el 2 de marzo de 2017 y celebrando sus bodas de oro, Palito y Evangelina renovaron sus votos en Roma, con una ceremonia oficiada por el <b>Papa Francisco</b>. Y, de esta manera, coronaron su historia de amor.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KF4QMTWUDBGVBCNCHNGWVZE2R4.jpg?auth=3ccc9572b31240cacdf5451d8cbef091ecf091caa8915a7839c47cb803ea0fc5&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Palito Ortega y Evangelina Salazar protagonizaron una de las bodas más recordadas por los argentinos ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mirtha Legrand cumple 99 años: su infancia en Villa Cañás, su presencia en la inauguración del Obelisco y su primer novio]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/23/mirtha-legrand-cumple-99-anos-su-infancia-en-villa-canas-su-presencia-en-la-inauguracion-del-obelisco-y-su-primer-novio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/23/mirtha-legrand-cumple-99-anos-su-infancia-en-villa-canas-su-presencia-en-la-inauguracion-del-obelisco-y-su-primer-novio/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La gran diva argentina ya lleva más de ocho décadas trabajando en cine, teatro y televisión]]></description><pubDate>Mon, 23 Feb 2026 09:53:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Yo pesaba un kilo y medio cuando nací. Mi hermana me había comido todo en la panza de mi mamá</b>”, contó en una oportunidad <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/22/mirtha-legrand-conto-su-secreto-para-llegar-a-los-99-anos-con-buena-salud-soy-entusiasta/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/22/mirtha-legrand-conto-su-secreto-para-llegar-a-los-99-anos-con-buena-salud-soy-entusiasta/"><b>Mirtha Legrand</b>.</a> Y esto explicaba que sus padres le daban para tomar un aceite de hígado de bacalao que ella definía como “horrible”. Es que, a diferencia de su hermana gemela, a la que apodaron <b>Goldy</b> (deformación de “gordi”), ella era demasiado delgada y por eso la llamaron la <b>Chiqui</b>.</p><p>Hija de un comerciante, <b>José Martínez</b>, y una maestra, <b>Rosa Suárez</b>, la gran diva argentina llegó al mundo el 23 de febrero de 1927 en Villa Cañás, Santa Fe, bajo el nombre de <b>Rosa María Juana Martínez</b>. Lo hizo minutos antes que su hermana, <b>María Aurelia Martínez</b>, quien desde el minuto cero se convirtió en su principal aliada y amiga. Pero sus padres ya tenían también un hijo varón, <b>José Martínez Suárez</b>. </p><p>Mirtha tuvo una infancia sencilla, en un hogar en el que el dinero no faltaba pero tampoco abundaba. Y fue muy feliz. “<b>Tengo recuerdos hermosos de mi pueblo. Y de cuando éramos chicas e íbamos a Mar del Plata, que nos quedábamos dos meses</b>”, contó en alguna ocasión. La casa en la que vivía aún sigue en pie y guarda algunos muebles de los que usaba la familia Martínez. Mirtha le pidió al actual propietario que le enviara una vieja araña para atesorar entre sus objetos más preciados.</p><p>A principios de la década del 30, la familia Martínez Suárez se trasladó a la Capital Federal. Y uno de los hitos de la vida de la diva que sorprendió a gran parte de sus televidentes tuvo que ver con el momento en que contó que había estado en la presentación del obelisco, monumento construido para celebrar el cuarto centenario de la fundación de Buenos Aires, el 23 de marzo de 1936. “<b>Yo se lo cuento a mi hija y no me cree. ¡Es prehistoria! Nuestros padres nos trajeron a la inauguración, yo tenía 9 años. Me acuerdo perfectamente porque fue un acontecimiento</b>“, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PFAQPWGHEZCTBPQJ2BQJKI3FI4.jpg?auth=cdb6f496148df2ef71b1ce1de53a58348a32cc2fe895b5512f37715cd07ccbbb&smart=true&width=1920&height=1763" alt="Las gemelas Mirtha y Silvia Legrand, durante su juventud" height="1763" width="1920"/><p>La diva comenzó su carrera, junto a su hermana, cuando era una niña. Usaba el pseudónimo de <b>Rosita Luque</b> ella y el de<b> Silvia Legrand, </b>su gemela. “<b>No querían que llevásemos el mismo apellido por si una tenía más éxito que la otra</b>”, explicó en una entrevista. Ambas debutaron como actrices en la película <b>Hay que educar a Niní</b> de 1940. Sin embargo, no pasaron inadvertidas ni para el público ni para los productores.</p><p>El gran salto de la Chiqui<i> </i>llegó, sin lugar a dudas, de la mano de<b> Los martes, orquídeas, </b>película que protagonizó cuando tenía apenas 14 años. Para entonces, su madre había decidido que lo mejor era que sus dos hijas usaran el mismo apellido y un representante fue quien le sugirió el nombre Mirtha. <b>“No sabía caminar con tacos. </b>El director de la película le dijo a mi mamá: ‘Cómprele zapatos altos así practica’. Yo era como cuando uno jugaba a las visitas y me la pasaba todo el día en mi casa caminando con esos tacos“, recordó sobre aquella oportunidad.</p><p>La historia que sigue es conocida, en especial, porque Mirtha se encargó de repetirla muchas veces. La película se estrenó en el Broadway. Ella llegó junto a su mamá y sus hermanos en tranvía. Y, tras el éxito rotundo de esa primera función, terminó retirándose del cine en un Cadillac. “<b>Nunca supimos de quién era, porque ese día nació una estrella"</b>, aseguró la Chiqui, que con el tiempo llegó a trabajar en más de 40 films.</p><p>Faltaba mucho para que llegara la televisión y el clásico <b>Almorzando con las estrellas </b>(luego devenido en<b> Almorzando con Mirtha Legrand y La Noche de Mirtha</b>), programa con el que debutó el 3 de junio de 1968 y que se convirtió en un ciclo récord mundial por haberse mantenido en pantalla por casi seis décadas. Sin embargo, con apenas 17 años y habiéndose convertido ya en una figura de la pantalla grande, la diva anunció por primera vez su retiro de los medios. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7E67T2L4FZDQ3DNLA2O5K4XKAM.jpg?auth=d1a00966ee6d19ca3d0d7432de6e46b7c5bb5bdac86ba54ac65cb110aad9beed&smart=true&width=1920&height=1898" alt="La diva junto a Daniel Tinayre" height="1898" width="1920"/><p>¿Cómo fue eso? Simple. Corría el año 1945. Mirtha había comenzado una relación sentimental con un joven llamado <b>Julio Albar Díaz</b>, a quien había conocido durante una fiesta en el Jockey Club de Córdoba, y éste le había pedido matrimonio. Así las cosas, anillo mediante, la diva había decidido dejar su promisoria carrera para dedicarse de lleno al cuidado de su familia. “<b>Soy feliz, el amor nos ha conducido por su ruta encantada. </b>Yo sabía que lo hallaría y ya ve… tengo tanto que agradecer a la vida. Hasta ahora nada me ha negado”, decía por aquellos tiempos durante una entrevista con la revista <b>Cine Argentino</b>, en la que confirmaba la decisión de abandonar su profesión para convertirse en ama de casa. Algo que, en esa época, todos veían con buenos ojos.</p><p>Pero el destino le tenía preparado otro plan a Mirtha. Profesional como siempre fue, antes de abandonar su trabajo estaba dispuesta a cumplir con todos los compromisos laborales que había adquirido de antemano. Y, entre ellos, figuraba el rodaje de la película<b> Cinco Besos</b>. Durante esa filmación, Mirtha conoció al cineasta francés<b> Daniel Tinayre</b>, amigo del director <b>Luis Savlasky</b>. Y, de un día para el otro, cambiaron completamente sus planes personales y laborales. <b>“Era muy buenmozo y elegante</b>”, recordó sobre quien se convirtiera en su esposo y padre de sus hijos<b> Marcela</b> y<b> Daniel</b>. </p><p>Tras ese primer encuentro, también le habían advertido que este hombre que le llevaba varios años tenía mucho carácter. Después de ese primer cruce de miradas, no hubo manera de torcer el camino que los llevaba a estar juntos. “El primer beso fue en mi casa, en Malabia y Arenales, en Palermo, frente al Botánico. Lo conocí un 24 de diciembre y me comprometí el 23 de febrero, el día de mi cumpleaños.<b> Y me casé un 18 de mayo, todo rápido. Eso es el amor. Y yo me enamoré”,</b> confesó la diva, quien le dio el sí a Tinayre en 1945. Y, juntos, lograron convertir a la Legrand en la figura más importante de la Argentina.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4X5WC7LS5JAUHOPMVR5FTSEWTE.jpg?auth=d7d3b7d7bcaa1b6f292e7d41231e75b45af1c315855113e2733537b5d9b49bc5&amp;smart=true&amp;width=750&amp;height=422" type="image/jpeg" height="422" width="750"><media:description type="plain"><![CDATA[MIrtha Legrand]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Empezó a modelar porque necesitaba trabajo y se transformó en la musa de los grandes diseñadores: los 60 años de Cindy Crawford]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/20/empezo-a-modelar-porque-necesitaba-trabajo-y-se-transformo-en-la-musa-de-los-grandes-disenadores-los-60-anos-de-cindy-crawford/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/20/empezo-a-modelar-porque-necesitaba-trabajo-y-se-transformo-en-la-musa-de-los-grandes-disenadores-los-60-anos-de-cindy-crawford/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La supermodelo oriunda de Illinois, Estados Unidos, nació el 20 de febrero de 1966 y, a base de esfuerzo, se consagró como una de las figuras más famosas del mundo en la década del ’90]]></description><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 07:07:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UEIUQRY2NRETTNE6EN7D6MP4K4.JPG?auth=2bd5357335c11f84bd143d44ef9247b9f40f504b3a411135999115b15f17341f&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Cindy Crawford (REUTERS/Mario Anzuoni)" height="4000" width="6000"/><p>El lunar que se dibuja sobre su labio superior se convirtió en su sello distintivo. En la década del ‘90, cuando las grandes pasarelas internacionales captaban la atención de todo el mundo, <b>Cindy Crawford</b> supo marcar un estilo propio. Y fue, sin lugar a dudas, una de las grandes supermodelos de la época. Pero no se quedó en el tiempo. Evolucionó. Y hoy, con 60 años, sigue cautivando con su estelaridad y su <i>glamour</i>, en cada sitio en el que se presenta.</p><p>Aunque la belleza que tantas puertas le abrió fue una cuestión de genética y no un mérito propio, la realidad es que sus primeros años no fueron tan simples como cualquiera hubiera imaginado.<b> Nació el 20 de febrero de 1966</b> en DeKalb, Illinois, Estados Unidos, bajo el nombre de <b>Cynthia Ann Crawford</b>. Durante toda su infancia vio como su madre, <b>Jennifer</b>, era manejada económicamente por su padre, <b>John</b>, con quien mantenía una relación sentimental desde que eran muy jóvenes. Y esto hizo que ella creciera convencida de que debía convertirse en una mujer independiente. </p><p>Finalmente, sus padres se separaron cuando Cindy era una adolescente. Y, a partir de ese momento, empezó a realizar distintos trabajos para ayudar a la manutención de su hogar. De hecho, <b>comenzó limpiando y descargando maíz en algunas granjas de los alrededores de la zona en la que residía</b>. Hasta que un reportero gráfico con el que estaba de novia le propuso hacer una producción. Y su foto en traje de baño, recostada sobre el borde de una piscina, terminó ilustrando la portada del periódico <i>DeKalb NITE Weekly</i>, de la universidad local. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6O7726ZSVBET7AXUKOJZUSTPRU.jpg?auth=82642d9a57b06217b2921cb43b6402da527282b51b67776e02d32e32f51d9db5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La modelo durante su relación con Richard Gere" height="1080" width="1920"/><p>En ese momento, ella no sentía que el modelaje fuera su vocación. Y tampoco tenía ansias de fama. Pero sí necesitaba llevar dinero a su casa y, gracias a esta oportunidad, pudo hacerlo. Entonces tomó coraje y,<b> con 17 años, se anotó en un concurso de la agencia Elite. Lo ganó</b>. Y terminó instalándose en Nueva York, donde al poco tiempo logró firmar contratos con las grandes marcas internacionales. Sin lugar a dudas, su destino estaba marcado. Y ella estaba dispuesta a ir a su encuentro.</p><p>No solo tuvo su propio programa de televisión en la cadena MTV, <i><b>House of Style</b></i>, sino que aprovechó el furor de sus admiradores para convertirse en una referente de la vida <i>fitness</i> al estilo <b>Jane Fonda</b>. Pero, definitivamente, su fuerte fueron los desfiles en los que se presentaba junto a las otras <i>top models</i> de su generación, como <b>Naomi Campbell</b>, <b>Linda Evangelista</b>,<b> Christy Turlington</b>, <b>Claudia Schiffer </b>y<b> Kate Moss</b>, con las que conformaba el grupo conocido como las <b>Big Six</b>.<b> </b>Ellas eran las favoritas de los grandes diseñadores entre los que se destacaban <b>Karl Lagerfeld, Gianni Versace </b>y <b>Giorgio Armani</b>. Y facturaban, como verdaderas estrellas, varios millones de dólares al año.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QIT2FPWFJNDUDK4FEYAJVJ2UYU.jpg?auth=cd14091430f898658b211e99ae315ba3cd34cff53e15e05a41449313c5c8743e&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Cindy y su marido, Rande Gerber " height="1280" width="1920"/><p>Claro que la enorme popularidad de Cindy, que se animó a posar tanto para <i><b>Vogue</b></i><b> </b>como para <i><b>Playboy</b></i>, hizo que la prensa del corazón hiciera foco en su vida amorosa. Sobre todo, después de que en 1988 comenzara una relación sentimental con <b>Richard Gere</b>. La historia empezó cuando lo conoció de casualidad en la casa de un amigo en común. Él le llevaba 15 años y estaba catalogado como “el hombre más sexy del mundo”. Así que el romance ilustró las tapas de todas las revistas de la época. Y ella fantaseaba con una boda de ensueño. </p><p>Sin embargo, el casamiento no fue lo que esperaba. Es que, tras dos años de noviazgo y dada su insistencia por legalizar el vínculo, el actor de Hollywood la llevó en un jet privado a Las Vegas, donde una limusina los trasladó hasta The Little Chapel en The West. Y allí, en esa pequeña capilla y con un anillo improvisado, la modelo y él contrajeron enlace frente a un reducido grupo de amigos.</p><p>Tras cuatro años de matrimonio, en tanto, en 1995 Cindy y Richard se divorciaron. Y, al poco tiempo, la modelo volvió a ser noticia por su relación con<b> Val Kilmer</b>. Sin embargo, el gran amor de su vida llegó más tarde. Él era el empresario <b>Rande Gerber</b>, con quien se casó en 1998. La ceremonia se realizó en una playa de California, también con unos pocos amigos oficiando como testigos. Sin embargo, desde entonces nunca más se separaron. Tuvieron dos hijos, <b>Presley</b>, de<b> </b>26 años, y <b>Kaia</b>, de<b> </b>24. Y, al día de hoy, se siguen mostrando felices y enamorados. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KGCSNA5AIBF2TEYY5LIE6MZTFE.jpg?auth=59aae7da2147274fdb8ce53e54e7e083da49ab321e1b1d846fbb9ff8ecdf4f59&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Crawford junto a su marido y sus hijos (Photo by Daniel LEAL-OLIVAS / AFP)  " height="1080" width="1920"/><p>Aunque<b> en la actualidad Cindy le cedió su legado como modelo a su hija</b>, la realidad es que sigue siendo una figura relevante a nivel mundial. Por eso hay muchas marcas que continúan eligiéndola como embajadora. Y, como empresaria, sigue cosechando éxitos con sus propias líneas de productos de belleza y decoración. También se destaca por su trabajo solidario: a raíz de la muerte de su hermano <b>Jeff </b>a los dos años de edad producto de una leucemia —situación que la marcó desde su infancia— se ocupó de fomentar la investigación contra el cáncer pediátrico.</p><p>“<b>Vivimos en un mundo marcado por el edadismo y nosotros mismos tendemos a ser muy autocríticos. En cambio, deberíamos aceptarnos y ser nosotros mismos</b>”, dijo hace unos días en una entrevista con la revista <i><b>People</b></i>, al ser consultada sobre el paso del tiempo. Y dejó en claro que no es necesario darle batalla a los años para ser feliz. Porque ni siquiera ella, que supo ser una de las mujeres más lindas de la esfera pública, puede ganar esa pelea estéril. Y con sus seis décadas encima, se siente absolutamente plena.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UEIUQRY2NRETTNE6EN7D6MP4K4.JPG?auth=2bd5357335c11f84bd143d44ef9247b9f40f504b3a411135999115b15f17341f&amp;smart=true&amp;width=6000&amp;height=4000" type="image/jpeg" height="4000" width="6000"><media:description type="plain"><![CDATA[Cindy Crawford (REUTERS/Mario Anzuoni)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">REUTERS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida de aventuras del explorador que aseguró ser el primer hombre en llegar al Polo Norte pero se equivocó en las mediciones]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/20/la-vida-de-aventuras-del-explorador-que-aseguro-ser-el-primer-hombre-en-llegar-al-polo-norte-pero-se-equivoco-en-las-mediciones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/20/la-vida-de-aventuras-del-explorador-que-aseguro-ser-el-primer-hombre-en-llegar-al-polo-norte-pero-se-equivoco-en-las-mediciones/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[Robert Peary murió el 20 de febrero de 1920 convencido de que había sido el primer ser humano en llegar al punto más septentrional del planeta en su expedición de 1909. Recién en 1996 se pudo comprobar que le faltaron 37 kilómetros para concretar la hazaña. Sus otras expediciones, su estadía con los esquimales y el error que lo hizo fallar en los cálculos]]></description><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 07:06:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KFMU64QTFVHGHIOVXFOLP7GGAA.jpg?auth=ccfdcaa22fc290b2db63f32b577ce7d8313e19e854d1af3ad1609061e9c1ee3e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Robert Edwin Peary tenía como meta ser el primer hombre de la historia en pisar el Polo Norte (Piemags)" height="1080" width="1920"/><p>Poner un pie en el Polo Norte era a principios del siglo XX una hazaña equiparable a la que fue siete décadas después llegar a la Luna y no eran pocos los exploradores que pretendían ganar esa carrera. Para el estadounidense <b>Robert Peary</b> no era solo un deseo sino también una obsesión que persiguió durante más de veinte años hasta llegar a la meta, o creer que lo había hecho, o proclamarlo a los cuatro vientos aun sabiendo que no. Lo intentó varias veces y es seguro que en su momento fue el hombre que llegó más al norte en los hielos del Ártico, pero no al punto exacto de la meta. En el diario de ese viaje hay una anotación del 7 de abril de 1909 que es un grito de celebración: “<b>¡¡¡Al fin el Polo!!!</b> El premio de tres siglos, mi sueño y ambición durante 22 años. Mío al fin”. Sin embargo, se sabe que ese texto lo agregó mucho después para su publicación.</p><p><b>La afirmación de Peary de haber llegado al Polo fue puesta en duda desde el primer momento</b> porque en el grupo que lo acompañó en el último tramo del trayecto no había nadie que estuviera entrenado para realizar una medición precisa para confirmarlo y tampoco llevaba el instrumental adecuado. Además, las distancias y velocidades que afirmó haber alcanzado con el último grupo de apoyo al regresar son tres veces más rápidas que lo que demoró en llegar. A eso hay que agregarle que un año antes, otro explorador, <b>Frederick Cook</b>, se había adjudicado el logro, pero no tardó en comprobarse que su expedición era un fraude, lo que llevó a pensar que era lo mismo en el caso de Peary.</p><p>Algunos historiadores creen que pensó realmente que había llegado al Polo. Otros sugieran que es culpable de exagerar deliberadamente sus logros. Lo cierto es que a su vuelta hubo quienes lo distinguieron y lo trataron como un héroe mientras otros lo acusaban de mentiroso. Más allá de la polémica, <b>es indiscutible que Robert Peary fue un pionero en la aventura de la conquista del Polo</b>, lo haya logrado o no. Fue, eso sí, un hombre controvertido, que jamás escapó a los debates. En su libro <i>Ninety Degrees North</i>, el historiador polar y escritor Fergus Fleming lo describe como <b>“indudablemente el más impetuoso, posiblemente el más exitoso y probablemente el más antipático de los hombres en los anales de la exploración polar”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQGAL2R6EVHCHBOJUBCVU7OWII.jpg?auth=32afc09a5619fbb67923c080e0c9e8471152d45d1bf8acdeafc5f84f79af996c&smart=true&width=2352&height=2974" alt="Antes de su aventura definitiva Peary se preparó: hizo expediciones por el norte y exploró Groenlandia. Allí estudió las técnicas de supervivencia de los esquimales, de quienes aprendió a manejar trineos tirados por perros, a cazar y pescar en condiciones extremas, a construir iglús y a vestirse con pieles como hacían los nativos (Piemags)" height="2974" width="2352"/><h2>Nacido para la aventura</h2><p>Robert Edwin Peary nació el 6 de mayo de 1856 en Cresson, Pensilvania. Poco después su familia se trasladó a Maine, donde estudió en la Portland High School y luego se graduó en el Bowdoin College. Se especializó en Geografía, Ingeniería y Cartografía, lo que lo llevó a incorporarse a la Marina para trabajar en el trazado de nuevas rutas, terrestres y marítimas, orientadas sobre todo a la apertura de vías comerciales. <b>Su pasión, sin embargo, era explorar</b> y no cualquier lugar sino el Ártico para traspasar una frontera que parecía inaccesible a los hombres y <b>ser el primero en llegar al Polo Norte</b>.</p><p>Durante más de 20 años alternó sus trabajos como ingeniero con la exploración de posibles rutas y medios para llegar al Polo Norte. En uno de sus viajes, la Marina encomendó la tarea de trazar posibles rutas para un canal que atravesara Nicaragua y allí conoció a <b>Matthew Henson</b>, un joven grumete negro que se había embarcado huyendo de la violencia racial y que <b>se convertiría en su mano derecha en sus viajes por el Ártico</b>.</p><p>Antes de emprender su aventura final, Peary hizo varias expediciones por el norte helado y exploró Groenlandia con trineos de perros en 1886 y 1891. Allí estudió las técnicas de supervivencia de los esquimales, de quienes aprendió a manejar los trineos tirados por perros, a cazar y pescar en condiciones extremas, a construir iglús y a vestirse con pieles como hacían los nativos, tanto para preservar el calor como para eliminar el peso extra de tiendas de campaña y las bolsas de dormir en las largas marchas. Pasó trece meses en 1891-92 entre los inuits en la boca del estrecho de Smith, siempre acompañado por Henson. En su primera expedición con perros, en la primavera de 1892, se lanzó a explorar el inlandsis, la tierra interior de Groenlandia, una excursión que lo llevó a recorrer unos dos mil kilómetros sobre el hielo. Constituyó también su primer gran logro, porque <b>pudo demostrar que Groenlandia no formaba parte de un continente, sino que era una isla</b>.</p><p>Peary también fue pionero en el uso de un sistema que bautizó con su propio nombre y consistía en la distribución de varios equipos de apoyo que partían antes para avanzar en la ruta y facilitar el rápido progreso de los que venían detrás. Su esposa, Josephine, lo acompañó en varias de sus expediciones. En las ocasiones en que ella se quedaba en casa cuidando a Mary y Edwin, los dos hijos del matrimonio, Peary no sufría la soledad. Durante la estancia con los inuit, tanto él como Henson formaron parejas y tuvieron hijos con ellas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKZUOHZJ7ZDIVHPQQL5KVLLY2Y.jpg?auth=8412377709125169c5fe743a1a242b55f2beff5c3039cdc87c3d37c801681bba&smart=true&width=1920&height=1406" alt="El explorador Robert Peary, en 1909, con los perros y el traje que usó para llegar al Polo (Álbum/ Archivo ABC / World S Graphic Press)" height="1406" width="1920"/><h2>La conquista del Polo</h2><p>Llegar al Polo Norte se convirtió en su obsesión, pero no se apresuró para hacer el intento: <b>sabía que para tener éxito debía prepararse bien</b>. Dedicó diez años a hacer expediciones de reconocimiento hasta que en febrero de 1909 se lanzó a la conquista final desde la isla canadiense de Ellesmere. Cuando partió ya había enviado varios equipos de apoyo para que establecieran campamentos en la ruta que tenía fijada. El grupo con que intentaría llegar al Polo estaba formado por solo seis hombres: él, su inseparable ayudante Henson y cuatro nativos inuit, Ootah, Egigingwah, Seegloo y Ooqueah. No consideró necesario llevar a un experto en navegación, una ausencia que luego le costaría que se pusiera en duda la hazaña. </p><p>Después de una travesía de casi cuarenta días utilizando las postas que había hecho preparar,<b> Peary y sus compañeros llegaron el 6 de abril al punto que supusieron que era el Polo Norte geográfico</b>. Allí, el explorador tuvo un primer disgusto: como Henson iba adelante para reconocer el terreno fue el primero en poner los pies en el lugar y lo recibió con una frase: “Creo que soy el primer hombre que se sienta en la cima del mundo”. Más tarde, en su libro publicado en 1955, <i>Un explorador negro en el Polo Norte</i>, Henson contó que al escucharlo Peary se molestó y que desde entonces la relación entre ellos ya no fue la misma. “Se enojó muchísimo… no dijo nada, pero se le notaba”, escribió.</p><p>La involuntaria primereada de Henson al pisar antes que él el supuesto Polo Norte no fue el único golpe que recibió Peary. Cuando regresó se encontró con una noticia mucho peor: <b>Frederick Cook</b>, un explorador que lo había acompañado en algunas de sus expediciones de reconocimiento años atrás, <b>aseguraba que había llegado al Polo antes que él</b>. Eso generó una fuerte polémica entre los dos, a la que se sumaron partidarios de uno y del otro. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3ITNR6IRZD5VPMJDIQDW3MBBU.jpg?auth=3a18b07566305d2731e12d2e912783d83ee1a36b47c537e906989e815b7929c7&smart=true&width=1920&height=2960" alt="La historia considera hoy al explorador noruego Roald Amundsen como el primer hombre que llegó al Polo Norte, ya que pudo probarlo con mediciones exactas" height="2960" width="1920"/><h2>Los cuestionamientos</h2><p>La disputa no se prolongó por mucho tiempo, porque <b>Cook no pudo presentar una sola prueba de la hazaña que se adjudicaba y Peary tenía algunas</b>. Sin embargo, no pudo evitar que se pusiera en duda que hubiera llegado al punto exacto del Polo Norte geográfico porque, debido a la falta de un navegante experto en su grupo, sus mediciones no demostraban de manera segura que hubiera llegado a los noventa grados norte. Además, algunos datos eran poco creíbles, como las distancias recorridas en un día, que parecían imposibles para un trineo tirado por perros.</p><p>Así y todo, Frederick Cook fue el gran derrotado en la disputa, porque al no poder presentar ninguna prueba fehaciente su expedición fue considerada un fraude. En venganza, el explorador vencido denunció que Peary tenía un hijo fuera del matrimonio, producto de su relación con una niña inuit llamada Ally, de apenas 14 años, lo que provocó un escándalo.</p><p>Finalmente, <b>el Congreso de los Estados Unidos reconoció a Peary como </b><i><b>attainer</b></i><b> (alcanzador) del Polo Norte, pero no como su “descubridor”</b> y le otorgó una pensión equiparable a la de un contralmirante. En cuanto a las instituciones especializadas, hubo opiniones divididas: mientras la National Geographic Society le reconoció el logro, otras solo lo reconocieron como el explorador que había llegado “más al norte”, pero no que hubiera alcanzado el lugar.</p><p>Fue la última expedición que realizó. Poco después se retiró a su casa de Freeport —hoy considerado un sitio histórico— en la Eagle Island, en la costa de Maine. <b>Robert Peary murió en Washington DC el 20 de febrero de 1920</b>, a los 63 años, y sus restos fueron enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington. </p><p>La muerte le evitó un último disgusto: saber que <b>la historia considera hoy al explorador noruego Roald Amundsen como el primer hombre que llegó al Polo Norte </b>en su expedición de 1926 ya que pudo demostrarlo con mediciones exactas y comprobables, algo que él no pudo hacer. En cuanto hasta dónde llegó el 6 de abril de 1909, recién en 1996 un análisis exhaustivo de los registros de Peary permitió ver que desde el punto en el que se detuvo <b>aún faltaban 37 kilómetros</b> para llegar realmente al ansiado Polo Norte.</p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KFMU64QTFVHGHIOVXFOLP7GGAA.jpg?auth=ccfdcaa22fc290b2db63f32b577ce7d8313e19e854d1af3ad1609061e9c1ee3e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Robert Edwin Peary tenía como meta ser el primer hombre de la historia en pisar el Polo Norte (Piemags)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Tania, la española que conquistó al tango argentino y cautivó a Enrique Santos Discépolo: “Fui la Madonna de los años 30″]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/17/tania-la-espanola-que-conquisto-al-tango-argentino-y-cautivo-a-enrique-santos-discepolo-fui-la-madonna-de-los-anos-30/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/17/tania-la-espanola-que-conquisto-al-tango-argentino-y-cautivo-a-enrique-santos-discepolo-fui-la-madonna-de-los-anos-30/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La cantante, nacida en Toledo, fue pareja del compositor de Cambalache y rompió todos los moldes de su época. Murió el 17 de febrero de 1999 a los 105 años]]></description><pubDate>Tue, 17 Feb 2026 04:11:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Francamente, al principio lo veía poca cosa para mí… para lo engrupida que estaba. Yo picaba alto: adoraba las joyas y las pieles, y me aseguraba de que el candidato tuviera un buen auto. <b>Eso de encontrar a un muchacho bueno no figuraba en mi vocabulario</b>”, había confesado <a href="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/02/17/la-vida-de-tania-la-gallega-que-se-convirtio-en-la-primera-dama-del-tango-y-el-amor-de-discepolin/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/02/17/la-vida-de-tania-la-gallega-que-se-convirtio-en-la-primera-dama-del-tango-y-el-amor-de-discepolin/"><b>Tania</b></a> en una entrevista. Pero él, <b>Enrique Santos Discépolo</b>, estaba embelesado. Y, a fuerza de flores y galanterías a las que ella no estaba acostumbrada, la enamoró.</p><p><b>Ana Luciano Divis </b>-tal el verdadero nombre de la cantante-<b> </b>murió el 17 de febrero de 1999, a los 105 años. Discépolo, en cambio, falleció mucho tiempo antes, el 23 de diciembre de 1951. Algunos dicen que murió de tristeza, en algún punto por culpa de ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUQUEZLAGJG6HMORN5XAY4PL2Q.jpg?auth=cf4cb405a2b55f6dcc682c2b06a98fab9c3931123dc91ad446cb0d607b038190&smart=true&width=1920&height=1446" alt="Discépolo le dejó toda su herencia a Tania" height="1446" width="1920"/><p>La leyenda cuenta que cuando "<b>La Gallega"</b> -como la apodaban- se enteró de que el compositor empezó un vínculo en México con la actriz <b>Raquel Díaz de León</b>, entró en shock. Ellos mantenían una relación turbulenta, con muchas idas y vueltas, en las que los rumores no dejaban de hablar de las supuestas infidelidades de la mujer. Y la realidad es que, para entonces, ya se habían separado. Sin embargo, frente a la posibilidad de que él se fuera para siempre, la cantante viajó dispuesta a reconquistarlo. Cosa que no le costó.</p><p>Claro que, cuando Discepolín volvió a la Argentina junto a su gran amor, dejó una parte suya anclada en tierra azteca. Es que la mujer que le había servido para secar sus lágrimas y que, a fuerza de ternura, se había encargado de sanar su corazón, estaba embarazada. El 21 de abril de 1947 nació<b> Enrique Luis Discépolo Díaz de León</b>, el único hijo del músico. Fue apadrinado por <b>Luis Sandrini</b> y<b> Tita Merello,</b> quienes oficiaron como testigos para certificar la identidad de su padre. Pero el artista nunca lo llegó a conocer, justamente porque no quería enfrentarse a Tania. Y dicen que, por este motivo, cayó en un pozo depresivo y se dejó morir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z2X3WXTX2RDOHHCCE2FQT7MYL4.jpg?auth=18367506d36cbb88efb6eafe7cfa306c2e7bf30cb7885a3ab11a1dbd932e490c&smart=true&width=770&height=826" alt="Ana Luciano Divis y Enrique Santos Discépolo  " height="826" width="770"/><p>“<b>Yo caía en esas tertulias como una bomba atómica</b>: tan descarada, tan jovencita y, encima, manejando mi propio Buick, cuando ninguna mujer conducía en aquella época. Y a mí estos cráneos me aburrían como una ostra”, contaba de aquella época en la que se aparecía en las reuniones bohemias de las que participaba el compositor. Ella era el comentario de todos. Pero a Enrique no le importaba. “<b>Si me vieras desnudo, la entenderías a la pobre”</b>, decía justificándola cuando le hablaban de sus andanzas.</p><p>Tania había comenzado su carrera siendo una adolescente en su tierra natal, donde trabajaba como cupletista utilizando distintos nombres artísticos. Hasta que conoció al bailarín <b>Antonio Fernández Rodríguez</b>,<b> </b>su primer marido, y adoptó el pseudónimo de Tania Mexican, en referencia al Trío Mexican al que pertenecía su pareja. Con Antonio tuvo a su hija Ana, a quien dejó al cuidado de su familia para venir a radicarse a la Argentina. </p><p>Había visitado estos pagos por primera vez en 1923, en el marco de una gira. Y, cuatro años más tarde, decidió regresar junto a su marido para probar suerte con el tango. ¿Una española cantando tango? Sonaba inverosímil. Pero ella tenía una personalidad arrasadora. Así que no tardó en dejar a su esposo para empezar a entonar piezas como <b>Fumando espero </b>o <b>A la luz del candil</b> junto a la orquesta de <b>Roberto Firpo</b>,<b> </b>primero, y la de <b>Osvaldo Fresedo</b> después. Hasta que logró debutar en el mítico cabaret Follies Bergère.</p><p>Un día, con su boquilla en la mano, decidió cantar <b>Esta noche me emborracho</b>. Y, cuando <b>José Razzano</b>, ex partenaire de <b>Carlos Gardel</b>, la oyó, quedó obnubilado. Enseguida, puso manos a la obra para tratar de convencer a Discepolín de que fuera a escucharla. ¿Una mujer entonando esa letra? Sí. Y el compositor tenía que escucharla. Aunque no le gustaran los cabarets por cuestiones de principios. Porque lo que estaba haciendo esta gallega de mirada penetrante era algo que no podían dejar pasar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GAG4EGYQZGA3C3GIU2UJIQU7A.jpg?auth=bd7f9ef59f91e855a9cf133cc088b5af1f1bb5c2707455026de289fab8fa55a1&smart=true&width=1080&height=1060" alt="Tania en su juventud" height="1060" width="1080"/><p>Eran tiempos en los que las damas de bien solo añoraban casarse y formar una familia. Pero Tania no era de esas. Y estaba dispuesta a romper con todos los prejuicios.<b> </b>“<b>Fui la Madonna de los años ’30</b>”, había asegurado una vez en una entrevista. ¿Acaso habrá sido eso lo que lo enamoró a Enrique? ¿Lo mismo que lo condenó a sufrir una relación tormentosa en la que nunca encontró la paz? </p><p>Contra todos los pronósticos, el vínculo se mantuvo durante veinticuatro años. Después de haber convivido durante más de una década en un departamento que alquilaban en Capital Federal, en 1941 ambos se mudaron a una casa de La Lucila. <b>Nunca pensaron en casarse</b>. Pero querían experimentar lo que era la vida matrimonial y alejarse un poco de la noche. Sin embargo, Tania no estaba preparada para una rutina que cualquier otra considerara “normal” en aquellos tiempos.</p><p>Cuando Discepolín viajó a México, la historia de amor parecía haberse terminado definitivamente. Pero dicen las malas lenguas que al enterarse de que iba a tener un hijo con otra, Tania llegó a amenazarlo con suicidarse. Ella perdió a su hija en un accidente cuando tenía apenas 27 años. Y al momento de su muerte, Enrique dejó un testamento en el que decía que no tenía descendientes y gran parte de su patrimonio se lo legó a Tania.</p><p>Tras la muerte del compositor, la Gallega siguió cantando sus tangos hasta el final de su larga existencia. <b>“Yo como con whisky</b>“, decía. Nunca abandonó ni el alcohol ni el tabaco ni la noche. Pero superó los cien años. Fue declarada Personalidad Emérita de la Cultura Argentina, a pesar de haber nacido en España. Y murió mucho después de ese ”flaco fané y descangayado", que según le había hecho entender <b>Alfonsina Storni</b> había sido el hombre de su vida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4YY2FBBPVDS3GLOO7VVMCS3PM.jpg?auth=a23a641fc011a12d193c756c6afea37928443faa59e5677e6eb636e1484f821f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Tania]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Magdalena Ruiz Guiñazú: sus inicios como movilera, el momento más difícil de su vida y su compromiso con los derechos humanos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/15/magdalena-ruiz-guinazu-sus-inicios-como-movilera-el-momento-mas-dificil-de-su-vida-y-su-compromiso-con-los-derechos-humanos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/15/magdalena-ruiz-guinazu-sus-inicios-como-movilera-el-momento-mas-dificil-de-su-vida-y-su-compromiso-con-los-derechos-humanos/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[“Quería hacer cosas heroicas, como sueñan todos los jóvenes”, dijo en una una entrevista con Infobae. Hija de un diplomático, los comienzos de la periodista estuvieron marcados por sus coberturas en la calle. Abrazó su profesión hasta sus últimos días. Nació el 15 de febrero de 1931 ]]></description><pubDate>Sun, 15 Feb 2026 05:20:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X35A5FTCC5DCLILJKLAHWCDI6Y.jpg?auth=c3d7c22da809eb3ed3394cd58c5a069d417d30f386842ee6fd01ac0104cc48fa&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Magdalena Ruiz Guiñazú" height="1080" width="1920"/><p><b>María Magdalena Teresita Ruiz Guiñazú Cantilo</b> nació el 15 de febrero de 1931 en Buenos Aires. Era la novena hija de dos padres “añosos” para la época: <b>María Celina Cantilo Ortiz Basualdo</b>, de 44 años, y <b>Enrique Ruiz Guiñazú</b>, de 52. Y por eso, ella contaba que había sido criada por sus hermanos mayores, ya que sus progenitores estaban en edad de ser sus “abuelos”. Otros tiempos.</p><p>Se crio en una familia acomodada. Su padre, jurista, escritor y político, había sido Ministro de relaciones exteriores y culto y embajador ante la Santa Sede y España. De chica, comenzó a estudiar música dispuesta a convertirse en pianista. Pero, después, se dio cuenta de que no era demasiado buena para ese metié y decidió dedicarse al periodismo. <b>“Quería hacer cosas heroicas, como sueñan todos los jóvenes”</b>, dijo en una oportunidad durante una entrevista con Infobae.</p><p>Comenzó su carrera en la década del ´50. Sus primeros pasos fueron como redactora en revistas como <i>Gente Joven</i>,<i> Leoplan</i>, <i>Damas y Damitas</i>, <i>Vosotras</i> y <i>Maribel</i>. Luego se convirtió en movilera de <b>Antonio Carrizo</b>, quien conducía el noticiero<b> Primera Noche </b>en Canal 7. Más tarde llegó a la radio de la mano de<b> Cacho Fontana</b> y su<b> Fontana Show</b>, de Radio Rivadavia. Y finalmente desembarcó en <b>Teleonce </b>con<b> Videoshow</b>, un ciclo re recorría el mundo con filmadoras y videocassetteras que formaban “la máquina de mirar”.</p><p>El 3 de diciembre de 1956, a los 22 años, Magdalena se casó con <b>César Alberto Doretti Seppilli </b>en la Basílica Nuestra Señora de la Merced de Recoleta. Con él, su único esposo legal, tuvo a sus cinco hijos: <b>Edmundo, Alejandra, Mercedes, Paula </b>y<b> César</b>. Durante un buen tiempo, tuvo que ingeniárselas como para poder compatibilizar su trabajo con su rol de madre. Se separó en 1967. Y, recién cuando sus chicos crecieron, pudo dedicarse al ciento por ciento a su carrera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VUX3TINVHBDVLMXLUWJYHLI7WE.jpg?auth=70af0cb7b3be4041f9113f522342a516ac841711244babd07f40880d072d07f9&smart=true&width=770&height=1191" alt="La periodista junto a sus cinco hijos" height="1191" width="770"/><p>Lo cierto es que, después de haber vuelto a formar pareja con <b>Sergio Dellacha</b>, con quien convivió hasta cuando éste falleció en 2006, le tocó vivir el momento más duro de su vida. Su hijo mayor, murió a los 28 años a raíz de un infarto. Ya había sufrido uno a los 18, después de jugar un partido de rugby. Y, desde entonces, la periodista estuvo pendiente de su delicada salud. Hasta que ocurrió lo peor. Y, según reconoció, si no hubiera sido por la contención de su compañero, nunca habría podido superar semejante duelo. </p><p>El dolor, sin embargo, siempre permaneció en su corazón. “La pérdida de un hijo es algo difícil de hablar y tiene una presencia constante. No te vas a olvidar nunca de ese hecho terrible. Es lo más desgarrador que le puede pasar a un ser humano. Sus hermanos también lo recuerdan y sus amigos con una cariño tan grande que de algún modo es como si estuviera presente”, le confesó a <b>Graciela Fernández Meijide</b> en una entrevista para <b>Cada Noche</b>, ciclo de la TV Pública. </p><p>Edmundo era médico y estaba a punto de casarse cuando falleció. En ese momento, Magdalena se cuestionó el hecho de haberse dedicado demasiado a su profesión y, según dijo, se convirtió en mejor madre y abuela. Sin embargo, nunca dejó de abrazar el periodismo. Entre los muchos éxitos de su carrera, hay que destacar <i>Magdalena Tempranísimo</i>, el programa radial que se convirtió en su marca registrada y estuvo al aire entre 1987 y 2006 por Radio Mitre. Pero también condujo <i>Dos en la noticia </i>junto a <b>Joaquín Morales Solá </b>por Canal 9, entre 1996 y 1997. Y en 2002 fue la conductora de <i>Aventura National Geographic, </i>por Canal 13, entre otros tantos trabajos.</p><p>Fue muy activa en su defensa de los <b>Derechos Humanos</b>. En junio de 1979 visitó Auschwitz, el campo de concentración donde fueron asesinadas más de 4.000.000 de personas, junto al <b>Papa Juan Pablo II</b>. Y recordó la experiencia como “el viaje más importante” de su vida. Años más tarde, en tanto, formó parte de la CONADEP<b> </b>(Comisión Nacional por la Desaparición de Personas) y formó parte de la investigación en el centro clandestino que funcionaba la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), trabajo que fue reflejado en el documental <i>Nunca Más.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMGTZVR34FDWZJXACT6SAUHLHI.jpg?auth=a28343d0721a51eebefa97452ab52189806d743eabe40cf309f28c3877437db3&smart=true&width=1920&height=2784" alt="Magdalena se mantuvo en actividad hasta el final de sus días" height="2784" width="1920"/><p>Tuvo cuestionamientos, muchos. Como cuando<b> Hebe de Bonafini</b> la señaló por un reportaje que le había hecho a <b>Jorge Rafael Videla </b>en 1977, cuando el por entonces presidente de facto había viajado a los Estados Unidos. La periodista, que se sintió dañada en su honor, llevó a la Justicia a la cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, quien resultó sobreseída. Más tarde, como recordatorio, difundió una entrevista en la que la Bonafini le había agradecido por ser una de las primeras en darle espacio en la radio a quienes reclamaban por la desaparición forzada de sus hijos en la dictadura. </p><p>También tuvo enfrentamientos con el <b>gobierno kirchnerista</b>, que daba a entender que su trabajo aludía a la “teoría de los dos demonios”, siendo que ella nunca lo había planteado en estos términos. Y hasta fue agredida por manifestantes de esta agrupación durante una disertación del Foro de Periodismo Argentino en 2011.</p><p>En contrapartida, recibió <b>incontables reconocimientos</b>, como premios Martín Fierro, Santa Clara de Asís, Konex, Prensario, Broadcasting y otros tantos galardones internacionales, además de la distinción como Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Y ella los recibía con orgullo, pero también con humildad, rescatando siempre a aquellos que le habían dado sus primeras oportunidades.</p><p><b>Jamás pensó en el retiro</b>. Hasta pocas semanas antes de su muerte, había estado al frente de <i>Magdalena y la noticia deseada</i>, ciclo que se emitía los sábados por la mañana por Radio Mitre. Y había formado parte de<b> </b><i>Lanata Sin Filtro</i>, el programa que conducía<b> Jorge Lanata</b> de lunes a viernes por la misma emisora. Pero el 6 de septiembre de 2022, a la edad de 91 años, su cuerpo dijo basta. Todos los colegas que tuvieron la posibilidad de trabajar con ella, lamentaron profundamente su partida y rescataron su legado. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/X35A5FTCC5DCLILJKLAHWCDI6Y.jpg?auth=c3d7c22da809eb3ed3394cd58c5a069d417d30f386842ee6fd01ac0104cc48fa&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Magdalena Ruiz Guiñazú]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Se negaba a ser la mujer en la cocina y se convirtió en la mayor referente de las amas de casa argentinas: la vida de Doña Petrona]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/10/se-negaba-a-ser-la-mujer-en-la-cocina-y-se-convirtio-en-la-mayor-referente-de-las-amas-de-casa-argentinas-la-vida-de-dona-petrona/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/10/se-negaba-a-ser-la-mujer-en-la-cocina-y-se-convirtio-en-la-mayor-referente-de-las-amas-de-casa-argentinas-la-vida-de-dona-petrona/</guid><dc:creator><![CDATA[Ariana Budasoff]]></dc:creator><description><![CDATA[Huyó de su casa a los 15 años para que no la obligaran a casarse con un militar, se fue de Santiago del Estero a Buenos Aires por amor, comenzó a trabajar en la Compañía Primitiva de Gas vendiendo las cocinas que cambiarían los rudimentarios artefactos a leña para lo que fue entrenada por maestros de la gastronomía inglesa y francesa y se convirtió en la primera argentina en cocinar en la televisión en los años 50. Marcela Massut, su nieta, cuenta cómo era tener de abuela a una leyenda nacional]]></description><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 04:35:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHSEEMNULFCUHO3C3EAN5YW5EI.jpg?auth=4b93207a73967dc3d98a25c9696c96ce50225b7c74446cc099a3be54f43c2663&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Doña Petrona " height="1080" width="1920"/><p>No todas las revoluciones son estallidos. Ni resultado de minuciosos y elaborados planes. No todas son premeditadas, masticadas hasta que una alfombra acolchada por detalles contemplados y posibles obstáculos con posibles soluciones brindan la seguridad para lanzarse. Hay revoluciones que nacen silenciosas. Que no se anticipan. Se arrebatan bruscamente como una pieza de carne expuesta a un fuego fuerte. Y, simplemente, suceden. </p><p>Así, la del primer <i>best seller</i> de cocina argentino. Así, la de su autora. </p><p>Más vendido que el Martín Fierro, más que la exquisita obra de Borges, en la historia literaria nacional <b>—en segundo lugar solo detrás de </b><i><b>La Biblia</b></i><b>—</b> lo más buscado, lo más comprado, fueron las suculentas peras a la emperatriz, la tradicional yema quemada, la tierna tarta de manzanas de <b>Doña Petrona</b>, que perfumaría comedores por décadas con ese tibio olor a hogar.</p><p>El que señoreaba en mi casa era un volumen ancho —todos lo son—, cubierto por un papel florido, de colores, que protegía las tapas originales ya gastadas y resaltaba como una piedra preciosa en la biblioteca familiar. Quizás por eso me convocaba cuando niña. Y por su papel amarillento pero satinado, que realzaba los tonos de esa fotos tentadoras que no dejaba de mirar: tortas de cumpleaños de diferentes motivos, postres frutales, mesas hermosamente servidas, hermosamente emperifolladas. Era una edición del 74. Se lo habían regalado a mi madre —era casi una tradición— para su despedida de soltera.</p><p>¿Salado? Claro que había. Solo que las fotos de los postres seducían más. </p><p>El libro<b> publicado por primera vez en 1934, traducido a ocho idiomas y con un récord de ventas que alcanza los tres millones de ejemplares en todo el mundo</b>, el que trascendió el plano de la gastronomía y se convirtió en documento histórico, del que se nutrieron —y lo siguen haciendo— los chefs más excelsos del país, tiene <b>más de mil recetas</b>. Además de recomendaciones para las amas de casa a quienes dicta cómo vestir la mesa según las diferentes ocasiones y cuántas personas y de qué edades se sienten a ella. </p><p>A partir de ese libro, siguiendo el consejo de alguno de los auspiciantes que la acompañaban y la habían llevado a los incipientes medios de comunicación de la época, y contra su voluntad, porque con treinta y seis años se negaba a que los usos y costumbres la hicieran sentir vieja, <b>Petrona C. de Gandulfo se convirtió, de una vez y para siempre, en “Doña Petrona”</b>. </p><p>—“De ninguna manera. Yo no soy doña. Soy una persona joven”. </p><p>Desde su casa de Olivos, Marcela Massut, nieta de la cocinera, cuenta la reacción de su abuela cuando pensaba cómo titular el libro y alguien que la asesoraba le dijo que tenía que llamarlo “El Libro de Doña Petrona”<i>.</i></p><p>—Le dio vueltas y vueltas. Le quería poner, por ejemplo, “El arte de cocinar. Por Petrona C. de Gandulfo”. El tipo le dijo: “No, porque todo el mundo sabe que sos Petrona”. Y le tuvo que poner “doña” a pesar de que no quería porque la hacía vieja. <b>A partir de ahí la empezaron a llamar “Doña Petrona”</b>.</p><p>A partir de ahí advertiría su propia revolución.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2FO4KIXG3JHITFBUB4M7LN7ECM.JPG?auth=8b6c5a14f9f411ae37ee81ec5c91f700e6d0c7ed5a70adebce73d57cdd3da734&smart=true&width=1920&height=1312" alt="Doña Petrona y Juanita, cocinando en televisión" height="1312" width="1920"/><p>***</p><p>Petrona Carrizo nació en La Banda, Santiago del Estero, en el invierno de 1898. Con certeza era 29 de junio, del año existen algunas dudas: 98, 96. Lo irrefutable es que se avecinaba el fin del siglo cuando ella llegaba para marcar el siguiente. Por supuesto, entonces nadie lo sabía. No había como.</p><p>Anteúltima de siete hijos. Su madre, Clementina, insistía en que aprendiera a cocinar para llegar a los hombres por donde las mujeres en esos amaneceres repetían como doctrina divina: por el estómago. Un postre de hojaldre fue el comienzo. </p><p>Petrona, que ni era de Gandulfo ni era doña, huyó.</p><p>“Ni a escobazos me llevaban a la cocina”, repetiría después en los reportajes que le harían por cientos cuando su nombre era sinónimo de gastronomía, resonaba fronteras afuera y era <b>la mesías de las amas de casa:</b> el teléfono de su oficina-taller y el de su domicilio aparecían en la guía y ella animaba a sus televidentes a que la llamaran y le enviaran cartas ante cualquier duda o problema con las preparaciones. “¿Cómo voy a abandonar a una recién casada a la que se le quema la comida o a una señora que tiene invitados y no le sale la receta?”. Cuestión de códigos. <b>Llegó a recibir 400 cartas por día</b>. Armó una base de datos con los nombres, apellidos y direcciones de quienes le escribían: sumaban unos 600.000. “De día y de noche van a tener mi respuesta”, decía. Y la tenían. Quizás la escribía a máquina alguna persona de su equipo de secretarias y ayudantes, pero la tenían.</p><p>Para eso todavía faltaba cuando se evaporaba como agua en el fuego frente a la insistencia de su madre de enseñarle a cocinar para atraer a los prototipos del sexo opuesto. De la misma forma se hizo humo cuando quiso casarla.</p><p>—La abuela <b>se fue de la casa cuando tenía 15 años. </b>Se<b> </b>fue<b> </b>a trabajar a la estancia de una familia muy adinerada ahí, en Santiago del Estero, que eran los Taboada, porque la madre la quería casar con un militar, un señor mayor, y no quería saber nada. Ella tenía la experiencia de sus hermanas más grandes, que estaban casadas por orden de la madre, y no quería casarse en absoluto. Ahí, en esa estancia, lo conoce a Gandulfo que era el administrador y viajaba desde Buenos Aires cada seis meses o cada tanto. Y se ve que ahí se pusieron de novios. Gandulfo era mucho, mucho mayor que mi abuela. Pero mucho mayor. Y ella, una vez que él no volvió, se agarró un bolsito y se vino a Buenos Aires a buscarlo a la pensión en la que vivía. Imaginate, una chica de 16, 17 años. Esa situación [rondando el año 1914, 1915] ya marcaba una personalidad clara. Y lo encontró. No sé cómo. Dónde lo buscó, no tengo ni idea. </p><p>¿Cómo buscaba una chica provinciana de 16 o 17 años a un hombre mucho pero mucho mayor en la Buenos Aires de principios del siglo XX? Marcela no conoce esos pormenores. Lo habrá buscado con la misma determinación con que convertía siete huevos en un flan. </p><p>Con el resultado perseguido: lo encontró. Se encontraron.</p><p>—Ahí yo creo que volvieron a Santiago del Estero a buscar las cosas de mi abuela y ella se vino para Buenos Aires. Después se casaron acá y ella no volvió más. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PVABQQ3PO5FSNBK6JWMHXFDJI4.jpg?auth=bd5ca83be4abd4724e6b6e1433b278815f02292111e8d68079082c0823c8153b&smart=true&width=960&height=698" alt="Con más de 500 páginas y sus imágenes a color, "El libro de Doña Petrona", publicado por primera vez en 1934, alcanzó un récord de ventas de tres millones de ejemplares en todo el mundo, y es el segundo libro más comprado de Argentina después de "La Biblia" (Foto de una de las más de mil recetas que contiene en su interior)" height="698" width="960"/><p>***</p><p>Probablemente, que se haya escapado a la gran ciudad tras un hombre mayor con el que no estaba casada no haya sido la noticia más grata para su madre. Su padre había muerto cuando chica, pero su madre, sus hermanos, ahí quedaron. Con la menor, Charo, conservó lazo. Tanto que tiempo después pasaría unas cuantas temporadas viviendo con ella en su casa de Olivos. Con la madre lo recuperaría. A esa madre, longeva como fue Petrona —rondaba el centenario cuando murió— también la llevaría a su casa. </p><p>Pero para eso también faltaba.</p><p>Se casó con Oscar Gandulfo en 1923, con quien adoptó a su hijo, Marcelo Francisco. En algunas biografías de Petrona aparece como Marcelo Francisco Gandulfo pero Oscar jamás le dio el apellido. </p><p>En ese momento Gandulfo tenía un empleo en la empresa postal del Estado —hoy Correo Argentino, entonces Correos y Telecomunicaciones—, ya no administraba la estancia en Santiago del Estero y había comenzado con algunos problemas de salud. Como el dinero escaseaba y Petrona era de las que tomaban la sartén por el mango <b>salió, una vez más, en busca de su destino</b>. Nunca imaginó que lo iba a encontrar enfrente de su casa. O al menos, que ese sería el comienzo del camino que la devolvería a aquel lugar del que había huído: la cocina.</p><p>—Había un local que era de <b>la empresa inglesa de gas</b> [N. de la R: <b>la Compañía Primitiva de Gas</b>]<i> </i>que era la que lo explotaba en el país. Y como le empezaba a sobrar el gas que antes se utilizaba para la iluminación de Buenos Aires —hasta ese momento se iluminaba con farolas a gas pero empezaron a reemplazarlas con electricidad—, comenzaron a pensar en hacer la extensión de una red domiciliaria. Obviamente esa red iba a las familias patricias y a las más ricas que estaban acá —repasa Marcela—. Entonces empiezan a ver que, para poner gas en las casas, tenían que venderle algo a las personas: estufas, por ejemplo, y cocinas, que en ese momento eran todas a carbón o a leña. <b>Ahí desarrollan estas cocinas a gas y empiezan a buscar a ecónomas para enseñarles a usarlas</b>: las preparaban para que ellas, a su vez, empezaran a dar clases sobre cómo cocinar en esas cocinas en el salón que tenía la empresa y en teatros u otros lugares donde se juntaran mujeres invitadas, como la Sociedad Cristiana y otras asociaciones de ese momento. Yo no sé ni siquiera si mi abuela sabía dónde se había anotado, porque buscaban señoras jóvenes para entrenarlas. Capaz que habrá pensado que iba a ir a trabajar a un escritorio. </p><p>En el principio —antes de las ollas, los tuppers y los cosméticos— fue la cocina a gas. Inaugurando la dinámica de lo que luego sería conocido como “venta directa” —y movería millones— Petrona, junto al resto de las candidatas tomadas por la Compañía Primitiva de Gas entrenadas para la venta, se plantaba en el centro del escenario que le indicaran, ante ceños femeninos intrigados, y hacía demostraciones en las que no solo explicaba cómo utilizar el artefacto que vendría a revolucionar el modo de cocinar, si no que cocinaba en vivo. Las recetas con las que exhibía las bondades del gas eran las aprendidas con chefs de primer nivel, como los de Le Cordon Bleu —la importantísima y francesísima red de enseñanza culinaria de renombre internacional— puestos por la compañía. Ahí se hunden las raíces de sus recetas con 14 huevos y tres kilos de manteca: así lo aprendió.</p><p>Y<b> había algo innato</b>. En las clases y demostraciones Petrona seducía, se desenvolvía con una naturalidad que venía con ella: era clara para explicar, carismática y sacaba del delantal soluciones a los inconvenientes que la sorprendían en escena —sin productores y aún sin ayudante—, lo mismo que podía sucederle a cualquier mujer en su casa. Petrona transmitía autenticidad. Vida real.</p><p>—De las ecónomas, las que más resaltaban eran mi abuela y su amiga “la Inglesa”, que era una señora bien flaquita, esas todas divinas, la cara de pecas. Una inglesa impecable. Y mi abuela que era una criolla. Tenía más de india que de inglesa. Ellas dos hicieron un buen equipo y fueron las que empezaron a representar a esta empresa del gas. Se ve que había buena química porque mi abuela toda la vida siguió con la amistad con esa mujer. Juntas eran las que daban clases en todos los teatros, en la Sociedad Cristiana, que tengo un montón de fotos con el escudo: un salón lleno de mujeres. Ellas tenían que demostrar que esta cocina nueva era mucho más limpia, más barata, y volvía todo mucho menos rudimentario que la otra. Yo digo que la abuela nació para vender estas cocinas modernas. <b>Y ahí arrancó con todo el resto.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQYD4R44ZVH63E342AZX7WLIMY.jpg?auth=150f0245fbb02011e88f3f85484dc0856dff3139e9e06edf7f5ba3ce0fa8dc97&smart=true&width=1920&height=1080" alt="A la izquierda, la cocina a kerosene que utilizaba Petrona en su casa. A la derecha, una de las primeras cocinas a gas del país, como las que promocionaba en la Compañía Primitiva (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p>***</p><p>“Yo ya les había preparado la masa de hojaldre con la que vamos a preparar el Milhojas. Les había preparado un disco así —Petrona muestra una película de masa redonda y clara que descansa sobre una placa cuadrada— que lo estiré y lo puse sobre la chapa”. </p><p>La pantalla la muestra en blanco y negro. Con sus tres vueltas de perlas al cuello, el pelo esponjado, delantal que cubre solo la falda con apliques de flores, aros y mangas al codo que dejan libres los antebrazos para manipular alimentos e ingredientes cómodamente, sin correr riesgos de ensuciar la ropa. Habla a cámara, muestra, explica.</p><p>“Ahora lo tengo así, más o menos desde hace dos horas, le vamos a dar unas pinchaditas —lo arremete, tenedor en mano— y coloco en horno de temperatura bastante fuerte al principio. Colóquelo, Juanita”. </p><p>A Juanita se le ven las manos, un cuarto de torso, el delantal. Obedece: agarra, coloca. </p><p>“Así, no, para el otro lado —corrige Petrona—. Con la receta que yo les había dado, 300 gramos de harina y 500 de manteca, le sale de este tamaño de disco, ocho a diez”.</p><p>En 1952 Canal 7, el canal todo, estaba de estreno. Quizás había olor a pintura en los pasillos, a madera recién ensamblada en la cocina en la que <b>Petrona se convirtió en la primera persona en la historia del país en batir huevos, mezclar ingredientes, meter en el horno y sacar una torta del otro lado de la pantalla</b>: ese invento recién llegado que convertía a los que la miraban en sus casas, los ojos clavados en ese gran mueble- caja bajo el hechizo de sus manos y la música de su acento santiagueño, en sus primeros televidentes.</p><p>La TV era nueva. Petrona ya era Petrona. Ya era “Doña Petrona”, desde hacía dos décadas.</p><p>La Compañía Primitiva de Gas en la que se lucía cocinando ante salas llenas de mujeres hizo una alianza con la revista <i>El Hogar —</i>publicación que<i> </i>nació con el nombre de <i>El Consejero del Hogar </i>pero comenzó a cosechar verdadero éxito cuando empezó a dirigirse a las mujeres de la clase media argentina y a acariciar la vanidad de la clase alta dedicando parvas de párrafos a la vida de las familias patricias—. A partir de ese acuerdo, en 1931, la empresa mudó las clases y demostraciones de cocina al auditorio de la revista. Petrona era dueña indiscutida de ese escenario. Tanto que comenzó a volcar las recetas y consejos de cocina en el medio gráfico. <i><b>El Hogar</b></i><b> fue un trampolín: desde ahí saltó a </b><i><b>Caras y Caretas</b></i><b>, a </b><i><b>Para ti</b></i><b> y, en los años 60 y 70, se destacaría en </b><i><b>Mucho gusto</b></i>.</p><p>Al mismo tiempo que brillaba en los escenarios y su firma comenzaba a hacerse conocida, <b>en 1933 le ofrecieron un nuevo modo de difundir sus preparaciones y recomendaciones para las señoras de la casa: la radio</b>. Comenzó en radio Argentina donde tenía una participación diaria, luego pasó a radio Excelsior y a radio El Mundo. En ese medio amasó, estiró y moldeó aún más su fama. Mientras eso sucedía, el primer gobierno peronista impulsaba el gas domiciliario a través de la estatización de la Compañía Primitiva que pasaba a estar bajo el ala de Gas del Estado, donde Petrona siguió trabajando hasta 1950, cuando se dedicaría exclusivamente a sus recetas en los medios. Antes de un salto que aún no se imaginaba. </p><p>—Tengo todas las revistas <i>El Hogar, </i>desde el 1920 hasta el cuarenta y pico. Y algunos libretos que le daban con las recetas en la radio, porque ella estaba con un locutor —cuenta Marcela—. La habían llevado dos marcas, una de enlatados y otra de cubiertos, que eran sus auspiciantes en esos años. Empezó en el 30, hacía teatros y en algún momento la llevaron a la radio y de ahí a la tele. Yo creo que, más que la radio, tuvo la caradurez de estar en la televisión porque ahí sí que no pudo mirar a nadie. A nadie. Creo que se animó pensando que del otro lado de lo que ella vería, que era nada, estaba todo su público; y que hizo una clase como en el teatro o en esas salas. Ese fue un desafío porque no había nada grabado, todo iba en vivo, si se le rompía algo tenía que resolverlo ahí. Y así se metió en la televisión. </p><p>Cuando salió, treinta años después, tenía 85 años.</p><p>El primer programa en el que enseñó sus recetas se llamaba <i>Variedades hogareñas, que</i> después pasó a ser <i>Jueves hogareños</i>. Pero <b>sus años de oro en la pantalla chica</b>, en los que llegó a las casas con tv de todo el país,<b> fueron los de la década del 60</b>, cuando se sumó al ciclo <i><b>Buenas tardes, mucho gusto</b></i>. Desde las primeras emisiones aparecía junto a <b>Juana Bordoy</b>, conocida por todos los televidentes como “Juanita”, su incondicional asistente, la que completaba el dúo dinámico culinario nacional, en la pantalla y atrás de ella. Aquel programa iba todos los lunes, miércoles y viernes por la tarde. Estuvo al aire durante dos décadas. </p><p>—Abuela, ¿cómo te animaste? —le preguntaba Marcela. </p><p>—Y, como hacía en el teatro. Arreglaba todas las cosas que se iban rompiendo porque en la casa también podía pasar eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XM6TKJM6U5FLXKSBN2TMP5OWKM.jpeg?auth=7ef02ef0b2b1de939466419143922e7f7182b0169445412261b7c3d4d119396f&smart=true&width=720&height=1280" alt="Atilio Massut, segundo marido de Doña Petrona (Gentileza, Museo Doña Petrona)" height="1280" width="720"/><p>***</p><p>“Indicaciones generales sobre el comedor, la mesa y su servicio.</p><p>El comedor debe ser confortable y con buena luz, ventilado en verano y abrigado en invierno, pues hay que tener en cuenta que en la mayoría de los hogares es el lugar de reunión de la familia y donde se va a descansar de las tareas diarias en grata intimidad. Por lo tanto, hay que prestarle la debida atención, haciéndolo lo más agradable posible. Una buena ama de casa debe cuidar de que todo en la mesa sea limpieza, confort y elegancia aún en su sencillez”. “Antes de colocar el mantel hay que poner un paño para resguardar la mesa y también para evitar los ruidos desagradables que suelen hacer los platos y cubiertos al ser colocados sobre ella. Encima de este paño irá el mantel, que de preferencia será siempre blanco, pues da a la mesa aspecto de alegría y limpieza. Es conveniente colocar en el centro unas flores, pues al mismo tiempo que alegran el ambiente estimulan el apetito”.</p><p>Las recomendaciones que abren <i>El Libro de Doña Petrona</i> a modo de prólogo <i> </i>—estas pertenecen a una edición de 1946—,<i> </i>continúan. Hay indicaciones sobre cómo poner la mesa “para diversas oportunidades” divididas en “Mesa paqueta”, “Para el almuerzo familiar”, “La mesa para el almuerzo de dos”, “Para gente joven”. En cada una sugiere de qué manera disponer lo que para ella era el sitio más sagrado de la casa, con el que la mujer, ama y señora, que por supuesto no trabajaba y vivía para atender y consentir al marido y a los hijos, debía deslumbrar. </p><p>—En la parte de adelante del libro, mi abuela le dice a la señora de la casa qué comida le tenía que hacer a los chicos cuando volvían del colegio, y si volvía el marido a comer y si venía a cenar, y ella le tenía que preparar el desayuno, el almuerzo, la cena. O sea: la mujer estaba en la casa para eso. Antes no era normal que la mujer no estuviera cocinando en la casa; más allá de que <b>mi abuela era el referente de lo que ella decía que hicieran pero no hacía</b>. No era normal que las mujeres trabajaran, menos que las abuelas trabajaran. Y la mía trabajaba, y como loca.</p><p>Los 30 avanzaban ya sin tanta timidez hacia el centro de la década cuando las mujeres que seguían a Petrona desde sus comienzos en los teatros y demostraciones de cocina a gas comenzaron a pedirle que escribiera un libro de recetas. </p><p>—<b>Ese fue el otro gran hijo que ella siempre nombraba. Su primer libro</b>. Porque, además, nadie se lo bancó, el libro era de ella y lo hizo completo hasta que falleció mi abuelo Atilio. Después, cuando entró mi papá en toda la parte administrativa, empezó a delegar la producción, pero toda la vida el libro se hizo en mi casa. Íbamos al que vendía papel, después a los talleres gráficos; íbamos a Izquierdo Migone, que era el estudio de fotografía, a hacer toda la parte de las imágenes. </p><p>Y <b>en 1934 estuvo lista la primera edición de esa obra que la coronó y la sacralizó “Doña”</b>. <i>El Libro de Doña Petrona</i> era una enciclopedia gastronómica de más de 500 páginas. Que no solo compilaba recetas sino que guardaba secretos culinarios, consejos para la mujer moderna sobre la organización del hogar y para la mujer que trabajaba y cuidaba de su casa en simultáneo. <b>La primera tirada tuvo 5.000 ejemplares que se vendieron en dos meses</b>. La distribución y puntos de venta eran tan atípicos como su proceso de edición artesanal en el que no había una tirada igual a la otra, también a cargo de la propia autora. Uno de ellos era —pues claro— la casa de Petrona. </p><p>En los años 50, estalló: la demanda impulsó tiradas de 50.000 ejemplares. <i>El Libro de Doña Petrona</i>, con sus ilustraciones a color, se convirtió en un regalo tradicional de bodas o despedidas de soltera, como en el caso de mi madre. </p><p>—Me acuerdo de haber ido con mi abuelo a Koch Polito, acá en la Panamericana, que era un distribuidor de papel, a comprar porque en el año 50 en el país no había papel por las guerras o no sé qué había pasado —dice Marcela—. Y mi abuela no dejó de editar, <b>hizo el libro con papel de diario</b>. </p><p><b>Desde la primera edición hasta la actualidad, la biblia gastronómica argentina tuvo 103 ediciones</b>. En 2018 la editorial Planeta lanzó lo que llamó “la edición definitiva” (la número <b>103</b>). Una suerte de remasterización del clásico para el que Laura Vilariño, una periodista especializada en gastronomía, leyó el libro de mayúscula a punto final y se lanzó a editar las recetas y los textos con referencias añejas o desprolijidades durante más de dos años. También repuso el contexto del material original.</p><p>—Yo creo que eso [la publicación del libro y lo que sucedió con él] fue como esta cosa de decir: “Bueno, acá estoy yo”; “Esta soy yo”. Y ahí todavía estaba con su marido, con Gandulfo, que fallece en el 40. Durante toda esa etapa de explosión, mi abuela estaba con su primer marido. Después ella compra un terreno acá, en Olivos, donde se hace su casa, y queda viuda. Y al año nomás conoce a Atilio Massut, su segundo marido. </p><p>Estaba en una reunión social a la que la habían invitado, cuando lo vio: elegante, alto, joven. Un bailarín talentoso. Un placer del que ella no había podido disfrutar demasiado pese a su gusto por el baile por su marido patadura. Como ella llamaba a Gandulfo. Este modelo danzante y con gracia se llamaba <b>Atilio Massut</b>. Ella le pidió que le alcanzara algo para tomar. Probablemente whisky, brebaje del que bebía una medida diaria, <i>on the rocks</i>. Cuando él le acercó el vaso —o quizás fue una copa—, ella le vio las manos —”las manos eran impresionantemente hermosas”—, después vio todo el resto. Él la sacó a bailar, “y ahí nomás se enamoró”. Y ahí nomás empezó el resto de su vida. </p><p>—No le costó mucho. Y la verdad que eran superunidos. El amor que mi abuelo tenía por esa mujer que le llevaba 15 años, a la que él ya conoció Doña Petrona, porque en el 40 era Doña Petrona. Y se queda ocupando un lugar atrás de esa gran mujer, en el rol de acompañarla en todo lo que mi abuela había iniciado como su plan de vida. Este era el marido para mi abuela. La quiso y la respetó hasta el último día de su vida. </p><p>En 1943 quedó viuda; en 1946 se casó con Atilio Massut. Aunque decidió seguir siendo “Doña Petrona C. de Gandulfo”: así había saltado a la fama, así se quedaría. </p><p>Lo primero que hizo su segundo marido cuando se unieron legalmente fue darle a Marcelo, hijo adoptivo de Petrona y Gandulfo, su apellido. Marcelo les dio dos nietos: Marcela y Alejandro. Se disfrutarían todos sus años. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2N276AY5PNEYPOCEHCZBJ5K7RE.jpg?auth=e3bd5e73bc0c11e5e7ee1a49385a67f6cd6d296c89190f88da5070ba6648b43d&smart=true&width=1920&height=2248" alt=""El Libro de Doña Petrona", tapa de la edición número 50 de 1957" height="2248" width="1920"/><p>***</p><p>Que detrás de la pantalla en blanco y negro se rompieran discos para el milhojas, hubiera problemas con los ingredientes y Petrona mostrara cómo resolverlo, probablemente también fue una de las fórmulas, una espontánea, para que toda ella —labios y barniz de uñas rojo furioso, perlas al cuello, porte de reina— fuera revolución. Lo único ficticio o incongruente era la distancia entre el discurso que pregonaba para sus lectoras, oyentes y televidentes y su propia vida: era la referente máxima de las amas de casa argentinas, a quienes les hablaba de la importancia de esperar al marido y a los hijos con una mesa impecable, con platos para deleitar y sorprender paladares ávidos y famélicos. Ese debía ser el objetivo de vida de su audiencia, reinas de sus propios reinos. Mas ella, al volante de su auto y de su vida, salía del suyo temprano y volvía compartiendo el cansancio con el sol. Cocinaba, por supuesto, puertas afuera. Del adentro, de malcriar marido y nietos, de lunes a viernes se ocupaba Juanita —cuando no estaba en la tele con ella— y una pequeña corte de empleados. </p><p>Juana Bordoy, la “Juanita” que muchas hijas de esta patria fuimos de nuestras madres, el nombre en el que se encarnaba —y todavía— a la ayudante de cocina argentina por antonomasia, llegó a Buenos Aires desde La Plata con 18 años en busca de trabajo. Conoció a Petrona por medio del médico de cabecera de la familia. Ella la alojó en su casa de donde Juana se iría solo para morir en La Pampa, cerca de su hermano, unos años después de la muerte de Petrona. <b>Mientras Petrona vivió, vivieron juntas</b>.</p><p>—Ni se casó por estar ahí, en la casa de mi abuela. Una fidelidad irrepetible. Entre ellas</p><p>se llevarían 25, 28 años. <b>Y para nosotros era otra madre: era mucho más que una abuela. </b>Yo viví en la casa de mi abuela hasta que construyeron la nuestra, a siete cuadras de la suya, los tres primeros años de mi vida. Ahí nació mi hermano, Alejandro, cuando yo tenía un año y medio. Y Juanita yo creo que nos disfrutó como si fuéramos sus hijos. Nosotros amábamos estar en la casa de mi abuela. Nos escapábamos de mi casa para ir a la suya. Cuando volvía del colegio y no tenía ganas de estar sola o con mi hermano, me iba y estaba Juanita. Entonces era pedirle permiso a ella, preguntarle si podíamos ir. Yo no le pedía permiso a mi abuela, no la iba a llamar a la oficina para preguntarle si podíamos ir a tomar la merienda, ni loca. Era Juaní la que siempre nos abrigaba en esos caprichos nuestros. Era otra madre, la amábamos de esa manera. </p><p>Buñuelos de manzana, panqueques con dulce de leche. Las mejores meriendas, los mejores juegos, Marcela los recuerda en la casa de Petrona, que era también la de Juanita. </p><p>—Aparte vivíamos muy cerca. Cuando mi hermano y yo tuvimos el medio móvil de la bicicleta, en el año 60, 70, bajábamos la barranquita de Vicente López, llegábamos a la casa de mi abuela y sábado y domingo no nos podía sacar nadie de ahí adentro. Era la casa del fin de semana para nosotros.</p><p>Asesorando a las soberanas de los reinos vecinos o lejanos o recónditos o todos juntos, de lunes a viernes, cuando llegaba el fin de semana la reina madre no se acostaba a descansar. Volvía al suyo para tomar el cetro, se ataba el delantal de volados cual atavío real y con palo de amasar en manos se ponía a trabajar e impartía órdenes para que todo estuviera listo para el gran banquete. <b>Cada sábado, cada domingo, Petrona recibía en su casa a más de una docena de amigos que ella agasajaba con sus creaciones.</b> Juanita y Marcela, que llegaba temprano por las mañanas, se ponían a disposición. Y empezaba el ritual.</p><p>—Cuando mi hermano y yo llegábamos a la casa de la abuela el sábado temprano, decía: “Bueno, hoy hacemos empanadas”; “Hoy tenemos que limpiar tres kilos de frutilla” o papas para hacer ñoquis. Esa parte del sábado a la mañana era la parte más feliz, porque después había que montar las mesas para toda esa gente. </p><p>Cada fin de semana las demostraciones de cocina eran en su propia casa: Petrona oficiaba de anfitriona y recibía a diez o doce matrimonios amigos que pasaban ahí del mediodía a la noche. Cada fin de semana se abrían los armarios repletos de vajilla para invitados —había para elegir según la mantelería y el menú que combinara—, se sacaba cristalería, se peinaban alfombras, se disponía prolijo, incólume, el escenario principal, el de la comida que esperaba para agasajar a los invitados.</p><p>—<b>Mi abuela siempre estaba feliz</b>. Siempre el fin de semana estaba feliz y pasaba sábado con gente y domingo con gente. Jugaban a las cartas, almorzaban: mi abuelo con todos los varones al truco, mi abuela a la canasta. Entonces qué hacía: los postres del fin de semana los preparaba en la oficina y los llevaba. Pero después había que cocinar. Me decía: “Andate al placar de arriba” (porque ella tenía placares con vajilla más que placares de ropa) “y elegí un juego para poner con tal mantel”, que por ahí ellas ya lo tenían elegido. Entonces yo iba con Juanita y bajábamos las dos todos los platos, las tazas, los platitos, todo lo que había para completar esa mesa. Esos fines de semana eran inolvidables porque uno era siempre anfitrón con ella. </p><p>No venían amigos a comer una pizza. Ningún <i>delivery</i> era admisible en la casa de Doña Petrona. Cada fin de semana, el reino de los batidores y el flan de huevo se vestía de gala, relucía esplendor.</p><p>—[Los comensales] llegaban a las 12 y a esa hora empezaban con los canapés y el vermú. Después se comía, después el postre, después el café y después de todo el juego de cartas terminaban con la picada de la noche. Ella amaba disfrutar en su casa. Ahí sí que los pisos estaban bien gastados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCA6GDXWJVFYVBDMGYHAB3OZ2E.jpg?auth=680e50b25d7fb7b13bf5b696fed7197259d341c80ac417460e4fde99d53fbcb7&smart=true&width=1920&height=1496" alt="Doña Petrona fue la primera cocinera mediática del país. Comenzó escribiendo sus recetas y recomendaciones en la revista "El Hogar", continuó difundiéndolas por radio y se convirtió en la primera argentina en cocinar en televisión" height="1496" width="1920"/><p>***</p><p>Fue la primera argentina en cocinar en televisión. La primera cocinera mediática, seguida y admirada. La primera en escribir un libro de cocina que, además, es el más vendido hasta la fecha. No hablaba de política pero se dice que alguna vez le hizo una torta de cumpleaños a Perón. Cocino como se alimentó: con catorce huevos y kilos de manteca. Tomó una medida de whisky por día y murió con 96 años, sin colesterol. </p><p>También <b>supo renovarse y adaptarse a las épocas</b>. Muchas de sus recetas eran costosas por la cantidad de materia prima que insumían, lo que las volvía excluyentes para buena parte de sus seguidoras en momentos de inflación o “carestía de la vida”, como se denominaba a la suba abrupta de precios en las décadas del 50 y el 60. <b>En 1962 publicó</b> <i><b>Las recetas económicas de Doña Petrona</b></i>, que llegó velozmente a las catorce ediciones. Y cuando la moda de la anorexia y el <i>fitness, </i>pero también de la preocupación por la salud, cayó como una sábana estirada sobre la conciencia colectiva, y el conteo de calorías frente a un plato suculento hacía sudar frío a las mujeres en la mesa, <b>Petrona se unió a Alberto Cormillot y, en 1979, publicó </b><i><b>Coma bien y adelgace</b></i><i>.</i></p><p>Inspiró a generaciones de cocineras y ecónomas, como Choly Berreteaga, Emy de Molina y Blanca Cotta. ​Se hicieron tesis de grado a partir de su vida. </p><p>En 2017, por iniciativa de Marcela y Richard Saavedra, director de Goody Group —empresa dedicada a la fabricación y venta de uniformes, mantelería y accesorios para la gastronomía— se inauguró <b>El Museo de Doña Petrona </b>en el barrio de San Crisróbal. Ahí se exponían los utensilios, las ediciones de sus libros desde los años 30, los delantales, las cocinas y las mejores fotos de su vida y su carrera.</p><p>En 2019, también con el impulso y el trabajo de Marcela y su familia, la editorial Planeta lanzó <i>Doña Petrona inédita</i>, una compilación con más de mil recetas que nunca se habían publicado en un libro. Halladas en cuadernos manuscritos, revistas, guiones de radio y TV, y hasta en recetarios que la cocinera preparó exclusivamente para marcas emblemáticas.</p><p>En 2023, el pasaje del barrio de Olivos en el que vivía se ungió con su nombre por iniciativa de los vecinos.</p><p>Las marcas de la vida de Doña Petrona y de su trabajo son una cantera inagotable. Los homenajes también.</p><p><i>—</i>Para mí era mi abuela, más allá de que cuando yo decía quién era mi abuela del otro lado había una cara así: —Marcela abre la boca y los ojos hasta sus límites—. Pero para mí era mi abuela. Fue una persona superpresente con estos dos nietos insoportables de malcriados que éramos por ella. Nunca lo viví como “la abuela famosa que tuve”. </p><p>Después de dejar la TV, a sus 85 años, siguió dando clases de cocina en su oficina - taller de la calle Billinghurst. Juanita estuvo con ella hasta <b>el 6 de febrero de 1992</b>, cuando Petrona <b>murió de un ataque al corazón</b>, hace 34 años. Atilio, 15 años menor, había muerto 13 años antes, en 1979. Juanita, dos décadas más chica, lo haría en 1995, solo tres años después.</p><p>Desde entonces sus nietos, Marcela y Alejandro, y sus bisnietos, Tomás, Jazmín y Federico —atravesados de diferentes formas por la cocina— mantienen viva la memoria de esa abuela legendaria. Son guardianes de su legado. Uno que se alza pétreo como una figura de porcelana fría sobre una torta de bodas de cinco pisos, en un país que no olvida que si hoy se cocina con gas es, en gran parte, gracias a ella.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHSEEMNULFCUHO3C3EAN5YW5EI.jpg?auth=4b93207a73967dc3d98a25c9696c96ce50225b7c74446cc099a3be54f43c2663&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Doña Petrona ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Se cumplen 10 años de la muerte de Amelia Bence, la actriz de “Los ojos más lindos del mundo”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/08/se-cumplen-10-anos-de-la-muerte-de-amelia-bence-la-actriz-de-los-ojos-mas-lindos-del-mundo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/08/se-cumplen-10-anos-de-la-muerte-de-amelia-bence-la-actriz-de-los-ojos-mas-lindos-del-mundo/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Murió a los 101 años el 8 de febrero de 2016. Desde pequeña supo que su destino era ser actriz y a lo largo de su vida filmó unas 40 películas, además de brillar en teatro y televisión. Ícono del cine de oro argentino y recordada para siempre por la belleza de su mirada, construyó una carrera que trascendió fronteras y generaciones]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 04:07:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZVGP5JONNRCTLI2PBRRYCFPMII.png?auth=a91cfdba10e74eced8457cad14368607a3e6fb8f6abd80a9a4c79241f744d196&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Yo no me daba cuenta si eran lindos mis ojos. ¿Cómo va uno por la vida viéndose los ojos?”, dijo Amelia Bence  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Los ojos más lindos del mundo se cerraron, definitivamente, hace ya diez años. <b>Amelia Bence</b> tenía 101 años cuando, ese 8 de febrero de 2016, partió de este mundo. Llevaba varios días internada en la Clínica Zabala del barrio de Belgrano por una obstrucción intestinal. Tenía los achaques típicos de su edad. Sin embargo, apenas tres meses antes, había estado celebrando el aniversario de su natalicio rodeada de amigos como <b>Mirtha Legrand</b>,<b> </b>los periodistas <b>Jorge Lafauci </b>y<b> Daniel Rinaldi</b>,<b> </b>el director de cine <b>Oscar Barney Finn</b>,<b> </b>el productor <b>Carlos Furnaro</b>, el diseñador <b>Carlos Kassar</b> y el presentador<b> Martín Wullich</b>. Había levantado su copa para brindar por “veinte años más”, sabiendo que ese deseo no se iba a cumplir. </p><p><b>“Yo no me daba cuenta si eran lindos mis ojos. ¿Cómo va uno por la vida viéndose los ojos?”</b>, había dicho en una oportunidad. Su nombre real era <b>María Amelia Batvinik</b>. Había nacido el 13 de noviembre de 1914 en una casona de Pasaje del Carmen, en la ciudad de Buenos Aires, aunque luego su familia se instaló con ella en una vivienda de la calle Paraguay. Era la menor de siete hermanos. Su padre, el constructor de obra <b>Jaime Batvinik</b>, y su madre, <b>Ana Zager</b>, eran inmigrantes judíos bielorrusos que se habían instalado en la Argentina. Y aunque ninguno de ellos estaba relacionado al arte, ella supo desde que era una niña que quería ser actriz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QWHWL2BXPZHARAYIF6AMYUWHZ4.jpg?auth=cfa17ba0b06a99b56ae2487dde40e10e9c893178583db0d285ff23b56eba9782&smart=true&width=1920&height=1114" alt="Amelia Bence fue una de las estrellas del cine argentino más longevas" height="1114" width="1920"/><p>Gracias a la insistencia de unas amigas de su madre -porque en aquellos tiempos no estaba muy bien visto el rubro artístico-, consiguió que la anotaran en el Teatro Infantil Lavardén que funcionaba en el Teatro Colón. Con apenas 5 años, debutó junto a <b>Alfonsina Storni</b> en la obra <i>Juanita</i>. “<b>Vuelva a escena que usted va a ser actriz sí o sí”</b>, cuentan que le dijo la poetisa y maestra cuando, en un ensayo, ella se puso a llorar después de pasarle la lengua al sobre de la carta que, supuestamente, le tenía que enviar a los Reyes Magos. ¿Será que, como decía ella, sus ojos eran bellos “de tanto haber mirado y llorado”?.</p><p>A los 18 años, participó en la obra musical<b> </b><i>Wunder Barcon</i>, de <b>Enrique y Armando Discépolo. </b>Debutó en la pantalla grande en 1933, con el film<i> Dancing</i>, de Luis Moglia Barth. Y, desde entonces, el cine la amó. En 1942, participó de<b> </b><i>La guerra gaucha</i>, de Lucas Demare. Hasta que en 1943 llegó su primer protagónico en <i>Los ojos más lindos del mundo</i>, de <b>Luis Saslavsky</b>, film por el que se ganó el mote con el que se la conoció durante toda su vida. ¿Algunas de las 40 películas por las que se las recuerda? <i>Son cartas de amor</i>, de <b>Luis César Amadori</b>, trabajo de 1943 que le valió el premio como mejor actriz de la Federación de redactores Cinematográficos y Teatrales de Cuba, <i>A sangre fría</i>, de <b>Daniel Tinayre</b> en 1947 y <i>Alfonsina</i>, de <b>Kurt Land</b>, en 1957.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TYULVPOKUFF7TFN5TJHI3FML2A.jpg?auth=e6b5de2e855d0f90978f2e6eeb111b1734066c28b0c69419bb7757db02015f19&smart=true&width=1080&height=821" alt="La actriz durante la filmación de Hermanos, en 1939 (Wikipedia)" height="821" width="1080"/><p>Su fama cruzó la frontera y le abrió las puertas para trabajar en distintos países de Latinoamérica, Estados Unidos y España. Y, con la llegada de la televisión, comenzó a trabajar en ficciones como <i>Esos que dicen amarse</i>,<b> </b>Las veinticuatro horas,<b> </b><i>Alta comedia</i>,<b> </b><i>Los premios Nobel </i>o<b> </b><i>Romina.</i> Según había confesado, al principio le había costado aceptar este nuevo medio de comunicación. Pero, después de trabajar en su primera<b> telenovela</b>, encontró en la pantalla chica el lugar donde quería estar.</p><p>El amor no le fue esquivo. Y sus romances ilustraron las portadas de todas las revistas del corazón de la época. <b>“Soy de una capacidad amatoria intensa”</b>, decía. Y no le importaba sufrir si ese era el precio por sentir apasionadamente. Claro que no fue mujer de un solo hombre, como se suponía que debían ser las damas de su época. Por el contrario, ella tuvo varias relaciones, algunas que se hicieron públicas y otras cuyo secreto guardó bajo siete llaves.</p><h2>Sus amores</h2><p>De lo que se supo, se puede mencionar su primer matrimonio con <b>Alberto Closas</b>, con quien estuvo ocho años en pareja y casada desde 1950 hasta 1953. Él había sido su primera ilusión. Sin embargo, a diferencia de otras esposas, ella decidió no tolerar la infidelidad del actor y se separó. Entre 1955 y 1957, en tanto, estuvo con el escritor <b>José María Fernández Unsain</b>, quien le hizo sentir que podía volver a creer en el amor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6KNSJ5T3RAJLELSMM5BD52O3U.jpg?auth=e9d5a2928da0a95e6207d13a0341abc9164036c75df968d95072cdd6cf163ff7&smart=true&width=1080&height=1612" alt="Amelia retratada por la fotógrafa alemana Annemarie Heinrich en 1960 (Wikipedia)" height="1612" width="1080"/><p>Entre 1964 y 1970, Amelia estuvo en pareja con el actor y director teatral<b> Osvaldo Cattone</b>. Esa historia, para ella, fue una suerte de oasis. Según confesó, fue la persona con la que pudo conocer la paz. Pero el sentimiento también fue finito. Tras un amorío con el actor y escritor <b>Carlos Thompson</b>, en 1980 contrajo enlace con <b>Charlie Ortiz Basualdo,</b> un hacendado que murió apenas dos años después de la boda. Luego de eso, nunca volvió a formalizar. Pero su corazón siguió latiendo fuerte con cada caballero que le resultaba atractivo y, sin importar su edad, siempre se permitió disfrutar de los hombres. </p><p>Nunca pensó en dejar su profesión. En 2003, por ejemplo, debutó en el teatro infantil con la obra <i>Amor invisible</i>. Y su último trabajo fue en el programa de humor <i>No hay dos sin tres</i>,<b> </b>en 2004. Pero, después, no le quedó más remedio que aceptar el retiro. A lo largo de su carrera, recibió infinitos premios y reconocimientos, como cuando fue reconocida como Personalidad Destacada de la Cultura Argentina o cuando le entregaron Las llaves de la ciudad de Miami. Fue la estrella más longeva de la cinematografía local, razón por la cual también se ganó un lugar destacado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7M3LQCYDPFGS5JNS6G5GECYFBA.jpg?auth=e8fbe222b29a9289471e9e9a7a345d9ce2788cb09d6a632a1fd500049222d6d5&smart=true&width=1080&height=1703" alt="Amelia Bence era extremadamente coqueta y se quitaba años (Wikipedia)" height="1703" width="1080"/><p>Algunos dicen que se había quitado unos tres años. O más. Como toda diva, quería estar rodeada de misterio y era coqueta al extremo. Así que no queda otra que aceptar la fecha de nacimiento que ella declaró. Sea como fuera, quienes tuvieron la suerte de frecuentarla, aseguraban que hasta el final de sus días se mostraba radiante como en sus años mozos. </p><p>Pero hace diez años su luz se apagó definitivamente, dejando a su público sin la posibilidad de volver a contemplar aquellos ojos verde esmeralda que cautivaron a generaciones. Ojos que, para muchos, aún hoy siguen siendo —y quizás siempre serán— los más lindos del mundo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZVGP5JONNRCTLI2PBRRYCFPMII.png?auth=a91cfdba10e74eced8457cad14368607a3e6fb8f6abd80a9a4c79241f744d196&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[“Yo no me daba cuenta si eran lindos mis ojos. ¿Cómo va uno por la vida viéndose los ojos?”, dijo Amelia Bence  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[René Lavand: de la infancia marcada por una tragedia a convertirse en leyenda de la cartomagia mundial]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/07/rene-lavand-de-la-infancia-marcada-por-una-tragedia-a-convertirse-en-leyenda-de-la-cartomagia-mundial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/07/rene-lavand-de-la-infancia-marcada-por-una-tragedia-a-convertirse-en-leyenda-de-la-cartomagia-mundial/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[A los nueve años lo atropelló un auto y debieron amputarle la mano derecha. Desde entonces dedicó su infancia y juventud a entrenar la izquierda y construir una técnica que lo convirtió en uno de los ilusionistas más reconocidos del mundo. Murió un día como hoy, hace once años]]></description><pubDate>Sat, 07 Feb 2026 06:02:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFY3RTOWUJDAJLQGH7LF3ZZ4EI.jpg?auth=cc476c1416aa61f373a0e5592bf47e2263429788a456441cb22db1db12e30309&smart=true&width=1920&height=1040" alt="René Lavand murió a los 86 años, el 7 de febrero de 2015" height="1040" width="1920"/><p>Hacía tiempo que, según explicaba, no estaban dadas las condiciones para trabajar en la Argentina. Su carrera transcurría mayormente en el exterior y, cuando no estaba de gira, <b>René Lavand</b> se instalaba en Tandil junto a su última esposa. Allí daba clases de ilusionismo en un viejo vagón de tren que había acondicionado como salón de magia. Hasta le puso nombre: <b>Pata de Fierro</b>. Pero un día se enfermó de neumonía y murió. Tenía 86 años y una trayectoria que lo había convertido en un referente mundial de la cartomagia.</p><p>Lo suyo fue, ante todo, una historia de superación. Nació en Buenos Aires el 24 de septiembre de 1928. Su padre, Antonio, era viajante de comercio y zapatero; su madre, Sara, maestra. Él en cambio supo que quería ser ilusionista desde muy chico. Fue después de presenciar una función del mago panameño de ascendencia china que se presentaba como <b>El Gran Chang</b>. Aquella noche quedó deslumbrado y tomó una decisión que no abandonaría jamás.</p><p>No imaginaba, sin embargo, lo que el destino le tenía preparado. En 1937, durante los carnavales de Coronel Suárez —adonde la familia se había mudado en busca de mejores oportunidades económicas—, un joven de 17 años que manejaba sin permiso lo atropelló mientras jugaba en la calle. La rueda del auto le aplastó el brazo derecho. Sobrevivió de milagro, pero los médicos debieron amputarle la mano. Tenía 9 años. </p><p>Para cualquiera, ese episodio habría sido el final del sueño. Más aún en su caso: era diestro y había perdido la mano dominante. Sin embargo, después de aprender nuevamente a comer, escribir y hasta jugar a la paleta con la izquierda, René empezó a practicar movimientos con las cartas. A los 14 años vivía en Tandil, lejos de los escenarios porteños que imaginaba conquistar algún día. Allí comenzó el trabajo paciente que definiría su estilo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BFUQUTCMBNBAFGN5WMNK2ULE5Y.jpg?auth=632e531075d8b331a506d770cca45301abc0bdf0c367bf14adfabb98901b4b0d&smart=true&width=1920&height=1549" alt="Su nombre completo era Héctor René Lavandera. A los siete años vio un show de un mago chino y quedó fascinado. Desde ese momento quiso aprender a hacer trucos con las cartas" height="1549" width="1920"/><p>Mo tuvo más opción que ser autodidacta. Pasaba horas con el libro <i>Cartomagia</i>, de Joan Bernat y Esteban Fábregas, porque no existía un maestro que pudiera enseñarle a manejar una baraja con una sola mano, y menos aún con la izquierda. <b>Nadie apostaba por él. Ni siquiera su familia</b>. Su padre, que murió en 1955, mostró cierto alivio al verlo trabajar como empleado bancario, donde se desenvolvía con soltura contando dinero y escribiendo a máquina.</p><p>Lavand, en cambio, nunca dejó de creer. Un compañero de trabajo, a quien solía entretener con sus trucos, lo alentó a montar un espectáculo y lo ayudó a conseguir un contacto en el Hotel Continental. La consagración llegó cuando ganó un concurso de ilusionismo en Buenos Aires. Desde entonces se le abrieron las puertas de los grandes teatros porteños, como el Nacional y el Tabarís, y poco después llegó a la televisión de la mano de Juan Carlos Mareco y su inolvidable ciclo, <i>El show de Pinocho</i>.</p><p>Verlo actuar era hipnótico. No se trataba solo del truco, sino del relato que lo acompañaba. Su mano se movía primero con velocidad y luego en cámara lenta. <b>“No se puede hacer más lento”, decía</b>, mientras el público, atento a cada carta, era incapaz de descubrir el secreto. La ilusión terminaba imponiéndose como una verdad.</p><p>Su fama cruzó fronteras. Tras una etapa en México, recorrió distintos países de América Latina hasta llegar a Las Vegas, donde llamó la atención del legendario presentador <b>Ed Sullivan</b>, que lo invitó a su programa. Lavand sabía que su presencia sorprendía (“Era raro ver a un prestidigitador manco”, decía), pero también que bastaban unos minutos para que el talento hiciera olvidar cualquier limitación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7PLZ3PNNKRAELBUY3MKQQDVIRM.jpg?auth=e456436de18404d476f5f6a454e69738d8353b47b0bde3015137cebbbf3a5513&smart=true&width=1920&height=2069" alt="Para entrenar la mano izquierda Lavand jugaba al ping-pong, a la pelota paleta, practicaba esgrima y ensayaba, obseso, trucos con las cartas" height="2069" width="1920"/><p>Lo mismo pasaba con las mujeres. <b>René las enamoraba “por arte de magia”</b>. Se casó tres veces: primero con Sara, madre de Graciela y Julia; luego con Norma, con quien tuvo a Lauro y Lorena; y finalmente con Nora, veinte años menor, con quien compartió sus últimos años.</p><p>A diferencia de otros ilusionistas contemporáneos, como <b>David Copperfield</b>, que viajaban con toneladas de escenografía, Lavand solo necesitaba su traje negro, un cigarrillo, una copa de vino y su mazo de cartas. Así recorrió escenarios de Suiza, España, Francia y Alemania. Con el tiempo, sin embargo, las oportunidades en la Argentina se fueron achicando. Siguió siendo un referente —en 2002 actuó en <i>Un oso rojo</i>, de Adrián Caetano—, pero fue dejando las presentaciones locales y se refugió definitivamente en Tandil, donde murió un día como hoy, hace once años. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFY3RTOWUJDAJLQGH7LF3ZZ4EI.jpg?auth=cc476c1416aa61f373a0e5592bf47e2263429788a456441cb22db1db12e30309&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1040" type="image/jpeg" height="1040" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[René Lavand]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A ocho años de la absurda y prematura muerte de Débora Pérez Volpin: su trayectoria, sus afectos y su despedida inesperada]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/06/a-ocho-anos-de-la-absurda-y-prematura-muerte-de-debora-perez-volpin-su-trayectoria-sus-afectos-y-su-despedida-inesperada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/06/a-ocho-anos-de-la-absurda-y-prematura-muerte-de-debora-perez-volpin-su-trayectoria-sus-afectos-y-su-despedida-inesperada/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La periodista y legisladora porteña falleció el 6 de febrero de 2018, luego de haberse sometido a una endoscopía en la que le provocaron una perforación en el esófago y el estómago. Hasta hoy la investigación conserva irregularidades sin esclarecer]]></description><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 04:40:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5AKY6OKX6FEVVGM77W7ZRFAAR4.jpg?auth=78d32ceabbbea383985bde30b8567139cf97ac4e165b7002dfbb5e1c58181662&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Débora Pérez Volpin" height="1080" width="1920"/><p>La noticia comenzó a correr cuando caía el sol. Corría <b>el 6 de febrero de 2018</b>. Y el estupor era absoluto. <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2025/02/06/siete-anos-sin-debora-perez-volpin-como-esta-hoy-su-familia-y-que-dejo-su-lucha-por-justicia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2025/02/06/siete-anos-sin-debora-perez-volpin-como-esta-hoy-su-familia-y-que-dejo-su-lucha-por-justicia/"><b>Débora Pérez Volpin</b></a><b> </b>había muerto. Nadie podía esperarlo. Mucho menos su familia. La periodista devenida en legisladora por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había ido al Sanatorio La Trinidad de Palermo para realizarse una endoscopía. Se suponía que el estudio, en muchos casos de rutina, no iba a demorarse demasiado. Sin embargo, algo se complicó. Y, poco después de ingresar al quirófano, falleció.</p><p>Tenía apenas 50 años. En ese momento, estaba en pareja con el periodista <b>Enrique Sacco</b> (actual marido de <b>Eugenia Vidal</b>). Y dejó a dos hijos, <b>Agustín </b>y<b> Luna </b>(de por entonces 19 y 17 años), frutos de su matrimonio con el camarógrafo <b>Marcelo Funes</b>, y a su madre,<b> Marta Lea Volpin</b>. Todos quedaron desolados, al igual que los televidentes que habían seguido su carrera durante más de veinticinco años. La primera versión decía que había sido víctima de un paro cardiorrespiratorio durante el procedimiento. La autopsia, en cambio, determinó que había sufrido una perforación en el esófago y el estómago como producto de una mala praxis.</p><p>A partir de ese momento comenzó una batalla legal para tratar de encontrar a los responsables. Finalmente, se condenó al endoscopista <b>Diego Bialolenkier</b> a tres años de prisión en suspenso y se lo inhabilitó por siete años y seis meses para ejercer la Medicina, ya que a pesar de haber detectado algunas complicaciones no interrumpió la intervención. En tanto, la anestesista <b>Nélida Puente</b>, señalada por no haber advertido la situación, fue absuelta. Y lo mismo ocurrió con el director del sanatorio, <b>Roberto Martignano</b>, y la instrumentadora <b>Eliana Frías</b>, quien había sido acusada de haber brindado falso testimonio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4PYBMRXMJF5NNGZX2HAVGXC7M.jpg?auth=c1a5c99bfd420bab6fd642b27a04197301007f448f1c9a3ea27c1cd4bd5b2f02&smart=true&width=1920&height=1879" alt="Débora junto a sus hijos, Luna y Agustín " height="1879" width="1920"/><p>La familia de Débora, hay que decirlo, nunca se mostró conforme con este veredicto. Había muchas irregularidades ligadas a la investigación que no terminaron de aclararse. Sin embargo, aunque este caso pudo haber marcado un precedente que evitara otros hechos lamentables por el estilo, estaba claro que<b> no había nada que pudiera devolverles a esta mujer </b>a quienes todos recuerdan como una excelente persona en todas las facetas de su vida.</p><p>Había nacido el 30 de diciembre de 1967 en la Ciudad de Buenos Aires, más precisamente, en el barrio de Caballito. Su papá, <b>Aurelio Pérez Flores</b> (fallecido en mayo de 2017) era médico y había ocupado el cargo de director del Hospital Fernández, por lo que ella desde chica soñó con seguir sus pasos. Sin embargo, una vez que terminó el colegio secundario, decidió cambiar la facultad de Medicina por la de Comunicación Social. Y combinó los estudios con sus primeros trabajos como periodista.</p><p>Estaba claro que tenía vocación, talento y tenacidad. Su primer empleo en el rubro fue como productora en Radio Belgrano. Y como redactora en revistas de la época, como <i>13/20</i> o <i>Emmanuelle</i>. Hasta que llegó a convertirse en colaboradora de los diarios <i>Clarín</i> y <i>La Nación</i>, lo que le permitió afianzarse en la gráfica. Sin embargo, <b>estaba claro que la mayor parte de su carrera estaría ligada a la televisión</b>, medio que abrazó siendo muy joven.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2UH74NJDTBCS5PDNW2SX73GFAM.jpg?auth=5bf6528b8352b3ca334789392e3897cb81f706b86faa41fa04c4150f74c2e69f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Pérez Volpin junto a Enrique Sacco, su última pareja" height="1080" width="1920"/><p>Empezó a hacer carrera “desde abajo”. <b>Llegó a Artear en 1992, gracias a una pasantía, cuando se estaba creando la señal de TN</b>. Y durante más de un año estuvo trabajando en distintas producciones en horarios impensados antes del surgimiento de los canales de noticias que empezaron a trasmitir las 24 horas del día. Hasta que le llegó la oportunidad de demostrar para qué era buena.</p><p>La primera vez que se paró frente a una cámara fue para hacer una suplencia como cronista. Y esto se repitió durante años, en los que estuvo pagando su derecho de piso en la calle. Hasta que empezó a encargarse de los móviles y comenzó a hacer investigaciones especiales para <i>Telenoche</i>, el noticiero central de Canal 13. Finalmente, en 1996 le llegó la oportunidad de conducir y lo hizo tanto en la señal de cable del grupo como en la señal de aire, donde <b>desde el 2004 se convirtió en la cara de</b> <i><b>Arriba Argentinos</b></i><b>.</b></p><p>Débora estaba instalada en su rol de presentadora, en el que trabajó junto a <b>Juan Micelli, Marcelo Bonelli</b> y<b> Marcelo Fiasche</b> y por el que, incluso, había ganado un premio Martín Fierro, cuando tras 24 años en el multimedio y 12 al frente de su programa,<b> el 21 de junio de 2017 decidió renunciar</b>. ¿El motivo? Había tomado la determinación de que tenía que dar un paso más. Ya no la conformaba solo mostrar o analizar la realidad. Quería cambiarla. Y por eso, aceptó la propuesta de incursionar en política.<b> “Esto no es personal, es un tema de evolución propia”</b>, le explicó en aquel momento a Marcelo Bonelli cuando la entrevistó con motivo de su nuevo comienzo.</p><p>Así las cosas, se sumó a la lista <b>Evolución</b>, la fuerza liderada por <b>Martín Lousteau</b>, con la que compitió en las legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Obtuvo el 12 % de los votos, quedando en tercer lugar y obteniendo una banca como diputada. Y, el 10 de diciembre de 2017, asumió su cargo en la Legislatura porteña. Pero solo pudo participar de la sesión del 22 de diciembre, cuando se votó el presupuesto. Y después, ocurrió lo que nadie esperaba. Lo que nadie se termina de explicar hasta el día de hoy.</p><p>Los restos de la periodista y legisladora fueron velados en el recinto en el que empezaba a desempeñar su nuevo rol, adonde se acercaron a despedirla más de cuatro mil personas, para luego ser trasladados al panteón que la familia tenía en el Cementerio de la Chacarita. Hubo seres queridos, colegas y gente del público que nunca llegó a conocerla pero sí a quererla gracias a su trabajo. “Arriba remolones”, les decía ella cada mañana. Y muchos, ese triste día, decidieron levantarse de sus camas para ir a darle el último adiós. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5AKY6OKX6FEVVGM77W7ZRFAAR4.jpg?auth=78d32ceabbbea383985bde30b8567139cf97ac4e165b7002dfbb5e1c58181662&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Débora Pérez Volpin]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mama Antula, la mujer indómita y creyente que cambió para siempre el paisaje espiritual de la Patria]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/02/04/mama-antula-la-mujer-indomita-y-creyente-que-cambio-para-siempre-el-paisaje-espiritual-de-la-patria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/02/04/mama-antula-la-mujer-indomita-y-creyente-que-cambio-para-siempre-el-paisaje-espiritual-de-la-patria/</guid><dc:creator><![CDATA[Fabián Báez]]></dc:creator><description><![CDATA[Santa María Antonia de Paz y Figueroa vino desde el interior a fundar una Casa de Ejercicios ignaciana por la que transitó la elite criolla que daría nacimiento a la Argentina]]></description><pubDate>Wed, 04 Feb 2026 03:48:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6OJ2HLA2B5GLLB4UGTNNA2X32I.jpg?auth=28ed871aac770a99042754e14cfd789740722392f887c8d9fa73e70c0f061453&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Santa María Antonia de Paz y Figueroa, o Mama Antula. La jesuita santiagueña fue canonizada por el papa Francisco" height="1080" width="1920"/><p><i>“Hoy es orilla de tanta gloria el olvido…” (</i>Borges)</p><p><b>María Antonia de Paz y Figueroa</b> fue un cisne negro. Un acontecimiento improbable que irrumpió en la historia cuando nadie lo esperaba y <b>transformó para siempre los destinos y el paisaje espiritual de lo que hoy llamamos Argentina.</b> En Buenos Aires y en el vasto territorio del entonces Virreinato en la segunda mitad del siglo XVIII, su vida produjo un impacto difícil de exagerar. <b>Mujer, provinciana, indómita</b> frente al rey —y muchas veces también frente a los hombres de Iglesia—, <b>creyente hasta la médula y, por eso mismo, rebelde.</b> Única.</p><p>Se habló mucho de ella aquí y en Europa; incluso durante su propia vida se escribió por aquellas lejanas tierras una biografía suya y en francés. <b>Fue celebrada, observada, discutida.</b> Y sin embargo, como suele ocurrir con las figuras verdaderamente incómodas -y más todavía si son mujeres-<b> la historia terminó por relegarla a un margen discreto,</b> casi invisible. ¿Cómo se explica que tanta vida, tanta gloria, tanto reconocimiento, hayan caído en el olvido? ¿Dónde fue a parar ese fuego? ¿Adónde van las cosas cuando parecen desaparecer?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DZR42BOMYBGKDKGUL3DMF7BYP4.jpg?auth=b1d9f847f79f298441be594bc8354f7dc3378c06d04ac0aca01f164370a4d723&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Con sus cartas y conb lso ejercicios, María Antonia de Paz y Figueroa mantuvo viva la memoria de la obra ignaciana en el Río de la Plata" height="1080" width="1920"/><p>María Antonia de Paz y Figueroa vivió en Buenos Aires solo veinte años, los últimos de su vida. <b>Llegó casi anciana para los parámetros de la época</b>; llegó mujer, sola, sin poder ni recursos. Y sin embargo fue una explosión. Contra todo pronóstico, <b>sostuvo y difundió los Ejercicios Espirituales de San Ignacio cuando la Compañía de Jesús había sido expulsada </b>de los territorios de España y luego hasta suprimida por el mismo Papa. Toda esa obra parecía destinada a extinguirse. Pero Mama Antula no dejó que eso pasara. <b>Caminó miles de kilómetros a pie, organizó, predicó, convocó, incomodó.</b> Hizo lo que muchos hombres con cargos, títulos y ejércitos no se animaron a hacer.</p><p>Por la <b>Casa de Ejercicios </b>que ella fundó en Buenos Aires (edificio que aún permanece en pie en <b>Avenida Independencia y Salta</b>) pasaron miles de personas. Entre ellas, <b>buena parte de la elite criolla que, pocos años después, pensaría y gestaría el nacimiento de la Argentina.</b> No es exagerado afirmar que <b>Mama Antula fue una de las grandes formadoras del alma de la patria</b>: allí se educaron conciencias, se templaron decisiones, se aprendió a discernir. Antes que proclamas políticas, hubo silencios, oración, examen interior. Antes que discursos, hubo convicción personal. Y de ese humus olvidado nacieron muchos de los protagonistas de nuestra historia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GL2447ETZDNLB3RVVHUN2T6VY.jpg?auth=7dbae743834c2f7419027cfc503ce5248f48e3844242161f2958d58fdd8ba385&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Capilla de la Casa de Ejercicios Espirituales" height="1080" width="1920"/><p>¿Por qué recordarla hoy? Porque<b> la Argentina atraviesa una crisis que no es solo económica o institucional, sino profundamente espiritual y cultural</b>.<b> Falta horizonte, falta sentido, falta interioridad</b>. La figura de Mama Antula, la primer santa argentina, nos recuerda que no hay verdadera nación sin sujetos en paz por dentro; que no hay transformación duradera sin compromiso interior; que el verdadero cambio comienza cuando alguien <b>se atreve a seguir a su propia conciencia antes que a las reglas de la mera conveniencia o al poder.</b></p><p>Rescatarla del olvido no es un gesto piadoso ni arqueológico. Es una urgencia y una esperanza. En tiempos de incertidumbre, su fe lúcida; en tiempos de fragmentación, su capacidad de tejer encuentros; en tiempos de resignación, su audacia. Tal vez la pregunta no sea adónde fue a parar todo aquel fuego, sino ser capaces de <b>encontrar su rescoldo en alguna parte de nuestra identidad argentina</b> y dejarnos alcanzar por él.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RS6LT4NKWJDQ5DCHJ334NSFLXA.jpg?auth=c915a5898a47897b6cdd992876dbfaf80ea6b5e678d171fe9afff102e4ea7dcc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Tumba de María Antonia en la Iglesia de La Piedad" height="1080" width="1920"/><p><b>Algunas glorias no desaparecen: esperan. Y Mama Antula, nuestra primera santa, sigue allí</b>. Esperando que la Argentina sea esa patria de grandes ideales, de grandes corazones, de grandes hombres y mujeres capaces de hacer mejor la patria y el mundo.</p><p>Por eso Santa Maria Antonia de Paz y Figueroa, la primera santa argentina, hoy nos es tan necesaria y esencial. Rescatar su figura del olvido es <b>volver a apostar por aquella grandeza interior que nos hizo ser nación.</b></p><p>María Antonia de Paz y Figueroa, Santa Mama Antula, nació en Santiago del Estero en 1730 y murió en Buenos Aires el 7 de marzo de 1799. Fue declarada santa por el Papa Francisco el 11 de febrero de 2024. Sus restos hoy descansan en la <b>Basilica de La Piedad, Mitre y Paraná, Ciudad de Buenos Aires.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HKJNDFK3DF63O7WMJWSCE7ALQI.jpg?auth=e66892887ee54065202ac6cd71fbaacb8cf50f84b5d89bfe40a89ce02468816c&smart=true&width=8444&height=5629" alt="La tumba de Santa María Antonia de Paz y Figueroa, conocida popularmente como "Mama Antula", en la Basílica Nuestra Señora de la Piedad, en Buenos Aires. La canonización de "Mama Antula" tuvo lugar el 11 de febrero de 2024 (AP Foto/Natacha Pisarenko)" height="5629" width="8444"/><p><i>[El autor es sacerdote del clero de Buenos Aires, párroco de la Basilica de La Piedad y director del Instituto Universitario Papa Francisco de la Universidad Católica Argentina]</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUBTYDXTOJF55GNH7O2FAU32RQ.jpg?auth=1c96cf72f6a13dc33338798556b13054ab2f6b60bf4fa8143f5903c100e3f899&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[A 100 años del nacimiento de Julio Sosa: “El varón del tango” que murió de manera trágica en la cumbre de su carrera]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/02/a-100-anos-del-nacimiento-de-julio-sosa-el-varon-del-tango-que-murio-de-manera-tragica-en-la-cumbre-de-su-carrera/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/02/a-100-anos-del-nacimiento-de-julio-sosa-el-varon-del-tango-que-murio-de-manera-tragica-en-la-cumbre-de-su-carrera/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El célebre cantor había nacido el 2 de febrero de 1926 en Uruguay y se convirtió en un emblema del tango en Argentina, pero falleció en un accidente de auto cuando tenía apenas 38 años]]></description><pubDate>Mon, 02 Feb 2026 03:59:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OX35VTD3OBAX7CWJ5JCQRDV2UA.jpg?auth=f1621165a24376d1c732842f329d2bfea2bd5be073c5d536601340c01da65eb2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Julio Sosa" height="1080" width="1920"/><p>En sus comienzos, hablamos de la segunda mitad del siglo XIX, el tango era cosa de hombres. Y no solo eran ellos, exclusivamente, los que lo bailaban, sino también los que lo cantaban. Después, con la llegada del siglo XX, la situación cambió. Y las mujeres comenzaron a tener cada vez más protagonismo. Sin embargo, cuando <b>Julio Sosa</b> se hizo presente en la escena musical, todos se remitieron a aquellos tiempos en los que este género destilaba virilidad. </p><p>Fue el periodista <b>Ricardo Gaspari</b> quien, al escucharlo, le puso el apodo de<b> “El varón del tango”</b>, con el que se lo sigue reconociendo hasta el día de hoy. El motivo era simple: el timbre de voz y la manera de cantar de este artista remitían al viejo estilo al que los fanáticos de la música ciudadana se habían acostumbrado a referentes como <b>Carlos Gardel. </b>Desde la década del 50, esto cambió y estos artistas fueron reemplazados<b> </b>por intérpretes menos estructurados. Es por eso que Sosa se distinguía de sus contemporáneos.</p><p><b>Había nacido hace exactamente 100 años, el 2 de febrero de 1926</b>, en el seno de una familia de bajos recursos de Las Piedras, Canelones, Uruguay. Su padre, <b>Luciano Sosa</b>, era un peón de campo y su madre, <b>Ana María Venturini</b>, trabajaba como lavandera. Así que, siendo un niño, el cantor conoció el rigor de la pobreza. Y, cuando llegó a la adolescencia, no tuvo más remedio que empezar a hacer changas para tratar de llevar algún dinero a su hogar. </p><p>Fue vendedor ambulante de bizcochos, podador municipal de árboles, ayudante de mercachifle, repartidor de farmacia y lavador de vagones, entre otros oficios ocasionales. Sin embargo, siempre tuvo clara su vocación. Y, por ese motivo, se anotaba en cada concurso de canto que tuviera lugar en su zona de residencia. Hasta que, finalmente, se le dio. Su debut como vocalista profesional fue en la orquesta de<b> Carlos Giardini, </b>en la Ciudad de La Paz. Y, en 1948, en tanto, grabó junto a la orquesta de<b> Luis Caruso </b>en Montevideo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4HJANJTYYFBGDFIHY6SRDXHVQY.jpg?auth=e96b7fcc486f4d17b0c82feb39ab45474f9fb850aef9d97b3c14debc31dd6a7a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El cantor fue apodado El Varón del Tango por su estilo y su timbre de voz" height="1080" width="1920"/><p>Sin embargo, Sosa sabía que su gran posibilidad de triunfar estaba en la Argentina. Y, un año más tarde, desembarcó en Buenos Aires, donde empezó su carrera cantando en el café Los Andes para luego sumarse a la orquesta típica formada por <b>Enrique Mario Francini</b> y<b> Armando Pontier</b>, donde compartió escenario con<b> Alberto Podestá</b>. Para entonces, Julio ya había terminado su primer matrimonio con <b>Aída Acosta,</b> con quien se había casado cuando tenía apenas 16 años. Así que decidió abocarse de lleno al trabajo.</p><p>En 1953 se sumó a la orquesta de<b> Francisco Rotundo</b>. Allí, triunfó con temas como <b>Cambalache, Al mundo le falta un tornillo, Padrino pelao </b>y <b>Tengo miedo</b>. En cuanto a su vida personal, en 1958 se casó con<b> Nora Edith Ulfeldt</b>, con quien trajo al mundo a su única hija, <b>Ana María</b>. Pero al poco tiempo se divorció. </p><p>En 1960, finalmente, decidió comenzar su carrera como solista. Entonces se unió al bandoneón de <b>Leopoldo Federico</b> y su orquesta, con la que logró llegar a la cúspide de su popularidad. Y de aquella época datan los registros de temas como <b>Nada, Qué falta que me hacés, En esta tarde gris </b>y<b> La cumparsita</b>, que terminaron consagrándolo como uno de los mayores representantes del tango. Para entonces, había vuelto a formar pareja con <b>Susana “Beba” Merighi.</b> Y todo parecía marchar sobre rieles en su vida, al menos, frente a los ojos de los demás.</p><p>Sin embargo, <b>cuando nadie se lo podía imaginar, ocurrió la tragedia. Era el 25 de noviembre de 1964</b>. Sosa había participado de un programa radial en el que, como si se tratara de una broma del destino, había cantado varios temas del repertorio de Gardel. Luego salió de la emisora y se subió a su auto. Dicen que le gustaba la velocidad y que no era muy ducho al volante. Dicen también, aunque muchos testigos del momento lo negaron, que había bebido más de la cuenta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTO3SJ4RXJCVFHEOJSPSB2WZNE.jpg?auth=f94b762c508295f8bee7185381368111c31bfe60dd63c2c0d85417b8ab77cb29&smart=true&width=1920&height=1448" alt="Julio Sosa junto a Violeta Rivas y Beba Bidart en Buenas noches, Buenos Aires" height="1448" width="1920"/><p>Lo cierto es que, en horas de la madrugada, Sosa chocó contra un semáforo ubicado en Avenida Figueroa Alcorta y Mariscal Castilla. Su mujer había dicho que alguien lo había embestido primero a él, cosa que no se pudo comprobar, y algún que otro transeúnte señaló que en realidad había intentado esquivar a un camión. Lo cierto es que el impacto fue tal, que el vehículo atravesó la estructura de cemento y se detuvo a 50 metros del lugar de la colisión, <b>con el conductor en grave estado. </b></p><p>Después de un paso por el Hospital Fernández, adonde había sido llevado de urgencia, el cantor fue derivado al Sanatorio Anchorena donde lo intervinieron quirúrgicamente. Tenía cuatro costillas fracturadas, lo que le había producido serias lesiones en el pulmón, además de una conmoción cerebral. Y los médicos hicieron todo lo que estuvo a su alcance, pero no pudieron salvarle la vida.</p><p><b>Al día siguiente, cuando el reloj marcaba las 9:30 horas, “El varón del tango” murió. Tenía apenas 38 años</b> y mucho por hacer todavía. Pero el destino detuvo su reloj. Sus restos fueron velados en el Luna Park por un pedido expreso de<b> Hugo del Carril</b>, después de que el Salón La Argentina se viera desbordado. Y luego, una multitud acompañó bajo la lluvia al cortejo fúnebre que lo trasladó hasta el Cementerio de la Chacarita, donde fue sepultado. </p><p>No obstante, como suele suceder con cada muerte joven e inesperada, tras la partida física de Sosa su obra comenzó a revalorizarse. Vendió más de 150 mil discos. También escribió un libro llamado <b>Dos horas antes del alba</b>, que dejó como legado. Compuso la letra del tango<b> Seis años.</b> Y, hasta la fecha, se lo sigue recordando como uno de los mejores cantores de tango de la historia. El de la voz más varonil.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTO3SJ4RXJCVFHEOJSPSB2WZNE.jpg?auth=f94b762c508295f8bee7185381368111c31bfe60dd63c2c0d85417b8ab77cb29&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1448" type="image/jpeg" height="1448" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Julio Sosa junto a Violeta Rivas y Beba Bidart en Buenas noches, Buenos Aires]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Fernando Peña: del día que lo escuchó Lalo Mir en los parlantes de un avión a las geniales peleas entre sus personajes en la radio]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/01/fernando-pena-del-dia-que-lo-escucho-lalo-mir-en-los-parlantes-de-un-avion-a-las-geniales-peleas-entre-sus-personajes-en-la-radio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/02/01/fernando-pena-del-dia-que-lo-escucho-lalo-mir-en-los-parlantes-de-un-avion-a-las-geniales-peleas-entre-sus-personajes-en-la-radio/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El creador de personajes emblemáticos como Martín Revoira Lynch, La Mega, Milagros López o Palito había nacido el 31 de enero de 1963 en Montevideo, Uruguay, pero de chico se radicó en la Argentina, donde desarrolló toda su carrera y se convirtió en el máximo provocador de la radio]]></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2026 05:39:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDM27ZQIDZARNHXTYPJ75WLJVU.jpg?auth=22e420550823cc4bc9ea151ab4550ef7d42d10ad94e1fed65a19ad408010553a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Fernando Peña" height="1080" width="1920"/><p><b>“La gente que vive apasionada, muere joven”</b>, había dicho en una oportunidad. Y<b> Fernando Peña</b>, sin lugar a dudas, era un apasionado en todas las facetas de su vida. El hombre de las mil voces<b> había nacido el 31 de enero de 1963 </b>en Montevideo, Uruguay. <b>Murió apenas 46 años más tarde</b>, el 17 de junio de 2009, en la Argentina, donde desarrolló su carrera artística convirtiéndose en un número uno de la radiofonía. Y nunca, jamás, conoció los límites.</p><p>Nada en su existencia había sido convencional. Él mismo había contado que sus padres, el periodista deportivo <b>José </b><i><b>Pepe </b></i><b>Peña </b>y la actriz <b>María José Malena Mendizábal</b> -cuyas cenizas conservó en una urna a la que acudía a diario hasta el final de sus días-, lo habían concebido en París cuando estaban en plena luna de miel. Pero que, inmediatamente después, habían decidido separarse, ya que su madre había descubierto una infidelidad. En definitiva, desde el minuto cero quedó claro que no iba a crecer en una familia típica.</p><p>Su mamá alquiló una casa por la zona de Carrasco. Y su papá, que solía viajar a la Argentina por trabajo, solo lo visitaba los días viernes. Así pasó su primera infancia hasta que, en 1970 se radicó en Buenos Aires junto a parte de su familia y comenzó a estudiar en el Saint Andrew’s School. Tenía, sin lugar a dudas,<b> un talento innato para interpretar distintas voces</b>. Y era, por sobre todas las cosas, un provocador. Pero tardó en descubrir que podía hacer de ese potencial su fuente de ingresos. </p><p>Sus primeros empleos fueron como <b>maestro de inglés y profesor de equitación</b>. Hasta que comenzó a trabajar como auxiliar de vuelo en American Airlines. Y como suelen ocurrir estas cosas, en 1994 un hecho fortuito cambió su destino. ¿Qué fue lo que sucedió? Uno de los pasajeros de su vuelo era ni más ni menos que <b>Lalo Mir</b>. Y Peña, que no podía controlar su necesidad de compartir su arte, había decidido dar las instrucciones de vuelo personificando a la cubana Milagros López en el parlante. Al principio, el locutor pensó que se trataba de una azafata, muy ocurrente por cierto. Pero al enterarse de que era Fernando quien estaba detrás del micrófono, decidió convocarlo para formar parte de su programa, <b>Tutti Frutti</b>, en FM del Plata.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z6GFR72KORB2JD7BBBJPRZPU4A.jpg?auth=48478c44b02ec65530a9cd7a385a6521249ae5b6f3371f690ea1f2f03005fd9f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El artista nació el 31 de enero de 1963 (Facebook) " height="1080" width="1920"/><p>La caribeña fue la primera creación de Peña. Y durante mucho tiempo, los oyentes pensaron que en realidad se trataba de una mujer nacida en la isla del son y el ron. De hecho, al tiempo llegó a tener su propio programa, <i>La vereda tropical</i>, en Radio del Plata, sin que saliera a la luz su verdadera identidad. Pero, para entonces, algo había empezado a brotar de la inexpugnable mente de Fernando: sus criaturas.</p><h2>La confusión entre los oyentes</h2><p>Martín Revoira Lynch, Roberto Flores, La Mega, Palito, Mario Modesto Savino, Delia Dora de Fernández, Dick Alfredo y Rafael Oreste Porelorti, fueron solo algunos de los personajes que nacieron de la imaginación de Peña. Escucharlos hablar entre ellos, discutir y hasta pelear, podía generar una verdadera confusión entre los oyentes desprevenidos. <b>“¿Cómo que es una sola persona? ¡Es imposible!”,</b> pensaban los que lo iban descubriendo. Pero la capacidad de Fernando permitía esto y mucho más. </p><p>Cuentan que fue otro emblema de la radio, <b>Hugo Guerrero Marthineitz</b>, el que lo convenció de dar la cara. Es que Peña estaba feliz camuflado detrás de sus personajes. Pero, para poder empezar a crecer profesionalmente, debía blanquear la situación. Y esto, entre otras cosas, le permitió desembarcar en el teatro con sus propios espectáculos, como <i>Esquizopeña </i>o <i>Mugre</i>. Pero también hizo que tuviera que aprender a convivir con la fama y todos sus bemoles.</p><p>Era un provocador. Y las sanciones del Comfer que llegaron tanto a la Rock &amp; Pop como a Metro, nunca alcanzaron para cerrarle la boca. Hablaba con su particular humor de todo lo que hoy sería, sin lugar a dudas, cancelable. Pero, de la misma manera en que <b>se burlaba de los demás, se reía de sí mismo</b>. Aún, en las peores circunstancias. De hecho, en tiempos en los que la sociedad todavía no había evolucionado lo suficiente como para respetar la diversidad, trataba de hacer “salir del clóset” a la fuerza a quienes él creía que tenían una orientación sexual diferente a la que aparentaban.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSY6FK5GERFHXF7ODOWWELTQ2E.jpg?auth=cd42a30807d708fdfc471e2a8284b0ff747491caaf53184da3576346e6f0983e&smart=true&width=770&height=524" alt="Peña vivió intensamente y murió con apenas 46 años (Facebook)" height="524" width="770"/><p>El mismo Peña habló siempre con total libertad de su homosexualidad, aunque el prefería decir que era “puto”. Y en 2001, se animó a contar en su programa de radio,<i> El parquímetro</i>, que tenía HIV. “¿Cuál es el colmo de un sidoso?”, le preguntó entonces<b> </b>a sus oyentes. “Ser alérgico al AZT”, le respondieron desde la mesa sus columnistas. Y todos rieron. Fernando, en realidad, sabía que había contraído la enfermedad desde el año 1987, cuando se contagió de su novio. Pero sus problemas de salud empezaron recién en el 2000 y, en más de una oportunidad, pasó por situaciones complicadas.</p><p><b>“Claro que me importa morir, pero más me importa vivir bien”</b>, había dicho en el 2004, cuando decidió contar públicamente que había dejado de tomar el cóctel de medicamentos que lo ayudaban a controlar la inmunodeficiencia, debido a los efectos adversos que la misma le provocaba. Venía de una neumonía y, aunque sabía que su rebeldía podía acelerar su final, no le importó. Es más: cuando le detectaron un cáncer de hígado terminal, se puso como meta desdramatizar la muerte.</p><p>Como dice la letra de <i>Muriendo de Pena</i>, que lanzó <b>Rubén Rada </b>en el 2000, y <i>La Fiesta</i>, el tema que <b>Pedro Capó </b>popularizó más de una década después, Peña no quería que nadie lo llorara en su velorio. Y lo dejó en claro. Por eso, cuando partió de este mundo después de pasar sus últimos días internado en el Instituto Fleming de Belgrano y sus restos fueron despedidos en la Legislatura porteña, sus allegados se encargaron de pasar música electrónica, decorar el lugar con millones de lentejuelas y colocar una botella de whisky justo al lado de su ataúd. </p><p>Llegó a publicar tres libros:<b> </b><i>Gente como uno</i>,<b> </b><i>Gracias por volar conmigo</i><b> </b>y<b> </b><i>A que no te animás a leer esto</i>, ya que escribir era uno de sus grandes placeres, como pasar tiempo con sus perros o ir a descansar a algún hotel cinco estrellas. Y los dejó como legado, al igual que los incontables recortes que siguen dando vueltas por la web y las redes sociales, donde muchos jóvenes que nunca llegaron a conocerlo en vida lo descubren a diario y se vuelven a sorprender como lo hicieron sus padres por su enorme capacidad. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDM27ZQIDZARNHXTYPJ75WLJVU.jpg?auth=22e420550823cc4bc9ea151ab4550ef7d42d10ad94e1fed65a19ad408010553a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fernando Peña]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A un siglo del nacimiento del Polaco Goyeneche: de los inicios al legado del cantor de la voz áspera que hizo carne el tango]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/29/a-un-siglo-del-nacimiento-del-polaco-goyeneche-de-los-inicios-al-legado-del-cantor-de-la-voz-aspera-que-hizo-carne-el-tango/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/29/a-un-siglo-del-nacimiento-del-polaco-goyeneche-de-los-inicios-al-legado-del-cantor-de-la-voz-aspera-que-hizo-carne-el-tango/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El recordado intérprete, que inspiró a Cacho Castaña a componer el clásico Garganta con arena, nació el 29 de enero de 1926 en Saavedra. “Aprendí de la vida, de la calle y de la noche…”, resumió alguna vez el recorrido que lo llevó a convertirse en una de las grandes leyendas del tango]]></description><pubDate>Thu, 29 Jan 2026 04:26:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GYWBXI2PEVDYRIERMMPPXJQYCU.jpg?auth=4dcce5a29742388c0c1424790adc66b155b9f0e67d5550a0b2f53e1cdb68c90f&smart=true&width=876&height=493" alt="Roberto Goyeneche" height="493" width="876"/><p>No tenía el physique du rôle del típico cantor de tangos. De hecho, en el imaginario colectivo, había quedado grabada la imagen de <b>Carlos Gardel</b>, a quien por algo habían apodado <b>El Morocho del Abasto</b>. Él, en cambio, era de tez blanca y cabello rubio algo rojizo. Y quizá, lo podían imaginar entonando alguna balada italiana como <b>Doménico Modugno</b>. O algún tema del cancionero americano, al estilo <b>Frank Sinatra</b>. ¿Pero tango? Tango no. Por eso, cuando en sus comienzos <b>Roberto Goyeneche</b> se paraba sobre el escenario para mostrar su arte, muchos lo miraban raro.</p><p>Pero el efecto duraba poco. Apenas abría su boca y dejaba salir esa voz áspera producto de una “garganta con arena”, tal como lo describió <b>Cacho Castaña</b> en la composición que le dedicó, todo cambiaba. Pero no porque su instrumento vocal fuera excepcional, sino porque con su fraseo lograba<b> hacer sentir, de verdad, la letra de cada tango </b>que decidía entonar. Y así era como este hombre de aspecto nórdico, terminaba conmoviendo hasta las entrañas a los más fieles amantes de la música del Río de la Plata.</p><p>Claro que su aspecto seguía sin corresponderse, según los prejuicios de la época, al género que él hacía. Y por eso, allá por los años ‘50, cuando ambos cantaban en la orquesta de<b> Horacio Salgán</b>, el gran intérprete <b>Ángel Paya Díaz </b>decidió rebautizarlo como <b>El Polaco</b>. Desde entonces, fue conocido como <b>El Polaco Goyeneche</b>. Y, finalmente, se convirtió en un verdadero emblema del 2 x 4.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ONKLHCZHFBCA7E3GW43K2PAH7I.jpg?auth=d38d422416bcd72e2296d45b9489fa20730f3dcad7eb90fa293cebde2618105d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Goyeneche en su época de colectivero" height="1080" width="1920"/><p>“¿Dónde aprendió a interpretar los tangos?”, le preguntó una vez <b>Antonio Carrizo </b>para su programa, La vida y el canto, de Radio Rivadavia. ”<b>Aprendí de la vida, de la calle y de la noche... de todos esos lugares donde siempre fui punto, nunca banca</b>”, respondió el Polaco.</p><p>Había nacido el<b> 29 de enero de 1926 </b>en el barrio porteño de Saavedra, como descendiente de una familia de vascos, y cursó sus estudios primarios en la escuela Juan Bautista Alberdi. Su papá era tapicero y pianista, pero falleció el 14 de abril de 1931 cuando él todavía era un niño. Aunque su madre siempre contó con la ayuda económica de sus tíos, Goyeneche tuvo que empezar a trabajar siendo un adolescente para poder ayudar en la casa.</p><p>Fue taxista, colectivero y mecánico. Y soñaba con ser futbolista. Pero la música le ganó la pulseada a los potreros cuando, en 1944, se presentó en un concurso de voces del Club Federal Argentino y empezó a hacer sus primeras presentaciones junto a la orquesta de <b>Raúl Kaplún</b>. Al tiempo debutó en Radio Belgrano y, en 1946, grabó <i>Celedonio</i>, su primer tema. Su carrera siguió junto a Salgán, a quien se unió en 1952. En 1956, pasó a formar parte de la orquesta de <b>Aníbal Troilo</b>, quien lo alentó para que comenzara su etapa como solista. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHUHNAFAYBG5BI65JOWIIXQU7E.jpg?auth=59320308b442ce3f59d029fa4b6156c1cb385b6d5b9101ebf25b249d1aa5912a&smart=true&width=1920&height=3058" alt="Roberto junto a Luisa, su esposa" height="3058" width="1920"/><p>Era un bohemio de ley. De esos a los que el amanecer los encuentra siempre rodeado de amigos junto a una mesa de café, después de una larga noche de cabarets, música y discusiones. <b>Luisa Mireda</b>, que lo conoció en el club El Tábano, siempre lo supo. Pero el amor fue más fuerte y se casó con él en 1948. Ella fue la madre de sus dos hijos, <b>Jorge Luis y Robledo</b>. Y se convirtió, de alguna manera, en su contención. Nunca pudo alejarlo de la noche. Pero, gracias a algún que otro reto de los que hasta sus compañeros de orquesta eran testigos, pudo hacer que siempre se mantuviera en su camino.</p><p>El Polaco trabajó con Armando Pontier, Ernesto Baffa, Osvaldo Berlingieri y Raúl Garello, con quienes grabó temas emblemáticos como <i>Sur</i><b> </b>o <i>Como dos extraños</i><b>. </b>Luego <b>debutó como actor</b> en <i>El derecho a la felicidad</i><b> </b><i>(</i>1968), de Carlos Rinaldi,<b> </b>participó del musical <i>El canto cuenta su historia</i><i><b> </b></i><i>(</i>1976), de Fernando Ayala y Héctor Olivera, y tuvo un rol destacado en la película <i>Sur </i>(1987), de Pino Solanas. En 1982, se unió a Astor Piazzolla<b> </b>para ofrecer un recital en el Teatro Regina, llamado <b>Piazzolla-Goyeneche en vivo</b>, lo que marcó un verdadero hito. </p><p>Pero eso no fue todo. Así como demostró que para cantar tango no había que tener un look específico, dejó en claro que la música ciudadana podía convivir con cualquier otro género. Grabó con intérpretes tan disímiles como <b>Mercedes Sosa </b>o el español <b>Dyango, </b>de quien terminó haciéndose íntimo amigo. Y abrazó al rock nacional uniéndose a artistas como <b>Litto Nebbia, Fito Páez, Charly García </b>y <b>Andrés Calamaro</b>, quienes a su vez le abrieron las puertas al tango gracias a él.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q6ZLNVTTNJHVJDDM6DHQLC7FQY.jpg?auth=799a9409a43d5370275fff96eb4dfbad836f843d284f8abf82dc202ee3f5efe6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El cantor compartiendo escenario con Astor Piazzolla" height="1080" width="1920"/><p>Tenía 67 años cuando, a fines del ‘93, su amigo Cacho Castaña entró a su camarín en el Teatro Alvear después de una presentación tarareando las estrofas del tema que había compuesto en su honor. “<b>Ya ves, el día no amanece. Polaco Goyeneche, cantame un tango más. Ya ves, la noche se hace larga. Tu vida tiene un karma, cantar, siempre cantar... Tu voz, que al tango lo emociona, diciendo el punto y coma que nadie le cantó. Con tu voz, con duendes y fantasmas, respira con el asma de un viejo bandoneón</b>”, rezaba la letra.</p><p>El Polaco lo miró emocionado y le retrucó: “<b>¡Che, pero todavía estoy vivo!</b>”. De alguna manera, sabía que lo que buscaba Castaña era rendirle una suerte de homenaje. Y le dio su bendición. Pero puso como condición que fuera <b>Adriana Varela</b>, la cantante que él le había robado al rock para iniciarla en el tango a principios de los ‘90, <b>la que cantara el tema por primera vez. </b>Y así fue.<b> </b>La Gata, como la apodó tiempo más tarde Cacho, lo grabó en 1994. Y meses después, exactamente el 27 de agosto de ese año, el cantor que había servido como inspiración para ese legendario tango, murió.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GYWBXI2PEVDYRIERMMPPXJQYCU.jpg?auth=4dcce5a29742388c0c1424790adc66b155b9f0e67d5550a0b2f53e1cdb68c90f&amp;smart=true&amp;width=876&amp;height=493" type="image/jpeg" height="493" width="876"><media:description type="plain"><![CDATA[Roberto Goyeneche]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La apodaron “el animal más hermoso del mundo”, tuvo infinidad de romances y un único amor: la vida y el ocaso de Ava Gardner]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/25/la-apodaron-el-animal-mas-hermoso-del-mundo-tuvo-infinidad-de-romances-y-un-unico-amor-la-vida-y-el-ocaso-de-ava-gardner/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/25/la-apodaron-el-animal-mas-hermoso-del-mundo-tuvo-infinidad-de-romances-y-un-unico-amor-la-vida-y-el-ocaso-de-ava-gardner/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La célebre actriz de Hollywood mantuvo una tormentosa relación con Frank Sinatra, con quien siguió en contacto hasta que falleció, el 25 de enero de 1990 a los 67 años de edad. Su final pegada al teléfono para escuchar a La Voz]]></description><pubDate>Sun, 25 Jan 2026 06:19:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPY5OKX75FGVHFIUC4FEGBISFQ.jpg?auth=4631fb3f75b0f20758fd554a107a962e7e6ed46852875fa56c7b68ca13c39ce7&smart=true&width=1920&height=2448" alt="Ava Gardner vivió sus últimos años en soledad en su casa de Westminster, aferrada a los recuerdos de su relación con Frank Sinatra" height="2448" width="1920"/><p>Ese llamado al teléfono que se repetía todos los días cuando el reloj marcaba las 20 horas de Londres, era lo único que le daba sentido a su vida. Eso, y los discos que escuchaba una y otra vez. <b>Ava Gardner </b>se había refugiado en su casa de Westminster a pasar sus últimos años sola. Y esa voz, que se escuchaba tanto del otro lado de la línea como en el gramófono, era ni más ni menos que la del gran amor de su vida: <b>Frank Sinatra</b>.</p><p>Para entonces, ya nada quedaba de la diva que había llegado a ser. En su juventud,<b> la habían apodado “el animal más hermoso del mundo”, haciendo alusión a su impactante belleza</b>. Y, en tiempos en los que las mujeres no se permitían vivir libremente su sexualidad, se había dado el gusto de disfrutar de más de un amorío. Sin embargo, para cuando <b>murió, el 25 de enero de 1990</b>, todo aquello no era más que un recuerdo lejano para esta mujer de mirada penetrante. Lo único que le quedaba era el aliciente de saber que ese hombre por el que había sentido y llorado tanto, no la había olvidado.</p><p>Lo había conocido en 1949. Pero, para entonces, Frank seguía casado con <b>Nancy Barbato</b>, la madre de sus hijos. Así que el romance comenzó en la clandestinidad. Y fue recién en 1951 que el cantante se decidió a pedirle el divorcio a su esposa para casarse con Ava. Pero hay quienes dicen que lo que empieza con una infidelidad, termina con otra. Y así fue. La relación estuvo teñida por los celos, las peleas y las reconciliaciones, que en general tenían que ver con las supuestas aventuras extra matrimoniales del cantante o las sospechas de él frente a los deslices de su mujer. Y, finalmente, en 1957 la historia se terminó. Aunque no el amor.</p><p>Sinatra no había sido el primer hombre en la vida de Gardner. Ni tampoco sería el último. Pero en los oídos de la actriz siempre siguieron resonando las estrofas de<i> I’m a Fool To Want You</i>, el tema que<b> </b>Frank había escrito en honor a ella junto a <b>Jack Wolf </b>y <b>Joel Herron</b> y que decía: “Soy un tonto por desearte. Soy un tonto por desearte. Por desear un amor que no puede ser verdad. Un amor que también está ahí para los demás. Soy un tonto por abrazarte. Demasiado tonto por sostenerte. Por buscar un beso que no es solo mío. Por compartir un beso que el diablo ha conocido”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DRJRAA3T5NHRXKMOCD5WOTZROY.jfif?auth=a6b4f454bec191b1d050e62d7296d4d76bf057127de31f1ec325a92c80e78272&smart=true&width=840&height=1024" alt="La actriz junto a Frank Sinatra, su gran amor (Fotos: @VogueSpain)" height="1024" width="840"/><p><b>Ava Lavinia Gardner</b>, tal su nombre completo, había nacido la noche del 24 de diciembre de 1922 en el seno de una familia pobre de Carolina del Norte. Era la sexta hija de<b> Jonas</b> y <b>Molly</b>, un matrimonio de campesinos que se dedicaban a sembrar algodón y tabaco, a los que lo poco que ganaban apenas les alcazaba para alimentar a su familia. Y, desde que sus padres perdieron su propiedad, no tuvo más remedio que deambular junto a ellos por distintas localidades de los Estados Unidos, tratando de buscar la manera de sobrevivir.</p><p>Aquella niña desvalida, sin embargo, se convirtió en una mujer físicamente imponente. Y era imposible que pasara inadvertida. A tal punto que, cuando tenía apenas 18 años, un cazatalentos de la Metro Goldwyn Mayer llamado<i> </i><b>Barnard “Barney” Duhan</b> puso sus ojos en ella. El hombre había visto un retrato que el cuñado de Ava, que era fotógrafo, había decidido exponer en una galería de la Quinta Avenida. Y, de inmediato, le dio su boleto a Hollywood, seguro de que su rostro tenía que ser admirado en las pantallas grandes del mundo entero.</p><p>A lo largo de su carrera <b>participó en unas 50 películas</b>. Su primera aparición fue con un personaje secundario en<i> Joe Smith American </i>(1942). Y, tras algunos años trabajando en producciones de bajo presupuesto, <b>desembarcó en el cine de oro con </b><i><b>Whistle Stop</b></i><b> (1946) y </b><i><b>The Killers</b></i><b> (1946)</b>. Y se convirtió en una de las favoritas de los directores, participando en films como <i>Pandora y el holandés errante</i> (1951), <i>Las nieves del Kilimanjaro</i> (1952), <i>Mogambo</i> (1953), <i>La condesa descalza</i> (1954), <i>55 días en Pekín</i> (1963) y <i>La noche de la iguana</i> (1964).</p><p>Claro que, a las revistas del corazón de la época, les importaba más indagar en su vertiginosa vida sentimental que en su carrera. El primer hombre en aparecer en escena fue <b>Mickey Rooney</b>, con quien se casó el 10 de enero de 1942. Pero el matrimonio duró unos cuantos meses y ella lo olvidó de un día para el otro, sin hacerse ningún cuestionamiento. En 1945, en tanto, Ava contrajo enlace con el músico <b>Artie Shaw</b>, el “rey del clarinete”, pero al año siguiente llegó la separación. Y a ella tampoco le importó. De hecho, como era lógico, luego de eso tuvo muchos pretendientes. Pero ella no parecía estar dispuesta a enamorarse de nadie. Hasta que apareció Frank.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TTVUCLDXYBGCNAYVYCJP6R4734.jpg?auth=39f6a9f680dd10ceacdc40b771cf42a55135eab8f6202eb552b7a4a4e707cfdc&smart=true&width=637&height=795" alt="Ava fue bautizada por la prensa como "el animal más hermoso del mundo" (EFE/Archivo)
" height="795" width="637"/><p>Tras seis años de un tortuoso matrimonio que sirvió de comidilla para la prensa, Gardner y Sinatra le pusieron fin a su relación. Y ella, con el corazón roto, se instaló en España, donde buscó consuelo en los brazos de varios toreros, como <b>Mario Cabré</b> y <b>Luis Miguel Dominguín</b>, ninguno de los cuales pudo volver a romper la coraza que ella misma se había impuesto. Hubo otros nombres importantes, como <b>Burt Lancaster</b>,<b> Clark Gable</b>,<b> Robert Taylor</b>,<b> Gregory Peck </b>y<b> Robert Mitchum</b>, entre otros. Pero, no por nada, hasta el final de sus días Ava siguió pensando en Frank.</p><p>De hecho, cuentan que a pesar de estar casado con su cuarta esposa, <b>Bárbara Marx</b>, cuando en 1986 ella sufrió el primero de varios ACV, Sinatra fue quien se ocupó de pagar los gastos de su traslado y tratamiento en los Estados Unidos. Y que, desde entonces, todos los días cuando el reloj marcaba las 20 horas de Inglaterra, la llamaba desde Nueva York para darle las buenas noches. Hasta que, con 67 años de edad, Ava falleció como producto de una neumonía. Y la historia de amor entre ellos quedó grabada en el imaginario colectivo como un cuento sin final feliz.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAEGETS65VAKND5BZMTSM66G7U.jpg?auth=094458c6684d485cc7d106ac535db737e14c488a69b4e0252dec9bec7374f378&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gardner consiguió su contrato cinematográfico gracias a una fotografía ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 100 años del nacimiento de Juan Carlos Mareco: los inicios del artista multifacético y cómo surgió el apodo de “Pinocho”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/20/a-100-anos-del-nacimiento-de-juan-carlos-mareco-los-inicios-del-artista-multifacetico-y-como-surgio-el-apodo-de-pinocho/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/20/a-100-anos-del-nacimiento-de-juan-carlos-mareco-los-inicios-del-artista-multifacetico-y-como-surgio-el-apodo-de-pinocho/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El recordado actor, compositor, cantante y conductor de televisión había nacido el 20 de enero de 1926 en Carmelo, Uruguay]]></description><pubDate>Tue, 20 Jan 2026 04:33:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z53F5Y3NQFENZJ55KVXYZ2W3FE.png?auth=c5e989725671caea80aed94beca3c475c107aac01e1a24e7c269424ae70c14f4&smart=true&width=1920&height=1125" alt="Juan Carlos Mareco comenzó su carrera como humorista e imitador (Captura de video)" height="1125" width="1920"/><p>Le decían <b>Pinocho</b>. En aquellos años, la mayoría de los que ingresaban a los medios adoptaban un pseudónimo. Y<b> </b><a href="https://www.infobae.com/2009/10/08/476803-a-los-83-anos-fallecio-juan-carlos-mareco/#:~:text=Fue%20uno%20de%20los%20grandes,13%20donde%20condujo%20%22Show%22." target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/2009/10/08/476803-a-los-83-anos-fallecio-juan-carlos-mareco/#:~:text=Fue%20uno%20de%20los%20grandes,13%20donde%20condujo%20%22Show%22."><b>Juan Carlos Mareco</b></a> no fue la excepción. Además, él era multifacético y le convenía que lo pudieran identificar de diferente manera, de acuerdo a si su trabajo tuviera lugar en el teatro o en radio, porque también era compositor y cantante. Aunque, con el tiempo, su gran éxito llegó de la mano de la televisión. </p><p>Había nacido el 20 de enero de 1926 en Carmelo, Uruguay, como hijo del matrimonio compuesto por <b>Juan Carlos Mareco Arbeleche y Maruja Iturburúa de Córdoba</b>. Terminó el colegio secundario con honores y así consiguió una beca para ir a estudiar abogacía a Montevideo. En la capital uruguaya conoció a <b>María del Carmen Irazábal</b>, su primera esposa y con quien tuvo a tres de sus hijos: <b>Mariela, Gonzalo y María del Rosario</b>.</p><p>Sin embargo, aunque no soltó los libros, no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que el derecho no era lo suyo. Ya en la universidad, empezó a hacer gala de su talento para la comedia. Y fueron sus compañeros de curso quienes lo contactaron con<b> Ramón “Loro” Collazo</b>, director de una compañía de teatro estudiantil llamada Troupe Ateniense, quien enseguida lo sumó a su staff. Pero fue el libretista <b>Arthur Gar­cía Núñez</b>, un referente de la radiofonía a quien todos conocían como<b> Wimpi</b>, quien lo había llevado a Radio Carve, el que lo bautizó con su apodo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJCZYPCRONDWFIRK26ZYQE56LY.png?auth=bb7c228cd47340a1ff05c0bd9bd5e49fc9d6912c8cb58a85cc63fdcf8d21ddbf&smart=true&width=1920&height=1231" alt="El multifacético artista usó el pseudónimo de Pinocho mientras estudiaba abogacía (Captura de video)" height="1231" width="1920"/><p>“Siga estudiando ¡Pero busquemos un seudónimo para que además pueda trabajar en la radio! Seudónimo de animalito no sirve: en Buenos Aires ya está Pepe Iglesias, ‘El Zorro’. <b>Pensemos en ‘Pinocho’, el muñeco de madera, sin voz, fabricado por Gepetto. Y supongamos que, para tener voz, le roba el alma a una calandria que no tiene canto propio y copia el de otros pájaros...</b> Y fue así, con esa alegoría tan wimpeana, que empecé mis imitaciones llamándome Pinocho", recordaba Mareco, que tenía una capacidad innata para interpretar diferentes voces frente al micrófono.</p><p>En 1947, Juan Carlos se puso al frente de la obra<b> El hombre más lindo del mundo</b>, en el teatro Dieciocho de Julio de la capital uruguaya. Y, en 1949, integró el elenco de <b>Detective a contramano</b>, una producción dirigida por <b>Adolfo L. Fabregat</b>. Sin embargo, en 1950 se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó su carrera cinematográfica y donde transcurrió la mayor parte de su vida.</p><p>Por esos años, sin embargo, seguía viajando a su país de origen convencido de que tenía que obtener su título de abogado. Pero su nombre comenzó a tomar notoriedad gracias a films como <b>El otro yo de Marcela, Qué hermanita, ¡Arriba el telón! </b>y <b>Su seguro servidor</b>, que representó su primer protagónico. No obstante, fue la pantalla chica el lugar en el que Mareco logró sentirse como en su casa. <b>Tropicana TV</b>, <b>La galera,</b> donde interactuaba con el célebre muñeco del<b> Topo Gigio, Casino Phillips, Cordialmente, Pinocheando con Mareco </b>y<b> El show de Pinocho,</b><i> </i>fueron algunos de los ciclos que lo vieron brillar.</p><p>Su trabajo siguió dividiéndose entre la televisión, el cine y el teatro, además de los discos que muchas veces servían de cortinas para sus programas. Como compositor se destacó con la canción folclórica <b>A una novia </b>y, como cantante, formó parte de la <b>Jazz Casino Orquesta </b>dirigida por <b>Tito Alberti</b>, con la que grabó dos álbumes. Hasta que en 1962 se instaló por tres años en España para trabajar en la TVE y rodar algunos films. Cuentan que, en esa época, se hizo amigo de <b>Joan Manuel Serrat</b>. Y que fue él quien le aconsejó al catalán que comenzara a cantar en español. Por otra parte, en el plano personal, entre 1963 y 1970, estuvo en pareja con la actriz y vedette <b>Mariquita Gallegos</b>, con quien trajo al mundo a su hijo<b> Damián</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V6KTGFCA4BGTZPYNA72AGG5W7E.png?auth=b28d197a3fbac4a55d02324739bd0840e9514beead72312a07319a10c139acc1&smart=true&width=1920&height=1130" alt="La televisión, donde condujo el ciclo Cordialmente, fue el lugar donde más éxitos cosechó (Captura de video)" height="1130" width="1920"/><p>Para principios de la década del 70, Mareco se fue a trabajar a Israel. Y luego volvió a la Argentina, donde en 1974 fue designado como interventor de Canal 9, rol que ocupó por apenas unos meses. Sin embargo, como muchos otros artistas, con la llegada de la dictadura militar se vio impedido de seguir desempeñándose en el país. Y fue recién en 1979, que volvió a la pantalla local desde Canal 11 con el ciclo <b>Tango y goles</b>. Aunque, al día de hoy, muchos lo siguen recordando por <b>Cordialmente</b>, programa con el que en 1983 volvió tanto a la radio como a la televisión y que, tras algunos intentos suyos de volver al humor con otros formatos, se transformó en un ciclo de homenajes.</p><p>En tiempos en los que mucho no se indagaba en la situación sentimental de los ídolos de su talla, trascendieron algunos de los romances que mantuvo, además de las relaciones oficiales con las madres de sus hijos. <b>Lolita Torres, Miriam Sucre </b>y<b> Ana María Picchio</b> fueron algunas de las mujeres que pasaron por su vida en diferentes etapas. Con la locutora <b>Leonor Ferrara</b> convivió dos años, entre 1973 y 1975. Y, desde 1975 hasta el día de su muerte, estuvo en pareja con<b> Elena Luisa Galtieri</b>, con quien se casó en 1988.</p><p>Mareco falleció el 8 de octubre de 2009, a los 83 años de edad. Para entonces, ya llevaba un año internado en un geriátrico a raíz de sus problemas neurológicos. Sus hijos, nietos y bisnietos, lo despidieron en el Jardín de Paz de Pilar. Y todos sus colegas lo recordaron con cariño. Además de haber recibido ocho premios Martín Fierro y varios reconocimientos por sus trabajos musicales o cinematográficos, en 1972 ganó el premio Ondas de España y, en 1979, le entregaron la Palma de Hollywood en Los Ángeles, Estados Unidos. </p><p>“En una época de mi vida quise eliminar un poco al Pinocho. Un error mío, uno de los tantos. Porque no se puede. Salvando las distancias, sería como eliminarle el <b>Pichuco</b> a <b>Aníbal Troilo</b>”, reconoció en una entrevista, hablando del momento en el que quiso que su nombre real se impusiera a aquel pseudónimo que lo había hecho famoso. Admirado por el público y querido por quienes tuvieron la suerte de trabajar con él, Juan Carlos Mareco, Pinocho, sigue presente a cien años de su nacimiento.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/V6KTGFCA4BGTZPYNA72AGG5W7E.png?auth=b28d197a3fbac4a55d02324739bd0840e9514beead72312a07319a10c139acc1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1130" type="image/png" height="1130" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La televisión, donde condujo el ciclo Cordialmente, fue el lugar donde más éxitos cosechó (Captura de video)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un frac, un habano y el libreto de siempre: a 30 años de la muerte de Tato Bores, el humorista que explicó la Argentina mejor que nadie]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/11/un-frac-un-habano-y-el-libreto-de-siempre-a-30-anos-de-la-muerte-de-tato-bores-el-humorista-que-explico-la-argentina-mejor-que-nadie/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/11/un-frac-un-habano-y-el-libreto-de-siempre-a-30-anos-de-la-muerte-de-tato-bores-el-humorista-que-explico-la-argentina-mejor-que-nadie/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Sus monólogos sobre el dólar, la inflación, la corrupción y la política nunca perdieron vigencia. Con una velocidad verbal, que explicó a qué se atribuía, Mauricio Borensztein dijo en broma lo que muchos no se animaban a decir en serio. Murió el 11 de enero de 1996, a los 70 años]]></description><pubDate>Sun, 11 Jan 2026 05:27:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RJLLCSMVKVGG7NPGLHGFNVRRIQ.jpg?auth=6664dc23d6fa6bfbe70e9ff17b3722b627df05b2d7f9c62d2c75ba3b6b80a272&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Tato Bores" height="1079" width="1920"/><p>Sus monólogos no pierden vigencia. El dólar, la corrupción, la inflación, los políticos... Hace ya 30 años que <a href="https://www.infobae.com/tag/tato-bores/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/tato-bores/"><b>Tato Bores</b></a> no está en este plano. Y, sin embargo, salvo por algunos detalles como el teléfono de línea con el cable rulo, es difícil saber de qué etapa de la historia argentina está hablando en sus soliloquios. O si está haciendo referencia a la época actual. </p><p>“<b>Desde que era chiquitito que vengo escuchando que hay que sacrificarse en aras del futuro. El lema nacional siempre ha sido: ‘Jódanse hoy para disfrutar mañana’. Y uno pone el hombro, pero el futuro por definición se pianta y uno jamás lo puede alcanzar</b>”, decía a fines de los ‘80. Para muchos, él fue el gran analista político y económico del país. Pero él prefería definirse, simplemente, como un “artista cómico”.</p><p>Su nombre real era <b>Mauricio Borensztein. </b>Había nacido el 27 de abril de 1927 en Buenos Aires y se crio en el seno de una familia judía de bajos recursos. Era muy inteligente, pero no le gustaba el estudio así que nunca terminó el colegio secundario. Decía que lo habían echado por “burro”, aunque la realidad es que había quedado libre por<b> inasistencias</b>. Y, como en aquellos tiempos el mandato indicaba que eran “los libros o el trabajo”, siendo un adolescente empezó a ganarse el mango como plomo (persona encargada de las tareas pesadas y de logística) en la orquesta de<b> Luis Rolero </b>y<b> René Cóspito</b>. El resto, fue obra del destino.</p><p>Uno de los músicos, llamado<b> Santos Lipesker</b>, había anunciado su casamiento y sus compañeros decidieron hacerle la clásica despedida de soltero. En medio de la celebración, el joven se animó a subirse al escenario del local en donde estaban tomando unos tragos para contar unos chistes. Y dio la casualidad que entre los presentes se encontraba<b> Pepe Iglesias, El Zorro</b>, quien rápido de reflejos lo convocó para que se sumara a su programa de Radio Splendid.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TAMQAASKJCJVJGD7QNYY22C3M.jpg?auth=2eb911898e9934b87f374c648501b219d816d40bd375fb9b5ba19901184ef8da&smart=true&width=1920&height=1408" alt="El artista junto a su esposa y sus tres hijos" height="1408" width="1920"/><p>Fue el guionista de la emisora, <b>Julio Porter</b>, quien decidió rebautizarlo. Por aquellos años era normal que los artistas utilizaran pseudónimos. Máxime, cuando sus nombres no eran lo suficientemente pegadizos o fáciles de pronunciar. De manera que, desde entonces,<b> pasó a ser Tato</b>. Tato Bores. Así de simple, así de corto y así de impactante. Y comenzó a desarrollar una carrera en radio, cine, teatro y televisión, medio en el que se convirtió en una estrella en poco tiempo. </p><p>Pero claro, se presuponía que un hombre que se dedicaba al espectáculo no estaba en condiciones de hacerse cargo de una familia. Por eso, cuando pidió la mano de <b>Berta Szpindler</b>, el padre de la muchacha le advirtió que debería buscarse “un trabajo digno”. Tato se casó con la muchacha el 12 de mayo de 1954, la llevó de luna de miel a La Falda, Córdoba, y luego se instaló con ella en un departamento de la Capital Federal ubicado en Juncal y Rodríguez Peña, que le había prestado una amiga. A ella su familia le dio la espalda por elegirlo. Pero él nunca cambió de rubro. Ni necesitó buscar ningún rebusque extra como para poder mantener a su esposa y a sus hijos, <b>Alejandro, Sebastián </b>y <b>Marina</b>. </p><p>Para entonces, ya había empezado a demostrar su talento como monologuista desde 1956. Pero fue en 1957, cuando debutó con el ciclo <b>Caras y morisquetas </b>que contaba con libretos de <b>Landrú</b>, donde por primera vez se mostró con el clásico frac, la peluca despeinada y el habano, accesorios con los que el público lo sigue identificando hasta el día de hoy. <i>Tato, siempre en domingo, Dígale sí a Tato, Déle crédito a Tato, Tato por ciento, Tato diet, Tato, que bien se tv</i>...fueron algunos de los nombres que fue teniendo el programa a lo largo de los años. Se despidió en 1993, con<i><b> </b></i><i>Good Show</i><b>, </b>por Telefe. Y nunca se quedó sin tema de qué hablar.</p><p>Entre otros, han colaborado en los guiones de Bores escritores como César Bruto, Jordán de la Cazuela, Aldo Cammarotta, Juan Carlos Meza, Jorge Guinzburg, Carlos Abrevaya, Santiago Varela y sus propios hijos. Pero la realidad es que solo él podía recitarlos con esa gracia y con esa intensidad. ¿Por qué hablaba tan rápido? Él decía que era porque le daba vergüenza estar frente al público. <b>“Tengo el miedo de torero: quiero terminar la faena rápido. El torero que le tiene miedo al toro hace rápido todas las morisquetas que el público espera para matar al toro e irse”</b>, explicaba. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/23O2BGDYWBEUPEONQTVASR6VPA.jpg?auth=5e85a7666f1baf01fa3bbef0fd9ac55a48a1d9476848d1cee6585ce3536f43e0&smart=true&width=1920&height=1265" alt="Tato recibiendo la visita de Mirtha Legrand" height="1265" width="1920"/><p>Por el mismo motivo, una suerte de pánico escénico, Tato<b> jamás improvisaba</b>. Tenía la capacidad de <b>memorizar </b>cada una de las palabras y repetirlas, sin furcios, el día de la grabación. Pero para eso estudiaba toda la semana. Los textos le llegaban en moto a su casa los días lunes, en sobres con seis carillas y un total de 10.000 caracteres. Y los viernes, él estaba listo para decirlos frente a la cámara tal como habían sido escritos, sin una coma de menos ni una letra de más.</p><p>Además de los patines de cuatro ruedas con los que entraba al estudio, algo insólito en la televisión, los musicales y los supuestos llamados a los presidentes y funcionarios de turno, estaban los clásicos tallarines con los que Tato cerraba cada programa. Figuras de la talla de <b>Susana Giménez </b>y <b>Mirtha Legrand,</b> así como casi todos los funcionarios de turno, han aceptado el convite de Bores para sentarse a su mesa. Porque estaba claro que, además de un grande del espectáculo, era un formador de opinión único.</p><p>Él decía, con humor, lo que muchos no se animaban a decir en serio. Aseguraba que en el país había que estar siempre listo por si le tocaba un cargo, teniendo en cuenta los incesantes cambios de gobiernos y ministros. Por eso se vestía de gala. Y no tenía miedo, aunque en más de una oportunidad le tocó experimentar en carne propia lo que era la censura. <b>“Por eso, mis queridos orejones del tarro, a seguir laburando, la neurona atenta, vermouth con papas fritas… y ¡Good Show!”</b>, era el remate con el que cerraba su descarnada crítica.</p><p><b>Tato murió el 11 de enero de 1996, a los 70 años</b>, luego de una larga lucha contra el cáncer. Tiempo después, El Trece emitió un especial llamado <b>La Argentina de Tato</b>, en el que hizo una recopilación de sus mejores monólogos. “<b>No me enorgullece que los textos todavía sirvan. Habla de lo mal que estamos nosotros porque estamos repitiendo las cosas. Lo que más siento es que se repiten las mismas situaciones y a veces hasta casi con la misma gente</b>”, había dicho Bores en una de sus últimas entrevistas. Pero la realidad lo excedía. Y lo sigue excediendo. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RJLLCSMVKVGG7NPGLHGFNVRRIQ.jpg?auth=6664dc23d6fa6bfbe70e9ff17b3722b627df05b2d7f9c62d2c75ba3b6b80a272&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1079" type="image/jpeg" height="1079" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Tato Bores]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Sábados circulares”: la idea de Pipo Mancera que revolucionó la TV y los secretos del primer programa ómnibus de la Argentina]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/08/sabados-circulares-la-idea-de-pipo-mancera-que-revoluciono-la-tv-y-los-secretos-del-primer-programa-omnibus-de-la-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/08/sabados-circulares-la-idea-de-pipo-mancera-que-revoluciono-la-tv-y-los-secretos-del-primer-programa-omnibus-de-la-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El ciclo que llegó a marcar más de 80 puntos de rating debutó el 6 de enero de 1962 en la pantalla de Canal 9. La mente inquieta del creador de un ciclo que marcó la cultura popular, reunió a figuras internacionales y transportó la intimidad del espectáculo al hogar]]></description><pubDate>Thu, 08 Jan 2026 04:06:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YJ36AOUCIZGLBJNVQ6GWKZJAEU.jpg?auth=05c27e02585ecb8f80db8aded2d3be59cd0d10fda10f2ae92de09ebb4fe311a1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sábados circulares se convirtió en el primer programa ómnibus" height="1080" width="1920"/><p>¿Un programa de televisión que marque más de 80 puntos de <i>rating</i>? ¿A quién se le puede ocurrir? Pues ni más ni menos que a<b> Nicolás Pipo Mancera</b>. Eran otros tiempos, en los que la gente no tenía a disposición tantas opciones de entretenimiento. Los canales de aire se contaban con los dedos de una mano, no existía el cable ni las plataformas de películas y series, y faltaba mucho para que se crearan las redes sociales que hoy logran captar durante horas a los potenciales televidentes... En aquellos años, salvo por la radio, los diarios y revistas o un buen libro, cuando no se disponía de dinero para ir al cine o al teatro, no había mucho más para hacer en los ratos de ocio. Y menos, los sábados por la tarde.</p><p>A decir verdad, Pipo venía de otro rubro. Había dado sus primeros pasos en el periodismo cinematográfico, con el ciclo <i><b>Pantalla Gigante</b></i>. Luego se puso al frente de la conducción del programa musical <i><b>La Noche</b></i><b>.</b> E incursionó en la producción con el film<b> </b><i><b>La Calesita</b></i> y en la actuación, formando parte del elenco de la película <i><b>El Cracky</b></i>. Sin embargo, a principios de los ‘60 empezó a dar vueltas por su cabeza una idea descabellada que tenía que ver con un nuevo formato televisivo. </p><p>Con los años, conductores de la talla de <b>Silvio Soldán</b> y <b>Leonardo Simons</b> le harían honor a Mancera, pionero de los programas ómnibus que se mantienen vigentes hasta la actualidad, con clásicos como<b> </b><i><b>Feliz Domingo</b></i> o <i><b>Sábados de la bondad</b></i>. Pero entonces, nadie podía imaginar que un ciclo pudiera durar tres, cuatro y hasta ocho horas en vivo. Salvo Pipo, que insistió hasta que las autoridades de la emisora le dieron la oportunidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKALNXNGEBF5JAPFKCP3P73JRU.jpg?auth=e1e98bbd0549eb3beb0fe9690314c64b9d397aa304fd038a90472569951cae15&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La presentación, en blanco y negro, de Sábados Circulares" height="1080" width="1920"/><p>Convencido de que lo que tenía en mente tenía que ser bueno, Mancera llegó a un arreglo con <b>Manuel Alba</b>, el director del canal. Los primeros tres meses, acordó trabajar gratis. Y después, solo si el ciclo alcanzaba los niveles de audiencia esperados, se estableció mediante un contrato que recibiría la totalidad de su sueldo. Así fue como, <b>el 6 de enero de 1962, debutó </b><i><b>Circulares con Mancera</b></i>. Se trataba de un programa de cinco horas y media, en las que se mezclaba la música, el humor y la actualidad.</p><p>El suceso fue rotundo. A tal punto que dos años más tarde cambió de nombre, pasó a llamarse <i><b>Sábados Circulares con Mancera,</b></i> y <b>desembarcó en la pantalla de Canal 13, primero, y Canal 11, después, donde se mantuvo al aire hasta el 11 de noviembre de 1974</b>. Por allí pasaron, absolutamente, todas las figuras del mundo del espectáculo, del deporte y hasta de la política. Y son varios los momentos que quedaron inmortalizados para siempre en los archivos de la pantalla chica local.</p><p>Una transmisión icónica, sin lugar a dudas, fue la televisación en directo de la boda de<b> Ramón</b> <b>Palito Ortega</b> y<b> Evangelina Salazar</b>. El casamiento tuvo lugar el 13 de marzo de 1967 en la Abadía de San Benito. Y la pareja, obviamente, era una de las más queridas por el público. Así que las cámaras de Mancera estuvieron siguiendo cada detalle de la ceremonia. Y la audiencia marcó un récord de 82 puntos. Sí, 82.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOF54DSFJNBWFBUPJTSOI4EQ34.jpg?auth=9855e2a227c02126ee5993e7e4d534f09a53c1efff5708765117986706afe77d&smart=true&width=640&height=405" alt="El ciclo de Mancera llegó para divertir al público durante varias horas" height="405" width="640"/><p>Pero Pipo fue, también, el primer periodista en entrevistar a una joven promesa del fútbol llamada <b>Diego Armando Maradona</b>. Fue en 1971, cuando el astro tenía apenas 10 años de edad. Lo habían presentado como “el chico malabarista”. En la nota, el conductor le preguntó cuál era su sueño mayor. Y el futuro campeón del mundo le respondió: “Jugar el Mundial”.</p><p>Tuvo, además, la visita de muchas figuras internacionales. <b>Sophia Loren, Alain Delon, Marcello Mastroianni, Pelé </b>y<b> Raphael </b>fueron algunos de los nombres que se destacaron. Pero también fue memorable el paso de un joven<b> Joan Manuel Serrat</b>, que por entonces estaba prohibido en España por el régimen franquista y que, a pesar de no ser famoso por estos pagos, tuvo la oportunidad de mostrar su arte gracias a Mancera.</p><p>Claro que el ciclo era de lo más variopinto. En una oportunidad, el conductor fue sumergido en el Río de la Plata en una caja de hierro, atado de pies y manos, y salió vestido de <i>smoking, </i>sosteniendo una copa de <i>champagne</i>. También se animó a caminar en paños menores por las calles de Miami. Y a hacer un informe especial desde Hiroshima. Porque le gustaba divertir al público. Pero también sabía cómo informar. Y, por eso, en 1967 fue premiado por la cobertura que realizó sobre el terremoto que había azotado a Venezuela el 29 de julio de ese año. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VFJIXCUBWJFOHPFMIZ6AAQCIEM.jpg?auth=1327aef3f88ea0e8cfc3f8cade1a2705253acc1672f87747f539638447079ef4&smart=true&width=1920&height=1086" alt="Mancera con Diego Maradona de niño" height="1086" width="1920"/><p>Quizá por esto mismo, con la llegada de la dictadura militar, Mancera no pudo continuar con su programa. Tras el golpe de Estado de <b>Jorge Rafael Videla</b>, el conductor se vio obligado a exiliarse en Francia, Italia, Brasil y, finalmente, Estados Unidos. “Rajá porque sos boleta”, le había dicho su amigo <b>José María Muñoz.</b> Y se subió a un avión, sin imaginar que nunca más podría volver a disfrutar de las mieles del éxito.</p><p>Cuando regresó a la Argentina, en 1983, Mancera intentó volver a la televisión con un programa llamado <i><b>Videoshow</b></i><b>,</b> que terminó siendo un fracaso y fue levantado al mes de su debut. Para entonces, las figuras que habían logrado trascender gracias a él, parecían haberse olvidado de su ayuda. Y <b>fue recién en 2007, cuando pudo reeditar sus </b><i><b>Sábados Circulares</b></i><b> en Crónica TV</b>, gracias a la convocatoria de <b>Héctor Ricardo García</b>. Pero el ciclo no logró ni siquiera ser la sombra de lo que alguna vez había sido. Y, al poco tiempo, pasó al olvido sin pena ni gloria. </p><p>Sin embargo, pese a la partida de Mancera, que falleció el 29 de agosto del 2011 a los 80 años de edad, llevándose un sabor amargo por la manera en que el medio se había comportado con él, el formato que había ideado sigue presente en el imaginario colectivo. De manera que hoy, <b>cada vez que se habla de un programa ómnibus surge el nombre de </b><i><b>Sábados Circulares</b></i>. Ese clásico que acompañaba al público durante toda la tarde, en el que Pipo relató el casamiento de Palito Ortega y en el que mostró, por primera vez, el talento de Maradona. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOF54DSFJNBWFBUPJTSOI4EQ34.jpg?auth=9855e2a227c02126ee5993e7e4d534f09a53c1efff5708765117986706afe77d&amp;smart=true&amp;width=640&amp;height=405" type="image/jpeg" height="405" width="640"><media:description type="plain"><![CDATA[El ciclo de Mancera llegó para divertir al público durante varias horas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La última presentación de Sandro en la calle Corrientes: una bata roja, el micrófono que le daba oxígeno y sus palabras de despedida ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/04/la-ultima-presentacion-de-sandro-en-la-calle-corrientes-una-bata-roja-el-microfono-que-le-daba-oxigeno-y-sus-palabras-de-despedida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2026/01/04/la-ultima-presentacion-de-sandro-en-la-calle-corrientes-una-bata-roja-el-microfono-que-le-daba-oxigeno-y-sus-palabras-de-despedida/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[A 16 años de su muerte, ocurrida el 4 de enero de 2010, el recuerdo de aquella última noche en la calle Corrientes resume la tenacidad de Sandro: cantar hasta el final, aun con un cuerpo exhausto, sostenido por el amor de su público]]></description><pubDate>Sun, 04 Jan 2026 06:11:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TUXCBDSMQVC7ZMYEOQFAVLVLJA.jpg?auth=c0c13c7dbbf7d88acd456b2cd640491cd1c62aecc7fb8172814b0bed5a20874b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sandro con un micrófono que le proporcionaba oxígeno" height="1080" width="1920"/><p>En casi todas las fotos de su extensa carrera (por no exagerar diciendo que en todas), <a href="https://www.infobae.com/tag/sandro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sandro/"><b>Sandro</b></a><b> </b>aparecía con un <b>cigarrillo</b> encendido en su mano. Es verdad que, allá por los años ‘60 y ‘70, cuando su nombre explotó en los medios de toda América, se veía al hombre que fumaba con un tipo interesante y seductor. O, al menos, eso reflejaban las publicidades de la época. Y él era, sin lugar a dudas, un tipo interesante y seductor.</p><p>Por suerte, con el correr de las décadas, esa moda nefasta fue dejada de lado. Y las nuevas generaciones pudieron comprender, perfectamente, cuáles son los daños que provoca el tabaco en la salud. Sin embargo, para cuando todo esto se hizo público, ya era tarde para el ídolo que tuvo que pasar gran parte de su existencia sufriendo las consecuencias de un <b>enfisema pulmonar</b>. Y que, incluso, lo obligó a tener que recurrir al suministro de oxígeno para poder cantar y seguir recibiendo el amor de sus “nenas”, que jamás lo abandonaron.</p><p><b>Roberto Sánchez</b>, el hombre detrás del personaje, ese que escondía su intimidad tras las paredes de su búnker de Banfield, <b>murió el 4 de enero de 2010</b> alrededor de las 20:40 hs. La noticia, rápidamente, llegó a las redacciones de los noticieros, los diarios y las revistas de la época, tanto nacionales como internacionales. Y fue un shock. Tenía para entonces<b> 64 años</b>. El 20 de noviembre del año anterior, después de ocho meses de internación, había recibido un trasplante de corazón y pulmones en el Hospital Italiano de la ciudad de Mendoza. Pero, aunque en un principio su evolución había sido favorable, después tuvo algunas complicaciones. Y terminó muriendo a raíz de una<b> sepsis generalizada,</b> luego de haber afrontado cinco intervenciones quirúrgicas más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B4ZOE5C7MFFB5C2RXEYAK67I4M.jpeg?auth=28a004f5ffb246615bc5456fa28d9c4f0b94aa44bec718094e3017a75b43978e&smart=true&width=1280&height=959" alt="Olga Garaventa fue la mujer que acompañó a Roberto Sánchez en sus últimos años" height="959" width="1280"/><p>No estaba solo. A su lado, Roberto tenía a <b>Olga Garaventa</b>, su última esposa, la mujer que había elegido para transitar los últimos años de su vida. Muchos fueron los romances, oficiales y no, que se le adjudicaron durante sus años de juventud. Se habló de <b>Soledad Silveyra</b>, con quien encabezó <i>Quiero llenarme de ti</i><b> </b>(1969) y<i> Gitano</i><b> </b>(1970), de la mexicana Irán Eory, con quien hizo <i>Muchacho</i><b> </b>(1970), de Cristina Alberó, con quien protagonizó <i>Destino de un capricho</i> (1972) y hasta de <b>Susana Giménez</b>, su compañera en<b> </b><i>Tu me enloqueces</i><b> </b>(1976). También se lo vinculó con la animadora <b>Vicky Amaya</b>, la fotógrafa <b>Olga Massa</b>, la condesa María Carmille Borgogne Di Parma o la Miss Argentina<b> </b>Yoli Scurffi, quien dijo ser la destinataria del tema <i>Una muchacha y una guitarra</i>. Pero él solo reconoció unas pocas historias, que se pueden contabilizar con los dedos de una mano.</p><p>Una de sus primeras parejas fue <b>Julia Adela Visciani,</b> con quien estuvo entre 1969 y 1982. En tanto, ese mismo año los paparazzis lo descubrieron con María del Pilar García, conocida por todos como <b>Tita Russ</b>, quien fuera ex esposa de <b>Alberto Olmedo</b>, pero el romance duró solo unos meses. Por su parte, en determinado momento María Martha Serra Lima<b> </b>reconoció haber sido la amante secreta del Gitano y dijo haber sido la destinataria del tema <i>Cosas de la vida</i>. Hasta que llegó <i>María Elena Fresta</i>, la encargada de cuidar a <b>Nina</b>, la madre del cantante, quien sufría de artritis reumatoidea y falleció en 1992. Con esta última, vivió una relación profunda que durante mucho tiempo se mantuvo oculta y que, finalmente, terminó saliendo a la luz.</p><p>Sin embargo, a través de su representante, <b>Aldo Aresi</b>, en su adultez, Sandro conoció a su último gran amor. <b>Olga era la sobrina y la secretaria del mánager</b>. Durante un tiempo largo, su presencia había pasado inadvertida para el cantante. Pero, el día que la miró con otros ojos, decidió terminar su relación con Fresta para empezar su estrategia de conquista, que por cierto fue imbatible. “Tengo un beso encadenado entre mis labios y la llave de ese beso la tenés vos”, le dijo a Garaventa, que no daba crédito de lo que estaba pasando. El noviazgo se oficializó durante un homenaje que se le realizó al ídolo en el Congreso en 2004. <b>Se casaron el 13 de abril de 2007, en la casa de Roberto</b> que contó con un permiso especial para contraer enlace allí con una ceremonia oficiada por la titular del Registro Civil de Lomas de Zamora, dado que<b> sus problemas de salud ya no le permitían trasladarse</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KBZVAUT4PRHXVJ74JXORCT4HDU.jpg?auth=84525b7131a77d2666bf7de1f3db0493f175c7f434678889e5a5cb57bf2e61d9&smart=true&width=480&height=415" alt="Sandro en una foto de su juventud" height="415" width="480"/><p>Le puso mucha garra a la situación que le tocó afrontar. <b>Tenía 58 años y un cuerpo bastante agotado cuando, en 2004, presentó su último espectáculo en el Teatro Gran Rex</b>. Había debutado el 5 de marzo en Rosario y, el 12 de ese mes, desembarcó en Buenos Aires, donde actuó durante 21 noches. El espectáculo se llamaba <b>La Profecía </b>y<b> </b>lo había planeado como celebración por sus cuatro décadas de trayectoria, sin imaginar que sería también su despedida de los escenarios. A decir verdad, cuando empezó a imaginarlo a fines del 2003, Roberto dudaba que pudiera llevarlo a cabo. Venía de pasar 21 días internado por una <b>neumonía aguda</b>, 7 de ellos con un respirador, y sus cuerdas vocales habían acusado recibo. Sin embargo, después de un tiempo sin poder ni siquiera hablar, se recuperó. Y utilizando “el micrófono de <b>MacGyver</b>“, como había bautizado al que había ideado junto a su kinesiólogo <b>Iván Guevara</b>, para poder recibir oxígeno a través de un tubito conectado a unos tanques instalados tras bambalinas, logró cumplir con su cometido.</p><p>La última presentación tuvo lugar el domingo 16 de mayo de ese año. Después de interpretar sus mejores hits, acompañado por <b>Rita Cortese</b> como la gitana Esmeralda y <b>Matías Santoiani</b> como Tiago, una orquesta de 14 músicos, el trío<b> Butterfly</b> y el cuerpo de bailarines dirigido por <b>Daniel Fernández</b>, Sandro se puso por última vez su bata roja. Esa que despertaba tantos suspiros entre sus seguidoras. Y, pasada la medianoche, se despidió diciendo que se iba a guardar un tiempo porque venían los duros meses de invierno. Esa fue su última vez en calle Corrientes. Pensaba regresar en septiembre. Pero nunca más pudo volver a hacer lo que tanto amaba. O, al menos, no frente a un teatro lleno como estaba acostumbrado. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TUXCBDSMQVC7ZMYEOQFAVLVLJA.jpg?auth=c0c13c7dbbf7d88acd456b2cd640491cd1c62aecc7fb8172814b0bed5a20874b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Sandro con un micrófono que le proporcionaba oxígeno]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Su legado sigue vivo en quienes lo leyeron, lo escucharon y lo quisieron”: el recuerdo de la familia y los compañeros de Lanata]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/30/su-legado-sigue-vivo-en-quienes-lo-leyeron-lo-escucharon-y-lo-quisieron-el-recuerdo-de-la-familia-y-los-companeros-de-lanata/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/30/su-legado-sigue-vivo-en-quienes-lo-leyeron-lo-escucharon-y-lo-quisieron-el-recuerdo-de-la-familia-y-los-companeros-de-lanata/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[A un año de su muerte, Infobae compiló reflexiones de Lola Lanata, una de sus hijas, y de siete periodistas que trabajaron y crecieron en el oficio a su lado. "Es difícil pensar la profesión sin él" y otras consideraciones en un homenaje al hombre que marcó una época en el periodismo argentino]]></description><pubDate>Tue, 30 Dec 2025 07:07:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCCHTCOXLJGRPF3XAZFZ37CNGI.JPG?auth=e6654448acdf778fcc95351aa599995aeac137e3ee099862f4941185960e544f&smart=true&width=3008&height=2000" alt="Jorge Lanata falleció el 30 de diciembre de 2024 y dejó un vacío en el periodismo" height="2000" width="3008"/><p>Había ganado tantas batallas que, a pesar de que los pronósticos no eran para nada alentadores, todos tenían la esperanza de que <b>Jorge Lanata</b> venciera a la muerte una vez más. Sin embargo, ese 30 de diciembre de 2024, llegó la noticia que nadie quería escuchar. Después de seis meses y medio internado en el Hospital Italiano, el creador de un estilo único de hacer periodismo falleció. Pero dejó un legado imborrable, ya que varias generaciones aprendieron de<b> </b><i><b>Página 12, Día D, Periodismo para todos</b></i><i> o</i><i><b> Lanata sin filtro</b></i>, entre otros de los tantos trabajos en los que marcó su impronta.</p><p>Para muchos fue un ídolo, un referente, un amigo o un compañero de trabajo. Pero para <b>Lola Lanata</b> fue, y es, su padre. Y por eso, el dolor por su partida física sigue tan presente en su corazón. “A un año de que se fue papá, su voz sigue presente. En sus ideas, en su forma de mirar la realidad y en la pasión con la que ejerció su trabajo. Mi papá <b>fue un hombre profundamente comprometido con decir lo que pensaba, incluso cuando incomodaba. Ese legado sigue vivo en quienes lo leyeron, lo escucharon y lo quisieron</b>. Lo extrañamos todos los días. Extrañamos su manera de ver el mundo, su sentido del humor y las conversaciones interminables que me enseñaron a pensar, a preguntar y a no quedarme nunca con la duda. Recordarlo es también agradecer por lo que fue como periodista, pero sobre todo por lo que fue como papá“, dijo la joven que nació como fruto de la relación del Jorge con Sara Stewart Brown.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHZSNZXY6FBAZPVTZ7Z6FWX5BQ.jpg?auth=e99388a8a048e0e6f6898ada43a7e1cbc55563e9b0ba93e4517e3506edc69ec2&smart=true&width=960&height=960" alt="Lola Lanata junto a su padre" height="960" width="960"/><p>Fueron muchos los proyectos en los que<b> Luciana Geuna</b> coincidió con Jorge. Y, por eso, la periodista no puede asimilar su ausencia. “Cuando ponía las Variaciones Goldberg, Lanata siempre nos pedía silencio. Decía: ‘Escuchá. Subí el volumen. Escuchá cómo murmura Glenn Gould<b> </b>mientras toca el piano’. Eran silencios largos llenos de música. Como un trance al que él nos invitaba. Debo haber tenido 26 años cuando me regaló el CD para que lo pusiera en casa y detectara los susurros del pianista. La última vez que Lanata pidió silencio por esta obra de Bach fue en <i>Radio Mitre</i> el año pasado. Yo manejaba al centro y lloré escuchando cómo con su voz ya falta de oxígeno y su cuerpo cansado, dijo al aire: ‘Escuchen’. Respiraba como podía. Después lo internaron. Y acá estamos. A veces me parece que las historias como la de Glenn Gould son las que más hablan de él. Porque con tanta música<b> me enseñó a escuchar, que es probablemente la primera lección del periodismo. Y me enseñó infinito de todo lo demás</b>“, señaló.</p><p>Compañero en sus programas de <i>Radio Mitre</i> y <i>ElTrece</i>, <b>Rolando Barbano</b> no dudó en recordar al periodista con unas sentidas palabras. “No descubro nada si digo que <b>Jorge fue el mejor periodista argentino de la historia. Que tanta gente lo ame y tanta gente lo cuestione lo confirma</b>. Pero fue mucho más que eso. Creó un estilo de hacer periodismo, sincero y humano como nunca antes se hizo, cercano a la gente, al espectáculo y a la publicidad. Y lo mejor de todo es que lo enseñó a generaciones y generaciones de periodistas, porque fue un maestro con mayúsculas y con una generosidad que yo nunca vi. Era tan grande que ni siquiera necesitaba esconder los secretos de su genialidad, porque era inigualable. Los enseñaba todos los días. Y era todavía mejor persona que periodista. Trabajar con él fue un honor, un aprendizaje diario y un desafío intenso. No hay día en el que no piense qué diría o qué haría él y no hay día en el que no lo extrañe. Creo que lo más increíble de su personalidad es que la gente que nunca en su vida lo vio lo extraña como si hubiera perdido a un amigo. Pasan los meses y esa ausencia que dejó se hace cada vez más enorme. No habrá otro igual y por eso cada vez es más y más grande", señaló el columnista de policiales.</p><p>Por su parte, <b>Marina Calabró</b> señaló: “La de Lanata es una ausencia insalvable. Es la primera persona que se me viene a la cabeza cuando tengo que tomar una decisión laboral, es el consejo que falta, es la seguridad que no estando él te hace sentir desprovisto. Yo me siento una privilegiada por haber compartido nueve años en su programa de radio y atesoro un montón de momentos. Sobre todo, en relación a esa actitud que me enseñaba a confiar en mí, algo que tanta falta me hace. Así que creo que es irremplazable, no habrá ninguno igual. Distinto a todos, desprejuiciado y sin ningún tipo de rollo con respecto a lo que era serio y lo que no. ¿Cuántos periodistas políticos de su talla se hubieran animado a jugar con información del espectáculo como él? Era un fuera de serie. Y se lo extraña cada día". </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6KN7JIHZX5CL5AXLLDTEDWCT4M.jpg?auth=c414a28a873933bce4150490f4c2632f410479c7fb213740c3b41882402a1112&smart=true&width=1920&height=1256" alt="Lanata junto a parte del equipo de Periodismo Para Todos " height="1256" width="1920"/><p><b>Cecilia Boufflet </b>fue una de las principales colaboradoras de Lanata, tanto en radio como en televisión. “Muchas veces pienso que en lo que más se lo extraña es con las cosas personales. <b>Jorge abarcaba mucho espacio. La relación no terminaba solo en el trabajo: quería saber de tu vida, opinaba, daba consejos, pedía consejos.</b> Es difícil encontrar gente con la capacidad de escuchar a los demás y valorar lo que dicen, cuando uno piensa que no tiene nada para aportar. Lo extraño cada vez que hay un hecho relevante política o económicamente en Argentina o en el mundo. <b>Me falta prender la radio y escucharlo</b>. Aunque andaba poco en la calle por cuestiones de salud, tenía una gran percepción de la realidad con una agudeza enorme. Sabía lo que pensaba la gente, aunque él no estuviera todos los días en una esquina porteña tomando café. Seguía teniendo como nadie esa sensibilidad de lo que estaba pasando. Pienso qué me diría cuando tengo que tomar una decisión personal o profesional. Fue la persona que mejor pudo explicarle a una sociedad masiva, a una comunidad enorme, lo que pasaba aunque eso que pasara fuera muy complejo. Supo interpretar como pocos el humor social. Y no le tuvo miedo a ir en contra del <i>statu quo</i>. Me quedaron para siempre esas cosas de un tipo que estaba tantos metros arriba nuestro y que siempre hablaba en plural sobre lo que hacíamos todos. Siempre tenía el cuidado y el valor del trabajo, de hablar en nombre de todos, para que quedara claro de que él no estaba solo”, reflexionó la periodista de <i>Infobae en vivo.</i></p><p><b>Márgara Griffin </b>era productora de<i> Revista XXI </i>y, a pesar del paso del tiempo, siempre mantuvo un lazo afectivo con Jorge. “Nunca pensé que la muerte de Lanata me iba a pegar tan fuerte. Lo sentía como una ‘identidad paternal’ proveedora, porque siempre que recurrí a él me ayudó y todo lo que tengo se lo debo a los trabajos que él me dio. Siempre, hasta que se casó, seguimos en contacto. Y por suerte me pude despedir de él en la legislatura y darle un abrazo a<b> </b>Kiwi. <b>Era una persona de una rapidez mental inusitada y un sentido del humor increíble. Se fijaba en todo, era detallista (y seductor) </b>y notaba hasta si cambiabas el color del labial. Solidario como pocos, generoso. Cuando a mi mamá la internaron en el Hospital de Clínicas lo llamó al director para que la atendieran bien y, cuando murió, me llamó su secretaria para que lo tuviera en cuenta por cualquier cosa que necesitara. Me enseñó a trabajar y a poner todo para conseguir algo. Era muy exigente. Si yo le contestaba que era imposible, por ejemplo armar una producción de moda un día sábado para el domingo, él me contestaba: ‘¿Querés que la arme yo?’. Le encantaba la moda y Martín Caparrós se ponía furioso porque me otorgaba en la revista muchas más páginas que a cualquiera. Para mí fue la persona más excepcional que conocí. Por su inteligencia, solidaridad y su sentido del humor único. Realmente, tardé mucho tiempo en superar su ausencia", recuerda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JVVUDS627NCDZEJKZ7GPLFHO3U.jpg?auth=6f0a6587904a679c1490b29d08d3c0de8a986c76a29cc2c64a478c3c693da584&smart=true&width=1920&height=1079" alt="En el último tiempo, Lanata había montado un estudio de radio en su casa" height="1079" width="1920"/><p>La relación de <b>Romina Manguel </b>con Jorge trascendió el ámbito laboral y ambos lograron construir una férrea amistad. “<b>Lanata fue el tipo más libre que conocí en los medios. Además, fue el amigo más duro y la persona más divertida</b>. ¿Andá a remplazar ese combo? Era un crítico tremendo del laburo de sus amigos y, sobre todo, de los que entendía que éramos como sus alumnos. Porque yo vengo de una camada que aprendió a trabajar con él y, con nosotros, era particularmente duro. Y cuando digo duro, digo de llamarme y decirme: ‘¡Qué cagada el programa que estás haciendo!’. Era un mundo Lanata. Y había que saber interpretarlo. Porque siempre lo hacía con mucho amor, pero era un tipo que te decía lo que quería. Y yo le tenía el respeto suficiente como para escucharlo, siempre en términos muy brutales. Es difícil de explicar, pero fue el tipo más cariñoso con una manera muy particular de expresar ese cariño. Y pelearse con él no era para cualquiera... ¡Te podía dejar de cama! La cantidad de guita en terapia que me debe... Tenías que pedir terapia por contrato para poder trabajar con él. Pero también te hacía reír mucho. Le gustaba el puterío como a nadie. Lo suyo era la política, pero los chimentos le divertían y sabía todo. Por momentos no puedo creer que ya no esté, me olvido que se murió“, dice la actual conductora de <i>Opinión Pública</i>, en<i> El Nueve</i>. </p><p>Además de trabajar en su programa de <i>Radio Mitre</i>, <b>Gonzalo Sánchez</b> compartió con Jorge las redacciones de <i>Revista XXIII </i>y <i>Diario Crítica</i>. “Recuerdo un consejo de él cuando empezó la guerra de Ucrania. Me habían convocado para ir y le fui a preguntar si estaba bien que fuera. Él me dijo: ‘¿Dónde te gustaría estar en este momento como periodista? ¿En qué lugar están pasando las cosas que todos queremos ver y escuchar?’. No quedaba dudas de que tenía que ir. Tenía una potencia que destrababa cualquier duda. Nos gustaba ir a buscar su voz, su palabra, su consejo. Recuerdo su predisposición al laburo y la capacidad que tenía para detectar el valor específico en cada uno de nosotros. Nos decía: ‘No servimos todos para todo’. Había que darse cuenta, aprender a detectar aquello para lo que servimos. Esa claridad, esa simpleza era inolvidable. Lo extraño mucho. Sigo sintiendo que es una ausencia muy latente. Es difícil pensar la profesión sin Lanata. <b>Siento que está vivo en cada uno de nosotros. Lanata este año hubiera seguido siendo Lanata, haciendo el ejercicio que nos enseñó. ‘¿Cuál es el tema? Este. ¿Dónde nos paramos, en qué lugar crítico de ese tema nos paramos?’.</b> Lo hubiese seguido haciendo todos los días", aseguró.</p><p>Finalmente, Maru Duffard, columnista política en su programa de radio y televisión, indicó en diálogo con <i>Infobae</i>: “Vengo pensando mucho en Jorge, por cuestiones personales y por su voz en las noticias. Hay una mirada que no tenemos y un silencio que se nota. Muchas veces me encuentro diciendo: ‘¿Qué hubiera pensado Jorge de esto?’. Lo extraño en términos personales. Las cosas en las que pienso tienen que ver con la vida cotidiana: discutir de la actualidad, pero sobre todo de las cosas de la vida, de los hijos, de los formatos de pareja, de las decisiones a largo plazo, sobre el amor por los hijos, por los padres. <b>Jorge era una persona expansiva. Cuando la dejás entrar a tu vida, no se va más. Lanata veía en los demás una capacidad de hacer, de resolver, de generar contenido que ni uno mismo puede ver.</b> Fue mi director de tesis y en la carta de presentación puso cosas como que yo iba a ser algo que ni siquiera podía imaginar. Lanata era un descubridor. Tenía una audacia, una valentía, un sentido de la oportunidad. Su voz hoy hace falta, por esa mezcla de intelectualidad y sentido común. Tenía la capacidad de decir de manera simple cosas súper complejas". </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCCHTCOXLJGRPF3XAZFZ37CNGI.JPG?auth=e6654448acdf778fcc95351aa599995aeac137e3ee099862f4941185960e544f&amp;smart=true&amp;width=3008&amp;height=2000" type="image/jpeg" height="2000" width="3008"><media:description type="plain"><![CDATA[Jorge Lanata]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Gabriela Gili, la actriz de mirada única que no supo luchar contra la depresión y murió cuando apenas tenía 46 años]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/29/el-recuerdo-de-gabriela-gili-la-actriz-de-mirada-unica-que-no-supo-luchar-contra-la-depresion-y-murio-cuando-apenas-tenia-46-anos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/29/el-recuerdo-de-gabriela-gili-la-actriz-de-mirada-unica-que-no-supo-luchar-contra-la-depresion-y-murio-cuando-apenas-tenia-46-anos/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La heroína de telenovelas de los años ‘70 y ‘80, que fuera esposa de Rodolfo Bebán, falleció el 29 de diciembre de 1991 producto de una insuficiencia cardíaca. La historia de una mujer que iluminó la pantalla y cuya luz se fue apagando de a poco]]></description><pubDate>Mon, 29 Dec 2025 06:24:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYMAPFKIFZCUJLYKQRAT2SBLHQ.jpg?auth=6dfd470e5976782f55c6ed537418c4270cd122f6587d4d48f218a0fb2642cae7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gabriela Gili (Facebook Gabriela Gili)" height="1080" width="1920"/><p>Sus ojos color del cielo se cerraron por última vez el 29 de diciembre de 1991, alrededor de las dos de la madrugada. Para entonces, <b>Gabriela Gili </b>tenía apenas 46 años de edad. Había sido una de las más amadas heroínas de telenovelas de los ‘70 y ‘80. Sin embargo, llevaba tiempo luchando contra la depresión cuando la muerte la sorprendió prematuramente. Esa fatídica noche, se había acostado a dormir como de costumbre cuando se empezó a sentir mal. Entonces su marido, <b>Rodolfo Bebán</b>, llamó de inmediato al servicio de emergencias para que la atendieran. Y los médicos determinaron que <b>había sufrido dos insuficiencias cardíacas</b>. En principio había quedado inconsciente, aunque con vida. Pero, mientras la trasladaban al Hospital Central de San Isidro, tuvo un tercer episodio en el que su cuerpo dijo basta. </p><p><b>Su nombre real era María del Valle Gili, aunque todos le decían</b> <b>Cuca</b>. Había nacido el 23 de enero de 1945 en Wheelwright, Santa Fe, pero a los seis años se fue con su familia a vivir a San Martín, provincia de Buenos Aires, donde su padre tomó el cargo de jefe de Correos. Conservó, sin embargo, algunas costumbres de su primera infancia, en la que convivía con la naturaleza y los animales. Y contó que se divertía haciendo casas para los sapos con las ramas que juntaba por la calle, en tiempos en los que los niños solían jugar fuera de sus casas.</p><p>No venía de una familia de artistas. Y tampoco tenía la posibilidad de ir seguido al cine, como le hubiera gustado. Sin embargo, se pasaba horas escuchando radioteatros. Y <b>jugaba a imitar a Lolita Torres en el espejo</b>. Así fue como descubrió su vocación. Se convirtió en la típica alumna de primario y secundario que quería formar parte de todos los actos del colegio. Y, aunque luego se anotó para estudiar magisterio, una profesión esperable para una jovencita como ella, en paralelo comenzó a cursar en el Conservatorio de Arte Dramático.</p><p>Fue el recordado director Edgardo Borda el que la descubrió. Le había hecho una prueba de cámara “en broma” pero, al darse cuenta del potencial que tenía para la actuación, decidió darle una oportunidad en la televisión. Debutó en la telenovela <i>Estrellita, esa pobre campesina</i>, haciendo de contrafigura de la gran Marta González. Era la mala de la historia. Pero su mirada única no pasó inadvertida para los productores, que enseguida le dieron la oportunidad de protagonizar tiras como<b> </b><i><b>Yo compro a esta mujer, Una vida para amarte, Así en la villa como en el cielo, Así amaban los héroes, Esta mujer es mía y Una luz en la ciudad. </b></i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4FNV7WKIZFC7JHWJMCZI25QVUQ.jpg?auth=4e1ee343387804ba7d635a18a13e5c5582668cdf0deff7af323b7158b29d9a8c&smart=true&width=1920&height=1458" alt="Gabriela Gili y Rodolfo Bebán convivieron por casi dos décadas" height="1458" width="1920"/><p>Su belleza sumada a su talento fueron un combo imbatible. Y Gabriela no tardó en convertirse en uno de los rostros favoritos del público. Sin embargo, conforme su éxito profesional iba aumentando,<b> los laberintos de su mente le empezaron a jugar una mala pasada</b>. Luego de que sus padres se radicaran en Montevideo, Uruguay, empezó a lidiar con la soledad. Y a la profunda melancolía que la agobiaba se le sumaron trastornos alimenticios, que por aquellos años ni siquiera tenían un nombre que los definiera. Así fue como<b> conoció al doctor Carlos Murúa, de quien se terminó enamorando</b>. Ambos se casaron y, en 1971, trajeron al mundo a <b>su hijo Leonardo</b>.</p><p>Sintiéndose acompañada, aunque sin poder equilibrar del todo sus pensamientos, Gili continuó su carrera en el cine con<i> El profesor patagónico</i>, película de Fernando Ayala donde trabajó junto a Luis Sandrini, <i>Güemes, la tierra en armas,</i> de Leopoldo Torre Nilsson, y <i>Argentino hasta la muerte</i>, también de Ayala, donde compartió el set con Roberto Rimoldi Fraga. Había logrado trascender la pantalla chica. Y brillaba en su rubro. Pero no conseguía encontrar su tranquilidad mental.</p><p>En 1972, en tanto,<b> la convocaron para protagonizar </b><i><b>Malevo </b></i><b>junto a Bebán</b>. Él era uno de los galanes más codiciados de la época. Y sus ojos lograron cautivar a Gabriela. Sin embargo, ambos recién pudieron darle rienda libre a sus sentimientos un año más tarde, cuando Gili se divorció de Murúa. El romance, sin embargo, recién se confirmó públicamente en 1974. Y fue portada de las revistas del corazón, que con asombro daban cuenta de que el inconquistable actor de los ojos verdes más bellos, había sucumbido ante los encantos de la heroína a la que todos admiraban.</p><p>Gabriela y Rodolfo tuvieron tres hijos:<b> Facundo, Daniela y Pedro Emiliano</b>. Y la actriz sintió, por primera vez, que todo se acomodaba en su vida. Tenía la familia que siempre había soñado. Y, paralelamente, le había llegado la oportunidad de protagonizar <i>Un mundo de 20 asientos</i>, tira sobre la historia de un colectivero de la línea 60 en la que compartió el protagónico con Claudio Levrino y<b> </b>que se convirtió en un verdadero éxito en todo el país. Sin embargo, la trágica muerte del actor, que se quitó la vida accidentalmente manipulando un arma de fuego, dejó truncos todos los proyectos que había para la pareja actoral. Y esto volvió a sumir en la tristeza a Gili.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27OMTLBCZJGAVMVU3UCELPGQIE.jpg?auth=29aa27a28dfc1d4af5a489170510cfbfb55845689dc5e26fae3a034ddb6bc9ed&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La actriz tuvo que luchar contra la depresión (Facebook Gabriela Gili)" height="1080" width="1920"/><p>No obstante, Gabriela volvió a ser convocada para formar parte de ciclos que contaron con gran repercusión, como <i>Crecer con papá </i>y<i> Amar al Salvaje</i>. Y, en 1984, fue la protagonista junto a Claudio García Satur de <i>Historia de un trepador</i>, con la que volvió a experimentar lo que es el fanatismo de la gente. Finalmente, en 1988 formó parte de <i>Pasiones,</i> una novela encabezada por Raúl Taibo y Grecia Colmenares. Pero, luego de eso, su presencia en la escena mediática se fue diluyendo. Empezó a estudiar canto y encaró alguna que otra temporada de teatro. Aunque ya no volvió a brillar. Y su depresión se fue agudizando.</p><p>El final fue sorpresivo para todos, empezando por su marido. Pero él mismo reconoció que, más allá de que nadie esperara ese desenlace, Gabriela llevaba mucho tiempo mal psicológicamente. Y que, lentamente, había dejado de ser la mujer que alumbraba con su mirada todo lo que había a su alrededor, para convertirse en una persona cuya luz se fue apagando poco a poco, hasta llegar a su prematuro final.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYMAPFKIFZCUJLYKQRAT2SBLHQ.jpg?auth=6dfd470e5976782f55c6ed537418c4270cd122f6587d4d48f218a0fb2642cae7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gabriela Gili (Facebook Gabriela Gili)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La intensa vida de Tita Merello: su salto a la fama impulsada por el hambre y su tormentosa relación con Luis Sandrini]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/24/la-intensa-vida-de-tita-merello-su-salto-a-la-fama-impulsada-por-el-hambre-y-su-tormentosa-relacion-con-luis-sandrini/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/24/la-intensa-vida-de-tita-merello-su-salto-a-la-fama-impulsada-por-el-hambre-y-su-tormentosa-relacion-con-luis-sandrini/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz y cantante murió en la Nochebuena de 2002, hoy hace 23 años. Estaba viviendo en la clínica Favaloro. Los relatos sobre su infancia y el listado de todos sus amores]]></description><pubDate>Wed, 24 Dec 2025 03:35:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XEG5JUCSFBZPGBFDYAU337H7Y.jpg?auth=5db2af5d9f044b5122624921e0c9356293b63a58cb1b324f709d1830799fab9d&smart=true&width=1920&height=960" alt="Tita Merello" height="960" width="1920"/><p>Esa noche del 24 de diciembre de 2002, mientras todos esperaban que el reloj marcara las 0 horas, para brindar en familia y abrir los regalos, <a href="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2024/12/24/a-22-anos-de-la-muerte-de-tita-merello-la-mujer-que-por-hambre-aprendio-a-actuar-y-a-cantar-y-se-transformo-en-estrella/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2024/12/24/a-22-anos-de-la-muerte-de-tita-merello-la-mujer-que-por-hambre-aprendio-a-actuar-y-a-cantar-y-se-transformo-en-estrella/"><b>Tita Merello</b></a><b> se despedía de este mundo en la más absoluta soledad</b>. Hacía ya cinco años que la actriz y cantante vivía en la Fundación Favaloro del barrio de Monserrat. De hecho, el mismísimo <b>René Favaloro </b>había autorizado su residencia en la clínica, teniendo en cuenta su delicado estado de salud, su edad y su situación personal. Es que, aunque había amado hasta el hartazgo, no tenía más familia que su público y algunos amigos. Y ese, sin dudas, era el mejor lugar para que pudiera pasar sus últimos días.</p><p>Dicen, sin embargo, que hacía un tiempo se había negado a todo tipo de tratamientos. Desde que el médico, creador del by pass, había tomado la triste determinación de suicidarse acorralado por los problemas económicos en el mes de julio del 2000, la intérprete de<b> Se dice de mí </b>había caído en una profunda depresión. Y, cuando le diagnosticaron un cáncer de mama con metástasis cerebral, simplemente, optó por no hacer nada y entregarse a su destino.<b> Sentía que su ciclo en este mundo ya se había terminado. </b>Así que ese día se fue a dormir temprano. Y nunca más despertó. Tenía 98 años y una vida intensamente vivida. </p><p>La artista había nacido el 11 de octubre de 1904 en un conventillo de San Telmo, en Buenos Aires, y desde muy chica conoció lo que era el hambre. Su padre, un chofer de oficio, murió de tuberculosis poco tiempo después de que ella llegara al mundo. Y su madre, una planchadora, se vio obligada a entregarla a un orfanato cuando tenía apenas 5 años, ya que no podía hacerse cargo de ella. De manera que <b>Laura Ana Merello</b> tuvo que soportar las carencias económicas y afectivas.</p><p>No era más que una niña cuando viajó a Montevideo, Uruguay, para trabajar como mucama sin paga a cambio de alojamiento y comida. Con 11 años, en tanto, volvió a la Argentina y se instaló con su madre en la zona de Congreso. Pero entonces un mal diagnóstico volvió a poner en jaque sus días. Es que<b> un médico creyó que padecía tuberculosis, de manera que la enviaron a una chacra de Bartolomé Bavio donde tuvo que realizar trabajos como campear y ordeñar las vacas</b>, entre otras tareas por las que obviamente no recibía ninguna paga. Hasta que, tras un año en esa situación, volvió a la Capital Federal junto a su progenitora.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ANONPP63B5CLLCD2BM3Q4PJAMU.jpg?auth=2952488f7eff112f34a57024e28bda611dd2162a14d311963244b88aea2d7e0e&smart=true&width=1920&height=3200" alt="Merello y Luis Sandrini, su gran amor" height="3200" width="1920"/><p>Nunca quiso hablar abiertamente de los abusos que sufrió en su adolescencia, cuando mezclaba changas para ganarse el mango con noches interminables durmiendo en la Plaza Lavalle, donde quedaba a merced de su buena o mala suerte. Pero su historia profesional empezó a cambiar cuando recibió la propuesta de sumarse como corista a la compañía de <b>Rosita Rodríguez</b> en el Teatro Avenida. No tenía una vocación clara ligada al arte, pero la posibilidad de llenarse la panza cantando la hizo aferrarse a esta oportunidad. Y estuvo dispuesta a dar todo de sí.</p><p>Tampoco imaginaba ser actriz. Y es verdad que, cuando en 1920 debutó en la obra <b>Las vírgenes Teres</b>, el público la abucheó. Sin embargo, una vez superado el shock inicial, Tita decidió seguir adelante. No estudió actuación porque siempre dijo que había ningún maestro mejor que la vida misma. Y de eso ella sabía mucho. De manera que, pocos meses después, volvió a subirse al escenario del Teatro Porteño. Entonces todo cambió. Porque ella entendió que lo más valioso que tenía era su carisma. Y que con eso bastaba para convencer a todos de que era una estrella. La número uno.</p><p>Así fue como la niña “triste, pobre y fea”, tal como se definía ella misma, pasó a ser “la morocha argentina” que todos admiraban. Su consagración llegó en 1931, cuando <b>Libertad Lamarque</b> la convocó para que reemplazara a <b>Olinda Bozán</b> en<i><b> </b></i><b>El rancho del hermano</b>, en el teatro Maipo. A partir de ese momento nunca más se dejó vapulear por nadie. Se convirtió en una mujer empoderada, una postura atípica para aquellos tiempos, y no dejó de brillar. Al menos, en el ámbito laboral.</p><p>En el terreno personal, en cambio, Tita sufrió mucho. Fue libre en tanto se permitió disfrutar de su sexualidad sin pruritos. Y nunca tuvo como meta el casamiento y los hijos, que de hecho nunca tuvo. Ni entendió la vida de esposa y madre como sinónimo de felicidad. Pero la realidad es que no pudo escapar del amor, ni del sufrimiento que representó, para ella, el hecho de caer bajo las redes de un hombre que no la correspondió como hubiera deseado. ¿Quién era él? Ni más ni menos que el gran <b>Luis Sandrini.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I76XAVIN4RFXZFXZ6LWQDXYCI4.jpg?auth=fa26c0a0f90c0b3d9b2a2df02edccacb38b79b2f8163bf83c0c2a511868b7d46&smart=true&width=1920&height=1252" alt="" height="1252" width="1920"/><p>La silla que él ocupaba en su departamento quedó en la misma posición. Nunca más nadie pudo sentarse en ella, como si en lo más profundo de su corazón la Merello mantuviera la esperanza de que él volviera a su lado. Algo que de manera poética, la artista dejó plasmado en la letra de <b>Llamarada pasional</b>, un tango de su autoría al que <b>Héctor Stamponi </b>le puso música y que rezaba: “Temor de vida que se escapa con el tiempo y no tenerte de nuevo como ayer”.</p><p>La historia, hay que decirlo, empezó floja de papeles de entrada. Es que cuando Tita conoció a Luis, durante el rodaje de la película <b>Tango</b> que se estrenó en 1933, él estaba casado con la actriz<b> Chela Cordero</b>. Así que la relación se mantuvo oculta hasta 1942, cuando ambos decidieron empezar a vivir en concubinato. Para el medio artístico, eran como un matrimonio. Pero para la pacata sociedad de la época, eran una pareja en la ilegalidad. Sin embargo, no fue el “qué dirán” lo que mantenía en vilo a la Merello, sino los celos fundados que Sandrini despertaba en ella. Es que el hombre nunca dejó de coquetear con otras mujeres. Y los rumores sobre sus infidelidades, tarde o temprano, llegaban a oídos de la artista.</p><p>Tita se había convertido en una “incondicional” para Luis. A tal punto que en lugar de dar por terminada la relación después de haber vivido tantas traiciones, en 1946 decidió dejar de lado su carrera para acompañar a Sandrini a México. Sin embargo, dos años más tarde, algo pasó. Ya de regreso a la Argentina, Merello había sido convocada para protagonizar <b>Filomena Marturano</b> en el Politema. Y, esta vez no accedió al pedido de Sandrini, que pretendía que no aceptara el proyecto y que se embarcara con él a España, donde le habían ofrecido hacer la película <b>Olé, torero</b>. ¿El resultado? Luis no se lo perdonó. Y no solo dio por terminada la relación, sino que al poco tiempo se terminó casando con <b>Malvina Pastorino</b>, con quien tuvo a sus hijas <b>Sandra </b>y <b>Malvina</b>. </p><p>El amor se transformó en dolor y se clavó como una daga en el corazón de Tita. Tuvo muchos hombres en su vida. Se la vinculó con figuras como <b>Alberto de Mendoza, Daniel Tinayre, Arturo García Buhr, Oscar Valicelli, Juan Carlos Thorry, Tito Alonso</b>, <b>Adolfo García Grau, Santiago Arrieta, Luis Arata, Jorge Salcedo, Héctor Calcaño, Alfredo Alcón, Jorge Morales</b> y<b> Alejandro Rey</b>, entre otros. Pero su corazón siguió latiendo hasta el final por Sandrini. </p><p>“<b>Yo me revestí. Me hice un vestido para pelearla a la vida de prepotente.</b> Pero te darás cuenta de que soy un perrito. Yo debo haber sido en otra generación un perro porque me dan ternura y muevo la cola. He vivido toda la vida añorando ternura, que es el mejor de los sentimientos porque comprende amor y pasión. A mí me tratan bien y consiguen de mí cualquier cosa. La vanidad, la estupidez, la prepotencia no sirven para nada”, había dicho en algún momento. Todos la veían como una mujer fuerte. Y en algún punto lo era. Pero Tita también había sido <b>una mujer rota</b>, que esperaba que alguien tuviera la valentía de ver más allá de su coraza para abrazarla. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XEG5JUCSFBZPGBFDYAU337H7Y.jpg?auth=5db2af5d9f044b5122624921e0c9356293b63a58cb1b324f709d1830799fab9d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=960" type="image/jpeg" height="960" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Tita Merello]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 95 años del nacimiento de Pipo Mancera: el creador de los programas ómnibus que pasó del éxito rotundo al olvido sin escalas]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/20/a-95-anos-del-nacimiento-de-pipo-mancera-el-creador-de-los-programas-omnibus-que-paso-del-exito-rotundo-al-olvido-sin-escalas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/20/a-95-anos-del-nacimiento-de-pipo-mancera-el-creador-de-los-programas-omnibus-que-paso-del-exito-rotundo-al-olvido-sin-escalas/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El legendario conductor de “Sábados Circulares” nació el 20 de diciembre de 1930 en Buenos Aires y se convirtió en una de las mayores figuras del espectáculo de los años ‘60 y ‘70]]></description><pubDate>Sat, 20 Dec 2025 05:29:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VFJIXCUBWJFOHPFMIZ6AAQCIEM.jpg?auth=1327aef3f88ea0e8cfc3f8cade1a2705253acc1672f87747f539638447079ef4&smart=true&width=1920&height=1086" alt="Pipo Mancera" height="1086" width="1920"/><p>Los sábados por la tarde eran aburridos. Hacía poco más de una década que la televisión había llegado a la Argentina pero, los fines de semana, había muy poco para ver. “Nada”, diría <b>Pipo Mancera</b>, quien en 1962 convenció al director de Canal 9 de poner al aire el primer programa ómnibus de la historia. Y estuvo dispuesto a hacer el ciclo sin recibir honorarios durante tres meses hasta alcanzar los índices de audiencia requeridos. ¿El resultado? Un éxito. Y así, sin más, se convirtió en el creador de un emblema de la pantalla chica que al día de hoy sigue presente en el imaginario colectivo.</p><p><b>Había nacido el 20 de diciembre de 1930, hace 95 años, en Buenos Aires</b>. Y sus primeros pasos en el medio estuvieron ligados al periodismo cinematográfico, con el ciclo<i> Pantalla Gigante</i>. Tiempo después, condujo el programa musical <i>La Noche</i>. Y, más tarde, fue productor de un film llamado <i>La Calesita</i>. Aunque también probó suerte como actor, formando parte del elenco de la película<b> </b><i>El Crack</i> y realizando un cameo en<i><b> </b></i><i>Bicho Raro</i><b>.</b></p><p>Tenía 32 años cuando una idea empezó a darle vueltas por la cabeza. ¿Por qué no hacer un programa que dure toda la tarde? Su intención era poder acompañar a la gente que estaba en su casa. Y brindarles un show en el que pudieran disfrutar de<b> música, humor y diversión</b>. Así fue como surgió <i>Circulares con Mancera</i>. Y el suceso fue tal, que en 1964 lo llamaron para llevar su ciclo a Canal 13 primero y Canal 11 después, con el nombre de <i>Sábados Circulares con Mancera</i><b>. </b></p><p>Sandro, Lola Flores, Raphael, María Félix, Nélida Lobato, Don Francisco, Pelé, Joan Manuel Serrat, Geraldine Chaplin, Marcello Mastroianni, Sophia Loren, Atahualpa Yupanqui, Sean Connery, Irineo Leguisamo, Lolita Torres, Leonardo Favio, Cacho Fontana, Juan Verdaguer, Ringo Bonavena, Alberto Closas, Gaby, Fofó y Miliki, Alain Delon, Luis Sandrini, Libertad Lamarque, Tita Merello, Niní Marshall, Rubén Juárez, Aníbal Troilo y Sergio Denis son solo algunas de las incontables figuras que desfilaron por el ciclo​ durante los casi 13 años, entre el 6 de enero de 1962 y el 11 de noviembre de 1974, que se mantuvo al aire. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOF54DSFJNBWFBUPJTSOI4EQ34.jpg?auth=9855e2a227c02126ee5993e7e4d534f09a53c1efff5708765117986706afe77d&smart=true&width=640&height=405" alt="Con sus Sábados Circulares, tuvo picos de más de 80 puntos de rating" height="405" width="640"/><p>Tuvo picos de rating de <b>más de 80 puntos</b>, sin contar que en muchos países de Latinoamérica se retransmitía ya sea en directo o en diferido. En algún momento llegó a durar ocho horas. Y sirvió de plataforma de lanzamiento de muchos artistas, tanto a nivel nacional como internacional. Porque todo lo que pasaba en el mundo de la farándula, pasaba por el programa de Mancera. Como, por ejemplo, cuando en 1967 transmitió en vivo la boda de <b>Palito Ortega</b>, uno de los artistas surgidos de ese semillero, y <b>Evangelina Salazar. </b></p><p>Claro que, como periodista, Mancera también trataba temas comprometidos. En 1976, tras el golpe militar de <b>Jorge Rafael Videla</b>, se vio obligado de exiliarse del país. “Rajá porque sos boleta”, le dijo su amigo<b> José María Muñoz.</b> Y partió con destino a Francia, Italia, Brasil y, finalmente, Estados Unidos. Cuentan que, por aquellos duros años, se vio en la necesidad de recurrir a aquellos a los que tanto había ayudado desde su programa. Pero que la gran mayoría de ellos le dio la espalda. </p><p>Mancera se sintió decepcionado. No podía creer que esos que habían triunfado gracias a él, no fueran capaces de tenderle una mano. Del éxito al olvido, parecía haber un solo paso. No estaba preparado para asumirlo. De hecho, en 1983, con los albores de la democracia, intentó volver a la televisión con <i>Videoshow</i>, pero el programa fue un fracaso que solo permaneció un mes al aire antes de ser levantado.</p><p>Sumado a eso, en 1984 el conductor perdió a <b>Charito</b>, su primera esposa, y esto lo hizo caer en una profunda depresión. Solo logró salir adelante gracias al amor de <b>Esther</b>, con quien se casó en segundas nupcias. Pero la realidad es que nunca más pudo disfrutar de las mieles del éxito a nivel profesional. En 1988, en Teledos, le rindieron un homenaje. Pero este no hizo más que dejar en claro que <b>su tiempo había terminado</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q6UP2WWQGBEMLLKDYVZSZIC27I.jfif?auth=53cc686e50d47acf66a857d04a967d00e8994bc8a1c4e584cc72efa3df0dab10&smart=true&width=600&height=450" alt="El conductor en sus últimos años" height="450" width="600"/><p>En 1996, recibió el premio Martín Fierro a la trayectoria. Hizo algún que otro reportaje y despuntó el vicio del periodismo en la radio. Pero fue recién en el año 2007, que pudo volver a la televisión. Había sido convocado por su amigo<b> </b>Héctor Ricardo García<b> </b>para reeditar su <b>clásico programa</b> ómnibus en la pantalla de Crónica TV. Y debutó con un<b> </b>Sábados circulares<b> </b>aggiornado, que no logró captar la atención de los televidentes como sí lo había hecho tres décadas atrás. </p><p>Tenía 80 años de edad cuando murió en su casa, el 29 de agosto del 2011, después de un largo tiempo acarreando problemas de salud. Su velatorio fue multitudinario y no hubo ningún referente del medio que no lo recordara como lo que fue: un verdadero <b>número uno de la conducción</b>. Aunque hubiera tenido que exiliarse. Aunque muchos le hubieran soltado la mano. Y aunque nunca más hubiera vuelto a descollar con su trabajo. Después, sus restos fueron sepultados en un cementerio de Pilar, donde sus íntimos le dieron la última despedida. Y, olvidando sus malos momentos, su nombre quedó marcado en el libro de oro de la televisión.</p><p>Desde entonces, quienes tuvieron la posibilidad de conocerlo, prefirieron quedarse con esa imagen del hombre intrépido y divertido, que durante más de una década había sabido ser. Ese que salió de smoking y con una copa de champagne en la mano de una caja sellada con la que había sido sumergido en el Río de la Plata. Ese que había reporteado a una joven promesa del fútbol llamado <b>Diego Maradona</b>. O ese que había hecho un informe especial sobre Hiroshima y que quedará, para siempre, como el creador de un formato que luego muchos otros adoptaron.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOF54DSFJNBWFBUPJTSOI4EQ34.jpg?auth=9855e2a227c02126ee5993e7e4d534f09a53c1efff5708765117986706afe77d&amp;smart=true&amp;width=640&amp;height=405" type="image/jpeg" height="405" width="640"><media:description type="plain"><![CDATA[Con sus Sábados Circulares, tuvo picos de más de 80 puntos de rating]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Luis Landriscina cumple 90 años: vida y obra del cuentista que jamás aceptó decir un “chiste verde” para tener éxito]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/19/luis-landriscina-cumple-90-anos-vida-y-obra-del-cuentista-que-jamas-acepto-decir-un-chiste-verde-para-tener-exito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/19/luis-landriscina-cumple-90-anos-vida-y-obra-del-cuentista-que-jamas-acepto-decir-un-chiste-verde-para-tener-exito/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El hombre que hizo reír a grandes y chicos gracias a su capacidad de narrar, nació en Chaco el 19 de diciembre de 1935]]></description><pubDate>Fri, 19 Dec 2025 05:50:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WPRBLBLCBBHNXMAVWFNVCI5EGY.jpg?auth=84bab98fcb1e35b491a7f80df0b77dd044afb85862b7b240b21e8c26779f8b46&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En la actualidad, Luis Landriscina es el único de sus hermanos que sigue en este plano y la ausencia de tantos de sus seres queridos le pesa" height="1080" width="1920"/><p>En tiempos de redes sociales, donde difícilmente alguien sea capaz de mantener su atención por más de quince segundos sin que su dedo tome la iniciativa de escrolear, nadie podría imaginar que un cuentista como<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/luis-landriscina/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/luis-landriscina/"><b>Luis Landriscina</b></a><b> </b>pudiera seguir vigente. Porque, a decir verdad, si algo se necesita para poder disfrutar de las historias de este humorista, es la paciencia. Sin embargo, su talento logró atravesar las distintas generaciones y los cambios culturales, al punto que hoy se lo puede<b> encontrar fácilmente en TikTok </b>y otras aplicaciones por el estilo.</p><p><b>Nacido hace 90 años, más precisamente el 19 de diciembre de 1935</b>, el hombre oriundo de Colonia Baranda, provincia de Chaco, no maneja estas herramientas de comunicación modernas. Y, obviamente, no se autopercibe “influencer”. Pero se siente halagado cada vez que un adolescente lo reconoce y le cuenta que suele verlo en “algo que se llama YouTube”, mientras señala su teléfono celular. Porque sabe que, de una u otra manera, su legado sigue intacto.</p><p>Él nació en tiempos en los que todo era muy diferente. Había sido el séptimo hijo de <b>Filomena Curci</b>, una inmigrante italiana. Y, tras su nacimiento, el médico le había advertido a la mujer que no iba a poder resistir un nuevo parto. Pero ella decidió entregarse a la voluntad de Dios. Y murió justo cuando estaba trayendo al mundo a su octavo descendiente y cuando Luigi -tal el nombre que figura en su documento- no había cumplido los dos años.</p><p>Así las cosas, el humorista se crio con sus padrinos, un matrimonio de españoles llamados<b> Santiago Rodríguez y Margarita Martínez,</b> ya que su padre, el también inmigrante italiano <b>Luigi Landriscina</b>, trabajaba como cosechador de algodón y no podía hacerse cargo de él y sus hermanos. La mujer que lo adoptó, en tanto, falleció cuando Luis tenía 22 años. Y, de alguna manera, en ese momento él revivió el dolor que había sentido cuando apenas tenía registro de lo que pasaba a su alrededor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TABZBUKDTVHSZIBBQWNVUO6SMQ.jpg?auth=2132dd28d906fe09847dd3cf95301c103b3a9444dd3b69a38d785a8c7b179e19&smart=true&width=1920&height=2570" alt="El cuentista nunca aceptó decir palabras inapropiadas" height="2570" width="1920"/><p>Sus primeros rebusques fueron arreglando cocinas y lavarropas. También trabajó en la policía montada. Y formó parte del grupo folklórico <b>Los Cardenales</b>, junto con el que empezó a relatar sus primeros cuentos entre una y otra canción. Así fue como descubrió su verdadera pasión, que tenía que ver con <b>narrar historias costumbristas en las que el desenlace, o el remate, no necesariamente era lo más importante</b>. Porque lo que valía, fundamentalmente, era la experiencia de escucharlo describiendo las escenas de su relato.</p><p><b>Debutó como recitador en el Festival de Cosquín de 1964</b>, en el que obtuvo el premio como revelación. Y, desde entonces, siempre se mantuvo fiel al principio de no decir ninguna “guarangada”. Lo suyo era un humor sano. Y dicen que hasta rechazó jugosas ofertas de dinero por no dar el brazo a torcer y sumarse a la moda de aquellos años en los que los “chistes verdes” atraían a las multitudes. No obstante eso, su popularidad se mantuvo a través de los años.<b> Hizo teatro, cine, televisión y grabó varios discos. Todo esto sin necesidad de que su nombre apareciera como titular de ningún escándalo en la prensa de la época.</b></p><p>En su vida privada, Luis también mantuvo una línea intachable de conducta. Conoció a <b>Guadalupe Betty Mancebo </b>en la parroquia de Villa Ángela. Él tenía 19 años y ella 14 y se pusieron de novios “en secreto”. Durante los largos meses en los que al humorista le tocó hacer el servicio militar, el vínculo se mantuvo solo a través de cartas. Apenas se reencontraron, se casaron, tuvieron a sus dos hijos, <b>Gerardo Dino y Fabio</b>, y nunca más se separaron.</p><p>Claro que en la vida, raramente, todo se alinee para bien. Y la realidad es que, allá por los años ‘70, Landriscina atravesó un momento dramático cuando salió de garante de un productor que quería hacer una película y no pudo costear los gastos, lo que lo terminó llevando a la<b> bancarrota.</b> En aquel momento, según confesó, hasta se le cruzaron por la cabeza las ideas más descabelladas. Pero logró salir adelante gracias a la ayuda de sus amigos y entendió que, mientras tuviera salud, todo lo demás podía solucionarse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BSOPWV7CDVE5JKTEDBOV7RCDR4.jpg?auth=95f5cc84a77126a15456a2ab13b9f345fe5b32c25c13a4e0ca84ddedaab6ce7a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis trabajó en teatro, cine y televisión" height="1080" width="1920"/><p>En 1984, sufrió un serio accidente corriendo una carrera de TC junto a su hijo mayor. El auto que conducían desbarrancó y el humorista sufrió aplastamiento de vértebras cervicales. No era su hora. Como tampoco lo era hace poco más de un año, cuando <b>comenzaron a circular rumores sobre su supuesto fallecimiento, que su propia familia tuvo que salir a desmentir </b>con un video de Luis envasando un aperitivo casero.</p><p>En 2005, mediante un comunicado formal, había anunciado que se despedía definitivamente de los escenarios. Ya había logrado todo, actuando en lugares tan remotos como Australia o la Antártida. Y todo parecía indicar que había llegado el momento de su retiro. Pero estaba claro que iba a seguir adelante con sus crónicas pausadas, en las que logra atrapar la atención de su público hasta llegar a un final inesperado. Aunque no sea precisamente sobre una tarima. O aunque sean apenas unos pocos conocidos sus selectos espectadores.</p><p>Hoy, Landriscina se prepara para celebrar nueve décadas de vida con sus afectos más íntimos. Dice que <b>su médico Francisco Klein le dijo que quería que se muriera sano</b>. Y, por eso, se cuida mucho. Es el único de sus hermanos que sigue en este plano y la ausencia de tantos de sus seres queridos le pesa. “Yo digo que la muerte no es una. Vas agregando muertes al alma y la última es la que te voltea.<b> Cada muerte de mis amigos y de mi familia, la almacené en el alma</b>“, explicó en una entrevista. Y siempre dijo que lo único que espera es partir antes que su esposa, porque no soportaría la idea de irse de este mundo sin tenerla a ella tomando su mano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BSOPWV7CDVE5JKTEDBOV7RCDR4.jpg?auth=95f5cc84a77126a15456a2ab13b9f345fe5b32c25c13a4e0ca84ddedaab6ce7a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Luis trabajó en teatro, cine y televisión]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Silvina Ocampo: esa hermana menor que rodeada de lo más prestigioso de la literatura del siglo XX escogió la libertad de las sombras]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/14/silvina-ocampo-esa-hermana-menor-que-rodeada-de-lo-mas-prestigioso-de-la-literatura-del-siglo-xx-escogio-la-libertad-de-las-sombras/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/14/silvina-ocampo-esa-hermana-menor-que-rodeada-de-lo-mas-prestigioso-de-la-literatura-del-siglo-xx-escogio-la-libertad-de-las-sombras/</guid><dc:creator><![CDATA[Ariana Budasoff]]></dc:creator><description><![CDATA[Era la más pequeña de las seis Ocampo. Creció entre lujos, idiomas y servidumbre. Fue hermana de Victoria, amiga de Borges, esposa de Bioy Casares. Y en esa vida de la cultura culta compartida con apellidos de prestigio, desde los segundos planos, se convirtió en una escritora fundamental. Su muerte, el 14 de diciembre de 1993, no la detuvo: hubo obras póstumas y un gran reconocimiento que ella no llegó a ver]]></description><pubDate>Sun, 14 Dec 2025 05:11:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDSYGR6ACRA4RBJIMAPLFRDCVA.jpg?auth=ece716bb31f2277a7d078f7cc2babdd18458368167e0f12ccfadd0e7fa4b3220&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Silvina Ocampo" height="1080" width="1920"/><p><i>“Entré por el portón del jardín silencioso.</i></p><p><i>Elevaban los árboles su mole gigantesca y morían las rosas de un cielo tenebroso.</i></p><p><i>Pensé: ‘Antes que amanezca</i></p><p><i>conoceré por fin la múltiple verdad.</i></p><p><i>Me esconderé en la sombra de este antiguo follaje</i></p><p><i>Y hallaré claramente aquí en la oscuridad, sin que nadie me ataje,</i></p><p><i>la llave del secreto que hace mi desventura’”. </i></p><p>“La metamorfosis”,<i> </i>Silvina Ocampo.</p><p>***</p><p>En la pintura. En las letras. Entre tus hermanas. ¿Dónde estás, Silvina? En la casa de la calle Viamonte en la que naciste. En la de tu bisabuelo, al que visitabas diariamente durante el invierno. En la quinta de San Isidro, bautizada por la posteridad y la UNESCO como Villa Ocampo, a la que te mudabas cada verano. ¿Dónde? En los salones donde tomabas clases con tus tres institutrices, francesa, británicas, con tus profesores de castellano e italiano. En las dependencias de servicio, donde te gustaba transcurrir junto a esos actos cotidianos de lo doméstico por los que te sentías atraída, de los que participabas con la plancha, con la ropa. ¿Dónde estás? En la mirada de Victoria. En la prestigiosa revista Sur. En las confesiones con Borges. En la enroscada relación con Bioy. ¿Dónde? En lo que se dice de vos: que tenías amantes mujeres, que tenías premoniciones. ¿Dónde estás? En la poesía. En los cuentos. En la narrativa. En el humor que decías que no te comprendían. En lo siniestro. En las niñeces. En la libertad de las mujeres que ocupaban tus tramas. </p><p>Dónde. </p><p>***</p><p>Antes de que el Alzheimer desgastara las huellas de la menor de las Ocampo. Las enredara y las transformara en un eco entrecortado de ella misma. Antes de que pusiera su propio punto final, <b>el 14 de diciembre de 1993</b>, hubo 90 años de una Ocampo tan huidiza, exquisita, inclasificable. </p><p>***</p><p><i>“¡Cómo será mi sombra! </i></p><p><i>Oh, amor</i></p><p><i>¿Qué es lo que soy?</i></p><p><i>Ave, piedra, o araña, </i></p><p><i>uno de los cipreses, </i></p><p><i>o nada</i></p><p><i>Tal vez soy”. </i></p><p>“La metamorfosis”<i>, </i>Silvina Ocampo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TUOG4PY7I5HFTEEHFPM4DODHE4.jpg?auth=1bc9760ced894ce5119b4b4fa518bad57cdf7e1f5a5e60b15f97a32ecd08d8fe&smart=true&width=1920&height=1788" alt="Silvina Ocampo nació el 28 de julio de 1903. Era la sexta hija, sería la última, de una de las familias más tradicionales y aristocráticas de la Argentina (Gentileza Penguin Random House)" height="1788" width="1920"/><h2>Un árbol de ramas encumbradas</h2><p>Su nombre era <b>Silvina Inocencia María Ocampo</b>. Nació el 28 de julio de 1903, en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Era la sexta hija, sería la última, de una de las familias más tradicionales y aristocráticas de la Argentina. Los Ocampo exhibían un apellido ilustre, al que honraban generación tras generación. </p><p>Su tatara-tatara-tatarabuelo, José de Ocampo, había gobernado Cuzco cuando, conquistado por los españoles, era una ciudad clave en el Virreinato del Perú; allí estuvo antes de mudarse al del Río de la Plata. Su tatara-tatarabuelo, Manuel José de Ocampo, fue uno de los primeros gobernadores de la Argentina independiente. Su bisabuelo, Manuel José de Ocampo González, fue político, candidato a presidente y amigo de Sarmiento. Su abuelo, Manuel Anselmo Ocampo, fue estanciero, militar y político. Y fue quien fundó la ciudad de Villa María en la provincia de Córdoba. </p><p>​Había más. Más familia, más parientes en las ramas que se bifurcaban y se distanciaban del centro de ese árbol opulento y lustroso que la rodeaba. Familiares con dobles apellidos que presumían títulos de “conquistador”, “director Supremo”, “caudillo”, en países en plena metamorfosis, procesos independentistas, nacimiento y revolución. </p><p>Su padre, <b>Manuel Silvio Cecilio Ocampo Regueira</b>, era arquitecto y conservador. Había nacido en una familia de nueve hijos. ​Su madre, <b>Ramona Máxima Aguirre</b> —que encontraba disfrute en la jardinería y en el violín—, en una de ocho; creyente, religiosa. No sorprende que la pareja haya tenido seis hijas: <b>Victoria, Angélica, Francisca, Rosa, Clara María y Silvina, la menor de todas</b>. </p><p>***</p><p><i>“Soy como los reflejos de un lago tenebroso</i></p><p><i>o el eco de las voces en el fondo de un pozo</i></p><p><i>azul cuando ha llovido.</i></p><p><i>Todo lo he recibido:</i></p><p><i>como el agua o el cristal</i></p><p><i>que se transforma en cualquier cosa,</i></p><p><i>en humo, en espiral,</i></p><p><i>en edificio, en pez, en piedra, en rosa.</i></p><p><i>Soy diferente a mí, tan diferente,</i></p><p><i>como algunas personas cuando están entre gente.</i></p><p><i>Soy todos los lugares que en mi vida he amado.</i></p><p><i>Soy la mujer que más he detestado</i></p><p><i>y ese perfume que me hirió una noche</i></p><p><i>con los decretos de un destino incierto”.</i></p><p>“Canto”<i>, </i>Silvina Ocampo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3IDFF22765CVZLYSBM4I3742PQ.jpg?auth=69b4d61333dd7f26fffd02d85c592671121563480e64d9be4bd1627a0eff0618&smart=true&width=1920&height=2987" alt="Silvina Ocampo creció entre hermanas, institutrices, lujos y servidumbre. Y sintiéndose sola. Su infancia, etapa que la marcó, será la fuente de muchos de sus cuentos (Gentileza Penguin Random House)" height="2987" width="1920"/><h2>Una infancia llena - vacía</h2><p>En la infancia de Silvina hubo muchas hermanas, hubo educación trilingüe —las Ocampo aprendieron a leer en inglés y en francés antes que en castellano—, hubo gran casa en la ciudad, mansión de veraneo en Beccar, campos en Pergamino, una estancia en Córdoba. Hubo electricidad y agua corriente. Hubo viajes a París. Hubo un ejército de empleados y sirvientes. En la infancia de Silvina hubo <b>una profunda soledad</b>. </p><p>Soledad que se hizo más honda cuando murió su hermana, Clara.</p><p>Ellas tenían once y seis, pero la historia no es de amor. O tal vez sí. Un amor que se desgarra con la ausencia. La diabetes infantil arrasó el organismo de Clara. El dolor, el espíritu de Silvina.</p><p> “Ahí supe que se había muerto. Después me pusieron un cinturón negro en signo de duelo. Entonces lloré. Pero lloré porque creía que había que llorar, porque había visto llorar personas alrededor. ¡Me sentía tan sola!”, cita Mariana Enríquez en <i><b>La hermana menor</b></i><i>,</i> el libro en el que la retrata, que debe ser la investigación más exhaustiva sobre Silvina Ocampo. </p><p>La muerte de su hermana la lanzó hacia adentro de sí misma. A buscar la compañía de lo doméstico, lo bello de lo pequeño y cotidiano. A <b>los cuartos de servicio</b> donde pasaba horas participando de los quehaceres por puro placer. </p><p>​“Ama a los sirvientes de la casa. Ama a las niñeras, a las costureras, a las planchadoras, a los cocineros que viven en las dependencias de servicio del último piso. Ama a los trabajadores y a los pobres”, escribe Enríquez. “<b>Gran parte de la literatura de Silvina Ocampo parece contenida ahí: en la infancia, en las dependencias de servicio</b>. De ahí parecen venir sus cuentos protagonizados por niños crueles, niños asesinos, niños asesinados, niños suicidas, niños abusados, niños pirómanos, niños perversos, niños que no quieren crecer, niños que nacen viejos, niñas brujas, niñas videntes; sus cuentos protagonizados por peluqueras, por costureras, por institutrices, por adivinas, por jorobados, por perros embalsamados, por planchadoras. <b>Su primer libro de cuentos, </b><i><b>Viaje olvidado</b></i><b> (1937)</b>, es su infancia deformada y recreada por la memoria; Invenciones del recuerdo, su libro póstumo, de 2006, es una autobiografía infantil. No hay período que la fascine más; no hay época que le interese tanto”, enfatiza.</p><p>La académica y autora estadounidense Patricia Nisbet Klingenberg, coincide: “[Silvina Ocampo]​ vivió una existencia solitaria, aliviada principalmente por la compañía de varios trabajadores domésticos (...). Este, entonces, es el lugar de donde surgen sus obras, de la memoria y la identificación con aquellos identificados como otros".</p><p>***</p><p><i>“A veces te contemplo en una rama,</i></p><p><i>en una forma, a veces horrorosa,</i></p><p><i>en la noche, en el barro, en cualquier cosa,</i></p><p><i>mi corazón entero arde en tu llama.</i></p><p><i>Y sé que el cielo entre tus labios me ama,</i></p><p><i>que el aire forma tu perfil de diosa</i></p><p><i>de oro y de piedra, sola y orgullosa,</i></p><p><i>que nadie existirá si no te llama”.</i></p><p>“A veces te contemplo en una rama”<i>…, </i>Silvina Ocampo.<i> </i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AUVU2373VBG6PMR2GK5SVX6PSY.jpg?auth=449555acb38c651c624a00cdb281a727f3e82936f941af654289d71975458eeb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Silvina y Victoria Ocampo" height="1080" width="1920"/><h2>Más que la hermana menor<b> </b> </h2><p>Antes de escribir, Silvina pintó. </p><p>Tenía 26 años cuando viajó a estudiar dibujo y arte a la capital francesa. Allí se unió a los artistas plásticos argentinos que se habían establecido en la ciudad de luces durante la segunda década del siglo XX y se reconocían como “El Grupo de París”. Brillarían ahí Norah Borgues, Raquel Forner, Lino Spilimbergo, Horacio Butler y Xul Solar. Silvina tomó clases con el pintor italiano Giorgio de Chirico, fundador de la escuela metafísica, y con el francés Fernand Léger, figura del cubismo. Pero, de regreso a Buenos Aires, aunque siempre tuvo un atelier, el tiempo y las letras la alejarían de los colores y los lienzos, que echó al abandono. </p><p>Probablemente, que su hermana mayor fundara <b>la revista </b><i><b>Sur</b></i><b>, en 1931</b>, y que publicara en ella a los escritores, filósofos e intelectuales más destacados de sus días —que serían los más destacados del siglo XX—, con los que tejió prestigiosas redes, influiría en ese cambio de rumbo. O quizás los versos, los cuentos y novelas siempre habían estado ahí, latiendo en ella.</p><p>Silvina acompañó el comienzo de la revista que se transformaría en <b>símbolo de la intelectualidad nacional</b>, de la cultura culta de una Buenos Aires que se presumía la París de Sudamérica. Pero no tuvo un rol que impactara en las decisiones sobre los contenidos, lo que estaba a cargo de su hermana Victoria, quien se volvería la Ocampo más célebre, el nombre unido a la gran literatura, reconocido mundialmente por su aporte a las letras y a la cultura, con quien Silvina tuvo <b>un vínculo turbulento</b>. </p><p>Victoria era quien marcaba el pulso y exhibía su poder en los círculos intelectuales del siglo XX. Silvina, escogió —o quizás fue un modo de alejarse de los reflectores sobre la cabeza de su hermana— los segundos, terceros planos. O salirse del lente. El perfil bajo. <b>La distancia y la introspección</b>. Aquel lugar donde no alumbraba la luz. </p><p>Uno que le ofrecía la más etérea y pura libertad.</p><p>“El más común de los lugares comunes sobre Silvina Ocampo es considerar que quedó a la sombra, oscurecida, empequeñecida por su hermana Victoria, su marido el escritor Adolfo Bioy Casares y el mejor amigo de su marido, Jorge Luis Borges. Que la opacaron. Pero es posible que la posición de Silvina haya sido más compleja. <b>Quienes la admiran fervorosamente decretan que sin duda fue ella quien eligió ese segundo plano</b>. Dicen que desde allí podía controlar mejor aquello que deseaba controlar. Que nunca le interesó la vida pública sino, más bien, <b>tener una vida privada libre</b> y lo menos escrutada posible. Que, en definitiva, <b>ella inventó su misterio para no tener que dar explicaciones</b>”, detalla Enriquez en <i>La hermana menor</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QTPTM6SWYZF4JN7TPAZQBSE36I.jpg?auth=7dec2c7bce972c0f83b5c4e0b13d08300b582341feee67db4fb419ab6f7cbb66&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares" height="1280" width="1920"/><p>En esos años —las biografías dicen que fue en 1932— comenzó su relación con <b>Adolfo Bioy Casares</b>, también hijo de la clase acomodada argentina, once años menor que ella. Al que por sobre los campos y riqueza que podría heredar de su familia le interesaba la literatura. Y las mujeres.</p><p>Silvina y Adolfo —apodado Adolfito para diferenciarlo de su padre del mismo nombre— se fueron a vivir juntos, sin casarse, a una estancia de la familia Bioy Casares en la localidad de Pardo, partido de Las Flores, en el centro-noreste de la provincia de Buenos Aires. Se llamaba <b>“Rincón Viejo”</b>. La pareja vivió allí entre 1934 y 1940. Se dice que entonces fueron felices. </p><p>En Ricón Viejo pasaron cosas. Que los atravesarían. Que los acercarían a quienes ambos querían ser. </p><p>Bioy Casares dejó la carrera de Abogacía y se sumergió en la literatura, consagrándose en 1940 con <i>La invención de Morel</i>. Silvina dejó el dibujo y la pintura y empezó a escribir. Probablemente ahí nacieron los cuentos que se transformaron en su primer libro, <i>Viaje olvidado</i>, que publicó en 1937 y que, en ese momento, no despertó demasiado interés. También ahí se volvería sólida la amistad de la pareja con Jorge Luis Borges, que se extendería hasta el fin de sus vidas.</p><p>Cuando en 1940 Silvina y Bioy decidieron casarse, <b>el autor de </b><i><b>El Aleph</b></i><b> fue uno de los testigos</b>. </p><p>Como si se tratase de una especie de profecía, después de unirse formalmente la felicidad de los Bioy —como empezaron a llamarles a partir del matrimonio— comenzó a tambalear. Probablemente no se extinguió, pero la vida se volvió algo sinuosa. </p><p>Desde el viaje de bodas alejado de lo tradicional, en el que planeaban recorrer el país en una casa rodante con amigos, que fracasó a pocos kilómetros de Buenos Aires —solo llegaron a visitar Rosario y Córdoba—, la relación se volvió compleja. Dejaron el campo y se mudaron a la ciudad de Buenos Aires, donde comenzaron otra larga etapa que incluyó <b>colaboraciones</b> —el trío Ocampo, Bioy y Borges escribió la<i> Antología de la literatura fantástica</i> (1940), la <i>Antología poética argentina</i> (1940) y, en 1946, el matrimonio publicó la novela policial<i> Los que aman odian</i>—; <b>múltiples infidelidades de Bioy</b> —entre las que destacan una con la escritora mexicana Elena Garro, quien era esposa de Octavio Paz—; <b>presuntos romances de Silvina con otras mujeres</b> —entre los que se menciona la profunda relación que sostuvo con la poeta <b>Alejandra Pizarnik</b>, con quien intercambiaba cartas y dedicatorias.</p><p>“Oh Sylvette, si estuvieras. Claro es que te besaría una mano y lloraría, pero sos mi paraíso perdido. Vuelto a encontrar y perdido. Al carajo los greco-romanos. Yo adoro tu cara. Y tus piernas y (..) tus manos que llevan a la casa del recuerdo-sueños, urdida en un más allá del pasado verdadero”, le escribe Pizarnik en una carta fechada en enero de 1972, meses antes de que acabara con su vida. </p><p>“Silvine, mi vida (en el sentido literal) —sigue— le escribí a Adolfito para que nuestra amistad no se duerma. Me atreví a rogarle que te bese (poco: 5 o 6 veces) de mi parte y creo que se dio cuenta de que<b> te amo SIN FONDO</b>. A él lo amo pero es distinto, vos sabés ¿no? Además lo admiro y es tan dulce y aristocrático y simple. Pero no es vos, <i>mon cher amour</i>. Te dejo: me muero de fiebre y tengo frío. Quisiera que estuvieras desnuda, a mi lado, leyendo tus poemas en voz viva. Sylvette <i>mon amour</i>, pronto te escribiré. </p><p>Sylv., yo sé lo que es esta carta. Pero te tengo confianza mística. Además la muerte tan cercana a mí (tan lozana!) me oprime. (…) Sylvette, no es una calentura, es un re-conocimiento infinito de que sos maravillosa, genial y adorable. Haceme un lugarcito en vos, no te molestaré. Pero te quiero, oh no imaginás cómo me estremezco al recordar tus manos que jamás volveré a tocar si no te complace puesto que ya lo ves lo sexual es un ‘tercero’ por añadidura. En fin, no sigo. Les mando los 2 librejos de poemúnculos meos —cosa seria. </p><p>Te beso como yo sé (...)”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YNY2GMVB2ZAWLEPBZGTUBM3V5U.jpg?auth=8883255af01cf9257d69eacf5c24e5e4da9eefc368f3f4ca433843bde9a6fa48&smart=true&width=1920&height=3129" alt="El casamiento de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares cubierto por los medios. Arriba, a la izquierda, Jorge Luis Borges posa como testigo de la unión de sus amigos " height="3129" width="1920"/><p>Pero quizás el hito mayor de esa vida en común entre Silvina y Bioy fue <b>la adopción de su hija, Marta</b>.</p><p>Así lo narra Mariana Enriquez. </p><p>“De vuelta de un viaje a Europa, en 1954, los Bioy se mudaron al departamento en el que vivieron hasta la muerte, durante 45 años, en la calle Posadas 1650, también en Recoleta (...) Y, cuando se mudaron, <b>ya no estaban solos</b>. (...) durante ese viaje, habían adoptado a Marta, la única hija de los Bioy. No fue una adopción común. Silvina no podía tener hijos. No está claro si los deseaba, pero aparentemente Bioy quería ser padre. Por entonces, una de sus amantes, llamada María Teresa, aceptó ser la mamá de su hija y entregarla en adopción. La niña nació en Estados Unidos, pero los trámites de adopción se hicieron en Francia. Allá fueron a buscarla los Bioy (...)”. “En septiembre de 1954, Silvina le escribe a su hermana Angélica, desde Francia: ‘No encontramos niñera... Hace un siglo que no lavo mi ropa y muchos días que no me baño porque no hay tiempo —y hay un solo baño—. Estoy horrible y temo que mi organismo se haya acostumbrado. Tengo el pelo color ratón y áspero, la cara medio colorada, las manos paspadas, todo perfeccionado por mi fealdad habitual. El apuro en que vivo me enloquece. No tengo ni un minuto para dedicarme a la contemplación de nada ni de nadie. Es horrible’”.</p><p>Silvina y Bioy estuvieron juntos hasta la muerte.</p><p>***</p><p><i>“Quisiera ser tu predilecta almohada</i></p><p><i>donde de noche apoyas tus orejas</i></p><p><i>para ser tu secreto y ser las rejas</i></p><p><i>de tu sueño: dormida o desvelada</i></p><p><i>ser tu puerta, tu luz cuando te alejas,</i></p><p><i>alguien que no trató de ser amada.</i></p><p><i>Huir de la ansiedad que está en mis quejas,</i></p><p><i>poder a veces ser lo que soy, nada”.</i></p><p>“Quisiera ser tu predilecta almohada”, Silvina Ocampo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4Y3MWKMANGG7OQEKON6ZIXKQY.jpeg?auth=b117a2908aceedea051c4b09ac21696863717691455b3864c150c94cefec14dd&smart=true&width=1920&height=2626" alt="En contraposición al lugar central que ocupó su hermana mayor, Victoria, en los círculos intelectuales del siglo XX, Silvina escogió los segundos, terceros planos. La distancia y la introspección. Allí donde no alumbraba la luz podía disfrutar la más etérea y pura libertad
" height="2626" width="1920"/><h2>La obra</h2><p>Desde el lugar que escogió por placer o por oposición al de su hermana mayor, con la que mantenía una relación distante, desde esos márgenes, vuelta sobre sí misma, <b>Silvina escribió</b>. Tomó su interior, sus pensamientos, su misterio, su oscuridad y sus enigmas y los transformó en poesía, en cuentos, en narrativa. En ficción, en ensayos. En antologías. Ofreciendo una vasta obra que sería reconocida como fundamental en la literatura argentina años después de su muerte. Aunque en su vida obtuvo algunos aplausos, algunos premios, como el Nacional de Poesía, en 1962, y el Municipal de Literatura, en 1954.</p><p>La niñez, la crueldad infantil, la ambigüedad moral, la metamorfosis, los cambios que tenían a la mujer en el centro de la escena —lo que hoy llamaríamos perspectiva de género, quizás, aunque no se haya considerado abiertamente feminista—, la desnaturalización de lo cotidiano, son algunos de los temas que presentan y cruzan sus tramas que suman casi dos decenas de títulos de cuentos —<i>Viaje olvidado</i> (1937), <i>La furia</i> (1959), <i>Las invitadas</i> (1961), <i>Los días de la noche</i> (1970), <i>Y así sucesivamente </i>(1987) y <i>Cornelia frente al espejo</i> (1988)— y poesías —<i>Enumeración de la patria </i>(1942), <i>Espacios métricos </i>(1945),<i> Poemas de amor desesperado</i> (1949), <i>Los nombres</i> (1953),<i> Pequeña antología</i> (1954), <i>Lo amargo por lo dulce </i>(1962)<i>, </i>destacada como una de sus mejores producciones en el género de la lírica<i>,</i> <i>Amarillo celeste </i>(1972), <i>Cinco poemas </i>(1973), <i>Árboles de Buenos Aires</i> (1979), <i>Canto escolar</i> (1979) y <i>Breve Santoral</i> (1985).</p><p>Quizás porque era inevitable compararla con su hermana, medirla con la misma vara que a su amigo o exigirle el mismo tipo de obras que a su marido. Quizás por esa odiosa costumbre de poner a competir, de funcionar siempre de manera maniquea escogiendo entre dos opciones, es que a lo largo de la mayor parte de su carrera la crítica argentina no le dio los laureles que póstumamente querría darle. Tuvo que posarse la sombra de la guadaña. La sombra en la que tantas veces se había reconfortado para ser ella. Una en la que poco a poco el Alzheimer comenzaba a perderla mientras, huidiza también de la enfermedad, seguía escribiendo, para que se pusiera atención en sus cuentos, en sus poemas, en los que <b>se empezó a reconocer su talento entrada la década de 1980</b>.</p><p>La muerte no la detendría. Póstumamente aparecieron obras que compilaban textos inéditos: poesías, cuentos, hasta novelas. En 2006 se publicó <i>Invenciones del recuerdo, </i>una autobiografía escrita en verso libre, y <i>Las repeticiones</i>, una colección de cuentos con dos novelas cortas, <i>El vidente</i> y <i>Lo mejor de la familia</i>. En 2007 apareció en Argentina <i>La torre sin fin</i>, una novela, y en 2008,<i> Ejércitos de la oscuridad</i>, una obra con diversos textos. Todo fue editado por Sudamericana, que reeditó también algunas de sus colecciones de cuentos. En 2010 se publicó <i>La promesa</i>, una novela que había comenzado por 1963 y que, interrupciones y reescrituras mediante, terminó entre 1988 y 1989, con el Alzheimer marcándole el tiempo. </p><p>***</p><p><i>“Te hablaba de una larga cabalgata,</i></p><p><i>de los baños de mar, de las alturas,</i></p><p><i>de alguna flor, de algunas escrituras,</i></p><p><i>de un ojo en un exvoto de hojalata.</i></p><p><i>Me hablabas de una fábrica de espejos,</i></p><p><i>de las calles más íntimas de Almagro,</i></p><p><i>de muertes, de la muerte de Meleagro.</i></p><p><i>No sé por qué nos íbamos tan lejos.</i></p><p><i>Temíamos caer violentamente</i></p><p><i>en el silencio como en un abismo</i></p><p><i>y nos mirábamos con laconismo</i></p><p><i>como armados guerreros frente a frente”.</i></p><p>“Diálogo”, Silvina Ocampo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7PSE2MNHFBGNRKE37NWEJREPPM.jpg?auth=3cd24285e30b66aaf1eaa5781e366405b13e46ee2de1f98a22d86f3a7e22edda&smart=true&width=1920&height=1920" alt="En esa vida de la cultura culta compartida con apellidos de prestigio, desde los segundos planos, Silvina Ocampo se convirtió en una escritora fundamental, aunque el mayor reconocimiento de su obra llegaría después de su muerte (Aldo Sessa)" height="1920" width="1920"/><h2>¿Dónde estás, Silvina?</h2><p>“Una de las mujeres más ricas y extravagantes de la Argentina, una de las escritoras más talentosas y extrañas de la literatura en español: todos esos títulos no la explican, no la definen, no sirven para entender su misterio. Nunca trabajó por dinero —no lo necesitaba—, no participó de ningún tipo de actividad política (ni siquiera política cultural), publicó su último libro cuatro años antes de morir (y escribió incluso cuando ya tenía los primeros síntomas de Alzheimer, con casi 90 años) y su vida social, siempre reducida, se iba haciendo nula con los años, algo casi inaudito en una mujer de su clase. El dinero le dio libertad pero nunca pareció demasiado consciente de sus privilegios que, puede decirse, apenas usó”, escribe Mariana Enriquez en <i>La hermana menor.</i></p><p>La enigmática, la oscura, la rara, la que eligió las sombras, la que mostró una escritura disruptiva y no llegó a disfrutar de su reconocimiento, la que bajo los rótulos de “la mujer de” y “la hermana de” y “la amiga de”, tal vez gozó una libertad descosida a su antojo. Así de inclasificable, así fuera de la caja vivió Silvina. </p><p><b>Era 14 de diciembre de 1993</b> cuando, a sus 90 años, la enfermedad dijo: “Victoria”. Y ni así. Fiel a su estilo, sin dejarse atrapar, esquiva, indescifrable, Silvina siguió publicando. Siguió siendo Silvina.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDSYGR6ACRA4RBJIMAPLFRDCVA.jpg?auth=ece716bb31f2277a7d078f7cc2babdd18458368167e0f12ccfadd0e7fa4b3220&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Silvina Ocampo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida de Libertad Lamarque, de la reverencia burlona a Eva Duarte que la obligó a irse del país a su final rodeada de ocho gatos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/12/la-vida-de-libertad-lamarque-de-la-reverencia-burlona-a-eva-duarte-que-la-obligo-a-irse-del-pais-a-su-final-rodeada-de-ocho-gatos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/12/la-vida-de-libertad-lamarque-de-la-reverencia-burlona-a-eva-duarte-que-la-obligo-a-irse-del-pais-a-su-final-rodeada-de-ocho-gatos/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Nacida en la Argentina, ganó fama con la llegada del cine sonoro y de ahí en más los éxitos se sucedieron uno a otro en todo el continente. “La novia de América” murió hace 25 años en México, donde era toda una estrella, tras sufrir dolores de espalda en medio de una grabación]]></description><pubDate>Fri, 12 Dec 2025 06:14:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTVUV6CDHFGUTELUNHFATAO6P4.png?auth=1075442856bcb088308d5d59b0671ab2b95087e2f1c350171c9a6ea2d7c0e928&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Libertad Lamarque logró su cometido de ser una  artista hasta el final de su vida" height="1080" width="1920"/><p><b>“Yo nací artista y artista me voy a morir, de eso estoy segura”</b>, había dicho<b> Libertad Lamarque</b> en una de sus últimas entrevistas. Y así fue. El 12 de diciembre de 2000, cuando falleció, la actriz y cantante seguía estando vigente. De hecho, doce días antes, había estado trabajando en la telenovela infantil<b> </b><i>Carita de Ángel</i>, en la <b>Ciudad de México</b>. Fue en medio de una grabación donde empezó a sentir dolores muy fuertes en la espalda, por lo que debió ser internada en el Hospital Santa Elena de esa localidad. </p><p>Era argentina de nacimiento y mexicana de corazón. Los últimos años de su vida, sin embargo, había decidido establecerse en el barrio de <b>Coral Gables,</b> en Miami, Estados Unidos. Vivía rodeada por sus<b> ocho gatos</b> en un amplio caserón, con piscina y jardín. Aunque le gustaba viajar por toda Latinoamérica. Y, cada tanto, se instalaba por unos meses en el DF, donde era considerada una verdadera <b>estrella</b>, para grabar alguna que otra ficción. </p><p>Su vida siempre había sido intensa. Había nacido el 24 de noviembre de 1908 en Rosario, Santa Fe, en el seno de una familia humilde. Su padre, un uruguayo llamado <b>Gaudencio Lamarque</b>, fue quien la bautizó con un nombre que hacía honor a sus ideales anarquistas. Y fue junto a él que la pequeña Libertad comenzó a dar sus primeros pasos en la actuación, participando de obras de teatro que funcionaban como focos propagandísticos. El talento del canto, en cambio, ya venía en su sangre, pero lo empezó a desarrollar en su casa, donde nunca dejaba de sonar la música. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DM56YJECVFBDROGQ56S6E5OJSA.jpg?auth=2c6e495441d252fe97af4a81de6e9cc96b3d8bb6cc852cad709a144b7abbd536&smart=true&width=620&height=430" alt="Libertad Lamarque y Jorge Negrete (Foto: IMDb)" height="430" width="620"/><p>Lo cierto es que todavía era una jovencita cuando empezó a transitar su carrera profesional. Llegó a la Ciudad De Buenos Aires en 1926, junto con su familia. Enseguida, fue contratada por el empresario <b>Pascual Carcavallo </b>y comenzó a trabajar en el Teatro El Nacional, haciendo coros y papeles menores. Pero, apenas un año más tarde, debutó en el sainete, <i>La muchacha de Montmartre</i>, de <b>José Saldías</b>, en el que integró un trío vocal con dos figuras de la época: <b>Olinda Bozán</b> y <b>Antonia Volpe</b>. </p><p>A partir de ese momento, no paró de trabajar. Fue a partir de su gran trabajo en <b>Tango!</b>, la <b>primera película sonora argentina</b> que se estrenó en 1933 y en la que compartió elenco con Tita Merello, Azucena Maizani, Pepe Arias y Luis Sandrini, que su nombre despegó. Y no solo a nivel local, sino que se terminó convirtiendo en una de las actrices más taquilleras de habla hispana, con títulos como <i>Enséñame a vivir, La ley que olvidaron, Besos brujos, Madreselva, El alma del bandoneón y Puerta cerrada,</i><b> </b>entre otros.</p><p>Fue en <i>La cabalgata del circo</i>, film que rodó junto a<b> Hugo del Carril</b> y bajo la dirección de<b> Mario Soffici </b>en 1945, donde ocurrió el episodio de la supuesta cachetada que le propinó a <b>Eva Duarte</b> y que, según sus propias palabras, la terminó obligando al exilio. La por entonces novia de <b>Juan Domingo Perón</b>, trabajaba como actriz de reparto en la película. Pero llegaba tarde al set, aún contando con auto oficial y chofer, por lo que un día Lamarque le hizo una reverencia a modo de burla, que el boca a boca de la gente fue condimentando hasta transformarla en una bofetada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5G4OIONWZ5FXZMMLMESVKAFCUU.jpg?auth=d4c90624bab53f609b8103aaf2401ad37032e0a093ecd1601abf4586cb6f801d&smart=true&width=1920&height=1368" alt="Junto a Eva Duarte en La cabalgata del circo, 1945" height="1368" width="1920"/><p>Lo único que reconoció Libertad de esta situación, fue su malestar por las atribuciones que se tomaba la Abanderada de los humildes y cómo esto afectaba su propio trabajo, aún cuando las tardanzas de la futura primera dama se debían a la tarea solidaria que hacía desde horas de la madrugada en Casa Rosada. <b>“No hubo ni cachetadas ni palabras fuertes, pero mi disgusto fue evidente. Ella no cumplía con su trabajo y eso a mí me molestaba. Desde allí comenzaron a apartarme, no me nombraban en ningún lado”,</b> explicó muchos años más tarde, cuando el mito estaba arraigado. </p><p>Frente a lo que ella vivía como un acto de censura, Libertad aceptó un contrato en Cuba, desde donde se lanzó como figura internacional, y después se instaló en México. Su primer trabajo en tierra azteca fue en la película <b>Gran casino</b>, de 1946, donde trabajó con el galán local<b> Jorge Negrete</b> bajo la dirección de<b> Luis Buñuel</b>. Y no tardó en ser aceptada por el público, razón por la que se terminó enamorando de esta patria. Algo de lo que no se arrepintió.</p><p>De los hombres que pasaron por su lecho, en cambio, siempre renegó. A tal punto, que ya en el ocaso de su vida se lamentaba de no haberse mantenido soltera. Su primer marido había sido <b>Emilio Romero</b>, con quien se casó a los 17 años y tuvo a su única hija, Libertad Mirtha. Pero la relación fue un tormento, ya que él no solo era alcohólico y ludópata, sino que además era violento con ella. Esta situación la llevó a el extremo de querer quitarse la vida tirándose de un balcón en un hotel de Chile, donde se encontraba de gira. Pero se salvó porque un toldo amortiguó su caída. Y, tras una larga lucha por la tenencia de su hija, en 1945 el hombre falleció y ella pudo terminar con ese infierno. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2S6NV7OACNE65OYPOXML3QBJ44.jpg?auth=3c5719b1465d60f95399ea16ed4ef4b4526bd45c7600a3345168df1e53439363&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Con Pedro Infante (Fotos: Archivo)" height="1080" width="1920"/><p>Ese mismo año, no obstante, la artista contrajo enlace con el músico rosarino <b>Alfredo Malerba</b>, quien la había acompañado junto a<b> Antonio Rodio </b>y <b>Héctor María Artola </b>durante sus giras musicales. Decía haber encontrado al hombre de su vida. De hecho, algunas teorías no certificadas aseguran que fue él quien, sin proponérselo, salvó su vida al ponerse accidentalmente a su paso cuando ella caía del balcón. No tuvieron hijos y se separaron a fines de los ‘80, después de que él decidiera retirarse de los escenarios.</p><p>El final la encontró siendo artista, tal como ella quería. Poco antes, en una entrevista, se había referido a la muerte diciendo: “<b>Jamás pienso en ella, es más, no le tengo temor... Tal vez sea porque me siento muy bien. A esta altura de mi vida, todas las cosas feas ya las borré de mi mente".</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTVUV6CDHFGUTELUNHFATAO6P4.png?auth=1075442856bcb088308d5d59b0671ab2b95087e2f1c350171c9a6ea2d7c0e928&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Libertad Lamarque logró su cometido de ser una  artista hasta el final de su vida]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A cinco años de la muerte de “Carlín” Calvo: del galán irresistible al hombre que enfrentó una enfermedad implacable]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/11/a-cinco-anos-de-la-muerte-de-carlin-calvo-del-galan-irresistible-al-hombre-que-enfrento-una-enfermedad-implacable/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/11/a-cinco-anos-de-la-muerte-de-carlin-calvo-del-galan-irresistible-al-hombre-que-enfrento-una-enfermedad-implacable/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor falleció el 11 de diciembre de 2020, después de más de dos décadas de enfrentar serios problemas de salud derivados de dos accidentes cerebrovasculares]]></description><pubDate>Thu, 11 Dec 2025 05:03:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3LBUTXKZVVA7LEZKSHJL4B4MSI.jpg?auth=150e0db2c2cfb1a45c47a341e253ab2f2e4e7c14341d99fe1c41d3ef22649ee8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Carlos Calvo" height="1080" width="1920"/><p>La noticia de su partida fue un golpe duro, aunque no inesperado<b>. Ese 11 de diciembre del 2020, cuando murió, Carlos Calvo llevaba más de dos décadas luchando por su salud</b>. Primero fue un ACV, años más tarde otro y, después, su vida ya no fue la misma. Por decisión propia había optado por dejar atrás al galán para darle paso al actor que muchas veces se escondía detrás de esa faceta quizá más “liviana”. Después de incontables amoríos, <b>se había afianzado en su matrimonio con</b> <b>Carina Galucci, madre de sus hijos Facundo y Abril, </b>y estaba dispuesto a formar una familia. Pero, de repente, todo se hizo cuesta arriba para él. Hasta que con 67 años, finalmente, falleció. </p><p>Algunos hablan de una maldición ligada a <b>Drácula</b>, el personaje que Calvo había decidido interpretar en una serie y que, según la leyenda que circula en el ambiente artístico, siempre trae consecuencias negativas para quienes tienen el coraje de encarnarlo. Crease o no, el 14 de marzo de 1999, después de grabar una escena sobre el famoso Conde de Transilvania, Carlín sufrió su primer accidente cerebrovascular. La noticia recorrió todos los diarios, las revistas y los noticieros de la época. Y su familia, en especial su mujer que para entonces estaba embarazada de su primer hijo, temió lo peor.</p><p>El actor, sin embargo, no estaba dispuesto a bajar los brazos. Estuvo internado durante once días en el Instituto del Diagnóstico y Tratamiento. Logró salir adelante, aunque no sin secuelas. El coágulo cerebral que había sufrido le había afectado la <b>movilidad </b>en su brazo y su pierna izquierda. Y desde entonces comenzó su derrotero. Primero, viajó a Cuba para realizar un tratamiento de rehabilitación. Y después siguió con su recuperación en la Argentina hasta que, ya en 2001, pudo volver a trabajar tanto en teatro como en televisión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDR2SVLMZBANJAENIZUVN6AXQE.jpg?auth=21f9e59dcb411195a6a243299f6f5a1b6a8adde25c988aa8eede4b7f910b7433&smart=true&width=1920&height=1445" alt="El actor junto a Carina Galucci y sus hijos, Facundo y Abril (@facu_calvo)" height="1445" width="1920"/><p>No era fácil para él. Acostumbrado a ser uno de los actores más codiciados de su época, de un momento a otro se encontraba lidiando con<b> un cuerpo que no le respondía al cien por ciento</b>. Y tenía que sacar a flote su profesionalismo para evitar que esto se notara tanto en la pantalla como en el escenario. Su voluntad pudo más, ya sea en el terreno profesional como en el personal. Y, no solo los productores volvieron a convocarlo, sino que también se animó a agrandar la familia con la llegada de su hija, que nació en 2006. </p><p>Es verdad que, con el tiempo, la pareja de Calvo y Galucci se desgastó. Pocos sabían que ambos habían comenzado a tramitar su divorcio cuando, el 4 de octubre de 2010, el actor sufrió su segundo accidente cerebrovascular. Estaba a punto de debutar con la obra <i>Taxi 2</i><b> </b>en Mar del Plata, cuando se empezó a sentir mal. Y su amigo Diego Pérez se dio cuenta de que la situación era delicada, por lo que<b> llamó a la ambulancia </b>para que los médicos lo asistieran.</p><p>Desde ese momento, ya nada fue lo mismo para el actor. Su entonces ex esposa se hizo cargo de asistirlo y de acompañarlo junto con sus hijos. Hubo algunos amigos, como el productor teatral <b>Javier Faroni</b>, que se ocupó de que ni él ni su familia pasaran ningún tipo de necesidades. Pero Calvo ya no pudo volver a trabajar. Solo se dejó ver en público en contadas oportunidades, a veces para el festejo de su cumpleaños, otras para ir a ver al club de sus amores en la cancha de Boca Juniors y, en una de las últimas ocasiones, en el marco de la obra<b> Las Leonas </b>que protagonizaban <b>Carmen Barbieri </b>y<b> Nazarena Vélez</b>, quienes lo invitaron para una participación especial en 2015.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QGFG3X2LO5GXZCS2OSKBKQP664.jpg?auth=0ff639394259a70c31af1e09f439aca31eb982364cbf2b6ff0752567e9a1bdd3&smart=true&width=1920&height=897" alt="Calvo y Ricardo Darín en sus tiempos de "galancitos" (Gentileza, Carlos Olivieri)" height="897" width="1920"/><p>Lejos había quedado el galancito de <i>Extraña Pareja</i>, la obra que protagonizó junto a <b>Ricardo Darín </b>en el ’84, o el pícaro chanta de <i>Amigos son los amigos</i>, la serie que encabezó con <b>Pablo Rago </b>en la década del ’90, en la que inmortalizó frases como el “vos fumá”, por mencionar solo algunos de sus éxitos. Pero tampoco quedaba nada del rompe corazones por cuyos brazos habían pasado mujeres como <b>María Noel Genovese, Cecilia Cenci, Elvia Andreoli, Adriana Salgueiro, María Leal, Luisina Brando, Marisa Mondino, Julieta Ortega </b>o <b>Patricia Echegoyen</b>, por mencionar solo algunos nombres.</p><p>Calvo había nacido el 21 de febrero de 1953 en San Antonio de Padua, provincia de Buenos Aires. Siendo apenas un niño, había demostrado su talento sobre las tablas en diferentes actos escolares. Seductor nato, en algún momento reconoció que había decidido dedicarse profesionalmente a la actuación con tan solo 17 años, porque sabía que era la mejor manera de vincularse con las mujeres.<b> </b>Tras sus primeros papeles en Canal 7 y Canal 9, supo que su destino estaba marcado. Empezó a estudiar en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, tomando clases con maestros de la talla de<b> Augusto Fernándes, Lito Cruz, Elsa Berenguer y Agustín Alezzo.</b></p><p><b>Hizo </b><i>La lección de anatomía</i><b>, </b><i>Equus</i><b>, </b><i>Mamá</i> y<b> </b><i>La pulga en la oreja</i><b> </b>en teatro,<b> </b><i>El Rafa</i><b>, </b><i>RRDT </i>y<i> Gasoleros, </i>en televisión y<b> </b><i>Los hijos de López, Adiós, Roberto </i>y<b> </b><i>Comodines</i><b> </b>en cine. Era un personaje pintoresco, que contaba con gracias sus anécdotas de juventud y sus embrollos de polleras. Pero que, además, tenía oficio como para encarar cualquier desafío actoral que se le presentara en el camino. La vida quiso que su luz se fuera apagando lentamente hasta su triste partida. Aunque su brillo se mantiene en el recuerdo de todos los que lo conocieron y en aquellos que, en alguna oportunidad, lo pudieron ver actuar y se enamoraron de su talento.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3LBUTXKZVVA7LEZKSHJL4B4MSI.jpg?auth=150e0db2c2cfb1a45c47a341e253ab2f2e4e7c14341d99fe1c41d3ef22649ee8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Carlos Calvo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 19 años de la muerte de Tamara Castro, el recuerdo de su hija Malena Dorado: “Me quedaron cosas sin vivir con ella”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/08/a-19-anos-de-la-muerte-de-tamara-castro-el-recuerdo-de-su-hija-malena-dorado-me-quedaron-cosas-sin-vivir-con-ella/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/08/a-19-anos-de-la-muerte-de-tamara-castro-el-recuerdo-de-su-hija-malena-dorado-me-quedaron-cosas-sin-vivir-con-ella/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description></description><pubDate>Mon, 08 Dec 2025 06:49:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4VXMMYHFKNFG7OEIC5F6NMZJDY.jpg?auth=ecfadb627bd2790b78bda55919f33d6e0e9c79ec404575263719f3debb2e4c74&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Malena Dorado recuerda los días junto a su madre, Tamara Castro, y su hermana Tais Bornes" height="1080" width="1920"/><p>Hacía apenas cuatro días que había cumplido 34 años. Y estaba en un muy buen momento de su vida. Sin embargo, ese 8 de diciembre de 2006 ocurrió una tragedia que terminó con la muerte de<b> </b><a href="https://www.infobae.com/teleshow/2023/05/18/malena-dorado-la-hija-de-tamara-castro-la-tragedia-que-le-arranco-a-su-madre-el-distanciamiento-de-su-hermana-tais-bornes-y-su-pasion-por-la-musica/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2023/05/18/malena-dorado-la-hija-de-tamara-castro-la-tragedia-que-le-arranco-a-su-madre-el-distanciamiento-de-su-hermana-tais-bornes-y-su-pasion-por-la-musica/"><b>Tamara Castro</b></a>. La legendaria folclorista viajaba en una camioneta por la ruta provincial 13 rumbo a Chivilcoy junto a sus músicos. A las 10:30 de la mañana aproximadamente, a su marido y conductor del vehículo,<b> Sergio Dorado</b>, se le cayó el mate sobre la falda y terminó colisionando de frente contra otro auto. Además de la artista, en el accidente murieron el chofer del auto con el que chocaron y las tres mujeres que viajaban con él.</p><p><b>Malena </b>era la hija menor de la cantante, tenía dos años en ese momento, y poco recuerda de aquellos días. Tras el choque, todo fue gritos, las corridas y la cara de miedo de su hermana mayor <b>Tais</b>, fruto del matrimonio de su madre con <b>Cau Bornes</b>. Sin embargo, el legado de Tamara sigue presente en Malena, que heredó su pasión por el canto.</p><p><b>—Imagino que estos deben ser días muy movilizantes para usted...</b></p><p>—Para mí es un ritual desde hace 19 años, que hacemos todos juntos, en familia. Ayer, justamente, tuve una charla muy profunda con mi papá al respecto, porque todos los años se vive de una manera diferente. Quizá, uno cree que con el tiempo se va a ir acostumbrando y que esto termina siendo más llevadero. Que deja de sentir tanto. Pero la verdad es que esta vez fue muy movilizante para mí. Porque ahora, con 21 años de edad, casi 22, y después de haber pasado por muchas situaciones, lo atravieso de una manera distinta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4GDYDQZABFGQBEHVV7JPHZSL5A.jpg?auth=e7c41bb1ee0232570244a2a51dff2cee81c2f5c0de8c3d5f877ba267bf72e66c&smart=true&width=1920&height=1440" alt="La folclorista junto a Sergio Dorado y sus hijas, Tais y Malena" height="1440" width="1920"/><p><b>—Habla de un ritual, ¿qué es lo que hacen?</b></p><p>—Recordarla con alegría, tal como a ella le gustaría vernos. Es inevitable el dolor, porque es un día que a mí me gustaría pasar con mi mamá. Y no puedo porque no está físicamente. Así que depende del año, porque esto llega también cerca de las fiestas y hay que ver cómo estamos de ánimo según cómo nos fue y cómo nos pega. Sin embargo, con mi papá decíamos que de cualquier forma está bien. Que así sea que yo tenga ganas de llorar, de recordarla cantando o con nostalgia, está bien.</p><p><b>—¿Qué pasa con el público?</b></p><p>—Al ser tan conocida mi mamá, siempre recibo muchos mensajes de gente de todo el país que la recuerda. O que siente algo parecido a lo que me pasa a mí y, entonces, me ayuda con sus palabras. Por su cumpleaños, he recibido una inmensa cantidad de saludos. Y para el aniversario de su muerte siempre los sigo recibiendo. Eso también es un gran sostén para mí. Porque son muchas personas que la siguen amando y que se toman el tiempo de escribirme o dedicarle un posteo. Una artista como Yamila Cafrune, por ejemplo, tiene la delicadeza de llamarme para hablar conmigo un rato, porque sabe que es una fecha sensible para mí. Y eso se agradece de corazón.</p><p><b>—Usted encuentra contención en su padre, pero entiendo que para él que encima iba en ese auto debe ser muy complicado también...</b></p><p>—Sí. Él aprendió a vivirlo de otra manera. Me cuenta que, durante mi infancia tuvo que disfrazar esos días tan dolorosos para él. De hecho, después del accidente él estaba en el hospital, con riesgo de que le amputaran un pie, y pidió salir antes porque quería pasar las fiestas con mi hermana y conmigo que estábamos en casa y no entendíamos nada. Así fue siempre. Él hacía de cuenta de que estas fechas eran alegres. Yo, en realidad, sufría la ausencia de mi mamá todos los días. Pero él trataba de que el 4 de diciembre, día de su cumpleaños, no fuera un martirio, y que el 8 pasara desapercibido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U4ATWA5JHFEZ5LSZPHBVFXDKWI.jpg?auth=8f7964bc7c8de358e623f7a3d81da0db45a5ce645d1841bfc49e103b5978546b&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Tamara amamantando a Malena y con Tais tomando su mamadera" height="1440" width="1920"/><p><b>—¿Pero él estaba en pleno duelo?</b></p><p>—Obvio. Yo perdí a mi mamá, pero para él era el amor de su vida. Sin embargo, tuvo que disimular, llorar a escondidas y trabajar igual en el estudio, tragándose las lágrimas, para poder salir adelante. Todo eso lo convierte en un héroe para mí. La gente quizá no lo ve, o algunos sí, pero es increíble lo que él se esforzó para que yo no sufriera este día. Ahora que soy grande y ya tengo otra conciencia, lo paso como puedo. Pero siempre acompañada. Y eso es lo más importante. Por lo demás, mi papá es la persona más fuerte que conocí. Porque aún sintiéndose solo y sin haber hecho terapia nunca, a pesar de lo traumática de la situación, hizo de todo para que yo pudiera estar feliz. Y así fue como él también fue superando su dolor, ayudándome a mí y curtiéndose con la propia vida. Igual, te puedo asegurar que la extraña todos los días.</p><p><b>—Recién mencionó a su hermana, que pasó el resto de su infancia con su padre y la esposa de entonces de éste, Valeria Lynch. ¿Pudo volver a hablar con ella?</b></p><p>—Después de la nota que hice con Infobae, hace dos años, nos encontramos detrás del escenario el día que se le hizo el homenaje a mi mamá en Brandsen. Y no hubo la misma emoción de ambas partes. A mí casi me dio un ataque de ansiedad cuando la vi llegar, así que respiré y me acerqué a abrazarla, esperando el mismo entusiasmo por parte de ella después de tantos años. Pero ella me saludó como si nos hubiéramos visto todos los días. Sonrió, se mostró incómoda cuando yo le dije que la había extrañado. No era el lugar indicado, porque estábamos rodeadas de gente. Uno nos pidió una foto. Y, después, Tais se fue. Desde entonces, no tuvimos más contacto. Tampoco una invitación a ir a un lugar más privado a hablar, que era lo que yo pretendía. Así que me quedé mal. Y casi me voy sin cantar en el show.</p><p><b>—¿Y cómo explica la reacción de Tais?</b></p><p>—Yo la entiendo. Espero que algún día ella pueda sanar. Yo sigo con el mismo cariño, pero respeto que ella no tenga ganas de estar conmigo. Habría que preguntarle a ella qué fue lo que sintió. O si no sintió nada. Pero no haber podido estar con ella durante mi infancia fue la gran pregunta que yo repetía a diario. Quería saber dónde estaba mi hermana, por qué no la podía ver. Y el día que la vi, pasó eso. Calculo que se habrá shockeado. Pero tampoco hay mucha explicación para eso. Tais tuvo otra crianza, con una vida difícil también más allá de lo económico. Yo, quizá, no tuve tanto desde lo material, pero estuve rodeada de una familia que me dio mucho cariño. Pero ella tuvo mucha soledad, en medio de una infancia muy mediática. Y eso tampoco debe haber sido fácil. De todas formas, aunque me gustaría hablar con ella, yo también logré sanar esa parte. Ahora tengo otra hermana chiquita, Angelina, que es de la nueva pareja de mi papá, y yo quiero ser para ella el ejemplo de la hermana mayor que no tuve.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CIAZNF7O7ZFUJNW7EWIRBF6XAQ.jpg?auth=9314fc53df53c99f2a054a4426211aa472dbf79640c49ff7856d805b35e00984&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Malena creció junto a su padre y heredó el legado musical de su madre" height="1440" width="1920"/><p><b>—Por último, usted era muy chica cuando murió Tamara. ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza cuando piensa en ella?</b></p><p>—Justamente, esa es la diferencia entre lo que me pasa a mí y lo que le pasa a otras personas que perdieron un ser querido. Yo, al ser tan chiquita, no tengo recuerdos tan vívidos. Por ahí, tengo presente como si fuera una foto una escena de estar tomando la teta o jugando con Tais. Pero, a medida que van pasando los años, también me voy olvidando de ciertas cosas. Y entonces recurro a los archivos, a las entrevistas, a los shows grabados y a todo lo que me permite verla siendo ella. Porque lo bueno de mi mamá es que era tan transparente que es exquisito escucharla hablar. Pero el duelo tiene que ver con todas esas cosas que me quedaron sin vivir con ella. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4VXMMYHFKNFG7OEIC5F6NMZJDY.jpg?auth=ecfadb627bd2790b78bda55919f33d6e0e9c79ec404575263719f3debb2e4c74&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Malena Dorado recuerda los días junto a su madre, Tamara Castro, y su hermana Tais Bornes]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 90 años del nacimiento de Armando Manzanero: cinco matrimonios y 400 canciones del autor que le puso letra al amor]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/07/a-90-anos-del-nacimiento-de-armando-manzanero-cinco-matrimonios-y-400-canciones-del-autor-que-le-puso-letra-al-amor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/07/a-90-anos-del-nacimiento-de-armando-manzanero-cinco-matrimonios-y-400-canciones-del-autor-que-le-puso-letra-al-amor/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El gran compositor mexicano, cuya obra sigue vigente, tuvo una agitada vida sentimental mientras construía un repertorio convertido en patrimonio del romance universal. “La pareja siempre necesita una canción para oír”, dijo en una de sus últimas entrevistas]]></description><pubDate>Sun, 07 Dec 2025 04:15:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UHKO7UPRMNC7ZJIOYJN2CTPZOQ.jpg?auth=1909091740450ffbbf25d9a2f7011aaa4adbc14ac7a00e7d95ef0e1a73b72072&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Armando Manzanero " height="1080" width="1920"/><p>Llegó al mundo el 7 de diciembre, eso seguro. Puede haber sido de 1935, tal como indicaba el acta de nacimiento en la que lo había anotado su padre. O de 1934, cuando según él mismo indicaba, supuestamente su madre lo había dado a luz. Eran tiempos en los que solía pasar que los bebés no fueran inscriptos en tiempo y forma y, a veces, las fechas podían variar. De todas formas, ese 7 de diciembre comenzó a escribirse la historia de <b>Armando Manzanero</b>, el mayor compositor de balada romántica del mundo.</p><p><i><b>Somos novios</b></i><b>, </b><i><b>Contigo aprendí</b></i><b>, </b><i><b>Adoro</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>Esta tarde vi llover</b></i><b> </b>son algunas de las más de 400 canciones que dejó como legado a lo largo de su carrera. Había nacido en Yucatán, México y heredado la pasión por la música de su padre, <b>Santiago</b>, quien había sido el fundador de la orquesta típica Yucalpetén. Así que, cuando cumplió los 8 años se anotó en la escuela de Bellas Artes de Mérida, donde empezó a dar sus primeros pasos con el solfeo, para luego terminar sus estudios en la ciudad de México.</p><p>¿Cuál es el secreto que explica por qué sus creaciones jamás pierden vigencia? “La gente se abraza cuando va a bailarlas. La gente las canta cuando tiene un romance. Siempre es un regalo de amor para la pareja. Por eso ve usted que pueden venir ritmos y hacer de todo, pero la canción romántica, no la llamemos bolero, va a estar siempre en un sitio. <b>La pareja siempre necesita una canción para oír</b>”, dijo Armando en una de sus últimas entrevistas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2MLWEBTOXZCWVJTVZCEOYXV7YE.webp?auth=77da2d378ada97b04e3cd268674cff6f182727393a62bf043b5afb81c86209c5&smart=true&width=1000&height=563" alt="El compositor y cantante en una foto de su juventud" height="563" width="1000"/><p>Era un artista completo: compositor, músico y cantante. Y nunca hubiera podido hacer otra cosa. Así que siempre se mostró agradecido por el apoyo que le habían dado sus padres a la hora de empezar su carrera. “Empecé a tocar la guitarra pero mal, no correctamente. Pero luego aprendí música bien gracias a que mi mamá,<b> Juana</b>, cambió una máquina de coser por un piano que estaba arrumbado. Es que agarré el piano y con ese piano aprendí. Y<b> nunca he ganado un peso que no haya sido con música</b>”, reconoció Manzanero en una oportunidad.</p><p>Fue en 1950 cuando Armando compuso su primera melodía, llamada<b> </b><i><b>Nunca en el mundo</b></i><b>. </b>Apenas un año más tarde, comenzó a trabajar de manera profesional como pianista, para luego asumir como director musical de la filial mexicana de la firma CBS Internacional. De manera que, siendo apenas un jovencito, entendió que su destino estaba marcado. Acompañó con su piano a figuras de la talla de<b> Pedro Vargas, Lucho Gatica y Raphael.</b> Y empezó a cosechar premios como autor, llegando en 1965 a ganar el primer lugar en el Festival de la Canción en Miami con el tema<b> Cuando estoy contigo. </b></p><p>Su primer disco llegó en 1967, cuando el sello RCA Víctor de México lo convenció de grabar un álbum con sus propios temas. Y, desde entonces, quedó claro que su fuerte era el romanticismo. De hecho, a lo largo de los años, sus temas fueron escuchados en las voces de figuras internacionales como <b>Frank Sinatra, Tony Bennet, Elvis Presley, Frank Pourcel, Paul Muriat, Ray Conniff, Manoella Torres, Marco Antonio Muñiz, Edith Márquez, Moncho, José José, El Tri, Andrea Bocelli, Christina Aguilera y Luis Miguel,</b> entre muchos otros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WU7QGMYS6NG3VA5RLX2LBNI64Q.jpg?auth=f65cc3b0f7c605b7ddd202bebfcc9f6dbcae9e90dc9b1e4acc445fe3c14d636d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Manzanero junto a Sebastián Yatra" height="1080" width="1920"/><p>Y no: así como el amor no pasa de moda, las canciones creadas por Manzanero tampoco. Porque si alguien sabía del amor y el desamor, ese era él, que llegó a casarse ni más ni menos que cinco veces. A <b>María Elena Arjona Torres </b>la conoció en el colegio secundario, siendo un adolescente. Después de seis años de noviazgo, se casó con ella en 1957 y tuvieron cuatro hijos: <b>Martha, María Elena, Diego</b> y<b> Armando</b>. Y fueron felices. Pero eran años en los que Armando estaba en pleno crecimiento y no podía pasar mucho tiempo en su casa, por lo que la relación se deterioró.</p><p>Enamoradizo, Manzanero cayó rendido ante los encantos de una empleada que lo atendió cuando tenía que registrar una de sus canciones. Ella era <b>María Teresa Papiol Mirassou</b>, con quien se casó en 1991 y con quien pudo volver a sus raíces, disfrutando de las cosas sencillas de la vida. Pero en 1998, la pareja llegó a su fin. De ella, al igual que con su primera esposa, se separó en buenos términos. Pero no pasó lo mismo con <b>Olga Aradillas</b>, la tercera mujer que lo llevó al altar en 2002 y que, cuatro años más tarde, lo denunció por maltrato físico y psicológico. Judicialmente, la historia quedó en la nada. Pero Armando sintió, por primera vez, que alguien podía manchar su nombre.</p><p>La cantante mexicana <b>Susana Zabaleta </b>fue la nueva dueña del corazón de Manzanero. Y, con ella, el cantante y compositor montó un espectáculo que recorrió el mundo. Pero, tras nueve meses de pasión, la pareja se terminó sin pena ni gloria. El siguiente nombre de la lista fue <b>Gloria Caballero</b>, una joven con la que se vinculó a comienzos de 2009 y con la que habría contraído enlace en secreto, ya que ambos decidieron vivir su amor en la más absoluta discreción. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XYUTQTFWDBCPPKONBGWFDYMVRI.jpg?auth=c215855f3f172e8876a7d7d2ca24c5f04388d069c85de037451563ca6807f5af&smart=true&width=1920&height=1079" alt="El compositor escribió más de 400 canciones" height="1079" width="1920"/><p>Dejando en claro su preferencia por las mujeres más jóvenes, al poco tiempo llegó a la vida de Manzanero<b> Laura Elena Villa</b>, una señorita 36 años menor que él, con quien se casó en 2014 pese a la oposición de sus hijos y con quien compartió hasta el final de sus días. El compositor falleció el 28 de diciembre de 2020 después de una complicación derivada de un cuadro de Covid-19. Para entonces, ya se habían sumado oficialmente a su familia <b>Juan Pablo, Mainca</b> y <b>Rodrigo</b>, sus hijos extramatrimoniales. Porque claro, el amor, aún para el mayor romántico de todos los tiempos, tampoco fue demasiado prolijo.</p><p>“Si me llego a ir de este mundo a otra dimensión, lo que voy a deberle a Dios es una maravilla. No saben la vida bella que he tenido. Si acaso he tenido problemas fueron: ¡Subirme a un avión de primera clase y no alcanzar las piernas al piso! ¡O estirar el brazo en una mesa y no alcanzar la sal por estos brazos cortos! Cabrones como yo quién sabe cuándo nacen.<b>Tuve amor, siete hijos, dieciséis nietos. </b>Uno solito me ha salido músico", dijo poco antes de morir. Tenía 85 años.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UHKO7UPRMNC7ZJIOYJN2CTPZOQ.jpg?auth=1909091740450ffbbf25d9a2f7011aaa4adbc14ac7a00e7d95ef0e1a73b72072&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Armando Manzanero ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dominaba el arte de la relojería hasta que un libro recibido por error lo marcó para siempre: la historia del padre de la magia]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/06/dominaba-el-arte-de-la-relojeria-hasta-que-un-libro-recibido-por-error-lo-marco-para-siempre-la-historia-del-padre-de-la-magia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/06/dominaba-el-arte-de-la-relojeria-hasta-que-un-libro-recibido-por-error-lo-marco-para-siempre-la-historia-del-padre-de-la-magia/</guid><description><![CDATA[Se llamaba Jean Eugène Robert, pero pasó a la historia como Houdin, el apellido de su esposa. Fue el primer mago en explorar y utilizar la electricidad, en crear autómatas y fusionar su destreza para los mecanismos con el arte de la ilusión. Llevó sus shows a los teatros, se vistió de frac e inauguró una nueva forma de espectáculo. El escapista húngaro- estadounidense Harry “Houdini” adoptó su nombre en su honor]]></description><pubDate>Sat, 06 Dec 2025 04:53:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFKYTE4LWBC2TINNEEY4F57NDA.jpg?auth=5ec6ba2e0349e2b9c4ceb30c94d8e61543db0370c067758fab7c615cad544552&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jean Eugène Robert Houdin" height="1080" width="1920"/><p>“Fue en el otoño del 76, cuando descubrí juegos que nunca había jugado y encontré un tesoro”, dice un pequeño Matías del Pozo en el <i>trailer</i> de la película argentino- española de 2002, <i><b>Kamchatka</b></i>, mientras trepado a lo alto de un armario, en una casa que no es la suya, descubre un libro viejo que en la tapa dice: <b>“Houdini”</b>. Ese hallazgo cambiaría el modo de vivir lo que su familia —como muchas de la Argentina de los 70— estaba atravesando: la dictadura militar arremetía contra todos, contra todo lo que no comulgara con ella, secuestraba, asesinaba, desaparecía. Habían tenido que huir de su casa, dejar la escuela, abandonar a los amigos, para recluirse en una casa de campo, alejada de la ciudad.</p><p>Desde que el niño de diez años, en los ojos de quien transcurre la historia, descubre a Houdini, <b>todo cobra otro sentido</b>: se propone convertirse en un discípulo y comienza a practicar los trucos de quien fue uno de los más grandes escapistas del mundo. Pasa sus días en esa vivienda enorme y ajena —en la que se siente solo con su hermano más pequeño (Milton de la Canal), no debe abrirle a nadie ni atender el teléfono— intentando superar su velocidad para correr, el tiempo que aguanta sin respirar y tratando de liberarse de sogas con las que se apresa. Utilizando a Houdini —y al TEG, donde<b> Kamchatka es ese lugar en el que resistir</b>— sus padres (Ricardo Darín y Cecilia Roth), tratan de explicarle lo que sucede en el país. Y en sus vidas. Cuando les dicen a sus hijos pequeños que tienen que elegir un nuevo nombre, el personaje de Matías del Pozo no lo duda: se llamará “Harry”.</p><p>Lo que aquel Harry no sabe, es que el original, el ilusionista y escapista húngaro nacionalizado estadounidense cuyo verdadero nombre era Erik Weisz, se bautizó “Houdini” en homenaje a otro ilusionista que había muerto tres años antes de que él naciera, al que, de niño, al igual que el protagonista de <i>Kamchatka</i>, también admiraba: <b>Jean Eugène Robert-Houdin, considerado “el padre de la magia moderna”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O4JGTMNI4ZHZ3E6VQBWGIUAASY.jpg?auth=255d07ef1c65c38e300c1bd1af5c464ce4ae910889123526d38ea245227c4563&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La casa de Jean Eugène Robert-Houdin, en Blois, está abierta al público y funciona como museo y teatro. Los "dragones" que entran y salen por las ventanas son uno de sus atractivos
" height="1080" width="1920"/><h2>El relojero que hizo aparecer un mago</h2><p>Jean Eugène Robert <b>nació el 6 de diciembre de 1805</b> —hace 220 años— en la localidad de Blois, una ciudad de belleza sublime que late en el corazón de Francia, a orillas del río Loira. Huérfano de madre, creció criado por su padre relojero, quien lo envió a estudiar a la Universidad de Orleans: quería que fuera abogado o notario, pero Jean Eugène tenía otros planes: quería convertirse en relojero, igual que él. O en mecánico. O en inventor. <b>O en las tres cosas juntas</b>. Había dentro de sí una fuerza creativa vinculada a los mecanismos, las agujas y las poleas, quizás nacida de haber visto a su padre ejercer el oficio en su propia relojería, que lo desbordaba. Una curiosidad que quiso comenzar a satisfacer experimentando “qué pasaba si unía esto con aquello”. </p><p>Hay versiones que dicen que mientras trabajaba en el negocio de las horas y el tiempo en el que había crecido, comenzó a fabricar dispositivos que realizaban diferentes movimientos; otras que lo hacía en el taller de su primo porque su padre resoplaba resentimiento por el futuro que había escogido. <b>Lo cierto es que entre minutos y segundos empezó a crear autómatas.</b></p><p>Jean Eugène tenía pasión por su oficio. No le daba igual. Quería sobresalir. Rondaba 1825 cuando decidió encargar por correo dos volúmenes sobre horología, el <i>Tratado de relojería</i> del maestro suizo Ferdinad Berthoud, pero <b>por error le enviaron un tratado de magia </b>titulado <i>Enciclopedia de divertimentos científicos</i>, una obra que contenía un listado de trucos explicados para quienes eran ajenos al mundo del ilusionismo. </p><p>Ese error iba a dibujar el inicio de una historia que dibujaría el inicio de una historia que dibujaría el inicio de cientos de historias. </p><p>Al recibir los libros equivocados, Jean Eugène no los devolvió sino que los devoró con un entusiasmo voraz. Y quiso más.</p><p>En esos días, la magia estaba enredada con las artes oscuras y muchos de quienes la practicaban aseguraban ser dueños de capacidades sobrenaturales para timar a su público. Los magos se parecían más a los mercachifles ataviados con prendas estrambóticas que llegaban a los poblados con las ferias, pertrechados de chucherías de sospechosa eficacia y breve duración, pócimas y amuletos de misteriosa efectividad y grandes costos. La enciclopedia que había llegado a manos de Jean Eugène, era un aporte honesto para desenmascarar a los estafadores develando sus trampas. Y él quedó atrapado, <b>enteramente seducido por el arte de maravillar</b>. </p><p>Comenzó a tomar clases con Maous de Blois, un mago local aficionado que lo ayudó a decodificar la teoría de los textos y llevarla a la práctica. Luego empezó a ensayar juegos de manos una, otra y otra vez, y en simultáneo seguía estudiando, ensanchando su conocimiento sobre mecanismos, hasta que abrió su propia relojería en la ciudad de Tours. <b>Había un camino en que ambas disciplinas, el tiempo y la magia, los relojes y las ilusiones, parecían converger</b>. Después de todo, lo irrefrenable del tiempo tiene algo de mágico. La idea de que porque podemos medirlo podemos gobernarlo, tiene algo de ilusión. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XXPWYS2UFJBJDECEZLDGGP333U.jpg?auth=eba9a89f4a8e4a7182a554d8ea0b38e2d07c300615abd837a7ecb66951e8368f&smart=true&width=1920&height=2434" alt="Póster de un espectáculo de Houdin" height="2434" width="1920"/><p>Lo que parecía converger para Jean Eugène Robert eran <b>los mecanismos que los hacían funcionar</b>: a los relojes y a los dispositivos tras los trucos. Junto a los nuevos usos de la electricidad, el magnetismo y la automaticidad se abría ante sí un universo entero.</p><p>El mago relojero, o el relojero mágico se unió a un grupo de ilusionistas con el que empezó a presentarse, y de esta forma hizo contacto con un mago de prestigio grande apodado “Torrini”, que era, en realidad, un aristócrata de su tierra y su tiempo llamado Edmund de Grisi, quien lo adoptó como aprendiz.</p><p>De su mano, Jean Eugène se paró en los lustrosos escenarios de los grandes salones donde se codeaba <i>la crème de la crème </i>de Europa. En una de sus esas presentaciones conoció a <b>Cecile Houdin</b>, una joven dama con la que se sintió rápidamente en sincronía: ella también era hija de relojero, de uno famoso y parisino, apasionado de la mecánica como él, creador de dispositivos, como él.</p><p>La sincronización fue más lejos y en 1830 Cecile y Jean Eugène se convirtieron en marido y mujer. Como si presintiera que el de su familia adquirida era un apellido digno de pasar a la historia, <b>Jean Eugène Robert decidió incorporarlo al propio y comenzó a llamarse Robert–Houdin.</b></p><p>Jean Eugène y Cecile tuvieron ocho hijos y se radicaron en la ciudad de las luces, donde el mago relojero comenzó a trabajar con —¿para?— su suegro, fabricando autómatas y mecanismos. Algunos tuvieron éxito. Tanto que Robert–Houdin fue invitado a presentarlos ante la corte. </p><p>En 1839 exhibió una de sus creaciones disruptivas: el<b> “Crystal Mystery Clock”</b> (“Reloj Misterioso de Cristal”), un reloj que marcaba la hora sin mostrar el mecanismo que lo hacía funcionar: la ilusión de que las manecillas se movían por sí solas la creó colocando dos piezas de cristal con engranajes ocultos en la base, uniendo las agujas a un disco giratorio entre ellas. El “Reloj Misterioso de Cristal” sería pionero e inspiraría los de las grandes marcas que lo sucedieron. El original de Houdin forma parte de la colección privada del mago David Copperfield. </p><p>Enredado en su trabajo con el tiempo, el calendario avanzó y cuatro años después, en 1843, el destino le asestó un puño en la cara: su esposa murió. Con hijos pequeños y el agujero inabarcable que dejó Cecile, ese mismo año, Houdin —que sería para siempre Houdin aunque Cecile ya no viviera— se volvió a casar con François Marguerite Olympe Braconnier. Y continuó oscilando entre sus oficios de inventor, relojero e ilusionista, brindando presentaciones. A esta altura, <b>su arte, uno único, era el de fusionar las disciplinas para sorprender al público con nuevos trucos</b> para los que no dejaba de crear y perfeccionar autómatas. Por esa habilidad, en 1844, obtuvo la medalla de plata en la Exposición Industrial Francesa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PORSSIYB3FGZPLRND53FQYHGI4.jpg?auth=2bc71ca35a06a3a1c44026266583c45c9f84cf2ed75e8027a4d6b90069105ec5&smart=true&width=1704&height=2272" alt="Estatua de Jean Eugène Robert-Houdin en Blois, Francia, frente a su casa que ahora es un museo
" height="2272" width="1704"/><h2>Magia: un arte elegante<b> </b></h2><p>Si pensáramos en el realismo mágico de Gabriel García Márquez, esa primera vez que Aureliano Buendía va con su padre a conocer el hielo, en medio de la feria que llegaba a Macondo con los últimos inventos y avances tecnológicos, entre los alquimistas, adivinas y personajes coloridos que prometían maravillas, la imagen es la de un despliegue de vestidos gitanos, vestidos de oriente, con colores y extravagancias dignas de toda exposición que llega a un pueblo a sorprenderlo con su magia. Mas si hoy pensamos en un mago que promete cortar a un ser humano en dos y volver a restablecerlo, la imagen es la de un hombre —en general son hombres— plantado en el centro de un escenario, elegante, vestido de traje o frac, como se va a una fiesta importante o a la propia boda. Sombrero de copa. Moño o corbata. A veces guantes blancos.</p><p>Esta imagen, que acompaña a quienes ejercen el oficio de la ilusión desde hace más de 150 años, fue impuesta, como si se tratara de una tendencia inquebrantable de la que ya no hay retorno, por Robert–Houdin. Quien enalteció a la magia, la corrió de las ferias y los mercados, de los mercachifles y los timos, la vistió de alta alcurnia, la volvió espectáculo y la presentó en sociedad. </p><p>De nuevo hay versiones: algunas dicen que fue con la ayuda de un amigo, otras que fue gracias al mecenazgo de un conde, algunas dicen que compró, otras que alquiló, en lo que se ponen de acuerdo es en que en 1845 adquirió un salón que convirtió en un pequeño teatro. Lo llamó <b>Soirées Fantastiques</b>, que vendría a ser algo así como “Veladas Fantásticas”.</p><p>Doscientas butacas, cortinados enormes, araña en el techo. Houdin, de frac, lo inauguró ese mismo año. E inauguró también <b>una nueva forma de hacer magia</b>. <b>Una nueva forma de ser mago. </b></p><p>El éxito fue arrollador.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K2K7EKCBWBABTLBT54R2V63TGI.jpg?auth=18610b68060fe3f4379fce2407dbbc988fac761d4bab4b1775533dd124556899&smart=true&width=1920&height=1368" alt="Robert Houdin presentando el truco en el que desaparecía una dama, en el teatro" height="1368" width="1920"/><h2>Evitar una guerra con un traje de etiqueta y un cofre vacío: la verdadera magia </h2><p>Por sobre todas las presentaciones que hizo en su vida, por sobre las funciones privadas que brindó para el rey de Francia y para la reina de Gran Bretaña, hay una que a Robert-Houdin lo marcaría para siempre. Una que más que una presentación sería una patriada.</p><p>Cuando Napoleón III llegó al poder temía una revolución en Argelia, que era colonia francesa, por parte de un grupo de musulmanes guiados por los <i>mulá, </i>líderes religiosos expertos en el Corán y la ley islámica. Muchos de ellos se atribuían poderes sobrehumanos con los que pretendían derrotar a los franceses y ser soberanos en el territorio.</p><p>Era 1856 cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores pensó que, si alguien debía enfrentarse con magos o extremistas con pretensiones de hechiceros, no había dudas de que <b>debían enviar al mejor de sus hombres en esas destrezas: Robert–Houdin</b>. Se libraría una contienda sobrenatural. El experto en mecanismos e ilusiones estuvo encantado y se preparó para viajar a Argelia. Una vez allí se plantó ante los insurrectos y los desafió: les aseguró, sin que se le moviera un pelo, que su magia era mucho más poderosa que la de ellos. </p><p>Lo que siguió después fue un verdadero espectáculo brindado por Houdin ante toda la población que asistía expectante al fascinante duelo. </p><p>El público no olvidaría los trucos con los que el mago lo dejó absorto. Uno de ellos fue </p><p><b>“El cajón ligero y pesado”</b>: en él, Houdin levantaba del suelo y sin dificultad un cajón vacío y, a continuación, retaba a que lo imitara el más fuerte de los mulá, asegurando que él podía quitarle toda su fuerza. Por más que el contrincante lo intentara, por más que se esforzara y direccionara toda su energía, no solo no lograba levantar el cajón que el mago había sostenido con la liviandad de quien recoge un trozo de papel, sino que era empujado por una extraña y dolorosa estocada que lo punzaba y lo repelía. Era víctima de una descarga eléctrica. </p><p>Sus enemigos no sabían que estaban frente a un artista de los mecanismos y los dispositivos, de la electricidad y el tiempo. Nadie sabía que, en el fondo, el cajón escondía un imán eléctrico, que Robert–Houdin conectaba y desconectaba a su antojo. </p><p>Otro de los trucos, el definitivo, fue <b>“La bala marcada”</b>. Houdin les dio a sus oponentes un arma con una bala y los desafió a que le dispararan. Cuando lo hicieron quedaron pasmados al descubrir que no solo no lo habían matado, sino que él había atrapado la bala entre sus dientes. El resultado fue categórico: los <i>mulá</i> huyeron aterrorizados.</p><p><b>Ese fue el día que un hombre de frac apagó una guerra con un cajón vacío, una sola bala y ninguna gota de sangre.</b></p><p>A su regreso, el Gobierno francés quiso premiarlo, le ofreció una suma de diez mil francos, pero él se negó: lo había hecho por su patria.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HMVNKTDEEVA2XKBFO67RNDSRR4.jpg?auth=0b81ceeaf830d95d1d103f6bc22127149939a25ce7362911dce8cc76b4aed5ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Placa conmemorativa en París, donde se vivieron las "Veladas Fantásticas" de Robert-Houdin
" height="1080" width="1920"/><h2>Entre naranjas, mariposas y clarividencia, un legado memorable<b> </b></h2><p>Además del “cajón ligero- pesado”, hubo otros trucos con los que Houdin maravilló al mundo de su tiempo,<b> trucos que inmortalizó y lo inmortalizaron</b>, como <b>“El árbol de naranjas”</b>: un autómata del que brotaban naranjas reales que el convidaba a su público, y del que también hacía aparecer mariposas que sobrevolaban y embellecían su show.</p><p>Fue el artífice de clásicos de clásicos, como la clarividencia, trucos donde con los ojos vendados adivinaba objetos personales de los espectadores; juegos de prestidigitación en lo que hacía desaparecer cosas frente a los ojos de una audiencia atónita para luego reaparecerlas en los recovecos más insólitos; y <b>“La suspensión etérea”,</b> número en el que lograba que una persona levitara mediante la aspiración de un frasco de éter: aseguraba que una de sus propiedades era volver ligeras a las personas. Muchas veces su mujer y sus hijos eran quienes lo asistían o se voluntarizaban para flotar y protagonizar sus hazañas. Y muchas veces también, dicen las crónicas de entonces, debió revelar sus secretos a las autoridades para no ser perseguido por brujería.</p><p>Su legado no concluye en los trucos y en la forma y el aspecto de la magia moderna. Como inventor se le adjudican, además, la creación del cuentakilómetros, el interruptor eléctrico y el despertador.</p><p>Cuando se retiró de los escenarios, capitalizó todo su conocimiento en una granja en la que se instaló, en Saint Gervais, cerca de Blois: Houdin realizó mecanismos y dispositivos para abrir y cerrar las puertas de los corrales y establos y para alimentar a los animales de manera automática.</p><p>Su vida acabó en 1871, cuando una neumonía arrasó su cuerpo. Su teatro, en cambio, siguió abierto medio siglo más, ofreciendo espectáculos elegantes y atractivos que anunciaban, con honestidad, que no eran sustentados por poderes sobrenaturales, sino que se trataba de la habilidad de un hombre para embaucar los sentidos de quienes asistían al show, confirmando la sentencia del mismo Robert–Houdin: <b>“un mago es un actor que hace de mago”. </b></p><p>Tres años después de su muerte nacía el que quizás fue el ilusionista y escapista más célebre del siglo XX, <b>“Harry Houdini”</b>, quien cuando todavía se llamaba Erik Weisz leyó la autobiografía de Robert–Houdin y quedó deslumbrado. En su honor, y creyendo erróneamente que la “i” al final de un nombre significaba en francés “igual que”, escogió de nombre artístico “Houdini”. </p><p>Tiempo después se sentiría decepcionado por quien había sido su modelo e inspiración, pensando que era un farsante que había plagiado creaciones y trucos de otros ilusionistas —lo que quizás se haya debido, en realidad, a que algunas de sus obras fueron vendidas a otros magos por quien lo asistía en el taller. </p><p>Para entonces, Houdini ya había inscrito su nombre en la historia de la magia, en honor a quien antes había inscrito el suyo.</p><p>Houdin, Houdini, y el Harry de<i> Kamchatka</i>, encontraron en la magia ese sitio donde resistir.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFKYTE4LWBC2TINNEEY4F57NDA.jpg?auth=5ec6ba2e0349e2b9c4ceb30c94d8e61543db0370c067758fab7c615cad544552&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Jean Eugène Robert Houdin]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida misteriosa de la “Venus de la calle Corrientes”, la vedette que se ocultó para ser recordada como una diva eterna]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/04/la-vida-misteriosa-de-la-venus-de-la-calle-corrientes-la-vedette-que-se-oculto-para-ser-recordada-como-una-diva-eterna/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/12/04/la-vida-misteriosa-de-la-venus-de-la-calle-corrientes-la-vedette-que-se-oculto-para-ser-recordada-como-una-diva-eterna/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Nélida Roca murió hace 26 años, el 4 de diciembre de 1999. Fue una estrella de los tiempos de oro del teatro de revista que atraía al público con un gran magnetismo. En el escenario hacía gala de su vestuario europeo, agotaba funciones y cuando se bajaba el telón, nada se sabía de ella]]></description><pubDate>Thu, 04 Dec 2025 04:20:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7WS3T5KVMBCM5EAIQLV7JQ4LQU.jpg?auth=884e6cc8daf33909b27571984440616b8648289ef9f585eb5e1a4e57d4401956&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Nélida Roca" height="1080" width="1920"/><p>Tenía presencia. Una presencia única, que la hizo destacar por sobre todas las vedettes de su época. Y eso que <b>Nélida Roca</b> formó parte de la época de oro de la revista porteña, cuando la Calle Corrientes brillaba con carteleras que invitaban a no perderse los espectáculos que encabezaban <b>Dringue Farías, Adolfo Stray, Pelele, Tato Bores, Juan Verdaguer, Pepe Arias </b>y<b> Jorge Porcel</b>, entre muchos otros grandes del humor. Sin embargo, la estrella a la que todos querían ir a ver era ella.</p><p>De hecho, su irrupción en las tablas hizo que se triplicaran los precios de las plateas de las primeras filas, dado que sus fanáticos querían estar lo más cerca posible de esta mujer a la que habían apodado <i><b>La Venus de la Calle Corrientes</b></i><i>. </i>Y no para apreciar sus coreografías, ya que no era una gran bailarina. Tampoco para escucharla cantar, dado que no era demasiado entonada. Ni siquiera, para verla interactuar con los capocómicos porque, a decir verdad, tampoco era talentosa como actriz. Pero era magnética. Y eso bastaba.</p><p><b>Nélida Mercedes Musso</b>, tal su verdadero nombre, había nacido el 30 de mayo de 1929<b> </b>en la ciudad de Buenos Aires. Tenía alma de artista. Pero, como era de esperar en aquellos tiempos, sus padres, una italiano genovés y una gallega, no la apoyaron en su vocación. Ellos esperaban que <i><b>Pucci</b></i>, como la llamaban en su hogar, se casara como “toda mujer de bien” con un hombre trabajador, formara una familia y se convirtiera en una esposa y madre abnegada. De manera que ella terminó contrayendo enlace con el músico de jazz <b>Julio Rivera Roca</b> cuando tenía apenas 16 años de edad, en un intento por cumplir el mandato. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7FHRNJHFHBA53KPBGTDIT6NIQQ.jpg?auth=e040240445c46fc9f9acb1c79810340153f57e582ef9cf14a92a382bf577dfd8&smart=true&width=499&height=931" alt="La vedette fue bautizada como La Venus de la Calle Corrientes" height="931" width="499"/><p>De su marido, a quien acompañaba en sus giras, tomó el apellido con el que tiempo después se haría famosa. Pero la oportunidad le llegó de casualidad en 1948, cuando estaba en la Confitería Richmond cantando junto a su esposo y su orquesta. El dueño del Teatro Maipo,<b> Luis César Amadori</b>, la vio y quedó subyugado ante sus encantos. Sabía que, más allá de su mucho o poco talento, tenía un gran potencial como vedette. Y decidió convocarla para formar parte de la obra<b> El Teatro Maipo</b>. Ella, obviamente, aceptó. Y, de un día para el otro, se convirtió en una estrella.</p><p>Fue <b>Carlos A. Petit</b>, dueño del teatro El Nacional, quien le dio un consejo que Nélida cumplió al pie de la letra hasta el final de sus días. <b>“De la vida de una vedette no se debe conocer nada”</b>, le dijo el empresario en sus inicios. Y, desde ese momento, la Roca hizo del misterio su sello personal. Sólo se la podía ver en el escenario, montada con atuendos que ella misma traía de Europa para diferenciarse del resto de sus colegas. Y, para eso, muchas veces había que recurrir a la reventa de entradas, ya que en la mayoría de las funciones <b>los tickets se agotaban.</b></p><p>Nélida, por su parte, llegaba a la sala con tres horas de antelación para que nadie pudiera sorprenderla sin producción, se encerraba sola en su camarín para maquillarse y recién se mostraba cuando llegaba su momento de salir a escena. Ese instante en el que cada espectador quedaba perplejo frente a su figura y se desesperaba por tener de ella un poco más... Sin embargo, una vez que bajaba el telón, la Roca desaparecía como si se la hubiera tragado la tierra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GYKD63XKLVDCRPHA2GMK5WSGXE.jpg?auth=d43534001fd2c7ffc870faeee1f36bd9a74a2a2134e470f67f79ac993e3aa5c4&smart=true&width=1208&height=1221" alt="La Roca hizo del misterio un estilo de vida" height="1221" width="1208"/><p>De lo poco que se supo de ella, gracias a una entrevista que le brindó a<b> Pipo Mancera</b> en la década del ’60, se puede mencionar que era hincha de River Plate, que era tímida por naturaleza y que cuidaba su silueta salteándose el desayuno y el almuerzo. Fuera de eso, en tiempos en los que la prensa del corazón era mucho más cuidadosa, tras la separación de su primer marido se habló de varios de los amoríos de Nélida. Algunos con los que llegó a formalizar y, otros, con los que no. </p><p>En 1962, se casó con el cantante italiano <b>Aldo Perricone</b>, recordado como <i><b>Ricky Giuliano</b></i>, pero la pareja se disolvió en 1969. Tiempo después, salió a la luz su relación con el doctor <b>Hernán de Lafuente</b>, primer marido de <b>Amalia Lacroze de Fortabat</b>. Y en 1974, cuando finalmente decidió retirarse de la escena artística para dedicarse a viajar por Europa, contrajo enlace con <b>Alberto Pérsico</b>. Y, simplemente, se retiró.</p><p>Nadie podía imaginar, entonces, cuáles eran sus intenciones. Se suponía que ella, la vedette número uno de la Argentina, iba a ser la encargada de abrirle el camino a las nuevas generaciones. Y, de hecho, en<b> La Revista de Oro</b>, en la que compartía el protagónico con <b>Jorge Porcel</b>, se la vio impulsando la carrera de una joven llamada <b>Susana Giménez</b>. Pero, evidentemente, Nélida entendió que su ciclo ya se había cumplido. De manera que ese terminó siendo su último espectáculo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JGWN2YFDKVD2PD6I5RG4JYKMNI.jpg?auth=7eb563199060a67ef18089e5d036e437a44c6a20b14490a9ca079b98e3390c30&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Nélida se retiró del medio y nunca más se dejó ver por el público" height="1080" width="1920"/><p>Sabiendo que como vedette tenía una carrera corta, la artista siempre se preocupó por su futuro. Cuentan que cada lunes, cuando cobraba su cachet, iba a comprar departamentos pensando en lo que sería su jubilación. Y, cuando tomó la decisión de bajarse de las tablas, nunca más escuchó ninguna propuesta, por más tentadora que fuera. Porque, además, ella<b> quería que el público la recordara en su plenitud</b>. Así que, tras veinticinco años de carrera, optó por reclutarse en el ostracismo.</p><p><b>Murió el 4 de diciembre de 1999, a los 70 años.</b> Y, tal como Nélida quería, todos se quedaron con la imagen de ella arriba de un escenario, con su cuerpo imponente adornado por brillos y plumas. La realidad, sin embargo, es que en los últimos años de su vida la vedette había sufrido un verdadero martirio a causa de una enfermedad autoinmune que fue limitando su capacidad motriz y que la había obligado a convivir con el dolor, que intentó mitigar con tratamientos en Cuba. Pero ya nada quedaba de esa mujer que llenaba teatros. Y ella se encargó de que, salvo un grupo muy íntimo, no hubiera testigos de esa situación. </p><p> </p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7WS3T5KVMBCM5EAIQLV7JQ4LQU.jpg?auth=884e6cc8daf33909b27571984440616b8648289ef9f585eb5e1a4e57d4401956&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Nélida Roca]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 65 años de la muerte de Clark Gable: el rechazo que sufrió al inicio, su carrera como galán de Hollywood, los escándalos y amores]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/16/a-65-anos-de-la-muerte-de-clark-gable-el-rechazo-que-sufrio-al-inicio-su-carrera-como-galan-de-hollywood-los-escandalos-y-amores/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/16/a-65-anos-de-la-muerte-de-clark-gable-el-rechazo-que-sufrio-al-inicio-su-carrera-como-galan-de-hollywood-los-escandalos-y-amores/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El protagonista de “Lo que el viento se llevó”, ícono del cine de la década del ‘30, falleció el 16 de noviembre de 1960]]></description><pubDate>Sun, 16 Nov 2025 04:48:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMG3VAVA6FFQ7CAGHKPZJ4CFJU.jpg?auth=9c3e681cc08112c24ceee623c73a25997aeaba6c5f5f1fc752bc7605122cb71a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Clark Gable y Claudette Colbert en "Sucedió una noche" (1934)  " height="1080" width="1920"/><p>La película <i><b>Lo que el viento se llevó</b></i>, de 1939, marcó un antes y un después en su vida. Sin embargo, <b>Clark Gable</b> no quería aceptar el papel de <b>Rhett Butler</b>. Según él, la novela de <b>Margaret Mitchell </b>en la que se basaba el film, para entonces ya era demasiado conocida. Y, obviamente, cada uno de los lectores se había hecho una idea mental del personaje, por lo que pensaba que su imagen no iba a encajar con el <i>physique du rôle</i> creado por la gente.</p><p>Claro, el actor nacido en Cádiz, Ohio, Estados Unidos, el 1 de febrero de 1901, no era el típico galán de Hollywood. De hecho, cuenta la leyenda que <b>Jack Warner</b>, presidente de los estudios Warner Bros, se enfureció al ver que habían gastado 500 dólares en fotografiar a este hombre al que definió de manera despectiva como un “chimpancé”, por sus orejas grandes y despegadas. Además era bruto y no tenía estudios. Así que creía que era inútil invertir en él.</p><p>Sin embargo, a fuerza de virilidad y dulzura, con el correr de los años Gable logró enamorar a las mujeres de todo el mundo desde la pantalla grande. Y también se enamoró él, lo que lo llevó a vivir historias que bien podrían haber formado parte de guiones de películas pero que, para bien o para mal, fueron parte de su vida real.</p><p>No conoció el amor de madre ya que la suya murió cuando él tenía apenas seis meses. Y, como su padre trabajaba en pozos petrolíferos, durante la primera infancia quedó al cuidado de sus abuelos paternos. Hasta que, finalmente, su progenitor se casó con<b> Lennie Dunlap</b> y el joven Clark se instaló con ellos. Entonces fue su madrastra la que lo impulsó a estudiar piano y despertó en él el interés por la actuación, al punto que decidió dejar sus estudios en la High School para trabajar en una compañía de teatro. Pero la mujer falleció cuando él tenía 17 años. Y su partida marcó otro duro golpe para Gable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6PUFTRF7ANGYBIEA7L5GPWOBBU.jpg?auth=9ffcb096d9cfed9abe10c794a64250ed671597b36abb8fc887c57b523b4dcf0f&smart=true&width=2820&height=1920" alt="Gable y Vivien Leigh en "Lo que el viento se llevó" (EFE/Warner Home Video/Archivo)
" height="1920" width="2820"/><p>A partir de ese momento, Clark se enfrentó a su padre, quien no estaba de acuerdo con que su hijo se dedicara al arte. Y, finalmente, cuando cumplió los 21 y recibió una herencia de sus abuelos, se independizó y dejó de tener contacto con su progenitor por casi una década. Fue entonces cuando se trasladó a Portland, Oregón, donde mientras se la rebuscaba con algunos trabajos esporádicos, conoció a quien se convirtió en su primera esposa: <b>Josephine Dillon</b>, una profesora de teatro 15 años más grande que él que fue quien le enseñó los secretos del oficio.</p><p>Clark, cuyo primer nombre era William y la mujer le sugirió que lo eliminara, se dejó pulir por ella. Se refinó, mejoró sus modales, cambió su corte de cabello y su manera de vestir, aprendió a moverse... Y se terminó convirtiendo en una estrella. El matrimonio, confesó Josephine años más tarde, nunca se consumó. Y muchos acusaron a Gable de haberla usado para conseguir su objetivo laboral. Pero lo cierto es que, tras la separación, ambos mantuvieron una relación cariñosa. E, incluso, el actor puso en su testamento que parte de sus bienes se utilizaran para cubrir los gastos de la hipoteca de Dillon.</p><p>La historia se repitió. Gable se mudó a Nueva York, donde se casó con <b>Ria Langham</b>, quien lo superaba en edad por 17 años, y gracias a sus contactos logró impulsar su carrera. Juntos se instalaron en Hollywood y, al poco tiempo, logró su primer contrato con la Metro Goldwyn Mayer. Entonces llegaron sus primeros protagónicos con las grandes divas de la época, como <b>Norma Shearer</b> con quien hizo<b> </b><i><b>Alma Libre</b></i> o <b>Greta Garbo</b>, con quien trabajó en<b> </b><i><b>Susan Lenox</b></i>.</p><p>Lo cierto es que, a medida que su éxito crecía, iban aumentando también los escándalos. Clark aprovechó su nueva galantería para compartir intimidad con incontables mujeres. Y llegó a verse envuelto en una denuncia que al día de hoy no solo hubiera terminado con su carrera sino que también lo hubiera llevado a la cárcel, cuando se dijo que habría forzado a <b>Loretta Young</b> a tener relaciones sexuales con él durante el rodaje de <i><b>The Call of the Wildde</b></i>, película de 1935. Tras ese encuentro, la actriz habría quedado embarazada de una niña,<b> Judy</b>, pero ocultó su gestación y luego dijo públicamente que la pequeña era adoptada. Gable, por su parte, nunca reconoció a su supuesta hija y se limitó a entregarle a la mujer una suma de dinero, de acuerdo a lo que salió a la luz luego de la muerte del actor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JI7SIPBSJNAQNANGRHVHUTW4YA.png?auth=fe645979fe704840116eb192d1376189217fe32e037ca5448fa4aa70e0fab665&smart=true&width=598&height=436" alt="Montogomery Clift, Marilyn Monroe y Clark Gable " height="436" width="598"/><p>Ya era considerado una estrella cuando le llegó la propuesta de hacer<b> </b><i><b>Lo que el viento se llevó</b></i><b>.</b> Aunque él no obtuvo ninguno, la película se alzó con diez premios Oscar y se convirtió en un verdadero suceso. Pero la vida suele mezclar siempre buenas y malas. Y, en lo mejor de su carrera, Clark cayó en una profunda tristeza tras la muerte de su gran amor,<b> Carole Lombard</b>, quien falleció en un accidente de avión en 1942 mientras vendía bonos para financiar la guerra. Desolado, Gable dejó de lado la actuación y se alistó en la Fuerza Aérea Norteamericana para ir a combatir a Europa.</p><p>La vuelta al ruedo para Gable, años después de la finalización del conflicto bélico, no fue fácil. No se resignaba a aceptar que el paso del tiempo ya no le permitía interpretar el papel de galán que lo había catapultado a la fama en los ‘30. Y nadie estaba dispuesto a pagarle el <i>cachet</i> que él pretendía. Así que, poco a poco, su estelaridad se fue apagando. La última película que filmó fue <i><b>Vidas rebeldes</b></i>, junto a <b>Marilyn Monroe</b>. Pero la muerte lo sorprendió antes del estreno del film, el 16 de noviembre de 1960, a la edad de 59 años. Cuatro meses después nació su hijo <b>John Clark</b>, fruto de su último matrimonio con<b> Kay Williams</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMG3VAVA6FFQ7CAGHKPZJ4CFJU.jpg?auth=9c3e681cc08112c24ceee623c73a25997aeaba6c5f5f1fc752bc7605122cb71a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Clark Gable y Claudette Colbert en "Sucedió una noche" (1934)  ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Domingo Cura, el bombista santiagueño que hacía hablar a su instrumento y murió arriba de un escenario]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/13/el-recuerdo-de-domingo-cura-el-bombista-santiagueno-que-hacia-hablar-a-su-instrumento-y-murio-arriba-de-un-escenario/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/13/el-recuerdo-de-domingo-cura-el-bombista-santiagueno-que-hacia-hablar-a-su-instrumento-y-murio-arriba-de-un-escenario/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El percusionista falleció el 13 de noviembre de 2004, a los 75 años de edad, mientras acompañaba a Chico Novarro en un concierto en el Teatro Lola Membrives. El adiós de un folclorista que incursionó en el jazz, el bolero, el candombe, las melodías caribeñas y el rock nacional]]></description><pubDate>Thu, 13 Nov 2025 04:25:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUBX2OCARZCVLOXHVKUAUTHRAE.jpg?auth=2cab749ccc93bd018e6b08d9755dcd1b8aacf195b2b41be54fb48ed4345ac875&smart=true&width=1920&height=1731" alt="Domingo Cura falleció el 13 de noviembre de 2004 de un infarto. Había nacido en Santiago del Estero en 1929" height="1731" width="1920"/><p>Muchos artistas, apasionados por su trabajo, suelen decir que quieren “morir en el escenario”. Esto, obviamente, no es literal. Y lo que en realidad pretenden trasmitir con esta frase es su deseo de seguir en actividad hasta el final de sus vidas. Sin embargo, en el caso de <b>Domingo Cura</b>, ocurrió lo que tantos otros habían pregonado. Y el 13 de noviembre de 2004, simplemente, se desplomó sobre las tablas.</p><p>El gran bombista santiagueño tenía 75 años de edad, pero no estaba retirado. En 2002 había participado del disco <b>Siempre es hoy</b> de<b> Gustavo Cerati</b>, tocando el bombo legüero en la canción <i>Sulky</i>, que en primera instancia había sido grabada con un sampler de un vinilo de los ‘60. Y la experiencia fue tan buena que, en 2003, había formado parte de la gira de presentación del álbum, interpretando ese mismo tema en el mítico estadio Luna Park junto al líder de<b> Soda Stereo</b>. ​Pero, el día de su fallecimiento, se había subido al escenario del teatro Lola Membrives invitado por <b>Chico Novarro</b>, quien estaba al frente del espectáculo <b>Un autor en concierto.</b></p><p>El estupor fue total. De un momento a otro, Domingo cayó al suelo inconsciente frente a todos los espectadores, que habían pagado su entrada para verlo tocar junto al autor de <i>Carta de un león al otro</i>. Hubo corridas de músicos, asistentes y productores. Pero ya era tarde. El hombre había sufrido un infarto masivo de manera repentina, que lo había sacado de este plano para siempre. Aunque su recuerdo se mantuvo vigente al día de hoy a través de su música.</p><p>Había sido un autodidacta. Nacido en Santiago del Estero el 7 de abril de 1929 en el seno de una familia de inmigrantes sirios, Domingo comenzó a hacer música a los 6 años, inspirado en su padre que cantaba en el coro de la iglesia y usando a modo de tambores algunas latas vacías y cajas de madera. <b>“Venía de un hogar muy humilde, así que cortaba los palitos de un plumero y con eso tocaba”</b>, recordó en una nota. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AV4BERGMFFFWRDA32DHETN4LQQ.jpg?auth=6c4d356a52ff265795ad4c2a4a5ea2a2c7d51b7666d7d8a0b7770e14926f1001&smart=true&width=1920&height=863" alt="El percusionista en pleno show" height="863" width="1920"/><p>La realidad es que Cura, quien siempre supo que lo suyo era la percusión y no el estudio, tardó bastante en poder tener acceso a su primer bombo legüero. Y aunque le hubiera encantado poder ir a un conservatorio de música que le permitiera plasmar sus ideas en un pentagrama, nunca tuvo esa posibilidad. Así que<b> se hizo músico tocando “de oído”, algo que le permitía improvisar sonidos en cada presentación, y se resignó a que fueran otros los que anotaran los arreglos que él sugería en las grabaciones</b>.</p><p>No obstante su limitación académica, el bombista logró convertirse en uno de los percusionistas más reconocidos de la Argentina, incluyendo entre sus instrumentos el bongó, las tumbadoras, el güiro, los redoblantes, las maracas y el pandero. E incursionó en distintos géneros como el jazz, el bolero, el candombe, las melodías caribeñas y el rock nacional, donde tuvo una destacada participación a raíz de su estrecha amistad con <b>Litto Nebbia</b>, además de, por supuesto, el folclore que lo vio nacer y al que en 1962, le dio un aire nuevo cuando grabó el disco <b>Folclore Nueva Dimensión</b> junto a <b>Ariel Ramírez y Jaime Torres.</b></p><p>Estuvo con todos los grandes y mostró una versatilidad pocas veces vista. En 1954, Domingo integró la Orquesta de <b>Eduardo Armani.</b> En 1964, participó en la grabación original de<b> La Misa Criolla</b>, pieza icónica que<b> </b>llevó a adelante<b> </b>junto a Ramíres, uno de sus mayores socios<b> </b>artísticos. Y, en 1972, grabó junto al cantante de <b>Los Gatos </b>el tema <b>Si no son más de las tres (El Bohemio</b>)<i>, </i>que abría el álbum <b>Despertemos en América</b><i>.</i></p><p>Solo por mencionar a algunos de los referentes de la música con los que compartió escenario, se pueden destacar nombres como el de <b>Mercedes Sosa</b>, <b>Astor Piazzolla, Víctor Hugo Díaz, Chabuca Granda, Palito Ortega, Los Panchos, el Gato Barbieri, Milton Nascimento, Nat King Cole </b>y <b>Vinicius de Moraes.</b> Y todos guardaban anécdotas divertidas junto a Cura, a quien definían como un hombre de espíritu joven, más allá de su edad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ERCQTSW2QRCSVJWOK65VEOJ5XM.jpg?auth=424376046659347fe426e342acd2db1f65a02130fd44602a5e55f606cb5f4a19&smart=true&width=1920&height=1078" alt="El músico trabajó hasta el final" height="1078" width="1920"/><p>¿Su secreto para lograr que el bombo sonara diferente a los demás? “<b>Hay que saber sacarle sonido y matizarlo directamente. No se trata de tocar fuerte, sino de hacerlo hablar</b>. Y, sobre todo, no sentirse más importante que el solista: ayudarlo, apoyarlo, darle el compás y estarse atrás sin molestarlo, sin pretender aparecer en primer plano”, decía Domingo, cuyas manos sorprendían a todos por estar libres de callos y lastimaduras.</p><p>Pero claro, para él, el instrumento debía también cumplir con determinadas características: “Debe ser de tronco de ceibo. Se puede hacer de quebracho blanco, pero a mí me gustan los bombos hechos a ceibo. El cuero puede ser de cabra o de vaca, pero el cuero de cabra se afina mejor. Los palos pueden ser de cualquier material: la maza la hago yo con algodón prensado. Con estos elementos ya se puede decir que el bombo es bueno”.</p><p>Lo cierto es que, más allá de su extensa carrera y de la cantidad y calidad de artistas con los que compartió estudios de grabación, Cura será siempre recordado por su participación en La Misa Criolla. “Yo estuve ahí a cargo de la percusión. Al lado mío estaban el <b>Chango Farías Gómez, Alberto Alcalá, Jorge Padín, José Correales </b>y <b>Alfredo Remus</b>. Yo los dirigía y, realmente, sentí que ese era el momento más importante de mi vida artística”, reconoció en una oportunidad.</p><p>Los percusionistas de todas partes del mundo, con quienes solía protagonizar encuentros en distintas plazas internacionales, lo admiraban. “<b>A todos ellos les llama la atención la vitalidad que tengo a mi edad. Y el despliegue que hago en el escenario. Pero yo me siento muy cómodo tocando”</b>, remarcaba Domingo, quien nunca dejó de tener un proyecto bajo su brazo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AV4BERGMFFFWRDA32DHETN4LQQ.jpg?auth=6c4d356a52ff265795ad4c2a4a5ea2a2c7d51b7666d7d8a0b7770e14926f1001&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=863" type="image/jpeg" height="863" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El percusionista en pleno show]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Bibi Andersson, la musa de Bergman: un amor apasionado, el salto a la fama europea y la huella imborrable en el cine argentino]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/11/bibi-andersson-la-musa-de-bergman-un-amor-apasionado-el-salto-a-la-fama-europea-y-la-huella-imborrable-en-el-cine-argentino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/11/bibi-andersson-la-musa-de-bergman-un-amor-apasionado-el-salto-a-la-fama-europea-y-la-huella-imborrable-en-el-cine-argentino/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La protagonista de films como “Fresas Salvajes”, “El séptimo sello” y “Persona”, nació hace noventa años en Suecia y murió a los 83 en 2019. La actriz sueca conquistó corazones y pantallas desde Estocolmo hasta Buenos Aires. Su vínculo con el legendario director, los romances y los desafíos de una vida marcada por el arte]]></description><pubDate>Tue, 11 Nov 2025 05:52:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AULPRGZNPBD2PC4STU6FPXXJXY.jpg?auth=0dc1261105c60e8964b84bd81746352b221e10f174ff9004317727f834244a9f&smart=true&width=1489&height=1920" alt="La actriz sueca Bibi Andersson debutó a los 15 años en un comercial dirigido por Bergman, iniciando una carrera legendaria (Wikimedia)" height="1920" width="1489"/><p>Dicen que tenía una mirada inolvidable. Con su cabello rubio, siempre corto, y su sonrisa angelical, <b>Bibi Andersson</b> <b>fue la musa inspiradora del director sueco Ingmar Bergman</b>. Y se convirtió en una estrella indiscutida del cine en toda Europa. Pero también fue amada y reconocida en la Argentina, donde tuvo la oportunidad de compartir filmaciones con grandes figuras a nivel local.</p><p>Su nombre completo era Berit Elisabet Andersson. Había nacido el 11 de noviembre de 1935, hace exactamente nueve décadas, en Kungsholmen, una localidad cercana a Estocolmo, Suecia. Era hija de Karin Mansion, una trabajadora social, y de Josef Andersson, un comerciante. Y, con apenas 15 años de edad, debutó como actriz en un comercial de artículos de limpieza dirigido por Bergman, en el que encarnaba a una princesa que tenía que darle cien besos a su marido a cambio de una pastilla de jabón...</p><p>Aquella escena tan absurda como pintoresca, bastó para que el cineasta no solo descubriera su talento, sino que también cayera rendido ante sus encantos de mujer. Así fue como ambos comenzaron un apasionado noviazgo. Y la joven no dudó en dejar sus estudios en el instituto Royal Dramatic Teather, para dedicarse al teatro en Malmö, donde él dirigía obras de August Strindberg. </p><p>Tiempo después, Bibi se formó en el Teatro Real de Estocolmo. Y debutó en el cine con <i>La señorita Julia</i> (1951), de<b> </b>Alf Sjöberg. Pero, sin lugar a dudas, los más de diez films que protagonizó con Bergman fueron los que la posicionaron como una de las divas de la pantalla grande. Algunas de las películas en las que se destacó, después de la primera que hizo junto a él que fue <i>Sonrisas de una noche de verano</i> (1955), <i>El séptimo sello</i> (1957), <i>Fresas salvajes</i> (1957) y <i>Persona </i>(1966).</p><p>Esta última, para muchos, fue una de sus mejores interpretaciones. Allí, Bibi encarnó a una enfermera y compartió pantalla con la noruega Liv Ullman, que hacía a la paciente que ella tenía que cuidar. Pero fue entonces cuando Bergman decidió terminar su relación sentimental con ella para empezar un romance con quien se convertiría en su nueva favorita, siguiendo su costumbre de involucrarse con sus actrices fetiches. <b>“Vio nuestra amistad y quería entrar dentro de ella. Involucrarse”</b>, dijo Andersson al recordar el final de su historia de amor con el director.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZU22AP634JERRMLYRRB62XU4IE.jpg?auth=110d73351368e3a48051420f4dce3df4d6cd721c483661b544668b8beb136526&smart=true&width=1920&height=1789" alt="La vida sentimental de Bibi Andersson incluyó relaciones con figuras como Ingmar Bergman, Kjelñl Grede y Per Ahlmark (Wikimedia)" height="1789" width="1920"/><p>Bibi, por su parte, se puso en pareja con el escritor y director de cine sueco <b>Kjelñl Grede</b>, ganador en 1968 de una Concha de Plata en el Festival de San Sebastián, con quien se casó en 1960 y tuvo a su única hija, <b>Jenny</b>. Ambos se divorciaron trece años más tarde y el hombre falleció en 2015. En tanto, en 1979 la actriz contrajo enlace con el escritor y político<b> Per Ahlmark</b>, de quien se divorció a los tres años. Y en 2004 se unió el médico argentino radicado en Suecia <b>Gabriel Mora Baeza</b>, quien la acompañó hasta el final de sus días.</p><p>Pero la realidad es que, a pesar de haber comenzado de la mano de un gran amor que la marcó para siempre, la carrera de Andersson trascendió a sus parejas. Además de desplegar su talento en teatro, participó en <i>La carta del Kremlin</i> (1970), de John Huston, <i>La amante </i>(1962), de Vilgot Sjorman, por la que ganó un Oso de Oro en el Festival de Berlín de 1963, <i>El festín de Babette</i> (1987), de Gabriel Axe y algunas producciones españolas como <i>Una estación de paso</i> (1992), de Garcia Querejeta. </p><p>“Para mí fue como una invitación a participar en algunas de las más importantes películas que se han hecho en nuestra época. Lo que ocurre es que yo en aquella época no me daba cuenta. Lo de que me asocien siempre con el cine de Bergman es un precio que hay que pagar”, dijo en una entrevista tratando de entender por qué se la siguió identificando de por vida con el director sueco, cuando la mayor parte de su trabajo no tuvo que ver con él.</p><p>Aunque empezó su carrera siendo muy joven, los años ‘80 la encontraron en pleno esplendor.<b> Fue entonces cuando desembarcó en la Argentina para filmar </b><i>Pobre mariposa</i> (1986) dirigida por Raúl de la Torre, donde conoció a la gran diva del cine Graciela Borges y a Lautaro Murúa, y <i>Los dueños del silencio </i>(1987), de Carlos Lemos, donde compartió el protagónico con Arturo Bonín. A finales de esa década, en tanto, centró su carrera en la televisión y en el teatro, donde volvió a colaborar varias veces con Bergman.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UJPVHKWQ35DFXPHINY74SDO53Q.jpg?auth=eddbda1e9f7e1011f9c777663049a498d8d7e1d6c51aa1c6e2563ada57cc4b77&smart=true&width=1920&height=1305" alt="Bibi Andersson en el film Quintet, de Robert Altman (Photo by Alberto Terenghi Arc/IPA/Sipa USA)" height="1305" width="1920"/><p>En sus últimos años de actividad, Andersson se dedicó a dirigir teatro en Estocolmo. Pero en 2009 sufrió un derrame cerebral que le dejó medio cuerpo paralizado y, desde entonces, desapareció de la escena pública. Falleció el 14 de abril de 2019, en su tierra natal. Y el mundo entero se lamentó por su pérdida, recordando lo simple y generosa que había sido con quienes tuvieron la suerte de cruzarse en su camino a lo largo de su carrera. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UJPVHKWQ35DFXPHINY74SDO53Q.jpg?auth=eddbda1e9f7e1011f9c777663049a498d8d7e1d6c51aa1c6e2563ada57cc4b77&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1305" type="image/jpeg" height="1305" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Bibi Andersson en el film Quintet, de Robert Altman (Photo by Alberto Terenghi Arc/IPA/Sipa USA)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">IPA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[A 25 años de la muerte de Roberto Galán: el conductor que llevó a la pantalla a la gente común y llegó a medir 60 puntos de rating]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/09/a-25-anos-de-la-muerte-de-roberto-galan-el-conductor-que-llevo-a-la-pantalla-a-la-gente-comun-y-llego-a-medir-60-puntos-de-rating/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/09/a-25-anos-de-la-muerte-de-roberto-galan-el-conductor-que-llevo-a-la-pantalla-a-la-gente-comun-y-llego-a-medir-60-puntos-de-rating/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El creador de “Yo me quiero casar, ¿y usted?" y “Si lo sabe cante”, murió el 9 de noviembre de 2000, después de más de seis décadas de carrera. Fue un pionero en programas de citas y los formatos de competencias de canto.  Sus creaciones continúan circulando en las redes sociales]]></description><pubDate>Sun, 09 Nov 2025 06:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHV6DBBRKVBCDPOCAR2TWH7QRY.jpg?auth=ed35bd50a1b0938dab6e097259253bff44a979112611f16b55797f0dc89677bd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Roberto Galan llevó a la gente común a la pantalla, quienes se convertían en los grandes protagonistas de sus programas" height="1080" width="1920"/><p>Eran tiempos en los que la televisión era mucho más artesanal. Y tiempos en los que <b>Roberto Galán</b>, con su <i>Yo me quiero casar, ¿y usted?</i><b> </b>y su<i> Si lo sabe cante</i>,<b> </b>lograba picos de rating de más de 60 puntos. Por eso, tal vez, a pesar de que ya pasaron 25 años de la muerte del conductor, muchos lo siguen recordando como una parte importante de sus vidas. Porque, de alguna manera, él se metía en los hogares argentinos con su particular estilo, algunas veces ameno y otros brutal, para invitarlos a soñar. </p><p>¿Soñar? Sí. Soñar, por ejemplo, con encontrar una pareja ideal sin importar la edad.<b> El mítico programa que se encargaba de unir corazones solitarios debutó el 15 de noviembre de 1971 </b>en el viejo Canal 11. Y el formato, aunque innovador, era más que sencillo: tres mujeres de un lado, tres varones del otro y una lista de preguntas que servían para que ellas y ellos se pudieran conocer. “¿Siempre solita?”, ¿Usted es propietario o inquilino?”, “¿Y usted qué busca?”, “¿Ni un perrito para acariciar?”, “¿Qué lado de la cama le gusta ocupar?”, “¿Le gusta tomar mate?“, indagaba Galán sin ponerse colorado. Y aseguraba que era el programa ”más decente" de la televisión local.</p><p>El ciclo, que se mantuvo vigente hasta 1998, para entonces ya en Canal 9, terminaba cuando cada uno de los participantes elegía a la persona que le interesaba para tener una cita y, si había coincidencia, ambos pasaban al “living del amor”. <b>“¡Se ha formado una pareja!“, era la frase con la que el conductor anunciaba la feliz noticia</b>. El resto transcurría sin cámaras de por medio. Y, en caso de que la relación prosperara y los novios llegaran al altar, ambos recibían como premio una vivienda pre moldeada. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/23OAORTBKZCB7BLWIZIM52FJWA.jpg?auth=a2ca6180dfa5b408520a4d0d5f2d753371888c01b5383693a24382e683d9068a&smart=true&width=1920&height=1077" alt="El conductor al frente de Yo me quiero casar, ¿y usted?" height="1077" width="1920"/><p>¿Pero hablamos de soñar? Sí. Soñar, por ejemplo, con ser una estrella de la canción.<b> El otro emblemático programa creado por Galán en 1968 para la pantalla de Canal 7, invitaba a la gente común a presentarse en televisión para interpretar un tema de su agrado</b>, acompañada por la música en vivo de la orquesta del maestro <b>Carlos Marzán</b>. No hacía falta tener condiciones, ni siquiera, para consagrarse ganador y alzarse con premios tales como un canario en una jaula o una cena para dos personas. De hecho, muchas veces, lo atractivo era ver el <b>desparpajo</b> de quienes no tenían temor a desentonar y se lanzaban sin red a demostrar su gracia. Algo que, en la actualidad, todavía puede verse en recortes que siguen dando vueltas por las redes sociales.</p><p>También hay que mencionar la destacada presencia de las secretarias que acompañaban al conductor, que fue otro de sus inventos. Las más legendarias fueron, sin dudas, <b>Dorita Delgado</b>, <b>Gladys Mancini</b> y <b>Jorgelina Aranda</b>. Pero, allá por los años ‘90, se sumaron <b>Stella Maris Muñoz</b>, <b>Ángeles Cudós </b>y <b>Petty Castillo.</b> Y el furor por estas señoritas era tal que, cuando salían a hacer shows junto a Galán en teatros y clubes del interior del país, tenían que ir acompañadas por custodios de seguridad que controlaban a los fanáticos. Así las cosas, tras pasar por las pantallas de Canal 11, Canal 9 y ATC, el ciclo se reeditó en América TV donde se mantuvo al aire hasta el verano del 2000. </p><p>¿Cuál era la historia de este hombre que supo escribir una página importante en el espectáculo argentino? <b>Había nacido el 21 de febrero de 1917, pero su padre lo abandonó de bebé y su madre murió cuando tenía apenas 4 años. </b>“Quedar huérfano tan chiquito es muy duro, porque con el tiempo se agiganta ese dolor. En el momento no me daba cuenta bien de lo que pasaba. Pero he tenido tías muy afectuosas y una abuela holandesa de la familia de mi madre, que me formó con la idea de las responsabilidades, el orden y la buena conducta. Y me crio bien”, rememoró Galán.</p><p>Cursó sus estudios en el Colegio Nacional de Avellaneda. Y, tal como él mismo contó en reiteradas oportunidades, a los 17 años ya era un habitué del cabaret Marabú, un clásico de la noche tanguera de Buenos Aires. Allí se hizo amigo de varios artistas que lo ayudaron a comenzar su carrera como locutor en <i>La hora ferroviaria</i>, en Radio Porteña. Y luego siguió trabajando en Radio El Mundo y en Radio Belgrano, donde llegó al cargo de jefe de locutores. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SDYUUOZENRCIBFCGWIV2LR5Q6E.jpeg?auth=83c2b2ba5efdf1472cb6e26ff565b8dc19a023e909a7788c4b915cb6cedff165&smart=true&width=1920&height=1220" alt="Roberto con sus secretarias de Si lo sabe cante y el pajarito que se entregaba como uno de los premios al ganador" height="1220" width="1920"/><p>De aquella época data la anécdota que lo puso como <b>“celestino” de</b> <b>Eva Duarte y Juan Domingo Perón</b>. Corría el año 1944. ¿El día exacto? 22 de enero. Galán estaba colaborando con el Festival de la Solidaridad en el que varios artistas habían sido convocados en el Estadio Luna Park, con el fin de juntar fondos para los afectados del terremoto de San Juan ocurrido el 15 de ese mes. La actriz quería subir al escenario para recitar unos poemas, pero el conductor no encontraba un hueco como para complacerla. Así que se le ocurrió pedirle que formara parte del comité de recepción del por entonces secretario de Trabajo y Previsión, quien luego se convertiría no solo en el Presidente de la Nación sino también en su marido.<b> “Ella se sentó a su lado y él, a partir de ese momento, no vio nada más”</b>, relató. </p><p>En los años ´50, Galán viajó a Francia y Brasil, donde se dedicó a cantar tangos. De hecho, ya de regreso a la Argentina, en 1960 grabó el tango <i>María</i> bajo el pseudónimo de <b>Roberto Valdez</b>. Pero a partir de 1963 comenzó a trabajar en la pantalla chica haciendo el ciclo <b>Remates musicales </b>de Canal 9. Y, desde ese momento, quedó más que claro que estaba destinado a dejar una huella en la televisión.</p><p>En tiempos en el que la prensa del corazón no ahondaba más allá de lo que las figuras querían contar, se supo que en su juventud había tenido una sonada relación con la actriz <b>Olga Zubarry</b>. Él mismo confesó que, durante su estadía en Europa, había llegado a conquistar en un festival de cine ni más ni menos que a<b> Rita Hayworth</b>. Años más tarde, Galán se casó con la cantante <b>Inés Migues</b>, con quien tuvo a su única hija, <b>Florencia.</b> Y tuvo otras tantas parejas más. La última, con la que se mantuvo unido hasta el final, fue la productora de su programa, <b>Alicia Paressi.</b> </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4V6MRBFXWFHDPKP5X4DOR2O3QQ.jpg?auth=132f9703dd35608857f34b404e633e99f125f021c91cd3ef6af889ff0b4cf6f1&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Galán trabajó hasta pocos meses antes de su muerte" height="1920" width="1920"/><p>Trabajó hasta pocos meses antes de su partida.<b> “Tengo un amor propio terrible y, mientras pueda, no voy a necesitar jubilación”</b>, decía sobre su voluntad de seguir en actividad. Pero en septiembre del año 2000 fue internado en la clínica Bazterrica, donde falleció después de dos meses, el 9 de noviembre, a raíz de un cáncer de próstata. Aseguraba que tenía una tarea social que era “hacer feliz a la gente”. Y de alguna manera, con su obsesión de hacer televisión no solo para el público sino también con el público delante de cámara, lo logró.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OTOC65RDGRELDFRK5UDJLEBP7U.jpg?auth=1bef698c0ab60cb2212bdd72c450d96fd781b2d32fe3f03b3fd6c9aaca47784d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Ricardo Fort: el artista que logró convertir su sueño en realidad pero no tuvo tiempo de disfrutarlo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/05/ricardo-fort-el-artista-que-logro-convertir-su-sueno-en-realidad-pero-no-tuvo-tiempo-de-disfrutarlo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/05/ricardo-fort-el-artista-que-logro-convertir-su-sueno-en-realidad-pero-no-tuvo-tiempo-de-disfrutarlo/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[“El Comandante” nació el 5 de noviembre de 1968 y fue uno de los herederos de la fábrica de chocolates más importante del país, pero decidió que su camino estaría ligado al espectáculo y luchó hasta convertirse en el mediático número uno]]></description><pubDate>Wed, 05 Nov 2025 03:52:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2NQZEIVWTJDWNBAJIUYTLMWYJ4.jpg?auth=355d66ab83f10e75af9a326633e27680970ff69487490abae00686462ca6dc97&smart=true&width=1920&height=1078" alt="Ricardo Fort había soñador siempre con ser un artista famoso " height="1078" width="1920"/><p>—Si tu papá pudiera verte en este momento, ¿qué le dirías? —le pregunté en una oportunidad a<b> Ricardo Fort</b>.</p><p>—Le diría: “Mirá papá, llegué” —me respondió “El Comandante” con los ojos empañados por las lágrimas.</p><p>En el departamento del mediático, sito sobre la calle Sucre al 1900 de Belgrano, siempre estaba prendida la <b>televisión</b>. Porque siempre, en todos los programas de espectáculos, hablaban de él. Y él se jactaba de poder modificar la rutina de cualquier ciclo con un simple mensaje de texto (en esos años no existía el WhatsApp), algo que lo hacía sentir súperpoderoso.</p><p>El movimiento era constante. Los “gatos” (así llamaba a los modelos que lo acompañaban) jugaban a la PlayStation. Nunca faltaba algún custodio dando vueltas. Sus hijos,<b> Martita</b> y<b> Felipe</b>, por momentos se sumaban a la escena junto a su pareja de entonces, <b>Rodrigo Díaz</b>. Y nunca podía faltar un periodista, un actor o algún productor hablando con él de trabajo. Corría el año 2012. Y, pese a todos los pronósticos,<b> había logrado lo que siempre había querido.</b></p><p>Nacido el<b> 5 de noviembre de 1968</b>, Ricardo era el menor de los tres hijos de <b>Carlos Fort</b>, heredero de la fábrica de chocolates FelFort creada por <b>Felipe Fort</b> y <b>Marta Campa</b>. Lo que se esperaba de él era que, al igual que sus hermanos, <b>Jorge</b> y <b>Eduardo</b>, se dedicara a seguir construyendo el imperio familiar que había comenzado su abuelo paterno. Sin embargo, estaba claro que había heredado la vocación de artista de su madre y no la de empresario de su padre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OYZPHB6TRVDVFEJCRNZX43UIJM.jpg?auth=9433be72a5e482ef26a420d33e3cbede1c89f1ea06c820700ede2bd232435adf&smart=true&width=1920&height=1370" alt="Ricardo Fort y su madre, Marta Campa" height="1370" width="1920"/><p>Marta, la mujer que en el funeral de su hijo repartió discos con temas grabados por ella, era cantante. Y era la única que veía con buenos ojos que Ricardo quisiera dedicarse al mundo artístico. Sin embargo, don Carlos, que había sido quien había logrado posicionar la empresa familiar a costa de trabajo y sacrificio, se sentía frustrado al ver que uno de sus descendientes no estaba dispuesto a darle la vida a la fábrica. Y se lo hacía saber.</p><p>Pero Ricardo reconoció que no era solo su vocación sino, también, su orientación sexual lo que irritaba a su padre. <b>“Prefiero tener un hijo drogadicto y no un hijo pu...”,</b> contó que le dijo en una oportunidad, mientras ambos iban en el auto. Porque, en el pensamiento de su progenitor, un artista no tenía futuro. Y ser homosexual era, para él, una condición vergonzante.</p><p>Lo cierto es que Ricardo nunca estuvo dispuesto a abandonar su sueño. Es verdad que, durante muchos años, ocultó sus cuestiones amorosas. Y hasta <b>intentó mostrarse con parejas femeninas</b> como para evitar comentarios que hoy serían impensados pero que, apenas una década atrás, eran habituales en los medios. Sin embargo, siempre supo que <b>su objetivo era ser famoso</b>, que la gente lo ovacionara y que todos hablaran de él. Y lo logró.</p><p>Con apenas 19 años, se fue a vivir a Los Ángeles con <b>Gabriel Rydz</b>, un empresario que representó para él un pasaje a la libertad. Y, cuando pareja se terminó, se mudó a Miami donde empezó a dar sus primeros pasos como cantante. Pero no la tuvo nada fácil. Dicen que, dando el brazo a torcer, su padre se contactó con<b> Ramón Palito Ortega </b>para que le tomara una prueba. Pero que el creador de <i>La Felicidad </i>lo evaluó y consideró que, aunque era afinado, no lograba trasmitir lo suficiente como para convertirse en una estrella. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QQMT4AYGVVB6RGZKOYW5HBCO6E.jpg?auth=2ea30106fd7989bad8db9b9380126f8dbcd9386c54d97b26b0781d95714c5087&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El Comandante" en su juventud" height="1080" width="1920"/><p><b>Ricardo quería ser como Ricky Martin</b>. Pero se sentía frustrado al ser rechazado en los castings de las discográficas, mientras su ídolo no hacía más que crecer en su carrera. De hecho, a fines de los ‘90 grabó el tema <i>No Volverás</i>, con el que llegó a presentarse en la televisión argentina para el ciclo<b> </b><i>Movete,</i> de <b>Carmen Barbieri</b>. Pero su participación no tuvo mucha repercusión. Más bien, pasó inadvertida. Y, en determinado momento, se frustró y estuvo a punto de bajar los brazos. </p><p>Casi resignado, Ricardo volvió al país y trajo consigo la idea de lanzar las <b>barritas de cereales</b> basadas en los suplementos proteicos que él consumía en los Estados Unidos, lo que le dio a la empresa familiar un impulso imprevisto. De todas formas, él seguía fantaseando con las cámaras, los escenarios y las tapas de revistas. </p><p>Sucede que el chocolatero había decidido hacer una suerte de reality de sus días en Miami. Tenía una cámara que lo seguía cuando circulaba en su Rolls Royce, cuando cerraba locales para comprar ropa extravagante o relojes Rolex, cuando caminaba junto a sus guardaespaldas y cuando se mostraba junto a su supuesta novia, por entonces, <b>Celina Rucci. </b>De manera que se convirtió en un verdadero personaje de YouTube. Y esto hizo que <b>Marcelo Tinelli </b>terminara poniendo sus ojos en él. </p><p>El resto es historia conocida. En 2009 desembarcó en <b>ShowMatch</b> para participar en <i>El musical de tus sueños</i>. Y, al año siguiente, ya formaba parte del jurado de<i> Bailando por un sueño</i>. Paralelamente, montó la obra<b> </b><i>Fortuna</i>. Y recorrió todos los programas de televisión de la época, como <i>Intrusos</i>,<b> </b><i>Infama </i>y<b> </b><i>Ponele la Firma</i>, generando todo tipo de escándalos mediáticos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2WCPLBEMAJGMJI4VDFB3AFPPOQ.jpg?auth=286771dbc520b8c41d11b49c2047341cae826c5015f85e6c15afbaf0f559a792&smart=true&width=1920&height=1916" alt="Fort al frente de su propio programa de televisión" height="1916" width="1920"/><p>Después, se distanció por un tiempo de Tinelli. Y, en 2012, decidió invertir su propio dinero en montar un programa a la medida de sus necesidades:<i> Fort Night Show</i>. Al mismo tiempo hizo la obra<b> </b><i>Mi novio, mi novia y yo.</i> Y luego volvió al <i>Bailando</i> como jurado invitado por el conductor del ciclo, a quien había defenestrando públicamente. Porque, en definitiva, él sentía que <b>ese era el lugar donde tenía que estar</b>.</p><p>Para entonces, la salud del Comandante -como se lo había apodado-, ya estaba muy deteriorada, en especial, por sus <b>problemas de columna</b> y las secuelas de una intervención quirúrgica a la que nunca debía haberse sometido. Sin embargo, él seguía priorizando los medios y abusando de la <b>morfina</b>. Llegaba a conducir su programa ayudado por un bastón. Y, cuando se sentó en el panel del jurado de <i>ShowMatch</i> intentando recuperar su espacio, lo hizo con un drenaje tras haberse sometido a una operación de su rodilla. <b>Nunca entendió que tenía que parar</b>, antes de que su cuerpo dijera basta.</p><p>Fue entonces cuando, frente a la pregunta sobre lo que le diría a su padre si pudiera verlo, Ricardo respondió “llegué”. Tenía su propio programa de televisión. Protagonizaba su obra de teatro. Y se había convertido en uno de los<b> hombres más famosos de la Argentina.</b> Acaso todo lo que quería. Pero no lo pudo disfrutar. Ya había tenido un susto en el verano del 2013, mientras hacía la obra <i>Fort con Caviar</i> en Mar del Plata. Y, <b>el 25 de noviembre, mientras se encontraba internado en el Sanatorio de la Trinidad, sufrió una hemorragia en el estómago.</b> Murió con apenas 45 años de edad, cuando, sin lugar a dudas, todavía le quedaba mucho por disfrutar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2NQZEIVWTJDWNBAJIUYTLMWYJ4.jpg?auth=355d66ab83f10e75af9a326633e27680970ff69487490abae00686462ca6dc97&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1078" type="image/jpeg" height="1078" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Ricardo Fort había soñador siempre con ser un artista famoso ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Berugo Carámbula, el músico que triunfó como cómico y marcó una época como conductor de televisión]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/03/el-recuerdo-de-berugo-carambula-el-musico-que-triunfo-como-comico-y-marco-una-epoca-como-conductor-de-television/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/03/el-recuerdo-de-berugo-carambula-el-musico-que-triunfo-como-comico-y-marco-una-epoca-como-conductor-de-television/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Su simpatía y ternura marcaron a una generación. De “Telecataplúm” a “Atrévase a soñar”, el humorista uruguayo conquistó la televisión argentina con una sonrisa y un estilo inolvidable. Nació el 31 de octubre de 1945, en Las Piedras, Canelones y murió el 14 de noviembre de 2015 en Buenos Aires, después de más de una década de lucha contra el Párkinson]]></description><pubDate>Mon, 03 Nov 2025 06:36:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EZZSNSMOWRDANM57QZJSUUNDWI.jpeg?auth=050b29381fd29f7f990ee46c7d0269be01f39587051eecae3e34fbd60b06d4a5&smart=true&width=500&height=333" alt="Berugo Carámbula falleció el 15 de noviembre de 2015, a los 70 años, en Buenos Aires" height="333" width="500"/><p>Al día de hoy hay quienes, al descubrir una coincidencia repiten casi por inercia: “Alcoyana, Alcoyana”. Y los que no tuvieron la suerte de ver <i>Atrévase a soñar</i>, a fines de la década del ochenta, se preguntan de qué hablan. Aquel ciclo de entretenimientos que se emitía por Canal 9, en el que cuatro mujeres competían por un cambio de look, hoy parecería demasiado simple. <b>Había sido ideado por don Alejandro Romay</b>. Y uno de sus principales juegos consistía en hacer coincidir los paneles de madera con marcas de productos, como en este caso la de una línea de sábanas y cubrecamas que consiguió una publicidad que perduró por décadas. </p><p>¿Cuál era el secreto del programa? ¿Cómo hacía para marcar picos de rating en la difícil franja de las 18 horas siendo tan artesanal? La clave, definitivamente, estaba en su conductor: Berugo Carámbula. Vestido de Modart, el hombre lograba entrar en los hogares de los televidentes con una gracia única e invitaba a todos a sumergirse, al menos durante un rato, en esa fantasía que terminaba cuando la ganadora cruzaba el arcoíris para transformarse. <b>“Los sueños, sueños son... pero aquí se hacen realidad”</b>, decía entonces el anfitrión. Y nadie se movía hasta poder ver a la afortunada, vistiendo ropa de fiesta y agradeciendo premios modestos que, hoy, se prestarían para la risa.</p><p>Pero el Zar de la televisión no se había equivocado al convocar a este uruguayo a su canal, todavía ubicado en el Pasaje Gelly 3378, que había llegado a la televisión argentina de la mano de<b> </b><i>Telecataplúm </i>y ya había conquistado al público local con su participación en <i>Comicolor </i>e <i>Hiperhumor</i>, entre otros ciclos. Berugo, en tiempos de pesos devenidos en australes y de hiperinflación, terminó imponiendo un estilo que llevaba alegría a las casas, a pesar de que lo máximo que podía repartir era una cena en un restaurante de la Costanera, una joya enchapada o una canasta de productos de limpieza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QM2BPTDUV5EYJNPV73XIT5O25A.webp?auth=52f4b04bf72d51d73410f6cb5fa60b9ad28c4487b2fd949fc4e9d7135ee1eefc&smart=true&width=1200&height=675" alt="Berugo junto a Gino Renni, Mario Castiglione, Emilio Disi y Alberto Fernández de Rosa en Brigada explosiva" height="675" width="1200"/><p>¿Quién era el hombre que lograba tanto con tan poco? <b>Su nombre completo era</b> <b>Heber Hugo Carámbula</b>. Había nacido el 31 de octubre de 1945 en Las Piedras, Canelones. Desde muy chico estuvo ligado al espectáculo. Aunque sus primeros pasos estuvieron vinculados a la música: a los 5 años le regalaron su primera guitarra, a los 7 empezó a tomar clases, a los 14 se recibió de profesor y, a los 15, formó su primera banda de jazz, la Crazy Crown Band.</p><p>Lo cierto es que, pese a que su intención era ser un músico, su gran oportunidad en su país le llegó de la mano de la comicidad junto a artistas de la talla de <b>Ricardo Espalter, Eduardo D’Angelo, Enrique Almada, Andrés Redondo y Raimundo Soto</b>. De esta manera, logró traspasar las fronteras. Ya instalado en Buenos Aires desde 1975, desplegó su carrera en cine, con films como <i>Brigada explosiva</i> y <i>Los bañeros más locos del mundo; y</i> en teatro, con <i>Zulma tiene un Berugo redondo</i><b> </b>o<b> </b><i>Duro de parar</i>, entre otros. En televisión participó en<i> Poliladron</i>,<b> </b><i>El nieto de Don Mateo</i><b> </b>y Son amores, por mencionar solo algunos de sus muchos trabajos.</p><p>En cuanto a su vida personal, no era hombre de escándalos. Estuvo casado entre 1964 y 1983 con Adriana Senblat, con quien tuvo a sus dos hijos mayores, Gabriel y María. Los dos siguieron su legado, el primero como músico y, la segunda, como actriz. De su segundo matrimonio con Viviana Campos, en tanto, nació Joaquín, el hijo menor de Carámbula, quien también se desempeña como guitarrista y compositor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H5OUVPMNH5DZBDXPAJXDTJDNFY.png?auth=71b86c73dffb76f10168ee31d96ff6ac7f3dbd2500e19bca1d7a2e9205ca0046&smart=true&width=800&height=480" alt="Carámbula en el más recordado juego de Atrévase a soñar" height="480" width="800"/><p>Lo cierto es que, comenzados los años 2000, Berugo empezó a experimentar distintos problemas de salud.<b> Fue uno de los primeros en reconocer que tenía ataques de pánico</b>, un problema de ansiedad que por entonces recién había comenzado a diagnosticarse. Y la pasó mal. De hecho, él mismo recordaba que la primera vez que había sufrido uno en la vía pública había terminado abrazado a una columna por más de media hora sin que nadie entendiera lo que le sucedía. Pero<b> todo se complicó en el 2004 cuando, después de una serie exhaustiva de estudios, le diagnosticaron Párkinson</b>.</p><p>A partir de ese momento, como era de esperar, Carámbula tuvo que alejarse de los medios. Tuvo un intento de volver al ruedo en 2008, cuando montó la obra <i>Berugo en grupo,</i> que mezclaba la música con el humor. Pero al poco tiempo el espectáculo bajó su telón alegando inconvenientes ajenos al artista. La realidad, según reconoció él mismo después, era que los problemas de rigidez que lo afectaban ya no le permitían seguir subiendo al escenario.</p><p>“<b>Cuando fui al médico y me diagnosticó la enfermedad… Y bueno, no es fácil. Por suerte, tengo un sentido del humor contra el cual no puedo lidiar</b>. Ante una tragedia o un drama, lo primero que veo es la parte cómica. El Párkinson sirve para varias cosas, no hay que tomarlo como una cosa espantosa: me sirve para echarle azúcar a los churros, para bajar los termómetros y hasta para hacer el amor. Eso sí, recomiendo no dedicarse a ser francotirador”, dijo en una entrevista tratando de sobrellevar la situación. Pero la realidad es que cada vez la estaba pasando peor. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YKF6IDV44VBOBNCUT67HLOUKUY.webp?auth=b85abaeff4957c18bb09f77e9dfb9ac305612e0956f160bc467fc44f6cc4ae5c&smart=true&width=1335&height=751" alt="El músico y actor en sus últimas apariciones públicas" height="751" width="1335"/><p>Después de estar un largo tiempo internado en el Hospital Pirovano y cuando ya nada podía hacerse para mejorar su estado de salud,<b> Berugo volvió a su casa donde murió el 15 de noviembre de 2015, a los 70 años</b>. Hasta último momento, el público lo acompañó. Todavía esboza una sonrisa cuando recuerda alguna de sus ocurrencias. Como el nombre de “marciano chupa tierra” con el que había rebautizado a la aspiradora o el “hete aquí” con el que empezaba algunas de sus frases.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EZZSNSMOWRDANM57QZJSUUNDWI.jpeg?auth=050b29381fd29f7f990ee46c7d0269be01f39587051eecae3e34fbd60b06d4a5&amp;smart=true&amp;width=500&amp;height=333" type="image/jpeg" height="333" width="500"><media:description type="plain"><![CDATA[Berugo Carámbula falleció el 15 de noviembre de 2015, a los 70 años, en Buenos Aires]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Homero Manzi, el poeta de los amores secretos: cartas arrojadas desde la cárcel, musas ocultas y el misterio de “Malena”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/01/homero-manzi-el-poeta-de-los-amores-secretos-cartas-arrojadas-desde-la-carcel-musas-ocultas-y-el-misterio-de-malena/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/11/01/homero-manzi-el-poeta-de-los-amores-secretos-cartas-arrojadas-desde-la-carcel-musas-ocultas-y-el-misterio-de-malena/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El escritor, nacido el 1 de noviembre de 1907, fue el autor de las letras de tangos legendarios. La vida de un hombre apasionado, entre la política y la bohemia, que tejió romances y leyendas. Las mujeres que inspiraron sus versos y el enigma detrás de su tango más famoso]]></description><pubDate>Sat, 01 Nov 2025 05:16:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J45EQ2NVPRG3PM43G7HUZCZVPY.jpg?auth=2d531c251bcbe80fa7ed98662b1c4ac0b2128e756110b60598cdf188bf64c8bb&smart=true&width=770&height=567" alt="Homero Manzi, el célebre poeta y letrista de tango, nació en Añatuya, Santiago del Estero, en 1907 y se casó con Casilda Iñíguez" height="567" width="770"/><p>Dicen que era un picaflor, como muchos de sus colegas de la época. Esos bohemios que amaban tanto a la vida nocturna como a las bellas damas. Aunque, si de formalidades hablamos, la realidad es que <b>Homero Manzi</b> estuvo casado con una sola mujer. El poeta, <b>nacido el 1 de noviembre de 1907 </b>en Añatuya, Santiago del Estero, se casó únicamente con<b> Casilda Iñíguez</b>, quien había enviudado con dos niñas que él crio como propias, <b>Blanquita y Chabela</b>, y luego se convirtió en la madre de su hijo <b>Homero Luis Manzione</b>, más conocido como<b> Acho</b>. Y, sin lugar a dudas, su esposa debe haber sido la musa que lo inspiró a escribir muchos de sus versos. Pero hay otros que, al día de hoy, siguen generando dudas en relación a sus supuestas destinatarias...</p><p>Cabe señalar que, en febrero del año 1931, el hombre que estaba afiliado al partido radical y era seguidor del derrocado presidente <b>Hipólito Yrigoyen</b>, había sido detenido junto con un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho por imprimir folletos y volantes con proclamas contrarias al gobierno de facto de <b>José Félix Uriburu </b>y a las autoridades de la Universidad. Así que pasó unos días detenido en la cárcel de Devoto y, luego, en la de Las Heras. Pero, para no perder contacto con quien era su novia, decidió inventar un sistema como para que sus cartas llegaran a ella.</p><p>¿Qué fue lo que hizo Manzi? Juntar cualquier hoja de papel que encontrara en su camino, escribir en ella los mensajes poéticos que quería que llegaran a Casilda y, después de envolver piedras con ellos para que tomaran contundencia, arrojarlos por la ventana con la esperanza de que algún transeúnte se apiadara de él y se los hiciera llegar a la mujer que amaba. <b>“Hace tres días que no te veo, pero te llevo en el recuerdo como una compañía inmejorable... Negrucha: Carnaval. Es lindo nuestro disfraz. Yo de presidiario, ¿y tú? Me lo imagino. Cada día me parecen más largas las horas"</b>, decía afligido en un párrafo de una misiva fechada el 14 de ese mes. Así que, tras su liberación, el 31 de diciembre del mismo año contrajo enlace con ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q7YE6J5DF5EFBBQRUMI3W65W7Q.jpg?auth=e6990d1c5a5393b1b9a1ab391b49b5f0a73e85e876d89a7718a94e7c205b48b8&smart=true&width=1920&height=2784" alt="Homero y Casilda en la playa (Gentileza: familia Manzione)" height="2784" width="1920"/><p>Pero claro, allá por el año ’37, Homero conoció a <b>Nelly Omar</b> en Radio Belgrano. Y, según las declaraciones de la cantante, apodada <b>La Gardel con Pollera</b>, el poeta se enamoró perdidamente de ella. Tanto, que estuvo cortejándola hasta que, en 1944, ella le dio la chance de comenzar una relación. Pero claro, aunque el romance era vox populi en el mundo del espectáculo, no podía pasar de la categoría de amantazgo porque el poeta creador de <b>Malena</b> estaba casado y por entonces no existía la ley de divorcio. De manera que todo se mantuvo en la “clandestinidad”.</p><p><b>“Malena sos vos”</b>, le habría asegurado Manzi a Nelly según la versión de la mujer. No podía poner su verdadero nombre en la letra de uno de los temas más emblemáticos de la historia. Porque su relación paralela con la intérprete no podía ser blanqueada de ninguna manera. Así que usó un nombre de fantasía. Pero, en la intimidad, le confesó que hablaba de ella cuando se refría a esa que cantaba el tango “como ninguna”. Y Omar, que partió de este mundo a los 102 años el 20 de diciembre de 2013, murió convencida de que esa letra estaba dedicada a ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MWMUJTTBVBHCTPOHMMV5X2BKRE.jpg?auth=5ec7e65edad143802d8eae38da00c85d613120ce41e3da95f36635dfd57c582f&smart=true&width=770&height=1027" alt="Nelly Omar mantuvo una relación sentimental con Manzi (TangoCity)" height="1027" width="770"/><p>Lo cierto es que también circuló otra versión, quizá la que se dio a conocer de manera oficial durante mucho tiempo, que difería de esta. Contaba que, en realidad, Homero se había inspirado viendo actuar a <b>Malena de Toledo </b>en uno de sus viajes a Brasil. Y que, años más tarde, cuando la mujer se enteró de que ese tango había sido inspirado en ella, se emocionó de tal manera que ya nunca más lo pudo volver a entonar. Sin embargo, las fechas no coinciden, ya que esos versos fueron escritos en 1941, cuando Homero estaba en Córdoba junto a <b>Ulyses Petit de Murat</b>. Y que enseguida le fueron entregagos a <b>Lucio Demare </b>para que les pusiera música. Cuando, en el pasaporte de Manzi, figura que su salida al país vecino ocurrió recién en 1944.</p><p>La familia del poeta, en tanto, sostiene que Malena puede haber estado inspirada en la cantante<b> Imperio Argentina</b>, con quien Homero mantenía una relación de amistad muy profunda. Aunque, a decir verdad, la propia <b>Tita Merello</b> también escuchó alguna vez, de boca del poeta, que aquella letra había sido dedicada a ella. Con lo cual, lo más probable es que cada una haya colaborado con una parte de la canción aún sin saberlo. Y que Manzi les haya hecho creer a cada una que todas eran las verdaderas musas inspiradoras. Algo que, públicamente, nunca aclaró.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QRQF255M3ZAYLMKDEQVC243IOE.png?auth=1b5029046041b778b9cba42fe9c657e0ba585eac992d68461866ec22fb9097c8&smart=true&width=1920&height=1824" alt="Existen varias teorías sobre la verdadera inspiración de "Malena", incluyendo a Nelly Omar, Malena de Toledo, Imperio Argentina (foto) y Tita Merello" height="1824" width="1920"/><p><b>Fuimos, Ninguna, Solamente ella </b>fueron otros de los tangos que hicieron que más de una mujer sonriera, en la intimidad, convencida de haber sido quien generó tamaña creación. Sin embargo, al ser consultado al respecto, el poeta aseguraba que todos habían vivido alguna vez un amor como los que describían sus letras. “Sin palabras, sin nombres ni nada”, señalaba sin querer ahondar en detalles.</p><p>¿Si se trataba solo de historias de ficción? ¿Si sus amoríos personales estaban plasmados en sus letras? ¿Si acaso su inspiración surgía de amores que le eran ajenos? Posiblemente, nunca se sepa. Manzi, cuyo talento también quedó inmortalizado en piezas como<b> Sur</b> o <b>Barrio de tango</b>, en las que no hacía falta indagar sobre ningún destinatario, falleció a los 43 años el 3 de mayo de 1941, a raíz de un cáncer. Hasta su último día, estuvo acompañado por su esposa Casilda. Y, aunque Omar aseguró haberlo ido a visitarlo en secreto en su lecho de muerte, la familia de Homero negó siempre esa versión. Y aseguró que el poeta se llevó a la tumba el secreto de los nombres que lo llevaron a volcar en un papel esos versos, que al día de hoy siguen conmoviendo a todos al oírlos cantar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/J45EQ2NVPRG3PM43G7HUZCZVPY.jpg?auth=2d531c251bcbe80fa7ed98662b1c4ac0b2128e756110b60598cdf188bf64c8bb&amp;smart=true&amp;width=770&amp;height=567" type="image/jpeg" height="567" width="770"><media:description type="plain"><![CDATA[Homero Manzi, el célebre poeta y letrista de tango, nació en Añatuya, Santiago del Estero, en 1907 y se casó con Casilda Iñíguez]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 115 años del nacimiento de Miguel Hernández: el poeta que vivió entre versos, lucha y comunismo, y murió en una agonía esperanzada]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/30/a-115-anos-del-nacimiento-de-miguel-hernandez-el-poeta-que-vivio-entre-versos-lucha-y-comunismo-y-murio-en-una-agonia-esperanzada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/30/a-115-anos-del-nacimiento-de-miguel-hernandez-el-poeta-que-vivio-entre-versos-lucha-y-comunismo-y-murio-en-una-agonia-esperanzada/</guid><dc:creator><![CDATA[Omar López Mato]]></dc:creator><description><![CDATA[Se crió como pastor de cabras, fue amigo de Neruda y tuvo un vínculo tenso con García Lorca. Cuando estalló la Guerra Civil Española se desempeñó como comisario político comunista lo que le valió su condena: pasó los últimos años de su vida, enfermo de tifus y tuberculosis, en prisión. El amor de su mujer, la lealtad de sus amigos y los homenajes póstumos]]></description><pubDate>Thu, 30 Oct 2025 05:39:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUKRDLVLWZG6TMLK3IM3T3WH5Q.jpg?auth=c082ddf090e8fcfe91110cd6eb6ff08d5840b96dba6f428d9d0850a42f20744a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Miguel Hernández" height="1080" width="1920"/><p>“Aquí tengo una voz enardecida, </p><p>aquí tengo un vida combatida y airada, </p><p>aquí tengo un rumor, </p><p>aquí tengo una vida".</p><p>La vida de luces y sombras de <b>Miguel Hernández Gilabert</b> comenzó el <b>30 de octubre de 1910 </b>en Orihuela, cerca de Alicante. A su lugar de origen le dedicó ese poema donde exalta sus colores y sus vistas y concluye con ese memorable: “Contemplad mi pueblo, contemplad mi tierra”. </p><p>Criado en los montes vecinos, pastoreando el rebaño de la familia, encontró allí <b>la vena poética que le brotaba como un don</b>: el don de la palabra, el don de la métrica, el don del verso que nace como arroyo cristalino.</p><p>Buscó ayuda para expresarse y la encontró entre escritores de la talla de <b>José María de Cossío</b> (1892-1977), miembro de la Real Academia; <b>Vicente Aleixandre</b> (1898-1984), también académico, y el mismísimo <b>Pablo Neruda</b> (1904-1973), quien lo inició en el surrealismo.</p><p>Neruda diría de su amigo, una vez fallecido, que recordar a este “muchachón de Orihuela” era un deber de España, un deber de amor a un hombre que había dado todo por su país: su coraje, su vida y sus versos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DO6F4LYE5RDNTO7TQRHOFM6S3U.jpg?auth=4fbecf21976c66ecde567a90abbc38adb4e20d7bb567ab0677cf982f34d03afc&smart=true&width=1920&height=1285" alt="Exposición en torno a la figura de Miguel Hernández realizada en 2015 en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. Una muestra sobre su vida y obra con imágenes, cartas, libros y documentos (Diputación de Alicante/Europa Press)" height="1285" width="1920"/><p>Curiosamente, la relación con el otro gran poeta español, <b>Federico García Lorca</b> (1898-1936), fue una de <b>desencuentros</b>, de cartas sin respuesta o exhortaciones a calmarse dirigidas a ese joven de escasos 20 años quien proclamaba, con esa soberbia propia de su juventud, que sus versos “tenían más cojones que todos los poetas consagrados”.</p><p>Las diferencias entre los poetas se acentuaron al punto de que Federico no acudía a lugar alguno donde pudiera toparse con Miguel. Por tal razón rehusó una invitación de Vicente Aleixandre y, en el verano del 36, decidió volver a Granada, donde lo esperaba la Guardia Civil sublevada para fusilarlo al pie de la Sierra de Alfacar.</p><p><b>Federico murió ante un pelotón</b> tras unas horas de angustia; <b>a Miguel lo fueron matando de a poco</b>, en calabozos plagados de pulgas y alimañas, con comidas rancias y magras, en trenes helados donde las lágrimas se congelaban, lejos de su amor Josefina Manresa (1916-1987) y de sus hijos, uno de los cuales murió en la infancia.</p><p>Haber sido comisario político del Ejército Republicano le había granjeado el odio de sus adversarios. </p><p>Miguel peleó está guerra entre hermanos, esperando “la muerte, cuando hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWYPFV5HSZBEXBJXIMAM5YCUQ4.jpg?auth=faec4fce43443f15c9856c1f07d327767b56559875794c051ab8be5177c734e5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Libros del poeta Miguel Hernández" height="1080" width="1920"/><p><b>Escribía sus versos siempre que la guerra se lo permitía. </b></p><p>Concluida la contienda trató de huir a América entrando a Portugal sin los documentos en orden. Cuando intentó vender su reloj para costearse el viaje, fue capturado por la policía y entregado a las autoridades españolas, listas para aplicarle un castigo ejemplar.</p><p>Una vez más sus amigos intercedieron por su vida y, en lugar de fusilarlo, <b>lo condenaron a una prolongada agonía</b>, solo alentado por esa frase que repetía: “Dejadme la esperanza”.</p><p>No solo era golpeado por el enemigo, sino también humillado y obligado a hacer concesiones a sus principios. No es fácil mantener la dignidad en la adversidad.</p><p>Las autoridades decidieron que el casamiento con Josefina no era lícito: los papeles del matrimonio civil se habían extraviado y, como ambos eran ateos, no se habían casado por Iglesia. </p><p>Como esta convivencia no era bien vista por las autoridades franquistas, <b>obligaron a este hombre consumido por el tifus y la tuberculosis a casarse por los ritos católicos</b>, bajo la amenaza de que su hijo supérstite, Manuel, fuese declarado ilegítimo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WNEZJJRXCFEQ3CD2VMRJ5B2W6U.jpg?auth=4b62c87151b556f5a3f5674189ae6bb887d0bdb77a0bc1e5e9865fd762e98090&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Junto a su mujer Josefina Manresa en 1937 " height="1081" width="1920"/><p>Miguel le escribió a Josefina porque le hicieron creer que, consagrada la boda frente a un altar, sería trasladado a un hospital para recibir el tratamiento que tanto necesitaba. <b>“Dejadme la esperanza”</b>, se habrá repetido Hernández más de una vez, al escribir esta súplica que alentaba la posibilidad de vivir, de ver a su esposa e hijo, plasmar la fuerza de sus versos...</p><p>La ceremonia se celebró en la enfermería de la cárcel, frente a la hermana del poeta, Elvira, y a dos reclusos como testigos.</p><p>Tanto Miguel como Josefina se negaron a confesarse, pero aun así se llevó adelante la boda: la cuestión era humillar al republicano, comunista y ateo que, para colmo, se hacía llamar poeta.</p><p><b>Veinticuatro días más tarde, Miguel Hernández moría con los ojos bien abiertos</b>, cumplidos los 31 años. A pesar de las promesas de tratamiento, la burocracia lo había olvidado en su celda de penurias.</p><p>Solo cinco personas acompañaron al tosco féretro al cementerio de Alicante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KADPK36T2JB7FNCMHNGFREHCIE.jpg?auth=b1af89587df164ce5f14fb4b6de5a94aabe80749d6b13a5d76c79c8b523cb807&smart=true&width=1920&height=1265" alt="El poeta Miguel Hernández murió en prisión, con 31 años y los ojos abiertos. Según los testigos, no pudieron cerrárselos (Fundación Miguel Hernández/Europa Press)" height="1265" width="1920"/><p>Por esas ironías de la vida —a las que solo el tiempo les concede alguna gracia— a Miguel lo colocaron en su nicho como a un sacerdote, es decir, con los pies hacia adelante y, para colmo, le estamparon una cruz, aunque fuese ateo.</p><p>La lápida la costeó tiempo después su amigo, el escultor Miguel Abad Miró, aunque el “Hernández” se escribió sin tilde y figuró 1911 como su fecha de nacimiento.</p><p>Años más tarde, su amigo Vicente Aleixandre dejó sobre su tumba una nota:<i> </i><i><b>“Tú, el más puro y verdadero, tú el más real de todos, tú el no desaparecido”</b></i><i>.</i></p><p>En 1987 falleció Josefina, que fue enterrada junto al hombre al que vio morir en una agonía esperanzada por dos matrimonios: uno de amor y otro por obligación. Hoy, junto a la tumba, se erige un buzón que acepta mensajes póstumos:</p><p><i>“Aunque bajo la tierra </i></p><p><i>mi amante cuerpo esté, </i></p><p><i>escríbeme a la tierra</i></p><p><i> que yo te escribiré“.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUKRDLVLWZG6TMLK3IM3T3WH5Q.jpg?auth=c082ddf090e8fcfe91110cd6eb6ff08d5840b96dba6f428d9d0850a42f20744a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Miguel Hernández]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Los amores de Diego Maradona: las madres de sus hijos, los romances apasionados y las historias que nunca salieron a la luz]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/30/los-amores-de-diego-maradona-las-madres-de-sus-hijos-los-romances-apasionados-y-las-historias-que-nunca-salieron-a-la-luz/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/30/los-amores-de-diego-maradona-las-madres-de-sus-hijos-los-romances-apasionados-y-las-historias-que-nunca-salieron-a-la-luz/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El Diez, que este jueves 30 de octubre hubiera cumplido 65 años, fue el protagonista de una vida sentimental muy intensa ]]></description><pubDate>Thu, 30 Oct 2025 05:23:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RMWLZ5NKAVBGVJ32PLIYV2IVSU.png?auth=d12304352ccf3b245d50ac287d2e488f444a6837a412625d764d046383927fdb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Diego Maradona" height="1080" width="1920"/><p>Fueron muchas las mujeres que pasaron por los brazos de <a href="https://www.infobae.com/tag/diego-maradona/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/diego-maradona/"><b>Diego Maradona</b>.</a> Algunas, las menos, se ganaron un lugar en su corazón. Y otras, todavía, continúan en el ostracismo, aunque quienes formaron parte del círculo más íntimo del astro conocen bien sus nombres. Sucede que el Diez, que nació el 30 de octubre de 1960 y este jueves estaría cumpliendo 65 años, nunca fue demasiado prolijo en sus relaciones. Y las fechas, obviamente, se le superponían. Pero se habla de una prestigiosa periodista, de una famosa actriz, de una vedette, una cantante internacional y de otras personalidades ligadas al ambiente artístico que quizá, algún día, salgan a la luz... O no.</p><h2>El flechazo con Claudia</h2><p>Lo cierto es que, al comenzar a desandar la vida sentimental del futbolista, sin lugar a dudas la primera figura que aparece es <b>Claudia Villafañe</b>. Diego la conoció en 1976, cuando ella tenía apenas 16 años y él todavía era una promesa del fútbol que daba sus primeros pasos en Argentinos Juniors previo a su debut en Boca. Maradona se enamoró, perdidamente, apenas la vio pasar. Pero la relación entre ellos no fue nada fácil y estuvo marcada por las infidelidades del astro. Tuvieron dos hijas, <b>Dalma</b> y <b>Gianinna</b>, nacidas el 2 de abril de 1987 y el 16 de mayo de 1989, respectivamente. Y se casaron el 7 de noviembre de 1989, con una majestuosa boda que tuvo su celebración en el estadio Luna Park.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A7236LACBJCR7BPFYMCZYDYYEI.jpg?auth=080d9633080e6ad922fda197e6447936790ae5536046bf199a2051c642579445&smart=true&width=1920&height=1081" alt="El casamiento de Diego y Claudia, en el mítico Luna Park " height="1081" width="1920"/><p>El matrimonio duró hasta el año 2003, cuando Claudia le pidió el divorcio argumentando que el jugador había hecho abandono de hogar desde mediados de 1998. Y aunque durante mucho tiempo Maradona siguió pendiente de ella, todo se desmadró en 2013, cuando él se enteró por la portada de una revista que la mujer llevaba diez años de novia con <b>Jorge Taiana</b>. A partir de ese momento, Diego empezó una batalla legal contra la madre de “las nenas”, como él las llamaba, acusándola de “ladrona”. Porque, evidentemente, en su egoísmo creía que la vida de Villafañe empezaba y terminaba con él.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OM55GBWNGFEKXIAII2WFSTE3LI.jpg?auth=3c6751f75e1d204703e9c53efd7e6d6300d19bc7eab92f3ed918965fc151c5c1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Lucia Galán grabando un tema con el astro" height="1080" width="1920"/><p>La realidad, sin embargo, es que para el momento en el que tomó la determinación de separarse, Claudia ya había tolerado demasiado. La versión oficial indica que ella y Diego estaban en un “impasse”, cuando apareció<b> Lucía Galán </b>allá por el año 1982. Eran tiempos en los que los paparazzi no perseguían a las figuras, así que la relación no se hizo pública. Pero, según reconoció la Pimpinela, tampoco fue un romance oculto. Y hay quienes aseguran que el astro llegó a estar muy enamorado de la cantante que, sin embargo, no estuvo dispuesta a dejar su carrera para acompañarlo a Barcelona, donde él estaba jugando en aquella época.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJHLQOBJXJFJRJNUZOL23YF2MA.jpg?auth=d6c8e6158abf4da21bc2b12abcdb2b8a0f3de3f6539165adf53387cd46288372&smart=true&width=1920&height=1439" alt="Diego Junior junto a su padre y a Cristiana Sinagra" height="1439" width="1920"/><h2>La pasión napolitana</h2><p>Con Diego ya instalado en Italia y haciendo historia en el Napoli se desató un escándalo. Es que Claudia, embarazada de su hija mayor, se enteró por televisión de que Maradona había tenido un hijo con <b>Cristiana Sinagra</b>. <b>Diego Junior</b> nació el 20 de septiembre de 1986 y, obviamente, para Villafañe fue un shock. Pero el astro negó sistemáticamente su paternidad. Y llegó a deslizar, incluso, que podría haber sido otro integrante de su familia el que habría mantenido un affaire con la italiana. Hasta que, ya enfrentado con quien había sido su esposa, reconoció públicamente a su primogénito en 2016. Y recién ahí, comenzó a construir un vínculo con él.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VZITQNTB4FDKVHDI7UPMSQ7JAA.jpg?auth=80e2e3bb917a3509a88f5b8ad30aa5f72d7f1be67f7bea756494238ce9e5788b&smart=true&width=1080&height=1308" alt="Jana Maradona y su mamá, Valeria Sabalain" height="1308" width="1080"/><p>Pero ese no fue el único “desliz” que Maradona cometió mientras estaba con Claudia. En 1995, Diego comenzó una relación con <b>Valeria Sabalain</b>, quien por entonces tenía 18 años. La había conocido en la disco El Cielo. Y como era su costumbre, cada vez que quería encontrarse con ella la contactaba a través de uno de sus amigos. Pero a los tres meses, cuando la joven descubrió que estaba embarazada y le pidió a este intermediario que la contactaran con el jugador para informárselo, éste se lo impidió. Y nunca más pudo comunicarse con él. Tuvo a su hija sola, <b>Jana</b>, que nació el 4 de abril de 1996. La Justicia le dio el apellido tras un largo juicio de filiación, en 1999. Y, recién cuando llegó a la mayoría de edad, en 2015, la joven decidió ir a encarar a su padre en un gimnasio. Hubo un abrazo espontáneo. Y desde entonces, se volvieron inseparables.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P5NGRA7AOZGORAOPIWJNJEB3NQ.jpg?auth=b8bf66a799ad4326abf44819f549b0f5ec105bfd2f152dda597a2692b1b4d300&smart=true&width=573&height=684" alt="Maradona junto a Laura Cibilla" height="684" width="573"/><p>En 1998, Maradona conoció a una de las mujeres de su vida, <b>Laura Cibilla</b>, con quien mantuvo un noviazgo en secreto durante varios años. Ella, de 21 años recién cumplidos, era mesera en la disco La Diosa cuando él quedó prendado por sus encantos. Por entonces, aunque para el público seguía felizmente casado, ya había dejado de vivir en su hogar conyugal. Y terminó conviviendo con ella en Palermo, hasta que en enero del 2000 ocurrió el episodio de sobredosis de Punta del Este que casi le cuesta la vida. En ese momento, con Claudia a la cabeza, su familia decidió llevarlo a Cuba para comenzar un tratamiento en el centro de rehabilitación La Pradera. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VYWUHAYXLJCLHIFTDYBYNHLXRY.jpg?auth=e2ba09db638e448d0239d5c2e3f60f67ea341ceb8004b413555886833129797f&smart=true&width=1920&height=1419" alt="Diego y Mavys Álvarez" height="1419" width="1920"/><h2>El amor cubano</h2><p>Claro que, apenas Villafañe regresó a la Argentina, Diego mandó a buscar a Laura. Pero sus escenas de celos eran constantes. Y, cuando a mediados del 2001 ella decidió dejar la isla en medio de una pelea, Maradona conoció en Varadero a la cubana<b> Mavys Álvarez</b>, de apenas 17 años, con quien mantuvo una turbulenta relación y a quien trajo a la Argentina para el partido homenaje que se le hizo en la Bombonera el 10 de noviembre de ese año. Pero el astro nunca se mostró en público junto a ella y esta historia recién salió a la luz en 2021, cuando <a href="https://www.infobae.com/reportajes/2021/11/19/mavys-alvarez-diego-maradona-me-violo-mientras-mi-madre-lloraba-del-otro-lado-de-la-puerta/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/reportajes/2021/11/19/mavys-alvarez-diego-maradona-me-violo-mientras-mi-madre-lloraba-del-otro-lado-de-la-puerta/"><b>una nota de Infobae la puso en el tapete y desató un escándalo que terminó en tribunales. </b></a></p><p>Tiempo después, Cibilla descubrió que estaba embarazada de Maradona. <b>Matías</b> nació el 21 de enero de 2003. Aunque no le dio el apellido, durante el primer año el astro lo crio como un padre. Pero luego tuvo otro episodio de salud, por el que terminó internado en la Suizo Argentina, y volvió a Cuba en 2004 para empezar un nuevo tratamiento en el Cesam. Recién volvió a encontrarse con la mesera en el 2008, en el marco del juicio de filiación en el que, curiosamente, por primera vez accedió a hacerse un ADN que dio negativo. No obstante eso, un año antes de su muerte, Diego consiguió el teléfono de la mujer que tanto había amado y, según ella misma contó en este medio, la llamó para preguntarle <b>cómo estaba su “hijo”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2EI6SNB7UBHA7HZ5VO4NBRVVX4.jpg?auth=e4d24e9d54351b4c4c6cc0f7639d80301b49329e7d45bbe19d2a80ac80edc6bf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Pero volviendo a aquella internación de Maradona, mientras él luchaba por su vida en Buenos Aires, la prensa mexicana publicaba una nota en la que <b>Adonay Frutos</b>, de 20 años, decía que estaba embarazada del jugador. La muchacha cubana había tenido un romance fugaz con él en el año 2003, posterior al de Mavys, durante la primera estadía del astro en la isla. Y hay fotos que dan cuenta de esta relación. Sin embargo, después de que la noticia recorriera los medios, la mujer aseguró haber perdido la gestación al caer de una escalera escapando del supuesto asedio de una periodista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VLRNRQQKSBEDLPAQXADNCHTNMI.jpg?auth=f415547a6d3d1af003f1d697b12375ffe9bc58cc03bd14db3e8809a504eac052&smart=true&width=1920&height=1920" alt="El y Verónica Ojeda" height="1920" width="1920"/><h2>Sus últimos noviazgos</h2><p>Tras regresar al país después de su segundo y esta vez efectivo tratamiento en Cuba, y de intentar sin éxito reconquistar a Claudia, en 2005 Diego conoció a <b>Verónica Ojeda. </b>Fue en la fiesta de casamiento de unos amigos en común de Villa Fiorito, en la que bailaron y charlaron toda la noche. Se enamoraron. Y se pusieron de novios. Es verdad que las hijas de Maradona, las únicas dos que él había reconocido públicamente hasta ese momento, reprobaron la relación. Así que, durante mucho tiempo, la pareja se mantuvo con perfil bajo. Pero ella se convirtió en un bastión fundamental en la vida del astro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2IWWGAYKLRDCNI2ETVC2CYMUFY.jpg?auth=f5d77b9f420522b23771571e0a3dce605a88323ff277726e650892fee9c82ad7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Diego y Rocío Oliva, su última pareja oficial" height="1080" width="1920"/><p>Lo cierto es que en 2010, cuando la relación empezó a entrar en crisis, irrumpió en la vida de Diego ni más ni menos que <b>Rocío Oliva</b>. La muchacha, que por entonces recién había cumplido los 20, lo había conocido de casualidad en el hotel Hermitage de Mar del Plata. Y un par de años más tarde, al mismo tiempo que Verónica anunciaba que estaba embarazada del Diez, éste se mostraba viajando a Dubái en compañía de la joven, quien para sorpresa de muchos se terminaría convirtiendo en su última pareja oficial.<b> Dieguito Fernando</b>, el hijo de Ojeda y Maradona, nació el 14 de febrero de 2013. Pero el jugador lo conoció tiempo más tarde, cuando acusó a su nueva novia de haberle “robado unos relojes” y, durante un impasse con ella, retomó su vínculo con la madre del menor de sus descendientes por un breve lapso.</p><p>No obstante, con muchas idas y vueltas, la relación de <b>Maradona y Oliva</b> duró seis años y se terminó definitivamente a fines de 2018. El astro pasó el final de su vida solo, hasta que falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años. Sin lugar a dudas, cometió muchos errores con las mujeres que estuvieron a su lado. E hizo sufrir a más de una. Pero a su modo, egocéntrico y equivocado, las amó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RMWLZ5NKAVBGVJ32PLIYV2IVSU.png?auth=d12304352ccf3b245d50ac287d2e488f444a6837a412625d764d046383927fdb&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Diego Maradona]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La historia del tango “Mano a mano”: las dudas de Carlos Gardel sobre el compositor y la versión de la canción sin lunfardo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/27/la-historia-del-tango-mano-a-mano-las-dudas-de-carlos-gardel-sobre-el-compositor-y-la-version-de-la-cancion-sin-lunfardo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/27/la-historia-del-tango-mano-a-mano-las-dudas-de-carlos-gardel-sobre-el-compositor-y-la-version-de-la-cancion-sin-lunfardo/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El Zorzal Criollo y José Razzano le pusieron música a los versos de Celedonio Flores. El poeta, con gran manejo del lunfardo, lo había creado cuando tenía apenas 24 años]]></description><pubDate>Mon, 27 Oct 2025 06:46:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Rechifla’o en mi tristeza, te evoco y veo que has sido. De mi pobre vida paria, sólo una buena mujer. Tu presencia de bacana puso calor en mi nido. Fuiste buena, consecuente, y yo sé que me has querido. Como no quisiste a nadie, como no podrás querer”, decía la primera estrofa de la letra que<b> Celedonio Flores</b> le presentó a <b>Carlos Gardel allá por 1920</b>. <b>El Zorzal Criollo la leyó</b>. Era el lunfardo argentino en su máxima expresión. Y la historia hablaba de un compadrito y su dolor por una historia de amor del pasado que, según creía, había quedado <b>Mano a mano</b>.</p><p>Estaba claro que tenía frente a sus ojos un tango con todas las letras. Bien porteño. Pero había algo que le hacía ruido. Y es que, para entonces, el poeta tenía apenas 24 años. Era demasiado joven como para haber vivido la experiencia que había plasmado en el papel y narraba el desconsuelo de un hombre modesto que había visto partir a su amada en brazos de otro que podía ofrecerle un pasar mejor. Así que lo miró con desconfianza, con su sonrisa de lado, y le dijo: <b>“Pibe, esta letra no la escribiste vos. La escribió tu padre o tu tío...”</b>.</p><p>Para ese momento, Flores había empezado a escribir en una sección del diario <b>Última hora</b>, que había decidido incluir en sus páginas textos con lunfardo. Y que, a raíz de un poema llamado <b>Por la Pinta</b> -por el que el autor que firmaba como Cele recibió una paga de 5 pesos-, había logrado captar la atención de la dupla del Morocho del Abasto y de su compañero de dupla, <b>José Razzano</b>, quienes decidieron ponerle música a esos versos creando el inolvidable tango <b>Margot</b>. Pero si bien la historia de esa joven que termina pervirtiéndose para salir de la pobreza ya era fuerte, lo que describía esta nueva letra no parecía haber salido de la imaginación de alguien tan joven.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MTECJWCHH5DW5IUC2QP2RK2ACY.jpg?auth=b1e87474dd27e7ba353d36414fc51f0e7d6e33b81f26b4045ac617180c205bc8&smart=true&width=1080&height=890" alt="A pesar de su corta edad, Celedonio manejaba un lunfardo que cautivó a Gardel" height="890" width="1080"/><h2>La letra de Mano a mano</h2><p>“Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta, gambeteabas la pobreza en la casa de pensión. Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta. Los morlacos del otario los jugás a la marchanta como juega el gato maula con el mísero ratón. Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones, te engrupieron los otarios, las amigas y el gavión. La milonga, entre magnates, con sus locas tentaciones, donde triunfan y claudican milongueras pretensiones, se te ha entrado muy adentro en tu pobre corazón”, continúa el tema. La percanta, cabe aclararlo, era la chica linda del barrio pero también la que se entregaba por interés. Y el otario, un tonto fácil de embaucar. </p><p>Celedonio había escrito este texto a máquina, muy prolijo, y se lo entregó a Gardel en la sala de grabación a la que lo habían citado por Margot. Y el cantor, sorprendido al ver a este muchacho moreno y menudo, que aparentaba incluso menos edad que la que tenía, desconfió. Pero se la entregó a Razzano, sabiendo que tenía entre sus manos una pieza única.<b> “Le vamos a poner música enseguida, pibe”, le dijo Carlitos a Flores mientras le guiñaba un ojo en señal de complicidad. </b>Y, finalmente, la grabó por primera vez en 2023. </p><p>“Nada debo agradecerte, Mano a mano hemos quedado. No me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás...Los favores recibidos creo habértelos pagado y, si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado, en la cuenta del otario que tenés se la cargás. Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros, sean una larga fila de riquezas y placer. Que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos, que te abrás de las paradas con cafishos milongueros y que digan los muchachos: Es una buena mujer. Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo y no tengas esperanzas en tu pobre corazón, si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo, acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo, pa’ ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión”, termina la letra, en una mezcla de despecho, resignación y esperanza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QKPYSNDA45GZ5L5ZCWTESSPXPU.jpeg?auth=67a4d08c12dfb7b62a6e71aa1a3fed39a7b9b7d734432ec81f5e7b468631d3f1&smart=true&width=1920&height=1079" alt="El dúo Gardel-Razzano le puso música a Mano a mano" height="1079" width="1920"/><p>Con el tiempo, <b>el Morocho del Abasto </b>grabó más de una veintena de temas escritos por Celedonio, entre los que figuran <b>Mala entraña, El bulín de la calle Ayacucho, Viejo smoking, Malevito y Canchero y Pan. </b>Dejó de lado, sin embargo, uno de los mayores éxitos de Flores que fue <b>Corrientes y Esmeralda</b>, tema que hace referencia a esa famosa esquina de Buenos Aires, por el simple hecho de que, en una parte, su letra decía: “Cualquier cacatúa sueña con la pinta de Carlos Gardel”.</p><p>El Zorzal Criollo murió tras un accidente de avión el ocurrido el 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia, cuando tenía apenas 44 años. Y no llegó a presenciar el momento en el que, tras el golpe de Estado de 1943,<b> </b>el gobierno militar publicó una resolución con la que pretendía darle mayor prestigio al género, exigiendo que se <b>eliminaran los términos del lunfardo en el tango. </b>Y terminaron reversionando Mano a mano, con una letra pulcra aprobada para la radiodifusión que nada tenía que ver con la esencia original del mismo.</p><h2>La prohibición del lunfardo</h2><p>“Te recuerdo en mi tristeza y al final veo que has sido, en mi existencia azarosa más que una buena mujer. Puso tu hermosa figura calor de hogar en mi nido. Fuiste noble, consecuente y yo sé que me has querido. Como no quisiste a nadie, como no podrás querer. Se cruzaron nuestras vidas, tu bondad y mi bohemia. Mi romántica bohemia, veinteañera y pertinaz...Y pusiste la dulzura de tu amor que todo premia, en mi vida que llevaba la rebelde neurastenia, de quien vive de sus sueños, de sus sueños nada más”, comenzaba diciendo esta versión lavada y sin fuerza.</p><p>Y seguía en la misma línea: “Yo te di lo que tenía. Si el amor tuviera precio, poseíste una fortuna de cariño y de bondad. El cariño de mi madre, el respeto y el aprecio, de esos hombres del pasado de temperamento recio, que sabían del concepto del amor y la amistad. Yo no tuve más que darte... todo puse a tus antojos. Todo, menos el respeto de mi propia dignidad. No quería que asomara una lágrima en tus ojos. Y evitaba con mis actos el menor de tus enojos. Porque sé dónde comienza y termina la lealtad. Nada habrás de agradecerme, Mano a mano hemos quedado. No me importa lo que has hecho, lo que hacés y lo que harás. Los favores recibidos, creo habértelos pagado. Y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado. Te suplico que la olvides, que la olvides, nada más. Y mañana, si recuerdas, el amor del tiempo viejo. Y ya muerta la esperanza te flaquea el corazón. Si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo, olvidando lo pasado y aunque esté yo solo y lejos, me tendrás siempre a tu lado cuando llegue la ocasión”.</p><p><b>Celedonio murió a los 50 años, el 28 de julio de 1947 en Buenos Aires. Y, con el tiempo, obviamente, se volvió a la letra original. </b>Esa que manejaba el lunfardo de una manera impecable. Y que hablaba de un hombre “rechifla’o”, es decir, irritable e incómodo, del juego del “remanye”, que implica conocer bien una situación, del “gavión”, que alude a un proxeneta, y de tantos otros términos que solo los tangueros de ley pueden descifrar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NVHJOBEURBE33DRSKKAHBZTKTI.jpg?auth=dab276f84b1a9253cd824ba4849750260bd3e4201b25d7b1e579d08ec58261a3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Celedonio Flores y Carlos Gardel]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La historia de resiliencia de Pepe Marrone: el cómico que fue a boxeo para defenderse de su padre, pasó hambre y nunca perdió la fe]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/25/la-historia-de-resiliencia-de-pepe-marrone-el-comico-que-fue-a-boxeo-para-defenderse-de-su-padre-paso-hambre-y-nunca-perdio-la-fe/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/25/la-historia-de-resiliencia-de-pepe-marrone-el-comico-que-fue-a-boxeo-para-defenderse-de-su-padre-paso-hambre-y-nunca-perdio-la-fe/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace 110 años nacía el capocómico que nunca dejó de mostrar su mejor sonrisa, a pesar de todas las dificultades vividas. Recordó en distintas entrevistas los maltratos de su infancia, los golpes brutales que le daba su progenitor y las carencias de sus primeros años de profesión]]></description><pubDate>Sat, 25 Oct 2025 05:11:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOOD6DNGRZBGHJZPKBGZVESU3U.jpg?auth=589a8ad4e08bafa5c2bad7c5140f8c7e4017779027098a27b4f9f7540dce655f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>“<b>Creo que algo tenemos que purgar en la vida. Como soy católico, creo que Dios nos pone a prueba. Y a mí Dios me probó, pero yo respondí</b>”, reflexionó alguna vez <b>José Pepe Marrone</b>. Había nacido el 25 de octubre de 1915, en el seno de una familia humilde del barrio de Palermo. Desde muy chico, tuvo que lidiar con los maltratos y las carencias. Pero, a fuerza de carisma y trabajo, logró convertirse en una figura del mundo del espectáculo. Y fue feliz, aunque dividió su amor entre dos mujeres:<b> Rosa Guilidoro</b>, su primera esposa, y <b>Juanita Martínez</b>, quien fuera su amante durante dos décadas para luego convertirse en su mujer oficial.</p><p>“Éramos tres hermanos. Pero yo <b>a los 14 años me fui de la casa porque eran tiempos en los que si el padre no le pegaba al hijo era un mal padre</b>. ¡Me daba cada paliza el sanguinario! Y le pegaba a mi madre, pobrecita. ¡Tanto! Porque pegaba trompadas. No tenía amor para nada...Pero al que más le pegaba era a mí. Y yo fui a estudiar boxeo, aunque parezca mentira, para esquivar las trompadas de mi padre. Un día<b> me dio una paliza que se me revolvió la sangre</b> y tuve tantos granos en mi cuerpo, que me envolvían en sábanas con jabón de azufre porque creían que tenía sarna. Así que decidí escaparme", relató sobre su dura infancia, marcada por los golpes.</p><p>Lo cierto es que Pepe no se fue a vivir solo. “Me fui con una mujer que estaba en mi casa. Esta mujer, <b>Cocola,</b> estaba enamorada de mí. Y vivía en una pieza que mi mamá alquilaba, porque era pensionista. El marido era un vigilante de profesión: salía a las ocho de la noche, tenía que ir hasta Liniers, entraba a trabajar a las diez, terminaba a las seis de la mañana y llegaba a las ocho a la casa. Así que ella me dijo que durmiera con ella. Yo cuando la vi me asusté. ¡Un miedo tenía! Pero me hizo hombre esa mujer. Cuando me fui de mi casa, mataron al marido. Y tiempo más tarde, me la encontré en un cafetín y me llevó a vivir con ella. Después fui soldado y la perdí“, recordó sobre su primer concubinato, previo a su paso por el servicio militar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CDHYFCU3WVC67NHNRN4B72BOBM.jpg?auth=5606ab670e84fc6311189dd449c7017a1676d759c5c9fbbee1ce1a561bf334a9&smart=true&width=1280&height=1678" alt="Rosa, la primea esposa de Marrone, con su hija Coqui" height="1678" width="1280"/><p><b>Tiempo después, Marrone conoció a la Rosa, con quien se casó en 1937 y </b>formó un dúo,<b> </b>—Rulito y la Gorda—<b>, </b>con el que<b> trabajaban a la gorra para sobrevivir</b>. “El momento más duro fue allá por el ‘39. Cada vez que cuento eso lloro como un niño. Uno puede ser un hombre como he sido yo en la vida, honesto, que no le debo nada a nadie. Siempre preferí morirme de hambre antes de ir a robar. Pero pasé las de Caín. Yo quería trabajar, quería hacer reír, quería ser cómico... Me dijeron: ‘¿Por qué no se va a <b>Río Gallegos </b>que terminó la esquila y hay plata?’. Y era verdad. Se suponía que hasta el 25 de mayo no iba a caer nieve, era el 1ro. No me olvido más. Entró uno y dijo que estaba nevando. Se me cayó el plato con las monedas. Me agarró la nieve y estuve todo un invierno varado. ¡Ay Dios Santo! No sé si podría contarlo algún día sin angustia, porque es muy triste lo que pasé. <b>Dormía en una galería</b>. No tenía para comer. Estaba con mi Gorda y hacía mucho frío, 18 grados bajo cero. Me levantaba con la escarcha en la boca del aliento", relató sobre esos seis meses de zozobra que vivió en el sur.</p><p>Pasaron diez años. Y cuando estaba a punto de tirar la toalla y dejar el espectáculo para poner un negocio, pensando en que ya tenía una hija, <b>Coqui</b>, que mantener, le llegó una oportunidad de trabajar en el Quisme. Y eso, simplemente, le abrió las puertas del éxito. “Yo había juntado cinco mil pesos honradamente para abrir una verdulería. Porque en ese momento rascaba. Trabajaba en el Copacabana, un varieté frente a plaza Once, y me tomaba el ómnibus para volver a La Plata donde vivía. Terminaba a las dos de la mañana y el último micro salía a las dos y diez. Un día lo perdí. Y eso que yo era velocista, lo corrí, pero no llegué. Así que<b> </b>estaba pensando en buscar otra cosa cuando me ofrecieron hacer este espectáculo. <b>¡Yo ni siquiera tenía un traje para el show!</b> Conseguí un pantalón negro y me prestaron un saco piel de tiburón, que tuve que dar vuelta porque estaba gastado. Y debuté el 19 de marzo del año ‘47“, contó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JD6H4MQYYBDIFBZRJJRUFQESSI.jpg?auth=ffb5e0dcc98a7cae4cc85ccf6b4ffc3b1a599bfe19c2629828150b5376378675&smart=true&width=350&height=523" alt="Juanita Martínez, la segunda esposa del cómico" height="523" width="350"/><p>Eran tiempos en los que la vida nocturna estaba asociada a las drogas. Pero él nunca cayó en esa trampa. “Los que somos del ambiente sabemos quiénes son los que toman. Pero a mí, jamás en la vida ni siquiera me pasó por la mente consumir. Y eso que tenía compañeros de camarín a los que veía dándose algún ‘saquetazo’”, reconoció. ¿Si alguna vez se peleó con algún colega? “A veces me encerraba con alguno en un camarín y le decía: ‘¿Qué dijiste vos?’. Yo sabía pegar trompadas aunque también podía recibir. Pero siempre fui de frente.<b> Algunos dicen que soy malo. Pero es porque nunca le toleré nada a nadie</b>“, explicó.</p><p>En 1950, trabajando en el Teatro de la Comedia, conoció a Martínez, su segunda esposa. <b>“Fuimos el único matrimonio en el país, que a los tres años de casados cumplimos las bodas de plata. Veintidós años fue mi amante.</b> Yo salía a las cuatro de la tarde de mi casa, iba a lo de Juanita, convivía con ella hasta las cuatro de la mañana porque hacíamos teatro, la llevaba a comer y la dejaba en su casa. Y después me iba a la mía”, relató Pepe, que jamás abandonó a Rosa y la sostuvo durante una larga enfermedad, hasta que murió en 1972. Y, recién entonces, le pidió casamiento a la vedette.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FFX6H344NBARHFOHCAJI3E4O6Q.jpg?auth=a0e76561988097f311dc4930cd2213493eedba3147a9e2c82f2fc06dfad0f253&smart=true&width=852&height=426" alt="José Marrone y Adolfo Stray encabezando una revista en Calle Corrientes" height="426" width="852"/><p>Alguna vez lo habían tildado de amarrete. Pero él, simplemente, era austero. Y prefería gastar su dinero en causas nobles en lugar de despilfarrarlo en lujos y excentricidades. “<b>Soy rico porque me conformo con lo que tengo, no necesito más</b>. Pero tengo documentado todo lo que he dado en mi vida. Y tengo cajones con cartas de agradecimiento por todo lo que doné. Yo fui el que inventó la alcancía con vidrio para que se vea la plata. Porque todo tiene que ser transparente”, señaló remarcando, entre otras cosas, que apadrinó durante veinte años al Hospital de Niños.</p><p>En los últimos tiempos, el medio lo había dejado de lado. “No sufro, estoy dolorido nada más. Porque lo que yo sé y quiero desarrollar, lo están mandando al nicho. Yo sé que tengo gracia y que soy muy capaz. Pero no puedo ir por los canales a tocar timbre y pedir trabajo. Todos los directivos saben quién es Marrone. Así que no tienen más que llamarme”, decía él. <b>Murió el 27 de junio de 1990, a los 74 años</b>. Juanita, su segunda esposa, lo sobrevivió manteniendo vivo su recuerdo. Hasta el 12 de mayo de 2001 cuando, agobiada por un cáncer de pulmón, se suicidó con una foto de Pepe en su mano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOOD6DNGRZBGHJZPKBGZVESU3U.jpg?auth=589a8ad4e08bafa5c2bad7c5140f8c7e4017779027098a27b4f9f7540dce655f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Mariana A, íntima: “Mi transición no fue por convicción sino por una necesidad laboral”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/20/mariana-a-intima-mi-transicion-no-fue-por-conviccion-sino-por-una-necesidad-laboral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/20/mariana-a-intima-mi-transicion-no-fue-por-conviccion-sino-por-una-necesidad-laboral/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz, que forma parte del film “Putas” de Demian Alexander, habló con Infobae y reveló detalles de sus primeros pasos en la ficción y de las impensadas intervenciones estéticas a las que se sometió ]]></description><pubDate>Mon, 20 Oct 2025 06:23:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HMEQYZHC2VBE7EBIXKGUZWRFFY.jpg?auth=c3340f78ad4ae36f8d81836fa3faf37a523a9e46430de2e17396833cee0045b3&smart=true&width=1920&height=2893" alt="Mariana A (Gentileza de Mariana A)" height="2893" width="1920"/><p>Camina por la vida relajada, como si quisiera pasar inadvertida. Pero no puede.<b> Mariana A </b>fue una de las pioneras a la hora de romper prejuicios y abrir el camino de la actuación para las mujeres trans. Y, aún estando de jean y a cara lavada, la gente la reconoce. Desde el año 2002, cuando formó parte del elenco de <b>Tumberos</b>, hasta hoy, que está por estrenar la película <i>Putas</i><b> </b>en la que tiene un rol protagónico, es considerada como una referente por muchas personas con su misma identidad. Sin embargo, en diálogo con <b>Infobae</b>, por primera vez se anima a contar los verdaderos motivos que la llevaron a tomar la decisión de cambiar de género.</p><p><b>—¿Qué edad tiene?</b></p><p>—La que aparento (risas). </p><p><b>—Lleva más de dos décadas en el medio y ahora está por estrenar un film... </b></p><p>—Sí. <i>Putas</i> es una película de Demian Alexander que se divide en cuatro segmentos, en la que cada pareja de actores tiene una historia en particular. Al estilo <i>Relatos Salvajes</i>. Quizás el hilo conductor es, solamente, que la chica se dedica a la prostitución. Pero no se queda en eso sino que muestra historias reales y muy duras. Y cuenta con actores de renombre como Carlos Belloso, Roly Serrano, Esmeralda Mitre, María Rosa Fugazot, Celeste Muriega, Vanesa González, Florencia Geréz, Gerardo Chendo y Fabián Vena. Se va a estrenar el 13 de noviembre.</p><p><b>—¿Cómo le llegó la convocatoria?</b></p><p>—El mismo director me había convocado antes para una obra de teatro, que se llamaba <i>Las pulsaciones de Yamila</i>, que es en la que se basa esta película. En aquel momento yo no había podido aceptar por cuestiones de trabajo, pero en este caso dije que sí y empezó la vorágine. Porque primero me llamó a mí y yo empecé a tirar nombres sin imaginar que esos actores, finalmente, iban a decir que sí. Imaginate que los relatos son muy crudos.</p><p><b>—¿Puede adelantar algo de lo que le toca a usted?</b></p><p>—Solo puedo contar que soy una chica trans, prostituta, que tiene una relación con el personaje de Fabián Vena y a partir de ahí se desata una historia terrible...</p><p><b>—¿Se puede decir que usted fue una de las primeras actrices trans en ser aceptada en el medio actoral?</b></p><p>—Por lo pronto, soy la primera ganadora de un Martín Fierro por <i>Tumberos</i>. Cris Miró, que había hecho mucha revista, ya había fallecido. Y de la mano de ella había aparecido Flor de la V. En cambio, lo que pasó con mi trabajo en esa miniserie, que era de Sebastián Ortega, Adrián Cataneo y Marcelo Tinelli, fue increíble. ¿Y sabés qué?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUVXOMROGFFPJMHVPAXN6O6E3U.jpg?auth=7db216c36669f7ce67137c15352ebe72aad0208ad0a40b21314c1feb7f4b2252&smart=true&width=947&height=1280" alt="La portada del disco de Las Traviesas, en el que trabajaba Mariana A" height="1280" width="947"/><p><b>—¿Qué?</b></p><p>—Se dio sin pensarlo. Yo había empezado en el mundo del espectáculo a los 18 años y en ese momento estaba trabajando en el under. Una amiga me dijo que la acompañara a Ideas del Sur, que estaban buscando chicas trans. Y quedé.</p><p><b>—¿La típica historia de la que va a acompañar a otra y termina siendo la elegida?</b></p><p>—Tal cual. Igual, para ese momento yo ya tenía herramientas, porque estaba estudiando teatro. Y, cuando hice el casting, me dijeron: “Hacé de cuenta que estás encerrada en esta situación”. Así que flasheé que estaba en una cárcel, como en una clase práctica. Yo conocía a muchas travestis que habían estado presas. Pero me imaginé una persona en particular que maneja la zona roja en Italia, me metí en su vida y en su historia. Y quedé elegida.</p><p><b> —En aquellos años eran pocas las oportunidades para las chicas trans en la televisión...</b></p><p>—Lamentablemente, se las tomaba solo como objeto de burla. En ese momento, por ejemplo, yo estaba en un grupo de música que se llamaba Las Traviesas. Éramos cuatro travestis que cantábamos, por supuesto que no con nuestra voz, al estilo Las Primas. E íbamos a los programas, literalmente, para que nos trataran como monigotes. Porque si a la mujer no se le tenía respeto en ese tiempo, imaginate a nosotras...Sin embargo, yo fui rompiendo, rompiendo y rompiendo paradigmas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OLDPX2MLDFBMDOFRFCQXOFUMGA.jpg?auth=acc001598cdcd9c3a1605ede7e86875f50cb04a58efd91b9c76b2004211c023c&smart=true&width=960&height=1280" alt="La actriz en un acto escolar, cuando todavía era Mariano Castro" height="1280" width="960"/><p><b>—Entiendo que primero tuvo que romper su techo de cristal para entender que podía ser una actriz de verdad...</b></p><p>—Claro. Y te voy a decir algo que nunca he contado.</p><p><b>—La escucho.</b></p><p>—Mi transición no fue por una decisión propia. Mi historia es muy particular. Porque no es que toda la vida tuve ganas de ser mujer. Yo sabía que era diferente y que no me gustaban las chicas. Hasta ahí, todo normal, como cualquier homosexual. Pero nunca me imaginé que iba a ser travesti. Jamás. De hecho, antes para mí las chicas trans eran como monstruos.</p><p><b>—¿Por una cuestión cultural, la educación de la época?</b></p><p>—Cultural y personal. Les tenía miedo. Decía: “Por Dios, que nadie me castigue a tener que ser travesti”. Porque yo veía que tenían una vida muy dura. </p><p><b>—Al día de hoy siguen teniendo un promedio de vida que no llega a los 35 años...</b></p><p>—Porque la vida es una mierda y no hay oportunidades. Así que yo nunca pensé en ser travesti. Pero sí empecé a trabajar como transformista en un grupo en el que teníamos como madrina a Cris Miró. Ahí es donde conocí a Juanito Belmonte. Y él me dijo: “Vos tenés mucha pasta para esto pero, lamentablemente, sin tetas en este país no vas a llegar a ningún lado”.</p><p><b>—¡Qué fuerte!</b></p><p>—Sí. A mí eso me quedó sonando en la cabeza. Porque yo terminaba de hacer el show y volvía a ser el Mariano de siempre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JPE2G5PU7VFHFHG5MQXARRSAFY.jpg?auth=c5f577295c789e708b22c441203d7ce10b15ef05ba597987b0dbaa3b9fdf7a2e&smart=true&width=1280&height=924" alt="Mariana  en una foto de bebé" height="924" width="1280"/><p><b>—¿Su nombre real?</b></p><p>—Sí. Y ahí me di cuenta de que había ido a veinte mil castings y no había quedado en ninguno. Claro, era una persona muy andrógina. No era hombre, pero tampoco mujer. Y no quedaba ni para una cosa ni para la otra. Y en un momento dado apareció lo de Tumberos. Entonces me acordé de lo que me había dicho Juanito y decidí hacerme los pechos. Pero no fue por una decisión de vida, sino por una cuestión comercial o, mejor dicho, laboral. Yo quería ser un actor no pude, porque no daba. Así que me terminé operando para poder ser una actriz. Estamos hablando de más de dos décadas atrás...</p><p><b>—En el medio la sociedad cambió muchísimo.</b></p><p>—Claro. Pero bueno, la mujer que soy hoy fue creada en base a lo que yo quería ser profesionalmente.</p><p><b>—Pero, ¿qué pasó en su cabeza a raíz del cambio? Porque hoy en día este tipo de transiciones van acompañadas de un tratamiento psicológico...</b></p><p>—Esto que decís que sucede en la actualidad es re pro. Pero, en ese momento, las travestis se ponían silicona de avión y salían al otro día a laburar a la calle con dos tetas gigantes. Por eso también es que el promedio de vida es tan bajo, no había educación pasa esto y todo se hacía en las sombras. Oculto. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJS5XEVEWFH57DFG2MPMGQFKRI.jpg?auth=bca7abc1ec9a97839fd4fd49f72806ae5e41095ed533cdf76990a6107e236807&smart=true&width=320&height=228" alt="La actriz en una escena de Tumberos" height="228" width="320"/><p><b>—¿En su caso fue así?</b></p><p>—Sí. Mis primeros pechos me los inyectó una travesti en su casa, tomando mate. Porque yo los necesitaba ya. Y porque si ese papel no venía a mí, iba a perder la oportunidad de mi vida. Yo sabía que me iba a abrir muchas puertas.</p><p><b>—Imagino que tampoco tenía dinero como para costear una cirugía...</b></p><p>—Por supuesto que no. ¡Ni se me pasaba por la mente pagar una operación!</p><p><b>—Pero lo que cuenta como algo natural, que le inyectaron silicona de avión en una cocina, es una locura total...</b></p><p>—Yo fui a ver a esta travesti y le dije: “Quiero lo que tenés vos”. Me dijo que no podía, que antes necesitaba estirar la piel. Porque, obviamente, yo no tenía espacio para contener el líquido del tamaño de un pecho. Hoy se hace un tratamiento hormonal, pero en esa época no existía eso. Así que le dije: “Lo necesito ya”. Y ella me respondió que si me la bancaba, lo hacíamos.</p><p><b>—¿Y?</b></p><p>—Así fue. Me puso un cuarto de aceite de avión en cada pecho. Hoy lo cuento como gracia, pero fue terrible. Y muy doloroso. Cuando me fui, me dijo: “Vas a ver que la semana que viene vas a venir por más”. Yo le contesté que estaba loca, pero volví a los siete días para pedirle un cuarto más. Así que, en un mes, me hizo unas lolas talle 90.</p><p><b>—¿Qué pasó después? Porque terminó con una sustancia tóxica en el cuerpo...</b></p><p>—Todo lo lindo la gente lo vio: el éxito, la fama, el Martín Fierro y todas las posibilidades que se me generó...Pero sí, tenía veneno en el cuerpo. Porque, demás, después sentí que tenía que compensar atrás y me puse también en los glúteos. Así que, cuando junté un poco de dinero, me lipoaspiré el producto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CFB2AU4UUVGFPMLN5Q6GVUNQA4.jpg?auth=57abc09e59298bd17f517dd0612d8ee909dcafe427fe3c2508d4d5d3691f8dac&smart=true&width=1920&height=2358" alt="La actriz modelando alta costura para Roberto Piazza (Gentileza de Mariana A)" height="2358" width="1920"/><p><b>—¿Se llega a limpiar una sustancia que migra como la silicona de avión?</b></p><p>—Es mentira que se va toda. Siempre queda algo. Pero bueno, me saqué todo lo que se pudo y me puse prótesis en el pecho. Pero claro, al tener esa sustancia dando vueltas, más de una vez se me encapsuló. </p><p><b>—¿Y tiene otras secuelas de salud por las intervenciones que se realizó?</b></p><p>—Algunas. Y es todo un tema, porque hay muy pocos doctores en Argentina que agarran estos casos. Nadie te quiere abrir porque no sabe lo que tenés adentro. Por la migración del producto, por ejemplo, yo sufrí una trombosis que derivó en un ACV allá por el 2010. No lo hice público porque, en ese momento, cualquier cosa que le pasaba a una trans lo asociaban al HIV. Pero fue grave. Ahora estoy bien por suerte, pero me hago análisis muy seguido por control. En fin, son locuras que uno hace por conseguir el éxito. En esa época, yo pensaba que el tren pasaba solo una vez. Y Juanito también me lo decía: “Vos agarrate de la primera, porque la segunda, a veces, tarda bastante”. De todas formas, si bien mi cambio de género fue por una cuestión totalmente comercial, yo me moldeé rápidamente. No es que me siento un hombre con tetas. No llevo una doble vida, sino que comulgo con la mujer que soy hoy.</p><p><b>—¿Tiene documento femenino?</b></p><p>—Sí, creo que fui la segunda en obtenerlo después de Flor de la V. </p><p><b>—¿Y sigue sintiendo una mirada prejuiciosa o realmente hubo un cambio en la sociedad? </b></p><p>—Y...está en camino. Te lo digo porque yo soy una luchadora de la identidad desde el momento que tuve un juicio por el que me tuve que cambiar el apellido. </p><p><b>—¿Por una demanda de Mariana Arias, verdad?</b></p><p> —Claro. Yo me llamo Mariano Castro, pero había elegido un nombre artístico como cualquier actor que me tuve que sacar porque aparentemente ofendía a otra persona. No quiero ni tocar el tema. Pero lo que digo es que todavía falta. No es el paraíso celestial. Te aceptan como mujer, pero por otro lado te gritan: “Puto”. En algunos ámbitos te respetan y en otros no. Y, como digo siempre, no es lo mismo lo que pasa en Capital Federal que lo que tenés que soportar cuando cruzás la General Paz. Lo bueno es que, ahora, al menos tenemos leyes que nos cuidan.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WAAPGU5CFRCOJBS2JWUPFDB5ZA.jpg?auth=beeb477bf06a55f0d8cf7555d1d642877620d9c63776568985a30ccefb977bb6&smart=true&width=402&height=604" alt="Mariana fue una de las primeras trans en lograr un lugar en el medio artístico" height="604" width="402"/><p><b>—Convengamos que hay que cambiar una cultura arraigada durante años...</b></p><p>—Y eso va a tardar, por eso también entiendo a la gente grande cuando no sabe cómo tratarte. Mi vieja, por ejemplo, al principio no entendía que me tenía que tratar con la “a”. ¿Y qué le iba a decir? Tampoco la iba a estar corrigiendo todo el tiempo. </p><p><b>—¿Le costó a su familia aceptar el cambio?</b></p><p>—En ese momento fue duro. Mi padre, que todavía estaba conmigo, lo aceptó más rápido. Pero a mi mamá le costó más. Era el hijo que ella había tenido. Y yo al principio guerreaba más. Pero, después, las dos bajamos un cambio. Y ahora entiendo que hay que darle tiempo a la gente para asimilar todo esto. Sobre todo a la familia.</p><p><b>—Hablando de familia, ¿está en pareja?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Hace mucho?</b></p><p>—No demasiado...(risas)</p><p><b>—¿Fantasea con la idea de casarse o tener hijos por algún método?</b></p><p>—La verdad que no. Si no, ya lo hubiera hecho. No se me pasó por la cabeza tener un niño porque a duras penas me puedo cuidar yo. Y tener una relación me parece bien, pero no sé si le pondría un título o firmaría un papel. A diferencia de mis compañeras, yo no voy por ese lado. </p><p><b>—Tampoco es una obligación, por más que nos hayan inculcado eso de chicos...</b></p><p>—No, claro. ¿Sabés qué me da miedo? La sensación a la que se expone el cuerpo con la separación. Yo me he enamorado muchas veces. Y los cancerianos nos arraigamos mucho al amor... </p><p><b>—¿Pero está dispuesta a no sentir con tal de no sufrir? </b></p><p>—Sí (risas). Literal. Primero yo y después yo. Igual, es difícil no sufrir porque el amor no pide permiso. Así que no sé.</p><p><b>—¿Cómo definiría su vida hoy? </b></p><p>—La siento plena, pero con lucha. Laboralmente, he tenido un buen principio. Me ha costado mucho mantenerme. Y siento que todavía no he tenido el papel que de alguna manera me estabilice y ponga mi nombre en el lugar que corresponde. Ojalá ese momento me agarre con salud y un poco de juventud. Porque, en una travesti, la vejez me parece que es bastante dura. Y yo le tengo mucho miedo.</p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LXJQK5B3BNDMDEF7YBGK3TNCCY.jpg?auth=db0162a7aebf3170d4c43956cbf9a6b8735a84397353017c8eb48f7f2443fc8c&amp;smart=true&amp;width=1594&amp;height=1195" type="image/jpeg" height="1195" width="1594"><media:description type="plain"><![CDATA[(Gentileza de Mariana A)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El suicidio de Leonardo Simons: tres cartas, los intentos de salvarlo y su vergüenza por un escándalo familiar]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/15/el-suicidio-de-leonardo-simons-tres-cartas-los-intentos-de-salvarlo-y-su-verguenza-por-un-escandalo-familiar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/15/el-suicidio-de-leonardo-simons-tres-cartas-los-intentos-de-salvarlo-y-su-verguenza-por-un-escandalo-familiar/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El animador de clásicos como Sábados de la bondad y Finalísima se quitó la vida el 15 de octubre de 1996, hoy hace 29 años, avergonzado por la denuncia de coimas que pesaba contra su hermano, el juez Carlos Wowe]]></description><pubDate>Wed, 15 Oct 2025 05:30:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWA63TGW4VBX7IKGHHFKVYMF2I.jpg?auth=7fa22a3b8e5bb4547065674319163d70ea3208f0e23298fd64a172ad3f7c4a9e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Leonardo Simons" height="1080" width="1920"/><p><b>“Juez preso por coimero”</b>, había titulado el diario Crónica en una nota del lunes 5 de agosto de 1996. Hoy en día, basta mirar los portales de noticias para entender que los escándalos que sacuden a los tres poderes de la Nación son mucho mayores que aquel que horrorizaba a toda la Argentina a mediados de los ‘90. Sin embargo, por aquellos años, la publicación de ese informe se clavó como una daga de vergüenza en el corazón de<b> Leonardo Simons</b>.</p><p>El reconocido conductor, que por entonces estaba al frente del ciclo<b> Ta Te Show </b>en Telefe, no había cometido delito alguno. Al contrario. Pero el magistrado acusado de cohecho era ni más ni menos que su hermano,<b> Carlos Wowe</b>. Y aunque él podría haberse desentendido del asunto diciendo que no era responsable del accionar del resto de su familia, su moral no se lo permitió. Era una figura pública. Y creía que todos debían verlo como un ejemplo a seguir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CKC3T635VRHU3PNSJ5NCQH2RCU.jpg?auth=cd4207d220de3bbbf9349a641d3fdc8cc72a54a61b57d4d113fdfbd4066e3147&smart=true&width=1920&height=1476" alt="El lunes 5 de agosto de 1996 el Diario Crónica informaba sobre la detención del juez Carlos Wowe, hermano de Leonardo Simons" height="1476" width="1920"/><p><b>“Nos convertimos en modelos que podemos ser imitados, por eso nuestras actitudes deben ser dignas y respetables”</b>, había dicho en una entrevista de 1993, cuando había decidido dejar Canal 9 para aceptar la propuesta de la emisora por entonces situada en la calle Pavón 2444. No imaginaba entonces que su propio hermano, iba a ser condenado por haberle pedido una coima para “arreglar unos expedientes” al periodista <b>Bernardo Neustadt</b>. Y que, inevitablemente, los medios de la época iban a hacer referencia a su vínculo con el magistrado cada vez que hablaran del caso.</p><p>Estaba flaco y desganado. Deprimido, decían los más cercanos. Sin embargo, cada vez que alguien se lo cruzaba y le preguntaba cómo estaba sobrellevando el escándalo, Leonardo respondía: “<b>En la vida siempre hay que seguir adelante</b>”. Pero ni él se lo creía. Así que planeó todo meticulosamente. Tenía, sin lugar a dudas, muchos motivos como para seguir adelante. Pero la mente le jugó una mala pasada. Y<b> el martes 15 de octubre de 1996, a los 49 años de edad y con tres cartas en el bolsillo, se arrojó desde el piso 13</b> de un edificio de Avenida Córdoba al 1300, donde tenía sus oficinas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKHTKS2SVZBDXDT2V7IZ2VQRBQ.jpg?auth=7b0095ed010853238cec3b856aa0d4bc7d355b7a278da0dc879f3bd2340fdfc0&smart=true&width=1920&height=1920" alt="La noticia sobre la muerte de Simons impactó a un país que lo admiraba (Diario Crónica)" height="1920" width="1920"/><p><b>Falleció de manera inmediata.</b> Y la noticia dejó perplejo a todo un país. Según relataron las secretarias del animador, Leonardo se había sentado de espaldas sobre el marco de la ventana y les había pedido que no lo agarraran. En ese momento, las mujeres tomaron conciencia de cuál era su intención, de manera que corrieron para tratar de salvarlo. Y, justo cuando él comenzaba a balancearse hacia atrás, lo tomaron de los pantalones. Pero Simons, seguro de su decisión, se desabrochó el cinturón y se dejó caer al vacío en paños menores.</p><p>En el bolsillo de la prenda que quedó entre las manos de las empleadas del conductor, había tres cartas que daban cuenta de la premeditación de su acto. La primera, fechada el 9 de octubre de ese año, seis días antes del suicidio, estaba dirigida a su esposa, <b>Ruth Kisielmnicki</b>. <b>“Me diste diez años de felicidad”,</b> le decía en la misma. Y le pedía por favor que cuidara a sus hijas, <b>Vanesa </b>y <b>Bárbara</b>, frutos de su primer matrimonio con la locutora <b>Alicia Gorbato</b>, “por el resto de sus vidas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XXYRA6T3QNDYBK43WP4WVR5UMM.jpg?auth=e23680c3c891251d8fd2f089e4011b810124e89143cd9f313aa4eeda821d7558&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Simons junto a Alejandro Romay, dueño de Canal 9" height="1080" width="1920"/><p>A las chicas, que por entonces tenían 19 y 13 años, les había escrito con lápiz y sin colocar su firma al pie lo que él entendió que les podía servir de explicación frente a semejante pérdida. “<b>Papá prefirió tomar esta actitud que cree valiente porque se me reventó la cabeza y es mejor que ser una carga de por vida para ustedes, estando en un manicomio. Las amo como a nadie amé en este mundo”</b>, decía el papel. Que, obviamente, a ellas no les alcanzó para entender lo que pasaba. Ni para encontrar consuelo.</p><p>Finalmente, Simons dejó una carta para sus amigos del alma. <b>“El más sublime agradecimiento por los años de amistad que me dieron y les di. </b>A todos aquellos a quienes respeté, comprendí y fui leal, también mi gratitud, por el cariño ofrecido. Pido perdón por no citar cada nombre, pero algunos saben que fueron como hermanos para mí. Mi bocho explotó y necesita paz. Adiós y hasta siempre. Los llevo en mi corazón”, les confesó.</p><p>Por supuesto que ninguno justificó su accionar. Pero todos lo entendieron. “<b>Leonardo murió por vergüenza y de vergüenza</b>. <b>Y también hizo gala, en el final de su vida, de una dignidad poco común. Algo que, precisamente, no abunda en los tiempos que corren</b>”, dijo <b>Fernando Bravo</b>, conductor de <b>Siglo XX, Cambalache</b>, el sábado siguiente en el programa que precedía al de su colega.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FOZUGZHEMZHSRBXCRGO5YDEX3E.jpg?auth=71a60862aedf6646cc68876b4f1355f27b141176d95c120b4ccbc7acc16f1e88&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Leonardo fue uno de los animadores más exitosos de su época" height="1080" width="1920"/><p>Y luego fue <b>Silvio Soldán</b>, encargado de reemplazar a Simons en Ta Te Show, el que se expresó al respecto. “<b>Leonardo no estaba bien</b>.<b> Sin embargo, luchaba con todas las fuerzas de su alma para que ustedes no se dieran cuenta. Saber que estaban ustedes del otro lado, pienso que, de alguna manera, le acariciaba el alma”</b>, dijo al presentar un homenaje. Tiempo después, sin embargo, el legendario conductor de<b> Feliz Domingo</b> y<b> Grandes Valores del Tango </b>contó que cuando él mismo se había visto obligado a renunciar a Canal 9 por sus escándalos personales con <b>Silvia Süller</b>, su amigo le había dicho que si le pasaba algo similar, se mataba. Y cumplió. </p><p>Simons había nacido el 1 de septiembre de 1947 en Villa Crespo como <b>Leonardo Simón Wowe</b>. Siendo un niño, había comenzado a rebuscárselas trabajando en la fiambrería de su padre y haciendo changas como vendedor ambulante.<b> </b>Cuando terminó la primaria, en tanto, logró aprobar el examen de ingreso del colegio industrial <b>Otto Krause</b>, donde cursó sus estudios secundarios. Y, en paralelo, comenzó a animar bailes los fines de semana, lo que le hizo descubrir su vocación de locutor.</p><p>Así las cosas, cursó en el <b>Iser</b>, de donde egresó en 1968. E, inmediatamente, comenzó a trabajar en la<b> Campana de Cristal</b>,<i><b> </b></i>el programa que conducía <b>Héctor Larrea </b>por Canal 13. Apenas un año después, fue convocado para conducir<b> Música en libertad </b>en la emisora de <b>Alejandro Romay</b>, donde desarrolló gran parte de su carrera. Tuvo, como era costumbre por aquellos tiempos, algunos pequeños papeles en telenovelas como <b>El amor tiene cara de mujer </b>y <b>Cuatro hombres para Eva</b>. Pero, sin lugar a dudas, su consagración definitiva llegó de la mano de <b>Sábados de la bondad </b>y<b> Finalísima</b>, dos ciclos que al día de hoy se mantienen en el recuerdo de su público.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWA63TGW4VBX7IKGHHFKVYMF2I.jpg?auth=7fa22a3b8e5bb4547065674319163d70ea3208f0e23298fd64a172ad3f7c4a9e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Leonardo Simons]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Javier Portales: el capocómico que conquistó la televisión, la sombra de Olmedo y la soledad que marcó su final]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/14/el-recuerdo-de-javier-portales-el-capocomico-que-conquisto-la-television-la-sombra-de-olmedo-y-la-soledad-que-marco-su-final/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/14/el-recuerdo-de-javier-portales-el-capocomico-que-conquisto-la-television-la-sombra-de-olmedo-y-la-soledad-que-marco-su-final/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor fue una pieza clave de No toca botón. Murió hace 22 años, el 14 de octubre de 2003. Sus amores y la compleja relación con su hijo ]]></description><pubDate>Tue, 14 Oct 2025 13:02:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CE4JS7OJZ5CHZI4Y553OGIEDFE.jpg?auth=66f0f78956045cae1427ec8043f7f8fd3464f8cf278fbecd64176a7cb40b811f&smart=true&width=500&height=296" alt="Javier Portales nació el 21 de abril de 1937 en Tancacha, Córdoba. Falleció el 14 de octubre de 2003, a los 66 años de edad, en la Ciudad de Buenos Aires" height="296" width="500"/><p>Su estatua sentada junto a la de <b>Alberto Olmedo </b>en la esquina de Corrientes y Uruguay, se convirtió en un clásico. Y no hay turista que pase por la ciudad de Buenos Aires que no quiera tomarse una foto entre medio de ambos, rememorando aquel viejo sketch de <b>No toca botón </b>en el que el Negro encarnaba a Borges y él, el recordado<b> Javier Portales,</b> a Álvarez. Otro capocómico, quizá, lo hubiera opacado. Pero el rosarino sabía cómo potenciar a quien se convirtió en su gran coequiper de los ‘80.</p><p>Había nacido el 21 de abril de 1937 en Tancacha, una localidad agrícola ganadera ubicada en el centro de la provincia de Córdoba. Su nombre real, del que luego Olmedo se tomaría para bautizar a su personaje, era <b>Miguel Ángel Álvarez</b>. Y, desde muy chico, supo que quería ser actor. Sin embargo, por aquellos tiempos en los que no había redes sociales ni internet, sabía que para poder desarrollarse en lo suyo tenía que abandonar su ciudad natal. Así que, después de un tiempo viajando a Rosario, Santa Fe, para probar suerte en los radioteatros, decidió instalarse en Buenos Aires.</p><p>El gran paso en su carrera se dio de la mano de <b>Quinto año nacional</b>, un ciclo con textos de <b>Abel Santa Cruz</b> en el que compartió el elenco con <b>Julio de Grazia </b>y <b>Santiago Gómez Cou</b>. Este programa familiar le permitió ganar mucha popularidad. Y fue entonces cuando<b> Gerardo </b>y<b> Hugo Sofovich </b>pusieron sus ojos en él y le propusieron sumarse a <i><b>Operación Ja Ja</b></i>, un clásico de humor que contaba con un pequeño sketch en el que varios personajes se sentaban alrededor de una mesa de café para debatir sobre distintos temas de actualidad. </p><p>Aquel segmento se convirtió con el tiempo en <i><b>Polémica en el bar</b></i>, ciclo que se mantiene vigente hasta el día de hoy. Y, ya con su nombre artístico, allí Portales tuvo la oportunidad de codearse con <b>Juan Carlos Altavista, Jorge Porcel, Carmen Morales, María Rosa Fugazot, Mario Sánchez, Luis Tasca, Adolfo García Grau, Rolo Puente </b>y<b> Fidel Pintos</b>, entre otros. Luego formó parte del irreverente programa del Negro, donde interactuó con <b>Silvia Pérez, Divina Gloria, César Bertrand, Vicente La Russa</b>,<b> Beatriz Salomón </b>y <b>Adriana Brodsky</b>, por mencionar solo a algunas figuras. Y se convirtió en una celebridad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T2BW67KXAZEYPPWSI7BCUEETFI.jpg?auth=948b582ded4ab53903aff93dfabd8a0912c8ddc58a2bcc2c254eca3d641a9aaa&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Por aquellos años, Portales también fue uno de los actores favoritos del cine nacional. Participó en un centenar de films como <i><b>Te rompo el rating, Las Aventuras de los Parchís, El telo y la tele, Los colimbas se divierten </b></i><i>y </i><i><b>El manosanta está cargado</b></i>, por mencionar solo algunos. Y fue el autor de <i><b>La sartén por el mango</b></i>, una obra que fue declarada de lectura obligatoria en el Conservatorio de Arte Dramático. Pero, tras la inesperada muerte de Olmedo ocurrida el 5 de marzo de 1988 en Mar del Plata, como era de esperar, se vio muy afectado. </p><p>Es verdad que siguió trabajando. Formó parte de<i> </i><i><b>Las gatitas y ratones de Porcel, Son de Diez, Un hermano es un hermano</b></i><i> </i>y, una vez más, <i><b>Polémica en el bar</b></i>. En 1999, de hecho, recibió el Premio Podestá a la trayectoria. Sin embargo, con el tiempo su salud se empezó a deteriorar por lo que, de a poco, se fue alejando de los medios. Y encima, tuvo que aprender a convivir con la soledad.</p><p>Sucede que Portales no había sido demasiado prolijo en sus cuestiones familiares. Se había casado en primeras nupcias con <b>Yolanda Vitulano</b>, con quien trajo al mundo a su único hijo, <b>Javier Ángel</b>. Pero se separó de su esposa a principios de los años ’60, cuando el niño todavía era muy pequeño. Y comenzó una relación con <b>Delia Novoa</b>, quien nunca habría logrado establecer un vínculo cercano con el menor, que de a poco fue dejado de lado. </p><p>La pareja de Portales y Delia duró unas dos décadas y se terminó de manera abrupta en 1995, cuando ella lo descubrió con otra mujer: la guionista <b>Marina Gacitúa</b>, a quien él le llevaba más de un par de décadas. Lo vio con ella en una cafetería cercana al Teatro San Martín. Y luego lo esperó en su departamento de Dean Funes y Venezuela, donde le anunció la separación y le revoleó alguna que otra pertenencia por la ventana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J5J3AIWC25DZVH3E2JSZ2ASOIY.jpg?auth=565b5001399dda3430df105c96527bd3119dadcc5ec41562cbafb4df66b125a5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El actor en la mítica mesa de Polémica en el bar" height="1080" width="1920"/><p>Dicen que, entonces,<b> el hijo del actor, que ya era un adulto, se alegró por la noticia de la ruptura. </b>Pero la realidad es que ya había pasado mucho tiempo distanciado de su padre como para poder recomponer la relación. Lo cierto es que, tras pasar un par de noches durmiendo en su Ford Sierra, Portales tuvo que afrontar la debacle de su vida. Su ex le hizo juicio y terminó ganándole una cifra millonaria, además de un porcentaje de sus ganancias en la Asociación Argentina de Actores. Y el hombre, que paralelamente comenzó a experimentar algunos problemas de salud, terminó pasando sus últimos años en <b>bancarrota.</b></p><p>Javier estaba en su casaquinta de Francisco Álvarez, en el conurbano bonaerense, cuando a principios de los ‘90 sufrió una caída que lo marcó para siempre.<b> Los médicos le diagnosticaron una hernia de disco y lo operaron de la columna, pero no se recuperó</b>. Sus dolores eran insoportables y hasta tuvo que recurrir a una silla de ruedas para poder trasladarse. En 1997 viajó a Cuba buscando especialistas que le permitieran recuperar su movilidad. Pero, a su regreso al país y <b>mientras realizaba un tratamiento de fisioterapia, sufrió un primer ACV, luego otro y, como si todo esto fuera poco, tuvo tres infartos</b>.</p><p>Aunque en teoría Portales continuaba su relación con Marina y convivía con ésta y con su pequeña hija en un departamento de Caballito, el hijo del actor denunció que la mujer lo abandonó en su peor momento. Y que, por este motivo, él se vio obligado a hacerse cargo de su padre durante sus últimos dos años de vida. Años en los que el actor que otrora facturara fortunas tenía sus arcas vacías, ya no podía trabajar y veía como las deudas se multiplicaban.</p><p>Finalmente, <b>el 14 de octubre de 2003, a los 66 años de edad, Portales falleció</b> como producto de una descompensación diabética en el Hospital Ramos Mejía. El único que estuvo junto a él para acompañarlo hasta el último suspiro fue su hijo. Luego de su partida, sus restos fueron sepultados en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita. Dicen que desde hacía tiempo ya nada quedaba de lo que había sido. Sobre todo, porque <b>había perdido la alegría.</b> El público, sin embargo, lo siguió recordando sonriente, tratando de mantener la seriedad de sus personajes aún cuando Olmedo, con sus improvisaciones, siempre se las ingeniaba para hacerlo tentar. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CE4JS7OJZ5CHZI4Y553OGIEDFE.jpg?auth=66f0f78956045cae1427ec8043f7f8fd3464f8cf278fbecd64176a7cb40b811f&amp;smart=true&amp;width=500&amp;height=296" type="image/jpeg" height="296" width="500"><media:description type="plain"><![CDATA[Javier Portales]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Luciano Pavarotti cumpliría 90 años: una infancia en la guerra, su amor por la vida y las pastas que preparaba con gorro de chef  ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/12/luciano-pavarotti-cumpliria-90-anos-una-infancia-en-la-guerra-su-amor-por-la-vida-y-las-pastas-que-preparaba-con-gorro-de-chef/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/12/luciano-pavarotti-cumpliria-90-anos-una-infancia-en-la-guerra-su-amor-por-la-vida-y-las-pastas-que-preparaba-con-gorro-de-chef/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El célebre tenor italiano, nacido el 12 de octubre de 1935 en Módena en el seno de una familia humilde, se reconocía como una persona “solar”, que extraía el lado positivo de las cosas. Fue en uno de los mejores cantantes líricos de la historia, que difundió como nadie el género de forma masiva, además de colaborar con músicos de otros géneros como el rock y el pop]]></description><pubDate>Sun, 12 Oct 2025 05:17:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RESE6AT3XRBX3JX4X3XYZ3TRTU.jpg?auth=6cad13495010141f8265727511af2c6218c34cb29679b09678d46caaed34c077&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luciano Pavarotti" height="1080" width="1920"/><p>Era imposible que alguien no pudiera identificar su voz al escucharlo cantar su clásico, <i>O Sole Mio</i>. No solo porque se convirtió en uno de los tenores italianos más importantes de todos los tiempos. Sino también porque, con su especial carisma, <b>Luciano Pavarotti </b>logró que la música lírica llegara a todos los públicos. E hizo lo que parecía imposible: que la ópera se volviera popular.</p><p><b>Había nacido el 12 de octubre de 1935 en Módena</b> en el seno de una familia de escasos recursos que, incluso, se vio obligada a dejar su hogar a raíz de la Segunda Guerra Mundial. Algo que lo dejó marcado para siempre. "<b>La guerra es una de las experiencias más terribles que le pueden suceder a un niño, sobre todo por el contraste de una vida feliz, tranquila y apacible con otra repentinamente dura. No sé si era un mecanismo de defensa o no, pero aprendí entonces a saber extraer el lado positivo de las cosas"</b>, dijo Luciano en una oportunidad.</p><p>Era hijo de un panadero que amaba la lírica y que fue quien lo instó a comenzar sus estudios de canto desde que era un adolescente. De hecho, fue junto a su progenitor con quien dio sus primeros pasos como cantante al<b> sumarse al coro de su ciudad</b>. Pero recién a los 25 años tuvo la oportunidad de dar su gran paso, al ser seleccionado para interpretar a Rodolfo en la ópera <i>La Boheme</i> en el palacio de la ópera de Reggio Emilia. A partir de ese momento, ni los críticos ni el público pudieron dejar de reparar en él.</p><p>El diario norteamericano The New York Time, en tanto, lo destacó en su portada luego de su impecable trabajo en el rol de Tonio de la ópera <i>La hija del regimiento</i>, de<b> Gaetano Donizetti</b>. Ahí quedó claro que, definitivamente, Luciano no era un cantante más. Era único y capaz de alcanzar tonos imposibles para otros cantantes. Y sin que esto le requiriera de ningún esfuerzo vocal. </p><p>Sin embargo, aunque estaba muy claro cuál era su rubro, él no se quedó encasillado. A lo largo de su carrera, grabó duetos con artistas tan disímiles como <b>Eros Ramazzotti, Sting, Andrea Bocelli, Frank Sinatra, Michael Jackson, Caetano Veloso y el grupo irlandés U2</b>. Pero sin lugar a dudas, su mayor acierto fue integrar <b>Los Tres Tenores junto a sus colegas Plácido Domingo y José Carreras</b>, con los que entre los años ‘90 y principios de los 2000 deleitó al mundo entero con un repertorio que incluía desde las obras de Broadway hasta los temas más resonados de música pop.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PN4WWPNP7FBSLNSO7FGTLOLR3I.jpg?auth=5fe35a6637b3870213b93ddb2d81a038b28ac200a4c288d9fa59e3b4813f0085&smart=true&width=2300&height=1603" alt="El tenor italiano es considerado el cantante más exitoso de la historia (EFE/MARCOS DELGADO)
" height="1603" width="2300"/><p>En paralelo, el cantante desarrolló su faceta filantrópica de la mano de la organización War Child, que en 1991 lo había convocado para recaudar fondos para la construcción de un centro de musicoterapia. A partir de ese momento, el hombre comenzó a organizar conciertos a beneficio en su ciudad natal, bajo el título <b>Luciano Pavarotti and friends</b>, en los que reunía a otras personalidades de la música para responder a distintas causas. “<b>Soy un hombre abierto, solar, mucho más feliz cuando sale el sol que cuando llueve. Un hombre al que le gusta el campo, muy entusiasta de la vida y siempre muy dispuesto a las obras benéficas y a la solidaridad. Amo profundamente la vida</b>”, había dicho en una entrevista cuando le pidieron una definición sobre su persona. </p><p>Amante de la buena comida, pasó gran parte de su vida haciendo dieta para tratar de controlar su tendencia a subir de peso. Sin embargo, tenía debilidad por las pastas. Y cuentan que, en muchas de sus giras, era él mismo el que se las preparaba haciendo gala de sus <b>dotes de cocinero</b>. De hecho, entre su colección de sombreros, se destacaba un gorro de chef que utilizaba en esos momentos frente a las hornallas en los que todo era felicidad para él. ¿Su especialidad? <b>Espaguetis al champiñón</b>, plato que en la Argentina dio lugar a una salsa que lleva su nombre luego de su estadía en el Hotel Plaza Buenos Aires, donde se hizo amigo de los responsables de la cocina.</p><p>Fueron tres los multitudinarios conciertos que Pavarotti llegó a ofrecer en estas latitudes. El primero tuvo lugar en 1991 en la<b> Avenida 9 de Julio</b>, donde cantó frente a más de 200 mil espectadores. En 1995, en tanto, se presentó en el Campo Argentino de Polo donde se reunieron unas 35 mil personas. Y, por último, se subió a un escenario junto a <b>Mercedes Sosa</b> en el estadio de Boca Junior, en 1999, donde más de 27 mil almas celebraron el encuentro.</p><p>¿Críticas? Sí, por supuesto. Como era de esperar, los eruditos de la música clásica aseguraban que la misma no podía ser entendida por las “grandes masas”. Pero Pavarotti no los escuchó. Al contrario, se mostró orgulloso de haber logrado romper esa barrera que impedía que algunos sectores de la sociedad tuvieran acceso a la lírica. Con cinco décadas de carrera, más de 100 millones de discos vendidos, 6 premios Grammys y un Grammy Legend Award, entre muchos otros reconocimientos y galardones, se consagró como el cantante más exitoso de todos los géneros.<b> “He aprendido de las estrellas del rock y del pop que la música es música. No importa que sea clásica o pop. La música es siempre bella y fundamental para encontrarse bien”</b>, señaló en una nota. </p><p>Su logro profesional, sin embargo, no le impidió a Luciano disfrutar de sus otras pasiones, como el fútbol, la pintura y los caballos, o desarrollar su vida personal. Tuvo un matrimonio de casi cuatro décadas con <b>Adua Veroni</b>, con quien trajo al mundo a tres de sus hijas, <b>Lorenza, Cristina y Giuliana</b>. El 13 de diciembre de 2003 y después de años de relación, se casó en segundas nupcias con la ex secretaria <b>Nicoletta Mantovani</b>, con quien tuvo a su cuarta descendiente, <b>Alice</b>.</p><p>Al poco tiempo, la salud de Pavarotti se complicó. El 7 de julio de 2006 fue operado de un<b> cáncer de páncreas</b> en un hospital de Nueva York. Le habían descubierto unos tumores malignos por lo que tuvo que suspender la denominada Gira del adiós. En ese momento, el cantante estaba padeciendo una neumonía que se agravó aún más después de la intervención quirúrgica. Su cuadro se volvió muy delicado. Finalmente, en la madrugada del 6 de septiembre de 2007, falleció en su casa de Módena a raíz de una insuficiencia renal. Tenía 71 años. </p><p><b>“Mi proximidad a la muerte me ha descubierto el valor de la vida”</b>, había dicho Luciano en una oportunidad, haciendo referencia a la guerra que sufrió de chico, a la enfermedad que casi lo mata en su infancia pero de la que se recuperó milagrosamente y a un accidente aéreo del que resultó ileso allá por los años ‘70. Pero estaba claro que él le dio a la vida el valor que ésta tenía. Y que la disfrutó a pesar de los golpes. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PN4WWPNP7FBSLNSO7FGTLOLR3I.jpg?auth=5fe35a6637b3870213b93ddb2d81a038b28ac200a4c288d9fa59e3b4813f0085&amp;smart=true&amp;width=2300&amp;height=1603" type="image/jpeg" height="1603" width="2300"><media:description type="plain"><![CDATA[El tenor italiano es considerado el cantante más exitoso de la historia (EFE/MARCOS DELGADO)
]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">MARCOS DELGADO MARCOS DELGADO</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida de la actriz Elena Lucena: sus roces con Evita y el desengaño amoroso que nunca llegó a superar]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/07/la-vida-de-la-actriz-elena-lucena-sus-roces-con-evita-y-el-desengano-amoroso-que-nunca-llego-a-superar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/07/la-vida-de-la-actriz-elena-lucena-sus-roces-con-evita-y-el-desengano-amoroso-que-nunca-llego-a-superar/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La prestigiosa artista, ícono de la “época de oro” del cine nacional, murió el 7 de octubre de 2015 a los 101 años de edad]]></description><pubDate>Tue, 07 Oct 2025 07:02:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/22YHPH2JFVHF5AAVIO4KPCXUPI.jpg?auth=848a673c9ea1301f07f97ab0e1331842fbd2a64b08e54c5a943ecdbf5829b3e5&smart=true&width=1920&height=2769" alt="Elena Lucena" height="2769" width="1920"/><p><b>Elena Lucena </b>tenía 101 años cuando murió, hace exactamente una década, el 7 de octubre de 2015. Había sido una de las grandes actrices de la denominada “época de oro” del cine nacional. Y dejó un inmenso recuerdo en todos sus colegas, que la acompañaron hasta último momento y que hoy la siguen recordando con un gran cariño. </p><p>“<b>Si no fuera porque me duelen los huesos, seguiría trabajando</b>”, había dicho la actriz en una de sus últimas entrevistas radiales. Obviamente, hacía tiempo que se había retirado de la actividad. Su último trabajo había sido una participación en Dos hermanos, la película de<b> Daniel Burman </b>protagonizada por <b>Antonio Gasalla </b>y <b>Graciela Borges</b>, cuando ya había cumplido los 95. Después, se mantuvo fuera de los sets de filmación. Pero feliz de haber logrado, al menos en su carrera, todo lo que siempre había deseado.</p><p>Nacida el 25 de septiembre de 1914 en Buenos Aires, más precisamente en el barrio de Boedo, Elena era hija de <b>José Lucena </b>y<b> Amelia Arcuri</b>. De joven ayudó a sus padres en la sastrería familiar. No le quedaba otra. Pero, tiempo después, se mudó a la zona de Lugano. Y, con apenas 16 años de edad, participó de una audición radial que le permitió obtener su primer trabajo como actriz. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UAMEAQU4LREZRN24HN22QVVW2I.jpg?auth=949012374317c2f6412122e998571a031e15e4154e1382d63eabb0c14c832448&smart=true&width=1920&height=1081" alt="La actriz junto a Susana Giménez en La casa de Madame Lulú" height="1081" width="1920"/><p>Corría la década del ‘30, tiempos en los que la televisión era un sueño lejano. Y la radio se convirtió, para Elena, en el pasaporte al estrellato. Trabajó con <b>Blanca del Prado </b>y<b> Félix Mutarelli</b> en La culpa la tiene el fútbol, con libretos de <b>Manuel Meaños</b>. Luego, desafiando la oposición de su madre que no veía con buenos ojos su faceta artística, se convirtió en cancionista de tango en Radio Nacional. Y más tarde formó parte del grupo Estampas porteñas, al que se sumó en 1939.</p><p>Cuenta la leyenda que, allá por 1941, Elena tuvo un roce con<b> Eva Duarte</b> -a quien todavía le faltaban un par de años para conocer a <b>Juan Domingo Perón-</b>, ya que las dos querían estar en el horario central de la emisora. Y que fue el mismísimo <b>Jaime Yankelevich</b>, quien terminó volcando la balanza en favor de Lucena, que para entonces ya había demostrado su talento. </p><p>En radio Belgrano, en tanto, le había tocado encarar roles dramáticos. Sin embargo, las autoridades se dieron cuenta de que el potencial de Elena estaba en la comedia, ya que aprovechaba los cortes comerciales para hacer reír a todos sus compañeros con sus bromas y morisquetas. Y así surgió el personaje de Chimbela, con el que sigue siendo identificada hasta el día de hoy. “<b>Arsenio Mármol</b>, <b>el director, me observó y decidió crear el personaje que marcó mi carrera y me llevó al cine y al teatro</b>”, recordó en una oportunidad. Y reconoció que, aunque al principio no le había gustado el nombre con el que la había rebautizado, era muy acertado para esta mujer alegre y desprejuiciada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWSY7HT2OJGVTA2W7OMT5GBZOQ.jpg?auth=2d994d226d2fad433a02c1986c6db7269dcca7ee880d7f878e0547a42c90d711&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Lucena y Mirtha Legrand en Cinco Besos" height="1079" width="1920"/><p>Este nuevo rol le permitió entrar a los elencos de Teatro Palmolive del aire y Radio Cine Lux. Pero también llegaron el cine, con films como La que no perdonó, Chimbela, Elvira Fernández, vendedora de tienda, Cinco besos, El ángel de trapo, Pájaros sin nido, Napoleón y La Rubia Mireya, entre muchas otras, y el teatro, con obras como Hello, Dolly!, donde reemplazó a<b> Libertad Lamarque</b>, La pérgola de las flores, Dos corazones, Madame 13, Penélope ya no teje, Carnival, Cuando las mujeres dicen sí, Alquilo novio para mi hermana, Cuatro escalones abajo, Minas fieles de gran corazón y La pulga en la oreja. </p><p>De a poco, su carrera le permitió cruzar las fronteras y llegar a países como México, Cuba, Venezuela, Uruguay, España y Brasil, sin contar las giras por el interior que hacía de la mano de su consagrada Chimbela. Y luego llegó la televisión, con ciclos como Duro como la roca, frágil como el cristal, La casa del amor, Millonarios a la fuerza, Una viuda descocada, Piel naranja, Como pan caliente y 099 Central, entre muchos otros.</p><p>Sin embargo, en el plano personal, Elena tuvo una pena de amor que nunca pudo superar. Cuando tenía apenas 19 años, se casó con el actor <b>Julio Bianquet</b>, con el que tuvo a su única hija, <b>Hebe</b>. Pero el hombre la abandonó a los pocos meses, sumiéndola en una profunda tristeza y dejándola sola con la crianza de su beba. Eran tiempos difíciles, con una sociedad llena de prejuicios. Y para ella no fue nada fácil salir adelante sin un marido al lado. Sin embargo, fue el amor de los suyos el que le permitió no bajar nunca los brazos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBWMT4PQUFCCVDSZYKX6KI5VJA.jpg?auth=b156297c7b37b70a66651f5c7b3ce939e4aa01d4811a4fa34b9693e7515709d7&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Elena el día de su cumpleaños número 100" height="1081" width="1920"/><p>“¡Nunca creí que iba a vivir hasta esta edad! No estoy espléndida, pero bastante resignada porque entiendo que el tiempo pasa y que una no es de plástico. Quiero vivir un poco más, aunque ya hice todo lo que tenía que hacer y ando un poco cansada. Hubiera querido despedirme de esta vida caminando sobre mis dos piernas, pero tengo que usar andador... Igual no quiero quejarme porque Dios me dio todo hasta una hija de oro, un nieto, <b>Juan Francisco</b>, y <b>Tiziano</b> mi bisnieto”, dijo en una de sus últimas entrevistas, cuando celebró sus 100 años. </p><p>Vivía en la zona de Colegiales, cuando una descompensación típica de la edad la llevó a otro plano. Luego de su despedida, sus restos fueron cremados en el Cementerio de la Chacarita. Muchos dicen que, más allá de los premios que recibió, que incluyen entre otros un Podestá, un María Guerrero, un Cóndor de Plata y un Hugo a la trayectoria, no fue reconocida como se lo merecía. Trabajó con figuras de la talla de <b>Tita Merello, Mirtha Legrand, Pepe Arias, Pepe Iglesias, Carlos Estrada</b> y <b>Susana Giménez</b>, entre muchas otras. Y, sin lugar a dudas, dejó su huella marcada en el mundo del espectáculo, lo que vale mucho más que cualquier galardón.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UAMEAQU4LREZRN24HN22QVVW2I.jpg?auth=949012374317c2f6412122e998571a031e15e4154e1382d63eabb0c14c832448&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La actriz junto a Susana Giménez en La casa de Madame Lulú]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La historia detrás del célebre tango “Por una cabeza”: una apuesta perdida, un fracaso amoroso y una acusación de plagio]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/06/la-historia-detras-del-celebre-tango-por-una-cabeza-una-apuesta-perdida-un-fracaso-amoroso-y-una-acusacion-de-plagio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/06/la-historia-detras-del-celebre-tango-por-una-cabeza-una-apuesta-perdida-un-fracaso-amoroso-y-una-acusacion-de-plagio/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El fanatismo de Carlos Gardel por las carreras de caballos lo llevó a componer este clásico junto a Alfredo Le Pera en 1934 para la película “Tango Bar”, que se estrenó con posterioridad al accidente de avión que se cobró la vida de ambos compositores]]></description><pubDate>Mon, 06 Oct 2025 06:48:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EJBHQLDCVGALJANI4UQJT56JA.jpg?auth=4023c17a278473a7164dd6e815a24e6d5ad78de8a002e2047930a91f38482e06&smart=true&width=2048&height=1152" alt="" height="1152" width="2048"/><p>El juego y el amor se mezclan en un verso desgarrador. Una apuesta que se pierde por poco y esa mujer que hace que el corazón del hombre que la evoca se parta en mil pedazos por un desengaño, terminan confluyendo en la letra de <b>Por una cabeza, el tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera que se convirtió en un referente del género a nivel mundial.</b> </p><p>Corría el año 1934. El Zorzal Criollo estaba abocado a su carrera cinematográfica. Quería conquistar Hollywood. Y estaba por rodar la película <i>Tango Bar</i>, del director norteamericano <b>John Reinhardt</b>, para la que quería componer un tema que quedara marcado para siempre en la historia. Pero, según había confesado en varias entrevistas, no sabía escribir música. Así que, cuando una melodía empezaba a dar vueltas por su mente, lo que hacía era memorizarla hasta poder compartirla con alguien que sí pudiera plasmarla en un pentagrama. Y eso fue lo que sucedió.</p><p><b>Apasionado por las carreras de caballos, Carlitos se inspiró para el título de este tema en una experiencia personal</b>. Y es que el caballo que tenía como favorito, lo que en el mundo del turf se llama “una fija”, había perdido en el tramo final de la pista. Es decir que lo había hecho mantener la ilusión hasta el final, para luego dejarlo con una sensación de fracaso. Y, consecuentemente, también con sus arcas vacías.</p><p>Pero al tango que estaba buscando no podía faltarle una desilusión sentimental. Y en un parangón difícil de imaginar para alguien que no entienda al mundo “burrero”,<b> se mezcla la decisión de no volver a apostar en el juego, con la de no volver a confiar en el amor.</b> O sí. “Por una cabeza, de un noble potrillo, que justo en la raya afloja al llegar. Y que al regresar, parece decir, no olvides hermano vos sabés, no hay que jugar. Por una cabeza, metejón de un día, de aquella coqueta y risueña mujer. Que al jurar sonriendo el amor que está mintiendo, quema en una hoguera, todo mi querer”, comienza la letra de la canción escrita por Le Pera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WBMKQ5N37ZASJFMZ57XHEWPOBU.jpg?auth=5e83c3cb8c975f4293bd899004e293479d53aa1c6624d7f6ecd6299f79e003df&smart=true&width=1920&height=2535" alt="Gardel y Alfredo Le Pera" height="2535" width="1920"/><p>Dicen que el reloj marcaba las 3 de la madrugada cuando Gardel decidió llamar a su amigo Terig Tucci, para decirle que ya había encontrado la música para este tema.<b> “Che, viejo, acabo de encontrar una melodía macanuda para el tango Por una cabeza</b>”, le dijo. El director de orquesta, algo dormido, lo oyó tararear del otro lado de la línea sin dar crédito a lo que estaba escuchando. Nada le llamaba tanto la atención como para desvelarse. Pero Carlitos parecía demasiado seguro de lo que se traía entre manos.</p><p>“Por una cabeza, todas las locuras. Su boca que besa, borra la tristeza, calma la amargura. Por una cabeza, si ella me olvida. ¡Qué importa perderme, mil veces la vida, para qué vivir!”, continúa el tema en cuestión. Y la música ideada por el Morocho del Abasto lo acompaña a la perfección. Aunque, a decir verdad, hubo quienes lo acusaron de plagio... Uno de los mayores plagios del mundo.</p><p>Sucede que esos compaces inconfundibles que, inmediatamente, remiten al tango de Gardel y Le Pera, <b>resultan muy parecidos a los de un pequeño tramo de Rondó en Do mayor para violín y orquesta, una extensa pieza de Wolfgang Amadeus Mozart de fines de 1782</b>. ¿Puede ser que Carlitos se haya inspirado en esta melodía para su composición? ¿O que la haya tenido en guardada en su subconsciente y la haya utilizado sin tener registro de ello? Porque, a decir verdad, hay quienes con su oído afilado aseguran que entre una y otra obra, en realidad, no hay ninguna coincidencia.</p><p>Lo cierto es que el tema se grabó con la inconfundible voz del Zorzal Criollo. Y el film para el que había sido creada se rodó como estaba previsto, en febrero de 1935 en los estudios de Nueva York. Pero luego, ocurrió la tragedia que nadie esperaba. El 24 de junio de ese año, el avión en que viajaban Gardel y Le Pera, junto al resto de sus colaboradores, sufrió un accidente mientras intentaba despegar del aeropuerto de Medellín, en Colombia. En él perdieron la vida 17 personas entre las que se encontraban el cantor, su letrista, los guitarristas<b> Guillermo Barbieri y Ángel Riverol</b>, el secretario y técnico de sonido <b>José Corpas Moreno</b> y el agente de prensa <b>Alfredo Azzaff.</b> </p><p><i>Tango Bar</i>, finalmente, terminó siendo la película póstuma de Gardel. Fue estrenada el 5 de julio de 1935, en Nueva York. En Buenos Aires, en tanto, llegó a las pantallas de los cines el 22 de agosto de ese mismo año, cuando sus seguidores todavía estaban tratando de elaborar el duelo por su prematura muerte. Pero el film, y especialmente el tema que el Morocho del Abasto aparece cantando en la cubierta de un barco en una de las primeras escenas, sin lugar a dudas quedó para la historia como él pretendía.</p><p>“Cuántos desengaños, por una cabeza. Yo juré mil veces no vuelvo a insistir. Pero si un mirar me hiere al pasar, su boca de fuego otra vez quiero besar. Basta de carreras, se acabó la timba, un final reñido ya no vuelvo a ver. Pero si algún pingo llega a ser fija el domingo, yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer!“, termina la letra de esa pieza. Pieza que muchos años más tarde, en 1992, quedó inmortalizada en la película <b>Perfume de mujer</b>, de <b>Martin Brest</b>, donde el personaje de <b>Al Pacino</b> la baila a ciegas en su versión instrumental, dejando en claro que es uno de los tangos más icónicos del Río de la Plata, junto a La Cumparsita y Caminito.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EJBHQLDCVGALJANI4UQJT56JA.jpg?auth=4023c17a278473a7164dd6e815a24e6d5ad78de8a002e2047930a91f38482e06&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1152" type="image/jpeg" height="1152" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Kate Winslet cumple 50: del llanto en silencio por las críticas a su cuerpo a referente contra los estereotipos de belleza]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/05/kate-winslet-cumple-50-del-llanto-en-silencio-por-las-criticas-a-su-cuerpo-a-referente-contra-los-estereotipos-de-belleza/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/05/kate-winslet-cumple-50-del-llanto-en-silencio-por-las-criticas-a-su-cuerpo-a-referente-contra-los-estereotipos-de-belleza/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La protagonista de Titanic tuvo que soportar críticas despiadadas por su peso cuando se consagraba como actriz internacional. Hoy celebra su cumpleaños con nuevos proyectos, más libre que nunca y convencida de que la lucha valió la pena: “La cultura está cambiando de una manera que ni en mis sueños más locos hubiera imaginado cuando tenía 20 años”]]></description><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 05:15:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FGK4VJA3PRC6HKJWJXLGEOUH74?auth=c2987cd6ae09d1dede8ddc4ae0995f0b8d857425ab9ebc142ad0b50adbad231e&smart=true&width=5462&height=3072" alt="Kate Winslet (REUTERS/Mario Anzuoni)" height="3072" width="5462"/><p>Nadie olvidará jamás esa escena en la que <b>Kate Winslet </b>experimentaba la sensación de volar en la proa del <b>Titanic</b>, extendiendo sus brazos mientras <b>Leonardo Di Caprio </b>la abrazaba desde atrás. La película de<b> James Cameron</b> que la catapultó a la fama internacional, basada en la historia real del hundimiento del trasatlántico por el que fallecieron unas 1500 personas en 1912, se estrenó en 1997 y batió todos los récords de taquilla en el mundo. Sin embargo, a su protagonista le dejó un sabor amargo.</p><p>Este 5 de octubre, Kate cumple 50 años. Y, si en aquel momento hubiera tenido la seguridad que tiene hoy, en su vida adulta, seguramente hubiera podido disfrutar mucho más de ese suceso. La actriz, que había comenzado a trabajar<b> en el film a los 20, cumplió los 21 durante el extenso rodaje y, cuando la película finalmente llegó a los cines, tenía 22.</b>. En otras palabras, era demasiado joven como para poder lidiar con las agresiones gratuitas que comenzó a recibir por su cuerpo.</p><p>Era una sociedad distinta, demás está decirlo, en la que tanto el público como los medios de comunicación se regodeaban marcando los “defectos” físicos de sus estrellas. Era habitual ver una foto en una revista destacando con un <b>círculo rojo la celulitis de una celebrity.</b> O escuchar a los presentadores de los programas de televisión analizando si una actriz había subido de peso de una entrega a otra de premios y si era conveniente que se sometiera a una dieta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TEEX7DAJS5HSTNVX4QR4CPY7VM.jpg?auth=aaa3824ad251287beefe5178730e6a356b9b43601feeec9c06e982b5befb6657&smart=true&width=1960&height=1383" alt="La actriz junto a Leonardo DiCaprio en la más recordada escena de Titanic  " height="1383" width="1960"/><p>Y sí: en años en los que la anorexia se expandía como una peste entre las adolescentes, Winslet se convirtió en el centro de las críticas por su contextura robusta. Una contextura que encajaba perfectamente con el papel de Rose que le había tocado encarnar, pero que la dejaba expuesta a las agresiones de quienes -¡por suerte sin redes sociales aún!- pretendían que en las alfombras rojas solo pudieran desfilar mujeres que encajaran en estándares de belleza sanamente inalcanzables.</p><p>Así eran las cosas. Kate<b> lloró en silencio</b>. Y sufrió. Hasta que el paso del tiempo le dio la experiencia que necesitaba como para enfrentar este tipo de situaciones. “<b>Fue absolutamente atroz.</b> ¿Qué clase de persona tienes que ser para hacerle algo así a una joven actriz que apenas está empezando?”, dijo durante una entrevista para 60 Minutos hace apenas un año. Y luego, empapada en lágrimas, agregó: “Sí, me enfrenté. Les eché la bronca. Les dije que esperaba que esto les persiguiera. Fue un gran momento porque no fue solo por mí, fue por todas esas personas que fueron sometidas a ese nivel de acoso. Fue horrible, fue realmente malo”. </p><p>Cabe señalar que en aquel momento, mientras Di Caprio se convertía en uno de los galanes más codiciados, Winslet llegó a barajar la posibilidad de alejarse de la profesión a causa del <i>hate</i>. Pero siguió adelante con su vocación, a pesar de todo. Y, de un tiempo a esta parte, se permitió ponerle freno incluso a los que, supuestamente con buenas intenciones, pretendían instarla a “disimular” sus “imperfecciones”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3CMRUAMD5A2HFQ3OCOYNRGTHE.jpg?auth=3826a26fa26ece4c5e98b52ffb0b6e75dec3fe7e4e4054793f20621ece31f196&smart=true&width=1920&height=2780" alt="Kate y Di Caprio se convirtieron en grandes amigos (Photo by Alexandra Wyman/WireImage)" height="2780" width="1920"/><p>Sin ir más lejos, en el rodaje de<b> Lee</b>, film que protagonizó en 2023 bajo la dirección de una mujer,<b> Ellen Kuras</b>, Kate vivió una situación desafortunada con uno de los miembros del equipo. En una escena de la película que aún no se estrenó, el personaje de Winslet está en bikini sentada en un banco. Y la actriz la recreó. Pero esta persona se le acercó para sugerirle que se sentara “más recta”. Y ella no dudó en responderle: “<b>¿Así que no querés verme la barriga? </b>Ni lo sueñes”.</p><p>Lo mismo sucede ahora que, desde el anonimato, cualquiera la puede agredir con su teléfono sin moverse de su sofá. Porque está claro que Kate no está dispuesta a sucumbir ante quienes pretenden verla entrar a un quirófano por cuestiones estéticas.<b> “Creo que la gente puede hacer algo mejor que decir: ‘Quizá quieras hacer algo con esas arrugas’. Estoy más cómoda conmigo misma cada año que pasa. Y eso me permite que las opiniones de los demás se evaporen”,</b> dice la actriz.</p><p>En la actualidad, la ganadora de un premio Oscar, cinco Globos de Oro y dos Emmy, entre otros galardones, enfrenta un nuevo desafío en su carrera, ya que se animó a debutar como<b> directora</b> en<i> Goodbye June</i>, <b>un drama familiar que también protagoniza </b>para la plataforma Netflix. Está considerada como una de las figuras más talentosas de su generación. Pero su presente es el resultado de un largo camino en el que tuvo que sortear muchos obstáculos.</p><h2>Familia de artistas</h2><p>Nacida el <b>5 de octubre de 1975 </b>en Reading, Inglaterra, bajo el nombre completo de Katherine Elizabeth Winslet, la actriz creció en un hogar de artistas.<b> Su abuelo tenía un teatro</b> de repertorio. Y tanto su padre como su tío se dedicaban a la actuación, por lo que ella siempre supo cuál iba a ser su destino. Debutó a los 11 en un comercial de cereales en el que apenas se le veía un brazo. Y, ya desde esa época, empezó a sufrir bullying por su peso por parte de sus compañeros de la escuela y sus profesores de teatro. Pero estaba segura de lo que quería. Aunque también sabía que, para vivir de lo que le gustaba, iba a tener que hacer mucho sacrificio. “<b>Vengo de una familia de actores que vivieron, y todavía lo hacen, con muy poco dinero”,</b> había confesado a The Sun. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QCNSQSKYMJF7XEEN5YRIYSJ5NU.jpg?auth=f0e929c6f0d924020ab1041387f1c31173f83c0219203ed0012dfefae8782c78&smart=true&width=1920&height=1628" alt="Kate Winslet y su esposo, Edward Abel Smith, también conocido como Ned Rocknroll" height="1628" width="1920"/><p>Por esa razón, Kate mantuvo su trabajo en un local de comida, incluso, después de haber debutado en su primera película, <i>Heavenly Creatures</i>, en 1994. Es verdad que el éxito le llegó rápido y, apenas tres años más tarde, ya era una celebridad a nivel internacional. Sin embargo, cada vez que dudaba si valía la pena seguir enfrentando las piedras que se le presentaban en el camino, recordaba las palabras de su padre que le decía: “¿Sabes qué, cariño? Tienes que seguir adelante. Sólo puedes hacer lo mejor que puedas, y lo mejor que puedas es suficiente, niña”.</p><p>La niña creció y hoy es madre de tres hijos de tres matrimonios diferentes:<b> Mia</b>, quien nació como fruto de su relación con <b>Jim Threapleton</b>,<b> Joe</b>, a quien tuvo con <b>Sam Mendes</b>, y <b>Bear</b>, de su actual pareja con <b>Edward Abel Smith</b>, conocido como <b>Ned RocknRoll</b>. Y a ellos, como a los jóvenes de todo el mundo, trata de trasmitirle su experiencia. “Aprendí a aceptar mis defectos, a no disculparme por quien soy. Pensé mucho y decidí que, simplemente, no escucharía cuando dijeran que mi cuerpo no encajaba”, aseguró Kate en una nota con Rolling Stone. </p><p>Y agregó, contundente: “Si toda esa mierda, toda la lucha, todo el uso de mi voz durante años, el hecho de que a menudo me señalen con el dedo y se rían de mí tuvo un efecto positivo, ¡me importa una mierda! Todo valió la pena. Porque la cultura está cambiando de una manera que ni en mis sueños más locos hubiera imaginado cuando tenía 20 años”. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JLNMCDSA4OHHCANLSKA5TF3RDI.jpg?auth=98f14704684d7563df30f5ae3ec64b389f2b43a48d55ab01218cd4723ae9c8bc&amp;smart=true&amp;width=5000&amp;height=3334" type="image/jpeg" height="3334" width="5000"><media:description type="plain"><![CDATA[Kate Winslet attends the UK premiere of the film "Lee" at Leicester Square in London, Britain, September 3, 2024. REUTERS/Mina Kim]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mina Kim</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Jorge Martínez: “Me había ido muy bien en la actuación, pero no me supe administrar y me metí en cosas que no entendía”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/02/jorge-martinez-me-habia-ido-muy-bien-en-la-actuacion-pero-no-me-supe-administrar-y-me-meti-en-cosas-que-no-entendia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/10/02/jorge-martinez-me-habia-ido-muy-bien-en-la-actuacion-pero-no-me-supe-administrar-y-me-meti-en-cosas-que-no-entendia/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor, que este año tuvo un supuesto intento de suicido, en La Casa del Teatro, asegura que pudo superar su depresión. El testimonio de quien hoy se siente contenido por su familia y amigos, habla de sus hijos, de sus amores y de lo que quiere para su vida]]></description><pubDate>Thu, 02 Oct 2025 04:27:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VVD57JAUDVCY7KTJD5MUM7CE74.jpg?auth=42a23ccff44194856584561b5676329f1cd349ae602a8585da26c15f3db31c21&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jorge Martínez tiene 78 años y vive actualmente en los apart del Hotel Bauen, aunque su intención es regresar a la Casa del Teatro" height="1080" width="1920"/><p>“<b>Ahora estoy disfrutando de las cosas sencillas de la vida</b>”, asegura en diálogo con <i><b>Infobae</b></i>. Lo tuvo todo: fama, dinero y mujeres. Y lo disfrutó. Sin embargo, a los 78 años y recién después de haber tocado fondo,<b> Jorge Martínez </b>logró reencontrarse consigo mismo. El galán de telenovelas como <i><b>Verónica, el rostro del amor</b></i>,<b> </b><i><b>La Extraña Dama</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>Manuela</b></i>, entre tantas otras, facturó como pocos actores en la Argentina y tuvo amores resonantes. Pero se equivocó en sus inversiones. Y la adultez lo encontró retirado de los medios y viviendo en la Casa del Teatro. Fue allí donde, a principios de este año y sumido en una profunda depresión, habría intentado suicidarse. Pero hoy prefiere dejar atrás ese hecho desafortunado para enfocarse a pleno en su recuperación y en su aprendizaje. </p><p><b>—¿Cómo está?</b> </p><p>—Estoy realmente muy bien, pasándola genial en Buenos Aires. Camino muchísimo. Voy de Corrientes y Callao al obelisco, de ahí me voy hasta Talcahuano y Santa Fe y después vuelvo. Estoy comiendo al mediodía en Pepito, a la tarde ya me reúno con mis amigos a tomar café y a la noche voy mucho al teatro. O sea que estoy haciendo una vida de turista en mi ciudad.</p><p><b>—¿Actualmente está viviendo en los </b><i><b>apart</b></i><b> del Hotel Bauen?</b></p><p>—Sí, pero mi intención es volver a la Casa del Teatro. Ya hice todos los trámites así que supongo que en los próximos días ya me mudaré.</p><p><b>—¿La pasa bien ahí? </b></p><p>—Estupendamente. No sabés cómo te reciben, cómo te tratan... Linda Peretz hace un muy buen trabajo, al igual que los cocineros, los chicos de ordenanza, las chicas que trabajan en la tienda. Son una maravilla.</p><p><b>—¿Y cómo es la vida en ese hogar?</b></p><p>—Es muy linda porque compartís con el resto de los residentes los almuerzos, las cenas y algunas tareas. Somos pocos los que vivimos ahí... Digo somos y yo todavía no entré de nuevo. Pero, en total, seremos unas veintipico de personas que la pasamos genial, así que yo estoy muy contento de volver ahí.</p><p><b>—Usted se fue después de un episodio que no quiere recordar, pero que fue muy duro...</b></p><p>—Fue un momento difícil para mí, pero ya lo remonté con optimismo, con fe, con religión...</p><p><b>—¿Habla de alguna religión en particular?</b></p><p>—No, yo creo en Dios. </p><p><b>—¿Y hace algún tratamiento psicológico también?</b></p><p>—Sigo el que empecé estando en México con un doctor que es una eminencia allá. Lo hago por videollamada cada dos semanas. Y además estoy en tratamiento con un terapeuta de acá.</p><p><b>—¿Su diagnóstico fue depresión?</b></p><p>—Sí, una depresión. Pero ya pasó. Punto. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5MOCADEA2ZFJBP62LG7BO57L5I.png?auth=d2c29a8e5e4f3772e3dba01c68a1f8443a05877a31de1d145bc1161e1ae62c01&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jorge junto a su exnovia, Daphne, con quien viajó a México" height="1080" width="1920"/><p><b>—En ese momento reapareció una exnovia suya, Daphne, con quien se fue a México y hasta se habló de casamiento. ¿Qué pasó después?</b></p><p>—Daphne es una persona que yo conozco hace cuarenta y siete años. Estábamos en una fiesta de <i>Televisa </i>y <i>Univisión</i>, en México, cuando la conocí y me puse de novio con ella. Al año rompimos, pero ella siguió viniendo a Buenos Aires para los fines de año y siempre nos veíamos como amigos. Cuando pasó lo de la Casa del Teatro, ella me dijo: “Nos queremos casar”.</p><p><b>—¿Cómo?</b></p><p>—Fue muy loco, yo le dije: “¿Cómo nos queremos? Vos querés, yo todavía no quiero”. Entonces me dijo que lo pensara, que ella tenía pasaje para ir a México la siguiente semana y que podíamos sacar otro para mí. Y como acá pasamos unos días muy lindos, me fui con ella. </p><p><b> —¿Y?</b></p><p>—Pasamos juntos cinco meses. Y, al sexto, me di cuenta de que no nos llevábamos bien en la convivencia. </p><p><b>—¿Era la convivencia o ella?</b></p><p>—La convivencia. Yo ya había convivido con varias mujeres. Pero no me fue muy bien. La convivencia deteriora mucho las relaciones.</p><p><b>—Es cierto.</b></p><p>—Es muy difícil. Y, más, a una edad en la que uno ya está acostumbrado a estar solo, a hacer sus cosas, a moverse de una determinada forma... Yo pensé que con Daphne podía funcionar, pero cuando la relación se empezó a deteriorar nos separamos.</p><p><b> —¿En buenos términos?</b></p><p> —Sí, de hecho, me sigue llamando. Ahora está en Puerto Vallarta, se fue a descansar después de un tratamiento que se hizo en España. Y me dice: “Jorge, hay un sol acá. ¡Lo que te estás perdiendo!“. Pero yo le explico que acá también está muy lindo.</p><p><b>—Usted quiere estar en su ciudad...</b></p><p>—Yo quiero estar metido en Buenos Aires, con la gente que quiero. </p><p><b>—¿Cómo está hoy la relación con sus hijos Jorge Emiliano, Natalia y Agatha? [N de la R: el primero fue fruto de su pareja con María Cristina Titi Rodríguez y las mujeres de su matrimonio con la actriz Graciela Gramajo]?</b></p><p>—Me llevo muy bien. Natalia está viviendo en Barcelona desde hace quince años y es la única con la que no me llevo tanto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VRXK5ZP33NESJGBY4Z23QCPSNU.jpg?auth=e69275109e7241ec876f6ddf86ca5b24c8686b52ab1bd54391da21c28ae51ddb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jorge junto a Tití Rodríguez y a Verónica Castro" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Por algún motivo en particular?</b></p><p>—No, porque está lejos y se empezó a enfriar la relación. Pero con los otros dos, aunque no nos vemos tan seguido, me llevo muy bien y hablamos todo el tiempo. Emiliano tiene una relación estupenda conmigo. Y Agatha también. </p><p><b>—La mamá de sus hijas se ha hecho cargo de ayudarlo en los momentos más complicados, ¿verdad?</b></p><p>—Graciela se hizo cargo de muchas cosas mías. Me consiguió los apartamentos. Y me manejó todo lo de la Casa del Teatro. Se portó estupenda conmigo. Ella es una maravilla. </p><p><b>— ¿Qué le pasa a usted cuando ve eso? </b></p><p>—Me dan unas ganas bárbaras de decirle: “Negra, ¿cómo podemos hacer para retomar algo de lo nuestro?“. Pero no, tenemos que ser amigos, muy amigos. </p><p><b>—¿El matrimonio se terminó por responsabilidad suya?</b></p><p>—No, ninguno de los dos tuvo la culpa. Fue por la convivencia: cincuenta y cincuenta. </p><p><b>—Usted era un galán muy codiciado y muchos pueden tener algún prejuicio en relación a su fidelidad...</b></p><p>—Yo siempre tuve una sola mujer en mi vida. Cuando rompía esa historia, recién podía mirar a otra persona. Pero nunca tuve dos relaciones a la vez. En paralelo, jamás. Creo que por eso, a esta altura de la vida, Graciela siga ayudándome. ¡Porque hay que tener ganas de ayudarme a mí!</p><p><b>—¿Se lo dice a ella?</b></p><p>—Sí, claro. Y ella me dice: “Negro, hacemos lo que podemos”. Es muy humilde. Y una muy linda persona.</p><p><b>—Hoy requiere de la ayuda de su ex y de la Casa del Teatro, cuando a lo largo de su carrera ha trabajado y facturado muchísimo...</b></p><p>—¡Uf! He hecho ventitantas novelas, ventitantas obras de teatro, ventitantas películas y siempre me ha ido bastante bien. Hasta que me puse a producir comedias musicales y me fue mal. Y me asocié con un amigo en un restaurante de Puerto Rico que me mató. No hice juicio porque era como de la familia. Pero se me fue mucho dinero en eso.</p><p><b>—¿O sea que perdió todo por los malos negocios?</b></p><p>—Malos negocios y malas producciones. A mí me había ido muy bien en la actuación, gracias a Dios. Pero no me supe administrar. Me metí en cosas que no entendía. Y fue un error.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YLHOYXGF5BG4RCAMWO7XGPME24.jpg?auth=fa3de8f459b7c0165ead2a91776a63910df59278c15929d3a920377ea851a113&smart=true&width=770&height=931" alt="El actor y Luisa Kuliok en "La Extraña Dama"" height="931" width="770"/><p><b>—¿Hoy vive de su jubilación?</b></p><p>—Sí, es lo único que tengo.</p><p><b>—¿Y le alcanza?</b></p><p>—También tengo unos ahorros. Y, cuando me junto con mis amigos, pagamos todo a medias.</p><p><b>—¿Con quiénes se junta?</b></p><p>—Con Pablo Alarcón, Germán Krauss, Nora Cárpena... Tengo mucha gente amiga del medio. Y también del Buenos Aires Lawn Tennis Club, donde pasé toda mi vida.</p><p><b>—Ahí desarrolló su faceta de tenista, ¿verdad?</b></p><p>—En ese club tuve la suerte de jugar Copa Davis para mi país, para Argentina. Yo tenía 17 o 18 años. Llegaba de Orange Ball, el Campeonato del Mundo de Junior de Miami, y J.C. Fuller, en ese momento capitán del equipo Copa Davis y gran basquetbolista argentino, campeón del mundo de básquet, me llama y me dice: “Jorge, te queremos citar para el equipo”. Yo no lo podía creer.</p><p><b>—¿Usted ya estaba arrancando en la actuación?</b></p><p>—Sí, y tenía que rebuscármelas como podía. Los sábados y domingos estaba todo el día metido en el club, jugando. Y los días de semana me iba de la grabación a entrenar y volvía a la noche. Pero después ya tuve mucho trabajo como actor y me dediqué a eso.</p><p><b>—Trabajó con todas las heroínas, muchas de ellas internacionales, y de algunas se enamoró como de Verónica Castro...</b></p><p>—Con Verónica tuvimos un noviazgo y fue la única con la que terminamos mal. Lo que pasó fue que ella quería que me fuera a vivir a México y yo no quise. Yo nunca hablé de ella, pero ella de mí sí. Igual, ya no me importa. Me dolía al principio, pero ya está. Que viva su vida. Con Janette Rodríguez trabajé pero no tuve nada. Con Grecia Colmenares tampoco. Ni con Luisa Kuliok. Solo estuve con cuatro o cinco mujeres, pero como eran nombres fuertes se exageraba un poco. </p><p><b>—Nombres fuertes como el de Rafaella Carrá. ¿Cómo fue esa historia?</b></p><p>—¡Increíble! La conocí en la filmación de <i>Bárbara</i>. Fuimos al Hotel Bauen varias veces hasta que yo le dije: “No podemos seguir así, tenemos que ponernos de novios”. Y ella aceptó. Después me fui con ella a su casa de Roma. Y la verdad es que la pasamos muy bien. Ella era una persona divina. Se levantaba temprano a la mañana para ir a comprarle facturas a los cantantes y bailarines de su <i>staff</i>. </p><p><b>—¿Era tan alegre como se la veía?</b></p><p>—Sí, al máximo. </p><p><b>—¿Y por qué terminaron?</b></p><p>—Nos separamos como amigos, porque yo me quería venir a Buenos Aires. Extrañaba mucho el asado, el club, los amigos, mis hijos... Este país te tira mucho. </p><p><b>—¿Cómo fue lo de Lucía Méndez? </b></p><p>—La historia empezó en la grabación de <i>El extraño retorno de Diana Salazar</i>, en México. Fuimos a su casa un día, después al otro, al tercero también... Y nos pusimos de novios. Pero salimos muy poco tiempo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PRMEWD6PWRAMBK7WZC2KYM2VBA.jpg?auth=642420ad011b05a7fe0872c960ce0e70364f04aedc1888667aa29aab34412535&smart=true&width=1080&height=798" alt="Jorge junto a otros galanes en su juventud: Jorge Mayorano, Alberto Martin y Antonio Grimau" height="798" width="1080"/><p><b>—¿Si tuviera que decir quién fue el gran amor de su vida?</b></p><p>—Graciela, sin dudas. Y Alejandra Gavilanes también.</p><p><b>—¿Sigue hablando con ella?</b></p><p>—Sí: hacemos llamadas por Zoom una vez por semana y nos quedamos una hora y media hablando de todo lo que nos pasa. </p><p><b>—¿Y qué es de su vida? Porque hace rato no se la ve en los medios...</b></p><p>—Está trabajando muchísimo. Tiene sus clases de pilates y trabaja en su casa. ¡Una casa divina! Yo se la compré cuando nos separamos y ella tuvo la fortuna de arreglarla toda. Hizo un triplex que es una maravilla. </p><p><b>—¿Dejó más de una propiedad en sus separaciones? </b></p><p>—Sí, muchas. Pero era lógico que le dejara una casa a Alejandra, ¿o no?</p><p><b>—Usted dirá...</b></p><p>—Ella estuvo conviviendo conmigo más de diez años y fue muy buena. Mirá: yo le hice una producción de títeres en la que gasté un millón de dólares; 960.000, para ser exacto. Y no salió, fue terrible eso, un golpe muy duro. Pero lo hice por amor.</p><p><b>—O sea que no solo fueron los malos negocios los que lo dejaron casi sin nada. </b></p><p>—La plata se quedó en el camino, pero yo no me arrepiento de nada de lo que hice. Ya está hecho todo y no se volverá a repetir. </p><p><b>—¿Seguro que no cambiaría nada si pudiera?</b></p><p>—Mmm... Solamente lo del restaurante. Ahí no me metería. Ese negocio no es para mí. </p><p><b>—¿Y tiene ganas de seguir actuando?</b></p><p>—No me interesa mucho levantarme tan temprano para ir a grabar novelas. Es mucho, mucho desgaste. A lo mejor hay algo que puedo hacer, pero más tranquilo. </p><p><b>—¿Hoy decide priorizarse usted?</b></p><p>—Tal cual. Priorizo cuidarme a mí, relacionarme conmigo mismo, estar bien con mi interior, tener paz, vivir con tranquilidad... En eso estoy. </p><p><b>—¿Y qué descubrió en estos meses de instrospección?</b></p><p>—Descubrí que era buen tipo. Yo he sido un buen tipo, muy buena persona por dentro y por fuera. Y me acepté. Me empecé a aceptar mucho después de lo que pasó. La actividad mía fue muy para adentro. Entonces comencé a ver que había gente alrededor mío que estaba de más y mucha gente que estaba muy cerca mío para bien. Ahora estoy solo con la gente que me hace bien. </p><p><b>—En los momentos difíciles es cuando uno se da cuenta quién vale la pena y quién no...</b></p><p>—Exactamente. Y yo ahí me di cuenta de quiénes eran mis amigos verdaderos, auténticos, de cómo era mi relación de familia y mis hijos...Empecé a darme cuenta de muchas cosas que no me había dado cuenta antes. </p><p><b>—¿Hizo algún </b><i><b>mea culpa</b></i><b>?</b></p><p>—Sí, mucho. Porque yo, desde que me separé de sus madres, busqué estar cerca de mis hijos. Pero, desgraciadamente, cuando empecé a viajar me distancié mucho. Y me relacioné mal con ellos, no me llevaba bien, los veía muy poco. Bueno, ahora es distinto. </p><p><b>—¿Pudo revertir la situación?</b></p><p>—Ya se revirtió. Y estoy muy bien con ellos. </p><p><b> —¿Tiene nietos?</b></p><p>—Tres: Sebastián, de 20 años; Vicente, de 14; y Amapola, de 11.</p><p><b>—¿Y cómo es como abuelo? </b></p><p>—Soy bastante bueno con los más chicos. Al más grande no lo veo, porque está en Barcelona, pero con los más chicos que son hijos de Agatha me llevo muy bien. Comparto mensajes, voy al teatro, los llevo a comer... Y los disfruto de otra manera diferente. Porque antes no compartía estas cosas. En cambio ahora empecé a ver detalladamente lo que me importaba, lo que quería realmente y lo que deseaba mejorar. </p><p><b>— ¿Qué era lo que deseaba mejorar? </b></p><p>—Mis relaciones, mis amistades. Pero también quería mejorar interiormente. Estar bien conmigo mismo. Tenía muchas cuestiones para resolver. Y, sin mí, ni los psiquiatras ni los psicólogos podían hacer nada. Se trataba de una decisión personal de querer estar bien, primero. Y de saber elegir a quienes me rodean, después. </p><p><b>—¿Sigue abierto al amor?</b></p><p>—No, no tengo muchas ganas de enamorarme. Tengo ganas de pasarla bien, pero no de enamorarme. </p><p><b>—¿Por qué? </b></p><p>—Porque tendría que volcarme a esa persona y estoy un poco egoísta ahora. Me quiero más a mí mismo. Así que no estoy para tener una relación. Pero bueno, una amistad o un <i>touch</i> <i>and go</i>... </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y7X7WUBZZZAOTMVB2FBCQTPU2M.jpg?auth=462d6a1a4b1ba2f4b2e75d168b1fd85eec5f8a1f5b6db8ece01863f4393a00c7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jorge Martínez en sus años de galán de cine y televisión" height="1080" width="1920"/><p><b> —En su época de galán, usted y sus colegas no podían salir a la calle porque las mujeres los asediaban...</b></p><p>—Era terrible. En la puerta del teatro las chicas se volvían locas por Rodolfo Bebán. Era el que más ganaba. Aunque Alberto Martín, un gran amigo que se fue hace poco, también era muy ganador. </p><p><b>—¿Acaso usted no?</b></p><p>—No tanto como ellos...Pero algunas fans he tenido (se ríe). </p><p><b>—¿Hace algún balance de esos años? </b></p><p>—Hago un balance de mi juventud y digo:“¡Qué suerte que tuviste, Jorge!“. Porque la disfruté mucho. </p><p><b> —¿Qué pasa ahora cuando lo reconocen por la calle?</b></p><p>—No sé si actoralmente, pero humanamente tengo muy buena repercusión. Me gritan desde los autos: “¡Qué hacés, león!“. </p><p><b>—“Un león vendiendo Durax”: esa propaganda quedó marcada para siempre... </b></p><p>—Así es. Y ahora estoy escribiendo un libro que se llama <i>El león en invierno</i>. </p><p><b>—¿Qué va a contar ahí?</b></p><p>—Primero voy a hablar de familia, mis hijos y mis exmujeres. Y, después, de mi vida profesional que tiene muchos secretos. Algunos ya revelados y otros, no.</p><p><b>—¿Piensa sorprender con alguno de ellos?</b></p><p>—Y sí, va a aparecer algún conocido por ahí, o alguna conocida tal vez.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VVD57JAUDVCY7KTJD5MUM7CE74.jpg?auth=42a23ccff44194856584561b5676329f1cd349ae602a8585da26c15f3db31c21&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Jorge Martínez]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Alicia Bruzzo, a 80 años de su nacimiento: su prestigiosa carrera, sus problemas de salud y su triste final]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/29/el-recuerdo-de-alicia-bruzzo-a-80-anos-de-su-nacimiento-su-prestigiosa-carrera-sus-problemas-de-salud-y-su-triste-final/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/29/el-recuerdo-de-alicia-bruzzo-a-80-anos-de-su-nacimiento-su-prestigiosa-carrera-sus-problemas-de-salud-y-su-triste-final/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz que deslumbró en “El Rafa” y “Atreverse”, entre otros tantos éxitos, había nacido el 29 de septiembre de 1945. Falleció a los 61 después de luchar contra varios problemas de salud ]]></description><pubDate>Mon, 29 Sep 2025 06:21:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OII2OYZZ5ZHOJJTDGYKCW5MX3E.jpg?auth=ac3bd1fe13b86f440c3550d45e22c98caf9fe96f66783341201eab46e0bbe6a1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alicia Bruzzo nació el 29 de septiembre de 1945 en Parque Patricios y a los 61 años, el 13 de febrero de 2007, murió producto de un cáncer de pulmón" height="1080" width="1920"/><p>En su vida hubo un antes y un después que lo cambió todo. Absolutamente todo. Dueña de un talento inigualable y de un rostro al que las cámaras, simplemente, amaban, <b>Alicia Bruzzo</b> <b>había logrado convertirse en una de las grandes estrellas de la actuación nacional</b>. Sin embargo, una intoxicación con propóleos la puso en jaque. Y pasó sus últimos quince años en este mundo luchando contra el sobrepeso y los problemas de salud, hasta que partió cuando todavía tenía mucho para hacer y para dar.</p><p>Nació en la madrugada del 29 de septiembre de 1945 en Parque Patricios, más precisamente, en el ascensor de la maternidad Sardá. Ella contaba divertida que la había tenido que “atajar” una enfermera. Y es que a su madre le habían dicho que todavía faltaban 20 días para el parto por lo que, pese a sus dolores, la habían mandado devuelta para su casa. Pero Alicia ya estaba lista para empezar a vivir. Y no esperó. </p><p>Desde chica tuvo pasta para la actuación. Cursó sus estudios primarios en el Instituto Félix Fernando Bernasconi y fue en el pequeño teatro de ese establecimiento público donde, por primera vez, pisó un escenario para un acto escolar: dejó asombrados a todos los presentes. Al tiempo, junto con su hermano,<b> se armó un “set de filmación” en la terraza de su casa</b>, donde jugaba a hacer películas encarnando a Blancanieves y a Cenicienta. Luego intentó cursar la carrera de derecho soñando con “ser presidente”, pero la dejó. Y, con apenas 19 años, decidió viajar a Europa huyendo de un mal de amor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHIA2BFZVZC5DFXOE3FJ5HUQJY.jpg?auth=9aaa7523e6401b88e53b47cf4c31cd46e4a83b920666a8a5b8b142fcce0dace7&smart=true&width=770&height=1328" alt="La belleza de Alicia en todo su esplendor" height="1328" width="770"/><p>Sola y sin dinero, Alicia se encontró en París con un grupo de beatniks que vivían en la calle y se instaló junto a ellos durante un mes. Allí comenzó a tomar clases de pintura, otra de sus grandes pasiones. Pero luego de empaparse de la cultura francesa y adoptar, entre otras cosas, la costumbre de usar capelinas, decidió que ya era hora de volver a Buenos Aires. Y, <b>por consejo de su tío, el escenógrafo Saulo Benavente, se anotó en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático</b>.</p><p>La Bruzzo, como se la terminó conociendo en el medio artístico, no tardó en llegar a la televisión. El 25 de mayo de 1970, comenzó a grabar <i><b>El monstruo no ha muerto</b></i>, de <b>Narciso Ibáñez Menta </b>en un personaje protagónico. Y las autoridades de <i>Canal 9</i> quedaron tan encantadas con ella, que decidieron probarla en todos los programas de la emisora. De hecho, la actriz recordaba que por esos años dormía en los bancos de los camarines del subsuelo, ya que se pasaba todo el día en el canal yendo de un estudio al otro.</p><p>Su gran salto a la popularidad se dio, sin lugar a dudas, de la mano de la telenovela<i> </i><i><b>El Rafa</b></i>, de 1980, en la que encarnó a una viuda que enamoraba simultáneamente a <b>Alberto de Mendoza</b> y a su hijo en la ficción, <b>Carlos Calvo.</b> Un verdadero escándalo para la época que, sin embargo, la terminó de consagrar como una de las actrices más importantes del país. Pero también, como una de las más queridas y respetadas por sus colegas, que destacaban su sencillez y su don de gente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVYDXF7Z6JGQZNIWRSUYKZVQRI.jpg?auth=9a76f41b5f351e677de1080192c0bc2afda9f4cdbebccea3f70ac3fc6c8132a8&smart=true&width=770&height=804" alt="La Bruzzo fue una de las actrices más destacadas de la Argentina" height="804" width="770"/><p><i>Pobre Clara, Libertad Condicionada, Vendedoras de Lafayette y Atreverse</i>, fueron algunos de los ciclos en los que se la pudo ver brillar en la pantalla chica. Pero también se destacó en cine, entre otras películas protagonizó <i>Pasajeros de una pesadilla</i>, y teatro, donde hizo, por ejemplo, <i>Las Brujas de Salem y Yo amo a Shirley</i>. Paralelamente, se puso en pareja con el director teatral <b>Raúl Serrano </b>con quien tuvo su hija <b>Manuela, </b>que hoy tiene 37 años. Y todo comenzó a marchar sobre rieles hasta que, en 1992, se convirtió en una de las cientos de víctimas (25 de las cuales fueron fatales) <b>afectadas por consumir productos con propóleos contaminados</b>. Ella había ingerido un jarabe para tratar de calmar los efectos de una gripe. Y terminó sufriendo una polioneuritis.</p><p>A partir de ese momento, la Bruzzo tuvo que librar una dura batalla contra la obesidad. <b>No podía controlar la ansiedad y eso la llevó a pesar unos 145 kilos</b>. Y, aunque seguía trabajando, todo se complicó para ella. Así que, en el 2000, decidió someterse a una cirugía bariátrica. Y le colocaron una banda gástrica con la que logró perder más de 45 kilos. “Me operé porque llegó un momento en el que ya no tenía miedo de no poder adelgazar, sino que <b>me aterraba no poder parar de engordar</b>”, había explicado en aquel momento.</p><p>Pero al tiempo tuvieron que extraérsele el dispositivo que le permitía controlar su apetito, debido a una hernia de hiato y una gastroenteritis arrastraba desde antes. Años después, en tanto, le diagnosticaron cáncer de mamá, por lo que debió someterse a un tratamiento de quimioterapia. Y luego<b> le descubrieron un cáncer de pulmón, que fue lo que terminó con su vida el 13 de febrero de 2007</b>, cuando tenía apenas 61 años de edad. Tiempo antes, había decidido irse a vivir a Mar del Sur, donde se había comprado una casa para pasar sus últimos días pintando. Pero, tras su descompensación, fue trasladada al Instituto Fleni de Buenos Aires, donde finalmente falleció.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZCZIO3PXPFCKJDWSZRHWXT54SY.jpg?auth=76c3ade361feeef0875f6d7f62b29d630def22a6adcd583a6ae5df96291ee4f0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Una contaminación con propóleos puso en jaque la salud de Alicia desde 1992 (NA)" height="1080" width="1920"/><p><b>“Yo no me daba cuenta ni de que era linda ni de que era sexy. Nunca me pensé de esa manera. Pero ahora, cuando me veo en viejos trabajos, me doy cuenta de que sí. Fui una bella mujer”</b>, dijo en una nota sobre el final de sus días. Y sí: fue una bella mujer y una gran actriz. Pero, por sobre todas las cosas, una hermosa persona a la que todos los que tuvieron la dicha de conocer, recuerdan con un cariño inmenso hasta el día de hoy. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OII2OYZZ5ZHOJJTDGYKCW5MX3E.jpg?auth=ac3bd1fe13b86f440c3550d45e22c98caf9fe96f66783341201eab46e0bbe6a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Alicia Bruzzo nació el 29 de septiembre de 1945 en Parque Patricios y a los 61 años, el 13 de febrero de 2007, murió producto de un cáncer de pulmón]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Era intelectual, marxista y fundó una nueva izquierda latinoamericana: la vida de Silvio Frondizi y su muerte a manos de la Triple A]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/27/era-intelectual-marxista-y-fundo-una-nueva-izquierda-latinoamericana-la-vida-de-silvio-frondizi-y-su-muerte-a-manos-de-la-triple-a/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/27/era-intelectual-marxista-y-fundo-una-nueva-izquierda-latinoamericana-la-vida-de-silvio-frondizi-y-su-muerte-a-manos-de-la-triple-a/</guid><dc:creator><![CDATA[Ariana Budasoff]]></dc:creator><description><![CDATA[Era culto. Era académico. Había creado movimientos que serían semillero de cuadros políticos. Algunos de sus seguidores tendrían roles protagónicos en las organizaciones de los setenta. Apoyó la Revolución Cubana. Era divulgador empedernido de las ideas de Marx y abogado defensor de los presos políticos: todo lo que la derecha quería aniquilar]]></description><pubDate>Sat, 27 Sep 2025 06:08:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FRTO6NI4MRAJXAX3URAYW2NUY4.jpg?auth=83af5552a987ccdb2e6fedc1bf9f54420342e62df9b2922c2cf465cddf91d611&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Silvio Frondizi" height="1080" width="1920"/><p>Una irrupción violenta en su casa. Un secuestro. Un Falcon verde. Un cuerpo masacrado con saña: cincuenta impactos de bala. Arrojado para ser encontrado. Una firma: la organización que se lo adjudicó poco después. Una advertencia. Un intento de disciplinamiento.</p><p><b>Era 27 de septiembre. Era 1974.</b> El mediodía acaba de correrse para dar lugar a ese espacio temporal que en muchas provincias del país tiene nombre propio y sacro: la siesta. En Buenos Aires quizás solo haya sido el comienzo de una tarde de primavera recién estrenada. En otras versiones del episodio era la noche. Lo cierto es que <b>Silvio Frondizi</b> —67 años— descansaba en su casa de la calle Cangallo —ahora, las trampas de la historia, Presidente Perón—. Su esposa y su nieto de seis meses, con él. La pareja no imaginaba que avanzaban a su encuentro dos Falcon verdes. O quizás sí. Quizás lo habían pensado. Quizás lo temían en secreto sin hablarlo o quizás era un tema recurrente. Lo más probable es que no lo esperaran aquel día, en aquel momento, tarde o noche, en el que estaban al cuidado del bebé. </p><p>En un instante, como una estampida incontenible, <b>un escuadrón de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A)</b>, dirigido por el subcomisario Juan Ramón Morales y el subinspector Rodolfo Eduardo Almirón Sena, <b>se metió dentro</b>. Los golpeó de un modo feroz.</p><p>Al advertir lo que sucedía, su hija Silvia y su yerno, Luis Mendiburu —militante de la Juventud Peronista—, que vivían en el mismo edificio —según unas versiones— o estaban ahí de visita —según otras—, intervinieron. Aún así <b>no pudieron evitar que se lo llevaran a la fuerza</b>. En el enfrentamiento Mendiburu quedó herido y murió poco después. </p><p>Frondizi fue arrojado en uno de los autos. Uno de los Falcon verdes.<b> Fue llevado a un descampado en Ezeiza donde lo masacraron.</b></p><p>Poco después, el mismo día, <b>la Triple A firmaba públicamente el crimen</b> y daba precisiones sobre dónde había tirado el cuerpo: “Sepa el pueblo argentino que a las 14.20 horas fue ajusticiado el disfrazado número uno, Silvio Frondizi, traidor de traidores…”. La autopsia mostró <b>cincuenta balazos</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HEHCFMKXGVALVA22NWDQQHDQOQ.jpg?auth=747586156805a35d6bde9b514ef32f867f190fe6053e11f192f3f96a7bdfca52&smart=true&width=1280&height=800" alt="Silvio fue el decimosegundo de catorce hermanos. Le siguieron Arturo, presidente argentino entre 1958 y 1962, y Risieri Frondizi, rector de la Universidad de Buenos Aires en los años de presidencia de Arturo. En la foto, de izquierda a derecha: Silvio, Liduvina, Arturo y Risieri" height="800" width="1280"/><h2>Un nuevo intelectual de una nueva izquierda</h2><p>A mediados de los años 60 Silvio Frondizi dictó un curso de Historia y marxismo en la facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba. Estaba brindando una de las conferencias cuando se escucharon tiros: un grupo de derecha disparaba a la puerta de la facultad para repudiar la actividad. Los estudiantes se apuraron para proteger a Frondizi. Él tomó su portafolio de docente, lo abrió y sacó una ametralladora pequeña. Por si las dudas. Cuando la calma se restauró volvió al estrado e hizo su descarga. La que concluyó así: <b>“Aunque sea a los tiros vamos a defender nuestro derecho a difundir el marxismo”.​</b></p><p>Este episodio, narrado por el médico e histórico militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Abel Bohoslavsky —fallecido en 2021 durante la pandemia de covid-19—, quien asistió a aquel curso en Córdoba, quizás logre capturar la esencia de Frondizi. De Silvio Frondizi. </p><p>Correntino, había nacido en Paso de los Libres inaugurando el año 1907, en enero. Llegó para sumarse a una gran familia que contaría 14 hermanos. <b>Él sería el antepenúltimo, el número doce</b> —los dos que le siguieron fueron Arturo, presidente de la Argentina entre 1958 y 1962, y Risieri Frondizi, rector de la Universidad de Buenos Aires en los años de presidencia de Arturo—. Completaban los nueve varones Ubaldo, Américo, Ricardo, Amadeo, Giulio y Oreste. Las cinco mujeres eran Luidina, Tersilia, María Virginia, Isabella y Liduvina. Sus padres, Julio Frondizi e Isabel Ercoli, eran inmigrantes italianos que habían llegado a buscar un mejor porvenir en estas pampas en 1890, desde Gubbio, región de Umbría. Lo consiguieron: la actividad de Julio como contratista de obras y constructor de puentes y caminos les permitió un buen pasar.</p><p>En la casa de los Frondizi Julio no era solo el jefe de la tribu, el padre proveedor. Siendo un ateo ferviente —aunque tolerante con el cristianismo de su mujer, que enviaba a los hijos a la iglesia y le prendía velas a la Virgen María— y un lector feroz, <b>se encargaba de cultivar la cultura y el intelecto de sus hijos</b>: promovía debates de todo tipo en la mesa familiar y motivaba a su prole para que estudiara una carrera universitaria. </p><p>En 1912 la familia se mudó a Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde los hijos menores comenzaron los estudios primarios y luego los secundarios en el célebre Colegio Nacional de esa ciudad, fundado por Urquiza. En 1923 Julio viajó con sus hijos Silvio y Arturo a Buenos Aires y los anotó en el Colegio Nacional Mariano Moreno. Ahí completaron el bachillerato. Cuando finalizó esa etapa, en 1927, Silvio ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y al Instituto Nacional de Profesorado.​ En estas instituciones <b>se convirtió en abogado y profesor de Historia</b>, respectivamente.</p><p>Durante el golpe militar de 1930, encabezado por Uriburu, fue encarcelado junto a su hermano Arturo durante varios días.</p><p>En 1938 se instaló en la Universidad Nacional de Tucumán, donde enseñó Teoría política y desde donde escribió los primeros textos que luego se transformarían en el primer libro de una vasta obra: <i>Introducción al pensamiento político de John Locke </i>(1943). En ese momento sus ideas aún se circunscribían al universo liberal-democrático. </p><p>En años donde los Gobiernos civiles y militares se alternaban como cartas rojas y negras en un juego de naipes, después del golpe de Estado de 1943, dirigido por los generales Arturo Rawson y Pedro Pablo Ramírez, la Universidad de Tucumán fue intervenida y Silvio Frondizi renunció al Consejo Académico. Tres años después, en 1946, fue cesanteado de sus cargos docentes y se instaló definitivamente en Buenos Aires. En el ombligo del país compartió el estudio jurídico con su hermano Arturo y dictó clases en el Colegio Libre de Estudios Superiores. </p><p>En ese contexto efervescente <b>sus ideas políticas sufrieron una metamorfosis</b>. La sociedad argentina inauguraba la grieta que se convertiría en la madre de todas las dicotomías políticas: la división entre peronistas y antiperonistas; con los cientos de matices que nacerían, se bifurcarían y volverían rizoma los años venideros. La sociedad internacional, todavía golpeada y de rodillas, inauguraba la etapa de la posguerra; con el nazismo recientemente derrocado y los pueblos de Europa destrozados, recogiendo las cenizas. </p><p>Este fue el marco en el que Silvio Frondizi cambió sus concepciones para crear nuevas.<b> Entre fines de 1945 y comienzos del 46 se paró en la vereda de enfrente del peronismo y también cuestionó a la izquierda tradicional</b>. En un folleto —de los varios que escribió— titulado <i>La evolución capitalista y el principio de soberanía</i> asumió, por primera vez, <b>una postura marxista. Que jamás abandonaría.</b> Allí explicaba que el sistema mundial había ingresado, luego de finalizada la Segunda Guerra, en una nueva era que se caracterizaba por la “trasnacionalización del capital y la consiguiente erosión de la soberanía de los Estados-nación”, así lo cuenta el historiador, docente e investigador Horacio Tarcus —que estuvo vinculado a la izquierda— en su entrada sobre Frondizi del <i>Diccionario biográfico de las izquierdas latinoamericanas.</i> </p><p>A partir de sus análisis y su mirada innovadora sobre la realidad argentina, crítica del peronismo y de las posturas clásicas de la izquierda en los envases del socialismo y el comunismo, <b>Silvio Frondizi abrió un espacio novedoso que llamó —o sus discípulos llamaron— “la Nueva Izquierda Latinoamericana”</b>.<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EX7PUMDUENBMVAVG75UZQ6RAVI.jpg?auth=53a7daac40386b56471b8f8e5505cdf001cabd7b378482b2b1fa30074194c6f4&smart=true&width=800&height=594" alt="Así cubría la prensa el secuestro de Silvio Frondizi, el 27 de septiembre de 1974" height="594" width="800"/><h2>Praxis, MIR, FAA: los movimientos que fueron semilla<b> </b></h2><p>Avanzaba la década del 50 cuando Silvio Frondizi, que ya había creado un primer movimiento político llamado Acción Democrática Independiente, creó <b>Praxis</b>, al que luego le antepuso la sigla <b>MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria)</b> consolidándose el <b>MIR-Praxis, </b>en el inicio, <b>una agrupación juvenil marxista que estudiaba esta corriente y sus teorías y abogaba por aplicarlas a la realidad política argentina</b>. Allí se formó una gruesa fila de cuadros políticos que alimentaron la izquierda nacional y se implantaron en la comunidad académica. La mayor parte de ellos tendrían roles muy activos en las organizaciones políticas y sociales de los ‘70. </p><p>Escribe Tarcus: “Allí [en Praxis] va a forjarse políticamente una nueva generación de militantes —entre ellos: Marcos Kaplan, Ricardo Napurí, Ramón Horacio Torres Molina, Alberto Ferrari Etcheverry, Arturo Lewinger, Jorge Lewinger, José Pepe Eliaschev, Aldo Comotto, Arnol Kremer (seud.: Luis Mattini), Juan Wermus (pocos años después conocido como Jorge Altamira), etc.— cuya principal actuación se dará en las décadas de 1960 y 1970. El grupo, que edita el periódico<i> Revolución </i>(Buenos Aires, 1955-1960), pasa enseguida a denominarse Movimiento de Izquierda Revolucionaria Praxis (MIR-P)”. Cuenta también que además de formarse teóricamente en el marxismo, desde comienzos de la década del 60 sus integrantes desempeñaron un intenso activismo comunal en diferentes puntos del Gran Buenos Aires y de la provincia de Córdoba.</p><p>El MIR Praxis generó eco en la región y también cosechó <i>followers </i>y adeptos en América Latina. Así, se convirtió en una de las experiencias teóricas más interesantes de la izquierda argentina y sentó un precedente en los alrededores. “Creemos que en Latinoamérica están dadas las condiciones para una revolución socialista, pero nos faltan todavía algunas condiciones subjetivas. Claro está que el análisis de esta situación significa resolver el grave problema —tal vez el más grave que enfrenta la revolución socialista en el mundo— sobre las relaciones entre masa, partido y dirección”, decía el artífice de este movimiento en 1959.</p><p>Mientras la Guerra Fría era el fondo de escenario del mundo y la mancha negra que había dejado la Segunda Guerra Mundial todavía estaba fresca y humeante, los años se prestaban para que los países tuvieran sus propias discusiones y disputas ideológicas y se preguntaran qué sistema querían para vivir. Cuál forma de organización social y política traería mejores condiciones a los habitantes del territorio. Y de todos los territorios. Aunque en el Norte tuvieran otros planes para coartar estos impulsos, estos intentos, de cuajo.</p><p>El MIR Praxis no sería el único movimiento que fundaría Silvio Frondizi. Más de una década después también participaría activamente en el surgimiento del<b> Frente Antiimperialista y Antidictatorial (FAA)</b>, que presidiría en 1972: otro año bisagra. Esto pariría luego al <b>Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS)</b>. Las iniciativas políticas darían un volantazo cuando apremiaba la construcción de una coalición democrática a modo de estrategia frente al regreso del Gobierno constitucional que se avecinaba con la salida de la dictadura de Lanusse y el llamado a elecciones. Como sucedió en muchos momentos de la historia argentina —como sigue sucediendo: a veces a modo de alianza coherente, otras de ensalada de injertos extraños—, se fusionaron entonces algunos grupos de la izquierda marxista con fases del peronismo revolucionario de cara a las urnas de 1973.​ Y Frondizi integraría, con otras figuras, la mesa coordinadora del Frente Antimperialista por el Socialismo (FAS). Pero para esto aún faltaba. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THBKAZS6YFHETODPD2CZVFOJ7Q.jpg?auth=6a2acf4d805499eb6b8fe0ba19173f78618ca9887420a3cf20a1b8858a7f4c29&smart=true&width=1080&height=1550" alt=""Bases y punto de partida para una solución popular" fue el título que escogió Frondizi para el folleto que escribió en 1961, cuando al regresar de Cuba decidió darle una nueva dirección a la actividad del MIR, que volcó allí" height="1550" width="1080"/><h2>En La Habana</h2><p>Un año después de que Cuba se cubriera de Revolución, Silvio Frondizi fue invitado a la isla por el Movimiento 26 de Julio —la organización política y militar liderada por Fidel Castro y el Che Guevara para combatir la dictadura de Fulgencio Batista—. Estuvo allí de mayo a junio de 1960, donde <b>tuvo varias reuniones con el comandante argentino. Que le hizo una propuesta: que se quedara en Cuba como rector de la Universidad de La Habana</b>. Guevara sabía que Silvio era el intelectual de la izquierda más innovador del país y de la región por esos días, y quería que hiciera de la universidad de la isla el centro intelectual del continente. Pero Frondizi no aceptó. Dicen que le propuso, en cambio, crear una internacional de partidos revolucionarios por fuera del comunismo desde allí —el MIR argentino que él fundó sería la primera de varias células con el mismo nombre en América Latina. </p><p>Lo cierto es que Silvio regresó a Buenos Aires y publicó <i>La revolución cubana. Su significación histórica</i> y también <b>le dio una nueva dirección a la actividad del MIR</b>, que daba lugar a un discurso más popular y menos clasista que el que había sostenido, lo que volcó en el folleto <i>Bases y punto de partida para una solución popular</i> (1961). Esa nueva dirección se tradujo en una crisis al interior del movimiento que se desmembró en varios grupos. </p><h2>La revolución desde las aulas y los tribunales</h2><p>Sin movimiento político alrededor Silvio Frondizi se volcó a la docencia, aunque siguió escribiendo y publicando libros y folletos que ensancharon su vasta obra. Desde 1958 estuvo al frente de la cátedra de Derecho Político de la Universidad Nacional de La Plata y en 1962 ganó el concurso de profesor titular de la de Instituciones del Derecho Público en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. En 1963, apoyado por el Centro de Estudiantes, dictó la cátedra de Sociología Argentina Contemporánea en la carrera de Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. </p><p>En ocasión de un homenaje en su memoria, Horacio Tarcus recordó su trayectoria académica y su entrega a la tarea docente “preparando sus clases, escuchando a sus alumnos. Hay muchísimos testimonios de que fue un gran profesor”, dijo y destacó: <b>“Fue formador de una generación de izquierda que pasó por sus clases pero también por su organización política y por los grupos de estudio y lectura que coordinaba”</b>.</p><p>“Sus alumnos siempre recordaron muy bien a ese hombre alto, algo encorvado, que hablaba rápido y con potencia”, se lee en un texto, también homenaje, de la Universidad Nacional de La Plata.</p><p>Cuando el golpe de Estado de 1966 derrocó a Arturo Illia e inició la dictadura cívico-militar autodenominada Revolución Argentina, <b>Frondizi renunció a sus cargos y se dedicó a la defensa de presos políticos y gremiales</b>. Cuando los militares estaban en retirada y se asomaba un nuevo Gobierno peronista, dirigió el periódico <i>Nuevo Hombre —</i>expresión política del PRT, de quienes era prácticamente parte o al menos muy cercano— que se publicó entre 1972 y 1973. En este tiempo fue blanco de presiones, amenazas y censuras. </p><p>De cara a las elecciones de 1973 la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores sopesaba una posible fórmula: Agustín Tosco – Silvio Frondizi. Pero terminó por ser contactado por el político Jorge Enea Spilimbergo para proponerle que se presentara como candidato a senador extrapartidario por el Frente de Izquierda Popular (FIP).</p><p>De todos modos, el principio del fin, <b>lo que lo pondría en la lista negra que había dado a conocer la Triple A, fue su tarea como abogado defensor de militantes y presos políticos</b>. La que desempeñó como miembro de una comisión de abogados coordinada por Rodolfo Ortega Peña, a quien le aguardaba el mismo destino. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3DTLRJO7LBB5HEYYYS6UK6W5P4.jpg?auth=d2e0b61846464b82e3079e52adba4553ba73aa930b4c26c22e7d8c3c4f45af74&smart=true&width=1080&height=720" alt="Nota del diario La Opinión sobre el asesinato de Silvio Frondizi a manos de la Triple A" height="720" width="1080"/><h2>La caída</h2><p>“<b>Fue un tipo que se jugó la vida y sabía que se la jugaba</b>. Hay un montón de testimonios de compañeros que he recogido que le decían: ‘Andate del país’. Recibió amenazas, le pusieron bombas en su estudio, y <b>él creyó que su misión era la de combatir hasta el final</b>”, recordó Horacio Tarcus cuando la agrupación Barrios por Memoria y Justicia colocó la baldosa restaurada, que señaliza el lugar donde lo secuestraron, en la puerta del que fuera su domicilio, en el barrio de Almagro, en 2024.</p><p>Un mes antes de que la Triple A lo asesinara, en agosto de 1974, el Ejército Revolucionario del Pueblo (brazo armado del PRT) intentó tomar el Regimiento de Infantería Aerotransportada N° 17 de Catamarca. El operativo fracasó y <b>catorce combatientes fueron capturados y fusilados en lo que se llamó la masacre de Capilla del Rosario</b>, un asesinato que las fuerzas armadas disfrazaron de enfrentamiento. Fórmula que —como el secuestro, como el Falcon verde— pronto se masificaría. </p><p>Silvio Frondizi viajó a la provincia y asumió la defensa de los combatientes detenidos, como lo hacía con otros presos políticos en lo que se había convertido en la tarea más importante de su vida. Cuando regresó a Buenos Aires, <b>denunció en conferencia de prensa lo que había sucedio: la tortura y la matanza. </b>Y responsabilizó de eso a las fuerzas comandadas por el general Benjamín Menéndez y al entonces jefe de Policía, comisario Alberto Villar. <b>Esa fue su sentencia de muerte</b>. </p><p>Aunque hacía tiempo que, gentilmente, le acercaban advertencias: meses antes de estos hechos había sufrido atentados en su estudio jurídico. Y su nombre figuraba entre las futuras víctimas que había dado a conocer, sin escrúpulos, la Alianza Antiomunista Argentina.</p><p>Muerto el rey, y con una reina casi de plastilina, la siniestra organización de la derecha peronista, que actuaba bajo las órdenes y el auspicio del hechicero al frente del Ministerio de Bienestar Social —una paradoja digna de Orwell— con las complicidades necesarias, tenía luz verde para hacer a su antojo. </p><p>En enero de ese mismo año, <b>la Triple A había publicado una lista negra</b> que condenaba a personalidades políticas, intelectuales, de la cultura, activistas, obreros, estudiantes, defensores de derechos humanos. Personas que serían <b>“ejecutadas inmediatamente en donde se las encuentre”</b>.</p><p>Mario Roberto Santucho, Roberto Quieto, Agustín Tosco, Rodolfo Puiggrós, Rodolfo Ortega Peña, Julio Troxler y Silvio Frondizi eran algunos de los que figuraban en el catálogo de la muerte. Una advertencia. Un intento de disciplinamiento.</p><p>Aunque se calcula que el número de víctimas de la Triple A ronda las 1.500 o 2.000 personas, quienes fueron heridos y torturados, asaltados y amenazados entre 1973 y 1976 son incontables. La organización paramilitar tenía una meta clara: amedrentar a las izquierdas. Sembrar el terror. La advertencia. El disciplinamiento que conduce al sometimiento.</p><p>Quizás aquel 27 de septiembre de 1974 cuando escuchó el ruido inconfundible de la violencia paraestatal en su puerta lo supo de inmediato. No era el primero de su círculo.</p><p><b>Dos meses antes había sido Ortega Peña</b>. Defensor de presos políticos, como él. Amenazado, como él. Negándose al exilio, como él. Fue acribillado —como lo sería él— dentro de un taxi, cuando viajaba con su esposa, en la intersección de las calles Arenales y Carlos Pellegrini. <b>Fue el primer asesinato que la Triple A firmó</b>. </p><p>Siete días antes que él había sido <b>Julio Troxler</b> —conocido dirigente peronista y sobreviviente de los fusilamientos de José León Suarez—, otro de los fusilados que vivía. Y que lo hizo hasta aquel día de septiembre de 1974 en el que fue secuestrado en las inmediaciones de la facultad de Derecho y acribillado por la espalda, como hacen los cobardes, junto a un paredón del ferrocarril Roca en Barracas. Ese día también, como si saldaran un encuentro pendiente con el destino del que Troxler había escapado dos décadas atrás, la Triple A se adjudicó el asesinato acusándolo de “bolche y mal argentino”.</p><p>Es muy probable que aquel 27 de septiembre de 1974, cuando escuchó el ruido inconfundible de la violencia paraestatal en su puerta lo haya sabido de inmediato.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AMIWG67V7BHO3AHQYXN6WQHDAQ.jpg?auth=46bd97205469d60273fd008bc143fbf74be0605e4728bcdf854cc50c09a3f81c&smart=true&width=1080&height=720" alt="Baldosa restaurada y colocada en 2024 por la agrupación Barrios por Memoria y Justicia en el sitio donde vivía Frondizi, en Almagro" height="720" width="1080"/><p>Su velatorio, multitudinario, fue en el Aula Magna de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El domingo 29 de septiembre, cuando el cortejo fúnebre acompañaba el cuerpo hacia el cementerio de la Chacarita, fuerzas policiales al mando de Alberto Villar —uno de los líderes de la Triple A— secuestraron el féretro durante algunas horas.</p><p>Después de su muerte, su esposa, Pura Sánchez Campos, y sus dos hijos, Isabel Silvia y Julio Horacio, se exiliaron en Italia.</p><p>En el acto de colocación de la baldosa restaurada, Horacio Tarcus destacó la trascendencia de las ideas de Frondizi en los debates de la izquierda de entonces: “Él pensó cosas muy originales, habló de movimientos sociales cuando era algo raro, nadie hablaba en la década del ‘60 de movimientos sociales por fuera o más allá de los partidos políticos. Habló de la globalización cuando todavía no tenía ese nombre; decía que después de la etapa imperialista del capitalismo había una etapa de integración mundial”. <b>“Se estaba anticipando a pensar fenómenos contemporáneos con una gran autonomía, autoridad, inteligencia”</b>.</p><p>En la exposición realizada también en 2024, en el homenaje a Silvio Frondizi por los 50 años de su muerte organizado por la cátedra libre Alejandro Korn de la UNLP, la Universidad Popular Alejandro Korn y la Biblioteca Popular Francisco Romero Delgado, el abogado, docente y cientista político Ramón Torres Molina, quien además tuvo a Frondizi de maestro, dijo: <b>“</b>Silvio Frondizi actuó como abogado en varias causas pero, básicamente, era un militante político. Siempre lo fue y lo era en ese momento. Están los testimonios de Luis Mattini [N. de la R.: un militante de izquierda y dirigente del ERP fallecido en 2024] donde expresa que lo entrevistó y le ofreció salir del país con el apoyo del PRT. Y él dijo: <b>‘Sería traicionar mis principios. Si yo he sostenido la necesidad de una revolución en nuestro país y he formado gente en ese sentido, no me puedo ir’”</b>. </p><p>“Silvio Frondizi fue un militante, directamente o indirectamente, del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Asumió, con esa definición, el camino de la historia más allá de la coyuntura, más allá de los aciertos o errores que se tomaron en ese momento. Lo asumió con todas las consecuencias que implicaban esas decisiones, mirando las posibilidades de cambio en un camino histórico hacia la liberación de la patria. Fue asesinado por militante político por la Triple A. (...) Silvio Frondizi fue muerto por ser consecuente con sus ideas, por su conducta. Fue muerto por revolucionario”.</p><p>“La lucha no se libra en el Congreso sino que la libran los propios trabajadores”, se escucha decir al intelectual con una voz lejana y algo áspera en un video homenaje titulado <i>Fragmentos del 74: memorias de Silvio Frondizi</i>. <b>“Solo el pueblo salvará al pueblo, no debemos olvidar eso”</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FRTO6NI4MRAJXAX3URAYW2NUY4.jpg?auth=83af5552a987ccdb2e6fedc1bf9f54420342e62df9b2922c2cf465cddf91d611&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Silvio Frondizi]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El día que dieron por muerto a Paul McCartney: las fotos y letras de canciones que alimentaron la noticia falsa]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/25/el-dia-que-dieron-por-muerto-a-paul-mccartney-las-fotos-y-letras-de-canciones-que-alimentaron-la-noticia-falsa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/25/el-dia-que-dieron-por-muerto-a-paul-mccartney-las-fotos-y-letras-de-canciones-que-alimentaron-la-noticia-falsa/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Según un artículo publicado el 23 de septiembre de 1969, el músico había fallecido en un accidente automovilístico y había sido reemplazado por un doble]]></description><pubDate>Thu, 25 Sep 2025 05:03:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P4JHFNUUWBF6DIII6D5B2CER5Q.jpg?auth=817d5bb57349cd1cddeab9d427314a8d857399121b7d48015bfc2920b6241de7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Paul McCartney" height="1080" width="1920"/><p>Ya había muerto. O, al menos, eso se había dicho. Pero el 23 de septiembre de 1969, comenzó a correr la versión de que<b> Paul McCartney había perdido la vida en un accidente automovilístico</b> varios años atrás. Y los medios se hicieron eco de eso. Todo comenzó con un artículo publicado en el periódico universitario The Northern Star, de la Universidad del Norte de Illinois. Y, para intentar frenar la locura que se generó en torno a este rumor conocido como <b>Paul is Dead </b>(Paul está muerto), el mismo integrante de The Beatles tuvo que salir a desmentir la información.</p><p>¿En qué se basaban los estudiantes que escribieron el artículo con la teoría conspirativa sobre la muerte del músico? La realidad es que, después de un breve tiempo en el que Paul se habría alejado de los medios, se dijo que había fallecido el 9 de noviembre del año 1966 luego de haber protagonizado un choque con su auto. Pero que, para poder seguir adelante con el éxito de la banda oriunda de Liverpool, el resto del grupo y la discográfica habrían decidido no dar esta noticia y reemplazar a McCartney con un doble. De hecho, hasta se mencionó a un actor llamado <b>William Campbell</b>, como la persona a quien habrían convencido de ocupar su lugar para seguir adelante con las presentaciones engañando al público.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QAAAY5CRW5EAZLRFFC6J5XHJUU.jpg?auth=e7ab4cef91d5fbe42ff19a4afeb04590afb148ab360d15652bf85acf23cd83f7&smart=true&width=1920&height=1920" alt="La foto de la portada de Abbey Road, de The Beatles" height="1920" width="1920"/><p>La historia era, a todas luces, disparatada. Sin embargo, se basaba en el análisis minucioso de algunos indicios con los que los mismos músicos habrían tratado de deslizar la “verdad”. El principal tenía que ver con la portada del álbum <b>Abbey Road</b> y la supuesta prueba de que Paul estaba muerto radicaba en el hecho de que los cuatro integrantes de The Beatles marchaban sobre la senda peatonal como en una procesión fúnebre. ¿Qué? Así como suena. <b>John Lennon</b> iba vestido de blanco, lo cual le otorgaba el rol de sacerdote. <b>Ringo Starr</b> era el encargado del cortejo por lucir un traje negro. <b>George Harrison</b>, el único de jeans, era sin lugar a dudas el sepulturero. Y McCartney, que iba con sus pies descalzos y sus ojos cerrados, definitivamente era el difunto. ¿Algo más? En la foto se veía un Volkswagen Beetle con placa 28 IF, la que sería la edad que este último hubiera tenido para esa fecha si hubiera estado vivo.</p><p>Pero había otros detalles que avalaban la teoría de que el lugar de Paul había sido ocupado por un intruso. En la <b>estación de radio de Detroit, WKNR-FM</b>, un oyente anónimo advirtió que si se escuchaba al revés la canción Revolution 9 del Álbum blanco de la banda de Liverpool, se podía oír la frase <b>“turn me on dead man” (“enciéndeme, hombre muerto”)</b>, que creían hablaba ni más ni menos que de McCartney. </p><p>Por otra parte, algunos creyeron escuchar que en Strawberry Fields Forever, John cantaba <b>“I buried Paul” (“yo enterré a Paul”)</b>, aunque él mismo explicó que decía “cranberry sauce” (“salsa de arándanos”). ¿Acaso sería una coartada? Como si todo esto fuera poco, en la contraportada del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, <b>McCartney era el único que estaba de espaldas a la cámara.</b> Demasiadas coincidencias como para que el mito no tomara dimensiones escandalosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SS666VV2LBBMFGUJV7HQQACVQA.jpeg?auth=9b3a2d17377cf87e4722b37c6d4bd76a78c2a04263d7b80faa32f24c2addd813&smart=true&width=1024&height=887" alt="La banda en Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, de 1967" height="887" width="1024"/><p>Cabe señalar que, aunque la oficina de prensa de la compañía Apple insistía en negar esta versión, el hecho de que Paul no se mostrara en público no hizo más que alimentar el rumor. Años más tarde, el mismo músico confesó en la única biografía autorizada sobre su vida que escribió el periodista<b> Philip Norman </b>en 2016, que por entonces había decidido viajar a Escocia con su familia después de un enfrentamiento con John. Y, de un momento o otro, se volvió inaccesible para los medios. De hecho, ni siquiera <b>su padre, Jim McCartney</b>, había aceptado compartir la ubicación del refugio donde se encontraba su hijo al ser consultado al respecto. Algo que resultaba sumamente sospechoso para los periodistas.</p><p>En noviembre de ese año, sin embargo, un reportero y un fotógrafo de la revista Life viajaron a una granja de High Park y confirmaron la información que venían barajando: Paul se encontraba escondido allí. Obviamente, al músico no le gustó la idea de sentirse descubierto. Y recibió a sus visitantes con un baldazo de excremento de gallinas. Sin embargo, al comprobar que su reacción había quedado registrada por una cámara, decidió negociar con sus inesperados huéspedes y les terminó brindando una entrevista a cambio de la promesa de que esas imágenes impropias de una estrella nunca vieran la luz.</p><p>Así fue como McCartney terminó desmintiendo su propia muerte. La tapa de la revista<i> </i>fechada el día 7 de ese mes, lo mostraba algo desalineado, con su esposa Linda a su lado, su beba Mary en brazos y su hijo Heather, de 6 años, como si estuviera apunto de salir a pastorear. “Paul is still with us” (“Paul sigue entre nosotros”), decía el titular con el que se intentó llevar tranquilidad a miles de fanáticos. Aunque muchos de ellos prefirieron seguir escribiendo la leyenda que daba por muerto al beatle.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QJ4F5KNQ5BDBBAMKUTZ4DLNCHY.jpg?auth=f52bf7cfbc20756ce5b983f8eda566e0fd4188e10294819cff10068d8f0c94fd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="A sus 83 años, el músico sigue en actividad" height="1080" width="1920"/><p>“Los rumores sobre mi muerte han sido extremadamente exagerados. Tal vez el rumor se iniciara porque no he aparecido mucho en la prensa en los últimos tiempos. He salido suficientes veces en la prensa para toda una vida y no tengo nada que decir estos días. Me siento feliz de estar con mi familia y trabajaré cuando vaya a hacerlo. He estado encendido durante diez años y jamás me he apagado. Ahora me desconecto cada vez que puedo. Me gustaría ser un poco menos famoso en estos días”, explicaba Paul en la nota.</p><p>Tiempo después, la banda grabó su último disco, Let It Be, que se editó el 8 de mayo de 1970. Y luego se disolvió, tal como McCartney había dado a entender en aquella entrevista. Entonces, el músico comenzó su carrera solista. Y, el 15 de noviembre de 1993, sacó su tercer álbum en directo con la compañía discográfica Parlophone, Paul is live (Paul está vivo), grabado durante su gira The New World Tour. Obviamente, se trataba de una broma sobre el rumor de su muerte. Aunque la realidad es que hoy, que ya cumplió los 83 años y sigue activo con su gira Got Back Tour, muchos prefieren seguir creyendo que en realidad es un doble y que el real murió en un accidente, allá por el año 1966.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/P4JHFNUUWBF6DIII6D5B2CER5Q.jpg?auth=817d5bb57349cd1cddeab9d427314a8d857399121b7d48015bfc2920b6241de7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Paul McCartney]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un automóvil cayó casi 200 metros en las Altas Cumbres cordobesas y murió su conductor: impactantes imágenes y videos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/09/19/un-automovil-cayo-casi-200-metros-en-las-altas-cumbres-cordobesas-y-murio-su-conductor-impactantes-imagenes-y-videos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/09/19/un-automovil-cayo-casi-200-metros-en-las-altas-cumbres-cordobesas-y-murio-su-conductor-impactantes-imagenes-y-videos/</guid><description><![CDATA[El vehículo fue hallado destruido al fondo de un barranco en la ruta E-34, cerca de Río de Los Sauces, tras despistarse y precipitarse al vacío. Investigan las causas del accidente]]></description><pubDate>Fri, 19 Sep 2025 18:14:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El hallazgo de un Volkswagen Bora, color gris, <b>completamente destrozado</b> en el fondo de un barranco de casi 200 metros de profundidad en la <b>ruta provincial E-34</b>, a la altura del kilómetro 26, reveló la magnitud de un accidente fatal ocurrido en la zona de <b>Altas Cumbres</b>, cerca del paraje <b>Río de Los Sauces</b>, en la provincia de <b>Córdoba</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCZJGUEXIBGNLFT5AH62QLSWPQ.jpg?auth=9122130b3b37f374058e727928e3cbcb012628e96accd8e3e1660efd6396857a&smart=true&width=1920&height=1055" alt="Así quedó el Volkswagen Bora, color gris, luego del fatal accidente: irreconocible" height="1055" width="1920"/><p>La víctima, identificada como<b> Marcelo Rubén Dorao</b>, oriundo del barrio General Bustos de Córdoba Capital, viajaba solo durante esta madrugada y circulaba en dirección hacia <b>Traslasierra</b>.</p><p>El hombre, de 42 años, perdió la vida tras despistarse y precipitarse por el acantilado: <b>su cuerpo ya fue removido de la zona del accidente</b>, en donde trabajó Policía Judicial, informaron a este medio fuentes de la Dirección General de la Policía Caminera de Córdoba.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KGLLAUAZEBBAZE2FPBNSLH6Q4Y.jpg?auth=592cd67706cfc8089ade73e497dc994bc5f7b63fe40476d698560600a5beb71a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La zona de las Altas Cumbres en donde se registró el accidente" height="1080" width="1920"/><p>El siniestro fue detectado por efectivos de esta fuerza quienes observaron <b>restos de ripio y huellas de frenadas</b> sobre el asfalto, además de un guardarraíl completamente destruido a pocos metros del lugar. Estos indicios encendieron la alarma sobre la posibilidad de un accidente grave, lo que motivó la intervención de los equipos de emergencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H54JK4RIV5HAXK3ZBBYVZXWEPQ.jpg?auth=c4f044e78f38cdde86e63c5d5a4b964f6ee8bc8e7936b42712b279db6ce0b817&smart=true&width=1920&height=4158" alt="El trabajo del equipo de DUAR en la zona del hallazgo del vehículo" height="4158" width="1920"/><h2>El operativo</h2><p>Personal de <b>Bomberos</b>, <b>DUAR</b> (Departamento de Unidades de Alto Riesgo) y <b>ETAC</b> (Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes) descendió por el barranco para iniciar las tareas de rescate. Durante el operativo, localizaron el vehículo, un <b>Volkswagen</b> irreconocible por los daños sufridos, a unos <b>200 metros de profundidad</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P6Y7LD6A3VA5XE6IROWYNWMCSI.jpg?auth=e5bd08eee7890c7ab4c83fe542e5867e005fc5bff464fcdfda5b88333c4c11e3&smart=true&width=1920&height=1000" alt="Los trabajos continúan en la zona para intentar rescatar el vehículo al fondo del precipicio" height="1000" width="1920"/><p>A mitad de camino, aproximadamente a <b>50 metros de la ruta</b>, hallaron el cuerpo sin vida del conductor. Según las primeras hipótesis, el hombre habría <b>sido expulsado del automóvil al impactar contra un descanso en plena caída</b>, mientras el rodado continuó su descenso hasta quedar incrustado en una zona de muy difícil acceso.</p><p>Las condiciones climáticas al momento del accidente eran óptimas, por lo que<b> se descartó la influencia de factores meteorológicos en el desenlace, por lo que aún están en investigación las causas del accidente.</b></p><p>El comisario Víctor Hugo Pereyra afirmó a Infobae que “<b>el vehículo va a continuar en el barranco hasta ver la forma de extraerlo porque es muy complicada la topografía</b>”.</p><h2>Camioneta sin control: chocó a una moto, derribó dos postes y arrancó un árbol</h2><p>El barrio <b>Alta Córdoba</b> fue escenario de un siniestro vial de gran magnitud cuando, en la mañana de este jueves, una <b>camioneta fuera de control</b> impactó contra una motocicleta, derribó dos postes y arrancó un árbol de raíz, según informó <i>El Doce</i>. </p><p>De acuerdo con testimonios recogidos por <i>e</i>l medio cordobés, este incidente comenzó cuando el vehículo, que circulaba por la avenida <b>Juan B. Justo</b>, rozó a una motocicleta en la calle <b>General Paz</b>.</p><p>Este contacto provocó la caída de la conductora de la moto, quien sufrió golpes y debió ser trasladada a un centro de salud. Pese al accidente, el conductor de la camioneta, un hombre de 40 años, no se detuvo y continuó su marcha a alta velocidad.</p><p>La situación se agravó al llegar a la intersección de <b>Calderón de la Barca</b> y <b>Tucumán</b>, donde el conductor perdió el control del vehículo. En ese punto, la camioneta arrasó con palotes de seguridad,<b> derribó dos postes y terminó por arrancar un árbol de raíz</b>. </p><p>La <b>Policía</b> aguardaba los resultados de la prueba de alcoholemia para determinar si el conductor se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del choque.</p><p>Diego, vecino de la esquina donde quedó la camioneta, relató a <i>Arriba Córdoba</i>: <b>“Hace dos años tuvimos un accidente que chocó la casa. Cuando pasó pedimos reductores a la Municipalidad, nos prometieron ponerlos y nunca los pusieron”</b>. Su esposa, <b>Romina</b>, compartió la misma inquietud y expresó al mismo medio: <b>“En esta esquina no se frena, tengo dos nenas chiquitas. Escuchamos frenadas y pensamos ‘que no peguen en la casa’”</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCZJGUEXIBGNLFT5AH62QLSWPQ.jpg?auth=9122130b3b37f374058e727928e3cbcb012628e96accd8e3e1660efd6396857a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1055" type="image/jpeg" height="1055" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El bullying que sufrió al llegar a la Argentina y la enfermedad que lo marcó:  Oliver Quiroz, el notero estrella del espectáculo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/18/el-bullying-que-sufrio-al-llegar-a-la-argentina-y-la-enfermedad-que-lo-marco-oliver-quiroz-el-notero-estrella-del-espectaculo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/18/el-bullying-que-sufrio-al-llegar-a-la-argentina-y-la-enfermedad-que-lo-marco-oliver-quiroz-el-notero-estrella-del-espectaculo/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista peruano de A la Tarde e Infama, recientemente nominado a los premios Martín Fierro, abrió su corazón para hablar con Infobae de su dura historia de vida y su lucha por llegar a los medios de comunicación]]></description><pubDate>Thu, 18 Sep 2025 08:53:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FTHYLF24ZZFMVKH4EXW43C5LPY.jpg?auth=14d0cbaa182602bf73ae6c0a7902d290e59dd36ae747a3f6a9f2eca6a63a0db5&smart=true&width=1920&height=2299" alt="Oliver Quiroz se convirtió en el movilero estrella de América TV (Gentileza Oliver Quiroz)" height="2299" width="1920"/><p>Nació hace 28 años en <b>Chiclayo</b>, <b>Perú</b>. “Donde estuvo el Papa”, dice <b>Oliver Quiroz Salazar</b> en referencia a la ciudad en la que <b>León XIV</b> ofició como obispo. El notero de <b>A la Tarde</b> e <b>Infama</b>, por <b>América TV</b>, revolucionó el periodismo de espectáculos con sus entrevistas “en la calle”. Y esto le valió una nominación como Mejor Cronista/Movilero para los próximos premios <b>Martín Fierro</b>. Sin embargo, detrás de su exitoso presente, se esconde una historia de lucha que por primera vez se anima a contar en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p><b>—¿Cómo fue su infancia en Chiclayo?</b></p><p>—Crecí hasta los 9 años en Reque, un pueblito de Chiclayo, al cuidado de mis abuelos maternos, Mercedes y Felipe, porque con mis padres, Alicia y Carlos, se tenían que ir a trabajar a Lima. Yo tengo tres hermanos más grandes, Fernando, Percy Omar y Frank. Pero mi mamá trabajaba como empleada doméstica y mi papá en el rubro seguridad, así que las posibilidades laborales siempre estaban en la capital, que quedaba a unas 14 horas en colectivo. O sea que ellos nos visitaban cada dos, tres o seis meses, depende.</p><p><b>—¿Casi no los veía?</b></p><p>—A veces me llevaban con ellos. Siempre fuimos una familia de bajos recursos, pero normal. Es decir, nunca me faltó un plato de comida ni pasé hambre, pero tampoco teníamos grandes comodidades. Y yo estaba acostumbrado a esa vida de pueblo, donde la gente vive al día vendiendo cosas en los mercaditos y los chicos juegan en la calle. Si me preguntás ahora, creo que me crie solo. Me gustaba ir al colegio, pero después me la pasaba dando vueltas. Y no sentía mucho el afecto por parte de mis papás. Entendía que ellos tenían que trabajar y hacían un gran esfuerzo para mantenernos a mis hermanos y a mí. Pero, a la vez, no sentía ni su presencia ni su cariño.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B56B3OEFYFDXVM7IELSGWXFQJA.jpg?auth=5064e1670b5f2fd7c641388aa34ec9bad09d3e8957ffc603b31e3da40fe7508a&smart=true&width=1920&height=2806" alt="El periodista en su infancia, en Perú" height="2806" width="1920"/><p><b>—¿Y cómo fue que decidieron venir a la Argentina?</b></p><p>—El primero en venir fue mi hermano mayor, que viajó a <b>Buenos Aires</b> para probar suerte con su pareja. Al tiempo él trajo a mi mamá de vacaciones. Y ahí fue donde ella se dio cuenta de que acá tenía más posibilidades de conseguir trabajo, así que decidió quedarse y consiguió un puesto como empleada doméstica. Después ella lo trajo a mi papá, que los primeros tiempos se dedicó a hacer changas como peón y plomero, hasta que consiguió entrar en negocio de muebles antiguos como vendedor. Y, a medida que pudieron, nos fueron trayendo a mis hermanos y a mí, que algunos nos acostumbramos y otros no.</p><p><b>—¿Qué pasó en su caso?</b></p><p>—A mí me trajeron cuando mis padres ya llevaban dos años en el país. Y me costó mucho, porque yo tenía mi vida allá: mi niñez, mis amigos, mi colegio...Y el pueblo del que yo venía es muy distinto al barrio de <b>Almagro</b>, donde nos instalamos, porque allá los chicos se la pasan jugando con los vecinos y tienen esa libertad de andar solos por la calle. Pero además, me costó mucho dejar a mis abuelos, que son personas grandes y todavía siguen viviendo en Perú. Así que me viene llorando todo el viaje.</p><p><b>—¿Y qué pasó cuando llegó a la Argentina?</b></p><p>—No sentí una gran emoción de encontrarme con mis padres, porque tampoco los conocía mucho en ese momento. Pero entendí que era parte de la vida y que tenía que adaptarme. Igual, fue muy vertiginoso todo, porque de un día para el otro tuve que acostumbrarme a un nuevo colegio y hasta a una manera de hablar distinta.</p><p><b>—La Argentina es un país que ha recibido inmigrantes con los brazos abiertos a lo largo de su historia, pero también es verdad que hay cierto prejuicio con respecto a algunos países latinoamericanos como Paraguay, Bolivia y Perú, por ejemplo. ¿Le hicieron sentir esto?</b></p><p>—Sí, el primer año de colegio me lo hicieron sentir mucho. Porque, para empezar, las palabras que utilizamos son distintas. Yo por ahí decía “vamos a botar esto”, que significa tirar al tacho de basura algo, porque en Perú se utiliza así. Y me respondían: “¡No sabés hablar!“, ”¡Aprendé a hablar peruano!“.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WBXRZK55NBDL5POPYFRCQFLTTU.jpg?auth=e18bbc83713b88b08954e35a6cfcb8c5f83e23f3913830659d3464852938498b&smart=true&width=1920&height=2032" alt="Oliver en un acto del colegio (Gentileza Oliver Quiroz)" height="2032" width="1920"/><p><b>—¿Despectivamente?</b></p><p>—Claro.</p><p><b>—¿Se puede decir que sufrió bullying?</b></p><p>—Sí. No solo por mi tonada sino también por mi color de piel. Me decían: “Negro”, “Chocolatito”...</p><p><b>—¿Y cómo lo afectaba esa situación?</b></p><p>—De chico yo era de absorber esas cosas, pero no lo hacía saber. Me lo guardaba. <b>Creo que me guardé muchas cosas.</b></p><p><b>—¿Cómo qué?</b></p><p>—Algunas cuestiones de mi familia, que como todas tiene sus altos y bajos. Yo no tengo mucho vínculo con mis hermanos. Quizá el “conflictivo”, entre comillas, soy yo. Pero mis padres son muy chapados a la antigua. Por ahí, querían que en un almuerzo de domingo estuviéramos todos sentados a la mesa y yo prefería hacer otra cosa. Porque, como te dije, crecí en otro mundo, con mis abuelos, jugando con mis amigos y yendo de acá para allá.</p><p><b>—Entiendo.</b></p><p>—Al mismo tiempo, me costaba que mis compañeros me invitaran a sus cumpleaños y eso me ponía muy triste. Primero me anotaron en un colegio que estaba sobre la calle Lavalle y, al otro año, como a mí no me gustaba viajar, me inscribieron en uno sobre Díaz Vélez. Pero me discriminaban mucho por mi nacionalidad.</p><p><b>—¿Qué pasó cuando llegó a la adolescencia?</b></p><p>—Pasó todo al revés. Yo siempre estudié en escuelas públicas, pero hice la secundaria en un colegio que quedaba en Quito y Quintino Bocayuva. Y como venía gente muy humilde de la zona de <b>Mataderos</b> o el bajo <b>Flores</b>, me dejaban de lado porque pensaban que era el “chetito” de Almagro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2EJWZ4ZXYNC5VJUNKJOAQQC57Y.jpg?auth=b2c0da8828e033a2409c12a7704677b814aacb540766ce804539632500f5bd1c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Quiroz entrevistando a Moria Casán (Gentileza Oliver Quiroz)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Lo discriminaban por lo contrario?</b></p><p>—Sí, era medio loco. A veces hacían una juntada en una plaza de Liniers, por ejemplo, y no me invitaban porque pensaban que no iba a ir para allá. Porque yo, además, para ese entonces por ahí ya me ponía alguna ropa de marca. Pero igual hice buenos compañeros y, con algunos, todavía mantengo relación. Y la verdad es que se sorprenden de verme en la tele...</p><p><b>—¿Cómo comenzó en el periodismo?</b></p><p>—Siempre me gustó. De chico veía mucha tele, me encantaban los programas de espectáculos. Y soñaba con estar ahí. Pero lo veía tan lejano...Después, decidí estudiar periodismo, pero me costó mucho hacerle entender a mi familia que esto era lo que yo quería. </p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—Porque no lo veían como una profesión, tenían mucho prejuicio con esta carrera. De hecho, yo hice el CBC para entrar en Economía y Psicología como para darles el gusto a mis padres. </p><p><b>—¿Ellos querían que tuviera un título tradicional?</b></p><p>—Mi mamá quería que fuera médico. Pero yo no tenía pasta para eso. Así que, como empecé a trabajar de chico en un kiosco y haciendo changas como peón en el flete de mi tío, un día decidí que no le iba a hacer caso a mi familia. Y me pagué yo mismo la carrera en el ETER. Después, cuando mi viejo me veía leyendo tantos libros de Historia y todo lo demás hasta las cuatro de la mañana, se dio cuenta de que sí se estudiaba para esta profesión. Y al final lo terminaron aceptando.</p><p><b>—¿Cómo logró incursionar en los medios?</b></p><p>—Fue todo un flash. Pero antes voy a contar algo que nunca conté...En el 2021, cuando estaba a meses de recibirme, me diagnosticaron un tumor testicular maligno. Eso fue un quiebre en mi vida. Sentí que el mundo se me caía abajo y no sabía cómo hacer para seguir adelante. Todo empezó un día en que me palpé y sentí que tenía un testículo más duro que el otro. Yo soy muy quisquilloso con el tema de la salud. En ese momento, todavía estábamos en la pandemia. Pero me saqué un turno con un médico privado y fui a verlo solo. Para colmo, hice lo peor que puede hacer uno en un caso así que es googlear...</p><p><b>—¿Y?</b></p><p>—Un poco, ya me había anticipado lo que podía ser, pero yo no lo quería creer hasta no escucharlo de boca del médico. Y bueno, después de revisarme, el doctor me dijo que necesitaba una operación. Pero me dijo que yo era joven y que tenía que tener esperanza, bla, bla. Entonces me preguntó si tenía obra social, yo le expliqué que no y me dijo: “Bueno, venite el lunes a Ramos Mejía que yo te va a atender”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNNIIUM7FREADKXQB3P7HET574.jpg?auth=324cff5e39946271a376bdda3ac4f906cbf4aafac96dadcd6b03afdcbc8d2cec&smart=true&width=1920&height=2517" alt="Oliver tuvo su gran oportunidad en A la Tarde (Gentileza Oliver Quiroz)" height="2517" width="1920"/><p><b>—¿En el Policlínico General de Agudos? </b></p><p>—Sí, un hospital público. Yo no sabía cómo decírselo a mis papás. Lo primero que hice fue llamar a mis amigos y contárselo a ellos. Llorando, obviamente. Hasta ahora me sigo emocionando cuando lo recuerdo. Después se lo dije a mi viejo y, por último, a mi mamá. Ella tiene problemas de depresión, ataques de pánico y diabetes emocional, así que tenía que tener cuidado... </p><p><b>—¿O sea que, además, tenía que contener a su familia? </b></p><p>—Claro. Imaginate que era todo llanto. De hecho, en un momento sentí como un poco más de apego familiar. Mi mamá, por ejemplo, a veces decía: “Vamos a hacer un almuerzo, brindemos por esto o aquello”. ¡Pero yo sentía como que me estaban despidiendo! </p><p><b>—¿Qué pasó después? </b></p><p>—Gracias a ese médico que me dijo que fuera a verlo ese mismo lunes, me hice todos los prequirúrgicos en una semana y, a los quince días, ya me estaba operando. Imaginate que yo no tenía idea cómo era pasar por una cirugía. Y me costó enfrentarme a esa situación de meterme solo a un quirófano. Y después pasó algo extraño. Porque el médico me sacó los puntos y yo empecé mi tratamiento. Pero, luego de eso, desapareció. </p><p><b>—¿Cómo que desapareció? </b></p><p>—Se fue del hospital. El médico se llamaba Wilmer Solís. Yo pregunté por él y me dijeron que era de Bolivia y que se había vuelto a su país. Y no pude dar más con él. Lo busqué por redes hasta que, hace poco, después de cuatro años tratando de rastrearlo, lo encontré en Instagram y le mandé solicitud. Ese hombre me salvó la vida y yo quiero agradecerle. Pero nunca pudimos hablar todavía. </p><p><b>—Dijo que tras la cirugía comenzó un tratamiento, ¿en qué consiste? </b></p><p>—Por suerte, más allá de que el tumor era maligno, solo tengo que hacerme tomografías, ahora una por año. Y, cada seis meses, me hacen un análisis para ver los marcadores. Pero estoy bien. </p><p><b>—Me contó de este problema de salud cuando le pregunté por su ingreso a los medios y estimo que debe tener alguna vinculación... </b></p><p>—Sí. Porque, justo cuando me pasó esto, me habían contactado de un portal agropecuario, Bicho de campo, para escribir. Yo iba tirando CV en todos lados y había inventado un personaje que se llamaba El preguntón, con el que había empezado a hacer contenido con famosos que iba a buscar a la salida de la productora Kuarzo... Me la pasaba tocando puertas esperando una oportunidad. Y, cuando llegó la propuesta, tuve que rechazarla por la cirugía y todo lo que me llevó la recuperación posterior. Pero, después de recibirme, empecé a hacer una pasantía en Radio Late y, con mis amigos, decidimos hacer lo que en este momento se conocía como radio por internet y hoy es el streaming. </p><p><b>—Un adelantado. </b></p><p>—Se llamaba Punto Cero. Y siempre me decían que me veían mucha pasta para el espectáculo. Hasta que, de tan insistente, un día me contactó Esteban Farfán de Mágazine y me pasó el número de Eugenia Clemente, la productora ejecutiva de Mañanísima, para que trabajara con Carmen Barbieri. Estuve seis meses con ella como asistente de producción. Después ella pasó a ElTrece y vino Yuyito González con Empezar el día, así que yo seguí en ese programa como jefe de piso. Pero hacía de todo: editaba, buscaba a los invitados...Y terminé como productor ejecutivo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OCEVV5IGDZBTVPFAXJ6PGJ5XQM.jpg?auth=a5f1b53d0787c33d93dca104858ad5e7d2ff59e631007d20f1126f89661590c0&smart=true&width=1920&height=2400" alt="El periodista se sumó también a Infama, con Marcela Tauro (Gentileza Oliver Quiroz)" height="2400" width="1920"/><p><b>—¿Finalmente le llegó la propuesta de ser notero en el programa de Karina Mazzocco?</b></p><p>—Claro. Y yo no lo dudé, porque es lo que siempre me gustó. A mí me encanta la calle. Cuando yo veía las notas de los programas de espectáculos, desde mi casa, siempre decía: “¡Cómo no le preguntaron tal cosa!“. Y creo que ese es el secreto, que yo me pongo en la piel de la señora que está en la casa mirando y pregunto lo que a ella le gustaría saber. </p><p><b> —¿Cómo lo recibieron sus colegas?</b></p><p>—¿Los noteros? La verdad que bastante bien. Bueno, yo soy muy perceptivo y siento que a algunos no les cayó en gracia mi llegada. Porque yo arranqué y, a la primera semana, ya vino la separación de Marina Calabró y Rolando Barbano y yo conseguí notas con ambos. Ella, llorando. Y eso generó mucha repercusión. Lo levantaron todos los portales. Después hice una nota de Pampita de la que también se habló mucho. Y empezaron a hablar de mí como el “movilero estrella”...</p><p><b>—¿Cree que destacó muy rápido y eso molestó?</b></p><p> —Algún malestar, generó. A veces siento que algunos me saludan por compromiso. De hecho, cuando se dio a conocer la nominación al Martín Fierro, hubo quienes no me saludaron. Se hicieron los desentendidos. Pero bueno, yo entiendo que es parte del juego también y no me lo tomo como algo personal.</p><p><b>—¿Y su familia? ¿Qué le dice de este presente?</b></p><p>—Yo todavía vivo con mis padres. Y están emocionados, no lo pueden creer. Obviamente, siempre me remarcan el esfuerzo y la dedicación que le puse a mi carrera. Y saben que fue todo gracias a mi trabajo, porque me ven irme a una guardia al aeropuerto a las cuatro de la mañana o quedarme haciendo notas hasta las diez de la noche. </p><p><b> —Es que parece fácil, pero es una profesión que implica mucho sacrificio...</b></p><p>—Tal cual. Por ahí, un sábado estoy trabajando en una guardia. O el domingo tengo que hacer un móvil. Así que es complicado.</p><p><b>—Sobre todo para las relaciones. ¿Usted está en pareja?</b></p><p>—No. Ni tengo ni tuve. No con el título de “pareja”... Yo siempre digo que, para tener una pareja, hay que dedicarle tiempo. Y es un tiempo que yo no quiero dedicarle, porque estoy focalizado en lo mío. Y porque, cuando tengo tiempo libre, me gusta salir con mis amigos. ¡Yo no me pierdo una fiesta ni loco! </p><p><b>—O sea que prioriza su trabajo y la diversión...</b></p><p>—Sí. Quizá sea una excusa, porque la verdad es que cuando uno quiere se hace el tiempo. Y por ahí no es que no tenga tiempo, sino que no lo quiero dar.</p><p><b>—¿Nunca se ha enamorado?</b></p><p> —No, no me pasó. Y tampoco lo busco. Estoy muy bien libre y quiero disfrutar al máximo de mi trabajo y de mis salidas. Porque lo que estoy viviendo hoy, es lo que siempre soñé. </p><p><b> —¿Cómo se imagina el futuro?</b></p><p>—Igual, en la calle. A veces me preguntan: “¿Te gustaría ir al panel?“. Y lo he probado, pero a mí me gusta más la calle. Me siento en libertad. Porque también me dan la posibilidad de proponer mis notas para los programas. Y me acompaña un camarógrafo, Fernando Quinteros, con el que tengo una muy buena química. Así que él es una pieza fundamental del equipo. Y es por eso que siempre conseguimos las notas más difíciles. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2EJWZ4ZXYNC5VJUNKJOAQQC57Y.jpg?auth=b2c0da8828e033a2409c12a7704677b814aacb540766ce804539632500f5bd1c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Quiroz entrevistando a Moria Casán (Gentileza Oliver Quiroz)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuando conoció a Dustin Hoffman y el día que le regaló plata a un taxista: el recuerdo de la China Zorrilla, a once años de su adiós]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/17/cuando-conocio-a-dustin-hoffman-y-el-dia-que-le-regalo-plata-a-un-taxista-el-recuerdo-de-la-china-zorrilla-a-once-anos-de-su-adios/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/17/cuando-conocio-a-dustin-hoffman-y-el-dia-que-le-regalo-plata-a-un-taxista-el-recuerdo-de-la-china-zorrilla-a-once-anos-de-su-adios/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La reconocida protagonista de “Esperando la carroza”, “Elsa y Fred” y “Conversaciones con mamá”, falleció en Montevideo el 17 de septiembre de 2014, a los 92 años. Sus anécdotas más memorables y sus últimos días]]></description><pubDate>Wed, 17 Sep 2025 05:29:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KO6C6HK7AZFRZHTEVYH2HXBYRE.jpg?auth=3f4361d831ebaff9f9f806ae784fbaa25a62758ec536069d3178ad37c673ce16&smart=true&width=1920&height=1107" alt="Concepción Matilde Zorrilla de San Martín y Muñoz del Campo -tal su nombre completo- había nacido el 14 de marzo de 1922 y murió a los 92 años" height="1107" width="1920"/><p>Chinza Zorrilla partió de este mundo el 17 de septiembre de 2014 en su Montevideo natal. Pero sus <b>increíbles anécdotas</b> siguen haciendo sonreír a sus amigos y al público en general, de los dos lados del Río de La Plata. Es que, además de ser una de las más prestigiosas actrices de la región, era una de las mujeres más generosas, divertidas y espontáneas que tuvo el espectáculo local. Y quienes la conocieron aseguran que bien podrían recopilarse en un libro todas sus “zorrilladas”, como le decían a sus cuentos, sean creíbles o no.</p><p><b>Concepción Matilde Zorrilla de San Martín y Muñoz del Campo </b>-tal su nombre completo- había nacido el 14 de marzo de 1922 y murió a los 92 años, cuando ya hacía mucho que no hablaba con los medios de comunicación. Sin embargo, en una entrevista que había dado un tiempo antes, se había referido a la muerte. Y había recordado una frase que le había dicho su madre, doña Guma Muñoz del Campo, cuando a pesar de gozar de un buen estado físico intuyó que se aproximaba su momento. <b>“Ahora que es inminente mi paso al otro mundo, el miedo le ha dejado lugar a la curiosidad”</b>, le había dicho la mujer antes de partir en paz.</p><p>Lo mismo hizo China cuando le llegó la hora. Es verdad que venía de una neumonía por la que había sido internada unos días atrás en la clínica Asociación Española. Pero <b>la muerte la encontró durmiendo tranquila, </b>después de haber visto una comedia norteamericana y de haberle indicado a su sobrina Laila Amorin, quien solía pasar largas horas charlando con ella en el segundo piso de la casa familiar, que se encontraba bien. No hubo drama. Simplemente, se fue. Pero dejó una inmensa cantidad de historias, algunas que se pudieron ver en televisión y, otras, que siguen pasando de boca en boca hasta la actualidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MQZ2QRGJQ5GTRO4YP3DAH5V7IE.jpg?auth=f663b8865be5dbfc519c9096d0f354380e50b8556b254f6766d226110267a905&smart=true&width=168&height=200" alt="La actriz en su juventud" height="200" width="168"/><p>En los años que había vivido en los Estados Unidos, por ejemplo, China se había desempeñado como empleada en una productora. “Yo trabajaba de secretaria en una oficina. Allí tenía un joven compañero con el que tecleábamos todo el día la máquina de escribir. Él era tan feo y tan infeliz, que cuando me confesaba que quería ser actor yo pensaba: ‘¿Adónde vas a llegar con esa cara?’. Estuvo dos años conmigo.<b> Era la imagen del actor que no puede llegar a ningún lado. Petiso y fiero. Un día me dijo que le habían ofrecido un papel en una película y que se tenía que ir a Los Ángeles. ¿Sabés quién era? Dustin Hoffman. Y la película que fue a filmar era '</b><i><b>El Graduado’</b></i>“, recordó la actriz sin ponerse colorada.</p><p>Trabajó en películas como “Elsa y Fred”, “Besos en la frente” y “Conversaciones con mamá”, además de sus incontables trabajos en teatro, como “Eva y Victoria” y “El Camino a la Meca”, y televisión, como “Los Roldán” o “Vidas Robadas”, y facturó muy bien. Pero nunca le importó la plata. Usaba siempre las mismas blusas, tenía una vida sencilla y era desprendida por demás. <b>En una oportunidad, se conmovió con un taxista que le contó que estaba endeudado, a punto de perder su casa. Y, como ella venía de cobrar un trabajo, no lo dudó y le dio 37 mil dólares a ese perfecto desconocido</b>. “Cuando usted pueda me lo devuelve”, le dijo ingenua, sin firmar ningún papel a cambio. Y no se sorprendió cuando, ocho años más tarde, el hombre tocó a su puerta para devolverle el dinero. “Por uno solo que te devuelva lo que le has prestado vale la pena la cantidad de personas que no me han devuelto’”, fue su reflexión de entonces.</p><p>En los anales de la televisión argentina quedarán los momentos en los que, <b>invitada a la mesa de Mirtha Legrand, China atendió los llamados que recibió a su teléfono celular</b>. La primera vez se puso a conversar con alguien, se supone que un novio llamado Federico, como si estuviera en el living de su casa. Pero, para sorpresa de la diva, al año siguiente sucedió exactamente lo mismo. Claro que, ya alertada sobre lo incómoda de la situación, la actriz le pidió a su interlocutor que la telefoneara a su casa más tarde, sin registrar que se había convertido en una especie de clásico esto de llamarla justo cuando estaba al aire en los clásicos almuerzos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y4NSE4RPTJGJPKI74ZYWP6VC3Q.jfif?auth=eab29ecb8422910ae24e423a45a7ca7b3b1e3a531fbdb1254755d19b1b752f18&smart=true&width=287&height=176" alt="China y Betiana Blum en Esperando la Carroza" height="176" width="287"/><p>Lejos de los egos de otros artistas, Zorrilla tuvo un gesto muy noble durante el rodaje de “Esperando la carroza”. Resulta que, a último momento, los productores del film de Alejandro Doria habían salido a buscar un vestido para que Betiana Blum usara durante su visita a la casa de su cuñada, ya que no se sentía cómoda con el que le habían preparado en vestuario. Y encontraron solo uno rojo, que le quedaba pintado. Pero resulta que China también tenía uno rojo para la ocasión y, cualquier otra actriz en su lugar, se hubiera opuesto a que su colega luciera un atuendo del mismo color. Ella, en cambio, decidió ponerse otro y jugar a que iba a cambiárselo para competir con su invitada, transformando lo que podría haber sido un conflicto en uno de los gags más memorable de la película.</p><p>En otra oportunidad, China acompañó a Carlos Perciavalle a hacer una función en Washington para la embajada Argentina. Era la noche de Navidad y él pensó que ella se iba a encargar de buscar los 200 dólares de la paga, pero la actriz no lo hizo y recién se dio cuenta cuando estaban en el colectivo de regreso a Nueva York. El actor se preocupó, ya que a ella le quedaban apenas 1,20 dólar en la cartera y, a él, 80 centavos para la cena de esa noche. Y todo empeoró cuando vino una persona a pedirles una colaboración y Zorrilla decidió darle todo lo que tenían los dos, convencida de que Dios los iba a ayudar. Por suerte, unos amigos los invitaron a pasar la fiesta en su domicilio de Park Avenue 957, donde obviamente fueron y comieron a lo grande. Aunque, cuando al día siguiente los anfitriones le reprocharon su ausencia, se dieron cuenta de que<b> se habían equivocado de piso </b>y habían celebrado, de colados, junto a un grupo de desconocidos.</p><p>Se definía como “una disfrutadora de la vida”. <b>Le preguntaban: “¿Cómo querés que sea el cielo?“. Y China respondía: ”Igual al mundo pero sin las cosas malas. Que esté el tipo que espera el colectivo, pero que el colectivo pase. Que se vayan muriendo los viejos y no los niños"</b>. Entendía que la felicidad estaba en las cosas sencillas, como poder comer un rico almuerzo, dormir una siesta o ver una película. Y por eso, sin grandes pretensiones, la pasaba bien y logró aprovechar cada momento hasta el final. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KO6C6HK7AZFRZHTEVYH2HXBYRE.jpg?auth=3f4361d831ebaff9f9f806ae784fbaa25a62758ec536069d3178ad37c673ce16&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1107" type="image/jpeg" height="1107" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[China Zorrilla]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 80 años del nacimiento de Tanguito, el pionero del rock nacional que se convirtió en leyenda]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/16/a-80-anos-del-nacimiento-de-tanguito-el-pionero-del-rock-nacional-que-se-convirtio-en-leyenda/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/16/a-80-anos-del-nacimiento-de-tanguito-el-pionero-del-rock-nacional-que-se-convirtio-en-leyenda/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[José Alberto Iglesias era el nombre del autor de La Balsa. El relato de cómo compuso la canción en el baño de La Perla de Once]]></description><pubDate>Tue, 16 Sep 2025 06:40:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LOLPTNT5GZFK5JZAFC7I2LEM34.jpg?auth=910af9c1502dcb6a8f4ed8a6375b6e427007090c319cba53645709ff51b8921e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Tanguito" height="1080" width="1920"/><p>Su vida fue corta e intensa. Como la de tantos ídolos que se van rápido y terminan convertidos en leyenda.<b> Se llamaba José Alberto Iglesias, pero todos lo conocían por su pseudónimo de Tanguito. </b>Y para muchos fue el pionero del rock argentino. Pero partió hacia otro plano cuando tenía apenas 26 años de edad.<b> </b>Quizá, este mundo era demasiado injusto para un idealista como él. O quizá, simplemente, ya le había dado más de lo que estaba permitido por aquellos tiempos.</p><p>Había <b>nacido el domingo 16 de septiembre de 1945</b> en la localidad de San Martín. Era hijo de un vendedor ambulante, José Iglesias, y de Juana Correa, una empleada doméstica, por lo que vivió una infancia modesta. Y, entrando en la adolescencia, comenzó a vincularse con la música. De hecho, tenía 15 años cuando decidió dejar el colegio secundario para seguir su sueño, cantando en plazas y trenes con su guitarra en mano. Y, después de un tiempo presentándose en clubes nocturnos, a los 18 se unió al grupo Los Dukes en reemplazo de Jorge Darrié, quien había decidido comenzar su carrera solista. </p><p><b>¿De dónde salió su apodo?</b> Cuentan que se había convertido en un eximio bailarín de rock. Pero, en aquella época, lo normal era que la gente bailara tango. Así que sus amigos solían insistirle: “Bailate un tango, José, un tanguito”. Y, a fuerza de repetición, éste terminó convirtiéndose en su nombre artístico. Un nombre que mezclaba bravura y sensibilidad en una misma palabra. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBL7Q2NEINCPPDNAB7ZYQX7CFI.jpg?auth=657379d865b9aa9273bda7573265b4a68a3bb0ef7898f7dadecf1ec6409309ae&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El músico bromeando, colgando de una soga para la ropa (Wikipedia)" height="1080" width="1920"/><p>Junto a esa icónica banda, con la que popularizó el tema<b> Mi pancha, considerado por algunos como el primer rock &amp; roll argentino</b>, llegó a compartir escenario con Sandro y Los de Fuego, otros de los primeros grupos en incursionar en el género inspirado por Elvis Presley, y con los Bobby Cats, grupo liderado por Billy Bond. Sin embargo, un año más tarde, en 1964, decidió abandonar a sus compañeros para comenzar su carrera solista de la mano de la discográfica RCA.</p><p>Ya mudado a <b>“Caseros City”</b>, como le gustaba llamar al barrio en donde vivió su juventud, Tanguito empezó a frecuentar La Cueva y La Perla del Once, los dos reductos bohemios donde se juntaban los músicos de la época. El primero era visitado por <b>Moris, Lito Nebbia, Miguel Abuelo, “Pajarito” Zaguri, Javier Martínez, Alejandro Medina, Pipo Lernoud y Sandro</b>. En el segundo, en tanto, ocurrió el hecho que dejó grabado su nombre para la eternidad, ya que allí compuso ni más ni menos que <b>La Balsa.</b></p><p>El local estaba situado en la esquina de Rivadavia y Jujuy y había sido concebido como una cafetería. Sin embargo, dada la presencia constante de jóvenes, su dueño optó por no cerrar nunca sus puertas. Allí se mezclaban los estudiantes que iban a preparar sus exámenes de la facultad, con los jóvenes que se agrupaban para compartir sus obras de arte o su música. Claro que, para no molestar a quienes tenían que concentrarse en sus libros, los que querían tocar algún instrumento tenían que ir literalmente, al baño. Y eso pasó una noche de otoño.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODMQ4OGXPFDPJHDCLV7XMTUHCA.jpg?auth=a9de45254ac40f7bb298bca35c6b2affd91f7b89901f0949288c4ba54970b807&smart=true&width=1920&height=1963" alt="La portada de Tango, el álbum postumo del artista" height="1963" width="1920"/><p><b>Era el 2 de mayo de 1967 cuando, inquieto y entusiasmado por un rapto de inspiración, Tanguito le propuso a Lito Nebbia que fueran al baño con su guitarra. Quería mostrarle algo que estaba componiendo. Tenía una frase que decía: “Estoy tan solo y triste acá en ese mundo de mierda”. Pero no sabía cómo seguirla, por lo que le pidió ayuda a su colega</b>. Y así fue como, esa misma noche y rodeados de mingitorios, ambos le dieron vida al primer gran hit del rock nacional. El tema fue grabado por Los Gatos y arrasó en ventas alcanzando las 250 mil placas, además de recorrer toda América gracias a las distintas versiones grabadas por una veintena de artistas.</p><p>Según explicó <b>Nebbia, la letra hablaba de la libertad. Pura y llana. </b>Sin embargo, hubo distintas interpretaciones del mismo y, en más de una oportunidad, se ha querido hacer hincapié en que tenía referencias veladas al consumo droga. Esto, sin lugar a dudas, estaba relacionado al hecho de que Tanguito sí estaba atravesando por serios problemas de adicciones. Y que estos, en algún punto, podrían haber derivado en su misterioso y abrupto final.</p><p><b>El 19 de mayo de 1972, Tanguito se escapó del Hospital Borda en el que se encontraba internado. </b>¿Por qué lo habían llevado hasta allí? Nunca quedó muy claro. Dicen que estaba en un “estado límite”, por lo que había sido detenido por la policía en varias oportunidades. Que lo había trasladado hasta ese nosocomio desde la cárcel de Devoto. Y que, tras haberlo sometido a tratamientos de electroshock, lo habían declarado demente. Lo cierto es que, ese día, se tomó el tren para ir hasta su casa y, misteriosamente, cayó a las vías de la Estación Palermo del Ferrocarril San Martín y perdió su vida. ¿Suicidio, atentado u accidente? Jamás se supo, simplemente, porque su muerte no se investigó.</p><p>Dejó como legado varias canciones que hicieron historia, como <b>Amor de primavera, que fue grabada por Luis Alberto Spinetta.</b> También La princesa dorada y Natural, entre otras. Pero fue recién después de su muerte que vio la luz un álbum recopilatorio que había comenzado a grabar con el sello independiente Mandioca (luego llamado Talent) un par de años antes. Su idea era hacerlo con Manal como banda soporte, pero dicen que los músicos lo abandonaron cansados de sus constantes faltazos y terminó grabándolo solo con Javier Martínez y su guitarra. El álbum se llamó tan solo Tango. Y en principio no tuvo gran repercusión. </p><p>Sin embargo, el olvido no pudo con él. Con el correr de los años, fue creciendo el mito en torno a este artista de existencia fugaz. Al punto que, <b>en 1993, Marcelo Piñeyro filmó una película sobre su vida, Tango Feroz, con guión de Aída Bortnik y el propio director, que se convirtió en un suceso absoluto</b>. Y, con Fernán Miras en el rol de Tanguito y Cecilia Dopazo dándole el toque romántico que la historia ameritaba, el film logró devolverle al músico la visibilidad y el reconocimiento que hasta ese momento algunos le negaban. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBL7Q2NEINCPPDNAB7ZYQX7CFI.jpg?auth=657379d865b9aa9273bda7573265b4a68a3bb0ef7898f7dadecf1ec6409309ae&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El músico bromeando, colgando de una soga para la ropa (Wikipedia)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Los secretos de Patrick Swayze, el actor, bailarín y cantante de Hollywood que en lo más alto de su carrera vivía atormentado]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/14/los-secretos-de-patrick-swayze-el-actor-bailarin-y-cantante-de-hollywood-que-en-lo-mas-alto-de-su-carrera-vivia-atormentado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/14/los-secretos-de-patrick-swayze-el-actor-bailarin-y-cantante-de-hollywood-que-en-lo-mas-alto-de-su-carrera-vivia-atormentado/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El protagonista de “Ghost” y “Dirty Dancing” murió el 14 de septiembre de 2009, a los 57 años, a raíz de un cáncer de páncreas. Un repaso por su carrera y episodios de su vida personal que salieron a la luz una década después de su temprana muerte]]></description><pubDate>Sun, 14 Sep 2025 05:34:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/URFROFLTIJBCBBYKL45GFYYICM.jpg?auth=cf7f70d483527550aa724d07bf0c7c20d0949ed56d560d8f1e86cc3fc0a6bdea&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Patrick Swayze guardaba un secreto que lo abrumaba desde pequeño" height="1080" width="1920"/><p>¿Acaso hubo alguna mujer que no suspirara por él? En el año 1991, Patrick Swayze había sido elegido como “el hombre más sexy del mundo” por la revista People". Y para entonces, ya <b>todas lo habían visto moviendo su figura en “Dirty Dancing”, película que protagonizó junto junto a Jennifer Grey en 1987. También lo habían soñado abrazando con su alma a Demi Moore en “Ghost”, en 1990.</b> Lo que ninguna de sus fanáticas imaginaba, por entonces, era todo el dolor que escondía este actor estadounidense, nacido el 18 de agosto de 1952 en Texas. Ni todo lo que le quedaría por sufrir hasta su prematura partida, el 14 de septiembre de 2009, en California.</p><p>La que sí sabía todo era Lisa Niemi, su esposa de toda la vida. Patrick y ella se habían conocido cuando ambos eran adolescentes, él tenía 18 años y ella 14, en la Houston Ballet Dance Company. Y, al poco tiempo, empezaron a salir y se pusieron de novios. Se casaron en 1975 y, aunque no tuvieron hijos ya que ella perdió una gestación y no pudo volver a quedar embarazada, compartieron sus vidas hasta que la muerte del actor los separó. Pero hubo un impasse allá por el 2005 del que pocos se enteraron. Y éste tuvo con ver con la adicción al alcohol de Swayze.</p><p><b>Los excesos de la fama </b></p><p><b>Después de haber luchado mucho por lograr su lugar en Hollywood, Patrick logró un pico de éxito. Y este vino acompañado por los excesos que lo llevaron a caer en la bebida</b>. Su esposa intentó ayudarlo utilizando todas las herramientas que tenía a su alcance. Pero luego de llevarlo a varios centros de desintoxicación sin que el actor se comprometiera con su tratamiento, decidió abandonar el hogar que compartían a modo de ultimátum. Fue recién entonces cuando Swayze entendió que si no dejaba el alcohol lo iba a perder todo. Incluyendo, a la mujer que amaba.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJVREXBRRZB27I4R62A56KALT4.jpg?auth=c60e09580fa209340888c148495da3f222f5599b05f5e9088eb3c47f14df5216&smart=true&width=2059&height=2839" alt="El actor junto a su esposa de toda la vida, Lisa (Credit Image: © Globe Photos/ZUMAPRESS.com)" height="2839" width="2059"/><p>“Tenía una personalidad diferente cuando bebía mucho. Era el mejor hombre sobre el planeta, a menos que se tomara una copa”, contó Lisa años más tarde. Sin embargo, más allá de los altibajos profesionales que por momentos son muy difíciles de manejar, <b>Patrick tenía un secreto que lo abrumaba desde que era un niño. Y que nunca había podido superar: la violencia de la que había sido víctima por parte de su mamá</b>. </p><p>Era un tormento que Patrick solo le había contado a su esposa y que salió a la luz una década después de su muerte, en un documental de Paramount Network titulado “I am Patrick Swayze” que incluía testimonios de sus amigos, compañeros y el de su viuda, que hasta ese momento había sido guardiana de sus secretos. Pero la realidad es que la madre del actor, la coreógrafa y bailarina Patsy Swayze que lo había incentivado a estudiar danza, había ejercido violencia física y psicológica contra él durante años. Y que esto lo había marcado de por vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHXLUEJBCZCBNFNUKFZXSOFVQM.jpg?auth=e14709ff3204679d5ccbaa5adeaf6bd389a687d62e17b8006f4867dc24bd9041&smart=true&width=1200&height=675" alt="Patrick y Jennifer Grey en Dirty Dancing (VESTRON PICTURES)
" height="675" width="1200"/><p>Ya antes de eso, en 2011, Lisa había hablado de lo terrible que había sido la lucha del actor contra la enfermedad que le costó la vida en el libro Worth Fighting For. <b>Patrick había sido diagnosticado con cáncer de páncreas en marzo de 2008. Y su esposa lo acompañó en cada tratamiento y le sostuvo la mano hasta que su cuerpo dijo basta</b>. De hecho, lo último que dijo Buddy, como lo llamaba ella en la intimidad, antes de cerrar sus ojos para siempre fue: “Te amo”. Y era lógico: la mujer era la única persona que sabía, fehacientemente, quien era Swayze, el hombre con el que había compartido casi cuatro décadas y que solo había podido desnudar su corazón frente a ella.</p><p>“Estoy pasando por un infierno. Estoy asustado, enfadado y me pregunto: ‘¿Por qué a mí?’”, había reconocido Patrick durante una entrevista, en sus últimos meses de lucha. Para entonces, su cáncer había hecho metástasis en otros órganos, aunque desde su entorno intentaban desmentirlo frente a la prensa. Y pese a estar muy débil, el actor se esforzó por cumplir con su trabajo en la serie <i>The Beast</i>, donde había asumido un compromiso laboral, porque no quería defraudar a quienes creían en él. Pero llegó un momento en el que no pudo más. Y pasó sus últimos días en una cama de hospital, junto a su esposa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3W476GQXBHZLJOS7JHF7BPWAM.jpg?auth=5ee05717c4bb202d436d87ab9a19b97c7ff7a9919a34870c8c091a16fcb9b0ca&smart=true&width=1920&height=1080" alt=" Swayze junto a Demi Moore en una recordada escena de Ghost " height="1080" width="1920"/><p>Patrick había comenzado su carrera a finales de los ‘70 y principios de los ‘80 con algunas obras musicales y papeles secundarios en series de televisión, hasta que Francis Ford Coppola lo hizo desembarcar en la pantalla grande seleccionándolo para el reparto de la película <i>Rebeldes</i>. A partir de ese momento, no dejó de trabajar. Pero, sin lugar a dudas, fue <i>Dirty Dancing</i>, el film dirigido por Emile Ardolino en el que su propia madre lo ayudó a preparar los cuadros de baile, el que lo consagró internacionalmente. Y el que también le permitió mostrar su faceta de cantante y compositor con el tema <i>She’s Like the Wind</i>, que se mantuvo durante varias semanas en el top de los hits más escuchados de Estados Unidos y vendió miles de copias en todo el mundo. </p><p>Volvió a estar en la cresta de la ola cuando se estrenó <i>Ghost</i>, <i>la sombra del amor</i>, film de Jerry Zucker. En total, trabajó en unas 40 películas que abarcaron todos los géneros, dejando muy buenos recuerdos en todos los que tuvieron la suerte de compartir un set con él. Fuera de su profesión, su vida pasaba por el amor hacia su esposa y el de su caballo, Tammen, a quien consideraba su “mejor amigo”. Y así transcurrió sus días hasta que, mucho antes de lo esperable,<b> partió de este mundo para siempre con apenas 57 años de edad</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/URFROFLTIJBCBBYKL45GFYYICM.jpg?auth=cf7f70d483527550aa724d07bf0c7c20d0949ed56d560d8f1e86cc3fc0a6bdea&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Patrick Swayze guardaba un secreto que lo abrumaba desde pequeño]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nació ciego, descubrió la música y se propuso ser el mejor: los ochenta años de José Feliciano, el cantautor con voz de tenor]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/10/nacio-ciego-descubrio-la-musica-y-se-propuso-ser-el-mejor-los-ochenta-anos-de-jose-feliciano-el-cantautor-con-voz-de-tenor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/10/nacio-ciego-descubrio-la-musica-y-se-propuso-ser-el-mejor-los-ochenta-anos-de-jose-feliciano-el-cantautor-con-voz-de-tenor/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Hijo de una familia humilde, el artista comenzó su carrera en los Estados Unidos; se destacó en numerosos géneros como soul, jazz, rock y ritmos latinos, aunque en el mercado hispano sus mayores éxitos son boleros y baladas. Ocho décadas haciendo lo que ama lo convirtieron en un referente mundial de la canción]]></description><pubDate>Wed, 10 Sep 2025 04:34:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3Q7WO23TRB2NODVB3QS3GTUP4.jpg?auth=7af7136b29c5a8a7a82ad0c17a99d1081a47792c3187869de0b7ffeeb25f1327&smart=true&width=4814&height=3210" alt="José Feliciano (EFE/Christian Escobar Mora)
" height="3210" width="4814"/><p>Nació ciego. Pero con un talento para la música sin igual. Y esto fue lo único que le importó. José Feliciano llegó al mundo el 10 de septiembre de 1945, hace exactamente 80 años, en el seno de una familia humilde de Lares, un pueblo ubicado en la región occidental de Puerto Rico. Era el cuarto de 11 hermanos. Y<b> padecía un glaucoma congénito, por lo que nunca tuvo la posibilidad de ver</b>. Sin embargo, desde muy chico, supo cuál era su vocación. Y no dejó que su limitación física le impidiera seguir su camino.</p><p>“Mi primera memoria sobre tocar música fue cuando tenía tres años. Tocaba la percusión en una lata detrás de mi tío, que tocaba el cuatro. Creo que Dios mismo me estaba empujando hacia ese camino para que me fuera bien la vida”, relató el artista, que por entonces se nutría de ritmos típicos de su tierra natal como la Bomba y la Plena, entre otros géneros con base afrolatina.</p><p>Pero las carencias eran muchas en aquella choza en la que vivía en la montaña, a 1200 metros de altura, donde el frío se hacía sentir con intensidad. Así que, cuando José tenía apenas cinco años, su familia se trasladó al Harlem español de Nueva York. Y allí fue donde Feliciano tuvo contacto con otros estilos musicales que incluían al rhythm and blues, el góspel, el soul y el hip-hop. Entonces cayó en sus manos un ukulele y luego comenzó a tocar la guitarra, instrumento que lo acompañó a lo largo de su carrera. Según confesó ya de grande, <b>gracias a la música comenzó a sentir “que no era solo un hombre ciego”</b>. Era, definitivamente, un artista con un gran potencial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2QJH3FS4NCKX4U4T3ADADV3XBE.jpg?auth=a69bfda20d825c962bc5a920080f845ead22d9fcb2bd2ac14c992d3b2516d778&smart=true&width=3611&height=2661" alt="El artista sigue activo hasta el día de hoy (Foto AP/Luis Alonso Lugo)" height="2661" width="3611"/><p>Siendo un joven músico <b>se codeó con figuras de la talla de Bob Dylan y Pete Seeger</b> en Greenwich Village, lugar que frecuentaba. Y se sintió animado a luchar por su sueño cuando se enteró por la radio de que Ray Charles era no vidente, igual que él. Entonces <b>se propuso ser el mejor en lo suyo</b>. Y se aferró a su instrumento. “Tocar la guitarra era una vocación, pero nunca pensé que fuera una carrera. Fue algo que hice por amor. Pero la música se convirtió en una fuerza...”, contó.</p><p>Con 17 años se vio obligado a dejar sus estudios para ayudar en la economía de su hogar luego de que su padre se quedara sin trabajo. Pero su condición no le permitía conseguir un empleo digno. “Los únicos trabajos que se les ofrecían a los ciegos en aquel tiempo eran hacer canastas y pintar sillas”, recordó. De manera que<b> comenzó a cantar temas de moda en distintas cafeterías, hasta que un crítico de </b><i><b>The New York Times</b></i><b> lo descubrió tocando en Gerde’s Folk City y sus comentarios elogiosos llegaron a oídos de un productor de la discográfica RCA Víctor</b>. </p><p>Grabó su primer disco en inglés, <i>The Voice and Guitar of José Feliciano</i>, en 1964. Y luego editó dos trabajos más: <i>Fantastic Feliciano </i>y <i>A Bag Full of Soul</i>. Pero estaba claro que lo suyo iba por otro lado. Y en 1966, después de haber viajado a la Argentina para presentarse en un Festival de la Canción Internacional de Mar del Plata, se reunió con los popes de la compañía en Buenos Aires y les propuso hacer un álbum de boleros viejos, esos que escuchaba en su infancia. A partir de ese momento, <b>su carrera explotó</b>. </p><p>Sus 60 álbumes grabados, los más de 45 discos de Oro y Platino que obtuvo, los 9 Premios Grammy con los que fue reconocido, el galardón otorgado por la revista <i>Guitar Player</i> como mejor guitarrista y su huella marcada en el Paseo de la fama de Hollywood, son solo una muestra de su éxito, que se mantiene intacto. Porque en la actualidad<b> José sigue tan activo y vigente como siempre, incluso colaborando con jóvenes artistas urbanos</b>. Y no hay fiestas en las que no suene su “Feliz Navidad”, el tema bilingüe que grabó a los 24 años y que se convirtió en un clásico en todo el mundo.</p><p>Dueño de un registro de tenor en su voz y un estilo inconfundible a la hora de interpretar cada palabra de sus canciones, <b>Feliciano se ha dado el lujo de actuar junto a figuras de la talla de Frank Sinatra y Barry Manilow</b>. Hizo duetos con Santana, José José, Vicente Fernández, Marco Antonio Muñiz, Ana Gabriel, Marc Anthony y Rudy Pérez. Pero, además, ha sido convocado para cantar frente a los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, lo que entre todos sus logros se ha convertido en uno de sus mayores orgullos.</p><p>Cuando no trabaja, José disfruta de su tiempo libre con su mujer y sus tres hijos en su casa de Connecticut, en EEUU, o en la vivienda que posee cerca de Viena, en Austria. Se divorció de su primera esposa, la compositora Janna Merlyn, en 1978. Y después de once años, primero de amistad y luego de salidas de novios, <b>en 1982 se casó con Susan, una estudiante de arte con la que sigue en pareja hasta el día de hoy. Con ella tuvo a sus tres hijos, Melissa, Jonathan y Michael. Y hoy tiene también una nieta llamada Emma</b>. Sin lugar a dudas, estará celebrando sus ocho décadas junto al amor de su familia.</p><p>“Cuando eres ciego no tienes muchas oportunidades, bien sea para tocar guitarra o en tu vida amorosa. Si no eres hábil, nunca te dan una segunda oportunidad. Por eso yo sabía que tenía que ser el mejor. Y esa era mi motivación”, reflexionó Feliciano. Y está claro que supo aprovechar con creces esa chance que le dio la vida tanto en lo profesional como en lo personal.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3Q7WO23TRB2NODVB3QS3GTUP4.jpg?auth=7af7136b29c5a8a7a82ad0c17a99d1081a47792c3187869de0b7ffeeb25f1327&amp;smart=true&amp;width=4814&amp;height=3210" type="image/jpeg" height="3210" width="4814"><media:description type="plain"><![CDATA[José Feliciano (EFE/Christian Escobar Mora)
]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">EFEI0499</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“No pienses que voy a dejarte”: la letra premonitoria de Gilda que reforzó la fe de los fans que la consideran milagrosa]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/07/no-pienses-que-voy-a-dejarte-la-letra-premonitoria-de-gilda-que-reforzo-la-fe-de-los-fans-que-la-consideran-milagrosa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/07/no-pienses-que-voy-a-dejarte-la-letra-premonitoria-de-gilda-que-reforzo-la-fe-de-los-fans-que-la-consideran-milagrosa/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Miriam Bianchi, más conocida como Gilda, famosa por los hits como “Fuiste” o “No me arrepiento de este amor”, murió en un accidente el 7 de septiembre de 1996 a los 34 años. La historia de la maestra jardinera que luchó por sus sueños como estrella de la cumbia, en un ambiente dominado por los hombres ]]></description><pubDate>Sun, 07 Sep 2025 03:54:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TYH5ZF6ZZBAWLNMOYTGETW4MKU.jpg?auth=0bf00aa1c4f69c9389672f6ca7c00be407c42841434fe9ec8cd9e396441a97d3&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gilda, en la protada de Corazón Valiente" height="1080" width="1920"/><p>“Quisiera no decir adiós, pero debo marcharme. No llores, por favor, no llores, porque vas a matarme. No pienses que voy a dejarte, no es mi despedida. Una pausa en nuestra vida. Un silencio entre tú y yo.”, cantaba Gilda en <i>No es mi despedida</i>, el último tema que se le escuchó entonar antes del <b>trágico accidente del 7 de septiembre de 1996 que le costó la vida</b>.</p><p>¿Si se trataba de una canción premonitoria? La artista la había compuesto junto a su tecladista, productor y por entonces pareja, Juan Carlos Toti Giménez, pero todavía no la había editado. Fue incluida en su álbum póstumo, llamado <i>Entre el cielo y la tierra</i>, gracias a que<b> su voz había quedado grabada en un cassette que ella llevaba consigo el día de su muerte </b>y pudo ser restaurada. Obviamente, en aquel momento, la publicación de ese material generó controversia. Pero los fanáticos de Gilda lo recibieron como un mensaje de aquella mujer a la que muchos ya consideraban “milagrosa”. Y a la que, inmediatamente después de su partida, le construyeron un santuario en el preciso lugar en el que había dado su paso hacia otro plano.</p><p>Cabe recordar que, a raíz de ese choque ocurrido en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, cuando un camión proveniente de Brasil embistió al colectivo en el que se trasladaba la banda de Gilda en dirección a Entre Ríos, <b>también fallecieron la madre de la artista, Isabel, su hija mayor, Mariel, otros tres músicos y el chofer que los trasladaba</b>. Los únicos sobrevivientes de ese vehículo fueron Toti, quien se encargó de continuar su legado, y Fabricio, el hijo menor que la cantante había tenido como fruto de su matrimonio anterior con Raúl Cagnin, quien recién hace un par de años decidió lanzarse en el mundo de la música al igual que su madre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PJ2MRLAQHRFZXPSXXXZXK2IWZQ.jpg?auth=85cb2b503710c0738f96f074522ccb5443286c27770798d2704aa227b1b16d43&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La cantante junto a sus dos hijos, Mariel y Fabricio" height="1080" width="1920"/><p><b>Miriam Bianchi</b>, la mujer detrás de la artista, tenía apenas 34 años y estaba en la cima del éxito cuando murió. Y se convirtió en leyenda. Pero algo entre místico y espiritual venía pasando con ella desde hacía tiempo. <b>La maestra jardinera de Villa Devoto, que se había casado muy joven, había decidido patear el tablero cuando todos pensaban que ya era demasiado grande para cambiar de rumbo</b>. ¿O acaso una mujer con dos hijos chicos podía darse el lujo de soñar con ser una estrella? ¡Pero qué locura! Además, en el género musical que ella adoraba, la cumbia, por esos tiempos prevalecían los hombres. De manera que, en su familia, nadie la apoyó.</p><p>Sin embargo, un día leyó en el diario un aviso que le cambió la vida. Toti, que para entonces ya había trabajado con ídolos como Ricky Maravilla, estaba buscando cantantes para un grupo musical. Y ella se presentó a la audición. Tenía, para entonces, 28 años de edad y la convicción de que el destino tenía preparada para ella una vida mucho más apasionante que la que había conocido hasta ese momento. Así que se la jugó. Empezó cantando en grupos como <i>La Barra </i>y<i> Crema americana</i>. Hasta que el empresario peruano José Cholo Olaya, dueño del sello Clan Music, la re bautizó con el nombre de Gilda y la hizo debutar como solista.</p><p><b>Su carrera fue muy corta, pero intensa. Y, como era de esperar, le costó el matrimonio, ya que su esposo no estuvo de acuerdo con su decisión y esto le causó un profundo dolor</b>. Pero se dio el gusto de cumplir con su vocación a pesar de los obstáculos. Grabó <i>De corazón a corazón</i> en 1992,<i> La única, </i>en 1993, <i>Pasito a pasito con... Gilda,</i> en 1994 y<i> Corazón valiente,</i> en 1995. Éste último álbum, ya de la mano de Leader Music luego de algunas diferencias con su ex productor, marcó su consagración convirtiéndose disco de oro y doble platino en la Argentina y extendiendo su popularidad a distintos países de Latinoamérica como México, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Uruguay. Fue entonces cuando todo se terminó. O quizás no.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SSINTXYV35BZBLQLV4D54GK7UA.jpg?auth=78365802780ffb9c5b45c4091ba0e8ca80a17f50eb1d5604009611717a216368&smart=true&width=960&height=635" alt="Gilda junto a su última pareja, Toti Giménez, durante una gira que realizaron en Bolivia " height="635" width="960"/><p>Convertida en uno de las mayores referentes de la cumbia, Gilda sigue vigente con su música hasta el día de hoy. Y no hay fiesta en la que no suene alguno de sus hits, como <i>Fuiste </i>o<i> No me arrepiento de este amor</i>. De hecho, su historia inspiró la película biográfica<i> Gilda: No me arrepiento de este amor</i>, protagonizada por Natalia Oreiro, y la obra de teatro musical<i> Gilda, la obra</i>, escrita y protagonizada por Florencia Berthold. En ambas se reflejó no solo su trabajo, sino también todo lo que generó a su alrededor.</p><p>Es que, a principio con mucha sorpresa,<b> la artista se encontró con fanáticos que creían que tenía poderes sanadores. Estaban convencidos de que ella era capaz de hacer milagros</b>. Y hasta había quienes daban cuenta de ellos, frente a la perplejidad de la propia Gilda que no sabía cómo explicar que no tenía dones especiales de ningún tipo. Pero, tras la prematura muerte de la cantante, este mito se potenció. Y muchos llegaron, incluso, a ponerle el mote de “Santa” y a rogarle para que les concediera algunos favores.</p><p>La realidad, sin embargo, es que <b>Gilda -o mejor dicho Miriam- fue una mujer como tantas otras. Solo que no se resignó a una vida que la opacaba</b>. Y, cuando nadie imaginaba que pudiera llegar a concretar aquello con lo que soñaba de niña, se animó a intentarlo. Y lo logró. Tuvo que luchar contra los prejuicios. Y, tal vez, no haya podido disfrutar tanto como se hubiera merecido. Pero si es verdad que el mayor objetivo de un artista es trascender, la verdad es que son muy pocos los que han podido dejar una huella tan indeleble como la que dejó ella en un rubro en el que sigue siendo considerada como la número uno indiscutida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MOXJBSE4CNFC3KCLGRSM33T66Y.jpg?auth=9c39862bfcfad73fca80b60c934054f194e9cd440cff1dfa8e4bc27f5a220451&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Gilda cantando en Crónica TV" height="1081" width="1920"/><p>“Recuérdame en cada momento, porque estaré contigo. No pienses que voy a dejarte, porque estarás conmigo. Me llevo tu sonrisa tibia, tu mirada errante. Desde ahora en adelante, vivirás dentro de mí. Yo, por ti, volveré. Tú, por mí, espérame. Te pido, yo, por ti, volveré. Tú, por mí, espérame. No me olvides”, rezaba Gilda en el tema en el que, inconscientemente, se adelantó a su partida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TYH5ZF6ZZBAWLNMOYTGETW4MKU.jpg?auth=0bf00aa1c4f69c9389672f6ca7c00be407c42841434fe9ec8cd9e396441a97d3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gilda, en la protada de Corazón Valiente]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida de Hugo Lescano, el “especialista en gestos”, desde que fue diagnosticado con ELA: “Voy a dar la mejor batalla”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/05/la-vida-de-hugo-lescano-el-especialista-en-gestos-desde-que-fue-diagnosticado-con-ela-voy-a-dar-la-mejor-batalla/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/05/la-vida-de-hugo-lescano-el-especialista-en-gestos-desde-que-fue-diagnosticado-con-ela-voy-a-dar-la-mejor-batalla/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El experto en comunicación no verbal y lenguaje corporal, de 58 años, explicó cómo recibió la noticia de que tenía una enfermedad degenerativa y cuáles son sus planes para enfrentarla. “Es un invitado en tu casa que querés que se vaya y sabés que no se va a ir”, reflexiona]]></description><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 05:09:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NH7K2HMUQZGYPLY75WHURTPRJA.png?auth=7244c8e1111fb34281a36de9131765887f3835b1af36b3822d85e0ec23933d15&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Hugo Lescano (Gentileza)" height="1080" width="1920"/><p><b>A punto de cumplir 58 años, Hugo Lescano recibió un diagnóstico que le cambió la vida: ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica)</b>. Como si fuera una paradoja del destino, el “especialista en gestos”, como lo llaman en los programas de televisión a los que va a hablar de lenguaje no verbal, hoy tiene que enfrentar una enfermedad que daña, ni más ni menos, que las células que controlan el movimiento. Y sabe que tiene un gran desafío por delante. Sin embargo, después de pasar por las distintas etapas emocionales que le generó asimilar esta nueva realidad, decidió que solo tenía una opción por delante.<b> “Voy a dar la mejor batalla”</b>, dice en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p><b>—Tiene un amplio currículum: docente e investigador del comportamiento humano, perito judicial, director de laboratorio de investigación, consultor... ¿Cómo se define?</b></p><p>—Me identifico mucho como investigador y docente. Doy clases en la universidad. Y ahora tenemos nuestro propio campus con 1700 estudiantes de todo el mundo en línea, certificándose como analistas del lenguaje corporal. </p><p><b>—Se dedica a analizar los movimientos y el destino le puso frente a usted una enfermedad que afecta la movilidad...</b></p><p>—Sí, implica una parálisis. Inclusive facial.</p><p><b>—¿Cómo recibió la noticia?</b></p><p>—Fue un proceso. Yo ya venía sospechando algo cuando empecé a tener el habla un poquitito más lenta, con dificultad para pronunciar la “r” en algunas palabras. Y <b>estoy acostumbrado a pensar con anticipación los peores escenarios, siempre</b>. </p><p><b>—¿Eso es bueno o es malo? </b></p><p>—Creo que es bueno. Yo trabajo todos los días para lo mejor, pero estoy preparado para lo peor.</p><p><b>—En este caso empezó con una pequeña dificultad para el habla... </b></p><p>—Solo ese síntoma tengo, por el momento. Pero claro, comencé con los estudios. Primero fui al neurólogo. Y empezaron a descartar enfermedades. Porque la medicina de una no te dice qué tenés, te dice lo que no tenés.<b> </b>Empecé descartando un tumor cerebral, con una resonancia. Después hice otro estudio y otro. Y así los médicos fueron achicando el círculo. Hasta que me hicieron un electromiograma en el que te pinchan de todos lados y, cuando decís hasta acá, el tipo te dice: “Le vamos a dar un poquito de electricidad”. Y te empiezan a medir los impulsos nerviosos. Ese estudio salió con cierta ambigüedad, por lo cual el diagnóstico fue ELA probable. ¿Por qué? Porque esta enfermedad tiene marcadores muy difusos. Y cuando ya tenés la certeza, es tarde. Así que cuando detectan algo se aborda un tratamiento.</p><p><b>—A lo traumático de los estudios se suma la incertidumbre del diagnóstico. ¿Qué pasaba por su cabeza en ese momento?</b></p><p>—Uno está siempre esperando que sea un algo pasajero, una pesadilla. Decía: “Che, esto no me puede estar pasando”. Y, cuando ya me dieron el diagnóstico, los primeros días lo negaba. “Esto no puede ser. ¡Si yo estoy bien!“. Después, empezás a enojarte.</p><p><b>—¿Con quién? ¿Con la vida?</b></p><p>—No, yo decía: “Che, hay una cantidad de gente, por lo menos cinco de los que te puedo dar nombre y apellido, que son peores que yo. ¿Por qué no arrancaron por ahí?" (se ríe). Después de eso reconocés que esto no se lo merece nadie. Entonces te calmás y empezás a negociar mentalmente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OKWMZS7VBRBIVHQEHWCNMNLSFM.jpg?auth=30714196091ffc81100150a038225bc50c3d66909d18b66505892a4b4f3f1ab1&smart=true&width=960&height=1280" alt="Hugo junto a su esposa, Senda, y su hija, Aldana" height="1280" width="960"/><p><b>—¿A negociar qué? </b></p><p>—Decir: “¿Cuánto viviré y cómo voy a vivir? ¿Qué voy a hacer con esto?“. Porque <b>es como un invitado en tu casa que querés que se vaya y sabés que no se va a ir</b>.</p><p><b>—¿De un día para el otro le cambiaron las reglas del juego?</b></p><p>—Tal cual. Te cambian las reglas y vos decís: “<b>Bueno, pero no puedo vivir enojado o negando esto. Negociemos</b>”. </p><p><b>—Victimizarse tampoco ayuda en este caso...</b></p><p>—Para nada. Inclusive desde lo corporal, si uno se sienta como una persona enferma, triste y angustiada, su cerebro necesita solo cuatro minutos. Y, después, va a tener esa emoción de desgracia. Entonces, yo tenía que cambiar rápidamente mi postura.</p><p><b>—¿Tenía que darle otra orden al cerebro? </b></p><p>—Claro. Si la ELA está invitada a mi casa (ríe), vamos a poner las reglas. A esta hora te voy a dar pelota, a esta hora lloro, a esta hora me angustio...</p><p><b>—¿Esto es real? ¿Armó un esquema de horarios para sobrellevar la enfermedad? </b></p><p> —Sí. Yo tengo un esquema estratégico, emocional, que es en definitiva el que le he enseñado toda mi vida a las empresas más importantes del mundo, para que pudieran enfrentar situaciones críticas. Y tengo un cronograma. Porque no puedo estar todo el día pensando en la ELA. Tengo trabajo, tengo una esposa y una hija, tengo a mis gatos que son veinticuatro... <b>Tengo una vida y la ELA es una dimensión, pero no puede abarcarlo todo. Y tampoco puedo someter a mi familia a que todo el día se hable de esto</b>. </p><p><b>—Qué importante esto que dice porque, por lo general, la persona cuando está enferma se vuelve un poco egoísta y no ve lo difícil que es también la situación para los que acompañan.</b></p><p>—Tal cual. Así que yo en casa me levanto, hago bromas como todos los días y trato de seguir con mi vida igual que antes. Pero me reservo algunos momentos, por ejemplo, para llorar solo. Yo tipo dos y media, me pongo los auriculares con música que yo disfruto, reflexiono un poco y me quiebro, pero me hace bien llorar. </p><p><b>—¿Ese es el momento en que se permite sentir el dolor?</b></p><p>—Claro. Porque el llanto es restaurador. La tristeza es una de las siete emociones básicas universales. O sea que desde que nacemos, por defecto, está instalada. Y en un momento así no la podemos pasar por alto. No podemos hacer de cuenta que no nos duele.<b> Cuando uno se siente triste es porque su cuerpo está pidiendo procesar algo para poder asimilar, fortalecer y seguir adelante</b>. </p><p><b>—¿Se trata entonces de permitirse estar mal, pero no dejar que eso anule todos los otros aspectos de la vida?</b></p><p>—Exactamente. Las emociones están ahí para algo. Lo que no podemos hacer, porque no nos hace bien, es quedarnos en una emoción, ya sea la tristeza o el enojo. No hay que quedarse preso ahí. Así que yo sigo con mi vida y con mi actividad.</p><p><b>—¿Le dijeron lo médicos cómo va a seguir su tratamiento? ¿Está preparado para lo que pueda venir más adelante?</b></p><p>—Yo siempre digo que no existen enfermedades, sino personas que enferman. O sea que en cada persona es una historia distinta. Como la vida. Cualquiera se puede quedar encerrado en un ascensor. Y habrá quien se mata de risa, quien se asusta y hasta quien se muere por el shock. El hecho es siempre el mismo, pero cada uno le imprime su historia. </p><p><b>—Es verdad.</b></p><p>—La ELA es algo físico a lo que cada uno responde con las herramientas que tiene o con lo que puede, pero también hay una parte emocional que tiene que ver con una decisión. Entonces, yo puedo tomar la postura de angustiarme, dejarme caer y joderle la vida a todo mi entorno. O tratar de ponerle onda. Es decir: ya que estoy encerrado en el ascensor, contemos un chiste o hagamos algo para que esto sea más llevadero. Los médicos sí te dicen todos los escenarios posibles, desde el más sombrío hasta el de gente que vive con síntomas latentes por años. Y creo que hay que trabajar un poco la emoción, porque yo puedo ayudar a mi cuerpo. Porque la angustia permanente te baja las defensas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TYTJQ53HZFOFDI3HJQJ2DKCFM.jpg?auth=60e72156836945fb143298e0dead8262dd0b721ff8681af7e2af36d89c4547f4&smart=true&width=1890&height=2835" alt="El "especialista en gestos" tiene un plan para hacerle frente a la ELA" height="2835" width="1890"/><p><b>—Me habló de una etapa de negación, otra de enojo, otra de negociación... ¿Y el miedo?</b></p><p>—El miedo te acompaña siempre. Porque después de la negación, el enojo y de la etapa en la que entrás a negociar con vos mismo, entrás en un bajón que es la fase del duelo, de la depresión, que hay que atravesarlo también. Y después llega la aceptación. Pero no son etapas estancas, sino que a veces se superponen. </p><p><b>—¿Se van mezclando? </b></p><p>—Exacto. Por ahí un día te encontrás negando y decís: “Che, ¿y si se equivocó el médico y no pasa nada?“. Pero cada tanto es buena una dosis de negación, porque es la base del optimismo. Cuando llueve y está todo mal, decís: ”Vamos igual". Te vas a mojar, pero no te importa. Así que <b>yo me estoy preparando para los peores escenarios, pero trabajando para lo mejor</b>.</p><p><b>—¿Y cómo lo afecta en su profesión, teniendo en cuenta que trabaja con el lenguaje y los gestos?</b></p><p>—Mucha gente que me conoció ahora en las clases o en las conferencias, me manda mensajes diciendo: “Qué lindo escucharlo porque usted habla tan claro y tan lento”. Ellos no saben que antes hablaba más rápido. Y yo pienso que es bueno que lo vean como una virtud. Yo siempre fui muy empático y exagerado, incluso, para la pronunciación. Así que puede que alguno no se dé cuenta del todo. Ahora la ventaja es que doy una clase de una hora y me sobra contenido, porque no llego a decir todo lo que tenía pensado. Y además parezco más filósofo, más reflexivo. Lo que te puedo decir es que de las empresas multinacionales con las que trabajo, en rubros como bancos u hotelería, no se ha bajado ninguna. De hecho, en esta segunda mitad del año tengo varios viajes pendientes. Así que estoy contento porque sigo plenamente activo, aunque reconozco que también un poco preocupado y por eso también tomé algunos recaudos.</p><p><b>—¿Cómo cuáles?</b></p><p>—<b>Ojalá que la sintomatología me permita seguir comunicando</b>. Pero igual guardé mi voz. Hice cinco clones con inteligencia artificial, con una empresa de Estados Unidos que vino hace un mes, de tal manera que pueda seguir trabajando. Así que, si algún día que espero que no llegue ya no puedo hablar y que me entiendan, voy a poder seguir produciendo contenido para que mi voz se siga escuchando y la gente me siga viendo a mí. Porque, en definitiva, soy yo el que ha grabado todos los modelos para que la disciplina pueda seguir difundiéndose y yo pueda seguir viviendo, porque yo trabajo de esto (se ríe). </p><p><b>—Es un ejemplo: en lugar de quedarse en la autocompasión, se puso a planear cómo resolver mirando para adelante... </b></p><p>—La vida es un juego en el que lo desafiante, es que está lleno de obstáculos. La gente que quiere vivir sin problemas está equivocada. No entendió el juego. El juego es eso. Somos una serie o, mejor dicho, una miniserie de Netflix. En un capítulo, vos como protagonista, estás festejando y la estás pasando bomba y, el capítulo siguiente, estás colgado de un barranco. </p><p><b>—Muy cierto.</b></p><p>—Eso es la vida. Lo que me ha pasado a mí ahora es que estoy en un capítulo donde está todo enquilombado. Y depende de mí si la serie de mi vida es un embole como Emily en París, que tiene capítulos que son aburridísimos, o puede ser inclusive hasta más corta, pero ser impactante como la película de <i>El secreto de tus ojos</i>, que la recordamos hasta hoy. </p><p><b>—¿Siente que es el encargado de escribir cómo sigue su historia?</b></p><p>—Claro. ¿Y sabés qué me pasó? Al principio yo decía: “Voy a dar una batalla digna”. Y después dije: “No, pará, ¿qué batalla digna? Tengo que dar la mejor batalla”.<b> Si esto fueran los Juegos Olímpicos, voy por el oro</b>. Tengo que ser, frente a este obstáculo, el mejor. Yo me veo dando conferencias con mi silla, si algún día no puedo caminar. Y ya sé cuál es el software para hablar como hace Esteban Bullrich, que con los ojos maneja el mouse. Se puso más difícil, nada más. Yo digo que es como el viejo Pac-Man que jugábamos de pibes, donde el nivel uno, dos y tres eran una boludez, pero cuando llegabas al diez los fantasmistas corrían super rápido. En este nivel que me toca a mí, los fantasmas son un montón y van a toda velocidad. Entonces, yo tengo que tener una estrategia, porque no me quiero quedar enganchado en un nivel en el que los fantasmas me comen y tengo que empezar todo de nuevo. Hay que encontrarle la vuelta. Y aquí estamos.</p><p><b>—Usted está casado con Senda, su novia de toda la vida, y tiene una hija de 28 años, Aldana. ¿Cómo reaccionó su familia frente a esta obstáculo?</b></p><p>—Mi esposa es la mejor compañera que yo pueda tener. Nos conocimos cuando ella tenía veinte y yo veintitrés, casi veinticuatro. Tenemos toda una vida de amistad en la universidad, después de novios, de casados. Solo de matrimonio, llevamos treinta y un años. Con los altibajos, ¿no? </p><p><b>—Como cualquier matrimonio, supongo. </b></p><p>—Pero ella me acompaña. Yo creo que ella tiene una gran virtud, que es la de brindarse. Siempre se lo dije. Cuando éramos amigos, yo llegaba de la universidad y a las cuatro de la mañana me esperaba en el terminal de ómnibus y me tiraba un colchón en su departamento para que yo después buscara mi departamento. Éramos super compañeros. Y hasta el día de hoy me banca. Sabe también que yo soy bastante disruptivo. Y que le vamos a encontrar un sentido a esto, un propósito. </p><p><b>—¿Y su hija?</b></p><p>—Bueno, mi hija es muy particular, porque es hija mía (ríe). Ella es más de las ciencias duras, terminó la carrera de ingeniería informática, da clases en la UBA y es muy lógica. Y la verdad que a mí me hace bien que ella sea así. No es de hablar mucho sobre el tema, pero cada tanto viene y dice: “Mirá, papi, acabo de encontrar esto...”. Y me aporta información. </p><p><b>—¿Va a lo pragmático?</b></p><p>—Sí. Y lo que me gusta es que sigue haciendo planes. Me dice: “Che, en el verano, cuando llenemos la pileta tal cosa...”. Y a mí me hace bien que ella no se sumerja en esto como si fuera una desgracia. Porque hay gente que está peor. El hecho de que yo también pueda contar mi historia y ser una persona influyente para otros, es una manera de abrazarlos también. Ahora me invitaron a un grupo de WhatsApp donde hay 250 personas con ELA. Yo me presenté y les dije: “Ahora juego en el equipo de ustedes. Vamos a dar batalla juntos”. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NH7K2HMUQZGYPLY75WHURTPRJA.png?auth=7244c8e1111fb34281a36de9131765887f3835b1af36b3822d85e0ec23933d15&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Hugo Lescano (Gentileza)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A un año de la muerte de Selva Alemán: su imborrable huella en el mundo del espectáculo y su historia de amor con Arturo Puig]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/03/a-un-ano-de-la-muerte-de-selva-aleman-su-imborrable-huella-en-el-mundo-del-espectaculo-y-su-historia-de-amor-con-arturo-puig/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/09/03/a-un-ano-de-la-muerte-de-selva-aleman-su-imborrable-huella-en-el-mundo-del-espectaculo-y-su-historia-de-amor-con-arturo-puig/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La recordada actriz falleció el 3 de septiembre de 2024 a los 80 años de edad. Su partida generó una gran tristeza en todos los que tuvieron la suerte de conocerla y dejó un profundo vacío en quien fuera su pareja durante cinco décadas]]></description><pubDate>Wed, 03 Sep 2025 04:08:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXY6FTOSKBEANAQRJKGCXX63I4.jpg?auth=de74a882bfb86245ffdfad56f631aa745a3e5ac916e70a82f2c49ea8c81ab29a&smart=true&width=1920&height=2339" alt="Selva Alemán recibió tres Premios Martín Fierro, como protagonista en drama por Fiscales en 1998, como participación especial femenina por su labor en Tiempo final en 2002 y como actriz protagónica en Malparida en 2010" height="2339" width="1920"/><p>“¿Qué te puedo decir?<b> A mí todavía no me entra en la cabeza no verla más. Todo el tiempo pienso en ella, a cada segundo. Todo lo que hago lo hago pensando en ella. </b>Para mí era el centro de mi vida. Y me falta eso. Dicen que el tiempo cura. Pero hace un año que partió y a mí me parece que fue ayer. Es muy difícil. Mi vida es muy difícil en este momento. Aún teniendo afectos grandes, como hijos, nietos y demás, porque no es lo mismo. Ella era mi amor. Mi amor. Mi amor de toda la vida", dice Arturo Puig en diálogo con <b>Infobae</b>, sin poder, ni querer, disimular su dolor frente al primer aniversario de la muerte de su esposa, Selva Alemán.</p><p>La prestigiosa actriz<b> falleció el 3 de septiembre de 2024, a los 80 años de edad, de manera repentina</b>. Unos días antes, había posado junto a su marido en la alfombra roja de la entrega de los Premios Sur que había tenido lugar en el Teatro Politeama. Y nada podía hacer suponer que esa sería la última vez que se la vería en público. Sin embargo, en la mañana de ese día comenzó a sentirse mal. Y, tras dos controles médicos realizados en su domicilio, en horas de la tarde fue trasladada a la Clínica Zabala, donde sufrió un infarto que desembocó en el más triste desenlace. </p><p>Para Arturo fue un golpe muy duro, que hasta el día de hoy sigue sin poder asimilar. Selva no estaba enferma ni tenía ningún antecedente cardíaco. Por el contrario, por esos días venían de protagonizar <i>Largo viaje de un día hacia la noche</i> en el Teatro San Martín y tenían planeado desembarcar con esa obra en Mar del Plata para la temporada de verano. Entonces Puig se quedó solo y sin proyecto. Y, para tratar de lograr que saliera de su angustia, su amigo Carlos Rottemberg le propuso encabezar <i>Visitando al Sr. Green</i>, junto a Facundo Arana. Pero, pese a que lo intentó, en ese momento no tuvo la fuerza suficiente como para afrontar ese desafío.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDMGKEHDARHS3GD5S64SPHS7AU.jpg?auth=de95dc6fa133a323a5723e0f3c847b474000ae3bd983bc62b13ccc28ca471fc8&smart=true&width=1920&height=3129" alt="La actriz y Arturo Puig estuvieron unidos por cinco décadas" height="3129" width="1920"/><p>“Fue un amor a primera vista. Cuando nos dimos la mano, sentí que me reencontraba con alguien de mi familia. Nos conocimos en el ensayo. No lo había visto nunca, pero me parecía que lo conocía de toda la vida”, había confesado Selva en una de sus últimas entrevistas, al ser consultada por su historia junto al hombre con el que compartió ni más ni menos que cincuenta años. <b>La vida los cruzó en 1974, cuando se encontraron en la lectura de guion de la telenovela </b><i><b>Fernanda, Martín y nadie más</b></i><b>. Y Cupido se encargó del resto</b>.</p><p>Sin embargo, en aquel momento ambos tuvieron que ponerle freno a sus sentimientos. “Pasamos meses disimulando<b> </b>hasta que un día fuimos a tomar un café a un barcito de Olleros y Libertador. Hablamos, pero era todo un tema. Yo tenía dos hijos chiquitos”, reconoció años más tarde Arturo, que en entonces estaba casado y ya era padre de Ximena y Juan. Pero la realidad es que el amor que sentían el uno por el otro era imposible de ocultar. Y, finalmente, terminaron juntos, convirtiéndose en una de las parejas más emblemáticas de la farándula.</p><p><b>No tuvieron hijos porque el destino así lo quiso</b>. “No pude, tuve problemas físicos. También tuve varias operaciones, quistes de ovario. No pude. Impactó mucho. Por suerte yo hice terapia y eso me ayudó muchísimo”, había contado Selva al ser consultada sobre el motivo por el que no había sido mamá biológica. No obstante, le brindó su cariño a los descendientes de Arturo. Y se casó con él 30 de abril del 2001, día de su cumpleaños, sellando de esta manera una unión que iba mucho más allá de los papeles y los formalismos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74TFKV72RZAAXBGMUNA3BZRGDQ.jpg?auth=a4981248dd1341f37e12cf679ac41b7cdaa45a886d284d064d03e425b4b17f77&smart=true&width=1920&height=2514" alt="La belleza de Selva en una foto de su juventud" height="2514" width="1920"/><p>Selva y Puig eran, sin lugar a dudas, el uno para el otro. Tuvieron, puertas adentro, sus idas y vueltas como cualquier matrimonio. Y en un momento optaron, justamente para preservarse, por no trabajar más juntos. La pandemia de covid-19, sin embargo, los hizo dejar de lado esta decisión, ya que para evitar contagios preferían no vincularse con otras personas. Así fue como volvieron a subirse a un escenario, el del Multiteatro, para hacer <i>Cartas de amor</i>. Y la experiencia fue tan buena que decidieron seguir compartiendo el trabajo, además de su vida personal. En definitiva, él es uno de los actores más reconocidos de la Argentina. Y ella, era una de las actrices más admiradas por el público. </p><p>Nacida el 30 de abril de 1944 en Buenos Aires como Selva Carmen Giorno, la actriz era hija de la recordada Carmen Vallejo y de Roberto Denegri, a quien apenas conoció, por lo que adoptó el apellido artístico de Oscar Alemán, el hombre que la crio y a quien ella consideraba su verdadero padre. Desde muy chica, pese a que su madre hizo todo lo posible por persuadirla de lo contrario, supo cuál era su vocación. Se afilió a la Asociación Argentina de Actores en 1961. Y desde entonces no paró de trabajar. <i>Nuestra galleguita, Mujercitas, Situación límite, Atreverse, Alta Comedia, Son amores, Lalola, La bonita página </i>y <i>Tiempo final</i>, son solo algunos de los trabajos que hizo en televisión. En cine, participó en películas como <i>Pimienta, Contar hasta diez, La isla, El grito de Celina, La murga, El último piso, Mamá querida </i>y<i> Objetos</i>. Y se lució en teatro con obras como <i>Una cierta piedad, ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, Las troyanas, Le Prenom, Darse cuenta, El precio, Sonata de otoño, Reconocernos </i>y<i> Tres hermanas</i>.</p><p>A lo largo de su carrera, Selva obtuvo varios reconocimientos. Recibió tres Premios Martín Fierro, como protagonista en drama por <i>Fiscales </i>en 1998, como participación especial femenina por su labor en <i>Tiempo final</i> en 2002 y como actriz protagónica en <i>Malparida </i>en 2010. En 2003, el sindicato le entregó el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable junto con el Senado de la Nación. También fue galardonada con el Konex de Platino 2011 como actriz de televisión de la década. Y recibió el ACE de Oro como actriz protagonista en drama y/o comedia dramática por Madres e hijos, en 2015. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AGK24ONLOJCDFA5D2H7VFD3VSQ.jpeg?auth=6d4eb37896979aa067bc4d8ae70bf6b378677bec3500dadf20a17433a5bb5828&smart=true&width=790&height=445" alt="La actriz, una de las más queridas del ambiente, recibiendo un premio ACE" height="445" width="790"/><p>Pero Selva no sólo dejó una huella por su capacidad profesional, sino también por su calidad humana. Era, sin lugar a dudas, una gran estrella. Pero siempre tuvo su ego muy bien domado y hacía gala de su sencillez y su don de gente. En la ficción fue desde la más impactante heroína de telenovela hasta la más odiosa de las villanas. En la vida real, siempre fue una mujer simple, amorosa y trabajadora, de la que todos los que tuvieron la suerte de conocerla guardan un hermoso recuerdo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YQXZVGDVFVEC3FF2IDGGNL6QP4.jpg?auth=5c76efd8b39d9a69644d4c2ebacdd654c7d54deff26e01ad988f28da73bcf1f6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de Ingrid Bergman, la diva de Hollywood que apostó al amor y rompió las convenciones sociales de su época]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/29/el-recuerdo-de-ingrid-bergman-la-diva-de-hollywood-que-aposto-al-amor-y-rompio-las-convenciones-sociales-de-su-epoca/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/29/el-recuerdo-de-ingrid-bergman-la-diva-de-hollywood-que-aposto-al-amor-y-rompio-las-convenciones-sociales-de-su-epoca/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz sueca que nació hace 110 años y falleció, exactamente el mismo día, pero de 1982 después de festejar su aniversario número 67, fue dejada de lado por el público debido a su romance prohibido con el director Roberto Rossellini por el que abandonó a su hija mayor]]></description><pubDate>Fri, 29 Aug 2025 04:45:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6NWGCKKUVCADJJWTYGFOHWHXQ.jpg?auth=412e747ae0ac4fbef6ee0b8ea4173aa7592b53f45ef55b8a89a2cc79edacc762&smart=true&width=770&height=514" alt="Ingrid Bergman como la doctora Constance Petersen en "Cuéntame tu vida"" height="514" width="770"/><p><b>Nació el 29 de agosto de 1915 en Estocolmo, Suecia. Y murió exactamente el mismo día de 1982 en Londres, Inglaterra, a los 67 años de edad. Ella era Ingrid Bergman. Bella y talentosa, se convirtió en una verdadera diva de Hollywood</b>. Pero detrás de su estelaridad había una mujer irreverente a la que nunca quiso renunciar, ni por la fama, ni por el éxito, ni por el dinero. Y, mucho menos, por los mandatos sociales.</p><p>Tuvo una infancia complicada. Su madre, Friedel, murió cuando ella tenía apenas 3 años. Y, una década más tarde, falleció su padre, Justus. Así que Ingrid quedó huérfana a una edad en la que la infancia se mezcla con la adolescencia, generando miedos e incertidumbre. Fueron sus tíos los que, finalmente, terminaron haciéndose cargo de ella hasta que terminó el colegio secundario. Y entonces se impuso frente a la negativa de su familia y comenzó a estudiar actuación en la Royal Dramatic Theater School de Estocolmo, segura de que su futuro estaría ligado al cine y el teatro y, cuando se impuso el medio, a la televisión.</p><p>No se equivocó. Eran tiempos en los que no estaba bien visto que una mujer se dedicara a otra cosa que no fuera formar una familia. O, a lo sumo, estudiar una carrera para obtener un trabajo decente. Prejuicios que Bergman nunca escuchó. Por el contrario, hizo su camino hasta convertirse en una estrella. Y, además del cariño del público, logró el reconocimiento de los representantes de la industria: ganó tres premios Oscar, cinco Globos de Oro y fue la primera ganadora de un premio Tony como mejor actriz, entre otros galardones.</p><p>“El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”, le decía con su rostro angelado a Humphrey Bogart en <i>Casablanca</i>, en una de las escenas románticas más recordadas del cine la Edad de Oro. Había desembarcado en Hollywood unos años antes, de la mano del productor norteamericano David Selznick, quien después de verla en <i>Intermezzo </i>le propuso viajar a los Estados Unidos para reversionar el film. Y ella, <b>a pesar del poco interés por encajar en los cánones de belleza de las actrices de entonces, aceptó</b>. Porque, en definitiva, nunca había tenido ninguna intención de quedarse en su país natal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RJQJ262M35HFTI5GATPH5SN4KI.jpg?auth=91ec20eb517302d0fa1ac97ef44db81beeb2d71b2f6ca9a9d9657e7509799c36&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La actriz junto a Roberto Rossellini " height="1080" width="1920"/><p>Una vez, Alfred Hitchcock aseguró: “El problema de Ingrid era que sólo quería hacer obras maestras”. Y era verdad. Por eso, ya habiéndose consagrado con su papel de Ilsa Lund en el icónico film de Michael Curtiz, Bergman no tuvo reparos a la hora de tomar la iniciativa de acercarse al italiano Roberto Rossellini, realizador de <i>Roma, città aperta </i>y<i> Paisà</i>. Lo hizo mediante una carta en la que le decía que había visto sus películas y que podía contar con ella si necesitaba “una actriz sueca que hable inglés perfectamente, que no ha olvidado el alemán, a quien apenas se entiende en francés y que del italiano sólo sabe decir ‘ti amo’”. Su intención era trabajar con un gran director. <b>No pensaba enamorarse. Pero se enamoró</b>.</p><p>Corría el año 1948. Para entonces, <b>Ingrid estaba casada con el dentista Petter Lindström, con quien había traído al mundo a su hija Pía</b>. Rossellini, cabe aclararlo, también tenía esposa, Marcella De Marchis, hijos, Marco y Renzo, y, según dicen, también una amante: la actriz Anna Magnani. Pero se sintió muy halagado por la misiva de Bergman y le respondió contándole algunas de sus ideas, como para ver la posibilidad que filmaran algo juntos. Y no pasó mucho tiempo antes de que la actriz hiciera sus valijas con destino a Roma para rodar Stromboli. Luego, sucedió lo previsible: ninguno de los dos pudo controlar la pasión.</p><p>El escándalo fue mayúsculo. Primero, porque el director le había prometido el papel que finalmente quedó en manos de Ingrid a su amante, que puso el grito en el cielo. Y, segundo, porque a ninguno de los dos les importó lo que pudieran pensar los demás sobre su romance prohibido. De hecho, nunca se escondieron y la revista <i>Life </i>ilustró su portada con una foto de ambos caminando de la mano como si no hubiera nadie más alrededor suyo. Pero todo se complicó cuando, a poco de haber terminado el rodaje, Bergman descubrió que estaba embarazada.</p><p><b>Roberto, el primer hijo de la pareja, llegó al mundo justo para el estreno del film que había unido a sus padres</b>. Y a la felicidad por el nacimiento del niño, se le contrapuso el fracaso de la película. Es que la pacata sociedad de entonces podía aceptar la hipocresía de matrimonios infelices e incluso, de infidelidades. Pero no podía tolerar que alguien rompiera con todas las reglas y se permitiera hacer lo que le diera la gana. A Bergman, además, la iglesia estadounidense se le puso en contra. Y <b>fue declarada persona no grata, por lo que tuvo que exiliarse en Italia, dejando a su primer marido y a su hija mayor en territorio americano. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAE7PJGUJVC5JEKKLMS47UN3YE.jpg?auth=ca9ea3af245c5a527dc463d4bc8ecba1846259c815c289ef8fa46e4584576397&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Bergman junto a sus hijos: las gemelas Isotta e Isabella y Roberto " height="1080" width="1920"/><p><b>“Me llegaban cartas atroces, cada sobre iba lleno de odio. En algunas ponían que yo ardería en el infierno por toda la eternidad.</b> Otras decían que era una agente del diablo y que mi pequeño era hijo del diablo. Y aun otras que mi bebé nacería muerto o sería jorobado. Hablaban de toda clase de horrorosas deformaciones que afectarían a mi hijo. Me llamaban puta y fulana. No podía creer que me odiara tanta gente. Al margen de lo que pensaran sobre mi vida, se trataba de mi vida privada y yo no les había hecho nada. Estaba en estado de shock. Llegaban cartas de todas partes, pero la mayoría de América. América es muy grande, así que había gente para escribir cartas de toda clase. Roberto me preguntaba por qué las leía si me afectaban tanto. Decía que era como leer reseñas de críticos a quienes nunca les gusta tu trabajo. ¿Qué sentido tiene? Yo le respondía que era el único modo para encontrar cartas de amigos que me animaban y me apoyaban”, reconoció Ingrid tiempo después.</p><p>Cuando finalmente consiguió el divorcio de Lindström, en 1950, <b>Ingrid se casó con Rossellini vía México. Y, dos años más tarde, dio a luz a las gemelas Isotta e Isabella</b>.<b> Pero el amor no lo pudo todo.</b> Aunque el italiano lo negó rotundamente, se decía que el director no quería que ella trabajara bajo las órdenes de otro director. Sin embargo, las películas que hicieron juntos no lograron la repercusión esperada. La gente no paraba de insultarlos, sobre todo, a Ingrid. De manera que la relación se terminó en 1957. Un año después de que ella aceptara rodar Elena y los hombres junto al francés Jean Renoir y él aprovechara para irse de viaje con su nueva amante. Entonces Bergman regresó a los Estados Unidos con sus tres niños, que según cuentan ya sufrido también una suerte de “abandono” cuando su madre se fue a trabajar a Francia y habían terminado viviendo sin sus padres en su casa de Roma.</p><p>Recién entonces, Ingrid volvió a ser lo que era profesionalmente. Protagonizó Anastasia, de Anatole Litvak. Y, con su trabajo, pudo reconquistar al público que tras su partida había decidido darle la espalda. Tiempo después,<b> se casó con el empresario teatral de origen sueco, Lars Schmidt, con quien estuvo en pareja durante casi dos décadas</b>. Y, a pesar de que desde finales de los ‘70 tuvo que batallar contra un cáncer de mama, <b>siguió en actividad hasta el final de sus días, cuando después de festejar su cumpleaños con amigos en una cena íntima falleció</b>. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6NWGCKKUVCADJJWTYGFOHWHXQ.jpg?auth=412e747ae0ac4fbef6ee0b8ea4173aa7592b53f45ef55b8a89a2cc79edacc762&amp;smart=true&amp;width=770&amp;height=514" type="image/jpeg" height="514" width="770"><media:description type="plain"><![CDATA[Ingrid Bergman como la doctora Constance Petersen en "Cuéntame tu vida"]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Juan Gabriel: la ilusión de los fans de que sigue con vida, cómo nació el mito y por qué volvió a reavivarse este año]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/28/juan-gabriel-la-ilusion-de-los-fans-de-que-sigue-con-vida-como-nacio-el-mito-y-por-que-volvio-a-reavivarse-este-ano/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/28/juan-gabriel-la-ilusion-de-los-fans-de-que-sigue-con-vida-como-nacio-el-mito-y-por-que-volvio-a-reavivarse-este-ano/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El gran cantautor mexicano falleció el 28 de agosto de 2016, aunque hay quienes creen que fraguó su fallecimiento para poder disfrutar sus últimos años en el anonimato ]]></description><pubDate>Thu, 28 Aug 2025 05:13:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YCKOHWHKGNF3VKLN76SLQMKEPQ.jpg?auth=66220d7c152ce0c691972294b8e7a003f69213f8dd70674e01646a3a27edfb08&smart=true&width=1960&height=1080" alt="Juan Gabriel (Robert Hacman)" height="1080" width="1960"/><p>Un artista agobiado por el éxito y la fama que decide fraguar su propia muerte, para poder disfrutar de los últimos años de su vida en el anonimato... La idea es, a todas luces, digna de una ficción. Salvo por el hecho de que, <b>para muchos, se trata de una historia real</b>. Y su protagonista sería ni más ni menos de Juan Gabriel, el Divo de Juárez, quien falleció a los 66 años el 28 de agosto de 2016, en California, Estados Unidos.</p><p>Es verdad que el cantautor mexicano, que revolucionó la música latinoamericana durante más de cuatro décadas, murió de repente. Había comenzado su gira <i>México es todo </i>el 19 de agosto de ese año, en Las Vegas, y el 26 de ese mismo mes había ofrecido un recital en The Forum de Los Ángeles. Durante el concierto, en el que se paró firme sobre un escenario de 360°, le brindó un homenaje a Rocío Durcal. Y el público, que lo había consagrado como un número uno, lo ovacionó. “Felicidades a todas las personas que están orgullosas de ser lo que son”, decía el <b>mensaje con el que se despidió de su show</b> esa noche. No sabía, ¿o sí?, que sería la última vez que lo verían.</p><p>La noticia de su muerte, dos días más tarde, sorprendió al mundo entero. Según confirmaron los peritos luego de la autopsia, el artista falleció a raíz de un infarto agudo de miocardio mientras se encontraba en un departamento de su propiedad de la zona de Santa Mónica. Esa misma noche, se suponía, iba a dar otro recital en El Paso. Y, el 12 de noviembre, tenía programado un concierto en la Plaza Constitución de la capital mexicana, su tierra natal. Pero, obviamente, nunca pudo cumplir con esos compromisos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HD72YMEQFZBB5M6IHW72FOY67M.jpg?auth=4ce7dab7a012de996d1bba720e73ea9c6b7831bd19fb2fc89fa6923387b0133f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Divo de Juárez en su juventud" height="1080" width="1920"/><p><b>Los restos del ídolo fueron cremados en la noche del 29 de agosto, al día siguiente de su muerte, por pedido de sus hijos</b>. Y todo parecía indicar que, a partir de ese momento, comenzaría la leyenda. Como suele suceder con las personalidades que dejan su arte como legado. Y las que, como él, se animan a romper los moldes sociales para darse el lujo de mostrarse sin posturas. Lo que nadie imaginaba, sin embargo, era que al poco tiempo se empezaría a dudar de la veracidad de la muerte de Juan Gabriel.</p><p>Pasaron apenas dos años y la familia del artista todavía estaba procesando el duelo, cuando su ex representante Joaquín Muñoz salió a los medios a asegurar que el Divo de Juárez estaba vivo. “<b>Simuló su muerte, </b>escondido no está, porque él no ha matado, ni es narcotraficante. Está en una casa, está muy bien“, aseguró en el programa Intrusos de Televisa. Y muchos de los fanáticos del creador de <i>Hasta que te conocí </i>y <i>Abrázame muy fuerte</i>, entre tantos otros éxitos, se aferraron a esa ilusión.</p><p>La polémica versión indicaba que el 7 de febrero de 2017, Juan Gabriel “resucitaría” o, mejor dicho, abandonaría su exilio voluntario para darle un mensaje a su público. “Ya va a salir, ya está aburrido de cómo está“, sostuvo el empresario que acompañó a Alberto Aguilera Valadez -tal el verdadero nombre del cantautor mexicano- durante unos quince años. Pero su predicción, finalmente, no se cumplió. Lo que no apagó, sin embargo, la esperanza de los fanáticos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PNRCLLWZ6JCGPHI5AVOCLRFQTE.jpg?auth=3ea8db3033742d12f4e36e2bb961fe562471d89b9a954d5f47ef64c5c3573bf8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Joaquín Muñoz y Juan Gabriel en una foto de la época en que trabajaban juntos (Foto: Joaquín Muñoz)" height="1080" width="1920"/><p>Para el tercer aniversario del fallecimiento de Juan Gabriel, Muñoz volvió a hablar con la prensa para asegurar que “ahora sí”, su representado y amigo había muerto tras sufrir una enfermedad. Sin embargo, poco después se desdijo en el ciclo <i>Con permiso</i>, conducido por los periodistas Juan José Origel y Martha Figueroa por Unicable. Y aseguró que, finalmente, el artista que según él <b>se encontraba viviendo oculto</b> <b>en suelo mexicano</b>, iba a reaparecer. Y que solo estaba esperando el “permiso” del por entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para poder hacerlo, dado que <b>hacerse pasar por muerto constituye un delito.</b></p><p>Según explicó Muñoz, que dijo ser la única persona que estaba en contacto con el artista, la confusión acerca de su “segunda muerte” había tenido que ver con un malentendido de la señora encargada de cuidar a Juan Gabriel, quien se habría basado en un titular que había visto en la televisión. Pero certificó que él mismo se había comunicado con el cantautor para comprobar que solo <b>se trataba de un error</b>. Y que seguía vivo. </p><p>De hecho, a principios del 2021 y en medio de la pandemia de COVID, Muñoz volvió a hablar de Juan Gabriel en <i>Suelta la sopa</i>, Telemundo. Y se mostró preocupado porque, según dijo, dado que su requerimiento para conseguir que el presidente mexicano le permitiera “regresar a la vida” sin consecuencias legales no habían sido concedido, el hombre no había podido recibir la vacuna correspondiente. En ese momento, además, aseguró que la salud del cantautor se había deteriorado en los últimos años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D2DF6RFFVRELNGP74YZFVCKPJE.jpg?auth=268e86086a2310a69c78d3aa6188271000a0bdfafc1327eca038d1d13fd9f8d5&smart=true&width=1920&height=1079" alt="El artista fue uno de los cantautores más importantes de Latinoamérica (Foto: YouTube)" height="1079" width="1920"/><p>Cabe señalar que <b>la familia de Juan Gabriel nunca avaló los dichos de Muñoz</b>. Muy por el contrario, uno de los hijos del cantante y actual encargado de mantener su legado ya que contaba con un testamento a su favor, Iván Gabriel Aguilera,<b> lo demandó </b>junto al abogado Guillermo Pous por el “daño moral” que sus declaraciones causaron en los deudos del artista. “Ha dicho una sarta de incoherencias, nosotros lo demandamos por las imputaciones que ha hecho de manera directa a mi representado, a Simona, su esposa, y a mí, diciendo que tratamos de robarle el dinero a don Alberto y que confabulamos para matarlo”, dijo el letrado.</p><p>Uno de los motivos que hicieron que muchos, incluso algunos periodistas, creyeran en las palabras de Muñoz, era que <b>en ningún momento se habían llegado a mostrar imágenes del cuerpo sin vida</b> del Divo de Juárez. Pero sus restos fueron incinerados en Los Ángeles y las cenizas se encuentran en poder de su heredero, por lo que para el abogado “no hay ninguna duda de que está muerto” y, en su opinión, las declaraciones de quien fuera su amigo y representante encuadrarían en un “tema psiquiátrico”.</p><p>Lo cierto es que, en mayo de 2025, las sospechas sobre la posibilidad de que Juan Gabriel siga vivo volvieron a encenderse. En las redes sociales se empezó a viralizar un video de un hombre que se encontraba en una playa de Brasil, cuya apariencia era similar a la del creador de más de 1800 composiciones. Y los internautas analizaron hasta el último detalle, desde <b>sus movimientos </b>hasta el tinte de su voz, para llegar a la conclusión de que era el mismísimo Divo de Juárez reconociendo su accionar. De esta manera, se puso en el tapete una vez más la teoría que asegura que fingió su muerte para alejarse de la escena pública. Una idea que, por más descabellada que suene, sus más fervientes fanáticos quizás nunca quieran desestimar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HD72YMEQFZBB5M6IHW72FOY67M.jpg?auth=4ce7dab7a012de996d1bba720e73ea9c6b7831bd19fb2fc89fa6923387b0133f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El Divo de Juárez en su juventud]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El suboficial que espió 18 años para la Unión Soviética sin que lo descubrieran y se convirtió en “el mayor traidor de la historia”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/28/el-suboficial-que-espio-18-anos-para-la-union-sovietica-sin-que-lo-descubrieran-y-se-convirtio-en-el-mayor-traidor-de-la-historia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/28/el-suboficial-que-espio-18-anos-para-la-union-sovietica-sin-que-lo-descubrieran-y-se-convirtio-en-el-mayor-traidor-de-la-historia/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[Con una carrera naval intachable, el operador de radio John Walker no estaba satisfecho con su vida: en 1967 descubrió que su esposa lo engañaba y que el amigo que administraba el bar que había comprado con sus salarios lo había llevado a la quiebra. Poco después se presentó en la embajada soviética en Washington, donde entregó copias de documentos secretos a los que tenía acceso y se ofreció como espía. Durante casi dos décadas manejó una red que solo fue descubierta cuando lo denunció su exmujer, resentida porque no le pasaba dinero]]></description><pubDate>Thu, 28 Aug 2025 05:06:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PYENYQ2CXBBGFP5OTRQF7EZRD4.jpg?auth=305692e3c2fb131af6b732ec6887709b7f804517a347001ca7eab7462117fd01&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Walker" height="1080" width="1920"/><p>Los espías de verdad poco o nada tienen que ver con aquellos agentes arriesgados, glamorosos, expertos en artes marciales y el uso de armas que protagonizan las novelas y las películas del género. Suelen ser todo lo contrario: prudentes, grises, capaces de pasar inadvertidos y enfocados en un solo tema. Así era <b>John Walker</b>, el suboficial de la marina estadounidense considerado <b>“el mayor traidor de la historia de los Estados Unidos”</b>. Lo de “traidor” le cabe porque era estadounidense y le pasaba información a la inteligencia de la Unión Soviética. Cuando lo descubrieron, en 1985, ya se había retirado de la Armada, cuyo uniforme visitó durante dos décadas, y <b>hacía 18 que espiaba para la KGB</b>, primero solo y después mediante una red integrada por amigos, un antiguo colega de la fuerza y miembros de su familia. </p><p>Al dar la noticia de su detención, el secretario de Defensa Caspar Weinberg enumeró los daños que Walker había perpetrado a la seguridad nacional: su espionaje proporcionó a Moscú “acceso a armas, datos de sensores, tácticas navales, amenazas terroristas, entrenamiento, preparación y tácticas de superficie, submarinos y aerotransportados”, dijo. No solo eso, la silenciosa e indetectable labor de Walker puso en evidencia la incapacidad del FBI y de otras agencias para descubrirlo, ya que si terminó preso no fue a causa de un eficaz trabajo de contrainteligencia sino <b>por la denuncia de su exmujer y su hija</b>, que no actuaron por patriotismo sino por puro resentimiento. </p><p>Hasta entonces, siempre había navegado en las oscuras aguas del espionaje sin ser captado por los radares. Con los años, su caso se convirtió en materia de estudio en la Armada y en las agencias de seguridad nacional. “Resulta esclarecedor repasar la historia de su red de espionaje naval, tanto por lo que revela sobre el espionaje versus la seguridad como por cómo pone de relieve las ambiciones y las debilidades en la base del espionaje”, sintetizó la <i>Revista de Historia Naval del Instituto Naval de EE. UU.</i> en un artículo que lleva el contundente título de <b>“La mayor traición de la Marina”</b>. Allí se repasan su carrera y la facilidad con que se convirtió, según <i>The New York Times</i>, en el artífice del “anillo de espionaje soviético más dañino de la historia”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OLVZQ6VE4355MHVJQJFCURZONE.jpg?auth=c46177ed73dfa3c4087c492bb466fcdbaa9f97831ae3b0eabaf4504a89c53ddd&smart=true&width=2322&height=1547" alt="John Walker era suboficial de la marina estadounidense con una carrera intachable hasta que quiso hacer con su vida algo más y comenzó a servir como espía para la KGB. (AP Foto/ Ivan Sekretarev, Archivo)" height="1547" width="2322"/><h2>Alistado a la fuerza</h2><p>John Anthony Walker nació en Washington el 28 de julio de 1937 y fue a una escuela secundaria en Scranton, Pensilvania. Lo atraían mucho más las calles que las aulas y para sostenerse —como su familia le había cortado los víveres— organizó con un amigo<b> una serie de robos en un solo día</b>, el 27 de mayo de 1955. Cuando los capturaron el botín que habían obtenido incluía, dos llantas de auto, cuatro litros de aceite, seis latas de limpiador y tres dólares en efectivo. Como tenía 17 años, le ofrecieron la alternativa de ir a la cárcel o alistarse en una de las fuerzas armadas. El joven Walker eligió la Armada y se formó como operador de radio.</p><p>Contra lo que se esperaba de un delincuente precoz alistado a la fuerza, Walker inició una tarea que <b>por muchos años fue intachable</b>. Primero sirvió a bordo de un destructor de escolta y luego se unió a la tripulación del portaaviones USS Forrestal. Se anotó en la escuela de submarinos y, al completar el curso, fue asignado al portaaviones Razorback que cumplía una misión en el pacífico. Ascendido a suboficial, recibió una autorización criptográfica de alto secreto y <b>aprobó el Programa de Confiabilidad del Personal</b>, una evaluación psicológica para garantizar que <b>solo el personal más confiable tuviera acceso a</b> <b>armas nucleares</b>. Corría 1960 y se había casado con Barbara Crowley, con quien tuvo tres hijos.</p><p>En los años siguientes tuvo varios destinos, donde los informes de sus superiores siempre fueron excelentes, lo que le valió ser asignado a la Tripulación Azul del submarino de misiles balísticos Polaris Andrew Jackson para dirigir la sala de radio. En 1963 aprobó sus exámenes de grado de educación general de la escuela secundaria, así como las pruebas de ascenso de la Marina, lo que le valió el grado de <b>suboficial jefe</b>. Diez años después, John Walker había servido con cierta distinción a bordo de media docena de buques, <b>había alcanzado el grado máximo al que podía aspirar un suboficial</b> y dirigido el taller de radio de un submarino de misiles nucleares.</p><p>Mientras su vida transcurría a bordo de un barco o de un submarino, todo marchaba sobre rieles, pero cada vez que pisaba tierra se convertía en un infierno. Para 1967 había descubierto que Barbara, su dulce esposa y madre de sus hijos, lo engañaba y se tomaba hasta el agua de los floreros, y que el bar que había montado con sus ahorros y entregado a un amigo para que lo administrara estaba al borde de la quiebra. Esas frustraciones se mezclaron con una idea que comenzaba a germinar en su cabeza: que el asesinato de John F. Kennedy había sido orquestado por líderes gubernamentales y empresariales con la intención de impedir que moderara la Guerra Fría. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ALLZ2AVTJRE3ZFJCOPCVHFMIH4.jpg?auth=06a46d103cd0cee5bb57832818934ce92510474df14ce2853bd2e14592d29169&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Walker había servido con distinción en media docena de buques y había alcanzado el grado máximo al que podía aspirar como suboficial, sin embargo cuando descubrió que su esposa lo engañaba y su amigo había llevado casi a la quiebra el bar que le había dejado para administrar, su vida dio un vuelco. (Ltjg Julian Jacobs/U S Navy/Plan)" height="1280" width="1920"/><h2>Una visita a la embajada</h2><p>El panorama con que John Walker se encontraba todos los días al despertar y mirar a su alrededor se puede sintetizar así: <b>su mujer lo había traicionado, necesitaba dinero y ya no confiaba en el Gobierno de su país</b>. Eso lo llevó en el otoño de 1967, cuando estaba asignado como oficial de guardia en el cuartel general de la Fuerza de Submarinos de la Flota Atlántica en Norfolk, a pedir unos días de licencia y manejar hasta Washington. En uno de sus bolsillos <b>llevaba las fotocopias de varios documentos del cuartel general</b>.</p><p>En la capital dejó su auto en un estacionamiento y caminó con paso seguro hasta la embajada de la Unión Soviética, donde pidió ver al jefe de seguridad. Yakov Lukasevics, especialista en seguridad interna de la embajada, no tenía ni idea de qué hacer con el estadounidense que llegó con un documento fotocopiado y se ofreció para espiar. Sin embargo, los papeles necesitaban ser evaluados, así que llamó al jefe de estación del KGB, Boris Solomatin. “Tengo aquí a un hombre interesante que llegó de la calle. Tiene que venir alguien que hable mejor inglés”, le dijo. Debían descubrir si ese suboficial de la Armada estadounidense que había llamado a la puerta de la sede diplomática era una oportunidad o una trampa montada por la CIA o el FBI.</p><p>Solomatin no demoró en darse cuenta de que <b>Walker podía ser una mina de oro</b>. Conocedor del mundo naval, descubrió que algunos de los documentos que le ofrecía se referían a submarinos estadounidenses cuyos movimientos afectaban a la flota soviética. Otro de los documentos pertenecía a la Agencia de Seguridad Nacional y era aún más importante: detallaba la configuración del mes siguiente para la máquina de cifrado estadounidense KL-47. Los soviéticos ya habían recibido algunos documentos de la NSA de otro espía, y luego de comparar las marcas y el formato, se dieron cuenta de que el documento de configuración de Walker, llamado lista de claves, era auténtico.</p><p>La entrevista personal también lo impresionó bien: en ningún momento Walker manifestó amor alguno por el comunismo, algo que los impostores solían enfatizar, sino que simplemente le dijo que quería ganar dinero. Decidió utilizarlo. Le dio unos miles de dólares como anticipo y lo puso a las órdenes de Oleg Kalugin, su adjunto de inteligencia política, y de Yuri Linkov, un espía naval, como su oficial de caso. Esperaron que se hiciera de noche y sacaron a Walker de la embajada escondido en el baúl de un auto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBDOW5E63JFHXFHX7OG5E7E5FE.JPG?auth=49eea9ba61e37f3193de2cde7279926970c545b0c1a042407b83d26f0cb0fd99&smart=true&width=800&height=541" alt="En 1967, Walker decidió hacer una visita a la embajada de Rusia en Estados Unidos: llevaba documentos con información confidencial. Necesitaba dinero y se ofreció como espía. (REUTERS/Yulia Morozova)" height="541" width="800"/><h2>18 años sin sospechas</h2><p>Durante los siguientes 18 años, John Walker, primero en soledad y luego a través de una red que él mismo se ocupó de montar, <b>inundó de datos a los soviéticos</b>, especialmente en lo referido a las claves criptográficas. Hasta 1974 operó sin cómplices, pero para 1975, cuando se retiró de la Armada, ya tenía montada una organización que le permitiría seguir obteniendo información para Moscú. Incorporó primero a su colega y amigo Jerry Whitworth, un suboficial mayor que también era operador de radio y tenía acceso a las claves. Más tarde sumó a su propio hijo, Michael, oficial a bordo del Nimitz que trabajaba en la oficina de administración del barco y le suministró <b>más de 1500 documentos para el KGB</b>, incluyendo material sobre sistemas de armas, control de armas nucleares, procedimientos de mando, identificación hostil y métodos de sigilo, y listas de objetivos de contingencia. También consiguió información de su hermano mayor, Arthur L. Walker, teniente comandante retirado de la Marina que trabajaba para una contratista de defensa. Bien estudiados por la inteligencia soviética, esos contratos sirvieron para que supieran hacia dónde apuntaban los proyectos estadounidenses.</p><p><b>Toda esa información le dio a Moscú una ventaja significativa durante la Guerra Fría</b> y alteró de manera drástica el equilibrio de poder. En un artículo titulado “El mayor traidor de la Marina de la historia de los Estados Unidos”, Cyd Ollack, antiguo colega de Walker, enumeró los principales aportes que el suboficial espía hizo a la inteligencia soviética: Procedimientos para un lanzamiento nuclear cuando se lo ordenara y dónde se establecería el mando y control; movimientos de tropas y aire en Vietnam de 1971 a 1973 que los soviéticos pasaron a Vietnam del Norte y sus aliados; ataques aéreos planificados para Vietnam del Norte y varias misiones de operaciones especiales que se llevaban a cabo en Laos y Camboya; planes de guerra, manuales, resúmenes de inteligencia, operaciones en curso, así como numerosos documentos clasificados y claves criptográficas; estrategias navales de los Estados Unidos para los océanos Pacífico y Atlántico.</p><p>También provocó la captura por parte de corea del Norte de un barco estadounidense para obtener máquinas de cifrado. “Los soviéticos interceptaron nuestros mensajes codificados, pero nunca pudieron leerlos. Y con Walker proporcionando las tarjetas de códigos, esto era la mitad de lo que necesitaban para leer los mensajes. La otra mitad que necesitaban eran las propias máquinas. Aunque Walker podía darles manuales de reparación, no podía darles máquinas. Entonces, un mes después de que John Walker ofreciera sus servicios como voluntario, los soviéticos organizaron, a través de los norcoreanos, <b>secuestrar un barco de la Armada de los Estados Unidos con sus máquinas de cifrado</b>, y ese era el USS Pueblo. </p><p>Y a principios de 1968 capturaron el Pueblo, lo llevaron al puerto de Wonsan, rápidamente sacaron las máquinas… las llevaron en avión a Moscú. Ahora Moscú tenía ambas partes del rompecabezas. Tenían la máquina y un espía estadounidense en Norfolk, con las tarjetas de códigos y con acceso a ellas”, cuenta el historiador de la CIA Keith Melton.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHO4SCS3HFBF7PPU3FEQPWL3FI.jpg?auth=bde8223150798c0efd34e5f554622de97bf0f49f30d25eb0799005ee07dac75e&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Durante 18 años, Walker inundó a los soviéticos de datos y documentos que le otorgaron a Moscú una ventaja significativa durante la Guerra Fría. (EFE/ Maxim Shipenkov)" height="1079" width="1920"/><h2>El talón de Aquiles</h2><p>Durante esos 18 años, <b>ni el FBI ni ninguna agencia de contrainteligencia tuvo jamás en la mira a John Walker o a alguien de su red</b>. Sin embargo, al armar su equipo, el suboficial de la Armada cometió un error: incorporar o tratar de incorporar a sus familiares para que colaboraran con él. Su hijo Michael y su hermano Arthur aceptaron, pero su hija Laura —a quien intentó sumar en 1979— se negó y, aunque cortó relaciones con él, no quiso denunciarlo.</p><p>Solomatin y Kalugin le advirtieron que no comprometiera a su familia, porque eso significaba un enorme riesgo de seguridad, ya que si caía uno caerían todos, pero Walker desobedeció. <b>A fines de 1984, la exesposa de Walker, Barbara, resentida con él porque no le pasaba dinero, lo denunció al FBI</b>. Sin embargo, cuando el 29 de noviembre un agente especial la entrevistó en su casa decidió que la mujer no era una fuente confiable, porque aunque algunas de las cosas que describía —como cuando había acompañado a Walker en algunas entregas realizadas en Washington—, coincidían con las técnicas de la KGB, Barbara lo recibió completamente borracha y no dejó de beber vodka durante toda la charla.</p><p>Con esas apreciaciones, el informe del agente quedó archivado sin que se avanzara en la investigación hasta que, en enero de 1985, un supervisor del FBI que realizaba una revisión trimestral rutinaria de los archivos inactivos tomó nota del informe de Barbara Walker y lo remitió a la oficina de Norfolk del FBI. El 25 de febrero le asignaron el caso al agente Robert Hunter, que volvió a entrevistar a Barbara y después a Laura, la hija de Walker, que <b>contó el intento de reclutarla que había hecho su padre en 1979</b>. A instancias del FBI, Laura llamó por teléfono a Walker y se pudo grabar la conversación en la que este le sugirió que se reincorporara al Ejército o tratara de entrar en la CIA para desde allí espiar para él. Casi al mismo tiempo, el Servicio Nacional de Inteligencia detuvo a Michael —el hijo que sí espiaba— y obtuvo su confesión.</p><p>El final de John Walker como espía llegó finalmente el 20 de mayo, cuando <b>el FBI lo arrestó luego de confiscar 127 documentos clasificados </b>que había dejado en un punto de entrega. Al allanar su domicilio se encontraron abundantes pruebas de la red de espionaje, incluyendo registros de pagos a Jerry Whitworth, que se entregó a las autoridades el 3 de junio. El hermano Arthur también fue arrestado.</p><p>A cambio de limitar sus cargos, John Walker acordó hablar de su espionaje en detalle y declararse culpable, y Michael también aceptó la oferta. Arthur Walker fue juzgado en agosto y condenado a 365 años de prisión, tres cadenas perpetuas, y Michael a 25 años. Por colaborar con la Justicia <b>John Walker</b> —el ideólogo y jefe de la operación de espionaje— <b>solo fue condenado a una cadena perpetua</b>. </p><p>John Anthony Walker murió de cáncer el 28 de agosto de 2014 en prisión, cuando le faltaba un solo año para obtener la libertad condicional. Desde Moscú, ya retirado del servicio, su jefe directo en la estructura del espionaje soviético lo despidió así: “Por mucho, el de John Walker fue el caso de espionaje más espectacular que manejé en los Estados Unidos”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PYENYQ2CXBBGFP5OTRQF7EZRD4.jpg?auth=305692e3c2fb131af6b732ec6887709b7f804517a347001ca7eab7462117fd01&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[John Walker]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La leyenda de Martín Karadagian: el misterio del hombre de la barra de hielo y sus peleas con Gatica y Piluso]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/27/la-leyenda-de-martin-karadagian-el-misterio-del-hombre-de-la-barra-de-hielo-y-sus-peleas-con-gatica-y-piluso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/27/la-leyenda-de-martin-karadagian-el-misterio-del-hombre-de-la-barra-de-hielo-y-sus-peleas-con-gatica-y-piluso/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El creador de Titanes en el ring murió el 27 de agosto de 1991, hace 34 años. Se había retirado del catch el 30 de diciembre de 1983 por problemas de salud]]></description><pubDate>Wed, 27 Aug 2025 04:09:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NYBI2DOMT5CENEIREMMQVGJHIY.jpg?auth=895a9911ac83c0a9b678f6cbbd979e6b2224c47f3a709b1c9561a6e08f08ac70&smart=true&width=949&height=572" alt="Martín Karadagián, el creador de Titanes en el Ring" height="572" width="949"/><p>Su partida no fue fácil. <b>Ese 27 de agosto de 1991, cuando murió, Martín Karadagian llevaba 8 años fuera del ring</b>. Su última pelea había sido el 30 de diciembre de 1983, cuando cerró la temporada de Titanes en el ring enfrentándose al personaje de Nerón. Se suponía que, aunque en Canal 11 no habían cerrado su continuidad, pasado el verano volvería al ruedo. De hecho, había asumido algunos compromisos junto con su troupe, con la que se presentaba en distintos escenarios. Pero su salud no se lo permitió. </p><h2>El final del Campeón del Mundo</h2><p>El luchador ya venía bastante complicado por su<b> cuadro de diabetes.</b> Y terminó sufriendo la amputación de una de sus piernas, lo que hizo imposible que pudiera seguir haciendo lo que más amaba. Finalmente, con 69 años de edad, falleció de un edema pulmonar en la clínica Agote de la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, al día de hoy, se siguen recordando algunos hitos de lo que fue su carrera en el mundo del catch.</p><p>Hijo del armenio Hamparzun Karadayijan, quien había llegado al país escapando del genocidio turco, y de Paulina Fernández, de nacionalidad española,<b> Martín había llegado al mundo el 30 de abril de 1922 en un conventillo en el barrio de San Telmo</b>. Y no le quedó más remedio que crecer de golpe. Después de dejar sus estudios en primer grado inferior, empezó a ayudar a su padre en la carnicería del Mercado Proveedores del Sur. Y, al mismo tiempo, comenzó a hacer changas para ayudar económicamente en su hogar.</p><p>Al mismo tiempo, <b>empezó a practicar lucha grecorromana en la Asociación Cristiana de Jóvenes, soñando con llegar a vivir de esa pasión en algún momento</b>. Con 18 años, decidió acercarse al Estadio Luna Park, donde todos los martes, jueves y domingos se disputaban batallas de catch, disciplina que amenazaban con desplazar al boxeo tradicional. Karadagian (un apellido simplificado para beneplácito de los medios) decidió incursionar en la televisión y montar un show pensado para toda la familia pero, en especial, para los más chicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BYMKFLHI5NC65PLFOBQEYQK7IA.jpg?auth=8c89db055381df8bcfca1f63ae618a7971a848e5cff0549bcfa7b341864dfa9b&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Karadagián pelando con el Mono Gatica" height="1079" width="1920"/><p>El ciclo que vio surgir personajes como El Caballero Rojo, encarnado por Humberto Baby Reynoso, o El Ancho Rubén Peucelle, entre tantos otros, debutó el 3 de marzo de 1962 en Canal 9. Pero, a modo de promoción, <b>el 12 de noviembre de 1961 Martín disputó una recordada pelea contra el Capitán Piluso, el personaje que ya había consagrado a Alberto Olmedo dentro del rubro infantil </b>en la misma pantalla, quien terminó venciendo a su rival con la ayuda de Coquito, el marinero encarnado por Humberto Ortiz. La idea era que quienes no estaban habituados a frecuentar la meca del box tuvieran un primer acercamiento a esta deporte. Y, con Pipo Mancera como maestro de ceremonia, cuentan que más de 40 mil personas se agolparon en el estadio. </p><h2>El inicio de Titanes en el ring</h2><p>El programa se emitió en horario nocturno durante siete temporadas. Luego, tras un breve impasse, regresó en la pantalla de Canal 13 y Canal 11, con altos picos de rating. En los encuentros, obviamente coreografiados, los niños alentaban a los buenos por sobre los malos. Y<b> Karadagian, que al principio se presentaba como un armenio malo y que, desde que nació su hija Paulina, decidió pasarse al bando de los buenos, nunca perdía</b>. ¿Cómo iba a perder?</p><p>De hecho, yendo un poco atrás en la historia y antes de crear su mítico programa, Martín había planeado un encuentro ni más ni menos que con José María Gatica en un improvisado ring montado en la cancha de Boca. Era el 10 de agosto de 1957. Y el clima no los ayudó, ya que el frío y las nubes habían desanimado a los espectadores que se esperaba llenaran el lugar para presenciar el que se anunciaba como “El combate del siglo”. Pero, así fuera para las pocas personas que sí habían asistido, los dos se pusieron a pelear en una mezcla de catch y boxeo previamente guionado. Hasta que el Mono se encegueció y se salió de libreto. Entonces los golpes terminaron siendo reales. Tan reales, que <b>Karadagian se consagró vencedor y su rival terminó con una lesión en la pierna que lo dejó rengo de por vida.</b></p><p>En el otro extremo de la historia, muchos recuerdan que Alejandro Rodrigo, el encargado de personificar a<b> Mister Moto, dejó la troupe en 1982 en medio de una disputa con el Campeón del Mundo (título con el que se presentaba Karadagian), porque no estaba dispuesto a perder con él</b>. Sabía que en el catch todo estaba ensayado o, según sus propias palabras, era un “tongo”. Pero aseguraba que el creador del ciclo estaba “muy viejo” como para pretender ganarle. Y hasta terminó en la Justicia argumentando que los detalles de su personaje, empezando por la ropa que tuvo que buscar a último momento cuando se lesionó quien iba a hacer ese rol y se lo terminaron dando a él, eran un invento suyo. Desde entonces decidió seguir su propio camino, aunque nunca logró la trascendencia de Martín.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BMIZ6C4CAFFPZNLJD4RDQGTYNE.jpg?auth=341240a31d71b25ce41e4f2d8a88ce3b32ed8cdb627d30b1e773c56c766a127b&smart=true&width=960&height=1280" alt="Martín en un combate con La Momia" height="1280" width="960"/><p>El personaje más misterioso de Titanes fue siempre La Momia. Es que nadie sabía quién se encontraba debajo de esas vendas. ¡Podía ser cualquiera! De hecho, fueron al menos tres los encargados de usar ese traje: <b>Iván Kowalski, El Gitano Ivanoff y Juan Manuel Figueroa.</b> Pero cuenta la leyenda que, en oportunidad de presentar en sociedad a este luchador, Karadagian fue citado por el entonces presidente de la Nación, Arturo Illia, quien lo convocó a la Casa Rosada solo para preguntarle quien se ocultaba debajo de ese disfraz. O si era solo un muñeco.</p><h2>Los mitos de Titanes</h2><p>Otro llamado similar fue hecho por el presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse. ¿El motivo? Quería saber cuál era el sentido de <b>El hombre de la barra de hielo</b>, que caminaba alrededor del ring. El hombre era ni más ni menos que Juan Carlos Agostinacchio, un ayudante que un día pasó sin querer frente a las cámaras llevando hielo para el hombro luxado de Peucelle y que generó tanto fervor en el público, que se transformó en un fenómeno sin explicación alguna. Una incógnita.</p><p>Karadagian fue, también, un genio del márketing. Basta con recordar algunos de los personajes con los que impuso los PNT (publicidad no tradicional) en su legendario ciclo, como<b> Yolanka, el nombre de un yogur, o Dink C, una marca de jugos. </b>Eso, sin contar los ábumes de figuritas, las revistas, los discos, los muñequitos y todo el merchandising con el que invadió el mercado. Pero estaba claro: no había que copiar nada de lo que se veía en el programa<b>. “Chicos, no lo hagan en sus casas”, repetía Rodolfo di Sarli, locutor del programa y encargado de generar el clima para cada enfrentamiento</b>.</p><p>Tras la amputación de su pierna, sin embargo, Martín no pudo volver a pelear. No es que no quisiera. De hecho, hasta había empezado a delinear el personaje de un pirata que pudiera “justificar” la falta de su miembro. Pero los médicos lo convencieron de que no era conveniente que volviera subirse a un ring. Sin embargo, en 1988, volvió a estar con sus luchadores, esta vez, ocupando el rol de jurado. Y, en determinado momento, se acercó al cuadrilátero, tiró su bastón, besó la lona y gritó: <b>“¡Gracias, estoy bien porque estoy con ustedes! ¡Estoy vivo!”. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NYBI2DOMT5CENEIREMMQVGJHIY.jpg?auth=895a9911ac83c0a9b678f6cbbd979e6b2224c47f3a709b1c9561a6e08f08ac70&amp;smart=true&amp;width=949&amp;height=572" type="image/jpeg" height="572" width="949"><media:description type="plain"><![CDATA[Martín Karadagián, el creador de Titanes en el Ring]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Yo a los 7 años ya era un hombre”: así recordaba Alberto Olmedo la dura infancia en Rosario que lo impulsó a buscar un futuro mejor]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/24/yo-a-los-7-anos-ya-era-un-hombre-asi-recordaba-alberto-olmedo-la-dura-infancia-en-rosario-que-lo-impulso-a-buscar-un-futuro-mejor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/24/yo-a-los-7-anos-ya-era-un-hombre-asi-recordaba-alberto-olmedo-la-dura-infancia-en-rosario-que-lo-impulso-a-buscar-un-futuro-mejor/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El Negro, como le decían todos, había nacido el 24 de agosto de 1933 en el seno de una familia muy humilde y se vio obligado a trabajar desde que era un niño para poder tener un plato de comida en su mesa]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2025 04:40:33 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBS3AUEYBVAABB7R6SK2ACBI6Y.jpg?auth=e80430ab68d6cd2dc9928b5eddb71870ff2c8e3b06dde542a4e8d853e64713b9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alberto Olmedo" height="1080" width="1920"/><p><b>“Yo a los 7 años ya era un hombre. Y a los 12 andaba en lugares pesados. El hambre me dio la agilidad para sobrevivir en la calle”</b>, contó una vez Alberto Olmedo. Y es que las necesidades lo habían hecho crecer de golpe. Había nacido el 24 de agosto de 1933 en Rosario, más precisamente un barrio llamado Pichincha, que se caracterizaba por albergar personajes marginales y prostíbulos. Su padre, José Matuone, lo había abandonado. Y por lo tanto su madre, <b>Matilde Olmedo</b>, de quien heredó su apellido, se vio obligada a salir a trabajar muchas horas por día para poder mantener a sus hijos.</p><p><b>Vivía en un conventillo ubicado en la calle Tucumán 2765, en la que los inviernos se hacían insoportables</b>. “Pobreza, cocina al fondo, un baño para seis piezas. Mucho frío. Y, a veces, ropa prestada”, recordó el Negro en una oportunidad al ser consultado sobre su infancia y esos días en los que dormía hacinado junto a su mamá y sus dos hermanos menores en la misma habitación. </p><p>Durante sus primeros años de vida, Olmedo creció al cuidado de su tía o de sus vecinas. Pero, <b>cuando cumplió los 7, tuvo que empezar a trabajar para poder llevar un plato de comida a su mesa</b>. Así, mientras cursaba segundo grado en la Escuela Nº 78 Juan F. Seguí, se levantaba a las cuatro de la madrugada para recorrer los tres kilómetros que lo separaban del Mercado Central en un carro tirado por un caballo. Volvía durmiendo entre la lechuga o comiendo alguna fruta. Y se ganaba unos pesos haciendo de repartidor en una carnicería y verdulería de la zona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OYDYRCUXDBG5VLF7VGETAMXPHE.jpg?auth=ddb8544b97f8632db1d25de98d9973ff862a293d4e357f782105913f2746d467&smart=true&width=1920&height=1008" alt="El Negro como el Capitán Piluso" height="1008" width="1920"/><p>Después de este primer y agotador rebusque, con 8 años Alberto pasó a ser <b>repartidor en una panadería</b>. Y, con 9, consiguió convertirse en <b>cadete de una farmacia</b>, lo que en ese momento para él había sido como conseguir un gran ascenso. “Era un trabajo más limpio, más ordenado y mejor pago”, señaló el capocómico ya de grande, habiendo conocido el éxito y la fama. </p><p>Igual, como todo chico, Olmedo se las ingeniaba para hacer alguna que otra travesura. Cuentan que<b> usó su traje de comunión en varias oportunidades</b>, hasta que ya no le entró, porque a los que recibían en sacramento en la iglesia los premiaban con un chocolate caliente con facturas. También se sentaba sobre el tapial de una vieja cervecería junto a su amigo, Osvaldo Martínez, a esperar que llegaran los<b> trenes cargados de sandías</b>. Entonces, cada uno se “robaba” una y, después de comerse el corazón, utilizaban la corteza dada vuelta para patinar sobre las vías del ferrocarril. </p><p>Así fueron pasando sus días de niño. Y está claro que, para poder sobrevivir, el Negro se tuvo que hacer fuerte. Por entonces no imaginaba que, algún día, la suerte pudiera estar de su lado. Sin embargo, cuando llegó a la adolescencia, sucedió algo que cambió su destino. <b>Había cumplido los 14 años y estaba vendiendo agujas por la calle cuando, casi sin querer, entró al teatro Comedia de Rosario. Pidió trabajo. Y terminaron contratándolo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJT52R2WHJHI3D3X6ONR67N4CI.jpg?auth=08e82ecbea1ef0248d10f3379eb308b2e473c7a4bef511c76dad138e2b5b3eb2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Olmedo, Adriana Brodsky y Beatriz Salomón en el clásico sketch del Manosanta" height="1080" width="1920"/><p>El joven Olmedo se convirtió en una suerte de comodín para los propietarios de la sala. Su función era <b>vender las entradas y limpiar los baños</b>. También oficiaba como aplaudidor, para estimular al público que iba a ver las obras. Pero lo que hizo despertar su vocación, fue la posibilidad que le dieron de <b>reemplazar a algún que otro actor que se enfermara</b>. A los 15 años, en tanto, formó parte de un grupo de gimnasia plástica acrobática del Club Atlético Newell’s Old Boys. Y se sumó a la troupe juvenil del Centro Asturiano, con quienes logró su primer papel con un baile en el que salía vestido de mujer, en pareja con su amigo Antonio Ruiz Viñas.</p><p>De esta manera, el Negro supo que su camino estaba ligado a la actuación. Pero lo cierto es que, en aquellos tiempos más que ahora, para poder crecer en esa carrera tenía que trasladarse a Buenos Aires. Fue así como, después de trabajar de peón en una fábrica de carteras,<b> a instancias de su amigo Francisco Guerrero que lo recomendó en Canal 7, en 1955 entró a la emisora para trabajar como operario</b>. Tiraba cables y se encargaba de la limpieza. Pero no tardó en llamar la atención de los productores, que al tiempo decidieron darle su primera oportunidad frente a las cámaras. </p><p>Todo sucedió después de una cena de fin de año a la que habían asistido unas 800 personas. La cita había sido en un restaurante ubicado sobre Paseo Colón y la noche transcurría dentro de los carriles normales, hasta que <b>Olmedo decidió subirse a una mesa y empezar a imitar a distintos personajes del canal</b>, haciendo chistes y morisquetas que lograron hacer estallar de risa a todos los presentes. Su performance fue tan aplaudida, que<b> al día siguiente le pidieron formalmente que se sumara al elenco de La Troupe TV. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DEQ2CHBFWRF2RBG4RZIWB2BL4A.jpg?auth=519b0d58bad4bfad36d6867072cde27081b4c4db10c662d20dfb0e8aa90a8ad5&smart=true&width=1920&height=1484" alt="Con Jorge Porcel, Moria Casán y Susana Giménez" height="1484" width="1920"/><p>Lo que siguió es por todos conocido. El miedo a volver a la pobreza lo hizo seguir, durante un tiempo, con su trabajo como técnico. Pero ya no había marcha atrás. Alberto inventó distintos personajes, como el recordado Joe Bazooka, con los que se ganó el cariño del público. Pero <b>fue gracias al Capitán Piluso, con el que protagonizó un ciclo infantil en Canal 9 desde 1960 junto a su amigo Humberto Ortiz en el rol de Coquito, que terminó consagrándose definitivamente en su carrera</b>. Y pudo olvidarse de la miseria.</p><p>No obstante, el éxito muchas veces tiene un lado “B”. Y, a medida que fue creciendo como capocómico, protagonizando películas como <i>Los caballeros de la cama redonda</i>, <i>Mi novia el..</i>., <i>Los colimbas se divierten </i>o <i>Atracción Peculiar</i>, obras teatrales como<i> El Negro no puede</i> o<i> Éramos tan pobres</i>, o programas de televisión como <i>Operación Ja Ja</i> o su inolvidable <i>No toca botón</i>, Olmedo fue cayendo en las tentaciones.</p><p>Tuvo varios amoríos, pero hubo pocas mujeres que marcaron su vida. Con Judith Jaroslavsky tuvo tres hijos: Fernando, quien falleció en el mismo accidente en el que murió Rodrigo Bueno, Marcelo y Mariano. Con Tita Russ, trajo al mundo a Javier y Sabrina. Y con Nancy Herrera, quien lo acompañaba el día de su absurda muerte, fue papá de Albertito. A este último, sin embargo, no llegó a conocerlo. Se enteró de su llegada el mismo día en que se subió a la baranda del balcón del piso 11 del edificio Maral 39 de Mar del Plata. Y cayó al vacío. Según determinó la autopsia, había consumido cocaína. Era el <b>5 de marzo de 1988</b>. Y, con apenas <b>54 años</b>, después de haber conocido los vericuetos de todos los estratos sociales, Olmedo murió. </p><p> </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBS3AUEYBVAABB7R6SK2ACBI6Y.jpg?auth=e80430ab68d6cd2dc9928b5eddb71870ff2c8e3b06dde542a4e8d853e64713b9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Alberto Olmedo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 15 años de la muerte de Hugo Guerrero Marthineitz: el locutor que reinaba con entrevistas incómodas y murió en la indigencia]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/21/a-15-anos-de-la-muerte-de-hugo-guerrero-marthineitz-el-locutor-que-reinaba-con-entrevistas-incomodas-y-murio-en-la-indigencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/21/a-15-anos-de-la-muerte-de-hugo-guerrero-marthineitz-el-locutor-que-reinaba-con-entrevistas-incomodas-y-murio-en-la-indigencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El “Peruano Parlanchín” o el ”Negro”, como lo apodaban, murió el 21 de agosto de 2010, después de haberse quedado sin recursos y haber confesado que dormía en un banco de la Plaza de Mayo. Había sido un referente en el arte de entrevistar y dominaba como nadie los silencios]]></description><pubDate>Thu, 21 Aug 2025 06:06:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MARL5N4HPZCQ3AJRGGI4FNEIKE.jpg?auth=a8a5af2c852feeae0c1b51fcd8c62373be89ad51d3d34ddf57e9c744116b1390&smart=true&width=800&height=450" alt="Hugo Guerrero Marthineitz" height="450" width="800"/><p>“Me rasco. ¿Tú no te rascas?“, decía Hugo Guerrero Marthineitz al aire, en medio de una entrevista en su icónico ciclo <i>A solas</i>, mientras pasaba su brazo derecho sobre su cabeza para rascarse la oreja izquierda. Con total desparpajo, el locutor peruano logró imponer su estilo tanto en la radio como en la televisión argentina, en tiempos en los que lo habitual era que nadie se animara a cruzar la frontera de la formalidad. Pero a él, no le interesaba encajar en ningún molde.</p><p>Sin embargo, después de haber conocido el éxito y la fama, el<i> Negro</i>, como le decían, murió<b> </b>en la indigencia, <b>un 21 de agosto de 2010, diez días después de haber cumplido los 86 años, en el Hospital de Clínicas</b>. Un par de meses antes, había sido internado en un psiquiátrico de la zona de Belgrano en estado de desnutrición. Venía de protagonizar un escándalo por una supuesta deuda de pago con Mauro Viale, quien lo había convocado para trabajar en Radio Rivadavia. Y había llegado a decir que no tenía ni para comer. “A veces duermo en la calle”, había asegurado en una entrevista. Y era evidente que, para entonces, poco quedaba de aquel profesional de los medios que había sabido ser.</p><p><b>Nació bajo el nombre completo de Hugo Tomás Tiburcio Adelmar Guerrero de Ávila Marthineitz, el 11 de agosto de 1924 en Lima, Perú</b>. Era hijo de una modista, Esther, y de un mayordomo y mecánico de automóviles, Lorenzo. Sus padres se separaron antes de que él llegara al mundo. Y él, para ayudar en su casa, desde chico comenzó a trabajar como canillita y lustrador de muebles. Hasta que entró como “che pibe” en Radio Mirasoles. Y allí descubrió su verdadera vocación.</p><p>Comenzó su carrera en su país de origen y luego continuó su camino por Chile, donde también estudió teatro, y Uruguay. Pero <b>fue en la Argentina, lugar en el que se radicó desde el año 1955, donde pudo desarrollar su gran potencial.</b> Lo apodaban el <i>Peruano Parlanchín</i>. Pero su talento no estaba solo en saber utilizar el don de la palabra ni en su inconfundible voz, sino también en su capacidad de manejar los silencios. Él lograba, sin emitir sonido, crear climas para que sus invitados desnudaran el alma y mantener al público en vilo a la espera de cada respuesta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T7QA7RKDSVDFLBSZLZFKSGMDNY.jpg?auth=a2cf03695829b19d5c150f37a4eec185632c821d66a77fc8b3b160a565576b9c&smart=true&width=770&height=430" alt="El Peruano parlanchín "inventó" el llamado de los oyentes en la radio" height="430" width="770"/><p>En radio, donde impuso el llamado telefónico de los oyentes como parte de sus programas, condujo éxitos como <i>El show del minuto</i>,<i> El club de los discómanos</i>, <i>Splendid Show </i>y <i>Reencuentros</i>. Era capaz de cortar una charla con una estruendosa carcajada. O de cantar sobre un tema musical, algo que por entonces parecía estar absolutamente prohibido. También podía leer un libro completo de Ray Bradbury. O pasar indefinidamente <i>Balada para un loco</i>, de Astor Piazzolla, solo porque el tema le gustaba. Él hacía, literalmente, lo que quería. Y eso lo volvía más atractivo aún para quienes estaban del otro lado del transistor.</p><p>Pero, sin lugar a dudas, <b>muchos de sus seguidores lo van a recordar principalmente por el ciclo A solas, con el que debutó en 1984 por la pantalla de Canal 9 con picos de más de 30 puntos de rating a la medianoche</b>. La gente se acostaba tarde, robándole horas al sueño, solo para verlo desplegar su arte. Y él se animaba, en los albores de la renovada democracia y con solo una mesa y una taza de café como todo recurso escenográfico, a incomodar a sus interlocutores con preguntas de índole sexual y otras cuestiones tildadas de improcedentes. Porque, sin lugar a dudas, estaba dispuesto a romper los moldes. Y lo logró.</p><p>En 1986 ganó un Premio Martín Fierro como Mejor programa de Televisión de Cable. En 1987, recibió el Premio Konex de Platino Radial y un diploma al Mérito Radial por su labor. En 2007, en tanto, recibió el Premio Éter a la trayectoria. También fue reconocido también en su rol de escritor, por libros como <i>De hastío, los gatos y los días</i> de 1976 y <i>Pasto de sueños,</i> de 1996, entre otros. Y, según dicen, <b>llegó a ganar fortunas en tiempos en los que se facturaba muy bien e, incluso, en moneda extranjera</b>.<b> Pero el dinero, si no se administra bien, se acaba. Y, vaya a saber cómo, Guerrero Marthineitz llegó al ocaso de su carrera sin ningún ahorro.</b></p><p>Cuentan que había perdido sus propiedades. Y que estaba tapado de deudas. Por eso empezó a golpear puertas. Pero, según él mismo había contado, ninguna se le abrió. Llegó a pedirle comida a sus colegas, a los que les confesó que llevaba días sin probar bocado. Y, en alguna nota de la época, <b>aseguró que dormía en un banco de la Plaza de Mayo </b>ya que no contaba con un techo donde vivir. Sí: el hombre que había hecho de la simpleza un imperio, en su vejez se encontraba en la ruina. Y solo.</p><p>Tuvo incontables amoríos. En 1997, en tanto, se había separado de su última pareja. Y<b> sus tres hijos, María Gabriela (1963), Diego (1966) y Hugo (1982), fruto de tres matrimonios diferentes, lo ayudaron todo lo que pudieron. Pero, en 2009, había sido desalojado del departamento que alquilaba en Capital Federal y en el estaba viviendo hacía unos años</b>. Dicen que, antes de irse con una bolsa de residuos en la cabeza, tiró todos sus galardones por la ventana. </p><p>Fue entonces cuando Viale intentó rescatarlo ofreciéndole trabajo en lo suyo, ya que seguía siendo un referente para muchos en su profesión al nivel de <b>Cacho Fontana, Antonio Carrizo </b>y <b>Héctor Larrea</b>. Pero todo terminó con un altercado que, según cuentan, se resolvió a golpes de puño en la puerta de la emisora. E hizo que, luego de la intervención policial, se decidiera la internación del locutor.</p><p>El triste final, ocurrido hace exactamente 15 años, no pudo sin embargo opacar su legado. Se enfrentó a los gobiernos de facto y desafió todas las reglas establecidas. Esto le valió la admiración de muchos, aunque también el desagrado de otros que no aprobaban su manera de actuar ante la vida. Pero lo cierto es que muy pocos, contando solo con su voz, su silencio y su insolencia, lograron imponer un estilo como sí lo hizo Guerrero Marthineitz.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MARL5N4HPZCQ3AJRGGI4FNEIKE.jpg?auth=a8a5af2c852feeae0c1b51fcd8c62373be89ad51d3d34ddf57e9c744116b1390&amp;smart=true&amp;width=800&amp;height=450" type="image/jpeg" height="450" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[Hugo Guerrero Marthineitz]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Roberto Sánchez, el hombre detrás del mito de Sandro: sus amores y la vida cotidiana dentro del búnker de Banfield]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/19/roberto-sanchez-el-hombre-detras-del-mito-de-sandro-sus-amores-y-la-vida-cotidiana-dentro-del-bunker-de-banfield/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/19/roberto-sanchez-el-hombre-detras-del-mito-de-sandro-sus-amores-y-la-vida-cotidiana-dentro-del-bunker-de-banfield/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El ícono musical nació el 19 de agosto de 1945. Hoy hubiera cumplido 80 años. Para resguardar su privacidad de la fama se mudó a una casona de Lomas de Zamora detrás de cuyos muros se despojaba del personaje]]></description><pubDate>Tue, 19 Aug 2025 07:10:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Para todos era Sandro, el ídolo</b>. Ese que había conquistado a toda América con su música y su insinuante movimiento de pelvis. Y que lograba enamorar a todas las mujeres con sus labios carnosos, su mirada penetrante y su inigualable talento para la seducción. Sin embargo, cuando cruzaba el muro de la casa ubicada en la calle Beruti al 200 de Banfield, su “búnker”, dejaba de lado su personaje y volvía a ser Roberto Sánchez, un hombre común y corriente.</p><p>Había nacido <b>el 19 de agosto de 1945, hace exactamente 80 años</b>, en la maternidad Sardá de la Capital Federal, aunque vivió toda su infancia con sus padres, Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo, en Valentín Alsina, partido de Lanús. El colegio no era lo suyo, así que siendo un adolescente dejó sus estudios para dedicarse a ayudar a su padre en el reparto de damajuanas y, luego, se las rebuscó con otros trabajos. Pero su futuro, sin lugar a dudas, estaba ligado a la música. Así que sacó un crédito para comprarse su primera guitarra y, siguiendo a su admirado <b>Elvis Presley</b>, comenzó su carrera como un referente del rock en español. Primero lo hizo en una banda, Los del Fuego. Y después como solista, incluyendo temas más melódicos en su repertorio.</p><p>Enseguida llegaron los programas de televisión, las películas y las giras por toda América. Y, por entonces, los managers creían que el éxito de sus artistas dependía de que se mostrasen siempre tan distantes como accesibles. A diferencia de los tiempos que corren, en los que los ídolos muestran sus vidas como un reality show en las redes sociales, en aquel momento se pensaba que una estrella de la talla de Sandro tenía que mantener siempre un halo de misterio. Y que, a la vez, tenía que mostrarse solo, como para que sus fanáticas, en este caso las “nenas”, no perdieran las esperanzas de poder convertirse en su elegida. Aunque fuera una fantasía. </p><p>Así las cosas, <b>Roberto, el hombre, decidió comprar la casona de Lomas de Zamora donde pasó las últimas cuatro décadas de su vida. Y construyó un muro enorme que muy pocas personas lograron traspasar</b>. Es verdad que, con motivo de su aniversario, cada año sus seguidoras se congregaban en la puerta. Y que él, después de saludarlas desde una distancia prudencial, permitía que algunas de ellas ingresaran para darle un beso, sacarse una foto o entregarle un regalito. Pero solo llegaban hasta la recepción. Porque, más allá de ese sector, Sandro se desdibujaba por completo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7PZAMY6KVZG6BPF2WZ2UOGK524.JPG?auth=537388f8bc052eb41fc7c89d4c0113ebb86a9bbbcbadb297b89a49acab239035&smart=true&width=1344&height=2200" alt="El cantante en pleno show (REUTERS)" height="2200" width="1344"/><p><b>¿Cómo era la vida del cantante dentro de la mansión? </b>Quizá, mucho más simple de la que cualquiera hubiera podido imaginar. Durante muchos años, se ocupó del cuidado de Nina, su madre. A poco de dar a luz a su único hijo, la mujer había sido diagnosticada con una enfermedad inmunológica, que afectó sus huesos y articulaciones y la obligó a vivir postrada mucho tiempo. Y Roberto fue quien se ocupó de contratar a una persona para que la cuidara. Tras la muerte de su padre y de su mánager, Oscar Anderle, sólo lo quedaba ella, que para él era sagrada. </p><p>Así fue como, <b>en el interior de ese hogar, el hombre detrás de Sandro pudo conocer a uno de los grandes amores de su vida: María Elena Fresta</b>. Contratada como cuidadora de Nina, quien finalmente falleció en 1992, la mujer logró enamorar a Roberto con su simpleza. No era una estrella, no ilustraba las portadas de las revistas ni se manejaba en el mundo del jet set. Era una trabajadora. Y, aunque no hay fechas exactas, compartió unos quince años junto al intérprete de Rosa, Rosa, siempre dentro de los muros del búnker.</p><p>De hecho, cuando esta historia salió a la luz mucho tiempo después, todos se asombraron. Se sabía de la relación de Sandro con <b>Julia Visciani y con Tita Russ</b>, la ex esposa de Alberto Olmedo. Y se lo había vinculado con grandes figuras como Soledad Silveyra o Susana Giménez, la animadora<b> </b>Vicky Amaya, la fotógrafa Olga Massa, la condesa<b> </b>María Carmille Borgogne Di Parma o la Miss Argentina Yoli Scurffi, quien dijo ser la destinataria del tema Una muchacha y una guitarra. Pero María Elena era una mujer como todas. Y, por eso mismo, las nenas también la amaron.</p><p>Pero está claro que, en cuestiones del corazón, nunca está dicha la última palabra. Y <b>el mismo día que sus ojos se posaron en Olga Garaventa, Roberto decidió separarse de Fresta. A ella no la había conocido en su casa de Banfield, pero casi. Era la secretaria de Aldo Aresi, su representante</b>. Y llevaba una década cruzándosela en su oficina sin prestarle atención, hasta que un día Cupido hizo su trabajo. Y no pudo dejar de pensar en ella. “Tengo un beso encadenado y la llave de ese beso la tenés vos”, le dijo el cantante en plan de seducción. Pero ella, al principio, pensó que se había equivocado de persona. ¿A quién se le podía ocurrir que estuviera tratando de cortejarla?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPUJTUJPZVERBOCU2GGVIGGNTA.JPG?auth=25c4f7102d9aa1a7c5d1a06ad3b4ce0ce960cb73197c374e6a0afd7f608c22ec&smart=true&width=2200&height=1808" alt="Tras los muros de  su búnker de Banfield, Roberto se despojaba de su personaje (REUTERS)" height="1808" width="2200"/><p>Lo cierto es que Olga, como María Elena, era el tipo de mujer que Sandro definía como “posible”. Y era, justamente, el tipo de mujer que a él lo enamoraba. No le resultó fácil convencerla de estar a su lado, porque ella también tenía sus reparos. Pero lo logró. Y durante un homenaje que se le realizó en el Congreso en el año 2004, hizo público su amor por Garaventa, con quien<b> se casó legalmente el 13 de abril de 2007, cuando ya había cumplido 61 años.</b></p><p>La boda, también, tuvo lugar en el búnker de Banfield. Para entonces, Roberto ya llevaba mucho tiempo luchando contra sus problemas de salud. Así que la ceremonia, oficiada por la titular del Registro Civil de Lomas de Zamora con un permiso especial dadas las circunstancias, se realizó en la casona de los muros altos que bregaban por su intimidad. Oficiaron como testigos los hijos de la novia, Manuela y Pablo, y dos amigos de Sandro, Roberto Sanz y Alicia Cuellos. <b>Y luego hubo un festejo que fue muy íntimo, pero sentido. </b></p><p>Los últimos años de Roberto fueron muy duros. Estaba muy enfermo y Olga lo sabía desde el momento en que aceptó casarse con él. Fue ella la que lo acompañó en esa etapa donde ya no había más escenarios ni fanáticas arrojándole su ropa interior mientras gritaban excitadas. La realidad cotidiana pasaba por los turnos médicos, los estudios y la esperanza de que <b>un trasplante pudiera devolverle, quizá, algo de la calidad de vida que había perdido.</b> Pero esto no pasó. </p><p><b>El 4 de enero de 2010,</b> a los 64 años, Roberto Sánchez falleció en el Hospital Italiano de Mendoza tras sufrir un shock séptico. Hacía 45 días que había recibido un trasplante cardiopulmonar. Y la luchó. Pero su cuerpo no resistió y el hombre, que a pesar de la fama intentaba llevar una rutina normal dentro de la casa de Banfield, murió. Sandro, en cambio, sigue vivo en el corazón de sus fanáticas. Las nenas que, hoy, están festejando su nuevo aniversario, el número 80.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XD7LV5IJI5HGTPYUOW5TLGXU24.jpg?auth=3116e2ee8fc8a0e5b4c7d9cfe1bc882ce246505bd980e8a993987cc77b39ae5c&amp;smart=true&amp;width=5264&amp;height=3682" type="image/jpeg" height="3682" width="5264"><media:description type="plain"><![CDATA[Sandro (Roberto Sánchez Ocampo), Argentine actor, rock and roll and singer, also known as "Gitano" or "Sandro de América", Buenos Aires, September 20th, 1968.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A un año de la muerte de Delon, el hombre más bello del mundo que amaba a la Argentina: del almuerzo con Mirtha al paseo en Ferrari]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/18/a-un-ano-de-la-muerte-de-delon-el-hombre-mas-bello-del-mundo-que-amaba-a-la-argentina-del-almuerzo-con-mirtha-al-paseo-en-ferrari/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/18/a-un-ano-de-la-muerte-de-delon-el-hombre-mas-bello-del-mundo-que-amaba-a-la-argentina-del-almuerzo-con-mirtha-al-paseo-en-ferrari/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Amigo de Carlos Monzón y Carlos Menem, el francés que había visitado al país en numerosas oportunidades, murió a los 88 años el 18 de agosto de 2024. El recuerdo de algunas de sus visitas más importantes]]></description><pubDate>Mon, 18 Aug 2025 07:13:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A7FC5HRL7ZACJKFB4A3R4EDK54.jpg?auth=18c48de62522249277eb9350fb7bd97b155c03cad9950afaf78234b74fe8b289&smart=true&width=500&height=641" alt="Alain Delón en su juventud" height="641" width="500"/><p><b>“¿Saben que ese día se interrumpió el tránsito de la cantidad de gente que quería verlo?”, relató Mirtha Legrand al recordar el paso de Alain Delon por su programa en 1995.</b> En aquel momento, la diva conducía <i>Almorzando con Mirtha Legrand</i> por la pantalla de Canal 9 y el actor francés había sido convocado como el único invitado a su mesa. De muy buen humor, el protagonista de <i>El silencio de un hombre</i> se mostró muy ameno, brindó con champagne con la anfitriona y dijo que era la primera vez en su vida que comía al aire, aunque le parecía divertido. En definitiva, desplegó toda su seducción tal y como estaba acostumbrado.</p><p>Pero esa no había sido la única ocasión en la que el actor, que <b>falleció a los 88 años el 18 de agosto de 2024</b>, había visitado la Argentina. “La primera vez que vine fue en 1964 y creo que es la décima vez que vengo. Siempre con un gran placer, un placer renovado. Tuve la suerte de conocer distintas épocas en este país. Y en este momento estamos en una época feliz y favorable”, comentó entonces Alain en diálogo con Mirtha. Y su comentario no era casual, ya que él <b>era amigo del por entonces presidente Carlos Menem</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SEA3YPEBJ5AWFCCCXCM4SEEAGY.jpg?auth=e91b28255b09192fb3ac717efbe66ea38ab775362d043a7091c021229222ae29&smart=true&width=360&height=235" alt="Delón en el programa de Mirtha Legrand" height="235" width="360"/><p>Delon y el riojano, que se comunicaban un poco en francés y otro en castellano, se habían conocido allá por el año 1982 según recordó el actor. “Tuve la suerte de ser invitado por él y acepté siempre de buen grado”, dijo. Simpatizaban en ideas, gustos y placeres, por lo que Alain terminó alojándose en varias ocasiones en la Rosadita, la inmensa mansión que Menem tenía en Anillaco, su pueblo natal. </p><p>Menem compartió algún recuerdo: “En una de las oportunidades que me visitó fuimos a pasear al Señor de la Peña, mejor dicho, lo llevé a conocer esa fiesta religiosa, muy popular y muy arraigada en mi provincia, en torno a una enorme piedra en un llano. Una especie de adoración porque esa enorme roca tiene la cara de Cristo. Eran cuarenta mil personas peregrinando. La multitud se olvidó de por qué estaban allí, arremolinándose alrededor nuestro. Mejor dicho, alrededor de él. Salir de allí nos costó un trabajo de locos. Delon me decía: ‘Perdóneme presidente, pero no sabía que la gente me quería tanto aquí’”.</p><p>Lo cierto es que, sin proponérselo, <b>el francés tuvo un rol fundamental en la campaña por la reelección presidencial del riojano</b>. Corría el año 1993. Una comitiva viajó a París para reunirse con empresarios franceses, llevando consigo unas quince remeras con el logo “Menem 1995″. El propio Carlos no había podido viajar por una intervención en la carótida. Pero Julián Mandriotti, un agente de prensa de la cámara de diputados que trabajaba con el legislador Roberto Fernández, ya había gestionado una cena con Delon en el hotel Plaza Athenee. Y lo convenció de que se sacara una foto mostrando la camiseta.</p><p>“No soy argentino, no puedo votarlo pero como persona pública que soy puedo contribuir en su campaña”, dijo Delon. Y, aunque se negó a ponérsela, posó sonriente con la remera. Al poco tiempo,<b> la foto apareció como portada de la Revista Gente bajo el título “Je suis Menemiste”</b>. Y la nota explotó. De esta manera, se terminó de forjar el vínculo entre el francés y el riojano, que ya incluía entre otras cosas un paseo en Ferrari por Buenos Aires.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6G7SZS6FYVEWPJAJZ7UH3LZIXY.jpg?auth=f48cc5cb46fa651fbf3b5bd2780fa95621a89ab970cf10e0251604ae778cf74f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alain con el presidente Carlos Menem" height="1080" width="1920"/><p>A mediados de los ’60, Delon había llegado a la Argentina en el marco de una gira de la Metro-Goldwyn-Mayer. En esa oportunidad, quien lo entrevistó fue Mónica Cahen D’Anvers. También participó del ciclo <i>Sábados circulares</i>, de Pipo Mancera. Y <b>se enamoró del país</b>. A tal punto, que se convirtió en un <b>fanático del tango,</b> en especial de Carlos Gardel. Y, en 1977, contrató al propio Ástor Piazzolla para que musicalizara la película <i>Armaguedon</i>, <i>la voz del fin del mundo</i> que él produjo. </p><p>Pero, sin lugar a dudas, <b>su amistad con Carlos Monzón fue uno de los lazos que más lo unió a esta tierra</b>. Se convirtió en promotor de sus peleas y compartió con él largas noches de juerga. De hecho, fue el encargado de escribir el prólogo del libro de recuerdos del boxeador, publicado en 1976, en el que entre otras cosas decía: “Lo amo y lo admiro. Porque es un hombre y porque mientras haya hombres necesitaremos admirar a los que, donde están, son, entre nosotros, los mejores”.</p><p>Monzón fue condenado por el femicidio de Alicia Muñiz, ocurrido el 14 de febrero de 1988, y quedó detenido en la Unidad Penitenciaria 2 de Las Flores, Santa Fe. En una polémica entrevista con la Revista Gente, <b>Delon había salido en defensa de su amigo dando una nota en la que se preguntaba: </b>“<b>¿Qué hombre no le pegó alguna vez a una mujer?</b>”Años más tarde, en 1993 y a través de una gestión de la Revista Caras, logró una visita con el boxeador en el penal donde éste purgaba su pena. Y, de paso, se entrevistó con el piloto de carreras y luego gobernador, Carlos Reutemann.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LYWGYHB5VVBO5MKIKPQHAPLT4M.jpg?auth=2e1c0307cf87c6794be611150bd6b98aebb7eccf5d717368f10756d96e0a337b&smart=true&width=1080&height=1080" alt="El actor junto a Carlos Monzón, su gran amigo" height="1080" width="1080"/><p><b>Susana Giménez, quien fue pareja de Monzón entre 1974 y 1978, lo había conocido en Montecarlo. Y, más allá del fin de su relación con el boxeador, guardó un profundo cariño por el actor, a quien recibió en su programa en tres oportunidades en la década del ‘90</b>. “Era adorable simpático y seductor”, dijo la diva al enterarse de su partida. Y reconoció que el hombre con “cara de ángel”, que hacía años había sido diagnosticado con un linfoma y en 2019 había sufrido un derrame cerebral, ya hacía tiempo que deseaba irse de este mundo.</p><p>Entre otras visitas, allá por los ‘80 Delon había arribado a la Argentina como representante de una marca de cosméticos. En esa ocasión, visitó la redacción del diario Clarín junto a Ernestina Herrera de Noble, recibió una caricatura por parte de Landrú y le entregó un premio a la jocketa Marina Lezcano en el Hipódromo de Palermo. En los ‘90, en tanto,<b> se lo pudo ver en los tradicionales desfiles de Roberto Giordano</b>. Y es muy posible que también hubiera estado en el país en otras tantas oportunidades, sin que la prensa se enterara de su presencia. </p><p>Pero<b> odiaba sentirse “dentro de un cuerpo que envejece”</b>. Sentía que el espejo ya no reflejaba lo que él estaba acostumbrado a ver. Y, en 2022, a modo de despedida, había publicado en su cuenta de Instagram un texto que decía: “Agradezco a todos los que me han acompañado a lo largo de los años y me han brindado su apoyo. Espero que los futuros actores puedan encontrar en mí un ejemplo no solo en el set, sino en la vida cotidiana, entre victorias y derrotas. Gracias. Alain Delon”. Murió hace, exactamente, un año. Y todos los argentinos que habían tenido la chance de conocerlo, lamentaron profundamente su partida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6G7SZS6FYVEWPJAJZ7UH3LZIXY.jpg?auth=f48cc5cb46fa651fbf3b5bd2780fa95621a89ab970cf10e0251604ae778cf74f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Alain con el presidente Carlos Menem]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Empezó a cazar por necesidad, fue la tiradora más famosa del oeste pero la rechazaron en la Primera Guerra Mundial por ser mujer]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/13/empezo-a-cazar-por-necesidad-fue-la-tiradora-mas-famosa-del-oeste-pero-la-rechazaron-en-la-primera-guerra-mundial-por-ser-mujer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/13/empezo-a-cazar-por-necesidad-fue-la-tiradora-mas-famosa-del-oeste-pero-la-rechazaron-en-la-primera-guerra-mundial-por-ser-mujer/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[A los 14 años, Phoebe Ann Moses —que sería conocida como Annie Oakley— comenzó a utilizar un viejo fusil para cazar pequeños animales y llevar alimento a su casa. Su vida cambió cuando le ganó un desafío a uno de los mejores tiradores de la época, Frank Butler. Juntos dieron exhibiciones por todo el país y luego se unieron a la compañía de Buffalo Bill. Su fama la llevó a dar un espectáculo frente a la reina Victoria, pero no le alcanzó para alistarse durante la Primera Guerra Mundial]]></description><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 11:24:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3YUYCX7MBERTNPBLBKOVFMYFA.jpg?auth=bf17fd2b57f5514e3bd8a25cc5617dda50950c3ace11285ea5a8e206b56f0f40&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Phoebe Ann Moses pasaría a la historia como Annie Oakley, nombre que ella mismo eligió" height="1080" width="1920"/><p>Durante un <i>racconto</i> de <i>Kill Bill: Vol 2</i>, la extraordinaria película de Quentin Tarantino, protagonizada por Uma Thurman y David Carradine, el personaje Beatrix Kiddo se enfrenta a la asesina Karen Kim en la habitación de un hotel. Al preguntarle a Kim si es buena usando la escopeta con la cual le apunta, ella le responde: </p><p>-A esta distancia no tengo que serlo, pero soy una maldita cirujana con la escopeta.</p><p>Entonces Kiddo, que también le apunta con su escopeta, le dice:</p><p>-Pero adiviná qué, puta, yo soy mejor que Annie Oakley y te tengo en la mira.</p><p>Para la mayoría del público no estadounidense, si bien ese diálogo es comprensible —porque resulta evidente que Kiddo está diciendo que es superior en el uso del arma—, <b>Annie Oakley</b> es un personaje desconocido, pero <b>su nombre ha quedado escrito para siempre </b>como el de una leyenda de carne y hueso<b> en la historia norteamericana</b>. Tanto que, aún hoy, cuando se pregunta quién fue el tirador más rápido y certero del oeste, las respuestas se dividen entre hombres como Wild Bill Hickok, Pat Garrett, Frank Buttler o Billy de Kid, pero si se trata de mujeres <b>la única e indiscutida es Annie Oakley</b>, una chica de familia pobre de Ohio que aprendió a disparar por necesidad, llegó a vencer en torneos a los campeones más reputados y se convirtió en la principal atracción del espectáculo itinerante de Buffalo Bill Cody. </p><p>No solo eso la hizo famosa, se la reconoce también porque, aunque ganó mucho dinero y se convirtió en una estrella, <b>nunca olvidó sus orígenes</b> y dedicó gran parte de sus ganancias a ayudar a su familia, a la Cruz Roja y a diferentes obras de caridad. Su habilidad con las armas la llevó a hacer giras por Europa, donde llegó a conocer a la Reina Victoria, y también quiso defender a su país en la guerra, pero no se lo permitieron por ser mujer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BLEMSODSVRELRJ77YE3WWILTP4.jpg?auth=4f12608c741cee7204e9d5195a069adab9373d43fdd1a9de56f3a104790d5b0d&smart=true&width=1920&height=2719" alt="Annie Oakley aprendió a disparar sin que nadie le enseñara, para que su familia tuviera algo que comer. Su destreza y habilidad con la escopeta la convirtieron en la tiradora más certera y rápida del oeste" height="2719" width="1920"/><h2>La vieja escopeta de papá</h2><p>Phoebe Ann Moses —Annie Oakley es un nombre de fantasía que ella misma eligió— nació el 13 de agosto de 1860, en el condado de Darke, Ohio, en el Medio Oeste estadounidense, hija de una familia tan pobre como numerosa. Era la quinta de siete hermanos, muchas bocas para alimentar, un problema que se agravó cuando Annie tenía apenas seis años y su padre, Moses, falleció de neumonía. Su madre, Susan Wise Moses, se volvió a casar, más por necesidad que por afecto, pero su segundo marido, Dan Brumbaugh, también murió poco después dejándole como única herencia un hijo más que alimentar.</p><p>En medio de esa situación desesperada, Susan envió a Annie a vivir con la familia del superintendente Samuel Crawford Edington, que estaba a cargo del hospicio del condado, que daba albergue a huérfanos y enfermos mentales. Annie tenía 9 años y, a cambio de ayudar allí, aprendió a leer y escribir con la señora Edington, que además le enseñó costura, una habilidad que luego le serviría para diseñar y coser los vestidos que utilizaba en sus espectáculos.</p><p>Vivió con los Edington hasta que cumplió los 14 años y la enviaron de vuelta con su familia. Susan se había casado por tercera vez, ahora con Joseph Shaw, un hombre tan pobre como ella, por lo que la economía de la casa seguía en bancarrota. <b>Para ayudar a la familia, Annie comenzó a salir a cazar animales pequeños que sirvieran para la olla</b>. Aprendió sola a disparar y lo hizo rápido y bien. Su puntería era tan buena que pronto pudo cazar piezas para venderlas en el almacén de los hermanos Katzenberg, en Greenville, que a su vez las revendía a hoteles y restaurantes de Cincinatti. <b>Tenía tanto éxito cazando que en un año ganó lo suficiente para pagar la hipoteca de 200 dólares que pesaba sobre la casa de su madre</b>. Su notable habilidad para el tiro le valió una invitación de Jack Frost, dueño de un hotel de Cincinnati al que abastecía con sus piezas, para participar en un concurso de tiro contra un conocido tirador, Frank E. Butler. <b>Esa propuesta, que aceptó, le cambió la vida</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/75BN5BUK4JHSVNNVEEH53RMK24.jpg?auth=1679d05f010d2645d15f19639a570439fd1229b7103863d46accffd1c9c976c7&smart=true&width=1920&height=3057" alt="Annie Oakley era tan precisa con el arma, que además de animales pequeños para cocinar comenzó a cazar piezas importantes que vendía y abastecían hoteles y restaurantes de Cincinatti. No tardó en comenzar a ganar buen dinero por su destreza" height="3057" width="1920"/><h2>El amor y los disparos</h2><p>Como era habitual en la época, Butler estaba de gira con otros tiradores y durante los viajes solía desafiar a los tiradores de los pueblos que visitaba. Se sorprendió cuando entre sus competidores descubrió a <b>una chica de poco más de 15 años </b>que se anotó para la competencia de 25 disparos. Más sorprendido aún quedó cuando <b>Annie acertó todos los intentos y le ganó </b>porque él falló en uno. Esa noche la invitó a cenar y no tardaron en iniciar un noviazgo. Se casaron el 23 de agosto de 1876, diez días después de que Annie cumpliera 16 años. No se separarían nunca.</p><p>El matrimonio derivó también en <b>una sociedad de tiradores</b>, porque poco después montaron juntos un espectáculo de tiro. Comenzó casi por casualidad, cuando la pareja habitual de Butler —una mujer que sostenía los objetos a los que Butler les disparaba— se enfermó. Annie la sustituyó, pero con un agregado: además de sostener los blancos para su marido, ella también empuñó un arma para mostrar su destreza. <b>Actuaron por primera vez el 1 de mayo de 1882 y</b> <b>fue entonces cuando la chica de Darke, Ohio, adoptó el nombre artístico de Annie Oakley</b>, aunque fuera de los espectáculos siguió presentándose ante todo el mundo como la señora de Frank Butler. Durante los años siguientes, los Butler viajaron por todo el país ofreciendo exhibiciones de tiro con su perro, George, como parte integral del<i> show</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53MBQEERHBBBVJRYR4R525WOVQ.jpg?auth=4c92c4969d4a100aa2f8aa3ddf6c96401057e2de17025bd62c208cec8905d11a&smart=true&width=1920&height=2907" alt="Con solo 15 años, Annie venció a Frank E. Butler, un célebre tirador, en un concurso de tiro. Poco después se casó con él y comenzaron a presentarse juntos ante el público en espectáculos de tiro que los harían conocidos en los Estados Unidos " height="2907" width="1920"/><h2>Toro Sentado y Buffalo Bill</h2><p>Los espectáculos de Frank y Annie se hicieron famosos, tanto que cuando se presentaron en St. Paul, Minnesota, en marzo de 1884, el cacique lakota Toro Sentado, el vencedor del general George Custer en la batalla de Little Big Horn, pidió permiso para asistir. Por entonces estaba prisionero en Fort Yates, pero le permitieron ir a la ciudad para ver la exhibición e incluso le organizaron un encuentro con Annie, a quien quería conocer. <b>Fue Toro Sentado quien le puso el apodo de “Little Sure Shot”</b> (Pequeña disparo certero) con el que también se la llamó. Más tarde, ese mismo año, los Butler se incorporaron con su espectáculo al Circo Sells Brothers, donde se los presentaba como “campeones de tiro con rifle” e hicieron una gira que duró una sola temporada, porque al año siguiente<b> se unieron a la compañía liderada por Buffalo Bill</b>, que presentaba su espectáculo “Salvaje Oeste”.</p><p>Hasta entonces, Annie y su marido habían compartido el protagonismo en sus exhibiciones, pero <b>en “Salvaje Oeste” Annie se convirtió en una de las máximas atracciones</b>. Por encima de Frank en los anuncios de las giras y los carteles publicitarios, se la presentaba como <b>la “campeona tiradora”</b>. Eso no melló en absoluto la relación de la pareja: Butler aceptó su papel secundario y comenzó también a trabajar como representante de Annie, negociando los contratos y su lugar en el cartel.</p><p>En 1887, Buffalo Bill y su compañía realizó una gira por Inglaterra para participar en el Jubileo de Oro de la Reina Victoria. Cuando el espectáculo se inauguró en mayo, Oakley atrajo mucha atención de la prensa y el público debido a su talento como tiradora y su presencia y <b>la reina misma quiso conocerla personalmente</b>. Luego de un breve retorno a los Estados Unidos, la compañía volvió a Europa, para presentarse durante seis meses en París y después emprender una gira por otras ciudades de Francia, Italia y España. <b>Annie era la gran estrella del espectáculo</b>, sobre todo porque se convirtió en un imán para un público femenino ansioso por verla. Buffalo Bill aprovechó esa popularidad para demostrar que la caza y el tiro al blanco podían ser actividades que podían practicar las mujeres y los niños.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YHVR2WI2TJE5JGAW7CRYXFWISU.jpg?auth=8fd0fffe34eca97c9e0c98ce336d492b3e435f500fbc3bee0a46b40b07428220&smart=true&width=1920&height=2772" alt="Cuando Annie y su marido se unieron a la compañía de Buffalo Bill, ella se convirtió en la estrella del espectáculo que presentaban, con el que alcanzó gran popularidad" height="2772" width="1920"/><h2>Rechazada por ser mujer</h2><p>Annie Oakley y Frank Butler permanecieron 17 años en la compañía de Buffalo Bill, hasta que en 1901 <b>un accidente de tren que afectó a Frank en la espalda los alejó del espectáculo</b>. Annie lo acompañó en su retiro durante un tiempo, hasta que volvió a dar exhibiciones de tiro, primero sola y después como estrella de otro espectáculo del oeste, “The Young Buffalo Show”. Mientras tanto, Butler amplió su actividad en los negocios como representante de la Union Metallic Cartridge Company en Connecticut. Como parte del contrato, Frank y Annie se convirtieron en las caras de la promoción de la compañía y <b>volvieron a dar exhibiciones juntos</b>. Lo hicieron hasta 1913 cuando, cansados de las giras, se establecieron en Cambridge, Maryland, en busca de tranquilidad.</p><p>Sin embargo, no estuvieron mucho tiempo alejados de los <i>shows</i>, aunque sin moverse de la ciudad. <b>Montaron un nuevo espectáculo de tiro</b>, ahora acompañados por una nueva mascota, su perro Dave. El animal estaba tan bien entrenado que se quedaba quieto con una manzana en la cabeza para que Annie hiciera blanco en la fruta, al estilo de Guillermo Tell.</p><p>Estaban en eso cuando en 1917 los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial. <b>Annie se ofreció a reclutar un regimiento de mujeres voluntarias para luchar en el conflicto, pero su propuesta fue rechazada</b>, como también la de incorporarse como voluntaria a las tropas para enseñar a disparar a los soldados. No se desanimó y hasta el final de la guerra, trabajó en el Consejo Nacional de Guerra de la Asociación Cristiana de Jóvenes, en el Servicio Comunitario de Campamentos de Guerra y en la Cruz Roja. Allí, Dave se convirtió en el “Perro de la Cruz Roja” con un nuevo espectáculo: olfatear el dinero que los donantes entregaban envuelto en pañuelos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YZPAKKDJ3NHAXBAKRQ66WWJBLM.jpg?auth=524815fa8fabbb09390c3064ccf2d08303e0c23362060350ac5728a5dd731b91&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, Annie se ofreció a reclutar mujeres para pelear pero rechazaron su propuesta y también la de enseñarle a disparar a los soldados. Aún así trabajó como voluntaria en pos de su país" height="2560" width="1920"/><h2>Los últimos años</h2><p>En 1922, <b>con 62 años a cuestas, Annie planeó su último gran regreso a los espectáculos</b>. Realizó una gira por Massachusetts, Nueva York, donde atrajo a multitudes y encaró el proyecto de protagonizar una película. No pudo ser, porque a fines de ese año, cuando viajaba en auto con Frank, sufrieron un accidente de cuyas heridas le llevó más de un año recuperarse. Volvieron entonces a Ohio para estar cerca de la familia de Annie, que comenzó a escribir sus memorias por entregas que se publicaron en diarios de todo el país.</p><p><b>Annie Oakley y Frank Butler llevaban cincuenta años juntos cuando murieron con diferencia de pocos días a fines de 1926</b>. La mejor tiradora del oeste falleció el 3 de noviembre de causas naturales y Frank la siguió apenas tres semanas después. Luego de su muerte se descubrió que <b>había gastado toda su fortuna en su familia y en obras de caridad</b>. Hoy, muchos de sus objetos personales, recuerdos, carteles, fotografías y armas de fuego se pueden ver en el Museo Garst y en el Centro Nacional Annie Oakley de Greenville, Ohio.</p><p>(PD: Escribir esta nota devolvió al cronista por un momento a su infancia, cuando a principios de la década de los ’60 llegaba a su casa después de la escuela y se quedaba clavado frente al televisor viendo <i>Annie Oakley</i>, una hoy olvidada serie de aventuras del oeste protagonizada por Gail Davis. Recién cuando terminaba, se ponía a hacer los deberes).</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3YUYCX7MBERTNPBLBKOVFMYFA.jpg?auth=bf17fd2b57f5514e3bd8a25cc5617dda50950c3ace11285ea5a8e206b56f0f40&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Phoebe Ann Moses pasaría a la historia como Annie Oakley, nombre que ella mismo eligió]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 100 años del nacimiento de Carlitos Balá: sus primeros shows sobre el colectivo 39 y su historia de amor con Marthita]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/13/a-100-anos-del-nacimiento-de-carlitos-bala-sus-primeros-shows-sobre-el-colectivo-39-y-su-historia-de-amor-con-marthita/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/13/a-100-anos-del-nacimiento-de-carlitos-bala-sus-primeros-shows-sobre-el-colectivo-39-y-su-historia-de-amor-con-marthita/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El cómico que deleitó a varias generaciones de argentinos había llegado al mundo el 13 de agosto de 1925, hace una década. Murió el 22 de septiembre de 2022 a los 97 años. Sus inicios modestos y sus 67 años de relación con Martha Venturiello, su esposa]]></description><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 03:31:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LLHDQG4BQZCBJO4ZEQD36RK6HY.jpg?auth=3b6ba4cd3488e98ebc2e54b0817612ccaba691117763474c143bca4540037c4b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Carlitos Balá haciendo su gestito de idea (Facebook: Carlitos Balá)" height="1080" width="1920"/><p><b>Carlitos Balá ya no está en este plano para celebrar sus cumpleaños número 100, que se conmemora justamente este miércoles 13 de agosto</b>. Pero, sin lugar a dudas, su espíritu sigue presente en el corazón de todos los argentinos a los que les marcó la infancia, en el de su familia a la que le dedicó su vida y, muy especialmente, en el de su amada esposa, Martha Venturiello. Marthita, como él le decía.</p><p>Y es que es imposible separar lo que fue la historia de vida del creador de latiguillos como “Un gestito de idea”, “¿Qué gusto tiene la sal?“, “¡Mirá como tiemblo!”, ”Un kilo y dos pancitos" o ”Sumbudrule“, de la historia de amor con la mujer que lo acompañó durante más de seis décadas. La que le dio dos hijos: Martín y Laura Balaá. Y la que, a pesar del éxito y la fama, lo vio mantener la humildad hasta el último día de su vida.</p><p>Había nacido en 1925 en el barrio porteño de Chacarita como hijo de un inmigrante libanés y de una argentina descendiente de croatas. Su nombre completo era Carlos Salim Balaá. Y era un humorista nato. Sin embargo,<b> </b>a pesar de haber estudiado teatro incentivado por su hermana Norma que lo quería sumar a las obras del colegio,<b> sus primeros pasos no los dio en un escenario, sino en el colectivo 39 donde ofrecía su show a voluntad</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4KTFC5SJMJCZFPHCR7X3HW5LKY.jpg?auth=dea4bb35d4b54bcf1fb0e2603f927d699cc0462209dd67c2d61d30cfeca181f8&smart=true&width=1920&height=3000" alt="Carlitos en su juventud, con su típico flequillo" height="3000" width="1920"/><p>Cuentan que, por entonces, los choferes de la línea que une el barrio natal de Carlitos con Barracas se peleaban por llevarlo. Y que, en más de una oportunidad, los pasajeros se pasaban de paradas por estar entretenidos con sus ocurrencias. Nadie imaginaba, por aquellos años, lo que vendría después. De hecho, hasta ese momento, él rodaba de un empleo al otro sin tener muy en claro su objetivo. Pero llegó la radio (La revista dislocada, Los tres...), la televisión (El flequillo de Balá, El show de Carlitos Balá), el teatro (Canuto Cañete, conscripto del siete), el cine (El tío Disparate, La carpa del amor, Qué linda es mi familia) y el circo (El circo de Carlitos Balá). Profesionalmente, lo logró todo. No obstante, él siempre supo que, lo más importante, estaba puertas adentro de su casa. Con su esposa y sus hijos.</p><p><b>La primera vez que Carlitos la vio a Marthita, ella tenía apenas 18 años y él estaba por cumplir los 30. Fue en un casamiento, mientras bailaban, cuando quedó flechado por su presencia</b>. Y el mundo se detuvo frente a él. De los 500 invitados que se movían al ritmo de La Conga, sus ojos solo podían reparar en ella. Así que, apenas terminó el festejo, se ofreció a acompañarla hasta su casa con la ilusión de poder convencerla de que le aceptara una cita. Y lo logró. </p><p>Él sabía que su fuerte era el humor. Así que decidió apelar a sus morisquetas. A ella, al principio, le daba vergüenza. Al punto que le dijo a la amiga que la acompañaba que nunca más lo vería. Pero cuando<b> Carlitos se paró en medio del colectivo imitando a un vendedor de birome, terminó entendiendo que junto a él solo le podía deparar un futuro de risas</b>. Y se animó a darle una oportunidad al amor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QE6K5KGHDFENPHMLVG5CZRN7BQ.jpg?auth=e4fe26d4cd560c578365c91ae7b1f79981689556bc6f218a5b7f9306aafd42d3&smart=true&width=1920&height=1769" alt="Balá forjó una carrera en radio, cine y televisión" height="1769" width="1920"/><p>Pero no solo se tuvo que acostumbrar a sus incansables bromas. Martita también tuvo que aceptar que todos lo miraran “raro” por su corte de pelo. Es que,<b> desde su juventud hasta el último día de su vida, Carlitos usó flequillo. Y, aunque al principio resultaba llamativo, luego logró imponer el “corte Balá”</b>, con el que todas las peluquerías del país conocían al también llamado estilo “hongo” o “casquito” que lo caracterizaba.</p><p>Lo cierto es que, aunque le costó, finalmente Marthita se fue acostumbrado a la personalidad de Carlitos, que a pesar de ser muy tímido en la intimidad se mostraba sumamente extrovertido hacia afuera. Decía que, con el tiempo, se había dado cuenta de que ese “payaso” que había conocido en una fiesta había resultado ser “el hombre más respetuoso del mundo”. Y, <b>tras siete años de noviazgo, ambos oficializaron su relación con una boda que se concretó en 1962</b>. </p><p>“Para un cumpleaños mío me regaló el anillo de compromiso. Gracias a Hilda Bernard y su esposo nos pudimos casar, porque él tenía un contrato de un año seguido, entonces me dijo: ‘Ahora nos casamos’. Fue escalonando todo de a poco, porque no queríamos arriesgarnos y ese fue el momento ideal”, había contado Martitha en una entrevista. Luego llegaron sus hijos y sus nietos, Laura y Tomás Gelfi, a los que Carlitos se encargó de malcriar como buen abuelo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NIEKG5QQOVEVXC3W3HM7LUDLLI.jpg?auth=381fa7a6c7cadb6e22d69ff2a082221304c9aada0c9f324ec0b16123a60cdbcd&smart=true&width=1920&height=1822" alt="Carlitos con su mujer, Martha, y sus hijos Laura  y Martín" height="1822" width="1920"/><p>¿Si todo fue color de rosas? Seguramente no, como no lo es para ninguna pareja. Sin embargo, Balá y su esposa lograron encontrar la manera de entender la postura del otro ante cada situación problemática. Y buscaron la forma más armoniosa de solucionarlas, para poder seguir unidos. “Nos conocemos de memoria. Así como es de exigente, Marthita también me da todos los gustos. Por ejemplo, me cocina todo lo que quiero: empanadas de choclo, empanadas de pollo y sopa de sémola para que yo crezca fuerte y lindo”, contaba Balá siempre apelando a la comicidad.</p><p><b>Carlitos decía que tenía un champagne preparado para celebrar los 100 años junto a Marthita. </b>Y que no le tenía miedo a la muerte, porque estaba seguro de que Dios no iba a ser tan injusto de mandarlo al infierno. Lo cierto es que, entre noviazgo y matrimonio, sumaron 67 años de amor. Y solo la muerte de él, ocurrida el 22 de septiembre de 2022, a tan solo un mes de haber cumplido los 97, logró separarlos. Es verdad que, en ese momento, una parte de ella también se fue. Pero también es cierto que la memoria de Balá sigue presente. </p><p>De hecho, celebrando el centenario de Carlitos, este miércoles en la sede comunal 15 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y con la conducción de Silvina Chediek, <b>se está lanzando una campaña nacional bajo el hashtag #Carlitos100</b>, con la que se busca que todos aquellos que crecieron viéndolo o tuvieron la suerte de conocerlo, suban sus fotos, anécdotas o comentarios en las redes sociales etiquetando a @carlitosbalaoficial. Al mismo tiempo, se realizarán diferentes acciones con las que se intentará homenajearlo, entre las que se incluyen el anuncio de un mural en la terminal de la línea 39, la exposición de dos obras realizadas por la artista Vika Ferreyra de la Fundación Pinta Argentina con el apoyo del Centro Rossi, la presentación de un taxi intervenido Por Sony Music Argentina con la imagen de Balá que recorrerá la ciudad y un especial que se verá por la señal <i>Volver</i>, sumado a una recepción a cargo de El imperio de la Pizza de Chacarita. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FLMZFG72PNBRROIBFG3BJPKSKU.jpg?auth=f72ba9174841994c4ca824379a70457f03e17aa20805ac6a69b9aed47ab83503&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Carlitos y Marthita celebrando junto a Panam" height="1080" width="1920"/><p>Así, con el aval de su familia, se intentará mantener el legado de este hombre que conservó las cartas de sus fanáticos ordenadas cronológicamente año por año, el que jamás le negó una foto o un autógrafo a nadie y el que ya estando retirado, después de décadas de éxitos, en 2011 aceptó volver al ruedo junto a Laura Panam Franco y se encontró con que los niños de la era de los celulares también lo amaban. Y preferían cantar <i>Aquí llegó Balá</i> junto a él, en lugar de mirar sus pantallas. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LLHDQG4BQZCBJO4ZEQD36RK6HY.jpg?auth=3b6ba4cd3488e98ebc2e54b0817612ccaba691117763474c143bca4540037c4b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Carlitos Balá haciendo su gestito de idea (Facebook: Carlitos Balá)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">(Facebook: Carlitos Bala)</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Gran maestra espiritual del siglo XIX o impostora?: la enigmática vida de Madame Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/12/gran-maestra-espiritual-del-siglo-xix-o-impostora-la-enigmatica-vida-de-madame-blavatsky-fundadora-de-la-sociedad-teosofica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/12/gran-maestra-espiritual-del-siglo-xix-o-impostora-la-enigmatica-vida-de-madame-blavatsky-fundadora-de-la-sociedad-teosofica/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[Nacida el 12 de agosto de 1831, el nombre de Helena Blavatsky siempre ha estado envuelto en polémicas: unos la consideran la ocultista más famosa e influyente de su época, mientras que para otros es un fraude espiritual y sus obras son burdos plagios. Sus viajes iniciáticos —falsos o reales—, sus supuestos aprendizajes y visiones con maestros del esoterismo y el dramático pedido que hizo en su lecho de muerte]]></description><pubDate>Tue, 12 Aug 2025 10:15:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KDBEHHVWP5EWLLDRZ5D2Z6MY4A.jpg?auth=ff74aa93a482569e6f1634956df170e1c1747218cbbb657fcd572820ba642b50&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Helena Blavatsky, pionera en esoterismo y en la búsqueda multidisciplinaria del conocimiento" height="1080" width="1920"/><p>En su lecho de muerte, rodeada de sus más cercanos colaboradores de la <b>Sociedad Teosófica</b>, Helena Blavatsky, pronunció una frase que era a la vez un ruego y una manifestación de soberbia. <b>“Mantengan la unión, no hagan que esta, mi última encarnación, sea un fracaso”</b>. Con lo de su última encarnación afirmaba que había llegado a lo más alto de la evolución espiritual que podía alcanzar un ser humano, la que le permitía no tener que volver a este valle de lágrimas; en cambio, el pedido de mantener la unión aludía al cisma inminente dentro de la sociedad esotérica creada por ella, con la que pretendía lograr<b> una “síntesis entre la ciencia, la religión y la filosofía”</b>. </p><p>Madame Blavatsky —o “La Esfinge”, como también se la llamaba— despertaba pasiones encontradas. Para unos era una conocedora profunda de la filosofía perenne, esa que atraviesa las bases de todas las religiones, una médium incuestionable, maestra espiritual y escritora de grandes obras del ocultismo y, por supuesto, <b>teósofa, esa disciplina que ella misma había dado a luz</b>. Para otros era una <b>impostora </b>—en su vida y en su oficio— cuyas supuestas obras eran plagios descarados y sus prácticas esotéricas un simple fraude. Decía que sus saberes los había aprendido personalmente de grandes maestros en la India, Egipto, Grecia y el Tibet, pero no había pruebas de que hubiese realizado todos esos viajes.</p><p>Más allá de las polémicas, Helena Blavatsky no solo ha quedado en la historia como <b>una de las más famosas e influyentes ocultistas del siglo XIX </b>sino que sus obras más notables, como <i>Isis sin velo</i> o <i>La Doctrina Secreta,</i> siguen leyéndose como verdades reveladas; y su Sociedad Teosófica, lejos de haber desaparecido por obsoleta, sigue gozando de buena salud en pleno siglo XXI. No solo eso: el relato que ha quedado de su vida, una mezcla de realidad y ficción cuyas proporciones resultan difíciles de calcular, continúa leyéndose como el tránsito por un fascinante mundo espiritual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RAJAXW5VYRDODJCJX2VWYUR6ZQ.jpg?auth=1e995440c5668bd6d243e6a7915b16b4f0273ea80ec79be611f12d6d1f1285c5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La Doctrina Secreta, una de las principales obras de Helena Blavatsky, fue publicada por primera vez en 1888. En este texto, la autora aborda la síntesis entre el pensamiento científico, filosófico y religioso" height="1080" width="1920"/><h2>De Rusia al mundo espiritual</h2><p>Helena Blavatsky nació en Yekaterinoslav, la actual ciudad ucraniana de Dnipro, por entonces perteneciente al imperio ruso, el 12 de agosto de 1831. Su padre, Peter von Hahn, era un coronel de origen alemán que se había establecido en Rusia al casarse con Helena de Fadéyev, una novelista de familia noble. Por parte materna, <b>era nieta de la princesa Helena Dolgorúkaya</b>, botánica y escritora, casada con el gobernador de Saratov. Tenía 11 años cuando murió su madre y quedó al cuidado de sus abuelos. Desde muy chica mostró ser una eximia pianista y, según su propio relato, <b>estaba dotada de ciertos poderes psíquicos o sobrenaturales</b>. Eso la llevó a interesarse por el esoterismo y leer algunos libros sobre el tema que juntaban polvo en la biblioteca de su bisabuelo, que había sido iniciado en la masonería a finales del siglo XVIII.</p><p>Cuando tenía 17, en 1848, Helena se casó con el vicegobernador de la provincia de Ereván, Nikífor Vasílievich Blavatsky, de 40 años, para poder independizarse de su familia. Pero después de tres meses de unión lo dejó y huyó a caballo cruzando las montañas hasta llegar a casa de su abuelo en Tiflis. Según ella, seguía siendo virgen porque la unión nunca se había consumado en el lecho.</p><p>Poco después comenzó su camino espiritual —contaría— con una serie de <b>viajes iniciáticos por Egipto, Turquía, Grecia y Tibet</b> —un lugar por entonces casi inaccesible para los viajeros occidentales, aunque al parecer no para ella— donde conoció a maestros que la introdujeron en <b>los secretos de saberes ancestrales</b> que solo ellos guardaban. Por esa época, siempre según su relato, no solo aprendía de maestros de carne y hueso, sino también de otro que se le aparecía en sueños desde su infancia, un mahatma hindú que <b>le enseñaba mediante visiones</b>. Ese maestro, al que los teósofos llaman Mahatma M. o Maestro Moya, salió del plano espiritual para aparecérsele en persona en 1851, cuando Blavastky tenía 20 años, en las calles de Londres, a donde había viajado para encontrarse con su padre.</p><p>Más tarde todo ese relato fue puesto en cuestión por el <b>investigador de fraudes paranormales</b>,<b> James Randi</b>, quien denunció en su libro <i>Enciclopedia de quejas, fraudes y engaños de lo oculto y sobrenatural</i>, que en los años durante los cuales Blavatsky dijo haber realizado esos viajes y haber tenido esos encuentros con sus maestros en realidad estaba en Europa trabajando como profesora de piano, jinete de circo y ayudante de un médium. De él habría aprendido <b>los trucos que utilizaba para simular apariciones de fenómenos sobrenaturales </b>y apariciones de fantasmas ante los clientes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PCX4ASP33NG37NWJWZBUWCCCKE.jpg?auth=73a8137605a0d190ac563b907b2404755fa7c81aa1048d2c805a56f4e697036b&smart=true&width=1920&height=1482" alt="En 1871, en Egipto, Madame Blavatsky fundó la Sociedad Espiritista con el fin de estudiar “los fenómenos mentales”, pero pronto fue acusada de cometer fraudes financieros y se disolvió " height="1482" width="1920"/><h2>La Sociedad Teosófica</h2><p>Donde sí hay pruebas de la presencia de Madame Blavatsky es en<b> Egipto, en 1871</b>, porque allí fundó, más precisamente en El Cairo, <b>la Sociedad Espiritista</b>, cuyo objetivo era estudiar “los fenómenos mentales”. No le fue bien con el emprendimiento, porque la flamante institución no tardó en ser acusada de cometer fraudes financieros y debió disolverse. Para escapar del escándalo, Blavatsky viajó a Estados Unidos, donde <b>en 1873 comenzó a trabajar como médium</b>.</p><p>Estaba ganándose la vida con eso —y no le iba mal— cuando en 1874 conoció al coronel retirado, abogado con inclinación por la agricultura, Henry Steel Olcott, que había comenzado a buscar verdades en el mundo espiritual. Juntos —supuestamente guiados por los maestros de Helena— al año siguiente<b> fundaron la Sociedad Teosófica </b>para difundir un conocimiento que, sostenían, <b>superaría las tensiones entre la ciencia y la religión </b>y dejaría atrás a las religiones instituidas para instalar <b>un nuevo saber, hasta entonces oculto</b>, surgido de la India. Según el acta escrita por su secretario, la sociedad que sería un nuevo faro espiritual fue fundada el 17 de noviembre de 1875 por los siguientes miembros: “Helena Blavatsky, Henry Steel Olcott, William Quan Judge, Charles Sotheram, Dr. Charles E. Simmons, W.L. Alden, G.H. Felt, J. Hyslop, D.E. de Lara. C.C. Massey, E.D. Monachesi, Henry J. Newton, H.M. Stevens, Jonh Storer Cobb, Dr. Britten y su esposa”. </p><p>Ese mismo año, Madame Blavatsky publicó la que se considera <b>su primera gran obra,</b> <i><b>Isis sin velo</b></i>, un libro sobre la historia y el desarrollo de las ciencias ocultas, la naturaleza y el origen de la magia, las raíces del cristianismo y la posición de la autora, los fallos de la teología cristiana y los errores establecidos en aquel entonces por la ciencia oficial. En 1878, Blavatsky y Henry Olcott trasladaron la sede de la Sociedad Teosófica a la ciudad de Adyar, en la India, y poco después iniciaron la publicación de <i><b>The Theosophist</b></i>, la revista de la institución que <b>se sigue publicando hasta hoy</b>.</p><p>Con el impulso de la revista y los libros de Blavatsky, la Sociedad creció rápidamente y atrajo a muchas figuras destacadas, no solo de la India sino también de Estados Unidos y varios países europeos. Sin embargo, en 1885, <b>nuevas denuncias por fraudes financieros</b> —como la que había acabado con la Sociedad Espiritista— <b>y espirituales</b> obligaron a Helena a abandonar la India y radicarse en Londres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JJFJNLSFEZAQ3KNNWH2CXN24E4.jpg?auth=676953be24f8215e0cfe5c2974517ce69fe8f04474e599060418cfc35ee850c5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Este título abre una obra misteriosa. Se dice que es el libro más antiguo de la historia, que permaneció oculto en un monasterio del Tibet, que fue descubierto por Madame Blavatsky y le sirvió de base para escribir La Doctrina Secreta, texto fundacional del movimiento teosófico " height="1080" width="1920"/><h2>La Doctrina Secreta</h2><p>Cuando Blavatsky volvió a la capital inglesa, <b>la Sociedad Teosófica local había crecido a pasos agigantados</b>. Con la dirección de su máxima autoridad comenzó a publicarse la revista <i>Lucifer</i>, para difundir aún más sus ideas, mientras Helena continuaba la redacción de la que sería <b>su obra cumbre, </b><i><b>La Doctrina Secreta</b></i>. Ese éxito se vio empañado cuando la Sociedad para la Investigación Psíquica, una organización sin ánimo de lucro cuyo propósito era el estudio de sucesos y habilidades descritos como psíquicos o paranormales, descalificó en público sus actividades teosóficas por fraudulentas. </p><p>Parecía el principio del fin, porque en medio del escándalo Blavatsky enfermó gravemente y los médicos le pronosticaron pocos meses de vida. Según el relato de Helena, cuando ya no tenía esperanzas se le apareció un día uno de sus instructores tibetanos y le planteó una alternativa: “O morir liberándose del cuerpo enfermo o continuar viva para terminar de escribir <i>La Doctrina Secreta</i>”. Entonces se recuperó y pudo, con la ayuda de dos colaboradoras, culminar su mayor obra, que fue publicada en 1888 en Londres y en Nueva York.</p><p><b>Dedicada a “todos los teósofos verdaderos”</b>, la última obra de Blavatsky tiene dos volúmenes. El primero aborda la cosmogénesis y estudia, básicamente, <b>la composición y la evolución del universo</b> desde una perspectiva espiritual, y además busca explicar los símbolos básicos que existen en las grandes religiones y mitologías del mundo. El segundo <b>busca explicar la evolución humana</b>, con una visión anti-darwinista y es considerado por los críticos como <b>una obra abiertamente racista</b>.</p><p>Madame Blavatsky murió de gripe en la capital inglesa, el 8 de mayo de 1891, a los 59 años, mientras la sociedad Teosófica se debatía en una lucha interna por la sucesión entre su secretaria, Annie Besant, y uno de los fundadores, Henry Steel Olcott. De ahí que las últimas palabras de Helena hayan sido un llamado a la unidad para que su obra no terminara en un fracaso. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas fueron divididas en tres partes: un tercio quedó en Europa, otro tercio fue llevado a Estados Unidos y el restante permanece en la sede internacional de la Sociedad Teosófica, dentro de un monumento levantado en su memoria.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KDBEHHVWP5EWLLDRZ5D2Z6MY4A.jpg?auth=ff74aa93a482569e6f1634956df170e1c1747218cbbb657fcd572820ba642b50&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Helena Blavatsky, pionera en esoterismo y en la búsqueda multidisciplinaria del conocimiento]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Whitney Houston: la infancia marcada por el silencio, la fama deslumbrante y la relación tormentosa que la precipitó a la muerte]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/09/whitney-houston-la-infancia-marcada-por-el-silencio-la-fama-deslumbrante-y-la-relacion-tormentosa-que-la-precipito-a-la-muerte/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/09/whitney-houston-la-infancia-marcada-por-el-silencio-la-fama-deslumbrante-y-la-relacion-tormentosa-que-la-precipito-a-la-muerte/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Nacida el 9 de agosto de 1963, la talentosa cantante norteamericana, dueña de una voz poderosa y conmovedora, fue encontrada sin vida en el jacuzzi de una habitación del Beverly Hilton, cuando tenía 48 años. Hoy hubiese cumplido 62]]></description><pubDate>Sat, 09 Aug 2025 11:19:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MXNOC6RQFELONUKTYCB3Q2TESA.jpg?auth=00d79f900c8edcd278e61badb840cdec9970d49ec98c4571a316e96ef583b597&smart=true&width=2200&height=1485" alt="Whitney Houston (REUTERS/Ethan Miller//File Photo)" height="1485" width="2200"/><p>Su final fue triste. Muy triste. Pero su vida más. Muchos hablan de la trágica muerte de Whitney Houston, quien aquel 12 febrero de 2012 y después de una batalla perdida contra las drogas fue encontrada ahogada dentro de un jacuzzi de un lujoso hotel de Beverly Hills. Pero lo cierto es que <b>esta mujer nacida el 9 de agosto de 1963 en Nueva Jersey, que hoy estaría cumpliendo 62 años, comenzó a sufrir mucho antes de convertirse en una estrella pop</b>.</p><p>Hija de la cantante de gospel y soul Cissy Houston, ministra del coro de la Iglesia Bautista New Hopey, cuando su madre tenía que salir de gira<b> Whitney quedaba al cuidado de su prima, </b>la también cantante <b>Dee Dee Warwick. Durante muchos años, fue abusada sexualmente por ésta</b>, algo que ocultó como si se tratara de un secreto familiar. Y que, inevitablemente, fue destruyendo su alma por dentro y vulnerándola para siempre.</p><p>Esta dolorosa historia recién salió a la luz en 2018, gracias al documental que el director Kevin MacDonald hizo sobre la vida de intérprete. El hermanastro de la estrella, Gary Garland-Houston, aseguró que él también había sido agredido sexualmente. Su cuñada Pat Houston y su asistente personal, Mary Jones, dieron su testimonio para acreditar esta situación. </p><p>Hasta entonces, solo se hablaba de una joven destinada al éxito. Además de su célebre madre, Whitney era prima de Dionne Warwick y ahijada de Aretha Franklin. Así que nada podía fallar: tenía que lograr todo aquello que su progenitora no había podido. Y lo hizo. Gracias a su impactante belleza,<b> fue descubierta por un fotógrafo que quiso hacerla incursionar en el mundo del modelaje y, con apenas 15 años, ilustró las portadas de publicaciones como Seventeen y Glamour</b>. Pero lo suyo, sin lugar a dudas, era la música. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZO42TOCTNWMUCSLRF3ZCQVIOSI.jpg?auth=b55e865b945fe7ca85d7f074de2029ed5fd3d1c380d9cec94791fb7e2e4f4d4f&smart=true&width=800&height=586" alt="Whitney era considerada una de las mejores cantantes del mundo ( REUTERS/Mario Anzuoni)" height="586" width="800"/><p>“Yo no quería ser famosa, solo quería cantar”, dijo en una oportunidad. Ya había empezado a destacarse actuando junto a su madre en la iglesia cuando, <b>con 19 años, el productor Clive Davis la encontró en el club Mikell’s de Nueva York y no dudó en hacerle firmar su primer contrato.</b> El resto es historia conocida: grabó 7 discos, vendió 200 millones de álbumes y rompió las taquillas con <i>El guardaespaldas</i>, la película que protagonizó con Kevin Costner en 1992. Además, fue galardonada con ocho premios Grammy, dieciséis Billboard Music Awards, dos Emmy y veintiocho Guinness World Records.</p><p>Pero el lado “B” de la estrella, apodada “The Voice” (La voz) y considerada como una de las mejores cantantes de todos los tiempos, era muy duro. Whitney había sido señalada por la comunidad afroamericana, que la acusaba de olvidarse de sus raíces por haberse “vendido” a la cadena MTV. Y, durante los premios Soul Train de 1989, los más importantes de la música negra en ese entonces, fue abucheada al ser mencionada en una nominación.<b> Esa misma noche, conoció al hombre que, según sus amigas Brandy y Chaka Khan, fue el culpable de su caída: el cantante de hip hop Bobby Brown.</b></p><p>El ex integrante de New Edition, que por esos años estaba haciendo despegar su carrera solista, comenzó con Whitney una relación tormentosa que la terminó desmoronando por completo. Eran tiempos en los que no se hablaba de parejas tóxicas, de personalidades psicopáticas y, ni siquiera, de violencia de género. Pero el matrimonio de la cantante y Bobby tuvo todo eso. Y mucho más. </p><p>Los celos de Brown frente al éxito de Houston eran innegables. Pero ella, quizá, en aquel momento no se daba cuenta. Y se dejaba someter por él. <b>Ambos cayeron en las drogas, </b>cuentan, desde el mismo día de la boda. <b>Y tuvieron una hija, Bobbi Kristina, que creció entre peleas, escándalos, arrestos</b> del hombre por manejar alcoholizado, infidelidades que se hicieron públicas y shows suspendidos. “Mi marido nunca me pegó ni me fue infiel”, declaró Whitney en una oportunidad intentando justificar un corte en su cara. Pero nadie le creyó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BHHBASC3YJGXZM4DW6NGCAP2MY.jpg?auth=e0bc45fcc3304e32a3a03bbc9affa23e16e92b4d6600819068ba31b333db89a6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Houston y su esposo, Bobby Brown (Foto: Vince Bucci / AFP)" height="1080" width="1920"/><p>Todo se precipitó en 1999 cuando, harta de las peleas con Bobby, la amiga y asistente personal de Whitney, <b>Robyn Crawford</b>, decidió dejar de trabajar con ella. Algunos la señalaban, también, como su amante. E, incluso, Brown llegó a deslizar que la intérprete lo había usado porque necesitaba un esposo para poder terminar con las <b>habladurías sobre su relación lésbica</b>. Sea como fuere, desde ese momento todo empeoró tanto en la carrera como en la vida personal de Houston.</p><p><b>“Yo no soy autodestructiva, yo no quiero morir, yo quiero vivir”, dijo Whitney en una entrevista</b>. En 2003, llamó al 911 para denunciar que su marido le había partido el labio de un golpe. Pero no le levantó cargos. De todas formas, el músico fue condenado por amenazas y agresión física. Cuando terminó en prisión por no respetar su libertad condicional, ella decidió internarse en una clínica de rehabilitación de la que luego se escapó. </p><p><b>En 2006, se separó de Bobby, tras 15 años de matrimonio. “Él era mi droga, no hacía nada sin él”, admitió entonces</b>. Pero, evidentemente, ya era demasiado tarde. El camino hacia la autodestrucción era irreversible. Su aspecto físico había cambiado demasiado debido, sin lugar a dudas, a las adicciones que nunca pudo superar. Y había perdido la estelaridad que en sus tiempos de gloria había sabido ganar en base a esfuerzo y talento.</p><p>Finalmente, Whitney<b> </b>fue encontrada muerta a los 48 años, en la bañera de su habitación del Beverly Hilton. Fue justo la noche anterior a la entrega de los premios Grammy. El lugar estaba lleno de drogas y en su cuerpo, con quemaduras externas generadas por el agua hirviendo, descubrieron rastros de cocaína, marihuana, Flexeril y Benadryl. Sin embargo, la autopsia determinó que el fallecimiento había sido producto del ahogamiento. Y nadie se sorprendió de lo que, para muchos, había sido un final más que anunciado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SAJGNOI4AVZJ5NODILJPKN5AJ4.jpg?auth=064cdd59fbf1ee8407cc23ba8688263942c3bb4403f801a5594560020a74f532&amp;smart=true&amp;width=3000&amp;height=2358" type="image/jpeg" height="2358" width="3000"><media:description type="plain"><![CDATA[ARCHIVO – La cantante Whitney Houston durante su presentación en la gala y homenaje previo al Grammy a los íconos de la industria con Clive Davis en honor a David Geffen en Beverly Hills, California, el 13 de febrero de 2011. El álbum póstumo de Houston "I Go to the Rock: The Gospel Music of Whitney Houston" fue lanzado el 24 de marzo de 2023. (Foto AP/Mark J. Terrill, archivo)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mark J. Terrill</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Ibrahim Ferrer, el cantante cubano de Buena Vista Social Club que recién en el ocaso de su vida pudo cumplir su sueño]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/08/06/ibrahim-ferrer-el-cantante-cubano-de-buena-vista-social-club-que-recien-en-el-ocaso-de-su-vida-pudo-cumplir-su-sueno/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/08/06/ibrahim-ferrer-el-cantante-cubano-de-buena-vista-social-club-que-recien-en-el-ocaso-de-su-vida-pudo-cumplir-su-sueno/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El intérprete, que conoció el éxito cuando grabó junto a Ry Cooder, murió el 6 de agosto de 2005, hace dos décadas, a los 78 años.]]></description><pubDate>Wed, 06 Aug 2025 04:29:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBN2ZDIJ5BDURICWKADDY7H5XE.jpg?auth=0499504c491125d58332379e37b9ae685e81302a2c9591380025dade092afd36&smart=true&width=2000&height=1312" alt="Ibrahim Ferrer  (Credit Image: DAPR/ZUMAPRESS.com)" height="1312" width="2000"/><p><b>“Si cuando era joven no me pasó esto, ¿por qué ahora de viejo?“, se preguntaba incrédulo Ibrahim Ferrer.</b> Este miércoles 6 de agosto, se cumplen dos décadas de la muerte del intérprete que conoció la gloria “de grande”, de la mano del guitarrista Ry Cooder y del disco Buena Vista Social Club, que reunió a los mayores exponentes musicales de Cuba como Rubén González, Compay Segundo, Omara Portuondo, Barbarito Torres y Eliades Ochoa, entre otros, para mostrarle su talento al mundo. </p><p>Su cuerpo menudo se contraponía a la potente voz que brotaba de su garganta con cada nota. Apenas lo conocieron, <b>los productores norteamericanos lo compararon con Nat King Cole</b>, uno de sus grandes ídolos. Aunque fueron los boleros -según algunos historiadores musicales también originarios de la isla del tabaco y el ron-, los que más repercusión tuvieron en el público de todo el planeta gracias a su interpretación. ¿O acaso alguien puede olvidar sus agudos entonando Dos Gardenias?</p><p>Había nacido el 20 de febrero de 1927 en la provincia de Santiago de Cuba. Dicen que su madre, Aurelia Ferrer, dio a luz en un salón de baile, tal vez, en un deseo inconsciente de marcarle su destino. Porque la realidad es que,<b> con apenas 12 años, Ibrahim quedó huérfano</b>. Entonces tuvo que dejar sus estudios para trabajar como peón de albañil, carpintero y pintor. Hasta que, finalmente, encontró en la música la manera de salir adelante. </p><p>Corría el año 1940 cuando, siendo un adolescente, se incorporó al conjunto de <b>Pacho Alonso y Enrique Bonne</b>. Y, con el tiempo, llegó a participar en bandas legendarias como la de Chepin Chovén y la de uno de los mayores referentes de la música cubana, como era Benny Moré. “Fue una experiencia muy buena, la orquesta en la que mejor estuve. Haciendo el coro me sentía como si fuera un cantante principal por el trato de él, que era una gran persona. Magnífico en todos los sentidos. Se interesaba por ti, miraba tu trabajo, no te explotaba, sobre todo”, recordaba Ibrahim sobre El Bárbaro del ritmo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PYRWI43ZWFFMBM5BDV3HTOT5FQ.jpg?auth=80bd8366d855d4858e9060cf305120a5273220226a5c062501b00cd01b8aa750&smart=true&width=2138&height=3200" alt="El cantante logró cumplir su sueño después de los 70 años (Credit Image: Chris Delmas/ZUMA Wire)" height="3200" width="2138"/><p><b>Se casó con Norma Kindelan Ribeaux, con quien tuvo seis hijos: Norma Ivis, Marlen, Iris Estrella, Clara Elena, La Vigy e Ibrahim Jr.</b> Cabe aclarar que este último, que vivió muchos años en la Argentina y era habitué de los reductos salseros de Buenos Aires, siguió los pasos de su padre como cantante continuando su legado mucho después de su partida. Sin embargo, por aquellos tiempos, la vida no era nada fácil para Ferrer, quien desde 1957 se había instalado en La Habana.</p><p>Ibrahím enviudó siendo muy joven, ya que su esposa murió de cáncer a los 36 años. Luego, él volvió a contraer matrimonio, esta vez con <b>Caridad Díaz Surita</b>, con quien no tuvo descendencia. Y, aunque pudo subsistir gracias a la música haciendo giras por todo el mundo, en una isla empobrecida primero por la dictadura de Fulgencio Batista y, después, por la Revolución encabezada por Fidel Castro, nunca pudo llevar una vida holgada. “Las cosas son como son y no como uno quisiera”, decía resignado.</p><p><b>En 1991, en tanto, decidió retirarse de la actividad artística</b>. Ya estaba cansado de patear escenarios. “Decía que no quería seguir más, porque ya con tantos años qué iba a estar luchando por cantar un bolero, si me estaban diciendo que mi voz no servía para eso”, contó. Así que dejó su antigua casa para mudarse a una más pequeña, que pudiera pagar con su modesta pensión. Y cuentan que se lo llegó a ver lustrando zapatos en la calle para juntar algunos dólares que, gracias a la habilitación del turismo en la isla con el que se intentaba contrarrestar los embates económicos del bloqueo, le permitieran tener un pasar más digno durante su vejez.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3U2VLPHVFVAV7BA7M3NE6P2N4A.jpg?auth=e49b5b2780dcf4d95a3c4d91f8903bc217485cacf3c6a1dcf0d94b148305d105&smart=true&width=1920&height=1283" alt="Ferrer junto a sus compañeros de Buena Vista Social Club en Carnegie Hall (Foto: Ebet Roberts)" height="1283" width="1920"/><p>Lo cierto es que estaba recluido en su hogar, en el que nunca faltaban las imágenes de orishas afrocubanos como Babalý Ayé, sincretizado en San Lázaro para la religión católica, y las ofrendas para éstos como el infaltable ron, la miel, las flores y el perfume, cuando sus amigos vinieron a buscarlo con una propuesta imposible de rechazar<b>. “Juan de Marcos González se apareció porque me necesitaba para una grabación. Yo le dije que ya no quería cantar más, que estaba desilusionado. Me dijo: ‘Mire, la única persona que me hace falta es usted. Además, vaya, se va a ganar cincuenta fulas (dólares)’”</b>, contó Ferrer. </p><p>Corría el año 1996. Primero grabaron A toda Cuba le gusta con el Afro Cuban All Stars. Y luego llegó Buena Vista, un disco que vendió un millón y medio de ejemplares, ganó un premio Grammy y le permitió cantar, por primera vez, en el Carnegie Hall de Nueva York, en 1998. Fue así como, cuando según sus propias palabras pensaba que le “quedaban dos afeitadas” para irse de este mundo, Ibrahim logró el reconocimiento que tanto anhelaba, al igual que todos sus colegas de la vieja trova cubana que formaron parte de este álbum. </p><p>Pero la historia no se terminó ahí. <b>En 1999 Ry Cooder regresó a la isla a buscarlo junto a Nick Gold, director de World Circuit, y al ingeniero de sonido Jerry Boys, con la intención de grabar su primer trabajo como solista: Buena Vista Social Club Presents Ibrahim Ferrer</b>. “He logrado lo que siempre yo anhelaba: que mi nombre saliera en la portada de un disco. Yo ya me conformo con eso”, confesó emocionado en aquel momento. Y aseguró: “Es un sueño de juventud realizado ”.</p><p>En 2003, en tanto, editó el álbum Buenos Hermanos. <b>Y en 2005 estaba en plena actividad, presentando el disco Mi sueño. A bolero songbook, su primer trabajo exclusivo de boleros con temas que había seleccionado minuciosamente, cuando la muerte lo sorprendió</b>. Venía de una gira por Europa y empezó a sentirse mal. En el avión había manifestado que le faltaba el aire. Así que, cuando llegó a la capital cubana, quedó internado en el hospital donde falleció a los 78 años.</p><p>Tuvo una vida dura. Pero, en el ocaso, pudo lograr todo aquello que había deseado y por lo que tanto había luchado. Su tercer disco solista incluía canciones como Perfidia, <b>Quiéreme Mucho, Perfume de gardenias y Mil congojas.</b> De joven, le habían dicho que no tenía voz para cantar boleros, que era lo que él más quería. Sin embargo, cuando ya había bajado los brazos, la vida le dio revancha. Y hoy sigue siendo recordado como uno de los mayores representantes de la música cubana, incluyendo esos boleros que tan bien hacía sonar con su inigualable voz.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBN2ZDIJ5BDURICWKADDY7H5XE.jpg?auth=0499504c491125d58332379e37b9ae685e81302a2c9591380025dade092afd36&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1312" type="image/jpeg" height="1312" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[Ibrahim Ferrer  (Credit Image: DAPR/ZUMAPRESS.com)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[A 35 años de la sorpresiva muerte de la actriz Bárbara Mujica: el ícono de la actuación que se fue demasiado pronto]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/01/a-35-anos-de-la-sorpresiva-muerte-de-la-actriz-barbara-mujica-el-icono-de-la-actuacion-que-se-fue-demasiado-pronto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/08/01/a-35-anos-de-la-sorpresiva-muerte-de-la-actriz-barbara-mujica-el-icono-de-la-actuacion-que-se-fue-demasiado-pronto/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description></description><pubDate>Fri, 01 Aug 2025 04:17:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GBPAPWI77FG4JCHJOCLOQEV3BQ.jpg?auth=359148f79c2788a8848a26834e8f27c287ffa664fbc2859c15dde86a57520061&smart=true&width=227&height=216" alt="Bárbara Mujica en Demasiado jóvenes" height="216" width="227"/><p><b>Bárbara Mujica tenía apenas 46 años cuando murió, el 1 de agosto de 1990</b>. Fue por un infarto de miocardio. Y su partida causó una profunda conmoción tanto entre sus seres queridos como en el mundo del espectáculo en general. Dueña de un talento extraordinario y un rostro imposible de olvidar, su trabajo en cine, teatro y televisión había marcado una época. Y, al día de hoy, sigue siendo recordada tanto por sus colegas como por el público.</p><p>Había nacido el 13 de marzo de 1944 en el seno de una familia de artistas. <b>Era hija de la actriz Alba Mujica y de José Antonio Moinelo y sobrina del director René Mujica. </b>Llevaba la pasión por la actuación en la sangre. Y, con apenas 3 años debutó junto a su madre en el cortometraje El Muro, del debutante Leopoldo Torre Nilsson. Sin embargo, no tenía los mejores recuerdos de esa época. “La mía fue una infancia solitaria, sin amigos, trascurrida entre personas mayores, música clásica y libros. Quizá fuera por eso que pasaba el día haciendo preguntas a mi madre. Todo lo cual influyó de modo particular en la formación de mi carácter, de mi personalidad”, señaló Bárbara en una oportunidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHNYR3ARY5GFHLKDBYFPU5WBAA.jpg?auth=efa8999d11a2c608488f19eec4da3e62a5e81c1746a678ef0024b90aa20f841e&smart=true&width=1825&height=1978" alt="La actriz junto a su madre, Alba Mujica" height="1978" width="1825"/><p>Su futuro laboral, se supone, ya estaba marcado. Y, siendo una adolescente, trabajó junto al padre de su primer director, Leopoldo Torres Río, <b>en los films Edad difícil (1956) y Demasiado Jóvenes (1958).</b> Allí conoció a Oscar Rovito, quien luego se convirtió en su esposo y con el que trajo al mundo a sus dos hijos: Pablo y Gabriel. Sin embargo, en tiempos en los que no existía la ley de divorcio y la separación estaba “mal vista” por la sociedad, cuando se terminó el amor se animó a dar por concluida la relación. Y esto le valió muchas críticas de las revistas del corazón de la época, que la acusaron de haber abandonado a sus hijos. “A quien abandoné fue a mi ex marido. En cuanto a los chicos, dejé de verlos solamente cuando fuerzas superiores a las mías, es decir, la negativa de mi ex esposo en cuya casa vivían, me lo impidieron”, respondió en una entrevista.</p><p><b>Enseguida, Mujica que convirtió en una de las actrices fetiches del nuevo cine nacional</b>, junto con Graciela Borges, Susana Freyre, Violeta Antier y Elsa Daniel. <b>Hizo 16 películas entre las que se destacan</b> La casa del ángel (1957), de Leopoldo Torre Nilsson; Quinto año nacional (1961) y Los que verán a Dios (1963), de Rodolfo Blasco; Las ratas (1963), de Luis Saslavsky; Los guerrilleros (1965), de Luca Demare; Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976), de José Martínez Suárez; Gracias por el fuego (1984), de Sergio Renán; y Malayunta (1986), de José Santiso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/45ZPDKXZ45HTPNOXDO3NWPNCGE.jpg?auth=d048fd8a93d4ce17c17d7f394c3e05e7f395a3e58f5c31fbb66a261c31688fa6&smart=true&width=387&height=433" alt="Con Elsa Daniel en La Casa del Ángel" height="433" width="387"/><p>En 1965, se casó con el director <b>Daniel Stivel</b>, con quien compartió su vida hasta 1976. Por él, se dijo, había “dejado” a su ex, algo que por entonces parecía imperdonable. “Me enamoré de él porque mi matrimonio era un fracaso. Nuestros intereses vitales no se correspondían, porque las pocas cosas en común que teníamos cuando nos casamos, siendo adolescentes, se desgastaron en cinco años”, respondió frente a la prensa siendo una jovencita de 26 años. Y dejó les dejó en claro a los que pensaban que su actitud había sido “cruel”, que esa decisión los había terminado favoreciendo a ambos ya que, finalmente, habían podido encontrar la felicidad al lado de sus nuevas parejas.</p><p>Junto a Stivel, <b>Mujica había hecho Hamlet en televisión, con Alfredo Alcón. </b>Y, a partir de ese momento, se sumó al grupo Gente de Teatro, integrado por Norma Aleandro, Federico Luppi, Marilina Ross, Carlos Carella, Emilio Alfaro y Juan Carlos Gené. Los llamaban “el Clan Stivel”. Y se destacaron en cine, con Los herederos (1970), y en teatro, con El rehén y Todo el jardín, pero en especial en la pantalla chica, donde<b> rompieron todas las reglas con el ciclo Cosa Juzgada (1969)</b>, que escribían autores de la talla de Griselda Gambaro, Roberto Cossa y Carlos Gorostiza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4Y3IC2H34JE5NAVJKXISLGQJHA.jpg?auth=1b54e3349b7ca944e920b6fbea9bfb284792e5aee9ef522c56c2f177c3489b7c&smart=true&width=1920&height=2585" alt="Mujica junto a Silvia Montanari y María Crisitna Laurenz" height="2585" width="1920"/><p>“Fue un hecho muy importante para todos nosotros, no solamente en lo artístico sino también en lo personal. Pero siento pena de que de alguna manera se lo recuerde como algo que no se puede repetir. O como algo que no se puede superar. Porque eso habla también de la gran dificultad que tenemos para ver las cosas nuevas que se aportan. Y pareciera que no se hace nada mejor, que tampoco es cierto. Yo creo que fue muy importante en ese momento el lenguaje que apareció, porque<b> creó un nuevo idioma en la televisión que hasta ese momento venía muy circunscripto a un solo estilo</b>. Abrió una posibilidad, una veta nueva que después se retomó. Porque después vinieron cosas al estilo de Cosa Juzgada, tipo Los Miedos o Compromiso. Pero eso de que los equipos de actores haciendo programas dramáticos podían ser importantes, creo que es lo que creamos”, reflexionó Mujica, que a partir de este trabajo estuvo prohibida por la dictadura militar entre 1976 y 1983, en una entrevista que dio muchos años más tarde.</p><p><b>El amor tiene cara de mujer (1964)</b>, teleteatro que protagonizó durante cuatro temporadas junto a Rodolfo Bebán, Rodolfo Ranni y Soledad Silveyra, fue uno de sus éxitos más resonantes en la televisión. Aunque también se destacaron sus trabajos en Cuatro mujeres para Adán (1966), La dama de las camelias (1973), Alta Comedia (1973/1974), Ruggero (1983), Situación límite (1984), Duro como la roca frágil como el cristal (1985), Ficciones(1987) y el ciclo Atreverse y La Bonita Página (1990), entre muchos otros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6I7RYJMROJBNTPK4ZCJB5DCSEA.jpg?auth=ebcb486c811f69bbceb99a601f7f387922d144135f3823f9be81fe3fca8226ea&smart=true&width=600&height=881" alt="Bárbara fue una de las actrices favoritas del nuevo cine nacional de los años '60 y '70" height="881" width="600"/><p>Nunca se tiñó el pelo ni se hizo cirugías estéticas. Ni siquiera, para encajar en los parámetros estéticos exigidos por los productores. Su último trabajo fue en Loraldia, el tiempo de las flores (1991), una película dirigida por Oskar Aizpeolea que se estrenó un año después de su muerte y <b>le valió el Cóndor de Plata a la mejor actriz.</b> “Creo que no soy una rebelde, pero tampoco me considero una burguesa”, decía de sí misma. Hoy se cumplen 35 años de su partida. Y sigue siendo una referente para sus colegas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2E63U2RXBDXPJ63SZSDAMYX5Q.jpg?auth=e2401cd816f980b19093e853bbae1a384df8f449e7498b3297f68979d04bbda8&amp;smart=true&amp;width=227&amp;height=128" type="image/jpeg" height="128" width="227"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida del “señor del humor”, el hombre serio y precursor del stand up que hacía reír sin caer en palabras vulgares]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/30/la-vida-del-senor-del-humor-el-hombre-serio-y-precursor-del-stand-up-que-hacia-reir-sin-caer-en-palabras-vulgares/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/30/la-vida-del-senor-del-humor-el-hombre-serio-y-precursor-del-stand-up-que-hacia-reir-sin-caer-en-palabras-vulgares/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Juan Verdaguer había nacido el 30 de julio de 1915, hoy hace 110 años, en Montevideo, Uruguay. Desde muy chico se radicó en la Argentina donde desarrolló su carrera]]></description><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 04:28:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RM4WSJNFI5BLTIZEN4Q32QEKAI.jpg?auth=0358186001c1b560a6686d2a063444cbc1dabd170bd78a25c4ea17e3d561101e&smart=true&width=688&height=1091" alt="Juan Verdaguer" height="1091" width="688"/><p>Posiblemente, si le hubiera tocado hacer reír en los tiempos que corren, <b>Juan Verdaguer </b>habría estado en problemas. Y no porque su humor fuera subido de tono, todo lo contrario. Él decía que su secreto para sacarle una sonrisa a la gente era apelar a “los tres puntos básicos del humorismo porteño que son la exageración, el ridículo y la suegra”, de los cuales se desprendían “el estilo negro, el cruel y el sutil”. <b>De impecable smoking, gesto adusto y con su infaltable habano en la mano, la gracia de este cómico nacido el 30 de julio de 1915 en Montevideo, Uruguay, radicaba en su manera de contar las historias, más allá de su remate.</b> Se tomaba su tiempo para el relato. Y no decía palabrotas. Pero tampoco tenía reparos a la hora de burlarse de todos e, incluso, de sí mismo.</p><p>“Señor, señora, no tiene que sintonizar su televisor... mi cara es así de fea”, decía al comenzar Ese loco, loco hotel, el programa con el que llevó su arte al nuevo canal 13 en 1961 y al que le siguieron Risas y sonrisas y sus participaciones en <b>Sábados circulares, el programa ómnibus de Pipo Mancera. </b>Muchos fueron, después, los cómicos que desembarcaron con sus shows en la pantalla chica. Pero él, sin lugar a dudas, fue quien marcó un precedente. Y es por eso que, a 110 años de su nacimiento y 24 de su partida ocurrida el 14 de mayo de 2001, sigue siendo un referente entre sus colegas. </p><p>La realidad, sin embargo, es que el debut de este hombre de contextura menuda en el género humorístico se dio por casualidad. <b>Había nacido en el seno de un matrimonio circense. </b>Su padre, Lindolfo Verdaguer, era equilibrista, y su madre, Aída, acróbata. Junto a ellos y a sus tres hermanos, llegó a Buenos Aires cuando tenía 6 meses. Y, mientras llevaba adelante sus estudios primarios en el colegio Juan Enrique Pestalozzi, comenzó a estudiar música. Se suponía que tenía que encontrar una habilidad como para empezar a trabajar en el circo Continental, propiedad de la familia. Y, <b>a los 12 años, de gira por Córdoba, estrenó un cuadro en el que se subía a una escalera de una hoja y cinco metros de alto y, mientras hacía contrapeso en el último peldaño, tocaba el violín.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QMKWLWLTQRHX7N2WAKDOCH6FDI.jpg?auth=e064430a3fcd6a85d51b47c2760641286351a83fbb6b7dd21c27858182bfc318&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan Verdaguer había nacido en una familia de artistas de circo" height="1080" width="1920"/><p>Por entonces, todos pensaban Juan seguiría el camino de su padre. Pero un día ocurrió un imponderable con su instrumento. <b>Primero se le cortó una cuerda y luego otra. Y, al no poder seguir tocando ninguna melodía digna del público que había pagado sus entradas para verlo, se le ocurrió empezar a contar chistes para poder sortear el bochornoso momento</b>. Mal no le fue. La gente empezó a reír a carcajadas, creyendo que todo lo anterior había sido parte de un acting. Y, a partir de ese momento, se abrió un nuevo camino para Verdaguer, que pasó de la carpa al casino, luego al vodevil, más tarde el cine y, finalmente, a la televisión.</p><p><b>Le decían El señor del humor. Era el cómico serio. El precursor del stand up</b>. Padre de cuatro hijos, había tenido tres parejas oficiales: de su primera esposa enviudó muy joven, de la segunda se separó y luego llegó la tercera, con lo cual había recabado letra suficiente para sus shows. “No he discutido con mi mujer en dieciocho meses. Es que no me gusta interrumpirla”, decía como al pasar. <b>“Siempre que salimos mi mujer y yo caminamos tomados de la mano... Si la suelto se pone a comprar”, </b>deslizaba luego. Y podía llegar al límite de lo actualmente cancelable, con una humorada como: “Ella tiene una batidora eléctrica, una tostadora eléctrica, una máquina de hacer pan eléctrica... Un día me dijo: ‘Caramba, tenemos un montón de aparatos eléctricos y no tenemos nada para sentarnos’. Pensé en comprarle una silla eléctrica, pero me contuve...es la madre de mis chicos”.</p><p>Tenía chistes sobre todos los temas. “¿Qué hace un político después de hacer el amor con una mujer?”, le preguntaba Verdaguer al público. Y, tras unos instantes de silencio, se respondía a sí mismo: “Paga”. Pero su <b>caballito de batalla era su suegra </b>y lo utilizaba sin que se le moviera un solo músculo de la cara: “Ustedes creen que yo debo quererla porque solo nos visita dos veces al año...Pero no es así, ya que lo hace por períodos de seis meses”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFITSPCOBJDJPCPIZEKN4HU2NQ.jpg?auth=e49742de7b89224aa84a59eede01e6462a94658c5fe83b716425039470ce07f1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan Verdaguer paseó sus chistes por el circo, los casinos hasta llegar a la TV" height="1080" width="1920"/><p>El cine también lo tuvo como protagonista, tanto en su faceta cómica como en el rol de actor dramático, ya que participó en films como Locuras, tiros y mambo, una comedia en la que compartió elenco con los Cinco Grandes del Buen Humor, <b>Rosaura a las diez, película sobre la novela de Marco Denevi </b>en la que encarnó a Camilo Canegato, La herencia, en la que actuó con Nathán Pinzón y Alberto Olmedo, Cleopatra era Cándida, con Niní Marshall, La industria del matrimonio, Kuma Ching, La noche viene movida y El Amateur.</p><p>Su último espectáculo tuvo lugar a comienzos del año 2001, en San Miguel, cuando junto a sus amigos Mario Clavell y Carlos Garaycochea estaba protagonizando Masters: una obra que fundía música, caricaturas y humor, que había debutado sobre el escenario del Hotel Bauen y luego salió de gira por distintos rincones del país. Fue entonces cuando su salud lo obligó a suspender varias funciones. Luego tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y ya no quiso que nadie más lo visitara. Meses después,<b> a los 85 años de edad, murió tras sufrir un infarto. Pero los videos con sus cuentos, luciendo su impecable smoking y con su habano en la mano, siguieron difundiéndose hasta la actualidad, manteniendo viva su memoria</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFITSPCOBJDJPCPIZEKN4HU2NQ.jpg?auth=e49742de7b89224aa84a59eede01e6462a94658c5fe83b716425039470ce07f1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Juan Verdaguer paseó sus chistes por el circo, los casinos hasta llegar a la TV]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La triste historia de María Anna Mozart, la talentosa hermana mayor de Amadeus que fue obligada a abandonar la música para casarse]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/30/la-triste-historia-de-maria-anna-mozart-la-talentosa-hermana-mayor-de-amadeus-que-fue-obligada-a-abandonar-la-musica-para-casarse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/30/la-triste-historia-de-maria-anna-mozart-la-talentosa-hermana-mayor-de-amadeus-que-fue-obligada-a-abandonar-la-musica-para-casarse/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[Nacida cuatro años antes que el famoso compositor, llegó a tocar con su hermano ante la emperatriz María Teresa de Austria e hizo una exitosa gira por Europa. Los críticos la elogiaban y equiparaban su talento con el de Wolfang Amadeus. Parecía tener un futuro brillante hasta que, a los 18 años, su padre la obligó a dejar su carrera para conseguir un buen matrimonio]]></description><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 04:21:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOQ4NCASVRGFZBHU3PZ3V2H5MI.jpg?auth=120c151d2ba755258f048a84807c1400b39e0f1bb6f230639e97625569738a75&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un retrato de María Anna Mozart atribuido a Pietro Antonio Lorenzoni, de 1763" height="1080" width="1920"/><p>“El niñito de Salzburgo y su hermana tocaron el clavicordio. El pobrecito toca maravillosamente. Es un niño de carácter, vivaz, encantador. La interpretación de su hermana es magistral, y él la aplaudió”, escribió en su diario, en 1762, el conde Karl von Zinzendorf, después de escuchar a Wolfgang y María Anna Mozart en Múnich. <b>“Mi pequeña niña toca las obras más difíciles que tenemos con increíble precisión y gran excelencia. Todo se resume así:</b> <b>mi pequeña niña, aunque sólo tiene 12 años, es una de las intérpretes más capaces de Europa”</b>, escribió, pero dos años más tarde, Leopold Mozart, también músico y padre de los dos chicos. </p><p>Corría 1764 y Wolfgang, de 9 años, y María Anna, a punto de cumplir 13, ya habían tocado para la emperatriz austríaca María Teresa en Viena y estaban de gira por las más importantes ciudades del Viejo Continente acompañados por su padre. Además de interpretar los trabajos de algunos grandes compositores, <b>ya tocaban algunas de las obras compuestas por el pequeño Wolfgang y, quizás, también por su hermana</b>.</p><p>Extremadamente precoz, intérprete talentoso, compositor innovador, <b>a Wolfgang Amadeus Mozart se lo reconoce como uno de los más grandes músicos de la historia</b>, conocido incluso para aquellos que son ajenos al mundo de la música, porque es difícil que alguien no haya escuchado, por lo menos alguna vez, su obra más famosa, la sinfonía 40. En cambio, pocos saben de la existencia y de los talentos de <b>María Anna, aquella niña que maravillaba con sus interpretaciones a la par de su hermano menor</b>, el genio, cuyas primeras obras –cuando el chico todavía no sabía escribir música– ella se encargaba de volcar sobre el pentagrama.</p><p>Este desconocimiento hace imposible saber si, como músico, Wolfgang era superior a su hermana, pero sí es posible saber la causa por la cual tuvieron tan diferentes destinos. Es sencilla: <b>Wolfgang era varón y María Anna era mujer</b>, y en esos tiempos<b> los hombres podían aspirar a conquistar el mundo, mientras que la realización social de las mujeres radicaba en formar una buena familia y manejar la intimidad de la casa</b>. </p><p>“En cada generación han existido mujeres músicas extraordinarias, pero su potencial se desperdició porque la gente no quiso ver su talento. Literalmente, existió una Wolfgang Mozart femenina: María Anna. Podría haber sido su par si no hubieran dejado que su talento se echara a perder. El talento precoz de Mozart fue cultivado de manera experta. Cuando Wolfgang era pequeño, su padre lo presentó a compositores y músicos que lo aconsejaron y lo alentaron. Lo ayudaron a encontrar trabajos que permitieron que su creatividad floreciera. <b>Algunas reseñas dicen que María Anna era mejor que su hermanito y que él la idolatraba y aprendía de ella</b>. A los 12 años la calificaron como una de los mejores músicos de Europa. Pero eso no tuvo importancia. Una vez que llegó a la adolescencia, su padre consideró inadecuado que ella siguiera presentándose y <b>la envió al hogar, para que se casara</b>”, explica la escritora Janice Kaplan, autora de <i>El genio de las mujeres</i>.</p><p>La frustrada carrera musical de María Anna también dio lugar a otra injusticia: que quedara en el olvido el papel decisivo que tuvo en la formación musical de su hermano menor, con quien compartió todo hasta que sus diferentes destinos los separaron.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CPKJKNIBO5HKPFVEAQUCKQ3VPY.png?auth=36480f2f6aedb12b075407f3df41b4b658099dcf3500447b6faac719e6f11104&smart=true&width=713&height=533" alt="Leopold Mozart y sus hijos, Wolfgang y María Anna, al piano; en la pared, el retrato de la madre. Óleo de Johann Nepomuk Della Croce, alrededor de 1780" height="533" width="713"/><h2>Una niña prodigio</h2><p>María Anna Mozart nació el 30 de julio de 1751 en Salzburgo, la misma ciudad en la que cuatro años y medio después llegaría al mundo su hermano Wolfgang Amadeus. Era la cuarta hija de un matrimonio de músicos, Leopold y Anna María Mozart, cuya vida familiar estaba signada por las tragedias: la pequeña María Anna nunca llegó a conocer a sus hermanos mayores, muertos poco de nacer, igual que sucedería con los dos siguientes que vendrían después de ella. <b>Solo ella y el séptimo y último hijo de Leopold y Anna María, que se convertiría en uno de los compositores más famosos de todos los tiempos, sobrevivieron hasta la edad adulta</b>. Tal vez por eso, los padres no llamaban a María Anna por su nombre sino por un apodo que simbolizaba lo que la niña era para ellos. Le decían <b>Nannerl</b>, un nombre hebreo que significa “bendición de Dios”.</p><p>Quizás motivado por la pérdida de sus tres hijos mayores, Leopold puso todo su empeño en la crianza y la formación musical de Nannerl. Hasta el nacimiento de Wolfgang era la única persona a la que podía transmitirle su vocación. Le dio clases y le enseñó a tocar inicialmente el pianoforte y el clavicémbalo, instrumentos en los que no tardó en mostrar una maestría casi imposible para una niña pequeña.</p><p>El nacimiento de Wolfgang no cambió en un principio las cosas y <b>hay testimonios de la influencia de María Anna en los primeros pasos musicales del hermanito menor</b>. “A los tres años, Mozart se inspiró a estudiar música al observar la instrucción de su padre a María Anna; <b>quería ser como ella</b>”, escribe el musicólogo Maynard Solomon. Los dos hermanos eran muy unidos, al punto que inventaron un lenguaje secreto y un reino imaginario en el cual eran el rey y la reina. Wolfgang compuso sus primeras obras cuando todavía no sabía escribir ni conocía la notación musical, y era María Anna la que volcaba la música al pentagrama. Su hermano le pedía, por ejemplo, que “agregara los vientos”. Más tarde, Wolfgang llegó a escribir en el diario de María Anna, refiriéndose a sí mismo en tercera persona, como si lo que decía lo hubiese escrito ella.</p><p>Por ese tiempo, Leopold compuso una serie de 45 piezas para que sus hijos perfeccionaran su técnica en el piano —cada una de ellas con una técnica diferente de ejecución— que hoy se conoce como “Nanerl Notebuch”. La dificultad de la colección va de lo simple a lo avanzado en las dinámicas, ritmos y articulaciones. Según muchos historiadores de la música, ocho de esas piezas fueron compuestas por Wolfgang.</p><p><b>La maestría de los hermanos Mozart hizo que</b> <b>en 1762 la emperatriz María Teresa invitara a Leopold para que sus hijos tocaran ante la corte imperial en Viena</b>. Su éxito fue tan resonante que poco después emprendieron una gira de tres años por Europa y tocaron en Múnich, París y otras grandes ciudades. Leopold decía por entonces que <b>su hija adolescente era una de las mejores músicas de Europa</b>, una opinión que compartían con él muchos músicos que decían que el talento de María Anna era incluso superior al de su hermano. El futuro de la mayor de los hermanos Mozart se avizoraba brillante, pero todo cambió cuando cumplió 18 años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWN3XCZV4RC7HBMOMJMIMYLOUQ.png?auth=ca698787953a3a63041382c0cefd5cc55f1737f76b793e9735fe5ec4f8691965&smart=true&width=553&height=543" alt="Nannerl Mozart hacia 1785: su padre, Leopold, ya la había alejado de los escenarios y le había impedido casarse con el hombre que amaba. Ese año tendría a su primer hijo, de su matrimonio aprobado" height="543" width="553"/><h2>La decisión de un padre</h2><p>A mediados de 1769 Leopoldo Mozart decidió que los caminos de sus hijos, hasta entonces unidos por la música y el afecto, se bifurcaran. <b>Wolfgang Amadeus seguiría componiendo y tocando en público</b>, ahora acompañado por su madre, y <b>María Anna se quedaría con él en Salzburgo hasta que encontrara un candidato adecuado para casarse</b>: la condición indispensable era que se tratara de un hombre rico. De un carácter mucho más dócil que el de Wolfgang, que solía enfrentar a Leopold, María Anna obedeció sin siquiera intentar rebelarse. Incluso debió rechazar una propuesta de casamiento del capitán Franz D’Ippold, del que se había enamorado. Su hermano la incitó a que siguiera el mandato de sus sentimientos, pero ella ni siquiera intentó discutir con Leopold.</p><p>Terminó casándose en 1784 con Johann Baptist Franz von Berchtold zu Sonnenburg, un magistrado dos veces viudo y multimillonario, con quien se mudó a St. Gilgen, una villa austríaca a pocos kilómetros de Salzburgo. Sonnenburg tenía cinco hijos de sus matrimonios previos, que quedaron a cargo de María Anna. A ellos se les agregaron pronto tres hijos propios: Leopold Alois Pantaleón, Jeanette y María Babette. Aún casada, la influencia de su padre sobre María Anna siguió siendo muy fuerte: la joven madre no solo bautizó con su nombre a su primer hijo sino que se lo entregó a Leopold cuando era un recién nacido para que lo criara. Ella sólo iba a visitarlo periódicamente. Lo recuperó cuando Leopold Mozart murió el 28 de mayo de 1787.</p><p>Mientras tanto, <b>la relación de María Anna con su hermano se fue enfriando</b>. Si bien seguían escribiéndose, cada vez lo hacían menos, y el contacto se cortó casi por completo luego de una visita de Wolfgang con su mujer en 1787. Algunos biógrafos sostienen que el motivo pudo haber sido su cuñada Constanze, con quien se llevó muy mal. A eso se agregó el estado de ánimo de Wolfgang, que estaba sumido en la depresión debido a que había contraído grandes deudas. María Anna no se enteró de la difícil situación económica de Wolfgang hasta después de su muerte, en 1791, y nunca se perdonó no haber podido ayudarlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GY44UXVO5VFS5GEMXJ6HQCIKPU.png?auth=5a6974ee96e158b0371ca4de690aabe29e25513ae7d6374b0da4057f521041ee&smart=true&width=367&height=448" alt="Wolfgang y Nannerl Mozart en la infancia. Obra de Eusebius Johann Alphen sobre marfil" height="448" width="367"/><h2>Los últimos años</h2><p>María Anna tenía 50 años cuando su marido murió en 1801. Eso le permitió volver a Salzburgo y, de alguna manera, recuperar su vida. Ya no podía ser concertista, pero <b>decidió trabajar como profesora de música</b>. <b>Se decía que</b> <b>sus alumnos se distinguían por la precisión en las interpretaciones</b>.</p><p>Por esos años, María Anna se reencontró con Constanze, la viuda de su hermano. El encuentro no fue cordial, pero sirvió para que le entregara la colección de cartas familiares que ella guardaba y que incluía la correspondencia que había mantenido con Wolfgang y las cartas de éste con su padre Leopold para que Constanze las utilizara en una biografía que estaba escribiendo con su segundo marido, Nikolaus Nissen. </p><p>En 1821 tuvo una última alegría: recibió la visita de su sobrino Franz Xaver, el hijo más joven de Wolfgang, al que nunca había conocido. Siguiendo la tradición familiar, se había dedicado a la música y había ido a Salzburgo precisamente para dirigir el Réquiem de su padre, en un homenaje con motivo de los treinta años de su muerte. </p><p>Para entonces, la salud de María Anna estaba muy deteriorada y ya no se recuperó: perdió la vista completamente en 1825. Una de sus amigas, Mary Novello, la describió “ciega, lánguida, exhausta, débil y casi sin habla”. Murió el el 29 de octubre de 1829 y sus restos fueron enterrados en la cripta comunal de la abadía de San Pedro en Salzburgo.</p><p>Después de su muerte y durante muchos años, los expertos discutieron si, además de ser una eximia intérprete cuya carrera fue abruptamente cortada por un padre autoritario, María Anna había sido también compositora y, en ese caso, dónde estaban sus obras. Recién a principios de este siglo, el investigador australiano aseguró haber encontrado la “escritura musical” de la hermana mayor de Wolfgang Amadeus Mozart. Luego de estudiar junto con un forense especialista en documentos el cuaderno Nannerl Nutenbuch durante cinco años, sostuvo que <b>por lo menos ocho de esas 45 composiciones pertenecían a María Anna</b>, aunque no las había firmado por una sencilla razón: <b>“Como niña en el siglo dieciocho, era muy improbable que María Anna alguna vez pusiera su nombre en algo, no se le habría permitido”</b>.</p><p>Otra investigadora que abona esa posición es Janice Kaplan, quien en <i>El genio de las mujeres</i> compara a María Anna con Fanny Mendelssohn, la hermana compositora de Félix Mendelssohn, cuyas obras fueron publicadas en el Siglo XIX como si fueran de él. <b>“Nannerl Mozart y Fanny Mendelssohn debieron dar un paso al costado para que Wolfgang y Félix pudieran convertirse en los nombres que recordamos”</b>, señala.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOQ4NCASVRGFZBHU3PZ3V2H5MI.jpg?auth=120c151d2ba755258f048a84807c1400b39e0f1bb6f230639e97625569738a75&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un retrato de María Anna Mozart atribuido a Pietro Antonio Lorenzoni, de 1763]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nora Cárpena y su amor eterno por Guillermo Bredeston, a siete años de su partida]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/27/nora-carpena-y-su-amor-eterno-por-guillermo-bredeston-a-siete-anos-de-su-partida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/27/nora-carpena-y-su-amor-eterno-por-guillermo-bredeston-a-siete-anos-de-su-partida/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor y productor murió el 28 de julio de 2018 tras una larga lucha contra las secuelas de cinco ACV. Su compañera de toda la vida, con quien compartió más de cinco décadas, lo recuerda cada día y mantiene viva su memoria familiar y artística]]></description><pubDate>Sun, 27 Jul 2025 04:38:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XGNW4KMM4ZCNBDR4UAALHREWYI.jpg?auth=77e5019ea93099d93f4ce857fef9c0bf20f7814eacbb04f8ae556f3c61bf61db&smart=true&width=787&height=827" alt="Guillermo Bredeston y Nora Cárpena" height="827" width="787"/><p>Hay quienes piensan que las personas mueren solo cuando se las deja de recordar. De ser así, Guillermo Bredeston nunca murió. Es verdad que <b>partió de este plano hace ya 7 años, el 28 de julio de 2018</b>, después de una larga lucha contra las secuelas de varios ACV. Pero también es cierto que, desde entonces, Nora Cárpena, la mujer con la que compartió más de cinco décadas de amor y con la que formó una familia, no hizo más que mantener viva su memoria.</p><p><b>Se habían conocido allá por el año 1964, en Canal 13, en un ciclo llamado </b><i><b>Palmolive en el aire</b></i>. Bredeston, nacido en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, el 24 de agosto de 1933, había llegado a Buenos Aires varios años antes con la intención de estudiar abogacía, aunque un día decidió anotarse en un taller de teatro de la facultad y su destino terminó ligado a la actuación. Así que, para cuando se cruzó con Cárpena, ya tenía un pequeño camino recorrido en el mundo del espectáculo. </p><p>Guillermo se había formado en la <b>Escuela Nacional de Teatro</b>, donde mantuvo un breve romance de juventud con René Roxana, la madre de Ricardo Darín, y comenzó su carrera profesional en giras junto a su amigo y colega Rudy Carrie y haciendo radioteatro con Nora Massi, en Radio Nacional. Hasta que, finalmente, tuvo la oportunidad de debutar en Canal 7 de la mano de César de Combi, quien era su profesor. Y, antes de desembarcar en la emisora de Constitución, se presentó en España con la obra <i>Aprobado en castidad</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMJJYQP7JBFURG2IB3P57LJIVQ.jpg?auth=8ec3d7eea09e56dbdd287e5e3a6fd679361b58b6e20e7f2713a9c8caa51f33ba&smart=true&width=1920&height=1917" alt="La pareja fue una de las más sólidas de la farándula" height="1917" width="1920"/><p>Nora, en cambio, recién estaba dando sus primeros pasos en el medio cuando el destino la cruzó con Bredeston. Pero, sin lugar a dudas, tenía sangre de artista. Hija del actor y director Homero Cárpena y la actriz Haydée Larroca, nació el 23 de enero de 1945 en Quilmes, donde cursó sus estudios en el colegio San José. Apenas comenzó a trabajar en los clásicos teleteatros en blanco y negro que reunían a los vecinos de cada barrio frente al televisor, se destacó entre sus colegas.</p><p>El flechazo entre ellos fue inmediato. Pero además de los 11 años que los separaban, que en ese momento se hacían notorios, había otros impedimentos para que pudieran darle rienda libre a su amor:<b> Guillermo estaba casado con Grece Silva</b>, no existía la ley de divorcio vincular y una relación extramatrimonial con Nora podía derivar en un verdadero escándalo. Así que no tuvieron más remedio que contener la pasión. Hasta que, <b>dos años después, el actor se separó de su esposa y ambos se animaron a jugársela por ese amor que ya no podían controlar</b>.</p><p><b>En los primeros años de relación, nacieron las dos hijas de la pareja, Lorena y Nazarena. </b>A los ojos de todos, parecían hechos el uno para el otro. Sin embargo, cuando las niñas todavía eran muy pequeñas, tuvieron que atravesar una crisis que los puso al borde de la separación. ¿El motivo? Los celos de él. Guillermo era un verdadero galán, sí. Pero Nora, dueña de una belleza única, era una de las actrices más deseadas de la época. Y, a principios de la década del ‘70, rumores infundados la relacionaron con Alberto Martin, con quien protagonizaba la telenovela <i>El hombre que me negaron</i>, en Canal 9. Así que, enceguecido por el temor de perder a la mujer que amaba, Bredeston terminó boicoteando la relación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XWTZIP3GGNDQ5HVBPZG526YJE4.jpg?auth=da5e697305dc32272d97f0db3084309fcbef43020e2f4147b5046e0d240dd214&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Guillermo y Nora compartieron más de cinco décadas" height="1080" width="1920"/><p>Lo cierto es que, un año después, todo se aclaró y la paz volvió a reinar entre ellos. Así que nunca más se distanciaron. De hecho, amén de los éxitos individuales, entre 1981 y 1983 ambos marcaron un verdadero hito en la televisión argentina con<i> </i>el Ciclo de Guillermo Bredeston y Nora Cárpena en Canal 9. Y, cuando él decidió alejarse de la actuación para dedicarse de lleno a la producción, junto a Carlos Rottemberg, fue el creador del éxito teatral <i>Brujas</i>, en cuyo elenco original su esposa compartía escenario con Thelma Biral, Susana Campos, Moria Casán y Graciela Dufau.</p><p>Los años fueron pasando y ambos se convirtieron en una de las <b>parejas más sólidas y admiradas de la farándula local</b>. Entonces, llegaron los nietos, en total siete: Federico, Pilar y Estefanía, hijos de Lorena, y Solana, Milagros, Trinidad y Carmela, de Nazarena. Pero, cuando todo parecía perfecto, la salud de Bredeston se complicó. En 2004, fue sometido a una intervención cardíaca. Y, siete años más tarde, sufrió el primero de sus cinco ACV. Desde entonces, su existencia se transformó en un verdadero sufrimiento. </p><p>Nora nunca se separó de su lado. Por respeto a él, evitaba dar detalles del estado en el que se encontraba. Pero en el ambiente se sabía de los sacrificios que hacía por lograr que el hombre de su vida pudiera, aún estando postrado en una cama, sin poder hablar por una traqueotomía, asistido por un respirador y una máquina que lo alimentaba, sentir su afecto y el de su familia. Hasta que, finalmente, sucedió lo inevitable. Y, a la angustia por su partida a los 84 años, se le contrapuso el alivio de no tener que verlo sufrir más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U534PDLLKJG6LI6H35IOHSDGWU.jpg?auth=159db00cc032bb0e9b3bc4e71d7e29a1bf777fc8ed89ceb6c41c429640769551&smart=true&width=1920&height=1424" alt="Bredeston y Nora junto a su familia" height="1424" width="1920"/><p>Los sentimientos no se terminan cuando el ser querido se va de este mundo. Y Cárpena, sanamente, decidió tratar de borrar de su mente las imágenes de los últimos tiempos, cuando Guillermo ya no era él mismo, y quedarse con los recuerdos de los buenos tiempos. Cuando eran una pareja feliz y exitosa que disfrutaba de su profesión, de su familia y de su inmenso amor. Ese que, aún en ausencia, se mantiene latente hasta el día de hoy.</p><p>&nbsp;</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2KUATC7N25C25NA46U4R4WH5VU.jpg?auth=7ca3a4c6d46d9cecd309d20622f7795922fb667b2dd1d13e9a3759f375e15755&amp;smart=true&amp;width=785&amp;height=589" type="image/jpeg" height="589" width="785"/></item><item><title><![CDATA[A 30 años de la muerte de Osvaldo Pugliese, el artista al que sus colegas consagraron como talismán “antimufa”]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/25/a-30-anos-de-la-muerte-de-osvaldo-pugliese-el-artista-al-que-sus-colegas-consagraron-como-talisman-antimufa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/25/a-30-anos-de-la-muerte-de-osvaldo-pugliese-el-artista-al-que-sus-colegas-consagraron-como-talisman-antimufa/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El autor de Pasional y La Yumba, que es considerado “patrono de los músicos” en el ambiente, motivo por el cual aún se imprimen estampitas con su rostro, falleció el 25 de julio de 1995]]></description><pubDate>Fri, 25 Jul 2025 15:29:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La estampita con su rostro y su nombre, al día de hoy, se puede conseguir en las páginas web de compra y venta de artículos por un valor que oscila los 15 mil pesos. Y es lógico, ya que desde hace décadas <b>Osvaldo Pugliese se convirtió en un “antimufa” para la colonia artística, en especial, para sus colegas</b>. Y, aún en la actualidad, frente a cualquier imponderable que pueda surgir sobre un escenario, casi como un rezo se escucha invocar tres veces al pianista y compositor que falleció hace 30 años, exactamente, el 25 de julio de 1995. Pero que todavía sigue siendo considerado “el patrono de los músicos”.</p><p>El creador de<b> La Yumba</b>, entre otros íconos de la música ciudadana, no llegó a ver nunca una imagen suya como “San Pugliese”. Y, de haberla visto, seguramente se hubiera sentido honrado, según la opinión de su nieta, la también música Carla Pugliese. “Me parece simpático este mito. Y creo que él se lo tomaría con mucha felicidad y que lo estaría agradeciendo constantemente <b>Le hubiera encantado saber que se hacen estampitas con su foto porque él era así, un tipo alegre</b>”, dijo la mujer en una entrevista con Infobae.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWBIRU63HRH63NJQRGVMPVOX4I.png?auth=e971663268298c0f7cea3045052bfcfe0865e1f82ece0e459da5ff4e968ea13a&smart=true&width=865&height=1200" alt="La famosa estampita de "San Pugliese"" height="1200" width="865"/><p><b>¿En qué momento don Osvaldo se convirtió en un amuleto de la suerte? </b>¿Y por qué? Como toda leyenda, tiene distintas versiones que con el correr de los años van adicionando más condimentos. La primera, la más aceptada, cuenta que todo ocurrió en los comienzos de los años ’90, durante la previa de un recital de Charly García. Dicen que había un inconveniente de sonido que nadie podía resolver y que, con a medida que pasaban las horas, empezó a preocupar los organizadores que temían que hubiera que cancelar el show. Hasta que <b>a alguien se le ocurrió probar con un disco de Pugliese. Y, como por arte de magia, el problema se solucionó.</b></p><p>Pero también están quienes aseguran que el origen de este mito se remonta a muchos años atrás. Además de ser un artista eximio, Osvaldo tenía un gran compromiso político y social. Allá por 1935, había sido uno de los que impulsaron la creación del <b>Sindicato de Músicos. </b>Y luego se afilió al Partido Comunista Argentino, lo que lo puso en la mira del primer gobierno peronista que quería sacarlo de la escena popular. Sin embargo, el maestro nunca dejó de tocar. Y solía llevar claveles rojos a sus shows, que colocaba sobre su piano en señal de protesta por esta situación. Dicen que, entonces, <b>sus detractores quisieron colgarle el mote de “mufa” para que el público dejara de apoyarlo. Pero que sucedió exactamente lo contrario, ya que su éxito se multiplicó,</b> por lo que sus seguidores terminaron identificándolo como un talismán contra las adversidades. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6PP4HRZC5GCTJUB5WQRWZQCVA.jpg?auth=fe32ac009e75edd1935ff75c2c2dede5f9e10ead9b9fb477fc21a0961fce2c10&smart=true&width=563&height=680" alt="El maestro es considerado "el patrono de los músicos"" height="680" width="563"/><p>“Protégenos de todo aquel que no escucha. Ampáranos de la mufa de los que insisten con la patita de pollo nacional. Ayúdanos a entrar en la armonía e ilumínanos para que no sea la desgracia la única acción cooperativa. Llévanos con tu misterio hacia una pasión que no parta los huesos y no nos deje en silencio mirando un bandoneón sobre una silla“, <b>dice la oración que acompaña la estampita de San Pugliese. </b>Un hombre con un talento especial para la música, pero con una vida tan cotidiana como la de cualquier otro artista.</p><p>Había nacido el <b>2 de diciembre de 1905 en el barrio porteño de Villa Crespo</b>, dentro de una familia en la que la música tenía un lugar preponderante. Su padre, Adolfo, tocaba la flauta en la Orquesta Pocholo y fue quien, en 1922, le compró su primer piano Fröster alemán. Con este instrumento empezó a tomar clases con Vicente Scaramuzza. Y, cuando cumplió los 15 años, se unió al bandoneonista Domingo Faillac y al violinista Alfredo Ferrito, para formar un trío con el que debutó en Café de la Chancha, un bar de mala muerte al que los parroquianos habían bautizado con ese nombre en honor a la falta de limpieza del lugar y su propietario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N4CTRJFJHRGZPJPW4DRLHPYFIA.jpg?auth=1ddccf4356619faaaa4fb4daa726ba59e143c7dc5e3d3a40d796990b02f1889d&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Pugliese junto a su hija Beba y su nieta Carla" height="1081" width="1920"/><p>A partir de ese momento, empezó a consolidar su carrera pasando por los conjuntos de Francisca Cruz Bernardo alias Paquita, Enrique Pollet, Roberto Firpo y Pedro Maffia. Pero su sueño era tener su propia orquesta. No le resultó fácil. Y, en un primer intento, hasta tuvo que vender algunos instrumentos para poder regresar de una gira y no tuvo más remedio que volver a tocar para otros maestros. Pero, en 1936, su suerte empezó a cambiar. Por un lado, dirigió un sexteto formado por Alfredo Calabró, Juan Abelardo Fernández, Marcos Madrigal, Rolando Curzel, Juan Pedro Potenza y Aniceto Rossi, que debutó en el café Germinal de la calle Corrientes. Y, por el otro, <b>se casó con María Concepción Florio, con quien tuvo a su hija Lucela Delma Pugliese, más conocida como La Beba</b>.</p><p>El 11 de agosto de 1939, finalmente, don Osvaldo presentó su propia orquesta en el café El Nacional, junto a <b>Enrique Alessio, Osvaldo Ruggiero y Eduardo Raimundo Armengol en bandoneones</b>, Enrique Camerano, Julio Carrasco y Jaime Tursky en violines, Aniceto Rossi en contrabajo y, como cantor, Amadeo Mandarino. Y, con algunos cambios en sus integrantes pero su infaltable presencia en el piano, siguió actuando junto a ella a lo largo de más de cinco décadas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HNYSESRGVZHJBCYC2EZYHTVI7A.jpg?auth=2776296525d6bffd86f803d30436b43d042f4bc4889f6cd19013157437238f48&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Osvaldo durante unas vacaciones familiares en Mar del Plata
" height="1079" width="1920"/><p><b>Compuso más de 150 temas y grabó unos 600 de otros autores.</b> Contó con la colaboración de cantores de la talla de Roberto Beltrán, ​Roberto Chanel, Alberto Morán, Jorge Vidal, Jorge Maciel, Miguel Montero, Ricardo Medina, Alfredo Belusi, Adrián Guida y Abel Córdoba. Y su prestigio era tal, que cuando cumplió los 80 años fue homenajeado con su orquesta ni más ni menos que en el Teatro Colón. Pero, la realidad es que su vida y su obra no tuvo nada de sacra. De todas formas, <b>los músicos saben que nunca está de más llevar una estampita suya en la billetera. Y, como decía León Gieco en Los Salieris de Charly, siempre es atinado mencionarlo, por las dudas. “Pugliese, Pugliese, Pugliese”</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/THZDIN77YZCEDIEQFLPVHXJP6Y.jpg?auth=7b7fb82ea35d70ed8e868e17745b2ace42afda42cba92fc85995ffaf3509e647&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Alberto Castillo: el cantor que era ginecólogo y debió abandonar la medicina porque las mujeres se le insinuaban en el consultorio]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/23/alberto-castillo-el-cantor-que-era-ginecologo-y-debio-abandonar-la-medicina-porque-las-mujeres-se-le-insinuaban-en-el-consultorio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/23/alberto-castillo-el-cantor-que-era-ginecologo-y-debio-abandonar-la-medicina-porque-las-mujeres-se-le-insinuaban-en-el-consultorio/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El intérprete de “Así se baila el tango” y “Siga el baile”, que animaba a todos a salir a la pista con su particular estilo, murió hace 23 años. Los inicios de su carrera a escondidas de su familia y las situaciones incómodas que vivió como médico por pacientes que lo acosaban]]></description><pubDate>Wed, 23 Jul 2025 05:06:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJX4UYZ2M5DQZJMTKBXFHPIYY4.jpg?auth=24193d38997ebdc407de845c60f1856c190f9c5bb9f5c62abf990511ef7c3519&smart=true&width=562&height=365" alt="Alberto Castillo" height="365" width="562"/><p><b>“La gente se movía de acuerdo a las inflexiones de mi voz”, decía Alberto Castillo. Y así era: el cantor tenía una entonación perfecta y una manera tan particular y divertida de interpretar, que invitaba a los tangueros a salir a la pista de baile</b>. Se había recibido de médico, ginecólogo para más datos. Y también era actor. Pero su gran pasión siempre había sido la música porteña. Esa que perdió a uno de sus mayores referentes aquel 23 de julio de 2002, hace ya 23 años, cuando él murió.</p><p>Nació en Floresta, como hijo de un matrimonio de inmigrantes italianos compuesto por Salvador De Lucca y Lucía Di Paola. Era el menor de cinco hermanos y sus padres lo bautizaron con el nombre de <b>Alberto Salvador</b>, soñando con el momento de verlo convertido en un profesional. Pero, desde niño, él mostró su interés por el tango. “En esa época, Buenos Aires tenía la humildad de principios de siglo, con balcones desde los que se oían pianos somnolientos y, en cada barrio, había un pibe con un fuelle”, recordó en una ocasión. </p><p>Empezó a estudiar violín siendo muy chico, pero lo que más le gustaba era cantar. Y lo hacía en cuanta oportunidad se le presentara, así fuera para muy poca gente. Sin ir más lejos, fue cuando apenas había cumplido los <b>15 años</b> que, durante una fiesta en la que actuó para sus amigos de secundario, el guitarrista Armando Neira lo “descubrió“ y lo invitó a sumarse a su conjunto como cantor.</p><p>Para su debut profesional, eligió el pseudónimo de Alberto Dual. Y mientras iba recorriendo orquestas como las de Julio De Caro, en 1934, Augusto Berto, en 1935 y Mariano Rodas, en 1937, fue alternando su nombre artístico con el de Carlos Duval. ¿El motivo? <b>Su familia no sabía que se había lanzado como artista y el mandato decía que tenía que ser médico</b>. De hecho, cuenta la leyenda que un día, mientras lo escuchaba cantar por Radio París sin saber que se trataba de su hijo, su padre le comentó a su esposa: “Canta muy bien, tiene una voz parecida a la de Albertito”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NLFRIMZC5DI5CBKO6QRAFENI4.jpg?auth=1c9e1f434b6bfbde6340c806492ccf7fa7ce92cddd5e739fbc737ed800f8abae&smart=true&width=392&height=300" alt=""¡Ahí está la papa!", dijo el cantor al darse cuenta de que su manera de interpretar hacía que la gente bailara" height="300" width="392"/><p>En 1938, sin embargo, decidió dejar de lado los micrófonos para abocarse de lleno a su carrera universitaria, conformándose con cantar solo para su barra de compañeros de facultad. Tenía que convertirse en “el doctor” con el que sus padres soñaban, lo que por aquellos años representaba un ascenso en la escala social. Y no iba a darse por vencido hasta lograrlo. Sin embargo, un año antes de recibir su título, el tango volvió vibrar por sus venas cuando aceptó unirse a la Orquesta Típica Los Indios, que dirigía el dentista y pianista Ricardo Tanturi. Junto a ella <b>grabó su primer disco, en 1941, en el que figuraba con el pseudónimo con el que al tiempo se convirtió en una verdadera figura: Alberto Castillo</b>.</p><p>Lo cierto es que, pese a tener muy clara su vocación, nunca abandonó sus estudios.<b> Se recibió en 1942 en la Universidad de La Plata. “Me acuerdo que, ese día, canté Corazón Arrabalero en Radio el Mundo”, señaló en una nota</b>. Luego instaló su propio consultorio ginecológico en la casa de sus padres, al que calificó como “una rascada”. Y se dio el gusto de poner, tal como se usaba en la época, la placa de bronce en la puerta que decía que allí atendía el doctor <b>Alberto Salvador de Lucca</b>. Era médico de día y cantor de noche. Y se sentía cómodo combinando sus dos actividades. Sin embargo, a medida que las mujeres que lo escuchaban en la radio y suspiraban al oírlo interpretar sus canciones empezaron a “decubrir” su verdadera identidad, todo se complicó.</p><p>“¿Está lista señora?“, contó que le preguntó una vez a una de sus pacientes, a la que había mandado a desvestirse detrás de un biombo. Y la respuesta de la mujer lo dejó boquiabierto: <b>”Yo sí, doctor. ¿Y usted?“</b>. En ese momento, el hombre entendió por qué su consultorio estaba cada vez más abarrotado de damas. Ellas no querían ver al ginecólogo de Lucca sino a Castillo, el cantor. ”Esas insinuaciones no me gustaban", reconoció en una entrevista, al explicar el motivo por el que llegado un punto optó por dejar de lado definitivamente la medicina.</p><p>Corría el año 1943 cuando se animó a comenzar su carrera como solista. Los militares de entonces censuraban sus letras y decían que no podía seguir cantando porque tenía “una voz demasiado arrabalera”, algo que ellos pretendían arrancar por la fuerza de la cultura nacional. Pero, lejos de desanimarlo, con esto le dieron mayor impulso para seguir adelante en su faceta de cantor. <b>“Estaban en contra del lunfardo. Y yo seguí por amor propio”</b>, reconoció de aquellos años donde el dinero le era esquivo pero su corazón desbordaba de pasión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWEND67YANHS3ID7MA4PBOF7HU.jpg?auth=7afa10b95ae3bf70338e3e57ecff896ebc486c3d249257c5b90119d414109d90&smart=true&width=1544&height=1029" alt="El artista tenía que entrar a los bailes escoltado por dos hombres se seguridad para que le abrieran el paso" height="1029" width="1544"/><p>Tuvo la acertada idea de incorporar algunos candombes a su repertorio. El primero fue <i>Charol</i>, de Osvaldo Sosa Cordero. Y, dada la buena recepción que tuvo el género entre sus seguidores, continuó sumando títulos como el clásico <i>Siga el baile</i>, de Carlos Warren, que grabó en el disco <i>De mi barrio</i> sin imaginar que cinco décadas más tarde, en 1993, en un cruce de estilos y generaciones, formaría parte del álbum <i>Fiesta Monstruo </i>de Los Auténticos Decadentes, en el que aceptó colaborar reflotando su vigencia entre los más jóvenes.</p><p>Ya convertido en un ídolo popular, <b>Alberto encontró el amor en los brazos de Ofelia Oneto, con quien se casó el 6 de junio de 1945. Del matrimonio nacieron tres hijos: Alberto Jorge, Viviana Ofelia y Gustavo Alberto</b>. Para entonces, él también se había consagrado como un prestigioso letrista. Entre los temas de su autoría se pueden mencionar <i>Yo soy de la vieja ola, Muchachos escuchen, Cucusita, Así canta Buenos Aires, Un regalo del cielo, A Chirolita, Dónde me quieren llevar, Castañuelas </i>y<i> Cada día canta más. </i></p><p>“Por esos años se respiraba otro ambiente, de tango. La gente hablaba nada más que de tango. Venía música foránea, pero así como venía se iba. Porque acá se le dio entrada a toda la música foránea. Pero siempre estaba la orquesta típica y su cantor”, contó Alberto en una oportunidad, recordando esos tiempos de gloria. La década del 40 fue, según su opinión, la mejor para la música oriunda del Río de la Plata que él representaba.</p><p>En esa época, además, Castillo incursionó en el rubro de la actuación. <b>“Cuando empecé a filmar, comencé a ganar plata de verdad”, reconoció. Debutó en la pantalla grande en 1946 con </b><i><b>Adiós pampa mía</b></i>. Y luego formó parte de películas como <i>El tango vuelve a París</i> en 1948, <i>Un tropezón cualquiera da en la vida</i> en 1949, <i>Alma de bohemio</i> en 1949, <i>La barra de la esquina</i> en 1950, <i>Buenos Aires, mi tierra querida</i> en 1951, <i>Por cuatro días locos</i> en 1953, <i>Ritmo, amor y picardía, en 1955</i>, <i>Música, alegría y amor, en 1956</i>, <i>Luces de candilejas,</i> en 1958 y <i>Nubes de humo,</i> en 1959.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EARVI7S47JDURGNCDXXWHBPAM4.jpg?auth=38006eb47aa73c1106014d44dc9655c4f2af77e8564dbc9a0ee0afbefbdb2cd7&smart=true&width=350&height=370" alt="En los últimos años, el cantor reflotó su popularidad con una colaboración con Los Auténticos Decadentes" height="370" width="350"/><p>Tenía 87 años cuando fue internado en la Clínica Bazterrica de la ciudad de Buenos Aires a raíz de una neumonía, donde falleció. Decían que era arrabalero y jodón. Que en sus manos, el micrófono se movía como un péndulo. Y que siempre encontraba entre el público a alguien a quien mirar burlón cuando se preguntaba “qué saben los pitucos” en <i>Así se baila el tango</i>, tema de Elías Randal y Marvil que se había convertido en uno de sus caballitos de batalla sobre el escenario. <b>“El tango es folclore del cemento. Si le hacés una radiografía a un porteño, vas a ver que es tanguero hasta la muerte”, decía sin titubear y hablando, sin lugar a dudas, en primer lugar de sí mismo</b>. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJX4UYZ2M5DQZJMTKBXFHPIYY4.jpg?auth=24193d38997ebdc407de845c60f1856c190f9c5bb9f5c62abf990511ef7c3519&amp;smart=true&amp;width=562&amp;height=365" type="image/jpeg" height="365" width="562"><media:description type="plain"><![CDATA[Alberto Castillo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El recuerdo de María Amuchástegui: la mujer que impuso el fitness en la televisión argentina y el mito que marcó su carrera]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/19/el-recuerdo-de-maria-amuchastegui-la-mujer-que-impuso-el-fitness-en-la-television-argentina-y-el-mito-que-marco-su-carrera/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/19/el-recuerdo-de-maria-amuchastegui-la-mujer-que-impuso-el-fitness-en-la-television-argentina-y-el-mito-que-marco-su-carrera/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[La profesora de educación física que en los ‘80 era señalada como la Jane Fonda local y que en pleno éxito fue cancelada injustamente, falleció el 19 de julio de 2017]]></description><pubDate>Sat, 19 Jul 2025 14:31:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NZUACITFX5HVFC5DLPSCF34W54.jpg?auth=b32689179e6fdb6d3de904a42d701c2362d4a49dc6bd127e029046e429f62b8f&smart=true&width=1920&height=1575" alt="María Amuchástegui (NA)" height="1575" width="1920"/><p>Corrían los años ‘80. Y una nueva manera de hacer gimnasia se estaba imponiendo en el mundo. Se habían empezado a dejar de lado las rutinas tediosas, para comenzar a incentivar a la gente con un estilo de fitness que mezclaba actividad física, música, buena onda y consejos saludables. Así fue como<b> María Amuchástegui terminó desembarcando en la televisión argentina y su programa se convirtió en un clásico de las mañanas</b>.</p><p>Luciendo sus calzas de colores, mallas cavadas y polainas, muy de moda en aquella época gracias a series estadounidenses como <i>Fama</i>, la profesora de educación física más famosa del país marcaba los ejercicios para que las señoras, desde sus casas, la siguieran. Ocho repeticiones de uno, ocho de otro, ocho de otro y “¡ocho más!“... <b>Lo hizo primero desde la pantalla de ATC, con el ciclo </b><i><b>Buenos Días Salud</b></i><b> que estuvo al aire desde 1983 hasta 1986, pero después siguió con </b><i><b>Buenos Días María</b></i><b> en Canal 11 y Canal 13</b>. Y todo era alegría tanto para ella como para sus televidentes. Hasta que un supuesto episodio la terminó dejando, insólitamente, fuera de los medios. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3KIG5ZMDZDGHP6OQWGXPVLFEM.jpg?auth=8c7e65bb41aaab587e0a47eff49530d76e815abd85c71c076d193aa226662cc1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su programa, María daba clases de gimnasia al estilo Jane Fonda" height="1080" width="1920"/><p>Había nacido en Buenos Aires, el 13 de marzo de 1953, en el seno de una familia de artistas de vocación. Su padre, un escribano acomodado, era además guitarrista, bandoneonista y compositor de tangos y, su madre, cantante. Así que ella creció en un ambiente en la que la música y la creatividad estaban a la orden del día. Pero a María, desde chica, le apasionó todo lo que tuviera que ver con la destreza física. Soñaba con ser bailarina clásica. Y, desde que cumplió los 14 años, empezó a viajar a los Estados Unidos para pefeccionarse en las nuevas técnicas de gimnasia como el workout, el aerobic y el tap dance.</p><p>Corrían los años ‘70 cuando decidió abrir su propia escuela de tap, en la que tuvo como alumnos a estrellas en potencia como Antonio Gasalla, Soledad Silveyra, Cecilia Rosetto y Carlos Perciavalle. Por entonces, resultaba curioso ver a tantas personas -más de 600 inscriptos- interesadas por el baile. Pero Amuchástegui parecía una adelantada gracias a todo lo que había aprendido en sus viajes, donde entre otras cosas <b>había tomado clases con Jane Fonda, quien se terminó conviertiendo en su referente</b> a la hora de abrir su Arobic Center. Y estaba claro que no tenía techo cuando, finalmente, a principios de los ‘80 llegó a la televisión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QN7LZICW6FCTTEWEBU4ZHRYPMA.jpg?auth=48863c6135f21538f74b8f1c32b7141f790825f6014d231a9daa0d0d37548189&smart=true&width=770&height=512" alt="Con los años, Amuchástegui se lanzó como cantante" height="512" width="770"/><p>Su primer trabajo fue en <i>Mesa de noticias</i>, junto al recordado Juan Carlos Mesa. Allí no solo participó de la apertura musical del programa, bailando, sino que comenzó a dar clases de fitness. Y tuvo tanta repercusión, que los productores no tardaron en ofrecerle su propio ciclo, en el que contaba además con los consejos del doctor Eduardo Lorenzo Borocotó. <b>El rating la acompañó. Entonces llegaron las publicidades, los fascículos de revistas con sus clases y la línea de ropa deportiva con su imagen.</b></p><p>Para coronar su buen momento, <b>en 1985 María se casó con el polista Juan José Alberdi</b>, padre de su único hijo, Juan José jr., en una ceremonia realizada en la Basílica del Socorro que fue reflejada por todos los medios gráficos de la época. Es que en ese momento ella era, sin lugar a dudas, una verdadera estrella. A tal punto que figuras como Sergio Denis y Susana Giménez la habían contratado para aprender a bailar en el escenario, el primero, y para tomar clases particulares, la segunda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRBZW3BEUVCRVACO62BVLHU4AM.jpg?auth=d0dd2870166cb660c788e64840decf2f2ae3c8cb683a0e1535e35b71fddb613a&smart=true&width=770&height=578" alt="La última aparición pública de María fue en la serie Graduados" height="578" width="770"/><p>Sin embargo, al año siguiente todo se desmoronó para María. <b>El mito decía que la mujer había tenido una flatulencia durante su programa y que había salido llorando avergonzada del estudio</b>, por lo que el médico que la acompañaba había tenido que salir a tratar de sobrellevar el mal momento hablando de “los gases matinales”. De haber sido cierto, no hubiera sido nada grave ni antinatural. Pero el hecho ni siquiera ocurrió. Y, sin embargo, la mujer tuvo que pasar todo el resto de su vida sufriendo las burlas que la insistente repetición de esta falacia generó.</p><p>Eran otros tiempos. Y Amuchástegui no pudo soportar tanto acoso. Así que terminó dejando todo aquello que había generado con tanto esfuerzo y que no solo la hacía feliz a ella, sino también a sus seguidoras. Nunca se supo quién fue el que inició el rumor que le terminó haciendo tanto daño. Si fue un chiste de la producción o, simplemente, una mentira que se le ocurrió a algún gracioso y que el ciclo <i>La Noticia Rebelde</i>, un suceso de entonces, se habría encargado de iluminar. Porque<b> lo cierto es que el video ese momento, que por tratarse de un programa grabado en el peor de los casos no hubiera salido al aire, jamás apareció</b>. Tampoco el del humorístico encabezado por Jorge Guinzburg, Nicolás Repetto, Adolfo Castelo y Raúl Becerra, en el que según el imaginario colectivo sus conductores habían aparecido con máscaras de gas. En cambio, a María, el dolor le duró para siempre. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FR4W2X2Y7RFMFBTVPECBDFDHQU.jpg?auth=21146118ab424f26806de750e7d4adb8c3a055737432b32718d086d3bb9da849&smart=true&width=1920&height=2293" alt="María junto a su ex marido en el casamiento de su hijo" height="2293" width="1920"/><p>Es verdad que, con los años, la propia víctima tuvo que empezar a reírse a la fuerza de la situación. <b>“Nunca se me escapó. Ni frente a la cámara ni afuera. Tengo control absoluto”, dijo en </b><i><b>La Biblia y el Calefón </b></i><b>allá por 1999</b>. En 2005, en tanto, incursionó en la música editando un disco con temas propios llamado Camino de espejos en un intento de volver al ruedo. Y más tarde regresó a la televisión con participaciones en programas como <i>Sábado Bus, CQC, Cuestión de peso y Graduados,</i> donde encarnó a una profesora de danza ochentosa en 2006. Nunca más se la volvió a ver en televisión. Y sólo volvió a mostarse en público para el casamiento de su hijo, en 2016.</p><p>Al poco tiempo, a María le encontraron un tumor maligno en uno de sus brazos, por lo que debieron amputárselo. Pero el cáncer luego le atacó un pulmón, de manera que comenzó una despiadada lucha contra la enfermedad. Hasta que, tras sufrir un ACV, en mayo de 2017 terminó internada en el Sanatorio de la Trinidad. Y dos meses más tarde, exactamente <b>el 19 de julio, murió a los 64 años. Era la Jane Fonda argentina. La reina del aerobic. Pero también la mujer a la que el medio canceló injustamente.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3KIG5ZMDZDGHP6OQWGXPVLFEM.jpg?auth=8c7e65bb41aaab587e0a47eff49530d76e815abd85c71c076d193aa226662cc1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[En su programa, María daba clases de gimnasia al estilo Jane Fonda]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La monja alemana que fue secretaria y confidente del papa Pío XII y la asistencia humanitaria que lideró en la Segunda Guerra Mundial]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/19/la-monja-alemana-que-fue-secretaria-y-confidente-del-papa-pio-xii-y-la-asistencia-humanitaria-que-lidero-en-la-segunda-guerra-mundial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/19/la-monja-alemana-que-fue-secretaria-y-confidente-del-papa-pio-xii-y-la-asistencia-humanitaria-que-lidero-en-la-segunda-guerra-mundial/</guid><dc:creator><![CDATA[Gerardo Di Fazio]]></dc:creator><description><![CDATA[Protectora de Eugenio Pacelli, quien se convertiría en pontífice durante más de cuatro décadas, en la historia del Vaticano pocas figuras han ejercido una influencia tan discreta pero poderosa como la de Pascalina Lehnert. Su vida refleja la fortaleza de una mujer en un mundo dominado por hombres y su papel crucial en la Santa Sede durante uno de los períodos más oscuros del siglo XX. Desde su ingreso a la congregación de las Hermanas de la Santa Cruz hasta su muerte en Viena dejó una huella imborrable en la historia de la Iglesia]]></description><pubDate>Sat, 19 Jul 2025 04:30:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XBB54XCKRF7LENTKQHKP5KMJE.jpg?auth=ff3fb0ddc66517130671d54c99f86af4bcaba0d9442d2da61472741f8f78581c&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Josefina Lehnert" height="1079" width="1920"/><p>Josefina Lehnert nació el 25 de agosto de 1894 en Ebersberg, Baviera, en el seno de una familia campesina y religiosa. Hija de un cartero, <b>desde los 15 años sintió una fuerte vocación religiosa</b>, soñando con unirse a la Orden Franciscana por su <b>humildad</b>. Sin embargo fue admitida en la congregación de las Hermanas de la Santa Cruz de Menzingen, donde tomó los votos en 1910, adoptando el nombre de <b>Pascalina</b> en honor a san Pascasio que fue un monje benedictino francés. En el monasterio de Menzingen, Suiza, aprendió cocina, costura y limpieza, habilidades que marcarían su servicio. En 1917 conoció a Eugenio Pacelli, entonces nuncio apostólico en Baviera, iniciando <b>una relación de lealtad que duró hasta la muerte del papa </b>en 1958. <b>Durante la Segunda Guerra Mundial lideró la asistencia humanitaria del Vaticano </b>y, tras la muerte de Pío XII, se dedicó a honrar su memoria. Falleció el 13 de noviembre de 1983 en Viena y fue sepultada en el Cementerio Teutónico del Vaticano.</p><p>La congregación de las Hermanas de la Santa Cruz de Menzingen, fundada en 1844 en Suiza por el padre Theodosius Florentini y la madre María Teresa Scherer, se dedicaba principalmente a la educación y la caridad. Inspirada en la espiritualidad franciscana, la orden buscaba <b>servir a los más necesitados</b>, especialmente a través de la enseñanza y el cuidado de los pobres. A finales del siglo XIX la congregación se expandió por Europa estableciendo escuelas y hospitales. En Menzingen, las novicias recibían una formación rigurosa que combinaba oración, trabajo manual y estudio. Para Josefina Lehnert este ambiente de disciplina y servicio fue el caldo de cultivo perfecto para consolidar su vocación. </p><p>Aunque inicialmente deseaba unirse a las hermanas franciscanas, la Santa Cruz le ofreció un camino de <b>humildad y acción</b> que resonó con su carácter práctico y devoto. Su formación en Menzingen, donde aprendió a gestionar un hogar con eficiencia, la preparó para las responsabilidades que asumiría al servicio de Eugenio Pacelli.</p><p>El destino de Sor Pascalina cambió en 1917 cuando, a los 23 años, fue enviada al monasterio de Einsiedeln, Suiza, para asistir a Eugenio Pacelli, entonces nuncio apostólico en Baviera, que se recuperaba de problemas estomacales. Impresionado por su cuidado y franqueza, Pacelli solicitó que se uniera a su equipo en la nunciatura de Múnich en 1918. Allí, Pascalina se destacó como ama de llaves, organizando con precisión las tareas domésticas y demostrando una valentía notable. En 1919, durante un asalto de revolucionarios espartaquistas a la nunciatura, defendió a Pacelli interponiendo su cuerpo, logrando disuadir a los atacantes. Este episodio consolidó la confianza del nuncio en ella.</p><p>Cuando Pacelli fue trasladado a Berlín en 1925, como nuncio en Alemania, Pascalina lo siguió; organizó eventos diplomáticos que convirtieron la nunciatura en un centro social de prestigio. En 1929, al ser nombrado cardenal secretario de Estado, Pacelli insistió en llevarla a Roma <b>rompiendo con la tradición vaticana que prohibía a las mujeres vivir en la Santa Sede</b>. Su presencia causó recelo entre los curialistas, pero su eficiencia y lealtad la hicieron indispensable. Tras la elección de Pacelli como Pío XII en 1939, Pascalina se convirtió en su asistente personal, gestionando su agenda, cuidando su salud frágil y actuando como un filtro para audiencias, lo que le valió el apodo de “<i>Virgo potens</i>” (Virgen poderosa) entre sus detractores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ONKZBSUYRFHABKFVJQPX4G2L4A.webp?auth=988a54b18c80082efb688093c88770f0e67ff8b32dfed4c717f3516282fe6777&smart=true&width=241&height=360" alt="El libro de memorias de Sor Pascalina Lehnert, la persona más cercana al papa Pío XII durante cuatro décadas" height="360" width="241"/><p>En el Vaticano, Sor Pascalina fue mucho más que un ama de llaves. Su influencia, aunque ejercida en la sombra, era innegable. Administraba los apartamentos papales asegurando un ambiente hogareño para Pío XII y supervisaba detalles tan personales como la dieta del papa, que sufría de problemas gástricos. Su carácter firme le permitió imponer orden, incluso frente a cardenales y dignatarios. En palabras de José-Apeles Santolaria de Puey y Cruells, <b>“detrás de Eugenio Pacelli se escondía una mujer diminuta pero con un temple de acero”</b>. </p><p><b>Pascalina controlaba el acceso al papa</b>, interrumpiendo audiencias si consideraba que Pío XII necesitaba descansar, y gestionaba su correspondencia con una discreción absoluta. Su relación con el pontífice no estaba exenta de críticas. Algunos curialistas, como Giovanni Battista Montini (futuro Pablo VI), la veían como una figura demasiado dominante. Sin embargo, aliados como el cardenal Francis Spellman de Nueva York reconocían su lealtad. Pascalina también cuidaba detalles simbólicos, como los canarios que Pío XII amaba, y velaba por su bienestar espiritual, acompañándolo en momentos de oración y reflexión. <b>Su influencia alcanzó su cenit durante la guerra, cuando asumió un rol clave en las obras de caridad papal</b>.</p><p><b>Durante la Segunda Guerra Mundial Sor Pascalina desempeñó un papel crucial </b>en las iniciativas humanitarias de Pío XII. Como jefa del “Magazzino de la Pontificia Comisión de Asistencia” (1944-1958), <b>organizó la distribución de alimentos, ropa y medicinas a víctimas de la guerra en Italia y Europa</b>. Según sus memorias, supervisó el envío de miles de paquetes a Roma, Francia, Polonia, Checoslovaquia y Austria, coordinando caravanas de camiones para asistir a los necesitados. En el Vaticano <b>gestionó el refugio de hasta 200.000 judíos</b>, proporcionándoles alojamiento, comida y ropa en conventos y monasterios, siguiendo las órdenes del papa de proteger a los perseguidos. </p><p>Pascalina también fue un enlace vital entre Pío XII y el mundo exterior. Durante la ocupación nazi de Roma (1943-1944), cuando se temía un secuestro del papa, ella mantuvo la calma, asegurando que los documentos sensibles estuvieran protegidos. <b>Su valentía y organización fueron reconocidas por Juan XXIII</b>, quien le otorgó la medalla “Pro Ecclesia et Pontifice”, el mayor honor que la iglesia católica otorga por los servicios prestados a la comunidad cristiana. Como afirmó el historiador Johan Ickx, <b>“Pascalina fue el vínculo más importante de Pío XII con un mundo lleno de sufrimiento”</b>.</p><p>El 19 de julio de 1943, el barrio romano de San Lorenzo fue devastado por un bombardeo aliado, dejando cientos de muertos y miles de heridos. Pío XII, acompañado por Pascalina y otros colaboradores, visitó la zona inmediatamente, convirtiéndose en el primer papa en salir del Vaticano durante un conflicto para consolar a las víctimas. <b>Sor Pascalina organizó la asistencia inmediata</b>, distribuyendo alimentos y ropa desde el “Magazzino” y coordinando el apoyo a los damnificados. Su presencia en San Lorenzo, donde el papa oró entre las ruinas, fue un testimonio de <b>su compromiso con los más vulnerables</b>. Según testigos, <b>Pascalina trabajó incansablemente para asegurar que los recursos llegaran a los necesitados</b>, reforzando la imagen de Pío XII como “Defensor Civitatis”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M3RGBKAOHZCJ7GSA2GPYWHXNXI.png?auth=e60d1b9cece2c964d6ab6874567f20b30e6962a97273127f6d5512c47a925d82&smart=true&width=1080&height=1365" alt="Durante la Segunda Guerra Mundial Pascalina asumió un rol clave tomando a su cargo las obras de ayuda humanitaria indicadas por Pío XII " height="1365" width="1080"/><p>La muerte de Pío XII, el 9 de octubre de 1958, marcó un punto de inflexión para Sor Pascalina. Los curialistas que la veían con recelo aprovecharon la oportunidad para alejarla del Vaticano. Obligada a abandonar los apartamentos papales, se retiró al Colegio Norteamericano en Roma, donde actuó como procuradora de su congregación. A pesar del exilio interno, Pascalina no se rindió. Con donativos, incluido el del conde Enrico Galeazzi, fundó la “Casa Pastor Angelicus”, <b>un hogar para mujeres abandonadas</b>, en honor a Pío XII. También dedicó sus esfuerzos a promover la causa de beatificación del papa, aunque expresó escepticismo ante la resistencia de algunos sectores eclesiásticos.</p><p>En 1959 escribió sus memorias, <i>Ich durfte ihm dienen</i> (<i>Tuve el privilegio de servirle</i>), pero la Iglesia retrasó su publicación hasta 1982 temiendo controversias. En el libro, Pascalina defendió el legado de Pío XII, destacando su humanidad y su oposición al nazismo, como cuando quemó una carta crítica a Hitler para evitar represalias contra los católicos. <b>Su dedicación a la memoria del papa fue su última misión</b>.</p><p>En noviembre de 1983, a los 89 años, Sor Pascalina viajó a Viena para asistir a un homenaje por el 25 aniversario de la muerte de Pío XII. Durante el evento sufrió una enfermedad repentina y falleció el 13 de noviembre. Su funeral, celebrado en la iglesia de Santa Maria della Pietà en Roma, fue presidido por el obispo Petrus Canisius van Lierde, con la presencia del entonces cardenal Joseph Ratzinger (quien fue luego Benedicto XVI). Fue sepultada en el Cementerio Teutónico del Vaticano, un privilegio reservado para alemanes y austríacos de una antigua cofradía romana, a pocos metros de San Pedro y de su amado Pío XII.</p><p>Pascalina donó gran parte de sus recursos personales a la Casa Pastor Angelicus y a su congregación. Sus pertenencias, incluyendo correspondencia con Pío XII, fueron entregadas al Vaticano, donde se conservan en los archivos. Su legado material fue modesto pero <b>su impacto espiritual y humanitario perdura</b>.</p><p>Sor Pascalina Lehnert fue mucho más que la asistente de Pío XII. Fue su protectora, su consejera y su enlace con un mundo en crisis. <b>En un Vaticano dominado por hombres, desafió las convenciones con su inteligencia y determinación</b>, ganándose tanto admiradores como enemigos. Durante la Segunda Guerra Mundial, su labor humanitaria salvó innumerables vidas, y su lealtad a Pío XII la convirtió en un símbolo de devoción. Como afirmó Rodolfo Vargas Rubio, <b>“Pascalina fue la mujer más influyente cerca del trono de Pedro”</b>. Su tumba, cerca del corazón de la cristiandad, es un recordatorio de una vida dedicada al servicio, la fe y la memoria de un papa que, gracias a ella, pudo enfrentar las tormentas de su tiempo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XBB54XCKRF7LENTKQHKP5KMJE.jpg?auth=ff3fb0ddc66517130671d54c99f86af4bcaba0d9442d2da61472741f8f78581c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1079" type="image/jpeg" height="1079" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Josefina Lehnert]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una vida dedicada a los niños, el conflicto familiar del que se arrepiente y el amor que lo reinventó: el hombre detrás de Piñón Fijo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/18/una-vida-dedicada-a-los-ninos-el-conflicto-familiar-del-que-se-arrepiente-y-el-amor-que-lo-reinvento-el-hombre-detras-de-pinon-fijo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/07/18/una-vida-dedicada-a-los-ninos-el-conflicto-familiar-del-que-se-arrepiente-y-el-amor-que-lo-reinvento-el-hombre-detras-de-pinon-fijo/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[Fabián Gómez, quien regresa a la Capital Federal para ofrecer un show el 22 de julio en el Teatro Broadway, abrió su corazón para hablar de su presente profesional, la relación actual con sus hijos y nietos y su reinvención junto Fernanda, la mujer con la que empezó una relación en la pandemia]]></description><pubDate>Fri, 18 Jul 2025 12:45:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2CPRUDLZZDP5KVZCTVSNS4YFQ.jpg?auth=c837a328bdda010752438dfa695152634785c57238ffe333ea884499ab7f00f5&smart=true&width=7879&height=4431" alt=""Así, sin darme cuenta, pasaron 36 años de Piñón y 60 de vida", reflexiona Piñón Fijo (Fotografía: Prensa)" height="4431" width="7879"/><p><b>El que llega a la entrevista no es Piñón Fijo, sino Fabián Gómez. El hombre detrás del personaje</b>. Y no solo porque se encuentra desprovisto de su tradicional traje de payaso y el típico maquillaje que por más de tres décadas le permitió mantener la fantasía de los niños escondiendo sus rasgos, sino también porque<b> viene dispuesto a abrir su corazón como nunca antes lo había hecho</b>. Hubo un quiebre, tanto en su vida personal como en su carrera, cuando hace unos años tuvo el impulso de reclamar vía redes sociales que no podía ver a su nieta. Y sus hijos, Solcito y Jeremías, le respondieron por el mismo medio, dejando asociada a su nombre la palabra “maltrato”. </p><p>En aquel momento, todo pareció derrumbarse para este hombre oriundo de Deán Funes, Córdoba. Porque, hasta ese momento, solo se hablaba de su éxito. Ese que le había permitido desembarcar en la Capital Federal, ni más ni menos, que desde la pantalla de <i>ElTrece</i>. Y el que le había hecho batir récords de presentaciones con 57 Gran Rex y 19 Luna Park, además de sus interminables giras por el interior del país y algunas ciudades de Latinoamérica. Sin embargo, después de que se expusiera su conflicto familiar, todo se enrareció. Y, aunque todavía sigue sin querer dejar de lado al payaso para las fotos, ahora que el tiempo parece haber vuelto a poner las cosas en orden, acepta sincerarse con <b>Infobae</b>.</p><p><b>—Vuelve a la calle Corrientes: imagino que es una gran alegría para usted...</b></p><p>—Así es: de la mano de la gente de Supernova, que ha creído en nuestro proyecto, volvemos a casa. Arrancamos el 20 de julio en San Isidro, seguimos el 21 en Morón y, el 22 llegamos al Teatro Broadway. Para mí significa mucho el hecho de estar en Buenos Aires y retomar un poquito el vínculo, porque andaba medio perdido... Mejor dicho, estaba dando vueltas por el interior del país. Pero siempre tiene mucha mística y mucha épica actuar en la Capital Federal.</p><p><b>—Usted se había convertido en un clásico, casi imbatible.</b></p><p>—Son distintos estadíos. Y yo he aprendido a sacar lo mejor de cada uno. No me he quedado añorando esa etapa de muchísima exposición, sino que me he permitido disfrutar de otros matices. Y así, sin darme cuenta, <b>pasaron 36 años de Piñón y 60 de vida</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EL2C4JO5FRCUPMNEYYL6MXGHOU.jpg?auth=444a8e83d0da7bfadb06f18384b730231b68a6e0fceca16da9ef12e7a674f6fd&smart=true&width=3376&height=6000" alt="El payaso regresa con su show a la calle Corrientes (Fotografía: Prensa)" height="6000" width="3376"/><p><b>—En este tiempo los chicos fueron cambiando y hay quienes piensan que es imposible competir contra una pantalla de celular. ¿Cómo se hace?</b></p><p>—No tengo la fórmula. Me acuerdo que cuando yo era un papá joven, de niños chiquititos, ya peleábamos contra otro tipo de pantalla como era la de la tele. Y nunca opté por prohibir, porque todo lo prohibido cobra un encanto especial, sino que traté de dar opciones y seducir con actividades que fueran más orgánicas. Esa fue mi apuesta. </p><p><b>—Convengamos que muchas veces es más fácil para los padres darles una pantalla a los chicos que ir a la plaza a jugar con una pelota...</b></p><p>—Es que, en realidad, es un problema de adultos más que de los niños. Pero bueno, los chicos pobrecitos son los destinatarios de nuestras decisiones. Y de las distintas escuelas de psicología que van cambiando el librito cada lustro y, cuando te dicen que esto no era tan así, tu hijo ya tiene 20 años.</p><p><b>—Más allá de la culpa que los psicólogos siempre hacen recaer en los padres, ¿usted es de hacer autocrítica?</b></p><p>—Sí, me mato todo el tiempo. Tengo la ventaja de que tengo 40 minutos por show, de maquillarme y mirarme al espejo. Y, en ese momento, hago mi propia terapia.</p><p><b>—Me pregunto si tiene alguna connotación esto de “esconderse” detrás del maquillaje...</b></p><p>—No. Y creo que el concepto tampoco es esconderse. En realidad, <b>esto nació como un juego mágico, de hacer que el personaje sea el personaje</b>. Si no hubiera sido un maquillaje, hubiera sido un traje de muñeco. Y a los chicos no les interesaría saber quién es el señor que se mete adentro. Es más, me ha pasado de ver a un papá o a una mamá diciéndole a su hijo: “¡Mirá, ese señor es Piñón!”. Y que el niño los mirara como diciendo: “Para mí no es”.</p><p><b>—¿Nunca le pasó que un chico lo identificara?</b></p><p>—Quizá alguno más grandecito y porque algún adulto se lo dijo antes. Los chicos no porque mantienen la fantasía. Pero insisto: <b>no pasa por esconderme sino por mantener una dinámica de juego</b>. Es una convención que nació espontáneamente en el primer cumpleaños que animé. Los papás me preguntaron si me quería pintar delante de los chicos o si necesitaba que me prestaran una habitación. Y yo opté por lo segundo. No me imaginé que lo mío iba a durar años, que iba a llegar a Buenos Aires y que iba a hacer tanto lío. Pero lo mantuve así. De todas maneras, no tengo una cuestión histérica de que no me miren sin maquillaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q2BG2Y4QUVHRDGYIN4COQGJUZQ.jpg?auth=b927e7ffc44b870b0b6decbc42e5dfd9a2c168d266d20e6fcf1cfb00797ad93e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Piñón junto a sus hijos, Jeremías y Solcito" height="1080" width="1920"/><p><b>—En algún momento estuvo un poco perseguido, ¿o no?</b></p><p>—Sí, pero eso tenía que ver con un entorno que cuidaba su producto con un concepto meramente comercial y no de filosofía de vida como lo tomo yo. </p><p><b>—Entiendo: así como los que manejaban a Sandro pretendía que se mostrara solo para alimentar la fantasía de las nenas, en su caso pretendían que Piñón no tuviera una vida fuera del personaje...</b></p><p>—Algo así, era más una cuestión de márketing. </p><p><b>—¿Y cómo es el hombre detrás del maquillaje?</b></p><p>—Soy bastante introvertido, porque siempre estoy metido en tratar de armar algo para cuando esté maquillado. Soy muy inquieto con la tecnología, muy inquieto con la música, muy inquieto con las letras... Soy muy inquieto con todas esas cosas que me apasionan y que después las termino volcando en el personaje. Así que no me da el tiempo ni para tener vida social.</p><p><b>—¿Se considera un adicto al trabajo?</b></p><p>—Lo que pasa es que, <b>en mi concepto, lo mío no es un trabajo. Para mí es un juego</b>. Yo me levanto una mañana con la gran preocupación de saber qué dibujito nuevo voy a hacer, qué canción voy a crear, qué juego voy a plantear o qué sueño voy a desarrollar. ¿Entendés? No es un trabajo del cual necesito descansar, porque vivo jugando. Hace 60 años que vivo jugando y me siento un privilegiado por eso.</p><p><b>—¿Qué pasa con los afectos? Porque hace poco nos enteramos de la linda noticia de que se había reconciliado con su hija...</b></p><p>—Hace mucho que nos abrazamos y estamos muy bien. Lo que pasa es que tratamos de hacerlo con perfil bajo. <b>Nos dio mucho pudor que un asunto familiar traspasara las fronteras de la intimidad.</b> Y bueno, de eso nos hacemos cargo... No lo pudimos o no lo supimos manejar y se armó una cuestión nacional de un berrinche que en todas las familias se da. ¡El que diga que su papá nunca le levantó la voz porque no hizo lo que le habían mandado a hacer, que nos cuente la fórmula! Y acá no pasó más que eso.</p><p><b>—El problema es que la palabra que se usó fue “maltrato” y en cualquiera de sus formas, física, verbal, psicológica o la que fuere, es grave. ¿Puede especificar a qué se refería Sol en ese momento?</b></p><p>—Yo enseguida grabé un audio diciendo que, lo que yo entendía como enfático a nivel laboral, del otro lado se sintió como un maltrato. Es un hilo muy fino. Y creo que la sociedad se maneja con ciertos conceptos, para bien, pero de manera muy pendular. Y bueno, se pasa de un extremo al otro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N4KFKUOYDFGGNBZIY5PHPETCIM.jpg?auth=0f6a98033df29e834ecc349317d44adfeb501aab97fe2b91712cb87efad0f491&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El artista con su hija y su nieta antes de la crisis" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cree que en 2022 cuando pasó esto era un momento muy sensible?</b></p><p>—Puede ser. Si yo veo que hace media hora que me estás haciendo una entrevista y veo no tenés prendido el grabador del celular, entonces te digo que me estás haciendo perder el tiempo y vos me podés decir que te estoy tratando mal. Bueno, <b>era un momento de la vida social en la que todo era maltrato. Hoy creo que el péndulo se está corriendo para otro lado y ninguno de los dos extremos son buenos</b>. El tema es encontrar el equilibrio. </p><p><b>—¿Hizo algún mea culpa cuando ocurrió eso?</b></p><p>—Yo vivo haciendo mea culpa.</p><p><b>—¿Pero pudo sentarse con tu hija y decirle: “Me equivoqué en esto”?</b></p><p>—Sí, claro. Pero, más que un mea culpa, hice un trabajo amoroso de decir: “Che, somos los mismos que nos miramos por primera vez hace 30 y pico de años cuando naciste. <b>No podemos estar metidos en este barro</b> en el cual los únicos que sacan rédito son dos tipos hablando en la siesta sobre la vida de los otros por un punto de rating”.</p><p><b>—Convengamos que los programas de espectáculos hablaron del tema porque ustedes lo hicieron público en redes...</b></p><p>—Por supuesto. El tema es que una cosa es comentar algo y otra es hacer una novela de un mes, yendo a pinchar a uno para que hable mal del otro. Es un juego perverso que tiene no todo el periodismo, pero sí una parte, en el que tratan de sacarte una palabra a vos y vendérsela como agresiva a la otra parte, para que se agarre de eso, responda y sea más creíble el escándalo. Y así tienen programa para varias semanas.</p><p><b>—¿Lo afectó laboralmente esto que pasó?</b></p><p>—Totalmente. <b>Me afectó en lo laboral y en lo humano</b>. Imaginate que a alguien que vive desde hace años de la ternura, del amor y de la entrega a la infancia, le pongan ese título... Como vos dijiste, es una palabra que tiene múltiples matices y no específicar de qué estábamos hablado concretamente fue fuerte. Por ahí, yo veía que estaban hablando de mí en la tele, ponían la cara de Piñón y abajo decía: “Por violencia de género, maltrato, abuso o acoso llamá al número tal”.</p><p><b>—Eso se pone por ley cuando se habla de estos temas, ¿lo sabe?</b></p><p>—Sí. Pero bueno, imaginate que me llamen y titulen así... Fue duro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WVLAOWBBARBKHAY62L4KUF2LWY.jpg?auth=2ec9a26f6c9328facb992cfbd897107d64c745cedeab92d91a1cb3718729a356&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El payaso decidió reinverntarse y hacer shows, también, para "los piñones que crecieron"" height="1080" width="1920"/><p><b>—Insisto: la palabra “maltrato” existió. Así como le pregunté si usted hizo un mea culpa, ¿su hija le pidió perdón por usarla asociada a su nombre?</b></p><p>—Es que con Sol tenemos una relación muy, pero muy hermosa. Por ahí, hasta tenemos que poner límites, porque siempre hemos sido muy amigos, muy compinches. Y encima terminamos trabajando juntos.</p><p><b>—¿Y con su hijo, que en su momento salió a apoyar a su hermana, cómo se lleva?</b></p><p>—Con Jere tenemos una relación más de papá e hijo. Pero con Sol a veces se nos va de las manos, porque somos amigos y nos matamos de risa, nos mandamos memes, hacemos chistes... Pero sí, <b>hemos hecho mucha autocrítica puertas adentro</b>. Obviamente, no vamos a volver a cometer el error de salir a hablar de eso. Aparte, creo que decir qe estamos bien ya no es noticia, ¿no?</p><p><b>—El reclamo había empezado porque usted decía que no podía ver a su nieta, Luna, ni había conocido entonces a León, el segundo. ¿Cómo está el tema del abuelazgo ahora?</b></p><p>—Mirá, lo que te puedo decir es que hace un año y medio que todo eso se resolvió, que <b>ya estamos en otra etapa</b>. Capaz que nos estamos por pelear de nuevo...Pero bueno, hoy estamos bien. Y esto es así gracias a una conquista colectiva, si se quere. De mis hijos y mía. Nadie tiene la verdad de nada. Pero, entre todos, hemos logrado retomar lo más hermoso del vínculo, que es el amor.</p><p><b>—Entiendo que, en algún punto, estos desencuentros habían empezado después su separación de la madre de sus hijos...</b></p><p>—Es que son proyectos muy largos y, muchas veces, la vida no es tan ideal como se ve en Instagram. Las sensaciones personales frente a una ruptura son de cada uno. Y a lo mejor, ver a tu papá o a tu mamá en un estado de sensibilidad, debe ser feo. Yo tuve a mis viejos que fallecieron juntos, soy chapado a la antigua, así que no viví eso. Pero crecí en una etapa en que la que si tenías un amiguito con padres separados era una novedad y, hoy, la novedad es que alguno tenga a sus padres juntos.</p><p><b>—Antes había más hipocresía, también.</b></p><p>—Sí, totalmente. Uno quizá está en una generación intermedia, que no se separa a los cinco años pero que sí se animó a decir: “Antes de irme de este mundo, veamos cómo es vivir de otra manera”. Porque en otro tiempo había gente que moría por un mandato religioso y social. Y nosotros, tal vez no siendo tan modernos, igual nos animamos a dar ese paso.</p><p><b>—¿Ahora está en pareja? </b></p><p>—Sí, estoy en una relación muy linda con Fernanda, una compañerita de la secundaria. Ella era la más linda del curso y yo era el más hippie. Así que para mí ella era la inalcanzable. Y yo era tan feo, que parecía ser invisible. En esos años, ella estaba de novia con un chico de afuera del colegio y no me registraba. Así que terminó el secundario y nunca más nos vimos. Ella se casó, tuvo niños, yo me casé, tuve niños. Pasaron 40 años, nos agarró la pandemia. Y cuando ya estábamos separados cada uno de su pareja, nos reencontramos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HMJYEQHJYZCWJO4QZWQT4RZ244.jpg?auth=fcb4b934439b00ab11a6eae6affa45bf2392379a57cba460648abfc47ebcce39&smart=true&width=6000&height=4000" alt="El hombre detrás del personaje, confiesta que volvió a ser feliz junto a Fernanda, su actual pareja (Fotografía: Prensa)" height="4000" width="6000"/><p><b>—¿Cómo sucedió eso?</b></p><p>—Alguien armó un grupo de WhatsApp y le puso de nombre: “Cuarentena filosófica”. Y esa persona un día me dijo: “Hay una chica que pregunta si Fabián es Piñón y si Piñón es Fabián y me pide tu teléfono. Si me autorizás, se lo doy”. Yo le pregunté quién era y, cuando me dijo que era Fernanda, le dije: “Mi amor imposible”. Ahí empezamos a charlar, en pleno confinamiento. Y, cuando pudimos, nos juntamos. Ya vamos a cumplir seis años de andar juntos por la vida en un motorhome con dos Border Collie, recorriendo toda la Argentina.</p><p><b>—¿Ella se acopló a su rutina?</b></p><p>—Sí, ahora labura conmigo. Y es geóloga, con lo cual me ha ayudado mucho. Me ha enseñado a ver la vida de otra manera. Antes para mí, ir a Catamarca era ir al teatro, al hotel y a la terminal de ómnibus o el lugar en que me iba de viaje. En cambio hoy Catamarca, como la Patagonia o la Mesopotamia, es un universo de aprendizaje. Un universo de cosas bellísimas que yo traduzco en música y en poesía. Ella me enseña la cuestión más técnica y yo lo empapo con mi locura.</p><p><b>—¿Siente que como una nueva oportunidad que le dio la vida?</b></p><p>—Sí, y no me la esperaba. Como sucede siempre con estas cosas. La primera vez que hablamos, arrancamos a las diez de la noche y terminamos a las seis de la mañana. Era pandemia, no había nada que hacer...Así que nos contamos toda la vida. Pero nos contamos la vida despiadadamente. No la versión linda, sino con sus miserias. En tantos años, hubo cosas que nos salieron bien, pero también tuvimos fracasos y derrotas. </p><p><b>—¡Fueron cuatro décadas si saber el uno del otro!</b></p><p>—Imaginate: <b>nosotros nos recibimos en el ’83 y nos reencontramos en el 2020</b>. Pero lo que nos pasó fue que nos acoplamos de una manera totalmente natural. Ella tiene muy buen humor, es muy dicharachera y mete mucho la cuchara en lo mío. Caer después de 36 años a un proyecto ya hecho puede ser difícil y uno puede tener cierta prudencia. Pero Fernanda se anima a decirme lo que piensa de todo, porque es muy caradura en el buen sentido. Y me aporta de una manera increíble. De hecho, hay una cantidad de cosas que hice, que hago y que estoy por hacer gracias a que ella me ayudó a correr los límites. </p><p><b>—¿Por ejemplo?</b></p><p>—Una vez hice nota para Caja Negra en la que Julio Leiva tenía mucha data de anécdotas mías, así que me empezó a pinchar para que las contara. Y cuando salimos de ahí, Fernanda me dijo: “Estaría bueno hacer un Piñón para adultos”. Ahí plantó la semilla. Y hace un año que, más allá de lo que hacemos para los niños, en temporada baja andamos por el interior haciendo un show que se llama <i>A mis piñones que crecieron</i>. Vamos a teatros chiquitos, de 50 o 100 personas. Pero<b> es emocionante escuchar todos los testimonios de treintañeros que me dicen: “Vos sos mi infancia”</b>. También me animó a escribir un librito con anécdotas que anda muy bien. Y, en octubre, nos vamos a ir a buscar a los piñones que se fueron a España, con presentaciones en Valencia, Málaga, Barcelona y Madrid. No te voy a mentir: no vamos a hacer un Bernabéu, vamos a salas pequeñas. Pero, grande o chico, lo importante en la vida es encontrar la felicidad haciendo lo que uno haga y con la gente con la que uno esté.</p><p><b>—Es un mensaje muy positivo teniendo en cuenta que a cierta edad hay quienes se resignan a no ser feliz, cuando la realidad es que mientras haya vida uno puede cambiar de pareja, de trabajo o de lugar de residencia buscando su felicidad...</b></p><p>—Mirá, yo tengo una ecuación. Una vez le dije a un amigo que estaba cumpliendo 50 años: “Bienvenido al club”. Y me preguntó: “¿Qué club?“. ”El de la finitud", le respondí. ¿Qué quiere decir eso? Que a partir de ahora vas a tener la sensación de que te queda menos tiempo por vivir de lo que ya viviste. Al tipo le cayó la ficha. Pero la realidad es que, a esta altura, uno no sabe si le quedan diez segundos, diez días, diez años o diez siglos...</p><p><b>—¿Por eso hay que aprovechar cada minuto? </b></p><p>—Claro. Y hacer lo que uno tiene ganas, perjudicando la menor cantidad de gente posible.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q2BG2Y4QUVHRDGYIN4COQGJUZQ.jpg?auth=b927e7ffc44b870b0b6decbc42e5dfd9a2c168d266d20e6fcf1cfb00797ad93e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Piñón junto a sus hijos, Jeremías y Solcito]]></media:description></media:content></item></channel></rss>