<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/category/reportajes/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 05 May 2026 12:25:42 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Lola Bezerra: la discriminación que sufrió en un set de grabación, su sexualidad sin culpas y su nueva vida entre la maternidad y el periodismo]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/05/lola-bezerra-la-discriminacion-que-sufrio-en-un-set-de-grabacion-su-sexualidad-sin-culpas-y-su-nueva-vida-entre-la-maternidad-y-el-periodismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/05/lola-bezerra-la-discriminacion-que-sufrio-en-un-set-de-grabacion-su-sexualidad-sin-culpas-y-su-nueva-vida-entre-la-maternidad-y-el-periodismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, repasó su llegada a la Argentina desde Brasil sin hablar español y sus inicios como actriz, antes de quedar encasillada por la exposición mediática. Recordó momentos difíciles en la televisión, reflexionó sobre los prejuicios y habló de su historia de amor, su familia ensamblada y su presente como panelista]]></description><pubDate>Tue, 05 May 2026 06:01:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Cuando iba a bailar, yo era el demonio. Entraba al boliche y decía: ‘¡Ay! Me gustan todos’. No solo no lo negaba, sino que, si alguien me parecía lindo, se lo decía. No lo veo como algo malo, ni de atorranta ni de trola. Nunca fui de tener vergüenza en ese sentido. Viste que las brasileras somos más…”, explicó<b> </b><a href="https://www.instagram.com/lolitabezerra/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/lolitabezerra/"><b>Lola Bezerra</b></a><b> </b>en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Lola es modelo, actriz y conductora, nacida en Goiânia, Brasil, que desarrolló gran parte de su carrera en la Argentina. Alcanzó popularidad a fines de los 2000 como integrante del grupo musical <b>Electro Stars </b>y por sus participaciones en televisión, tanto en ficción como en programas de entretenimiento. A lo largo de su trayectoria combinó trabajos en teatro, conducción y modelaje, atravesando también etapas de fuerte exposición mediática. Actualmente, se desempeña como panelista en <b>Imbatibles</b>, por Crónica TV.</p><p>Durante la entrevista, repasó sus experiencias de discriminación en la televisión argentina, la presión social sobre los cuerpos y la sexualidad, y el modo en que su identidad brasileña influyó en su carrera y en lo personal. En paralelo a su actividad frente a cámara, mantiene una vida familiar numerosa y una rutina que combina el cuidado de sus hijos con su formación profesional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IWS4H2XQXJAWRAV25YT6ORNNOI.jpg?auth=281e8208af81b4084df465d6136f691350fa2671262917d06abff8b09e292712&smart=true&width=3086&height=1736" alt="Lola Bezerra: “Nunca gané tanta plata en mi vida como con Electro Star”
" height="1736" width="3086"/><h2>Infancia, llegada a la Argentina e inicios en los medios</h2><p><b>—¿Cuándo llegaste a la Argentina y cómo fueron tus primeros pasos en los medios?</b></p><p>—Yo soy brasilera, me vine de Brasil a los 9 años, soy <i>goiânia</i>. Me vine a Argentina sin saber español, no sabía absolutamente nada. Estaba en una agencia de modelos que se llamaba <i>Elencos y Elenquitos.</i></p><p><b>—¿Arrancaste actuando?</b></p><p>—Sí, estuve en <b>Chiquititas</b>, en <b>Cebollitas</b>, en <b>Mi familia es un dibujo</b>. En realidad empecé como actriz y después me descarrilé un poco.</p><p><b>—¿Por qué decís que te descarrilaste?</b></p><p>—Y porque fui mediática, cuando salí con alguien famoso...</p><p><b>—¿Sentís que eso te perjudicó en tu carrera?</b></p><p>—Yo siento que sí, porque yo quería ser actriz y la verdad es que los actores son como muy cool y si vos sos mediática, te encasillan en eso. Así que sentí que me discriminaron un poco.</p><p><b>—¿Pero pasó algo puntual?</b></p><p>—Esto hace muchos años. Yo grababa una tira que se llamaba <b>Los únicos.</b> Estaba en el set grabando. Llegué, me presenté: “Hola a todos, soy Lola Bezerra, vine a grabar con ustedes”. Y empezaron a hacer chistes, ¿viste? Y me acuerdo que <b>Nicolás Cabré </b>empezó como a tararear el tema de <b>Rompeportones</b> cuando me vio entrar. Ahí me empecé a sentir mal y pensé ¿qué le pasa a este pibe? Y después, para rematar toda esta historia, empezó a hacer chistes que las brasileras eran todas put*s o prostitutas. O sea, conmigo estando ahí en el set de grabación.</p><p><b>—¿De la nada?</b></p><p>—De la nada. Me sentí tan mal en ese momento. Aparte, él era el protagonista de la novela. Obviamente que grabé y no le dije nada. Después llegué a mi casa y dije: “¿Por qué no le contesté a este pibe? ¿Por qué no lo mandé a la...?" Porque todo bien, pero tampoco es <b>Robert De Niro </b>actuando, ¿viste? De mil amores se lo digo, pero me sentí mal. Tampoco es un científico del <b>CONICET</b>.</p><p><b>—¿Nunca te pidió disculpas? ¿Nunca más lo viste?</b></p><p>—No, nunca nada. Pero bueno, esto es como un delito que prescribió ¿no? Por el paso del tiempo. Yo creo que por ahí él hoy, que es papá, que se casó de nuevo, por ahí tiene otra cabeza, como todo el mundo. Yo cambié y él seguramente también. Pero en ese momento me sentí mal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CFNIJ6676BFTDGS5VEJXWTUGKQ.jpg?auth=2294beade990abd0320f83d05a1f641c3cf1df93a67dbb41aad6a234ada4de9a&smart=true&width=3278&height=1844" alt="“Me vine a la Argentina sin saber español, no sabía absolutamente nada”, recordó Lola
" height="1844" width="3278"/><h2>Estigmatización, paso por Electro Star y relaciones mediáticas</h2><p><b>—¿Sentiste que la sociedad te estigmatizó por ser una mujer linda en los medios? ¿Te trataron de trola o con otros calificativos?</b></p><p>—Sí, no sé si con esas palabras. Pero sí como vedetonga o como sin contenido, ¿entendés? Me sentí como muy juzgada en su momento. También era otro tiempo, otra sociedad, otra tele. Tenías que ir a la tele y hablar de sexo, mostrar el cuerpo, ir casi desnuda.</p><p><b>—¿Te pedían que fueras así?</b></p><p>—Yo empecé en Animales sueltos y tenías que ir prácticamente desnuda. Si me preguntás si yo me hubiera vestido así, te digo que no, pero bueno, me pedía la agencia, me pedía mi representante. Es como que en ese momento yo no pensaba por mí. Me obligaban a hacer cosas que yo por ahí no tenía ganas, ¿entendés?</p><p><b>—¿Lo hacías para crecer en tu carrera?</b></p><p>—Sí y estar en la tele. Pero por suerte hoy el mundo cambió, la tele cambió y ahora tengo otras oportunidades.</p><p><b>—Uno de los momentos más conocidos de tu carrera fue con las Electro Star.</b></p><p>—<b>Nunca gané tanta plata en mi vida como con las Electro</b>. Te lo juro. Me compré un auto, viajé por el mundo, conocí tres continentes.</p><p><b>—¿Por qué duró tan poco ese proyecto?</b></p><p>—Éramos malísimas, por eso duró poco. Íbamos a cantar, me acuerdo, a paradores en Pinamar y le decíamos a la gente: “¿Quieren otro tema?“, y todos: ”¡No!“. Era un papelón, pero yo fui feliz, te juro. Gracias a eso, hice de todo.</p><p><b>—¿Qué edad tenías en esa época?</b></p><p>—Creo que 24 o 25 años. Conocí Sudáfrica, cantamos en el mundial. O sea, no en la cancha, ¿no? Pero una cerveza muy famosa tenía un parador y cantamos ahí.</p><p><b>—¿Te identificás como cantante?</b></p><p>—Es mi sueño, pero con esta voz que nací no puedo cantar nada. Tengo una voz de perro, pero la verdad es que mi sueño era haber sido una <b>Shakira</b>, una <b>Daniela Mercury.</b></p><p><b>—¿Te hiciste famosa o mediática por salir con Del Potro?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Qué pasó con Del Potro?</b></p><p>—Divino, pero bueno... Ahí sí me arrepiento, ¿ves? De haber hablado de él. Me arrepiento porque no salió de mí las cosas que yo dije, sino de mi representante en ese momento, como que me llenaba la cabeza. Justo él había ganado el US Open y volvió a Buenos Aires, nos vimos, salimos un montón de veces. Fui a la tele a contar cosas por ahí que no tenía que contar y él se enojó. Obviamente me hizo la cruz y nunca más me atendió el teléfono.</p><p><b>—¿De qué cosas hablaste?</b></p><p>—Cosas graciosas, pero él se enojó. “El tamaño de la raqueta del Potro”, qué sé yo, cosas así. Me arrepiento. Así que Delpo, si estás mirando esta nota o este reel, te pido disculpas. Era otra época, otra tele... Siempre se puede pedir disculpas, así que acá estoy.</p><h2>Pareja, familia ensamblada y vínculos con los hijos</h2><p><b>—¿Qué tiene que tener un hombre para enamorarte?</b></p><p>—Ser buena persona, inteligente, generoso, trabajador... Todo lo que tiene mi marido.</p><p><b>—¿Cómo fue el comienzo de la relación? ¿Él ya te conocía de los medios?</b></p><p>—Sí, él me vino a ver al teatro. Teníamos amigos en común, él era viudo y yo no quería saber absolutamente nada. Estuvo como un año remándola hasta que le di bola.</p><p><b>—¿Te costó salir con él por su situación familiar?</b></p><p>—Sí, porque era complicado salir con un viudo, tres hijos... Yo era chica, tenía 27 años y era una mochila enorme para mí. Pero la verdad es que no me arrepiento, <b>fue la mejor decisión que tomé en mi vida.</b></p><p><b>—¿Cómo te enamoró?</b></p><p>—Con eso, con la familia hermosa que tiene, con sus hijos, toda su historia. Me enamoró.</p><p><b>—¿Cuántos hijos tenés?</b></p><p>—Tengo dos hijos.</p><p><b>—¿Y con los hijos de él?</b></p><p>—Cinco hijos.</p><p><b>—¿Cómo te llevás con ellos?</b></p><p>—Re bien, tengo re buena relación. Siempre quise eso.</p><p><b>—¿Son grandes los hijos de él?</b></p><p>—Tienen 25, 24, 18 y mis hijos 10 y 7.</p><p><b>—¿Queda alguno viviendo con ustedes?</b></p><p>—Quedó el de 18, que fue con el que aprendí a ser mamá.<b> </b>Él me decía mamá cuando me conoció. Así que tuve experiencia gracias a él.</p><p><b>—¿Ellos cuentan con vos como con una madre?</b></p><p>—Sí, no sé si como una madre, pero el rol está. Nunca quise ocupar el luegar de su mamá, pero siempre contaron conmigo. Yo iba al colegio, a sus reuniones de padres, a los actos escolares. Siempre estuve para ellos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7LVTXTFG5NCFJP3G54LMMFCDCQ.jpg?auth=b45523b9d358fc6fd362b12c9a3c881691f824f2e1832111ca3b46bdc1fffe90&smart=true&width=1920&height=1211" alt="“Cuando iba a bailar, yo era el demonio: me gustaban todos”, admitió Lola en diálogo con Rulo (Adrián Escandar)" height="1211" width="1920"/><h2>Actitud en las relaciones, diferencias culturales y libertad personal</h2><p><b>—En tu época de soltera, ¿cómo reaccionabas cuando te querían levantar? ¿Qué te decían?</b></p><p>—Y cuando iba a bailar yo era el demonio.</p><p><b>—¿En qué sentido?</b></p><p>—Era tremenda. Iba a entrar al boliche y decía: “¡Ay! Me gustan todos". Como que nunca fui de tener vergüenza en ese sentido. Viste que las brasileras somos más libres...</p><p><b>—¿Son distintas a las argentinas?</b></p><p>—Yo creo que sí.</p><p><b>—¿Viene en el ADN?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿No solo no lo negabas, sino que si te parecía lindo alguien se lo decías?</b></p><p>—Sí. No lo veo como algo malo. No lo veo ni de atorranta, ni de trola, ni de nada de eso.</p><p><b>—¿Sos de encarar?</b></p><p>—Era.</p><p><b>—¿Y qué diferencias ves con los hombres brasileros?</b></p><p>—Yo creo que tenemos la mente como más abierta, en cuanto a la libertad. Yo me vine a Argentina a los 9 años y tenía los labios pintados de rojo. O sea, en Brasil las niñas parecen más maduras, ¿entendés? Una nena de nueve años en Brasil es una de 15 acá. Es algo cultural. Todas son muy coquetas, el pelo, maquillaje. Yo me maquillo desde los 8 años.</p><h2>Dinámica de pareja, amor imposible y actualidad profesional</h2><p><b>—¿Cómo es tu marido? ¿Tiene gracia?</b></p><p>—Más o menos. Me va a matar (risas). Es serio.</p><p><b>—¿Es mucho mayor que vos?</b></p><p>—Mi marido es de otra época, nos llevamos 17 años. Es más grande que yo y hay muchas cosas que se está como <i>aggiornando</i>. Fue cambiando un montón y yo lo vuelvo loca. Yo soy chispita, alegría, zamba. Y él se adapta a mí. Le dejo la cabeza así (hace seña con las manos). Pero bueno, me ama. Se ve que funciona la pareja (risas).</p><p><b>—¿Tenés un amor imposible?</b></p><p>—Un amor imposible... <b>Justin Bieber.</b></p><p><b>—¿Por qué Justin Bieber?</b></p><p>—Lo veo tan lindo, esa carita de bebé. Siempre le digo a mi marido: “Qué lindo que es ese chico, por favor”. Lo veo como más como maternal, me parece un bombón.</p><p><b>—Si tu marido te diera un liberado, ¿elegirías a Justin?</b></p><p>—Y yo creo que sí, es muy lindo, sí.</p><p><b>—¿Pero habría chance que tu marido te dé un liberado?</b></p><p>—No, cero. No es celoso, pero hay cosas que no. Ponele, hoy me iba a poner un vestidito negro para venir acá y me dijo: “Lola, es re corto ese vestido”. Así que me puse este largo. Igual no me importa su opinión, ¿eh? Yo hago lo que yo quiero. De hecho, a él no le gusta que yo trabaje.</p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—Y porque él siente que tengo que estar en casa con mis hijos, haciendo el rol de madre y yo trabajo y trabajé toda la vida desde chica, así que no le doy mucha bola a lo que él me dice.</p><p><b>—Pero ahora estás trabajando como panelista en Imbatibles y te va bien.</b></p><p>—Me encanta, te juro que estoy recontenta. Quiero aprender, quiero seguir en los medios. <b>Estoy estudiando Periodismo</b>, estoy en mi tercer año, así que estoy re contenta de estar ahí.</p><p><b>—¿Él te ve en el programa?</b></p><p>—Sí, obvio.</p><p><b>—¿Qué te dice?</b></p><p>—Le encanta porque estoy en un programa que salen cosas serias, de actualidad. Así que está recontento de verme a Lola en otro rol.</p><p><b>—¿Te sentís cómoda de nuevo en la tele?</b></p><p>—Yo estoy feliz, te juro, para mí es una oportunidad única.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6NHXXKMZUJAJNGY4PQMI4M6JUQ.jpg?auth=713f6e0e509672334edb1d6d2c23418b083344fa877baccb4cfb2a0187af84ef&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Lola Bezerra junto a Rulo en Desencriptados - Infobae ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Lola del Carril: por qué decidió irse a México, la relación de pareja que está iniciando y su deseo de ser madre]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/05/lola-del-carril-por-que-decidio-irse-a-mexico-la-relacion-de-pareja-que-esta-iniciando-y-su-deseo-de-ser-madre/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/05/lola-del-carril-por-que-decidio-irse-a-mexico-la-relacion-de-pareja-que-esta-iniciando-y-su-deseo-de-ser-madre/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, la relatora y periodista contó por qué decidió emigrar a tierras aztecas para continuar su carrera. Cómo transitó la enfermedad de su padre, su visión crítica sobre las redes sociales y por qué “el amor es lo más importante”]]></description><pubDate>Tue, 05 May 2026 06:00:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo que para <b>Lola del Carril</b> comenzó como un juego en la adolescencia -relatar goles de su equipo de hockey o en asados con amigos- se terminó convirtiendo en su profesión y su pasión mucho antes de lo que esperaba. Tras ganar el reality <i>Relatoras Argentinas 2021</i>, Lola logró un contrato profesional con la <i>TV Pública</i> y, en base a su voz y su talento, inició su camino en los medios, que la llevó a narrar competencias futbolísticas de relevancia mundial.</p><p>Luego de un paso por <i>ESPN</i>, Lola decidió encarar otro desafío en su carrera, mudándose a México para trabajar para el gigante <i>Televisa</i>. Instalada en tierras aztecas, se prepara para relatar los partidos de la próxima Copa del Mundo. Más allá de lo laboral, en este mano a mano también aborda temas personales. Entre otras cosas, Lola, que es licenciada en Comunicación Social, cuenta que hace poco inició una relación sentimental y expresa su deseo de ser madre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WLCFVYOMM5HJHMPA2DVODDCT3I.jpg?auth=f13d8ba64ac1030ea6c374c56a30f7eb0c2d3181f85e25e5e7fa5b95b82b9526&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Lola del Carril está trabajando actualmente en México y se prepara para relatar los partidos del Mundial (Foto Adrián Escandar)" height="1280" width="1920"/><p><i><b>-Se que estás trabajando en México y te enganchamos acá en Argentina un tiempito. Estás ahí yendo y viniendo. Mucha gente que se va no tiene la posibilidad de venir cada tanto. Me parece que esa combinación, mientras la puedas hacer, es fantástica, porque es como venís, cargás energía de los tuyos y seguís rompiéndola allá. </b></i></p><p>-Sí, están los que te dicen que no está tan bueno, que tenés que anclar en un lugar y no estar diversificando tanto, pero a mí me parece un privilegio. Y sí, lo estoy pudiendo hacer. Quizás me gustaría venir más tiempo, porque venís seis días, entonces respiraste y te fuiste, pero estoy feliz. </p><p><i><b>-¿Cómo arrancaste la carrera? Porque vos sos relatora de fútbol, además de otras tantas cosas que vamos a hablar, pero como relatora, ¿cuándo sentiste y dijiste “es por acá”? </b></i></p><p>-Siempre crecí cerca de una pelota. Mi vieja es muy fanática del fútbol, muy hincha, creo que ve más fútbol que yo hoy día. Mi viejo producía en <i>ESPN</i>, estuvo en <i>TyC</i>, entonces también me llevaba mucho al estudio. Cuando grababan <i>Hay equipo</i>, que él era productor de ese programa, yo estaba cerca de la cámara, de la pelota. Siempre me gustó, siempre fui deportista. Al estar cerca de eso creo que naturalicé mucho, tanto la tele como la cercanía con el fútbol, en tiempos donde quizás nosotras no estábamos tan cerca de eso. <b>Y, después, boludeando, con amigas en el colegio. Jugaba al hockey en ese momento y teníamos como cábala que el viernes antes del partido yo mandaba un audio relatando, pero sin saber nada, los goles que creía que íbamos a hacer, algo que nunca pasaba (risas). Después relatando en asados y justo apareció este reality en la Televisión Pública, que mis amigas me empezaron a decir “che, esto es para vos”.</b></p><p><i><b>-Y les hiciste caso a tus amigas...</b></i></p><p>-Sí, también me mandé, pero me daba vergüenza, eh. Aparte era terrible, porque tenías a Walter Nelson, Viviana (Vila) y Tití (Fernández), que te miraban así (hace el gesto), te daban una devolución.</p><p><i><b> -¿Y ahí ya te sentías como que “esto es lo mío” o primaba más el cagazo? </b></i></p><p>-Para mí siempre hay dos mundos, como que una cosa es la mirada social y otra cosa es la mía interna. Siempre lo sentí tan genuino y tan natural, como que para mí esa voz me salió de adentro. Después, obviamente, la vas puliendo y esa Lola no tiene nada que ver con la que relata hoy, por supuesto, pero me era natural. Entonces, no sé si primaba tanto el cagazo. Después, cuando ya aparece el juicio externo, decís: “uy, la puta madre”, no sabía que era tanto el bolonqui que se iba a armar. Pero yo, internamente, siempre lo sentí familiar. </p><p><i><b>-Vos hiciste ese programa y después, ¿cómo siguió el tema? Porque después de ese comienzo ahora estás en Televisa relatando y vas a relatar un Mundial...</b></i></p><p>-El premio del reality era un contrato, algo que me parece que hay que remarcarlo, porque yo siempre hablo de política, es una decisión institucional de poner a una piba a relatar. No es que el premio era una tele y “gracias por participar”, sino que era “bueno, te hacemos parte de la estructura”. Entonces empecé con el fútbol femenino, de a poco empecé a crecer, se la jugaron a darme fútbol masculino, después Eliminatorias y después me dijeron “vas al Mundial”. Todo eso con la <i>Televisión Pública</i>. En paralelo, yo ya había trabajado en <i>ESPN </i>como jornalera, haciendo notas. Iba a hacer las juveniles, inferiores y demás, y me dijeron “estamos para hacer un casting”. Me acuerdo que lo hice en lo de Male, una amiga que me prestó su estudio, canceló sus clases de guitarra y me dijo “te presto todo”. </p><p><i><b>-Eso era para ESPN</b></i></p><p>-<b>Sí, era un partido, un cagazo tenía yo... Fue tremendo. Aparte después de un par de meses me dijeron “bueno, arrancamos, arrancás el sábado que viene con Fiorentina”... ah bueno...</b></p><p><i><b>-¿Y cómo fue cuando te dijeron que ibas al Mundial, no este, que también vas a ir, sino aquel? Fue todo muy rápido también, ¿no sentís que fue como muy flashero? </b></i></p><p>-Sí, hay como una parte más adulta mía que dice “quizás en ese momento yo no estaba lo preparada que me siento hoy”, pero bueno, la vida no es así, es como maternar, nunca es el momento, ¿viste? Aparte me llamaron y me dijeron “mandame el pasaporte, esto, lo otro”, porque no iba a ir, lo iba a hacer desde acá. Pero a último momento me dijeron “bueno, viajás”. </p><p><i><b>-Vamos a hablar del hateo. Vos relatás, que es algo muy difícil. ¿Afecta mucho lo social? ¿Hay una manera de cuidarse? ¿Hay una manera de darle la vuelta y que no importe? </b></i></p><p>-No es un camino continuo, esa lucha sobre cómo te tomás lo que te dice el otro. Porque aparte siempre pienso que nos configuramos a través del otro. Nos pasamos la vida estudiando sobre lo importante que es el otro en nuestra conformación de la identidad. <b>Entonces, el que te dice “me chupa un huevo”, yo no le creo tanto. Para mí hay varias formas de tomártelo. Es como que un día me agarra medio en soberbia, porque me estoy defendiendo, y ahí como que digo “pero mirá dónde estoy”. La otra es angustia. Y la otra es que siento que estoy en un momento como más llano, en donde intento entender a ese otro, intento entender el contexto en el que estamos creciendo, lo que nos alienan las redes sociales, me preocupa porque siento que desde un lugar de privilegio tengo las herramientas, porque me puedo pagar mi terapia y porque todo el tiempo me cultivo, le doy constantemente.</b> Soy consciente que puedo ponerme un día a decir “no, estoy en una porque hay luna llena”, porque puedo pensar en eso. Pero hay gente que tiene que pensar en comer a la noche. Y en cuanto a lo de las redes sociales es la antítesis a lo que es la ley de la vida. Es el vale todo, es el anonimato, que todo lo que no existe en el sentido común de la vida real es lo que prima ahí. Y lo preocupante es que hay un montón de generaciones que están creciendo ya con esa lógica. Esperemos que las leyes vayan acorde a empezar a castigar el acoso cibernético, porque lo naturalizamos. </p><p><i><b>-¿Qué es lo peor que te dijeron? Desde algo que te haya causado risa hasta algo que te preocupó, que te provocó miedo</b></i></p><p>-<b>Amenazas de muerte, o del estilo “si te cruzo te cagaría a palos”.</b> Es muy fuerte. Para mis viejos sobre todo, yo lo veo, cuando lo leen, que no pueden creerlo. Les duele mucho más a ellos que a mí, que ya estoy un poquito más curtida. Es muy fuerte a dónde llega la gente, y cuando les contestás y de repente ven que sos una persona real y no un bot que pueden putear gratuitamente te dicen <b>“no, Lola, perdoname, nunca pensé que me ibas a contestar”... </b></p><p><i><b>-¿Cuándo fue el insulto? ¿Fue más en los relatos?</b></i></p><p>-Sí, siempre en los relatos. Hace poquito subí un corte relatando Real Madrid-Bayern Múnich, que es un partido de mucho peso en el mundo del fútbol, y se recontra viralizó. Mucha gente bancándome a full y también ahí arrancaron los que ya están para darte. Decían “que bueno que escuché el partido relatado por Mariano Closs”... ahí le dije a Mariano, la gente te agradece que no me tiene que escuchar (risas). En ese contexto, relatando, pasa que me putean mucho. Entonces intento no leer, me cuido. Porque también encontrás un regocijo en el que te dice “ay, me encanta”, pero no, ni esos ni los otros. Yo entiendo que laburamos de eso y que las redes hoy son un ingreso para nosotros, pero también yo tengo mi vida y mi salud mental y me parece mucho más importante que mi reel. </p><p><i><b>-¿Cómo tomaste la decisión de irte a México? ¿Por qué te fuiste? </b></i></p><p>-Fue una convergencia de todo, un poco de curiosidad laboral, también de sentirme un poco estancada. No por el canal, no por ESPN en sí mismo, más bien creo que es algo personal, como cuando uno siente que no se puede mover... Creo que me desarraigué de acá para arraigarme a mí misma allá. A mí México me dio como medio un refugio donde quizás soy mucho más ermitaña que acá, donde vivía socialmente. Y México me regaló un poquito más de silencio y meterme en un proceso mío, lindo, que necesitaba, de bajar un poquito. Abandoné el alcohol...</p><p><i><b>-Eso del alcohol, que está bueno remarcarlo, ¿me lo decís desde el sentido de algo preocupante, que estabas escabiando demasiado o a un nivel de decir “che, me cuido”?</b></i></p><p>-<b>Un poco las dos, pero no en la línea del alcoholismo, porque nunca tuve ese problema de “no puedo parar”, no voy a banalizar una adicción. Pero también creo que lo tenemos muy naturalizado socialmente al alcohol. Entonces decís “la birrita el martes a la noche y el mezcalito el jueves”... Me estaba drenando la energía. Me di cuenta que estaba como en un cincuenta por ciento de mi energía y me puse mucho más lúcida para tomar decisiones, para vivir. Me cambió el humor. </b>Viste cuando decís “che, ¿por qué estoy de mal humor todo el día?“. México me ayudó en todo eso. Aparte me fui como que te diga de una semana a la otra, me apareció la posibilidad de relatar el Mundial de Clubes que iba a ser medio un boom, porque era con una plataforma que salía gratuita para todo el continente. En ese momento no sabíamos si iba a ser una bomba o no lo veía nadie. Hay algo intuitivo que me surgió de este movimiento, dijo ”yo lo quiero hacer".</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2SXY4PP7JASLCKO2R4EOJLQRQ.jpg?auth=57c4743be40dfd23f8abd9e90b34ffb9e349dc26603eee14c81510c9900d2b93&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Lola contó los motivos que la llevaron a irse a vivir a México (Foto Adrián Escandar)" height="1280" width="1920"/><p><i><b>-¿Uno de los motivos de irte estuvo vinculado con el tema de que te puteen?</b></i></p><p>-Yo creo que nunca eso me va a marcar el rumbo de mi vida, si no, no me dedicaría a lo que me dedico. Yo estudié Comunicación Social, puedo hacer ochocientas cosas que no sean ponerme en una televisión a relatar fútbol. Sin embargo, es lo que me gusta, lo que me apasiona. Me preparo todo el tiempo. Te guste o no. Por eso te digo que yo también encuentro mucho refugio en la lectura o estudiar estos tipos que analizaron el mundo también en otros tiempos, para intentar bajar un poquito y entender desde un lugar más macro a esta gente que me detesta. Porque no es conmigo, yo no soy tan importante al final. Tiene que ver con una cuestión del oído social, de la adaptabilidad. Creo que el tiempo reordena constantemente lo social y en algún momento nosotras pasaremos a ser lo normal y entrará otro grupo a ser disruptivo y molesto e incómodo para el poder de ese momento y así constantemente. Entonces, abrazarme a esa teoría que me sirve por estos tiempos. </p><p><i><b>-El tema de la música, ¿es un hobby o puede ser una profesión? </b></i></p><p>-Es como que me lo pregunto. Siento que al final nos pasa como con los clubes de los cuales somos hinchas genuinamente desde que nacimos, porque por algo nos gusta el fútbol. Y después se te va un poco como apagando, se te va mermando porque se convirtió en tu lunes a viernes y en tu ver ochocientos partidos. <b>Y con la música me da un poco de miedo eso, porque yo lo tengo como descarga. Ahora empecé clases de piano, me junto a componer con un amigo cada tanto, pero ya cuando tenés la presión de la visión estratégica, en la era de la productividad... No quiero empezar a ver cuánta gente escucha la canción, el número y la métrica. Ya lo hago con mis videos y con el fútbol, que encima fue mi primer gran amor, el fútbol, y es como que me pasa eso. </b>Pero a la vez, hace poquito me hice la revolución solar y la mina me dijo “tenés que dar bola, porque la tenés para el afuera a esa arista en tu vida”. ¿Pero todo tiene que ser para el afuera? </p><p><i><b>-¿Entonces?</b></i></p><p>-Siento que no tengo la respuesta para darte, pero no está descartado. De hecho me gustaría a fin de año con las canciones que estoy haciendo transformarlas en una especie de disco. Y tengo ganas, por una cuestión mía personal, de formar como una banda, allá en México o acá también, y poder hacer como un show. Pero no sé si quiero ponerme a pensar en que sea mi laburo. Hoy no lo veo... </p><p><i><b>-¿Qué fueron tus viejos para vos, para tu crianza, para tu vida?</b></i></p><p>-Mucho apoyo, mucha presencia. Tuve mis cosas en la vida, mi viejo, con su enfermedad, una adicción a la droga, que quizás no es lo más normal para una chica de siete años o todo el tiempo que duró su enfermedad. Ahí mi madre sí, más omnipresente, fue un poco la dinámica que se dio en mi vida. Pero genuinamente, desde la emoción y el sentimiento, los tengo a los dos como padres muy presentes, orgullosos. Me dieron la mejor educación posible, me acercaron el club, los quince años que jugué al hockey. Los lunes, los martes, los jueves iba a entrenar, quisiera o no quisiera, por encima de todo el grupo, los sábados al aire libre, deporte, todo eso creo que me formó absolutamente. </p><p><i><b>-Y lo de tu viejo, que hoy entiendo, sigue dando charlas con respecto a las adicciones, cuando eras muy chiquita, ¿ya te dabas cuenta de eso o cuándo fue que lo supiste? </b></i></p><p>-No, fue mi madre, fue mi vieja de chicas diciéndonos, porque yo estaba encaprichada con “quiero ir igual a lo de papá, voy a lo de papá”, o me tocaba con papá en el club, lo que fuera, ya no me acuerdo tanto, y mi madre diciendo <b>“bueno, chicas, su padre tiene una enfermedad como cualquier otra, pero no está en sus facultades”.</b> Tuvo momentos peores que otros y en esos tiempos quizás era ir menos a verlo a él o ir a verlo, pero no a dormir y después nos buscaba nuestra vieja. <b>Empezó a doler, quizás más conscientemente, más de grande. Él se interna como dos años, que no lo vemos, y ahí sí, se produce como un agujero de empezar a duelar un poco todo.</b> Aparte nuestros padres, como todo en la vida, son nuestros primeros ídolos. Y después los bajás y también es un proceso muy duro. En pandemia es que él se interna, que ahí es como para mí otro nuevo capítulo también en ese vínculo, porque es reaprender a cómo ponerle límites a una persona que tiene sus herramientas, porque el adicto tiende como a manipular o a mentir y demás, y vos como que caés un poco en ser colaborativa, ¿viste? Lo sigo desentrañando. Ahora volví más de grande al psicoanálisis y me doy cuenta que quizás mi elección laboral tiene algo que ver con la identificación paterna. Mis abuelos también cumplieron un rol muy importante en que yo tuviese una infancia muy linda. </p><p><i><b>-El amor para Lola del Carril, ¿cómo lo vivís, cómo estás hoy?</b></i></p><p>-<b>Creo que tengo alma más conservadora de lo que la gente puede pensar. No puedo concebir lo de amar dos personas, bueno, eso ya es poliamor, ya no lo puedo entender, aunque lo respeto absolutamente. No va con mi sistema de amar. Yo doy mucho, como que soy de mucha entrega en el amor. Soy intensa, soy profunda, así como lo soy conmigo, creo que me gusta conformar ese tipo de vínculos. Entonces, no me da la energía para jugar en otros lados. Me gusta mucho el amor, me parece lo más importante que hay, me parece fundamental.</b> Creo que hay una romantización de la individualidad en estos tiempos que ya encima esto lo hace peor. Se están ocupando, yo soy recontra conspiranoide (risas), se están ocupando de aislarnos, de individualizarnos. Hemos perdido el sentido de la colectividad muy fuertemente. A mí el amor me parece importante. Volver al encuentro, a cultivar eso. Sigo aprendiendo, porque también tuve relaciones en las que siento que no fui para nada la versión que me hubiese gustado ser. Más infantil, con mis heridas, con mis miedos, fui más hija de puta (risas). Y ahora estoy entrando en una fase donde siento que puedo construir una pareja adulta, sana. </p><p><i><b>-¿Estás en pareja ahora?</b></i></p><p>-<b>Estoy conociendo a alguien, sí... uno no sabe hasta dónde exponer la vida privada, pero estoy contenta, estoy muy contenta.</b> Siento que rompí un patrón, ¿viste cuando llegaste a ese momento? </p><p><i><b>-¿Cómo te relacionabas antes y cómo lo hacés ahora?</b></i></p><p>-Antes siento que no era tan sincera conmigo, yo soy muy celosa, entonces terminaba proyectando en el otro, quizás mi manera de ser o de seducir o de ser en sociedad. Entonces eso me jugaba bastante en contra en mi vínculo. Si vos con el otro tenés una confianza tal en la cual podés decirle “mirá, yo tengo esta personalidad o esta tendencia, esta personalidad seductora, soy así”, o “lo estoy desaprendiendo”. Entonces, creo que después no lo proyectás tanto, no le rebotás al otro tus celos, tus quilombos. Ahora siento que me estoy vinculando con alguien que tiene mucha inteligencia emocional, que me leyó así, que me pone el límite también. Entonces, me siento cómoda en esa dinámica y es sincero, muy recíproco. ¿Viste cuando te esforzás en dar para que el otro...? Eso no es amor. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHWTTSUI4BASTGUCKXTHPUDX6U.jpg?auth=e864bef2bb0a147f00f4e7c7d65add9f7eca47062e1cdfa884379f1ea0e689a1&smart=true&width=1920&height=1280" alt="En Citados, Lola expresó su deseo de ser madre y formar una familia (Foto Adrián Escandar)" height="1280" width="1920"/><p><i><b>-¿Y proyectas en el amor formar una familia, ser madre?</b></i></p><p> -<b>Sí, tengo un gran deseo de maternidad.</b> Lo hablaba con amigas, ya llegué a una edad, yo tengo veintisiete igual, que les digo “che, ¿a ustedes también les está pasando que tienen como la idea recurrente?”. Porque ya empezás a pensar o a configurar o a ver dónde querés tener familia o en qué momento, qué sé yo. Lo tengo bastante presente últimamente. Yo amo los niños. Sé que me vas a decir o la gente me dice “mirá que no es lo mismo, ¿eh?”. </p><p><i><b>-Entonces es una idea formar una familia</b></i></p><p>-Sí, me encantaría. No siento que ahora sea el momento de ser madre, pero sí tengo el deseo. Quizás en el próximo Mundial, mi vida se vive en Mundiales, ¿viste? (risas).</p><p><i><b>-¿Cómo pueden influir el trabajo y las ocupaciones laborales en esa decisión? </b></i></p><p>-La maternidad creo que es el acto de deshacerse del egoísmo más grande del mundo. Es duelarte vos, porque es “hola, Lola, como te conociste, chau”. <b>En mi caso, aparte, por lo general, siempre he salido la gran parte del tiempo con mujeres, entonces, es razonarlo mucho más. </b></p><p><i><b>- ¿Cómo es el proyectar una familia con una novia? </b></i></p><p>-No sé, la verdad es que no llegué a edificar ese pensamiento. Pero bueno, es una decisión creo que doblemente pensada, la tenés que ratificar, porque sí, porque entran otros procesos. Igual muchas mujeres no han podido, por distintos problemas hormonales o lo que sea, maternar naturalmente. Pero sí, quiero ser madre, pero ahora estoy más en espíritu aventurero, en crecer, en seguir conociéndome a mí misma. </p><p><i><b>-¿Y a tu pareja no la mostrás en redes? ¿No la estás mostrando? </b></i></p><p>-No, igual es muy reciente. También es como me pregunto ¿por qué mostramos eso en redes?</p><p><i><b>-¿Y qué te respondés? </b></i></p><p>-No sé, ya me pasó con mi viejo, de compartir notas de él, con respecto a la adicción, que lo empiezan a putear a él, entonces ahí para mí hay que sostener la línea marcada entre lo público y lo privado. </p><p><i><b>-Pero después, en la interna, ¿no puede pasar que te digan “no me mostrás, me tenés oculta”?</b></i></p><p>-Me pasó muchas veces (risas), pero no es su caso. Si hay una demanda, hay una conversación y se trabaja y está perfecto y se comunica. No sé, estoy medio apocalíptica con las redes, estoy medio enemistada... </p><p><i><b>-Está eso de decir “sacaría a la mierda las redes sociales”, pero para nosotros es un ingreso y tenés esa pelea...</b></i></p><p>-Como te dije al comienzo, es un privilegio y siempre partiendo desde la base que somos privilegiados, de poder monetizar algo tan banal como las redes sociales. A la vez te volvés muy esclavo, porque empezás a ver que “uy, subí este contenido y pegó”, entonces mañana tengo que seguir subiendo, porque la red te premia la asiduidad. Entonces al final nos tienen atrapados... El otro día fui a una charla de Lucrecia Martel y dijo <b>“las redes se hicieron para conectarnos y al final para tenernos atrapados”.</b> Me gustó eso que dijo y lo tomé.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y4LVCN3RMRHU5FRNNBT73ZEG7U.jpg?auth=a068201a720d6afbc6d7f3381da04fee997ff95d2a9dbd556fc53c810e6cefcd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Lola del Carril está trabajando actualmente en México y se prepara para relatar los partidos del Mundial (Foto Adrián Escandar)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Maxi López: “Yo estuve enojado, todo era recontra tóxico”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/03/maxi-lopez-yo-estuve-enojado-todo-era-recontra-toxico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/03/maxi-lopez-yo-estuve-enojado-todo-era-recontra-toxico/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Empezó a contar su historia y el público lo eligió. Estuvo más de diez años sin compartir la vida con sus tres hijos mayores por conflictos con su ex mujer. Los viajes para intentar verlos y la proximidad que nunca se perdió, por qué hoy todos quieren ir a vivir con él. Cómo recuperaron con Wanda la complicidad de cuando estaban casados. Barcos, casas, aviones y lugares exóticos, los años del fútbol en que llevaba 40 amigos de vacaciones. Maxi y Wanda, Gastón y Solange, la pelea furiosa que pudo transformarse en comedia familiar]]></description><pubDate>Sun, 03 May 2026 05:20:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Maxi López tomó la decisión de volver a vivir en Argentina después de 21 años, acaba de escriturar su casa nueva. Meses atrás participó de MasterChef Celebrity y se convirtió en la revelación del programa. Divertido, sensible, amiguero, el público de la tele lo eligió. Muchos conocíamos su exitosa carrera en el fútbol desde muy joven y su historia mediática con Wanda Nara, pero ahora Maxi se animó a hablar, a contar su versión de la historia familiar, a responder todas las preguntas. Hoy, parece perfilarse como una gran figura de los medios, está a punto de grabar su propio reality show, hace streaming en “Anda pa allá” por Telefe, y prepara el viaje para la cobertura del Mundial de fútbol. Maximiliano Gastón López, Gastón, para los íntimos. </p><p><b>– Gastón, me decís. Mi mamá, mis amigos más cercanos me dicen Gastón. Solange también me empieza a decir Gastón, es un nombre que me gusta.</b></p><p>Solange es Wanda, su ex mujer claro. Todo parece componerse entre ellos después de muchos años de enfrentamientos judiciales y mediáticos. </p><p><b>– Ahora sos una estrella.</b></p><p>– ¿Decís?</p><p><b>“DECIDÍ ABRIRME, EMPEZAR A CONTAR MI HISTORIA, PERO NO PUEDO METER UN FILTRO A LAS COSAS”</b></p><p><b>– Claro, te conocemos todos, también los más chicos.</b></p><p>– Es increíble, lo que pasa es que inicié todas cosas nuevas, decidí abrirme, empezar a contar un poco de mi historia, de cómo soy y creo que llegué por la espontaneidad, porque no puedo meter un filtro a las cosas. Muchas veces hay que tener cuidado, uno habla, transmite. Creo que llegué a los chicos por el stream y a la gente más grande por la cocina. Sin pensarlo, sin estrategia, dije: quiero hacer cosas nuevas.</p><p><b>– Sos muy refinado para cocinar, tenés muy buen acento para los idiomas. Mostraste un costado sofisticado.</b></p><p>– Yo tuve la posibilidad de jugar al fútbol y la fortuna de hacer una carrera, pero además de jugar al fútbol, que era lo que me apasionaba, me divertía aprender. Aprender idiomas, porque iba a viajar por el mundo, tenía facilidad y me gustaba.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AFNETXFW7NFRZOAV4BDIGSF7AA.jpg?auth=f98c187a5c816d41fa9530760d71405b2bd862c6db31169ab166914615497054&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Sin pensarlo, sin estrategia, dije: quiero hacer cosas nuevas´", contó Maxi López (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Cuántos idiomas hablás?</b></p><p>– Hablaba cinco. Ahora cuatro porque el ruso me lo olvidé un poco, español, inglés, italiano y portugués. Mi mujer, Dani es suizo francesa, en casa ella habla en francés y sueco a la bebé y yo le hablo en inglés y español, pero entiende los cuatro idiomas, no sabés lo que es. Ella nació en Inglaterra, entonces ella adoptó el inglés.</p><p><b>– Sabemos los argentinos mucho de vos.</b></p><p>– Básicamente durante muchos años estuve cerrado. Es más, veía una cámara y me iba para el otro lado, cruzaba. Saben de mi época, de antes.</p><p><b>– ¿Te molestaba que se conocieran tantos conflictos familiares y judiciales?</b></p><p>– Y.. Para mí no era lo máximo, pero me había casado con Solange. ¿Qué podía pasar? Eran las reglas del juego, aceptaba. Si yo la elegí en aquel momento a ella, era parte de mi vida.</p><p><b>– El Turco Husain contó que Wanda te hizo una trampita al decirte que él ya había cerrado con MasterChef Celebrity, para que vos aceptaras estar.</b></p><p>– Me apretaron con eso. Dale, está tu amigo, ¿cómo no vas a aceptar? Pero el punto final fue en una charla una noche en casa en Suiza con mi pareja, me dijo “me parece que tenés que hacerlo, vos tenés estas cualidades y para mí te va a ir bien”. Yo cocinaba para mis chicos desde hacía mucho tiempo, no a ese nivel, pero me gustaba la cocina.</p><p><b>“LO QUE ERA DIFÍCIL NO ERA DEJAR EL FÚTBOL SINO ENCONTRAR LO QUE ME TRAJERA LA MISMA ADRENALINA QUE DENTRO DEL CAMPO DE JUEGO”</b></p><p><b>– Hace poco hablé con el Turco del final traumático de su carrera como futbolista, de sus años de depresión. ¿Cómo hiciste vos para salir del fútbol tan bien parado? Es un enorme cambio de rutina.</b></p><p>– De un día para el otro. Yo mentalmente me fui preparando. El fútbol básicamente se deja por dos cosas: o físicamente el cuerpo no te acompaña más o mentalmente te saturás, pero yo ese proceso lo viví con calma. Dije, me parece que después acá tengo que terminar. Fui pensando, estudiaba, leía cosas. ¿Qué puedo hacer el día de mañana? Lo que era difícil no era dejarlo, sino qué iba a hacer que me trajera la misma adrenalina que dentro de un campo de juego. Eso era muy difícil.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4V3NOJXJ6BDZHG7Y2OFYB3SNFA.jpg?auth=7791b55d4e63e7c4443e1dc6ce184e6d3f8a97cd4cad62d7b199ab67ac16807b&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Durante muchos años estuve cerrado. Es más, veía una cámara y me iba para el otro lado, cruzaba", recordó Maxi López" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Qué estudiabas?</b></p><p>– Idiomas, management, la parte dirigencial siempre me gustó, no me gustaba ser entrenador. Me fui preparando, gestión de grupos, business. Durante mi carrera siempre emprendí, pero el mejor negocio era jugar a la pelota. Todo lo que emprendía me iba como el orto. El deportista de élite está muy metido en su trabajo y a todos los emprendimientos no les podía dedicar el tiempo. Eso lo entendí una vez que dejé de jugar a la pelota, son cosas que vas aprendiendo con el camino.</p><p><b>– ¿Qué pasaba? ¿Cerrabas empresas, cerrabas restaurantes?</b></p><p>– Por ejemplo, abrimos un restaurante enorme, teníamos 400 empleados, una obra majestuosa, teníamos un ballet, 40 bailarines que bailaban por todo el mundo. Pero yo vivía en Moscú y no pude estar nunca, y perdí un montón de plata. Yo tuve restaurantes en diferentes ciudades del mundo, siempre me apasionó, pero al no poder dedicarle tiempo es complejo.</p><p><b>– ¿Con tu cuerpo que pasó? El cuerpo cambia sin tanto entrenamiento.</b></p><p>– Tengo mi pancita ahora, estaba peor. Te digo la verdad, me saqué otro Maxi de adentro, pero porque empiezo ahora en mayo un reality mío, voy a hacer una puesta a punto. Quiero volver al que era y tengo que entrenar de nuevo, voy a dejar el pucho, a comer bien, quiero cambiar mi vida de nuevo. </p><p><b>– ¿Es con Solange el reality?</b></p><p>– No, el reality no lo podría hacer para ponerme a punto. No, ella me saca de punto, tengo que encarrilarme. Daniela sí me pone a punto, entonces ella me ayuda.</p><p><b>– ¿Cuántas horas entrenabas cuando eras jugador?</b></p><p>– Empecé entrenando dos o tres horas al día hace 25 años atrás y los últimos años seis o siete horas, las cosas fueron evolucionando y te vas preparando. </p><p><b>– ¿Cuando dejaste el fútbol entrenaste? </b></p><p>– Cero, estaba saturado y dije, me relajo. Durante tres o cuatro años ni cerca pasaba de un gimnasio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AKSVLXPC4NGSZCLDDGGAAP74CY.jpg?auth=11a0bbd339062f4582ea0585792d9289fa5da9df81f7c553492e9977a56c7386&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Quiero volver al que era y tengo que entrenar de nuevo, voy a dejar el pucho, a comer bien, quiero cambiar mi vida de nuevo", aseguró Maxi López " height="1080" width="1920"/><p><b>– El miedo de dejar la actividad física es deprimirse.</b></p><p>– Yo estaba feliz, yo estaba bárbaro, me encantaba. Organizaba reuniones con amigos en cualquier parte del mundo, empecé a trabajar como empresario, mucha reunión. Y me daba todos los gustos. Y me pasé.</p><p><b>– ¿Fueron muchos años?</b></p><p>– Cuatro o cinco años.</p><p><b>“YO SIEMPRE PIENSO EN LOS DEMÁS Y DESPUÉS POR ÚLTIMO PIENSO EN Mí”</b></p><p><b>– ¿Tenes casa en Buenos Aires?</b></p><p>– Hoy firmé, hace un ratito.</p><p><b>– Barrio cerrado.</b></p><p>– Y si. El cambio de Suiza acá para mí no es importante, pero mi familia nunca tuvo la experiencia de vivir acá, vamos a ver cómo nos va. A mí me gustaba más Capital porque yo nací en Palermo, pero no estoy solo, tengo que pensar en los demás. Yo soy uno que siempre piensa en los demás y después, por último, pienso en mí.</p><p><b>– Hay que ver si a la sueca le gusta el modo de vivir en la Argentina.</b></p><p>– Yo creo que es imposible que no le guste. Vinimos cuatro o cinco veces de vacaciones. Es imposible que no te guste este país con todas las cosas que ofrece Argentina. Está la otra cara de la moneda, hay un montón de cosas complejas, pero cuando uno viaja por el mundo se da cuenta de todas las cosas que hay en Argentina y eso es difícil de encontrar.</p><p><b>“¿CUANTOS AÑOS ESTUVE LUCHANDO? DIEZ O DOCE”</b></p><p><b>– ¿Cuándo se mudan y los tenés a todos acá?</b></p><p>– Vienen ahora en mayo. Después tengo que viajar por el Mundial y ella vuelve de nuevo para Suiza. Después del Mundial vamos a estar el verano en Suiza y después vendremos definitivamente. Ella tiene que tener ese ida y vuelta con la familia. Convencer a toda la familia de Suiza que venga no es fácil, se va a sentir libre de ir y venir, creo que la familia es importante.</p><p><b>– ¿Estás muy contento, no?</b></p><p>– Mal, mal, uffffff. Porque, ¿cuántos años estuve luchando? Y ahora está la posibilidad, lo tengo ahí.</p><p><b>– Para tener a todos juntos.</b></p><p><b>“NO PUDE ESTAR PRESENTE O NO ME DEJARON, PERO ESA PROXIMIDAD CON ELLOS NUNCA SE PERDIÓ”</b></p><p>- Y sí, me vuelvo loco. Los chicos, “cuándo viene Elle, papá? ¿Cuándo viene Lando?” Son 21 años viviendo afuera. Yo me mudé 15 veces y esta es la mudanza más compleja de todas. Hace muchos años que dejé la Argentina. </p><p><b>– Muchos años sin estar con los chicos, ¿cuántos años fueron en total?</b></p><p>– ¿De situación difícil? Diez o 12 más o menos.</p><p><b>“LOS VEÍA CUANDO SE PODÍA, HICE MILLONES DE KILÓMETROS. ELLOS ESO HOY LO SIENTEN, POR ESO TENEMOS ESA PROXIMIDAD” </b></p><p><b>– ¿Cuándo los veías?</b></p><p>– Cuando se podía, cuando tenía la posibilidad. Yo siempre hice 1 millón de kilómetros, tengo en el lomo millones de kilómetros. Iba, venía, viajaba a Italia, a Francia, a Turquía. Siempre que estaba la posibilidad, siempre. Eso hoy ellos lo sienten y por eso tenemos esa proximidad. Más allá de que no pude estar presente o no me dejaron, esa proximidad con ellos nunca se perdió. Hay que estar, ¿viste? Y cuando eran muy chiquitos era difícil explicarles el por qué.</p><p><b>– ¡Diez o 12 años sin cotidianeidad es un montón!</b></p><p>– Si, mal. Me perdí un montón de cosas, no porque quise, pero no podía.</p><p><b>“ME PERDÍ UN MONTÓN DE COSAS. YO SIEMPRE QUISE ESTAR, FUE UNA LUCHA DURANTE UN MONTÓN DE AÑOS”</b></p><p><b> – ¿Cómo hacías vos para llevarlo?</b></p><p>– Difícil, difícil, difícil. Porque una cosa es querer estar y otra cosa es no querer estar. Yo siempre quise estar, fue una lucha durante un montón de años que gracias a Dios la pude resolver.</p><p><b>“YO ESTUVE ENOJADO, ERA IMPOSIBLE NO ESTAR ENOJADO. A VECES EL ORGULLO HAY QUE HACERLO UN BOLLITO Y METÉRSELO…”</b></p><p><b>– Si nos pusiéramos en tu lugar estaríamos muy enojados, vos nunca estás enojado.</b></p><p>– Yo estuve enojado. Estuve enojado, obviamente era imposible no estar enojado. Lo que pasa es que el tiempo me ayudó a entender las cosas, a madurar otras. Hay una frase que me decía mi viejo, perdí a mi viejo cuando tenía 12 años, pero me quedó acá. Me decía “a veces el orgullo hay que hacerlo un bollito y metérselo…” Y eso es algo que siempre me quedó. Dije, hay batallas que se pueden dar y hay otras que no.</p><p><b>“DURANTE MUCHOS AÑOS NO LA QUISE HACER PARTE A MI MUJER PORQUE TODO ERA RECONTRA TÓXICO”</b></p><p><b>– ¿Quién te bancaba esos años de llanto, de mucha tristeza?</b></p><p>– Durante muchos años Daniela, estamos juntos hace 12 años, cuando la conocí tenía 22 años y yo tenía 29. Cuando dijimos a partir de ahora caminamos juntos, le dije: “mirá, yo tengo tres pulguitas, y tengo un quilombo…” Durante muchos años no la quise hacer parte porque era recontra tóxico. Yo quería tener mi momento con ella, que era mi cable a tierra. Un par de años después me dijo: loco, me tenés que contar lo que pasa, no me filtres porque yo soy parte de tu vida. ¿Y ahí dije, “estás segura”?</p><p><b>– ¿Hacías terapia?</b></p><p>– Cero terapia. Hablé con tres o cuatro personas, pero ¿viste que dicen que tenés que encontrar a la persona? Yo no encontré la persona, un tema mío.</p><p><b>– ¿Qué hacías con todo lo que sentías? </b></p><p>– Tenía diferentes maneras. Yo tenía mucha energía, a veces me pasaba días sin dormir porque tenía energía, entrenaba, hacía esto, lo otro, viajaba. Me encantaba viajar, agarraba un avión para acá, para allá, muchas veces me iba para liberarme.</p><p><b>– ¿Te distraías? Hacías un montón de cosas muy entretenidas.</b></p><p>– Super entretenidas, jajaja.</p><p><b>“NO TENGO PROBLEMA EN PEDIR PERDÓN, PERO SOY UNA PERSONA LLENA DE BUENAS ACTITUDES” </b></p><p><b>– ¿En algún momento de esos años te preguntaste si algo no hiciste bien? Más allá de lo que hicieron los otros, ¿hiciste mea culpa? ¿Qué hubieras hecho diferente?</b></p><p>– Yo no tengo problema en pedir perdón. Siempre que emprendí las decisiones las tomaba yo y cuando me iba mal aceptaba el golpazo porque me podía equivocar. Me equivoqué 1 millón de veces, pero soy una persona llena de buenas actitudes. Cuando arranco un proyecto de vida, un trabajo o lo que sea, arranco con buenas intenciones y de buena manera, pero en el camino te cruzas con un montón de gente.</p><p><b>– Fue un conflicto tan largo, ¿no sentís que hay algo que podrías haber cambiado?</b></p><p>– Cien por ciento, lo que pasa es que hoy lo veo con diez o 15 años de experiencia. Yo soy creyente por parte de mi mamá, mi familia es creyente y creo que Dios no nos pone una cruz más pesada de la que podemos llevar. Yo tuve que pasar por eso porque por ahí me lo merecía. Yo pensaba que no me lo merecía, un padre o una madre no tienen que perder nunca la relación con sus chicos, pero a mí me tocó pasar eso y tenía que hacer un escarmiento.</p><p><b>“YO ME BLOQUEABA, NO ENCONTRABA LAS SOLUCIONES”</b></p><p><b>– Lo que decís es como si fuera un destino, yo digo que quizás uno hay algo que dejaste de hacer.</b></p><p>– Si, mil cosas. Porque entrás en una dinámica que… Yo me bloqueaba, no encontraba las soluciones. La gente sabía todo lo que me pasaba, pero yo no quería pasar ese peso a los demás, porque ya era muy pesado para mí. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KIE5DIMTJRC3BDAO55TYD7FEBU.jpg?auth=d11d776d0fea3f78b78e35800d7e15b20c245844ace34903b8d21e09ad17ee3c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Mi familia es creyente y creo que Dios no nos pone una cruz más pesada de la que podemos llevar", dijo Maxi López" height="1080" width="1920"/><p><b>– Sos muy cristiano, ¿vas a la iglesia? ¿Rezás? ¿Cómo te comunicas?</b></p><p>– Siempre rezo, todas las noches, hablo internamente con Dios. Eso es algo que aprendí de mi familia. En su momento iba a la iglesia, después entendí que la palabra de Dios la encontraba en cualquier lado, no necesitaba estar acá o allá, era una comunión que yo tenía con él.</p><p><b>– ¿Agradecés? ¿Pedís?</b></p><p>– Sí, empiezo agradeciendo y después pido, casi siempre por mis hijos, por la salud de mi familia.</p><p><b>– ¿Los nombrás uno por uno?</b></p><p>– No, pido por todos ellos. Cada uno es diferente, tengo de todas las edades, me apasiona. Creo que lo mejor que hice en mi vida fueron mis hijos. Puedo haber tenido cualidades para un montón de cosas, pero sin duda lo mejor que hice en mi vida fueron mis hijos.</p><p><b>– ¿Se parecen a vos los varones?</b></p><p>- Sí, y la nena también. Cada uno tiene cosas mías y de sus madres. Por ejemplo, el más chiquito de los varones con Solange tiene la personalidad de ella, el más grande es igual a mí, el del medio es un mix. Valentino es aplicado, súper enfocado, creo que es la versión mía mejorada, es recontra profesional en todo lo que hace. Coqui tuvo unos años complejos, ahora se acomodó, maduró, tiene esa chispa... El chiquito es “El Contra”, ¿te acordás del personaje? Igual a la madre. Elle se parece bastante a mí en personalidad con los colores de la mamá, pelito y ojitos. Y el chiquitito se parece mucho a la mamá y es carismático, se ríe todo el tiempo, es muy Daniela.</p><p><b>– ¿Te emocionan los chicos, te quiebran en algún momento? </b></p><p>– Si, por eso digo que esta es la mudanza más compleja, me llevó a estar mucho tiempo separado de los más chiquitos. Yo trabajaba y viajaba mucho. Es difícil, por eso estoy tan ansioso, quiero que ya estén todos acá.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PMI6XKNSPRDZJJEES3IQYEZMDY.jpg?auth=e4afa464fbca4a0d2758343e7ef2fcfbc40d7e1b2088e6aa1d808af3344b83c1&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Puedo haber tenido cualidades para un montón de cosas, pero sin duda lo mejor que hice en mi vida fueron mis hijos", destacó Maxi López" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Ella dice que te extraña?</b></p><p>–Sí, sí, me parte, me parte. Pero trato de preguntarle cómo fue su día, cómo va la escuela con los amiguitos, está mucho con los abuelos. Siempre me dice: te amo, me vuelvo loco. Ella me puso en jaque, me dio vuelta como una media desde chiquita. Con los varones es otro el trato. Elle te dice esto y chau, no hay discusión. Tiene un modo de ser, una alegría y es tan delicada, como la madre.</p><p><b>“JUGABA EN EL MONUMENTAL, EMPEZABA A TENER GUITA EN EL BOLSILLO, ES NORMAL QUE SE TE VUELEN UN POCO LOS PÁJAROS”</b></p><p><b> – Empezaste a entrenar en primera división siendo muy joven, tenías 17 años, estuviste en grandes clubes muchos años. ¿Cómo hace un jugador para no creérsela, no marearse? ¿Cómo hace con los que se acercan por interés? Estás en clubes con contratos millonarios y tenés todas las invitaciones del mundo. </b></p><p>– Mirá, yo pasé por muchas situaciones diferentes, a mí me tocó estar en clubes muy importantes y también muy chiquititos. Cuando sos joven es fundamental tu entorno, tu familia. Yo había perdido a mi viejo siendo muy chiquito, pero siempre tuve a mi vieja. Para los más chicos tener un entorno fuerte es muy importante. Yo era callejero, era quilombero, cuando me empezaban a conocer, jugaba en el Monumental, empezaba a tener guita en el bolsillo. Es normal que se te vuelen un poco los pájaros porque el proceso de aprendizaje uno lo hace a través de los errores y cuando sos pendejo es complejo. </p><p><b>“SABÍA QUE LO QUE ESTABA ALREDEDOR ERA PARTE DEL CIRCO Y QUE MUCHOS SE ACERCABAN POR INTERÉS”</b></p><p><b>– Pendejo, empezás a tener plata, a veces estás lejos de tu familia y se acerca gente interesada. Debés haber vivido esas historias.</b></p><p>– Millones. Yo siempre fui súper disponible para todos, pero después entendía quién era quién, porque mis amigos de la infancia siguen siendo los mismos y varios de ellos me acompañaron durante varios años. Mi círculo íntimo siempre estuvo cerrado y sigue siendo el mismo después de 30 y pico de años. Sabía que todo lo que estaba alrededor era parte del circo, parte de lo que yo hacía y que muchos se acercaban por interés.</p><p><b>– ¿En algún momento te la gastaste toda?</b></p><p>– Sí, varias veces.</p><p><b>– ¿Con los amigos?</b></p><p>– La mayoría de veces sí. Toda no, pero me gastaba mucha. Sí, soy un gran organizador de eventos.</p><p><b>– ¿Qué se puede contar?</b></p><p>– Muchos no se pueden contar, pero las vacaciones eran bestiales. Cuando tenía que desconectar, desconectaba en serio.</p><p><b>“GASTABA MUCHA PLATA. BARCOS, AVIONES, CASAS, LUGARES EXÓTICOS, LLEVABA GRUPOS DE 20, 40 PERSONAS” </b></p><p><b>– ¿Llevabas a tus amigos íntimos a dar vueltas por el mundo? Contame </b> </p><p>– Sí. Por eso digo, era un gran organizador de eventos. Muy superficialmente te voy a contar. Barcos, aviones, casas, ¿viste todas las cosas que hoy se ven? Sí, me gustaba. Me gustaban los lugares exóticos también. A veces me llevaba a un grupo y a desconectar cien por cien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BHHS23ZYXBDVXGCK4NCTKATCAU.jpg?auth=03f77c1540f731668c06d3c69447f44cf9789827a087e3c79c65dfb95f0e02d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Las vacaciones eran bestiales. Cuando tenía que desconectar, desconectaba en serio", contó Maxi López" height="1080" width="1920"/><p><b> – ¿Grupo de cuántos?</b></p><p>– Era variado. A veces eran 15 o 20 y a veces 40.</p><p><b>– ¿En serio? ¿Vos pagabas todo?</b></p><p>– Es un montón. Si, la mayoría de las veces pagaba. Era lo que me relajaba, disfrutaba. Venía a Argentina a ver a toda mi familia y charlar con mi gente también los disfrutaba, dos momentos. La presión era mucha durante todo el año y cuando tenía que desconectar, desconectaba. Tenía cuatro o cinco semanas de vacaciones, tres las quemaba y las otras dos estaba más tranquilo.</p><p><b>“SI YO GANABA 1 PESO, GASTABA 33 CENTAVOS JODIENDO CON MIS AMIGOS, 33 LOS INVERTÍA Y LOS OTROS 33 LOS USABA PARA VIVIR”</b></p><p><b>– ¿Qué te salvó? Algunos patinaron con la joda.</b></p><p>– Sí. Mirá, si yo ganaba un peso, me gastaba 33 centavos jodiendo con mis amigos, 33 centavos los invertía y los otros 33 los usaba para vivir. No me podía gastar 50 o 60 centavos en la joda, no era ético según lo que yo pensaba. Eso fue variando por el presupuesto que tenía.</p><p><b>– Para no desbarrancar tenías una disciplina con la guita.</b></p><p>– Sí, intentaba siempre, me parecía que tenía que aprovechar el momento donde se ganaba mucha, había también que invertir o guardar.</p><p><b>– Lo primero que hiciste cuando empezaste a ganar plata fue comprarle una casa a tu mamá.</b></p><p>– Sí. Ese fue mi objetivo siempre. Nosotros no teníamos un mango, una familia normal de Palermo. Y mi vieja perdió a mi viejo muy chica, nosotros éramos chicos y ella hacía un esfuerzo enorme. Entonces cuando llegó la posibilidad lo primero que hice con la primera guita fue comprar una casa que tuviera un cuarto para cada uno de nosotros, que ella tuviera su aire acondicionado, su cuarto para ella. Todas esas cosas me motivaban, como pasa con el 99% de los chicos del fútbol de hoy, están motivados porque las familias necesitan.</p><p><b>“ESA COMPLICIDAD QUE TENEMOS ERA LO QUE PASABA CUANDO ESTÁBAMOS JUNTOS”</b></p><p><b>– Cuando te veo con Wanda confirmó una idea sobre la juventud y las relaciones. Cuando uno es muy joven establece vínculos que son más difíciles de romper y uno puede más fácilmente volver conectar con esas complicidades primeras. ¿Es la misma de ese momento? </b></p><p>– Yo creo que hoy tenemos méritos los dos, pero mucho de nuestra relación y cómo yo me comporto habla mucho de lo que es mi personalidad. Ella me conoce de chico, yo la conozco de chica, nos casamos jóvenes y lo que ve la gente era lo que pasaba nosotros cuando estábamos juntos. Lo que pasa es que pasan tantas cosas que la gente se olvida y no se acuerda. Volvimos un poco ahí, pero a trabajar de un lado diferente, el de un papá y una mamá en base a los chicos, porque para mí los más importantes siempre son los chicos. Si, esa complicidad que tenemos era lo que pasaba cuando estábamos juntos. Cuando discutíamos hace algunos años atrás, ella me decía: vos no entendés, siempre vamos a ser familia. Yo, con todo lo que me hacía pensaba, ¿cómo puede decir esto? Hoy entiendo que sí tenía razón. Pero los dos entendimos también que el camino era acercarnos. Quizás por factores externos, quizá no, ella no cedía y siempre estaba el conflicto. Hoy está el amor de una mamá y un papá que trabajan para los chicos y en base a ellos.</p><p><b>“LOS CHICOS SE QUIEREN VENIR A VIVIR TODOS CONMIGO”</b></p><p><b>– ¿Estás muy enamorado de Daniela?</b></p><p>– Mal, mal. Dani, no voy a decir que me salvó la vida porque es un montón, pero sí me trajo esa paz que siempre necesité. Con Dani, los primeros cuatro o cinco años, cuando yo no podía estar con los chicos, nos íbamos de joda juntos y nos la poníamos la pera juntos, salíamos, viajábamos. Pasamos por todos los procesos y hoy nos ponemos a pensar y no salimos más, a las diez estoy cansado y a ella también se le cierran los ojos. Tenemos dos nenes hoy, las cosas pasan por otro lado. Me ayudó en un montón de situaciones, sí, nos complementamos muy bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z6G5SQHYNFGAVMHFF4SHITTAUY.jpg?auth=c696a82462fb6dfd678580627c1dfe922e6060acd853d0059336401cc7650c49&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No voy a decir que Dani me salvó la vida porque es un montón, pero sí me trajo esa paz que siempre necesité", expresó Maxi López (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Hace cuánto no la ves ahora? ¿La extrañás? </b></p><p>- Mal, volví de Suiza, hará un mes y pico.</p><p><b>– ¿Estás acostumbrado?</b></p><p>– No, no te terminás de acostumbrar a estar lejos de la familia. A mí siempre me costó, pero por trabajo lo hacía. Me ha pasado muchas veces, lo puedo manejar de alguna manera. Nosotros lo entendemos, lo más difícil es para los chicos que son chiquititos, explicarle a Elle que papá se tiene que ir a trabajar, es difícil. Los chicos más grandes, ya sabían que tenían que moverse dinámicos acá porque después me tenía que ir para Suiza. Estaba un poco acá, un poco allá y ahora se quieren venir a vivir todos conmigo. </p><p><b>“SIEMPRE FUI MUY ORGANIZADO, A VECES ERA DESPROLIJO, HACÍA COSAS QUE NO ESTABAN BIEN”</b></p><p><b>– Siempre tuviste la capacidad de mentalizarte, de organizar tu cabeza. </b></p><p>– Soy muy organizado, siempre organicé todo. Dentro de la organización a veces era desprolijo. Siempre muy organizado, pero hacía cosas que no estaban bien. Podemos estar un montón hablando, pero no importa.</p><p><b>– ¿No querés hablar de eso?</b></p><p>– Algunas cosas te las cuento. No te puedo contar todo en una entrevista.</p><p><b>– Ahora se te ve organizado sin joda. No creo que te quede mucho tiempo con tantos hijos.</b></p><p>– No, es imposible. Por ejemplo, en casa ahora les estoy organizando un espacio para que ellos estén con sus amigos. Para que tengan su lugar dentro de casa. Me encanta, siempre lo pensé desde chiquito eso, lo hablaba con Solange y lo hablo con Daniela.</p><p><b>– Es muy gracioso que le digas Solange, me quedan un montón de preguntas pendientes.</b></p><p>– ¿Vamos a tener una segunda entrevista? Tiene que haber una parte dos y quizás puede haber una parte tres. Tengo un montón de historias que contar. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SYYSSGWF5FF3DPAOIO3RWFLIRU.jpg?auth=46bff5b4b3db46666ecd6520da34dcc8a1662863bb1f447e51e18552f60fae86&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Pablo Echarri íntimo: cuando nació su amor con Nancy, la charla pendiente con su papá y el pacto con su familia ante una provocación]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/03/pablo-echarri-intimo-cuando-nacio-su-amor-con-nancy-la-charla-pendiente-con-su-papa-y-el-pacto-con-su-familia-ante-una-provocacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/03/pablo-echarri-intimo-cuando-nacio-su-amor-con-nancy-la-charla-pendiente-con-su-papa-y-el-pacto-con-su-familia-ante-una-provocacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor y productor reconstruye en esta entrevista el momento en el que comenzó su romance con Nancy Dupláa, su compañera de elenco por entonces y con quien hoy acumula 25 años de relación. El recuerdo del secuestro de su papá que despertó en él un estrés postraumático, las noches con Diego Maradona y la ideología política que lo obligó a acordar un método con su familia ante un eventual intento de escrache]]></description><pubDate>Sun, 03 May 2026 05:20:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En la vida de <b>Pablo Echarri</b> conviven dos tiempos. El del presente intenso —las funciones de <i><b>Maldita felicidad</b></i><b> </b>en el Teatro Metropolitan y el estreno del documental que produjo sobre la vida de <b>China Zorrilla</b>— y otro más reflexivo, desde donde revisa lo vivido. Se mueve entre ambos: activo, pero menos urgido.</p><p>Desde ese lugar, habla sin esquivar. Sobre el éxito, la exposición y los límites frente a la agresión. Pero también sobre lo que no se ve. <b>“Yo quedé medio mal de la cabeza”, dice al recordar el secuestro de su padre</b>, un episodio que dejó marcas en su forma de vivir el miedo y de pensar la protección de su familia.</p><p>En ese mapa también aparece el origen de su historia con<b> Nancy Dupláa</b>, hace más de dos décadas. “Fui manipulando nuestro encuentro”, recuerda en diálogo con <b>Infobae</b>, y todo lo que vino después: el paso del tiempo, los cambios y la construcción de una vida en común.</p><p>Entre lo íntimo y lo público, Echarri traza una línea que ordena la conversación. Después de haber probado el vértigo del éxito —al que define como “un impostor”—, hoy pone el foco en algo más difícil de sostener: la capacidad de reconocer y cuidar los momentos de felicidad.</p><p><b>—¿Cuántos años llevan juntos con Nancy?</b></p><p>—24, 25 años. Un montón de tiempo. Yo soy fan desde antes. Ya la seguía por la <i>tele</i>. Cuando irrumpió en <i>Montaña Rusa</i> fue muy fuerte.<b> </b></p><p><b>—¿Ya te gustaba?</b></p><p>—Sí, me gustaba. Me parecía una gran actriz, preciosa, con un desenvolvimiento impresionante. Y además tenía algo muy familiar para mí, en su forma de hablar, en su manera de moverse.<b> </b></p><p><b>—¿Es cierto que manipulaste algo para terminar trabajando juntos?</b></p><p>—Una vez, en la primera película que hicimos, <i>El desvío</i>, convencí al director, Horacio Maldonado, de que faltaba una escena entre nosotros.</p><p><b>—¡Contame todo!</b></p><p>—Estábamos filmando con Gastón Pauls, Nancy, Fede D’Elía, Magalí Moro y yo. Ellos hacían de pareja separada y la historia seguía a cuatro amigos que se escapaban de la ciudad, encontraban un bolso con más de un millón de dólares y se veían envueltos en un secuestro. Un thriller que, para lo simple que era, funcionó muy bien. Entonces le propuse a Horacio sumar una escena en la que mi personaje y el de Nancy tuvieran un pasado en común, un pequeño acercamiento que ella rechazaba. Yo decía que era para darle más carnadura a la historia… aunque en realidad fue más cara dura que otra cosa. Pero funcionó: conseguimos ese momento. Hasta ahí llegué.<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PRU4MV75TJAENAQVMAZRJDRGOM.jpg?auth=4561ff30cab222dc200066bfe2f75f14b8806b70fa6b6d248fc3c889703b7627&smart=true&width=1868&height=1051" alt=""Se puede decir que fui 'empujando' nuestro encuentro", recuerda Pablo Echarri sobre el inicio de su su amor con Nancy Dupláa." height="1051" width="1868"/><p><b>—Pero después dio pie a otras charlas, seguramente ¿no?</b></p><p>—Claro, eso abrió otras puertas. De a poco me fui acercando. Y la siguiente vez que coincidimos más fue en <i>Los buscas de siempre</i>. Ahí también tuve algo que ver. Con el tiempo, <b>se puede decir que fui “empujando” nuestro encuentro</b>. No soy manipulador, pero cuando algo me interesa, hago lo posible para que suceda.</p><p><b>—Sabés lo que querés.</b></p><p>—Puede ser. Pero con el amor pasan cosas raras. No es solo algo racional. Había algo muy fuerte que me salía naturalmente, y después yo lo convertía en palabras o en pequeñas estrategias. Recuerdo que la productora Patricia Weber me llamó cuando estaban armando un nuevo elenco para <i>Montaña Rusa</i>. Yo estaba muy bien en Canal 9, pero fui igual a conocer los estudios. Tenía un objetivo bastante claro: <b>cruzarme con ella</b>. Y pasó. Nos encontramos en la puerta. Esos momentos quedan grabados. Después hubo varios encuentros más, como pequeñas señales que se iban acumulando. Hasta que en un momento estuvo cerca… y ahí no solté más.</p><p><b>—Y no importó nada.</b></p><p>—Nada, no importó nada.</p><p><b>—Es lindo volver a esos momentos previos, ese pibe caminando los pasillos de Canal 13 queriendo cruzársela, mirá en qué terminó todo, el destino hizo lo suyo.</b></p><p>—Sí, es hermoso. En lo personal, en lo amoroso, en lo familiar. Pero también tiene que ver con la vida en general. Uno se mueve a partir de deseos, de ideas, de cómo imagina su futuro. Y en ese camino va tomando decisiones pequeñas que abren otras puertas, otros escenarios. <b>Cuando empecé con ella sentí algo muy fuerte, un deseo muy profundo. </b>Pero también había otra cosa:<b> por primera vez me fijaba en una mujer que se parecía a mí</b>. Siempre había creído que había que buscar lo opuesto, alguien muy distinto, como si la construcción de pareja dependiera de esa diferencia.</p><p><b>—¿Tus relaciones anteriores eran así?</b></p><p>—Sí, la mayoría eran muy distintas a mí. Y yo pensaba que tenía que ser así, había como una búsqueda.</p><p><b>—Los opuestos se complementan.</b></p><p>—Claro, debo haberlo escuchado mil veces. Pero con Nancy encontré otra cosa. Fue un encuentro con una par. Funcionaba el humor, lo cotidiano, el disfrute de estar juntos en lo simple. Eso era lo que hacía todo más fácil, más divertido.</p><p><b>—Estuvo Luca Martin acá y me dijo algo que me impactó: que cuando nació había revistas que comparaban sus caras para ver si podía ser tu hijo.</b></p><p>—Sí, las revistas del corazón ficcionalizan mucho para hacer más atractivas las historias. Pero alcanza con poner una foto de Luca al lado de una mía para ver que no tenemos nada en común<b>.</b></p><p><b>—Hay amor, pero no genética.</b></p><p>—Claro. Es un vínculo que se construye. Incluso podríamos hablar de una relación padre-hijo desde el rol, aunque no lo sea biológicamente. Pero lo más importante es él: Luca es pura luz. Desde chico lo fue. Inteligente, gracioso, con una personalidad increíble.</p><p><b>—Por supuesto tiene a su papá pero entre ustedes hay mucho amor, ¿qué te pasa a partir de su crecimiento cuando alguien lo cuestiona o aparecen cosas mediáticas? </b></p><p>—Salto por él. No lo pienso. Después, en privado, hablamos lo que haya que hablar, hasta donde él quiera también, porque ya es grande y tiene su propia mirada. Pero <b>lo primero es bancarlo. Es lo mismo que hago con mi familia y mis amigos</b>. Y también me da mucha alegría verlo hoy. Pasó de comunicar en redes o hacer alguna participación en radio con su papá a meterse de lleno en el día a día, en programas como <i>Bendita</i>.</p><p><b>—Y también en </b><i><b>Sex</b></i><b>.</b></p><p>—Sí, claro. Ahí muestra un perfil maravilloso, que disfruta mucho y es muy lindo verlo. Aparte le da unas amistades bárbaras porque es un mundo libre, lúdico. Pero <b>lo que más valoro es cómo se la banca</b>. Cómo se planta, cómo va puliendo su pensamiento y punto de vista hacia la vida, el mundo y más particularmente, la Argentina. Tiene una visión muy clara, y creo que también es parte del entorno en el que creció, nuestra familia, la del padre, donde hay una mirada muy definida sobre lo que nos rodea.</p><p><b>—Ese momento de su nacimiento, esas tapas de revista, tanta exposición, ¿fue difícil o el amor podía con todo?</b></p><p>—Ni lo pensás. <b>Comparado con lo que obtenés de estar con la persona que amás</b> y deseás al lado, todo precio es bajo, por más alto que sea. Las guardias, las persecuciones, las mentiras, las ficciones que se arman alrededor de la familia, las manipulaciones, son duras, pero todo eso es mucho más grande. Nunca se te cruza dejar todo por vivir más tranquilo. Te vas adaptando. Con el tiempo, además, uno desdramatiza. Nuestra generación fue muy intensa con la exposición: buscábamos la popularidad y después sufríamos la pérdida del anonimato. Es una contradicción fuerte.</p><p><b>—La vida privada.</b></p><p>—Exacto. Pero con los años lo entendés de otra manera. Hubo un momento en el que no podías ir a cualquier lado porque se juntaba mucha gente. Un restaurante, un paseo, se volvía complicado. Yo, por ejemplo, dejé de ir a Mar del Plata un tiempo. Después pensé: “Qué tonto”. Tardé en darme cuenta de que ese miedo o esa incomodidad ya no tenían sentido. Por suerte, con el tiempo, esas cosas se acomodan.</p><p><b>—En ese momento los dos eran furor, una pareja muy expuesta, con historias previas también muy conocidas. ¿Sentías que todo iba a estallar?</b></p><p>—Las cosas se fueron dando de manera bastante paulatina. Pero sí, hacia el final de <i>Los buscas de siempre</i> yo pensaba que podía ser una relación compleja por cómo había empezado. Más allá de que las historias anteriores ya estaban cerradas, había algo en ese origen que la volvía delicada.</p><p><b>—Sí, porque además había una panza…</b></p><p>—Claro. Y en ese contexto, en algún momento pensé que tal vez lo mejor era tomar distancia. Justo coincidió con una película que fui a hacer a España. <b>Me fui a Madrid con la idea de quedarme a vivir allá</b>.</p><p><b>—No sabía esto.</b></p><p>—No sé si lo conté alguna vez. Pero sentía que se abría una puerta con el cine español. Ya no era una producción argentina filmada afuera, era otra cosa. Tenía como referencia a Leonardo Sbaraglia, que después de <i>Plata quemada</i> se había instalado en Madrid. Y entendía que, si quería hacer ese camino, tenía que estar ahí. </p><p><b>—Y te fuiste a hacer la peli.</b></p><p>—Sí. Me fui a hacer la película pensando en quedarme. Pero a los quince días me di cuenta de que me quería volver corriendo.<b> </b>Toda mi vida estaba acá. Y además, <b>ya estaba profundamente enamorado de ella</b>.</p><p><b>—Eso quería escuchar: decime que volviste enamorado que me muero de amor.</b></p><p>—Bueno, en realidad pasó algo antes. Yo llegué a Madrid y a los pocos días me enfermé. Estuve con una especie de virus, pero tenía mucho que ver con la soledad, con esa sensación de estar dividido. La cabeza me decía una cosa, el cuerpo otra. Y cuando uno está así, tironeado, el cuerpo lo expresa. Recuerdo que a las dos semanas le declaré mi amor, sin vueltas. Y <b>ella se tomó un avión y vino a verme un fin de semana. Ahí se terminó de sellar todo</b>. A partir de ese momento, ya no había dudas. Esa idea de instalarme en Europa se desarmó por completo. Nos dimos cuenta de que había algo ahí que iba a durar.</p><p><b>—Y volvieron.</b></p><p>—Volvimos y empezamos a construir. Era un momento en el que los dos teníamos esa necesidad.</p><p><b>—¿Se fueron a vivir juntos enseguida?</b></p><p>—Sí, muy rápido. Cada uno tenía su casa, pero compartíamos todo el tiempo. Y al poco tiempo ya me fui a vivir con ella.</p><p><b>—¿Quién era más celoso?</b></p><p>—Ella.</p><p><b>—¿Y ahora?</b></p><p>—Hoy entendemos que los celos son un sentimiento bastante nocivo y en nuestro trabajo es importante correrse de eso, porque si no termina afectando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UDN3E7D5HFARJPNGQTPNGRGY6Q.jpg?auth=2f89283af1c11d74d150c8cb2b432b73c123e0f9d164c02361b479f5b9e737ba&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Pablo Echarri protagoniza Maldit felicidad junto a Paola Krum, Ines Palombo y Carlos Portaluppi." height="1440" width="1920"/><p><b>—¿Alguna vez dijiste “soy un conquistador”?</b></p><p>—Yo de joven era muy bobo, muy tonto. Creo que lo dije, un título de una revista. Se ve que me veía así en esa época. Pero en realidad yo entré a este mundo con bastante claridad de lo que quería y con herramientas que traía de antes, de mis épocas de Avellaneda, cuando atendía negocios en Wilde.</p><p><b>—Había un manipulador de la belleza también.</b></p><p>—Sí, un seductor. Aprendí a vincularme con la gente, a caer bien, a generar confianza. Yo trabajaba en un local en Wilde, en un barrio, en una calle de unas diez cuadras donde todos nos conocíamos. Todo se construía con una estrategia sostenida en el tiempo, una especie de manipulación amable, si se quiere. Y cuando empecé en la tele me di cuenta de que esas herramientas me sirvieron mucho para abrirme camino.</p><p><b>—No renegaste del galán entonces.</b></p><p>—No, pero creo que en algún momento me pasé de rosca. Me sobregiré con eso del seductor. Nuestro oficio es muy particular: hacíamos novelas, trabajábamos con compañeras muy lindas, todo alrededor era agradable, atractivo. <b>Cuando conocí a Nancy entendí que eso tenía que cambiar</b>. Que esas herramientas habían sido parte de una etapa, pero que no podían convivir con una pareja real, con un proyecto de vida. Había que ordenar eso, sin dejar de ser amable, pero con otra conciencia.</p><p><b>—¿Te acomodaste solo o te acomodó ella?</b></p><p>—Un poco de todo. Ella hizo su parte, sin duda, y yo también siempre fui bastante perceptivo. Pero cuando tenés claro lo que amás, lo que querés cuidar, las decisiones se vuelven más simples. Ese “conquistador” era incompatible con ese padre de familia, con esa pareja. Entonces el tipo se fue acomodando solo, dejó de hacerse el tonto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GCIEARCCT5BZJCAWB4WDIJ6XXI.jpg?auth=25d632aab23f6fac84a400fc563af6ff0a17488cad5752d3f2ea9c9b11a2ab6e&smart=true&width=780&height=516" alt="El secuestro de su padre fue uno de los momentos más dificiles de la vida de Pablo Echarri." height="516" width="780"/><p><b>—¿Es verdad que estudiaste plomería?</b></p><p>—Sí. </p><p><b>—¿Hoy te das maña?</b></p><p>—No mucho. Después estudié construcciones, maestro mayor de obra, así que tengo una idea general. Sé usar herramientas, pero prefiero llamar a alguien que lo haga mejor. Soy un virginiano medio extremo, muy perfeccionista y termino tardando demasiado.</p><p><b>—Nosotros hablamos alguna vez del secuestro de tu papá. ¿Pudiste hablarlo con él?</b></p><p>—Poco. Tiene que ver también con cómo eran los vínculos en esa época. Y papá murió joven, a los 73 años.</p><p><b>—A los siete años del secuestro, ¿no?</b></p><p>—Sí, en 2009. Creo que si hubiera vivido más, habríamos hablado mucho más. Yo mismo hubiera tenido más necesidad de volver sobre eso, de entender, de reconstruir. Lo que sí recuerdo es <b>una charla muy profunda el día que volvió, en la cocina de su casa</b>. Hablamos de lo que había pasado, pero desde un lugar bastante descriptivo, con datos concretos. Estábamos viviendo dos realidades completamente distintas: él venía de siete días de cautiverio, con un nivel de estrés enorme, y yo estaba del otro lado, atravesando otra incertidumbre. Creo que en algún momento él percibió que no corría peligro, porque fue bien tratado: con la comida, con sus medicaciones. Incluso generó un vínculo con uno de los chicos que lo cuidaba, algo cercano a lo que se conoce como <b>síndrome de Estocolmo</b>. En situaciones de tanta tensión emocional, cuando alguien te cuida, pueden generarse vínculos muy fuertes.</p><p><b>—Sí, está descripto.</b></p><p>—Claro, tiene nombre. Y cuando salió, entero, sano y salvo, creo que empezó a vivir ese episodio como un punto de quiebre. No fue una tragedia, pero sí un drama profundo que además tomó dimensión pública. Dejó de ser solo “mi papá” para convertirse en alguien atravesado por un hecho que lo exponía. Y ahí apareció una etapa distinta, con cierta intensidad emocional. Tal vez lo procesó hacia adentro. Murió joven y creo que, en parte, tuvo que ver con lo que vivió. Pero <b>yo quedé medio mal de la cabeza, hice otro recorrido dentro de mi casa</b>.<b> </b></p><p><b>—El estrés postraumático lo tuviste vos.</b></p><p>—Sí. Porque esa sensación que él tuvo en algún momento —de que no iba a pasar lo peor— yo nunca la tuve. Durante esos días, en mi cabeza estaba todo el tiempo la posibilidad de su muerte. Y eso me dejó mal. <b>Tuve años complicados</b>.</p><p><b>—Pensaba en lo difícil que es volver a esos lugares de dolor. A mí me pasó con mi abuela: nunca le pregunté por Auschwitz y hoy me arrepiento. </b></p><p>—Sí. También es generacional. Nuestros padres, y más aún nuestros abuelos, no se detenían en el dolor. No lo elaboraban como lo hacemos hoy. Nosotros tenemos más herramientas, más apertura, incluso el psicoanálisis como posibilidad de revisar y transformar algo de eso. Antes no: al dolor se lo tapaba con silencio. Por eso no hablábamos. Después del secuestro yo intenté traerlos a vivir conmigo, a un departamento en Recoleta. Sentía que algo así podía volver a pasar, no me lo podía sacar de la cabeza. Estaban asustados, claro, y hubo una discusión. Nunca conté esto, pero de alguna manera los empujé a mudarse. Vinieron, estuvieron unos quince días… y mi viejo salió corriendo.<b> </b></p><p><b>—Faltaba el barrio.</b></p><p>—Claro. Yo le insistía: “Papá, tenés que venirte. El barrio está muy bravo”. El 2001 había dejado un escenario durísimo: más pobreza, más desigualdad y un aumento fuerte de la delincuencia, sobre todo de los secuestros extorsivos, que empezaban a volverse frecuentes. El corralito también influyó: mucha gente guardaba lo poco que tenía en su casa. Yo logré traerlo por un tiempo, pero a los quince días se volvió. Y después pasó el secuestro. Era una discusión que teníamos seguido. Él me decía: “<b>¿A dónde querés que vaya si este es mi barrio?</b>”. Salía y se hablaba a los gritos con los vecinos de una cuadra a la otra. Y cuando pasó lo que pasó, ya no hubo mucho más que decir. Con el tiempo me quedó una sensación de arrepentimiento, porque ese era su lugar. Fue un desarraigo.<b> </b></p><p><b>—Pero vos necesitabas tenerlo seguro.</b></p><p>—Sí. Pensaba en ellos, pero también pensaba en mí. Igual lo tuve cerca, lo disfruté mucho. Y ese fue el destino.</p><p><b>—Dijiste que te afectó mucho. ¿Se volvió todo muy oscuro?</b></p><p>—Un poco. Me costaba salir a la calle. Ahí se mezcló la popularidad con la inseguridad, con cierta paranoia. Ya no era solo por mí: era por Nancy, por los chicos. La necesidad de protegerlos. Fue un momento difícil, que después fui trabajando.</p><p><b>—¿Necesitaste medicación?</b></p><p>—No. Me habría venido bien. Pero no era una época donde eso estuviera tan a mano. Hoy probablemente hubiera sido distinto. </p><p><b>—¿Cómo hiciste para salir?</b></p><p>—Tomamos decisiones. Una fue mudarnos en la ciudad, vivir más abiertos. También probamos alquilando en un barrio cerrado por seguridad, pero no duramos nada. Sentíamos que nos estábamos perdiendo algo de quiénes éramos. Y dijimos: si vamos a salir de esto, tiene que ser viviendo a la calle. Igual había cosas que se te metían en la cabeza: ganas de poner rejas en todos lados, incluso en los patios. Era irracional, pero en ese contexto parecía lógico. Veníamos de años donde la gente cambiaba el auto por uno más discreto, donde te seguían por la calle, te cruzaban el auto.</p><p><b>—Habían secuestrado a tu viejo, yo creo que no salgo de mi casa nunca más.</b></p><p>—Claro. Pensás en todo. En tus hijos, en lo que podría pasar. Son pensamientos que brotan solos.</p><p><b>—¿Se calmaron con el tiempo?</b></p><p>—Sí. Cuando comprobás que estás a salvo, algo baja. Y agradezco no haber puesto rejas en todos lados. Tengo un patio interno donde pensaba: “¿Y si alguien se descuelga?”.¿Quién se va a descolgar, <i>El Hombre Araña</i>? En ese momento imaginaba escenarios que no tenían sentido.</p><p><b>—¿Alguna vez pensaste en contar esa historia en una serie o película?</b></p><p>—Hubo una posibilidad. Trabajamos algo con gente de Kuarzo, con Hernán Kweller y Mariano Hueter. <b>Primero como documental, después como ficción, pero no avanzó. </b>A veces los proyectos no terminan de cuajar. Tal vez en algún momento pueda hacerse. Los textos y el material están. Igual nunca tuve una intención muy fuerte de reflotarlo: cuando lo hablamos es porque la propuesta viene de afuera.</p><p><b>—Pero ahora estás en modo documental...</b></p><p>—Sí, pero te digo algo: estoy un poco harto de la producción audiovisual (risas).<b> </b></p><p><b>—¿En serio?</b></p><p>—Es mucho trabajo. Tuve experiencias hermosas: <i>El elegido</i>, <i>La leona</i>, <i>Mi amor, mi amor</i>. También cine, como <i>Al final del túnel</i>, con Leonardo Sbaraglia, en coproducción con España. Todo eso fue muy enriquecedor, pero producir es muy demandante. En un momento sentí la necesidad de diversificar, de que la actuación no fuera lo único. Y ahí también te das cuenta de lo que implica sostener ese ritmo en el tiempo. Este último proyecto, el documental <i>El último viaje a China</i>, que amo profundamente, se estrenó en el BAFICI y llega a los cines el 7 de mayo.<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5W4SLFZLGFGC3BYLLLMP4J6TDM.jpg?auth=3fa8865365cf044bc264f0e2228f0797a8b05e5d6354c429772f47b103b262b6&smart=true&width=1440&height=810" alt="Pablo Echarri junto a Diego Maradona en La noche del 10." height="810" width="1440"/><p><b>—¿Por qué la China?</b></p><p>—El proyecto me llegó. Había una idea de una productora uruguaya, junto con EUDEBA (Editorial de la Universidad de Buenos Aires), de hacer algo por los cien años del nacimiento de China Zorrilla. Yo había abierto mi productora hacía unos tres años, después de mi experiencia anterior con <i>El Árbol</i>, y estaba armando mi propio camino. A través de mi amiga Cecilia Diez me acercaron la propuesta: buscaban una pata argentina, no solo financiera sino también artística. Era pensar qué contar de la China, cómo, quién lo iba a hacer. Y cuando me lo dijeron, me volví loco. Yo la amaba profundamente, aunque nunca trabajé con ella. La admiraba por lo que era como artista y como persona.<b> </b></p><p><b>—¿Se conocieron personalmente?</b></p><p>—Sí, nos conocimos. Ella venía al teatro a verme y yo también fui a verla. La última vez que nos cruzamos fue en el cumpleaños de Lito Cruz. Estuvimos un buen rato charlando con Nancy, disfrutando de su calidez y su inteligencia. Siempre digo algo: <b>la China me generaba lo mismo que Diego Maradona. La veías y la querías abrazar</b>. Y además te prestaba atención, estaba a gusto de estar con vos. Con Diego pasaba algo parecido: cuando conectaba, se entregaba por completo, era incluso más cholulo que uno.</p><p><b>—No conozco tus encuentros con Diego, tal vez debería…</b></p><p>—No, mejor que no (risas). Nos cruzamos algunas veces, sobre todo en mi juventud, en la noche.</p><p><b>—¿Te fuiste de joda con Diego?</b></p><p>—Sí, algunas veces. Pero cosas que quedan en mi corazón y en mi retina.</p><p><b>—¿Qué te pasa con el juicio que se está viviendo?</b></p><p>—Me dio mucha pena cómo se dio ese juicio fallido, sobre todo por el dolor de la familia. Ojalá esta nueva instancia traiga justicia y tranquilidad a todos sus hijos e hijas, pero en especial a Claudia y a las chicas, a Dalma y Yanina a las que amo profundamente.</p><p><b>—¿Tenés vínculo?</b></p><p>—Sí, tenemos un buen vínculo de siempre. Aun queriendo profundamente a Diego, siempre estuve del lado de Claudia, de Dalma y de Gianinna.</p><p><b>—Quiero haber sido mosca para estar en esas noches de gira con Diego.</b></p><p>—No, ni las moscas volaban (risas). </p><p><b>—Hay recuerdos que no se pueden contar.</b></p><p>—Recuerdos que no voy a olvidar. Nos divertimos mucho en una época muy intensa. Un gran personaje.</p><p><b>—¿Iba a tu bar, al Quinto Stone?</b></p><p>—Sí, vino algunas veces. Era una época en la que Diego Maradona se movía mucho con Guillermo Coppola también, y nos cruzábamos seguido. Hay fotos de esas noches dando vueltas. A Diego lo amaba todo el mundo: músicos, actores, todos. Donde aparecía, todos queríamos estar cerca, abrazarlo, decir “estuve con Diego”. Para nosotros era eso: estar con el más grande. Imaginate lo que era decirle a mis amigos de Dominico que estuve con Diego.</p><p><b>—¿Sos igual de cholulo con Messi que con Maradona?</b></p><p>—No, generacionalmente Messi me queda más lejos. Diego me quedó ahí, pegado. Y también valoro cosas de él que trascendieron lo deportivo. Messi logró una consistencia y unos números extraordinarios, incluso superiores en muchos aspectos. Pero lo que Diego representó para este país, para un sector de la sociedad, fue algo mucho más profundo. No fue solo el Mundial del 86 o el Juvenil: fue lo que encarnaba como figura. Por eso sigue estando en murales, en fotos, en la memoria colectiva.</p><p><b>—¿Podés enojarte o cuestionar lo que hizo mal?</b></p><p>—Sí, en su momento dolía verlo mal, sobre todo en el final, cuando tenía reacciones ásperas, incluso con gente que yo quiero, con su familia. Eso me dolía. Pero siempre hubo comprensión. Por su origen, por lo que vivió, por lo que le tocó ser. Era un héroe profundamente humano y necesitaba esa comprensión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZJXV4CGFNNGJHKD7CLUGU2H6HI.jpg?auth=10dabfe556867a5b1fc1633d69fd15a9e597017cc6135b0e21db7a6829e53287&smart=true&width=5892&height=3924" alt="Pablo Echarri junto a Tatiana Schapiro en los estudios de Infobae (Maximiliano Luna)" height="3924" width="5892"/><p><b>—¿Qué respondés cuando te dicen que no sos tan “nac &amp; pop” si te vas a Estados Unidos a comprar un iPhone? </b></p><p>—Que es una pelotudez clasista. Una mirada muy pobre. Me río, pero también me da un poco de tristeza. Muchos de los que te lo dicen no tienen ni dónde caerse muertos. Yo hace más de 30 años que soy responsable inscripto, trabajo, aporto en este país y tuve una carrera muy privilegiada. Gasto mi dinero en lo que quiero y donde quiero. Así que me cago muy de risa de toda esa gente.</p><p><b>—¿Te reís de verdad?</b></p><p>—Sí. Y si alguien se pone prepotente, no me lo banco. No acepto aprietes.</p><p><b>—¿Lo que se escribe en redes te lo dicen en la cara también?</b></p><p>—Muy poco. Y, curiosamente, las expresiones de desagrado suelen venir de mujeres de entre 50 y 70 años. Supongo que sienten que no voy a reaccionar de forma violenta. Igual las enfrento. Creo que los tipos no me encaran porque tienen miedo de comerse un tortazo, cosa que me parece muy bien por otra parte, que no se acerquen.</p><p><b>—¿Hoy darías un tortazo?</b></p><p>—Si alguien me violenta y atraviesa mi espacio, o intenta amedrentarme a mí o a mi familia, estoy dispuesto a cualquier cosa. </p><p><b>—Bueno, antes lo dijiste: si hay que salir a bancar, primero se sale.</b></p><p>—No tengas duda. Es visceral, instintivo. Hay un límite, un metro cuadrado simbólico que todos respetamos. Nadie puede avanzar sobre el otro con intención de violentarlo, lo conozca o no. Cuando alguien cruza esa línea, ya sea hombres o mujeres, para mí es una agresión. Y si alguien viene a agredirme, reacciono.</p><p><b>—Hablé con Nancy cuando apareció ese video en el aeropuerto, tiempo después. ¿Hay miedo en esas situaciones?</b></p><p>—No, miedo no, nos provoca otra cosa. Enfrentamos estas situaciones. Hay gente que agacha la cabeza para que pase rápido. Nosotros hacemos todo lo contrario, provocamos un momento. inversamente proporcional al inicial. Es una decisión que tomamos en familia.</p><p><b>—¿Lo hablaron con los chicos?</b></p><p>—Sí, les dije claro <b>que si alguien viene a violentarnos, la bancamos, prendemos los teléfonos y vamos para adelante</b>, nunca para atrás. Y eso provoca en el afuera una reacción muy concreta que es de profundo temor y de darse cuenta de que ya no tienen las riendas. </p><p><b>—Hay algo de la impunidad de las redes.</b></p><p>—Claro. La idea de “yo filmo, yo expongo, y de mí no se sabe nada”. Pero hoy todos tenemos un teléfono y con las redes esta lógica se da vuelta rápido. Fijate lo que pasó en ese aeropuerto en Panamá. Una pareja vino a insultar con tonterias, con enormes muestras de ignorancia, filmando. <b>Cuando nosotros también filmamos, esas caras anónimas pasaron a tener nombre y apellido</b>. Después apareció quiénes eran, su historia, y terminaron pidiendo disculpas. </p><p><b>—Quien termina publicando el video es él.</b></p><p>—Sí. Él hizo un descargo en sus redes con un video largo, pidiendo disculpas y contando que lo viralizaba porque su hijo, como había ganado Milei, había dicho que se iba a ir del país. Mirá vos qué mezcla, ¿no? Tal vez esa persona y yo ahora estaríamos un poco más cerca.</p><p><b>—¿Y luego subiste el que grabaron ustedes también?</b></p><p>—Cuando me entero le pregunto a Nancy si tenía el video, porque yo se ve que de los nervios en ese momento no filmé, no apreté el botón porque soy un viejo choto con estas cosas. Y Nancy lo tenía, entonces lo publico en Twitter. A las seis horas mi cuñado me cuenta que le escribió por Instagram uno que vivía enfrente de la casa de esta gente para hacer un scaner de su vida: que era una pareja tucumana, que la mujer era profesora de pilates, que él estaba en la lista de una senadora radical y era profesor de taekwondo, que tenía una causa judicial por violentar a alguien que tuvo algo con su esposa. Digo, tenga cuidado señora, señor, utilice el teléfono con mucha responsabilidad porque nosotros estamos hace 30 años caminando este camino y tenemos muchas herramientas para soportar esto. Pero cuando alguien que no está acostumbrado queda expuesto, el golpe es fuerte. La pérdida del anonimato es brutal. Esa persona terminó pidiendo disculpas, porque no había dimensionado lo que podía pasar, decía que su abuelo era peronista, que sus amigos peronistas no lo querían saludar, estaba muy preocupado el señor porque su vida se había trastocado. Entonces digo vivamos todos en paz. Cada uno con sus ideas, pero sin violencia.</p><p><b>—Qué fuerte haber preparado a los chicos para eso...</b></p><p>—Es lo que les toca. Tienen una vida maravillosa, extraordinaria, diferente a otras, pero también estas particularidades. Se habla, se naturaliza. No les gusta, claro, a nadie le gusta una agresión. Pero están más curtidos, porque nosotros no retrocedemos, no nos da ninguna vergüenza como a mucha gente, al contrario, nos activa otra parte de nuestra psiquis que es: acá no te metas.</p><p><b>—¿Hay algo que el público piense de vos que es completamente falso?</b></p><p>—Sí, <b>esa idea conservadora gorila de vincularme con la corrupción. Es completamente falsa</b>. Que intenten ponerme el mote de ladrón es una estupidez basada en la repetición. No es desconocimiento: es repetir algo que supuestamente hiere. Y además lo saben: saben que es falso.</p><p><b>—No apuntaba a eso, pensaba en los que te siguen, en los que te quieren. ¿Hay algo que ellos puedan construir de vos que no tiene nada que ver con quién sos?</b></p><p>—Sí. El que cree que soy un ganador o un conquistador se equivoca profundamente.</p><p><b>—Ya está guardado, señores.</b></p><p>—Sí. Además, en el fondo soy bastante conservador, sobre todo en lo vincular. Nunca fui un <i>bon vivant</i>, ni siquiera en los momentos en los que podría haberlo sido. Conozco compañeros que supieron usufructuar mucho más la fama o su imagen. Yo siempre fui bastante más medido. <b>Siempre fui menos que mi reputación</b>, como dice el Indio Solari.</p><p><b>—Pero te quedaste donde quisiste.</b></p><p>—Exacto.</p><p><b>—Contame de </b><i><b>Maldita felicidad</b></i><b>, tu obra en cartelera.</b></p><p>—En <i>Maldita felicidad</i> interpreto a un escritor que, después de publicar un bestseller a los cincuenta y pico, decide traicionar a sus editores —los personajes de Paola Krum y Carlos Portaluppi— para irse con una editorial más grande. Pero esa misma noche queda atrapado en una conversación sobre la felicidad, un tema que lo desarma porque arrastra una vida bastante infeliz. Ahí aparece un personaje, el de Inés Palombo, que es feliz sin tener “nada” en términos tradicionales. Y eso dispara la pregunta: ¿qué es realmente la felicidad? ¿El éxito o esos pequeños momentos cotidianos y la capacidad de hacerlos durar?</p><p><b>—¿En cuál de las dos estás, el éxito rotundo o los pequeños momentos?</b></p><p>—Los pequeños momentos.</p><p><b>—Que duren. </b></p><p>—Sí, claro. Aunque hoy tengo más herramientas para disfrutar también de un buen momento de éxito, de un suceso artístico o comercial. Porque también me acostumbré a fracasar.</p><p><b>—¿Y lo podés sostener?</b></p><p>—Sí. El fracaso no está tan mal. Si ajustás la expectativa, cuando algo sale mejor de lo esperado, lo disfrutás mucho más.<b> </b>El éxito es un impostor: te da una dosis muy intensa de algo que sube rápido… y baja igual de rápido.</p><p><b>—¿Qué días están en el teatro?</b></p><p>—Estamos de jueves a domingo en el Teatro Metropolitan, en Corrientes 1343.</p><p><b>—Qué linda que está Corrientes, hay una oferta cultural hermosa.</b></p><p>—Amo Corrientes. La transformación al hacerla peatonal fue muy discutida en su momento, pero yo nunca la critiqué más allá de las diferencias ideológicas y políticas porque donde hay una peatonal, hay gente caminando, y eso cambia todo. Cuando era chico iba mucho porque mi tía vivía en Corrientes entre Talcahuano y Libertad, tenía una tintorería en la Galería del Óptico. Yo vivía en Villa Dominico y cuando ella me invitaba a dormir a su casa, me tomaba el 10, caminaba solo por Corrientes y sentía que estaba en Disney.</p><p><b>—Te sentías gigante.</b></p><p>—Claro, era inmenso. Hoy la veo más hermosa que nunca; por sus teatros, sus restaurantes, sus pizzerías, sus librerías, la enorme propuesta teatral que hay en el on, off en las calles adyacentes, pero también por los artistas callejeros que son de lo más lindo y pintoresco. Y son una de las cosas más hermosas que nos diferencia con el resto del mundo.</p><p>—<b>¿Sos un tipo feliz hoy?</b></p><p>—Sí. Tengo momentos sostenidos de felicidad. Y esa es la gran diferencia que noto entre el Pablo joven y el de ahora. Siento que aprendí a reconocerlos, a valorarlos y a sostenerlos un poco más. Porque, en definitiva, la felicidad también es eso: lograr que esos pequeños momentos, duren.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CQHHCEFQ4JC25LQIMDI7ZXLF6E.jpg?auth=ffb30fc4c7c87d59399345aa28018352126611eb0064d94f2a19bb1781af8f1c&amp;smart=true&amp;width=5508&amp;height=3708" type="image/jpeg" height="3708" width="5508"><media:description type="plain"><![CDATA[Maximiliano Luna]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Me duele sentir que no llegamos a tiempo”: tiene 20 años y lucha por defender el derecho de los niños a seguir siendo niños]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/02/me-duele-sentir-que-no-llegamos-a-tiempo-tiene-22-anos-y-lucha-por-defender-el-derecho-de-los-ninos-a-seguir-siendo-ninos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/02/me-duele-sentir-que-no-llegamos-a-tiempo-tiene-22-anos-y-lucha-por-defender-el-derecho-de-los-ninos-a-seguir-siendo-ninos/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Para Lupe de la Cuesta fue impactante saber que había infancias distintas a la suya. Descubrió que esa distancia no era tan difícil de reducir y procuró dedicarle tiempo a reconstruir sueños y deseos en otros. Fundó una organización de voluntariado que llamó Volver y que tiene una premisa medular: "Si no vas a volver, no vengas". En un capítulo de Voces, la historia de una joven que entendió su privilegio y su capacidad para cambiar realidades]]></description><pubDate>Sat, 02 May 2026 13:17:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lupe tiene siete años y escribe cuentos. Es hija de una profesora de letras y viven en una posición acomodada en la provincia de Buenos Aires. Va a un colegio privado y sabe que tendrá la posibilidad de elegir el rumbo de su historia. Maia tiene siete años y no conoce las vocales. Vive en Añatuya, un pueblo en Santiago del Estero. Cuando Lupe y Maia se conocen, Lupe ya tiene dieciseis. Recuerda lo que ella hacía a la edad que en ese ahora tiene Maia. Descubre que hay una diferencia sustancial entre ellas. Se lo cuestiona. Piensa que tal vez haya una distancia insalvable. Hasta que Maia dice que le fascina el color rosa, el favorito de Lupe, y se ponen a cantar juntas canciones de Tini. La brecha se reduce y congenian.</p><p>Lupe vuelve de ese viaje a Añatuya con una preocupación. Es una duda existencial y genuina. Sabe que probablemente la experiencia gratificante que parió en el pueblo se disolverá con el paso del tiempo. Presume que será un desenlace inevitable. “<b>Nos vamos a olvidar de que hay chicos viviendo así y nos vamos a convertir en lo que criticamos</b>”, cree. Lo cuestiona. Lo rebate. Lo discute. Y comprende que no es imposible volver. Vuelve y vuelve a volver. Ahí nace “Volver”, una organización que -según su propia descripción- lucha para que los chicos sigan haciendo cosas de chicos.</p><p>Entre cada vuelta, las ganas de hacer que chicos sigan haciendo cosas de chicos se multiplican. “Volvimos con el corazón rebalsado. Nos sentíamos llenos”, dice. Ese entusiasmo, ese desborde lo trasladan a un hogar del barrio de Parque Chas, llamado María del Rosario, que dirige una profesora del colegio. Empiezan a hacer ahí lo que hacen en el paraje santiagueño. “Llevábamos hilos encerados y hacíamos pulseras. Llevábamos masa y jugábamos con masa. Llevábamos soga y saltábamos la soga. Pelota de fútbol y jugábamos al fútbol”, relata. Y lo que empieza, se sigue. Porque “nos llamamos <i>Volver</i>, si no vas a volver no vengas”.</p><p>Lupe es Lupe de la Cuesta. Tiene 20 años. Conduce un grupo de treinta voluntarios en la organización <i>Volver</i>, es referente de un adolescente de catorce años de un hogar y cuenta que todo lo que hace nació de los viajes de servicio con el colegio San Andrés, de Olivos. “Cuando tenía doce años fuimos a una escuelita en el Delta. Y creo que desde el primer momento donde vos te enfrentás a niños, ves que de repente sube el río y no pueden llegar a la escuela, algo que a nosotros nunca jamás nos había pasado. <b>Hay algo de entender que soy una privilegiada</b>“.</p><p><b>—Qué bueno la escuela que lo incentivó.</b></p><p>—Es tan importante que existan estas actividades. Porque si no vos podés vivir una vida entera sin enterarte de qué hay afuera de ese círculo. Fue nuestro miedo durante mucho tiempo. Nosotros nos enteramos que hay otra cosa, que hay gente afuera que está viviendo mal. ¿Y vamos a seguir como si nada?</p><p><b>—¿Qué edad tenías cuando te empiezan a surgir estos interrogantes?</b></p><p>—Fue en mi último año de colegio, yo tenía 16 años, cuando vamos por primera vez a Añatuya, un pueblo en Santiago del Estero. <b>Fue muy impactante ver infancias tan distintas a la mía</b>. Me acuerdo muy bien de una chiquita que se llamaba Maia, que tendría 7 años y no sabía las vocales. Y a mí me impactó mucho eso porque me acordaba que yo a los 7 años me encantaba jugar a escribir cuentos. A mí siempre me gustó escribir, mi mamá profesora en letras, yo a los 7 años escribía cuentos y pasaba horas haciendo eso. Y enfrentarme a una chica que no sabía las vocales y al mismo tiempo después esa chica me dijo “mi color preferido es el rosa” y cantamos juntas unas canciones de Tini que estaban de moda en ese momento. Hubo algo de decir estamos o estuvimos en esta edad en una posición tan distinta y a la vez somos dos nenas de 7 años a las que les gusta el rosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QJLMY5BRAJEGBOTTJYRMRQEPTA.jpg?auth=2b68f56be19e3146e184867c65dfedabe53e47ef6458fc17401be992657990db&smart=true&width=1920&height=1441" alt=""Fue muy impactante ver infancias tan distintas a la mía", recuerda Lupe en Infobae." height="1441" width="1920"/><p><b>—Ahí empezaste a entender algo de lo aleatorio de donde nacemos.</b></p><p>—Sí, totalmente. Y lo injusto de eso. Y al volver, me acuerdo de que tuvimos una conversación con mi profesora de historia, a la que quiero mucho, -hoy me río cuando lo cuento pero en ese momento era una preocupación real-, de decir nosotros vimos lo que hay afuera de este barrio o lo que hay afuera de esta burbuja, y lo más probable es que el año que viene arranquemos una carrera en una universidad privada, y después pasemos a trabajar en una empresa, y nunca hagamos nada y nos olvidemos de esto que vimos. <b>Lo decíamos con miedo. ¿En qué nos vamos a convertir? </b>No podemos convertirnos en alguien que no le importe todo esto. Y eso era compartido. Era una cosa de decir “<b>nos vamos a olvidar de que hay chicos viviendo así y nos vamos a convertir en lo que criticamos</b>”. Viéndolo casi como inevitable. </p><p><b>—Todos los años tenían una experiencia social distinta.</b></p><p>—Sí, no sólo teníamos viajes de servicio sino que teníamos actividades como visitas a hogares, salidas con hogares. Me acuerdo una vez que llevamos a todos los chicos de un hogar al cine.</p><p><b>—Muchas veces uno calma algo de esa angustia desde lo económico. Pero ustedes decidieron poner el cuerpo.</b></p><p>—Sí. También es sumamente importante la ayuda económica, pero nosotros encontramos que lo que nos movía era estar ahí. Hay algo mío personal que más allá de injusticia, más allá de todo: a mí me encanta estar con chicos, desde siempre. Tenía 8 años y era la que cuidaba a las primitas de 3. Ahí hay algo de disfrute, de decir, quiero estar acá.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RQEIM2XZ2ZBFBMKE6ANI6MFUQ4.jpg?auth=8d759dd9f21de5f8ed2fc64b72ee1be27d3cf92c402779a3f4b95b9958672584&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Todos los años durante su educación secundaria el colegio propuso actividades sociales, el viaje a Santiago del Estero marcó el inició del trabajo que hoy hace desde la organización Volver." height="1440" width="1920"/><p><b>—¿Cómo empezás a plantear en tu casa estas diferencias que vivías y a entender que vivís en otra realidad?</b></p><p>—Yo creo que mi casa fue una casa donde la conciencia del privilegio estuvo presente. No fue algo que yo traje como ajeno. Mi mamá fue profesora del colegio al que yo fui. Y yo fui a ese colegio con una beca. Y creo que hay algo de eso, donde siempre hay una conciencia de vos estás en una posición muy privilegiada, estás recibiendo una educación sumamente privilegiada y tenés que ser consciente de que te vas a encontrar con gente muy privilegiada y muchas veces mucho más privilegiada que vos. Había algo de ser consciente de ese privilegio, de que no todos viven la misma vida. Siempre fui de agarrarme temas y querer lucharlo mucho. Entonces, mis papás siempre me escuchaban en la mesa de la comida de la noche, peleando porque, no sé, no podía creer la cantidad de casos de anorexia o que había un chico que se había ido a dormir sin comer.</p><p><b>—En tu casa eras la que ibas a salvar el mundo.</b></p><p>—Lo peleaba, sí. Y discutiéndolo también.</p><p><b>—¿Qué te empezó a pasar con los chicos?</b></p><p>—Para mí hay un magnetismo desde el primer momento de querer cuidarlos y a la vez disfrutar tanto jugar con ellos. Realmente sentarme, jugar y, más allá de todo lo que pueda haber alrededor, disfrutar ese momento como el mejor momento del día. eso es lo que lo hace tan sostenible creo.</p><p><b>—¿Qué te shockeó ver? ¿Qué aprendiste en ese camino?</b></p><p>—Algo que me shockea es la resiliencia que veo en algunos lugares. Siempre fui muy buena alumna, muy responsable, muy estudiosa pero eso nunca me fue difícil algo. Nunca me fue difícil sentarme a estudiar. Nunca tuve trabas para sentarme a estudiar. Ver chicos que tienen todas las trabas y que igual se sientan a estudiar y que igual se esfuerzan.<b> A estos chicos que quieren que les vaya bien, hay que ayudarlos</b>. Me acuerdo patente estar en un micro yendo a otro pueblo cerca de Añatuya y ver por el micro pasar por un rancho, ver una mesa que le faltaba una pata muy chiquita, dos nenes sentados haciendo la tarea o haciendo ejercicios en el medio de la nada, en una casa que no tiene baño.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VR4ITGPXXFC3VLOZMPLESVLWZM.jpg?auth=8f061fe7f4a47b8f83dab5f6329a58dcbcb734ed23083732c6b409ad5e6aa06f&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Guadalupe de la Cuesta: "A estos chicos que quieren que les vaya bien, hay que ayudarlos"" height="1280" width="1920"/><p><b>—¿Y cómo nace el proyecto?</b></p><p>—<i>Volver </i>nace porque después de ese viaje que hacemos en el último año de colegio a Añatuya, había una sensación mía, compartida creo, de decir <b>“no puede ser que no volvamos”</b>. El último día todos llorando porque nos íbamos, habíamos estado cinco días con los chicos de un hogar y nos despedíamos. No puede ser que estemos llorando así como si fuese imposible volver. No es imposible volver. Y con el apoyo de una profesora del colegio que me re incentivó, me re empujó, me dijo “y volvé, no es imposible, volvé”. Arranco, mando un millón de mails, organizo un millón de cosas y convoco a quince chicos con los que al año siguiente volvemos a Añatuya. Ahí arranca <i>Volver</i>. </p><p><b>—¿Imaginabas en ese momento lo que estabas impulsando?</b></p><p>—Ni por casualidad. Pero al mismo tiempo hoy lo pienso y tiene tanto sentido que hoy estemos acá. No imaginaba lo que iba a pasar. Es más, cuando estamos terminando ese viaje, me acuerdo de decirle a uno de mis amigos “¿salió bien, no? Podríamos volver a venir”. En ese viaje era una duda si esto iba a ser algo constante o si era una cosa de una vez y ya.</p><p><b>—Vos ibas desarrollando este camino, teniendo estas inquietudes. ¿Qué pasaba mientras en tu casa? ¿Qué decían tus papás?</b></p><p>—La primera reacción de mis papás, como todo padre, es miedo. Especialmente cuando la primera vez que voy a Añatuya yo siendo el adulto, o sea, solos. Hubo miedo de decir, ¿cómo vas a llegar? ¿dónde te vas a quedar? ¿no te va a picar una vinchuca? ¿no te va a agarrar dengue? Todos los miedos que se les pasan por la cabeza de un padre, que también desconoce mucho qué es Añatuya o qué hacemos allá. Pero ahora ya están subidos al proyecto.</p><p><b>—Hoy ya es una forma de vida.</b></p><p>—Sí, totalmente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VBT6JMLACFBK3KMWEI7KNMLR7M.jpg?auth=21bde9cbaaeca5d7739d021e629a602ba73b7ee6cc3ca5e5318b0533189583ac&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Eran tantas las ganas y el compromiso que una vez finalizada la secundaria Lupe organizó a un nuevo grupo de voluntarios para volver a Santiago del Estero." height="1440" width="1920"/><p><b>—¿Cómo empiezan a trabajar con el hogar en Buenos Aires?</b></p><p>—Volvemos de ese primer viaje en Añatuya. En ese momento decíamos mucho “<b>volvimos con el corazón rebalsado</b>”. Nos sentíamos llenos. Era eso. Y era decir, de vuelta, no puede ser que algo que nos llene tanto solo lo podamos hacer cuando hay un finde largo y nos podemos escapar a Añatuya. No puede ser. Tiene que haber una manera. Y una persona que era profesora en nuestro colegio y que nos había guiado mucho en lo que era servicio comunitario, se había ido -Pri Garritano se llama- para empezar a ser directora en un hogar de niños. Y nosotros eso lo sabíamos. La seguía en Instagram, sabía que ya estaba siendo directora en un hogar. Entonces le tiro un mensajito y le digo “che, tengo un grupo de voluntarios, acabamos de volver de Añatuya, estamos muy contentos. ¿Hay chances de empezar a ser voluntarios en tu hogar?”. Y varias personas nos dijeron “arranquen tranqui, vayan una vez por mes, se van a quemar”. Había mucho una cosa de “ustedes están muy energéticos porque acaban de volver de Santiago, no se apuren porque como que esa energía se va a quemar y no va a ser sostenible en el tiempo”.</p><p><b>—Y hay que cuidar a los chicos de eso también ¿no?</b></p><p>—Totalmente. Era un planteo absolutamente coherente. Soy la primera en decir “nos llamamos <i>Volver</i>, <b>si no vas a volver no vengas</b>”. Pero yo creía, quizás una cosa medio adolescente, que no nos íbamos a quemar. Arrancamos igual yendo cada quince días, porque dijimos “vamos a escuchar a estos adultos que nos están diciendo esto”. Arrancamos yendo al hogar los sábados a la mañana, a estar, a jugar.</p><p><b>—¿Qué hacían ahí?</b></p><p>—Arrancamos muy tranquilos cada dos semanas a estar en el hogar de nueve y media a doce y media los sábados. Llevábamos hilos encerados y hacíamos pulseras. Llevábamos masa y jugábamos con masa. Llevábamos soga y saltábamos la soga. Pelota de fútbol y jugábamos al fútbol.</p><p><b>—¿Los chicos se enganchaban?</b></p><p>—Los chicos estaban copados. Pero porque los chicos no estaban acostumbrados a voluntarios tan jóvenes. Yo en ese momento tenía 17 y mis amigos 17, 18. Era un hogar donde había voluntarios pero tenían en general 40, 50 ó 60. No estaban acostumbrados a que haya un grupo de chicos con mucha energía. Así que estaban muy enganchados. Llegábamos y era gritos, “Lupe, Lupe, Lupe”, como mucha energía había.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K3ICPHPQZJFVFKMOB3IUSLTAXA.jpg?auth=f3ccbdf0461f2d8d916851315940c982328e0ba054f615c924c145c020f34810&smart=true&width=1440&height=1920" alt=""Si no vas a volver no vengas", pide Lupe que acompaña todos los sabados con su organización al hogar María del Rosario" height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Cómo fue evolucionando?</b></p><p>—Un día hicimos una feria de ropa para juntar fondos para volver a Santiago del Estero y en esa feria de ropa estamos charlando entre nosotros, y yo digo “che, quiero hacer una salida”. Nos habían dicho en el hogar que los voluntarios hacían salidas generalmente, que en algún momento cuando conociésemos más a los chicos podíamos hacerlo. Y me acuerdo que estando en la feria de ropa le mandé un audio a la directora del hogar, a Pri, que teníamos confianza porque había sido nuestra profesora y le digo, “Pri ¿hay chance de que hagamos una salida? Pegué mucha onda yo con estas dos nenas ¿Hay chance de que pueda sacarlas un rato el finde?”. “Sí, re contra”. En el medio nosotros habíamos entregado autorizaciones, papeles. Es importante decir esto porque no es que uno llega a un hogar y saca un niño. Ahí hicimos junto con una amiga la primera salida con dos nenas.</p><p><b>—¿A dónde fueron?</b></p><p>—Fuimos a McDonald’s. Después al teatro. Y después se quedaron a dormir a mi casa. Fue muy a todo o nada la salida. Yo siempre digo qué valientes que fuimos porque nos mandamos con toda. Pero salió muy bien.</p><p><b>—¿Qué dijeron en tu casa?</b></p><p>—Al principio no entendían. Al principio hubo algo de decir “¿cómo?, ¿qué?”. Pero no porque desde un no, sino desde un “¿por qué existe esto? ¿por qué existen salidas? ¿qué es este mundo?”. Y ahí yo empecé a explicar que los chicos necesitan salir, <b>el hogar es hermoso pero no es una familia y necesitan vivir la vida familiar</b>. Mi papá fue “ok, dale”. Y estuvimos muy poco tiempo igual en mi casa porque llegamos tarde a la noche después del teatro, y a la mañana siguiente era sábado entonces fuimos directo al hogar. Pero ese tiempo mis papás se derritieron de ternura.</p><p><b>—¿Dormiste algo esa noche?</b></p><p>—Yo siempre duermo bastante mal cuando están los chicos en casa. Al día de hoy, con tres años adentro, siempre duermo medio mal con los chicos en casa. Viste cuando las madres dicen “una vez que tenés un hijo dejás de dormir bien”. Hace tres años que vienen a dormir, ¿por qué sigo durmiendo mal? Hay algo de no relajar del todo porque sabés que están ahí y querés que estén bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JHWVKYIBHZHE7GO4LL4OGS77T4.jpg?auth=899253954980092cc9e9d49cacc7ff3468c22d33dea317184fef3b0abc6c6733&smart=true&width=1920&height=1440" alt=""El hogar es hermoso, pero no es una familia y necesitan vivir la vida familiar"" height="1440" width="1920"/><p><b>—Todos los chicos del hogar de a poquito pudieron empezar a salir, a conocer casas, a vincularse con las familias.</b></p><p>—Totalmente. Sí, ese primer año nosotros estábamos aprendiendo cómo hacer las cosas y éramos muy cuidadosos. Me acuerdo de que tenía un Excel con cuántas veces sacamos a cada chico, para ser más o menos justa de decir que todos hayan salido alguna vez. Hoy ya no funciona así porque tenemos la suerte de tener muchos voluntarios, entonces hasta incentivamos a que un voluntario tenga más vínculo con un chico y lo saque más. Así que ese primer año todos salieron alguna vez a nuestras casas.</p><p><b>—¿Qué pasa la mañana siguiente cuando los llevás de nuevo al hogar?</b></p><p>—No hay una angustia enorme. Eso le pasa a mi mamá por ejemplo. Cuando un par de veces mi mamá me acompañó a llevarlos de vuelta a los chicos, me dice como “ay, qué angustia o qué duro” después de pasar un fin de entero con algún chico. Y la respuesta que yo le doy a mi mamá es que te pasa eso porque nunca entraste al hogar. <b>Nosotros que entramos al hogar sabemos que no es un lugar del terror, no es un lugar del mal</b>. Es un lugar donde los chicos la pasan bien, donde se divierten. Y también para los chicos es su casa en estos años. Tengo mucho vínculo ponele con uno de los adolescentes y de repente me dice “ya quiero ir al hogar, estoy hace tres noches en otras casas”. Hay algo de su casa y de esa comodidad. Lo que sí me pasa a mí cuando los dejo de vuelta es extrañarlos. Sí hay una extrañitis de repente. Pero, bueno, es personal. </p><p><b>—Un montón de cosas te quiero preguntar. ¿Quisiste convencer a tus padres de que se anoten en el RUAGA?</b></p><p>—No, nunca. Sé que no es mi búsqueda que ellos hoy adopten y también sé muy bien que no es la búsqueda de ellos. Yo sí sé que a mí me gustaría adoptar cuando esté en una edad de querer ser madre. Pero también sé que es algo que no hay que incentivar ni hay que forzar, tiene que ser un deseo que esté muy firme de la persona que se anota.</p><p><b>—Son treinta. ¿Todos van a al hogar?</b></p><p>—Sí, somos un poco más de treinta pero que hay voluntarios que vienen a los viajes de Santiago del Estero exclusivamente. Hay voluntarios que vienen al hogar exclusivamente. Hay voluntarios que van a la escuelita de apoyo escolar exclusivamente. Y hay voluntarios que hacen dos o tres de estas actividades.</p><p><b>—¿Los voluntarios son todos tan jóvenes como vos?</b></p><p>—Sí, los más grandes tienen 24, 25 años.</p><p><b>—¿Y es una búsqueda que sean un grupo de gente joven o se puede anotar cualquiera?</b></p><p>—Se puede anotar cualquiera. Al ser gente joven atraemos gente joven y se arma medio un grupo de amigos que está buenísimo. Pero también en el hogar, especialmente en el hogar María del Rosario, recibimos gente más grande que arrancó a ser voluntario con nosotros y por ahí después pasó a ser referente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OA2UQT66TNFF3F6AZKLNTM477I.jpg?auth=ae4d1db3804976e85c446658ac5292b816c0ca5fce5d9aed5c824f8775b469c7&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Lupe con una de las niñas del hogar en el Ecoparque." height="1920" width="1440"/><p><b>—Contemos qué son los referentes.</b></p><p>—Yo soy referente de uno de los chicos. Los referentes afectivos son familias que son voluntarios en el hogar, pero que tienen vínculo con un chico o un grupo de hermanos en particular. O sea, en vez de sacar a todos los chicos o a cualquiera, sacan a un chico o a un grupo de hermanos siempre, idealmente todos los fines de semana. Nuestro hogar tiene la suerte la verdad de que hay muchos referentes. Cada chico tiene más de una familia referente. Entonces, esto igual, yo digo tiene la suerte, bah, nosotros funcionamos así y funciona. Hay otros hogares que funciona distinto y que les funciona y que está buenísimo. Hay hogares que funciona que el referente los pasa a buscar el viernes y los lleva de vuelta domingo a la noche y eso es todos los fines de semana y quizás es un rol más demandante en ese sentido. En nuestro hogar no es así sino que todos los referentes tratan de sacar al chico todos los fines de semana pero de repente un referente lo saca el sábado, el otro el domingo. No es esto de llevarlo a tu casa todos los fines. Pero sí, es un rol que a mí me encanta. Pero también es un rol que yo siempre le tuve, durante mucho tiempo fui voluntaria sin ser referente. Y es un rol que siempre le tuve mucha admiración, de conocer a referentes y ver el trabajo que hacen con los chicos. O sea, cómo cambia el chico en dos años de recibir amor de parte del hogar, pero también y muy especialmente de parte de los referentes.</p><p><b>—No demos los nombres reales de los niños, inventémoslo si querés.</b></p><p>—Sí, Santiago, pongámosle.</p><p><b>—¿Santiago cuántos años tiene?</b></p><p>—Tiene 14. Es grande.</p><p><b>—Es un adolescente, ¿Cómo nació el vínculo entre ustedes?</b></p><p>—Fue muy curioso porque tuve mucho vínculo con él por tiempo antes de ser referente. Podríamos decir que fui referente durante mucho tiempo hasta el título. El vínculo arranca porque él un verano les habían mandado un cuadernillo del colegio para hacer tarea y entrar al año más acomodados. Me puse con él y otra nena que estaba en su mismo grado a ayudarlos con la tarea, a hacerles apoyo escolar. Después vino otra maestra que también les hacía apoyo escolar y él me pidió, “¿puedes hacerme apoyo escolar a mí?”. Y yo dije “bueno, dale”. Hicimos eso. Entonces yo arranqué a hacerle apoyo escolar a él solo y fue un verano entero de una intensidad con el apoyo escolar. Era todos los días apoyo escolar. Se terminó el cuadernillo y vamos a McDonald’s. Ahí empezó. Yo ese año pedí en el hogar si podía hacerle apoyo escolar de manera constante, no solo en el verano. Me dijeron que sí. Arranqué a ir una vez por semana al hogar para hacer apoyo escolar con él. Y empezó una cosa de si aprobás esta prueba, hacemos una salida y festejamos; si aprobás todo en el boletín, te llevo al Parque de la Costa. Él es parte de un grupo de cuatro hermanos que tenían una pareja que eran referentes de los cuatro y después cada uno tenía referentes individuales. Y él era el único que no tenía un referente para él solo. Eso lo noté, él me lo dijo y medio que empecé a suplir ese rol en el interín de que le estaban buscando un referente. Yo no pensaba ser su referente. Pero en ese interín yo dije “lo voy a sacar más a él porque claramente hay una falta acá, están buscando un referente”. Y fue el año pasado recién que le pusimos el título.</p><p><b>—¿Hay comunicación cuando uno no va al hogar? ¿Los adolescentes tienen celular? ¿Cómo es?</b></p><p>—Sí, los más grandes tienen celular. Siempre es una ida y vuelta porque adolescentes es típico que se les rompe, que no sé qué, que no sé cuánto. Entonces tenemos periodos cuando tienen celular y periodos donde no. Pero hay mucha comunicación con el hogar. A mí, mi cosa preferida con Santiago es llevarlo a los partidos de fútbol. Él hace fútbol en un club y a mí me gusta eso. No solo me gusta llevarlo sino que me gusta tener esa constancia de saber cómo viene la liga, de estar metida en todo eso.</p><p><b>—¿Viene de una historia difícil Santiago?</b></p><p>—Sí, o sea, todos los chicos vienen de una historia difícil. A mí me duele... Nosotros tenemos una forma de hacer las cosas: <b>cuando los chicos ingresan tratamos de saber lo menos posible sobre su historia</b>. Esto no aplicaría a alguien que trabaja en el hogar o a un trabajador social. Lo digo nosotros como voluntarios. Sí cosas puntuales que hay que saber, como por ejemplo si viene de un caso de abuso sexual. En general te avisan porque es algo que tenés que saber por cómo se va a manejar el chico. Pero no saber detalles. No nos gusta saber la anécdota. Porque <b>si sabés la anécdota es muy difícil no encarar el vínculo desde la lástima</b>. Entonces nos gusta conocerlos por lo que viene, por lo que es hoy: un pibe que le encanta jugar al fútbol, que es de River, que no sé qué, que no sé cuánto.</p><p><b>—Y que si ellos tienen necesidad de contar algo, lo cuentan.</b></p><p>—Así es como nos vamos enterando en general. Con Santiago tengo mucho vínculo y de repente te va largando cositas. Situaciones de que me golpearon de esta manera, casos de adicciones que te cuenten cómo se drogaban los padres. Cuando ya tenés mucho vínculo con el chico, lo querés mucho y él te abre eso, <b>hay un dolor muy grande de decir “no llegamos a tiempo”</b>, de decir “si te hubiese conocido cuando tenías cinco en vez de cuando tenías diez…”, “¿cómo no te pudimos sacar de ahí antes?”.</p><p><b>—Vos me hablabas de Santiago recién y pensaba en los hogares en los que se trabaja bien: hay algo de la individualidad de los chicos que falta, esa mirada uno a uno y saber que hay alguien atrás del enrejado alentándote en un partido de fútbol que los chicos recontra necesitan.</b></p><p>—Sí. Y es quizás es lo que en el primer momento a nosotros nos hizo darnos cuenta de que tenemos que estar acá. Me acuerdo la primera vez que fui a verlos a un acto del colegio. Yo no iba hace mucho tiempo. No es que fui a ver a un Santiago con el que tengo un vínculo tremendo, fui a ver a varios de los chicos que iban a la misma escuela. Yo tenía ese momento libre y voy. Fui a pararme ahí a aplaudir. Pero una de las nenas, cantando desde las gradas, la cara cuando me ve y me reconoce, deja de cantar, como que salta y golpea a otra que también era del hogar, le dice “está Lupe -le leo los labios-, está Lupe, está Lupe”. Y me señala y se olvida de la canción, se olvida de todo. Fue la primera vez que yo iba a un acto. Dije “¿tenemos que estar acá? ¡Claro!”. </p><p><b>—Esa nena te vio y dijo “está acá por mí, me está mirando”. A veces nos cuesta mirar.</b></p><p>—Sí, y especialmente cuesta en ellos ese sentirse mirados de forma individual. Porque hasta el mejor hogar es una institución y hay veintidós chicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F4BECT3PQBBVVFYMWF3AKPSSHA.jpg?auth=96f88e67393ec9ccca6cca3c03839573c90915692bd0c41e4a9a115366e53d69&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Lupe además de ser la coordinadora de los voluntarios de Volver es referente afectivo de un adolescente del hogar." height="1920" width="1440"/><p><b>—Un hogar que fui a visitar que me gusta mucho cómo trabaja me decía a los chicos cuando llegan acá hay que reconstruirles la posibilidad de que sepan que tienen el derecho de elegir cosas, que pueden desear jugar al fútbol, que pueden elegir un gusto de helado.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Y ahí vuelvo a esa diferencia que vos planteabas con tu propia infancia, con poder decidir y soñar la carrera qué querés estudiar.</b></p><p>—Totalmente sí. Yo cuando terminé el colegio justamente, me dan un premio por las notas y doy un discurso: lo que yo agradezco del colegio y de mi educación en gran parte es la libertad de elegir. Y es eso, y es entender que es algo para nosotros tan natural, porque yo nunca me cuestioné poder elegir la carrera que quisiese o poder elegir el hobby que quisiese. Y es algo tan raro, tan escaso. En Añatuya lo veo muy, muy, muy tajantemente. Conocimos a una chiquita que había entrado hace poquito al hogar, no elegía nada. Hicimos una actividad donde estábamos pintando unas bolsas y esta chiquita de 5 años, le pregunté “¿de qué color querés?“. ”No sé“. ”¿Qué dibujo querés?“. ”No sé“. Y así con todo. ”¿Qué helado querés?“. No sé. Cómo algo tan básico de alguna manera fue vulnerado.</p><p><b>—¿Les tocó acompañar chicos que se hayan ido adoptados del hogar?</b></p><p>—Sí, sí. Y es la alegría más grande. A Añatuya llevamos varios voluntarios nuevos a trabajar con nosotros, con Volver. Nos preguntaban ¿cómo hacen para seguir con tantas historias tristes? Hay historias que te juro que hacen que valga la pena todo y a cada chico que entra soñamos con que tenga una historia tan linda como algunos de los que vimos irse en adopción. Porque yo vi chicos irse en adopciones tan hermosas. Y lo merecían tanto. Todos los chicos lo merecen, no es la palabra merecer, pero chicos que vos decías “¿cómo puede ser que no tengan una familia y que lo esperaron tanto?”. <b>Cuando llega el momento, no podíamos explicar la felicidad.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WWUIYKVVQFF4RPIEHT5NMII5DA.jpg?auth=f3da860593a460a00f5e01bb1cff987ff15cca81b2d12a7c75e3eecfc31d451f&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Lupe de La Cuesta junto a Tatiana Schapiro en Infobae (Adrian Escandar)" height="1081" width="1920"/><p><b>—¿Qué necesitan Lupe?</b></p><p>—Necesitamos siempre voluntarios. Siempre gente que se mueva, que le mueva algo adentro y que diga yo quiero ser parte de esto y que nos escriba. Y necesitamos donaciones siempre. Para eso también nos pueden escribir: donaciones materiales, si tienen algo que piensan que puede venir bien, o monetarias. Y si alguien quiere ser voluntario está bienvenido.</p><p><b>—De Añatuya volvieron hace muy</b><i><b> </b></i><b>poquito. ¿Ya se está planificando el próximo?</b></p><p>—Sí. Nos gusta ir. Tratamos siempre de ir en Pascua y en el Día de la Infancia. Así que bueno, tuvimos recién un viaje de Pascua y el Día de la Infancia se va venir en Agosto.</p><p><b>—¿Entendés que esa decisión de no mirar al costado le están cambiando la vida a un montón de chicos?</b></p><p>—A mí me cuesta me cuesta pensarlo así pero creo que sí. Y lo que estoy segura que entiendo es que <b>mutuamente nos cambiamos la vida, nos cambia el propósito, el levantarnos a la mañana</b>.</p><p><b>—¿En qué sentís que ellos te hicieron mejorar la vida?</b></p><p>—Yo creo que me dan un porqué mucho más grande. Me dan un entender para dónde estoy yendo en la vida y que es algo más grande que cualquier cosa chiquita mala que me pueda pasar. Hay algo que suena tonto pero hay algo de decir: no me fue tan bien en el parcial, no pasa nada entendés, estoy yendo para otro lado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3PCUAYBVX5ASLANTRPXGMPOYJY.jpg?auth=6a5985b111d06ccf6186fa3906a62758e3de1e3fa8c221b574ac98533d1c298c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Fiorella Vitelli: canceló su casamiento, quedó embarazada de un hombre que casi no conocía y formó la familia que soñaba]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/01/fiorella-vitelli-cancelo-su-casamiento-quedo-embarazada-de-un-hombre-que-casi-no-conocia-y-formo-la-familia-que-sonaba/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/05/01/fiorella-vitelli-cancelo-su-casamiento-quedo-embarazada-de-un-hombre-que-casi-no-conocia-y-formo-la-familia-que-sonaba/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, reflexionó sobre la exigencia de “poder con todo”, el peso de los mandatos femeninos y el vínculo con su mamá. Además, recordó la decisión de dejar una relación que ya no la representaba y cómo una historia inesperada cambió su forma de vincularse, confiar y construir el hogar que siempre había deseado]]></description><pubDate>Fri, 01 May 2026 06:36:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Desde que nací quiero tener hijos y ser mamá. Lo deseo con toda mi alma. ¿Por qué me siento atraída por personas que no tienen nada que ver con lo que yo sé que me conviene?”</b>, esa fue la pregunta que <b>Fiorella Vitelli</b> le hizo a su coach después de romper un compromiso de años y replantearse por completo su vida, según contó en <b>Ellas</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Fiorella es licenciada en Nutrición, divulgadora y comunicadora especializada en bienestar, hábitos saludables y calidad de vida. Ganó notoriedad por sus participaciones en medios como América, Urbana Play y LN+, donde aborda temas vinculados con la alimentación consciente, la salud integral y la longevidad. Además, es autora del libro <i>Desnutrida</i>, publicado en 2025, en el que propone una mirada más amplia sobre la nutrición y el bienestar, alejada de los enfoques centrados únicamente en el peso corporal. También participó en charlas TEDx y desarrolla contenido en redes sociales sobre nutrición, hábitos y desarrollo personal.</p><p>En un diálogo sincero, habló sobre el peso de los mandatos femeninos, la relación con su mamá y el aprendizaje que le dejó haber sido echada de su casa a los 22 años. También recordó cómo canceló su casamiento cuando sintió que estaba en una relación en la que ya no podía ser ella misma y cómo, años después, terminó enamorándose del padre de sus hijos, <b>Tomás Critelli</b>, un hombre al que apenas conocía cuando quedó embarazada en plena pandemia. Hoy es mamá de tres hijos: <b>Río, León </b>y<b> Tina.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZAZ2ZBQ6UNEJTC3QEIN655O364.jpg?auth=da796c968e28400b2ac6fd47818c70ad16c1115f25173717b08d1bd3df030885&smart=true&width=5448&height=3888" alt="“Quedé embarazada ese día, con un 1 % de probabilidades”: Fiorella Vitelli recordó la inesperada noticia que inició su historia de amor. (Maximiliano Luna)" height="3888" width="5448"/><p><b>—¿Con qué Fio me encuentro, en qué etapa de tu vida estás?</b></p><p>—Bueno, estoy en una etapa, no sé si esto es real o no, que exista la crisis de los 40. Pero yo tengo 38 y medio y me siento ahí. Me siento como preguntándome <b>cómo quiero vivir a partir de ahora. </b>Vengo de una década de empujar, sostener y tirar para adelante. Ahora me gustaría experimentar un poquito más la quietud.</p><p><b>—¿Sentís que hay algo en las mujeres de siempre estar empujando y sosteniendo?</b></p><p>—Sí. En esa pregunta y viviendo eso estoy hoy. También el haber sido mamá de una nena me hizo mirar todo mi linaje. Mi última hija, <b>Tina</b>, que tiene nueve meses. Y yo creo que a mi mamá también. Tengo un linaje femenino muy fuerte, de mujeres muy poderosas, muy de ir para adelante. El “no puedo” no existe. Pero ahora estoy preguntándome: ¿quiero empujar a este nivel, quiero ponerle ese nivel de esfuerzo, quiero correr de esta manera? Ya sé que puedo, tengo la evidencia. Pero ahora me planteo cómo elijo vivir. Y bueno, inevitablemente interpelada por el bienestar. O sea, me dedico a eso.</p><h2>Mandatos, fallas y la herencia materna</h2><p><b>—¿Por qué creés que a las mujeres nos cuesta tanto permitirnos fallar y tenemos tan incorporado el “yo puedo”?</b></p><p>—Va un poco de la mano de creer que si fallo y no me salió, igual puedo sacarlo adelante. Y confundimos durante mucho tiempo el autoamor con la autosuficiencia, ¿no? El amor propio con puedo todo, puedo sola y es como: ¡Esperá! ¿Cómo sería mi vida si me dejo sostener? ¿Quién tengo que ser para permitirlo? No lo sé, no está en mi naturaleza, no está en mi automático, no lo aprendí, no sé cómo es estar un poco más quieta, estar un poco más tranquila, ir un poco más lento y permitir el sostén de otros.</p><p><b>—¿Estás trabajando en eso?</b></p><p>—Estoy trabajándolo porque no me resulta para nada natural y fácil, pero la llegada de Tina me trajo un poco de esto. Estoy convencida de que criamos desde la imitación y de golpe soy mi mamá...</p><p><b>—¿Te molesta verte siendo un poco tu mamá a veces?</b></p><p>—Yo estoy fascinada con mi mamá, pero tenemos una historia fuerte juntas. O sea, me echó de mi casa a los 22 años. Tenemos una historia muy fuerte juntas.</p><p><b>—¿Por qué te echó de tu casa?</b></p><p>—Porque a su mirada era rebelde. Bueno, soy rebelde, naturalmente, ¿no? Desde la comunicación y todo se me nota, que no es que voy por el caminito más sencillo siempre, pero ella estaba convencida de que era lo mejor que podía hacer para mí. Tenía 22 años, ya estaba recibida y me fui un fin de semana con amigos a la costa. Ella me había dicho que no me podía ir. Yo vivía en la casa de mis padres todavía. Cuando volví, me dijo: “Yo te dije que no te vayas, te fuiste igual. Ahora la que quiere que te vayas soy yo”.</p><p><b>—¿Cómo viviste eso después, al convertirte en madre?</b></p><p>—Es muy fuerte. La sensación de pérdida de hogar fue muy fuerte para mí. De hecho, hoy me pasa que pienso: ¿financieramente es lo más inteligente comprar una casa para todos mis hijos?”. Pero también me pasa que, cuando el dueño de la casa quiere volver a vivir ahí, como me está pasando ahora y me tengo que mudar otra vez, no sabés la tristeza, la angustia y el trabajo que me generó saber que en dos años tengo que irme porque él quiere volver. Entonces, hay algo ahí con el hogar que necesito reafirmar todo el tiempo.</p><p><b>—¿Pudiste hablarlo con tu mamá?</b></p><p>—Recontra. El libro que escribí, <i>Desnutrida</i>, empieza con el momento en el que mi mamá me dice: “Yo te pedí que no te vayas. Ahora te vas vos”. Y no sabés el miedo que tenía cuando le di a mi mamá el libro. Fue la primera que lo leyó. Igual lo había hablado antes. Le dije: “Ma, voy a escribir esto porque es parte de mi historia”. Y me dijo: “Si nos encuentra en el lugar que estamos hoy, toda esa historia tuvo sentido de ser recorrida”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGK563KJVBB6XMYK6OQJJI444E.jpg?auth=e8e230b79abeb0704ed5c5691b134dcf9a6cc29cbe10302e554637ada919962b&smart=true&width=5100&height=3744" alt="“Yo sabía que el universo me iba a premiar por mi valentía”: Fiorella Vitelli habló de la decisión de cancelar su casamiento y del inesperado giro que cambió su vida Maximiliano Luna" height="3744" width="5100"/><h2>Tomar distancia, coraje e intuición</h2><p><b>—Cancelaste un casamiento. Hay que ser valiente para elegir lo que uno no quiere cuando todo parece encaminado...</b></p><p>—Bueno, yo me aferré a esa valentía. Como que me autodije: “Voy a vivir esto como una persona valiente”. Y yo me separo amando.</p><p><b>—¿Cómo era tu situación en ese momento?</b></p><p>—Estaba viviendo con un hombre. Teníamos fecha, salón reservado, iglesia paga. No tenía el vestido, pero estaba ahí encaminado. Estaba todo. De hecho, la familia que vino de Suiza y vinieron igual, porque ya estaba todo, todo, todo.</p><p><b>—¿Qué fue lo que hizo que dijeras que no?</b></p><p>—La verdad es que yo veía muchas red flags. Pero claro, cuando empezamos procesos de sanación y de trabajo personal —yo detecto un despertar muy fuerte, un clic, en 2015, que fue cuando me puse en pareja—, y es la versión antigua de vos la que se está vinculando con esa persona. Y, a medida que fue pasando el tiempo, me di cuenta de que ya no me hacía sentido la versión de mí que estaba con él. Sobre todo por los permisos que había otorgado, por las cosas que había naturalizado y que ya no formaban parte de mí. Y, en el momento en que me cayó la ficha, dije: “Esto es violencia para mí”.</p><p><b>—¿Recordás qué episodio hizo que te des cuenta?</b></p><p>—No fue un episodio puntual, fue una película. ¿Viste la película <i>Nace una estrella</i> de <b>Lady Gaga</b>? Yo en esa época empecé como mi carrera de comunicación masiva y él no estaba cómodo con eso. Si me paraban en la calle y me saludaban, él estaba muy incómodo.</p><p><b>—¿Sentiste celos de su parte?</b></p><p>—Sí, de hecho, en un momento me dijo: <b>“Vos tenés que ser mi secretaria”.</b> Un montón de cosas. Además, cuando paro un minuto y miro, digo: “Me alejé de toda mi red”. Me encapsulé, me quedé acá, sola, con él, con un cuento que me está contando que no sé cuál es, pero feliz no estoy. Tengo un yunque en el pecho.</p><p><b>—¿Cómo fue el momento de comunicarle la decisión?</b></p><p>—El día que le voy a avisar que nos separábamos, yo ya tenía el departamento alquilado. Le dije: “Mirá, tengo que hablar con vos”. Me dice: “No, hoy no estoy para cosas emocionalmente cargadas”. Le dije: “No, vamos a hablar hoy. No sé para lo que estás, para lo que no”. Viene y se sienta con un cuaderno como para anotar el feedback. Le digo: “Bueno, ya tengo el departamento alquilado, me voy”.</p><p><b>—¿Cómo reaccionó él?</b></p><p>—No se la vio venir. Pero esto me pasó con todas las parejas. Ellos creen que yo los amo tanto y entrego tanto que nunca me voy a desenamorar. Así que ahí fue: “Yo el departamento ya lo tengo alquilado, está todo cerrado, me voy”. Me fui así porque con tal de huir, que eso es otro error. </p><p><b>—Pero la paz vale cualquier sillón. </b></p><p>—Y me alquilé un departamento, un piso doce, en Vicente López, con vista al río, que era como Miami, mi amor (risas). Me aferré a mi valentía y <b>yo sentía que seguía enamorada, sentía que lo amaba. Pero sabía que él no era.</b> </p><p><b>—Es que a veces el amor va por una vía y el decir: “Che, esto no es lo mejor para mí”, puede ir por otra. ¿Cómo reaccionó tu mamá cuando le contaste que cancelabas el casamiento?</b></p><p>—“¡Qué alivio! Qué bueno que te diste cuenta", me dijo.</p><p><b>—¿Cómo fue ese cambio en tu vínculo con ella?</b></p><p>—Mi mamá me devolvió la psiquis. Cuando me mudo, además de que me recontra ayudó con la mudanza, mi mamá es una topadora y me re ayudó. La fruta nunca cae muy lejos del árbol (risas) y ahí es donde yo me replanteo muchas cosas para mis frutitas...<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6GPJYLQRVFFVBAOIGNUYH3E6LY.jpg?auth=a7f2cfc9c282f56bc12e2fe6c0636e3b1810bee2541af8df7ba1fbd1a36dfb4e&smart=true&width=6192&height=4128" alt="“Confiá, a veces no se trata de controlar todo”: el aprendizaje más profundo que dejó Fiorella y cómo pasó de huir de una relación a construir la familia que soñaba. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><h2>Embarazo inesperado, vínculos y la familia que llegó sin aviso</h2><p><b>—Después de separarte, ¿cómo fue el proceso interno?</b></p><p>—Cuando me separo empiezo a trabajar con mi coach y le digo: “Hay algo que pasa acá que no lo entiendo, ¿cuál es el fenómeno? Yo sé cuál es el estereotipo de hombre que podía acompañarme a mí el resto de mi vida y a formar la familia que yo sueño desde que nací. <b>Quiero tener hijos y quiero ser mamá, lo deseo con toda mi alma y deseo que esto parta de una pareja de amor recíproco</b>, <b>saludable. ¿Por qué elijo personas que no tienen nada que ver? ¿Por qué me siento atraída por personas que no tienen nada que ver con lo que yo sé que me conviene?"</b></p><p><b>—¿Sentís que ahí hubo como un reset?</b></p><p>—Recontra. Ahí, laburándome y él dándome ejercicios, como bueno, el que te atraiga naturalmente desde el principio, desconfiemos y miremos. </p><p><b>—Es un buen tip igual: el que te magnetiza, cautela. </b></p><p>—Me dijo: “Dale la chance al que no te fascina”. Fui, lo hice. Yo mirando la hora digo: “¿Cómo me voy? ¿Cómo hago para salir de acá?” En la primera cita. La única, sí. Contexto pandemia que no conseguías… Se va, termina mi plan, mi cita, me voy a acostar diciéndole a mis amigas: “Chicas, no, esto no va, no funciona así”. Al coach diciéndole: “Yo hice la tarea. Pero no estoy para volver a vivir esta situación, no tengo ganas, no”.</p><p><b>—¿Y cómo reapareció el vínculo con quien hoy es el padre de tus hijos?</b></p><p>—Aparece como sugeridos, los que migra Facebook a Instagram, como de tu otra vida. Me aparece este chico ahí, un alguien. Aprieto, era un meme de una hamburguesa y yo dije muy amorosamente: “Sigan comiendo así que vamos a seguir encerrados mucho tiempo más”. Eso le reaccioné a lo que puso, a la historia. “¿Cómo estás tanto tiempo?”, me responde.</p><p><b>—¿Él te recordaba?</b></p><p>—Claro. Hacía diez años que no sabíamos nada el uno del otro. Nos habíamos conocido en un boliche, salimos tres veces y yo me puse de novia con otro.</p><p><b>—¿Y nunca más?</b></p><p>—Y nunca más.</p><p><b>—¿Cómo fue ese reencuentro?</b></p><p>—Nos vimos un par de días después. Era pandemia, un delito total (risas). Pasó lo que tenía que pasar y quedé embarazada. Ese día. Con un 1 % de probabilidades, llegó <b>Río</b>. Fue muy loco porque yo lo vuelvo a ver el fin de semana siguiente y cuando me despido le digo: “Hasta dentro de diez años, te voy a extrañar”. Porque él seguía siendo el rey de la bailanta, pero encerrado por la pandemia. Además, un potro. Yo dije: “No, no, no. Chau”. Y él flasheó, se enamoró, porque como le dije “chau, te hasta dentro de 10 años”. Yo pensaba: no lo voy a ver nunca más.</p><p><b>—¿Cómo descubriste el embarazo?</b></p><p>—Semana siguiente, yo llorando, mirando <i>This is Us</i>, pero a mares y dije: “Estoy embarazada”. Le pregunto al péndulo (risas), que dijo que sí y voy a la farmacia. Ahí me reconoce una señora: “Ay, querida, vos sos una nutricionista”. Y yo tipo: “¿Me das unas, mmm, carilinas, una prueba de embarazo...?” Le pedí el más barato y el más caro. Cuando llegué, vi una rayita sola, voy a buscar un vaso de agua, vuelvo y la segunda estaba ahí.</p><p><b>—¿Qué sentiste en ese instante?</b></p><p>—Bienvenido. Te señoré toda mi vida. En ese instante, no pensé en nada. Solo fue: bienvenido. Y hasta sabía que era varón. Fue como bienvenido. Somos dos, por lo menos, acá somos dos.</p><p><b>—¿A quién se lo contaste primero?</b></p><p>—Justo estaba con una amiga por videollamada, así que se lo dije. Obviamente, lo primero que traté de hacer fue llamarlo a él. No me atendió. Me ghosteó. Seis de la tarde eran de un domingo. Diez de la noche, intento otro mensajito y nada. Dos de la mañana, lo veo en línea, entonces le digo: “¿Te puedo llamar?”. Me pone: “No”. Directamente. Entonces le mando la foto del test. Me dice: “Me descompongo, me descompongo”. Le digo: “Mirá, yo estoy desde las seis de la tarde con este tema”. Lo banqué un ratito, pero después le dije: “Yo me tengo que ir a dormir, porque mañana laburo”. Puse modo avión, dormí y me desperté a las seis. Al día siguiente le dije a mi mamá que venga.</p><p><b>—¿Cómo fue la reacción de tu mamá?</b></p><p>—Llega mi mamá, le abro la puerta y me dice: “¿Qué pasó?" Porque era raro que no vaya yo para allá y la haga venir al departamento. Pensó que me iba a encontrar con covid o algo así. Me siento al sillón con ella. “¿Qué pasó, Fiorela?”, me dice. “Estoy embarazada”. “¿Qué? No lo puedo creer, tanto que lo pedí, me lo merezco, me lo merezco”, decía. Ella saltando, feliz. Quince minutos después le dije: “¿No me vas a preguntar de quién es?” Y me dice: “¿Es de tu ex?”. “No”. Y ella suspiró como aliviada. “Es tuyo entonces, no me importa, es nuestro”.</p><p><b>—¿Qué significó ese momento para vos?</b></p><p>—A mí me devolvió la psiquis en ese momento. Pero no solamente eso, yo sentía que no iba a estar sola. Independientemente del rol que el papá eligiera ocupar en ese momento, yo ya no estaba sola, porque yo era una trabajadora independiente, me había quedado sin laburo por la pandemia e iba a ser mamá, ¿cómo iba a hacer? Entonces, esa pregunta la tenía en mi cabeza. Cuando él me llama, yo le dije: “Mirá, <b>el rol que quieras ocupar lo podés elegir completamente, yo no necesito nada</b>. Lo único que te voy a pedir es que no me molestes, porque tengo que lidiar con un montón de cosas. Entonces, hacete a un lado o sumás. La posibilidad de quedarte y restar no va y yo soy una topadora".</p><p><b>—Porque en definitiva era un pibe que no conocías, básicamente. </b></p><p>—No lo conocía. Él lloraba y me decía: “¿Cuándo cumplís años? ¿Tenés hermanos? ¿Tus viejos viven?” ¿Tenés segundo nombre? Nada.</p><p><b>—Y hoy acabas de tener hace nueve meses a tu tercera hija. </b></p><p>—Con él mismo. Y lo amo.</p><p><b>—¿Qué sentís que hubo en vos, en la vida, en el universo, que hizo que se trazara de una manera tan perfecta todo lo que tenía que suceder y lo que no?</b></p><p>—Yo me fui de esa casa, de ese casi casamiento, convencida de que el universo me iba a premiar por mi valentía. Convencida. Casi tan convencida que creo que fue una forma de decretarlo, manifestarlo y hacer que suceda. Pero convencida. Yo dije: “Lo estoy dejando todo acá”. Y yo creo que en algún momento aparece una mano. A veces aparece lo sutil y no lo vemos. Yo creo que siempre hay una mano que aparece y nos acompaña. Y acá, para mí, el universo me dijo: <b>“Mirá, no estás sabiendo elegir, reina”. Y ego uno y ego dos no se van a permitir conocerse si no hay un niño en el medio que los ponga de frente.</b> Yo sabía que él se iba a morir de amor. Yo le dije: “Tengo dos hermanos varones. Si a mis hermanos les llega esta noticia, me puedo pensar un minuto en su impotencia de no poder elegir y te entiendo. Pero yo ya decidí...” Me dijo: “Está”. O sea, como: “Está todo bien, pero necesito procesar”. Yo le dije: “Tómate tu tiempo, no pasa nada. O toda la vida, digo, no pasa nada”.</p><p><b>—¿Y cómo siguió todo?</b></p><p>—La semana seis me hago la eco, se la mando y no me responde. Pero bueno, era una posibilidad y también un poco como preparándome para de verdad ser mamá soltera y poder darle explicaciones a mi hijo cuando me las pidiera, aunque una parte de mí siempre sabía que se iba a acomodar. En la semana ocho me hago la segunda eco y de la nada me manda un mensaje de casualidad, porque también es muy intuitivo. “Che, mirá, estoy por hacer la segunda eco, si querés venir podés, porque estoy yendo a un sanatorio super lejos, pero que es el único donde...” “No puedo”. Claro, yo ni sabía sus horarios de trabajo, prácticamente no sabía qué hacía de su vida, nada. Ahí, cuando salgo de la ecografía le mando la foto o un videíto y me pone: <b>“Ahí está mi pichón”</b>. Yo sentada en la sala de espera del sanatorio, rompo en llanto porque fue el momento en el que me dijo: “Mi pichón”. O sea, ya está. Sos parte. Unas semanas después de eso nos vimos, cuando él pudo, y la verdad es que nunca nos dejamos de ver después de eso. Pero él todo el tiempo me decía: “Mirá que nosotros somos familia, pero no somos pareja. No sé cómo podemos hacer para tener un hijo sin amor entre nosotros”.</p><p><b>—¿Cómo viviste esa situación?</b></p><p>—Y yo le decía: “Pero el amor se construye”. Y él me decía: “No, yo creo en el amor a primera vista”. Y yo tipo: “No”.</p><p><b>—¿Cuándo sentiste que te pusiste de novia con el padre de tu hijo?</b></p><p>—A los seis meses de nacido Río. Igual nos pasó algo muy loco, que es que nos contagiamos de covid el día de la fecha probable de parto, así que él se tuvo que instalar en mi casa y quedamos una semana... Quedamos una semana encerrados solos en un dos ambientes, conociéndonos. Él dormía en un colchón en el living. Yo dormía en mi cuarto.</p><p><b>—¿Qué fue lo que te enamoró de él una vez que nació Río?</b></p><p>—El nivel de registro. Yo estaba por dar la teta y aparecía con un vaso con agua al lado. Estábamos con la familia y yo sentía que él estaba en donde estaba, pero siempre me estaba mirando como: “Che, ¿están bien? ¿Necesitan algo?” O él se iba: “¿Llegaste bien? ¿Están bien?” Viste cuando decís: “Qué alivio”. Qué alivio el premio del universo, porque no fue mi elección. P<b>ero hoy mi elección es quedarme, que para mí lo más rápido siempre era huir. </b>Así que ahí, en cada desafío que nos aparece, para mí siempre el desafío sigue siendo aprender a quedarme. Pero no a cualquier precio, sino que mi primera decisión, reacción, no sea salir. Porque construir una pareja y sostenerla en el tiempo es un laburo aparte.</p><p><b>—Si pudieras tomarte un mate con vos misma, con la Fio de antes de escribir el libro, la que fue echada por su mamá, la que se animó a dar el portazo y salir en búsqueda de la felicidad, la que se puso feliz al enterarse del embarazo aunque no conocía al papá, ¿qué te dirías?</b></p><p>—Confiá. A veces no se trata de controlar todo. A veces podés confiar que hay otra parte que también sucede.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XDG6RSYHZJEGBC4THPGRAM6JXU.jpg?auth=efcdad73a203f052404daa22d6abe621e3138f9243fa7450d96d9bbe124e448c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fiorella Vitelli con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cande Molfese reveló cómo cambió su mirada sobre la maternidad, habló del testamento que guarda en su celular y de las “hadas” en las que cree]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/30/cande-molfese-revelo-como-cambio-su-mirada-sobre-la-maternidad-hablo-del-testamento-que-guarda-en-su-celular-y-de-las-hadas-en-las-que-cree/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/30/cande-molfese-revelo-como-cambio-su-mirada-sobre-la-maternidad-hablo-del-testamento-que-guarda-en-su-celular-y-de-las-hadas-en-las-que-cree/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la actriz y conductora habló sobre su deseo de formar una familia, el presente que atraviesa junto a su pareja y los cambios personales que transformaron su manera de pensar en los últimos años. Además, contó por qué dejó escrita su herencia en las notas del teléfono y compartió las experiencias espirituales que marcaron su vida ]]></description><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 05:47:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Estaba más inclinada a que no con el tema de la maternidad y hoy es mi gran proyecto, a corto plazo, por así decirlo, o para algún momento, porque estoy en pareja, estoy bien y siento que es algo que se despertó en mí. ¿Cuándo va a pasar? No lo sé. Pero hoy lo tengo en mi cabeza, y antes no lo tenía. <b>Tengo 35 años y creo que es una edad en la que empezás a replantearte un montón de cosas, entre ellas la maternidad</b>”, reconoció <b>Candelaria Molfese</b> en una nueva edición de <b>Casino Deluxe.</b></p><p>Cande es actriz, cantante, influencer y conductora. Alcanzó popularidad internacional gracias a su papel de Camila Torres en la exitosa serie juvenil <b>Violetta</b>, de Disney Channel. Desde entonces desarrolló una amplia carrera en televisión, teatro y plataformas digitales, participando en producciones como Soy Luna y Barrabrava. Además de su faceta artística, se consolidó como creadora de contenido y figura de las redes sociales, donde comparte aspectos de su vida personal, bienestar y humor. En los últimos años también ganó notoriedad como conductora y participante de realities, consagrándose como ganadora de <b>Bake Off Famosos Argentina </b>en 2024.</p><p>En el plano personal, volvió a apostar al amor y actualmente está en pareja con <b>Joaquín</b>, un productor teatral a quien conoció mientras trabajaban juntos en una obra de teatro. La relación se hizo pública luego de una escapada romántica a <b>Brasil</b> y, desde entonces, ambos compartieron viajes y distintos momentos juntos en redes sociales, incluyendo vacaciones en <b>Punta Cana</b>. Según contó la actriz, atraviesa una etapa muy feliz a nivel sentimental, más conectada con sus emociones y abierta a proyectar su futuro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FJRMDXCKJBG2JEX44YLHRY4RPY.jpg?auth=f8ecd76b9545eebf1bcb06b518b9aea4b979e7e8154ba987156bf194f3b147ea&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cande Molfese: “Tengo un testamento en las notas del celular que se llama ‘Herencia si me muero’”" height="1080" width="1920"/><p>Si recibiera un millón de dólares, Candelaria explicó que organizaría un viaje con sus amigas de toda la vida. “Lo destinaría a muchas cosas, pero lo primero que se me viene a la cabeza, y no lo voy a discriminar, es un viaje a todo culo”, señaló. La lista de invitadas es extensa, pero se trata de afectos que conserva desde muy chica. “Somos nueve en total”, contó entre risas.</p><p>La idea sería armar un recorrido variado, pensado para disfrutar tanto de la playa como de alguna ciudad, sin dejar de lado la diversión ni la historia de los diferentes lugares que recorran. “Que sea joda, descanso y un poquito también de cultura”, sentenció la actriz. Además, remarcó la importancia de que todas puedan sumarse. “Sobre todo las que son madres, que puedan tener unos días para ellas”, sostuvo.</p><h2>Maternidad y proyectos personales</h2><p><b>—¿Cambió tu mirada sobre la maternidad en los últimos años? </b></p><p>—Sí. Hoy tengo 35 años, entonces hay muchas amigas que ya son madres y me vuelve loca de pensarlo, porque crecí con ellas, tengo el mismo grupo desde que tengo 8 años más o menos. De toda la vida. Es muy lindo verlas en ese rol. Me encanta, lo disfruto y disfruto de sus hijos. Y por eso digo que no resisto archivo porque, en otro momento, si ves otros clip míos, estaba como más inclinada a que no con el tema de la maternidad y hoy es mi gran proyecto, a corto plazo, por así decir, o en algún momento...</p><p><b>—¿Qué factores influyeron en ese cambio de perspectiva? </b></p><p>—Estoy en pareja, estoy bien y siento que es algo que tengo despierto. ¿Cuándo va a pasar? No lo sé. Obviamente, no es que... Pero lo tengo en mi cabeza por lo menos y antes no lo tenía.</p><p><b>—Es algo que sentís que se maduró, que evolucionó con el tiempo, por quién sos hoy, por tu experiencia y o lo que te fue pasando en la vida o por la pareja que tenés hoy, que te inspira una cierta seguridad respecto a ser mamá o ganas. ¿Por dónde va? </b></p><p>—Creo que es un mix de todo. Tengo 35, como dije antes, y creo que es una edad donde te empezás a plantear un montón de cosas, entre ellas, la maternidad. Es algo que a mi alrededor, está todo el mundo en esa, ¿viste? Entonces empezás a verlo, a sentirlo más de cerca, que por ahí yo antes lo tenía en otro lado. Obviamente, mi pareja también me despertó mucho ese deseo, el vínculo que tenemos, lo que estamos armando, nuestro proyecto. Y también siento que es correr un poco el foco de mí. Es mi sensación y es un deseo. Y sí, me está como picando esa sensación que en otro momento no la tenía para nada.</p><p><b>—¿Qué pensás respecto a congelar óvulos? ¿Es algo que harías? </b></p><p>—Sí, re. De hecho, tengo amigas que están en eso también y en un momento lo pensé, lo evalué. No lo descarto para nada, así que es algo que también tengo presente. Está bueno también como para estirar...</p><h2>Relaciones de pareja y aprendizajes</h2><p><b>—¿Sentiste que aprendiste mucho de tus relaciones de pareja? </b></p><p>—Sí. Tuve parejas largas. Y sí, aprendí. Como que después de cada pareja, en mis separaciones, me sentí como que renací, por así decirlo. También uno se autoconoce en las relaciones. No solamente te conocés por las situaciones que te van pasando, sino también las distintas personas con las que estamos nos sumergen en mundos personales distintos.</p><p><b>—¿Cómo es tu relación actual? </b></p><p>—Estoy de novia hace un año y medio. Nos conocimos trabajando. Él es productor teatral, lo cual es lindo porque hay algo de un entendimiento de lo que es el medio, pero a la vez es un pibe que no tiene ni redes sociales ni le gusta tanto este mundo. Sino que es más por fuera. Y a mí es la primera vez que me pasa. Yo he estado en general con gente que hacía lo mismo que yo y sí noto lo bueno y lo malo de eso. Lo bueno es que volvemos a casa y no se habla de esta profesión o del trabajo. Se habla de mi laburo y él me habla de su laburo y hay un entendimiento muy lindo. También es más grande que yo, tiene 39, y hay una sensación más de estar en la misma línea, en las mismas búsquedas, en los mismos deseos personales y formar una familia. Es un tipazo. Justo hoy alguien me preguntó cómo es y yo lo defino con eso: es un tipazo. Es una persona que para mí lo más lindo que tiene o lo que más me enamoró, aparte de su generosidad, es que es compañero. A mí me gusta mucho salir, ir manija, ir a un cumple, irme última. Y él me eleva en eso, le gusta disfrutar también de eso. Y que me acompañe para mí es un valor que no negocio.</p><p><b>—¿Cómo sos en pareja? </b></p><p>—Para mí que te acompañe y saber que habla con cualquiera, charla y pregunta y repregunta, es muy lindo. Porque yo soy re así también. Creo que soy compañera, que también eso es importante. Yo soy familiera, vengo de una familia de muchas hermanas donde siempre fue importante ese valor, las juntadas, los asados, aunque sea vegetariana. En cada momento el cumpleaños de mis sobrinos, como que eso es algo que no puedo dejar, porque vengo de una familia italiana con mucho ruido y creo que eso es lo que proyecto para el día de mañana para crear mi familia. Inculco un poco eso: desde poner linda la mesa, ambientar la casa... Las navidades, en general, se pasan en mi casa. Me gusta recibir gente, ser anfitriona. Lo mamo desde chiquita por mi mamá que es igual. Entonces creo que soy eso en pareja.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VPY2JZFPLJFQLIWSHOY7NGNZUI.jpg?auth=a682afa0ad2faa12b40ad28387658ca0a88c1b7936a831c06c5ac0f0bfdc1c9a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Hoy es mi gran proyecto”: Cande confesó que el deseo de la maternidad pasó a ocupar un lugar importante en su vida" height="1080" width="1920"/><h2>Vida familiar, testamento y trabajo con su hermana</h2><p><b>—¿Es verdad que tenés tu testamento escrito? </b></p><p>—Sí, (risas). Está acá en las notas de mi celular. Se llama <i>Herencia si me muero.</i></p><p><b>—¿En qué circunstancia de tu vida surgió la idea de escribirlo? </b></p><p>—Lo tengo hace varios años, te digo cinco o seis años. Y te voy a decir cómo surge. Yo adopté a Almendra en el 2020, ser que cambió mi vida, perdidamente enamorada. Y creo que surge, como pensando desde el miedo a que me pase algo y ella se quede sola. ¿A quién se la puedo dejar? Y a dónde lo dejo escrito por si me pasa algo el día de mañana.</p><p><b>—¿Todo tu entorno sabe que existe ese testamento? </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Todos saben la clave de tu celular? </b></p><p>—No.</p><p><b>—¿Y cómo hacés? </b></p><p>—Una de mis hermanas la sabe.</p><p><b>—¿Y si te pasa algo con tu hermana? </b></p><p>—¡Ay! Emi. Le dejo varias cosas a ella. Estoy jodida (risas).</p><p><b>—¿Vas modificando el testamento? </b></p><p>—Sí, se va modificando. Por ejemplo, Almendra ahora se la quedaría Joaco.</p><p><b>—¿Y antes? </b></p><p>—Antes se la quedaba mi hermana.</p><p><b>—¿Tenés detalles específicos en el testamento? </b></p><p>—Sí. Por ejemplo, una de mis amigas me pidió una cartera y la tengo anotada. Yo colecciono cafeteras, tengo una colección con más de veinte cafeteras.</p><p><b>—¿Las usás todas? </b></p><p>—No, están ahí como de exposición. Tengo algunas en mi casa, algunas en Borja, mi café de especialidad. Una de mis amigas del colegio me pidió una. Otra de mis amigas me pidió todos mis maquillajes, que yo le dije: “Bueno, pará. No sé si van a llegar”. Después hay algo más contundente. El auto me lo pidió Facu, mi amigo.</p><p><b>—¿Y tu café? ¿Quién lo va a seguir manejando? </b></p><p>—Constanza, mi hermana, que es mi mánager, también está anotada.</p><p><b>—¿Cómo es trabajar con tu hermana? </b></p><p>—Fue algo que se dio naturalmente, la verdad. Empezamos a trabajar juntas a mis 24 o 25 años. Cuando estaba en pleno auge más de Violeta, empecé a hacer videos de YouTube. Ella no tenía laburo en ese momento y estaba viendo qué hacer. Es actriz también. Un día me dijo: “Cande, vamos a hacer algo. Yo vi que están haciendo en México, en Estados Unidos, YouTube, algunas chicas”. Esto era cuando YouTube no había explotado tanto acá en Argentina, 2015 por ahí. Me dice: “Los domingos voy a venir a casa y te voy a filmar y vamos a hacer unos videos”. “¿Qué te gusta hacer?” “Cocinar, estar con mis amigas, contar historias, maquillarme”, le dije. Y ahí empezamos a armar mi mundo de videos de YouTube. En ese momento nos fue muy bien. De hecho, hicimos un libro, viajamos a Polonia, nos pasaron cosas medias locas con YouTube. Sucedió por YouTube y fue una construcción que hicimos con mi hermana sin Disney, sin nada. Éramos nosotras dos, con su exmarido, que es mi cuñado, el papá de mi sobrino y también es mi socio en Borja. Porque yo trabajo todo en familia.</p><p><b>—¿Y después? </b></p><p>—Después ella empezó a tomar mucho conocimiento y hoy es mi mánager. Y en 2022 escribí con otra de mis hermanas, que es ilustradora, un libro más personal. No de una biografía ni nada. En su momento leí <i>El camino del artista</i> y me volví fan de toda la propuesta: hice páginas de la mañana, meditación, cambié mi alimentación... Empecé una secuencia más personal. Y a raíz de ahí, con mi hermana escribimos <i>Un año diferente</i>, que es un libro que hoy siento más cercano a la Cande del presente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BR5WENK36ZDABEVC4LXVK6TOPU.jpg?auth=5e12d691545a87ce302f4f4579c8826dfb32959df5b5fc21714f0937dcb58261&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Veo destellos en el aire y yo los bauticé como hadas”, contó la actriz en diálogo con Emilia Attias" height="1080" width="1920"/><h2>Espiritualidad, experiencias esotéricas y creencias</h2><p><b>—Contaste una vez que se te apareció Jesús. ¿Es verdad?</b></p><p>—Yo fui a un colegio católico toda mi vida. Hoy en día soy lo anti. O sea tengo fe, creo en el universo, en la energía. Obviamente, en este caso puntual, hablaba de Jesús. Creo en su historia, es un ser que me representa o que puedo sentir una cercanía, por así decir. Pero como que cambié un poco mi manera de vivir la fe, ¿no? La vivo desde un lugar libre. Siento que antes la vivía más desde un lado estructural. Más difícil, por lo menos para mí.</p><p><b>—¿Pero viviste una experiencia que te marcara en ese sentido? </b></p><p>—Sí. Yo era chica, estaba durmiendo y tuve esa sensación de que una energía se me había aparecido. Si fue un sueño, fue verdad, si lo sentí o si no pasó, no sé. Pero, yo tenía unos 13 o 14 años, abrí los ojos, me desperté un poco y sentí una presencia. No una silueta sino una sensación. Pero te repito, hoy lo reviso para atrás y siempre fui muy sensible a eso y cero miedosa. De hecho, cuando era chica, todos por ahí decían: “¡Ay! Por favor, que no se me aparezca nadie". Y yo al contrario: “Por favor, que venga alguien” (risas). Me parecía interesante.</p><p><b>—¿Tuviste otras experiencias similares? </b></p><p>—Sí, eso lo conté una vez. A mí me pasa que mucha gente se me ríe y me dice: “Andá a hacerte los controles, los chequeos médicos”. Y yo religiosamente los hago porque soy nerd y medio hipocondríaca, voy todos los años. Pero es verdad que muchas veces me pasa estar en situaciones y ver ciertos destellos en el aire.</p><p><b>—¿Cómo describís esos destellos? </b></p><p>—Yo los bauticé <b>hadas</b>. Soy una chica Disney, en definitiva. Llámenme como quieran, pero yo lo puse así y me encanta creer en eso y cuando aparecen digo: “¡Ay! Qué lindas".</p><p><b>—¿Nunca te sentiste mal cuando veías esas lucecitas? </b></p><p>—Te juro que no (risas).</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOCZGRL2DVFIBCPUDYRDZNAUWI.jpg?auth=25245793e714e6947d7ba84cf3bed87f86a721c885fe6514dc353de6be076804&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cande Molfese con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cinzia Francischiello: su rol de villana en Gran Hermano, el origen de su personalidad arrolladora y su boda soñada con Dylan Gissi]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/28/cinzia-francischiello-su-rol-de-villana-en-gran-hermano-el-origen-de-su-personalidad-arrolladora-y-su-boda-sonada-con-dylan-gissi/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/28/cinzia-francischiello-su-rol-de-villana-en-gran-hermano-el-origen-de-su-personalidad-arrolladora-y-su-boda-sonada-con-dylan-gissi/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[La ex participante de la casa más famosa del país sorprendió con una frase contundente sobre la infidelidad, repasó cómo construyó su carácter tras emigrar y contó detalles de su historia de amor con el futbolista ]]></description><pubDate>Tue, 28 Apr 2026 13:07:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Si me engaña, yo lo puedo perdonar. Pero le haría la vida imposible. Sería insufrible. Ponele que lo perdono: mañana, tarde y noche, desde que se despierta, que se acuerde, le voy a recordar lo que me hizo”, advirtió <b>Cinzia Francischiello</b>, ex participante de <b>Gran Hermano</b>, conocida como <a href="https://www.instagram.com/cinziafd/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/cinziafd/"><b>la chica dorada</b></a>, durante una charla en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>. </p><p>Cinzia es una comunicadora social y figura mediática venezolana que cobró notoriedad en Argentina tras participar en la edición 2026 de Gran Hermano, donde se convirtió en la primera concursante de su nacionalidad en esa versión del reality. </p><p>Con 31 años, se instaló en el país en los últimos años e inició una historia de amor con el futbolista <b>Dylan Gissi</b>, con quien está comprometida y proyecta casarse a fin de año. Su perfil combina exposición mediática, carácter definido y ambición artística, aspectos que la posicionaron como una de las participantes más llamativas del programa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2SOY6DZI2VHJ7JBFAVZ754EH4E.jpg?auth=30d5456fdb4ce92184db5680549a88e4f9560364a7c409fdc79610617077eaf0&smart=true&width=5511&height=3862" alt="Cinzia Francischiello se consolidó como figura mediática en Argentina tras su paso por Gran Hermano Argentina 2026, donde se convirtió en la primera participante venezolana de la edición local" height="3862" width="5511"/><h2>Experiencia en el reality y vida en Argentina</h2><p><b>—¿Hace cuánto saliste del reality?</b></p><p>—Ya son dos semanas. Estoy recién salida y ya logré dormir finalmente. Pasé dos semanas sin dormir y el fin de semana me lo tomé completito para dormir. Ya está.</p><p><b>—¿Hace cuánto estás en Argentina?</b></p><p>—Hace dos años.</p><p><b>—¿A qué te dedicabas antes de venir?</b></p><p>—Trabajaba en Venezuela. Era presentadora, conductora, locutora. Tenía mi programa en la televisión y en la tarde mi programa de radio, así que muchos años trabajando en los medios, súper feliz. Y bueno, <b>decidí venirme para Argentina por amor.</b></p><p><b>—¿Cómo comenzó tu historia de amor?</b></p><p>—Por <b>Instagram</b>, claro. Él me mandó un mensaje. Era Navidad y me mandó: “Feliz Navidad”. Entre tanto fueguito, llama la atención un feliz Navidad.</p><p><b>—¿Qué pasó después de ese primer mensaje?</b></p><p>—Después se vinieron muchas cosas lindas. Lo vi, nos conocimos y me encantó.</p><p><b>—Mientras estuviste en el reality, ¿tu marido manejaba tu cuenta?</b></p><p>—Él tenía mi teléfono, pero tenía una chica encargada de mis redes sociales. Él ayudaba con ciertas cosas a ver, esta publicación.</p><p><b>—¿Le dejaste acceso completo a tu teléfono?</b></p><p>—Sí, le dejé mi teléfono íntegro, enterito.</p><p><b>—Tenés una confianza total en la relación...</b></p><p>—Sí, totalmente. De hecho, es una persona que te inspira a esta confianza. Los dos confiamos, somos muy compañeros, estamos muy mimetizados, somos como socios, somos un equipo, somos familia. Nos vamos a casar, pero es como una formalización de lo que ya somos, que en realidad somos una familia y un equipo. Él nunca escondió la clave ni nada. Siempre puso el teléfono de frente. La clave me la supe el día siguiente. No hay ningún tipo de misterio en este sentido.</p><p><b>—¿Cómo fue el año a la distancia?</b></p><p>—Siempre hubo demasiada comunicación, demasiada confianza. Imagínate que tuvimos un año a la distancia, que yo todavía vivía en Venezuela, porque tenía mi trabajo en el canal top, número uno y no era fácil dejarlo. Tuve que esperar un año para poderme despedir de mi programa en Venezuela, del canal, de la radio y durante ese año estuvimos a la distancia.<b> No es fácil tener una relación a distancia.</b></p><p><b>—¿Ya se habían visto en persona antes?</b></p><p>—Sí, obvio. Ya había viajado a Argentina varias veces de viaje, pero estuvimos un año a la distancia. Y es difícil hoy en día. ¿A quién le dura un año de relación a distancia? Solo la gente que tiene un compromiso para tener una relación a distancia.</p><h2>Imagen de villana y personalidad dentro del reality</h2><p><b>—¿Qué sentiste al salir del reality y enterarte de la imagen de villana que tenías?</b></p><p>—Fue lo más random del mundo, porque en mi cabeza siempre estaba muy claro el hecho de que mi compañera era la villana y yo era el angelito. <b>Yo juraba que era el angelito</b>. Y claro, salir y darme cuenta que nadie lo vio de esa manera, me sorprendió un montón y me dio risa. Al final es una “maldad” dentro del juego para desestabilizar a tus contrincantes. Porque si no, vamos a darle el trofeo al resto de la gente. La idea es hacer todo lo posible para ganar tú, para que tus contrincantes pierdan. Ese era mi propósito y, bueno, se ve que afuera se vio como la re villana.</p><p><b>—¿Creés que tu forma de jugar fue parte de una estrategia?</b></p><p>—Dentro de un juego, todas las cartas que pude usar para ganar o para joder al otro lo hice, pero no tiene absolutamente nada que ver con la vida. Cuando juegas a las cartas, si tienes el as no dices: “¡Ay! No, me lo guardo para que pobre no pierda". No, para nada.</p><p><b>—¿Sentís que tu personalidad te jugó a favor o en contra en el reality?</b></p><p>—Para mí en contra, porque sé que tengo mucha energía, soy como que muy guerrera, voy mucho al frente. Creo que es algo que también te da no solamente emigrar, sino que ya yo había mini emigrado dentro de Venezuela. Yo en verdad soy de Valencia y me tuve que ir a Caracas. Toda esa parte aguerrida que tuve que sacar de la nada me da como un exceso de energía, exceso de confianza en mí misma también, porque tuve que sortear demasiadas dificultades en la vida por mí misma. Y entré en un reality y fui con todo. Así como me fui de Valencia a Caracas, así como me vine de Caracas a Argentina, voy con todo. Pero yo soy así. Lo que quiero me lo meto entre ceja y ceja y hasta que no lo consiga no me quedo tranquila.</p><p><b>—¿Cómo fue empezar de cero en cada lugar?</b></p><p>—En Caracas estaba sola, no tenía ni un amigo. Y de cero me labré todo mi camino, me construí. Te acabo de contar que trabajé en el canal número uno, o sea, de cero a mil. Entonces, claro que tengo una fuerza distinta, una garra, un empuje...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J32H5TEPJZGCBOXQV6VI3KRDTY.jpg?auth=16b44c59437cce1dddd10365ef16761adbedc237cfa49b062f7f43091a4f9a47&smart=true&width=5856&height=4008" alt="El origen de la historia de amor entre Cinzia y Dylan Gissi surgió a través de un mensaje en Instagram durante una Navidad" height="4008" width="5856"/><h2>Dinámica de roles en la pareja</h2><p><b>—¿Te considerás mandona en la relación?</b></p><p>—Sí, mal.</p><p><b>—¿Cómo se lleva tu pareja con eso?</b></p><p>—A él le encanta. Le encanta que yo sea feliz y a mí me encanta que él sea feliz. Él no es una persona que tiene problema de ponerse una ropa porque me hace feliz o lo que sea. Me pregunta: “¿Qué te gustaría?" Yo: “Hoy estaría chévere para poner camisita de botones”. Y se pone. “Hoy estaría cool para usar un estilo italiano”. Entonces, se pone los pantaloncitos de lana y no sé qué. Me complace. La verdad es que me complace.</p><p><b>—A él le gusta estar un poquito dominado porque no tiene que pensar tanto.</b></p><p>—¡No tiene que pensar tanto! Es eso. Yo ya entendí que en todas las relaciones hay un rol. Y por ejemplo, él tiene sus roles, que están bastante marcados, y él me dice a mí: “Tienes que entender que hay cosas que a mí no se me van a dar”. Por ejemplo, irnos de viaje. Amigo, él jamás va a decir: “Estas son las vacaciones, vamos a ir acá”. No, eso es lo que tengo que hacer yo. </p><p><b>—¿Qué tareas son su responsabilidad?</b></p><p>—Toda la parte administrativa, toda la parte financiera, organizativa, todo lo que es de orden.</p><p><b>—¿Cuáles son los roles de él? </b></p><p>—Organizar toda la parte administrativa, toda la parte financiera, todo lo que es así como de orden, ¿viste?</p><p><b>—¿Y cuáles son tus responsabilidades?</b></p><p>—Todo lo creativo es lo mío. Salir, irse de vacaciones, moda, casarse, <i>whatever</i>. Esa es mi parte. Él es el que organiza y yo soy la parte creativa. Jamás vas a escuchar de él: “Nos vamos de vacaciones a tal”. Nunca en su vida. Entonces, a veces me pasaba que yo me quedaba esperando. Bueno, che, venía diciembre y nada de vacaciones y yo decía: “No puede ser nada”. Hasta que finalmente hablamos y me dice: “Tienes que entender que no es algo que me sale”. Así que la parte creativa me tengo que encargar yo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DZ3BS7LDMFB37MWEXAGCI6PBAM.jpg?auth=d5c37dc53ff28fbdc9bfc6f6ef89ccea6f919780a6ccd417ceaa3711f0f94008&smart=true&width=5988&height=4056" alt="Cinzia reconoció su imagen de villana en el reality, aunque aseguró que su estrategia fue parte del juego y no refleja su vida cotidiana" height="4056" width="5988"/><h2>Control y confianza en la pareja</h2><p><b>—Si Dylan organiza una cita sorpresa, ¿confiás en que va a elegir lo mejor o preferís cambiar el plan?</b></p><p>—La B. Prefiero preguntar dónde vamos a ir y cambiar el plan inicial.</p><p><b>—Si no podés asistir a la prueba del DJ del casamiento, ¿te relajás o hacés videollamada para ver todo?</b></p><p>—Que me muestre todo. Imposible relajarme. </p><p><b>—Vos le decís: “Dylan no decidís nada, pagás y yo hablo con la organizadora”</b></p><p>—Sí, pero igual él lo sabe, ¿eh? No se enoja. </p><p><b>—¿Suspenderías el casamiento si te enterás que te engaña?</b></p><p>—Sí, obviamente. Besitos. Que le vaya muy bien en su vida. Rompe la confianza en el sentido de que yo estoy confiada de que él solo quiere estar conmigo o estoy confiada que solo tiene ojos para mí. Y no es así. Entonces, se rompe la confianza. </p><p><b>—¿Qué harías si te pide perdón y lo perdonás?</b></p><p>—Ponele que lo perdono. Yo lo puedo perdonar, pero le haría la vida imposible. Sería insufrible. Mañana, tarde y noche, desde que se despierta, que se te acuerde, le voy a recordar lo que me hizo. No voy a ser más nunca cariñosa, porque es que yo soy cariñosa, soy genuina, me gusta atenderlo, consentirlo. Eso no va a pasar. Lo voy a tratar feo. Él no quisiera seguir en la relación si me engaña, no yo.</p><p><b>—No te imagino enojada, ¿a ver tu cara de enojada?</b></p><p>—No quisieras verla (risas). </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JV23H3M44FGJDE426CXCIJQOUA.png?auth=86a938cb05700044b0f6abc93b836630f379e27f4d8c6b28ec0e4f6fd831d316&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cinzia Francischiello y Rulo en Desencritpados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La Nena de la Fórmula 1: cómo surgió su nombre, por qué Colapinto está a la altura de Fangio y hasta dónde puede llegar ]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/28/la-nena-de-la-formula-1-como-surgio-su-nombre-por-que-colapinto-esta-a-la-altura-de-fangio-y-hasta-donde-puede-llegar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/28/la-nena-de-la-formula-1-como-surgio-su-nombre-por-que-colapinto-esta-a-la-altura-de-fangio-y-hasta-donde-puede-llegar/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, la creadora de contenidos especializada en la Máxima contó cómo fueron sus comienzos hasta ser reconocida, analizó el fenómeno del piloto argentino y se esperanzó con el regreso de la categoría a la Argentina]]></description><pubDate>Tue, 28 Apr 2026 06:28:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><i><b>La Nena de la Fórmula 1</b></i> es una joven platense que logró impulsar una amplia comunidad de seguidores de la Máxima a través del contenido especializado que genera en redes sociales como <i>Tik Tok </i>e <i>Instagram</i>. Allí sus videos sobre la F1 lograron gran repercusión. Su crecimiento llamó la atención de las marcas, la llevó a desempeñarse en varios medios y a viajar a los grandes premios de la categoría. </p><p><i>La Nena de la F1</i> llegó a este presente exitoso tras una situación fortuita, ya que anteriormente era docente en una universidad, donde estaba a cargo de la carrera Licenciatura en Turismo. Un accidente en el brazo limitó su vida cotidiana y durante ese trance <b>surgió la idea que le cambiaría la vida: generar contenido sobre la F1. </b>Quién se lo sugirió, como continuó y cómo llegó hasta este momento. En la entrevista explica en detalle todo ese proceso. Y analiza puntillosamente el fenómeno de <b>Franco Colapinto.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z46QGVS3LZAABIPNPDEOKOBPW4.jpg?auth=59a79b7f647d1f6aa309cf2653a84f8626a053eaff0100cf74155985b3691c7a&smart=true&width=6192&height=4128" alt=""La Nena de la Fórmula Uno" destaca la labor de Franco Colapinto y asegura que puede ir por más (Foto Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-Bienvenida La Nena de la Fórmula 1... ¿cómo surgió ese nombre?</b></i></p><p> -Ese nombre surgió de la manera más espontánea. No hubo nada premeditado. El día que me decidí a hacer contenido en Fórmula 1, que viene atado a una historia muy particular, dije <b>“che, necesito un nombre para que básicamente nadie me conozca cuando haga este contenido”</b>, porque yo vengo del mundo académico, diez años de dirigir una carrera en la universidad, de la carrera de Licenciatura en Turismo.</p><p><i><b>-Entonces vos decías “soy licenciada, no me voy a poner con mi cara, con mi nombre, a hablar de Fórmula 1”... era como que no pegaba...</b></i></p><p>-Entonces dije, “bueno, vamos a buscar un nombre donde nadie me conozca y yo pueda sacar todo esto mío”. Y así surgió <i>La Nena</i>, porque un poco es como mi perfil, es un poco mi personalidad, de manera exagerada, cómo yo veo las carreras, cómo me comporto, mis emociones...</p><p><i><b>-Yo veo el contenido, como los niños, totalmente. Pero recién lo mencionaste un poco vos, esto de un momento particular de tu vida, mucha gente estará con el comentario de “¿cómo una mujer en la Fórmula 1?″... ¿qué fue ese momento de tu vida y cómo surgió que te metas y hables de Fórmula 1? </b></i></p><p>-Lo de ser mujer en la Fórmula 1 yo siempre lo veo como una oportunidad. A veces me dicen “¿no te pesa?”. Todo lo contrario, para mí es algo muy natural siempre estar inmersa en ámbitos muy masculinos, donde siempre reina el hombre. Y yo siempre supe imponerme, dar mi voz y dar mi opinión, así que eso nunca me resultó incómodo. Y al contrario, creo que es una oportunidad que las mujeres hablemos de Fórmula 1, porque cuando una mujer habla de Fórmula 1 siempre te están mirando y están evaluando a ver qué decís, si sabés, si no sabés, si es interesante lo que decís.... <b>Mientras opinen o critiquen mis pensamientos por lo que yo digo, no por si soy mujer o no, ahí sí, ahí podemos sentarnos a charlar.</b> De hecho hay muchas mujeres hoy que hablan de Fórmula 1, cada vez somos más. Hay muchas mujeres que yo admiro que hablan de Fórmula 1, tanto de Argentina como de afuera, que las sigo. </p><p><i><b>-¿Quiénes te gustan como comentan?</b></i></p><p>-Ale Martínez, Flor Andersen me encanta. Hay muchas periodistas y muchas creadoras de contenido, porque cada una desde su lugar da su opinión, digamos. Yo tampoco soy periodista y yo doy mi opinión, digo lo que yo siento. Al contrario, creo que por ahí al no ser periodista no tengo este peso de ser “objetiva” con lo que digo. Yo lo que digo es lo que pienso y totalmente subjetivo, porque es mi opinión al respecto.</p><p><i><b>-¿Por qué hablabas de un momento particular de tu vida?</b></i></p><p>-<b>Fue en un momento particular porque tuve un accidente en un brazo, cuando mi vida era un quilombo, una vorágine.</b> ¿Viste cuando no te ponés a pensar lo que estás haciendo? Bueno, tuve un accidente, me rompí un brazo y tuve que ir a una cirugía. Eso me dejó cien por ciento en mi casa, sin poder trabajar, sin poder ser independiente, sin poder manejar. Necesitaba que me ayuden hasta para lavarme el pelo y atarme los cordones, a ese nivel. Creo que fue más la limitación emocional que otra cosa, el dolor, el no poder hacer lo que estaba haciendo y muy deprimida, muy bajoneada y dolorida. <b>En ese momento se me acerca mi pareja y me dice “che, ¿por qué no te ponés a hacer videítos de Fórmula 1, que te encanta, que sabés un montón, tipo para hacer algo?“, porque no me podía ver más con esa cara que yo tenía. </b>En ese momento dije ”sí“, me abrí un <i>TikTok</i>, yo no tenía ni siquiera <i>TikTok</i> personal. Me puse el nombre de <i>La Nena</i>, me abrí un Instagram y subí mi primer video. Fue así. Y eso se transformó en motivación de despertarme todos los días y tener un propósito. Te diría hasta como un modo de catarsis, a modo de terapia personal. <b>Y me pasó algo reloco, que no me había pasado con nada en la vida, que tuve un shock de inspiración.</b> Es como que algo se abrió en mí... mis ideas creativas sobre qué quería hacer en mis videos me venían a la noche, cuando dormía. Entonces, yo dormía con una anotador al lado de la cama. Entonces yo me levantaba y era ratatata (hace el gesto de escribir), porque decía<b> “che, si no lo anoto mientras estoy medio dormida, al otro día no me lo voy a acordar”</b>. Entonces me levantaba y mi plan era “bueno, voy a grabar esto, esto, esto”. Y es lo más difícil de un creador de contenido, tener las ideas creativas. </p><p><i><b>-¿En qué año fue el accidente? ¿En qué año fue esto que te ocurrió? Digamos, ¿fue antes de Colapinto? ¿Fue en el momento que sale Franco? ¿Fue después? </b></i></p><p>-Fue en el momento. El accidente lo tuve antes, fue en el año 2024, cuando Franco estaba llegando a la Fórmula Uno. <b>Fue medio en simultáneo, pero nunca asocié esto de hablar de Fórmula porque estaba Franco.</b> Yo consumo Fórmula Uno desde hace muchísimos años más. Creo que este accidente que yo tuve -es increíble-, pero yo lo agradezco haberlo pasado, porque fue lo que a mí me dio lugar a permitirme hacer esto, que lo tenía adentro, claramente. <b>Porque si me preguntás “¿te dedicarías a otra cosa?”, te digo que no.</b> No hay nada en la vida que quisiera hacer más que esto, que es hablar de Fórmula Uno. En todos sus aspectos, haciendo los videos para mi comunidad, yendo a las carreras a cubrir los grandes premios, trabajando en medios, que todo eso fue una consecuencia, eso vino todo después. El objetivo principal era poder sacar este amor que yo tenía y esa pasión y esa creatividad, ¿no? </p><p><i><b>-¿Te ayudó el conocimiento que tenías en tu carrera anterior, Turismo, para lo que estás haciendo ahora?</b></i></p><p>-Mi carrera me ayudó muchísimo, porque es una carrera muy amplia y hoy la uno mucho al trabajo que yo hago, por cómo me vinculo con las marcas, por cómo puedo yo aportarles algo diferente, sobre todo a las marcas vinculadas a los viajes, a las agencias, los hoteles y un montón de marcas que están metidas en este mundo de la Fórmula Uno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P7ZIBYAE4ZHEFGJH33Y3ETSOZA.jpg?auth=ae1ea13eb6890c6560041745237f2602b1cd41d1ef1b492a565f218e1e05e579&smart=true&width=6060&height=4128" alt=""La Nena de la F1" era docente universitaria hasta que un accidente cambió su vida (Foto Maximiliano Luna)" height="4128" width="6060"/><p><i><b>-Hablemos un poco de Colapinto. ¿Qué es Colapinto para el deporte argentino?, ¿qué pasa con el amor que genera Colapinto en la mayoría? Pero también está ese hateo insólito que yo veo y lo sigo percibiendo de gente que no sabe un carajo, ¿no? ¿Por qué ese hateo, con lo que cuesta que un piloto argentino llegue a la Fórmula Uno?</b></i></p><p>-Todo lo que vos estás diciendo es tal cual así. <b>Hoy a Colapinto lo pongo en el mismo escalón que Fangio, que Reutemann. Y me dicen “¿cómo lo vas a poner a Colapinto en ese escalón de los grandes de la Fórmula Uno?” Sí, Franco hoy tiene lo que tienen esos pilotos que son de renombre y de historia, porque logró llegar a un deporte súper complejo de llegar, donde solamente este año hay veintidós butacas para ocupar. No solamente logró llegar, con lo difícil que es llegar a la Fórmula Uno, sino que se logró mantener, porque Franco no pasó una carrera y se fue. Franco es el tercer año que empieza en Fórmula Uno.</b> Entonces, son muy pocos los pilotos en el mundo que logran lo que logró Franco y encima es uno de los poquísimos argentinos que lo logró. Ahora, ¿si Franco va a lograr ser lo que fue Fangio? Probablemente no. Fangio hay uno solo en el mundo, es el tipo que es mi máximo ídolo. Logró lo que ningún deportista en el automovilismo logró. O sea, cinco campeonatos del mundo en esa época donde te subías a un auto y no sabías si volvías vivo. Una carrera era de vida o muerte. De hecho, siempre los pilotos cuentan que en esa época no les alcanzaban los dedos de la mano para contar la cantidad de compañeros que perdían en una temporada. Fangio fue el más grande. Fangio ganó cinco campeonatos del mundo en solamente ocho temporadas. Hay solamente dos pilotos que lo superaron, que son Schumacher y Hamilton. Pero Schumacher corrió diecinueve temporadas y Hamilton ya va por su temporada número veinte.<b> Pero no podemos poner esa vara de Fangio para comparar a Franco, porque es como decir en el fútbol si un jugador es muy bueno o no comparándolo con Messi o con Maradona. </b></p><p><i><b>-¿Qué nos podés decir en relación a su auto? Se dice que el auto es malo y Franco es crack, pero también que cometió errores, ¿cómo es eso?</b></i></p><p>-Vos estás hablando del año pasado.<b> Franco, hoy con el Mercedes, que es el auto que pica en punta, no sé si sale campeón, pero que pelea el campeonato, te lo puedo asegurar que sí.</b> Porque en la Fórmula 1 está lo que yo llamo “la teoría del fernet”, que 70 por ciento es el auto y 30 por ciento el piloto. Puede variar según las condiciones. Ahora, con el cambio de reglamento, puede ser un poco más el piloto, porque pone mucho de sí, pero es muy importante la máquina, muy importante. Lo vimos el año pasado con Franco. Decíamos que tenía “una batata” y hacía lo que podía. Este año tiene un auto mucho mejor y lo vemos en Gasly, su compañero de equipo, que tiene el mismo auto y está sacando muy buenos resultados. Ahora me preguntás, ¿por qué Franco no? Hay muchas cosas, Gasly tiene diez años de temporada en Fórmula Uno, va por la once. Franco ya está iniciando su tercer año, pero va a ser su primer año completo de Fórmula 1, porque en el 2024 y en 2025 él empezó ya habiendo arrancado el campeonato. Inclusive ahora los primeros circuitos Franco no los conoce. Franco tiene cosas muy buenas y tiene falencias como cualquier piloto de Fórmula 1 en este deporte. <b>La gran falencia de Franco es la clasificación. Lo sigue siendo hasta el día de hoy, es lo que más le cuesta. Es su punto flojo. Franco normalmente en la carrera sale atrás de su compañero de equipo. Gasly es muy bueno en clasificación, entonces logra tener mejores posiciones. Ahora, en carrera, Franco es muy bueno. Lo demostró en la primera carrera con esa muñeca, la famosa muñeca, que para mí es la maniobra del año. También está el azar, que depende de las estrategias de los equipos. En el caso de Franco, las tres carreras que se corrieron, que hubo safety car, los tres lo complicaron y lo dejaron atrás. </b></p><p><i><b>-Tuviste oportunidad de conocerlo, de entrevistarlo. A nivel comercial, ¿cómo podés explicar lo que genera?</b></i></p><p>-El fenómeno Colapinto para mí es un caso de estudio. Lo que generó a nivel marcas, de la gente que lo apoyó para que él pueda llegar a la Fórmula Uno. Y lo que generó en la gente, es un fervor. Vos vas a cualquier bar, en la mesa de al lado están hablando de Colapinto. Vas a un asado con tus amigos, están todos hablando de Franco. Mis reuniones familiares, donde nadie veía Fórmula 1, de repente todos están hablando de Colapinto. Eso es un fenómeno social. Eso las marcas lo ven, los fans lo llevan a los circuitos, los argentinos somos pasionales, somos carnales. Dónde esté Colapinto hay gente que lo están bancando. </p><p><i><b>-¿Hay una esperanza de que la multitudinaria exhibición de Franco en Buenos Aires sirva como puntapié para la llegada de la Fórmula Uno a la Argentina?</b></i></p><p>-No estoy dentro de esas conversaciones, pero creo que juega mucho. Es una carta muy importante, porque que el resultado de este evento sea bueno, a nivel organización, a nivel show, porque vienen medios de todas partes del mundo y después del evento hay una delegación de Argentina que viajará a Miami para conversar con la Fórmula 1 para vengan de nuevo a la Argentina. Imaginate una Fórmula Uno acá, con un piloto local y con los argentinos volviéndonos los locos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CMRVSPHBPZHQRCSWU6P53ALTF4.jpg?auth=08e7d7905acccd7108b9962b30cf21e594eb33e5ddc0c7e9abc1c85a2c709e48&smart=true&width=5472&height=3792" alt=""La Nena de la Fórmula Uno" se ilusiona con el regreso de la Máxima a la Argentina (Foto Maximiliano Luna)" height="3792" width="5472"/><p><i><b>-Ahora viajás a la próxima carrera, en Miami, ¿quién te ayuda en los viajes?</b></i></p><p>-Tengo un equipo ya, grande. Fue todo muy abrupto, el crecimiento de <i>La Nena</i>. Somos muchos en equipo, tengo a mi productor, que es mi gran bastión en todo. También es creador de contenidos, pero en fútbol -tiene <i><b>Un Metro Adelantado</b></i>-, entonces tengo una escuela, como un camino muy allanado y aprendí mucho desde antes de hacer contenido de <i>La Nena</i>. Todo ese proceso me ayudó muchísimo. Cuento con todo el equipo de ellos, de esa agencia grande. Entonces, desde la parte de administración, comercial, editores, en el caso de que necesite, pero la que pone la mayor parte de las cosas soy yo. Desde mi cara, mi cuerpo, mi energía, los guiones, las ediciones... yo estoy en todo. </p><p><i><b>-¿Qué te imaginás a futuro? ¿Buscás ser una referente en la Fórmula Uno, que sea un deporte más popular, que no sea solo algo del momento?</b></i></p><p>-Sí, sin dudas que sueño con eso y sin dudas que va a pasar, sobre todo si tenemos la continuidad de Franco por varios años. Creo que la Fórmula 1 se va a instalar como deporte, no digo deporte nacional porque lo vayan a practicar, sino que lo vayan a consumir y lo vayan a seguir. Y sueño con seguir creciendo y que la vida me vaya sorprendiendo, porque ahora es una constante sorpresa. Todos los días pasan cosas nuevas. Empiezo de repente a estar en un medio o en otro, o en una carrera y me quiero seguir sorprendiendo. A ver, no tengo una meta, es decir, llego hasta acá y ya está. Que siga creciendo, que me siga sorprendiendo y que siga creciendo la comunidad de fans de la Fórmula Uno, conmigo o “sin migo”, digamos (risas). </p><p><i><b>-Para terminar, ¿entonces puedo ir y decirles a mis amigos que Colapinto está a la altura de Fangio? ¿Lo repito?</b></i></p><p>-Sí, repetilo. Te la van a retrucar, y ahí se la decís, toda la explicación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FW7P2KUVHVC4BLQDTMQYLXZN5M.jpg?auth=399a3481dee39a49d859974f5bda061cac95fdc02365433d839090d65b58b9c8&amp;smart=true&amp;width=1921&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1921"/></item><item><title><![CDATA[Lowrdez: “Hubo momentos en los que no podía hacer nada, tomaba las pastillitas, pero también un litro de vodka por día”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/26/lowrdez-hubo-momentos-en-los-que-no-podia-hacer-nada-tomaba-las-pastillitas-pero-tambien-un-litro-de-vodka-por-dia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/26/lowrdez-hubo-momentos-en-los-que-no-podia-hacer-nada-tomaba-las-pastillitas-pero-tambien-un-litro-de-vodka-por-dia/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[La cantante se refugió en la música y en la reconstrucción del grupo Bandana luego de atravesar una separación conflictiva de su última pareja: Leandro García Gómez fue detenido y enfrenta una causa por violencia de género. “Siempre estoy triste, hay algo que se rompió en mí”, asegura y dice que quiere enamorarse de ella: “Si me hubiera querido más, quizá nada de esto pasaba”]]></description><pubDate>Sun, 26 Apr 2026 09:36:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.infobae.com/tag/lowrdez/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/lowrdez/"><i><b>Lowrdez</b></i></a> habla sin filtro, con humor, con contradicciones y con una honestidad que desarma. <b>“Estoy sanando, de a poquito. Es un laburo”</b>, dice, y en esa frase se condensa el momento que atraviesa: uno donde conviven la reconstrucción personal, el regreso a los escenarios y una mirada más consciente sobre sí misma. Lejos de la imagen congelada de Bandana, hoy se muestra vulnerable, reflexiva y, a la vez, profundamente conectada con lo que la hizo llegar hasta acá.</p><p>Su historia arranca mucho antes del fenómeno pop. “Soy Cecilia Lourdes Fernández… y nada más y nada menos que Cecilia, la patrona de la música. Así que estoy donde tengo que estar”, cuenta entre risas, como si el destino hubiera estado escrito desde siempre. Criada en un hogar con fuertes valores religiosos y comunitarios, recuerda una infancia con carencias materiales pero llena de amor: “Nunca tuvimos un mango, pero siempre tuvimos amor y educación, y eso es impagable”.</p><p>Esa misma espiritualidad mutó con los años. Hoy, más allá del dogma, se aferra a una idea más amplia: “<b>Me siento más identificada con el budismo</b>, esto de vivir hoy, ahora, porque el futuro es una ilusión y el pasado es irrecuperable”. En ese presente intenta anclarse mientras atraviesa duelos personales, físicos y emocionales tras terminar su relación de pareja con <a href="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2026/01/29/el-ex-de-lourdes-fernandez-va-a-juicio-por-violencia-de-genero-podria-enfrentar-una-pena-de-28-anos-de-carcel/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2026/01/29/el-ex-de-lourdes-fernandez-va-a-juicio-por-violencia-de-genero-podria-enfrentar-una-pena-de-28-anos-de-carcel/">Leandro García Gómez</a>, quien fue detenido en octubre de 2025 tras ser denunciado por la madre de la cantante por violencia de género. “Se me rompió algo”, admite, y no esquiva la profundidad de lo que le pasa: <b>“Siempre estoy triste, pero tengo momentos felices y me puedo levantar de la cama”</b>.</p><p>En paralelo, la música vuelve a ser refugio y motor. El reencuentro con Bandana y el cariño del público funcionan como sostén en medio del proceso. “La música siempre me salvó de todo”, asegura, y reconoce el impacto de ese vínculo con la gente. Ese regreso ya tiene fechas concretas: el 9 de mayo se presentarán en el Teatro de Verano de Uruguay, con una gira que seguirá por el interior del país y que tendrá uno de sus puntos fuertes el 23 de septiembre, cuando vuelvan a subirse al escenario del Gran Rex.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4P3CRK4IDVFCVJNTJHYXNMV5YE.jpg?auth=fb9c161246bba559b6593608826611e481cd86cba9b10f38a617f7a89dc54731&smart=true&width=6192&height=4128" alt=" “Estoy sanando, de a poquito. Es un laburo”, aseguró Lourdes Fernández en diálogo con Infobae. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p>Hoy, entre terapias, rutinas y proyectos, intenta reconstruirse desde otro lugar. <b>“Quiero enamorarme de mí”</b>, dice a <b>Infobae</b>, con una claridad que no deja dudas sobre su prioridad. Mientras tanto, se permite el humor como salvavidas y avanza, paso a paso, en un camino que, como ella misma define, es día a día.</p><p><b>—¿Lourdes por la Virgen?</b></p><p>—Sí, por la Virgen. Aunque tengo que contar que era el nombre de la perra de mis padres (risas). Les gustaba tanto que cuando nací me quedó a mí. En realidad soy Cecilia Lourdes Fernández… y Cecilia es la patrona de la música, así que estoy donde tengo que estar.</p><p><b>—¿Creciste en una familia muy religiosa?</b></p><p>—Sí, con valores de solidaridad y comunidad. Mis viejos tenían un grupo scout, ayudaban mucho al barrio y el barrio también a ellos, por eso amo Newbery, donde también estoy arreglando mi casita para volver. Hoy me siento más espiritual que religiosa y <b>me identifico más con el budismo que con el catolicismo</b>, con la idea de vivir el presente, porque el futuro es una ilusión y el pasado es irrecuperable.</p><p><b>—¿Estás sanando?</b></p><p>—Sí, de a poco. Es un laburazo.</p><p><b>—Además atravesaste problemas de salud importantes. </b></p><p>—Sí. Me operaron y <b>me sacaron el útero, que pesaba un kilo y medio</b>. Venía postergándolo y ya no podía más. Fue muy fuerte porque, aunque nunca me había planteado ser madre, pasar de “no quiero” a “no puedo” es un duelo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VEWEB5HTMNBVHC5BU3FATCGHCU.jpg?auth=66f3f02d7fd3dfc8f9771725b2a0256239d65b52e079a6f9426cca1e02ef8090&smart=true&width=3736&height=2536" alt="La cantante se refugió en la música y en la reconstrucción del grupo Bandana luego de atravesar una separación conflictiva de su última pareja. (Maximiliano Luna)" height="2536" width="3736"/><p><b>—¿Esta operación fue posterior al evento de violencia que conocimos?</b></p><p>—A mi separación sí, fue posterior. A los tres días estaba subida al escenario del Gran Rex y tres días después me interné. Y, bueno, ahí salió mi bebé Mordegón (risas). Porque si lo ves, es una locura.</p><p><b>—¿Viste el útero?</b></p><p>—Sí, Dios mío. <b>Tenía más de 27 miomas</b>. Lo fui dejando pasar tanto tiempo que se pegó a las paredes del colon. Es medio escatológico lo que cuento, pero fue así. Mucho dolor y molestia. </p><p><b>—¿Cómo estás hoy con eso?</b></p><p>—Estoy duelando varias cosas y situaciones que ya no quiero para mi vida: la salud, la relación que terminó y también decisiones propias. No me siento víctima con lo que pasó con mi expareja, me siento parte por haber vuelto, me da culpa de que él esté donde está, sé que muchos no lo pueden entender, pero me siento así. Le pusimos lo mejor y en un momento la cosa se intoxicó. Así como me ven, con corticoides y todo, me dicen “dejá los postres”, yo celebro que estoy viva.</p><p><b>—¿Después de todo lo que viviste alguien te dijo: “dejá los postres”?</b></p><p>—Sí, por supuesto. Hubo muchas críticas hacia mi cuerpo, pero trato de no detenerme en eso, me quedo con los miles de mensajes positivos que recibo, tanto en redes como en la calle.</p><p><b>—¿Es cierto que fuiste al casting de Bandana para no ir a trabajar?</b></p><p>—Sí (risas). Suena feo, pero sí. Vivía sola desde los 16, había tenido un accidente, me atropelló un auto… estaba medio en otra y vendía celulares puerta a puerta. Me iba mal, porque tenía que presionar a la gente.</p><p><b>—¿No eras buena vendedora?</b></p><p>—No (risas). Igual era complicado, el sistema era medio turbio. Pero bueno, a veces te metés en esas por necesidad.</p><p><b>—Desde los cuatro cantabas.</b></p><p>—Desde que tengo memoria canto.</p><p><b>—Pero desde muy chiquita también estuviste en escenarios.</b></p><p>—Sí. Mi tío era concertista de guitarra y tocaba canciones del Litoral, porque mi papá es de Goya, Corrientes. Mi primera canción fue <i>Kilómetro 11</i>. Me daba mucha vergüenza, era muy tímida. Lo sigo siendo, pero uno va generando capas para defenderse.</p><p><b>—¿Recordás esa infancia como una etapa linda?</b></p><p>—Sí, muy linda. Nosotros nunca tuvimos un mango, pero siempre tuvimos amor y educación y eso es impagable. <b>Y ahí aparece el Colón</b>, porque yo ya cantaba.</p><p><b>—A los ocho llegás al Colón.</b></p><p>—Claro. Cantaba en el coro de la iglesia y una mujer del coro del Colón les dijo a mis papás que me llevaran. El director decía que no había lugar, pero insistieron en que me pruebe. Yo estaba fascinada con <i>La novicia rebelde</i>, con Julie Andrews, el do-re-mi, y cantaba tanto que dijeron: “Vamos a probarla”.</p><p><b>—¿Qué cantaste?</b></p><p>—Canté <i>Edelweiss</i>. </p><p><b>—Y ahí les encantaste.</b></p><p>—Sí, me dijeron: “De acá no se va”. Ahí empecé a cobrar mis primeros sueldos por presentismo y por obra. Hice un montón de óperas, como <i>Werther</i>, <i>Pagliacci</i>… muchísimas.</p><p><b>—¿Y mientras podías seguir estudiando?</b></p><p>—Sí. Iba a la escuela en Hurlingham, hacía la tarea en el tren y a las dos entraba al Colón hasta las ocho. Era una doble escolaridad intensa.</p><p><b>—Un esfuerzo enorme.</b></p><p>—Sí, pero estaba híper convencida. Y sin mi familia no hubiese sido posible. Mi papá bancó mucho la parada porque mi mamá, además de ser maestra, estudiaba medicina y se recibió de grande. No teníamos plata, apenas alcanzaba para los viáticos. </p><p><b>—Pero no lo sentías así de chica.</b></p><p>—No, me lo dibujaron tipo “La vida es bella”. Me enteré de grande que, por ejemplo, en el tren jugábamos a “la mancha del chancho” para esquivar al que cortaba los boletos. </p><p><b>—Había tanto amor que no se notó la falta.</b></p><p>—Exacto. Amor no faltaba nunca.</p><p><b>—¿Y cuando empezaste a ganar plata en el Colón ayudabas en tu casa?</b></p><p>—No sé, porque mi primer sueldo me lo gasté en un perro ovejero.</p><p><b>—O sea, había poco quilombo en tu casa, sumaste un integrante más.</b></p><p>—Sí, en mi casa siempre hubo animales. Y también me acuerdo de haberme comprado esas calzas ciclistas con tiras fluorescentes horribles (risas). A los 13, ya empecé el conservatorio en el Esnaola, que es una escuela pública increíble de la que salieron un montón de músicos, por ejemplo, Catriel y Paco Amoroso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MY4ZGJFRL5BGDJ67YUPLUPQUXQ.jpg?auth=ee65a4b649954ab01e56a60358894649be349a50019bb499ef08bda2c15dcc95&smart=true&width=5484&height=3836" alt="Lourdes fue una de las ganadoras del certamen Popstars, de donde nació Bandana. (Maximiliano Luna)" height="3836" width="5484"/><p><b>—¿Y en qué momento del casting de </b><i><b>Popstar</b></i><b> entendiste que podía salir bien?</b></p><p>—Después de la prueba de baile. Cuando dijeron mi número yo ya me veía afuera. Iripino iba para un lado, yo para el otro; Iripino se paraba, yo me acostaba… era un desastre (risas). </p><p><b>—Y sin embargo…</b></p><p>—Pasó. Después, en el hotel, un hombre me dijo: “Aprendé a bailar, nena”, y se fue. Yo no entendía nada.</p><p><b>—¿Quién era?</b></p><p>—Gustavo Yankelevich (risas). Ahí entendí cómo funcionaba todo.</p><p><b>—¿Cómo viviste el furor de Bandana?</b></p><p>—Bien. Tenía amigos muy cercanos y las chicas fueron una contención clave. También tuvimos terapia de grupo por la locura que nos rodeaba. Nosotras no cambiamos; cambió el entorno: aparecían parientes, la gente dormía en la puerta de mi casa… todo muy de golpe. </p><p><b>—¿</b><i><b>Guapas</b></i><b> la escribiste vos?</b></p><p>—<i>Guapas</i> nació de un tema mío, un funk en inglés que decía “dance, dance, dance”. Se tomó una parte, después Magalí Bachor hizo ese <i>ad lib</i> increíble de “si tú quieres bailar”, y yo le sumé la letra. Fue un trabajo bastante colectivo. Y fue muy loco porque el hit iba a ser <i>Maldita noche</i>, pero nunca sabés qué va a pasar con una canción. </p><p><b>—¿Cómo te sentís hoy cantando esos temas?</b></p><p>—Los amo. Al principio, defendía mi carrera solista, Bandana pesaba mucho. Con el tiempo entendí lo que generan y me emociona saber que acompañaron a tanta gente. Creo que <b>Bandana generó algo muy fuerte: el “si ellas pueden, yo puedo”. Y no solo en la música, sino en la vida</b>. Poder ser quien querés ser, eso es poderosísimo.</p><p><b>—¿Cómo es que Yankelevich les cede el nombre?</b></p><p>—En 2016 queríamos seguir y Gustavo estaba muy enfocado en hacer teatro, entonces nos dijo: “Chicas, tomen”. En ese entonces estábamos Vale, Lisa y yo. Fue un gesto muy generoso.</p><p><b>—¿Cuándo sentís que empezó a desordenarse todo un poco para vos?</b></p><p>—Cuando cumplí 40. Ahí se fue todo un poco a la mierda, hace unos cinco años. Fue una cadena de malas decisiones, desajustes… no pasa solo por el consumo, fue algo general.</p><p><b>—¿Cuándo lo notaste?</b></p><p>—Ya lo venía sintiendo, pero la pandemia fue un quiebre. Laboralmente estaba bien, pero por dentro no. Empecé esa relación en ese contexto, hay una cautelar y mucho no puedo contar, pero sí diré que hacia afuera parecía todo perfecto, pero había cosas que no estaban bien. </p><p><b>—Esa diferencia entre lo que se ve y lo que pasa.</b></p><p>—Tal cual. Desde chica aprendí a “prender la luz y sonreír”, pero eso no quita el dolor interno.</p><p><b>—¿Estás triste hoy?</b></p><p>—Sí, siempre estoy triste.</p><p><b>—¿Te están ayudando?</b></p><p>—Sí. Estoy haciendo terapia y tengo amigos increíbles. <b>Pero hay algo que se rompió en mí</b>.</p><p><b>—¿Volviste a hablar con tu expareja?</b></p><p>—No, ni quiero. Tengo claro lo que no quiero más en mi vida. Nunca imaginé estar en una situación así, pero también entiendo que soy humana. Me criaron para ayudar a los demás, y a veces no se puede.</p><p><b>—Quiero que quede claro, que podemos hablar de lo que vos quieras, sin ir a lugares que duelan.</b></p><p>—Está bien, es parte de lo que me pasa. No me siento víctima. Por lo menos hoy no lo siento así. Sigo entendiendo cosas a la distancia que antes no veía, es mi proceso.</p><p><b>—Es un proceso poder mirarlo desde otro lugar. Al principio te enojaste.</b></p><p>—Sí. Me enojé porque se hizo público por gente cercana que podría haberme llamado. En ese momento él me estaba cuidando, yo tenía fiebre.</p><p><b>—¿No estabas secuestrada, como se dijo?</b></p><p>—No, para nada.</p><p><b>—¿Sentís que con el tiempo vas a poder verlo diferente?</b></p><p>—No, definitivamente no estaba ahí en contra de mi voluntad.</p><p><b>—¿Te enojaste con tu mamá?</b></p><p>—Sí, por lo mismo: por hacerlo público. Siento que se podía resolver con un llamado.</p><p><b>—¿Y con él pudiste enojarte?</b></p><p>—Sí, también.</p><p><b>—¿Y pudiste amigarte con vos?</b></p><p>—Estoy en eso. Me estoy perdonando cosas.</p><p><b>—Esa tristeza de la que hablás, ¿es de ahora o viene de antes?</b></p><p>—Puede venir de antes. Quizás es un proceso que se alargó demasiado, de permitir cosas que no debía. Para mí la pandemia fue un quiebre, pero también hay cosas de antes. Soy de una generación donde estaba bastante naturalizado cierto nivel de violencia, cosas que hoy se cuestionan más. Y toda la presión que viví desde chica, incluso lo lindo de haber podido hacer lo que me gustaba, también implicó resignar otras cosas. Recomiendo mucho la biodecodificación, me está haciendo bien. También estoy con terapia, con psicoanálisis y con psiquiatra. Y con astrólogo (risas). </p><p><b>—¿Te estás cuidando?</b></p><p>—Sí, sumé gimnasio y ayuda mucho trabajar con las chicas.</p><p><b>—Están de gira con las chicas.</b></p><p>—Sí, venimos de Uruguay y el 9 de mayo volvemos al Teatro de Verano, que es un anfiteatro impresionante. Así que nos estamos dando esos lujitos.</p><p><b>—¿Cómo están ustedes cuatro, se amigaron?</b></p><p>—Bien. Hablé con Lisa, tuvimos diferencias, pero sé que todo fue desde el amor. Igual, hacerlo mediático hizo que hoy hablemos de esto y no de la música, y duele. Yo lo hubiera manejado distinto, otros amigos actuaron de otra manera y no me expusieron. </p><p><b>—¿Podés entender que tu mamá estaba desesperada y que actuaron desde el amor?</b></p><p>—Sí, fue de buena fe. Y eso hace que ame a mi mamá con toda el alma. Ella me trajo al mundo y me apoyó siempre.</p><p><b>—¿Vos no sentís que si ella no intervenía de esa forma podía terminar diferente ese episodio?</b></p><p>—No, porque en ese momento estábamos en buenos términos.</p><p><b>—Más allá de él, en algún momento contaste que había un tema con el consumo de alcohol.</b></p><p>—Sí, probé de todo, no me molesta decirlo. Pero el problema pasa por otro lado, eso es una<b> </b>consecuencia.</p><p><b>—¿Qué te sostuvo?</b></p><p>—La música. Siempre me salvó. Es mi principio y mi fin. Me cruzo con gente que me abraza y me cuenta su historia, la de su mamá. Es muy fuerte.</p><p><b>—¿Te escriben personas contándote situaciones difíciles?</b></p><p>—Muchísimas. Mujeres y varones y trato de dar palabras alentadoras. Yo todavía estoy procesando lo mío, pero quiero que sepan que pueden contar conmigo. Mi teléfono está en Instagram.</p><p><b>—¿Y no te estalla el teléfono?</b></p><p>—Sí, gracias a Dios. Con muchísimo trabajo y mucho cariño. Me tomo el tiempo de responder, de escuchar los audios, ¡voy a empezar a cobrar los saludos de cumpleaños! (risas). Pero siento que es ese momento en el que podés dar algo que le genere alegría a alguien.</p><p><b>—¿Qué no conocemos de vos?</b></p><p>—Que me encanta cocinar, que soy tranquila, que miro un montón de películas. Que prefiero eso antes de salir a bolichear.</p><p><b>—¿Vos decís que te imaginamos más rocker descontrolada?</b></p><p>—Sí, pero esa etapa ya pasó. Todavía tengo algún fin de semana así, pero no es todos los días.</p><p><b>—¿Qué cocinás rico?</b></p><p>—De todo. Me encanta cocinar, menos lo dulce.</p><p><b>—¿Es terapéutico?</b></p><p>—Sí, totalmente. </p><p><b>—Si mirás para atrás, ¿de qué te arrepentís?</b></p><p>—De ese vínculo. Aunque hubo cosas lindas, preferiría no haber estado ahí. Es triste, porque hubo cosas lindas, pero que haya terminado así… prefiero dejar todo el amor que tuve ahí adentro que es muchísimo para no pasarlo.</p><p><b>—Te vas a volver a enamorar. </b></p><p>—Sí, pero no pienso en eso ahora. <b>Quiero enamorarme de mí</b>, quererme más y lo demás llega solo.</p><p><b>—Eso es lo más importante.</b></p><p>—Sí. Si me hubiera querido más, quizá nada de esto pasaba.</p><p><b>—¿Y dónde sentís que se rompe algo de vos con vos misma?</b></p><p>—Cuando dudás de vos y perdés la identidad. Para mí es clave tener independencia económica y saber irte a tiempo. Porque sí bien hablando se entiende la gente, hay cosas que no cambian.</p><p><b>—¿Recordás momentos en los que te sentías fuerte?</b></p><p>—Sí, cuando miro para atrás y veo todo lo que hice, como en esta charla que repasamos todo.</p><p><b>—Eso es espectacular, como el trabajo que estás haciendo con vos: el gimnasio, la terapia...</b></p><p>—La verdad es que me siento mucho mejor que antes. <b>Tengo momentos más felices, puedo levantarme de la cama</b>. Hubo momentos en los que no podía nada. No es sencillo. Tomaba las pastillitas a tiempo, pero también me tomaba un litro de vodka por día. </p><p><b>—¿Estás bien económicamente?</b></p><p>—Sí, estamos trabajando bien. Nunca dejé de trabajar. </p><p><b>—¿Te administrás vos?</b></p><p>—Ahora sí. En algún momento lo hacía en pareja, pero hoy me manejo sola.</p><p><b>—¿Sentís que alguien te sacó algo?</b></p><p>—No, no siento que me hayan robado. Sí que fui muy generosa, de eso me arrepiento.</p><p><b>—¿En qué estás trabajando?</b></p><p>—Tengo mi banda de rock nacional con la que me divierto mucho, tocando con Bandana y estoy armando otra banda de mujeres. También se viene disco nuevo.<b> </b>Y Bandana no para. Tenemos gira y fechas confirmadas.</p><p><b>—¿La vida de gira te hace bien?</b></p><p>—Sí, pero tuve que armar una rutina. Ese fue el mayor desafío, porque nuestro trabajo es muy desordenado.</p><p><b>—¿Hoy qué te hace bien?</b></p><p>—Hacer felices a los demás. Siento que todo vuelve.</p><p><b>—¿Qué te gustaría que pase a futuro?</b></p><p>—Estoy reconstruyendo mi casa, que ya la tenía pero como estaba viviendo con él, estaba cerrada. Medio que la demolí, la estoy rehaciendo con ayuda de mucha gente</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUKDD4T7SBDNFNDY4EBLSSFEQM.jpg?auth=63ee4d0ebcb73fd87fe5df493fc9ed4e3d03c652e343734d142dc4d5321725f9&amp;smart=true&amp;width=5736&amp;height=3696" type="image/jpeg" height="3696" width="5736"><media:description type="plain"><![CDATA[Lourdes Fernández. (Maximiliano Luna)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Alejandro Lerner: “Mi mujer me la hizo difícil hasta el día de hoy, fue lo que más me gustó”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/26/alejandro-lerner-mi-mujer-me-la-hizo-dificil-hasta-el-dia-de-hoy-fue-lo-que-mas-me-gusto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/26/alejandro-lerner-mi-mujer-me-la-hizo-dificil-hasta-el-dia-de-hoy-fue-lo-que-mas-me-gusto/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Una tarde, después de tomar un café, quiso darle un beso y ella le dio vuelta la cara. Siguió insistiendo y se dio cuenta que no la quería perder. Cómo fue el día en que lloró mucho en la calle, que por su cabeza vio pasar a su abuela y a los que estuvieron al comienzo de su carrera. Por qué no cree en la edad y a los 68 siente que tiene 50 años más por delante. Es uno de los más grandes y populares músicos argentinos, está lanzando disco nuevo y prepara su gira por Europa. Hoy presenta un concierto en el Gran Rex]]></description><pubDate>Sun, 26 Apr 2026 05:49:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo conocí hace muchos años, cuando era muy joven. Es un artista muy popular desde sus veinte y algo, pero es el mismo de antes, su sensibilidad y su sencillez están intactas. Su corazón y su cabeza están abiertos, jóvenes, como si tuviera veinte años todavía. Es un gran músico, un gran compositor, para casi todas las generaciones de argentinos, de países latinoamericanos y de la comunidad hispanoparlante de Estados Unidos. ¿Cuánto hace que Alejandro es músico profesional? ¿45, 46, 50 años? </p><p>– 52 años, porque empecé en el 74, cuando León Gieco me invitó a grabar su segundo disco, “La banda de los caballos cansados”. Me conoció a través de Jimmy, el de “La mamá de Jimmy”, un rock and roll de León, que era amigo de mi hermana. Me propuso hacer una banda que se llamaba Anaconda, León me escuchó tocar el piano y me llamó para grabar, yo tenía 15, 16. </p><p><b>– Otro número importante, sólido, son los años junto a Marcela. ¿25 años de pareja y 20 de casados?</b></p><p>– Si, ya no me importa porque es para siempre, entonces ya no me importa desde cuándo es. Es mucho, pero hay una palabra que yo uso que es pasión. La pasión no tiene tiempo. La pasión renueva el contrato diariamente y cada segundo de tu vida.</p><p><b>– ¿Da fiaca todos los días renovar? No hay descanso.</b></p><p>– Es que no es esfuerzo. La pasión es algo que te empuja, ni siquiera sos consciente de qué es. Pero es lo que te mantiene unido, eso es lo que te mantiene enamorado, es lo que te mantiene atento, poniendo voluntad para que siempre haya chispas.</p><p><b>“CON MARCELA HICIMOS UN PACTO DE ACOMPAÑARNOS”</b></p><p><b>– Es una relación simbiótica en el mejor de los sentidos, Marcela te acompaña mucho.</b></p><p>– Nos acompañamos, lo hemos decidido. Cuando ya estábamos conviviendo yo me iba de gira y era tan dolorosa la partida y la espera que… Ella es cantante de jazz, no era cantante pop rock, pero le dije: es medio al pedo que te quedes en casa, yo me voy solo y te extraño, venite a cantar conmigo. Hicimos un pacto de acompañarnos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/42ZBM4DBRRD5FIJYS6LYCEO5OU.jpg?auth=cf8d2fde19cd71879794e2213b8105e8cf40ad9d64563b1732194238d6f8db3d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""La pasión es algo que te empuja, ni siquiera sos consciente de qué es. Pero es lo que te mantiene unido, eso es lo que te mantiene enamorado", expresó Alejandro Lerner (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b> – Te acompaña a las giras, es poco usual eso.</b></p><p>– A McCartney le pasaba lo mismo, conoció a Linda y fue tal el amor que querían estar juntos. Además, Marcela canta bien y me ayuda mucho tener una mujer que cante en esa octava bien. Ahora tengo a Ana Cuatraro, una amiga como vos de toda la vida, me estoy dando un gran gusto de tener gente que canta bien y que quiero mucho.</p><p><b>– Sos exactamente la misma persona de antes de la fama, no te modificó todo lo que trajo la enorme y sostenida popularidad. ¿Te sentís el mismo?</b></p><p>– Yo llegué a una conclusión de que la popularidad es algo que les pasa a los demás con uno. Uno transita la vida siendo siempre el mismo, el ruido, la estridencia, el cariño, la popularidad uno lo generó, pero afecta al entorno en relación para con uno. Por supuesto que hay artistas a los que ese cambio social los altera porque pierden la intimidad, porque se sienten observados.</p><p><b>– ¿O que se la creen?</b></p><p>– O porque eso genera una adicción. La adicción a la mirada del otro, la necesidad de verse observado. Yo, por alguna razón estructural mía, creo que el valor más grande es la libertad y la intimidad. El ser querido, sentirme querido, sentirme popularmente querido es un premio, no es un castigo. Y por otro lado con la madurez fui aprendiendo a manejar los tiempos y los espacios para cuando necesité intimidad y tuve la paciencia, el amor y el agradecimiento para incorporar la mirada constante del otro, para bien o para mal.</p><p><b>“MI MUJER ERA DIFÍCIL Y ME LA HIZO DIFÍCIL. NO FUE FÁCIL EN NINGÚN MOMENTO, HASTA EL DÍA DE HOY, FUE LO QUE MÁS ME GUSTÓ”</b></p><p><b>– Cuando conociste a Marcela tenías el pelo largo, eras más hippie. </b></p><p>– Yo siempre fui hippie, es distinto de ser una estrella de rock.</p><p><b>– ¿Te la chamuyaste un poco?</b></p><p>– No, ella era inchamuyable. Era difícil y me la hizo difícil. Y creo que eso fue lo que más me gustó, que no fue fácil para nada, en ningún momento. Hasta el día de hoy.</p><p><b>“UN DÍA VENÍAMOS DE TOMAR UN CAFÉ Y SE SUBIÓ A UN TAXI. YO LE QUISE DAR UN BESO Y ME DIO VUELTA LA CARA”</b></p><p><b>– ¿Se escapaba?</b></p><p>– No, por un lado ella estaba en una relación que se estaba terminando y por otro lado había anuncios del universo de que yo iba a aparecer en su vida. Una de sus hermanas siempre fue muy fan mía y la mamá estudió piano clásico con Antonio de Raco, con quien yo también estudié y él le hablaba de mí. Y Marce cantaba jazz con mi maestro de jazz, Juan Carlos Cirigliano, por alguna razón aparecía mi nombre. Yo aparecí en el gimnasio Always de la calle Paraguay, en Palermo. ¿Qué posibilidades tengo yo de ganarme a una mujer como Marcela en un gimnasio? Es imposible. Yo la miré, nos miramos, me animé. Mandé a decirle por una persona si la asustaba si yo iba a saludarla, con la mayor cortesía posible y dijo que no la asustaba, nos saludamos. Y empezó un diálogo muy lento, muy despacito. Ella se separó. Un día veníamos de tomar un café y se subió a un taxi. Yo le quise dar un beso y me dio vuelta la cara.</p><p><b>“SEGUÍ INSISTIENDO, EN UN MOMENTO ME DI CUENTA QUE NO LA QUERÍA PERDER”</b></p><p><b>– ¿No diste marcha atrás cuando te dio vuelta la cara?</b></p><p>– Yo no soy de dar marcha atrás en mi vida. Prefiero chocarme contra la pared adelante, pero no con la pared de atrás. Seguí insistiendo, seguí insistiendo. Yo también era soltero en esa época, no tenía una relación formal, tenía algunas que otras aventuras, o amigas, o amores, o afectos. Pero en un momento me di cuenta que no la quería perder, que nada de todo lo que tenía en ese momento tenía la profundidad de la relación que los dos sentíamos que podíamos tener si nos tomábamos las cosas en serio.</p><p><b>– Había que soltar todo el resto.</b></p><p>– Había que soltar todo. Hasta el día de hoy… </p><p><b>– ¡Lo conseguiste!</b></p><p>– Sí. Y ella también me consiguió a mí, yo era una figurita difícil también.</p><p> <b>– ¿Eras complejo? </b></p><p>– Pensá que veintipico años atrás yo ya tenía carrera y ocupaba mucho espacio. Y estaban los miedos después de haber vivido relaciones afectivas profundas, relaciones de verdad, de convivencia. Estaba un poquito asustado, no quería equivocarme o frustrarme. Pero finalmente la naturaleza, el universo o Dios hicieron el trabajo que tenían que hacer y nosotros no lo impedimos. Ni nuestra neurosis ni nuestros miedos impidieron que hoy tengamos el tercer perro y dos hijos, una casa y otro lugar en Los Ángeles que yo ya tenía. Y que ella tenga la gran virtud de que le guste compartir la vida que yo propuse, sobre todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVFNQFQTF5EGBB6BQB7634TNH4.jpg?auth=4044e9b582a42bebade57dcb95feb010ba3fe4cfd69ccf74359facb21f9fa068&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo no soy de dar marcha atrás en mi vida. Prefiero chocarme contra la pared adelante, pero no con la pared de atrás", reveló Alejandro Lerner en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– Tuviste mucha suerte.</b></p><p>– Muchísima suerte, de que queramos hijos, que queramos casa, perros, intimidad y que yo ame a su familia como ella amó a la mía. Te cuento una anécdota, una vez las trajimos a mi mamá y a mi suegra, que es mi mamurri, a mi casa de Los Ángeles juntas. Las recibimos en el aeropuerto con dos ramos de flores, fui corriendo a buscar el auto con el ticket para que ellas no esperen y me di cuenta que no tenía un mango para pagar el ticket. Volví corriendo y en el momento que mi madre y mi suegra salían del aeropuerto, me cruzó un patrullero y me pusieron contra la pared. Uno de los policías con la mano cerca del revólver y el otro diciéndome: ¡no se mueva! Mi mamá llegó a Estados Unidos y estaba el hijo contra la pared con las dos manos en alto. “¡Mamá, está todo bien, quédate tranquila!”. El tipo me dijo, “¿usted estuvo preso últimamente?” No, le dije. “¿Y por qué corre?” Le dije lo que te acabo de contar, los tipos empezaron a reírse, me dejaron ir y le pude dar un abrazo a mi madre. Esa fue la primera imagen de su hijo triunfando en los Estados Unidos.</p><p><b>– Tuvieron dos hijos, vos ya maduro. ¿Lo podés alzar al pibe todavía? Tiene 11, está grandote.</b></p><p>– Ahora no lo puedo alzar, no. Es macizo como yo, es bien rusito. Le gusta jugar al rugby, al fútbol, al tenis.</p><p><b>– ¿Haces actividad física con él?</b></p><p>– Sí, tengo el gran honor de decir que les pude enseñar a nadar a mis hijos, les pude enseñar a andar en bicicleta, a jugar al fútbol, a cabecear. Una gran escuela fue la pandemia, estuvimos encerrados un año en la Argentina y el otro año en Los Ángeles. Había que jugar a la pelota en el departamento, era difícil.</p><p><b>– Tenés una exigencia física al tener hijos chicos, tenés que estar bien.</b></p><p>– Sí es exigencia, pero tenés que desarrollar una paciencia, una capacidad de educar y de educarse como padre. Porque sos el padre de chicos que no sabés quiénes son, porque cuando tienen un año son unos chicos, cuando tienen diez son otros, cuando tienen 15 son otros.</p><p><b>– ¡Hay que tener resto también!</b></p><p>– Sí, pero el resto te lo da el amor. El combustible que genera todo lo que le hace falta al ser humano es el amor.</p><p><b>– ¿Pero vas al gimnasio?</b></p><p>– Sí, juego al pádel dos veces por semana. He tenido épocas de artes marciales, de nadar, me gusta mucho andar a caballo. El pádel es súper terapéutico porque durante una hora no pienso nada más que en soportar la derrota.</p><p><b>– Cuando van pasando los años tenemos el desafío de estar bien físicamente.</b></p><p>– Por respeto a mis hijos, que quieren padres por la mayor cantidad de tiempo posible.</p><p><b>“NO CREO EN LA EDAD. YO NO LE DIGO A MI CUERPO CUÁNTOS AÑOS TIENE”</b></p><p><b>– ¿Te reís de la edad?</b></p><p>– Hacés chistes. Vos me conocés desde antes de toda la historia, yo siempre fui un pibe divertido, de hacer chistes, era payaso. Luego, con la carrera, me volví un poco más ceremonioso, pero después lo fui perdiendo gracias a Dios. Ahora estoy en una madurez más desenfadada, más divertida, me puedo reír un poco más. No creo en la edad, ¿entendés? Tengo una frase que me digo a mí mismo: no le digas a tu cuerpo cuántos años tiene. Yo no le digo a mi cuerpo cuántos años tiene. Creo que mucho tiene que ver con tu ánimo y como decía mi madre: uno tiene la edad de sus proyectos.</p><p><b>– ¿Tu proyecto hoy cuál es?</b></p><p>– Mi proyecto es la vida. La vida diaria.</p><p><b>“YO CREO QUE TENGO 50 AÑOS MÁS POR DELANTE” </b></p><p><b>– ¿Pensás en lo que querés hacer en los 20 años que tenés por delante? ¿O no lo pensás así?</b></p><p>– No, porque eso es pensar en el final. Yo no tengo 20 años, yo creo que tengo 50 años más. Creo que la ciencia en muy poquito tiempo nos va a prolongar la vida indefinidamente, o por lo menos mucho más de lo que está establecido culturalmente.</p><p><b>– A Pilar Sordo le bajó una idea cuando cumplió 60: me quedan veintipico navidades. No lo vivió como una carga, sino como “quiero que todo sea maravilloso, no perderme nada, no desaprovechar el tiempo”.</b></p><p>– Yo pienso lo mismo, pero sin la sensación de que lo hago porque hay un final. Lo hago porque tengo el día de mañana, no porque llegue un día donde no va a haber nada.</p><p><b>– Tu hija Luna pareciera que se va a dedicar a lo artístico.</b></p><p>– Sí, se está preparando para eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAFYZWZMWRFVNIL6RUHF2SC3LI.jpg?auth=789f2d9d3a77e4cc1f8eddac70b60112337cc7e672ed11b639e9bfe29cd4e274&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Ahora estoy en una madurez más desenfadada, más divertida, me puedo reír un poco más", aseguró Alejandro Lerner" height="1080" width="1920"/><p><b>- ¿Tommy tiene alguna inclinación?</b></p><p>– Sí, los más peligrosos no son los que te dicen: mamá, quiero cantar, quiero bailar, quiero subir al escenario. Los más peligrosos son los que te dicen, no quiero cantar, no quiero subir, no quiero aparecer. De pronto Tommy se presentó por sus propios medios a una audición en una comedia musical del colegio y ganó el personaje.</p><p><b>– ¿Solito?</b></p><p>– Solito. Ahora cuando yo llego de ensayar medio quemado, me tiro en la cama y viene mi hijo con unas hojas y me dice: papá, ¿me tomás el personaje?</p><p><b>– ¿Te sorprendió? </b></p><p>– Yo tenía la intuición de que tarde o temprano iba a pelar. Tommy está dejando de ser un nene y está entrando a una adolescencia y empiezan a aparecer características propias, nuevas. Da un poco de vértigo, a la mamá le da mucho vértigo. Por ejemplo, ayer vino y le dijo: ¿me comprás un perfume para regalarle a mi novia? Y la mamá dice: no, pará, ¿cómo? Papá me regala perfumes, ¿Cómo Tommy le regala un perfume a la novia? </p><p><b>– Desde hace mucho tiempo no presentabas disco nuevo. Está sonando ahora la canción “Déjame volver”, después de diez años. ¿Qué pasaba?</b></p><p>– Pasa que lancé un montón de canciones y de proyectos que me propusieron. Por ejemplo, encontrarme con Rusherking y cantar una versión que tiene un poco de trap, un poco de rap. Después con Mau y Ricky, después me invitó La Konga a cantar una canción en cuarteto. Hubo muchos encuentros de ese tipo, Ulises Bueno, La Konga. Pero un disco es un proyecto, es como invitar a la gente a una exposición de tus cuadros. No es una canción, es una exposición. Lo que invita al disco es esta canción que se llama “Déjame volver”, pero ya estamos trabajando en el segundo y en los tres lados del disco, A B y C. Son cinco canciones por lado.</p><p><b>– ¿Existen discos con tres lados?</b></p><p> – No, no existe.</p><p><b>– ¿Y por qué? “Porque se me canta”.</b></p><p>– Porque es una propuesta, es una exposición de cuadros que vale la pena escuchar primero por separado, para que la gente tenga tiempo de mirar el cuadro. Si vos les das 15 canciones se escapan. Si vos le das cinco y les das unos meses para escucharlas, para viajar en esas canciones, después vienen otras cinco que refrescan y después vienen otras cinco, quizás con otros colores, con otros ritmos.</p><p><b>“LLORÉ CUANDO ME LO DIJERON, LLORÉ MUCHO. VI PASAR LAS CARAS DE MI ABUELA, DE MI FAMILIA, DE LOS QUE ESTUVIERON AL COMIENZO”</b></p><p><b>– Recibiste un premio muy importante hace dos años, uno de los más importantes de la industria de la música, el Grammy a la Excelencia Profesional. “El” premio internacional a toda tu obra. </b> </p><p>– Yo lloré cuando me dijeron, lloré mucho. Me lo dijeron en la calle. Había una reunión de los Grammys Latinos en Argentina, el presidente de los Grammys vino y me sacó del lugar donde yo estaba, La Trastienda. “Tenemos que hablar, pero hablar en la calle”. <i>Wow</i>. ¿Qué pasó? Y me saca a la calle el señor Abud y me dice “Alejandro, te vamos a dar un Life Achievement Award”. Yo sé lo que es un Life Achievement Award, porque lo vi cuando se lo daban a Carol King, a Paul McCartney, a un montón de grandes personajes de la música. Vi pasar las caras de mi abuela, de mi familia, de todos los que estuvieron al comienzo, de cuando este tren se empezó a mover.</p><p><b>– Es un premio de otra dimensión.</b></p><p>– Es cuando el destino te da un mimo que vos soñabas pero que nunca imaginaste que te lo iban a dar.</p><p><b>“¿AGRANDARSE? ¡NO! SI TE AGRANDÁS NO ENTRÁS EN NINGÚN LADO”</b></p><p><b>– Tenés permiso para agrandarte. Es enorme. </b></p><p>– Noooo, si te agrandás no entrás en ningún lado. No sé qué es agrandarse. Es pelotudearse.</p><p><b>“¿SI TE DAN UN PREMIO VAS A TU CASA, ABRÍS UNA PUERTA Y NO HAY NADIE? ¿SI TENÉS, COMO YO TENÍA, SOLO UN LIMÓN EN LA HELADERA?”</b></p><p><b>– Sí, lo sé, lo entiendo. A vos te gusta la vida, común y corriente. </b></p><p>– Me gusta gozar de los premios. Te voy a decir algo que suena un poco a eslogan, pero lo que aprendí es que lo más importante es con quien lo compartís. Si te dan el premio, te lo llevas a tu casa, abrís la puerta y no hay nadie y tenés como yo tenía en una época en la heladera un limón… No me acuerdo a quién llamé primero, seguramente a Marcela. Mi mamá no estaba, sino la hubiera llamado a mi mamá y le hubiera dicho: mamá, no sabes lo que me pasó.</p><p><b>“MI MADRE APRENDIÓ A ADMIRARME CUANDO PERDIÓ EL MIEDO DE QUE SU HIJO FUERA UN MÚSICO QUE TOCABA EN CABARETS, EN HOTELES”</b></p><p><b>– Tu mamá te apoyó siempre.</b></p><p>– Mi mamá me apoyó desde su lugar, no la tuve al lado mío como a mi abuela que ya vivía en casa. Yo componía “Cuatro estrofas”, mi abuela estaba por ahí y le decía: ‘baby, mirá lo que hice’. Mi madre aprendió a valorarme, a respetarme y a admirarme con el tiempo, cuando perdió el miedo que le daba de que su hijo fuera un músico que tocaba en cabarets, en hoteles, con cantantes buenos, con cantantes malos, al que le pagaban, al que no le pagaban. Cuando mi madre entendió que eso era parte de un proceso que me llevó a todo lo que hice, después creo que se relajó. Una de las culminaciones de eso fue cuando llevé a mi madre a Pilar, a la casa que me había comprado. Fuimos al jardín, le mostré la casa y le dije: mirá mamá, está toda hecha con canciones. Mi madre me dijo, te felicito, hijo y todo lo que una madre le dice a un hijo por amor.</p><p><b>– A veces me pasa, creo que le pasa a mucha gente que no te conoce personalmente también, que escucho un tema y me emociono, lagrimeo. Me pasó hace poco. ¿Te cuenta esto la gente o me pasa a mí?</b></p><p>– Si, y cosas más dolorosas, enfermedades, momentos dramáticos, pérdidas de la gente. Uno larga la canción, la gente la toma y vuelve con su historia. Cuando te cruzás en algún camino a esas personas te cuentan su historia, historias tristes, historias amorosas. Por ejemplo, me declaré con “Hay algo que te quiero decir y no me animo”. O cuando me encontré en una estación de servicio con una señora con un bebé en brazos que fue la primera trasplantada de riñón embarazada y me dijo, “esta es mi hija, yo escuchaba “Volver a empezar” cuando después de la operación”. Uno no elige ser un artista popular, es un premio que te da la gente. Vos no decís “yo voy a hacer canciones para ser un músico popular”, vos hacés canciones, después la gente puede reaccionar de a uno, de a mil, de a millones, pero eso no es algo que uno pueda elegir. Gracias a Dios no tenés tanta omnipotencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXY5R4RWI5H6RHCJDTEGQENATE.jpg?auth=e9f0ea628716322d002d2ac71f3dc0f0e8d8ccbe0e592b9a045d95840817dabb&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Uno no elige ser un artista popular, es un premio que te da la gente", dijo Alejandro Lerner (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Las letras y la música de lo que hiciste resuenan en algún momento de algo nuestro a todo el mundo…</b></p><p>– A vos y a otra gente, a todo el mundo no. Pero es lindo que a vos te resuene. Vos dijiste una palabra que es clave, que es frecuencia. Yo tengo una frecuencia en mi corazón, mi corazón late y piensa cosas, siente cosas. Eso es lo que está implícito en mis canciones, la frecuencia de mi corazón y la intención que tengo cuando canto, y lo que escribí. Todo eso es una frecuencia que puede resonar con vos como puede no resonar con otro. Alguien me decía, yo escucho heavy metal, pero escuché esa canción y me llegó al corazón. Eso les pasa a algunas personas sí y a otras no, y es normal.</p><p><b>– Yo creo que mucha gente entra en tu frecuencia. Aunque sea de otro palo.</b></p><p>– Mejor. Los palos a veces son culturales, uno elige un personaje, un modelo. Pero hay cosas que te sorprenden igual, por más palo que tengas. Por eso yo soy amigo de Juanse, pude ser amigo de Pappo y de Mercedes Sosa y de Armando Manzanero, ¿entendés? Porque hay algo que se conecta, que es impredecible. Te nombré personajes que son enormes. Pappo era muchísimo más enorme de lo que mucha gente entendió, vieron una parte que era un personaje, pero era muy inteligente, un tipo brillante, un gran poeta, muchas de sus canciones dicen cosas que no nos pusimos a pensar. El tipo podía ser violento, pero también tenía una sensibilidad para respetar a gente que desde afuera no hubieran pensado que podía pasar. La Negra Sosa era la mamá de todos nosotros, era la mamá gallina. Abría las alas así y ahí entrábamos todos: los folkloristas, los tangueros, los pop, los rock, todos entrábamos en ese corazón.</p><p><b>– Sos transversal a todas las frecuencias.</b></p><p>– Soy transversal porque no creo en el fachismo de las divisiones de ese tipo.</p><p><b>– En los guetos no creés.</b></p><p>– No creo, no, al contrario. Me parece que el prejuicio, como bien lo dice la palabra, tiene mucho que ver con el miedo a lo que uno no conoce o no entiende, y se pierde la posibilidad de aprender algo, un lenguaje nuevo que no es ni mejor ni peor, que te gusta o no te gusta. Yo nunca tuve esa cosa tan estructurada, por eso pude amar a Manzanero. Soy una persona que atravesé, como vos dijiste, transversalmente muchos universos en la música popular. </p><p><b>– Sin quedarte en ningún universo, conociéndolos, tomando.</b></p><p>– Incorporando. Puedo tener algún tipo de limitación con algunas personas con las que no somos animales compatibles, pero lo dejo ahí, no voy a batallar, me corro. He conocido gente muy diversa de ámbitos muy, extremadamente diversos.</p><p><b>– Lo mejor para mí es que además de conocerlos hiciste cosas con ellos.</b></p><p>- A Cacho Castaña lo he amado y lo he admirado como hermano menor de él. Cacho vino a un concierto que hice en el Luna Park con su pelo negro y con una chalina blanca y me puso la chalina. Para mi era Elvis, lo miré a los ojos en ese momento y era como estar viendo una mega súper estrella. Después lo conocí en la intimidad de su casa y después lo acompañé junto con Marina en su enfermedad. Para mí él es un artista enorme y un poeta enorme.</p><p><b>– Podrías dar como ejemplo a muchos otros artistas como Gino Vanelli o Alan Parsons. Pudiste componer con ellos, grabar con ellos, convivir. </b></p><p>– También, pude convivir.</p><p><b>– ¿Qué te queda por hacer? Puede ser un viaje a China.</b></p><p>– Quiero un viaje a China, un viaje a Japón. Quiero viajar con mi familia, quiero conocer. Tengo una gira por Europa este año linda con otros países que recorrer. Vamos a ir a Inglaterra, a España volvemos por tercera vez consecutiva de gira. Y a Italia, Irlanda a cantar también.</p><p><b>– Hay de todo por delante. Esta noche en el Gran Rex. </b></p><p>– Sí, hay delante.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UNPS5GXQGNDPNPFNPVCLROBPRQ.jpg?auth=78eb7a4ceef5c6ba93fc2d89ebb5a84288412c33554e05e4c0187f1c70fcca70&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Su papá le pegaba y lo obligaba a robar, a trabajar y a estar desnudo en su casa: la cruel infancia de un subcampeón mundial de patín]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/25/su-papa-le-pegaba-y-lo-obligaba-a-robar-a-trabajar-y-a-estar-desnudo-en-su-casa-la-cruel-infancia-de-un-subcampeon-mundial-de-patin/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/25/su-papa-le-pegaba-y-lo-obligaba-a-robar-a-trabajar-y-a-estar-desnudo-en-su-casa-la-cruel-infancia-de-un-subcampeon-mundial-de-patin/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Alfredo Wiedmer tenía un lema: decía que odiaba a todo el mundo. “Así vivía”, certifica. Vivió una vida normal hasta que el consumo de alcohol transformó a sus padres. “Cuando me dijeron ‘tenés que ir a vender pan por la calle’ dejé de ser un nene”, dice quien la pasaba peor en su casa que fuera de ella. En otro capítulo de Voces, los recuerdos atroces de un hombre que de niño se enamoraba de otras familias y de otras vidas]]></description><pubDate>Sat, 25 Apr 2026 05:31:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Alfredo Tadeo Wiedmer cuenta lo que cuenta porque piensa en otros Alfredos, en otros como él, que todavía no son o no saben que son. “Por si a algún nene le sirve y le ayuda a trascender”, dice ante la pregunta de por qué cuenta lo que cuenta, de por qué escribió <i>Sub-marino</i>, su biografía, durante seis años y a través de más de quinientas páginas. Su historia, aún inconclusa, describe a un hombre de cinco décadas de vida que se convirtió en un psicólogo social, un dirigente deportivo, un patinador profesional consagrado a nivel nacional, un afamado entrenador de patinaje artístico, un concursante de Showmatch en el reality <i>Patinando por un sueño</i> y hasta un subcampeón mundial de patín en 2013.</p><p>Pero esa es sola la superficie, la piel o el currículum de Tadeo. Lo que fue forma parte de lo que hoy es. Lo que subyace es un proceso complejo, atravesado por las carencias, la violencia, la marginalidad. Se trata de esos casos de éxito, de esas excepciones de una sociedad maltrecha. Fue un niño breve que se hizo hombre a los ocho años. “Solamente fui un nenito cuando vivíamos en Río Tercero: un nenito que salía de su casa y jugaba en la plaza con sus amigos.<b> Cuando me dijeron acá ‘tenés un bolso, tenés que salir a trabajar y a vender pan por la calle’ nunca más fui un nenito</b>”, retrata. </p><p>“Todo empieza con un nenito que tiene una vida re linda -rememora-. Mi papá había trabajado en una petroquímica. Empecé a tener noción de lo que era, yo tendría 4, 5, 6 años, la vida de amiguitos en el barrio. Mamá ama de casa, papá trabajando. Las navidades, los regalos, las vacaciones. Y de pronto no sé bien qué pasó en la historia familiar que nos vinimos a vivir a una localidad que se llama Granadero Baigorria y ahí empezó una película de terror, una vida de mucha marginalidad, de muchísima tristeza, de mucho dolor, de explotación infantil. La vida de los pobres que están rotos, que duele, que es difícil de transitar, que se normaliza”.</p><p>Tadeo cuenta la historia de un chico que salía a robar con su papá, que prefería estar en la calle antes que con su familia por la violencia, que era obligado a andar desnudo en su casa, que se vio forzado a dejar el colegio para ir a vender pan, que jugaba a pensar una vida con gente cariñosa, que se refugió en la imaginación, que a los catorce años se hartó, que entendió pronto que no quería vivir la vida que le habían enseñado a vivir sus padres, que fue adicto, que lo salvó un club de barrio y un par de patines.</p><p><b>—¿En tu casa había amor? </b></p><p>—Sí, había amor pero no sabían cómo. No sé qué pasó. Realmente ahora de grande creo que fueron dos papás muy jóvenes que no pudieron. Se les vino la vida encima. Encima se juntaron dos potencias. No sabíamos cuál de los dos era peor, se les ocurría algo y se potenciaban en esa ocurrencia que tenían.</p><p><b>—¿Qué tipo de cosas?</b></p><p>—Todas cosas deshonestas. Los peores caminos. Los más violentos. Los más oscuros. Los más pobres. Y bueno, y de pronto aparecí en esa vida. Tenía una vida linda y de pronto aparecí en esa vida con siete años.</p><p><b>—¿Tenés hermanos?</b></p><p>—Tengo un hermano que nunca más volví a ver. </p><p><b>—¿Desde qué edad?</b></p><p>—Y, desde muy chiquito. Cuando nosotros empezamos a crecer mi hermano intentó parecerse lo más posible a mi papá y yo lo menos posible. </p><p><b>—¿Qué hacía tu viejo? </b></p><p>—Todo. Menos drogarse todo lo demás<b> era una bola de deshonestidad</b>. De violencia. Era muy violento mi papá. Le tenía mucho miedo.</p><p><b>—¿Con vos también?</b></p><p>—Sí, me mató a palos mi papá. Le tenía mucho miedo. A mí, a mi mamá. Me acuerdo estar en la escuela, que mi mamá llegue y me saquen del salón diciendo vámonos. Nos subíamos a un colectivo. Ella toda moretoneada, los ojos ensangrentados. Y así andábamos, íbamos de mi abuelos, volvía mi papá, la buscaba y volvíamos otra vez a esa vida de marginalidad. Todo estaba pasando a la vista de familiares. Como ahora que uno va caminando y parece que se normaliza que haya dos o tres nenitos pidiendo. Y en ese momento me tocó vivirlo a mí y hubiera suplicado auxilio, que alguien hubiera tenido la fuerza suficiente. Entiendo que no es fácil. Pero un familiar que tenga la fuerza suficiente para denunciar otro familiar, sacar a esas criaturas de esos lugares. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S24E275HDZELBEXADMYFLHWVQU.png?auth=9e340ff1c9d2818ea07b260c298eaeaf61126bb4dd632818831064d1a9c3087c&smart=true&width=2048&height=2108" alt="Tadeo Wiedmer: "El peor lugar que existía en mi día a día era mi casa"" height="2108" width="2048"/><p><b>—Si tu mamá no podía y tu papá estaba así alguien te tenía que cuidar.</b></p><p>—Sí, se normalizó. Mi mamá también de pronto empezó a tomar mucho. El alcohol fue lo que destruyó todo en mi casa porque quedaban en situaciones que<b> nos sexualizaban muy chicos. Nos mandaban a robar</b>. Empezamos a tomar alcohol de chicos como en broma. Hoy lo puedo contar así, quizás con una sonrisa. </p><p><b>—¿Vos fuiste de esos nenes de la calle?</b></p><p>—Sí. Sí. Juntábamos verdura podrida de las verdulerías. Pedíamos comida en los lugares donde cocinaban. Pedíamos en la calle. Vivía todo el día en la calle. <b>El peor lugar que existía en mi día a día era mi casa</b>. Entonces me escapaba, estaba todo el tiempo en la calle.</p><p><b>—¿A qué edad empezó? </b></p><p>—A los 8. Fue una tortura porque mientras iba sucediendo me estaba dando cuenta día a día, poco a poco que era irreversible lo que estaba viviendo. Que la infancia no vuelve atrás. Ninguna de las etapas, pero esa tan importante, la que construye prácticamente todo, se me había ido. Cuando me di cuenta que ya no era más un nenito tenía recién 10 años.</p><p><b>—¿Fuiste a robar con tu papá alguna vez? </b></p><p>—Sí. Éramos de mala muerte. Salíamos a dar una vuelta por el barrio y siempre algo nos traíamos. Una vez nos trajimos un perro. Me robé un perro. Le pusimos León, se enfermó de sarna y lo tuve que abandonar en la calle. Me hicieron abandonarlo. Fue uno de mis recuerdos más tristes de chiquito. Ser muy sensible con las mascotas y con los animales y tener que ir y dejar a mi perro en el medio de un campo y salir corriendo con una bicicleta. </p><p><b>—¿Nunca fue preso tu papá? </b></p><p>—No porque mi mamá nunca se animó a denunciarlo. Nunca tuvo esa fuerza para poder decir hasta acá, nunca más. No te quiero más en mi vida. Y no. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7CW2EGNX6ZATFMRHTT5JB24CTM.png?auth=3d7f4341641173eb09a9e5b637645ac3d07d565bf97f5d150aaf36426083f9b9&smart=true&width=1792&height=2400" alt="A los 14 años Tadeo Wiedmer se fue de su casa a vivir con sus abuelos." height="2400" width="1792"/><p><b>—¿Iban al colegio?</b></p><p>—Sí, fuimos al colegio hasta que en primer año me hicieron abandonar porque era mucho gasto. Y tuve que empezar a trabajar. Ahí fue el primer clic grande que dije “tengo que salir de acá”.</p><p><b>—¿Los querías a tus papás?</b></p><p>—Sí, sí. Sí. Después me enojé un montón. La vida me puso súper malo y me enojé un montón. Pero sí. Sobre todo a mi mamá.</p><p><b>—Era tu familia, tu lugar seguro, ¿no? Esa es la contradicción. </b></p><p>—Hasta el día de hoy la extraño a mi mamá. La voy a extrañar siempre porque mi mamá siempre fue mi mamá, nunca fue una mamá malvada. Pero bueno, hacía todo lo que decía mi papá y estaba siempre sumisa debajo de sus órdenes y ese formato un poco, que aún se ve pero antes era mucho más. Se veía todo el tiempo. </p><p><b>—Cuando hablás de la sexualización en la infancia, estamos hablando de abusos.</b></p><p>—Sí, el abuso era, por ejemplo, comer desnudos. Mis viejos vivían desnudos y tenía que verlos desnudos. De chiquito no era nada pero cuando empecé a tener 12, 13, me empezó a molestar de tal manera y no me permitían vestirme. Y también ellos tenían relaciones delante de nosotros. Entrábamos a su habitación y estaban teniendo relaciones. Son marcas, no imborrables en el recuerdo sino en el surco, en la huella que dejan en la vida de una persona. </p><p><b>—Vos decís que tu hermano hizo lo que pudo por parecerse a su papá. Pero vos no. ¿Qué sentís que hizo que para vos sea distinto? </b></p><p>—A veces se lo quiero adjudicar a que soy taurino, que soy dragón y que la astrología me ayudó para ir para adelante con esta testarudez que después me costó controlar y domar. A veces creo que fueron algunas personas que me precedieron en el camino de mi vida. Y después mucho más grande me di cuenta de que<b> de chiquito yo sabía que no quería tener esa vida</b>. Cuando yo salía a vender pan por la calle veía que había otras vidas. Me iba a otros barrios. De hecho había una pareja que me atendían -yo tenía 8, 9 años-, ellos interrumpían su siesta, salían y me compraban y yo imaginaba cómo eran sus vidas y pensaba que de grande iba a poder tener un vínculo como esa pareja. De las miles de personas que me compraron algo me quedó ese recuerdo de verlos salir felices de su casa a comprar con un vínculo amoroso muy tierno, que era el que yo no tenía en mi casa. Y hoy tengo un vínculo amoroso súper tierno, muy contenedor, muy lindo. Creo que ese deseo de decir “esta no es la vida que quiero, no quiero vivir en la tierra, en la mugre, en la suciedad, en la violencia, en la deshonestidad”.</p><p><b>—Vos pudiste entender que había otra posibilidad.</b></p><p>—Pero creo que debe haber muchísimos nenes más valientes de lo que yo fui. Me hubiera gustado ser más valiente.</p><p><b>—¿Por qué decís eso?</b></p><p>—Porque me tendría que haber ido antes. Porque no entendía nada. No entendía lo que me estaba pasando. Lo entendí de grande. Sufría tanto, tanto. Y otra cosa que me ayudó fue la imaginación. Fui un nenito que imaginó mucho de chiquito, entonces cada vez que salía a vender pan era una re aventura para mí. Me aventuraba en lugares que no existían. Entonces la imaginación me resguardó un montón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OK7TAGLIPRFKXPXGURGBT6264M.png?auth=0d7d342ad287c14a0bfddb97609bf10b8a4537528d7cf95dfb790f59674a2e70&smart=true&width=1343&height=784" alt="Tadeo Wiedmer: "El alcohol fue lo que destruyó todo en mi casa, Nos sexualizaban muy chicos. Nos mandaban a robar."" height="784" width="1343"/><p><b>—¿Cuándo te vas de esa casa? </b></p><p>—A los 14 años.</p><p><b>—¿A dónde?</b></p><p>—A la casa de mis abuelos. </p><p><b>—¿Cuál fue el detonante para decir “me voy de acá”?</b></p><p>—Entré a mi casa después de haber vendido pan todo el día y teníamos una pecera y la cabeza de mi mamá estaba ahí adentro. Mi papá la estaba sosteniendo. La estaba ahogando. Entonces yo empecé con un palo a pegarle a mi papá. Se armó una escena catastrófica donde mi mamá cae al piso, se rompe la pecera, los vidrios, mi viejo enfurecido y borracho. Y salí corriendo. Salí corriendo por la calle a la noche y a la mitad de camino dije que no iba a volver más. Lloré, lloré, lloré, caminé toda una circunvalación oscura durante horas. Llegué de día a la casa de mis abuelos, golpeé las rejas y me salvaron un poco mis abuelos durante algunos años hasta que yo extrañaba tanto a mi mamá que volví. </p><p><b>—¿Abuelos de parte de tu mamá?</b></p><p>—Abuelos maternos. Y ahí, en esta historia aparece mi tía, que era profesora de patín. Yo ya sabía que ella patinaba pero cuando me fui a vivir con ellos era “acompañanos a las prácticas, vení al club”. Y quedé enamorado de todo lo que sucedía adentro del club.</p><p><b>—¿Había chicos en las clases de patín? </b></p><p>—No, no había niños, había cien niñas. </p><p><b>—Vas a estas clases y ves chicos que están siendo cuidados por sus familias… </b></p><p>—<b>Yo siempre me enamoraba de las otras familias</b>. Siempre soñaba con tener otra familia. La de mis compañeritas de patín, las de algún compañero de escuela. Otra familia que no sea la mía. Ahí me atrajo la música, la velocidad de los patines, las lentejuelas, el brillo, el show, los aplausos, el público. Todo me parecía guau.</p><p><b>—¿Le dijiste a tu tía que querías empezar patín?</b></p><p>—Claro, le dije a mis abuelos “quiero hacer esto también”. Anteriormente se lo había dicho a mi papá pero ni por las chapas. Era imposible. Casi me mata. Mi primer papel fue el payaso Figurita. Fui un payaso cuando empecé a patinar.</p><p><b>—¿Qué era lo que te preocupaba? </b></p><p>—Me daba mucha vergüenza salir del club y enfrentar a la sociedad, a los nenes del barrio. Mis abuelos me empezaron a mandar al colegio. Hacía otras actividades. Y a nadie le decía que patinaba. Me daba muchísima vergüenza porque era el único varón. No había otro. Había cien nenas. Entonces era como que yo ahí adentro era sumamente feliz. El día que me puse los patines y empecé a deslizarme, a encontrar esta aventura del equilibrio para mí se modificó mi vida para siempre, los patines se me hicieron como parte de mi cuerpo, pero me preocupaba mucho ser el único varón. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OIEITGPMVVDFJIUV2FEBH7KJUY.webp?auth=f820bae4b0ceeaacdab0d61440a30c5fbb7f1e240386b4dd949235d75210a29b&smart=true&width=1440&height=1440" alt="Patinando encontró su lugar y la felicidad." height="1440" width="1440"/><p><b>—¿En la época en la que estuviste con tus abuelos no tuviste que trabajar? </b></p><p>—Sí. </p><p><b>—¿Qué hacías? </b></p><p>—A los 14 años mi abuelo me mandó a trabajar a una carnicería. Una experiencia horrible fue porque tenía 14 años también y ya se me exigía ser un hombre. Y un nenito de 14 años que había empezado a trabajar a los 8 y que a los 14 va a pedir auxilio a sus abuelos, empieza a patinar, empieza a adquirir un deporte, está limpio, hacía calor y teníamos un ventilador, hacía frío y teníamos una estufa. Me querían mis abuelos, me trataban bien. Pero tenía que trabajar. Y eso me destruyó. Estuve dos años con ellos y me volví con mi mamá. </p><p><b>—¿Sentís que en esos dos años pudiste ser un nene? </b></p><p>—No, no. Yo nunca más fui un nenito. Solamente fui un nenito cuando vivíamos en Río Tercero: un nenito que salía de su casa y jugaba en la plaza con sus amigos. Cuando me dijeron acá “tenés un bolso, tenés que salir a trabajar y a vender pan por la calle” nunca más fui un nenito.</p><p><b>—Te volvés con tu mamá…</b></p><p>—Sí, vuelvo con ellos y vuelvo otra vez a la miseria. Ya tenía creo que 17, 18 años. Me mandan también a trabajar y empecé a trabajar en un súper, y todo lo que ganaba era para llevárselo a ellos. A mi papá no le gustaba trabajar. Y en el medio llega la colimba. Tuve que ir a la revisión, me sortearon, me tocó como el 800 y pico. Debe haber sido lo único bueno que hizo Menem: abolió el servicio. Me escapé de la revisión. Tenía tanto miedo, tanto pánico. Se decían tantas cosas.</p><p><b>—¿Y al no hacer la colimba qué siguió?</b></p><p>—Conocí a un entrenador de patín que me dijo “vos patinabas”. “Yo trabajaba en un kiosco”. “Vos patinabas”. “Sí -le digo- pero dejé de patinar porque volví con mis viejos”. “Yo tengo unos patines y unas ruedas y te puedo ayudar, tenés que competir, sos bueno”. Yo ya tenía 18 años y uno empieza a competir a los ocho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/44ULB34UXRDFRGVEHPNLAQ373A.webp?auth=b100d30f3491fa642d1ab5da5f4c87e3fb54ba5940505b09f00e5f6c8f07543f&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Participar del Patinando por un sueño abrió la puerta a la posibilidad de volver a viajar a un mundial." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Era puro interés deportivo?</b></p><p>—Sí, a él le parecía que yo tenía mucho talento. Mis abuelos tenían una videocasetera y mi tía tenía miles de VHS con campeonatos del mundo de patinaje artístico. Me pasaba días, horas, creo que los dos años que estuve viviendo con ellos me los pasé mirando VHS de patinaje. Me sabía los nombres de los patinadores, de sus coreografías, de las músicas. Entonces cuando este entrenador me llama, busco la forma, empiezo a entrenar con él y decido empezar a competir a los 18 años. </p><p><b>—¿Esa es la edad para que alguien que se quiere dedicar en serio a eso se federe o venías en desventaja?</b></p><p>—No, algunos se retiran a esa edad ya. Hubo patinadores que se retiraron a esa edad y yo recién ahí empezaba. Pero da la casualidad que ese mismo año se crea un campeonato mundial junior para menores de 18 años en Colombia y ahí empiezo a soñar que yo podía llegar a ese campeonato del mundo junior de alguna manera. Porque apenas me agarró este entrenador yo empecé a evolucionar descontroladamente, saqué dificultades enseguida, entrenaba diez horas por día. Hacía cualquier cosa por ir a patinar todo el día. Entonces técnicamente evolucioné un montón. Y apareció esta posibilidad de ir al mundial junior de Colombia en el 95. Me presento, busqué los medios, la forma. 14 quedé. Había muchísimos patinadores que eran mucho mejores que yo, que ya traían su trayectoria.</p><p><b>—¿En esa época todavía vivías con tus papás? </b></p><p>—No, no.</p><p><b>—¿Cuándo te fuiste? </b></p><p>—A los 18 ya me fui. Estuve dos años con ellos.</p><p><b>—¿Se volvió a complicar?</b></p><p>—Sí, muchísimo. Cada vez era peor. Pero había un amor tan grande por mi mamá. Con mi papá estuve enojado incluso hasta después que falleció.</p><p><b>—¿Tu papá cómo muere?</b></p><p>—Mi papá era diabético y no le gustaba para nada cuidarse. Le gustaba mucho comer y se desbordaba comiendo y bebiendo. Estuve varios años sin verlo. Y un día me suena el teléfono y me llama él, dice “hijo, estoy internado en un hospital”. En un hospital provincial de Rosario. Después de muchos años que estaba tan enojado pero tan enojado que no lo podía ir a ver. Entonces voy después de varias semanas de tomar la decisión. Me acuerdo de que estaba en una cama con mi mamá al lado. Y estaba lleno de tubos y cosas encima, una máscara. Y ya sabía lo que iba a hacer: llegué, la saludé a mi mamá que también hacía muchos años que no la veía, le dije si podía ir a buscar agua. Baja, sabía que era lejos donde tenía que ir, y le empiezo a preguntar a mi papá cómo se sentía, cómo estaba. Y él me empieza a hablar de las cosas de mi hermano y de él. Entonces yo lo freno y le digo “vos sabés que fuiste la persona que más mal me hizo en toda mi vida, nunca nadie me hizo tanto mal como vos. Me hiciste un daño irreversible”. Porque yo pensé que se iba a morir ahí nomás, entonces dije “no me voy a quedar con todo esto guardado, se lo tengo que decir”. Y él me dijo que no se había dado cuenta. Le pareció súper extraño lo que yo le estaba diciendo y lo angustió un montón. Me pidió disculpas. Le pegué un grito fuertísimo pidiéndole que me pida disculpas más fuerte, de otra manera, porque no me pasaba nada. Y, no sé, instintivamente me quedé haciendo el acompañamiento durante ocho meses. Le empezaron a cortar los pies. Después le cortaron una pierna. Después le cortaron la otra. Quedó solo su torso, sin dientes, sin pelo. Con 59 años. </p><p><b>—¿Hace cuánto fue lo de tu papá? </b></p><p>—En 2012 fue. Después tuve un proceso competitivo pero ya me había hecho grande, entonces a los 24 años dejo de competir, sin poder haber clasificado nunca a un campeonato del mundo. Todos esos años lo intenté. En pareja, solo. No podía más con la vida. No tenía una vida prolija. Mientras patinaba fumaba, tomaba, salía. Me gustaba la joda. No podía congeniar entre el deportista de élite y la vida de una persona que le gusta salir de joda.</p><p><b>—Pero estamos hablando de la joda normal de un adolescente, no de meterte en los quilombos como tu papá.</b></p><p>—No porque era algo que él me había enseñado. <b>Sin darse cuenta me dijo “tratá de ser todo lo opuesto a lo que yo soy”</b>. Y me costó. Me costó muchísimo. Si hay algo de lo que me arrepiento en mi vida es de haber tratado a algunas personas de la forma en la que las traté. Y creo que viene de la forma en la que me trataron. Me acuerdo que mi psicóloga la primera sesión que fui me dijo “¿qué buscás acá?”. Yo le dije “no quiero perder más a gente que quiero”. Porque así me habían criado.</p><p><b>—¿Fuiste violento vos con alguien?</b></p><p>—Sí, claro que sí. No te imaginás lo que fueron conmigo. Hasta que pude sacar la violencia de mi vida y hoy soy una persona que apuesta mucho más a la meditación, al silencio, a la calma, al diálogo, me costó un montón.</p><p><b>—¿En situaciones de pareja o en la calle?</b></p><p>—Estaba enojado con la vida entera. Hasta los 34 años estuve enojado con todas las personas. Con todos. </p><p><b>—¿Y pudiste pedirles disculpas? </b></p><p>—A algunos sí y a otros aprovecho ahora para decírselos también, que hubo momentos de mi vida que no supe cómo manejar ni un poquitito. Ni siquiera como entrenador. Porque como entrenador <b>no sé si fui violento pero sí fui sumamente exigente</b>. No podía tener la paciencia para esperar a un deportista hasta que logre las cosas y lo exigía. Tuve grandes logros pero a veces me arrepiento a costa de qué. La gente después <b>no se acuerda de mí porque yo fui subcampeón del mundo, se va a acordar si la pasó bien o no conmigo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QUBJ5IYC7VHMRHSOW7EJAHANGU.jpeg?auth=cf89811870699660d5e4876ede43372728d5422daa0c764e0fe66f335f3f76de&smart=true&width=960&height=639" alt="Tadeo Wiedmer fue Sub campeón del mundo en el mundial de China." height="639" width="960"/><p><b>—¿Cómo es que finalmente volvés a competir?</b></p><p>—Tengo un acontecimiento muy, muy, muy grande, muy fuerte, muy duro en mi vida. Me pasó algo terrible. Perdí completamente mi libertad y todo tipo de brújula. No supe cómo hacer para seguir viviendo de pronto y cuando pasó eso esa tormenta caigo en otra más difícil todavía con respecto a la salud y ahí caigo en otra con respecto a las adicciones. Entonces ya todo se había desbaratado, no había forma.</p><p><b>—¿Te lastimaste?</b></p><p>—Sí, sí. Tuve situaciones de grande que fueron todas estas secuelas. Fueron las secuelas de todo lo que no pude ser. Lo que no pude vivir. El nenito que no pudo existir. El adolescente que se murió. El hombre que empezó a ser hombre a los ocho. Que cuando ya era un hombre ya se había pasado toda una vida renegando. <b>Tenía un lema: decía “los odio a todos”. Así vivía.</b></p><p><b>—¿Y el consumo llegó de grande o venía desde chiquito?</b></p><p>—No, venía de más chico.</p><p><b>—¿Y cómo saliste de ahí? </b></p><p>—Me fui hasta la barranca del río Paraná en Rosario y no me quedó otra que tomar una decisión en mi vida: <b>me tiro o le pongo el alma a esta vida y la peleo como sea</b>. Y te lo juro que fui, me senté y decidí pelearla. Estuve al borde de decir “ya no aguanto más”. Tenía 30 y pico de años, estaba harto, cansado. Todo me salía mal. Todo lo que hacía, lo que emprendía me salía mal. Por eso hablo de las bases y de la inconsciencia de los padres al dejar que un hijo empiece a boyar por la vida a los 8 años. Por el daño irreversible que eso hace. Porque tenés 30 y no sabés cómo hacer. Y bueno, volví y ahí pasó algo mágico que no lo vas a poder creer porque yo tampoco lo podía creer. Me llama un entrenador de grupos: “Queremos clasificar a un Mundial”. Me meto en un grupo. Pero yo estaba destrozado, no tenía plata ni para comprarme un par de patines. Y me encuentro a una mujer que era la madre de dos patinadoras: Mariana Bonell. Se encarga de salvarme la vida. Ella hacía poco que había perdido a su marido. Estábamos los dos tan dolidos, tan rotos, tan angustiados, que ese entrenador que me llamó al otro año dejó de dar clases, me puso a ella como entrenador de un grupo llamado Supernova. Empezamos a crear un nombre, treinta patinadoras nos empiezan a seguir, empiezo a armar un ajedrez humano y digo “no voy a ir como patinador pero lo intento como entrenador”. Y en ese momento que abro ese proyecto de vida <b>aparece un casting para ser soñador de Showmatch en </b><i><b>Patinando por un sueño</b></i>. Mi vida hizo “truc” y se fue para el otro lado de pronto. Viví una de las experiencias más hermosas realmente como artista, como persona.</p><p><b>—¿Con quién patinaste vos?</b></p><p>—Con Andrea Estévez. Una maravilla de ser humano. Fue una de las cosas más lindas que tuvo el certamen para mí: Andrea Estévez y su familia. </p><p><b>—¿Hasta dónde llegaron?</b></p><p>—Y casi a los cuartos de final. Viste que esos certámenes no los gana siempre el mejor patinador, el mejor soñador.</p><p><b>—¿En paralelo trabajabas como entrenador?</b></p><p>—Todo el año volví sábado y domingo, y las prácticas que yo les daba en la semana se las pasé a sábado y domingo y entrenaba con ellas sábado y domingo para clasificar al Mundial de China de 2008. Ni a China nos mandan ni a Alemania nos mandan. Los dos años nos dejan afuera. Pero en 2010 clasifico a mi primer campeonato del mundo en Portugal como entrenador. Y ahí empiezo una historia completamente diferente. </p><p><b>—¿Con las chicas, con Supernova? </b></p><p>—Sí, yo hice mi trabajo como patinador en <i>Patinando por un sueño</i> que fue realmente hermoso pero después ya tenía 34, 35 años. Era imposible pensar que yo podía llegar a un Mundial ya en esa época. Nadie me iba a llamar para una cosa así. Pero, cuando llegamos a Portugal, estoy parado con el equipo del seleccionado cumpliendo el sueño de mi vida de estar por fin en un campeonato del mundo y había algo adentro mío que estaba insatisfecho. <b>Me empecé a preguntar si estaba sintiendo envidia por mis propias alumnas o qué era lo que no me dejaba ser enteramente feliz</b>. Me moría por estar pisando esa pista, por estar compitiendo contra los mejores del mundo. No lo pude llegar a disfrutar al 100. Al otro año clasificamos a Brasilia, salen a competir al campeonato del mundo, me vuelve a pasar lo mismo. 2011 lo mismo, patinan y digo “quiero estar ahí”. Me miraba los pibes y decía “no tengo mis patines, cómo se debe sentir estar peleando un puesto en un campeonato del mundo por tu país con tu equipo”. 2012 llega el campeonato del mundo en Nueva Zelanda: imposible, se baja el equipo porque es muy costoso todo. 2013 empiezo a trabajar como una bestia para todos lados porque ya era un entrenador reconocido. Llevaba patinadores a los Mundiales. Había estado en Showmatch. Entonces mi vida había cambiado por completo. Y me llama una de las mejores entrenadoras del país, Tamara Álvarez. “<b>Tengo un lugar en un grupo para viajar al campeonato del mundo de China, se bajó un varón. Somos seis parejas. ¿Te animás?</b>”. Se me paralizó el corazón. No me lo olvido nunca más, estaba en la isla y parecía algo que no me estaba pasando de verdad, sentí por un momento que no era real. No sabía qué había pasado que me habían llamado para ir a un Mundial con 38 años. Yo lo había soñado por primera vez a los 18. Daba clases en Santiago del Estero, tenía un autito, viajaba para todos lados, y acepté. Acepté y empecé a viajar al Club Atlanta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BR4WHWHCBBD6JKOQFMHSQY6TWE.jpg?auth=85126334d5fdfcc57b41364194f4e28603a155f20f8fe118ef635165d58d9aab&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Tadeo Wiedmer junto a Tatiana Schapiro en Infobae (Fotógrafo: Adrian Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Ahí te vas a China?</b></p><p>—Ahí nos vamos a China. Inclusive en el viaje arriba del avión tengo la sensación de que se va a caer el avión, que no voy a llegar. Llegamos a China después de 33 horas de viaje. Empezamos a hacer pruebas de pista en China. Estábamos todos movilizados, se nos dio vuelta todo. Última práctica antes de la práctica oficial, en un roll una compañera se revienta todos los ligamentos. En China, en el campeonato del mundo donde estoy cumpliendo por fin después de 20 años el sueño de mi vida. Se nos vino abajo todo. Anímicamente quedamos destruidos porque encima no teníamos ni siquiera la posibilidad de volver a hacer una prueba de pista más para acomodar algo. Subimos a un gimnasio, a ella la llevaron a un hospital. Nosotros en zapatillas intentamos acomodar el número, nuestra entrenadora bastante nerviosa pone una asistente que la ayude porque ella estaba en crisis. Nos intentó ayudar como pudo. Todo era devastador para nosotros. Habíamos hecho un trabajito de mucha unión, habíamos respirado juntos, habíamos meditado juntos. Éramos doce equipos de todo el mundo, salíamos con el número doce a la pista. Habíamos podido acomodar más o menos la historia.</p><p><b>—¿Eran los últimos en salir?</b></p><p>—Éramos los últimos en salir, sí. Ya había competido toda la categoría.</p><p><b>—¿Lo disfrutaste?</b> </p><p>—Sí. Cuando pongo los pies y <b>las ocho ruedas sobre la pista toda mi vida tuvo sentido</b>. Desde el momento uno de mi vida donde me mandaron a vender pan a la calle, donde mi viejo me mató a palos, donde no pude contarle a la gente que yo patinaba, donde tuve que atravesar todas las peores situaciones de mi vida, todo tuvo sentido porque en ese momento las ocho ruedas habían tocado la pista de un mundial cuando yo lo había soñado 20 años antes. Y encima con gente al lado, con patinadores que admiraba, que me admiraban, que me iban a sostener. Entonces entré a la pista y <b>fui el tipo más feliz de todo el mundo los cinco minutos que duró el programa</b>. No me importaba nada, ya sabíamos que con una menos era imposible que pasara nada a nivel puesto. Estaban Italia, España, eran equipazos. Pero patinamos con el alma y la vida. Lo dimos todo, todo, todo. Terminamos, nos quedamos esperando. Enseguida te dan la puntuación. A nosotros tardaron como diez minutos: nos van a descalificar, qué pasa, alguien se cayó. Y empiezan a darnos las puntuaciones y cuando nos dan la segunda puntuación arriba se pone <i>Place 2nd</i>: significa que habíamos quedado subcampeones del mundo, y que era algo que me estaba dando cuenta, nadie más me lo iba a poder sacar. Lo había logrado. Y también fue algo que me voy a llevar por el resto de mi vida. </p><p><b>—Felicitaciones. </b></p><p>—Lo sigo recordando como uno de los momentos más emotivos, más lindos. Fue mágico. Mágico, mágico. Aunque después entendemos que no, que no está bueno sufrir para tener una linda vida y para cumplir sueños. Ni a palos. Pero ya que se dio esa historia tan triste, tan difícil, por lo menos tuvo ese momento de reivindicarse y decir “vos podés con todo lo que te propongas en la vida”. </p><p><b>—¿Cómo siguió tu vínculo con vos después de China?</b></p><p>—Ya venía amigándome muchísimo conmigo, con la vida, con todo. Hasta el día de hoy nada me puede frenar. La muerte me va a frenar. Pero después soy imparable. Todo lo que me proponga de alguna manera lo logro. Aunque tarde 20 años. </p><p><b>—¿Hoy cómo estás? </b></p><p>—Inmensamente feliz. Estoy muy pero muy, muy feliz.</p><p><b>—¿Por qué? </b></p><p>—¿Por qué estoy feliz? Porque pasaron cosas muy difíciles. Y hoy ya nada de todo eso existe.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/F2FDWMSGD5AFTFZ7GDWBPMBV7Y.jpg?auth=9be96a877b102093b5c324d1f226192bb4e505e1c25982fb45b987a2041bf908&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos hermanos posan al aire libre frente a una estructura de concreto y ladrillo, el mayor sostiene un objeto con filo y el menor lo acompaña con una mirada seria.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cata Bonadeo habló de su depresión, la autoexigencia y el miedo a mostrarse vulnerable: “Dormir era la única manera de apagar la mente”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/24/cata-bonadeo-hablo-de-su-depresion-la-autoexigencia-y-el-miedo-a-mostrarse-vulnerable-dormir-era-la-unica-manera-de-apagar-la-mente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/24/cata-bonadeo-hablo-de-su-depresion-la-autoexigencia-y-el-miedo-a-mostrarse-vulnerable-dormir-era-la-unica-manera-de-apagar-la-mente/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la periodista repasó su camino personal, atravesado por momentos de oscuridad emocional, la dificultad para pedir ayuda y la presión constante que la acompañó durante años. También reflexionó sobre la importancia de hacer visibles los procesos internos, apoyarse en profesionales y en los afectos más íntimos, y sostener un trabajo cotidiano para construir bienestar]]></description><pubDate>Fri, 24 Apr 2026 06:02:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Dormir era la única manera de apagar la mente. Y así podés pasar días. Es realmente como un yunque que tenés puesto en el cuerpo, con la cabeza que te va a mil”, relató Catalina Bonadeo en <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAjwhqfPBhBWEiwAZo196srgPPkWcz6wjifmBUc17r8eY68MnyXbpDrY9ytbNi4siKMXC1YsshoCwLwQAvD_BwE " target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAjwhqfPBhBWEiwAZo196srgPPkWcz6wjifmBUc17r8eY68MnyXbpDrY9ytbNi4siKMXC1YsshoCwLwQAvD_BwE "><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p><a href="https://www.instagram.com/catubonadeo/ " target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/catubonadeo/ "><b>Cata</b></a> es periodista deportiva y conductora, y forma parte de la tercera generación de una familia profundamente ligada a los medios: es hija del reconocido periodista <b>Gonzalo Bonadeo </b>y nieta de <b>Diego Bonadeo</b>. Desarrolló su carrera en televisión, radio y medios digitales, con pasos por señales como El Trece y TN, y también condujo programas en Vorterix. Actualmente, es parte de ESPN.</p><p>Aunque en un inicio intentó alejarse del periodismo, terminó consolidando su propio camino en los medios, especialmente en el ámbito deportivo. Paralelamente, se destacó como corredora de montaña y referente del running, disciplina que combina con su actividad profesional. </p><p>Su historia también está marcada por un fuerte proceso personal: ha hablado abiertamente sobre su lucha con trastornos alimenticios, ansiedad y depresión, y se convirtió en una voz que impulsa la visibilización de la salud mental y la importancia de pedir ayuda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T4C6LNTITZDJVD2N2IHNR4DMOY.jpg?auth=67fa327555e52fd21ea802c65e2d36b77aa6e11197fb8cbf232578ef76dd69f1&smart=true&width=5592&height=3804" alt="“La culpa hay que correrla”: Catalina Bonadeo y su camino para reconstruirse desde adentro. (Maximiliano Luna)" height="3804" width="5592"/><p><b>—¿Con qué Cata me encuentro? ¿En qué momento de tu vida estás? </b></p><p>—Ahora con una Cata más consolidada en lo personal, en el trabajo, con cambios laborales que obviamente a veces surfear la ola te pone un poco incómoda o la incertidumbre... Soy de Tauro, así que imaginate que correrme de la estructura es medio complejo. Pero la verdad es que muy contenta haciendo un laburo interno súper esperanzador también, con psicóloga. Ese tipo de cosas que te hace conocerte un poco más, interiorizar. Así que eso más consolidada. </p><p><b>—Viste que hay etapas de la vida que es como que uno tiene la energía habilitada para hacer todo ese </b><i><b>insight</b></i><b>. ¿Sentís que estás en esa?</b></p><p>—Sí, la verdad es que me costó bastante porque viste que ahora se habla mucho del tema de la ansiedad, la depresión... Y creo que la gente se está animando más a contar esos procesos porque cada vez es más habitual desestigmatizarlo un poquitito y, cuando te suceden esas cosas, es lo que vos decís, no estás energéticamente disponible para el disfrute, para el trabajo, para tu pareja. Y creo que ahora en esto de consolidarme hace que esté más abierta, más consciente de las cosas. Y eso obviamente hace que lo disfrute más. </p><p><b>—¿Cómo lográs un equilibrio antes de empezar a decir quiero hacer un </b><i><b>insight</b></i><b>, pero estoy pasando por todo esto? </b></p><p>—Siempre decimos hay gente que está peor y hay gente que está mejor, que eso te da como un poco de envidia (risas).</p><p><b>—Pero a veces no sé si es un consuelo...</b></p><p>—No, obvio. El problema es propio y cada uno hace lo que puede en la vida. Creo que el trabajo es muy extenso, es largo y hasta muchas veces dura toda la vida, con altibajos, con recaídas. Me parece que no sé si hay un punto de inflexión donde decís: “Bueno, tuve ansiedad o tuve depresión o tuve algún trastorno y a partir de acá mejoro”. El trabajo en realidad es más profundo en cuanto a la esencia y desde dónde venís, tu familia, parejas, el laburo empieza ahí. Mamá y papá claramente hicieron lo que pudieron y es parte también de entender todo eso, ¿no? De cómo te afectan o te benefician cosas en la infancia que hacen que te conviertas en quien sos. Y me parece que el punto de inflexión fue ese: poder empezar a, no sé si a perdonar, porque para mí el perdón es una palabra y un concepto bastante power. Pero sí sanar y darme cuenta que en muchas cosas nada es personal y que la culpa hay que correrla de lado. Esto de sentir <b>¿por qué no puedo disfrutar? ¿Por qué no puedo hacer esto? ¿Por qué no me puedo enfocar en tal cosa?</b> Y para mí eso es todo <b>culpa</b>. Y la culpa hay que correrla de lado.</p><p><b>—¿Sentís que tuviste que trabajar y sanar muchas cosas a partir de tu recorrido desde chica?</b></p><p>—Sí, la verdad que sí. Una infancia muy compleja, por cuestiones de mamá y papá, por decirlo así, que le pasa a mucha gente. Una infancia muy difícil donde había una Cata muy insegura, que en el colegio no le iba muy bien, que era muy exigente. El 9 no era bueno, tenía que ser un 10. Y eso obviamente venía desde la gente que te criaba, ¿no? <b>La exigencia fue un punto que tuve que laburar muchísimo. </b>Entender la diferencia entre lo que es el compromiso y la exigencia me parece clave. <b>Tuve problemas de alimentación también</b>. Ahora tengo amigas de toda la vida del colegio, pero en su momento no me llevaba bien. Algunos casos de <b>bullying</b>, como que <b>hubo una Cata muy sufrida cuando era chica, que se sentía muy culpable, que sentía que si no era perfecta no la iban a querer de la manera que ella necesitaba. </b>Y todo eso se fue consolidando. Es un montón para sanar. Yo con tratamiento de psicóloga empecé desde muy chiquita por esta cuestión de líos y quilombos familiares, que en ese momento había que resolver sí o sí y urgente. Pero después entendí que es clave para toda la vida el hecho de pedir ayuda. <b>El pedir ayuda es todo, es lograr correr el ego, con todo lo que eso significa y decir: “Bueno, sola no puedo”. </b></p><p><b>—El hecho de que vos hayas visibilizado ciertas partes de tu proceso, ¿invitó también a una conciencia de todo tu grupo familiar? </b></p><p>—Sí. A ver, visibilizado así públicamente me dio mucho miedo por esto de la estigmatización de la salud mental. Hace un par de años empecé a hablar un poco más y salieron figuras súper importantes como <b>Tini</b>, <b>Chris Martin</b>, entre otros, a contar sus experiencias. Gente que decís: “Loco, tenés la vida perfecta, ¿cómo puede ser?” Desde el lado de afuera decimos: “¡Wow!” </p><p><b>—Sí a ellos les pasa, ¿por qué no nos puede pasar? </b></p><p>—Sí. Te sentís menos raro de alguna manera y menos solo. Para mí, <b>los que hemos sufrido este tipo de enfermedades nos sentimos muy solos, sentimos que nadie nos entiende</b>, que nadie está en nuestros zapatos y que nadie sabe lo que realmente se siente estar ahí. Estar, no sé, inmersa en un ciclo complejo con el tema de la alimentación, no poder levantarse de la cama, no poder enfocarse en el disfrute, no disfrutar de tu familia, de las cosas del día a día. Entonces ahí viene la culpa. En mi familia no fue muy difícil contarlo, visibilizarlo. Obviamente sí un poco de temor porque mostrarse vulnerable es un montón... </p><p><b>—Más en un contexto familiar de súper exigencia, ¿no? </b></p><p>—Totalmente. Pero hablándolo me di cuenta que muchos de nuestra familia pasamos por lo mismo o tenemos distintos procesos donde se fueron encontrando con este tipo de cosas y ahí decís: “Bueno, es lógico que, viniendo de la misma familia, a todos nos haya pegado por algún lado”. Quizás a algunos nos pegó un poco más fuerte o entramos en situaciones más graves, otros menos. Pero nos unió de alguna manera saber que estábamos en la misma con mis hermanas, con mi viejo, como que nos une y nos hace acompañarnos. </p><p><b>—¿Y te han pedido disculpas tus padres en algún momento? </b></p><p>—Tengo muy buena relación con mi viejo, con mi vieja no tengo relación y... Esto muy privado, pero me siento en confianza para decírtelo. La que siempre manda mails pidiendo disculpas es mi mamá. El tema es que, en esto de no tener vínculo y de no haber podido todavía laburar un montón de cosas que pasaron, todavía no estoy lista para enfrentarme a esto. Todavía estoy con mi quilombo, con mi trabajo interno. Con mi viejo es distinto, a él le cuesta un poco más. Expresa las cosas de distinta manera. Quizás no se te sienta con una copa de vino, con un mate y te dice: “Che, perdón por esto, por esto y por esto”. Pero expresa el amor desde otros lugares.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LSI3N7WPJBCR5EU2H6N7EXM7GM.jpg?auth=bb10f8c6533e1402dc72ce87902958a5067be5b0e1219289bb4b7f909289b32f&smart=true&width=5496&height=3816" alt="“No podía ni levantarme de la cama”, explicó la entrevistada sobre el momento que marcó un quiebre en su vida. (Maximiliano Luna)" height="3816" width="5496"/><p><b>—¿Sentís que advierte o ve si tuvo una parte responsable en no poder asistirte en ese proceso? </b></p><p>—Sí, lo ve, lo re ve. El tema es que él también está con su propio proceso. Lo empezó bastante tarde y hasta ahí me voy a quedar porque es suyo y es súper privado. </p><p><b>—¿Qué encontrás en él como abuelo que no encontraste como papá? </b></p><p>—Esto de estar más presente, pero no porque él no haya querido sino porque es una persona que se rompió el lomo trabajando. Las veces que no pudo estar es… </p><p><b>—Estaba al aire. </b></p><p>—Sí, (risas). No sé, faltó a cumpleaños por los Juegos Olímpicos. Más que nada con mi hermana Martina, porque caía justo en esa época. Pero sé que no lo hizo porque realmente no podía y porque su forma de mostrarnos amor y seguridad era a través del trabajo y de los recursos. Y eso es algo de lo que nosotras no nos podemos quejar. Yo tengo mucha conciencia social, es algo que laburé muchísimo más allá de haber nacido como en una cunita, no te voy a decir de oro, pero con muchos recursos. Me abrió mucho la cabeza ir a la UBA, por ejemplo.</p><h2>Vinculación con el periodismo y la carrera profesional</h2><p>Catalina reconoció que durante su niñez y adolescencia sintió celos y cierto recelo hacia la figura pública de su padre. Recordó cumpleaños en los que deseaba tener a su papá solo para ella, lejos de los pedidos de fotos y autógrafos, y cómo con el tiempo entendió que era parte de su trabajo y de ser una persona expuesta. Esa exposición, que al principio generó incomodidad, hoy la comprende también desde su propia experiencia en medios.</p><p>Durante un tiempo, buscó alejarse del periodismo. Eligió estudiar medicina tras mucho trabajo interno y reflexión, con el deseo de no repetir el camino de su padre. Sin embargo, reconoció que la vocación periodística era también parte de su historia familiar y personal. Para ella, su padre y su abuelo fueron referentes en el oficio, y cargar con ese legado implicó una presión adicional.</p><p>A pesar de ese peso, pudo construir su propio recorrido. Trabajó varios años en eltrecey Telenoche en interés general, y al pasar al periodismo deportivo pudo encontrar una identidad propia, más cercana al fútbol y al análisis táctico, ámbitos en los que disfruta y se siente en su elemento. “Logré diferenciarme bastante y eso me parece que está muy copado”, afirmó.</p><p>El consejo principal que recibió de su padre, y que conserva como un mantra personal, es: <b>“Nunca pierdas tu esencia. Siempre sé fresca, sé fiel a lo que querés, a tu historia, más allá de lo que es el laburo y estar en la tele”</b>. Para Bonadeo, ese mensaje funciona como un punto de regreso en los momentos de duda o dispersión, tanto en su carrera como en su vida privada.</p><h2>Punto de inflexión y procesos personales</h2><p><b>—Lo que me parece que es muy loable y es interesante es que naturalizás visibilizar ese proceso, que, en general, no se muestra tanto o no se habla tanto.</b></p><p>—¿El proceso interno decís? </p><p><b>—Sí, en definitiva es lo que decías: es la vida, todo va de la mano. El crecimiento profesional, los vaivenes… es una profesión muy inestable y, si además se suman cuestiones de salud mental, el desafío es doble.</b></p><p>—Sí. De hecho, a mí me daba mucho miedo. Yo ya lo conté hace varios años lo que estaba pasando. Ahora, por suerte, estoy muchísimo mejor por esto de pedir ayuda, tener tratamiento, contar con profesionales, mi familia, mi novio y demás. Pero en su momento me daba mucho miedo porque es esto es mostrarte vulnerable. Y la gente quizás puede pensar un montón de cosas u opinar: “Esta persona está loca”. Y lo engloban en eso en vez de ver a la Cata profesional o a la Cata buena persona, mismo dentro de mi familia que en vez de ver a la Cata hija, la Cata novia, la Cata hermana, vean la enfermedad y como que eso te defina. Yo tenía miedo que me pase eso. </p><p><b>—¿En qué momento perdiste ese miedo y entendiste que eso no era así?</b> </p><p>—Cuando entendí que era muy importante visibilizarlo. Lo decidí yo sola. No me voy a poner como ejemplo de absolutamente nada. Nunca lo haría. Pero tenemos un micrófono, Luli. Y para mí <b>los que tenemos un micrófono tenemos una responsabilidad enorme </b>y me parece que hizo que me muestre más humana. Y que la gente entienda que podés laburar en televisión, pero no por eso significa que sos millonario, que tenés la vida resuelta, que tu vida es perfecta, que es todo color de rosas, para nada, estamos todos en la misma y creo que es muy importante que lo sepan, porque muchas veces, erróneamente para mí, la gente te ve un poco más arriba porque laburás en televisión. Te idealizan. Y ver que esa gente está pasando por lo mismo, es un montón. También me daba mucho miedo contarlo en el trabajo. Esto fue hace un par de años. Ahora, por suerte, estoy mucho más asentada y mucho mejor. Pero en su momento lo tuve que contar y era: “Che, mirá, hoy no puedo ir a trabajar. Me está pasando esto. No me puedo levantar de la cama”. </p><p><b>—Físicamente, este “no me puedo levantar de la cama”, ¿cómo es? </b></p><p>—No es ni tengo fiaca, ni tengo sueño, ni no quiero ir al gimnasio, ni hoy, no sé, llueve y no quiero ir a trabajar. <b>Es realmente como un yunque que tenés puesto en el cuerpo </b>donde<b> </b>la cabeza, más que nada con lo que es el trastorno de ansiedad y depresión, que muchas veces se confunde, o sos ansiosa o estás hecha una lechuga ahí tirada, muchas veces es el mismo trastorno. Entonces imaginate que vos tenés la cabeza que te va a mil, pensamientos intrusivos de todo tipo y no te frena en ningún momento. Todo el tiempo pensando y pensando para adelante. Y como estás tan bloqueada por eso, entrás en una depresión, en esto de no poder conectar. <b>La apatía para mí es la principal característica de lo que es la depresión</b>. Te da todo igual. No tenés ganas de hacer nada. Entonces físicamente terminás en la cama. Para mí una de las principales razones y lo que me pasaba físicamente en el cuerpo y en la cabeza era que <b>dormir era la única manera de apagar la mente</b>. Y así podés pasar días. </p><p><b>—Y en ese contexto, ¿cuándo recordás que fue el primer momento que dijiste: “Necesito ayuda”?</b> </p><p>—Volví de un viaje hace un par de años, que nos fuimos al lugar más paradisíaco del mundo, a la playa, al Caribe, con mi novio. Y la pasé muy mal. Y podés estar en el lugar más lindo del mundo, pero me quedaba llorando en el cuarto. Si no iba a entrenar antes de desayunar, por ejemplo, pensaba que la comida, ya sea el huevo revuelto con jamón o tres facturas, no importa, no hay diferencia, me iba a engordar, entonces no me iba a poner una bikini para ir a la playa. Entrás en un loop que no para. No lo podés disfrutar. Y me acuerdo que volví de las vacaciones y mi novio me dijo: <b>“Cata me parece que hasta acá llegamos”. </b>No en la relación, sino en cómo estaba yo. Y me dijo: “Hay que pedir ayuda”. Yo ya venía con psicóloga, pero me dijo: “Hay que expandirlo”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ALMSPODSSZGRPCP7BJE3YWGXLM.jpg?auth=a6744e3be5ae23e227ec706d300f0b31446eac0fad81fc122d927183bfa32802&smart=true&width=6192&height=4128" alt="“Pedir ayuda es todo”, expresó Cata en diálogo con Luli sobre el proceso que la ayudó a salir adelante. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><h2>Deporte, running y estrategias de bienestar</h2><p>Catalina advirtió sobre el riesgo de idealizar el deporte como única vía terapéutica. Si bien reconoció que correr, especialmente en montaña, puede funcionar como una suerte de meditación y espacio de conexión interna, subrayó que no debe confundirse con un tratamiento formal para la salud mental. Explicó que muchas personas creen que las endorfinas y la sensación de bienestar tras entrenar son suficientes para sanar, pero insistió en la necesidad de <b>buscar ayuda profesional y acompañamiento integral.</b></p><p>Relató que correr en montaña es su mayor momento de meditación y conexión, y que el sur del país se ha convertido en su lugar en el mundo. Para Bonadeo, el compañerismo y el respeto por la naturaleza son centrales en esa experiencia. Recordó una reciente carrera en Bariloche, donde, tras quedar sola en el sendero, vivió un “trance” de absoluta conexión con su cuerpo y el entorno. Sin embargo, señaló que para poder disfrutar de esos espacios primero tuvo que atravesar un proceso de tratamiento y recuperación. “Si yo no hubiese tenido todo el tratamiento que tuve, ni siquiera de eso podría disfrutar. Yo no podía ir a correr. No podía salir de la cama ni para laburar, ni para ir a correr, ni para nada”.</p><p><b>—Me parece interesante algo que decís que es que uno convive siempre con esta situación a lo largo de la vida, que el proceso es continuo y puede haber recaídas. ¿Sentiste miedo de no poder salir y pensar que esa situación iba a ser para siempre?</b></p><p>—Sí, porque cuando la ves oscura es muy difícil la apatía. Que realmente no te importe nada. Decís: “¿Y si no me levanto mañana? ¿Y si no me despierto mañana? Ya está”. A lo sumo voy a tener la cabeza apagada. Y me pasó durante mi proceso, hace un par de años, de decir: “Bueno, esto es genético, esto es por lo que yo aprendí, es lo que mamé de chica, va a ser así toda la vida”. Y probablemente sea así toda la vida. No te digo el estar en ese punto oscuro sino el tener que transitar como es una enfermedad. Vos tenés una enfermedad grave y quizás la tenés que transitar durante toda tu vida. Me parece que lo mental, más que nada, es un laburo de todos los días.</p><p><b>—Si pudieses tomarte un mate con la Cata de hace 10 o 15 años atrás, ¿qué te dirías? </b></p><p>—Le diría que va a poder. Que la vida se le va a poner jodida, pero que va a llegar un momento donde va a entender que los desafíos se le presentan a gente que lo puede tolerar. Si te pasa es porque podés y vas a poder corriendo el ego, no creyéndote que sos súper poderosa, bajando la guardia y pidiendo ayuda. Creo que le diría eso. Me daría mucha ternura hablar con la Cata chiquita. La cuidaría, la abrazaría. Es algo que hablamos mucho con mi psicóloga y quiero aprovechar también para agradecerle a toda mi familia y también a todo el equipo que me acompañó en su momento. Y si esto sirve para algo o para alguien que esté escuchando del otro lado, me anima.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VG5GQD6DONBVFCIPVD5PJETZE4.jpg?auth=06efd04c48b9f18f2a49d6da3ce00992f2cabc5bcf84c90f3057837ccd7eb7aa&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cata Bonadeo con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Zoe Bogach de Gran Hermano: las infidelidades de su ex, el hate extremo y el precio de haber confiado demasiado]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/23/zoe-bogach-de-gran-hermano-las-infidelidades-de-su-ex-el-hate-extremo-y-el-precio-de-haber-confiado-demasiado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/23/zoe-bogach-de-gran-hermano-las-infidelidades-de-su-ex-el-hate-extremo-y-el-precio-de-haber-confiado-demasiado/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la influencer se sinceró sobre el fuerte impacto emocional que le dejó la exposición tras su paso por el reality, recordó los momentos más duros que vivió a raíz de las agresiones en redes y cómo llegó a cuestionarse todo. Además, habló de la ruptura con su expareja y del proceso personal que la llevó a poner límites. “Aprendí a no ser tan inocente”, expresó]]></description><pubDate>Thu, 23 Apr 2026 05:01:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Me cuesta mucho el hate. La gente me decía: ‘Matate, para qué vivís. Imaginá que te salga una hija así. Pobre tus papás’. Entonces yo en un momento llegué a pensar: ¿qué hago acá? ¿Para qué estoy? Es como que me empecé a creer lo que la gente me decía. La pasé mal, pasé un momento horrible de mi vida", confesó <b>Zoe Bogach </b>en<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a><b>, </b>el ciclo de entrevistas de<b> Infobae.</b></p><p>La influencer y figura mediática alcanzó notoriedad al participar en el reality Gran Hermano Argentina en la edición 2023/2024. Ingresó a la casa como una de las participantes más comentadas por su perfil ligado al mundo del espectáculo y su fuerte personalidad. En su presentación inicial, se definió como alguien a quien “le gusta el show” y no se siente atraída por el trabajo o el estudio tradicional, lo que rápidamente generó repercusión dentro y fuera del programa.</p><p>Tras su paso por el reality, continuó en el centro de la escena mediática, tanto por su exposición en <a href="https://www.instagram.com/zoebogach/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/zoebogach/"><b>redes sociales</b></a> como por su vida personal, incluida su relación y posterior conflicto con <b>Manuel Ibero</b>, actualmente participante de la casa más famosa del país.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7G4C42MQE5CJVFAF5HX23G7JYE.JPG?auth=827acf6312e6f3508e1b354b53522be3da3ecae0b924b18aea9b5b95eda861f3&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Aprendí a no confiar tanto y no entregar tanto de mí": Zoe Bogach habló de su metamorfosis personal, el hate que recibe en redes y el costo de crecer en público. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Para qué querés un millón de dólares?</b></p><p>—La realidad es que me compraría un yate en Saint-Tropez.</p><p><b>—¿Y lo tendrías solo en Saint-Tropez? ¿Para qué lo usarías? </b></p><p>—Sí, para desconectarme. Desconectarme del mundo, estar con otra energía. Llevar a mi familia, a mis amigos...</p><p><b>—¿Te irías directo a Francia, a Saint-Tropez, o navegarías por el Mediterráneo? </b></p><p>—Sí o me quedo por ahí, en alguna islita...</p><p><b>—¿Te quedarías a vivir allá o volverías a Argentina? </b></p><p>—Volvería. Me encanta Argentina. Pero me quedaría, no sé, un mes ahí relajándome. Afuera de todo este lío...</p><h2>El costo emocional de la fama y el hate en redes sociales</h2><p><b>—¿Cómo viviste el regreso a la vida cotidiana en Argentina después de Gran Hermano? </b></p><p>—Estuve casi seis meses en la casa y salís y te chocás con un mundo al que no estabas acostumbrada antes. No es como un cantante o un actor que viene preparándose de a poco para el mundo de la exposición. Ahí salís y afrontás a toda la gente, todo el hate, los que te quieren, los que no. Entonces es muy shockeante. Es mucha presión de golpe. Además, te meten a la tele rápido. Vas a los programas a la otra semana. No tenés descanso. Te vas preparando como podés, tu cabeza se prepara como puede. Yo hasta el día de hoy lo vengo manejando. Salí de ese programa hace dos años y vengo manejando todo eso de la exposición.</p><p><b>—¿Qué es lo que más te cuesta de la exposición pública? </b></p><p>—Me cuesta mucho el hate. Lo estoy entendiendo de a poco, estoy con psicólogo desde que salí de la casa. Pero <b>me cuesta mucho entender cómo una persona que no te conoce, no tiene idea de tu vida, puede opinar y decir cualquier barbaridad sin tener ninguna idea de lo que vos estás pasando o de lo que puede generar en vos lo que dice</b>. Me han mandado muchísimas barbaridades. Yo igual soy muy genuina, muy transparente, entonces eso creo que me juega en contra porque digo la verdad, lo que siento, no me sale mentir, no me sale caretear y a veces me termina jugando en contra.</p><p><b>—¿Contás con apoyo de tu familia para sobrellevar esos momentos? </b></p><p>—Me re acompañan, pero me super costó. De hecho, nunca lo conté y tampoco no sé si quiero contarlo, pero en un momento de mi vida la pasé muy, muy, muy, muy mal por las cosas que me decía la gente. “Matate, para qué vivís. Imaginá tener una hija así, pobre tus papás”, me decían. Entonces, en un momento llegué a pensar: ¿qué hago acá? ¿Para qué estoy? Es como que me empecé a creer lo que la gente me decía. Fue loquísimo porque la pasé mal, pasé un momento horrible de mi vida. Todavía no lo conté y no sé si estoy preparada para contarlo, pero...</p><p><b>—¿Sentís que quienes te critican no te ven como una persona real? </b></p><p>—Es como que la gente que está atrás de una pantalla cree que vos sos un personaje. No soy un personaje, soy una persona como vos, como ellos, tengo sentimientos, emociones. Me voy a poner igual de mal que vos si te dicen las barbaridades que me decís a mí. <b>No entiendo cómo la gente puede ser tan cruel.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MG2CTGTWMJERRJOQ3Z5KWOS2IA.JPG?auth=af3633ececea18400d8b44441417c365031b19fea1d0a9b2fd7560b65ffa14a9&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No soy un personaje, soy una persona que tengo sentimientos y emociones", expresó la influencer en diálogo con Emilia. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Compras compulsivas y culpas: el lado B del consumo</h2><p><b>—¿Tenés una confesión culposa? </b></p><p>—Mmm... A veces le uso la tarjeta a mi papá, le gasto mucha plata y después a fin de mes me dice: “Zoe, la p*ta madre, te voy a cortar todo”. En el momento lo disfruto porque digo: “No estoy gastando mi plata, estoy gastando la de mi papá”. De alguna manera quiso tener una hija, así que se la aguante (risas). Y él me permite también tener sus tarjetas. Pero después cuando pasa esto a fin de mes, que me manda todo el resumen, me siento culpable, sí.</p><p><b>—¿Y con el dinero que ganás como influencer, no te alcanza? </b></p><p>—Obvio que me alcanza, pero yo prefiero gastar la plata de mi padre que la mía (risas).</p><p><b>—¿En qué gastás más? </b></p><p>—En ropa, mucha ropa. Soy compulsiva.</p><p><b>—¿Cuál fue el mayor monto que gastaste en una prenda? </b></p><p>—Dos mil dólares, por ahí...</p><p><b>—¿Te comprás cosas afuera? </b></p><p>—Ahora ya lo dejé atrás, ¿eh? Pero hubo como dos años seguidos que me compraba carteras, carteras, carteras. No podía parar de comprarme carteras. De un día para el otro dije: “Ya está, no quiero comprar más carteras, me aburrí”. Compro afuera y en Argentina también.</p><h2>Aprendizajes y límites tras una relación pública</h2><p><b>—Sé que sufriste mucho por amor. y tuviste una situación muy pública con tu expareja. Incluso volviste a la casa de Gran Hermano para un encuentro. ¿Qué sentís que marcó esa relación y la exposición en tu vida? </b></p><p>—La exposición pública la hice yo. Algo que aprendí es no exponer más mis relaciones. Yo a partir de ahora dije: “Ya está”. Expuse mucho esta relación. A partir de la próxima relación que tenga, no la voy a exponer más porque no me gusta, no me sirve y tampoco me gusta conocer gente que trabaja en el medio. Me gusta conocer gente de perfil bajo, que esté en otro ámbito, que no tenga nada que ver con lo que yo trabajo.</p><p><b>—¿Qué aprendiste de esa relación? </b></p><p>—<b>Aprendí a no ser tan inocente. </b>A no confiar tanto, a no entregar nada, o sea, no entregar tanto de mí.</p><p><b>—¿Y qué harías si te volvés a enamorar de alguien que parece muy confiable? </b></p><p>—Ahora estoy en celibato, por ejemplo. Ya hace como tres meses que no estoy conociendo a nadie ni nada, porque la realidad es que estoy como frenada. Me separé creo que en octubre del año pasado. Ahí empecé a conocer un montón de chicos. En verano me fui con mis amigas a la playa. Pero bueno esta relación marcó algo en mi y uno nunca termina de conocer a las personas. Por ahora, no quiero conocer a nadie más. Estoy como alejada de eso.</p><p><b>—¿Sentís que te hizo mucho daño esa relación? </b></p><p>—No sé si mucho daño y no quiero hablar mucho de esto porque cada vez que hablo de esto genera hate. Pero él me decía una cosa y terminó siendo otra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHLOHAJUDRFN7DH3PLFKIQ2Y4I.JPG?auth=23a03d1a17d4502c494e5246e4794dce418bd8a39928cd67d6f65fcc5191bb66&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo gano plata, pero prefiero gastar la de mi papá", bromeó Zoe al hablar sobre sus gastos en ropa y carteras. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Infidelidades, distancias y cuentas pendientes</h2><p><b>—¿Con quién te debés una charla incómoda? </b></p><p>—Con mi ex.</p><p><b>—¿Todavía sentís que te la debés después de todo lo que pasó? </b></p><p>—Sí, pero porque es como un ciclo que todavía no se cerró. Fue como de un día para el otro. Yo descubrí esto y dije: “Chau”. Lo eché de mi casa y no pude hablar nunca más de eso con él.</p><p><b>—¿Nunca antes habías terminado mal con una pareja? </b></p><p>—Nunca. Pasó todo esto mediático en mi vida. Entonces me gustaría que terminen las cosas bien y listo, dejarlo atrás.</p><p><b>—¿Qué fue lo que descubriste? </b></p><p>—Infidelidades.</p><p><b>—¿A través del teléfono? </b></p><p>—Sí, muchísimas.</p><p><b>—¿Mientras vos estabas adentro de la casa? </b></p><p>—Sí. De hecho, ahora hay una chica dentro de la casa que contó que mientras yo estaba dentro de la casa, ella se hablaba con él. O sea él se hablaba con la chica que ahora está dentro de la casa.</p><p><b>—¿Fue muy duro enterarte de todo eso? </b></p><p>—Sí, y de un día para el otro, porque la realidad es que <b>yo vivía en un cuento de princesas</b>. Él me trataba como una princesa, era super caballero. Entonces fue un golpe muy duro que de un día para el otro yo me enteré de esto.</p><p><b>—¿Qué le dirías en esa charla incómoda? </b></p><p>—Yo le preguntaría por qué me hizo esto. Sé que debe ser algo más interno de él más que de mí. Porque yo di todo en la relación. Él vivía en mi casa y yo lo daba todo. <b>Él también daba todo por mí, pero bueno, tenía este temita de las infidelidades</b>. Desde la primera vez que nos pusimos de novios me fue infiel. Pero nada, le preguntaría por qué me hizo eso.</p><p><b>—Contaste públicamente que te distanciaste de tu mamá durante un tiempo por él...</b></p><p>—Yo en ese momento no tenía relación con mi madre, pero porque le creía todo a él. Es como que yo sentía que la malvada era mi madre y él era el buenito. Me decía que todo lo que decía mi madre era mentira y yo le creía a él. Estaba muy aferrada. Creo que a lo que mi mamá le molestó es que cuando yo estaba de novia al principio de la relación le empezó a poner likes a un montón de chicas semidesnudas, y mi mamá le sacó screenshot. Y ahí es cuando le dijo: <b>“Zoe no va a permitir esto cuando salga y vea todo lo que está haciendo este chico”.</b> Cuando eso salió a la luz, me acuerdo que lo filtraron en Twitter y él eliminó todo, sacó todos los likes. Entonces, ese fue el conflicto entre mi madre y él.</p><h2>Cambios y proyectos: el antes y después de GH</h2><p><b>—¿Estás estudiando ahora? </b></p><p>—Sí, ciencias de la comunicación.</p><p><b>—Dicen que antes eras un poco fiacosa para trabajar o estudiar, ¿es cierto? </b></p><p>—Cambié por completo. Fue una locura. Esto es lo que tiene también Gran Hermano. Yo antes no servía para nada. O sea, no sabía ni tenderme la cama, no sabía limpiar, lavar los platos. Salí de ahí siendo otra persona. Salí queriendo laburar porque obviamente salís de ahí queriendo laburar de lo que te gusta, porque por algo te metés ahí. Te abre un montón de puertas.</p><p><b>—¿Y ahora cómo es tu día a día? </b></p><p>—Ahora empecé una carrera, me fui a vivir sola y hago la cama todos los días de mi vida. Totalmente otra soy. Es una locura lo que te cambia esa casa.</p><p><b>—¿Te gusta esta nueva etapa? </b></p><p>—Me encanta. Siento que maduré mucho y me proyecté.</p><p><b>—¿Cómo te imaginás dentro de 10 años? </b></p><p>—De acá a 10 años... Tengo 23, así que tendría 33. Yo soy muy familiera, soy muy monogamia o bala. Ojalá que con una familia ya conformada, con un chico que me respete, que me guste, que esté súper enamorada. Por ahí me imagino con un hijo, trabajando de lo que me gusta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3OUSJ65EM5FZ7CHK5N3SCRX2OI.jpg?auth=70464ce7fd0b59f0ef1a80a4f177c78f39e05eaa3c287d7441dfdf1db7a538c7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Zoe Bogach con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Adriana Aguirre: su pasión por los hombres más jóvenes, el deseo que no se agota y el insólito acuerdo que la une a su ex]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/21/adriana-aguirre-su-pasion-por-los-hombres-mas-jovenes-el-deseo-que-no-se-agota-y-el-insolito-acuerdo-que-la-une-a-su-ex/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/21/adriana-aguirre-su-pasion-por-los-hombres-mas-jovenes-el-deseo-que-no-se-agota-y-el-insolito-acuerdo-que-la-une-a-su-ex/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la actriz y vedette repasó su historia, desde sus inicios en el mundo artístico hasta su presente personal. Habló de su separación de Ricardo García, del vínculo que aún mantienen y de su manera libre de vivir las relaciones, con el disfrute y la autenticidad como pilares]]></description><pubDate>Tue, 21 Apr 2026 05:13:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>A mí me gusta estar arriba. El guerrero nunca va a estar en el sótano. Terraza, siempre terraza. Y al hombre le gusta que le manejés la situación. Además, yo cuando tengo un </b><i><b>touch and go</b></i><b> es colágeno, olvidate</b>”, afirmó <b>Adriana Aguirre</b> durante su paso por <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Adriana es actriz, vedette y figura mediática. Con una extensa trayectoria en el espectáculo, comenzó su carrera en el teatro a fines de los años 60 y alcanzó gran popularidad en las décadas siguientes gracias a su participación en cine, televisión y, especialmente, en el teatro de revista, donde se consolidó como una de las figuras más reconocidas del género. Trabajó junto a íconos de la comedia argentina como <b>Alberto Olmedo</b> y <b>Jorge Porcel</b>, y formó parte de más de ochenta obras. En los últimos años, mantiene vigencia mediática por sus apariciones televisivas, su actividad en <a href="https://www.instagram.com/adrianaaguirre_ok/ " target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/adrianaaguirre_ok/ "><b>redes sociales</b></a> y proyectos recientes vinculados a la música y la cultura pop.</p><p>La artista repasó con naturalidad los momentos clave de su carrera, sus vivencias afectivas y su filosofía de vida. La conversación osciló entre recuerdos, confesiones y anécdotas que la definen en la actualidad, y dejó en claro que vive el presente con intensidad y autenticidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3I2WRNF5RRD4DJQK4TPTYFHKBU.jpg?auth=bfb3bd0d677ad4f22a35140b6269bf1d82f08df9378f168ffd6bf384d8b7f748&smart=true&width=2335&height=1314" alt="Adriana Aguirre: "Yo cuando tengo un touch and go es colágeno, olvidate”" height="1314" width="2335"/><h2>Inicios de su carrera artística</h2><p>Aguirre relató que su vocación artística surgió desde muy joven, aunque su familia tenía otras expectativas para su futuro. Su padre, de formación universitaria y carácter exigente, deseaba que fuera <b>abogada</b>; de hecho, ella inició esa carrera por presión familiar. Sin embargo, la atracción por el arte terminó prevaleciendo. <b>“Siempre quise ser artista”</b>, recordó.</p><p>Adriana Aguirre utilizaba la facultad como pretexto para salir de su casa y recorrer agencias de modelos, llevando fotografías para presentarse. <b>“La facultad la usaba como chivo expiatorio”</b>, confesó sobre esa etapa en la que combinaba sus estudios con los primeros pasos en el mundo artístico.</p><p>El inicio de su carrera como modelo se produjo tras un encuentro casual en las escaleras de la <b>Universidad de Buenos Aires</b>. Un fotógrafo de la revista Clarín la abordó y le propuso realizar una sesión de fotos para la portada dominical. Aguirre aceptó y la publicación de esas imágenes impulsó su trayectoria en los medios.<b> </b>“A los 15 días me llamaron y me hicieron un book de fotos para presentar en las principales agencias de modelos”, relató sobre el comienzo de una etapa decisiva.</p><h2>La familia, valores y cambios generacionales</h2><p>Al recordar su infancia y su entorno familiar, la actriz remarcó que su hogar fue un espacio marcado por los valores tradicionales. Su padre priorizaba la educación y el alimento, y la familia se reunía cada domingo, costumbre que, según analizó, ya no es habitual en estos tiempos. “Las familias de antes eran verdaderas familias”, afirmó al comparar el pasado con la actualidad.</p><p>Para Aguirre, el concepto de familia ha cambiado. “Es que ya no hay más concepto de familia integrada como había antes, que los domingos nos juntábamos. Mi mamá hacía las pastas y todo ese tipo de cosas”, señaló.</p><p>Sin embargo, Adriana aceptó la idea de que su camino estaba marcado por el arte y no por la consolidación de un hogar tradicional. <b>“Mi destino era lo artístico, ¿entendés? Y tal vez Dios no me dio hijos porque dijo: ‘Lo tuyo es por acá y no es por acá...’”,</b> reflexionó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGBRUCTQANET5PWQUTDJW4UY4Q.jpg?auth=8476ac7f6ee74de556a4c417d0fad3d9f7640f02e6590835edf5501f0e013ca8&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""A mí me gusta estar arriba. El guerrero nunca va a estar en el sótano. Siempre terraza", expresó Adriana en diálogo con Rulo. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><h2>Vida amorosa y separación de Ricardo García</h2><p><b>—¿Quiénes fueron los grandes amores de tu vida? </b></p><p>—Bueno, tuve cuatro amores. <b>El gran amor de mi vida fue Ricardo García, el último.</b> Él sigue siendo mi familia aún después de 32 años. No digo mi pareja, porque ya no es mi pareja...</p><p><b>—¿Hace cuánto se separaron? </b></p><p>—El año pasado, el 30 de octubre. Empezamos con conflictos en 2019, se profundizaron en 2020, cuando él se va a vivir con la que entendía que era su chica, su mujer. Ahí explotó todo.</p><p><b>—¿Cómo fue que te enteraste de la infidelidad? </b></p><p>—Estábamos trabajando en las termas de Río Hondo y venían transformistas, todos estos chicos que siempre me amaron, porque yo he sido un ícono gay, y me decían: “¿Vos no notás algo raro entre fulana y Ricardo? Porque los vimos agarraditos de la mano por las calles”. </p><p><b>—¿Pero eran una pareja abierta?</b></p><p>—¡No! Éramos fieles. Bueno, fieles… con lo que te estoy contando no tanto… Yo también me mandé alguna macana. En 30 años, tuve un par (risas). Pero ya él dormía en otra cama. Teníamos dos cuartos en el hotel. Ya eso me parecía raro, pero él me decía: “Es por los ronquidos”. Que qué sé yo, que puede ser. Sí, los ronquidos molestan y yo se lo había dicho varias veces. Yo le dije: “Me parece bien, por los ronquidos está perfecto”. Pero ¿qué ronquido? Era que las estaba colocando en otro lado. Así terminó la cuestión.</p><p><b>—¿Te pidió el divorcio? </b></p><p>—El venía y me decía: “A lo mejor esta noche no vengo o alguna que otra noche tampoco vengo”. “¿Por qué a dónde vas? ¿Dormís en otro lado?” “Fijate porque entre nosotros mucho no pasa”. De a poquito, fui haciendo que cantara. Entonces, le digo: “Mirá, Ricardo, pasa esto, esto, esto y esto, porque los transformistas me contaron esto y esto y esto. Es más, por Instagram, me dejaban mensajes por privado diciéndome que te habían visto con fulana de tal caminando por las calles a la hora de la siesta, agarraditos de la mano. ¿Y ahora qué hacemos? Porque yo no estoy para que vos tengas tu esposa y un amante”. “No, no es una amante”, me dice. “¿Y qué es?”, le pregunté. “Es una chica con la cual tengo muy buena onda, me estoy llevando bien”. Le digo: “Pero Ricardo, la vida no es así. Vivimos en una sociedad que tiene sus leyes”. Ahí hablé con un abogado y después le dije: “Quiero el divorcio y quiero que hagamos la división de bienes”. Y me dice: “Ni divorcio ni división de bienes”. “¿Por qué? Si esta situación se terminó”, le retruqué. <b>“Es que yo no sé si se terminó. Es que yo no sé que va a pasar con esta chica. Esperame un tiempo y vemos qué es lo que pasa”</b>, esa fue su respuesta (risas). La cuestión es que desde el 2020 hasta el 2025, el año pasado, recién pudimos llegar a un acuerdo. Ahora nos llevamos divino.</p><p><b>—¿Cómo es la relación actual? </b></p><p>—Estamos separados, pero todavía tenemos los bienes en común. ¿Él qué hace? Me dice: “La llave de mi departamento no me la podés quitar. Cuando yo estoy cerca, vengo. Total tenemos tres cuartos”. Mete la llave y se quedo a dormir, porque le resulta cómodo. Igualmente yo no llevo a ningún hombre a mi casa. A veces viene y lo que es peor es que no avisa para venir a cenar (risas).</p><p><b>—¿Pero después de que se separaron tuvieron intimidad? </b></p><p>—No, no. Por mi madre muerta, no. Esto es una separación real, pero para mí él es mi familia. En definitivas, doctor, ¿qué le puedo decir? ¿Qué puedo hacer eu con esta situación? (risas). Depende de mí estado de ánimo a veces me molesta y a veces no. Pero creo que sino me voy a sentir sola. Él me lleva y me trae al canal porque el auto es en conjunto, también. Él tiene la obligación de llevarme y traerle sino lo tiene que vender. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BCLURZIHMVDH7AWW2AVBCPJA6M.jpg?auth=5161ad8a201b79b9879cb3e66c11b673deb9ef53663ece178810605549ef8780&smart=true&width=1592&height=896" alt=""El gran amor de mi vida fue Ricardo García", admitió la actriz" height="896" width="1592"/><h2>Relaciones, deseo y vínculos con hombres jóvenes</h2><p><b>—En esta época de separada, ¿tuviste una relación con Paco Amoroso? ¿Qué te dijo Ricardo de eso?</b></p><p>—Yo cuando tengo un <i>touch and go</i> es siempre colágeno. Él nunca manifestó celos con eso, nunca me preguntó nada. </p><p><b>—¿Y cómo fue lo de Paco?</b></p><p>—Lo de Paco fue... ¡Wow! Nace en la filmación que hicimos <i>Paga Dios</i> con <b>Ca7riel</b> y <b>Paco.</b> Como yo les dije: “Chicos, la luz que yo tengo se las comparto un poco”. A partir de ahí empezaron ellos con una etapa grandiosa juntos. Cuando hicimos el videoclip, había una escena en la cual yo me tenía que acercar a él en la piscina. Entonces, yo agarré y me metí una uva en la boca. Se me acercó y yo le pasé la uva. Después creo que se la tragó. Y vino un beso que no te puedo explicar. A él cuando le preguntas dice: “<b>Había fuego en esa boca” (risas). </b></p><p><b>—¿Fue con lengua o sin lengua?</b></p><p>—La lengua está adentro de la boca (risas). Era un beso de verdad, al director le gustó y la dejó. Era una escena improvisada y quedó en el video.</p><p><b>—¿Qué rango de edad es para vos el colágeno? </b></p><p>—Hay un rango entre 30 y 50 años.</p><p><b>—Porque Paco en ese momento tenía 25, te quiero contar...</b></p><p>—No, 27 tenía. Casi tocando los 30 en ese momento. Le faltaba poco para los 30.</p><p><b>—¿Tu último amante qué edad tenía?</b></p><p>—Él último, que fue el año pasado, tenía 37. </p><p><b>—¿Qué tienen los pibes jóvenes que no tienen los tipos más grandes? </b></p><p>—Son muy criticones los tipos más grandes. Se sienten viejos, ¿viste? Piensan que uno es viejo. Es una cuestión espiritual, no es una cuestión genética. Entonces, tiene una mentalidad de viejos chot*s.</p><p><b>—¿Y qué busca un pibe joven con una mujer como vos? </b></p><p>—Pasarla bien. Una aventura, una cosa nueva. Viste que ahora a los chicos jóvenes les gustan las mujeres mayores. Es normal en esta época que estamos viviendo.</p><h2>Filosofía de vida, sexualidad y autenticidad</h2><p><b>—Tengo una sección que se llama </b><i><b>Lo dijiste o no lo dijiste</b></i><b>. Te leo algunos textuales y vos me decís si los dijiste o no, ¿va? </b></p><p>—¡Ay! Dije tantas cosas en mi vida. No sé si puedo sostener un archivo, pero vamos.</p><p><i><b>—“Yo sexualmente soy una máquina, a mí me gusta estar arriba y hacer de todo”. </b></i></p><p>—Sí, confirmado. Lo dije. Soy así. A mí me gusta estar arriba. <b>El guerrero nunca va a estar en el sótano</b>.<b> Siempre terraza, terraza.</b></p><p><b>—¿Por qué? ¿Te gusta manejar a vos el goce? </b></p><p>—La situación. Y al hombre le gusta que le manejes la situación.<b> Yo soy guerrera para la vida, para todo</b>. Algunos videos en Instagram estoy vestida de guerrera. Con inteligencia artificial me transformo de estar en una bikini en una playa, por ejemplo, en una guerrera. Hago un baile de una guerrera con la lanza y con todo. Esa soy yo, una guerrera de la vida.</p><p><b>—¿Cuál es el mejor regalo que te hicieron en la vida? </b></p><p>—El mejor regalo fue la felicidad. </p><p><b>—¿Te la dio Ricardo? </b></p><p>—Sí. Tuvimos momentos maravillosos con Ricardo.</p><p><b>—Decime el top dos de momentos de felicidad.</b></p><p>—El dos fue cuando me pidió casamiento. Te hablo 1998. Ahí estábamos en la cresta de la ola, en el cariño, en el amor, en el sexo, en la atracción de todo tipo que te puedas imaginar. Nos habíamos conocido en el ’95. Él enseguida, muerto de calentura, me dice: “Alquilé un departamento en Recoleta, quiero que te vengas conmigo”. Le digo: “Pero nos conocemos hace dos meses, ¿cómo me voy a ir a vivir con vos?”. “Probemos”, me dijo. Y así probamos, probamos, nos quedamos y después nos casamos.</p><p><b>—Él tuvo bastante visión.</b></p><p>—Él es audaz, es un tipo muy lanzado.</p><p><b>—¿Qué buscás en una relación? </b></p><p>—Para mí si no hay piel, no hay nada.</p><p><b>—¿Estás abierta a nuevas experiencias, a probar con una mujer?</b></p><p>—Sí. ¿Por qué no? Sí, pasa, <i>avanti</i>. </p><p><b>—Siento que hablas como si fuese el comienzo de tu carrera todos los días. </b></p><p>—El comienzo de la vida. Es que lo único seguro que tenemos en este mundo es la muerte, no hay otro seguro que te puedan dar, así que disfrutás la vida, ¿entendés? Hay momentos de amplio disfrute y hay momentos de cascarrabia y al final transitamos todo tipo de momentos. Es así la vida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/V6L5ASY3BFD7FCZYUQLJVGXPPI.png?auth=39427001d3f2702d1331ad526f7ed4e15224789d6531b9090feb95f2f405e568&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Adriana Aguirre con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Benito SDR: su historia de superación, el inolvidable triunfo de River que lo sacó del anonimato y por qué es un agradecido a las redes sociales]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/21/benito-sdr-su-historia-de-superacion-el-inolvidable-triunfo-de-river-que-lo-saco-del-anonimato-y-por-que-es-un-agradecido-a-las-redes-sociales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/21/benito-sdr-su-historia-de-superacion-el-inolvidable-triunfo-de-river-que-lo-saco-del-anonimato-y-por-que-es-un-agradecido-a-las-redes-sociales/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el reconocido streamer repasó sus inicios en los que no se daba a conocer y cómo fue el momento en que decidió mostrarse. Las operaciones por las que tuvo que pasar debido a una enfermedad de nacimiento y el incondicional apoyo de su familia. Recordó además una fallida primera cita que terminó con final feliz]]></description><pubDate>Tue, 21 Apr 2026 05:12:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Nacido el 17 de octubre de 1998 como <b>Benito Este</b>, se hizo conocido desde el mundo virtual como <i><b>Benito SDR</b></i><b> </b>(Soy de River). Primero desde el anonimato, con una cuenta del viejo Twitter, Benito comenzó a sumar seguidores y se convirtió en un referente del <b>Mundo River</b>. Como el mismo explica en la entrevista, una promesa vinculada con el título más importante de la historia del equipo de Núñez lo hizo salir del anonimato y comenzó a mostrar su rostro.</p><p>Luego de mostrar su rostro, el crecimiento no paró y hoy es uno de los creadores de contenido más reconocidos de la Argentina. Más allá de la fama y la exposición, Benito tiene una historia de superación detrás, ya que una enfermedad de nacimiento lo hizo transitar un camino difícil, que logró superar con esfuerzo, contando siempre con el apoyo incondicional de su familia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JX7VL5WT2RCAXLG7X3SOHE66QY.jpg?auth=9462e71bec0e476d0a869d8248807925ae9cb906dc3ba8def80b436e4b40946c&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Benito es uno de los streamers más reconocidos de la Argentina y un referente del Mundo River (Foto Adrián Escandar)" height="2880" width="1920"/><p><i><b>-River y vos son como un sinónimo, cuando uno dice “River” automáticamente te vienen nombres y a mí me aparece el tuyo... ¿qué es River en tu vida?</b></i></p><p>-Es todo. Menos ahora, quizá, que de chico. Pero siento que de chico fue lo que me ayudó a conectarme con el mundo, con las personas, con mi familia, incluso conmigo mismo, con encontrar algo que me guste. Me ayudó muchísimo. Y bueno, ahora también todas las cosas que hago tienen que ver con River, entonces no es que se perdió, pero sí como que también ahora hay otras cosas.</p><p><i><b>-¿No es que se perdió el fanatismo, sino que está más racionalizado el tema?</b></i></p><p>-Sí, sigue siendo una gran pasión, pero antes era lo único. <b>Ahora obviamente es mi prioridad número uno y le debo todo. Pero también veo que hay otras cosas.</b></p><p><i><b>-Contanos un poco cómo arrancaste en los medios. Sé que tuviste primero un comienzo en las redes sociales.</b></i></p><p>-Sí, era desde el anonimato. Era la cuenta de Twitter que ni siquiera tenía mi nombre ni nada.</p><p><i><b>-¿Cómo era el usuario?</b></i></p><p>-Era <i>_soydeRiver_</i>, que en realidad no fue ese el primer usuario, pero fue ese el me ayudó más o menos a despegar. Todo empezó en realidad en el secundario, que básicamente éramos un grupo de River y un grupo de Boca, y cada uno armó una cuenta y competíamos a ver como le iba a cada uno. Todos lo fueron dejando y a mí me gustó y me quedé con esa cuenta. Después le cambié el nombre y empezó a hacer algo más propio y con el tiempo me fui mudando de redes. En un momento vi que Instagram era lo que iba. Creo que ese fue mi único mérito, que me animé a probar distintas redes. No me quedé solo en una y quizá por eso llegué un poco antes que otros a algunas redes, y eso me permitió tener cierta presencia, porque no creo que lo mío sea mejor que lo que hacen otros, pero sí como haber llegado antes quizás me posicionó de mejor manera. Pero lo que pasó fue que en Instagram yo no mostraba la cara, ni lo quería hacer tampoco. O quizás sí, pero no me animaba. Mucha gente me decía que muestre la cara, que me anime. Me preguntaban quién era, había como un misterio. Yo jugaba mucho también con lo que pensaba la gente. Entonces hacía como un personaje, algo que no era yo, pero al mismo tiempo era divertido. <b>La gente me decía “mostrá la cara, mostrá la cara”. Entonces yo dije “sólo muestro la cara si River llega a ganar esta Libertadores”. Lo dije en la fase de grupos de 2018 y encima fue la que le ganamos a Boca, o sea, se tuvo que dar. Y bueno, ese día que ganó la Libertadores prendí un vivo en Instagram y me acuerdo que hubo mucha gente y yo dije “wow, esto está bueno”.</b></p><p><i><b>-Me imagino cuando dijiste “che, si ganamos esta copa muestro la cara” con las ganas y el deseo de ganarla, pero no con la mismas ganas de lo otro, de mostrarte.</b></i></p><p>-Claro, al mismo tiempo decía “no, esto es muy lejano”. No lo veía como algo tan posible y se dio de la mejor manera. Yo creo que fue en cierta forma también una señal de que tenía que darse.</p><p><i><b>-Y cuando tuviste ese impacto con la gente, en realidad la gente con vos, viéndote la cara, ¿qué repercusión te generó? ¿Fue un cambio ese salir del anonimato? ¿Te gustó eso?</b></i></p><p>-Era raro. Yo sentía que lo tenía que hacer, internamente, pero no me animaba. <b>Entonces, quizá para animarme, es terrible lo que voy a decir, pero quizá tomaba alcohol para perder un poco la timidez cuando prendía la cámara.</b> Me anima un poco a hacerlo. Internamente era como que yo decía “esto me gusta”, pero era como que no sabía que iba a pasar. Siempre fui alguien muy introvertido, no me gustaba mucho hablar de mi vida, de mis cosas y al mismo tiempo también cuando se empieza a armar una comunidad con la gente, es como que compartís tantas horas que terminás hablando de tu vida. Ahí se empezó a dar, me empecé a sentir cómodo y me fui soltando cada vez más.</p><p><i><b>-Ahora vos decís esto de tomar alcohol para desinhibirte un poco, para salir al streaming, cuando eras más chico, ¿qué era lo que a vos te daba miedo, eso que decías “esto me da mucho cagazo si me muestro”?</b></i></p><p>-<b>Todo, creo, porque empezás a ser responsable de todo lo que hacés y no es lo mismo hacerlo con con tu nombre que en el anonimato.</b> Y siempre fui una persona que no me gustaba mostrarme, o sea, en general, no solo por las redes. Siempre me gustó quedarme en mi casa, estar tranquilo. Nunca fui de mucho movimiento, lo cual es raro porque ahora es como que estoy más expuesto, Pero bueno, creo que es lo que le pasa a mucho de los que estamos en redes.</p><p><i><b>-Y a la hora de comunicarte con la gente, ¿cambiaste mucho? ¿Sentís que tuviste que adaptarte o pudiste mantener también tu forma de ser?</b></i></p><p>- No, yo creo que a veces jugás con el personaje, pero siempre está la persona. Y también creo que cambié porque crecí. Cuando arranqué era muy chico también.</p><p><i><b>-¿A qué edad arrancaste?</b></i></p><p>-Mostrando la cara, a los 19. Ahora tengo 27, estoy hecho mierda (risas).</p><p><i><b>-¿Y sentís que sos como un faro para muchos chicos de la comunidad, para los que antes el faro eran los periodistas que salían en la tele?</b></i></p><p>-No siento que tenga el nivel de exposición que tienen otros que hacen lo mismo que yo, quizá en otros clubes, pero sí, es verdad. Me pasó que mucha gente que ahora está haciéndolo me dicen <b>“yo hace bastantes años te veía y me gustaba lo que hacías”.</b> Eso sí me pasó bastante. Tampoco es que lo pienso, pero sí, puede estar pasando. Nunca sabés. Eso es lo bueno que tienen las redes e internet, que nunca sabés quién está del otro lado.</p><p><i><b>-Contanos un poco para la gente que no te conoce tanto la historia de tu nacimiento, de tu vieja, que es una reina, y sobre Pitu, tu hermano mellizo</b></i></p><p>-<b>Tanto yo como mi hermano nacimos prematuros, con una enfermedad que se llama parálisis cerebral y que obviamente nos generó algunos problemas, sobre todo en la movilidad para mí, más todavía para mi hermano, que está en silla de ruedas a motor.</b> Yo tengo algunos problemas para coordinar y para caminar básicamente, pero la verdad que tengo bastantes más facilidades que él y bueno, es algo con lo que convivo desde que nací, igual que él. Obviamente que es una parte importante de mi vida, que sí es verdad que antes prefería no mostrarlo, no contarlo. Y bueno, de a poco también me fui soltando y creo que era una parte que siempre lo veía como algo que me podía jugar en contra si salía del anonimato.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RQEGBF5V5JHYNPV7AXQZ7SPSZI.jpg?auth=2f23b672c85347d811727ad07970f145fb863fa5343133602907c8b62aea6508&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Benito recordó su fallida primera cita con su actual pareja, Ingrid, y cómo logró encaminar la situación (Foto: Adrián Escandar)" height="1081" width="1920"/><p><i><b>-¿Esto está ligado a lo que hablábamos antes, del miedo a mostrarte, tal vez pensabas que te podían discriminar, o hacer bullying? ¿Sentías eso?</b></i></p><p>-Sí, porque yo sé como es internet y veo que cuando la gente te agarra de punto con algo pueden ser muy crueles. <b>Pero también en el momento en que decidí hacerlo público sentí que la gente me bancó mucho y eso me dio mucha tranquilidad y en un punto también me dio mucha tranquilidad ver que lo que yo pensaba que era gravísimo no es tan grave.</b> En algún momento alguno te va a putear. Son más los que no te putean. Son muchos más los que no te conocen también, pero si al final hay nueve bancándote y uno que te putea y vos te quedás con el que te putea ya un poco, también, es culpa tuya. No se si culpa en realidad, pero lo tenés que resolver vos.</p><p><i><b>-¿Cuándo fuiste consciente de tu condición y la de Pitu también? ¿Cuándo es ese momento en que empezás a tener razonamiento y conciencia, que decís “me doy cuenta el cuerpo que poseo”?</b></i></p><p>-Creo que de muy chico, porque ya de muy chico tenía que operarme y veía que obviamente la gente que yo conocía no hacía eso. Entonces sí, me daba cuenta que había algo diferente. Pero también es verdad que en el colegio al que fui, en todos los lugares en los que estuve, nunca me trataron distinto. Entonces estaba muy protegido. Entonces quizá cuando era más chico no lo pensaba tanto. Y después, cuando vas creciendo y vas como saliendo al mundo, te das cuenta que en realidad hay cosas que quizás las veías con gente que te cuidaba un poco más y después en el mundo nunca sabés quién está. Como que nunca sabés qué va a pasar.</p><p><i><b>-¿Qué me podés decir de tu vieja en toda esa historia?</b></i></p><p>-Tanto mi papá como mi mamá siempre estuvieron. Mis hermanos también. Creo que son los que más se han sacrificado para que mi hermano y yo tengamos la mejor vida posible. Y siempre nos dieron el ejemplo de que si bien obviamente tenemos limitaciones hay que ver más lo que uno puede hacer que lo que no puede hacer, porque tuvieron que pasar muchas cosas que yo las pienso y realmente no eran fáciles, pero <b>nunca dijeron “no, esto no se puede hacer”.</b> Siempre dijeron que hay que hacer lo posible para que esto se haga y y se hace. O por lo menos se hace lo mejor que se pueda.</p><p><i><b>-Me gusta porque vos no ponés en el foco en lo que no podés hacer, pero hay algo que vos decís “che, esto me gustaría poder hacerlo”...</b></i></p><p>-No, es que yo creo que las cosas que me limitaron fueron por un tema más personal mío. Me limitó, por ejemplo, socialmente un montón que no salía mucho y si vos lo ves a mi hermano, que tiene muchas más limitaciones físicas que yo, él sale mucho más. Al final es un tema mío, no es algo propio de mi condición, porque si él puede, yo también podría hacerlo, pero va con la personalidad de cada uno también.</p><p><i><b>-¿Ahora estás en pareja?</b></i></p><p>-Sí, hace casi tres años, muy contento con eso, y ojalá que sean muchos más.</p><p><i><b>-¿Cómo fue ese encuentro? ¿Cómo se conocieron? </b></i></p><p>-<b>También otra de las tantas cosas que tengo que agradecer a las redes.</b> Básicamente ella era parte del chat del streaming. Me seguía mucho por ahí y bueno, empezamos a pegar buena onda.</p><p><i><b>-¿Empezaron desde el anonimato? ¿En el chat veías solo el usuario? ¿O veías quién era?</b></i></p><p>-No, yo no veía quién era. Pero ella sí, porque yo obviamente hablaba a la cámara. En un momento empezó a escalar la situación, más que nada por Instagram también, donde ahí sí podía ver un poco más.</p><p><i><b>-¿Cómo fue el primer encuentro? ¿Te acordás?</b></i></p><p>-Sí, sí, me acuerdo. Tengo que reconocer que al principio yo era más reacio, siempre fui muy precavido y no me gustaba mostrarme ni nada. Entonces al principio yo como que me divertía y veía que había buena onda, pero no quería dar ese paso de llevarlo a la presencialidad, digamos. En eso tengo que reconocer que ella tuvo mucha paciencia y nunca perdió el interés, que lo podría haber perdido tranquilamente, porque en un punto yo estaba ahí como que no me animaba y la verdad que era entendible si me mandaba a la mierda, pero nunca lo hizo...</p><p><i><b>-¿Cómo se llama ella?</b></i></p><p>-Ingrid.</p><p><i><b>-¿Y cuánto tiempo pasó desde que viste en el chat que Ingrid te tiraba buena onda hasta el encuentro presencial con ella?</b></i></p><p>-Al principio escaló lento. <b>Entonces no es que hablábamos todo el tiempo, pero habrá pasado un año y medio.</b></p><p><i><b>-¿Me estás jodiendo?</b></i></p><p>-No, en serio.</p><p><i><b>-Y si en lugar ser de River, Ingrid era bostera, ¿qué pasaba?</b></i></p><p>-Yo creo que se da, porque no sé, mi hermano también tiene una novia de Boca y se da. Pero en mi caso casi toda la gente que conozco es de River. Entonces, por una cuestión estadística, es más probable.</p><p><i><b>-¿Cómo fue la primera salida?</b></i></p><p>-Fuimos a un bar. No fue mi mejor salida, todavía estaba bastante nervioso. No me animaba tanto, no me soltaba. Pero igual ella me bancó siempre, y en esa situación también. Y ya después, al toque, la segunda vez, ya estaba mucho más tranquilo.</p><p><i><b>-¿Cómo te fuiste después de esa primera cita?</b></i></p><p>-<b>Yo me quería matar, sentía que ya había perdido la oportunidad...</b></p><p><i><b>-Vos dijiste “me encantó”, pero sentiste que en la cita no anduviste bien, volviste abatido, como diciendo “cagué”...</b></i></p><p>-Sí, me quería matar.</p><p><i><b>-¿Y qué fue lo que pasó después? Mandó mensajito ella, mandaste vos...</b></i></p><p>-No, yo mandé. <b>Le pedí perdón porque me di cuenta que no había estado suelto y que la situación había sido la que uno no espera en una cita.</b></p><p><i><b>-Volviendo un poco al laburo, ¿cómo se llevan entre ustedes en el programa, en 412? Se los ve espectaculares</b></i></p><p>-Yo creo que lo bueno que tiene es que cada uno respeta su forma de ser y no se le impone al otro. Y está bueno que se dio de forma natural, pero es un grupo donde está claro quién es el líder, quién es el que habla menos y los roles no se pisan y no hay un ego de decir yo quiero ser más que el otro. Y después está el hecho de que realmente nos llevamos bien, la pasamos bien. No es algo que es cumplir. Creo que eso la gente lo ve.</p><p><i><b>-¿Cómo describís a Davoo? ¿Qué tiene él?</b></i></p><p>-<b>Para mí es lejos, lejos, lejos, el número uno. Es un tipo que cuando quiere algo va y no calcula tanto, porque quiere algo y lo busca.</b> No está pensando en si hacerlo, sino hacerlo. Es muy decidido, muy determinado y sobre todo se nota que es un tipo que tiene muchos valores. Es muy respetuoso y sabe perfectamente ahora el lugar que ocupa. Él no se siente más que nadie, sabe lo que puede hacer y lo que no puede hacer. A mí es por lejos la persona que más me ayudó de la gente que conocí en las redes. Casi todas las cosas que estoy haciendo hoy son gracias a él, de forma directa o indirecta.</p><p><i><b>-¿Por qué crees que lo hizo, porque vio un talento? Porque entiendo que un pibe así no es que agarra a cualquiera y lo pone al lado en un programa o empiezan a caminar juntos</b></i></p><p>-Yo creo que soy menos talentoso de lo que él me quiere. Él me quiere más de lo que me considera o no sé si no me considera talentoso, pero yo no creo que sea tan talentoso como para que él me haya dado las oportunidades que me dio. Creo que como desde el principio tenemos una buena relación, cuando quizá él no había sido lo que es hoy, creo que él se acuerda de eso y siempre tuvimos una amistad. Entonces creo que eso es lo que más que nada hizo que después él me ayude mucho.</p><p><i><b>-¿Y con Bauletti cómo fue?</b></i></p><p>-Sí, con Bauletti también. Quizá con Davoo yo digo que es el que más me ayudó, pero quizá no hablo tanto todos los días. Obviamente que cuando lo veo tenemos la mejor. Pero últimamente lo estoy viendo más a Bauletti, hablo todos los días y comparto más cosas sobre todo. Al ser los dos de River y que somos más parecidos en algunas cosas, entonces creo que tenemos una relación más fluida en el día a día y para mí también es un amigo y me pone muy contento ver cómo le cambió la vida. Era alguien que cuando arrancó realmente estaba viviendo de una forma muy diferente y yo le decía siempre que si se animaba podía llegar a lo que está viviendo ahora y nunca lo terminaba de convencer. Y entonces, cuando se terminó de soltar, me puso muy contento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SIYA3Y5GZRFUTJUFMHXIB7LRMI.jpg?auth=2156ea617820fab31b27700704b789e4c4a5ed74fdc1a6ae37c77b29797d4bdd&smart=true&width=1920&height=2646" alt="Para Benito, lo más más importante en la comunicación es la credibilidad (Foto: Adrián Escandar)" height="2646" width="1920"/><p><i><b>-Cuando escuchás a la gente quejándose por las cosas cotidianas, es como que decís “che, te estás preocupando por algo muy boludo” o lo entendés como que cada uno tiene sus problemas</b></i></p><p>-No, lo entiendo, principalmente porque yo también me quejo de boludeces. <b>No es que yo, por lo que me pasó, estoy exento. Vivo una vida normal y hay días que estoy de mal humor por una boludez. Vivo una vida normal. </b>No estoy todo el tiempo pensando en lo que me pasó o las condiciones que tuve que pasar más de chico, no lo sé. Entonces hay días que puedo estar de mal humor o enojado por una boludez.</p><p><i><b>-¿Cuántas veces te tuviste que operar?</b></i></p><p>-<b>No tengo el número exacto, pero deben ser nueve o diez operaciones.</b> La primera operación grande que tuve fue en Minnesota, Estados Unidos, en un hospital que se llama Gillete, en el cual me ayudaron mucho desde chico y hay un cirujano ahí que me viene operando ya hace bastante. Entonces cada vez que tengo que recurrir prefiero ir ahí, porque me siento más cómodo. También me pasó que la última vez que me operaron acá no fue la mejor experiencia, entonces como que me quedó esa sensación de preferir estar ahí.</p><p><i><b>-¿Por qué no fue la mejor experiencia? ¿Por el resultado o por el desarrollo?</b></i></p><p>-No, el resultado puede salir bien o mal, pero yo creo que si vos sabés que te estás equivocando o que estás cometiendo algo que va camino a ser un error, prefiero que me lo digas antes y no después. Y sentí que el proceso podría haber sido diferente. Pero bueno, tampoco quiero dar el mensaje de que acá no se pueden hacer cosas, porque la realidad es que acá hay un montón de médicos que son muy capaces y Argentina es un gran país. Yo no quiero dar el mensaje de que no, pero bueno, es mi situación, es mi experiencia, lo que me pasó a mí.</p><p><i><b>-¿Y volviste ahora hace poquito allá?</b></i></p><p>-La mitad (de las operaciones) fueron allá y la otra mitad acá. Yo trato de tomarlo con cierta naturalidad, porque creo que es la manera de que pase de la forma más fácil para mí y para mi familia. Si te ponés a calcular todo, la verdad que te ponés una presión innecesaria. Trato de hacer lo que puedo y soy muy responsable. Lo tomo como una responsabilidad porque sé todo el sacrificio que está haciendo mi familia. Entonces no es que es una boludez para mí. A nivel individual creo que de chico me costaba muchísimo y ahora la verdad que no. Sí ahora lo que veo mucho más, que antes no lo pensaba tanto, es justamente todo el movimiento que no solo hago yo. Antes como que pensaba mucho en lo que me pasa a mí y lo que tenía que hacer yo. Y ahora es como que trato de ver también que obviamente está toda mi familia. Por ejemplo, en la última operación, que estuvimos dos meses, vinieron mis padres, mi novia también, y obviamente ellos dejan todo de lado. Cuando era muy chico, a los 9, 10 años, yo solo pensaba en lo mío, ni siquiera lo comparaba con mi hermano, que ahora si lo pienso, él no tiene las posibilidades que tengo yo. Y yo no lo veía. Me acuerdo que me daba mucha frustración tener que pasar por todo eso y no lo entendía.</p><p><i><b>-Ahora, con Pitu, tu hermano, ¿hablan cotidianamente de esto?</b></i></p><p>-Ahora no tenemos mucho que hablar. Para los dos es algo totalmente naturalizado. Pero sí de chicos hablábamos bastante más. Había momentos para todo, pero sentía, muchas veces, que era la persona que más me entendía. Porque si bien mucha gente quiere ayudar, hay veces que hay cosas que no las vivieron, entonces es más difícil que te puedan entender.</p><p><i><b>-Para el Mundo River sos un referente. Te da un poco de cosa decir “¿y si Gallardo ve esto?" o “¿si el presidente ve esto?" u hoy “¿y si el Chacho ve esto? ¿Te da un poco de decir “mejor esto no lo digo” o ya estás embarcado en esto y sentís que te debés a tu comunidad y tenés que decir lo que pensás?</b></i></p><p>-<b>Decir lo que pienso, no lo negocio.</b> Pero sí soy cada vez más cuidadoso, porque cuanta más gente te ve, más responsabilidad tenés que tener. Pero no voy a ocultar mi opinión. <b>Creo que lo más importante en la comunicación es la credibilidad y en el momento que vos dejás de decir algo, la gente se da cuenta. </b>Además, tampoco creo que me sigan porque yo opine mejor que otros, sino por la forma de comunicar y eso no lo negocio. Ser una persona que dice lo que piensa y que sobre todo creo que soy un poco más centrado que otra gente que se deja llevar mucho por un enojo, que a veces me pasa también, pero trato de ser más centrado. </p><p><i><b>-Y con respecto al futuro, a mí me pasó, ¿te imaginás en algún momento de tu vida en la política de tu club?</b></i></p><p>-La verdad es que no, entiendo que hay mucha gente que le guste y obviamente es una herramienta que puede transformar a River, que obviamente es algo bueno, pero es un mundo que siento que te come y prefiero que no. Siento que puedo ayudar desde otro lado. Digo siempre que cuenten conmigo siempre y cuando no tenga intereses la gente que me pide algo en cuanto a cosas personales. Si es para ayudar a River, yo estoy, pero si es para ayudar a alguien políticamente, no, no me interesa. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RA7FPJBGTFCPBEFN6OH4CB7TKM.png?auth=7149d8be57b13666d63b6c1ce171de8cea670ebc51c4b46c6f3b6e3e3cd7a055&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos presentadores o invitados están sentados en cómodos sofás frente a una mesa de café con un futbolín y una réplica de la Copa del Mundo, durante una grabación del programa Citados.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dante Ortega: “Padre nuestro que estás en el cielo, le pedía a Dios, ¡por favor dejá de hacerme gay!”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/19/dante-ortega-padre-nuestro-que-estas-en-el-cielo-le-pedia-a-dios-por-favor-deja-de-hacerme-gay/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/19/dante-ortega-padre-nuestro-que-estas-en-el-cielo-le-pedia-a-dios-por-favor-deja-de-hacerme-gay/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Empezó a darse cuenta que le gustaban los hombres cuando iba al colegio. Durante años vivió orientación sexual en secreto, como una carga. Hace poco hizo un posteo junto a su hermana, los atacaron por su homosexualidad y decidió a hablarles públicamente. La maldad, el dolor y el miedo. El nieto de Palito Ortega tiene 24 años, es músico y actor y prepara la presentación de su disco. Por qué ya no le pide a su papá trabajar con él]]></description><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 05:47:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Dante Ortega es sensible, inteligente, talentoso y está buscando su destino. Tiene solo 24 años y la valentía y el carácter para defenderse con altura cuando lo atacan con comentarios ofensivos sobre su orientación sexual. Es músico, es actor, fue modelo y está tocado por la varita mágica que ilumina a la familia Ortega. Una familia que lidera su abuelo, Palito Ortega, en la que crecieron y crecen muchos artistas talentosos. Sebastián es productor audiovisual, Emanuel músico, Julieta es actriz, Luis es cineasta y Rosario, cantante. Dante es el hijo mayor de Guillermina Valdés y de Sebastián. Dante empezó subiendo covers a Instagram y hoy prepara la presentación de sus canciones. Hay un legado artístico en la nueva generación, la de los nietos de Palito, que empieza a asomar y destacarse. </p><p><b>– Sos muy parecido a tu abuelo.</b></p><p>– Me lo han dicho, sí, que me parezco mucho en los gestos también.</p><p><b>– Un sello genético. </b></p><p>– Sí, es verdad, hay como un sello genético porque a todos nos gusta algo relacionado con el arte, la música, la actuación. No sé si viene de los genes o es porque nos criamos escuchando música, mi abuelo siempre en el piano. Todas esas cosas cuando sos chico te nutren.</p><p><b>– Estás grabando un EP.</b></p><p>– Estoy grabando mi EP y lo quiero sacar este año, estoy por hacer teatro también y estudio astrología. La astrología la uso como una vía de escape, pero yo me quiero dedicar a la música y a la actuación. Lo tengo sabido desde hace mucho tiempo.</p><p><b>“LA MALDAD AFECTA. VIVIMOS EN UN MUNDO MUY CRUEL, CADA VEZ MÁS INJUSTO”</b></p><p><b>– Nuestra generación ha puesto definiciones o etiquetas, la tuya es más abierta. ¿Es más libre?</b></p><p>– Sí, pero en algunas cosas no somos tan libres. Va a haber mucha gente que opine mal de vos, que te critique. Me pasa muchas veces en las redes y con eso hay que tener, como dice Moria, una pirámide de vaselina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NVIGOW4W6FFSVBXFR5RK7DZOZM.JPG?auth=dcd0a208408f4f377438a52c819f2505d1a447c39aebfd92318cbe39285e35d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Estoy grabando mi EP y lo quiero sacar este año, estoy por hacer teatro también y estudio astrología", contó Dante Ortega (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Afecta el prejuicio del otro?</b></p><p>– La maldad, es la maldad lo que afecta. Porque vivimos en un mundo muy cruel y las cosas cada vez son más injustas para un montón de gente, tal vez soy un privilegiado.</p><p><b>“ANTES NO ENTENDÍA POR QUE ME DECÍAN ‘ESTE NACIÓ INVERTIDO’ POR EL SIMPLE HECHO DE SER GAY”</b></p><p><b>– El qué dirán no te afecta, o por lo menos te dejó de afectar.</b></p><p>– El qué dirán todavía me afecta un poco. Me siguen chocando algunos comentarios muy agresivos, pero me afecta menos. Antes no entendía por qué me decían “este nació invertido” o “nació con un problema” por el simple hecho de ser gay. Yo no tengo definiciones con el tema de mi orientación sexual, iré viendo, pero se hacía mucho eje en eso en las redes. Hice varios descargos y en el último dije: ya está, no tengo que hacer más, a la gente no la cambiás. Yo siempre hice bastante lo que quise. Entonces, si tengo ese principio, tengo que dejar de prestarle atención a todas esas personas.</p><p><b>– Muchos no estaban acostumbrados a escuchar “no me defino sexualmente” como dijiste. </b></p><p>– Sí, quizás el día de mañana me enamore de una mujer. Veo mujeres y digo guau, qué lindas. Hoy no sé si estoy para una relación, para algo formal, pero el día de mañana quién te dice? No sabés. Existen tantas definiciones que no es algo novedoso el tema de la sexualidad.</p><p><b> – ¿Cuánto habrá de ignorancia sobre la sexualidad en esas reacciones tan agresivas?</b></p><p>– Puede que haya mucho, la gente puede preguntarse un montón de cosas y las preguntas no están mal, lo que está mal es atacar. Por ejemplo, mi abuela me pregunta, ¿cómo hacés para conocer a un chico? ¿Esto de las aplicaciones no te da miedo? Y yo le digo: abuela, la verdad que no, porque primero voy a tomar un café y después si tenemos ganas de seguir viéndonos, veremos, pero tomo mis protocolos.</p><p><b>– Evangelina quiere saber. ¿Qué más pregunta? </b></p><p>– Es bastante discreta, es una abuela que entiende, curiosa. Mis abuelos son muy abiertos dentro de todo.</p><p><b>“EN MI ADOLESCENCIA, DURANTE MUCHO TIEMPO REZABA, Y LE PEDÍA A DIOS QUE DEJARA DE HACERME GAY”</b></p><p><b>Hace poco Dante compartió un video muy simpático con su hermana Helena en las redes, probaban chocolate Dubai. Los comentarios fueron ofensivos, crueles, discriminatorios.</b></p><p>– Se puso mucho eje en nuestra apariencia, solo estábamos probando chocolates. Mis hermanas usan el pelo corto y se habló de cómo lucimos, si mis hermanas lucían muy varoniles. Entonces salí a contestar, pero no desde lo que me afecta sino, “qué les está sucediendo?” Quería tratar de entender a las personas que hablaban desde ese lugar y después entendí que no se las puede entender porque tienen algo muy estructurado y eligen vivir con ese prejuicio.</p><p><b>– Algunos comentarios me llamaron la atención. Por ejemplo la gente que cree que una persona es homosexual porque está de moda. Como si una persona pudiera elegir serlo frívolamente.</b></p><p>– Sí, claro, es loco. De hecho yo en mi adolescencia, por mucho tiempo, cuando me estaba empezando a dar cuenta que me gustaban los hombres, sentía la necesidad de cambiar eso. Y decía “padre nuestro que estás en el cielo”, trataba de conectar con Dios y le pedía a Dios “por favor, deja de hacerme gay”. ¿Entendés? Una locura.</p><p><b>– ¿Cuándo fue?</b></p><p>– Cuando iba al colegio. Tenía ese prejuicio: yo no quiero ser gay, me da mucho miedo.</p><p><b>– ¿Qué te daba miedo? ¿El rechazo?</b></p><p>– Claro, con lo que me encuentro hoy. En ese momento no tenía las herramientas para lidiar con eso, hoy sí.</p><p><b>“SER GAY LO VIVÍA COMO UNA CARGA, FUE BASTANTE DOLOROSO”</b></p><p><b>– Ser gay lo vivías como un problema.</b></p><p>– Si, lo vivía como una carga, fue bastante doloroso.</p><p><b>– ¿En secreto?</b></p><p>- En secreto, sí. Fue bastante difícil esa situación. Pero después dije basta, no me va a cambiar ni Dios ni nada. Yo soy así y está perfecto ser como cada uno es.</p><p><b>“¿POR QUÉ VOY A PONER TANTO EJE EN MI SEXUALIDAD? SOY UN MONTÓN DE OTRAS COSAS MÁS”</b></p><p><b>– De golpe salió y ya está.</b></p><p>– Y ya está, sí. Cuando das el paso después es muy tarde dar la vuelta porque decís ya está, soy lo que soy y con mucha felicidad y honra. ¿Por qué voy a poner tanto eje en mi sexualidad? Soy un montón de otras cosas más.</p><p><b>– ¿Identificaste quiénes escribían comentarios discriminatorios, ofensivos?</b></p><p>– Muchas mujeres, eso me llamó la atención. Uno siente que va a encontrar la homofobia en los tipos, en los que son re chabones. También hay, pero por lo general son mujeres. Señoras grandes y con hijos también. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3PMO3SGKA5DU7OP3QSBETPF7WQ.JPG?auth=0a155648b83683c02e1a80ce21d4c0e2e26fbc3a9ec50653fbef992c1e2da698&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Soy lo que soy y con mucha felicidad y honra", afirmó Dante Ortega en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– El mensaje implícito en muchos de estos comentarios es que las personas pueden elegir su sexualidad. </b></p><p>– Claro, no es una elección. Uno no elige, es una condición. Es una condición que seas heterosexual y hayas querido tener una familia con un hombre. Quizás mi condición sea tener familia con un hombre también.</p><p><b>“ME ENCANTABA IR AL VESTIDOR DE MI VIEJA Y PROBARME UNOS TACOS, DISFRAZARME”</b></p><p><b>– ¿Cuando recordás que empezaste a saberlo?</b></p><p>– Yo creo que lo sentí toda mi vida, uno lo empieza a sentir cuando es bastante niño. A mí me encantaba ir al vestidor de mi vieja y probarme unos tacos o disfrazarme. También me disfrazaba de rapero. Creo que el chico experimenta mucho, no tiene tantos prejuicios. Los prejuicios vienen de grande cuando te empezás a dar cuenta que el mundo no es tan colorido como se ve. Entonces uno que se arma un personaje y lo trata de sostener, hasta que esa estructura se tiene que derrumbar porque decís, tengo que ser genuinamente quien soy, no es para afuera lo que tenemos que demostrar. No hay nada que demostrar, me parece.</p><p><b>– Sos muy sensible.</b></p><p>– Si, re. Eso lo saqué de mi vieja.</p><p><b>– ¿Llorón?</b></p><p>– Sí. Así que no me hagas llorar.</p><p><b>– Uy, dije llorón y empezaste a llorar ¿Qué te hace llorar? </b></p><p>– Esa palabra… Creo que estamos abordando temas emocionantes. Cuando uno habla de quién es se abre y yo soy muy abierto. Me siento expuesto. Me estoy acostumbrando a eso porque quiero ser cantante y actor y eso tiene una connotación pública, pero a la vez me estoy mostrando en un montón de otros entornos. </p><p><b>“TENGO DOS PAPÁS CON UN CARÁCTER MUY BRAVO, LOS DOS SON DE ARMAS TOMAR”</b></p><p><b>– Pero además tenés un carácter fuerte, porque salís a responder, no tenés dudas, te plantás. </b></p><p>– Sí, tengo mucho carácter y tengo dos papás con un carácter muy bravo. Los dos son de armas tomar. Yo los he visto siempre, son dos personas muy plantadas y con mucha personalidad.</p><p><b>- Los comentarios agresivos los contestaste con mucha altura, la mucha madurez de un carácter muy sólido.</b></p><p>– Sí, no me falta personalidad para decir lo que me molesta y lo que no.</p><p><b>– La frase que me quedó grabada es la del final, cuando dijiste “Dios me hizo así, puto.” Hay que tener valentía para decirlo y publicarlo ante tanta maldad.</b></p><p>– Creo que si fuésemos todos iguales, el mundo sería más aburrido. Qué reflexión, Aristóteles, jajajaja.</p><p><b>– ¿Te hubiera gustado en algún momento de la vida que tu familia no fuera conocida? </b></p><p>– No, me encanta. No me encanta el tema de la fama o la exposición, pero me encanta saber que teniendo una faceta artística puedo llegar a un montón de personas con las que me identifico, siento que es una oportunidad la familia en la que nací. No renegaría de eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZU7K4JTVYBGJNOI2AJLWC2LR4Q.JPG?auth=dff2264e1e041d460c40ee095c70d96e08e755af7bb4cd4f9b11b6e9b30c4e43&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No me falta personalidad para decir lo que me molesta y lo que no", aseguró Dante Ortega" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Cuando eras chico tampoco?</b></p><p>– ¡No! Yo me subía al escenario con mi abuelo. Todavía en ese momento no cantaba. No hacía nada.</p><p><b>– ¿Cuántos años tenías?</b></p><p>– Seis o siete. Me acuerdo que mi primo tocaba la batería, el otro también. Yo no tocaba ningún instrumento y me frustraba porque no podía conectar con mi abuelo. Mi abuelo le hablaba más a mis primos porque yo no hacía nada, solo actuaba. Una vez me puse a llorar y le dije “abuelo, soy el nieto que menos atención le prestás”. Y me dijo: ‘pero a todos los quiero por igual. El tema es que tal vez Valu toca la batería, Benito toca la batería y todavía vos no sabés’. Después, a los 12 años, cuando mis papás se separaron y yo estaba re mal por todo ese tema, me acuerdo que por esa sensibilidad empecé a cantar en el baño. Y ahí me di cuenta, “le voy a contar a mi abuelo que hay algo que tenemos en común”, y empecé a forjar más el vínculo con él.</p><p><b>– ¿Le gustó que decidieras estudiar guitarra?</b></p><p>– Sí, de hecho él me dijo: está bueno que cantes, pero para componer necesitas algún instrumento. Y me puse a estudiar guitarra. Al principio me costaba, no me quería sentar y hasta que no me dolieron los dedos yo no aprendí guitarra. </p><p><b>– ¿Te gustaría volver a estar en un escenario con Palito ahora?</b></p><p>– Obvio, siempre que esté la oportunidad.</p><p><b>– ¿Se lo dijiste?</b></p><p> – No, porque si no siento como que se lo estoy demandando. Cuando él tenga ganas. Ya toqué una vez en el Luna Park con él y surgió algo re lindo. Cuando salga esa propuesta de parte de ellos, yo encantado. Siento que es algo que me tiene que proponer él, porque es su show.</p><p><b>“EL RESPETO A MI ABUELO NO ES PORQUE SEA IMPORTANTE Y FAMOSO, ES PORQUE SIEMPRE FUE BUENO Y AMOROSO CON NOSOTROS”</b></p><p><b>– Hay un respeto reverencial hacia el abuelo.</b></p><p>– Sí, el respeto está, pero no porque sea famoso o porque sea importante, sino porque siempre fue bueno con nosotros. Fue una persona muy cálida, muy amorosa. Entonces el respeto es mutuo, pero no es que haya una reverencia a Palito Ortega.</p><p><b>– Decís que él tiene ese respeto con ustedes, con los más jóvenes.</b> </p><p>– Sí, siempre lo tuvo, por eso también tenemos el vínculo que tenemos.</p><p><b>“NO LE MUESTRO NINGUNA CANCIÓN A MI ABUELO PORQUE NO DEMUESTRA, ES INEXPRESIVO. EN EL ESCENARIO SE TRANSFORMA”</b></p><p><b>– ¿Te inhibe mostrarle una canción a Palito o preferís mostrársela a Emanuel?</b></p><p>– No le muestro ninguna canción a mi abuelo ni a Emanuel, porque no demuestran. No te dicen si está buena, si está mala. Una vez me dijo está buena, le cambiaría este acorde, pero no es muy demostrativo. Inexpresivo. Toda la parte de acá (n de la r: señala su cara) es inexpresiva. En el escenario es otra cosa, se transforma, pero mi abuelo es muy sedentario con las emociones.</p><p><b>– Minimalista, hay que saberlo interpretar. Pero hay otros genes que vienen de Guillermina.</b></p><p>– Sí, mi mamá es de cáncer, es muy sensible, es muy familiera. Siempre que tengo algún rollo no lo hablo ni con mi papá ni con mi familia paterna, lo hablo con mi mamá. Mi mamá estudió psicología, yo creo que mi vieja es muy sabia. Cuando alguien me hace daño soy un poco rencoroso y mi mamá me dice que no está bueno vivir con esa emoción, que eso me hace mal y que no me deja seguir y avanzar por la vida. La admiro en ese sentido.</p><p><b>– Tenes relaciones con los integrantes de tu familia, muy fluidas y muy buenas.</b></p><p>– Sí, con algunos más que otros, pero con todos tenemos contacto, por suerte. Somos bastante unidos como familia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CANIASHE55DLRGTQKDRA4J6NMU.JPG?auth=e13a81cbb402cf92f0407a5e9e0154deec3bcc2b9c37bf3522cec463afb7bc8c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Siempre que tengo algún rollo no lo hablo ni con mi papá ni con mi familia paterna, lo hablo con mi mamá", reveló Dante Ortega" height="1080" width="1920"/><p><b>– Muchos chicos no tienen esa suerte. </b></p><p>– Sí, siempre en los vínculos surgen momentos de crisis. Yo a mis papás les he planteado cosas, tengo mucha personalidad y carácter. Les he dicho a mis papás las cosas que no me gustaban y por momentos ha habido confrontaciones, pero siempre conciliando. Son de los que escuchan.</p><p><b>– Sos el hijo mayor de la familia. ¿Qué tenés de hijo mayor en los hechos? . </b></p><p>– Soy tal vez el que siente que tiene que demostrar un poquito más. Siempre está esa cuestión de que si sos el más grande tenés que dar el ejemplo, te lo piden de alguna manera inconscientemente tus papás. Lo siento de alguna manera.</p><p><b>- En las redes diste el ejemplo, estabas con una de tus hermana y la defendiste a ella también de los comentarios</b></p><p>– Sí, mis hermanas no contestan, son más bajo perfil, no sienten esa necesidad de responder. Yo soy una persona que habla, a la que le gusta expresarse y también reflexionar. Si surge algo de mala onda a veces hago un descargo en redes. Yo soy así.</p><p><b>“COMO MI PAPÁ NO ME LLAMÓ PARA TRABAJAR TENGO DERECHO A DECIR QUE ME GUSTARÍA MÁS TRABAJAR CON LUIS”</b></p><p><b>– ¿Vas a trabajar con tu tío Luis?</b></p><p>– Me encantaría trabajar con Luis. Al principio decía “quiero que mi papá me ponga de extra en alguna tira”. Y hoy que veo cómo trabaja Luis es con quien más me gustaría, porque tiene una sensibilidad y una paciencia… Se toma tanto tiempo en los proyectos, me gustan los artistas que no trabajan con esa idea de ser tan resultadistas. Respeta sus procesos. Creo que es importante que el artista tenga sus procesos de desarrollo.</p><p><b>– Me quedé pensando en si a tu papá no le va a molestar esto que dijiste.</b></p><p>– No sé, pero como no me llamó tengo el derecho a decir con quién me gustaría trabajar más. Es así, me gusta lo que hace, pero me gusta el cine independiente que hace Luis. Y me encanta la locura que él tiene también.</p><p><b>“LE DIJE A MI PAPÁ QUE QUERÍA TRABAJAR CON ÉL. NO ME GUSTA INSISTIR CUANDO NO ME ABREN ESA PUERTA”</b></p><p><b>– ¿Nunca le dijiste “papá, me gustaría trabajar en una de tus producciones?</b></p><p>– Le dije, sí, en un momento, “che, papá, no hay nada? Por favor, poneme en una estación de servicio, o que le sirva el café al protagonista”. Me dijo: prefiero que arranques con otro, que no te conozcan porque arrancaste conmigo que soy tu papá. Es un criterio que dentro de todo tiene un punto. Así que ya lo solté a mi viejo. Y además siento que no voy a necesitar de él para ser quien quiero ser. O sea, por más que a él le vaya bien, yo voy a encontrar mi camino. </p><p><b>“A MI ABUELO SI LE DECÍS DE CANTAR Y HACER UNA CANCIÓN , ÉL SE COPA MAS”</b></p><p><b> – ¿No insististe?</b></p><p> – No, ya no, no me gusta insistir cuando no me abren esa puerta tampoco. Pero mi papá igual es una persona muy generosa, quiero decirlo. Siempre está, nos ayuda, nos pregunta cómo estamos. Pero en el área de lo laboral me pide que yo me lo gane. Si a mi abuelo si le decís de cantar y todo y hacer una canción, él si se copa más. Pero el vínculo entre hijo y papá y el de nieto y abuelo no es el mismo. El vínculo entre el hijo y el papá por lo general suele tener una carga mayor. Y el abuelo, ya está. Mi abuelo soltó el vínculo que tal vez tuvo con mi papá, y conmigo afloja. Yo lo siento así, mi papá siento que va a ser mejor abuelo que papá.</p><p><b>– En general, uno se pelea con los padres para separarse de ellos. ¿Te peleabas mucho con tu viejo cuando eras adolescente?</b></p><p>– Sí, sí, jajaja, recontra, hemos discutido, pero acá estamos. Nos llevamos bárbaro.</p><p><b>– ¿Cómo es el vínculo con tus hermanas? ¿Son cercanos?</b></p><p>– Somos cercanos, con las dos me llevo muy bien. Con Helena tengo un poco más de vínculo, ahora está estudiando psicología en Europa. Se fue a hacer un intercambio, no la estoy viendo, pero me llevo bárbaro, somos re cercanos, compinches. Helena es una piba muy inteligente, desde el lado de la psicología me recomienda un montón de cosas, tengo terapia gratuita en la familia, así que aprovecho.</p><p><b>– Me acuerdo que cuando eras adolescente dijiste, no me gustó que mis padres se separaran, pero tengo dos casas. ¿Ahora cuántas casas tenés?</b></p><p>– Vivo solo en un departamento, de a poco estoy empezando a buscar formas de mantenerme por mi cuenta. Vivía con mi viejo, después ya me fui. Ahora estoy un poquito más independiente. Pero a veces me quedo en lo de mi vieja, a veces voy a la casa de mi papá. </p><p><b>– Nada está cerrado, no es que me voy a vivir solo, o me caso, o sigo con mi mamá o sigo con mi papá.</b></p><p>– No, tampoco apareció una persona para casarse. No me casaría, tendría hijos, pero para casarme tendría que estar muy enamorado, cosa que hasta ahora no me pasó con nadie. Pero tampoco quiero poner definiciones, ni sí ni no.</p><p><b>– Hijos sí, dijiste.</b></p><p>– Me encantaría ser padre. Soy muy… No sé si la palabra es paternal o maternal, porque paternal tiene otro significado y lo maternal está relacionado con algo más amoroso, más desde la emocionalidad. Soy muy protector yo también, como mi vieja. Me gusta cuidar. A mi primo más chiquito, Ramsés, siempre que está le juego, estoy cerca de él. Me gusta mucho.</p><p><b>– Se viene un EP con tus canciones. Y vendrá una presentación?</b></p><p>– Si, yo escribo todas mis canciones. Me gusta lo que estoy haciendo, estoy muy contento. La presentación será este año dentro de poco, estamos organizando. Tengo un equipo con el que estoy trabajando. Y en teatro voy a hacer microteatro, hice una vez y me encantó. Son obras cortas de 15 minutos. Me encanta, aprendo mucho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QSPT7OCT2NHPLHDUC2REIQBYGU.JPG?auth=276dac84adecce6031d54c7c6a9d998144b065b6de7dc987ee2d999fff624940&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo escribo todas mis canciones. Me gusta lo que estoy haciendo, estoy muy contento", dijo Dante Ortega (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Dante, sos muy amoroso. Fuiste amoroso hasta para defenderte. No te puedo imaginar enojado.</b> </p><p>– No, no te creas que soy siempre un amor, tengo mis momentos. Soy re explosivo. Soy de confrontar y tengo personalidad, siempre opino cuando algo no me gusta. No soy de no quedarme callado y soy de decirles las cosas a mis papás. Y de defender a los que quiero. </p><p><b>– Vuelvo al tema de tu posteo porque enojado y todo, pensaste en los demás que sufren y que fueron ofendidos.</b></p><p><b>“YO CREO EN DIOS, PERO NO EN UN DIOS QUE TE CASTIGA Y TE LLEVA AL INFRAMUNDO SI TE PORTÁS MAL” </b></p><p>– Quise hacer ese descargo porque capaz hay un montón de pibes que no están en la misma situación que yo, que todavía no pudieron hablar sobre eso. Y les sirve un pibe que le hace frente a los mensajes de odio.</p><p><b>– A mí no me corresponde enseñarles, dijiste cuando respondiste. ¿Qué es lo que no aprendieron los que ofenden así? </b></p><p>– No sé, pero por lo general los que se la dan de católicos, de que aman a Dios, de que aman al prójimo, suelen ser los que terminan siendo los más agresivos, los que más odio tienen. Yo creo que la religión por momentos es eso, es odio porque es control. Creer en Dios no tiene nada que ver con la religión, hay un tema de controlar el pensamiento y lo que cada uno tiene que hacer que ya no va en nuestra generación. Respeto a cada uno con sus creencias. Yo creo en Dios, pero no creo en un Dios que te castiga, que te lleva al inframundo si te portás mal. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QVJLPWCBCJDC7OXUDSPFGGS4IM.JPG?auth=1ab54d8641aa79535a132cb9c6046de8a9573ed1313dc45c7cd158cdd04a2d09&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[(Gustavo Gavotti)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La profesión a la que se quería dedicar, el oficio oculto y la vida de Iván de Pineda detrás de cámara: “Lo que se ve es lo que soy”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/19/la-profesion-a-la-que-se-queria-dedicar-el-oficio-oculto-y-la-vida-de-ivan-de-pineda-detras-de-camara-lo-que-se-ve-es-lo-que-soy/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/19/la-profesion-a-la-que-se-queria-dedicar-el-oficio-oculto-y-la-vida-de-ivan-de-pineda-detras-de-camara-lo-que-se-ve-es-lo-que-soy/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El modelo y conductor reconoce que tenía pensado trazar otro camino profesional al que terminó construyendo. Su intimidad, sus gustos domésticos, el mundo de la moda de los noventa, el amor después de 27 años de relación con Luz Barrantes, el viaje hacia las cinco décadas de vida y sus proyectos en la actualidad: Pasapalabra, Desafío Atenea y la productora. "Soy un poco hiperquinético y también verborrágico", admite]]></description><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 05:47:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay algo en <b>Iván de Pineda </b>que parece no cambiar con el paso del tiempo: una energía inquieta y curiosa que lo empuja a seguir probando y aprendiendo. A once años del debut de <i>Pasapalabra</i>, ese formato que “iba a ser apenas por tres meses”, hoy lo encuentra en plenitud. “Cada vez que llegamos a grabar, todo se siente nuevo, fresco, algo que evoluciona”, dice, como si siempre fuera el primer programa.</p><p>Esa frescura también explica por qué el ciclo sigue funcionando. Hay algo del juego y del encuentro que se mantiene intacto. “Siento que el estudio es como una extensión de mi casa. Podríamos hacerlo en el living con amigos y divertirnos de la misma manera”, asegura. Y en <b>esa idea de cercanía hay una clave de su forma de trabajar, pero también de vivir</b>.</p><p>Porque si algo lo define es el vínculo. “Para mí no hay nada más importante que la interacción. Somos seres gregarios”, plantea. No importa si es en televisión o en la calle: <b>“Aunque sea un minuto, lo importante es el vínculo”</b>. Incluso ese “tenemos que vernos” —tan repetido—, para él ya encierra la posibilidad de algo que puede crecer.</p><p>Esa manera de estar, de poner lo humano por delante, también explica por qué es <b>uno de los conductores más queridos</b>. Él lo simplifica: “Trato de ser abierto, sincero y simple en el trato. Que el otro se sienta cómodo”. Y lo sostiene con una idea clara: “Creo que lo que se ve es lo que soy”.</p><p>En paralelo, su curiosidad funciona como motor y lo lleva a expandirse. Con su nuevo proyecto <i><b>Desafío Atenea</b></i> -se estrenará el jueves 23 de abril a las 18:30 en <i>Olga</i>- encontró una forma de conectar con los más jóvenes: “Se anotaron más de tres mil equipos de todo el país y poder vivir todo el proceso fue mágico. Me permitió conectarme con una generación que es el futuro del país”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6WRNXZQIWFCO3AB4RS7VP6EWDY.jpg?auth=f821c4cd26915de37fcdea6a53cc62949c5c86f40c003de8118922966b4e21ed&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Iván de Pineda: "Soy muy gregario, me ponés enfrente de la columna y quizás le hablo, me gusta charlar, compartir. "" height="1080" width="1920"/><p>En lo personal, esa misma lógica de construir y sostener también atraviesa su historia de amor. <b>Lleva casi tres décadas junto a su pareja</b>, <b>Luz Barrantes</b>, a quien conoce desde la adolescencia. “Tenemos una dinámica muy aceitada, es un apoyo enorme”, cuenta. Y en medio de agendas cargadas y viajes constantes, hay un gesto que se repite: <b>“Está bueno llegar a casa y que te pregunten cómo te fue”</b>. Para él, como en todo, se trata de estar presente: “Aunque sea un mensaje corto, preguntar cómo está el otro, hay que hacerlo”.</p><p>A punto de cumplir cincuenta, elige no hacer balances solemnes. “No lo vivo como un mojón. Siento todo muy fresco, muy dinámico”, dice en esta charla con <b>Infobae</b>. Y en esa mirada —liviana, curiosa, siempre en movimiento— parece estar la clave de todo.</p><p><b>—Me dicen que te gusta charlar con la gente en la calle, que hay un vecino activo. </b></p><p>—Sí, pero no solo en la calle, en todos lados. Para mí no hay nada más importante que la interacción. <b>Lo importante es el vínculo, no importa si dura un minuto o más</b>. Yo estoy presente hasta cuando me cruzo a alguien en una esquina. Me gustaría que si me lo encuentro en dos años, haber generado algo para que lo recuerde y me diga: ¿nosotros no nos encontramos en algún momento en tal lado? No sé, es una ñoñez.</p><p><b>—Hay algo de eso que hace que todos te quieran. Sos un personaje que no genera contradicciones.</b></p><p>—No sé, pero sí me importa que el otro se sienta cómodo y que sea genuino. Y construir desde ahí. Trato de ser abierto, sincero y simple en el trato y en la conexión con todos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2P2XGIQSZDNJFURBP33B4HZUE.jpg?auth=eabf1547150e7dae853e2fe7bf0400795e33e841c1fd60746226ee24b1bddb09&smart=true&width=1920&height=1451" alt="Iván y Luz se conocen desde los 12 años." height="1451" width="1920"/><p><b>—¿Te gusta recibir gente en tu casa, sos anfitrión?</b></p><p>—Sí, aunque no siempre tengo tiempo, me encanta recibir, estar con amigos y familia, la paso muy bien. Soy muy gregario, me ponés enfrente de la columna ahí atrás y quizás le hablo a la columna, me gusta charlar, compartir. </p><p><b>—Se viene </b><i><b>Desafío Atenea</b></i><b>, tu nuevo proyecto con estudiantes universitarios y es alucinante lo que pasó con la convocatoria.</b></p><p>—Sí. Primero, por la génesis del proyecto, que surge de un lugar muy puro. Lo pensé con <i>Deby</i>, mi socia en la productora Kocawa. Se anotaron más de tres mil equipos de todo el país, y que hayan llegado los sesenta mejores al teatro, con todo el proceso previo —eliminatorias, cuartos, semifinal y final—, me permitió conectarme con una generación que es el futuro del país. Me parece espectacular.</p><p><b>—¿Cómo fue la interacción con los chicos?</b></p><p>—Espectacular. Además pensaba algo muy loco: <b>si hoy tuviese 20 años, no podría participar porque no soy universitario</b>, me tocó empezar a trabajar desde muy chico y eso no lo pude vivir, entonces fue mágico de ver el proceso ahora. La pasé genial y además aprendí un montón. No solo por los contenidos, sino por conocer a estudiantes de todo el país, con sus sueños, sus ganas, sus inquietudes. Eso también te mantiene activo, con curiosidad. Fue un día larguísimo, terminamos muy tarde y yo estaba como bueno, qué sale. </p><p><b>—Estabas para irte con ellos.</b></p><p>—Sí, olvidate.</p><p><b>—Te autopercibiste de 24 de repente. </b></p><p>—(Risas) Puede ser. Pero era eso: “que no se corte”. Y todos diciéndome “mañana grabás, tenés dos programas de <i>Pasapalabra</i>”. Y yo: “bueno, ¿y a dónde vamos ahora?”.</p><p><b>—¿Salió </b><i><b>Tequila</b></i><b>?</b></p><p>—(Risas) Ya estaba la calabaza en la puerta del teatro, transformándose. Pero lo vivo así, con esa energía. Es lo que me sale, lo que tengo adentro. </p><p><b>—Premiar el conocimiento en un momento en el que todo es tan efímero, el interés, la cultura.</b></p><p>—Eso. Por lo menos la inquietud y la curiosidad en los ámbitos en los que te quieras desarrollar o te gusten. No importa si es en la universidad<b> </b>o<b> </b>en tu vida privada. Está bueno tener objetivos, en lo que sea. Eso te va ampliando.</p><p><b>—¿Vos funcionas así, por objetivos?</b></p><p>—Me gusta ir encadenando cosas. Ejemplo ñoño, perdón, no los quiero aburrir: empiezo a leer algo, aparece un dato que me da curiosidad, voy a otra plataforma a buscar más, y termino leyendo tres o cuatro cosas a la vez. Soy un poco <b>hiperquinético</b> y también verborrágico. </p><p><b>—¿Te llevás bien con ese que sos?</b></p><p>—Sí, re. Con el tiempo aprendés a controlar ciertas emociones porque hay una línea fina. No puedo trasladarle mi ansiedad al otro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4WCSG3N2UBHTJHEWQGDZXKJYCU.jpg?auth=e3b8e4af92257142ae0ac1faa94c7ab69d84f16bd6b35cea26a3f30c026bf0c1&smart=true&width=6016&height=4016" alt="Desafío Atenea se estrena el jueves 23 a las 18.30hs, se anotaron para participar estudiantes universitarios de todo el país." height="4016" width="6016"/><p><b>—Recién hablaste de tu socia, ¿sos socio en la productora?</b></p><p>—Sí, hace tres años y un poco con Deby Cosovschi. Surgió de empezar a compartir un espacio profesional y personal de la vida cotidiana, a trabajar juntos y decir: “¿por qué no generamos algo propio?”. Y también generar productos y excusas audiovisuales para contar algo. </p><p><b>—Te tenía como conductor, no como productor.</b></p><p>—Hay un gran equipo en Kocawa. A mí me gusta ocupar los lugares correctos. Muchas veces vemos solo lo que pasa delante de cámara, y para mí es muy valioso comprender lo que sucede atrás, las decisiones, las dificultades. Después de tantos años me pareció muy importante también poder entender todo eso. </p><p><b>—¿Y qué te gusta más? </b></p><p>—(Risas) Acá estoy, frente a cámara. Me gustan las dos cosas. Entender lo que pasa atrás me ayuda a desarrollarme mejor adelante y está muy bueno.</p><p><b>—Atrás de cámara también se asumen riesgos: hay una empresa, empleados, proyectos.</b></p><p>—El backstage no se televisa, pero ahí hay un espíritu de trabajo enorme de equipo. Mucha gente poniendo tiempo, energía, garra y pasión para que el producto se vea increíble. Y eso implica decisiones todo el tiempo, entonces está bueno reconocer ese trabajo.</p><p><b>—¿Negociás con vos mismo?</b></p><p>—<b>No me gusta negociar</b>. Nos ponemos de acuerdo para muchas cosas con un montón de gente y todas las visiones son bienvenidas. Lo importante es que el resultado sea el mejor posible y ver cómo hacemos para que sea entretenido.</p><p><b>—¿Es verdad que no estrenaron y ya tienen planeada la segunda temporada de </b><i><b>Desafío Atenea</b></i><b>? </b></p><p>—Sí, porque esto fue pensado desde el primer momento no como un <i>one shot</i> sino como un proceso que va a ir evolucionando.</p><p><b>—¿Qué dice tu mujer de que estés siempre entre un programa y otro? ¿Le divierte? </b></p><p>—Tenemos una dinámica muy aceitada. Sí, le divierte, es una crack de toda la cancha, una fenómena. <b>Después de tantos años logramos un ida y vuelta muy fluido entre lo personal y lo profesional.</b> <b>Es un apoyo enorme. </b>Está bueno llegar a casa y que te pregunten cómo te fue, si estuvo bueno. Es mutuo, yo también me intereso por lo suyo. Ahora arranco a viajar otra vez, vuelvo, a los seis días viajo otra vez y en el medio tengo que grabar <i>Pasapalabra</i> más la preproducción de Desafío Atenea, así que no paro.</p><p><b>—¿27 años juntos?</b></p><p>—Sí. </p><p><b>—Es un montón.</b></p><p>—Pero se siente como si fuera ayer. <b>Nos conocemos desde los 12 o 13 años</b>, es una vida entera..</p><p><b>—Es desde siempre. </b></p><p>—Totalmente. El año que viene cumplo medio siglo, pasé casi el 80% de mi vida con ella.</p><p><b>—¿Se hace un festejo grande por los 50? </b></p><p>—No sé, todo el mundo quiere que haga algo. Capaz los recibo a todos en pijama (risas).</p><p><b>—Los vas a recibir en pijama.</b></p><p>—No sé, todo el mundo quiere que haga algo y no sé qué voy a hacer.</p><p><b>—¿Te divierte cumplir 50? </b></p><p>—No es algo que me movilice. Es una cifra que suena, sí, pero a veces suena y no pasa nada. No lo vivo como un mojón, como esos kilómetros en la ruta que van pasando. Todo lo contrario: entre lo personal y lo profesional siento todo muy fresco, muy dinámico, sin esa carga del paso del tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZCW7K3N6NAEXJ4OGG74RA6NSM.jpg?auth=53ea9c9deb8280d0180b5472cfd61ada9f7533b922e2452b66ae497efde4c8d1&smart=true&width=720&height=1280" alt="Iván de Pineda es piloto de avión y helicóptero de forma recreativa, no comercial." height="1280" width="720"/><p><b>—¿Cómo fue la primera cita con Luz? </b></p><p>—Me acuerdo de que hacíamos muchos kilómetros solo por el auto y la charla. Capaz íbamos a un lugar, pedíamos unas papas fritas, una gaseosa, y la pasábamos bárbaro de una manera muy simple. No hubo una “primera cita” formal, porque ya nos conocíamos.</p><p><b>—Pero en algún momento entendiste que esa amistad era otra cosa.</b></p><p>—Sí, pero fue muy orgánico. No veo cortes o momentos definidos cuando miro para atrás. Se fue dando de manera natural. Además compartíamos todo: amigos, salidas, la vida, imaginate.</p><p><b>—En algún momento te diste cuenta de que estabas enamorado.</b></p><p>—En algún momento te empezás a dar cuenta de que las cosas van para otro lugar. Te tenés que hacer cargo (risas).</p><p><b>—¿Te hiciste cargo fácil?</b></p><p>—Sí, soy bastante de hacer lo que siento que tengo que hacer.</p><p><b>—A los resultados. </b></p><p>—Sí, ponele.</p><p><b>—¿Y eso sigue siendo así hoy? </b></p><p>—Sí, pero también entendí que uno tiene que generar. Somos como un motor: vamos creando situaciones y después elegimos cuáles tomar. A veces aparece la oportunidad —como cuando decimos “tenemos que vernos”—, pero después hay que concretarla, hacerla real. A mí me motiva ese proceso: <b>hacer que la semilla germine</b>. </p><p><b>—¿Y vos sos de escribir durante el día, de mandar mensajitos?</b></p><p>—Sí, estoy muy atento. Pero lo hago con todo el mundo: también con mi madre, amigos, gente del trabajo. Para mí es importante estar presente, que la gente sepa que hay alguien que se preocupa. Hoy todo es muy rápido, hay mucha información, y ese gesto mínimo suma, sino te quedás solo en el saludo de fin de año.</p><p><b>—¿Qué te gusta hacer en tu casa? ¿Podés frenar un fin de semana?</b></p><p>—Si no estoy viajando ni grabando, igual estamos pendientes de <i>Pasapalabra</i>, porque va toda la semana. Y sino, me gusta leer.</p><p><b>—¿Series mirás? </b></p><p>—Sí, me encanta, sobre todo ver cosas que me motiven, me gustan mucho los detalles de las series. </p><p><b>—¿Qué estás mirando?</b></p><p>—Veo de todo. Hace poco vi la película de <i>Peaky Blinders</i>. Y después miro series de todos lados, en otros idiomas, me gusta la fonética alemana, sueca, noruega, belga, japonesa. </p><p><b>—¿Las series se ven en pareja o cada uno tiene las suyas? </b></p><p>—Algunas compartimos, pero yo soy de los que empieza algo y lo termina. No puedo tener una serie meses dando vueltas. No te digo que me voy a ver <i>Grey’s Anatomy</i> entera, pero si arranco algo, lo termino. </p><p><b>—¿Podés dejar por la mitad algo si no te gustó?</b></p><p>—Lo tengo que terminar. Con los libros me pasa lo mismo, empiezo y termino. </p><p><b>—¿Qué hacés con las series que salen una vez por semana?</b></p><p>—Ahí sufro. A veces me gana la ansiedad y espero a que haya varios capítulos para verlos juntos. Y después estoy toda la semana esperando el siguiente.</p><p><b>—Me pasó ahora con </b><i><b>Love Story</b></i><b>, la serie de Kennedy. </b></p><p>—Vi el tráiler. </p><p><b>—¿Conociste a alguien? Porque vos trabajaste en Calvin Klein.</b></p><p>—Trabajé mucho ahí, con Calvin Klein y con Kelly Klein, que era una parte importante del equipo. Imaginate que a veces nos tocaba hacer los famosos <i>look books</i>, que eran como los catálogos con todos los <i>outfits</i> de la colección. Podían ser cien fotos y nos pasábamos días enteros en la oficina haciéndolas. Lo mismo con los desfiles o las campañas: eran procesos largos, muy dedicados.</p><p><b>—¿Carolyn Bessette era espectacular como se la ve?</b></p><p>—Hablamos de la moda en los años 90, un momento en el que pasaban muchas cosas. Y, al no existir las plataformas digitales, todo estaba envuelto en cierto misterio. Hoy vemos el backstage de todo —una redacción, un estudio, un hospital—, pero en ese entonces no. Las revistas salían una vez por mes, o incluso de manera trimestral, y una colección podía tardar meses en llegar a las tiendas. Los procesos eran más largos, por eso, cuando ves series o historias ambientadas en esa época, también redescubrís cómo se trabajaba: los looks, las dinámicas, todo tenía otro ritmo.</p><p><b>—Armemos un escándalo: ¿no podemos decir que eras el tercero entre Caroline y John Kennedy Jr.?</b></p><p>—(Risas) No. Pero sí fue una etapa muy fuerte: pasé de la adolescencia a la adultez en Nueva York, en plena mitad de los 90, con la moda y una economía muy dinámica. Si cierro los ojos, me veo caminando con el <i>book</i> bajo el brazo, yendo a castings, viviendo todo eso. Me formo la película. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ICVQU5H5XZFQTFKRG3U53SJ5IQ.jpg?auth=fe9365cb03b11975b6e0cd3d55d13d6ef9a0e9b56f58fa6ebfdb091de77a0ab4&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Iván de Pineda junto a Tatiana Schapiro en Infobae (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><b>—¿Con la plata, siempre te administraste vos?</b></p><p>—Sí, soy bastante personal con eso.</p><p><b>—¿Sos organizado, metódico? </b></p><p>—Sí, bastante. Llego a un hotel, aunque sea por una noche, y cuelgo todo. Si tengo que planchar mis camisas, lo hago.</p><p><b>—¿Te sale bien?</b></p><p>—Olvidate. A veces llego de un vuelo largo y en una hora tengo una nota. Pido plancha, plancho dos camisas como a mí me gusta, todo perfecto y salgo. En una vida tan desordenado en términos de traslados, abro el bolso, saco las cosas, a mí me ordena.<b> </b></p><p><b>—¿Quién se ocupa de lo cotidiano en tu casa, los vencimientos, las cuentas?</b></p><p>—Hoy la tecnología ayuda mucho, sino con los viajes sería imposible.</p><p><b>—Está Luchi igual.</b></p><p>—Sí, es una fenómeno, olvidate. Tiene todo impecable. </p><p><b>—¿Qué te gusta de lo doméstico?</b></p><p>—Me gusta cocinar. Le pongo mucha garra. Y si recibo a alguien en casa, me gusta hacerlo bien, demostrarte lo importante que es que vengas a compartir un momento. Aunque sean unas papas fritas, pero que te sientas bienvenida y que esté bueno.</p><p><b>—Hay amor. </b></p><p>—Sí, a todo lo que hago le pongo eso. Suena medio cursi, pero es así. Por ejemplo, hablo con la persona que trabaja en el estacionamiento de acá al lado, a veces hablamos de música porque le gusta el rock y otro día que paso está escuchando un tema, le hago un comentario. No me limito a un “hola y chau”. Hay algo más ahí.</p><p><b>—¿Después de tantos años qué sentís que la gente todavía no sabe de vos? </b></p><p>—Nada. <b>Creo que lo que se ve es lo que soy. No hay diferencia entre cámara y vida real.</b> Desde muy chico, cuando empecé a trabajar en la televisión, siempre intenté ser el mismo. Lógicamente no soy el mismo de cuando hacía <i>El Rayo </i>o <i>Versus </i>porque pasó más de un cuarto de siglo, pero en esencia sí.</p><p><b>—¿En qué momento te encontrás hoy y nunca imaginaste estar?</b> <b>¿Vos sentías que el camino iba a ser este? </b></p><p>—Yo <b>quería ser abogado, dedicarme a la diplomacia, a las relaciones internacionales</b>. Y terminé en algo completamente distinto. Entonces aprendí a acompañar lo que va pasando, sin ser rígido.</p><p><b>—¿Es verdad que sos piloto? </b></p><p>—Sí, pero recreativo. Siempre me llamó la atención. Lo hice más por curiosidad y por ganas que por otra cosa, para tener el acceso a ese mundo que está buenísimo. </p><p><b>—¿Desde cuándo te gustó?</b></p><p>—Desde chico. Siempre decía “lo tengo que hacer”, pero no se daba la oportunidad, tiempo, espacio, decisiones, cosas. Y un día me lo propuse, empecé primero con avión y después me pasé a helicóptero.</p><p><b>—¿Cuántas horas necesitás para tener la licencia?</b></p><p>—Hay un mínimo de horas para poder rendir el examen, tanto el oral como el práctico. Pero más allá de eso, están las horas que cada uno necesita para llegar realmente preparado. Y eso es distinto en cada persona. Es como una carrera universitaria: hay un tiempo estimado, pero después cada uno tiene su propio proceso. Para mí, lo importante es tener las horas necesarias para estar a la altura del desafío y hacer las cosas como corresponde.</p><p><b>—¿Y cuándo sentiste que las tenías, cuándo te sentiste seguro? </b></p><p>—Hubo un día en que se sintió natural, más orgánico. Y es lo mismo que pasa con la <i>tele</i>: cuando no forzás nada, fluye. En este caso, además, es una gran responsabilidad.</p><p><b>—¿Y lo usás como medio de transporte?</b></p><p>—No. Sí me pasó alguna vez por trabajo, con un equipo, pero siempre con un profesional al lado, haciendo las cosas como corresponden. No es que lo uso en el día a día.</p><p><b>—Pero si tenés que llegar a grabar, ¿estás preparado?</b></p><p>—Sí, estaría preparado. Aclaro algo: no soy piloto comercial. Soy piloto privado, son dos cosas distintas. No puedo trabajar de eso.</p><p><b>—El año viene cargado: viajes, </b><i><b>Pasapalabra</b></i><b>, </b><i><b>Desafío Atenea</b></i><b>…</b></p><p>—Sí, terminamos ahora y seguimos. Viene nueva edición de <i>Desafío Atenea</i>, <i>Pasapalabra</i>, <i>Iván de viaje</i> y otros proyectos. Ya estamos viendo algunas otras cositas también con Deby, con Mariel y con el equipo.</p><p><b>—¿Te gusta producir para otros?</b></p><p>—Me parece espectacular, me re nutro viendo otra gente trabajar. Hicimos <i>Bake off </i>con Kocawa y estuvo buenísimo. Pero lo hizo el equipo. Yo acompañé desde mi lugar.</p><p><b>—</b><i><b>Bake off </b></i><b>fue un exitazo y no saliste a ponerte los laureles. </b></p><p>—No, porque el trabajo fue de ellos. Está bueno entender los roles, que todos nos podamos desarrollar y aportar desde nuestros puntos de vista y saber cuáles son nuestros fuertes. </p><p><b>—Sos muy humilde, pero hiciste bien el recorrido.</b></p><p>—Trato de aprender todos los días. Esto también lo hago para aprender. A veces las cosas quizás no te salen tan bien como te gustaría y si sos ñoño más todavía.</p><p><b>—¿Cuál es tu mayor ñoñera? </b></p><p>—(Risas) Tengo varias. Pero también es una forma de mirarme con cierta objetividad, de no creerme nada y seguir creciendo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTJXDT2EE5HT3B2VH7GUFVCJBE.jpg?auth=540ad15b056511410b9a95039fa2b918e18cc010cc16915f4edef554a2ee59c3&amp;smart=true&amp;width=5436&amp;height=3744" type="image/jpeg" height="3744" width="5436"><media:description type="plain"><![CDATA[Maximiliano Luna]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Fui a vivir a la calle y sentí paz”: el niño que cenaba té con chizitos, sufrió violencia doméstica y se convirtió en periodista]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/18/fui-a-vivir-a-la-calle-y-senti-paz-el-nino-que-cenaba-te-con-chizitos-sufrio-violencia-domestica-y-se-convirtio-en-periodista/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/18/fui-a-vivir-a-la-calle-y-senti-paz-el-nino-que-cenaba-te-con-chizitos-sufrio-violencia-domestica-y-se-convirtio-en-periodista/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Alejandro Pueblas tiene 38 años y trabaja en los noticieros de América y A24. Pero su historia esconde una infancia cargada de vulnerabilidades y privaciones. Huérfano, pobre y criado en un entorno familiar dotado de golpes y abusos, dice que lo salvaron el colegio, el deporte y hablar bien. En un capítulo de Voces, la intimidad de un hombre cuya propia historia le enseñó a desconfiar de los momentos felices: "¿Dónde está la trampa acá?"]]></description><pubDate>Sat, 18 Apr 2026 05:48:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Alejandro Pueblas viste saco y corbata. Luce camisas y camperas. Trabaja en televisión. Tiene su propio canal de streaming. Es periodista y conductor en América y A24. Pero lo que aparece en cámara es solo la superficie de quién es, de quién fue, de qué vida tuvo, de qué hizo con lo que le tocó. En la lotería de la vida, salió sorteado para nacer en Villa Elisa hace 38 años, hijo de un padre que lo abandonó en la infancia y de quien solo conserva el recuerdo de cuando lo golpeaba con una manguera, hija de una mujer que falleció cuando tenía nueve años, hermano de un hermano que le pegaba, cuñado de una cuñada que abusaba de él por las noches.</p><p>Alejandro cenaba té con chizitos antes de dormir. Alejandro dormía en una reposera. Alejandro paría pensamientos intrusivos existenciales: soñaba con dormirse y despertarse en otro lugar. Alejandro era abanderado en el colegio y la curiosidad lo motivaba. Empezó a trabajar a los doce años: repartía soda, productos de cosmética. El problema estaba en su casa, cuando caía la noche. Hasta que absorbió entereza y enfrentó a su hermano mayor. Se defendió por primera vez y huyó de su casa. “Me liberé”. Entendió que ahora el único dueño de su vida era él. </p><p>La escuela técnica, los consejos de sus docentes, el deporte, el club de barrio, su profesor de básquet y la mirada escrutadora y celestial de su mamá muerta lo salvaron. La honra por el trabajo lo llevó de la calle a una pieza, de la pieza a un monoambiente. La pregunta de su novia sobre qué le gustaría hacer de su vida lo orientó. Relatos, entrevistas, coberturas, ocho horas al aire y la pasión por un oficio que le permitió hacer cosas que nunca hubiese imaginado, como invitar a su hija a tomar la merienda a una confitería.<b> </b>“Una vida muy compleja -define-. Siempre me pasa cuando veo delincuentes que dicen ‘tuve una vida mala’: pará, yo también la tuve. Y las juntas mías tampoco eran las mejores. Perdí a mi mamá a los nueve. Mi papá nos abandonó antes. Imaginate de dónde vengo”.</p><p><b>—¿No delinquiste nunca? </b></p><p>—No. No. Tuve la oportunidad. Estuve con gente alrededor con un fierro ahí para agarrar y pegarle dos tiros a uno. En los lugares que andaba había de todo. Me cruzaba con todo.</p><p><b>—Podía haber sido ese el camino. </b></p><p>—Sí, sí, tranquilamente. Pero por qué no lo hice lo tengo claro. Mi mamá, una vez cuando yo decía malas palabras, me dijo “hablar bien no cuesta nada pero tiene una importancia de la gran puta”. Y eso me quedó en todo sentido, porque también <b>me di cuenta cómo la gente te trata cuando hablás como un villero. Yo era re villero</b>. Eso me abrió diferentes tipos de puertas. Siempre traté de hablar lo mejor posible. Es una pavada pero eso me llevó a lugares que por ahí permitieron que hoy no esté robando o no esté en otra situación que no sea esta.</p><p><b>—¿Hasta los nueve cómo era tu vida? </b></p><p>—Difícil también porque teníamos un papá que nos había abandonado cuando éramos más chicos. Éramos muy pobres. Mi mamá trabajaba en la Vucetich, era policía y a veces <b>tomábamos un té con chizitos y nos íbamos a dormir</b>. Madre soltera. Dos hermanos más de parte de madre, Era una vida austera. </p><p><b>—¿Dónde vivían? </b></p><p>—En Villa Elisa, en la ciudad de La Plata.</p><p><b>—¿Y al colegio fuiste siempre? </b></p><p>—Al colegio fui siempre. Me iba muy bien en el colegio. Abanderado. Mejor alumno. Pero porque me gustaba el colegio. Era curioso.</p><p><b>—¿Tus hermanos más grandes o más chiquitos? </b></p><p>—Todos más grandes. Ahí hay otra historia, ahora me aparece una hermana más chica. Tengo un papá que se dedicó a tener muchos hijos. Yo con él no tengo relación. Él se portó muy mal con mi hermana. Con mi mamá se había portado mal. A mí me pegaba mucho.<b> Yo tengo recuerdos de él pegándome con una manguera hasta dejarme tirado en el piso de dolor</b>. Y yo tendría seis años, y me lo acuerdo. No tengo recuerdos lindos con él. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F6K7UEOQPFGBFD6XOFEMPE4OYU.jpg?auth=76035ab46b0c7a4f831a6adc6019b17f904dd52f31134f446343bf7015d9944e&smart=true&width=1920&height=2466" alt="Alejandro Pueblas: "Tengo recuerdos de él pegándome con una manguera hasta dejarme tirado en el piso de dolor"" height="2466" width="1920"/><p><b>—¿Cómo muere tu mamá?</b></p><p>—Tenía 40 años, yo tengo 38 ahora y estoy por llegar a esa edad, digo “qué joven que era”. Antes la veía como una mujer grande, ahora me está pegando un poco saber que mi vieja era joven. Ella tenía presión alta pero tiene un ACV. Ella murió en el 97. Ese ACV le provocó que una venita termine lastimándose por la misma presión. La operaron, pero no estaba la medicina como está hoy o tenía que pasar. Yo soy mucho del “tenía que pasar”. </p><p><b>—¿Quién te contó que tu mamá se había muerto? </b></p><p>—Yo cumplo años el 2 de marzo, ella fallece un 15 de marzo. Y estábamos toda la familia esperando en la casa de mi abuela las noticias. Llega mi tío y dice que se había muerto. Y mi hermano, con el cual no tengo relación y no creo que vuelva a tener, me dice “Ale, mamá nos ganó”. Íbamos a una iglesia en ese momento que te decían en la iglesia que algún día iba a venir Cristo a buscarnos a todos y a llevarnos al cielo. Entonces eso me ayudó a entender a los nueve años que mi mamá estaba en algún lugar. </p><p><b>—Algo de eso calmaba.</b></p><p>—Sí. Y que en algún lugar ella estaba y me miraba. Entonces eso también me ayudó a no hacer macanas. Siempre sentí que estaba ahí. </p><p><b>—¿A dónde te vas a vivir?</b></p><p>—Y ahí es difícil. Justicia, hermanos menores, abuelos con problemas de salud. Empieza un trajín de acá para allá. Paso unos días en la casa de unos tíos. Otro día en la casa de los abuelos. Hubo un intento de que vaya a un orfanato, que trataron de que no pase, y termino en un trajín de no tener un lugar único en la casa que mi mamá había podido terminar de pagar, donde va mi hermano mayor que cumplía 21 años y una cuñada. Fui a vivir con ellos. </p><p><b>—Te vas a vivir con un hermano de 21 que también era un niño de alguna manera, ¿no?</b></p><p>—Sí. No la paso del todo bien. La primera etapa sí y después empezaron a haber situaciones por parte de la que hoy es su mujer.</p><p><b>—¿Querés contar o preferís no hacerlo?</b></p><p>—Sí. La esposa de él conmigo no se portaba muy bien, era muy estricta en un montón de sentido. Me permitía salir a jugar día por medio. Me decía “vas cuatro horas y estás acá”. Yo tardaba cuatro horas y un minuto porque andaba en bicicleta y no salía por una semana.</p><p><b>—¿Era violenta físicamente? </b></p><p>—Sí. No tanto ella, él sí. Él me ha llegado a pegar muy fuerte muchas veces. En parte entiendo que también eran jóvenes y de dónde venían. Muchas veces me pegaban o me retaban diciendo que mi papá era una basura, que les había hecho vivir horrores, que yo era un malagradecido, pero yo tenía 12 años, no entendía nada. Y todo eso lo fui consumiendo. Ahí viví un daño psicológico casi irreversible.<b> Después fui abusado, manoseado por esta mujer, a la que no denuncié</b>. Me animé a contarlo ahora de grande, lo conté muy pocas veces. Ahora lo cuento más públicamente pero sí. Un día yo me acuerdo, estaba acostado durmiendo, tendría trece años, y me empezó a manosear y me hice el dormido de los nervios que tenía. Situaciones así.</p><p><b>—¿Le pudiste contar a él alguna vez que su mujer te abusó?</b></p><p>—Se debe estar enterando porque ahora me ve por televisión. Hace muchos años que no lo veo. Yo salía con una chica y esta mujer se inventó un mail y le mandaba cosas malas contra mí que no pasaban. Empiezo a estudiar informática en la Facultad y con contactos logramos hackear este mail. Resulta que era el mail de la mujer de mi hermano que no entendemos por qué tenía esa maldad. Porque ella no quería que tenga novia. De ahí viene el abuso o alguna enfermedad, tenía una cierta atracción hacia mí, la verdad que no lo sé. Hoy no lo puedo entender tampoco. En ese mail, se ve que ella engañaba a mi hermano un montón de veces, se encontraba con tipos en Constitución. También barrio vulnerable, clase media para abajo. Todas situaciones raras. Y ahí decido enfrentar la situación. </p><p><b>—¿Vos todavía vivías ahí a los 17?</b></p><p>—Sí, sí porque no tenía forma. Trataba de estar alejado de ahí lo más posible pero estaba ahí. Bueno, ahí se arma un lío enorme porque lo enfrento. Él empieza a golpearme casi al punto de quitarme la vida. Me empieza a ahorcar. Yo no le quería pegar a él porque estaba operado y tenía miedo. Yo jugaba al básquet, tenía fuerza y <b>no le quería pegar porque también lo veía como una autoridad, como un papá</b>. Me animo a pegarle y me voy a la calle.</p><p><b>—La contradicción entre el enojo y el dolor por el maltrato pero a la vez era el referente afectivo. Lo querías también.</b></p><p>—Tal cual. Yo siempre relaciono esas etapas de los niños con un perro. Hay un cartonero, el perro está muerto de hambre, lo sigue. Si vos sos una persona pobre, el perro está porque genera un lazo inconsciente con quien le da parte de su cariño. Si a vos te retaban, te pegaban, pero cuando te acariciaban la nuca o compartías algo lo vivías bárbaro... Esos momentos eran los que te hacían quedarte. Espero que hoy se den cuenta que a mí de casualidad no me arruinaron la vida. <b>Tuve intentos de decir no quiero vivir más.</b></p><p><b>—¿Llegaste a lastimarte?</b></p><p>—No. No sé cómo explicarlo: estar acostado en la cama y decir “quiero cerrar los ojos, abrirlos y… no quiero vivir más esto”. Aparecer en otro lado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7DOQV5THERBDDKT5EC2QNJ7GJA.jpg?auth=2ea34e38b43c67e9a0fab0cadca420a9ead5d8a054bd83be1894eeaacdb101d2&smart=true&width=1920&height=1130" alt="A los 17 años luego de una pelea con su hermano se fue de la casa sin tener un lugar a dónde ir." height="1130" width="1920"/><p><b>—¿Cómo fue la decisión de irte? </b></p><p>—Tuvimos una pelea muy grande porque le cuento que la mujer lo engañaba, todo lo que pasaba. Un día exploto y enfrenté todo. Se armó una discusión que se fue a las manos. Yo no le quería pegar. Me agarra muy mal, me tira arriba de una cama ya ahorcándome al punto de que vi blanco dos veces. Cuando intento reaccionar, tiro una piña para irme y ahí me voy. No les volví a hablar hasta el día de hoy. </p><p><b>—¿Pudiste bajar la adrenalina del momento? </b></p><p>—Es que sentí paz. </p><p><b>—¿Te fuiste a vivir a la calle y sentiste paz?</b></p><p>—Sí, me liberé. Yo estaba viviendo un martirio ahí. Era como un silencio me acuerdo y estaba libre.<b> Y si me moría no me importaba porque eso no lo iba a vivir más</b>. Todo lo que me pasaba ahí no iba a volver a pasar. Entonces como que digo “bueno, ahora depende de mí”. Tenía otros valores, otra forma de vivir. Después tuve secuelas de muchas veces entrar en crisis en discusiones con alguien y golpearme la cabeza o quererme matar. De estar solo y quererme golpear la cabeza porque no… No sé cómo explicarlo.</p><p><b>—¿Cómo hiciste en esos años para no meterte en ninguna?</b></p><p>—Por hablar bien. Y después que siempre sentía, también por la iglesia, como que alguien te ve. Dios o alguien te ve. Entonces tenía la chance de hacer algo malo pero decía “me están mirando”. No necesité comprarme cosas y todo eso para ser feliz, por ejemplo. Era feliz haciendo deporte, jugando al fútbol, al básquet, a la paleta. </p><p><b>—Pero creciste en un contexto muy difícil.</b></p><p>—Sí, tengo compañeros del secundario que están presos. Tengo compañeros que murieron en algún tiroteo. Tengo vecinos con los que a veces me juntaba a jugar a la pelota que terminaron muy mal. </p><p><b>—Y a los 17 años, después de esa discusión, te vas... </b></p><p>—Me voy. Yo estaba en una crisis, hay cosas que me olvidé incluso. Pasé ahí varios días en la calle. Bastante tiempo en la calle. No tenía plata, era ver qué me deparaba la vida. Y siempre traté de trabajar en lo que sea. Iba a las obras, aplaudía y preguntaba al capataz o al que estaba si necesitaba algo ahí, que me dé lo que me quiera dar. Pasaba por una casa y si quería que le corte el árbol, que le limpie el vidrio, barrer una vereda, juntar tierra, arreglar una cocina. Yo ya era técnico en electrónica por el colegio. <b>Arreglar algo y jugar al básquet me salvó</b>. Entrenaba a los más chiquititos y me daban un poco de plata por ser el ayudante del entrenador. Comía y no tenía que robar, era un montón.</p><p><b>—¿Dónde dormiste el primer día Ale? </b></p><p>—Ese primer día estuve en el club escondido de la esquina donde yo me había escapado. Yo conocía el barrio, <b>era el Ale de Villa Elisa</b>, era mi barrio, y sabía que ahí nadie me iba a ver. Ahí estuve hasta horas de la madrugada, tarde, tarde, tarde. Yo jugaba al básquet en Platense, en La Plata. No le conté a nadie lo que me pasó por una cuestión de que me relacionaba con gente de otro nivel adquisitivo y me daba vergüenza. <b>Yo era re pobre y jugaba con tipos que llegaban en auto a entrenar</b>. </p><p><b>—¿Cuánto tiempo viviste en la calle?</b></p><p>—Fueron tramos, porque cuando me voy de ahí de lo de mi hermana yo había conseguido un lugarcito. Con mi hermana no todos los días podía dormir ahí porque era una casa que era compartida así que había días que dormía en la calle. En la plaza. En algún lugar. Ahí me agarré a piñas muchas veces porque te querían robar, te querían violar, en la calle eras un nene, era joven y ahí había gente más grande. Tuve peleas muy fuertes. Gente que quedó internada porque yo veía rojo. Hasta que no te rompía la cabeza no frenaba. Tenía una ira en mi cuerpo. Con algunos seguí teniendo relación en el tiempo y traté de ayudarlos para que salgan de esa situación. A muchos les he dado trabajo. Siempre yo quise avanzar, entonces yo viví muchas vidas en una vida.</p><p><b>—¿Vos dormías en la calle pero de día trabajabas, estudiabas, jugabas al básquet?</b></p><p>—De día tenía una vida como cualquier persona común, iba a trabajar, iba a entrenar, iba a todo. Me acuerdo de que en esa época empecé a hacer un poco más lo de repartir cosas para una empresa. Era peón de otro hombre que pintaba y yo iba a lijar. Después había otro hombre que a veces me llamaba cuando tenía que arreglar cosas en una casa, yo le hacía el pastón, plomería, gasista, todo. No me daba cuenta de los momentos feos. Hoy veo a alguien en esa situación y digo “pobre tipo”. Pero “pará, si yo estuve acá”. No me daba cuenta. En ese momento, no sé cómo explicarlo, sabía que iba a venir algo mejor. </p><p><b>—¿Lo sabías?</b></p><p>—Siempre. Siempre. <b>Dos cosas siempre supe: que iba a trabajar en la tele y que iba a ser intendente</b>. La de la tele la tengo, la otra no sé igual porque es un quilombo la política. </p><p><b>—¿Todavía tenés ganas? </b></p><p>—Es que me va a pasar. Tenga ganas o no. Yo hice cosas para estar acá, pero es re loco. Son circunstancias, se tienen que combinar un montón de cosas para que las cosas se den. Y es re loco que yo hoy esté acá o que vos me estés entrevistando hoy para mí es re loco. Pero yo sabía que algo iba a pasar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GY7OMNJVGZC4LCYRNIRNCPKZ64.jpg?auth=31281a359a9bedc55be6d4a588317185970c2d8043d7fecaf5e17ab96a94c1da&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Alejandro Pueblas: "Siempre supe: que iba a trabajar en la tele"" height="1920" width="1920"/><p><b>—¿Qué es lo que creés que te salvó? </b></p><p>—Sentir que alguien me estaba mirando. Mi mamá o un Dios o algo. Yo iba a una iglesia en ese momento que me enseñó a entender por qué mi mamá murió. Después dejé de ir porque miré cosas que no me gustaban, pero me ayudó a entender. Y la junta del deporte también. Yo hacía mucho deporte.<b> El club de barrio fue un 80% responsable de que yo no esté en otra cosa</b> porque estaba ahí, estaba con un entrenador que era una figura que te decía qué estaba bien y qué estaba mal y si te peleabas con un compañero te decía “está mal pelearse”.</p><p><b>—¿El entrenador no supo todo lo que estabas viviendo?</b></p><p>—Sí y no. Me dio trabajo, sabía que yo venía de un lugar muy vulnerable. Era muy joven también. Sebastián se llamaba. Y con él también algo re trágico pasó. Él era periodista deportivo, estaba cubriendo un partido de Estudiantes en Belo Horizonte y en vivo lo atropelló un colectivo. También nos quedamos todos shockeados. Yo tenía 23 años, 24.</p><p><b>—¿Cuándo entendiste que no ibas a volver a la calle?</b></p><p>—Cuando logré alquilar mi primer lugar. Yo era empleado de un depósito en un comercio de iluminación y con esa plata logré alquilar mi primer lugar. Y que después fue muy rápido mi ascenso. De ahí alquilé en un barrio re carenciado también un monoambiente, de ahí alquilé otro departamento, hasta que un día llegué a una dirección en calle 50 en La Plata que era un departamento que tenía parquet en la pieza, tenía la cocina separada, mientras trabajaba en el local de iluminación.</p><p><b>—¿Y en qué momento de eso lloraste? </b></p><p>—No me frené a llorar. No me frenaba nunca a mirar para atrás. Siempre fui consciente de que todo eso que me pasó me ayudó a disfrutar cualquier pavada que tenía. Lloré más siendo padre que otra cosa. Nunca había tenido yo un bebé en brazos. Reacio total. Me daba impresión. Y nunca había tocado panzas de embarazadas. La única panza que toqué, y muy poco, fue la de la mamá de la nena: no disfruté el embarazo. Hasta que no nació mi hija no lo disfruté.</p><p><b>—¿Ustedes estaban de novios durante el embarazo?</b></p><p>—Sí, sí, re juntos.. Fue hermosa la etapa. Pero yo estaba como alejado porque digo “puede no nacer”, con todo lo que me pasó, todo lo que me puede pasar… no te puedo explicar. Hasta que no nació y la tuve ahí… Y el primer día que lloré mucho fue cuando le pinchan el talón para sacarle sangre. A mí me lo hacían siendo adolescente, pero vos llevás a un ser todo engañado a que le hagan mal. Mirá lo que yo pensaba. </p><p><b>—La están cuidando.</b></p><p>—Sí, pero… Cuando la pincharon y lloró, me mató. Una pavada. Pero porque uno carga toda su historia. </p><p><b>—Hay un papá que es lo opuesto a lo que fue el tuyo.</b></p><p>—Sí, ni hablar. Aparte yo ahora que tengo una hija no puedo creer cómo mi papá hizo eso. Te perdiste un re hijo, porque tampoco te iba a traer tantos problemas. Me iba bien en la escuela. No jodía.</p><p><b>—¿Lo volviste a ver alguna vez?</b></p><p>—Sí, un día lo fui a enfrentar. </p><p><b>—¿De grande?</b></p><p>—Sí, 22 años. </p><p><b>—¿Dónde lo fuiste a buscar?</b></p><p>—Él vivía en Villa Gesell. Sigue viviendo ahí. A mí me contaron un montón de cosas horribles de él. Ya mi mamá muerta. Y a mí me pegaban por ser hijo de él. En la casa donde vivía me pegaban prácticamente por ser hijo de Juan Carlos. Con mi mamá se portó muy mal. Había situaciones de violencia de género. Con una hermana también. No se portó bien. </p><p><b>—Con vos tampoco.</b></p><p>—A mí me pegaba. Yo lo senté a él en una silla y le dije “si yo a vos te hubiese cruzado en otra situación, te mataba”. No lo dudaba. Lo digo abiertamente. “Yo hoy te doy la oportunidad antes de que te mueras… porque te vas a morir. Yo no generé lazos paternos con vos chabón. Me pasó de todo y ni estuviste. Y encima ahora que estás acá conmigo, me contás los problemas que tuviste. Tengo 21 años y te vengo a buscar hasta acá yo". Fuimos a tomar un café. “A mí me dijeron de vos esto, esto y esto. ¿Es verdad o es mentira?”. Él me desmintió todo. Lo saludé. Me levanté, le digo “todo bien”. Me dice “yo pago”. Le digo “no, te lo voy a pagar yo porque hoy te lo puedo pagar”. Le pagué el café y me fui. La última vez que lo vi.</p><p><b>—¿Y a vos qué te pasó con eso? </b></p><p>—Nada. Me volví a liberar.</p><p><b>—¿Le creíste algo de lo que te dijo? </b></p><p>—No. Pero bueno. Sí le dejé en claro que si de alguna sobrina mía o de alguien yo me entero esto… “no lo contás. Así que cuidate de ahora en más. Te estoy dando otra chance”. </p><p><b>—Fuiste a cuidar a las nuevas generaciones porque nadie te cuidó a vos.</b></p><p>—Sí, para que él no le vuelva a hacer daño a nadie. Porque a mí por acción u omisión me hizo daño y se ve que a los que me rodeaban también les hizo mucho daño. No me hablan cosas buenas de él. Pensá que él para venirse acá con mi mamá y tenerme a mí, dejó abandonados a cinco pibes muertos de hambre. Ahora ellos lo perdonaron y se llevan todos bien. Y yo a ellos no los juzgo porque es su papá. Llegaron a generar lazo paterno, yo no generé ese cariño. Tengo más cariño incluso con este hermano que ni hablo que con él. Sí generé mini lazos paternos con los jefes que tuve en los trabajos. Aprendí muchos de ellos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7GP3W4SE35EBDKUZ5GOHIOFYBU.jpg?auth=4916f3fd084a65649f574c855744cba5fd05fac0eace6597b18dac3a65650d5d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alejandro Pueblas comparte su historia junto a Tatiana Schapiro en el ciclo Voces de Infobae (Adrian Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Ale, cómo llegaste a la tele? </b></p><p>—Re loco. Un día yo fui a jugar a Estudiantes de La Plata al básquet y me dejan afuera. Ahí se me acabó el mundo de nuevo.</p><p><b>—¿Y por qué te dejan afuera? </b></p><p>—Porque me pasaban dos cosas. Yo corría en desventaja con los chicos. Yo trabajaba. Dormía poco. Llegaba cansado. Físicamente no rendía lo mismo que un pibe que iba a la escuela, jugaba a la Play y después iba a entrenar. Se alimentaba bien. Yo todo eso no existía para mí. Jugué al básquet pero yo quería jugar al fútbol. Pero me tenía que dedicar a eso y lo hacía de la mejor manera. Ese día me dijeron “vas a jugar poco”. Dije “listo, no juego más”. Crisis total. La mamá de mi nena en ese momento me dice “¿qué otra cosa te gusta?”. “<b>Quiero trabajar en televisión</b>”. </p><p><b>—¿Vos habías estudiado periodismo?</b></p><p>—Nada. Había aprendido de autodiacta porque me gustaba y miraba mucho. Y aprendía mucho. De todo aprendía. Y fui un par de días a una radio a ver cómo se hacía un programa. Me acuerdo: el programa se llamaba <i>A la cama sin postre</i>. Me dejaron pasar. Ese día no sé quién faltó y tuve que entrevistar a una persona. Bárbara la entrevista. Estaban todos contentos: “che, qué bien la entrevista, ¿dónde trabajás?”. “No, en nada, atiendo una casa de iluminación, es la primera vez que me siento en un programa de radio”. Y a los poquitos días se me ocurrió hacer un programa de radio que se llamaba <i>No está tan mal</i> por esta misma razón de que no está tan mal todo lo que me pasó, podría haber estado peor. Y además era un programa que nos fue muy bien. Hacíamos entrevistas a creadores de páginas virales de Facebook. Después empezaron a aparecer famosos. Lo producía todo el programa, me encargaba de buscar las publicidades, de hacerlo salir al aire. Siempre intenté aunque sea el camino más largo ser lo más profesional posible.. Lo más posible que parezca porque también la Chiqui nos enseñó “como te ven, te tratan, y si te ven mal te maltratan”. Todo parecía re pro. Entonces nos abrieron muchas puertas. Y el programa salía lindo al aire. Todos los miércoles de 21 a 23. Y después un día hago el curso: a mí me gustaba mucho comentario, relato deportivo en radio y televisión. Y ahí sin saber casi nada, porque no había ni terminado el curso, me toca relatar un partido de Estudiantes. Empiezo haciendo estudios centrales porque quería saber cómo eran las transmisiones. Hago estudio central en fútbol en una radio. Después en esa misma radio no sé si faltó el relator, “¿te animás?”. Sí ya, toda la vida relaté, obvio. Me va muy bien. Y después me terminan llamando, nada que ver, de <i>Radio Provincia</i> para relatar automovilismo. Porque tenía mucha velocidad para el relato. Me va joya. Termino siendo una alternativa de relato en el país que había dos grosos, ahora el tercero. Y la gente ya venía a saludarme en los autódromos, elegía escucharnos a nosotros. Un montón. ¿Pero viste cuando es un montón? Y ahí me llaman para hacer un programa en televisión, que todavía está, que se llama <i>Máxima velocidad</i>, como panelista. Ahí me divertí. Nos fue muy bien. Y un día me llama una productora de <i>Crónica</i>, Verónica, y me dice “mirá, no sé cómo tengo tu contacto, está pasando un policial en La Plata, plena pandemia. “¿Podés salir por teléfono con este caso?”. Le digo “mirá, en mi vida hice un policial pero salgo por Zoom si querés”. Y me voy: Ruta 2, un crimen terrible, dos tipos que se habían escapado de la cárcel, entraron a robar a una casa y cuando entran a robar, la familia mata a la que le estaban robando. Un caso de <i>Crónica </i>espectacular. Uno muere de un hachazo, el otro de un mancuernazo en la cabeza. Todos los condimentos. Empiezo a salir solo con mi celular por Zoom y estuve ocho horas al aire sin frenar. Recorriendo, caminando. Nunca había hecho nada de todo eso.</p><p><b>—¿Ocho horas al aire?</b></p><p>—Ocho horas al aire.</p><p><b>—No hay batería que aguante.</b></p><p>—Ya tenía en La Plata un local mío de iluminación. Me había diseñado un sistemita para cargar el celu en el auto rápido y tenía como una batería que cargaba el celu. No era tan accesible un power bank como ahora. Mi celular no se me quedaba nunca sin batería. Y al otro día vuelvo a salir mucho al aire. Me llama Facundo Pedrini, el director de <i>Crónica</i>, me dice “cuando tengas notitas en La Plata como corresponsal yo te pago por la nota”. Listo, perfecto. Empecé a salir muchas horas al aire más: era técnico en electrónica, me diseñé un estudio caminante, tenía micrófono, manos libres, todo con el celular. Y hacíamos móviles con el Pelado Trebucq.</p><p><b>—¿Cuánto tiempo ya de medios hasta hoy?</b></p><p>—Desde ese primer programa de <i>No está tan mal</i> a hoy doce años. </p><p><b>—Conocés la calle. Estuviste ahí. Conocés lo que es una infancia con derechos vulnerados y pasarla mal. ¿Qué te pasa hoy cuando ves y contás esa realidad? </b></p><p>—Hay días que me conmuevo. Hay otros que no: otra vez lo mismo. No aprendemos más. Otra vez esto. Y también me empecé a chocar con el poder. <b>Es más peligroso el poderoso que el villero. Mucho más peligroso</b>. El poderoso no tiene escrúpulos, no le tiembla el pulso, te destruye desde otro lugar. En cambio el villero si vos le das la plata o lo que llevás, por ahí zafás. Salvo que esté drogado. ¿Me explico? El otro no. No zafás. </p><p><b>—¿Tuviste algún problema?</b></p><p>—Sí, sí, sí. Corrientes cubriendo Loan lo pasé pésimo. Me operaron, que nunca me había pasado, de todos lados. Los medios de allá, el gobierno, todo. La pasé muy mal. Y con Cecilia Strzyzowski también, en Chaco. Nos seguían camionetas. Cecilia Strzyzowski fue mi primera cobertura para <i>América </i>y <i>A24</i>. La primera cobertura. Y la pasamos mal, en todo sentido. Y yo no estaba acostumbrado a eso. Y yo llego a Chaco, a mí antes de ir allá me vaciaron la casa. Yo arranqué dos veces más de cero. En la inundación del 2 de abril, que ahora se cumple la fecha de la inundación del 2 de abril, pierdo todo. De la ciudad de La Plata. Me inundo, lo poco que tenía se lo llevó el agua. Y después yo un día estaba en vivo en <i>Crónica </i>en un móvil y me vacían la casa. No me dejan ni un par de medias, nada. Y después al poquito tiempo yo dejo Crónica y cuando voy a Chaco allá tenía ropa recauchutada, mal vestido, todo mal. Pero siempre buena onda y traté de disimular de la mejor manera.</p><p><b>—¿Qué le decís a los chicos que hoy están como estabas vos a los nueve años? </b></p><p>—Me dedico mucho ahora al tema de “con los chicos no”. Como fui un chico de esos, todos estos casos me marcan mucho. Loan: los nenes no se pierden. Me encontré con cosas muy importantes, que hay gente que no le importa nada, que no le importan los nenes, como pasaba con nosotros. Y cuando veo nenes así trato de ayudar, pero después son tantos que no llegás. No llegás a ayudarlos a todos. Acá viene lo que yo te decía de un día por ahí ser intendente… </p><p><b>—¿Ves a tu hija y qué ves?</b></p><p>—Uf. Yo tengo recuerdos de muy chico por las cosas que me pasaron, entonces cada vez que mi hija me haba trato de pensar qué se me cruzaba más o menos a esa edad para tratar de entenderla. Y después veo a una nena que conmigo se quiere hacer más grande. Somos muy compañeros cuando estamos juntos entonces es como que la piba me sigue el ritmo y yo trato de enseñarle todo: poner tornillos, sacar tornillos. Conmigo me gusta que viva: hay que ir al súper, hay que cocinar. </p><p><b>—Que sea una nena.</b></p><p>—Sí, vivimos la vida. No le oculto lo que pasa alrededor porque a mí me lo hicieron. A mí con nueve años, mi mamá internada por un ACV y por morirse, me festearon el cumpleaños. Me acuerdo ese cumpleaños porque estaban todos haciéndose los que estaba todo bien y yo veía que no estaba todo bien. <b>Era consciente de que me estaban festejando el cumpleaños con mi mamá internada</b>. Es más, me regalaron una espada que después me la terminó rompiendo mi cuñada. La tuve hasta los trece. Entonces veo a mi hija y <b>quiero que sea consciente de lo que pasa, en todo sentido</b>. Que sepa que sus papás están separados… </p><p><b>—Que ella puede ser una nena, porque vos no pudiste ser un nene.</b></p><p>—Con ella fui por primera vez a un teatro, nunca había ido. Entonces cuando empecé a llevarla a los show infantiles, estaba más chocho que ella. No sabía cómo era un teatro. Cuando la llevé a una obra de teatro todo estaba bárbaro. Todo eso no lo viví, yo era re pobre. El otro día estaba con mi hija y me dice “vamos a tomar un café a tal lugar”. No podía creer que yo le estaba pudiendo pagar a mi hija. Estaba ella con ese nivel de poder decir fui con mi papá a tomar un café. Yo tomaba un café para irme a dormir porque no comía.</p><p><b>—Que pueda desear. Que pueda querer. </b></p><p>—No lo puedo creer eso. Y a veces también se mezcla con que tenés que laburar un montón para darle todo. Entonces yo ahora estuve tres días que no la vi porque estuve en otro lugar cubriendo con gente que por ahí necesitaba un montón de cosas. Porque ahí se me divide a los que quiero ayudar, o lo que tenés que mostrar porque laburas y demás, y tu hija que es la tuya. Pero cómo haces para estar todos los días viste. Hay días que tu trabajo es esto, no podés si no. Es muy difícil eso. Eso lo sufro un montón cuando viajo. Mal.</p><p><b>—¿El contraste de las realidades?</b></p><p>—Sí y no verla. El viaje a mí me mata. Estoy en esta, es la que me tocó. No está tan mal, viste, como el título de mi primer programa, porque mi hija está bien, le puedo dar todo, pero bueno, te pasa esto.</p><p><b>—Hiciste un montón con lo que te tocó. </b></p><p>—Qué sé yo, hice lo que pude. </p><p><b>—¿Podés estar orgulloso del camino?</b></p><p>—Es como que eso no me doy cuenta. No estoy orgulloso de mí por ahí en un montón de situaciones porque, qué sé yo, lo vivo así. Vos pensá que yo pasé mi primer Día del Padre en el caso de Loan. Mi segundo Día del Padre estaba cubriendo la marcha de ahí. Pero bueno, a ella le expliqué que estaban buscando a un nenito chiquito que se lo habían llevado, que estaba ayudando a la familia. </p><p><b>—Vos no tuviste nunca un papá el Día del Padre. </b></p><p>—No claro, claro. Y el que tenía me pegaba.</p><p><b>—¿Hoy sos un tipo feliz? </b></p><p>—Tengo muchos más momentos felices que tristes. Que no es poco. Los momentos felices duran poco y después vos tenés que ir generando cosas para tener momentos felices. Hoy cuando me pasa algo triste digo “cuánto hacía que me no pasaba”. O cuando me pasan muchas cosas buenas seguidas digo “en cualquier momento viene el hachazo”. Te sentís raro, decís “<b>¿cuándo va a pasar, dónde está la trampa acá?</b>”. Vengo esperando a ver dónde está la trampa. Aunque también depende hoy mucho de mí, que eso me deja tranquilo.</p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBQJ35GKTJDAXIJTX3T2L4L2KQ.png?auth=029c3a4b0f2d44c50bcca8d7ebc165e08f32fa3dda190b017538e2b63b01b116&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre joven con cabello rizado y barba incipiente mira directamente a la cámara, mostrando un estilo casual. (Infobae Argentina)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El viaje emocional de Mica Lapegüe: del miedo a la soltería al encuentro inesperado y transformador con el padre de su bebé en camino]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/17/el-viaje-emocional-de-mica-lapegue-del-miedo-a-la-solteria-al-encuentro-inesperado-y-transformador-con-el-padre-de-su-bebe-en-camino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/17/el-viaje-emocional-de-mica-lapegue-del-miedo-a-la-solteria-al-encuentro-inesperado-y-transformador-con-el-padre-de-su-bebe-en-camino/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la actriz habló sobre el proceso interno que la llevó a cambiar su forma de vincularse, aprender a respetar los tiempos del otro y gestionar la ansiedad. Además, contó cómo inició la relación con su pareja, los aprendizajes que le dejaron sus experiencias amorosas anteriores y cómo transita su embarazo en una etapa llena de expectativas]]></description><pubDate>Fri, 17 Apr 2026 05:01:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Yo no registraba el tiempo de él. Eso fue un reaprendizaje. Dije: ‘Yo tengo que ver al otro, qué le pasa y qué me pasa a mí. Pero si es de a dos, no puedo estar pensando solo en mí. Los vínculos son para aprender y, si no aprendés, las cosas se repiten’”, afirmó <b>Micaela Lapegüe </b>al describir uno de los cambios más significativos de su vida reciente. En <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwkYLPBhC3ARIsAIyHi3Re--k4kz7WDzCygxuiDwctXvx0lnrpbnfuKVnRoUJrMhXBoyXBVLAaAqODEALw_wcB " target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwkYLPBhC3ARIsAIyHi3Re--k4kz7WDzCygxuiDwctXvx0lnrpbnfuKVnRoUJrMhXBoyXBVLAaAqODEALw_wcB "><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>, habló sobre su embarazo, su relación con <b>Tomás Bartolomé</b> y el proceso interno que la llevó a replantear su manera de vincularse.</p><p>Actriz, comediante e influencer, Mica es hija del periodista <b>Sergio Lapegüe</b> y de <b>Silvia Bochi Todaro</b>. Creció en un entorno ligado a los medios y construyó su propio camino en <a href="https://www.instagram.com/micalapegue/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/micalapegue/"><b>redes sociales</b></a>, donde ganó popularidad con sus videos de “audios ajenos”. Con el tiempo, amplió su carrera al teatro, la televisión y el streaming, con participaciones en proyectos como <i>LOL: Last One Laughing Argentina</i> y <i>El Galpón</i>, donde comparte pantalla con su padre. El 15 de abril estrenará <i>Casual </i>en el <b>Multiteatro</b>, una apuesta clave en su presente profesional, con funciones de miércoles a domingo y doble función los sábados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UXYUOKNE6JC2FHT7JPZ256MO6A.jpg?auth=f16bedc8329d3490d5f2b30049bee04c41a4f6ae7459064547eeea90e656b870&smart=true&width=1760&height=990" alt="Micaela Lapegüe: el salto al teatro, su historia con Tomi y la llegada de la primera nieta a ambas familias" height="990" width="1760"/><h2>Embarazo y vivencias personales durante la gestación</h2><p>Mica contó que transita los primeros meses de su embarazo con tranquilidad y una mezcla de emociones nuevas. Se siente bien de salud, sin náuseas y con pocos síntomas, aunque advirtió que el cansancio fue notorio durante el primer trimestre. “Estoy de cuatro meses ahora, así que ahí va creciendo, tratando de vivirlo. Estoy retranquila y es como que por momentos me olvido que se está generando algo acá adentro”, expresó entre bromas.</p><p>La maternidad, para ella, representa un proceso de transformación que desafía la rutina habitual. Admitió que disfruta el cuidado que recibe durante esta etapa, pero también afronta limitaciones y cambios en su ritmo diario. “Es otro cuerpo, otra energía, es como que soy otra ahora. Entonces, es acomodarme a eso, a otros tiempos, otro ritmo y tomármelo un poco más tranquila. A mí me gusta estar al palo, bien culo inquieto, de un lado para otro porque soy muy independiente, entonces, tengo que adaptarme. Me gusta eso de estar para todos lados, juntarme con amigas, ir a trabajar. Y ahora es como: no me da para todo”, confesó. </p><p>“Hay un montón de gente que te dice: ‘¡Ay! Es el mejor momento de tu vida el embarazo, disfrutalo ahora, porque después la prioridad dejas de ser vos’. Y es verdad, siento que tiene un montón de cosas increíbles y también, por otro lado, es como que todo es una excusa. Estoy embarazada, entonces si no tengo ganas de hacer esto, bueno, banquenme”, admitió.</p><p>Al mismo tiempo, confesó que vive el embarazo con cierta ansiedad por experimentar todo antes del nacimiento, pese a que reconoce que la vida no se detiene por completo tras convertirse en madre. “Quiero hacer todo ahora, porque después, viste que te dicen: ‘Se te acaba esto, se te acaba lo otro, dejás de dormir, dejás de...’. Entonces estoy con ansiedad de vivir todo ahora. Es el miedo también, la incertidumbre”, expresó.</p><h2>La historia de su relación con Tomi y el proceso de conocerse</h2><p><b>—¿Cómo era para vos conocer gente antes de estar con Tomi? Porque te escuche decir: “Me presentan chicos y todos me parecen unos salames” (risas). ¿Te paraste dese otro lugar o efectivamente eran todos unos salames hasta que llegó Tomi?</b></p><p>—Tal vez no era el momento. Igual es cierto que tengo amigas que están solteras y sé que es difícil conectar con alguien hoy, como que por ahí quieren algo más efímero. No hay tanto compromiso...</p><p><b>—O se te enamoran (risas). </b></p><p>—De hecho las últimas dos veces, las últimas dos personas a las que conocí antes de conocerlo a Tomi, salí tres meses con cada uno. Me daba un tiempo para conocer. No es que me cerrás al toque y decía: “Bueno, una cita y ya está”. Y ellos se habían enganchado y yo no, y era como: “¿Y cuándo me voy a enganchar?” Porque no me estaba pasando y me preocupaba.</p><p><b>—¿En algún momento pensaste que no iba a llegar? </b></p><p>—En un momento hice constelaciones (risas). Porque yo tenía de parte de la familia de mi mamá una tía solterona que se había enamorado una sola vez. Él la deja y no pudo volver a formar familia, no pudo volver a enamorarse de nadie. Entonces, yo había tenido un solo ex y dije: “¿Mirá si me pasa lo de la tía Eli?”. Me preocupaba, te juro. </p><p><b>—¿Es verdad que a Tomi te lo presenta una amiga tuya? </b></p><p>—Él es primo de <b>Juli Bartolomé</b>, que es actriz. Ella vivía a cuatro cuadras de mi casa, estaba soltera, yo también y nos hicimos amigas. No es que es amiga mía de toda la vida. Tomi estaba en pareja en ese momento. Al tiempo, lo dejan también y unos meses después lo conocí. Me encantó, divino, simpático...</p><p><b>—Pero sin disponibilidad emocional…</b></p><p>—Claro. Él lo marcaba. Lo conozco en Navidad. Yo almorcé con mi familia y después me fui a la casa de Juli que me invitó y ahí lo conocí. Ahí él agarra muy simpático y dice: “Bueno, en Año Nuevo no sé qué van a hacer. Pero yo me quiero ir a Punta del Este con un amigo”.</p><p><b>—No tenía disponibilidad emocional, pero sí de agenda y de planes (risas).</b></p><p>—Sí, sí (risas). Ahí nos dice: “Si ustedes quieren venir, vienen en el auto”. Y yo ahí la admiro a Juli, agarro el celular y le escribo a una amiga de Uruguay y le digo: “Che, Sandri, por casualidad, ¿te sobra el departamento?” (risas). Me dice el de Punta del Este no, pero el de Piriápolis sí. </p><p><b>—Era difícil el plan: un chico que recién se había separado y que quería ir a Punta del Este, pero consiguieron para ir a Pirápolis (risas).</b></p><p>—Sí, aparte le conté a mi mamá y me dice: “Pero Micaela, ¿te vas a meter con un pibe que se acaba de separar?“. Como diciéndome estás en el boludeo, enfocate, no vayas por ahí. <b>“Yo siento que tengo que ir”, le dije</b>. Así nada más. Hice la mía y fui. Seguí mi instinto. </p><p><b>—¿Y qué pasó?</b></p><p>—Fuimos de viaje, pero todo esto fue un largo proceso... A partir de ahí, nueve meses chongueando. Pero él marcaba distancia. Igual yo estaba tranquila, había estado tres años soltera, no me enganchaba con nadie. Pero él me gustaba.</p><p><b>—¿Cómo fuiste manejando la cabeza ese tiempo en el que decís que él marcaba distancia y vos venías con otra disponibilidad emocional? </b></p><p>—Hice lo que nunca había hecho: <b>bancarme la ansiedad</b>. Entender que él estaba en un proceso. No era que no quería ponerse de novio nunca más en la vida, en ese momento no. Tenía que hacer un proceso y está buenísimo respetarlo porque si él no hace ese proceso después tal vez no sucede. Avanzaba todo muy lento, mes a mes, pero me iba sorprendiendo. Hasta que en un momento yo lo que planteé fue: “Yo te banco, te recontra entiendo lo que te pasó. Pero ya la ‘no exclusividad’ no me copa”. Y ahí me dice que tampoco estaba con otras personas. No te lo había dicho hasta ese momento y a la semana me dijo si quería ser la novia. Todo ese periodo duró como 9 meses. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/72SPX52YHRDNTPOLJJBJGRTUMI.jpg?auth=8904d9592c5959260367a53f49bd83a6b089de9965833be9c5ca594afc8a6745&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Los vínculos son para aprender y, si no aprendés, las cosas se repiten”, expresó Mica en diálogo con Luli. (Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><h2>La primera vez que Tomi conoció a la familia de Mica</h2><p><b>—¿Cómo fue el primer avance formal en la relación? ¿Cuando conoció a tus papás? </b></p><p>—En julio arranca bien a avanzar, que vino a mi cumpleaños en casa y ahí conoce a mis papás.</p><p><b>—¿Qué sentiste cuando tu mamá lo vio entrar, después de haber dicho: “Acá desestimo esto para mi hija”? </b></p><p>—¡Ay Dios!. Yo casi me muero ahí, porque aparte eran los primeros avances. Yo a mis papás les dije: “Bueno, no hablen mucho”, como que no quiero que se manden cagadas. Mi papá no dijo nada, ni le habló ni lo miró, ¿entendés? Nada. Se va a un extremo. No es que no diga nada, pero fue mudo. Mi mamá fue re simpática con él.</p><p><b>—¿Por qué creés que tu papá reaccionó así, que se puso tan nervioso? No era la primera vez que presentabas a alguien…</b></p><p>—No sé. Yo pensaba: qué le pasa. Me hace reír porque actúa raro a veces, es muy gracioso.</p><p><b>—¿Cómo fue la actitud de tu mamá después de conocerlo? </b></p><p>—Ahora lo ama. Ella es así, al principio me cuidaba, y después, cuando vio que todo iba bien y que era un divino total, acompañó. Y bueno, mi papá también.</p><p><b>—¿Ese día fue la presentación oficial? </b></p><p>—Claro, pero sin ser tan oficial, porque tampoco era nada todavía. Estaba empezando a gestarse el vínculo como tal. De a poco.</p><p><b>—Si mirás un poco para atrás, ¿hubo algún cambio en vos para correrte de ese lugar de “che, conozco a todos pibes que no me cuadran”, hasta que llega Tommy? Por esto que me decías de que “su tiempo y su duelo los tenías que respetar”. Ahí te paraste desde otra versión tuya.</b></p><p>—Sí, es que en parte fue un aprendizaje. Los vínculos son para aprender y si vos no aprendés, las cosas se repiten. Es clave hacer terapia, trabajarse, porque es la única manera de evolucionar. En mi anterior relación, yo no registraba el tiempo de él. Ya estábamos de novios y todo, pero estábamos en distintas sintonías. Eso fue un recontra aprendizaje y dije: “Tengo que ver al otro, qué le pasa, qué me pasa a mí. Pero si es a dos, no puedo estar yo pensando en mí nada más”. También la comunicación. Ese fue un cambio que hice: ver y respetar los tiempos del otro. </p><h2>Expectativas sobre la maternidad y el entorno familiar</h2><p>Micaela compartió que la noticia de su embarazo fue recibida con entusiasmo en ambas familias, ya que será la primera nieta tanto por su lado como por el de su pareja. De cara a la maternidad, confesó que no tiene una imagen definida de cómo será como madre, pero se imagina relajada y abierta a aprender sobre la marcha.</p><p><b>—Si pudieras tomarte un mate con vos misma dentro de cinco años, ¿qué te dirías? </b></p><p>—Que me respete mi momento, que todo está bien y que saque la presión de que tiene que ser perfecto. Porque en este momento no sé nada de lo que está por venir, no entiendo nada y está bien. En cinco años me diría: “Está bien que estés así, ya vas a saber qué hacer”.</p><p><b>—¿Cómo te imaginás como mamá? </b></p><p>—La verdad es que no me imagino. No sé qué me va a suceder. Sí tal vez me imagino relajada, porque soy por lo general así. Conozco que hay madres que son más como…</p><p><b>—¿Y al papá? ¿Cómo lo ves?</b></p><p>—Tommy para mí es más controlador, como que va a ser más sobreprotector. Y yo más tranquila.</p><p><b>—¿Cómo fue tu papá con vos? </b></p><p>—Lo más. O sea, él dice que no estuvo presente, pero lo que hablaba con mi hermano es que en los momentos en los que él estaba, por ejemplo, al mediodía cuando volvíamos del colegio, era súper presente a pesar de trabajar mucho. El momento que estaba era de calidad, y eso está buenísimo.</p><p><b>—¿Y ahora que va a ser abuelo? </b></p><p>—Para mí, como abuelo… Ya le fue a comprar ropa, imaginate. Y mi mamá se ríe y dice: “Nunca les compró ni un pañal a ustedes” (risas). Para mí algo le está sucediendo internamente. Para mí, se va a volver loco de amor.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ASP7VLEOY5CE5E5KDWOKNARA54.jpg?auth=a34c4afd09a67dfdd130969fab1f1f92a5c284a358e68ff328551c3e688797e2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mica Lapegüe con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mery del Cerro: por qué no se casó con Meme Bouquet, el rol de sus amigas del medio y el exigente debut teatral que la lleva al límite]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/16/mery-del-cerro-por-que-no-se-caso-con-meme-bouquet-el-rol-de-sus-amigas-del-medio-y-el-exigente-debut-teatral-que-la-lleva-al-limite/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/16/mery-del-cerro-por-que-no-se-caso-con-meme-bouquet-el-rol-de-sus-amigas-del-medio-y-el-exigente-debut-teatral-que-la-lleva-al-limite/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la actriz y modelo repasó su relación de más de una década y reflexionó sobre el compromiso y la construcción de su vida en común. También se refirió a los desafíos profesionales actuales y a una etapa marcada por su evolución personal y artística]]></description><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 05:19:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Estoy hace 16 años en pareja y no estoy casada. Hemos construido un hogar con dos hijas increíbles y cosas mucho más fuertes que un casamiento. Existe la fantasía de que algún día suceda, pero hoy priorizamos nuestro vínculo y la familia que formamos”, contó <b>Mery del Cerro</b> en una charla íntima en <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Su nombre es <b>María Eugenia del Cerro </b>y es una actriz, modelo, conductora y diseñadora de moda. Saltó a la fama tras su participación en el reality <i><b>Super M 2002</b></i> y alcanzó gran popularidad por su papel de Melody en la exitosa tira juvenil <i><b>Casi Ángeles</b></i>, producida por <b>Cris Morena</b>. A lo largo de su carrera trabajó en televisión, teatro y conducción, además de desarrollar su propia línea de moda. En el ámbito personal, está en pareja con el DJ <b>Meme Bouquet</b>, con quien tiene dos hijas, <b>Mila</b> y <b>Cala</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/73C673XSO5D2HBV52I3NQZPFLY.jpg?auth=404cbfb11fd2d6915ba6145393c532dc5719d1b17f887fce7f1a05e1f4067d37&smart=true&width=1351&height=760" alt="Mery del Cerro: “Yo creo que existe la fantasía de que en algún momento suceda el casamiento"" height="760" width="1351"/><h2>Un millón de dólares y dos sueños</h2><p><b>—¿Qué quisieras hacer con un millón de dólares?</b></p><p>—Se me vienen dos cosas a la cabeza. Con Meme somos padrinos de un hogar que se llama <b>María del Rosario</b>, que es de niños que por algún motivo fueron separados de sus familias y lo que tiene de particularidad este hogar es que alberga a hermanos. Entonces se terminan criando juntos en este hogar, que siempre necesita mucha ayuda. Hemos hecho conducción varios años de las galas que hacen, donde recaudan dinero para seguir funcionando. La verdad es que es un lugar que queremos mucho, así que creo que destinaría gran parte a eso.</p><p><b>—¿Y qué más te gustaría?</b></p><p>—Hace mucho que tenemos el sueño con Meme de armar una casa rodante para ir con las chicas por todo el país. Tener un motorhome, pero hacerlo nosotros. Tenemos ese sueño que en algún momento lo vamos a hacer y sentimos que es una aventura espectacular para Mila, para Cala, para toda la familia. Recorrer nuestro país y cruzar a otros lugares, quién sabe. Pero armar algo bien pro. </p><h2>Proyectos actuales y próximos estrenos</h2><p>Mery está enfocada en el estreno de <i><b>Charlie y la fábrica de chocolate</b></i> en el teatro Gran Rex, una experiencia que marca su debut en la comedia musical. “Las funciones empiezan el <b>4 de junio</b> y ya se han vendido <b>más de siete mil entradas</b>“, afirmó.</p><p>“Estoy enloquecida porque es mi primera experiencia en musical y de la mano de los número uno del musical. Imaginate, son los mismos que hicieron La sirenita, School of Rock y Matilda. Así que estar en esta gran apuesta es algo que todavía para mí es un sueño”, confesó.</p><p>La obra representa un desafío personal y profesional, ya que es la primera vez que se enfrenta a un musical. “Estoy entre emocionada y súper nerviosa, porque estoy con todos grosos, con un ensamble musical impresionante, con un elenco de niños que cuando lo vayas a ver te morís. Es un musical para toda la familia”, expresó.</p><p>El regreso al Gran Rex después de los años de Casi Ángeles tiene un valor especial para ella, ya que esta vez podrá compartir la experiencia con sus hijas como espectadoras. “Después de 20 años, volver ahora y tener en las butacas sentadas a Mila y a Cala es impresionante”, admitió.</p><p>Además, relató la intensidad de los ensayos. “Cuando hice la audición, lloré. Cuando tuve el primer encuentro con <b>Sebastian Mazzoni,</b> que está en toda la parte musical, lloré también. Y cuando me pusieron a los niños, porque hay cuatro elencos de niños, o sea, hay cuatro Charlies... Estoy como muy interpelada, emocionada. Creo que es una junta de cosas y sobre todo el desafío de hacer un musical que es algo que yo nunca experimenté”, señaló.</p><p>A lo largo de su carrera, Mery del Cerro reconoció que los desafíos siempre la impulsaron a crecer y reinventarse. “Me mantienen viva los desafíos”, explicó. Comenzó como modelo, luego se formó como actriz, más tarde incursionó en la conducción y hasta participó en programas como <b>MasterChef</b> y <b>Bailando por un sueño</b>. </p><p>“Es un desafío nuevo la comedia musical y es algo que lo tenía como un sueño que quería cumplir. No pretendo ser una cantante, pero sí quiero ser una actriz que pueda cantar. Me gusta tener esa adrenalina y esos nervios ahí de no saber cómo va a ser”, analizó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FPXO5JXV5ZGVPIW6663VI3GKPM.jpg?auth=14695bf1809c9339f6f1f9480da96af112d10942bbe1f85de5fbb50482ece4e2&smart=true&width=2742&height=1542" alt="“Yo soy muy de los desafíos, me mantienen viva", confesó la actriz en Casino Deluxe" height="1542" width="2742"/><h2>Amistades, vínculos y valores</h2><p><b>—En este juego tenés que apostar entre tus amigas: Cande Vetrano, Paula Chaves, Zaira Nara, Lali y yo.</b></p><p>—¡Uh! ¡Qué dificil! (risas). Con todas me pasan cosas distintas. En realidad con Zaira tengo un vínculo más laboral, quizás. No es amistad. En algún momento, por ahí teníamos un poco más de vínculo, por Pau y Zai y vivíamos cerca... Pero no es que tuve una relación profunda. Entonces quizás con Zaira no tengo mucho para apostar así.</p><p><b>—¿Quién es la más sincera de tu grupo?</b></p><p>—Nivel de sinceridad yo creo Cande. Cande es la que más sincera cuando te habla, te dice las cosas como son...</p><p><b>—¿Y la más divertida?</b></p><p>—Lali es la más divertida. Es una persona que me hace reír mucho. Es muy graciosa.</p><p><b>—¿Cómo surgió tu amistad con Paula?</b></p><p>—A Paula la conocí en SuperM. En realidad, yo estuve en el SuperM 2002 y ella en el siguiente. Y ahí como que no teníamos tanto vínculo. Sí, buena onda. Pero nos reencontramos muchos años después. Yo ya embarazada de Mila. No había pasado nada en el medio, simplemente la vida. Ella empezó a hacer un camino y yo otro. Y la verdad es que es súper incondicional. Sobre todo en mi embarazo, que a ella le encanta acompañar y demás ese mundo. Y eso nos unió y hoy somos grandes amigas. También es muy divertida.</p><p><b>—¿Y con las que compartimos Casi Ángeles?</b></p><p>—Crecimos juntas en Casi Ángeles. Compartimos mucho, giras... Es un vínculo que no nos vemos por un tiempo, pero cuando nos vemos fluye.</p><p><b>—Siempre sucede algo muy fresco, espontáneo, muy hermanado...</b></p><p>—Vos ya te autopusiste el 100 así que lo voy a dejar (risas).</p><p><b>—¿Quién es la que presta ropa?</b></p><p>—Cande y vos también.</p><p><b>—¿La mejor cocinera?</b></p><p>—Paula. No sé si cocina tanto ella, pero vas a su casa y todo es rico, es sano, te hace la masa integral, el coso…</p><p><b>—¿La más loca? Esa que te llega con propuestas de: “Vamos mañana a tal lado”</b></p><p>—Vos (risas). Sos totalmente inesperada.</p><p><b>—¿A quién le dejarías a tus hijas si te vas de viaje?</b></p><p>—A Paula, obvio. Es indiscutible. Cierro los ojos con Paula, ya está. Se los dejo un mes (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SPXISR27VRFJFK3NCXTMMPTNPA.jpg?auth=33148cfff844d729ce2bdfb58d51754840bfcbb49e1c26c58426fdc7824d8273&smart=true&width=1920&height=1081" alt="“No pretendo ser una cantante, pero sí quiero ser una actriz que pueda cantar", explicó Mery en diálogo con Emilia. (Adrián Escandar)" height="1081" width="1920"/><h2>Vida personal, relaciones y pareja</h2><p><b>—¿Alguna vez te enamoraste de alguien de un elenco?</b></p><p>—No. Nunca me enamoré de alguien del elenco.</p><p><b>—¿Hace cuánto tiempo estás en pareja con Meme?</b></p><p>—Estoy hace 16 años. Desde mis 24. Antes estuve de novia con <b>Benja (Rojas)</b> casi cuatro años y antes tuve un novio desde los 15 a los 19. Soy una persona muy noviera. Estuve toda mi vida de novia, estuve muy poco sola.</p><p><b>—¿Te arrepentís de no haber estado más tiempo sola?</b></p><p>—Quizás en los momentos que estuve soltera, no la pasé tan bien. Si me preguntás y volvería el tiempo atrás, quizás trataría de haber disfrutado un poco más de los momentos que estuve sola. Es como que no lo supe hacer. Con la evolución que tuve con los años, siento que si volvería el tiempo atrás, hubiese disfrutado más de los momentos. Soy feliz en pareja, pero si le tuviera que dar un consejo a una hija mía, quizás le diría: “Che, también está bien estar sola”.</p><p><b>—¿Te hubiera gustado viajar más o vivir otras experiencias?</b></p><p>—Creo que de autoconocerme, de entender la vida también desde un formato de estar sola. Quizás también de haber viajado más. Yo siempre prioricé mucho el trabajo. Trabajo desde los 16 años y para mí siempre el trabajo fue algo muy importante en mi vida. He tenido momentos en donde amigas mías han viajado y yo, al priorizar el trabajo, no lo hice. Hoy tengo un montón de lugares para conocer que me encantaría hacerlo y con la rutina de las chicas se hace más difícil. No lo podés hacer de la misma manera que antes.</p><p><b>—¿Se casaron con Meme?</b></p><p>—No, no estamos casados. Yo creo que existe la fantasía de que en algún momento suceda, ya con nuestras hijas grandes. Realmente existe esa fantasía. Como que siempre está el chiste y queda ahí. No sé. Quizás no sé si nos parece como lo más importante. En 16 años, hemos construido un hogar con dos hijas increíbles, cosas mucho más fuertes que un casamiento. Y nuestro vínculo, de 16 años, que uno va pasando por diferentes etapas, creo que sería una gran coronación en algún momento si sucede. Más que nada porque Mila y Cala. En algunas oportunidades nos han expresado sus ganas.</p><p><b>—¿Cómo te imaginás ese casamiento?</b></p><p>—Hoy siento que sería algo mucho más íntimo y de verdad íntimo. Ya tenés realmente quiénes querés cerca de tu vida. En estos últimos dos años se empezaron a limpiar muchas cosas de lo importante que son los vínculos, los vínculos sanos, que tengan tus mismos valores sobre todo. Ese espacio se va haciendo cada vez más chico. Sería un casamiento realmente íntimo y para celebrar nuestro amor, nuestro vínculo de 16 años, nuestra familia.</p><p><b>—¿Qué valorás más en tu relación?</b></p><p>—El amor, fundamental, el respeto, las ganas de seguir proyectando. Para nosotros es muy importante no caer en la rutina. Siempre nos planteamos eso. A veces uno termina cayendo en la rutina, inevitablemente, sobre todo cuando tenés hijas que tienen colegio, actividades y un montón de cosas. Y uno está cansado porque también trabajás. A los dos nos gusta mucho tener desafíos por delante. Los desafíos a veces te llevan a horarios o situaciones que no son las clásicas de una familia tradicional. Pero hoy estamos como parados desde otro lugar y creo que lo más importante es respetar lo que al otro le hace feliz.</p><p><b>—¿Cómo manejan los tiempos personales y familiares?</b></p><p>—Nosotros estamos muy conectados desde ese lugar. Respetar lo que al otro le hace feliz, ya sea desde viajar con amigos y bancar la parada en la casa con nuestras hijas. Que ellas también entiendan eso. Hace poco nos pasó que Meme tenía un viaje con amigos programado y yo también. Y les explicamos: “Nosotros estamos todo el verano juntos en sus vacaciones disfrutándolas un montón y ahora necesitamos un momento cada uno por separado y después juntos”. Gracias a Dios tenemos la posibilidad de hacer viajes. Es mucho agradecimiento que siempre tenemos, como familia y como personas por separado, de valorar la casa que pudimos construir, tener hijas sanas, poder mandarlas a un colegio en donde ellas se sientan cómodas. Son un montón de privilegios que para mí es re importante no olvidarse. Y que esos valores ellas también los tengan muy claros. Laburamos mucho, somos padres muy presentes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7LC22TGVBBHWRMONW2YH3UI5NA.jpg?auth=6c4a7369ca1e4756355eeaa91a0a42375eb9ae2422f762e7abe22f058d1e2678&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mery del Cerro con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Ocho veces por día durante años”: la explosiva revelación de Mónica Farro sobre su vida sexual]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/14/ocho-veces-por-dia-durante-anos-la-explosiva-revelacion-de-monica-farro-sobre-su-vida-sexual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/14/ocho-veces-por-dia-durante-anos-la-explosiva-revelacion-de-monica-farro-sobre-su-vida-sexual/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la actriz repasó su trayectoria desde sus inicios como modelo hasta su consolidación en el espectáculo argentino, defendió su lugar como figura de revista y cuestionó los prejuicios que aún rodean a quienes trabajan mostrando el cuerpo. También habló sobre los vínculos afectivos, sus decisiones personales y las polémicas que marcaron su exposición mediática]]></description><pubDate>Tue, 14 Apr 2026 06:12:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Toda mi vida trabajé con mi cuerpo y hoy sigo trabajando de mi cuerpo, pero también tengo una cabeza”</b>, afirmó <b>Mónica Farro</b> en una charla sin filtros en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>. Entre confesiones directas y anécdotas personales, la actriz, vedette y modelo desafió prejuicios y cuestionó las percepciones sobre quienes forjaron su carrera en el teatro de revista.</p><p>Nacida en Montevideo, Farro desarrolló gran parte de su carrera en <b>Argentina</b>, donde se consolidó como figura central del espectáculo. Tras iniciarse como modelo y obtener notoriedad como Miss Playboy Uruguay en 2004, incursionó en televisión y teatro, con participaciones en ciclos como <b>Bailando por un sueño</b> y <b>LAM</b>, además de una extensa trayectoria sobre las tablas. En los últimos años, combinó su exposición mediática con proyectos teatrales, contenido para plataformas digitales y una presencia activa en <a href="https://www.instagram.com/moni.farro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/moni.farro/"><b>redes sociales</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D26QHMHU7FBJBFD7VWF67KWGWQ.jpg?auth=007e636ef86e37f847262897f319cc667d105034475a14c96ad694b770cdf801&smart=true&width=1872&height=1053" alt="Mónica Farro: "Yo era muy sexual y bueno con uno no me alcanza. Yo tenía ocho con mi marido todos los días durante varios años"" height="1053" width="1872"/><h2>Carrera artística y rol de vedette</h2><p>Mónica defendió su historia y su lugar en el espectáculo con la misma frontalidad que la caracteriza en escena. Se definió como “la única y la última vedette vigente” de su generación, insistiendo en que, a diferencia de otras figuras contemporáneas como<b> Adabel Guerrero y Valeria Archimó</b>, ninguna continuó encabezando revistas hasta 2023. “Después de mí, no hubo más. Las revistas se acabaron”, afirmó.</p><p>Reconoció que nunca estudió baile, canto ni actuación y que su verdadero oficio es el de modelo profesional y dactilógrafa. “<b>El talento no se estudia</b>, no te dan diploma por eso. Uno viene con algo incorporado que le gusta, se perfecciona. Yo nunca tomé clases, pero sé que sirvo porque me preocupo, me ocupo y tengo oficio”, sentenció.</p><p>Para Farro, ser vedette es un reconocimiento que otorga el público, no una etiqueta automática. “No por ponerte un conchero sos una vedette. La vedette la elige el público. Hay algunas bailarinas que pueden ser las mejores del mundo, pero en el escenario no te generan nada. Yo sé que algo genero porque la gente me lo dice y no porque yo me lo crea. Cuando la gente viene a comprar la entrada porque te ve a vos y no al capo cómico, es por algo”, analizó.</p><p>Además, recordó que su carrera comenzó a los 14 años, acompañada por su madre, en desfiles de lencería y comerciales. Con el tiempo, fortaleció su presencia en el espectáculo de revista y la televisión, y durante cuatro años trabajó en Canal Playboy, viajando por <b>Latinoamérica</b> y partes de Europa. “Viví tantas cosas lindas y no tan lindas en mi vida que todo te da experiencia”, resumió.</p><h2>Vida personal, relaciones y familia</h2><p><b>—¿Te gusta estar en pareja? </b></p><p>—Sí, me gusta.</p><p><b>—Saliste como 15 años con tu primer marido, con el que tuviste a tu hijo. </b></p><p>—Sí, 17 años.</p><p><b>—Y no sé cuánto llevas con el otro...</b></p><p>—En realidad creo que tuve cinco hombres en mi vida y un año soltera desde los 17 hasta ahora que tengo 50. </p><p><b>—Cinco novios, pero hombres más.</b></p><p>—Pero ojo como estuve tan casada o tan comprometida y fui fiel... Bueno, al padre de mi hijo no le fui muy fiel y por eso me separé.</p><p><b>—¿Al padre de tu hijo no le fuiste tan fiel al final?</b></p><p>—No, siempre lo dije. Los últimos años ya no… Me casé muy joven, a los 17, quería experiencias. Pero yo me perdonaba a mí misma porque decía: “Yo sé que lo amo y no me voy a separar. Estoy acá”.</p><p><b>—¿Él te engañaba también? ¿Fue por venganza?</b></p><p>—No, no. Uno no engaña por venganza. Uno engaña porque tiene ganas. Después el bumeran te vuelve y te da en la cara. Después me recontra cagaron. Lo mío fue más público porque fue en Argentina. Entonces, <b>iba por la calle y me gritaban cornuda.</b> Uno las hace y las paga. En Uruguay yo me portaba mal, pero nadie se enteraba porque la prensa es diferente allá.</p><p><b>—¿Te arrepentiste en algún momento? </b></p><p>—Me arrepiento de haberlo engañado de esa forma porque era un gran hombre. </p><p><b>—¿Le pediste disculpas? </b></p><p>—No sé... Me sacó todo, perdí todo, tuve que firmar el divorcio y mantener a mi hijo hasta que cumpliera 18. O me hacía divorcio por adulterio, que en Uruguay todavía existía, y yo estaba acá ganando en dólares y no se lo iba a dar. Así que le cedí todo: la casa, el auto. Hice yo el rol de hombre y pasé una buena cantidad todos los meses y me quedé con tres valijas acá en Argentina.</p><p><b>—¿Pagaste la cuota alimentaria? </b></p><p>—Sí. En dólares y unos cuantos en esa época porque fue en 2009 por ahí.</p><p><b>—¿Cómo ves el debate sobre la manutención? </b></p><p>—Hay un caso ahora de una chica que estuvo en la revista y no quiero dar muchos datos, que su ex le pasa cinco millones por mes y le reclama más. Sentite feliz que el padre se hace cargo, encima pasa un montón de guita, andá a trabajar. Parece que se sientan a esperar cuando hay gente a la que no le pasan nada. No me parece que esté bueno eso. Después me dicen machista cuando digo estas cosas, pero yo soy justa. Peor bueno, hay una mezcla de todo y la verdad que es un abanico muy grande. También están los que tienen un montón y no quieren pasar nada. Lo mío fue al revés: le di todo feliz, me saqué todo de encima y ya fue.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZI7P2DQYNBZZGK3ITI2IHUE7E.jpg?auth=e554e30eb92e1b54427df0703e2d605fd442b2ab39c4a8b3c12a8a4c2466fe7c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me ofrecieron 50 mil dólares por sexo", confesó la actriz. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><h2>Sexualidad, tabúes y experiencias íntimas</h2><p><b>—¿Sentís que sigue existiendo el prejuicio en la sociedad con una mujer que hizo toda la vida revista?</b></p><p>—Sí. </p><p><b>—Esto de que a las mujeres que trabajan con su cuerpo les dicen “gato”, ¿a vos te afectó? ¿Te lo han dicho? ¿Alguna vez te ofrecieron dinero a cambio de tener relaciones?</b></p><p>—Sí, claro. Yo trabajé cuatro años para Canal Playboy también. Entonces, es como que mi vida siempre fue como sexual. Pero es más lo que la gente se imagina que lo que realmente es. Viste que las que más parecemos somos las más tranquilitas y las que menos parecen son las terribles. Y en este caso yo creo que es medio así. Yo vivo de mi cuerpo, pero no es que lo uso para... sino tendría cinco departamentos en Miami, estaría recontracómoda, no estaría con un laburante, viendo cómo pago las cuentas a fin de mes, que igual no es que veo cómo las pago, pero yo también laburo. </p><p><b>—Sí, te entiendo. Te afecta el día a día. </b></p><p>—Claro, yo me mantengo, no me mantiene nadie, siempre me mantuve yo, siempre yo velo por mí, tengo mis dos casas, tengo mi casa en Uruguay, mi casa acá, todo es por mí. Nadie me regaló nada, nadie me dio nada. Yo pago mis cuentas, me hago cargo de lo mío y no dependo de nadie. Entonces eso para mí es ¡Wow!</p><p><b>—¿Qué te han ofrecido? Porque me imagino que hay hombres que te han dicho de todo.</b></p><p>—De todo, sí... A mí que me vengas con una Ferrari y me digas: “¿Damos una vuelta?”. “No, gracias”. No me comprás con lujos porque no me interesa el lujo. </p><p><b>—¿Qué es lo más loco que te propusieron?</b></p><p>—No sé, los que te quieren llevar de viaje. Digo: “Boludo, estoy casada, ¿no te das cuenta? ¿Cómo me voy a ir de viaje con vos?”. O sea, no. ¿50 mil dólares por un garche y después pierdo lo que tengo, que para mí es hermoso tener un compañero? Ni en pedo. ¿Lo hubiera hecho antes? Sí, qué estúpida que no lo hice porque estuve toda mi vida en pareja. </p><p><b>—Pero ¿por qué estúpida? Porque cuando eras joven y te lo ofrecían, algo te decía que no. Si no, hubieses agarrado 20 de acá, 10 de allá, 15 de allá y te hacías millonaria.</b></p><p>—Y porque a mí me gustaba divertirme. Yo cuando fui infiel era un touch, obviamente, con alguien que a mí me gustara, que yo le tuviera deseo. Es diferente que alguien te pague. Es muy distinto. Te pagan, sos la prostituta, la put* del momento de esa persona y tenés que hacer... Yo hago lo que yo quiero, no lo que vos quieras que yo haga. Entonces, ya desde ese punto, no porque me pagues vas a ser mi dueño una hora, ni en pedo. Y yo soy muy hombre en el sexo, entonces no me vas a dominar vos a mí nunca. Yo voy a hacer lo que yo quiero. Soy muy dominante.</p><p><b>—¿Te arrepentís de no haber aceptado alguna propuesta? Porque alguno debe haber sido lindo...</b></p><p>—No. Hasta el día de hoy me llegan de terceros o cuartos. “Tengo un conocido que tiene un amigo que te ofrece lo que quieras, que te da un cheque en blanco”. “No, gracias”. Lo pienso y digo: “Ay, sí, quiero, quiero, quiero” (risas). Pero no, gracias. No ha venido uno directamente a decirme: “Che, tengo a esta guita, ¿querés? Y es un... bombón”. No, la verdad que no sucede.</p><p><b>—Y además se sabe todo después en el medio. </b></p><p>—Claro. Y yo he hecho cosas porque yo tuve ganas, no porque alguien me pagó y nadie se enteró. O sea que <b>si no querés, no se enteran.</b> Y está bueno también tener su vida privada. Si no querés que alguien te vea con Pepito y bueno, no te expongas. La podés hacer muy bien. Yo la hice bien hasta que me cagaron (risas), después ya no... Pero hoy no. Hoy pongo otras cosas en la balanza. </p><p><b>—Había un rumor de que andabas con casados. ¿Es real o es mentira?</b></p><p>—No. Yo tengo una postura muy importante para mí: yo no soy segunda de nadie y tampoco hago lo que no me gusta que me hagan. Entonces, si vos estás casado, comprometido, ni te me acerques. Ya estás usado, no me interesa. Es imposible que yo esté con un casado. Y siempre prefiero que sea alguien que no haga lo mismo que yo, que no sea tan conocido.</p><p><b>—En pareja no has estado con ninguno del medio, pero has estado sexualmente, seguramente. ¿Te decepcionó alguno del medio? </b></p><p>—Puede ser, sí (risas). </p><p><b>—A mí me encantaría que me dieras algún nombre porque sería hermoso.</b></p><p>—No, no diría nunca. Nadie sabe tampoco, así que no. Sí he dicho que <b>Riquelme</b> era más goleador en la cancha, pero porque después de tres años que estuve con él, alguien me dijo y dije: “Sí, estuve con él”, qué sé yo. Después de que pasaron tres años que estuve, alguien una vez me lo preguntó, que no sé cómo se enteró y dije: “Sí”. Yo perdía nada. En ese momento yo estaba soltera. Él creo que también, o por lo menos es lo que me decía.</p><p><b>—Román es alto, jugador de fútbol. No, no creo que sea tan malo. Lo mataste. Reivindicámelo un poquito. </b></p><p>—Y lo que pasa es que<b> yo era muy sexual y bueno con uno no me alcanza.</b> O sea, un ratito te veo, dame cinco, no me des uno en un ratito. Entonces es como que para mí era eso...</p><p><b>—¿Pero cinco qué? Es imposible. </b></p><p>—No, no es imposible (risas). Es que la gente parece que tiene una vida sexual muy aburrida. Yo tenía ocho con mi marido todos los días durante varios años. </p><p><b>—¡¿Ocho veces?!</b></p><p>—Sí. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OXIKBID54NHDBHTDFQLVVBDDPY.jpg?auth=e0d86acd15ebd6a93635b5c90f35da2a9acd9ce581aab66718f8b3577f090b1c&smart=true&width=2205&height=1240" alt="“Podría ser millonaria, pero elijo ser laburante”: la fuerte definición de Mónica sobre su carrera y sus valores" height="1240" width="2205"/><h2>Caballerosidad, feminismo y polémicas</h2><p><b>—¿Es verdad que dijiste: “Que el hombre me abra la puerta del auto no me hace sentir más débil, me hace sentir cuidada. Eso es caballerosidad y creo que estas cosas hoy las mujeres no las quieren, pero yo sí”? </b></p><p>—Sí, lo dije. Con <b>Juana Viale</b> en Mar del Plata. Yo soy feminista, pero a mi forma. No voy a ser feminista de estas que se desnudan y quieren que los tipos se mueran. “Muerte al macho” y todo eso, no. No soy de las que no le gustan los piropos. Me gusta depender de un hombre, pero yo no dependo de un hombre. Me encanta que me hagan esto, me hagan aquello, que sean hombres. No que te levanten la mano, porque también ya lo pasé. Que no te boludeen, no que te caguen a palos. Esas cosas no. Pero no todos los hombres son así. </p><p><b>—Te gusta la caballerosidad. </b></p><p>—Que me abran la puerta... Cuando pasó todo esto del feminismo y no sé qué, yo sé que hay mujeres que si vos las dejas pasar para subir a un colectivo, te dicen: “¿Por qué voy a pasar yo primero?" Y te lo digo porque mi hijo vivió un año acá en Argentina y me dijo que le pasó un par de veces eso. Él es muy caballero y es muy respetuoso de las mujeres. Y le ha pasado, él me lo ha contado, esto de que de repente quiere deja subir a alguien o dejó subir a alguien y lo hicieron sentir mal. Le dijeron: “¿Por qué voy a pasar yo primero?"</p><p><b>—Igual vos tenés un perfil un poco más machista que la media, porque hay mujeres que capaz lo piensan, pero no lo dicen.</b></p><p>—No sé si machista. Pero yo no me caso con nadie y digo lo que yo pienso y siento. Puede ser que tenga una educación antigua, porque para muchas cosas soy muy antigua. No soy tan liberal como pasa hoy, pero no sé si es machista. Que te abran la puerta del auto para mí es un acto de que te están respetando. </p><p><b>—¿Es verdad que dijiste que tu marido te hacía el amor dormida y se armó polémica? </b></p><p>—¡Ay! Sí. Es que la gente me interpreta como la mierd*. </p><p><b>—¿Qué quiere decir dormida? Porque si abordás, se despierta... </b></p><p>—Obvio, por eso la gente pelotud* que no entiende y me dice: “¡Ay! Te violaba”. No, no es así. Después mi marido la pasó mal porque son cosas que salieron que yo conté hablando de sexo, que mi marido de repente está ahí durmiendo, se despierta y me la está poniendo. Si yo no quiero, no me la va a poner. Es eso lo que yo conté, que de repente somos tan sexuales que hasta en la noche muchas veces él se despierta erecto, viene y me la quiere poner. Y si está todo bien, si yo tengo ganas, sí. Y sino, no. Y ya interpretaron como que si el tipo me violaba y la gente tiene la cabeza muy cerrada en muchas cosas. Y no todo es agresión del hombre hacia la mujer. </p><h2>Trabajo con el cuerpo, contenido y dignidad personal</h2><p><b>—En un medio donde muchas veces se te encasilla por la imagen, ¿cómo conviviste con esa mirada a lo largo de tu carrera y qué lugar sentís que ocupa hoy tu identidad más allá de lo físico?</b></p><p>—Toda mi vida trabajé con mi cuerpo. A los 14 empecé como modelo, iba con mi mamá, obviamente, porque yo era chica y hacía desfiles de lencería, comerciales de jeans, etc. Siempre con el cuerpo, el cuerpo. Después fui siempre muy deportista y mostré mi cuerpo también y hoy por hoy sigo trabajando de mi cuerpo, pero también tengo una cabeza. Y está bueno que se sepa que tengo cabeza y que tengo mente, no que solo puedo mostrar un cuerpo. Por eso te digo, yo no habré estudiado nada, pero yo sé que soy muy buena en todo. </p><p><b>—Tenés la universidad de la calle y has laburado muchos años, aprendiste mucho. </b></p><p>—Viví en muchos países también. Viajé mucho con Canal Playboy y eso me dio mucho, porque yo viajé por toda Latinoamérica, partes de Europa. Durante cuatro años nos íbamos 10 días todos los meses a trabajar. Éramos diosas divinas, espectaculares, intocables. Éramos así, ¿viste? Viví tantas cosas lindas y no tan lindas en mi vida que todo te da experiencia. Y <b>podría ser millonaria, pero elijo ser una laburante</b> y estar con un laburante. Qué sé yo. Puedo ser considerada tonta o no tonta, pero elijo estar tranquila y en paz. </p><p><b>—Es tu dignidad y los valores en los que realmente creés. Pensar que sos tonta por no haber vendido tu cuerpo es una locura...</b></p><p>—Claro, pero a veces decís: “¡Ay! Etaría tan tranquila en la vida económicamente" (risas). Pero ¿sabés qué? Elijo el compañero. Hoy tengo un buen compañero, tengo una persona que me apoya, una persona que hace lo que yo hago en cierta forma y nos divertimos. Entrenamos, nos divertimos tomando mate con facturas un domingo a la mañana, comiendo una pizza una vez a la semana, ponele, mirando la tele. Somos muy caseros, nos gusta lo mismo, somos muy tranquilos y eso está bueno. Conseguir a alguien que realmente va con vos. Porque yo también podría estar de joda todo el tiempo y de acá para allá. Pero ¿qué te deja eso al final del día? Ahora volví de Mar del Plata y tengo un periodo de extrañar porque volví de las luces, los aplausos, de ser la espectacular y que todo el mundo te llene el oído, que te digan qué hermosa, qué buena la actuación... Y llegás a tu casa y estás ahí, sola, ya no hay aplausos, no hay nada. Pero es un cambio que uno también necesita aceptar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZWER4JPAVCP3EVOP2Y3ZZTKYU.png?auth=e69335396cdcb25a14cdbc9fe30c2390ce8a4125f625b6edd4b66613e7bc5e3c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mónica Farro con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[José Chatruc: el inicio de su relación con Sabrina Rojas, cómo enfrenta la repercusión mediática y por qué “es difícil dejar de hacer cosas”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/14/jose-chatruc-el-inicio-de-su-relacion-con-sabrina-rojas-como-enfrenta-la-repercusion-mediatica-y-por-que-es-dificil-dejar-de-hacer-cosas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/14/jose-chatruc-el-inicio-de-su-relacion-con-sabrina-rojas-como-enfrenta-la-repercusion-mediatica-y-por-que-es-dificil-dejar-de-hacer-cosas/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el ex futbolista se refirió al incipiente vínculo sentimental que mantiene con la conductora y modelo. Por qué se dedicó al periodismo y los cruces frente a las “críticas terminantes”]]></description><pubDate>Tue, 14 Apr 2026 06:11:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>José Chatruc</b>, <i><b>Pepe</b></i>, nació en Buenos Aires el 9 de noviembre de 1976. Comenzó su carrera futbolística en <b>Platense</b>, equipo con el que debutó como profesional en 1996. Tres años más tarde pasó a <b>Racing</b>. Con la<i> Academia</i>, y dirigido por <b>Reinaldo </b><i><b>Mostaza </b></i><b>Merlo</b>, fue parte fundamental del título del Apertura 2001, que cortó una sequía de 35 años sin títulos locales para el elenco de Avellaneda. En el fútbol argentino vistió además las camisetas de San Lorenzo, Estudiantes, Quilmes y Banfield. También jugó en el exterior: en el Grasshopper de Suiza y en Barcelona de Ecuador.</p><p>Tras su retiro, Chatruc comenzó a trabajar en los medios -es periodista deportivo- y entre otros, se desempeñó en <i>ESPN</i>, <i>TNT Sports</i> y <i>Radio La Red</i>. Por estos días, su nombre trascendió las páginas deportivas, ya que comenzó una relación con <b>Sabrina Rojas</b>, por lo que su palabra fue buscada recurrentemente por los programas de espectáculos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZOOACEX2BDQDEBBKBYR66AHFI.jpg?auth=eebc7cd41be10e81a5b6a3f794363c704831f53b0f819f5a6cff30e9da86b39f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Pepe Chatruc explicó por qué todavía "no es un noviazgo" su relación con Sabrina Rojas (Foto Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-¿Cómo estás? Con tantos flashes por estos días... Porque sos un tipo que has tenido flashes toda su vida como futbolista, tapas de diario, tapas de revistas... ¿has hecho otras revistas, como Playboy, Hombre?</b></i></p><p>-Me ofrecieron, sí. Hice algunas fotos, pero era la revista <i>Gente</i>.</p><p><i><b>-¿No hiciste el Macho Bus?</b></i></p><p> -No, no lo hice, porque me tenían que tapar (risas). En ese programa (<i>Sábado Bus</i>) gané el auto, practiqué con el corchito y lo gané (mientras habla del programa de Nicolás Repetto, Chatruc sigue buscando la foto de la producción que hizo para la revista <i>Gente</i>, finalmente la encuentra y la muestra: “Chatruc, el potro de Racing”).</p><p><i><b>-Bueno, hiciste una nota importante para Gente en cueros...</b></i></p><p>-Sí, en 2001. Me vinieron a hacer la nota porque estaba haciendo el curso de cocina y habíamos tenido una noche difícil con el <i>Chanchi </i>(Estevez), las ojeras... cuando ves la foto... lo muerto que estaba...</p><p><i><b>-Vos sos alguien que fuiste ídolo de Racing, San Lorenzo, jugaste en Europa, ahora escucho, por el momento que estás viviendo, por tu relación con Sabrina Rojas, que dicen “que choreo”, ¿qué tiene?“... ¿cómo la estás viviendo?</b></i></p><p>- No, bien... cuando vos salís con una persona tres, cuatro veces, lo comentás, pero no que te hagan una nota y te pregunten “¿estás enamorado?" (risas). Es gracioso... te dicen “¿qué te enamoró de ella?“, lo traslado a la vida real y es cómico, a nadie le preguntan eso. También ahí dimensionas un poquito el grado de fama, que siempre lo hablábamos con (Darío) Barassi. <b>Yo soy un famoso clase C, Barassi era clase C. Estábamos ahí. Hoy Barassi es clase A, está agrandado, insoportable. Yo iba a comer a cualquier lado con chicas, chicos, lo que sea y no había una cámara. Esa era la característica de clase C. A nadie le importa lo que hagas. Podés acceder a un canje. Vivís re tranquilo, con los beneficios de ser conocido, alguna cosita, algún mimito, una marca. Después, el famoso clase B ya es más seguido y clase A te clavan un móvil. </b><i><b>Sabri </b></i><b>(Rojas) está ahí. Ahí sí le importa a la prensa con quién sale, qué hace, y es noticia. Yo no, salvo que salga con Juan Marconi, por ejemplo (risas).</b></p><p><i><b>-¿Te llevás bien con eso? ¿O te gustaría que no pase?</b></i></p><p>-Entiendo que están trabajando. Si hay algo que odio es quedar como canchero, agrandado. Pero el otro día me hicieron dos o tres preguntas y la tercera, medio reiterativa ya. Y me mató que la notera me dice “ponete (el auricular) para salir en vivo para Flor de la V” y le digo que no, porque me tengo que ir a buscar a los chicos y se da vuelta y dice “bueno, se niega a dar el móvil”. <b>Y ¡no es que me niego, me tengo que ir!</b> Le mandé después un mensaje a Flor pidiendo disculpas.</p><p><i><b>-Vos dijiste que con Sabrina (Rojas) se conocen en un grupo, pero ¿cuando empezó eso de ustedes? ¿Fue desde el inicio?</b></i></p><p>-Recién nos estamos conociendo y va. Tampoco hay que hablar mucho porque te empiezan a buscar cosas y nada. Simplemente pegamos buena onda y dio para ir a comer y estamos en eso. Nada.</p><p><i><b>-O sea, no es un noviazgo.</b></i></p><p>-<b>No, todavía no y no sé qué va a pasar. Por eso tampoco hay que hablar tanto. es difícil. </b>Yo no estoy acostumbrado porque nunca lo hice. Y también respeto que ella tiene su familia, sus hijos, sus cosas, su laburo. Entonces después, si no resulta es “¡uy, qué fracaso!“. Entonces estamos viéndonos, nos vimos tres, cuatro veces. Se dio que nos fuimos de viaje. No fue canje (risas). Pasamos un lindo fin de semana. Lo que pasa es que, claro, vas a la playa y te sacan una foto.</p><p><i><b>-¿Cuándo te diste cuenta que podía haber algo con ella?</b></i></p><p>-Empezamos jodiendo, como soy yo, desde el humor. Pero nada, <b>nos estamos conociendo, tenemos la mejor, nos divertimos y ojalá que esté todo bien, pero proyectar es muy difícil y pasa esto, que después si vos hablás mucho del tema están todos como pendientes. Después se va a decantar...</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FLMHBL4TABE27LJOVTUFCFRPMM.jpg?auth=2c8c3ab0d8c21aabadc649ccb0ba14f41c65146d3c111e25ae1b28127ce1b598&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Chatruc contó que no sintió el retiro pese a dejar el fútbol muy joven (Foto Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-Vos hablabas de la familia de Sabrina, pero vos también tenés tres hijos. Te deben preguntar, otros chicos le deben decir algo, alguna cargada...</b></i></p><p>-Sí, alguna cargada hay, pero a mí lo que más me importa es que ellos estén bien y yo creo que están bien y saben que yo soy muy respetuoso. En general no subo situaciones mías a las redes, y menos ahora, porque no da. Y en cuanto presentar las parejas a los chicos, yo siempre traté de ir despacio, porque puede ser una carga para ellos, porque capaz esa persona después se va, por eso trato de preservar. No hablo de Sabrina en particular, sino en general. En mi vida siempre elegí preservar a los chicos y a la persona con la que salís, porque también son hijos de otras madres. Para mí para presentar a alguien tiene que pasar un tiempo largo y a veces podés no presentarlo. Creo que no hacen falta algunas cosas, como ensamblar. Estoy lejos de eso, si en algún momento se da, con Sabrina o con quien sea, no es lo que más me gusta. Es más, no creo que vuelva a convivir, no lo veo. <b>Como decía </b><i><b>Mostaza </b></i><b>Merlo (y lo imita), “se acaba la pasión”. Él decía que tenemos que tener sexo una vez por semana y nosotros le decíamos “pero vamos a ser todos cornudos” (risas), teníamos veintipico y él decía “no, no, solo el martes”. </b></p><p><i><b>-Y si ahora te lo cruzás a Mostaza, ¿cuántas veces por semana le decís?</b></i></p><p>-Quedó rara la relación con Mostaza, me gustaría volver a tener el vínculo que teníamos, porque lo quiero mucho y él para mí fue muy importante. Los dos éramos insoportables, pero él no se hace cargo de su parte. Es como en el amor, con las ex parejas: “¡fue todo culpa tuya!“.</p><p><i><b>-Ví las fotos que te sacaron con Sabrina en Punta del Este. Es evidente que saben que va a pasar. En la previa, ¿hay una charla? Dicen, “si nos sacan fotos ¿qué hacemos?”.</b></i></p><p>-Sí, obviamente hay que estar relajado con el tema. Para ella, que me diera ese pie, es porque no la avergüenzo (risas). Vos sabés que a mí no me importa nada, pero bueno, ella toma más recaudos y si evidentemente accedió a viajar conmigo es porque está todo bien con eso.</p><p><i><b>-Sos una personas que hace muchas cosas, ¿lográs parar en algún momento?</b></i></p><p>-Para mí es difícil, pero estoy en una etapa de repensar un poco todo. Cuando llegas a cierta edad, una analiza, decís “qué somos, a qué vinimos”, te replanteas todo, por qué trabajamos, todo el esfuerzo, el estrés... Estoy como con esa cabeza y también ya viví un montón y soy un agradecido a la vida. Yo soy un afortunado, jugué al fútbol, que era mi pasión, casi sin darme cuenta, porque hice una vida más tradicional. Tuve la suerte de que mis viejos me dieron una buena educación. Fui jugador sin haber hecho inferiores, era tal la convicción que yo tenía era que iba a jugar y lo logré. Hoy es muy difícil, pero después terminé eso y empecé en los medios. He sido notero, hice de todo.</p><p><i><b>-Muchos jugadores hablan de lo difícil que es el retiro, que pasó en tu caso, ¿lo sufriste?</b></i></p><p>-Tiene que ver mucho con cómo te tomás la vida y qué querés. Yo sentí que le había dado mucho al fútbol, que el fútbol también me ha dado un montón, porque yo empecé a jugar a los 17 años, pero también siento que la vida no es solo fútbol, por eso no quise ser técnico. Me parece que era repetir y que en la vida tenés mil cosas para hacer y no nos animamos como seres humanos a decir <b>“bueno, rompo todo, rompo esto, no quiero trabajar más y me voy a tal lado a hacer esto”.</b> Después vienen los hijos, las responsabilidades y todo cambia. Y yo soy feliz siendo padre porque lo elegí. Y tengo dos ex mujeres que son buenas madres también. Entonces reparto mitad y mitad, porque me gusta ser justo, pero hay muchos chicos que se deprimen. Hay gente que realmente le da la vida al fútbol y la depresión es muy grande. <b>Me acuerdo que cuando me retiré y me senté en la esquina de mi casa a tomar un café, dije “bueno, por ahí puedo no hacer nada”. Pero no, hago muchas cosas, tengo muchos emprendimientos, soy dueño de pymes y demás. Pero claro, yo sentí que ya está. Por supuesto que sigo jugando, también para mantenerme bien físicamente, la verdad que soy un privilegiado en cuanto a la genética. Pero entiendo que muchos no encuentran un lugar. Y como futbolista tenés (como salida) ser técnico o representante, o los medios. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTLT57JGKFHGRJCAR7LSHFDUKQ.jpg?auth=654693475014a27e34305b4461a72afca16f72d35160526a15a9de4cfefa0e82&smart=true&width=1281&height=1920" alt="Pepe comparte un streaming con otros ex futbolistas. También trabaja en ESPN y Radio La Red (Foto Adrián Escandar)" height="1920" width="1281"/><p><i><b>-¿Estás haciendo un streaming (Vestuario Stream) y ahora volvés a ESPN?</b></i></p><p>-Sí, un programa con Germán Paoloski.</p><p><i><b>-¿Vos ibas a la escuela con Germán?</b></i></p><p>-Germán iba con mi hermano a la escuela. Recuerdo cuando venía a comer a mi casa, yo estaba en quinto grado y él en primer año, nos llevamos tres años. Germán siempre fue un chico muy sano, bastante tronco para el fútbol. Cuando el arranca en los medios me daba siempre figura del partido, yo siempre le daba la nota (risas). Después se dio, cuando me retiré, joven, a los 32, que me dijo “¿no querés venir?“. Yo sentí que era extrovertido y así arranqué en los medios. </p><p><i><b>-Vamos a recordar el día que hicimos la colecta con Santi Maratea en Independiente y vos, referente de Racing, bancaste la propuesta como un tipo del fútbol, y amigo mío, y te puteó todo el mundo de Racing...</b></i></p><p>-No, me insultaron los chicos más jóvenes, y muy agresivamente. Después, en un momento, digamos, entre comillas, pedí disculpas si le había molestado a alguien. Pero la intención, primero que yo te considero como un hermano menor, entonces es difícil no apoyar a alguien que querés. Después me pareció un gesto para el fair play y evidentemente Racing e Independiente se necesitan. Es más, en un momento creo que ambos clubes miraban más a Boca como rival y lo insultaban más. Y hoy el clásico está espectacular y lo vemos con lo que pasó con <i>Maravilla </i>(Martínez), que tomó una decisión, que te digo una cosa, es perfecto lo que hizo, pero quizá no es su fuerte, entonces quizá ahí estuvo el error, pero nadie pensó que le iba a picar (<i>NdR: se refiere al penal que el delantero de Racing erró en el clásico frente a Independiente</i>). Esa es la sorpresa. Por ahí pueden tomarlo como que los cargó, pero yo lo banco. Y volviendo a lo otro, me putearon los más jóvenes, pero yo quería algo de fair play, el gesto de grandeza de Racing, que estaba en un buen momento, y al ver caído a su eterno rival, lo ayuda. No como el <i>Chanchi</i>, que donó un peso, una basura (risas). Pero yo tenía un compromiso. Creo que la amistad y los vínculos son lo más importantes.</p><p><i><b>-¿A qué jugadores que trabajan en los medios te gusta escuchar?</b></i></p><p>-Me parece muy fresco y auténtico. <i>Pablito </i>Mouche. Al <i>Flaco </i>Schiavi no le importa nada. <i>Flaco</i>, ¡ponele un poco de onda, hermano! Si el <i>Flaco </i>hablara... pero tira de a poquito. Diego Latorre, que es un chico muy culto, tiene es don natural, esa facilidad de explicar las jugadas con tranquilidad, con pausa. Quizás a veces no es tan emotivo, tan emocional, pero es muy bueno. (Cristian) Traverso también explica muy bien las cosas.</p><p><i><b>-¿A veces te agarrás con algunos periodistas, no?</b></i></p><p>-<b>Sí. yo me trenzo a veces con algunas cosas que dicen ciertos periodistas, que son muy terminantes. A mí no me gusta el periodista terminante.</b> A veces digo eso de “no jugaste nunca”, pero es sin maldad, no es de soberbio. Todos opinamos de todo y es lógico porque todos lo jugamos. A mí me gustan los periodistas que juegan al fútbol, amateur, obviamente, y las chicas también, que jueguen, porque ahí van sacando cosas y vas vivenciando y viendo la dificultad. Y los que hablan del penal de <i>Maravilla</i>... hay que patear un penal. Yo pateé cinco y metí uno, se me nublaba todo. Con lo demás, no tenía problemas, pero con los penales me pasaba eso. No es fácil. Lo mismo que las situaciones en los partidos. Vos tenés que dar los pases a una velocidad... por eso Messi es tan grande, porque te hace creer que es fácil, hacer 900 goles, no es fácil. <b>Por eso no me gusta la gente que es terminante y agresiva con los jugadores. Lo demás es materia opinable. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/T66YO7TRNVGD3DLIUSO5E5T6ZI.png?auth=cbabafeb4e12510b98c05cafb569cce056bcf1839aaeebf4fb8f2795725b9088&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Turco Husaín: “No me levantaba de la cama, era un mueble en mi casa” ]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/12/turco-husain-no-me-levantaba-de-la-cama-era-un-mueble-en-mi-casa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/12/turco-husain-no-me-levantaba-de-la-cama-era-un-mueble-en-mi-casa/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Cuando terminó su carrera en el fútbol sufrió una depresión profunda durante varios años. Canalizaba la tristeza comiendo y tomando alcohol. No tenía nada para hacer, pasaban los días y no se levantaba. Sintió que el fútbol lo había abandonado y dejó pasar todas las oportunidades. Hoy es figura en los medios de comunicación. Soltero hasta los 40, a los 51 por primera vez piensa en casarse con su mujer. La historia de amor, la separación y el reencuentro, 11 años después]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:42:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Vive un presente de mucho trabajo y reconocimiento pero cuando terminó su carrera profesional como futbolista sufrió una depresión y le costó salir. Los más grandes volvimos a verlo masivamente en <i>MasterChef Celebrity</i>, los más jóvenes lo conocieron y ya lo quieren. Fue una gran figura del fútbol durante tres décadas. Jugó 7 años en Vélez Sarsfield, después en River Plate y de la Selección Argentina. Ganó las copas nacionales e internacionales más importantes, algunas varias veces. Jugó también en México con Los Tigres, en Newells Old Boys, en Chile y en Uruguay. Estuvo en “Fútbol para todos” y en “Tribuna caliente” y desde hace 14 años es analista deportivo en DirecTV Sports. Es una figura de la televisión y del streaming con “Anda pa’ alla” y hoy debuta en “La Peña de Morfi” por Telefe.</p><p><b>– ¿Te asumís ahora como una figura de los medios audiovisuales?</b></p><p>– La verdad que no, vivo el día a día. En este último período cambió un poco el público que me seguía, es un más la familia. Cuando analizaba los partidos era muy futbolero el público y hoy es la familia, los chicos que no vieron mi carrera deportiva y que me conocen por haber cocinado.</p><p><b>- Por ponerte la careta y payasear, seguramente te señalan los chicos</b></p><p>– Sí, también era el que hacía trampa. Lo disfruté, y hoy es un mimo al corazón.</p><p><b>– ¿Estás desinhibido como en la intimidad?</b></p><p>– Un poco más controlado. Por ahí hay cosas que no van a salir y que no salen, muchas bromas internas.</p><p><b>– ¿Cuánto tuvo que ver Maxi López en que estuvieras en MasterChef?</b></p><p>– Fue al revés. Maxi estaba con dudas, iba a arreglar por una semana y Wanda usó que yo ya había arreglado para que él venga. Cuando yo arregle, él estaba recién hablando. Nos volvimos a reencontrar después de mucho tiempo, fue un placer, lo conozco a Maxi desde hace muchos años. Un pibe divino, divino. Vi crecer a sus hijos también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PJVJCMUIBJA63F3KBEDWSK6TLI.jpg?auth=00cb221f6133390ccf29fd2783d25568f83949011b9536bb4dfd2bd56d4eaf3a&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""En este último período cambió un poco el público que me seguía, es un más la familia", explicó el Turco Husaín" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Eran amigos?</b></p><p>– Sí, claro, claro. La actividad nos separó porque él se quedó viviendo en Europa y yo volví al país. Pero el reencuentro fue maravilloso.</p><p><b>– Te llamaron para cocinar en televisión en el concurso más popular que tiene una rutina muy exigente. ¿Al tomar esa decisión tuviste dudas?</b></p><p>– Todas. A mí me habían llamado para la pastelería, para “Bake off” y dije que no. Sé lo que cocino y cómo. Pastelería nunca había hecho.</p><p><b>– ¿Sabían los productores que vos cocinabas?</b></p><p>– No, el nombre surgió en algún lado y me convocaron. Y yo para sacarme de encima el problema o ser un poco más cortés, dije “con el tiempo si hacen <i>MasterChef</i> y me querés tener en cuenta…” Pensando que no iba a existir el programa. Y al poco tiempo me convocaron.</p><p><b>– A Maxi le picó que hubieras arreglado.</b></p><p>– Me parece que pasó por ahí, cuando nos encontramos, me dijo, sí. Y yo, cuando se rumoreaba que él venía también arreglé rápido.</p><p><b>– Pensé que habías dudado porque vos contaste que tuviste problemas con la comida.</b></p><p><b>“TUVE PROBLEMAS CON LA DEPRESIÓN. LO CANALIZABA CON LO QUE ME ENCONTRABA, COMIENDO O CON EL ALCOHOL” </b></p><p>– Sí, tuve problemas con la depresión, lo canalizaba con lo que me encontraba.</p><p><b>– ¿Comiendo?</b></p><p>– Si, comiendo, o con el alcohol. Es una parte muy fea de mi vida que por suerte superé, casi la anulé. No me da vergüenza contarlo porque lo viví y por si alguien escucha y ve que se puede, que se puede salir de la depresión, que lleva un tiempo, por lo menos a mí me llevó. Pero sí, con fuerza de voluntad podés.</p><p><b>“EL FÚTBOL ME DEJÓ A Mí, YO NO DEJÉ AL FÚTBOL”</b></p><p><b>– Hubo algo que te afectó mucho, cuando jugabas en Chile un terremoto devastador sacudió el país.</b></p><p>– Sí, fue cuando el fútbol me dejó a mí. Yo no dejé el fútbol. Yo estaba jugando en Chile y no sabía que Chile era una zona que sufría sismos, que había sufrido hace muchos años terremotos. Y hubo un terremoto muy grande en 2010, 27 de febrero de 2010, una fecha horrible para todo el pueblo chileno. Me ha tocado ver cosas que no le deseo a nadie porque fue muy, muy feo, muy triste todo. Eso hizo que yo dejara el contrato en Chile y me volviera al país porque la pasaba muy mal.</p><p><b>– ¿Te afectó emocionalmente?</b></p><p>– Mucho, mucho, sí. Hoy lo cuento con un poco más de tranquilidad pasados los años, pero al principio, cuando sucedió, me reí de lo que me había pasado y de que me había salvado. Son reacciones.</p><p><b>“A MEDIDA QUE PASABAN LAS HORAS Y LOS DÍAS Y TOMABA CONCIENCIA DE QUE ME HABÍA SALVADO, LO CONTABA Y LLORABA”</b></p><p><b>– ¿Podrías no haberte salvado? ¿Pasó muy cerca el terremoto?</b></p><p>– Exacto. Yo estaba en un piso 17 y podría haber caído. A mí me tiró de la cama el terremoto, fue muy fuerte. A medida que pasaban las horas y los días y tomaba conciencia de que me había salvado, ya lo contaba llorando. La primera reacción que había tenido, reirme, me la explicó un psicólogo.</p><p><b>– ¿Por el impacto?</b></p><p>– Sí, es normal que aparezca como primera reacción la risa. Después caés y entendés que salvaste la vida de milagro.</p><p><b>“YO ME QUERÍA RETIRAR JUGANDO. NO ME IMPORTABA DONDE. NO SUCEDIÓ Y ENTRE EN UNA SITUACIÓN DE LA QUE ME COSTÓ SALIR”</b></p><p><b>– En ese momento quisiste irte de Chile.</b></p><p> – Sí, y no pude irme. El terremoto rompió tanto el aeropuerto que solamente entraban aviones de emergencia, no salía ningún vuelo. A la semana empezaron a reestructurar un poco el aeropuerto. Cuando tomé el avión hice el check en la pista, todas las oficinas estaban rotas.</p><p><b>– Turco, ¿por qué está tan cerca el terremoto del final del fútbol? </b></p><p>– Porque volví a la Argentina y dije “me voy a entrenar, algún club me va a llamar”. Yo me quería retirar jugando. Yo tenía 36 y pensaba jugar un año más. No me importaba cómo, dónde jugara, sino la satisfacción de dejar yo la actividad. Y no sucedió. Acordándome de Chile y acordándome de que no me llamaba nadie, entré en una situación de la que me costó salir.</p><p><b> – ¿No habías pensado alguna vez que el fútbol profesional se iba a terminar?</b></p><p>– Sí, pero erróneamente en mi vida no acompañé el final de mi carrera con una actividad paralela. Me dediqué a pleno al fútbol. Y eso fue creo una gran falta en mi carrera.</p><p><b>– ¿Porque te despertabas y no tenías nada para hacer?</b></p><p><b>“ERA UN MUEBLE EN MI CASA, TODOS LOS DÍAS ME LEVANTABA TARDE Y ME ACOSTABA TARDE”</b></p><p>– Nada, nada, nada María Laura, era un mueble en mi casa. Yo me miraba y miraba para los costados… Me empecé a levantar tarde, todos los días me levantaba tarde y me acostaba tarde. En ese momento tenía de socios a unos compañeros del fútbol, teníamos un bar en Cañitas, me venía hasta el bar, hacía que me preocupaba un poco, pero después… </p><p><b>“IBA HASTA EL BAR, HACIA UN DESASTRE EN LA BARRA Y VOLVÍA A MI CASA”</b></p><p><b>– ¿Ibas a chupar?</b></p><p>– Si, hacía un desastre en la barra y volvía a mi casa. No eran buenas épocas.</p><p><b>– ¿Y entrenar?</b></p><p>– Decía: mañana me levanto y me muevo un poco, pasaban los días y no me levantaba nada. No hacía nada. Era bravo. A veces, cuando pienso lo que viví y lo que pasé y hoy veo mi presente, digo: no fui yo. No entiendo cómo pasé por esa etapa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NRJ3EMHOKRBX3NHLV6IT3PGFLE.jpg?auth=f64afb30eab085a851ed608d92797ef92dde0259e232b2876c9e58da15e746a4&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me empecé a levantar tarde, todos los días me levantaba tarde y me acostaba tarde", contó el Turco Husaín en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>“PASABAN LOS DÍAS Y NO HACÍA NADA. NO ENTIENDO CÓMO PASÉ POR ESA ETAPA”</b></p><p><b>– Entiendo que no tenías absolutamente nada para hacer y ahora tenés una cantidad de cosas infernal.</b></p><p>– Sí, hoy tengo un poco más de actividad y me encanta. Hay algo que hoy estoy viviendo que no me pasaba en esa época, y es que me tienen en cuenta. Entonces al tenerme en cuenta lo disfruto.</p><p><b>“EL ERROR MÍO FUE ENCERRARME EN MÍ MISMO”</b></p><p><b>– ¿Por qué crees que la depresión se mantuvo en el tiempo? Duró más de dos años. </b></p><p>– Sí, la única explicación que encontré fue que el error mío de encerrarme en mí mismo y no apoyarme en quien tenía al lado. Por más que no entendieran lo que estaba viviendo o lo que estaba sufriendo, no me apoyé.</p><p><b>– ¿De quiénes hablás?</b></p><p>– De mi familia. Obviamente no me iban a entender y no iban a tener la palabra justa ni la respuesta, pero no hice otra cosa. </p><p><b>– ¿Buscaste un terapeuta?</b></p><p>– Probé, yo le contaba lo que me pasaba y él me daba un camino para el día a día, pero él no entendía lo que yo estaba sintiendo, nadie. En ese sentimiento me encerré hasta que un día se ve que me tenía que levantar distinto.</p><p><b>– ¿No había pareja en ese momento? ¿Estabas solo? </b></p><p>– “Ni” te diría. El sostén a nivel pareja no estaba, obviamente.</p><p><b>– ¿No sabían nada tus ex compañeros? ¿A los amigos no les contabas?</b></p><p>– No, me encerré de una manera… Hoy con el tiempo creo que fue un error.</p><p><b>“ME CORRO DE LA ESCENA, ME MIRO Y DIGO: ¿QUÉ PASÓ?”</b></p><p><b> – Te sorprende lo que pasó como si tu resiliencia y tu superación no fueran propias.</b></p><p>– Sí. Me corro un poco de la escena, me miro y digo, qué pasó que estaba así desde 2010 al 2012, 2013, como te conté recién, y que a partir de ahí llegué de a poco hasta este presente que me gusta y disfruto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PRO3745725CPHFX64JTKMXRVMY.jpg?auth=0ed23446b4565a4c8d17ea33688667e00b70dc554981d5d00ded22b57cf1a957&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me encerré de una manera… Hoy con el tiempo creo que fue un error", reflexionó el Turco Husaín" height="1080" width="1920"/><p><b>– Pensabas: nadie más me llama, no le importo más a nadie.</b></p><p>– Si, es lo primero que pensás. Suena crudo, pero es real: a nivel fútbol todo es muy vertiginoso y si la gente que decide considera que no estás, no estás.</p><p><b>– ¿Hoy te definirías como analista deportivo? </b></p><p>– Sí. Me gusta analizarlo, miro mucho fútbol. Sí, me considero porque entiendo de lo que hablo. Me gusta hablar de fútbol, conozco el ambiente y lo que pasa, por más que hayan cambiado las épocas. Lo que veo y lo que analizo no pasa de moda. Hace más de 100 años que tiene vida el fútbol.</p><p><b>– Tu historia de amor con tu mujer tiene idas y vueltas. Todos queremos en algún momento reencontrarnos con algún amor, a vos te pasó. </b></p><p>– Sí, algo loco, porque nos conocemos desde el 2004, y empezamos a salir cuando yo estaba hablando de la renovación de mi contrato en River cuando le invité a salir a Romina. A donde fuimos a cenar había un televisor y ella ve la noticia de que me habían vendido, yo no me había enterado. Me iba a México, y ella vino conmigo. Convivimos un tiempo y cuando vino el receso de las Navidades en 2004, nos separamos. Fue algo un poco loco, de no conocernos pasamos a convivir y por eso no nos llevábamos bien, y nos separamos.</p><p><b>– No anduvo ¿Cuánto duró? </b></p><p>– Entre idas y vueltas un año y pico. Ella después se fue, se radicó en Chile y yo seguí mi carrera.</p><p><b> – ¿No se escribieron más?</b></p><p>– Sí, hubo contactos. Muy buena onda, muy.</p><p><b>– ¿No quedó ningún resentimiento?</b></p><p>– No, fuimos con la verdad cada uno. Estaba el dolor de la separación, pero fuimos sinceros mutuamente con la verdad. Capaz que eso hizo que el tiempo curara un poco más rápido las situaciones y que hubiera comunicación de vez en cuando.</p><p><b>– ¿Cuánto tiempo no se vieron?</b></p><p>– Entre siete y ocho años. Y cada uno tuvo su relación. Había contactos, pero no nos veíamos. Creo que hubo dos o tres encuentros, pero esporádicos. Después, en 2015, DirecTV me llevó a la Copa América de Chile, ella trabajaba ahí. Había ganado un reality muy popular y no nos podíamos encontrar. </p><p><b>– ¿Quién dio el primer paso? ¿Quién escribió?</b></p><p>– Ella me escribió después de mucho tiempo porque me vio en una nota en “Pura química”. Once años después de la relación. </p><p><b>– ¿Qué te dijo?</b></p><p>– Que se reía con mis anécdotas. Y la llamé directamente por videollamada. Me cortaba y dije: ¡ay, no! Se ve que no la puedo llamar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CHUHSVROKVC4FGV7F3Z24EG7MM.jpg?auth=cec9e38547983477e9cb10a33d0cc0dedad07bc751db46190f6359f791f8dbc1&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Como el reality era tan popular, ella ponía las condiciones de cómo vernos y cuándo vernos", detalló el Turco Husaín" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Estaba con alguien?</b></p><p>– Claro, fue lo primero que pensé, pero era que se tenía que arreglar para la videollamada. Así que empezamos a hablar. Como el reality era tan popular, ella ponía las condiciones de cómo vernos y cuándo vernos. Y el programa que hacíamos nosotros también era muy popular, en Chile, en Colombia, en Ecuador. Entonces evitábamos alguna foto.</p><p><b>– ¿Te resultaba divertido?</b></p><p>– Sí, me mataba, porque había que esconderse. Por la exposición de ella tenía que tener cuidado. Sí, bien divertido. Ella propuso volver a Argentina. Yo le pedí que no resignara ningún sueño por cumplir por la relación, que nos íbamos a poner de acuerdo. Y dijo “no, voy, voy para Argentina”, se la jugó y acá estamos.</p><p><b>“HACE 11 AÑOS QUE ROMINA ME PIDE CASAMIENTO”</b></p><p><b>– ¿Por qué insistía tanto Wanda con que te tenés que casar?</b></p><p>– Porque hace 11 años que Romina me pide casamiento (risas). Y yo prometí que si ganaba <i>MasterChef</i> me casaba.</p><p><b> – ¿Te hacés el difícil? </b></p><p>– No, difícil no, el tiempo fue pasando.</p><p><b>– ¿Nunca te casaste?</b></p><p>– No, nunca. Y ella tampoco. Lo estamos hablando con más frecuencia. Ella quiere, sí. Y a medida que pasan los años, me voy aflojando. Así que por ahí sucede.</p><p><b>– ¿Cómo es ser papá grande? Porque los futbolistas tienen hijos muy jóvenes. ¿No tuviste ganas antes?</b></p><p>– No, no. Siempre supe que mi etapa iba a llegar por alguna señal que me iba a dar el destino con la persona que yo sintiera que tenía que ser la mamá de mis hijos.</p><p><b>– Tampoco sentías que valía la pena casarse con alguien. ¿Convivir?</b></p><p>– Sí, lo hice. Pero estaba metido en mi carrera, después dejé el fútbol. Siempre en ese aspecto fui demasiado egoísta, personalicé todo en mí. Mi mundo era solo yo. Era un poco particular en ese aspecto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y5MK42BSCVE7XB3UBQUCE5I5WU.jpg?auth=77329eedab6872f53c16be22926b9af6f583adf873dc441e7d5a96a016c63cb6&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Siempre supe que mi etapa iba a llegar por alguna señal que me iba a dar el destino con la persona que yo sintiera que tenía que ser la mamá de mis hijos", reveló el Turco Husaín" height="1080" width="1920"/><p><b>“HASTA LOS 40 SOLTERO, LA PASÉ BÁRBARO. NO NECESITABA NINGUNA COMPAÑERA”</b></p><p>- Eras particular si lo comparamos con casi todos los futbolistas, que necesitan un apoyo, se casan jóvenes, tienen hijos siendo jóvenes.</p><p>– Cuando me tocó irme a Europa me fui solo y la pasé bárbaro. Estaba en la Selección Argentina en Napoli, y en Roma, a dos horas, estaban el Piojo López, Crespo, Verón, Simeone, Samuel, muchos argentinos. Nos veíamos casi siempre con Crespo, con el Piojo y con Verón. La pasé bárbaro. No vi que necesitara ninguna compañera (risas).</p><p><b>– Estabas de joda.</b></p><p>– Si, estaba bien, jajajaja, estaba tranquilo. La pasaba bien. Era otra edad, 25, 26 años.</p><p><b>– Muchos años estuviste de joda.</b></p><p>- Si, hasta los 40, soltero. Hasta que me reencontré con Romina y firmemente hasta acá estamos.</p><p><b>– No aguantan estar solos muchos deportistas fuera del país.</b></p><p>– No, pero había una banda. Con Crespo estábamos más o menos en la misma, estuvimos solteros en Italia mucho tiempo, hasta que él se puso de novio y después se casó con su primera mujer.</p><p><b>– Debe haber mil anécdotas de la noche.</b></p><p>– Mil. Sí, salíamos bastante en Roma. </p><p><b>– ¿Todo secreto?</b></p><p>– No había redes sociales, no existían los celulares con fotos todavía. Entonces estabas más tranquilo, jajajaja.</p><p><b>– Libertad total.</b></p><p>– Sí, no se sabe nada, salvo algún testigo. Pero creo que acomodamos a todos para que no hablen (risas).</p><p><b>– Los protagonistas de </b><i><b>Masterchef</b></i><b> se hicieron super amigos y salen juntos, es un grupo increíble.</b></p><p>– Fantástico, porque veníamos todos de distintos ámbitos. Me tocó conocer al Chino Leunis, a Cachete Sierra, a Emilia Attias, que cuando estaba en pareja con el Turco éramos vecinos pero hablábamos poco y ahora conocí a una persona espectacular. Evangelina Anderson que con Martín Demichelis los conocí de chiquitos, pero se fueron a Alemania y no los vi más, una persona espectacular. Andy Chango, un genio, lo adoro, es un tipo tremendamente inteligente y me río, tiene un humor ácido que me encanta y me permito que me cargue. Momi lo mismo, Sofi Martinez, Marixa, una piba fenomenal. Pablito Lescano, Julia Calvo, El Roña. Los jovencitos, que venían de un mundo que yo no conocía, La Joaqui, Ian Lucas, la Reini, pibes divinos todos. Es un grupo fantástico y seguimos intentando combinar todos para hacer alguna comida. Susana Roccasalvo, una fenómena.</p><p><b>– ¿Cómo hacen para lograr juntarse? </b></p><p>– Ponemos en el grupo “quién está para tal fecha”. El que puede está y el que no puede vendrá en la próxima, pero casi siempre somos varios. </p><p><b>– ¿Quién pinta para ser muy amigo en el futuro y sostener esa relación?</b></p><p>– Creo que la mayoría. Con Maxi somos amigos y Miguel Ángel Rodríguez, el uno. Yo había compartido un par de cumpleaños con él, pero no teníamos la relación que hoy tenemos, ha venido a mi casa a comer, he ido a la casa a comer, hemos ido a compartir cenas con las parejas. Se ha formado algo divino con todos y cada vez que nos juntamos parece un viaje de egresados.</p><p><b>“TENGO MIEDO DEL PASO DEL TIEMPO PORQUE CUANDO LO ACOMPAÑE A LA PRIMARIA VOY A TENER CASI 60” </b></p><p><b>– Tu hijo, Mateo que va al jardín de infantes. Tenés 51 años, sos de los papás más grandes que llevan a su hijo al jardín.</b></p><p>– Muy grande, sí. Me encanta, me vuelve loco. Me gusta levantarlo, vestirlo, llevarlo, ir a buscarlo cuando puedo, nos turnamos con Romina. Es inquieto al mango, pero me vuelve loco. Ser papá de grande me cambió mucho la dinámica pero me encanta. Veo como crece, como evoluciona. Tengo miedo al paso del tiempo porque cuando tenga diez años y lo acompañe en la primaria, voy a tener 60. Me voy a cruzar con pibes de 30 y pico, 40.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4RQMDZ44PJE4TM6XORWUA5NDNA.jpg?auth=1d3ee2ac2a695b10489c0a3237e1340e158b636a79aef136535065287d9f44c4&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Ser papá de grande me cambió mucho la dinámica pero me encanta", aseguró el Turco Husaín " height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Y el tema de la responsabilidad cuando llegó la paternidad te pegó?</b></p><p> – No, porque fue buscado, fue deseado. Cuando lo tenés ahí se terminó, ya está, cambió todo. Ahora todo para él y por él. Me gusta, nos gusta, porque Romina también lo asume como tal.</p><p><b>– Estuve leyendo lo que opinaban tus compañeros futbolistas de vos, todos dicen que eras un apoyo increíble como mediocampista, en la defensa, donde estuvieras. Eras el apoyo para que el otro se luciera. En el periodismo también sos un apoyo para el conductor, sos un columnista. ¿Te animarias a conducir?</b></p><p>– No me lo propuse. No sé cómo caería. Obviamente tendría que practicarlo y tendría que haber alguien que vea que puedo dar eso. No me puedo lanzar si alguien no me ve como para conducir. Pero no me lo propuse, tengo bastante participación y me siento cómodo.</p><p><b>“EN MI VIDA POST-FUTBOL ME HABÍA CONVERTIDO EN UN ESPECIALISTA EN VER LAS OPORTUNIDADES CUANDO YA HABÍAN PASADO”</b></p><p><b>– “Lo que me propongan y me gusta, lo hago”.</b></p><p>– Sí, estoy en esa, tal cual. Porque en mi vida post-fútbol, volviendo un poco a lo que yo viví con la depresión, me había convertido en un especialista en ver las oportunidades cuando ya habían pasado. </p><p><b>– ¿Dejaste pasar?</b></p><p>– Muchísimas propuestas, las dejaba pasar todas porque estaba mal, no me veía. Ahora me subo a todo y después veo de que me bajo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5MP2KEALCRHMFBPMGJPMSG5HDY.jpg?auth=0be9ed178b2b69698f1398ae73e8bb36be817dcf8bbe0189ede37a81fb22a719&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Eugenia Tobal: “Más allá de que los 50 ya no son los de antes, yo me autopercibo de 35 años”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/12/eugenia-tobal-mas-alla-de-que-los-50-ya-no-son-los-de-antes-yo-me-autopercibo-de-35-anos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/12/eugenia-tobal-mas-alla-de-que-los-50-ya-no-son-los-de-antes-yo-me-autopercibo-de-35-anos/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[La reconocida actriz argentina dice que las cinco décadas de vida le sentaron bien: "Se me acomodaron las prioridades y trabajo muchísimo para tener la cabeza en paz". Tuvo a su única hija a los 44 años y perdió a su madre dos meses después del parto. La crianza, la maternidad, el libro y la actuación en la voz de una mujer que asegura que es valioso hoy "poder decidir cuándo, cómo y si uno quiere ser mamá"]]></description><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:42:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Hay cosas de esa etapa que no me acuerdo”, dice <b>Eugenia Tobal.</b> No es olvido: es la forma que encontró su memoria para procesar un tiempo tan intenso como contradictorio. En pocos meses, su vida cambió para siempre: <b>nació su hija Ema y murió su madre</b>, dos experiencias que se entrelazaron en una misma historia atravesada por el amor, la despedida y la transformación.</p><p>Hoy, ese recorrido íntimo convive con un presente más liviano arriba del escenario. Con <i><b>El chat de mamis</b></i>, la actriz volvió al teatro en el Multitabaris con <b>una comedia que se mete de lleno en el universo de la crianza</b>, ese territorio tan cotidiano como caótico. “Es el mal necesario el chat de mamis”, dice entre risas, sobre ese espacio donde se cruzan dudas, mandatos y pequeñas obsesiones compartidas.</p><p>Pero detrás del humor hay una historia más profunda. “Mi mamá fue el motivo por el cual me animé a escribirlo”, cuenta sobre su libro, nacido de aquellas conversaciones en el hospital. Entre charlas y silencios, <b>madre e hija pusieron en palabras ese “lado B” de la maternidad del que poco se habla</b>. Escribir fue, también, una forma de dejar registro y de acompañar un duelo.</p><p>“Escribí un libro que a mi mamá le hubiese gustado leer”, dice. Y aunque ella no llegó a verlo, su presencia sigue viva en lo cotidiano: en los recuerdos, en los gestos, en la música y en la forma en que Tobal transita su rol de madre.</p><p>A los 50 años, con una hija de seis, la actriz habla desde un lugar distinto. Más calmo, más consciente. <b>“La cabeza está mucho más en paz</b>”, asegura. Fue madre a los 44, después de un camino largo, y eso resignificó muchas cosas: “Necesito darle calidad de madre a Ema”.</p><p>También se permite abrir conversaciones que durante años quedaron en silencio, como la menopausia y los cambios del cuerpo. “Hay que hacerse cargo de que el cuerpo cambia y aceptarse”, plantea. Y lo dice sin solemnidad, pero con convicción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2C42AKOTI5EQ3MRJYF42N7F5P4.jpg?auth=1c9568f018f0b6280777c03d0ca30e0fa7ea6b8f1a931fb6d9e47a4d63bc3074&smart=true&width=1920&height=2388" alt="Eugenia Tobal junto a Ema" height="2388" width="1920"/><p>Entre la risa del teatro y la intensidad de la vida, Tobal parece haber encontrado un equilibrio propio. “Estoy feliz, estoy tranquila. Encontré la paz conmigo”, dice en esta charla con <i><b>Infobae</b></i>. Y en el centro de todo aparece Ema: “Tengo una hija que me hace ser mejor persona todos los días”</p><p><b>—¿En qué año nació Ema?</b></p><p>—En diciembre de 2019.</p><p><b>—¿Y tu mamá?</b></p><p>—Falleció el 12 de febrero de 2020. Fue todo muy seguido porque al toque nos guardaron por la pandemia.</p><p><b>—¿Tu mamá te incentivó a escribir el libro?</b></p><p>—Mi mamá fue el motivo por el cual me animé a escribirlo. Teníamos charlas muy lindas en el hospital, durante sus internaciones. Hablábamos de la maternidad, del lado B, de esas cosas que no te dicen. Nos reíamos mucho y ella me decía: “Vos tenés que escribirlo así como lo hablamos, que es muy gracioso”. Entonces lo hice un poco en honor a ella y para que queden registrados esos momentos. No es un libro sobre mi mamá, pero acompaña ese proceso. Por suerte pudo estar en el parto y, aunque ya estaba deteriorada, lo vivió. También era especial porque, si bien ya era abuela por mis hermanos, conmigo vio por primera vez una ecografía. Fue muy importante que me acompañara en la maternidad.</p><p><b>—¿La pudo conocer a Ema?</b></p><p>—Sí, dos meses estuvieron juntas y Ema la tiene muy presente. También por lo que uno habla. La abuela Beba es para ella.</p><p><b>—No llegó a ver el libro, pero qué orgullo sentiría, ¿no?</b></p><p>—No, pero en la presentación dije que escribí un libro que a mi mamá le hubiese gustado leer. Era muy lectora y tenía el hábito de anotar frases muy bonitas que leía y después nos las escribía a nosotros. Y yo ahora hago eso también.</p><p><b>—¿La sentís a tu mamá?</b></p><p>—Sí, todo el tiempo. En recuerdos, en lugares, en canciones. Se hace sentir, siempre está ahí.</p><p><b>—Contaste cómo te acompañó en tu embarazo, que vio las ecografías...</b></p><p>—Sí, no todas, lamentablemente, pero al menos las dos primeras. Después ya su estado físico no se lo permitió.</p><p><b>—¿Te acompañó en todo el proceso de ser mamá?</b></p><p>—Siempre. Estuvo en todo, incluso cuando decidí congelar óvulos.</p><p><b>—¿Cómo fue esa decisión?</b></p><p>—Después de perder un embarazo, a los 37 decidí hacerlo. Necesitaba sanar algunas cosillas, no estaba en pareja y quería tener esa posibilidad. Mi ginecóloga me dijo que era como un seguro del auto: no pensás que vas a chocar, lo tenés como resguardo, por si lo necesitás. Fue muy inteligente su respuesta.</p><p><b>—¿Lo volviste a hacer después?</b></p><p>—Sí, a los 40. Pero no usé ninguno. Después conocí a Fran, que éramos amigos, y decidimos intentarlo juntos. Y en el transcurso de los dos años que estuvimos de novios yo no quedaba y me hice los estudios de trombofilia.</p><p><b>—¿Cuándo apareció el diagnóstico de trombofilia?</b></p><p>—Después de cambiar de obstetra. Me hice un estudio que nunca me habían pedido y ahí salió. Con tratamiento, Ema llegó en el quinto intento.</p><p><b>—¿Quedan óvulos todavía?</b></p><p>—Quedan dos.</p><p><b>—Todavía está el seguro del auto ahí guardado...</b></p><p>—Fui madre a los 44 y hoy, con 50, siento que necesito darle calidad de madre a Ema. <b>Más allá de que los 50 no son los de antes y que me autopercibo de 35</b> (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5DJYJN6BDNBEXJS4Y362L4J7GY.jpg?auth=21949ce9ad7856532312d0ac837b23d7e8441da5f4208e2bcbc596b4989bb238&smart=true&width=1920&height=2400" alt=""Me imagino siempre cómo hubiesen sido ellas entre ellas", reflexiona Eugenia Tobal sobre la muerte de su mamá." height="2400" width="1920"/><p><b>—No son los 50 que nosotras vimos de chicas.</b></p><p>—Ni loca. Cuando cumplí los 50 dije: “wow, qué bueno que está esto”. Me sentaron súper bien, se acomodaron las prioridades y trabajo muchísimo para tener la cabeza mucho más en paz.</p><p><b>—¿Siempre supiste que ibas a ser mamá?</b></p><p>—Sí, pero yo no era <i>Susanita</i>. Postergué mi maternidad hasta los 36 cuando me sucedió y podría haber sido antes. Y, sin embargo, viajé, estudié, trabajé, hice todo lo que necesitaba hacer hasta que, bueno, surgió el momento. Sí sabía que iba a ser mamá.</p><p><b>—No estaba esa posición, que es recontra válida, de “che, me parece que no quiero”.</b></p><p>—No. La idea de la maternidad yo la tenía muy clara con la madre que tenía. Entonces, al tener una mamá tan presente, tan compañera, tan copada como la mía, sabía que iba a estar buenísima. </p><p><b>—Ahora, esa pérdida del embarazo debe haber generado ciertas incertidumbres, ciertos temores.</b></p><p>—Lo que pasa es que, cuando te ocurre a una edad en la que empezás a sentir el quiebre del reloj biológico, aparece un nivel de desesperación distinto. Por eso también en el libro hablo de la criocongelación, porque está bueno que quienes tienen la posibilidad se animen. Está bien postergar la maternidad si así lo desean. La mujer puede elegir cualquier camino en su vida con respecto a este tema: ser madre, no serlo, postergarlo, hacerlo más joven o más grande. Obviamente, también hay un límite ligado a la salud. En mi caso, a los 44 ya era una mamá de riesgo, aun estando completamente sana. Más allá de la trombofilia, me pinché la panza literalmente hasta el último día de embarazo, como muchas mujeres que atravesaron ese proceso. Pero <b>hoy es valioso poder decidir cuándo, cómo y si uno quiere ser madre</b>.</p><p><b>—Me interesa hablar de esto porque hay una seguridad que nos da la la ciencia: esto lo puedo posponer y que haya congelado óvulos tampoco quiere decir que voy a querer tener hijos el día de mañana.</b></p><p>—No, obvio. Y también es cierto que, si uno entiende cómo funciona el cuerpo de la mujer, sabemos que tenemos una cantidad de óvulos limitada. Y también pasa que hay chicas que han querido y, a lo mejor, no tienen la cantidad necesaria. Yo lo recomiendo porque lo hice, a mí me dio resultado y pude gracias a eso. </p><p><b>—En ese momento que apareció el deseo, la fantasía de ser mamá sola, ¿lo llegaste a hablar con tu mamá?</b></p><p>—Sí, claro. Y me dijo: “no vas a estar sola, no estás sola”. Estábamos la familia, mis hermanos, mis cuñadas, mis amigos. Mirá lo que es la vida, ¿no? Que de golpe uno planea o imagina su vida de una forma y después te sacude y te dice que no. Pero creo que también eso es parte del aprendizaje y de la sabiduría que uno va adquiriendo con los años: entender que no podemos manejar todo y que tampoco tenemos la certeza de cómo va a ser todo solo porque lo decidimos. La vida tiene esas sorpresas y esas adversidades que hay que atravesar.</p><p><b>—¿Y esta mamá que sos hoy se parece a la que vos fantaseabas?</b></p><p>—No fantaseaba cómo iba a ser como mamá, sí sabía que iba a ser madre. Tal vez me imaginaba un poco más hincha con algunas cosas y, sin embargo, no lo soy. Haber vivido con mis hermanos el tiazgo te hace media experta en algunas cosas, y en el libro lo cuento también. Romeo me enseñó muchísimo a ser mamá. Es mi perro y, aunque parezca una estupidez, es real que cuando uno tiene al cuidado de uno una vida también es parte del proceso de aprendizaje.</p><p><b>—¿Y los miedos?</b></p><p>—Los miedos se potencian muchísimo. Pero hay que aprender a manejarlos para que no se le transmitan a la criatura. Eso también es parte de cómo trato de educar a Ema, para que tenga un apego seguro. Es muy pegada a nosotros, sobre todo a mí. Tiene algo muy particular que siento que viene de todo lo que vivimos: el embarazo, lo que pasó con mi mamá. Yo creo mucho en esas conexiones. Siento que todo eso está en su ADN y que el vínculo que tenemos es… Voy a llorar, la puta madre. Es parte también de este trío que hemos formado con mamá.</p><p><b>—¿La ves a tu mamá en ella?</b></p><p>—Sí, se parece mucho físicamente también.</p><p><b>—Wow.</b></p><p>—Sí. Me imagino siempre cómo hubiesen sido ellas entre ellas, viste. Que <b>es la parte que más me duele, que no hayan podido disfrutarse</b>. Pero, bueno, es parte de la vida. Tengo una suegra re copada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SVV6C5G7GZGZJIITUTLVH3KACI.jpg?auth=00c0e8399571a04aba73fcc1bf66e52f15fa24ba40b6ec4958c988dd9945b277&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Eugenia Tobal con Tatiana Schapiro en Infobae (Adrian Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Hija de 6 años. Momento de primaria.</b></p><p>—Mucho cambio, el chat de mamis, algo que no siempre estuvo.</p><p><b>—¿Lo pusiste vos el nombre para la obra?</b></p><p>—No, es una idea de Corbo, el productor. La tiene hace mucho tiempo, le rondaba en la cabeza y decía: “esto es una obra, esto es una obra”. Y no se equivocó.</p><p><b>—¿Quién sos en esta obra?</b></p><p>—Becky.</p><p><b>—¿Cómo es Becky mamá?</b></p><p>—Becky es todo lo contrario a Eugenia. Es una new rich, una mamá “rosa”, digamos. Los personajes también se definen por colores en la obra, que tiene una puesta muy linda del director. Becky es esa mamá que tiene mucho tiempo, pero no necesariamente una vida plena. De alguna manera, tiene una intimidad bastante vacía y vuelca todo eso en su hija, India. La obra habla, en el fondo, de lo que somos como padres y de cómo los hijos reflejan eso que somos. En el chat de papis y mamis se empieza a ver quién es quién.</p><p><b>—Hay todo tipo de madres.</b></p><p>—Sí, y en realidad todas somos un poco de todo. La obra también muestra eso: cómo cada una tiene algo de las otras. Hay un papá también, es una obra para padres en general. Incluso quien no tiene hijos o no está en un chat se siente interpelado, porque habla de vínculos.</p><p><b>—Para adultos, para chicos no.</b></p><p>—Ema la vio y se mató de risa. La semana pasada vino mi sobrina de 16 con amigas y salieron felices.</p><p><b>—Me encantó. Además, necesitamos reírnos.</b></p><p>—Es una gran comedia, con mucha identificación. Está buenísima. Estamos en el Multitabaris.</p><p><b>—Te vi hacer de todo, Euge: actuando, dirigiendo, escribiendo, conduciendo. ¿Con qué rol te llevás mejor?</b></p><p>—Produje también. Yo creo que somos un todo. Para mí, sería perder la oportunidad que nos da la vida no probar, no explorar. Tal vez no soy buena en todo, pero lo intento.</p><p><b>—O tal vez no la pasás bien en todo.</b></p><p>—Puede ser, pero lo intento igual. Soy curiosa. Hago cosas, pruebo. Le coso disfraces a Ema, por ejemplo.</p><p><b>—Te vi en un reality de cocina, ¿te podríamos ver en uno de música? </b></p><p>—Me encantaría ser jurado. Me emociona mucho. Soy muy fan de <i>La Voz</i>, sobre todo de las versiones de afuera porque me gusta ver otro tipo de personajes.</p><p><b>—¿El talento o la historia detrás?</b></p><p>—La historia. Me emociona mucho pensar en los padres, en el orgullo que sienten. Estoy re grande ya (risas).</p><p><b>—Sos de Luzuriaga, mamá maestra, ¿qué queda de esa nena?</b></p><p>—Todo. El barrio, todo. Quiero decir que fui de Luzuriaga antes que Nico Occhiato (risas), </p><p><b>—Bueno, tenés tu propio podcast. Ahí en algún momento hablaste de menopausia.</b></p><p>—Sí. Es un tema del que hay que hablar. Ahora, viste, que está cada vez más abierto: nuestro podcast con Nana, hay un unipersonal del tema, otros espacios donde se está hablando.</p><p><b>—Hablar de menopausia también es aceptar el paso del tiempo.</b></p><p>—Sí, y hay que hacerse cargo de que el cuerpo cambia y aceptarlo. Hay mujeres a las que les pega mal. A mí me está yendo bastante bien porque me ocupé: fui al médico, me suplementando, trato de acompañar el proceso hormonal, también porque hay un ser humano en casa que me tiene que aguantar con todo lo que viene, los humores, la falta de deseo, etc.</p><p><b>—Cuántas veces dijiste “bueno, es la menopausia”, no sé, ni idea.</b></p><p>—De hace un tiempo a esta parte, siempre (risas).</p><p><b>—¿Usás la carta “es la menopausia” en discusiones?</b></p><p>—Todo el tiempo (risas). Le paso links a mi pareja para que entienda que no me pasa solo a mí.</p><p><b>—Por eso festejo que hablemos. ¿Recordás a tu mamá en esa etapa?</b></p><p>—Sí, los sofocos, los calores. Me acuerdo mucho de eso. Lamentablemente no se lo puedo preguntar, pero tal vez había otras cosas que yo no tenía idea que le estaban pasando a mi mamá y era eso.</p><p><b>—Claro, tal vez tu mamá nunca te habló del deseo.</b></p><p>—No. Ni de la locura que tal vez le agarraba.</p><p><b>—Ni de la niebla mental.</b></p><p>—Sí, estoy ahí (risas). Voy de un ambiente a otro y me olvido a qué fui y te estoy hablando de un trayecto del baño a la cocina, ponele. Igual cuando me pasa digo: “Ay, menos mal que lo estoy tomando con humor”. Y acordarse de que también existe la andropausia (risas).<b> </b>No somos solas. </p><p><b>—No vengan a hacerse los jóvenes.</b></p><p>—Claro, porque también hay que estar preparados.</p><p><b>—Euge si te parece juguemos un poquito, te quiero conocer más, ¿qué olor te lleva a tu infancia?</b></p><p>—El jazmín. En la tapa del libro está emulado, tiene un olor que a mi mamá le gustaba mucho. Aparte es un olor penetrante.</p><p><b>—¿Qué cosa te prohibieron de chica e igual hiciste?</b></p><p>—En casa nos repetían mucho, sobre todo mi papá, pero también mi mamá: “no quemen etapas”. Hoy, de grande, digo qué sabios que fueron. Qué bien que estuvo.</p><p><b>—Pero en el momento uno piensa otra cosa…</b></p><p>—Claro, cuando sos más joven… Igual, nosotros tres fuimos bastante tranquilos. Pero, qué sé yo, a mi papá no le gustaba que usara minifaldas o cierta ropa, y alguna vez…</p><p><b>—La adolescencia puede ser complicada.</b></p><p>—Sí, pero también era otra época y nuestros padres eran otros padres. Yo agradezco haber crecido con esos valores: normas, límites, principios. No soy la mamá “amiga” que le permite todo. Si hay algo que marcar, lo marco. Siempre con amor y respeto, pero los límites tienen que estar. No es gritar ni levantar la mano, es acompañar y poner un marco. Creo que hoy estamos bastante lejos de lo que éramos nosotros a esa edad. Yo ni loca me escapaba de casa para cambiarme. No existía. Una vez creo que dije una mala palabra, no sé si lo puteé a mi abuelo, no me acuerdo, la cagada a pedos que me hicieron no me la olvido más.</p><p><b>—¿Sexo a la mañana o a la noche?</b></p><p>—¿Sexo? Igual menopausia. No.</p><p><b>—Mantengamos la imagen, te lo pido por favor.</b></p><p>—Con hijos, en el momento que se puede.</p><p><b>—Agradecé.</b></p><p>—Claro, con hijos, donde haya el hueco.</p><p><b>—Viene tu yo del futuro. ¿Qué le preguntás?</b></p><p>—Qué linda pregunta. Pero lo siento tan incierto… Estoy muy enfocada en vivir el presente, me cuesta proyectarme y también trato de no quedarme en el pasado. Tal vez le preguntaría: “¿lo que viene es lindo?”.</p><p><b>—¿Estás feliz hoy?</b></p><p>—Sí, estoy feliz. Estoy tranquila. Encontré la paz conmigo. Tengo una hija que me hace ser mejor persona todos los días. Amo ser su mamá. Me llena de orgullo y siento que estoy siendo una mejor versión de mí cada día.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UHZBX7IEEVFSNAOHDOLVJX4SLE.jpg?auth=6a38d299376316704b4e2389320f5a76bec24202a8ec63bee589992feba51ea5&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fotógrafo: Adrian Escandar]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ocho años de tratamiento, seis embarazos perdidos y una experiencia atravesada por la religión: “Fui como un ratón de laboratorio”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/11/ocho-anos-de-tratamiento-seis-embarazos-perdidos-y-una-experiencia-atravesada-por-la-religion-fui-como-un-raton-de-laboratorio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/11/ocho-anos-de-tratamiento-seis-embarazos-perdidos-y-una-experiencia-atravesada-por-la-religion-fui-como-un-raton-de-laboratorio/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Michelle Schmukler es madre hoy de dos mellizos de un año pero durante casi una década se sometió a una serie de tratamientos de alta complejidad que -dice- le resultaron muy dolorosos, psicológicamente y físicamente. En un nuevo capítulo de voces, la vida de una joven que eligió convertirse en una judía ortodoxa y que escuchó el consejo de su padre de “perderle el miedo a ser feliz”]]></description><pubDate>Sat, 11 Apr 2026 05:37:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Michelle Schmukler persiguió su instinto</b>. Tuvo la seguridad y la entereza de elegir, y la autonomía para hacerlo a sabiendas del lastre de los consejos paternales, de hostigamientos, de presiones, de los criterios de lo correcto. Forjó una identidad amparándose únicamente en sus visiones, valores y deseos. Tenía 17 años cuando eligió asistir a clases de Torá e integrar a su vida los hábitos del judaísmo ortodoxo sin que nadie se lo impusiera. Lo hizo a su forma, adaptó la tradición a su estilo. Usó pelucas, vistió polleras, tapó brazos y cuello, se amoldó, como diseñadora de moda, a un vestuario restrictivo. Hasta que sintió que eso ya no la representaba.</p><p>Vivió en Europa. Se casó aunque las advertencias de sus padres no comulgaban con su plan. Eligió atravesar ocho años de sufrimiento para cumplir el deseo de ser madre. Seis embarazos perdidos, cinco tratamientos y una única culpable: ella. <b>Cargó con la cruz de la infertilidad cuando la respuesta biológica y compartida</b>. Fundó una marca de ropa: <i>Imán</i>. Su abuela falleció, su mamá murió de manera trágica. Su matrimonio se derrumbaba. Se fue de viaje, se desconectó de su mundo. Se sacó la peluca, flexibilizó las leyes de la ortodoxia. Necesitó el consejo de su papá que la incitó a “perdele el miedo a ser feliz” para empezar de nuevo.</p><p>Cuando volvió, se divorció. “Decidí dejar de pensar en el que dirán, una de las frases que me habían dicho era que nunca iba a poder volver a casarme, que no iba a poder formar mi familia. Me dije ‘basta de pensar en qué va a pasar, en lo que van a decir y logré sacarme como esos mandatos, esos pensamientos, esas cosas que me decían ‘ya está’”. Se sacó la pollera, volvió al jean. Cuenta que no escapó de la ortodoxia de la religión judía, sino haber evolucionado: <b>conservó algunos modos, reformuló otros y fortaleció su relación con Dios</b>. </p><p>Se enamoró de nuevo. Se caso por segunda vez. Cumplió finalmente su deseo de ser madre y hoy sus mellizos ya tienen un año. “Siempre digo que todo depende de nosotros, de nuestras decisiones. Porque pude haber entrado en una depresión bárbara, que es lo lógico, somos humanos y nos puede pasar. Hice de corazón todo lo que tenía en mis manos para no entrar en tristeza absoluta y hacer y deshacer. Pude formar una familia. Estaba bien, me sentía bien, mi cuerpo permitía esto de poder tener hijos y llevar adelante mi proyecto hermoso”, dice. Pero antes, su proceso.</p><p><b>—En algún momento en la adolescencia, ¿qué pasó? </b></p><p>—Una amiga me invita a unas clases de Torá, clases de religión en un templo. Yo venía de haber vivido un año en Israel. Fue un año de joda básicamente. Yo había dicho a mis papás que iba a ir a estudiar, no pude arrancar a estudiar y estuve trabajando, hice todo tipo de trabajos. Desde moza, todo lo que te imagines lo hice. Tenía 17 años y al estar sola y venir de una casa que era bastante estricta, salía un montón. Todos mis días eran salir, salir, salir. Como que me desorienté. Después volví y arranqué a estudiar diseño de indumentaria, mi pasión. Y una amiga, al mismo tiempo, me invitó a ir a clases de Torá y me empecé a enganchar porque me empezó a dar un marco. Me empezó a orientar. A dar una estructura que yo después de ese año la había perdido. Y me hizo muy bien.</p><p><b>—¿Qué encontraste ahí? </b></p><p>—Encontré algo que yo sentía por ahí que me faltaba, que era tener los viernes <b>un momento de desconexión</b>. Más conocimiento que mi familia que por ahí no lo tenía. Me lo empezó a dar todo el templo, todo este marco religioso. Y son cosas que me hacen y que me hicieron muy bien en su momento.</p><p><b>—Y ahí empezás a estudiar.</b></p><p>—Y ahí empecé a estudiar y me hice religiosa. <b>Cambié por completo mi vestimenta. Empecé a vestirme con prendas recatadas</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WYXEAKKBHVGJ5FHL66YTOCU2ZU.jpg?auth=d79ad0cc8d6c2f9ae314dca01b8d18e8656b6bae78e3baeccbd89dcbd01c9891&smart=true&width=1920&height=2398" alt="Michelle estaba en plena adolescencia cuando decidió hacerse ortodoxa." height="2398" width="1920"/><p><b>—¿Cómo se hace para hacerse ortodoxo? </b></p><p>—Es una decisión propia. No es como convertirse. Uno empieza a tomar ciertas costumbres de la ortodoxia. Yo arranqué por la vestimenta, que fue como lo principal. Después por la comida, por la alimentación. Dejé de ir a comer con mis amigas afuera. Y empecé a estar en un ambiente ortodoxo.</p><p><b>—¿Qué decían tus papás? </b></p><p>—Al principio estaban totalmente en contra porque era todo nuevo para ellos. Como cualquier familia que un hijo se hace ortodoxo fue primero muy difícil hasta que lo vivieron conmigo y vieron que es algo lindo… Al principio te puede dar miedo si no lo conocás y después cuando lo vivís es algo lindo. </p><p><b>—Me parece súper interesante entender cómo es el recorrido de una mujer joven que elige ese camino, que nadie se lo impone. Y que elige cuándo entrar y cuándo salir. </b></p><p>—Parece que entre y que me fui, pero no es así. Hoy sigo eligiéndolo y no lo veo como un corte en mi ortodoxia si no como una evolución y me quedo con un montón de cosas que antes hacía y que hoy sigo haciendo. Yo shabat los viernes apago el celular y me desconecto por completo. Yo tengo una agenda, unos días que son a los trotes, estoy todo el tiempo con las redes, entonces para mí tener ese día de desconexión los sábados, shabat, es fundamental en mi vida. Lo mismo con la comida, yo sigo comiendo carne kosher. No lo veo como un corte. Obviamente que después del accidente de mi mamá para mí hubo algo que me dijo “ok, frena un segundo, replanteate un poquito qué estás haciendo”, y ahí empecé a decir “¿estoy haciendo esto hoy porque realmente estoy sintiendo? ¿Hoy me veo bien haciendo esto? Bueno, ok, no pasa nada. No te preocupes si hoy no lo podés hacer. Por ahí mañana sí puedo volver a todo eso pero hoy…”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T755DJL5SNCELDL7DAGZDQ7AQQ.jpg?auth=3caff0996f3a9e0283b51bd5f9d91545b35d809243be59f22ba3cb3f3fb0ce0d&smart=true&width=1920&height=2626" alt=""Cambié por completo mi vestimenta. Empecé a vestirme con prendas recatadas", recuerda sobre el inicio de su recorrido." height="2626" width="1920"/><p><b>—Hubo un cambio en el vínculo con la religión.</b></p><p>—Exactamente, yo hoy lo vivo de otra forma. Para mí no fue un corte, algo que se terminó, sí una evolución. Sí hoy me conecto con Dios de otra forma. Obviamente que a la vista de todo el mundo no parezco una ortodoxa por mi vestimenta pero sí <b>mi relación con Dios hoy está mucho más fuerte de lo que supo ser algún día</b>. </p><p><b>—¿Te acordas qué fue lo primero que compraste cuando te hiciste ortodoxa? </b></p><p>—Polleras. Justo coincidía la época, era 2015, donde empezó a volver la falda midi, fue como que “ah ok, esta la parte la puedo hacer”, y como a mí me gusta mucho la moda, tengo una marca de ropa, dije “ok, esto lo puedo tomar. Esto me gusta”. Y lo empecé a sentir y me sentía bárbaro haciéndolo. Nunca lo sentí como algo forzado.</p><p><b>—¿Cuándo decidís ponerte una peluca?</b></p><p>—Bueno… decidí casarme. Al yo decidir hacerme religiosa ortodoxa hay varias reglas y leyes sobre cómo es una relación hombre-mujer y una de esas es que no te podés tocar hasta el casamiento. Varias leyes que seguramente en muchas películas las habrán visto. Unas son verdad, otras son mentira.</p><p><b>—¿Cuáles son verdad y cuáles son mentira? </b></p><p>—Que los religiosos tienen sexo a través de una sábana… Eso es mentira. Se creía antes porque estaban los tefilín colgados y los tefilín son como una sábana blanca, que es lo que usan los hombres, tienen un agujero entonces muchas personas creían que se tenían relaciones a través de esa sábana y eso es mentira.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7W5IVYBYIFATLALVT7EU5EYUCE.jpg?auth=0a6ea77067fd8747dced4307ef5f795e7aa204b9a80c70c0e830223298e81273&smart=true&width=1537&height=1920" alt="En la charla con Infobae Michelle derriba mitos sobre qué significa ser ortodoxo." height="1920" width="1537"/><p><b>—¿En tu casa qué dijeron de tu casamiento tan joven? </b></p><p>—Que no (risas). Mi mamá era “no te cases, sos muy chica”. Yo decido casarme de chica, a mis 19 di el sí y a mis 20 me casé. Decidí hacerlo a sabiendas de que mis padres pensaban que yo era muy chica.</p><p><b>—¿Cómo te viste con peluca? </b></p><p>—Estaba re contenta. </p><p><b>—¿Cómo siguió tu vida?</b></p><p>—Yo era muy chica. Había cosas que a mi papá por ahí le podían incomodar. De muy chica busqué mucho tiempo tener una familia, tener hijos. Yo hablo mucho de eso porque en esos años lo que más me quedó marcado fue esta búsqueda de embarazos, que fue muy fuerte porque desde mis 20 años que quería tener hijos e intenté hacer un montón de tratamientos. Todos me daban mal. <b>Perdí seis embarazos, que es un golpe muy fuerte, seis embarazos es muchísimo</b>. Anímicamente me destruyó. La panza la tenía totalmente hinchada del estrés, era una bola, un manojo de nervios. <b>Supe ser como un ratón de laboratorio porque estaba todo el tiempo yendo a hacerme estudios</b>. Todo lo que son tratamientos de alta complejidad son muy dolorosos para una mujer. psicológicamente y físicamente. </p><p><b>—Cada mes había un duelo. </b></p><p>—Sí, muy fuerte. Esos años para mí fueron básicamente eso: no poder concebir un bebé. Y que por más que en su momento después con el tiempo salió el resultado de que esa persona y yo no éramos compatibles genéticamente, esa persona podía, yo podía, pero juntos no podíamos, todos esos años la culpable y a la que se la señalaba por no poder tener hijos era a mí.</p><p><b>—¿Él te acompañó, te pudo bancar en esas pérdidas?</b></p><p>—No. Pero no quiero hablar de eso. Hubo momentos en los que me sentí muy sola. Lo viví muy sola. Los tratamientos los hacía yo sola. Iba a los médicos yo sola. Entonces sí, me sentí muy sola en esos momentos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZM3NHUI25FDH3IJ5OUCUVNOEHI.jpg?auth=eef89e9eec7eee8fbd76638ab7e383b15c1651a7a53aa4f6c8f82a58ecadc87f&smart=true&width=1920&height=1653" alt=""Mi mamá siempre me decía 'hoy no podés pero yo te firmo que vas a poder'", recuerda Michelle sobre el apoyo de su familia en la búsqueda de un embarazo." height="1653" width="1920"/><p><b>—¿Sabés cuántos tratamientos hiciste? </b></p><p>—Y… <b>habré hecho cinco. Una cosa así, en ocho años de tratamientos</b>. </p><p><b>—Es poner el cuerpo un montón.</b></p><p>—Un montón, sí. Y bueno, después de eso es como que empezó a salir el sol por más que digo todos los días…</p><p><b>—Dijiste que te sentiste un ratón de laboratorio. ¿Qué significa?</b></p><p>—Es eso. Una mujer cuando está en proceso de búsqueda y pasa por tantos problemas de fertilidad, y no saber, y que se le apunte a que ella tiene algo, por eso hay que estudiarla de acá, de arriba a abajo ,y que nadie te diga qué pasa, y te siguen haciendo cosas, inyectando heparina como que tenía trombofilia. <b>Fue un desastre</b>. </p><p><b>—¿Te sentiste mal con vos misma o pudiste entender? ¿El deseo seguía en vos de ser mamá o en algún momento dijiste “che, esto es un montón”?</b></p><p>—Después de que me divorcié y me saqué varios mandatos de la cabeza, cuando estaba tranquila conmigo, lo conozco a Idan, mi marido. Y hay algo que me acuerdo un día me estaba bañando y dije “si esta vez yo no puedo tener hijos no me importa, estoy tan feliz con la persona que tengo al lado, lo amo tanto, me divierto tanto, si no tengo hijos está bien, Dios va a ser lo que vos quiera que seas”. Y me acuerdo de haberlo sentido y decir tipo ya está, tipo hice todo lo que tenía en mis manos.</p><p><b>—¿Algo de la religión te sostenía? </b></p><p>—Sí, yo siempre fui y soy una persona que cree en Dios. Que entiende que las cosas pasan por algo. <b>Mi mamá siempre me decía “hoy no podés pero vas a poder, yo te firmo que vas a poder”</b>. Es tremendo porque cuando mi mamá entra en coma, sale el resultado que me había hecho antes, un resultado que por fin daba algo, decía que yo estaba ok, pero que no podía tener hijos. Después del fallecimiento de mi mamá, es como que fue un antes y un después en mi vida en la cual dije “ok, la vida y las decisiones dependen única y exclusivamente de mí y nadie me va a salvar”. Entonces empecé a tomar las riendas de mi vida y definir qué es lo que quiero y qué es lo que me hace feliz. “Ok, esto no me está haciendo feliz. Estoy en un lugar donde no me siento acompañada. Ok, decido divorciarme”. Decido ciertas cosas de la religión dejar de hacerlas. Son las más vistosas: mi peluca y mi vestimenta, pero espiritualmente hoy estoy mucho más conectada con Dios que lo que estaba en ese momento. Shabat lo sigo haciendo. Kosher también.</p><p><b>—¿Qué pasó con tu mamá? </b></p><p>—Mi mamá tuvo un accidente con agua hirviendo. Y un virus intrahospitalario. Fue muy difícil porque al mismo tiempo cuando falleció mi mamá, cuando mi mamá estaba internada, mi abuela también de un día para el otro se enfermó y de repente faltaban dos lugares en la mesa. Así que eso es para mí un golpe, una bofetada muy fuerte. Y bueno, después de ahí la vida es como que nos dijo “ok, ya vamos a cortar un poquito con el sufrimiento”. </p><p><b>—Es tremendo acompañar también a un padre o una madre, cuando hay una enfermedad. Todo es súper doloroso. Pero acá hay algo del impacto y de no verlo venir. ¿Te enojaste en algún momento con Dios? </b></p><p>—Qué sé yo, en su momento estaba como diciendo “¿de verdad tantas cosas juntas?” Cuando pasó lo de mi mamá estaba embarazada. Entonces perdí el embarazo claramente. Mi mamá falleció, mi abuela falleció. Después yo decido divorciarme. Era como que “guau, cuántas cosas”. Por qué de una vida tan perfecta y yo no tener a nadie en mi ambiente que haya vivido algo tan fuerte como esto. Por qué me está pasando todo esto. Fue como repreguntarme todo el tiempo “¿por qué a mí, por qué a mí, por qué a mí?”. Por más que sea muy difícil, uno nunca termina de entender por qué se va una mamá tan joven. Creo que es normal enojarte. En el judaísmo hay momentos para estar alegre y hay momentos para estar triste.</p><p><b>—¿Cómo es eso?</b></p><p>—Es el duelo. Ese año había que estar triste. Había que permitirse estar triste. Yo no me permití mucho estar triste, soy una persona que necesita hacer cosas para sentirse bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YIP473KTCFE2PHJXM3LLHWPFGY.jpg?auth=5be85eb8f694322aaf3bea8d32c8f9b40ee606683a1ecf0484b94d962be85aaf&smart=true&width=1537&height=1920" alt=""Una de las frases que me dijo mi papá que la tengo grabada es 'perdele el miedo a ser feliz'"" height="1920" width="1537"/><p><b>—¿Vos en ese momento ya tenías tu marca?</b></p><p>—Sí, yo tengo la marca hace 10 años así que también mi marca, Imán, fue un sostén. Todo el tiempo estar innovando, hacer moda, todo el tiempo estás en constante creatividad. </p><p><b>—¿Qué otras cosas de ser ortodoxa son mentiras o son mitos que vemos en las series? Más allá de lo sexual. </b></p><p>—Uf, me mataste. </p><p><b>—¿Existe la figura de la casamentera?</b></p><p>—Sí, obvio que existe. Mi mejor amiga tiene una casamentera y la presentó con su marido y hay gente que elige. </p><p><b>—Es como un </b><i><b>Tinder</b></i><b>.</b></p><p>—Exactamente, es como un <i>Tinder </i>para conocer personas porque muchos no usan o el celular con internet, o no usan aplicaciones como <i>Tinder</i>, entonces conocen a esta persona, se llama shadchanit, que los presenta. Está bueno porque conoce de los dos muchas cosas y dice este va con este, este va con este, y hay gente que se hacen muy buenas parejas. </p><p><b>—¿Qué te pasa cuando ves esas series como </b><i><b>Poco ortodoxa</b></i><b>?</b></p><p>—Me indigna bastante porque siempre dejan a la mujer que es ortodoxa y que la pasó muy mal. Hay de todo y hay muchas historias. Es como todo en la vida, hay gente que la pasa mal, hay gente que logra estar en un buen ambiente. No me gusta que siempre los dejen mal parados.</p><p><b>—¿El tiempo que lo elegiste la pasaste bien?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Y fue una decisión tuya, no fue una imposición ni familiar ni de tu pareja en ese momento. </b></p><p>—Nadie me lo impuso. Yo ya era religiosa cuando había conocido a mi ex.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VTNGV5SBM5CJ7D7B4FO46CLT5Y.jpg?auth=0488bfb383dfd8adccf5c56c784916e94518ea849d7c3bedf6f673fc55463024&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El proceso que vino luego de la muerte de su madre y su abuela la ayudaron a entender que necesitaba cambiar." height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo decidís separarte?</b></p><p>—En realidad cuando yo decido dejar de pensar en el que dirán, una de las frases que me habían dicho era que nunca iba a poder volver a casarme, que no iba a poder formar mi familia. Este tipo de frases. Yo ahí digo ok, basta de pensar en qué va a pasar y en lo que van a decir y logro sacarme como esos mandatos, esos pensamientos, esas cosas que me decían también, digo ya está. Y ahí digo bueno, no pasa nada, me voy a divorciar.</p><p><b>—Eso es súper tóxico. ¿Quién te ayudó a cambiar esto en tu cabeza? </b></p><p>—Mi papá. Una de las frases que me dijo mi papá que la tengo grabada es <b>“perdele el miedo a ser feliz”</b>. Él sabía que yo quería dejar de hacer ciertas cosas y me estaba costando muchísimo y fue muy, muy difícil. Los dos veníamos de un sufrimiento muy grande. Tener el apoyo de mi papá me hizo poder tomar la decisión.</p><p><b>—¿Cómo fue ese viaje? </b></p><p>—El viaje también fue un antes y un después en mi vida. Yo decido viajar con una amiga. No sabía porque me habían dicho si yo viajaba me divorciaba. Entonces dije “ok, yo necesito mucho viajar porque es lo que necesito”. Estaba en el año de duelo de mi mamá entonces necesitaba un viaje, algo para reconectar conmigo. Y en ese viaje voy al aeropuerto, mi amiga religiosa, y yo ahí antes de salir decido ir sin peluca. Cuando la primera vez que salgo de mi casa y digo que hoy “ya está Michelle, hasta acá llegamos, basta”. Era ya mucho, mucho tiempo de decir me la pongo, me la pongo, me la pongo y yo no, no sentirlo. Nada, llegué al aeropuerto, mi amiga hizo como que no estaba pasando nada, nos reímos, hablamos de otras cosas. Le dije te estás dando cuenta ¿no? Sí, todo bien. Como no sentirme juzgada, eso me dio mucha tranquilidad también porque tenía mucho miedo cómo iba a repercutir todo lo que estaba haciendo. </p><p><b>—¿Cómo te sentiste sin la peluca?</b></p><p>—Bien.</p><p><b>—¿De ahí no volviste más?</b></p><p>—No. No.</p><p><b>—¿La pasaste bien con tu amiga? </b></p><p>—Increíble. Pero cero joda eh, fue un viaje comida, shopping, playa. Eso fue todo. Es lo que necesitaba en ese momento, desconexión total. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZO2CUVIWFBNPH6NTM2EQOFLTM.jpg?auth=08888b1ced0ad0f9b62c26447efcb48d2cd69a47437da350543ca16feec09254&smart=true&width=1920&height=2324" alt="Desarrollar Iman, su propia marca de ropa fue un sostén a lo largo de los años." height="2324" width="1920"/><p><b>—¿Te separaste cuando volviste del viaje?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Cómo se conocen con Idán?</b></p><p>—Yo tengo mi marca, él su textil, y fui a una reunión a comprar telas. Él telas no me vendió pero se vendió muy bien a él mismo. </p><p><b>—Escuchame ¿la segunda vez también hay que esperar hasta casarse o…?</b></p><p>—No, la segunda vez no era religiosa ortodoxa así que no. Él es judío pero no es ortodoxo entonces hay ciertas cosas que él me ayudó a no sentirme tan mal dejándolas de hacer. Yo al principio venía muy mal si salía con un jean y él me decía “basta”. O sea, hay cosas más importantes y más serias. Y como que me fue ayudando a equilibrar un poquito.</p><p><b>—Claro, porque la pollera más allá de la altura tiene que ver con que las mujeres no pueden usar pantalones, ¿correcto?</b> </p><p>—Exactamente. </p><p><b>—¿Estuviste muchos años sin usar pantalón? </b></p><p>—No, usaba pantalón con una remera grande abajo. Hasta acá, hasta la rodilla. </p><p><b>—¿Así sí se puede? No sé cómo es.</b></p><p>—Sí, las reglas son que no se te pueden ver las rodillas, tiene que ser por debajo de las rodillas, no se te pueden ver los codos. Y cuello redondo: no escote ni clavículas. </p><p><b>—¿Te acordás cuándo volviste a ponerte un jean?</b></p><p>—Sí, una cita que tenía dije “ok, me pongo el jean”. </p><p><b>—¿Y te gustó verte con jean?</b></p><p>—Sí, al principio me costaba. Salía con vergüenza de mi casa. Fue una transición, no fue de un día para el otro porque fueron muchos años en los cuales lo hice muy sentido y después dejar de hacerlo fue una transición. </p><p><b>—¿Imán te acompañó en eso?</b></p><p>—Mucho. Mucho. Es mi foco. O sea, hay que crear todo el tiempo. Entonces todo el tiempo tenés que estar reinventándote. Y eso te da mucha satisfacción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VP6PZJQZ6JFS5E4PNW77V7VJ3Y.jpg?auth=aee94f2cd293122ec62cd621c23b7d4205da93d4a169f64c7987ddf09ad3c84c&smart=true&width=1920&height=2400" alt="Michelle e Idan se casaron hace dos años y hoy son papás de mellizos." height="2400" width="1920"/><p><b>—Con Idan se casaron, </b> <b>¿ cuánto llevan ya juntos?</b></p><p>—Justo el otro día fue nuestro aniversario, estamos casados hace dos años. </p><p><b>—¿Cómo te enteraste que estabas embarazada?</b></p><p>—De mellizos. Fuimos a una eco. La primera eco yo tenía mucho miedo de esa eco. Fui yo sola. Justo ese día Idán no podía y me querían hacer la eco, yo digo por favor no, esperemos una semana más. La siguiente semana fui con Idán. El doctor pregunta “¿qué ven?”. Idán a los gritos “¡Mellizos!”. Se veían las dos bolsitas ahí. Salimos totalmente asustados, shockeados. Yo digo “¿qué?”. Toda la vida había soñado con tener mellizos y cuando me hacía tratamientos pedía que me pongan de a dos embriones. No quedaba ninguno. Y esta vez, sin ningún tratamiento porque nos casamos y en el primer intento quedé embarazada de mellizos, dije “no puedo estar creyendo lo que está pasando”. De repente ahí, porque en mis ecografías anteriores nunca veían nada. Entonces veía el doctor dos que latían. </p><p><b>—¿Pudiste ponerte contenta rápido o todavía daba miedo?</b></p><p>—Estaba muy shockeada. Quería gritar de la emoción pero diciendo “no te ilusiones por favor”. Todo ese temor se lo transmití a Idán, le decía “por favor, te lo pido, no te ilusiones”. Porque encima él es muy expresivo. Y le decía no te ilusiones. Y ya era el cuarto mes y estábamos en nuestra luna de miel y me dice “¿ya me puedo ilusionar?”. Y le digo sí, ya está. Ya podemos. Ya tenía panza. Ya estaba pasando de verdad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FSLFV7RHRFCTJK2AJHEYFCYNNI.jpg?auth=a81498c9dd14169a7b623a3f332826d883fd973d7d1cd12c3a45dd971c3262d0&smart=true&width=1440&height=1920" alt="El embarazo junto a Idan llegó lleno de ilusión y también de temores por todo lo vivido." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Cómo le contaste a tu papá? </b></p><p>—Se ve que todos pensaban que era obvio que estaba embarazada, no sé por qué, y mi papá mira la ecografía, qué lindo, felicitaciones. Le digo “papá, mirá bien”. La mira, parte en llanto, mellizos. Y se emocionó mucho.</p><p><b>—¿Y cómo lo vivíste después de tanta búsqueda, de tanto sentirte responsable o que te digan que eras responsable? </b></p><p>—Al principio dije “mamá tenía razón”, se iba a dar en algún momento. Tarde o temprano se iba a dar. Al principio como yo trabajo y soy emprendedora, tengo mi marca, muchas decisiones dependen de mí por más que tengo un equipo de mujeres que trabajan y son excelentes y muy apasionadas de lo que hacen, mi negocio dependía de mí. Entonces cuando tengo a mis hijos se me complicó mucho entender que ahora mis horarios eran totalmente distintos. Yo decía yo voy a poder con todo siendo mamá de mellizos, teniendo una marca de ropa, yo voy a poder con todo. Y no, no podemos con todo. Hay que organizarse. Y a mí la maternidad me dio eso, me dio organización. Y me hizo ser más eficiente y más eficaz. Hoy al tener horarios de trabajo más acotados entiendo que esos momentos son para tomar decisiones, ejecutar, hacer y resolver. No puedo estar dando vueltas de acá para allá. Tengo organizada mi agenda. Hago cada día, cada hora, porque yo también tengo TDA entonces necesito sí o sí focalizar absolutamente todo. </p><p><b>—¿Cuándo te lo diagnosticaron? </b></p><p>—En el último año del secundario. Entonces tengo todo totalmente organizado, cosa que antes no tenía. Así que a mí la maternidad me dio una organización excelente. </p><p><b>—¿Cuándo te diagnosticaron se sabía lo que era?</b></p><p>—No, no se sabía y siempre yo era la chica problemática, la que le iba mal en el colegio, la que se esforzaba y no le salía. Me hicieron el de coeficiencia y por suerte salió alto. Pero pasaba algo que en los exámenes me iba mal. Los profesores se quejaban de que no entregaba los proyectos a tiempo. De que estaba dispersa. De que me iba a peinar al baño. Y en el último año de secundario le dijeron a mis papás “su hija tiene trastorno de atención”.</p><p><b>—¿En el colegio lo detectaron?</b></p><p>—Un psiquiatra lo detectó, sí.</p><p><b>—¿Y ahí qué herramientas te dieron? </b></p><p>—Me dieron una medicación en su momento. Era una medicación muy fuerte. La tomé un año. Yo encontré otras herramientas que me resultaron y hoy al tener Imán me resultan excelentes que es voy a todos lados con un librito, lápiz y papel, y escribo absolutamente todo. En las reuniones que tengo todo lo escribo. Y todo lo anoto en mi agenda. Esa forma me hizo enfocarme, concentrarme. Anotar todo, cosa que a veces uno con el TDA se dispersa, voy anotando y cualquier cosa después de la reunión reviso ahí. Y eso es lo que hoy hago para poder tener mi negocio, ser mamá, tener una familia y TDA. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KDVVQKLBRBATXL2O2L63TRNXT4.jpg?auth=9d187c70b195cfdcc85299c40bf75086cc4360306127eeade8cdee3a2b347808&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Hoy Michelle logró la familia y la vida que soñaba." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Quién sos hoy? </b></p><p>—Hoy soy la mamá de mis mellizos y una mujer que salió adelante después de algunos golpes y que nunca bajó los brazos. </p><p><b>—Si viene una Michelle del futuro y le podés hacer una pregunta, qué le dirías. </b></p><p>—Si está orgullosa de todo lo que logramos.</p><p><b>—¿Vos estás orgullosa hoy?</b></p><p>—Muy. Sí, sí, muy orgullosa. No me hubiese imaginado que después de todo eso -en el fondo yo quería que todo esto pase- por eso siempre digo que todo depende de nosotros, de las decisiones. Porque en ese momento pude haber entrado en una depresión bárbara, que es lo lógico, somos humanos y nos puede pasar. Hice de corazón todo lo que tenía en mis manos para no entrar en tristeza absoluta y hacer y deshacer. Pude formar una familia. Estaba bien, me sentía bien, mi cuerpo permitía esto de poder tener hijos y llevar adelante mi proyecto hermoso. Todo se iba a encaminar como decía mamá. </p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7BRCOHDIPBBXBMC6DXYW5LE6WQ.jpg?auth=fc434791b6d56f3a83ff5fb1d48c213adb93ad61f4643e2a342b978da2c392c6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Lady M se presenta en una entrevista con un look casual, vistiendo una camisa blanca y un collar dorado, ofreciendo una visión de sus recientes proyectos.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Entre dietas obsesivas, entrenamiento y la llegada de su bebé: la travesía de Josefina Caffarena para reconciliarse con su cuerpo y redescubrir su identidad]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/10/entre-dietas-obsesivas-entrenamiento-y-la-llegada-de-su-bebe-la-travesia-de-josefina-caffarena-para-reconciliarse-con-su-cuerpo-y-redescubrir-su-identidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/10/entre-dietas-obsesivas-entrenamiento-y-la-llegada-de-su-bebe-la-travesia-de-josefina-caffarena-para-reconciliarse-con-su-cuerpo-y-redescubrir-su-identidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la modelo habló de las exigencias que marcaron su vínculo con el cuerpo y de cómo la maternidad redefinió su mirada. A partir de ese proceso, encontró en el ejercicio físico, el cuidado emocional y su comunidad digital un camino más equilibrado, consciente y sostenible ]]></description><pubDate>Fri, 10 Apr 2026 10:51:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Sentía que para ser valorada laboralmente necesitaba estar de cierta forma y para eso hacía todo lo que fuera necesario, y no siempre era sano”, recordó <b>Josefina Caffarena</b> en <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAjwnN3OBhA8EiwAfpTYekExyCEj5CstKTqj3pCAhmEm83PDSQi8uWdL9-RnHiPIV80Nf6_8-BoCyFoQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAjwnN3OBhA8EiwAfpTYekExyCEj5CstKTqj3pCAhmEm83PDSQi8uWdL9-RnHiPIV80Nf6_8-BoCyFoQAvD_BwE"><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>, al relatar cómo la maternidad y la búsqueda de equilibrio transformaron su percepción sobre el cuerpo y la autoexigencia.</p><p>Jose es <b>modelo e influencer</b>, reconocida por su presencia en redes sociales, especialmente en <a href="https://www.instagram.com/josecaffa/" target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/josecaffa/"><b>Instagram</b></a>, donde comparte contenidos sobre bienestar, actividad física, alimentación saludable y aspectos de su vida cotidiana.</p><p>Durante el último año, su perfil se consolidó al narrar la experiencia de la maternidad tras el nacimiento de su hijo <b>Tobi</b> en 2023. A través de sus publicaciones, aborda temas como la maternidad, el equilibrio entre la vida personal y profesional, y la importancia de mantener proyectos propios más allá de la crianza. Su contenido, que combina lifestyle, bienestar y reflexiones personales, le permitió construir una comunidad comprometida con los <b>hábitos saludables y el desarrollo personal.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3Q5QOHRV7ZD7JGIV34ORMOUKAQ.jpg?auth=e592ac2a21580acde74d667c93f2421ab68951b5977b6bf62daa1c785da14ec5&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Nada me hizo sentir tan confiada conmigo misma como ganar fuerza": Josefina Caffarena y la lucha diaria contra la autoexigencia tras superar su obsesión con el cuerpo. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Si tuvieses que presentarte a quien no te conoce, ¿cómo te definirías?</b></p><p>—Soy mamá y, en consecuencia de eso, encontré una parte mía que no conocía en el entrenamiento, en el fitness, en todo lo que es el lifestyle nuevo que estoy siempre promoviendo y mostrando, que me parece súper saludable si se lleva de una manera correcta y amorosa para con uno mismo y que yo creo que repercute en todos los ámbitos de la vida.</p><p><b>—¿Qué sentís que pasó en vos o en tu cuerpo para que eso suceda?</b></p><p>—Entreno hace muchos años. Todo empezó cuando era bastante chica y estaba en una agencia de modelos. Todo lo que es mundo modelaje y las que somos de nuestra generación vivimos el bombardeo de estar flacas y yo creo que muchas lo pasamos y algunas lo siguen pasando. Cuando empecé a entrenar fue también para curarme un poco esa cabeza y tratar de ganar fuerza, masa muscular y aprender a comer. Esto yo ya lo venía haciendo, pero de una manera casi obsesiva. Era muy disciplinada y no me gustaba para nada salirme del plan del entrenamiento. Cuando no hacía las cosas perfecto, me ponía mal. Y cuando fui mamá me cambió mucho porque una está en un estado corporal en el que nunca se vio antes y ahí fue cuando me relajé. Dije: “Bueno, esto va a pasar, voy a subir de peso, va a cambiar mi cuerpo. Quiero hacerlo porque quiero ser mamá, vamos a tomárnoslo lo mejor posible. Saquemos la cabeza de la Jose de antes, que era hacer todo perfecto, estar flaquita y vamos a vivir este proceso. Lo vamos a hacer distinto”. <b>Cuando fui mamá subí 20 kilos y me relajé</b>. Mi obstetra me decía: “Lo ideal son 12 o 15 kilos”. Pero yo me veía bárbaro, igual. Me sentía muy orgullosa de todo lo que estaba haciendo mi cuerpo. <b>No me estresé por lo estético en el embarazo. </b>Cuando tuve a mi hijo, me pasó la misma situación, dije: “Bueno, estoy acá, ¿qué voy a hacer? ¿Qué puedo hacer? ¿Obsesionarme y tratar de hacerlo lo más rápido posible y seguir pasándola mal así mentalmente como venía antes o probar a hacer algo distinto?”. Veía mucho en redes chicas que me gustaba el cuerpo que tenían y notaba que comían mucho más que yo, que entrenaban distinto, que no vivían haciendo cardio, que hacían todo diferente a lo que hacía yo y dije: “Ya que estoy en foja cero, vamos a probar hacerlo así”. Porque además las veía que no lo sufrían tanto, que comían comidas ricas...</p><p><b>—¿En algún momento sufriste la presión de pensar: “Tengo que comer menos o no comer para estar en el peso que los demás esperan de mí”?</b></p><p>—Sí, obvio. Más que nada cuando era más chica y estaba en agencia. Fue una agencia muy exigente y me ha pasado que me digan: <b>“Subiste unos kilitos”</b>. Hoy por hoy en el mundo del modelaje ya no pasan. Por suerte, cambió mucho. Pero <b>yo sentía que para ser valorada laboralmente necesitaba estar de cierta forma </b>y, para eso, hacía todo lo que fuera necesario, y no siempre era sano. Sí me asesoré con nutricionistas, entrenaba... Pero mentalmente no estaba bien.</p><p><b>—¿La dinámica te llevaba a eso?</b></p><p>—Sentía que tenía que hacerlo perfecto y cuando no lo lograba, decía: <b>“Como fallé ayer, hoy tengo que hacer el doble”</b>. Era una exigencia innecesaria. Viniendo de un trastorno alimenticio, pasé a esa obsesión al fitness, a la comida, pero seguía siendo obsesivo.</p><p><b>—Muchas veces pasa también, por ejemplo, en la oficina de un estudio contable, porque tiene que ver con la mirada ajena y las exigencias a las que estamos sometidas, sobre todo las mujeres, y cada una hace lo que puede.</b></p><p>—Creo que eso es como una pelea constante en la cabeza de muchas. En mi caso, todos los días. Cada vez que surge esa voz interna con mis estándares anteriores, pienso: debería comer un poco menos, quizás estoy entrenando muy fuerte. Es una lucha diaria de decir: <b>“Nada me hizo sentir tan confiada conmigo misma como ganar fuerza”</b>. Entonces, cada vez que aparece un pensamiento así, me repito: “Ahora estoy mejor que nunca, no voy a volver a caer en eso”. A veces me pasa que pienso: no tengo hambre, me voy a saltar el desayuno. Pero enseguida digo: “No”. Soy muy estricta conmigo para no volver a aquellos tiempos. También trabajo mucho la salud mental. <b>El entrenamiento me ayudó a sentirme bien y a enfocarme en lo que puedo hacer con mi cuerpo, en disfrutarlo</b>, <b>porque ahora realmente disfruto entrenar.</b> Antes lo hacía solo por cumplir. Ahora me despierto y tengo ganas de ir a correr, porque lo disfruto. Ahora incluso voy al <b>Hyrox </b>(la competencia de fitness funcional y carrera de nivel mundial que combina 8 km de running con 8 estaciones de ejercicios funcionales -como trineos, remos y <i>wall balls-</i> intercalados).</p><p><b>—También tiene que ver la constancia y los hábitos...</b></p><p>—Sí, es la minilucha diaria de no volver a estándares anteriores y darme cuenta de que hoy disfruto entrenar, comer, disfruto mis momentos de descanso, mis comidas afuera con amigas, sin hacerme drama. Eso me mantiene motivada a no retroceder. Mi motivación fue probar comer cuatro comidas por día y ver qué pasaba. Si no funcionaba, podía volver a hacer solo cardio y una ensalada por día. Pero fue un proceso de prueba. Todos los días era probar un mes, ver mejoras y seguir otro mes. Y me sentí cada vez mejor. <b>Terminé sin volver atrás porque me sentía mejor en energía, piel, el pelo</b>... <b>Sentirme fuerte es cien veces mejor que sentirme flaca. Eso me ayudó a salir del trastorno.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOTBVT7NTZBVPC5M2426WSMO2M.jpg?auth=945999d8c9b80631036ed4d4d8ac4bc5dd9c21221ed8d7dcd6274f653f550612&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Josefina habló con Luli Fernández sobre maternidad, fitness y salud mental. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><h2>El impacto de la maternidad en el bienestar y la autoimagen</h2><p><b>—Después de ser mamá, ¿tuviste una mirada más crítica sobre la presión de volver a estar impecable?</b></p><p>—No, la verdad que recibí mucho apoyo. Empecé a mostrar mi proceso desde cero, recién parida, en redes sociales y decidí tomármelo más tranquila. Empecé entrenando poco a poco, no fui excesiva en mi regreso al entrenamiento. Me sentí acompañada por mi entorno. Subía fotos con la panza de posparto y la gente decía: “Qué genia, Jose, gracias por subir esto”. Como ahora subo mis resultados, en su momento también subía la posta.</p><p><b>—Y más allá de los resultados físicos, ¿cuánto incidió en vos a nivel emocional haber tenido un bebé?</b></p><p>—Fue lo más lindo del mundo, también lo más complicado a nivel personal y laboral. De golpe se da vuelta la vida: dejás de ser el foco para que lo sea el otro. Por eso el entrenamiento es mi momento conmigo misma, el que me hace sentir que puedo lograr cosas, y eso se refleja en la maternidad. Es una sensación de realización. Me esfuerzo y esto me da realización. Puede ser meditación, yoga, ejercicio, lo que sea...</p><p><b>—Estar motivada, también.</b></p><p>—Sí, tener algo tuyo, que te mantenga vigente, sin perderte entre pañales y rutinas del nene. Es fundamental sentirte bien con vos misma para encarar la maternidad con otra energía.</p><h2>Comunidad digital y motivación diaria</h2><p>Josefina contó que compartir su proceso en redes sociales le permitió conectar con mujeres que atravesaban experiencias similares. El acompañamiento que recibió, en su mayoría positivo, la impulsó a mostrar tanto sus avances como los momentos más difíciles, generando un vínculo cercano y genuino con su comunidad.</p><p>En ese intercambio constante, muchas seguidoras le consultan sobre sus hábitos, su rutina semanal y cómo reorganizó su vida tras la maternidad. A partir de su experiencia, sostiene que la clave está en encontrar <b>prácticas sostenibles y disfrutables, sin caer en exigencias poco realistas.</b></p><p>Para la modelo, ese ida y vuelta se transformó en un espacio de contención que ella misma hubiera necesitado en otras etapas. Por eso, busca ofrecer herramientas y motivación desde un lugar honesto, convencida de que el bienestar se construye a largo plazo.</p><p>En ese camino, la maternidad marcó un punto de inflexión en su forma de entender el cuidado personal y el equilibrio emocional. Defiende la importancia de preservar espacios propios dentro de la crianza, no solo como una necesidad individual, sino también como un beneficio para el entorno familiar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NYOO37KPRJBCFHHJAL4R6OEEYQ.jpg?auth=1e439ee54cef560fb1031bf5160991aba4f39d46cd34330ffa4f77cbf55efd11&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Sentirme fuerte es cien veces mejor que sentirme flaca”, confesó la modelo. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><h2>El rol del entorno y el espejo generacional</h2><p><b>—Si pudieras conversar con tu yo de hace algunos años, la que entrenaba seis días a la semana y vivía a mate y ensalada, ¿qué le dirías?</b></p><p>—Al pedo todo lo que estás haciendo (risas). No te va a llevar a ningún lado, solo la vas a pasar mal. Es un loop constante. Hay otra manera de lograr las cosas: mucho más llevadera.</p><p><b>—Cuando te convertiste en mamá, ¿hay cosas de tu mamá que quieras repetir y otras que preferirías evitar?</b></p><p>—Mi mamá lo dio todo por nosotros, era todo para la familia. Trabajaba todo el día, hacía largos viajes y respondía a todas nuestras demandas. Siento que ella se perdió mucho y eso sería lo que no quiero hacer. No quiero dejar de tener mi vida por ser mamá. Obviamente, no descuidar a mi hijo. Pero tampoco perderme yo. No quiero dar absolutamente todo al punto de quedar sin energía, porque eso repercute en los hijos. <b>Una mamá agotada, sin planes o espacios para sí misma, termina afectando a la familia.</b> Hoy mi mamá hace actividades como cerámica, la veo más feliz y eso hubiera estado bueno cuando éramos chicos, pero así eran las cosas antes. Se exigía mucho más a las mamás.</p><p><b>—¿En algún momento hablaste esto con tu madre?</b></p><p>—Sí, lo hablamos mucho. Ella me ayuda un montón con mi hijo y lo agradezco. Me ayuda con los útiles del colegio, con todo. Y le digo: “Mamá, no puedo creer todo lo que hiciste por cuatro. Ya me siento superada con uno solo”. <b>Admiro profundamente lo que hizo, aunque no quisiera replicarlo al cien</b>.</p><p><b>—Querés ser una versión evolucionada.</b></p><p>—Sí, una versión mejorada con el mismo amor.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CV3FFVXXGZDLTISNRMEN5U7AUY.jpg?auth=90b657adc68b9163eccfd85d48c903b4326fd9629449367cc7993a10f33c7c2c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Quizás alguna vez estuve con una chica”: Juli Castro habló de su historia jamás contada, su novio y el deseo de casarse]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/09/quizas-alguna-vez-estuve-con-una-chica-juli-castro-hablo-de-su-historia-jamas-contada-su-novio-y-el-deseo-de-casarse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/09/quizas-alguna-vez-estuve-con-una-chica-juli-castro-hablo-de-su-historia-jamas-contada-su-novio-y-el-deseo-de-casarse/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la creadora de contenido se sinceró sobre una experiencia íntima de su pasado y compartió detalles de su presente en pareja y sus proyectos. Además, reflexionó sobre cómo transita la exposición pública en pleno crecimiento de su carrera artística ]]></description><pubDate>Thu, 09 Apr 2026 11:17:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Quizá alguna vez estuve con una chica. Nunca lo conté. Uno tiene que probar en la vida. Yo estaba terminando el colegio, creo que tenía 19 años, por ahí. Y ella también. Había que probar y la verdad, muy bien. Pasó una vez y listo. Nunca más”, recordó <b>Julieta Castro</b> en una charla en <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Juli es <b>influencer, creadora de contenido y artista</b>. Su presencia se destaca en redes sociales como <b>TikTok</b>, <a href="https://www.instagram.com/juli.castroo/?hl=es" target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/juli.castroo/?hl=es"><b>Instagram</b></a> y <b>YouTube</b>, donde comparte contenidos de baile, canto, actuación y moda. Hija de la bailarina <b>Momi Giardina</b> y de <b>Diego Castro</b>, actor, director, guionista y productor argentino, inició su actividad digital desde temprana edad, lo que le permitió construir una comunidad de seguidores y dar el salto a la televisión. </p><p>Su participación en <b>Bailando 2023</b> la posicionó como una de las revelaciones del certamen por su carisma y desempeño artístico. Durante el último año incursionó en la ficción y el teatro, participando en producciones audiovisuales —incluida una serie internacional— y en el espectáculo <i><b>Playback, una somos dos, </b></i>donde exploró un registro más performático y escénico. Además, forma parte del equipo de <b>Patricia y Familia </b>en <b>Luzu TV.</b> </p><p>Actualmente está en pareja con el influencer <b>Fausto Bo</b>. La relación se oficializó a principios de 2025 tras una romántica propuesta, y ambos suelen compartir contenido en redes sociales, donde se muestran muy enamorados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CAFUZZ7CH5GJXBOJA7AOUCVNZU.jpg?auth=203868ef3d15205a39c9c16dea8a785a118a0b8d2a1eb45995c3ceaae58d3be9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Me quedo con este para toda la vida”: Julieta Castro, su historia más personal, el amor y los planes de casamiento " height="1080" width="1920"/><h2>El millón, las raíces y la importancia de la abuela</h2><p>La familia ocupa un lugar central en la vida de Julieta. Desde pequeña, forjó un vínculo especial con su abuela materna, a quien define como su persona favorita. El deseo de cuidar y acompañar a sus seres queridos se refleja en sus sueños. “Una parte del millón va toda para familia, amigos, que lo quiero guardar para viajes, para <b>comprarle una casa a mi abuela</b> y para compartir en familia. Soy muy familiera yo. Me tira la familia y me tiran los amigos”, confesó.</p><p>La convivencia entre sus abuelos maternos, separados pero bajo el mismo techo, motivó uno de sus anhelos más concretos. “Me encantaría que tenga cada uno su casa porque esta convivencia no va más. Así que eso para la abuela”, explicó.</p><p>La relación con su abuela trasciende lo cotidiano y se convierte en complicidad y compañerismo. Juntas comparten viajes, salidas al teatro y escenas familiares llenas de humor. “Somos muy compinches, muy amigas, así que hago todo con ella. Nos hicimos un viaje a México y <b>una noche nos fuimos de rumba las tres</b>”, contó, refiriéndose también a su madre.</p><p>El humor y la autenticidad marcan la dinámica de estas mujeres. La abuela es protagonista en videos y anécdotas familiares. A sus 80 años, mantiene una vitalidad que sorprende. “Vos la ves y es una pendejita de 22”, agregó.</p><h2>Experiencias personales y descubrimiento sexual</h2><p><b>—Si tuvieras que confesar un secreto de tu vida privada, ¿cuál sería?</b></p><p>—Yo soy muy ventilador (risas). Cuento todo, todos los días. Pero algo que la gente no sabe de mi… es que… <b>quizás alguna vez estuve con una chica. Nunca lo conté. Pero uno tiene que probar en la vida.</b></p><p><b>—¿Qué edad tenías? </b></p><p>—Y yo estaba terminando el colegio, creo que 19 año, por ahí.</p><p><b>—¿Y ella? </b></p><p>—Y ella también, lo mismo.</p><p><b>—¿Eran compañeras de colegio? </b></p><p>—No, compañeras no. Amigas de la vida.</p><p><b>—Y te dio curiosidad...</b></p><p>—Claro, había que probar.</p><p><b>—¿Qué sentiste?</b> </p><p>—Muy bien, la verdad. Muy Divertido. Fue como algo de probar. Después cada una siguió su camino. Las dos de novias con muchachos... Yo estoy muy felizmente en pareja, ahora. Pero estuvo buena la experiencia. Hay que probar.</p><p><b>—¿Fue una experiencia fugaz o como una relación de un par de veces? </b></p><p>—No, no. Fue como una vez probar todo a ver qué onda. Y me quedé donde estaba, pero no descarto la posibilidad.</p><p><b>—¿Qué sentís de distinto que puede ser besar a una mujer a besar a un hombre? </b></p><p>—Por ahí es medio machirulo lo que voy a decir, pero es más delicada. No sé. Siento por ahí el hombre es más bruto.</p><p><b>—La energía...</b></p><p>—Claro, la energía. Son también más cuidadosas. Saben también lo que le gusta a la mujer.</p><p><b>—¿Hoy en día la seguís viendo? ¿Es amiga tuya todavía? </b></p><p>—Sí. Es amiga y sí, hablamos. Yo la amo, la adoro. Somos recontra amigas. Fue como una vez que pasó y listo. Nunca más (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TSZ5DJVHBCS7NHIS73HCAVH2Q.jpg?auth=389977eec7281f64b2ead9d61d9d9dea43fce58d2038580b2c0c129690876dc7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Soy Susanita a full”, confesó la creadora de contenido sobre sus deseos de formar una familia" height="1080" width="1920"/><h2>Relación de pareja y proyectos a futuro</h2><p><b>—Y ahora estás re de novia, ¿hace cuánto están juntos? </b></p><p>—Hace un año y tres meses, oficial. Saliendo creo que es el tercer año que estamos. Soy muy noviera, vivo de novia… Pero este es el último. <b>Me quedo con este para toda la vida.</b></p><p><b>—¿A ese nivel de amor estás? </b></p><p>—A ese nivel. <b>Yo ya quiero casamiento, hijos, matrimonio, todo</b>. Soy Susanita a full. Lo tengo re claro. Nos llevamos bien, somos muy mejores amigos. </p><p><b>—¿Y sentís que él quiere lo mismo que vos? Esto de tener una familia temprano, de estar con vos en un proyecto más serio. Porque él es súper jovencito también.</b></p><p>—Él es más chico. Tiene 21 y yo 22. Y a él le encantan los nenes, le encanta la familia, le encanta todo. Entonces coincidimos mucho en eso y por suerte tenemos decidido: casamiento, hijos, vivir juntos, todo…</p><p><b>—¿Casamiento para cuándo? ¿Ya tienen fecha? </b></p><p>—Yo tengo todo.</p><p><b>—¿Las sabe él las fechas? </b></p><p>—Él está al tanto de algunas. Él se quiere hacer el misterioso porque me lo tiene que proponer. Es lo que yo quiero, como cuento de princesas. Él ya lo tiene pensado.</p><p><b>—Cuando pase, que lo haga público. ¡Contanos!</b></p><p>—Eso sí, obvio. Hay que facturarlo todo (risas). </p><p><b>—Hay que pagar la fiesta de casamiento (risas). </b></p><p>—Claro.</p><p><b>—¿Tienen nombres de bebé ya? </b></p><p>—Yo sí. Tengo una lista en notas del teléfono.</p><p><b>—¿Quisieras que sea niña, niño? </b></p><p>—Me gustaría primero un varón, quizás. Después otro varón y después la nena.</p><p><b>—¿Querés mostrarme la lista?</b></p><p>—A él no le gustan todos. No voy a decir cuál para no ofender a nadie. De nena me gusta: Francesca, Guillermina, Joaquina, Rufina, todas con ina (risas). Jacinta, Matilda…</p><p><b>—A mí me encantan. </b></p><p>—Son hermosos.</p><p><b>—Todos me gustaron.</b> </p><p>—Y de varón: Lorenzo, Vicencio, Ciro, Simón, León y Milo.</p><p><b>—La verdad que tenés muy buen gusto con los nombres. No sé cuáles son los que a él no le gustan. Para mí están muy bien todos. ¿Cómo te imaginas a momi de abuela?</b></p><p>—Se muere. Siento que ahora se hace medio la mala. “No, no me hagas abuela todavía”, me dice. Pero el día que sea abuela <b>va a ser la mejor abuela del mundo</b>. Y después va a ser recontra de jugar, de llevarla a todos lados. Estoy pensando como si fuera nena, pero de hacer planes. Siento que va a ser una abuelaza.</p><p><b>—¿Le va a dar pudor el título de abuela?</b></p><p>—A mamá le da un poco de miedo ahora el título de abuela. Por ahora. Pero ella sabe que se viene dentro de poco. Que esté preparada (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTZY633DFZEYXGITBKIIQSEJJA.jpg?auth=f0a30a15a148930e2081a232893b7900b75d1b0a08cae45f38402d0d7d433f9c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Intento no pensar en el futuro como algo malo, sino vivir el presente y pensar lindo del futuro”, afirmó Juli en diálogo con Emilia" height="1080" width="1920"/><h2>Vida en redes sociales, exposición y manejo del éxito</h2><p>Juli creció frente a las cámaras. Desde los 9 años, el universo digital y la exposición pública formaron parte de su rutina, pero también le impusieron desafíos inesperados. Reconoce que, aunque muestra gran parte de su vida en redes, hay momentos que prefiere resguardar.</p><p>“Siento que mis mejores momentos son cuando estoy jugando un chinchón con mi abuela o viendo una película con Fausto en la cama, o tomando unos mates en familia. Esas cosas intento sacar el celular, no mostrarlo y vivir el momento, el presente. Siento que hay momentos que pierde la magia si estás grabando todo el tiempo”, admitió.</p><p>Aunque enfrenta una exposición pública permanente y ha alcanzado reconocimiento en el ámbito artístico, no percibe el éxito como una carga. Considera valiosos los aspectos favorables de su carrera y las oportunidades que le brinda, como la posibilidad de recibir afecto, vivir experiencias nuevas y compartir momentos significativos. </p><p>Admite que ha atravesado dificultades, entre ellas la invasión a su privacidad y la transgresión de ciertos límites, pero sostiene que el saldo es positivo. <b>“La mayoría de cosas son hermosas y me trae todo el tiempo cosas lindas. Entonces, no me puedo quejar y siento que lo mejor está por llegar también”</b>, afirmó.</p><h2>Crianza, vínculo con la madre y aprendizajes familiares</h2><p><b>—¿Cómo fue criarte con tu mamá siendo ella tan joven? </b></p><p>—Yo digo que tuve la mejor mamá del mundo y es real. Lo que ven de mamá en las redes y en los programas y demás es como es ella, así desbolada, graciosa y todo. Era así. Siempre hacemos planes juntas y me encanta. <b>Es muy madraza, muy dulce, muy atenta. Es una genia. La verdad es que la amo.</b></p><p><b>—¿Cómo hizo para estar presente trabajando tanto? </b></p><p>—Me llevaba a todos lados. Yo sé que ella trabajó mucho toda su vida. A los seis meses yo me fui de gira con ella y con los Midachi, o sea, era un bebé. Hizo una obra de teatro que se llamaba <i><b>Cuento con vos</b></i>, que yo estaba en la panza y desde ese momento a hoy nos acompañamos mutuamente las dos en todo lo que hacemos.</p><p><b>—¿Te ayudó en tu carrera ser “hija de...“? </b></p><p>—Sí, recontra. El que dice que no, te miente. Porque ya desde el vamos laburan de lo mismo y viste con hechos lo que era laburar, lo que es levantarse temprano para ir a tomar clases. Es una profesión bastante difícil porque no es constante. Tenés un día un laburo, al otro día se te va, tenés que ir buscando otro. Aprendí mucho de la frustración y demás con mis viejos, de castear y no quedar… Me decían que lo vea como un juego porque verlo como un trabajo de chica no tenía sentido. Si era un no, estaba todo bien y si era un sí, buenísimo. Conocés más gente, la conocés desde que sos muy chica y eso está bueno. Pero <b>más que los contactos es por los consejos que me daban.</b></p><p><b>—¿Qué le agradecerías a tu mamá? </b></p><p>—A mamá le agradecería primero darme la vida porque es lo básico y después enseñarme a reírme de mí misma, a seguir con mis sueños y nunca bajar los brazos. Ella en su obra de teatro habla mucho del fracaso y de pasar página y demás, y eso lo aprendí muchísimo, así que le agradezco. De ser tan dulce y hablar todo conmigo. Tenemos una complicidad que no la veo muy seguido, es muy hermoso nuestro vínculo.</p><p><b>—¿Qué momento sentís que las marcó o las unió? </b></p><p>—Tuvo un momento que estuvo muy mal ella, que pasó por una depresión y lo ha contado públicamente. Fue después de su separación y yo ahí estuve como guerrera, levantándola, cuando había que llorar, la bancaba y le hacía mimos y la aconsejaba. Cuando había que levantarla y decir: “Che, te levantás y vas a laburar porque no podés estar todo el día llorando”, también fue un rol fuerte siendo muy chica. Era llegar del colegio y verla encerrada en su cuarto, llorando, sin hacer nada. No quería salir y a mí me hacía muy mal. Sentía que necesitaba ayudarla de alguna manera, que no sabía cómo, porque no tenía las herramientas que tengo hoy en día. Un día le dije: “Mira, ma, siento que esto lo tenés que hablar con alguien que sepa, que tenga las herramientas”. Y ahí fue cuando fue al psiquiatra, empezó con la medicación y empezó a salir adelante. Siento que ese momento fue clave en nuestra relación y hoy yo no sería la que soy.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QTG6FAI7J5AHBF6OCMGFSL72QM.jpg?auth=87483925fb10d004b8d2e4a0f127523aa16457e1432bda1ffb749b9ac772365d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Juli Castro con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sara Sklate: cómo convive con los haters, el día que casi larga todo y su fanatismo por River]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/07/sara-sklate-como-convive-con-los-haters-el-dia-que-casi-larga-todo-y-su-fanatismo-por-river/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/07/sara-sklate-como-convive-con-los-haters-el-dia-que-casi-larga-todo-y-su-fanatismo-por-river/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, la periodista e influencer repasó sus orígenes, su llegada a Buenos Aires desde Villa Constitución, sus primeros pasos en la profesión y los momentos difíciles que la hicieron dudar y pensar en cambiar de rumbo]]></description><pubDate>Tue, 07 Apr 2026 03:46:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Sara Sklate</b>, <i><b>Sarita</b></i>, nació en Villa Constitución, Santa Fe. Se destacó en la escuela como una excelente alumna y sobre el cierre de la cursada llegó el momento de elegir una profesión. Siempre lo tuvo claro: soñaba con ser periodista deportiva, aunque una pasantía pudo inclinar su destino hacia las Ciencias Económicas. </p><p>En 2019, ya recibida, llegó a Buenos Aires buscando hacer realidad sus aspiraciones. Comenzó trabajando en un medio partidario que seguía la campaña de River, el club de sus amores, y luego de varios años de pelearla, actualmente se desempeña en <i>TNT Sports</i>, <i>Telefe</i> y tiene un alto perfil en las redes sociales, donde se destaca como creadora de contenidos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7DKCZRAIFJGQXEG7J5YDKBKUNA.jpg?auth=d61229beb8a8b6bec6fc17accccf30d46e7b27248d8f3aa7097a431c76fc2ffb&smart=true&width=1267&height=1920" alt="Sarita Sklate llegó a Buenos Aires en 2019 desde su Villa Constitución natal en búsqueda de forjar su carrera como periodista deportiva (Foto Adrián Escandar)" height="1920" width="1267"/><p><i><b>-¿Cómo arrancaste en la profesión, cómo fueron tus comienzos?</b></i></p><p>-Soy del interior, de Villa Constitución, provincia de Santa Fe, ahí cerquita de Rosario. Siempre mi sueño fue ser periodista deportiva. De hecho siempre fui hincha de River y venía a la cancha como hincha. En el colegio me iba bien dentro de todo, entonces era muy difícil venirme a Buenos Aires, llegar, con todo lo que eso significa y cuanto tuve que hacer pasantías en el colegio las hice en un estudio contable. Esto fue porque me iba bien en matemáticas, en ciencias económicas, pero fui una semana y casi me muero. Me dije <b>“esto no es para mí”</b>, fui a hablar con la directora del colegio, le dije que no me sentía cómoda y me respondió <b>“bienvenida a la vida real”</b>. Así que tuve que cumplir el mes de pasantía y ahí decía <b>“bueno, quiero estudiar Ciencias Económicas y después cuando me reciba, hacer periodismo deportivo”.</b></p><p><i><b>-¿En ese momento había como algo muy cultural de ir por una carrera más “dura o seria”?</b></i></p><p>-Claro, era algo más seguro, eso significaba en ese momento. Pero finalmente me fui a anotar a un instituto en Rosario para estudiar periodismo deportivo. Después me recibí y me vine acá a Buenos Aires en 2019.</p><p><i><b>-¿Tuviste el apoyo de tu familia, te bancaron en esa decisión?</b></i></p><p>-Ellos me dijeron “decidí vos”. Pero me pasaba de que iba al colegio y todos me decían “¿cómo vas a estudiar periodismo deportivo?“.</p><p><i><b>-¿En la escuela te iba bien? ¿Eras la nerd de la clase?</b></i></p><p>-Sí, no me podía sacar un nueve. Fui abanderada, todo. <b>Por eso decían “como Sara va a desperdiciar su carrera”...</b> Siempre me lo cruzo al contador y me dice <b>“yo te salvé”</b> (risas). Cuando empecé a estudiar periodismo deportivo viajaba todos los días una hora desde mi ciudad a Rosario y cuando me recibí vine a Buenos Aires, con 21 años. Mi primer trabajo lo hice en “River desde la tribuna”, un medio partidario. En ese momento estaba bastante bueno porque abrían mucho los entrenamientos. Una vez por semana iba al River Camp a cubrir el entrenamiento y otro día hablaba Gallardo o hablaban los jugadores en rueda de prensa. Cubría mucho la reserva los fines de semana.</p><p><i><b>-Cuando viniste a Buenos Aires, ¿dónde paraste? ¿Viniste con algo armado o más a ver qué pasaba?</b></i></p><p>-Al principio viví en la casa de una amiga de mi mamá. Estuve como cinco meses ahí. Después viví en una residencia y ahí me hice un montón de amigas. Cuando empezó la pandemia me volvía a mi casa, a mi ciudad. En ese momento hacíamos muchas notas con los vivos de Instagram. Después sí, me volví a Buenos Aires y me alquilé un departamento. </p><p><i><b>-Por estos días tenés muchos trabajos y exposición mediática, ¿Cómo te llevas con el “qué dirán” negativo, con los haters?</b></i></p><p>-<b>Es difícil, lo sufro demasiado</b>. Creo que es algo que les pasa a todos. No se si coincido cuando dicen “son los gajes del oficio”. Te debe pasar, que uno capaz recibe diez comentarios positivos y uno negativo y te quedás con el negativo...</p><p><i><b>-¿Qué te molesta más? ¿La crítica de alguien conocido o los anónimos?</b></i></p><p>-El anónimo. Twitter es tremendo. Antes leía mucho. Si había un video sobre mí, miraba los comentarios y bloqueaba. Pero ahora aprendí a no entrar y no leer. Quise dejar de usar Twitter, pero por mi laburo no puedo. Tampoco puedo permitirme no usar Twitter por todo lo que la gente puede llegar a decir. Lo que hago ahora es tuitear alguna información sobre River y me voy.</p><p><i><b>-¿Y tu familia y tus amigos cómo se llevan con eso? Porque a veces uno no quiere leer los comentarios y ellos te dicen “mirá lo que pusieron”.</b></i></p><p>-A mis amigas ya les dije que no me manden nada. Pero mi mamá, sí, en Instagram. Incluso a veces veía comentarios y respondía. Yo le decía <b>“mami, basta, como te bancás los comentarios positivos, bancate los negativos”.</b></p><p><i><b>-Más allá de los enojos, la tristeza, por esos comentarios, ¿alguna vez fue más allá, con amenazas o cosas más graves?</b></i></p><p>-Generalmente fue más la angustia o la tristeza. Una vez pasó, el año pasado, que River perdió con Racing y hay una imagen mía en la televisión, que justo salí mostrando los dientes en el gol de Racing, yo me quería morir que River quedaba afuera, pero salió en la transmisión, <b>subieron ese recorte y filtraron mi número... Me acuerdo que le estábamos haciendo una nota a Enzo Pérez, que se retiraba de River, y sentía que llegaban mensajes a mi celular: eran todos mensajes en contra porque me había reído, que ni siquiera había sido una risa del partido... Pasa mucho eso, cuando a River le va bien, todos te aman, y cuando a River le va mal, te odian...</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q72XO4ZFG5D6RIR4GDNIK4T2RY.jpg?auth=cadfdb8b540bbbfd0a9b806e9ce24791b27746c48ac47f9131285f9da476bf4f&smart=true&width=1353&height=1920" alt="Sara Sklate se desempeña en TNT Sports y Telefe. Tiene también un alto perfil en las redes sociales (Foto Adrián Escandar)" height="1920" width="1353"/><p><i><b>-Si te pregunto, ¿sos periodista, comunicadora, influencer? ¿Te gusta quedarte con alguno de esos títulos o todas?</b></i></p><p>-Creo que un poco de todo. Periodista es lo que más disfruto, quizás. Es sobre lo que me formé, estudié, es lo que quizás más me distingue. También influencer, creadora de contenido, creo que es el futuro en nuestra generación y también me divierte. Le doy un rol importante en mi carrera y en mi vida.</p><p><i><b>-¿Qué es Gallardo para vos?</b></i></p><p>-Antes de conocerlo por mi profesión -obviamente era una hincha fanática de River- me saqué mi primera foto con Gallardo en 2016. En esos años no tenía tanta oportunidad de venir a la cancha. Entonces, como vivía cerca de Rosario, cuando River venía a jugar con Newell’s o Central, mi familia ya sabía que esos días me tenían que acompañar a Rosario a la puerta del hotel a esperar a los jugadores y a Gallardo en ese momento. Y ahí, en 2016, me saqué la primera foto con Gallardo. Después ver todo lo que ganó, la Copa Libertadores y ese sentido de pertenencia, y de poder generar una relación de respeto, de amistad, que uno va formando, pero creo que nunca me pude acostumbrar a verlo así.</p><p><i><b> -¿Siempre lo seguiste viendo con el póster?</b></i></p><p>-Sí, claro, más allá de que ya tenía relación de saludarlo, de que sea muy atento conmigo y con mis compañeros cuando había un problema o cuando pasaba. Gallardo siempre tuvo muchos gestos para el periodismo, siempre fue una gran persona, que también formó parte de mi carrera. </p><p><i><b>-¿Y qué crees que terminó pasando con él en este último tramo?</b></i></p><p>-Creo que se terminó yendo a tiempo. Lo más sano era eso, también para que en el futuro podamos verlo de nuevo como técnico de River. Desde lo futbolístico creo que se fue complicando todo, él mismo dijo como que llegó un punto que ya no podía. A pesar de que después de la pretemporada se notaba otro aire, otro clima, finalmente no encontró respuestas futbolísticas. También está la exigencia de un club tan grande como River y la vara que estaba altísima, algo logrado por él mismo. </p><p><i><b>-¿Te complicó decir que sos de River de entrada? Porque mucha gente en el medio no dice de qué equipo es para no tener problemas.</b></i></p><p>-Siempre fui firme con eso. De hecho, antes de estudiar periodismo ya era medio influencer con eso, subía fotos en la cancha. Entonces ya tenía medio como un nicho de seguidores, ya era medio conocida. En mi laburo por suerte siempre me entendieron al respecto.</p><p><i><b>-¿Cuál fue el momento más complicado que tuviste para llegar hasta acá en tu carrera?</b></i></p><p>-<b>Durante la pandemia, o cuando se estaba terminando, por la incertidumbre de cómo iba a seguir el Mundo River con los entrenamientos abiertos, las conferencias de prensa, cambió todo.</b> Había mucho de ansiedad también, yo siempre digo que no hay que compararse, pero veía gente con la que había compartido mucho, colegas que tenían la misma edad, que empezamos juntos, y era decir “bueno, ¿por qué esa persona llega y por qué yo no?”. Fue en ese momento, después de la pandemia, cuando me preguntaba cuándo iba a llegar el momento, dar el salto. Porque hasta ahí era ir a los partidos por mi cuenta, viajar, todo por mi cuenta.</p><p><i><b>-¿Pensaste en algún momento en largar?</b></i></p><p>-<b>Sí, cuando volví a Buenos Aires después de la pandemia, incluso empecé a buscar otros laburos, de marketing, de otras cosas.</b> Hasta que me salió para trabajar con Marcelo Benedetto en “Cómo te va Benedetto”, siguiendo la actualidad de River. Ahí por lo menos me asenté en una radio, iba a las conferencias de prensa, preguntaba, le preguntábamos a Gallardo y demás. Y bueno, después se dio lo de <i>TNT</i>.</p><p><i><b>-Volviendo al tema de los haters. ¿Viene más de los fanáticos hombres, cuando pierde River, o también de las mujeres?</b></i></p><p>-Yo lo vivo más por parte del hombre, por parte del hincha de River, quizás cuando se enoja que River pierde, pero también me sorprende lo de las mujeres. La mujer, anónima, en Twitter, que a veces cuando leo me digo <b>“es una mujer, ¿cómo me está diciendo eso?“</b>. Me dicen cosas que les podría afectar de la misma manera que me afecta a mí, a una mujer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DBDIDPAYNNCJLHF7SRR2SGZYMA.jpg?auth=d60677a6b2b83bfefbc31d57d574070e3de488e7d0942bb5cff453aa95998f58&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sara Sklate no le cierra las puertas a la posibilidad de enamorarse de un futbolista (Foto Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-¿Qué tipo de comentarios?</b></i></p><p>-Yo no me comparo con mis compañeros, que está mal también, pero a ellos capaz que le dicen “hijo de puta” y a mí me dicen muchas barbaridades por ser mujer. Yo no me enojaría si me dicen eso (hijo de puta), hasta diría “gracias” (risas). Veo las redes de mis compañeros y lo peor que les pueden decir es “ensobrados” y ahí me dicen eso, pero seguido de otras barbaridades. </p><p><i><b>-¿Tenés referentes en la profesión?</b></i></p><p>-Voy sacando un poco de cada uno. Crecí un poco más mirando a Ángela Lerena, que es mi compañera en <i>TNT</i>, también a Luciana Rubinska. Después las nuevas generaciones creo que tienen que reinventarse en todo momento y quizás no solamente sacar cosas de periodistas, sino también de creadores de contenido, de influencers, de buscarle la vuelta. A mí me pasa en <i>TNT </i>que somos más creativos o el trabajo que yo hago en el campo de juego. Ir a la cancha, filmar un gol, subirlo, hacer una nota de otra manera. </p><p><i><b>-Se que sos fanática de la Selección. ¿Si Argentina gana el Mundial, pero al mismo tiempo Paredes gana la Libertadores con Boca, levanta la séptima, firmás?</b></i></p><p>-No, creo que no. Ya salimos campeones... y lo festejamos mucho.</p><p><i><b>-¿Y elegís River campeón de la Libertadores, aunque este año no la juega, pero Argentina no gana el Mundial?</b></i></p><p>-Elijo River campeón de la Libertadores. Igual el hincha fanático de los clubes, más allá de que uno ama a la selección argentina, tiene una pasión y un fanatismo que no se compara. </p><p><i><b>-Tenemos una colega, Morena Beltrán, que está en pareja con un futbolista (Lucas Blondel). En tu caso, ¿tenés algún impedimento? ¿Preferís no mezclar lo sentimental con la profesión?</b></i></p><p>-Antes quizás sí, me hacía demasiado problema, pero después entiendo que también te puede pasar en cualquier profesión. Uno que capaz está ligado al ambiente del deporte, del fútbol, del periodismo, creo que si te pasa, te pasa. Yo creo que es algo que te llega y no lo podés cambiar.</p><p><i><b>-¿Ahora estás soltera? ¿Estás de novia?</b></i></p><p>-Estoy soltera, estoy con mucho trabajo, pensando en el trabajo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTBEDKAWWNAOPOFV72Q3PA2T2U.png?auth=344d4308b18ae227b4a58b80cebbd04b5765462498605bf6515ba88225e123bb&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[De manejar con Schumacher a terminar en calabozos: las historias más insólitas de Fredy Villarreal en televisión]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/07/de-manejar-con-schumacher-a-terminar-en-calabozos-las-historias-mas-insolitas-de-fredy-villarreal-en-television/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/07/de-manejar-con-schumacher-a-terminar-en-calabozos-las-historias-mas-insolitas-de-fredy-villarreal-en-television/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, el humorista repasó los momentos más extremos de su trayectoria, desde anécdotas al límite con figuras internacionales hasta situaciones de riesgo que lo llevaron a enfrentarse con equipos de seguridad e incluso a terminar detenido y herido. Además, recordó el fenómeno de VideoMatch, reflexionó sobre los límites del humor en la actualidad y analizó cómo cambió la tolerancia del público en los últimos años ]]></description><pubDate>Tue, 07 Apr 2026 03:45:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“¡Nos disparan, nos disparan! Abajo, al suelo. Cuando le dije que era una broma para Tinelli, se puso de la cabeza”, recordó <b>Fredy Villarreal</b> en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de <b>Infobae</b>, sobre una de las situaciones más extremas de su carrera como humorista e imitador.</p><p>A lo largo de más de 30 años de trayectoria, <a href="https://www.instagram.com/fredyoficialok/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/fredyoficialok/"><b>Fredy</b></a> se consolidó como una de las figuras centrales del humor televisivo argentino. Alcanzó notoriedad en los años 90 en <b>Videomatch</b>, el programa conducido por <b>Marcelo Tinelli</b>, donde creó personajes como <b>Figuretti</b> y se destacó en la imitación de figuras públicas. Fue distinguido con un <b>Premio Martín Fierro revelación</b> en 2001 y participó en televisión, cine y teatro, con trabajos en <i>No hay 2 sin 3</i>, <i>Son de Fierro</i> y en películas como <i>Bañeros 3 </i>y<i> Bañeros 4.</i></p><p>Actualmente, integra el elenco de la obra teatral <i><b>La función que sale mal</b></i>, una comedia internacional que se presenta en el <b>Multiteatro</b> de Buenos Aires. La pieza propone un juego metateatral: un grupo de actores intenta representar un policial clásico, pero todo comienza a fallar —escenografías que se desploman, olvidos de texto y situaciones caóticas—, lo que genera un efecto cómico sostenido. En este contexto, Villarreal despliega su experiencia en el humor físico y el manejo del tiempo escénico, donde el error se convierte en el principal motor de la risa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I5GPSTGVGBEMPESLUHDORLWLHU.jpg?auth=e4b89b0bd77877900174c5bd082e7d6ebf37a215e131f2b0767a162239508c8c&smart=true&width=4448&height=3012" alt="“¡Al suelo, nos disparan!”: el costado más riesgoso del humor y una anécdota que marcó la carrera de Fredy para simepre. (Maximiliano Luna)" height="3012" width="4448"/><h2>Fama, anécdotas y los límites del humor televisivo</h2><p><b>—¿Cómo era la exposición y la fama en la época de VideoMatch? Porque hoy hay tantos canales que todos son un poquito famosos, pero lo de ustedes era de locos. Lo tuyo con Figuretti lo tengo como una de las 10 cosas más importantes de la televisión argentina. Viajabas por el mundo con las estrellas máximas, ¿cómo vivías esas situaciones?</b></p><p>—Fue fantástico. Yo me acuerdo una... en el auto con <b>Schumacher</b>. Le pedí que me lleve y me llevó. Yo no tenía acreditación. Uno de los problemas que tenía Figuretti es que no lo acreditaban. Tenía muy mala fama. Incluso el periodismo no me quería mucho porque rompía protocolos. Figuretti se metía en las fotos. Ellos sacaban fotos a <b>Mick Jagger </b>y atrás estaba Figuretti. Yo trataba de ser respetuoso y dejarles un momento para que puedan hacer ellos también su trabajo y su foto, pero <b>no tenía buena onda con el periodismo</b>. Entonces, donde iba no me acreditaban porque yo venía a romper las pelotas en definitiva. Decían: “Va a venir una persona de Argentina así y así, no lo acrediten”, y no me acreditaban. Por eso <b>siempre estaba en la marginalidad y en la transgresión, porque no tenía la acreditación</b>. Y obviamente, para la Fórmula 1, Ecclestone no nos había dado el pasaporte de periodista. Así que me fui al hotel y <b>le hice dedo a Schumacher.</b> Yo dije: “Si entro, entro con mi amigo Schumacher a Barcelona”. Y me paró con el auto y me lo dejó manejar también. No con el Fórmula 1, un auto normal. Le daban autos que las empresas promocionaban. Le regalaban en cada lugar donde iba para que se pueda mover en la ciudad. El <b>Gurka</b>, que es un cameraman muy conocido que me acompañaba, viajó adelante, yo viajé atrás y al lado iba el masajista de él, un hindú. Y en un momento me dice: “Manejá”. Recuerdo que cuando bajé y le dije: “Cerrá bien porque están afanando estéreo” (risas).</p><p><b>—¿Alguna vez sentiste que las situaciones se te fueron de las manos por el nivel de riesgo?</b></p><p>—A mí no se me fue de las manos, se le fue de las manos a otros. Y sí. <b>Conozco muchos calabozos de diferentes lugares </b>porque una de las maneras más fáciles para poder arrestarme ante la transgresión de haber pasado una valla en, por ejemplo, una cumbre presidencial de la OTAN, en Suecia, era que se acercaban y lo primero que me pedían era el pasaporte. Como yo tenía peluca y bigote... no coincidía con mi imagen. Entonces era <b>falsificación de identidad.</b> Ese era el primer cargo. Y ya con eso, me mandaban adentro. Y nunca lo dije porque en aquel momento <b>yo quería trascender a partir del humor y no de la tragedia</b>.<b> Pero me quebraron los dedos, me dieron con todo.</b> Yo iba con la gran Bilardo, con alfileres de cabeza fosforescentes y los pinchaba porque ellos me pegaban tacazos. Me ponía toallas del hotel en los tobillos porque te daban tacazos, ¿viste? El tipo de acá para acá, plano americano, era como un centauro (risas). Abajo te cagan a patadas como un toro.</p><p><b>—¿Te gustaba el riesgo? ¿Te generaba cierta adrenalina?</b></p><p>—Eran crónicas de guerra. La nota había que mandarla por satélite. Marcelo estaba esperando esa nota y si no llegaba el famoso, tenía que justificar con humor por qué no llegaba. Y capaz que a veces era más gracioso ver cómo escapaba de la seguridad y cómo me perseguían que entrevistar a <b>Madonna</b>, por ejemplo. </p><p><b>—Hoy sería cancelable esa nota desde que empieza hasta que termina, ¿no?</b></p><p>—Y sí, bueno, los circos también, hoy están cancelados y sin embargo uno fue al zoológico y le daba galletitas a los monos con forma de animalito y estaba todo bien. Creíamos que estábamos haciendo las cosas bien. Y si lo traspolás a la actualidad es un delirio, estábamos fomentando una aberración. Me acuerdo que yo hablaba con mi productor cuando tirábamos autos con un helicóptero, cosas que en los sueños uno se imagina y yo lo viví en vivo. He tirado un auto a un barranco con el dedo. ¿Quién tiene esa posibilidad de hacer que el auto caiga 300 metros de un barranco? Esa era la broma. Le decían: “Estacioná acá”. El tipo bajaba para hacer los papeles y le levantaban el auto y se lo compactaba el camión de basura. Y le decía: “Vos lo dejaste al lado de la basura”. O a un auto lo cortaban a la mitad (risas). “No te quejes, vas a pagar la mitad de seguro”, le decíamos (risas). Era una locura. Yo le decía al productor: “Avísame si sabe y está actuando, porque si él sabe, me zarpó...” Ahí podía tener un poco más de libertad en el humor, porque sino teníamos que estar cuidando que no se avive. </p><p><b>—O que no se vuelva loco y te quiera matar...</b></p><p>—Claro. Eso pasaba mucho. Entonces le digo: “Marcos, ¿sabe o no sabe?“ ”No sabe". “Me parece que sí, porque está como medio medio con los gestos. Mirá, te voy a demostrar que para mí sabe”. Y fui y me acerqué a esa persona que le estamos haciendo la broma y no sé qué le habré dicho, pero me pegó un tortazo que me volteó. Y yo con el ojo en compota, llegué al productor y le dije: “Tenés razón, no sabe” (risas). </p><p><b>—¿Se puede hacer hoy en día un personaje como Figuretti o cambiaron los límites en el mundo? </b></p><p>—Antes de preguntarte algo tenés un láser en la cabeza. Un francotirador, un sniper, te liquidó al instante. Te liquidó ya. No sólo por querer hablar con los presidentes en las cumbres... también por colarte en ese tipo de eventos. <b>Es imposible colarse hoy en día.</b> Hoy hay menos tolerancia, está todo muy deshumanizado y los líderes están muy estrictos en cuanto a la seguridad. Está muy complicado el mundo, muy bélico. No saben si sos un tipo que lo quiere matar. Mueren personas todos los días injustamente. Matar a uno solo... En ese momento o perdés un humorista o perdemos un líder de un país. “Y bueno, perdamos al humorista”, dicen. Creo que va a perder más el mundo si se pierden los humoristas que los líderes. O las bromas en la calle también. Ya no se puede.</p><p><b>—¿Te acordás quién fue el que más se enojó en esas bromas? </b></p><p>—Yo hacía un personaje que era como un espía. Era una hediondez galopante. Yo iba todo de negro y agarraba a los porteros que estaban a la mañana temprano, ¿viste? Estacionaba la camioneta Traffic con la cámara, llegaba y hacía una escena de película. Me acercaba al portero, con anteojos negros, y le decía: “Hola, Terry. El atraco lo haremos hoy a la mañana. Ya tengo todo arreglado. Hablé con Timothy”. Y el tipo me miraba raro. Entonces, yo sacaba un cigarrillo que tenía explosivo, para hacer broma. Mientras hablaba y diagramaba el plan del robo al banco, me explotaba el cigarrillo y yo decía: ¡Nos disparan, nos disparan!. Abajo, al suelo". Una estupidez total. Se jugaba con la reacción de la gente. El hijo de un portero vio una situación comprometedora con el papá y salió con una pistola y <b>me tiró y no salió la bala.</b> Se asustó el pibe. Me salió a matar porque pensó que yo le iba a robar a su papá y estaba haciendo una broma para la televisión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GKDSFDKH5ZCODIJK2AWJ5H25VQ.jpg?auth=f92f50f02618c8adeac2595dbc01b517e1d7bcac5d586f179ec05cb2ed49430e&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Humor sin red: Freddy Villarreal habló de los límites que desafió en televisión y la diferencia con el contexto actual. (Maximiliano Luna)
" height="4128" width="6192"/><h2>El detrás de escena: seguridad, disfraces y límites en la política y la fama</h2><p><b>—¿Cómo era lidiar con la seguridad y las restricciones en eventos políticos o internacionales?</b></p><p>—Yo tenía guardias. En Inglaterra, salía del aeropuerto y ya tenía dos <i>boyguards</i> que me seguían, dos ingleses. Y yo decía: “¿Pero cómo saben?" Una vez, acá, me mandaron también seguridad nacional. En un momento me dijeron: “Hoy el horno no está para bollos”. Estaba <b>Carlos Saúl (Menem) </b>de presidente y no querían que me acerque. Pero yo tenía que hacer la nota de alguna manera. Entonces, me seguían para todos lados dos de seguridad. Llamé a la producción y les dije: “Traeme de utilería un set de herramientas, un overol, una peluca rubia y una gorra”. Me metí en el baño y me siguieron los dos de seguridad. En el baño ya me estaban esperando con el overol y las herramientas. De ahí salí como otra persona. Todavía me deben estar esperando en el baño (risas).</p><p><b>—¿Cómo lograste acercarte?</b></p><p>—De ahí me metí adentro de un disco de arado, de las máquinas de arado, era un acto en la Rural, y esperé el turno. Había una cuadra y media o dos de fila, hasta que llegué al lado del presidente que recibía todas las maquinarias. Tenía un startac y el disfrazar de Figuretti. Me puse el bigote, la peluca y lo llamo al productor y le digo: “Decime en qué lugar estoy más o menos, porque yo veo que se mueve”. Me dice: “Todavía estás entrando”. Hasta que me dice: “Ahora, abrí”. Y ahí pensé: me van a pegar un tiro si ven que al lado del presidente se abre una escotilla y sale alguien. Tenía una banderita de Argentina así que abrí la escotilla y saqué la banderita como para decir: “Soy aliado. Soy local. Viva la patria, no me mates”. Y ahí salió Figuretti y lo tenía a Menem a un metro y medio, porque estaba en el palco.</p><p><b>—¿Disfrutabas de esas situaciones extremas?</b></p><p>—Al final, cuando terminaba la nota, sí lo disfrutaba...</p><p><b>—¿Marcelo se enojaba cuando no conseguían la nota?</b></p><p>—Y no no le gustaba. “¿Cómo que no lo consigo?" Y no. Porque él era exigente, está bien. Era un técnico que quería que hagamos los goles.</p><p><b>—¿Nunca le decían que no a Marcelo? Porque cuando estaba en lo más alto cerraban una calle, hacía lo que quería...</b></p><p>—Sí, se conseguía cualquier cosa. Hemos conseguido cosas extraordinarias.</p><p><b>—Qué loca esa época de la TV.</b></p><p>—<b>(Gustavo) Yankelevich</b> decía: “Las excusas no se televisan”. Y tenía razón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHN3YKYIRVA4VPCHYB5LL4ENOA.jpg?auth=9de2c9a9bd9d007c4e2c11fec24e98480425b7b4940c4dca0a71d5aab28465b4&smart=true&width=5904&height=3888" alt="De Figuretti a los escenarios: la historia de reinvención del comediante. (Maximiliano Luna)" height="3888" width="5904"/><h2>Los límites del humor político</h2><p><b>—¿En algún momento te pesó el tema De la Rúa?</b></p><p>—No, era una construcción de un personaje. Yo lo quise mucho al personaje. De hecho, lo empecé a hacer de vuelta en algunos shows que me lo piden, porque empezó a tener una identidad propia. Pero era como un <b>Mr Magoo</b> para mí. Cualquier coincidencia con la realidad estaba en cada uno.</p><p><b>—Ese día que él no sabe por dónde salir, para mi fue un quiebre en su vida.</b></p><p>—A De la Rúa lo conocía en la doméstica de hacer Figuretti. Yo estaba en Suiza, la Argentina estaba licitando a ver si podía ser sede de los Juegos Olímpicos y él había viajado. Como no me dejaban pasar al hotel donde estaban todos los políticos, él era jefe de gobierno. Yo me saqué todo porque el personaje era medio rústico en su vestimenta y el hotel era de categoría. Para no avivar giles me cambié y fui a apalabrarme a los famosos o a los políticos adentro del hotel que cuando salgan me saluden o se presten para la nota de Figuretti. Y lo veo a Fernando fumando, en aquel momento se podía fumar en los hoteles, y voy de civil y le digo: “Doctor, disculpe, estamos con las cámaras de Telefe, queremos hacer una notita al final”. Y él me dice: “No, querido, no me grabes acá. No quiero salir”. Le digo: “No, no estoy grabando, no tengo la peluca”. “Figuretti, por favor, no quiero...” “Es que no tengo la peluca, no estoy grabando”. Y se acerca y me dice: “¿Cómo anda Figuretti? Qué cosa es. Usted quiere grabar todo, ¿eh? No hay que fumar, porque el que fuma...” Y lo apagó al cigarrillo y me dio toda una nota sin cámara y yo sin personaje. Entonces, yo dije: “No, no entendió”. Y después, cuando vine acá, que venía cada seis meses a Argentina, mis amigos dicen: “Lo vamos a votar porque va a ser candidato a presidente”. Yo decía: “Mirá que yo tuve experiencias que no pudo discernir en algo tan simple, yo no sé si iba a poder comandar un país cuando le venga un problema bilateral”. Y ahí yo un poco lo empecé a componer al personaje de duditativo y demás. Ahí nació el personaje...</p><p><b>—¿Te generó conflictos la imitación con políticos? ¿Te llamaban?</b></p><p>—Sí, claro. Todos querían tener reuniones conmigo en ese aspecto porque querían ver cómo los iba a hacer. No fui a ninguna reunión. Me costaba decirle que no. Yo me iba a dormir a la noche y decía: “¿Cómo le voy a decir que no al presidente de mi país que se quiere reunir conmigo?” Pero amablemente les decía que no. Con el único que me reuní fue con <b>Daniel Scioli</b> porque lo iba a hacer tal cual su fisonomía muestra: sin su brazo. Y dije: “Si lo hago tendría que tener una charla para explicarle que no es una falta de respeto, sino que lo quiero hacer desde este lugar y si él me autoriza a hacerlo”. Porque si él me dice: “A mí no me gustaría verme así”, yo no lo hago. Y ahí me reuní. Me llevé de su casa fue una corbata naranja que me regaló, que no tengo cómo combinarla (risas). Incluso él me decía los chistes sobre su brazo...</p><p><b>—¿Alguna vez sentiste culpa por las imitaciones?</b></p><p>—Lo que me dolió mucho y dije: “No sé si estuve bien en hacerlo”, cuando lo hice con ese problema, es que hay mucha gente que sus papás o un familiar tenía ese problema. Y no le causaba gracia, claro. Y ellos no sabían que yo me había reunido con Scioli. Entonces, vos te podés reunir con él. Pero ellos te pueden decir: “Yo me siento tocado por eso”. Y eso la verdad que me hizo pensar si estuve bien o no. Al día de hoy me queda la duda. No tengo ningún espíritu malicioso en contra ni a favor de algo que moleste. Fue otra época.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/C57NUCRI5NBYTNRIMTRC3JMMP4.png?auth=ba9bedebd63e32955aced3443f56c5a9ad4b82073e2a002dfc1078c2e1026a1d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fredy Villarreal con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Jairo Straccia: “Mi hijo me preguntó: ‘papá, ¿vos te podés morir’?”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/05/jairo-straccia-mi-hijo-me-pregunto-papa-vos-te-podes-morir/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/05/jairo-straccia-mi-hijo-me-pregunto-papa-vos-te-podes-morir/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace dos meses fue a una guardia con dolor en una costilla y un estudio reveló que tenía un tumor maligno en el riñón. Cuales fueron las preguntas de sus hijos de 13, 11 y cinco años y los miedos. Las dos caras del cáncer a los 45 años. Cuando meses antes le dijeron que se terminaba su programa de radio logró ocultárselo a su compañera de aire a horas de su casamiento, el momento del carnaval carioca con todos llorando. La comunidad china: los oyentes que eligieron asociarse y bancar 
]]></description><pubDate>Sun, 05 Apr 2026 05:25:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Los últimos meses de la vida de Jairo fueron arrolladores, intensos, delicados. Recibió sorpresivamente una noticia detrás de otra, una mala, una buena, una malísima, otra inmejorable. ¿Qué es lo importante y qué no? ¿Por qué nos hacemos malasangre? ¿Qué deberíamos festejar? Jairo conduce un programa de actualidad de 6 a 8 de la mañana, “Buenas tardes China”, más tarde está en “Perros de la calle” en Urbana Play y también en Cenital con un programa y en YouTube con entrevistas a importantes empresarios. La primera noticia fue cuando de un día para otro le dijeron que su programa de radio que llevaba siete años en el aire se terminaba en pocos días.</p><p>– Sí, fue súper sorprendente, porque hacía poquito habíamos relanzado la radio cuando había cumplido diez años. A la radio le estaba yendo cada vez mejor y nosotros estábamos en ese tren de crecimiento, después venía el programa de Ernesto Tenembaum, éramos como una especie de familia. Por las cosas de los medios, los momentos políticos, lo que sea, un día vienen y te dicen que el viernes es el último programa. Me ofrecían seguir en la radio con Ernesto, pero opté por salir. Justo se casaba mi compañera Yami Segovia, entonces no le contamos para no arruinar el casamiento, todos ocultamos que nos levantaban el programa.</p><p><b>– ¿Fue raro que fuera así?</b></p><p>– Lo más raro es que fuera en el medio del año, en julio. Tal vez estoy siendo demasiado bruto al decir que ‘el viernes termina” porque se venía cocinando. Hubo un día que me comentaron que se confirmaba para este día. Pero es cierto que era raro el proceso.</p><p><b>– Para los oyentes fue muy sorpresivo. La segunda sorpresa fue cuando una comunidad de oyentes enloqueció y en las redes se multiplicó el hashtag “soy chino”.</b></p><p>– Hicimos un flyer, pusimos el hashtag “Soy chino” para ver si a la mañana siguiente hacíamos un poco de revuelo y el domingo a la noche ya era tendencia en medio de Gran Hermano. Y de golpe empezamos a ver a Cecilia Roth que estaba tuiteando, gente conocida que nosotros ni sabíamos que nos escuchaba. Pablo Gerchunoff estaba poniendo “cómo puede ser”.</p><p><b>– Esa sorpresa después de ese bajón de que terminaba todo y tenías que ver cómo seguía tu futuro, fue un aire fresco enorme.</b></p><p>– Sí, primero tuve una sensación que era me enojo y rompo todo al aire y de golpe dije, pará.</p><p><b>– ¿Cómo era ese “rompo todo”?</b></p><p>– Salir, insultar, decir, denunciar cosas. Y de golpe dije “pará, es alguien que toma la decisión de levantar un programa, no es un problema de salud”. ¿Es un tema grave? Es un tema laboral, es un garrón. Yo tenía los cumpleaños de mis hijos en marcha y dije che, salimos del salón, vamos a comer a la plaza, vemos la tarjeta de crédito. Cosas que podes arreglar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZAVDNHE4VJGRFOMZPJOLNXPNGA.jpg?auth=2cf7c4459b66ec22e8fc6ff5e307d09302c7bd310f8b4dfca8287e8cea225dc6&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Primero tuve una sensación que era me enojo y rompo todo al aire y de golpe dije, pará", contó Jairo Straccia" height="1080" width="1920"/><p><b>– Te diste cuenta que no era de vida o muerte.</b></p><p>– Claro. De golpe te bajaban 50% de tus ingresos de un momento a otro y te organizás. Pero no es algo irreversible. Esos eran los procesos de los días previos. Hoy me acordé del día en que fui uno por uno a los integrantes del equipo personalmente a decirles que nos levantaron el programa porque no lo quería comunicar por mensaje. Dije: ese proceso, ¿cómo lo hago al aire? El domingo a la noche empezó la tendencia y al día siguiente empezó a pasar algo. De golpe éramos tendencia el lunes, el martes y el miércoles que ya no estábamos al aire. Georgina Barbarossa en una nota dijo “no me baño hasta que vuelva el programa”. ¿Qué están diciendo? Estás en una radio que se escucha como es “Radio con vos” pero no sabés si la gente te escucha a vos o escucha porque después viene Ernesto o escucha la radio. De golpe algo pasa y le rompiste una rutina de compañía a la gente siete años. Pasamos la pandemia juntos, yo tuve hijos y lo conté, la gente tuvo hijos y nos contó. Y decís, qué es esto que está pasando?</p><p><b>“NOS DIJERON QUE EL VIERNES ERA EL ÚLTIMO PROGRAMA, NECESITABA QUE A MI COMPAÑERA DEL AIRE NO LE ARRUINARAN EL CASAMIENTO”</b></p><p><b>– Tu compañera se casaba, ¿qué hiciste?</b></p><p>– Nos dijeron que el viernes era el último programa y lo único que atiné a negociar con la radio es pedir que se levantara el programa el lunes, necesitaba que ella llegara al casamiento sin arruinarle el casamiento.</p><p><b>“TODO EL EQUIPO DE LA RADIO BAILANDO EL CARNAVAL CARIOCA, TODOS SE CALLARON LA BOCA. TODOS LLORÁBAMOS PORQUE ERA MUY FUERTE”</b></p><p><b>– ¿Lo lograron? </b></p><p>– Sí, el jueves se casó. Fue algo muy loco cómo el equipo, no era yo solo, todos los invitados de la radio bailando el carnaval carioca, todos se callaron la boca.</p><p><b> – En el casamiento, ¡qué difícil!</b></p><p>– Pero uno puede llorar de emoción, llorábamos. Ella lloraba de emoción porque se casaba y nosotros llorábamos porque era todo muy fuerte.</p><p><b>– ¿Dudaste en algún momento de irte del programa de Ernesto Tenembaum?</b></p><p>– No, eso fue algo duro. Después pensé si era algo injusto de mi parte con Ernesto por todo el espacio que me dio en mi carrera, pero nos hicimos amigos y él terminó entendiendo que simbólicamente yo estaba dando un portazo, calculo que él en mi posición habría hecho lo mismo. Es un garrón que nos arruinó un momento de amistad profesional muy linda que teníamos al aire.</p><p><b>– A veces uno se ofende. ¿Cómo me hacen esto?</b></p><p>– No, tuve procesos. Enojo, bronca, rompo todo y de golpe, en un momento dije: vamos a hacer el último mejor programa de un ciclo. Hagamos el mejor último programa, hablé con Santi Kalinowski y le dije: laburá la palabra despedida. Hizo su columna habitual pero sobre la palabra despedida y cosas lindas del programa.</p><p><b>– ¿También lloraron ese día?</b></p><p>– Sí, era un velorio a cajón abierto.</p><p><b>– Es más tiempo que el colegio secundario.</b></p><p>– Pero es laburo, había que hacer el balance. Es un garrón, pero problemas son otras cosas.</p><p><b>“A LAS DOS SEMANAS DEL ÚLTIMO PROGRAMA ESTÁBAMOS AL AIRE CON SOCIOS PONIENDO PLATA”</b></p><p><b>– ¿Cuándo se organiza que los oyentes, la comunidad china, banquen “Buenas tardes China”?</b></p><p>– El lunes hicimos el último programa y el jueves o viernes recibí un DM del periodista Marcelo Gantman que dice: vi lo que pasó con la gente, cómo reaccionó, tenés que ir por la autogestión. Y pensé en un video que había visto hace mucho, de Hernán Casciari, que se llama “Matar al intermediario”, donde él cuenta cómo se fue de la industria periodística. Casciari fundó “Orsai” hace mucho tiempo para publicar sus libros, yo lo veo los viernes en “Perros de la calle”. Cuando me senté en la mesa del programa me dijo “ayer pensé en vos todo el día, pensé un proyecto porque vi que salió mucha gente a bancarlos, esa gente puede ser socia de un proyecto”. Hicimos un zoom al día siguiente, y me ofreció su estructura de pagos y la gente para hacer la página. Dijo: esto hay que hacerlo ya. El 4 de agosto fue el último programa, el 18 de agosto estábamos al aire con socios poniendo plata, Buenas tardes China.com.ar funcionando, un delirio. La gente que trabaja con nosotros empezó a cobrar el sueldo el 5 de septiembre con la plata de los oyentes, no pasó ni un mes de que nos quedáramos afuera. Y es más, la gente de producción y columnistas están ganando mejor que en el programa anterior porque nosotros organizamos los costos. Hicimos las cuentas para llegar a fin de año. Dijimos, a ver si llegamos a tener 3000 socios en cuatro meses y creo que los tuvimos a los 15 días.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RYHGO6LR5VFB5HHIBU5SC46ND4.jpg?auth=cadcc89e5d1bfa129cc74ed2b7465ce8be5ab48dc13b008f805eb2a4658b438f&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El 4 de agosto fue el último programa, el 18 de agosto estábamos al aire con socios poniendo plata, Buenas tardes China.com.ar funcionando, un delirio", recordó Jairo Straccia" height="1080" width="1920"/><p><b> – ¿Vos también ganás más?</b></p><p>– Sí, pero marginalmente. Nos dimos un 15% de aumento de sueldo a fin de año, que es la inflación del final del año pasado, con la promesa de que en septiembre, a los seis meses, habrá otro 15% de aumento. Hicimos la anti reforma laboral, que es no trabajar los feriados. Vemos los números del streaming y la gente no se levanta tan temprano. Salvo un especial, los 50 años del golpe por ejemplo. Después empezaron a aparecer socios que dijeron: tengo una empresa de software en España, quiero ser sponsor y de golpe tenemos un auspiciante, tengo una yerba orgánica, quiero hacer la yerba oficial del programa y empezás a decir, se va armando algo. Estamos entre los cuatro o cinco streamings más escuchados de la mañana, de 6 a 8. Y nadie nos rompe las pelotas.</p><p><b>– ¿Por ejemplo?</b></p><p>– “¿Por qué tenés que hablar con fulano?” “Guarda con lo que estás diciendo”. El oyente barra socio que sería el dueño definitivo te lo dice. Hicimos una fiesta en diciembre en un teatro para mil personas, se agotó. Se armó algo interesante que tiene otro desgaste.</p><p><b>“HOY CON EL STREAMING Y LOS RECORTES HACÉS QUILOMBO IGUAL. PODÉS HACER UNA PREGUNTA PICANTE O UN EDITORIAL QUE SE VIRALICE”</b></p><p><b>– Lleva más trabajo.</b></p><p>– Tiene más trabajo, pero tiene una mística… Las redacciones y las radios, como Rock and Pop o Radio con vos tenían una mística. Entonces tenés más laburo, sos más chiquito, pero tiene una mística. Y hoy con el streaming y los recortes, por decirlo en términos periodísticos, hacés quilombo igual. Podés hacer una pregunta picante, podes hacer un editorial que se viralice. Yo tenía miedo de que no nos atendieran más los dirigentes, los funcionarios, los intelectuales y no perdimos por ahí. Es más, vamos a mandar a nuestro periodista deportivo al Mundial.</p><p><b>“ME HICIERON UN CHEQUEO Y ME DIJERON: TENÉS UN QUISTE EN UN RIÑÓN QUE PUEDE SER UN TUMOR MALIGNO”</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5MT25VS2J5BTPE5GDNP56X36UU.jpg?auth=653cec2ea0cd2ededd4497cc20e5449366e259ff50d5b9a0cd44c6e943d8b9ac&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""En medio de este torbellino, fui al médico a hacerme un chequeo por un dolor que tenía en una costilla", dijo Jairo Straccia en entrevista con María Laura Santillán " height="1080" width="1920"/><p><b>– Después llegó una sorpresa realmente mala, la sorpresa del resultado de un análisis hace solo dos meses.</b></p><p>– En medio de este torbellino, fui al médico a hacerme un chequeo por un dolor que tenía en una costilla, no sabía si era de un golpe, de hacer fuerza con unas baldosas. Me hicieron un chequeo y me dijeron que tenía un quiste en el riñón que podía ser un tumor maligno. Fui a la guardia y me dijeron que tenía que hacerme un estudio, no venía nunca el resultado y cuando vino me mandaron al urólogo. “Te va a decir cómo seguir, hay algo feo ahí y hay que ver cómo sacarlo”, aparece en el estudio la palabra tumor. ¿Esto sí es un problema, no? Te llenas de miedos pero la gente te dice, espera que de esto se ocupa ahora la medicina. </p><p><b> – ¿Te dijeron que era un tumor maligno?</b></p><p>– Que era un quiste que tenía 99% posibilidades de ser un tumor maligno. Que no tenía ningún síntoma y que si no hubiera ido, en diez años, podrían haberme encontrado una metástasis del tumor en el pulmón. El jefe de Urología me dijo: esto suena muy feo pero se trata, tenés 45 años, si tuvieras 80 te digo que no te operes, a los 45 años te lo sacás. Hay riesgo de que te saquemos el riñón, hay que ver si toca o no toca los conductos. Si está todo bien, te sacamos la parte del quiste que es maligno.</p><p><b>– ¿Con toda esta información que te pasaba?</b></p><p>– Estás como loco, te vienen todos los miedos. También te cuestionas dónde estás poniendo el tiempo. ¿Tus chicos te preguntan “qué onda”? Tampoco les querés transmitir más miedo de lo que es porque todo el mundo me decía: te hacés la cirugía y la vida sigue. Tenés mil fantasías. ¿Qué va a pasar cuando abran si encuentran esto o lo otro? También es cierto que a laburar le pongo mucha energía, a hacer cosas para no pensar.</p><p><b>– Uno sabe que tiene un tumor maligno y que se va a tener que operar. ¿Cómo se lo dijiste a tus hijos?</b></p><p>– Se lo explicas lo más cierto posible. Yo tengo de 13, de 11 y cinco años. Uno te pregunta,“¿te podés morir?” Le vas explicando todo, pero el pibe está viendo, qué me no me está contando?</p><p><b>“MI HIJO ME PREGUNTÓ: “PAPÁ, VOS TE PODES MORIR?</b></p><p><b>– ¿Te lo dijo así?</b></p><p>– Me preguntó, papá ¿vos te podés morir? La más grande me dijo, qué es lo que está pasando de verdad? La más chica me preguntó cuándo le iba a poder hacer upa o cococho de vuelta. </p><p><b>– ¿Qué fuerte es escuchar eso de un hijo, no? </b></p><p>– Los pibes tienen ganas de escuchar la realidad lo más parecida a la verdad posible, vos se las pintas todas. Tengo mucha contención, mi esposa, la familia, todo va más o menos andando desde antes.</p><p><b>– Es un momento intransferible. Te sentias inmortal y resulta que ahora tenes un tumor maligno que te van a extirpar, se lo tenes que contar a tus hijos y lograr que no se angustien tanto. </b></p><p>– No sé si podés hacer tanto para que no se angustien. Lo procesan, sabés que tienen miedo. Tenés miedo vos, tiene miedo tu familia, tienen miedo todos. Les das toda la información, también les decís que esto suele salir bien, pero el miedo es imposible que no lo tengan.</p><p><b>“TE VAS DICIENDO, POR QUÉ NO ME VA A SALIR OTRA VEZ?”</b></p><p><b>– ¿Te dijeron por qué aparece ese tumor?</b></p><p>– Sí, pero las respuestas que te dan te dejan intranquilo. Te dicen que los oncogenes nadie sabe por qué se despiertan. Vos podés tomar sol y se te despiertan oncogenes de la piel. Si fumas hay mucha chance de que se despierten oncogenes de los pulmones. Estoy repitiendo lo que me dijo el médico en la consulta, no sé si es una barbaridad o es lo que pasa, pero es mi fuente. Te vas diciendo, ¿por qué no me va a salir otra vez? En el 90% de los casos no sale de vuelta, pero hay que hacerse chequeos los próximos cinco años porque puede aparecer. </p><p><b>– Hay dos tipos de pacientes en esas circunstancias, los que dicen “me tengo que operar ya”, y los que dicen “lo tengo que procesar”.</b></p><p>– Yo me quise operar. Ese 28 de enero en la guardia cuando estaba esperando, Milei me puso un apodo en Twitter. Yo decía ¡Qué pelotudez es esto! Mirá dónde estoy yo, ¡este tipo se ve que no tiene problemas en serio!</p><p><b>– Ese mismo día.</b></p><p> – Estaba en la guardia y se demoraba la entrega del resultado, pensaba que venía pesado. Y me empiezan a llegar whatsapps: Milei está tuiteando “Kukaraccia”. Me puso “Kukaraccia”. Era muy loco. Y también estaba bueno mostrar al mismo tiempo lo que tiene la cabeza el presidente. ¿Qué es lo importante y qué no?</p><p><b>– Fueron días tremendos. ¿Cómo fuiste a la operación?</b></p><p>– Recagado, técnicamente. Te dan todos los elementos para que pienses que va a salir bien. Pero cuando te metés ahí… </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RAYAKRTMZJHONIVKS6GQNPIMKE.jpg?auth=8911a5de25f4b3d15527780c63b1d89a053a071b6cee26a5018ae0631f45be97&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo me quise operar. Ese 28 de enero en la guardia cuando estaba esperando, Milei me puso un apodo en Twitter", contó Jairo Straccia" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Cómo me despertaré?</b></p><p>- El médico me dijo, “¿cómo estás? ¿Tranquilo como Gardel cuando subió al avión?” Es una frase espectacular, me dijo y se rio porque uno nunca sabe qué va a pasar. A mí me dio confianza que él estuviera por abrir una persona y cortar un pedazo de riñón y estuviera así. Después me dijeron. ¿Qué querés escuchar de música? Yo le dije que pusieran “El mató a un policía motorizado”y me quedé dormido.</p><p><b>– ¿Y cuando saliste de la operación? </b></p><p>– Me desperté y pregunté, ¿zafó el riñón? Era el gran tema. Sí, te quedó medio riñón. Y al otro día el oncólogo me habló del estudio de la biopsia. Fue otro momento tenso, estudian si se pasaron las células al cuerpo o no. Son todas partidos, si te da bien te lo olvidas, pero si te da mal tratamiento.</p><p><b> – Quimioterapia y radioterapia.</b></p><p>– Sí. La biopsia dio bien y el oncólogo me dijo “ técnicamente tenés más culo que cabeza”.</p><p><b>– Vos sos así, desdramatizás todo. ¿En algún momento te quebraste y lloraste desconsoladamente?</b></p><p>– Cuando me desperté un poco de la anestesia en la habitación entre el dolor y que estaba más aliviado, lloré, vino mi esposa. Yo sentía el alivio de que por lo menos esa parte, el riñón. Pero te queda un poco la idea, ahora me di cuenta, de que cuando vas a hacerte un estudio pueden darte una noticia que te saque de eje. </p><p><b> – El momento en que te dicen lo que tenés adentro, le hacen la biopsia a los tejidos que están alrededor, es clave porque puede haber tomado otros órganos.</b></p><p>– Fue fundamental. El doctor Fayad me dijo, considérate curado. El día de mi cumpleaños, la médica me dijo “yo que vos festejaria otro cumpleaños.” Mirá, te hago el resumen. Nos levantan el programa, lo volvemos a hacer, nos va bien. Hacemos un show en Vorterix. El 9 de enero nos manda una carta documento Chiqui Tapia. El 28 de enero me dan el diagnóstico y el mismo día Milei me bardea por Twitter. El 10 de febrero me operé y el 13 de febrero dio la biopsia bien. Vamos más tranquilos este año.</p><p><b>“SI TE AMIGÁS CON LA IDEA DE QUE TODO PUEDE CAMBIAR TODO EL TIEMPO, CUANDO TENÉS UN POCO DE ESTABILIDAD LO VALORÁS”</b></p><p><b> – Fueron meses diferentes, intensos, no es que sea así toda la vida.</b></p><p>– ¿Vos decís? Tampoco la vida es que todo pase según lo esperas. Es una trampa si te amigas mucho con la idea de que todo va a ser muy estable, si pasa algo te descoloca y se te viene abajo el mundo. Si te amigás con la idea de que todo puede cambiar todo el tiempo, cuando tenés un periodo de estabilidad lo valorás un poco mejor. Es la idea de lo que quiero aprender.</p><p><b>– Dijiste que tomaste dimensión de lo importante.</b></p><p>– Si, un rato, después me volví a engañar otra vez. Decís, ¿por qué hago problema por boludeces todo el tiempo? Se me cae una entrevista, se me cae una nota, estoy corriendo para llevar a los pibes de acá para allá y digo: uy, mi vida es un caos. Te sentís bien, te vas metiendo en lo que te gusta y te vas haciendo trampa: otra vez me estoy haciendo problema por lo mismo. Nos hacemos trampas al solitario porque nos gusta el periodismo, la profesión y le ponemos tiempo y energía a eso. La pasás bien pero te volves loco. </p><p><b>– Es muy reciente, algunas fichas todavía no te cayeron.</b></p><p>– Cuando me estaba recuperando, varios amigos míos me dijeron “esto es un mensaje para que pares un poco”. Mi reacción fue enojarme internamente, esto me pasó, me lo saqué y yo la estoy pasando bárbaro en mi vida, estoy en mi mejor momento. ¿Cómo que pare? ¿Qué quiere decir que pare? ¡Si hago todo lo que me gusta!</p><p><b>– ¿Lo entendiste después?</b></p><p>– No, pero esta decisión de no laburar más los feriados el año pasado no la hubiera tomado. El año pasado pensé: ¿cómo no vamos a laburar los feriados si yo prendo y está Longobardi y está María O’ Donnell? ¿Cómo no vamos a estar? Y de golpe te das cuenta que si no venís el feriado y venís al día siguiente no pasa nada.</p><p><b>– Hace dos meses que te diagnosticaron, es nada .</b></p><p>– Sí, es nada. Todo eso decantará. También es cierto que los pibes te van pasando factura en tu casa o te hacen comentarios, “¿todos los días vas a trabajar?”</p><p><b>– Tenés una escucha distinta ahora. Alguno de los tres registró lo que te pasó, la enfermedad, cierta gravedad que pudo haber tenido para ahora demandarte más presencia?</b></p><p>– Yo no sé en qué momento ellos lo registraron, pero sí fue algo muy presente. Mi hija más chiquita me hizo una pulsera que dice “quiste malo out”. Quiero tener siempre esa pulsera. Cómo lo habrá procesado a los cinco años para entender que había algo que había que sacar. Sí, yo creo que ellos lo procesaron y que yo también. Le meto mucho al laburo pero el mensaje nos llegó a todos como familia. Porque nos subimos todos a barcos de actividades, mi casa con tres hijos es una especie de un restorán, un bodegón lleno donde el mozo pasa y levanta pedidos todo el tiempo. Fue un shock este momento. Podríamos estar en una muy jodida, un tratamiento o esto, lo otro y no estamos. </p><p><b>“TENÉS 45 AÑOS, TU CUERPO ESTÁ MÁS PREPARADO PARA QUE HAGAMOS LA INTERVENCIÓN, PERO TAMBIÉN PARA GENERAR OTROS TUMORES”</b></p><p><b>– Insisto en que no te cayó la ficha del todo, el proceso es largo.</b></p><p>–<b> </b>Es posible que sea un negador. El médico me decía algo que lo podés pensar para el tumor en sí, pero también para la vida. Tenés la buena y la mala noticia: tenés 45 años. Como tenés 45 años, tu cuerpo está mucho más preparado para que te hagamos esta intervención, pero tu cuerpo también está mucho más fuerte para generar otros tumores. Tenés más fuerza para reponerte y tenés más fuerza para que si hay algo malo se reproduzca o sea más difícil de matar. Por ahora la saqué barata, pero también puede ser que eso de ser más joven haga que yo esté muy entusiasmado y no le preste atención a lo que debería prestar atención más detenidamente. Yo estaba saliendo de la cirugía y estaba terminando un libro que entrego en estos días. También es eso algo que me motivaba, estaba con la herida, la faja y la compu. La otra vez Gabriel Rolón en “Perros de la calle”, decía que es cierto que si te pasás de largo es patológico, pero también es cierto que es lo que te motiva y te hace vibrar. No serías vos si no estás así. Termina siendo un equilibrio.</p><p><b> – Te conecta con la vida lo que te gusta.</b> </p><p>– Si, pero que no es tan importante, seguro. Y en el periodismo más. </p><p><b>– ¿Lo que diga Milei de vos y el bardeo también cambió de dimensión?</b></p><p> – Sí, pero no mucho. Cuando debuté en Twitter, cuando empecé a hacerme más visible trabajando con Ernesto, me hacía mal, pre Milei, después cero. Lo que me pasa en este momento con Milei es que me da muchísima fiaca el tema. La lógica es malísima para la discusión democrática, porque cuando él me bardeó por una opinión que él estaba sugiriendo que yo tengo, por un video editado de un flaco que me quería dejar a mí como que estaba operando a favor de Techint. Era peligrosa la dinámica, una mentira que el presidente usaba para inhabilitarte a vos. Entonces te decía “ensobrado de Techint’ en base a una mentira. Cuando veías el video que habían subido para decir eso, el zócalo decía: las dos caras de Techint.</p><p><b>– ¿Te pega que un presidente se esté ocupando de vos?</b></p><p>– No, creo que ahora menos.</p><p><b>– ¿Menos también después de la operación?</b></p><p>– Sí, yo venía en un proceso de que lo importante sea lo importante. Nos levantan el programa, pero se casa Yami, o sea lo importante que se casa Yami. Algún registro tenía de qué es lo importante y qué no, más allá de que me engañe pensando que estoy en lo importante. Pero creo que hoy Milei en un punto, por cómo están los medios, te termina incluso haciendo un favor, a mí por lo menos. Hay gente a la que le han hecho cosas peores, ataques personales horribles que el presidente avala, lo tracciona, y habla más de Milei como mala gente que como un político enojado. Y lo veo también en gente que está abajo de Milei que se olvida que esto es una rueda, hoy estás con poder y en cinco años no tenés más poder y vas a venir otra vez con la consultora a ver si te publicamos un estudio. Hay funcionarios de segundo, tercer, cuarto rango que están tratando a la gente como si el poder fuera a durar para siempre. Somos todos personas ahora que tenés poder y cuando no tengas más poder. Discutamos si tiene que haber más Estado o más mercado, pero la persona es la persona, ¿para qué la vas a bardear ahora?</p><p><b>“LO QUE ME OBSESIONA TODO EL TIEMPO ES EL CRECIMIENTO DE MIS HIJOS”</b></p><p><b>– ¿Lo importante qué es?</b></p><p>- Que gane River siempre, siempre, ¿no? Lo que me obsesiona todo el tiempo es el crecimiento de mis hijos. Vos pensás que los formaste, que les vas dando todo, pero es como cuando sacás la torta del horno a medida que crecen. ¿Cómo te salió? Metés el cuchillito a ver si está hecha. La que tiene 13 va al secundario y se maneja más sola en la vida que cuando era chiquitita. El otro tiene 11 y también empieza a moverse en ámbitos. Me preocupa o me obsesiona, ¿tiene buenas herramientas? ¿Me contará todo lo que le pasa? Cuánto lo afectan las redes sociales. ¿Cuánto celular tiene que tener? ¿Lo estoy criando para esta época? ¿Lo estoy sobreprotegiendo? ¿Lo estoy dejando mucho solo? La de cinco todavía es chiquitita. Me obsesiona que estén sufriendo y no saberlo, cuidarlos demasiado y que sean unos nabos. Viendo al presidente pienso mucho en mis hijos, porque el presidente es una muestra de que tenés que querer a los chicos en tu familia todo el tiempo porque no sabés cómo te pueden salir de grandes por culpa de que los trataste mal. Cuando veo a Milei, que es presidente con todos los quilombos que tiene en Argentina, pienso mucho en cómo criar bien a tus hijos, porque en algún punto mucho de lo que hace Milei es culpa de lo que le pasó de chico. No soy psicólogo, es mi impresión como padre. Para mí sería genial que Milei tuviera un pibe, que de golpe dijera, tengo que criar a alguien. Cuando tenés un hijo cambian las prioridades, que es el tema de fondo de esto, la batalla cultural en referencia a la libertad mundial cuando tenés un pibe te va a importar dos pitos. Debatamos el país, China está inundando el mundo de mercado, Estados Unidos se protege, ¿vos vas a regalar los empleos industriales? ¡Háblame de eso! No de “ensobrado de Techint, no hables, Kukaraccia” Hablemos de las cosas importantes sin maltratarnos. Pero no soy el único, le han dicho barbaridades a un montón de mujeres en ese mismo tweet, a Sofi Diamante y a tantos otros todo el tiempo. ¿En serio, cuánto más de esto?</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJN65D5U6RBN7NLVUUF5V7D6CU.jpg?auth=8823fb6ecff3b5b1b773995ddb15c408ed6c63f43625dc8c20a8564e7e2d36b8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Creció entre músicos, se enamoró de un actor y eligió su propio camino: Margarita Páez íntima]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/05/crecio-entre-musicos-se-enamoro-de-un-actor-y-eligio-su-propio-camino-margarita-paez-intima/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/05/crecio-entre-musicos-se-enamoro-de-un-actor-y-eligio-su-propio-camino-margarita-paez-intima/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[A los 21 años, la hija de Fito Páez y Romina Ricci reafirma su decisión de convertirse en actriz: hace poco filmó una película y protagoniza “Un ritual de paso”, obra que reestrenó en el espacio teatral El Grito. Aunque toca el piano desde chica, asegura que su verdadera pasión es la actuación. Desde hace dos años está en pareja con el actor Balthazar Murillo, su compañero en escena]]></description><pubDate>Sun, 05 Apr 2026 05:22:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Margarita Páez</b> creció en una casa donde la música y el arte eran parte de la vida cotidiana. Hija de <b>Fito Páez</b> y de la actriz <b>Romina Ricci</b>, durante años vio de cerca los escenarios, los ensayos y las giras, pero no fue hasta después de terminar el colegio cuando decidió probar su propio camino. “Me anoté en teatro y ahí surgió todo. A partir de ahí no paré”, cuenta hoy, a los 21 años, mientras transita sus primeros pasos profesionales con la convicción de quien sabe que eligió el lugar correcto.</p><p>Aunque el piano la acompaña desde los cinco años —y la música fue siempre un idioma natural en su casa—, la actuación terminó ocupando el centro de su deseo. “Tomo todo como herramientas para actuar”, explica. De hecho, dice que con el piano todavía siente más pudor que con el escenario. “<b>Me encanta tocar, pero no sé si me dedicaría a la música</b>. La actuación me apasiona más”, admite.</p><p>Actualmente protagoniza <i>Un ritual de paso</i>, la obra que reestrenó en el espacio teatral El Grito y que vuelve a escena con funciones los lunes. Allí <b>comparte elenco con el actor Balthazar Murillo, quien además es su pareja desde hace dos años</b>. Se conocieron en el cumpleaños de su madre y, entre “miradita y miradita”, empezó una relación que hoy combina vida personal y escenario.</p><p>La familia sigue siendo un eje central en su vida. Habla con admiración de sus padres y de la forma en que la acompañan en su formación. <b>“Para los demás son Fito y Romina, pero para mí son mis papás”</b>, dice. Y agrega: “Los admiro muchísimo”. Lejos de sentir el peso del apellido, lo asume con naturalidad, aunque advierte: “Quiero hacer mi propio camino”.</p><p>Mientras continúa estudiando actuación, música e idiomas, también empieza a sumar proyectos. Hace poco filmó una película que se estrenará este año y sueña con expandir su carrera más allá del país. “Mi sueño es poder vivir de la actuación y si es posible, hacerlo en distintos escenarios del mundo”, resume en una charla sincera con <i><b>Infobae</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QGTQSXQ2LBFYXMUGS2PFYCUN5U.jpg?auth=b6f44df3ce98b4a2d73e3d6b5c8a2f17697e05f3a40339dac60199fe5c7a7543&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Margarita es hija de Fito Paez y Romina Ricci" height="1440" width="1920"/><p><b>—</b><i><b>Un ritual de paso</b></i><b>, en El Grito. ¿Cómo están con eso?</b></p><p>—Muy bien. Estamos muy contentos de reestrenar la obra. La hicimos el año pasado y ahora volvemos dos meses, todos los lunes.</p><p><b>—¿Cómo anda la actriz?</b></p><p>—Bien, contenta. Con muchas cosas.</p><p><b>—Para quienes no sepan: sos hija de Fito Páez y de Romina Ricci. ¿Cuándo dejó de ser el trabajo de mamá y papá y se volvió un deseo propio?</b></p><p>—Cuando terminé el colegio no sabía bien qué iba a hacer. Me anoté en teatro y ahí surgió todo. Desde entonces no paré.</p><p><b>—El piano ya lo tocabas</b></p><p><b>.</b>—Sí, desde los cinco años.</p><p><b>—¿Te enseñó tu papá?</b></p><p>—No. Siempre tocamos juntos, pero nunca se sentó a enseñarme. Era más un juego. Después estudié con Violeta de Gainza, que había sido profesora de mi papá.</p><p><b>—¿Cómo conviven la música y el teatro?</b></p><p>—Tomo todo como herramientas para actuar. Me encanta tocar el piano, pero no sé si me dedicaría a la música. Lo hago más para mí.</p><p><b>—Terminás el secundario y aparece el teatro.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Y te enamorás?</b></p><p>—Mal. Muchísimo.</p><p><b>—¿Qué consejo te dio tu mamá?</b></p><p>—Siempre me dice que haga todo. Que todo sirve y que hay que aprender.</p><p><b>—¿Tu papá quería que fueras por el lado de la música?</b></p><p>—No. A los dos les daba igual lo que hiciera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WIW6J5MAJNCOZN4YC7C7G5PAXM.JPG?auth=4eaabcef35be1056169d09c693aff6267cea406c3dc4d2d07106c9c632faf40b&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Margarita Paez es una de las protagonistas de "Un ritual de paso" junto a Lala Rossi, 
Ana Kowalczuk y  Balthazar Murillo (Kevin Melgar Prensa)" height="2880" width="1920"/><p><b>—¿Cuánto de Páez y cuánto de Ricci hay en vos?</b></p><p>—Creo que cincuenta y cincuenta. De los dos heredé la pasión por lo artístico.</p><p><b>—No había muchas chances de que fueras contadora.</b></p><p>—(Risas) Ojalá hubiera estudiado medicina.</p><p><b>—Estás a tiempo.</b></p><p>—Sí, pero no me dan ganas.</p><p><b>—¿Por qué ese “ojalá”?</b></p><p>—Porque la actuación es un camino hermoso, pero muy incierto. Y eso da miedo.</p><p><b>—¿Cómo convivís con ese miedo?</b>—Intento disfrutar y asumir lo que toca.</p><p><b>—¿Esta obra es tu primer trabajo profesional?</b></p><p>—No. La primera fue <i>Alrededor del mundo</i>, en el Cultural San Martín. Estuvimos tres meses con funciones agotadas y fue una locura. Después la hicimos en el Astros.</p><p><b>—Pero no ibas a castings de chica.</b></p><p>—No. Mi mamá quería que terminara el colegio antes de empezar. Igual a los 14 hice una película con ella.</p><p><b>—¿Cómo fue tu adolescencia?</b></p><p>—Muy tranquila.</p><p><b>—¿Nunca rebeldías?</b></p><p>—Una vez mentí sobre dónde estaba y mi mamá se asustó mucho. Tenía 17. Me retaron y nunca más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LZFG5RZJIJHGBEI7OHTHWYJSCU.jpg?auth=7bed585076072e309b5e03a67d17a5e1b1ddc1469d29df3da986a972648ef023&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Margarita Paez: "Somos muy pegotes con mi papá."" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿En qué momento le dijiste a tus padres “ya estoy grande”?</b></p><p>—No sé si lo dije alguna vez. Creo que ellos mismos se van dando cuenta de que uno crece. Obviamente hay cruces, pero son mis papás.</p><p><b>—¿En qué dirías que sos brava?</b></p><p>—Te juro que soy bastante tranquila. No me gusta el conflicto. Si me mando una cagada, pido perdón y trato de hablarlo.</p><p><b>—¿Podés bajar cuando te enojás?</b></p><p>—Sí, soy muy sensible, pero bajo. No me quedo aferrada a mi posición.</p><p><b>—¿Cuál fue el mejor consejo que te dio tu papá?</b></p><p>—Siempre me dice que haga todo desde el amor. Ese es como nuestro lema: <b>el camino del amor</b>.</p><p><b>—El apellido: ¿pesa?</b></p><p>—Soy quien soy y tengo el apellido de mis papás. Para los demás son “Fito y Romina”, pero para mí son mis papás. Los admiro muchísimo.</p><p><b>—¿Querés superarlos?</b></p><p>—No, ni en pedo. <b>Quiero hacer mi camino</b>.</p><p><b>—¿Por dónde pasa hoy tu sueño?</b></p><p>—Por hacer lo que me apasiona toda la vida.</p><p><b>—¿Vivís sola?</b>—Sí.</p><p><b>—¿Te organizás bien? ¿Cocinás?</b></p><p>—Sí, todo sola. Me sale muy bien la tarta de calabaza, queso y cebolla.</p><p><b>—¿Hace cuánto estás de novia?</b></p><p>—Dos años.</p><p><b>—¿A quién fue más difícil presentárselo?</b></p><p>—A mi papá, porque nunca le había presentado a nadie.</p><p><b>—¿Cómo reaccionó?</b>—Re bien. Se llevaron bárbaro.</p><p><b>—Tu papá te escribió una canción hermosa. ¿Te sigue emocionando?</b></p><p>—Muchísimo. Hace dos años la tocó en Vélez y yo no sabía que lo iba a hacer. Fue muy lindo.</p><p><b>—¿Qué te genera?</b></p><p>—Amor. Somos muy pegotes con mi papá.</p><p><b>—¿Hay alguna canción suya que no te guste?</b>—Ninguna. Soy muy fan.</p><p><b>—¿Cuál fue el primer disco que te compraste de un artista que sigas?</b></p><p>—A los siete u ocho años, uno de Lady Gaga. Escuchaba de todo: desde <i>Clics modernos</i> hasta <i>Violetta</i>. También Katy Perry y Justin Bieber. A Spinetta lo descubrí más de grande, no lo tenía tanto de chica. A Charly sí, tal vez eso lo heredé más de mis papás.</p><p><b>—¿Conociste a Charly?</b></p><p>—Sí. <b>Es hermoso, lo más lindo que hay</b>. No tengo ahora un contacto fijo, pero a veces nos mandamos mensajes a través de mi papá. Tiene una energía especial. Lo conocí de chiquita.</p><p><b>—¿Cómo fue? ¿En la casa de tu papá?</b></p><p>—No me acuerdo bien. Hay fotos mías de chica en shows o pruebas de sonido, pero no tengo el recuerdo exacto de la primera vez que lo vi. Sí tengo el recuerdo de una vez que fui a su casa: me acuerdo que estaba todo pintado. Pero no sé si lo soñé… (risas).</p><p><b>—¿Tu casa era una casa con mucha música?</b></p><p>—Sí, todo el tiempo. Siempre. Mucho piano.</p><p><b>—¿Cómo sos como hermana?</b></p><p>—Supongo que buena. Me llevo bien con todos. Los amo mucho. Y también hay algo de una hermandad común: <b>somos todos hermanos, más allá de por dónde venga cada uno</b>.</p><p><b>—Por el lado de tu papá tenés a Martín, y por el lado de tu mamá a Valentina y a Betania.</b></p><p>—Sí, Entre todos tenemos buen vínculo. Con <i>Beta</i> soy muy pegote y desde chica fui su escudo protector si la retaban. Más que nada porque Valentina vive afuera y nos vemos cada muerte de obispo.</p><p><b>—La actuación es una profesión inestable. ¿Te preocupa?</b></p><p>—Es algo que uno acepta. Un actor no puede quedarse esperando: hay que hacer cosas.</p><p><b>—¿Hoy te mantenés sola?</b></p><p>—No. Estoy estudiando mucho. Hace poco filmé una película que al parecer se va a estrenar este año, para una plataforma, y ahora estoy con el teatro.</p><p><b>—¿Tus papás te ayudan?</b>—Sí, mientras estudie me bancan.</p><p><b>—¿Cómo vivís los castings?</b></p><p>—A veces mejor, a veces peor. Pero trato de tomarlos como aprendizaje.</p><p><b>—¿Duele el rechazo?</b></p><p>—Sí, pero me dura un día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YUGPA2DCFZCMFOVJ4B7ZFBEPFU.jpg?auth=ea18f2c8dd80fb5c548a601f80187deccde8a8b7136c2b2e107119d4d967b2f7&smart=true&width=1920&height=1024" alt="Margarita Paez: "Mi mamá siempre me dice que haga todo. Que todo sirve y que hay que aprender."" height="1024" width="1920"/><p><b>—¿Te sentís más cómoda actuando o tocando el piano?</b>—Actuando.</p><p><b>—¿Por qué?</b>—Porque me apasiona más. Con el piano soy muy vergonzosa.</p><p><b>—¿Qué dice tu papá cuando te escucha tocar?</b>—Dice que toco mejor que él y me da bronca.</p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—Porque no es verdad.</p><p><b>—Es un papá que te quiere.</b></p><p>—Sí, muchísimo.</p><p><b>—¿Te consintieron mucho de chica?</b></p><p>—Sí, totalmente. Los dos. Son muy amorosos y siempre me dieron todo el amor que tenían para dar.</p><p><b>—¿Entre ellos hoy tienen buen vínculo?</b>—Sí, se llevan bien.</p><p><b>—¿Alguna vez te dio vergüenza ser hija de gente famosa?</b>—Nunca.</p><p><b>—¿Y cuando alguno de los es cuestionado por algo, tu papá por su posición política o aparecen noticias que son fuertes. Te angustia o no pasa nada? </b>—No me afecta. El vínculo que tenemos es muy fuerte. También pienso que cuando alguien dice algo públicamente sabe lo que está haciendo. Mi papá es grande, tiene mucha más experiencia que yo. Hay que respetar eso.</p><p><b>—¿Cómo te llevás con las redes sociales?</b></p><p>—Bien. Tengo momentos en los que estoy más y momentos en los que menos. Trato de usarlas más para trabajar.</p><p><b>—¿Y los comentarios?</b></p><p>—No soy muy de leerlos. Tampoco tengo <i>haters</i> ni nada de eso. No soy tan conocida en redes como para eso.</p><p><b>—Baja un extraterrestre y te pregunta quién sos. ¿Qué le decís?</b>—Que soy actriz, que <b>estoy feliz con el camino que estoy haciendo</b> y que tengo gente muy linda alrededor.</p><p><b>—¿Quiénes forman ese círculo? Además de tu familia y tu novio.</b></p><p>—Ellos, básicamente. Y algunas amigas. Tengo una amiga muy cercana que vive en Madrid, que es como mi hermana. Siempre me acompaña en todo.</p><p><b>—¿Quién es tu fan número uno?</b></p><p>—Mi novio.</p><p><b>—¿Y también el que te dice las cosas cuando algo no le gusta?</b></p><p>—Sí, también él.</p><p><b>—¿Te bancás esas críticas?</b></p><p>—A veces sí, a veces no. Pero es un problema mío. Mi primera reacción puede ser “uh…”, pero después lo pienso y digo: “Bueno, tenías razón”.</p><p><b>—Tu novio también es actor y trabajan juntos en la obra.</b>—Sí, <b>Balthazar Murillo</b>.</p><p><b>—¿Cómo se conocieron?</b>—En el cumpleaños de mi mamá. Mi mamá festejó con Bárbara Lombardo. Y Barbie estaba haciendo <i>La 1-11-14</i>, donde Balthi hacía de su hijo. Entonces vino con gente del rodaje.</p><p><b>—¿Quién encaró a quién?</b></p><p>—Él a mí. Fue medio miradita, miradita… y se acercó.</p><p><b>—Tenés un perfil bastante tranquilo.</b></p><p>—Sí. Creo que es más bien mi forma de ser. También por cómo me criaron. La exposición es inevitable porque soy actriz y porque soy “hija de”. Pero trato de cuidarme porque no me gusta el puterío.</p><p><b>—Podemos inventar un escándalo ahora mismo si querés.</b></p><p>—Dale.</p><p><b>—Te invento un romance con Charly.</b></p><p>—Eso es real.</p><p><b>—¿Cómo que es real?</b></p><p>—(Risas) No, pero siempre digo <b>que si hubiéramos vivido en la misma época habríamos sido pareja</b>.</p><p><b>—¿En serio le dijiste eso o me lo estás inventando para armar un escándalo?</b></p><p>—No, te lo juro.</p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—Porque lo sé. Lo sé. Una noche que fue como amor total y lo sé. </p><p><b>—¿Se lo dijiste a tu papá?</b></p><p>—Sí, se muere de risa.</p><p><b>—¿Y tu mamá?</b></p><p>—No sé si se lo conté… se está enterando ahora.</p><p><b>—Otro escándalo: ¿te gusta más la música de Charly que la de tu papá?</b></p><p>—No, me gustan las dos. Igual mi papá si le digo eso creo que diría: “A mí también”.</p><p><b>—¿Fito es tu músico más escuchado?</b></p><p>—En <i>Spotify</i> me salió como el más escuchado.</p><p><b>—¿Quiénes más aparecieron?</b></p><p>—Los Beatles, Michael Jackson… y Charly, probablemente.</p><p><b>—Bastante clásica.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Pero sería lógico que en algún momento te canses de escuchar a tu papá.</b></p><p>—Es que yo lo empecé a escuchar en serio hace relativamente poco. Antes conocía más los shows.</p><p><b>—¿Con qué disco entraste?</b></p><p>—Con <i>La, La, La</i>.</p><p><b>—¿Alguna vez dijiste que tus papás se dedicaban a otra cosa para que no te pregunten por ellos?</b></p><p>—No. Pero sí me pasó de hacerme la desentendida.</p><p><b>—¿En qué situación?</b></p><p>—Una vez un fotógrafo me empezó a hablar mal de mi papá. Decía que su música era malísima comparada con Charly o Spinetta. Y yo asentía: “Sí, tenés razón”.</p><p><b>—¿Nunca le dijiste quién eras?</b></p><p>—No.</p><p><b>—Se está enterando ahora.</b></p><p>—(Risas) Espero que no vea esto.</p><p><b>—¿Te duele cuando lo critican?</b></p><p>—No. Me da risa, porque no se compara con la cantidad de gente que lo quiere.</p><p><b>—¿Te interesa la política?</b></p><p>—No demasiado. Tampoco estoy muy informada. Es algo que debería trabajar.</p><p><b>—¿Cómo sigue el año?</b></p><p>—Seguimos con <i>Ritual</i>. Y sigo estudiando.</p><p><b>—¿Qué estudiás además de teatro?</b></p><p>—Piano, inglés, canto… y quiero empezar guitarra. También me interesa dirección de arte, el lado más cinematográfico.</p><p><b>—¿Cómo es el post función?</b></p><p>—Siempre vamos a comer. Invitamos amigos, se arma como una descarga después de la adrenalina.</p><p><b>—¿Cuando estás con amigos tocás el piano?</b></p><p>—No. Me da mucha vergüenza, porque yo no toco improvisando. No sé leer partitura: toco todo de memoria. Entonces tengo piezas muy concretas aprendidas.</p><p><b>—¿Qué soñás?</b></p><p>—Poder vivir de la actuación.</p><p><b>—¿En Argentina?</b></p><p>—Y en todos lados. Me encantaría ir a España, a Francia. Fui a un colegio francés y hablo francés, así que me gustaría estudiar allá.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CN6OZCGZ4JGKDP6C5DCB2Q65FQ.jpg?auth=c93a8f5390130007e06d87de64f1ff87573aebed377185a02e70d5f6bc082431&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1277" type="image/jpeg" height="1277" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cristian Gastón Taylor]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Fue bombero, es psicólogo de crisis y cuenta cómo es tratar con rescatados y rescatistas: “Lo sospechoso sería no llorar después”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/04/fue-bombero-es-psicologo-de-crisis-y-cuenta-como-es-tratar-con-rescatados-y-rescatistas-lo-sospechoso-seria-no-llorar-despues/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/04/fue-bombero-es-psicologo-de-crisis-y-cuenta-como-es-tratar-con-rescatados-y-rescatistas-lo-sospechoso-seria-no-llorar-despues/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Diego Núñez se convirtió, sin saberlo, en el primer psicólogo bombero de Argentina y hace más de treinta años ejerce su trabajo en situaciones de estrés, de caos y en la intervención con víctimas directas o indirectas. Actuó, por ejemplo, en el temporal de Bahía Blanca y en la repatriación de argentinos tras el ataque terrorista a Israel. En un nuevo capítulo de Voces, las crisis que desafían protocolos y la huella invisible de la ayuda psicológica]]></description><pubDate>Sat, 04 Apr 2026 05:22:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Diego Núñez dice que llora y que llora mucho</b>. Que lo hace porque es necesario, porque es por donde canaliza las tensiones de su trabajo y que su hija de 22 años lo consoló innumerable cantidad de veces. Es la que rescata al rescatista. De profesión bombero, hijo de bomberos, su papá se define como un psicólogo de crisis, especialista en psicología de la emergencia, manejo del estrés y psicología del caos. Se convirtió, sin saberlo, en el primer psicólogo bombero del país. Esa combinación de oficios son desprendimientos de su propia historia: el suicidio de un amigo y la muerte de compañeros lo impulsaron a entender que en los cuarteles, los psicólogos son útiles. </p><p>Acumula treinta años de trayectoria. Hoy trabaja en el equipo de rescate del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, pero su currículum se llena de méritos: docente universitario, director de diplomaturas, expositor, investigador, autor de libros, psicólogo negociador, interviniente en crisis en el país y en el extranjero, instructor de fuerzas especiales, unidades militares, cascos azules de la ONU, grupo Halcón de Argentina, unidades policiales especiales BOPE de Brasil. </p><p>Fuera de lo que las palabras describen, queda la práctica. Diego, detrás de todo ese bagaje administrativo, presume de su trabajo de campo. Actuó en incendios, en rescates, en intentos de suicidios, en atricheramientos, en desmoronamientos de cerros en el Alto de La Paz, Bolivia, en 2016, en la tragedia de Bahía Blanca de marzo de 2025, como coordinador de salud mental en la repatriación de 1.100 argentinos en el Operativo Regreso Seguro de Cancillería Argentina y Ministerio de Seguridad de Nación por el accionar terrorista en la Franja de Gaza del 7 de octubre de 2023. Su experiencia, sus vivencias, sus recomendaciones y <b>la salud mental como tema omnipresente</b>. </p><p><b>—¿Qué es ser bombero psicólogo?</b></p><p>—Es un camino que fui descubriendo y sigo descubriendo. Vengo de familia de bomberos. Mi padre dirigió y administró un cuartel de bomberos voluntarios durante 30 años, o sea que me crie dentro de un cuartel de bomberos. Y en el momento en el que elegí la carrera obviamente me quise enfocar en ese área. Y desde mi inocencia total, creyendo que existía un contexto, una especialidad, fui avanzando hasta que descubrí que no era así. Y eso fue a partir de mi primer libro que edité que es la psicología del bombero.</p><p><b>—¿A qué edad entraste al cuerpo de Bomberos?</b></p><p>—En el cuartel empecé a convivir a partir de los cinco años. Como bombero o como aspirante a bombero a partir de los veinte formalmente.</p><p><b>—¿Y cómo decidís estudiar psicología?</b></p><p>—En realidad yo quería ser músico pero mucho oído musical no tenía, sí tenía en mi mente las maneras, misteriosamente lo trasladé a la psicología. Fue una decisión de momento. Y sobre todo porque atravesé ciertas situaciones como el suicidio de un amigo, la muerte de compañeros bomberos. Y <b>eso me llevó a pensar que sería bueno, en ese momento el ámbito pequeño del cuartel, que contaran con un psicólogo</b>.</p><p><b>—¿Cómo lo propusiste?</b></p><p>—Ya antes de recibirme yo comencé de manear indirecta a realizar ciertas prácticas preventivas. Y en el momento en que me recibí me recibí un viernes y al lunes siguiente ya estaba operando como bombero psicólogo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ULM3XQ2WUBFLJMCPOEFNOX3NUU.jpg?auth=a07d75fc8a3fdd14c8df83c07812309c36f8b4a656588db38ceca911e1a17ba9&smart=true&width=1920&height=3032" alt="Diego Nuñez fue el primer perito psicologo del país." height="3032" width="1920"/><p><b>—¿Qué hace un bombero psicólogo?</b></p><p>—El bombero psicólogo interviene, por ejemplo, preventivamente en situaciones de suicidio. Sobre todo acompaña a víctimas y también al personal en lo que es el manejo del estrés.</p><p><b>—¿Te tocó ayudar en algún intento de suicidio? </b></p><p>—Me ha tocado ayudar. Son intervenciones preventivas. Hoy en día formo parte, en el Ministerio de Seguridad de Provincia, del equipo de rescate.</p><p><b>—¿Qué se hace cuando hay una persona claramente con una enfermedad de salud mental que está intentando o amenaza con atentar contra su vida?</b></p><p>—Ahí es donde se interviene con lo que se denomina dinámicas no lineales. Hay que tener una formación específica desde la psicología de la emergencia y también un poco de la psicología del caos e intervenir específicamente. En cada contexto y en cada situación hay una técnica específica para implementar. Tengamos en cuenta que como son justamente dinámicas no lineales cualquier cosa que se pueda decir de más o hacer de más, o que la otra persona perciba como incómoda quizás en ese momento de inmediato no afecte pero luego sí sea algo masivo, no solamente que afecte a la persona sino a todo el contexto.</p><p><b>—¿Cuáles son los ejes por los que se puede encarar la situación? </b></p><p>—Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que esa persona está atravesando un dolor tan grande, del cual no está encontrando salida, y está tomando esa determinación. Es importante aclarar esto: <b>en situaciones de suicidio no se negocia</b>, pero lo que es en el ámbito oficial de seguridad nos denominamos negociadores porque puede ser una intervención en intento de suicidio como una emergencia o situación crítica X, más allá del suicidio. </p><p><b>—¿Podrías contarme alguna situación puntual que te haya marcado? </b></p><p>—Una vez hubo una situación justamente de un intento de suicidio en el cual me pidieron intervenir. <b>Esta persona estaba encadenada junto a su hija con un bidón de combustible y era por una situación de violencia de género</b>. Cuando se generan estas situaciones en la vía pública generalmente se concentra mucha cantidad de personas. Y desde su buena voluntad todo el mundo quiere intervenir. Desde nuestra área siempre remarcamos que es muy buena la buena voluntad pero para quienes trabajamos puede ser un obstáculo también porque intervenimos con protocolos específicos, con técnicas específicas.</p><p><b>—¿Cómo convenciste a esa persona?</b></p><p>—Hablando. Acercándome de a poco. Presentándome. Ante todo presentándome como un psicólogo de emergencias en esa situación. Y ya previamente con información de su nombre, el nombre de la niña, la situación que estaba atravesando. Siempre es elemental la información para intervenir, es el ABC. Y con esa información asertivamente generar empatía poco a poco. Muchas veces lleva mucho tiempo. Para nosotros mucho tiempo puede ser treinta minutos. Ya más de treinta minutos hay ocasiones que ameritan un relevo del negociador o la negociadora por una cuestión de desgaste propio o desgaste empático, pero no fue el caso ese. <b>En esa situación me fui acercando a ella y poco a poco logré que corriera el bidón</b>. No con vanas promesas sino comprendiendo su situación y mostrándole que había recursos y posibilidades para salir adelante. Son situaciones muy delicadas, de mucha tensión.</p><p><b>—¿Se prometen cosas que no se van a cumplir?</b></p><p>—Para nada. Eso nunca debe hacerse en ningún tipo de negociación. Lo que nosotros hacemos en esos casos es intervenir muchas veces brindando información por goteo, de a poquito, para observar la reacción de la persona pero siempre información verídica. Por eso es muy importante también la comunicación asertiva en esas situaciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4J3WJJAGTJHFRIEW6VYXUWYJ64.jpg?auth=396bef26ec8db4cb17a040228c2a4bebec8c60a297ce7dbd52c123451e0e8da7&smart=true&width=1920&height=1262" alt="Diego Nuñez forma a personal policial y bomberos militares en Brasil." height="1262" width="1920"/><p><b>—Los bomberos viven situaciones muy traumáticas, muy difíciles. ¿Cómo se trabaja con ellos? </b></p><p>—Los rescatistas y los bomberos están 24x7 constantemente enfrentando situaciones de muchísima tensión. Grandes incendios. Rescates. Búsquedas de cuerpos muchas veces. Y lo que yo aplico en esas situaciones son técnicas de reorganización emocional. Son técnicas preventivas que ayudan a que el bombero, también las mujeres que son bomberos y rescatistas, logren integrar sus sentidos, tomar contacto con la situación real, y evitar lo que es la disociación que muchas veces no solamente afecta a víctimas sino a quienes intervienen también. </p><p><b>—¿Qué pasa en la cabeza cuando uno decide entrar a un edificio que está en llamas?</b> </p><p>—No lo pensás mucho porque la persona esa está formada. Hay un tipo de formación muy específica que se denomina hormesis que es la formación, el entrenamiento, con el agregado de dosis de estrés. Entonces eso es acumulativo, hace que vos internalices toda esa formación a lo largo del tiempo. Por eso es muy importante el entrenamiento no solamente en la parte técnica o física sino en la parte mental.</p><p><b>—En Argentina no porque lo hacen otros grupos pero en el exterior participaste de tomas de rehenes. ¿Cómo fue eso?</b></p><p>—Sí, yo formo al personal policial y de bomberos militares de Brasil. Por ejemplo, al Grupo BOPE que es este grupo de Brasil que entra a las favelas. Lo que es Policía Rodoviaria, policía federal de Brasil. Y ahí junto a un gran amigo y colega hoy en día, que es Edir Paixão de Sousa, que es quien tiene a cargo esa formación en Brasil, no solamente conformamos un equipo de capacitación si no que nos ha tocado también intervenir en situaciones de emergencias. No han sido tomas de rehenes específicamente. Por ejemplo, un docente atrincherado en una escuela luego de recibir una denuncia y otro tipo de situaciones de suicidio. </p><p><b>—¿Atrincherado con los chicos?</b></p><p>—No, en ese caso en lo que es la sala de docentes pero estaba armado en ese momento.</p><p><b>—¿Y cómo lo sacaron?</b></p><p>—Hablando, haciendo juego con el tiempo, con su pasividad, con nuestra estrategia y de esa manera ir mostrándole justamente los recursos posibles para más allá de la situación que estaba atravesando, que era merecida legalmente, lograr que él comprendiera que no había otra salida que justamente entregarse.</p><p><b>—¿A medida que va pasando el tiempo, vas conquistando de alguna manera a la persona? ¿Si va pasando el tiempo sabés que de a poquito lo vas a ir logrando?</b></p><p>—Sí. Todo requiere una gran estrategia igualmente. Por eso remarcaba que es muy importante la información previa y observar el contexto para incluso decidir si uno puede intervenir o no. Porque hay veces en que por más que uno tenga el conocimiento, el contexto no brinda seguridad y por eso trabajamos con relevos también en esas situaciones. </p><p><b>—El que está atrincherado con un arma sí puede querer atentar contra tu vida.</b></p><p>—Ahí el riesgo es mayor justamente. Pero no trabaja solamente el equipo de negociación. Obviamente hay un equipo de fuerzas especiales cubriendo todo el espectro con sus protocolos, con sus técnicas, para que uno pueda desenvolverse de manera adecuada.</p><p><b>—Trabajaste en la capacitación de fuerzas especiales.</b></p><p>—Esto lo realicé y lo realizo con el BOPE en el exterior. Acá en Argentina me dedico a emergencias y a cuestiones de transfrontera por pedidos especiales. Y también acompañando en otros países a otros profesionales que brindan este tipo de formaciones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OWNGQZP5NJGXZLQNAPTNDEQUXI.jpg?auth=62b2e18eeee9817c1a012777e138f2ce1d8d60533e088c558e5784f529947a96&smart=true&width=1920&height=888" alt="En su rol Diego Nuñez participó en situaciones de desastres naturales, búsqueda de personas, intentos de suicidio y retorno de Argentinos tras el atentado del 7/10." height="888" width="1920"/><p><b>—¿Cómo es transfronteras? ¿Qué es, qué se hace ahí?</b></p><p>—Y por ejemplo podría comentarte lo que fue la repatriación de las personas argentinas en 2023 que desde la salud mental lo coordiné yo. Estamos hablando del lamentable hecho del 7 de octubre.</p><p><b>—¿Argentinos que fueron secuestrados en el atentado del 7 de octubre en Israel?</b></p><p>—No de manera directa con los secuestrados sino con sus familias y las personas que estaban en Israel y tomaron la decisión de por la situación que se estaba atravesando volver a Buenos Aires. El día 6 de octubre, un día antes, un viernes, estábamos brindando un seminario con la doctora Nira Kaplansky. Es una de las profesionales más autorizadas a nivel mundial en estas temáticas que cuento la gracia de tener su amistad. Estábamos brindando un seminario denominado “El buen trato al trauma”, que justamente era dirigido a psicólogos que les interesaban estas situaciones. Y amaneciendo el 7 de octubre me entero de esto. O sea, uno quiere pensarlo con lógica pero también suena fuerte ¿no? Un día antes hablando de esto, un día después esta situación. En ese momento yo también estaba trabajando para el Ministerio de Seguridad de Nación, puntualmente estaba en la mañana en el gimnasio y recibo un llamado. “Diego ¿te enteraste lo que sucedió? Bueno, hay que activar el protocolo de repatriación por medio de Cancillería, Ministerio de Defensa, Ministerio de Seguridad de Nación. <b>Vos vas a estar a cargo de lo que es la salud mental y la coordinación de toda la gente que hay que trasladar</b>”. Así que inmediatamente junto a una colega también que es Florencia Rosa Cafarelli armamos el dispositivo e incluso como era mucha gente en la Asociación Argentina de Salud Mental, donde también dirijo el capítulo de psicología de la emergencia, convocamos un equipo de voluntarias formadas en estas situaciones y comenzamos a tomar contacto con todas esas personas que estaban en Israel e incluso con sus familias que estaban diseminadas alrededor del mundo. O sea que estábamos trabajando en tres idiomas a la vez: español, hebreo e inglés. </p><p><b>—¿Cuántos argentinos volvieron en ese momento?</b></p><p>—Más de 1.100 en aproximadamente cinco vuelos.</p><p><b>—¿Y cómo los encontraste?</b></p><p>—Obviamente muchísima angustia. Muchísima tensión. E incluso también muchísima desorientación en un principio. Esa fue literalmente una situación de caos. Teniendo en cuenta nosotros que el caos es un momento real pero también de reorganización posterior. Obviamente esa información la tenemos nosotros, no el común de las personas. O sea, teniendo toda esa información nosotros lo que hicimos fue armar un dispositivo 24x7 de contacto directo con todas esas víctimas, con todas esas personas damnificadas y como te comentaba con sus familias alrededor del mundo y de nuestro país.</p><p><b>—Trabajás con la Provincia de Buenos Aires y para Estados en el exterior. Entiendo por supuesto que hay operaciones en el mundo que requieren una cierta confidencialidad. Dentro de esas cuestiones que sí se pueden contar, ¿te encontraste con qué tipo de llamado del exterior?</b></p><p>—Por ejemplo, hace años me convocaron de Ecuador y fui también con mi colega Florencia, que es la psicóloga de emergencias de Guardiaparques de Argentina. Y ellos sabían que <b>podía haber un sismo. </b>Entonces requirieron nuestra intervención para formar a su personal de bomberos, de Cruz Roja, para ya estar preparados para esa situación. Eso creo que fue en el año 2015, 2016. Ahí trabajamos profundamente a lo largo de una semana, porque es un tiempo acotado, no hay un momento preciso de cuándo puede ocurrir el sismo. Después obviamente ocurrió, incluso en la zona de la costa de Ecuador. Ahí pudieron intervenir muy bien los equipos. Y otra situación, fue en Bolivia, en ciudad de La Paz, cuando por las grandes tormentas en el Alto de La Paz comienzan a desmoronarse los cerros con las casas. Hay una situación muy recordada en ese entonces que salió en todos los medios que era un bombero de Bolivia que tenía el cuerpo de una nenita atado a la espalda. Particularmente yo intervine acompañando ya porque la situación se dio, estaba actuando en un grado de prevención número 2. Hay tres niveles de prevenciones, el primero que es la formación. El segundo que es cuando el hecho está activo. Y el tercero cuando es el después. A mí me convocaron en el nivel 2 para acompañar, evitar el desgaste de todos esos equipos de rescatistas y bomberos en Bolivia, incluso habían venido de otros países que estaban interviniendo en el lugar porque eso llevó varios días.</p><p><b>—Situaciones de crisis en cuestiones particulares, alguien que está atravesando algún tema de salud mental y quiere atentar contra su vida, desastres naturales. ¿Es diferente cómo se encara o al final siempre estás hablando de caos?</b></p><p>—Estamos hablando de caos. Estamos hablando de situaciones críticas pero es diferente cómo se encara. Hay técnicas muy específicas para cada caso, para cada situación. Los psicólogos de emergencias estamos formados desde lo que denominados la innovativa internacional, es decir desde la evidencia científica internacional constante. Y también atravesados por la salutogénesis, trabajamos desde la evaluación de recursos, desde la prevención, para que esa persona junto a nosotros pueda afrontar la situación y nunca lo hacemos desde un lugar de patología que por ejemplo es la formación del psicólogo de grado universitario.</p><p><b>—¿Cuando no sale bien cómo te vas?</b></p><p>—Es un proceso. Uno inicia una situación sabiendo que no podés obtener el resultado. Uno quiere pero en las posibilidades está que no podés obtener el resultado. Particularmente nunca me ha tocado esa situación. En todos los casos, hechos que me han convocado, ya sea o preveíamos el resultado por una ventana de tiempo predecible que manejamos o han sido los resultados exitosos. Pero sí conozco colegas, compañeros, que no han logrado el resultado esperado. Pero bueno, está justamente dentro de las variables. Afecta y justamente ahí es donde desde mi rol de psicólogo de la emergencia intervengo junto a esa persona aplicando protocolos de regulación emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QLTPQAY6JREI3IBYZ6KQQEXLE4.jpg?auth=53e170f20bdfc049cd14e3d779fe739411db73efb6bc60c3997390e8b5be0ff6&smart=true&width=1920&height=1275" alt="Diego Nuñez explica que los protocólos no siempre alcanzan pero deben cumplirse." height="1275" width="1920"/><p><b>—Hablaste de tres estadios: el preventivo, la capacitación y la cuestión preventiva; mientras está sucediendo; y el posterior, cuando te toca hablar con muchas familias de víctimas.</b> </p><p>—Así es. Me tocó acompañar a los padres, a la mamá y el papá de las niñas en la búsqueda en Bahía Blanca por ejemplo. </p><p><b>—En el temporal. </b></p><p>—Exactamente. Y lo que yo hago desde lo profesional es generar una zona de blindaje, que es una zona de protección ante todo y ahí uno trabaja a requerimiento de las personas. Vos no podés estar todo el tiempo sobre la persona. Estás ahí dentro de la zona de blindaje donde nadie puede intervenir. Donde tienen que sentirse dentro de la situación difícil lo más confortablemente posible. Y ahí es donde intervenimos con estas técnicas específicas no solamente para esas personas, para todo el núcleo familiar, para la comunidad y para los equipos que están interviniendo. </p><p><b>—¿Cuándo te rompiste? </b></p><p>—Sucedió hace varios años atrás. Un hecho también cercano a Bahía Blanca que toma mucha notoriedad sobre un abuso sexual a una niña. Yo recuerdo que luego de la jornada laboral llego a mi casa, lo primero que hago es encender el televisor. Y veo esa noticia y me impactó. Me impactó porque mi nena era muy chiquita, de la edad de esa otra niña víctima, y lo único que atiné a hacer fue encender una vela. Pero fue automático. No me preguntes por qué pero encendí una vela por esa niña. Termino de encender la vela y me llaman desde el Ministerio y me dicen “Diego, ¿estás al tanto de esta situación? Prepararte porque tenés que volar hacia esa ciudad a estar con esa gente y a venir a Buenos Aires con esa gente”. </p><p><b>—¿Esa gente es la niña y la familia? </b></p><p>—La niña y la familia. Posteriormente recibo otro llamado cuando estaba en camino y me dicen “recibilas directamente en el Hospital Garrahan”. Así fue. Recibí a los padres, la niña llegó primero. Y esa fue una intervención de casi tres meses que fue el tiempo que estuvo la niña internada en el hospital donde han pasado muchísimas cosas. A nivel personal, a nivel equipo. Obviamente generás mucha empatía porque convivís con la familia constantemente. Pero <b>nuestras intervenciones tienen que tener un comienzo muy concreto y un final muy concreto</b>.</p><p><b>—Te pregunté en qué momento te rompiste. Te pregunto ¿en qué momento dijiste “esto le da sentido a todo”? </b></p><p>—Eso es continuo. Sabés que es continuo. Porque yo siento que uno hace para que otros tomen también, porque obviamente mi carrera va a tener un final, para que otros tomen lo que yo voy a dejar y lo que muchos van a dejar. Pero yo siempre pienso y siempre me enfoco en la juventud, en los chicos, las chicas, para que vean que desde mi lugar como padre también, que se puede. Desde que se puede hacerlo, se puede focalizar un objetivo y lograrlo, que es parte del entrenamiento mental en esto. Y obviamente acompañar, hoy nombrabas la importancia de los bomberos, los rescatistas, y el personal de seguridad que sin ellos nosotros no podemos hacer nada. Ellos son la base de todo esto. El bombero, el rescatista, la policía. Ellos están generando y actuando desde la cualidad más grande del ser humano que es acompañar, resguardar y salvar vidas. Y ahí en la medida que ellos trabajan nosotros acompañamos a ellos también.</p><p><b>—Cuando recién me contabas distintas situaciones que son súper dolorosas, súper impactantes, ¿llegás a tu casa y te podés poner en modo papá y soltar lo que pasó en el trabajo?</b></p><p>—Sí, a ver, no es que te olvidás, está en tu mente. Pero por eso justamente lo que hacemos, y lo que yo hago particularmente es un trabajo muy profundo. El manejo del estrés no solamente pasa por la parte analítica o psicológica. Puntualmente en estos casos son intervenciones muy puntuales. Obviamente yo me analizo y me analizaré de por vida también en el marco y el contexto de mis labores. Este manejo del estrés incluye el cuidado del descanso. Vos pensá que una persona que duerme siete horas, por ejemplo, está en el 65% de sus posibilidades reales diarias emocionales. Con una hora menos de descanso. Y el promedio de las personas si les preguntás duermen entre seis y cinco horas. O sea, eso también nos lleva a reflexionar lo que vemos hoy socialmente ¿no? En la calle, en el día a día. Esto implica descanso, buena alimentación y mucho trabajo físico porque nosotros de manera directa o indirecta incorporamos mucha tensión.<b> Son situaciones de mucha tensión. Y para expulsar esos niveles de tensión muy altos necesitamos mucho trabajo físico</b>. </p><p><b>—¿Cuando sacaste ese primer libro y te convocan desde Provincia para trabajar con el cuerpo de bomberos imaginaste algo de lo que iba a venir después?</b></p><p>—No, no imaginaba nada. Vos pensá que yo después me enteré que fui el primer bombero psicólogo de Argentina. Antes no lo sabía. Yo simplemente con la institución, con apoyo de la institución, generamos el primer libro de sicología de la emergencia para bomberos.</p><p><b>—¿Tenés idea cuántos bomberos psicólogos hay hoy?</b></p><p>—Sí, hay unos cuantos. No podría decirte porque fueron muchas cohortes que se han formado y, mira, puedo decirte en su momento, fines de los años 90, en el mundo no seríamos más de veinte. <b>Hoy te puedo decir que ampliamente en el país se superan los veinte</b>. Me pasó algo que sí me impactó mucho que fue también al comienzo de la pandemia ¿no? Que fue recibir el llamado de una embajada. Fue de la embajada de Israel. La embajadora en ese momento, o sea, yo iba caminando alegremente por la calle, recuerdo el lugar y todo, estaba frente al Obelisco, y recibo un llamado de un número que desconocía. Generalmente gente que no tengo agendada por una cuestión de seguridad tampoco atiendo. Pero me llamó la atención, atendí y me dice “¿Hablo con Diego Núñez?“. ”Sí, sí“. ”La señora embajadora quiere hablar con usted ¿acepta el llamado?“. Me sorprendió realmente. Y ahí la señora embajadora me dice ”yo conozco el trabajo que usted hace y lo sigo y quiero que hagamos algo por la gente de este país y del mundo. ¿Qué propone?“. Yo ahí fue cuando entré en shock. Ahí tomé conciencia o comencé a tomar conciencia de lo que venía. Yo soy muy inconsciente, yo hago. Ahora el mes que viene sale mi nuevo libro que dirijo y participan especialistas de todo el mundo, ya es el quinto o sexto. Pero uno hace, hace, hace. Y ahí digo esto es real. Y ahí comencé, a decir ”mirá vos el camino para dónde va llevando". Luego de eso me contactó la doctora Silvia Larrufa que en ese momento era la secretaria de Estado de Gestión de Riegos también convocándome para Nación. En ese momento y en esa situación del caos que se venía con la pandemia es cuando dije “bueno, esto tiene un sentido”. </p><p><b>—Todavía no terminamos de entender las consecuencias a nivel psicológico de la pandemia, ¿no?</b> </p><p>—Y va a costar. Está costando y va a costar porque el sistema de supervivencia de todas las personas se elevó de una manera a nivel tensional que despertó en muchas personas otros traumas ocultos y a nivel social también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I5KWODHA6VGRRDXPYI5FODYAFM.jpg?auth=a9d0f9782dc5094ef4d0f78db18653a116b4e9bec2604a69d283b9691e4df8c2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Diego Nuñez con Tatiana Schapiro en Infobae" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿De qué viene el próximo libro?</b></p><p>—El próximo libro es Psicología de la emergencia. Banderas verdes y banderas rojas. Buenas prácticas y malas prácticas en el momento de la intervención. Es un libro muy operativo. La característica de los psicólogos de emergencia es, y lo que siempre solicitamos, al menos desde lo que es la Federación Internacional de la Psicología de la Emergencia que es la que me toca dirigir a nivel internacional, es que tengan formación en emergencias o sean parte de equipos de emergencia o seguridad.</p><p><b>—Dame tres banderas rojas. </b></p><p>—No actuar únicamente desde la buena voluntad. Hoy en día hay protocolos. Necesitamos profesionalización muy específica. Yo siempre digo, el hecho de ser profesional no te habilita a intervenir en ciertas situaciones porque son situaciones que se generan en el ámbito social y no pueden ser tratadas como si fueran una situación del ámbito de consultorio. Por eso se necesita formación en emergencia. Otra bandera roja es de qué manera vas a comunicar situaciones a las personas damnificadas, a las familias de las víctimas.</p><p><b>—¿Te tocó comunicar?</b></p><p>—Sí, por supuesto. Es una constante. De hecho el otro día, estaba en otra entrevista y se contactó la madre de un joven fallecido, yo había acompañado a esa madre y a su familia, agradeciéndome en esa intervención.</p><p><b>—Qué difícil comunicarle a alguien que su persona amada se murió.</b></p><p>—Sí, no es fácil, por eso nos ajustamos a protocolos, técnicas, que no había muchas tampoco en nuestro país. Y las que se utilizaban o todavía se utilizan son técnicas que se han generado luego de la Segunda Guerra mundial inclusive. Con otro perfil, ¿no? Con un perfil más sajón quizás y no adecuadas a nuestras realidades. Por eso mi trabajo como investigador también generando técnicas, generando modelos de intervención. </p><p><b>—Me estás debiendo una bandera roja.</b> </p><p>—Una bandera roja es el auto cuidado. Hoy hablamos del auto cuidado. El auto cuidado personal y el auto cuidado de los equipos que intervienen. Todavía en nuestro país yo te podría decir que no estamos cubriendo el 50% de necesidad que eso requiere. Aunque se abrió un camino, se ha abierto un camino donde paso a paso lo estamos logrando falta muchísimo más. Y en la región latinoamericana también sin dudas. </p><p><b>—¿Alguna vez sentiste que el protocolo no alcanzaba para lo que estabas necesitando?</b></p><p>—Sí, muchas veces. Muchas veces. Y ahí sale el arte del psicólogo. El arte de la escucha y del acompañamiento en silencio. </p><p><b>—¿No salís del protocolo?</b></p><p>—No salgo del protocolo pero muchas veces lo que el protocolo te propone no alcanza. </p><p><b>—¿En qué tipo de situación? </b></p><p>—Y lo que ha sido la búsqueda de cuerpos por ejemplo, que ya sabés que obviamente se van a encontrar sin vida y esas horas, esos días, acompañando a esas familias tenés que estar aplicando muy puntualmente, ya es un rol netamente psicológico, técnicas muy específicas no de reorganización emocional, de reordenamiento emocional, que eso implica incluso observar que si bien puede generar un malestar en el orden de la salud integral de esa persona el impacto sea lo menor posible. </p><p><b>—¿Qué no te permite el protocolo? ¿Qué queda afuera?</b></p><p>—Fuera del protocolo, a ver, hay un trabajo integrado en esas situaciones ¿sí? Hay una mesa de coordinación donde están las personas que son jefes o coordinadores de las diferentes áreas de emergencia y de seguridad porque se trabaja de manera coordinada. Entonces todo lo que no se compone, todo lo que no se acuerda ahí, no se puede realizar obviamente. Y es así como debemos movilizarnos. Hoy te hablaba de Bahía Blanca, donde por ejemplo hubo momentos en los que no sé si se rompió el protocolo, si no que hubo tanta bondad de la gente, que hacían una torta y se acercaban a llevarte. Pasaba el camión de agua y te regalaba bidones. Era una constante. Y ahí obviamente sí porque es un agradecimiento constante hacia la comunidad vos podés alterar un poco el protocolo porque obviamente no le podés decir que no, a la gente que de alguna manera es bombero de los bomberos, es rescatista de los rescatistas. Hablamos de rescate emocional.</p><p><b>—Claro, quien te rescata a vos, ¿no? ¿Se puede no llorar con esos papás?</b></p><p>—No es aconsejable junto a ellos. <b>Yo lloro mucho. Lloro mucho fuera del contexto. Porque es necesario</b>. Lo sospechoso sería quien no llora en estas circunstancias.</p><p><b>—¿Creés en Dios?</b></p><p>—Sí, por supuesto.</p><p><b>—¿Y se le pide? </b></p><p>—Sí, por supuesto. Y cada día me sorprende más.</p><p><b>—Cuándo están buscando esas dos niñas, uno está conteniendo a los papás, pero también está pidiendo por ellas.</b></p><p>—Sí, nunca te sentís solo. Pidiendo nunca te sentís solo.</p><p><b>—Y también se agradece, me imagino.</b></p><p>—Totalmente. Es un trabajo, hoy se habla mucho no solamente de lo que es la psicología de la emergencia sino la psicología espiritual en la emergencia, ¿no? El apoyo no únicamente emocional si no espiritual que es una regla básica a nivel mundial. Generalmente las personas damnificadas prefieren en primera instancia ese apoyo y no el apoyo psicológico porque te dicen yo no tengo problemas de salud mental. No necesito un psicólogo ahora. Entonces también tenemos que saber accionar de esa manera. </p><p><b>—Con lo que cada uno necesita. Abrazando la necesidad de cada uno.</b></p><p>—Totalmente.</p><p><b>—¿Cuántos hijos tenés? </b></p><p>—Una hija.</p><p><b>—¿Cuántos años tiene? </b></p><p>—22 años.</p><p><b>—Ella habrá sido la que te abrazó a vos en estos años. </b></p><p>—Me rescató innumerable cantidad de veces.</p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4OK3SPCX7ZEMJEFNAINVT5LHE4.jpg?auth=b6d8b328b374726f6913855f4677cf7ada67fa1a3f54f4cf0fa60cd7318a4425&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos oficiales de la Policía Civil y del GOE, equipados con chalecos tácticos y un rifle de asalto, posan con un civil en un entorno urbano soleado.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Soledad Larghi: el cambio que marcó su vida, el desafío de dejar el control y la profunda transformación que le trajo la maternidad]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/03/soledad-larghi-el-cambio-que-marco-su-vida-el-desafio-de-dejar-el-control-y-la-profunda-transformacion-que-le-trajo-la-maternidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/03/soledad-larghi-el-cambio-que-marco-su-vida-el-desafio-de-dejar-el-control-y-la-profunda-transformacion-que-le-trajo-la-maternidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la periodista abrió su historia más íntima al hablar de la pérdida de un embarazo, el desafiante camino de los tratamientos de fertilidad y cómo ese proceso la llevó a soltar el control, reconfigurar sus prioridades y redescubrir una manera más plena de vincularse con el trabajo, el amor y la familia]]></description><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 03:55:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Yo perdí un embarazo natural y me acuerdo que en ese momento, esos <b>tres primeros meses de embarazo</b>, que estaba súper feliz, el trabajo era una súper preocupación en mí. Yo decía: ‘¡Uy! ¿Cómo voy a hacer? ¿Cómo va a convivir con el trabajo?’”, recordó <b>Soledad Larghi</b> en <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwp7jOBhDGARIsABe7C4ceCEbHDfAybctlocaAeZAvUISVslWrPxduMFJMchZZIIUbspDEoe0aAtyJEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwp7jOBhDGARIsABe7C4ceCEbHDfAybctlocaAeZAvUISVslWrPxduMFJMchZZIIUbspDEoe0aAtyJEALw_wcB"><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>En los últimos años, atravesó una transformación que redefinió sus prioridades y su manera de ejercer el periodismo. La maternidad y los desafíos en la búsqueda de un hijo impulsaron cambios en su vida personal y laboral, promoviendo una mirada más flexible y enfocada en el presente, sin abandonar la pasión por su oficio ni el compromiso con el crecimiento profesional.</p><p><a href="https://www.instagram.com/solelarghi/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/solelarghi/?hl=es-la"><b>Larghi</b></a> es <b>periodista y conductora</b> con más de dos décadas de trayectoria en televisión y radio. Desarrolló gran parte de su carrera en <b>Grupo América</b>, donde inició como productora y cronista antes de consolidarse como una de las figuras principales de América Noticias, ciclo que conduce junto a <b>Rolando Graña</b>. Participó en coberturas políticas relevantes, como la moderación del debate presidencial 2023, y fue reconocida con el <b>premio Martín Fierro a la Mejor Labor Periodística (2019-2020)</b>. En 2024, tras un extenso proceso de búsqueda, fue madre de su primer hijo, Dante, junto a su pareja, el ex tenista <b>Luciano Vitullo</b>, con quien contrajo matrimonio en enero.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BU3EIV3JABHBJGSH5I6SDYQKVA.jpg?auth=d93bc8ba41ae3bc4e6394c01d79cc4f9079adbd1a6d9fb1adf76fded03e474a4&smart=true&width=5880&height=4128" alt="Soledad Larghi: “Espero ser una mamá que trabaje toda la vida, pero la felicidad hoy para mí es absolutamente mi casa y mi familia”. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="5880"/><h2>Trayectoria profesional y visión del periodismo</h2><p>Soledad explicó que su formación periodística estuvo atravesada por la premisa de mantener distancia entre la vida personal y el trabajo frente a cámara. “Quizás quienes tenemos más de 40 años venimos de una escuela en la que el periodista debía preservar su intimidad, aunque eso ahora cambió sustancialmente”. Según Larghi, en la actualidad, el rol del periodista se volvió más visible y es frecuente que las historias personales también formen parte de la exposición mediática.</p><p>Larghi subrayó que no interpreta un personaje ni oculta sus opiniones políticas. “No tengo fanatismo. Soy muy crítica de prácticamente todos los espacios. No es un personaje el que hago, ni disimulo mi línea política”, sostuvo. Precisó que su mirada es crítica y auténtica y que su acercamiento a la realidad proviene del sentido común y del contacto diario con la gente. “Hablo con cada comerciante que visito, pregunto cómo están las ventas, me subo a un taxi y sigo siendo periodista las 24 horas”, señaló.</p><p>La periodista defendió la objetividad y la necesidad de mantener distancia con el poder, incluso cuando, por motivos laborales, haya existido cercanía. “Considero grave para la profesión la proximidad con el poder. <b>No se puede ser periodista y amigo de un presidente</b>, ir a cenar con él los domingos o compartir actividades sociales. Para mi concepción de la profesión, es absolutamente incompatible”, analizó Larghi.</p><h2>Experiencia personal con la maternidad, fertilidad y transformación vital</h2><p><b>—En las épocas que trabajamos juntas, me acuerdo que me llamaba mucho la atención tu pánico a las agujas.</b></p><p>—Sí, me transpiraban las manos.</p><p><b>—Me acuerdo que hablábamos de coqueterías, de botox y vos decías: “Para un análisis de sangre, tengo que ir con alguien que me acompañe porque me desmayo”. Y después la vida te obligó…</b></p><p>—A recibir 400 mil millones de pinchazos. Hasta incluso durante el embarazo, porque el primer trimestre todo fue con pinchazos.</p><p><b>—¿Y cómo pudiste transformar todos esos miedos en una experiencia que te llevó a la maternidad?</b></p><p>—Yo creo <b>que todo el camino que me tocó recorrer, necesitaba recorrerlo</b>. Ahora lo veo, ¿eh? En el momento decía: “¡No! ¿Por qué me pasa esto? Qué injusticia”. Y hoy lo veo. Miro para atrás y digo: <b>“Yo necesité todo eso, todo ese caminito, todos esos golpes, todas esas cachetadas, todos esos porqué, todo ese tiempo, para reconvertirme”.</b></p><p><b>—¿Sentís que Dante fue un revelador de cosas tuyas que antes no veías? </b></p><p>—Lo es hoy. Yo tenía las prioridades cambiadas, o por lo menos a lo que son mis prioridades ahora.</p><p><b>—¿Por ejemplo?</b></p><p>—El trabajo era todo. Yo perdí un embarazo natural y me acuerdo que en ese momento, esos tres primeros meses de embarazo, que estaba súper feliz, el trabajo era una súper preocupación en mí. Decía: “¿Cómo voy a hacer? ¿Cómo va a convivir esto con el trabajo?“. Y vos fíjate que después de todo el camino que me tocó transitar hasta quedar embarazada de Dante, el trabajo desapareció de mi ecosistema, no era más parte de la ecuación. Yo había deseado mucho a este bebé, había trabajado por él, sabiendo que por ahí pasaba y por ahí no...</p><p><b>—¿Cómo se transita el camino o el proceso con esa incertidumbre? Porque en un punto todos necesitamos certezas y ahí es donde aparece la fe. Pero ¿cómo lograste que tu cabeza acompañe el proceso en donde el resultado no era seguro? </b></p><p>—Para mí fue parte del aprendizaje: no tenés el control de esto. Yo, que toda mi vida tuve el control de todo: de mis vínculos, de mi trabajo, de mi agenda, viví sola, me organicé y siempre me gustó el orden para estar bien, porque mi paz la encontraba en el orden, de pronto no tenía el control. Era entender que lo que quería, de la forma en la que lo quería, no iba a ocurrir. Y con el tiempo me di cuenta por qué. Y eso es lo que yo siento hoy. </p><p><b>—¿Y en ese momento? Porque cuando los resultados no se dan, cuando el test es negativo, se te cae el mundo. ¿De dónde te reconstruirte para seguir? </b></p><p>—Fue una evolución absoluta. Te tengo que hablar como de dos Soledades distintas. La primera se enojaba: “¿Por qué? ¿Qué es lo que estoy haciendo mal? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué es lo que está haciendo mal el médico?” Y la segunda, con el último negativo, me acuerdo porque lo tengo visualizado, me puse unas calzas y salí a caminar. Caminé una hora y media, sola. En ese momento yo vivía en Olivos y había un paseo muy lindo por el río. Y yo miraba el río y no lloré, no grité, no me enojé, dije: “Bueno, <b>veremos cuál es el plan para mí</b>. Veremos si el plan es este o es otro. Veremos si voy a volver a probar o no. Veremos”. </p><p><b>—¿Ese negativo venía después de un tratamiento?</b></p><p>—Después del quinto. Entregué el control y sabía que iba a intentar una vez más, pero no tenía tanta esperanza. <b>El último tratamiento, el que salió bien, fue el que menos esperanza tuve.</b> Y no confundamos esperanza con deseo. <b>El deseo estaba intacto, pero lo hice como sin expectativas.</b> Yo le ponía muchas expectativas, hasta incluso en cada tratamiento yo sentía todos los síntomas. No sé si los sentía o había leído que esos eran los síntomas y no sé... Pero en este tratamiento fue como distinto, hasta incluso las secuelas, los dolores de cabeza por la medicación, los dolores de cuerpo, no los tenía. Fue todo liviano. Y en ese tratamiento quedé embarazada. Obviamente que fue con el acompañamiento de médicos espectaculares. Vos te vas metiendo en un camino increíble, vas perfeccionando todo. Pero yo creo que en mí había una cuestión de estar más liviana. Me propuse, incluso lo hablamos mucho con Luciano: “Che, mirá, lo vamos a hacer, vamos a ver qué pasa, vamos a hacer otro”.</p><p><b>—¿En qué cosas sentís que desde la práctica podías decir: “Lo estoy viviendo distinto”? ¿Había algo que ustedes acordaron? </b></p><p>—No lo acordamos, pero yo hice todo distinto. No me di cuenta en el momento, me doy cuenta ahora de que hice todo distinto. Primero no me dolía nada y yo estaba bastante quejosa en otros tratamientos. Porque me afectaba, me dolía la cabeza, era muy difícil estar en esa movida y estar al aire porque había días buenos, días malos, pero yo era el robot al aire, ¿entendés? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YU36H4FFZBCVBKOR5LQ5CGPV44.jpg?auth=7c36f8077b4af84b743ca9057f232d778f449ac40dcfac36a26e0cfbe385c577&smart=true&width=5825&height=3871" alt="“Yo necesité todo ese caminito, esos golpes de la vida para reconvertirme”, admitió la periodista en diálogo con Luli Fernández. (Maximiliano Luna)" height="3871" width="5825"/><p><b>—Es un tema del que casi no se habla: cuando una mujer atraviesa una búsqueda de embarazo con tratamiento, convive con múltiples condicionantes. Y, justamente por ese silencio, muchas veces sigue como si nada pasara, cuando en realidad está pasando de todo.</b></p><p>—Sí, obviamente. Queres transitar ese camino sin tanta exposición. Yo no quería que todos mis compañeros sepan lo que yo estaba viviendo, no por una cuestión de que no me ayuden o no me abracen, tuve las mejores experiencias en mi entorno de trabajo. Pero<b> no quería exponerme a contar cómo me fue, quería que sea algo mío</b>. Entonces, yo salía tratando de que no se note nada de lo que estaba viviendo. De hecho, falté muy poco al trabajo durante todo el proceso, incluso en días fatales para mí que recibía resultados negativos. Llegué a estar mentalizada que decía: “Bueno, esta bala me re entró, este negativo me afecta, pero hasta las ocho que termino el noti no pienso en esto”.</p><p><b>—Lograbas disociarte. </b></p><p>—Lo lograba y cuando me subía al auto e iba a mi casa, me permitía encontrarme con todo lo que me pasaba. Pero te digo esto en los tratamientos, pero también en miles de momentos difíciles de la vida: en separaciones, en momentos malos míos. Para mí el trabajo siempre fue como un ancla, como un agente de orden en mi vida. Por ahí yo lo digo y alguien me dice: “¡Uy! Pobre, estaba en el noticiero y no se permitía sentir”. A mí el trabajo me ordena. Cuando perdí el embarazo, me acuerdo que en el canal me decían: “Sol, tomate un tiempo para vos, no vengas”. Y yo al segundo día necesité volver. No porque no me permita sentir el dolor, sino porque quería ese agente de orden que es para mí mi rutina de trabajo.</p><p><b>—Y fijate cómo, según lo que me contaste antes, se transformó eso después de tu maternidad...</b></p><p>—Sí, bueno, se transformó porque <b>la maternidad en mí puso un orden distinto a los elementos de mi vida. Le dio otra prioridad.</b> <b>Revolucionó ese orden de prioridades.</b> El trabajo lo amo, pero la felicidad hoy es Dante y Luciano. Esa es la felicidad para mí, la felicidad está en mi casa. El trabajo me hizo feliz mucho tiempo y la verdad que espero tenerlo, <b>espero ser una mamá que trabaje toda la vida porque es lo que me gusta y lo que le quiero mostrar a mi hijo. Pero la felicidad hoy para mí es absolutamente mi casa y mi familia.</b></p><h2>Relación de pareja, reencuentro y nuevas formas de amor</h2><p>Soledad recordó cómo su historia con Luciano, el padre de su hijo, que marcó un cambio profundo en su manera de vivir el amor. “El hecho de ser una persona tan metida en el trabajo me hacía buscar por ahí parejas iguales, de las cuales me quejaba. ‘Ah, está todo el tiempo metido en el trabajo’, pero a mí me funcionaba eso, porque yo tenía un montón de espacio para también ser un poco obsesiva del trabajo”, confesó.</p><p>En el reencuentro, Larghi advirtió que ambos eran personas completamente distintas a las que se conocieron en la adolescencia. A diferencia de relaciones anteriores, valoró en Luciano la incondicionalidad y la capacidad de disfrutar la vida cotidiana juntos. “Si a mí me toca estar una semana en un monoambiente sin ventanas, con la puerta cerrada con Lu, me divierto. Aunque tengamos un montón de... por ahí discutimos, al rato nos estamos riendo de vuelta. No me aburro, nos llevamos muy bien. <b>Somos compinches, somos compañeros, peleamos, nos arreglamos, estamos maravillados con nuestro bebé. La peleamos juntos</b>”, explicó.</p><p>La periodista también destacó el acompañamiento de su pareja durante la búsqueda de la maternidad y los tratamientos, y el apoyo en cada etapa del proceso. “Nos dividíamos las tareas, porque yo soy un desastre con la organización, mucho más con el tema de los medicamentos. Nunca en mi vida tomé un Mejoralito y de repente tratamiento... Él llevó toda la logística. Llevaba la agenda médica, llevaba los remedios”, admitió.</p><p>El reencuentro con Luciano marcó un cambio en su idea de pareja: encontró en él apoyo incondicional y aprendió a vivir una versión más flexible de sí misma. “No sé si yo podría haber afrontado todo lo que afronté sin él. <b>Dante es nosotros, la familia que armamos</b> y quién sabe lo que es el futuro. Ojalá que siga siendo así, porque soy la mujer más feliz del mundo hoy”, expresó.</p><h2>Cambios internos, balance de vida y visión sobre el futuro</h2><p><b>—¿Sentís que hay un renacer a partir de un determinado momento en la vida de la mujer? </b></p><p>—Sí. Yo creo que hay un montón de mambos que no tenés a esta edad. Tenés otros por ahí, ¿eh? Pero <b>yo hoy</b> <b>me siento sin miedo</b>. Sin miedo o inseguridades laborales. Me siento como segura de mí misma y profesionalmente también. Muy en paz con el recorrido. Me permito disfrutar, me permito tomarme mis tiempos para otras cosas, me permito no saber qué hacer. Como que aflojé un montón el nivel de exigencia interna y realmente siento una mejor versión a partir de ese afloje. Lejos de lo que uno pensaría de si aflojo, me quedo.</p><p><b>—¿Eso te permite ver distinto el futuro profesional? </b></p><p>—Yo creo que a nivel laboral estamos en un momento de cambio. Obviamente, sin ponernos técnicos, todo lo que es <b>inteligencia artificial</b>, que afecta a nuestro medio, que va a afectar la vida. Pero yo pienso que es un momento en donde está bueno saber que la línea va a cambiar. De un lado van a estar los que tengan ganas de aceptar este cambio y estudiarlo, y del otro lado van a quedar los que crean que con el mismo manual se puede sobrevivir los próximos años. Para mí está buenísimo el cambio. Yo soy cero tanguera y nostálgica. A mí la experiencia de todos esos años, todo el caminito que hice, me sirve porque me dio muchos elementos. Estoy de toda la vida en América, en el noticiero, pero el hecho de imaginarme en un futuro haciendo otras cosas, me entusiasma. Yo llegué a un lugar y voy a llegar a un montón más distintos. Estoy, de hecho, estudiando, leyendo, metiéndome, voy escuchando pódcast, para abrir la cabeza. </p><p><b>—¿Cómo te influenció la maternidad en la relación con tu madre y tu historia familiar? </b></p><p>—Yo tengo una relación muy cercana y muy buena con mi mamá. Mi mamá fue muy importante en conceptos básicos de mi vida. Cuando yo era chica, por ejemplo, mi mamá decía: “Estudiá y siempre, tenés que lograr poder mantenerte vos. Y si ganás, el 30 por ciento tiene que ser ahorro”. Me instaló un montón de conceptos que yo los seguí y que fueron estructurales para mí. Hoy por hoy creo que ser mamá me hace entender un montón de cosas. Me hace también entender a mi mamá siendo mamá a los 21 o 22 años. Si yo era mamá a los 21 o 22 años, era un samba mi cabeza, mi sistema emocional, todo. Era otra época, de verdad. Mis papás se separaron cuando yo era muy chica, pero mi familia es muy particular: nosotros los domingos comemos todos juntos. Tenemos una estructura familiar que se acomodó porque ellos siempre se llevaron bien. </p><p><b>—Si pudieras hablar con la Sole de hace unos años, cuando empezaba con la idea de convertirse en mamá, y con todo lo que hoy sabés que te tocó atravesar, ¿qué le dirías?</b></p><p>—Que vale la pena. Vale el amor, vale el esfuerzo. Dale derecho. Eso me diría. Y en esos momentos que dudaba: sí, dale. Vale la pena.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4AXPIOKYWRD7XNWGE6RVZOAIJY.jpg?auth=17486de370c228af9a31eaded7b2ab0efe5ebaad061faa7356c4f8d2f8c217f8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Soledad Larghi con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[De sentirse “fuera del mercado” a reinventarse después de los 30: Emanero y el salto del under a los grandes escenarios]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/02/de-sentirse-fuera-del-mercado-a-reinventarse-despues-de-los-30-emanero-y-el-salto-del-under-a-los-grandes-escenarios/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/04/02/de-sentirse-fuera-del-mercado-a-reinventarse-despues-de-los-30-emanero-y-el-salto-del-under-a-los-grandes-escenarios/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, el artista contó cómo reinvirtió cada ingreso de dinero en su carrera, el impacto que tuvo la pandemia en su vínculo con la música y el aprendizaje de soltar la presión. Habló sobre las experiencias que marcaron su rumbo, la influencia del paso del tiempo y el deseo de formar una familia en el futuro cercano]]></description><pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:54:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Siempre sentí presión por mi edad. Yo todavía no me había pegado y todos los pibes que se habían pegado tenían 18 o 19 años, como <b>Duki</b>, <b>Khea</b>. Yo de repente tenía 32 y sentía que ya estaba totalmente fuera del mercado”, contó <b>Emanero</b> en <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>. Hoy, después de años de esfuerzo y reinvención, valora el camino recorrido, agradece el apoyo recibido y destaca la posibilidad de disfrutar el presente y vivir de la música. </p><p>Su nombre real es <b>Federico Andrés Giannoni,</b> es un rapero, cantante y productor argentino. Con más de dos décadas de trayectoria, se consolidó como una de las voces del hip hop local gracias a letras que combinan experiencias personales con una mirada social directa y honesta. Comenzó a componer desde la adolescencia y lanzó su primer disco en 2006, construyendo desde entonces una carrera marcada por la autogestión, la versatilidad musical y una constante evolución que lo mantuvo vigente en la escena urbana argentina y latinoamericana.</p><p>El próximo 9 de abril, se presentará en el <b>Movistar Arena </b>para<b> </b>dar inicio a una nueva gira <a href="https://www.instagram.com/emanero/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/emanero/?hl=es"><i><b>Todo por un beso</b></i></a>, en un momento clave de su carrera donde combina madurez artística, crecimiento personal y una fuerte conexión con su público.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7IVO3Q737BG5THYSXD5K4XXQW4.jpg?auth=0cb05b580fe77c50875030e2c6456be7f518fc18089dd6cd2c554abd0d099d61&smart=true&width=6096&height=4128" alt="“Sentía que estaba fuera del mercado”: a los 39, Emanero habla de la edad, el pasado como telonero y su reinvención en la escena musical. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6096"/><h2>Vale por un millón de dólares</h2><p>Durante los últimos tres años, Emanero tomó la decisión de reinvertir cada ingreso proveniente de la música, los shows y su carrera en nuevos proyectos y oportunidades artísticas. Ante la pregunta de qué haría con un millón de dólares, confesó que, en ese caso, elegiría quedarse ese dinero para sí mismo, con la intención de destinarlo a <b>viajes, gustos personales y disfrute</b>, algo que habitualmente posterga por priorizar seguir apostando en su desarrollo profesional.</p><p>“Es difícil cuando te apasiona tanto lo que hacés poder separar y decir: ‘esto es para mí y esto es para invertir en la música”, reconoció. Aun así, destacó que sus “necesidades materiales básicas están cubiertas” y que el éxito de los últimos años le permitió ayudar a su familia a completar proyectos personales y mejoras en sus hogares.</p><h2>Reinvención profesional y el rol de la pandemia</h2><p><b>—¿Sentiste en algún momento que tenías que transformarte dentro de la música?</b></p><p>—Sí, me lo trajo más la vida eso. Entre los 18 y los 20 años, decidí que iba a trabajar de la música, que me quería profesionalizar y que realmente quería pasar mis primeros años en los veinte, en mi adultez, apostándolo por la música, que es una decisión que en el momento la tuve que tomar. Mis compañeros del colegio estaban empezando a estudiar sus carreras, algunos ya se estaban recibiendo y yo todavía seguía remándola con una promesa en el horizonte que es difícil de capturarla. Fue difícil en ese momento. Empecé a trabajar, las cosas empezaron a ir bien y en el año 2014 tuve un buen año, pude tocar en lugares grandes, hacer shows para 800 y 900 personas, que para la música independiente es un montón de gente. Después las cosas en 2015, 2016, 2017 y 2018, empezaron a mesetarse de a poco y para el 2019 estaba muy complicado todo.</p><p><b>—Antes de la pandemia.</b></p><p>—Previo a la pandemia, me estaba costando vender 100 entradas y las vendía chocho, estaba feliz porque seguía. Pero ya <b>empezaba a ver que lo de vivir de la música, que había sido una realidad hasta ese momento, se me empezaba a escapar un poco de las manos.</b> Y es difícil porque no hay nada que puedas hacer y en situaciones así, por lo general, todo lo que hace uno desde el ego y desde la desesperación puede llegar a ser considerado manotazo de ahogado. Y de a poco se empezó a diluir y la pandemia lo terminó... Por lo menos de quitar el sueño de vivir de la música. Seguí viviendo de la música, por suerte, pero desde otro ángulo...</p><p><b>—¿Qué hiciste?</b></p><p>—Empecé a dar clases de producción musical para artistas. Yo me autoproduzco desde chico y sé que hay muchos artistas emergentes, jóvenes, gente que está arrancando, que hace canciones, se quiere autoproducir. Y dije: “Bueno, voy a hacer una especie de curso de producción musical para aquellos músicos que se quieran autoproducir”. Y empecé a hacer eso. El 2020 estuve viviendo de los poquitos ahorros que me quedaban y en el 2021, que seguíamos en pandemia, sin shows y con todo bastante limitado, estuve dando clases de producción. Toda esa situación me ayudó a poder sacarme la presión de la cabeza de que con la música yo siempre tenía que ir para arriba, tenía que convocar más gente, tener más reproducciones, más escuchas, más guita, más todo. <b>Como mi ingreso económico empezó a estar en otro lado, le saqué ese peso a la música.</b> Me obligó a reinventar la manera en que yo hacía mi música, a quitarle ese peso y, a partir de ese momento, hacer música que me hacía feliz... No es que antes la música no me hacía feliz. Pero se ve que cuando la hacía yo le ponía encima una presión de: tiene que funcionar porque en 2014 me funcionó.</p><p><b>—¿Qué pasó cuando volviste a componer?</b></p><p>—Estuve casi un año sin hacer canciones y la primer canción que hice en ese periodo fue <b>Bandido</b>, que la escuchó <b>Rusher</b>, <b>FMK</b>, <b>Estani </b>y se sumaron. En ese momento, fue la canción más exitosa que había lanzado. Así que toda esa situación me llevó a relajarme, a quitarle ese peso a la música y la primer canción que hice sin esa presión fue la que más me funcionó en mi carrera. Después vinieron otras mejores todavía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RZ63VTVX3FB5TKPRGERZLCQF5I.jpg?auth=9caf16441e8c7632111abb44428ae28fca5ef71129bab26868b4d81842965b8b&smart=true&width=5988&height=3948" alt="El 9 de abril se presenta en el Movistar Arena. (Maximiliano Luna)" height="3948" width="5988"/><h2>Inteligencia artificial en la música y proceso creativo</h2><p>Recordando otro de sus éxitos como productor, <b>Emanero relató cómo aplicó inteligencia artificial</b> en una colaboración con <b>Karina, Ángela Torres y Jimena Barón</b>. Detalló que la idea surgió cuando Jimena visitó su estudio entre tres y cuatro meses antes para trabajar en proyectos propios. En esa ocasión, junto a los productores <b>Benja</b> y <b>Estani</b>, recopilaron varias grabaciones vocales de la cantante, lo que permitió contar con suficiente material para experimentar con nuevas tecnologías.</p><p>La propuesta de Emanero consistió en crear una maqueta que imitara lo más fielmente posible la voz real de Jimena. Para ello, entrenó un modelo de inteligencia artificial utilizando fragmentos de sus grabaciones. Según explicó, el proceso requiere reunir entre <b>11 y 30 minutos de tomas cantadas</b>, sin importar si están perfectas o contienen errores, y compilar un solo archivo con fragmentos de distintas canciones y frases. “No tienen por qué coincidir, algunas más agudas, otras más graves, pero hacés un solo archivo, como si fuese un solo MP3 de quince minutos”, especificó el productor.</p><p>Ese material se carga en una aplicación que, tras un procesamiento de <b>dos o tres horas</b>, genera lo que se conoce como un modelo entrenado. A partir de ese momento, es posible interpretar cualquier melodía y convertirla en la voz digitalizada del artista elegido. Según Emanero, la finalidad principal de este recurso es crear demos y propuestas que permitan anticipar cómo sonaría una canción en la voz del intérprete.</p><p>El modelo de inteligencia artificial permite a los productores simular la voz de un artista a partir de grabaciones previas, facilitando la elaboración de maquetas personalizadas y el desarrollo de ideas musicales antes de la grabación final. Sin embargo aclaró que la interpretación auténtica y la emoción que transmite un cantante siguen siendo irremplazables en la música profesional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A3LY5H66TJEFVFNAINBTRI2NFA.jpg?auth=628ef642adf2d8479f7dfaa52f77057377a5536275eb3688f7d5bbb8cd041073&smart=true&width=6192&height=4128" alt=" “No volvería a ser telonero”, admitió el artista sobre sus primeros pasos en la música. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><h2>Presión, carrera y experiencias como telonero</h2><p><b>—¿Por cuánta plata volverías a ser telonero?</b></p><p>—No, no. No me gustó. Tengo experiencias encontradas con ser telonero. Tengo muy malas experiencias, porque hay un rubro en el under donde quizás ser telonero es un poco, o era hace 20 años atrás, un poco más denso, más difícil. Y después tengo muy buenas experiencias. <b>Uno de los shows más importantes que hice en mi vida fue abrirle a María Becerra los dos River de 2024</b>. Y gracias a esa experiencia, a ese teloneo, es que tres meses después pude hacer mi primer <b>Luna Park. </b>Aproveché eso para poder anunciar mi Luna Park y vender mis entradas. Así que tengo sentimientos encontrados. Teloneos como el de Mari, siempre. Estoy dispuesto siempre gratis. Agarro parte de esta plata y la pongo para pagar yo los costos de ese show. Pero volver a los teloneros del mundo del under, no. </p><p><b>—¿Qué es lo peor que te pasó siendo telonero?</b></p><p>—Maltrato. No por parte del público, por parte de producciones que no les interesa tener un telonero, que te tratan mal y te hacen sentir mal a propósito, te dan un lugar feo a propósito. Situaciones de estar en un backstage donde hay dos camerines libres, pero no te dan ninguno.</p><p><b>—¿Por qué pensás que pasa eso?</b></p><p>—Por esa cosa antigua roquera de que había que pagar derecho de piso y me parece una boludez enorme. Si estás listo, estás listo. Y si no estás listo, no lo estás. A mí un productor no me va a venir a decir cuánto derecho de piso tengo que pagar o no. Me parece que responde más a artistas frustrados, que terminan en una posición donde pueden tener sus quince minutitos de poder y los utilizan de una manera rara. Por suerte, esto es del pasado, es algo que no lo veo muy reflejado hoy en día, ni siquiera en el under. Son actitudes y estilos que están desapareciendo o se telonea menos ahora también. Están mucho mejor divididos los nichos. Entonces, los teloneos quizás son mucho más correctos. Llaman para que lo telonean sus tres amigos, que son parte de su crew y que ya tienen una canción con el artista principal. Hay como más <b>familias artísticas que se telonean entre ellos </b>y me parece que eso es... Con las producciones independientes no se depende tanto de productores. Para tocar necesites tener un productor, podés ir al lugar, alquilarlo y hacer una producción tuya, bancarlo con tu mismo fandom. Siento que es se está terminando ese otro formato y no volvería nunca. La música no tiene que volver a eso.</p><h2>Edad, paternidad y vida personal</h2><p><b>—Dijiste antes que la edad la sentías como una presión cuando no lograbas “pegarte”, ¿cómo te sentís ahora?</b></p><p>—Ahora estoy mucho más tranquilo. Creo que es la primera vez que no siento tanta presión por la edad. Cumplo 39 este año, el primero de junio, y no siento presión. Sí tengo la parte de que estoy acercándome a los 40 y eso me preocupa, lo recontratengo y lo quiero tener además. Lo tuve a los 30 y lo voy a tener a los 40 y posiblemente a los 50. Me preocupa llegar a los 40, porque me parece raro, me siento una persona grande. Yo me sentía una persona joven hasta hace muy poco. Y en la música, no sé, me dejó de preocupar... <b>El hecho de que me haya ido bien y que mi buen momento en la música haya sido después de los 35 años, me da tranquilidad. </b>Me da tranquilidad de que me agarró a una edad en la que hay un montón de cosas que quizás a los 20 me interesaban, que ahora ya no, como la joda, salir y todo eso. Me ahorré toda una parte de desgaste que es la noche.</p><p><b>—Estas satisfecho...</b></p><p>—Sí, aproveché todo el lindo momento que tuve para poder poner cabeza en eso. Sé lo difícil que fue, sé lo que me costó. Entonces, intenté poner mi cuerpo y poner mi cabeza a disposición de mi carrera y de mi música, y no de otras cosas. Así que para eso me ayudó, me ayudó que me agarre todo esto un poquito más grande.</p><p><b>—¿Te gustaría ser padre?</b></p><p>—Sí, me encantaría. Me encantaría.</p><p><b>—¿Te imaginás siendo padre en algún momento?</b></p><p>—Sí, me imagino. Y tampoco quiero esperar muchísimo más. Si voy a ser padre, me gustaría que sea algo que suceda en los próximos años. Arrancaría por uno. Me gustaría ir viendo cómo fluyo yo con esa situación. Pero sí, es un deseo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTGDVAH67REUPIRKWYREICTHEU.jpg?auth=3b169d1075f97dbbb775e4536a4b1df5d82c769c7c7a03e89efb9d8dc2e8cadd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Emanero con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Jonás Gutiérrez: por qué decidió retirarse, cómo atravesó su enfermedad y el video que le envió Maradona en su momento más duro]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/31/jonas-gutierrez-por-que-decidio-retirarse-como-atraveso-su-enfermedad-y-el-video-que-le-envio-maradona-en-su-momento-mas-duro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/31/jonas-gutierrez-por-que-decidio-retirarse-como-atraveso-su-enfermedad-y-el-video-que-le-envio-maradona-en-su-momento-mas-duro/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el ex futbolista recordó cómo fue el momento en que los médicos ingleses le informaron que tenía un tumor. Su reacción y el tratamiento que le permitió salir adelante. A qué se dedica por estos días y cómo fue su especial relación con el “Diez”]]></description><pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:33:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Jonás Gutiérrez</b> nació en Sáenz Peña, provincia de Buenos Aires, el 5 de julio de 1983. Surgido de las inferiores de Vélez Sársfield, fue apodado <i>Galgo</i> por el despliegue físico que mostraba en cada partido. Tras ganar el Torneo Clausura 2005 con el conjunto de Liniers, fue vendido al Mallorca de España. Luego de tres años, su pase por adquirido por el Newcastle inglés, equipo con el que firmó un contrato de cinco años. Durante su estancia en Inglaterra, <b>le fue detectado un cáncer de testículo</b>, por el que fue operado y debió afrontar un tratamiento de quimioterapia.</p><p>En el medio de esa situación, llamativamente Newcastle lo cedió al Norchich City. Ya recuperado, el <i>Galgo </i>volvió a España para vestir la camiseta de Deportivo La Coruña. En 2016 pegó la vuelta y retornó a la Argentina, donde tuvo pasos por Defensa y Justicia, Independiente, Banfield y Almagro. El <i>Tricolor </i>fue su último club profesional, ya que afectado por dolores de cintura que no le permitían entrenar con normalidad, decidió poner fin a su carrera, en 2021.</p><p>Gutiérrez también supo jugar en la selección argentina. Es recordada su participación en el Mundial de 2010, en Sudáfrica, dirigido por <b>Diego Armando Maradona</b>, con quien mantuvo un vínculo personal muy afectuoso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4HKTHBEWC5FLXA6ZWZHJ5DBYJM.jpg?auth=8e87e2ac4ac7bcc8476617a154918660d57fb6cdb731916eae15da7c5c500558&smart=true&width=1460&height=1920" alt="El "Galgo" surgió de Vélez, jugó en Europa y se retiró en Almagro. Con la Selección disputó el Mundial 2010, dirigido por Diego Armando Maradona" height="1920" width="1460"/><p><i><b>-¿Cómo estás ahora? ¿Qué estás haciendo de tu vida?</b></i></p><p>-La verdad que bien. Estoy en en TV Pública, haciendo un streaming con Cristian Sancho y Celeste Muriega. Y después empezamos también un streaming con unos amigos, a la noche, algo que teníamos en mente hace un par de de meses, cuando surgió la idea. Se llama <i>Pijamada Indomable</i>, vamos los miércoles de 9 a 11. Estoy disfrutando de todo eso. Son amigos de la vida.</p><p><i><b>-En tus épocas de jugador te enfrentaste a periodistas argentinos y de todo el mundo, ¿ya visualizabas que tu futuro podía estar en los medios?</b></i></p><p>-Siempre tuve mucho respeto por lo que es el trabajo del periodista. Obviamente, a veces lo que a uno le molestaba eran las críticas que no eran constructivas o que eran malintencionadas. Pero después uno entiende el trabajo. Siempre he tenido muy buena relación con los periodistas y he trabajado también. Estuve en <i>ESPN </i>cubriendo el Mundial del 2018 en Rusia. Estuve en <i>TyC Sports </i>también.</p><p><i><b>-¿Y eso crees que fue por el vínculo que tenías cuando eras jugador también?</b></i></p><p>-Sí, también hay perfiles, me parece. Y el jugador también se va redescubriendo. Yo veo a muchos chicos que están haciendo de panelistas en distintos programas, que los ves hablando muy bien. Por ejemplo el caso de (Pablo) Mouche, que está muy metido también ahí como como panelista y se lo ve desenvolviéndose de manera muy natural, muy suelta y también hablando con muchos conceptos de las cosas. Creo que hoy también el jugador se anima más. </p><p><i><b>-¿Crees que los futbolistas en Argentina tienen herramientas para afrontar el retiro?</b></i></p><p>-<b>Creo que hoy el jugador está más preparado, tiene más conocimiento.</b> Por ahí antes el futbolista llegaba más desarmado al retiro. Hoy tenemos a muchos chicos trabajando en la televisión, también está la figura del manager deportivo o la posibilidad de ser dirigentes, secretarios deportivos. También muchos se hacen técnicos. También tenemos la experiencia de lo que les ha pasado a jugadores más grandes, que por ahí no tenían una reinserción.</p><p><i><b>-¿Y en tu caso cómo fue el retiro?</b></i></p><p>- Yo me retiré jugando en Almagro, que fue cumplir un sueño de retirarme ahí, porque soy hincha. <b>Dejé de jugar porque empecé a tener ciertos dolores de cintura que no me dejaban disfrutar del día a día</b>. Yo era un jugador al que le encantaba entrenar, no tirarse en la camilla. Entendía que en los últimos meses de mi carrera tenía que sentirme bien más allá si jugaba el fin de semana. <b>Entonces, cuando empecé a sentir que tenía dolores que no me dejaban desarrollarme como yo quería, pensé en el retiro.</b> Tenía un año y medio de contrato en Almagro y a los seis meses decidí ponerle punto final a mi carrera porque no lo estaba disfrutando.</p><p><i><b>-¿Y te costó eso? Porque muchos pese a que sienten dolores la estiran y siguen jugando.</b></i></p><p>-También hay una realidad relacionada con cómo te fue en tu carrera, y no estoy hablando de los títulos, sino de lo económico. En nuestra carrera hay muchos altos y bajos. También muchos jugadores piensan que la plata llega siempre, porque vos entrás en una vorágine. <b>Cuando ganás mucho creés que va a ser siempre así. Naturalizamos que tenés ingresos todos los meses y vos lo ves algo como algo natural, normal. </b>También nos pasa que arrancamos de muy chicos, entonces es difícil abstraerse y darse cuenta que en un momento se corta. Entonces a los 30 y pico por ahí te retirás y te das cuenta que no está más ese ingreso de lo que vos te dedicabas, que era el fútbol. Eso es lo más difícil.</p><p><i><b>-Acá en Citados pasaron, entre otros, Diego Mendoza, Mauro Giallombardo, Caruso Lombardi. Todos ellos tuvieron experiencias difíciles, situaciones duras que pasaron. Vos tuviste un momento de tu carrera complicado en el que te detectaron cáncer. ¿Dónde estabas? ¿En qué equipo? ¿Cómo estabas vos?</b></i></p><p>-Yo estaba en Newcastle, en 2013, cuando me lo diagnostican. En aquel momento había cambiado el técnico de la Selección, estaba <b>Alejandro Sabella</b>, y tenía la ilusión de ser convocado otra vez, porque yo había dejado de ser llamado a la Selección. Obviamente cuando ocurre esto no dejo de pensar en eso. Yo tengo un golpe en la última fecha, fue por mayo de 2013, choco con otro jugador, justo en la zona inguinal. Me voy de vacaciones y sentía un dolor, pero viste que cuando tenés un golpe se puede hacer una calcificación. Era algo que que me molestaba, iba al médico en Inglaterra, pero allá no había medicina preventiva.<b> Entonces el médico me decía que no tenía nada. Así, como dos o tres veces. Cuando voy la tercera o cuarta vez, ya se me había inflamado el testículo. Ahí me llevan a un especialista para hacer una ecografía.</b> Hasta ahí, no me habían hecho nada, porque es otra medicina. A mi todo esto me lo explican después. Acá (en Argentina) capaz te duele algo y te hacen doscientos estudios. </p><p><i><b>-Cuando mencionás dolor, ¿era algo intenso o que se podía tolerar, como para decir ‘no me preocupo’?</b></i></p><p>-Era como un punto lo que yo sentía y generalmente cuando por ahí estaba corriendo no me molestaba, pero sí cuando estaba teniendo relaciones, ahí sí lo sentía. En ese momento si sentía un dolor constante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/762T6HYI25GETEWQENIZLPE7SM.jpg?auth=b5817ea488d512b4bcbdd9ba190e62fc9ada4001a0d7113e0b5224b97a2521df&smart=true&width=1768&height=1920" alt="Gutiérrez destacó la importancia de los afectos en su proceso para salir adelante" height="1920" width="1768"/><p><i><b>-¿Y cuando te aparece la inflamación y te hacés nuevos estudios te dicen lo qué era? ¿Y quién te lo cuenta?</b></i></p><p>-Yo me había ido el fin de semana a Buenos Aires y después me volví a Newcastle. Después del entrenamiento me voy para el hospital. Ahí está el ecógrafo, que me hace primero del testículo izquierdo, me dice que no hay nada, solo algo de varicocele, algunas varices y esas cosas. <b>Pero cuando va para el testículo derecho, ahí le cambia la cara. No me dijo nada, pero yo noté que cambió, fue una percepción mía.</b> Entonces me voy a casa a dormir la siesta porque justo había llegado a la mañana de Argentina y después había entrenado. <b>Ahí me llama el médico y me dice “escuchá, Jonás, tenemos que ver un especialista”. Y ahí me llevó el médico al hospital y estaba el especialista, él y yo. Y ahí me dicen que tengo un tumor. </b></p><p><i><b>-¿Qué te genera recordarlo hoy?</b></i></p><p>-En ese momento fue un shock. Imaginate que la palabra “tumor” en inglés y español es casi igual.<b> En ese momento les digo “¿cáncer?" y me dicen que sí, yo rompo a llorar y me voy a casa. En ese momento mi papá estaba ahí y le cuento. Imaginate lo que es para un padre enterarse de que algo le está pasando a su hijo y de esa forma... Viste que parece que esas cosas no nos van a pasar, por una cuestión también de que estamos siempre con tanta intensidad, tanto entrenamiento, tantos controles, tantas cosas... pero, bueno uno no está exento de que pasen ciertas cosas. En el momento fue un shock, y ahora después de tanto tiempo también metido con esto, y pasaron 13 años, pero en aquel momento uno también la palabra “cáncer” la relacionaba con “muerte”.</b> Hoy uno se da cuenta que la medicina ha evolucionado mucho y también hay mucha más información. Con más información te das cuenta que hay muchísimos tipos de cáncer y uno no tiene nada que ver con el otro. Hay tratamientos distintos, de quimioterapia, de rayos, de pastillas. Pero en ese momento fue duro.</p><p><i><b>-¿Y toda esa información te la dieron conversando en inglés, porque no deja de ser una situación fría?</b></i></p><p>-Sí, pero yo hablaba muy bien inglés. Yo creo que todos los médicos están acostumbrados a lidiar con eso en el día a día. Lo que sí para mí una cosa es escuchar un informe médico en español y otra en inglés. Porque en inglés hay palabras técnicas que por ahí se te escapan. Al principio son cosas que a lo mejor te sentís en pelotas, por decirlo de una manera.</p><p><i><b>-¿Y después cómo siguió? ¿Tuviste que parar, te operaste?</b></i></p><p>-Hago una cirugía, me extirpan el testículo. Ahí hacemos el primer control, que me da bien. <b>Después el Newcastle me da a préstamo, se manejaron muy mal. Cuando vuelvo tengo el tema de que el segundo control me da mal. Entonces ya no vuelvo a la temporada esa y tengo que hacer un tratamiento de quimioterapia. </b></p><p><i><b>-¿En qué consistió este tratamiento?</b></i></p><p>-Hice cinco ciclos, tenía de lunes a viernes, con dos semanas de descanso, y después metía otra batería de quimioterapia. Esos fueron cinco ciclos en los cuales también te hacían el examen de las plaquetas a ver si estaban bien, porque tenía ese tema. La verdad que eso estuvo siempre bien, no tuve recaídas. Atravesé todos los procesos. <b>La quimio es un proceso muy agresivo. Si bien vos sabés que es el tratamiento para recuperarte, te mata las células malas y las buenas también. Estaba hinchado también por corticoides, había perdido todo el pelo. Yo tenía el pelo largo, con la coleta, y se me empieza a caer, en las cejas, todo.</b> Pero bueno, uno está enfocado igual, que sabe que ese es el camino para la recuperación. Y después también a medida que iban pasando los estudios todo iba siendo positivo y eso también ayuda.</p><p><i><b>-¿Ahí tu entorno quiénes eran?</b></i></p><p>-Mis amigos, mi familia, mi madrina, mis amigos del barrio y después el mundo del fútbol también. Cuando se entera también se han volcado a apoyarme, muchos mensajes. Y eso da fuerzas, energías, hicieron mucho con esa contención. Ni hablar de los que están al lado tuyo, que por ahí son los que más la sufren, porque uno está atravesando el momento, ¿no? Pero ellos son por ahí lo que más lo viven, como un padre, un hermano. Fue fundamental ese apoyo.</p><p><i><b>-¿Cómo fuiste llevando el tema emocionalmente?</b></i></p><p>-<b>Me ha agarrado un tema por ahí de depresión. De no querer salir de casa, de no tener ganas de entrenar, que a mí es algo que me encanta hacer deporte...</b> Ahora por ahí está más instalado eso. Cuando éramos jóvenes, decir en el club que tenías un psicólogo, los más grandes te decían “estás loco”. Hoy tenés coaching, psicólogo deportivo, psicólogos tradicionales, distintas terapias, tenés un montón de herramientas, tenés psiquiatría también. Ahora los técnicos te preguntan “¿pero vos no vas a terapia?“. Cambió todo. Antes decías eso y estaba mal visto. Fijate que hoy el <i>Dibu </i>Martínez habla de eso. Ha evolucionado mucho y hay que apoyarse en eso. Hoy hay muchas más herramientas como para salir de un momento donde uno no la está pasando bien. También para gestionar los momentos en los que uno está arriba.</p><p><i><b>-Por la zona en que se produjo la enfermedad, y un poco por el ego del hombre y el futbolista, ¿te molestó que sea tan popular el tema, que sea tan público? ¿En alguno cancha te insultaron, te molestaron con eso?</b></i></p><p>-En alguna cancha me han dicho alguna cosa. Pero, nunca lo tomé mal. Yo me río, a veces lo habló con mis amigos, les digo <b>“tengo uno totalmente ficticio”</b>, o les digo <b>“es una pelotita de ping pong”</b>, porque me hicieron una prótesis. Contarlo también me liberó. La primera vez que vengo, me opero y al mes estoy de vuelta en Newcastle. Justo después de la final del Mundial 2014 arranco quimioterapia. Al principio era difícil explicarles a todos, pero cuando empiezan a ver que no vuelvo a jugar, que me quedo pelado... Ahí hago una nota con Martín Arevalo, que Martín sabía también, y cuando la hago ya no tenía que explicarles a todos lo que me pasaba, porque ya lo sabían. Ahí fue más fácil. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I46PIO3LA5HD5MD7DVJK7OK3QQ.jpg?auth=4d415f88f81618fefeb18b5ffb34296d67f82e19459c823aad6657df7db3513a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jonás Gutiérrez tuvo una relación muy especial con Maradona. Expresó su agradecimiento y dijo que el "Diez" tenía un aura especial" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-Contame de Diego, todo lo que habló de vos... ¿cómo lo recordás?</b></i></p><p>-La verdad que no tenerlo creo que para todos los argentinos es muy triste porque era alguien que le dio mucha alegría al pueblo argentino. <b>Diego tenía un aura muy especial, cuando yo estoy haciendo el tratamiento me mandó un video diciendo “el Barba se equivocó”, frases maradonianas.</b> Ni hablar de cuando estuve en la Selección y dice <b>“somos Messi, Mascherano, Jonás y ocho más, esa es mi Selección”</b>. Tuvo muchas cosas conmigo. Yo no lo conocía antes personalmente. Nosotros teníamos a <i>Coco </i>Basile de técnico, que es el que a mí me empieza a convocar, y después llega el Diego. Tuvimos como una sinergia muy buena, yo le encantaba. Me decía <b>“me gusta que vos defendés la camiseta argentina como la defendía yo”</b>. Mi fútbol siempre fue de garra, de no dar ninguna pelota por perdida, entonces él sentía que yo defendía la camiseta como él. Siempre tuvo palabras muy buenas hacia mí. Siempre le voy a estar agradecido también a la familia, porque yo las conozco, a Claudia, Dalma, Gianinna. La verdad que siempre he tenido un vínculo muy lindo con ellas y y es algo que no se puede explicar, lo que generaba el Diego. <b>Porque medía un metro sesenta, pero vos lo veías entrar a una habitación y el pecho parecía que era algo que no entraba por la puerta. Era una cosa... un aura.</b> Entonces, como siempre digo, porque por ahí hay gente a la que no le gustaban ciertas cosas de Diego, pero lo veían y se derretían. Tenía eso, algo que tienen pocos. </p><p><i><b>-Te dijo que iba a hablar con el Papa para que meta una oración por vos, ¿no?</b></i></p><p>-Sí, por eso te digo, ha tenido gestos muy lindos conmigo. Me ha dado también la posibilidad de cumplir un sueño para mí, que fue representar a la selección argentina en un Mundial, que para mí y para todos los jugadores argentinos es el punto máximo. <b>Además estar en una Selección que no se va a volver a repetir, con Diego técnico y Messi adentro. Estaban los dos extraterrestres. Fui un privilegiado. </b></p><p><i><b>-Por último, ¿podrías dejarnos algún mensaje para chicos o familiares que estén pasando un momento difícil?</b></i></p><p>-Claramente es todo muy personal. A mí no me gusta hacer ejemplos, sí dar mi experiencia, porque no es todo igual. Puedo decir que es muy importante rodearse de la gente y recibir ese cariño, que a veces parece una tontería, pero todos los mensajes llegan. Y la energía y la fe que uno tenga, sea en Dios, en el budismo, en la creencia que sea. Tener fe. Soy un convencido de que la ciencia hay cosas que todavía no puede explicar. Fijate el que nada en el agua fría y entrena la temperatura corporal, es todo de acá (se señala la cabeza). Entonces creo que a partir de ahí se pueden superar muchas cosas que si uno por ahí se viene abajo, que es difícil, uno por ahí tiene la capacidad y posibilidad de creer, agarrarse y darle para adelante. Tiene muchas posibilidades de revertirlo y salir adelante. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVLHZXBA25G5VCEKCBBL6JRQI4.jpg?auth=343bfbb95b0c58bab21f35cbbb48bfa785c80e289efea67a04d47ff1fe5a8dd7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Silvia Fernández Barrio: las polémicas que marcaron su carrera, el vértigo de la fama y una vida atravesada por la psoriasis]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/31/silvia-fernandez-barrio-las-polemicas-que-marcaron-su-carrera-el-vertigo-de-la-fama-y-una-vida-atravesada-por-la-psoriasis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/31/silvia-fernandez-barrio-las-polemicas-que-marcaron-su-carrera-el-vertigo-de-la-fama-y-una-vida-atravesada-por-la-psoriasis/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la periodista explicó el impacto que la enfermedad tuvo en su vida personal y cómo los prejuicios sociales afectaron su autoestima. Además repasó su trayectoria en los medios, desde sus primeros trabajos en televisión hasta sus etapas de mayor exposición, y analizó las exigencias de ejercer el periodismo en escenarios complejos]]></description><pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:32:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Con alguien con quien fui a acostarme, que habíamos empezado a salir hacía poco, me dijo: ‘No te puedo tocar’. Es que la psoriasis, cuando es brava, da mucha impresión. Era lo que más inseguridad me daba”, confesó <b>Silvia Fernández Barrio</b> en <b>Desencriptados</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Silvia es periodista y conductora con una trayectoria relevante en televisión y radio. Su carrera se consolidó en las décadas de 1980 y 1990, cuando fue el rostro de noticieros como <b>Nuevediario</b> y programas de <b>ATC</b>. Inició su actividad profesional durante la última dictadura militar, al conducir el noticiero <b>60 Minutos</b> y desempeñar un papel polémico como locutora en la radio Liberty durante la Guerra de Malvinas. A lo largo de su vida, enfrentó una lucha constante contra la psoriasis —enfermedad crónica que padece desde joven—, y asumió la presidencia de AEPSO (Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis). En los últimos años, continuó vinculada a los medios como panelista y figura de debate.</p><p>Durante la entrevista, Fernández Barrio <b>analizó su vida personal y profesional</b>, desde sus inicios en la televisión y los periodos en los que optó por alejarse de la exposición mediática. Además, explicó los desafíos del ejercicio periodístico y cómo enfrentó situaciones personales complejas en las distintas etapas de su carrera.</p><h1>Infancia, familia y vida personal</h1><p><b>—¿Cómo está tu vida actualmente? </b></p><p>—Mi vida está bárbara. Mi mamá acaba de cumplir 100 años, mis nietos siguen viviendo en Estados Unidos, mi hijo sigue viviendo allá. Los extraño como siempre, un montón. Mi otro hijo está acá, mi marido está divino. Acabo de pasar un mes y medio en Punta del Este y decidí que este año no voy a trabajar.</p><p><b>—¿Vas a dejar la televisión? </b></p><p>—Creo que la tele, por lo menos. No sé si lo debiera decir, pero creo que no voy a trabajar. Y me quedo nada más que con la asociación, que seguimos trabajando un montón y yo trabajo mucho internacionalmente con eso. Ahora se sumaron también otras enfermedades.</p><p><b>—¿Cómo comenzó tu experiencia con la psoriasis? </b></p><p>—Empezó muy chiquitito, casi siempre empieza así. En la canilla. Estaba en <b>Mar del Plata.</b> Después lo que tenía era como una alergia, yo tengo alergia al níquel. Era el año 71, por ahí. Y así empezó. Después fue todo el cuerpo menos cara, manos y pies.</p><p><b>—¿Es curable la psoriasis?</b></p><p>—No es curable, pero hoy sí hay drogas que no te dejan nada. No tengo nada en los codos, por primera vez. Tengo 73 años y el año pasado mi mamá me dijo: “Es la primera vez que veo tus codos sin psoriasis desde hace no sé cuántos años”.</p><p><b>—¿Te generó inseguridad en tu vida? </b></p><p>—Lo que más inseguridad me daba era ponerme un traje de baño, ir a una pileta. Porque si vos te vas a bailar está todo bien, no pasa nada. Pero cuando vas a una pileta o a una playa o a algo más íntimo, sos boleta. Yo fui boleta. O sea, con alguien con quien fui a acostarme, habíamos empezado a salir hacía poco, y me dijo: “No te puedo tocar, no te puedo tocar”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZ667D2JZRHRFPHVGC2COHPTDU.jpg?auth=3581935d58caf47d90ab9352a98c36f5f7e72443fdb13c527dd265dd8abc9abe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“En ese momento la culpable era yo”: el episodio en la embajada que, según contó, marcó su carrera para siempre" height="1080" width="1920"/><p><b>—Pero cómo te va a decir eso. ¿Le explicaste que no es contagioso?</b> </p><p>—Sí. Pero igual, <b>la psoriasis, cuando es brava, da mucha impresión.</b> Yo nunca lo tuve tan así porque cuando vos te ponés crema permanentemente, alfoja. Pero te quedan unas manchas rojas grandes como si te hubieras quemado y hay gente que no le da. Eso era lo que más inseguridad me daba. Pero lo entendí. Yo lo siento como el síndrome del brazo roto, por ejemplo, si tenés puesto un yeso todo el mundo te pregunta qué te pasó en el brazo. Porque no es normal que tengas el brazo enyesado. <b>Cuando vos tenés psoriasis, te van a preguntar qué tenés en la piel y si es contagioso. </b>Sos vos el que tiene que aprender a manejar eso, a poder entenderlo. Y te lleva años. Cuando me decían: <b>¿Qué es la psoriasis? Una enfermedad que te rompe la cabeza</b> cuando tenés una como tuve yo. Y vos después esos pedacitos los vas acomodando. Hay diferentes personalidades, hay gente que se la banca mejor y hay otra que quiere suicidarse. Hay un 18 por ciento de ideas activas de suicidio en la psoriasis de casos graves. </p><h2>Carrera televisiva y periodística: inicios y auge</h2><p>Silvia trabajaba en ATC cuando<b> Mirtha Legrand</b> le dijo al gerente del canal: “Esa chica tiene que estar al aire”. En ese entonces, Fernández Barrio era la secretaria de Montero, quien ocupaba los cargos de gerente de programación y producción. “Era el número uno de ATC”, señaló la periodista. </p><p>“Todos los días eran una puteada que no te puedo explicar. 60 minutos no caminaba ni para arriba ni para abajo. La primera frase que yo escuchaba todas las mañanas… ustedes son bolud*s”, evocó sobre el clima laboral previo al éxito del noticiero.</p><p>Un día, Montero le propuso: “¿Te gustaría hacer televisión?”. “No”, respondió ella, pensando en la actuación. Pero ante la insistencia y la propuesta de hacer una prueba para 60 minutos, aceptó: “¡Ah! Para 60 minutos, sí”.</p><p>Al día siguiente, preguntó por el resultado. “Te faltan tres años”, le respondió Montero. “¿Qué me quiere decir?”, insistió ella. “Hay otros que hace diez que están y todavía no aprendieron. Empezás mañana”. Así, ingresó al estudio y debutó junto a <b>Fernando Bravo. </b>“Yo creí que me moría, te juro por Dios”, confesó.</p><p>Pronto, propuso una lista de notas a su jefe <b>Horacio La Rosa</b>, incluyendo temas internacionales como Reza Pahlavi, el transbordador espacial, que en ese momento era nada más que un proyecto, los refugiados de Vietnam y el aniversario de la llegada del hombre a la Luna. La reacción de La Rosa fue inmediata: “Estás loca, nena”, y le tiró el papelito con las ideas. Sin embargo, 20 días después, Montero le anunció: “Partís a Estados Unidos a hacer las notas que querías”. Silvia permaneció un mes y medio en el exterior para cumplir con esos informes. </p><p>El regreso marcó un hito. “Cuando volví, 60 minutos estaba primero. Eran notas que no hizo nadie”. “Descubrí algo que a mí me fascinaba. Me convertí en una investigadora que no te puedo explicar”, resumió.</p><p>En el punto más alto de su fama, la exposición se volvió difícil de manejar. “Dos veces me fui a vivir a otra provincia para no ser tan famosa”. Primero a Rosario, cuando estaba todavía en ATC. Al recordar su vida en Buenos Aires durante el éxito de <i>Nuevediario</i>, subrayó: “Yo no podía ir a la plaza con mis hijos. Cuando entraba al canal había treinta o cuarenta personas esperándome para pedirme cosas. Pero no podíamos solucionar todo”.</p><p>“El noticiero era potentísimo. Encontrábamos gente, medicamentos, tratamientos, chicos que se habían perdido… La gente nos llamaba primero a nosotros y después a la policía y a los bomberos”, reflexionó sobre aquellos años.</p><h2>Episodio en la embajada de Israel y consecuencias profesionales </h2><p><b>—En el atentado, fuiste a hacer una crónica y te tocaron la cola. Dijiste en alguna oportunidad que eso te arruinó la carrera...</b></p><p>—Sí, totalmente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WB52ZVWH7BBTPHVBGI7UVTDL2U.jpg?auth=edac37c856140b5f93238596eaf3ec569139eecddb7dc843580c991b3a667026&smart=true&width=1920&height=1081" alt="“No te puedo tocar”: el rechazo íntimo que expuso el impacto de la psoriasis en la vida de Silvia" height="1081" width="1920"/><p><b>—¿Por qué? </b></p><p>—No estábamos en directo. Acabamos de llegar todos. Pusieron los palos para que no podamos entrar y dejaron adentro a CNN, Telemundo y todos los medios argentinos estábamos afuera, no podíamos filmar. La única que tenía “carita” para ir a discutir con alguien era yo, los demás eran todos noteros. Entonces voy a hablar con el jefe del operativo y le digo: “Por favor, déjame entrar una cámara de Argentina tiene que haber”. Por que si podía ingresar uno, después entregás el material y lo copian todos. No es que vos vas a tener ninguna exclusiva. En ese momento alguien me toca. Si no tengo un pantalón lo tengo acá (señala el cuello). Fue terrible. Yo me doy vuelta y le pego un bife, le pego una patada y le grito: “Hijo de tal por cual, bolu, etcétera”. Uno de los productores del Nueve, yo ya me había pasado a ATC, se agarra a piñas porque creyó que me habían pegado. Y Batata, que era el jefe de camarógrafos de ATC, también creyó eso y se agarraron a piñas, se armó un quilombo y yo digo: “¡Paren! Me tocaron el traste, sigamos laburando”. Y seguimos. Yo en ese momento me olvidé de todo. Cuando voy a bajar por Suipacha, un camillero me dice: “Silvia, qué horror lo que te pasó”. Y yo lo miro: “¿Qué me pasó a mí?” Porque vos no sabés, Rulo, lo que era eso. No podés creerlo. Hoy vivo en ese barrio y cada vez que paso, veo las piedras y veo todo, me acuerdo lo que vi ahí. Nada de lo que yo expliqué y conté mientras estaba relatando se parece a lo que vi ahí. <b>Pedazos de personas en el suelo, ropa hecha jirones sobre los árboles, sangre, todo era un horror. </b>Era como si viera la embajada cuando le pusieron la bomba a la embajada de Estados Unidos en Beirut y esas cosas acá no pasaban... Cuando bajo ahí por Suipacha, llego a Libertador, y le digo: “¿Y quién lo puso al aire eso?” ¿Y quién lo había puesto? Mi canal, el único que lo había puesto. A los chicos yo les dije: “Chicos, queda acá. Nadie diga nada, por favor”.</p><p><b>—¿Te operaron desde el propio canal? </b></p><p>—No, por pelotud*s. Porque le dijeron los chicos a Mauro: “Mirá que hay un quilombo con Silvia”. Y dijo: “Poné todo”. Y pusieron todo. Imaginate si hubiera sido ahora, se arma un despelote, el tipo va en cana, todo. <b>En ese momento la culpable era yo.</b> Yo había dicho una mala palabra y no era una profesional. Quedó como que era en directo, cuando en realidad no lo fue. La gente no tenía ni idea. </p><p><b>—¿Se supo quién es el tipo que te tocó la cola? </b></p><p>—No, yo nunca fui a averiguar. Intenté hacerlo hace dos años y de Gente no me dieron la tapa. Porque estaba en la tapa de Gente. Intenté conseguirlo, no me lo dieron. En ese momento yo no intenté nada porque se me vino el mundo abajo. Llegué al canal con la renuncia en la mano. De ahí partí a Israel, a Tel Aviv y a Jerusalén a llevar los cuerpos de los heridos.</p><p><b>—¿En qué te arruinó la carrera? </b></p><p>—La gente no podía creer que yo hubiera hecho eso. Cómo Silvia Fernández Barrio decía una mala palabra al aire y era tan poco profesional que dejó que le tocaran el traste. Ese era el pensamiento de ese momento, Rulo. Hoy no te entra en la cabeza. Vos lo mirás y no lo podés creer porque sos de esta época. En esa época la culpable fui yo, porque no fui profesional y estaba en directo y tenía que haber dejado que eso pasara.</p><h2>Fama, mudanza a Salta y polémicas públicas</h2><p>Silvia recordó el episodio que marcó su vida en Salta, donde fue acusada públicamente de narcotráfico. “Yo llegué a Salta y tengo familia muy querida ahí. Me daban la gerencia de noticias del 11. Entonces yo llego y le digo a quien me contrató: ‘Mirá, la verdad que gerente de noticias no da, porque yo no conozco el ambiente de Salta’. ‘¿Por qué no te doy todo el know how y vos ponés a alguien de gerente de noticias, que tiene que lidiar con la gobernación, con esto y con lo otro, que yo detesto eso’”, recordó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2CCAVF3VG5BDXIS4NDQSX7YLIY.jpg?auth=0d86e18e423f53e35033ede14f0e272cdbab2da144b5073add4f88cb72a5f252&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Yo no podía ir a la plaza con mis hijos”: el lado más difícil de la fama en su momento de mayor exposición." height="1080" width="1920"/><p>En ese contexto, comenzaron las agresiones anónimas. “De repente empiezo a ver, narcotraficante, pintado en las paredes. Esto fue mucho antes del lío este. Yo no le di bola. Mis amigos iban y pintaban arriba. Yo era feliz con los caballos. Soy sagitariana, ¿viste? En general no le das mucha bola a esos quilombos”, explicó.</p><p><b>—¿Quién estuvo detrás de la acusación en Salta? </b></p><p>—Yo pensé: debe ser esta mina que pusieron a trabajar conmigo y me detesta o un tipo de mucho poder que me tenía ganas. No voy a decir quién es porque sigue teniendo mucho poder.</p><p><b>—¿Una familia tradicional patricia del interior? </b></p><p>—No sé si es tan patricia, pero de mucho poder.</p><p><b>—¿Y vos nunca habías consumido drogas? </b></p><p>—Sí. Había probado droga, Rulo. Viví tres años en España. Pero no, nada que ver.</p><p><b>—No era ese tipo de droga (risas).</b></p><p>—No, tal cual, no esa droga.</p><p>Fernández Barrio relató las graves consecuencias que tuvo la acusación: “Ya está. Fue una operación, pero me costó carísima. Es el día de hoy que yo cuando voy a Estados Unidos me dan un waiver para que pueda entrar. Me meten en la salita, etcétera, y tardo... Cuando pido la visa tardan no sé cuánto en dármela. Un día dije: ‘Esto no puede seguir así’. Imaginate que tengo 73 años. ”Esto no se borra nunca", me dijo un tipo de la embajada. Y ahí estoy”.</p><p>Explicó además los problemas legales que enfrentó. “Yo voy a sacar la visa a un instituto y le digo a la chica lo que me pasó esto en Salta. Me dice: ‘Pero ¿estuviste presa?’. Y le dije: ‘No, no estuve presa’. Fui a la Regional, que no sé cómo se llamaba, de drogas peligrosas o algo así. Me quedé charlando con las chicas toda la noche hasta que abrió el juzgado a las siete de la mañana”, recordó.</p><p>Pero la marca en los registros migratorios persiste. “Cuando voy a la embajada, al consulado, a sacarla, el tipo me dice: ‘Usted me acaba de mentir’. Yo le dije: ‘No, no le mentí, le estoy contando’. ‘Usted estuvo detenida’. Y le digo: ‘Para mí no’. Me dice: ‘Usted me mintió, no entra nunca más a Estados Unidos’. No sabés lo que tardé en poder volver a sacar la documentación”, señaló.</p><h2>Relaciones amorosas y vida privada</h2><p><b>—¿Tuviste muchos romances que no funcionaron? </b></p><p>—Tuve romances, sí. Algunos no funcionaron. Un día me acuerdo que lo llamé a mi exmarido y le dije: “Decime, ¿yo soy una mina muy difícil?”</p><p><b>—¿Qué te respondió?</b></p><p>—Me dijo que no. Tuve cuatro parejas. Pero <b>ahora con Cachito soy feliz de la vida</b>, me siento la mujer más afortunada de la tierra. Nunca salí con alguien del medio, no me acuerdo y si no me acuerdo no sirvió (risas). Pero no, nunca en la vida salí con alguien del medio.</p><p><b>—¿Fuiste más celosa o celada? </b></p><p>—Celada.</p><p><b>—¿No tenés algún permitido? </b></p><p>—No, ni se me pasa por la cabeza.</p><p><b>—¿Hablan de eso con Cacho? </b></p><p>—No, olvidate. Un permitido no…</p><p><b>—¿Pero a esta edad sigue la actividad? </b></p><p>—Sí, totalmente. El otro día me decía mi mamá, que cumplió 100 años, que mi viejo... siguió y siguió. Imaginate, murió a los 91...</p><p><b>—¡¿Hasta los noventa?!</b></p><p>—Siempre le decía algo, siempre quería algo (risas). Hay un sexo en cada edad y en esta edad es muy especial y muy lindo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UNQYO3LABZBLHFKVXXYG7R4OXU.png?auth=a5ade596da3ff12af19de4b49741e95a5a107602a30513da0e4f30a3a66b2d8a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Silvia Fernández Barrio con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Julieta Nair Calvo: “No quiero dejar de ser quien soy para encajar”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/julieta-nair-calvo-me-baje-chatgpt-para-preguntar-como-proponer-casamiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/julieta-nair-calvo-me-baje-chatgpt-para-preguntar-como-proponer-casamiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[En una charla íntima con Infobae, la actriz y cantante que acaba de estrenar “Annie” en el Teatro Broadway contó cómo recurrió a la inteligencia artificial para planear una propuesta de casamiento y la sorprendente sincronicidad que marcó su historia de amor. Además, habló de su fanatismo por la maternidad y de la ilusión de hacer esta obra para que su hijo la vea desde la platea]]></description><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:22:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Actúa desde los cuatro años, pero hoy su papel más desafiante no está en un escenario sino en su casa, entre mochilas del jardín, ensayos, colecho y canciones de Michael Jackson en el living. </p><p>Acaba de estrenar <i><b>Annie</b></i><b> </b>en el Teatro Broadway, uno de los musicales más emblemáticos del mundo, y la fecha no podría ser más simbólica: ese mismo día cumplió años su hijo mayor.</p><p>En medio de un 2026 que la encuentra planeando mudanza y casamiento, <b>Julieta Nair Calvo</b> habla sin maquillaje sobre maternidad, culpa, deseo, pantallas, teta “full”, presión social y la sincronicidad que marcó su historia de amor. <b>“Soy fanática de la maternidad”</b>, dice. Pero también admite que erosiona la pareja: “Es un laburazo. Hay que entender que <b>estamos haciendo lo que podemos</b>”.</p><p>Volver al teatro después de ser mamá tiene otra dimensión. “Una de las razones por las que decidí hacer <i>Annie</i> fue pensar en estar en el escenario y que mi hijo venga a verme. Me da una ilusión enorme”, confiesa.</p><p>En esta charla íntima con <i><b>Infobae</b></i>, se ríe, se emociona y deja una definición que la atraviesa en todos sus roles: <b>“No quiero dejar de ser quien soy para encajar”</b>. </p><p><b>—Arranquemos hablando de maternidad.</b></p><p>—Mis solcitos. Nino va a cumplir cuatro e Isabella cumplió uno en enero. Son dos cachorritos bebés en mi casa. Soy fanática de la maternidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TKOBAC6A45D7ZE24RH6IVRFY5I.jpg?auth=a87ca5292b0d29d3f6307a0f1748ffa2f855a636bd8dc76810e5498e281cfba8&smart=true&width=1920&height=1919" alt="Julieta Nair Calvo con Isa y Nino." height="1919" width="1920"/><p><b>—¿Nunca querés huir?</b></p><p>—No. Bueno… hace poco nos fuimos por primera vez solos con <i>Rolo</i>, mi futuro marido, a San Martín de los Andes. Fue mi regalo por sus 40. Dejamos a los chicos con los abuelos —que son un lujo— y me fui llorando a Aeroparque.</p><p><b>—¿Cuándo bajó la angustia?</b></p><p>—Apenas me subí al auto. (Risas). “Chau chicos, chau, chau”. Encima salieron al balcón a saludar, felices, los abuelos también. Después la pasamos hermoso, pero me cuesta despegarme.</p><p><b>—¿Cómo eras de chica?</b></p><p>—Pispireta. Yo decía que quería “estar adentro de la tele”. Hablaba sola y tenía dos amigas imaginarias: <i>Paspin</i> y <i>Yaznu</i>. Me aprendía monólogos de Disney frente al espejo. Una vez mi mamá pensó que estaba poseída porque recitaba el de la mala de <i>Blancanieves</i>. Me lo sé de memoria. Practicaba mil veces hasta que me gustara.</p><p><b>—Había vocación clara.</b></p><p>—Sí. Siempre digo que <b>fui muy afortunada de descubrir tan chica lo que quería hacer</b>. La primera publicidad la hice a los cuatro años.</p><p><b>—¿Y cómo siguió?</b></p><p>—Seguí con publicidades. Estudiaba danza jazz en Quilmes y hacía teatro en la Biblioteca de Bernal, todo como hobby, pero me fascinaba. A los 13 entré en el reality <i>Generación Pop</i>, de Canal 13, que conducía Reina Reech. Fui al casting con amigas, era en el Parque de la Costa en la época de Bandana y Mambrú. No había redes: todo era la tele, así que era un experiencia increíble estar ahí. Fui pasando etapas hasta quedar seleccionada. Formamos una banda, hicimos teatro dos años en el Teatro Astral y un programa en vivo. Yo iba a la escuela a la mañana y una combi del canal me pasaba a buscar por Quilmes para grabar. Tenía 14 años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TUI2VEWX5DT5KD5DKLYLJDFZQ.jpg?auth=47cbd8e53350a716a14a7233438bd17265272db81b066787014e8f29839848d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Julieta Nair Calvo acaba de estrenar Annie en el teatro Brodway" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Era una elección cien por ciento tuya o había necesidad económica?</b>—No, lo hacía feliz. Mis papás me guardaban la plata. Me pagué mi propio pasaje a Disney cuando hicimos un viaje familiar; si quería un peluche, me lo compraba. Y después vino el corralito.</p><p><b>—¿Perdiste todo?</b></p><p>—Casi todo. Algo se recuperó en pesos. Hoy digo: “era un departamento”. (Risas).</p><p><b>—¿Toda la plata de todas las publicidades que habías hecho desde los cuatro años te quedaron en el corralito?</b></p><p>—Sí. Casi toda, porque no había usado mucho y mis viejos tampoco tocaron nada. </p><p><b>—¿Recuperaste algo o no se recuperó nada?</b></p><p>—Un poco, en pesos. Hubo que hacer juicio de amparo, un lío. Yo era chica, tendría 16 años. No entendía bien lo que pasaba y como no usaba ese dinero no me angustié tanto. Hoy sí: hago la cuenta y me quiero matar. Era un departamento. ¿Qué pasó con eso? Devuélvanme mi plata. (Risas). Pero bueno…</p><p><b>—Lo disfrutabas igual.</b></p><p>—Absolutamente. Hacía la tarea en los cortes. Compartía con chicos que amaban lo mismo que yo. Mis amigos del colegio no tenían ese deseo y ahí sí lo encontraba.</p><p><b>—En tu familia siempre apoyaron.</b></p><p>—Siempre. Y lo agradezco cada vez que puedo. Tal vez hubiese tardado mucho más en ser quien soy sin ese apoyo.</p><p><b>—Tuviste una formación muy completa que hoy se ve en </b><i><b>Annie,</b></i><b> todos dicen que es alucinante lo que hacés.</b></p><p>—Es alucinante. Se me cae la baba. La escenografía de Tato Fernández con Mariano Demaría y Nico Vázquez al mando es impresionante. Muy Broadway de verdad. Y mirá que hice musicales y veo mucho teatro, pero esto es mandíbula al piso. Y las nenas… son tres elencos de diez, treinta en total porque tienen que rotar. Amo trabajar con chicos talentosos. No tiene competencia eso.</p><p><b>—No son las mismas condiciones de trabajo que cuando vos eras chica.</b>—Gracias a Dios, no. Ellas no pueden trabajar tantas horas, entonces rotan. Hay tres <i>Annies</i>. Las tres son maravillosas y distintas entre sí. </p><p><b>—¿Cómo conviven la profesional y la mamá?</b></p><p>—Son dos amores que van en paralelo. No podría existir uno sin el otro. <b>No imagino mi vida sin mis hijos ni sin ser actriz, por eso trato de que convivan</b>. Tengo un compañerazo que me acompaña incluso cuando es difícil. Cuando Nino tenía tres meses me fui a Uruguay a hacer <i>Piel de Judas</i> con Susana y él vino conmigo para cuidar al bebé. Estaba aprendiendo a poner el cochecito en el auto y ya estaba trabajando. Fue un torbellino y él dijo: “Vamos”. Eso no me lo olvido más.</p><p><b>—¿Hubo culpas?</b></p><p>—A veces sí. Tengo que decir la verdad. A veces me da cosa porque son muchas horas afuera y yo todavía estoy dando la teta. <b>Soy muy fanática de dar la teta, me encanta</b>. Me parece el alimento perfecto, más allá de que Isa ya come. A Nino le di hasta los dos años y medio. Dejé porque ya estaba bastante embarazada y por las contracciones tuvimos que cortar, pero hubiera seguido.</p><p><b>—¿Teta full? ¿No es lactancia mixta?</b></p><p>—Full teta. Isa no toma mamadera, ese es el tema.</p><p><b>—¿Y cuando te fuiste con Rolo?</b></p><p>—Me llevé el sacaleche. Permanentemente sacándome leche estuve. Soy una vaca lechera. (Risas). Ella estuvo con comida esos días y, si hacía falta, mi mamá le daba un poquito de fórmula con cucharita a la noche. Pero cuando volví, se prendió perfecto. El cuerpo humano es una maravilla.</p><p><b>—¿Te dio culpa irte?</b></p><p>—Un poco sí. Pero también hice todo un trabajo con mi puericultora, Paola de los Santos. Le dije: “Pao, me voy dos días, ¿se me corta la leche?”. Me dijo: “No, llevate el sacaleche y listo”. Y así fue.</p><p><b>—Mientras una lo disfruta, es hermoso.</b></p><p>—Exacto. Hablo desde mi experiencia. A mí me dio muchísimo placer. Tuve mastitis, sí, no fue todo color de rosa. Pero la conexión, mirarlos a los ojos mientras toman, saber que les estás haciendo un bien, para mí es ideal. Ahora, entiendo perfecto a las que no quieren o no pueden. Cada familia sabe lo suyo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3O6JFYGNMFA3DJTS7EN47HRUZY.jpg?auth=c7dfa889351e896abcfeee6436a35bccbba753b9f794aa57b7b402ea2039686b&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Julieta Nair Calvo: "No imagino mi vida sin mis hijos ni sin ser actriz, por eso trato de que convivan"" height="4024" width="6048"/><p><b>—Cuando Nino tenía dos años y medio, seguías dándole y estabas embarazada, ¿aparecía la mirada de afuera?</b></p><p>—Siempre está la mirada juzgona. Hay un meme buenísimo: “Hagas lo que hagas, te van a mirar”. Si trabajás, mal. Si no trabajás, mal. Si das teta mucho tiempo, mal. Si dejás antes, mal. Está en uno decidir a quién escuchar y hacer lo que uno siente. Tengo una compañera que tiene una nena de cuatro años y a la noche le sigue dando a veces teta y me decía que no lo cuenta porque la nena es grande y la van a juzgar. </p><p><b>—¿Te dio culpa sacársela cuando estabas embarazada?</b></p><p>—No lo sufrí tanto la verdad porque sabía que venía otra. Creo que por ahí con Isa me va a costar más.</p><p><b>—¿Colecho?</b></p><p>—Sí, hacemos colecho y me cuesta mucho desprenderme. Nino ya está en su habitación, hace poco. Isa duerme con nosotros, es muy bebé.</p><p><b>—¿Duerme toda la noche?</b></p><p>—¿Qué es esa utopía que acabás de decir? (Risas). A veces sí, pocas. Y lo festejamos como un mundial. Pero es random. Tenemos la habitación arriba y la de él abajo, la escalera es un tema.</p><p><b>—¿Cómo es Rolo como papá?</b></p><p>—El mejor. Me enamora verlo papá. Se ocupa, le encanta jugar con los chicos. Me recuerda mucho a mi papá, que también era así, tengo que ir a terapia. Pero es una imagen que me hace bien, se lo digo siempre, me enamora verlo en ese rol.</p><p><b>—¿Se pudieron reencontrar como pareja con una beba tan chiquita?</b></p><p>—Es un laburazo, lo hablamos mucho. También hablamos de la presión social: “Hay que tener intimidad tantas veces por semana”. ¿En qué momento? (Risas). Para mí intimidad también es charlar, reírnos, mirar diez minutos de una serie antes de que me duerma.</p><p><b>—El primer año no odiarse ya es un montón.</b></p><p>—Total. Identificar presiones externas y entender que estamos haciendo lo que podemos, porque los dos seguimos trabajando, los dos chicos, la vida.</p><p><b>—Si le pregunto a él en qué momento sos insoportable, ¿qué me va a decir?</b></p><p>—Seguro en varios. Soy medio hincha con el orden. No soy la reina del orden, pero en mi desorden me encuentro. No sé si hay una cosa masculina o qué, pero abro debate, porque para mí es algo generalizado: se van a hacer un café y dejan la leche afuera de la heladera y se van a mirar la tele. “Después la guardo”, te dicen y no, guardala cuando te serviste. O el cajón, saca la media y lo deja abierto. ¡Cerrá el cajón! </p><p><b>—¿Cómo se conocieron?</b></p><p>—Nos presentó Gimena Accardi hace más de ocho años. Yo estaba haciendo <i>Mi hermano es un clon</i>. Ella me decía que era perfecto para mí, que me iba a encantar. Entonces fuimos varios del elenco a un bar que era suyo, <i>Uptown</i>. Yo fui jurando ya modo cita, pensando nos vemos y por ahí nos alejamos nosotros, vamos a tomar algo.</p><p><b>—O sea, estaba claro que se iban a conocer ustedes.</b></p><p>—Para mí sí, pero él vino en modo anfitrión, se acercó a la mesa, preguntó si estaba todo bien, que pidamos lo que queramos, se retiró y no volvió. Yo fui toda montada y creí que no le había gustado. Después me escribió. A la semana salimos solos a cenar y no nos separamos más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RG2JWMOPFNBXPNQVBFSFUKMMAQ.jpg?auth=b6a34019b86a3fd7b16e8612242a83ebc5b53551eae4408fc5b160dd982e4322&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Julieta Nair Calvo con Tatiana Schapiro en Infobae" height="4024" width="6048"/><p><b>—¿La versión de él?</b></p><p>—Que fue estrategia para no parecer el baboso que se acerca a la famosa. (Risas).</p><p><b>—¿Te rompieron el corazón de adolescente?</b></p><p>—Una vez lloré fuerte. Con música, obvio. (Risas).</p><p><b>—¿Con qué?</b></p><p>—Cristian Castro, Luis Miguel y frente al espejo, chequeando cómo lloraba. Soy actriz.</p><p><b>—¿Tu hijo va al jardín o todavía no?</b></p><p>—Sí, desde sala de dos.</p><p><b>—¿Y cómo te llevás con esa apertura al mundo? </b></p><p>—No, con el jardín la verdad que tenemos una experiencia linda. Lo que cuento siempre en redes es que que usa anteojos desde que tiene dos años. Vi que un ojito se le iba para adentro. Después se refregaba mucho como si tuviera sueño. Saqué turno urgente y los estudios dieron que tenía muchísima hipermetropía y estrabismo, así que le indicaron anteojos permanentes y parche de oclusión.</p><p><b>—Se te parte el corazón.</b></p><p>—Totalmente. Pero le dimos naturalidad. Él dice que con anteojos es “Súper Nino”. El parche lo entendió perfecto: “es para curar el ojito”. Ahora ya estamos por sacárselo y el otro día me dijo “dejámelo todo el día así se cura”. Me fui a llorar al baño. También tuve que hablar con las <i>seños</i> y pedir ayuda porque sus compañeros le sacaban los anteojos pensando que era un accesorio, tipo te saco un sombrero, y él no sabía cómo defenderse. Me decía: “No sé por qué me sacan los anteojos. O me los tocan, no veo” Te matan esas cosas. Y aparte que entienda perfectamente para qué es y que colabore con la causa. Con una inteligencia emocional que me superó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLSA5CJX2BENPCXN57LH3IAMTQ.jpg?auth=cdd1589acdd652799821fa2464d1be26c44425f04ec1f306343a0c6d35125d06&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Julieta Nair Calvo: “Una de las razones por las que decidí hacer Annie fue pensar en estar en el escenario y que mi hijo venga a verme." height="1280" width="1920"/><p><b>—¿Me contás esa propuesta de casamiento?</b></p><p>—Sí, y después te cuento una yapa que tiene que ver con la <b>sincronicidad que tenemos con Rolo</b>. Entre nosotros nunca, salvo alguna que otra vez en joda, surgió la de charlar del casamiento, entonces pensé para sus 40: “saco los pasajes para irnos de viaje a San Martín de los Andes solos y se lo propongo, es una linda demostración de amor”. Entonces averigüé joyerías y con ChatGPT consulté cómo es cuando propone una mujer. ¿Se compran dos anillos? ¿Cómo es la formalidad? Bueno, la IA me decía: “podés comprar dos o podés comprar uno, se lo das a él, después él uno a vos”. Decidí comprar dos, qué sé yo.</p><p><b>—El ChatGPT asesor de propuesta matrimonial me parece una cosa espectacular.</b></p><p>—Y aparte, la primera vez que lo usé en mi vida fue para eso. Me lo bajé solo para preguntar eso porque no le quería decir a nadie. De hecho busqué en joyerías con la ventana oculta para que no viera, no sé cómo se dice.</p><p><b>—Ventana de incógnito.</b></p><p>—Eso. Buscaba joyerías ahí como para ver qué onda, los tamaños, porque él no tiene anillos. ¿Cómo le saco el tamaño? Dormido, pensaba. Bueno, cuestión que él cumple 40, hace un festejo y me avisa que va a decir unas palabras, agradecer a todos. Me sorprendió cero porque a él le encanta hablar, es muy buen orador, genera emoción, clima. Y yo de hecho, sin sospechar nada, preparé unas palabras para decirle a él. Cuestión que cacha el micrófono, bueno, gracias a todos, no sé, habría sesenta personas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDQYF2OFANFXLCVYKAWU6HQQC4.jpg?auth=9ba9a15f8a70633ebf1c794a4f8a13243581723eb4678826bc1006615bbddd7c&smart=true&width=1920&height=2391" alt="Julieta Nair Calvo: "Rolo es el mejor, me enamora verlo papá"" height="2391" width="1920"/><p><b>—¿Dónde estaban?</b></p><p>—En un lugar en Pilar que alquilamos, tipo playita, o sea pies descalzos. Muy relajado todo, alguna gente en malla, atardecer. Y empezó a agradecer a su familia, sus amigos y empezó a decir cosas de mi que me encantaban, pero me daban mucha vergüenza. Y en un momento dice “por eso que quiero compartir la vida con vos” y saca la cajita, hace todo de película, se arrodilla, yo muda. La tenía a Isa encima, casi se me cae, vino una amiga mía a sacármela de los brazos. Aparte mientras tanto pensaba “Hijo de puta, me ganó de mano” (Risas). Obvio que sí, quiero. Aplauso, medalla y beso. Anillito divino. Locura total, sincronicidad del amor. Digo, más allá de la papeleta que va a suceder, hay algo lindo de energías encontrándose en el amor. </p><p><b>—Felicitaciones, recontra felicitaciones. ¿Tenemos fecha?</b></p><p>—Seguramente sea el año que viene. Nosotros tenemos mucha familia afuera también. Tengo familia que vive en Málaga. Su hermano vive en Florencia. Otros amigos viven en Alemania. Tenemos que coordinar un poco el mundo para coincidir finalmente acá en Buenos Aires y hacer una fiesta con nuestros seres queridos.</p><p><b>—¿Qué soñás de ese encuentro y de ese festejo?</b></p><p>—Sueño que sea lo más genuino posible y lo más nosotros, lo más real. No queremos imponer nada y ni entrar en un caballo, queremos que sea el reflejo de nuestro amor verdadero.</p><p><b>—¿Los chicos qué rol van tener en el casamiento? ¿Entran con vos de la manito?</b></p><p>—Van a estar. Son parte de todo. Nino ahora está fanático de <i>Annie</i>. El otro día vino a un ensayo, se sabe las canciones. Ya me salió artista (risas).</p><p><b>—¿Te gusta este mundo para él?</b></p><p>—Me gusta que le guste. Está fanático de este mundillo. <b>Desde bebé es una locura lo que tiene con Michael Jackson</b>. Te juro que todos los días de mi vida, en algún momento, me dice: “Mami, hay show”. Yo tengo que dejar lo que esté haciendo, sentarme en el sillón —que es donde va el público— y él arma el escenario en el living. “Acá es el escenario, acá mi camarín”, me dice. Tiene sombreros, vestuario; para sus dos años mis amigas le regalaron el traje de Michael y obviamente hizo show en su cumpleaños. Hace show en todos los cumpleaños, en los 70 de su abuela, en los 40 del padre. Se sabe las canciones: “¿Me ponés <i>Dirty Diana</i>? ¿Me ponés <i>Smooth Criminal</i>?”. Es un fanatismo real.</p><p><b>—¿Y en tu casa eran fans?</b></p><p>—No, para nada. Nos gusta, pero no somos fanáticos extremos. De hecho, nosotros casi no le poníamos tele. Con el primer hijo sos muy “pantallas no”. Pero un día quedó un video de Michael en YouTube y él, que ni miraba la tele, se dio vuelta y se quedó hipnotizado. Probamos: poníamos Michael y se quedaba; cambiábamos y perdía interés. Después empezó a reconocer la música. Una vez escuchó Bruno Mars en la radio y preguntó: “¿Esto es Michael?”. Tiene algo muy fuerte con la música. Tiene cinco o seis sombreros para sus shows. En cada reunión pide que la gente se siente a un costado y él sale, baila, se tira al piso. Le encanta. El otro día lo llevé a un ensayo de <i>Annie</i> y enloqueció. Se quiso aprender las canciones, se hizo amigo de todas las nenas en un minuto. Es un colorado de anteojos adorable. Es luz. Siempre me pregunta cuándo lo llevo de nuevo. Y te digo algo: una de las razones por las que decidí volver al teatro con esta obra fue pensar en eso. En estar en el escenario y que él venga a verme. Me da una ilusión enorme.</p><p><b>—¿Y cómo estás hoy con el tema pantallas? Hay mucha presión con eso.</b></p><p>—Con Isa nada, no mira. Con Nino fue distinto. Cuando empezó a usar el parche por el ojo, al principio se enojaba. La indicación fue distraerlo quince minutos para que se acostumbrara, entonces ahí negociamos: un poquito de tele, diez minutos de Michael. No celular, pero sí algo en pantalla como recurso puntual. Fue una herramienta, no algo libre todo el día.</p><p><b>—Una negociación.</b></p><p>—Sí. Nada de celular, pero sí un poco de pantalla porque fue indicación del oftalmólogo: tele lejos, algo grande, no el teléfono en la mano. Diez minutos, él se distrae, se olvida del parche y después: “Amor, apagamos y vamos a dibujar”. Y listo. Hacemos los ejercicios, pintamos. Ahora empezó también con las películas, a entender las historias.</p><p><b>—¿Relajaste un poco con eso? Con el primero una quiere hacer todo perfecto.</b></p><p>—Relajás porque sino, no podés vivir. En algún momento te tenés que bañar, lavar los platos…</p><p><b>—No sé por qué pensás que es tan importante bañarse. Está sobrevalorado.</b></p><p>—(Risas). Bueno, un ratito y una peli. Tratamos de elegir qué ven también.</p><p><b>—Juli, preguntas random para conocerte.</b></p><p>—Ay, pánico. A ver.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BJHLTGZAJVFURJ7ZGRZ5V6H4Y4.jpg?auth=aa05e5e1737c19eedfbff48b7d8717aab5103b9be33d3cc2ff63ad262300536c&smart=true&width=1920&height=2560" alt=""En un momento dice 'por eso que quiero compartir la vida con vos' saca la cajita y se arrodilla, la tenía a Isa encima, casi se me cae", recuerda Julieta sobre la propuesta de casamiento" height="2560" width="1920"/><p><b>—La peor cita de tu vida.</b></p><p>—Con un futbolista. No voy a decir el nombre porque ni me lo acuerdo, y es verdad. Chateábamos, él jugaba afuera y vino a la Argentina. Me pasó a buscar en un remís y la cena fue una entrevista mía hacia él porque no hablaba. “¿Bien el vuelo?” “Sí”. “¿Te recibieron bien?” “Sí”. Yo remándola para evitar silencios incómodos. Y después empezó a bardearme, que agarraba mal los palitos del sushi… Yo pensaba como en <i>The Office</i>, mirando a cámara: ¿qué estoy haciendo con mi vida? Encima, cuando se bajó del auto, se le cayó el celular y se le rompió todo. Karma.</p><p><b>—¿Lo conociste por Instagram?</b></p><p>—Sí, cuando recién empezaba a usarse. Mensajito va, mensajito viene. Yo tampoco esperaba que fuera el amor de mi vida, pero al menos que hablara.</p><p><b>—¿Primera alarma o posponés?</b></p><p>—Pospongo una o dos veces. Antes me levantaba con la primera. Me encanta la mañana, pero ahora negocio un poquito más.</p><p><b>—¿Te tirás las cartas?</b></p><p>—Sí, a veces. En pandemia hice cursos. Siempre me gustó el tarot. Me atiendo hace años con una astróloga que adoro y ese mundo me resuena. No es que me condicione, pero me da herramientas. Igual, para mí es más fácil tirarle las cartas a otro que a mí misma. Me pienso demasiado.</p><p><b>—¿Sexo a la mañana o a la noche?</b></p><p>—(Risas). Hace un par de años te decía a la mañana. Hoy, en cualquier momento que se pueda está bien. Y agradezcan.</p><p><b>—¿A qué famoso bloquearías de WhatsApp?</b></p><p>—A nadie, soy yo la intensa. Mando audios larguísimos y aviso antes: “Preparate un mate, te mando un podcast”.</p><p><b>—Si vas a un karaoke, ¿qué cantás?</b></p><p>—Shakira siempre aparece. Algún dueto, algo de Disney. Y Luis Miguel o Cristian Castro, que son para cantar a los gritos.</p><p><b>—Lo más loco que hiciste por amor.</b></p><p>—Volar a Nueva York por dos días para ver a alguien. Una relación a distancia, mucha ilusión. Me gusta un poco esa adrenalina. Fue intenso, pero lo hice.</p><p><b>—Si pudieras robarle un talento a alguien, ¿cuál sería y a quién?</b></p><p>—La capacidad de contar anécdotas con rapidez y gracia. Escuché a Moldavsky el otro día y pensaba: qué don para hilar historias, acordarse de nombres. Yo me olvido de todo. Eso me parece un talento enorme.</p><p><b>—Se viene un 2026 movido.</b></p><p>—Sí. Mudanza, casamiento, y <i>Annie</i>. Es un musical histórico, para toda la familia, que habla de esperanza, de familia, de ilusión. Me emociona pensar en estar en el escenario y que él esté en la platea mirándome.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z5W6M26JNVHPHIXYDNSF3IKZJM.jpg?auth=23884db69ce2ce546461f56d3d2a4def2cbef36c61a04e176f4b472347000879&amp;smart=true&amp;width=6048&amp;height=4024" type="image/jpeg" height="4024" width="6048"/></item><item><title><![CDATA[Marcela Iglesias: 30 años de un crimen impune y la búsqueda de justicia a 5000 kilómetros]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/marcela-iglesias-30-anos-de-un-crimen-impune-y-la-busqueda-de-justicia-a-5000-kilometros/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/marcela-iglesias-30-anos-de-un-crimen-impune-y-la-busqueda-de-justicia-a-5000-kilometros/</guid><dc:creator><![CDATA[María Belén  Etchenique]]></dc:creator><description><![CDATA[La nena de seis años murió aplastada por una escultura en el exPaseo de la Infanta. Durante tres décadas, la Justicia argentina le negó a sus padres el derecho a un juicio, dejó que la causa prescribiera y hasta intentó cobrarles parte de las costas de los abogados de los acusados. Ahora, un fallo histórico de la Corte Interamericana pone fin al destrato y condena a la Argentina]]></description><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 12:48:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p> "<b>Este es el primer lugar en el que me puedo expresar. </b>Porque siempre<b> nos han censurado la palabra</b>“. <b>Eduardo Iglesias</b> habla frente a un micrófono. Se dirige a los jueces de la<b> Corte Interamericana de Derechos Humanos</b>, hombres y mujeres de <b>Paraguay</b>, <b>Chile</b>, <b>Brasil</b>, <b>Uruguay</b> y <b>Perú</b>. En el auditorio está su esposa, <b>Nora Ribaudo</b>. Ella ya expuso. Ahora le toca a él. </p><p>A veces, el discurso de Eduardo hace un pliegue. Inicia las oraciones en singular y las cierra en plural. Empieza hablando por él; termina hablando por él y Nora.</p><p>A lo largo de 40 minutos, Eduardo explica cómo su<b> hija de seis años murió aplastada por una escultura de 270 kilos</b>. Dice que la obra estaba en la vereda, instalada de forma precaria e ilegal. Que <b>todo quedó impune</b>. Que <b>no hubo juicio</b> <b>ni un solo condenado</b>. Y que pasaron casi 30 años. </p><p>Usa frases cortas: "<b>Eso me lastimó</b>“, ”<b>Eso me hizo mal</b>“. Las pronuncia al recordar las palabras de una jueza de la causa: ”<b>La muerte de su hija ya fue, ahora estamos en otra cosa</b>“. O al nombrar a<b> Jorge Domínguez</b>, el entonces<b> intendente de Buenos Aires</b>, que equiparó la tragedia con la caída accidental de una maceta de un balcón. También las repite frente a la insistencia de los responsables en <b>culpar a la víctima</b>, en decir que “la nena se había trepado”. Una <b>mentira sostenida</b> incluso ante la imposibilidad de que una niña de 20 kilos moviera una mole de 270 o de que, estando trepada, esa mole le cayera —como ocurrió— de espaldas, <b>matándola en el acto</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7CBJQERY4VDOLP3P3UDUXJWIHA.jpg?auth=729e956b827cf46d2b1a44afe75a43ca09619e64c9774c24cbfc755a915579b7&smart=true&width=900&height=600" alt="Eduardo Iglesias expone el caso de su hija, cuya muerte quedó impune, en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. (CorteIDH)" height="600" width="900"/><p>En un momento de su testimonio, Eduardo elige una imagen para mostrarles a los jueces de qué manera la vida se truncó. “Veo la libreta de casamiento —dice—. [Con Nora] nos casamos el <b>27 de abril de 1984</b>. Marcela nace en <b>1989, un 19 de octubre</b>”. Las fechas marcan un orden, un futuro posible. “Y después paso la página y leo en el<b> certificado de defunción el nombre de mi hija</b>”. Habla con la respiración rota. “No, no hay forma de continuar”, dice y enseguida agrega: "<b>Hay dos personas dentro de mí. Quiero justicia, pero a su vez no queremos pasar por este sufrimiento</b>“. </p><p>Es complejo y lo complejo incluye paradojas. </p><p>Ante los ojos de sus familiares, de sus vecinos y amigos, de los jueces de la Corte Interamericana, Eduardo Iglesias y Nora Ribaudo siguieron. Mantuvieron la promesa de justicia que le habían hecho a su hija, aun cuando tuvieran que ir a <b>buscar esa justicia a cinco mil kilómetros de Buenos Aires</b>. </p><p>Es miércoles, <b>20 de agosto de 2025</b>, en <b>San José</b>, <b>Costa Rica</b>. El punto exacto donde el tiempo, después de casi tres décadas, vuelve a moverse. </p><p>***</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FBDGVF6H7VEYTNIH6KNTUOT3W4.jpg?auth=e665c2d96009c6471606416cd4518092d0556caa469e2fa4f713bd6f8f015016&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Marcela Brenda Iglesias, tenía 6 años cuando, el 5 de febrero de 1996, una escultura metálica de 270 kilos, le cayó encima y la mató en el Paseo de la Infanta, en el Parque Tres de Febrero, de Palermo (Gastón Taylor)" height="4024" width="6048"/><p>Era el <b>verano de 1996</b>. <a href="https://www.infobae.com/tag/marcela-brenda-iglesias-ribaudo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/marcela-brenda-iglesias-ribaudo/">Marcela Iglesias</a> tenía seis años. Había terminado preescolar en diciembre. Le faltaba un mes para arrancar primer grado. Mientras Eduardo y Nora trabajaban, la nena asistía a la<b> colonia de vacaciones del Banco Hipotecario</b>. El 5 de febrero los clubes no abrieron por un feriado gremial. Para no suspender las actividades, los encargados de la colonia organizaron una excursión.</p><p>Llevaron a los chicos al <b>Paseo de la Infanta</b>, en <b>Palermo</b>. En el predio había un carrusel, una hamburguesería y un pelotero. Al llegar, los maestros separaron a los grupos por edad. Marcela aguardaba su turno para jugar junto a dos nenas, <b>Antonella Zazzarino</b> y <b>Lucía Acosta Ryan</b>, un año más chicas. </p><p>Eran las dos y media de la tarde cuando la <b>escultura de dos metros y 270 kilos</b> se desplomó. Hubo llantos, gritos. Un profesor corrió hacia la estructura. La vio a <b>Marcela debajo del hierro </b>y <b>se desmayó</b>. Ella estaba de espaldas; el golpe había sido directo. Sus dos compañeras sufrieron heridas. <b>Lucía Acosta Ryan, lesiones en la pelvis y en un pie</b>. En el caso de<b> Antonella Zazzarino</b> el impacto fue emocional. La obra, en forma de herradura, la rodeó sin tocarla. Salió gateando. Vio a Marcela en el piso. Vio la sangre. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VKTKZWDCVRAONNQJPZKNEYZNAU.jpg?auth=7c5d05fbec547a5e6733b8edb48976ae4faf7a048bb08a7ad51b19a6afbf0c39&smart=true&width=783&height=522" alt="La escultura que causó la muerte de Marcela Iglesias estaba instalada de forma ilegal y presentaba graves deficiencias de seguridad, según peritajes oficiales." height="522" width="783"/><p>Los peritajes posteriores determinaron que<b> la escultura estaba corroída y mal soldada</b>. Que <b>tres de sus bases estaban podridas</b>. Y que el único factor que pudo <b>empujar</b> esos <b>270 kilos de metal </b>fue el clima de esa tarde, con un <b>viento sur a veinte kilómetros por hora</b>. </p><p>Nora y Eduardo estaban en el trabajo. En el teléfono de la oficina recibieron un llamado de la <b>comisaría 23 de Palermo</b>. Les dijeron que había habido un accidente. Pensaron en un choque del micro, en la necesidad de ir a buscar a los chicos. Al llegar a la comisaría y ver a los maestros de Marcela llorando,<b> Eduardo entendió</b>. Siguieron días de desorientación. Su jefe, que también era el de Nora, los acompañó y los ayudó con cada uno de los trámites.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FWUM4ZPRNRGIRL5AL2CRKGD6EU.jpeg?auth=0393eee987b9d2c6d20099abf7a9b71f877895686d2064ac35a982fdada69df4&smart=true&width=4032&height=3024" alt="Nora y Eduardo se conocieron en 1980, cuando coincideron como compañeros de trabajo en la sede central del ex Banco de Boston. (Gentileza Nora Ribaudo)" height="3024" width="4032"/><p>Nora y Eduardo se conocieron en 1980 cuando entraron a trabajar, con pocos meses de diferencia, en la sede central del ex <b>Banco de Boston</b>. Compartían la jornada de 14:30 a 22 en el sector de <i>clearing</i> bancario. </p><p>Los fines de semana organizaban asados entre todos los compañeros y en esos encuentros fueron acercándose más. Empezaron a salir el 7 de diciembre de ese año e inscribieron esa fecha en sus alianzas. El 27 de abril de 1984 se casaron en la <b>iglesia del Niño Jesús</b>, en el centro comercial de<b> Villa Lugano</b>, barrio en el que se instalaron y donde aún viven.</p><p>Entre los proyectos de la pareja, estaba concebir <b>un hijo</b>. Lo buscaron durante cinco años con <b>tratamientos médicos </b>que no funcionaban. Cerca de los cuarenta, Nora quedó embarazada. <b>Marcela nació en el Hospital Bancario</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5BV7WN7GQREZZMZ7H2PINNDAHQ.png?auth=cd678c16f407d2009d8167923b4beb6049faa281e0e9cb2f46f017556cfde1a3&smart=true&width=2451&height=1536" alt="Marcela llenó la casa de canciones, juegos y planes. 
" height="1536" width="2451"/><p>Al principio,<b> fue la inercia</b>. Si oía un ruido en la puerta, Nora giraba la cabeza, segura de que Marcela estaba por entrar. Si amanecía frío, si llovía, despertaba calculando qué abrigo le pondría para llevarla a la escuela. El engaño duraba un segundo. A Eduardo también le pasaba, en especial a la hora de la comida. Ponía <b>tres platos en la mesa</b>. Después, en silencio, retiraba uno.</p><p>En los primeros años <b>la tragedia alteró la escala con la que medían el mundo</b>. Eduardo dejó de ir a los cumpleaños infantiles; la escena lo expulsaba. Afuera, la ciudad se volvió un catálogo de imprudencias. Miraba con severidad al adulto que cruzaba la avenida sin apretar la mano de su hijo. Juzgaba al conductor que permitía a un nene asomar la mano por la ventanilla.</p><p>Adentro de la casa, el miedo cedió gracias a los sobrinos. Marcela era la menor de ocho primos. Con el tiempo esos chicos, hoy adultos, les devolvieron parte de la vitalidad. Pero <b>desarmar la habitación </b>de Marcela fue más difícil. Nora limpiaba el dormitorio, tendía el acolchado, acomodaba los juguetes; cada muñeca, cada peluche. Las hermanas de Nora le pedían que sacara la ropa, que retirara los juguetes. Para Nora, vaciar la habitación significaba<b> despojar a su hija de sus cosas</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJIFPI35SZHTXL27MDPIBWEASQ.png?auth=22373015760ae126652f08152b050c68271ce69fe7ef25d564e7fc6ba58b5ab6&smart=true&width=2575&height=1536" alt="La habitación de Marcela Iglesias Ribaudo" height="1536" width="2575"/><p>Lo hizo por etapas. Primero donó la ropa a una campaña solidaria en el norte del país. Después regaló los muebles a otra nena. Los juguetes quedaron para el final. El sacerdote del barrio le sugirió una imagen: pensar que esos objetos formaban el corazón de Marcela y que cada muñeco era un pedazo de ese corazón para alegrar a un chico. A Nora la idea le pareció “linda”, pero “difícil de ejecutar”. Tardó un tiempo más hasta que pudo. Un día guardó las muñecas y los peluches, los patines y la cocinita, y llevó todo a la <b>Casa Garrahan</b>. </p><p>Marcela murió el <b>5 de febrero de 1996</b>. Nora no sabe cuánto demoró en vaciar la habitación. Sabe que lo hizo después de que cayeran las <b>Torres Gemelas</b>. Lo recuerda por un chiste de su hermana, quien solía decirle que “tenía que caerse el mundo” para que ella se decidiera a hacerlo. </p><p>***</p><p>El <b>13 de febrero de 2026 Nora Ribaudo</b> recibe un mensaje por WhatsApp. El texto le avisa que dos personas están a pocos minutos de llegar a su casa. Enseguida, le pide a su esposo “que vaya bajando”. Tienen 70 y 76 años. Viven en un departamento al que solo se accede por escalera. Unir el piso de arriba con la puerta de calle les exige un tiempo distinto al de décadas atrás. Pero el matrimonio prevé su demora y esa tarde, el ritmo de Eduardo Iglesias es preciso. Cuando las dos personas llegan al umbral del edificio, él desciende del último escalón.</p><p>En el departamento, la luz de la tarde entra a través de un ventanal amplio resguardado por una protección de metal. Cerca de los escalones hay una coqueta reja baja con arabescos. Resulta inevitable preguntarse si la malla protectora y la reja no serán las mismas que bloqueaban el paso cuando Marcela era bebé o daba sus primeros pasos. Ella habitó este departamento en sus primeros días de vida y hasta el fatal 5 de febrero. En cada rincón sobreviven los recuerdos, divididos entre<b> el registro de la ausencia y la vida</b>. </p><p>Están <b>los objetos</b>: un libro de su primera infancia, las pancartas que desde 1996 sostienen el reclamo de justicia y los recortes de diario sobre la tragedia ocurrida treinta años atrás. Y están<b> las imágenes</b>: disfrazada de mazamorrera en un acto escolar; con dos colitas; en una hamaca, con la <b>sonrisa abierta y los hoyuelos marcados</b>; junto a un duraznero; con su peluche a cuestas, en el jardín de la casa de su abuela o en la playa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WW4TAHRQU5ECHIYDUEUSQ2NJPM.jpg?auth=f7c49d758726f5ed64f85763f9a11a395fc24037bc9b2109ab7f94b4e9fa9bd3&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Eduardo Iglesias y Nora Ribaudo, padres de Marcela, buscaron justicia durante treinta años y finalmente lograron la condena internacional del Estado. (Gastón Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>Nora y Eduardo jamás se refieren a la muerte de su hija como un accidente</b>. Un accidente es obra de la fatalidad. En cambio, la muerte de Marcela, un <b>homicidio</b>. </p><p>Nora detalla la cadena de responsabilidades. Explica que <b>Diana González de Lowenstein</b>, dueña de la galería Der Brücke, ocupó 20 arcos ubicados debajo del viaducto del tren y los subalquiló. En uno de esos espacios instaló su propio local. Pero como las obras de arte eran enormes, las sacó a la vereda. La escultura, del artista <b>Danilo Danzinger</b>, carecía de habilitación. La galería, también. <b>Todo el montaje era ilegal</b>.</p><p>La justicia <b>procesó a la galerista y al escultor por homicidio y lesiones culposas</b>. La imputación también alcanzó a<b> tres funcionarios municipales</b>: <b>Héctor Torea</b>,<b> Antonio Mazzistelli</b> y<b> Juan Carlos Favale</b>. Ellos tenían la obligación de controlar el predio. En lugar de hacerlo, permitieron el negocio. Los procesaron además por <b>omitir sus deberes</b>.</p><p>Aunque todas las<b> penas </b>eran<b> excarcelables </b>—es decir, no contemplaban la cárcel—, los años pasaban —uno, dos, tres, siete, ocho— y la causa no se elevaba a juicio oral.</p><p>Llegó 2004. Ese año Marcela habría cumplido 15. Para los primeros días de mayo, el tribunal por fin amagó con iniciar el debate. Nora miró el calendario y midió el tamaño de la pérdida.</p><p>“Otros padres organizan los quince de sus hijas —le dijo a Eduardo—. Nosotros no. Pero <b>por lo menos tenemos que defenderla</b>”.</p><p>El día del cumpleaños hubo una protesta. Familiares y amigos ocuparon la vereda de los <b>tribunales de la calle Lavalle</b>. Llevaron claveles. A los peatones les entregaban un recuerdo, una especie de <i>souvenir</i> de la celebración rota. Era un papel impreso con fotos de Marcela, de bebé hasta sus seis años. Al final de un texto se hacía una pregunta: “<b>¿Por qué por mi muerte no se hace justicia?</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5WV5G6O46VGRFFXXPWWHYX2J4M.png?auth=dee40231342414c85cc88dab31de22b4ee90bf0cfabeb0011f98e9ea2ff4d3f9&smart=true&width=2744&height=1402" alt="En 2004, cuando Marcela Iglesias habría cumplido 15 años, su familia trasladó el reclamo de justicia a la puerta de los Tribunales de Lavalle 
(Gentileza Nora Ribaudo)" height="1402" width="2744"/><p>“La jueza <b>Susana Nocetti de Angeleri </b>permitió estirar los tiempos por casi 10 años”, dicen. Ella precisa: “Los dejó [a los procesados] ponerse en fila india, aceptando más de <b>117 apelaciones </b>y recusaciones; pero fue muy rápida para dictar la prescripción”.</p><p>En <b>febrero de 2005</b>, entró en vigencia una ley —<b>la 25.990</b>— que acortó los plazos en los que el Estado puede perseguir un delito. Y sepultó cualquier intento de justicia del matrimonio. Pero podía ser peor.</p><p>Meses después, la<b> Sala IV de Casación </b>confirmó el fallo<b> e </b>instó a los padres de Marcela a <b>pagar parte de los honorarios de los abogados de los acusados.</b> El sistema les exigía<b> financiar a los mismos hombres que habían logrado que la muerte de su hija no fuera juzgada. </b></p><p>“Nosotros queríamos el juicio. Nos lo impidieron y encima esto. Ahí se armó un revuelo”, recuerda Eduardo. <b>“Primero nos matan a nuestra hija, después nos quieren hacer pagar</b>”. La indignación pública hizo retroceder esa exigencia económica. Y aunque el entonces procurador general de la Nación, <b>Esteban Righi</b>, dictaminó a favor de reabrir la causa, en<b> diciembre de 2007 la Corte Suprema</b> aplicó el artículo 280 y cerró el caso en forma definitiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWSP6UADKZHDFIOF77SKOJIU4Y.jpg?auth=d5fbb334045702e837ea6cb98fe3c6a366208a2e8563d357e25dd210130d59a2&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Desde 1996 en adelante, a lo largo de tres décadas, la familia Iglesias Ribaudo actualizaba la fecha y sumaba un año más de injusticia. (Gastón Taylor)" height="4024" width="6048"/><p>***</p><p>“Uno, dos, tres. Es una prueba de sonido para redes sociales. Uno, dos, tres”.</p><p>La<b> justicia internacional</b> inicia su transmisión con un detalle técnico. Son las cinco y media de la tarde del <b>lunes 9 de marzo de 2026</b>. Del otro lado de la pantalla, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ajusta sus micrófonos. De este lado, en el despacho de sus abogada, Nora y Eduardo aguardan con nerviosismo.</p><p>Siete días atrás Eduardo estaba en un hospital, atravesando una intervención coronaria. Hoy lleva un catéter que asiste el pulso de su corazón. Está sentado a una mesa, junto a su esposa. Treinta años de búsqueda de justicia convergen frente a ellos, en un mosaico de caras en Zoom.</p><p>“Procederé a notificar la sentencia dictada en el <b>caso Iglesias y otros versus Argentina</b>”, adelanta el presidente <b>Rodrigo Mudrovitsch</b>, quien de inmediato lee: “<b>La Corte Interamericana de Derechos Humanos</b>, en su sentencia, <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/10/condenaron-a-la-argentina-por-la-muerte-de-una-nena-en-el-paseo-de-la-infanta-ocurrida-en-1996/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/10/condenaron-a-la-argentina-por-la-muerte-de-una-nena-en-el-paseo-de-la-infanta-ocurrida-en-1996/">declara la responsabilidad internacional de la República Argentina</a><b>...</b></p><p>El matrimonio mantiene la vista en el monitor. A través de los parlantes, el juez enumera las fallas de origen. Lee que el Estado incumplió su deber de<b> regular, supervisar y fiscalizar</b> la instalación de aquella escultura que terminó provocándole la muerte a Marcela. </p><p>Nora y Eduardo escuchan cómo la condena avanza sobre<b> los años de abandono judicial</b>. La voz del magistrado declara que la Argentina<b> violó su obligación de investigar y sancionar </b>a los culpables dentro de un <b>plazo razonable</b>. Treinta años después de la tragedia, la resolución internacional confirma que el Estado <b>garantizó la impunidad</b> y le exige indemnizar a los padres por haberles negado la justicia durante tres décadas.</p><p>Al provenir de un tribunal supranacional, las medidas dictadas son de<b> cumplimiento obligatorio </b>para el país. A Eduardo y Nora, la sentencia les entrega certezas con fechas límite. El Estado argentino tiene <b>un plazo de un año </b>para realizar un <b>acto público</b> de reconocimiento de su responsabilidad y ofrecer<b> disculpas oficiales</b>. Además, el fallo le exige al país la creación de un lugar físico: <b>un espacio memorial y recreativo para la niñez y la adolescencia en honor a Marcela Iglesias</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SZTIDRFENVHGVHEZKUBHAJ2PP4.jpg?auth=6a208325cab7c6067a84b6dbf0dfd93dfdb79a516bb9f80bb4c8ed60a49ecbe6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Organizaciones civiles como Madres del Dolor y la Asociación de Amigos del Lago de Palermo acompañan a la familia desde un inicio. En la imagen se ve, alto y fuerte, el jacarandá que Amigos del Lago plantó a un mes de la muerte de Marcela." height="1080" width="1920"/><p>Esa noche, Eduardo y Nora vuelven a su casa con el celular sonando sin parar. Familiares, vecinos, excompañeros de trabajo, las<b> Madres del Dolor</b> —asociación que ellos integran y nuclea a familias cuyos hijos murieron en hechos violentos— quieren saber, celebrar, acompañar. Nora no había imaginado a tantas personas pendientes de la sentencia. Pensó que solo ellos y los abogados estarían atentos. </p><p>"<b>No es alegría</b>”, lo que siente, explica, “<b>porque Marcela no está</b>“. Es otra cosa: una sensación interna, flotante, difícil de nombrar, como estar un poco en el aire.</p><p><i>Producción audiovisual, entrevistas y narración: María Belén Etchenique / Realizador: Gastón Taylor/ Edición: Florencia Montenegro</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XFST453E5NFE7DEUPLPRC3ZZXM.jpg?auth=94239c883534bd724cbb66d5da5601f611befcd2b093e83d01d3d08a44bd6a96&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Marcela Iglesias tenía seis años cuando murió aplastada por una estatua en el exPaseo de la Infanta.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Pelao Khe: “Ya no estoy vomitando, pero no puedo dejar de verme en el espejo”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/pelao-khe-ya-no-estoy-vomitando-pero-no-puedo-dejar-de-verme-en-el-espejo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/29/pelao-khe-ya-no-estoy-vomitando-pero-no-puedo-dejar-de-verme-en-el-espejo/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[ Tenía seis años cuando empezó a tener sobrepeso y problemas alimenticios. A los 16 pesaba 113 kilos, en cuatro meses de régimen llegó a los 76. “No voy a subir de peso”, dijo, y empezó la bulimia. Se atragantaba con un paquete de galletitas, después sentía culpa y vomitaba. Hoy sufre dismorfia corporal y vive disconforme con su cuerpo. Por qué asegura que si fuera rubio y muy hegemónico no le iría así de bien y que hay algo morboso cuando la gente ve sus videos. La certeza de que la cultura de la cancelación se acabó]]></description><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 05:03:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Si digo su nombre, Alejo Cruzado Antonelli, no tenemos ni idea de quién se trata. En las redes es Alex el Pelao, para todos el Pelao Khe. Es actor, humorista, preparador físico y creador de contenido digital. Tiene millones y millones de seguidores. Es el dueño de un estilo muy propio, delirante, absurdo, casi surrealista. Es parte del programa “Se extraña a la nona” y está a punto de presentar otro proyecto ambicioso también en Olga. Hizo el doblaje de la película de Disney “Zootopia” y participó de la última edición de MasterChef Celebrity que terminó hace pocos días. </p><p><b>– ¿Cuando te definen como influencer porque tenés millones de seguidores, qué sentís?</b></p><p>– Me genera mucha contradicción eso, porque trabajar en un círculo de redes sociales es lo que hizo que mi actor se exponga. Pero la palabra influencer está muy bastardeada, está muy menospreciada, como en su momento muy bastardeado el youtuber y hoy en día un youtuber es una figura fuerte a nivel de medios y convocatoria. </p><p><b>– Te bajan el precio.</b></p><p>– Sí, yo no ando diciendo cómo tienen que vestir las personas… Aunque uno comunique directamente, yo no siento influenciar a la gente con algo, solamente comparto algo que se me pasa por la cabeza.</p><p><b>– Tenés casi 3 millones de seguidores en Instagram y más de 5 millones y medio en TikTok, que es una enormidad. Pueblos enteros en la red. ¿Contaste alguna vez cuántos personajes tenés?</b></p><p>– No conté los personajes. Sí sé cuáles son los personajes que la gente me señala, creo que tengo la misma cantidad de personajes como de personas que me he cruzado en la vida o de estereotipos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BR5FSKWWWJCEBLEMYPBXDRW4QI.jpg?auth=864df8c536d9f8b75e9e97a60694aed92ae0f150eda2e040b99edf801e1ece83&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Aunque uno comunique directamente, yo no siento influenciar a la gente con algo", dijo Pelao Khe (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Que hayas publicado? ¿Más de 100?</b></p><p>– Más de 50, para no tirar 100 por las dudas, 50 sí los tengo registrados.</p><p><b>– ¿Estás actuando ahora?</b></p><p>– Estoy actuando ahora de la persona que está dando la entrevista, pero no desde un lugar malo de que estoy ocultando algo. Estoy sentado de esta forma. Hoy es el momento de la entrevista y todos nos amoldamos en cierta forma a una atmósfera. </p><p><b>“SIEMPRE TODOS ESTAMOS ACTUANDO UN POCO”</b></p><p><b>– ¿Si apagan las luces y sos otro distinto?</b></p><p>– Así no, porque si no sería un psicópata, esquizofrénico, con trastorno múltiple de personalidad. No me considero así, pero siento que siempre todos estamos actuando un poco la situación, hasta para irnos a dormir. </p><p><b>– ¿Cómo hago para entrevistarte entonces? Para lograr que digas lo que pensás si estamos “en posición de entrevista”?</b></p><p>– Yo te prometo ser lo más sincero posible, pero tengo un cañón que me está apuntando y ese cañón es terrible.</p><p><b>– ¿La cámara?</b></p><p>– Te dice: lo que digas va a ser como en un juzgado enorme, pero vamos.</p><p><b>– Empezaste a estudiar canto, danza, actuación desde muy muy chiquito. ¿Cómo llegaste?</b></p><p>– Bailar fue lo primero. A los seis años mi hermana que bailaba, me llevó a la escuela de danza. Me empezó a gustar y seguí yendo todos los años a las clases. Hasta que a los 12, en clase de teatro en el colegio, mi profe Belén nos pone un DVD de una persona que me cambió la vida. Dije: quiero hacer esto. ¿Quién era? Michael Jackson con el video de <i>Thriller</i>, me agarró una fascinación. Jackson hizo que pase de bailar mix a bailar hip hop y del hip hop, pasé a la comedia musical.</p><p><b> – ¿Quién te apoyó en todo esto?</b></p><p>– Mi vieja y mi hermana. Mi mamá nos repartía el arte. Siempre tuvo a flor de piel lo artístico, cantaba en mi casa. Estuvo ahí siempre la semilla y dijo: ustedes profesionalicen lo que yo no profesionalicé.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7LX354DXGNCSNJQHKZL46MWLUU.jpg?auth=7d77b18eb0f6ae65029a9b06f61f25702d8ab79fb618754701fd77bb5a9b1283&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Mi profe Belén nos pone un DVD de una persona que me cambió la vida. Dije: quiero hacer esto. ¿Quién era? Michael Jackson con el video de Thriller", recordó Pelao Khe" height="1080" width="1920"/><p><b>“QUIZÁS HOY ESTOY HACIENDO LO QUE MI VIEJA QUISO HACER Y YO NUNCA QUISE”</b></p><p><b>– ¿No lo hizo profesional? </b></p><p>– No y también eso tuvo una carga. Hubo un una patadita, un empujoncito medio firme. “Hacélo”. No fue solamente que a mí me gustó el arte. Quizás hoy en día estoy haciendo lo que mi vieja quiso y yo en realidad nunca quise. No sé. </p><p><b>– ¿Lo hablaste en terapia?</b></p><p>– Todavía ese tema no. </p><p><b>– El otro día me dijo el Trinche que siente que uno es adulto cuando está orgulloso de sus viejos.</b></p><p>– Lo comparto y lo tomo.</p><p><b>– ¿Estás orgulloso de tus viejos?</b></p><p>– Sí, muy. Ya los maté en la adolescencia, después dio la vuelta y empecé a comprender desde el amor. “Te comprendo con todo lo que sos y tus bajezas, tomo todo”, estoy en esa etapa con ellos. Con el último que lo hice fue con mi papá, mi vieja se murió en 2015. Conviví con mi viejo hasta no hace mucho, no había convivido nunca, desde el año 2020 a 2024. Convivir me hizo conocer ese hombre, verle el niño, ver el adolescente de mi viejo, yo no lo había visto, siempre era “papá”. Y ahí dije, te amo, viejo. Lo pude abrazar desde otro lugar, no desde la idealización, sino “viejo, gracias, entiendo por qué me diste y por qué no me pudiste dar”. Y ahí me llenó, me dejó pleno, sin reclamo.</p><p><b>– No lo vivís con tristeza.</b></p><p>– Quizás es algo que tengo que trabajar porque todo lo vivo como algo muy pragmático, lógico. Las emociones las acomodo. Entonces a veces me cuesta que las emociones me agarren. </p><p>–<b> No salen las emociones.</b></p><p>– Me cuesta bastante, me cuesta ponerme en ese lugar.</p><p><b> – ¿No llorás?</b></p><p>– Lloré anoche por mi perrita. Sí, hay cosas que me pueden, los animales me parten la cabeza. Se murió el 18 de diciembre y tengo en la escalera su collar, yo me acuesto y lo veo. Y tengo una ilustración con imán en la heladera, no me lo quiero olvidar nunca. La tengo presente todo el tiempo y me puede. Es algo que me sigue doliendo un montón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6ULGRYGGUNFCNGCXVNIIB3IZMY.jpg?auth=6dd71cbff3bce160470bf0e0e47f36d9f10c37adc102819962100177ac2fb5c8&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Lloré anoche por mi perrita. Sí, hay cosas que me pueden, los animales me parten la cabeza", contó Pelao Khe en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– Hay gente que elige borrar lo perdido. </b></p><p>– Lo hice con mi vieja esto de no tener nada y creo que fue el peor error. Decir, evado. </p><p><b>– ¿No quedarte con nada de ella?</b></p><p>– Con nada, no tener algo cerca, buscarle la evasión. Y justamente con mi perra estoy tratando de hacer otro duelo, recordar. Abro siempre en la heladera y tengo un imán con una ilustración que me hicieron de ella, la veo, la toco, le doy un beso al foto, abro y sonrío cada vez, genero una asociación positiva de esta muerte. ¿Por qué no darle un giro y decir gracias? Gracias por estar 15 años en mi vida. En todo plano, todo es gracias, lo que se va lo agradezco, lo que viene lo agradezco todo.</p><p><b>– ¿Duele?</b></p><p>– Sí, me duele saber que se fue esa parte de la vida, representa una etapa. Murió un poco ese Alejo con su perra, ese pibe muere un poco, se transmuta a otro plano. Duele.</p><p><b>– Tus videos son muy particulares. En estos tiempos de filtros no tienen filtros. Son fáciles de comprender y te reís fácil. ¿Vos decís que sos amante de lo cringe? ¿Lo cringe es lo que está por encima de todo?</b></p><p><b>“SI YO FUESE RUBIO Y HEGEMÓNICO NO ME IRÍA ASÍ, HAY UN COMPONENTE MORBOSO, QUE DIGAN UN POQUITO: ¡QUÉ ASCO!”</b></p><p>– Ese componente es el aditivo del video, y la comedia es el azúcar. Si los videos de una persona te dan vergüenza ajena y decís, ¿qué hace esta persona? ¿Qué está haciendo? La ves, te quedás y decís, ¿qué es esto que me genera? ¿Por qué me lo genera? Te da vergüenza y ese es el componente que te agarra. Por eso le pongo ese cringe y lo dejo en ese lugar. Porque si yo tuviera pelo, si yo fuese rubio, con una cabellera medio tirada para el costado y fuera muy hegemónico, no me iría así. No, porque no hay un componente morboso para la gente. “¡Qué asco!” Que digan un poquito, ¡Qué asco!</p><p><b>“VES UN PELADO CON UN BIGOTE QUE SE HACE EL BEBÉ Y DECÍS, ¡QUE HORROR! EL HORROR TE HACE QUERER SEGUIR VIENDO MÁS”. </b></p><p><b>– ¿Por qué, “qué asco”?</b></p><p>– Un pelado con un bigote que se haga el bebé, vos decís, ¿qué es esto? ¡Qué horror, por Dios! Ese “qué horror” es lo que te hace querer seguir viendo más.</p><p><b>– ¿Qué te gustaría que le pasara al que te está mirando? ¿Qué asco?</b></p><p>– Ya sé que dicen qué asco y qué horror. Me encantaría que sigan diciéndolo y que le siga generando una emoción fuerte.</p><p><b>– ¿Vos lo pensás para provocar rechazo o lo entregas y que sea lo que Dios quiera?</b></p><p>– Es generar contrapuntos. Sabes qué contrapunto genera este asco, rechazo. Yo con casi 30, pelado así me dejo un bigote y me hago el bebé o me hago boludo y pongo una voz finita y yo sé que hay un contrapunto. </p><p><b>- No es solamente cringe para disgustar, es delirante, absurdo tu humor.</b></p><p>– Sí, me gusta mucho el humor absurdo, que no tenga sentido, que no tenga fin. Como si yo te pudiese cortar una partecita de una situación de la realidad, pero sin el fin y el comienzo, no tener que explicarte quién es, hacia dónde va.</p><p><b>– ¿Cómo decidís qué marcas sí y cuáles no? ¿Cómo las elegís?</b></p><p>– Si pagan arriba de 20 millones, sí. Mentira, con una marca para el sí y para el no lo que trato de contemplar es si hay algo que nos alinee. Si vamos a tener que sacrificar mucho de nuestra comunicación los dos siento que no tenemos que ir para ese lado. Porque termina saliendo mal. Me gusta que le vaya bien a la marca también. No me gusta quedarme solamente con un pago y que tenga 11 me gusta la publicación.</p><p><b>– ¿Qué pensás del canje?</b></p><p>– El canje es complicado.</p><p><b>– Hay gente adicta al canje, ¿viste?</b></p><p>– Es adicta al canje. Me da culpa con la gente que me ve estar viendo: gracias a la zapatilla de 2000 dólares chicos, qué buena la cafetera… Todo ese acceso por demás me da cosa, que me vean tan consumista. Si soy así, prefiero guardármelo puertas para adentro.</p><p><b>– Te pido por favor que no hagas canje solo por una cafetera. Andate a Turquía en business si vas a hacer un canje.</b></p><p>– Nunca viajé en business ni en primera. Estaría bueno que la gente cuando lea la entrevista comente ¿qué estaría bueno de mínimo? ¿Cuál es el mínimo para hacer un canje? ¿Y por qué no debería hacer un canje? Una cafetera de esa marca en la que ya estaba George Clooney no sé cuánto salen. ¿Y hamburguesas? He hecho un canje de hamburguesas. Me han mandado dos hamburguesas y yo hice canje. “Qué buenas que están, tienen que probar las hamburguesas con las papas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4OYQ5BDAWVGDRMOTJDAKQGUHPU.jpg?auth=fed856b117dea5e9a617d8cfdddff7e60dc0f57d50c6cc215fade3179ea5820d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me gusta mucho el humor absurdo, que no tenga sentido, que no tenga fin", explicó Pelao Khe" height="1080" width="1920"/><p><b>– Se lleva mucho el canje para irse de vacaciones, cinco estrellas, o a un hotel</b><i><b> all inclusive</b></i><b>. Y después muestran un poquitito.</b></p><p>– Impresionante. Está el baño y están ellos. “Acá estoy, muchas gracias a…” Me da envidia, se animan, ¿viste? No lo digo como algo malo, es un recurso el canje muy interesante. Justo venía viendo historias de canje, todo el mundo se fue de viaje con canje. Yo me fui hace poco de viaje.</p><p><b>– Sin canje, es una fiaca.</b></p><p>– Es que siempre vas a tener que sacar el teléfono. En tu momento más íntimo tenés que tirar la historia de lo que estás haciendo y también un poco de entrometerse en tu vida. La gente va a saber que te fuiste de viaje, pero me gustaría que vean un carrete, no que vean cómo era el hotel, cómo era la cama, qué morfé, qué no, en qué viajé, si me senté en el asiento L o en el S, si me fui en un auto. Quiero intimidad, ya que muestro todo es guardarte un poco intimidad.</p><p><b>– ¿Mostraste tus vacaciones?</b></p><p>– Lo único que se vio de mis vacaciones fueron vídeos que yo grabé de humor.</p><p><b>– ¿Tus relaciones las mostrás? </b></p><p>– Las relaciones se ven un poco, pero no me grabo en mi intimidad ni comparto cuál es mi dinámica con la persona que comparto, no me gusta. Sí, nos mostramos. Con Juliana Savioli nos mostramos porque laburamos juntos. Pero de repente sacar el teléfono y grabar una historia cuando estoy comiendo con ella… Y le digo gorda y le clavo un beso… Eso no.</p><p><b>– Mirás el teléfono a cada rato, aunque esté dado vuelta. Es como un apéndice, supongo. ¿No te lo olvidás en algún lado alguna vez?</b></p><p>– No. Y no te lo digo orgulloso. Tengo un promedio de 13 horas o 13 a 14 horas de pantalla por día.</p><p><b>“NO PUEDO SOLTAR EL TELÉFONO. DEBERÍA NO LLEVARLO AL BAÑO CUANDO VOY A BAÑARME”</b></p><p><b>– ¿Pensaste en hacer un detox?</b></p><p>– No puedo, No puedo soltar el teléfono. No puedo porque hago redes. ¿Sabés cual es el detox, que sí debería hacer? No llevarlo al baño para bañarme, a la mañana no agarrarlo apenas me levanto, al menos durante una hora y si voy a comprar llevar efectivo o llevar la tarjeta, llevar el teléfono me parece una boludez. </p><p><b>– Casi 14 horas por día. ¿Terapia en que quedó?</b></p><p>– Hay algo raro ahí. Terapia en 2024, hasta 2025 me sirvió mucho. Después del Movistar Arena de “Se extraña a la nona”</p><p><b>– ¿Qué pasó en ese momento?</b></p><p>– Muchos estímulos. Yo me descuidé en todo sentido. Estaba inestable. Venía de una mudanza, mucho laburo. Huevada, laburo y un poco descuidar. Yo siento que la emoción, más allá de estar en la cabeza, viene de una alteración química un poco en tu cuerpo, hay que ver si el sueño no está bien o si la alimentación está bien o si hay una sustancia. Nunca hubo sustancias, pero sí hay una cosita de más puesta ahí, hay alteraciones. Para sacar y acomodar los pensamientos empecé terapia, me sirvió. Después dejé.</p><p><b>“LOS PROBLEMAS ALIMENTICIOS EMPEZARON A LOS SEIS AÑOS. SIEMPRE HUBO ANSIEDAD CANALIZADA EN LA COMIDA. SIEMPRE HUBO SOBREPESO”</b></p><p><b>– En MasterChef contaste por primera vez que tuviste problemas alimenticios. Cuando eras chico. ¿Cuántos años tenías?</b></p><p>– Los problemas alimenticios empezaron a los seis años desde la obesidad, alimentarme mal. Siempre hubo ansiedad canalizada en la comida. Siempre hubo sobrepeso, sobrepeso, sobrepeso. Cuando llega la adolescencia explota este deseo de querer terminar con este sobrepeso. Entonces recurro a un famoso doctor muy conocido para bajar de peso y empiezo a bajar.</p><p><b>“PESABA 113 KILOS Y LLEGUÉ A PESAR 76 KILOS. DIJE: YO NO VOY A VOLVER A SUBIR DE PESO. Y EMPEZÓ LA BULIMIA”</b></p><p><b>– ¿A qué edad?</b></p><p>– Esto fue en el año 2012, cuando yo tenía 16 años, pesaba 113 kilos. Fui y en cuatro meses llegué a los 76 kilos. Todo se nubló. En ese tiempo se nubló todo. Todo era “63 calorías”. Y si camino para allá, ¿cuánto gasto? ¿Y esto qué tiene? Era una nube. Se había transformado el mundo, como si me hubiesen puesto unos lentes 3D activados para otra cosa. Y ahí empezó el problema. “Yo no voy a volver a subir, no voy a volver a subir de peso”. Y empezó la bulimia, ahí empezó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QZYNHJ7JUJBBBIJBOGPXGXNIP4.jpg?auth=4c41adefff81d7be0d6308c109394dc66a44b36c3b4e30d9e52fa6e7343f3a47&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cuando llega la adolescencia explota este deseo de querer terminar con este sobrepeso", contó Pelao Khe " height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿En medio del tratamiento o después?</b></p><p>– Después.</p><p><b>– Para no volver a pesar un poquito más, vomitabas.</b></p><p>– Si. Concretamente, “bajé de peso, estoy controlado, me como un cassette de queso (así le decían) con dos círculos de tomate con media rodaja de pan lactal”.</p><p><b>“ME ATRAGANTABA CON UN PAQUETE DE GALLETITAS O LO QUE SEA Y DESPUES ME VENÍA LA CULPA. VOMITAR, VOMITAR, VOMITAR”</b></p><p><b>– ¿Eso era una comida?</b></p><p>– Por ejemplo, un desayuno con infusión caliente. Después, pasaron unos meses y digo: mierda, necesito comer algo. Me atragantaba con un paquete de galletas, lo que sea, y después me venía la culpa. Vomitar, vomitar, vomitar. Y así fue tiempo y tiempo. Destrucción, destrucción. Hoy en día tengo mis mambos. Hasta hoy en día tengo, con mi físico, con mi cuerpo, mambos que no supero. Siento que son parte de mí. No digo que no haya que cambiarlos, pero no se me fueron nunca. Lo que ya no hago y mantuve muchos años por suerte, en eso me ayudó muchísimo compartir, empezar a tener otro estilo de vida y el entrenamiento, es que ya no estoy vomitando. Pero no puedo dejar de verme al espejo.</p><p><b>“YA NO ESTOY VOMITANDO PERO NO PUEDO DEJAR DE VERME EN EL ESPEJO”</b></p><p><b>– ¿Cuántos años duró la bulimia?</b></p><p>– Fue desde el año 2012 y se terminó en 2018, ponele, con recaídas. Ahí empecé un poco a bancármela si me mandaba atracones. El problema seguía porque seguía con los atracones. Después con MasterChef cuando empecé a cocinar algo se empezó a corregir un poco. Darle presencia a la comida sobre todo, algo que no me estaba pasando, al momento de comer. Estoy mucho mejor, pero fueron años.</p><p><b>“YO ENTRENO, ME CUIDO, NO CHUPO, PERO A LA NOCHE AGARRO UN KILO DE HELADO Y ME LO DESTROZO” </b></p><p><b>– MasterChef fue hace poco. ¿Durante todos estos años todavía estaba la complicación con la comida?</b></p><p>– La complicación de la comida era la compensación. Esto siento que le debe pasar a mucha gente. “Yo entreno, tengo un buen estilo de vida, yo me cuido, yo no chupo. Pero después agarro un kilo de helado, me lo destrozo a la noche y vuelvo a entrenar”. Eso es una mala educación enorme, me pasaba hasta ese momento. Ahora no tengo ese atracón y esa cuestión de matarme y volver. No sé si me habré asqueado de ver tanta comida, no sé qué pasó, pero me ordenó.</p><p><b>– ¡Qué desafío con esta historia de problemas con la comida desde los seis años tener que cocinar en público! ¿Dijiste que sí de una?</b></p><p>– Lo tuvimos que pensar mucho con el equipo.</p><p><b>– ¿Quién es el equipo? ¿Los personajes?</b></p><p>– Jajajajaja. Me da vergüenza decir equipo porque es como si yo fuese Lali. ¿Quién es este pibe? Fue con mi representante. ¿Conviene o no conviene? ¿Tenés miedo? Te estás por meter a un medio distinto a lo que venimos haciendo.</p><p><b>“LA COMIDA ERA COMO UNA DROGA”</b></p><p><b>– Sobre todo te estabas por meter con la comida.</b></p><p>– Con la comida no tenía buena relación. La comida era como una droga. Creo que me tuve que enfrentar un poco a reinterpretar esa droga, a verla de otro lugar, a apreciarla, a entender que un poquito de esto más hace la diferencia o a que esto es menos, a lo que realmente se requiere para llegar a un resultado con la comida. Y que no sea un “me trae esa milanesa”. Construir, hacer esa comida, te hace valorarla desde otro lugar.</p><p><b>– ¿Seguís cocinando?</b></p><p>– Sigo cocinando. La semana pasada les cociné a mis amigos otra vez, después de un viaje, me gustó. El momento de la comida es algo que no deberíamos perder.</p><p><b>– ¿Podés disfrutar del placer de comer? </b></p><p>– Sí, es proporcional a lo que me costó, costó hacer esa comida, una hora y media o lo que sea. Salió de un esfuerzo, salió de un tiempo, valorarlo es darle el lugar a la comida. No comemos igual cuando nosotros cocinamos que cuando vamos a un restaurante o cuando pegás un delivery, es otra cosa.</p><p><b>“MI CUERPO NO ME GUSTA NADA, NO ESTOY CONFORME, NO ME SIENTO BIEN”</b></p><p><b>– Dijiste al pasar que todavía tenés rollos con el espejo.</b></p><p>– Sí, todo el tiempo. No me gusta mi cuerpo, no me gusta nada. Es no gustarme, no estar conforme con nada. No estoy conforme, no me siento cómodo, no me siento bien. No me siento como me gustaría sentirme. Tengo una imagen creada de lo que debería ser que no está. Hay algo disconforme constantemente, pero genero discursos que acompañen esto disconforme para sentirme un poco mejor. Digo “a todo el mundo no le gustan los rubios”. “Sos pelado, pero hay pelados que gustan, mirá a “La Roca”. </p><p><b>– Sos muy alto, gustan los altos. </b></p><p>– Pero alto… Me puedo poner zancos y ya estoy. Hay un lugar feo, el que tiene dismorfia corporal no le entra ninguna bala. Te lo puedo asegurar porque hablo con personas que tienen dismorfia corporal. Yo les digo “sos una persona hermosa, mirá lo que sos”, “qué preciosidad que sos”. Y ojo que yo no juzgo al otro, que me juzgo a mí. Pero cuando te lo dicen a vos no lo ves, es como si estuvieses sordo. No entra.</p><p><b>“NO HAY ETAPA DE LA VIDA EN QUE YO ME HAYA GUSTADO”</b></p><p><b>– ¿Te ves así en cualquier situación? ¿Cuando estás entrenado, cuando estás flaco, cuando estás gordo? </b></p><p>– Yo no me acuerdo, te lo puedo jurar, no tengo etapa de la vida donde me haya gustado. No tengo etapa de la vida donde yo me haya visto a un espejo y haya dicho: wow, me amo.</p><p><b>– Juliana, tu novia, ¿cuando te dice algo lindo tampoco entra?</b></p><p>– No. Me demuestra lo hermoso, me da cariño, lo recibo. Pero con ese tema no le creo. </p><p><b>– Terapeutas tampoco. ¿Te sentís condenado?</b></p><p>– Quemado. Estoy quemado. Pero no estoy cerrado. Por eso me tengo que ir reinterpretando todo el tiempo, porque si no, no llegas a ningún lado. Es hablarte de otra forma, nada más.</p><p><b>– Te vamos a ver mucho este año.</b></p><p><b>“VAMOS A SER PROVOCATIVOS, LA INDUSTRIA VIENE CON LA IMPRONTA DE QUE LA CULTURA DE LA CANCELACIÓN SE ACABÓ”</b></p><p>– Sí, en otro formato, no lo tradicional que estamos acostumbrados a ver del streaming cien por ciento, es un contenido on demand de humor que vamos a estar haciendo junto a unos colegas muy grosos de la industria. Vamos a ser provocativos esta vez. </p><p><b>– “Que nos cancelen si quieren”. </b></p><p>– Sí, un poco sí. Ojo, hay cosas con las que no se jode. Ay, ya con esa frase estoy dejando de ser provocativos. Creo que toda la industria, desde los Estados Unidos viene con una impronta de decir “perdonen, pero la cultura de cancelación métansela en el medio, porque acá se acabó el cuidarse con esto y cuidarse con esto otro”. También a nivel global se alimenta que haya una transformación en el humor.</p><p><b>– Sería, vamos a reírnos.</b></p><p>– Sí, vamos a reírnos. Y de lo que no, deberíamos reírnos también.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OV6URM2CYVAVJOCZPYOT5T3JSQ.jpg?auth=f6bd3d4c04ca94be864e28f7ff7633b7fa163699e29beaa24f478c5f5e408574&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Gavotti]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“No me dolía tanto morir, me rompía pensar cómo iba a ser la vida de mis papás sin mí”: un diagnóstico severo y la lucha de Valentina]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/28/no-me-dolia-tanto-morir-me-rompia-pensar-como-iba-a-ser-la-vida-de-mis-papas-sin-mi-un-diagnostico-severo-y-la-lucha-de-valentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/28/no-me-dolia-tanto-morir-me-rompia-pensar-como-iba-a-ser-la-vida-de-mis-papas-sin-mi-un-diagnostico-severo-y-la-lucha-de-valentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[A los quince años, una tarde cualquiera sintió que una de sus piernas estaba inflamada y caliente. El diagnóstico fue inmediato. Tenía un tumor maligno: sarcoma de Ewing. La vida de una joven que se quebró por completo a partir de una enfermedad que desconocía. Atravesó quimioterapias, tratamientos, mudanzas, cambios físicos y pérdidas, pero nunca perdió la esperanza. Hoy, con 25 años y curada por completo, cuenta su experiencia en otro capítulo de Voces]]></description><pubDate>Sat, 28 Mar 2026 04:47:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>A los 15 años, la palabra <i><b>sarcoma de Ewing</b></i> partió en dos la vida de <b>Valentina Rodriguez</b>. Hasta ese momento, todo era movimiento: deporte, baile, amigos, una adolescencia “de manual”. “Era una chica muy activa. Amaba bailar, hacía coreos todo el tiempo y se las mostraba a mi familia”, recuerda. Nada hacía prever que, en cuestión de semanas, su mundo se trasladaría de Santa Fe a una sala de oncología pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires.</p><p>El diagnóstico llegó sin rodeos. <b>“Tenés un tumor maligno en la pierna”</b>, le dijo su médica. Pero no fue esa frase la que la quebró. Fue otra, más concreta, más visible: “Se te va a caer el pelo”. “Ahí lloré —cuenta—. Fue cuando entendí que estaba atravesando cáncer”.</p><p>Durante un año, su vida se organizó entre ciclos de quimioterapia, internaciones y una cirugía compleja que incluyó un trasplante óseo. En paralelo, <b>tuvo que aprender a convivir con el miedo, con la pérdida y también con la mirada de los otros</b>. “Lo que más me dolía era eso: que te miren como algo raro. Yo siempre digo: miralo, sonreíle, pero no le tengas lástima”, asegura en esta charla con el ciclo <b>Voces</b> de <i><b>Infobae</b></i>.</p><p>Hoy, diez años después, Valentina no solo está curada: <b>es médica</b>. Y encuentra en su historia una herramienta para acompañar a otros. “Soy quien soy gracias a lo que viví”, dice. Y no duda: “Si no hubiese sido por un donante, hoy no tendría mi pierna”.</p><p><b>—Diez años después, ¿qué te pasa cuando mirás para atrás?</b></p><p>—Es muchísimo. Pasó mucho tiempo, pero también siento que todo eso sigue muy presente.</p><p><b>—¿Cómo era tu vida antes del diagnóstico?</b></p><p>—Muy normal. Vivía con mis papás y mi hermano mayor. Hacía deportes, bailaba, estaba con amigos, estudiaba. Era muy activa.</p><p><b>—¿Y en el colegio?</b></p><p>—Muy bien, era estudiosa, de las que se sientan adelante.</p><p><b>—Todo venía bien, ¿cuándo aparece la primera señal?</b></p><p>—A los 15 años. De un día para el otro se me inflama la pierna derecha. Estaba caliente, más grande que la otra y me latía. No había tenido ningún golpe. Me hicieron estudios, pero no aparecía nada. En una resonancia se ve algo raro y me dicen que había que hacer una biopsia en Buenos Aires. Yo vivía en Santa Fe.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JPSW75BCZBCHDPYMIF5UHVVLBY.jpg?auth=7eb449f5cbebc08e9d12e9ab87dead604cd569e0d73bdfd77ff99f9965663d81&smart=true&width=1920&height=2754" alt="A Valentina a los 15 años le diagnosticaron Sarcoma de Ewing." height="2754" width="1920"/><p><b>—¿Con quién viniste?</b></p><p>—Con mis papás. Mi hermano se quedó allá. Me internan en el Hospital Italiano, en oncología pediátrica, y yo pensé que era una guardia. <b>No entendía qué significaba oncología a los 15</b>: fui toda bronceada, con el pelo larguísimo, re adolescente. </p><p><b>—¿Cuándo te dicen lo que tenías?</b></p><p>—Después de la biopsia, Patricia, la oncóloga me dijo: “Tenés un tumor maligno en la pierna y tiene nombre y apellido, es un sarcoma de Ewing”. Yo seguía sin caer. </p><p><b>—Vos tenías 15. A esa edad uno se siente inmortal, nada puede pasar.</b></p><p>—Sí. Miraba a mis papás y los veía lagrimeando, pero yo no entendía. Caí cuando me explicaron los efectos de la quimioterapia. No lloré por irme a Buenos Aires ni por estar internada. Lloré cuando me dijeron: “se te va a caer el pelo”. Ahí entendí todo. Porque el pelo es identidad, más a esa edad. No es superficial. Además yo asociaba el cáncer con eso: chicos pelados, pálidos, flacos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6S2QMOKF2RABLAV6QWVT5FI6DA.jpg?auth=bc926fb92182d55808fb1a4aa6cb77fc189cf1c554105130e948587857a9edc0&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Valentina Rodríguez: "No entendía qué significaba oncología a los 15"" height="1920" width="1920"/><p><b>—¿Sabías lo que era la quimioterapia?</b></p><p>—No. En mi caso era endovenosa. Eran ciclos de quimioterapia cada 15 días: cinco días internada y diez de recuperación. En esos días aparecían los efectos: anemia, fiebre, a veces tenía que volver a internarme. Después venía la cirugia. Pero lo más duro fue el pelo. Me lo corté para hacerme una peluca, pero con cada ciclo se caía más. Me bañaba despacio porque se me quedaba en la mano. Mi mamá limpiaba mi almohada cuando yo me levantaba. Hasta que decidí raparme.</p><p><b>—¿Cómo fue ese momento?</b></p><p>—Te sentís muy expuesta. Y no solo por vos, sino por la mirada de los otros. Dentro del hospital todos estaban en la misma, pero afuera la gente se quedaba mirando. Eso fue lo que más me dolió de todo el tratamiento.</p><p><b>—¿La mirada ajena?</b></p><p>—Sí. Por eso siempre digo: miralo, sonreíle, pero no le tengas lástima. <b>Tratá a la persona con naturalidad, como alguien que está atravesando un proceso. No desde el “pobrecito”</b>. Porque uno ya se siente muy expuesto y esas actitudes son las que más te golpean emocionalmente.</p><p><b>—Cuando llega el diagnóstico también llega la decisión de hacer el tratamiento en Buenos Aires. ¿Cómo fue eso?</b></p><p>—La oncóloga no nos dio opción: había que venir a vivir acá. Y así fue. Yo lo tomé como algo que tenía que atravesar. Tenía 15 años, toda una vida por delante, y siempre fuimos muy positivos. Sabía que no me iba a frenar.</p><p><b>—¿Nunca dudaste de que te ibas a curar?</b></p><p>—No. Pero sí tomaba dimensión cuando veía chicos que empeoraban o fallecían, algunos amigos. Ahí pensaba que me podía pasar.</p><p><b>—¿Qué te dolía más en esos momentos?</b></p><p>—Pensar en mis papás. No tanto en mi muerte, sino en cómo iba a ser su vida sin mí. Eso me rompía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3SKQZKPTARHPVJJ6NYAJIBTT6U.jpg?auth=c6dd0c7f51587ddc157914837c327a4d905fbc8e2d52d8158e54199da0507943&smart=true&width=1920&height=1270" alt="Durante su tratamiento Valentina vivió Randald McDonald." height="1270" width="1920"/><p><b>—¿Cómo fue el vínculo con tus papás durante la enfermedad?</b></p><p>—Con mi mamá hizo que se fortaleciera muchísimo más. Se mudó conmigo y estuvo a mi lado todo el año de tratamiento. Eso nos unió mucho. Hoy es mi compañera en todo.</p><p><b>—¿Se lo dijiste?</b></p><p>—Sí, lo sabe (risas).</p><p><b>—¿Tu papá?</b></p><p>—Se quedó con mi hermano, pero siempre estuvo. Ellos dos también tienen una mentalidad muy positiva, que me ayudó mucho. Venían a visitarme y yo también volvía a Santa Fe cuando podía.</p><p><b>—¿Cómo aparece la Fundación Ronald McDonald?</b></p><p>—En el hospital nos hablaron de la “Casita”. Mis papás me preguntaron qué prefería: si quería ir ahí o a un departamento. Yo elegí conocerla y no dudé.</p><p><b>—¿Y qué te pasó cuando llegaste?</b></p><p>—Me sorprendió. Es un lugar grande, donde conviven 30 familias con chicos que están atravesando enfermedades y están lejos de sus casas. En un departamento iba a estar sola con mi mamá, en cambio ahí había una red de contención de chicos y padres que están pasando por lo mismo, entonces se arma una gran familia. Hasta el señor de seguridad las veces que tenía fiebre nos acompañaba a la guardia. Con muchos sigo en contacto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PTKJFD7R4NFGLJCVSM7M4UK3TA.jpg?auth=04e89e881a2b272fe29202ebf4bafacccc5974277ee260d9e3f04dd6f47e4416&smart=true&width=1920&height=1440" alt=""Se te va a caer el pelo", le dijeron. "Ahí lloré —cuenta—. Fue cuando entendí que estaba atravesando un cáncer."" height="1440" width="1920"/><p><b>—¿Cómo era vivir ahí?</b></p><p>—Tenías todo: habitación y baño privado, espacios comunes, biblioteca, sector de juegos de mesa, talleres de pintura, cosas para distraerse. Y pude seguir estudiando, no perdí el año porque los profesores iban ahí. </p><p><b>—Los logros me imagino que se compartían.</b></p><p>—Sí. Cuando a uno le daban el alta, se festejaba entre todos. Eso te hacía sentir que no estabas sola.</p><p><b>—Pero también había momentos duros.</b></p><p>—Sí. Dos amigos murieron, Guille y Nacho. Es un vínculo muy fuerte el que se genera ahí, una amistad distinta, Compartís todo, hasta los chistes del hospital o de la medicación. Y cuando ves que no mejora, tomás dimensión de lo que te puede pasar, porque es alguien de tu misma edad. Me quedaron recuerdos muy fuertes. Mensajes de “cuando nos curemos vamos a hacer tal cosa”. Y los tengo guardados.</p><p><b>—¿Dudaste alguna vez?</b></p><p>—Nunca. Siempre fui muy positiva. La enfermedad también me llevó a ser así y tener la certeza de que tenía una vida por delante. Que después de eso quería estudiar, recibirme, hacer un montón de cosas.</p><p><b>—¿El tratamiento que te indicaron cómo era?</b></p><p>—Eran diez ciclos de quimioterapia cada 15 días, luego la cirugía, que implicaba sacar parte de la tibia y hacer un trasplante óseo. Tuve que firmar un consentimiento en el que aceptaba que, ante cualquier complicación, podían amputarme la pierna.</p><p><b>—Tenías 15 años…</b></p><p>—Sí, y quería ser bailarina. Ahí se me cayó un sueño porque me dijeron que no iba a poder hacer actividades de alto impacto: ni correr, ni saltar ni bailar. De hecho, ahora tampoco puedo hacerlo.</p><p><b>—¿Cómo enfrentaste ese momento?</b></p><p>—Me entregué a la cirugía. No sabía cómo me iba a despertar, si iba a tener la pierna o no. Pero salió todo bien. Y también gracias a que hay gente que dona.</p><p><b>—¿Ese trasplante requería un donante?</b></p><p>—Sí, pero no es como un órgano. En el caso del tejido óseo no hay que esperar a un donante sino que existe un banco de huesos en el Hospital Italiano donde ya hay material disponible. Se hace un estudio para encontrar el que mejor se adapte en tamaño y forma, y listo.</p><p><b>—O sea que no había lista de espera.</b></p><p>—Claro, no como en otros trasplantes. Tampoco hay rechazo como en los órganos.</p><p><b>—¿Cuándo te dicen que es el momento de operar?</b></p><p>—Ya estaba planificado desde el inicio. Empecé la quimioterapia el 2 de diciembre y me operaron el 15 de abril, justo el cumpleaños de mi mamá. Todo ese tiempo fue para reducir el tumor. </p><p><b>—¿Cómo fue la rehabilitación?</b></p><p>—Larga. Tuve que aprender a caminar de nuevo y la pierna no la siento igual, es más pesada porque tengo fierros, tornillos, clavos, un montón de cosas. Fue un proceso muy largo. Primero estuve en silla de ruedas, después con andador, cargando peso de a poco. Todo tenía que afianzarse con el cuerpo.</p><p><b>—¿Se te hizo difícil?</b></p><p>—Sí, estaba cansada. A veces no tenía ganas de ir a rehabilitación, pero mi mamá me llevaba igual. Eso fue clave.</p><p><b>—¿En ese momento todavía estabas haciendo quimioterapia?</b></p><p>—Sí, ocho ciclos más, que ya eran de mantenimiento, para eliminar cualquier célula que pudiera haber quedado.</p><p><b>—¿Cuál fue el momento de mayor temor?</b></p><p>—En la cirugía me asusté mucho por tener que firmar el consentimiento y no saber qué iba a pasar con mi pierna. Ya después al volver a caminar, no sabía hasta dónde me iba a recuperar, que por suerte logré hacer de todo, pero en 2021 se me fracturó el trasplante por hacer muchas actividades, tuve otra cirugía y volvió el miedo. </p><p><b>—¿Usaste la peluca que habías hecho con tu pelo?</b></p><p>—Sí, pero muy poco. No me sentía cómoda, me molestaba.</p><p><b>—¿Lograste amigarte con esa imagen?</b></p><p>—Sí. No me quedaba otra. Tenía que aceptarlo y darle para adelante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MVEGDHBK7FAHRJW4SXKK2V5AWY.jpg?auth=5bee091afdeb7fc66a4381aab74f8970c7f9f95dc0f6621bcdd4980317da4ff0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Valentina Rodríguez con Tatiana Schapiro en Infobae (Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿En qué momento te dicen que estabas curada?</b></p><p>—El 6 de noviembre. Después del trasplante me hicieron estudios y vieron que había un 100% de necrosis tumoral. Eso es buenísimo porque significa que no quedaba ninguna célula tumoral. Ya me restaba completar la quimioterapia de mantenimiento y en un control, Patricia me dijo que ya podía volver a mi vida en Santa Fe. Obviamente con controles.</p><p><b>—¿Y hoy cómo vivís esos controles?</b></p><p>—Con nervios. Pasaron diez años, tuve que cambiar a mi oncóloga pediatrica por una para adultos y sigo poniéndome nerviosa. Porque amo la vida que tengo y no quisiera volver a pasar por todo eso.</p><p><b>—Ese noviembre en el que te dan el alta tenías 16 años, ¿se festejó?</b></p><p>— Sí, mis amigos me hicieron una fiesta sorpresa en la casa de una amiga cuando volví a Santa Fe. Estaba todo mi curso escondido, con carteles, con libros que me habían armado con fotos y dedicatorias. Fue hermoso.</p><p><b>—En algún momento decidiste estudiar medicina.</b></p><p>—Sí. Primero empecé psicología, hice un año y medio, pero me di cuenta de que lo mío era medicina.</p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—Por los pacientes. Cuando empecé a ir a salas de internación sentí que tenía otra forma de vincularme. Haber pasado por la enfermedad me dio una herramienta muy fuerte: la empatía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JMESBMIXXNC4RNZ5JF2RQBIAFQ.jpg?auth=f8488f49ee3bbcc758375f0237ed624c0c41ca795415891be5438e8db5a31cc7&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Haber pasado por la enfermedad me dio una herramienta muy fuerte: la empatía", cuenta Valentina que hoy es médica .(Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Te pasó de atender casos similares al tuyo?</b></p><p>—Sí, y es fuerte. Ver chicos con tumores en las piernas, personas atravesando cáncer, es muy fuerte, pero también es donde más sentido le encuentro. Me gusta mucho el vínculo con el paciente, como el que tuvieron los médicos conmigo. Me llena mucho.</p><p><b>—¿Qué especialidad haces?</b></p><p>—Oftalmología. </p><p><b>—¿Y qué te pasa con los chicos?</b></p><p>—Cuando me cruzo con chicos así en pediatría, pienso mucho en los padres. Los chicos, dependiendo la edad, a veces no entienden del todo. Pero los adolescentes sí y a veces les digo que yo también pasé por algo así, para que sepan que se puede.</p><p><b>—¿Te tocó dar diagnósticos difíciles?</b></p><p>—No, gracias a Dios, pero sí acompañar situaciones duras. Siempre trato de hacerlo desde la empatía.</p><p><b>—¿Sentís que eso viene de tu historia?</b></p><p>—Totalmente. Por eso hoy agradezco lo que me pasó. Fue duro, pero soy quien soy gracias a eso. No sería la misma persona si no hubiese atravesado el cáncer. A veces me pregunto cómo sería mi vida sin eso… y no lo sé.</p><p><b>—¿Volviste a la Casita?</b></p><p>—Sí, siempre. Es muy movilizante volver. Siempre hay lágrimas, emoción por reencontrarme con gente que me vio hace diez años y que sigue ahí, de forma voluntaria, acompañando a otros chicos con tanto amor. Es algo muy fuerte.</p><p><b>—¿Tu mamá qué rol tuvo en todo el proceso?</b></p><p>—Mi mamá hacía que lo lleváramos día a día. Era como: “vamos, arriba, un día más”. Me insistía mucho con la rehabilitación, me ayudaba a estudiar porque me tomaban exámenes. Estaba en todo y siempre cumpliendo caprichos. </p><p><b>—También deben haber tenido momentos difíciles…</b></p><p>—Sí, claro. Tuvimos roces, peleas… era la única persona con la que estaba todo el tiempo. Pero después me sentía mal si la trataba mal.</p><p><b>—Toda adolescente tiene sus choques, imaginate atravesarlo en otra provincia, en pleno tratamiento oncológico y sin tu entorno.</b></p><p>—No, claro.</p><p><b>—¿En algún momento pudiste ser esa adolescente que todos necesitamos ser?</b></p><p>—Creo que algunas cosas me las perdí o las viví más tarde. Cuando me recuperé, por ejemplo, mis amigas ya salían y yo recién empezaba a salir al boliche. Estaba como desfasada. Y también me agarró una inseguridad con mi imagen. Me acuerdo de decirle a mi mamá: “estoy re fea, ¿quién me va a querer así?”. No me gustaba verme pelada, ojerosa, pálida, sin cejas.</p><p><b>—Es fuerte eso.</b></p><p>—Sí. Pero a medida que me fui recuperando y me volvió a crecer el pelo, empecé a sentirme mejor.</p><p><b>—¿Tu mamá pudo acompañarte en esa angustia?</b></p><p>—Sí, totalmente.</p><p><b>—Me importa que lo digas porque nos está mirando un montón de gente que le está pasando a ellos, a sus hijos, y hay algo de la estética del cáncer que es re pesada.</b></p><p>—Sí, pesa mucho.</p><p><b>—Y no tiene nada de superficial.</b></p><p>—No.</p><p><b>—Porque además del dolor físico y emocional, está lo que ves en el espejo.</b></p><p>—Tal cual.</p><p><b>—¿Te acompañaron en ese proceso?</b></p><p>—Sí, mucho. Mi mamá me daba el espacio para llorar cuando lo necesitaba. Y también tuve acompañamiento psicológico, tanto durante las internaciones como después.</p><p><b>—El primer llanto fue por el pelo.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Y el último?</b></p><p>—Cuando me curé (risas).</p><p><b>—¿Te acordás de ese día, de esa charla?</b></p><p>—Siempre dije: “me voy a curar, no queda otra”. Estaba muy segura de eso. Y cuando llegó el momento fue como confirmar algo que ya sabía.</p><p><b>—¿Qué sentiste?</b></p><p>—Mucha alegría. Lloré, claro. Pero también empecé a pensar en todo lo que quería hacer ahora que estaba bien. Volver a mi vida, retomar la rutina.</p><p><b>—¿Fue fácil adaptarte otra vez?</b></p><p>—Más o menos. Cada tres meses tenía controles y cada vez volvía el miedo. Pero retomé el colegio, seguí con la rehabilitación por la pierna, y de a poco la fui llevando.</p><p><b>—Valen, ¿hay algo que no te haya preguntado y que te parezca importante decir?</b></p><p>—Sí, la donación.</p><p><b>—Es tu espacio.</b></p><p>—Durante el tratamiento necesité muchas transfusiones de sangre. Y conocí chicos con leucemia que necesitaban donantes de médula. En mi caso, yo recibí un hueso: si no hubiese existido un donante, hoy no tendría mi pierna. Es importante entender que si no hay donantes, no hay gente que se cure. Yo hoy camino, hago mi vida, gracias a eso. Conozco chicos que se curaron de leucemia gracias a la gente que dona médula ósea. Por eso siempre digo que la donación es un acto de amor enorme. No solo cambia la vida de quien recibe, también la de quien dona. Si no hubiese sido por mi “ángel donante”, yo no estaría así.</p><p><b>—¿Creés en Dios?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Charlaste con Él en ese momento?</b></p><p>—Arranqué el tratramiento enojada. Había fallecido mi abuelo y me había alejado. Pero llegó un momento que dije me falta algo, necesito sostenerme de algo más allá de la medicación, de los médicos y demás. Y ahí volví sin reproches, fue un reencuentro muy lindo. </p><p><b>—¿Y hoy?</b></p><p>—Hoy agradezco muchísimo la vida que tengo. Siento que Dios no me va a poner una batalla que no pueda soportar, y que todo tiene un sentido. Sus planes son como tienen que ser. </p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RUX2SZTOHBET3JIN5K7T3PJF4A.jpg?auth=0db78e11b4bf59121060980e88c129050039f14ad1f808d79f5c0224805c4232&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Una joven sonríe a la cámara mientras sostiene un mate y un termo, de pie en una calle urbana con edificios antiguos y tráfico de vehículos en segundo plano.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Del brillo del espectáculo a la búsqueda interior: Barbie Simons y su camino entre la exigencia, la soledad y el anhelo de un amor auténtico]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/27/del-brillo-del-espectaculo-a-la-busqueda-interior-barbie-simons-y-su-camino-entre-la-exigencia-la-soledad-y-el-anhelo-de-un-amor-autentico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/27/del-brillo-del-espectaculo-a-la-busqueda-interior-barbie-simons-y-su-camino-entre-la-exigencia-la-soledad-y-el-anhelo-de-un-amor-autentico/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, repasó su trayectoria desde sus comienzos en el exterior hasta su consolidación en el periodismo. Abordó sus inseguridades, el impacto de la exposición pública y la búsqueda de validación. Además, reflexionó sobre los aprendizajes que le dejaron sus vínculos, la decisión de no ser madre y el proceso personal que atraviesa para reencontrarse, soltar el control y construir relaciones más genuinas ]]></description><pubDate>Fri, 27 Mar 2026 04:38:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Hoy me estoy permitiendo soltar, pero me cuesta. No importa si es en lo económico, en lo laboral, en el trabajo, en lo profesional. Me recontra cuesta y estoy haciendo un trabajo sobrehumano para lograrlo y sostenerme así”, admitió <b>Barbie Simons</b> en <b>Ellas</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Barbie es periodista, conductora y figura de la televisión argentina, especializada en espectáculos y <b>entretenimiento internacional</b>. Hija del recordado animador <b>Leonardo Simons</b>, desarrolló una carrera en medios locales e internacionales y se destaca por sus entrevistas a <b>celebridades de Hollywood</b>. </p><p>Actualmente, es conductora de Chicas Pochocleras en <b>C5N</b> y produce su propio podcast en <b>El Observador</b>, además de participar como panelista en diversos programas. Su perfil profesional, que integra periodismo de entretenimiento, coberturas internacionales y un estilo cercano, la posicionó entre las entrevistadoras argentinas más reconocidas en ese ámbito.</p><p>Durante esta charla, Barbie analizó el equilibrio entre la exposición pública y la vida privada, y subrayó la importancia del trabajo personal junto con el valor de mantener relaciones auténticas. Desde el recuerdo de su padre hasta su rol de tía y hermana, destacó que el acompañamiento familiar y la introspección han sido claves para atravesar etapas de cambio y aprendizaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U54VMHVVUJHGDPTEO4SIXUMWWU.jpg?auth=bacdc99d0146a085ebf9508309ccbc46d90d79c4eee88eee30ca5db9d6da1dd0&smart=true&width=4990&height=3384" alt="Barbie Simons: "Tengo muy buena relación con mis ex"" height="3384" width="4990"/><h2>Carrera profesional y hallazgos personales en el periodismo de espectáculos</h2><p>Barbie repasó su recorrido en los medios desde sus primeros pasos en <b>Miami</b>, donde entrevistó a figuras como <b>Halle Berry</b>. Recordó el impacto de aquel debut y cómo ese punto de inflexión la llevó a elegir el periodismo de espectáculos como vocación: “Ese día entendí y dije: ‘Me quiero dedicar a esto’, me encanta este mundo, lo consumí siempre de chica, las alfombras rojas, los Óscars, los Globos de Oro, Hollywood. Siempre dije: ‘Soy muy cholula de Hollywood’”, expresó.</p><p>Al regresar a <b>Argentina</b> tras casi 14 años en <b>Estados Unidos</b>, se instaló en <b>Buenos Aires</b> y comenzó a trabajar cubriendo estrenos de series y películas. “Esta semana, por ejemplo, tengo <b>cinco diferentes series, películas, estrenos</b>. Eso también implica un montón de tiempo de ir al cine, de estar sola en las privadas, pero bueno, me encanta, lo amo”, confesó.</p><p>Además de entrevistar a <b>celebridades</b>, Simons participa en todo el proceso: <b>“Soy yo quien cierra las entrevistas y quien las consigue</b>. No es que tenga un productor detrás. Todo ese laburo lo hago sola. Mi relación con las plataformas, con los estudios como Disney, Apple, Paramount y Netflix, son directas”. También subrayó la satisfacción de generar ambientes propicios con los entrevistados y la importancia de disfrutar la espontaneidad, incluso ante los desafíos que impuso la virtualidad durante la pandemia.</p><h2>Inseguridad, validación y salud mental en la vida pública</h2><p><b>—Tenés un carrerón, ¿te resulta difícil reconocer en qué sos buena o te das cuenta y celebrás los logros que vas obteniendo?</b></p><p>—Siento que soy buena en esto. Pero siempre padecí mucho de baja autoestima. Siempre fui muy insegura, y lo reconozco, en muchos aspectos de mi vida…</p><p><b>—¿Por ejemplo en qué?</b></p><p>—En diferentes terrenos: en las relaciones, en el físico, en lo profesional. Entonces, para mí cuando halagan mi trabajo o me remarcan esto de generar un buen clima en las entrevistas, es como una validación. Y uno en definitiva siempre está buscando la validación del otro, ¿no? Y más los que trabajamos en este medio frente a una cámara, que trabajamos con la imagen... Cuando me dicen: “Sos la mejor haciendo lo que hacés”. Yo digo: “¡Wow! Se ve que debo estar haciendo un buen laburo”, aunque reconozco, y lo hablo mucho en terapia, que tengo una mala costumbre en la estoy trabajando. Siempre me quedo en la falta. ¿A qué me refiero? Termino una entrevista y quizás fue espectacular, por ejemplo, salí de hacer a <b>Kim Kardashian</b>, que fue espectacular, se re viralizó, cinco millones de visualizaciones, le di regalos, generé momentos copados, pero salí y automáticamente dije: “¿Qué me olvidé de preguntar? ¡Me olvidé de preguntar esto!”. Me cuesta reconocer cuando hice algo bien y me paro a veces en la falta, en lo que no hice.</p><p><b>—¿Y por qué sentís que te pasa eso?</b></p><p>—¡Ay! No sé. Porque estoy re mambeada. Vine mal de fábrica (risas). No sé. Insatisfacción. Tiene que ver como con muchos elementos…</p><p><b>—Es algo que nos atraviesa en general: las redes sociales, la inmediatez, la hiperestimulación. Pero hay mucha gente que, desde afuera, uno la ve y dice: “Lo tiene todo”. Sin embargo, cuando empezás a hablar un poco más…</b></p><p>—¡¡¡Si supieran!!! Yo siempre digo que en Instagram y en las redes todo se ve tan lindo, tan hermoso y tan aspiracional. Ahí uno tiene una vida perfecta y maravillosa. Pero si supieran que detrás de eso, quizás hay alguien que está sufriendo o que la está pasando mal, que está lidiando con sus propias batallas, con temas quizás de salud mental. Y es difícil. Siempre digo: <b>“No creas todo lo que ves”. </b></p><p><b>—Si hoy tuvieras que definir en qué momento estás, ¿con qué Barbie nos encontramos?</b></p><p>—En un momento de cambio. De mucho cambio, <b>reposicionándome</b>, <b>reencontrándome</b>.</p><p><b>—¿Sentís que te perdiste y ahora te estás reencontrando?</b></p><p>—Más que perderme fue como quizás invertir tiempo en los otros, o en una pareja, acompañar o sostener, y quizás me olvidé de mí, de mis propias necesidades y de lo que yo realmente quiero o necesito para sostenerme que, en definitiva, si yo no estoy bien conmigo, nada a mi alrededor puede estar bien. Ahora hace ya bastante que no estoy en una relación, va a ser casi un año. Es un montón y es la primera vez que paso tanto tiempo soltera. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5YTN42YW7FBZFNXT2W5CVJYX5Y.jpg?auth=c1cae3d70c3d2fdb4c008b44ae07c9e111414b9ec79701a407389567f73ad29a&smart=true&width=4984&height=3480" alt=""Estoy en un momento de muchos cambios, reposicionándome, reencontrándome", reconoció la periodista" height="3480" width="4984"/><p><b>—¿Sos re noviera?</b></p><p>—Yo soy re noviera. <b>A mí me gusta la vida de a dos, me gusta la compañía</b>. Siento que la vida está hecha para estar de a dos. Desde lo más simple, ¿eh? Llegar a mi casa y compartir... Y hoy me encuentro sola.</p><p><b>—Y no te gusta. </b></p><p>—No. Pero bueno, entiendo que hay momentos para todo y que <b>necesito estar conmigo para resolver un montón de cuestiones para que aparezca una persona correcta en mi vida, porque sino uno sigue eligiendo mal y sigue eligiendo desde la necesidad, desde la carencia y no desde lo real y lo auténtico. </b>Hoy para mí es un planazo llegar a mi casa y ver una serie, que soy adicta a las series, a las plataformas y poder estar en la cama tirada en pareja con ese ida y vuelta, compartiendo, es genial. Quiero comentar con alguien la serie. Pero bueno, entiendo que son momentos de la vida y que ya llegará. Pero reconozco que sí, me copa la vida de a dos, siempre y cuando funcione y haya una sinergia, sea un compañero el que esté al lado tuyo, un par. A veces mi exnovio me decía que era medio insoportable ver series conmigo porque yo le pongo subtítulo a todo, ¿viste? Como: “Flaca, apagá la radio, callate, dejame disfrutar de la serie” (risas). Pero yo necesito como comentarla.</p><p><b>—Mencionaste tu último vínculo y fue una relación larga, ¿no? ¿cuánto tiempo estuvieron juntos?</b></p><p>—Seis años y a distancia. Igual nos veíamos todos los meses. Él vivía en Miami. Y tenía sus hijos. A pesar de que me separé hace un año, sigo en contacto. <b>Tengo muy buena relación con mis ex. </b>No solo con él, en general. Ayer, por ejemplo, fui a cenar con un antiguo ex. Quizás como pareja no funcionamos, fuimos un desastre y no éramos el uno para el otro por diferentes situaciones de la vida, pero nos encontramos como amigos que nos llevamos bárbaro. Nos acompañamos, nos divertimos y no pasa absolutamente nada. Esto es medio bizarro, pero estaba saliendo con alguien, me había puesto de novia, no duró mucho, un par de meses y <b>para mí era importante que mi ex lo conociera e ir a comer los tres juntos. </b>Y fuimos. Después no funcionó, fue algo más pasajero. Pero para mí era importante que alguien que me conoce, que me quiere bien, me diga qué le parecía. De vuelta: la validación externa. Mis amigas que me conocen ya saben que yo tengo recontra buen vínculo con mis ex, pero entiendo que desde afuera puede sonar raro (risas).</p><h2>Decisión de no ser madre y condicionamientos sociales</h2><p>La periodista habló abiertamente sobre su decisión de no ser madre, un tema que, según reconoce, tardó años en poder expresar sin culpa ni temor al juicio ajeno. “<b>Hace muchos años tengo claro que no quiero tener hijos y lo digo</b>. Me costó mucho igual decirlo públicamente porque me sentía muy juzgada, observada, pero bueno, ya lo tengo como muy asumido. Pero recontra quiero un compañero de vida, eso también lo tengo también megaclaro”, explicó.</p><p>Mencionó que vivió situaciones de pareja donde la maternidad era un deseo unilateral. “Una vez fue re difícil, porque incluyó una mudanza, irme a otro país, apostar a un proyecto y su objetivo era ser padre. Y es recontra válido. Pero fue fuerte, fue delicado. Yo tenía creo que 30 o 31. Lo hablaba con mi hermana y mis amigas. Era como: ‘¿Pero qué hago? No quiero, pero lo voy a hacer por el otro’. Y ahí fue el clic, cuando de verdad decidí que no era para mí”, recordó.</p><p>Barbie explicó que la experiencia de ser tía y el vínculo con su sobrino le otorgan un espacio de afecto, pero confirma que su elección es firme: “Gracias a Dios, mi hermana me dio un sobrino adorado, que lo amo con todo mi alma y me encanta pasar tiempo con él y dedicarle tiempo de calidad, pero es una vida con la que yo no podría congeniar”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DH7EW74V3RG7BKCNEB5Z55AWVY.jpg?auth=1249798604d693a1cd268f1a3d411d9d6ba93860f79bd820e5e2e84294c1d0ce&smart=true&width=5621&height=3480" alt=""Siento que siempre sobreviví y quizás ahora es más momento de disfrute y de conectar con otras cosas", admitió Barbie en diálogo con Luli" height="3480" width="5621"/><h2>Familia, duelos y aprendizaje emocional</h2><p><b>—¿Qué buscás o qué intentás encontrar en un otro? </b></p><p>—Un par, un compañero, con todo lo que eso significa. </p><p><b>—Y no es tan fácil. </b></p><p>—Obvio que no. Porque después te dicen: “No puede ser que una chica como vos, que te va bien, que viajás, sos independiente, no encuentre a alguien”. Y la verdad no es tan fácil. Como diría mi prima: “Está áspero el mercado” (risas). <b>Para salir con alguien me tiene que gustar de verdad</b>. No me faltan invitaciones para chonguear, pero salir por salir no me divierte. Sé lo que quiero y lo que no quiero. Y a esta altura de mi vida no estoy para perder tiempo y estar con cualquiera solo por el hecho de tener a un compañero.</p><p><b>—Viste que dicen que uno busca o uno igual al padre o uno totalmente distinto.</b></p><p>—Sí, yo lo tengo muy asumido. Tuve y tengo un Edipo, una idealización con los años de vida que compartí al lado de mi papá y es inevitable que no te condicione.</p><p><b>—Escucharte tan firme en todo lo vinculado a lo laboral y, en lo personal, decir: “Estoy en una etapa de transición, de movimiento”, es muy loco ver cómo esas dos Barbies van surfeando la misma ola.</b></p><p>—Recontra. Yo siempre me puse, por mi historia de vida, en el rol más de supervivencia, como de sobrevivir a la vida. Quizás debería soltar un poco y vivirla más que sobrevivirla. Aprender a disfrutar más, a estar más conectada en el presente, cosas que me cuestan porque siempre tuve el chip de: “Hay que salir para adelante, hay que sobrevivir”. Entiendo que fue desde que perdí a mi papá de una forma muy trágicamente, a una edad muy especial para una mujer, a los 15 años, y ahí me puse el mote de supervivencia. Me fui a un país nuevo sin ser hija de nadie, siendo inmigrante, queriendo abrirme un camino en una carrera, estudiar en un país donde se habla otro idioma... <b>Siento que siempre sobreviví y quizás ahora es más momento de disfrute y de conectar con otras cosas. </b></p><p><b>—¿Te cuesta soltar el control en lo personal y profesional?</b></p><p>—Hoy me estoy permitiendo eso, pero me cuesta un huevo. No importa si es en lo económico, en lo laboral, en el trabajo, en lo profesional. Me recontra cuesta y estoy haciendo un trabajo sobrehumano para lograrlo y sostenerme así.</p><p><b>—Si pudieras tomarte un mate con la Barbie de hace 10 o 15 años, ¿qué le dirías?</b></p><p>—Me causa gracia que es una pregunta que yo siempre le hago a mis entrevistados, pero nunca me la hice a mí misma. Quizás la mimaría un poco más, la acompañaría un poco más. La sostendría para que no se le haga todo tan difícil. </p><p><b>—¿Te has sentido muy sola?</b></p><p>—Sí. A pesar de que estoy muy acompañada, porque yo tengo una red de contención muy grande. Por más de que una se sienta acompañada y sabe que no está sola y tenés tu red de contención y todo, la realidad es que llego a mi casa, cierro la puerta, me acuesto en la cama y estoy sola. Y me levanto y estoy sola. Y sí, no es fácil. Pero me ha pasado de que me digan: “Yo tengo una familia, tengo hijos, mi marido, todo, y también me siento sola”. Y es verdad, también pasa.</p><p><b>—Si pudieses elegir un momento de tu vida, como si tuvieras una especie de archivo y dijeras: “Voy a agarrar una diapositiva” —que puede ser una foto que tengas guardada o un momento que hayas vivido—, y pudieras volver a vivirlo, ¿cuál sería?</b></p><p>—Sin lugar a dudas uno con mi papá. Nosotros los fines de semana íbamos a un country y tengo presente ese momento con mi hermana y mi papá en el auto cantando una canción que a mi papá le encantaba y la poníamos bien alto y bailábamos: “<i>Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas...”. </i>Y me acuerdo de ese momento y cada vez que con <b>Vanesa</b>, mi hermana, escuchamos esa canción es automáticamente papá. Es como está presente. Obvio que está, además lo siento y está. Pero volvería a vivir eso.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QU5DY4UXABF7RL3MW3AXIBOV5A.jpg?auth=d6c459965e99e85ddefac18ba0c78c033cd6cf9e357c166fae62be9c74beb459&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Barbie Simons con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[De “la fea del salón” a fenómeno de Gran Hermano: la historia de dolor, revancha y amor que impulsó la transformación de Daniela Celis]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/26/de-la-fea-del-salon-a-fenomeno-de-gran-hermano-la-historia-de-dolor-revancha-y-amor-que-impulso-la-transformacion-de-daniela-celis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/26/de-la-fea-del-salon-a-fenomeno-de-gran-hermano-la-historia-de-dolor-revancha-y-amor-que-impulso-la-transformacion-de-daniela-celis/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la ex participante de la casa más famosa del país repasó los momentos clave de su vida, atravesados por carencias económicas, bullying y desilusiones amorosas. También habló de su vínculo con Thiago, la crianza de sus hijas y el proceso de aprendizaje emocional que le permitió reconstruirse  ]]></description><pubDate>Thu, 26 Mar 2026 05:04:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Yo sentía que todos los hombres eran iguales: todos mienten, son gatos, son zorros, </b><i><b>therians</b></i><b>”,</b> bromeó Daniela Celis, influencer y modelo, al repasar los golpes emocionales y las traiciones que marcaron su pasado. </p><p>En <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>, relató cómo enfrentó prejuicios, la falta de autoestima y episodios de bullying, y aseguró que su paso por <i><b>Gran Hermano Argentina 2022</b></i> marcó un antes y un después en su vida personal y profesional. </p><p>Durante su participación en el reality, su personalidad fuerte y carismática le valió el apodo de <b>Pestañela</b>. Tras salir de la casa, logró consolidar su carrera, construir una comunidad activa en <a href="https://www.instagram.com/danielacelis01/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/danielacelis01/"><b>redes sociales</b></a> y capitalizar su exposición mediática, transformando su historia en un eje central de su identidad pública.</p><p>En la actualidad, se desempeña como influencer, modelo y panelista, con presencia en proyectos digitales, televisión y streaming —incluyendo ciclos vinculados al universo de G<i>H</i>—, además de participar en campañas publicitarias y colaboraciones con marcas. </p><p>En el plano personal, Daniela mantiene un vínculo cercano con <b>Thiago Medina</b>, a quien conoció en el programa y con quien tuvo a sus hijas. Aunque atravesaron idas y vueltas, hoy ambos priorizan la convivencia y la crianza compartida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N3A53VMZ7ZAMDPLCDVQHRFNPJU.jpg?auth=7231d62becddbc3605cefcca7780ea110c4afd33afea2775a550bba32938e7fe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Daniela Celis: “Con parte del millón de dólares haría una película de mi vida porque me pasó de todo”. Crédito: Adrián Escándar" height="1080" width="1920"/><p>Ante la pregunta de qué haría con un millón de dólares, Daniela no dudó en confesar que su mayor anhelo es llevar su historia a la pantalla grande. “Espero un día tener un millón de dólares, lo voy a manifestar con fuerza. Pero <b>lo que haría hoy en día sería una película de mi vida</b>”, reveló. Para ella, no se trataría de una producción breve ni simple: “Creo que va para tres horas, porque me pasó de todo”.</p><p>Según explicó, la trama incluiría episodios de drama, amor y superación. “Yo vengo de una familia muy humilde, vivía en una casilla y tengo un montón de hermanos. Mi mamá se enteró que no éramos solo dos hermanos, que mi papá tenía otra familia y que al final éramos cuatro hijos. Mis papás se separaron y juntas con mi mamá hicimos nuestra propia casilla en un terreno. <b>En un momento no teníamos baño, hacíamos todo en un balde</b>”, recordó.</p><p>La película, según imagina Daniela, también mostraría sus primeras decepciones amorosas. “Yo me enamoré de una persona que era mi primer amor, mi primer todo. Estaba muy contenta y terminó siendo como un gigoló, o sea, la persona más mala. Me traicionó por todos lados. Ahí dije: ‘¿Qué está pasando? No toda la gente es tan buena’. Para mí fue como salir de una burbuja”, expresó. Aquella relación, iniciada en la adolescencia, la marcó profundamente: “Él era mi compañero de colegio, tenía mí misma edad, pero era muy rápido. Me destrozó el corazón en diez mil pedazos”, sentenció.</p><p>Es que repasar su recorrido le permite valorar cada cambio y cada logro que alcanzó en sus 29 años. “Si en algún un momento pensaba o soñaba lo que estoy viviendo ahora, no lo veía posible. Porque realmente me pasaron tantas cosas y mi vida cambió de un día para otro porque tomé una decisión y avancé. <b>Ni en mis mejores sueños hubiera sido tan perfecto todo lo que me está pasando</b>”, admitió. Para Daniela, su vida merece ser contada porque es el reflejo de una transformación que desafió todas las expectativas y ella lo atribuye al esfuerzo y a manifestar: <b>“Siempre digo que creer es crear”. </b></p><h2>Gran Hermano, Thiago y la construcción de una familia</h2><p>La relación entre Daniela y Thiago se construyó primero a través de una conexión física y una fuerte química dentro de la casa de Gran Hermano. Con el tiempo, esa atracción inicial dio paso a un vínculo más profundo. Al salir del reality, Thiago fue una de las primeras personas en buscarla. Se presentó en el hotel donde ella estaba aislada, con un peluche enorme y una caja de bombones, y ambos reconocieron que, a pesar de todo lo vivido dentro del programa, aún necesitaban conocerse de verdad.</p><p>Ese reencuentro marcó el comienzo de una nueva etapa. A poco de retomar el contacto, emprendieron juntos un viaje a Brasil, donde Daniela quedó embarazada. Todo ocurrió en pocos meses, pero la intensidad y la convivencia durante el reality aceleraron sus procesos personales y afectivos. “Fue muy rápido, pero ya habían pasado los cuatro meses de la casa, más el mes afuera, ya eran como seis meses muy intensos. Mi vida es así, es rara”, reconoció.</p><p>Al hablar sobre lo que distingue a Thiago, Daniela dejó en claro que lo que la conectó con él va mucho más allá del atractivo físico. <b>“Él tiene muchos atributos especiales”</b>, bromeó. Pero luego aclaró que el rasgo que más la marcó fue su gran corazón. “Tiene un corazón inmenso, es muy buena persona”, afirmó.</p><p>Para ella, la afinidad nació de historias de vida similares y del esfuerzo compartido para llegar a donde están. “Nosotros veíamos que los otros participantes tenían vidas perfectas y nosotros coincidimos. Éramos como los únicos dos que nos entendíamos desde otro lado. Eso nos conectó, el salir de cero y llegar hasta ahí sin ser ‘hijo de’, sin tener ningún contacto, pasando todos los casting y pensando que no íbamos a quedar. Cuando tuvimos a las dos nenas dijimos: ¡Wow! Es la señal de que somos nosotros”, expresó.</p><p>La relación entre ambos, ya separados como pareja, se transformó en una convivencia basada en el respeto y el acompañamiento mutuo. Permanecen solteros, pero mantienen una dinámica de confianza: comparten salidas y pequeños detalles de su día a día, pero evitan profundizar en asuntos personales que puedan herir la sensibilidad del otro. “Nos acompañamos mucho. ‘¿Cómo te fue? ¿La pasaste lindo?’ Lo justo y necesario. Más info no”, explicó Daniela sobre el acuerdo tácito que los mantiene unidos, pero preservando cierta distancia emocional.</p><p>Ella reconoce que, si alguno de los dos inicia una nueva relación y la felicidad del otro se hace evidente, preferiría evitar preguntas que puedan incomodar o doler. “Cuando llegue con una sonrisa de oreja a oreja a casa, ahí me voy a dar cuenta y no le voy a preguntar. Me lo voy a ahorrar, me parece”, relató con humor, aunque admitió que enfrentarse a esa situación le generaría un nudo en la garganta.</p><h2>El accidente que cambió todo</h2><p>La experiencia del accidente de Thiago profundizó aún más la conexión entre ambos. Durante ese episodio, Daniela temió perderlo para siempre y debió sostener a sus hijas en medio de la incertidumbre. “Si él se muere, yo me muero, pensé. ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo voy a sostener mi familia? Yo sabía que iba a poder, pero no estaba preparada para eso. Tenía también mucho miedo de entrar en un pozo de depresión. Sabía que tenía las nenas que dependían de mí. Yo tenía que llegar a casa y jugar. Me secaba las lágrimas y fingía una total demencia de que nada me estaba pasando cuando mi vida se estaba destrozando por dentro”, confesó entre lágrimas.</p><p>A pesar de la angustia, Daniela se sintió acompañada por una comunidad que le brindó apoyo constante y rezó por la recuperación de Thiago. “Toda la gente me mandaba un montón de fuerzas, de oraciones, santos. Le recé todos los santos que conocía y no conocía, a todos les pedía, pero con una fe que yo sabía que alguien me iba a salvar, alguien nos iba a poder ayudar”, recordó.</p><p>El reencuentro entre ambos tras el accidente marcó un antes y un después en su vínculo. Aunque ya no convivían como pareja, la gravedad de lo vivido los llevó a redefinir la relación desde un lugar de respeto y cuidado mutuo. Cuando Thiago despertó en el hospital, Daniela le propuso regresar a su casa de origen o a la de sus familiares, sin presiones. Sin embargo, él eligió quedarse junto a ella y sus hijas.</p><p>Le preparó un cuarto especial, adaptado a su recuperación y al ritmo de las niñas, para que pudiera sanar en un entorno seguro y contenido. Esa etapa generó un lazo que Daniela describió como “un hilo bordó”, imposible de romper más allá de los títulos o situaciones sentimentales. “No va a haber nada que nos separe, por más que el título que tengamos arriba”, afirmó, convencida de que la prioridad siempre serán sus hijas, <b>Laia</b> y <b>Aime</b>, y la crianza en un ambiente de amor.</p><p><b>“Quizás podamos llegar a volver junto</b>s. También entiendo que nosotros no tuvimos el tiempo de conocernos”, reflexionó. La intensidad de la convivencia durante el reality, el embarazo y la llegada de las niñas los obligó a crecer y a cambiar prioridades de manera abrupta. Hoy, ambos se encuentran en un proceso de reencuentro personal y de aprendizaje compartido, abiertos a lo que la vida les depare, pero con la certeza de que el vínculo familiar está por encima de todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7FVT5TNL5NBI5GNRKGK2M4QX5Y.jpg?auth=5098119463d2f4fd01c1d28b189df8fa61bf1cf5327f0980127c8d41fe445481&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Ni en mis mejores sueños hubiera sido tan perfecto todo lo que me está pasando", confesó la ex Gran Hermano. Crédito: Adrián Escándar" height="1080" width="1920"/><h2>Primeros amores, traiciones y aprendizaje sentimental</h2><p><b>—¿Alguna vez te sentiste traicionada?</b></p><p>—Sí, muchas veces en mi vida me sentí traicionada. Cuando era chica, que abrí mi corazón, con esto de mi primer amor que conté al principio, mi primera vez, mi primer todo, mi primer hombre, yo erizada, princesa de Disney, decía: “Me voy a casar con este hombre, tener mil hijos...” Cuando me enteré que estuvo con medio colegio, con medio barrio, con mis amigas, con todo el mundo...</p><p><b>—¿Y qué pasó cuando lo descubriste?</b></p><p>—Un psicólogo le quedaba chico. Era muy encantador, muy manipulador. Más cuando no tenés autoestima, te dicen mil cosas hermosas y vos decís: “Este es el hombre de mi vida, me caso ya”. Viste a veces la mujer con dos cositas lindas ya estamos a sus pies. Pero aprendí y entendí que no, <b>las cosas lindas me las digo yo, no hace falta que me las diga nadie.</b> </p><p><b>—¿Y cómo te manejas cuando alguien te traiciona?</b></p><p>—<b>Ese hombre me hizo traicionera</b>. ¿Me hiciste esto a mí? Esto no me lo hace nadie más. ¡A mí no me cagan más! (risas). </p><p><b>—¿Era solo para protegerte o también buscabas vengarte por sentir que así hacías justicia en tu vida?</b></p><p>—Yo sentía que todos los hombres eran iguales, que mienten, que todos los hombres son... gatos. Son zorros, son therians (risas). Me sentía muy traicionada hasta que me di la oportunidad de conocer bien. Yo siento que también crecí, mi cabeza cambió. Empecé a ir a la psicóloga, que me ayudó mucho. Y entendí que no todas las personas son iguales y que uno no tiene que pagar el peso de lo que hace otra persona. Hay que entender y aprender de lo que pasó y no llevar tu peso o tus problemas a otras personas. Es un laburazo el que hice y <b>hoy en día soy una persona leal.</b></p><p><b>—¿Cuál fue la peor traición que le hiciste a un hombre?</b></p><p>—<b>La peor traición que le hice a un hombre fue serle infiel</b>. Antes de entrar a la casa, yo estaba con una persona en una relación de cinco años. Él tenía 20 años más que yo. Era muy libre, muy respetuosa esa relación y aprendí muchísimo con ese hombre. Me hizo muy grande el corazón. Nuestro plan era: pausar la relación y cuando salga de la casa ver qué sucedía, sin infidelidades de por medio. <b>Pero yo en la casa me enamoro, tengo relaciones sexuales ocho veces en un día. Hice de todo en todos lados.</b> Te imaginarás cuando salí... Ese hombre tenía mis cosas, mi teléfono, mi ropa. Yo vivía con ese hombre.</p><p><b>—¿Cómo era esa relación previa a entrar a la casa?</b></p><p>—Yo aprendí lo que era el amor en libertad. Teníamos él su vida, yo la mía y nos acompañábamos. No nos molestábamos, no nos decíamos nada.</p><p><b>—¿Pensabas en él mientras estabas adentro?</b></p><p>—Sí, obvio que pensaba en él. Pero no podía decir nada porque yo en tres días no estaba sola. Tenía toda esa presión y mochilita atrás mío. Sabía que estábamos en pausa, no es que estábamos juntos, pero era una pausa que para mí inconsciente sabía que no me la podía mandar. Y me la mandé...</p><p><b>—¿Cómo fue el primer encuentro después de salir?</b></p><p>—Estuvimos cinco años juntos y yo jamás lo vi llorar a él. Me miró y me dijo: “¿Por qué?” Y se puso a llorar. “¿Por qué no me dijiste lo que estaba pasando?”, me decía. Y lloraba y lloraba. Lo vi destrozado. Él fue siempre leal conmigo, me ayudó en un montón de cosas. Fue una gran, gran, gran persona para mí. Y le dije: “Perdón, te juro que te pido mil disculpas. Sentí algo que no lo pude controlar. No sé si fue el efecto de la casa, si fue el encierro, no sé lo que me pasó. No sé con qué va a pasar tampoco, pero la verdad que no me sale más que decirte perdón”. Y agarré mis cosas y me fui. No podía verlo a la cara, se me caía la cara de vergüenza, me moría, no sabía qué decirle, qué hacer, no entendía lo que había hecho, la dimensión de las cosas.</p><p><b>—¿Nunca más volvieron a hablar?</b></p><p>—No, nunca más.</p><p><b>—¿Extrañaste esa relación? ¿Pensaste en volver en algún momento?</b></p><p>—Yo me autocastigué mucho con lo que hice. Sentía que me pegaba con un látigo todo el tiempo. Entendí, también con terapia, que dejé de ser infiel y volví a ser fiel con Thiago. Es la primera relación que soy 100 por ciento fiel, por esto, por este castigo, por todo esto de que me autocastigué mucho tiempo diciendo qué fue lo que hice, cómo fui tan mala con esta persona cuando él fue muy bueno conmigo, me pregunté por qué lo hice, en qué estoy fallando, por qué soy así. Y aprendí mucho. A veces uno lo hace intencionalmente. No es que te dice ay, no me di cuenta que me estaba haciendo esto porque sí me estaba dando cuenta. Pero es la vida así y me tocó aprender muchas cosas y gracias a eso hoy en día soy una señora, soy una madre. También pasaba que yo quería tener hijos y él no quería. Era como que tampoco coincidíamos en muchos proyectos o sueños. Entonces también sentí que quizás era una señal de la vida que me estaba diciendo: “No es por acá, andá por otro lado o es momento de experimentar cosas nuevas, de abrir los ojos”. Y tenía que ser, porque hoy tengo el amor de mi vida que son mis hijas. Si no hubiera sido así no tendría a mis hijas, que es lo más lindo que tengo. Igualmente siento que todas las personas que pasaron por mi vida me dejaron una enseñanza. Y gracias a todas las personas que estuvieron en mi vida soy quien soy ahora. Así que yo siempre agradezco todo mi pasado y no cambiaría nada. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QBAYT665MNFEPF7V7MJVFDRRKA.jpg?auth=9dcde343b4a708a9ead3ad85e1b019afbe9aa280c580c7861c29d10c41514eeb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Crecí con toda esa mochila de ser la fea del salón”: Daniela recordó el bullying que sufrió en su infancia y cómo esas heridas marcaron su autoestima durante años. Crédito: Adrián Escandar." height="1080" width="1920"/><h2>Inseguridades, bullying y superación</h2><p><b>—¿Cuál era tu mayor inseguridad?</b></p><p>—Mi mayor inseguridad, que siento que ya no la tengo más, gracias a Dios, era la mirada de la sociedad, que me señalen. En el cole sufrí mucho bullying. Yo siempre fui morochita y me criticaban por mi físico. <b>Se me marcaban los pelos y me decían la peluda.</b> Pasaban mis compañeros y me decían: “Hay café, café, hay que afeitarse”. Y cosas así. Al llegar a mi casa, con 10 años, le dije a mi mamá: “Me quiero depilar”. Y ella me dijo: “Tenés 10 años, hija, sos muy chiquita”. Pero yo lloraba y decía: “Mami, por favor, me quiero depilar, no quiero sufrir cada vez que voy al colegio”. Me ponía las medias cancán hasta en verano porque no quería que se me viera ningún vello de la pierna. Lo sufrí tanto... <b>Crecí con toda esa mochila de ser la fea del salón.</b></p><p><b>—¿Cómo era tu día a día en el colegio?</b></p><p>—No me invitaban a los cumpleaños porque por fea, ¿entendés? No podía ser parte del grupo. Los profes lo llamaban a mi mamá y le decían: “Tiene que ir al psicólogo, es un florero esta chica, no participa en clases”. Yo no hablaba con nadie. Los recreos los he pasado en el baño encerrada porque no tenía con quién estar (se emociona). Odiaba los recreos porque estaba sola todo el tiempo y tenía que estar en el baño haciendo tiempo: me lavaba las manos, me acomodaba el pelo para que pase la hora del timbre...</p><p><b>—¿Cuándo lograste superar todo ese dolor?</b></p><p>—Me volvieron a cambiar de colegio porque nos habíamos mudado y dije: “En este lugar nuevo tengo que hacer una diferencia; nadie puede saber quién era antes”. Me sentaba adelante, me hacía amiga de los profesores, porque tenía miedo de no encajar con el grupo y prefería estar cerca de ellos: al menos te mandaban a buscar tizas a preceptoría y yo sentía que así construía un vínculo más fuerte conmigo misma. Ese cambio me ayudó.</p><h2>Reflexiones sobre el presente y su mensaje a la audiencia</h2><p>A pesar de las heridas del pasado, Daniela transformó el dolor en un motor de inspiración. Hoy, desde un rol público y con una gran audiencia, busca transmitir un mensaje de esperanza y confianza en uno mismo. “Yo siempre intento dar a los demás lo que aplico todos los días. No sé quién está del otro lado viendo esto, pero si estás y lo ves, es por algo. <b>Yo estuve en el mismo lugar que vos y hoy estoy acá: es posible. </b>Todo está en tu cabeza, en tus pensamientos; hay que manifestar. Pero para llegar a ser lo que querés, tenés que empezar, dar el primer paso. Y una vez que lo das, ya estás subiendo la escalera y vas a llegar. Es confiar en uno”, señaló.</p><p>También remarcó que su historia es la prueba de que los sueños pueden cumplirse incluso cuando el entorno no los alienta. “Cuando me preguntaban que de chiquita qué quería ser, yo decía: ‘Quiero ser modelo, estar en la televisión’. Y mi familia no lo hacía por mal, pero me decían: ‘Baja a tierra porque te va a hacer mal, la realidad es otra’. Entonces yo crecí con los no: ‘No se puede’, ‘esto no’ o ‘aquello no’. Yo no tuve la suerte de ser ‘hija de’ o tener alguien conocido para poder cumplir un pedacito de mi sueño. Y sin embargo, pude. Se puede. Con todos los no en la cabeza, lo hice, lo logré y acá estoy. Te juro que se puede”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSVLQLAOZND47DT3NO6CD2C2EE.jpg?auth=5fbd97305797289b24ce711daacc137a184d3157c06dc39d5ff5784e7b657d59&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Daniela Celis con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Romántica, autoexigente y reservada: Priscila Crivocapich y las razones detrás de sus relaciones breves pero intensas]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/25/romantica-autoexigente-y-reservada-priscila-crivocapich-y-las-razones-detras-de-sus-relaciones-breves-pero-intensas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/25/romantica-autoexigente-y-reservada-priscila-crivocapich-y-las-razones-detras-de-sus-relaciones-breves-pero-intensas/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, repasó su recorrido desde el modelaje internacional hasta su consolidación en el periodismo deportivo. También se refirió a sus vínculos sentimentales, las dificultades para encontrar compatibilidad y su deseo de construir un proyecto afectivo sólido, lejos del ruido mediático. “Tengo que admirar a la persona que tengo a mi lado”, afirmó]]></description><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 04:50:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Soy una enamorada del amor, re romántica”</b>, afirmó <b>Priscila Crivocapich</b> en <b>Desencriptados</b>, el ciclo de entrevistas de Infobae, donde reflexionó sobre sus relaciones pasadas y advirtió que, si bien intenta mantener un perfil bajo, algunos de sus vínculos recibieron atención mediática.</p><p>Crivocapich es reconocida por su trayectoria en el modelaje, el periodismo deportivo y la conducción televisiva. Inició su carrera profesional a una edad temprana, desfilando en capitales de la moda como <b>Milán</b>, <b>Roma</b> y <b>Nueva York</b>, y participó en campañas y producciones fotográficas tanto en Argentina como en el exterior. </p><p>Posteriormente, se formó en periodismo deportivo y consolidó su presencia en los medios: trabajó en canales como <b>Fashion TV</b>, <b>ESPN</b>, <b>FOX</b>, <b>América TV</b> y <b>A24</b>. Actualmente, desarrolla su labor en <b>Telefe</b> y conduce la sección Protagonistas en la revista <b>Para Ti</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NBBATRBGJVCT3LMQDRCRQZBW2Y.jpg?auth=e5a4dca56479b7da371722066ec691148402f140fc0c8fc08706c20417ad2a90&smart=true&width=5736&height=3888" alt="Priscila Crivocapich: “Soy una enamorada del amor, re romántica”. (Maximiliano Luna)" height="3888" width="5736"/><h2>Infancia, familia y orígenes profesionales</h2><p>Priscila creció en el seno de una familia numerosa y nómada, marcada por los traslados de su padre militar. Nacida en <b>Neuquén</b>, vivió su infancia entre <b>San Nicolás</b> y diferentes ciudades del país. “Tengo dos hermanas que son de <b>Santiago del Estero</b> y una de <b>Olavarría</b>”, destacó la conductora, subrayando el movimiento constante que definió su niñez.</p><p>El deporte fue central en su vida desde chica. “En mi casa los domingos a la mañana sonaba la carrera de autos y terminábamos con el grito del gol a la noche”, señaló. Su padre, ferviente hincha de <b>Racing</b>, transmitió esa pasión a toda la familia, instaurando el seguimiento de competencias deportivas como tradición compartida.</p><p>El ingreso de Priscila al mundo de la moda se produjo durante la adolescencia, una etapa en la que ya era consciente de las exigencias y riesgos propios del sector. “Hoy lo veo con el diario del lunes y digo: ‘¡Wow!’. Por todas las cosas que pasan, que se ven, que se conocen”, reflexionó. </p><p>La contención familiar fue clave para su bienestar: sus padres la acompañaron de manera constante en eventos y viajes, mientras que la presencia actual de <b>Loli</b>, su mánager, también resulta fundamental. “Eso hizo que esté bien cuidada”, detalló, en alusión al rol de quienes la asistieron en sus primeros pasos profesionales.</p><p>Las experiencias en el exterior contribuyeron a su formación personal y profesional y le permitieron aprender a desenvolverse en ese ambiente. Ante la consulta sobre posibles propuestas indebidas que pudo haber recibido, la modelo aclaró: “Siempre fui muy clara con las cosas y soy muy directa, nunca di lugar a nada”.</p><p>Tras regresar de <b>Nueva York</b>, Priscila buscó un nuevo rumbo en los medios. “Me gustaba la conducción, las entrevistas y demás, y por supuesto, me quería preparar y estudiar”, afirmó. El ingreso al periodismo deportivo no fue sencillo. Provenir del mundo de la moda implicó “romper barreras”, por eso priorizó la formación académica y el esfuerzo personal antes de ocupar un lugar en la pantalla. <b>“Me gusta estar preparada para cualquier cosa que haga”</b>, remarcó.</p><p>Su carrera se orientó hacia la cobertura de partidos y la conducción, en un mundo deportivo que recién comenzaba a incorporar a las mujeres. Si bien destacó la buena relación con sus colegas y el trato recibido en los medios, eso reforzó su convicción de que el respeto y la profesionalidad son fundamentales para crecer en la industria.</p><p>Sin embargo, la exposición mediática trajo situaciones inesperadas. Crivocapich reconoció que, aunque el ambiente fue mayormente respetuoso, en ocasiones recibía mensajes después de los eventos deportivos, principalmente a través de las <b>redes sociales. </b>“No es que voy a comer a un restaurante y va a venir el de tres mesas más allá a hablarme, hoy es mucho <b>Instagram</b>”, advirtió. Y señaló que la mayoría de las invitaciones que le llegaban eran de futbolistas.</p><p>Es por eso que la decisión de mantener un perfil bajo y una actitud reservada se extendió a todos los ámbitos. <b>“No hago prensa con mi vida privada, nunca lo hice”</b>, subrayó la periodista, convencida de que la vida personal debe quedar al margen del show mediático.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WX5N3BBGJBAXVKTMRYBE7QYJ7E.jpg?auth=d946f404a903b6264f7c4b13ba33cc7488e51dd1eaadac66a315fe80772d4abf&smart=true&width=5928&height=3840" alt="“No coincidíamos: incompatibilidad absoluta”, confesó Priscila sobre su relación con García Moritan. (Maximiliano Luna)" height="3840" width="5928"/><h2>Familia, vínculos y exigencias</h2><p><b>—¿Cómo era convivir con tres hermanas y tu mamá, siendo cuatro mujeres en casa? </b></p><p>—Y preguntale a mi papá, pobre (risas).</p><p><b>—¿Se llevaban bien entre todas? </b></p><p>—Sí, nos llevamos muy bien. Siempre nos llevamos bien.</p><p><b>—¿Sabían compartir todo? </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Alguna vez salieron con un chico que hubiera salido con otra hermana?</b></p><p>—No, no, eso no. Mis tres hermanas ya están casadas, con hijos... Son las tres más chicas que yo y hace años que están en pareja. Nada que ver.</p><p><b>—¿Cómo es ser la única que no se casó ni tuvo hijos? ¿Te pesa? </b></p><p>—No, no me pesa porque disfruto mucho. <b>Soy una enamorada del amor, re romántica.</b> Veo los matrimonios de mis hermanas y me gustan, me gustan las familias...</p><p><b>—Para ser una enamorada del amor, tuviste pocos novios. ¿No?</b></p><p>—Tuve novios, pero no fueron relaciones tan largas. En general, de dos o tres años. Con alguno conviví... Después, salí con alguno que no tuvo el título de novio. Pero todavía no coincidí. Es eso, creo que es coincidir.</p><p><b>—¿Tus hermanas te dicen: “No enganchás con alguien por tal motivo”?</b></p><p>—A veces… Pero no sé por qué. Por el tipo de trabajo que tengo también a veces es difícil conocer gente, un hombre bien que te invite a salir y le guste tu trabajo.</p><p><b>—¿No les gusta que seas modelo? </b></p><p>—No sé si no les gusta, pero hay cosas que se tienen que bancar. Yo soy bastante exigente también en la vida. <b>Soy exigente conmigo, entonces en la pareja me gusta que sea parejo eso.</b> Que tenga ambición, ganas, buenos valores, que se banque mi trabajo y <b>que no le genere celos mi exposición </b>o si tengo que ir a un evento...</p><p><b>—¿Te tocaron novios celosos? </b></p><p>—Sí, tuve celosos.</p><p><b>—¿Pero vos das motivos? </b></p><p>—Cero. Soy sociable, pero ultrarespetuosa. A esta altura de mi vida, si tengo que estar preocupada por los celos, no está bueno. Trabajo mucho, no tengo tiempo ni energía para eso. No tengo tiempo para estar preocupada por esas cosas si estoy con alguien. Tengo tiempo para estar con esa persona. Tengo ganas de una linda relación, algo maduro, estar con alguien que me acompañe, me apoye y tenga ganas de lo mismo.</p><p><b>—¿Todavía no te pasó? </b></p><p>—No. Tuve en algún momento un novio muy celoso y te metes en una rueda que es difícil de salir. Con el tiempo, se arruina todo. Además, <b>tengo que admirar a la persona que tengo al lado. </b>Y creo que del otro lado pasa también eso. <b>Perder la admiración me deserotiza </b>y es como que digo: “No, esto no”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KSR3NLICTVH4TGVYVYJAW762VQ.jpg?auth=69e22d34d60808d117ef1d952c0b90b65cf667a3823df90f70c466b37a72d7af&smart=true&width=5958&height=3896" alt="“No hago prensa con mi vida privada, nunca lo hice”, advirtió la periodista deportiva. (Maximiliano Luna)" height="3896" width="5958"/><h2>Historias de pareja y aprendizajes</h2><p><b>—En el expediente que tengo acá aparece Chris Angel, el mago. ¿Saliste con él? </b></p><p>—Sí, salí (risas). Ahí está lo que decía recién. Admiración absoluta...</p><p><b>—¿Cómo te conquistó? </b></p><p>—Me acuerdo que lo conocí en un boliche, empezamos a hablar y fue un todo. La verdad que era admiración absoluta por lo que hace y sí, salimos. Pero él vivía lejos y era complejo. Yo venía de haberme separado de una pareja y fue eso. No fue novio, no lo presenté en casa.</p><p><b>—¡¿El Rifle Varela?!</b></p><p>—Juan (risas). Salimos un tiempo, sí. No prosperó...</p><p><b>—¿Martín Menem? </b></p><p>—¡¿Qué hiciste un listado?! ¿Con quién hablaste? (risas). </p><p><b>—Ojo que hoy está muy groso...</b></p><p>—Sí. Felicitaciones por lo que va logrando y ojalá sea todo bueno lo que haga. </p><p><b>—¿En qué categoría entra?</b></p><p>—Salimos un tiempo. Buena onda.</p><p><b>—¿Proyectaste futuro con alguno de ellos? </b></p><p>—Cuando empezás a salir con alguien, con el tiempo, sí. Pero también ese tiempo sirve para conocer al otro. Son épocas distintas, edades diferentes, momentos diferentes... </p><p><b>—¿Con quién sentiste más química? Para mí era con Martín. </b></p><p>—Tiene que haber química, admiración… Martín es una persona muy inteligente, muy linda para hablar.</p><p><b>—¿Te considerás chapada a la antigua en el amor? </b></p><p>—Sí, me gusta que un hombre me invite a salir. Hoy te hablan por Instagram, después pasas a WhatsApp y después a comer. Pero hay gente que es como más liviana, no hace una cita puntual. Vamos a comer, una salida bien y después hay que seguir comportándote con ganas.</p><p><b>—¿Cuántas salidas hacés falta para avanzar? </b></p><p>—Varias. Hasta que veo que me gusta, me gusta charlar, me gusta su trato, es caballero... Para mí el hombre te tiene que conquistar. </p><p><b>—¿Cuál es una red flag para vos? </b></p><p>—Tengo que mejorar las red flag (risas). Pero escuchar, prestar atención a que primero esté presente ahí con vos. Por ejemplo, alguien que te habla mucho de una ex en una salida… ¡Eso es una red flag!</p><p><b>—¡¿Cómo te va a hablar de la ex?! Ahora entiendo por qué tengo este expediente. Saliste con cada bolu, Priscila… (risas).</b></p><p>—No, pero bueno hay gente que nombra o hay quienes no quieren un compromiso o están en un momento de la vida que quieren viajar, qué sé yo. No sé...</p><p><b>—¿Te esperabas la repercusión de tu romance con Roberto García Moritán?</b></p><p>—Sabía que estaba con alguien mediático y me imaginé que algo podía pasar.</p><p><b>—¿Por qué no funcionó? Porque se dijeron varias cosas...</b></p><p>—En el momento en que nos separamos, yo me guardé. Siempre fui bajo perfil, tranquila... Entonces por ahí se dijeron cosas que nada que ver. Yo dije: “Bueno, que pase y que calmen las aguas”. Salir con alguien un tiempo es para conocerse y ver si coincidís o no; y <b>no éramos compatibles. No coincidíamos. </b>Somos muy distintos en la vida, en lo que uno quiere, en las formas, en los hábitos. Teníamos un amigo en común, nos presentó y <b>duró lo que duró.</b> Fue un revuelo por mi trabajo y la exposición de él. Nada más. Pero <b>incompatibilidad absoluta.</b></p><p><b>—Pero terminó todo medio mala onda, ¿no?</b></p><p>—No sé. Para mí el tiempo ubica, calma, aclara.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YGG4NSTB3FBGDM2RQRIS6ZPXGY.png?auth=d4370369b02e5b3d227161e51ebb1b7b3c64a5eb6f7489b840d2ad94de3f5ae2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Priscila Crivocapich con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Markito Navaja: cómo empezó en el streaming, el llamado del Kun Agüero que le cambió la vida y su sueño de conocer a Messi]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/24/markito-navaja-como-empezo-en-el-streaming-el-llamado-del-kun-aguero-que-le-cambio-la-vida-y-su-sueno-de-conocer-a-messi/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/24/markito-navaja-como-empezo-en-el-streaming-el-llamado-del-kun-aguero-que-le-cambio-la-vida-y-su-sueno-de-conocer-a-messi/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el reconocido streamer nacido en Tigre repasa sus orígenes, cuenta el acompañamiento permanente de su padre, sus primeros videos durante la pandemia y una decisión que modificó su destino]]></description><pubDate>Tue, 24 Mar 2026 04:36:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Nació en Tigre el 1 de marzo de 1999 y fue bautizado como <b>Marcos Tomás Prez</b>, pero saltó a la fama como<b> </b><i><b>Markito Navaja</b></i><i>.</i> Desde pequeño, como muchos chicos argentinos, soñó con ser futbolista y, apoyado por su padre, fue en búsqueda de concretarlo, pero por diferentes circunstancias, sus aspiraciones quedaron truncas. También junto a su padre, aprendió el oficio de peluquero.</p><p>En 2020, mientras se desarrollaba en el rubro de las barberías, se lanzó al streaming y casi al unísono comenzó la pandemia de coronavirus. En ese contexto se dio su crecimiento en el mundo virtual hasta que <b>una llamada del </b><i><b>Kun </b></i><b>Agüero le cambió la vida</b>. Hoy es uno de los creadores de contenido más reconocidos. En esta entrevista, cuenta sus orígenes, algunos momentos difíciles por los apremios económicos, el día que lloró por el llamado del Kun y su sueño de conocer a Messi.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BMZV3ZNPJVFTJE5WBMJXXD6FWE.jpg?auth=e5bdaab316882f127ad4de9589249051a36365df1026d2684e1288d328f77753&smart=true&width=5569&height=3801" alt="Markito Navaja sueña con conocer a Lionel Messi (Foto Maximiliano Luna)" height="3801" width="5569"/><p><i><b>-¿Tuviste la intención de ser futbolista? </b></i></p><p>-Obvio, intacta hasta los 13 años... </p><p><i><b>-¿Por qué? ¿Por falta de talento o falta de levantarse temprano? </b></i></p><p>-¿Por qué me tiras esa entrada, che? Recién arrancamos (risas).</p><p><i><b>-¿Por qué no llegó Markito Navaja a ser futbolista profesional? </b></i></p><p>-No, no me daba. No había tanto talento. Siempre me defendí más en cancha de cinco, más que nada. Y también tuve un poco de mala suerte, es la realidad. A los 12, 13 años, estaba jugando en Tigre, estaba sacando la Garra 13 y me fui a vivir al sur, justo ahí. </p><p><i><b>-¿Cómo fue tu infancia en Tigre? ¿Cómo está compuesta tu familia? </b></i></p><p>-Tengo una familia grande, vivía con todos. Tengo muchos tíos, abuelos, bisabuelos. Somos muchos. Siempre con mi viejo volcados al fútbol. <b>Él realmente creía que yo era el nuevo Messi, un boludo (risas). Él tenía una confianza plena.</b> Tremendo la cantidad de tiempo que invirtió, y no invirtió guita porque no tenía, sino también la ponía, pero íbamos a jugar a todos lados. Sábado, domingo, Mi vieja cagándonos a puteadas, diciendo “cuando van a estar en casa, que esto, que lo otro”. Cumpleaños, vamos a jugar a la pelota igual, al mismo tiempo jugaba él. Mi viejo apostó mucho en mí, mucho tiempo. En el baby me iba muy bien, hacía muchos goles, salí goleador muchos años seguidos de chico y nos ilusionamos. Totalmente al pedo, porque no se dio. </p><p><i><b>-Pero un poco estás viviendo del fútbol ahora igual</b></i></p><p>-Ahora estoy cumpliendo mis sueños de otra manera. La verdad es que para para resumir eso, para mí no me daba para jugar, no me daba el talento, no me daba la mentalidad tampoco. Pero lo intenté lo más que pude y hoy se puede decir que cumplí el sueño de otra manera. <b>Terminé jugando en estadios, terminé compartiendo con jugadores impensados. Entonces se cumplió un poquito al final. </b></p><p><i><b>-¿Cómo fueron tus inicios en el streaming?</b></i></p><p>-Se dio primero viendo a <i>Coscu</i>, consumiendo su contenido, también <i>Joaco</i> López me divertía un montón. Hoy son amigos míos y colegas, pero en ese momento era consumir a ellos, ver qué hacían. Eran como un acompañamiento para mí. La verdad, me divertía un montón. Yo ahí todavía estaba en la barbería, atendiendo, era encargado de local y colorista, que es lo que más me gusta, hacer color. Y un día mi viejo, que es un crack, llegó a la casa de <i>Coscu</i>, vía mensajes por Instagram. <i>Navajas</i> no era tan grande como ahora, pero ya era grande en el rubro barberías. Ya habíamos estado con artistas, con jugadores, y queríamos llegar a los streamers también. Un día se da y terminamos haciendo color y cortando el pelo en lo de <i>Coscu</i>, cuando tenía la casa en Nordelta. Le empecé a hacer color y empezó la amistad. Ahí veía que <i>stremeaban. </i><i><b>S</b></i><b>iempre de chico, en mi círculo más íntimo, me gustó hacer reír, lo mismo con mi familia, pero era muy inseguro y tímido para el mundo abierto. Con mis amigos y mi familia siempre buscaba la manera de hacer reír y empezó el streaming y dije “che, me gusta, pero ¿me va a dar o no me va a dar?"</b> Y me pasó que sí, acá tuve más suerte o tenía más talento. Me animé, hacía de cuenta que la cámara que estaba ahí eran mis amigos. No sentía esa presión de que me estén mirando. Esto fue en plena pandemia, en cuarentena. En paralelo, la barbería fundiéndose. Mi viejo la remó toda la vida y una vez la pegó, muy de grande. Teníamos dos o tres barberías, después llegamos a poner como ocho, con franquicia. No eran nuestras cien por ciento, pero el nombre era tremendo. Empezó la cuarentena y viste que por los protocolos la barbería es lo último que abría... Mi viejo decía “cisne negro”... mi viejo, que toda la vida renegó, se le cayó a pedazos lo único que le había ido bien. </p><p><i><b>-¿Y ahí qué te pasaba a vos? </b></i></p><p>-Era muy raro, porque él estaba apagado en la cocina y yo estaba en la habitación <i>stremeando</i> a los gritos y me estaba yendo increíble. Había mucho feedback de la gente, muchos clips virales, también empezó a entrar guita... Cuando empiezo a crecer mi viejo me apoya, pero siempre desde un lado de no meterse en el sentido de las decisiones que tenía que tomar yo, porque crecí muy rápido. Empecé a <i>stremear </i>y a los seis o siete meses me llamó el <i>Kun </i>(Agüero). <b>En paralelo me vienen a buscar una plataforma china, que me ofrecían 25 mil dólares por mes. La oferta del Kun no era tan económica, era más bien un proyecto grande que se venía.</b> El <i>Gordo </i>(su papá) caminaba por las paredes, se metía en el baño, entraba, salía el <i>Gordo</i>. Le dije “tengo estas dos cosas”. <b>Mi viejo quería agarrar esas 25 lucas urgente, era un contrato de tres años. Hablé con mi manager, le digo “mirá, mi viejo no se va a meter, pero tengo la seguridad absoluta de que tenemos que hacer lo del </b><i><b>Kun</b></i><b>”. Fue intuición, sentía que los de la plataforma china te ponen la plata y después al año desaparecés.</b> Sentía que lo del <i>Kun </i>me iba a acercar a otras cosas, me iba a dar prestigio, y por suerte salió bien. Pero lo tenía a mi viejo comiéndose las uñas en la cocina (risas).</p><p><i><b>-¿Por qué se tuvieron que ir a vivir a Piedrabuena?</b></i></p><p>-Piedrabuena es un pueblo hermoso, pero muy chico. Queda en el sur, en Santa Cruz, a dos o tres horas de Río Gallegos. Allá teníamos una abuela y un tío que tenía negocios. Mi viejo tenía dos laburos acá, vendía fiambres a la mañana y a la noche estaba en un local de empanadas. Mi vieja era maestra jardinera y siempre hay algún padre que se le va la boca o algo por el estilo. Dejó ese trabajo y a mi viejo lo echaron de uno de esos dos laburos que tenía. Quedamos al borde de ir a la calle, pasaron unas secuencias medias tristes en la familia. Ahí es donde mi viejo dice “nos vamos”. Ahí tenía 12 o 13 años. Cuando crecí entendí lo grave que fue la situación, en el momento no lo viví tan así. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTOS7EVXZNETXGRTGA3CZORIDE.jpg?auth=be49f51698491aca852717ace671accc3fc00ab3318e55a7afa55bd394cff57b&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Un llamado del Kun Agüero fue clave para su futuro. Ese día, lloró (Foto Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-¿Cómo te llevás con los haters, con los comentarios negativos?</b></i></p><p>-<b>Sinceramente al principio me costaba un montón recibir comentarios negativos de todo tipo por cualquier boludez. Incluso tenía diez comentarios buenos y dos malos y me quedaba con los dos malos.</b> Porque cuando arrancas es así. Pero hoy en día lo vivo mucho más tranquilo en el sentido de que no es tan real. No lo tomo tan personal. Me cuesta creer que hay gente que que se toma el tiempo de hacerlo. No sé de dónde salen, realmente me sorprende, pero hoy en día no lo tomo personal. Siento que la gente comenta por comentar. Muchas veces se olvida de que somos personas. Como que soy un meme. No me ves en la calle. Normalmente no soy un amigo tuyo. Es Marquitos, un meme. <b>“Vamos a bardearlo, que no pasa nada”. No es así. Del otro lado hay una persona, insegura, hay una persona que reniega, que tiene una historia de vida también, que decís “loco, ¿qué te molesta tanto?“.</b> Hay un laburo detrás de lo que estoy haciendo. Hay una familia, hay un grupo de editores. Somos un montón atrás de esto. ¿Por qué ese comentario tan malo? Pero después no encuentro una explicación lógica. </p><p><i><b>-¿Tenés colegas del streaming que la hayan pasado mal por esto? </b></i></p><p>-Sí, obvio. Hay muchos colegas que estuvieron en situaciones en las que los ataca mucha gente al mismo tiempo y y no sabían cómo levantar la cabeza. Nadie sabe cómo manejarse en estas cosas nuevas. Más que somos pibes y hacemos muchas cagadas, o sea, “cagadas”, no son tan cagadas. Pero cuando metés una opinión media polémica después no sabés si salir a bancarla con el pecho. Si lo pensás, si te replanteas todo. Las redes tienen un tema mental, un tema psicológico que la mayoría lo terminamos laburando, la mayoría del tiempo. <b>Es muy difícil el tema de las redes sociales. Tenés que ser muy fuerte o tenés que pasar al nivel de que no te importe nada. Sino sufrís mucho, te pone en duda tu personalidad. </b>Empezás a cambiar todo el tiempo, ya no sabés qué hablar, qué decir, no te sentís más libre. Y yo creo que que esa parte psicológica es muy importante para el streamer, para el que vive de las redes, del influencer o lo que sea. </p><p><i><b>¿Cómo fue que te contacta el Kun? ¿Qué sentiste?</b></i></p><p>-Ese día había <i>stremeado </i>toda la noche y me acosté a los 8, 9 de la mañana. Me levanto como a las tres de la tarde y veo llamadas perdidas y audios de la una más o menos. Era el <i>Kun</i>, me decía que estaba creando un equipo de Esports, que quería tenerte en cuenta, que lo hacía reír un montón, que esto, que lo otro. <b>Mi reacción fue llorar, llorar, llorar</b>. Encima mi viejo se había ido al súper, te acordás las filas del súper, que eran un quilombo. Tardaron como tres horas, no venían más. Me acuerdo que estaba en la galería de mi casa. <b>Me pongo a llorar y digo “no puedo creer lo que está pasando”.</b> Llega mi vieja, le digo “me acaba de llamar el Kun, tiene un proyecto muy grande, quiere que viaje y demás” y ahí se fue todo al carajo. Mi familia felicitándome, haciendo el stream de presentación. Me acuerdo que yo estaba arriba, tenía cien mil viewers en directo en mi casita, en la cucha, cien lucas de viewer, y abajo toda mi familia mirándolo, mis amigos. Fue increíble. Fue como debutar en Primera. </p><p><i><b>-¿Cómo podés definir a Coscu?</b></i></p><p>-En el mundo del streaming es el pionero, el número uno, el que avanzó cuando no había absolutamente nada, el que puso las primeras semillas se puso a a jugar al LOL cuando no era conocido. Además es una persona generosa, solidaria, empática. Es la persona más solidaria que conocí en mi vida. Además es completísimo. El chabón puede darte un discurso de algo serio que te va a atrapar, puede hacerte reír con la estupidez más grande teniendo 33 años y puede ser el mejor amigo en todos los aspectos. <b>La verdad yo creo que es el número uno porque se lo merece. </b></p><p><i><b>-¿Qué podés decirme de Messi?</b></i></p><p>-<b>Es lo más grande que hay en el mundo y sueño con conocerlo, es mi sueño máximo.</b> Siempre digo que tengo dos sueños: conocer a Messi es mi sueño máximo, y el número dos es tener un predio de fútbol propio. Tipo escuelita, <i>La Crema Fútbol Club</i>. Me muero por ver nenes con la camiseta de <i>La Crema</i> entrenando y que quieran ir y que digan “yo entreno en <i>La Crema</i>”. Es mi sueño, es un proyecto que tengo ahora, a largo plazo igual. Pero conocer a Messi, no digo que estuve cerca, pero yo creo que si fuera un poco más caradura, onda el Momo, ya lo hubiera conocido. </p><p><i><b>-¿No le mandaste mensajes? </b></i></p><p>-No, y tampoco me dio para pedirle un favor al <i>Kun</i>, que es el mejor amigo y tengo confianza. <b>Jamás le diría “haceme conocer a Messi, dame una mano”.</b> Fui a ver a Paredes en el PSG y no le pedí la entrada, no le pedí la camiseta, no le pedí nada. Solamente hablábamos y él me ofreció todo. Yo no pido camisetas, no pido pido favores. Me da mucha vergüenza.</p><p><i><b>-Es tu sueño máximo y no lo conocés...</b></i></p><p>-Quiero darle un abrazo, nada más. Siento que si me preguntás, así entre nosotros, le quiero decir que lo amo, que es el mejor, lo mejor que me pasó, que lo admiro, pero obviamente no lo haría, porque sería re incómodo para él. “Yo te amo amigo”, re incómodo, pero te juro que es un abrazo. <b>Quiero que me mire a los ojos y abrazarlo. No quiero una foto, no quiero un video, no quiero un carajo. Quiero abrazarlo.</b> Me regaló demasiado. Yo, que amo el fútbol, y él es un ejemplo de superación. La magia que tiene para jugar al fútbol... miro los videos una y otra vez, como si no los hubiera visto antes. Lo amo, lo amo de verdad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECM2PCAHLRHCXIN2YYUI2L52UE.jpg?auth=b6b84db44c6956e782ffad77197463115fd6cc3585f2e979e6d0fa6f82bd70c7&smart=true&width=5782&height=3998" alt="Markito comenzó con el streaming durante la pandemia y ya no paró (Foto Maximiliano Luna)" height="3998" width="5782"/><p><i><b>-¿Cómo monetiza un streamer? Para que la gente pueda entender, que puede ser una salida laboral, siempre con responsabilidad, con laburo, como decías vos, también con equipos atrás. </b></i></p><p>-Normalmente los streamers empezamos de muy chicos y por ahí la responsabilidad de que dependa de vos a veces te juega en contra. Por los mambos en la cabeza, por los problemas del día a día, problemas familiares, etcétera. Pero cuando cuando hacés una buena base te puede ir bien. Te hablo de números aproximados. La vez que más hice fue en la <i>Kings League</i>, en un stream que tuve 60.000 personas, pero poco tiempo, unos 40 minutos, una hora. <b>Me habrán pagado 2.500 dólares, 3.000, por 40 minutos.</b> Me parece una exageración total, pero yo creo que si lo mantenés, con mucho menos viewers, 10 mil, 5 mil, con una transmisión mucho más larga, todos los días, <b>se puede llegar a ganar más de 20 mil dólares al mes. Es muchísima guita, es demasiado.</b> </p><p><i><b>-¿Vos sos consciente de eso?</b></i></p><p>-Sí, yo soy consciente de todo, mantengo mi realidad absoluta, la de mi familia, la realidad de mis amigos, la realidad de la gente, la realidad de todo. </p><p><i><b>-¿Del corazón cómo estás? ¿Estás con alguien, estás solo?</b></i></p><p>-Estoy solo, estoy tranquilo, y quiero estar solo. Me estoy cuidando a mí.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6UFPIL7INCWBBO7ZNNGIKGJO4.jpg?auth=43851aa7ab0e23bd6922d57fc03f3092f4b7e1477d102fd6162ded1fc4208dce&amp;smart=true&amp;width=1921&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1921"/></item><item><title><![CDATA[Verónica Llinás: “¿Ese monstruo soy yo? Me vi y me quería matar”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/22/veronica-llinas-ese-monstruo-soy-yo-me-vi-y-me-queria-matar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/22/veronica-llinas-ese-monstruo-soy-yo-me-vi-y-me-queria-matar/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[No soporta verse en La Gringa, con la asquerosidad del personaje. Sin pareja desde hace cinco años, dice que está de novia con ella misma y que disfruta mucho estar sola. A los 65, a pesar del espejo, se siente una persona joven, con menos prejuicios, flexible. El caparazón ante los ataques, insultos y frases tremendas que recibe por sus opiniones. Si no habla, dice, se siente una persona indigna. El mejor presente: teatro y serie muy exitosos, y el desafío de una película histórica por delante]]></description><pubDate>Sun, 22 Mar 2026 04:23:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Difícil presentar a Verónica Llinás y resumir todos sus trabajos. Desde las “Gambas al Ajillo” hasta sus personajes en el programa de Antonio Gasalla, “Graduados”, “Historia de un clan”, “El Marginal”, “Dos locas de remate” y mucho más. Hoy se luce en la desopilante comedia “Una Navidad de mierda” y como La Gringa en la serie “En el barro”. Además empezó a grabar la dramática historia de la Madre de Plaza de Mayo Azucena Villaflor. Es una artista genial, enorme.</p><p>– Yo me siento una privilegiada y una mimada del medio y del público. Trabajé mucho, no es que vino un angelito y me tocó con la varita, laburé y estoy disfrutando el fruto de ese trabajo.</p><p><b>– La obra de teatro tiene mucho éxito, siguen las repercusiones por tu trabajo en “En el barro”, ¿qué podemos saber de la película que cuenta una historia que sucedió en la última dictadura militar? </b></p><p>– Es un thriller político histórico que se verá por Netflix. Dirige Santiago Mitre, actuó Peter Lanzani y Mariano Llinás es co guionista.</p><p><b>– ¿Estás muy cansada, fundida?</b></p><p>– Estoy fundida y feliz. A la vez. Se dio una especie de conjunción planetaria que no se da muy seguido en las carreras de los actores. Me tocó una obra… Siempre que digo la palabra “éxito” me toco la izquierda, pero lo que pasó con “En el barro” no me lo esperaba, lo que pasó con La Gringa fue para mí totalmente sorpresivo. Y esta película que es de un nivel de responsabilidad, de privilegio, de orgullo… </p><p><b>- ¿Es como tocar todas las cuerdas a la vez?</b></p><p>– Sí, y que salgan todas bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2HQVRCOSVNG6PHWAH5UPAGQAZ4.jpg?auth=455bd1776a610e70e1a63835446f82321c9b404faaffd54623e6de09acc5a5f1&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Estoy fundida y feliz. A la vez. Se dio una especie de conjunción planetaria que no se da muy seguido en las carreras de los actores", dijo Verónica Llinás (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– La Gringa, sádica, desagradable, resultó ser gracias a tu interpretación la protagonista de esta segunda temporada. Muy complejo, imagino, verse a sí mismo en ese personaje. ¿Vos te ves? </b></p><p>– Me veo y me cuesta muchísimo verme y sobre todo en algo como La Gringa.</p><p><b>“CON LA GRINGA DIJE: CHAU, ME ENTREGO AL HORROR”</b></p><p><b>– Vos rubia, con tus anteojos y maquillada. ¿Sos coqueta?</b></p><p>– No soy muy coqueta, siempre fui medio desastre.</p><p><b>– No a ese punto.</b></p><p>– No, no a ese punto. Eso es tremendo, ahí abandoné y dije: chau, me entrego al horror, muestro todas mis fealdades, más feas que yo. </p><p><b> – Pero no sos vos al desnudo, no solo no tenés maquillaje, tenés hacen cosas en la cara.</b></p><p>– Me hacen como unas venas, una cosa horrible. Me ponen las cejas más gruesas, más para abajo, me agregaron pelo. Y la actitud es horrible. Es un marimacho espantoso.</p><p><b>“NO ME SOPORTO VER COMO LA GRINGA. CUANDO ME VI ME QUERIA MATAR, NO SOY ESE MONSTRUO”</b></p><p><b>– ¿Y cuando te ves?</b></p><p>– Digo, ay, por Dios, que horror, no me soporto ver. Estaba muy, muy angustiada porque nos dieron la serie un cacho antes de que saliera para que la viéramos y que hiciéramos las notas. Yo la vi, estaba queriéndome matar. Me venían diciendo “está bárbaro”, pero hasta que el público no reacciona es como que no lo termino de creer.</p><p><b>– ¿Qué fue lo más feo de verte?</b></p><p>– ¿Ese monstruo soy yo? Ese monstruo va a perdurar porque no es que desaparece, va a estar dando vueltas la imagen por todos lados. Eso soy yo, no solamente en lo físico.</p><p><b>– En la monstruosidad del personaje.</b></p><p>– La monstruosidad del personaje, la oscuridad que maneja y lo asquerosa que es. Uno no es el personaje, pero un poco sí, porque un poco tenés que ser para poder hacerlo en ese momento.</p><p><b>– Violar.</b></p><p>– Claro, ese sadismo, esa violencia. Todos tenemos monstruos adentro y dejar salir el propio no es fácil, hay que bancársela después.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AN6BUB6RBFFNPMIMKU6UI4WJOQ.jpg?auth=60aababb393efc8d298f1a8ccf33eb8d17156ecb2d883c1817ee841308d77f69&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""¿Ese monstruo soy yo? Ese monstruo va a perdurar porque no es que desaparece, va a estar dando vueltas la imagen por todos lados", aseguró Verónica Llinás" height="1080" width="1920"/><p><b>– Me quedé con lo que dijiste, que es para siempre.</b></p><p>– Y sí, porque nada se borra en esta era, nada desaparece. Todo lo que dijiste te condenará siempre y la imagen te condenará siempre.</p><p><b>– En algún momento habrá sido intenso hacer dos personajes tan contrapuestos cada día, uno desopilante y otro denso, oscuro.</b></p><p>– Totalmente, el mismo día. Es como un chip que tenés que cambiar. Rarísimo también. Nos pasa a los actores, te sacás un cassette, ponés otro.</p><p><b> – ¿Después dormís lo más bien con toda esa máquina? ¿Sin ayuda?</b></p><p>– Sí. Lo que hago cuando vuelvo del teatro es darme un baño de inmersión, me hiervo, digamos. Y después uso el audiolibro para dormirme. El audiolibro es importante porque te entretiene, es como el famoso cuentito de cuando eras niña. Escucho “Orgullo y prejuicio”, ¿entendés? Literatura divina de otro siglo donde hay unas imágenes increíbles.</p><p><b>– ¿En un momento lo apagás o sigue?</b></p><p>– Sigue toda la noche, jajaja. Después me levanto, voy al baño y vuelvo atrás hasta donde me acuerdo. </p><p><b>– O sea, ya lo necesitás, no es que volvés y seguís durmiendo.</b></p><p>- No, antes tomaba Rivotril, entonces ahora para bajar… </p><p><b>“ESTOY MUY CONTENTA DE ESTAR SOLA. ESTOY DE NOVIA CONMIGO MISMA”</b></p><p><b>– Te acostumbraste a vivir sola. </b></p><p>– Sí. Estoy muy contenta de estar sola. Estoy de novia conmigo misma. Yo tuve una pareja después de Guido.</p><p><b>– Estuviste casada muchos años.</b></p><p>– Con Guido fueron 25 años. Pero después de que él murió al tiempo tuve una pareja de cinco años.</p><p><b>– ¿Estás sola desde hace cinco, seis?</b></p><p>– Más o menos, sí. Y la verdad que lo disfruto mucho, me gusta. Yo soy una persona bastante solitaria, no soy muy sociable. Me gusta eso de que nadie me dice nada, a la mañana no me habla nadie. Puedo comer mirando la computadora.</p><p><b>“UNO A VECES NECESITA UN ABRAZO, PERO YA NO CREO QUE APAREZCA LA PERSONA. ESTOY BIEN ASÍ.”</b></p><p><b>– ¿A la noche no es difícil? </b></p><p>– No, tengo el audiolibro, jajaja. Obviamente que uno a veces necesita un abrazo o algo, pero mientras no aparezca, ya no creo que aparezca la persona, estoy bien así.</p><p><b>– En realidad no vivís sola. Siempre tuviste perros y gatos.</b></p><p>– Sí, tengo ahora cinco perros conmigo y un gato. En el predio hay cuatro gatos, pero uno es mi novio, no duerme conmigo porque no lo dejo, porque me trae regalitos indeseados. Pero dormimos la siesta.</p><p><b>– ¿Los perros duermen afuera o adentro?</b></p><p>– A veces duermen afuera, a veces adentro. Hay algún problemita con uno que quiere entrar a las siete a saludarme, no quiere quedarse. Quiere volver a salir.</p><p><b>– No estás sola.</b></p><p>– No, no estoy sola. En el lugar está Juanita, que es la casera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YFX3RGA4MVGM5KSYZ2QR42T4FM.jpg?auth=38c4d07f740f24b5da2e402e8352618421500f6430f807dc9fc643380dc990dc&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Tengo ahora cinco perros conmigo y un gato", contó Verónica Llinás en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– Desde hace mucho tiempo. </b></p><p>– 38 años más o menos, la relación más larga que hay. Juanita incluso hizo videos conmigo y trabajó en la película “La mujer de los perros”.</p><p><b>– Reformulamos todo. No vivís sola, Juanita es familia, ¿o no?</b></p><p>– No vivo sola. No vivo en pareja. Con Juanita ya nos entendemos casi telepáticamente.</p><p><b>“JUANITA ES LA CASERA DESDE HACE 38 AÑOS, NOS TRATAMOS DE USTED. A VECES ME DICE: QUÉ MAL LLEVADA QUE ES USTED”</b></p><p><b>– Es un mérito haberlo logrado.</b></p><p>– Sí, la verdad que sí, sobre todo de ella, que me soporta. A veces me dice: “qué mal llevada que es usted”. Nos tratamos de usted. Me dice unas cosas tremendas, me dice cosas malvadas. “Esa ropa no le entra, ¿no?”. Y le digo: estoy pensando adelgazar unos kilos. Y dice : “ja, ja, ja, ja! ¡Adelgazar!” Es mala. </p><p><b>– ¿Nunca te enojás?</b></p><p>– Le digo: no se ría usted, que también tiene una panza… Nos decimos cosas así. Cosas de la familia, pero siempre con “usted”.</p><p><b>– ¿Vecinos no hay?</b></p><p>– Tengo mis vecinos, son bastante indeseables. Pero sí tengo un amigo vecino que es una gloria, Juan y su marido Hernán, entre las mejores cosas que me pasaron está la amistad en los últimos años con ellos. Así que no estoy sola. </p><p><b>– Vivís lejos, se rompe un cuerito. ¿Qué hacés?</b></p><p>– Juan, es maravilloso porque es médico, pero además te cambia el cuerito, sabe de electricidad, es inteligente, arregla la puerta... </p><p><b>– El paso de los años ¿qué sentís que te cambió? ¿Qué extrañás y qué no extrañás?</b></p><p>– La energía que tenía en algún momento extraño. Que no me duela el cuerpo, yo tengo fibromialgia, tengo dolores corporales. La agilidad que tenía, yo hice acrobacia hasta los 40 años. Ahora camino, nado cuando puedo, me gusta mucho nadar. Pero no sé si extraño el aspecto de antes, no soy una persona que añora o que no quiere envejecer. Asumo la vejez, me banco las arrugas, no soy coqueta. Si no, ya me hubiera dado retoques en la cara, ya me hubiera hecho algunas cositas que se hacen las mujeres, sobre todo las actrices. Solo me cuido la piel, pero no quiero atrapar la juventud porque sé que no se la puede agarrar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T5S63JVNDNB3FKPMFJ57NYZWMI.jpg?auth=155bace9fadd8e1a2472d5eb04077c14f69a9e0d2f9d6274f6c89e8dd1ca4980&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No soy una persona que añora o que no quiere envejecer. Asumo la vejez, me banco las arrugas, no soy coqueta", expresó Verónica Llinás" height="1080" width="1920"/><p><b>– Es una batalla perdida.</b></p><p>– Está perdida. Y creo que a veces, cuanto más querés hacerlo, más se ven los años.</p><p>– <b>Hay otras cuestiones en las que uno puede sentirse jovata, hay una manera “jovata” de ver ciertas cosas.</b></p><p>– Sí, pero no me siento jovata. Es verdad, pero me siento mejor, me siento más sabia. Tengo más claro qué quiero, qué no quiero, qué me banco, qué no me banco, qué tengo que tratar de aguantar. Tengo mucho más claras las cosas.</p><p><b>– Yo digo que la arena no la piso más, no es un plan, me molesta la arena caliente.</b></p><p>– Pero eso no es de jovata. Es haber entendido qué te gusta, qué no te gusta.</p><p><b>– ¿Viste que cuando uno es joven no piensa en cosas que deja de hacer para siempre?</b></p><p>– No. Es muy duro pensar “esto no lo voy a hacer nunca más en la vida”, pero no porque no quiero, porque ya no puedo, acrobacia. Yo siempre decía que mientras pudiera dar saltos en el aire, iba a ser joven. Un día dejé de hacerlo y dejé de ser joven según esa visión.</p><p><b>“YO NO QUIERO DEJAR DE ACTUAR NUNCA, MUCHA GENTE SUEÑA CON EL RETIRO, A MÍ ME GUSTA ESTO.”</b></p><p><b>– Al revés también. “No quiero dejar de hacer esto en la vida”, antes uno se sentía inmortal.</b></p><p>– Totalmente. Sí, yo no quiero dejar de actuar nunca. ¿Viste que mucha gente sueña con el retiro? “Voy y voy a viajar y voy a hacer lo que me gusta”. A mí lo que me gusta es esto que estoy haciendo, no lo quiero dejar de hacer.</p><p><b>– No es de vida o muerte nada que no sea actuar.</b></p><p>– No, creo que no podría tolerar que me dijeran que no puedo actuar más, no solo actuar, dirigir, escribir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GTGPUHGQN5BI7BURIIBHVXS2VQ.jpg?auth=b7664dfb5c7cb493685b2c35567551906051c3cd857c3bb545ed659f8cb77b3c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""A mí lo que me gusta es esto que estoy haciendo, no lo quiero dejar de hacer", destacó Verónica Llinás" height="1080" width="1920"/><p><b>– Hasta el final y con dolor de cuerpo.</b></p><p>– Sí, como sea.</p><p><b>– Uno piensa también en gente que quiere volver a ver. Como si nos quedara poco tiempo.</b></p><p>– Sí, tenemos más clara la finitud. Muchas veces decimos a las amigas: dale, antes de terminar en el geriátrico veámonos. Después las vidas son complejas o vivimos lejos.</p><p><b>“YO ME SIENTO MUY JOVEN, LA CONTRADICCIÓN ME LA PRODUCE EL ESPEJO”</b></p><p><b>– A veces uno se ve más joven que otros de la misma edad, por ejemplo cuando empatiza con gente muy joven o coincide con ellos en cierta manera de pensar.</b></p><p>– Sí, también. Yo me siento joven. La contradicción me la produce el espejo, no el sentimiento. Yo me siento una persona muy joven. Creo que objetivamente tengo una forma de encarar la vida que es joven. No tengo una cantidad de prejuicios y en la posibilidad de cambio que por ahí otros, los viejos de mente, no tienen. No solamente por un sentimiento, sino por una actitud.</p><p><b>– Hay personas que pasan los años y son cada vez más estructurados, cerrados.</b></p><p>– El que se fue rigidizando y el que fue entendiendo cosas y tratando de volverse más flexible. Ahí es donde se gana juventud.</p><p><b>– El truco sería sacarse los anteojos cuando uno pasa por delante de un espejo. </b></p><p>– Si, pero ahora yo me operé los ojos. </p><p><b>“EL ESPEJO DESPUÉS DE LA OPERACIÓN DE OJOS ES DURÍSIMO, TE QUERES MORIR. ANTES NO TE VEÍAS TODAS LAS ARRUGAS” </b></p><p><b>– ¿Tenés lentes intraoculares? Es otra vida.</b> </p><p>– Es otra vida, sobre todo es querer morirse cuando te mirás al espejo. El espejo después de la operación de ojos es durísimo, porque antes no veías todas las arrugas. Dios es sabio, te da mala visión cuando hay cosas que no tenés que ver. Después, cuando te operás… ¡Upa! ¿Quién es esto? Al principio fue bastante shockeante, pero la belleza no es mi fuerte y tampoco nunca fue mi objetivo. Ese primer golpe fue fuerte. Por eso los anteojos, siento que son parte de mi personalidad.</p><p><b>– Si morimos ahora y podrían titular “dos sexagenarias”. Es muy feo. </b></p><p>– Es tremendo, sí, jajaja. Uno no se siente, pero también hay cosas que son mejores. Yo no cambiaría este momento por un momento anterior. Bueno, algunas cositas sí, jajajaja. </p><p><b>– Otro sexagenario, el gran Juan José Campanella, dijo hace poco cuando presentó su película, que hoy hay desprecio por la cultura desde el poder, que se habla de gasto cuando se piensa en cultura, de un gasto al cuete. Y que al no invertir en la cultura se está perdiendo identidad.</b></p><p>– Absolutamente de acuerdo. Es un error si lo que te importa es tu país y queres que se desarrolle felizmente, por ahí si tu objetivo es otro no es un error. Es muy triste lo que está pasando, porque además eso va acompañado de cosas que no son coherentes con la falta de plata. Se ve que que se gasta en viajes, que van a suites de hoteles de 1.800 $ por día, o algunos viajes del presidente que decís: ¿por qué va a recibir premios o a llorar al muro de los lamentos? O sea, él gobierna para todos los argentinos entonces que lo haga cuando termine su mandato. Y además, han hecho exenciones impositivas a grandes empresas, a exportadoras, a cerealeras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ID4XTVH2CBFNDBI6JIXH3JKCHU.jpg?auth=0900487905a3d0d1e0a85bb3fd62f4d444c373d0f2e97b6809274171e79aeb00&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo no cambiaría este momento por un momento anterior. Bueno, algunas cositas sí, jajajaja", admitió Verónica Llinás (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– El tema central que plantea Campanella es el de la identidad. Que la identidad se ve también en cómo nos ven en el mundo. Nos conocen por los actores, por los directores.</b></p><p>– Lo que vos decís y lo que yo pienso también es que la identidad somos nosotros, son nuestras historias, nuestras formas de ver el mundo.</p><p><b>“HAY UNA GRAN CONFUSIÓN EN GENTE QUE CREE QUE CUANDO UN ARTISTA PIDE QUE SE SUBSIDIE LA CULTURA, PIDE PARA SÍ MISMO PORQUE NO QUIERE PONER LA PROPIA”</b> </p><p><b> – Dice que no se conoce a los argentinos en el mundo por nombres de políticos, salvo un ratito mientras están bien arriba. </b></p><p>– No es que no se conocen, no generan orgullo como sí lo genera el cine. Los medios también contribuyeron muchísimo y operaron para que esto sea así, hay una gran confusión en la gente que cree que cuando un artista pide este subsidios del INCAA o que se subsidie la cultura, pareciera que está pidiendo para sí mismo, que está pidiendo porque no quiere poner la propia. La gente no entiende que una película, grande como se han hecho tantas, tiene un costo inmenso y tiene que haber, como hay en todos los países, una facilidad para que vengan los inversores a ponerla para que se pueda hacer. Pasa en todos los países, no es que acá porque a los K se les ocurrió eso. Es una ley previa al kirchnerismo de difusión de la cultura y de apoyo.</p><p><b>– El otro día te escuché decir en lo de Mirtha Legrand, que la grieta está entre los que manejan el Estado a lo largo del tiempo y todos los demás que somos la mayoría.</b></p><p>– Para mí es así. Yo lo que creo y lo que creí siempre es que el poder esencialmente corrompe. Es un poco el efecto de la cirugía estética. ¿Viste que hay mujeres que se cirujean siempre? El límite se va corriendo un poquito, lo que te parecía que era demasiado ya no te parece y se vuelve a correr el límite. Se empieza a no ver el propio privilegio, pero sí el de los demás. Es lo mismo que una mujer que está totalmente cirujeada y ella en sí misma no lo ve. Yo creo que el poder ocasiona eso, se empieza a corromper. Por eso siempre pensé que había que mantener una posición crítica con cualquier gobierno, por más que vos puedas coincidir en algunos puntos.</p><p><b>– ¿Cómo hace uno para decir lo que piensa cuando sabe que después va a traer un ruido espantoso, que se va a tergiversar lo que uno dijo?</b></p><p>– Yo ya tengo una especie de caparazón hecho porque me han dicho una cantidad de barbaridades que vos no te das una idea.</p><p><b>– ¿Se te hizo caparazón?</b></p><p>– Más o menos, porque todavía duele. Es muy cruel, porque los actores dependemos de que el público venga a vernos y hubo una especie de caza de brujas, de actores kirchneristas atroz, llegaron a cancelar funciones. Cuando la cosa se mete con tu subsistencia...</p><p><b>– No sos militante kirchnerista. </b></p><p>– No, nada, de hecho fui una de las pocas actrices que criticó al kirchnerismo públicamente en Twitter, eso me llama la atención porque es fácilmente verificable. O sea, si vos vas a hablar mal de mí, decir que yo fui militante, y me contradecís algo que dije, por lo menos tené la mínima dignidad de investigar. Andá a Twitter, poné CFK, Verónica Llinás y vas a ver que hubo críticas al kirchnerismo.</p><p><b>“ME HAN LLEGADO A DECIR ‘OJALÁ TE HUBIERAN DESAPARECIDO LOS MILITARES’”</b></p><p><b>– ¿Dejás de decir después de todo eso?</b></p><p>– Un poco sí, me cuido bastante. Un poco por mí porque es muy agresivo. Me han llegado a decir “ojalá te hubieran desaparecido los militares”.</p><p><b>– ¿Cuentas anónimas?</b></p><p>– Generalmente trolls, porque no hay plata, pero para los trolls sí. A veces digo: bueno, pará un cacho, sobre todo por el teatro. Porque cuando decís algo se tergiversa, se recorta, hacen creer a la gente que dijiste algo que no dijiste. Eso tiene un rebote atroz en un montón de gente que se enoja y dice: ah, no, yo no la voy a ir a ver.</p><p><b>“YO NO PUEDO NO HABLAR PORQUE ME SENTIRÍA INDIGNA”</b></p><p><b> – ¿Entonces no se habla?</b></p><p>– No se habla en determinados lugares, por ejemplo, yo estoy hablando acá. Seguramente muchos de esta entrevista van a cortar solo la parte donde yo digo algo del gobierno y entonces va a generar odio. Yo no puedo no hablar porque me sentiría indigna. Lo que tengo como gran capital, además de mi vocación, mi amor por el teatro y mi respeto por el público, es mi dignidad. Yo no vine a hablar de esto, me lo preguntaste vos. Lo preguntó Mirtha también, no es que yo dije voy a ir a hablar de eso a lo de Mirtha. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QAAHIVULDVCZ7AD4YI47W7L3CA.jpg?auth=a45aa876439d66bffa001d6a74483a6bbe7457b34b31a6ae1a61f55b6e118dcb&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“Escuché el golpe y supe que algo no estaba bien; ese ruido fue distinto”: Muni, el accidente de su hijo y una culpa que permanece]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/22/escuche-el-golpe-y-supe-que-algo-no-estaba-bien-ese-ruido-fue-distinto-muni-el-accidente-de-su-hijo-y-una-culpa-que-permanece/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/22/escuche-el-golpe-y-supe-que-algo-no-estaba-bien-ese-ruido-fue-distinto-muni-el-accidente-de-su-hijo-y-una-culpa-que-permanece/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[La actriz y creadora de contenidos infantiles cuenta el drama que atravesó con su hijo Vicente, de apenas diez meses: se cayó del cambiador en su habitación y se fracturó el cráneo. El niño estuvo tres días internados, se recupera bien y usa un casco protector, pero su mamá aún está afectada por el susto. "Si pudiera dar un consejo sería que dejen la culpa de lado. Yo todavía no puedo, pero ojalá otras sí”, asegura]]></description><pubDate>Sun, 22 Mar 2026 04:22:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Escuché el golpe y supe que algo no estaba bien. Hay ruidos y ruidos, y ese fue distinto”. La escena quedó grabada en la memoria de <b>Muni Seligmann</b>. Su hijo <b>Vicente</b> <b>tenía apenas diez meses cuando sufrió un accidente doméstico </b>que terminó con un diagnóstico que la dejó en shock: <b>fractura de cráneo</b>.</p><p>“Lo primero que preguntaba era <b>cómo se cayó. Nadie sabía</b>. Es un segundo en el que miraste para otro lado, agarraste algo… y pasó”, recuerda. Vicente estaba en el cambiador con un familiar cuando ocurrió la caída.</p><p>El bebé quedó internado en observación y hoy se recupera bien, pero la experiencia dejó una marca profunda. “Cuando bajó la adrenalina apareció todo: el miedo, el llanto, la angustia. Ahí entendí realmente lo que había pasado”, dice.</p><p>Días después decidió contar la historia en sus redes sociales. “Los accidentes domésticos tienen algo de tabú. No se cuentan. Y yo pensé: esto pasa, ¿por qué no decirlo?”, explica.</p><p>La respuesta fue inmediata: miles de mensajes de madres con relatos similares. “El 80% me contó algo que también les había pasado. Todos los mensajes estaban atravesados por lo mismo: la culpa”.</p><p>En esta charla íntima con <b>Infobae</b>, la actriz y creadora de contenidos infantiles habla del accidente, de la maternidad real y de la presión que sienten muchas mujeres al criar. “Si pudiera dar un consejo sería que dejen la culpa de lado. Yo todavía no puedo, pero ojalá otras sí”, asegura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ADMPD34ZPNGCJEKJRTRPTYBPHA.jpg?auth=1112bfe1b9c0908a42ddf425fdc1164ef95a9e58813e0852bc69c308a4b7b442&smart=true&width=1080&height=810" alt="Muni junto a su marido Nicolás Maynark y sus hijos Carmela y Vicente (@soymuni)" height="810" width="1080"/><p><b>—¿Cómo está hoy Vicente?</b></p><p>—Está muy bien. Yo le puse un casquito que es por precaución, pero más que nada por tranquilidad mía. No es algo estrictamente necesario. Él está perfecto. Nosotros estamos bien, aunque todavía estamos sensibles. Cada vez que lo miramos lloramos juntos.</p><p><b>—¿Qué fue lo que pasó?</b></p><p>—Fue un accidente doméstico. Mi hijo estaba en su habitación, en el cambiador, con un familiar. Yo estaba en la cocina y escuché un estruendo. Las madres tenemos un oído especial para ciertas cosas. Inmediatamente escuché su llanto y corrí. Lo primero que preguntaba era cómo se había caído. Nadie sabía bien qué había pasado. Lo calmé, lo puse al pecho —todavía le doy teta— y cuando le toqué la cabeza sentí un chichón. Ahí dijimos: “vámonos al hospital”.</p><p><b>—¿Cómo fue ese momento?</b></p><p>—Llamamos a su pediatra y fuimos directo a verla. Le hicieron una radiografía y después nos dijeron que había que hacer una tomografía. Cuando llegaron los resultados nos dijeron que tenía una fractura de cráneo. Fue un shock.</p><p><b>—¿Cómo reaccionaste?</b></p><p>—Ante las emergencias soy muy resolutiva, no sé si fui bombero en otra época. Me pongo en modo acción. Mi marido se desesperó más. Yo hablé con la pediatra, pregunté qué había que hacer y traté de mantener la calma. Pero fue una catarata de cosas: “tiene una fractura de cráneo, tiene que quedarse internado”, en el lugar no tenían internación, teníamos que hacer el traslado en ambulancia.</p><p><b>—Vicente tenía casi diez meses en ese momento.</b></p><p>—Sí, casi diez meses cuando pasó. Hoy tiene diez meses y medio. Fue hace muy poquito.</p><p><b>—Estaba con una persona que vos preferís no decir quién es, pero que es de tu extrema confianza. </b></p><p>—Total. Es familia. </p><p>—<b>¿Te enojaste con esa persona?</b></p><p>—No, entiendo que fue un accidente. Lo primero que pensé fue lo mal que debía estar esa persona. Ya cargaba con suficiente dolor como para agregarle más.</p><p><b>—¿Qué recordás de ese momento?</b></p><p>—El sonido del golpe y el recorrido hasta la habitación. No me daban las piernas. Eso todavía lo tengo muy latente.</p><p><b>—¿Apareció la culpa?</b></p><p>—Sí, aparece automáticamente. Las mujeres cargamos con algo que dice “es tu responsabilidad”. Aunque haya otra persona, aunque sea un familiar, uno piensa: “¿por qué no estaba yo ahí?”. Le estaba cocinando a mi hija, estaba maternando también. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74K5AU3PGFCXTFCP3K7BPOEAHE.jpg?auth=9a14c14ddd6ea67af9d2d3d3b06a3b892658614e39e158fb2f0aa96bb15c2bc4&smart=true&width=1080&height=827" alt="Hoy Carmela tiene 4 años y Vicente 10 meses (@soymuni)" height="827" width="1080"/><p><b>—Carmela tiene cuatro años. </b></p><p>—Sí, y ella tiene otras demandas, obviamente. Pero decís “ay, si lo hubiera tenido conmigo no hubiera pasado”. Pero son cosas que realmente pasan. Por eso lo conté en las redes sociales, tengo un público femenino, trabajo para chicos hace mil millones de años, soy mamá y sé que son cosas que pasan. Me llegó una catarata de mensajes de personas que les pasaron cosas más o menos fuertes, siendo o no responsables. Fue como que se abrió una puerta. Es un tema tabú, pero las cosas pasan.</p><p><b>—¿Pudiste entender que te podría haber pasado a vos también?</b></p><p>—Sí. Entiendo que son accidentes. Lo primero que pienso es: “qué feo que te pase”. Porque cuando pasa algo así, la persona ya siente una carga y una responsabilidad enormes. Entonces me parece injusto que alguien de afuera venga a agregarle más peso. Para mí es muy importante cuidar eso, sobre todo en momentos así, porque los vínculos también se construyen en esas situaciones. <b>Sé que quien estaba ahí la pasó muy mal, que le duele de verdad</b>. Cualquier persona preferiría cortarse un brazo antes que ver lastimado a un nene.</p><p><b>—¿Se pudo perdonar ya?</b></p><p>—Todavía no y no creo que lo haga. No le pasó nada igual a mi hijo, por suerte está bien, esto va a ser anecdótico y se le va a soldar solo. No sé cómo hubiera sido con un desenlace distinto.</p><p><b>—¿Cómo fue la tomografía?</b></p><p>—Difícil. Tenía que estar dormido para que salga bien así que intenté dormirlo con la teta, fueron varios intentos hasta que se pudo hacer. Es muy duro ver a un bebé tan chiquito pasando por estudios así.</p><p><b>—¿Cómo recibiste el diagnóstico?</b></p><p>—¿Viste que hay personas con tacto y personas con menos tacto? Me tocó justo la que no tenía mucho tacto. La médica fue bastante directa: “fractura de cráneo, tiene que quedar internado, llamen a la ambulancia, tiene que estar en observación para ver qué pasa porque el cuadro puede empeorar”. <b>En ese momento imaginás lo peor</b>. Uno piensa fractura como algo abierto. Después la pediatra me explicó mejor: que era algo interno, que no había desplazamiento y probablemente se iba a soldar solo. Nos vino a buscar la ambulancia, saludé a mi marido y me fui con él.</p><p><b>—Es muy desesperante para el otro.</b></p><p>—Nunca me había subido a una ambulancia. Qué mareo la verdad (risas). Él pobre estaba preocupado mandándome mensajes todo el tiempo. Y llegamos a la Fundación Hospitalaria que no conocía pero es excelente, nos dieron un panorama un poco más claro y nos quedamos internados, me quedé yo con él.</p><p><b>—Es el pollito.</b></p><p>—Es mi pollo. Me quedo yo. Mi hija esa primera noche –parece comedia–se quedó a dormir en la casa de Diego Topa. (Risas). </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A237ALGSEZAJ3ER2BUTB7D3MUQ.png?auth=b4e89d25138acdcbf5f134bce7feb74105397c00239afa85d5dcca5164c306b0&smart=true&width=432&height=519" alt="Muni: "Le puse un casquito que es por precaución, pero más que nada por tranquilidad mía"" height="519" width="432"/><p><b>—¿Estaba Diego cuando pasó?</b></p><p>—Sí, estaba en casa. Nosotros salimos corriendo y él se llevó a mi hija a su casa a jugar con la suya. Ellas dicen que son primas, entonces estaba de fiesta en la casa del tío, porque aparte fue la primera vez que se quedaba a dormir en casa de otra persona. Y al día siguiente ya se quedó con mi marido. </p><p><b>—¿Cuánto tiempo estuvo internado?</b></p><p>—Varios días, es duro porque pensás que es solo una noche, pero pasan los días, el alta no llega y aparecen el miedo y las dudas: no era tan simple al final. Justo mi marido, que viaja mucho por trabajo, tenía que irse y viajó una semana. Después nos arrepentimos, porque uno piensa que ya se terminó, y no.</p><p><b>—Una vez que baja la adrenalina aparece otra cosa. </b></p><p>—Sí, te dan el alta y te dicen que está todo bien. Durante la urgencia estás en modo acción, pero cuando baja la adrenalina aparece todo: <b>el miedo, el llanto, la angustia.</b> Y a él le pasó lo mismo, pero a distancia. </p><p><b>—¿Los miedos aparecieron cuando pasó o recién cuando recibiste el diagnóstico? ¿Nunca pensaste que tu bebé se podía morir?</b></p><p>—No. Mi cabeza funciona así: me repito que eso no va a pasar. Si no, no podría sostener la situación. Fueron tres días encerrados ahí y entrás en un modo automático: tengo que sacar esto adelante y mantenerme firme para poder sostener a mi hijo.</p><p><b>—No dejar ni que entre la fantasía, ¿no?</b></p><p>—No. En mi cabeza esa posibilidad estaba completamente cerrada. Sabía que ahora había que esperar entre tres y seis meses para que la fractura se soldara sola y cuidar muchas cosas. Pero cuando pasó todo, ahí sí aparecieron los miedos y el llanto.</p><p><b>—¿Cómo lo vivieron como pareja?</b></p><p>—Cuando mi marido volvió nos mirábamos, <b>veíamos a Vicente y nos largábamos a llorar</b>. Todavía nos pasa.</p><p><b>—¿Cómo se lo explicaron a Carmela?</b></p><p>—Como ella había estado cuando ocurrió, la llevamos a la clínica para que viera a su hermanito. Le contamos que se había lastimado la cabeza y que los médicos tenían que cuidarlo. Lo entendió bien.</p><p><b>—¿Cómo se decidió el tema del casquito?</b></p><p>—Fue medio entre amigos. Tengo varios médicos cerca y todos me decían: “Ponéle algo”. Empezamos a buscar y no había mucho. Cuando nos dieron el alta, mi marido viajó y yo me quedé con mi mamá. Ella no vive en Buenos Aires, pero vino y se quedó diez días conmigo. Fue muy de volver a ser hija: “mamá, ayudame”.</p><p><b>—Claro, mamá cuidame a mí.</b></p><p>—Tal cual. Me acompañó a la neurocirujana y ahí me dijeron que el casquito en realidad no era necesario. “Si a vos te da tranquilidad, dejáselo”, me explicó. Tenía que ser algo blando porque la zona estaba inflamada. También me recomendaron acondicionar la casa. Pedí ayuda en grupos de mamás —que a veces cansan, pero en momentos así agradecés que existan— y una me prestó un corralito gigante. Armamos ese espacio para que pudiera seguir moviéndose ahí, porque sino lo tenía todo el tiempo a upa. Pasa de ser un bebé que gatea por toda la casa a estar a upa por miedo.</p><p><b>—Se me abren mil frentes con eso que decís. Porque una pone trabas de seguridad, puertas…</b></p><p>—Y pasa igual. Uno toma todas las precauciones posibles, pero los accidentes pasan. En casa de pronto todo era “¡cuidado!”. Estábamos muy nerviosos los dos hasta que entendimos que nos quedan meses por delante y tenemos que aprender a manejar esto.</p><p><b>—¿Sentís que cambió la mamá que sos?</b></p><p>—Sí, cambió. Siempre fui muy del movimiento libre, de que los chicos exploren. Pero ahora estoy mucho más temerosa, más vulnerable que antes.</p><p><b>—¿Con Carmela también?</b></p><p>—Sí. Los quiero tener pegados a mí todo el tiempo. Y también me sensibiliza mucho verlos juntos, el vínculo que tienen.</p><p><b>—¿Por qué decidiste contarlo en las redes?</b></p><p>—Porque soy comunicadora y la mayoría de las personas que me siguen en Instagram son madres. Sentí que tenía que hablarlo de madre a madre. Además, en redes siempre me muestro muy real. No podría comunicar o vender algo distinto sin contar qué pasó, como si nada. Desde ese lugar también sentí un compromiso. Muchos me dijeron: “¿Estás segura? Te van a dar con todo”. Y yo pensaba: tal vez sí, pero estas cosas pasan.</p><p><b>—¿Y pasó? ¿Te dieron con todo?</b></p><p>—No quise leer todo porque sabía que en ese momento me podía afectar. Pero el 90% de los comentarios fueron empáticos y muchísimos contaban experiencias parecidas. A casi todos les había pasado algo. También hubo algunos que me juzgaron porque, cuando mi marido volvió de viaje y mi mamá estaba en casa, yo me fui cinco días con amigas.</p><p><b>—¿Te cuestionaron por eso?</b></p><p>—Sí. Muchos decían: “¿Cómo te vas de viaje?”. Fue lo primero que yo misma dudé. Pero hablé con la neurocirujana y me dijo: “Vos andá tranquila, no va a pasar nada. Va a estar el papá y otras personas cuidándolo”. Así que me fui. El primer día estaba un poco angustiada, pero al segundo ya estaba fantástica (risas).</p><p><b>—Ahí aparece algo fuerte: la culpa, la carga mental, los opinólogos de las redes. Pero las mamás también necesitamos estar bien para poder cuidar.</b></p><p>—Total. Además era la primera vez que me iba y ya tenía esa carga encima. Me costó mucho tomar la decisión. Mi marido fue el primero que me empujó: me dijo “andá, yo me encargo de todo”. Y mis amigas también insistieron mucho. Pero siempre aparece esa mirada sobre la madre: “¿cómo te vas a ir?”. Si hubiera sido el padre, probablemente nadie lo hubiera cuestionado.</p><p><b>—¿Les respondés a esos comentarios?</b></p><p>—Antes respondía. Ahora no. A veces borro, a veces bloqueo si veo algo muy agresivo. Mi marido dice que si la gente tuviera que pagar por cada comentario, comentaría mucho menos (risas). Las madres hacemos todo desde el amor y la buena voluntad, pero cargamos con muchísima culpa. Y es fuerte, porque ni siquiera fue un accidente que me pasó a mí directamente, pero igual todo cae sobre la madre.</p><p><b>—Desde lo racional lo tenés muy claro. ¿Pudiste soltar un poco esa culpa?</b></p><p>—No, culpa tengo igual. Pero también pienso que la vida tiene que seguir. Mis hijos ya no están pegados a mí con el cordón umbilical. Aun así aparece en cada microsegundo. Me voy a bañar y, aunque los estén cuidando, siento que tengo que avisarles o explicarles por qué me voy.</p><p><b>—Es muy difícil.</b></p><p>—Sí, a veces es una tortura vivir así. Hay como un deber constante de hacerlo todo perfecto y además disfrutarlo siempre.</p><p><b>—En tu caso también está el tema del juego, que es muy parte de tu trabajo.</b></p><p>—Sí, a mí el juego me sale naturalmente. Es el lugar desde donde mejor puedo conectar con los chicos y enseñarles cosas. Por eso todo lo que hago lo paso por el juego. Pero la gente piensa que en mi casa soy una conductora infantil todo el tiempo, y no: soy una madre como cualquier otra.</p><p><b>—Todos quieren tener a Muni en su casa.</b></p><p>—¡Tal cual! “Vení a cuidarme a los chicos”, me dicen. Pero no. Lo que sí disfruto mucho es jugar con ellos. Y también intento que el contenido infantil sea disfrutable para los adultos. Porque a veces estás escuchando algo para chicos y pensás: “por favor, que termine”. A mí también me pasa. Por eso intento hacerlo de otra manera, con música y humor, para que lo disfruten todos.</p><p><b>—Ahí aparece ese encuentro entre la mamá, la mujer y la profesional que sos.</b></p><p>—Sí, totalmente. Y costó un montón. <b>De chica tenía muy instalada esa idea de que o sos profesional o sos mamá</b>. Es un cuento bastante instalado socialmente: si sos buena profesional, sos mala madre; y si sos buena madre, no podés desarrollarte profesionalmente. Al menos en mi generación eso estaba muy presente y a mí me llevó tiempo reconciliar esas partes.</p><p><b>—¿Tu mamá también trabajaba?</b></p><p>—Sí. Era una madre divorciada con tres hijos, hacía malabares. Trabajaba y además era muy lúdica. Era maestra jardinera. Con el tiempo también empezás a reconocerte en cómo te criaron.</p><p><b>—Lograste compatibilizar a la mujer, a la profesional y a la mamá de una forma muy linda.</b></p><p>—Yo creo que sí.</p><p><b>—¿A vos siempre te gustaron los chicos o fue algo que apareció después?</b></p><p>—No fue una búsqueda. Se dio. Lo que sí siempre fui una persona muy lúdica. Me gusta jugar, divertirme. Y con el tiempo entendí que ese era el lugar desde donde mejor conectaba con los chicos. Hoy, siendo mamá, lo veo todavía más claro: todo entra a través del juego.</p><p><b>—Viste que hay algunos mitos, no vamos a nombrar a nadie, de alguna conductora o conductor infantil que en realidad no se bancaban a los pibes. ¿Te pasó? </b></p><p>—En mi caso era al revés. Yo arranqué trabajando con Cris Morena, quería actuar, bailar, hacer todo. Después empecé en una empresa estadounidense que hacía shows de Disney y ahí conocí a Diego Topa. Disfrutaba muchísimo esos espectáculos, aunque al principio no entendía bien por qué. Hasta que me di cuenta: era porque yo también me sentía como una niña más. Y cuando conocí a Topa pensé: claro, encontré a otro niño grande.</p><p><b>—Hoy querés tenerlos cerquita a tus hijos, pero también sabés que no los vas a poder proteger de todo.</b></p><p>—Sí, eso lo sé, pero con ese tema no puedo (risas). No me lo puedo ni imaginar. El otro día mi hija se fue una cuadra y media adelante con su bicicleta, con las rueditas, y yo empecé a acelerar cada vez más para alcanzarla. Y me dije: “tranquila”. Pero verla alejarse me generó algo muy fuerte. Pensé: yo no estoy preparada para esto. No sé cómo voy a hacer.</p><p><b>—Pero vos entendés que Vicente un día se va a trepar a un árbol.</b></p><p>—Lo sé. Lo recontra sé. Es un nene muy tranquilo, pero sé que va a pasar. Y ahí voy a estar yo, con mis miedos, tratando de sostenerme para no frenarlo todo el tiempo.</p><p><b>—Me gusta esa idea de la “distancia de rescate”.</b></p><p>—Sí. Estar cerca. Voy a seguir estando ahí, seguro. Y también para jugar. Lo que más quiero es que, cuando crezcan, tengan ganas de volver a casa y jugar conmigo.</p><p><b>—Qué lindo.</b></p><p>—De verdad. Que digan: “vamos a ver a mamá, que nos vamos a reír un rato con la vieja”. Eso me encantaría. Al final uno va construyendo todo eso con el tiempo.</p><p><b>—¿Qué les dirías a las mamás que están viendo esto y sienten que estas cosas también pueden pasar?</b></p><p>—Que sí, que pasan. Y que, si pueden, dejen de lado la culpa. Yo todavía no puedo (risas). Pero para mí es clave rodearse de gente que te sostenga, que te acompañe y que te recuerde que lo estás haciendo bien. Y también disfrutar a los chicos, porque todo pasa muy rápido.</p><p><b>—Cerrás los ojos y…</b></p><p>—Y ya crecieron. A mí se me está pasando volando.</p><p><b>—Son re bebés.</b></p><p>—Sí, pero igual. Vicente tiene diez meses y ya no es un recién nacido. Todo me da nostalgia.</p><p><b>—¿Cómo fue el parto?</b></p><p>—Fue natural. Yo quería que fuera sin anestesia. El de Carmela también. Tengo una parte medio…</p><p><b>—¿Medio hippie?</b></p><p>—Sí, la hippie (risas). Me gusta prepararme con aceites, aromas, todo ese lado más natural. Con Carmela me preparé muchísimo.</p><p><b>—¿En hospital, en sanatorio o en tu casa?</b></p><p>—En sanatorio. En algún momento dudé, pero después dije: “pará”. Ahí me habló mi parte más alemana (risas). Pensé: si llega a pasar algo y no llego a tiempo a una clínica, no me lo voy a perdonar nunca. Ese fue mi quiebre. Entiendo que es algo muy personal y respeto todas las decisiones. Hay mujeres que eligen cesárea, otras quieren parir en su casa, otras en posiciones distintas. Me parece perfecto. Pero en mi caso necesitaba esa tranquilidad.</p><p><b>—Lo mismo pasa con la lactancia. La que quiere dar, la que no quiere, la que hace lactancia mixta…</b></p><p>—Total. Cada una tiene que hacer lo que le funcione. Yo amo darle la teta a Vicente, pero a la noche le doy mamadera. Eso apareció porque cuando nació tenía el frenillo corto y hubo que hacerle una frenectomía. Bajaba mucho de peso y no tomaba bien. En un momento pensé en sacarle la mamadera nocturna y mi pediatra me preguntó: “¿Qué te resuelve más a vos hoy?”. Y la verdad era eso, darle una mamadera a la noche para poder también acostar a mi hija. A veces lo hace mi marido, a veces yo. Y ahí me di cuenta de que muchas veces actuamos desde el mandato.</p><p><b>—Que las exigencias del afuera no se vuelvan propias.</b></p><p>—Exacto. Y lo más difícil es detectar si esa exigencia viene de afuera o de adentro. A veces uno hace algo porque “es así”, pero ¿quién lo dijo?</p><p><b>—¿Cómo andás con la carga mental?</b></p><p>—Por ejemplo, irme de viaje con amigas también fue una forma de soltar un poco.</p><p><b>—¿Pudiste desconectar?</b></p><p>—Sí. No preguntaba qué comieron ni qué hicieron. Y en eso tengo un marido que me emociona cuando hablo de él, porque siempre empuja para adelante. Me dice: “Que no se haga a tu manera no significa que esté mal. Soltá”. Y tiene razón. A veces también nos creemos imprescindibles, que si no lo hacemos nosotras nadie lo va a hacer bien. Pero cuando le das espacio al otro, aparece su forma de hacerlo. Y funciona.</p><p><b>—Y además él te acompaña</b>.</p><p>—Sí. Él viaja mucho por trabajo, pero cuando está, estamos a la par. Y siempre es el primero que me dice: “no dejes tu trabajo, andá por lo que querés que yo te cubro”. Y me da un poco de cosa contarlo como si fuera “guau, qué hombre”, porque en realidad así debería ser.</p><p><b>—Así tiene que ser.</b></p><p>—Exacto. Un compañero.</p><p><b>—Necesito tu canal de YouTube.</b></p><p>—Es @soymuni. Estoy muy orgullosa del contenido que hacemos. Ahora estamos lanzando canciones clásicas en castellano y en inglés. Me di cuenta de que mi hija volvía del colegio cantando en inglés y pensé: bueno, vamos a jugar también con eso. Es contenido muy cuidado, pensado para este momento en el que necesitamos recuperar cosas simples: jugar, imaginar, crear mundos. Y algo que para mí es clave es que los adultos también lo puedan disfrutar.</p><p><b>—Eso es importante.</b></p><p>—Sí, porque si no el adulto termina padeciendo el contenido infantil. A mí me escriben padres que me dicen: “me hiciste reír en tal parte”. Hay un código ahí. Lo que más quiero rescatar es eso: compartir momentos con los chicos. Hoy todo está muy segmentado, cada uno con su pantalla. Y la idea es volver a tener un contenido que se pueda ver juntos.</p><p><b>—También pasaba eso del código en los shows con Diego Topa.</b></p><p>—Claro. Nosotros siempre hablamos también a los padres desde el escenario.</p><p><b>—Son como un matrimonio laboral.</b></p><p>—Tal cual (risas). Después de tantos años ya nos conocemos así. Tenemos un humor muy compartido y siempre nos estamos chicaneando arriba y abajo del escenario.</p><p><b>—Lo estás haciendo re bien.</b></p><p>—Ay, sos una linda.</p><p><b>—¿Sabés que lo estás haciendo bien?</b></p><p>—A veces me cuesta creérmelo, pero me lo tengo que repetir. Gracias por decírmelo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/J5NEB4QPB5HO3K5SLPN7MOOGR4.jpg?auth=768ca3164925f2443c586f8a9dfc506d9ba75a3f7b3af4598b8a69c7641340eb&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer de cabello rubio, vestida con una camisa a rayas y joyas discretas, sonríe a la cámara en un entorno interior moderno con iluminación azulada y reflejos.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Diego Golombek y el sueño de los argentinos: “Dormir mal o poco trae problemas económicos, engordás y te enfermás más”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/21/diego-golombek-y-el-sueno-de-los-argentinos-dormir-mal-o-poco-trae-problemas-economicos-engordas-y-te-enfermas-mas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/21/diego-golombek-y-el-sueno-de-los-argentinos-dormir-mal-o-poco-trae-problemas-economicos-engordas-y-te-enfermas-mas/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El biólogo y divulgador científico asegura que en el país se naturalizó la degradación del sueño. Una entrevista, en el ciclo de Voces, en donde Golombek habla del truco para inducir los sueños, del jet lag social, de cuánto pierde el país por dormir mal, de la sociedad "búho", de qué pasa en el cuerpo cuando descansamos y explica cuáles son las cinco claves de la higiene del sueño]]></description><pubDate>Sat, 21 Mar 2026 05:21:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Papa químico, hermano astrónomo que trabajó en el telescopio espacial de la NASA, hermano médico e investigador. Él absorbió ese bagaje científico a su modo: estudiaba teatro, escribía cuentos, cursó el conservatorio de música, dio clases. Estudió biología clásica, biología de la zoología, biología de la botánica. “No entendía nada, no entendía por qué me gustaba, no me iba bien, pero algo me deslumbró”, dice. Es <b>Diego Golombek</b>, doctor en Ciencias Biológicas, divulgador científico, autor -<i>El abecedario del sueño</i> es su último libro-, investigador del CONICET, docente de la Universidad de San Andrés, donde dirige el Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo, profesor invitado en la Universidad de Yale, en Estados Unidos. Pero antes de que todo eso se acumulara en su biografía, algo lo deslumbró. “Apareció un reloj adentro del cerebro que mide el tiempo y eso me fascinó. Y desde entonces hace un montón de años que me dedico a eso”, define. </p><p>Su obsesión es el sueño y cómo dormir tiene impacto directo en el devenir de una nación. Se dedica no solo a estudiarlo, sino a contarlo. Un recurso, una manera, según su visión, de convencer a los gobiernos que invertir en ciencia, es invertir en salud, economía y futuro. “A veces los científicos pecamos de no contar demasiado lo que hacemos. Entrenar a alguien científicamente le da otra cabeza y yo quisiera ver muchos más científicos y científicas en el Poder Legislativo, en el Poder Ejecutivo, porque <b>tenemos una cabeza distinta para mirar el mundo</b>. La otra forma, además de contar lo que hacemos, es mostrar lo que hacen otros lugares. Nuestros vecinos. Lo que ha hecho Chile, lo que hace Brasil ni que hablar. Uruguay con lo chiquito que es que tiene un programa de apoyo a la ciencia enorme”. </p><p><b>—¿Cuándo decidiste que te enamorabas del reloj que tenemos en el cuerpo? </b></p><p>—Muy temprano en la carrera apareció el cerebro, este reloj y ahí me cambió la vida, cuando me enseñaron un poco de esto y empecé a trabajar en la carrera como estudiante. Mi primer trabajo fue un poco deshonroso porque tenía que estudiar la temperatura de comadrejas: la temperatura rectal y tomada manualmente. No sé cómo seguí básicamente. </p><p><b>—Había mucha pasión y vocación ahí, ¿no? </b></p><p>—Ahora, las comadrejas son fascinantes. Son marsupiales. Son nuestros canguros. O sea, la comadrejita que nace muy inmadura y se va a la bolsa, al marsupio, a la bolsa de la mamá y ahí se mantiene durante un tiempo hasta que madura y sale un poco más íntegra al mundo. Por eso estudiar el desarrollo de estos bichos es particularmente interesante, ¿no? Pero, bueno, después de eso vinieron los pingüinos en la Antártida. A ver, la pregunta es para qué tener un reloj si el mundo te dice qué hora es. Vos mirás por la ventana y sabés que es de día, de tarde, de noche. En la Antártida no. En la Antártida hay momentos del año en que no sabés que es de día o de noche porque el sol no se pone o no sale. ¿Cómo hacen los pingüinos? Bueno, fuimos a estudiar a los pingüinos a Antártida y después seguí una carrera un poco más canónica de laboratorio, de ratones, de tubos de ensayo, hasta que hubo otro cambio. Me tocó ser funcionario público un tiempo en el Ministerio de Educación. Una época difícil, me tocó pandemia. Fue a cargo de la educación técnica. Fue fascinante realmente. Y salí distinto, dije ok, ya hice décadas y décadas de lo que se llama ciencia básica, de tubos de ensayo, ratones, y es fascinante y sin eso no podía haber hecho nada más.<b> Ahora quiero hacer algo que llegue más directamente a la gente. Que haya menos grados de separación entre el laboratorio y la sociedad</b>. Por eso desde hace varios años estudio el sueño en humanos y cómo eso puede ayudar a políticas públicas. Que una ciudad respete más el descanso, el sueño, la iluminación para que a la gente le vaya mejor. </p><p><b>—¿Respetamos nuestro tiempo?</b></p><p>—No, somos un desastre. <b>Hay un derecho al tiempo</b>. En los derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos hay un derecho al descanso y a que la gente use el tiempo como corresponde. Sabemos bastante, hay datos sobre esto, tanto Argentina como ciudades, Buenos Aires, Rosario, tienen su encuesta de uso del tiempo y somos bastante desastre porque <b>le</b> <b>dedicamos mucho al trabajo</b> y hoy se está cambiando esto, se está modificando la semana del trabajo. ¿Qué hacemos con el ocio? ¿Qué hacemos con el tiempo en familia? ¿Qué hacemos con los fines de semana? Y somos bastante desastre en el mundo y en Argentina en particular.</p><p><b>—¿Cómo está vinculada la administración del tiempo con la felicidad?</b></p><p>—Es fundamental. Hay un concepto dentro de las ciencias sociales que se llama<b> pobreza de tiempo</b>. Que uno puede ser pobre con respecto al tiempo. El tiempo es una inversión que tiene que ver con la salud y con el bienestar. Dentro del bienestar obviamente ser felices. Ser felices no es un fenómeno puntual. La gente que estudia felicidad dice que vos podés estar contenta un rato porque te fue bárbaro, te fue bien en un examen, te fue bien con tu pareja, ganaste plata, lo que fuera. Eso no es la felicidad. La felicidad es un estado más de base y más a largo plazo. Y el tiempo en eso influye muchísimo. Si vos estás encerrada en un laburo o en algo que no te da bienestar obviamente no podés ser feliz y el tiempo es fundamental ahí.</p><p><b>—¿Qué nos pasa los domingos a la noche?</b></p><p>—Es la tristeza del domingo a la noche. La semana no es un fenómeno biológico. La semana es un invento social, un invento romano posiblemente el cual se armó para tener ciertos descansos. Entonces casi universalmente se estableció que el domingo es el día de descanso. Después se agregó el sábado inglés, el medio sábado. Y en muchos casos se agregó el sábado completo. A ver, si vos tenés una vida social adecuada y estás con amigos, con familia, o salís en general destinás el fin de semana para esto o algunas noches de la semana, algunas tardes, lo que fuera. Eso se acaba. Está muy descripta la tristeza, el <i>blues</i>, del domingo a la noche porque se viene la rutina y asusta: “uy, de nuevo cinco días con algo que no necesariamente me gusta, que no necesariamente me llena, que no voy a ver tanto a mis hijos, un montón de cuestiones”. Eso pasa sobre todo cuando disminuye la cantidad de horas luz por día. Pasa cuando termina el otoño y en invierno, esos domingos a la tardecita oscuros promueven muchísimo el <i>blues</i>, la tristeza, y si hay predisposición incluso puede ser un factor de riesgo para la depresión, que no es tristeza, la depresión es una enfermedad. Pero se sabe que<b> la cantidad de horas de luz incide también en el estado de ánimo</b>. Y los domingos inciden mucho. </p><p><b> —¿Vos dormís bien?</b></p><p>—A ver, el que diga que duerme bien que tire el primer somnífero. Trato de cumplir las cosas que propongo. A veces me va mejor que en otras pero en general duermo bastante bien.</p><p><b>—¿Dormimos bien los argentinos?</b> </p><p>—No. La respuesta es mal. Vos hacés encuestas y, por lo menos, un cuarto de la población no duerme la cantidad de horas suficiente, o las duerme a deshoras o no es la calidad de sueño que quisiera. Un cuarto es mucho. Y si afinás mucho las preguntas te vas hasta un 40% de la gente. Es un montón. Ese no es el único problema. Además de eso lo naturalizamos. <b>Naturalizamos que dormimos mal o poco</b>: “bueno, duermo una siesta mañana, lo recupero el fin de semana”. Y no es así. Ahora sabemos que<b> dormir poco, dormir mal o dormir a deshoras te trae problemas de salud, problemas sociales, problemas económicos</b>, problemas en el estado de ánimo que podrías curar simplemente durmiendo mejor.</p><p><b>—¿En un mundo ideal cómo distribuimos nuestro tiempo? Vas a pensar lo ideal, lo real, lo posible. </b></p><p>—Lo ideal ha sido inventado hace mucho tiempo y es el 8x8x8:<b> ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio -descanso, encuentro con los amigos, lo que fuera- y ocho horas de sueño</b>. Estamos lejos por todos lados. El mínimo de horas de sueño que se recomienda, es un consenso, es de un mínimo de siete horas de sueño nocturno para adultos. Y seguidas, no que las interrumpís, te despertás o lo que fuera. O partes en la siesta. No, mínimo siete horas. Yo te diría ocho sería mucho mejor. No las dormimos.</p><p><b>—¿Cuánto dura cada sueño? </b></p><p>—El período REM va cambiando a lo largo de la noche. <b>Soñás cuatro, cinco veces por noche</b>. Los primeros duran pocos minutos y el último puede durar hasta unos veinte minutos. Ese que ocurrió justo antes de que te despertaste y es el que con suerte te acordás. Digo con suerte porque hay gente que te dice que no sueña, que no se acuerda. Yo en general me acuerdo poco de los sueños. Entonces, esa arquitectura del sueño, lo que pasa a lo largo de la noche, no es la misma con un sueño natural o inducido por fármacos, menos aún inducido por alcohol. El alcohol sí te da sueño pero es un sueño muy irregular. No es nada recomendado el alcohol como un hipnótico. Pero a efectos de lo que vos necesitás que es que el cuerpo pare y duerma si es necesario habrá que recurrir a hipnóticos pero siempre de la mano de un médico.</p><p><b>—¿Por qué necesito que el cuerpo pare y duerma?</b></p><p>—Te lo voy a contestar por la negativa, ¿qué pasa si no dormís esas ocho horas, o dormís salteado, o dormís muy tarde, o dormís de día y no estás acostumbrada? Primero vas a estar somnolienta al día siguiente. Como consecuencia vas a estar de mal humor. “Bueno, me la banco”, decís. No, si vos estás chinchuda todo el día tus relaciones interpersonales en el trabajo, en la familia, van a ser malas. O sea, hay un efecto social. También hay un efecto económico. Le podés poner números a cuánto le cuesta a una persona y a un país dormir mal. Nosotros lo hicimos eso con economistas y nos dio que <b>Argentina los problemas del sueño le cuestan 1,3% del PBI</b>. Un fangote de plata. Un montón de plata por no dormir bien. ¿Por qué? Porque hay ausentismo. La gente llega tarde. Es menos productiva. Hay accidentes. Pero además está la dimensión de la salud. Si vos no dormís bien crónicamente, ojo, esto es importante, no es que una noche trabajaste o estudiaste o te fuiste a una fiesta, si es crónico se paga con salud. ¿Cómo se paga? <b>Te enfermás más. Estás más susceptible a infecciones</b>. <b>Tu metabolismo está distinto, seguramente vas a engordar más</b>. Y si esto es crónico podría ser hasta una pre diabetes, podría ser un trastorno metabólico. También tu corazón empieza a andar mal porque el sistema necesita parar a la noche para repararse, para aprovechar los nutrientes, para hacer cosas que de día no harías. Si no parás durmiendo las consecuencias las ves al día siguiente. </p><p><b>—¿Qué procesos ocurren en nuestro cerebro mientras dormimos?</b></p><p>—De todo. Entre otras cosas se limpia. A medida que las neuronas están muy activas durante el día, por suerte, acumulan toxinas. Acumulan sustancias que vos no querés que estén ahí. Hay que limpiarlas. Y hay sistemas en el cerebro que limpian toda el agua que están alrededor de las neuronas, el líquido que está ahí alrededor, el líquido extra celular, el líquido encefaloraquídeo, lo que fuera. Hay un sistema que se llama linfático, está muy de moda ahora, que tiene que ver con la glia, que son células que están en el cerebro y ayudan a limpiar entre otras cosas y el sistema linfático que anda por todo el cuerpo también limpiando y dando de comer. Eso se tiene que activar de noche. Si vos no dormís bien esa limpieza no se da bien y si esto se acumula empieza a ser un factor de riesgo para trastornos neurológicos, entre otro la demencia y el Alzheimer. </p><p><b>—Ocho, ocho y ocho. No sé si conozco una persona que logre aplicar eso. ¿Cuál es la que más sacrificamos en general?</b></p><p>—Si dormimos más o menos bien sacrificamos la del ocio. Porque en situaciones socioeconómicas complejas tampoco trabajamos ocho horas, mucha gente tiene dos laburos, si no tres. Y si tenés uno solo algo vas a seguir. En algunos casos, esto es parte del trabajo mismo, ningún científico por ejemplo para a las ocho horas, va a su casa y ya está, basta, se acabó, voy a ver la tercera temporada de una serie. Seguís laburando. Y eso no está mal.</p><p><b>—Incluso ya tenés una hora, una hora y media de ida, una hora y media de vuelta.</b></p><p>—Por supuesto. Eso está considerando en la pobreza de tiempo. Cuando te digo que se hacen las encuestas de uso del tiempo se pregunta específicamente cuánto tardás en ir al trabajo, en ir a la escuela. Un pibe, un adolescente, que empieza el colegio híper temprano, siete y veinte, siete y media de la mañana, lo cual es un absurdo, si está lejos del colegio se levanta antes de las seis. O sea, duerme seis horas en el mejor de los casos. Y eso es pobreza de tiempo también. Ese tiempo, ese no tiempo por así llamarlo, que pasamos en ir y volver al trabajo, a la escuela, es un tiempo no productivo pero tampoco es ocio. Alguna gente va leyendo, va escuchando un libro, un podcast o lo que fuera, pero es tiempo que está perdido. Acá hay situaciones o soluciones propuestas, hay una solución hermosa, poco realizable, que es la ciudad de los quince minutos que está propuesta por un sociólogo que vive en Francia en este momento que dice debiéramos lograr ciudades donde lo más importante ocurra a quince minutos de tu casa. Los trámites que tenés que hacer, tu trabajo, la escuela, el correo, lo que fuera. A veces se ha logrado, a veces no. </p><p><b>—¿Perder ese espacio de esparcimiento, de vida social, nos afecta tanto como perder horas de sueño?</b></p><p>—Es distinto lo que te afecta sin dudas porque las horas de sueño tienen un efecto fisiológico directo. No es que tenés que pasar por el medio. Perder las horas de esparcimiento, de ocio, de relaciones humanas, es un proceso psicológico que obviamente va a ir horadando la fisiología. El enemigo número uno te diría del sueño y de no estar bien durante la vigilia es el estrés, la ansiedad. Y el ocio, el esparcimiento, el ocio creativo, el estar con gente cercana, es un remedio contra el estrés. Lo que pasa es que no tenemos ese remedio porque lo ocupamos en otra cosa, o nuestras relaciones están un poco rotas o lo que fuera. Entonces sin dudas que el perder esas ocho horas de ocio van a ir horadando la salud también. Pero no es un proceso directo como sí lo es en el sueño.</p><p><b>—¿Contra el estrés entonces es vida social, esparcimiento?</b></p><p>—Y sueño. A ver, el enemigo número uno del sueño es el estrés. Uno no duerme bien porque piensa en las macanas que se mandó ayer y las que vas a hacer mañana. Uh, mañana tengo el examen. Uh, mañana le tengo que decir esto, lo que fuera, y estás rumiando, rumiando. Todo lo que vos puedas hacer para bajar el estrés va a ayudar a que duermas bien y a que estés bien en la vigilia. </p><p><b>—¿Y cómo se apaga ese pensamiento rumiante?</b></p><p>—Uf, es muy difícil. Hay gente a la que le funciona la meditación. Le funcionan respiraciones, la música suave, un podcast en el momento adecuado. Eso para dormir. Durante el día es fundamental considerar las micro pausas. Pausas cada veinte minutos más o menos. Una micro pausa es eso, es un minuto. Y si esa micro pausa es activa tanto mejor. Hay mucha evidencia de que vos estás laburando veinte minutos con la compu, en una reunión o lo que fuera, te levantás, salís, vas a la ventana y volvás, das una vuelta. </p><p><b>—¿Hay ejercicios en el mundo de inicio de clases en horarios más amigables para los chicos?</b></p><p>—Sí. Y recontra funcionan. Definamos chicos. El problema más grave es en la adolescencia. La adolescencia se caracteriza porque todos los ritmos biológicos se corren hacia más tarde. Es algo natural. A eso le agregamos algo cultural: los pibes quieren hacer las cosas más tarde, la previa de una fiesta es a la medianoche con suerte. Entonces <b>la biología y la cultura van en ese sentido pero la sociedad va en el contrario</b>. Obligamos a los pibes a levantarse muy temprano y están literalmente dormidos. Entonces cómo se puede curar esto. Vos les podés decir “bueno, que se vayan a dormir más temprano”. Minga. Vos podés mandar a un adolescente a la cama a las diez de la noche pero no se va a dormir. Se va a quedar chateando, scrolleando, paveando, y se va a dormir a las doce o a las dos de la mañana y al día siguiente se levanta muy temprano. Por lo tanto esa solución no garpa. La solución que va es correr el horario de inicio de las clases del secundario del turno mañana. Y cuando uno dice esto la gente pone el grito en el cielo, vos qué querés, que vayan a las nueve, a las diez de la mañana, manga de vagos. No, no, no.<b> Correrlo media hora, que no empiece antes de las ocho</b>. Idealmente ocho y media, pero al menos que no empiece antes de las ocho. Hay muchos ejemplos de que esto ocurra. Hay Estados dentro de Estados Unidos donde esto ya es ley, California por ejemplo. Minnesota. Hay países en Europa que han corrido también el horario de inicio y los efectos son inmediatos. No es fácil. El horario escolar es un ancla social. La sociedad se rige por ese horario. El horario de trabajo de los padres, del transporte. El turno tarde cuando es turno simple. Pero se puede hacer. De hecho <b>estamos hablando con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para hacer algunas pruebas para acumular evidencia</b> en favor de esto y si funciona ir expandiéndolo de a poco siempre con el consenso de todos los actores involucrados, de las familias, de docentes, de directivos. </p><p><b>—A veces parece que es un valor dormir poco. Está bien visto dormir poco. “Yo con cuatro horas rindo”.</b></p><p>—Gente, empresarios exitosos y qué sé yo, los Neustadt de la vida, perdón por el viejazo, dicen “no, yo duermo tres, cuatro horas y estoy fenómeno”. No les creas. Primero no es cierto. Posiblemente no se dan cuenta, hay gente que duerme y la percepción del sueño es mucho más corta. Y la proporción de personas que está bien durmiendo poco, y poco es cinco, seis horas, no menos que eso, es mínima. Sí, hay un 5, un 10% de la población con toda la furia. Pero sin embargo el <b>dormir no tiene buena prensa</b>. Los que duermen mucho, los que necesitan dormir mucho, son una manga de vagos. Los que van al turno tarde o los que no se pueden levantar para ir a trabajar o lo que fuera. Tenemos que cambiar eso. Tenemos que cambiar esa cultura y está sucediendo. Así como hay gente muy exitosa, empresarios, que dicen duermo poco por el contrario hay otros que te dicen no, no, yo me di cuenta que para rendir bien si no duermo mis ocho horas no estoy bien. Empresarios y deportistas. Uno de nuestros grandes embajadores en esto es Manu Ginóbili que convenció a media NBA que había que dormir bien y registrarlo con un relojito, con un anillo. Y empresarias como Ariana Huffington, que tiene el diario <i>Huffington Post</i>, es una de las grandes defensoras del sueño. Y después hay otros que dicen que no, no, no, yo soy un capo porque ya a los cinco de la mañana estoy viendo cómo está la Bolsa de Japón. No, no vas a estar viendo eso porque no vas a entender nada. Tenemos que cambiar un poco esa cultura con datos. Tenemos que hacer los científicos para entender que la ciencia es parte de la cultura de una sociedad. Yo lo que hago es contar por qué es tan importante el sueño. </p><p><b>—¿Ocho horas son ocho horas u ocho horas es lo mínimo? ¿Qué pasa si quiero dormir diez horas? </b></p><p>—El mínimo de consenso son siete horas. De ahí para arriba no hay consenso. Así como sabemos los trastornos graves que tiene dormir poco, no lo sabemos con respecto a dormir, entre comillas, de más. Salvo que ese dormir de más sea un síntoma. Por ejemplo, hay algunos tipos de depresión cuyo síntoma es estar todo el día en la cama. Eso no está bueno obviamente. Ahí los psiquiatras tendrán que decir cómo manejar este tipo de cuestiones. Pero si vos necesitás ocho, nueve horas, y es tu cuerpo el que lo necesita ojalá puedas adaptar tu vida a eso. A veces socialmente no se puede. Y tenemos lo que se llama jet lag social. Entonces el jet lag sabemos lo que es ¿no? Volás a Europa, a Asia, para el mundo es una hora, para tu reloj biológico es otra porque no se acomodó tan rápido, y estás unos días zombi y no sabés si fuiste al Museo del Louvre o fuiste a EuroDisney. Te puede pasar sin moverte de tu casa. Si vos no te despertás o te acostás a la hora que tu reloj biológico te pide sino a la hora que la sociedad te lo exige, tenés jet lag social. Entonces si te despertás con una alarma todas las mañanas para ir al trabajo, para ir a la escuela, para hacer tareas domésticas o lo que fuera, tenés jet lag social. No te estás despertando en tu horario biológico, te estás despertando en el horario que la sociedad te impone a través de una alarma. <b>Y en Argentina tenemos hasta entre una y dos horas de jet lag social</b>. Quiere decir que estamos entre una y dos horas desfasados de lo que nuestro reloj biológico quisiera. Y es bastante. Si te ponés a pensar entre una y dos horas es un montón.</p><p><b>—¿Y qué se hace con eso? </b></p><p>—Ir cortándolo de a poquito. Tampoco puede ser brusco y decir “bueno, no pongo el reloj y hoy me levanto a las nueve porque te van a echar del laburo”.</p><p><b>—No quiero salir de esta temática sin preguntarte por los chicos, los adolescentes y cómo estamos en relación a eso.</b></p><p>—Con los adolescentes y las adolescentes estamos mal claramente porque ya biológicamente tienen esa propensión a hacer todo más tarde y nuestra cultura los empuja a ese hacer todo más tarde. Y al mismo tiempo como decíamos la escuela empieza muy temprano. <b>Con los chicos y las chicas más chiquitos no estamos tan mal</b>. Hay una conciencia de la necesidad de sueño. Hay una conciencia de que necesitan ese mínimo de nueve horas. Y en general las tienden a dormir. Con adolescentes venimos bastante mal.</p><p><b>—¿Qué es la pesadilla? </b></p><p>—Pesadilla es un tipo de sueño con contenidos feos. Contenidos con historia. ¿Y por qué digo un tipo de sueño? Porque también hay lo llaman terrores nocturnos que ocurre mucho en niños y niñas pero no tiene guion. Un terror nocturno es algo muy feo que pasa a la noche, no coincide con el momento cerebral de las pesadillas y les hace muy mal a los chicos. Por ahí no se quieren ni dormir. Les da miedo. “No, pasa algo muy feo a la noche”. “Pero qué pasa, contame”. “No te puedo contar”. Una pesadilla por el contrario tiene guion. Pasaba esto, estaba tal persona, estaba en una calle. O sea, es un sueño malo. Ninguna de las dos es grave. El terror nocturno tiende a irse a medida que avanza la niñez, sobre todo si hay paciencia, si hay una mamá, un papá, un hermano mayor que te acompaña, está ahí un rato y no va a pasar nada, tranqui. Las pesadillas nos pueden acompañar toda la vida. Y en algunas personas, muy pocas personas, es fuente de mal sueño. En algunas personas la calidad del sueño se ve interrumpida por una pesadilla muy vivida. En la mayoría de nosotros cada tanto tenemos malos sueños y sabemos que pasó algo malo pero no afecta al sueño. No es grave.</p><p><b>—¿Hay algo que se pueda hacer para intentar soñar lo que yo quiero? </b></p><p>—Sí, eso se llama sueños lúcidos. Que ocurre espontáneamente entre un 3 y un 5%, muy poquita gente. Espontáneamente quiere decir “che, es elige tu propia aventura”. Básicamente hoy quiero soñar con esto. Es más, hay soñadores lúcidos a lo Borges ¿no? En el sueño que el hombre soñaba, el soñado se despertó. Que vos podés durante un sueño decir quiero que pase esto o esto es feo, me meto por otro lado. Pasa en muy poca gente. Los que no somos soñadores lúcidos podemos entrenarlo. Y el entrenamiento es tan sencillo como justo antes de dormir estimularte mucho con lo que vos querés. Por ejemplo ver fotos. Hablar mucho del tema. Incluso poner una grabación. Hay un período justo antes de dormirse que se llama el período hipnagógico, el período en el cual se genera lo que va a pasar en los sueños. Entonces vos podés poner una grabación, en su momento en casete, hoy es muy fácil hacerlo con una compu, en el cual diga “árbol, árbol, árbol, árbol, mi mamá, mi mamá, mi mamá, mi mamá”, suben un cachito las probabilidades de que sueñes con eso. No hay probabilidades de que te acuerdes. Por ahí soñaste con tu mamá y ni te acordás si no fue el último sueño. Pero son las formas de ir adaptando los sueños lúcidos. Repetir, repetir, repetir justo antes de dormir y en el mejor de los casos soñar con eso.</p><p><b>—¿Qué pasa con esa gente que se despierta de noche con la solución a un problema?</b></p><p>—La cabeza funciona mientras dormís y tiene menos censura. Nosotros de día tenemos un vigilante, un buchón acá en la corteza frontal y en la pre frontal que dice “no hagas eso, no te pongas a bailar en la mesa, no digas tal cosa”. De noche ese buchón está bastante inhibido. Con lo cual todo lo que vos fuiste acumulando durante la vigilia, durante el trabajo, durante la obsesión que tenés por un problema, se junta de maneras raras, y la creatividad es eso. La creatividad no es inventar algo nuevo, es combinar cosas de una manera distinta. Entonces es muy posible que durante el sueño, durante los sueños e incluso etapas en que no soñás, esas ideas que vos tenés dando vueltas se combinen, te despiertes y digas “claro, soy un nabo, esa es la solución”. Tenés que darte permiso para que eso ocurra, pero una vez que lo empezás a fomentar funciona maravillosamente. </p><p><b>—Dame cinco tips, cinco claves para la higiene del sueño.</b> </p><p>—Claro que sí. Dijimos algunos pero vamos a repetirlos. Cenar más temprano y separar el horario de la cena del horario de irte a dormir. </p><p><b>—¿Cuánto tiempo? </b></p><p>—Mucho más de lo que tenemos. Tampoco hay que hacer una cena escandinava, que cenan a las cinco de la tarde. Pero sería ideal si cenáramos a las ocho te diría. Eso porque el argentino es nocturno. Es difícil en verano. Es difícil en verano porque nadie quiere cenar con luz afuera. Entonces ¿qué hacés? Cenás a las diez de la noche porque ya hay un tiempo de oscuridad y en Patagonia no te digo nada.</p><p><b>—Pero lo saludable es entre la cena y el horario de acostarnos cuánto tiempo.</b></p><p>—Un par de horas, sí. <b>Cenar más liviano</b>. O sea, el famoso desayunar como un rey, funciona. <b>Si podés elegir a qué hora darte una ducha, hacelo a la noche</b>. Porque para dormir bien la temperatura del cuerpo tiene que bajar. Y la ducha primero sube la temperatura pero después liberás ese calor y te baja la temperatura corporal. <b>Si podés elegir a qué hora hacer ejercicio, hacerlo durante el día y que no sea lo último que hagas</b> durante el día porque podés ir al gimnasio, o salir a correr a la noche, incluso después de la cena, te sube la tasa metabólica y hace que no duermas bien. <b>El dormitorio tiene que ser obviamente oscuro</b>. Templado, como dijimos hace un rato que baje la temperatura. Y silencioso. Y la última sería tratar de <b>exiliar las pantallas</b>. Tratar, ¿sí? Es imposible. Yo sé que es imposible, no tenés que dormir con el celu acá al lado porque no te van a llamar a las cuatro de la mañana de Estocolmo para decir que ganaste el Premio Nobel. Seguramente eso no pase. Entonces cuanto más puedas eliminarlas del dormitorio mejor. Incluso la tele en el dormitorio.</p><p><b>—Inteligencia artificial: todos los días tenemos grandes novedades y es increíble ver cómo avanza. Como científico conocedor de nuestras cabezas, ¿en qué crees que no nos va a poder ganar? </b></p><p>—Realmente está habiendo cambios de aceleración tan grandes, no estamos acostumbrados. Cambios cualitativos sí, la historia cambió muchas veces: con la Revolución Industrial, con dominar el fuego, la aparición de los autos. Pero esta velocidad de cambio es realmente inédita. Es lo que dice la gente que estudia los cambios. Yo creo que<b> estamos muy lejos de ciertos fenómenos de creatividad y ciertos fenómenos de empatía</b> que tenemos los humanos que las máquinas pueden simularla muy bien. Pero simularla…? Una inteligencia artificial te puede escribir un cuento a lo Cortázar extraordinario, pero no puede ser Cortázar. No puede llegar con algo completamente nuevo por ahora. A medida que se vaya entrenando vamos a ver. Lo mismo la empatía. Puede haber un doctor inteligencia artificial que la pega siempre con el diagnóstico, siempre con el tratamiento, pero ese algo más que da la empatía de una persona estamos muy lejos de que las máquinas lleguen. No digo que no van a llegar, digo que estamos muy lejos de que lleguen. </p><p><b>—Momento de redes sociales y en cualquiera de ellas conviven la ciencia y avances tecnológicos y científicos y una cantidad de fake insoportables. ¿Cómo se pelea con eso, cómo se combate?</b></p><p>—Es dificilísimo. Está bastante estudiado. Es más, <b>las noticias falsas llegan más rápido y a mucha más gente que las noticias verdaderas.</b> Hay algo, hay un anzuelo ahí que hace que sean mucho más efectivas que contar un experimento que por ahí está buenísimo. No hay vacuna más que no abandonar. Seguir diciendo “che, la ciencia es esto. Esto se demostró de tal manera. Nos equivocamos y cambiamos la idea de lo que estábamos haciendo”. Yo creo que como tenemos un tiempo limitado, una energía limitada, hay cosas que valen más la pena que otras. Hay gente que no está muy de acuerdo con esto. Dentro de las pseudociencias y las fake news hay de todo. Hay algunas que son disparates pero son relativamente inocuas y yo no pierdo tiempo en discutirle a un terraplanista. Es un disparate. Divertido en su momento, no me parece divertido tampoco. Pero por el contrario hay pseudociencia y hay fake news que atentan contra la salud pública y hay que plantar bandera.<b> Cuando alguien viene a decirte las vacunas son malas, hacen mal, hay que decir con la mayor tranquilidad del mundo no</b>. Tenemos enormísima cantidad de evidencia de que gracias a las vacunas estamos vivos. O gracias a los antibióticos estamos vivos. O gracias al agua potable estamos vivos. Con lo cual cuando tienen que ver con salud pública, con bienestar, con políticas públicas, hay que plantar bandera. </p><p><b>—Sin antibióticos, sin vacunas y sin agua potable de cuánto sería la esperanza de vida.</b></p><p>—30, 30 y pico. Que hasta hace no mucho tiempo era así. A principios del siglo XX, estamos hablando de hace 100 años la esperanza de vida era 40 y pico, una cosa así. Durante gran parte de la humanidad era de 30. Así que vaya si hemos cambiado gracias a estas tres cosas. Alimentos, a la revolución verde. A poder cultivar más y mejor. Por supuesto esto no quiere decir que tengamos que mirar los costados de sustentabilidad de todos los avances. Pero <b>sin esos avances no hay humanidad</b>. </p><p><b>—Hay mitos que tienen que ver con la ciencia. ¿Cuál es el que más te enoja?</b> </p><p>—No me enojan porque los mitos son la gran oportunidad de contar un poco para qué hay evidencia. Dentro del cerebro está lleno de mitos. “Usamos el 10% del cerebro. Entonces tiene que haber métodos para usar el otro 90%”. No, minga, usamos todo el cerebro. No todo al mismo tiempo, pero usamos todo el cerebro. O escuchar música de Mozart hace que los bebés salgan más inteligentes. No. Mozart es muy lindo, todo lo que quieras, pero no hay ninguna evidencia para eso. No hay bebés Einstein porque escucharon Mozart o no escucharon. Y así hay cualquier cantidad. Algunos son más peligrosos, ojo. Las ventanas por ejemplo. Que hay ventanas de aprendizaje. Si vos no aprendiste otro idioma o aprender música hasta los 10, 12 años ya está, olvidate. O peor todavía, si vos tuviste una infancia pobre, con no muy buena alimentación, no muy buena educación, y, es alguien perdido. No, de ninguna manera. Va a ser más difícil, claro que sí, pero vas a lograrlo y ahí entra la política, las políticas públicas para no dejar a nadie afuera. Y así sucesivamente. El equilibrio entre lo que traemos de fábrica y lo que hacemos. Una vez le preguntaron a una gran escritora argentina, a Hebe Uhart, “dígame Hebe, ¿se nace escritor?”. La respuesta de ella fue “no, se nace bebé”. Y claro que sí. Y sobre eso construimos un escritor, construimos una odontóloga, un colectivero o lo que fuera. Entonces también hay mitos ahí ¿no? De lo que se nace o lo que se hace. Somos la combinación de las dos cosas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DEGJO3QH5ZDLFHPIDGC4GVREFA.jpg?auth=3945f0c893a280408f5c6314d7c14acede90ce350214f2cc5c01fb96f175b4a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre con barba y gafas, vistiendo una camiseta con el símbolo de Pi, sonríe durante una conversación en un entorno de estudio.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mariana Gándara: de una separación devastadora al amor que nació en una plaza, la familia ensamblada que construyó y su nueva mirada sobre la maternidad]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/20/mariana-gandara-de-una-separacion-devastadora-al-amor-que-nacio-en-una-plaza-la-familia-ensamblada-que-construyo-y-su-nueva-mirada-sobre-la-maternidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/20/mariana-gandara-de-una-separacion-devastadora-al-amor-que-nacio-en-una-plaza-la-familia-ensamblada-que-construyo-y-su-nueva-mirada-sobre-la-maternidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la periodista repasó el punto de quiebre que la llevó a iniciar su divorcio y a seguir su intuición tras detectar “red flags”. Además, compartió su proceso de reconstrucción personal, la experiencia de abrirse a una nueva relación y cómo materna desde un enfoque más consciente]]></description><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 05:28:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Yo empecé a hacer todos los acuerdos de divorcio ese mismo día que me enteré</b> <b>que me era infiel”</b>. La frase de <b>Mariana Gándara</b> condensa el instante en que decidió romper con una historia que ya no la hacía feliz. Sin vueltas, la periodista y cofundadora de <i><b>Muy Mona</b></i> recordó cómo, tras descubrir una serie de situaciones que no estaba dispuesta a tolerar, eligió escucharse y dar un giro radical a su vida: <b>“Uno en el fondo siempre sabe cuando algo no cierra”.</b></p><p>En <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HVLfJeOYXmn5Z7MMJmkPZooTo9rT-8e8kTadxD3xey33Tt04N_CpB0aAlkjEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HVLfJeOYXmn5Z7MMJmkPZooTo9rT-8e8kTadxD3xey33Tt04N_CpB0aAlkjEALw_wcB"><i><b>Ellas</b></i></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>, reconstruyó ese punto de quiebre, atravesado por el miedo y la certeza de que había llegado el momento de empezar de nuevo. Habló del peso de los mandatos, de las “red flags” que decidió no ignorar y del proceso de reconstrucción personal que la llevó a redefinir su manera de vincularse.</p><p>Pero su historia no se detiene en la ruptura. También es la de una nueva etapa: la posibilidad de empezar de nuevo, la construcción de una familia ensamblada y una forma de maternar más consciente. Hoy, Maru pone en el centro de su vida y de su mensaje la importancia de elegirse, incluso en los momentos más difíciles.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NMOUY4XLLJB7LKRATKNSCEQBHY.jpg?auth=0821ef29ca1e5110fd21fc633e031e52993c4be693b8e5a028b1b37bc20bccde&smart=true&width=5673&height=3982" alt="Maru Gándara es periodista y comunicadora, cofundadora de Muy Mona, una plataforma digital de moda y lifestyle" height="3982" width="5673"/><h2>La dupla con Coty y el fenómeno Muy Mona</h2><p>Desde hace casi 20 años, junto a Coty Crotto, conforma una sociedad que atravesó distintas etapas de la vida. La relación entre ambas se sostiene en una sinergia que, según Maru, es “un matrimonio que funciona”.</p><p>La periodista explicó que el secreto para mantener vigente la dupla está en la capacidad de resolver diferencias y apoyarse en valores compartidos. <b>“No es fácil encontrar gente con valores, que comparta todas las etapas”</b>, sostuvo, y remarcó que incluso sus psicólogos se sorprendieron por la coincidencia en sus procesos vitales: embarazos, separaciones, maternidad y nuevos proyectos.</p><p>Maru atribuyó parte del éxito de <i>Muy Mona</i> a la autenticidad y la verdad con que se muestran en <a href="https://www.instagram.com/maru_gandara/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/maru_gandara/"><b>redes sociales</b></a>. Subrayó que la comunidad de mujeres que las sigue percibe esa cercanía y transparencia, y que la base es la coherencia y la honestidad. </p><p>“Lo que ven es lo que es”, sintetizó la creadora de contenido al contrastar ese enfoque con el auge de personajes aspiracionales en redes, que considera difíciles de sostener a largo plazo. Además, atribuyó ese diferencial a la formación de ambas en periodismo y comunicación; y a la conciencia sobre la responsabilidad que implica comunicar: ser coherentes con lo que transmiten y mantener los pies en la tierra, especialmente en un contexto social complejo, donde la exposición puede generar distorsiones.</p><h2>Ruptura, divorcio y red flags en los vínculos</h2><p><b>—Te separaste después de 10 años de relación. ¿Cómo se vuelve a creer en el amor después de ese tropiezo, por así decirlo?</b></p><p>—Yo diría que no fue un tropiezo, fue caída libre. Pero ya está. Es un capítulo que dejé en el pasado. Todo lo que te puedas imaginar cuando escucha caída libre y dice: “¡¿Qué pasó?!” Es aún más. La realidad es que siento que yo siempre me basé en el eje, siempre los pies en la tierra y dije: “<b>Tengo todo para salir de acá. Tengo todo para poder reinventarme y convertirme en quien quiero ser. ¿Me voy a dejar arrastrar por esto, por algo que ni siquiera decidí yo? No".</b> Y creo que ese es el punto inicial para tomar decisiones de dónde quiero ir y quién quiero ser.</p><p><b>—Si mirás atrás y decís: “Algo de todo lo que me pasó me hubiese gustado saltearlo”, ¿lo hubieses suprimido? </b></p><p>—No, ni loca. Hoy tengo a <b>León</b> y a <b>Indalecio</b>.</p><p><b>—Y pudiste volver a empezar...</b></p><p>—Exactamente. A mí me pasó eso y no fue que me arrastró, todo lo contrario. Yo dije: “Okey, empecemos de vuelta y empecemos como yo quiero”. Yo estaba aceptando un montón de cosas que no quería. Había un montón de red flags que estaba dejando pasar, por la familia y por un montón de cuestiones…</p><p><b>—Si tuvieses que identificar alguna de esas red flags, ¿cuál recordás? </b></p><p>—No aceptar mentiras y ser muy… porque uno en el fondo siempre sabe. Te juro que en el fondo uno siempre sabe. Cuando se queda solo y dice: “Che, esto no me cierra”. Y si no te cierra, no te cierra. Hay algo...</p><p><b>—¿Cuál es ese </b><i><b>switch</b></i><b> en el que uno dice: “Che, yo me doy cuenta que hay algo, no importa qué, voy a pasar a la acción”? </b></p><p>—Ahí en mi defensa, si se quiere, yo soy muy honesta, muy auténtica, transparente. Entonces, uno cree y forma una familia, entonces hay un lazo de intimidad muy fuerte. Ahora, <b>cuando yo descubrí todo, yo no elegí quedarme. Creo que ese es el punto</b>.</p><p><b>—Cuando hablás de descubrir todo, ¿fue un engaño? </b></p><p>—Fue mucho más. Pero León está mucho más grande. No ve redes, pero por ahí hay amiguitos que sí, entonces ahora eso elijo dejarlo en el pasado por él. Cuando tenga la edad de digerir, tal vez, si se da o no, veremos, podré profundizar un poco más, pero fue bastante más que eso y fue muy duro. Fue un momento tan duro que… no hay grises. Era decir: “Esto no. No es opción”. Eso fue la catapulta. Es como que dije: <b>“Yo no estaba feliz y encima veo todo esto. Ya está, se acabó”. </b></p><p><b>—¿En algún momento dudaste de esa decisión? </b></p><p>—No. Me acuerdo que eran vacaciones de invierno y no podía hacer ningún trámite legal. Yo empecé a hacer todos los acuerdos de divorcio ese mismo día. Literal, ese mismo día yo estaba buscando abogado. Tenía miedo, inclusive de ¿viste cuando hay mucha mentira y decís: “¿Hasta dónde será esta mentira? ¿Cuánto más habrá que yo no sé?”</p><p><b>—¿Te pidieron perdón alguna vez? </b></p><p>—Sí. No sé si el perdón que me hubiese gustado. A veces creo que el perdón viene de la mano de gestos. Pero sí creo que fueron cambiando un montón las cosas y que hoy podemos tener un buen vínculo, cordial o más que cordial. Los dos, bueno, sobre todo yo, hago un esfuerzo muy grande, obviamente, porque los hijos generan eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWIE32GACFBIJMSHCPX6C6SXU4.jpg?auth=0ec5916df9342aa20c9fe46fa63725f25ffe4c4a23617ecd223c696856cee9b8&smart=true&width=5787&height=4002" alt="“Tengo todo para poder reinventarme y convertirme en quien quiero ser”, era el planteo de Maru luego del divorcio
" height="4002" width="5787"/><h2>Reconstrucción personal y nueva pareja</h2><p><b>—¿Por qué las mujeres tenemos tanto miedo o toleramos tanto de eso que no queremos? </b></p><p>—La sociedad es muy dura. Es verdad que fue cambiando, pero es dura todavía. Imagínate que cuando yo me separé, mi hermano me dice: <b>“Yo pensé que vos eras la pesada”. P</b>orque hay como una mirada sobre la mujer con esto. Pero cuando vio toda la realidad de lo que estaba atravesando, fue como: “¡Wow!, no lo puedo creer”. Y yo tampoco lo podía creer. Porque uno viene de ambientes en donde tenés una familia que te cuida, amigas con las que hablaba un montón y que me dijeron “A todos se nos pasó por alto esto”. Y es muy loco, pero también está bueno. No es todos veían qué pasaba y yo no. Fue una bomba. Entonces, también te deja tranquila con vos misma y decís: “Bueno, pará, no era que estaba ciega”.</p><p><b>—¿Y cuánto tiempo pasó desde que decidiste separarte, ese primer día hábil presentaste todos los papeles, hasta que conociste al amor de tu vida? </b></p><p>—Es una historia espectacular. En realidad yo lo conocí en la plaza, con nuestros hijos, los dos jugando. Pero obviamente, él es muy respetuoso y yo también. La realidad era que los chicos jugaban, buena onda, todo bien. Él dijo: “Che, me gusta esta chica”. Cuando vio que yo era casada, quedó ahí. Él se lo comentó a su hermana, ella me tenía de Telefé y de Muy Mona. Pero quedó todo ahí porque él se mudó, no coincidimos más en la plaza y de repente un día me buscó en Instagram y dijo: “Che, no están las fotos de su pareja”. Yo hacía dos o tres meses que me había separado. Me empezó a seguir y no lo reconcí a él, reconocí al hijo. Y ahí empezamos a hablar. Yo estaba en una etapa de mucha reconstrucción. Así que dije: “Voy a charlar y si es una persona copada me voy a dar el tiempo de sentarme, tomarme un café, salir o lo que sea”. Me escribió, tuvimos una cita y nunca más nos separamos.</p><p><b>—¿Y cómo fue acomodándose todo? </b></p><p>—Yo creo que la pandemia nos ayudó un montón, porque empezamos a salir y a los seis meses fue la pandemia. Nos fuimos de viaje a Río y tuvimos que volver antes porque empezaban a cerrar los aeropuertos y los dos teniendo chicos, agarramos el primer avión que encontramos y nos volvimos. Y había que hacer cuarentena. Nos teníamos que encerrar porque veníamos de Brasil y dijimos: “Bueno, nos quedamos juntos”. Después de ahí explotó todo. Él estaba solo con su hijo y yo solo con el mío. Ahí dijimos: “Che, bueno, ya fue, encerrémonos juntos”. Sin la pandemia, hubiera sido diferente. Hicimos todo por separado. Vos a un cuarto, yo a otro, vos con el tuyo, yo con el mío. Como si estuviésemos alojando amigos. Muchas familias hicieron eso. </p><p><b>—¿Y cómo fue la primera vez que León te preguntó? Porque los chicos vuelan... </b></p><p>—Nunca me preguntó. Al revés. Ellos fueron poniendo su título. Es muy loco, pero todo fluyó de ellos. Todo fluyó muy fácil y muy natural. Nunca fue un tema. Una vez los escuchamos hablando y dicen: “Pero entonces ¿vos qué sos mío?” Hablando León y Rufi. “Y somos como unos primos”. Y después, en otro momento: “Somos como medio hermanos”. Ellos solos iban definiéndose. Nunca jamás les impusimos ni les pusimos un título. Y cuando nació Indalecio, dijeron: “Ahora sí somos hermanos”. Siento que los unió y que ellos también se encontraron. Son mejores amigos. Y no es común. Cuando hablo con otras familias ensambladas, me dicen: “Che, esto no es normal lo que les pasa”. Nosotros los acompañamos, los escuchamos, somos respetuosos y disfrutamos mucho de ser padres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMDBGPIPXJB4ZMFM2PI7FZCHBI.jpg?auth=0ed43600709a3ad4d4de3aa160e24522e0eea8d21a58232c9baed65965ea8ca9&smart=true&width=5952&height=3936" alt="En diálogo con Luli, la periodista habló de su separación, el encuentro en una plaza que lo cambió todo y cuál es su forma de maternar" height="3936" width="5952"/><h2>La maternidad y la familia ensamblada</h2><p>Para Mariana, la maternidad es el motor que atraviesa todas las decisiones. Sostiene que sus hijos la transformaron en una mejor persona y que siempre busca transmitirles, con el ejemplo, una idea de amor incondicional y respeto. Relató que, tras su separación y la reconstrucción de su vida afectiva, la llegada de Indalesio —el hijo en común con su actual pareja— consolidó la integración de la familia ensamblada.</p><p>Gándara reconoce que el proceso no estuvo exento de desafíos, especialmente en la logística diaria y el trato con las familias de origen, pero afirmó que todo se resuelve desde el amor y la escucha. “Amo maternar, pero lo descubrí maternando”, confesó. Además, destacó la importancia de enseñar a sus hijos el valor de los vínculos sanos y de mostrar, a través de gestos cotidianos, una forma de ser pareja y familia distinta a la que muchas veces se hereda de generaciones anteriores.</p><h2>Transformación y legado</h2><p><b>—Si tuvieses que elegir como si fuese una cajita de diapositivas, un momento que volverías a vivir porque te marcó, ¿tenés identificado cuál sería?</b></p><p>—Yo siempre pienso en mis hijos. Me hacen siempre una mejor persona. Siempre que estoy haciendo algo, pienso en ellos. Quiero que vean esto de mí. Te lo digo y ya me emociono. Ese es el verdadero amor para toda la vida, incondicional, es la maternidad.</p><p><b>—Una de las primeras cosas que leo cuando alguien conocido se separa son los mensajes: “¿Pero cómo no la luchaste más por tus hijos?” Y, para mí, conceptualmente es al revés.</b></p><p>—Vos sabés que una vez viene mi pareja, me da un beso adelante de los chicos y yo le doy un beso y me dice: “Che, no sé si da”. Y yo le dije: “Yo quiero que vean esto, quiero que vean que esto es ser pareja, no discusiones o hablar mal”. Entonces, todas las mañanas nos saludamos con un beso, aunque nos peleamos, nos saludamos con un beso. A veces nos cuesta, pero nos saludamos con un beso. Quiero que tengan esta definición, no el “uy, qué pesada”, “porque tu madre”, “porque tu padre”, sino que vean esta complicidad que tenemos.</p><p><b>—¿Tenés registro de esos instantes cotidianos con ellos? </b></p><p>—Un montón. Soy muy agradecida de esos instantes. Conecto muchísimo y me hago mucho lugar de conectar con esas situaciones porque son las que más me llenan. Dejo el teléfono a un costado y eso también es un ejercicio para poder conectar, escucharlos...</p><p><b>—Si te pudieses tomar un mate con esa Maru que atravesó todo ese infierno, ¿qué te dirías? </b></p><p>—<b>Confiá en vos, podés</b>. Siempre es confiar en uno y respetarse, no dejarse a un costado a pesar de todo. Siempre lo digo en Instagram: si yo pude, vos podés.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DM5ZH5J7ONGZTBV4BDXOLC3JIQ.jpg?auth=c88dbaf78104b2e3827c73014f9c0064ac8c4abfc399a47925596695cfe9f87e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mariana Gándara con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Mis viejos guardaban lo que ganaba”: Cachete Sierra habló de su relación con el dinero, su pasado tóxico y la propuesta atrevida que recibió en pleno show]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/19/mis-viejos-guardaban-lo-que-ganaba-cachete-sierra-hablo-de-su-relacion-con-el-dinero-su-pasado-toxico-y-la-propuesta-atrevida-que-recibio-en-pleno-show/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/19/mis-viejos-guardaban-lo-que-ganaba-cachete-sierra-hablo-de-su-relacion-con-el-dinero-su-pasado-toxico-y-la-propuesta-atrevida-que-recibio-en-pleno-show/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, el actor repasó su historia personal y profesional. Se sinceró sobre el impacto de la fama en la infancia, su evolución emocional y sus vínculos en la adultez. Además, contó una llamativa anécdota vivida sobre el escenario que lo sorprendió y le provocó risa]]></description><pubDate>Thu, 19 Mar 2026 05:23:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIS5IIZ4FBHVVH6Q3PUUJEFJME.jpg?auth=fb117ee0f8069b14c0a9115e5762cb902d36bfcbb1b945c2029aeacacce8a034&smart=true&width=5736&height=3852" alt="(Maximiliano Luna)" height="3852" width="5736"/><p>“Cuando trabajé en la obra Sex, yo era como un stripper. El personaje era objeto de deseo y había una persona que veía seguido al show. Al principio me miraba y yo me daba cuenta. Hasta que en un momento empezó a acercarse más y me decía cosas al oído. Me invitaba a su piso en las torres Le Parc“, recordó entre risas <b>Agustín Sierra</b> en <b>Casino Deluxe, </b>el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Agustín es actor, conductor y cantante. Inició su carrera durante la niñez en ficciones juveniles creadas por <b>Cris Morena</b>, como <i><b>Chiquititas</b></i><b>, </b><i><b>Floricienta</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>Casi Ángeles</b></i>, y consolidó su perfil dentro de una generación reconocida de la televisión argentina. Posteriormente, desarrolló proyectos para público adulto en teatro y televisión, participó en realities como <i><b>Cantando 2020</b></i> y <i><b>ShowMatch La Academia</b></i>, y trabajó como conductor en programas juveniles. Conocido popularmente como <b>Cachete</b>, combina actuación, conducción y presencia en <a href="https://www.instagram.com/cachetesierra/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/cachetesierra/"><b>redes sociales</b></a>.</p><p><b>—¿Para qué querrías el millón de dólares? </b></p><p>—Para ser un adulto niño. Me compraría una lancha, un cuatriciclo, un karting; viajaría para hacer todo lo que uno quiere con libertad económica, básicamente. </p><p><b>—¿Chiches y más chiches?</b></p><p>—Sí, viajes, invitar amigos, jugar a eso: a ser un niño grande. </p><p><b>—Me gusta. Es un poco lo que sos, ¿o no? </b></p><p>—Es lo que trato de ser, sí. Hay momentos en los que hay que ser más adulto o hacer cosas que no disfruto tanto. pero siempre busqué esa línea: si me divierte, lo hago, más allá de la plata. <b>Son muy pocas las cosas que hice solo por dinero.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/32NOROFMFJAPPOZMW4U2AIILDE.jpg?auth=8f4562176f6ad33de8d5310f4b9cfd69fa75d8f91d551607c996d222d96f0c6a&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Agustín Sierra: "Nunca tuve acceso a la plata hasta los 18 años. Mis viejos guardaban lo que ganaba". (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><h2>Infancia, familia y primeros pasos en la actuación</h2><p><b>—¿Cómo era tu relación con la actuación y con el dinero en los inicios de tu carrera? </b></p><p>—Todo arrancó como un juego. <b>Nunca tuve acceso a la plata hasta los 18 años. Mis viejos guardaban lo que ganaba. </b>Era un hijo más, nosotros somos tres y yo soy el más chico. Entonces, nunca tuve acceso a decir: “Porque trabajo, me puedo comprar tal zapatillas o tal reloj o celular”. Nos mantenían a los tres de la misma manera. Sí, a los 18 me dijeron: “Che, juntamos esta plata, es tuya, ¿qué querés hacer?” Siempre con el consejo de ellos, no es que me la patinaba en lo que yo quería, <b>me pude comprar mi primer auto</b>, aplicar a un departamento y después terminé de pagarlo con los años, cuando estábamos ya en <b>Casi Ángeles.</b> Pero todo arrancó como un juego y siempre pude ir a grabar mientras en el colegio me vaya bien, no me lleve materias y no repita. Esa era la única condición que me ponían. También llegar a horario, saber la letra, ser responsable y aprender a ser un niño adulto. Pero creo que lo que no pudieron en casa, porque yo era muy inquieto, lo pudo hacer Cris y todo su equipo hermoso de trabajo que es contenerme.</p><p><b>—¿Por qué? </b></p><p>—En el primer viaje que tuvimos que hacer, ni siquiera llegué a grabar mi primera escena. Era un viaje de apertura a <b>San Martín de los Andes</b>. Jugando a la mancha mientras esperábamos para grabar, me abrí la pierna. Así que, sin filmar nada, tuvieron que devolverme a casa. Los productores no lo podían creer. Hablaron con mis padres, preocupados. Mi papá les dijo: “No, tranquilo, esto es normal, era obvio que iba a pasar”. Como diciendo: “Ustedes llevaban a este demonio de Tasmania a un viaje, era lógico” (risas).</p><p><b>—¿Sentís que todo eso te contuvo de alguna manera, al llevarte a ocupar un lugar más adulto y a ser más responsable, mientras que con tu familia, en confianza, eras más bien inquieto?</b></p><p>—Yo creo que sí. Porque me imagino que uno es así en confianza. Mis viejos, de hecho, se mudaron a Pilar, en donde yo me crie de los 7 hasta los 20 y pico de años que me fui de casa, porque necesitaban verde para mí. Yo rebotaba dentro del departamento. Y cuando nos mudamos allá, surge la posibilidad de actuar por <b>Agustina Cherri</b>, que vivía en el mismo barrio. Yo era amigo de su hermana y de tanto ir a la casa, en ese momento Agustina era novia de <b>Tomás</b>, el hijo de Cris Morena, y él me vio y me dijo: “Che, ¿no querés actuar en <i>Chiquititas</i>?”. Y yo pensé: “¿Actuar? ¿Trabajar? <i>Chiquititas</i>...”. </p><p><b>—¿Qué pasó cuando lo contaste en tu casa? </b></p><p>—Mi hermana se volvió loca, en el colegio todos se entusiasmaron y ahí pensé: “Acá me estoy perdiendo algo que puede estar bueno”. Volví a casa y dije que sí quería. Al principio mis viejos dijeron que no, pero armamos tanto escándalo que aceptaron. Dijeron: “Que vaya, total, no va a quedar y lo van a devolver”. Pero quedé y no me devolvieron (risas).</p><p><b>—¿Sentiste que te perdiste algo de tu infancia por trabajar desde chico? </b></p><p>—No. Era consciente de que no estaba en los cumpleaños, no estaba después de clase con mis amigos. Pero yo la verdad que la pasaba tan bien haciendo lo que hacía, que no estaba mirando lo que dejaba de lado. Si cuando uno es más grande toma conciencia. Me cambiaba mucho de colegio y al día de hoy tengo grupos de amigos muy aleatorios. Eso sí lo sufrí un poco el cambiar de colegio. Porque con la fama, en ese momento, cada vez que entraba a un colegio nuevo era como: “¡Ah! El pibe de la tele”.</p><p><b>—¿Es verdad que, de adolescente, tenías muchas peleas a las piñas?</b></p><p>—Y es medio como las películas, ¿viste? Te hacen un poco de gastada o bullying, como lo llaman ahora, y uno tiene que en momentos quiere frenarlo de alguna manera. También estaba presente la envidia por “el pibe de la tele”. Las chicas iban atrás tuyo y los chicos que te tenían bronca. Entonces, en el momento de crecer y cambiar de colegio todo el tiempo, empecé a vivir eso como muy repetitivo. En un momento no quería ir más. Veníamos de llenar estadios, de viajes y yo a veces la pasaba muy mal en la vuelta al colegio. Pero la verdad que después todo se acomodaba. Y en ese momento, mientras que crecía, sí, algún sopapo habré repartido (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NTWZ7FWCA5FKFF6AG3Y3MFRLNU.jpg?auth=c46c3b1e14a4f304c444c70866af4e4dba6a28676e25092c7238274bc5d695c9&smart=true&width=4999&height=3405" alt=""Son muy pocas las cosas que hice solo por dinero", confesó Agustín. (Maximiliano Luna)" height="3405" width="4999"/><h2>Experiencias laborales y popularidad como galán</h2><p><b>—¿Alguna vez te hicieron una propuesta atrevida? </b></p><p>—Sí. Yo trabajé en <b>Sex</b>, la obra de<b> Juan José Muscari</b>, y yo era como stripper. El personaje era objeto de deseo y había una persona que repetía y que al principio me miraba, me miraba, me miraba, venía y venía a los shows. Yo veía que me miraba. Hasta que en un momento empezó a acercarse más y me decía cosas. Me invitaba a su piso en las torres Le Parc. </p><p><b>—¿Era hombre o mujer? </b></p><p>—Hombre. Y era muy gracioso porque<b> </b>yo estaba en la barra acostado, mirando lo que pasaba en el escenario, actuando. Y el tipo se venía con el traguito, me decía eso al oído y se iba para atrás. Venía y me lo decía al oído y yo me empezaba a reír por dentro porque no podía creer y al mismo tiempo, como estaba en personaje, tampoco le podía cortar el chorro directamente salvo que se propase. Dentro de la incomodidad, me causaba mucha gracia (risas).</p><p><b>—¿Te parecía fachero? </b></p><p>—¿El hombre? No. Tampoco me generaba nada. Me parecía muy graciosa la forma que me empezó a mirar durante mucho tiempo en la obra en varios días diferentes y después como que se animó a hablarme y me hacía la propuesta repetida. No es que cambiaba el discurso.</p><h2>Relaciones, celos y experiencias de pareja</h2><p><b>—¿Sos celoso? </b></p><p>—Creo que muy poco hoy en día. Pero fui muy celoso. </p><p><b>—Se generó polémica por unas declaraciones de Fio (Giménez) donde te señalaba como celoso o tóxico respecto a cómo se vestía. ¿Eso fue realmente así? </b></p><p>—Eso se dijo cuando nos separamos; ahora volvimos. En realidad, ella se sentía incómoda con el vestuario que le pedían en ese programa, donde solían sugerir que se mostrara más. Siendo muy joven, no estaba cómoda, así que íbamos con <b>Mati Napp</b> a pedir que eso no.</p><p><b>—¿Entonces no era un tema de celos? </b></p><p>—No, era un tema de cuidado. Cuando nos separamos, ella decidió mostrarse más y decía: “Ahora puedo”. Pero no era porque yo la celara o no quisiera que mostrara el cuerpo; simplemente ella no quería hacerlo de esa forma. </p><p><b>—¿Entonces tu actitud era acompañarla?</b></p><p>—Sí, mi lugar era acompañar y cuidarla. Si no quería vestirse de determinada manera, la apoyaba. Es su decisión cuándo y cómo mostrarse.</p><p><b>—¿Y antes eras celoso? </b></p><p>—Fui muy celoso de chico. Arranqué por mi hermana. Me han dado varios sopapos por mi hermana. Llegaba llorando a casa y yo los iba a buscar. Y mi hermana es seis años más grande que yo, entonces, por lo general me fajaban. Me he vuelto a casa fajado por gil porque iba a buscar a un pibe de 20 y yo tenía 15, 16.</p><p><b>—¿Cómo afrontás hoy los celos y la confianza en pareja? </b></p><p>—He aprendido con el correr del tiempo que si hay muchos celos, son inseguridades de uno. Entonces, traté de trabajar eso. Hoy en día camino medio a ciegas. Si sucede la infidelidad o sucede algo que no me gusta y se termina, que se termine. Pero no ando pensando en cosas que generan fantasmas que no existen por lo general. </p><p><b>—¿Alguna vez tuviste una relación abierta? </b></p><p>—Sí la tuve o la intenté tener. Después de ese paso entendí que <b>el amor y el deseo hay veces que van de la mano y hay veces que no. </b>Tenés una fantasía que no tiene nada que ver conmigo o que sucede. Y entendí como a veces el sexo es por deporte, por pasión, por deseo, por lo que se te cruce por la cabeza. Y que si es cuidado, consentido con tu pareja y hablado, está bien. También entiendo la pareja monogámica y demás, con el correr del tiempo y creciendo... Si bien mis viejos son el ejemplo contrario, pareja cerrada, fallecieron felices y contentos, enamorados, el mundo en que vivimos hoy, la profesión de cada uno y la exposición, las cosas que pasan, que vos hagas eso no significa que no me ames. Y a veces, o si no me entero o me entero, está todo bien, que podamos hablarlo. <b>Siempre que haya verdad y no mentira, para mí está todo bien. </b></p><p><b>—¿Qué tipo de relación elegís tener con Fio?</b></p><p>—En este momento, una relación monogámica.</p><p><b>—¿Por qué tomaron esa decisión? ¿Fue un acuerdo mutuo o una preferencia individual? </b></p><p>—Es una decisión de los dos. También tiene que ver con el lugar donde la otra persona se siente más cómoda. Si una pareja abierta, en vez de dar seguridad, genera más inseguridad o dudas sobre engaños o relaciones paralelas, preferimos no hacerlo. Son momentos. Ahora siento que no. Si el día de mañana pasa algo y hay una infidelidad, hay que hablarlo. Pero entiendo que la gente estando en pareja para toda la vida, como se dice, algo en un momento puede pasar y eso no significa que no se amen, no se quieran y demás. Pero bueno, si se rompe ese pacto, hay que hablarlo.</p><p><b>—¿Y en una pareja abierta no sentís la posibilidad de enamorarte de otras personas o de generar una conexión que interfiera con la que tenés con tu pareja?</b></p><p>—Es que en realidad, hablando de pareja abierta, siento que es al revés. Te sacás las ganas o el deseo y no pasa eso. Sentís que tu pareja es la mejor del mundo, que te permite hacer eso. No volvería a repetir. O sea, con diferentes pautas, es como que yo puedo estar con vos, así que mi pareja es un fenómeno. Con otra persona quizás no podría tener esto.</p><p><b>—¿Fuiste el tóxico de la relación en algún momento?</b></p><p>—Sí, he sido tóxico. Creciendo y estando en pareja he sido tóxico. Me di cuenta, por ejemplo, cuando revisé un celular y dije: “¿Qué estoy haciendo acá?”. Ya la relación estaba... Ese fue el punto más tóxico que dije: “Che, yo estoy muy mal acá. Estamos muy mal”. Que también fue una pareja que empezamos con esta idea de pareja abierta, después fue pareja cerrada y después hubo infidelidad y fue como: “Te permitía hacer esto, pero en otra forma”. Quisimos volver y arreglarnos y ya se había picado todo. </p><p><b>—¿Te sube el ego que te llamen galán? </b></p><p>—No, me causa gracia que me digan galán. Siempre fui el pibe buena onda, que trabaja bien, que es respetuoso. Entiendo que al entrar en <b>Sex</b> busqué cambiar la imagen de niño por una más adulta, mostrarme de otra manera. Galán es un término de los 90, creo que hoy ni existe. Puede ser que me digan chongo o lo que sea. Tampoco es que reniego si me ponen en el papel ese, digo, está bien. Pero como actor siempre prefiero la contrafigura o el amigo del galán, que podés desarrollar otra cosa.</p><h2>Cocina, MasterChef y proyectos familiares</h2><p>Después de su paso por <i>Casi Ángeles</i>, <b>Agustín </b>exploró el mundo de la cocina guiado por su entorno familiar. Su hermana, chef radicada en Nueva Zelanda, y su abuela, dedicada a los postres, marcaron su vínculo con la gastronomía.</p><p>El actor relató que durante la experiencia de <i>MasterChef</i> mantuvo largas conversaciones nocturnas con su hermana para recibir consejos y recetas, a pesar de la diferencia horaria. “Ella se grababa y me mandaba, porque si no me tenía que conectar de dos a cinco de la mañana, era imposible”, recordó sobre el apoyo a la distancia.</p><p>Con la cocina como nueva pasión, sueña con abrir un restaurante junto a su hermana. “Tengo el sueño de repatriar a mi hermana, que ella no quiere volver a Argentina, pero bueno, yo quiero que vuelva y poner un negocio entre los dos”, expresó. No descarta hacerlo en el sur del país o en algún destino internacional más cercano, y confía en que contar con la familia es clave. “Quiero tener ese negocio con alguien que sé que no me va a cagar y sabe lo que hace”, concluyó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/27M7BGJFLRC57NVPRTNFYELN6Y.jpg?auth=7845175d68437d828b242f851f260ee36549de2229a9e136e8e76c5fe5daa26f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cachete Sierra con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Bauletti, sin filtro: del polémico comentario sobre un trío al personaje que lo absorbió y su vínculo con Zaira Nara]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/18/bauletti-sin-filtro-del-polemico-comentario-sobre-un-trio-al-personaje-que-lo-absorbio-y-su-vinculo-con-zaira-nara/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/18/bauletti-sin-filtro-del-polemico-comentario-sobre-un-trio-al-personaje-que-lo-absorbio-y-su-vinculo-con-zaira-nara/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, el streamer explicó el contexto humorístico detrás de sus declaraciones y reflexionó sobre cómo su alter ego fue ganando terreno hasta condicionar su vida personal. También se refirió a su salto al mundo digital tras dejar la carrera de Derecho, la dinámica con sus compañeros y el impacto de su exposición y crecimiento en redes]]></description><pubDate>Wed, 18 Mar 2026 05:18:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Un trío haría con <b>Moski o con Mernuel</b>. No los tres, lo dije siempre. Con Moski me reiría mucho. Estoy convencido de que en un trío con él lloraría de la risa. Porque a los dos no nos da, tenemos nuestros bemoles, a los dos nos cuesta todo”, afirmó <b>Santiago Baietti</b> durante su participación en <b>Desencriptados</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Baietti, conocido en redes como <b>Bauletti o Baulo</b>, es un streamer e influencer argentino que alcanzó notoriedad en el ecosistema digital por su estilo humorístico y tono relajado en transmisiones en vivo y en contenidos difundidos a través de plataformas como <b>Kick, Instagram y TikTok</b>. También integra el canal <b>Mernosketti</b>, que comparte con Moski y Mernuel.</p><p>El crecimiento de Baietti en redes sociales lo consolidó como una figura emergente del streaming argentino. Su visibilidad se amplió con su participación en programas como <i>Cinco Minutos Más</i>, emitido por <b>Vorterix</b>. Paralelamente, su nombre ganó repercusión mediática a partir de los rumores sobre un vínculo con <b>Zaira Nara</b>, modelo y figura del espectáculo, lo que incrementó su exposición fuera del ámbito digital.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HSA6PUKHXNCT3LFIKHFSO5B4T4.jpg?auth=e398889f785e9ea6f79556469aab723952c5d9d16cd257ed00b16b53918b0e36&smart=true&width=6591&height=4399" alt="Bauletti: "Haría un trío con Moski"" height="4399" width="6591"/><h2>Identidad y construcción del personaje</h2><p><b>—¿Sos una persona que se compromete?</b></p><p>—Hoy en día sí. Estoy muy comprometido con mis amigos, con lo que hago y con el personaje que construí. Es como que <b>le entregué mi vida entera a mi personaje.</b></p><p><b>—¿Quién sos vos en la realidad y cuáles son las diferencias entre vos y tu personaje?</b></p><p>—Siento que en los últimos cuatro o cinco meses cambié mucho mi forma de hacer contenido, streamear videos, redes, todo. Por un lado, sentía que estaba en un lugar bien, pero quería dar un salto a nivel perfil, aparecer en lugares, hacer reír a la gente y demás. <b>Hoy en día creo que estoy mucho más cerca de Bauletti que de Santiago. Prácticamente creo que Santiago no existe</b>, lo cual no estoy diciendo que esté bien, ¿eh? Me preocupa un poco. Hay veces que me siento mal por eso, me siento vacío. Pero hoy en día te puedo decir que estoy muy comprometido con el personaje que fui construyendo, a tal punto que no le doy lugar a mi personalidad real para que exista.</p><p><b>—¿Sentís que te “comió el personaje”?</b></p><p>—Las acciones y las decisiones que tomo en mi vida personal, por fuera de la cámara, hoy en día están más cerca de Bauletti que de Santiago. Esto de mostrarme como una persona extrovertida, que todo el tiempo tiene ganas de salir a bailar, de hacer quilombo, de hacer reír a la gente, de meter el chiste adecuado o la desubicación y jugar con el humor negro, siento que me está pasando hoy en día porque estoy cien por ciento abocado a eso. <b>Yo quiero que mi vida sea Bauletti hoy en día.</b></p><h2>Carrera académica y la decisión de dedicarse al streaming</h2><p>Santiago comenzó a estudiar Derecho tras finalizar el secundario, impulsado por la tradición familiar. Cursó la carrera y aprobó una cantidad significativa de materias, aunque nunca sintió una vocación real por el estudio ni encontró una pasión profesional en ese ámbito. “No siento que tenga una pasión. Nunca me gustaron los números, nunca me gustó la matemática, nunca tuve una vocación grande por sentarme a estudiar, a leer. No me gustaba, lo hacía obligado”, recordó.</p><p>La presión por seguir el camino académico aumentó ante el avance de sus amigos, hasta que una oportunidad inesperada lo llevó a replantear su futuro. “Venía sufriendo en el último año de la carrera, la quería dejar, pero le tenía mucho miedo al plan B. Me daba mucho miedo dejar y no tener nada y cómo encarar a mi familia y decirles: ‘Perdón, les hice pagar tres o cuatro años de facultad privada y no la puedo seguir’”, confesó.</p><p>El salto hacia el streaming se dio de manera espontánea y definitiva. Baietti se volcó por completo a la <b>creación de contenido</b> y a la construcción de su personaje, convencido de que la carrera jurídica no era compatible con sus nuevas aspiraciones. “Nunca lo pensé por la plata. Sinceramente, mientras estudiaba la carrera dudaba mucho sobre si me veía trabajando de esto. Si me hubiese recibido, no hubiese ejercido. Hubiese apuntado más para este lado”, admitió.</p><p>Hoy, con solo 23 años, Bauletti se reconoce satisfecho con su elección, aunque mantiene la puerta abierta para retomar sus estudios en algún momento. “Me hubiese gustado recibirme, la verdad. Todavía estoy a tiempo. Algún día voy a retomar. Pero la dejé pura y exclusivamente por esto”, sostuvo.</p><h2>Mentiras, autenticidad y dinámicas en el streaming</h2><p>La exposición constante en redes sociales y transmisiones en vivo pone a prueba la autenticidad de Bauletti, quien reconoce que su personaje está atravesado por el humor, la exageración y hasta la mentira ocasional. <b>“Yo miento con cosas aisladas del día a día. No me considero mentiroso.</b> A veces me da paj* afrontar una situación y, bueno, ya está, resuelvo mintiendo y chau. Creo que el 90 por ciento de las mentiras que hago son por paj*, simplemente ya está, resuelvo”, confesó.</p><p>Sin embargo, Santiago diferencia con claridad sus recursos humorísticos de cualquier intento de engaño sobre cuestiones importantes. “Nunca le mentiría a alguien siendo que esa mentira implique lastimar a otra persona o confundir”, aseguró. </p><p>Incluso, cuando se le cuestiona por relatos sobre su debut sexual, responde sin eufemismos: “No es que mentí. Fue una situación en la cual pasaron muchas cosas muy buenas y muy lindas. Una, puntualmente, que se cae de maduro qué es, no pasó. Estaba abrumado por la situación. Un país entero convencido de que eso había pasado. Así que me dejé llevar, pero después no tengo problema en decirlo”.</p><p>Las frases fuera de contexto y los recortes virales son parte del fenómeno. “En el streaming no podés sacar todo textual de un programa. Nadie creyó que lo decía en serio”, explicó. Es que la dinámica grupal, los chistes internos y las provocaciones a sus amigos forman parte de su identidad digital, donde la frontera entre verdad y ficción se vuelve difusa por momentos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZK4KU25RBBB7JJG4IDDPTSNIWQ.jpg?auth=cd1c52f7a8855f604cb6224a883155dec2604aa6b59bcf5cd7f55d97fb20993a&smart=true&width=7360&height=4912" alt="“No estuve con Zaira porque no quise", Santiago contó el detrás de escena de la frase que se volvió viral" height="4912" width="7360"/><h2>¿Homofóbico y anti therian?</h2><p><b>—No es fácil hacer un streaming que dura tanto tiempo hablando de la vida de uno. En algún momento chamuyás un poco, ¿no?</b></p><p>—Chamuyás y decís cosas que después las ves y te preguntas: “¡¿Por qué dije esto?! ¿Para qué dije esta pelotudez si no es así...?” </p><p><b>—¿Te arrepentís de muchas cosas que dijiste? </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Por ejemplo, en una dijiste: “Soy homofóbico y anti therian”</b></p><p>—Anti therian, soy. Cien por cien. <b>Lo de homofóbico es un chiste que hemos tenido siempre</b>. Porque mis dos amigos estaban todo el tiempo dándose besos entre ellos, abrazos, y ahí la gente los empieza a tomar como que ambos eran gays, que eran novios entre ellos. Y esa misma gente, en chiste, me empieza a decir eso a mí por mis caras cuando ellos cuando se besaban. Yo como que estaba incómodo y en realidad no, lo hacía para demostrar mi incomodidad.</p><p><b>—¿Y ahí te empiezan a decir homofóbico?</b></p><p>—Sí, sí. Me dejé llevar por la situación, obvio, jodiendo. Pero cualquier persona que más o menos entiende cómo funcionamos como grupo sabe que es totalmente jodiendo, <b>¿cómo voy a ser homofóbico?</b> ¿Cómo voy a decirlo así con tanta naturalidad? Es como decir: “Sí, soy asesino”. Hay gente que lo entiende y hay gente que capaz que no nos quiere como grupo, o que no le caemos simpáticos y te está esperando para remarcarte y sacarte de contexto.</p><p><b>—Esto hace poco lo dijiste, ¿no?</b></p><p>—Sí, con <b>Davoo</b>. Un clip que fue cien por cien jodiendo a las cuatro y media de la mañana con diez mil personas y nunca pensé que trascienda como trascendió. Un stream que hablamos tres horas de fútbol y yo fui muy feliz haciéndolo y me fui a dormir… Era un sueño para mí estar ahí.</p><p><b>—¿No tendrías ningún problema de acostarte con Mernuel o con Moski?</b></p><p>—No. Un trío haría...</p><p><b>—¿Con una mujer y uno de ellos? Con Moski o con Mernuel, digamos. No los tres juntos.</b></p><p>—Lo dije siempre...</p><p><b>—¿Con Mernuel o con Moski?</b></p><p>—Con Moski. Me reiría mucho. Yo estoy convencido que yo y Moski en un trío... lloraría de la risa. Porque a los dos no nos da, los dos tenemos nuestros bemoles, a los dos nos cuesta todo…<b>Yo estaría mirándolo fijo a él riéndome. </b></p><p><b>—Mernuel es más peligroso para hacer un trío. </b></p><p>—Marnuel te expone. Un trío con Mernuel es saber que vas a quedar como el gran pelotudo de la situación lamentablemente.</p><h2>La polémica con Zaira Nara y el impacto en redes</h2><p><b>—Tema Zaira. ¿Qué pasó ahí? Porque fue un shippeo, un marketing impresionante, me parece, ¿no? </b></p><p>—Nunca en mi vida hablé con Zaira sobre darle show a algo. Nunca. No tuve ni una charla. Creo que un poco se fue dando y un poco <b>yo tenía la ilusión de que pase algo</b>, entonces no quería ni tocar el tema. Nada (risas).</p><p><b>—Era un partido difícil.</b></p><p>—Un partido durísimo y yo siempre tuve presente que era prácticamente imposible, que era un milagro y que si no pasaba, no me iba a pasar nada. La gente decía: “No, pobre pibe se está ilusionando”. </p><p><b>—Y vos decías: “¡Estuve más cerca que vos, hermano!“ (risas).</b></p><p>—Claro. Twitch de 20 mil likes. “No, mirá cómo lo están usando al pibe”. Y yo del otro lado decía: “Tranquilo. Yo sé que esto es un uno por ciento y que si no pasa, no pasa nada. No depende mi vida de esto”.</p><p><b>—¿Sentiste que tenías chance en algún momento? </b></p><p>—No sé si chance, pero... Lamentablemente me van a pelotudear por esto. Pero <b>pegué muy buena onda con Zaira.</b> Tanto yo como, como los chicos. Me parece graciosa, copada. </p><p><b>—Además es hermosa. Está muy fuerte...</b></p><p>—Pero puede pasar que capaz no haya onda y sea una paj* el stream. Y nada que ver. Es una genia. Las veces que estuvo en casa, en el stream, después se quedaba a comer y nos cagábamos de risa. Así que yo hoy en día sigo teniendo relación y espero tenerla porque me cae muy bien.</p><p><b>—También te llevaste algo de la situación. Sos amigo, tenés buena onda... </b></p><p>—Me llevé 400 mil seguidores en Instagram, boludo. </p><p><b>—¡Sos el rey del marketing! (risas). </b></p><p>—Te juro que no fue marketing. Pero generó mucho. Cada clip, cada cosa que pasaba… El stream más visto nuestro creo que tuvo 240 mil personas. Cuando volvió Moski, tuvimos 250 mil en 20 minutos. Eso ponele que es el top dos. Y tercero viene el de Zaira, que hubo 190 mil personas. Y en el segundo que vino hubo 70 mil personas y ya habían pasado tres meses. <b>Cada clip que subíamos se viralizaba y cada cosa que subía yo con ella, explotaba todo</b>.<b> Realmente generó algo en el mundo de las redes, es innegable.</b> Y bueno, yo, quieras o no, vivo de las redes, de que le vaya bien a mi perfil. Así que todo lo que me pase a mí, que sea entretener a la gente, que la gente se prenda a vernos, a consumirnos y estar pendiente, es bueno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M44Q2ECNOZF47P5DXAIANR4LDY.jpg?auth=c3324d0b522526f31ac7304cf6e621d4bf6d7e4918b55995762601c8149e3eff&smart=true&width=7209&height=4055" alt="Santiago Baietti, conocido como Bauletti, se consolida como una de las figuras emergentes del streaming argentino y redes sociales" height="4055" width="7209"/><h2>Percepción sobre la televisión y el futuro</h2><p><b>—Veo que estás poniendo todo al 36, a ser streamer y a hacer carrera en los medios. Algunos dicen que el streaming va a reemplazar a la televisión. ¿Cómo lo ves vos?</b></p><p>—Para mí, no sé, sinceramente no lo sé. Sí sé que hay varios tipos de streaming y hay distintas formas de streamear. No se puede comparar un canal de streaming como <b>Olga </b>o <b>Luzu</b>, con una persona que prende la cámara de su casa y está nueve horas hablando con el chat. Son dos cosas completamente diferentes.</p><p><b>—¿Los canales de streaming se asemejan a la tele?</b></p><p>—Yo creo que sí. Y no está mal. A mí la tele me gusta, yo la consumí siempre. Trabajaría en la tele y trabajaría en canales de streaming, de hecho ya trabajé. El streaming propiamente dicho, el prender desde tu habitación ocho horas, ¿se asemeja a la tele? Creo que no. Y creo que nunca se va a asemejar. Van a ser cosas diferentes todo el tiempo. Porque ninguna de las dos patas quiere parecerse a la otra, para mí.</p><h2>Preguntas rápidas</h2><p><b>—¿Tuviste alguna vez una novia?</b></p><p>—No, nunca tuve nada. Virgen de novia, mal. Me gusta mucho estar solo. Me encanta que nadie me rompa los huevos, poder hacer la mía y no tener que estar pendiente de hablar con alguien o de responder.</p><p><b>—¿Es verdad qué preferís que tu futura novia no tenga Twitter o X?</b></p><p>—Sí, porque así como es mi red social favorita y la uso todo el día porque soy adicto, es la peor del mundo. Hay mucho hate, hay gente diciendo cualquier cosa y revoleando puteadas para todos lados. Hay cuentas que inventan cosas. Entonces, prefiero que no. Me gustaría que no lea nada, que ni se entere nada.</p><p><b>—¿Cómo sería tu mujer ideal?</b></p><p>—Cien por cien que sea divertida, que tenga el mismo humor que yo. Nunca podría estar con alguien que yo haga un chiste o un comentario y me diga: “No, no podés decir eso”. Tiene que ser como yo. Reírse de todo, reírse de sus desgracias. Me tiene que gustar, pero lo único que me importa es que sea divertida y que comparta mi humor. Cien por ciento.</p><p><b>—¿Es verdad que dijiste: “No estuve con Zaira porque no quise”?</b></p><p>—Lo dije (risas). </p><p><b>—Es el mejor chiste que escuché.</b></p><p>—Lo dije jodiendo. Muchas veces digo cosas para joder, para provocar a los chicos. Todo el mundo se dio cuenta que estaba jodiendo. ¿Quién no quiere estar con Zaira? Nadie va a decirle que no. Pero yo lo digo para que se vuelvan locos los muchachos. Nada más.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EK5GUO6RFFG3BOYV7YD5Q52V2I.png?auth=df0d0de6905ef446b673a7b75d03c5630703eb6e9f04ee26ec59cfbd6671de40&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Santiago Baietti con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Rodrigo Rey: cómo el deporte lo ayudó con sus problemas en el habla y el fallo histórico que logró para los niños con autismo]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/17/rodrigo-rey-como-el-deporte-lo-ayudo-con-sus-problemas-en-el-habla-y-el-fallo-historico-que-logro-para-los-ninos-con-autismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/17/rodrigo-rey-como-el-deporte-lo-ayudo-con-sus-problemas-en-el-habla-y-el-fallo-historico-que-logro-para-los-ninos-con-autismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el arquero y capitán de Independiente repasó sus orígenes. La importancia de su familia y los deportes para asumir su disfluencia y salir adelante sin temores. Recordó el caso de su hijo Benicio, diagnosticado con TEA, y la lucha contra un colegio que intentó apartarlo]]></description><pubDate>Tue, 17 Mar 2026 05:31:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Rodrigo Rey</b> nació en Las Parejas, Santa Fe, el 8 de marzo de 1991. De chico se destacó en los deportes y practicó varios de forma simultánea. Desde pequeño convive con un problema en el habla llamado <b>disfluencia</b>, una condición que por momentos no le permite hablar fluidamente. Según él mismo cuenta, los deportes, además de la crianza familiar, fueron muy importantes en su crecimiento personal y para enfrentar sus problemas para comunicarse.</p><p>Ya como futbolista, tuvo un paso por las inferiores de River Plate, pero el club de Núñez lo cedió a Newell’s, que fue su primer equipo como profesional. De Rosario se mudó a Mendoza, para vestir los colores de Godoy Cruz. Del <i>Tomba </i>fue transferido al PAOK Salónica de Grecia. Luego de una breve estadía en México, donde jugó en Pachuca, volvió a jugar a la Argentina, para Gimnasia y Esgrima La Plata. Desde 2023 defiende el arco de Independiente, donde <b>se destaca como uno de los mejores en su puesto del fútbol doméstico.</b></p><p>El año pasado, el nombre de Rodrigo Rey trascendió las noticias deportivas debido al caso de su hijo Benicio, un pequeño diagnosticado con TEA. El colegio de Benicio intentó apartarlo por su condición y Rey inició una batalla legal que concluyó con <b>un fallo histórico para los chicos con autismo.</b> Rey está casado con Laura, con quien además tienen otra hija, Renata.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O22BSDKDAREEXBLDYBHBYPF3FU.jpg?auth=19d5f655068967c113a6c4b016aff9d5ff8036813ccf028be66f166072260b51&smart=true&width=6117&height=4078" alt=""Tomé la decisión de que mi condición no limitará mi vida para nada", asegura Rodrigo Rey (Foto Jaime Olivos)" height="4078" width="6117"/><p><i><b>-¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?</b></i></p><p>-Yo soy de un pueblo que se llama Las Parejas, en la provincia de Santa Fe. Toda mi familia vive ahí. Nací y me crié ahí. Comencé a jugar al fútbol en el Club Argentino de esa ciudad. En mi familia son todos hinchas de ese club, pasábamos todos los veranos ahí. En ese lugar me vinculé con el deporte como medio de vida. No solo hacía fútbol, también jugaba al básquet, al voley, al tenis...</p><p><i><b>-¿Eras de esos que jugabas bien a todo?</b></i></p><p>-Me iba bien con el tema de la destreza. Obviamente, el fútbol y el básquet eran mis puntos más fuertes ahí. De chiquito iba con la pelota para todos lados.</p><p><i><b>-Hay algo particular que tiene que ver con el tema del habla y tu manera de comunicarte, ¿es algo que comenzó en aquella época, es algo de nacimiento? </b></i></p><p>-Desde que tengo uso de razón esta es mi manera de comunicarme. Yo me conozco y vivo con eso. <b>Cuando me preguntan cómo lo llevaba cuando era chico, siempre digo que tuve la suerte de tener un círculo íntimo muy sano.</b> Mi familia, mis amigos, los del cole, los de fútbol, nunca me la hicieron pasar mal, ya sea con burlas o con distinto tipo de cosas que se pueden suceder.</p><p><i><b>-Lo que ahora se llama bullying...</b></i></p><p>-Exacto, un nombre que años atrás no existía. Pero la verdad que nunca estuve envuelto en esas situaciones. No sé si un poco por mi forma de ser, porque yo tampoco nunca me privé de nada. Siempre vieron que si tenía que hablar lo hacía, que si tenía que jugar al fútbol, jugaba. Si tenía que jugar al básquet, al tenis o nadar, siempre estaba y nunca fue un peso para mí. <b>Nunca fue algo que diga “no, yo me privo de cosas o si hay una charla, yo no hablo y me muestro con temor”.</b> También un poco por cómo me criaron en mi casa, de ir siempre al frente. Fui llevándolo de esa forma.</p><p><i><b>-¿Cuál es el diagnóstico? ¿Qué es lo que Rodrigo Rey tiene desde que tiene uso de razón?</b></i></p><p>-<b>Se llama disfluencia, porque no llega a ser tartamudez, pero tampoco tengo un habla fluida</b>. Te lo puedo describir como que hay veces que me trabo en la fluidez de la oración o que necesito hacer una pausa, un corte. Muchas veces es como que mi cabeza va más rápido de lo que digo y se genera esa falta de fluidez con la que hablo. Cuando era más chico fui a la fonoaudióloga durante un tiempo. La realidad es que como no notaba muchos avances llegó un punto que dije <b>“bueno, es hasta acá, soy esto, vivo bien con esto, soy así”</b>. Y tomé la decisión, porque creo que es una decisión personal, de que mi condición no limitará mi vida para nada.</p><p><i><b>-¿Es algo que por ahí viene de familia, o es algo que toca y es así?</b></i></p><p>-En mi caso puedo decirte que es algo que me tocó y que es así, porque no hay alguien en la familia, mi viejo o mi vieja, o alguien cercano que tenga esa condición. Después habría que ver con los médicos y eso sí, por ahí hay algo, no sé, pero desde lo que me toca a mí, creo que es algo que me tocó porque me tocó.</p><p><i><b>-Y en el puesto de arquero se necesita mucho de expresión, de orden. Te veo que les gritás a todos, los puteas un poco. ¿Tuviste alguna situación particular con alguno? ¿Te joden cuando vos se los permitís?</b></i></p><p>-Sabés que no, no me pasó. No me pasa. En todos los grupos en los que he estado, y hace 20 años que juego al fútbol, nunca sufrí con eso. Y cuando estoy jugando al fútbol, cuando elevo el tono de voz, cuando grito, no me trabo. Entonces estamos en la cancha jugando y, cuando tengo que dar órdenes, es así como si nada. A la hora de estar en una cancha, de estar en el vestuario mismo, hoy en Independiente y antes cuando estuve en otros clubes, por cómo hablo, por las cosas que digo, como que siempre tengo a cargo las arengas y van bien, fluidas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ECRQAJP3BETJCRHGBFWBQW77A.jpg?auth=7b00260b2ff5eddf3b726d0d31ddef2e2821b06b1f56f32d682e66c92e5dcfd9&smart=true&width=5462&height=3170" alt="El arquero de Independiente logró un fallo histórico para los chicos con autismo tras el caso de su hijo Benicio (Foto Jaime Olivos)" height="3170" width="5462"/><p><i><b>-Y con las notas también, porque veo que terminan los partidos y en general hablás vos.</b></i></p><p>-Siempre que me toca, lo hago. <b>Es mi decisión no limitarme</b>. Es la única forma de no caer en el miedo o en un lugar del que después es difícil salir.</p><p><i><b>-¿Te pasa que te contacten personas que tienen situaciones parecidas para que le des un consejo o alguna referencia?</b></i></p><p>-Me han pasado muchas cosas locas. Sobre todo desde que mi nombre es un poco más conocido en el medio, juego en el club más grande el país. Me pasa que cuando vamos a jugar a otras canchas, padres que vienen, que me felicitan, que me cuentan de sus hijos, de que viven algo parecido, de porque vieron notas mías hoy se animan a ir a jugar al fútbol, porque antes no querían ir, porque les daba miedo que le digan algo. Nenes que vienen y que me cuentan su condición y con una sonrisa en la cara me dicen que hacen como yo, que van y juegan igual y que van y hacen lo que tienen que hacer igual. La verdad es que me llena de orgullo y que dentro mío es una voz como que me dice “vale la pena, vale la pena tener esta charla, hacerlo público”. Vale la pena poder dar un mensaje de este lado y de que se tenga la condición que se tenga, ya sea en el habla o en lo que sea, no hay que vivir una vida de autolimitación.</p><p><i><b>-Hablaste del miedo y traspasarlo de alguna manera, simbólicamente. Contanos la situación que viviste con tu hijo Beni.</b></i></p><p>-<b>Cuando </b><i><b>Beni </b></i><b>nació no le daban esperanzas de vida, le daban un 1% de esperanza de vida</b>. Nació con una atresia en el intestino, que es un nudo, lo cual implicó tener que ir a cirugía con doce horas de vida, con un riesgo muy grande. Gracias a Dios salió todo bien, pero fueron tres meses de neo, de estar en la clínica, sintiendo miedo de verdad. Gracias a Dios desde ese tema de salud está muy bien, pero ya nuestra historia de padres con <i>Beni </i>arrancó dura. <b>Después, ya él a los seis años, lo diagnostican con TEA, estaba dentro del espectro autista.</b> Para nosotros, con Laura, mi mujer, se nos abrió un mundo nuevo. El desarrollo social es por ahí el limitante más grande que pueden tener los nenes autistas, entre otras cosas, En el caso de <i>Beni </i>necesita pocos apoyos, pero hay muchos nenes que necesitan muchos apoyos. Uno ve lo difícil y lo duro que es, que los hijos van creciendo y tienen que salir a una sociedad que no está preparada al ciento por ciento para incluir a todo el mundo en todo y se viven cosas que son difíciles. A nosotros nos tocó vivir un poco lo que salió por todos lados, de la expulsión de <i>Beni</i> del colegio y de su hermana (Renata), por ser hermana de Beni.</p><p><i><b>-¿Como fue eso? ¿De una día para otro el colegio decidió expulsar a Beni y a su hermana? ¿Cómo se los comunicaron?</b></i></p><p>-Te mandan una carta documento, donde obviamente se amparan en el derecho de admisión. Pero vos te podés amparar en ese derecho si al ser una escuela privada la familia no paga la cuota o si suceden cosas graves. Pero no, en este caso fue decir <b>“no quiero que esta gente esté acá”</b>. Y la realidad es que se llegó a ese punto porque obviamente nosotros como padres de un nene TEA, les dijimos que necesitaba apoyos para poder aprender a la par de sus compañeros. Por la condición que tiene, neurológicamente necesitaba ese apoyo para procesar la información de otra forma. Entonces, si uno como padre decía “mirá, le están dando a todo el curso de esta forma, <i>Beni </i>así no logra entender los contenidos, entonces fíjense si pueden hacer esto”. Pero bueno, parece que uno pasa al punto de molestar y te echan.</p><p><i><b>-¿Cómo reaccionaron en ese momento?</b></i></p><p>-Hablamos con nuestra hija más grande y fue decirle “¿vos qué querés?“. Ella estaba en sus últimos años de secundaria, se venía el viaje a Bariloche, su fiesta de egresados. Entonces nuestra lucha fue clara, si ellos, nuestros hijos, quieren seguir en su círculo íntimo, no tenemos por qué nosotros tomar la decisión de sacarlos de ahí cuando lo que sucede es totalmente injusto para ellos. <b>Decidimos en base al deseo de los chicos, porque a quienes afectaba esto era a ellos.</b> Detrás de esto, como padres, tenés un mensaje para darles a tus hijos. Porque si vos a la primera de cambio les decís “no, mejor vayamos para otro lado” era feo para nuestros hijos, porque en definitiva nuestros hijos se van formando del ejemplo que les vamos dando nosotros como padres con lo que hacemos. Entonces <i>Reni </i>sobre todo, que es más grande, fue la que dijo <b>“no, yo quiero estar acá, quiero seguir acá”</b>. </p><p><i><b>-¿Qué hicieron después?</b></i></p><p>-Cuando nos llega la carta documento ya el tema pasó a resolverse por la vía judicial. Tuvimos que recurrir a nuestros abogados y empezar todo un tema judicial con el colegio. Para que se resuelva rápido pedimos un amparo, con una cautelar, porque si no se iba a ser todo mucho más largo. En esa época, ya estábamos en octubre, teníamos que saber si ibamos a continuar al otro año en la escuela. Fuimos por la vía judicial y por suerte pudo salir bien eso, pero que eso salga bien significó meses de estar encima del tema, de tener que ir a citaciones nosotros, Laura, yo, <i>Reni</i>, que<i> </i>tuvo que ser parte. <b>Y se entra en un ida y vuelta con la otra parte en el que lamentablemente uno empieza a ver que el niño deja de ser el foco.</b> Por qué si un niño dice “yo quiero estar acá”, y vos no tenés motivos para sacarlo de ahí, ¿por qué lo vas a alejar de sus amigos, de sus afectos, de sus relaciones?. Porque te molesta que los padres te vayan a pedir cosas para que mejores la condición de su hijo. Ahí es donde se corre el foco de lo que es verdaderamente lo más importante. Y no nos quedamos solamente con lo que sucediera con nuestros hijos, porque cuando este caso se hizo conocido nos fuimos contactando con gente que pasaba casos similares, que por ahí no tenía los recursos para llevar a cabo una vía judicial, o que no se animaban porque tenían miedo que todo quede en nada. Obviamente con nuestro caso, y nosotros al ser personas públicas, teníamos la chance de poder hacer que esto marque un precedente. <b>Nosotros a fin de año pasado llegamos a un fallo y ese fallo marcó un precedente, que dice que los nenes (con autismo) tienen que seguir en la escuela hasta que terminen sus estudios. Este fallo se convirtió en un caso testigo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JMA7LBUYMNF7TFGWCEOIDOH6SY.jpg?auth=cb3840117b5f101f77138bd337aa559b20933b66315a19a69bc66be7a271753e&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Rey destaca que la sociedad argentina avanzó mucho en cuestiones de inclusión, pero todavía falta mucho camino por recorrer (Foto Jaime Olivos)" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-Más allá de lo que ocurrió con este colegio, ¿pensás que la sociedad argentina está prepara la inclusión?</b></i></p><p>-Es un camino que hay que transitar, en el que hay que crecer, en el que hay mucho por hacer. Sí, es real que hoy hay una conciencia más grande que hace diez años atrás. Por eso estamos hoy acá hablando sobre esto. Eso genera que los temas se pongan en agenda, que la gente que por ahí no conoce, se tome el tiempo de leer algo más, de escuchar, de ver de qué se trata. Entonces sí, está claro que hay un crecimiento, pero de ahí a llegar a lo que realmente nos marque como sociedad inclusiva, hay un camino muy grande por recorrer. Tiene mucho que ver con la cuestión de abrirse a conocer de qué se trata, de tomarse el tiempo, de meterse ahí, de ver qué le pasa al otro.</p><p><i><b>-¿Qué me podés decir de Laura, tu mujer? Imagino su importancia, porque entiendo que llevar todo eso solo no se puede.</b></i></p><p>-Nuestra familia se construye en base a la fuerza de ella. En base a la fuerza de <i>Lau</i>, de su empuje, en todo a su amor hacia mí, hacia <i>Beni</i>, hacia <i>Reni</i>. Para ella, su familia es todo. Pensá que por mi profesión, estoy mucho tiempo fuera de mi casa. De los siete días de la semana, hay dos que, por viajes, concentraciones y día de partido, estoy afuera. Y en las semanas que jugamos dos o tres veces, de los siete días estoy uno o dos en mi casa. Entonces la que lleva la familia adelante es ella. Cuando pasó lo de <i>Beni</i>, que estaba en neo, yo me iba a jugar porque lo tenía que hacer. Y ella se quedaba ahí y estuvo noches sin dormir. Pasó momentos muy duros. <b>La fuerza de nuestra familia empieza con ella, estoy eternamente agradecido, primero por tenerla en mi vida, y también soy un bendecido de que mis hijos tengan esa madre.</b></p><p><i><b>-Estás jugando en Independiente, contame un poco de Rojo Inclusivo</b></i></p><p>-Junto con la gente de <i>Rojo Inclusivo</i> estamos haciendo un trabajo muy grande dentro del club y creo que si hay un área que florece en el club es esa. Hoy el club tiene fútbol inclusivo, tenis y otros de deportes más. No hay muchos clubes en la provincia de Buenos Aires que lo tengan y en nuestro caso es porque hay gente que trabaja en <i>Rojo Inclusivo</i>, que justamente le pone el corazón y quiere que nuestro club sea eso, un club con puertas abiertas para todos. Por eso se pudo hacer lo del palco, lo del kit sensorial. Y está <i>Pepe</i> (Santoro), que lo precisamos para algo y siempre está. Y así mucha gente del club, me tocó pedirles favores a los chicos del plantel y siempre están, dando una mano. Tenemos un departamento muy lindo dentro del club y creo que está bueno para crear conciencia. Más allá de los resultados, de toda la locura del fútbol, los clubes son la casa de muchas personas. </p><p><i><b>-Se viene el Mundial, con el Dibu (Martínez) has tenido también contacto, entiendo que ayudó en alguna cuestión con esto que venimos hablando. ¿Qué te genera como colega, como alguien además que comparte tu puesto?</b></i></p><p>-Está claro que es un referente para los arqueros argentinos, sobre todo por su forma y su estilo de juego, con su pasión, su energía, su vehemencia, nos representa mucho.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ATGZAZ2ZEZHVVLH56TSVLU76SE.png?auth=cad6a9defc22f468a6cd7bed17c8cc981bc0be00ec9d8a9b8163ea15e05eaa6e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Marcos Giles: “Cuando estoy con ella digo, ¿cómo no están todos enamorados de Ángela?”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/15/marcos-giles-cuando-estoy-con-ella-digo-como-no-estan-todos-enamorados-de-angela/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/15/marcos-giles-cuando-estoy-con-ella-digo-como-no-estan-todos-enamorados-de-angela/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Cuando lo llamaban de “Nadie dice nada” no se sentía cómodo, no le gustaba ir. Llegó Ángela Torres y tuvieron una conexión especial. Ella lo ponía muy nervioso en el programa, transpiraba hasta empaparse, hasta que le confesó que los nervios eran por su presencia. El personaje cancherito del stream es un hombre sensible que está muy enamorado y que confiesa sin vergüenza que por primera vez en la vida fue detrás de su deseo a buscar lo que quería]]></description><pubDate>Sun, 15 Mar 2026 05:07:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“El novio de Angelita Torres”, así lo conocen muchos hoy. Hoy es parte de “Nadie dice nada”, el programa más popular de streaming de nuestro país. Quiso ser futbolista, jugó en Primera D, se probó en Italia y una serie de episodios accidentales, lesiones y pandemia, le impidieron seguir. Es muy popular en las redes, le dicen “El Mito” por su personaje, el amigo mitomano, y tiene su propio stream. No da entrevistas y cuando confirmó que vendría a <b>Infobae </b>me preguntaba si vendría con el mate, porque a todos lados va con el mate.</p><p>– Sí, es medio un objeto de apego.</p><p><b>– ¿Como el osito cuando somos bebés?</b></p><p>– Es mi osito, lo adquirí porque estuve viajando mucho tiempo solo y al pedo por momentos, agarraba el mate y salía a caminar. También para conocer gente, estaba en Roma, ponele, y un argentino miraba el mate, lo saludaba y eso me daba la posibilidad de acercarme, de tener una charla desde otro lugar.</p><p><b>“EN LA ÚLTIMA NOTA QUE DI ME AGARRÓ UN ATAQUE DE PÁNICO, ESTÁS ADVERTIDA SI EMPIEZO A TEMBLAR”</b></p><p><b>– ¿Porque sos muy tímido?</b></p><p>– Soy tímido, sí. No doy notas, no me gusta, me da vergüenza. La última que di me agarró un ataque de pánico, así que estás advertida si empiezo a temblar, jajaja.</p><p><b>– ¿Qué hacés cuando tenés un ataque de pánico?</b></p><p>– Fue más un ataque de ansiedad. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MP7OBTTWHBALXFKR3RDH6X7IDU.jpg?auth=301a899a12ce42dbea8dfa026656d044061ff485abd4949dcc930d20c1dff8b5&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Soy tímido, sí. No doy notas, no me gusta, me da vergüenza", aseguró Marcos Giles (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Qué sentís?</b></p><p>– Tenés tantos pensamientos a la vez que no los reconoces y se traba el CPU. </p><p>Cuando le escribí a Marcos para entrevistarlo no era “el novio de Angelita”. Era conocido en redes, por su humor. Pero en realidad Marcos siempre quiso ser futbolista.</p><p>– Fui, jugué dos partidos.</p><p><b>– Jugaste en Claypole y jugaste en Yupanqui…</b> </p><p>– En Yupanqui no llegué a debutar. Pero dos partiditos cuentan para mí.</p><p><b>- ¿Fuiste a jugar a Nueva Zelanda?</b></p><p>– Sí. Y a Italia.</p><p><b>“ME GUSTA PENSAR QUE A VECES HAY QUE PERSEGUIR ALGO QUE UNO QUIERE QUE PARECE IMPOSIBLE.” </b></p><p><b>– ¿Todo muy accidentado, no?</b></p><p>– Sí, fue un poquito forzado, un poquito tirado de los pelos porque ya era grande cuando fui a Claypole, tenía 21. De chico era asmático y no podía jugar al fútbol, me encantaba, pero no podía. Y cuando se me fue el asma dije: voy a hacer todo lo posible mientras estudio para jugar todo lo que no pude jugar de chico. Surgió la posibilidad de ir a Claypole, yo vivía en La Plata, Claypole era lejos y era la última categoría. Arranque recontra verde, imaginate, sin inferiores, un club del ascenso en primera. Encima el club estaba tomado por barras, estábamos en una situación fea, cada seis o siete entrenamientos tenías un apriete. Una vez nos rompieron los autos. Me gusta pensar que a veces hay que perseguir algo que uno quiere que parece lejano o imposible. Perseguirlo, desafiarse, ponerme el objetivo de ir hacia eso, aunque hoy me parezca que no lo puedo realizar, me gusta ir transformándome en el camino. Me pasó con “Nadie dice nada”, me pasó con el stream, me pasó con el fútbol, con los viajes. En todo trato de decir: es un desafío, voy hacia ahí, la persona que va a llegar ahí o cerca del objetivo va a ser otra distinta de la que arrancó. A Nueva Zelanda fui a trabajar para juntar plata, hacer el pasaporte y jugar en Italia. Fui tres meses, por el verano. Tres meses durísimos, yo era un pibe de clase media, papá docente, pero dormía siempre en una cama y tenía un auto para ir a entrenar.</p><p><b>– ¿Y ahí donde dormías? </b></p><p>– Llegué con poca plata y estaba muy lleno el lugar, es una isla de vacaciones a la que va mucha gente, a los dos días dormía en una carpa en el piso de un patio. No hablaba el idioma y tampoco tenía visa para trabajar, los trabajos eran changas en negro. Nunca había pintado, eran cosas que no sabía hacer. Ahora lo pienso y digo, ¿por qué fui? Realmente era un inútil, la gente se daba cuenta de la intención de querer aprender y me tenía un poco más de paciencia de lo normal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A2ZYKYHPP5GFJENCJHORE4L46M.jpg?auth=5fdf876791aef0944bcbeb45943df77c858ed3b3990409c22e6c45a25333f1aa&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""A Nueva Zelanda fui a trabajar para juntar plata, hacer el pasaporte y jugar en Italia. Fui tres meses, por el verano", contó Marcos Giles en entrevista con María Laura Santillán " height="1080" width="1920"/><p><b>– Pero resulta que así como te agarraron los barras en Claypole y en Nueva Zelanda te agarró la cuarentena, el segundo problema.</b></p><p>– Sí, la pandemia. Yo tenía vuelo el 17 de marzo, yo ya estaba ilegal. El 15 empezó la cuarentena y tenía que tomar una decisión, volver a la casa de mi mamá y pasar la pandemia allá o ver qué pasaba. Justo se habían mudado mis amigos a una casa linda, yo ya no estaba en la carpa y habíamos comprado la play y me quedé.</p><p><b>– Mar y playa.</b></p><p>– Tenía mar, era playa y la pandemia allá no duró nada. Nueva Zelanda son dos islas y yo vivía en una isla dentro de esas dos islas, entonces no entró el virus.</p><p><b>– La pasaste bomba. El segundo problema te jugó a favor. Cuando fuiste a Italia a jugar al fútbol, ¿cuántos años tenías?</b></p><p>– Cuando arrancó la pandemia tenía 22 y me fui con 25 a Italia, queriendo sacarme un poco la espina. Para decir, pude vivir de esto.</p><p><b>– Te lesionaste ahí, mala suerte.</b></p><p>– Lo puedo ver como mala suerte. Es me digo “Gago” lo que voy a decir no, pero siento que fue algo que yo generé. Hay muchas cosas de la vida que pasan a través del inconsciente. Uno tiene un deseo que no se anima a expresar o del que todavía no es consciente, y el inconsciente lo sabe. El cuerpo que es más sabio, toma las decisiones para que uno se acerque más a eso.</p><p><b>– ¿En este caso el deseo era volver a la Argentina?</b></p><p>– Claro, yo ya estaba hacía tres años afuera. Había conseguido lo que quería, había llegado a Italia, estaba haciendo la ciudadanía y me había llamado un club que me pagaba y me daba casa, comida, era una linda situación. Y cuando me dijeron “te queremos, te tenés que quedar hasta abril del año que viene”... Era noviembre, tenía que pasar todo el invierno en un pueblito de 3.000 personas. Pasaron tantas cosas que ya el objetivo no me llenaba, yo quería volver a mi casa, ver a mi familia. Ya desde Nueva Zelanda tenía ganas de hacer contenido.</p><p><b>– La cuestión es que para empezar a trabajar en redes tuviste que lesionarte.</b></p><p>– Cien por ciento. La noche antes de lesionarme dije, no me quiero quedar hasta abril, me quiero ir. Pero me daba cosa decirlo, hicieron un esfuerzo para traerme, estaban todos contentos en el pueblo, no tenían otro delantero. ¿Cómo les voy a decir que no me quedo? Y uno de los pensamientos a la noche fue que la única manera era lesionarme, porque ahí ya no era responsabilidad mía.</p><p><b>– ¿Lo preparaste?</b></p><p>– No, pero fue un pensamiento, una solución que encontró mi cabeza, hasta me imaginé saludándolos, yéndome con muletas, como diciendo “hice todo lo que pude”. Al otro día fui a entrenar, me había olvidado de eso. Ya está, me quedo. Y en un entrenamiento que era uno contra uno, enganché, la rodilla me sonó y me caí al piso. Me acordé de lo que había pensado y dije, no puedo ser tan tarado. </p><p><b>– Te vi fantasear con el tema del fútbol este verano con Riestra. ¿Te despediste de la idea o cada tanto fantaseás?</b></p><p>– Volví, me operé y una semana antes de volver a Italia, me volví a lesionar. Sentía que una parte mía se había muerto, que el fútbol es una excusa para no hacerme cargo de otro lado mío, más sensible, más artístico entre comillas. La noche antes de operarme dije, ya está, por ahí mañana no me despierte. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I4NY3JISBBEAZPIJASPCZZVAAA.jpg?auth=f2e1491eb27f893cdbe16e4ca372f1a15c47d68fad27a8dc4dae0c63ba183a4d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""¿Cómo les voy a decir que no me quedo? Y uno de los pensamientos a la noche fue que la única manera era lesionarme, porque ahí ya no era responsabilidad mía", recordó Marcos Giles" height="1080" width="1920"/><p><b>– Pensaste que podías morir en la operación. Y subiste un video que se hizo viral. Pero no me contestaste si te despediste o no del fútbol.</b></p><p>– La pregunta a un hombre al que le gusta el fútbol, de apenas 29 años, es muy profunda. Tengo que ir un poco para atrás, para respondértela.</p><p><b>– ¿Porque todavía estás fantaseando con que vas a jugar en algún equipo? ¿Te cuesta decir: ya está?</b></p><p>– No, no me cuesta decir ya está, me recontra cuesta. Siempre fui muy competitivo. Sé que me voy a preparar para ser mi mejor versión jugando al fútbol, entrenar todos los días. Por ahí eso va a ser fútbol cinco con mis amigos, pero va a ser lo máximo que pueda dar.</p><p><b>– No encuentro la respuesta, si o no. Debe costar.</b></p><p>– Debe costar.</p><p><b>– ¿Cuál es tu ocupación? ¿Qué escribís si te preguntan en migraciones?</b></p><p>– ¿Qué pongo? ¡Qué vergüenza! Influencer me da vergüenza, no me siento influencer. Creador de contenido, es lo que hago. Lo que me gusta es entretener a la gente y entretenerme, buscar historias, debatir.</p><p><b>– ¿Autodidacta o estudiaste algo de todo esto?</b></p><p>– No, soy un burro, no puedo ni usar Instagram, el teléfono. Mis videos los filmaba un amigo, yo hablaba tres minutos y editábamos. Ahora un amigo se bajó Cap Cut, pagó los 8 dólares anuales para editar mejor y me ayuda con los clips, yo sigo bastante arcaico.</p><p><b>– ¿Le pagás al amigo?</b></p><p>– Obviamente, todos mis amigos están en blanco por si acaso. Me representa un amigo, mi hermana también, otro me edita los videos. Fui pidiendo una mano. Subí dos o tres TikTok y ya me habló una marca. Me daba cosa decirle “cobro esto” y dije “te paso con mi representante”. Mi representante era yo por mail, Marcos Giles Contrataciones. Después, cuando empezaron a llegar más, le dije a un amigo que se hiciera cargo y que se llevara un porcentaje.</p><p><b>– ¿Quién te dice lo que tenés que cobrar?</b></p><p>– Si me lo aceptás, está bien. ¿Y si no lo aceptás? Bueno. Puede ser poquísimo, por un superpancho. Tengo mi amigo que maneja eso, calculo que se asesora.</p><p><b>– ¿Seguís yendo y viniendo de La Plata? Hemos hablado varios días en que ibas y venías de La Plata. ¿Vivís con tu mamá? </b></p><p>– No, no vivo en La Plata ni vivo con mi mamá. Cuando arranqué en Luzu estaba viviendo en La Plata, en un departamento que había alquilado.</p><p><b>– No era con tu mamá.</b></p><p>– Nooooo, igual voy seguido, tengo una gran relación con mi mamá. Luzu me ofreció estar en enero y febrero y me dio la posibilidad de estar en un hotel, a veces me quedaba y a veces volvía. Ir y venir todos los días era muy desgastante y me alquilé un Airbnb momentáneo, en un lugar que no tenía personalidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PBO7PUF6CZAGLEN25NBTZT7MG4.jpg?auth=e11d932bc24eb5bbcdb407360fdd3ed49e20f1754dd805fd68c5c38c6dafb4da&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No me siento influencer. Creador de contenido, es lo que hago. Lo que me gusta es entretener a la gente y entretenerme", explicó Marcos Giles" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Te cuesta dejar La Plata?</b></p><p>– Sí, la verdad que sí. Me gusta el barrio, las casas bajas, mis amigos, ir a jugar al fútbol con ellos los miércoles, tener a mi familia. Ahora me mudé a Buenos Aires y me cuesta encontrar eso, siento que son muchos edificios, mucho tránsito. A cada lugar que hay que llegar es lejos. ¿Qué gracia tiene el barrio si no tenés amigos o familia cerca? Yo vivo en La Plata a diez cuadras de la de mi tía, a 15 cuadras de la casa de un amigo o del laburo de alguno. Acá todavía no me armé mucho. </p><p><b>– ¿No tenés a nadie cerca? </b></p><p>– Ahora que me mudé a Belgrano, sí. Estoy a 15 cuadras de lo de Santi, de lo de Angelita. Me acomodé para estar un poco más cerquita de mis afectos.</p><p><b>“LO QUE LLEVO DELANTE DE LA CÁMARA ES EL PERSONAJE. CUANDO HABLO DESDE Mí ME DA VERGÜENZA”</b></p><p><b>- Es verdad que sos tímido.</b></p><p>– ¿Por qué? ¿No me creías?</p><p><b>– No, te veo siempre muy desenvuelto.</b></p><p>– Lo que llevo delante de la cámara es el personaje. Para que pase algo, para entretener, yo me posiciono en la vereda de enfrente, eso me sale bien. Y no me da vergüenza porque no siento que estoy poniendo algo propio. Cuando hablo desde mí, desde un lugar más real y no tan performático, me da vergüenza.</p><p><b>“HABLAR DE MI MAMÁ ME DA ORGULLO, ME EMOCIONA. ELLA SIEMPRE PRIORIZÓ QUE NOS SINTAMOS AMADOS”</b></p><p>–<b> ¿Te daría vergüenza hablar de tu mamá? Dijiste que tenés una gran relación. Yo imagino que sos mamero, quizás es mi fantasía</b></p><p>– Hablar de mi mamá, no me da vergüenza, me da un poco de orgullo. Me emociona. Ella me crio a mí y a mi hermana, obviamente con mi papá. Pero en la sociedad en la que estamos el trabajo de ama de casa y de maternar lo hace la mujer y obviamente no es remunerado. No tuvimos mucho, no nos sobraban recursos, no nos íbamos de viaje, pero ella siempre priorizó que nos sintamos amados, que tengamos un lugar. Creo que lo que hago, jugar a hacer otra cosa y sentirme cómodo, fue porque en casa encontré que cualquier cosa que yo hacía, cualquier chiste, cualquier morisqueta ella me la festejaba y me miraba con ojos de ternura, de amor. Con los ojos que yo trato mirarme a mí y de mirar un poco el mundo, solo hace falta eso. Mis amigos iban a Estados Unidos y me daba bronca, yo no tenía esa oportunidad. Pero no vale nada eso sino si no está lo otro, si no está ese amor, sentirte querido y sentirte importante. Eso es lo más lindo.</p><p><b>– Te hizo sentir importante tu mamá.</b></p><p>– Total. A veces por demás también, al punto que no se compraba ropa para ella y sí nos compraba a nosotros. Ella se dedicó mucho a ser madre, dejó trabajos o trabajo en casa para que nosotros tengamos ese espacio. Yo a mi casa la siento muy especial, no porque sea más linda que otras sino por el amor.</p><p><b>– Como un lugar seguro, un lugar de mucho afecto.</b></p><p>– Lo que me pasa hoy es que me cuesta sentirme así en lugares o ir a los programas de streaming, poder mostrarme, hablar en serio y también hablar en joda. Trato de llevar un poco de mi casa a esos lugares, de sentir un poco lo que sentía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2ADPRAHC4VE6DLOIWJ5KCYGBBU.jpg?auth=687584c5d61d94dba82c425d1c23b8498757e6852d0bb783accfc645a37e6bdc&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Soy de hacer chistes, me gusta joder y me encanta que me jodan, pero que se entienda que siempre es desde un lugar de amor", dijo Marcos Giles" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Qué llevás de tu casa, esos lugares?</b></p><p>– Busco un poco esa complicidad, esa mirada. Soy de hacer chistes, me gusta joder y me encanta que me jodan, pero que se entienda que siempre es desde un lugar de amor. Que no es un chiste bulinero para que el otro se sienta mal. En mi grupo de amigos, muchos complejos si no se hablaran podría afectarnos mucho, los naturalizamos, y jodemos con eso. Yo soy un poco neurótico, a veces tengo esos ataques de ansiedad, ataque de pánico y en mi grupo nos burlamos de eso, pero nos burlamos bien, no como “ahí está el loquito”, sino con chistes que suavizan. Estamos todos con nuestras carencias y nuestros quilombos y trato de buscar eso con mis compañeros de trabajo.</p><p><b>– ¿Hacés terapia para manejar la ansiedad?</b></p><p>– Sí, obvio. Hace ocho años. Ahora no estoy haciendo psicoanálisis, sino una terapia más holística que me ayudó mucho este año con todo lo que pasó. Ya sabés, soy tímido.</p><p><b>– ¿De qué hablás?</b></p><p>– De tanta exposición, de que la gente hable tanto de uno, de verme a mí tanto en las redes. Hago una terapia más alternativa, que tiene microdosis de hongos, reiki, como una vuelta un poco. Unas ayudas para cada momento. Ahora estoy con Melena de León que ayuda a la concentración.</p><p><b>“RAZONAR TODO LLEVA A SOBREPENSAR, A UNA RUMIA QUE NO TERMINA NUNCA Y PONERLE FRENO SOLO ES DIFÍCIL, TENGO AYUDAS EXTRA”</b></p><p><b>– ¿Sentís el resultado?</b></p><p>– Recontra, sí. Con las microdosis de hongos hubo momentos en que yo estaba estresado porque mi personalidad tiende a ir a los pensamientos y a la razón. Y eso me bajaba a un estado más de presencia, de no estar en la cabeza sino un poco más en mí. Razonar todo lleva a sobrepensar, a una rumia que no termina nunca y ponerle freno solo es difícil, porque no es pensando. Esas ayudas extras fueron clave para mí.</p><p><b>– ¿La actividad física ayuda?</b></p><p>– Recontra también. Por eso yo soy bastante adicto, todos los días hago algo para apagar un poco esa personalidad mía que tiende a sobrepensar. Meditar, naturaleza. </p><p><b>– ¡Qué difícil meditar! </b></p><p>– Uff sí, muy difícil. Es llevar la concentración a una sola cosa, suele ser respirar. Y cuando te encuentres pensando en algo, volver y volver. </p><p><b>– ¿Cómo te sentís cuando dicen “el novio de Ángela Torres”?</b></p><p>– Lo entiendo. Entiendo que ella tiene una carrera de 20 años, tiene familiares muy conocidos y es muy popular. Y que a mí me conozcan por estar con ella no me avergüenza, todo lo contrario.</p><p><b>– Contestaste como un futbolista. </b></p><p>– Me puse el cassette porque ese tema sé que siempre genera revuelo en redes. Entonces trato de no meter la pata. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3YXXBN74G5BSZERUBAVY7JDWYA.jpg?auth=c033c322f861f8b0942a21a629d6d69ad1085c4280f5122f36f172ff1536b740&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Razonar todo lleva a sobrepensar, a una rumia que no termina nunca y ponerle freno solo es difícil", explicó Marcos Giles (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Ser novio de Ángela no trae revuelo.</b></p><p>– Claro que sí. Trae revuelo que es una pareja mediática. Lo que pasa entre nosotros suele.. . No sé, por ahí mi algoritmo está roto, jajajaja, pero me suele aparecer lo que pasa entre nosotros.</p><p><b>– No, lo que dabas a entender recién era que podía traerte problemas.</b></p><p>– No, no, problema si uno lo toma de esa manera. </p><p><b>“ESTOY MUY ENAMORADO. CREO QUE SE ME NOTA”</b></p><p><b>– Marcos, yo te invité porque quería saber si estabas muy enamorado.</b></p><p>– Ehh. La pausa no es porque dude, la pausa es porque no sé qué contestar.</p><p><b>– ¿Estás pensando “qué digo”?</b></p><p>– Sí, obvio que sí. Obvio que estoy muy enamorado. Creo que se me nota, se me ve. Todo lo que me pasó este año de ir superando miedos o barreras, algo de eso era… A “Nadie dice nada” me invitaban, pero que hubiera tanta gente mirando, que fuera un grupo nuevo que no conozco… Nunca iba, me sentía cómodo, no me gustaba ir.</p><p><b>“DESDE EL PRIMER CHISTE HUBO UNA CONEXIÓN, YO LA ENTENDÍ A ELLA, ELLA ME ENTENDIÓ A MÍ, SE DIO ALGO MUY NATURAL”</b></p><p><b>– Estaba re cómodo. Se te veía muy bien.</b></p><p>– Esto fue previo a Angelita, desde enero del año pasado. Después, un día el productor me dijo: mañana tenés que venir, y yo no quería, por supuesto. Me gusta que lo que yo hago se vea y es el lugar donde más se ve, pero a la vez me generaba mucha inseguridad. No entiendo hasta el día de hoy por qué le dije que sí, estábamos Nico, Santi, Ángela, yo no la conocía. Desde el primer chiste hubo una conexión, ella me entendió a mí, yo la entendí a ella, nos reímos, se dio algo muy natural. Y me re gustó ir, fue la única vez. No la única, no quiero desmerecer, pero por cómo lo sufro, fue una vez que me conecté, que la pasé bien. Después me pasó lo mismo antes de ir, ansiedad, no comía, ataque de pánico. Con ella yo iba a ser un poco más yo, con ellas se me terminaba escapando mi verdad. Yo me considero una persona sensible, me cuesta mostrar eso y con ella se me notaba en los nervios, me ponía a transpirar. Hubo un programa en que estuve todo transpirado y era por ella.</p><p><b>“HUBO UN PROGRAMA EN QUE ESTUVE TODO TRANSPIRADO Y ERA POR ELLA”</b></p><p><b>– Te ponía nervioso.</b></p><p>– Sí, muy. Yo pude no renegar de mí mismo, de mi sensibilidad, gracias a que ella también me empujaba. Hablaba con ella y me decía “dale, vení, como si fuese un juego”. Pero en ese juego yo estaba desafiándome mucho a mí mismo, ir a un lugar de súper exposición y ser yo. No iba a hacer solo personajes, se me estaban jugando cosas reales.</p><p><b>– Ella se da cuenta que vos transpirabas y que te ponías nervioso.</b></p><p>– Que estaba mojado. No había que ser tan perceptivo.</p><p><b>“YO LE DIJE: ESTOY NERVIOSO POR VOS. SE LO BLANQUEÉ”</b></p><p><b>– Quizás vos creías que eran ataques de ansiedad. </b></p><p>– Era por ella. En el cuarto o quinto programa Nico dijo “hoy somos 220.000 personas” y eso me puso nervioso pero también porque estaba ella. Me enfocaron a mí, estaba todo chivado y se empezaron a reír. Ángela le dijo “no digas más cuánta gente nos ve que se pone nervioso”. Y yo le dije “no, estoy nervioso por vos”, se lo blanqueé. Lo que me pasa con ella es tan fuerte un poco porque ella me invitó e impulsó esa parte mía más real. No digo que los personajes que yo hago no sean reales, sino que no se me juega tanto, no es mi verdad. Y con ella se empezaron a ver cosas mías y yo me animé a confiar en mí también y en eso. Cada vez que yo sentía “che, no voy por esto, porque esto me va a hacer mal”, ella decía, “va a estar bien”. Ese impulso de ella llevó a que yo pueda no solo conocerla, sino que me pueda realizar en ese lugar, estar ahí y conectar con un grupo re lindo, en un lugar súper que hoy es el programa más visto y el más importante y para mí el más divertido y el mejor.</p><p><b>– Por un lado te pone nervioso, pero por otro te dio mucha seguridad.</b></p><p>– Me ponía nervioso, pero me daba seguridad, que alcanzaba con ser yo. “Vení vos con tus inseguridades y tus miedos y tu sensibilidad. Y no hace falta que hagas el personaje cancherito, lo que suelo hacer yo un poco para esconder eso”. Me ponía nervioso porque era real, se juega el miedo donde está el deseo. Donde no hay deseo no hay muchas sensaciones.</p><p><b>“NO SÉ CUÁNTO CONFIÓ AL PRINCIPIO, ME COSTÓ QUE ELLA AFLOJE Y ME CREA”</b></p><p><b> – Ella te vio más allá del personaje. Es difícil verte más allá del personaje, hacés muy bien el personaje de cancherito. Pudo pasar rápidamente esos filtros, ¿no?</b></p><p>– Sí, no sé cuánto confió al principio, porque me costó un poco que ella también afloje y me crea. Hemos tenido charlas, ella me veía en stream, después me veía afuera y no entendía.</p><p><b>– ¿Cómo que es tímido Marcos?</b></p><p>– Claro, ella es súper real al aire, es ella. Tuvo ese momento de no entender. A mí me viene bien poder hacer las dos cosas, a veces estoy haciendo un poco de show y a veces soy yo el que está acá. Y con ella siempre era yo.</p><p><b>“CON ELLA FUE LA PRIMERA VEZ QUE YO ME HICE CARGO DE MI DESEO, QUE FUI POR LO QUE YO QUERÍA”</b></p><p><b>– El paso del tiempo solamente muestra cómo sos en realidad.</b></p><p>- Sí, las primeras diez veces que nos vimos siempre fui yo el que le preguntaba, ¿y vos? Y ella decía: yo espero, vení a demostrarme si vos querés. A mí siempre me había costado hacerme cargo de mi deseo y de lo que quiero. Era todo según lo que había alrededor en mis relaciones. Si otra persona me gustaba yo no me animaba a ir hacia eso. Con ella me pasó que fue la primera vez que yo me hice cargo de mi deseo y dije, acá me pasa algo, no quiero seguir viendo quién se acerca. Fue la primera vez que fui por lo que yo quería.</p><p><b>“IR POR ALGO QUE UNO DESEA Y ENCONTRARSE QUE DEL OTRO LADO NO ESTÁ, NO SE QUIERE O NO SE PUEDE NO LO IBA A PODER SOPORTAR”</b></p><p><b>– Ella te dijo claramente que la fueras a buscar.</b></p><p>– Sí. Por eso se dio tan especial y tan lindo desde el principio. Porque yo estaba yendo buscar un deseo por primera vez. Se me jugaban muchas cosas. Es mucho más fácil aceptar lo que hay cerca, que ir por mi deseo y aceptar que por ahí me dicen que no. Ir por algo que uno desea y encontrarse con que del otro lado no está, no se quiere o no se puede, sentía que no lo iba a poder soportar, por eso nunca lo hice. Y esta vez fue la primera vez que dije: quiero y voy.</p><p><b>“CUANDO ESTOY CON ELLA DIGO ¿CÓMO NO ESTÁN TODOS ENAMORADOS DE ELLA?”</b></p><p><b>– Hablemos bien de Angelita un rato.</b></p><p>– Ella es lo más grande que hay. A veces cuando estoy con ella digo: ¿cómo no están todos enamorados de ella? Por ahí estamos todos enamorados de ella. Tiene una sensibilidad, una manera de ser, te muestra por lo que sufrió y por lo que ella pasó, porque se le ve. Se le ve cuando siente miedo de que la abandone. Se le ve todo el tiempo, porque no esconde, siendo ella te muestra su proceso, por todo lo que ella pasó y todo lo que ella sufrió. Eso, por lo menos a mí y creo que a mucha gente más, los invita a confiar. Verla a ella así, mostrarse transparente más allá de todo lo que ella sufrió, mostrar su proceso, te invita a confiar en el tuyo.</p><p><b>– Es muy transparente.</b></p><p>– Es transparente, pero de una manera muy brillante, ya alquimizo todo lo que pasó y ahora de eso hace su virtud. No lo hace de manera egoísta, sino que empuja a los que tienen cerca a la misma búsqueda. Por eso creo que es muy valiosa.</p><p><b>– ¿Cómo hiciste para subirte al escenario este verano en el festival en Neuquén y darle un beso ante 370.000 personas?</b></p><p>– Yo no hice nada. Ella me llamó y no me lo esperaba. No pude ni mirar a la gente. Yo con ella me siento seguro y con ella voy para adelante. Entonces ella me llama y estoy, confío, en vos confío. Así que ni me enteré.</p><p><b>“YO CON ELLA SOY FRÁGIL, ELLA TIENE LA CAPACIDAD DE HACERME SUFRIR, PERO YO CONFÍO”</b></p><p><b>– Tiene un poder sobre vos.</b></p><p>– Sí, pero a la vez yo no me siento con ella indefenso. Lo lindo es que siento que con ella yo también me empodero. Estar enamorado y amar a alguien es entregarse un poco y entregar eso que yo nunca había entregado, que el otro tiene un poder sobre uno de real. Yo con ella soy frágil, ella tiene la capacidad de hacerme sufrir, pero yo también confío, nunca me había pasado. Con el amor se sufre, hay momentos que sufro no por culpa de ella, sino por construcciones que tengo que ir desarmando, algunas voy más rápido o más lento, pero lo lindo de la vida es transformarse. Solo te transformas cuando hay amor o cuando hay algo muy fuerte, sea amor propio o ajeno, cuando hay algo así que te mueve tanto adentro. De otra manera, sos la misma persona toda la vida y eso me da mucho, mucho miedo. Por eso elijo entregarme.</p><p><b>– El otro día escuché a Ángela decir que hay que ser cringe, que hay que decir todo, por más que suene a lugar común o sentimentaloide, me pareció piola.</b></p><p>– Sí, es un mensaje lindo, sobre todo porque hoy estamos en un momento de mucho individualismo. Mostrarse sensible, hacerse cargo de lo que uno siente y expresarlo nunca está de más. No quiero quedar tan pollera, pero tiene razón. Creo que es lo más.</p><p><b>– No los puedo imaginar discutiendo por más que Ángela tiene un carácter.</b></p><p>– Sí, los dos tenemos carácter. Hemos discutido pero por cosas tontas, peleamos por competir. Jugando al truco nos peleamos, fue la última discusión, se armó una pelea sonsa por un partido de truco. Pero me parece bien que se compita en el truco siempre.</p><p><b>– Tengo que terminar el reportaje y puedo afirmar que no tuviste ataque de pánico en ningún momento.</b></p><p>– ¡No! Bien. Vos sabés que me costó venir. Sabes cuánto me costó </p><p><b>– Las vueltas reales que dabas con el auto.</b></p><p> – Sí, gracias. Gracias por el espacio. Y no me sentí ahí.</p><p><b>– ¿Te pusiste en modo futbolista?</b></p><p>– No, de verdad. Ángela me dijo, cada vez quedo más expuesto por pollerudo, “¿por qué no hacés con una entrevista con ella?” Y ahí fue que te contesté y te mandé una foto.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EEKKXJ2W2NEXFEZ5HDKYOLQSFA.jpg?auth=88d7d4a83b8020dd514f5481eeb85eaa13a757b4b85df48b3e10ab3c783d2d88&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Gavotti]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Beltrán Briones: “Lo más importante que te da el colegio son los contactos, quién fue tu compañerito”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/15/beltran-briones-lo-mas-importante-que-te-da-el-colegio-son-los-contactos-quien-fue-tu-companerito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/15/beltran-briones-lo-mas-importante-que-te-da-el-colegio-son-los-contactos-quien-fue-tu-companerito/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El desarrollador inmobiliario que es furor en las redes sociales explica por qué el conocimiento adquirido en los establecimientos educativos le parece secundario: "Vivimos en un mundo de contactos". La infancia, las oportunidades, la ciudad de Buenos Aires, los millonarios según Beltrá Briones y una recomendación para los adolescentes en edad escolar: "Que se pongan a leer libros ya" ]]></description><pubDate>Sun, 15 Mar 2026 05:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Se identifica como un desarrollador inmobiliario. “Pasa que mucha gente no sabe lo que es un desarrollador inmobiliario”, dice e ilustra: “Lo que hago es compro tierra, hago edificios y luego vendo esos edificios”. Simple. Es el <b>Beltrán Briones</b> que se ve en las redes. El otro es el Beltrán novio de su novia, hijo de sus padres, amigo de sus amigos de toda la vida. Pero “desarrollador inmobiliario” es la respuesta relámpago. Lo otro es un desprendimiento de su trabajo: influencer, instagramer, tiktoker, y ahora autor. </p><p>A los 26 años, mientras su conteo de seguidores crece por encima de los dos millones, acaba de lanzar el libro <i><b>El método Briones</b></i>. ¿Por qué? Argumenta dos razones: las charlas son finitas -“en un salón entran solo 300 personas, grafica”- y los libros no; lo digital desaparece, el libro es inmortal. En él, enseña “cómo promocionar y vender cualquier cosa”, según la propia confesión del subtítulo. No se refiere exclusivamente a su metié, el negocio inmobiliario, la venta de inmuebles: las recomendaciones van desde productos, servicios, lo que sea. </p><p>Marketing, dinero, interacciones, marca propia, el éxito, la vergüenza, las oportunidades, la honestidad: una pequeña ventana de El método Briones según Beltrán Briones. Su infancia y su experiencia en Sudáfrica, el colegio, los contactos, la política, Javier Milei, lo que haría si fuese jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los barrios porteños, los barrios populares y cuánto necesita una persona para considerarse alguien millonario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G6BXJYGC4NHKDFYVRPTA77BH2E.jpg?auth=b1a1157c092681fdf6518d26893a61b728920f8fbfc2a17c77f7427766f5310c&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Belntrán Briones: "El jefe de Gobierno que saque la Villa 31 va a ser electo presidente" .(Gaston Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>—¿Cuándo entendiste que vos eras tu propia marca?</b></p><p>—Tardé. Tardé. La verdad que yo antes hablaba mucho en redes sociales pero a través de la marca de la empresa. Y después empecé a hablar a través de mi marca personal, que yo no sabía lo que era una marca personal. Y me di cuenta de que el mismo video subido desde mi marca personal, desde mi perfil personal, generaba muchos más prospectos, mucha más interacción, mucha más gente me hablaba cuando era el mismo contenido. La gente está reacia a interactuar con una empresa pero está dispuesta a interactuar con un individuo. Me di cuenta, ponele, en enero de 2025.</p><p><b>—¿Sabés cómo convierten las visualizaciones en una venta?</b></p><p>—Sí, perfectamente. Por la cantidad de visualizaciones que tengo hoy sé cuántas ventas voy a tener en tres semanas más o menos, a ojo. Cantidad de visualizaciones equivale a un porcentaje de prospectos. Prospecto siendo una persona que te habla interesada en comprarte. De la cantidad de prospectos sé qué porcentaje se transforma en visita. Y de la cantidad de visitas sé qué porcentaje se transforma a reserva. Y del total de reservas sé qué porcentaje se transforma en ventas. </p><p><b>—¿Un millón de visualizaciones en qué se transforma? </b></p><p>—Depende el video pero pueden ser dos, tres, cuatro ventas. Definitivamente. De departamentos, que es un ticket alto ¿no?</p><p><b>—¿Cómo fue tu infancia?</b></p><p>—Una maravilla. La verdad que yo lo he dicho en alguna que otra ocasión, yo no creo en la suerte pero definitivamente yo tuve suerte. Toda la vida con mamá y papá, felices. Me mandaron a los mejores colegios. Toda la vida jugué al rugby, fútbol, tenis, natación, grupo de amigos bárbaro. La verdad que si yo tuviese que decir del 1 al 10 mi infancia fue un 10/10.</p><p><b>—Siempre cómodo económicamente.</b></p><p>—Totalmente. Los mejores colegios. La mejor educación. La verdad que un 10. </p><p><b>—¿Cuándo entendiste que eso era un privilegio? </b></p><p>—Yo a los 9 años me fui a vivir a Sudáfrica. Me fui a vivir cuatro años a Sudáfrica. Y Sudáfrica es uno de los países con mayor desigualdad de riqueza. El 2% tiene mucho, particularmente por el apartheid. Los blancos tienen mucho dinero y los negros tienen muy poco dinero. Y yo iba a la casa de mis amigos y era una locura, pileta, tenis, cancha de pádel, mansiones. Y yo era normal, no era mis amiguitos con los que yo interactuaba. Y luego en un momento me hice amigo de un chico que estaba subvencionado en el colegio y fui a su casa y su casa era una villa. Bongy se llamaba el chico. Y vino a mi casa a jugar entonces lo llevamos a su casa, mi papá lo llevó, yo lo acompañé en el auto, y lo tiramos en el medio de una villa en Sudáfrica. Y no tenía papá y tenía familiares con sida: en las villas, tres de cada cuatro hombres tienen sida. Y ahí dije “¿qué onda esto, papá? ¿qué hace este pibe acá?”. Me dice “mirá -me explica-, hay gente que vive en estas condiciones, en Sudáfrica hay una desigualdad enorme”. “Yo vivo mejor que el 99% de esta gente, qué locura”. Y en el colegio había varios chicos en estas condiciones que también vivían en villas o en barrios muy, muy humildes y me ha tocado ir de chico, 9, 10 años, a sus casas y dije “ah ok, no todo el mundo vive igual”.</p><p><b>—¿Por qué se habían ido?</b></p><p>—Papá laburaba en un banco. El banco era sudafricano. Entonces le ofrecieron ir a laburar allá y se fue expatriado cuatro años.</p><p><b>—¿En algún momento empezaste a sentir la diferencia de oportunidades respecto a la educación, a los vínculos familiares? </b></p><p>—Sí, definitivamente. Conozco historias de chicos que los papás se separan y es un trauma. O que los papás se llevan mal. O que se re cagan a puteadas. Son cosas que yo no viví la verdad. Y lo noto y me di cuenta. También el tema de las oportunidades hay que saber tomarlas. Porque imaginate en el ambiente en el que me crie, los colegios a los que fui, casi todos mis compañeritos tenían padres con dinero, un entorno familiar muy bueno, plata, educación, oportunidades. Y yo sinceramente lo que noté es que mucha gente no toma las oportunidades que la vida le da. Es como que hay amigos que digo che boludo, tu viejo tiene una empresa de la concha de la lora, está espectacular, está dispuesto a laburar con vos, ponete a laburar con tu papá, ponete de cadete. Me dice no, no, por un tema de ego yo quiero crear algo propio. Le digo boludo, ponete a laburar con él, te va a enseñar todo, te va a mostrar la caja, te va a mostrar la contabilidad. Entonces yo creo que, digamos, el entorno con el que yo me fui criando tuvieron oportunidades muy similares a las mismas y muchos no las supieron aprovechar. Y yo le digo a la gente joven si tenés una oportunidad agarrala. Si tenés un contacto usalo. Si en vez de tirar CV conocés a alguien que te puede dar una mano para empezar a laburar hacelo. Yo también me di cuenta de eso rápido. Todos tenemos oportunidades.</p><p><b>—¿Todos? </b></p><p>—Sí, todos. En algún momento una puerta se te abre pero hay gente que dice “yo no me lo merezco, no quiero, no quiero molestar o no quiero quedar mal”. Hay gente que por vergüenza no pide. “Che, ¿me podés dar una mano?”. “No, me da cosa pedir una mano”. En ese sentido tenés que ser descarado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L5SZDNVCANFDZKWFZ3CTU6NYDM.jpg?auth=5ef0d41a30bb11b4159681e8ed37e2a56060353dd7494037d90d64bec9e2c652&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Beltrán Briones con Tatiana Schapiro en Infobae (Gaston Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>—¿El deseo por dónde pasaba en tu adolescencia mientras ibas creciendo?</b></p><p>—Por las mujeres (risas), por el rugby, por el fútbol. Y en un momento me empezó a interesar el tema de los negocios ¿no? Empecé a leer libros de negocios. Empecé a decir “che, qué onda una empresa, qué onda crear algo, qué onda construir algo”. Me empezó a picar el bichito a los 15, 16 años. Empecé a leer libros. Con los libros se me despertó el interés. </p><p><b>—¿Pero tenía que ver con armar una empresa o con tener mucha plata?</b></p><p>—No, armar una empresa. <b>Si tenés las necesidades básicas cubiertas, nadie trabaja por la plata. Trabajás por el goce de crear</b>. Lo divertido de encarar un proyecto, sentir miedo, avanzar. Lo divertido de negociar una compra. Lo divertido de cerrar una venta. Lo divertido de promocionar un proyecto y venderlo. Yo trabajo por la adrenalina y por la sensación de juego que trabajar me da. Ganas más, ganas menos, no importa. La verdad que no pasa por ahí. La plata por ahí es como un score card, una tarjetita de puntos. Pero yo no conozco ningún desarrollador, ningún empresario, que lo único que lo mueva es la guita.</p><p><b>—¿Cuál fue el mayor festejo hasta ahora, la operación que más alegría te dio?</b></p><p>—Cuando abrí la desarrolladora propia. Yo estaba en una desarrolladora y me abrí, creé el Grupo Briones. Con papá la abrimos. Y no tuve hijos aun pero tengo una sensación: <b>es como un hijo. Lo amo, lo cuido, lo quiero, pienso todo el día en la empresa</b>. Cualquiera que haga algo malo “no, no, por favor, mi bebé”. Yo creo que el momento así en mi carrera fue la empresa nueva, que ya estamos con seis edificios en construcción, que creció rápido, que ya se disparó. Ese fue como el mayor orgullo.</p><p><b>—¿Hay algo de la búsqueda de generar orgullo en tu papá? </b></p><p>—No trabajo para hacerlo orgulloso pero yo sé que él está orgulloso de mí y yo a él lo admiro mucho. Él es mi gran mentor. Él me introdujo en el rubro. Me enseñó muchísimo de finanzas, de ventas, de administración, de impuestos, de todo. Yo digo que yo soy un producto de mamá y papá. Yo soy, con lo bueno y con lo malo, un producto de su educación. Yo creo que la gente que más incidencia tuvo en mi forma de ser, en mis valores y en mi capacidad intelectual fueron mis papás. Por los libros que me recomendaban, por los colegios a los que me mandaban, por las cosas por las cuales me cagaban a pedos, por las cosas que me dejaban hacer y las cosas que no me dejaban hacer. Estoy muy agradecido con mis viejos. </p><p><b>—¿El hate en las redes te sirve?</b></p><p>—Mira, hay que saber llevarlo. Tampoco hay que caer en la boludez de provoco a todo el mundo y todo el mundo me odia porque te podés pasar. Pero sí, yo cuando veo que las interacciones caen, las consultas caen… Agito un poquito el avispero con algún tema candente que sé que va a prender y lo hago a propósito. Y ahí se prenden en llamas todas las redes. Al día siguiente explota Twitter, explota TikTok, explota Instagram, explota Facebook, para bien o para mal pero a los dos días de que sucede ese gran incidente tengo mucha gente entrando a mi perfil, revisando lo que hago, “gente, saqué un nuevo proyecto a la venta en Núñez. ¿Están interesados?”. Y toda esa gente ve mi nuevo proyecto a la venta en Núñez. Entonces lo sé usar. Después está el lado emotivo, que creo que uno tiene que estar blindado, y yo creo que a mucha gente el hate la afecta y la afecta mucho. Y yo creo que la razón por la cual a la gente la afecta el hate es porque cuando te dan un halago, cuando te felicitan, cuando te validan, te encanta. Te encanta que te pongan genio, ídolo, crack. Entonces si te gusta lo que un tercero opina de vos te va a molestar lo que un tercero cuando te putea opina de vos. Entonces yo no pongo mi felicidad o mi buen humor o mi bienestar en la opinión o en manos de un tercero. Si me odia todo el mundo y yo estoy orgulloso de mí mismo vamos para adelante. Entonces yo creo que ese es el problema, pretender que un tercero a través de sus comentarios te ponga de buen humor y si logran eso ya te ponés en efecto del otro. </p><p><b>—¿Cómo hace un joven que está en su primero o segundo trabajo para pensar en comprarse una propiedad?</b></p><p>—No puede ni pensarlo. Sin un crédito hipotecario es totalmente imposible. Para que te des una idea el precio promedio de escritura de la Ciudad de Buenos Aires ronda los 150.000 dólares. ¿Cómo ahorras 150.000 dólares con un sueldo de 2.000 dólares? Es imposible. Y 2.000 dólares en un buen sueldo. Es imposible ahorrar 150.000 dólares. La única forma que tiene un joven de comprarse una propiedad es a través de un crédito hipotecario. No se están entregando créditos hipotecarios.</p><p><b>—¿Tenés fe en la política? </b></p><p>—Sí, yo creo que hay gente que está ahí para bien, para ayudar, y hay gente que no, que es una forma de lucrar.</p><p><b>—Se te nota como falto de confianza y sin embargo hay mucha gente que te imagina en política. </b></p><p>—No sé por qué pasa eso pero no tengo ningún interés. No, no, no. Igual no es que todos los políticos son malos eh. Hay gente que yo creo que genuinamente va y quiere ayudar y da una mano y hay gente que no, que no tiene ideología. Que solo dice y hace lo que le da la encuesta. Que creo que Larreta fue el gran ejemplo de esto. El típico que quería caer bien a todo el mundo. Encuestaba todo el tiempo. Hacía focus groups todo el tiempo. Decía yo soy swiftie, amo a Taylor Swift. Después decía yo soy liberal. Después decía voy a subir impuestos. Después decía voy a bajar impuestos. Y el que intenta caerle bien a todo el mundo, en mi experiencia, no le cae bien a nadie. Y yo creo que en la política hay mucho de eso, de a ver qué me da la encuesta, ay, tengo que ser más liberal ahora. Y de la nada es Milton Friedman el tipo. Bueno, yo creo que eso no funciona. Y veo mucho eso en la política y muchos otros que son mucho más genuinos. </p><p><b>—¿Te imaginás trabajando en política en la Ciudad de Buenos Aires? ¿Te imaginás como candidato en algún momento? </b></p><p>—No, para nada. No tengo ningún interés. </p><p><b>—Mirá que queda el archivo.</b></p><p>—Bueno (risas).</p><p><b>—Todos o mucha gente te imagina. Pero no, no va por ahí hoy. Te va demasiado bien en el sector privado. </b></p><p>—Es que el sector privado es muy lindo. Mismo cuando me junto con políticos la vibra, la onda de los tipos es baja. Es mala. Es fea. Rosca, que el puterío, que te convenzo, que te debo, que el favor. Vos te juntás en una mesa con emprendedores, con empresarios, todos buena onda, “che tengo un proveedor”, “ah mirá, tengo el flaco que me hizo la página web”, “uh mirá, te doy una mano con esto”. Es otra vibra el sector privado. </p><p><b>—En una época tener un millón de dólares era ser millonario. ¿Hoy cuánto hay que tener para ser millonario?</b></p><p>—Por definición es un millón, pero con la inflación que hemos tenido un millón hoy no es lo mismo que un millón en los 80. Estamos de acuerdo. Yo creo que el monto para vivir de la concha de la lora, nivel millonario como te lo imaginás en los 70, creo que <b>el monto deben ser veinte palos. Ajustado por inflación</b>. Porque la gente se olvida, del 2017 a 2025 la inflación en dólares fue del 30% a nivel mundial. El dólar tiene mucha inflación. Entonces un millón de dólares en el 2017 no es lo mismo que un millón de dólares en el 2025. Pasa que nosotros tenemos tanta inflación en pesos que nos olvidamos.</p><p><b>—¿Estás muy lejos? </b></p><p>—Sí, pero soy joven. Hay tiempo (risas).</p><p><b>—¿Hay un número objetivo? </b></p><p>—No, no pasa por ahí. Igual, a ver, me preguntás y soñar es gratis. 20.000 millones de dólares. Para que te des una idea, Galperín se estima que tiene 10.000 millones. </p><p><b>—Querés duplicarlo.</b></p><p>—Estoy bien, sí. </p><p><b>—¿Cuándo festejaste? </b></p><p>—Mi primer sueldo lo festejé. Después cuando me hicieron socio de la primera desarrolladora lo festejé. Dejé de tener sueldo al ser socio. Y después cuando se creó la empresa nueva y, obviamente, como presidente de la sociedad y demás lo festejé.</p><p><b>—¿Ese primer sueldo dónde estabas trabajando? </b></p><p>—En una desarrolladora. Mi viejo era uno de los socios pero había varios, no era de la familia.</p><p><b>—¿Cuántos años tenías?</b></p><p>—Yo tenía 20, creo.</p><p><b>—¿Y en qué lo usaste? </b></p><p>—Lo primero que me compré con mi primer sueldo fue el carnet de River que me hice socio y tenía que comprar el carnet y que me lo envíen a mi casa. Ese fue mi primer pago me acuerdo. </p><p><b>—¿Invertís tu plata en tus propios proyectos? </b></p><p>—Sí. Y de hecho es un flor de speech de ventas. Porque yo te digo “che Tati, te quiero vender este departamento acá”. “Mmm, no estoy segura”. “Para que te des una idea el departamento de al lado yo soy el dueño, título personal”. Entonces no es que de la boca para afuera. A mí hay una frase en inglés que me encanta que es <i>put your money where the mouth is</i>: poné tu plata donde está tu boca. Entonces yo digo hay que invertir acá, hay que invertir acá, hay que invertir acá, che Beltrán ¿y vos qué haces con tu plata? Yo la invierto ahí. Estoy invertido. Y me ayuda hasta espiritualmente a vender. Y vender con más furor y con más énfasis. Porque digo no es que soy un careta, un hipócrita, mis ahorros si algo sale mal están ahí.</p><p><b>—¿En qué negocio chocaste, en cuál te fue mal?</b></p><p>—Me acuerdo una vez un edificio que hicimos en Núñez que lo vendí a un precio determinado y no me aprobaban el inicio de obra, eventualmente me lo aprobaron un año y medio después, entonces empezamos a construir el edificio, luego subió muchísimo el costo de construcción y un edificio que era para ganar siete palos salimos empatados. Y bueno, es durísimo. Pero decí que salimos empatados, te pudo haber salido mucho peor. Y hablé con desarrolladores que me dijeron “pendejo, festejá que saliste empatado”. Para mí fue un fracaso total. Pero tampoco me voy a ahogar en mis lágrimas.</p><p><b>—“Pendejo festejá“. ¿Cómo es moverte en un ámbito en donde los empresarios en general mínimo te doblan en edad? </b></p><p>—La verdad que me han tratado muy bien y yo creo que es muy justo el trato que yo recibo. Cuando digo una pelotudez me tratan de pelotudo y cuando digo algo que es correcto me dicen tenés razón pendejo. Los inversores, imaginate, entre 50 y 60 años. Los proveedores entre 40 y 50. Nuestros compradores entre 40 y 50, 60. Me triplican en edad a veces. Pero realmente han sido muy justos conmigo. Muy justos. Cuando yo digo una boludez, yo sé que a veces digo boludeces, me dicen “che, acá dijiste una boludez”. Tenés razón. </p><p><b>—¿Cómo ves hoy el tema habitacional en Buenos Aires?</b></p><p>—Lo que ha pasado con las villas es una vergüenza. Digamos, han usurpado terrenos de forma ilegal. Hay gente que le han regalado títulos de propiedad por tierra que nunca pagó y se les subsidian los servicios y no pagan ABL. Entonces es como totalmente injusto. Y por otro lado tenés un laburante que trabajó toda su vida, pagó impuestos y se tiene que romper el lomo y paga un alquiler y vive más o menos. Y por otro lado tenés un tipo que usurpó, que muchos son inmigrantes ilegales, que tienen una casa. Entonces desde ese punto de vista mi opinión es totalmente injusto lo que está pasando. Ese es el primer punto. Después hay una crisis habitacional en la Argentina, faltan alrededor de tres, cuatro millones de viviendas. Hay que construir más.<b> El gran problema de por qué nos faltan casas es porque no hay financiación. Y el gran problema de por qué no hay financiación es por el descalabro macroeconómico</b>, la hiperinflación en la cual hemos vivido los últimos veinte años. Pero bueno, todo se remonta a un problema monetario por el cual no hay financiación, por el cual no hay obra, por el cual el déficit habitacional. Y no hay financiación ni para la construcción ni para la compra. Entonces yo que soy desarrollador trabajo para un millón de personas que son más o menos los que pagan Ganancias, los que tienen guita. Yo construyo edificios para el mismo millón de personas siempre. Y todos los desarrolladores trabajamos para la misma gente. El de clase media, media-baja o baja no tiene ninguna chance de comprarse una propiedad en la Argentina actual porque no hay crédito.</p><p><b>—¿Cómo hace un adolescente joven que está en su primero o segundo trabajo para pensar en comprarse una propiedad?</b></p><p>—No puede ni pensarlo. Sin un crédito hipotecario es totalmente imposible. Para que te des una idea el precio promedio de escritura de la Ciudad de Buenos Aires ronda los 150.000 dólares. ¿Cómo ahorrás 150.000 dólares con un sueldo de 2.000 dólares? Es imposible. Y 2.000 dólares en un buen sueldo. Es imposible ahorrar 150.000 dólares. La única forma que tiene un joven de comprarse una propiedad es a través de un crédito hipotecario. No se están entregando créditos hipotecarios.</p><p><b>—Vuelvo a los barrios y las villas de emergencia.</b></p><p>—La Villa 31 es muy grande. Es muy visible. Por el acceso de la Illia se ve perfectamente. Y es una de las zonas más caras de toda la Ciudad. Entonces es la que más mueve la aguja en el debate. Yo <b>personalmente pienso que casi todos los políticos no tienen ideología</b>. Hacen lo que creen que les va a dar votos. Y es lo que está sucediendo. Ahora lo tenés a Jorge Macri hablando de las villas, en contra de los asentamientos, en contra de regalar títulos. Se generó mucho interés en la Ciudad de golpe por el tema de las villas. ¿Por qué? Porque ponés el tema en agenda. Hay mucha gente a favor de que se haga al respecto. Dice uy, si hago al respecto por ahí me gano votos. Es mi manotazo de ahogado para ser reelecto. Y de la nada hay interés. Entonces yo siempre digo, los políticos no tienen ideología, lo único que tienen son ganas de ser reelectos y con tal de ser reelectos van a hacer lo que ellos creen que el electorado quiere.</p><p><b>—¿Vos planteás que la solución tiene que venir de la mano de los privados?</b></p><p>—Es que me parece que es injusto que la gente siga destinando sus impuestos a urbanizar las villas. Para que te des una idea, con Larreta se estima que se gastaron entre 500.000 y 1.000 millones de dólares de los impuestos de los bonaerenses en urbanizar la 31 nomás. 1.000 millones de dólares de impuestos que pagamos todos para urbanizar la Villa 31. Es una vergüenza. Con 1.000 millones de dólares, yo lo dije medio en joda, medio en serio, les hago un mini Nordelta ¿ok? Es una fortuna de guita en urbanizar una villa que está llena de narcotráfico, llena de ilegales, llena de crimen.</p><p><b>—¿Cómo establecés la negociación con la gente que vive ahí?</b></p><p>—Ahí es donde entra la parte de si querés el poder jurídico. ¿Tenés escritura? No. ¿Y qué me estás reclamando? No tenés escritura. No, pero te juro que yo vivo acá. No tenés escritura querido, afuera. ¿Tenés título de propiedad? No. ¿Y qué me estás reclamando? Yo te estoy ofreciendo esto, tomalo o te vamos a tener que desalojar. Si no tenés un título de propiedad. Ahora, los que tienen título de propiedad porque equívocamente se les dio con esos te tenés que sentar a negociar y ellos tienen un título que dice esta tierra es mía. Yo respeto la propiedad privada. Ahora, el que no querido lo lamento, yo te estoy ofreciendo esto agarralo. Por eso, genuinamente pienso que<b> el jefe de Gobierno que saque la Villa 31, de alguna manera diplomática, políticamente bien comunicado, va a ser electo presidente</b>.</p><p><b>—Te cambio de zona. ¿Núñez tiene tu corazón? </b></p><p>—(Risas). Sí, Núñez y Saavedra me vuelven loco. </p><p><b>—¿Vivís ahí?</b></p><p>—No.</p><p><b>—¿Dónde vivís? </b></p><p>—Muy cerca de la oficina, por Recoleta. </p><p><b>—¿Es un buen lugar para invertir hoy Recoleta?</b></p><p>—No, es un gran lugar para alquilar. Tenés departamentos grandes, edificios muy antiguos, muchos sin cocheras, pero realmente si los departamentos son tan grandes hoy por hoy la tasa de natalidad estamos en 1,1, ya no existen esas familias grandes, edificios antiguos que los jóvenes no quieren vivir, entonces si vos no te molesta vivir en un edificio antiguo para mí está regalado el precio del alquiler. De hecho históricamente, la Ciudad de Buenos Aires tiene un precio promedio de venta que siempre el barrio que mejor reflejaba el precio promedio de venta de la Ciudad de Buenos Aires fue Almagro. Hoy el barrio que mejor representa el precio promedio de la Ciudad de Buenos Aires es Recoleta. Recoleta hoy tiene un precio de venta promedio.</p><p><b>—¿De cuánto es hoy?</b></p><p>—Hoy es de alrededor de 2.450 el metro. Cuando antes Recoleta era número 1. Era Puerto Madero, Recoleta.</p><p><b>—¿Puerto Madero para invertir? </b></p><p>—Muy mala opción desde mi punto de vista. El precio promedio en Puerto Madero hoy es de 7.000 dólares el metro. Siguen habiendo construcciones. El Alvear Tower, que es la torre más alta de la Argentina, 52, 54 pisos, la mitad de las unidades vacías. Está sobre ofertado y Puerto Madero estaba muy bien ubicado cuando los porteños trabajábamos en el microcentro. Ahora que los porteños están cada vez yéndose para zona Norte, que se van a Bajo Belgrano, que se van a Núñez, que se van a Vicente López, que se van a zona Norte y que está muy instaurado el home office vivir en Puerto Madero estás como medio lejos de todo, siete lucas el metro y un poco sobre ofertado. No lo veo como una gran opción.</p><p><b>—¿Mejor barrio para invertir hoy?</b></p><p>—Saavedra desde mi punto de vista. Bueno, bonito, barato. Muy buen acceso a zona Norte. Zonas aun residenciales. Mucho por construirse. Lo veo muy bien.</p><p><b>—¿Barrio para salir hoy?</b></p><p>—Retiro residencial. Retiro residencial está muy castigado. De alguna manera si se hace mi propuesta de la villa eso recupera como no sabés qué, pero mucha gente en la calle. Muy sucio. Mucha inseguridad. A la noche en Retiro es muy bravo. Y te digo Retiro por no decirte, Monserrat, Barracas, San Telmo, Balvanera, San Nicolás. Muy picante a la noche. Muy oscuro. Mucha inseguridad. Poca gente en la calle. Esa zona se vio muy, muy castigada. En particular post pandemia.</p><p><b>—¿Qué se puede hacer con el microcentro post pandemia? </b></p><p>—Yo creo que incentivo fiscales. Por ejemplo, que se use el pago de Ingresos Brutos para comprarte un proyecto en microcentro. Que los que desarrollen en microcentro no paguen Ganancias, aunque eso es a nivel Nación. Sería un quilombo que te lo aprueben. Beneficios fiscales. Yo creo mucho en el incentivo financiero para el privado para recuperar zonas. De hecho Trump hacía eso. Había zonas castigadas de Manhattan y decía “esta zona es una porquería. Si vos a mí, ciudad de Nueva York, me das un beneficio fiscal por construirte acá yo te construyo acá una torre de lujo y te levanto el barrio”. Y le decían que sí. Entonces el tipo construía, le daban permisos especiales, pagaba menos impuestos y levantaba ciertas zonas.</p><p><b>—¿Los countries? </b></p><p>—También un poco sobre ofertados. Hubo un éxodo en pandemia. La gente huía de la ciudad porque querían el verde, el jardín, la pileta. Lo que está pasando ahora es que las Universidades están volviendo a la presencialidad cuando antes era modalidad online. Los trabajos están volviendo a la presencialidad cuando antes era modalidad online. Entonces el tráfico que tenés en la Panamericana o los distintos accesos a la Ciudad se saturan. A la mañana y a la tarde/noche se saturan las autopistas que entran y salen de la Ciudad. Entonces como se saturan mucha gente está empezando a analizar volver a Capital, al centro. De hecho me pasa que mucha gente tiene una casa de country y me dice te compro un dos ambientes en Capital para hacer base. Mi hijo estudia, duerme acá, yo si puedo me quedo acá porque sí, es un quilombo. </p><p><b>—En algún momento hablaste del criar hijos en un country. ¿Te imaginás criando hijos en un country?</b></p><p>—No creo. No creo. Yo creo que hay muchas comodidades y esta fantasía de quiero criar a mi hijo con el verde. La realidad es que yo conozco a muchísima gente que vive en countries y el verde no lo usan nunca. Terminan encerrándose en el playroom los chicos a jugar con el iPad. En mi experiencia. El country es un gran producto, por algo se vende, por algo es demandado. Esta es mi opinión. Pero además la niñez está por ahí buena en un country, la adolescencia es un parto. Porque a los 16 años vos vivís en un country, tu hijo quiere salir, sos remisero. Y si no sos remisero y le das el auto chupan y después manejan en pedo. Es un quilombo la adolescencia para los chicos de country. Conozco miles de personas que viven en countries, en la adolescencia es re picante. Acá en Capital se toma un Uber, se toma un taxi, va en colectivo. Tiene movilidad propia. </p><p><b>—¿Y la burbuja del country?</b></p><p>—Es la burbuja del country. Nadie le pide plata en la calle. Nunca le intentan robar. Después vienen acá a Capital y están así en la avenida Corrientes usando el teléfono y vos decís este pibe vivió en un country toda su vida. Nunca se tomó un subte. No tiene una SUBE. Hay costos. Por otro lado sus amigos por ahí son millonarios que el día de mañana le abren una puerta. Todo tiene su costo y su beneficio. Tampoco voy a romantizar el peligro. <b>Tampoco voy a romantizar “ay, me robaron en Plaza Italia así que yo soy un verdadero porteño”</b>. No.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5W25E35UGNERXGYWD6AOTYDHVA.jpg?auth=92bf2ed7e1df4b685d65d27e209f4037213b79f04ad09b023d27dfc3f93e0b04&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Beltrán Briones presentó su primer libro "El método Briones" (Gaston Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>—¿Cuán importantes son los contactos?</b></p><p>—10/10. Si me decís una cosa que te den contactos. Más que la inteligencia, más que la capacidad. Después tenés que saber usar los contactos pero es fundamental.</p><p><b>—Vos decías que tuviste una buena educación. No sé a qué escuela fuiste, ¿pero sentís que adquiriste más conocimientos o contactos?</b></p><p>—Mucho más contactos. Yo creo que lo más valioso de un colegio son los chicos con los que tu hijo va a estar y compartir tiempo. <b>Lo más valioso son los contactos</b>. Amigos, padres de amigos, primos de amigos. Mi novia la conocí porque era la mejor amiga de la prima de mi mejor amigo. Mi grupo de amigos incorporamos gente que era amigo de un amigo que terminamos haciendo negocios. Un par trabajan conmigo, un par de mis amigos de toda la vida. La gente que yo contrato son amigos de amigos. Los proveedores con los que yo laburo son referidos de otros. Los clientes que me compran vienen referidos por otra persona.<b> Es un mundo de contactos. </b></p><p><b>—Es fuerte lo que decís porque eso también muestra cómo el que no accede a esos contactos, parte ya diez metros atrás, ¿no?</b></p><p>—Totalmente. Totalmente. Pero es la verdad, no te voy a mentir. Los contactos son fundamentales. Saber a quién llamar. Tenés un problema con tu página web, a quién llamas. Querés hacer marketing digital ¿tenés un contacto? Che, tengo un quilombo contable ¿tenés un contador? Che, tengo una duda con la escritura ¿tenés un escribano? Che, me llegó una carta documento y no sé qué tengo que contestar ¿tenés un abogado de confianza? </p><p><b>—Hay una agenda a la que es muy interesante acceder, me quedo con esto.</b></p><p>—Es <b>lo más importante de un colegio</b>. Y lo mismo de la Universidad y mucha gente que hace MBA afuera, másters afuera, <b>te dicen lo más importante del máster es quién es tu compañerito. </b></p><p><b>—¿Lo entendiste de chico?</b></p><p>—No, lo entendí de grande. Cuando empecé a trabajar lo entendí. Cuando empecé a trabajar empecé a entender ah mirá, trabajamos con este pibe porque conoce a tal. Ah mirá, este nos compra porque conoce a uno que nos compró hace un par de años. Ah mirá, este llegó porque otro le habló de nosotros. La famosa difusión boca en boca. El boca en boca es oro. </p><p><b>—¿Cuál fue la decisión más polémica que tuviste que tomar éticamente? </b></p><p>—Lo más difícil de la vida del empresario casi siempre es el tema de la gente. Cuando alguien ya no va. O cuando ya no está para ser parte o cuando no podés pagar más o cuando tenés demasiada gente. Creo que eso es lo más duro. No sé si hay un dilema ético pero es como decís “no tengo ganas de hacer esto”. Si fuese por mí emplearía a gente y los tendría a todos bien pagos. Después decís no es rentable el negocio, no podés hacer eso. Siempre hay un dilema ahí.</p><p><b>—Igual alguna vez yo tenía, decime si esto es correcto, pero alguna vez dijiste no hay nada más sano que echar un empleado.</b></p><p>—Sí, sí. Se armó, uf.</p><p><b>—¿Era de esos días que querías salir a provocar?</b></p><p>—(Risas). Ni siquiera. Era una charla en una Universidad y bueno, quedó el clip. Sí, ahí hablo de que las empresas muchas veces se estancan. La gente se estanca y baja la productividad. Y que los despidos suelen espabilar al resto de la compañía, al resto de la gente. Cuando Elon Musk compró TikTok echó al 70% de los empleados. Facebook lo hizo hace poco. WeWork lo hacía todo el tiempo, todo el tiempo. Las empresas muy grandes lo hacen. Obviamente es una frase no muy feliz ¿no? Pero definitivamente es algo que es cierto. El resto se espabila. Sacás a la manzana podrida. Te aumenta mucho la productividad. </p><p><b>—¿Te cuesta despedir gente en lo personal? </b></p><p>—Sí, sí, es una situación de mierda. Sí. </p><p><b>—¿Qué le decís a un pibe que está hoy en la secundaria? ¿Qué haga qué con su vida?</b></p><p>—Que se ponga a leer. En la secundaria tenés mucho tiempo al pedo. <b>Que se ponga a leer ya libros. Ya que se ponga a leer</b>. Después lo otro si puede conseguir un laburo part time si es mayor, o sea, si estás en quinto año un laburito part time. Para mí laburando aprendés una banda. Cobrando un sueldo que te cobran impuestos, que pagás esto, que te cobran Ingresos Brutos, que la plata en la cuenta. Ponete a leer, ponete a trabajar, ponete a estudiar, pero intentá seguir trabajando. Para mí con el trabajo te da calle, te enseña cómo se maneja el mundo real, te explican cómo cobrar un cheque, entendés que es un puto recibo de sueldo. Y para mí tenés que ser autodidacta. La educación formal está bien pero la gente que prospera es autodidacta. Todos los días lee un poquito. Yo leo todos los días un poco. Todos los días un poquito. Pero un poquito cinco páginas por ahí, no tengo mucho tiempo. Cinco páginas. Y eso compuesto a lo largo del tiempo vas a empezar a sacarle mucha ventaja a la competencia.</p><p><b>—¿Nunca te dio vergüenza grabarte? </b></p><p>—No. Pero ese es el punto para mí con qué objetivo lo hacés. Si vos lo hacés para hacerte famoso y para que te alaben y para que te digan crack y después no te sale te da vergüenza. Si vos lo hacés para vender, con un objetivo comercial, y el objetivo comercial sale es como que decís che, me funcionó. Creo que tiene mucho que ver.</p><p><b>—Pero a la vez acá me dijiste en el método Briones que “me tengo que mostrar bien”. No en cuanto al contenido, en cuanto a tus éxitos. </b></p><p>—Tenés que dar a conocer tus éxitos, sí. Pero ahí también yo peleo un poco contra este concepto de humildad. Porque está muy bien ser humilde pero la verdad que a veces es como que pecamos de humildes. Porque por ahí vos la rompiste, le hiciste una nota espectacular al presidente de la Nación. Yo te digo Tati, mostráselo a todo el mundo. Le hiciste una nota tremenda a un empresario que nunca da notas y fue una nota espectacular que a todo el mundo le encantó. Contáselo a todo el mundo. Y esta cosa de que mis logros hablen por sí mismos. Yo tengo que ser humilde. Yo tengo que ser pefil bajo. Yo digo mira, si tenés logros dalos a conocer. Perfil bajo puede ser Messi que es el número 1 indiscutido. Entregás un edificio, contáselo a todo el mundo. Hacés algo bueno, contáselo a todos el mundo. Hiciste un laburo bueno en el trabajo, asegurate que todo el mundo lo sepa. ¿Vos sabés cuánta gente hay que trabaja en una empresa que hace un buen laburo y después el jefe le cuenta al jefe del jefe que lo hizo él y nunca le dan crédito al que lo laburó en serio?</p><p><b>—Tenemos que ser nuestro propio director de marketing y de publicidad. </b></p><p>—Totalmente. Ahora, <b>regla número 1 del marketing: no mentir</b>. Las mentiras tienen patas cortas. Pero sí dar a conocer todas las cosas buenas que hacés. El otro día me llegó una alfombra, la subí por escaleras porque no entraba en el ascensor. La subí, la tiré en mi casa, la puse, puse la mesa, puse el sillón, la puse perfecta. Le mandé una foto a mi novia, le mandé una foto de yo todo chivado con la alfombra acá. Cosa que “che Ana, lo hice yo”. “Ay amor, te amo, gracias por ocuparte”. Tenés que dar a conocer las cosas buenas que hacés. Cuando un inversor gana plata, che, ganaste tanto con nosotros. Fijate.</p><p><b>—Te dejo ser jefe de Gobierno por un día. ¿Cuáles son las tres medidas que tomás? </b></p><p>—Como desarrollador inmobiliario, intentar <b>acelerar la aprobación de los planos para las obras</b>. Que la obra mueve mucho PBI. Realmente da mucho trabajo. Mucho. A la mano de obra, a la gente que lo vende, a los que venden el lote, a los proveedores de materiales. Entonces intentaría acelerar eso. Creo que eso te mueve mucho la aguja económica de la Ciudad. Segundo punto, es que si solo estoy por un día me metería en un quilombo bárbaro pero sí <b>intentaría hacer algo con las villas</b>. </p><p><b>—Estás un día, firmás el decreto.</b></p><p>—Me voy en helicóptero. Sí, sí, firmo el decreto de que si no tenés título de propiedad no podés estar y firmo el decreto que digo si los privados le pagan a la gente que está ocupando y la gente se va, yo le doy esas tierras al privado. </p><p><b>—Te queda un decreto para firmar. </b></p><p>—Me queda un decreto. Probablemente algo relacionado a la educación. Intentaría <b>concientizar sobre los daños nocivos de la droga en los chicos</b>. Para mí las drogas, son veneno. Que a los 13 años taller intensivo de cinco días de qué te hace la marihuana, qué te hace la cocaína, qué te hace la heroína, qué te hace esto. Todo un taller de concientización porque para mí la mejor forma de que no se droguen es que nunca lo prueben. </p><p><b>—Hace un ratito me dijiste hay algunos políticos en los que creo. ¿Quiénes? </b></p><p>—<b>Javier Milei me parece un fenómeno</b>. Federico Sturzenegger me parece un fenómeno. Adorni como vocero me parece… de hecho es el primer vocero que sé que es el vocero en la historia. El vocero siempre fue intrascendente. Patricia Bullrich en seguridad me parece que mucho coraje. Mucho coraje. Donald Trump en Estados Unidos, fenomenal. Mucho coraje.</p><p><b>—¿Hablaste con Milei alguna vez?</b></p><p>—No. No. </p><p><b>—¿Estás si te llama para charlar? </b></p><p>—Encantado, es el presidente de la Nación. Encantado, sí.</p><p><b>—Te dejo entonces ser presidente por un día. ¿Qué hacés? </b></p><p>—No, me parece que el camino que está tomando este gobierno es muy sensato. Intentar terminar de quitar el cepo. <b>Si bien quitaron el cepo todavía para empresas no está. Para mí el cepo es un gran problema.</b> Intentar bajar impuestos, pero para bajar impuestos tenés que bajar gasto público, esa es la otra cara. Entonces tenés que reducir los servicios que da el Estado para poder reducir los impuestos. Creo que el programa de desregulación de Sturzenegger es fantástico. Y después hay varias cosas, pero uno que para mí lo que termina de regular una República es el Poder Judicial. Limpiar el Poder Judicial. Si te mandás una cagada tenés que ir preso. El político vive con impunidad porque el Poder Judicial no está funcionando como debería. Entonces realmente limpiar el Poder Judicial y que sea un poder independiente y que si alguien se manda una cagada que vaya preso y eso va a sentar un precedente fantástico para futuros políticos. </p><p><b>—¿Va a ser un buen año para Argentina? </b></p><p>—Muy buen año. Tengo mucha fe en la Argentina. Pero de acá a 10 años eh, no el año que viene. Tengo mucha fe en la Argentina. <b>Yo creo que la Argentina es un gigante que estaba dormido</b>. La Argentina tiene todo para prosperar, capital humano, recursos naturales.</p><p><b>—¿Cómo sigue el año? </b></p><p>—Mira, ahora el foco está en Grupo Briones, en la empresa. Seguir creciéndola. Seguir comprando lotes. Seguir expandiéndonos. </p><p><b>—Hoy seis. </b></p><p>—Sí, hoy seis edificios en construcción. </p><p><b>—¿Cuántos metros son eso en total? </b></p><p>—En este caso en particular son casi 30.000 metros. Pero puede ser más, puede ser menos, dependiendo el tamaño de los lotes. Y después lo otro es estoy promocionando mi librito como un loco. Que además mucha gente joven me lo está comprando y eso me gusta mucho. Muchos pendejos me mandaban es el primer libro que leo en mi vida. Una locura. </p><p><b>—¿Por qué escribiste un libro? </b></p><p>—Por la demanda que había. Hay varios motivos. Uno: mucha gente dice “che Beltrán ¿das capacitaciones? Che Beltrán ¿cuándo das una charla?“. Y las charlas son finitas, en un salón entran 300 personas. Un libro es infinito. Después lo otro: hay cierto prestigio en escribir un libro. Tanto video, tanto video que “che, lo quiero poner por escrito, que quede”. Para mí un libro es inmortal. Lo digital desaparece: se cae Instagram, se cae Facebook, se cae YouTube y desaparece. Y la verdad que principalmente para ayudar a la gente. De hecho hablé con la editorial, les dije pongámoslo lo más barato posible el libro. Me dijeron “no boludo, pero si vendés bien vas a ganar guita”. No es para ganar guita. Pónganlo lo más barato posible. Pónganlo al costo les pedí. Me dijeron no Beltrán, al costo no. Pero lo saqué muy barato también con ese objetivo, para que la gente lo lea y le sirva.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/G6BXJYGC4NHKDFYVRPTA77BH2E.jpg?auth=b1a1157c092681fdf6518d26893a61b728920f8fbfc2a17c77f7427766f5310c&amp;smart=true&amp;width=6048&amp;height=4024" type="image/jpeg" height="4024" width="6048"><media:description type="plain"><![CDATA[Belntrán Briones: "El jefe de Gobierno que saque la Villa 31 va a ser electo presidente" .(Gaston Taylor)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Estoy viviendo el tiempo de mi muerte”: la charla cruda de una mamá con sus hijos sobre el cáncer]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/14/estoy-viviendo-el-tiempo-de-mi-muerte-la-charla-cruda-de-una-mama-con-sus-hijos-sobre-el-cancer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/14/estoy-viviendo-el-tiempo-de-mi-muerte-la-charla-cruda-de-una-mama-con-sus-hijos-sobre-el-cancer/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[En agosto de 2023, a los 43 años, Cintia —madre de Samir, Agustín y Josefina— insistió en hacerse una endoscopía “por las dudas”. Ese presentimiento terminó en un diagnóstico: un carcinoma de esófago. En este capítulo de “Voces”, la familia reconstruye el camino desde aquel día hasta hoy: el miedo, la cirugía extrema, el pronóstico incierto y las conversaciones sin eufemismos sobre la muerte]]></description><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 04:19:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El cáncer irrumpió en la vida de Cintia Ubeda Vranjican en agosto de 2023, casi como una intuición. “Si no se me hubiera ocurrido en ese momento hacerme ese estudio, iba a ser tarde”, dice hoy. Tenía 43 años, corría todos los días, no fumaba, no tomaba alcohol y se hacía chequeos con disciplina. Insistió en una endoscopía “por las dudas”. El médico dudó. Ella no. Una semana después, <b>la palabra “carcinoma” confirmaba lo que ya presentía</b>.</p><p>El diagnóstico no llegó solo: arrastró preguntas imposibles, miedos concretos y una reorganización total de la familia. “Lo primero que pensás es: ‘me voy a morir’. Y lo primero que pensás es qué va a pasar con mis hijos”, recuerda. Samir tenía 21 y estudiaba a kilómetros de casa; Agustín tenía 12 y Josefina, la menor, 10. Tres edades distintas, tres formas distintas de entender la palabra cáncer.</p><p>“Yo sabía que iba a salir”, dice Agustín, hoy de 15. <b>“Mi mamá es inmortal”</b>, asegura. Samir, en cambio, escuchó el pronóstico —20% de supervivencia a cinco años— como una sentencia.<b> “Es como que te ponen un reloj arriba de la cabeza”</b>, explica. Entre la negación adolescente y la conciencia brutal de la finitud, cada uno encontró su manera de atravesar la enfermedad.</p><p>La operación fue compleja: le extirparon el esófago y dos tercios del estómago para reconstruir un nuevo conducto. Luego llegó un año de inmunoterapia. En el medio, internaciones, miedo, una leptospirosis que casi la mata y, como si fuera poco, el diagnóstico y la muerte de su propia madre por el mismo cáncer. <b>“Estoy viviendo el tiempo de mi muerte”</b>,<b> </b>afirma Cintia. No lo dice con dramatismo, sino con una lucidez incómoda. Y decidió convertir esa conciencia en mensaje.</p><p>Hoy, madre e hijos hablan sin eufemismos en una charla íntima con <b>Infobae</b>. Del miedo. De la palabra muerte. De los estudios que nunca dejan de hacerse. De cómo se reconstruye un vínculo cuando la invencibilidad se cae. Y de qué significa, realmente, seguir viviendo.</p><p><b>—¿Cuándo llegó el diagnóstico de cáncer?</b></p><p>Cintia —En agosto de 2023. Yo soy muy minuciosa con mis chequeos, pero esta vez pensé: “¿Qué estudio nunca me hice?”. Una colonoscopía. Conseguí turno y el médico me dijo que era muy joven. Insistí. Empezamos con una endoscopía.</p><p><b>—¿Te sentías mal?</b></p><p>C—No. Corría todos los días. Después me di cuenta de que tenía algunos síntomas que minimizaba tomando ibuprofeno. Me atragantaba cuando comía apurada, pero lo atribuía a eso: a comer rápido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B6MZIFWUS5DKHFYJRKUOYAETUM.jpg?auth=babdc95cd3cb854fa82780bc8189e56667719e0db01f66499b5d1721837556c8&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Cintia presintió que algo no estaba bien y le insistió a su médico para realizar los chequeos que llevaron al diagnóstico." height="1920" width="1920"/><p><b>—¿Por qué insististe con el estudio?</b></p><p>C—Porque el año anterior me había hecho todos los chequeos cardiológicos. Sabía que muchas mujeres mueren más por causas cardíacas que ginecológicas. Este año pensé: bueno, ¿qué más puedo revisar? Si no se me hubiera ocurrido en ese momento, <b>iba a ser tarde</b>.</p><p><b>—¿Qué te dijo el médico?</b></p><p>C—Me pidió que fuera a la tarde a hablar con él, pero ya me había entregado el resultado y empecé a leer y nada parecía bueno: sangrado, hernia, biopsia, no me cerraba nada de eso porque estaba perfecta. Me hizo volver a las seis de la tarde, me dejó para el final de sus pacientes. </p><p><b>—¿Qué te dijo? </b></p><p>C—Me miró y yo le pregunté: “¿Está tan mal como dice?”. Me dijo que sí. “¿Me tengo que preocupar?”. Sí. “¿Puedo llorar?”. Sí. Y me dijo que tenía que irme a Buenos Aires porque ahí no se operaba. Y entonces <b>mi cabeza empezó a pensar en mis hijos, el trabajo, la familia, mi mamá</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HAWP2VYNFBZJMIAMUDWV2I7BU.jpg?auth=c22038d87fbcb0eecc58271e184458667f60af706a74736149607a9dfb4515c8&smart=true&width=1920&height=1920" alt=""Empecé a leer y nada parecía bueno: sangrado, hernia, biopsia, no me cerraba nada de eso porque estaba perfecta", recuerda Cintia Ubeda." height="1920" width="1920"/><p><b>—Todo eso antes del resultado de la biopsia.</b></p><p>C—Sí. Antes. Una semana después fui a buscar el resultado al laboratorio, en Viedma, donde vivía en ese momento, en un barrio a unos ocho kilómetros del centro. Habíamos terminado las actividades del día y, antes de volver a casa, pasé a retirarlo. Estaba con mis hijos en el auto. Ellos iban atrás, riéndose, empujándose como siempre. Les dije “ya vengo”, entré, busqué el sobre y volví a sentarme en el asiento del conductor. Mientras seguían jugando, lo abrí. Ahí estaba la palabra: “carcinoma poco diferenciado”. <b>Cáncer de esófago</b>. </p><p><b>—Un cáncer que no encaja con tu perfil.</b></p><p>C—No fumo, no tomé alcohol nunca, soy vegetariana, deportista. Suele darse en hombres mayores de 60, fumadores, con sobrepeso. Yo no encajaba en nada de eso.</p><p><b>—¿Son tres hermanos? ¿Cómo se enteraron ustedes, se acuerdan?</b> </p><p>Agustín—Yo ya lo suponía. Mi mamá era súper deportista y de repente, empezó a estar cansada, de mal humor. Un día me dijo: “Hijo, tengo cáncer”. Entendí lo que significaba, pero confiaba en que iba a salir. Después me dijo que había que darle la noticia a mi hermana menor, ese era otro tema.</p><p><b>—¿Uno a los 13 años no piensa que su mamá es inmortal?</b></p><p>A —Lo sigo pensando. Incluso ahora. <b>No podía imaginar un escenario donde mi mamá muriera</b>. También creo que por cómo es mi mamá en ese sentido que siempre se cuidó, por más de que haya sido tan terrible esto del cáncer yo la vi que sanaba. Confiaba demasiado en ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKDLAVSVQNGIVM3IDZGPRKSXQU.jpg?auth=523e93feeba3f3a9eee9e75da79bf1179df4b9f7239c89cb0cd6601e51a1fac9&smart=true&width=1920&height=1440" alt=""Qué va a pasar con mis hijos y con mi mamá si yo me muero?", fue la pregunta que se hizo cuando conoció el pronostico de su enfermedad." height="1440" width="1920"/><p><b>—Samir, vos estabas estudiando en La Plata en ese momento.</b></p><p>Samir—Sí, me llamó llorando. A mi edad ya sos consciente de todo entonces se te cae la idea de que tu mamá es inmortal. Y ahí todo tu plan de vida cambia totalmente y entra el pánico por todos lados.</p><p><b>—¿Vos Cintia no estabas en pareja en ese momento?</b></p><p>C—No. Me había separado en enero de ese año. Siempre lo cuento porque, en retrospectiva, siento que algo me estaba pasando más allá de lo físico.<b> Yo tenía todo: hijos sanos, trabajo, salud, la posibilidad de que estudien afuera. Y, sin embargo, sentía una angustia muy fuerte</b>. Pensé que era la perimenopausia, fui a la ginecóloga, me hice estudios y estaba todo bien, salvo un poco de colesterol alto. Empecé terapia porque necesitaba entender qué me pasaba. Eso fue desde febrero hasta agosto, cuando me diagnosticaron.</p><p><b>—¿Qué edad tenías en ese momento?</b></p><p>C—43. Y <b>cuando me dijeron que era cáncer, la angustia desapareció automáticamente</b>. Se lo decía a mi psicóloga: “Tengo cáncer, en algún lugar sé que me puedo morir, pero ya no tengo angustia”. Era como si por fin hubiera encontrado la causa de lo que me estaba pasando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IL5NCT2G6RF6BGJXAZ6C6H7AXQ.jpg?auth=590a43ebfcde22646391bd958c5fcb5ec2fd96c1eb00e7834d4ddd4aa0f66e00&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Cintia atravesó una operación muy difícil y luego inmunoterapia." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Vos pensabas que te ibas a morir?</b></p><p>C—Al principio sí. Lo primero que pensé fue “me voy a morir”. Y después, inmediatamente, qué iba a pasar con mis hijos y con mi mamá. También me preocupan mucho mis mascotas. No pensaba en mí.</p><p><b>—¿El papá de los chicos está en escena?</b></p><p>C—Son dos padres diferentes. El papá de Samir no, y el papá de los otros dos, sí. </p><p><b>—Lo pregunto por esa responsabilidad que sentimos las mamás de “si me pasa algo, ¿quién está?”</b></p><p>C—Total. Creo que eso fue lo que más me atravesó. Yo confío 100% en el papá de mis hijos. Me llevó tiempo entender que hace las cosas distinto a mí, pero confío. A Josefina se lo conté con el papá, después me enteré que ella ya sabía todo porque había estado mirando conversaciones en mi celular. Pero ya estaba, yo quería decirlo claro y seguir adelante. En mi cabeza era: “Listo, ya sabemos qué es, ahora avancemos”.</p><p><b>—¿Qué pasó con Jose en esa charla?</b></p><p>C—Creo que fue la que más lo expresó. Agustín fue más “no pasa nada, mi mamá es Superman” y siguió. Samir estuvo muy, muy angustiado. Pero para Josefina fue tremendo. Hacía poco había muerto la mamá de una amiga por cáncer y, en su grupo, “mamá + cáncer” era igual a muerte. Lo primero que me preguntó fue si me iba a morir.</p><p><b>—¿Y qué le respondiste?</b></p><p>C—Que no. <b>Siempre dije que no me iba a morir</b>. Incluso le hice jurar a mi cirujano: “Yo di mi palabra de que no me puedo morir”. Necesitaba sostener esa narrativa. Hablé con Jose y también con sus amigos. Les decía: “Cáncer no es sinónimo de muerte. No todas las personas que tienen cáncer se van a morir”. Puede pasar, claro, y también hay que decirlo —mi mamá murió de cáncer—, pero hay otras posibilidades, otros finales.</p><p><b>—¿Pero vos fuiste contundente en esto de que no me va a pasar a mí?</b>C—Sí. Yo les di mi palabra de que no me iba a morir. Y era una palabra sin certezas, claro. Hay muchas formas de ser paciente oncológico. Hay gente que no quiere saber. Yo no: cada vez que me siento con mi médico, con mi oncólogo, con la infectóloga, con mi cirujano, pido que me expiquen todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DUKS3WOZSVFI5AE3CEIK3QO36M.jpg?auth=4e8dd31b40d51774f386a14fa8c69f3389bdfc4d1dc3ee3e97c056db9a8be2cf&smart=true&width=1920&height=1440" alt="El pronóstico de supervivencia era del 20 por ciento a 5 años." height="1440" width="1920"/><p><b>—Hay muchas formas de ser paciente oncológico y también muchas formas de ser mamá con cáncer. ¿Lo hablaste con tu psicóloga?</b></p><p>C—Sí, muchísimo. Yo creo que lo que más me aterraba era: <b>“¿Y qué va a pasar con mis hijos y con mi mamá si yo me muero?”</b>. Entonces, una de las cosas que hice, como mamá —que soy así bastante estructurada— fue organizar mis seguros de vida para que no sea una traba porque eran menores de edad y no podrían cobrar. Federico es el papá, va a cobrar el seguro de vida igual lo ponga o no lo ponga. Listo: seguro de vida.</p><p><b>—¿Qué hacían en la operación, te extirpaban el tumor?</b></p><p>C—La operación fue muy compleja. Sabía que era una cirugía en tres tiempos: que me abrían el abdomen, que me sacaban el esófago y dos tercios del estómago; que entraban por las costillas —eso implica fisurarlas o quebrarlas para poder pasar el tubo—; que me desinflaban un pulmón y que me iba a despertar con drenajes y tubos. Sabía lo de la sonda, las vías, todo.</p><p><b>—¿Pero cuál era el objetivo?</b></p><p>C—Sacar el tumor. El cáncer de esófago no permite “reconectar” el esófago como otras partes del cuerpo. Mi tumor era grande, estaba en la mitad del esófago y ya infiltraba las paredes. Había que sacar todo y reconstruir un neo esófago con lo que quedaba de mi estómago. Fue una única operación, me quedaron cicatrices por todo el cuerpo, aunque algunas casi no se ven.</p><p><b>—¿Y después qué tratamiento empezó?</b></p><p>C—Lo más complejo fue el después. Terapia intensiva, no poder respirar bien, no poder tomar agua durante mucho tiempo. <b>Volver a comer fue todo un proceso</b>: había riesgo de obstrucción y cada vez que tosía todos se asustaban. Mis hijos, mis amigos, mi mamá. Una vez hasta salí corriendo a la clínica porque me atraganté. Era como reaprender algo tan básico como comer. Y luego un año de inmunoterapia, cada quince días.</p><p><b>—¿Eso lo hiciste en Río Negro?</b></p><p>C—Sí, en Río Negro, en Viedma. Al principio me dijeron que tal vez tenía que irme a Buenos Aires. Eso implicaba dejar a mis hijos, mover a mi mamá, desarmar todo. Cuando supe que podían hacerme la misma operación en mi ciudad, elegí quedarme. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TZX7WJ7XFVEI7GYYSY3FSWFFOU.jpg?auth=4abb3c49912e48d056c7df3624d78d5e3a0d7a47337f996f1e060967df4595a4&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Samir estaba estudiando en La Plata y el vínculo con su mamá mejoró muchísimo a partir del diagnóstico." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Cómo cambió la dinámica familiar con el diagnóstico?</b></p><p><b>S—</b>Yo estaba lejos, estudiando, y eso fue lo más difícil. Vivís con el miedo constante. El diagnóstico y la operación fueron muy rápidos, entonces ya estábamos en alerta. Quedarte lejos es tremendo: te cuentan cosas, pero el día a día no lo vivís. Te quedás pensando todo el tiempo qué estará pasando, cómo estará. Y eso te mata.</p><p><b>—¿Ustedes podían hacer vida normal o todo quedó tomado por el cáncer?</b></p><p><b>A</b>—Yo tomé una decisión: si algo le pasaba a mi mamá, tenía que continuar mi vida. Entonces hice como si ya estuviera en ese futuro, pero sin derrumbarme. Siempre fui muy sensible, de llorar por todo. Pero acá me dije: “Mi mamá va a salir bien”. Estando cerca todo era raro también. No podía verla en terapia, la tenía ahí nomás y no podía entrar. Te dan ganas de ir, de tocarla, y no podés. Y después en casa era convivir con el miedo: empezaba a comer algo licuado y si tosía desde la cocina, salíamos todos corriendo.</p><p><b>—Había algo, al estar con tu papá, de continuar con una seudo normalidad.</b></p><p><b>A</b>—Sí. Mi papá es muy de “vamos viendo qué pasa” y a mí eso me desesperaba. Yo quería resolver ya, vivir mi vida bien ahora. Entonces, en mi cabeza, hacía como que no pasaba nada. Como estaba tan seguro de que mi mamá iba a estar bien, ese mes que no estuvo lo viví como si se hubiera ido de viaje. Lo raro era la mirada de afuera. <b>En la escuela me veían como “el pobre nene, la mamá tiene cáncer”</b>. Las profesoras me llamaban, mis amigos me preguntaban todo el tiempo. Y yo decía: “Mi mamá no se va a morir”. No quería que eso fuera lo único que me definiera.</p><p><b>—Superada la operación, vino la inmunoterapia y el tema te toma, ¿Podías correrte del lugar de paciente oncológica y ser mamá?</b></p><p>C—Yo todo el tiempo fui mamá siendo paciente oncológica. Estaba internada y pensaba si se habrán acordado de tal actividad, de tal profesor. Me preocupaba Samir, estudiando solo en La Plata, en una carrera exigente. Sentía que le estaba arruinando un momento hermoso de su juventud. Y él hizo lo contrario: no desaprobó nada, siguió con excelentes notas. Siempre decía: “Sí, mamá está internada, pero mañana tengo prueba”.</p><p><b>—¿Y Josefina?</b></p><p>C—Jose la sufrió más, pero después. Ella ya tenía su espacio terapéutico, que siempre sostuvo y cuando aparecieron señales de alerta, enseguida reforzamos el acompañamiento. El momento en que más se asustaron fue cuando, en pleno tratamiento, empecé a sentirme muy mal. Me internaron: era leptospirosis. Yo estaba inmunosuprimida y, por hacer huerta —algo que a cualquiera no le pasa nada—, terminé al borde de un shock hepático. Fue la primera vez que me vieron realmente mal. No podía ni levantarme a hacerles la comida. Ahí sentí miedo. Después también llegó el diagnóstico de mi mamá, que me tuvo casi un mes internada con ella. Pero, aun en medio de todo, intenté que la vida siguiera siendo vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUH2NGLKY5ARLLKTRE5FVXQA2A.jpg?auth=2bbd57516138e25ad0bf6096b0ff238be15b3457d0a6f7acce9401a15cfd7bc1&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Agustín siempre tuvo la seguridad de que su mamá se iba a curar." height="1920" width="1920"/><p><b>—Cintia, en ese querer saber ¿alguna vez preguntaste el pronóstico de vida de tu diagnóstico?</b></p><p>C—Sí. La supervivencia es del 20 por ciento a cinco años. </p><p><b>—Son números muy difíciles.</b></p><p>C—Muy difíciles. Por eso siempre digo —aunque a algunos les moleste— que <b>estoy viviendo el tiempo de mi muerte</b>. Pero lo estoy viviendo con conciencia y con gratitud. Si no me hubiera diagnosticado, hoy estaría muerta. Corrí ese pronóstico, sabiendo que soy una favorecida. La gente me ve bien: el fin de semana hice 33 kilómetros en bicicleta, trabajo, bailo, tengo mi huerta, mis hijos. Vivo. Pero al mismo tiempo tengo turnos médicos todo el tiempo. Si no es por el reflujo que me quema las vías respiratorias, es por la anemia y las intravenosas, o por el riesgo de infecciones. Vivo, sí, pero siempre en diálogo con el cuerpo y con el sistema de salud.</p><p><b>—Es fuerte esa frase.</b></p><p>C—Soy escritora, soy poeta. Otros dicen “tiempo de supervivencia”. Yo digo “tiempo de la muerte”. Porque si no me hubiera diagnosticado, ya estaría muerta. Corrí la aguja.</p><p><b>—Y decidiste vivir ese tiempo con una causa, con un mensaje.</b></p><p>C—Sí, totalmente. A mí nadie me garantiza nada. Hoy estoy acá, pero nadie me asegura que en seis meses, cuando me haga un chequeo, no aparezca algo nuevo en otro lado. Entonces para mí es importante hablar, contar que más allá del diagnóstico puedo seguir siendo mamá, tener proyectos, estar en pareja. Estoy con un compañero hermoso, que se animó a estar con una paciente oncológica. <b>Sigo aprendiendo cosas nuevas, ahora estoy tomando clases de danza. Vivo</b>.</p><p><b>—Hacen un programa hablando de cáncer y distintas cuestiones.</b></p><p>C—Sí, con Cami Aldaba hacemos <b>“El buen vivir”</b> para la Fundación IMO. Hablamos de todo lo que no se cuenta: cómo impacta el diagnóstico en los hijos, en los padres, en los amigos. Qué significa atravesar una quimioterapia o una inmunoterapia. Qué le pasa a un cirujano cuando te conoce desde chica y un día te tiene sentada enfrente como paciente —a mi cirujano se le llenaron los ojos de lágrimas—. Qué siente el técnico que hace un estudio y ya sabe, antes que vos, que algo no está bien. Siempre se cuenta la historia del paciente, pero hay muchas humanidades alrededor que también merecen ser escuchadas.</p><p><b>—¿Qué te pasa a vos cuando la escuchás hablar de un 20 por ciento de supervivencia a cinco años?</b></p><p><b>S</b>—Para mí fue una fatalidad automática. Yo lo viví distinto que mi hermano. Sentía que él estaba demasiado tranquilo, que no dimensionaba la gravedad. Y a mí eso me daba bronca. Porque cuando escuchás “20% por ciento”, lo que entendés es que tu mamá puede morirse en cinco años. De repente aparece una especie de cuenta regresiva que en la vida cotidiana no existe.</p><p><b>—Es raro esto del “de acá a cinco años”, ¿no? A todos nos puede pasar algo mañana y no vivimos con esa cuenta regresiva. ¿Sentís que empezaste a disfrutar más el vínculo a partir de esto?</b></p><p><b>S</b>—Nuestro vínculo siempre fue complicado, con choques típicos. Pero cuando pasa esto, te preguntás <b>qué relación querés tener con tu mamá si en tres o cinco años no está. Qué recuerdo querés que te quede</b>. Después, con más esperanza, ya no es una sentencia fija, pero esa imagen queda. Y entendés que no hace falta una condena para replantear el vínculo. </p><p><b>—Que algo tan duro traiga algo bueno.</b></p><p>S—Sí. Siempre intento verlo así. Si algo malo puede generar algo que nos una, me quedo con eso.</p><p><b>—A vos también te impactó ese 20 por ciento.</b></p><p><b>A</b>—Sí, claro que me asustó. Y cuando me explicaron la operación fue tremendo. No era “sacamos el tumor y listo”. Era sacar el esófago, usar el estómago para hacer un nuevo tubo, desinflar un pulmón, entrar por las costillas. Yo no sabía que eso existía.</p><p>C—A mí me pasó al revés como hija. Una vez que me operaron, le insistí a mi mamá que se hiciera estudios.</p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>C—Porque ella fumaba, tenía sobrepeso, era todo lo contrario a mí. Y nunca se había hecho esos chequeos. Entonces fue a hacerse los estudios y le encuentran el mismo tumor que a mí, exactamente en el mismo lugar, pero mucho más chiquitito. Sin metástasis, pero mi mamá no tenía ni mi edad ni mi condición física. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G4MZC7DAYJBCBMYDN7FSZ5WKCM.jpg?auth=b8e33295dfee79c77b52ba4b8a48054c4fd5d6ce7ee166d867c9f867d145a4d9&smart=true&width=2048&height=1363" alt="Cintia Ubeda junto a Samir y Agustín en Infobae con Tatiana Schapiro." height="1363" width="2048"/><p><b>—¿Cómo fue para vos recibir esa noticia siendo hija?</b></p><p>C—Tremendo. Porque yo ya había pasado por todo eso, conocía cada parte del proceso, había puesto el cuerpo. Sabía que no era fácil, me costó muchísimo volver a respirar bien, llenar los pulmones de aire. Hasta hoy respiro y siento algo extraño en el cuerpo, o toso y algo se mueve entre las costillas y pienso: “Esto es raro”. El cuerpo cambia.</p><p><b>—Ella era muy creyente.</b></p><p>C—Sí. Yo no tengo religión, pero cuando a ella le encontraron el tumor pasó algo muy fuerte. Yo tuve que darle mi noticia estando ella de viaje, a kilómetros de distancia y me dijo que cuando se enteró lo primero que hizo fue rezar para estar en mi lugar. Pedía: “Quiero estar en el lugar de mi hija”. Y después le aparece el mismo tumor.</p><p><b>—¿Ella tomó dimensión de la complejidad?</b></p><p>C—No. Estaba convencidísima de que iba a ser todo fácil, como conmigo. Y yo le decía: “Mamá, es necesario que hagas terapia, que te cuides, que dejes de fumar”. Pero siguió fumando hasta el último día antes de entrar al quirófano. Y no salió.</p><p><b>—¿Murió en la operación?</b></p><p>C—No. Estuvo internada un mes, sin poder comer ni tomar agua. Y murió en diciembre. Todo lo que se podía complicar en una cirugía así, todo lo que a mí me habían advertido, le pasó a ella. Exactamente todo.</p><p><b>—¿Que muriera tu abuela te asustó más respecto de tu mamá?</b></p><p>A—Mamá se ahogaba, se internaba cada dos por tres, yo me iba con mi papá cuando ella quedaba hospitalizada. Y de repente llega también lo de mi abuela. Yo no la veía en estado de atravesar algo así. Era terca, quería seguir fumando, seguir saliendo, se negaba. No fue una paciente dócil. Y tenía 71 años. Le faltaba vida. Yo sentía que me faltaba muchísimo tiempo con ella.</p><p><b>—¿Hay un día en que no te acuerdes de todo esto?</b></p><p>—Creo que no. Pero tampoco lo vivo como algo oscuro todo el tiempo. Lo que sí me pasa es que soy muy consciente de que estoy viva. Todos los días me levanto de buen humor. Ando 33 kilómetros en bicicleta, nado, bailo. Si hay un problema, ya no me lo tomo tan trágico. Aprendí a elegir con quién quiero estar, qué vínculos sostener, qué puedo y qué no puedo en una pareja. Aprendí mucho con la enfermedad. O caminar por la costanera después de salir de terapia intensiva. Yo corría 20 kilómetros por la costanera y volver a caminarla fue todo. Después de haber estado mirando el cielo por una ventanita, sin saber qué hora era.</p><p><b>—¿Cambió tu vínculo con tu mamá?</b></p><p>A—Cambió la manera en que la veía. Siempre la había visto activa, fuerte y de repente la vi vulnerable. Eso nunca me había pasado: era ver frágil a alguien que yo creía invencible. También dejó de enojarse tanto y yo entendí que no podía depender todo el tiempo de ella. Empecé a independizarme un poco más. Fue un traspaso para todos.</p><p><b>—¿Tuvieron buenas charlas en ese período?</b></p><p>S—Más charlas internas, diría yo. No tanto con ellos porque cada uno tenía su propia manera de ver las cosas. Y con mamá sí hablábamos, pero también estuvo lo de mi abuela muy cerca y fue como un doble golpe. En mi caso eran mis dos mamás. Entonces era: bueno, tus dos mamás tienen cáncer, ¿qué hacés?. Podíamos unirnos, sí, pero cada uno lo estaba atravesando a su manera y buscar que el otro lo entendiera igual era frustrarse.</p><p><b>—¿Pudiste preguntarle a tu mamá todo lo que querías saber?</b></p><p>A—Yo lo único que quería saber era: “¿Estás bien?”. Si me decía que sí, listo. Con eso me alcanzaba. No necesitaba detalles médicos ni explicaciones. Era: “¿Tenés miedo? ¿Estás bien?”. Si estaba bien, yo estaba bien.</p><p>C—Eso era muy así. Cada vez que yo me sentaba a hablar con él o con Jose y les preguntaba “¿Cómo están?”, él me respondía: “¿Vos cómo estás?”. Si yo decía “bien”, entonces para él estaba todo bien. Y creo que algo que les pasó a ellos fue empezar a verme humana. No solo como mamá, sino como persona.</p><p><b>—Ahora, esa negación de “a mi mamá no le va a pasar nada”, ¿te daba fuerza o te generaba presión?</b></p><p>C—Yo sé que él es así. Mis tres hijos son totalmente distintos. Para Samir fue tremendo, porque sentía que las dos personas más importantes de su mundo eran su mamá y su abuela. Y la idea de perder a una y quedarse con una sola le generaba una desprotección enorme. Porque somos las personas que pensamos en él todos los días: si comió, si volvió a casa, si está bien, si tiene amigos, si está enfermo. Dos personas que te tienen en la cabeza incondicionalmente. Y de repente queda una. En el caso de Agustín, su forma es creer que todo va a estar bien.</p><p><b>—Es dificilísimo.</b></p><p>C—Y es un aprendizaje también para una. Yo me creía imprescindible. Y tuve que aprender a confiar en que otras personas iban a hacer las cosas bien, distinto a mí. <b>Soltar el control fue dificilísimo</b>. Confiar en que su papá iba a ocuparse. Tal vez no como yo lo haría, pero que iban a estar bien. Fue un gran aprendizaje.</p><p><b>—¿Hoy se disfrutan más como familia?</b></p><p>C—Sí. Siempre nos decimos que nos queremos. Yo les digo todo el tiempo que estoy orgullosa. Pasaron por dos diagnósticos de cáncer, dos desenlaces distintos, y siguieron con su vida. Eso también es una elección. A mí me angustiaba pensar que lo que me pasara a mí les iba a frenar la vida. Que dejaran de estudiar, de vincularse, que se deprimieran por mí. </p><p><b>—¿Hay algo que no te haya preguntado que quieras compartir?</b></p><p>A—Creo que lo más difícil fue hablarlo. Yo no lo hablé con mis amigos, casi nada con mi hermano, apenas con Josefina. Con papá no se tocaba el tema. Yo hacía como que estaba todo perfecto, pero por dentro no estaba bien. Pensaba qué me diría la psicóloga, porque en un momento dejé de ir creyendo que podía solo. Y pensaba si tengo miedo de que mi mamá se muera, no le voy a cargar ese miedo a ella. Todos alrededor ya tenían miedo. Y además mi mamá no es alguien que importe solo en su casa, es una persona que influye, que cuando entra en un lugar se nota. Es carismática, tiene voz, sonrisa, carácter. Si falta, se nota. Y uno de mis miedos es morirme y no haber dejado huella. Creo que eso es lo que más me enseñó todo esto: a dejar marca.</p><p><b>—¿Hoy estás bien?</b></p><p>A—Hoy estoy perfecto. Y me encanta poder hablar de esto. Fueron dos años raros, pero magníficos al mismo tiempo. Crecí muchísimo. Mi familia cambió muchísimo. Ellos dos antes no podían estar en la misma sala. Y mirá ahora, estamos los tres acá.</p><p><b>—Por una misma causa.</b></p><p>A—Por una misma causa. Y agradezco que mi mamá esté viva, porque si no esta charla no existiría.</p><p>C—Para mí también es importante hablar y compartir. Hay madres que no les cuentan a sus hijos su diagnóstico para protegerlos. Yo creo que es mejor la verdad. Porque si no se crean fantasmas.</p><p><b>—¿Algo que quieras agregar?</b></p><p>S—La oportunidad que te da entender que la vida es finita. Que el tiempo es limitado. Eso cambia cómo encarás todo: vínculos, enojos, decisiones. Hasta qué punto estás dispuesto a amargarte si sabés que podés no estar mañana. No está bueno llegar a esta situación para aprenderlo, pero esa claridad mental es invaluable.</p><p><b>—Muchísimas gracias a los tres.</b></p><p>—Gracias.</p><p><b>—¿Dónde se puede ver el programa?</b></p><p>—En el canal de YouTube de IMO, el Instituto Multidisciplinario Oncológico. El programa se llama <i>El buen vivir</i>. Lo hacemos con Camila Aldao y distintos invitados, pacientes y médicos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OJVEOFGSTFGWLPF7BMBFKLYJ4A.jpg?auth=2dc4d3325fc988111d560c3bdd55cea3a50b6db8a055a81cebd727394347cdad&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Ailén Bechara: las locuras que hizo para encajar en los medios, los años de autoexigencia física y cómo logró reconstruirse]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/13/ailen-bechara-las-locuras-que-hizo-para-encajar-en-los-medios-los-anos-de-autoexigencia-fisica-y-como-logro-reconstruirse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/13/ailen-bechara-las-locuras-que-hizo-para-encajar-en-los-medios-los-anos-de-autoexigencia-fisica-y-como-logro-reconstruirse/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la modelo habló con franqueza sobre los extremos a los que llegó para adaptarse a los cánones estéticos, tanto propios como ajenos, desde restricciones alimentarias hasta tratamientos dañinos para su cuerpo. También reflexionó sobre la maternidad, las pérdidas de embarazo que sufrió y el proceso personal que la llevó a priorizar su salud mental y construir una vida más consciente]]></description><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 05:18:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“De no comer en todo el día hasta llegar al estudio, hacer el programa y salir y comerme todo después. Desde ir a un médico mentiroso que decía: ‘Te voy a sacar de acá’. Yo exponía mi cuerpo a eso. <b>Me han dado anfetaminas. He hecho cualquier cosa.</b> Y así fueron muchos años repitiendo lo mismo. Era como mi manera de manejarme y me funcionaba. Obvio que funciona un tiempo, después no”, se sinceró <b>Ailén Bechara </b>en <b>Ellas</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>, al hablar de los extremos a los que llegó para encajar en los estándares del medio.</p><p>Ailén es modelo, influencer y figura de la televisión argentina. Nació en Darregueira, provincia de Buenos Aires, y saltó a la popularidad a comienzos de la década de 2010 como azafata de <i><b>A todo o nada</b></i>, el ciclo de entretenimiento conducido por <b>Guido Kaczka</b>, lo que la convirtió en una cara conocida de la pantalla chica. En 2015 alcanzó mayor visibilidad al participar en <i><b>Bailando por un sueño</b></i>, donde llegó a la final y obtuvo el segundo puesto.</p><p>Con el paso del tiempo amplió su perfil hacia las <a href="https://www.instagram.com/ailen_bechara/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/ailen_bechara/?hl=es"><b>redes sociales</b></a> y el mundo de la moda, participando en campañas, proyectos de diseño y actualmente tiene su propia marca de ropa. En su vida personal, desde hace 9 años está en pareja con el empresario y representante de futbolistas <b>Agustín Jiménez</b>, con quien se casó en diciembre de 2024 y tiene un hijo, <b>Francisco</b>.</p><p>Durante la entrevista, habló sobre el desafío de la maternidad, la importancia de la salud mental y los aprendizajes que le dejaron años de autoexigencia física. También reflexionó sobre la necesidad de reconocer los logros personales y expresó que su mayor deseo es transmitirle a su hijo la libertad de ser uno mismo y de construir una vida diferente, lejos de los mandatos del pasado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G7AUXJ47GJC3LDWWEYNUFIAH34.jpg?auth=8da98f98477063615b8da1f7d23476a76fb4076e1391378ff71784fabd0e6f29&smart=true&width=7179&height=4912" alt="Ailén Bechara relató su lucha con los trastornos alimenticios, la presión por encajar en los estándares del medio y enfrentar su autoexigencia. (Adrian Escandar)" height="4912" width="7179"/><h2>Trayectoria profesional y transformación de la imagen pública</h2><p><b>—¿En qué etapa de la vida estás? </b></p><p>—Siempre mamá, siempre trabajando. Tal vez no me ven tanto en la tele hoy en día, pero en lo que puedo y en algún proyecto que me llaman, si puedo y me gusta, estoy. Ahora con un emprendimiento, de a poco, siempre en el medio, un poco menos, pero estoy muy bien.</p><p><b>—¿Sentís que esto de volcarte más para el lado empresarial o empezar a retirarte un poco de la exposición pública fue una decisión que fuiste construyendo o se fue dando? </b></p><p>—Creo que toda mi vida fue muy improvisada (risas). Lo sigue siendo. De hecho, fue improvisado caer en el casting de Guido. Después fue improvisado tomar la decisión de ir al Bailando. Siempre digo que mis decisiones son como medio inconscientes, impulsivas. Creo que así funciono en la vida. Me dejo medio llevar.</p><p><b>—¿Hay una cosita de intuición detrás o es puro impulso? </b></p><p>—Soy inquieta, soy ambiciosa y también soy muy impulsiva. Muy Aries. Y cuando tengo la corazonada, voy. Y sé que a todo le pongo como mucho de mí. Si lo hago, lo hago bien. No me gustan las cosas a medias.</p><h2>Lucha con los trastornos alimenticios y la autoexigencia</h2><p><b>—En algún momento contaste lo complejo que fue para vos entrar dentro de los cánones de ciertas exigencias físicas que sentías que el medio te pedía. ¿Cuál es el límite? Sobre todo cuando arrancaste desde tan chica.</b></p><p>—Yo me vine a estudiar acá a Buenos Aires y después de cuatro años caigo en el casting de Guido, en un programa donde había que estar sexy. <b>Estábamos en traje de baño y tal vez nadie me lo exigía, pero yo misma sí.</b> Eran cosas que yo ya traía de mi infancia. Desde muy chica, atacada por cosas como no comer. Esto de “cerrá el pico, no comas” que me decía a mí misma. Me autoexigí mucho e hice locuras.</p><p><b>—¿Locuras de qué tipo? </b></p><p>—De no comer en todo el día hasta llegar al estudio, hacer el programa y salir y comerme todo después. Desde ir a un médico mentiroso que decía: “Te voy a sacar de acá”. Yo exponía mi cuerpo a eso. Me han dado anfetaminas. He hecho cualquier cosa. Y así fueron muchos años repitiendo lo mismo. Era como mi manera de manejarme y me funcionaba. Obvio que funciona un tiempo, después no.</p><p><b>—¿Qué se te cruzaba por la cabeza en esos momentos? </b></p><p>—Siento que de chiquititas tuvimos presión, las revistas... Era ver cómo hace tal persona para estar así, las dietas de moda y yo consumiendo eso. Yo estaba muy sola también en esa época en Buenos Aires. Gracias a Dios fui saliendo de eso sola o no me acuerdo cómo, sinceramente, porque <b>hay muchas etapas de mi vida que mi cabeza borró.</b></p><p><b>—¿Y por qué pensás que pasó eso? </b></p><p>—No, no sé. Tal vez cosas que quisiera borrar…</p><p><b>—¿Como una autopreservación? </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Como bloquear recuerdos porque duelen? </b></p><p>—Totalmente. También tuve, bueno, lamentablemente <b>un padre que tuvo anorexia nerviosa</b>, que tampoco tuvo el mejor ejemplo ni me dio los mejores consejos.</p><p><b>—Dijiste antes: “Ante todo, soy mamá”. ¿Te condicionó todo esto a la hora de buscar tu embarazo o de decidir convertirme en madre?</b></p><p>—La decisión de ser mamá fue medio impulsiva. Pero me acuerdo que cuando me embaracé, me comí todo. Fue mi momento de decir: <b>“Soy libre”. </b>Volví a comer ravioles después de años de no comer pasta. Era muy obsesiva de la dieta y no se puede vivir así. Comí todo, engordé un montón. Pero no me importó. Yo era feliz. Comí cosas que por años yo misma me prohibí comer.</p><p><b>—Y hoy cuando mirás así hacia atrás ese proceso, esas dos etapas, una de tanta restricción y otra de tanto permiso, ¿qué pensás? </b></p><p>—Sigo trabajando en eso porque cuando estoy feliz es todo espléndido y me veo bárbara. Pero después cuando hay algo que tal vez en tu vida no va bien y estás triste, es como un retroceso, ¿viste? <b>Hoy tengo una relación saludable con la comida. Nada que ver. Hoy soy otra. </b>Pero siempre hay algo ahí. No soy libre del todo. Por ejemplo, no puedo disfrutar en una playa. No lo puedo hacer, me encantaría, pero todavía lo trabajo porque no puedo. No sé. </p><p><b>—¿Te referís a estar relajada con tu cuerpo en la playa? </b></p><p>—Exacto, en bikini, en un lugar...</p><p><b>—¿Sin clavarte el pareo? </b></p><p>—Exacto. No puedo. O sea, me encantaría. Es algo que es más fuerte que yo y que está claramente en mi cabeza. Cuando tenés al diablito y al angelito en el oído (risas) que te están todo el tiempo trabajando… Por eso es tan importante, obviamente, la salud mental. Por eso siempre digo que estoy trabajando, estoy todo el tiempo haciendo terapia y tratando de estar bien y de poder convivir en un equilibrio normal. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZCJFXPQBVDJXFVVJSP5LIADYQ.jpg?auth=5f8da40f1d6cf382413ceac192f9a1f788a741923d33204e4c1cc5fa1ccc47ee&smart=true&width=6844&height=4568" alt="En diálogo con Luli Fernández, Ailén contó cómo fue su proceso de transformación personal al priorizar su bienestar emocional. (Adrian Escandar)" height="4568" width="6844"/><h2>Crisis de pareja, separación y reconstrucción de la familia</h2><p><b>—¿Hace cuántos años estás en pareja? </b></p><p>—Fran tiene 8 años y nosotros estamos juntos hace 9 años. Hace 9 años que estoy en pareja y tenemos un año y medio de casados. </p><p><b>—Y hubo un momento en el que se separaron...</b></p><p>—Sí, a los 7 años exploté y dije: “¡No quiero más!”. No porque había pasado nada puntual sino porque me cansé y le dije: “Armá tu valija y te vas”.</p><p><b>—¿Llegaste a echarlo? </b></p><p>—Sí, sí. Separación total. Me había traído toda la ropa que tenía en Cañuelas, en la casa que tenemos. Me había traído todo acá. Hice toda una logística y después volví, claramente.</p><p><b>—¿Sentís que fue ese impulso ariano o tenías tus argumentos? </b></p><p>—No, para mí tenía mis argumentos. Yo no quería saber nada. La puerta estaba cerrada, no entraba ni una hendija de luz, nada.</p><p><b>—¿Cómo lograron transmutar esa crisis al casamiento? </b></p><p>—Hablando y yo cambié mucho también.</p><p><b>—¿Te lo pidió él? </b></p><p>—No, yo me lo pedí a mí misma. <b>Empecé una búsqueda espiritual de estar mejor yo. </b>No toda la culpa de lo que me pasa la tiene el otro. Fue como más interno el tema. <b>Yo cambié mucho y hoy soy otra.</b></p><p><b>—¿Cómo llegó la propuesta de casamiento? ¿Surgió de él o de vos?</b></p><p>—Él siempre supo que yo me quería casar y él también, pero yo estaba tal vez medio pesada hasta que dije: no le voy a insistir más, no le voy a decir más nada. Solté y ahí llegó la propuesta. Todo el mundo piensa que fue muy romántica con pétalos en la playa y no. Esas son cosas que nunca me van a pasar (risas). Pero igualmente fue linda. Me sorprendió. No me la veía venir. Me reenvió un audio donde me decían: “Bueno, ¿qué fecha querés para el registro civil?”. No lo entendía y cuando lo vuelvo a escuchar… Yo estaba en un baby shower (risas). </p><p><b>—O sea, ¿te hizo la propuesta de casamiento por WhastApp?</b></p><p>—Claro. Me reenvió el audio de la persona del registro que le preguntaba la fecha. Pero a la vez digo: “Qué lindo fue” porque me sorprendió. Todo fue emoción, llanto de alegría. Además, fue poner la fecha y casarnos. Todo así en menos de un mes. Él sabía que yo quería y organizamos todo. Fue un civil que terminó en un fiestón. En 20 días organizamos una fiesta en donde todo el mundo se divirtió. Fue todo muy tranquilo y relajado, como somos nosotros.</p><h2>Pérdida de embarazos y resiliencia</h2><p><b>—En este plan de seguir eligiéndose como pareja y familia, ¿Tenés ganas de tener más hijos? </b></p><p>—Sí, <b>me imagino que una familia numerosa</b>. Dios no me lo está concediendo, pero sí me encantaría volver a ser mamá. </p><p><b>—Y fíjate que me compartiste que cuando, cuando buscaste a tu chiquitín, a Fran, fue como muy espontáneo, quisiste ser mamá y enseguida llegó.</b></p><p>—Enseguida llegó y la verdad que fue un embarazo soñado. Me acuerdo que los primeros tres meses que yo tenía muchas náuseas, vómitos, dolor de cabeza, pero los tres meses se cumplieron y automáticamente fue una maravilla. Todo perfecto. Fran fue perfecto. El embarazo, tenerlo, un nene bueno, saludable, sano, gracias a Dios. </p><p><b>—Y cuando volviste a encarar la idea de volver a buscar un embarazo, ¿cómo fue ese proceso?</b></p><p>—<b>Perdí dos embarazos. </b>En el primero fui a hacerme la eco y me dicen: “No hay latidos”. Fue un balde de agua fría porque no te la esperás para nada. Estaba de 12 semanas y me costó un montón salir de ahí. Al otro día te dicen: “Si no lo expulsás, hay que sacarlo”. Tuve que ir al sanatorio, lo sacan y lo mandan a estudiar. <b>Fue todo traumático.</b></p><p><b>—¿Ya tenías a tu hijo Fran cuando pasó esto? </b></p><p>—Sí, ya lo tenía a Fran. De ese embarazo perfecto pasamos a esto. Después, cuando vuelvo en lo que fue mi tercer embarazo, Agustín me hace la propuesta de casamiento. Ya estaba embarazada y me iba a casar embarazada. Pero voy a una ecografía con mi suegra, de ahí nos íbamos a la prueba de vestido, y yo sabía que había una probabilidad de que vuelva a suceder. Pasó otra vez. Fui llorando a la prueba de vestido. Era como que no caía. Al otro día, de vuelta a quirófano...</p><p><b>—¿Te da miedo intentarlo otra vez después de dos pérdidas? Porque solo las que pasan por esto saben lo doloroso que es.</b></p><p>—No sé si me da miedo. Sé que Dios me lo va a mandar cuando tenga que ser, en el momento que tenga que ser. Mi primer pérdida me vino a enseñar un montón. Yo también cambié. Fue una transformación. Ahí siento que empezó mi cambio. Yo creo que todo te viene a enseñar algo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OSQBZIHHUJH6RK6EH4MCOPPNEU.jpg?auth=b150fe09c1a4ff0996a1b6d93c58c2b89a3f77e28ec570aa83a512e1a578887b&smart=true&width=7132&height=4760" alt=""Hoy tengo una relación saludable con la comida. Nada que ver, soy otra", confesó Ailén. (Adrian Escandar)" height="4760" width="7132"/><h2>Reflexiones sobre la infancia, el perdón y la construcción personal</h2><p><b>—Si pudieras rescatar un momento de tu vida como si fuera un archivo de diapositivas para volver a vivirlo, ¿cuál elegirías? ¿Y uno que preferirías no haber pasado? </b></p><p>—Tal vez mi infancia, que hasta un determinado momento fue hermosa, en mi pueblo, con mis abuelos, la vida sana de una nena en Darregueira. Todo lo que vino después, desde los 12 años hasta que me fui de mi casa, fue como un caos. Eso no lo quise. Hoy soy quien soy, pero no lo volvería a pasar, por todo lo que implicó el sufrimiento.</p><p><b>—¿Ese caos estuvo relacionado con tu familia, lo que mencionaste de tu padre? </b></p><p>—Por un montón de situaciones. Hoy digo: “Gracias a Dios pasé por todo esto porque soy quien soy”. Mi mirada ante el mundo cambió. Eso no lo volvería a pasar, pero por todo lo que implicó el sufrimiento. Hay cosas que te marcan a fuego. Muchas veces siento que sané y las vuelvo a traer y no. Es llanto, es nudito en la garganta y son temas que cuando mi mamá y mi hermano vienen a visitarme vuelven a salir, hablando para reflexionar lo que tuvimos que pasar. Son temas que creo que a toda mi familia la marcó a fuego.</p><p><b>—Cuando uno se convierte en un adulto realmente es cuando deja de responsabilizar a los demás por lo que a uno le ha pasado. Pero también hay instancias en las que creo que es sanador sentarte y decir: “Che, ¿sabes qué? Por esto, esto y esto me cagaste la vida. ¿Te ha tocado hacerlo en algún momento? </b></p><p>—Creo que no. Porque mi viejo falleció y cuando yo maduré, mi viejo ya no estaba. O tal vez sí, antes de que se vaya tuvo como un pedido de perdón hacia mí. Pudimos hablar un par de cosas, pero no esto de a calzón quitado, de decir: “¿Por qué hiciste esto?”. No tuve la posibilidad, tal vez porque era otra Ailén, más inmadura.</p><p><b>—¿Pudiste perdonarlo? </b></p><p>—Calculo que sí. Hizo lo que pudo. Es muy fácil juzgar y cada uno hace lo que puede.</p><p><b>—Eso se entiende más cuando uno se convierte en mamá, ¿no? </b></p><p>—Sí, también pensar en que podría haber terminado mal y, sin embargo, estoy bien. Estaba la posibilidad de que yo termine muy mal todo esto y terminé bien, estoy bien, siempre voy para adelante y soy positiva. Siempre estoy tratando de mejorar mucho con Fran, de decirle: “Hablame, contame, nunca ocultes tus emociones, nunca ocultes quién sos”. El tema comida también nunca lo traté como un premio ni como castigo. Quiero que sea libre en eso. Quiero que todo fluya.</p><p><b>—Si pudieras hablar con la Ailén de hace 10 o 15 años, ¿qué le dirías? </b></p><p>—¡Mirá todo lo que lograste, nena! ¿Por qué no sos un poco más feliz? A veces nos olvidamos todo lo que queríamos lograr. Le diría: “¡Mirá todo lo que lograste! Y sola porque no le pediste nada a nadie".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMWK4UACARFDHDSR3FRQQNMZEU.jpg?auth=94e803de010648087b30d876eb3f3af31cae207e2ce70c1394672c027e948abf&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Ailén Bechara con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Seven Kayne: sus referentes en la música, cómo fue grabar con Gimena Accardi y el error que le costó un amigo]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/12/seven-kayne-sus-referentes-en-la-musica-como-fue-grabar-con-gimena-accardi-y-el-error-que-le-costo-un-amigo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/12/seven-kayne-sus-referentes-en-la-musica-como-fue-grabar-con-gimena-accardi-y-el-error-que-le-costo-un-amigo/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, el artista habló sobre los vínculos que marcaron su recorrido en la escena musical urbana y su debut como actor. Además, reflexionó sobre los valores que guían su vida personal, el episodio que afectó una amistad y el sueño de crear un refugio creativo en una isla]]></description><pubDate>Thu, 12 Mar 2026 05:06:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Nunca me sentí traicionado. La verdad es que es una palabra que tengo muy poco presente. Pero sí <b>tengo un amigo con el que, después, con el tiempo, reflexioné que sintió como una traición algo que hice. Pero yo no lo vi así”</b>, reconoció <b>Seven Kayne</b> durante su paso por <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>En una charla atravesada por el juego, la honestidad y los matices de la creación musical, el artista repasó sus vínculos personales, los desafíos recientes y la manera en que la exposición pública y los rumores atravesaron distintos momentos de su carrera. A lo largo de la conversación, se refirió a la lealtad, el cuidado de su círculo cercano y el modo en que intenta sostener su identidad artística mientras equilibra la vida privada con las exigencias de la industria musical.</p><p>Su nombre real es <b>Joaquín Cordovero</b> y se dio a conocer en la escena urbana a partir de 2017 con el lanzamiento de <i><b>Si te lastimé</b></i>, un sencillo que acumuló millones de reproducciones y lo posicionó entre las nuevas voces argentinas. Con una propuesta que combina trap, rap, rock y pop alternativo, fue construyendo una identidad musical versátil y experimental. Colaboró con figuras como <b>Bizarrap, Duki, Tiago PZK y Khea</b>, entre otros, además de presentarse en festivales como <b>Lollapalooza Argentina</b> y llevar su música a giras fuera del país.</p><p>En paralelo a su carrera musical, dio un paso hacia la actuación con <b>TILF</b>, una ficción protagonizada junto a <b>Gimena Accardi</b>. El proyecto, que se estrenó en enero de 2026, fue escrito y codirigido por la propia Accardi junto a <b>Agustina Navarro </b>y propone un drama de tono provocador que explora las relaciones de poder, el deseo y los vínculos contemporáneos. La serie marcó el debut actoral de <a href="https://www.instagram.com/sevenkayne/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/sevenkayne/?hl=es-la"><b>Seven</b></a> y lo enfrentó a escenas de fuerte carga emocional e íntima, uno de los mayores desafíos de su primera experiencia frente a cámara.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O72LGYBJYBAP3L7ANCUMJBACDM.jpg?auth=1d3f1c1f155e753bb44f7926b573f6125c3022c2ab06f1b7516ddb5187c66a66&smart=true&width=5904&height=4128" alt="Seven Kayne aborda con honestidad el impacto de la exposición mediática y la gestión de rumores sobre su vida. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="5904"/><h2>El sueño de la isla y la creación artística</h2><p>Seven compartió uno de sus deseos más extravagantes: <b>comprar una isla para convertirla en refugio creativo. </b>Confesó que, si pudiera acceder al millón de dólares que propone el programa, invertiría esa suma en adquirir un territorio tropical donde aislarse junto a otros músicos. La idea, según relató, es crear un espacio exclusivo para la música, lejos de distracciones.</p><p>El músico detalló que busca un entorno cálido, con playa y clima agradable. “<b>Quiero traer a colegas, artistas, músicos y necesito escaparme ahí, estar aislados y que sea todo creación. Pero bueno, una isla no es barata</b>”, bromeó. Además, mencionó que no le interesan los paisajes fríos o de montaña, sino que imagina su retiro en el Caribe o en alguna isla del sudeste asiático.</p><p>La fantasía de la isla, que describió como “un pequeño país”, le resulta tan atractiva porque representa la posibilidad de construir un universo propio y fomentar la colaboración artística sin interferencias externas. Kayne admitió que la idea de alejarse para crear siempre le pareció un “sueño” y celebró que algunos artistas ya lo hayan hecho en otras partes del mundo. En su caso, aspira a replicar esa experiencia bajo sus propias reglas.</p><h2>Amistades y referentes en la música</h2><p>El recorrido de Seven en la música urbana estuvo marcado por vínculos estrechos y artistas que lo impulsaron a definir su estilo. El primero fue <b>Ysy A. </b>“Es alguien que supo cambiar el juego y que siempre está buscando nuevas formas, nuevas movidas”, opinó.</p><p>También destacó a <b>Duki</b> como uno de sus grandes referentes, sobre todo por su apuesta a la melodía dentro del freestyle. Kayne valoró especialmente el interés de Duki por combinar ritmo y armonía, más allá del enfrentamiento verbal típico de las batallas.</p><p>Señaló a <b>Bizarrap</b> como un modelo de trayectoria y generosidad, y le otorgó el mayor reconocimiento entre sus colegas. “Biza es el referente de cómo armarse desde abajo y llegar hasta el máximo. También es un ejemplo en esto de brindar oportunidades. Él supo darme una re oportunidad y ponerme en el ojo de la tormenta para que me vean. Así como hizo conmigo, lo hizo con un montón de artistas y la colaboración con él significó un montón”, reconoció.</p><p><b>Lit Killah</b>, en tanto, es con quien Seven mantiene actualmente el vínculo más cercano: comparten proyectos musicales y, según relató, lograron superar antiguas diferencias de grupo para convertirse en amigos y compañeros de trabajo. “Lit es con el que más relación tengo ahora y con el que creo que tenemos mucho potencial de hacer cosas juntos”, aseguró. Recordó el proceso de acercamiento, el apoyo mutuo y las experiencias compartidas, como la participación en torneos de kartings en España y el desarrollo de nuevas canciones que saldrán a la luz en el futuro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2MGNNL4C3FENZFDWBUQ4UJVQN4.jpg?auth=a96931b5e8ae92ea255604d85a8be3f99f40a084fe0280ecea81ac276389c4d1&smart=true&width=6000&height=4128" alt="“Es verdad que me la mandé y que estuve mal”, confesó Seven Kayne sobre la amistad que se rompió por su accionar. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6000"/><h2>El origen y significado de Seven Kayne</h2><p>Su nombre artístico surgió de una combinación de coincidencias personales y simbolismos familiares. Relató que eligió Seven cuando se inscribió por primera vez en una competencia, inspirado en el cumpleaños de su padre y en la carta siete de diamantes que guardaba en su billetera. Aunque intentó adoptar otros nombres, el apodo se impuso entre sus colegas y terminó por consolidarse como su identidad pública.</p><p>Con el tiempo, sintió la necesidad de completar el seudónimo con un apellido artístico que le diera mayor presencia. Así nació Kayne, una ocurrencia espontánea durante una jornada de trabajo en el estudio. El resultado le permitió proyectar una imagen más sólida y asumir su faceta creativa con mayor confianza.</p><p>El propio Seven Kayne definió esta identidad como un alter ego capaz de animarse a todo lo que, en ocasiones, él mismo no se atreve. Explicó que, aunque no existe una separación absoluta entre su personaje y su persona real, el nombre le permite adoptar una actitud valiente, casi como si se pusiera una capa de superhéroe. “Seven quiere contar eso: que todo lo puede, puede decir todo lo que tiene ganas, puede salir a rockear, salir a rapear, salir a hacer toda la música que tenga ganas. Un poco también a actuar. Está dentro de ese mundo”, resumió.</p><p>La música –sobre todo la de tono emocional y melancólico– fue para él un refugio desde la infancia. A través de sus letras, busca transmitir el mensaje de que nadie está solo y que es posible encontrar compañía en las emociones compartidas. El freestyle y la composición espontánea se convirtieron en espacios donde, según sus palabras, puede expresarse con total libertad y autenticidad.</p><h2>El debut actoral y el desafío de las escenas íntimas</h2><p><b>—¿Cómo te sentiste actuando en tu primer proyecto?</b></p><p>—Fue increíble, fue una experiencia muy linda. Pero el formato, al ser tan nuevo y tan particular, me trajo cosas más simples. No tenía que aprenderme escenas larguísimas, eso me permitió ir plano a plano, ir chequeando cosas, intentando ajustarme, porque yo quería estar a la altura, trabajando con Jime y con Agus.</p><p><b>—¿Cómo fue trabajar en pareja con Jime en escenas con tanta carga emocional sin nunca haber actuado?</b></p><p>—Una vez que me propusieron hacer el casting y empezamos a ensayar, me encontré con muchas ganas. Si era por mí, no me iba del ensayo. Yo me quedaba hasta la hora que haga falta para practicar 40 veces lo que sea para que el día que estemos con la cámara ahí, estar lo más tranquilo posible. Tampoco sabía cómo me iba a sentir con la cámara, con gente.</p><p><b>—¿Te sentiste nervioso en el rodaje?</b></p><p>—No, estuve muy tranquilo. Pero creo que vino a raíz de toda la preparación. Cuando las conocí a Jime y Agus, fuimos ganando mucha confianza, me sentí muy cómodo con ellas. Me dieron mucho input. Eso estuvo buenísimo. Me dieron mucho lugar, desde cambiarle el nombre al personaje hasta textos, diálogos, un poco tener input de otras cosas. Me dejaron involucrarme full.</p><p><b>—¿Qué fue lo más desafiante de todo ese proyecto?</b></p><p>—Las escenas picantes, claramente (risas). Yo venía de formación cero...</p><p><b>—¿Cómo te sentías ahí?</b></p><p>—Un poquito nervioso.</p><p><b>—¿Con qué te ponías más nervioso? ¿Era la exposición o que se sienta real?</b></p><p>—A mí que me filmen no me dio tanta cosa. Sí me pasaba con las escenas más picantes en las que nos estamos tocando. Ahí sí, ¿viste? Me da cosa porque estoy trabajando con la eminencia Accardi. Fue en esos momentos en los que sentía más nervio, porque había que tener un roce para que todo se sienta creíble y demás. Yo era la primera vez, ¿viste? Entonces era fuerte. Después en las otras escenas me divertía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UZ4HWDUIYJE7RJC3HFGWDHX3JU.jpg?auth=b7fd2f819c9f4a0f9ebfe5cadc4eef688428a8a0e57b35ee9badbd1afda6e247&smart=true&width=5556&height=3792" alt="En diálogo con Emilia, Seven expresó que sueña con comprar una isla en el Caribe para convertirla en un refugio creativo que impulse la colaboración artística entre músicos. (Maximiliano Luna)" height="3792" width="5556"/><h2>Exposición, rumores y gestión de la privacidad</h2><p><b>—¿Cómo te llevás con la exposición y toda esa parte que les tocó vivir sobre los rumores de romance después de haber filmado el proyecto?</b></p><p>—Fue un mundo nuevo.</p><p><b>—No estuviste muy expuesto a ese tipo de prensa antes, ¿no?</b></p><p>—No, yo tengo ocho años de carrera más o menos y escándalos cero. No sabía lo que se venía. Un poco las chicas me dijeron: “Che, mirá que esto puede explotar, puede pasar esto”. También pasó que cuando hicimos la foto esa en el ensayo, que fue lo primero que salió, fue muy fuerte que así como subió una historia Agus, en dos horas estábamos mirando la tele y salíamos en LAM.</p><h2>Traición, vínculos y valores personales</h2><p><b>—¿Volverías a colaborar o a trabajar con alguien que te traicionó? La pregunta puede servir también para la vida en general.</b></p><p>—Nunca me sentí traicionado. La verdad que es una palabra que tengo muy poco presente. Sí me pasó tal vez en alguna relación algo así. Pero fue como el clic de decir: “No hay vuelta atrás”. Yo creo que la traición es heavy. </p><p><b>—¿Es algo que vos no perdonarías?</b></p><p>—Puedo perdonar. Pero volver a trabajar o a colaborar, no. Puedo perdonar, soltar, pero no volvería. Tampoco en lo personal...</p><p><b>—¿Traicionaste alguna vez en tu vida?</b></p><p>—Me parece que no. Tengo pocas cosas que son mis límites y la traición es una de las más heavys, así que no me lo permito, no entra en mi panorama. </p><p><b>—¿Qué vínculo de tu vida te dolió perder más?</b></p><p>—Tengo un amigo con el que, después, con el tiempo, reflexioné que él sintió como una traición algo que hice. Pero yo no lo vi como una traición.</p><p><b>—¿Es un amigo público? ¿Conocido?</b></p><p>—Sí, pero no lo voy a mencionar. Había una amistad que desarrollamos, que en realidad no desarrollamos tanto. Era más yo el que siempre estuve atrás de esa amistad y, con los años, un poco eso se fue desvaneciendo porque no hubo mucho intercambio, ¿viste? No había tanto ida y vuelta, era más un ida. <b>Con el tiempo, estuve con alguien que había estado con él. Yo fui la primera persona en ir y decírselo</b>, porque justamente yo sentía que igual había cierta amistad. A mí me había pasado algo desde el amor, no era algo que yo flasheara que era temporal, aunque lo fue. Fue muy temporal. Pero esa persona sí medio que cortó ahí y lo supe entender, supe respetar y agachar la cabeza. Con el tiempo, lo vi y entendí que es verdad. <b>Es verdad que me la mandé y que estuve mal.</b> Siento que no éramos tan amigos igual. <b>Ellos ya no estaban en pareja ni mucho menos.</b> Pero es verdad que después dije: “Esto estuvo mal”.</p><p><b>—¿Un compañero del rubro?</b></p><p>—Un rubro cercano.</p><p><b>—¿Eso se hizo público alguna vez?</b></p><p>—La gente ya entendió todo...</p><p><b>—¿Alguna vez ocultaste un romance? </b></p><p>—No, bueno tal vez un poquito.</p><p><b>—¿Te dejaste llevar por un rumor falso para obtener popularidad? </b></p><p>—¿Dejar que suceda es lo mismo que hacerlo suceder?<b> </b></p><p><b>—Tenés razón. No está mal.</b></p><p>—No está nada mal si es por un proyecto, mucho más si hay un lindo trasfondo...</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FHGYK6HH65GJ5BDC7H6U3R7U7I.jpg?auth=4f4c32d3e40fc13cedd8c47516f7351437a7208d713cffafa6b451cf7fea6319&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Seven Kayne con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Walas: criado entre mujeres, outsider del skate y los años salvajes antes de que Massacre se volviera una banda de culto]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/11/walas-criado-entre-mujeres-outsider-del-skate-y-los-anos-salvajes-antes-de-que-massacre-se-volviera-una-banda-de-culto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/11/walas-criado-entre-mujeres-outsider-del-skate-y-los-anos-salvajes-antes-de-que-massacre-se-volviera-una-banda-de-culto/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, el músico repasó su historia personal y artística, desde una infancia marcada por la ausencia paterna y la influencia cultural de su madre hasta los inicios del grupo que fundó en la escena alternativa. Recordó las experiencias extremas que atravesó en los 90, habló de su identidad ambigua dentro del rock y de los momentos de supervivencia antes de poder vivir de la música. “El mío es un expediente under y border”, admitió]]></description><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 05:24:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“En los 90 he estado en situaciones límite, en compañías muy border, muy jodidas, que hoy en día me escandalizo”,</b> reconoció <b>Walas</b>, icónico cantante y líder de la banda argentina de skate punk y rock alternativo <b>Massacre</b>, durante su paso por <b>Desencriptados</b>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Su nombre real es <b>Guillermo Cidade</b> y es cantante, compositor y performer argentino. Creció en un entorno familiar ligado a la música y se consolidó como una figura singular de la escena rockera local por su estilo excéntrico, su lírica poética y su marcada impronta contracultural. A lo largo de su carrera también incursionó en la actuación, el teatro y distintos proyectos, manteniendo una presencia activa dentro de la cultura popular.</p><p>Durante la entrevista, repasó sin filtros su recorrido: desde la construcción de su identidad y su vínculo con el feminismo y la cultura punk hasta sus pasiones fuera de la música y los desafíos personales que atravesó. Habló sobre el peso de la ausencia paterna y algunas de sus obsesiones personales, sin esquivar los momentos más complejos de su historia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RD433HJ3ZNATVCOF3BRZGHARVA.jpg?auth=8848cf6fd4bc93e430df5b8c81b15d6aa06bf833d9756577fbaea34b3d6737b2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Walas, líder de Massacre, repasó su historia en una entrevista en la que abordó su identidad, el feminismo y el pensamiento contracultural en el rock argentino. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Infancia, familia y formación personal</h2><p><b>“Feminista, pollerudo, ñoño, chapado a la antigua, un niño antiguo con falta total y absoluta de figura paterna”</b>, se definió. Fue criado principalmente por su madre y su abuela, quienes influyeron de manera decisiva en la construcción de su identidad.</p><p>Su infancia estuvo atravesada por una sensación de diferencia. Mientras sus compañeros seguían las modas de la época, él se vestía “como de antes”. Incluso recuerda una foto en la que aparece con moñito. “Hoy te lo pondrías nada más que para usar con un esmoquin”, opinó.</p><p>La formación artística también estuvo presente desde muy pequeño. La casa familiar estaba llena de libros, legado de su madre, una mujer con una fuerte inclinación intelectual, y de música, herencia de su padre violinista. “Mi padre era un músico, un violinista, que viajaba por el mundo y entonces era muy ausente. Cada tanto aparecía, pero quizá me enseñó la pasión por la música”, recordó. Por su parte, su madre le transmitió el amor por la lectura y la curiosidad intelectual.</p><h2>Identidad, género y feminismo en el rock</h2><p><b>—¿Te sentiste alguna vez ese macho rockero o una señora que canta punk? </b></p><p>—Yo estoy gorda y confundida, digo siempre. Me considero completamente ambiguo. Fui criado por mujeres, así que no tengo nada de macho rockero, nada de fálico, nada de winner, sino que soy bastante antihéroe. Incluso “gorde”.</p><p><b>—¿En ese mundo machista, sentiste que eras diferente, que no encajabas? </b></p><p>—Nunca me importó. Mis héroes cuando era chico eran todos antihéroes, gente underground, de culto, de fanzines, de revistas en blanco y negro, para pocos, para entendidos. A mí de chico me gustaba gente como Joy Division o Velvet Underground, que eran perdedores y después se hicieron referentes.</p><p><b>—¿Qué lugar tuvo el feminismo en la banda? </b></p><p>—<b>Los Massacre nos asumimos absolutamente matriarcales</b>, dependientes de la mirada y del criterio femenino en la figura de <b>Tori</b>. Siempre alguna productora, alguna chica de prensa, alguna diseñadora. Siempre fuimos muy mixtos y te diría, matriarcales. Dependemos mucho de Tori.</p><p><b>—¿Cómo viviste la relación del feminismo con los varones en la música? </b></p><p>—Una de las cosas en las que fuimos vanguardistas es en ser feministas, cosa que hoy se puede decir. Hace unos años el feminismo más radicalizado no quería que los hombres digamos que somos feministas, no querían que los hombres participen. Ahora se entendió que para ganar una guerra necesitás soldados, no importa de qué club sean. Nosotros de chicos militábamos en el anarcopunk, y uno de los ingredientes del anarcopunk era el feminismo, los derechos de género, los derechos humanos, los derechos animales…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/73NDOFSADNAYLNYX6FQLHCXYH4.jpg?auth=bd2cbdf9acd6e71971e6dbc0e3d370efad09e6d0db4a157e8c539ac2aa62795e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“El mío es un expediente under y border también”, admitió Walas a Rulo. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Trayectoria musical: inicios, Masacre y evolución artística</h2><p>Desde su adolescencia, Walas eligió el camino de lo diferente. Mientras la mayoría jugaba al fútbol en la Argentina del Mundial 78, él se volcaba al skate, una práctica individual y minoritaria por entonces. “Era distinto en el colegio, en todos lados. No funcionaba en equipo. Lo colectivo lo hice recién cuando formé una banda, en su momento <b>Masacre Palestina</b>, y ahí sí necesité de coequipers”, recordó sobre la génesis del grupo.</p><p>En los primeros años de la banda, Walas no ocupaba el rol de cantante. Tocaba la guitarra y fue recién después de un tiempo que se animó a tomar el micrófono. Su vínculo con Tori, su pareja y mánager, marcó un antes y un después tanto en su vida personal como artística: “Primero fuimos novios, después convivimos y nos casamos. Recuerdo que la boda fue monumental, vinieron muchas figuras de aquel momento”.</p><p>Uno de los hitos en la trayectoria de Massacre fue la grabación de dos discos en Londres durante los años 90. Esa experiencia le permitió sentirse lejos de los prejuicios y explorar su costado más glam desde la vestimenta y la actitud. “Me sentía libre de ir por la calle hecha una loca”, admitió.</p><p>Con el tiempo, su estética se volvió cada vez más llamativa y desafiante. <b>“Después me hice completamente glam. A pesar de estar gordo, me puse calzas de mujer. En una época usaba calzas de leopardo, rojas”,</b> recordó. Guantes, gorros, vinchas y sombreros forman parte de esa identidad que sigue reivindicando lo raro, lo freak y el espíritu punk.</p><h2>Economía personal, dinero y experiencias de supervivencia</h2><p><b>—¿Qué pasaba con el dinero en la época de los comienzos? </b></p><p>—Yo la verdad que no culpo a nadie porque nosotros éramos unos pendejos que no nos importaba nada. Poetas bohemios que no nos interesaba nada y dábamos lugar a que haya productores, managers y qué sé yo, que se llevaran la guita de las recaudaciones, mientras que nosotros en ese momento llenábamos todos los lugares. Tocábamos siempre en lugares para 500 personas. El Arlequines era un lugar en San Telmo donde entraban 500 personas y nosotros lo llenábamos hasta las re bolas. Nunca nos llevábamos un peso.</p><p><b>—¿Nunca te llamaba la atención que no cobraban lo que valía el show? </b></p><p>—Cemento entraban mil personas y nosotros lo llenábamos a las re bolas. Y yo me acuerdo que en ese momento era un pendejo de 20 años y <b>me quedaba contento si me daban para la cerveza, el taxi y el telo. </b>Y en algunos casos yo ni lo pagaba porque pateaba con un grupo de chicas que eran más grandes, eran azafatas y pagaban hasta ellas porque tenían buenos sueldos, buenos viáticos.</p><p><b>—¿Cómo te fue a lo largo de tu vida la relación con el dinero?</b></p><p>—En un momento entra Tori, mi mujer… la salvadora. Y entonces, a partir de la primera fecha que entra Tori, que me acuerdo que fue en la calle Corrientes, en un lugar que se llamaba Rojas, a partir de ese primer momento vimos una cosa que no habíamos visto nunca hasta el momento, que era plata. Termina el show, viene Tori al camarín y nosotros decimos: “¿Qué es esta novedad? ¿Qué es este factor que jamás existió y se llama dinero, plata?” (risas). Entonces sí, a partir de ahí sí laburamos, vivimos de esto, de la recaudación, de los derechos de autor, del merchandising …</p><p><b>—¿Tuviste momentos difíciles o de supervivencia? </b></p><p>—Yo no solo he dormido en la calle, sino que he dormido adentro de un auto, un Peugeot 504 y he dormido en la caja de un flete, en la caja mudancera de un flete. He dormido varias noches ahí adentro. Me han echado de mi casa… He sido lo que hoy se dice reciclador o cartonero en la crisis del 89 antes de la convertibilidad. Me dedicaba a ir por el barrio, juntar revistas y venderlas por kilo. Cuando no tenía un sope, no tenía laburo y todavía no veía un peso de la música.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G6TAW5PBJRAC3P37NMLCSAAFAY.jpg?auth=2e83d69d1ca4eafcb7fe62285f7eecf10221b3462652bf19502ff18e27c8b65e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La paternidad temprana y la transmisión del legado familiar, tanto musical como intelectual, influyeron en la construcción personal y profesional de Walas. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Paternidad, legado familiar y vínculos personales</h2><p><b>—Fuiste padre muy joven, ¿no? </b></p><p>—Sí, yo tenía 21 años y la mamá de Alan, 26. Para cualquiera que tenga 20, 21 años, a una mujer de 26 la ve a años luz. Con ella tuve un noviazgo y tuve a mi hijo, que hoy es un tatuador de los mejores de Buenos Aires.</p><p><b>—¿Te costó asumir el rol de padre? </b></p><p>—Yo era muy chico y entonces no tenía muchas ganas de ser padre. En mi caso se repitió un poco la historia de mi propio padre ausente. Por suerte hubo una abuela presente que me ayudó con Alan.</p><p><b>—¿Y tu papá sentís que tu padre te dejó un legado? </b></p><p>—No me dio por lo pronto figura masculina y encima tampoco tenía tíos que me llevaran a la cancha y ese tipo de cosas. Pero mi padre era un músico y quizá me enseñó la pasión por la música. Desde chico me mostró que había una guitarra, un piano. Y después mi vieja me mostró la intelectualidad. Mi vieja era una intelectual que vivía entre libros. Mi casa estaba llena de libros…</p><h2>Creencias, miedos y conspiraciones</h2><p>El costado más excéntrico de Walas se manifiesta en sus intereses por lo desconocido y lo paranormal. Reconoce que le fascinan los fenómenos extraterrenales y las teorías conspirativas, aunque a veces le generan temor. “Debajo del Uritorco tenemos la ciudad de Erks, que es una ciudad milenaria”, aseguroó. Según su visión, Erks es “extradimensional, está como en otro plano dimensional” y forma parte de una serie de lugares prohibidos o desconocidos como Lemuria o la Atlántida.</p><p>Estas creencias conviven con una autopercepción de necesitar algo en qué creer. “Necesito creer”, afirmó, aunque también reconoce que cuando el tema se vuelve muy conspirativo, se aleja por un tiempo. Para él, la existencia de civilizaciones anteriores y ocultas, tanto bajo tierra como bajo el mar, es motivo de asombro y reflexión.</p><h2>El juego de preguntas rápidas</h2><p><b>—¿Andar en skate o cantar? </b></p><p>—Cantar.</p><p><b>—¿Mate o birra? </b></p><p>—Mate.</p><p><b>—¿Cemento o Luna Park? </b></p><p>—Luna Park.</p><p><b>—¿Tori mánager o Tori pareja? </b></p><p>—Tori pareja.</p><p><b>—¿Pizza fría o comida gourmet? </b></p><p>—Comida gourmet.</p><p><b>—¿Botas o zapatillas? </b></p><p>—Botas.</p><p><b>—¿Terapia o pogo? </b></p><p>—Terapia.</p><p><b>—¿Perros o gatos? </b></p><p>—Gatos.</p><p><b>—¿Compañero favorito de MasterChef? </b></p><p>—Andy Chango.</p><p><b>—¿Un recital lleno o un tema perfecto? </b></p><p>—Un tema perfecto, un temazo.</p><p><b>—¿El mejor piropo que te dijeron? </b></p><p>—Estratósferico.</p><p><b>—¿El insulto más creativo que te tiraron? </b></p><p>—El insulto más creativo es el mismo que me digo yo: gorda.</p><p><b>—¿Provocar o pasar desapercibido? </b></p><p>—Provocar.</p><p><b>—¿Corazón o cabeza? </b></p><p>—Cabeza.</p><p><b>—¿Verdad brutal o mentira piadosa? </b></p><p>—Mentira piadosa.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KC6OHUL4GBBBTDUIV2M36MUTKY.png?auth=c5600d54d26d6b979c586c11f63d0ff0e125045ce01a866ef0f06ccce3985c2e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Walas con Rulo en Desencritpados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mauro Giallombardo: “la energía” que sintió tras el accidente, su historia de resiliencia y por qué su pareja “es un diamante”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/10/mauro-giallombardo-la-energia-que-sintio-tras-el-accidente-su-historia-de-resiliencia-y-por-que-su-pareja-es-un-diamante/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/10/mauro-giallombardo-la-energia-que-sintio-tras-el-accidente-su-historia-de-resiliencia-y-por-que-su-pareja-es-un-diamante/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el ex piloto de Turismo Carretera y Top Race recordó el terrible accidente que sufrió en 2017 y que le demandó una larga recuperación. La “energía” que sintió luego de lo ocurrido y a qué se dedica actualmente]]></description><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 04:37:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Mauro Giallombardo</b> nació en 1989, en Quilmes, pero su familia se afincó en Bernal. Cómo la mayoría de los chicos que se dedicaron al automovilismo, se subió con apenas seis años a un karting. Cuatro años más tarde, ya era campeón argentino.</p><p>Luego hizo <b>“todas las inferiores”</b>, como él mismo recordó más de una vez. En 2007, <i>La Rana</i> -como se lo conoce en el mundo del automovilismo- debutó en el TC Mouras, logrando el título al año siguiente. En 2009 pegó el salto al TC Pista y en esta categoría compitió hasta 2011, logrando ese mismo año su objetivo: debutar en el TC. Allí se subió 13 veces al podio, ganó 11 series y tres finales. <b>Tras solo dos temporadas y con tan solo 22 años, en 2012 se consagró campeón del Turismo Carretera.</b></p><p>El 6 de diciembre de 2015, mientras competía en la Top Race V6, en Río Cuarto, <b>su auto se prendió fuego</b> y logró salir milagrosamente del coche, se tiró al piso y alcanzó a apagar las llamas que lo envolvían. Sufrió quemaduras de grado 1 en las manos y en una rodilla, y de grado 2 en el rostro. En 2016, la difusión de un video íntimo de Giallombardo provocó una gran polémica y le trajo todo tipo de problemas, incluso en su proyección internacional como piloto. En agosto de 2017, el joven piloto <b>protagonizó un grave accidente en la Ruta 40</b>, cuando viajaba desde San Martín de los Andes a Bariloche. Al volante de un Volskwagen Surán rojo, <b>Giallombardo impactó de frente contra un ómnibus que hacía la ruta contraria</b>. Mauro fue internado en grave estado y fue sometido a una cirugía en el cráneo de urgencia. Entre otras cosas, sufrió una luxación de cadera con fractura de ceja cotiloidea. Tras una larga recuperación, logró salir adelante y recuperarse. Esta su historia, una historia de resiliencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VTAUJGH73FEZHNGNWFNSDCP3I4.jpg?auth=490f93c138ea4fde3d0baabc4d637dc3b42de25561e42891a9284e7bcd8f2344&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Mauro Giallombardo contó cómo logró salir adelante tras el violento accidente que sufrió en 2017 (Foto Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-Hay mucha gente que no conoce tu historia, contame, ¿cómo fue el accidente, dónde fue, qué estabas haciendo? Lo que recuerdes...</b></i></p><p>-<b>Del accidente no me acuerdo nada</b>. Tuve como un blanco en mi vida de un mes y medio desde que pasó. Sí tengo pequeños flashes de cuando me estaba por subir al avión, aunque no tengo muy claro si es el momento de subirme al avión ese día o la semana anterior, cuando me lo cancelaron. Me acuerdo haber estado en Ezeiza.</p><p><i><b>-¿Vos ibas al sur? ¿Qué ibas a hacer?</b></i></p><p>-Iba a esquiar. Yo amaba esquiar. Yo amo el automovilismo, soy deportista, bah, fui deportista, en automovilismo. Me desarrollé en el automovilismo simplemente porque era lo único que podía hacer y que podía ganar (risas). No era el mejor, sentía que era bueno y que podía competir al mejor nivel. Arranqué, como todos los pibitos, jugando a la pelota. Era malo, choto para jugar a la pelota. Jugué al básquet en el barrio, también malo. Todo lo que hice, no arrancaba. Hasta a judo me mandaron. <b>Pero me dieron un karting a los seis años y a los diez salí campeón argentino. Entonces dije “es por acá” y acá me quedé y estuve ahí. </b></p><p><i><b>-Y volviendo a aquel día, te fuiste a esquiar, para divertirte.</b></i></p><p>-Hoy, viéndolo con el tiempo, me pregunto, “¿qué necesidad?, ¿no?“. Obviamente, yo le puedo echar la culpa al hielo, o decirte que tuve mala suerte, pero yo no creo en eso. No tenía la necesidad de estar forzando yo la cosas. Cuando me fui de viaje tenía cuatro días para esquiar, cuando se pudo ir a Bariloche, porque yo tenía que volver para las carreras. En ese momento corría en Turismo Carretera, en Top Race, que peleaba el campeonato con Agustín Canapino. También corría en Brasil, entonces no tenía tiempo para nada, tenía todos los fines de semana ocupado. Entonces, cuando tenía un hueco aprovechaba para irme a esquiar, a mi me gustaba,<b> siempre jugando al borde a romperme la cabeza. Y un día me lo rompí.</b> La primera semana se canceló el vuelo y decidí ir a la semana siguiente, que se pudo volar. Tenía tres días. Un día había tormenta de nieve y en vez de quedarte en el hotel divirtiéndome, pasándolo bien de otra manera...</p><p><i><b>- Ese día, en lugar de quedarte, porque había una tormenta terrible, fuiste igual.</b></i></p><p>-Estaba cerrado el cerro, no se podía ir a San Martín de los Andes... ¿qué hice yo?, porque la meta era esquiar. Agarré el auto, cargué las cosas con algún otro amigo que también tenía, bastante inconsciente, porque también <b>estuve rodeado de personas que no me dijeron “no Mau, esto es una pavada, no te podés ir a esquiar a Bariloche por tres días”.</b> De San Martín de los Andes a Bariloche había un tramo. Estaba nevando, no se podía andar en la ruta. No infringí ninguna ley, choqué con todas las medidas de seguridad, pero me patinó el auto y le pegué. Creo que de hecho podemos decir que estamos todos vivos porque venía manejando yo <i>(NdR: iba con tres acompañantes)</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BXD73HNX4VDQFCMIMXQSR4HQH4.jpg?auth=74765592e1e0f4966d380ce708236bf5776254fe994fa2f3c315240a9514accf&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Mauro está en pareja con Mica, a quien conoció a través de una aplicación (Foto Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-Hiciste todo lo que había que hacer desde las medidas de seguridad, conociéndolas todas, ahora, fue un accidente.</b></i></p><p>-Choqué manejando. Si me preguntás que es lo más seguro que sabía hacer, era manejar. Ese día decidí irme de San Martín de los Andes a Bariloche, pero me quedé en Villa La Angostura, no llegué nunca. <b>Fue ese capricho de querer hacer las cosas como vos decís y que el destino te marca y te dice “no vayas, no vayas” y vos vas a ir igual...</b></p><p><i><b>-Me contabas que no te acordás de nada, apenas flashes...</b></i></p><p>-Nada, cero. No tengo ni noción donde estuve, en que hotel me hospedé, no me acuerdo de nada.</p><p><i><b>-¿Cuándo es el día o cuánto tiempo paso hasta que dijiste “bueno, acá estoy acá de vuelta”?</b></i></p><p>-Lo primero que me acuerdo es yéndome del Hospital Austral, donde estuve internado, porque mi hermano se había recibido de médico anestesiólogo y estaba entrando en la residencia. <b>Ahí me abrieron la tapa del cráneo, literal, como las dos puertas del auto. Para que el cerebro se puede inflamar y después comprimir sin tener presión de la parte ósea del cráneo contra el cerebro.</b> Después tengo el recuerdo de la ambulancia trasladándome. En la ambulancia reconocí al tiempo el lugar, por la cantidad de lomas de burro. Tengo ese recuerdo, de mirar el techo azul de la ambulancia. Recuerdo ir saltando por las lomas de burro y que me dolía la espalda. Pensaba “estoy bien, pero algo pasó acá”. En ese momento no podía hablar, estuve cuatro meses sin hablar. Todo el mundo pensó que había quedado afásico. Estuve atendido en los mejores lugares y conocí un montón de casos. Estuve primero en el Austral y después en el Hospital Fleni. Igual no se arregla solo con eso. <b>Hay cosas que no se pueden explicar, son cosas que me pasan después del accidente, de la energía...no es que soy Dalai Lama, yo soy el mismo tipo que era siempre, pero hay cosas...yo entiendo que Dios existe...</b></p><p><i><b>-¿Crees que Dios es esa energía? </b></i></p><p>-Sí. Yo soy católico, no practicante, pero creo mucho en la energía. <b>Y algo de allá arriba me dijo que me tenía que quedar. </b>Una de las cosas que te puedo describir, no si es real o es algo, como dijo Víctor Sueiro, que había visto una luz. Yo no vi nada de eso, pero sí recuerdo, no sé si es un recuerdo de antes de despertarme o no, pero lo puedo describir perfectamente. <b>Me acuerdo de un coso todo negro, en un cuarto todo negro y lo único que tenía era una voz de ultratumba que me dijo “¿qué elegís? y yo le dije que elegía vivir... Sentí eso, que había algo que me dejó acá, no se por qué.</b></p><p><i><b>-Te pasó algo durísimo, pero vos decidiste seguir. ¿Hoy cómo seguís?</b></i></p><p>-Mi vida está llena de cosas. Me pasó de todo en mi vida, antes del accidente también tuve cosas súper delicadas. <b>Perdí la posibilidad de seguir extendiendo mi carrera deportiva en el exterior por un video porno que me grabé cuando era pendejo, fue una chiquilinada.</b> Perdí mi carrera deportiva en Brasil. Fue una pelotudez, que debería haber quedado adentro de cuatro paredes, con un amigo -ex amigo-, pero salió y me mató sobre todo a mí, que estaba en el auge de mi carrera. Estaba corriendo en el exterior, estaba corriendo acá en Argentina, con muchas marcas que me dejaron de auspiciar. <b>Eso fue el principio del caos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWMMJK2PY5BCHFLIDKWMNXY4LA.jpg?auth=d7cd47bba0cc81b2b7ddbeb98d59173d559f0e5bdfd2a37bc3953292cef3048f&smart=true&width=5796&height=4020" alt="Mauro se consagró campeón del Turismo Carretera con apenas 22 años (Foto Maximiliano Luna)" height="4020" width="5796"/><p><i><b>-¿Y hoy cómo es tu día a día?</b></i></p><p>-No tengo que explicarle nada a nadie. No tengo jefe. Hago lo que puedo. La verdad es que ya se acabó la vida de estrellato, la plata.<b> Tengo que arreglármelas como puedo. </b>Vendo autos, vendo autopartes. Sigo ligado al automovilismo. Vendí mi equipo hace un par de meses, en diciembre del año pasado. Lo tiene Emiliano Spataro ahora, porque tampoco es lo mío, ¿viste? Me estaba volviendo loco con eso, porque una cosa es ser cantante y tocar la guitarra y otra cosa es armar el escenario, armar un show, todo. Nada que ver. Pero bueno, de todo lo que me pasó en la vida, siempre salí adelante. El tema del video porno fue un golpe durísimo, psicológicamente para mí fue muy duro. Me bajó mucho la moral y tenía que salir adelante. Al año siguiente estaba peleando el campeonato del Top Race con Agustín Canapino, aunque primero <b>me prendí fuego con el auto de carrera</b>... Canapino es alguien que va camino a ser el mejor de la historia. Agustín defiende a Chevrolet y yo toda la vida defendí a Ford. Cuando nosotros arrancamos, yo iba a tratar de ser el reemplazante del <i>Gurí </i>Martínez, que era en ese momento el ídolo, y él de Guillermo Ortelli. Creo que Agustín los va a superar y quedará como uno de los más grandes de la historia.</p><p><i><b>-¿Qué otras cosas viviste después del accidente?</b></i></p><p>-Me enamoré por primera vez en mi vida. Me enamoré de la hija de un paciente. Le propuse casamiento en un programa de televisión. Después vino la pandemia. Parecía joda. Mis amigos me cargaban, me decían “hermano, hiciste la pandemia, vos que sos una rata, para no hacer el casamiento” (risas). Al final no nos casamos, después la relación se fue desgastando. Me separé. Conocí otra persona. <b>Y ahora apareció Mica, la conocí por las aplicaciones. Te soy sincero, yo fui a buscar otra cosa, pero saqué un diamante. </b>Esto demuestra que en la vida no se puede programar nada, la vida es vivir, sin joder a nadie, pero tenés que hacer lo que quieras. Mica para mí es un ejemplo, la adoro, es buena mina. Me ayuda, la ayudo. Trabaja profesional, es terapista ocupacional. En la vida te puede llegar lo que sea: el amor, la plata, la guita, vos lo que tenés que hacer es surfear, surfear la ola. Yo hice mil cagadas, así que no soy ejemplo de nada, pero la clave es que vos tenés una tablita y tenés que saber que un día te puede venir un tsunami y otro día te puede venir otra cosa. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TDLNFCOM3VBSNP7GWUT3V7CLM4.png?auth=c2aea4a2643b813b42a7a0e6355a5b320f7c9698b095fe89582574478b011686&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Performance M y 02822 comparten un momento ameno en el programa 'Citados', sentados junto a un futbolín y una réplica del trofeo de la Copa del Mundo.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Luis Majul: “Milei es una persona distinta a cualquier otro presidente que haya tenido la Argentina”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/luis-majul-milei-es-una-persona-distinta-a-cualquier-otro-presidente-que-haya-tenido-la-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/luis-majul-milei-es-una-persona-distinta-a-cualquier-otro-presidente-que-haya-tenido-la-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista y conductor estrenará en la noche del domingo 8 de marzo la temporada número 27 de su programa "La Cornisa". En esta entrevista íntima, enseña la trama de sus vínculos intrafamiliares, ensaya una lectura del panorama político del país y recuerda hitos de su trayectoria periodística, como la vez en que César Menotti se enojó por un título]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 10:48:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“A mí me apasiona lo que pasa. Lo siento en las vísceras y me apasiona, <b>por momentos me satura, me intoxica, y por momentos me genera mucha dopamina</b>, adrenalina tratar de comprender qué es lo que está pasando tratando, tratar de interpretar, separar lo descriptivo de la opinión. Salir o entrar en la grieta todo el tiempo, la grieta o las sucesivas grietas que hay alrededor de una grieta madre, que sería ideológica”. Lo firma Luis Majul, en las vísperas de otro comienzo, otro lanzamiento, otra primera vez. Será el estreno de la temporada número 27 de La Cornisa. Durante su tiempo en pantalla, pasaron ocho presidentes. Él migró por tres canales: de <i>Canal 7</i> pasó a <i>América TV</i>, donde permaneció 18 años, y que desde 2020 el programa se emite por <i>La Nación+</i>.</p><p>Javier Milei, Cristina Kirchner, oficialismo, oposición, paternidad, feminismo, periodismo, profesión, ideologías, política internacional. Majul habla de todo: de la influencia de sus hijos en su razonamiento, de los debates intergeneracionales, de los dilemas éticos en la profesión, de las entrevistas condicionadas y de los límites de los reportajes, de la primera versión del Majul periodista y del Majul empresario. Pero antes, ¿qué le provoca placer hoy? “Laburar como laburo. Poder organizar mi cabeza. Hacer cosas y tratar de entender el sentido de por qué hago las cosas. Yo considero, a esta altura de mi vida, que la gente que hace las cosas buscando dinero exclusivamente… no voy a decir que soy un altruista porque a mí me importa, pero si uno va primero por eso no sé si la pasa bien. Buscar las cosas que te mueven, que las cosas tengan sentido, eso sí me hace feliz. Luego, yo te podría repetir:<b> cada vez que los veo a mis hijos, estoy tranquilo, con mi mujer, con mis amigos</b>. Y estoy compartiendo cosas, no me gusta la palabra real, creo que se está sobre utilizando la palabra orgánico y algunas otras palabras ¿no? Que prefiero no usarlas porque se están sobre utilizando. Esas cosas me ponen pero muy bien, porque yo siento que me hacen sentir bien viste. Lo siento en el cuerpo”.</p><p><b>—Fin de semana, asado en casa con tu mujer, con tus hijos, con alguna pareja de amigos, guerra. Bombardeos en el mundo. Comunicados en Argentina.</b></p><p>—Primera comunicación con la gente que estoy compartiendo es la estoy pasando bien con ustedes, estoy disfrutando este momento, lamento tener que irme intempestivamente por algo que urge y que tiene que ver con cosas que me gustan y que forman parte de mi trabajo. Ponele que esta explicación, que la hago con detalle, metodológica, a veces no la haga. Bueno, yo muchas veces no hice esta explicación y lo di por sentado. No lo recomiendo. Creo que hay que detenerse y explicar por qué uno hace lo que hace. Lo que no significa que te comprendan automáticamente. Pero yo hoy, ayer decía chau y dejaba a todo el mundo patas para arriba. No todo el mundo porque tampoco el mundo gira alrededor mío, ese es otro gran aprendizaje eh. Quizás para algunos no sea tan importante también que me pare de la mesa y me vaya porque están viviendo su vida y está bien eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CS7SRB2LHFE3BOHT22KDMN5NVM.jpg?auth=7aed7328f1872f70e260f896f48d3c26a0560d246ee318d7b46b083ff259ef54&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Majul reflexiona sobre el rol del periodismo, el desafío de separar opinión, datos y la búsqueda de sentido en su trabajo" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Qué te llevó a ese aprendizaje, de qué vino?</b></p><p>—Yo siento que los años. Tener vínculos reales con personas reales. </p><p><b>—¿Algo de la paternidad? </b></p><p>—Sí bueno, sí. Nuestra generación creció con mucho cliché, el padre presente, el padre ausente, la madre ausente, el padre presente, el tiempo de calidad… Si en el fondo uno sabe que hace lo que puede y respetando su deseo y no lastimando a los demás va a estar bien eso también. Estoy cansado de escuchar declaraciones del tipo “estoy arrepentido de no haberle dado a mis hijos, y a mis hijas, y a mi familia, todo el tiempo que le tuve que haber dado”. Yo la verdad que no estoy arrepentido. Yo siempre estuve en el lugar, la mayoría de las veces me pude haber equivocado, estuve en el lugar y en el tiempo y en el momento donde tenía que estar. Probablemente le haya hecho doler a alguien por eso o quizás me lo reclamen. A veces hablamos de cosas con mis hijos y mi mujer, y de repente viene un pase de factura pero de cosas que yo ni siquiera me hubiera imaginado. O cómo vivieron mis hijos un momento en el que yo creí que era Superman y Batman todo junto y se las hice pasar recontra mal. Y al mismo tiempo me encuentro recordando cosas que mis hijos, o mujer o mis amigos, vivieron de manera diferente. Y eso no sé si es sabiduría pero es comprender el entorno que tenés alrededor. Cuando mi hijo o mi hija vieron algo que yo hice hace muchos años de una manera, en la que yo veía distinto, y mejor, o donde yo siempre me perdonaba y a ellos les hacía ruido, lo importante es conversarlo. No comprar “al final de la vida es la vida como la sienten, la viven ellos, y el final de la vida como la siento y la vivo yo”. Yo no dejo de ser yo por más que ame a las personas con las que estoy. Y en el laburo tampoco.</p><p><b>—¿Pero te encontraste pidiéndoles perdón a tus hijos? </b></p><p>—La palabra perdón me parece demasiado religiosa. Pedirles disculpas por alguna cosa, por algún dolor que yo les haya infligido, sí, sí. Aunque podemos conversar por qué lo vivió de esa manera. Es un ejercicio bastante complejo y bueno te diría porque si vos no sos un energúmeno y tenés algo de sensibilidad hay un punto que es el punto clave, donde vos te ponés en el lugar del otro. Pero todo en el lugar del otro eh. </p><p><b>—¿Te analizás? </b></p><p>—Sí claro. Casi toda mi vida me psicoanalicé pero ahora lo estoy haciendo una vez por semana y con un ejercicio, un intercambio muy lindo, muy emocional. Durante mucho tiempo fui paciente de psiquiatras o psicoanalistas que abrazaban métodos que eran muy buenos para la época pero que siempre eran un tanto distantes, ¿no? El vínculo médico-paciente tenía demasiadas barreras. </p><p><b>—Sí, el que no te decía una palabra. </b></p><p>—Sí, sí. Ahora no es que estamos a los besos, que somos amigos, pero compartimos emociones y a mí también me importa estar con una persona que está muy atenta a la conversación que tenemos.</p><p><b>—¿Hay alguna persona que logra con vos lo que ella quiera?</b></p><p>—Un montón. Un montón. Depende de cómo me agarres. Sí.</p><p><b>—¿Quiénes? </b></p><p>—Todos. Los que laburan conmigo y me conocen saben. Yo entiendo que saben, ¿no? Depende también el día que tengan ellos.</p><p><b>—¿Te bancás que la gente que trabaja con vos no esté de acuerdo tal vez? </b></p><p>—Mucho. Voy a ser más sincero todavía. Argumentame, convenceme. Porque muy probablemente en el lugar donde estoy, en los proyectos que estamos compartiendo, y en los proyectos futuros que vamos a hacer, es muy probable que como yo los impulso, ya haya pensado muchas de las cosas que vos me proponés y la manera. Entonces yo te voy a escuchar y no es que tenga la última palabra, pero yo sé a dónde quiero ir. Puedo fracasar. Si vos opinás otra cosa o me querés llevar por un camino diferente… Viste como las aplicaciones que te llevan para un lado, para el otro, yo confío en una aplicación. Tengo mucha confianza en una aplicación que es la mía. No soy el dueño de la verdad. Si vos me querés llevar por otro lado tenés que tomarte un tiempo para convencerme y decirme por qué.</p><p><b>—¿Tu hija te convence?</b></p><p>—Sí, sí. Porque es una gran profesional, está muy bien preparada. Es médica. Le faltan unas materias para recibirse de psiquiatra y me sorprende mucho el análisis. Yo la respeto mucho cuando hablamos de salud mental y la respeto todavía más cuando hablamos de vínculos y emociones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5HZKFBDQNBAM7PRLWA7C5CUXZI.jpg?auth=0a29394ffdfe051cc787da114acebc7365c5fefcb52f240354529be3e9d7e2cc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La influencia de la paternidad, los vínculos familiares y las conversaciones con sus hijos marcan la evolución personal de Luis Majul" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿En qué sentís que te hizo cambiar de opinión Victoria? </b></p><p>—Hay un momento en la vida en el que nuestros hijos crecen mucho más rápido y mucho mejor que nosotros en la misma etapa de la vida. Tanto Victoria como Octavio, su crecimiento intelectual, emocional y personal probablemente sea mejor que el de mi mujer no, que mi mujer hable por ella, yo hablo por mí, que el mío seguro. Están pasando por distintos momentos de la vida. Tienen diferentes sueños. Y además lidian en un mundo que en términos reales es mucho más difícil que el mundo con el que lidiábamos nosotros a su edad.</p><p><b>—Octavio alguna vez dijo que en privado sos un cago de risa y que en la tele actuás. </b></p><p>—Bueno, es una linda manera que tiene de decirlo. Es una manera linda y cariñosa. Está bien, puedo compartir la idea. Que actúo, a ver, ¿qué tipo de actuación? Yo creo que todos en la vida actuamos.</p><p><b>—En realidad dijo en la tele lo que mejor hacés es actuar. Yo te lo quise suavizar.</b></p><p>—No, no, no lo suavices, está bien. Todos actuamos en todo momento. Vos ahora le estás poniendo algunos tips a tu actuación. Ahora estoy actuando a que estoy haciendo un juego de roles, en este momento soy entrevistado. Dentro de un ratito voy a ir a presentar mi programa y me vas a ver de saco y corbata y con una cara diferente, porque depende el material que presente. En ese sentido hacemos un juego de roles. Ah no, porque ustedes no son periodistas, hacen show periodístico. También. También. Lo empezó a hacer, muchos lo hicieron, pero lo empezó a hacer Jorge Lanata y lo validó eso. Sí, actuamos. Sí, sí. Actuar para vivir diría, Baglietto creo que es.</p><p><b>—Piensan distinto ideológicamente</b></p><p>—Yo quisiera ver eso, no sé. Él busca las mismas cosas que busco yo. Y mi hija también busca las mismas cosas que busco yo. No le digo cómo tiene que vivir la vida a nadie. Sí una vez me encontré con una persona que hace política y estaba con toda su familia comiendo. Y me dijo “conocí a tu hijo Octavio, decile que venga que lo afilio”. Y yo le dije sí, está bien, pero conseguí el teléfono y llamalo vos. Es una persona grande, le digo. No es mi hijo, es Octavio Majul que escribió un libro que recomiendo, apasionante, leelo. Es cortito pero es muy reflexivo. Es músico. Es un montón de cosas. </p><p><b>—Hay un orgullo papá.</b></p><p>—No, no, no, hay un orgullo de una persona que hace y hace mucho. Y entonces yo miré a su familia, conocía a un hijo, a una hija, a otro hijo, los conocía. Y yo decía son todos iguales al papá. Y no me gustó lo que vi porque no tenía ni voz, ni voto. Prácticamente ni respiraba. Esperaba que hablara el padre para hablar ellos. Gente grande. Y dije sí, sí, llamalo vos. No le dije lo que pensaba en ese momento porque iba a generar un conflicto familiar y disparar un montón de cosas que no están buenas pero, a ver, no es que tampoco ande por la vida diciendo te recomiendo que tengas una familia donde todos piensen distinto y se caguen a trompadas. No. Pero si hay una base de amor dale, discutamos. Pero discutimos sobre todo, sobre el tipo de música. Nuestros hijos, los míos, crecieron escuchando muy buena música porque la mamá y el papá escuchaban muy buena música. Pero hoy discutimos sobre la calidad de la música y qué implica eso. Y mi hijo es músico y escucha también cuando nosotros hablamos cómo tiene que sonar alguien que canta, por ejemplo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VH26J7EZ7VCOHDO2MMQRJ5XDYU.jpg?auth=66db5889856cbbb11989ef35c3937fc720475b86bd33d136bb5661237490292c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El conductor resalta la importancia del debate intergeneracional y cómo sus hijos, médicos y politólogos, enriquecen su perspectiva" height="1080" width="1920"/><p><b>—Hablábamos de cómo Victoria te hizo cambiar algunos pensamientos. ¿Con qué tipo de cosas tuvo que ver eso? </b></p><p>—Con el crecimiento de ella y mi propia evolución. </p><p><b>—Algo que me pasa con algunos hombres que hablo es que sus hijas mujeres los acercaron a cambiar algunas ideas vinculadas al feminismo. </b></p><p>—A ver, más que eso yo te diría si ella crece emocionalmente y tiene la evidencia científica como para un día contarme cuál es el comportamiento y la tendencia de una persona de determinada edad que vive determinados conflictos es mucho más rico que aprendiste feminismo con Victoria o aprendiste que mi hijo es doctor en ciencias políticas de la UBA. El primer doctorado en ciencias políticas de la UBA es de Octavio. Pero yo te mentiría si te dijera que, por supuesto que me enseña desde su perspectiva cosas de la política que yo no había visto nunca. Pero no es tampoco que… Esa idea de que aprendés de tus hijos, intercambiás mucho más. </p><p><b>—¿Se pelean por política? </b></p><p>—No. No. Cuando llega la época de elecciones se genera la reducción de los pensamientos, los gritos, la superficialidad con la que se discute por ahí te lleva a eso. Pero no, no, no. Sistemáticamente no, no, no.</p><p><b>—Sabés que Octavio algunas veces ha dicho cosas fuertes.</b></p><p>—Pero claro, pero es que las piensa y está bien. Las piensa y yo entiendo desde dónde las dice. Y también entiendo que están recortadas. También entiendo que hay diferentes etapas. Cómo yo voy a pretender que mis hijos o mis amigos, o la gente que me ama, de vez en cuando no esté enojada conmigo. Alguien agarró un micrófono en ese momento, pum, se enojó y está bien, ¿qué querés que le haga? Perdón, no hay ningún drama con eso.</p><p><b>—¿Tenés amigos kirchneristas?</b></p><p>—Tengo amigos kirchneristas. Sí. También está sobrevalorado cuántos amigos tenés. Yo tengo pocos amigos y tengo algunos amigos de los últimos años que los estoy empezando a revalorizar porque son de los últimos años que nos encontramos, porque tuvimos cuestiones en la vida vinculadas con la generación que nos hicieron encontrar, pero los tengo. Los tengo. No tengo todos amigos del palo. “Tiene que ser del palo, tiene que pensar como yo, tiene que medir como yo, pesar como yo y comer la misma comida que como yo”. No: gente diversa.</p><p><b>—¿Cómo calificás la gestión de Milei? </b></p><p>—A mí me parece que el presidente <b>Milei es una persona distinta a cualquier otro presidente de la Argentina. Real, convincente y determinado</b>. Para darte un ejemplo, el presidente que respondió fuertemente en el inicio de sesiones, en la apertura de sesiones, hay dos bibliotecas ¿no? Uno que ya lo tenía todo preparado porque arrancó con la idea de aplaudan los de la mitad, entonces les mojó la oreja e hizo que sucediera una seguidilla de chicanas. Y la otra es que él es así. Y yo te diría que se siente cómodo así. Yo tenía el discurso horas antes. En el discurso original, por lo menos en los discursos de Milei, están señaladas las partes que dicen aplausos por ejemplo. Está el texto y dice “pausa, aplausos”. Entonces se supone que él hace pausa y aplauden. De hecho lo hacía. Ahora, en la realidad empezaba a leer, interrumpía y se puteaba. Empezaba a leer, se interrumpía y se puteaba. A mí me cuesta pensar que eso estuviese armado. Entonces si vos me decís “¿ese es Milei?”. Ese es Milei. ¿Y sabés qué me gusta también? A ver, no me gusta, me parece que eso es su fortaleza, la determinación que tiene. Te voy a dar otro ejemplo. Yo discuto con periodistas, no discuto, pero pongo con el dato con periodistas, economistas, políticos, y digo che, la última cifra del INDEC dice que el desempleo, no es que hay pleno empleo eh, pero que el desempleo no creció si no que está bajando. Y Milei lo repite cada cinco minutos. Entonces, primero desando el camino, Milei repite eso cada cinco minutos. Después me voy a las cifras. Dice que está bajando. Y un montón de gente dice que el desempleo y la desocupación están subiendo. ¿Sabés lo que hubiera hecho Macri en su gobierno? “No nos creen”. Y se hubiera quedado tranquilito y calladito. No hagamos más ruido. Nosotros sigamos por nuestro camino. Y se lo comieron en su propia moderación y en su propia elegancia. ¿Sabés cuál es el único antecedente de un presidente al que mientras hacían la apertura de sesiones le respondían y lo chicaneaban? Mauricio Macri. ¿Sabés cuándo fue? No me acuerdo si hace dos o tres años. ¿Sabés qué dijo Macri, palabras más, palabras menos? Eso que están haciendo habla más de ustedes que de mí, y ahí terminó y siguió con el discurso.</p><p><b>—¿Te gusta más esto que vemos?</b></p><p>—No, no me importa. A ver, yo no concibo la vida en términos de like, te gusta o no te gusta. Yo te digo lo que sucede. Entonces, <b>al Macri moderado se lo comieron en cucharita. A Milei determinado él defiende</b>.</p><p><b>—A él sí le importan los likes. </b></p><p>—A mí también. Obviamente en términos de redes y todo eso me importa. No en la cosa personal, sobre todo en mis medios. Pero no es like o no like, es la determinación también es importante. Hay un ecosistema que te dice que la desocupación está en alza, y no sucede eso. Claro, vos ves los 920 empleados de Fate y decís che, es imposible no darse cuenta de eso. Pero eso es una parte de un todo. Y el todo es diferente a cómo lo presentan. ¿Sos oficialista Majul? No, trabajo con datos. Me entendés, ¿no?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G3LWBNYKCBFOZCF62K32YGBLSQ.jpg?auth=4cf960f6605c0ef6b227eb118084047c93e4dab1f84b120c04224330207fb524&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La visión de Majul sobre Javier Milei lo describe como un presidente determinado que marca diferencias con sus antecesores" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Te molesta cuando dicen que sos oficialista, que sos cercano al presidente? </b></p><p>—No, no, yo siempre he tenido vínculos periodísticos con casi todos los presidentes porque un presidente es la principal fuente de información.</p><p><b>—Te lo cambio entonces. ¿Te molesta cuando dicen que lo bancás demasiado al presidente? </b></p><p>—No, yo no banco a nadie. Yo me banco a mi familia, a mis amigos y a la gente que quiero. Y no me molesta, que digan lo que quieran, qué sé yo. El otro día apareció en un programa que yo digo que es la versión berreta de <i>678</i> que se llama 11, 11, se llama 11, 11 por la dirección de San José de Cristina. Y apareció un chiquito, un influencer. Le mando saludos. Creo que se llama Yamil. Bueno, y entonces hace su presentación, dice yo no sé si me va a ir bien pero estoy acá por este, y empieza a nombrar periodistas, Trebucq, bueno, unos cuantos, me nombra a mí, como su razón de ser. Y yo le dije, le contesté porque no puedo llamarlo porque no tenía ganas, le dije che, no, te va a ir mal. Si vos empezas a comunicar así te va a ir mal. Vos tenés que comunicar desde tus ideas, no por oposición a otro. Y respondiendo a tu pregunta, me importa nada qué digan. No me importa.</p><p><b>—¿La posición del presidente de enfrentar a un cierto sector del periodismo o a ciertos periodistas?</b></p><p>—A mí no me gustan ni los insultos ni los adjetivos. Ni en el presidente ni en nadie. A veces yo mismo me encuentro adjetivando e insultando y tampoco me gusta en mí.</p><p><b>—¿Está bien vincularse así con la prensa desde un gobierno?</b></p><p>—No. No está bien.<b> No me gusta cómo se vincula el presidente con la prensa</b>. </p><p><b>—¿Es un momento raro para ser periodista?</b></p><p>—Apasionante me parece a mí. Para ser periodista es apasionante. Somos puestos en cuestión y eso es muy desafiante. La inteligencia artificial puede hacer cosas iguales o mejores que las que hacemos nosotros. Eso es… A mí cuando me preguntás, ¿qué te gusta? A mí me gusta, es desafiante. </p><p><b>—¿La política internacional te gusta?</b></p><p>—Me gusta. No soy un experto y entonces soy muy cuidadoso en decir o hacer cualquier cosa que no forme parte de lo que yo puedo comprender. Me gusta. Me gusta todo, yo soy periodista, soy curioso. A ver, ¿qué me gusta? Hoy le pregunté a Andrés Repetto, ¿qué me mueve? Necesito saber cómo, qué tipo de inteligencia y precisión tienen Israel y Estados Unidos, como para decir yo quiero apuntarle a este tipo, sé que va a estar a esta hora. Le apunta y le pega viste. Se acabaron las guerras convencionales. Porque es con un nivel de precisión. A ver, te apuntan con un misil desde no sé cuántos miles de kilómetros, se acabó el cuento. Eso a mí me impresiona sobremanera. Y no es algo que es ajeno a la política internacional. ¿Qué me impresiona sobremanera? Que un día Trump se levanta, vienen un par de asesores y le dicen “mirá, si vos arreglás con Delcy Rodríguez, lo sacás de una oreja a Maduro, abajo más o menos lo arreglamos y después podemos hacer lo mismo con Cuba y si nos sale bien por ahí hacemos lo mismo con Irán”. Desde mi mirada clásica no me entra en la cabeza eso pero sabés qué Tatiana, está sucediendo. Sucede y es real. </p><p><b>—Está sucediendo y no es un partido de TEG.</b></p><p>—Exactamente.</p><p><b>—¿Y la posición que Argentina está tomando frente a todos estos sucesos en el mundo? </b></p><p>—A mí <b>me gusta la idea de que el acuerdo y el alineamiento con Estados Unidos, Israel y otras potencias cercanas sea una política de Estado y no dependa de la relación entre un presidente y otro</b>. Eso sí yo lo comprendo. Lo dijo el presidente en su discurso y está bien que exceda el vínculo o las elecciones que puedan ganar o perder Milei o los Estados Unidos. Porque para mí hay una discusión profunda que es el sistema democrático y Occidente y a las puertas del sistema democrático lo están golpeando dictaduras autoritarias y sangrientas como las que nosotros conocemos como la de Irán por ejemplo.</p><p><b>—Volvió Nahuel Gallo. ¿Qué te pasa con esas noticias? </b></p><p>—Me conmueven. Me gusta. Yo estaba pensando… porque hay una carrera de aprovechamiento político a ver quién se adjudica. Muchos de nosotros hablamos con la mujer de Nahuel Gallo cuando no era noticia ni daba rating ni a nadie le interesaba. Ese tipo de cosas también contribuyeron. Puede ser el avión que siempre usa el Chiqui Tapia. También. En ese sentido si es así, o porque como dice el gobierno che, como es medio chavista y es amigo de los chavistas, los chavistas le quisieron mojar la oreja al gobierno. Por lo que sea. El primer dato concreto es que volvió Nahuel Gallo. La foto y el video es el papá abrazando a su hijo y el hijo. Eso es. Todo lo demás es… </p><p><b>—Es análisis posterior. </b></p><p>—Es análisis posterior pero… ¿vos creés que lo va a hacer mejor persona a Tapia eso o a Nakis o los que estuvieron ahí? No.</p><p><b>—No cambia ni un centímetro de la investigación judicial que está sucediendo. </b></p><p>—Para mí no. Al contrario. Yo creo que en la Argentina hay de todo, hay fiscales, jueces entongados, y hay otros que no les importa nada. El doctor Amarante cuando le denegaba su viaje a Venezuela no lo hizo sabiendo que iban a traer a Nahuel Gallo, lo hizo con argumentos muy concretos y técnicamente impecable. Yo no lo conozco, no hablé nunca con Diego Amarante. Le damos like viste. Like, like. </p><p><b>—¿Qué pasa con el kirchnerismo?</b></p><p>—Está un poquito disgregado, desintegrado, confundido y hoy no es alternativa. Eso pasa.</p><p><b>—¿Cristina sigue siendo importante en el mapa político de la Argentina?</b></p><p>—Sí, sí, tiene una base de intención de voto y cierta religiosidad que todavía la hace preponderante. Sí, sí. Este es el problema que tiene Kicillof. El otro problema es que no tiene una propuesta alternativa. <b>A este gobierno le podés entrar por donde quieras. ¿Críticas? Elegí diez y yo te elijo veinte más. Pero no hay un proyecto alternativo</b>. Entonces ese es el problema que tiene el kirchnerismo. Y además estuvo 16 de los últimos 20 años. Desastres hizo. El último gobierno kirchnerista, todas sus expresiones, porque eran todos juntos, era la unidad de la unidad de la unidad, Alberto, Cristina, Massa, el kirchnerismo, La Cámpora, Grabois, todos juntos. Todos, todos, todos juntos fue el peor gobierno de la historia. No se salvó ni uno ahí. Me parece que va a tardar un tiempo en recomponerse. O por ahí es la Argentina pendular ¿no? Inflación, pum, pum, pum. Yo eso todavía no lo estoy viendo. </p><p><b>—¿Te arrepentís de alguna nota que hayas hecho?</b></p><p>—No me arrepiento de haberla hecho, me arrepiento del modo que hice la nota. Sí, sí, siempre cuento lo mismo, una que le hice a Sofovich en el momento, en ese momento era odiado por todo el país y yo lo avasallé tanto que lo terminé convirtiendo en víctima. Me arrepiento de la nota que le hice a Fernando Peña hace muchos años porque estaba descontrolado y yo tendría que haber llamado a un corte inmediatamente y fui poco profesional y siguió, y siguió. El número subía, subía, aunque no había minuto a minuto. Pero la nota no es un lindo recuerdo. No estuvo buena. No me arrepiento, aunque las podría haber hecho mejor, eso sí.</p><p><b>—¿Vale entrevistar a todo el mundo o hay gente a la que no se le da micrófono? </b></p><p>—Depende el contexto. Yo creo que en términos generales vale. Pero si ya sabés cómo viene. Si a mí viene, a ver, tipos como Grabois que es un tipo que viene, pero como actitud. Va a tu casa, se come la milanesa y se hace popó en el living. ¿Para qué lo voy a invitar a mi casa? Si no respeta las reglas mías como anfitrión… Ese para mí es mi límite. Todo lo demás, si discutimos ideas y preguntamos... El otro límite es el tiempo. Esta nota no la vas a poner completa porque tenés un tiempo y el límite es el tiempo.</p><p><b>—¿Aceptás algún condicionamiento para entrevistar a alguien?</b></p><p>—También depende. A mí hace unos años me pasó que me da una entrevista Messi y el Barcelona te pedía un informe de por dónde vos querías que fuese la entrevista. No te prohibía nada pero de alguna manera te marcaba ciertos límites y tenían todo el sentido esos límites. Por supuesto que muchos colegas dicen “yo jamás me sometería a ningún condicionamiento”. Los conozco a todos, después los veo diciendo “sí, sí, por favor, no te pregunto nada”. O hacen que preguntan. En ese contexto me parece que es correcto el pedido y está en vos hacerlo o no. ¿Vos qué hubieses hecho? El Barcelona con las sugerencias que te pedía de alguna manera, el club eh, vos contestabas diciendo “che, no le vayas a preguntar sobre política a Messi”. ¿Vos qué haces, la hacés o no la hacés la nota con Messi? </p><p><b>—Pero si un político te dice no me preguntes por tal cuestión de corrupción y, ahí si hay un tema.</b></p><p>—Y eso sí. No es aceptable. </p><p><b>—¿La nota con Menotti fue en el ’82?</b></p><p>—Ah. ¿Con César Menotti? Sí. Qué gran nota. Yo trabajaba en la revista <i>El Porteño</i>. Sí.</p><p><b>—Es una linda anécdota. </b></p><p>—Sí. Bueno ves, ahí tenés, es un buen ejemplo. El Flaco, como me había introducido un amigo, me trataba chiquito, qué sé yo. Y yo le pregunté y en un momento me dijo <b>“yo pude haber sido Perón”</b>. Y yo le puse de título. Y el Flaco se me recontra enojó. ¿Y sabés qué hice? Reaccioné como un periodista. Ahí me di cuenta que era un periodista. Dije que se enoje, qué sé yo. Por supuesto yo lo lamentaba porque en ese momento tenía un poder el Flaco que parecía que te pegaba un grito y se te venía el mundo abajo. Pero si vos me preguntás si soy el mismo, básicamente sí. </p><p><b>—¿Te cae más simpático ese del ’82 que entrevistó a Menotti, que era un periodista joven, o el del 2026 ya empresario también?</b></p><p>—Todo, todo. A ver, la respuesta ideal sería el impertinente de los veintipico con este que soy ahora. Eso quién te lo cambia. Pero estoy bien ahora como estoy, sí, sí. Estoy más completo. Más completo.</p><p><b>—¿Estás contento, es un buen momento?</b></p><p>—Sí, sí. Ese casi niño nunca soñó con estar en el lugar donde está hoy. Yo estoy en un momento de mi vida en que debo detenerme y empezar a agradecer a mucha gente que estuvo cerca mío y no quiero que pase. Pero no como una especie de camino de miguitas melancólico. Sí para ver realmente cómo se construye uno o cómo no. En la industria en la que trabajamos nosotros, que es la industria de la atención, siempre pasa mucha gente y a veces esa gente no está mucho tiempo con vos. Hay un montón de gente que pasó y que pisó los mismos lugares donde yo pisé a la que yo voy a empezar a llamarla en algún momento y voy a agradecerle.</p><p><i>Fotos: Adrián Escandar</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UA53TXKUJRA6XCLUQMCB7DNCXI.jpg?auth=b837b068f8a698a142640f8f0b47021d9c08fb196862608f6045aa097e80c561&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre de mediana edad con cabello gris rizado y barba, vestido con una camisa polo azul marino, sonríe ligeramente mientras mira a la cámara en un fondo azul borroso de un estudio.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“¿Cómo les digo a mis papás que encontraron el cuerpo de su hija?”: relatos íntimos a diez años del doble femicidio de Montañita]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/como-les-digo-a-mis-papas-que-encontraron-el-cuerpo-de-su-hija-relatos-intimos-a-diez-anos-del-doble-femicidio-de-montanita/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/como-les-digo-a-mis-papas-que-encontraron-el-cuerpo-de-su-hija-relatos-intimos-a-diez-anos-del-doble-femicidio-de-montanita/</guid><dc:creator><![CDATA[María Belén  Etchenique]]></dc:creator><description><![CDATA[Las familias de María José Coni y Marina Menegazzo reconstruyen el crimen que conmocionó a Argentina y Ecuador, revisan una investigación que aún deja preguntas abiertas y cuentan cómo se vive una década después del femicidio de las dos amigas mendocinas en Montañita]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 04:35:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Martina Coni </b>entra a la página web de la Fiscalía de Santa Elena, en Ecuador. Tipea el número de expediente y revisa cada cuerpo judicial. Si no detecta anomalías, escribe los apellidos de los asesinos. Los busca uno por uno. Necesita comprobar que siguen presos, que no tienen salidas transitorias ni beneficios que reduzcan sus penas. Si el sistema confirma que nada cambió, respira. Es un aire breve. Dura treinta días. Cuando el calendario cambia de mes, siente el impulso de volver a chequear.</p><p>Desde <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2018/05/13/murio-la-madre-de-una-de-las-jovenes-mochileras-asesinadas-en-montanita/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2018/05/13/murio-la-madre-de-una-de-las-jovenes-mochileras-asesinadas-en-montanita/">la muerte de su madre</a>, en mayo de 2018, Martina —la menor de cinco hermanos— dio un paso al frente. Semanas antes del final, la mujer le pidió que si en algún momento “había algo más para hacer”, lo hicieran. Martina comprendió pronto que en la investigación por el crimen de su hermana María José y de <b>Marina Menegazzo</b> siempre habría algo pendiente. </p><p>El <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/22/a-10-anos-de-la-masacre-de-montanita-cuatro-amigas-mochileras-unas-vacaciones-por-sudamerica-y-un-tragico-final/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/22/a-10-anos-de-la-masacre-de-montanita-cuatro-amigas-mochileras-unas-vacaciones-por-sudamerica-y-un-tragico-final/">doble femicidio</a> conmocionó a <b>Argentina</b> y a <b>Ecuador</b> en <b>febrero de 2016</b>. A las dos amigas mendocinas las drogaron, las secuestraron, abusaron de ellas y las mataron en las afueras de <b>Montañita</b>, un antiguo caserío de pescadores que con el tiempo se volvió destino de jóvenes y surfistas.</p><p>Ya sin su madre, Martina consultó a los abogados, sondeó los márgenes de la investigación y se quedó ahí, en la frontera de la vigilia.</p><p>—<b>Todas las noches me pesa la duda</b> —dice, a diez años del crimen.</p><p>Por eso, cada mes, vuelve al sitio de la fiscalía. Revisa los nombres de <b>Alberto Segundo Mina Ponce</b> y de <b>Aurelio Eduardo “el Rojo” Rodríguez</b>. Verifica que las condenas sigan intactas, allá <b>a 5.000 kilómetros de su casa</b>. Se detiene en el tercer nombre, el de <b>José Luis Pérez Castro</b>, quien insiste en su inocencia y agita el expediente desde la cárcel.</p><p>***</p><p>Para contar la vida que, alguna vez, fue <b>una vida en la que estaban todos</b> hay que recordar. Y recordar duele. </p><p>Para <b>Paula Menegazzo</b>, hermana de Marina, regresar a febrero, marzo y abril de 2016, y a todo lo que vino después, no es gratuito. Ella corrige: “es sumamente costoso”. Evocar esos meses le exige un peaje físico y mental. Sabe que le llevará horas, tal vez días, sacudirse la charla. Una cosa es el <b>duelo crónico</b>, la nueva piel con la que aprendió a caminar, y otra muy distinta es ponerse a rascar la cicatriz.</p><p>—La pregunta que primero aparece es <b>¿por qué a mí? ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué a mi familia?</b> —dice.</p><p>Y enseguida invierte el razonamiento:</p><p>—<b>Pero ¿por qué no a nosotros?</b>, ¿qué tenemos de diferente que no nos va a tocar? <b>Si hay tantos pasando por lo mismo y cada vez más</b>.</p><p>El <b>doble crimen</b> de <b>Marina Menegazzo</b> y <b>María José Coni </b>ocurrió en un país —<b>Ecuador</b>— y en un año —<b>2015</b>— en el que se registraron <b>56 femicidios</b>, según estadísticas oficiales; el número aumenta según registros de organizaciones civiles. A lo largo de dos juicios se probó que <b>las dos amigas mendocinas fueron raptadas para ser abusadas sexualmente y, luego, asesinadas</b>. </p><p>La justicia ecuatoriana declaró culpables a <b>tres hombres</b>, dos del lugar: un <b>guardia comunal —Mina Ponce— y un empleado de un hotel —“el Rojo” Rodríguez—</b>. Les impuso <b>40 años de cárcel</b>, el máximo previsto por el Código Penal de ese país. </p><p>En el segundo juicio, en <b>2017</b>, recibió la misma pena <b>Pérez Castro</b>. Su <b>ADN</b> fue encontrado en la casa donde las mataron. En esa vivienda se detectaron también otros perfiles genéticos. <b>Diez años más tarde, aún no se sabe a quiénes pertenecen</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55MCIEQJ4NADHKEMAYD3QNY6BA.jpg?auth=83939c2196780c0537c4adef2f8ed5ea0a62c51a5bd6b8b64aa3f635e1b07e0b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mina Ponce y "el Rojo Rodriguez" fueron los primeros condenados por el doble crimen de Montañita.  " height="1080" width="1920"/><p>Las familias están convencidas: detrás de las muertes operó una <b>red de trata</b>. Sospechan que el engranaje era una rutina ensayada. <b>Elegir a las víctimas</b>, robarles la plata, los teléfonos y los pasaportes, <b>drogarlas y secuestrarlas para cruzarlas al otro lado de la frontera</b>. Pero con ellas, dicen, el esquema falló. El error los obligó a improvisar.</p><p>E <b>improvisar significó matarlas</b>.</p><p>***</p><p>La ropa de <b>María José Coni</b> estaba doblada. Tenía el perfume del jabón, la prolijidad de lo recién lavado. Martina, su hermana, había cumplido. Limpió y guardó cada remera y cada pantalón que tomó prestado de los cajones de su hermana, mientras ella estaba de viaje. Podía hacerlo, siempre que devolviera cada prenda en el mismo estado en que la había encontrado. Pero el cuerpo que debía habitar esa ropa no aparecía. El <b>28 de febrero de 2016</b>, en una habitación en <b>Godoy Cruz</b>, <b>Mendoza</b>, Martina miraba toda aquella ropa como pidiéndole una respuesta.</p><p>—Mientras escuchaba lo que decían —dice Martina— miraba mi pieza. <b>Las cosas de “Jose”</b>. El placard abierto, la ropa. No entendía qué estaba pasando. Yo había doblado todo porque ella ya volvía, para que no me retara… <b>Estaban todas sus cosas, todo lo que la estaba esperando</b>.</p><p>Martina habla y su relato no muestra desgaste. Evoca ese momento como si hubiera ocurrido ayer. Ayer, cuando <b>tenía 16 años y fue la primera en saber</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6F7YHTGC35BHXCNEC4DLCOR6UI.jpg?auth=99155c8ad8440393d4d1cc063d7a6a9b033af3160943cd1431e2c5bde7b640d4&smart=true&width=817&height=460" alt="" height="460" width="817"/><p>Diez años atrás, su número de teléfono aparecía en <i>flyers</i> replicados en páginas y redes sociales para pedir datos sobre el paradero de su hermana <b>María José</b> y de su amiga <b>Marina Menegazzo</b>. Y ese número fue el que marcó la<b> secretaria del ministro del Interior de Ecuador</b> para informar que habían hallado<b> los cadáveres de las dos amigas argentinas</b>.</p><p>—Corté el teléfono y me quedé pensando: “<b>¿Cómo le digo a mi mamá y a mi papá que encontraron el cuerpo de su hija?</b>”. </p><p>Martina no sabe cuánto permaneció en la habitación que compartía con su hermana. Unos gritos la sacaron del trance y ya no hizo falta que dijera algo. Salió al living y vio a su madre revolear una silla, tirarse al piso. Vio a su hermana mayor, María Emilia, alzar a su hijo y llevarlo a otra habitación. Vio a su padre mirando por la ventana. Lo escuchó despedirse: “<b>Descansá en paz. Espero que no hayas sufrido</b>”. </p><p>Sobre la mesa había una<i> notebook</i> abierta. En la pantalla, en una serie de tuits, el ministro ecuatoriano <b>José Serrano Salgado </b>hacía pública la noticia. </p><p>Martina fue a la cocina a buscar un vaso de agua para su madre. Cuando volvió, la vio ponerse de pie. Entonces la escuchó decir: “<b>Necesito saber qué pasó</b>”.</p><p>—Fue al baño, se secó las lágrimas y salió de ahí como si volviera a ser mi mamá —reconstruye—. <b>Recién volvió a llorar el día del último juicio</b>. Murió su hija y ella se dedicó a saber qué pasó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMXL67ALORDYLMKLMFVIMGRSB4.jpg?auth=cca964f8b635dc9d1a38d5e0cc4ad129e4a6a49854b0fa053fd75a0094264a76&smart=true&width=1440&height=806" alt="" height="806" width="1440"/><p>En la casa de los Menegazzo la noticia también llegó por teléfono. Esta vez, a interlocutores adultos: <b>los padres de Marina</b>. Pero eso no evitó que otros familiares se enteraran sin preaviso ni red, si es que una noticia así puede tenerla.</p><p>El <b>hermano y el cuñado de Marina </b>ya estaban en viaje hacia Ecuador para buscarlas. En una escala del trayecto, mientras se preparaban para abordar un avión en<b> Chile</b>, el hermano vio un televisor. En la pantalla, leyó: “<b>habían encontrado el cuerpo de la segunda mendocina</b>”. </p><p>El hermano de Marina corrió a un baño. Se descompuso. La tripulación detuvo el embarque y el avión quedó en tierra mientras evaluaban qué hacer. Llamaron a Mendoza. El hermano habló con su madre. En esa conversación, decidieron continuar el viaje.</p><p><b>Marcos Menegazzo</b>, el hermano, y<b> Cristian Pisano</b>, el cuñado, llegaron a Ecuador con una mochila de camping y varios mapas.</p><p>—En la mochila habían metido de todo: <b>cuchillos, sogas</b>… . Pensaban que quizás iban a tener que buscarlas en la selva —describe <b>Paula Menegazzo</b>—. Mientras tanto, nosotros nos quedamos [en <b>Godoy Cruz</b>] tratando de armar un plan, imaginando por dónde podían ir. Hoy lo pienso y suena absurdo, pero en ese momento uno piensa que va al rescate.</p><p>La familia también había impreso <b>cientos de folletos</b> con la cara de las chicas y la leyenda: “<b>Desaparecidas— Ayudanos a encontrarlas</b>” para pegarlos por todo <b>Montañita</b>. Con la noticia del desenlace, los cuchillos, las sogas, los folletos, los planes perdieron su función. Eran, de pronto, herramientas para un futuro que ya no iba a suceder. </p><p>***</p><p>En la noche del <b>9 de enero de 2016</b>, en la víspera del cumpleaños setenta del padre de Marina, la familia organizó una fiesta en una casa de fin de semana. Marina llegó con su equipaje. Al día siguiente, después del mediodía, subiría a un micro que la llevaría al otro lado de la cordillera, a <b>Santiago de Chile</b>, donde abordaría un avión para llegar a<b> Lima</b>.</p><p>El festejo se estiró hasta la madrugada. Hubo música, baile, mesas que se corrían para hacer lugar y conversaciones que se superponían. Marina se movía entre todos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XC5HY46J6BGK5CHBLJ237WVF24.jpg?auth=9adf740e1afa67ef6fcee14939d3c1557bb9ca8957269fe6dabfb9a83e55845c&smart=true&width=797&height=590" alt="" height="590" width="797"/><p>—Fue <b>una noche de verano espectacular</b> —recuerda <b>Paula Menegazzo</b>—. Lo que nos reímos y bailamos. Marina se la pasó diciendo que mi papá había organizado todo para despedirla y que, cuando volviera, le teníamos que hacer otra fiesta igual.</p><p>Para el viaje, Marina le había pedido prestada <b>una mochila</b>. Paula la había usado para recorrer Europa y, por su peso brutal, la había bautizado “<b>el muerto</b>”.</p><p>Antes de entregarle la mochila, soltó una advertencia:</p><p>—Más vale que me la devuelvas sana y salva.</p><p>Sonrió.</p><p>—Encima malísimo: te la llevás y se llama “el muerto”. Así que <b>espero que no te pase nada</b>.</p><p>Un mes y medio después, cuando la vida ya había cambiado de forma, el <b>Gobierno de Ecuador</b> publicó en internet<b> las fotos de los objetos hallados junto a los cuerpos</b>. Detrás de la casa donde las habían asesinado, entre la vegetación, <b>Paula vio su mochila</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HKQE2RF2XBABLFHIGTLZGF23VE.png?auth=a8eb643988272ba4b1ad383311c53ac9215fd89a0d2801ed3cfa1609d448a9da&smart=true&width=1033&height=559" alt="La mochila apareció entre la vegetación, detrás de la casa donde las asesinaron." height="559" width="1033"/><p>Esa certeza forense, sin embargo, todavía no existía. Aquella mañana del <b>10 de enero </b>el horror era una idea impensable. El día barría los restos del festejo mientras Marina ajustaba los cierres de sus mochilas. Había que cargar el peso en la espalda y salir hacia la terminal de ómnibus.</p><p>En paralelo, en la casa de los Coni, <b>María José</b> le resprochaba a su hermana <b>Martina</b> que no la acompañara hasta la terminal. Martina intentó restarle importancia: “Si nos vemos dentro de unos días”. Y avisó: “<b>Voy a aprovechar a usar tu ropa</b>”. </p><p>Después del mediodía, un grupo se amontonó en la plataforma 14 para el abrazo final. Estaban las madres, algunas hermanas, una tía. También, <b>un hombre que dormía en la plaza</b> contigua a la terminal. María José y Marina lo visitaban los domingos para llevarle comida en sus rondas como <b>voluntarias de la fundación Puente Vincular</b>.</p><p>La amistad entre ellas había nacido a sus 12 años, en el colegio. Eran dos piezas opuestas unidas por la risa. María José, tímida y metódica. Marina, espontánea y extrovertida. </p><p>***</p><p>Durante meses, María José y Marina habían planificado el viaje junto a otra dos amigas. El recorrido las llevaría por <b>Perú</b> y <b>Ecuador</b>. Salir del país representaba mucho más que unas vacaciones: <b>a los 21 y 22 años</b>, <b>se estaban probando por primera vez lejos de casa.</b></p><p>Vieron el continente abrirse paso. Conocieron un mundo que las precedió. Probaron platos típicos. Se metieron al mar. En <b>Perú</b>, ascendieron hasta <b>Machu Picchu</b> y contemplaron las ruinas entre las nubes. Cruzaron la frontera con <b>Ecuador</b> y llegaron a <b>Montañita</b>, estuvieron cinco días y siguieron viaje por la costa. Se dirigieron hacia la Sierra. Visitaron <b>Quito</b>. Practicaron <i>bungy jumping </i>en un pueblo a tres horas al sur de la gran ciudad. En <b>Cuenca</b> pasaron el día jugando al Twister y de ahí fueron a <b>Guayaquil</b>, donde<b> se separaron</b>. Dos amigas debían volver a Mendoza para rendir exámenes y <b>María José y Marina regresaron a Montañita</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YLF6SC77ENH4NAMLO6BNIQE53M.jpg?auth=e90cd30f5b9ec357bb91964d949441c3cae7a212e5e8c29394df1d9b9ca056eb&smart=true&width=787&height=707" alt="" height="707" width="787"/><p>El registro había sido constante. Fotos, audios y videos llegaban a diario a los celulares de los padres, los hermanos, las amigas. Esa bitácora en tiempo real duró hasta la tarde del <b>22 de febrero</b>.</p><p>La primera alarma fue digital.</p><p>—Gracias al <b>tilde azul </b>supimos el horario preciso del último mensaje y por eso empezamos a decir: “<b>Hay algo raro, hay algo raro</b>” —reconstruye Paula.</p><p>Hoy ella advierte sobre el riesgo de ocultar esas marcas de lectura. </p><p>—<b>Si hay algo que yo pudiese decirle a la gente es: “no saquen las alertas que nos mantienen unidos”</b>. La gente las corta para que el otro no se enoje si uno lee o no lee, contesta o no contesta, pero se pierden una señal de seguridad vital. <b>Nuestro límite fue el doble tilde de las tres de la tarde. A partir de ahí quedó un solo tilde</b>.</p><p>Desde Mendoza, la inquietud mutó en un rastreo frenético. Las familias buscaron a quienes las habían visto por última vez. <b>Martina </b>abrió la computadora, aprovechó la sesión iniciada de María José y<b> revisó sus mensajes de Facebook</b>. Buscaba una pista, un chat reciente, un nombre nuevo. Nada.</p><p>Los padres llamaron a la compañía telefónica. <b>Los celulares estaban fuera de servicio</b>. El registro de las antenas reveló que los aparatos <b>nunca habían salido de Montañita</b>. <b>Migraciones</b> tampoco tenía cruces fronterizos asociados a sus nombres. <b>Interpol lanzó una alerta internacional</b>.</p><p>El<b> 25 de febrero</b> era la fecha límite. Ese día <b>debían subir a un avión en Lima para volver al país</b>. Ese mismo día, en las afueras de <b>Montañita</b>, <b>un hombre —más adelante se supo que era hermano de uno de los condenados— se metió entre los juncos y encontró un bulto grande</b> envuelto en plástico negro. Adentro había un <b>cadáver</b>. </p><p>Cuarenta y ocho horas más tarde, a escasos cuarenta metros, apareció el segundo.</p><p><b>Eran ellas. Las familias iban a saberlo recién el 28</b>.</p><p>En una primera etapa, llegaron cuatro familiares a Ecuador. Uno de los hermanos de Marina y su cuñado. La madre —<b>Gladys Steffani</b>— y uno de los hermanos de María José,<b> Felipe Coni</b>.</p><p>Desde un principio descreyeron de la versión oficial y encabezaron <b>una investigación paralela</b>. Cada día buscaban <b>testigos y pruebas</b>. Relevaban escenarios:<b> el último hostel en el que habían estado, la esquina donde las vieron, el almacén al que supuestamente habían ido a comprar, el lugar del crimen</b>. Entrevistaban por separado a la mismas personas en días diferentes para chequear si mantenían la misma versión. <b>Tomaban notas, sacaban fotos y grababan todo con sus celulares</b>. Por la noche se reunían en el hotel para compartir la información y armaban el plan para el próximo día.</p><p>Ninguno pensó en irse ni en repatriar los cuerpos hasta saber qué había pasado. Diez años más tarde, <b>la respuesta sigue incompleta</b>. Están seguros de que ni María José ni Marina se trasladaron hasta las afueras de Montañita, hasta la casa donde las atacaron, por propia voluntad, como se quiso instalar en un inicio.</p><p>Recién <b>38 días después del doble femicidio</b>, regresaron a <b>Mendoza</b>. El 31 de marzo de 2016 fueron velados los restos de las chicas. El sepelio se realizó el 1°. La realidad podía ser todavía <b>más cruel</b>: </p><p>—Siempre tuvimos dudas con el cuerpo de Marina —dice Paula—. La segunda autopsia, la que hicieron los peritos internacionales y se suponía infalible, decía que medía 1,57. Marina medía 1,54. Le hicimos<b> una tercera prueba de ADN acá [Mendoza], en secreto</b>. Tuvieron que sacar muestras de los huesos porque no tenía huellas dactilares, ni pelo, ni dientes. La enterramos un viernes a las tres de la tarde sin estar seguros. Recién a las ocho de la noche de ese mismo día sonó el teléfono para darnos la certeza.</p><p>***</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3GTN2L4BDBDHHMLNVOZ6XX74XA.jpg?auth=69de132a80da299f4663584ea9029821e83643d40e9be333d58d8c4bc454d700&smart=true&width=1920&height=1143" alt="Una imagen de María José Coni y Marina Menegazzo, las dos jóvenes argentinas asesinadas en Montañita, Ecuador." height="1143" width="1920"/><p>Los asesinatos cobraron resonancia internacional. En Argentina y en Ecuador, muchos culpabilizaron a las víctimas y a sus familias. Hubo una expresión repetida: <b>“viajaban solas”</b>. Solas, aunque eran dos. </p><p>Esa “condena moral” bajó desde el propio Estado. A principios de marzo de 2016, durante una feria en Berlín, la <b>subsecretaria de Turismo ecuatoriana, Cristina Rivadeneira</b>, justificó el horror ante la prensa internacional.</p><p>—Yo soy mamá. A estas chicas seguro que les iba a pasar eso en cualquier lado porque de ahí se iban a ir haciendo dedo hasta Argentina —declaró—. Les iba a pasar algo tarde o temprano.</p><p>El escándalo la forzó a renunciar a los pocos días. </p><p>—Empezaron a juzgarlas a ellas —dice Martina—. Que dónde estaban los padres, que seguro se drogaban, que por qué viajaban solas a un país peligroso. Pero <i>salir a conocer el mundo no le da a ningún hombre la autoridad para matarnos</i>. Si aceptamos esa regla, listo: tenemos que vivir adentro de una botella. </p><p>La botella como refugio y condena. No hace tanto, la vida de una mujer parecía tener un único horizonte: ser esposa y madre. Salir de esa matriz, cruzar la frontera con una valija o una mochila en la espalda, era una desobediencia. Una infracción que el sistema todavía cobra con sangre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z5FKLY5MKRHCHDKOF3KHRSRD54.jpeg?auth=0b542f256070375de5002fab69dac2727cf809ee067807abb2bb3c8f619c59db&amp;smart=true&amp;width=1599&amp;height=899" type="image/jpeg" height="899" width="1599"/></item><item><title><![CDATA[Nachito Saralegui: “Abría y cerraba la puerta ocho veces para evitar la muerte. Fui diagnosticado con TOC”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/nachito-saralegui-abria-y-cerraba-la-puerta-ocho-veces-para-evitar-la-muerte-fui-diagnosticado-con-toc/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/08/nachito-saralegui-abria-y-cerraba-la-puerta-ocho-veces-para-evitar-la-muerte-fui-diagnosticado-con-toc/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[A los 12 años lo diagnosticaron: trastorno obsesivo compulsivo. Le tenía miedo a la muerte, cumplía con rituales para evitarla repitiendo acciones una y otra vez. Sufre mucha ansiedad en determinados momentos y trata de no demostrarlo. Cómo fue que la medicación y la terapia lo ayudaron a mejorar. Es talentoso y adorable, hoy trata de vivir con calma porque las cosas importantes de la vida, dice, son muy poquitas]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 04:31:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lo conocí cuando protagonizó la primera temporada de la exitosa serie “Porno y helado”, de Martín Piroyansky. Por esa actuación fue reconocido con el Cóndor de Plata como actor revelación. En los últimos años con su unipersonal llenó teatros en todo el país y en Uruguay y multiplicó su popularidad en las redes. Fue a partir de 2009 y siendo muy joven, cuando Nachito decidió subir sus vídeos de sketches, de personajes y de parodias a Youtube. Era chico y por eso su nombre artístico fue “Nachito Saralegui”. Hoy, porque además es un comediante entrañable y tierno, su marca es y será Nachito.</p><p>– El Nachito me parece que lo voy a tener que jubilar porque ya tengo 33 años. Quedó el nombre que utilicé cuando me armé el Instagram. </p><p><b>– Pero además tenés cara de nenito.</b></p><p>– Eso me ayuda, tengo cara un poquito más joven, pero si la gente me ve más de cerca dice, este es más viejito de lo que parece.</p><p><b>– Tuviste y tenés mucho éxito en las redes, una gran comunidad de seguidores y mucha convocatoria en teatros de todo el país.</b></p><p>– Sí, hemos tenido la suerte de hacer un unipersonal durante 2023, 2024, 2025. Empecé haciendo teatro con Fran Gómez. En 2017 empezamos a hacer una obra de dúo de sketch, y seguimos esos años hasta que vino la pandemia. Mi unipersonal en 2026 no lo voy a hacer porque es un robo hacer un show cuatro años. Pero sí, he tenido la suerte tremenda de llenar teatros en el país, lo festejo todos los días porque es un logro.</p><p><b>– ¿Cuándo fue que dijiste me voy a dedicar a esto? </b></p><p>– Empezó muy chiquito. Mi mamá había comprado una filmadora para filmar los cumpleaños y con mis hermanos la usábamos para filmar parodias de sketch y de programas y la audiencia eran mis papás. O sea, nosotros grabábamos y a la noche se lo poníamos a mis papás. De chiquito mamé también mucho “Cha cha cha”, “Todo por 2 $”. Fue un largo camino hasta llegar a poder concretarlo. Porque cuando terminé la escuela secundaria, mi papá que es profesor universitario de ingeniería me decía: vivís en la ciudad de La Plata, tenés todas las universidades, todas las carreras posibles. Me anoté en Veterinaria y a los tres meses salí volando porque era todo bioquímica, química y yo no entendía nada. Después me anoté en Derecho, aprobé dos materias en dos años, debe ser el peor récord de la facultad, y recién ahí tuve una charla con mis padres y les dije, yo lo que realmente quiero estudiar es teatro.</p><p><b>– Antes no.</b></p><p>- Antes no, no me animaba. Mis hermanos habían hecho carreras universitarias y yo era el único que había terminado el colegio y estaba ahí en el medio… Y estudié en la Escuela de Teatro de La Plata, en la calle dos y 49.</p><p><b>– ¿Es muy importante decir la dirección exacta de la Escuela? </b></p><p>– ¡No! Jajaja, nosotros los platenses tenemos algo con la dirección porque son números, repetimos los números. </p><p><b>– Es muy importante para el platense decir una y otra vez que es de La Plata. Lo dirás muchas veces durante este rato. Nachito, ¿seguís viviendo en La Plata?</b> </p><p>– Sí. Sigo viviendo en la ciudad de La Plata.</p><p><b>– Se mudaron los comediantes platenses, pero vos te quedaste. Es largo el viaje.</b></p><p>– Sí, ahora tengo ahí afuera el bolsito y la mochila, soy como nómade entre la casa de mi hermano y de amigos. Pero estoy muy cómodo viviendo en La Plata.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTTDVY5CBFFZJIPI2V2QA6DICU.jpg?auth=17bfa21245ee75af04c45655a600c71abcaeff9dde40ef6892de176c84fbe9ea&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""He tenido la suerte tremenda de llenar teatros en el país, lo festejo todos los días porque es un logro", expresó Nachito Saralegui (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿No te molesta viajar tanto?</b></p><p>– Es una hora y media, sí, es un montón. </p><p><b>“AUNQUE NO PAREZCA SIEMPRE FUI MEDIO TÍMIDO, RETRAÍDO. LA COMEDIA FUE UNA HERRAMIENTA PARA NO QUEDARME EN MI CASCARÓN”</b></p><p><b>– Sos muy tranquilo, te he visto en streaming</b></p><p>– Sí, aunque no parezca siempre fui un medio tímido, medio retraído. En la escuela lo era, mucho más que ahora. Y la comedia fue una herramienta para salir adelante, sociabilizar y conocer gente si no me quedaba como en mi cascarón. Pero en la vida soy bastante tranquilo.</p><p><b>“LAS COSAS IMPORTANTES DE VERDAD SON MUY POCAS”</b></p><p><b>– Te vi tranquilo en distintas circunstancias. ¿Hacés esfuerzo por mostrarte tranquilo o todo te lo tomas con tranquilidad?</b></p><p>– Soy de tomarme las cosas con cierta calma, con cierta tranquilidad. ¿Por qué? Porque considero que tampoco nada es tan tan importante. Mi papá me lo dijo muchas veces, las cosas importantes en la vida son muy poquitas. Las cosas importantes de verdad. Primero la salud, segundo el trabajo, y obviamente ser feliz e intentar estar contento con el trabajo que uno tiene. Yo puedo dar las gracias de que estoy cumpliendo el sueño de trabajar de lo que me gusta.</p><p><b>– A los amigos y a la familia no los nombraste entre lo más importante.</b></p><p>– Jajajaja, no, pero entran también en salud y en trabajo porque uno se preocupa por la salud de la familia, de los amigos. Pero es verdad, no lo dije, estuve muy mal. Vamos a agregarlo, familia y amigos.</p><p><b>– Para los más tranquilos a veces la procesión va por dentro. La frase es un cliché, pero es verdad. Cosas que uno aguanta, que traga.</b></p><p><b>“YO SUFRO MUCHO POR ANSIEDAD, SOY DE PONERME MUY MUY NERVIOSO EN DETERMINADAS SITUACIONES PERO TRATO DE NO DEMOSTRARLO”</b></p><p>– Sí, yo sufro mucho por ansiedad, soy de ponerme muy muy nervioso en determinadas situaciones, pero trato de no demostrarlo, de esa parte guardármela para mí. De estar tranquilo, centrado en lo que uno sabe que tiene que hacer.</p><p><b>– ¿Qué cosas te provocan ansiedad? ¿Hay circunstancias que ya sabés que te van a provocar ansiedad? Cuando vas a un casting, cuando te hacen una entrevista… </b></p><p>– Sí, las dos cosas que nombraste sí provocan ansiedad. Ahora que estoy hablando con vos, estoy totalmente tranquilo.</p><p><b>– ¿Es la previa, no?</b></p><p>- Es la previa, sí, siempre es la previa. La previa a un viaje en avión, la previa a una entrevista, la previa a un casting, la previa a hacer una función de teatro, a salir a presentarse frente a gente que que pagó una entrada y no te podés equivocar.</p><p><b>“DE LA ANSIEDAD LO PEOR SON LOS ÚLTIMOS 20 MINUTOS ANTES DE SALIR AL ESCENARIO, ¿ME VA A SALIR BIEN ESTO O VOY A HACER CUALQUIER COSA?</b></p><p><b>– ¿La previa arranca muy temprano? ¿Cuándo empezás a sentir la ansiedad?</b></p><p>– Sí, nosotros llegamos al teatro dos horas antes. Desde que llegamos al teatro empieza un poco la ansiedad, también la ansiedad por probar sonido y acomodar las luces, eso lleva bastante tiempo. La peor parte son los últimos 20 minutos antes de salir al escenario, cuando escuchás el murmullo de la gente y decís, ¡ay! ¿Me va a salir bien esto o voy a hacer cualquier cosa?</p><p><b>– ¿No tan fuerte como para tomarte una pastilla?</b></p><p>– No, hablando de la medicación, yo estoy medicado.</p><p><b>“ESTOY MEDICADO PARA LA ANSIEDAD, PERO ME ESTÁN BAJANDO LAS DOSIS. LA PASE MUY MAL PERO ESTOY MEJORANDO”</b></p><p><b>– ¿Para la ansiedad?</b></p><p>– Para la ansiedad. Pero actualmente me están bajando las dosis, estoy mejorando bastante. Sí, tuve una época en que la pasé muy mal, pero ahora estoy en una etapa de mejora.</p><p><b>– ¿Cómo lograste la mejora? </b></p><p>– La terapia me ayudó un montón. Las vivencias también, por ejemplo no es lo mismo hacer cuatro o cinco funciones que la función número 30. La ansiedad ahí la tenés, pero decís: si te salió bien antes, ¿por qué te pone nervioso? Va a salir todo bien. La experiencia sería, sirve.</p><p><b>– ¿Como si se entrenara?</b></p><p>– Claro, como entrenar el cerebro para ir tranquilizándolo y acostumbrándolo a situaciones nuevas y a saber soltar el control. Creo que eso es clave, lo trabajé mucho en terapia, uno tiende como ser humano a querer controlar todo. Cuando te subís a un avión el control ya no lo tenés vos, lo tiene el piloto, es el que sabe. Tenés que confiar.</p><p><b>– ¿Y cuando te subís a un escenario?</b></p><p>– Cuando te subís a un escenario tenés que confiar en vos. Es más difícil porque a veces te autosaboteas y te pones ansioso.</p><p><b>– ¿Cuando no dormís en La Plata tenés ansiedad? Porque evidentemente necesitas volver a La Plata todos los días.</b></p><p>– Sí, totalmente. Yo pierdo muchos trabajos por estar viviendo en La Plata, porque casi todo sucede aquí. Todo lo que tenga que ver con actuación sucede aquí. </p><p><b>– ¿Por qué dormir en La Plata cuando el trabajo está en Buenos Aires?</b></p><p>– Creo que por la tranquilidad que tengo. La Plata es un pueblo grande, nos conocemos entre todos. Es una ciudad, pero a la vez tiene alma de pueblo.</p><p><b>– La cama tiene que estar ahí.</b></p><p>– Sí, totalmente, tenés razón. Tiene que ver con el descanso, con el final del día, con estar en mi casa, en mi lugar, en mi espacio. Alejarse de la gran ciudad para tranquilizarse, sí. Conozco gente a la que le pasa lo mismo que a mí.</p><p><b>– A veces uno se pone cabulero. Por ejemplo, “a mí me va bien así, si cambia algo me puede ir mal”. </b></p><p>– Sí, totalmente, hay ciertas costumbres decía Bilardo, o rutinas que tenemos que nos hacen sentir seguros. Él decía: no son cábalas, son costumbres.</p><p><b>– Me identifico. Seguir ciertas costumbres que supongo que arman, que contienen.</b> </p><p>– Te dan seguridad. Sentir que tenés un poco más el control, y eso te tranquiliza. Hago mi cosita, mi actividad, la hago de esta manera, con esta ropa… </p><p><b>– De todas las personas públicas se dicen cosas buenas y malas. No escuché nada malo tuyo. </b></p><p>– Hay gente a la que no le gusta lo que hago, es obvio porque no le va a gustar a todo el mundo. Hay algunas puteadas.</p><p><b>– ¿Por qué supones que no te enojás nunca?</b></p><p>– Porque no le doy tanta importancia a los comentarios negativos que no suman. Si en un video o en esta entrevista alguien pone algo negativo o un insulto, no es productivo para mí. Ahora, si vos me ponés “este video que hiciste sería mejor que vaya por acá”, y yo lo leo: tiene razón, es una crítica constructiva. A todos nos ha pasado sufrir algún insulto, algún agravio, pero por suerte, como decís vos, la mayoría de la gente me acepta así como soy y a una buena cantidad de gente le gusta lo que hago, eso es lo importante. Los que te putean, los que tiran comentarios hirientes, no es gente que te sigue, es gente que se cruza con vos en algún lado de internet y dice, ¿este quién es? ¿Quién lo conoce? Está perfecto que no me conozca, son las reglas del juego, yo no soy conocido en toda Argentina.</p><p><b>– Pero fuera de las redes, en la vida real, en el laburo, sos muy pancho. Te ofrecieron trabajar en LUZU, en el programa más visto, “Nadie dice nada”. ¿Y era muy temprano para vos o no?</b></p><p>– Sí, jajajaja, yo tuve el lujo de poder elegir y decir que no porque estaba haciendo teatro y tenía otro trabajo, si no, seguramente lo hubiera aceptado. Yo soy muy nocturno, me duermo como a las cinco, despertarme a las diez para mí es medio difícil.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHXIBFHZKFHHJPKNKBI6SIEJHQ.jpg?auth=053b9face5049c8adcc19037c11992411cfc78b3a4d22650133fd696e0f4fe5f&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""No le doy tanta importancia a los comentarios negativos que no suman", aseguró Nachito Saralegui en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¡Pero a las diez tenías que estar ahí!</b></p><p>– Tenía que levantarme a las siete u ocho. Por eso agradezco que mi trabajo va con mi personalidad también. Porque si yo tuviese un trabajo de ocho de la mañana a ocho de la noche, me costaría un montón.</p><p><b>– No hay chance de un streaming a la mañana, ni lo considerás, porque lo primero para vos es seguir tu ritmo.</b></p><p>– Sí, igualmente en ese momento no sabía que iba a ser el más exitoso de todos, no es que me bajé de un barco que estaba explotado.</p><p><b>– Te veo tomándote la vida sin ninguna urgencia. Tendrías que contagiarnos a todos.</b></p><p>– Sí, soy así, yo creo que así sobrevivo, porque si no me vuelvo loco. Gracias al cielo y a la vida el teatro es a la noche y que los videos y las publicidades, las puedo filmar a la tarde o a la noche. Se dio el ámbito perfecto para mi personalidad.</p><p><b>– ¿Gracias al cielo dijiste porque sos creyente o salió?</b></p><p>– Me salió la frase, igual algo creyente soy y viene también de la familia. Mis papás son bastante creyentes, mi mamá tiene una adoración especial por la Virgen y yo creo que me lo ha transmitido. Creo que soy en el fondo un poco creyente, aunque me haga el que no, un poco creo. A veces que ponés a pensar y decís, tiene que haber algo más. O por lo menos es el deseo de uno.</p><p><b>– ¿Fuiste a colegio religioso? </b></p><p>– Si. Tuve solamente un año duro porque el profesor de catequesis era un cura y era bastante estricto, bastante duro con el dogma de la Iglesia. Nos hablaba mucho del cielo y el infierno, del castigo. Yo tenía 12 años y ese discurso me ponía un poco mal. De decir, si hago las cosas mal me prendo fuego eternamente. Un discurso muy fuerte para decir a niños de 12 años.</p><p><b>– ¿Te trajo pesadillas?</b></p><p>– Sí, me trajo. Me trajo sus líos, pero con el correr de los años uno va creciendo y va sabiendo que todo lo que nos inculcaron… </p><p><b>– ¿Te quedaron amigos de la escuela? </b></p><p>– Sí, me quedaron, nos juntamos a jugar a la pelota mañana a la noche en La Plata con compañeros que tengo desde el jardín. No son muchos, son tres o cuatro los que me quedaron de la escuela, porque no era muy sociable, era más retraído. Son más los amigos que hice en básquet, practico básquet desde que soy chiquito.</p><p><b>“EN LA ESCUELA SUFRÍ UN POCO DE BULLYING, LES TENÍA MÁS ODIO QUE AMOR A ALGUNOS COMPAÑEROS”</b></p><p><b>– ¿En la escuela no te daban bolilla o vos no querías dar bolilla a los demás?</b></p><p>– Un poco y un poco, no me daban bola. Sufrí un poco de bullying.</p><p><b>– ¿Por ser retraído?</b></p><p>– Claro, por esto de ser retraído. Les tenía más odio que amor a algunos compañeros. Después, con el paso del tiempo… </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QOY3RYSIVVBOTCOQ4LHIRT6MFA.jpg?auth=6488e45af72d9fc18aa3c5fc9439ca37272b3c1e781733674ccfbe0c9edce65d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo tenía 12 años y ese discurso me ponía un poco mal. De decir, si hago las cosas mal me prendo fuego eternamente", recordó Nachito Saralegui" height="1080" width="1920"/><p><b>– Los odié mucho más.</b></p><p>– Jajaja, los odio el doble. No, me los cruzo y te abrazás y charlás.</p><p><b>– ¿No eras el payasito del colegio? </b></p><p>– En un momento sí, cuando me di cuenta que con el humor podía socializar, empecé a ser el payasito de la clase.</p><p><b>– ¿Cuántos años tenías?</b></p><p>– Tendría 14, 15. Estaba empezando la secundaria. Fue una herramienta que me surgió en esa época y me sirvió muchísimo. Creo que la comedia tiene esa potencia sobre la gente.</p><p><b>– Tenés un poder. El poder de que se rían.</b></p><p>– Sí, buscaba con qué hacer chistes. Esto lo que me trajo fue que cuando era más chico y era más retraído tenían notas de ocho o nueve o diez. En la época de payasito me clavaban un cuatro, me clavaban un dos, porque era Saralegui, el payasito de la clase y los profesores me tenían acá (n de la r: señala la garganta) </p><p><b>– El Trinche me decía que cuando uno se da cuenta que puede hacer reír a los demás, ese poder es adictivo. </b></p><p>– Sí, te genera endorfinas.¡Quiero hacer reír a más gente! Tengo una sobrina de 16 años y me encanta hacerla reír. Una de mis cosas favoritas de la vida es hacer reír a mi sobrina.</p><p><b>“YO FUI DIAGNOSTICADO CON TOC A LOS 12 AÑOS”</b></p><p><b>- En algún momento contaste que tenés TOCs desde hace mucho tiempo. ¿Cómo es tener TOCs?</b></p><p>– Sí, yo fui diagnosticado con TOC a los 12 años. Es un trastorno obsesivo compulsivo. Por ahí de pibe el TOC sumaba para ser aún más retraído. Cuando descubrí la comedia y me hizo tan feliz el TOC, fue bajando, fue cediendo.</p><p><b>“REPETIR ACCIONES, ABRIR Y CERRAR LA PUERTA 8 VECES… LAS HACÍA PARA EVITAR MI MUERTE, YO LE TENÍA MUCHO MIEDO A LA MUERTE”</b></p><p><b>– ¿Es indiscriminado el TOC? ¿O es con determinadas cosas? Tengo un TOC, todos tenemos alguno, el mío es volver a la puerta para ver si la cerré bien. Cuando era muy joven, una vez no la cerré bien y entraron ladrones.</b></p><p>– De chico que lo tenía con más cosas, con por ejemplo, repetir acciones, abrir y cerrar la puerta ocho veces o hacer las cosas un número determinado de veces. Las hacía para evitar mi muerte, yo tenía le tenía mucho miedo a la muerte. Y mi manera que encontró el cerebro de adolescente fueron estos TOCs, estos ritos que se llaman rituales en la psicología para evitar evitar mi muerte. Me auto convencía de que tenía el control de mi muerte.</p><p><b>– Como Bilardo otra vez.</b></p><p>– Sí, jajaja, los TOCs tienen mucho que ver con las cábalas, son muy similares algunos.</p><p><b>– Vos sentías que si abrías la puerta ocho veces no te iba a pasar nada.</b></p><p>– Sí. Uno lo ve de afuera y dice “semejante estupidez” y a uno lo calmaba. Llega un punto en que es gracioso, mis papás me veían y decían, ¿qué le está pasando? Eso con tratamiento psicológico, psiquiátrico si es que hace falta, se cura o se bajan al mínimo los síntomas.</p><p><b>“LOS FUI DEJANDO DE HACER DE CUAJO. ME DABAN GANAS DE HACERLO, NO LO HACÍA Y VEÍA QUE NO PASABA NADA, QUE NO ME MORÍA”</b></p><p><b>– ¿Se cura el miedo a la muerte o se cura el TOC?</b></p><p>– El miedo a la muerte creo que lo tenemos todos, lo voy a seguir teniendo. Lo que se cura es dejar de hacer estos rituales. Creo que el que tenés vos, volver a chequear la puerta, también lo podrías dejar de hacer. Probando un día, de a poquito. Yo los fui dejando de hacer como de cuajo. Me daban ganas de hacerlo, no lo hacía y veía que no pasaba nada, que no me moría. Mi cerebro decía: che, no seas boludo, no hagas más esto que no sirve de nada. Y me iba tranquilizando. Pero si vos llegás a dejar la puerta abierta y te roban me vas a putear, jajajaja. En el espectáculo yo hablaba de los TOCs, le preguntaba a la gente si tenían TOCs, es muy común el de volver a chequear la puerta.</p><p><b>– ¿Más de una vez?</b></p><p>– Más de una vez. Hay gente que se filmaba con el celular cuando estaba cerrando con llave y cuando le entraba la duda a las dos cuadras abría el celular, miraba el video y se le pasaba. Podés ser más consciente cuando estás cerrando y cuando te vayas vas a decir: cerré.</p><p><b>“LA GENTE CUENTA QUE TIENE TOCS CON LA ALARMA DEL AUTO, EL ORDEN DE LOS BILLETES, CON LAS LÍNEAS DE LA CALLE. YO TUVE CASI TODOS”</b></p><p><b>– Esto terminó siendo una sesión. ¿Cuando le preguntás en el espectáculo a la gente si tiene algún TOC, ¿levantan muchos la mano?</b></p><p>– Muchísimos.</p><p><b>– ¿Qué tipo de TOCs? </b></p><p>– La alarma del auto, ordenar los billetes de determinada manera, no pisar las líneas de la calle son los que más se repiten.</p><p><b>– ¿Tuviste alguno de esos?</b></p><p>– Sí, casi todos. Por no decir todos. Los iba trabajando con la psicóloga, para el TOC lo que se necesita es una terapia cognitivo conductual. Vas trabajando las conductas, como esto de pisar la línea y la psicóloga te va dando herramientas para que entiendas de que si pisas la línea no pasa nada.</p><p><b>– ¿El TOC debe ser pariente de la ansiedad, no?</b></p><p>– Sí, recontra recontra. Van totalmente de la mano, porque si no lo hacés, te sube la ansiedad.</p><p><b>– Nos convertimos en Giselle Rimolo, en doctores truchos.</b></p><p>– Sí, estoy haciendo psicología sin título alguno.</p><p><b>“NO ME QUEJO DE LO QUE ME PASÓ. DIGO: MIRA LO QUE TENGO”</b></p><p><b>– ¿Te perdiste muchas cosas en tu infancia y tu adolescencia? </b></p><p>– Me perdí un poco. Me perdí los últimos dos años de colegio que terminé dando libre. Me perdí básquet dos años, que es el deporte que más me gusta practicar.</p><p><b>– Dos años, todo esto duró bastante.</b></p><p>– Sí, duró bastante, pero por suerte creo que lo compensó la vida dándome el trabajo que soñaba. Entonces soy un agradecido eterno a eso, no me quejo de lo que me pasó, digo: mirá lo que tengo.</p><p><b>– Vivís de lo que te gusta. Y además hablas de salud mental en el show.</b></p><p>– Sí, es como una descarga emocional hablar de eso en el show. Y ver que otras personas lo tienen también lo calma a uno, porque uno a veces se siente raro y dice, esto me estará pasando a mí solo? No, mirá.</p><p><b>– Mirá cuánto neurótico.</b></p><p>– Mirá cuántos somos, somos muchos, jajajaja.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IS4Z6VUVWJAP5HTIVQCHG5OS64.jpg?auth=72deb2c39aac0e30d46805afa2bc0ca30bb0852a2f06e5d19b3576a45ed51663&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""La mayoría de las cosas que uno trabaja con humor son traumas o problemas que uno tiene", explicó Nachito Saralegui (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Te tranquiliza y tranquiliza a los otros?</b></p><p>– Sí, varios que me han mandado mensajes, “me re sirvió”, “me di cuenta”.</p><p><b>“LA MAYORÍA DE LAS COSAS QUE UNO TRABAJA CON HUMOR SON TRAUMAS O PROBLEMAS QUE UNO TIENE”</b></p><p><b>- Tuviste un personaje hipocondríaco.</b></p><p>– Uy, me parece que sí. Hice un hipocondríaco una vez que estaba un poco inspirado en hechos reales, jajaja. La mayoría de las cosas que uno trabaja con humor son traumas o problemas que uno tiene.</p><p><b>– Cosas que parecen pavadas desde afuera. </b></p><p>– Sí, desde la óptica del que no lo tiene es una pavada. Yo estoy de acuerdo con esa persona, pero el que lo sufre lo está sufriendo y necesita de ayuda para dejar de sufrir.</p><p><b>– Y a veces medicación incluso.</b></p><p>– Y a veces medicación, claramente sí, por suerte yo ahora la estoy dejando. Ocupa la cabeza. No es de los problemas de salud más grande que podés tener, porque hay miles más grandes, pero sigue siendo un problemita que es una piedrita en el zapato para la vida cotidiana.</p><p><b>– Ya no está más. Está todo trabajado, es todo felicidad.</b></p><p>– Sí, sí, sí, hoy en día es todo alegría.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ILKSKMUXPJH4DGGR5JGZMTVFRM.jpg?auth=202a845cf6f881fba6235e7b77f3a6d55c438d8347d08d09bb21e4ee39fdb318&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[(Gustavo Gavotti)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“El dolor ya no me dejaba caminar”: la niña que a los 11 años perdió su sueño olímpico en una colchoneta y lo recuperó en el aire]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/07/el-dolor-ya-no-me-dejaba-caminar-la-nina-que-a-los-11-anos-perdio-su-sueno-olimpico-en-una-colchoneta-y-lo-recupero-en-el-aire/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/07/el-dolor-ya-no-me-dejaba-caminar-la-nina-que-a-los-11-anos-perdio-su-sueno-olimpico-en-una-colchoneta-y-lo-recupero-en-el-aire/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Azul Chiorazzo entrenaba y competía en gimnasia artística con dos hernias de disco y dos discos deshidratados. Había cosechado siete medallas, cuatro de ellas de oro, en torneos sudamericanos hasta que su médico le dijo "no podés seguir así, tenés que dejar". En un nuevo capítulo de Voces, el dolor y el duelo de una joven que pasó, de un día al otro, de la colchoneta al trampolín: "Representar a tu país es una satisfacción única"]]></description><pubDate>Sat, 07 Mar 2026 05:36:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay un momento en el que el cuerpo deja de obedecer. <b>Azul Chiorazzo</b> lo vivió a los once años, cuando <b>el dolor ya no la dejaba caminar</b>. Hasta entonces, todo había sido disciplina y medallas: élite en gimnasia artística a los diez, siete podios sudamericanos en dos años y un sueño olímpico que parecía inevitable.</p><p>Nació en Quito, cuando su papá —el exfutbolista Horacio Chiorazzo— jugaba en Ecuador. Hija de deportistas —su madre es patinadora—, creció entre valijas, clubes y competencias. “Siempre hice deporte. Siempre”, repite. <b>No recuerda otra forma de vida</b>.</p><p>A los cuatro años empezó gimnasia artística en el Club Lanús. Entrenaba todos los días, también en verano, y a los diez ya era élite. En los dos años siguientes representó al país en Sudamericanos y <b>volvió con siete medallas, cuatro de oro</b>. “Era mi sueño entrar a élite, así que no me fui de vacaciones, me quedé a entrenar”, cuenta. La disciplina, dice, fue siempre lo más difícil: “Ir cuando no tenés ganas, perderte cumpleaños, entrenar igual”.</p><p>Pero mientras acumulaba podios, su cuerpo empezaba a pasarle factura. A los diez aparecieron los dolores: dos hernias de disco y dos discos deshidratados. Compitió “arrastrándome”, con las piernas dormidas, hasta que el médico fue tajante: <b>tenía que dejar</b>. “Para mí fue un golpe durísimo”, recuerda en esta charla con <b>Infobae</b>. El sueño olímpico en gimnasia se cerraba de golpe y ella, todavía una nena, se fue “súper enojada”, atravesando un duelo que le llevó años.</p><p>Al día siguiente empezó natación para rehabilitar la espalda. Y casi sin buscarlo, encontró un nuevo destino. “¿No quisieras probar clavados?”, le propusieron en el CENARD. Probó. Se tiró. Giró. Algo volvió a encenderse: “Me encantó totalmente el deporte. Dije: esto es lo mío”. Desde entonces integra la Selección Argentina de Clavados, suma Sudamericanos y Panamericanos, y volvió a soñar en grande. </p><p><b>“Las</b> <b>segundas oportunidades existen</b>. Si uno ama lo que hace, tiene que seguir por sus sueños”, dice hoy, a los 20 años. El dolor quedó atrás, pero no el sueño. Solo cambió de escenario. Y esta vez, cuando habla de Los Ángeles 2028, no suena a fantasía: suena a destino.</p><p><b>—Naciste ya siendo deportista más o menos. </b></p><p>—Sí, toda mi vida hice deportes y creo que nunca me imaginé en otro lugar que no sea haciendo algún deporte. </p><p><b>—¿Te estimulaban en tu casa?</b></p><p>—Súper. Mis dos papás son deportistas. <b>Mi mamá,</b> <b>patinadora profesional, y mi papá, futbolista: jugó en Bolivia, en Ecuador y en Colombia</b>. Siempre viajamos a todos lados con él.</p><p><b>—Naciste en Ecuador. ¿Y hasta qué edad estuviste allá? </b></p><p>—Hasta los cuatro años. Cuando volvimos a Argentina mi mamá me mandó a gimnasia artística en el Club Lanús. Me encantaba, fui avanzando de a poquito hasta mi primer torneo, entrenando todos los días. En el verano no cortaba. Y te hablo de muy chica, a los seis años, por ejemplo. </p><p><b>—¿Qué es lo más difícil de la gimnasia artística?</b></p><p>—Creo que lo más difícil no es tanto lo físico, sino la disciplina que requiere el deporte. El ir cuando no tenés tantas ganas, cuando tenés cumpleaños, no faltar. </p><p><b>—¿Cómo funciona ese mundo? ¿Hay categorías?</b></p><p>—Hay categorías que se dividen por edades y por rendimiento. Y torneos en los que te vas probando y avanzando de nivel hasta llegar a élite, que es el nivel más alto. Ahí recién entrás a la selección para poder representar a la Argentina en los diferentes torneos: Sudamericanos, Panamericanos. Yo llegué a los 10 años y, <b>en los dos años siguientes, volví con siete medallas, cuatro de ellas de oro</b>.</p><p><b>—No te fuiste de vacaciones y mientras entrenabas ibas a la escuela también. ¿Cursabas una primaria normal? </b></p><p>—Sí, faltaba muchísimo igual por los torneos, viajes, concentraciones. Pero, por suerte, siempre mis preceptores me apoyaron un montón, presentaba certificado y no me contaban las faltas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LWFDPSE2SNFBPPTLUAVB4EIU5M.jpeg?auth=aeb9a39b871a40047a916f5d26915c716360454dac02d72ad349d4404206f42a&smart=true&width=1920&height=1436" alt="Azul Chiorazzo comenzó a entrenar a los 4 años." height="1436" width="1920"/><p><b>—¿Tu familia apoyaba toda esta vocación deportiva? </b></p><p>—Súper. Siempre me apoyaron. Obviamente desde un lado desinteresado, no para que yo sea la mejor, sino que lo hacían porque sabían que era mi sueño. </p><p><b>—¿Te acordás tu primer torneo? </b></p><p>—Era muy chica, tenía cuatro años. Mi mamá me cuenta que yo lloraba porque no quería competir, estaba nerviosa y ella me dijo: “dale, vos entrenaste para esto”. Entonces salí, competí y me fue re bien. Y ahí arranqué.</p><p><b>—Alguna vez te debe haber ido mal también.</b></p><p>—Obvio, millones de veces. Un montón de veces te va mal, no te salen las cosas como querés. </p><p><b>—¿Y cómo te ibas de esa situación?</b></p><p>—La verdad era muy frustrante en ese momento entrenar tanto y que algo no te salga. Pero siempre hay que estar positivo y hay que saber que son cosas que pueden pasar. </p><p><b>—¿Cómo se acompaña ese nivel de entrenamiento en una niña a nivel alimenticio, a nivel salud mental, a nivel social?</b></p><p>—Se tienen que acompañar muy rigurosamente todos esos temas la verdad. Cuando era chiquita no tenía mucha actividad social, no iba a cumpleaños, no me juntaba tanto con mis amigas. Y luego, profesionales: nutricionistas, psicólogos desde muy chicas. Nunca sentí que me perdiera algo, lo hacía desde la pasión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBGO7MNYOZD6JN2EVY234364FI.jpeg?auth=07845f469b3bd1864c2bcc7e75280f1c2647fe9855f7a26137e4f29d9cc61e8b&smart=true&width=1920&height=1909" alt="Azul Chiorazzo: "A los 10 años empecé con un dolor raro que no sabía cómo explicarlo"" height="1909" width="1920"/><p><b>—¿Cuándo empezó a doler algo?</b></p><p>—A los 10 años empecé con un dolor raro que no sabía cómo explicarlo, pero era una <b>parestesia</b>. Se me dormían mucho las piernas. Era muy chica y estaba muchas horas con las piernas dormidas. Primero fui a un traumatólogo, el traumatólogo me derivó al neurólogo. Empezamos a hacer estudios, resonancias, hasta que se descubrió que <b>tenía dos hernias de disco y dos discos deshidratados en la espalda</b>.</p><p><b>—¿Esa lesión tenía que ver con todo lo que venías entrenando o el motivo es otro?</b></p><p>—No se sabe si nací con esto o si se fue creando por alguna lesión. Porque yo nunca sufrí una caída o un golpe fuerte. Nunca. <b>Fue algo que me apareció muy gradualmente.</b></p><p><b>—Se te dormían las piernas, ¿eso con qué tenía que ver, con el nervio?</b></p><p>—Con el nervio, sí. Se ve que ya me apretaba mucho porque recuerdo que llegué a estar dos horas con las piernas dormidas y lloraba del dolor. </p><p><b>—Hasta el diagnóstico me imagino también mucho miedo porque podían ser muchísimas cosas. </b></p><p>—Sí, obvio. Era como mucha incertidumbre igual porque fue largo el proceso hasta que me llegaron a decir que tenía eso. Mi mamá me llevó a incontables médicos, porque yo seguía entrenando y compitiendo.</p><p><b>—¿Dolía entrenar en ese momento? </b></p><p>—En ese momento capaz que era más aguantable, pero fueron pasando los años y cuando me quise dar cuenta <b>el dolor ya no me dejaba caminar</b>. </p><p><b>—¿A qué edad llega el diagnóstico?</b></p><p>—El diagnóstico creo que llegó más o menos entre los 11 y los 12, cuando ya no pude más. </p><p><b>—Pero vos concursaste un Sudamericano ya teniendo el diagnóstico.</b></p><p>—Sí. Mi último Sudamericano, que fue el mejor que hice, lo competí en realidad arrastrándome porque ya no podía más, pero dije “hago este y veo”.</p><p><b>—¿Cuando surge el diagnóstico no te prohibieron inmediatamente hacer deporte? </b></p><p>—Inmediatamente, no. Me dejaron todo ese año, pero obviamente nunca me imaginé que luego me iban a decir que tenía que dejar, que era mi despedida. </p><p><b>—¿No era riesgoso?</b></p><p>—Me dijo que estaba controlado en ese momento, pero que después sí iba a ser más riesgoso. Ese año tuve que hacer kinesiología y me cuidé mucho con ciertas cosas, tuve que reducir un poco más el impacto. </p><p><b>—Vos sabés que una puede cuidarse, pero los accidentes pasan. </b></p><p>—Sí, tal cual. Y encima gimnasia es un deporte muy exigente, que a veces importa más rendir que tu salud. Básicamente es así. </p><p><b>—Seguías entrenando y podías tener que estar haciendo algo sobre las vigas con las piernas dormidas.</b></p><p>—Sí, igual antes de competir hacía muchos ejercicios para que no me pase eso. Ponía las piernas para arriba, elongaba bien, pero era algo que yo no controlaba, podía pasar igual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QZMQ5IEIWVB27KRT53CMFJ4OVE.jpeg?auth=87a986ec76c55456855bb86dd2ffa8a9616778b7ddb0f89423125bf7217d2bf7&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Azul Chiorazzo tenía dos hernias de disco y dos discos deshidratados y seguía entrenando." height="2560" width="1920"/><p><b>—¿En algún momento la lesión tuvo riesgo de, por ejemplo, que no pudieras volver a caminar? </b></p><p>—No, pero el médico me dijo que podía pasar en cualquier momento. Tuve suerte de que no me haya pasado, pero podría haber pasado. </p><p><b>—¿Qué era lo que podía pasar? </b></p><p>—Que se rompa el disco y que tenga que entrar a cirugía de urgencia y <b>no sabés ahí cómo</b> <b>quedás</b>.</p><p><b>—Contame sobre ese Sudamericano.</b></p><p>—Estaba muy nerviosa, venía hablando mucho con mi psicóloga en la previa porque pensaba que me iba a costar o que me iba a ir mal por lo que tenía en la espalda y que me dolía. Se dividía en dos tandas ese Sudamericano, en la primera había quedado segunda y nadie me contó porque me iba a poner nerviosa. Y al otro día compito muy bien y cuando me llaman para la premiación y anuncian que había quedado tercera no lo podía creer. Había cumplido un sueño. </p><p><b>—¿Quién viajó con vos ahí?</b></p><p>—Mi mamá; mi mejor amiga de ese momento que se llama Luli y también hacía gimnasia, y su mamá. El primer torneo fue en Bolivia y este fue en Mar del Plata. </p><p><b>—¿Cuando volvés te dicen que no podés seguir entrenando?</b></p><p>—No, cuando vuelvo me fui a una gira a Estados Unidos a entrenar dos semanas. La primera semana me acuerdo que había entrenado bastante. La segunda me costó mucho. Vuelvo, voy a una gira nacional que me dijeron que tenía que ir sí o sí, y ya al regreso me fui a descansar.</p><p><b>—¿Qué hacías cuando te dolía? </b></p><p>—Mi vida normal. Elongaba mucho, iba al kinesiólogo, tomaba mucho ibuprofeno para que no me duela tanto.</p><p><b>—Eras re chiquita. ¿Estabas en primer año de secundaria?</b></p><p>—Sí, era muy chica. </p><p><b>—¿En ningún momento aparecía la fantasía de basta, no quiero hacer más esto, no quiero que me siga doliendo?</b></p><p>—No, es loco porque no podía caminar del dolor, pero nunca se me pasaba por la cabeza tener que dejar. Cuando me lo dijo el médico fue un golpe durísimo.</p><p><b>—¿Existió algún día en el que sentiste que no podías caminar?</b></p><p>—El último tiempo sí, era todo dolor. Sentarme era dolor. Estar mucho tiempo parada. Caminar. Sabía que más de diez cuadras no podía caminar. Y era muy chica. </p><p><b>—¿Cómo fue esa charla con el médico? </b></p><p>—Fue totalmente inesperada para mí. Me acuerdo estar sentada y que me diga: “Sos muy chica, no podés vivir así. <b>Tenés que dejar gimnasia. Sé que te va a doler, pero es tu salud</b>”. Obviamente, todos lo entendimos. Mi mamá me súper acompañó en ese momento. Mi papá también. Sabían lo que era para mí la gimnasia. El médico me recomienda hacer otro deporte, para aliviar el dolor y ahí pruebo natación. </p><p><b>—¿Hay un duelo cuando el médico te dice eso? </b></p><p>—<b>Fue un duelo que duró mucho</b>. Creo que hace un año recién superé totalmente todo lo que me pasó porque me fui súper enojada de gimnasia. Ese duelo fue muy fuerte. </p><p><b>—¿El sueño cuál era con gimnasia, llegar a dónde?</b></p><p>—A un Juego Olímpico.</p><p><b>—Igual te fuiste súper arriba.</b></p><p>—Me fui igual súper contenta, súper conforme sabiendo que donde fui, di todo. Y fue lindo, retirarme así fue lindo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2KIL7LFK65B3JCAN5GB2RNWCBA.jpg?auth=57e5ae426bc8a10e0520936e82685a857d398bce9cba19727fc97fb827ec6589&smart=true&width=1920&height=2303" alt="“Sos muy chica, no podés vivir así. Tenés que dejar gimnasia. Sé que te va a doler, pero es tu salud”, fue lo que le dijo el médico." height="2303" width="1920"/><p><b>—¿Y con quién te enojaste?</b></p><p>—Y, en realidad, me había enojado con mis profesores. Mucho tiempo estuve enojada. Porque yo era muy chica, tenía mucho dolor en la espalda y ellos, obviamente, los que hacen deporte me van a entender: siempre lo importante es rendir para un profesor <b>y te exigen a más no poder</b>. Y yo <b>iba llorando, diciéndoles que ya no podía más</b>: “otro torneo más, y otro torneo más, y otro torneo más”. Y por eso, cuando me fui, me fui totalmente enojada. Hoy en día ya estoy súper bien, los volví a ver, está todo más que bien.</p><p><b>—Es importante lo que estás diciendo porque hoy están mirando un montón de adolescentes que practican algún deporte, sus papás, profesores y eso sigue pasando. ¿Vos sentís que no te cuidaron como te tenían que cuidar? </b></p><p>—Yo creo que es muy así la gimnasia artística, siempre te exigen un montón. <b>Hoy en día es más común ver deportistas lesionados que deportistas que no lo están</b>. Y cuando uno se corre de eso, lo ve realmente como algo raro, porque un profesor te tiene que cuidar y la realidad es esa: exigen mucho, y a nenas muy chicas.</p><p><b>—¿Nunca un profesor te dijo “estás con dolor, hoy no entrenes”?</b></p><p>—Más o menos. No hagas eso, pero hacés otra cosa igual. </p><p><b>—¿Con el médico te enojaste?</b></p><p>—No, para nada porque la verdad fue súper comprensivo. Me lo dijo de la mejor forma posible. Y después, con el diario del lunes, uno ve que fue lo mejor que pude haber hecho. Mi enojo con los profesores fue más que nada porque <b>siempre dudaban de mi lesión</b>, aunque yo presentaba todos los estudios. Recuerdo muchas veces que me hayan dicho que capaz que mi dolor era un poco psicológico. Y entonces fue por eso que tardé tanto en darme cuenta de cuánto me dolía la espalda. Porque vos imaginate siempre que te digan: “No, no te duele tanto, podés”. Es como que <b>uno va dudando de su propio dolor</b>. Entonces, más que nada, fue ese el enojo</p><p><b>—¿Con la vida? </b></p><p>—Un poco capaz que sí porque me sentía frente a un destino totalmente injusto. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? Con el tiempo se va diluyendo el enojo y vas entendiendo el por qué te pasan esas cosas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VO4Z7YJSP5E3HOEEJMQADGDMSY.jpg?auth=17d9c7fbf1063706c34e151000d0ec769e863531c73179e3e639d64eb0c1b003&smart=true&width=1920&height=1495" alt="En su recorrido Azul obtuvo múltiples logros deportivos y ganó medallas de oro y de bronce." height="1495" width="1920"/><p><b>—¿Cuándo estuviste un tiempo parada pudiste conectar distinto con el colegio y con lo social?</b></p><p>—Es que en realidad no estuve tanto tiempo parada porque apenas dejo gimnasia, al otro día arranco natación.</p><p><b>—¿Al otro día?</b></p><p>—Sí, literalmente al otro día. </p><p><b>—¿Ya lo venías pensando?</b></p><p>—El último tiempo tuve que hacer natación para rehabilitar.</p><p><b>—Vos hacías natación para rehabilitar.</b></p><p>—Claro. Hice cuatro meses de natación en el Club Lanús y mi profesora Natalia me lleva a una clínica del CENARD. Ella sabía que yo era gimnasta, que esto me iba a hacer bien, que yo tenía muchas ganas de… Yo dije igual: “Si no soy gimnasta, quiero ser nadadora”. Yo siempre tuve mucha ambición por el deporte, entonces dije: “Voy a seguir con natación, voy a dar todo”.</p><p><b>—No tenía que ver con el placer del deporte en sí, hay algo de ambición en la competencia también.</b></p><p>—Sí. Siempre fui muy competitiva en ese sentido.</p><p><b>—Porque no es que decías “voy a ser nadadora”, voy todos los días a la pileta a nadar. Ya querías entrar en un equipo.</b></p><p>—Claro. Y bueno, me lleva a una clínica en el CENARD y la verdad es que yo no nadaba bien. Sinceramente, no era mi rubro eso. Y miramos la pileta de clavados y me dice: “¿No quisieras probar con clavados?”, porque es bastante parecido a lo que vos hacías. Me consigue el número de mi profesor, que hoy en día es Gaby y le pedí probar una clase.</p><p><b>—¿El médico te daba permiso para hacer clavados?</b></p><p>—Fui al médico y le pregunté. Me propuso que intente: “Si te duele o si sabés que tiene mucho impacto, no. Pero si no te duele, hacelo”.</p><p><b>—¿Y qué pasó, te enamoraste?</b></p><p>—Fui a probar una clase y me encantó totalmente el deporte. “Esto es lo mío”, dije.</p><p><b>—¿Te gustó más que lo anterior? </b></p><p>—¿Más que gimnasia? Todavía como que lo estaba encontrando. Inclusive yo a natación iba con una malla de gimnasia. Peinada como una gimnasta. Era una gimnasta todavía. Y mucho tiempo después de clavados también fui una gimnasta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UQS57R6X7BCFLJWM67QJBPOEBY.jpg?auth=be574808084247660afd02165187917dcce3d18abb7ddec2eff659306ad0718a&smart=true&width=1920&height=2399" alt="En la rehabilitación Azul encontró su nueva pasión." height="2399" width="1920"/><p><b>—¿Te acordás tu primer clavado?</b></p><p>—Mi profesor me dijo que arranqué haciendo un doble. Fui así de una, medio canchera se ve (risas), pero tenía muy calculadas las vueltas por gimnasia. <b>Y empecé haciendo giros</b>. Hice una mortal con dos vueltas. Estaba como ya muy avanzada. </p><p><b>—Y el profesor dijo: “Acá me salvé”.</b></p><p>—Sí, él se puso contento.</p><p><b>—¿Cuándo sentiste pasión?</b></p><p>—Creo que siempre sentí la pasión, pero cuando clasifiqué a mi primer Sudamericano ahí sentí que esto era lo mío. <b>Cuando vas a representar a tu país es una satisfacción única</b>. Y ahí dije: “Realmente es esto”.</p><p><b>—Antes, muchos concursos, me imagino.</b></p><p>—Yo arranco en 2018, hice un año en 2019 y me tocó la pandemia. En 2021 fue cuando clasifiqué a mi primer Sudamericano.</p><p><b>—¿Cuáles fueron los saltos más difíciles?</b></p><p>—Todo era nuevo para mí, pero los adentro son los más difíciles, que es cuando saltás, hacés un mortal adelante, pero mirando para atrás. Saltás como hacia adentro. Me daba miedo pegarme.</p><p><b>—¿Le dijiste alguna vez tu profesor “esto no lo hago”?</b></p><p>—No. Fui como para atrás, más lento. Lo hacía en la cama elástica, en el trampolín en seco primero, porque los saltos los tenía que aprender a hacer sí o sí. </p><p><b>—2021 clasificación para los Sudamericanos.</b></p><p>—Sí. Para mi primer Sudamericano. Cuando me enteré de que clasifiqué obviamente estaba muy contenta e ilusionada, pero cuando fui me di cuenta de que tenía que entrenar un montón. Que las chicas del resto de los países eran muy buenas y comprendí lo que tenía que esforzarme, porque mis movimientos eran muy gimnásticos, no eran de una clavadista. Entonces tuve que cambiar mucho los gestos, el caminar en el trampolín, el saltar, las figuras en el aire. Y bueno, para eso tuve que entrenar mucho.</p><p><b>—¿Antes de la competencia o después, cuando volviste? </b></p><p>—Cuando volví me di cuenta de todo lo que tenía que mejorar.</p><p><b>—¿Volviste frustrada de esa competencia, te angustiaste? </b></p><p>—Un poquito, pero duró poco también porque después apareció la motivación de volver a un Sudamericano y estar mejor. </p><p><b>—¿Con cuántas chicas viajaste en ese viaje? </b></p><p>—Éramos pocos en la delegación, solo cuatro los de clavados de toda la Argentina. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/REOAELO5RNHLBP7AP5LRYW7EYQ.jpg?auth=3d2bbe893733277c1d867ab2c54d914862a2ef14bee6926d5c05301a2028b13a&smart=true&width=1920&height=2560" alt=""Cuando vas a representar a tu país es una satisfacción única", cuenta Azul que hoy es clavadista y miembro de la selección Argentina." height="2560" width="1920"/><p><b>—¿Cómo siguió el recorrido?</b></p><p>—Hermoso la verdad. Encima estábamos en la Villa Olímpica de Lima 2019 entonces fue para mí un sueño ir ahí por primera vez. </p><p><b>—Entonces volviste con la certeza de entrenar más, de hoy Azul es acá.</b></p><p>—Sí, ahí creo que me despedí. Dije bueno, gimnasia ya pasó, ahora soy clavadista. Soy distinta. Y ahí fue la despedida.</p><p><b>—¿Cómo siguió tu recorrido por el deporte?</b></p><p>—Al año siguiente fui a otro torneo más y no paré. En total, en este deporte, tengo tres Sudamericanos y tres Panamericanos. Siempre fui avanzando mejor. En mi segundo Sudamericano obtuve tres medallas de bronce. Y en otro, una medalla de bronce más. Y bueno, mi último torneo fueron los Juegos Panamericanos. </p><p><b>—¿Y cómo te fue ahí?</b></p><p>—Mejor de lo que esperaba. Éramos veinte las clavadistas y la primera instancia tenía que clasificar a la final que clasificaban las primeras doce. De veinte les tenía que ganar a seis. Eran bastantes. En mi primera final clasifico undécima y quedo décima. Y en mi segunda prueba, que era un metro, también creo que clasifiqué décima, por ahí, y compito y <b>quedo novena entre las mejores de América</b>.</p><p><b>—Es alucinante.</b></p><p>—Sí, la verdad que fue muy emocionante para mí y para mi entrenador.</p><p><b>—¿Se puede vivir de esto?</b></p><p>— Y del deporte argentino la verdad que mucho no se puede vivir porque nosotros tenemos subsidios, tenemos becas, pero tienen fecha de caducidad. <b>Depende de los logros</b>.</p><p><b>—¿Quién te ayuda a vos?</b></p><p>—Ahora tengo un subsidio, <b>una beca de la Secretaría de Deportes</b>; la marca de mallas <i>Arena </i>me da la indumentaria y obviamente, siempre cuento con la ayuda de mamá y papá. </p><p><b>—¿Cuándo se recibe una beca?</b></p><p>—Cuando obtenés una medalla de un Sudamericano. Es un monto mensual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5WNJ6IYX2RE4ZLCIOYUXCYOXCU.png?auth=f3ec9f6a628e06c1f08f516ee92224f6846ea71c2e4475fa3691a5433ecb0c58&smart=true&width=1920&height=1256" alt="Azul Chiorazzo con Tatiana Schapiro en Infobae" height="1256" width="1920"/><p><b>—¿El sueño cuál es?</b></p><p>—Llegar a un Juego Olímpico. El próximo es en Los Ángeles 2028. </p><p><b>—¿Te estás preparando para eso? </b></p><p>—Estamos dentro del ciclo olímpico, pero bueno, siempre está la ilusión y el sueño de que un día me digan clasificaste.</p><p><b>—¿Cuántas horas por día estás entrenando?</b></p><p>—Entreno tres horas en la pileta y una en el gimnasio. </p><p><b>—¿Cómo terminó tu secundaria?</b></p><p>—Re bien, terminé la secundaria en 2022 y ahora estoy en la Facultad.</p><p><b>—¿Qué estás estudiando? </b></p><p>—Nutrición. </p><p><b>—¿Qué dicen tus papás cuando te ven saltar?</b></p><p>—Están súper orgullosos. Mis papás viajaron a Asunción para verme en los Juegos Panamericanos y verlos a ellos ahí en la tribuna apoyándome siempre fue lo mejor de toda la experiencia. </p><p><b>—¿En ningún momento fue un riesgo para tu columna esto?</b></p><p>—No. Nunca entrenando tuve dolor. Es algo loquísimo porque en gimnasia te decía que no podía ni caminar y hoy en día estoy más que bien con el tema de la espalda. De vez en cuando, capaz que si caigo medio mal, duele un poco, pero siempre es aguantable; siempre al otro día se me pasa.</p><p><b>—¿Qué mensaje querés dejar?</b></p><p>—Yo creo que si uno ama lo que hace tiene que seguir por sus sueños. Y algo que me dejó mucho esto que me pasó es que <b>las segundas oportunidades existen</b> y que siempre uno tiene que seguir por lo que ama.</p><p><b>—¿Te enamoraste más como deporte? </b></p><p>—Sí, pero por todo lo que conlleva, además. Por cómo soy dentro de este deporte y la gente que tengo al lado mío: mi entrenador, mis compañeros, cómo se conforma la Selección. La verdad que es algo muy lindo.</p><p><b>—¿Hoy te gusta más la clavadista que la gimnasta?</b></p><p>—La verdad que sí.</p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RIX3EDOKWJEJZKO5TP4CCPOYPI.jpg?auth=7e00c758fb5f38f25443837e54ef29c302729481abf54cb5420f72eae6f89477&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Una joven gimnasta sonríe mientras sostiene una caja de premios abierta y un cuadro, en un evento de celebración deportiva.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Titina Vázquez: el amor que no esperaba después de los 40, cómo construyó su comunidad y el clic personal que la llevó a reinventarse]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/06/titina-vazquez-el-amor-que-no-esperaba-despues-de-los-40-como-construyo-su-comunidad-y-el-clic-personal-que-la-llevo-a-reinventarse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/06/titina-vazquez-el-amor-que-no-esperaba-despues-de-los-40-como-construyo-su-comunidad-y-el-clic-personal-que-la-llevo-a-reinventarse/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la fashion blogger repasó el giro que dio a su vida al dejar una carrera corporativa en el mundo del derecho para apostar al universo digital. También habló del proceso personal que transformó su manera de vincularse, de cómo conoció a su marido y de la vida que logró crear a partir de decisiones tomadas con libertad y convicción]]></description><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 03:50:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Cumplí 40 y dije: ‘Quizás estoy predestinada a continuar sola, estar con gente, pero no tener una pareja formal’. Pero me veo el dedo y no lo puedo creer”,</b> recordó <b>Adriana Vázquez</b>, más conocida en redes sociales como <a href="https://www.instagram.com/titinavaz/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/titinavaz/"><b>Titina Vázquez</b></a>, durante su paso por <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiA8KTNBhD_ARIsAOvp6DKErb7MqIPnlE5Mq_TeqTdV1tbymYmZRSpQH77u5tmmnh7Dtp55upEaAi70EALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiA8KTNBhD_ARIsAOvp6DKErb7MqIPnlE5Mq_TeqTdV1tbymYmZRSpQH77u5tmmnh7Dtp55upEaAi70EALw_wcB"><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Apenas unos meses atrás, la creadora de contenido y abogada vivía convencida de que el amor formal se le había escapado. Hoy, observa su anillo de casada y repite, entre risas y asombro, que la vida puede sorprender incluso cuando había encontrado su propio equilibrio.</p><p>A lo largo de su charla, Adriana compartió cómo el proceso de autoconocimiento, el trabajo terapéutico y la apertura a nuevas experiencias le permitieron transformar su vida y redefinir sus vínculos. Desde la decisión de dejar la abogacía hasta la conformación de una familia ensamblada y la consolidación de su comunidad digital, su historia muestra la importancia de respetar los propios tiempos y elecciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MMQQPJBTQRC4PEQPLMKHCOCKYI.jpg?auth=42f97885443ed9fb9b48b584213b7652031b4deb3e32fec2e2a32df2d1c4d12e&smart=true&width=6048&height=4024" alt="“Estoy súper agradecida, aprendí muchísimo, pero no soy feliz”, transmitió Titina Vázquez al área de recursos humanos en el momento de su renuncia. (Cristian Gastón Taylor )" height="4024" width="6048"/><h2>Cambio de vida: de la abogacía al mundo digital</h2><p>Durante años, Titina mantuvo una vida profesional “muy esquematizada”, como ella misma la define. Ejercía como abogada en el departamento de legales de una empresa internacional y, en paralelo, fue una de las primeras en apostar por el mundo digital. Ese doble recorrido la llevó a experimentar un quiebre cuando notó que el cuerpo le enviaba señales de incomodidad.</p><p><b>“Estoy súper agradecida, aprendí muchísimo, pero no soy feliz”,</b> transmitió al área de recursos humanos en el momento de su renuncia. La decisión no fue sencilla: su familia, especialmente su padre, se preocupó por el futuro de una hija que dejaba una carrera estable para lanzarse a lo desconocido. “¿Qué vas a hacer? ¿Bloguera? Sos abogada. ¿De qué vas a vivir?”, recuerda que le preguntaron. Sin embargo, la organización y la confianza en su camino la impulsaron a seguir construyendo una identidad propia, esta vez en las redes sociales, mucho antes de que existieran plataformas como <b>Instagram</b>.</p><p>El salto fue posible porque, según dice, siempre visualizó el proyecto digital como una actividad profesional, no solo como un pasatiempo. Después de trabajar durante 8 años en el departamento de legales de una empresa americana, Patentó el nombre de su blog y asumió los riesgos de un terreno nuevo en el que no estaba garantizado el éxito. “Era un campo muy nuevo. Yo tampoco sabía qué iba a pasar”, reconoce. Pero ese proceso de construcción, de prueba y error, también le permitió descubrir que la felicidad estaba en animarse a cambiar, aun cuando eso implicara romper con las estructuras y expectativas ajenas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X7NYHNAZV5H7TEA5Q3MZAV3P2Y.jpg?auth=cd0232dd2d3a1f5c8e07402f58a9139b43faadf56b146d87e0eb1d9cc8601f31&smart=true&width=6048&height=4024" alt=""Yo siempre dije que no iba a ser mamá por decisión propia", confesó Titina. (Cristian Gastón Taylor )" height="4024" width="6048"/><h2>El amor después de los 40: pareja y proceso personal</h2><p>Titina se casó con el abogado <b>Juan Manuel Gallo </b>en una celebración que combinó emoción, moda y figuras del espectáculo. Tras realizar el civil en Buenos Aires, la pareja festejó con una gran boda en una estancia en <b>José Ignacio, Uruguay,</b> rodeados de unos 280 invitados entre familiares, amigos y personalidades del mundo social y mediático. La ceremonia tuvo momentos muy emotivos, como cuando el hijo de Gallo les entregó los anillos y la conductora <b>Verónica Lozano</b> ofició de maestra de ceremonias.</p><p><b>—¿Por qué sentías que el amor formal quizás no iba a llegar a tu vida?</b></p><p>—Cumplí 40 y dije: “Quizás estoy predestinada a continuar sola”, tener gente, pero no pareja formal. Pero me veo el dedo y digo: “No puedo creer”.</p><p><b>—Decís me veo el dedo porque estás…</b></p><p>—Porque estoy casada hace muy poquito.</p><p><b>—¿Y cómo fue ese cambio de perspectiva?</b></p><p>—En ese momento dije: “No va a llegar”. Pero llegó.</p><p><b>—¿Y por qué pensaste que no iba a llegar? ¿Qué disparaba ese pensamiento?</b></p><p>—Porque soy una mujer muy independiente y es muy difícil congeniar con una pareja, con alguien que te entienda, con un compañero. Para mí la pareja tiene que ser un compañero y no lo lograba. Yo no la estaba pasando mal, para nada, tenía muchos viajes, laburaba a full... Pero me pasó esto que te dicen mucho: “No hay que buscar porque cuando no buscás, aparece”. Yo creo que también cuando te sentís en armonía, está bueno tener una actitud de apertura a conocer a alguien.</p><p><b>—¿Sentís que a medida que va pasando el tiempo, esa apertura a la que te referís se va condicionando un poco más porque uno se llena de mañas y tiene sus tiempos? </b></p><p>—Sí, obviamente. Vas creciendo y tenés tu rutina, tus mañas, llámalo como quieras. Te condiciona un poco porque no querés ceder...</p><p><b>—¿Qué cambios sentís que hubo, si es que lo hubo, en ese momento previo a conocerlo a tu marido?</b></p><p>—Sí, hubo un cambio. Yo trabajé mucho, tengo mucha terapia que me ayudó a acomodar y a modificar ciertas cosas que yo me di cuenta de mi ser y empecé a trabajar también inconscientemente. Yo era muy combativa y empecé a tomarme las cosas de otra manera. Como que solté...</p><p><b>—O sea, el cambio arrancó en vos.</b></p><p>—Sí, 100 por ciento. El clic lo hace uno. Pero era un poco algo interno y algo que venía del exterior, escuchando a la gente que me quiere. Y dije: “Por ahí tengo que prestar un poco de atención, quizás debería modificar algunas cosas”. Porque uno no nace perfecto, ¿no? </p><p><b>—¿Te pesó en algún momento escuchar “qué pasa que no llega” por parte de tu entorno?</b></p><p>—No sé si me pesó porque siempre estuve rodeada de amistades divertidas, gente que me quiere, gente muy leal. Pero ves por ahí tu amiga más cercana que ya se casó o que tuvo su primer bebé y ahí la cabeza empieza a hacerte un poco de ruido. Pero nunca la pasé mal, nunca fue una soledad con tristeza, inclusivo en pandemia.</p><h2>Matrimonio y convivencia: redefinir los vínculos</h2><p><b>—¿Cómo conociste a tu marido?</b></p><p>—Lo conozco en un restaurante, un sábado de mucho frío. Yo iba a un cumpleaños, él estaba en otra mesa, no era de mi círculo íntimo, ninguno de los dos nos conocíamos. Preguntó por mí, después de una hora y media ya estábamos hablando en la misma mesa.</p><p><b>—¿Cómo fue la primera cita?</b></p><p>—Nuestra primer date fue afuera, en New York. Yo me iba de viaje, él se iba de viaje también, y almorzamos juntos.</p><p><b>—¿Cuándo fue la propuesta de casamiento?</b></p><p>—A los ocho meses. Un día viene con una cajita y me dice: “Bueno, yo me quiero casar con vos, a tu manera. Vos elegís todo”. Tenía miedo de que le dijera que no porque yo siempre fui muy independiente. Estaba nerviosa, pero le dije que sí. Cuando le conté a mi familia y a mis amigas no lo podían creer.</p><p><b>—Es una historia que en general te pasa a los 20, ¿cómo lo viviste a los 40? ¿Qué Titina encontró?</b></p><p>—Me sorprendió a los 43 con la propuesta y me casé a los 44. Encontró una Titi 100 por ciento segura, madura. Hay cosas que uno ya no tranza. Cosas que ya las hice a los 20, a los 30 y está muy bien haberlo hecho. Tuve otras parejas largas, pero por algo no funcionaron. Aprendí muchísimo y todo eso creó a la Titi de ahora. Así que no reniego para nada de todos mis amores pasados.</p><p><b>—¿Sentís que el casamiento cambió algo en la vida diaria?</b></p><p>—Ahora te digo que no me cambió nada. Pero él también es muy independiente. Yo creo que nos llevamos bien por eso. Yo necesito calidad de tiempo, no estar 24/7 hablándonos. Para mí lo importante es la conexión, una buena charla en un momento del día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZACWPHKY6ZACBENLZCFL7FNAV4.jpg?auth=e7d1e18307982ea30de64218356c014d9e479c0899aacaed587f13182f8499d6&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Adriana Vázquez, creadora de contenido y abogada, narra su transición del mundo legal al digital y su búsqueda de autenticidad en redes sociales en Ellas, con Luli Fernández. (Cristian Gastón Taylor )" height="4024" width="6048"/><h2>Maternidad, decisiones personales e integración familiar</h2><p><b>—¿Qué lugar ocupa la maternidad en tu vida?</b></p><p>—<b>Yo siempre dije que no iba a ser mamá por decisión propia</b> y siento que no tengo ese instinto materno. Sentí que me iba a despertar y nunca se me despertó. Con el hijo de él estoy aprendiendo mucho, porque estoy aprendiendo un rol que no me conocía a mí. Respeto muchísimo el rol de la madre y no soy la madre. Así que nunca voy a perturbar ese vínculo. <b>Me siento como que soy una tía copada. </b>Es un desafío.</p><p><b>—¿Cómo te ha sorprendido la vida, no? </b></p><p>—Sí, no lo puedo creer (risas). Las cosas pasan por algo y cuando uno hace ese clic interno y tenés una sensación de apertura, cambia algo y recibís algo diferente.</p><p><b>—¿Sentís que hay un momento en la vida en que una mujer se reconoce merecedora de una linda historia? ¿Energéticamente te pasó algo así?</b></p><p>—Sí. Yo creo que merecía esto que estoy pasando. Me lo merecía. Siempre fui muy noble en mi camino, en mi construcción personal y profesional. Siempre me la jugué con lo que quise, con muchos códigos, con mucho respeto. Entonces necesitaba tener a un hombre que te dé un abrazo, pero ese abrazo que es un par. Pasando los 40 dije: <b>“Estaría bueno tener un par, un compañero”</b>, pero no para que me cambie mi visión, sino que me la respete. Siempre tuve pareja en todas mis etapas, pero ahora necesitaba que esa persona destaque y realce todo lo que soy y lo que fui creando en todo este transcurso. Es gratificante sentirte valorada.</p><p><b>—¿Juan quería tener más hijos?</b></p><p>—No y esto se habló obviamente cuando lo conocí. Es muy importante porque no podría sino formar una familia con dos expectativas o deseos diferentes. Sería muy injusto. Yo lo vivo con naturalidad el hecho de que no se me despertó el deseo. Pero a veces no cae bien.</p><h2>Construcción de identidad: autopercepción, redes y exposición pública</h2><p>Al consultarle qué le diría a la Titina de hace 10 o 15 años, con la experiencia de su vida actual, advierte que se encontraría con una versión más combativa de sí misma. “Tomate el tiempo de escuchar y después procesá”, aseguró al imaginar ese encuentro.</p><p>Desde los orígenes de su blog, mucho antes de que el mundo digital se masificara, siempre buscó transmitir naturalidad y cercanía. Esa autenticidad se refleja en la relación con su comunidad virtual: muchas seguidoras la acompañan desde los comienzos y se sorprendieron al ver el anuncio de su casamiento. La reacción fue de apoyo y buena energía, algo que, según cuenta, se debe a que siempre mantuvo su espacio “tranquilo y de opinión muy suave”.</p><p>A pesar de las miradas ajenas y de quienes no entendieron sus decisiones, Titina nunca dudó en mostrarse tal cual es ni en defender el derecho a elegir sin rendir cuentas. “Qué importante es aprender a escucharte y no traicionarte en la búsqueda de la mirada ajena”, reflexionó. Y agregó: “Se trata de hacer una lectura interna, desde la escucha y la introspección, para que aquello que te encuentre te encuentre en un mejor lugar”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WRNJ27B7N5A57HAVYHU6NZDGXY.jpg?auth=6e468676e72e361136f93a871595d06d8bbeac79f8633051e72b0659c576207c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Titina Vázquez con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La Tora Villar: historias íntimas jamás contadas, su pasado como amante y la relación que marcó su camino hacia la fidelidad]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/05/la-tora-villar-historias-intimas-jamas-contadas-su-pasado-como-amante-y-la-relacion-que-marco-su-camino-hacia-la-fidelidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/05/la-tora-villar-historias-intimas-jamas-contadas-su-pasado-como-amante-y-la-relacion-que-marco-su-camino-hacia-la-fidelidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la ex Gran Hermano explicó cómo construyó su personaje, reflexionó sobre los vínculos que la marcaron y contó cómo aprendió a poner límites frente a la exposición pública. Además, habló de errores del pasado y reveló cómo se imagina su futuro en los medios]]></description><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 05:10:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Nacho (Castañares) fue la persona en la que más confié y la primera a la que le fui fiel”</b>, reconoció <b>Lucila Villar</b>, más conocida como <b>La Tora</b>, en su paso por <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Lucila, ex participante de la edición 2022 de <b>Gran Hermano</b>, es influencer y host del streaming del programa. Se convirtió en una de las figuras mediáticas emergentes tras destacarse por su personalidad frontal y su fuerte impronta frente a cámara en el ciclo emitido por <b>Telefe</b>.</p><p>Luego de su paso por el reality, amplió su presencia en televisión y en el ecosistema digital, donde participó en proyectos vinculados al universo del reality y consolidó una comunidad propia en plataformas como <a href="https://www.instagram.com/luvillarr/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/luvillarr/?hl=es"><b>Instagram</b></a> y <b>TikTok</b>. </p><p>En paralelo, se mostró dispuesta a exponer aspectos íntimos de su recorrido personal, desde su salud emocional y su vínculo con la fe hasta definiciones sobre su vida afectiva. En la entrevista, repasó la intensidad de sus vínculos y distintas etapas que atravesó en una charla sin filtros, atravesada por confesiones, juegos y anécdotas ligadas a la exposición pública.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZC5YLYCERVGETKKIMDBWF24F7M.jpg?auth=433562d36cf2f8707bd7f9677bf181fe7bc92359d1c9dee302006e9911cf881a&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Lucila habló sobre sus vínculos con ex participantes de Gran Hermano, destacando la amistad con Juli Poggio y el vínculo conflictivo con Alfa. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="6192"/><p><b>“¿Para qué querés el millón de dólares?” </b>fue la pregunta disparador, que la invitada respondió con determinación. Uno de sus sueños es crear una marca de gafas e invertir parte del dinero en ese proyecto. “No es algo que esté pasando ahora, pero es algo que va a suceder”, aseguró al referirse a su deseo de lanzar un emprendimiento propio.</p><p>Entre bromas y especulaciones, sumó la idea de comprar un departamento en <b>Brickell, Miami</b>, y fantaseó con una vida de lujos y derroche, aunque aclaró que no es de adquirir artículos caros, salvo algunas excepciones. También mencionó, en tono humorístico, la posibilidad de montar una fábrica de hielo para competir con el principal actor del rubro, lo que despertó risas.</p><p>En su lista de anhelos incluyó viajar con amigas y, si el presupuesto lo permite, comprarse alguna cartera de lujo, aunque insistió en que el dinero estaría destinado, ante todo, a concretar proyectos personales y a compartir experiencias con su círculo cercano.</p><h2>La personalidad de La Tora y su transformación</h2><p>Lucila explicó cómo construyó el personaje de La Tora y la distancia que existe entre esa figura y su verdadero yo. Contó que suele hablar de La Tora en tercera persona, como si se tratara de alguien completamente distinto a ella. <b>“La Tora es la combativa, la que va para adelante. Es la que se pelea con todo el mundo, la que no le importa”</b>, afirmó.</p><p>Describió a ese <i>alter ego</i> como alguien de carácter fuerte y hasta torpe, con una actitud frontal que se hizo evidente en su paso por la casa más famosa de la televisión. Sin embargo, reconoció que con el tiempo aprendió a moderar sus reacciones y a decidir qué batallas realmente le convenía dar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MBPUFXBVINEGBBAR2ELZ7CIK6U.jpg?auth=add8d80b9fab4d7ac0c7bf6744a7ac9e2e31563b43f5c2a649f08ca9f421e881&smart=true&width=5976&height=4128" alt="“Era bastante brava”: el pasado como amante de La Tora y la vida que dejó atrás. (Maximiliano Luna)" height="4128" width="5976"/><h2>Vínculos, relaciones y aprendizajes</h2><p><b>—En este juego hay caras relacionadas a tu historia y vos tenés que ir apostando fichas según el cariño que les tenés y el bien o el mal que te ha hecho en tu vida.</b></p><p>—Vamos a ponerle el número 100 a <b>Juli Poggio</b> porque creo que podría ser una buena socia en alguna marca. La quiero mucho, es icónica, así que le pondría un 100. Con <b>Alfa</b> tengo amor-odio. Lo odio y a veces lo quiero. Está gagá. Encima ahora digo esto y después va a salir haciendo un vivo, un reel respondiéndome. Yo ya lo conozco, pero igual lo quiero...</p><p><b>—Para mí deberías ponerle 50 porque tiraste como un </b><i><b>hate</b></i><b> y un </b><i><b>love</b></i><b> al mismo tiempo.</b></p><p>—Bueno, vamos a ponerlo a Alfa un 50. Hay algo de él que me enoja y me molesta, que claramente es un espejito mío. Pero a la vez también lo quiero, ¿entendés? Porque llego a entender parte de su vida que ha contado. Compartí mucho tiempo con él y compartí la mejor experiencia de mi vida. Entonces lo quiero también.</p><p><b>—¿Y los demás?</b></p><p>—Vamos a ponerle 25 a <b>Nacho</b>, porque me llevo bien la verdad. Hemos hablado de un montón de cosas. He estado para él, él ha estado para mí, así que un 25.</p><p><b>—Y del 1 al 10, ¿cómo lo puntuarías como ex?</b></p><p>—Creo que un 8. No estuvo mal. De hecho, fue en la persona que más confié y <b>fue la primera persona a la que le fui fiel</b>, así que punto para mí. Lo quiero. Con él y con mi última relación, fui fiel.</p><p><b>—¿Por qué tus vínculos anteriores estaban cargados de infidelidades? ¿Era de parte tuya o de tus parejas también?</b></p><p>—Ambas (risas). Era un cachivache. En la vida de antes era bastante brava. Después me pasó que conocí a Cristo y un montón de cosas que después decía tipo “pecadora”. Me hizo ver realmente lo que valen las cosas, desde la fidelidad, el trabajo, la vida misma, todo. Siempre lo digo que fue lo mejor que me pasó en la vida. </p><p><b>—Te queda Coty. ¿Qué puntaje le ponés?</b></p><p>—A Coty le vamos a poner un 10. Porque sí.</p><h2>Experiencias con el fandom y los límites de la exposición</h2><p>Lucila compartió una anécdota sobre los límites que establece frente a la exposición mediática. Relató el caso de una fanática que, tras seguirla durante todo su paso por la casa y en redes sociales, logró acercarse a su familia mientras ella participaba del reality.</p><p>Explicó que, como su entorno desconocía la magnitud del fenómeno, la presencia de seguidores no despertaba sospechas. Esta persona llegó a coordinar tareas, hablar con sus padres e incluso pegar carteles cerca de la casa de su madre. La situación le resultó invasiva y, una vez fuera del programa, se ocupó de dejar en claro que no deseaba que volviera a repetirse. “El límite soy yo. Con ellos no”, remarcó al referirse a la necesidad de proteger a su entorno.</p><p>A pesar de esas experiencias, valoró el apoyo de sus seguidoras y destacó la red que se genera con quienes la acompañan desde hace tiempo. Villar contó que mantiene un trato cercano con las fanáticas que viven en su ciudad y reconoció que siempre están atentas a sus proyectos, defendiéndola en momentos difíciles y celebrando sus logros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2275C2J3UNBUFOJ6XWMOOC5I6I.jpg?auth=f7a59eb0d32086596530a679cbd640c6489a1cfcf8bb367bd0034c8657ba4c2e&smart=true&width=5952&height=3996" alt="La Tora proyecta un futuro como conductora televisiva de prestigio, inspirada por figuras como Susana Giménez y Moria Casán. (Maximiliano Luna)" height="3996" width="5952"/><h2>Confesiones íntimas y cambios a futuro</h2><p><b>—Si digo: “Yo nunca fui amante”.</b></p><p>—Sí, un par de años. Los dos nos conocimos cuando estábamos de novios, después yo me separé, él siguió y bueno, en esa seguidilla, nunca nos dejamos de ver. Yo deseaba que él deje todo por mí, pero no pasó. Estuve más de tres años, pero hizo la historia también. Yo debía tener 20 o 23 años. En 2014 más o menos.</p><p><b>—¿Y cómo terminó esa historia? ¿O todavía no terminó?</b></p><p>—(Risas). Seguimos, pero siendo amigos. Me acompaña en todos mis proyectos. Pero en su momento lo quería matar. Yo estaba re enamorada. Primero pataleaba, pero después volvíamos. Después él se separó, pero nunca fuimos pareja. Y un día dije: “Hasta acá”.</p><p><b>—¿Cómo hacían para verse? ¿Se escondían? ¿Cómo era?</b></p><p>—No, siempre se encontraba el hueco. Capaz al mediodía antes de mi trabajo...</p><p><b>—¿Se veían en su casa o en tu casa?</b></p><p>—No. Íbamos a una casita alquilada.</p><p><b>—¿Públicamente nunca lo habías dicho?</b></p><p>—He contado parte de esta historia, pero no con tanto detalle. </p><p><b>—¿Y hoy en día son grandes amigos o hay cosas que todavía se confunden?</b></p><p>—Hoy en día somos amigos, yo lo amo y lo quiero en mi vida y sé que para él es igual. También entendemos que fueron cosas que nos pasaron de chicos, pero es como familia para mí. Es la persona que a mí más me conoce, tanto como Tora, como Lu, como mujer, como pareja, como amante, en todo. Valoro mucho ese vínculo. Hoy, con el diario del lunes, después de casi 14 años, es un montón de tiempo...</p><p><b>—¿Él te sigue acompañando en tus proyectos?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Desde qué lugar?</b></p><p>—Desde no juzgar y de apoyar, de ir para adelante.</p><p><b>—No es que está activamente apoyándote en algún tipo de trabajo, sino que te acompaña.</b></p><p>—Me acompaña. Sí, disfruta mis éxitos. Eso es difícil de encontrar, ¿no? Alguien que no le pese el ego y que no le duela que brilles. Y él con tal de que yo brille, todo. Así que lo amo.</p><p><b>—Si digo: “Yo nunca envié mensajes hot y después me arrepentí”.</b></p><p>—Sí, obvio. Me ha pasado. Hay una versión medio impulsiva de mí. Pero era de antes igual, ¿eh? Hoy ni en pedo mando una foto hot, ni siquiera estando en pareja. Se enojaban porque no les mandaba. Yo tipo: “Enojate tranquilo, rey”. “No es por vos, gordi. Yo no desconfío de vos”. Se han enojado mucho mis últimas parejas públicas por eso. Yo tipo: “No, no va a suceder”. No me interesa que te enojes.</p><p><b>—¿Y de qué te arrepentiste en su momento cuando mandaste?</b></p><p>—Y capaz de repente los pechos todos gigantes ahí...</p><p><b>—Pero te arrepentías porque no te gustaba lo que habías mandado. No porque haya pasado algo con eso públicamente.</b></p><p>—No. Era porque capaz que no me gustaba a mí verme así.</p><p><b>—¡¿Por qué hice esto?! Te preguntas después...</b></p><p>—¿Para qué? Pero bueno, fue cuando era más chiquita.</p><p><b>—¿Cómo te imaginás de acá a quince años?</b></p><p>—En la tele, como conductora.</p><p><b>—¿Con tu propio programa?</b></p><p>—Sí, obvio. Un estilo <b>Susana Giménez</b>. Yo la amo a Susana. Sería su bebé reno. La amo. Con Marcelito, todo… Yo la admiro mucho a ella y a <b>Moria Casán</b> con la lengua karateka. Me imagino así: haciendo las cosas bien, con disciplina y siendo buena gente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3LKYKNLSOVFBTL3KQ64CY5WNG4.jpg?auth=97bd343fcacffcdd725683b09620c199adbffd33b6c58d8d264dd91ff9036b97&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Lucila La Tora Villar con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Fernanda Iglesias: separarse a los 50, la enemistad con Yanina Latorre y el error que todos recuerdan]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/04/fernanda-iglesias-separarse-a-los-50-la-enemistad-con-yanina-latorre-y-el-error-que-todos-recuerdan/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/04/fernanda-iglesias-separarse-a-los-50-la-enemistad-con-yanina-latorre-y-el-error-que-todos-recuerdan/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la periodista habló de su vínculo con el conflicto, defendió su estilo frontal para ejercer la profesión y explicó cómo aprendió a resistir críticas y ataques. También abordó la ruptura tras muchos años de pareja, la depresión que atravesó y la decisión de contar su propia historia para que nadie pudiera usarla en su contra ]]></description><pubDate>Wed, 04 Mar 2026 04:58:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Me encanta el momento incómodo. Soy fanática del conflicto. Si me vienen a buscar, me van a encontrar”</b>, confesó <b>Fernanda Iglesias</b> durante su paso por <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Fernanda es periodista de espectáculos y cuenta con una trayectoria destacada en medios gráficos, radiales y televisivos. Comenzó su carrera en 1994 como redactora y columnista del suplemento de espectáculos del diario <b>Clarín</b>, y luego colaboró con <b>La Nación</b> y la revista <b>Gente</b>. En televisión fue panelista en <b>Duro de domar</b>, <b>Nosotros a la mañana</b>y <b>LAM</b>. Actualmente integra el panel de <b>Puro Show</b>, por <b>eltrece</b>, y se mantiene activa en <a href="https://www.instagram.com/ferigleok/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/ferigleok/?hl=es"><b>redes sociales.</b></a></p><p>Con décadas de experiencia y una presencia pública marcada por la polémica, la periodista no esquivó el tema de la exposición: aseguró que nunca le temió al juicio ajeno y que, lejos de evitar la controversia, aprendió a convivir con ella como una parte esencial de su identidad profesional. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3IUJ3X2AQBADDPTPC6WP3NM7V4.jpg?auth=feb7c2af278d775022adc8c028aeb77621bbc996773d9ced9e12931fc5671c32&smart=true&width=5702&height=3801" alt="Fernanda Iglesias: “Estuve muy fagocitada por Yanina Latorre, todo lo que yo decía me lo cuestionaba”. (Jaime Olivos)" height="3801" width="5702"/><h2>La relación con el conflicto y la exposición pública</h2><p><b>—¿Te gusta el conflicto? </b></p><p>—Claramente sí.</p><p><b>—Pero tenés que tener un temperamento especial para bancárselo. ¿Te duele cuando te atacan? </b>—Sí me duele. Hay cosas que sí me duelen, pero me las banco. Aprendí a distinguir entre quién soy y quién creen ellos que soy. La gente cree que sos algo, pero sos cosa.</p><p><b>—¿Qué cree la gente que sos? </b></p><p>—<b>Creen que soy mala, que quiero destruir a la gente, que soy conflictiva, que soy peleadora...</b></p><p><b>—¿Vos te considerás peleadora y conflictiva? </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Pero decir que buscas destruir a gente, me parece mucho. </b></p><p>—<b>Yo no inicio el conflicto pero si a mí me vienen a buscar, me van a encontrar</b>. Ese es el tema. Hay gente que la van a buscar y no quiere entrar en el conflicto. Pero yo no tengo ningún drama.</p><p><b>—Es que a veces dar información sobre alguien puntual, puede generar un conflicto.</b></p><p>—Es que soy periodista. Es parte de mi trabajo esa cosa de querer saber la verdad y no importa cómo.</p><h2>Trayectoria profesional y ética periodística</h2><p><b>—¿Te dio culpa alguna vez mandar al frente a alguien? </b></p><p>—Hace muchos años el tema de la infidelidad era algo que no lo hablábamos. No contábamos que alguien había sido infiel. Pero todo avanzó un montón. <b>La tele cada vez es más cruel y no te podés quedar atrás</b>. Vos tenés que ir como va la tele, porque si seguís siendo naif, sos <b>Susana Roccasalvo</b>, y no quiero ser <b>Susana Roccasalvo</b>, claramente. Quiero ser alguien competitivo, que está a la par de todo el resto. Dentro de los límites de lo que uno considera… Lo último que me pasó fue lo de<b> Luciano Castro</b> y nadie me criticó porque yo creo que cualquiera que lo recibía ese audio, con ese nivel de meme, lo iba a poner. Entonces nadie se animó a decirme: “¿Cómo pones eso?”</p><p><b>—¿Cómo te llega a vos eso? </b></p><p>—Yo tengo una amiga que vive en <b>Copenhague</b>. La chica que se le intentó levantar Luciano era una danesa que estaba en <b>Madrid</b> trabajando. Cuando la danesa se vuelve a Copenhague, se encuentra con mi amiga y le cuenta que había conocido a un Luciano, actor argentino. Mi amiga, que es viva, dice: “¿Pero qué Luciano? ¿Será Luciano Castro?”. Cuando le muestra la foto, le dice: “Es ese”. Entonces ahí mi amiga me llama y me pregunta si seguía saliendo con <b>Griselda</b>. Y ahí le dice: “Pero tiene novia” y la danesa dice: “Me dijo que no tiene novia”. Y se armó el lío.</p><p><b>—¿Y cómo siguió? </b></p><p>—La danesa no quería que esto se hiciera público porque la sociedad danesa es muy perfil bajo. La tuvimos que convencer (risas). Tenía el teléfono de Sara y le pregunté si iba a poder contar esto. Un día me dejó de contestar. Entonces le dije a mi amiga: “Che, mirá, no me contesta más. Evidentemente quiere que se sepa, porque si no me diría que no”. El primer día lo conté sin decir el nombre, un poquito. Y a la noche todos desconfiaron de mi información. Al día siguiente le digo a Sara lo que pasaba y, como buena danesa, me dice: “Te salgo a apoyar”. Y ahí fue cuando me pasó los seis audios que tenía, todos los chats. Para que no me digan mentirosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FUM3PXOA6FF6XA3WE3OTG3AFHI.jpg?auth=0a6a43abf92482747c759dde8fc59c8330947fb5a6d92d477ef813c6235353e1&smart=true&width=6192&height=4128" alt="“Quisieron instalar que no me quiere nadie, que no tengo amigos y no es verdad”, explicó Fernanda. (Jaime Olivos)" height="4128" width="6192"/><p><b>—Vos tenés muchos haters en redes, pero ¿tenes lovers?</b></p><p>—Tengo muchos que me bancan. Hay gente que me escribe por privado en las redes y me pasa información porque saben que no tengo amigos, no me caso con nadie, no recibo sobres, no tengo arreglos con nadie, me meto en cualquier cosa.</p><p><b>—Dijiste que no tenés amigos en el medio, ¿y enemigos? </b></p><p>—<b>Me gustaría desmitificar esto de que no me quiere nadie, que no tengo amigos</b>. Eso es algo que quisieron instalar y no es verdad. Tengo amigos, tengo gente que confía en mí, muchos abogados confían en mí porque nunca los he traicionados, actores también con los que hablo y saben que nunca los voy a traicionar. Eso se quiso instalar sobre mí. </p><p><b>—¿Quién quiso instalarlo? </b></p><p>—Prefiero no decirlo. </p><p><b>—¿Es gente de tu mismo rubro la que quiso instalar esa idea? </b></p><p>—Sí. No entiendo por qué porque hay lugar para todos. Pero no tengo miedo. Y alguien que no tiene miedo es terrible (risas). </p><p><b>—¿Te considerás una buena compañera? </b></p><p>—Te lo juro por mis hijos que mala compañera no soy. Si a mí me va más o menos bien, que a los demás les vaya bárbaro. Pero hay gente que no le gusta eso.</p><p><b>—¿Cuál fue el peor programa en el que trabajaste? </b></p><p>—El de Doman.</p><p><b>—¿Por qué? ¿Te llevaste mal con él? </b></p><p>—Porque Doman me traicionó cuando yo hice la denuncia por violencia de género. <b>Era una cosa que yo les había contado a ellos porque eran mis compañeros y él lo contó al aire</b>, que yo había ido a hacer una denuncia. Yo estaba en un barcito al lado de tribunales con todo el maquillaje corrido, que no me había ni podido sacar el maquillaje del día anterior, yendo a hacer una denuncia de violencia de género. Y me empiezan a escribir: “Doman está contando todo”. Y Doman contó que yo había hecho una denuncia de violencia de género y era una cosa que no daba.</p><p><b>—¿Vos no lo hubieras contado si pasaba al revés?</b></p><p>—No, porque era mi compañero. Yo entiendo que lo cuente <b>Ángel de Brito</b>, que era del otro programa... </p><p><b>—¿Y qué pasó con la denuncia?</b></p><p>—Yo lo denuncio amándolo, amándolo terriblemente. Pero lo tengo que denunciar porque había sucedido un episodio de violencia y yo te decía: “No puede volver a pasar”. Entonces voy y lo denuncio en la justicia para que no vuelva a pasar. Y es lo mejor que, que, que le hago a él, porque le hago un límite tan grande que él a partir de ahí se convirtió en otra persona. Fue una persona amorosa que me trató bien, que aprendió un montón y yo lo perdono, vuelvo con él, estoy como siete años más con él, hasta que bueno, pasa esto de que me mete los cuernos y nos separamos. Yo entiendo que por ahí piensen que estoy loca, qué sé yo, pero yo lo amo, no lo voy a dejar de amar nunca, lo amo. Pero eso que me hizo Doman fue una traición muy grande que yo no le perdono.</p><p><b>—¿Qué te dijo cuando le dijiste eso?</b></p><p>—Me obligaron a ir al día siguiente. Yo estaba re mal. “Tenés que venir”, me decían. Me obligaron a ir, yo toda vulnerable, en el peor día de mi vida. Yo le dije a Doman: “La verdad no me gustó que hayas contado eso”. <b>“Pero ¿vos qué me decís? Que arruinaste tantas familias”, me dijo.</b> Encima me maltrataba. Y le dije: “¿Pero qué familias arruiné?” “No, bueno, Yanina Latorre me dijo que arruinaste muchas...” ¿Y Yanina quién es? ¿Yanina qué sabe? Y bueno. A partir de ese día me enojé, seguí trabajando y él después me echó. Y yo le hice un juicio y lo gané.</p><h2>Vida personal, salud mental y relaciones</h2><p><b>—¿Qué pasa cuando se dan vuelta las cartas y vos pasás a ser la protagonista? </b></p><p>—No me molesta para nada. Habló de mi vida privada lo que quieras. Yo tuve miedo y tuve que tomar una decisión al momento de hablar de mi salud mental. Estuve muy mal cuando me separé y hubo una panelista que me amenazó con contar cosas pesadas de mi vida. Yo dije: “A mí no me amenaza nadie”. Entonces le contesté: “¿Sabés qué? Contalo y contá también tal cosa, tal cosa y tal cosa”. Ahí la criptonicé y dije: “Voy a empezar a contar todo”. Y salí y conté todo. Entonces ya no te puede amenazar nadie, porque vos ya lo contaste. Porque como yo no tuve la culpa de tener problemas de salud mental, lo conté. <b>Yo tuve depresión.</b></p><p><b>—¿Qué te pasó? </b></p><p>—Estuve 14 años y me separé de una manera muy triste para mí. Yo sufrí un montón porque quería esa vida para toda la vida y de golpe no la tenía más. Gritaba y decía: “¡Quiero mi vida de vuelta!“. Porque no entendía otro tipo de vida. </p><p><b>—¿Qué edad tenías cuando te separaste? </b></p><p>—50. Imagínate a los 50, te separás, es como… Porque además <b>yo lo amaba, lo amo, es el amor de mi vida y lo sigo amando, </b></p><p><b>—¿Qué te dice él cuando le decís esto? </b></p><p> —Yo siempre le digo: “Te amo”. Él también me dice: “Te amo”. <b>Nos amamos mucho, pero sabemos que no podemos estar juntos. </b>Parece raro esto, porque yo cuando lo escucho de otro digo: “¡Ay! pero si se aman, porque no…” Estamos muy bien ahora como ex pareja, cada uno viviendo en su casa y hablando.</p><p><b>—¿Se volvieron a ver después de este tiempo? </b></p><p>—No tuvimos intimidad si a eso te referís. No nos dimos ni un beso ni nada. A él se le murió la mamá. Yo fui, lo contuve, estuve con él. No hay perspectivas de volver. Los dos lo tenemos muy claro.</p><p><b>—Con tu ex marido, ¿el conflicto era que sentías que te estaba engañando con una productora de televisión?</b></p><p>—No, él ya me había sido infiel muchas veces y yo venía… </p><p><b>—¿Y lo habías perdonado? </b></p><p>—Sí. El tema es que nunca me lo había confesado. Él siempre me lo negaba. Pero la última vez él me lo asumió y ahí dije: “Bueno, me tengo que separar”. Con todo el dolor del alma no puedo seguir porque me lo asumió. Me dijo: “Sí, salí dos veces con esta piba”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LWVXILM3ABAPTCMPCDWTJMVDVE.jpg?auth=c78e5ee6bc4962f9fb3d647061d59541ce4b3f67d3df0b963498dde630049eb6&smart=true&width=5883&height=3922" alt="“Yo no inicio el conflicto pero si a mí me vienen a buscar, me van a encontrar”, advirtió la periodista. (Jaime Olivos)" height="3922" width="5883"/><p><b>—¿Y era con una productora?</b></p><p>—No, era una equis de ahí. </p><p><b>—Porque yo tengo un chisme de que vos estabas obsesionada con una productora y la llamabas a la madrugada.</b></p><p>—Sí, la llamaba a la madrugada. </p><p><b>—¿Medio escabiada y le reprochabas?</b></p><p>—No, escabiada no. Pero sí la llamaba porque, imaginate, estaba en medio de una crisis total de angustia, de nervios, de que él me decía: “Bueno, me voy”. Y yo sentía que se iba a la casa de ella. Y sí, pobre chica, te pido disculpas, pero sí, la llamé. ¿Qué iba a hacer? Espero que la piba me haya entendido.</p><p><b> —¿Qué le decías? Porque me muero si recibo un audio de esos. </b></p><p>—No, yo la llamaba y le decía: “Quedate tranquila que ya está yendo para allá” (risas). No estoy orgullosa de eso. ¿Qué voy a hacer? Le pido disculpas.</p><p><b>—¿Cómo sos en las relaciones amorosas?</b></p><p>—Para mí yo soy re buena novia. Soy amorosa, soy buena, soy fiel, soy un amor. Pero qué sé yo. Soy buena novia, no soy tóxica. <b>Con mi marido claramente tuve una relación tóxica</b>, pero para mí fue generada por él porque me generaba toda la inseguridad, estaba con otra… Le encontré un celular paralelo. ¿Qué más me va a pasar? </p><p><b>—¿No te dijo: “Es de la producción del programa”?</b></p><p>—Totalmente (risas). Y yo le digo: “¿Pero por qué no me avisaste que tenías otro?” Me podría haber avisado. “Mirá, tengo otro, por las dudas te doy el número”. Lo lógico de una pareja. Yo decía: “Por favor, ¿qué más me va a pasar?” Yo después entendí que él se quería separar, pero me hizo sufrir un montón…</p><p><b>—Y en un momento te fuiste a Málaga y volviste.</b></p><p>—Sí, me fui a Málaga y volví a los tres meses. No me arrepentí. Me encantó estar ahí, pero volví porque me había enterado que mi marido me había sido infiel. Me deprimí totalmente y me volví porque no podía estar más ahí pensando que mi relación...</p><p><b>—Pero te fuiste casada. ¿Qué pensaste que iba a pasar si te quedabas a vivir en Málaga? </b></p><p>—No, la idea era que yo hiciera base ahí y que en algún momento mi marido viniera. Pero no pasó.</p><p><b>—Te comiste ese chamuyo…</b></p><p>—Claro. Me dijo: “Andá, andá a Málaga. Voy a ir, voy a ir”. Y nunca… (risas). Pero bueno, cada uno hace lo que puede. </p><h2>Conflictos y vínculos en el medio periodístico</h2><p><b>—¿Por qué te fuiste de LAM? ¿Te peleaste con Ángel?</b></p><p>—No, no me peleé con Ángel. Lo que me pasó fue que <b>estuve muy fagocitada por Yanina Latorre.</b> Todo lo que yo decía lo cuestionaba, todo estaba mal, todo era mentira. Entonces, todos los días vivir eso, me apagó. De hecho pensé: bueno, <b>ya no sirvo más para este trabajo.</b></p><p><b>—¿No le decían los compañeros a Yanina: “Calmate un poco”? </b></p><p>—Yo les pedí varias veces a los productores, pero no me dieron bola. </p><p><b>—¿Contaste alguna vez algo que tal vez no chequeaste tanto? </b></p><p>—Me pasó una vez y lo voy a contar acá por primera vez, porque me lo tiran siempre por la cabeza. Me había llegado por Instagram que <b>Duki se iba a casar con Emilia Mernes</b> porque el Duki se había ido a probar un traje en España, en un lugar muy caro. Entonces, yo le digo a Ángel: “Mirá, lo único que tengo es esto, no está chequeado, nada, me dicen esto”. Y Ángel me dijo: “Digámoslo”. Y yo lo dije. Y era mentira. Nadie sabe que yo lo chequeé con Ángel y que Ángel me dio el visto bueno de decirlo. Entonces, todas las veces que me lo tiraron por la cabeza yo no lo dije esto. Pero ahora lo cuento: estaba arreglado con él y la falla recayó sobre mí. Y me la banqué.</p><p><b>—¿Cómo sos como compañera? </b></p><p>—<b>Te lo juro por mis hijos que mala compañera no soy.</b> Tengo carácter. Me enojo por cosas. No me quedo calladita cuando algo me afecta. Cada cosa que me molesta, voy y la digo. Y están acostumbrados a eso en el medio.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7KNFFFKHOZH6FMBKXBGGZYBXYI.png?auth=7e5aae5d380084c14558eb588dc0f9cf8c6573f99837d406d075bb93b80daf86&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fernanda Iglesias con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ricardo Caruso Lombardi: por qué se alejó de las canchas, cómo atraviesa su enfermedad y la verdad detrás de sus más recordadas peleas]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/03/ricardo-caruso-lombardi-por-que-se-alejo-de-las-canchas-como-atraviesa-su-enfermedad-y-la-verdad-detras-de-sus-mas-recordadas-peleas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/03/ricardo-caruso-lombardi-por-que-se-alejo-de-las-canchas-como-atraviesa-su-enfermedad-y-la-verdad-detras-de-sus-mas-recordadas-peleas/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el ex entrenador y actual periodista deportivo explicó los motivos por los que no se volvió a calzar el buzo de DT y relató con crudeza los problemas de salud que sufrió en los últimos tiempos]]></description><pubDate>Tue, 03 Mar 2026 04:01:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Ricardo Caruso Lombardi</b>, más conocido en el ambiente del fútbol como <i><b>Caruso</b></i>, a secas, nació en la Ciudad de Buenos Aires el 10 de febrero de 1962. Inició su carrera como futbolista en las inferiores de Argentinos Juniors, debutando con la camiseta del <i>Bicho </i>en 1981. Por aquellos años <b>coincidió con un joven Diego Armando Maradona</b>, también surgido de la cantera del elenco de La Paternal, aunque no llegaron a jugar juntos en Primera.</p><p>En 1982, Caruso pasó a Deportivo Italiano para retornar al año siguiente a Argentinos Juniors. Luego, tuvo pasos por Atlanta, Almagro, Chacarita y Defensores de Belgrano. Vistiendo la camiseta del <i>Dragón </i>se retiró en 1992. Fue justamente Defensores de Belgrano el equipo que primero confió en Caruso como entrenador, comenzando su carrera como DT en 1994. </p><p>Caruso construyó su carrera dirigiendo a varios equipos del ascenso, hasta que su nombre empezó a sonar con mayor fuerza gracias a la campaña realizada en Tigre en 2004-05, logrando el ascenso a la Nacional B. La resonancia de este éxito y una recomendación de Maradona lo llevaron a dirigir su primer equipo en Primera: Argentinos Juniors, el mismo que lo vio nacer como futbolista.</p><p>En su llegada a Primera construyó una imagen de <b>bombero, un especialista en salvar a equipos comprometidos con el descenso.</b> Estas características lo acercaron a grandes equipos en problemas, como Newell´s, Racing y San Lorenzo. <b>“Salve a nueve de diez”</b>, dice orgulloso Caruso. En los últimos tiempos, un conflicto con Claudio Tapia y algunos problemas de salud lo alejaron de las canchas. En paralelo, comenzó a trabajar como periodista deportivo, por lo que, desde otro lugar, continúa vinculado al fútbol. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IMJGC5HHCVGANKSDQMMZIJHZAA.jpg?auth=03db823676bad9f12925a2d715e0a459525d56baa10b5325e2dcf953cc9ad4c8&smart=true&width=5160&height=3744" alt="Caruso Lombardi se alejó de la dirección técnica y actualmente es periodista deportivo (Foto: Maximiliano Luna)" height="3744" width="5160"/><p><i><b>-¿Es un momento difícil para un director técnico decir qué jugadores están citados para un partido?</b></i></p><p>-Es una decisión complicada, porque no sabés quién se va a enojar. Por ahí ahora es más fácil porque hay más cantidad de suplentes, son diez. En la época que estaba yo iban seis al banco. Siempre necesitábamos uno más, por si alguno se enfermaba o tenía un problema. Pero costaba, porque con los que iban al banco tenías que cubrir todos los puestos. Ahora no te podés equivocar, tenés para cubrir todos los sectores.</p><p><i><b>-¿Cómo pasaste de dirigir tantos años y tantos equipos a esta etapa que no estás dirigiendo? ¿No lo podés hacer o fue una decisión tuya?</b></i></p><p>-<b>Es un poquito de todo</b>. Yo hice hace muchos años el curso de periodismo deportivo porque me pareció algo piola, sin pensar que podía terminar como periodista, la verdad es esa. Yo estuve 33 años dirigiendo, y cuando agarro Belgrano, que acá fue el último equipo que dirigí, eso fue en 2020, yo había quedado dos años antes, en 2018, con <b>(Claudio) Tapia</b> agarrar el sindicato de los técnicos, porque los entrenadores me pedían que agarre y los defienda, porque no había obra social, aportes jubilatorios, farmacia, no había nada. Entonces hablé con Tapia y le dije que me iba a presentar a elecciones, que no quería que me regale nada, simplemente ir a una elección y el que gana, gana. Me preguntó como estaba en el interior, le dije que no conocía a nadie y me dijo que me iba a dar una mano con eso. Empecé a caminar el interior, justo agarro San Martín de Tucumán, después en Córdoba. Yo llenaba en todos lados, donde iba, metía cantidad de gente, le mandaba las fotos a él (Tapia) y me decía <b>“ah, bárbaro, qué bien, qué bueno”</b>. Después había otro grupo en el que estaba <b>Oscar Garré</b>. Hablamos para ir juntos y le dije <b>“Oscar vos vas primero y yo segundo, no quiero ir primero, no me interesa”</b>. Después Tapia me dice que se va para el Mundial de Rusia y que a la vuelta nos juntamos. Hasta ahí, todo bien. Después me habla Oscar (Garré) y me cuenta que le dijeron que se abra de mí. Después mi pibe se fue para Rusia y me dijo si le conseguía las tres entradas para la primera fase. Cuando las empiezo a pedir todos los presidentes me decían que sí y al otro día me decían que no. Hasta que un presidente me dice <b>“mirá Ricardo, no te las puedo dar porque hay orden de </b><i><b>Chiqui </b></i><b>Tapia que no te las den”</b>. Después de todo esto, voy a la AFA a ver qué estaba pasando. Subo al tercer piso, cuando llego, ¿cuánto tardé? 20 segundos, se escapó, se fue por la puerta de emergencia. </p><p><i><b>-No te quiso recibir...</b></i></p><p>-Entonces digo <b>“que raro todo”</b>. Después va al Mundial, el Mundial es un desastre. Ahí sale un video que grabaron, que yo estoy en un sushi y justo digo que hubo una pelea de dos jugadores. El que me grabó se lo mandó al hermano, el hermano lo mando por todos lados y se viralizó. Incluso nombro a Mascherano, que para mí era titular indiscutido. Yo no tenía un problema, simplemente digo “la pelea se dio así” y listo. Después agarro Belgrano y cuando me escribía con él (Tapia), me leía y no respondía. Me cortó. Yo le preguntaba cuál había sido el problema. Decime alguna cagada que me mandé y listo, no digo más nada, sigo dirigiendo y me olvido del gremio de los técnicos. La cuestión es que voy a jugar con Belgrano a Barracas. ¿Vos viste lo que es jugar con Barracas ahora? Imaginate lo que era antes, en el Nacional B. <b>Me hizo de todo: me corta la luz, me corta el agua, me puso de referí a ese Nelson Sosa para que me mate. Me terminan echando, me quedé con 9...fue el único partido que perdí con Belgrano.</b> Me la siguieron en otros partidos, otras canchas. Y ahí dije <b>“ya está, no dirijo más”</b>. Todos creen que la pelea fue después del Mundial, pero no, fue algo de antes del Mundial. Ahora, el día de hoy si vos me preguntás si estoy enfrentado con él, sí, ninguna duda. Si vos me preguntás el motivo, no te lo puedo decir. </p><p><i><b>-Todo lo que vino después, la selección argentina ganando Copas América, el Mundial...¿le salvo la vida?</b></i></p><p>-Sí, le salvo a la vida.</p><p><i><b>-¿Vos sos fanático de la Selección?</b></i></p><p>-No, no soy fanático. Me gusta verlo porque hay muchos jugadores que me gustan, como la dupla de centrales. También soy un admirador de Lautaro Martínez. Y lo máximo que lo pudo pasar a la Argentina fue <i>Dibu </i>Martínez, fue fundamental, por encima de todos. Él le cambió la vida a la Selección.</p><p><i><b>-Antes hablabas de que no ibas a dirigir más, pero veo que te suena todo el tiempo el teléfono, ¿si te llama un club que harías?</b></i></p><p>-Me llamaron, de doce equipos me llamaron. Siete de la A y cinco del ascenso. Todo esto fue el año pasado y <b>ninguno se animó a llevarme por el problema que tengo yo (con Tapia).</b> Fijate que fui a Uruguay, agarré un equipo que recién había ascendido (Miramar Misiones), me tocó debutar con Nacional de Montevideo. En cinco días armé todo el equipo y le hice un partidazo. Les hago un gol a los 87, y me tuvieron siete minutos para anularlo. Vamos a jugar contra River de Montevideo y si ves el gol que me anula (Esteban) Ostojich es para suicidarse. Todos los árbitros que son amigos del poder y el poder de allá es amigo del poder de acá. Además empezaron a decir <b>“para que traes a Caruso, que está enfrentado con la AFA”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GHKMWXJTLJFLLI7HUYKMT7LSHU.jpg?auth=07ba32f92862169f8cafd60b43e7aa79fbdd286a08010c34041b3f734c94fbae&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Caruso Lombardi se convirtió en un especialista en salvar a equipos con problemas para mantener la categoría" height="4128" width="6192"/><p><i><b>-¿Qué equipo te hubiera gustado dirigir y no pudiste?</b></i></p><p>-Estudiantes de La Plata, por mi viejo. Aparte la gente de Estudiantes me quiere mucho, tengo buen <i>feeling </i>con la gente de Estudiantes.</p><p><i><b>-Y si te llama Verón, ¿irías a dirigir a Estudiantes?</b></i></p><p>- Me costaría, porque tuve problemas de salud, y esos problemas me condicionaron mucho.</p><p><i><b>-¿Cómo empezaron esos problemas de salud?</b></i></p><p>-Un día iba caminando, dando vueltas en el Hipódromo, y la guardia de la clínica estaba abierta y ví que no había nadie. Hacía como seis meses que me quería hacer una tomografía de la cabeza. Entonces me decían “¿pero por qué?“, porque <b>mi papá tuvo un aneurisma a los 60 años</b>. Entonces cumplo 60 y dije <b>”me voy a hacer una tomografía por las dudas“</b>. Me hice el estudio, justo me lo hizo un chico que yo había probado como jugador en Tigre. Después me fui al canal donde trabajo, en <i>TN Deportivo</i>. A las tres de la tarde me suena el teléfono. <b>”Señor Caruso Lombardi, somos de la clínica, ¿puede venir, porque vimos algo que no nos gusta"</b>. Se me atragantaron los fideos, pensé lo peor. Cuando fui me preguntaron si tenía algo neurocirujano amigo, porque habían encontrado una mancha en la cabeza...</p><p><i><b>-¿Fuiste solo?</b></i></p><p>-Solo, sí, hasta ahí nadie sabía nada. A la noche estaba la despedida de Gallardo <i>(NdR: de su primer ciclo en River, en 2022)</i>. Me quedo solo mirándolo. Mi mujer estaba arriba con el más chiquito, los otros, los más grandes viven cada uno en su casa. Miraba lo de Gallardo y lloraba, no por Gallardo o por River, lloraba por lo que me estaba pasando y yo presentía lo peor. <b>Pensaba “estoy al horno”</b>. Me hicieron más estudios y <b>me encuentran un tumor en la cabeza</b>, de cuatro centímetros, era como una ciruela. Como no tenía ningún síntoma me dicen que capaz se podía dejarlo, tal vez años. Se llama <b>meningioma</b>. El tumor estaba en un lugar difícil, porque si estuviera en otra parte te operan y lo sacan de raíz, pero el mío estaba sobre la vena principal. Después me hice más estudios y no me tocaba ningún nervio, no me podía afectar el nervio motor de los ojos, de la boca, el habla. Después vi a otro médico, me dijo que no había crecido, que estaba igual, me dijo <b>“vamos a dejarlo, no lo toquemos”</b>. A los tres días estaba mirando la tele en casa y el ojo derecho se me cierra, y el izquierdo se me empieza a nublar. La cuestión es que el líquido raquídeo se me empezó a instalar atrás de los ojos, de los nervios ópticos. ¿Por qué? Porque el líquido no daba abasto a salir, se empieza a desparramar. Me empezaron a agarrar jaquecas. Fui a varios lugares más y al final el 7 de enero (de 2023) me tenían que operar y yo no quise, estaba todo cagado. Además, alguien con quien hablé me dijo “no te operés, es jodido”. Listo, no me operé. <b>El 7 a la noche me internan de urgencia por una pancreatitis. Si me hubiera operado ese día y me agarraba la pancreatitis, estaba al horno.</b> Me terminan operando el 28 de enero del 23. Me sacan el tumor, pero no lo pueden sacar entero. Cuando llegan a la vena lo tienen que raspar, no pueden tocar la vena porque se complica, podés quedar tonto, turulo. Me tengo que hacer chequeos, porque puede seguir creciendo y creció. <b>Cuando yo me vengo de Uruguay ya había crecido bastante. Ahora está por la mitad, como de dos centímetros. Y si sigue creciendo y me vuelve a molestar, me voy a tener que operar otra vez de la cabeza.</b></p><p><i><b>-¿Y cómo llevás adelante esta situación?</b></i></p><p>-Es muy complicado. Cuando me operaron me costó, después me recuperé. Cuando me van a sacar los puntos pensé que era un tajito, pero cuando el doctor iba por el punto número 20 lo miro y le digo <b>“</b><i><b>tordo</b></i><b>, me fui al descenso, ya me sacaste 20 puntos”. Cuando me operaron yo me despedí de todos, sobre todo de mis hijos, los más grandes.</b></p><p><i><b>-¿Cómo fue ese charla?</b></i></p><p>-Y, es difícil. Uno le abre el panorama a los chicos, para que sepan cualquier cosa que me pase. Le dieron para adelante, nunca les pregunté nada. </p><p>Después empiezo a tener muchos problemas en la vista, porque el líquido no se me iba. Estaba con los ojos llenos de líquido. Entonces estaba tomando una pastilla que calculé que me iba a sanar, pero me estaba lastimando otras cosas. Entonces de golpe en febrero empiezo a perder la vista del ojo derecho, mucho. Y ahí deciden que me tengo que poner una válvula en la cabeza, para drenar ese líquido. Me ponen la válvula de 200 mililitros, pero no anduvo bien. Me tuvieron que poner una válvula de 400 y con esa mejoré el tema de la vista. Hoy está controlado el tema del líquido con la válvula que tengo puesta en el cuerpo, pero a la vez tengo que esperar el tema de la cabeza, que no me siga creciendo para que no me vuelvan a operar.</p><p><i><b>-Entonces claro, que vas a querer dirigir...</b></i></p><p>-Además, no te olvides que yo peleé diez u once descensos seguidos, el descenso es terrorífico. <b>De diez descensos, me salvé en nueve.</b> Todo bárbaro, la gente te adora. Pero por dentro, el estrés te hace mierda, a la noche no podés dormir. No me arrepiento, pero no es vida. Ahora es más fácil, porque el descenso es uno de 30 equipos. Antes eran tres o cuatro.</p><p><i><b>-Encima te pasó en clubes como Racing, San Lorenzo...</b></i></p><p>-A la noche pateaba en la cama, a mi jermu le daba cada patada... pedía penales a las cuatro de la mañana. Me empezaron a agarrar problemas de sueño, me agarró de todo: la presión alta, triglicéridos, colesterol...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6A2IIAXTBFDKXGFAGUQSTQSOVQ.jpg?auth=540697ab94003e142223eb6d3b712249cf25b29a6aeba8f06cee6c55c20a69df&smart=true&width=5736&height=3876" alt="Belgrano de Córdoba fue el último equipo que Caruso Lombardi dirigió en Argentina. Luego tuvo una corta experiencia con un elenco de Uruguay (Foto: Maximiliano Luna)" height="3876" width="5736"/><p><i><b>-Y esto que me decías antes, que por ahí el tumor está creciendo, ¿cómo vas llevando eso? ¿es un charla interna, con los médicos?</b></i></p><p>-Cada seis meses voy y me hago el estudio, <b>cada vez es una tortura</b>. Pero trato de vivir lo mejor posible. Por mi familia, por mi vieja, que tiene 90 años. Tengo los chicos, mi mujer. El hacer periodismo me ayuda, porque sigo estando al tanto de todo lo futbolístico. Y soy un tipo que tengo mucha información y no me equivoco. Y cuando yo doy nombres y apellidos no me equivoco y doy en la tecla. No me quieren enfrentar porque saben que sé, que no soy un boludo y que soy un tipo que la tengo bastante clara.</p><p><i><b>- ¿Cómo te caía cuando te etiquetaban, que te decían vendehumo o cometero?</b></i></p><p>-Lamentablemente tenés que convivir con algunas cosas. Yo estaría mal si supiera que lo hice, si me hubiera mandado una cagada. Entonces yo estaría mal. <b>Pero como se que nunca hice nada de eso. Pueden decir lo que quieran, jamás van a corroborar nada. Estoy muy tranquilo.</b></p><p><i><b>-Vamos a hablar de algunas de tus peleas más recordadas. Con el Turco Asad, ¿tuviste oportunidad de hablar después?</b></i></p><p>-A los dos meses de eso me lo cruzo en una concentración, en un hotel en el centro. Yo dirigía Newells y él dirigía Godoy Cruz me parece. Le dije “Turco, escuchame una cosa, ¿a vos alguien te dijo alguna vez eso?" <i>(NdR: se refiere al gesto que hizo Asad, de que le pedía plata a los jugadores). </i>Me dijo que no, que lo había escuchado en una parrilla, que yo le pedía plata a los jugadores. Le dije que yo estuve mal, porque le tiré un pelotazo porque había cargado a un jugador mío y le dije que le tiré de bronca el gesto que hice <i>(NdR: había hecho el gesto de que Asad consumía drogas)</i>. Fue clarito como como fue ese quilombo. <b>Y después de ese día con el Turco nos saludamos y no pasó más nada.</b></p><p><i><b>-La siguiente es la del Chori Domínguez</b></i></p><p>-Eso fue en cancha de River, le hacen un foul al <i>Chori </i>Domínguez, se tira al piso, viene (Pablo) Lunati corriendo y le digo <b>“amonestalo o echalo a la mierda”</b>. El <i>Chori </i>se da vuelta, y me dice “callate, si vos le ponés plata a los pitos (por los árbitros)”. Yo ahí le digo que se pinta las uñas y hago el gesto del pelo. Después vinieron <b>(Fernando) Cavenaghi y (Lucas) Ocampo</b> y les tiré unas bombas también. En un momento me tiran del pelo, me doy vuelta y era <b>Matías Almeyda</b>. Nos echaron a los dos. Al <i>Chori </i>lo ví hace dos o tres años atrás en un asado en la casa de Martín Liberman. Cuando lo ví le dije “¿te pintaste las uñas?" y nos empezamos a cagar de risa.</p><p><i><b>-¿Cuándo ves estas imágenes qué te pasa ahora? ¿Te arrepentís?</b></i></p><p>-De esas no, las que me dan vergüenza no las hice nunca más. Por ejemplo la de Huracán-Tigre. Una pelea con el árbitro que le dije de todo. Ahí me cagó mal y aparte fue un proceso de cosas que venían pasando, entonces no lo soporté. </p><p><i><b>-Y te viste en esa imagen, te viste mal.</b></i></p><p>-Aparte los pibes míos cuando llegué a casa estaban llorando. Y me dije <b>“esto no puedo hacerlo nunca más” y no lo hice nunca más.</b> O sea, lo que hice mal no lo vuelvo a hacer. No me arrepiento, pero no lo vuelvo a hacer. Eso sí, las contestaciones siempre están. Vos me atacás, yo te ataco. </p><p><i><b>-Y la pelea con Fabián García es la más icónica. Hay gente que piensa que estaba armada.</b></i></p><p>-No, para nada. Yo salía de una entrevista en <i>TyC</i>. En ese momento me había salvado con San Lorenzo. Él (García) era ayudante de campo de Madelón. Yo lo suplanto en Quilmes y me salvo con Quilmes, después voy a San Lorenzo y me salvo con San Lorenzo. Yo voy al programa <i>Estudio Fútbol </i>y salgo con los regalos. Cuando estoy cruzando San Juan, para un auto y se baja él y dos más. En ese momento no lo veo. Cuando yo estoy cruzando y subo la vereda, lo veo venir y cuando viene yo lo saludo. Y te digo más, yo piso pisó caca de perro. Entonces en el cordón hay un poquito de césped, empiezo a limpiarme la zapatilla y cuando estoy mirando el pie, viene a la carrera -el tenía 10 años menos y hacía boxeo- y <b>me mete una piña a traición</b>. Eso no se ve en las imágenes. Me pegó una piña en el medio de la sien, me explotó la cabeza. Se me caen todos los regalos. Lo único que salvo es el teléfono, que me lo pongo en el bolsillo. <b>Ahí me doy vuelta y le digo “hijo de puta”, lo empiezo a putear, “traicionero hijo de puta”</b>. Yo quedé medio destartalado. Agarro una madera de un árbol y me pongo para pegarle en la cabeza. Le tiré un maderazo y él se corre. Cuando se corre, yo me le tiro encima y le agarro la cabeza. Terminamos en el piso, yo de espaldas al piso, con él arriba. Él me pegaba de arriba y yo le pegaba de abajo. Ahí me empiezan a pegar patadas en la pierna izquierda (otra persona). Cuando me paro estaba muerto. Entre pelearme en el piso, la piña que me pegaron y las patadas, estaba muerto. Entonces lo empiezo a seguir de bronca. Cuando yo lo empiezo a seguir, vos fijate que la cámara me agarra ahí cuando yo paso el estacionamiento, agarro una silla. Ahí aparece el policía que se me pone adelante. Después me cargan porque le pegué al policía, le saco la gorra sin querer, quería que se corra. Me acuerdo que él (Fabián García) estaba con dos más, uno de campera negra y uno de campera amarilla. No vino solo, vino con esos dos. Uno de esos dos me quería embocar, ahí me doy cuenta y le digo eso de “no me midas”. Tiro un zurdazo y le erré por un pedazo. Después, cuando va contra el coche, yo le pego una patada. <b>Él me vino a atacar porque él decía que yo le comía la cabeza a los dirigentes contra él.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4OT5GUBNHRA7LFG3LXP6TNMHDQ.png?auth=d953198be35efd940e7c05d4cc08d9e786c42644e08b2da911658b370422b5f2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Trinche: “Soy culposo y pienso mucho, me autocastigo”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/01/trinche-soy-culposo-y-pienso-mucho-me-autocastigo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/01/trinche-soy-culposo-y-pienso-mucho-me-autocastigo/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[A los 6 años memorizaba los chistes de Videomatch y se los contaba a sus hermanos más grandes. A los 15 se subió a un escenario a hacer stand up y hoy se destaca en Luzu. Siempre fue el del banco del fondo, el que trata de pasar desapercibido. Su novia quiere casarse ahora, pero su prioridad con ella es ser padre. Tiene peluquero especialista en rulos, pero no lo lleva con orgullo. El adulto con cara de niño gracioso, divertido y locuaz habla de su personalidad insegura y tímida ]]></description><pubDate>Sun, 01 Mar 2026 05:22:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Martín Dardik es su nombre, lo conocemos como el Trinche. Tiene 28 años y un recorrido de stand up en teatro, de streaming en Luzu, en redes. A los seis años les contaba a sus hermanos más grandes los chistes de <i>Videomatch</i>. Con solo 15 años se subió a un escenario a hacer stand up. Hoy se destaca en el programa “Antes que nadie” de Luzu. Es divertido, honesto y muy querible. Parece más joven, un adolescente y no es únicamente por sus rasgos físicos, Trinche desborda espontaneidad y frescura. </p><p>– Sí, ya sé, ya sé.</p><p><b>– ¿Eso es bueno?</b></p><p>– No sé si es tan buena la ternura de la infantilización. Estoy por cumplir 30 años, hubiese estado bueno si hubiese sido un chico Disney, podría haber laburado de lo mismo durante diez años seguidos. Además yo me siento viejo, por más que parezca joven. Siempre parecí más chico y nunca me sentí joven o niño.</p><p><b>– A los 15 años hiciste standup, ¿eras un prodigio?</b></p><p>– ¿Prodigio? No. Lejos de ser un prodigio, desde que tengo cinco años me encantan los chistes. Me encanta lo que me genera escuchar un chiste y después contarlo. Cuando era adolescente conocí el mundo del stand up de casualidad, me anoté en un curso y empecé a darme cuenta que era lo que más me gustaba hacer en el mundo. Me subí a un escenario cuando tenía 15 años en la muestra del taller de stand up y sentí, “esto que acaba de pasar me encantó, lo quiero hacer más veces”. Después descubrí que hay gente que puede vivir de eso. A mis 16, 17 yo me iba a anotar en la facultad, pero sabía que me quería dedicar a eso. </p><p><b>– A los 15, ¿de cuántos años parecías?</b></p><p>– No había pegado el estirón todavía, parecía un niño de ocho o nueve años, con camisa cuadrillé, cachetón. </p><p><b>“TENÍA 6 O 7 AÑOS Y MEMORIZABA LOS CHISTES DE VIDEOMATCH, CUANDO LOS REPETÍA MIS HERMANOS MÁS GRANDES SE REÍAN”</b></p><p><b>– Desde siempre contabas chistes. ¿Dónde probabas los chistes cuando era chiquito? ¿Cómo saber si funcionan y la gente se ríe?</b></p><p>– A mí me gustaba memorizar chistes. Miraba mucho <i>Videomatch</i> por mis hermanos más grandes, era una edad en la que ni sabía escribir, tenía seis o siete años. Era el ejercicio de la repetición y la emulación de ver algo, ver que hay gente riendo, sin entender por qué es gracioso. Repetirlo y ver que mis hermanos más grandes se reían y decir “uf, quiero más de esto”.</p><p><b>– La risa era el incentivo.</b></p><p>– Era el motor. Mis hermanos se reían, pero a mis papás no les gustaba tanto, eran chistes de Videomatch más groseros, más vulgares, y yo tenía seis años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7EAXRNUCDJDXVJQPTT4QK7IXXM.jpg?auth=29c50e76023ac658b09cba0a16ad0a663be47bc64d06a2771863e8245a6e3a3c&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""A mí me gustaba memorizar chistes. Miraba mucho Videomatch por mis hermanos más grandes, era una edad en la que ni sabía escribir", contó Trinche (Fotos de Jaime Olivos)" height="1280" width="1920"/><p><b>– ¿Más sexuales o escatológicos?</b></p><p>– Un poco y un poco. </p><p><b>– Cuándo te subiste al escenario por primera vez, ¿qué fue lo que te gustó más?</b></p><p>– En el stand up estás dirigiéndote a vos mismo y escribiendo sobre vos. Lo que más me gustó fue la experiencia de poder escribir sobre mí y poder reírme de mí mismo. Siempre me había pasado, pero nunca para gente que no me conoce.</p><p><b>– También está el aplauso, están las risas y mucha gente que te presta atención. </b></p><p>– Hay mucho de eso, sí. Lo más curioso al ver ese video es ver la reacción de un adolescente de 15 años ante la risa ajena. No sabía dónde meterme María Laura, escuché la risa y el aplauso y miré para abajo. No podía creer lo que estaba pasando. Yo había practicado esos chistes con mis compañeros del curso, pero nunca había pasado semejante alboroto. Una cosa es hacerlo para 20 personas, otra hacerlo delante de 200 desconocidos. Me sorprendió, me impactó y al mismo tiempo hay un componente adictivo, en la risa y la validación.</p><p><b>– Siempre decís que sos inseguro, que sos tímido, pero se te ve muy suelto, tenés el remate fácil, tenés mucho repentismo además.</b></p><p><b>“YO SIEMPRE FUI EL DEL BANCO DEL FONDO, EL QUE TRATA DE NO LLAMAR LA ATENCIÓN”</b></p><p>– Una cosa es el aire, el teatro y el escenario, y otra cosa es si tengo que hacer un trámite en el banco. Si alguien me reconoce me da vergüenza. En la vida siempre fui el del asiento del fondo, en el secundario el del banco del fondo, que trata de pasar desapercibido, de no llamar mucho la atención.</p><p><b> – ¿No cambió eso con la exposición y la experiencia?</b></p><p>– No, para nada. Arranqué a hacer teatro mientras también trabajaba de un laburo expuesto. Pero yo, tímido, me animé a pasar recién a los ocho meses del taller. Mantengo esa misma esencia y la mantuve así toda mi vida, me cuesta mucho entrar en confianza. Una vez que entro en confianza, soy esa persona que ves al aire, pero en el transcurso me mantengo muy al margen.</p><p><b>– Dijiste también que te sentís a veces un impostor.</b></p><p>– Hay neurosis, hay neurosis. Sí, me pasa. </p><p><b>– “Voy a terapia”.</b></p><p>– Obvio, lo hablo, es lo que más charlo con mi psicólogo. Él me atiende hace una década, vio el proceso desde cuando hacía stand up y estaba lejos de ser mi profesión. Le decía a mi psicólogo que me considero inseguro, me cuestan un montón de cosas. Imaginate lo seguro que tengo que estar de esto para que yo que soy un inseguro crea que lo puedo hacer bien. Ahora las conversaciones son “no sé si lo merezco”, pegan la vuelta. Mi neurosis cada vez por suerte dura menos, es más fugaz. No me quedo pensando y pensando y maquinando. Trato de bajar un cambio.</p><p><b>– ¿Cuántas veces por semana hacés terapia?</b></p><p>– Una vez cada 15 días.</p><p><b>– ¿Sos un clásico palermitano que hace terapia y que toma café de especialidad?</b></p><p>– No sé si nací así, pero Palermo te convierte. Reconozco que en los últimos cuatro o cinco años me “palermicé” demasiado en esto del café de especialidad, ese tipo de cosas. Los planes de salir a tomar un café, dejar la leche de vaca por la leche de avena o de almendra. </p><p><b>– ¿Los clichés?</b></p><p>– De verdad que sí. Los lugares comunes los tengo todos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUB7KBUNFJDATENNZ4A2TCQRNU.jpg?auth=5e68bc9bf2dbaa1c2496faad9954cbaa042c96ad389ef17aab9dd62f40ae869b&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Mi neurosis cada vez por suerte dura menos, es más fugaz. No me quedo pensando y pensando y maquinando", explicó Trinche" height="1280" width="1920"/><p><b>– Hablando de lugares comunes. ¿Tus viejos querían el título universitario? Te anotaste en la carrera de Comunicación.</b></p><p>– Si digo que me obligaron es una exageración. Siempre tuve una gran relación y pude hablar un montón de cosas con ellos. Son docentes ambos, para ellos era importante que yo fuera a la universidad, pero nunca me obligaron con ninguna carrera. No tuve ese mandato, esa obligación. Me acuerdo que pensaba en dejar la facultad alguna que otra vez, al mismo tiempo disfruté un montón la universidad y disfruté un montón estudiar esa carrera. La terminé en tiempo y forma.</p><p><b>– ¿Hoy te sirve lo que estudiaste?</b></p><p>– La verdad que sí. Pasé por varios laburos de comunicación. Soy comunicador social y trabajo de hablar y de comunicar. También me identifico con el laburo de las productoras del programa o la gente que hace redes. Si yo no estuviese delante del aire, probablemente desearía laburar atrás como community o productor.</p><p><b>– Sos muy conocido, “Antes que nadie” tiene muchos seguidores, pero no se conoce nada de tu vida. Tenés un perfil muy bajo.</b></p><p>– Estoy lejísimo de ser una persona pública. Me cuesta mucho la vida del estereotipo de influencer. Todo ese preconcepto de influencer que vive filmándose en selfie y mostrando un poco un Gran Hermano de su vida, a mí no me sale. Pero en el programa tengo mis anécdotas y mis historias y que soy muy bueno transmitiendo a la gente mi visión del mundo, mi parte del mundo, mis vínculos.</p><p><b>– En los streamings se habla mucho de uno mismo.</b></p><p>– Sí, yo me di cuenta que podía hablar de mi novia sin la necesidad de que ella sea una persona pública, porque a ella no le cabe.</p><p><b>– Como un abstracto, “mi novia”.</b></p><p>– Claro, de Sabri, hablo de ella un montón y cuento historias. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T4QTGX2A5JFATKUU66OLP4LBFQ.jpg?auth=82f990597e0d4e0413a5250a2ee2f03808355db57b2519c1f4c3f7d3b6e8c2b7&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Me cuesta mucho la vida del estereotipo de influencer", confesó Trinche en entrevista con María Laura Santillán" height="1280" width="1920"/><p><b>– A los que sí conocen en el programa es a tus papás.</b></p><p>– Jajajaja, mis papás tuvieron una grandiosa aparición al aire hace poco tiempo.</p><p><b>- Fueron los dos al programa, son muy simpáticos.</b></p><p>– Sí, los dos son muy simpáticos, son muy personajes. Además te juro que se mostraron al aire de la manera en que se muestran en la cotidianeidad. Laburaron juntos mucho tiempo, son Moni y Luis, o Luis y Moni, tuvieron también una colonia de verano. Mi mamá es más personaje que mi papá, mi papá es más reservado, pero son de verdad una pareja cómica. “Cuándo vuelvo?”, me dice mi mamá.</p><p><b>“LA ADULTEZ TAMBIÉN ES ESTAR ORGULLOSO DE TUS VIEJOS. A MIS PAPÁS LOS AMO, ESTOY ORGULLOSO DE ELLOS Y LOS ADMIRO UN MONTÓN” </b></p><p><b>– Quiere volver al programa y tener una columna. A la gente de tu generación todavía les da un poco de vergüencita mostrar a los padres, me gustó que los llevaras.</b></p><p>– Yo ya pegué la vuelta, tuve vergüenza de mis papás como cualquier adolescente. Yo no dejo de tener 28 años, me siento un adulto en varios aspectos de mi vida y creo que la adultez también es estar orgulloso de tus viejos. Yo a mis viejos los amo. Estoy orgulloso de lo que generan en la gente que los conocen, siempre hablan bien de mis viejos. Como pareja, también como matrimonio, son un ejemplo. Se aman, se acompañan. Los admiro un montón y fue re lindo que fueran, mucha gente sintió ese cariño por mis viejos. Cuando te llega el cariño del otro es espectacular.</p><p><b>– ¿Te emocionó en algún momento?</b></p><p>– Sí, de hecho vi una foto de ese programa que es increíble. Yo no me veía con mis viejos desde hacía 22, 25 días. Pero el abrazo que me pegó mi mamá fue como si no me hubiese visto un año entero. Esa foto es hermosísima.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I5EOXAGCHFCZ3OSXVO6U2O5TBI.jpg?auth=21e2b5d1673c63dc01a8ba80f0e1a41f8f3ce549135b8c2213e973488c290451&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Yo a mis viejos los amo. Estoy orgulloso de lo que generan en la gente que los conocen, siempre hablan bien de mis viejos", aseguró Trinche" height="1280" width="1920"/><p><b>“HACE CUATRO O CINCO AÑOS YO ERA MUCHO MENOS DEMOSTRATIVO, PENSABA MÁS EN EL QUE DIRÁN” </b></p><p><b>– Es muy lindo que muestres y cuentes cómo amas a tu mamá.</b></p><p>– Sí, me encanta, eso viene con los años. Hace cuatro o cinco años era mucho menos demostrativo, pensaba más en el qué dirán y eso lo fui derribando con el pasar del tiempo. Creo que es necesario y me encantaría hacerlo más con todos mis vínculos. Con mis viejos me está pasando ahora, pero también me gustaría con mis hermanos. Tengo dos hermanos varones, sé que la demostración de afecto me cuesta mucho. Me encantaría poder hacerlo más.</p><p><b>“SOY CULPOSO, SOBRE PIENSO MUCHO, CON PEQUEÑAS PAVADAS ME AUTOCASTIGO UN POCO”</b></p><p><b>– ¿Sos culposo?</b></p><p>– Sí, soy culposo, sobre pienso mucho. Con pequeñas pavadas me autocastigo un poco. “Uy, dije esto, ¿cómo se habrá sentido la otra persona?” Me quedo maquinando.</p><p><b>– ¿Alguien se quejó cuando contaste una anécdota? </b></p><p>– No, soy muy cuidadoso con eso. Si voy a contar algo al aire, por más que yo no diga cómo se llama el amigo de la historia, le pregunto: ¿te jode si cuento esto?</p><p><b>– O sea, sos culposo al cuete. Sos un amor y sos discreto.</b></p><p>–<b> </b>Soy sutil. El programa lo ve mucha gente y eso está buenísimo, pero tampoco es cadena nacional. A veces uno se preocupa de más por algo y cuando lo cuenta pasa desapercibido. Para la gente sos compañía, no sos un discurso presidencial. Por eso siento que a veces uno peca de narcisista, decir “uy, mi voz es la más escuchada”.</p><p><b>“EL RULO A MEDIO CAMINO ES TRISTE. VOY A MI PELUQUERO ESPECIALISTA EN RULOS”</b></p><p><b>– ¿Cómo se logra tu peinado?</b></p><p>– El peinado con tiempo, le dedico mucho.</p><p><b>– Los rulitos son naturales.</b></p><p>– Son naturales. Pero he conocido ciertos productos que le dan más, ¿cómo decirlo? Los deja más finos, más definidos.</p><p><b>– ¿Estamos hablando en serio?</b></p><p>– Sí, ¿no te digo que soy palermitano en todo su esplendor? </p><p><b>– ¿Tenés productos para el pelo que mejoran el rulo?</b></p><p>– Champú, acondicionador y crema de peinar, la crema de peinar con un método importante. El pelo bien mojado apenas terminas de bañarte y el método es el famoso “scush scush”. Después con la toalla hacés la misma forma para ir secándolo, lo dejás actuar y queda así enruladito. Sino puede quedar el rulo más a medio camino y el rulo a medio camino es triste.</p><p><b> – ¿Y el corte? Me sorprendiste con la importancia del pelo.</b></p><p>– Voy a mi peluquero especialista en rulos.</p><p><b>– Está todo pensado, peluquero especialista.</b></p><p>– Me lo presentó mi novia. Me dijo: “tenés que ir a lo de… Es especialista en rulos”. Le digo, ¿qué significa especialista en rulos? ¿Es como el periodismo especializado? “Este tipo de verdad se da mucha maña con los rulos”, me dijo. Dicho y hecho, nunca me cortaron el pelo de semejante manera, arma el corte en capas y te va cortando. Te queda como nunca, nadie se da cuenta de que te cortaste el pelo porque es muy cómodo, sutil. Está buenísimo. </p><p><b>– Es muy feo cortarte el pelo y que se note recién cortado.</b></p><p> – Claro, la gente dice: yo me corto el pelo, pero para que esté bien faltan 48, 72 horas. En mi caso no. Desde que me corto con este flaco, el día uno el pelo está espectacular.</p><p><b>– Peluquero de rulos.</b></p><p>– Papelón, un papelón. No lo llevo con orgullo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4IWHPVIOYZGQNFATXR2K7DMSGM.jpg?auth=ff0ae7b320b5d34dda789ad237e92eca56a3717f1c85d0d3855196fbd14c0c99&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Desde que me corto con este flaco, el día uno el pelo está espectacular", destacó Trinche" height="1280" width="1920"/><p><b>– Hay una novia desde hace un montón, más de ocho años. ¿Conviven?</b></p><p>– No aún, pero a la brevedad, es inminente. En un mes o mes y medio vamos a estar conviviendo.</p><p><b>– Ella es docente. Todos docentes a tu alrededor.</b></p><p>– Si, hay algo con la educación. Ella es maestra jardinera, es espectacular en su laburo, es buenísima. No es maestra jardinera de chicos de cuatro o cinco sino de bebés de 12, 18 meses. O sea, padres que dejan por primera vez a su criatura en manos de mi novia y se van tranquilos, eso es algo increíble.</p><p><b>– Lo increíble es tener una maestra jardinera en casa, porque son muy cuidadosas, muy amorosas.</b></p><p>– Lo son, doy fe. También el amor por la vocación a veces complica un poco la dinámica del hogar. Por ejemplo, si yo estoy por tirar una tapita, “¿cómo vas a tirar una tapita? Esa tapita es material”. Todo es material para el jardín, cajas de zapatos, botellas, tapitas. Yo por las dudas, consulto todo antes de tirarlo a la basura.</p><p><b>– ¿Es el único problema de una maestra jardinera en casa?</b></p><p>– Hay algo que es gracioso también, que son los modismos del jardín utilizados en la cotidianeidad. Como que te felicite, igual que un nene cuando hace una vuelta carnero por una por una pavada. Lavaste la ropa y la felicitación viene con un “esoooo”, con la extensión de la vocal. Yo tengo 28 años y me están felicitando como si hubiese hecho la vertical.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2W3XYI27Q5DGNH5LICCUXYNSX4.jpg?auth=50eb0418401443fa8201979af66f1b442cac02a011cd9f9fe1a95bbe14b1b936&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Algo que es gracioso también, son los modismos del jardín utilizados en la cotidianeidad", contó Trinche en la entrevista" height="1280" width="1920"/><p><b>– Te dijo alguna vez: ¿no se te ocurra nunca contar esto?</b></p><p>– Sí, no lo cuentes o camuflalo un poco. También se enteró al aire de algo pero se lo toma con humor.</p><p><b>– Una maestra jardinera tiene como en su ADN cuidar. </b></p><p>– La verdad es que nos cuidamos mutuamente, nos acompañamos un montón. Hay mucho del cuidado del otro desde el amor. Es una de las mayores virtudes de nuestra relación y de nuestro vínculo, estar atento al otro para que esté bien.</p><p><b>“ELLA ME HACE MEJOR Y CREO QUE YO TAMBIÉN A ELLA”</b></p><p><b>– ¿Podés decir qué es lo que más te gusta de ella o es difícil? A veces uno no puede.</b></p><p>– No quiero caer en la en si la defino, la limito. Puedo decir un montón de cosas. Hace muy poco recordábamos que estamos juntos hace ocho años y en la era digital tenemos recuerdos de casi todo lo que compartimos. Ver todo eso en retrospectiva, como una especie de flashback de una película, es algo increíble. Ver cómo fuimos creciendo juntos, nos fuimos acompañando, cuando ella arrancó a estudiar para maestra jardinera y se recibió, cuando empezó a laburar en un jardín con muchos miedos, inseguridades y ahora es una de las maestras preferidas del colegio. Todo eso es muy hermoso. Ella es eso, es cuidadosa, es atenta, acompaña, es hermosa. Ella me hace mejor y creo que yo también. Me cuesta decirlo porque me cuesta hablar bien de mí, pero creo que nos hacemos muy bien juntos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YWR2S7NY5BDA7AHOEJUHGJ6XOU.jpg?auth=4e318a447c4fb4f80622707784a4315c7467eae3354ca2155693899f02df7ea8&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""Ella es eso, es cuidadosa, es atenta, acompaña, es hermosa. Ella me hace mejor y creo que yo también", expresó Trinche" height="1280" width="1920"/><p><b>“ELLA TRAE EL TEMA DEL CASAMIENTO MUY SEGUIDO…”</b></p><p><b>– ¿Vos creés que se van a casar?</b></p><p>– Y sí, es un tema, se habla el tema. Yo la jodo porque ella es totalmente pro casamiento. Yo también, pero a veces ella trae el tema del casamiento muy seguido y yo le digo, vamos paso a paso. Me dice: mirá que si no me propones… avísamelo con tiempo. Yo creo que va a ocurrir. Me gustaría, en orden de prioridades, ser padre con ella. O sea, nos veo padres en primer lugar. El casamiento es algo lindo también, que a veces suele venir antes en las parejas. Pero yo tengo prioridades, primero estoy seguro de que quiero ser papá. ¿Casarme? Creo que sí, con ella me veo. Me gusta, pero no sé si es prioridad mía. Pero me gusta. Ella quiere.</p><p><b>– Cuando decís que saca mucho el tema, ¿es cada cuanto? </b></p><p>– Por ejemplo, tuvimos casamientos de algunos amigos. Veo en su rol de acompañar a gente que se casa sus ganas de casarse. Lo veo.</p><p><b>– “Veo sus planes”.</b></p><p>– Sí, veo que hay una agenda ahí. Hay una fecha.</p><p><b>– ¿Le contás los chistes a ella antes de contárselos a la gente?</b></p><p>– Sí, es el mayor esfuerzo que tiene que hacer ella como novia mía. Es un momento humillante de la vida del comediante, prueba material de forma espontánea en una conversación casual. Pero mi pareja se da cuenta que yo estoy probando material. Estamos caminando por la calle después de tomar un café, yo le tiro una observación de la cotidianeidad y mi novia me dice: ¿vos estás probando un chiste conmigo?</p><p><b>– ¿Si lo probaste y ella se ríe entonces sale el chiste al aire?</b></p><p>– Sí. Por suerte, esto es muy propio de una maestra, no va la negativa de una. No te dice: esto no va. Dice: hay que darle una vuelta, hay que buscarle algo porque no me termina de cerrar. Pero sí, ocupa ese rol, mis amigos también ocupan ese rol.</p><p><b>– Con la fama, ¿cómo te llevás?</b></p><p>– No lo siento, la palabra fama no me identifica mucho. En los nuevos medios y en las redes estamos en una lógica de contenidos tan de nichos y de segmentos que no existen los famosos, las celebrities. Yo sé que si voy a una hamburguesería en Palermo me va a conocer mucha más gente que si voy a un restorán al mediodía. No me siento famoso. Sí, me paran por la calle, en ciertos lugares más que en otros. Yo no me siento universal, siento que hay mucha gente a la que le gusta lo que hago, me piden fotos en la calle de vez en cuando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ZYOQQK7HRDNVHSH4HTPFYX5JE.jpg?auth=c059c2150f9eb202baad8e4f3b482fdb01f723b042b3e591f76f7b9aaa0e844b&smart=true&width=1920&height=1278" alt="" No me siento famoso", dijo Trinche (Fotos de Jaime Olivos)" height="1278" width="1920"/><p><b>– ¿Tus compañeros, cuando vean este reportaje, qué crees que van a decir? </b></p><p>– A Yoyi y a Mica les va a generar mucha ternura todo lo que hablé de mi novia. Y lo de que hablé de mis viejos. A Diego probablemente le genere ternura, pero me diga: mirá que guacho, mirá qué hijo de puta, me la va a tirar de pollera o algo así. Pero sé que voy a despertar ternura en la gran mayoría de la mesa.</p><p><b>– Intuyo que te van a sacar el tema del casamiento.</b></p><p>– Ahí diste en el clavo. Pero esas cosas son propias de una buena entrevista, te olvidás de las cosas que fuiste diciendo y lo dije hace cinco minutos. Sí, probablemente me hablen del tema del casamiento. Seguramente vaya por ahí, pero que quede claro que es para mediano plazo. </p><p><b>-Quedó clarísimo. </b></p><p>- Que le quede claro a ella, jajaja. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VPQLEKIOLJE5RG5P7UF22KQUZE.jpg?auth=1cf105382f302e1f06ee6a914fa756a2c895dc6a560d64cc3770cc4e57cbd09d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Jaime Olivos]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Flor Torrente y el dolor por la muerte de su padre: “Ahí dije, ‘no va a conocer a mis hijos’, y fue arrancar y no parar”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/01/flor-torrente-y-el-dolor-por-la-muerte-de-su-padre-ahi-dije-no-va-a-conocer-a-mis-hijos-y-fue-arrancar-y-no-parar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/03/01/flor-torrente-y-el-dolor-por-la-muerte-de-su-padre-ahi-dije-no-va-a-conocer-a-mis-hijos-y-fue-arrancar-y-no-parar/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[La pérdida repentina de su padre significó para la actriz un golpe muy difícil de asimilar. Tras el shock inicial, comenzó un duelo profundo que aún la atraviesa. Mientras aprende a convivir con la ausencia, se enfoca en una etapa que define como bisagra y de renovación personal: regresó a la escena porteña con la comedia “Mi amiga y yo”, junto a Sebastián Presta]]></description><pubDate>Sun, 01 Mar 2026 05:22:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Fue un año muy difícil</b>”, dice<b> Florencia Torrente</b> sin rodeos. La voz se le quiebra apenas cuando recuerda el momento exacto en el que entendió que su papá no iba a conocer a sus hijos. <b>“Yo lo único que decía es: no pasó. Como que mi cerebro no registraba esa situación”</b>, confiesa. La negación, el shock y ese instante íntimo —sentada en el piso, cuando todos ya se habían ido— marcaron el comienzo de un duelo profundo, inesperado y devastador.</p><p>La muerte repentina de su padre, Rubén, la enfrentó a un dolor para el que nadie está preparado. <b>“Ahí dije: ‘mi papá no va a conocer a mis hijos’, y fue arrancar y no parar”</b>, recuerda. Habla de un cuerpo que seguía funcionando mientras la mente se resistía a aceptar la pérdida, de decisiones que hubo que tomar en automático y de la crudeza de atravesar todo en la vía pública, con la exposición que eso implica. <b>“Se murió jugando al fútbol”</b>, revela.</p><p>Hoy, a los 37 años, Flor atraviesa otro proceso de transformación: personal, artística y emocional. Teatro, música, proyectos nuevos y una marca propia que también busca reinventarse conviven con una introspección inevitable. <b>“Es un año para liberarme de mandatos y sacar a la luz todas esas cosas que tengo ganas de hacer y que vengo guardando hace años”</b>, dice. El duelo la obligó a frenar, a escucharse y a entender que el entusiasmo no siempre llega de afuera.</p><p>Criada entre sets, flashes y una exposición temprana, la hija de <b>Araceli González</b> aprendió desde chica a construirse puertas adentro. “Yo necesitaba irme a un lugar donde nadie supiera quién era”, recuerda sobre su decisión de irse del país a los 18 años. Hoy esa búsqueda continua, pero desde otro lugar: más consciente, más liviano, con herramientas que la sostienen cuando la tristeza aparece. “Aceptar que somos todo eso es lo más lindo: cuando lo entendés, el dolor pierde peso”, reflexiona en una charla íntima con <b>Infobae</b>.</p><p>Los viernes y sábados, Flor sube al escenario de la calle Corrientes con <i><b>Mi amiga y yo</b></i>, una obra que no solo la devolvió al trabajo, sino también al deseo. Entre risas, canciones y emoción compartida con el público, ensaya algo más profundo: <b>volver a habitarse</b>, sin apuro, sin exigencias, y con la certeza de que —aun en medio del dolor— siempre es posible reinventarse.</p><p><b>—¿Cómo estás hoy?</b></p><p>—Estoy en un momento muy introspectivo. <b>Fue un año muy difícil</b>. Creo que siempre tenemos una cuota de tristeza que nos acompaña, que va al lado tuyo, y de pronto aparece: <i>llanto, angustia. </i>Y decís: “<i>ok, aguantemos, sigamos”.</i></p><p><b>—¿Esa tristeza tiene que ver con la muerte de tu papá?</b></p><p>—Sí. <b>Fue una muerte repentina</b>, muy shockeante, porque nadie lo esperaba. <b>Estaba jugando al fútbol</b>. Un tipo joven, deportista, saludable.</p><p><b>—¿Quién te lo dijo a vos?</b></p><p><b>—</b>Fabi (Mazzei), porque mi mamá no podía. Ellos estaban en un cumpleaños al que yo no había ido. Yo estaba en casa con mi novio, cocinando, y me había quedado sin batería en el celular. Suena el teléfono de él, tarde, once o doce de la noche. Me dice: “Te está llamando tu mamá”. Pensé que no se podía comunicar conmigo. Cuando voy a enchufar el teléfono vuelve a sonar: era Fabi. Atiende, corta y me dice: <b>“Están viniendo para acá”</b>. Yo pensé que me iban a dar una sorpresa. Agarro mi celular y tenía un montón de llamadas perdidas de ellos, de amigos, de la mamá de mi hermanito. Ahí llegó él y me lo dijo.</p><p><b>—No sabía que tenías un hermano por parte de tu papá.</b></p><p>—Sí, Vicente. Tiene 11. Es hermoso.</p><p><b>—¿Qué te pasó con eso?</b></p><p>—Siempre tuve muy buen vínculo con mis hermanos. Cuando nació Vicente yo vivía en el mismo complejo que mi papá, acompañé todo el proceso. Hay mucha diferencia de edad y, aunque es mi hermano y Nati es una mamaza,<b> </b>en algún punto lo materno un poco. Compartimos mucho y ahora, más aún.</p><p><b>—Es doloroso para todos, a cualquier edad.</b></p><p>—Totalmente. Uno se convierte en un niño. Yo lo negaba. Mi cerebro no registraba la situación: “¿Qué, mi papá? Si lo vi el sábado”. Y después viene todo lo que sigue: resolver, decidir, hacer trámites que ni sabés cómo se llaman.</p><p><b>—Claro, tenés que decidir un montón de cosas.</b></p><p>—Sí. Y además fue en la vía pública, con todo lo que eso implica. Mi mamá y Fabi estuvieron hasta las tres de la mañana en casa. Yo no había llorado. Llamaba a personas, hablaba con amigos de mi papá, con Nati. Y cuando se fueron todos, me senté en la alfombra y dije: <b>“Ah, mi papá no va a conocer a mis hijos”</b>. Ahí fue arrancar y no parar, porque no estaba en mi radar esto, yo sentía que tenía papá para rato. El primer año es terrible. Cada cumpleaños, Navidad, Año Nuevo… son golpes constantes.</p><p> <b>—¿En qué te apoyaste para atravesarlo?</b></p><p>—En los hábitos. Pensé: qué importantes son los buenos hábitos. Esa noche me acosté y sentí tensión en todo el cuerpo. Me acordé de algo que mi mamá siempre decía: aunque estés mal, levantate, bañate, comé. Me obligué a hacer pequeños movimientos. Al otro día me dolía todo menos el cuello. Y dije: “qué bueno”. Eso habla del hábito que construí. Las herramientas de salvataje me ayudan: caminar, respirar, meditar. A veces no alcanzan, pero están.</p><p><b>—¿Esas herramientas aparecieron con los ataques de pánico y los trastornos alimentarios?</b></p><p>—En realidad no tuve trastornos alimentarios. <b>Tuve</b> <b>anorexia nerviosa</b>, pero no porque me viera de cierta manera física. Tenía una angustia muy grande y eso hacía que no pudiera comer.</p><p><b>—¿Con qué tenía que ver esa angustia? </b></p><p>—Con desafíos de la vida. Cosas que te marcan: el fallecimiento de mi abuela fue muy fuerte, el primer desamor.</p><p><b>—¿Nicolás Cabré fue el primer desamor?</b></p><p>—No, fue mi primera pareja, no mi primer desamor. Pero no lo digo por alguien en particular. Una separación, una muerte, son situaciones que te atraviesan para siempre. Después, depende de uno qué hacer con eso y cómo construirse desde ahí. </p><p>—<b>¿Irte a vivir afuera a los 18 años fue una forma de preservarte?</b></p><p>—Fue una forma de encontrarme. <b>Necesitaba irme a un lugar donde nadie supiera quién era</b>, ni quién era mi familia ni qué hacía. Necesitaba caminar por la calle y que nadie me mire.</p><p><b>—¿Tu mamá estuvo de acuerdo con que te fueras?</b></p><p>—Siempre me dio el espacio para que yo haga lo que quiera, pero obviamente tenía miedo. Era chica.</p><p>—<b>¿En ese momento seguías atravesando la anorexia?</b></p><p>—Sí, pero tenía que ver con algo personal, una angustia muy grande ligada a una situación familiar, a crecer. La comida no era un problema, en mi casa la alimentación sana siempre fue importante: nos sentamos a la mesa, dejamos los celulares y charlamos. Un almuerzo puede durar horas.</p><p><b>—¿Afuera pudiste sanar un poco? ¿Lograste encontrarte con la que querías ser?</b></p><p>—Es una búsqueda eterna, pero sí fue un bálsamo. Me fui a estudiar pintura, dibujo, música. Siempre pensé: “<i>¿cómo voy a elegir una sola cosa si me gustan cien?”.</i></p><p>—<b>Ahí también apareció el costado emprendedor.</b></p><p>—Sí, armé una cápsula de carteras con una diseñadora que hoy es amiga mía. Me metí de lleno: iba todos los días a la oficina, dibujaba, hasta aprendí la estructura técnica del producto. Siempre digo que cuando hacés algo con responsabilidad, respeto y amor, no puede salir mal.</p><p>—<b>¿Cómo fue la adolescencia siendo hija de Araceli?</b></p><p>—La adolescencia ya es difícil de por sí. Es un proceso hormonal, una revolución total Hoy, a los 37, puedo mirarlo con más comprensión. Y si además es expuesta, tiene un desafío mayor.</p><p><b>—Y tener una mamá que es un ícono, una bomba sexy. ¿Pudo correrse como figura y darte lugar?</b></p><p>—Cien por ciento. Para mí era mi mamá. Obvio que sé que es hermosa, pero yo no la veía como una bomba sexy. Ella es al revés: capaz estamos charlando algo de la vida en un lugar público y se pone re histriónica, y le digo: <i>“</i>Má, te olvidás de que la gente nos está mirando”. De chica no quería acompañarla al supermercado porque cada dos minutos nos frenaban. A ella le encanta ir. Con mi mamá siempre fuimos muy cercanas también en edad. <b>No existía esa distancia</b> en la que uno se rebela contra los padres. Tampoco fui una chica de salir mucho o tomar alcohol. Me interesaban otras cosas.</p><p>—<b>¿Siempre estuvieron claros los roles?</b></p><p>—Sí, mamá es mamá, no es amiga. Obvio que charlamos y tenemos confianza, pero su rol siempre estuvo muy claro. Con Toto le pasa lo mismo.</p><p><b>—¿Era brava? </b></p><p>—Es brava, como todos, pero es una mujer que tiene muy claros sus ideales y muy clara su forma de vida. Y eso lo transmite a su familia.</p><p>—<b>¿Qué sentiste cuando la viste llorar en televisión hace poco?</b></p><p>—Uno tiene que pensar mucho lo que dice, porque esto se replica en todos lados. <b>Nada de lo que ella dijo me fue ajeno.</b> No me sorprende que llore: nadie puede disociarse de sus emociones. Cada historia es personal y hay heridas que el resto no conoce. <b>Yo vi a una mujer siendo cien por ciento sincera, y me parece fantástico</b>.</p><p>—<b>¿Qué le dijiste después?</b></p><p>—Que me parecía bien que diga lo que siente, siempre que no perjudique a nadie. Pero yo sabía lo que venía después: <b>críticas, mentiras, inventos</b>, y eso es lo que duele. Muchas personas conocen la verdadera historia, pero vende más mentir.</p><p><b>—Y hay algo de esa pareja con Adrián Suar que todavía sigue despertando mucho interés.</b></p><p>—Porque quedó en la historia, pero también es parte del pasado.</p><p><b>—¿Cuánto tiempo viviste con él?</b></p><p>—Muchos años. De mis <b>3 a mis 17</b>, más o menos.</p><p>—Es mucho tiempo, vos por supuesto tenés a tu papá, pero existió un ejercicio de la paternidad. </p><p>—Totalmente.</p><p><b>—¿Viviste un duelo con esa separación?</b></p><p>—Sí. Mi mamá se separó dos veces. Con mi papá yo era muy chiquita, esa fue mi normalidad. Fue dura la separación era una persona importante en mi vida. No fue fácil, tampoco fue lineal entre ellos, fue una transición con subidas y bajadas.</p><p><b>—Tuviste una charla con él. </b></p><p>—Sí, pero hace cien millones de años. </p><p>—<b>¿Te quedaste enojada?</b></p><p>—Es difícil porque de cualquier cosa que diga se van a agarrar. <b>No fue lo que esperaba</b>, pero el enojo vino por otras cosas.</p><p>—<b>Era un segundo papá.</b></p><p>—Ese rol se construye, aunque el padre esté presente. Mi papá fue muy presente siempre, pero la convivencia genera algo más.</p><p>—<b>¿Hoy se cruzan y se saludan?</b></p><p>—Sí, aunque no nos cruzamos nunca. Pero viví con él 14 años, ¿cómo no lo voy a saludar?</p><p>—<b>Siempre mantuviste muy limpio el vínculo con tus hermanos.</b></p><p>—Re, porque son personas diferentes al resto. Me molesta cuando les dicen hermanastros. No importa de qué madre o padre salieron: son mis hermanos para toda la vida.</p><p><b>—¿Te llegaron a felicitar cuando se corrió el rumor de que iban a ser tíos? </b></p><p>—Fue un delirio. Las mujeres menstruamos, nos inflamamos, tenemos procesos hormonales. Me parecía absurdo tener que explicar algo tan básico. Y más viniendo de mujeres.</p><p><b>—¿Te dolió?</b></p><p>—No, estaba de vacaciones, desconectada del celular. Pero hay que frenar con preguntar “¿estás embarazada?”. Nunca sabés qué está atravesando el otro.</p><p><b>—Vos siempre hablás de manifestación y contás que te resulta.</b></p><p>—Te cuento algo: una semana antes de estrenar la obra <i>Pequeños grandes momentos </i>falleció papá y en el texto había monólogos de padres. <b>Fue desgarrador y reconstructivo a la vez</b>. Muy duro de hacer, pero el arte tiene esa magia de transformar.</p><p>—<b>Ahí aparece </b><i><b>Mi amiga y yo</b></i><b>.</b></p><p>—Sí. Fui a ver la obra después de un año atravesada por el duelo. Aunque una parte de mí quería trabajar, la otra no podía. <b>Me sentía disociada</b>. Leía textos y no quería hacer ninguno. Mi terapeuta me dijo algo clave: “El entusiasmo no viene de afuera, viene de adentro. Cuando estés lista, algo te va a entusiasmar”. Entonces decidí ir a ver esta obra sin juzgar, con otra disposición. En ese momento mi personaje lo hacía Josefina Scaglione. </p><p>—<b>Y se conecta con tu propia historia.</b></p><p>—Claro. Mi personaje escribe canciones que nunca muestra. <b>Yo hago eso hace años</b>. Tengo canciones guardadas en una nube esperando que deje de ser tan exigente conmigo misma. Sentí que esta obra era una forma de cocrear y finalmente soltar todo eso. Entonces no solamente es un espacio donde la paso bien, me rio, me divierto, canto, toco la guitarra, bailamos, disfrutamos, la gente conecta un montón, sino que para mí es un ejercicio en el que todos los días digo: “ok, este año”. </p><p>—<b>2026 es un año bisagra.</b></p><p>—Sí. De liberarme de mandatos, de hacer lo que tengo ganas. Todos tenemos, por más que trabajemos en no ponernos etiquetas y ponernos en un espacio físico hay algo que siempre está diciendo: “Uy, tenés que hacer esto”. “Uy, deberías, a esta edad deberías hacer tal cosa”. “Vos ya a esta altura de la vida deberías tener”. Siempre está eso en la cabeza dando vueltas y uno tiene que volver a enfocarse y decir: “Ok, no, qué pesada mi cabeza, bueno me la saco un ratito y vuelvo”. Y así constantemente. Pero es un año para sacar a la luz todas esas cosas que tengo ganas de hacer y que vengo guardando hace años. </p><p>—<b>¿La música está ahí?</b></p><p><b>—</b>Cien por ciento.</p><p><b>—¿Esa presión de la que tanto hablás también tiene que ver con la maternidad?</b></p><p>—Me encantaría ser madre y va a suceder cuándo y cómo tenga que suceder. Eso sí, no será este año. No siento una presión pero lógicamente tengo claro que tengo un reloj biológico y que más allá de eso me encantaría ser madre. </p><p><b>—Te lo escuché y también me quedé cuando estábamos hablando de tu papá y me dijiste que la primera conciencia del dolor tuvo que ver con che, no va a conocer a sus nietos. </b></p><p>—Es que yo sé que voy a tener hijos. Y siempre digo que me encantaría, sin juzgar ningún método de nada, cada uno es dueño de hacer lo que quiera. Obviamente hace un par de años, ahora ya no tanto porque es cuando sos un poquito más joven, todas mis amigas empezaron a hablar de congelar óvulos, nada, de todo este tema. De que muchas estaban en pareja, otras no. Otras que quieren ser madres, otras que no saben. Pero tener esa posibilidad. Y<b> </b>yo siempre tuve claro que no quería eso. No quería exponerme a eso. No quería exponer mi cuerpo a eso. Que no significa que esté mal o bien, es mi deseo, es mi cuerpo y es lo que yo tengo ganas de hacer conmigo. Siempre pensé en esto como de va a suceder en el momento que tenga que suceder de alguna manera u otra. Porque ser madre no significa solamente que el hijo nazca de ti, una puede ser madre de un perro, de una persona, de quien sea. De un hermano. Va a suceder de la manera que sea. Me encantaría sí, no es este año.</p><p><b>—¿Con Santi?</b></p><p>—Con él fue la primera vez que tuve la certeza de decir “es con esta persona”. Y eso es por su forma de vida, por su familia, por cómo es él, por cómo me acompañó en el proceso de mi papá. Porque nosotros apenas estábamos saliendo y, de algún modo, el que vivamos juntos tuvo que ver con eso. </p><p><b>—¿No estaban viviendo juntos en ese momento todavía?</b></p><p>—Se coqueteaba, pero no. O sea, no ciento por ciento. Él es una persona que no solo me acompaña, me contiene, me escucha. Está pendiente de lo que necesito.</p><p><b>—¿Cómo se construye intimidad siendo tan pública? </b></p><p>—Al principio no hacía visible la relación porque se pierde la mística y la magia de un montón de cosas, no se le da tiempo a la construcción de la pareja. Lo de mi papá también se supo mucho después porque para mí era importante poder transitar ese momento sin tener que decirle nada a nadie. </p><p><b>—¿Te imaginas en un streaming?</b></p><p>—Sí, un podcast me gustaría más. Lo estoy trabajando. Me gustaría hablar con personas sobre la vida. </p><p><b>—¿Hoy estás liviana llevando la vida? </b></p><p>—Por momentos sí, por momentos no. Capaz veo una paloma y lloro. Y después me río. Aceptar que somos todo eso es lo más lindo.</p><p><b>—La empresaria con Helicia sigue ahí a full.</b></p><p>—Sí, un poco depende de que nos elijan también. Estamos en un momento del comercio en indumentaria, accesorios, donde se abrió algo muy abruptamente, que me parece bien que suceda, pero el tema es que a las empresas más chicas de la Argentina no se las ayuda mucho. </p><p><b>—Es difícil para las Pymes.</b></p><p>—Es difícil sostener porque todo es muy caro. Entonces, este mes cumplimos 14 años y fue el último cumpleaños de Helicia tal como la conocemos. Entendimos que la fórmula que hasta ahora funcionó, ya no funciona, entonces para no hundirnos como un montón de marcas que perdimos estos últimos dos años tiene que renacer, transformarse y reformarse. Así que estamos en ese proceso. </p><p><b>—No se termina la marca. </b></p><p>—Helicia somos nosotras, Florencia y Agustina, que la sacamos a la vida y a la luz. Necesita reciclar la energía para poder volver a producir otras cosas. Entonces, para eso, necesitamos que la gente nos elija. </p><p><b>—¿Te enoja cuando un ministro (Luis Caputo) dice que se viste con marcas de afuera?</b></p><p>—Me parece que fue un poco desatinada la forma. Vos podés vestirte con lo que quieras, pero no podés quitarle mérito a cualquier cosa que se haga en el país. Me parece que uno puede elegir lo que quiere, pero acá tenemos mucha gente muy creativa, muy talentosa y que se le saque mérito a eso no me parece bueno. Es desatinado. Somos muchos los que trabajamos de esto y le ponemos tiempo y amor, nosotras producimos todo en nuestro país y si no lo podemos sostener, hay un montón de personas que dejan de tener trabajo. Además, se pierde nuestra identidad, porque podés comprar lo que quieras en cualquier parte del mundo, pero nada va a ser con lo que hacemos acá. </p><p><b>—Para este 2026 mucho teatro. ¿Cómo se están llevando Con Presta? </b></p><p>—La verdad que muy bien. Somos cuatro sobre el escenario junto a Sabrina Lara y Rodrigo Raffetto, que son dos actores maravillosos.</p><p><b>—En la historia, ustedes son dos amigos y él se separa. </b></p><p>—Somos <i>Santiago</i> y <i>Valeria</i>, amigos de toda la vida. Santiago se separa después de diez años, pero siempre estuvo enamorado de Valeria y se va a su casa a vivir su casa y pasa de todo. Es una obra muy divertida y la gente participa activamente.</p><p><b>—¿Viernes y sábados?</b></p><p>—Viernes y sábados en el Teatro Astros, a las 21 horas.</p><p><b>—Y nos vamos a reír, que nos hace falta.</b></p><p>—Sí, a todos. Vayan a reírse, a divertirse, a distenderse, a pasarla bien. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MGW5NIUF4ZG6JIA54XCNCMNTRI.jpg?auth=d608ca8e15a8769e859a1d0d2858ad7f7d09f736896fbc20dc44f6084dcb1c4b&amp;smart=true&amp;width=6192&amp;height=4128" type="image/jpeg" height="4128" width="6192"><media:description type="plain"><![CDATA[Maximiliano Luna]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Saltó de un avión en llamas, no sabía cómo se llamaba ni tenía conciencia de que estaba viva: “Estoy viendo cómo me morí”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/28/salto-de-un-avion-en-llamas-no-sabia-como-se-llamaba-ni-tenia-conciencia-de-que-estaba-viva-estoy-viendo-como-me-mori/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/28/salto-de-un-avion-en-llamas-no-sabia-como-se-llamaba-ni-tenia-conciencia-de-que-estaba-viva-estoy-viendo-como-me-mori/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[María Inés Elena Viggiano tenía 32 años la noche del 31 de agosto de 1999 y estaba en la fila 19 del vuelo 3142 de LAPA, cuando se produjo la mayor tragedia aérea de la historia argentina. La experiencia brutal de una sobreviviente, lo que pasó ese día y todos los días siguientes: el juicio, la culpa, el tratamiento psiquiátrico y redescubrir la belleza de lo cotidiano. En un capítulo de Voces, el testimonio de una mujer que prefirió no cambiar de butaca]]></description><pubDate>Sat, 28 Feb 2026 06:01:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Ese día teníamos que viajar a Córdoba, yo iba a hacer auditoría, trabajaba en una entidad bancaria. En realidad, no estaba asignada a ese viaje, pero otro de mis compañeros me pidió si podíamos cambiar. Como no había ido a la sucursal de Córdoba, dije ‘bueno, voy yo’. Iba con dos personas más del equipo. Y cambiamos algunas cosas con respecto a otros viajes que habíamos hecho. Por ejemplo, siempre viajábamos por la mañana. Nunca lo hacíamos después del horario laboral, tomábamos el primer vuelo, llegábamos a la sucursal y ese mismo día íbamos a trabajar. Pero esta vez dijimos ‘vamos un día antes, descansamos allá y vamos a la sucursal’. Así que ese día fue todo totalmente distinto: salimos muy tarde, fuimos casi los últimos en hacer el check-in. En el check-in, claro, los tres pedimos ventanilla y a mí me dicen ‘si te doy ventanilla a vos te tengo que dar en la tres’, y ellos iban en la 19 y en la 20. Entonces dije ‘no, prefiero ir con ellos y después a la vuelta yo pido ventanilla’”.</p><p>María Inés Elena Viggiano tiene 32 años, vive en Lomas de Zamora con sus papás y ese martes 21 de agosto de 1999 está sentada en la butaca 19B en un Boeing 737-204C matrícula LV-WRZ operado por la aerolínea LAPA, pronto a despegar desde el Aeropuerto Jorge Newbery con destino a la ciudad de Córdoba. Son las ocho y media de la noche. Además de ella, hay otros 97 pasajeros y cinco miembros de la tripulación a bordo. El avión intenta despegar, pero no lo logra. Derrapa, carretea por la pista, rompe la reja perimetral del aeropuerto, atraviesa la Avenida Costanera Norte, embiste a un auto, choca y arrastra una cámara reguladora de gas, frena sobre un talud de arena de un campo de golf cercano. Mientras Inés se cubre la cabeza y se aferra a su asiento.</p><p>Podrá salir de ahí. Podrá contarlo.<b> Podrá ser una de las sobrevivientes de una de las mayores tragedias aéreas de la historia argentina</b>. Pasarán 26 años y seguirá siendo una sobreviviente. Su relato cuenta la historia de una mujer que debió haber viajado en el asiento 13 que le tocaba originalmente y que, de manera fortuita, se sentó seis filas detrás. Esa presuntamente insignificante modificación del plan de viaje, le salvó la vida. Un testimonio de ese durante, de esos silencios, de esa conciencia alterada, de quien cuando sobrevivió pensó que había muerto. Y una enseñanza de ese después, del estrés, del momento que sanó, del reseteo de lo importante, de maravillarse con el sol, las nubes, los árboles como si fuese la primera vez. Inés vuelve a ese día. </p><p><b>—¿El embarque fue normal?</b></p><p>—Sí, nosotros llegamos muy, muy sobre la hora. Hicimos el check-in y nos llevaron en un bus. Y de lo que me acuerdo de eso era que todo el mundo estaba llamando a su familia diciéndole “a las diez de la noche estoy en casa”. No lo recordé enseguida, lo recordé en un sueño: había muchas personas llamando por teléfono diciendo “a las diez llego a casa”.</p><p><b>—Eso era lo que vos viste cuando ingresaste al vuelo.</b></p><p>—No, cuando vamos en el bus. Y el abordaje en realidad al avión se hizo por la puerta de adelante y por la de atrás. Nosotros, como teníamos las últimas filas, subimos por atrás. Que eso por lo general nunca se hace, siempre se sube por adelante. El avión me pareció como que estaba sucio, como que era viejo. No me generó buen aspecto, digamos… </p><p><b>—Te sentás, empiezan los operativos para el despegue normales.</b></p><p>—Sí. Las azafatas y todo el mundo ubicándose. El nene en un momento fue a la cabina porque sé que lo vinieron a buscar.</p><p><b>—¿Había un nene?</b></p><p>—El nene que estaba en la fila 17 con el papá. Y recuerdo que fue en un momento, lo llevaron, lo venían a buscar para ver la cabina. Todo era normal, como tantos otros vuelos que había hecho en otro momento. </p><p><b>—¿La sensación del miedo primero es corporal o mental de lo que está sucediendo? </b></p><p>—No, es mental porque ahí activás el instinto de supervivencia. Si a mí alguien me hubiese dicho “te va a pasar esto y vas a reaccionar de esta forma”, hubiese dicho “no puede ser” porque para mí siempre fue 80% emocional y 20% racional. <b>Sin embargo, fui 100% racional</b>. Es como que traté de salir de esa situación, de lo que estábamos viviendo, de ver cómo podíamos salir de esa situación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7KGYOH7AFFELHFNEHVN4GAQNA.jpg?auth=224e782aaa3ac2513242234174535dffa7a3224dc25d8561f0c4443810d676c9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Boeing 737-200 de LAPA quedó envuelto en llamas tras no lograr despegar de Aeroparque el 31 de agosto de 1999" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Dónde se siente el miedo? </b></p><p>—Cuando sale disparado el avión, no sentí miedo y tampoco sentí que me iba a morir. Lo que sí dije en un momento yo misma, no sé si para darme fuerzas, “esto va a parar, en algún momento va a parar”. Y lo único que pensé fue en protegerme. Me senté bien contra el respaldo del asiento porque la sensación que tenía era que el asiento lo arrancaban, yo pensé en mi columna y en la computadora que tenía. Dije “me va a caer en la cabeza, me va a golpear”. Entonces me protegí la cabeza. Fue lo primero que pensé. </p><p><b>—¿Se movían cosas, había bolsos?</b></p><p>—No, del avión no se cayó nada. Lo que sí, todo lo que estaba suelto, que no tuviese puesto el cinturón, salió volando todo. Las carteras, los tapados, todo, todo.</p><p><b>—Ustedes entendían que estaban en pista y rebotando…</b></p><p>—Sí, sí. La reacción fue que todo el mundo empezó a gritar, todo el mundo se empezó a desesperar y en ese caso yo traté de decir<b> “acá hay que guardar fuerzas para lo que viene después”</b>. Porque no se sabía lo que venía después. Yo lo que tenía claro era que en algún momento iba a parar. Pero yo sabía que iba a necesitar fuerzas para salir de ahí. Entonces era como que cualquier gesto, movimiento o lo que hiciera era como derrochar energía. Hasta que en un momento golpea contra algo y el avión se parte en la fila 16, que es ahí donde nosotros quedamos divididos: los que quedaron adelante y los que estábamos atrás. </p><p><b>—¿Hasta ese momento, además de los gritos y el caos, había luz adentro del avión?</b></p><p>—En realidad no, porque como era un vuelo de noche, lo único que se prende son las luces de emergencia, entonces había un caminito. Y yo lo que sí noté fue que cuando empieza a correr, había un poco más de luz. Claro, era el fuego de la turbina que se incendiaba.</p><p><b>—¿Alguien desde la cabina, alguno de los tripulantes, habló? </b></p><p>—Nada. </p><p><b>—Solo gritos. </b></p><p>—Los gritos de los pasajeros, por la situación que estábamos viviendo que no era lógica. Yo pensaba, yo decía “esto no puede estar pasando, no es real”. Yo decía “nos van a venir a decir que era una prueba, no sé, a ver cómo reaccionás”. Porque la verdad <b>me quería convencer de que no nos podía estar pasando eso</b>.</p><p><b>—¿En ese momento no pensaste que te morías? </b></p><p>—No. Nunca pensé que me moría. Lo único que pensé bien es cuántas cosas me faltan por hacer. Eso sí lo pensé. <b>No pensé que me moría, sino en las cosas que me faltaban por hacer</b>. </p><p><b>—¿Cómo se parte el avión?</b></p><p>—El avión, cuando sale disparado, en un momento pega muy fuerte contra algo, que creo que debe haber sido contra el arco ese que había de Punta Carrasco, dio un vuelco muy, muy fuerte, se partió y ahí es donde queda detenido.</p><p><b>—¿Se parte entero?</b></p><p>—Se parte entero en lo que era la fila 16, que ahí había un espacio entre el último asiento y el 16. Calculo que ahí estaba la salida de emergencia. En ese momento lo que hice fue esperar un poco porque como ya había frenado y había salido disparado, dije “a ver si vuelve a pasar lo mismo”. Entonces me quedé unos segundos sentada cuando todo el mundo empezó a sacarse el cinturón y a saltar para ir hacia la puerta de atrás. Pero yo esperé…</p><p><b>—¿La puerta de atrás se activó? </b></p><p>—Pasó así: el señor que estaba sentado en la fila 16, que yo lo tenía en diagonal, es el primero que sale corriendo hacia atrás. Lo que pasa es que yo sentada no veía lo que estaba pasando. En un momento, me quiero levantar y me había olvidado el cinturón de seguridad. No me podía mover, dije “¿qué me pasó? No puedo caminar”. Veo el cinturón y ahí grité “el cinturón”. No sé cómo me lo saqué. Sé que lo toqué y salió.</p><p><b>—¿Qué es lo que él vio que lo hizo correr? </b></p><p>—Cuando yo me levanto, veo las llamas. El fuego. Él lo tenía delante suyo, tenía la llama de fuego ahí. <b>Cuando vi eso dije “esto explota”</b>. Lo primero que pensé. Empezamos a juntarnos todos ahí donde estaba la puerta, que no se había abierto todavía. Él desconocía el mecanismo, entonces la azafata lo ayudó pero evidentemente estaban esperando algo. La puerta se abrió y entró la bocanada, porque además había otra cosa, no se podía respirar. Nosotros ignorábamos que estaba la garita de gas ahí. Y además el fuego iba todo recorriendo buscando la garita. </p><p><b>—¿Por afuera del avión?</b></p><p>—No, por adentro lo veíamos. Nos empezamos a desesperar porque no nos dejaban bajar, que yo entiendo que era para que se armara esa goma que hay para tirarse. </p><p><b>—¿Empujaron para abrir la puerta?</b></p><p>—No, la puerta ya estaba abierta.</p><p><b>—¿Quién no los dejaba bajar? </b></p><p>—La azafata porque lo que querían era que nos tiráramos…</p><p><b>—Por el tobogán...</b></p><p>—Claro, por el tobogán. Pero nosotros veíamos que se nos venía el fuego encima.</p><p><b>—¿Recordás cuánta gente estaba agolpada en esa desesperación de salir por esa puerta?</b></p><p>—Seríamos de diez a doce personas. Y es muy angosto. Esa parte de atrás es muy angosta. </p><p><b>—Era un sálvese quien pueda.</b></p><p>—Sí, pero es lógico porque en realidad, la situación ahí era que había que salir. Eso era lo que se sabía. Y además nadie decía nada. Porque el silencio era tremendo, esto fue todo en silencio.</p><p><b>—¿Fueron minutos?</b></p><p>—No, segundos. Fueron 40 segundos. </p><p><b>—¿La gente que había viajado con vos la tenías identificada en ese momento?</b></p><p>—Sí, ellos ya habían saltado. Ellos estaban de este lado y pudieron saltar. Yo fui la última en saltar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMRXWJECYJAA3JOA5JK2U5OSOA.jpg?auth=04a3bdc27bf1f3c55586d3c36e2f58fdfe5be6305f7a249d900de6f68e5401af&smart=true&width=1767&height=1920" alt="Inés Viggiano: "Cuando yo cerraba los ojos volvía a ver todo otra vez"." height="1920" width="1767"/><p><b>—¿De la gente que estaba de la fila 16 hacia delante, donde el avión se corta, nadie pudo bajar?</b></p><p>—Vi a una de las chicas. Cuando me saco el cinturón, vi que ella se paró y saltó por el hueco que había quedado ahí. Pero claro, ahí estaba el combustible y el fuego. Al estar partido, no podían venir de este lado. Además, yo tenía miedo de que el piso del avión desfondara porque era muy, muy débil. Entonces había que andar con cuidado cuando caminábamos porque quedó muy desnivelado y se hundía. La sensación era que se hundía.</p><p><b>—¿Los asientos estaban en sus lugares? </b></p><p>—Los asientos de atrás, sí. Cuando me levanto, miro adelante y lo que vi es que estaba todo oscuro, la cabina no la vi. Y vi los asientos como cuando uno va al cine, está parado y ve las butacas, esa perspectiva que tienen las butacas, yo lo vi de esa forma. Pero no sé si es que se llegaron a levantar. Eso no lo sé. Yo lo que vi es la perspectiva, incluso la primera vez que volví a ir al cine, lo primero que recordé fue eso: lo oscuro y cómo estaban las butacas. Tuve un flashback de lo que había visto en ese momento. </p><p><b>—¿Se escuchaban a los que quedaron de la otra parte?</b></p><p>—No. Se hizo un silencio total cuando el avión se queda. No hablamos ni adelante ni nosotros atrás. </p><p><b>—¿Se callaron los gritos?</b></p><p>—Todos. Todos. Se hizo un silencio. Y de hecho, todo eso que hicimos para bajar, nadie hablaba. No hubo alguien que dijera “hagamos esto, hagamos lo otro”. O “hay fuego”. Nada.<b> Todo el mundo veía lo que estaba pasando, pero no nos salían las palabras</b>. Cuando salto, si bien salté de costado pero quedé como haciendo sentadilla entonces no me lastimé las rodillas, en cambio mis compañeros sí se habían lastimado las rodillas. Y pudimos los tres correr. En un momento se cae una de las chicas, corremos para levantarla y seguimos corriendo, y una persona que estaba conmigo nos dice “paren chicas”, nos damos vuelta y ya era una bola de fuego. <b>Cuando vi eso dije “estoy viendo cómo me morí”. No tenía conciencia de que estaba viva.</b> Y nos abraza a las dos y nos dice “chicas, están vivas”. Y cuando él dijo “chicas, están vivas”, reaccioné. Pero hasta ese momento era como que tenía activado el instinto de supervivencia, no pensé en nadie. Yo lo único que pensaba era cómo tenía que salir de ahí y alejarnos lo más posible porque lo que veíamos era que había un peligro inminente. Pero yo no me acordaba cómo me llamaba, me empecé a preguntar cómo me llamaba porque no me acordaba cómo me llamaba. Y sé que hice un esfuerzo enorme para acordarme. Y ahí cuando logro recordar mi nombre digo “tengo que llamar, yo sé que tengo que llamar a alguien”. </p><p><b>—¿Cómo te diste cuenta de que no recordabas cómo te llamabas? ¿Alguien te preguntó tu nombre? </b></p><p>—No. No. Eso es lo raro. Porque por eso cuando alguien tiene un accidente, lo primero que le preguntan es cómo se llama. Para ver en qué grado de conciencia está. Es como si la mente me hubiese borrado absolutamente todo. <b>Era como que yo estaba ahí y no sabía ni por qué estaba ahí ni qué había pasado</b>. Entonces ahí dije “ahora yo estoy acá”. Tomé conciencia de que estaba a salvo. Y ahí empecé a tratar de acordarme cómo me llamo. No me acordaba y sé que hice un esfuerzo para acordarme. Ahí dije “a alguien tengo que avisarle”. “Llamemos enseguida, urgente”. Yo decía “va a salir en televisión y van a decir ‘nadie puede haber bajado vivo de ahí’”, porque lo que veíamos nosotros… Yo misma cuando vi eso dudé si estaba viva o no. </p><p><b>—Era 1999, los celulares no eran los que son hoy. </b></p><p>—No, exacto. Y en realidad nosotros bajamos con lo puesto. El celular no lo había llevado, lo había dejado en mi casa. Lo tenía apagado. Así que el que sabía que yo había viajado, si empieza a llamar, iba a dar apagado. Alguien que estaba ahí nos ofreció un teléfono y pude llamar a mi casa. Lo que les dije fue “vean lo que vean, quédense tranquilos de que yo estoy bien”. “Lo único que les puedo decir es que estoy con lo puesto”. Y mi vieja me dice “¿no atinaste a bajar nada?”. Y le dije “cómo se ve que todavía no viste nada de lo que pasó”. “Quedate tranquila -le digo- que veas lo que veas yo estoy bien”. Y ahí mi papá me dice “yo te voy a buscar, ¿dónde estás?”. Él quería venir para Aeroparque. Quedamos que nos iban a ir a buscar, que nos llevaban hasta el banco y que nos encontrábamos en el banco. Porque nosotros estábamos bien físicamente, estaba la gente de emergencias… </p><p><b>—Ya estaba emergencias ahí. </b></p><p>—Sí, eso fue enseguida. Pero nosotros lo que decíamos era que a nosotros no nos llevaran porque la prioridad la tenía la gente que se había quemado. Nosotros estábamos bien.</p><p><b>—Vos pudiste llamar a tu familia pero vos estabas en un lugar de una crisis absoluta.</b> <b>¿Qué veías?</b></p><p>—Ahí lo que veíamos eran las sirenas, llegaba todo el mundo corriendo. Había una parte que había quedado sin luz. Y nosotros fuimos hacia la estación de servicio. </p><p><b>—¿Gente que buscaba a otra gente? </b></p><p>—No, en ese momento no. Nosotros estábamos los tres juntos, y había otras tres chicas que también estaban juntas. El papá con el nene también habían bajado juntos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/46A2IUCI45CVNIQZPW3KWVGBUA.jpg?auth=70271fe9bb7e86f29534d0d971f4c6dec70f12c368960fec107cdd9227e8201d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La caja negra registró la alarma que los pilotos ignoraron segundos antes del desastre." height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cuándo lloraste? </b></p><p>—A mí me costó bastante llorar porque sabía que si me ponía a llorar, no iba a parar. Al principio fue una sensación de euforia porque una se salvó, una está viva, ¿no? Es como que la sensación que me quedaba era de euforia, de que voy a poder seguir haciendo esto, lo otro. Pero les dije a mis padres que quería ir a Luján. Mi papá es muy devoto de la Virgen de Luján. Entonces le pedí que un domingo fuéramos a Luján. Fuimos y cuando subí, que está la Virgen,<b> los abracé a ellos y lloré todo lo que no había podido llorar</b>. Lo que me pasaba era que la gente estaba muy conmocionada, y es lógico. Todos los que venían a verme, todo el mundo conmocionado pero yo enseguida los atajaba y les decía “estoy bien”. Era como un mecanismo de defensa porque yo sabía que si me… Era como que me deshacía. Sabía que me iban a bajar todas las defensas y que no sabía si iba a poder afrontar eso. Me dejaba muy vulnerable. Traté de ponerme una coraza y decir “tengo que seguir adelante”. Como que me lo impuse, ¿no? Después igual yo iba a la psicóloga, no quise ir a psiquiatra al principio. Nosotros volvimos a trabajar a los quince días, porque no teníamos secuelas físicas. Y en realidad lo que más cambia es el tema de la cabeza. Uno es otra persona, no lo puedo explicar. <b>El cambio que se produce dentro de uno, es inexplicable</b>. Yo usaba lentes de contacto, había perdido los anteojos y tenía que sí o sí ir al oculista para que me diera la receta para hacérmelos. Y yo creo que no hacía ni 48 horas que había pasado y cuando salgo de mi casa para ir al oculista, abro la puerta y vi lo que veía todas las mañanas, pero a mí <b>me pareció como si lo hubiese visto por primera vez y me pareció perfecto</b>. El cielo, el sol, las nubes, el árbol, como si yo lo hubiese visto por primera vez en mi vida y era algo, no sé, increíble.</p><p><b>—¿Cómo siguió todo? </b></p><p>—Al principio está esa sensación de euforia, de decir “estoy vivo”, de querer abrazar a todo el mundo. Después yo empecé a notar que había cosas que me empezaban a pasar. Necesitaba hacer cosas con las manos. Y me anoté en un curso para hacer cuadros de arte francés, porque necesitaba hacer algo con las manos. Siempre decía que tenía un nudo en el pecho y cuando yo me ponía a hacer eso, era como que se desataba. Y además me concentraba en lo que estaba haciendo porque las imágenes eran constantes. No podía sacarme las imágenes de la cabeza. </p><p><b>—Había una necesidad de hacer para no pensar. </b></p><p>—Exacto. </p><p><b>—Empezaron a aparecer entonces los síntomas. </b></p><p>—Empiezan a aparecer los síntomas, pero uno sigue haciendo una vida totalmente normal.</p><p><b>—¿En algún momento pudiste parar?</b></p><p>—Es que lo tuve que hacer porque no pude más. </p><p><b>—¿Qué pasó?</b></p><p>—Yo seguía haciendo auditorías. Por un par de meses, aplazamos los viajes. Pero en marzo vuelvo: no fue por avión, fue por tierra. ¿Pero qué pasaba? Eso también a mí me generaba una cierta inseguridad. Fue como pasó en la pandemia, cuando estábamos encerrados y al salir por primera vez a la calle, uno se siente inseguro. A mí me pasó eso. <b>Yo me sentía totalmente insegura en la calle</b>. Había perdido esa seguridad. Y cualquier ruido, cualquier cosa, no sé, todo me parecía nuevo. Fui a Junín. Y estando en Junín, en el hotel, veo una entrevista de una de las personas que había sobrevivido, pero con secuelas graves. Para mí fue terrible eso. Fue tremendo. Porque fue como que dije “”yo podía estar en el lugar de ella".</p><p><b>—Hasta ese momento no habías tenido más contacto con el resto de los pasajeros. </b></p><p>—Con mis compañeros sí, pero con el resto no porque la mayoría era de Córdoba.</p><p><b>—No había un grupo, una acción organizada, nada. </b></p><p>—Nada. Hasta ese momento no. Hubo familiares que me vinieron a ver porque querían saber qué era lo que había pasado y me mostraban las fotos para ver si había visto a sus familiares. Lo que pasa es que al subir nosotros por atrás en el avión no habíamos visto a nadie, sino creo que no me hubiese olvidado nunca los rostros de la gente.</p><p><b>—¿Familiares de gente que murió querían saber qué había pasado con ellos?</b></p><p>—Exactamente. Eso también me angustiaba bastante porque cuando yo contaba lo que había pasado, era como que me cansaba. Era como si volviera a hacer todo el esfuerzo otra vez: hasta saltar y contar. Era toda una carga emocional que yo decía “lo voy a manejar, lo voy a manejar”. Me hacía muy bien ir al gimnasio y hacer los cuadros de arte francés. De estar en una oficina donde soy contadora y hacer auditoría, me había puesto a hacer cuadros. Dije que mi papá va a pensar que esta chica enloqueció. Y sin embargo, me dijo “¿cuánto te cobran por hacer los marcos?”. Le respondí y me dijo “te los hago yo”. Para mí eso fue sanador. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5WRAGYT2MNDNJO6SJVGCTEUFOM.jpg?auth=f5a5d5dcdc73adb0e9961d200c8906af1f84d144b84aae81f551a4b64e77fcf1&smart=true&width=1920&height=1691" alt=""Me sentía totalmente insegura en la calle", recuerda Ines Viggiano que sufrió estres post traumatico despues del accidente." height="1691" width="1920"/><p><b>—¿Qué pasó después de Junín?</b></p><p>—En marzo veo eso. Y seguí hasta junio. Cada vez estaba más angustiada. No dormía. Y estaba mal. Mal. Mal. Notaba ya físicamente que estaba decayendo. Mis padres decidieron que tenía que ir a una siquiatra. Yo no quería. De hecho, llamé a la psiquiatra, me dio los horarios disponibles y le dije que no podía en ningún horario. Y me dijo “cuando tengas disponibilidad, llamame”. Un día volví del trabajo y tenía una angustia tremenda. Entré a mi casa y lo primero que hice fue correr al teléfono, llamar a la psiquiatra y le dije si me podía ver. Me dijo “vení”. Ella me explicó lo que me estaba pasando.</p><p><b>—¿Qué te dijo?</b></p><p>—Lo que me explicó era que lo que tenía era un estrés postraumático. Me explicó lo que era, me ayudó muchísimo para entender qué era lo que me estaba pasando y por qué me pasaba. Es muy importante saber eso, porque uno cree que enloqueció, no sé. Y tampoco se atreve a contarle a los demás lo que le está pasando porque van a pensar que estoy loca.</p><p><b>—¿Te pudieron medicar en ese momento?</b></p><p>—Sí, en ese momento ella me dijo que yo necesitaba tres cosas. Dos ya las había encontrado. Me dijo “vos sos muy intuitiva y buscaste la salida”. El gimnasio y hacer una tarea distinta, que era lo de los cuadros de arte francés, yo ya lo había buscado. Pero me faltaba otra, que era la medicación para poder descansar.</p><p><b>—¿Daba miedo dormir?</b></p><p>—Sí. El problema era que<b> cuando yo cerraba los ojos volvía a ver todo otra vez</b>. Ese era el tema. Y una de las cosas que me pasaba era, por ejemplo, que llegaba a la puerta y no podía bajarme. Eso era lo que constantemente…</p><p><b>—¿Te morías en el sueño? </b></p><p>—No llegaba a morirme porque me despertaba en ese momento. Porque a veces lo tenía en el sueño, pero no era un sueño, no dormía. En mi casa se dieron cuenta de que no dormía, porque se notaba físicamente que estaba decayendo. Y además estaba muy angustiada, por cualquier cosa lloraba. </p><p><b>—Está documentado que en algunos casos aparece la culpa del sobreviviente.</b></p><p>—Sí. A mí me pasó. </p><p><b>—¿Qué es? Contame.</b></p><p>—Al principio, era la euforia del que se salvó. Pero después uno dice “pero acá hubo gente que murió, les debe dar una bronca tremenda que yo me salvé y ellos no”. <b>Empecé a tener la sensación de que tenía gente alrededor</b>, yo me daba vuelta y sentía que tenía permanentemente gente conmigo. Es una de las cosas que yo te digo que uno no quería contar. Entonces lo hablé con alguien y me explicó que a veces cuando la muerte es traumática, el espíritu extraña la materia… </p><p><b>—Vos sentías esas almas cerca tuyo.</b></p><p>—Sí. Entonces a veces me acuerdo de que yo decía “pero esta gente me debe haber una bronca bárbara que yo me haya salvado”. </p><p><b>—Vos no estabas pensando que las familias de las personas que murieron estaban enojadas con vos, vos estabas pensando que las almas de las personas que murieron… </b></p><p>—Exacto.</p><p><b>—¿Y tenías miedo de que te lastimaran?</b></p><p>—No, miedo de que me lastimaran no, pero me angustiaba. Me angustiaba muchísimo. Y lo que hice, que después siempre lo seguí haciendo, era hacer una misa. Yo siempre hice una misa para los familiares y la gente que falleció y por los sobrevivientes.</p><p><b>—Para honrarlos. ¿Eso trajo alivio?</b></p><p>—Sí. Sí. Y lo hice, le dije a mi mamá nada más, nosotras dos. No le quise decir a nadie y le digo “vamos nosotras porque lo necesito hacer yo”. No era para mí, en agradecimiento de que me había salvado, era para ellos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KH7PKX7UX5DNJDXHZ3F7OKIA3M.jpg?auth=ee3b3ffaaa396bb71c8a9cb32ce7df6bccc0279a6ca6c434fa3240c2bbb97a75&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Inés Viggiano, junto a Tatiana Schapiro en Infobae." height="1080" width="1920"/><p><b>—¿En algún momento dejaste de pensar todos los días en esto que pasaste? </b></p><p>—Me costó bastante. A mí una de las cosas que fue como la bisagra, como que lo solté, fue cuando se hizo el juicio. Cuando declaré. </p><p><b>—Vos declaraste como testigo en el juicio penal, que digamos que las responsabilidades en el juicio penal han sido una… </b></p><p>—Vergonzosas. Totalmente vergonzosas.</p><p><b>—Y declaraste como testigo, no eras querellante.</b></p><p>—Sí, como testigo. Sentía que le debía eso a las víctimas, ¿no? Eso fue a los 10 años del accidente. Ahí como que solté: no tengo secuelas que me recuerden todos los días lo que pasó. </p><p><b>—Por otro lado, fue la demanda por el resarcimiento económico. ¿Esa demanda fue judicial o se resolvió directamente con la compañía de seguros?</b></p><p>—Nosotros lo hicimos directamente con la aseguradora. Y en realidad fue a través de una conciliación que se hizo. A veces digo “qué falta de empatía”. Yo entiendo que el abogado de ellos tiene una función que cumplir, pero una cosa de confrontar… En mayo del 2000 tuve la conciliación. En realidad, la hicimos en forma individual, no conjunta. Porque eran distintas consecuencias. Pero con el mismo abogado. Y en la conciliación, sentí bastante maltrato por parte de la persona de la compañía aseguradora. En un momento, yo reacciono y le digo “pero a nosotros nadie nos bajó del avión, tuvimos que afrontar toda esa situación que es algo que uno no está preparado para eso”. Ahí la persona que estaba a cargo de la conciliación escucha que yo me tiré del avión y dice “¿de qué avión te tiraste?”. Ahí separó a los abogados, los llevó aparte y dijo “acá no se discute más nada”. Fue como que ahí le puso los puntos al abogado.</p><p><b>—¿En ese único encuentro llegaron al acuerdo económico?</b></p><p>—Sí, sí. Me pagaron lo mínimo que me podía pagar por no tener fracturas. De los tres abogados que consultamos, uno nos llegó a decir que no teníamos derecho a reclamar absolutamente nada. Cuando yo también había perdido mis cosas arriba del avión y después hubo secuelas. Yo no tenía secuelas físicas, pero sí tuve secuelas. </p><p><b>—Me parece un delirio lo que me estás diciendo. Pasaron 26 años. Hoy entendemos las cosas de otra manera. Vos estuviste arriba de un avión en el que todo lo que sucedió estaba mal. No fue una fatalidad. </b></p><p>—No, no, fue la consecuencia de todas las cosas que se venían haciendo mal. </p><p><b>—¿Fue un dinero que te cambió la vida económicamente? </b></p><p>—El día que me pagaron, el día que fui a buscarlo, yo estaba trabajando. Me fui al mediodía a la aseguradora que me daban el cheque y cuando volví me dicen “ahora tenés que ir a festejar”. Y <b>yo dije “no tengo nada que festejar”</b>. A mí me angustió muchísimo. Fue otra cosa que me angustió muchísimo. </p><p><b>—Yo te escucho contar esto de la parte económica casi con culpa. </b></p><p>—Sí, pero no con culpa… Por qué yo tuve que tener ese resarcimiento económico a costa de lo otro. Se murió gente. Hay gente que quedó lastimada. Yo hubiese querido es que bajáramos todos. </p><p><b>—Y aunque hubieran bajado todos igual tenían derecho al resarcimiento económico. </b></p><p>—Exactamente. Pero, no sé, para mí fue todo un tema eso...</p><p><b>—¿Volviste a viajar en avión?</b></p><p>—Sí. Me costó cinco años. No me obligué pero lo que sí me di cuenta es que me angustiaba más el hecho de no viajar que de subirme al avión. Entonces lo que hice fue en 2004, dije “me voy un año a vivir a España”. Y me fui sola un año. Era todo un desafío. Y era un avión grande que yo dije “mejor para viajar ¿no?”. Porque el de cabotaje se nota todo más. En cambio, en el otro, en el internacional, es más sutil todo. Y me hizo muy bien. Primero porque me reencontré conmigo misma, rescaté esas cosas mías de antes y sumado a lo que yo había hecho, como que me construí de nuevo.</p><p><b>—¿Qué mensaje querés dejar hoy? </b></p><p>—Yo lo que quiero decir que independientemente de lo que me pasó a mí, uno a veces no se da cuenta de lo importante y lo linda que es la vida. ¿Por qué nos tiene que pasar esta cosa? Gracias a Dios yo tuve la oportunidad de que me sacudieran y decir “barajo y doy de nuevo y empiezo a darle valor a las cosas que realmente tienen valor”. Y agradecer por todo lo que nos dieron: la forma de agradecer es ver cómo le puedo mejorar la vida al otro. Empecemos, primero, por el que tenemos al lado. A veces es simplemente un abrazo, una palabra, una charla. Pero eso es en realidad lo que termina construyendo una vida. Lo material no se lleva nada, pero sí lo que se lleva es justamente todos esos momentos que se compartió, todo lo que vivió, todo lo que pudo hacer por el otro.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMRMRIWF6JG3XD3M6EF3AUH7ME.jpg?auth=27708b591dd8e52ecd550f36bab8e759fd20bf9b08c1d07244598390d17fc366&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Voces - Lapa - Home]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Crecí creyendo que nunca iba a ser suficiente para nadie”: Milo González y el ‘fantasma de amor propio’ que reapareció tras su paso por el reality]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/27/creci-creyendo-que-nunca-iba-a-ser-suficiente-para-nadie-milo-gonzalez-y-el-fantasma-de-amor-propio-que-reaparecio-tras-su-paso-por-el-reality/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/27/creci-creyendo-que-nunca-iba-a-ser-suficiente-para-nadie-milo-gonzalez-y-el-fantasma-de-amor-propio-que-reaparecio-tras-su-paso-por-el-reality/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la creadora de contenido habló sobre su forma de vivir el amor y los aprendizajes que le dejó la exposición de sus vínculos. También reflexionó sobre su identidad sin etiquetas, la relación con su familia, el impacto del hate en redes y el recorrido emocional que la llevó a reafirmar su valor personal desde un lugar más consciente ]]></description><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 04:54:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“No le echo la culpa a mi madre, pero en su afán de que yo no repita las malas decisiones que ella había tomado, todo el tiempo me impuso: ‘Tenés que ser inteligente, porque si no, nadie te va a querer, tenés que estudiar, porque si no, nadie te va a querer’. Me lo dijo tantas veces, tratando de decirme algo bueno, de una forma pésima, que me lo creí”, recordó <b>Milo González</b>, en <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAiA-__MBhAKEiwASBmsBCJZidD42CGBh7AJ9Yil7ysC7CBJTpBjtJYt7PN5lDpejAofw7YyyxoCdtQQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAiA-__MBhAKEiwASBmsBCJZidD42CGBh7AJ9Yil7ysC7CBJTpBjtJYt7PN5lDpejAofw7YyyxoCdtQQAvD_BwE"><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Milo, cuyo nombre real es <b>Milagros</b>, es creadora de contenido e influencer. Se hizo conocida por su participación en el popular reality <b>La Isla de las Tentaciones</b>, donde generó una fuerte repercusión en redes sociales, y desde entonces construyó una comunidad en plataformas como <a href="https://www.instagram.com/milagrosigonzalez/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/milagrosigonzalez/"><b>Instagram</b></a> y <b>TikTok</b> compartiendo contenidos de moda, estilo de vida, viajes y momentos personales.</p><p>Además de su actividad en redes, ha participado en programas internacionales, como <b>El Internado </b>en <b>Chile</b>, mostrando su personalidad y expandiendo su visibilidad mediática más allá de Argentina. Su presencia en televisión y redes la ha consolidado como una figura destacada dentro del panorama actual de influencers latinoamericanos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TN7IT5X6S5EETIUMEFUUQTJTDM.jpg?auth=1cba1faa8bedbe59c4d5c35f70fefeba7fc6ddee4d7ce15d95cdc6cece49862e&smart=true&width=5700&height=3924" alt="Milo González: "A los 15 años me di cuenta de que me gustaban las mujeres y me puse de novia". ( Maximiliano Luna)" height="3924" width="5700"/><p><b>—Sos muy popular y expones situaciones que quizás otras chicas no contarían en redes. Pero lo hacés desde un lugar que parece un consultorio amoroso o un living de amigas, abierto a toda tu comunidad. ¿Cómo surge con tanta naturalidad compartir algo tan íntimo como tus vínculos?</b></p><p>—Viene conectado con que soy real, siento que son cosas que nos pasa a todas. Se me tiende a juzgar un poco el hecho de que tengo muchos amores, que ni siquiera es tan así. Es un poco como la idea que se generó de mí, de tanto hablar del amor. Pero es un poco lo que nos pasa a todas: la pasamos mal, la pasamos bien, tenemos amores tóxicos, de pronto tenemos amores súper lindos, donde que te mandan unas flores a tu casa y termina siendo algo significativo, cuando en realidad tendría que ser un detalle más. Trato de contar mi día a día, lo que me está pasando cuando la paso mal, pero también me ha pasado mostrar vínculos que no tenía que mostrar, porque eran muy fugaces o era muy pronto y me encontraba mostrando amores que era demasiado pronto para estar diciendo todo eso. Después, cuando me golpeé, también lo conté y me vieron llorar. Siento que es lo que nos pasa un poco a todas. Entonces, trato de mostrarme que estoy una más.</p><p><b>—¿Te arrepentiste en algún momento de contar algunas cosas? </b></p><p>—No. Yo tuve una relación súper pública en <i>La isla de las tentaciones</i>, y de pronto, siempre me encontraba hablando maravillas de él, porque realmente fue un súper buen novio, pero pasaban un montón de otras cosas y ha tenido actitudes de red flag que nunca las he comentado. No me arrepiento en lo absoluto de todo lo que cuento. Siento que sé cuidar también bien a mis vínculos. Hoy en día estoy en pareja y tal vez no quiere contar tanto y lo cuido, me comunico con él: “Che, ¿te parece bien que cuente esto?” Todo lo que conté siempre fue segura y estoy muy tranquila con eso. <b>Aprendí a cuidar mis vínculos.</b> En la relación pasada que fue fugaz, súper caótica y mostré todo antes de tiempo, mostré la cara y todo, tal vez de eso sí me arrepiento un poco.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C5T7LTDV3BBKLGLA4TFLKZEGFA.jpg?auth=0bffcc159b77b0dec8c2426f4c18df108d7a0ace1283b447c6aec07a497435da&smart=true&width=5412&height=3708" alt=""Aprendí a cuidar mi vínculos", admitió la creadora de contenido. (Maximiliano Luna)" height="3708" width="5412"/><h2>El primer amor y la revelación a los 15 años</h2><p><b>—¿Y por qué pensás que tuviste esa decisión o esa necesidad de exponer tus vínculos?</b></p><p>—Me encontré que hablar del amor era lo que se daba en todos lados. Vas a un café y siempre escuchas que la gente está hablando de amor, pones un stream y hablan de amor, te juntás con tu familia y tu mamá te pregunta: “Che, ¿estás de novia?” <b>Yo vivo mucho el amor, a mí me encanta estar de novia.</b> Me han dicho que no sé estar sola, pero no es eso. <b>A mí me gusta compartir la vida en pareja</b>, disfruto mi soltería pero me gusta estar en pareja. Aparte, con esto de que amo tanto el amor y estar enamorada, viví muchas historias. <b>A los 15 años me di cuenta de que me gustaban las mujeres y me puse de novia con una mujer. </b>Después fui teniendo vínculos más tóxicos, una relación hermosamente sana, viajé por el mundo, después volví y conocí a otra persona, salía con un chico que era súper caótico y tuve una relación súper tóxica. Me pasaron tantas cosas que supe aprender de todas esas relaciones y vínculos, y me encanta poder como contarlo desde un lado sano. </p><p><b>—Se te escucha hablar con mucha libertad y, en un momento del reality, te preguntaron: “Pero entonces, ¿sos bisexual?”. Y vos respondiste: “A mí no me gustan los rótulos”. ¿Sentís que todavía hay mucho juicio sobre las elecciones íntimas de las personas?</b></p><p>—Sí. Siento que tal vez no hay un prejuicio, pero sí dicen: “¡Ah, mirá!” Capaz no te juzgan, pero es llamativo. “¡Ah, mirá! No parecías. ¡Ah, mirá! No tenías pinta de que te gustaban las chicas”, me dicen. Y siento que yo lo tengo muy naturalizado, por esto, desde que me lo preguntaron en el reality, para mí fue con cero prejuicio la respuesta. Y como no lo había contado antes, de pronto los veía a mis compañeros que se daban vuelta y me decían: “¡Ay, mirá! No sabía”. Y para mí es normal, es con lo que crecí. <b>Yo tengo 27, desde los 13 que me di cuenta de que me gustaban las mujeres</b>, entonces no tengo la necesidad de llegar a un lugar y decir: “Hola, soy Milagros, me gustan las mujeres y los varones”. No siento que hay un prejuicio, pero todavía no es totalmente normal para los demás. Cuando me dicen: “¡Ah, mirá! No sabía”. Y no, ¿por qué tenés que saber? </p><p><b>—Es como buscaran definirte a través de esa etiqueta.</b></p><p>—¿Por qué tengo que aclararlo o por qué sería llamativo que me gustan las mujeres? Como en su momento, en el reality, la reacción de todos fue: “¡Ay, mirá, te felicito!” Me acuerdo que alguien me dijo: “Te felicito”. ¡¿Por qué?!</p><p><b>—Tal vez, desde su visión, creyó que decirlo significa un acto de valentía. </b></p><p>—Siempre fui muy abierta mentalmente y cuando me di cuenta que me gustaban las mujeres, simplemente lo viví. No se lo conté a mi familia. </p><p><b>—¿Te criaste en una familia de mucha libertad?</b></p><p>—No. De hecho, <b>cuando mi mamá se enteró, me echó de mi casa y me tuve que ir a vivir con mi papá, que casi no tenía vínculo. </b></p><p><b>—¿Y te enojaste con tu mamá? </b></p><p>—No sé si es que me enojé. La entendí. <b>Siempre tuve mucho carácter y nunca permití que nadie me diga cómo tengo que ser o qué tengo que hacer</b>, menos si te lo dicen de una mala forma. Siempre respeté mucho lo que yo soy, mis sentimientos, mis pensamientos y mi forma de amar. Entonces, en ese momento entendí que era otra generación. De hecho, nunca lo hablé con mi mamá. <b>Mi mamá me mandó a terapia y nunca lo hablé, nunca le tuve que perdonar tampoco.</b></p><p><b>—¿Cómo pudiste ir ablandando eso y reconciliarte con esa situación?</b></p><p>—Fue fuerte y muy incómodo. Volver a mi casa sin esa necesidad de pedir perdón, pero sabiendo que de esto no se puede hablar fue una situación súper incómoda. Pero a fin de cuentas nunca se volvió a hablar con mi madre hasta el día de hoy. Siento que siempre tuve la fortaleza de decir: <b>“Si el día de mañana me enamoro de una chica, lo voy a hablar”</b>. Y te hablo desde ese momento, que tenía 15 años, hasta el día de hoy. Siempre supe que si me volvía a enamorar de una mujer, quería volver a estar de novia y la tenía que presentar, lo iba a hacer segura de lo que estaba sintiendo. No se habló simplemente porque nunca más me volví a enamorar de una mujer, enamorarme realmente, como en su momento me enamoré de mi primer novia.</p><p><b>—¿No tuviste la necesidad de decirle: “Esto no estuvo bueno, me dolió”? </b></p><p>—Lo que pasa es que mi mamá, con esto de que mi padre nunca estuvo presente o estuvo poco, siempre se hizo cargo de todo. Trabajó para mantenerme a mí y a mi hermana, casi no estuvo presente de tanto que trabajaba y mi pensamiento siempre fue: <b>te entiendo, no comparto lo que estás diciendo, pero te entiendo y no te voy a sumar un problema más</b>. El día de mañana me enamoro de una mujer, quiero estar de novia y te la quiero presentar, porque para mí es importante, lo haré y afrontaré ese momento. Ahora no. <b>Le debo tanto a mi madre, estoy tan agradecida con ella y no es algo que a mí me haya marcado a tanto como para sentarla y decirle</b>. </p><p><b>—Y volviste a vivir con ella...</b></p><p>—Estuve un periodo con mi padre, después volví y no se habló más de eso. Incluso hasta el día de hoy. Yo lo hablo abiertamente, lo hablé en el reality, ella lo sabe y lo vio. Pero nunca me senté con ella y lo pude volver a hablar. Nunca sintió que me tenía que pedir una disculpa o algo por el estilo y yo tampoco siento que las necesite.</p><h2>Redes, comentarios y la mirada de los otros</h2><p><b>—El hate o la crítica, ¿cómo te llevás con eso? Porque, naturalmente, cuando uno abre un tema personal es como si habilitara al otro a opinar. ¿Te metés a leer los comentarios, respondés o mirás para otro lado?</b></p><p>—No te voy a decir que no me importa en lo absoluto, un poco me importa. Pero estoy segura de lo que soy y siento que no tengo que sentarme a explicarle a cada persona que piensen mal de mí. </p><p><b>—¿Recordás algún mensaje o cuestionamiento que dijiste: “Che, me voy a sentar a contestarlo porque esto me jodió”?</b></p><p>—Y esto de que <b>la gente se piensa que estoy con miles de novios.</b> Y sí, tengo varios novios, pero nunca miles. A ver, el año pasado tuve dos...</p><p><b>—La que puede, puede (risas).</b></p><p>—Soy noviera, me encanta estar de novia, pero siento que se me cataloga por tener muchos novios y tampoco es tan así.</p><p><b>—Hay una proyección. Del otro lado seguro hay algunas que dicen: “Me encantaría tener esta libertad, vivir el amor con esta fluidez”.</b></p><p>—Más allá de esas personas, también están las personas que lo hacen y las que se aterran. Pero es lo que hace la mayoría.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N4CPZLAPFZFBVBG6TUNPI7RK2E.jpg?auth=18c0ee1a4accbdf8d1353f93d5a819e6d48f2940142dc85f5e0cf983dec64992&smart=true&width=5525&height=3787" alt=""La gente se piensa que estoy con miles de novios. Y sí, tengo varios novios, pero nunca miles", confesó Mila en diálogo con Luli Fernández. (Maximiliano Luna)" height="3787" width="5525"/><p><b>—Si pudieras tomarte un mate con la Milo de los 15 años, con toda la experiencia que tenés hoy, ¿qué le dirías? </b></p><p>—Creo que este último tiempo, en el paso por este reality que hice último, quedó muy expuesta mi falta. Detrás de tanta seguridad que vos ves, también hay poco amor propio. Estoy segura de lo que valgo, pero <b>por momentos hubo un fantasma que a mí me atosigó mucho tiempo y es la falta de amor propio.</b> Creí haberlo sanado y me di cuenta que cuando entré en este reality, en el último, salió mi peor fantasma a la luz. Y también pude meterme en mí y entender de dónde venía este fantasma, que es el hecho de que <b>crecí creyendo que nunca iba a ser suficiente para nadie. </b>No le echo la culpa a mi madre de esto, pero en su afán de que yo no repita las malas decisiones que ella había tomado, eligiendo un mal padre, todo el tiempo me impuso: “Tenés que ser inteligente, porque si no, nadie te va a querer, tenés que estudiar, porque si no, nadie te va a querer”. Me lo dijo tantas veces, tratando de decirme algo bueno, pero de una forma pésima, que me lo creí. <b>De pronto siento que por momentos sale a la luz este fantasma donde creo que no voy a ser suficiente para alguien</b>. Así que creo que lo que diría es: “Sí, sos suficiente. Valés un montón, sos re buena novia, sos re buena amiga, sos re buena hija, tenés un montón de amor para dar, das todo por los que querés. Te merecés que te devuelvan por lo menos un cuarto de todo lo que das”. Creo que eso es lo que le diría a la Milo de 15 años para que esté tranquila. Porque cada tanto pasan cosas en mi vida que vuelve esta sensación. Pasaron terapias, relaciones hermosas, donde me dieron tanto amor que me creí que merecía ese amor y de pronto pasa algo y sale otra vez ese fantasma y después se vuelve a esconder. Le diría eso: “Por momentos te va a pasar esto, pero dejalo ir, no lo creas”. Te pones a mirar bien todo lo que hacés, todo lo que das, todo lo que sos, o sea, el tiempo que invertís en tu estética, en verte bien, en vestirte linda, en darle amor a todo el mundo y decís: “Loco, sí. Re valgo”.</p><p><b>—Por último, para despedirte, si pudieses elegir una imagen, un momento, una escena de tu vida que te gustaría volver a repetir, ¿cuál sería? </b></p><p>—Es un poco confuso lo que voy a decir, pero me gustaría volver a repetir algún viaje que hice con mi exnovio, Mel. Pero no es por una cuestión de que lo ame. De hecho, tengo totalmente cerrada esa relación, pero fue como mi primer encuentro con ese tipo de viajes, el despertar de que me encanta viajar, que lo descubrí con él y cumpló mi sueño de ir a Bali y a Disney. Me gustaría volver a ese momento, no por la compañía, sino por lo que yo sentí en esos momentos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUU6H2VRFBCE7BJ4QBCCRIMBCA.jpg?auth=a357bdd057c8fd2981efdc88bbe3e45a374a1dca656e0559a31a65481b4f2b35&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Milo González con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“No le digo ‘te amo’ a mi pareja”: Mica Viciconte habla de dinero, maternidad y su intimidad con Fabián Cubero]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/26/no-le-digo-te-amo-a-mi-pareja-mica-viciconte-habla-de-dinero-maternidad-y-su-intimidad-con-fabian-cubero/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/26/no-le-digo-te-amo-a-mi-pareja-mica-viciconte-habla-de-dinero-maternidad-y-su-intimidad-con-fabian-cubero/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la panelista habló sin filtros sobre la dinámica cotidiana en su hogar, su rol como madre, la convivencia en una familia ensamblada y las experiencias personales que moldearon su forma de vincularse]]></description><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 04:54:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Yo era una persona que me enojaba y podía estar un mes sin hablarte”, confesó <b>Mica Viciconte</b> en el ciclo <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a> de <b>Infobae</b>. Fiel a su estilo frontal, la modelo, actriz, presentadora y guardavidas, sorprendió al sumar otra definición categórica: “A partir de esa relación, nunca más dije ‘te amo’ a las parejas. Prefiero que antes de que me digas ‘te amo’ y vayas y hagas una doble vida, me lo demuestres con hechos”.</p><p>En los últimos años, Mica se consolidó como una de las figuras más populares de la televisión argentina tras su consagración en el reality <b>Combate</b>, donde su perfil competitivo la dio a conocer en todo el país. Con el tiempo, amplió su carrera como influencer, panelista y conductora, y terminó de conquistar al público al ganar la tercera temporada de <b>MasterChef Celebrity Argentina</b>. En la actualidad, combina su presencia en <a href="https://www.instagram.com/p/DU9hD1vDFEJ/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/p/DU9hD1vDFEJ/?hl=es-la"><b>redes</b></a> y televisión —como panelista en <b>La Jugada</b>, dedicado al análisis de <b>Gran Hermano Generación Dorada</b>— con la maternidad y su relación con el exfutbolista <b>Fabián Cubero</b>, con quien tiene un hijo en común, <b>Luca</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H5NTKVSTJJBI7I36RLF2KFL2XU.jpg?auth=63b0805122b6827863ed2ee068f04bcd48a0d758d013a95efbfb78f46b8e29f4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mica Viciconte: "Yo era una persona que me enojaba y podía estar un mes sin hablarte". (Jaime Olivos)" height="1080" width="1920"/><h2>Un millón de dólares y sus proyectos personales</h2><p><b>—¿Qué harías con un millón de dólares? </b></p><p>—¡Es un montón! Hay que administrarlo bien, no es tirar la plata así porque sí. Porque esto sería mi futuro y el de mi hijo. Bueno, el de mi pareja también ¿no? (risas) Todos juntos. Pero sobre todo mi hijo. Arrancaría con una parte para un negocio, que eso me genere dinero: 200 mil dólares.</p><p><b>—¿En qué tipo de negocio te gustaría invertir? </b></p><p>—Creo que algo deportivo, que me siento cómoda en eso y me gusta. Una marca de ropa deportiva podría ser, aspirando a una marca grande. Ahí divido 80 mil dólares para lo deportivo. Puede ser deportivo, gimnasio, puede abarcar varias cosas.</p><p><b>—¿Qué disciplinas tendría tu gimnasio? </b></p><p>—Funcional, crossfit, metería algo de boxeo, que es muy bueno, y vería lo que la gente más consume y lo metería. Aunque no me guste, lo metería igual. Yoga, todas esas cositas también, que a la gente le gusta y le hace bien.</p><p><b>—¿También para niños? </b></p><p>—No, no metería niños ahí. Que vayan a jugar al fútbol, como lo mando a mi hijo.</p><p><b>—¿Tu hijo hace muchos deportes? </b></p><p>—Sí, de los siete días de la semana, cinco son de deporte después del colegio. En esta familia de padre y madre tan deportistas, no hay opción (risas). En realidad veo que le gusta el deporte. El fútbol le encanta, natación le encanta, taekwondo le gusta hasta ahí. Pero los valores que tiene el taekwondo me gustan para mi hijo.</p><p><b>—Si tuvieras que elegir, ¿preferirías que sea futbolista o nadador profesional? </b></p><p>—Futbolista. No, nadador no creo. La idea es que me cuide el día de mañana a mí (risas). Es zurdo, así que yo creo que futbolista... El padre dice que está bien, lo que pasa es que uno no es muy objetivo. Tiene tres años, pero el año pasado ya fue a fútbol, todo un año, y ahora retoma.</p><p><b>—¿Qué harías con el resto del dinero? </b></p><p>—50 mil para algo de estética. Bótox y todas esas cosas que la gente consume: máquinas, tratamientos para celulitis. Y después 70 mil en un monoambiente para alquilarlo.</p><h2>Dinámica familiar: maternidad, pareja y familia ensamblada</h2><p>Mica abordó sin filtros la convivencia y la dinámica familiar junto a Fabián. Se definió como una madre “muy estructurada”, a diferencia de su pareja, a quien describió como “muy presente y permisivo”. Para la modelo, esa diferencia surge de las historias personales y de la crianza: “Él viene de padres separados, con una culpa acumulada de antes y eso a veces le cuesta a la hora de poner límites”.</p><p>Viciconte relató que, en su casa, las rutinas son estrictas por ser madre primeriza: “Para mí es blanco o negro. Con Fabián tengo gris, amarillo, rojo, azul. Es un quilombo de colores”. Pese a esas diferencias, resaltó el <b>equilibrio</b> al que llegaron luego de ocho años de convivencia. “Yo soy muy dura, él es más permisivo. Yo soy más de que el nene coma a tal hora y a las 9 tiene que estar durmiendo y sino pasa es: ¿por qué no está durmiendo?”, confesó.</p><p><b>—¿Se sacan mucho de quicio con eso o llega un momento en el que se miran y se ríen? </b></p><p>—No, es que a Fabi no le gusta discutir tampoco. Es como que yo peleo sola, básicamente. </p><p><b>—Medio que te mira como la loca. “Que peleé con la heladera”, dice (risas).</b></p><p>—Sí, es como que me dice: “Bueno, okey, a las nueve”.</p><p><b>—No te deja de amar por eso, entiende que es tu mambo.</b></p><p>—Es como que ya sabe. Sabe que soy rompehuevos y dice: “Okey. Sí, listo. Ya está”. </p><p><b>—Pero no te manda a la miércoles o vos no te saturás... </b></p><p>—Él aporta, pero yo también aporto. Pensá que yo vivo en una familia ensamblada. O sea yo tengo un paquete gigante, como un mac combo, ¿entendés? Que compré, que lo acepto, porque me encanta. Pero yo también me tuve que amoldar mucho, mucho, mucho a eso. Entonces digo: “Bueno, yo me amoldé a eso, él en ese sentido baja los ánimos para que haya un equilibrio”. Nos llevamos súper bien, él es muy bueno como papá, juega, es un padre súper presente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PX5RKLFAJZHRHIDX3WC5EIJD5E.jpg?auth=e31026593ed6eabc54ff491147b53316c8dd3116e15c7213668474b33d5855de&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mica contó su experiencia en 'Párense de Manos': entrenamientos intensos, lesiones y el desafío de medirse con profesionales. (Jaime Olivos)" height="1080" width="1920"/><h2>Reflexiones sobre el carácter, los enojos y la vida personal</h2><p><b>—¿Cómo arreglan las cosas con Fabián cuando se pelean? </b></p><p>—Fue mutando un poco porque ya son ocho años y ya uno no pelea con tanta intensidad. <b>Al principio, yo era una persona que me enojaba y podía estar un mes sin hablarte. </b>Sin problema.</p><p><b>—¡Es un montón!</b></p><p>—Sí, decíselo a Fabi (risas). Porque yo necesito transitar mi enojo, no sacarlo. En una pelea grande estoy hablando. Tengo que procesarlo, pensar bien. Y como él no venía a buscarme para hablar, todo se postergaba. Si vos venís, de buena manera, yo me ablando. Pero si vos me esperás, cada vez es como una piedra más grande. Cuando explota... Entonces, lo guardo para mí, lo proceso, lo proceso, lo proceso y cuando ya pasó un mes, ya está a un 50 por ciento.</p><p><b>—¿Y él te banca en ese mes?</b></p><p>—No entendía al principio y se preguntaba: “¿Con quién estoy? ¿Quién es esta piba?” Después con el tiempo, ese mes pasó a ser dos semanas y él terminaba acercándose o yo le decía: “¿Podemos hablar?” </p><p><b>—Un miedo ese momento…</b></p><p>—No quería ni venir. Aparte viene y no sabe ni cuál es el conflicto (risas).</p><p><b>—¿Por dónde venía la pelea como para que vos no le hables y necesites un espacio personal de un mes?</b></p><p>—Al principio los quilombos más grandes eran la estructura de la familia, su ex mujer, acomodarme a una vida nueva, los quilombos mediáticos que habían que yo no los sabía resolver. Me venían a buscar y yo soy muy polvorita y contestaba. Todo eso me iba afectando y yo decía: “No sé si quiero esto”. Con el tiempo, lo hablamos y nos explicamos qué era lo que no nos gustaba o nos afectaba. Ahora los enojos son más cortos. A los dos días viene él a hablar y generalmente uno termina teniendo relaciones y sellando como la canción de Arjona (risas).</p><p><b>—¿Cómo es tu relación con la ex de Fabián? </b></p><p>—No tengo relación. Nunca tuve relación, en realidad, no es que ahora. No pretendo tampoco tenerla, no quiero forzar algo que no sucedió y no va a suceder. Estoy en otra etapa de mi vida, tengo un hijo y priorizo otras cosas.</p><h2>Su carácter, decir “te amo” y esta presente</h2><p><b>—¿Qué es lo que más te ha enojado en la vida? </b></p><p>—La mentira la detesto. Me pasó con mi primer noviazgo importante, me fue infiel, hizo una doble vida como 6 meses. Me enteré por el novio de la chica, no por mi pareja. Sufrí, lloré, nunca le dije nada a la chica, la explicación me la tenía que dar él. Después de esa relación, me vine a Buenos Aires. Gracias a eso hoy soy quien soy, así que no estuvo tan mal.</p><p><b>—Todas las cosas pasan por algo. Hay que envenenarse menos, tener amor propio, poner los límites y hablar, ¿no?</b></p><p>—Por eso después las relaciones también cambian. Hoy yo no le digo “te amo” a mi pareja. <b>A partir de esa relación, nunca más dije “te amo” a las parejas</b>. </p><p><b>—¿Por qué?</b></p><p>—No todas las parejas son iguales y a mi hijo le digo te amo, porque siempre va a ser incondicional y está bien. Pero siento que antes de que me digas “te amo” y vayas y hagas una doble vida o me metas los cuernos, prefiero que me lo muestres con hechos, con detalles. No quiero que me lleves de viaje, pero sí demostralo con un mate, con un “¿estás bien?” Prefiero los hechos.</p><p><b>—¿Fabián te dice “te amo”? </b></p><p>—Fabi pobre, decía “te amo” y yo le dije que no hacía falta, que no digamos ninguno de los dos, que está todo bien.</p><p><b>—Ocho años de relación y ningún “te amo”. ¿Pero lo sentís?</b></p><p> —Sí, yo lo siento. Pero no siento que tenga que decir “te amo” para que él lo sepa. Ya sabe lo que siento por él. Se lo demostré durante ocho años. Ya está. Si no te sirve eso... Te puedo decir “te amo” y después no estoy presente. Prefiero la presencia. Yo le dije: “Si lo querés decir, decilo. No va a haber vuelta” (risas). A veces el posteos uno pone te amo, pero no nos decimos “te amo”. Tampoco somos una pareja pegote, de esas que están todo el tiempo juntos en público. Somos normales, tranquis, no estamos con la manito agarrada ni con mimos todo el tiempo.</p><p><b>—¿Fabián preferiría que sí? </b></p><p>—No, yo creo que ya se volvió una heladera como yo. Somos la heladera y el freezer, estamos unidos. El freezer sería yo y él la heladera, y nos llevamos bien. Funcionamos juntos. Cuando la heladera recalienta, estamos bien y volvemos. Es como un sistema de refrigeración. Somos un electrodoméstico (risas). Nos llevamos muy bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FH33UEF5AFA5FCEJMRXSL6OYYU.jpg?auth=5d6a130dd3d9a9e81aa4dc75662dbaeb35effd0666c47bb6c14cd43f6dd31347&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Prefiero que antes de que me digas ‘te amo’ y vayas y hagas una doble vida, mostrármelo con hechos", confesó Mica en diálogo con Emilia. (Jaime Olivos)" height="1080" width="1920"/><h2>La experiencia en el boxeo y la polémica pelea</h2><p><b>—¿Cómo fue tu experiencia en Párense de Manos? </b></p><p>—Subestimé un poco el deporte. Cuando era más chica hacía boxeo recreativo con un amigo en Mar del Plata, así muy tranqui. Cuando me propusieron participar, lo dudé sinceramente, porque cuando uno tiene un hijo cambian los pensamientos. Decís: “Che, un golpe en la cabeza... tengo un hijo”. Además, cuando agarro algo no lo hago nunca a medias. El entrenamiento fue durísimo: todos los días dos horas y media. Era la parte física y la de boxeo. Entrenaba con personas que boxean profesionalmente, entonces te cag*n a trompadas. No estás acostumbrada a eso. Una cosa es lo recreativo entre amigos... Con alguien profesional, te preparan para el día de la pelea. Y eso que soy una persona bastante fuerte, pero fue duro.</p><p><b>—¿Alguna anécdota de esa etapa de entrenamientos? </b></p><p>—Me acuerdo que Mala Onda, una boxeadora con la que me subí al ring, no pude ni reaccionar. No vi nada. Ella hizo mucho para que pueda aprender los golpes. Pero me cayó todo el cansancio, el estrés, la frustración y me puse a llorar. Le dije: “¡No me veas!” (risas). Yo toda golpeada, detonada. Soy muy exigente conmigo misma también, entonces me quería poner a la altura de ella. Pero nunca iba a poder porque es una profesional. Es imposible, pero uno se intenta mejorar. El entrenamiento estuvo duro, las primeras semanas no podía caminar, tenía muchos dolores y lesiones, que son normales. Pero la experiencia en general estuvo espectacular.</p><p><b>—¿Cuánto tiempo te entrenaste? </b></p><p>—Cuatro meses, todos los días, de lunes a sábado. Tuve que bajar siete kilos. La alimentación era poquita porque tenía que hacer un déficit calórico. Fue todo muy cuidado con un deportólogo, todo un equipo de profesionales. Quería que ese descenso no me afectara y lo tenía que mantener. El cambio físico fue tremendo. No tomaba alcohol. Todo eso que disfrutas en lo social, no lo viví. Después de la pelea, que perdí, o sea tanto esfuerzo al pedo (risas)…</p><p><b>—Pero hubo una polémica, objetaste los puntos. ¿Cómo fue la pelea y qué opinaste del resultado?</b></p><p>—En ese momento nos odiábamos con <b>Flor (Vigna)</b>, nos matábamos. Después uno va creciendo y en un punto nos sirvió a las dos ese enfrentamiento que hoy nos hizo conocidas. Cuando fuimos a pelear ya teníamos buena onda, no sé si mentirosa, pero sin conflicto. El día de la pelea yo no me acuerdo ni cómo peleé. Uno quiere sobrevivir esos minutos y que no te noqueen en los primeros minutos para no pasar un papelón. Duró tres rounds de dos minutos. Me sentía segura, no tenía miedo. Tenía la ansiedad de la pelea. Yo sabía que lo peor había pasado en los entrenamientos. Nadie me iba a pegar como en los entrenamientos con gente profesional. Lo que más me dolió, ya lo sé. Ya tuve la dentadura rota, toda la boca dormida… Hice una exhibición con una persona que peleaba y me metió un gancho, terminé con la boca rota y llamé a la osteópata porque no podía abrir la boca…. Yo lo doy todo, pero bueno me hubiera gustado ganar. Me quedo con eso ahí…</p><p><b>—¿Por qué sentís que el resultado fue injusto? </b></p><p>—Creo que la pelea fue pareja entre las dos. No creo que haya ganado, pero tampoco creo que ella tendría que haber ganado. La pelea fue pareja y lo que decía el conductor no era lo que estaba sucediendo. Decían que Flor me venía a buscar y yo la iba a buscar, querían armar algo que no era. Cuando llegué a casa, abrí una cerveza y quise ver la pelea. La vi 250 veces. Soy muy justa, entiendo que es un show, pero justo los auspiciantes eran los de ella. Eso era ruidoso. Pero bueno, te la banco, todo bien si ganas de buena ley. Pero yo sentí que estuvo parejo en ese sentido. Y después no hubo un golpe de ella que marcó una diferencia. Eran dos ositos panda peleándose y no había otra cosa. Esa fue mi sensación. Me hubiese gustado tener el cinturón, pero no lo tengo.</p><p><b>—¿Pudieron hablar después de la pelea? </b></p><p>—No (risas). Después no hablamos más. Nos seguimos en redes, pero somos las dos muy competitivas. Cuando sucede esto, volvemos a pelear y es como que volvemos a empezar. Fingimos demencia las dos. No tengo nada contra ella, no es ella el punto. Y una de las del jurado la había entrenado a ella el año pasado, entonces esas cosas a mí no me gustan porque siento que hay una inclinación natural porque si vos entrenaste a alguien, querés que le vaya bien.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/C2VMBCY6VJH7HE4MNAGRRN355I.jpg?auth=2b325d5cb1966306d87d8148d8879d14ab0e9f630d6d283e39b522fad7646cc8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Mica Viciconte con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ernestina Pais: su etapa ‘therian’, el humor que la hizo irresistible y por qué nunca eligió amores del espectáculo]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/25/ernestina-pais-su-etapa-therian-el-humor-que-la-hizo-irresistible-y-por-que-nunca-eligio-amores-del-espectaculo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/25/ernestina-pais-su-etapa-therian-el-humor-que-la-hizo-irresistible-y-por-que-nunca-eligio-amores-del-espectaculo/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la periodista habló con crudeza sobre su lucha contra la adicción al alcohol, el proceso de recuperación y el orgullo de haber salido adelante pensando en su hijo. Con anécdotas de su infancia y definiciones sinceras sobre los vínculos, dejó en claro por qué hoy prioriza el cuidado personal y una vida con sentido, lejos de la exposición mediática]]></description><pubDate>Wed, 25 Feb 2026 06:00:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Ahora no me gusta ninguno”</b>, admitió <b>Ernestina Pais</b> con ironía y sinceridad, al repasar su historia sentimental en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>. Recordó romances, vínculos y desencuentros, entre anécdotas, humor y confesiones directas.</p><p><a href="https://www.instagram.com/ernepais/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/ernepais/?hl=es"><b>Ernestina</b></a> es periodista, conductora, actriz y empresaria, con una trayectoria destacada en los medios y en el mundo gastronómico. Comenzó su carrera en programas como <i>La Biblia y el calefón</i> y en la revista <i>Los Inrockuptibles</i>. Se hizo especialmente conocida por su trabajo como conductora de <i>Caiga quien caiga</i> (CQC), donde fue la primera mujer en ese rol en Argentina y recibió varias nominaciones a los premios Martín Fierro por su labor. Además de su trabajo en radio y televisión, Pais es dueña de un restaurante-bar, ubicado en Recoleta.</p><p>En los últimos años, ha hablado abiertamente sobre su lucha personal contra la adicción al alcohol, su proceso de recuperación y su regreso al teatro. Actualmente, integra el elenco de <i><b>El divorcio del año</b></i>, la nueva comedia de <b>José María Muscari</b>, que se presenta de miércoles a domingo en el Multiteatro, junto a <b>Fabián Vena, Juan Palomino, Guillermina Valdés </b>y<b> Rocío Igarzábal.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QV4BI5L77BBWRKVOGHSY3VPD4M.jpg?auth=95d212540134ff3af803928eeacf94cc4b97635ffdee3f33cf7ae1e476eb855f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ernestina Pais: "Siempre supe que no me iba a poner de novia con nadie del medio". (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Pagaste un precio alto por tu carácter frontal en los medios?</b></p><p>—Más que carácter frontal, ser mujer en un medio como el que trabajábamos es bastante duro. Si sos una mujer que contesta, que no se banca y que no tiene el prototipo de mujer condescendiente, cuesta. Igual aprendí bastante a no intentar cambiar lo que piensan los demás, sino tratar de conciliar.</p><p><b>—Trabajaste muchos años al lado de Jorge Ginzburg. ¿Cómo fue esa experiencia en el recordado </b><i><b>Mañanas Informales</b></i><b>?</b></p><p>—Tuve una enorme suerte porque Jorge siempre fue el límite entre lo que venía de afuera y yo. Me di cuenta de dónde trabajaba y cómo era la tele cuando Jorge se murió, porque él era una gran red para mí.</p><p><b>—¿Cómo sería tu vida si Jorge viviese hoy?</b></p><p>—¡Muy divertida! Nos reíamos mucho. Una de las cosas que más me gustaba era hacer un chiste que lo hiciera reír a él particularmente. Si hacías reír a Jorge, era como: “Listo ¡Vamos!” Hemos reído muchísimo juntos.</p><p><b>—¿Qué creés que te diría Jorge si estuviese presente?</b></p><p>—No sé si me hubiera pasado lo que me pasó porque Jorge ofició de padre para mí y de poner los límites. Tenía mucho de: “Está todo bien que vos seas rebelde, pero esto tiene que tener un encuadre para todo público”. Ese límite seguramente me hubiera servido mucho y él me hubiera visto antes que nadie el problema que estaba teniendo.</p><p><b>—¿Fue una figura paterna para vos?</b></p><p>—Absolutamente. Era un padre elegido, el maestro elegido, mi mejor amigo, era todo en mi vida, sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VS7RMVYOHFC2VF5J54R7YFR4X4.jpg?auth=bef26235e44374cefc2b03fdfbdd21f5a5c06f81ba9eae627f80149035570e95&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Puedo decir que fui therian cuando era chica", confesó la artista. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Experiencia con la adicción y la recuperación</h2><p><b>—¿Cómo estás hoy?</b></p><p>—Estoy muy bien porque <b>estoy en tratamiento. </b>Eso no quiere decir que esté perfecta, que me levante todos los días feliz. <b>Estoy a salvo.</b> Yo digo que uno está bien cuando está en tratamiento, todo lo demás es peligroso.</p><p><b>—Dicen que los adictos no se recuperan nunca sino que es un proceso diario.</b></p><p>—Yo creo eso y te voy a decir otra frase que es muy interesante, que me la dijo mi terapeuta una vez: <b>“Las personas son todas diferentes, pero los adictos son todos iguales”.</b> Vos podés tener un contexto distinto, pero los adictos somos todos iguales.</p><p><b>—¿Cómo llegas a la adicción?</b></p><p>—Yo naturalicé el consumo diario porque tenía un restaurante. Desde los 26 años que tengo un restaurante, llegaba y me tomaba un trago. Para mí era normal. Pero <b>una cosa es el consumo cotidiano y otra es tomar para tapar algún dolor.</b> El concepto es completamente distinto. Ahí es donde empezás a no tener límite, porque el dolor con el alcohol se agranda, no lo tapás…</p><p><b>—¿Qué sentías cuando estabas bajo el efecto del alcohol?</b></p><p>—Tenía una angustia que no sabía ni de dónde venía. <b>El alcohol es depresor</b>. Podés estar en la excitación del consumo, pero cuando salís de esa excitación, el pozo es mucho más hondo que antes del consumo y ¿qué hacés? Consumís cada vez más para salir de ese pozo. Pero iempre hay un fondo más abajo. El fondo último es la muerte.<b> El alcoholismo y las adicciones son enfermedades mortales, y no heroicamente mortales</b>. Son tristes, en soledad y muchas veces por accidentes domésticos. El borracho se muere: cruzando mal la calle, cayéndose de una escalera…</p><p><b>—Vos te fracturaste en su momento, ¿no?</b></p><p>—Llegué fracturada al hospital y no sabía cómo. Le mandé una foto al padre de mi hijo y le digo: “Che para mí está quebrada”. No tenía ni recuerdo de una caída. Ahí me llevó al sanatorio y en la puerta estaba el policía diciéndome: “Usted está judicializada”.</p><p><b>—¿Agradecés el acompañamiento de tu entorno?</b></p><p>—Absolutamente. Yo estoy tan feliz de estar acá. <b>La recuperación es un trabajo muy grande porque sos adicto y tenés que trabajar sobre algo que está en todos lados.</b> <b>Pero hoy tengo herramientas. </b>En ese momento no tenía. <b>Estuve seis meses y medio internada</b> y dije: “Yo de acá salgo con el alta, no pido un abogado para salir antes, salgo con el alta”. Si algo no puedo asociar es el alcohol a la joda. O sea, para mí el alcohol fue el agujero más grande, negro, horrible.</p><p><b>—¿Te dolió que en los medios cuestionaran tu vida privada o lo ves como parte del juego?</b></p><p>—Lo bueno que tuvo el hecho de estar internada es que no sé lo que dijeron. Nunca lo busqué, nunca me fijé. En ese momento querés desaparecer. <b>Para mí la vergüenza no era ante la gente, para mí la vergüenza era ante mi hijo. </b>No hay otra cosa que me importara en la vida, solo él. Sentís mucha vergüenza cuando estás en consumo, porque sabés que lo que se está diciendo es verdad. Por más que quieras tapar el sol con la mano, todo el mundo se da cuenta. El borracho cree que nadie se da cuenta, pero todo el mundo se da cuenta. </p><p><b>—¿Y cómo ves hoy todo eso que tuviste que atravesar?</b></p><p>—Hoy siento mucho orgullo. Yo pensaba en ese momento qué vergüenza para mi hijo y hoy digo: <b>le pude enseñar que del fondo más fondo que yo pude conocer, se sale. </b>No es que se sale fácil, yo tengo un privilegio, tengo acceso a la salud, a una internación de calidad y a una prepaga que me la cubre. Hoy el gran tema, y de eso habla la obra de teatro <i>El divorcio del año</i>, es que estamos yendo detrás del problema: ludopatía en jóvenes y niños, violencia doméstica, todo eso está asociado a cuestiones de salud mental que no están siendo atendidas. La salud pública es excelente en Buenos Aires y en provincia de Buenos Aires, que es lo que a mí me toca como experiencia, pero está colapsada. No hay lugar. Y se van a arrepentir porque un país donde la gente no tiene salud mental es un país incómodo para todos, para los ricos, los pobres, porque es algo que trasciende clases sociales. Hay que atender a nuestros pibes, porque más allá de que sean therians<b> </b>y el día de mañana no tenga que cuidar (risas), de verdad que tenemos que atender. La generación que vivió su adolescencia en pandemia, es una generación que está mal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I74XZFRMGBFERCJDHCP4DQ6NLY.jpg?auth=256b021629f0bd10d131f57c14d867869eb161cb3628c349743d199c33d8ed91&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En diálogo con Rulo, Ernestina relató su lucha contra la adicción al alcohol, su proceso de recuperación y el impacto en su vida personal y profesional. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Los therians y anécdota personal de infancia</h2><p><b>—Ya que trajiste el tema. ¿Qué opinás de los therians?</b></p><p>—Te puedo decir que fui therian<b> </b>cuando era chica. </p><p><b>—¡¿Qué animal eras?!</b></p><p>—Era perro. Pero no era therian como estos. <b>Yo estaba tan identificada con mi perra, que era una Collie. </b>Le pedía a mi mamá que me sacara a pasear con correa y a ella le daba vergüenza sacarme a pasear por la calle, entonces me sacaba a pasear por la terraza con pretal (risas).</p><p><b>—¿Y cómo era esa experiencia?</b></p><p>—Mi mamá me hizo acordar ayer, me dice: “¿Vos no te acordás que fuiste therian?" Me sacaba a pasear por la terraza. Después se cansó y me sacaba yo sola. Salía con la correa y cuando llegaba mi vieja, salía corriendo y más de una vez me enredaba la correa y me caía por la escalera. ¡Un desastre! Pero tenía temitas de chica (risas).</p><p><b>—¡¿Cómo no lo vimos venir esto?!</b></p><p>—Tengo un quilombo con las escaleras. Sigo viviendo en la misma casa. Así que tengo escalera por todos lados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NXWWUVJYVRHF5L56WHABFAESVU.jpg?auth=ad0964f0e737c0e17b7e1c4159acd96f3701404e9059f60cab086ca6a61435b7&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Mi interés no es puntualmente ser famosa. Yo entré al medio para comunicar cosas de las cuales me interesa hablar", admitió Ernestina durante la entrevista. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Relaciones personales y romances en el medio</h2><p><b>—Estuve viendo tu vida sentimental y algunas declaraciones tuyas en las que decís: “Estuve de novia desde los siete años”. ¿Eso es amor o reincidencia?</b></p><p>—No, pará. ¿Y ahora qué sería? Hace por lo menos siete que no estoy de novia. Es la época sobria...</p><p><b>—¿Ahora cómo te sentís con eso?</b></p><p>—Ahora ninguno me gusta. Sobria, no me gusta ninguno.</p><p><b>—¿Fuiste un poco ninfómana en algún momento?</b></p><p>—¡No! (risas). ¿No te digo que siempre estuve de novia? Tuve épocas. No de ninfómana, pero sí de divertirme mucho. Si estás en un lugar de reconocimiento, te es más fácil. <b>Tengo mucho que no he contado…</b></p><p><b>—¿Hay alguna técnica de seducción infalible?</b></p><p>—Para mí la inteligencia es un factor y no digo que yo sea inteligente sino que lo que me pasa con el otro. Y el sentido del humor es clave. Van de la mano. No falla. Está adentro de la red (risas). Yo siempre jodo y digo que <b>soy una morochita chamuyera</b>, pero no la más linda de la clase, ¿se entiende? <b>¡Lo que he comido gracias a tener la personalidad que tengo!</b></p><p><b>—Yo directamente entonces me tengo que levantar, cerrar este expediente e irme. </b></p><p>—Pero vos tenés ojos claritos. Ya está (risas). Yo soy negrita, guerrera, pero <b>me ha ido muy bien.</b></p><p><b>—¿Has tenido mucho levante? </b></p><p>—Yo me entero después, igual. Porque me pone incómoda la postura de seducción. Jugámela de amigo, haceme reír…</p><p><b>—Tuviste </b><i><b>touch and go</b></i><b> del medio. Tenés una listita… Tengo acá, por ejemplo, un D’Alessandro.</b></p><p>—¡D’Alessandro! ¿Cuál? ¿El abogado? </p><p><b>—Vico.</b></p><p>—¡Ah! Vico amiguísimo, nos amamos con toda el alma, la pasamos muy bien en el verano. </p><p><b>—¿Hubo algo ahí? </b></p><p>—No, no, no. Yo no voy a decir nunca si le di o no le di a alguien.</p><p><b>—¿Levinton? </b></p><p>— Somos amigos. </p><p><b>—¿El Polaco? </b></p><p>—Somos muy amigos. Nos hemos ido de joda en El Bailando. Él tenía un departamento en Palermo, cerca de Showmatch y era el lugar que usábamos para bañarnos si teníamos ensayo. Lo usábamos como vestuario. Es un pibe que adoro con mi corazón. Pero no, nada que ver.</p><p><b>—Tenemos entonces: uno, dos…</b></p><p>—¡Callate! Eso lo decís vos. Yo no admití ninguno. </p><p><b>—¿Más de 15 del medio o menos de 15? Para entender más o menos, porque acá tengo dos nada más identificados. </b></p><p>—¡Basta! El único que admitimos es Joaquín. Hay uno muy polémico. Pero por lo menos te faltan cuatro ahí en la lista. Pero yo <b>hay algo que siempre supe: que no me iba a poner de novia con nadie del medio. </b></p><p><b>—¿Por qué? </b></p><p>—Porque no me gusta. Te lo digo así como gracioso, pero soy bastante insegura. Yo creo que en el medio hay cierta superficialidad con las relaciones, ¿entendés? A mí me parece que hay como un poco…</p><p><b>—¿Sentís como que el otro te usa para tener la pareja famosa? </b></p><p>—Yo prefiero que en mi casa se hable de otras cosas. Soy una persona con múltiples intereses. Mi interés no es puntualmente ser famosa. <b>Yo entré al medio para comunicar cosas de las cuales me interesa hablar.</b> Lo hacía con la revista, con la fotografía, después en la radio y la tele, ahora lo hago en el teatro. Ser famosa es una consecuencia y no es el único tema que me interesa. A mí me gusta hablar de libros, cine y no que todos estemos en la misma situación de exposición. A mí, de hecho, me resulta a veces bastante hincha pelotas la exposición. Prefiero otro tipo de vínculos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNEG2OUQE5HOJKLLITMUAM3TQA.png?auth=6e26b5d2af46e14acf248c440f7e03cb4997a0546c681e9a1d984210dba76682&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Ernestina Pais con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Diego Mendoza: la divertida anécdota de las fotos íntimas con la China Ansa, cómo la conoció y el aprendizaje que le dejó el accidente]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/24/diego-mendoza-la-divertida-anecdota-de-las-fotos-intimas-con-la-china-ansa-como-la-conocio-y-el-aprendizaje-que-le-dejo-el-accidente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/24/diego-mendoza-la-divertida-anecdota-de-las-fotos-intimas-con-la-china-ansa-como-la-conocio-y-el-aprendizaje-que-le-dejo-el-accidente/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el ex delantero dio detalles del inicio de la relación con la periodista, con quien formó una familia y tiene dos hijos. Su mirada sobre lo ocurrido en Venezuela y cómo marcó su visión sobre la vida y su futuro]]></description><pubDate>Tue, 24 Feb 2026 04:39:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Diego Roberto Mendoza</b> -Diego por Maradona- nació en General Madariaga, provincia de Buenos Aires, el 30 de septiembre de 1992. Como futbolista surgió de la cantera de <b>Estudiantes de La Plata</b>, debutando en la primera división <i>pincha </i>en 2012. Tras breves pasos por Villa San Carlos y Nueva Chicago, el <i>Tanque </i>volvió a Estudiantes, donde su gran nivel lo llevó a firmar un precontrato para jugar en Europa.</p><p>Previamente, pasó seis meses a <b>Huracán</b>, donde el elenco de Parque Patricios, dirigido por <b>Eduardo Domínguez</b>, debía jugar la fase previa de la Copa Libertadores. El 9 de febrero de 2016, Huracán enfrentó a Caracas en Venezuela por la revancha de los playoffs clasificatorios. El Globo había ganado 1 a 0 la ida y tenía que defender el resultado en el estadio Olímpico de la capital venezolana. <b>Mendoza fue el héroe de aquella noche, con un gol agónico que selló el pase de ronda del </b><i><b>Globo</b></i><b>.</b> Pero la alegría de aquel resultado soñado se transformó pocas horas después en una mueca de terror, ya que el micro que llevaba al plantel argentino de regreso al aeropuerto sufrió un accidente y el delantero fue uno de los más afectados. Tras varias operaciones, Mendoza pudo continuar jugando, con pasos por Unión Deportivo Ibiza, Belgrano y nuevamente Huracán, pero los dolores le impidieron continuar con su carrera profesional y a los 30 años decidió retirarse.</p><p>En cuanto a su vida personal, el ex jugador está en pareja con la periodista <b>Josefina Ansa</b>, la <i>China</i>, con quien comenzó primero un vínculo a distancia, en medio de la pandemia, que se consolidó con el paso del tiempo, hasta formar una familia que ya tiene dos hijos, India y Rafael.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HDSHZEG3BRDW7KDYW7BC4Q4MIM.jpg?auth=fa9732b84783bbb27d5e6b7e241494c87cf5eb1f6aeae6822b602a07e1bbb02f&smart=true&width=1920&height=1123" alt="Diego Mendoza destaca la relación con lo une con la China Ansa y el apoyo mutuo que se brinda en la cotidianidad " height="1123" width="1920"/><p><b> -¿Cómo conociste a la China? ¿Dónde estabas? ¿Cómo fue ese contacto?</b></p><p>-Con la China nos conocimos por videollamada, justo cuando yo estaba en pandemia en Ibiza, y estaba arrancando la pandemia acá. Estaba jugando en Ibiza y me agarró la pandemia, estaba encerrado y <b>la conocí mediante Fernando Carlos, que trabaja con ella</b>. Fue medio casualidad, porque él estaba haciendo un vídeo, me estaba mandando un vídeo a mí,y yo le estaba mostrando que estaba haciendo en Ibiza y apareció la China por atrás en su video. Y ahí fue como <b>“che, ¿quién es la chica?”</b>. Y después empezamos a hablar por Instagram, pegamos buena onda, al principio como amigos. Ella, como periodista, me preguntaba sobre la pandemia y ahí dije ”ya está, sino sé la información se la invento".</p><p><i><b>-Ahí ya estabas en plan de conquista.</b></i></p><p>-El primer mes, para ella no era conquista, y yo hacía lo que podía...le decía “no sé, esperá que googleo”, pero no había nada (hace el gesto de escribir en el aire). Después sí, empezamos a tener ese ida y vuelta. Pero también fue muy loco porque la veía en el noticiero, porque ella seguía yendo al noticiero, pero la veía sentada de acá para arriba (hace el gesto del pecho para arriba). Y en videollamada también. Entonces no la tenía ni siquiera en su altura. Fue rarísimo, y fueron siete meses así.</p><p><i><b>-¿Fueron siete meses de chat, de videollamada?</b></i></p><p>-Teníamos como una rutina. A la mañana, cuando ella se iba a trabajar me hacía una videollamada en el auto. Cuando yo me estaba yendo a la parte del living a entrenar con el profe, que también se hacía por videollamada. Al mediodía, si ella volvía de trabajar hacíamos una videollamada, nos hablábamos.</p><p><i><b>-¿Ahí no tenías chances de viajar?</b></i></p><p>-No, porque Ibiza estaba cerrada, toda la isla cerrada. Y acá, en Argentina, en ese momento ella, como era periodista, solo tenía permiso para podía salir. Es más, cuando yo volví a Argentina, en agosto, acá también estaba todo medio cerrado, había que pedir permiso, había que traer el test negativo. Es más, llegué y no la pude ver, porque tuve que estar aislado en mi lugar de residencia y era en Madariaga. Pasaron 14 días y para peor, cuando vuelvo de Madariaga me dio positivo (de COVID), entonces fueron dos semanas más. Cuando vuelvo al club, me dio positivo de vuelta...un mes fue.</p><p><i><b>-Y en aquel momento de las videollamadas, ¿hablabas con otras chicas?</b></i></p><p>-Sí, tenía como una agenda, pero estaba todo blanqueado. La única persona que estaba blanqueada era la <i>China</i>. A ella le decía “che, mirá que estoy hablando con esta chica, estoy hablando con esta otra”. Las otras no sabían claramente que había eso, porque era como algo privado, pero la <i>China </i>sabía todo, sabía los nombres, sabía el Instagram, sabía dónde vivía, a qué se dedicaban, sabía todo.</p><p><i><b>-¿Hablamos de chicas desconocidas, NN, o de chicas famosas?</b></i></p><p>-Había de todo. Teníamos un código grande entre nosotros dos (con la <i>China</i>), que era “si vos estás hablando con algún colega mío o que juega al fútbol conmigo” nos los decíamos. Ella tenía sus cosas también, es más, me las contaba. Lo mío fue más por respeto, solo con ella, con las demás, no, de decirle <b>“mirá que estoy hablando con tal persona”</b>, por si el día de mañana se encontraban, les tocaba trabajar juntas o coincidir en un evento. </p><p><i><b>-¿Y ella te tiró algún jugador o algún conocido que vos dijiste mmm...?</b></i></p><p>-Sí, pero no interfería conmigo. Es más, me he cruzado cruzado con alguno y le he dicho “che, ¿te acordás en esa época? Y se reía...</p><p><i><b>-¿Quién era?</b></i></p><p>-¡No, no doy nombres!</p><p><i><b>-Dentro de ese ida y vuelta vos le pedías contenido de fotos o videos y vos le mandabas, pero ella no mandaba nada... ¿esto es así?</b></i></p><p>-Me vengo a defender acá (risas). Ella estaba muy sensible también y esos siete meses fueron muy sensibles también, porque conocíamos muchas cosas del otro y sabíamos qué le gustaba el otro. Y yo la quería conocer, porque yo la veía de acá para arriba (del pecho para arriba). Yo decía <b>“mostrame un culo”</b>, algo. Porque en el Instagram ella era muy periodista. No tenía ni una foto en malla, porque una foto en malla baja la tensión. Y ella “no, no, no”, pero acá me vengo a defender porque sí hubo del lado de ella, hacia mí. </p><p><i><b>-Hubo contenido...</b></i></p><p>-Sí, hubo contenido. Y me pasó algo muy loco. Yo vivía frente al mar. Ahí no tenés mucha señal, te pasa que gastás mucho más los datos. Estábamos hablando por videollamada y entramos en ese jugueteo. Ella me dijo que después tenía que borrarlo, porque es periodista y le daba miedo. Le dí mi palabra -ya llevamos cinco meses y medio de charlar-. En eso se corta la videollamada, veo que el teléfono no tenía wifi y es algo raro. Me acuerdo que estaba tomando mate y llega la foto, la abro y se veía borrosa, no cargaba. Entonces empecé a comprar datos, después llega un video y me decía si quería seguir, eran otros tantos euros de datos, “sí, quiero seguir”... <b>fue el culo más caro de mi vida (risas). Fue lo más caro que pagué para poder ver eso. Estoy hablando de 500 euros.</b> ¿Qué pasaba? Cuando vos tenías la red wifi, te sostenía. Entonces gastabas menos. Pero como yo tenía un teléfono de allá, yo me desesperaba, me acuerdo que también al tener aplicaciones abiertas y demás, era muy pesado cargar eso. Yo me acuerdo que cuando llega la foto y se ve borrosa y empieza a cargar y me llega el video, se traba todo porque es como que está descargando. Entonces apretaba el video, se frenaba y no descargaba porque me quedaba sin datos, compraba 25 euros, y otros 25 euros, y otros...la desesperación y la adrenalina. Fueron los más caros, pero tuve un buen final.</p><p><i><b>-¿Más allá de todo esto, de meses de charla, sentías que podía ser la madre de tus hijos o ni en pedo?</b></i></p><p>-Lo sentí cuando llegó el video, cuando se descargó el video estaba bien, ahí dije está es la mamá de mis hijos (risas). En ese momento no, en ese momento era querer verla y se fue dando. Después sí, cuando nos empezamos a conocer personalmente porque pensaba que ninguno tenía cómo era realmente el olor del otro, vernos en persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWNC3TOIA5ELPAWIMD5XLPDGIU.jpg?auth=3adb6ec6397767cf68e9091b0780b608c09ccbbada57547fc8aa067b8e2bca32&smart=true&width=1080&height=1080" alt=""La China es una buena persona fundamentalmente. Los dos estamos súper enamorados y siempre sentimos cuando estamos haciendo otras cosas que nos falta el otro", sentencia Diego Mendoza" height="1080" width="1080"/><p><i><b>- ¿Y qué es lo que te enamoró de la China? </b></i></p><p>- Mirá, si me pongo a pensar, es algo que siempre lo hablo con mis amigos. <b>Fueron esos siete meses de videollamadas donde los dos fuimos libres en contarnos lo peor del otro, los miedos del otro, en ser transparentes, porque por ahí pasa que muchas veces vos entrás a una relación y entrás con lo más lindo. </b>Obvio, porque vos querés conquistar al otro de lo más lindo. Nosotros arrancamos al revés. Entonces cuando nos juntamos fue primero ver si nos gustábamos físicamente, nos gustamos y fue ensamblar eso. <b>Lo que nos sostiene ahora es habernos conocido tanto, que para mí fueron esos siete meses de videollamadas.</b></p><p><i><b>-¿Cómo cambia la pareja con la llegada de los hijos?</b></i></p><p>-Sino hablás, se va todo al carajo. Tenés que tener mucha paciencia para cuando vos estás muy enojado y la otra persona no logra entenderte o ella está muy enojada, es como tenés que sentarte y tratar de entenderte. Aparte de ser muy unidos, somos muy independientes. Yo estoy muy seguro de lo que es ella como persona. <b>Si vos me decís a mí hoy, creo que más allá de que sea mi mujer o que me haya enamorado físicamente, es una gran persona. Ella es una buena persona fundamentalmente.</b> Los dos estamos súper enamorados y siempre sentimos cuando estamos haciendo otras cosas que nos falta el otro. Yo si hoy tengo un problema o si tengo un proyecto nuevo lo hablo con ella. Cuando necesito la parte del corazón, no desde la cabeza, lo hablo con ella.</p><p><i><b>-¿Siempre quisiste ser padre?</b></i></p><p>-Sí, desde chico. Desde que empecé a jugar el fútbol veía que todos mis compañeros de fútbol tenían hijos. Y yo dije <b>“hasta que no me retire no voy a tener hijos, porque quiero tener tiempo para ellos”</b>. Me quería como armar, gestionar el tiempo para ellos. Yo veía a compañeros sufrir en la concentración por no poder verlos. Hoy tengo la posibilidad de elegir si quiero ser padre. Y como me retiré joven, por lo del accidente, cuando me retiré, al otro año, le dije a ella “quiero que seas la madre de mis hijos”. Pero no por mí, quiero más por vos. Porque yo veo que vos sos una buena mina, una persona cuidadosa, prolija, laburadora. Pensaba que con ella a los chicos nunca les iba a faltar nada.</p><p><i><b>-Hablaste del accidente, se cumplieron diez años hace algunas semanas...</b></i></p><p>-<b>Ese accidente me sirvió para darle mucho valor al hoy, a disfrutar el tiempo al máximo. Me gestiono el día a día para tener momentos, cosas que me hacen bien, para poder disfrutarlo.</b> Obviamente que todos tenemos un proyecto a futuro y pensar que a mí el accidente me tocó con 21 años, con un precontrato a Europa. Ese partido, lo que logré ese día fue lo que había soñado desde los diez años. Siempre soñé con eso y lo que me chocó fue que llegué hasta ahí y no sé si lo disfruté tanto en el camino...y el día que más lo estaba disfrutando me pasó lo del accidente. <b>Entonces me dejó esa enseñanza, vivir un poco más en el hoy y y sentirnos más. </b></p><p><i><b>-¿Cuando decís “lo viví”, vos viviste esto de la famosa experiencia cercana a la muerte?</b></i></p><p>-Sí, es eso. Es morirte, o sea, estar a punto de morirte. Pero no es solo que vos salís y tenés un accidente y estuviste cerca de morirte. Es además estar cargado de las emociones, que yo venía de años de querer lograr lo que logré. Porque para un jugador de fútbol, y vos conocés un montón, es quedar en la historia de un club, lo que es hacer un gol sobre la hora para un delantero, el viaje a Europa, una Libertadores, el sueño que vos buscás. Después esas cosas te pueden llevar a la selección argentina. <b>Siempre me preguntan que sentí cuando me bajé del micro: estaba feliz de estar vivo, decía “gracias”.</b> Y llegué a la clínica y me decían <b>“tenemos que amputar”.</b> “Sí, pero acá no me amputás, me amputan en Argentina, yo vuelvo enterito a Argentina”, les dije.</p><p><i><b>-¿Vos estabas en Venezuela y te dicen “de urgencia tenemos que amputar”?</b></i></p><p>-Sí, porque a mí me queda aplastado el hueso, me queda el calcáneo expuesto y se lastima el hueso, eso se infecta. Entonces me dicen “bueno, te tenemos que amputar”. Yo digo no, acá no me amputo, lo hago en Argentina. A mi no me importaba el pie, a mi me importaba estar vivo.</p><p><i><b>-Recordá un poco la situación, el contexto</b></i></p><p>-Yo hago un gran año en Estudiantes. Hago un precontrato en Europa y como era en junio el contrato, me voy seis meses a Huracán. Me llama <b>Eduardo Domínguez</b>, me dice <b>“vení, vas a jugar con </b><i><b>Wanchope</b></i><b> (Ábila)”</b>, fue uno de los mejores equipos de Huracán que hubo. Y vamos a jugar la pre Libertadores. Jugamos el primer partido acá, contra Caracas, ganamos 1 a 0 con gol de Mariano González, nos vamos a Venezuela, nos tenían que hacer dos goles. Nos hacen un gol en el primer tiempo y nos hacen un gol a los 80. Lo echan a Mariano González y yo solo me voy y me saco la pechera. Y cuando <i>Edu </i>Domínguez se da vuelta, yo estaba parado, como diciendo <b>”me tenés que poner"</b>. Entro y hago el gol a los 94 minutos. <b>Fue el sueño de toda mi vida. Yo tenía 21 años en ese momento. Salgo en todos lados, lo más lindo que había para mí en ese momento. Era lo que yo soñaba.</b> Después, ni bien salimos del hotel, cantando y todo eso, se le cortan los frenos al micro y ahí se viene todo el caos. Nos llevaban al aeropuerto, y como veníamos en bajada también se rompe la parte del embrague y la dirección queda como flojita, pero para la derecha, y empezamos a agarrar velocidad... Yo tuve la suerte de ponerme el cinturón por la mitad. El chofer agarró una rampa, cayó en un precipicio. A mí me queda el pie entre el asiento y la ventana. Empezamos a volcar y vuelca para mi lado. Dentro de la mala suerte de que se me aplasta el pie, me queda la salida de emergencia acá (hace el gesto de arriba) y soy el primero en salir. Y cuando salgo...no te puedo explicar la sensación de felicidad que vos tenés...menos mal que estoy vivo. A muchos les pasó que se veían, que se les rompió la rodilla y pensaban “se me cagó la carrera”, pero yo pensaba “estoy vivo”. <b>Cuando miraba por la ventana para abajo pensaba “me voy a morir, ya está”, es una sensación de adrenalina rarísima e inexplicable. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LECMUHLI2RFPFCYQVYBXSPDYKY.jpg?auth=2eba094efac540bbb7bb803672baa81a74756e01169fe80abde64476110ce75c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El ex delantero contó el origen de su nombre, vinculado a Diego Armando Maradona" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-¿Cuándo bajás llegan las ambulancias?</b></i></p><p>-No, el <i>Pato </i>(Toranzo) es el primero en bajar y mi ambulancia no llegaba. <b>Y lo mío era medio terrorífico, porque pensá que cuando se arrastró (el micro) tenía todo clavado (se toca la parte izquierda del cuerpo) y salía sangre, y de mi pie, ni hablar. Mi pie era una empanada, todo abierto.</b> Después llega una ambulancia, se sube el <i>Pipi </i>Araujo, y nos vamos, y encima había carnavales en Venezuela, nos cruzamos con un montón de gente con máscaras...si hacían un video, era una película. Ahí me limpian, me sacan toda la mugre que tenía. Y ahí dicen que preparaban la sala para amputarme. Se metió el kinesiólogo, firmaron un papel dónde decía que no se podía amputar en Venezuela, con el consentimiento mío. Así y todo me pasaron muchas cosas que soñé de chiquito. Te doy un ejemplo muy banal, viajé en avión privado para volver con wifi hablando con mi familia. Entonces lo lindo que me pasó es que yo pensaba que iba a volver pero no iba a poder comunicarme con mi familia por muchas horas, pero en el avión, el presidencial de Venezuela, había un aparato que tenía wifi y digo “que bien” y pude ir hablando con mi mamá. Cuando llegamos nos espera el doctor (Fernando) Locaso, y le da tranquilidad al <i>Pato</i>, que preguntaba si lo iban a amputar. Le dice que no, que se quede tranquilo, que son las falanges, que no lo van a limpiar. <b>Pero cuando yo le pregunto me dice “cuando lleguemos vemos”. Y mi primera cirugía fue sabiendo que tal vez me podían amputar.</b></p><p><i><b>-¿Y qué terminó pasando?</b></i></p><p>-Para resumirlo, fueron cinco operaciones. Tuve la suerte que en la primera operación había especialistas, gente muy grosa, que estaban justo en Argentina y había una máquina y la pudieron implementar conmigo para poder extraerme todas las bacterias que tenía. Fue como que succionó y quedó una bacteria de las cinco que tenía. Cuando vuelvo de la operación, Fer (el médico) me dice <b>“quedate tranquilo que no te vamos a apuntar”, ahí dije “¡chau, la gané!“. </b>Mi manera de salir de todo esto fue siempre con esa alegría, pero también siempre digo que a los tres meses tuve mi grado de depresión y lo tuve que hablar y pedir ayuda. </p><p><i><b>-¿Por qué te bautizaron Diego?</b></i></p><p>-Yo me iba a llamar Roque. El otro día me cruce en un programa a la hija de Diego (Maradona) y le dije <b>“te amo a vos, y a todo lo que te rodea porque gracias a tu viejo me llamo Diego”</b>. Cuando yo estaba por nacer, estaban en la clínica y en la tele muestran que Diego volvía a jugar, en Newell´s, decían <b>“Diego Armando Maradona regresa a las canchas”</b>. Y cambian por Diego, van a los papeles, tachan y ponen “Diego”. ¡Pensá me iba a llamar Roque Roberto (risas)!</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AZQAB7JQXBBXXNQ7GHWZWEDSCE.jpg?auth=33e75bb94eda66dd827f380bf8b943749b9ac685a8d1da6abe73bde35331fe8f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos hombres se sientan en sillas de terciopelo marrón en un estudio con cortinas verdes y un letrero de neón que dice 'Citados', con una mesa de café y futbolín frente a ellos.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Campi: “Tengo charlas con mis muertos, parezco un loquito pero para mí existe el otro plano”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/22/campi-tengo-charlas-con-mis-muertos-parezco-un-loquito-pero-para-mi-existe-el-otro-plano/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/22/campi-tengo-charlas-con-mis-muertos-parezco-un-loquito-pero-para-mi-existe-el-otro-plano/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor y humorista cuenta que hablarles a los familiares y amigos que ya murieron es saludable. Una cara más de un hombre que se dedica a convertirse en otras personas y que ofrece, en esta entrevista, una mirada íntima dotada de anécdotas, recuerdos y valoraciones. El comediante detrás de la máscara, mientras presenta "Papá por siempre" en el teatro]]></description><pubDate>Sun, 22 Feb 2026 10:48:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Campi conserva una lista. Aparecen ahí los que ya no están. Nombra a sus padres, a sus amigos y a Antonio, una de esas personas que no necesita aclaración para ser identificada aunque su apellido sea Gasalla. Campi cuenta que les habla: “No es que nos morimos y nos comen los gusanos. No, no, no. Hay algo más allá, si no de dónde nace la poesía. ¿De un riñón? No. Existe un alma. Y eso va a otro plano. Yo no tengo contacto directo con el otro plano, no puedo ver, pero eso no dice que el otro plano conmigo no lo tenga. Para mí sí. Y tengo pruebas en mi vida. Y me hace bien pensar eso”, teoriza. Incluso alentó a Denise Dumas, su pareja desde hace veinte años, a hacerlo. “Ella no encontraba la llave. Decile a tu viejo que te ayude. Y empezó a tener un diálogo con su padre. Es una forma de tenerlo más cerca. Y empezaron a aparecer las cosas”, relata.</p><p>Es una de las ventanas que el polifacético actor y comediante Martín Campilongo abre para mostrar quién es él, entre tantos él, cuál de todos es entre tantas caracterizaciones. <b>El hombre detrás de la máscara</b>. El que quería ser camionero para viajar, escuchar música y pensar. El que le sanó una carie a su esposa. El que casi gana un concurso de canto sin haber cantado en su vida. El proveedor de pelucas de la industria audiovisual argentina. El niño que veraneaba en su terraza. El que le fabricó un implante casero a un hombre que había perdido su fisonomía. </p><p>Y este de 57 años que durante dos horas baila, canta y salta en la obra <i>Papá por siempre</i>, la versión teatral de la icónica película <i>Mrs. Doubtfire</i>, en cartel en el Liceo sobre la avenida Rivadavia 1499, de miércoles a domingos. “Empecé a entrenar en un gimnasio para estar a la altura. Y vengo bien (risas). Pero tenía miedo. Por adentro decía ¿me la bancaré? Tuve que dejar de fumar”, relata.</p><p><b>—¿Durante cuánto tiempo fumaste? </b></p><p>—Desde los 15 años. Tengo 57. He dejado dos años una vuelta. Volví cuando volví a la tele, estaba 30 puntos de rating y te hacen estirar que mide, volví a fumar de los nervios ahí. Y ahora dejé por el laburo y porque me había llegado el momento. Tenía que dejar porque tenía que cantar. Yo confiaba mucho en Seba Mazzoni, que es quien se ocupa de la parte de los cantantes de esta obra, es un maestro él. Él a mí me hizo casi ganador en Tu cara me suena. Yo me obsesioné, yo soy muy obsesivo del laburo, cuando agarro ese laburo…</p><p><b>—Nada que ver. No, no puede trabajar horas en una máscara él. No.</b> </p><p>—Sí, sí, horas. Horas en todo. Y me llaman para hacer Tu cara me suena y yo no cantaba. Y yo siempre agarro laburos incómodos viste. Siempre. Y tienen que tener un par de requisitos más pero básicamente incómodos. Y me metí obsesivamente a estudiar con Seba Mazzoni canto y salí segundo, ganó Laura Esquivel y yo segundo, un tipo que no cantaba. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MXKMFAYHIFHPTCSNOQHGPDSCM4.jpg?auth=5db84d4e3c68b73c3e6e9870632bd6834baed03747f6203ef8d9175f0e9eac69&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Martín Campilongo, conocido como Campi, destaca su multifacética carrera como actor, humorista y creador de personajes en la escena argentina" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Eras un tipo que no cantaba? ¿Ni en un karaoke?</b></p><p>—No, nada, nada, nada. Tenía oído. Después descubrí. Tenía oído para darme cuenta si estaba desafinado algo. </p><p><b>—Y hoy estás protagonizando cantando, bailando, todo.</b></p><p>—Yo soy un actor de comedia musical (risas). </p><p><b>—Si le saco actor y humorista, qué diría tu biografía. </b></p><p>—Un pibe de Parque Patricios diría el epígrafe. Después podría ser un montón de cosas eh, no es que si no hago esto me muero. No, yo podría plantar frutales y me encantan las plantas. Podría ser camionero, que era lo que yo quería ser de pibe. Fui diseñador de moda y gané premios con eso. Fui escultor y gané premios también. Está como buenísimo este mundo (risas). Me gusta todo.</p><p><b>—¿Por qué querías ser camionero?</b></p><p>—Porque me gustaba esto de viajar en soledad escuchando música y pensando. Y que me paguen un sueldo encima. Y el año pasado lo hice haciendo gira por primera vez. Viajé por todo el país y me pagaron sueldo y estaba buenísimo. Y fue lo más parecido.</p><p><b>—Cuando me dijiste que querías ser camionero pensé en un papá, un abuelo, algo de la herencia familiar.</b></p><p>—No, nada. Mi abuela fabricaba plumeros. Mi papá hacía ropa y fue canillita también. Nada que ver con esto. Nada que ver nadie.</p><p><b>—¿Es verdad que te armaste tu primera peluca con pelos de perro? </b></p><p>—Sí. Con barba de choclo. Barba de choclo era. Y se me resquebrajaba a la semana viste. Pero hacía la función del fin de semana y quedaba. Una peluca rubia buenísima. Y se me resquebrajaba y decía ay, cómo lo resuelvo. Y lo veo al perro ahí. Miraba. Tra, tra, tra el perro y quedó con unos lamparones que parecía que tenía un problema de salud.</p><p><b>—Aclaremos que ningún animal fue lastimado.</b></p><p>—No, mi perra, yo la amaba. Y era verano. Y nada, dame el pelo que lo necesito para pagarte la comida mi hija entendés. Colaborá (risas).</p><p><b>—En casa todos trabajan.</b></p><p>—Claro, claro. Sí, así fue. Ahora no, ahora hago pelos. Pelo a pelo. Hago pelucas buenas. Y cuando necesitan, los canales me llaman a mí. Mira vos qué loco eso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U5JY44QHEVFEFKP63NBAJIROAM.jpg?auth=f264dd594ccaf1f9e24ad5848135773cac8d58f1d92c1c14b342d7db1ce2f210&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Campi se autodescribe como un hombre creativo, obsesivo con el trabajo y resiliente frente a los desafíos de la infancia y la profesión artística" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Te llaman y qué te piden?</b></p><p>—Porque tengo un montón de pelucas. Y si no las hago. Yo hago… Yo no concibó el no, ¿entendés? Porque <b>yo me crie con el no</b>. Entonces fue una lucha ir contra el no.</p><p><b>—¿Con el no a qué te criaste?</b> </p><p>—A todo. No, no hay plata para una peluca. No, no hay peluca. No se puede. Y me la hago yo. Y ahí estaba. Y la peluca primera me llegó cuando se murió la tía de Ramiro. Pasaron años, yo haciéndome las pelucas como podía viste. Y los dientes, no, yo no podía pagar un dentista, ni siquiera para mis caries menos para un personaje. Entonces eran con Poxilina diez minutos y eran como podía. Ahora a mi mujer le arreglé las caries por ejemplo entendés. Yo entiendo mucho ya de eso. </p><p><b>—¿Qué quiere decir que a tu mujer le arreglaste las caries?</b> </p><p>—Denise tiene una sola carie. Mi mujer tiene 74 años.</p><p><b>—¿Eh? </b></p><p>—No (Risas). </p><p><b>—¿Qué le pasa? Un poco de respeto.</b></p><p>—No, pero es grande, Denise es grande. 50, ella lo cuenta. Y tiene una sola carie. Yo tengo el torno, todo, para hacer mi personaje. Te la arreglo. Acrílico. Se la limpié, se la emparché. Fue al dentista al tiempo. Le dice tengo una carie. Le dice pero la tenés arreglada. No, pero me la hizo mi marido. ¿Campi? Le dice. Está perfecta. Y todavía la tiene. Hace años se la arreglé yo. </p><p><b>—No lo hagan chicos.</b></p><p>—No lo hagan. Pero chicos sí curioseen. No operen a nadie a corazón abierto.</p><p><b>—Ahora, estos no que vos tuviste que auto gestionarte ya tenían más que ver con el inicio de la profesión y el recorrido. Me hablaste de todos los no que existieron antes. ¿Cuál dolió? </b></p><p>—Yo creo que los que iban a doler yo no me arrimaba. Yo no voy a castings porque es un no que me excede a mí ¿entendés? Por ahí están necesitando un rubio alto de ojos azules y me dicen no y después… </p><p><b>—El rechazo…</b></p><p>—Viste, yo laburo con esto.</p><p><b>—¿Pero con esto de la falta de plata en la infancia?</b></p><p>—No, no, no, yo soy de clase media. Una infancia divina.</p><p><b>—No había restricciones importantes. </b></p><p>—No. Pero tampoco era nos vamos de vacaciones todos los años. No. No. No. Pero felicidad no me faltó nunca a mí en la infancia. Nunca.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3YFTAFNL6FAXBIPGX2QQZXEK2Q.jpg?auth=271c581bdc33c38b545388d17a01661b18a0a00fef6d90d8021b352107508ff2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las charlas íntimas de Campi con seres queridos fallecidos reflejan su creencia personal en un alma y otro plano más allá de la muerte" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Tus papás apoyaron todo este recorrido artístico que vos empezaste?</b></p><p>—Sí. Sí, sí, sí.</p><p><b>—Eso es buenísimo.</b></p><p>—Eso es buenísimo. Cuando contás con ellos es buenísimo. Sí, apoyaron.</p><p><b>—Te emociona.</b></p><p>—Sí, a mí me emociona todo. Mi viejo, mis abuelos, todo.</p><p><b>—Te vi el otro día emocionado hablando de Emma (su hija mayor, de 19 años). </b></p><p>—Sí. Sí. No me la esperaba esa. Sí. Porque es adolescente. Son todos adolescentes, ahora la adolescencia es hasta los 60 años. </p><p><b>—Y empieza a los 9.</b></p><p>—Y empieza cuando es un huevo cigota. Entonces todos son adolescentes en mi casa. Pero esta tiene 18. Un adolescente te hace esto: pasás de ser un superhéroe a ser… Y es guau, en qué momento dejé de ser un superhéroe. Y Emma me hace eso. Le digo yo no sé en qué momento dejé de ser tu superhéroe. Ah, para qué me llevás acá. </p><p><b>—Salgamos de ahí, salgamos sin ningún problema. </b></p><p>—Bueno, y le doy el remate. Me dice mirá, yo te admiro mucho papá, para mí sos muy sabio. Me mató. No me lo esperaba. Yo esperaba ser un paparulo. Me dijo eso y me mató. </p><p><b>—¿Y se lo pudiste decir o se enteró en la tele?</b> </p><p>—Me puse a llorar que no podía parar. Me dijo eso y me puse a llorar que me fui porque era un papelón. Ya está acostumbrada a que llore. Se reía de afuera del baño, basta, salí. Y yo estaba llorando. Me mató.</p><p><b>—Algo hicieron bien ustedes para que una adolescente pueda devolver eso.</b></p><p>—Sí, muchas cosas hicimos bien. Con los chicos estamos muy atentos. Porque no es a la san fason la crianza de un hijo. Y mi mujer es muy madre. Muy Susanita es. Está muy encima y yo aprendo mucho. </p><p><b>—¿Es verdad que cuando se fueron a vivir juntos, que Denise por supuesto ya tenía dos hijos, te descontracturó toda la casa, que vos eras más ordenado?</b></p><p>—Muy ordenado y cae ella con los dos chicos, y yo tenía mi cajón de juguetes y empezaron a tirar mis juguetes y le digo che, hacé algo con los chicos, no pueden ser tan inmaduros. Le dije yo porque me estaban sacando mis juguetes (risas). Y terminé de decirlo y me di cuenta lo que estaba diciendo. Y me la recuerda cada tanto esa anécdota.</p><p><b>—Ahora, el taller en tu casa es un mundo tuyo. ¿O puede entrar ahí alguien más?</b></p><p>—No, entran todos.</p><p><b>—¿Y ahí podés mantener el orden que a vos te gusta?</b></p><p>—Sí, sí, sí. Porque mirá: el lugar común es la zapatilla no puede estar tirada, esto no puede estar. En tu habitación más o menos tenés una libertad. Dejá la remera donde quieras. Y mi habitación es como mi taller, entonces me respetan. </p><p><b>—Acá las reglas son éstas.</b> </p><p>—Sí. Pueden usar mis pinturas, mis maquillajes, mis tacos altos, pero todo lo guardan donde va. No es un papá normal ni común.</p><p><b>—¿Cuál es el objeto más insólito que puedo encontrar en ese taller? Porque vos sos como un recolector, ¿no?</b></p><p>—Sí. Y un fabricante aparte. Lo que veo que me sirve para el laburo sí. Sí, podés encontrar cualquier cosa. Pedazos de brazos en mi casa. O cosas que no se pueden nombrar. Todo para el laburo, ¿no? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7KKTFJKB75BQBBU3JYZVRYLZDQ.jpg?auth=74f03923c975c2194c5a1391894db2e57b4d9e56c8537e46a40d5915dd0ffa1d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El actor recuerda sus inicios haciendo pelucas caseras y fabricando implantes para algunos colegas, lo que hoy lo posiciona como referente en la industria audiovisual" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Qué no se puede nombrar?</b> </p><p>—Bueno, había unos testículos que asomaban por acá del pantalón para un chiste que yo tenía que hacer. Y bueno, listo, te lo dije. Por ejemplo te podés encontrar con unos testículos largos que asoman por debajo de la botamanga del pantalón. </p><p><b>—(Risas) O sea, yo voy a cenar a la casa de Denise y Campi… </b></p><p>—A cenar no porque no te vas a poner los testículos en el plato. Tenés que venir a mi taller, abrir algún cajón y encontrártelo ahí.</p><p><b>—Y hay un par de testículos.</b></p><p>—Claro, eso puede pasar. Me dijiste cosas raras que puede haber en mi taller. Esa es una. No lo quería decir pero bueno.</p><p><b>—Pero te lo guardás para siempre. ¿O aparece Denise a decirte basta Martín, liberame espacio? </b></p><p>—No, no. Mi taller es mi taller. Ella tiene su lugar que lo tiene como lo quiere tener. En el taller están mis cosas. Cuando la conocí, vivía solo, soltero, 36 años. Y <b>en invierno yo me ponía una peluca y sacaba a pasear al perro</b>. Hacía frío y el gorro había que ir a buscarlo, y cuando llegó a mi vida me dijo lo de la peluca para pasear el perro no. Todo el resto está todo bien, pero lo de la peluca no. Mis vecinos ya sabían que era yo viste. Bueno, me fui. </p><p><b>—Es hermoso que sacaras a pasear al perro con peluca.</b></p><p>—Sí (risas). Sí. </p><p><b>—¿Viste los therians ahora? ¿Te preparaste alguna de esas máscaras?</b></p><p>—Sí, los vi. Ya tengo máscara de perro, de caballo. Pero que buena punta, sí. Si estuviese al aire es un re tema. Es un lindo personaje.</p><p><b>—Está naciendo en este momento.</b></p><p>—Es tuya. Sí, lo acabás de crear vos. Es una buena idea. Salgo de acá y se lo digo a Ale Korol para la próxima. </p><p><b>—Qué momento raro en algunas cosas.</b></p><p>—Es demasiado, ¿no? Qué sé yo. Es muy raro todo. Porque no estamos hablando de hace siglos atrás, en mi misma vida sucedió todo ese cambio entendés. Siempre le decía a mi abuelo ¿cómo te fuiste adaptando vos? Vos naciste con el lechero que venía con el caballo y de golpe el hombre en la Luna. A nosotros nos está pasando más o menos lo mismo.</p><p><b>—El afilador sigue pasando por casa, eh.</b></p><p>—Sí, sí, el therian, el celular. Hay un montón de cosas. Muchas veces me pregunto qué nos sorprendería. Porque ya no nos sorprende nada. Vos me decís una teletransportación y yo la puedo esperar. <b>Yo creo que nos sorprendería la aparición de Dios. Eso nos sorprendería a los humanos hoy por ahí</b>. Porque el teletransporte, viajar a China en diez segundos, puede llegar a pasar. Pero que aparezca Dios y lo veamos creo que nos sorprendería. </p><p><b>—¿Creés en Dios?</b></p><p>—Sí, claro. </p><p><b>—¿Y cómo son esas charlas?</b></p><p>—Son de agradecimiento más que nada y de pedir. Cuando estoy antes de la función sí.</p><p><b>—¿Qué se pide antes de la función?</b> </p><p>—Uy, que no me olvide el texto, que pueda hacer bien mi laburo más que nada. Sí, con Dios, con mis muertos hablo yo. Sí.</p><p><b>—¿Con tus abuelos?</b> </p><p>—Sí, mis viejos, mis amigos. Tengo una lista. Antonio. Tengo una comunicación con ellos, con otro plano. Y es saludable y es sorprendente. Cuando yo la conozco a Denise, ella tenía un amor por su padre y le digo pedile a tu viejo. No encontraba la llave. Decile a tu viejo que te ayude. Y empezó a tener un diálogo con su padre. Es una forma de tenerlo más cerca. Y empezaron a aparecer las cosas. </p><p><b>—¿Vos en esas charlas los encontrás?</b> </p><p>—Yo no los sueño. Mirá, con Antonio (Gasalla) soñé hace poco. Pero yo tengo charlas sí, parezco un loquito, pero <b>para mí existe el otro plano.</b> No es que nos morimos y nos comen los gusanos. No, no, no. Hay algo más allá, si no de dónde nace la poesía. ¿De un riñón? No. Existe un alma. Y eso va a otro plano. Yo no tengo contacto directo con el otro plano, no puedo ver, pero eso no dice que el otro plano conmigo no lo tenga. Para mí sí. Y tengo pruebas en mi vida. Y me hace bien pensar eso. </p><p><b>—¿En qué momento sentís que esas pruebas de las que hablás…? ¿Alguna vez consultaste? Porque hay gente que sí ayuda en esto.</b></p><p>—Sí, sí, consulté. Me encontré con mucha gente sorprendente y mucho chanta. Pero hay un pequeño porcentaje que es de verdad y sorprende. Y hay mucho chanta que quiere bolsillear a la gente. Hay que estar atento a eso. Igual yo no necesito de nada de eso.</p><p><b>—¿Con quién pudiste del otro plano comunicarte o sentirte cerca? </b></p><p>—Con todos mis muertos. </p><p><b>—¿Con Antonio?</b></p><p>—Sí claro, antes de cada función. Yo lo tengo en mi camarín aparte. Va más allá de esto y está bueno recordarlos. Les hace bien a ellos y a nosotros seguir en contacto con ese recuerdo. Como cuenta la película Coco, creo que era. </p><p><b>—No quiero que te pongas triste así que te voy a sacar. ¿Lo disfrutaste siempre a tu trabajo?</b></p><p>—Sí, yo disfruto todo.</p><p><b>—¿Cómo te encontraste actuando en un colegio de curas? ¿Cómo sucedió?</b></p><p>—No, me contrataron de un colegio de curas. Pero fue en un lugar que se llamaba, no me acuerdo si se llamaba Oliverio Mateo, un sótano de los 90. Yo hacía personajes míos del under. Había uno que era una señora que vendía los órganos de su hija y era uno de mis personajes. Y me contratan para hacer la despedida de fin de año del colegio. Y le digo ¿pero qué colegio? Nuestra Señora del Soponcio. Un colegio de curas, sí. No, no voy. No, pero somos todos los chicos. Y me llevan ahí y bueno… ¿Sigo? </p><p><b>—Sí claro. ¿En qué cabeza cabe contratarte?</b></p><p>—Pero me pagaban entendés, y en ese momento era como que te diga ahora 10.000 pesos. Era un montón. Era guau, sí ¿estás seguro vos? Sí. Son 10.000 pesos, vamos. Bueno, y al Flaco Merpin. Que el Flaco hacía magia y se clavaba cuchillos, y salía sangre y manchaba. Me dice a vos y al Flaco Merpin. ¿Estás seguro el Flaco Merpin y yo? Sí, sí. ¿No hay curas? No, no, somos los chicos. Ok. Llegamos y eran curas, monjas y niños que corrían por el pasillo. Pero me habían pagado 10.000 pesos. Dije bueno, me disfrazo de vieja, agarro la bolsa de los órganos de la hija y entro a recorrer con mi monólogo. Y escuchaba ¿le habrán pagado a este hijo de puta? Entro y le digo Flaco mira, está complicado el asunto. Escucho a las monjas que dicen… (Risas). Y el Flaco había cobrado diez lucas también. Entonces sale el Flaco y entró a manchar de sangre a los curas. Y cayeron Capusotto y Alberti.</p><p><b>—¿Cómo cayeron?</b></p><p>—Porque eran diez sótanos en los 90 y andábamos nosotros por los diez. Ibas de uno al otro viste a pasar la gorra. Y caen estos dos.</p><p><b>—En el colegio de curas.</b> </p><p>—Alquilaron un sótano donde laburamos para hacer la despedida del año del colegio de curas. Y caen los chicos y che, tenemos un monólogo para probar. Le digo mira, no es ni el lugar ni el momento. Vénganse la semana que viene. No, pero boludo. Les digo no, no da. Quedate tranquilo. Suben los dos y empiezan a hacer un monólogo con la “A”, la papaya, ta, ta, con la “A”. Después venía Capusotto con la “E”. Cuando llegaba a la “I” empezaban a volar las botellas de plástico, los vasos tiraban así. Nos fuimos a los botellazos el Flaco, Capusotto, Alberti y yo. Sí. Pero habíamos cobrado las diez lucas (risas).</p><p><b>—Se cobra adelantado siempre.</b></p><p>—Sí, sí. Qué genial. Sabés que creo que nunca lo hablé con Capusotto. Después hicimos una película, no sé si lo hablamos. Ya ni me acuerdo. Lo habremos hablado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RZLJ2VDF5BCIFIA5EX24CNLVBU.jpg?auth=1aeb3b44ecca45bd1fea9923c18267d0120dd29035facb7c5d6bf61b931086dc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su vida cotidiana, Campi mantiene un taller personal lleno de objetos inusuales y valora la importancia de la autenticidad en el arte y las buenas acciones" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Es la vez que más desubicado te sentiste en una situación?</b></p><p>—No, una vuelta me lleva Navarrete, me dice vamos a hacer gira a la Costa. No, yo nunca hice. Sí dale, necesito guita. Bueno dale. Es un amigo. Vamos a hacer gira. Armé unos personajes. Me dice vamos a ir a San Bernardo, Santa Teresita, San Clemente y no sé qué. Llegamos a San Bernardo, me dice se suspende, no fue nadie. Guau, se suspende San Bernardo. Vamos al otro día a San Clemente. Me dice hay una vendida. Uh bueno. Vamos a Miramar. Che, hay siete vendidas porque no había más lugar para Paolo el rockero y los siete que se quedaron afuera dicen bueno, vamos a verlo a este boludo y te sacaron. Bueno, ahí ya tenemos siete.</p><p><b>—La hicieron para siete.</b></p><p>—Sí. Para uno no, para siete sí. Y nos vamos a Santa Teresita, se llamaba El emporio de Shakespeare. Guau. ¿Manolo qué conseguiste? El emporio de Shakespeare. Llegamos Pizzería El emporio de Shakespeare. Le digo boludo, pero esto está toda la gente comiendo pizza. Vamos arriba, estaban las mesas apiladas, las sillas. Era un depósito. Y ahí me hicieron un lugarcito y había dos personas ahí sentaditos así y que me empezaron a verduguear. Viste, yo dije por qué estoy haciendo esto. Por un amigo, bueno.</p><p><b>—En la biografía podemos poner también buen amigo.</b></p><p>—Sí porque no tengo hermanos, yo tengo amigos. No tengo hermanos, pero tengo amigos de toda la vida, desde los 5 años, de jardín de infantes son amigos míos. Son como hermanos. Son los que saben mi historia y estuvieron en el recorrido conmigo y saben la altura de mi árbol de Navidad de la avenida Caseros, de la casa de mi madre.</p><p><b>—¿A tus hijas las admirás? </b></p><p>—Sí. </p><p><b>—No te voy a dejar emocionar de vuelta, pero hay un orgullo de papá ahí.</b></p><p>—Sí. Y hay muchas cosas que ya hacen mejor que yo. Un montón.</p><p><b>—¿Qué? </b></p><p>—Hablar inglés por ejemplo (risas). Ser a esa edad más pensantes que yo. Yo fui un poco más de grande un poco más pensante. Yo de chico no sé si era tan pensante. Era más creativo. A mí la creatividad me salvó de muchas. Estuvo buenísimo y está buenísimo ser creativo. </p><p><b>—¿Les diste muchos dolores de cabeza a tus viejos? </b></p><p>—Ellos dicen que sí, yo no creo. Yo hice crecer a cuatro chicos, ellos tenían uno solo y yo era un buen pibe. Pero ellos después de vos ni uno más, no queríamos más. Che ¿tan malo era yo? ¿Qué podía hacer? Pibito que ni jugaba al fútbol, que estaba en el taller de mi abuelo de los plumeros todo el día. O en el colegio o en el taller de plumeros estaba. Un pibito bueno.</p><p><b>—Vos sos un tipo que tiene escáner en los ojos y vas viendo al personaje, entonces quiero nombrarte algunos prototipos de argentino a ver cómo sería ese personaje. El sabelotodo del asado.</b> </p><p>—Pero eso es muy argentino. Es muy nuestro eso. Nosotros sabemos de todo. Yo me acuerdo una vuelta que el equipo de fútbol bajo el agua de Argentina casi gana un Mundial y todos sabíamos las normas, el reglamento del fútbol bajo el agua. No sé ni el nombre, ya me lo olvidé. Pero yo era uno de los que sabía. Y hablabas con cualquiera con propiedad. Todos sabíamos. Eso es muy del argentino. Y también sabemos mucho eh, por ejemplo, de economía el argentino sabe porque estamos arriba de un zigzag. Por lo menos desde que yo nací esta Argentina es eso. Te obliga a saber esas cosas. </p><p><b>—El político en modo humano.</b></p><p>—Oh, ya no lo creemos eso me parece. Ya no es creíble.</p><p><b>—¿Y el político influencer en TikTok? </b></p><p>—Es algo que yo estoy descubriendo, ¿no? Es una novedad.</p><p><b>—¿El tachero filósofo te dio personajes, te dio de comer?</b></p><p>—Sí claro. En mi unipersonal siempre el primer personaje es un tachero que yo lo armé de muchos tacheros. Tiene una filosofía muy afilada el taxista pero con las palabras que en Pompeya le entendemos. Pero no deja de ser filosofía. Una vuelta uno me dice mirá, al argentino le están rompiendo el culo y sabés qué hace, lo acomoda para que duela menos y sigue. Y es toda una filosofía eso, no es saca el culo, lo acomoda y sigue dijo el tipo.</p><p><b>—También te resuelve la Argentina en diez cuadras. </b></p><p>—Y sabe de todo. El tachero sabe lo que quieras. Cambiar un cuerito, armar una ojiva nuclear, de fútbol bajo el agua. El taxista sabe de todo. Es un típico argentino, sí.</p><p><b>—Es hermoso el taxista. </b></p><p>—Sí. Viste cuando dicen no, no, a mí no me gusta que me hable el taxista. A mí me encanta que me hable el taxista. Que me hable, no que me pregunte, que me hable. Que me cuente. A mí me gusta mucho que me cuenten más que hablar yo.</p><p><b>—Contaste hace poquito, estabas con Ángel de Brito y hablaste de la prótesis de nariz que le hiciste a alguien. </b></p><p>—Yo no lo conté, Denise lo contó. Denise cuenta esas cosas. </p><p><b>—Bueno, pero ¿qué tiene de malo? </b></p><p>—Esas cosas no se cuentan. No se cuentan esas cosas, se hacen. Las buenas cosas de verdad no se cuentan, se hacen.</p><p><b>—Para quienes no sepan lo voy a explicar yo y no te voy a hacer contarlo a vos. Una persona que había perdido su nariz por un tema de salud no tenía plata para una prótesis, te escribieron sus hijos y les hiciste un montón de prótesis y te mandaron la foto de ese hombre que nunca más se había sacado una foto en Navidad. </b></p><p>—Ah, cuando vi la foto fue… Sí, después mucha gente más. Hay influencers que dan plata y se graban dándole plata, o comprando toda la mercadería a un tipo que vende medias. Si lo hacés verdadero no tenés que mostrar eso, lo tenés que hacer. No lo tenés que mostrar. Y eso lo contó Denise. De mi boca no hubiera salido nunca.</p><p><b>—¿Te enojaste con ella por contarlo?</b></p><p>—No, pobrecita, fue con la mejor intención.</p><p><b>—¿No sentís que hay algo también del efecto contagio que puede suceder de contar las cosas buenas?</b></p><p>—Ay, puede ser eh. Puede ser.</p><p><b>—Lo estoy pensando con vos eh. Algo de la cadena de favores que che, vos hiciste una buena hoy que ayudó a otro. Tal vez pueda pasar algo lindo.</b></p><p>—Sí, puede ser. Y tal vez salió a la luz por algo de eso. Andá a saber cómo acciona el destino, ¿no?</p><p><b>—Y ahora vas a recibir 200.000 pedidos.</b></p><p>—(Risas). Por mi forma de pensar no lo hubiera contado.</p><p><b>—¿Estás disfrutando el teatro?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Con todo el desgaste físico que implica?</b></p><p>—Sí claro. Yo laburo, yo amo mi laburo. Yo les enseño eso a mis hijos, que busquen a ver para qué están puestos acá. Y cuando sabés para qué estás puesto acá no es laburo, lo hacés con ganas. Podés estar 24 horas haciéndolo que está buenísimo.</p><p><b>—Estás dejando mucho en esta obra. Llegás a tu casa, te pide Denise el salto del tigre. ¿Estás, te encuentra?</b></p><p>—Sí. Tengo sangre italiana yo. Y estoy tomando maca peruana para poder… (Risas). No sabés lo que colabora eso. Me la habían recomendado en el Bailando los bailarines porque no me daba el cuerpo. Toma maca peruana que vas a ver que, y era guau. Me ayuda a las dos funciones por día y aparte colabora con la sangre italiana.</p><p><b>—Hoy te descubrí odontólogo. También tenemos el consejo para la energía. Hay todo un profesional polirrubro. </b></p><p>—Sí, sí. Puede ser, ¿no?</p><p><b>—Y sí, escuchame, ya tenemos el dato para el sexólogo, el odontólogo.</b></p><p>—Claro. No hay que menospreciar al otro, el otro te enseña mucho. Pero nosotros crecimos en épocas que no existía YouTube, ahora cualquiera es ingeniero. Pero en mi época era a las trompadas. Yo aprendí a los sopapos a hacer pelucas. A los sopapos eh. Prueba y error. Era con Fastix una nariz hasta que me enfermé y era no, esto no se puede usar y empecé a descubrir qué era. </p><p><b>—¿Cuánto tiempo lleva hacer una máscara, una caracterización?</b></p><p>—Y a mí me puede llevar veinte minutos, nada. Pero me ha llevado días para llegar a los veinte minutos. Yo hace 35 años que laburo de esto.</p><p><b>—¿Y hoy para convertirte en el personaje?</b></p><p>—Estoy una hora antes. Pero el cambio de un personaje a otro, yo me convierto de Daniel a Doubtfire en seis, siete segundos. Porque lo requiere así la obra y está escrita así. No es por una habilidad personal. Tuvimos que llegar. Yo igual estoy muy entrenado al cambio rápido porque vengo del unipersonal. </p><p><b>—¿Pero cómo haces en siete segundos de transformarte del papá de los niños en, bueno, esta mujer que los va a cuidar que por supuesto sigue siendo su papá? </b></p><p>—En lo físico entro una pata y hay tres personas que me ayudan. Es como cuando entra un auto a boxes, viste, que le hacen y le cambian la rueda. Yo salgo una pata y traca. Y ahí están Jorgelina, Flora y Héctitor y me hacen rack y me cambian en un segundo y salgo. Pero lo he hecho yo en el under era yo solito atrás de un biombo. Y el escenario eran seis cajones de cerveza y una tablita era el escenario. Lo armaba yo.</p><p><b>—¿Se disfruta igual? </b></p><p>—Sí claro. Por eso no te asusta nada. Entendés, cuando sos feliz comiendo arroz seco y sos feliz igual el resto es. Si está mejor, si no está igual está buenísimo. </p><p><b>—Hoy está todo bien. Están los chicos bien. Está el amor bien. Está un teatro llenísimo. </b></p><p>—Sí. Y con un producto hermoso. Cuido mucho eso: no traicionar a la gente que me viene a ver. Porque a mí me gusta que me cuiden. Yo soy público también. Y tengo actores que yo sigo que sé que no me defraudan, que lo que hacen me va a gustar. Y a mí me gusta ser uno de esos, che, a mi público yo lo cuido porque sé lo que sale una entrada. Sé lo que es pagar una plataforma. Yo lo cuido, no hago porquerías. No necesito. Yo como arroz seco y soy feliz.</p><p><b>—Es imposible no quererte Campi.</b></p><p>—Ay, callate. </p><p><b>—Nos encontramos por supuesto de martes a domingo en el Liceo con una obra que tiene una gran producción atrás. </b></p><p>—<i>Papá por siempre</i>.</p><p><b>—Está muy bien. No sabía que te cambiabas en seis, siete segundos. Yo los voy a ir a ver este fin de semana. ¿Siguen todo el año? </b></p><p>—Todo el año, varios años vamos a estar. Yo lo digo. Que después, viste, el destino… </p><p><b>—Hay que manifestarlo. ¿Vos manifestás?</b></p><p>—Sí, sí, sí. A conciencia ahora porque se puso de moda, pero yo ya de chico hacía eso sin saber. Mirá. </p><p><b>—¿Qué hacías? </b></p><p>—¿Te lo cuento? Vos después lo editás. Yo no iba de vacaciones viste, porque me mandaban al Club Piraña en Parque Patricios. Porque no había para ir. Entonces yo iba a la terraza y me mojaba los pies y agarraba así una escoba y pensaba que estaba pescando en la playa. Y me pasaba el día así viste. Y era feliz. Y me pasaba un rato en la playa. Y después me enteré que eso era manifestar. Tanto lo pensé que mis viejos después se pusieron un local en San Clemente y yo me pasaba tres meses por año hasta que decía no quiero estar más en la playa (risas). O sea, manifesté de verdad. </p><p><b>—Vamos a manifestar muchos años entonces de </b><i><b>Papá por siempre</b></i><b> y vamos a manifestar que se vengan cosas lindas para todos que venimos golpeados.</b></p><p>—Para todos, sí, sí. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHZW3GJ65RAHTHSHL4OLWDGIVA.jpg?auth=4d3297f7677e45766a078fcfbd2d24ddaff02114435613702d756ae9359709b2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[PERSONAJES Campi]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ADRIAN ESCANDAR</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Sofi Morandi: “Tuve que bajarme del avión, me faltaba el aire”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/22/sofi-morandi-tuve-que-bajarme-del-avion-me-faltaba-el-aire/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/22/sofi-morandi-tuve-que-bajarme-del-avion-me-faltaba-el-aire/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[El avión se estaba moviendo y llegando a la pista, intentó respirar, meditar y pidió ayuda. El cuerpo le pidió frenar y dejó de correr. Tenía mucho trabajo y empezó a sufrir cansancio físico, mental, y mucha ansiedad. El miedo a parar, a no estar más y dejar de existir. Por qué dice que a una pastilla hay que acompañarla con una sesión de terapia. Los más jóvenes y la dificultad para tener una cita, para hablar cara a cara. Por qué se fue de Olga]]></description><pubDate>Sun, 22 Feb 2026 05:09:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es una gran artista. Actúa, canta, baila, <i>streamea</i>, conduce, pero no le gusta nada que la encasillen. Tiene una historia importante en teatro, en comedia musical, en programas muy populares de televisión y hasta en streaming. Ahora, más que nunca, hace lo que tiene ganas, lo que le sienta bien. Se va de viaje si lo necesita y elige el proyecto porque le gusta, no porque sea grande o chico. Desde hace un tiempo parece estar en otra etapa.</p><p>– Sí, fueron muchos años trabajando, nunca había viajado y cuando llegué a Buenos Aires vine con esa energía de hacer, hacer, hacer. Estuve muchos años haciendo de todo porque me gusta y porque amo mi trabajo, aprovechando oportunidades. Dije, me voy a tomar un año para viajar y cuando decida volver a trabajar que sea en un proyecto que me gusta, que sea un desafío, como es “Las cosas maravillosas”. Seis meses de viajes fueron, retomé este año.</p><p><b>– Se te veía muy feliz en los viajes. La gente que está acostumbrada a trabajar mucho y desde muy chica a veces no se lleva tan bien a veces con el ocio.</b></p><p>– Disfruté mal. Ahora volver a esa rutina de trabajo y a veces tener ocio es… ¿Qué hago? Tengo que llenarlo, pero empecé a aflojar un cambio. Creo que estoy más grande. Antes era: ¡ay, no! ¡Tengo que hacer cosas! Y ahora es: qué lindo estar al pedo. Te juro, aprendí a disfrutarlo.</p><p><b>– ¿Estabas más apurada antes?</b></p><p>– Puede ser. Esta cosa de: tengo que aprovechar el momento. A veces está bueno frenar y decir “mirá esto que hice!”. Disfrutarlo. Si no es, ¿qué viene después? ¿Qué viene después?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOOUUTG7RZEHZG5TY54TM7ZB3U.jpg?auth=66dc4b4f19e0364aa39d3e4723ed5eefbc2d2245b51e0a2510d50d74bf7a3665&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Dejé de correr porque venía de una seguidilla de mucho trabajo, que agradezco, pero la fui pagando", contó Sofi Morandi (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Es muy difícil pasar del acelere del laburo a no hacer nada. Las dos cosas son lindas, pero para quedarse mucho.</b></p><p>– Total. El año pasado estuve grabando “Porno y helado”, fueron dos meses en Uruguay con un elenco, estás en una burbuja. Grabamos hasta 15 horas por día. Son meses de esa intensidad y después no los volvés a ver y hay medio una depresión post rodaje. Estás como en un viaje de egresados y después no ves más a nadie hasta un próximo proyecto. Eso es raro a veces de entender, pasa un tiempito y te acostumbrás.</p><p><b>– ¿Pero estar tan metida en algo no es lindísimo?</b></p><p>– Hermoso, y siento que estuve re presente y es re lindo disfrutar desde ahí.</p><p><b>“DEJÉ DE CORRER. DIJE: TENGO QUE FRENAR”</b></p><p><b>– ¿Dejaste de correr porque algo pasó?</b></p><p>– Dejé de correr porque venía de una seguidilla de mucho trabajo, que agradezco, pero la fui pagando con lo que les pasa a todos hoy en día. Mucho cansancio corporal, mental, ansiedades y ahí dije: tengo que frenar. Porque uno a veces no puede parar por un miedo. Sentir que tengo que aprovechar esto del momento por si después no tengo trabajo, tengo que estar porque si no estoy o no me ven es como si no existiera. Hay una cuota de confianza en que vas a seguir laburando si hacés las cosas bien y seguís entrenando. De confiar y frenar, porque si no, no disfrutás nada.</p><p><b>– Imagino que cuando estabas grabando en otro país tenías menos contacto con las redes.</b></p><p>– Me encantaba.</p><p><b>– ¿Tu generación está un poco intoxicada de redes, no?</b></p><p>– Sí, mi generación vio toda esa ola de crecimiento de las redes sociales. Instagram no era lo que es hoy en día, que es todo tan rápido, no existía TikTok como que hubo. Yo no tuve teléfono hasta los 13 años, sé lo que es ir a la escuela sin celular. No existía Instagram, YouTube, todo eso. Ahora va mucho más rápido de lo que iba hace diez años atrás. Pero sí, somos dependientes del celular y es un embole. Cuando grabábamos yo dejaba el celular en el motorhome y lo agarraba a las ocho de la noche, eran diez horas sin teléfono y eso fue maravilloso. Fue un detox hermoso, mal.</p><p><b>– ¿No te perdiste nada? Uno tiene la sensación de que está perdiendo algo y no te perdés nada.</b></p><p>– No te perdés de nada. Es como cuando una amiga viaja: amiga, todo sigue igual acá.</p><p><b>– De todo lo que hiciste, que es mucho, elijo “Porno y helado”, el streaming en Olga con Migue Granados y las comedias musicales “Kinky Boots” y “El Mago de Oz”.</b></p><p>– Hermosos proyectos, me encantaron todos. Elegiste re bien. Lo de Migue fue algo distinto que agradezco porque no tenía idea de lo que era el streaming. Estaban esos programas que arrancaron en pandemia y yo no entendía mucho, fui aprendiendo sobre la marcha. Cuando Migue me contó el proyecto yo le dije: no sé de qué me estás hablando, pero yo escuchaba a “Últimos cartuchos” y vos me pareces fantástico, súper talentoso, buen músico, buen comediante. Yo confío y vamos para adelante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PUUSKT5WCRE2ZE7JQD7LQYIIMM.jpg?auth=4319e82653618422eacd21f7bd0ae6b01d3aee669b9bb214ffaa64032ded17f2&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Lo de Migue fue algo distinto que agradezco porque no tenía idea de lo que era el streaming", dijo Sofi Morandi" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Cuánto estuviste en total? </b></p><p>– Es que estuve yendo y viniendo. El primer año éramos July Lucero, Migue y yo en la mesa. Después se fue July, yo tenía “Porno y Helado” y ese año fueron cuatro meses. Volví al otro año, estuve un mes. Me agarró la loca, me fui. Ella iba por la vida bajándose de cosas. Después volví una vez por semana el año pasado.</p><p><b>“DEJÓ DE SER UNA MESA PARA CONVERSAR Y PASÓ A SER UN SHOW, TANTO OLGA COMO TODOS LOS CANALES. NO TENGO GANAS DE ESO”</b></p><p><b>– ¿No era con el streaming en particular?</b></p><p>– No, ni hablar. Se empezó a formar algo con el streaming, al principio la propuesta era una especie de radio filmada. A mí la radio me encanta, me encanta hablar por hablar básicamente y me divertía. Después le empezó a ir bien a todo este mundo del streaming y empezó a sentirse ya medio tele por momentos, muy arriba la energía, tener que rendir en cuanto a números. En cuanto a contenido, dejó de ser la mesa para conversar y pasó a ser más un show, tanto Olga como todos los canales. Y ahí dije: uy, yo no sé si tengo la energía para esto. Si era en plan mesa, radio, esa energía bueno, pero cuando ya había que rendir números o para un clip… Hacer un contenido para un clip y que le vaya bien a ese clip. Ay, no, no tengo ganas de eso.</p><p><b>– ¿Le dijiste la verdad?</b></p><p>– Sí, le dije la verdad, que estaba pasada. El año anterior se había juntado el Movistar Arena de Olga con una peli que estaba grabando. Sí, le dije que me fui porque no me estaba sintiendo cómoda con esto de ser como un payasito. Por ahí yo estaba del orto y no me estaba sintiendo cómoda con esa energía que se le tenía que poner y no me salía caretearla.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27VMAECWBBAHLLBQHMLOFSGBCU.jpg?auth=2f87fe8f03923bf622b633658fb984ef91f9c068926742ffa20d2d22decb1cb7&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Se mezclaron muchas cosas, pero aprendí muchísimo de Olga y me divertí muchísimo", aseguró Sofi Morandi en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>“SE CHARLÓ: NO TE ESTOY SIRVIENDO A VOS Y TAMPOCO ME ESTÁ GUSTANDO A MÍ”</b></p><p><b>– ¿Era muy expuesto, decís?</b></p><p>– Claro, y mucha energía para darle. Quizás yo estaba en otra. “No te estoy sirviendo a vos y tampoco me está gustando a mí, prefiero bajarme”. Se habló, se charló, lo re entendió. Tuve temas personales en el medio, Migue sabe. Se mezclaron muchas cosas, pero aprendí muchísimo de Olga y me divertí muchísimo.</p><p><b>– Elegiste hacer en teatro “Las cosas maravillosas”, una obra de teatro que ya hicieron otros antes, donde te ponés en la espalda un texto emocionalmente fuerte. </b></p><p>– Sí. La obra me fascinó desde la primera vez que la vi, es una historia súper necesaria para contar hoy que no va el golpe bajo. Voy a resumir de qué trata. Es la historia de una chica que a sus siete años escribe una lista de las cosas más maravillosas del mundo para ella, la lista es para su mamá que tiene depresión. Y termina contando cómo la lista la ayudó a ella. Es una obra luminosa, no es una obra con bajada de línea sobre la salud mental. El público es parte, eso era un desafío lindo que quería transitar. Y tiene algo de misterio, hasta que no vas a verla no sabes muy bien para qué lado va a ir, para qué lado va a apuntar. Pasa un poco eso, la gente se sorprende en el teatro.</p><p><b>– Hay un desconcierto. Primero parece una comedia, después muy dramática. </b></p><p>– Como actriz del desafío estuvo bueno eso, que sea una obra que sube, pero que después tiene que bajar. Y después cuando baja tiene que saber cómo subir. Me ayudó Mey Scápola, la directora, que es una genia.</p><p><b>– Es una obra en una sala chica. para espacios chiquitos. Uno estaba acostumbrado a verte en grandes comedias musicales, o en “Bailando por un sueño” o en streaming, siempre trabajos muy populares. Ahora elegís algo más íntimo.</b></p><p>– Me gustaba esa idea de una sala chica, nunca lo había hecho. Se siente más la exposición ahí que en un teatro enorme.</p><p><b>– ¿Porque estás muy cerca de la gente?</b></p><p>– Porque estás cerca de la gente y porque es una obra donde las luces de las salas del teatro están prendidas. Vos ves todo, ves al que está masticando la papita, al que se durmió, al que está llorando de emoción. Y estoy sola. Yo estaba acostumbrada estar en una sala de ensayo y con uno vocalizando allá, otro elongando acá, ¿de qué herramientas me agarro? Pero el público es parte de la obra y me ayuda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZZHUCQGPERDPZGHVDPU5D6YRW4.jpg?auth=312177ec7e4d68110f976a3ebcc393b9c342110d217ea0a1a286d2dac23c4a65&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me gustaba esa idea de una sala chica, nunca lo había hecho. Se siente más la exposición ahí que en un teatro enorme", destacó Sofi Morandi" height="1080" width="1920"/><p><b>– Sobre salud mental mi generación no hablaba, se hablaba puertas adentro, con los médicos pero no en los medios. No creo que hayas elegido casualmente esa obra de teatro. </b></p><p>– Sí, obvio. Creo que nos toca a todos el tema de salud mental hoy en día. Hay una premisa de la obra que es que las cosas mejoran en algún momento, yo lo pensé más por ese lado. No por el golpe bajo ni para hacer una obra donde lloro. Es una historia de una chica la pasó mal porque influye un familiar en su salud mental. Un familiar o un amigo con un problema de la salud mental influye en el grupo, es tremendo también y esa mirada me interesaba. No tanto de la persona que sufre, sino de los que están alrededor de esa persona. Eso me gustaba y también que hay una luz al final del camino. No es que salís todo deprimido del teatro.</p><p><b>– La depresión que trata la obra, pero también la ansiedad y los ataques de pánico son temas que antes no existían. Ahora la gente más joven necesita hablar de lo que está pasando. Muchos sufren ansiedad. </b></p><p>– Sí, eso es tremendo. Yo noto muchísima más ansiedad en gente más chica que yo. Hasta en las citas, hay estadísticas que muestran que a la gente le está costando juntarse con alguien, mano a mano, hablar cara a cara. Compartir un vino, salir a tomar algo con alguien… Hay una ansiedad extrema, ni siquiera para socializar estamos predispuestos y hay depresión. Hay de todo y va todo muy rápido. A mí me pasa con las clases de danza. Una sala de ensayo es un ritual, es “acá me equivoco y acá hago papelones”, es una sala de entrenamiento, es muy importante. Cuando se empezaron a filmar todas las clases, vos te veías en una historia de alguien equivocándote, a mí me alejó eso, me generaba inseguridades. Cuando no existía eso no podías compararte, “mira quien baila mejor que yo”. A mi proceso lo re frenó todo el mundo redes, me alejaba la pantalla dentro de una sala de ensayo.</p><p><b>“A MUCHOS AMIGOS LES DAN MEDICACIÓN, A MÍ ME HA HECHO BIEN. SI TOMO UNA PASTILLA TENGO QUE ACOMPAÑARLA CON UNA SESIÓN DE TERAPIA” </b></p><p><b>– Muchos chicos muy jóvenes están medicados por temas de salud mental.</b></p><p>– Claro. Mientras vayas con un psicólogo y un psiquiatra a la par en el mismo proceso, soy re pro y banco la medicación. A muchos amigos les dan medicación, a mí me ha hecho bien. Si voy a tomar una pastilla tengo que acompañarla con una sesión de terapia, había mucho tabú antes respecto a la medicación, ahora no sé.</p><p><b>“TENÉS QUE APROVECHAR TODO EL TIEMPO PARA SER PRODUCTIVO Y AHORA ENCIMA VES LO BIEN QUE LE VA A LA GENTE PORQUE LO PUBLICAN” </b></p><p><b>- Ahora parece estar más aceptada y generalizada.</b></p><p>– Es rara la época que estamos viviendo. Es una época donde podés ser todo, tenés que hacer todo, tenés que aprovechar todo el tiempo del mundo para ser productivo. Y encima ahora ves lo bien que le va a la gente, porque la gente publica cuando le va bien. Por eso yo no juzgo a un pibe que creció en este mundo, porque yo quizás sería igual, por eso agradezco haber tenido un grupo de teatro cuando estábamos sin teléfonos. No es que digo “ay, qué embole los teléfonos”, no me hago la cool.</p><p><b>– ¿Los que nacimos antes tenemos otras herramientas, decís?</b></p><p>– Claro, pero no juzgo a esta generación, al contrario, digo: uy, qué difícil la tenés hermano.</p><p><b>– Sos de las que habla todo lo que le pasa o sos de las que aguanta, aguanta, aguanta y un día, ¡pum!</b></p><p>– Al principio era de esas, ahora cuando me pasa algo lo hablo, te juro. Espero a la semana, no soy una loca que le está escribiendo al psicólogo siempre. Antes aguantaba. Hablo mucho con amigas, somos muy de la de las conversaciones profundas, de analizarse. Somos re intensas en ese sentido, me encanta.</p><p><b>– Son amigas de Neuquén, ¿son amigas de acá, de la profesión?</b></p><p>– Mi grupo más unido, más cercano, íntimo, son todos de Neuquén, mis amigas de teatro y mis amigas de la escuela, las universitarias.</p><p><b>“TUVE QUE BAJARME DE UN AVIÓN, ME FALTABA EL AIRE”.</b></p><p><b>– Hace unos meses contaste en redes que tuviste que bajarte de un avión.</b></p><p>– Ay, sí, Fue horrible. Me dan claustrofobia los aviones y tuve que bajarme de un avión. Fue medio traumático, porque nunca me había pasado. Porque no fue un ataque de pánico, fue como de claustrofobia. Me faltaba el aire, el avión ya estaba acercándose a la pista y en un momento yo dije “no puedo”. Intenté respirar, meditar, pedí ayuda a las azafatas. Encima un azafato me dice “qué anda pasando? ¿Te está pasando algo en tu vida personal?” Y yo, “pero cierra el orto, no ves que no estoy pudiendo respirar? Claramente algo debe estar pasando, pero ahora necesito solucionar el problema”. Fue horrible todo. El avión ya se estaba moviendo, acercándose a la pista, la azafata me dijo que me sacara las medias para ayudar a la circulación. Me abanicaban con un cartelito. Me dieron agua y se me cayó el vaso de agua. Y dije: no, no puedo, no puedo viajar. Me explicaron que el clima estaba re bien para viajar, que era solamente una hora y media… Y yo, “sí, pero falta el aire acá adentro”. Yo estaba re acelerada.</p><p><b>– ¿Lograste que frenara?</b></p><p>– Sí, avisaron, pero es toda una burocracia que vuelva el avión. Yo miraba la ventana y decía, “por favor, que se abra ya esta puerta porque necesito bajarme”. No llegaba más la escalerita para que yo bajara, habrán sido diez minutos, pero para mí fue una hora.</p><p><b>– ¿Te tomaron en serio cuando dijiste me quiero bajar?</b></p><p>– Sí, las azafatas me re ayudaron. Después me pasó otra vez, yo ya estaba medicada. Era un viaje cerca, un viaje que venía organizando hacía dos meses, y ahí recurrí a un psiquiatra porque dije, ¡yo no me puedo subir al avión! Fuimos analizando el tema de la claustrofobia, de dónde viene, por qué, fue un trabajo. Y el viaje lo pude disfrutar.</p><p><b>‘YA NO TE PODÉS BAJAR DEL AVIÓN’, Y LE DIJE ‘YO ME BAJO DE ACÁ O ME MUERO’ </b></p><p><b>– ¿En cuánto tiempo lo resolviste?</b></p><p>– Fueron meses de estar atenta porque también me pasaba cuando tomaba un Buquebús. Era en lugares cerrados, en una combi en la ruta o en un colectivo. Horrible, horrible, claustrofobia, nunca me había pasado. Cuando bajé de otro avión yo estaba sentada al fondo, tuve que pasar por el pasillo de la vergüenza. También esa vez un chico que trabajaba me dijo “ya no te podés bajar” y le dije “yo me bajo de acá o me muero”. Como diciendo “abrime la puerta”. ¡Ay, no! ¡Horrible! Si hay gente que vive eso todos los días, mis respetos, porque es una sensación horrible. No me quería volver a sentir así de mal jamás y empecé mi trabajo con el psicólogo y con el psiquiatra. Después dejé la medicación y ahora estoy atenta.</p><p><b>– ¿Volviste a viajar?</b></p><p>– Sí, volví a viajar, le tengo respeto a la situación. Cada vez que tengo un vuelo me acuesto temprano, no tomo alcohol el día anterior, respiro, medito, tengo mis cositas en el avión que me ayudan. Le tengo respeto, pero puede viajar.</p><p><b>– ¿Cómo la pasás ahora? </b></p><p>– Una vez que ya despega mi cabeza dice: “listo, si se cae me muero pero yo estoy acá adentro y no me puedo bajar porque ya estoy en el aire”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K7ARIIFV4ZHBVMHJNG7APOFDV4.jpg?auth=a1c2b3d1b0a0f563309a2dcca0134e525108efe7caad061d3332fa7185a9ee82&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cada vez que tengo un vuelo me acuesto temprano, no tomo alcohol el día anterior, respiro, medito", detalló Sofi Morandi" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Es la partida el problema?</b></p><p>– Claro, es la partida, no poder salir porque tenés que volar.</p><p><b>– A veces es bueno que haya alguien para apretarle la mano.</b></p><p>– Ni hablar. Con Santi Talledo viajamos juntos y le digo: ‘la manita’. Cuando se lo digo sabe qué. </p><p><b>– A veces a uno le da vergüenza pedir esa ayuda.</b> </p><p>– Un día un chico me vio re nerviosa, temblaba, y me dijo “soy ex piloto de avión”. Tengo un ángel que me está cuidando que me puso un piloto de avión al lado pensé y empecé a preguntarle todo, qué pasa si la turbina, si esto… Me dijo: no pasa nada, relajá. La vida me puso un ex piloto al lado, así que dije no va a pasar nada.</p><p><b> – ¿Estás sola o estás con alguien?</b></p><p>– Estoy sola, muy bien.</p><p><b>– ¿No extrañás nada de una pareja?</b></p><p>– No sé si es que no extraño. Uno siempre tiene ganas de algo, pero estoy re bien sola y siento que si tiene que llegar, llega.</p><p><b>– ¿Te sentís bien viviendo sola? </b></p><p>– Sí, me llevo muy bien sola. Recontra, por suerte.</p><p><b>“SI TENGO QUE SACARME UNAS HORITAS DE SUEÑO PORQUE ESTOY ENAMORADA, LO HAGO. DUERMO MENOS, NO ME IMPORTA”</b></p><p><b>– Empiezan los ensayos de la comedia musical “Hairspray” en poco. No habrá tiempo para andar buscando pareja. </b></p><p>– Pero viste que cuando alguien te gusta el tiempo te lo hacés. Yo soy de las que si tengo que sacarme unas horitas de sueño porque estoy enamorada, lo hago, duermo menos, jajaja. Con lo que cuesta que te guste alguien. No duermo, no me importa. Los primeros meses que estás más enamorada está buenísimo vivirlo. Después ya volvés a tu rutina.</p><p><b>– Me gusta que digas que te cuesta que te guste alguien.</b></p><p>– Sí, me cuesta que me guste alguien. Pero cuando me gusta alguien, me encanta.</p><p><b>– ¿Es porque sos exigente?</b></p><p>– Siento que soy exigente, pero vos podés ser re enamoradiza y también ser exigente.<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAEFOBJK6JAI7PGIZEIZSRPWG4.jpg?auth=d8103d5b79f24a2e813456d1d2709c62c79a659a068f48cb61f5aa3c4cff87b5&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Estoy re bien sola y siento que si tiene que llegar, llega", afirmó Sofi Morandi" height="1080" width="1920"/><p><b>– Creo que cuando una se va afirmando es más autónoma y se pone más exigente.</b> <b>Vivís de lo que te gusta desde hace mucho tiempo y podés tomarte tiempo para elegir. Hay gente a la que la inseguridad la lleva a necesitar siempre un otro cerca.</b></p><p>– Cuando es así te banco, gente que no puede estar sola. Pero hay gente que es enamoradiza, que va por la vida y se enamora siempre. No es que lo envidio, pero digo qué bien. No soy así, ni lo seré pero esa gente que vive enamorada también es re feliz.</p><p><b>– Se enamoran de los ojos y no ven el resto.</b></p><p>– Claro. Che, todavía no lo conocés, ¿como que ya estás enamorada?</p><p><b>- Tenés una relación muy cercana con tu familia.</b></p><p>– Recontra sí, somos medio secta. Somos muy clan, todo el tiempo juntos, pero todo el tiempo. Encima somos muchos, muchos primos, muchas tías, mis abuelos. Es mucho, mucho apoyo. ¿Alguien tiene una muestra de algo? Vamos todos. ¿Alguien está en el hospital? Vamos todos.</p><p><b>– ¿Es tu lugar en el mundo Neuquén?</b></p><p>– Neuquén es mi hogar. Es la mejor provincia del mundo, me atrevo a decir, del país.</p><p><b>– Después de haber vivido en Nueva York y de haberlo pasado mal esto es divino.</b> </p><p>– Sí, ni hablar. Respeto a la gente que se va a probar suerte a otros lados. A mí me pasó que prioricé un montón lo espontáneo, yo siento que soy muy argentina. La juntada, el “che amiga, estás?” Y en 15 minutos cae alguien a tu casa. Mi perro, el mate, la medialuna, necesitaba eso. Allá es muy solitario todo desde mi experiencia, muy solitario. Importa mucho la plata, el trabajo, es una ciudad con muchas oportunidades, donde te perdiste una hay 800.000 personas detrás y esa presión se siente en la calle. Yo la sentí y dije: no sé si estoy para esto.</p><p><b>– ¿Más competitivo?</b></p><p>– Puede ser. Yo vine de Neuquén a Buenos Aires y Buenos Aires es competitivo también, pero está el encuentro, lo casual, lo social. Allá si nos juntábamos a tomar algo tenía que organizarlo en tres días. No, pero yo necesitaba hablar ahora, hermana. Es difícil, pero es una ciudad con oportunidades, me re gustó la experiencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZILJ4WG7C5DN5FMYAMJ6WN6FZA.jpg?auth=fb501966e51ce52a1cc24c960712f10ecb9746fabe72d57c2823326237744331&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo siento que soy muy argentina. La juntada, el “che amiga, estás?” Y en 15 minutos cae alguien a tu casa. Mi perro, el mate, la medialuna, necesitaba eso", contó Sofi Morandi (Fotos de Gustavo Gavotti) " height="1080" width="1920"/><p><b>– Le está pasando también a gente que ha emigrado, incluso cuando pasan los años sienten una cosita acá como un agujero, la falta del cariño argentino.</b></p><p>– Para mí es muy solitario. Afuera la gente está tan triste sin saberlo. Yo veía a la gente y estaba triste, pero no puede frenar a fijarse en eso, ¿entendés? Y eso yo que soy medio sensible lo notaba. En la escuela en la que estudiaba había veces que faltaban. Si, tuvo un brote. Sí, la medicaron porque no sé qué. Yo decía, ¿alguien le preguntó si está bien esta chica?</p><p><b>– Es muy difícil ser inmigrante y no tener tu comunidad.</b></p><p>– Mucha gente de todos lados, gente que tiene que pegarla porque le envía plata a su familia que está mal y gente que acepta convivir con ocho personas en una habitación en un cuarto de dos por dos. Por eso digo, mis respetos a los que van y prueban suerte afuera, porque es duro.</p><p><b>- Vos tenías ese sueño.</b></p><p>– Yo quería hacer el checklist. El sueño del teatro de Broadway, musicales. Quería vivir la experiencia. Me podría haber encantado y quizás hoy en día seguía ahí.</p><p><b>– ¿Era solo la experiencia, no era hacer carrera?</b></p><p>– Sí, era hacer carrera. Yo fui con esa idea, pero me pasaba todo eso interno. Ahora yo soy una Sofi que está priorizando otras cosas. Fue un duelo de este sueño, no fue de un día para el otro. </p><p><b>– Encontrarte con la frustración de lo que soñaste tanto tiempo.</b></p><p>– Totalmente. Los sueños también cambian y está perfecto. Pero entender eso es: soy una fracasada porque me estoy volviendo, no pude hacerlo, no me la banqué, no fui lo suficientemente… Es toda la cabeza que te juega y después entendés que no, que querés otras cosas.</p><p><b>– ¿No te hizo dudar de la vocación?</b></p><p>– No, de eso no, pero sí de decir “che, si yo pongo lo mejor de mí puedo, pero si priorizo otras cosas, ¿para qué voy a desgarrarme haciendo esto?” Pero eso me costó un tiempito entenderlo después de volver.</p><p><b>- Ahora que vayan todos a ver “Las cosas maravillosas”.</b></p><p>– Que vengan todos a ver “Las cosas maravillosas”. Es una obra hermosa, en el Multiteatro los viernes y sábados de febrero, los lunes y viernes a partir de marzo y se van a sorprender. Sale muy conmovida la gente y van a ser parte también. Así que los invito.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZZHUCQGPERDPZGHVDPU5D6YRW4.jpg?auth=312177ec7e4d68110f976a3ebcc393b9c342110d217ea0a1a286d2dac23c4a65&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fotografía: Gustavo Gavotti]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“No iba a negociar más mis valores para encajar”: el renacer de la CEO que transformó una traición en un nuevo modelo de negocio]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/21/no-iba-a-negociar-mas-mis-valores-para-encajar-el-renacer-de-la-ceo-que-transformo-una-traicion-en-un-nuevo-modelo-de-negocio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/21/no-iba-a-negociar-mas-mis-valores-para-encajar-el-renacer-de-la-ceo-que-transformo-una-traicion-en-un-nuevo-modelo-de-negocio/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Alexia Keglevich recuerda ese día en el que -dice- perdió su identidad, su dignidad y su integridad. Había sido despedida de la empresa que dirigía y había sido fundada por su padre. La historia de una mujer que quiso ser tenista, empezó a trabajar a los 16 años como cadete, llegó a tener quince ataques de pánico por día y creó Pax Assistance: “Se pueden hacer las cosas bien, con empatía, y ganar dinero”]]></description><pubDate>Sat, 21 Feb 2026 05:28:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Durante 34 años, <b>Alexia Keglevich</b> construyó su identidad dentro de la empresa que había fundado su padre: <i>Assist Card</i>. Empezó como cadete, llevaba avisos a los diarios en la época de los fotolitos, creció hasta convertirse en CEO y atravesó crisis que pusieron a prueba no solo el negocio, sino su propia vida. Hasta que en noviembre de 2020, en plena pandemia, una llamada telefónica la dejó afuera de todo lo construido. <b>“Me dijeron que se terminaba, que no podía entrar a mi oficina”</b>, recuerda. No fue solo un despido: “En ese momento perdí mi identidad, mi integridad, mi dignidad. No sabía dónde estaba”.</p><p>No era la primera vez que el suelo se movía bajo sus pies. Su historia personal está atravesada por rupturas, violencia y desarraigo. “Mi infancia fue muy dura, con una familia disfuncional”, cuenta. Padres separados en los años 70, nuevas parejas con graves problemas de salud mental, una vida partida entre dos casas que “no eran un refugio seguro”. Creció —dice— “encajando, sobreviviendo, estando alerta”, aprendiendo a autocuidarse como regla de vida. Más tarde llegarían los ataques de pánico: “Llegué a tener diez, quince por día. Uno siente que se vuelve loco. Y te dicen: ‘Pero si te veo perfecta’”.</p><p>Sin embargo, su recorrido también estuvo marcado por la ambición y el trabajo incansable. Quiso ser tenista, pero una lesión frustró el sueño. A los 16 años ya trabajaba; a los 22 fue madre; en 2001, en medio del derrumbe económico argentino y tras el impacto global del 11-S, tomó la conducción ejecutiva de la compañía familiar. <b>Fue ella quien habló cara a cara con cada empleado para pedirles que aceptaran una reducción salarial del 35% para evitar el cierre</b>. “Todos aceptaron. Y ahí sentí el peso enorme de tener que sacar adelante la compañía por toda esa gente que me acompañó”, asegura. Esa mezcla de autoexigencia, búsqueda de reconocimiento y necesidad de demostrar que no era “la nena de papá” la acompañó durante décadas.</p><p>La venta de la empresa en 2011 —una decisión que intentó frenar hasta último momento— marcó otro quiebre. “Cuando estábamos por subir al ascensor para firmar, miré a los ojos a mi papá y le dije: ‘Por favor, no lo hagas’. Y él me dijo: ‘La decisión está tomada’”. Siguió diez años más al frente, ya bajo una corporación internacional, hasta que llegó el despido con causa que hoy continúa judicializado. “¿Si siento que me hicieron una cama? Sí. No lo siento, lo sé”. Pero el golpe no la endureció: “Mi última elección fue justamente ablandarme. Humanizarme más”. </p><p>De esa decisión nació <i><b>Pax Assistance</b></i>, su nueva empresa de asistencia al viajero, la primera en la Argentina en incorporar salud mental como cobertura estructural. “Pax quiere decir paz. Y la paz vino cuando comprendí que no iba a negociar más mis valores para encajar”, explica. El proyecto empezó literalmente por WhatsApp, con tres personas y una convicción: “Presentarnos al mundo como <b>una empresa de corazón grande, sin letra chica</b>”. En cinco meses alcanzó el punto de equilibrio y hoy suma más de 250.000 viajeros. <b>“Se pueden hacer las cosas bien, con empatía, siendo coherente con los valores, y se puede ganar dinero”</b>,<b> </b>afirma en una extensa charla con <b>Infobae</b>. Su historia revela cómo una caída puede convertirse en propósito.</p><p><b>—Te echaron de tu propia empresa.</b></p><p>—Sí, fue un momento doloroso. Muy triste, de quiebre en mi vida. No discuto la decisión, porque viniendo del mundo empresarial uno entiende que pueden pasar estas cosas; sí discuto las formas, las maneras, el irme por la puerta de atrás sin justificación alguna, sin indemnización. Pero bueno, lo lindo es que la historia trasciende.</p><p><b>—Te reinventaste, mirá dónde estás hoy.</b></p><p>—Sí, estoy muy feliz. No quiere decir que no haya sido muy doloroso todo. Porque eso fue un momento de quiebre y a lo largo de mi vida tuve bastantes. Creo que lo más importante es no hacer que esto te endurezca. Está la típica frase lo que no te mata, te endurece. Creo que mi última elección ahora fue justamente ablandarme. <b>Humanizarme</b>. </p><p><b>—¿Cómo fue tu infancia? </b></p><p>—Muy dura. Vengo de <b>una familia disfuncional: mis padres se separaron en los años 70</b>. Mi madre se volvió a casar inmediatamente con una persona con graves problemas de salud mental, y mi padre también se volvió a casar, en su caso con una mujer alcohólica. De mi infancia tengo recuerdos de haber tenido que encajar, sobrevivir y estar siempre alerta. Pero, al mismo tiempo, también recuerdo momentos de creatividad y una libertad que se disfrutaba muchísimo. Era una época en la que crecíamos en la calle.</p><p><b>—Ninguna de esas dos casas era un refugio seguro.</b></p><p>—Ninguna. De hecho de lunes a viernes vivía en lo de mamá, los fines de semana en lo de papá y esto me costó entenderlo, mucha terapia de por medio. Hoy veo la situación con mucha más empatía. </p><p><b>—Pax es la única asistencia al viajero que contempla la salud mental. ¿Crees que tiene algo que ver con esa nena? </b></p><p>—Creo que <i>Pax </i>es el reflejo de todas mis vivencias, entre ellas esa. Yo también tuve muchos problemas de ataques de pánico. Y creo que <b>hoy no darle visibilidad a la salud mental es no estar a la altura de las circunstancias</b> del mundo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T525IBLDM5GILJB35CUDYHWBME.jpg?auth=5f92a0701d31866e308f11033cfe6c920f5924908def0e80832a408850736fd1&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Alexia Keglevich junto a su papá." height="1920" width="1440"/><p><b>—Vuelvo a Alexia chiquita. ¿Tenés hermanos?</b></p><p>—Tengo una hermana mayor del mismo padre y de la misma madre. Tengo una hermana menor de la misma mamá y no del mismo papá. Tuve un hermano del mismo papá y no de la misma mamá. </p><p><b>—Eran un montón. ¿Los episodios de salud mental que se vivían en la casa de tu mamá con su pareja te afectaban a vos directamente?</b></p><p>—Sí, me afectaban directamente.</p><p><b>—¿Vivías algún tipo de violencia?</b></p><p>—Sí, conmigo, con mi madre. </p><p><b>—¿Alguien te pudo cuidar de eso?</b></p><p>—Creo que mi hermana mayor fue muy cuidadora conmigo. Aún lo es. Y creo que también eso hizo que yo creciera en este ambiente donde tenía que autocuidarme y ser autosuficiente, casi como una regla de vida. Hoy mirando para atrás, creo que soy totalmente otra persona. </p><p><b>—Te fuiste armando.</b></p><p>—Me fui formando a los golpes. Las historias no son las que se cuentan desde los éxitos que uno puede llegar a ver, porque mucha gente te dice: “Ah, bueno, pero esta mujer es imparable”. No, en realidad <b>esta mujer convive con muchas facetas, con muchas vivencias, con mucho dolor </b>que muchas veces no se cuentan.</p><p><b>—¿El sueño por dónde pasaba en la adolescencia? </b></p><p>—<b>Quería ser</b> <b>tenista</b>. De hecho estaba dedicada a full. Era una manera también de escaparme. Gaby Sabatini era mi ídola total.<b> </b>Y después,<b> por una lesión, tuve que dejar el deporte </b>y ahí fue cuando, en esta desesperación de tal vez huida y tal vez de ser económicamente independiente por cosas que había vivido mi madre y demás…</p><p><b>—¿Vivió violencia económica tu mamá?</b></p><p>—Exacto. Yo dije: “Bueno, yo quiero trabajar y ser económicamente independiente”, y fui como una taurina que tenía su objetivo clarísimo. <b>Empecé a trabajar a los 16 años</b> y nunca paré hasta que me despidieron en 2020.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3P6FFTJDNB37FNSDUSWVY7O7E.jpg?auth=8af5f6d760f3b6842c683b5e6be907656425e6b66c03d82d2ce458ce0fc338d5&smart=true&width=1440&height=1920" alt="Alexia Keglevich: "Empecé a trabajar a los 16 años y nunca paré hasta que me despidieron en 2020"" height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Empezás a trabajar en la que era la empresa familiar?</b></p><p>—No, yo vivía en Martínez y la única parte que conocía del centro era donde en su momento tenía la oficina mi padre, que era Viamonte y Florida. Ya había fundado Assist Card, pero estaba empezando. Los tiempos eran más lentos que ahora. </p><p><b>—Y entender todos los que viajábamos que necesitábamos una asistencia en el exterior por si nos pasaba cualquier cosa. </b></p><p>—Exactamente. El cuento es que me subí al tren, me bajé en Retiro, caminé hasta Florida y Viamonte y entré en una agencia de viajes porque era lo que yo sabía hacer: viajar, porque siempre viajé. De chiquita, de hecho, jugábamos a ser agentes de viaje con los tickets en papel carbónico. Entré, tenía actitud, hablaba idiomas. <b>Y me dieron un trabajo, obviamente, de cadete</b>. </p><p><b>—Venías de una familia en donde había problemas, pero lo económico no era un problema. </b></p><p>—Del lado de mi madre sí; del lado de mi padre al principio también. Cuando se separaron mi padre era una persona común y corriente, no había fundado todavía Assist Card. </p><p><b>—¿Vos ya te veías empresaria en ese momento?</b></p><p>—A los 18, 19 años creo que vi <i>Secretaria ejecutiva</i> con Melanie Griffith. </p><p><b>—Hermosa. Que iba con las zapatillas y se cambiaba cuando llegaba.</b></p><p>—Exactamente. Y cuando vi esa película dije: “Yo quiero esto, quiero ser como ella”, que aparte justamente venía de rebelarse. Y me gustó mucho esa película. Igual, siempre me gustó también cuando mi padre –de chicas– nos contaba sobre la empresa. Y en algún momento me pidió que fuera a trabajar con él.</p><p><b>—Te iba a preguntar esto, por qué teniendo una empresa familiar decidís empezar en otro camino. </b></p><p>—Por no querer depender de nadie, ni siquiera de mis padres. Y para mí, ir a trabajar para mi padre —además de que no me lo había ofrecido— era depender. Un día lo llamé y le dije: “Te quiero decir que estoy trabajando”, y casi se infarta. Me dijo: <b>“¿Pero cómo una hija mía está trabajando? Me vas a hacer quedar muy mal”</b>. Porque yo en ese momento tenía 16 años. Y unos meses más tarde me dijo que fuera a su compañía.</p><p><b>—¿Mientras trabajabas seguiste estudiando?</b></p><p>—Sí. De hecho, <b>empecé a trabajar</b> <b>mientras todavía iba al colegio</b>. Y después enseguida empecé la Facultad: iba a la noche y durante el día trabajaba. Llegaba a las once y media de la noche a casa, en tren.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAZG64KMMBGSNHPTTTXT2F5SJA.jpg?auth=6d44ed11fae1393ccc1af859eb568bc96b13c9a4cb7adb9c1787fb08a27a5fc8&smart=true&width=960&height=1280" alt="Alexia Keglevich, trabajó en la empresa familiar y la ayudó a crecer durante 34 años." height="1280" width="960"/><p><b>—Contame cómo es hacer crecer una empresa familiar.</b></p><p>—Te puedo decir cómo es trabajar con mi padre. Una empresa familiar tiene muchas cosas lindas: justamente, al ser familiar, es mucho más cercana y se trata todo en familia. Con todo lo bueno y todo lo malo de eso. Con mi padre aprendí mucho la perseverancia, mucho la autoexigencia. <b>Aprendí muchísimo de él. Aprendí a soñar en grande</b>. Y también aprendí —mal aprendido— esto de ganarse el amor a través de la exigencia. Entonces yo buscaba, tal vez —hoy lo digo con mucha terapia encima—, el amor de mi padre dando todo de mí.</p><p><b>—¿Se lo pudiste decir a él?</b></p><p>—Sí, hace muy poco se lo escribí, no se lo pude decir en persona.</p><p><b>—Había algo del trabajar con él, entonces, que era una búsqueda de ese amor, de esa nena que quería ser cuidada también.</b></p><p>—Ciento por ciento. Aparte yo nunca había vivido con mi padre y esta era una manera de estar cerca de él, claramente. Y era una persona —aún hoy lo es— que deslumbra. Entonces para mí era “guau”. Lo miré siempre con mucha admiración hasta que empecé a tomar mi propio vuelo y ahí la parte familiar empezó a tocarse. </p><p><b>—¿Vos qué hacías en la empresa? </b></p><p>—Empecé como cadete, obvio. Después trabajé en el departamento de publicidad, en la época de los fotolitos, y llevaba los avisos al diario<i> </i>los viernes a la noche. Mi pasión siempre fue el marketing. En esa época no existía como tal, entonces empecé a desarrollar el área en la compañía y ya se veía algo diferente. Me hice cargo de la gerencia de marketing. Al principio trabajaba solo en la Argentina y después el resto de países también quedaron bajo mi responsabilidad.</p><p><b>—¿Tu hermana también trabajaba en la empresa?</b></p><p>—No, mi hermana nunca trabajó. Mi hermano entraba y salía de vez en cuando.</p><p><b>—¿Y la mujer de tu papá? </b></p><p>—Se volvió a separar cuando mi hermano tenía 18 años y, unos años más tarde, falleció. Así que mi hermano quedó sin su mamá. Y mi papá se volvió a casar con alguien que está hoy todavía con él, ya desde hace 35 años, y hacen una pareja maravillosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUPLD7BYLNER5NPKUGQZIB4FVQ.jpg?auth=79cb37eb4763473ed0d9c13102ebd86dcf3ac71bcd9abf55b90d18235401e2f7&smart=true&width=1920&height=1440" alt="A los 22 años fue mamá de Macarena." height="1440" width="1920"/><p><b>—¿En qué momento de ese recorrido empezás con los ataques de pánico?</b></p><p>—Tuve a mi hija Macarena muy joven, a mis 22 años. Me había casado a los 21 con una persona 13 años mayor. Creo que también fue una escapada.</p><p><b>—¿Creés que buscabas un papá ahí también?</b></p><p>—Puede que buscara un papá. Buscaba salir de mi casa también. En esa época nadie dormía afuera de su casa, por más que tuviera 20 años. Me casé, me quedé embarazada y me separé cuando Macu tenía cuatro meses, así que crecimos juntas.<b> </b></p><p><b>—Trabajabas y tenías una beba de cuatro meses. </b></p><p>—Y me hacía cargo de ella porque el papá —un amor, hoy fallecido—no podía mantenerla. Así que me hacía cargo también de eso. </p><p><b>—¿En esa situación de tanta vulnerabilidad a vos tus papás te pudieron ayudar? </b></p><p>—Yo creo que, a su manera, cada uno trataba de acompañar. Tal vez con mamá había más conversaciones. Probablemente me quisieron acompañar o me quisieron cuidar, pero <b>yo no me sentí cuidada</b>. Y, aparte, cuando nació Macarena automáticamente el foco pasó a ser que había que cuidar a otra persona.</p><p><b>—Pero vos en ese momento trabajabas en la empresa familiar. ¿Pudo tu papá decirte “tomate dos años tranquila”? </b></p><p>—No, de hecho empecé a trabajar cuando Macarena tenía dos meses y la llevaba en el moisés. Pero también eso fue parte de que yo permitía la exigencia y redoblaba la apuesta.</p><p><b>—La taurina que no puede con el no.</b></p><p>—Claro. Yo lo reconozco: “decime que no y te diré cómo lo hago”. Después eso tiene un costo enorme. Al tiempo me volví a enamorar de una persona que trabajaba en la empresa familiar. O sea, pasó a ser el yerno de mi padre. Se pelearon y, obviamente, ahí fue un caos. Nos fuimos los dos de la compañía y durante cuatro años estuve afuera, convencida de que me iban a dar trabajo rápidamente: ya tenía 10 años de experiencia, hablaba idiomas, había viajado al Sudeste Asiático sola para abrir la compañía y franquicias. Y la verdad es que <b>nadie me daba trabajo porque, cuando decía que venía de una empresa familiar, automáticamente me desestimaban</b>.</p><p><b>—O sea, al prejuicio que hay con las mujeres se sumaba el prejuicio de, bueno, ella trabajó…</b></p><p>—Claro, la nena de papá. Luché muchísimo con eso. Me costó mucho sacarme el título.</p><p><b>—¿Él lo tenía también ese prejuicio? </b></p><p>—Te diría que no, al contrario. Él desde el principio me dijo: “Vos vas a ser la que más va a trabajar en esta compañía porque vas a dar el ejemplo”. En ese sentido, él fue siempre muy directo conmigo: <b>“No te voy a proteger y te la voy a hacer difícil”</b>.<b> </b>Porque también hay que entender su historia: vino de una infancia muy difícil, donde perdió su vida completa durante la Segunda Guerra Mundial. Fue un refugiado, perdió a sus amigos, a su familia, entonces uno comprende que también tenía muchas limitaciones emocionales.</p><p><b>—Hizo lo que pudo. </b></p><p>—Claro. “Yo no sé abrazar porque a mí nunca me abrazaron”, eso me decía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOSWRFH2A5GLFIQGLQHPJKC45M.jpg?auth=857766806d3958b62a039f2911e89a8457bb1f29dccd0040c4713c25a7a46665&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Alexia Keglevich: "Me pude sacar de encima el prejuicio y también el síndrome del impostor"" height="1440" width="1920"/><p><b>—Te vas esos cuatro años con tu pareja. ¿Se van los dos?</b></p><p>—Me voy esos cuatro años. Era plena época de Carlos Menem, todavía con una hija chica, y la casa hipotecada a punto de perderse porque, obviamente, no tenía ingresos. </p><p><b>—¿Él también sin trabajo? </b></p><p>—Los dos nos quedamos sin trabajo. De hecho, emprendí con una agencia de viajes que me duró ocho meses. Dije: “Esto no es lo mío”. Y cuando me faltaban 100 dólares para que todo se derrumbara, me llamaron del Banco Río —hoy Banco Santander— y entré en el área de tarjetas de crédito. Inicié una etapa totalmente nueva, con una Alexia diferente: mucho más segura. <b>Ya no era “la hija de”. Ahí me saqué ese título</b>. Ahí Alexia fue Alexia. Me encantó. Y en el año 2000 mi padre me pidió que volviera y volví.</p><p><b>—Ese paso por el banco te dio una seguridad distinta a vos también, ¿no? </b></p><p>—Muchísima. <b>Me pude sacar de encima el prejuicio y también el síndrome del impostor</b>. Ese pensamiento de: “¿Habré sido tan buena porque era la hija de, o porque soy yo?”. Fue espectacular en mi vida profesional.</p><p><b>—¿En qué momento aparecen los ataques de pánico?</b></p><p>—Tuve a mi segunda hija en el Banco Río, <b>Federica</b>, y volví a la compañía familiar en pleno 2001. Tuve que recomponer: realmente la compañía se fue a pique porque en 2001 pasó el atentado a las Torres Gemelas y después pasó lo de la Argentina, así que fue muy duro. Teníamos que bajar los sueldos y les hablé a cada uno de los empleados: tenían la opción de irse o quedarse, bajarse el sueldo y después, cuando pudiéramos, recuperarlo. Esa ida uno a uno, cara a cara, y sentir la responsabilidad de cada una de las vidas que tenía enfrente —familias, mujeres solas, padres de familia—. Todos, absolutamente todos —se me pone la piel de gallina— <b>aceptaron bajarse el sueldo un 35%</b>. Eso fue un peso enorme para mí porque dije: “Tengo que sacar adelante esta compañía por toda esta gente que me acompañó”. Y eso, sumado a que se empezaba a desmoronar mi segundo matrimonio, hizo eclosión. Así que <b>ahí tenía a las dos nenas chicas; un matrimonio que se estaba desmoronando y una compañía que había que sostener</b>.</p><p><b>—Qué rol tenías vos en la compañía en ese momento. </b></p><p>—Ahí ya era CEO, directora ejecutiva.</p><p><b>—¿Tu papá se había corrido?</b></p><p>—Era presidente. No estaba en la ejecución, estaba sí en lo estratégico.</p><p><b>—Pero cuando te llamó para que vuelvas vos dijiste: “vamos a negociar”.</b></p><p>—Yo le di esa condición, correcto. Le dije: “No voy a volver como una más, quiero ser tu mano derecha”. Y él aceptó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z27SKJVW2JBWHE2L3QVWX2O6NA.jpg?auth=a6717323ffcf659600d165725a2d17c31e5f180d615ec9b9e4e006d0c8ea4e5e&smart=true&width=887&height=1920" alt="Tras su salida de la empresa familiar Alexia Keglevich fundó Pax Assistance: "No iba a negociar más mis valores para encajar"" height="1920" width="887"/><p><b>—Año 2001, cuando todavía era tabú hablar de ataques de pánico y salud mental. ¿Encontraste ayuda? </b></p><p>—Caí en un psiquiatra tremendo que nunca me explicó qué era lo que estaba teniendo. No sentía estar por morir, sino que se me volvía loca. Es terrible. <b>Llegué a tener diez, quince ataques de pánico por día</b>. La verdad es que la pasé muy mal. Me medicaron, obviamente, pero no me servía para nada. Hasta que, de autodidacta, empecé a buscar. Fui a una médica y me dio un manual, como un <i>workbook</i>, que empecé a completar y me hizo comprender el origen de los ataques y cómo dejar de pelearme con ellos. Para mí eso fue clave: <b>saber, aceptarlo y decir “en algún momento va a pasar”</b>. Porque mi desesperación era “no pasa”, y cada vez era peor. Nunca dejé de trabajar. Eso también tuvo mucho costo. Era un momento para cuidarme.</p><p><b>—¿En qué momento </b><i><b>Assist Card</b></i><b> se convirtió en una empresa grande?</b></p><p>—Sobrevivimos al 2001 y empezó a ser una empresa mucho más potente. Ahí fue cuando mi padre, en 2011, decidió venderla porque no pudo sostener la empresa y la división entre la familia.</p><p><b>—¿Por qué la división entre la familia?</b></p><p>—Porque en algún momento, el fundador tiene que definir al sucesor y es muy doloroso tener que decidir. Creo que mi padre no pudo y cortó por lo sano: <b>“Voy a vender y que otro tome la decisión”.</b> Y vendió.</p><p><b>—¿No eras vos la sucesora natural, siendo su mano derecha?</b></p><p>—Sí, pero también estaba mi hermano varón. Y lo menciono como varón porque mi padre es de la nobleza húngara, donde todo el linaje pasa a través del hombre y no de la mujer.</p><p><b>—Era la empresa de asistencia al viajero más importante en ese momento en Argentina.</b></p><p>—Sí, fue la primera empresa argentina y de hecho la categoría de asistencia al viajero la inventó mi padre, es suya. La creó desde una historia personal profunda, porque cuando perdió todo y tuvo que salir de Hungría, estuvo durante dos años vagando por Europa solo, sintiendo lo que era estar lejos de casa. </p><p><b>—¿Ya existían empresas en otros lugares del mundo que lo hicieran?</b></p><p>—En Europa existen los seguros de viaje, pero son muy diferentes. Si necesitás un médico buscalo y después te compensan económicamente. No resuelven. Luego, fueron replicando nuestro modelo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SKYGKPXGKVEOTMALWCG4N7PGG4.jpg?auth=4d0b0bd67bd5d69dfafdcea99bb6691286f025d08cccbfc9875957289f75c4f1&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Alexia Keglevich posa sonriente junto a sus hijas." height="1440" width="1920"/><p><b>—Llega el momento de la venta. ¿Estuviste de acuerdo?</b></p><p>—No. De hecho, hay una anécdota: la venta se hizo en Zúrich un 11 de diciembre de 2011. Habíamos viajado los dos para hacer la transacción. Él tenía que firmar todos los papeles y yo lo acompañé con los abogados y todo el equipo. Cuando estábamos por tomar el ascensor para subir al piso donde se firmaba, lo miré a los ojos y le dije: “Por favor, no lo hagas”. Y él me miró a los ojos y me dijo: “Ya me conocés, la decisión está tomada”. Y fue así. <b>El nuevo dueño definió a la sucesora, que fui yo</b>. Y ahí salió toda la familia: mi hermano, mi padre, y quedé yo sola en la compañía, que ya no era una empresa familiar: era una corporación.</p><p><b>—Me imagino que económicamente fue un impacto muy fuerte también para la familia que compre una corporación…</b></p><p>—Para mi padre. Para el resto no (risas). Vale la aclaración. </p><p><b>—¿Y cuántos años seguiste trabajando ahí?</b></p><p>—Diez años. Hasta el 20 de noviembre de 2020 que me despidieron. Me llamaron por teléfono en plena pandemia y me dijeron que no podía entrar a mi oficina. Que iban a hacer una investigación en mi contra y que no podía comunicarme con nadie. No entendía nada, sinceramente. Había entregado la empresa en punto de equilibrio, en una industria que otra vez se había ido a cero. En ese momento perdí mi identidad, mi integridad, mi dignidad. No sabía dónde estaba. Fue súper doloroso. Después vinieron las causas.</p><p><b>—¿Vos sentís que te hicieron una cama? </b></p><p>—No lo siento, lo sé. </p><p><b>—¿Qué duele más, que te echen en plena pandemia, que sea la empresa que creó tu papá y a la que vos te sumaste, hiciste crecer de esa forma, la traición?</b></p><p>—Creo que lo que más duele es haber perdido la identidad y haberme perdido. Me llené de miedos, de impotencia, de inseguridades. Fue un momento muy doloroso que, lejos de endurecerme, me ablandó muchísimo más. </p><p><b>—En un momento del mundo muy particular también. ¿Cómo era tu familia en ese momento? </b></p><p>—Mis dos hijas casualmente vivían afuera. La más grande vivía en Londres y la otra se fue a vivir a Estados Unidos en pandemia. Con lo cual <b>era la primera vez que me encontraba sola</b>, sin hijas, sin trabajo, sin perro —que lo tuve que sacrificar en su momento—, sin pareja. </p><p><b>—Y, sin embargo, apareció una fuerza que no imaginaste que podía surgir, ¿no?</b></p><p>—Yo creo que uno siempre tiene esa fuerza. Esa pulsión. Pero no es el “todo va a estar bien” o el “vos podés”. Es mirarse de frente con la verdad y ser coherente con lo que uno ve. Y, a partir de ese dolor, transformarlo. La voluntad de salir adelante y no darme por vencida fue clave. Y también entender algo muy fuerte: <b>uno puede ser un número. Yo pensaba que esa compañía era mía, la sentía propia. Y no era así</b>. Me demostraron que eso no valía nada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FJS36OC5Z5A23FCWIWT44UBVUQ.jpg?auth=812d057b55b04536dd66d4f0bebdeae8f476ffd22f8faf09fbf493d404d5715c&smart=true&width=1440&height=1920" alt=""Nos presentamos al mundo como una empresa de corazón grande y sin letra chica", explica  Alexia Keglevich, sobre Pax Assistance." height="1920" width="1440"/><p><b>—¿Cómo nace </b><i><b>Pax</b></i><b>? </b></p><p>—Primero <i>Pax </i>quiere decir paz. Y la paz vino cuando yo comprendí <b>que no iba a negociar más mis valores para encajar</b>. Durante toda mi vida tuve que negociar mis propios valores para poder encajar en la vida o que me quieran, o que me acepten. Entonces un día decidí no negociar más mis valores y eso me dio paz. Por eso la compañía se llama <i>Pax</i>. Es un nombre corto que me gusta, se dice en todos los idiomas.</p><p><b>—¿Lo encontraste fácil? </b></p><p>—Lo dibujé mucho tiempo. Cuando atravesé ese dolor, cuando acepté mi pasado, cuando acepté que nada iba a cambiar, que tenía que sacar adelante lo mejor de mí.</p><p><b>—Es re importante esto que decís: puedo estar enojada, me traicionaron, me deben mi indemnización, son 34 años en esta empresa. Puedo quedarme en esa queja o puedo mirar para adelante. Y vos miraste para adelante. </b></p><p>—Así es. Miré para adelante. Es un quiebre. Sé perfectamente el día, la hora, dónde estaba sentada y qué estaba pasando por mi ventana. Lo sé, lo sentí, vino desde las entrañas, dije hasta acá llegamos. <b>Vamos a construir esta nueva vida desde valores que no se negocian</b>. Desde propósitos. </p><p><b>—¿Cómo era tu posición económica en ese momento? ¿Te quedaste sin trabajo y tenías la vida resuelta igual?</b></p><p>—No para toda la vida, pero tenía una posición. Estuve en un cargo global ganando muy bien durante los últimos años de mi vida. El día que me despidieron me vinieron a buscar la computadora, el auto, la obra social, todo. Entonces reconstruir eso también fue duro.</p><p><b>—¿Para cuánto tiempo te daba la cuenta?</b></p><p>—Viviendo bien, tres o cuatro años, sin contar todo lo que yo quería darles a mis hijas, que para mí era muy importante. Nunca fui apegada al dinero. Para mí el dinero fluye y cuando las cosas son coherentes, las puertas se abren.</p><p><b>—¿Te salió fácil el nombre </b><i><b>Pax</b></i><b>? </b></p><p>—Sí, me salió muy fácil. Lo amé, lo dibujé, lo humanicé con la X y la cabecita. Es como una hija más. </p><p><b>—¿Cómo empezaste a darle forma? </b></p><p>—En ese momento en el que sentí paz, también me sentí libre por primera vez en mi vida. <b>Nunca me había sentido libre</b> porque tenía jefes, padres, o porque tenía que rendir cuentas, o porque tenía que pedir permiso, o porque tenía marido. Entonces empecé a crear todo desde cero, llamé a los prestadores, todos me decían que contaba con su apoyo, mucha gente se quiso asociar. Y empecé a dudar de mí misma otra vez, fueron nueve meses hasta que salió. En diciembre del 2021, un año más tarde del despido, <i>Pax </i>vendió su primer Pax.</p><p><b>—¿Cómo se festejó esa primera venta? </b></p><p>—Éramos tres personas y teníamos una red de prestadores, pero el modelo de negocio era muy diferente. Yo tenía algo clarísimo: <b>incorporamos salud emocional, dimos servicio a través de WhatsApp</b>. La empatía estaba por sobre todo. Nos presentamos al mundo como una empresa de corazón grande y sin letra chica. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OXM76ZEO5VDVBJ3QITFGCS6AEA.jpg?auth=032255fc6224749af911c1e39d3c459732eeb6defb73a7e7bb91a0282c7fc965&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alexia Keglevich junto a Tatiana Schapiro en Infobae" height="1080" width="1920"/><p><b>—Conociendo tanto la industria y las falencias de otros prestadores, te ibas a insertar como nuevo jugador marcando la diferencia. Identifiquemos esos puntos a tener en cuenta.</b></p><p>—La falta de empatía al momento de pedir ayuda. Del otro lado todo termina siendo automatizado: “apriete 1, apriete 9…”. No entienden que estás sola, te responde un protocolo. Y eso es lo que falta, no solo en la industria: creo que en el mundo entero falta empatía y humanidad. </p><p><b>—Decir: en esto me diferencio. ¿Qué más? </b></p><p>—Si tenés un problema con tus medicamentos o perdiste tu valija y necesitás comprarte ropa, <i>Pax </i>te envía el dinero a tu billetera virtual, Vos no usás tu propio dinero.</p><p><b>—Esto que decías recién: “corazón grande y sin letra chica”.</b></p><p>—Sí. Y es real. Y el equipo que me acompaña hoy —que somos muchísimos más, porque el crecimiento fue impresionante— lo sostiene todos los días. El mundo necesita empresas humanas. Necesita hablar diferente. En este mundo tan conectado y, al mismo tiempo, tan desconectado, cuando alguien se siente escuchado, ya cambia todo. Así es como <i>Pax </i>empezó a crecer gracias a los buenos reviews de nuestros paxeros.</p><p><b>—¿Cuál es el ranking de los cinco principales problemas que tienen los pasajeros en sus viajes? </b></p><p>—Primero, equipaje. Lejos. Segundo, depende del destino. Por ejemplo, en Brasil la gastroenteritis está <i>top of the line</i>. Después, en Europa, caídas por el hielo, según la temporada. Golpes de calor en Orlando en épocas de mucho turismo. Otitis. Insolaciones en niños. Todo eso representa el 90% de los casos. Después están los problemas graves.</p><p><b>—¿Cuántos son hoy?</b></p><p>—<b>Hoy somos más de 200 personas</b>. Pero la parte más importante —lo que yo llamo el corazón— somos 45. El núcleo más unido, el que sostiene la cultura. No tengo rotación, imaginate. Yo tengo un podcast que se llama PodPax donde cuento historias para un mundo mejor. ¿Vendemos <i>Pax </i>ahí? No. Pero muestra nuestra identidad. Yo soy, quizá, hasta ingenua. Pero estoy convencida de que hay que volver a las bases: a lo humano, a la conexión.</p><p><b>—No deja de ser una empresa. ¿Da ganancias ya o todavía no?</b></p><p>—Te voy a contar: <b>el punto de equilibrio lo alcanzamos en el mes cinco</b>. Para una <i>startup</i> es increíble. Y sí, se puede hacer las cosas bien, con empatía, con coherencia con los valores, y ganar dinero.</p><p><b>—¿Qué te pasa a vos con haber armado una empresa sola, sucesora y competidora de la que fundó tu familia?</b></p><p>—Hoy agradezco la vida que tuve, con fracasos y éxitos. Todo fue aprendizaje y creo que eso hace a <i>Pax </i>diferente. Agradezco todo, incluso lo doloroso. Y tengo algo claro: no voy a negociar nunca más mis valores para encajar.</p><p><b>—¿Cuántos pasajeros tuvieron este año?</b></p><p>—Alrededor de 250.000 viajeros.</p><p><b>—¿Se puso orgulloso tu papá? </b></p><p>—Sí, <b>yo creo que sí</b>. Igual, él es el fundador de <i>Assist Card</i> y yo soy <i>Pax</i>. Cada uno tiene su titulo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CVYRP64XYJHQ5GPN64ISMPPEMU.jpg?auth=d117b683ecb3c403c4fb444b8a82111c047e4897b2fe7ba2036bfbf349eb4e7c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Lady M, conocida por su estilo light-hearted, posa con una expresión alegre y relajada en un evento o entrevista.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Angie Landaburu: del mandato de la autoexigencia y la perfección a aprender a priorizarse gracias a la maternidad]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/20/angie-landaburu-del-mandato-de-la-autoexigencia-y-la-perfeccion-a-aprender-a-priorizarse-gracias-a-la-maternidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/20/angie-landaburu-del-mandato-de-la-autoexigencia-y-la-perfeccion-a-aprender-a-priorizarse-gracias-a-la-maternidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la modelo habló de la presión interna que la acompañó desde chica, de las decisiones que marcaron su vida adulta y del regreso al país tras años en el exterior. Además, reflexionó sobre el valor de los vínculos familiares y cómo el nacimiento de su hijo transformó su manera de vivir y elegir qué lugar ocupa cada cosa en su día a día ]]></description><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 07:03:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Siempre hubo mucha exigencia en mi casa</b>, como de ‘no te saques ocho, sacate diez’. Yo creo que eso estaba mucho en mi inconsciente. Yo era la mejor deportista, la mejor alumna, la mejor en todo. No es que mis padres me lo exigían, pero era como: ‘Gorda, si esto vos lo hacés de taquito”,<b> </b>expresó <b>Angie Landaburu</b> durante una entrevista en el ciclo <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiAhtvMBhDBARIsAL26pjHiUWqxQOt_fmv77AQBPiCGb1zhYZ3iaRPCmQUsNRR-3TsJaD397AsaAuTWEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiAhtvMBhDBARIsAL26pjHiUWqxQOt_fmv77AQBPiCGb1zhYZ3iaRPCmQUsNRR-3TsJaD397AsaAuTWEALw_wcB"><b>Ellas</b></a> de <b>Infobae</b>. </p><p>Angie<b> </b>es modelo, influencer y host del podcast <i>Ángeles o Demonios</i>. Su camino la llevó, desde muy joven, a tomar decisiones que marcaron su destino. Se casó a los 20 años con su novio de la adolescencia, en un entorno familiar donde las tradiciones y los proyectos compartidos acompañaban cada elección. Juntos apostaron por una vida en el exterior, primero en Estados Unidos y luego en distintos destinos, mientras ella impulsaba su carrera en el segmento de lujo internacional.</p><p>Vivió años de viajes, desafíos y logros, hasta que la pandemia de COVID-19 y la distancia de su familia la llevaron a repensar sus prioridades. El vínculo con sus padres y hermanos, la rutina de los encuentros familiares y el deseo de estar presente en los momentos clave la impulsaron a tomar una decisión fundamental. La separación fue un proceso respetuoso y sin conflictos, y marcó el cierre de una etapa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B7IJOVDG7VBHFMANSQEDE23MTM.jpg?auth=8c6ea8ef38792c8798d2a241b70b39247f049eab0fd047fcb497888fac88ed7c&smart=true&width=1920&height=1081" alt="En una charla íntima, Angie reveló cómo equilibró maternidad y su carrera. (Adrián Escándar)" height="1081" width="1920"/><h2>Su historia de amor</h2><p>De vuelta en Argentina, el destino la sorprendió. Todo comenzó con una cena pactada con su mejor amigo, tras una larga jornada de trabajo. Sin saberlo, esa sería una <b>cita a ciegas</b>. “Fue como amor a primera vista. Me deslumbró su inteligencia, es una persona muy inteligente, más allá de que tiene unos valores increíbles, es brillante y a mí eso me cautivó, me dio ganas de conocerlo”, confesó en relación a su pareja <b>Augusto Marini.</b></p><p>“Nosotros arrancamos la relación con poca expectativa”, admitió. Sin embargo, la madurez y la claridad de ambos permitieron que el vínculo creciera con naturalidad. “No es lo mismo cuando tenés 20 años y ganas de comerte el mundo, que a los 28 cuando ya más o menos te conocés y dejás que la vida te sorprenda”, afirmó.</p><p>Angie reconoce que su pareja le enseñó a mirar la vida desde otros ángulos y a crecer en todos los planos. <b>“Es un gran maestro en mi vida”</b>, aseguró. La relación, basada en el respeto y el aprendizaje mutuo, le permitió abrirse a una nueva forma de vincularse. “Cuando dedicás y elegís una persona para pasar el tiempo, es mucho más que el enamoramiento, es mucho más que la atracción. Tiene que, de alguna manera, deslumbrarte de una buena manera en un montón de aspectos. Porque yo creo que lo más valioso que tenemos es el tiempo”, agregó.</p><h2>La maternidad como transformación</h2><p>Convertirse en madre fue un antes y un después. “No conocía esa manera de amar, no conocía esa forma de vincularme y de sentir hasta que llegó esta personita, te preguntas ¿cómo podés amar tanto algo tan chiquitito?”, expresó al recordar el nacimiento de su hijo <b>Alessandro</b>. Es que la maternidad resignificó la manera de entender la familia y los vínculos.</p><p>Angie reconoce que ese amor incondicional también la llevó a replantear sus prioridades y a buscar un nuevo equilibrio entre sus sueños profesionales y el deseo de estar presente. “Yo creo que mi mejor versión o la mejor madre que puedo ser es una madre que trabaja y que sigue luchando por sus sueños y sigue estando activa. Es una búsqueda interior aún el balance, ¿no? Porque hoy en día yo creo que <b>soy irreemplazable en cualquier lugar, menos para mi hijo</b>. Lo que yo me pierdo de vivir con mi hijo hoy no vuelve”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7IHO6XWT4ZGMTC4Y3EEVVGO4MM.jpg?auth=9e2d60ef6e95aca34883d74c02a592dac414235f7220afc4fb94c09759c40552&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Angie Landaburu: "El nacimiento de mi hijo fue un momento único". (Adrián Escándar)" height="1081" width="1920"/><h2>Tradición familiar, mandatos y autoexigencia</h2><p><b>—¿Cómo fue tu crianza y qué cosas te gusta replicar en tu maternidad?</b></p><p>—Siempre hubo mucha exigencia en mi casa. Como exigencia de: “No te saques ocho, sacate diez”. Yo creo que eso estaba mucho en mi inconsciente, ¿viste? Yo era la mejor deportista, la mejor alumna, la mejor en todo. Y era como... No es que mis padres me lo exigían, era como: “Gorda, si esto vos lo hacés de taquito”.</p><p><b>—¿Era implícito que debías ser así? </b></p><p>—Claro, era así un poco.</p><p><b>—¿Ese nivel de autoexigencia, cómo lo pudiste drenar cuando algo no te salió como esperabas? </b></p><p>—Yo creo que con terapia y trabajándolo durante los años y teniendo las experiencias, los palos, los aciertos y los no tanto, lo vas moldeando. Vas entendiendo también que por ahí sí me puedo sacar un diez, pero con un siete estoy bárbara.<b> No todo tiene que ser tan perfecto siempre.</b></p><p><b>—¿Cómo fue parar un poco después de ser madre? </b></p><p>—Cuando fui madre me tomé como dos meses de parar de laburar un poco con el podcast. Tengo un equipo increíble, delego, aunque me cuesta muchísimo. Pero el tema es que en mi trabajo… estoy muy enfocada en lo que es los mercados de lujo del exterior y eso marca una agenda internacional. Siento mucha responsabilidad de ser parte de mi agencia madre, porque es una agencia que tiene las figuras más grandes del mundo. Me acuerdo que yo estaba casi recién parida, mi bebé tenía tres meses, y me fui a la <b>Semana de la Moda de París</b> a trabajar sin parar. Daba el pecho, estaba incómoda, había pasado por una cesárea, y por ahí estaba corriendo de un desfile a otro, cambiándome en el auto, tratando de no manchar la ropa. Es una búsqueda interior aún el balance.</p><p><b>—¿Y aprendiste a decir que no? </b></p><p>—Me hizo de alguna manera darme cuenta que ya no me llena de la misma forma que a veces. Está bien sacarte un siete aunque te puedas sacar un diez total… Uno es humano y también está bueno decir que no, aunque sea una gran oportunidad, porque lo que decís no en un lugar es un sí en otro.</p><h2>Vínculo con los padres y el rol como mamá</h2><p><b>—¿En algún momento sentís que toda esa estructura, esos mandatos que tenías te podía llegar a jugar una mala pasada siendo madre? </b></p><p>—Creo que toda esa tradición en la cual yo estoy criada, mucho de mi papá y de mi mamá, gracias a Dios, de un vínculo extremadamente sano, una familia extremadamente unida, de todo eso, era un poco y es un poco lo que yo quiero replicar y lo que a mí me gusta. Yo tengo un papá grande, por ejemplo. Entonces, para mí cada Navidad que yo paso con él es un regalo. No lo tomo por sentado, ¿entendés? Mi papá es todo para mí. Es todo.</p><p><b>—Eso es súper lindo. </b></p><p>—Sí, sí, obvio, pero bueno. Uno cuando tiene padres grandes, sabe que no son eternos (se emociona). O sea, <b>mi familia es... Mi orgullo.</b></p><p><b>—Si te ves hoy como en tu rol de mamá y pensás qué te gustaría replicar de tu mamá, ¿qué sería? </b></p><p>—La fuerza, el amor por la familia, los valores.</p><p><b>—¿Y qué te gustaría no repetir de tus papás? </b></p><p>—Yo creo que la sobreexigencia que yo misma me puse a dos o tres meses de parir, esto de irme a París y hacer la locura de todos los desfiles y estar preocupada por facturar...</p><p><b>—Es que a veces está bien sacarte un siete, aunque te puedas sacar un diez.</b></p><p>—Sí, totalmente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GOWZPKT2S5HRZBIIS44FMD7LEQ.jpg?auth=5f322a47e92d2cdf1d66eb8b14dfc024463289f5296f91c0752488be5d8600e1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Mi papá es todo para mí. Para mí cada Navidad que paso con él es un regalo”, expresó Angie en diálogo con Luli. (Adrián Escándar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Para cerrar las entrevistas, me gusta preguntarle a mis invitadas: si pudieras tomarte un mate, un té o un café con la Angie de hace 10 años, ¿qué le dirías?</b></p><p>—Qué buena pregunta. Que no tenga miedo de hacerse amigos, que se mantenga abierta, que conozca gente de todo el mundo... Que por más que la gente la decepcione o le falle, ella es fuerte. Y que esa enseñanza y que alguna vez la lastimen, va a ser que hoy sepa darse cuenta muy rápido de qué vínculos son importantes, qué gente es importante tener cerca y va a ser una herramienta que la va a ayudar muchísimo.</p><p><b>—Si tuvieras que elegir un momento de tu vida para volver a vivirlo, ¿cuál sería? </b></p><p>—El nacimiento de mi hijo. Eso es único. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJDFG4N7XFEXDBB2JP6JML2REU.jpg?auth=b9e12faf77b803e6fefd412a87847e4600915a4938cf341cf695045e90088f99&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Angie Landaburu con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Valentina Cervantes: la experiencia de ser madre joven, el impasse con Enzo Fernández y la reconciliación que redefinió la pareja]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/19/valentina-cervantes-la-experiencia-de-ser-madre-joven-el-impasse-con-enzo-fernandez-y-la-reconciliacion-que-redefinio-la-pareja/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/19/valentina-cervantes-la-experiencia-de-ser-madre-joven-el-impasse-con-enzo-fernandez-y-la-reconciliacion-que-redefinio-la-pareja/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, la influencer contó cómo atravesó sus meses de soltería y qué implicó vivir sola por primera vez. Además, habló de la organización familiar entre viajes y distancias, del valor de construir espacios propios y de los proyectos que imagina a futuro]]></description><pubDate>Thu, 19 Feb 2026 11:52:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Enzo es más romántico que yo.</b> Siempre está haciendo sorpresas. Ahora sé que vuelvo y algo me voy a encontrar: flores, globos o lo que sea”, reconoció <b>Valentina Cervantes</b>, durante una distendida charla en <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Valentina es <b>influencer</b> y pareja del futbolista <b>Enzo Fernández</b>, con quien mantiene una relación desde hace varios años y con quien tuvo dos hijos, <b>Olivia</b> y <b>Benjamín</b>. Su historia comenzó en la adolescencia y atravesó distintas etapas de vida en <b>Argentina, Portugal </b>e<b> Inglaterra.</b></p><p>A lo largo de estos años, logró consolidar una presencia relevante en <b>redes sociales</b>, donde comparte contenidos vinculados a moda, <i>lifestyle</i> y su vida familiar. Además de su actividad en <a href="https://www.instagram.com/valucervantes/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/valucervantes/?hl=es"><b>Instagram</b></a>, participó en <b>MasterChef Celebrity</b> y desarrolla una carrera como modelo.</p><p>Durante la entrevista, Valentina dejó en claro que su historia es la de una mujer que atravesó etapas intensas, replanteó tradiciones y eligió construir una familia sobre bases nuevas. En su presente, la búsqueda de equilibrio, el valor de la autonomía y el diálogo honesto con sus propios deseos definen tanto su rol de madre como su proyección personal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NMJ4E44IEZHODMWZZ5HBOPLOMU.jpg?auth=841049fcd722611fa4f61006a3430bed84786d20c8f5db75b23adf7c75735814&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Valentina Cervantes pasó por Casino Deluxe y explicó para qué utilizaría un millón de dólares" height="1280" width="1920"/><p>¿Para qué utilizarías un millón de dólares? Esa es la pregunta que respondió Valentina para iniciar el juego y no dudó: <b>“Lo gastaría en un viaje sin límites”</b>. Su deseo es compartirlo con sus seres queridos, su entorno más cercano. </p><p><b>“Me gustaría hacer un viaje de 20 personas. Algo bien familiar”</b>, confesó. En su fantasía, la idea es recorrer distintos destinos y llevar a sus hijos a <b>China</b>, como una opción repleta de estímulos y aventuras que sabe que disfrutarían al máximo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EPNJC54CBZFVTGO2OV3W2546XM.jpg?auth=96dc215d1bdd8f616f72eaa5d4d6eb890bd547733159f70e1c74b8f5567666da&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Nunca había vivido sola, jamás", admitió Valentina" height="1080" width="1920"/><h2>Pareja, romance y tiempo a solas</h2><p><b>—¿Cuál fue la cita más linda o especial que tuviste?</b></p><p>—Con Enzo solemos hacer escapadas de viajes chiquitos, tipo dos o tres días. El último viaje fuimos a <b>Grecia</b>. Esa es la última cita en la que estábamos los dos solos, sin nenes.</p><p><b>—¿Qué disfrutan hacer en esos viajes?</b></p><p>—Somos re de quedarnos y hacer vida de hotel: tipo <i>room service</i>. Yo no soy mucho de ir a restaurantes, prefiero pedir. Caminamos para conocer un poco el lugar, pero la mayoría del tiempo hacemos masajes, <i>room service </i>y<i> </i>miramos pelis.</p><p><b>—¿Te quedó algún recuerdo especial de ese viaje a Grecia?</b></p><p>—Sí. La última cena que tuvimos ahí fue en unos camastros, en esas piletas que son infinitas frente al mar. Nos quedamos acostados ahí, de noche en <b>Mykonos</b>.</p><p><b>—¿Cuál es la versión más romántica de Enzo?</b></p><p>—Él es re súper romántico. Es más romántico que yo. Siempre está haciendo sorpresas. Ahora yo sé que vuelvo y algo me voy a encontrar: flores, globos o lo que sea. Es muy atento, súper detallista.</p><p><b>—¿Cómo te sorprendió Enzo el último Día de los Enamorados?</b></p><p>—Yo la pasé acá en Argentina, así que me mandó flores, globos y otros regalos a mi casa.</p><p><b>—¿Cómo sobrellevan la </b><a href="https://www.infobae.com/teleshow/2025/10/21/valentina-cervantes-conto-como-lleva-la-relacion-a-distancia-con-enzo-fernandez-trate-de-buscar-un-lugar-para-mi/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2025/10/21/valentina-cervantes-conto-como-lleva-la-relacion-a-distancia-con-enzo-fernandez-trate-de-buscar-un-lugar-para-mi/"><b>relación a distancia</b></a><b> por el trabajo?</b></p><p>—Re bien. Creo que nos extrañamos esos momentos que no estamos porque él está concentrando o si tiene pretemporada. Pero está bueno. A mí me gusta y ya estoy acostumbrada también a eso. Y él también...</p><p><b>—Está bueno que cada uno tenga su espacio.</b></p><p>—Claro, creo que está bueno tener tiempo cada uno para nosotros y después volvernos a reencontrar.</p><p><b>—¿Cómo manejan la crianza de los hijos cuando la vida a distancia los separa?</b></p><p>—Tratamos de hacer como un combo. Por ejemplo, él ahora está con mi nene allá y yo estoy con la nena acá. Entonces es como que, él ahora tiene un tiempo solo para papá e hijo y se ha quedado también en otro momento solo con Olivia y es solo papá e hija, y lo mismo pasa conmigo. Trato de cambiar eso que antes no pasaba, ahora papá y mamá es lo mismo, no es todo mamá.</p><p><b>—¿Hubo un cambio después del </b><a href="https://www.infobae.com/teleshow/2025/06/10/valentina-cervantes-hablo-de-su-relacion-tras-perdonar-a-enzo-fernandez-la-segunda-oportunidad-siempre-se-da/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2025/06/10/valentina-cervantes-hablo-de-su-relacion-tras-perdonar-a-enzo-fernandez-la-segunda-oportunidad-siempre-se-da/"><b>impasse en la pareja</b></a><b>?</b></p><p>—Es algo que lo súper cambiamos. Estos viajes que te digo que hacemos ahora, antes no los hacíamos. Yo no dejaba a los nenes ni un día. No podía, por algo propio mío. Pero es algo que creo que viene instalado de otras épocas. Y lo fui cambiando y hoy tenemos un gran equilibrio. Nos repartimos todas las tareas.</p><p><b>—¿Ese cambio resultó positivo para todos?</b></p><p>—Sí. Para los nenes también.</p><p><b>—¿Cómo fue la experiencia de ser madre tan joven?</b></p><p>—A mí me gustó mucho. Siempre tuve el sueño de ser madre joven. No pensé que iba a ser tan joven, pero siempre decía que a los 23 o 24 años quería tener mi primer hijo. A Olí la tuve a los 20 y a Benja a los 23. Me cambiaron la vida.</p><p><b>—¿Sentís que la maternidad te transformó?</b></p><p>—Sí, todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XVCMESRP7VAR7LW6HI4UL55DLA.jpg?auth=060e10c3541cdde7acabbcf0165c5f8b3b7aeeb9fa95afd6b014446bc0a1d7df&smart=true&width=1920&height=1280" alt="“Hoy tenemos un gran equilibrio”: Valentina habló con Emilia del amor, la maternidad y la familia" height="1280" width="1920"/><h2>Separación, soltería y reconciliación</h2><p><b>—¿Cómo fue vivir la soltería por unos meses en ese break que tuviste en la relación?</b></p><p>—Literal, fue increíble.</p><p><b>—¿Nunca habías vivido sola?</b></p><p>—Yo nunca viví sola, jamás. Desde el día uno que salí de mi casa me fui a vivir con Enzo, convivimos desde el día uno. Entonces eso de vivir sola nunca lo había experimentado.</p><p><b>—¿Cuánto tiempo estuvieron separados?</b></p><p>—Y estuvimos cuatro meses...</p><p><b>—¿Dónde vivías en ese momento?</b></p><p>—Yo viví un mes y medio en la casa de mi abuela, apenas llegué. Ella vive en el mismo barrio de donde soy yo. Y después me fui a vivir con los nenes a un departamento.</p><p><b>—¿Qué fue lo que más te gustó de esa etapa de independencia?</b></p><p>—Me pasó que, por ejemplo, estaba con mi prima, mis amigas. Todos los días se quedaban a dormir alguna. Era una pijamada constante. Así, todos los días. Mis hermanos entraban y salían. Venía mi prima, dormíamos todas en la cama con los nenes. En un momento en la cama éramos cinco personas durmiendo. Así estuve los cuatro meses.</p><p><b>—¿Tuviste algún momento de tristeza o estabas bien?</b></p><p>—Estaba bien. No sé cómo explicarlo, pero estaba contenida.</p><p><b>—¿En esa época te quedabas más en casa o salías a hacer planes?</b></p><p>—Estuve mucho tiempo viviendo afuera. Entonces, volver acá significaba reencontrarme y tener a mi familia, amigos y personas cercanas todos los días, poder verlos... Estaba en casa. Benja tenía un año recién, era muy bebé. Y Olivia era chiquita también.</p><p><b>—¿Salías a bailar o estabas más tranquila?</b></p><p>—Salía a bailar, pero controlado. Por ser madre capaz no hago tanto. Me pasaba que volvía de bailar y yo a las ocho de la mañana estaba despierta aunque estaba muerta. Es como que todo no se puede. Si salía un fin de semana, era un solo día. Al otro fin de semana no salía y volvía a salir el próximo.</p><p><b>—¿Cómo sentís que Enzo vivió ese momento del impasse?</b></p><p>—<b>Yo creo que él necesitó su espacio y le hizo muy bien, porque hoy en día tengo a otra persona</b>. Creo que ese espacio a él le hizo muy bien. Nos hizo bien a los dos porque nos pudimos reencontrar y sacamos lo mejor de nosotros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VQF2HXPLAVBETOOOQICDK74QP4.jpg?auth=6ee8e8bee010b3c055536cb3db7795e3512827ac82a776906abe4f7fe72b5044&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me encantaría tener muchos hijos", afirmó Valu durante la entrevista" height="1080" width="1920"/><h2>El rol de padres</h2><p><b>—¿Cómo es Enzo como papá?</b></p><p>—<b>Es un superpapá.</b> Es algo que siempre destaco hasta cuando me separé lo seguía destacando. No sé si todos los nenes que tienen cuatro años se quedarían un mes solos con el papá.</p><p><b>—¿Sentís que tus hijos se adaptan bien a los cambios?</b></p><p>—Sí, a Enzo yo se los puedo dejar y me quedo tranquila. Si yo no los llamo, no me llaman a cada rato. Yo sé que disfrutan de estar juntos. Mi hija sobre todo. Olivia es muy papera. Al extremo.</p><p><b>—¿Cuántos años tiene Olivia?</b></p><p>—5 años.</p><p>La exposición de sus hijos en redes y en la vida pública es un tema que Valentina<b> </b>maneja con naturalidad y sin sobresaltos. Sobre el cariño que la gente le demuestra a Benja, contó que lo vive como una extensión de la familia: “Todos son los tíos y abuelas virtuales. A mí no me molesta y nunca me molestó”. Benja, acostumbrado desde pequeño a recibir saludos en la calle, responde con simpatía. “Le gusta que lo saluden”, admitió.</p><p>Sin embargo, reconoce que cada hijo tiene su propia personalidad frente a la exposición. Mientras Benja se adapta con soltura, Olivia prefiere pasar desapercibida. “Se cambió de cole hace poco y el primer día me dijo: ‘Yo no quiero que nadie sepa que mi papá es Enzo’. Entonces ya me doy cuenta que a ella no le va a gustar y lo va a sufrir más a futuro”, explicó.</p><h2>El futuro propio y el familiar</h2><p><b>—¿Cómo te imaginás a vos misma de acá a 15 años?</b></p><p>—¡Ay! No sé. Me imagino con más hijos. Me encantaría tener muchos hijos.</p><p><b>—¿Cuántos hijos te gustaría tener?</b></p><p>—Cinco. Pero dije que hasta los 30, después no quiero más. Así que no voy a llegar.</p><p><b>—¿Enzo está al tanto de la cantidad de hijos que querés tener?</b></p><p>—Sí. Si fuera por él, ya tendríamos más ahora. Somos muy familieros y ellos son una familia grande también.</p><p><b>—Hace varios años estudiaste Derecho. ¿Pensas en volver a estudiar o desarrollar algún proyecto propio?</b></p><p>—Sí, me gustaría. Ahora estoy en un proyecto mío. Quiero tener mi propia marca. Todavía no se puede contar. Hoy en día estoy estable y es como que me quiero enfocar en mi familia y en esto. Es mi próxima meta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJZZHEP5TJFFFMYHEBR6GRD6XI.jpg?auth=320d4dd9e419a19496298451d4ead697a15878dae13a51634a05d633384910a3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Valentina Cervantes con Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Amalia Granata: la verdadera historia con Robbie Williams, el departamento que compró gracias a Playboy y su salto a la política]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/18/amalia-granata-la-verdadera-historia-con-robbie-williams-el-departamento-que-compro-gracias-a-playboy-y-su-salto-a-la-politica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/18/amalia-granata-la-verdadera-historia-con-robbie-williams-el-departamento-que-compro-gracias-a-playboy-y-su-salto-a-la-politica/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la diputada recordó cómo transformó su exposición mediática en independencia económica, habló de su vínculo con una figura internacional y del recorrido que la llevó de la televisión a la Legislatura santafesina. Además, defendió la coherencia entre su pasado y sus convicciones actuales, y se refirió a la familia, la maternidad y la forma en la que enfrenta las críticas ]]></description><pubDate>Wed, 18 Feb 2026 05:27:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“¿Qué tiene que ver mi discurso y mis luchas con haber posado desnuda en una revista?</b> No estoy en contra de eso, expresó <b>Amalia Granata</b>, durante la entrevista en <b>Desencriptados</b><i>, en ciclo de entrevistas</i> de <b>Infobae</b>.</p><p>Granata es modelo, panelista, periodista y diputada. Tras consolidar su carrera en los medios y la televisión, transitó de la farándula a la política con un perfil caracterizado por postura provida. Desde 2019 ocupa una banca como diputada provincial en <b>Santa Fe</b> y renovó su mandato para el período 2023-2027 tras las elecciones locales. </p><p>En su labor legislativa y su presencia mediática, se distingue por un discurso directo y confrontativo. Además de su trabajo público, es madre de dos hijos y mantiene una presencia activa en <a href="https://www.instagram.com/amaliagranata/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/amaliagranata/?hl=es-la"><b>redes sociales</b></a> y en la opinión pública.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KBJLX3J765FXDGGCCC6D6OCMUQ.jpg?auth=c1e0f51d36af88224525a320f7f32cd2c0656c7f66077fb978643c9b5788c4b8&smart=true&width=1920&height=1271" alt="Amalia Granata recodó su encuentro con Robbie Williams y la repercusión mediática que tuvo a partir de ese suceso. (Jaime Olivos)" height="1271" width="1920"/><h2>Trayectoria mediática y llegada a la política</h2><p>Desde sus comienzos en la televisión, Amalia<b> </b>supo capitalizar la visibilidad que le dieron los medios y reconoce que la exposición pública fue clave para consolidar su carrera política. “Instalarte en la política sale mucha plata y yo ese dinero no lo puse porque ya era muy conocida. El nivel de conocimiento era muy alto y me súper benefició”, confesó.</p><p>“¿Viste que cuando sos conocido la gente te saluda por la calle como si conviviera con vos? Saben los nombres de mis hijos, me preguntan por ellos. Eso está bueno para lo que hago ahora, que la gente te conozca”, agregó.</p><p>Aunque algunos sectores de la política dudaron al inicio de su llegada, el trabajo sostenido en la <b>Cámara de Diputados de Santa Fe</b> le permitió revertir prejuicios: “Los que cuestionaron fueron los mismos políticos. Pero la gente no, al contrario. La gente sí me tiene confianza. Pero al político no le conviene que entre alguien nuevo”. “No sé si soy la única o una de las pocas que, al día de hoy, ingresó 600 proyectos y no todos pueden decir lo mismo. Yo laburo, estoy, presento proyectos de calidad, hice mi partido político y hoy tengo mi fundación”, señaló.</p><p>Durante años,<b> </b>Granata mantuvo en silencio su interés por la política debido al prejuicio. La resistencia apareció apenas hizo pública su decisión: “Cuando dije ‘me voy a empezar a meter en política’, empezaron a ponerme fotos cuando salía en bola con<b> (Roberto) Pettinato</b>, cuando me peleaba en <i>El Bailando</i>, como si eso invalidara lo que yo puedo hacer o no en la política”. </p><p>El primer acercamiento llegó de la mano de una dirigente santafesina. “Una mujer me vino a buscar y me dijo que le gustaba mi perfil, mi impronta, que era aguerrida, espontánea y que si me gustaría participar. Ahí empecé a involucrarme y después me tiré a candidata. La primera elección la perdí”, recordó. Pero el giro definitivo llegó durante el debate por el aborto legal. “Defendí y defiendo hasta el día de hoy la vida, pero en ese momento se hizo como un clic y arranqué seriamente”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3IJ6WAR76JD6NKZ6BA5M35PPPQ.jpg?auth=133082de5b665570297d7d35babb024b0b3011d8cdceda8758c1977af190d5eb&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La diputada santafesina aseguró que el reconocimiento social facilitó su instalación como candidata, sin necesidad de altos gastos de campaña. (Jaime Olivos)" height="1280" width="1920"/><p>Granata rechaza la idea de contradicción entre su pasado mediático y sus convicciones actuales. “¿Qué tiene que ver mi discurso y mis luchas con haber salido desnuda en una revista? Si yo no estoy en contra de eso, <b>estoy en contra de que maten un niño en la panza de la madre</b>, que no tiene nada que ver con salir en bola en una revista”, expresó.</p><p>Su postura se funda en el derecho constitucional y en una convicción personal inquebrantable: “Nosotros tenemos un tratado de rango constitucional donde dice que el bebé es desde su concepción considerado un niño. <b>Alberto Fernández</b>, en su momento, se cagó en la Constitución y sacó la ley igual. Pero esa ley se contrapone con ese tratado internacional”, advirtió.</p><p>Amalia reconoce que se trata de un tema doloroso y complejo, sobre todo cuando se discuten casos como el embarazo producto de una violación: “El niño no tiene la culpa. Es un bebé en formación. Yo sé que suena horrible, pero el niño no eligió ser producto de una violación”.</p><p>El debate, advierte, no solo la atraviesa en lo público. Confiesa que la discusión también la llevó a terapia y que, como madre, enfrentó temores, presiones y amenazas en la calle y en las redes sociales.</p><h2>Imagen pública, sexualidad y autopercepción</h2><p><b>—¿Te arrepentís de algo de tu pasado? Por ejemplo, Playboy, ahora que sos diputada...</b></p><p>—No. Estaba espléndida, querido. Es mi mejor momento. Uma tenía 9 meses. Si ves las fotos, decís: “No puede ser que esta piba tiene una nena de nueve meses”.</p><p><b>—¿Volverías a hacer Playboy?</b></p><p>—No lo haría porque ya pasé esa etapa. Tenía 27 años. En ese momento tenía la edad, la rebeldía, el lomo. Hoy tengo 45, no sé si estoy para Playboy.</p><p><b>—¿Seguís siendo esa Amalia sexy?</b></p><p>—No tanto. Dejé de entrenar por un tema de tiempo, pero me gusta estar bien arreglada, tener las uñas prolijas, el pelo prolijo. Me gusta ser femenina. No me parece que andar con pelos abajo del brazo o descuidada te haga más empoderada. A Uma desde los 15 la hago hacer láser. Le dije: “Vos no vas a tener un pelo”. Ahora las mujeres salen con los pelos abajo del brazo y dicen que se usa. No, mi amor. Andar con los pelos, descuidada, sin teñirte, toda canosa, por decir: “Soy rebelde”. No me parece. Me gusta ser muy femenina.</p><h2>Vida personal, familia y conciliación pública-privada</h2><p><b>—¿Cómo te llevás con el Ogro, el padre de tu hija? Porque vi que tu hija se recibió y tenían una foto juntos.</b></p><p>—Y bueno, sí, somos los padres y ameritaba, la chica se recibe, estaba invitada la familia del padre. Y yo le dije, después le dieron el diploma: “Vamos Uma, voy a saludar a tu papá y saquemos una foto”. Somos familia. Fui, lo saludé, nos sacamos una foto y Uma feliz, que a mí lo único que me importa es que ella esté feliz. </p><p><b>—¿Tenés relación con él?</b></p><p>—No tengo relación. Si tengo que hablar algún tema, lo hablo más con la mujer de él que con él. Me resultaba más accesible.</p><h2>Sobre la infidelidad y el perdón en la pareja</h2><p><b>—Siempre hablás de todo, por eso quiero preguntarte: ¿qué se te pasó por la cabeza cuando, estando embarazada, te enteraste de que tu pareja tuvo una aventura con una chica que encima se llama Linda? No me quiero imaginar llegar a casa y encontrarme con vos enojada...</b></p><p>—En realidad, para mí tampoco es un tema así... Yo no perdonaría nunca una infidelidad, pero no es la primera vez que yo perdono una infidelidad, no de él, obviamente. Yo siempre digo: te puede pasar, como me puede haber pasado a mí también una vez, ponele dos veces, ya a la tercera no, flaco, o sea, todo bien, pero no. Porque ahí hay algo más profundo. Pero una vez me puede pasar a mí también, y si es una calentura, le puede pasar a cualquiera. Ahora, si el flaco tiene una vida paralela, ya es más complicado. Me parece que con el dedito señalador, sentarme a juzgar y hacerme la moralista, por lo menos a mí no me da la cara para eso.</p><p><b>—¿Alguna vez pensaste en “cobrarte” esa deuda con una infidelidad propia?</b></p><p>—No. Yo lo único que quería era que él llegue, que me cuente la verdad. Para mí es peor la mentira, o sea, que me mienta a perdonar.</p><p><b>—¿Cómo fue ese momento de la verdad?</b></p><p>—Nada, se fue a bañar y yo lo esperé, estaba embarazada, y cuando vino, le dije: “Ahora decime qué pasó”. Me contó toda la verdad, cómo la había visto, cómo la había conocido. Y bueno, yo decidí que... No me importó. No es algo que me dolió.</p><p><b>—¿No te daba celos?</b></p><p>—No. Cero. Eso de revisarle el celular o a él ni se le ocurriría.</p><p><b>—¿Cómo siguió la relación después de eso?</b></p><p>—De esto salimos juntos adelante, somos una familia, queremos los dos lo mismo, que esta familia sea una familia por muchos años más o para siempre. Así que dale, vamos para adelante, listo. Nunca más le hice un reproche de este tema, para mí no es un tema. Nunca tuvimos una pelea sobre el tema, nunca le revisé el celular. Es más, él se va, capaz que con amigos, y yo ni lo llamo. Me chupa un huevo dónde está, ¿entendés? Él me tiene que llamar porque si no... Puede pasar el día entero y no lo llamo.</p><p><b>—¿Por qué creés que podés manejarlo así?</b></p><p>—Es que somos adultos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2D6EJFD45FDSXGGWG6UMGYQMIU.jpg?auth=2890dd9b86b7ad131af8138e3062754c976752b71569b1e7fa567d59619cd5e9&smart=true&width=1920&height=1280" alt="“¿Qué tiene que ver mi discurso y mis luchas con haber salido desnuda en una revista?", preguntó Amalia en diálogo con Rulo (Jaime Olivos)" height="1280" width="1920"/><h2>La anécdota con Robbie Williams</h2><p><b>—¿Cómo fue tu historia con Robbie?</b></p><p>—Estábamos en una cena en la casa de <b>Baby (Etchecopar)</b>, con mucha gente importante de la política, del deporte, empresarios y salió el tema de <b>Robbie</b>. Yo dije: “Lo tenemos que invitar a comer cuando venga”. Yo no sé escribir en inglés, así que la mujer de Baby me ayudó a escribirle por Instagram para invitarlo a comer a mi casa cuando venga (risas). No respondió, pero si viene a la Argentina lo invitamos. Y ahí me preguntaron cómo había sido todo y durante media hora todos en silencio hipnotizados escuchando la historia. Yo no lo podía creer.</p><p><b>—¿Pero hubo sexo?</b></p><p>—Sí, claro. La pasé re bien. El tema es que después él quería que yo me vaya con él y yo le dije: “No, todo bien. Pero no”. Él quería que lo acompañe a toda la gira, pero yo no soy su caniche. Yo tenía 23 años. </p><p><b>—¿Y cómo era él?</b></p><p>—Él era divino, re simple, sencillo.</p><p><b>—¿Volviste a verlo después?</b></p><p>—Sí, lo volví a ver en su casa, en <b>Beverly Hills</b>. Mi mejor amiga se casó en Las Vegas y fuimos a Los Ángeles a conocer. Le escribí a él y me invitó a su casa. Estuvimos ahí, me mostró todo. Era una mansión, divina. Era un country en el que tenían casas otras estrellas como <b>Jenifer López</b>…</p><p><b>—¿Se acordaba de vos?</b></p><p>—Sí. Se estaba haciendo un tratamiento en la muela y tenía toda la cara hinchada. Mi amiga me traducía porque cuando me vio me preguntó si había aprendido inglés. Le dije: “¿Vos aprendiste a hablar español?” Y me dice: “No”. Él no sabía decir ni hola. Si me hablás lento yo entiendo o si leo sé de qué se trata, pero no sé hablarlo.</p><p><b>—Pero que loco que se re acordaba de vos.</b></p><p>—Sí, esto fue en 2007 creo. Yo vivía en Chile y él iba a dar un recital dos semanas después. Me dijo: “Podemos coordinar para vernos”. Pero yo le dije que era imposible porque la prensa es muy acosadora en Chile y creo que no le cayó bien. Cuando yo estaba en su recital cantó una canción que dice algo de <i>Moon </i>y dijo: “Qué bueno que una noche conmigo te haya garantizado tu camino a la fama”, y cuando cantó ese estribillo, gritó mi nombre: <i>Amalia</i>. Salí en las portadas de todo Chile. En YouTube está...</p><p><b>—¿Tuvo una buena performance? ¿Lo recordás como algo...? </b></p><p>—Tuve mejor performance yo, pero sí. Yo creo que él quedó… Yo tenía 23 años. Estás como en el esplendor hormonal, en el descubrimiento, sos libre (risas). Ahora con casi la menopausia, imagínate que lo puedo invitar a tomar vino a mi casa. Ya no llego a ese momento, me duermo (risas).</p><p><b>—¿Es verdad que dijiste esta frase: “Cuando mostraba las tetas, usé el patriarcado pajer* y le compré un departamento a mi hija”?</b></p><p>—Sí, claro y es verdad. En su momento, cuando la mujer era utilizada como un objeto, yo lo sabía. Pero no me sentía un objeto y aproveché esa situación de todos los pajeros que querían ver Playboy para ganar guita. Y así le compré el primer departamento. La otra vez nos reíamos con Leo, mi marido, porque yo no podía llegar al millón de seguidores en Instagram y me dice: “Empezá a ponerte más en bola, ¿no ves que las que se ponen en bolas y tienen dos, tres palos de seguidores?” (risas).</p><h2>El “interrogatorio relámpago”: preguntas rápidas y respuestas espontáneas</h2><p><b>—¿Corazón o cabeza?</b></p><p>—Cabeza.</p><p><b>—¿Tele o política?</b></p><p>—Tele.</p><p><b>—¿Robbie o Redrado?</b></p><p>—Robbie.</p><p><b>—¿Moral o deseo?</b></p><p>—Moral.</p><p><b>—¿Responder o bloquear?</b></p><p>—Bloquear.</p><p><b>—¿El peor beso de tu vida?</b></p><p>—No tuve.</p><p><b>—¿Verdad brutal o mentira piadosa?</b></p><p>—Verdad brutal.</p><p><b>—¿Que te amen o que te teman?</b></p><p>—Que me teman.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4ZFQWF3QVFHNPPKFM75D3A25U.png?auth=8e9d23414587a97b40598945aa9799ad1025bac8eaceba5ef05145fee261f1b6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Amalia Granata con Rulo en Desencriptados - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Lolo Miranda cuenta la verdadera historia detrás del video viral del anillo y sus ganas de volver a las canchas: “Quiero empezar de cero”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/17/lolo-miranda-cuenta-la-verdadera-historia-detras-del-video-viral-del-anillo-y-sus-ganas-de-volver-a-las-canchas-quiero-empezar-de-cero/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/17/lolo-miranda-cuenta-la-verdadera-historia-detras-del-video-viral-del-anillo-y-sus-ganas-de-volver-a-las-canchas-quiero-empezar-de-cero/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el mediocampista contó cómo y por qué realizó esa grabación que tuvo mucha repercusión en los últimos días. La importancia de la salud mental en el fútbol, el esfuerzo que hace día a día para volver al ruedo y el apoyo de la familia y los amigos para no bajar los brazos]]></description><pubDate>Tue, 17 Feb 2026 03:51:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Leonel Ariel Miranda</b>, más conocido como <i>Lolo </i>en el mundo del fútbol, nació en Avellaneda el 7 de enero de 1994. Surgido de las inferiores de Independiente, debutó con la camiseta del <i>Rojo </i>en la temporada 2012. Sus buenas actuaciones lo pusieron en el radar de varios equipos y finalmente emigró en 2015 al Houston Dynamo FC, de la Major League Soccer de los Estados Unidos.</p><p>Para la temporada 2016-2017 volvió a la Argentina para vestir los colores de Defensa y Justicia. Tras un breve paso por el Tijuana de México, llegó a Racing, <b>donde se vio su mejor versión</b>. En la <i>Academia </i>jugó seis años y ganó dos títulos, ambos en 2022: el Trofeo de Campeones y la Supercopa Internacional. Sin embargo, durante la disputa del mencionado Trofeo de Campeones -victoria por 2 a 1 sobre Boca-, Lolo Miranda sufrió una dura lesión: <b>la rotura del ligamento cruzado anterior asociado a la lesión de menisco interno de la rodilla izquierda.</b> Esto lo afectó no solo desde lo físico, con una larga recuperación de ocho meses, sino que también lo impactó en lo anímico. En 2024 dejó Racing y tuvo breves y frustrados ciclos en Tigre, Banfield y San Telmo. </p><p>Mientras entrena por su cuenta y está a la espera de una oportunidad para volver a jugar, en los últimos días se viralizó un video en el que se lo veía vendiendo un anillo de oro en las calles de Villa Tranquila. La grabación generó mucha repercusión y comentarios de todo tipo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OMH5TCZXMRA7PHEAG4UWB7ACAE.png?auth=337cddb3ee5b8819a94a2dd9254ff9c2603a1f3c2b4182eecbc94a87fdc6e0ae&smart=true&width=1920&height=1271" alt="Lolo Miranda por estos días entrena por su cuenta y busca equipo" height="1271" width="1920"/><p><i><b>-¿Cómo estás vos? Es lo primero que que me interesa saber.</b></i></p><p>- Estoy bien, gracias, estoy bien anímicamente. Estoy fuerte entrenándome todos los días, esperando que salga la oportunidad de volver a estar ahí adentro (de una cancha), que es donde uno es más feliz y se olvidan muchas cosas.</p><p><i><b>-¿Estás entrenando con un profe? ¿En un club? ¿Dónde estás entrenando?</b></i></p><p>-Sí, estoy entrenando con un profe, <i>Emma</i>, un saludo al profe, que también hace de psicólogo, hace de todo, un fenómeno. Estoy entrenando en un gimnasio en Lanús y después en unas canchitas acá en Avellaneda, que me las presta un amigo y metiéndole, sacando lo mejor, para cuando toque estar, hacerlo de la mejor manera.</p><p><i><b>-¿Por qué crees que no están llamando de algún club?</b></i></p><p>-Uno es consciente que pasaron muchas cosas en mi carrera. <b>También soy autocrítico, sé que me he equivocado muchas veces, pero no me pueden juzgar por algo que pasó y un año o dos años mi carrera no puede opacar todo lo que lo que hice antes.</b> Espero que alguien confíe, que me dé la oportunidad de demostrarle que también uno crece, madura y quiere demostrar que está bien. A uno mismo y también a mi hijo. Quiero que él vea que su papá tira para adelante y que no se da por vencido nunca y que vuelve de las peores.</p><p><i><b>-Es muy importante la autocrítica, ¿cuáles son esos errores que vos decís ‘acá y acá la pifié?</b></i></p><p>-Cuando sos chico a veces priorizas otras cosas y más cuando estás en la cresta de la ola. El último tiempo que me tocó estar muy bien fue en Racing, pero <b>hubo decisiones incorrectas, de salir, por ahí de no cuidarse...</b> a todos les pasa. Por eso te digo que soy autocrítico y sé en qué momento también tomé las decisiones incorrectas, pero nos pasa todos. Sé también que soy una persona pública y a algunos se los juzga el doble. <b>También somos personas, eso me duele mucho.</b></p><p><i><b>-Algunos piensan que por jugar en Independiente, Racing, Defensa, México sos un robot que hace todo bien y no es así, cuando salís de la cancha sos una persona...</b></i></p><p>-Cuando uno llega a Primera, que debuta, ya tiene un poco de rodaje, convive un poco con eso, pero hay momentos que uno necesita un poco de paz y que no se le pegue. Obvio que uno no lo maneja, porque hay gente que también como que te levanta a morir y hay gente como que te tira para abajo. <b>Y en este momento me afectan los que me tiran para abajo.</b> Pero no tengo ganas de fallarle a nadie y esa mi revancha, <b>quiero empezar de cero, hacer las cosas bien, nada más.</b></p><p><i><b>-¿Cómo está el tema de la salud mental en el fútbol? ¿Hay contención en los clubes?</b></i></p><p>-Está mejorando mucho. En los últimos clubes que estuve, la mayoría tenían psicólogo. <b>En mi caso me tocó hacer un tratamiento psiquiátrico después de la lesión ligamentaria que tuve </b><i>(NdR: en noviembre de 2022).</i><b> </b>La pasé mal, fue muy difícil para mí... <b>me sentía inservible.</b> No podía jugar a la pelota con mi hijo, no podía ir a la plaza y correr con él... <b>era como que empezaba a caerte la vida encima.</b> También tenés tiempo para vos, empezás a pensar, y cuando te querés acordar lo que hay en el interior de uno mismo, <b>te das cuentas que estás hecho mierda. Y no solo problemas de ahora, son cosas que una arrastra de la infancia.</b></p><p><i><b>-¿Cómo fue tu infancia, tu adolescencia, tu crianza?</b></i></p><p>-Yo me crie y nací en Villa Tranquila, Avellaneda, me crie con mis padres, que hoy gracias a Dios viven. También tengo tres hermanos. <b>Mi infancia fue difícil, como todo, hay gente buena y gente mala, como en todos los lugares.</b> En mi barrio hay de todo, pero yo amo a mi barrio, para mí es es mi vida, mi sangre, es mi cable a tierra también. Pero son las cosas de la vida, de lo que se ve en las noticias todos los días, de lo que pasa en la calle, lo que pasa en todos lados. Creo que esa es la vida real. Hay gente buena, gente mala, gente que trabaja, gente que no... y te vas haciendo como podés. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EACX5TLEYVG6TOBEH7KYPYGRTE.png?auth=1c8334fe82e1e98ed75b9f015dcbeb917602ed3f6be2bcc3fba4cfe503cf10a9&smart=true&width=1920&height=1293" alt="El mediocampista surgido en Independiente contó la verdadera historia detrás del video viral del anillo" height="1293" width="1920"/><p><i><b>-Vamos al tema del video que se viralizó en los últimos días, el tema del anillo...¿cómo fue eso?</b></i></p><p>-Ese es un anillo que yo compré hace bastante, hace poco se abolló sin querer. <b>Un amigo empezó hace poco con un emprendimiento de compra y venta de oro, que ahora se hace mucho, que se hacen videos con los lentes que graban...</b></p><p><i><b>-Entonces no era una cámara oculta...vos vas al encuentro con tu amigo, que tiene un emprendimiento de compra y venta de oro y vos das el ok para que se grabe...</b></i></p><p>- Mirá, a mí últimamente me pasaron un montón de cosas. Lo último que me pasó fue que me me chocaron la camioneta estacionada afuera de la casa de mi vieja, era la única movilidad que tenía para ir a buscar a mi hijo. Bueno, en ese momento aparece mi amigo y me dice “bueno, te voy a buscar y hacemos el video que te dije, va a ser algo bueno, vas a ver”. Le dije que sí, que podía filmar, que estaba todo bien. Y me dijo que de paso nos podíamos ir dos días a la Costa, para “descolgar” un poco, salir un poco de acá para estar tranquilos. <b>Hicimos el video, lo subió y explotó para todos lados, para bien y para mal. Después le hice bajar la publicación, sobre todo por los comentarios... mi nene tiene seis años y en un momento va a empezar a leer, va a empezar a entender. No tengo nada que ocultarle, porque no hice nada malo. ¿Cuál es el problema de vender un anillo que es mío?</b> Que yo me lo gané, pero elijo no dar lugar a que mi hijo lo sufra el día de mañana, porque él es muy bueno y tiene un corazón de la puta madre. Y él me cuida mucho, me cuida mucho, él sabe cuando yo estoy bien, cuando yo estoy mal. Y yo no quiero que lo afecte.</p><p><i><b>- ¿Te molesta esa acusación que hubo de “vendió el anillo para comprar otras cosas”?</b></i></p><p>-Sí, me molesta, pero también lo acepto, porque sé que me equivoqué y no soy un santo. Tampoco voy a venir a ningún lugar a vender algo que no soy, pero si sé que soy buena persona, soy buena gente. Pero que se me juzgue por errores que tuve...¿por qué la gente no puede salir adelante? ¿por qué no puede cambiar? ¿Por qué salí de la villa?</p><p><i><b>-¿Vos tuviste algunos problemas en Tigre, después de tu paso por Racing?</b></i></p><p>- Estaba enfocado, era un proyecto lindo, el objetivo era salvarse del descenso, pero cuando los eliminan (los descensos) se complicó un poco todo, porque se empezaron a relajar todos, después tuve problemas con el técnico (<i>NdR: era Sebastián Domínguez</i>), quisieron acortar los sueldos... ahí nos citan a una reunión para decirnos que no iban a tenernos en cuenta, ahí explotó todo. <b>Me fui y dejé de ir. No tenía motivación, el ambiente era raro. El jugador a veces necesita ser querido.</b></p><p><i><b>-¿Y después en Banfield?</b></i></p><p>-Arreglamos bien, me pusieron mil cláusulas por los antecedentes. No me gustó, pero estaba dispuesto a cerrarles la boca en la cancha. No falté un día, no tienen qué decirme a mí, pero no me dejaban entrar al club, me mandaban cartas documento o emails, como que no tenía permiso de pasar al club, pero yo era jugador de Banfield todavía. Hoy mi situación está así un poco por culpa de ellos, porque necesito cobrar la plata que me corresponde. No solo tengo contrato, sino que también se me ensució mucho. </p><p><i><b>-¿Y hoy cómo es tu situación económica?</b></i></p><p>-Estoy bien, pero necesito trabajar para seguir sumando para mi familia. No me falta, vivo bien, pero lo único que me importa es que tenga para mi hijo, para que viva bien. Gracias a Dios tiene sus ingresos, pero necesito tener mis ingresos, generarlo con mi trabajo dentro de la cancha. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4F6XADPJC5G4NNGAKH65X4MLPE.png?auth=848c2f969dfe017ea6fc5c69c4e8d7e671a07f5d583f2f0f77a4cd437120039e&smart=true&width=1920&height=1294" alt="Lolo Miranda mostró su mejor versión con la camiseta de Racing. Hoy sigue entrenando para lograr otra oportunidad" height="1294" width="1920"/><p><i><b>-¿Cómo es tu día a día? </b></i></p><p>-Me levanto y entreno por la mañana durante la semana, estoy haciendo doble turno dos veces y después gimnasio todos los días. Cuando termino, depende del tiempo, busco a mi nene. Después tengo psicóloga un día en la semana, o lunes o viernes, y después estoy con mi nene todo el tiempo hasta la noche, que lo dejo con su mamá y un día del fin de semana duerme conmigo. Se llama Giovanni.</p><p><i><b>-Volviendo al video, se habló mucho de cuánto te habían pagado por el anillo...</b></i></p><p>- No me acuerdo, imaginate que no quise ni verlo el video. Es todo parte de algo armado, cómo va a saber el otro cuánto pesa el anillo, cómo va a traer la plata justa...es como que le hice un favor (al amigo) y sabíamos lo que podía pasar.</p><p><i><b>-¿Y el anillo dónde está?</b></i></p><p>-<b>¡En mi casa! (risas) Tengo el anillo en mi casa, no pienso vender nada y tampoco estaría mal si lo haría.</b> Lo que me molestó fueron los comentarios salidos de lugar. Júzgame toda la vida por lo que yo hice dentro de la cancha, por lo que hago afuera, no me conocés. O sea, no me viste nunca haciendo lo que vos decís que hago.</p><p><i><b>-Vos fuiste compañero de Licha Martínez en Defensa y Justicia, ¿seguís en contacto con él?</b></i></p><p>-Con <i>Licha </i>hablamos muy seguido, lo estaba cargando por el pelo (risas). Es un fenómeno, me escribe siempre, siempre está ofreciéndose para darme una mano. Hay muchos jugadores que me escriben mucho, de todos lados, de Racing, del ascenso, de afuera, incluso con gente que no compartí. <i>Licha</i>, Aníbal Moreno, <i>Juanfer </i>(Quintero), <i>Licha </i>López, <i>Agus </i>Almendra, <i>Santi </i>Sosa, <i>Facu </i>Cambeses, <i>Gabi </i>Rojas, Alan Velasco...muchos jugadores que uno no lo puede creer. También tengo mucha relación con Jonás Gutiérrez, él es un hermano para mí.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YRNLZ4N2CBAGBNCSJANFC2ZUVY.jpg?auth=9be0c5cbb41d5de9315513679bae11d50ac9301bb94d13c510a51a8cb2f315b6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos hombres, vestidos de negro, posan sentados en un estudio con una mesa de futbolín y un trofeo dorado, frente a un telón verde con el letrero 'Citados'.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Lara López Calvo: “Las mujeres tenemos un gran síndrome del impostor, tenemos que ser más mandadas”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/15/lara-lopez-calvo-las-mujeres-tenemos-un-gran-sindrome-del-impostor-tenemos-que-ser-mas-mandadas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/15/lara-lopez-calvo-las-mujeres-tenemos-un-gran-sindrome-del-impostor-tenemos-que-ser-mas-mandadas/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Es asmática, pero corre maratones. Es adicta a la adrenalina de la tele, pero se define como corredora de montaña. Ambiciosa, estudió economía y periodismo en la universidad simultáneamente, estuvo cuatro horas diarias en televisión desde los 21 años y corrió el cruce de los Andes dos veces. El difícil momento en que dieron información falsa sobre su vida, cuál fue la situación límite que la impulsó a responder las mentiras]]></description><pubDate>Sun, 15 Feb 2026 04:53:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Lara López Calvo es economista y también periodista, cursó las dos carreras para dedicarse a divulgar y enseñar economía financiera. Con sólo 27 años es muy conocida, su comunidad tiene casi un millón de seguidores. Empezó en televisión a los 21 años en el programa de Antonio Laje, es columnista en la radio y creó dos podcasts: “Economía sin vueltas”, de finanzas personales, y “Juntala”. Hizo un magíster en Finanzas, trabaja como economista para una consultora, es profesora universitaria en la UBA y es muy activa en redes sociales. Esta semana debutó en el streaming en vivo de “Infobae A la tarde” que conduce Manu Jove. Lara además hace mucho deporte, dice que correr es el ordenador de su vida. Su hiperactividad necesita obligatoriamente mucha eficacia en la gestión del tiempo. ¿Cómo hace?</p><p>– Me gusta la organización. Soy de Virgo, dicen que somos muy organizados.</p><p><b>– Una persona a la que le gustan los datos no puede empezar hablando de astrología.</b></p><p>– No, es verdad, no tiene mucha incidencia en mi vida, pero soy organizada.</p><p><b>– Sumemos el tiempo que dedicás a responder a la gente en redes sociales.</b></p><p>– Sí, todas las semanas un día hago un consultorio en vivo, donde charlo de lo que la gente me propone.</p><p><b>– Dormís poco. ¿Algún secreto hay?</b></p><p>– Dormía poco, los últimos cuatro o cinco años dormí cinco o seis horas por noche. Estoy intentando mejorarlo, no está bueno.</p><p><b>– Empezaste a estudiar economía y a la vez periodismo. ¿Cuál es tu vocación? </b></p><p>– Comunicar. Creo que el fuego interno está en comunicar, pero siempre fui amante de la matemática. En el examen de ingreso del ILSE me saqué 100 en matemáticas. Siempre me gustó mucho, pero no me veía para nada como una persona encerrada en una oficina. Toda la vida también estudié arte, teatro. En segundo año de la secundaria ya me preguntaba, ¿qué estudio para poder englobar la parte creativa con la parte matemática? En tercer año de la secundaria estaba entre Ingeniería Industrial o Economía y Periodismo y decidí estudiar en paralelo Economía y Periodismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U4GTXZHCXBCUTB467VMEAO6UUU.jpg?auth=c19a111de06ea80084959a97e81fe7e98285df0bf911090dc464642fae47cb32&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Creo que el fuego interno está en comunicar, pero siempre fui amante de la matemática", dijo Lara López Calvo (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Después decidiste que eran las finanzas era lo que querías comunicar?</b></p><p>– Claro, me fui interesando. Aprendí muy poco de finanzas en la carrera de Economía de la UBA, tengo una crítica constructiva para hacerle a la carrera. Lo veía también como un sector bastante masculino y no lo entendía, muchas veces con términos difíciles o alejados a la realidad. El dinero es poder y me daba cuenta que me interesaba entender y saber tomar esas decisiones así que me fui por el lado de las finanzas. Apenas terminé periodismo empecé a trabajar en El Cronista y apenas terminé la carrera de Economía hice la maestría en Finanzas.</p><p><b>– Tu familia viene del campo del corazón de la provincia de Buenos Aires. Un abuelo productor y padres que han nacido en el campo, nada que ver con las finanzas.</b></p><p>– Sí, mis papás nacieron en la mitad del campo, ni siquiera en un pueblo, porque mi viejo nació en Carlos María Naón, pero a dos kilómetros del pueblo y mi mamá también. Y mis abuelos toda la vida también vivieron en la mitad del campo. Tuve una crianza muy mixta aunque nací acá, de pasar veranos y muchísimos fines de semana en la casa de mis abuelos y hoy creo que termino corriendo en montaña porque tengo esa parte de necesidad de conexión con la naturaleza. </p><p><b>– ¿La conexión con el campo hoy cuál es, además de la historia de tus viejos y tu abuelo?</b></p><p>– Muchísimo. Mi viejo tiene gran parte de su actividad económica vinculada al campo y lo ayudo. Empecé también siendo periodista económica en El Cronista de agro, siempre tuve una vinculación.</p><p><b>– ¿Y las costumbres? ¿Sos de tomar mate?</b></p><p>– Las tengo tan arraigadas que ni siquiera me doy cuenta. Vivo tomando mate y siempre que puedo voy. Desde que falleció mi abuela me cuesta un poco volver a la casa de mis abuelos en el campo, pero vamos mucho con mi papá.</p><p><b>– Nunca hubo una duda, la vocación te tomó desde el principio. ¿No te asustó cursar las dos carreras a la vez?</b></p><p><b>“SIEMPRE ESTÁ BUENO TOMAR DECISIONES CON UN POCO DE MIEDO”</b></p><p>– Sí, me asustó. Dije, ¿estaré a la altura? Pero siempre fui curiosa y hablé con algunas personas que habían estudiado dos carreras a la vez y me dijeron: tranquila que vos podés. Siempre está bueno tomar decisiones con un poco de miedo.</p><p><b>– ¿Siempre con la vara muy alta? Empezaste muy chiquita en la tele, en un programa muy visto por la mañana.</b></p><p>– Sí, puede ser. La vara es muy alta.</p><p><b>– ¿Qué es lo que te da adrenalina? ¿Qué te da felicidad de todo lo que hacés? </b></p><p>– Este trabajo que te hace un poco adicto a la adrenalina, la improvisación. Desde los 21 empecé a estar al aire en la tele y a hacer cuatro horas de aire seguidas por día. Te empezás a enamorar de la improvisación. Al principio te da pánico, después es mucho más divertido y creo que eso se trasladó un poco a mi vida. A mí me gusta no planear qué voy a hacer el fin de semana, dejar una cuota de improvisación.</p><p><b>– ¿O sea que el aire de la tele te despertó la necesidad de adrenalina?</b></p><p>– Podríamos decir que sí, y también eso lo vuelco en el deporte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2IKQZXG3VZHSVDUYSPLNE4CQPY.jpg?auth=adfd074ac3b70c66e3be0104cd70ed6714e4f45515e53d4af2087e9bb27274ac&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Desde los 21 empecé a estar al aire en la tele y a hacer cuatro horas de aire seguidas por día. Te empezás a enamorar de la improvisación", contó Lara López Calvo" height="1080" width="1920"/><p><b>– Otro de tus desafíos fue hacer el cruce de Los Andes corriendo. ¿Cómo tomaste la decisión de algo tan exigente? </b></p><p>- Sí o sí tengo que mencionar a mi entrenador, que es un corredor de montaña ultramaratonista, fue el que me mostró esta carrera y me motivó a hacerlo. Cuando me enteré que existía esa carrera no podía creer que había personas que lo hacían. Fui aprendiendo el proceso de mis compañeros del grupo de running. Cuando me anoté tenía muchísimo miedo, y fue de las mejores experiencias que hice en mi vida. Ya hice dos veces el cruce de los Andes y no sé si este año lo voy a volver a hacer.</p><p><b>– ¿Por qué fue una de las mejores experiencias de la vida?</b></p><p>– La conexión que lográs con la montaña, todo lo que te enseña la montaña, los chicos que somos.</p><p><b>– Te ubica.</b></p><p>– Te recontra ubica. Y pasan un montón de cosas en la preparación de una carrera de 100 kilómetros, una es que es imposible correr 100 kilómetros sin hacerlo en equipo. El compañerismo que hay en la montaña es una gran enseñanza para la vida. A las grandes metas, como cruzar un arco de 100 kilómetros, solo se juega en equipo.</p><p><b>– Grandes metas. Las dos carreras importantes simultáneamente, la decisión de meterse en la tele a improvisar y vivir esa adrenalina a los 21 en un equipo de gente mucho más grande, correr dos veces el cruce de los Andes. La búsqueda de adrenalina se hizo costumbre. </b></p><p><b>“UNO LO VE Y DICE: CLARAMENTE ESTA CHICA ES ADICTA A LA ADRENALINA.”</b></p><p>– Jajaja, hoy uno lo ve y dice claramente: esta chica es adicta a la adrenalina. Me voy dando cuenta, uno se va conociendo. Correr me di cuenta también a los años de haber empezado, funciona como un ordenador de vida. Era mucho más workaholic antes y cuando estudiaba las dos carreras también le dedicaba mucho de mi vida a la parte profesional. Correr llegó como un ordenador a mi vida porque empezó a motivarme a dormir mejor, a alimentarme bien, amplió muchísimo mi círculo social. Terminó siendo, sin darme cuenta, un ordenador en mi vida.</p><p><b>“YO SOY ASMÁTICA Y LOS NEUMONÓLOGOS ME DECÍAN: CORRER NO. CORRER, ¡SÍ! AYUDA MUCHO” </b></p><p><b>– ¿La idea de correr cómo nació?</b></p><p>– Yo soy asmática y siempre hice muchos deportes. Fui federada en hockey, crossfit, pero siempre me decían “correr, no” los neumonólogos tradicionales. Correr mejor no porque soy asmática. Podía hacer todos los deportes, pero no correr, y me quedó grabado. Fui practicando otros deportes. Después de la pandemia me di cuenta que me permitía correr de vacaciones solo tres o cuatro kilómetros. En un proceso de terapia donde me planteaba que no quería que mis vacaciones fueran tan diferentes a mi rutina, volví y busqué un entrenador. En las primeras corridas mi entrenador me preguntaba, ¿cuál es tu motivación? ¿Por qué estás haciendo esto? Me di cuenta que tantas veces me habían dicho “correr no” que me terminé demostrando no solo que correr sí, sino que hoy no tomo ningún remedio, no uso ningún puff, se fue por completo el asma, me mejoró muchísimo la capacidad respiratoria, también la frecuencia cardíaca. ¡Así que correr, sí! Si sos asmático te ayuda mucho.</p><p><b> – Te pusieron un límite y decidiste correrlo. Históricamente las mujeres no llegan a lugares importantes, a los puestos más altos de las empresas, por ejemplo. ¿Ahora, ha cambiado en algo?</b></p><p>– Creo que está mejorando mucho. Pero como vos decís todavía, si analizamos porcentajes de los CEOs en compañías de Wall Street o si ves cualquier foto del gabinete, todavía somos muy pocas las mujeres, sobre todo en puestos de decisión. Soy una afortunada porque tuve muchas mujeres que me inspiraron, nuestra generación tiene muchas mujeres, como vos en los medios de comunicación para todas las que estamos arrancando. Tuve muchas docentes también. Mi vieja me fortaleció mucho, ella no pudo ser independiente. Por ejemplo, decirme: Lara siempre tenés que tener independencia financiera. Creo que mi generación la tiene mucho más fácil que las de ustedes, pero todavía falta mucho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QDUMIQBR2NBRZIZFDWS47POB4Y.jpg?auth=80b3d07f727a1517aed42b1f227152c5649484a8b4c6cde6d7e197e979c56eec&smart=true&width=1920&height=3413" alt=""Mi vieja me fortaleció mucho, ella no pudo ser independiente", explicó Lara López Calvo en entrevista con María Laura Santillán" height="3413" width="1920"/><p><b>– Lo que sí creció es el número de mujeres que estudia economía, pero cuando ves la foto de las empresas, las fotos de un gabinete, o de liderazgo en la administración pública, hay una o dos.</b></p><p>– Ese es el desafío actual, que lleguen. ¿Por qué no llegan a puestos de liderazgo si hace algunos años en las aulas de economía tenías el 30% de mujeres y hoy tenés casi paridad en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA? </p><p><b>“TENEMOS QUE SER MÁS MANDADAS LAS MUJERES. TENEMOS UN GRAN SÍNDROME DEL IMPOSTOR”</b></p><p><b>– ¿Qué es lo que te contestás? Porque hay explicaciones para eso.</b></p><p> – Hay muchísimas. El martes, en el programa de Infobae a la tarde hablábamos de la natalidad, de la diferencia todavía entre las licencias de maternidad y de paternidad, de cómo las mujeres cargamos con muchísimas más tareas de cuidado. El tema que más me interesa es cómo hacemos para resolverlo. Yo no estoy tan a favor de los cupos que es una de las soluciones que se plantean. Sí creo que tenemos que poner el foco en incentivar, en educar. También a veces tenemos que ser más mandadas las mujeres, eso nos cuesta. Tenemos un gran síndrome del impostor. Para hablar cinco minutos de un tema, ¿sabés lo que yo estudio? Lo mismo con la preparación de mis carreras. En los debates de la maestría de Finanzas notaba que nos animabamos menos a participar de esos debates. A mí me gusta mucho más la solución de educarnos y fortalecernos entre nosotras. </p><p><b>“SOY DEL TIPO DE PERSONA QUE SE PREPARA MUCHO, NO QUE TIENE FACILIDAD”</b></p><p><b>– ¿Vos creés que estudiás mucho más que lo que hay que estudiar porque sabés que sos mujer?</b></p><p>- No sé, nunca lo pensé, pero sí soy el tipo de personas que se prepara mucho y estudia mucho, no que tiene facilidad. Para un examen yo tenía que estudiar mucho, no era la primera en entender un tema. Soy de ese tipo, llego a las metas por constancia y por esfuerzo, no por facilidad.</p><p><b>– Es difícil creerte. Hablás muy fluidamente.</b></p><p>– Pero lo estudio mucho antes. No es fácil. Si ves mis primeras salidas con Antonio Laje y eran horribles, estaba super tensa. Era como una clase de la UBA y yo era profesora de macroeconomía. Son horas de vuelo, es practicarlo.</p><p><b>– ¿El síndrome del impostor todavía está?</b></p><p>– Yo creo que algo queda.</p><p><b>– ¿Cómo es?</b></p><p>– Es creer que no estás tan preparado para el lugar que estás ocupando. He ido ganando confianza, pero algo queda.</p><p><b>“LAS MUJERES TODAVÍA INVERTIMOS MENOS QUE LOS HOMBRES”</b></p><p>– ¿Las mujeres hablamos más de plata ahora que antes? </p><p>– Sí, recontra, hablamos más. No tanto como los hombres, creo que en cualquier charla de amigos puede puede salir algún comentario. Invertimos menos, hay una gran diferencia todavía en cuentas comitentes, que son las cuentas que te convierten en inversor o inversora, pero está mejorando. Manejar nuestro dinero en el banco, ahorrar y mover la plata en un fondo común money market, ves casi paridad entre mujeres y hombres. Pero crear una cuenta comitente que es la que te da acceso a muchísimos instrumentos de inversión, todavía hay una gran brecha entre las mujeres y los hombres.</p><p><b>“TODOS TENEMOS QUE TENER ACCESO A HERRAMIENTAS DE EDUCACIÓN FINANCIERA, DEBERÍA GARANTIZARLAS LA PRIMARIA O LA SECUNDARIA” </b></p><p><b>- El podcast parece ser lo que más te divierte. “Economía sin vueltas” y “Juntala”. Nombre espectacular, “Juntala”.</b></p><p>– Lo fundé porque la gente me pedía mucho que diera un curso de finanzas y para mí la educación financiera es algo esencial que todos deberíamos saber. Empecé a hacer contenido de esto en redes sociales porque creo que todos tenemos que tener acceso a ciertas herramientas, estaría buenísimo que las garantice la educación primaria o secundaria. Entonces dije: “no me parece bien cobrar por un curso, no me siento cómoda con eso. Voy a hacer un podcast, de a poco vamos a ir dando clases como si fuera un curso completamente libre”. Me han dicho: ¿sabés que cuando la gente paga por algo se compromete más a aprender? Pero que cada uno escuche “Juntala” con la responsabilidad que quiera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6HOV2737BVHVRMG2OHDYXJD6B4.jpg?auth=784967c538bdd8e7de1d691b69d9de8704a750a8e0854e237f1964f9fcbeeb3f&smart=true&width=1920&height=3413" alt=""Empecé a hacer contenido de esto en redes sociales porque creo que todos tenemos que tener acceso a ciertas herramientas", expresó Lara López Calvo" height="3413" width="1920"/><p><b>– ¿Qué es lo que más quiere saber la gente?</b></p><p>– Lo que aparece todas las semanas es: dólar o plazo fijo. Les digo que está mal formulada la pregunta porque tenemos que aprender a distribuir, no es todo o nada. Una de las grandes leyes de finanzas es que hay que diversificar y distribuir también por objetivos. Me dicen: tengo X cantidad de dólares, ¿dónde los invierto? Depende para qué, no es lo mismo si necesitas cambiar el auto dentro de dos años que si es para tu jubilación. Y resolvemos muchos casos prácticos. Por ejemplo, cobré una indemnización, ¿qué hago? Damos herramientas para ese tipo de situaciones.</p><p><b>“DESDE HACE ALGUNOS MESES RECIBO MUCHAS CONSULTAS SOBRE DEUDAS, HAY UN GRAN NIVEL DE ENDEUDAMIENTO”</b></p><p>- Seguramente hay temas muy recurrentes.</p><p>– Sí. En Argentina todo el tiempo hay un tema entre la tasa de interés en pesos, hacer carry trade y qué va a pasar con el dólar. Desde hace algunos meses también recibo muchas consultas sobre deudas, hay un gran nivel de endeudamiento. Y se profundiza más en las billeteras digitales. En las fintechs los datos de morosidad son bastante mayores a los de los bancos, aunque en todos los agentes económicos está aumentando la morosidad.</p><p><b>– ¿Cuál puede ser la peor consecuencia de este aumento de la morosidad? ¿Es como una bomba de tiempo?</b></p><p>– Totalmente. Primero pone en riesgo el funcionamiento del sistema bancario. Es una de las grandes razones de por qué cuesta que baje tanto la tasa de interés de los créditos. Con una morosidad alta y una inflación que está acelerando, no está desacelerando, es muy difícil que baje la tasa de los préstamos. Todos sabemos que si no baja la tasa de los créditos, es muy difícil que crezca una economía, la parte productiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EPTAKCYJ7VGGTPTF2RGRSAEBNI.jpg?auth=585ebc5d0400656c674fe5c73306d075e6be026bfcbf94ae14b387f9b4e72f01&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Desde hace algunos meses también recibo muchas consultas sobre deudas, hay un gran nivel de endeudamiento", contó Lara López Calvo" height="1080" width="1920"/><p><b>– En la Argentina ¿el que quiere tener plata o el que la tiene lícitamente sigue siendo un “garca”? Hay una mirada hacia el que gana plata, que no es buena, históricamente.</b></p><p>– Coincido con que hay una mirada en contra del empresario. El empresario es malo, creo que hay razones. Lamentablemente en Argentina hemos tenido muchos casos de gente que hizo plata de manera ilícita, por corrupción, entonces a veces terminamos mezclando todo. A mí me parece que está bueno el pensamiento de que se agrande la torta y ponernos contentos porque a alguien le va bien económicamente. Creo que hay que apuntar a eso, la única forma de mejorar y crecer como país es que se agrande la torta. Y después sí, tener discusiones más finas, cómo redistribuimos. </p><p><b>– ¿Cuáles son las consultas que te tienen harta?</b></p><p>– Me apasiona tanto lo que hago que nunca voy a estar cansada, en cada trabajo tenemos que lidiar con algo así. Lo que busco hacer es algo distinto, educativo y hacer independiente a la gente. Yo quiero que la gente no me necesite más. Por eso tengo un trabajo como economista, independientemente de los medios. El caso ideal sería que no me necesiten más para dar educación financiera en redes sociales.</p><p><b>- Vos trabajás para una consultora.</b></p><p>– Sí, por las tardes consultoría. El tema es cuando la gente quiere que le soluciones la vida. No es que me molesta, pero tenemos que aprender a hacernos cargo de nuestro dinero. Nadie va a cuidar nuestra plata mejor que nosotros. A veces me sorprende, “tengo tanta cantidad de dinero, decime en qué invertirlo”. Hay una vagancia, “resolveme”, yo intento lidiar contra eso. Para crecer financieramente y educarnos hay que tomar las riendas. Para alimentarte bien vas a tener que aprender de alimentación. Esto es lo mismo.</p><p><b>– Sos cada vez más conocida. ¿Qué tiene de malo la fama? </b></p><p>– Todo. Todo. Soy una piba simple, sencilla, me gusta ser buena en mi profesión, en mi laburo. Terminar, ponerme unas zapatillas y salir a correr. El fin de semana irme a la montaña, a las sierras a correr, con mis amigas, una vida tranquila. Me siento muy incómoda yendo a eventos, soy muy vergonzosa. Me cuesta mucho el networking, ese tipo de cosas. A una personalidad como la mía le jugaron muy a favor las redes sociales porque estoy en mi casa, tranquila, con un celular, entonces me siento muy segura para hacer contenido. Y la tele, quieras o no, es un ambiente cuidado. Ahora que hago streaming es mucho más difícil. ¿Viste que te sorprenden y tenés que opinar de muchísimos temas? La tele en un punto es ordenada.</p><p><b>– ¿Es incómoda la fama en que te paren por la calle o en cosas que digan de vos?</b></p><p>– No reniego. Cuando alguien se acerca a saludarme me encanta, soy súper agradecida. Es más, a veces me dice: me sorprendí, eras tan simpática. Y eso es con respeto. El tema de la fama es que creo que a veces te nubla. Por suerte tengo mi ordenador, correr, que me ordena.</p><p><b>“FUE TREMENDO VER QUE TODO LO QUE DECÍAN ERA FALSO”</b></p><p><b>– Dijiste muy claramente: de la fama nada me gusta. Los rumores por ejemplo, te vincularon con Juan Martín del Potro, ¿esa es la parte de la fama que no te gusta?</b></p><p>– Eso fue una gran enseñanza para mí. Primero fue tremendo ver que todo lo que decían era falso. La mayoría de la gente con la que nos cruzamos dice que no consume chimentos, pero como economista yo decía: si hay tanta oferta de estos contenidos es porque hay demanda del otro lado, aunque nadie se anime a decir que consume chimentos. Después hice otro análisis, intento todo el tiempo hacer contenido interesante, que cambie la vida del otro, que eduque, y veo tantas personas trabajando sin método… He escuchado cada cosa… Que tenía 24 años, imaginate dos carreras con 24 años, nadie preparando ningún tema y hablando sin saber. La verdad es que me pareció horrible todo lo que pasó.</p><p><b>“COMO ALGUIEN TIENE COMO MÉTODO DE TRABAJO MENTIRLE SISTEMÁTICAMENTE A SU AUDIENCIA?”</b></p><p><b> – ¿Te enoja?</b></p><p>– No me enoja porque hay cosas que dependen de uno y cosas que no, lo tengo muy claro. Yo me enfoco en lo que depende de mí. Me llamó la atención cuando una periodista de espectáculos en un momento agarró una historia donde estaba mi hermano, me pareció que ya pasó un montón de límites, me incomodó mucho. Yo estaba pasando las fiestas con mi familia. Ahí salí a responder, a hablar de esto, del método con el que trabajamos, porque le estaba mintiendo por completo a toda su audiencia. ¿Cómo hay gente que todos los días le miente a su audiencia? Para mí son quienes mandan, yo hablo una vez por semana en el consultorio de lo que ellos me piden, trabajo para ellos, armo informes de los temas que ellos me piden. ¿Cómo alguien tiene como método de trabajo mentirle sistemáticamente a su audiencia? Eso fue un aprendizaje. Me llamó la atención que cuando salí a aclarar, la mayoría de mis seguidores me decían “che, ¿qué pasó? No me enteré de nada”. Me di cuenta que muchos no consumen ya medios tradicionales y que por suerte tengo armada una audiencia súper sana a la que le interesa aprender que realmente no se había enterado de nada.</p><p><b>– ¿Hay un novio desde hace mucho?</b></p><p>– Estuve de novia, ahora estoy soltera. Una relación hermosa, fue la relación más importante de mi vida. ¿Viste que Angelina Jolie tiene tatuados a los hombres con los que estuvo? Creo que cada persona con la que uno comparte tanto tiempo de su vida le enseña y hasta forja quién sos. Y eso fue Lago en mi vida.</p><p><b>– ¿Cuál es tu costado más vulnerable, Lara? </b></p><p>– Muchísimos. Soy re sensible. Mi familia es muy importante, fíjate que salí a aclarar cuando agarraron una historia en la que aparecía mi hermano. Cuando me despedí del programa de Antonio, fue una de las veces que más vulnerable estuve.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZN5NH6WEWBAU3BYC4FZBTLCPIM.jpg?auth=ab420e992c4f44970dec115cd29a573e4906f5063393295f98a0e1cdde776d15&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Soy re sensible. Mi familia es muy importante", aseguró Lara López Calvo" height="1080" width="1920"/><p><b>– Porque cuando uno cuenta noticias está inevitablemente muy serio, y se puede interpretar como severo. </b></p><p>– Sí, creo que eso pasó bastante con mi perfil. Durante muchos años estuve muy estructurada, dando noticias de economía todos los días a la mañana, pero cuando salgo de ese rol tengo una parte súper vulnerable y creo que también simpática.</p><p><b>“AL QUE ESTÁ DEL OTRO LADO, SI VA A DEDICAR 5 MINUTOS A ESCUCHARME, LE TIENE QUE SERVIR, NO PUEDO JODER CON EL TIEMPO DEL OTRO”</b></p><p><b>– La gente entonces te va a empezar a conocer más ahora en el streaming.</b></p><p>– Yo soy una persona seria, no soy muy divertida. Hay algo de comodidad en ese lugar a la hora de informar, y de respeto al que está del otro lado, Intento concentrarme mucho. No sé si está bien, pero a mí me importa mucho la eficiencia del tiempo. Al que está del otro lado si va a dedicar cinco minutos a escucharme, le tiene que servir. No puedo joder con el tiempo del otro. Me concentro mucho para darle lo importante en un mundo de tanta sobreinformación.</p><p><b>– ¿Hasta dónde querés llegar? </b></p><p><b>– </b>De chica creo que era más ambiciosa. Hoy me gustaría tener una linda familia, laburar de lo que me gusta, contribuir a la comunidad. Eso es lo que me motiva de la educación financiera. Estoy bien con eso, no sé si quiero grandes cosas, quizás sostenerlo a lo largo del tiempo es bastante grande. Si hacemos una metáfora entre correr una maratón y hacer una pasada creo que me enfoco más en formarme todo el tiempo, en que sea una maratón de educación financiera y seguir pudiendo educar y divulgar la economía de una manera constructiva y distinta.</p><p><b>– ¿Y la plata dónde va?</b></p><p>– Va a muchos lugares, no solo a uno, siempre hay que diversificar. A mí me gusta organizar la plata como un edificio. Todos los meses destino algo a mi jubilación, que sería la planta baja. Hay un segundo piso con objetivos a mediano plazo, puede ser comprarse un departamento por ejemplo, tener un auto no me interesa por ahora. Invierto mucho en educación y viajes, en eso gasto la plata y gasto bastante. Viajar me gusta y tomo bastantes cursos y clases. Mis amigas me cargan bastante por eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WAQFM73Y3RBEFHPN5I36LU4NEI.jpg?auth=efd4f69bd69f109c633c2c3686ec68eacbb976cf5c3a886f6c2a866fa8edabd2&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Invierto mucho en educación y viajes, en eso gasto la plata y gasto bastante", dijo Lara López Calvo (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Sé lo que significa para vos el corazón ganadero y agrícola de la provincia de Buenos Aires por tu familia, pero no puedo imaginarte en alpargatas en el campo. </b></p><p>– Hoy el campo cambió y tiene muchísima tecnología, pero eso es lo más lindo para mí, ahí está la felicidad. Ahora, quizás desde que falleció mi abuela no voy tanto al campo pero voy mucho a entrenar a Tandil, a Córdoba, a correr a las sierras y en esa simpleza encuentro mis momentos más felices. Ver un amanecer, un atardecer en la montaña, estar desconectada de internet por un fin de semana entero mientras corro el cruce de los Andes donde casi no tenés conexión. Ojo, también me gusta de lunes a viernes estar súper conectada, no me voy ni un extremo ni el otro. Es más, los contrastes hacen que valore mucho cada parte de mi semana, pero esa Lara creo que hoy vive en la corredora de montaña.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DB55SJD4ARBFNO4LW23CPTY3CU.jpg?auth=73f2ca81f771f3171c3000f437791853d7415fb06c9772d9501f63ba17b1e4c3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fotografía: Gustavo Gavotti]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Gonzalo Aziz: el día que conoció a Sabina, su pasión por las motos y el motivo por el que “jamás” abriría una cuenta en Tinder]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/15/gonzalo-aziz-el-dia-que-conocio-a-sabina-su-pasion-por-las-motos-y-el-motivo-por-el-que-jamas-abriria-una-cuenta-en-tinder/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/15/gonzalo-aziz-el-dia-que-conocio-a-sabina-su-pasion-por-las-motos-y-el-motivo-por-el-que-jamas-abriria-una-cuenta-en-tinder/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista al frente de “La Tarde de Infobae”, recorre en esta entrevista su historia personal, desde su vocación musical postergada hasta sus aventuras en moto por la Argentina. También, cuenta que su máximo deseo es formar una familia aunque nadie lo encontrará en una app de citas]]></description><pubDate>Sun, 15 Feb 2026 04:53:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Mucho antes de convertirse en uno de los analistas políticos más reconocidos de la televisión argentina, <b>Gonzalo Aziz</b> era un chico de Adrogué que encontraba su refugio en el piano y la guitarra. “Viví en una casa con muchos amigos”, recuerda el hijo único de una familia de clase media, sostenida por dos padres con vocación de servicio: un papá, ingeniero, que le enseñó a tocar sus primeros acordes a los nueve años; y una mamá educadora y directora de escuela, que marcó a fuego su sensibilidad y su forma de mirar al otro.</p><p>Durante años soñó con ser músico profesional. Los tests vocacionales en la secundaria le daban “99,9 % música”. Sin embargo, el temor de sus padres ante la incertidumbre de esa carrera y una conversación clave con una psicopedagoga del colegio, lo llevaron a anotarse en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. <b>“Lo tuyo es comunicar. No importa qué, comunicar”</b>, le recomendó la especialista. Allí descubrió una pasión inesperada por el periodismo y, más tarde, por la política. Ese recorrido lo llevó también por una maestría en Política en la Universidad Austral y un posgrado en Ciencias Políticas en la Complutense de Madrid.</p><p>Hoy, tras 23 años en la señal de noticias TN Aziz desembarcó en<b> Infobae en vivo</b>, en lo que él define como “el mejor momento de su vida profesional”. Al frente de<i> </i><i><b>La Tarde de Infobae</b></i>, de 18 a 21 y acompañado por <b>Diego Iglesias</b>, <b>Malena de los Ríos</b>,<b> Matías Barbería, Gustavo Grabia</b> y un equipo de expertos en política, economía y policiales, aportará lecturas especializadas y miradas diversas sobre la agenda del día. </p><p>De traje y corbata en pantalla, pero con alma de músico y alas de motoquero –un legado de su tío-, repasa el camino que lo trajo a este presente que considera bisagra: la infancia en la parroquia de barrio, su primera banda de rock, el día que tocó con los músicos de Joaquín Sabina en Madrid, la libertad que le dan los viajes sobre dos ruedas, el cable a tierra que representa su familia y el deseo cada vez más latente de enamorarse y de formar la suya propia. Pero advierte: “Jamás me van a ver en Tinder”.</p><p><b>—¿Entendiste que querías ser periodista cuándo? </b></p><p>—Uf, te tengo que contar una historia larga pero lo voy a hacer corto. Toco el piano y la guitarra desde los nueve años y mi sueño siempre fue ser músico. Los tests vocacionales de la secundaria daban 99,9 % música. Hasta que un día se lo dije a mi viejo que es el que me enseñó a tocar la guitarra y me dijo: “¿Músico?” </p><p><b>—Él es ingeniero.</b></p><p>—Mi papá es ingeniero. Y mi mamá es educadora, es directora general de escuela. Y ahí como que el susto de mis viejos en esa época, en ese momento de nuestra historia, me generó cierto temor a mí también, así que hablé con la psicopedagoga del colegio al que iba y me dijo que estudiara comunicación que lo mío es comunicar. No importa qué, comunicar. Así que me fui a la UBA y me anoté y ahí <b>empezó una pasión desconocida para mí por el periodismo y después por la política</b>, que hoy me tiene en este lugar súper feliz.</p><p><b>—Hiciste Ciencias de la Comunicación en la UBA.</b></p><p>—Sí. Y después hice una maestría en Política en la Universidad Austral. Y un posgrado en Ciencias Políticas en la Universidad Complutense, en Madrid.</p><p><b>—Decidiste que te gustaba estudiar además.</b></p><p>—Sí, me encanta. Porque <b>además</b> creo que los que hablamos de política o de economía tenemos una responsabilidad con la gente que nos ve. Porque a veces nos escuchan, nos ven o nos leen, y no digo que determinamos su conducta, pero de repente, <b>si</b> <b>confían en vos, quizás toman una decisión de inversión o de vida</b> —o de lo que sea— porque vos estás diciendo: “che, al país le pasa tal cosa”. Entonces, la mejor manera que tengo de ser responsable con ese compromiso que nuestras audiencias ponen sobre nosotros es estudiando. <b>Decir:</b> “mirá, hice lo mejor que pude”.</p><p><b>—¿Cómo era esa infancia, cómo era esa casa?</b></p><p>—En Adrogué. Una familia de clase media que se hizo muy de abajo. Mi mamá era directora de la escuela a la que yo iba en la primaria. Cuando pasé a la secundaria, mi vieja dijo: no voy a ser la directora de la escuela a la que va mi hijo porque es una tragedia para él. Así que se puso un jardín de infantes que hoy es un tremendo colegio de avanzada para la Argentina, en el cual mi papá, ingeniero, ya trabaja desde hace mucho tiempo. Una casa con muchos amigos, con mucha familia.</p><p><b>—¿Hijo único? </b></p><p>—Hijo único, lamentablemente no por deseo sino porque la vida así lo quiso. Pero <b>con</b> una familia y una casa súper social.</p><p><b>—¿Muy mimado?</b></p><p>—Te diría que sí. A ver, yo creo que<b> esa es la única manera en que se cría </b>un hijo: lo amás. </p><p><b>—Me dijiste antes de empezar que tenés ganas de ser papá.</b></p><p>—Sí, <b>me encantaría ser padre</b>. Soy muy familiero, muy amiguero. Me encanta el grupo, estar en grupo. No me gusta estar solo. </p><p><b>—La vida de club.</b></p><p>—La vida de club, de parroquia en Adrogué también, Acción Católica. De campamento a Bariloche. </p><p><b>—¿Era una familia religiosa?</b></p><p>—Mis viejos no, pero yo me sumé a la parroquia porque era una institución del barrio donde se jugaba a la pelota, donde tenía mi grupito de rock. Había fiestas. Mi primera novia. Todo pasaba por ahí. Y creo —aunque te sorprenda— que los análisis políticos que hago hoy están muy nutridos por esa experiencia de vida. Yo siempre levanto la bandera del diálogo y de la comprensión del otro diferente.</p><p><b>—Bueno, escribiste un libro hablando del tema, ¿no?</b>—Sí, pero digo: eso se lo debo también a mis papás, a mis tíos, a mis primos, que todo el tiempo en casa respetaron las opiniones ajenas. No se cancela a nadie. Uno <b>mama</b> lo que después vuelca como comunicador.</p><p><b>—¿El vínculo con la religión continuó?</b>—No. Creo en Dios, tengo fe, pero no voy a misa ni nada. <b>Aun así,</b> soy una persona de mucha fe.</p><p><b>—¿Y el amor por las motos cuándo apareció?</b></p><p>—El amor por las motos se lo debo a mi tío César, que falleció hace unos años: era el hermano de mi mamá y le encantaba viajar en moto por el mundo. Y tardé mucho en animarme porque siempre recibí comentarios que, sin mala intención, te dicen que la carrocería sos vos; que voy a esperar el día en que me llamen para avisarme que —viste—. Y digo, un día aprendí que también cruzando la calle te puede pasar algo y que vale la pena a veces tomar algún riesgo para disfrutar. Y viajar en moto es hermoso.</p><p><b>—¿Qué aventuras encontraste ahí?</b></p><p>—Muchísimas, porque primero cuando <b>andás</b> en moto tenés una sensación de libertad que es espectacular. Te sentís mucho más joven, más vivo, y <b>adonde</b> llegás la gente que te recibe es increíble. Caés en moto y te aparecen un montón de personas que te quieren conocer porque intuyen que sos de una manera particular. Y después porque es espectacular sentir físicamente el vínculo con el entorno. Vos abrís el casco —con el casco puesto, lógicamente— y ves un lago, ves un mar, ves una montaña. Recorrí toda la Argentina, todo Chile, toda España, el sur de Francia, todo el Reino Unido y el sur de Italia en moto. En cada lugar <b>encontrás</b> gente que se copa con tu historia de que andes en moto. Y <b>también</b> muchos que me veían en la tele y decían: “pero si vos hablás de política”. ¿Y qué, no se puede acaso?</p><p><b>—Es que te imagino cantando con la banda de rock y recorriendo el mundo en moto y no es el que veo en la </b><i><b>tele</b></i><b>. Cuidaste mucho tu intimidad</b></p><p>—La cuidé mucho, primero porque no soy una persona a la que le guste hablar <b>exacerbadamente</b> de su vida privada en los medios de comunicación. No quiero ser noticia yo.. Y en segundo lugar, porque quizás <b>tuve mucho autoprejuicio de creer que si yo mostraba eso iba a perder la sobriedad que un analista político debe tener</b>. Después me di cuenta de que, de repente, el año pasado haciendo un programa de streaming me encontraba tocando el piano con <i>Cruzando el Charco</i> o con César “Banana” Pueyrredón, o con Sandra Mihanovich o con Kapanga, y todos me decían: “pero yo te veo a la noche en la televisión hablando y acá estás de remera”. Y creo que terminé dándome cuenta <b>de</b> que mucho de lo que digo cuando hablo de política está muy nutrido por el arte. Yo creo en el arte como factor de la política. Me encantan los artistas que hablan de política, que dan su posición. Los admiro.</p><p><b>—Y eso también lo trasladás a tu imagen: siempre estás impecable.</b></p><p>—Cuando decidí pasar de ser periodista a analista político lo primero que hice fue hacer una maestría en política porque pensé en nutrirme mucho. Después también me di cuenta de que la estética es muy importante. Los grandes analistas británicos o norteamericanos andan de traje y corbata, y me encanta, les tengo tanta admiración que elegí seguir esa escuela.</p><p><b>—Pero también disfrutaste sentarte a tocar con César “Banana” Pueyrredón.</b></p><p>—Exactamente, sí. Claro que sí. </p><p><b>—¿No estamos en un momento en el que podemos separar el contenido del envase?</b>—Mirá, yo tengo un tema con eso. Creo que las formas dicen mucho también. Hice toda mi carrera en la televisión tradicional, en el canal tradicional de noticias de la Argentina. Con lo cual nací, viví y creo que moriré trabajando de saco y corbata desde el día uno que entré a TN. <b>Llegué como pasante de traje y corbata</b>. Un pibe. “¿Y vos qué hacés vestido así, si sos un pasante?”, me dijeron. Y pensé que el día que me llegara la oportunidad de estar en cámara estaría listo para eso. Y se me reían todos.</p><p><b>—Y para hacer esa trayectoria, ¿fueron más importantes los sí o los no que te dijeron?</b>—Los no. Estoy en un momento de mi vida en el que me encantaría encontrarme con las personas que me dijeron que no para darles las gracias. Tengo una persona en mente que claramente no voy a nombrar, pero fue una autoridad muy importante del canal en el que yo trabajaba, que fue muy dura conmigo en su momento y a la que le estoy profundamente agradecido, porque todos sus no son los que me llevaron a hacer otras cosas que me trajeron hasta acá.</p><p><b>—¿Y vos cuántos no te encontraste diciendo? </b></p><p>—Muchos, porque soy súper exigente para trabajar. Pero lo hago con respeto y con amor, no lo hago con ánimo de jorobar a nadie. </p><p><b>—El año pasado te vi pasándola bien: en el streaming, en </b><i><b>Los 8 Escalones</b></i><b>. ¿Ese siempre fuiste vos o algo en este crecimiento te permitió descontracturar? </b></p><p>—Creo que llegó en el momento en el que decidí que mi vida personal es lo más importante que tengo.</p><p><b>—¿Y cómo llegaste a esa conclusión?</b>—Y, primero por el paso de los años. Porque vas viendo todas las decisiones erróneas, equivocadas que tomaste y no digo que te vayas arrepintiendo, pero vas aprendiendo. Y segundo, porque también te vas dando cuenta de que, como decía mi tío, te comiste la mitad de la pizza y te queda la otra mitad nada más. Entonces, <a href="" target="_blank" rel="">si no ponés a tu vida personal por encima de todo, no vas a ser un gran profesional. Está lleno de profesionales que desde lo técnico son muy buenos en los medios de comunicación. No sé si hay tanta gente plena en su vida personal.</a> Y creo que eso afecta mucho.</p><p><b>—¿Vos hoy sos pleno en tu vida personal?</b>—Sí, sí. En un punto, sí. <b>Me falta lo más importante, que es formar una familia, que es mi máximo deseo</b>.</p><p><b>—¿Tenés ganas de enamorarte?</b>—Sí, claro que sí. Te repito: soy súper familiero y soy súper equipero. Donde voy armo equipo y para mí la conformación de la pareja no es la sociedad de dos individuos, sino el equipo de dos personas, de dos seres humanos.</p><p><b>—Vos siempre fuiste muy reservado con tu vida, entonces no sé si estás hace mucho soltero, si estuviste en pareja y te separaste.</b></p><p>—Estoy soltero, sí. Y hace mucho tiempo que no tengo una pareja estable. Pero soy una persona que ama estar en pareja, que le gusta hacer familia.</p><p><b>—Hay ganas de eso. Está bueno. </b></p><p>—Sí, totalmente. Sí.</p><p><b>—¿Te puedo ver en Tinder o en una aplicación?</b></p><p>—No, jamás. Nunca tuve eso. Creo que también <b>esto</b> está muy ligado al rol profesional que uno ocupa: estamos muy expuestos los que trabajamos en esto y, sobre todo, los que hablamos de política, a la malicia de un montón de gente que puede aprovechar esas herramientas para querer hacernos daño.</p><p><b>—¿Mandando mensajito por redes sociales?</b></p><p>—Tampoco. </p><p><b>—Es re difícil, se acota un montón en este momento del mundo... </b></p><p>—Cuando digo mensajito podés mandar, pero siempre lo mismo que diría tomando algo, un café en un bar. </p><p><b>—Pero a alguien que ya conocés o a alguien que te presentaron. No le vas a escribir a una desconocida.</b></p><p>—No, ni loco. No. No. Ni loco. </p><p><b>—Sigue siendo un señor de traje y corbata.</b></p><p>—De traje y corbata, sí, pero también porque es el tipo de pareja que a mí me interesa construir. Respeto a todos pero digo, a mí <b>me interesa construir vieja escuela</b>. </p><p><b>—¿Por dónde pasa el placer hoy, el disfrute fuera del trabajo?</b></p><p>—Por estar con la gente que quiero y por viajar. Y por la música. Esas son las tres cosas que a mí me hacen feliz. Me hace muy feliz estar con mis amigos, con mi familia, con mis viejos, con mis tíos, con mis primos. Soy muy de volver a Adrogué que es el lugar donde nací y donde viví hasta hace seis años y disfrutar de un asado, estar al aire libre en una pileta, de tocar la guitarra con mis amigos, de tomar un vino. Eso me hace muy feliz. Me hace muy feliz ir a Villa La Angostura que es mi lugar en el mundo, donde mis papás pasan gran parte de sus días. Y estar en familia ahí en ese lugar tan hermoso. Y me hace muy feliz también viajar. Disfruto mucho viajar por el mundo, sobre todo volver a España que es un país que amo.</p><p><b>—Me contabas que es un lugar que te enamoró cuando estudiaste.</b></p><p>—Sí, cuando estudié ahí. Yo soy muy fanático de <b>Joaquín Sabina</b> a punto tal que viajé especialmente a España para ver su último concierto. El último de su vida. Y tuve la fortuna de sentarme en un palco al lado de personas como Jorge Drexler y llorar y disfrutar, pero Sabina es para mí la manera de contar Madrid. Yo voy a Madrid, me pongo los auriculares y camino por El Retiro o por el Paseo de Recoletos. </p><p><b>—¿Me odiaste cuando te conté que lo entrevisté acá o lo entrevistaste alguna vez? </b></p><p>—Sí, te odié. Nunca lo entrevisté. Una sola vez el Bebe Contepomi me permitió acompañarlo a una entrevista. El Bebe es muy amigo de Sabina. Y cuando terminó la entrevista me hace pasar, me sienta con ellos y Sabina —que había escrito el disco <i>Alivio de luto</i>— me pregunta: “¿y qué te ha parecido mi último disco?”. Y el Bebe me mira y me dice: “decí la verdad, no le mientas”. Entonces lo miro a Sabina y le digo: no me gustó. Es el disco en el que Sabina escribe por primera vez sus canciones sin estar atravesado por el consumo de nada. Entonces las canciones —y esto no es apología de nada, por favor— eran canciones mucho más planas desde lo poético y no había ninguna canción de amor profundo en ese disco, y eso es lo que Sabina mejor hace. Entonces <b>tuvimos un debate con Sabina sobre ese disco</b> y fue maravilloso. Y te voy a contar una anécdota mucho más fuerte. Cuando viví en España, en plena pandemia, en mayo de 2021, Pedro Sánchez toma la decisión de reabrir el turismo intercomunitario y de permitir que hubiera —con algunas excepciones— espectáculos en las ciudades. Primer concierto en Madrid, en el Teatro Alcalá. La banda de Joaquín Sabina sin Sabina, que por un tema de salud y de edad no podía participar del concierto. Entonces voy con un amigo —yo viviendo en Madrid—, sale la banda y quien era en ese momento su bajista, Pancho Varona, dice: “vamos a invitar a tres personas a que nos acompañen. Lo único que les pedimos, por favor, es que sean personas que sepan de música, que hayan estudiado música, porque esto tiene que seguir siendo un concierto”. Y pasé y <b>canté</b> <b>“Peces de ciudad”</b>, que para mí es el himno de mi corazón, en Madrid, en el Teatro Alcalá, con la banda de Joaquín Sabina.</p><p><b>—¿El trabajo se disfruta?</b></p><p>—Yo lo disfruto mucho, porque amo este país y porque creo que el trabajo de los analistas políticos es —o, en su defecto, debe ser— colaborativo con el país en el que uno vive. Uno analiza la política para que haya gente que escucha o ve lo que uno dice, y <b>eso</b> colabora con las decisiones que otras personas toman.</p><p><b>—¿Y cuando un presidente te picantea un poco en las redes qué pasa?</b>—Bueno, me ha pasado con Milei hace un año y pico. No está bueno. No está bueno porque hay una relación de poder clara entre un presidente y un analista político. El presidente es el presidente y vos sos un trabajador que trabaja de analista político. Que te podés equivocar una y mil veces, pero es duro discutir con un presidente. Pero me parece que uno tiene que bancarla en ese momento. <b>En todo caso,</b> si se equivocó, pedir disculpas, y si no, sostener la postura y la posición.</p><p><b>—No es solo un presidente, es todo un aparato atrás en las redes muy fuerte.</b>—Sí, en este caso sí. Hay todo un aparato de redes sociales que, afortunadamente, ahora bajó un poco el copete, pero cuando me pasó a mí —que también le pasó a Jazmín Bullorini, le pasó a Manu Jove; yo fui el primero de ese grupo— había una artillería digital disparándote, diciendo cualquier barbaridad de vos, y es tremendo porque muchos de los hombres y mujeres que trabajan en el gobierno vienen de la política de mucho antes; a muchos los conozco, gente con la que compartí la Facultad, por ejemplo. Fui compañero de maestría de uno de los últimos ministros de Milei, también de funcionarios del gobierno de Alberto, de Cristina, de Macri. Hemos compartido cumpleaños, cosas de la vida personal… y decirles: “che, ¿cómo podés permitir que se haga esto? ¿Cómo no le dijiste a este que está destrozando mi reputación en las redes sociales que me conocés, que sabés que esto es mentira?”.</p><p><b>—¿Cómo lo viviste vos personalmente en ese momento? ¿Se responde? ¿No se responde?</b></p><p>—Mirá, lo primero que hacés es cometer todos los errores, porque nadie sabe cómo resolver ese tipo de situaciones hasta que no te toca vivirlas. Es tremendo eso. A mí me pasó: de las peleas que tuve con Milei, la más dura de todas fue por un comentario gracioso que hicimos con Diego Sehinkman —con un dato real, aparte, eh; no fue inventado— sobre un viaje de Milei a Estados Unidos.</p><p><b>—La foto con Trump.</b></p><p>—La foto con Trump. Que todos los que estudiamos ciencia política sabemos esto: en Estados Unidos el lobby es legal y está lleno de consultoras que a los políticos que visitan Estados Unidos les proveen el servicio de relacionamiento, foto, reunión, etc. Y al momento en que yo hice ese comentario la foto con Trump no estaba. Y la persona que a mí me cuenta que la foto no estaba. Es una persona que conozco desde hace 15 años, que trabaja hoy en el seno de este gobierno. Me lo contó con mucho respeto. Me decía: “mirá, vos me conocés a mí, ya sabés cómo trabajé en otros gobiernos, cómo trabajo ahora. Si no tenemos la foto, lo voy a parar al presidente y se sacará una selfie con Trump, pero la foto me la traigo”. Y yo conté eso cómicamente un viernes a la noche, como para contar un poco la cocina de la política. Cero sentimiento malicioso hacia el presidente. De hecho, si vos ves todo lo que yo venía diciendo de ese viaje, eran todos halagos a un viaje que había sido exitoso. Entonces, que después se haga un recorte sobre veinte segundos de un programa de una hora y media y aparezcan un montón de comentarios ya no sobre tus habilidades profesionales sino sobre cómo sos como ser humano, es tremendo. <b>Lo hablé hasta con el propio presidente ese día</b> y me dio mucha pena que él no haya podido entender en ese momento que lo que se hizo fue sin maldad.</p><p><b>—¿Cómo quedó el vínculo? </b></p><p>—Quedó un vínculo de respeto, pero era una persona con la que hablábamos —aun con todas las diferencias, porque yo tengo muchas críticas por el gobierno— con mucho respeto. Hasta ese momento veníamos hablando bastante; de hecho, él me pidió un día que quería leer mi libro y se lo llevé, me hizo una devolución. Después de ese acontecimiento la relación fue muy tirante y <b>hoy casi no hablamos</b>.</p><p><b>—¿Uno se asusta en ese momento?</b></p><p><b>—La pasás </b>mal porque sentís que es el Estado contra vos. Te lo juro —y no me estoy victimizando, ya pasó mucho tiempo y ya lo superé—. Pero yo estaba con mi familia en Miramar tomando mate sentado en la arena, en una playa, y de repente empecé a recibir llamados telefónicos que fueron súper intimidantes, con un montón de comentarios de los cuales costaba mucho reponerse. Pero bueno, yo estaba muy tranquilo con lo que estaba haciendo.</p><p><b>—Hablábamos hace un ratito de tu formación y de la responsabilidad con la que te tomás el trabajo de comunicar; ¿Cómo ves hoy lo que está pasando en cuanto a la comunicación?</b>—Yo estoy a favor de que se amplifiquen las fuentes de trabajo para todos nosotros. Eso no puede ser una cosa completamente desregulada. Voy a tratar de explicarme porque es un tema muy sensible, porque siempre estamos al borde de que algún comentario pueda hacerme pasar a mí como una persona que quiere recortar la libertad de expresión. Nada más lejos de mí que eso. Todos tenemos derecho a decir lo que queremos. Ahora bien, los periodistas no podemos no tener ninguna consecuencia si lesionamos a alguien. Voy a poner un ejemplo. Ponele que yo me voy después de esta entrevista y digo públicamente, alegremente, que vos a mí me pediste plata para hacer esta entrevista. Hago pelota tu reputación. ¿Por qué yo no tengo ningún tipo de consecuencia por hacerte mal si lo hice a propósito? </p><p>Entonces mi pregunta es esta: ¿los periodistas no deberíamos ratificar profesionalmente nuestro trabajo para decir “che, si me equivoco en algo que hago, me equivoco desde la buena fe y habiéndome preparado”? ¿Por qué te quiero decir esto? Porque si un arquitecto hace mal un balcón y una persona se cae y se lesiona, el arquitecto paga una consecuencia. Nosotros tenemos un arma muy fuerte que es la comunicación: podemos levantar o destruir a un montón de gente con nuestros comentarios. Entonces, yo creo que tiene que existir —sin afectar la libertad de expresión— alguna herramienta, algún mecanismo o lo que sea que garantice que nuestro trabajo se hace con responsabilidad, sin mala fe, y que si hiciésemos algo con mala fe y con saña eso no pueda ser gratuito para nosotros.</p><p><b>—El tema es que hoy eso lo planteás en cuanto a periodistas, pero hoy hay muchas personas ocupando roles de comunicación que no son periodistas.</b>—Yo creo que <b>hay que discutir si el periodismo no merece ser colegiado</b>. Las profesiones que tienen un impacto en terceros —la medicina, la arquitectura, la ingeniería, etcétera— están colegiadas porque es un mecanismo que permite <b>ratificar</b> la capacidad y la calidad profesional de la persona que hace un determinado trabajo para ver si puede hacerlo o no hacerlo, con formación, con capacidad, con trayectoria. Nosotros también tenemos un montón de aristas de nuestra actividad profesional que impactan sobre terceros. ¿Por qué lo puede hacer cualquiera? ¿Da lo mismo que lo haga una persona que se preparó que alguien que no se preparó? No sé, yo al menos planteo la discusión. No es que quiera autorreferenciarme, pero decidí hacer un máster en política porque en un momento me di cuenta de que era una especie de ser superior que se paraba en un estudio de televisión a opinar sobre el presupuesto, a opinar sobre el decreto, a opinar sobre… Y pensaba: <b>si yo en mi vida había visto</b> <b>un presupuesto por dentro</b>. Y no digo el dossier que le entregan a un periodista; nunca vi cómo se hace un presupuesto. Digo: ¿acaso los periodistas políticos no tenemos que saber cuál es la diferencia entre un decreto de necesidad y urgencia y un decreto reglamentario? ¿La confección de un presupuesto? ¿Cómo es el trabajo en comisión? ¿Cómo se redacta una ley? ¿Qué diferencia hay entre un decreto y una resolución de un ministerio? Estaba opinando de muchas cosas que nunca había estudiado. Y fui y me anoté en una maestría en política pública, donde estudian la mayor parte de los ministros. Y tenía de compañeros a ministros, diputados, senadores. Y de repente un examen era: confección de un presupuesto. Y me encontré a mí mismo redactando un presupuesto. O: analice este decreto reglamentario y diferéncielo de un DNU. Y claro, está buenísimo eso porque, una vez terminado ese período de formación, volví a la televisión con el conocimiento del caso.</p><p><b>—Ahora, Gonza, ¿vos llegás a tus 23 años a TN como pasante ya sabiendo que te interesaba la política y que era por ahí, o podía haber sido policiales, espectáculos?</b></p><p>—Hoy, con el diario del lunes, te digo que hubo una señal previa. En la Universidad de Buenos Aires trabajé, cuando fui alumno, como ayudante de cátedra en la materia Historia Política Argentina. Ahí ya despierto un interés por la política que después, cuando arranca mi época de cronista, se da por esta circunstancia de la vida: en el año 2008 ocurre la 125, me mandan a hacer los móviles durante más de un mes a la ruta, a San Pedro y la Ruta 9, todo el corredor hasta Rosario, y al regreso, cuando Cobos convence a Cristina de mandar una ley al Congreso para discutir las retenciones, el canal me dice: “che, pibe, ¿te interesa ir a cubrir el tratamiento de la ley?”. Y fui como quien no quiere la cosa y <b>me quedé en el Congreso como acreditado parlamentario durante 14 años</b>.</p><p><b>—¿Y nunca quisiste pasar del otro lado? </b></p><p>—Me lo planteé muchas veces. Lo que pasa es que, primero, hoy no encuentro ningún espacio político que me contenga en cuanto a mis intereses o a mis maneras de ver la Argentina. Yo creo mucho en el valor de la coherencia, entonces me encuentro con el hecho de que, si te metés en política, tenés que tragarte muchos sapos. Y pienso: me imagino a mí trabajando en determinado espacio político con <b>alguien</b> que yo, como periodista, vi robando y que me digan “no podés tocarlo”. No, paso. Entonces prefiero colaborar con lo público desde mi rol de analista político, haciendo buenos análisis de la realidad, tratando de compartir mis opiniones. Y, bueno, colaborar.</p><p><b>—¿Te ofrecieron lo que conocemos como sobres?</b></p><p>—Sí, <b>mil veces</b>. A ver, no te dicen “un sobre”, pero te dicen: “che, me interesa…”. No. La verdad que, primero, no va con mis valores. Y segundo, me parece que es muy de gil aceptarlos, además de ser una persona deshonesta, ¿no?. Pero ponele que sos deshonesto y además sos un gil, porque acá todos nos enteramos de todo. Y gran parte de nuestro valor profesional pasa por nuestra reputación.</p><p><b>—¿Te das cuenta cuando un colega tuyo sí acepta?</b></p><p>—Sí. Recontra. A mí no me molesta el periodismo militante aunque no lo comparto. Para mí no podés ser periodista y militante. Ahora, ponele que lo hacen de corazón: lo respeto. No lo comparto. Pero el que hoy lo ves militando para determinado político y hace tres días militaba para otro —que pasa un montón— deja muy en evidencia que lo está haciendo por otro interés.</p><p><b>—Eso enoja.</b></p><p>—Sí, claro, porque además la gente nos juzga a todos después. O aparece un Milei de la vida hablando de periodistas ensobrados. ¿Qué tiene que ver este conmigo? Nada. Y te da bronca, claro que sí.</p><p><b>—¿Con quién charlaste la decisión de irte de </b><i><b>TN</b></i><b>?</b></p><p>—Con mi papá, que es la persona con la que hablo <b>de </b>todo. Mi viejo es un tipo inteligentísimo, es brillante; es un tipo de una inteligencia superior. Y mamá es corazón puro, es una gran educadora, muy formada a nivel universitario. Pero a mi mamá siempre le gana el corazón. Mi vieja se levanta todos los días con ganas de vivir: es un corazón caminando. Mi viejo es un tipo muy sabio. Hablo con él de las cosas. Y aunque no lo creas, esta vez lo hablé con él y con un profesor de la maestría, que es una persona muy conocida públicamente —por eso preservo su nombre—. Son las dos personas que me aconsejaron. Mi papá es la persona con la que discuto todo, a la que le pido los mejores consejos para todo lo que tengo que hacer en mi vida. Y además es un tipazo. Si me decís cómo me gustaría cerrar esta entrevista, hablando de quién, yo te digo: <b>a mí la vida me regaló los mejores papás que te pueda regalar la vida</b>. Tengo un papá y una mamá que son un mil, que siempre me acompañaron en todo, que siempre me respaldaron en todo. Y yo te puedo decir con total certeza que soy esto que ves en gran parte por mi papá, por mi mamá y por mi familia. </p><p><b>—Me quedo con eso entonces. ¿Lo vas a traer un día al programa?</b></p><p>—Feliz. Me pasó ahora que estuve en el Sur, que lo fui a ver, que un día lo pesqué mientras me estaba cambiando para ir al lago con él y con una familia amiga, y lo escuchaba a mi viejo: “no, no, porque Gonzalo empieza en Infobae… y además, no, el excelente trato que le están dando…”. Y hablaba con un amor y con un orgullo de papá que ve que su hijo es feliz haciendo lo que hace; con un orgullo que imagino que él como papá debe mirar a mi vieja y decir: “Pato, lo logramos, ¿viste?”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MERJKLVMJZGC3ICVPDITZFK3CM.jpg?auth=37cf7e8343ab0e5a5bf31d99c591d0d73a62e29d9322ed4af19bc0e0f7dd04f0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Personajes - Gonzalo Aziz]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Es cardiólogo y le hizo maniobras de RCP a su papá durante 35 minutos: “Un desfibrilador salva vidas y vale menos que un celular”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/14/es-cardiologo-y-le-hizo-maniobras-de-rcp-a-su-papa-durante-35-minutos-un-desfibrilador-salva-vidas-y-vale-menos-que-un-celular/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/14/es-cardiologo-y-le-hizo-maniobras-de-rcp-a-su-papa-durante-35-minutos-un-desfibrilador-salva-vidas-y-vale-menos-que-un-celular/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Mario Fitz Maurice es director de INADEA, una institución médica dedicada exclusivamente al diseño de áreas cardioasistidas, profesor universitario y ex Jefe de la sección de arritmias del Hospital Rivadavia. Dice que en Argentina hay una muerte súbita cada quince minutos, narra el episodio en el que tuvo que asistir a su propio padre y resalta la importancia de la reanimación cardiopulmonar y de tener espacios "cardioprotegidos"]]></description><pubDate>Sat, 14 Feb 2026 05:54:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Todos somos héroes anónimos, al menos en potencia. Está en nuestras manos, justamente: si sabemos realizar una maniobra de RCP (reanimación cardiopulmonar) podemos salvar una vida. Así de simple. Hacer la diferencia se encuentra a nuestro alcance.</p><p>En Argentina, <b>cada 15 minutos una persona sufre muerte súbita</b>. Esto es, 45.000 fallecimientos por año. Las estadísticas no mienten: es más probable morir del corazón antes que, por ejemplo, ser la víctima fatal de un incendio. Quizás sea una parajoda: abundan -por fortuna- los simulacros que nos ayudan a quedar a salvo de las llamas y el humo, pero -aquí el problema- escasean aquellos que nos enseñan cómo hacer RCP.</p><p>“Vos, tus manos las llevás a todos lados. Y para hacer RCP es lo único que tenés que usar: las manos”, explica el doctor <b>Mario Fitz Maurice</b>, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Rivadavia. Pero hay más. “La aparición de los desfibriladores automáticos cambió la historia -advierte el médico-. Antes, vos tenías un 15%, 20% de probabilidades de llegar con vida al hospital solo con RCP. <b>Con el desfibrilador, si lo utilizás antes de los cuatro minutos, podés tener el 80%. Es un montón</b>, una cifra enorme". </p><p>El inconveniente, en este caso, es contar con un desfribilador cerca para poder utilizarlo a tiempo. Fitz Maurice es, además, director médico del Instituto Nacional de Arritima (INADEA), que desde 2017 no solo capacita en RCP sino que promueve la instalación de desfribiladores en estaciones de servicio, shoppings, establecimientos educativos y deportivos, entre otros espacios públicos.</p><p>Gracias a su intervención, ya lograron salvar personas en escenarios tan disímiles como estaciones de subte y partidos de rugby. “Hay que exigir que las escuelas haya desfribiladores -sostiene el doctor-. Ir a un gimnasio o jugar al pádel donde haya desfibriladores. Que en el balneario, además de preguntar por una reposera, averiguar si tienen desfibrilador. <b>Hoy, un desfibrilador vale menos que un celular</b>“.</p><p>“Estamos hablando de salvar a la gente que se muere de la forma más frecuente que se puede morir alguien en la Argentina. <b>Pasa cada 15 minutos. Durante esta charla, pasará una vez</b>: en algún lado alguien tendrá una muerte súbita. Y habrá que si llegó al hospital", lamenta Fitz Maurice. </p><p><b>—¿Por qué decidiste ser cardiólogo?</b></p><p>—Es que nunca quise ser otra cosa.</p><p><b>—¿Familia de médicos?</b></p><p>—No, ninguno. Soy el único. Siempre me gustó la biología y después, derivé en el corazón. En realidad, lo que más me interesaba era el electrocardiograma: me atrapaba ese jeroglífico. Después hice la especialidad en arritmia.</p><p><b>—¿Cuándo entendiste la importancia de saber hacer RCP?</b></p><p>—Ya desde la facultad uno entiende que la reanimación cardiopulmonar le da la posibilidad a la gente de que llegue con vida al hospital. La aparición de los desfibriladores automáticos cambió la historia. Antes, solo con RCP, vos tenías entre 15% y 20% de probabilidades de llegar con vida al hospital. Con el desfibrilador, si lo haces antes de los tres, cuatro minutos, tenés el 80%. Es decir, pasamos del 20 al 80%.</p><p><b>—¿Cuánta gente sabe hacer RCP en la Argentina? ¿Existe una cifra?</b></p><p>—No se sabe. Lo que sabemos es que en INADEA ya capacitamos a más de 30 mil personas. Esa cifra hay que unirla cifra a las capacitaciones de otras fundaciones y de sociedades de cardiología.</p><p><b>—¿Esas 30 mil personas que capacitaron, lo tuvieron que poner en práctica?</b></p><p>—Sí. Tenemos el registro de 75 vidas salvadas.</p><p><b>—¿Qué significa cardioproteger un lugar?</b></p><p>—Cardioproteger no es tener un desfibrilador sino auditar el lugar para saber cuántos desfibriladores tenés que poner. No es lo mismo un gimnasio de barrio que un shopping gigantesco. Y como tenés que acceder a un desfribilador en menos de cuatro minutos, debés poner la cantidad suficiente de desfibriladores. Si en un shopping ponés uno solo, no llegás en menos de cuatro minutos desde cualquier lugar. Además, hay que ver dónde colocarlos y señalizar dónde están, para no perder tiempo en la búsqueda del desfribilador. Eso es cardioproteger un lugar: saber cuántos y dónde colocarlos. Y además, entrenar a la gente.</p><p><b>—Saber usarlos.</b></p><p>—Saber usarlos. Hoy son sencillísimos: ni siquiera tienen botones. Hablan. Y jamás van a disparar si la persona no está muerta: si te lo pongo a vos ahora, si me lo pongo a mí, no va a funcionar. Tampoco funciona si es una persona epiléptica, un accidente cerebrovascular, si le bajó la glucemia. Solamente dispara si esa persona tiene la arritmia que provoca la muerte súbita.</p><p><b>—La muerte súbita es un término que, como mamá, tengo muy incorporado para un bebé. ¿Cuando hablamos de muerte súbita en un adulto, estamos diciendo que se paró el corazón?</b></p><p>—Sí. Es una muerte inesperada que ocurre en una persona aparentemente sana y dentro de la primera hora del comienzo de los síntomas, si los hubo, y sin una causa externa que la pueda justificar.</p><p><b>—Si yo tengo un desfribilador y sé hacer RCP, puedo hacer algo.</b></p><p>—Claro. Es como si te dijera que cada vez que vas al casino, tenés la posibilidad de ganar el 80% de lo que apuestes. Es un montón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZOCOELRY5GZTF3Q54NASJYSPQ.jpeg?auth=15e63bf49d8b399065e3f94082eaa7915c2f907936dcdb9b8ffdf447d7038b2a&smart=true&width=1192&height=1280" alt="Mario Fitz Maurice: "En Argentina, cada 15 minutos una persona sufre muerte súbita"" height="1280" width="1192"/><p><b>—¿Cuándo te empezó a importar divulgar el conocimiento?</b></p><p>—En mi especialidad, como jefe de un servicio de cardiología y con 15 años de guardia en una terapia intensiva con unidad coronaria incluida, todos los días reanimás a alguien. Pero me pasó algo categórico: <b>en el 2000 reanimé a mi padre y vi el desastre que había a mi alrededor</b>. No había disponibilidad de desfibriladores automáticos como hay ahora, la ambulancia no llegaba y yo, reanimándolo. Fue realmente una cosa dantesca. Por suerte lo pudimos salvar y vivió 23 años más.</p><p><b>—¿Cómo fue esa situación?</b></p><p>—Había fallecido mi mamá en junio y el 8 de diciembre, como era feriado, mi viejo me dice que se va la Costa a descansar. Como lo veía bastante triste y medio depre por la ausencia de mi mamá, le dije: “Te acompaño. Me voy a pescar y me distraigo un poco”. Estábamos en la playa tomando sol, un día espectacular, y escucho ruidos en la orilla. Me arrimo, porque la gente estaba gritando, y era mi viejo: había hecho un paro cardíaco.</p><p><b>—¿Y qué hiciste?</b></p><p>—Lo reanimé. Empecé a apurar a la gente para que venga una ambulancia y que por favor, tuviera un desfibrilador. Lo pude descargar, se metieron en la playa, fue una cosa realmente que funcionó. <b>Pero estuve 35 minutos reanimándolo</b>.</p><p><b>—¿35 minutos haciendo la maniobra?</b></p><p>—Sí, sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JLGB44SSQVFO5GOBSJ7QWDTUJ4.jpeg?auth=cd615017ffbadf355f6ee919932e9b49211b7d4fcc64b5c9f15939e3678d569a&smart=true&width=1024&height=1280" alt="Mario Fitz Maurice le practicó a su padre 35 minutos de RCP." height="1280" width="1024"/><p><b>—¿Qué se siente estar reanimando a tu papá?</b></p><p>—Desesperación. Pero es la misma desesperación que sentís con cualquiera, cuando no tenés los elementos. De hecho, después le puse un desfibrilador implantable y lo operé yo.</p><p><b>—En las películas dicen que uno no puede operar a un ser querido.</b></p><p>—Es discutible, sí. Si vos considerás que sos bueno pero después lo opera otro y le pasa algo, te lo vas a plantear: “Yo lo hubiera hecho mejor”. Y si lo operás vos y le pasa algo, bueno... Se trata de qué lado del río querés estar. Yo prefiero tomar el lado que a mí me haga sentir seguro. </p><p><b>—¿Qué se siente tener a un ser querido en la camilla, adelante tuyo?</b></p><p>—Te tenés que aislar, no te queda otra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CP5LPUBJL5A7LIKZUIMAGACQDY.jpg?auth=cb5021b745d1c2e08dda00e4aded93399dfedf301764822de9a0b833b5ccb309&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ante una muerte súbita, con acceso a un desfibrilador las chances de llegar con vida al hospital son del 80%" height="1080" width="1920"/><p><b>—Cuando uno quiere habilitar un restaurante, hay determinadas cuestiones que deben cumplirse, como los matafuegos, por ejemplo. ¿El desfribilador también está incorporado en estos requisitos?</b></p><p>—No. Nadie controla. Hay una ley nacional, la 27.159, que determina cuáles son los lugares que tienen que tener desfibriladores y en la cantidad necesaria.</p><p><b>—¿Cuáles son?</b></p><p>—Los lugares públicos o privados que tengan <b>más de 1000 personas</b>, aunque no todas al mismo tiempo. O sea, si vos tenés un restaurante y desde que abrís hasta que cerrás entraron y salieron 1000 personas, la posibilidad de que tengas un evento es altísima porque se da uno de cada 1000. <b>Todos los lugares donde se realizan actividades físicas</b> están obligados (a tener un desfribilador), como los hoteles con un gimnasio o una piscina. También un geriátrico. <b>Un desfibrilador vale menos que un celular</b>, entonces si tenés un colegio de 1500 alumnos, le hacés poner un dólar a cada familia y te compraste uno.</p><p><b>—¿Es una locura tener un desfibrilador en casa?</b></p><p>—No. La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo occidental. O sea que si hay una manera de morir, la más frecuente es que tengas un infarto. Ponele que fuiste al hospital con dolor (en el pecho) y evolucionaste bien. Cuando te vas a tu casa después del alta, el primer mes es el de mayor riesgo. Entonces, que vos tengas un desfibrilador en tu casa, protege a tu familia. Además, ¿por qué no tener un desfibrilador a mano cuando tenés un celular que vale más?</p><p><b>—Pudiste hacerle 35 minutos de reanimación a tu papá porque estás entrenado para eso.</b></p><p>—Sí, pero lo ideal es cambiar cada dos minutos. Es muy fácil hacerlo. Ponele que vos no sabés hacer RCP y yo estoy reanimando a alguien acá, en el estudio. Entonces te digo: “Mirá cómo lo hago porque en dos minutos vos vas a hacer lo mismo”.</p><p><b>—Es necesario recuperarse.</b></p><p>—Sí, porque la tasa de efectividad cae a los dos minutos, por más que no te sientas cansado.</p><p><b>—Si es un adulto, una vez que sabemos dónde es la posición, no importa si te rompo una costilla.</b></p><p>—No. Nosotros <b>preferimos costillas rotas en el hospital que costillas sanas en el cementerio</b>. Las arreglamos cuando llegan, no pasa nada.</p><p><b>—Los bebés tienen otros protocolos, es importante capacitarse en cada uno.</b></p><p>—Sí. Los bebés son mucho más elásticos porque son todo cartílago. Con el que hay que tener cuidado es la persona de más de 75 años. Pero una cosa importante: esa persona está muerta y ya no podés empeorar la situación. No se puede estar peor que muerto.</p><p><b>—¿Está muerta?</b></p><p>—Sí, está muerta.</p><p><b>—No se está muriendo: está muerta.</b></p><p>—No. Está muerta. Por definición, de la muerte no se vuelve. Pero medicamente esa persona tiene una arritmia que le provocó una cosa que se llama muerte súbita. Si no sale de ahí, queda en ese cuadro donde se agota la arritmia y aparece la línea que se ve en las películas y va a otro lado, que no es el hospital.</p><p><b>—¿Por qué los chicos no están teniendo el curso de RCP todos los años, como debería hacerse?</b></p><p>—Porque <b>nadie controla</b>. Es como tener un semáforo en el que vos sabés que no hay cámaras, que no está el policía y que, aunque lo pases en rojo, nunca te van a hacer una boleta: el 90% de la gente lo va a pasar en rojo y solo un 10% lo va a respetar igual. Ese 10% es el que hace el curso de RCP igual.</p><p><b>—¿A partir de qué edad podemos capacitar? </b></p><p>—A partir de los 12. Antes de esa edad, lo que se puede hacer es mostrarles a los chicos para que no tengan miedo si viven esa situación.</p><p><b>—O qué rol pueden tomar.</b></p><p>—Por supuesto: un chico de 10 años puede llamar al 107 o traer el desfribilador.</p><p><b>—Todos los colegios deberían dar esta capacitación.</b></p><p>—Todos. Y todos, públicos y privados, deberían tener desfibriladores.</p><p><b>—¿Siempre hay una explicación para la muerte súbita o puede no haberla?</b></p><p>—En el 90% de los casos la encontramos. En los menores de 35 años son patologías congénitas. A partir de esa edad, la causa más frecuente es el infarto, la cardiopatía isquémica, seguido de las insuficiencias cardíacas y las valvulopatías. Pero el 85% es porque se te tapó una (arteria) coronaria. Si vos venís (al hospital) con 40 años reanimado de la calle con un paro cardíaco, lo primero que pensamos es que tuviste un infarto.</p><p><b>—Después de los 40 años, ¿qué controles debemos hacer?</b></p><p>—Durante tu infancia te llevaron todos los años al pediatra, aunque no tenías nada. Era el control de salud: el doctor te medía, te pasaba, “¿qué haces?”, “¿cómo te va?”. Pero a partir de los 18 años, no vas al médico hasta los 30 y pico: entre esas edades hay un agujero terrible. Pareciera que no te enfermás más y no es así: todos los años tenemos que ir al médico y hacernos el chequeo. Hay algo impactante en las cifras: <b>la mitad de los adultos en la Argentina es hipertenso y no lo sabe</b>. Y es la patología que más mata a nivel cardiovascular</p><p><b>—¿Un joven de 25 tiene que ir al cardiólogo? </b></p><p>—Por supuesto. Tiene que ir a su clínico, al médico generalista, al de familia, al cardiólogo: lo que quiera. Que le pongan un estetoscopio, que lo ausculten, que le pregunten cómo se siente, si le falta el aire, si tiene algún síntoma, si se desmayó, si tiene palpitaciones, si le duele el pecho. Así puede detectarse si tiene la glucemia alta, el colesterol alto; si tiene hipertensión y todavía no se dio cuenta. Hay un montón de cosas que podemos detectar y tratar para que, justamente, no desarrolle una patología que el día de mañana sea mucho más compleja quitarle.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T2GH7ICNEJCKFFFRLM7PDXHQP4.jpg?auth=a6c89535e23a1914a1d393716b1ee4a8524dac8307ee363d40159a40e297fb5b&smart=true&width=6048&height=4024" alt=""Ya nadie quiere ser pediatra", lamenta el doctor Fitz Maurice sobre la baja en la mátricula de inscriptos en la carrera (Gastón Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>—¿Está colapsado el sistema de salud argentino?</b></p><p>—Está saturado y (los médicos) estamos muy mal pagos: pésimamente, no reconocidos desde ningún ángulo. Ni siquiera una pandemia nos pudo colocar en el lugar que merecemos por todo lo que estudiamos y por toda la responsabilidad que tenemos. Y bueno, el mundo sigue girando igual.</p><p><b>—¿Cae la matrícula de inscriptos en Medicina o se mantiene?</b></p><p>—<b>Ya nadie quiere ser pediatra</b>, tampoco especialista en terapia intensiva. ¿Qué chico va a querer estudiar Medicina si no está reconocido por nadie y encima, va a ganar poco? Los médicos deberíamos ganar mucho mejor.</p><p><b>—¿Qué te pasa cuando se muere un paciente?</b></p><p>—<b>Sufrís, siempre</b>. Y cuando tenés que enfrentar a la familia, también sufrís. El tema es que esa práctica no te la enseñan en ningún lado. Lo aprendés de tus mentores: ver cómo abrazan a la gente, cómo saludan y dan el pésame, cómo comunican una mala noticia de la mejor manera posible. Pero siempre sufrís. Con los años te ponés más duro, lo que no significa que por dentro no te lastime. Pero ya no lo expresás. Por eso los que somos cardiólogos tenemos esta cara de traste todo el día: te acostumbrás a ser como de piedra.</p><p><b>—Estamos en un momento en el que, increíblemente, se cuestionan las vacunas.</b></p><p>—Los que las cuestionan no se dan cuenta de que <b>están vivos porque no tuvieron poliomielitis gracias a la vacuna</b>. Es grave lo que sucede porque está apareciendo sarampión. Y hay enfermedades realmente graves que estaban casi erradicadas que, si siguen así, van a volver a aparecer. Si leés el prospecto de la aspirina te vas a dar cuenta de que todo lo que vos hagas, tiene efectos adversos no deseados. ¿Las vacunas los tienen? Por supuesto. Pero en medicina siempre se hace una balanza: el beneficio de tener una vacuna es 100 mil veces superior a tener la enfermedad. El covid fue la vacunación humana masiva más importante de la historia. Si vos vacunás a millones de personas, es lógico que tengas efectos. Ahora ¿era peor el efecto adverso de la vacuna o el efecto del covid? No, era peor el efecto del covid. </p><p><b>—¿Qué hubiera pasado si no aparecían las vacunas del covid?</b></p><p>—Probablemente, la mortalidad hubiera sido mayor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVFRBNER2RBXLMFHDRM6G3VGHE.jpg?auth=f2569747e71f6ca922b9f00f02dd41a0df8a137d526590a759234b93c37290d1&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Mario Fitz Maurico con Tatiana Schapiro en Infobae (Gastón Taylor)" height="4024" width="6048"/><p><b>—Vos creés en Dios.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Cómo se llevan Dios y la ciencia?</b></p><p>—A veces bien y a veces mal. <b>Tenemos intermitencias</b>. La fe a veces claudica porque tenés una señal, la analizás desde el punto de vista biológico y decís: “No, esto pasó porque tenía que pasar”.</p><p><b>—Con tu papá, ese día en la playa o en el quirófano, ¿le hablaste a Dios? </b></p><p>—Ahí no pedí nada. Lo único que pedía era que apuraran la ambulancia. </p><p><b>—¿Pero se le pide gracias a Dios por un paciente?</b></p><p>—Es difícil reconocerlo y muchos no lo hacen, pero <b>sí, se le pide</b>. Yo hago cardiología intervencionista, pongo catéteres adentro de tu corazón, y hago una cosa que es invasiva. Hay veces que son pacientes dificilísimos y estás horas ahí, luchando. Y decís: “Dale, dame una mano y que este sea el disparo en el que todo salga bien”. Sí, son conversaciones internas.</p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i> </i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NRMD6SUXMVH3HE3LCEDG3VJ45Q.png?auth=e96156bf07d6d0de9f1e18cd7ce6c4e464e8645f4f1ecc451a3d1fdbbe7961ea&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El día en que Juli Puente decidió ser mamá: el dolor silencioso de la anorexia, las dificultades para lograr el embarazo y la emoción al confirmar la noticia]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/13/el-dia-en-que-juli-puente-decidio-ser-mama-el-dolor-silencioso-de-la-anorexia-las-dificultades-para-lograr-el-embarazo-y-la-emocion-al-confirmar-la-noticia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/13/el-dia-en-que-juli-puente-decidio-ser-mama-el-dolor-silencioso-de-la-anorexia-las-dificultades-para-lograr-el-embarazo-y-la-emocion-al-confirmar-la-noticia/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la influencer y conductora habló con franqueza sobre su proceso personal previo a la maternidad y el cambio que le permitió llegar a esta etapa desde un lugar más consciente, calmo y amoroso]]></description><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 05:46:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“El día que se me cruzó la idea de algún día ser mamá, me di cuenta que en realidad yo sí me moría de ganas, pero que tenía mucho miedo porque<b> es mucho el dolor que una vive cuando tiene anorexia. </b>No podía imaginarme, para mí no era una posibilidad que eso suceda”, confió <b>Juli Puente</b>, influencer y conductora, durante una charla íntima en <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAiAkbbMBhB2EiwANbxtbZt8cuwKRct-3RGasDTOH7ameeMh9YpQOfwv4-f28l_3N4-xSpXcLhoC2FsQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=CjwKCAiAkbbMBhB2EiwANbxtbZt8cuwKRct-3RGasDTOH7ameeMh9YpQOfwv4-f28l_3N4-xSpXcLhoC2FsQAvD_BwE"><i><b>Ellas</b></i></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Juli es <b>influencer, periodista, conductora y entrenadora física</b> conocida principalmente por su enfoque positivo hacia el ejercicio y la motivación personal. Originaria de Gualeguaychú, Entre Ríos, trabajó varios años en medios de comunicación antes de reinventarse durante la pandemia al crear y popularizar su propio método de entrenamiento llamado: <i><b>Cardio de la felicidad</b></i>, con el que movilizó a miles de personas a través de rutinas en vivo por redes sociales y logró una <b>comunidad de casi un millón de seguidores en </b><a href="https://www.instagram.com/julieta_puente/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/julieta_puente/?hl=es-la"><b>Instagram</b></a>. </p><p>Además de su presencia digital, ha participado en programas de televisión como <i><b>The Challenge Argentina</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>La Academia</b></i>,<b> </b>y ha realizado shows y eventos motivacionales y de fitness en lugares como el <b>Luna Park</b> en Buenos Aires. En lo personal, en 2025 se casó con <b>Facundo Miguelena</b> y en enero pasado anunció que está <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/julieta-puente-anuncio-que-esta-embarazada-hace-3-meses-y-medio-que-nuestra-vida-cambio-para-siempre/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/julieta-puente-anuncio-que-esta-embarazada-hace-3-meses-y-medio-que-nuestra-vida-cambio-para-siempre/"><b>embarazada de su primer hijo</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NR2HUWF2X5DIDLZPAM63WJ25DE.jpg?auth=2b9219a9c2df842194802c735888b44a78a771baae61309533d87d70cf3b25d7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Menos mal que no llegaste antes”: el diálogo imaginario de Juli Puente con su bebé, la calma alcanzada y la importancia de sanar antes de iniciar la siguiente etapa de su vida. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p>Desde sus inicios como periodista, Juli<b> </b>recuerda cómo el trabajo la llevó a cubrir eventos de celebridades, a menudo en situaciones hostiles y rodeada de noteros y fotógrafos. “Yo siempre digo, vengo de la calle, o sea, era la periodista que estaba al lado del fotógrafo paparazzi persiguiendo famosos. Ese era mi trabajo. No me gustaba, pero siempre supe adentro mío que primero era como comunicadora social, era mi escuela”, explicó.</p><p>Ese recorrido, aunque intenso y muchas veces incómodo, le permitió aprender el oficio detrás de cámara y fortalecer su perfil profesional. “Aprendí mucho haciendo eso, escribiendo notas y demás. Estando detrás de cámara, siento que es donde de verdad te curtís. Eso sin duda me sirvió un montón para lo que vino después”, expresó.</p><p>A pesar de la experiencia acumulada y el esfuerzo constante, sentía que faltaba un giro en su carrera. “Trabajé ocho años como periodista, en todas las revistas, en canales, pero siempre estaba atrás de cámara. Yo empecé a trabajar cuando me vine a vivir sola a Buenos Aires a mis 17 años. Mientras estudiaba, trabajaba y sentía que lo estaba dando todo”, recordó.</p><p>Con el tiempo, esa disciplina la llevó a buscar nuevos espacios y a intentar mostrarse como conductora, aunque no lograba el salto. <b>“Yo tenía muy en claro que quería algún día trabajar delante de cámara o ser yo conductora</b>. Trataba de ser respetuosa, tocaba muchas puertas, pero por algo no se me daba. En un momento me lo creí y dije: ‘Bueno, esto real no es para mí. Solté esa idea’”, confesó.</p><h2>El impacto del “cardio de la felicidad” y el salto en redes sociales</h2><p>La llegada de la pandemia transformó por completo el panorama profesional de <b>Juli Puente</b>. “Cuando vino la pandemia, yo dije: esto peor todavía. O sea, en este escenario ya está, ¿qué voy a hacer?”, señaló. De esa crisis surgió, sin buscarlo, el <i>Cardio de la felicidad</i>, una propuesta espontánea que marcó un antes y un después en su vida. “Yo trabajaba con mis redes, tenía mi público porque corría mucho en simultáneo a ser periodista. Era un hobby y tenía 70 mil seguidores que eran muy de nicho. Pero cuando inventé el cardio en pandemia, una semana después de que había que hacer cuarentena estricta, me empezaron a subir seguidores cada vez más y en menos de un mes ya tenía 800 mil”, contó.</p><p>Ese cambio fue abrupto y la exposición en redes multiplicó la visibilidad de su trabajo. El reconocimiento masivo fue el resultado de años de experiencia y de una red de contactos forjada desde el periodismo. “El ser periodista y tener diálogo con muchas figuras conocidas hacía que después, cuando yo hacía los cardios, ustedes los hagan y los compartan. Fue como una red que me hizo explotar, pero de la manera que yo menos esperaba”, analizó.</p><h2>El hate, la salud mental y el rol de Facu</h2><p><b>—¿Sentiste presión o críticas al empezar a motivar a otros mediante el ejercicio en redes?</b></p><p>—Yo era la periodista que hacía las notas, que escribía de los demás. Siempre tuve muy innato en mí el entrenamiento, es algo que me acompaña desde que tengo 4 años. Cuando se dio de manera natural creo que fue por eso, porque me salió hacer el C<i>ardio de la felicidad</i>. Era alegría, era motivar y era algo genuino. Pero empecé a perder ese lado genuino mío cuando <b>empecé a recibir mucho hate</b>. Y eran muchísimos profes de educación física y personal trainers diciendo: “Vas a matar a la gente, no estás capacitada”. <b>Empecé a tener muchos ataques de pánico</b>. Mi vida cambió, yo tenía una vida muy tranquila y de repente, en simultáneo que me iba muy bien y mucha gente me elegía, pero también me criticaban. Yo ponía un vivo, un cardio y había 23 mil celulares conectados. Yo no podía disfrutarlo porque me daban ataque de pánico ver los comentarios horribles que escribían sobre mí.</p><p><b>—¿Cómo influyó Facu en ese momento?</b></p><p>—Facu, que es mi marido y mi mánager desde ese entonces, me sentó un día y me dijo: “¿Vos qué sentís?”. Yo le dije: “Yo te juro que nunca, haciendo ninguna nota ni ningún trabajo, sentí la felicidad y la gratitud que siento ayudando a que la gente se mueva”. Esa felicidad la encontré motivando a la gente. No lo puedo explicar porque no lo siento con nada que haga en mi vida. Ahí me dijo: “Si sentís esto, es por acá. Pero la vida no está hecha para tibios. Renunciá a tu trabajo. Sí, en plena pandemia. Ni vos ni yo tenemos un peso, pediremos plata prestada si es necesario. Pero animate a hacer esto que te gusta, yo te voy a bancar”. Eso me dio mucha fuerza. Empecé a estudiar para tener mi título de entrenadora personal, que me avale lo que estaba haciendo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RBZLRIYJSFDWXLZ72XVK75QC6A.jpg?auth=36f3ea34c1e404ae5fc8e2a936dfb5ee5233fbd920444e90a460a92b4da8a100&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La disciplina y la autoexigencia definieron la trayectoria de Juli desde sus inicios en el periodismo hasta su éxito actual. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><h2>Trastornos alimenticios, amor propio y el deseo de ser madre</h2><p><b>—Mencionaste los trastornos alimenticios y me imagino que al momento de empezar a buscar tu bebé, debés haber tenido que abordar ese tema. ¿Qué sentiste?</b></p><p>—Es la preguntan que más me hacen en las redes desde que conté lo del embarazo. Siento que es porque a muchas chicas les debe pasar. La decisión de ser mamá la tomé muy consciente y lo busqué mucho. Pero mucho antes de buscarlo, yo trabajé en eso. El día que se me cruzó la idea de algún día ser mamá, que fue hace dos años, tuve una sesión con mi coach y le dije: “Yo hoy no me siento preparada para ser mamá, no puedo ni pensarlo porque no estoy preparada para que mi cuerpo cambie”.</p><p><b>—No estabas preparada para entregar tu cuerpo a esta situación que atraviesa por completo.</b></p><p>—Cuando me preguntaban si quería ser mamá, yo automáticamente decía que no. Era como una negación total. Y después empecé a preguntármelo yo sola por qué estaba tan negada y me di cuenta que todavía no estaba preparada porque <b>tenía que sanar muchas cosas de mi anorexia</b>. Tenía en claro que el día que me pasara yo quería disfrutarlo, no quería estar sufriendo. Mi cuerpo cambia y es algo natural, es parte del proceso.</p><p><b>—¿Te molestaba la idea de pararte frente al espejo y verte más gorda?</b></p><p>—No podía imaginarme, para mí no era una posibilidad que eso suceda. Pero me di cuenta que en realidad yo sí me moría de ganas, pero que tenía mucho miedo porque es mucho el dolor que una vive cuando tiene anorexia. Es mucho el dolor en silencio. Es un dolor que te quema por dentro. ¿Viste ese dolor que te quema por dentro? Ese dolor que decís: “Basta, estoy agobiada, no puedo, no puedo parar de pensar en mi cuerpo” aunque no quieras hacerlo.</p><p><b>—¿Qué sentís que pudiste sanar para que eso suceda?</b></p><p>—Solté mucho mi auto exigencia. A mí los comentarios me afectaban directamente. Cuando empecé a soltar eso, a tener más amor propio, empecé a hablarme más con amor y a decir: “Bueno, che, no es sostenible la vida que estoy teniendo”. No puedo entrenar tres horas por día. Si bien yo comía bien, no me permitía ir a un cumpleaños y disfrutar. No me permitía tener una cita un día de semana porque decía: “Yo no puedo comer otra cosa”. En un momento me agobié de mi misma y dije: “No puedo vivir así, no me soporto ni yo”. Aparte, no me reía, ¿entendés? No era feliz. Es un proceso que lleva mucho tiempo y lo importante es tener una red de contención. Es importante tener alrededor gente que te entienda.</p><p><b>—Es también un trastorno que deja daños...</b></p><p>—Uno no sabe el daño que se está haciendo a su cuerpo y en el momento no podés pensar en otra cosa que en la imagen reflejada en el espejo. “Estoy más gorda, estoy más flaca, me gusto más, me gusto menos”. Cuando empiezan a pasar los años y tenés otros objetivos en tu vida, ahí te das cuenta de que en realidad eso era lo de menos, que el daño que vos te estabas haciendo en ese momento, cada vez va teniendo más consecuencias que te van a costar mucho. Dije quiero ser mamá, dejé las pastillas anticonceptivas y todas mis amigas me dijeron: “El mes que viene volvés embarazada” porque justo me iba de viaje. Un año y medio pasó y yo no lograba quedar embarazada.</p><p><b>—¿Sentís que todo esto que compartiste respecto a los trastornos alimenticios tuvieron que ver o incidieron?</b></p><p>—Recontra pudo haber tenido que ver. Nunca se sabe con exactitud qué puede ser lo que pasa. Yo dejé las pastillas anticonceptivas y tenía <b>amenorrea</b>, que es la ausencia de menstruación, y le pasa a muchas mujeres. Hay muchas causas: puede ser por genética, por algo hormonal, puede ser porque tuviste un trastorno de alimentación, porque tenés exceso de estrés. Por cuánto dormís, cuánto entrenás, cuánto comés. Hay que regular todo. Hay muchas causas. Ahí los médicos te cambian un poco tu esquema para ayudar al cuerpo y ahí es cuando decís: ¿Cómo no frené antes?</p><h2>El proceso de búsqueda del embarazo y la transformación personal</h2><p><b>—¿En qué momento decidiste empezar a contar lo difícil que había sido el proceso? Porque, en general, una vez que se concreta el embarazo, las mujeres eligen no compartir todo lo doloroso que vivieron.</b></p><p>—Ni a mi familia le conté del embarazo al principio. Les conté cuando estaba de dos meses y a la gente cuando estaba en el mes tres porque no aguantaba más. Las primeras veces me frustraba mucho, lloraba, ni siquiera llegaba a hacerme un test porque antes me venía. Yo decía: “Quiero la ilusión de hacerme el test y que me dé negativo al menos”. Y entonces pasé de frustrarme y sentirme triste, a pensar más todo el tiempo en: “Y cuando pase...”</p><p><b>—¿Y cómo estás hoy después de todo eso? </b></p><p>—Hoy me miro con todo el amor que antes no me miraba. Estoy entrenando todos los días y no entreno frente al espejo, que antes nunca me pasaba. ¿Viste que en los gimnasios hay espejos y entrenás y te mirás? Yo entreno y lo hago diciendo: “Che, qué bueno un día más que pude hacerlo embarazada”, porque nunca sabés, es muy día a día. Quiero comer ravioles porque tengo antojo, me los como y yo por ahí era un poco más exigente con eso, ¿viste? No era tan permisiva y ahora siento que estoy muy relajada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARBGXDQD4VBNPPWMCN7V5FF7OU.jpg?auth=dae9787f8a9e939a69ae6f6c190a356ffd360e46c538050b8948f7c1ef39c0f9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Quería ser mamá, pero tenía mucho miedo”, confesó la influencer en diálogo con Luli Fernández. (Adrián Escandar)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Sentís que todo esto te pasó para que esa alma que te eligió encuentre una mejor versión tuya?</b></p><p>—Reee. Hay mujeres que sienten que están muy bien y que no tienen por ahí tanto que trabajar en ellas. Yo soy la que siempre siento que tengo más cosas para trabajar y que por ahí cada cosa que me va pasando me hace dejar una Juli atrás y ser una nueva. Me pasó mucho en mi vida cuando inventé el <i>Cardio</i>, que que sané mucho, fui otra versión en lo personal y en lo laboral. Y ahora me volvió a pasar por segunda vez cuando me enteré que voy a ser mamá. Es algo que no lo podés fingir ¿viste? Se da natural esa paz o esa transformación que vos sentís que estás teniendo.</p><p><b>—Imaginemos un diálogo con el bebito que está en la panza y le tenés que explicar qué tipo de mamá se va a encontrar.</b></p><p>—Ahora le digo: “¡Ay! Menos mal que no llegaste antes”. Pienso mucho en esto de qué bueno que este bebé no me llegó antes porque no sé si estaba igual de preparada en muchos sentidos. ¿Viste cuando te sentís plena? Ahora estoy lista para de verdad disfrutar esto”. Era algo que yo necesitaba que pase, disfrutarlo y no hacerme problema por otras cosas que antes me hacía problema: tener ya una estructura de mi trabajo, gente que trabaje conmigo para poder seguir sosteniendo mi trabajo, que para mí es crucial, es muy importante seguir con mi vida y por ahí en otro momento no lo hubiera podido hacer, hubiera sido caos total. Ahora siento esa paz de que con Facu logramos comprarnos nuestra casa, la terminamos hace poco,me siento mucho más cómoda conmigo misma en todo, estoy disfrutando mi trabajo. Es el momento para que llegue y lo pueda disfrutar como también un bebé se merece.</p><p><b>—Si pudieses tomarte un mate con la Juli de hace 10 años atrás, ¿qué le dirías?</b></p><p>—Que esa disciplina que tiene y que ella siente que está de más, no la suelte porque es y va a ser a lo largo de su vida la clave y lo que la va a llevar a lograr todo lo que quiera. Que no mire tanto al costado, que piense de verdad en que lo que está haciendo está bien y que está haciendo el camino correcto. Que confíe un poco más en ella misma, que no escuche tanto tantas voces de afuera, que lo que te dice tu corazón que es por ahí, es así. Y la palabra que siempre me acompañó es <b>disciplina</b> e ir para adelante pase lo que pase. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PCZE7P35LREVHAUKHYXG2Y6Y3Y.jpg?auth=8edfe1552085884a38a8852031e163e755fdab77e220e0f34953347c5711233f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Juli Puente con Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sofía Gonet, La Reini, sin filtros sobre el amor y el caos emocional: “Tengo tatuada la inicial de mi ex en mis partes íntimas”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/12/sofia-gonet-la-reini-sin-filtros-sobre-el-amor-y-el-caos-emocional-tengo-tatuada-la-inicial-de-mi-ex-en-mis-partes-intimas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/12/sofia-gonet-la-reini-sin-filtros-sobre-el-amor-y-el-caos-emocional-tengo-tatuada-la-inicial-de-mi-ex-en-mis-partes-intimas/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En Casino Deluxe, el ciclo de entrevistas de Infobae, la influencer habló con franqueza sobre sus contradicciones, su vínculo impulsivo con el dinero y su manera de vivir los vínculos afectivos. Entre confesiones, anécdotas inesperadas y planes desmedidos, reveló cómo construye su personaje público y qué busca en las relaciones]]></description><pubDate>Thu, 12 Feb 2026 05:52:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Soy una increíble novia</b> <b>y una pésima exnovia</b>. Soy muy celosa, me obsesiono, incluso tengo un Instagram falso exclusivamente para espiar”, confesó la influencer <b>Sofi Gonet, más conocida como La Reini, </b>durante el ciclo de entrevistas <a href="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/casino-deluxe/"><b>Casino Deluxe</b></a> de Infobae.</p><p>Con una honestidad brutal, abordó sin reparos sus límites, placeres y contradicciones. Entre risas y relatos, expuso cómo administra el dinero, sus experiencias amorosas y el costado menos conocido de su personalidad.</p><p>Desde el inicio, afirmó que para ella el dinero es una herramienta para vivir experiencias excepcionales. Su mayor fantasía es alojarse en la máster suite del <b>Plaza Hotel de Nueva York</b>, una habitación que cuesta <b> 40 mil dólares la noche</b>. No oculta su deseo: sueña con grabar una reseña para <b>TikTok</b>, pedir el famoso helado de la película <i>Mi pobre angelito</i> —que cuesta <b>USD 500</b>— y compartir cada detalle con sus seguidores. Para Gonet, se trata de una inversión. <b>“Necesito hacer ese viaje para contenido. Es re importante que la gente lo vea”</b>, bromeó.</p><p>La relación de <a href="https://www.instagram.com/sofiagonet/?hl=es" target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/sofiagonet/?hl=es"><b>Sofi</b></a> con el dinero está marcada por el impulso y la búsqueda de gratificación inmediata. “Soy muy irresponsable, soy capaz de gastar todo por tener un día mágico y después veo cómo me las arreglo”, reconoce. Esa dinámica la llevó más de una vez a solicitar apoyo familiar, aunque aseguró que nunca llegó a un punto límite.</p><p>Para la influencer, viajar es el mayor de los placeres, seguido por el gaming y la comida. “Viajar primero, viciar, comer y después todo lo demás”, resumió. El dinero, para ella, suele destinarse a experiencias y gustos personales antes que a bienes materiales.</p><p>A pesar de ese desorden, La Reini explicó que para este año tiene una meta concreta: <b>“Cambiar el chip, empezar a organizarme y ahorrar”</b>. No se tienta con la idea de comprar una propiedad, sino por la necesidad de cuidar lo que gana y proyectar cierta tranquilidad a futuro. De todos modos, admitió que las compras y los placeres cotidianos siguen siendo prioridad por encima de cualquier inversión tradicional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVAT7KGWTFAWJCST56T6AHSJXQ.jpg?auth=2d029b4c108c09b68526d68592f371c8034010f36296715032e66b78bc447493&smart=true&width=7360&height=4912" alt="“Soy una increíble novia y una pésima exnovia”, admitió Sofí Gonet. (Adrian Escandar)" height="4912" width="7360"/><p><b>—¿Cómo te describís en el amor?</b></p><p>—Me engancho mucho con el lado sensible de la otra persona. Ya está, todo el personaje de La Reini se fue al caraj* (risas). A mí me pasa mucho que yo soy super tóxica, pero también me pasó de que hayan sido muy tóxicos conmigo y no me gustó un caraj* y es algo que digo: “Nunca más lo vuelvo a permitir”. Al primer planteo que me hagan, me quiero ir a la mierda.</p><p><b>—¿Y qué pasa con los celos?</b></p><p>—Soy extremadamente celosa. Cuando me gusta alguien, primero está esa persona y después el resto del mundo. Eso es algo que quiero cambiar. Es desbalanceado. Soy muy de espiar, de ver a quién empezaste a seguir, con quién estás, de chequear historias con un Instagram falso. Tengo uno de un <i>showroom </i>de cero seguidores, pero siempre digo que en cualquier momento me tengo que poner a empaquetar pedidos<i> (risas).</i></p><p><b>—¿Llegaste a revisar teléfonos?</b></p><p>—Me pasó de encontrar un WhatsApp Web abierto y verlo un minuto. No me gustaría que me hagan lo mismo, así que lo miré y cerré rápido.</p><p><b>—¿Cuál fue la locura más grande que hiciste por amor?</b></p><p>—Me hice un tatuaje que decía Esteban, que era mi primer novio. Después tengo la fecha de cuando me puse de novia con Joaco en el brazo, y una <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/09/la-contundente-decision-de-homero-pettinato-yo-elijo-no-exponer-mi-parte-sentimental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/09/la-contundente-decision-de-homero-pettinato-yo-elijo-no-exponer-mi-parte-sentimental/"><b>H de mi ex</b></a> en una parte íntima, que todavía no borré.</p><p><b>—¿Por qué no querés borrar ese tatuaje?</b></p><p>—Puedo cambiar la H a “<i>hot</i>” por la zona en la que está, pero todavía no lo hice.</p><p><b>—¿Volverías con él?</b></p><p>—No sé si volvería. No como la relación que intentamos plantear. Éramos un desastre los dos, no funcionó. Queríamos tener una relación súper estable y tranquila, como tradicional. Pero somos las dos personas menos <i>trad</i> que existen, desastre los dos en nuestros ámbitos. Entonces, chocábamos mucho. No funcionó de esa manera.</p><p><b>—¿Es verdad que te peleaste con una persona en situación de calle?</b></p><p>—Sí, ¿cómo sabés eso? (risas). En la época de La Reini de Ramos (Mejía). En <b>San Justo</b>, año 2016 o 2017. Yo recién terminaba el secundario y trabajaba de delivery. Mi papá en ese momento tenía un restaurante y yo era comodín: moza, bachera, atendía el teléfono, hacía de todo. En una ocasión, me mandaron de delivery a dos cuadras a llevar unos platos de pasta. Llevaba los envases de telgopor, de esos profundos. Y veo que viene de enfrente la conocida “loca de San Justo”, una señora que la gente de la zona quizás conozca, una persona que debería estar contenida, pero vive en la calle y es violenta. Suele agredir a quienes se cruza, insulta... Yo pasé cerca y ya me la veía venir. Pasó al lado mío y me tiró el plato, la comida voló y se me cayó toda encima. “¿Qué hago? La mato”, dije. Empecé a insultarla, me agarró de los pelos, porque era agresiva, y nos trenzamos ahí en la calle. Nos empujamos en pleno San Justo…</p><p><b>—¿Y quién ganó?</b></p><p>—Ella (risas). Yo quedé con los pelos todos locos… Me volví llorando al local a pedir los otros dos platos de pasta por lo que me había pasado.</p><p><b>—¿En ese momento ya tenías tu personaje de La Reini?</b></p><p>—No, iba a entregar los pedidos con mi conjunto deportivo rosa, el pelo rubio largo, pero no…</p><p><b>—¿Tuviste alguna situación de levante en ese trabajo?</b></p><p>—No con clientes, pero sí con compañeros de delivery. Nos juntábamos en la puerta y me di un besito con uno, fue la única situación así. Era chica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P7HI5WPI3VCP5HQBWTDJEMQMOU.jpg?auth=ca3b7e3a766cc904fc91eb92ad5235af607c84ecd9536e47801e10c4f5fad9bb&smart=true&width=6428&height=4290" alt="“Tengo tatuada la inicial de mi ex en mis partes íntimas”, confesó La Reini. (Adrian Escandar)" height="4290" width="6428"/><h2>Por cuánta plata</h2><p><b>—¿Por cuánta plata volverías con tu ex, Homero?</b></p><p>—Cero. Un dólar y vuelvo.</p><p><b>—¡Ah! Estás muy enamorada. ¿Y él?</b></p><p>—Él está igual que yo. Pero nos llevamos mal, no funciona. No le encontramos la vuelta. Fuimos muy tóxicos.</p><p><b>—¿No se ven más?</b></p><p>—El contacto cero es imposible.</p><p><b>—¿Cómo sos como novia?</b></p><p>—Soy una increíble novia y una pésima exnovia. Si me escuchás hablar decís: “Hay una luz de coherencia en algunas cosas que dice, pero se ve opacado por todo lo demás”, pero en el fondo hay una salvación (risas).</p><p><b>—¿Por cuánta plata fingirías una relación?</b></p><p>—Depende con quién, pero arrancaría con <b>10 mil dólares.</b> Si es por algo más grande, pediría unos <b>80 mil dólares</b>. Pero depende con quién, también. Y amaría engancharme, amaría que sea una relación armada y después nos enganchamos y sale bien. Me gusta. Como una película...</p><p><b>—¿Y venderías contenido erótico?</b></p><p>—Hay un lado que tengo más sexy, más sensual, más erótico, que me gusta explorar y subir gratis a mis redes sociales. Pero contenido explícitamente erótico no sé si vendería. Me gusta explorar ese lado y mostrarlo hasta el límite que yo decido. Después, quizás algo explícito… ¿Para qué voy a fingir? Si es muchísima plata, lo hago. Pero muchísima plata. Un auto, una camioneta, una casa y… para estar tranquila toda la vida. Un muy buen acuerdo, pero algo que nadie estaría dispuesto a pagar por mí, ahí te digo sí. Una locura.</p><p><b>—¿Mirás porno?</b></p><p>—Sí, un montón. Siempre sola, nunca con alguien más.</p><p><b>—¿Qué tipo de búsquedas hacés?</b></p><p>—¡Ay! ¡Emi! (Risas). Busco videos con contexto, como tríos en terapia de pareja. Me gusta que haya historia, no solo lo sexual. Es mi video más visto.</p><p><b>—¿Te gustaría experimentar eso en tu vida?</b></p><p>—De más chica viví cosas más abiertas, pero ahora no. Tuve una etapa de libertinaje. Ahora no. Puede ser que cambie, depende del día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W6BGK2WTURDZJBGRYSPJTMCOIM.jpg?auth=0c8bf712e5be054d4e30b4413c8e5e6832b646d47938391482834376a6e2fcc1&smart=true&width=7122&height=4753" alt="“Soy tóxica y extremadamente celosa”, reconoció La Reini en diálogo con Emilia. (Adrian Escandar)" height="4753" width="7122"/><p><b>—Si tuvieras que convencerme para que te dé el millón de dólares, ¿cuál sería tu argumento</b> <b>final?</b></p><p>—Mirá, Emi, esto es así: nos podemos ir las dos a Nueva York, hospedarnos en el Plaza, comer el helado de la película y hacer contenido. Organizar fiestas en un <i>penthouse</i> de <b>280 metros cuadrados</b>, ir de compras, ir al Fashion Week y cruzarnos con gente súper famosa. Hacemos la semana espectacular, con cenas privadas, chófer y todo. Eso es lo que te propongo directamente.</p><p><b>—¿Me estás chantajeando?</b></p><p>—Te estoy chantajeando.</p><p><b>—Bueno, yo pongo el avión privado y, con toda esta plata, vos te encargás del hotel, la comida, las fiestas y las compras. Pero los últimos 100 mil dólares, los llevo en mi cartera. Según cómo te portes en Nueva York conmigo, los suelto los últimos dos días.</b></p><p>—Perfecto. La vamos a pasar increíble. Se viene el mejor viaje de nuestras vidas (risas). Me llevo todo esto y lo armo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6IBXVFYDKRHOBM2TUH4PSWYA3Y.jpg?auth=e75dd31ad96c70555f4fd1b80ad9f1e0190879d020c71a4517c67aa4d70507f4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Sofi Gonet, La Reini, y Emilia Attias en Casino Deluxe - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Agustina Kämpfer: el precio de ser una mujer con carácter, las reglas no escritas del periodismo y los desafíos de criar sola]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/11/agustina-kampfer-el-precio-de-ser-una-mujer-con-caracter-las-reglas-no-escritas-del-periodismo-y-los-desafios-de-criar-sola/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/11/agustina-kampfer-el-precio-de-ser-una-mujer-con-caracter-las-reglas-no-escritas-del-periodismo-y-los-desafios-de-criar-sola/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la periodista y conductora habló sin filtros sobre el costo personal de la exposición pública, las decisiones que marcaron su recorrido profesional y la importancia de ser fiel a sí misma. Además, reflexionó sobre la maternidad desde una mirada realista y contó cómo eligió un modelo de coparentalidad cuando aún no era conocido]]></description><pubDate>Wed, 11 Feb 2026 06:27:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Ser una mujer con carácter tiene un costo... te sale carísimo.</b> Pero siempre elegiría ser una mujer con carácter, a pesar de que muchas veces digo: ‘¡¿cuántos sapos tuve que tragar!?’”, reflexionó <b>Agustina Kämpfer</b>, en una charla distendida en <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Agustina es una periodista con más de dos décadas de trayectoria en medios gráficos, radiales y televisivos, tanto en Argentina como en el exterior. Trabajó como cronista y conductora en señales como <i>C5N, CN23, FOX Sports, América TV </i>y<i> Telefé</i>, y participó en programas de alto perfil como <i>Intratables</i>, <i>Cortá por Lozano</i> y <i>Nosotros a la mañana</i>. En paralelo a su labor periodística, incursionó en la escritura con el libro <i>Las Parturientas</i>, donde reflexiona sobre la maternidad desde una mirada crítica y personal. Actualmente, conduce <i>Telenueve</i>, y mantiene una activa presencia pública vinculada al análisis de la actualidad, la comunicación y la experiencia personal.</p><p>Durante la entrevista, <a href="https://www.instagram.com/agustinakampfer/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/agustinakampfer/?hl=es"><b>Agustina</b></a> recordó sus primeros pasos en la profesión y la intensidad que marcó su carrera. Además, reconoció que el trabajo periodístico le exigió desarrollar habilidades para afrontar no solo el ritmo del día a día, sino también las presiones y prejuicios que enfrentan quienes se dedican al oficio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRXE3E2J4JEOJC5P7MOCH6C37M.jpg?auth=b14b2b93ef1a8c0136b47ebab77e347ac2e595108dd9f135d2534122c782957d&smart=true&width=6192&height=4128" alt="Agustina Kämpfer reflexionó sobre la exposición mediática y la importancia de mantener la autenticidad en la construcción de la imagen pública. (Jaime Olivos)" height="4128" width="6192"/><p><b>—¿Cómo conviviste con la exposición mediática y la construcción de tu imagen pública?</b></p><p>—Asimilo las cosas muy fácil, porque creo que no hay que ponerle resistencia a las cosas que te pasan en la vida y mucho menos a aquello que elegís. Después conviví con eso naturalmente, un poco hasta el día de hoy...</p><p><b>—¿Renegás de alguna parte de tu vida?</b></p><p>—No reniego de ninguna parte de mi vida.</p><p><b>—Con todo lo que viviste y lo segura que sos...</b></p><p>—Sobre todo por cómo manejé cada etapa y porque todo me construye y me lleva a ser quien soy. Y puedo decir que estoy, quizás suene pedante... No es que estoy orgullosa, pero sí bastante satisfecha. Suena como que estoy pagada de mí misma y no es lo que me pasa. De hecho, me gustaría tener muchos frentes más cubiertos respecto de cómo me veo a mí misma. Pero también aprendí a reconocer y darme mis propias palmadas en el hombro. Hay cuestiones que a cualquiera podrían haberlo tumbado. Yo siempre fui muy leal a las decisiones que quise tomar y a permanecer en que nadie se atreva a decirme quién soy, cómo soy, qué debo hacer o decir, ni cómo me tengo que presentar.</p><p><b>—Sos una mujer con carácter.</b></p><p>—Sí, afortunadamente sí. Pero cuesta mucho, porque ser una mujer con carácter tiene un costo, te sale carísimo.</p><p><b>—En un mundo machista...</b></p><p>—Sí, en un mundo, en un medio, en un país y muchos otros etcéteras. Pero siempre elegiría ser una mujer con carácter, aunque muchas veces me diga: “¿Cuántos sapos tuve que tragar?” Quizás nadie lo imaginaría, todos piensan: sos una topadora. Pero no, la cantidad de veces en las que decís: “Bueno, no queda otra”. Tener carácter no debe estar reñido con la inteligencia emocional. A veces hay que guardar un poco el carácter en el bolsillo y dejar que algunas cosas funcionen en este mundo patriarcal... No podés luchar contra todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4W65DU3KLFGGPDIZPBFTFLTKEE.jpg?auth=72f2e874aefde6ac45e4ca79187f4022113cf71dd5643fa70179c496b11d00ea&smart=true&width=5844&height=3896" alt="“Ser una mujer con carácter te sale carísimo", confesó la periodista en Desencriptados. (Jaime Olivos)" height="3896" width="5844"/><p>Agustina<b> </b>también abordó la experiencia de la maternidad con honestidad y sin idealizaciones. Contó que decidió ser madre en un esquema de <b>coparentalidad</b>, cuando la idea aún no estaba instalada socialmente ni tenía un nombre propio. </p><p><b>—¿Fuiste mamá con un amigo que vivía en otro país?</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—¿Cómo fue? ¿Hablaron por teléfono? ¿Eran pareja?</b></p><p>—Hoy está mucho más naturalizado... Hasta tiene un nombre. Cuando las cosas llegan a un punto de naturalización, adquieren un nombre: el <i><b>co-parenting</b></i>, que consiste en que personas que no son ni fueron pareja se unen para ser padres o madres, madres-madres o padres-padres, según el caso.</p><p><b>—¿Coparentalidad? ¿Se dicen: “Tengamos un hijo juntos”?</b></p><p>—Sí, exactamente. Fue algo así, antes de que tuviera un nombre. </p><p><b>—¿Lo concretaron así?</b></p><p>—Sí. No fue inseminación.</p><p>La periodista detalló que la crianza la lleva adelante en soledad y que esa situación encuadra dentro de lo que hoy se reconoce como una familia monoparental. Sostuvo que darle nombre a las nuevas configuraciones familiares ayuda a muchas personas a transitar sus propias búsquedas con menos soledad. </p><p><b>“Ser madre soltera es muy duro. Sin lugar a dudas, tener hijos es duro”</b>, admitió y señaló que es una tarea exigente y que, en su caso, prefiere asumirla sin cargas innecesarias antes que sostener vínculos que no suman.</p><p><b>—Tenés una carrera vertiginosa y, años atrás, estuviste en </b><i><b>El Bailando</b></i><b>, ¿cómo te impactó? ¿Te gustó la experiencia?</b></p><p>—Me impactó tanto que me rompí los ligamentos (risas).</p><p><b>—Si pudieras volver el tiempo atrás, ¿volverías a participar?</b></p><p>—Sí, me divertí muchísimo.</p><p><b>—Igual te fuiste tercera, no estuviste tantos programas...</b></p><p>—¡Es que me rompí los ligamentos! Yo hubiera ganado, pero no pude continuar (risas). Fue una etapa muy linda y me divertí mucho. También me cuestionaban por qué, siendo periodista y vinculada a la política, participaba en un programa de entretenimiento como el de <b>Tinelli</b>. Y después fueron todas, lo cual me parece fantástico. Pero en ese momento me criticaron. A mí me pareció divertidísimo. Además, conseguí un físico en esos días. ¡Por Dios! ¡Qué bueno! Después nunca más...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VAEEZK4B3BBTZMO6LEVQFK2ZAE.jpg?auth=f6ffce9216d08c29ccfdb861456194060a69741bc86d809e55fe2a914c7c2352&smart=true&width=5813&height=3875" alt="En diálogo con Rulo, Agustina abordó los desafíos de criar sola y reconoció la dureza de la maternidad en el contexto de una familia monoparental. (Jaime Olivos)" height="3875" width="5813"/><h2>Preguntas y respuestas rápidas</h2><p><b>—Amor tóxico con buen sexo o amor tranquilo con mal sexo, ¿cuál elegís?</b></p><p>—Tóxico con buen sexo (risas). Es un bajón, pero es el bajón que elegís siempre ¿viste?</p><p><b>—¿Monogamia o relación abierta? </b></p><p>—Monogamia.</p><p><b>—¿El peor beso de tu vida?</b></p><p>—Sí, sé cuál es. De hecho, tengo el registro absoluto. Sé con quién y cuándo fue el peor encuentro íntimo de mi vida. Lo tengo clarísimo. Al otro día sentía anginas porque tenía ganas de decirle lo mal que hacía todo. Un desastre que no te puedo explicar. Era inentendible.</p><p><b>—¿Era del medio la persona?</b></p><p>—No, ni siquiera argentino. Pero igual, me daba cosa decirle el desastre que era que ya no tenía remedio, no se podía arreglar. Como no se lo podía decir, al otro día me dolían las amígdalas mal.</p><p><b>—¿Qué te resulta más fácil la maternidad o la carrera? </b></p><p>—La maternidad.</p><p><b>—¿Preferís ghostear o decir que no querés nada?</b></p><p>—He ghosteado un montón. No lo digo con orgullo, pero bueno…</p><p><b>—¿Verdad brutal o mentira piadosa? </b></p><p>—Verdad brutal, siempre. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/B6LZPT2VCVA77JL6K5AAA66VLU.png?auth=385ccbde48d1ad02196618e87e247d8e95bd230aba809740300cfce38d7cc235&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Agustina Kämpfer con Rulo en Desencriptados]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Darío Cvitanich: cómo se enamoró de Ivana Figueiras, la convivencia con las críticas y la importancia de la salud mental en el fútbol]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/10/dario-cvitanich-como-se-enamoro-de-ivana-figueiras-la-convivencia-con-las-criticas-y-la-importancia-de-la-salud-mental-en-el-futbol/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/10/dario-cvitanich-como-se-enamoro-de-ivana-figueiras-la-convivencia-con-las-criticas-y-la-importancia-de-la-salud-mental-en-el-futbol/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Marconi]]></dc:creator><description><![CDATA[En Citados, el nuevo ciclo de entrevistas de Infobae, el ex delantero remarcó la importancia de darle apoyo a los chicos que sueñan con llegar a primera división, repasó los malos momentos vividos tras su mediática separación de Chechu Bonelli y recordó vivencias y personas vinculados a su carrera como futbolista]]></description><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 04:28:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Nacido el 16 de mayo de 1984 en Baradero, provincia de Buenos Aires, <b>Darío Cvitanich</b> surgió de las divisiones inferiores de Banfield, donde debutó en primera división en el año 2003. Sus buenas actuaciones y goles en el <i>Taladro</i> pusieron su nombre en el radar de los clubes europeos y en 2008 emigró al <b>Ajax</b>. Tras un paso por el Pachuca de México, en 2011 el por entonces entrenador de <b>Boca Juniors</b>, <b>Julio César Falcioni</b>, que lo había hecho debutar en Banfield, lo llevó al club de la Ribera. Con la camiseta azul y oro, Cvitanich fue parte del equipo que salió campeón invicto del torneo Apertura 2011 y estuvo cerca de obtener la Copa Libertadores al año siguiente, pero Boca perdió en las finales frente a Corinthians.</p><p>Luego de su estadía en Boca, el delantero volvió a Europa, para vestir la casaca del Niza de Francia. Más tarde volvió a Pachuca, jugó en el Miami FC de la Major League Soccer y finalmente volvió a la Argentina, donde tuvo dos pasos más en Banfield y también uno, y muy significativo, en Racing. Con la <i>Academia </i><b>logró dos títulos</b>. Varias veces <b>estuvo cerca de River Plate</b> -reconoció ser hincha del <i>Millonario</i>, al igual que toda su familia-, pero su llegada a Núñez no se concretó. En 2022 le puso fin a su carrera profesional como futbolista, pero decidió seguir vinculado a la actividad desde otro rol y comenzó a desempeñarse como periodista en la señal<i> ESPN.</i> </p><p>Cvitanich mantuvo una larga relación con la modelo y conductora <b>Cecilia </b><i><b>Chechu </b></i><b>Bonelli</b>, de la que se separó el año pasado en medio de varios cruces mediáticos. Fruto de esa relación, que duró casi 15 años, Cvitanich y Bonelli tuvieron tres hijas. Actualmente, el ex goleador está en pareja con la modelo y empresaria <b>Ivana Figueiras</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MRG6VGZURZFILKC3AWYV2YAGGQ.jpg?auth=512b03b729ec85acb6033e8628e46d722770770c13e47c142d6813a945e21cae&smart=true&width=1920&height=1321" alt="Darío Cvitanich salió campeón con Boca y Racing y tuvo buenos desempeños en clubes europeos (Foto Maximiliano Luna)" height="1321" width="1920"/><p><i><b>-Sos un gran profesional, lo fuiste como futbolista y ahora en los medios. Estás acostumbrado a situaciones de presión, pero de un tiempo a este parte estás viviendo una situación de mucha exposición pública.</b></i></p><p>-Cosas de la vida... arrancaste tranqui (risas). Obviamente fue un año distinto, pero transitándolo. Siempre me gusta trazar paralelismos, el fútbol y la vida son lo mismo. Son cosas que pasan, pero estoy muy bien, tengo tres hijas que que la verdad que son un sol. Y bueno, también entendiendo que la vida es así y si bien no estoy acostumbrado mucho a estar en en los medios por temas que no sean futbolísticos, pero se sobrelleva y ya está.</p><p><i><b>-¿Y lo de las chicas justamente es lo más complicado de eso? </b></i></p><p>-Uno obviamente prioriza a las chicas, pero también no deja de ser persona y en el momento que se toman decisiones hay que que asumir las decisiones que uno toma. Los chicos hoy entienden, se les habla. Estamos en una época donde cambió mucho todo eso. No tuve la suerte de tener ese diálogo con mis padres, pero sí lo tengo hoy con con mis hijas. Así que las chicos, contrariamente a lo que uno piensa, entienden todo. Están súper felices cuando les toca estar conmigo o cuando les toca estar con su madre. Lo más difícil es que cuando sos conocido (<i>NdR: se refiere a él y Chechu Bonelli</i>) eso impacta mucho, es difícil desde ese lado, porque ven TikTok, Instagram, ven noticias y tenés que explicarles cosas, que ellos ven que no es verdad, quizás esa es la parte más difícil. </p><p><i><b>-¿Te enoja mucho eso?</b></i></p><p>-<b>No me enoja. Soy parte de los medios y entiendo todo el juego que se arma. Sí me molesta cuando se dice cosas que no son verdad.</b> Me tocó explicarles situaciones que no eran así. Del otro lado, obviamente hoy con mi actual pareja, con Ivana, hay también dos hijas que tuvieron que leer cosas que no eran verdad, pero tengo un perfil bajo también y quizás debería haber salido a aclarar de entrada cómo habían sido las cosas. Yo me separé a principios de año (2025) y los medios recién se enteraron por una nota que hice en el programa de Matías Martin en junio. A las dos semanas se conoció lo de Ivana, lo único que hicieron algunas personas fue cruzar las historias y las cosas no eran así. Fue heavy, viste como son las redes, yo quizás estoy acostumbrado, pero <b>el problema fue que arrastraron a Ivana y sus hijas, y a mis hijas, a esto, que no era verdad. </b>Me tuve que comer un <i>hate </i>de la sociedad que no está bueno, por algo que no era cierto. Yo me la puedo bancar, pero el problema son los terceros. Yo tenía que aclarar que esta historia mía con Ivana no venía de antes, y lo que le pedí a la otra parte es que no haya especulaciones. Pasó así. Ya está. No se puede volver el tiempo atrás. Algún día explotás, por qué también tenés días malos y días buenos.</p><p><i><b>-Me gusta quedarme con los días buenos, se te ve enamorado</b></i></p><p>-Estoy bien. Estoy viviendo otra etapa de mi vida. Con un montón de otras cosas. Entendiendo también que durante la época del fútbol uno termina disociando un poco la vida de lo que uno hace en el deporte. Haciendo mucha introspección me di cuenta que disocié mucho mi vida profesional de lo que era mi vida real.</p><p><i><b>-¿Hoy te arrepentís de esa estructura, de esa disciplina, que sin embargo te llevó a la cima de tu trabajo como futbolista? </b></i></p><p>-No, porque es así. Cuando terminás la carrera retomás una vida normal, con un montón de otras cosas, como le pasa a cualquier persona. Todo es experiencia, lo bueno es darse cuenta que hizo bien, que hizo mal y sobre todo, buscar la felicidad. Entonces a tu pregunta, sí, hoy estoy estoy muy feliz, contento, disfrutando de muchas cosas. Obviamente de mi pareja actual y de las chicas, y lo más importante es que estemos bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D25Q75GTWRB7POLE5PIKELP3BI.jpg?auth=e9e122a4c6335c85a3b921fc6f47334531a4fa518f2c952115021c183f917dd2&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Tres veces estuvo cerca de jugar en River, pero finalmente el pase no se concretó (Foto Maximiliano Luna)" height="1280" width="1920"/><p><i><b>-¿Cómo manejaste el retiro? Hay como una película de pensar que el futbolista de élite es millonario, ¿vos tuviste educación financiera cuando eras joven?</b></i></p><p>-No, de muy chico, no. Después, cuando estaba en Pachuca, en México, el club empezó a llevar gente, te estoy hablando año 2010, como para instruir un poco a los jugadores, era una función del club, que me pareció espectacular. <b>Yo tuve la suerte de rodearme de un entorno sano, de tener un representante que hoy es mi socio, que me presentó gente buena, que me empezó a educar desde ese lado.</b> Hay que entender que el fútbol empieza y termina, y también estar preparado para saber que <b>el último día sos totalmente descartable. </b></p><p><i><b>-En relación a esto te consulto sobre el tema de la salud mental</b></i></p><p>-<b>La salud mental es todo. No todos los futbolistas se sostienen, no todos se salvan.</b> El otro día vi una estadística, solo el 3% de los jugadores llegan y si profundizás es menos el porcentaje de los que pueden vivir del fútbol. Estamos hablando de un 2% sobre millones de chicos que empiezan con ese sueño, entonces es de las carreras que menos llegan. No sé, decían que en Medicina son el 10%, en otra el 20, en otras, el 30 por ciento.</p><p><i><b>-En cuánto a las inversiones, ¿vos donde te metiste, quiénes te asesoraron?</b></i></p><p>-Hoy me toca vivirlo de este lado y trato de acercarles a los chicos a gente, porque el fútbol, como todo, es un llamador de gente que todos te dicen que tienen el negocio de su vida. Es muy difícil, entonces trato de que cierta gente en la que confío presentarlos y decir bueno, “toma la decisión”. Yo les recomiendo a los chicos, que, si tienen la suerte de firmar un contrato rápido, con el 5 o 10 por ciento te alcanza para vivir, después firmás un contrato mejor y seguir viviendo con ese 10 por ciento. Y dedicar el 70 u 80 por ciento al ahorro, a invertir. No es decir “che, ahora firme un contrato mucho mejor y me voy a ir a una hiper casa”, porque ahora, al estar de esta lado te das cuenta que muchas cosas en las que gastaste fueron al pedo. Esto es una opinión personal, pero veo muchos que van en aviones privados. Ahí tenemos una gran responsabilidad, cada uno puede gastar en lo que quiera, pero también hay que explicarles a los chicos de 16 años o 17...<b>“pará, no, no es necesario viajar siempre en un avión privado”</b>. Se puede viajar en business y viajás bien. A veces damos un ejemplo, los que estamos ahí, que no está bueno. Esto lleva, sobre todo en las redes, que los chicos digan <b>“yo quiero viajar en un avión privado y quiero esta casa”</b>. Pero hay que decirles, “primero hay que meterle a un laburo, años y años”.</p><p><i><b>-Hace un tiempo reconociste que eras hincha de River, pero vos jugaste en Boca y la rompiste. Hoy Boca tiene lesionados a sus 9, Merentiel, Cavani, Giménez, ¿qué necesita Boca para resolver esa situación? ¿Traer otro jugador?</b></i></p><p>-El tema es qué buscar. A mí me gusta mucho el 9 de Tigre, (José David) Romero. Tenés que buscar alguien del fútbol argentino, que se ponga la camiseta de Boca y que rinda. Boca y River pueden traer de Europa, pero es muy difícil. A veces por ir a buscar la jerarquía te perdés una oportunidad acá. </p><p><i><b>-¿Qué es Racing en tu vida?</b></i></p><p>- Racing me agarró en un momento de mi vida en el que pensé que ya no me iba a ir de Banfield. Tomé la decisión de irme de un lugar donde pensaba que en ese momento iba a terminar mi carrera. En ese momento le dije a mi representante que me iba a cualquier equipo, menos a Lanús. A Huracán, Vélez, cualquiera, el equipo que me quisiera, iba. Porque yo me había cansado y me quería ir. Me llama mi representante, que estaba la posibilidad de Racing, estaban Diego Milito y <i>Chacho </i>Coudet ahí. Le dije que sí a mi representante y fui. <b>Conocí un club increíble, con mucha pertenencia, con ese cariño y con ese calor que te da la gente en el día a día.</b> Formamos un grupo increíble, empezamos con un positivismo para Racing, de decir “este club tiene que pelear algo todos los años”. Teníamos un equipazo y volví a disfrutar dentro de la cancha después de mucho tiempo.</p><p><i><b>-Definime al Tanque Silva</b></i></p><p>- Un loco lindo, hermoso. Nos juntamos muchas veces en el post fútbol. A veces es difícil mantener una relación con alguien y con él siempre que nos cruzamos hay buena onda. Una dupla en la que vos sabías que donde tirabas el centro, arriba, abajo, él iba a estar ahí.</p><p><i><b>-¿Te hubiese gustado jugar en River?</b></i></p><p>- Tres veces me vinieron a buscar. Mi familia es de River, mis hermanos son socios de River, mi viejo era de River. Después del fútbol, que fue mi laburo, hoy volví a tomarlo más como hincha. </p><p><i><b>-¿Pero te hubiese gustado jugar?</b></i></p><p>-<b>Me hubiese gustado jugar, pero no jugué, así que es contradictorio lo que te estoy diciendo. O sea, cuando tuve la oportunidad, no fui. </b></p><p><i><b>-Y esas tres veces que te buscaron, ¿por qué no se dio?</b></i></p><p>-En la primera estaba en Holanda, la segunda me había ido justo a Francia y era pasar de Boca a River, y la tercera fue la del 2017, que estaba en Banfield, que pensé que me iba a quedar y no fui. <b>Esas cosas de la vida... mis hermanos creo que habrían sufrido muchísimo, son muy fanáticos. Y había una parte de mí que decía “che, yo tengo un laburo, no tengo ganas de que mis hermanos la pasen mal”. Había algo inconsciente ahí.</b></p><p><i><b>-Una definición de Julio Falcioni</b></i></p><p>-Para mí Julio fue un padre futbolístico. Me hizo debutar en Banfield y me dio la oportunidad de jugar en Boca y de conocer un mundo también divino como es Boca.</p><p><i><b>-¿Tuviste alguna experiencia con Messi? ¿Y con Diego?</b></i></p><p>-Con los dos. Yo me voy de Niza a jugar a México y estoy nueve años sin volver a Niza. Me invitaban todos los años, porque me había ido muy bien. Hasta que me retiro y me avisan que juegan Niza contra París Saint Germain, me dicen que el club me quiere hacer un homenaje y me invitan a ver ese partido. Y justo estaba Messi en PSG. Voy, entro a la cancha, me dan un águila, símbolo de Niza, saludo a la gente, estadio lleno. Estaba con mi socio, y su hijo quería conocerlo a Messi. <b>Cuando terminó el partido, estaba yendo a los vestuarios y me encuentro con Messi, nos abrazamos, se sacó la camiseta y me la dio. Las nenas me habían pedido un video de Messi y le pedí de grabarlo y la anécdota es que me olvidé de nombrarle a la más chiquita, quedó afuera del saludo de Leo. Le dije “Carmela, Lupe” y me olvidé de Amelia. </b></p><p>Y con Diego, su primer partido como técnico de Gimnasia fue justo contra Racing. Le arruinamos la fiesta, porque le ganamos en el Bosque. Saliendo para la cancha estábamos con <i>Licha </i>(Lisandro López) y nos cruzamos con Diego. <b>Cuando nos abrazamos, sentimos esa energía, era historia viviente. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PUJM2JRB4NGLPDWYWAFZFYPSNQ.png?auth=6d9d0d582456db308f04cb42c7ff44a5d758aa79f3b7801b6d85d6f570ba5eaf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cvitanich tiene tres hijas de su relación con Chechu Bonelli y actualmente está en pareja con Ivana Figueiras" height="1080" width="1920"/><p><i><b>-¿Cómo la enamoraste a Ivana? ¿Cómo fue ese momento? ¿Cómo se enamoraron?</b></i></p><p>-Fue un proceso, encontré un montón de cosas de buenas. También me agarró a mí en una etapa de muchos cambios. Entonces creo que se congeniaron dos cosas. Ella también había tenido un año bastante difícil. Después la arrastré, sin querer, a comerse todo eso de ser “el tercero en discordia”, y en un momento me sentí con culpa, pensando <b>“yo tendría que haber frenado un poco esto”. </b>Traté de salir a aclarar, pero tampoco me podía sentar todos los días en un programa, porque no me gusta. Se bancó todo eso. Hoy veo cómo está con las nenas, ella también tiene sus hijas, y ver como congenia todo. Bancarte todo el odio de afuera. Bancó esa, y después en el día a día, ver como lleva la parte empresarial, como emprende en este país. Lo admiro. Es remarla, darle trabajo a 15 personas, sostener una marca 10 años, es mamá, tener una historia de vida, acompañarme, que vengo con mi historia, que también tengo tres hijas. <b>Con el tiempo entendés que la construcción de un amor sano es a veces con cosas incómodas, con situaciones incómodas y con mochilas de cada uno. Y con fantasmas, ¿no?</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FJWLBSRUKVDMNMM4U6C4ETC4GE.jpg?auth=287f96ee7ad730e05ec8c0e7d7e4b4f6c2a20b50e1fc1dc565484f0279a35883&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1379" type="image/jpeg" height="1379" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Maximiliano Luna]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Manuel Adorni: “Con 43% de informalidad, el kirchnerismo y la CGT defienden tener trabajadores sin derechos” ]]></title><link>https://www.infobae.com/politica/2026/02/08/manuel-adorni-con-43-de-informalidad-el-kirchnerismo-y-la-cgt-defienden-tener-trabajadores-sin-derechos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/politica/2026/02/08/manuel-adorni-con-43-de-informalidad-el-kirchnerismo-y-la-cgt-defienden-tener-trabajadores-sin-derechos/</guid><dc:creator><![CDATA[Facundo Chaves]]></dc:creator><description><![CDATA[El Jefe de Gabinete reivindicó la reforma laboral y rechazó las críticas. Habló con Infobae de la renuncia de Lavagna, la tensión con Paolo Rocca, “el modelo empobrecedor de la industria nacional”, los medios, los textiles y Marixa Balli. Un ping pong con una definición filosa sobre Macri]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 08:00:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“No hay argumento válido para oponerse a una reforma laboral que busca sacar a la Argentina del estancamiento. La retórica de la CGT y el kirchnerismo sólo defiende intereses propios y un sistema que condenó a millones a la informalidad y los salarios bajos”</b>, afirmó <b>Manuel Adorni</b>, <b>jefe de Gabinete</b>, en la antesala del debate parlamentario que definirá el futuro del proyecto que aborda el principal objetivo político del oficialismo. La discusión llegó en una semana atravesada por polémicas como la renuncia de <b>Marco Lavagna</b> al INDEC, el enfrentamiento con <b>Techint</b> y la relación con los medios.</p><p>En diálogo con <b>Infobae </b>en Casa Rosada, Adorni cuestionó la defensa de la industria nacional como bandera de desarrollo y atribuyó el atraso económico a un sistema proteccionista. <b>“El gran modelo empobrecedor de la Argentina en los últimos cuarenta años ha sido esta bandera de la industria nacional, que ha obligado a los argentinos a pagar las cosas cuatro veces lo que valen en el mundo”</b>, sostuvo, anticipando una agenda de reformas que buscará consolidar una apertura de la economía y recortar privilegios. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ATS2BRFRVFC5F5SEFKX7JHX4M.jpg?auth=d024aa66c1a113b83febd47076551a8b2d25b205bf07128593ef9d91b1c86d2c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El presidente Javier Milei y Manuel Adorni, Jefe de Gabinete de Ministros, en el Salón Blanco de la Casa Rosada " height="1080" width="1920"/><p>En el transcurso de la entrevista, el funcionario respondió a la polémica por la nueva cuenta oficial dedicada a desmentir noticias que el Gobierno considera falsas, mencionó la crisis en el sector textil a raíz de los reclamos, entre otros, de la influencer <b>Marixa Balli</b>, y se permitió una definición personal sobre el ministro de Economía, <b>Luis “Toto” Caputo</b>: <b>“Son los tipos que no deberían morir nunca”</b>. También, anticipó que el Gobierno le va a cambiar el nombre de la Televisión Pública.<b> ¿Por demasiado kirchnerista?</b>, le preguntó<b> Infobae</b> y respondió:<b> “Puede ser”</b>.</p><p>Adorni presentó el acuerdo con <b>Estados Unidos</b> como un hito para la inserción internacional de la Argentina, y subrayó que beneficiará a las <b>veintitrés provincias y la Ciudad de Buenos Aires</b>, así como a los <b>47 millones de argentinos</b>. Defendió la apertura comercial como única vía para el desarrollo, rechazó el temor a la competencia y aclaró que ese entendimiento no impone restricciones al comercio con <b>China</b>, al sostener que “no hay nada que implique en el acuerdo que el comercio con ese país pueda verse resentido”.</p><p>Frente a la renuncia de <b>Marco Lavagna</b> a la conducción del INDEC, Adorni explicó que la decisión de sostener el índice de inflación vigente responde a la necesidad de preservar la comparabilidad de los datos y evitar cualquier sospecha de manipulación. Relató que el presidente “<b>nunca estuvo de acuerdo”</b> con modificar la metodología mientras la inflación siga siendo un problema estructural, y apuntó que la canasta de consumo propuesta para el nuevo IPC ya había quedado desactualizada tras la pandemia. Evitó referirse a las especulaciones sobre el rol de <b>Sergio Massa</b> como posible jefe político de Lavagna: <b>“Es un tema para preguntar a él. Me excede y no me consta”</b>, afirmó, y sostuvo que la salida fue una consecuencia directa de diferencias técnicas con el Ejecutivo.</p><p>Adorni defendió la <b>reforma laboral</b> como la herramienta central para revertir décadas de informalidad y destrucción del empleo en la Argentina. Sostuvo que el nuevo marco legal está diseñado para incentivar la contratación, flexibilizar las relaciones laborales y poner fin a un sistema que, según remarcó, “<b>condenó a millones a la informalidad y los salarios bajos</b>”. Destacó que la actualización de las normas permitirá crear empleos de manera masiva y generar un círculo virtuoso de inversión y crecimiento.</p><p>El jefe de Gabinete cuestionó con dureza a la <b>CGT</b> y al <b>kirchnerismo</b>, a quienes atribuyó una defensa de intereses propios antes que de los trabajadores. Desestimó los argumentos que advertían sobre la pérdida de derechos y atribuyó el rechazo a la protección de privilegios: <b>“Excepto que el argumento sea: me tocan la mía, me tocan mis propios intereses. Habría que preguntarle a ellos cuál es la razón”</b>, disparó, y aseguró que la reforma —lejos de destruir empleos— apunta a adaptarse al siglo XXI y superar “leyes de mitad del siglo XX, con convenios colectivos de trabajo de la dictadura”.</p><p>Sobre la <b>baja de la edad de imputabilidad</b>, Adorni sostuvo que el Gobierno aceptó fijarla en <b>catorce años</b> como resultado de un consenso parlamentario, aunque la propuesta original era trece, y consideró que “14 sigue siendo mejor que 16”. Confió en que el Congreso avanzará tanto con esta ley como con la <b>reforma laboral</b> y la <b>Ley de Glaciares</b>, ya sea en sesiones extraordinarias o en el período ordinario a partir del 1° de marzo. Aclaró que el eventual traspaso del debate a la próxima etapa legislativa no sería una derrota para el oficialismo, sino parte de los tiempos propios del Congreso.</p><p>El conflicto con <b>Techint</b> y las críticas de <b>Paolo Rocca</b> expusieron la decisión del Gobierno de no intervenir en defensa de empresas nacionales cuando el resultado es un sobrecosto para la sociedad. Adorni respaldó el tono de <b>Javier Milei</b> y rechazó que haya habido agresividad: subrayó que la verdadera polémica es que, durante décadas, imperó un modelo de “industria nacional” que no fomentó la competitividad de la Argentina. Señaló que el resultado de la licitación —que ganó una empresa india por ofrecer el precio más bajo— marca un cambio de época y responde a la necesidad de terminar con prácticas de “connivencia entre empresarios, sindicatos y funcionarios que los periodistas sabían que existía”.</p><p>En este sentido, el jefe de Gabinete cuestionó la lógica de acudir al Estado para revertir resultados adversos en el mercado y atribuyó el atraso económico a un esquema de favores y privilegios. “<b>Eso era un modelo donde, cuando vos perdías una licitación, tenías un teléfono a dónde acudir para corregir esa pérdida</b>”.</p><p>En medio de la polémica por la creación de una <b>cuenta oficial para desmentir noticias que el Gobierno considera falsas</b>, Adorni minimizó las críticas y aseguró que la iniciativa apunta exclusivamente a exponer datos incorrectos, sin perseguir ni censurar. Sostuvo que la cuenta está bajo la órbita de la Dirección de Comunicación Digital y que no implica ningún gasto adicional ni monitoreo ideológico, diferenciándola de experiencias anteriores como el “Nodio” de la época del kirchnerismo. “Lo único que queremos hacer es mostrar las mentiras demostrables. No tiene otra intención”, afirmó, y remarcó que la libertad de prensa está garantizada.</p><p>La discusión por la <b>crisis en el sector textil</b> y las declaraciones de figuras como <b>Marixa Balli</b> sirvieron a Adorni para cuestionar el proteccionismo y defender la apertura comercial. Reconoció que el saco con el que llegó a la entrevista era importado y sostuvo que obligar a los argentinos a pagar cuatro veces más por la ropa, como ocurría bajo el modelo anterior, no es una opción razonable. “Si la solución para que los negocios de Marixa Balli sigan abiertos es obligar a la gente a gastar cuatro veces más de su dinero en ropa y no tener la libertad de gastarla en lo que quiere, a mí no me parece razonable”, consignó, reiterando que la reactivación económica vendrá de la mano de la competencia y la libertad de elección.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E5VFAFKSFBBEJD75ID4MTGHXNY.jpg?auth=d28ba07f7e4c9d4cc5b6c7280e654ddd10194898b750a362559144e01bf6784c&smart=true&width=1280&height=854" alt="Manuel Adorni y Pablo Quirno, en la conferencia de prensa que anunció el acuerdo con Estados Unidos " height="854" width="1280"/><p>Adorni confirmó que el ajuste en el Estado avanzará con una reducción del <b>veinte por ciento</b> en todas las áreas, incluidas estructuras y personal contratado de la Jefatura de Gabinete, y adelantó que en las próximas semanas se completará la reestructuración en los ministerios. Sobre los medios públicos, subrayó que la <b>Televisión Pública</b> no será privatizada por impedimento legal, pero anticipó que el canal dejará de llamarse así como parte de una señal simbólica de nueva etapa: <b>“No se va a llamar más Televisión Pública”</b>. </p><p>En el cierre del reportaje, Adorni trazó definiciones directas sobre protagonistas de la política y la economía. Destacó a <b>Javier Milei</b> como un líder internacional consolidado y a <b>Karina Milei</b> como pieza central del equipo presidencial. Elogió a <b>Sandra Pettovello</b>, a Santiago Caputo y al ministro de Economía, de quien afirmó: “Toto es de las personas que no se tienen que morir nunca”. Definió a <b>Cristina Kirchner</b> como parte del pasado y sugirió que debería retirarse de la política argentina, mientras que a <b>Axel Kicillof</b> lo calificó de “personaje exótico” y le atribuyó decir “pavadas”. Sobre <b>Victoria Villarruel</b>, señaló que no integra el Gobierno. Y consultado por <b>Mauricio Macri</b>, reconoció una reciente “decepción” personal tras un cruce público.</p><h2>LA ENTREVISTA A MANUEL ADORNI</h2><p><b>–Muchos temas para hablar. Lo más importante y lo último que ocurrió esta semana fue el anuncio del acuerdo con Estados Unidos. Le pido una reflexión para iniciar el reportaje. </b></p><p>- Primero lo obvio. Abrís un mercado de 340 millones de personas, tenés beneficios en 1.675 productos. Y además, salís de una lógica que venía de Argentina de hacía muchas décadas, donde festejábamos pactos con Irán, festejábamos nuestra cercanía con la dictadura de Venezuela o la dictadura cubana. Hay un cambio de paradigma en la instrucción que nos dio el presidente el 10 de diciembre del 2023, que era: vamos a trabajar en pos de una relación bilateral con Estados Unidos, donde lo que vamos a lograr es que Argentina mejore su intercambio comercial, que mejore su posición estratégica en América Latina. Y, además, trabajar para ser un aliado principal para los Estados Unidos. Hay un cambio de paradigma y nosotros siempre creímos en una Argentina abierta, nunca en una Argentina cerrada. De hecho, la Argentina cerrada, ya tuviste las consecuencias a la vista: cada vez exportabas menos, cada vez tenías menos intercambio con el mundo, e incluso en términos hasta de relaciones más elementales, que estaban muy venidas a menos. Este Gobierno procura con este acuerdo dar un gran paso más en esa proyección que tenemos para Argentina. </p><p><b>– Hay sectores empresarios y también de la oposición que están planteando que este acuerdo puede perjudicar a sectores críticos, porque la economía de Estados Unidos compite con la economía de Argentina. ¿Qué se responde a eso? </b></p><p>- Eso es falso. Me dediqué a revisar -no todo, porque es muy largo y todavía no he tenido una reunión adicional con el canciller Pablo Quirno- pero todas, absolutamente todas las jurisdicciones -las veintitrés provincias y la Ciudad de Buenos Aires- se ven favorecidas. Si no es por cuestiones de medicamentos y por cuestiones que aportan gran valor agregado, es por cuestiones de producciones primarias o de energía. Especialmente la provincia de Buenos Aires, incluso, con el tema cárnico, va a ser beneficiada. Hay un montón de cuestiones que hacen a que todas las provincias se vean beneficiadas. </p><p>Por eso el viernes, en la conferencia de prensa, lo más relevante de todo lo que dije es esto, de la importancia que tiene un acuerdo que es para las 24 jurisdicciones, pero por sobre todo, que es un acuerdo beneficioso para 47 millones de argentinos. Esto de pensar que te abrís al mundo y es un problema es un tema que no se discute más hace cien años. </p><p><b>– Esto pone a la Argentina en una relación especial con Estados Unidos.</b></p><p>- Si Argentina hubiese mantenido la misma proporción en el comercio internacional que tenía a mitad del siglo XX, hoy estaríamos exportando 600 mil millones de dólares, ni siquiera estaríamos teniendo esta conversación, porque había un montón de temas que estarían resueltos. Sin embargo, un día decidió la política de turno emprender un camino de aislamiento y de pobrismo. </p><p><b>– El vínculo con Estados Unidos se refuerza a partir de este acuerdo y queda como un actor privilegiado, como un actor importante. </b></p><p>- No se refuerza. El vínculo con Estados Unidos desde el comienzo de la gestión ha sido un vínculo preferencial, importante e inmaculado. Este es uno de los pasos más importantes, seguramente, pero un paso más en esa relación.</p><p><b>– Le quería preguntar es cómo puede impactar en la relación con China, por ejemplo, que es uno de los destinos de exportación y es un país clave también en términos financieros. ¿Esto afecta de alguna manera? </b></p><p>- Para nada. No hay nada que implique en el acuerdo que el comercio con China pueda verse o tenga la obligación de verse resentido. </p><h2>EL INDEC Y LA RENUNCIA DE LAVAGNA</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/64TK7BEESFFS3JNST5AYBHPH3U.png?auth=35559fd17cc91cdf650fa343944f68e932be028f72a49f183b675f0e867b9289&smart=true&width=654&height=367" alt="Marco Lavagna renunció el lunes pasado a la dirección del INDEC" height="367" width="654"/><p><b>– Vamos a meternos con muchos temas de coyuntura. Le voy a preguntar sobre el tema del INDEC, sobre la reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad, que son la agenda parlamentaria y otros temas. Primero quiero que me cuente qué fue concretamente lo que pasó con el tema del INDEC y cuál es la mirada que tiene el Gobierno sobre la actuación de Marco Lavagna y su decisión de renunciar. </b></p><p>- En su momento sorprendió la decisión de que Marco Lavagna continúe después de la asunción del presidente en 2023, que continúe en el cargo porque nos parecía que era la mejor forma -en un instituto que venía funcionando bien- de mostrar continuidad en esa transparencia. Nosotros siempre decíamos “primero los datos”. Y bueno, el INDEC es eso: son datos. Nos parecía importante mantener la coherencia y mantener lo que se venía haciendo en el INDEC, que considerábamos que era lo correcto. Este índice toma canastas 2004 de consumo..</p><p><b>– Estamos hablando de la polémica sobre el tema de la modificación del índice de inflación, que es lo que estamos hablando. </b></p><p>- Se venía trabajando en un nuevo índice. El presidente no estaba de acuerdo, nunca estuvo de acuerdo en hacer una modificación hasta que la inflación deje de ser completamente un problema en Argentina. Básicamente, cuando no haya ningún subsidio ni cuando los precios sean completamente, 100 % libres. O sea, cuando la inflación sea cero, se va, en tal caso, se van a hacer modificaciones. </p><p>El presidente siempre tuvo la misma posición, en pos de dos cosas. Primero, porque era un índice que estaba mal hecho, tenía errores técnicos. Pero al margen de eso, que es una discusión que a nadie le importa -o a nadie que está preocupado por lo que estás preocupado vos, que es el trasfondo de por qué decidimos no sacar el índice- y lo cierto es que nosotros no íbamos a permitir que se dude de la comparación que nosotros íbamos haciendo sobre la inflación, sobre el mes anterior, el último año, etcétera. Porque nosotros, una de las grandes batallas que estamos dando -y uno de los pilares de la campaña- fue terminar con la inflación. </p><p>Si nosotros hacíamos cualquier modificación en esa metodología, en la canasta o en lo que sea, si daba menos nos iban a acusar de que efectivamente lo habíamos hecho para que la inflación dé menos. Si era más, iban a decir que en realidad lo veníamos ocultando. Y no queríamos entrar en ese debate mezquino y de poca monta. </p><p>Entonces, dijimos: “Bueno, sigamos con el mismo índice y cuando la inflación sea cero...” Pero aparte, era un índice que estaba mal hecho, porque incluso la, la canasta que tomaba el nuevo índice, que era la canasta de consumo 2017-2018, ciertamente después vino la pandemia, y la composición de esa canasta cambió radicalmente. Vos cambiaste tu consumo después de la pandemia, todos cambiamos. Hubo más cambios de esa canasta hoy, que desde el 2004 al 2017. Para que se tenga dimensión. </p><p><b>– Sí, pero déjeme ahí hacer un punto, jefe de Gabinete. ¿Si sabían que ese índice estaba mal hecho, por qué prosiguió el trabajo? </b></p><p>- No, no prosiguió el trabajo. Nosotros dijimos que el presidente no estaba de acuerdo con ese índice. Marco Lavagna insistió en que ese índice debía efectivamente modificarse -la metodología, la forma, la canasta de consumo- y el presidente no estuvo de acuerdo y se terminó. De hecho no entendemos por qué hubo tanto revuelo cuando efectivamente lo que garantizamos es que la medición no se modifica, para que pueda ser comparable. </p><p><b>– ¿Marco Lavagna se resistió a una orden del presidente de no avanzar? </b></p><p>- No, no se resistió, porque renunció y se fue. Cuando renunciás y te vas, es porque efectivamente acatás que hay que cumplir lo que dice el presidente. Él no ha estado dispuesto seguramente a acatar eso, pero se fue, no es que no acató. </p><p><b>– Una de las especulaciones es el rol que pudo haber tenido Sergio Massa como su posible jefe político. ¿De esto, hay algo para decir? </b></p><p>- Es un tema que le tenés que preguntar a él. Me excede y no me consta. </p><p><b>– ¿No le consta que haya sido esta decisión o esta situación? </b></p><p>- Es un tema de esos, son especulaciones periodísticas que no puedo decirte ni que fueron ni que no fueron así. Es un tema que me excede y que no soy yo quien te lo debe responder. </p><h2>EL DEBATE DE LA REFORMA LABORAL</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/COS2DHXY4VB7JETHK77VGKYSBE.jpg?auth=84b08a63b251cc462be192cb1ea98f69ba826e592b569e21fdcb671cf3ed7851&smart=true&width=3000&height=2000" alt="El Senado debatirá la reforma laboral " height="2000" width="3000"/><p><b>– A partir del miércoles va a discutirse en la Cámara de Senadores la reforma laboral. ¿Cómo está esa discusión? ¿Creen en el Gobierno que efectivamente va a poder aprobarse?</b></p><p>- Sí, va a poder aprobarse. Hay otras leyes que están extraordinarias que ocurre lo mismo. Es bastante transversal en términos de lo que necesitan los diferentes sectores de la sociedad. De hecho, cuando analizás un poco la opinión pública, en general hay un consenso en que el sistema laboral no puede seguir trabajando así, por varias razones. Primero, porque a los hechos me remito: tenés 43% de informalidad, tenés salarios que en los últimos cuarenta años, salvando algún periodo específico, en términos reales se han despedazado, porque no generás empleo, porque no generás empresas. Está claro que algo ahí no funciona. </p><p>El proyecto de modernización laboral lo que te permite es poner sobre la mesa incentivos que antes no existían. El intentar corregir la industria del juicio laboral, hacer un poco más flexibles las relaciones laborales. Seguramente no sea la reforma que uno, como liberal puro, le gustaría tener como definitiva. Por eso es que el presidente siempre habla de etapas. El presidente habla de un círculo virtuoso donde bajás impuestos, modificás las cuestiones laborales, te abrís a la economía, que eso genera un círculo virtuoso, donde volvés a tener la posibilidad de bajar impuestos, de seguir reformando y flexibilizando el mercado laboral y de seguir abriéndote, en virtud de que cada vez sos más competitivo, con menos impuestos y con menos trabas en el mercado laboral. </p><p>La reforma laboral -esto ya a título personal- no debería tener inconvenientes para aprobarse. Más aún cuando, transversalmente, la sociedad entiende que podemos discutir los pormenores, pero seguramente es transversal a toda la sociedad que esto así no funciona.</p><p><b>– Uno de los temas que tiene la reforma tiene que ver con la cuestión del Impuesto a las Ganancias. Hay gobernadores que están reclamando que el tema sea rediscutido o compensado. ¿Existe alguna alternativa de morigerar el impacto que puede tener la baja de Ganancias que incluye la reforma laboral para que no les impacte en las cuentas provinciales? ¿El tema de ganancias es innegociable para el Gobierno? </b></p><p>- Desde el principio mantuvimos un debate sano y maduro con respecto a los diferentes puntos. Hubo un montón de puntos en debate, esto lo discutimos. Puntualmente con el tema de Ganancias, para nosotros es una política de Estado bajar impuestos. Es un impuesto coparticipable, pero también entendemos que es necesario… nadie puede sugerir que subirle impuestos a las empresas va a generar más empleo. Después, los gobernadores tendrán que evaluar si en vistas a sus ciudadanos es más razonable permitir que las empresas no bajen sus impuestos y que sigan teniendo la misma carga impositiva o entienden que es momento de que las empresas tengan un poco más de respiro, que va a permitir contratar más, invertir más, generar salarios más altos y generar además puestos de trabajo e, incluso, generar nuevas empresas. Pero cada gobernador, en definitiva deciden los legisladores, pero muchos de ellos responden directamente a los gobernadores. Los gobernadores definirán y los legisladores definirán hacia dónde vamos. </p><p><b>– Ya pasó en el Presupuesto que el Gobierno optó por ceder -al sacar el título que eliminaba las emergencias aprobadas por el Congreso- en pos de contar con un Presupuesto aprobado. ¿Podría pasar lo mismo en este caso de la reforma laboral, esto de ceder para garantizarse tener una reforma?</b></p><p>- Es todo materia de debate. No estamos cerrados al debate en cosas -por supuesto, en algunas cuestiones no, en otras sí- pero sí en otras están abiertas a debate. Y me parece que nos tenemos que acostumbrar a que eso lo vamos a ver con regularidad en la República Argentina. </p><p><b>– El miércoles hay una marcha convocada por la CGT, movimientos piqueteros que también van a marchar, está, de hecho, la marcha de los jubilados.¿Qué reflexión hace sobre eso? Sobre todo con la CGT, que está planteando una confrontación con la reforma laboral.</b></p><p>- Hay que ver cuáles son los reales intereses de la CGT. A mí me cuesta entender, nos cuesta a todos comprender, cómo quienes representan a los trabajadores no representan sus intereses, representan los intereses propios de los sindicalistas. No sé qué defensa tiene un 43% de informalidad para la CGT. No sé qué defensa tienen los sueldos bajos. No sé qué defensa tiene la no generación de empleos. La CGT, en general el sindicalismo, está el chiquito este de ATE... </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4VQV27MG3RF6HPQ2DSXHGNBZHM.jpg?auth=195afc1b261e0754c38d8849db9f1586e4e82dc86e3084c607e685c9a91e4994&smart=true&width=1920&height=1281" alt="Cristina Kirchner y el titular de ATE, Rodolfo Aguiar" height="1281" width="1920"/><p><b>–Aguiar, Rodolfo Aguiar. </b></p><p>- Aguiar, sí. Está insultando y haciendo videítos en las redes y la Ley del Empleo Público ni siquiera está en debate. Hay cosas que son delirantes.Argentina, que por supuesto las vamos a ir corrigiendo, pero no hay demasiado argumento para estar en contra de una reforma laboral. </p><p><b>– Muchos de los argumentos que está planteando, por ejemplo, también el kirchnerismo… </b></p><p>- Excepto que el argumento sea: me tocan la mía, ¿no? Me tocan mis propios intereses. Bueno, no lo sé. Habría que preguntarle a ellos cuál es la razón. </p><p><b>– ¿Usted tiene que mirar eso o cree que puede ser esa la discusión? ¿Que están tocando la mía? </b></p><p>- Si no, es difícil entender cómo seguís pensando que el trabajador puede seguir sin derechos, porque en definitiva lo que defienden es eso, es un trabajador sin derechos, que es el trabajador que está en la informalidad. </p><p><b>– Uno de los argumentos que está planteando también el kirchnerismo, por ejemplo, es que esta reforma puede acelerar los despidos…</b></p><p>- El kirchnerismo no tiene argumentos. Lo que me estás diciendo no es un argumento. Dijeron una bobada, la charlamos si querés, pero no es un argumento válido, seguro. ¿Qué dijeron? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SLG5GMFATBD7VE4PTVAS2ZDUNM.jpg?auth=f3fefe88a4de64f6d4f1e1a86cdb4b56c0559129d0e8081c2937d4ee69bd2506&smart=true&width=1440&height=960" alt="Reunión del Consejo Directivo de la CGT del viernes pasado " height="960" width="1440"/><p><b>– Me interesa que abunde sobre eso. Lo que plantean es que se van a perder derechos, por ejemplo, tema vacaciones, tema indemnizaciones... </b></p><p>- No se pierde ningún derecho. Lo que pasa es que la retórica kirchnerista… Es difícil. A veces me pongo en los zapatos -o intento, porque es imposible- pero te ponés en los zapatos de un kirchnerista, y más aún de aquel que, o ha gobernado la Argentina veinte años o ha tenido como hoy responsabilidades gobernando la provincia de Buenos Aires, y lo cierto es que han destruido el país. </p><p>Que ellos vengan a hablar de que se puede perder un puesto de trabajo, cuándo primero que no es así, sino que es al revés, la reforma o la modernización de la ley laboral está enfocada a la creación masiva de puestos de trabajo. Pero al margen de eso, deberían ver qué pasó mientras ellos gobernaban, porque la caída de salarios reales, la informalidad, la no generación de empleo y las empresas que se podían ir del país, yéndose por la hostilidad que tenían con el sector privado, me parece que no amerita ningún análisis lo que pueda decir el kirchnerismo en materia laboral. </p><p>Hay que ver quiénes realmente saben lo que es pagar un sueldo, lo que es en una empresa que llegue el momento de pagar los servicios o de comprar materia prima. Gente que lo peor que hizo fue, además, fomentar la inflación, inflación que ha pulverizado el salario de los argentinos, que ha pulverizado el ingreso especialmente de los que menos tienen y los más vulnerables. Y que han además hecho que para las empresas tener una proyección de algún plan de inversión o de su propio negocio les sea absolutamente imposible. </p><p>Por supuesto, la libertad de expresión es total, pero hay que intentar -o yo trato- no escuchar más lo que pueda decir una frase proveniente del kirchnerismo.</p><p><b>–¿Cree que con esta reforma se va a crear empleo y no se va a destruir empleo? </b></p><p>- Es que no hay razón. Fijate que vos arrancaste la pregunta anterior diciendo que el kirchnerismo decía que se van a perder derechos como en las vacaciones, como en las indemnizaciones. Todo una frase, todo falso. Todo lo contrario, todo lo contrario. Se ganan un montón de derechos en materia de discusiones, de debates y acuerdos entre las partes. Es todo lo contrario. Creer que leyes de mitad del siglo XX, con convenios colectivos de trabajo de la dictadura, puedan llegar a ser hoy beneficiosos para el mercado laboral del siglo XXI. Los que pueden creer eso son los que se quedaron en los 70, y los que se quedaron en los 70 son los kirchneristas. O la izquierda, pero la izquierda hasta la respeto, porque siempre han vivido con ideas absurdas, y entonces, los respeto. Los otros han gobernado, pero la izquierda no va a gobernar nunca. El kirchnerismo ha gobernado y la verdad que el desenlace de la Argentina ha sido triste. </p><h2>BAJA DE EDAD DE IMPUTABILIDAD</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3NIRCS6I5D7TFG3FHWILNI6S4.jpg?auth=e74f4266defd9cf9efe5b1e37d2c3d17c15ac8c6d24f45365fdfb6634ceb905d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El jueves, la Cámara de Diputados va a tratar la baja de la edad de imputabilidad" height="1080" width="1920"/><p><b>– Otro de los temas que va a tratar en extraordinarias es el tema de imputabilidad de los menores. El Gobierno aceptó que sea en vez de 13 años sea de 14. El presidente había planteado “delito de mayor, pena de mayor”. Concedió el Gobierno esta decisión de los bloques parlamentarios de establecer ese límite.</b></p><p>- Porque estamos abiertos al debate, y 14 sigue siendo mejor que 16. El debate hay que darlo. Para nosotros 13 años nos parecía razonable, además entendíamos que era el promedio de la región y entendíamos que era correcto. Si hay un consenso mayoritario, aunque sea en 14 años, es materia de debate. Vayan y debatan, que para eso está el Congreso.</p><p><b>– En las extraordinarias está, como temas salientes, reforma laboral, imputabilidad de los menores. ¿Creen que lo van a poder sacar en extraordinarias las dos leyes? Porque no sé si los plazos parlamentarios dan justo. </b></p><p>- Y Ley de Glaciares también. </p><p><b>– ¿Creen que van a sacar Ley de Glaciares? </b></p><p>- Como todo, hay un reglamento interno, tanto en Senadores como en Diputados, y hay tiempos que cumplir. Vamos a hacer todos los mayores esfuerzos para que todo quede aprobado en las dos cámaras en extraordinarias. Por supuesto que hay chances de que se pase para la primera semana de marzo. Para que la gente entienda, las extraordinarias abren periodo de sesiones. Después, lo que quedó con necesidad de la otra media sanción, se va a discutir apenas empiece el periodo ordinario, a primeros de marzo. O sea que no es algo que nos movilice.</p><p><b>– ¿No es que el Gobierno, si no logra sacar en las extraordinarias los tres o cuatro proyectos que envió, es una derrota política?</b></p><p>- Pero no. Sabíamos que había cuestiones de tiempo que, por supuesto, iba a ser un tema que los tiempos por ahí se podían extender. Apuntamos a aprobar todo lo que se pueda en las dos cámaras, en extraordinarias hasta fines de febrero. El 1° de marzo a las nueve de la noche, el presidente estará en el Congreso, en la apertura de sesiones ordinarias, y a partir de ahí…</p><p><b>– ¿Va a ser igual que las veces anteriores, con transmisión de la apertura de sesiones ordinarias? Pregunto, porque es domingo.</b></p><p>- Va a ser el domingo 1° de marzo, 9 de la noche, y a partir del lunes 2 seguiremos con la tarea legislativa, por supuesto, con todo el calendario legislativo de leyes que tenemos, pero terminando lo que se inició en extraordinarias. </p><h2>TECHINT, MEDIOS Y TEXTILES</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y7S3RPLQBVFTRBIOSNB6T3JU6I.jpg?auth=89e9c61a4e18c6df58d641a680c2bd9e7bca50b0f7bc638b86c9cb22417a7b9e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Paolo Rocca, titular de la corporación Techint " height="1080" width="1920"/><p><b>– Otra de las polémicas de los últimos días es el tema de Techint y esta licitación que terminó perdiendo y ganó una empresa india. ¿El tema está terminado para el Gobierno? ¿El enojo con Paolo Rocca continúa? Porque el presidente fue muy duro con el titular de Techint, hablando de “Don Chatarrín”. Fue una polémica muy dura y que se notó como agresivo con respecto al empresario, que es uno de los más importantes de la Argentina. </b></p><p>- Primero que no fue agresivo. En tal caso, describió una situación que, como modelo, ha empobrecido a toda la Argentina. El gran modelo empobrecedor de la Argentina en los últimos 20, 30 o 40 años ha sido precisamente esta bandera de la industria nacional, que ha obligado a los argentinos a pagar las cosas cuatro veces lo que valen en el mundo. Eso el presidente no está dispuesto a permitirlo. Y el presidente, además, como parte de la batalla cultural, lo explica y lo explica con ejemplos. Y esto no fue ni más ni menos que un ejemplo más. Es una rareza, pero yo no recuerdo otra oportunidad, desde que tengo uso de razón, que se arme tanto revuelo por una licitación que ganó una empresa aportando el precio más bajo, ofertando el precio más bajo. Fue una cosa insólita. Salió hasta el expresidente Alberto Fernández -que se dedica ahora a tuitear bobadas por las redes- a decir que él se lo hubiese dado a Techint. </p><p>Acá primero es una licitación privada, no sé si está enterado el expresidente, pero además de eso, perdió. Y además de eso, salió sexto, con un 40% más de precio. Si para él está bien pagar las cosas un 40% más, debe ser por eso que le fue tan mal en su gobierno, porque no sabía hacer números. </p><p><b>– ¿Ahora, lo que me está diciendo, jefe Gabinete, es que Techint representa un modelo empobrecedor? </b></p><p>- El pretender ganar una licitación a toda costa... A mí me parece que igual es un tema ya que ha quedado viejo, pero te cuento: no me acordaba del video de Paolo Rocca y Sergio Massa en 2022. Y la verdad que no lo tenía en mente, lo vi cuando se viralizó en los días del conflicto con la empresa, y a mí me daba que efectivamente eso era un modelo. Eso era un modelo donde, mi sensación, donde cuando vos perdías una licitación, tenías un teléfono a dónde acudir para corregir esa pérdida. Es una sensación. Y es la sensación que me dio cuando vi ese video. </p><p><b>– ¿Cuando Paolo Rocca pide un aplauso por Sergio Massa? </b></p><p>- A mí me pareció desagradable. Estábamos viviendo momentos muy duros. A veces nos olvidamos de las cosas muy rápido, pero estábamos viviendo ahí la salida de Silvia Batakis, un momento muy complejo para la Argentina, plagado de pobres, plagado de indigentes, plagado de inflación. A mí me pareció, al menos delirante, ese video. Y creo que sí, que en ese momento al menos, representaba en un modelo de país que los argentinos votaron no volver a tener. No volver a tener un esquema de políticos, sindicatos y empresarios que estén en connivencia para ganar dinero, para que les vayan bien en sus negocios, pero para que los argentinos sean cada vez más pobres. Pero lo digo desde lo conceptual. No estoy hablando ni siquiera de Techint, estoy hablando en general de un modelo que había siniestro. Que ustedes los periodistas conocían bastante bien. </p><p><b>– Un modelo que existía o era un régimen que existía en ese momento? </b></p><p>- No es personal la aclaración, es general. Buena parte del periodismo sabía las cosas que pasaban, sabían que pagábamos las cosas tres veces más caras, sabían el esquema que había, de teléfonos y de favores y no se armaba tanto revuelo como una crítica a un modelo empobrecedor como pasó acá. Te paso la factura. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XZCWDEDOZFDEDLS5BK6T3ZW7RU.png?auth=931fc707dd89efb3b67ed289bdf5545d4877c1eebb8bd236e92769f18928f6ec&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><b>– Eso estaba por decir. Nos están pasando la factura. Y ahí retomo con una polémica que también con respecto a esta cuenta que se creó desde la presidencia. ¿Qué se puede decir de eso? Hay muchas críticas de la oposición, críticas de ADEPA, de FOPEA.</b></p><p>- Lo que diga FOPEA o no diga FOPEA a nadie le importa. A nadie. Con la gente de ADEPA yo tengo una gran relación con todos. Hemos avanzado en un montón de temas en estos dos años, como secretario de Comunicación en su momento, y tenemos una gran relación y todas las cuestiones que puedan plantearme siempre las voy a analizar y las voy a charlar con ellos en persona, como lo he hecho siempre. No entiendo cuál es el problema de una cuenta de X donde lo único que hacemos es lo mismo que hacía yo en mi streaming de Fake 7-8. </p><p><b>– De hecho lo puso en X usted…</b></p><p>- O lo mismo que hago yo en mi cuenta personal, cada vez que veo una fake news, que lo he hecho con todos los medios, sin importar el medio, donde veo una mentira la digo. Lo hemos ordenado, si se quiere, el tema en una cuenta X. No entiendo cuál sería el problema. El otro día un periodista, que por supuesto no voy a decir quién es, pero me decía: “Miren, lo que están haciendo es espectacular, porque me dice yo en dos años de este gobierno jamás tuve un problema y no estoy ni de acuerdo con todo lo que dicen ustedes, ni de acuerdo con todo lo que hacen, no soy kirchnerista, pero nunca tuve problemas, porque siempre me manejé con errores, seguramente, pero con mucha honestidad intelectual”. Y, en definitiva, es un poco el punto, es manejarse con la más absoluta verdad. </p><p>Que no significa que no puede haber errores, lo que no puede haber es mentira deliberada. Nosotros, este grupo de liberales que hoy estamos gobernando la Argentina, nacimos en la crítica, nacimos en el debate y nacimos en la discusión y nacimos en tener enfrente a alguien que nos decía cualquier barbaridad. Sabemos diferenciar la mentira del debate, del debate honesto, el que vos puedas no estar de acuerdo con lo que hacemos. Y lo vamos a discutir un millón de veces. Pero la mentira no, y la mentira hoy, si consideramos que hay una mentira, la vamos a exponer.</p><p><b>– Uno de los argumentos respecto a esto es que el Gobierno se ubica como dueño de la verdad al decir que alguien publica una mentira.</b></p><p>- No, nosotros siempre, hace 15 años que lo decimos, primero los datos. Cuando haya datos que efectivamente sean mentira, vamos a salir a decirlo. A mí, de hecho, me han inventado un montón de mentiras, que van desde toda mi familia en el Estado, cosa que es mentira. Me han inventado centenas y miles de ñoquis, cosa que también es falso, me han inventado viajes que son falsos y me han inventado todo otro montón de barbaridades, que no tenemos por qué no exponerlo. </p><p>Lo mismo pasa con el presidente, lo mismo pasa con cuestiones de gestión. Y no me parece mal que lo podamos exponer. Es parte, también, de nuestra libertad. Si no hay mentira, no vamos a publicar, no vamos a hacer lo mismo que a los que mienten, no vamos a publicar mentiras. Vamos a publicar, a explicar, a contrastar el dato y nada más que eso, como ya digo cuando pongo fake, no explico tal vez los porqué, porque sinceramente no tengo ganas ni tiempo. Pero acá tal vez vamos a extendernos un poco más en explicar cuál es la mentira, cuál es el dato correcto.</p><p><b>– ¿Esa cuenta va a estar bajo dirección de usted?</b></p><p>- Esa cuenta depende formalmente de la Dirección de Comunicación Digital, que a su vez depende de la Secretaría de Comunicación de la Nación, que a su vez depende de Jefatura de Gabinete. Y va a estar muy supervisada porque, precisamente, lo único que queremos hacer es mostrar las mentiras demostrables. No tiene otra intención. Algunos decían el Nodio. </p><p><b>–Porque se lo compara con el Nodio</b></p><p>- Cuando googleás el Nodio, el propio Estado te decía que el Nodio era para marcar mentiras y para marcar fake news y para monitorear el pensamiento. Era muy alucinante, eso sí era muy alucinante. Y aparte porque acá no hay recursos invertidos, es una cuenta de X. Nosotros muchas veces llamamos “Oficina de”, pero es un nombre que se le pone a las cuentas… y entraron todos como un caballo a decir “los recursos”. No hay gasto.</p><p><b>– ¿No hay una financiación presupuestaria específica para la gestión de esa cuenta?</b></p><p>- No, lo mismo “Fake” que puedo plantear yo revisando las redes, son los mismos fake que puedo dar esta cuenta y replicarlos. Y de hecho, creo que es sano que la gente vea, ante una noticia falsa, cuál es el dato correcto. Me parece que es super sano eso, en términos de información. Y ya te digo, y he pasado por fake news -más allá de las personales, que son de segundo orden- pero en términos de gestión, hubo un sinfín de mentiras, que algunas, de hecho, las fui rebatiendo hasta en conferencia de prensa. Me parecía todo tan absurdo.</p><h2>TEXTILES, IMPORTACIONES Y MARIXA BALLI</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UVKJS52CZ5DSVBB2BR6SBJ5UEY.jpg?auth=2ef6ca0e2f608a707d968f7ee3da796883ca47264138c805d272ba52611d8379&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marixa Balli mostró los precios de liquidación tras anunciar el cierre de su local" height="1080" width="1920"/><p><b>– Otra de las polémicas de la semana tiene que ver también con los medios y la comunicación, en torno a los textiles. Luis Caputo diciendo que no se compra ropa en Argentina porque es cara. ¿Usted ese saco lo compró acá o lo compró afuera? </b></p><p>- Lo compré acá, pero creo que es importado. Los zapatos sí creo que son de acá y el resto creo que no, que no es nada de acá </p><p><b>– ¿Pero el saco sí es importado?</b></p><p>- El saco lo compré acá. O sea que el que me lo vendió lo importó es argentino, en un local de ropa que lo importó y me lo vendió…</p><p><b>– ¿Qué mirada tiene sobre el tema de los textiles? </b></p><p>- La misma que tuve toda la vida. Creo que es injusto hacerle pagar a un argentino cuatro veces más lo que vale un jean cuando uno lo puede comprar afuera. Cuando, además, hoy esto de que “sos el que tiene plata y podés viajar y por eso te comprás ropa afuera”, es falso. Hoy estás a un clic de distancia, lo único que necesitás tener, a lo sumo, es una tarjeta de crédito y una computadora, no necesitás mucho más que eso. Me me parece absolutamente irracional hacerle pagar a un argentino… </p><p><b>– Pero la industria textil está complicada, atravesando un momento difícil. </b></p><p>- Vamos a suponer que, efectivamente, lo que vos decís sea así. ¿Cuál es la alternativa? ¿Que un argentino pague cuatro veces más la ropa de lo que vale? </p><p><b>– Le pregunto yo. </b></p><p>- No. Te estoy ahora preguntando yo a vos, para entender un poco cuál es la posición. </p><p><b>– Es una decisión política. La decisión política de antes era proteger al sector. </b></p><p>- Si la decisión es si hacerle pagarle a un argentino tres veces más o cuatro veces más un jean o no, la decisión es que no. </p><p><b>– ¿Y eso se va a mantener así? </b></p><p>- Si yo en vez de gastarme en un jean 100 dólares, me gasto 25 dólares -porque lo importo- le voy a dar trabajo al importador, pero también con el resto de mis 75 dólares que me quedan -que antes no lo tenía, no tenía la libertad de usarlos, porque me los habían llevado los que me obligaban a comprar donde ellos querían que compre- con el resto voy a reactivar otros sectores y voy a darle dinamismo a otros sectores de la economía. Ahora, si vos pretendés seguir vendiendo pasacassettes, guarda porque es probable que no tengas la demanda que esperes. Tal vez porque te puedas comprar una suscripción a Spotify o tal vez porque puedas importarte algo de mejor tecnología de afuera. No lo sé. Pero hay algunas cuestiones que tienen que repensarse en la Argentina. Te repito, todo se limita a que es difícil de entender…</p><p><b>– ¿Qué le diría a Marixa Balli que se queja y dice que tuvo que cerrar los locales? </b></p><p>- Pero está muy bien. Como si a vos te echan de Infobae te vas a quejar de que tenés que buscar otro trabajo. Está bien la queja, no estoy en contra de que la gente plantee su posición, sea Marixa Balli o sea cualquier otro. Este negocio, porque el de enfrente vende ropa más barata, porque es ropa que viene de afuera o porque la gente se compra.. ¿La solución cuál es? ¿Obligar a la gente a que pague las cosas cuatro veces más? Para que los negocios, que, por ejemplo, en este caso, vos me ponés de ejemplo -no tengo nada contra Marixa Balli, me parece divina y la he escuchado hablar un millón de veces y es hiper coherente en sus pensamientos- pero si la solución para que los negocios de Marixa Balli sigan abiertos es obligar a la gente a gastar cuatro veces más de su dinero en ropa y no tener la libertad de gastarla en lo que quiere, a mí no me parece razonable.</p><h2>LA CORTE, LA TV PUBLICA Y LA MESA POLÍTICA</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YM7V63UJNRH6BLPC2EA677EKDA.jpg?auth=16a3d4f64d0d9ff7fadfc6b2bd29732820a9e0d3ca15d3ced298f69238b45b4f&smart=true&width=2048&height=1330" alt="La mesa política en Casa Rosada" height="1330" width="2048"/><p><b>– En el tramo final del reportaje, voy a entrar en temas fuera de la agenda urgente. Tema de la Corte y tema de los jueces. ¿Tiene el Gobierno la decisión de ampliar la Corte o mantener la que está y completar las vacantes?</b></p><p>- La intención del Gobierno ha sido siempre la misma, de hecho lo hemos intentado en su momento y no se ha podido. Entendemos que la aprobación o no de los pliegos debe ser solo por cuestiones técnicas. Si técnicamente es correcta la postulación de un candidato, no hay razones para que no se apruebe. Evidentemente no es el criterio que ha prevalecido. Cuando estén dadas las condiciones se va, por supuesto, a intentar completar la Corte.</p><p><b>– ¿Completar, no ampliar?</b></p><p>- A priori no.</p><p><b>– ¿A priori no? Le pregunto, porque por tal vez quieran hacer una negociación que involucre ampliar la Corte para poder completarla.</b> </p><p>- Esa es una discusión paralela. Hoy no está agenda.</p><p><b>– ¿Y el tema de los jueces y todas las vacantes que hay? En algunos fueros hay hasta el 30 o el 40 por ciento de vacantes. </b></p><p>- Te repito, no hemos podido nombrar dos jueces de la Corte. Cuando creamos que sea el momento donde efectivamente eso lo podamos hacer, lo vamos a hacer. </p><p><b>– El tema de la motosierra, ajuste del Estado, recortes. Quiero que me cuente un poco eso y sobre todo hay sectores donde el Gobierno puso especial atención, como puede ser el área de comunicación, radio, Televisión Pública y demás. Personal de planta, personal contratado ¿cómo va a seguir ese tema?</b></p><p>- Yo di la orden en Jefatura de Gabinete de achicar 20% las áreas en todos los niveles.</p><p><b>– Cuando dice achicar 20%, ¿qué implica eso? </b></p><p>- Achicar la planta de personal, no importa la forma de contratación. En mi caso, cada secretario, con su subsecretario tomen esa medida. Entiendo que hay empleados de más, que la planta está sobredimensionada, no solo en empleados, sino en achique de estructuras. Las estructuras, la gente por ahí no está muy al tanto…</p><p><b>– Los famosos ravioles de la administración pública…</b></p><p>- Los famosos ravioles… también están sobredimensionados. Es todo parte de un proceso que estamos llevando de hace dos años. Por supuesto que cada vez es más quirúrgico, pero estamos ahora, en dos semanas más, ya tengo la nueva estructura y ya con la reducción y todo.</p><p><b>– ¿Pero la estructura de Jefatura de Gabinete o la estructura de todos los ministerios? </b></p><p>- Hay muchos ministerios que ya hicieron la reducción. Hay otros que van a reducir empleados. Puse una fecha, el 31 de marzo, para completar esa reestructuración. Tal vez, finalizando febrero, principios de marzo, volveremos a charlar con los ministros a ver cómo es la evolución de eso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7D5YEJIEMRD7DSZWGTJHGHWPOI.jpg?auth=f069189e5a0c344c0be357d7ca61936ae016f01aae6c424d7018fa951ebc0802&smart=true&width=5481&height=3410" alt="El Gobierno nacional prorrogó la intervención de la TV Pública y señales estatales hasta febrero de 2027 por decreto de Javier Milei (REUTERS)" height="3410" width="5481"/><p><b>– ¿Privatizaciones y el tema de Televisión Pública? </b></p><p>- La Televisión Pública no se puede privatizar, porque no lo permite la ley, por lo tanto, cuando no podés privatizar lo que te queda es achicar al mínimo el gasto. Hay que hacerla eficiente en términos de achicarla todo lo que se pueda, en virtud de no tener la chance de privatizarla. Está la chance de cerrarla -¿es raro, no?- pero no de privatizarla. Pero de todas maneras…</p><p><b>– ¿Pueden cerrar la Televisión Pública? </b></p><p>- La Televisión Pública podríamos bajar la llave, sí… </p><p><b>– ¿Lo quieren hacer? </b></p><p>- No, por ahora, le vamos a cambiar el nombre, no se va a llamar más TV Pública. No te voy a decir el nombre, por supuesto. </p><p><b>– Pero. ¿No me lo va a decir? </b></p><p>- No. </p><p><b>– ¿Pero no se va a llamar más Televisión Pública? </b></p><p>- No se va a llamar más Televisión Pública.</p><p><b>– ¿Por qué?</b></p><p>- Porque no. Nos parece que es momento, en esta nueva etapa, donde vamos a través de retiros voluntarios y determinados procedimientos, vamos a poder achicarlo lo más posible, me parece que mostrar que un cambio en el nombre es simbólico de hacia donde vamos.</p><p><b>– ¿Es muy kirchnerista Televisión Pública?</b></p><p>- Puede ser, puede ser. Igual todo lo que sea cartelería con contenido ideológico, dimos la orden de retirarlos de los medios públicos que tenían una carga… Como todo donde hay un exceso de empleados o que se ha usado -más allá del exceso de empleados- se ha usado como una caja política o como una bolsa de trabajo, claramente tenés una fuerte resistencia porque, por supuesto, son lugares muy deseables para el militante. Pero más allá de eso, le vamos a cambiar el nombre, la estamos haciendo lo más eficiente en términos de seguir con la reducción de empleados y de gastos, que no tienen ningún sentido. Venimos trabajando hace dos años, no es de ahora, ahora es como el puntapié final para que eso vaya a su mínima expresión. </p><p><b>– Entrando ya en el final. Se conformó la mesa política, donde se discuten las principales líneas del Gobierno. ¿Ordenó un poco esa instancia de juntarse para tomar decisiones?</b></p><p>- Estamos internamente en esa mesa muy ordenados, cada uno con sus funciones y creo que hizo muy bien, no sé si a la estrategia, pero sí a entender hacia dónde vamos y estar todos sobre ese camino, cada uno con sus funciones y cada uno muy enfocado en lo que el presidente quiere. Porque no es, ni más ni menos, que eso: procesar los pedidos que el presidente hace a través mío y hacer que eso se materialice. Lo interesante es que podemos exponer en esa mesa cada uno sus puntos de vista. Muchas veces tenemos cuestiones en las que debatimos porque no tenemos el mismo criterio y salir de ahí con un acuerdo me parece que es fundamental. </p><p><b>– ¿Ordenó?</b></p><p>- Sí, yo creo que ordenó y creo que va a seguir la mesa política, no es una mesa para estas sesiones extraordinarias. La mesa política puede continuar en el tiempo, tranquilamente. </p><h2>EL PING PONG DE CIERRE </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6JLFMERSBD6FBUTFU4CE6TSHM.jpg?auth=c00f1a9caf72a5b4a08905581cb80b4560a7e2ca772212873d94e2ca3986f7af&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Javier y Karina Milei, Adorni y Diego Santilli " height="1080" width="1920"/><p><b>– Resignando la intención de ser originales, vamos a con un ping-pong. </b></p><p>- Es lo más divertido de todo.</p><p><b>– Javier Milei.</b></p><p>- Me lo preguntaste la otra vez y, si mal no recuerdo, te contesté que era un gran líder. Creo que esta vez se ha consolidado y ha subido un escalón, tal vez el escalón que le faltaba. Era un gran líder, pero hoy ya todo el mundo sabe que es un gran líder, a nivel internacional. El otro día lo definió muy bien el embajador en Estados Unidos, Alec Oxenford, que dijo: “Argentina dejó de ser una curiosidad para ser efectivamente un lugar que genera mucho interés real”. Así que dejame definirte en varias palabras. Es un gran líder, un gran líder que llegó a posicionarse a un nivel internacional, que nadie discute, no importa la filosofía que tengas o la inclinación política que tengas, es indiscutible en el mundo lo que hoy es Javier Milei. Es indiscutible lo que ha logrado por Argentina. Nos deja trabajar con libertad como el primer día, con total libertad y eso es invaluable. Pero por sobre todas las cosas es una gran persona.</p><p><b>– Karina Milei. </b></p><p>- Una gran persona, en lo personal, una amiga y creo que es parte fundamental de todo esto. </p><p><b>– Hay muchos ministros para nombrar. Sandra Pettovello.</b> </p><p>- Una grande, que se puso al hombro un ministerio complejo, que logró lo que nadie pensaba. Cuando hablábamos de terminar con los piquetes, de terminar con el negocio de la pobreza y la verdad que todos los días está ahí en la trinchera, aguantando un montón de cosas. Admiración total. </p><p><b>– Diego Santilli. </b></p><p>- Con Diego trabajo muy a la par por el tema de las relaciones con los gobernadores y nos estamos empezando a entender. Él tiene mucho más expertise en la lógica política, cosa que yo no, porque no soy político…</p><p><b>– Ahora sí ya. </b></p><p>- Sí, de una nueva política. Él es un gran tipo, con las ideas muy claras y además con la seguridad y con que cree el lugar histórico que le tocó y que cree en lo que dice el presidente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IBS4JU3Q6ZAOTBRTT57R4WSJEQ.jpg?auth=dbf480487d13c192706de6900da9c5d098e5c693e6d31cf4a3594585d01869e6&smart=true&width=2016&height=1512" alt="El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger" height="1512" width="2016"/><p><b>– Luis “Toto” Caputo. </b></p><p>- Toto Caputo es un fenómeno, es un fuera de serie. Son los tipos que no deberían morir nunca. </p><p><b>– ¿Cómo? </b></p><p>- Son los tipos que no deberían morir nunca. Son tipos que a pesar de haberse bancado todo y de haber sufrido un montón, han vuelto y han vuelto para, sin ninguna necesidad de nada, colaborar a cambiar la historia. </p><p><b>– Alejandra Monteoliva.</b></p><p>- Creo que tiene la capacidad de continuar, holgadamente, con lo que pide el presidente, que es “el que las hace, las paga”, este cambio de lógica donde el victimario no es víctima y la víctima no es victimario. La víctima es víctima y el victimario es victimario. </p><p><b>– Le voy a dar los dos últimos nombres porque me va a seguir elogiando a todos y vamos a aburrir. </b></p><p>- ¿Y qué querés que te responda?</p><p><b>– Pablo Quirno.</b></p><p>- A Pablo Quirno lo conocí en el Gobierno, no lo conocía de antes. Siempre tuve una gran relación porque era el que, cuando tenía que explicar algunos temas extremadamente técnicos -técnicos no porque no los comprenda, sino porque tenían algún tipo de complejidad por lo particular del tema- la paciencia para explicar de Pablo Quirno es otro nivel. Un tipo claro, la verdad que un gran tipo.</p><p><b>– Santiago Caputo.</b></p><p>- A Santiago no lo conocí acá, lo conocí al otro día de que Milei ganó el ballottage, en el Hotel Libertador y la verdad que es un elemento que ha sido fundamental, fundamental, fundamental, desde lo interno, de la cocina de todo esto. Ha sido fundamental en un sinfín de cuestiones que han hecho que podamos avanzar en un montón de temas. Y la verdad que es un tipo sensacional. </p><p><b>– Cristina Kirchner.</b></p><p>- Es el pasado. Me parece que le ha hecho mucho daño a la Argentina. Creo que está pagando las cuentas en la Justicia de todos los argentinos -con un montón de causas que todavía quedan por definirse- y creo que debe retirarse definitivamente de la política argentina. Ojo, lo pienso de todos los expresidentes. Los ex presidentes se tienen que retirar y tienen que dejar paso, tienen que quedar como grandes consejeros y tal vez como hombres de consulta. Pero esto de seguir jugando a la política, ni hablar estando presa… sin dudas. Los demás al menos tienen la libertad de hacerlo o de no hacerlo. Pero igual ya me parece que ya fue hasta para el propio kirchnerismo.</p><p><b>– ¿Cristina ya fue para el kirchnerismo? </b></p><p>- Esa es la sensación que uno tiene. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WIDHCXBHHVAGNP4HQKWDHRZLIY.jpg?auth=722014d2692a39d63adcda968da4093397c6377fa00304453afb3d7fba8ed0fa&smart=true&width=1294&height=728" alt="Javier Milei y Mauricio Macri (Prensa Senado)" height="728" width="1294"/><p><b>– Mauricio Macri, hablando de expresidentes, ¿también ya fue? </b></p><p>- No lo sé. Creo que tendrían que ser grandes hombres de consulta. Conmigo tuvo algún pequeño cruce en Twitter, alguna definición que dio él. Supongo que debe estar viendo que se equivocó… </p><p><b>– Porque había dicho que no estaba a la altura. ¿Le dolió eso? </b></p><p>- No, no me dolió. Me sorprendió, porque yo con Mauricio Macri me cruzaba bastante en eventos y siempre había tenido palabras de mucho elogio. Y yo siendo un tipo abierto a la crítica, me sorprendió el momento en el que lo hizo, me sorprendió cómo lo hizo y me sorprendió... Me sorprendió. Tal vez me decepcionó. </p><p><b>– ¿Está para el retiro de la política activa? </b></p><p>- No sé, eso es lo evaluará él. Yo ya te digo: creo que todos los ex presidentes deberían tener un rol mucho más institucional y hasta mucho más preponderante que el que tienen, que andar viendo si juegan a ver si tienen un diputado más o un diputado menos, si pueden acompañar a un candidato en una elección. No sé.</p><p><b>–. Axel Kicillof.</b></p><p>- Axel Kicillof es un personaje exótico de la política. </p><p><b>– Quieres ser candidato a presidente.</b></p><p>- Está bien, qué sé yo, debe haber un millón de argentinos que quieren ser candidatos a presidente. A mí me parece que es válido que quiera ser candidato a presidente. De hecho, a la luz de los acontecimientos es probable que lo sea. No sé, veo que está un poco perdido, pero lo lamento realmente por toda la gente que la pasa mal en la provincia de Buenos Aires en todos los aspectos. Creo que es una provincia abandonada y creo que dice pavadas. La verdad, dice pavadas. No entendió el momento que vive la Argentina y no entendió lo que la sociedad quiere para su vida. No sé, me cuesta comprender porqué hay gente que quiere seguir viviendo 40 años atrás. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HSMGT7B4UZDBBDVX23VDLT2DRQ.JPG?auth=c0e18fab9bfbc59d8a562249c418ff8c532d00436096ca8347406c10fb204aac&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Juan Grabois es diputado nacional por Unión por la Patria " height="1280" width="1920"/><p><b>– Juan Grabois.</b></p><p>- Un ciudadano más, con algunas inconsistencias en sus expresiones. </p><p><b>– Porque el gobierno de la ciudad de Buenos Aires lo denunció esta semana.</b></p><p>- Si es culpable, tendrá que ir preso, pero como cualquier ciudadano..</p><p><b>– Tiene fueros. </b></p><p>- Tampoco creo que haya sido diputado por los fueros. Es un tema que habría que rever el tema de los fueros. Llevándolo a la práctica y en el nombre que vos me pusiste, que un diputado tenga una causa de corrupción y sea condenado y que pueda seguir definiendo sobre la vida de los argentinos, me parece que amerita en algún momento alguna discusión. </p><p><b>– Victoria Villarruel.</b></p><p>- La vicepresidenta de la Nación. </p><p><b>- ¿Es parte del gobierno? </b></p><p>- Es la vicepresidenta de la Nación. Lo que pasa es que no pertenece ni a la toma de decisiones, ni a la gestión, ni a quienes nosotros consideramos que están por el proyecto del presidente Milei.</p><p><b>– ¿No está por el proyecto del presidente Mille? </b></p><p>- Claramente no. </p><p><b>– Paolo Rocca.</b></p><p>- Un empresario. </p><p><b>– ¿Un buen empresario? </b></p><p>- ¿Qué es un buen empresario? </p><p><b>- No sé, le pregunto a usted, ¿es un buen empresario? </b></p><p>- Y no, definímelo y yo te digo si es un buen o un mal empresario. </p><p><b>– Un empresario que busca crecer, que quiere... </b></p><p>- No me caben dudas, de hecho ha crecido mucho. En esos términos es un buen empresario. </p><p><b>– En los términos de antes que hablábamos…</b></p><p>- Claramente no.</p><p><b>– ¿Está la economía en condiciones de competir, por ejemplo, con India, con China? Pregunto, porque ese es el argumento principal que plantea ese sector. </b></p><p>- Estamos haciendo todo para que eso pase. De igual manera, de hecho, hoy te hablé de un círculo virtuoso y te hablé de etapas que se van a ir repitiendo. La baja de impuestos, la apertura de la economía y más reformas laborales. ¿Por qué te hablé de un círculo virtuoso y por qué te hablé de que estos tres elementos se van a ir repitiendo al infinito en el tiempo? Porque efectivamente la economía la vas abriendo en pos de que vos, bajando impuestos y mejorando el sistema laboral, vas a ir siendo cada vez más competitivo. No somos unos inconscientes.</p><p><b>– Manuel Adorni.</b></p><p>- Jefe de Gabinete, comprometido con cuidar al presidente, con cuidar a Karina Milei y con cuidar las ideas de la libertad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAQZSZ5GAFDHBPWWTWDNX5ANG4.jpg?auth=2078e65b323389b824a82344858c4bfeb623ebfacf37fee5483bb3734c242f82&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Entrevista Manuel Adorni (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Club Totora: humor sin filtro, música en vivo y confesiones inesperadas en un encuentro donde el asado fue solo la excusa]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/club-totora-humor-sin-filtro-musica-en-vivo-y-confesiones-inesperadas-en-un-encuentro-donde-el-asado-fue-solo-la-excusa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/club-totora-humor-sin-filtro-musica-en-vivo-y-confesiones-inesperadas-en-un-encuentro-donde-el-asado-fue-solo-la-excusa/</guid><description><![CDATA[El ciclo celebró su segundo episodio con la participación de artistas y figuras del espectáculo reunidos en una mesa donde predominaron las anécdotas y los desafíos musicales. A través de juegos, la velada combinó improvisación y complicidad, con la cumbia como hilo conductor y la amistad como verdadero motor]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 03:59:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/los-totora/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/los-totora/"><b>Club Totora</b></a> celebró su <b>segundo episodio</b> y consolidó el espíritu de camaradería y celebración que distingue al ciclo. La mesa, conducida por <b>Juan Ignacio Giorgetti</b>, <b>Santiago Giorgetti</b>, <b>Nicolás Giorgetti</b> y <b>Juan Manuel Quieto</b>, se transformó en un escenario de complicidad, humor y música en un ambiente relajado.</p><p>La propuesta reunió a figuras del espectáculo, el deporte y la música, y reforzó un espacio donde la amistad y el arte compartido guían el ritmo de cada encuentro. El proyecto surge de una colaboración entre la banda, <b>Warner Music Cono Sur</b> e <b>Infobae</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TUX2WAK3RZFUZBUUKU5M62WB44.jpg?auth=1dd58dab8d1ae62ad982ac6b4709745f831c90c8e96c8155a4d7403a73ffcd85&smart=true&width=2500&height=1667" alt="Flor Vigna compartió una anécdota de su adolescencia y despertó risas entre sus compañeros de mesa" height="1667" width="2500"/><p>Durante la velada, <a href="https://www.instagram.com/los_totora/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/los_totora/?hl=es"><b>Los Totora</b></a> presentaron a cada invitado con humor y referencias a sus trayectorias. <b>José Chatruc</b>, exfutbolista, periodista deportivo y actor, fue anunciado como <i>“el jugador más televisivo de la historia del fútbol argentino”</i>, una definición que resumió tanto su paso por Racing Club como su presencia en los medios. <b>Flor Vigna</b>, actriz, bailarina y cantante, aportó su energía y se refirió a su nueva faceta como boxeadora. La mesa se completó con <b>Nachito Saralegui</b>, actor y comediante, protagonista de la serie <i><b>Porno y Helado</b></i>; <b>Valentina Olguin</b>, artista santiagueña; y <b>Rodrigo Tapari</b>, cantante y compositor.</p><p>La variedad de perfiles aportó dinamismo y espontaneidad a la jornada. Todos los participantes compartieron bromas y anécdotas sobre asados, costumbres argentinas y experiencias en el mundo del espectáculo y el deporte, manteniendo un clima de cercanía y complicidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UBVQMSZAMZEIHDRQ57G7QZYSGM.jpg?auth=30370c3df33b333b37d737802893b8d437147ec2dbd32d5a87093e2450b46809&smart=true&width=2500&height=1669" alt="Tapari y Los Totora abrieron el segmento musical con “¿Cómo es él?” y marcaron el clima de la noche" height="1669" width="2500"/><p>La música fue el hilo conductor y punto de encuentro común. <b>Los Totora</b> y sus invitados convirtieron la sobremesa en una sucesión de shows, con interpretaciones de clásicos de la cumbia, desafíos musicales y versos improvisados. Tapari y Los Totora abrieron el segmento musical con <i><b>¿Cómo es él? (Así fue)</b></i><i>.</i> Más adelante, Valentina<b> </b>se sumó para un enganchado de canciones de <b>Gilda</b>. Palmas, coros y gritos de aliento acompañaron cada presentación, generando un clima festivo y proximidad entre músicos e invitados.</p><p>Confesiones y juegos formaron parte de la dinámica. Un mazo de cartas permitió que los invitados compartieran historias personales, desde relatos de infancia hasta anécdotas con celebridades. Flor<b> </b>relató un episodio de su adolescencia, Valentina<b> </b>explicó el origen de una de sus canciones y Nachito<b> </b>recordó su experiencia en una grabación con <b>Susana Giménez</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QTGKFVNCJNEBLDAITTFTL5BBX4.jpg?auth=5f33dbcc9de2580e420ad4aa2299457b9cf4e74c3453bcb1c85c2b725cb0ac82&smart=true&width=2500&height=1669" alt="Valentina se sumó al enganchado de clásicos de Gilda y emocionó al público con su homenaje" height="1669" width="2500"/><p>Uno de los momentos más reveladores fue la charla sobre el costado deportivo de Vigna, quien detalló cómo el boxeo se incorporó a su vida y se convirtió en una fuente de confianza tanto en el escenario como fuera de él. </p><p>“Me subí y gané por nocaut técnico en el segundo round y ahora me llamaron de nuevo y quiero el bicampeonato”, afirmó. La artista indicó que la disciplina la ayudó a canalizar energía y fortalecer su seguridad personal, mientras sus compañeros hacían bromas sobre el respeto que ahora inspira. Ella sorprendió a los presentes con una advertencia dirigida a su pareja: <i><b>“Que no se te acerque ninguna zorra amor, porque ahora soy boxeadora”</b></i>. La frase generó risas generalizadas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A7E6GDU4VRG6PP5ZHCXCGQPQB4.jpg?auth=caf94a6b8c9ae8ea85758a4eb6924fac0f13f624d733f4c87805b86697b1d5a2&smart=true&width=2500&height=1669" alt="La dinámica del ciclo, basada en juegos, historias personales y shows en vivo, reafirmó el espíritu de espontaneidad, humor y cercanía de Club Totora" height="1669" width="2500"/><p>Durante el encuentro, la combinación de relatos, juegos e improvisaciones musicales reafirmó el formato del ciclo: una mesa abierta donde <b>la espontaneidad y el humor constituyen el verdadero menú</b>. Entre bromas, canciones y anécdotas, la segunda edición confirmó que <b>la amistad y la música encuentran su mejor escenario en Club Totora</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZN2JHUPT5VBW7G2KCETNOFUMFA.png?auth=58b9981dcc72345ceb78bdf0022701fd20a0a645ea77eb027008cb89bb245b55&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/png" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[El equipo de Club Totora, con la presencia de talentos, posan sonrientes para celebrar el lanzamiento de su nuevo episodio]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Fede Bal: “Yo pensé que una relación abierta iba a ser re fácil y es re difícil, ¿qué sí y qué no?”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/fede-bal-yo-pense-que-una-relacion-abierta-iba-a-ser-re-facil-y-es-re-dificil-que-si-y-que-no/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/fede-bal-yo-pense-que-una-relacion-abierta-iba-a-ser-re-facil-y-es-re-dificil-que-si-y-que-no/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Dice que hay que poner reglas y que todo se puede hablar. Está perdidamente enamorado de Evelyn Botto. Desde que ella propuso tener una pareja abierta, la infidelidad dejó de ser un problema. No siente vergüenza en decir una y otra vez que ama con locura a su mamá y que es la mejor mujer del mundo, a pesar de todos los comentarios. Por qué ya no le interesa estar entre los personajes del año, ni tener el mejor cartel ni miles de likes. Las ganas de tener un hijo]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 03:52:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Es un viejo hombre de los medios, de la televisión, de los diarios, de los portales. Un actor que protagonizó innumerables obras de teatro, que hoy conduce el programa “Resto del mundo” y hace streaming en Blender. Lo conocemos desde que nació, sabemos casi todo de él. Hijo de dos figuras muy populares, Carmen Barbieri y Santiago Bal, siempre estuvo y está dispuesto a dar entrevistas. Fede Bal responde a todo, no parece tener inhibiciones para contar su vida. Hoy está en pareja con Evelyn Botto, perdidamente enamorado. </p><p>– Qué linda presentación, todo lo que decís es verdad. Soy un hombre viejo de los medios, debo tener 84 años. </p><p><b>– Pero tenés 36. ¿Es la mejor edad?</b></p><p>– Estoy en mi mejor momento y en mi mejor edad, me siento muy bien. Me gusta haber nacido en el ‘89 en este país en una generación linda y estoy en el momento que quiero.</p><p><b>– ¿Cómo es saber que no solamente conocemos tu trabajo, sino que conocemos toda tu vida sentimental?</b></p><p>– Es una cagada. María Laura. No me gusta. Con muchas de esas parejas me hago cargo y digo: sí, hice esa tapa de revista, hice esa nota de revista mostrando mi amor. Y mucho es consecuencia de haber hecho algunas y que haya medios y ganas de saber en qué anda mi corazón. Soy un tipo normal de 36 años con algunas parejas muy expuestas, no mucho más. Mujeres muy famosas, otras no tanto y tal vez conmigo la pareja se potenciaba. Cuando eran más famosas ellas yo tal vez me potenciaba mediáticamente. Pero nunca fue buscado, a mí me parece que cuando abrís la puerta a la intimidad son 3 en la pareja de golpe, estás vos, la gente y ella. Algo que es difícil de manejar.</p><p><b>“YO SOY HIJO DE MI MAMÁ Y DE MI PAPÁ. ¿QUÉ VOY A DECIRTE? ¿DE MI VIDA PRIVADA NO HABLO?”</b></p><p><b>– No sos de los que escapan, vos contestás todo y a todos .</b></p><p>– Yo soy hijo de mi mamá y mi papá. ¿Qué voy a decirte? ¿De mi vida privada no hablo? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TCOA2V5PIRHP5DYE5D7UEQWRDU.jpg?auth=47574a540881faeb8eabed35780a5282524e8201b9f2bbf4a6988c759240981d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Soy un tipo normal de 36 años con algunas parejas muy expuestas, no mucho más", expresó Fede Bal (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b> – Cuando a veces pasan cosas viejas, ¿a veces sentís incomodidad? </b></p><p>– No me conozco, hoy me pasa. Veo videos del Bailando y declaraciones mías y digo: yo no soy ese. No me siento ni cerca de eso.</p><p><b>– Conocemos a las novias, conocemos el bardo, las peleas con tu vieja, las peleas entre tus viejos. O sea, fueron un reality.</b></p><p>– Pero también conocés cosas lindas. Hice tele, hice radio, hice streaming.</p><p><b>– ¡No tengo dudas! Voy a presentarte de nuevo.</b></p><p><b>A Fede Bal lo vi en “Kinky Boots” y me enamoré de su actuación, es un gran actor que desde hace mucho tiempo pudo superar el límite de ser considerado “el hijo de” gracias a sus trabajos y a su carisma. </b></p><p>– Hablar con vos para mí es un placer. Te vi toda mi vida y para mí es un orgullo poder tener estas entrevistas con gente que admiro y que no conocía personalmente. Es un orgullo para mí ser el hijo de mi mamá y mi papá. El del estacionamiento recién me dijo, “que hacés Santiaguito? Uy, perdón, Federico”. ¿Sabés que siempre, una vez por día, alguien me recuerda a mi papá? Me lo nombran, me cuentan una historia, me dicen Santiaguito en lugar de Federico, y para mí es orgullo.</p><p><b>– ¿Sabés que te agendé como Santiago Bal automáticamente? </b></p><p>– Todo el tiempo está papá, en mi vida, en mis sueños, en mi diaria, en mí, en la gente.</p><p><b>“FUI MUY INFIEL, TUVE MUCHOS ESCÁNDALOS AMOROSOS. HOY ENCONTRÉ UNA PAREJA QUE ME ENTIENDE”</b></p><p><b>– El reality de los Bal tiene cosas divinas.</b></p><p>– Fuimos una familia muy polémica. Después empecé a crecer y me volví un tipo bastante inquieto, es una buena forma de describirme. Fui muy infiel, tuve muchos escándalos amorosos. Creo que con 36 años hoy encontré un poco de paz, una pareja que me entiende, una pareja que me acompaña con mis locuras, una forma distinta de vincularse que hasta este momento no había probado. Creo que encontré la llave de la paz y la armonía en un vínculo sano, adulto.</p><p><b>– Antes de hablar de Evelyn... Que hablen de vos, no tenés más remedio, ¿o ahora podés cerrar la puerta?</b></p><p>– No, para nada, y trato de que no me afecte. En un momento pudieron haberme dolido algunas cosas que no eran verdad. Muchas cosas que no son verdad se dicen en la tele. ¿Pero voy a llamar para decir que no es verdad? Hay cosas que ya no se hacen.</p><p><b>– ¿No contestás?</b></p><p>– Hay cosas que ya son de la gente. Hay rumores míos, María Laura, que son maravillosos y no estuvieron ni cerca de pasar. Hay muchos que son verdad y hay otros que no se saben. Gracias a Dios todavía tengo intimidad.</p><p><b>– ¿Hay cosas que no sabemos? </b></p><p>– ¡Un montón! ¿Qué pensás? ¿Que toda mi vida se sabe?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2KQDFVCG6RFCFORRXWGLKKBNCM.jpg?auth=82d5ae84c197db7a41fb5bb8e78ab4287b6975d67a0593a08786ee1155c91efd&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Muchas cosas que no son verdad se dicen en la tele. ¿Pero voy a llamar para decir que no es verdad?", planteó Fede Bal " height="1080" width="1920"/><p><b>– Y, sí.</b></p><p>– Pero no es así. Realmente me encanta que piense eso la gente, pero hay cosas que sabés que no se saben.</p><p><b>– Y a veces circulan cosas de las personas públicas que no son como se cuentan. </b></p><p>– De las que no son, encontré una forma de reírme. Encontré ese lugar perfecto donde te ves a vos mismo como una pieza de un medio más grande. Yo sé lo que represento en este medio, yo sé la figura que ocupo. O la que ocupaba, porque todo el tiempo estoy en constante cambio y evolución. Por eso juego a ese juego y me siento acá. Me da mucho placer tener esta entrevista con vos y que me hagas preguntas. Y si en la puerta hay un notero de un programa de chimentos, voy a jugarle también a él. Y si voy mañana a lo de Mirtha, hablo con ella. Cuando encontrás tu lugar en la profesión y sabés lo que quieren de vos, podés jugar más fácilmente y con más inteligencia.</p><p><b>– ¿No te cansa?</b></p><p>– No, no me cansa porque todo el tiempo estoy reinventándome laboralmente y personalmente.</p><p><b>“SÍ, YO CREO QUE SOY UN SEDUCTOR. ESA PARTE MÍA ES BÁRBARA”</b></p><p><b>– Todo el tiempo estás seduciendo Fede, ¿tenés conciencia? De algún modo.</b></p><p>– Vos sentís que… </p><p><b>– Yo llamo seducir a ser muy encantador, muy amable.</b></p><p>– Es muy lindo lo que me estás diciendo. Sí, yo creo que soy seductor. ¿Vos sentís que yo te estoy seduciendo en este momento?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CK2GW3MC4JBJDA4IQNDGMGJVRQ.jpg?auth=13dfd69df7adbf1ef5874799492e460103961c958777f56c4cc24bd954a7574a&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cuando encontrás tu lugar en la profesión y sabés lo que quieren de vos, podés jugar más fácilmente y con más inteligencia", dijo Fede Bal en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– En ese sentido, de amabilidad, de buena onda.</b></p><p>– Yo siento que soy una persona de servicio, en el buen sentido. Estoy acá con vos y no te voy a decir: no hablo de esto. Si me hacés una nota yo te voy a contar todo lo que vos me preguntes. El tema es: ojalá estés a la altura de preguntarme las cosas para escuchar mis respuestas. También soy así en mi vida. Hoy voy a buscar a Eve, tengo que trabajar un poco más y después la voy a ir a buscar, quiero que sea la mejor noche de la semana. No sé cómo explicarte, soy servicio. Me gusta buscarla, estoy perfumado, reservé el lugar al que quiero ir a comer, quiero la mesa perfecta de ese lugar, sé lo que voy a pedir. Estoy atento en los detalles. No sé si es seducción eso. </p><p><b>– Y sí, claro. Es un trabajo. Y es bárbaro.</b></p><p>– Me sale. Es bárbaro, esa parte mía creo que es bárbara.</p><p><b>“ELLA ME DIJO: A MÍ ME ENCANTÁS, YO CREO QUE TAMBIEN TE GUSTO, TENGAMOS UNA PAREJA ABIERTA”</b></p><p><b>– Evelyn es un minón en todos los sentidos. Es una gran artista, además. ¿Cómo hiciste para que te dé bola?</b></p><p>– ¡Ay, qué linda pregunta! Fue muy difícil al principio. Que me dé bola fue medio orgánico. Por una nota que me hizo Andy una vez, ella estaba en <i>Perros</i>, en Urbana. Yo le dije a Andy: qué chica linda, no la conozco. No la tenía en mi radar, no sabía que ella empezó a tener mucha más popularidad con Andy como todos saben. Me sentí muy atraído. Luego filmamos un videoclip de ella como cantante, me invitó a ser su actor.</p><p><b>– Entonces hice mal la pregunta. ¿Cómo hiciste para lograr estar de novio con Evelyn?</b></p><p>“<b>VOS SACÁS EL TEMA DE LA INFIDELIDAD Y SOY UN NOVIO GENIAL”</b></p><p>– Me parece que es mejor esa pregunta. Fue sucediendo, creo que nunca lo buscamos ninguno de los dos. Ella fue la primera que me habló de una relación abierta, de una pareja abierta. En mi vida es la primera mujer que me dijo “yo quisiera estar con vos y me pasan cosas tal vez un poco más importantes que salir con una persona y nada más. Quisiera ver si podemos construir algo y no me molesta si el día de mañana vos querés estar con otra chica, porque creo que a vos eso si te lo quitan sale una pareja y un novio que no sos el que quiere ser”. Ella encontró en mí algo que nadie vio. Pudo ver algo a través de lo que todos ven en la tele y mis parejas anteriores. Ella encontró en mí un gran novio, sacándome la parte de la infidelidad, porque vos me sacás esa parte y soy un novio genial.</p><p><b>– No tengo duda.</b></p><p>– Entonces ella me parece que con su inteligencia emocional y con su madurez y con lo mucho que se quiere y se valora, me sentó y me dijo “mirá, a mí me encantas, yo creo que también te gusto, tengamos una pareja abierta”.</p><p><b>– Vos creés que lo dijo por tu historial. “No tengamos este problema de la infidelidad”.</b></p><p>– Con su inteligencia encontró en esto una forma de evitar muchos dolores de cabeza, muchas explicaciones y portales que digan: “¡otra vez infiel! Fede Bal se mandó…” Esto nos deja en un lugar de paz. Estamos re monogámicos… </p><p><b>“ME DAS MÁS LIBERTADES, MÁS ME TENÉS COMO UN PERRITO AL LADO”</b></p><p><b>– Eso te iba a decir, una pareja abierta que está todo el día pegada.</b></p><p>– Es rarísimo. Más me das libertades, más me tenés como un perrito al lado.</p><p><b>– No, pero están en una etapa de romance ¿Cuánto llevan?</b></p><p>– Estamos hace un tiempo, pero estamos de novios hace unos meses. Pero cuanto más le das libertad a un tipo “infiel” o seductor y más lo tenés al lado tuyo. Ella lo vio como nadie, fue la primera mujer en mi vida que me propuso una relación donde hay libertades y no hay conflicto. Sacás eso de mí y aparece una cosa muy mágica. Soy un buen novio, pero no pude nunca serlo porque había algo mío, una necesidad y una seducción que a veces se me iba de las manos. Es rarísimo hablar así, pero me parece que es lo más sano del mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XJS5NFA3RG7TNMQQVKD5V5MB4.jpg?auth=1a35d71541270b1e93438c498313ec56542d629e10525aaa27057e46312af1bc&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cuanto más le das libertad a un tipo “infiel” o seductor y más lo tenés al lado tuyo", aseguró Fede Bal" height="1080" width="1920"/><p><b>“SOY UN BUEN NOVIO, PERO NO PUDE SERLO PORQUE HABÍA EN MÍ UNA NECESIDAD DE SEDUCCIÓN QUE SE ME IBA DE LAS MANOS”</b></p><p><b>– ¿Esto es lo que vos te explicás a vos mismo?</b></p><p>– Es lo que hablo con mi psicólogo también, es lo que trato de trabajar hace muchos años, por qué mis relaciones siempre fallaban. Un mismo factor. Es esta seducción constante que no puedo manejar, me gusta gustar me parece. Y a ella también le gusta gustar. Se encontraron dos personas muy parecidas, se ponía bajo la alfombra en mis relaciones anteriores, no se hablaba. Acá se habla y es muy mágico lo que viene después de decir: “tal vez me dan ganas de estar con otra persona y a vos también, yo no te puedo cortar las alas. ¿Por qué no construimos de la mano algo más grande? Y el sexo, las atracciones y otros vínculos que queden por afuera.</p><p><b>“¿POR QUÉ MIS RELACIONES SIEMPRE FALLABAN? ES ESTA SEDUCCIÓN CONSTANTE QUE NO PUEDO MANEJAR” </b></p><p><b>– Vos estás muy acostumbrado también a valorar a las mujeres importantes. Primero por tu vieja, que es una mujer que ocupa todo. Enorme, muy talentosa, gran artista. Y Evelyn es una mujer enorme que no sabemos hasta dónde va a llegar, no tiene techo.</b></p><p>– Hace poco le dije algo que la ofendió un poco, “vos estás jugando en esta profesión, no tenés ni idea de lo que estás haciendo y ni de a dónde vas a llegar”. Me dijo, “¿cómo me decís eso? Yo sé lo que estoy haciendo.” Le dije, “hay algo que vos tenés que yo perdí, es esa chispa del juego. Ella no hacía teatro, ella no era actriz, la vieron, dio un casting y fue La Sirenita. Este personaje que no puedo creer, me emocionó, me rompió mil partes, Úrsula me hizo llorar. La abracé y le dije: yo no puedo creer lo que sos. Yo vengo haciendo teatro desde hace 20 años, unas comedias, rascadas horribles en Mar del Plata y Carlos Paz, muchas buenas, otras medio pelo. Vos de golpe, fuiste de 0 a 100, con este nivel de protagonismo, este nivel de entrega. Después entendió que era un halago. Para mí es una artista enorme y estoy pero baboso cuando hablo de ella.</p><p><b>“PERDIDAMENTE ENAMORADO DE EVELYN. PUEDE SER LA MUJER QUE NECESITE TODA LA VIDA”</b></p><p><b>– ¿Estás muy enamorado?</b></p><p>– Perdidamente. Es una mujer que creo que puede ser la compañera que necesité toda esta vida. Digo creo porque ella el día de mañana puede no querer más estar conmigo. Ojalá que esto sea para siempre, tengo mucho amor por ella y para construir algo lindo.</p><p><b>– Evelyn es sumamente desinhibida, pero no le gusta la cosa mediática. ¿Cómo hacen? Por ejemplo, fueron a caminar por Mar del Plata.</b></p><p>– Sí, estuvimos en enero en Mar del Plata, ella estaba en Olga, yo estaba en Blender. Yo le dije antes de empezar este trabajo de verano, ¿sabés lo que es ser mi novia en Mar del Plata en enero? Siento que no estás preparada, tengo un poco de miedo de que salgas corriendo, que el 2 de enero y me digas “no estoy para ésta”. Se reía, ¿qué puede pasar? Nos van a buscar, va a haber una nota, nos van a esperar. Ella es de la escuela de si hay una nota en la puerta, se sube al auto y no da la nota, piensa que hay que coordinar esas notas. Yo soy más de parar.</p><p><b>– ¿Hubo algún ataque de pánico o algo? </b></p><p>– Hubo una cosita de ansiedad chiquita. Fui a Olga, ella me hizo una nota y en la puerta había tres o cuatro cámaras muy hábiles, los noteros tirando dagas a ver si alguna picaba, alguna que otra picó. Le dije: esto es lo que no tenemos que dejar que pase. Yo trato de darle mi humilde consejo de tipo más mediático, más expuesto y con un poco más de carrera en esto de contestar en la puerta de un boliche, saber cómo hablar para que al otro día no sea un tema.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X7XHRTH3A5DJDCQWBBFPHAQTN4.jpg?auth=3c73d4994568979778f9beaa0bee0ef9e322e91abdcd186919b985ebd5e2a297&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Evelyn es de la escuela de si hay una nota en la puerta, se sube al auto y no da la nota, piensa que hay que coordinar esas notas. Yo soy más de parar", contó Fede Bal" height="1080" width="1920"/><p><b>– Fede, estás blindado vos. El común de las personas del medio no somos así. </b></p><p>– Lo sé. Por eso la abrazo, por eso la entiendo, por eso entro al auto, le pongo el aire y le dije, ¿qué hicimos mal desde la salida del restaurante hasta el auto? Repasemos qué hicimos bien y qué hicimos mal. Se ríe ella.</p><p><b>– ¿Qué hicieron mal?</b></p><p>– Hay que parar, hay gente que está trabajando. Al camarógrafo le pagan para que nos haga una nota, al notero también. Intentamos parar, ella me tira para seguir y le digo: esperemos, damos la nota y nos vamos. No soy ese tipo de famoso, o de artista o influencer que camina y no da notas. Ella sí, no le gusta esto, siente que la atosigan. Creo que también se me “respeta”, por esta amabilidad al hablar. Sos un notero y me tirás una daga, decís una cosa que no fue así y yo te la convierto en una flor y te doy una flor. La cabeza se les da vuelta, no pueden entender cómo de algo fuerte que me estás diciendo, yo te tiro un chiste y un halago.</p><p><b>– Cuando te digo un reality no hablo únicamente de vos y tu vida sentimental. Por ejemplo Carmen, que acompañó a tu papá, a pesar de todos los líos sentimentales con él, en los últimos momentos de la vida. Todos dijimos “Carmen, qué dignidad, qué templanza”. Quiero decir, es un reality desde siempre. Evelyn no está acostumbrada a nada de eso, ni creo que se quiera acostumbrar.</b></p><p>– No tiene ganas, pero está saliendo conmigo… Estás yendo a Mar del Plata, estás por trabajar en tele en un proyecto muy grande, empezá a ocuparte de tu voz famosa porque esto es lo que viene. Si no, ponete un parripollo, hacemos pollos y yo hago la ensalada. Si vienen las cámaras y decimos: no trabajo en el espectáculo.</p><p><b>– ¿Se va a enojar?</b></p><p>– Se caga de risa. Se lo digo siempre.</p><p><b>– ¿Cuántas veces estuviste muy peleado con tu mamá?</b></p><p>– Dos. Me fui de casa, a los 18 años, me enojé. No hablamos durante una semana.</p><p><b>– ¿Y la otra?</b></p><p>– Unos cuatro o cinco meses. Yo ya estaba empezando a ser conocido, a ser un tipo del medio y ella, con sus programas, su trayectoria y su conducción, contaba cosas mías, María Laura estaba en la rutina de su programa. Suelo estar en sus rutinas.</p><p><b>– Siempre estás en sus programas.</b></p><p>– Sí, pero en los programas de chimentos y actualidad y magazine hay un lugar donde ella tiene que correrse y tiene que ser una conductora que no sabe de mí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DADPA3G64JHPRKHL767R6DSXTQ.jpg?auth=c304d33efa9b05346f3af9c06506aaf48163e726f263a8884aa390efab70bcbb&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Sos un notero y me tirás una daga, decís una cosa que no fue así y yo te la convierto en una flor y te doy una flor", dijo Fede Bal" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Hace cuántos años pasó eso?</b></p><p>– Ocho. No volvió a pasar.</p><p><b>“SI MI MAMÁ ES MI FAMILIA, CÓMO HAGO PARA LIDIAR CON SU FAMA, SU VERBORRAGIA Y SU POSICIÓN DE CONDUCTORA EN UN PROGRAMA DE CHIMENTOS Y ESPECTÁCULOS?</b></p><p><b>– Seguís estando en la rutina de sus programas.</b></p><p>– Sí, sigo estando en todas las rutinas. Pero ahora ella entiende “soy conductora, no soy su mamá”. Si yo me separo o si quiero irme de viaje o si estoy de nuevo estoy saliendo con una persona muy conocida como Evelyn, se lo quiero contar a mi vieja, es mi familia mi mamá y somos muy amigos. ¿Entonces, cómo hago para lidiar con su fama, su verborragia y su posición de conductora de un programa de actualidad de chimentos y espectáculos?</p><p><b>– ¿Qué te sumó a ser el personaje de “Kinky Boots” en relación a todo esto que estamos hablando, a tu vida? Una performance donde eras una mujer. </b></p><p>– El personaje de mi vida fue porque encontré amor por lo femenino. Yo soy barbudo, me empecé a sacar todos los pelos del cuerpo. Me empecé a cuidar las uñas, los pies, la cara, las cejas. Hubo un tratamiento de make up todos los días, usaba unos tacos de 15 centímetros.</p><p><b>“MI ABUELA DECÍA: ESTE VA A SALIR PUTO, HAY QUE TENER MUCHO CUIDADO. Y YO NO SOY GAY. MIS VIEJOS SE OCUPARON DE CRIARME MUY LIBRE”</b></p><p><b>– ¿Y adentro?</b></p><p>– Adentro sentí una libertad que extrañaba. Cuando era chico mi mamá vivía rodeada de putos toda la vida, coreógrafos, bailarines, vestuaristas, maquilladores. Eran mis nanas, me ponían pelucas, me pintaban y yo era un niño libre, completamente libre. Iba con tacos y bailaba con ellos. Mi abuela, mi bobe, facha, decía: “este va a salir puto, hay que tener mucho cuidado porque este chico va a ser homosexual. Hay que estar muy preparados”. Y yo no soy gay. No tengo ningún problema si el día de mañana tengo un vínculo con un pibe, no lo tuve en mi vida. Tengo la libertad que mi viejo y mi vieja me dieron, se ocuparon de criarme muy libre. Cuando me puse los tacos por primera vez en los ensayos, volví a ser ese niño. Un niño sin ningún tipo de prejuicio, sin ningún tipo de miedo. Y encontré caras de muchos hombres muy homofóbicos en el público, y una sensación de “vine a esta obra porque me trajo mi mujer”.</p><p><b>– ¿Se ve eso desde arriba?</b></p><p>– Se siente, y son a los que más me gusta darles la función, les bailo especialmente. Al final hubo gente en la puerta del teatro que me apartaba y me dijeron: tengo un hijo gay, y por esta obra quiero volver a hablar con él, quiero volver a llamarlo. Me hizo muy bien verte a vos que siendo un chico heterosexual puedas ponerte en el rol de de un chico gay. Son cosas que a mí me cambiaron. Creo que el teatro tiene que hacer eso, tiene que entretener, pero si hay un mensaje que todavía puede cambiar una que otra cabeza que no se deconstruyó, me parece que es interesante.</p><p><b>“YO NO TRABAJO POR LA PLATA, LO HAGO PARA QUE MI VIEJA ESTÉ CONTENTA”</b></p><p><b>– Hay algo que quiero reivindicar porque te criticaron mucho, y es que seas muy mamero. Esto de decir lo que la amás a tu madre, que la necesitás, que es tu amiga. </b></p><p>– Mi mamá es la mejor mujer del mundo. Le agradezco todos los días el amor que me da, su compañía, su atención, su trato, su confianza. Ella me dice que está muy orgullosa de mí y es por lo que trabajo. María Laura, no trabajo por la plata, lo hago para que mi vieja esté contenta. Soy fanático de esa mujer, veo su carrera, veo el amor que tuvo por mi papá aún separada, veo lo que lo acompañó y me emociona el amor que puedo tenerle. Y me chupa un huevo si me dicen: Eh, Edipo, estás enamorado. La amo con locura y la voy a amar toda mi vida.</p><p><b>“ME CHUPA UN HUEVO SI ME DICEN ‘EH, EDIPO’. A MI MAMÁ LA AMO CON LOCURA”</b></p><p><b>– Por esto de que dijiste que era tu noviecita, ¿no? </b></p><p>– Fue un chiste</p><p><b>– Sí, sé que fue un chiste. Me encanta que seas mamero, me parece genial.</b></p><p>– Yo digo muchas cosas que después sacadas de contexto… Es un chiste dije por todos lados. “Es mi noviecita y de nadie más”, es un chiste. ¿Cómo va a ser mi novia? Yo soy muy incorrecto. María Laura. Digo cosas que después tal vez escalan y hay gente que lo lleva para otro lado que nada que ver. Trato de hacer un poco de humor también.</p><p><b>“NO ES FÁCIL QUE TU MAMÁ SEA CARMEN BARBIERI”</b></p><p><b>– Estás rodeado de dos grandes mujeres: Evelyn que es un proyecto de ícono para mí, y tu mamá que es totalmente icónica, única. Se te llenaron los ojos de lágrimas recién hablando de tu mamá.</b></p><p>– La amo mucho. Me emociona el amor que puede tener alguien por su familia y me genera mucho amor el vínculo con ella, su trato conmigo, la relación que pudimos construir y cómo sacamos lo que nos molestaba del medio. No es fácil que tu mamá sea Carmen Barbieri.</p><p><b>– Y que tu papá fuera Santiago Bal.</b></p><p>– Olvidate. Son dos personas muy conocidas. Polémicas mediáticas, admiradas, odiadas. A mi viejo lo habían castigado cuando fue infiel con mamá, se sintió ese enojo de la gente, ¿cómo se separan ustedes si crecimos viendo sus obras? ¿Si crecimos viendo sus espectáculos? No lo odiaron tampoco, pero fue una época donde lo culpaban. ¿Cómo le vas a hacer eso a Carmen? ¿Si estuvo con vos en los peores momentos? Como vos decís, en nuestro reality, sin serlo, la gente toma partido, es como una novela. Terminas poniéndote de un lado o del otro cuando se separan personalidades que vos viste juntos toda la vida, y vos sos team este y team... </p><p><b>“MI PAPÁ LE PUDO PEDIR PERDÓN A MI MAMÁ ARRIBA DE UN ESCENARIO. ¿MÁS REALITY QUE ESO?” </b></p><p><b>– En este caso la mayoría estuvo con Carmen, porque Carmen es enorme.</b></p><p>– Y bueno, cómo no. Pero un tipo también se puede equivocar. Un tipo también puede tener a esa edad sus problemas con la infidelidad y lo tuvo. Mi papá le pudo pedir perdón arriba de un escenario encima. ¿Más reality que eso? ¿Qué más querés? ¿En una revista con todas plumas y mujeres desnudas detrás?</p><p><b>– Ahora que recordás todo esto, pienso que también es de una libertad increíble, las cosas en general se guardan, las familias están llenas de de cosas no dichas.</b></p><p>– Es verdad. Y tenés razón que se habló todo en casa. Bueno, un poco tarde.</p><p><b>– ¿Un poco demasiado?</b></p><p>– Un poco demasiado. Y tal vez un poco tarde. Yo me crié en esa escuela de hablar las cosas, las más duras también.</p><p><b>“YO PENSÉ QUE TENER UNA RELACIÓN ABIERTA IBA A SER RE FÁCIL, ES RE DIFÍCIL. ¿QUE SÍ Y QUÉ NO? ¿CUÁNDO? ¿CÓMO? ¿DÓNDE?”</b></p><p><b>– ¿Ahora con Evelyn también?</b></p><p>– Se habla mucho, mucho, mucho. Y yo pensé que tener una relación abierta iba a ser re fácil. Es re difícil.</p><p><b>– ¡Están todos los días juntos!</b></p><p>– Hoy estamos re monogámicos, pero en teoría hay que abrir un excel. ¿Qué sí y qué no? Cuándo, cómo y dónde.</p><p><b>– ¿Tiene que haber reglas?</b></p><p>– Todo se puede hablar, nadie está acá para privar al otro. Estamos para sumar y el deseo… Es deseo.</p><p><b>– Después que atravesaste el cáncer hablaste de un cambio, después de haber luchado con todo. ¿Qué cambió para siempre?</b></p><p>– Cuando un médico te dice que tenés cáncer tus objetivos, tus prioridades, tu pirámide de necesidades se rompe toda y lo único que querés es estar sano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZYYMADLUUVFWDPLWYSHZKFGLOY.jpg?auth=ee7c541546b0a02d6ad66dfc6c5307a074df9630ed6eedaec0115ec10e60b0eb&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Hoy estamos re monogámicos, pero en teoría hay que abrir un excel. ¿Qué sí y qué no? Cuándo, cómo y dónde", reveló Fede Bal" height="1080" width="1920"/><p><b>– Queda todo en suspenso en ese momento.</b></p><p><b>“YA NO QUIERO MÁS ESTAR ENTRE LOS PERSONAJES DEL AÑO, NO ME INTERESA MÁS SER TAPA DE REVISTA NI ESTAR EN EL MEJOR CARTEL”</b></p><p><b>– Pero muy sano.</b></p><p>– Hoy pasaron seis años de ese momento. Estoy sano con mis estudios al día, me los hago dos veces por año, muy grandes, de muchas cosas. Háganse los estudios, es muy importante. Yo tuve cáncer con 30 años. Hay que pensar en la herencia y en el legado que los padres nos dejan, si tuvieron cáncer sus padres hay que empezar a hacerse estudios hay que hablar con los médicos. Cruzando los 30 y algo, es importante. Pero para ir de lleno a lo que me preguntás, ya no quiero más estar en los personajes del año. Ya no no me interesa más ser la tapa de revista y estar en el mejor cartel. Ya no quiero más estar en el streaming y ver la carita mía y ver cuántos views tuvo. Y ya no me interesa más tener 500.000 likes. La vida se reduce a comer rico, dormir abrazado a la mujer que te gusta y compartir una merienda con tu vieja, hacer un asado con tus amigos y gritar un gol de tu equipo, no es más que eso. De verdad, no es más que eso. Yo sé que a mí no me falta nada, mucha gente puede decir “este la tiene toda, no le falta la plata”. Me falta un montón de plata, me cuesta muchas veces llegar a fin de mes. Tengo unos gastos descontrolados.</p><p><b>“ME CUESTA MUCHAS VECES LLEGAR A FIN DE MES, TENGO UNOS GASTOS DESCONTROLADOS”</b></p><p><b>– ¿En qué gastas?</b></p><p>– En cualquier cosa María Laura, me compro cosas que después no puedo pagar a fin de mes porque la vida la quiero disfrutar ahora. No hay tiempo, siento por momentos. El día de mañana te puede pasar algo, me pasó ya. Me gustan mucho los juguetes, mucho, tengo legos y compro muchos legos y colecciono y armo. Es mi fanatismo.</p><p><b>– Lo que te resulta importante es concretamente cosas de la vida más íntima.</b></p><p>– Es que me parece que sí. Decís “quiero llegar”, trabajas para llegar, y para tener una casa con pileta. Cuando tenés la casa con pileta, después ves pasar todo lo que dejaste. Dejaste pasar amigos y momentos. Por trabajar tanto y por romperte el lomo te perdiste lugares, viajes con amigos. Si no parás, esa pileta la tenés, pero no tenés con quién llenarla de gente.</p><p><b>– ¿Algo así como estar en tiempo presente?</b></p><p>– Todo el tiempo. Si podemos hablar con alguien que pasó por la misma situación que yo o por un gran accidente, ¿sabemos de lo que hablamos?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SVF6S75U25FBBH4OJDD4KA7MQM.jpg?auth=5ff26354d919459f2736f196e055e5e61398fd0002b3cbd4e0ecf969677a4392&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me compro cosas que después no puedo pagar a fin de mes porque la vida la quiero disfrutar ahora", confesó Fede Bal (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– Sabemos que lo único que tenemos es este momento.</b></p><p>– Lo que pasó ya pasó y lo que viene… ¡Qué sé yo! Me parece que hablamos del mismo idioma. Yo me siento muy liviano. Estoy re gordo porque tengo que bajar de peso, estoy comiendo como loco, viajo con “Resto del mundo”, me como todo, chupo, me encanta el vino, me encanta la birra con amigos… Pero estoy liviano, me levanto liviano, no tengo más dolores, no me duele nada hace seis años. Cuando conocés realmente el dolor… No me duele más la cabeza, no es un chiste, hace cinco años que no me tomo una aspirina. No tengo más fiebre María Laura, no tengo más nada. No tengo más angustia. Cuando tocas lugares oscuros, tristes, de pelea, de lucha, de hablar con doctores, de tener que enfrentarte a tratamientos sumamente invasivos… Los tenés que hacer porque la vida te propone esto, tenés que curarte.</p><p>“NO QUIERO QUE PIENSEN QUE ESTOY ASí PORQUE ESTOY CONSUMIENDO ALGUNA PELOTUDEZ, ESTOY ASÍ PORQUE CAMBIÉ”</p><p><b>– ¿Todo lo que antes te amargaba se empieza a caer? </b></p><p>– ¡No me amarga nada! Me levanto, llueve y me encanta que llueva. Y cuando sale el sol, ¡qué bien sale el sol! Y no sé. No soy el mismo de siempre. No quiero que piensen que estoy así porque estoy consumiendo alguna pelotudez. Estoy así porque cambié.</p><p><b>– ¿En serio te importa eso?</b></p><p>– Me chupa un huevo. Me han dicho tantas cosas, imaginate. Es re sano que digan, ¿qué le pasa que ve todo feliz? Soy el mismo de siempre con un panorama completamente revelador. Se aclara tanto el panorama, se vuelve muchísimo más fácil vivir.</p><p><b>“NO ME PUEDO PRIVAR DE TENER UN NIÑO QUE CORRA POR ACÁ, LLEVARLO A COMER UN CHORIPÁN A LA CANCHA DE RIVER. OJALÁ SEA CON EVELYN”</b></p><p><b>– ¿El legado Bal va a seguir? </b></p><p>– ¿Estamos hablando de hijos?</p><p><b>– Y sí.</b></p><p>– ¡Qué bueno! Yo siento que en algún momento de la vida no me puedo privar de tener un niño que crezca y que corra por acá. Todo pecoso, molesto, tocando las cámaras como yo cuando era chico, corriendo por ahí en la redacción.</p><p><b>– Está la idea en la cabeza.</b></p><p>– Tengo 36 y ya tengo ganas de comprarle juguetes para él y armarlo yo. Hacerlo de River, llevarlo a comer un choripán, ir a la cancha. Sí, en algún momento y ojalá sea con Evelyn.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XJS5NFA3RG7TNMQQVKD5V5MB4.jpg?auth=1a35d71541270b1e93438c498313ec56542d629e10525aaa27057e46312af1bc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Gustavo Gavotti]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“Yo mataría porque me hubiera tocado a mí”: Nacho Girón y la historia de su hermana Guadalupe]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/yo-mataria-porque-me-hubiera-tocado-a-mi-nacho-giron-y-la-historia-de-su-hermana-guadalupe/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/08/yo-mataria-porque-me-hubiera-tocado-a-mi-nacho-giron-y-la-historia-de-su-hermana-guadalupe/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista que mañana estrena “Infobae al amanecer”, la primera mañana informativa de “Infobae en vivo”, junto a Belén Escobar y Luciana Rubinska, repasó su camino desde la radio a los 11 años hasta las coberturas de guerra. Habló del costo físico y emocional de su oficio, de su obsesión por agendarlo casi todo y del vínculo con su hermana, cuya discapacidad moldeó su mirada sobre la vida, el trabajo y la política pública]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2026 03:51:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay personas para las que el periodismo no es un trabajo sino una condición. No se apaga con las vacaciones ni se suspende cuando el cuerpo pide freno. <b>Ignacio “Nacho” Girón</b> lo explica sin romantizarlo: “a veces la sufro”. Cuenta que se levanta de madrugada, mira el celular casi por reflejo y, si hay una noticia fuerte, ya no hay vuelta atrás. “Automáticamente te pones a hacer cosas, a trabajar”. Esa necesidad de estar, de no correrse del acontecimiento, no la puede explicar del todo. “Es inexplicable”, dice. “Sobre todo si tenés la pasión como yo tan, tan, tan de chico”.</p><p>Esa pasión no vino heredada ni allanada. “Increíblemente nací periodista”, afirma, aunque en su familia no había antecedentes en los medios. Sí había diarios todos los días y radio prendida de fondo. Y una insistencia temprana: a los once años llamó a una radio del dial, pidió conocerla, volvió a llamar y siguió insistiendo hasta que lo dejaron ir. Cuando le mostraron el lugar y le señalaron la salida, respondió sin dudar: “No, no, quiero hablar”. Lo metieron a un estudio y pidió presentar un tema. “Con ustedes, Pinocho”, dijo, pisando la canción. “Nací para esto”, recuerda hoy, todavía conmovido.</p><p>Mucho antes de convertirse en una de las voces referentes del periodismo político fue cronista de rock, entrevistador obsesivo y buscador serial de oportunidades. “Tenía un solo objetivo en la vida: entrevistar a <b>Charly García</b>”. Lo persiguió durante años hasta lograrlo una madrugada cualquiera. Al terminar esa nota, tomó una decisión definitiva: “dije basta para mí. Ahora paso al otro periodismo”. El de la política, lo social, los conflictos y las guerras. “Me gusta contar todo lo humano que pasa detrás de la palabra guerra”, explica, después de haber estado en fronteras narco, zonas de tiroteos y barrios donde “me vi negro” y pensó que no volvía.</p><p>Mañana, esa trayectoria desemboca en un nuevo desafío: el estreno <b>de Infobae al amanecer</b>, la primera mañana informativa de<b> Infobae en vivo</b>, que Girón conduce junto a <b>Belén Escobar</b> y <b>Luciana Rubinska</b>. Dos horas para “que te enteres de todo lo que te tenés que enterar pero que pases un buen momento”. Con un equipo nuevo, con miradas que se cruzan y con la misma pasión de siempre. “Yo sigo siendo ese pibe que llamó a los 11 años a Radio Panda”, dice. Y cada vez que escuchan “tres, dos, uno, aire”, confiesa, “me sigo poniendo nervioso y me sigo poniendo contento incluso en los días que puteo”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4BZFGSD2E5A6ZACN5YEOZ2P4S4.jpg?auth=8e5ba1609d93746cf820344af2ef2345293bf8f3ee9843bda6aef87a2ba8c16e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Nacho Girón junto Luciana Rubinska y Belén Escobar conducen 'Infobae al Amanecer' de lunes a viernes a las 7 AM por YouTube y FM 97.1" height="1080" width="1920"/><p><b>—Y hay algo de la adrenalina de eso que te gusta. </b></p><p>—Sí. A veces la sufro. De hecho en estos 40 he tenido algún patatús de salud. Es difícil explicarle al que está del otro lado que <b>es una profesión de vida entera</b>. Hace poquito me levanté a las tres y pico de la mañana a ir al baño cual señor y para qué toqué el celular y veo caída de Nicolás Maduro en Venezuela. Y automáticamente te pones a hacer cosas, a trabajar ¿no?</p><p><b>—Hay algo del cuerpo cuando uno ve eso que pide. </b></p><p>—Sí, querés estar. Es raro porque después cuando estoy de vacaciones digo necesitaba descansar y a veces está bien tomar un poco de oxígeno y de distancia con la realidad pero después también alguna vez me pasó en una vacación algo importantísimo a nivel mundial o de Argentina que pasaba y hay una parte de mí que aunque está descansando dice quiero estar ahí. Es inexplicable. Sobre todo si tenés la pasión como yo tan, tan, tan de chico.</p><p><b>—¿Cuándo sentiste que el periodismo era tu camino? </b></p><p>—Increíblemente nací periodista. No tengo periodistas o no tenía periodistas en mi familia, mi hermana <b>Agustina Girón</b> también trabaja en los medios, es mi hermana más chica, pero fui el primero de los Girón de toda la generación, al menos que yo reconstruí, periodista. Siempre supe que iba a hacer periodismo.</p><p><b>—¿Tenés alguna imagen de esa vocación desde chico? </b></p><p>—Tengo una foto de tres años leyendo un diario al revés. Estoy sentado en un banquito, soy un nene, le robo el diario a mi familia y “lo leo”, no sabía leer, desde ahí toco un diario y me gusta.</p><p><b>—¿Cómo era tu familia en la infancia? </b></p><p>—Todos laburantes. Mi viejo dedicado al comercio internacional en un banco. Mi mamá antropóloga. Ninguno periodista. Sí es verdad mucha conexión con leer los diarios, todos los días llegaba el diario a mi casa que el fin de semana se llenaba de diarios. Esa fue una buena influencia.</p><p><b>—Había mucha cultura </b></p><p>—Sí. Por lo social y por el contacto humano, la gente y demás. Y después mucha radio prendida todo el tiempo en mi casa de fondo. Yo empecé a escuchar mi propia radio que era la 107.9, la última del dial, Radio Panda. Y dije así loquito como era a mis 11 años: “Yo quiero trabajar en esa radio”.</p><p><b>—¿Cómo lograste entrar siendo tan chico? </b></p><p>—Llamé. Llamé. Llamé. Llamé. Y me dijeron bueno, vení a conocer la radio. Mi abuela, que ya no está entre nosotros, me llevó. Primero descubrí un lugar que dije esta es mi casa. Nací para esto. No conforme con que me mostraron la radio, me dijeron: “Bueno, ahí está la salida”, y dije: “No, no, quiero hablar”. Y se ve que les entré con simpatía... Me emociona un poco porque es el inicio de todo. Me hicieron entrar a un estudio y pedí presentar un tema. Pedí el tema “Pinocho”, un tema de nenes. Tuve la suerte de que justo entré al tema, lo pisé como se dice en la jerga, le hablé encima y lo presenté: “Con ustedes Pinocho”, justo cuando arrancaba la canción.</p><p><b>—¿Y después te quedaste? </b></p><p>—Me quedé laburando un tiempo, todo lo que podía un nene de 11 años que vivía en Caballito y tenía que ir a laburar a Martínez. Y <b>mi primer sueldo fueron 50 pesos/dólares en tarjetas de Sacoa.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4OXH76W6AJFMRJZIVHJ3U54IQQ.jpeg?auth=335aaa3b37ee9ae580183236cdef3f8ff0825998c72f71ff835fd5a033a78946&smart=true&width=604&height=453" alt="Desde muy pequeño el mundo de Nacho Girón estuvo rodeado de diarios y radios." height="453" width="604"/><p><b>—Esa filosofía, esa forma de hay que llamar gente, hay que pedir, hay que ofrecer, ¿la mantuviste en el tiempo? </b></p><p>—La hice hoy. Sí. Yo siempre destaco en nuestro ambiente y en la política también que es a lo que me dedico ahora está la rosca mala y la rosca buena. Para mí hay una rosca mala, esa persona medio trepa, medio que quiere la cosa non sancta. Y después está el que dice che, yo soy Tati, la rompo, quiero trabajar en la… Y lo pide, lo busca, pide un café. Está perfecto. Me parece que está bien si vos tenés algo honesto para ofrecer y apasionado. </p><p><b>—Nunca se te cayeron los anillos.</b></p><p>—Yo al menos pensé no teniendo un apellido famoso en los medios al menos cuando nací, siempre siendo un remador, que <b>las oportunidades las tiene que buscar uno</b>. Después hay veces que tenés un golpe de suerte. También me han llamado alguna vez. Pero la verdad de los laburos más importantes que he tenido siempre fue una construcción de ir conociendo e ir mostrando lo que vos hacés y después cuando te dan la oportunidad hacerlo bien ¿no? Porque no vaya a ser cosa que al final sabés marcar los números telefónicos pero después cuando te mandan al aire arruinás la canción de “Pinocho” ¿no?</p><p><b>—Antes del periodista político existió un periodista de rock. </b></p><p>—A mí siempre me gustó la actualidad política, no sé fue lucidez o ese regalo de la vida de poder decir hasta que me dedique a eso que es serio voy a hacer un poco de periodismo de lo que es mi hobby o de lo que más me puede divertir y más o menos entre los 17 y los veintipico de años hice periodismo de rock en revistas Chiquititas primero, para mí la mejor paga era la entrada gratis a recitales. Después me contrataron del suplemento Sí de Clarín. Llegué a escribir en la Rolling Stone y tuve un programa de rock en la tele. Y se fue dando, tenía un solo objetivo en la vida que por suerte lo logré. Dije el día que logre esto me retiro del periodismo de rock.</p><p><b>—¿Cuál era ese objetivo? </b></p><p>—Entrevistar a Charly García. Y lo busqué, lo busqué, lo busqué, vos ya me conoces, puedo insistir bastante, soy bastante intenso, y un día me llama a las dos de la mañana una de las quinientas personas que había contactado y me dice: “¿Todavía estás con ganas de entrevistar a Charly”? Eran las doce de la noche de un día cualquiera. Yo vivía con mis viejos. Obvio, es el sueño de mi vida. Bueno, vení. Apurate porque está ahora. Yo llamando a un amigo de la Facultad ¿tenés una cámara? No era tan fácil, viste, como ahora con los celulares. Estamos hablando de 2006, 2007, y me voy a Coronel Díaz y Santa Fe a entrevistar a mi ídolo con un miedo. Por nuestro laburo conocemos famosos, gente poderosa, gente buena, mala, <b>nunca fui con tanto miedo porque se me podía caer el ídolo del pedestal</b>. Si me putea, si va mal, si no me responde, si me pega.</p><p><b>—¿Y cómo fue? </b></p><p>—Espectacular. Te juro por Dios, por mi familia, por lo que más quiero, que terminó esa nota e internamente <b>cuando bajaba del ascensor de lo de Charly dije basta para mí</b>. Ahora paso al otro periodismo que yo sabía que era el que me gusta que es la actualidad política social.</p><p><b>—No pensé que lo tenías tan claro, creí que había sido una decantación. A veces en este camino uno empieza por un lado y de repente… </b></p><p>—Mi familia tenía siempre un diario en la mano en el desayuno y yo por ahí tenía 13 años y leía la sección de política o los editoriales sin entender la mitad de las cosas, pero sabía que eso me gustaba junto con lo social porque ahora lo hago menos, ahora hago más política, pero durante mucha parte de mi carrera también me dediqué a ir a conflictos bélicos, guerras. <b>Intenté que me mataran de todas las maneras posibles, </b>o mis jefes y nunca lo lograron, acá estamos (risas). Vamos a tocar madera.</p><p><b>—¿Cuándo entendiste que ibas a vivir de esto? </b></p><p>—Esa es jodida eh, tengo mucha empatía con los que están estudiando porque amo esta profesión, me sale del estómago, y cuando me dicen: “Che, ¿pero está bueno?” Sí, está bueno. “¿Voy a poder vivir de esto? ¿Se vive bien?” Y bueno, con mucho esfuerzo. Entonces yo creo que en el fondo supe que iba a poder vivir de esto toda la vida, no sé si iba a poder vivir bien. Eso lo entendí con el tiempo y la seguimos remando con mucha pasión hace unos años la cantidad de horas que trabajaba, el sacrificio corporal, mental, psíquico, de perder parejas, de perder amigos, o desencontrarte con tu familia, o ir a una guerra y poder no volver. Por eso te dije, un componente pasional siempre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVBEYRXXBRBYZA4F37SDRPXFMU.jpg?auth=7461d6adcfe9b520ac3196bee0a176f0188f82acf05858d5f5bc084025857277&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cuando logró entrevistar a Charly Garcia, su ídolo, Nacho sintió que era momento de abandonar el periodismo de Rock y volcarse al político y social." height="1080" width="1920"/><p><b>—Dijiste que tuviste un patatús</b>. </p><p>—Varios. Pero por ahí el más importante laburando en noticiero. Es mucha la exigencia. Yo soy exigente conmigo mismo. Terminás un noticiero hoy, le digo al que no se dedica a esto, y a la media hora yendo a tu casa ya estás pensando en el de mañana. Siempre estás en deuda. Y yo era más joven y tenía mucha energía y en general duermo poco y rindo bien y me pasé, me pasé, me pasé, y en un momento <b>estoy caminando por la calle y siento un pip en el oído</b>. Como que automáticamente se me cierra el oído. De hecho es un pip que me duró como un año. Y me preocupé porque se me empezó como a quedar dura un poco la cara. Llamo al doctor Daniel López Rosetti, amigo de la casa y en su momento compañero de Telefé Noticias. Me dijo: “No sé si es grave o no a nivel telefónico pero por lo que me contás andate ya a una guardia y pedile que te apliquen tal cosa para deshincharlo”. Cuestión, cuando después voy a un médico especialista <b>me dijeron vos tuviste un ACV de oído</b>. Lo voy a explicar sin lenguaje médico. Esa misma energía que se te fue al oído se te podría haber ido a la cabeza y tenés un ACV tradicional. Y me quedé sordo de un oído unos días y gracias al doc y a rápidamente un tratamiento de deshincharme y hacer algunas cuestiones me dijeron: “Mirá, sos del 10% que la puede contar bien y que sigue escuchando perfecto del oído”. Y la zafé. También tuve algún ataque de pánico, de ansiedad y demás, de los que por ahí te ponen en el camino correcto y decir: “Che, se puede rendir igual pero sin matarte ¿no?”</p><p><b>—¿Y lograste después de eso cuidarte un poco más a vos mismo? porque a veces ese aprendizaje dura un ratito.</b></p><p>—Cuando una vez me dijeron: “es un ataque de pánico, es una sensación interna, tu corazón está bien” lo sobré un poco y seguí viviendo muy estresado. La del oído, que yo la sentí, <b>me acuerdo todavía patente la sensación de quedarme sordo y que un médico te diga por ahí no escuchás nunca más en tu vida</b>, me puso un poco en la senda de trabajemos sobre esto. Está claro que mi trabajo, el tuyo, de acá al final de nuestros días va a ser estresante. Qué podemos hacer para matizarlo. Hago deporte y lo mantengo. Hice un curso de meditación y con recaídas trato de hacerlo. A veces no me sale. Pero <b>siento que estoy más sano</b>. Hay edad para todo también. Un viejo jefe mío que quiero mucho en Telefé me dijo cuando pasó eso: “Llegó el final del Nacho que está en la primera línea de batalla tirando tiros para todos lados, ahora tenés que ser un sniper. Tenés que ser un francotirador y elegir la bala dónde la ponés”. Me pareció un buen consejo.</p><p><b>—Hablemos de las guerras. </b></p><p>—Me encantan las guerras. Perdón, sonó feo. Es raro.</p><p><b>—Te encanta ir a cubrir la guerra. </b></p><p>—Sí, eso. Tengo una vocación. Ahora por ahí estoy más en los estudios, en un trabajo algo más tradicional, pero durante muchos años fui a toda Latinoamérica, a la frontera narco entre México y Estados Unidos, Pedro Juan Caballero en Paraguay, la Franja de Gaza. Lo que se te ocurra. Y <b>me gusta contar todo lo humano que pasa detrás de la palabra guerra </b>que creo que la mayoría se la imagina de una manera diferente a la que es. No me da miedo exponerme. He hecho locuras, tratando obviamente siempre de cuidar el equipo. <b>Pasé situaciones muy heavies de sentir que no volvía</b>. Literal.</p><p><b>—Contame. </b></p><p>—La más grave fue en Venezuela en Caracas en la época en que Juan Guaidó había asumido como una suerte de presidente encargado, como un segundo presidente en paralelo a Nicolás Maduro, fui ahí, yo soy medio mandado. Y subí a un barrio como le dicen ellos muy, muy, muy peligroso que se llama Petare. Doblé mal en una esquina y <b>me agarraron seis personas, con ametralladoras y granadas en las manos</b>. Yo nunca había visto una granada en mi vida. Nos apuntaron y <b>estuvieron a punto de liquidarnos con granadas en las manos que en cualquier momento la soltaban, la tiraban y explotábamos</b> todos. No sé con qué lucidez pude rápidamente hablar en el argentino más porteño que me salió. “Medio internacional de Argentina, venimos a denunciar”, no sé qué les inventé y bueno nos amenazaron bastante, no nos pegaron. Nos mandan a un rincón y dije listo, acá nos liquidan. Yo me vi negro. Me acuerdo palpable el miedo en el estómago, se me puso dura la panza, los chicos cara de pánico, tenían hijos, pidiendo por sus familias. Nos pusieron mirando a una pared y nos dijeron: “No se den vuelta por dos minutos”. Fue difícil. Y nos dejaron. Por qué no sé, <b>pero gasté una de las siete vidas seguro</b>. Subimos al auto y salimos corriendo, obviamente no volvimos nunca más. Esa fue una heavy. Después estuve en medio de tiroteos en Paraguay, de policías persiguiendo narcos y nos empezaron a disparar. Me gusta, no sé, estoy medio loco.</p><p>Final del formulario</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTTP4BJZQFH3DGLQM75PAFFIDM.jpeg?auth=6419219da944864887ed26d6c579e0aec1823fc74d7c63be287b0e1cb3f04c35&smart=true&width=1200&height=1600" alt="Nacho junto a Manuela con quien convive." height="1600" width="1200"/><p><b>—Me contaron que sos un obsesivo. </b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Que hay mucho método y colores que indican distintas cosas</b></p><p>—Tengo siete colores en la agenda del celular. Todo se agenda. Mis amigos se ríen porque una vez estábamos haciendo algo en un asado y alguien agarra mi celular por error y le salta la alarma que dice “Elongar pie”. Yo me anoté que tenía que elongar el pie porque me había hecho un esguince entonces tipo el médico me dijo elongalo tres veces por día y yo puse elongar pie</p><p><b>—¿Hay un color para actividades con pareja? </b></p><p>—Sí, hoy le agendé algo. Nos pedimos permiso obviamente. Pero acabo de agendar un asado en casa el fin de semana. Ojo, hay dos tipos de actividades, ésta es compartida, es para hacer juntos, y a veces pongo también: Nacho sale a cenar con los amigos. Entonces yo lo dejo avisado en el calendario cosa que vos también te puedas…</p><p><b>—Ah, hay un calendario compartido además. </b></p><p>—Sí, hay un calendario compartido.</p><p><b>—¿El sexo se agenda? </b></p><p>—No se agenda. No, no. Hay que dejar lugar a la espontaneidad ¿no? Si no ya sería…</p><p><b>—Es un montón, pero qué se yo agendaste elongar pie.</b></p><p>—Sí es verdad, cuando haces tantas cosas como nosotros, la organización hace al éxito y te permite tener algunos lugares libres viste.</p><p><b>—¿Cómo es el vínculo con tus hermanas? ¿Son tres ustedes? </b></p><p>—Somos tres. Yo soy el hijo mayor. Agustina tiene cuatro años menos que yo y es periodista. Y después está Guada que tiene ocho años menos que yo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PFOSAY2OVFESHHQ6JT3GCAQ4NY.jpeg?auth=d44198aec20f186b1af19dec8d1354d069339709e96acef9fe3dbe8b1da5010b&smart=true&width=4160&height=3120" alt="Nacho, Agustina y Guadalupe Girón." height="3120" width="4160"/><p><b>—Alguna vez hablaste de Guada en la radio y de la discapacidad. ¿Cómo lo vivís eso? </b></p><p>—Guada nació con epilepsia y un retraso madurativo. Es como el gran regalo de nuestra vida y de nuestra familia porque <b>cuando era chiquita, bebé, dijeron no sobrevive, no sobrevive, no sobrevive. Un día de chiquitos la fuimos a saludar, a despedirnos. Y siguió</b> y les dijeron a mis viejos, que son unos genios, che mira, Guada sobrevivió pero no va a poder ir al jardín. Fue al jardín. No va a hacer la primaria. Fue a la primaria. No va a poder hacer la secundaria. Fue a la secundaria, con ayuda, con cosas, con otros tiempos. Yo <b>pienso mucho en ella en los momentos en los que me quejo por boludeces</b>, que es bastante seguido. A veces pienso che, la vida te dio todo esto. <b>Yo mataría porque me hubiera tocado a mí</b> por ejemplo.<b> Te cambio todo lo que tengo para que la discapacidad me hubiera tocado a mí y no a ella</b>. Y no puedo. Entonces es como dura la sensación. Pero a la vez te enseña muchas cosas y es una genia y labura, y avanzó muchísimo más.</p><p><b>—¿En qué labura? </b></p><p>—Trabaja ahora en un área de la Justicia que entró a través de una pasantía de uno de los lugares donde estudió, la Universidad Católica Argentina, y fue quedando. Hace las cosas a su tiempo y va y ahora por ejemplo con el correr de los años se mueve sola y viaja en subte. Todo cuesta más.</p><p><b>—Por supuesto. </b></p><p>—Por eso para mí fue un tema tan sensible todo lo que pasó en estos últimos años con respecto a la discapacidad. No lo entiendo. Me enoja mucho. Entiendo que <b>hay que auditar todo, para mí una auditoría no sobra nunca.</b> Y hay pensiones truchas recontra. Y debe haber algún discapacitado trucho recontra. Pero es la excepción, no la regla. Entonces encarajinarte tan así con personas que tienen una vida muy difícil Tati, porque les cuesta que los contraten. Si a nosotros nos cuesta conseguir laburo.</p><p><b>—A mí me interesa hablar de esto con vos justamente porque hay familias que no acceden a las terapias y que no pueden acompañar de la misma forma.</b></p><p>—No, no, olvidate. Mi familia por suerte se pudo dedicar y hasta pagar eso remándola mucho.</p><p><b>—Guadalupe está como está y puede estar trabajando porque pudo tener acompañamiento en su desarrollo. </b></p><p>—Totalmente. Y muchísimos, infinitos médicos, infinitos estudios, infinitas ambulancias llamadas a la madrugada cuando tenía crisis de epilepsia. Infinitas cosas que llevan a esta realidad hoy buena. Pero con mucho esfuerzo. <b>Hay un cupo, no de Milei, de toda la vida, de 4% según la Ley de Discapacidad que debería cumplirse</b> por ejemplo en el Estado para darle laburo a las personas con discapacidad. <b>No llegamos ni al 1% de eso</b>. Hay lugares del Estado que no tienen una persona. Porque lejos de ser como piensa todo el mundo, yo tengo la suerte, la fortuna de tener a Guada como hermana, <b>piensan que tener una persona con discapacidad laburando es una carga</b> y que vos tenés que estar todo el tiempo atrás de ellos. Y todo lo contrario, en los lugares donde ha estado Guada esos lugares mejoraron. Son mejores lugares.</p><p><b>—¿Te encontraste teniendo que defender a tu hermana en alguna situación? </b></p><p>—Sí, sí. Hay gente que no podés creer lo mala que es. Te digo el ejemplo que más me dolió en la vida, y parece una pavada, no lo es. Guada en un momento no manejaba bien el cambio, la guita. Y una persona que le vendía pebetes en un lugar le cagaba el vuelto.</p><p><b>—¿Qué hiciste? </b></p><p>—Nada porque me frenaron. Mi familia. Me dijeron es un pobre tipo, deja, no lo vemos más. Pero ahí te das cuenta que <b>hay gente dispuesta a pasarle por encima a una persona con discapacidad.</b> Por suerte a mí me criaron y somos todos así en los valores de ante todo ser buena persona. Hay algo cristiano ahí de poner la otra mejilla. Puedo entender cualquier cosa pero no podés robarle plata a una persona con discapacidad.</p><p><b>—Me interesaba que habláramos de esto primero porque sé lo que querés a tus dos hermanas, y segundo por lo que está pasando con la discapacidad en nuestro país. </b></p><p>—Mira, cuando salga esto el gobierno va a estar todavía incumpliendo. Se votó una ley. Se vetó. Después insistió el Congreso. Todo legal y todo democrático. Y todavía la están incumpliendo o actualizando la plata que tienen que ganar los proveedores de servicios a las personas con discapacidad por debajo de la inflación. Puedo destacar un montón de cosas buenas de cualquier gobierno, incluso de este, no tengo ninguna animosidad. No tengo problemas en poder hablar sobre todo con el que pienso distinto. Esa arista me parece inentendible y <b>me encantaría poder un día tomar un café si no es una nota con Javier Milei y explicarle una realidad</b> que me parece que como mínimo si quiero pensar bien está desconociendo y si la conoce está siendo muy cruel.</p><p><b>—¿Es un capricho? </b></p><p>—Me parece que sí. Muchas veces el gobierno este tiene el vicio de mirar mucho los números y no lo humano. Sobre todo con algunas cuestiones, hay tantos lugares para enojarte. Tantos lugares donde podés pasar el colador y sacar un montón de curros en general, no solo en esta gestión, ¿te vas a meter con la discapacidad? Y de vuelta, mete 355 auditorías y limpia todo lo que tengas que limpiar pero no pongas mientras tanto en pausa el sistema que a un chiquito con discapacidad en un barrio vulnerable de cualquier lugar de Argentina, no mis viejos que lo pudieron hacer o yo que hoy lo puedo hacer, lo estás dejando sin su tratamiento para estar mejor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OXOJXCDKLVGRLBYLT4MC2WWH7Q.jpg?auth=c9ed9dc5ad1c7ce074970c9286bd6be85cdf852261c817ef615c41df6cb66773&smart=true&width=5916&height=3840" alt="Nacho Girón junto a Tatiana Schapiro en Infobae" height="3840" width="5916"/><p><b>—¿Cómo es que te cruce el presidente en redes sociales? </b></p><p>—Una experiencia medio indescriptible. Yo he tenido desde que laburo para acá, desde Néstor Kirchner para acá vínculo, nota, buena onda y aporreos con prácticamente todos. Cada uno tiene su metié. Me cruzó dos veces Javier Milei, a quien conocí un montón y entrevisté un montón de veces, yo creo que injustamente. Yo publiqué una información que automáticamente abajo corregí, esto es de tal y tal manera. Y, nada, me agarró como ejemplo en esa época donde agarraba a un montón de casos para decirme mentiroso, operador, no sé qué. Y yo le respondí con altura, no me enganché. Sí te admito que entrar a Twitter y ver una cloaca interminable solo porque el presidente había señalado ahí es un poco fuerte. Pero me parece que en este trabajo si vos tenés la tranquilidad, como tengo sinceramente y con total humildad, de irme a dormir todas las noches recontra tranquilo, y no es que digo que no hay malos periodistas, el periodismo tiene que hacer un mea culpa de todo lo que hace, ahora, sinceramente yo me voy a dormir recontra tranquilo. Entonces es una anécdota más de un día más.</p><p><b>—¿No asusta? </b></p><p>—Sí, al principio asusta. Porque es tanta la vorágine, en la alta y muy masiva de Milei, y también tenés muestras de solidaridad. Pero yo aprendí de pendejo que no sos un genio cuando te dicen genio y no sos un boludo cuando te dicen boludo. Y menos que menos un mentiroso. Por eso yo me enojé y lo whatsapeé a Milei y la seguí hasta donde pude. Le respondí públicamente y después le puse Javier, señor presidente, mira, tal cosa. No te la voy a…</p><p><b>—¿Y te respondió? </b></p><p>—Sí, sí. Y nos carajeamos un rato.</p><p><b>—Pero el canal de comunicación sigue abierto. </b></p><p>—Son gajes del oficio con la política. A mí me parece que <b>el periodismo político tiene que molestar. Si no molesta algo está haciendo mal</b>. Ahora, me peleé un lunes y yo el martes lo hubiera entrevistado sin ningún tipo de animosidad extra. Le hubiese hecho las preguntas que le tiene que hacer un periodista sobre los temas de actualidad de ese día. No es que: Ah, ahora te voy a hacer mierda. No, no funciona así. No hay que ser así.</p><p><b>—Te ofrecen mañana ir a cubrir Venezuela con toda la transición que está ocurriendo o una vuelta de Charly. </b></p><p>—(Risas) Que difícil. Que mala que sos. ¿Qué significa una vuelta de Charly? ¿Puedo estar con él un ratito ahí charlando, todo?</p><p><b>—Podés ir a un camarín un rato, sí. </b></p><p>—Delcy Rodríguez te mando un beso pero… Me voy con Charly. Me voy con Charly, sí. </p><p><b>—¿Cómo sigue el año? De siete a nueve por supuesto en Infobae en vivo. </b></p><p>—Con el compromiso de hacerte un buen resumen y entretenido, que estamos trabajando para eso. Que en esas dos horas te enteres de todo lo que te tenés que enterar pero que pases un buen momento. El equipo es súper lindo atrás y adelante de cámara. Creo que vamos a tener algunas contraposiciones en el equipo que van a ser enriquecedoras. Así que la idea es acompañarte de la mejor manera en el nuevo día. Me gusta que haya sangre fresca en los medios. Somos parte de una “nueva generación” que está bueno que vaya teniendo más lugar porque <b>venimos pidiendo pista</b>. Venimos trabajando bien, con honestidad, con perseverancia</p><p><b>—Con mucha pasión. </b></p><p>—Con pasión. Yo sigo siendo ese pibe que llamó a los 11 años a Radio Panda y pidió un programa y con esa misma emoción que recién recordaba cuando te contaba la anécdota miro esta redacción y me acuerdo de esa Radio Panda y sigo sintiendo esa cosita en la panza. Lo hago ya de toda la vida y de memoria y cada vez que dicen tres, dos, uno, aire, me sigo poniendo nervioso y me sigo poniendo contento incluso en los días que puteo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CKMCER4MXVHDRK24DEXD2BDGM4.jpg?auth=965189b24bdc8491543158bb8095871bdeb35d5dbff94575a4271f10d85dedfa&amp;smart=true&amp;width=5712&amp;height=4044" type="image/jpeg" height="4044" width="5712"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Maximiliano Luna</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Tenía un sueño, usó los ahorros de su vida y confiaron en él, “Si ustedes pierden yo me hundo”: la historia del creador de Megatlon]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/07/tenia-un-sueno-uso-los-ahorros-de-su-vida-y-confiaron-en-el-si-ustedes-pierden-yo-me-hundo-la-historia-del-creador-de-megatlon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/07/tenia-un-sueno-uso-los-ahorros-de-su-vida-y-confiaron-en-el-si-ustedes-pierden-yo-me-hundo-la-historia-del-creador-de-megatlon/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El CEO y fundador de la cadena de gimnasios Megatlon cuenta intimidades de su infancia, de sus inicios y de la propuesta original que terminó de revolucionar la industria del fitness. Su visión sobre la actividad física como principio saludable, de la Argentina como país de oportunidades y de sus rivales: la falta de conciencia, el sedentarismo y las plataformas de entretenimiento]]></description><pubDate>Sat, 07 Feb 2026 04:47:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Era una estación de colectivos abandonada sobre la calle Tupac Amaru, en el barrio porteño de Floresta. Año 1992: Internet y la telefonía celular masiva eran prospectos futuristas. Otros tiempos y él con apenas 25 años apostando a canchas de pádel en desuso para reconvertirlas en canchas de fútbol y un gimnasio minúsculo. Recordó lo descuidados que estaban esos otros clubes de barrio que solía frecuentar en su infancia. Pidió reuniones con comisiones directivas para gestionar espacios muertos o lúgubres. Empezó a moverse y las cosas que se mueven, mueven otras cosas. Megatlon tiene hoy 51 sedes: veinte son de Fiter, su marca hermana. Trabajan 1.700 empleados, acumula 205 mil inscriptos y por día sus gimnasios hospedan a cincuenta mil personas que hacen actividad física.<b> Es la idea y la obra de Fernando Storchi</b>. </p><p>Es licenciado en administración de empresas de la Universidad de Buenos AIres, y padre de Marco de 31 años, Lisa de 26 y Nina de 21. Acepta no haber sido nunca un gran deportista, a pesar de haberlo intentado con el fútbol y el rugby, pero se tomó revancha “siendo un emprendedor de algo que esté vinculado al deporte, a la actividad física y a la vida social que eran los ejes que a mí me motivaban”. Él -dice- <b>soñaba con una empresa que se pueda sostener en el tiempo</b>. Ya son treinta y cuatro años de vigencia.</p><p>“Yo disfruto mucho el camino. No me puse un punto de llegada ni un objetivo. Quiero ser consciente de por dónde estoy caminando y que me guste por dónde estoy caminando. Necesito tener esa satisfacción y disfrutarlo con otros, porque este es un proyecto colectivo. No es mío. Yo puedo liderarlo, puedo ser el fundador, pero sin gente no podés armar nada. Sin equipos de trabajo no vas a ningún lado”, define.</p><p>Patentó una forma de hacer actividad física en el país: un sistema all inclusive con una sola cuota. “Armar una red y que con un solo carnet se pudiera acceder a todas las sedes”, describe. Transformó su proyecto en una marca que revolucionó la industria del fitness en el país y redefinió la relación de los argentinos con el ejercicio. Tres veces, de manera seria, quisieron comprarle su firma. Las tres veces se negó. Su relación con la Argentina como país de posibilidades y con la Argentina como un doctorado para sortear crisis y superar adversidades. “Yo me hice acá y es mi país, lo quiero y nunca pensé en irme”, concluye. <b>¿Quién es Fernando Storchi? El espejo de una sociedad, el resultado de una familia de inmigrantes</b>. </p><p>—Yo venía de una familia de inmigrantes italianos, mi papá era italiano, vino a la Argentina cuando tenía 18, 19 años, con sus padres y sus hermanos, con una mano atrás y una adelante. Siempre me dijo que vino con una bicicleta y lo primero que pasó es que se la robaron: se quedó sin nada rápidamente. Era maestro mayor de obra, empezó a trabajar en una empresa constructora. Fue empleado durante mucho tiempo y después formó una empresa con un socio italiano, que tuvo una sociedad casi de 30 años: empezaron primero como empresa constructora y después hicieron algunos desarrollos inmobiliarios. Nací en una familia donde nunca me faltó absolutamente nada, pero de muchísimo trabajo. </p><p><b>—Conocían lo que era el trabajo. </b></p><p>—Conocían lo que era el trabajo. Y mi papá era un señor de pocas palabras pero de muchos ejemplos, ¿no? Aprendí mucho estando al lado de él a través del ejemplo. Él me llevaba a comer a las obras y yo comía con los obreros en la mesa. Sin plato. Y me enseñó el trato, cómo lo saludaban todos, cómo lo respetaban. Lo veía poco porque él llegaba muy tarde a casa. Muchas veces ya estaba dormido. No estaba muy conectado con mi escolaridad. Creo que él soñaba con que yo fuera ingeniero o arquitecto. Tal vez es lo que él no pudo hacer. Y yo no fui ni ingeniero ni arquitecto que para él fue una frustración.</p><p><b>—Había que ir a la Facultad sí o sí.</b></p><p>—No sé. Él quería que trabajara. Yo terminé el colegio y empecé el ciclo básico pero decía “te banqué en el colegio, ahora tenés que laburar”. Empecé y fui cadete en una financiera mientras cursaba el ciclo básico.</p><p><b>—¿Estudiaste en la UBA?</b></p><p>—Estudié en la UBA. Fui emprendiendo. Estudié fotografía, me encantaba la fotografía y me convertí en lo que se decía antes un socialero: sacaba fotos en clubes de rugby, en fiestas, en colegios y después las vendía. Eso fue un trabajo para mí, un ingreso. Después organicé terceros tiempos para clubes de rugby porque veía que había mucha desorganización y dije “acá alguien puede sintetizar esto y brindar un servicio”. </p><p><b>—Había una visión ahí.</b></p><p>—Sí, era emprendedor. Era estar moviéndome todo el tiempo. <b>Siempre estuve en movimiento. Yo no heredé una empresa</b>: mi viejo falleció y yo no seguí con nada de lo que él hacía. Pero heredé cosas que para mí pueden ser más importantes: un montón de valores, de ejemplos. Yo siempre digo que <b>me dejó una caja de herramientas increíble mi viejo</b>. Cada vez que tuve una dificultad en la vida, voy, abro mi cajita y tengo un recurso para resolver. Sigo hablando con él por más que no esté físicamente. Para mí fue una persona que me marcó en la vida. </p><p><b>—¿La compartís con tus hijos esa caja?</b></p><p>—Sí, la comparto absolutamente.</p><p><b>—Le habrás incluido también tus propias herramientas.</b></p><p>—Yo creo que le agregué algunas herramientas. Capaz que soy más de conversar con ellos. Yo no conversaba mucho con mi papá. Eran otros tiempos. Mis cuatro abuelos también eran italianos. Un abuelo sastre. Mi otro abuelo era mercero y yo iba a la mercería. Me crie en un ambiente de mucho trabajo, donde no podías dejar nada en el plato porque no correspondía y tenías que apagar las luces todo el tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QZK2EB7RZFBQRJRTH43DWWDWZE.jpeg?auth=73f2c3806d5f2949839008a9ebc5efb1ac9fa545d5011e9280cfe457ada2021f&smart=true&width=960&height=1280" alt="Fernando Storchi: "Yo no heredé una empresa, heredé cosas que para mí pueden ser más importantes un montón de valores, de ejemplos"" height="1280" width="960"/><p><b>—Vuelvo a 1992. ¿Qué es lo que armaste?</b></p><p>—Eran tres canchas de fútbol, dos de pádel o gimnasio. Rápidamente el pádel dejó de estar de moda, entonces tuve que sacar las canchas de pádel y agregar otra de fútbol. Y ese lugar funcionó bien. Ahora, a los meses de estar ahí, dije “yo quiero hacer una empresa, no me quiero quedar en un lugar”. Y recordé que yo había jugado al fútbol en muchos clubes de barrio y recordé esas instalaciones que estaban en mal estado. Los clubes con buenas ubicaciones pero mal gestionados. Y me presenté con veintipico de años: dije “me gustaría poder gestionar estas instalaciones”. Al principio un par de clubes no me dieron bola. </p><p><b>—Vos ibas a golpear la puerta al club…</b></p><p>—Sí, donde jugaba al fútbol. “Quisiera tener una reunión con la comisión directiva”. Me veían un poco pendejo y me decían “¿qué querés hacer?”. “Yo voy a arreglar el club, voy a poner las canchas de fútbol. Quiero armar un gimnasio”. Un par de lugares me dijeron no y después en un lugar me dijeron que sí, me asocié con dos amigos: primero hicimos una cancha de fútbol cubierta, después nos dieron la concesión de un club que estaba absolutamente abandonado en Medrano y Corrientes. Y ahí me acuerdo, año 93, tenía 26 años y mi papá era un referente para mí y no estaba conmigo trabajando. Le pedí un consejo. Lo llevo al lugar y lo ve todo abandonado, una pileta que la habían empezado a construir y que había quedado a medio hacer. Estaba muy feo el club, con mal ambiente. Se jugaba a las cartas. Juego clandestino. Y mi papá me dijo “por favor no te metas acá, esto es muy riesgoso”. Obviamente lo escuché pero no le hice caso. Avancé. Y para mí ese momento fue muy importante. Fue como romper un mandato con mi padre que tenía todo un peso en mi historia y decirle “entiendo tu preocupación pero yo voy a avanzar porque este es mi deseo, yo lo quiero hacer y me quiero meter en esto”. Lo vi. Lo vi. Ahora, vos me decís “¿qué moviliza a uno a emprender?”. No sé, hay algo misterioso ahí. Como en el origen de muchas cosas, como en el origen de la vida misma. Uno no sabe por qué uno emprende y otro no. Yo podría dar explicaciones pero no siempre tiene lógica. Hay algo como que te sale de adentro, que es intuitivo, que es cómo lo sentís.</p><p><b>—En ese momento que habías arrancado en 1992, Partenón era el nombre de las canchas que empezaron a armar. ¿Cuántas posiciones llegaron a hacer?</b></p><p>—Trabajamos sin marca al principio hasta el año ’99. Teníamos seis o siete lugares. Y tuvimos una separación societaria. De alguna forma en el ’99 generamos el concepto, donde hubo un cambio importante: el concepto de red… </p><p><b>—¿Todavía no estaba la visión integral de qué querías convertir?</b></p><p>—No. A mí me gusta un concepto que es la dinámica de la acción. Te estás moviendo, estás haciendo cosas y de repente empezás a conectar y decís “¿por qué los socios de Club Almagro no pueden ir a Racing y los de Racing ir a los de All Boys?”. Y empezamos a conectarlos. Eso le empezó a dar sentido. <b>Podemos armar una red y que con un solo carnet se pudiera acceder a todas las sedes</b>. Pero estaría bueno que tuvieran un solo nombre, agruparlos bajo el paraguas de un solo nombre. Y ahí nace Megatlon en el año ’99.</p><p><b>—En 1992, cuando empezás con todo esto, ¿de dónde salió la plata? ¿Ayudó tu familia? ¿Pediste créditos? ¿Había ahorros?</b></p><p>—Fue un mix. <i>Friends and family</i>. Todos los comienzos un poco de los emprendedores son así.</p><p><b>—¿Sabías cuánto necesitabas? </b></p><p>—Sí, había hecho los números. Había hecho una investigación de mercado muy casera porque la hice yo solo (risas). Me recorrí todos los lugares de canchas de pádel, fútbol y gimnasios de la Ciudad de Buenos Aires: cuánto cobraban, cómo trabajaban en las horas pico, cuáles eran las horas muertas, qué se podía hacer. Recorría, recorría, recorría. Hice un laburo previo muy casero. Pero lo hice.</p><p><b>—¿Y cuánto había que juntar?</b> </p><p>—En total eran 200 mil dólares. Yo tenía un dinero que me habían regalado entre mis padres y mis suegros, para comprar un departamento de dos ambientes que eran 20.000 dólares. Y en ese momento estaba empezando la convertibilidad. Lo primero que hice fue comprar bonos cuando hubo un canje de la deuda. Y me fue muy bien con eso. Tuve suerte. Y todo ese dinero, que originalmente era para comprar un departamento, lo puse en ese proyecto.</p><p><b>—¿Cómo fuiste y le dijiste a tu mujer “lo del departamento se va a transformar en una cancha de fútbol y una cancha de pádel”? </b></p><p>—Le dije que <b>nos iba a ir bien y que después íbamos a poder comprar un departamento más grande</b>. Estaba convencido (risas).</p><p><b>—Había un gran vendedor. </b></p><p>—Creo que sí. Cuando me dicen vos sos medio vendedor, no me gusta, pero creo que sí porque creo en lo que hago. Soy un optimista. Soy un entusiasta de las cosas que hago. Le pongo todo. Cuando me meto en algo es<i> all in</i>.</p><p><b>—Así que cuando fuiste a buscar a amigos y familia también para que acompañen podías decir yo estoy poniendo todo.</b></p><p>—Yo estoy poniendo todo. <b>Si ustedes pierden, yo pierdo con ustedes</b>, me hundo con ustedes. </p><p><b>—Y había socios en ese momento.</b></p><p>—En ese momento sí pero eran socios que no trabajan.</p><p><b>—Capital.</b></p><p>—Sí, capital. Después sí tuve socios. Cuando hago en el ’93 este primer proyecto, tengo socios y cinco años después nos separamos. Fue difícil porque eran amigos: uno compañero de colegio, otro jugó al rugby conmigo.</p><p><b>—¿Siguen siendo amigos? </b></p><p>—Tenemos una buena relación, no somos amigos, no tenemos una cosa cotidiana. </p><p><b>—¿Armaron la competencia ellos? </b></p><p>—Yo siempre digo que la competencia es el sedentarismo (risas). Pero sí.</p><p><b>—El CEO de </b><i><b>Netflix</b></i><b> alguna vez dijo, cuando le preguntaron por otras plataformas, “mi competencia son las horas de sueño de la gente”. </b></p><p>—Bueno, <b>nuestra competencia es </b><i><b>Netflix</b></i><b>. Es el sedentarismo. Es la falta a veces de conciencia</b>. Lo digo medio en chiste, medio en serio, pero ellos sí son competidores ahora. Estamos en el mismo mercado y por suerte hay lugar para todos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PH2RXWTO5GW5FK3OM5OKOT3RE.jpeg?auth=f1a0df0ceab40fe4c2a435218fa10c7561d5b10581c34a38447cefca38a8e754&smart=true&width=443&height=292" alt="Lo que empezó con la remodelación de algún club de barrio se convirtió en 51 sedes, 1700 empleados y 205 mil inscriptos." height="292" width="443"/><p><b>—¿Cómo nació Megatlon como nombre? </b></p><p>—Me encantaría poder decir que lo inventé yo pero no es así. Nosotros compramos un gimnasio que se llamaba Megatlon y a mí el nombre me encantó. </p><p><b>—¿Cuál fue ese primer gimnasio?</b></p><p>—Ese gimnasio estaba en la calle Humahuaca y Salguero. Sigue estando ahí. Yo venía de Parthenon, creo que me gustaba un poco la cosa griega, esas terminaciones. No tiene un significado Megatlon pero quedó, es una buena marca.</p><p><b>—¿Cuándo entendiste que todo eso se iba a unir en una empresa? ¿Cuándo dejaron de ser clubes separados?</b></p><p>—Cuando en el ’99 generamos el concepto de red y que con un solo carnet pudieras acceder a todas las sedes, a todas las actividades y en todos los horarios con un solo precio. En ese momento, los gimnasios tenías que pagar para ir dos veces por semana o el gimnasio por un lado y la pileta por otro. Era muy complejo.</p><p><b>—Esto era el all inclusive del gimnasio. </b></p><p>—Hicimos un sistema claramente <i>all inclusive</i> con una sola cuota. Y bajamos la cuota porque se pagaba mensualmente, adicionalmente teníamos un problema que era la fuerte estacionalidad que tenía nuestra actividad, entonces teníamos muy buenos meses llegando para el verano.</p><p><b>—Septiembre.</b></p><p>—Sí. Arrancaba en agosto, septiembre hasta fin de año y después tenía caídas muy fuertes. Dijimos qué podemos hacer para romper con la estacionalidad. Me acuerdo de que en su momento la cuota estaba 80 pesos por mes. Dijimos “bajemos la cuota literalmente a la mitad, 40 pesos, con el compromiso de que la gente pague en débito automático con tarjeta de crédito durante todo el año”. Y eso fue un antes y un después para nosotros porque empezamos a bancarizar todos los ingresos de nuestros clientes y a tener una estabilidad que nos permitía planificar, ir a un banco, presentar una carpeta.</p><p><b>—Ya había una empresa.</b> </p><p>—Sí. Claramente, una empresa. Y aparte, hacer actividad física todo el año está muy relacionado con el concepto de salud. <b>Si vos vas a hacer actividad física y lo relacionás con la salud, es todo el año</b>. No son tres meses para ponerte bien para el verano. Habrá algunos que lo hacen pero hoy el concepto que predomina es el de la salud y el de la actividad física. </p><p><b>—Año 1999, año 2000, no era un buen momento para expandirte, para crecer y para bancarizarte. ¿Con la crisis que atravesaba la Argentina qué pasó?</b></p><p>—Lo que no sabíamos es que a la vuelta de la esquina teníamos una crisis muy profunda. Fue muy complicado el 2001/2002 y nos generó como mucha tensión porque todos decían “estás en el horno porque lo primero que va a hacer la gente en un momento de crisis es dejar el gimnasio”. Empecé a estudiar qué había pasado en otros procesos: el efecto Tequila, la crisis rusa del ’97. Y había señales positivas: no era lo primero que la gente dejaba en un momento complicado. Y fue así. Nosotros empezamos en 2002, que fue el año más crítico porque el 2001 empieza en diciembre, donde hay una devaluación muy profunda de uno a cuatro y nosotros habíamos hecho la primera importación de equipamiento de Italia, y nos habíamos endeudado en dólares. Yo dije “esto no lo levantamos más”. Se había multiplicado por cuatro en una semana.</p><p><b>—¿Te asustaste? </b></p><p>—Sí, me asusté. Me senté con los tanos y les dije “esto es Argentina, yo voy a pagar pero necesito plazo”. Los tanos me decían “a mí me tenés que traer los euros”. Nos dieron plazo para pagar. <b>Pagamos absolutamente todo. Y eso nos generó un espacio de confianza con ellos muy importante</b>. Siempre hay que pagar las deudas. Siempre. Porque esto es una carrera larga.</p><p><b>—¿Cuáles fueron las mayores crisis? </b></p><p>—El 2001/2002 fue una crisis muy importante. Ahí redescubrimos el valor social de nuestra actividad. Porque había gente que decía “no me borro del gimnasio porque yo tengo mis amigos acá, estoy muy bajoneado y si bien estoy mal en mi laburo, capaz que mis compañeros me pueden ayudar a conseguir otro trabajo”. El tema de los vínculos sociales es muy poderoso.</p><p><b>—Para vos es clave también como parte del negocio, ¿no? Lo que pasa ahí.</b></p><p>—Es absolutamente central para mí. Muy. Muy.</p><p><b>—¿Y eso cómo se trabaja en la toma de decisiones, por ejemplo? ¿Qué es lo que uno puede hacer para favorecer que eso suceda?</b></p><p>—En la empresa trabajan 1.700 personas. Hay cientos de profesores y tenemos muchas clases grupales: 20.000 clases grupales por mes. Cada clase, cada grupo, es una pequeña tribu donde está su profe, que para mí los profes son como artistas: se suben al escenario y conectan con su público y se deben a su público. Hay una relación lindísima. Y después se da en los grupos una dinámica. Hay grupos que después salen de ahí y van a comer algo, los que hacen spinning van a trotar el fin de semana, las señoras que hacen gimnasia acuática se juntan con las chicas a jugar a las cartas. </p><p><b>—Hay sedes que tienen incluso espacios para sentarse a tomar algo. Para tomar sol.</b></p><p>—Sí, sí, tenemos. Tenemos que profundizar esos espacios pero hay. Hay varias sedes que tienen como solariums. Y la gente se junta los fines de semana. El domingo, que me preguntabas antes, nosotros cada vez estamos abriendo más sedes los domingos. Antes era como un poco marginal en términos de cantidad de gente pero hoy es un día más de la semana. </p><p><b>—Me impresionó la cantidad de gente que vi cuando fui domingos.</b></p><p>—Sí, es increíble. Y crece y sigue creciendo. El domingo para mucha gente es un día especial y pensemos que esto es más un fenómeno urbano. En la Ciudad de Buenos Aires alrededor del 30% de los hogares es unipersonal. Hay un tema de soledad también en las grandes ciudades. Y es un lugar para conectar. Hay clases grupales donde se junta mucha gente y conectan. Y yo veo que hay como alegría, ¿no? Hay algo muy interesante que se da. Para mí es central el tema de los vínculos. <b>El gimnasio es como uno de los pocos espacios que queda para los vínculos reales, para las conexiones reales en un mundo tan digital</b>. Y eso es algo que perdura en el tiempo. Puede haber inteligencia artificial, puede haber celulares, puede haber redes sociales, pero nosotros somos seres gregarios, tenemos que conectarnos. Tenemos que hacer cosas juntos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2HGGHW754VDPBPEW43WHFCW56Y.jpeg?auth=0c0c37554466147999587441eda17f551bc03f995a0721062fbfbea19d3f2b3b&smart=true&width=1280&height=960" alt="Fernando Storchi equipo junto a Megatlon la base Esperanza en la Antartida." height="960" width="1280"/><p><b>—¿En qué momento dijiste “la rompí“? </b></p><p>—Nunca.</p><p><b>—¿No? </b></p><p>—No. No. Siempre quiero ir por algo distinto, qué sé yo. Yo disfruto mucho el camino. No me puse un punto de llegada ni un objetivo. Quiero ser consciente de por dónde estoy caminando y que me guste por dónde estoy caminando. Necesito tener esa satisfacción y disfrutarlo con otros, porque este es un proyecto colectivo. No es mío. Yo puedo liderarlo, puedo ser el fundador, pero sin gente no podés armar nada. Sin equipos de trabajo no vas a ningún lado.</p><p><b>—¿En algún momento quisiste huir? </b></p><p>—No. Nunca. Ni huir, ni vender. Y la pandemia…</p><p><b>—Yo te preguntaba por crisis y pensaba en eso. Dijimos 2001 pero…</b></p><p>—Pero la pandemia fue el momento de crisis más fuerte: es como que nos apagaron la luz. Nos bajaron la persiana. Nunca nos habían cerrado las puertas. Y tuvimos un cierre en 2020 de siete meses y después en 2021 otros tres meses más, diez meses en total. Y la verdad que los empresarios, los emprendedores, estamos acostumbrados a lidiar con crisis y sobre todo en la Argentina, puede haber más inflación, que te suba el dólar, que te suban las tasas, más recesión, pero<b> para facturación cero no había ningún libro, ningún consultor, no había ninguna receta</b>, así que dijimos los primeros días de marzo, no me acuerdo si fue 17, 18, que nos cerraron las puertas.</p><p><b>—20 de marzo.</b> </p><p>—20 de marzo. Al otro día dijimos “no perdamos la conexión con nuestros clientes”. Tratemos de hacer que el aislamiento sea físico y no social. Y nos pusimos a trabajar en redes y empezamos a hacer clases grupales que tienen miles y miles de visualizaciones que nos sorprendieron. Lo resolvimos sobre la marcha y fueron las clases más vistas de toda la región, no solo del país, porque tenemos unos profesores que son geniales, espectaculares, muy carismáticos, son artistas como digo yo. Y después armamos el personal trainer virtual donde sacabas un turno y un profesor conectaba con vos y hacías tu rutina de entrenamiento en tu casa. Y fuimos haciendo un montón de cosas que no eran monetizables pero yo no quería perder la conexión. Ese era mi objetivo: sigamos conectados. Esto en algún momento va a pasar y vamos a volver, pero no perdamos el hilo. No perdamos esa relación.</p><p><b>—Te encontraste cerrado, sin facturar y con 1.700 empleados.</b></p><p>—Sí. Sí. Yo quemé todo ahí. <b>Pensé que me iba a fundir</b>. Realmente lo pensé porque <b>todo el dinero que tenía lo puse</b>. Hubo ayudas en ese momento del Estado con los ATP para pagar los sueldos pero cubrían una parte nada más. Nosotros teníamos 50 propiedades que alquilábamos, nos sentamos con los 50 propietarios y fuimos renegociando. La mayoría se portó muy pero muy bien. Y era una situación muy inédita donde tenías que ponerte en modo sobreviviente. Era lo único que era día a día.</p><p><b>—¿Y cuánto tardaste en recuperarte? ¿Cuánto tardó la empresa en recuperarse post pandemia?</b></p><p>—Primero empezaron a aparecer algunos agoreros que decían “los gimnasios desaparecieron para siempre”. La gente va a entrenar en sus casas. Yo decía “no va a ser así”. Y cuando volvimos a abrir hubo un rebrote de la actividad muy fuerte. El mensaje que se pasaba todo el tiempo es: la gente quería recuperar lo que había perdido. Conectar con sus afectos, con su gente, con sus profesores, con sus lugares. Y también el mensaje era el que estaba más fuerte físicamente es el que sobrevive, como darwiniano esto. </p><p><b>—¿Cuántas propuestas de compra tuviste?</b></p><p>—Y habré tenido… lo que pasa es que a algunas ni les doy lugar, qué sé yo. Pero tres. </p><p><b>—¿Y por qué no? </b></p><p>—Y porque <b>esta es mi obra. Es mi sueño.</b> Es lo que me gusta hacer todos los días, lo sigo disfrutando. Quiero que se sostenga en el tiempo. Tengo un montón de gente que trabaja conmigo que lo siente como propia también a la compañía. Y siempre me gustó, yo soñaba con crear una empresa y lo pude hacer. Y yo no necesito más que eso. No necesito el dinero para tenerlo en un banco. No es lo que me moviliza. </p><p><b>—¿Cuántas sedes tienen hoy?</b></p><p>—Hoy tenemos 51 sedes. Tenemos otra marca dentro del grupo que se llama Fiter que tenemos 20 sedes de Fiter, 31 sedes de Megatlon. Después tenemos diez gimnasios dentro de compañías que son in companies. Tenemos 205.000 socios entre todas las sedes, entre el mercado de individuos y corporativos. Y <b>tenemos 50.000 personas por día que vienen a hacer actividad física</b>. <b>Es la cancha de Boca todos los días. Es una operación muy grande.</b> Es una responsabilidad muy grande. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OPT7W2AZ5RGBLAVHOIGY7RRROA.jpeg?auth=4bf5ea7c43724811176a9f2399318b30e54c96852dfffdc060120fa219db73e4&smart=true&width=1280&height=960" alt="Tuvo tres propuestas de compra, pero siempre prefirió continuar con su empresa y su legado junto a uno de sus hijos." height="960" width="1280"/><p><b>—¿Charlaste con tu papá años después cuando ya Megatlon era lo que terminó siendo después de aquella charla en Medrano?</b></p><p>—Sí. Sí. Me voy a emocionar pero sí, sí. Él estaba muy orgulloso de mí. Y hemos tenido charlas muy, muy lindas, y él venía a cada inauguración y estaba, cuando hacíamos una obra, él iba y se metía y veía. Sí, sí. Lo empezó a vivir como propio por más que él no haya estado ni participando. Pero lo sentía y me hacía recortes de diarios o cosas. Y le contaba a los amigos. Para mí fue muy importante. Capaz que uno busca el reconocimiento de los padres todo el tiempo. Y mi mamá, obviamente, también acompañó un montón. Porque después mi mamá me va a decir y a mí no me nombraste (risas).</p><p><b>—¿Cómo se le explica a un proveedor del exterior qué es ser argentino? ¿Qué es ser un emprendedor, un empresario argentino? Con esta inestabilidad, incertidumbre, en la que vivimos. </b></p><p>—A ver, no es fácil. Creo que les cuesta a los CEO de las compañías multinacionales cuando tienen que explicar a las casas matrices lo que pasa. En primer lugar yo amo a la Argentina y estoy absolutamente agradecido con mi país. <b>Me dio todo. Todo lo que tengo lo hice acá</b>. Algunos me dicen “no, porque vos en otro país…”. Son suposiciones nomás. Yo me hice acá y éste es mi país y yo lo quiero y nunca pensé en irme del país. Ahora, dicho todo esto, si tengo algo para reclamarle a la Argentina de alguna forma es un poco de previsibilidad, ¿no? Que no la hemos tenido en los últimos, no sé, 30 años. Y bueno, somos darwinianos. Entonces<b> te convertís en un sobreviviente donde todo el tiempo tenés que adaptarte a los cambios y eso te hace más ágil también</b>. Somos resilientes y no nos asustamos con cualquier cosa. Y decimos “bueno, de alguna forma lo vamos a resolver”. Ahora, nos encantaría también trabajar en un contexto de estabilidad, de previsibilidad, de orden macroeconómico. </p><p><b>—Yo creo que te terminarías aburriendo... (risas).</b></p><p>—Puede ser. Pero es un desafío también porque la inflación en muchos casos tapaba muchas ineficiencias, ¿no? Entonces es baja la inflación y es como cuando baja la marea y ves quién se está bañando desnudo. Hoy no te podés agarrar más de la inflación para esconderte. Es más complicado. <b>El desafío pasa por mirar mucho para adentro de tu compañía, ver cómo estás haciendo las cosas</b>. Mejorar procesos. Trabajar mucho con información, con datos, muy enfocado en el cliente. El cliente tiene un poder hoy mayor que nunca. Y vamos a un escenario más competitivo y la gente va a poder elegir. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GVW333XH7VE4NFWRBEN3ZVQYUY.jpg?auth=37b29e79e2b08744dd02cafdd7412c478b32434087d2a956685d349a8d68eea4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre con camisa rosa y jeans pedalea en una bicicleta estática, mostrando una sonrisa amable en un gimnasio luminoso y contemporáneo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Luciana Rubinska, entre la maternidad y la libertad: “Que mi pareja no quiera ser padre me sacó una presión”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/06/luciana-rubinska-a-veces-siento-que-me-aduene-de-un-lugar-en-mi-profesion-y-otras-que-tengo-que-revalidarlo-todo-el-tiempo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/06/luciana-rubinska-a-veces-siento-que-me-aduene-de-un-lugar-en-mi-profesion-y-otras-que-tengo-que-revalidarlo-todo-el-tiempo/</guid><dc:creator><![CDATA[Luli Fernandez]]></dc:creator><description><![CDATA[En Ellas, la periodista habló sobre la madurez emocional y el amor sin prejuicios. Además, contó cómo transformó su vida personal al priorizar el bienestar y el respeto en sus vínculos ]]></description><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 11:01:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Durante mucho tiempo creo que asocié el amor con el desamor, el dolor, el sufrimiento. Yo pensaba que el amor era eso. Y creo que a mí la madurez, mis cuarenta y pico, me vinieron muy bien para poner las cosas en su lugar y entender que <b>el amor se construye y que lo más importante es el respeto y el compañerismo</b>, sentirse bien con el otro y querer compartir en libertad”, expresó <b>Luciana Rubinska</b> al repasar los procesos personales que marcaron su vida en la segunda temporada de <a href="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiAnJHMBhDAARIsABr7b86YRo4PM4xefRNmztH2sFRI4zfyIR9qsjcJngFYgWjvlPgiSHMnpZYaAvWAEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ellas/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gclid=Cj0KCQiAnJHMBhDAARIsABr7b86YRo4PM4xefRNmztH2sFRI4zfyIR9qsjcJngFYgWjvlPgiSHMnpZYaAvWAEALw_wcB"><b>Ellas</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>Referente en el periodismo deportivo y conductora de ciclos emblemáticos, <a href="https://www.instagram.com/lucianarubinska/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/lucianarubinska/?hl=es-la"><b>Luciana</b></a><b> </b>forjó una carrera que combina conocimiento, frescura y perseverancia. Su recorrido profesional comenzó en el diario <i>Olé</i>, donde se destacó en la cobertura de fútbol de ascenso, y continuó en <b>TyC Sports</b>, <b>DeporTV</b>, <b>C5N</b>, <b>FOX Sports</b>, entre otros medios. En 2018, se convirtió en la primera mujer en recibir un <b>Martín Fierro de Cable</b> por su labor en periodismo deportivo. Actualmente, forma parte del equipo de <b>Infobae en Vivo de 7 a 9</b>, <b>ESPN </b>y<b> América.</b></p><p>Luciana es reconocida por un estilo directo que inspira a nuevas generaciones. Su historia, marcada por la búsqueda de desafíos y los cambios profundos, fue el eje de una entrevista en la que abordó sus pasiones, temores y transformación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J5LUNBVM4RAD5PU47EJ3CZDPCI.jpg?auth=eb594dd484afea9925e32d547a46040ad4e2f21240267ba28401b99b706ca72e&smart=true&width=4928&height=3280" alt="Luciana Rubinska: “No hay que romantizar algunas partes de la maternidad donde la verdad es que nos volvemos locas. (Jaime Olivos)" height="3280" width="4928"/><p>La <b>maternidad</b> impactó profundamente en la vida de Rubinska. Madre de mellizos, identifica esa primera etapa como especialmente exigente. “Los primeros años son muy difíciles porque es todo para dos”, admitió, evocando momentos de angustia y cansancio extremos, junto con la responsabilidad y el aprendizaje constante.</p><p>Con el paso del tiempo, encontró nuevas formas de disfrutar la <b>crianza</b>. Desde los tres años, sus hijos comenzaron a jugar juntos y desarrollando una complicidad que alivió la exigencia diaria. “A los cinco, ya es una fiesta y esta edad es una cosa alucinante”, resumió. Actualmente, con 11 años, los mellizos mantienen un vínculo especialmente estrecho: “Tienen una relación muy cercana, que hasta emociona al colegio, cómo uno defiende al otro, cómo están pendientes de que el otro siempre esté bien”.</p><p>Pero lejos de idealizar la maternidad, reconoce las dificultades y señala la presión social sobre las mujeres en ese rol. <b>“No hay que romantizar algunas partes de la maternidad donde la verdad es que nos volvemos locas, pero lo vuelvo a elegir y a mí me completaron la vida”</b>, afirmó. </p><p>La periodista también reflexionó sobre los mandatos y exigencias externas en la crianza, así como la importancia de mantener un vínculo abierto con sus hijos. “Intento que mi conexión sea con ellos. Incentivo mucho el diálogo, a veces lo logro más, a veces menos, pero siempre busco que sepan que mamá está”, explicó.</p><p>En su relato, abordó también los prejuicios y las miradas ajenas que enfrentan muchas madres después de una <b>separación.</b> “Cuando los chicos se van con el padre, las primeras reacciones de muchas mujeres son: ‘¡Ay! No te puedo creer, ¿y cómo vas a hacer?’ En cambio, los hombres te dice: ‘Qué bueno, vas a poder descansar un poco’”. Frente a esas opiniones, hizo foco en la importancia de la conexión con sus hijos: “Yo les digo: ‘Ustedes, si necesitan algo, saben que mamá está. Yo voy a estar’”, señaló. Y recordó un momento reciente en el que una propuesta laboral la llevó a conversar con sus hijos sobre cambios en la rutina. “Uno de ellos respondió: ‘Mirá mamá, si vos estás bien, nosotros estamos bien’”, explicó.</p><p>Para establecer un corte de tiempo, Luciana mencionó cuánto cambió su vida desde el nacimiento de sus hijos y la transformación positiva que logró, motivada por ser una mejor versión: dejó el cigarrillo, incorporó actividad física y alimentación saludable y priorizó su bienestar general. “Cuando dejé de fumar, con todo lo que fumaba, y pude lograrlo, dije: ‘Yo puedo con todo. Si pude con esta adicción, puedo con todo’. Ese fue el trampolín”, confesó. “Ahora estoy aprendiendo a meditar, estoy intentando aprender cosas todos los años. Agarré el ukelele hace un tiempo, que yo no sabía nada de música. Pero dejar de fumar fue un cambio rotundo”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N2X4EFTWBZF6FLWN7X4ALOI6PA.jpg?auth=b9f4aedc37938b1d098dd77ab6b3176b7fc2ddfb35c9d491febf9fc79c3da448&smart=true&width=4928&height=3280" alt="La experiencia de la maternidad marcó profundamente la vida de Rubinska, quien resalta los desafíos y aprendizajes en la crianza de mellizos. (Jaime Olivos)" height="3280" width="4928"/><p>Respecto a los desafíos profesionales, Rubinska reflexionó sobre el camino recorrido y su lugar en el periodismo deportivo. <b>“Hay momentos donde siento que me adueñé de un lugar. Y hay momentos que siento que todo el tiempo lo tengo que revalidar</b>. No termino de entender si ese sentimiento es por una presión externa, por la mirada del otro, por la sensación de tener que seguir demostrando o porque es mi manera de tener esa zanahoria siempre adelante y de mejorarme, de impulsarme, porque sino también te aburrís”, reconoció. Asimismo, destacó el esfuerzo de sus inicios en el ascenso, viajando en colectivo y tren, escribiendo en el diario, produciendo y cubriendo partidos. “A mí esos primeros pasos me dieron una fortaleza. Yo me siento fuerte por la trayectoria, por el camino que tuve que recorrer”, expresó.</p><p>Su presente profesional está ligado a nuevos desafíos y a su llegada al <b>streaming</b>. “Estoy muy contenta porque para mí <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/04/infobae-en-vivo-refuerza-su-apuesta-informativa-con-una-grilla-extendida/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/04/infobae-en-vivo-refuerza-su-apuesta-informativa-con-una-grilla-extendida/"><b>Infobae</b></a> es una bomba y lo consumo desde ese lugar en todos sus aspectos. Soy fanática de las secciones como <a href="https://www.infobae.com/tag/infobae-studio/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/infobae-studio/"><b>Infobae Studio</b></a>, de tus entrevistas <b>Luli</b> <b>(Fernández)</b>, de las de <b>Tati (Schapiro)</b>. Consumo permanentemente el portal; es toda una referencia periodística. Para mí, trabajar en Infobae es trabajar en un medio de muchísimo prestigio a nivel internacional. Era un anhelo, un sueño. Me inspiró. Salí de la reunión diciendo: ‘<b>Este es mi lugar</b>’”, contó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BP7VUGWKGRG4LGFYWPPHPJKZNY.jpg?auth=98fd60ee2700e2ee5456874e200b42b23ab3a7d9578f756c060e4eb2b4c5304d&smart=true&width=3738&height=2488" alt="En diálogo con Luli, Luciana redefine el amor y la pareja en la madurez al priorizar el respeto, la libertad y la autenticidad en sus relaciones. (Jaime Olivos)" height="2488" width="3738"/><p>En el plano personal, Luciana aborda la vida en pareja y los vínculos afectivos con honestidad y sin prejuicios. Tras una etapa marcada por la idea de que el amor implicaba sufrimiento, descubrió una nueva forma de amar en la madurez. Su relación actual se basa en la aceptación y la libertad: <b>“Nunca fui tan yo como puedo ser con él.</b> Estoy acá y puedo decir lo que quiera, no estoy pensando si a él le va a caer bien o mal”. </p><p><b>“Juan llegó en el momento que tenía que llegar. Es cierto, yo le llevo 13 años</b>. Pero el tema de la edad, en nuestro caso, te digo que yo siempre digo que le saqué todo el colágeno (risas)”, bromeó y remarcó la importancia de la sencillez y la complicidad en este vínculo. <b>“Hay que terminar con los prejuicios, por ejemplo, de la edad. Uno tiene que elegir a alguien por lo que lo hace sentir, por la compatibilidad”</b>, sentenció.</p><p>Rubinska relató cómo, tras casi cuatro años de pareja, la integración familiar se dio de manera natural y cómo sus hijos generaron un vínculo cercano y genuino con su pareja actual, a pesar de mantener hogares separados. <b>“A mí me gusta tener mi libertad, tener mis momentos. No me gusta que me controlen, que me estén muy encima</b>”, reconoció.</p><p>Sobre el deseo de tener más hijos, Luciana explicó que esa etapa finalizada para ella y que su pareja no quiere ser padre. “Eso me sacó una presión a mí, porque yo la etapa de la maternidad ya la siento cerrada”, admitió.</p><p>Ante la consigna de elegir un momento de su vida para revivir, la entrevistada respondió sin dudar. “El nacimiento de mis hijos es un momento que no es comparable con nada de lo que viví. Me acuerdo lo que dijo la obstetra, el chiste que hacía con el otro obstetra, mis temores... No elegiría todo el proceso de la operación en sí misma, pero el momento en el que los conocí, no lo cambio por nada”, expresó.</p><p>Al pensar en qué le diría a la Luciana de hace 10 o 15 años atrás, con toda la experiencia actual, aseguró que sí cambiaría algunas cosas. “Le diría que viva intensamente como vivió, pero que en algunos momentos tenga un poquito más de reparo, que pueda serenarse un poquito más, tomar algunas decisiones con mayor tranquilidad. Hay trabajos que dije que no, algunas propuestas que en algún momento me dieron temor y no acepté, que después decís: ‘Te hubiese cambiado para bien’. Pero bueno, en esos momentos por ahí no me sentía segura para algunos desafíos. Cambiaría algunos vínculos también. No todo es bueno lo que viví, ni las personas que elegí. En ese momento, de todas formas, entiendo que las elegí y por algo fue, hay algo de enseñanza. Pero en general, la verdad es que soy una privilegiada y me siento una privilegiada de todo lo vivido”, afirmó.</p><p>Rubinska valora la disciplina, la pasión y la capacidad de adaptación como motores de su vida, y destaca el crecimiento compartido con sus hijos y la fortaleza construida a lo largo de los años. “<b>Me siento muy orgullosa de lo que construimos los tres, de nuestra familia. Verlos crecer, reflexionar y pensar en el otro me genera una profunda admiración”</b>, señaló. Hoy, en una etapa de mayor equilibrio y autoconocimiento, revisa su pasado y reconoce, sin idealizaciones, los errores y desafíos que la moldearon, pero mirando siempre al futuro y todo lo que está por venir.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JKBKA3KO7NGMDEY5IXVHLY37LI.jpg?auth=deac95c06538542ec12053ad7c925c51c29108ea7ee4de391832e93a6e5fe9de&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Luciana Rubinska y Luli Fernández en Ellas - Infobae]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sabrina Rojas: “Hoy no me da vergüenza decir que soy mucha mina para un chabón”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/04/sabrina-rojas-hoy-no-me-da-verguenza-decir-que-soy-mucha-mina-para-un-chabon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/04/sabrina-rojas-hoy-no-me-da-verguenza-decir-que-soy-mucha-mina-para-un-chabon/</guid><dc:creator><![CDATA[Darian Rulo Schijman]]></dc:creator><description><![CDATA[En Desencriptados, la actriz se refirió a su proceso de reconstrucción personal tras la separación, la seguridad que alcanzó en esta etapa de su vida y la manera en que atraviesa la soltería desde el autoconocimiento y el disfrute. Además, habló de la maternidad, el vínculo con su ex pareja y un cambio de mirada a la hora de elegir relaciones]]></description><pubDate>Thu, 05 Feb 2026 20:28:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Estoy en un momento en el que me quiero, me gusto, me siento en plenitud y disfruto de muchas cosas de otra manera”, expresó <b>Sabrina Rojas</b>, actriz y modelo argentina, al describir su actualidad personal durante la segunda temporada de <a href="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/desencriptados/"><b>Desencriptados</b></a>, el ciclo de entrevistas de <b>Infobae</b>.</p><p>En un intercambio cargado de confesiones, la mendocina repasó su presente, dominado por la seguridad, la reconstrucción tras la separación y una nueva forma de enfrentar tanto la vida pública como la privada. Rojas reconoció que su existencia cambió por completo a partir del divorcio con su ex pareja <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/02/griselda-siciliani-y-luciano-castro-se-habrian-separado-a-casi-un-mes-de-la-polemica-infidelidad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/02/02/griselda-siciliani-y-luciano-castro-se-habrian-separado-a-casi-un-mes-de-la-polemica-infidelidad/"><b>Luciano Castro</b></a>.<b> “Renací, me reconstruí”</b>, afirmó.</p><p>A pesar de la distancia con la nostalgia, admitió su deseo más profundo. “Nada me hubiese gustado más que mis hijos tuviesen una familia tradicional como la tuve yo”, expresó. Sin embargo, aclaró que no se castiga por la realidad que le tocó atravesar. “Mi mamá y mi papá los separó la muerte. Para mí era mi mamá, mi papá y mis cinco hermanos, y envejecer en familia era la vida que yo quería”, confesó.</p><p>Sin embargo, la actriz sostiene que este nuevo presente le permitió descubrir experiencias y una versión de sí misma desconocidas en otro contexto. “No existiría la Sabrina de hoy. Hay un montón de anécdotas y cosas lindas que yo estoy viviendo que no las hubiese vivido”, reflexionó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QTD5RSU22FEO3KMINJQTGESNAY.jpg?auth=c7317a64460ebe6cb884b48cd082d01f0aa55bd6887e0ee7cbdcdb9d3d9ad827&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sabrina Rojas: “Son mis últimos años de juventud y los quiero vivir lindo”. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p>En este proceso de reconstrucción personal, Rojas encontró en la soltería una etapa de autoconocimiento inédito. “Son mis últimos años de juventud y los quiero vivir lindo”, sentenció. Y reconoce que sus expectativas son altas: <b>“No quiero perder ni una semana de mi vida en algo que no va”</b>.</p><p>“Hoy no necesito nada de un tipo más que me dé buenos momentos de compañía. Tengo mi casa, mis hijos, mi trabajo, tengo todo, no necesito nada. A veces se pone difícil para el otro conquistarme”, afirmó la conductora del programa <i><b>Pasó en América</b></i><i>, </i>mostrando una visión desafiante hacia el futuro.</p><p>Pero la seguridad y autoestima no siempre la definieron. Recordó que durante años vivió pidiendo permiso, pendiente de la opinión ajena y relegando sus propios deseos. “Siempre sentía que todos eran más importantes que yo. Iba como pidiendo permiso para las escenas, no me animaba a hacer lo que pensaba”, relató sobre sus inicios en el medio.</p><p>El tiempo y las experiencias la llevaron a liberarse de antiguos mandatos. “Ahora disfruto de mi trabajo y de un montón de cosas, con otra seguridad y con cero miedo a la opinión. Vivimos en una era donde la opinión está en todos lados, pero qué bueno que esto me esté sucediendo en esta edad, con esta seguridad”, señaló.</p><p>Por otro lado, admitió que el proceso de reconstrucción fue profundo y desafiante. “Veo fotos de otra época y en ese momento no lo veía así. Hoy lo veo y me veo apagada, mi energía estaba puesta en otra cosa: en sostener, en criar, en entretener para que parezca que la vida es bella”, explicó.</p><p>Actualmente, elige afrontar las adversidades con humor y sentido común, sin negar la intensidad de su historia. “Soy una mina con los pies sobre la tierra y un sentido común enorme. Una vez una psicóloga me dijo: ‘Con todo lo que te pasó, otra mina termina medicada. Y vos estás muy entera’”, recordó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TROW3MLPTNH7JP4YGART3DWPLU.jpg?auth=a47b548c0040e64ffb061f3acd9cfdeb56ba19957d151e90fa2305ff6d3cc452&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La actriz admitió que filtra mucho a la hora de elegir pareja y no tolera actitudes que la minimicen. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><h2>Familia, soltería y vínculos</h2><p><b>—¿Cómo es el vínculo de tus hijos con la exposición mediática y el trabajo de sus padres?</b></p><p>—Están muy al margen desde siempre. Sabían que su papá trabajaba de actor, pero no sabían exactamente qué hacía y de repente lo veían en una publicidad y era como un acontecimiento. Para ellos es el trabajo de mamá y papá, nada más.</p><p><b>—¿En la escuela les afecta que sus padres sean conocidos?</b></p><p>—Tienen un grupo de amigos muy sólidos y las madres cuidan mucho que las noticias mías no salpiquen a sus hijos. Alguna vez puede pasar que alguien les diga algo, pero mis hijos siempre vienen y me lo consultan.</p><p><b>—¿Cómo es tu relación con tu ex pareja (Luciano Castro)?</b></p><p>—Hay buena onda. Tenemos momentos donde podemos tener mejor buena onda y otros que no. Si él me necesita, yo voy a estar. Lo quiero, después tengo mil enojos y mil cosas, pero entendí que las personas no pueden ser como yo quiero. Esa es la realidad.</p><p><b>—¿Cómo viviste la polémica reciente entre tu ex y su actual pareja (Griselda Siciliani)?</b></p><p>—Tal vez es una película que yo viví muchas veces. Entonces es como ver la misma película, pero que esta vez no soy parte del elenco, ¿entendés? Con otra actriz... Y sí me sana un poco el decir: “¡Ah! Bueno, pero no era que nosotros no fusionábamos o que yo hacía que él sea así”.</p><p><b>—¿Sentís alivio por no ser vos la que atraviesa esa situación?</b></p><p>—Ver la película, sí, es como... Esta vez no soy parte. Es él, sea con quien sea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YWOKQKCJAVBMVNJTBADQKBW3WM.jpg?auth=f8393fd4ba9f899c910e118cac1f651b0ec6de0d6891eb1ab9f19bd50875272c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sabrina destacó la seguridad que experimenta durante su etapa de soltería: “Renací, me reconstruí”. (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo vivís la soltería después de tantos años en pareja?</b></p><p>—Es mi primera etapa de soltería. Son mis últimos años de juventud y los quiero vivir lindo. Si es lindo estar sola, estaré sola. Si es con una compañía que esté a mi altura, vamos a estar juntos.</p><p><b>—¿Qué cambió en tu forma de elegir a una pareja?</b></p><p>—Filtro mucho lo que no está a mi altura. No quiero perder tiempo.</p><p><b>—¿Qué buscás hoy en un vínculo?</b></p><p>—Hoy no necesito nada de un tipo más que me dé buenos momentos de compañía. Tengo mi casa, mis hijos, mi trabajo, tengo todo. No necesito nada.</p><p><b>—¿Es fácil para los hombres acercarse a vos?</b></p><p>—A veces se pone difícil para el otro conquistarme. <b>Soy mucha mina y no me da vergüenza decirlo</b>.</p><p><b>—¿Cuál es la peor </b><i><b>red flag</b></i><b> cuando conoces a alguien?</b></p><p>—Cuando decís algo y te miran como si estuvieras loca, como que te quieren hacer quedar mal. <b>Eso lo quiero fuera de mi vida</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/P2GH7BVHKJABBFRXBHVHIIQL7Y.png?auth=4184ddaabd978d43a680b6fcec1966432fa15752c534fafa24b82de0cde02fce&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Nico Vázquez: el legado de Rocky, su historia con Daiana y el encuentro con Chris Martin que lo emocionó]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/05/nicolas-vazquez-el-legado-de-rocky-su-historia-con-daiana-y-el-encuentro-con-chris-martin-que-lo-emociono/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/05/nicolas-vazquez-el-legado-de-rocky-su-historia-con-daiana-y-el-encuentro-con-chris-martin-que-lo-emociono/</guid><dc:creator><![CDATA[Emilia Attias]]></dc:creator><description><![CDATA[En el estreno de Casino Deluxe, el actor habló de su recorrido profesional, del desafío creativo y emocional que atravesó con su más reciente trabajo teatral y de las convicciones que guían su vida. También se refirió a su presente afectivo y evocó un encuentro inesperado con una estrella internacional que lo marcó profundamente]]></description><pubDate>Thu, 05 Feb 2026 12:03:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Siempre digo que <b>Rocky somos todos</b>, porque tiene la resiliencia que necesita cualquier ser humano para sobreponerse en lo que sea”, expresó <b>Nicolás Vázquez</b>, uno de los actores y productores más destacados del teatro y la televisión argentina, durante el estreno del ciclo <b>Casino Deluxe en Infobae.</b></p><p>Con una trayectoria de casi 30 años, <a href="https://www.instagram.com/nicovazquezok/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/nicovazquezok/?hl=es-la"><b>Nico</b></a> se consolidó como protagonista de éxitos televisivos como <i><b>Casi Ángeles, Son amores, Alma pirata</b></i><i> y </i><i><b>Los únicos</b></i>, además de destacarse en el teatro con títulos como <i><b>Una semana nada más</b></i>,<b> </b><i><b>El otro lado de la cama</b></i> y, recientemente, <i><b>Rocky</b></i>, donde también asumió la dirección. Su carisma y versatilidad le han permitido conectar con el público tanto en la comedia como en el drama, manteniéndose como uno de los referentes del espectáculo argentino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ME6G3WVENCVTAJZVWP26NUSUE.jpg?auth=ca6eaae8572bc12c5cd215f456c11a5bdabbc857150f618574ac731a8d6e8ece&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Chris Martin me dio un prendedor y me dijo algo tremendo”, recordó Nicolás sobre su encuentro con el líder de Coldplay" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Qué significó para vos asumir el desafío de producir y dirigir </b><i><b>Rocky</b></i><b>?</b></p><p>—Rocky me atraviesa. Tiene que ver con mi papá, con mi hermano <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/la-inesperada-situacion-al-aire-de-nico-vazquez-cuando-hablaba-de-su-hermano-a-9-anos-de-su-muerte-estas-son-sus-senales/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/la-inesperada-situacion-al-aire-de-nico-vazquez-cuando-hablaba-de-su-hermano-a-9-anos-de-su-muerte-estas-son-sus-senales/"><b>Santi</b></a>, con mi vida. Por eso digo que Rocky somos todos, porque tiene la resiliencia que necesita cualquier ser humano para sobreponerse en lo que sea. En este caso es un boxeador, pero puede ser una ama de casa, un comerciante...</p><p><b>—¿Cómo viviste el crecimiento profesional de estos años y el rol de crear y producir tus propios proyectos?</b></p><p>—Me está superando lo que está sucediendo. Porque uno confía en sí mismo y apuesta a un espectáculo, pero lo que ha pasado en los últimos años, y lo que ocurre con Rocky, que al principio me dio un poco de miedo porque es Rocky, <b>Sylvester Stallone</b>, algo icónico, épico, animarse a hacer algo así fue fuerte...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZRGTXT37ZDZJO4W2VGFPLXCQY.jpg?auth=15370ba50d180b5d52936df8043477f18cbe6ccf24dbf1f65f05c2973ef333e9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En diálogo con Emilia, Nico subrayó su conexión con Rocky por la historia de su familia y por valores que promueve, como la superación personal" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Tenés algún secreto o anécdota especial con algún famoso? Lo que se pueda contar...</b></p><p>—Tengo una muy linda que nunca conté porque es profunda, pero sí puedo compartir algo. Yo soy muy fanático de <b>Coldplay</b>. La canción <i><b>Fix You</b></i> me une a mi hermano, la tengo tatuada con todo lo que significa ese tema para mí y para mi hermano. Es una banda que yo amo y amo a <b>Chris Martin</b>. Cuando vino a Argentina, hubo varias cenas y encuentros, pero yo no quería ir solo por estar... Un día, en uno de los bares de la ciudad, que disponían para recibirlos, fui y nos encontramos. Yo estaba sentado en una mesa, había mucha gente invitada y él entró, me miró fijo y yo también. Fue como si nos conociéramos.</p><p><b>—¿Lo saludaste? ¿Pudiste hablar?</b></p><p>—Sí. Un periodista se acercó y yo también porque me miró como diciendo: “Hola”. Intenté hablar con él. Le dije: <i>“My English is bad, but my Spanish is perfect” (Mi inglés es malo, pero mi español es perfecto).</i> Me presenté, le dije que era su fan y empecé a hablar de mi hermano. Chris me dijo: “Tu inglés es malo, mi español es aún peor. Pero hablemos en español”. Nos interrumpían, pero él pidió un momento a solas. Le conté la historia con mi hermano, lo que significaba <i>Fix You,</i> cómo me unía a él de este plano al otro plano. Fue un momento muy hermoso. Me agarró la mano, noté que estaba emocionado y me entregó un prendedor que decía <i>Love</i>, acompañado de unas palabras muy hermosas que me las guardo para mí. Se sacó uno de sus prendedores y me lo dio en la mano y me dijo algo tremendo.</p><p><b>—¿Qué sentiste después de ese momento tan especial?</b></p><p>—Para mi fue muy fuerte porque era un lugar donde había mucha gente y él me identificó y yo lo identifiqué. Y tuvimos un encuentro íntimo en un lugar lleno de gente. Había un montón de actores y actrices que vieron eso y me dijeron: “¿Viste lo que pasó?“ La noche siguió, él se fue para otro lado. Y en el final, cuando termina, él pasa de vuelta, pasa en el lugar donde estoy yo y me dice: <b>”Un gusto haberte conocido”. </b>Y se fue. Lo podría llevar a algo mucho más místico, pero lo dejo acá, a criterio de la gente. Pero fue algo muy espectacular. Una de esas cosas que son como señales de unión, que tienen que ver con un plano y otro plano. Fue increíble. Nunca lo había contado, pero me dieron ganas de compartirlo con vos y que se sepa porque son cosas que contagian, que te hacen seguir creyendo. Fue muy especial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74LQFA7MD5HWVI4J4T5QIYNISQ.jpg?auth=958a60b6b0be6e22fe4f12a85b129711ab8484c5d7f62cf30321d851fd48197f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Emilia y Nico protagonizaron juntos éxitos televisivos como Casi Ángeles" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo estás hoy?</b></p><p>—Me siento muy bien. Me estoy reecontrando conmigo con un montón de cosas también. Intentando seguir mejorando como persona. Vamos siendo una mejor versión todo el tiempo, ¿viste? Depende las situaciones que nos van sucediendo, nos vamos acomodando. Me estoy dejando sorprender...</p><p><b>—¿Cómo estás con Dai? ¿Cómo describirías a tu pareja y qué representa en tu vida?</b></p><p>—<a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/13/nico-vazquez-hablo-del-inicio-de-su-relacion-con-dai-fernandez-ustedes-nos-senalaron-antes-de-que-pasara-algo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/13/nico-vazquez-hablo-del-inicio-de-su-relacion-con-dai-fernandez-ustedes-nos-senalaron-antes-de-que-pasara-algo/"><b>Dai</b></a> es una persona hermosa. La conocí primero como artista, luego fuimos amigos y es una mujer muy especial. Es muy sencilla. Vive la vida de manera amorosa, es familiera, muy linda persona. Siento que en este momento me hace muy bien y yo también a ella. Estamos conociéndonos desde otro lugar, que está buenísimo y es algo muy nuevo.</p><p><b>—¿Es verdad que te dicen “</b><i><b>sugar daddy</b></i><b>”?</b></p><p>—Me lo están diciendo ahora (risas). Eso significa que estoy viejo, ¿no? Lo escuché un par de veces de pendej*s de 25 años. ¿Es lindo lo que me están diciendo? Porque <i>sugar</i> es dulce en inglés, pero... Es raro, pero me hago cargo pero no me hace nada. No puedo tener eternamente 29 años como en <b>Casi Ángeles</b>...</p><p><b>—¿Cómo vivís los límites y acuerdos en una relación de pareja frente a la infidelidad y la traición? Esto de decir: “Hasta acá está bien esto y cuando pasa esta línea ya está mal”. </b></p><p>—No hay límites como una ley, lo pone la <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/nico-vazquez-hablo-en-profundidad-sobre-el-fin-de-su-historia-de-amor-con-gimena-accardi-veniamos-mal/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/01/22/nico-vazquez-hablo-en-profundidad-sobre-el-fin-de-su-historia-de-amor-con-gimena-accardi-veniamos-mal/"><b>pareja</b></a>. Es entre la pareja. A mí no me gusta y quiero que a la otra persona tampoco le guste. Después está el límite entre ellos dos: hacerlo, no hacerlo, perdonarse o no hacerlo.</p><p><b>—Viste que ahora está muy en discusión el tema de las redes sociales, el coqueteo, qué es infidelidad y qué no, el fueguito, un beso sin intimidad, etc. Encontrar dónde está el límite.</b></p><p>—Cuando estoy en pareja, a mí me gusta estar en pareja. Siento que cada pareja es un mundo posta. Pero en eso yo soy más tradicional. Entiendo que hay parejas que son más abiertas y está todo bien. No te podés meter ahí. Son decisiones de cada pareja. Creo que una pareja no se termina por una infidelidad. Se termina porque debe terminar. Es algo mucho más profundo siempre lo que sucede.</p><p><b>—¿Para qué utilizarías este millón de dólares que te ofrece Casino Deluxe?</b></p><p>—Primero que nada para seguir produciendo, de paso me lo cobro por la cantidad de veces que llegaste tarde cuando grabábamos Casi Ángeles (risas). ¿Podemos hablar de eso? Que estábamos citados a las 9 de la mañana y por ahí llegabas 10.30 y estábamos todos esperando...</p><p><b>—¿Quién? No, no puede ser. Igual, tengo que decir 19 años. Eran mis primeros trabajos en tele. Era intenso Casi Ángeles, no teníamos casi vida fuera de eso...</b></p><p>—Igual después la rompías toda, pero bueno había que esperarte un poquito (risas). Pero hablando en serio fueron épocas muy lindas.</p><p><b>—¿En qué más utilizarías el resto del millón?</b></p><p>—Quiero que mis padres viajen y que no les falte nada. Lo mismo con mis sobrinas. Y lo demás va a <b>Fundación Sí</b>, que soy padrino hace mucho tiempo. Trabajo en las residencias universitarias, en ese proyecto que arrancó conmigo también. Hagamos otra residencia, sigamos ayudando a chicos que no pueden. Y yo sigo laburando para que la que me toca a mí, venga trabajando. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQPZ7BFHTZHDTENPDMP4IXZI3Q.jpeg?auth=9073e056b0a3d6ad8d55e241b71afb90a85525f47117853aa94f9b4c4edb4b20&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre y una mujer aparecen en primer plano rodeados de billetes de cien dólares flotantes y fichas de póquer rojas, sugiriendo un evento de juego o entretenimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cami Jara: “Mi mamá se hizo aliada del mate, se ahorraba la comida” ]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/01/cami-jara-mi-mama-se-hizo-aliada-del-mate-se-ahorraba-la-comida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/01/cami-jara-mi-mama-se-hizo-aliada-del-mate-se-ahorraba-la-comida/</guid><dc:creator><![CDATA[María Laura  Santillán]]></dc:creator><description><![CDATA[Empezó a hacer stream con su mamá a los 17 años. Después subía 50 recortes a Tik Tok y se acostaba a las 10 de la mañana. Su mamá tenía dos trabajos y se las rebuscaba para que hubiera comida en la casa. A los 20 años ya cobraba su propia plata y tenía contadora. Hoy sus personajes son conocidos, es parte de un streaming exitoso y llena teatros con su unipersonal. Cómo fueron los años en que sufrió la burla de sus compañeros de colegio. La incomodidad hoy al mirarse desnuda en el espejo]]></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2026 09:59:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Camila tuvo un sueño desde chica. Con mucho esfuerzo, determinación y el acompañamiento de su mamá, logró en pocos años todo lo que se propuso. Hoy a los 22 años tiene éxito y un recorrido como humorista y creadora de contenido. A los 17 empezó a publicar sus videos en las redes, cada día subía decenas y decenas de clips a Instagram y a TikTok. Tanta dedicación trajo sus frutos, sus videos se viralizaron, sus personajes se hicieron conocidos. Desde hace cuatro años es parte del programa “Tarde de Tertulias”, el exitoso streaming que conduce Marti Benza, hoy en Olga. Tiene además su canal de Youtube donde hace entrevistas informales a celebridades, y llena teatros con su unipersonal. </p><p> – María, estoy muy nerviosa, es un honor estar acá. Yo no me siento tan relevante como para que vos estés entrevistándome, realmente.</p><p><b>– Sos una persona popular que en muy poco tiempo logró ocupar un lugar entre los más jóvenes.</b></p><p>- Tengo un tema con el merecimiento. Este año hice mi obra de teatro y muchas cosas pasaron tan rápido que no soy consciente de tanto. </p><p><b>– ¿Cuándo te diste cuenta que ya te conocían, que seguían tu trabajo cada vez más personas, que ocupabas lugar?</b> </p><p>– Después de la novena función de la obra dije, ¡ah, esto es de verdad! Ver toda la gente sentadita y el teatro lleno para mí era imposible. La fantasía con la obra de teatro era que vendrían 200 personas. Yo no esperaba que siguiera. Después de eso dije: esto va en serio. No me di mucho lugar a ver cómo me sentía. Insistí mucho, insistí hasta que fui consiguiendo de a poco las metas.</p><p><b>– Insististe con mucha desinhibición.</b></p><p>–Muy cara rota, sí, desde muy pequeña. Hacer reír ya lo venía haciendo en mi familia, con mis amigos. Es un lugar que me queda cómodo.</p><p>Su generación la conoció por YouTube. Conoce su humor, su vida, su historia, conoce a su mamá. Camila habla con su público abiertamente de sus inseguridades, de sus fracasos, de sus carencias. A los 22 años tiene un millón y medio de seguidores. “La amiga tóxica”, “la vegana del grupo”, “la que siempre tiene razón”, “la que sabe de astrología”, son algunos de sus personajes más conocidos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FGPP5YYDIZESJJ72CZZLYXORSU.jpg?auth=7f2f643e7af4c9e0751164309af4217d10aa01d6c195fe27a76dfd40a5faab67&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""La fantasía con la obra de teatro era que vendrían 200 personas. Yo no esperaba que siguiera", contó Cami Jara (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>“EMPECÉ A STREAMEAR CON MI MAMÁ, EN SU CUARTO Y CON SU COMPUTADORA DESDE LAS 10 DE LA NOCHE HASTA LAS 3 DE LA MAÑANA” </b></p><p><b>– ¿Quiénes son los que más se acercan? </b></p><p>– Eso va rotando. Empecé a streamear con mi mamá por redes sociales, lo hacíamos desde el cuarto de mamá con su computadora. Era muy gracioso el contexto.</p><p><b>– A la noche.</b></p><p>– Sí, siempre desde la diez de la noche hasta las las tres de la mañana. Mi mamá tenía que laburar al otro día.</p><p><b>– A esa edad muchas adolescentes se pelean con sus mamás. </b></p><p>– Yo soy súper compinche, siempre fue muy codo a codo la relación con mi vieja. Streamineabamos un montón y al principio nos veía gente grande, de 30, 35 y más. Cuando se empezaron a viralizar los clips entró gente más chica, adolescentes.</p><p><b>– Siempre hablaste de cosas personales, de tu historia, de tus gustos. Es estar muy expuesta también.</b></p><p>– Yo siempre conté mucho desde la anécdota, pero nunca mostré nada. Es más, empecé a subir fotos a Instagram hace un año por la insistencia de mi amigo Martín. Antes no subía fotos mías, en mis redes estaban mis clips y mis anécdotas. Tampoco nunca expuse fotos o videos de mi papá o de mi familia. </p><p><b>– Contaste cosas fuertes de tu intimidad. ¿Te costó hablar del bullying?</b></p><p>– Sí. Hablaba desde un lugar gracioso. De chiquito te afecta, pero de grande me cagaba de risa. Me hacían bullying, pero siempre me he parado en un lugar gracioso, ahí empecé a coquetear con el humor. Era mi manera de adaptarme al colegio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGDZGEOFVNHJVC6FCPJF6UFNM4.jpg?auth=7d3c6591139185be937e7775156e8a03b99218c76926791b1427fd0c94a0bbbe&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo soy súper compinche, siempre fue muy codo a codo la relación con mi vieja", dijo Cami Jara" height="1080" width="1920"/><p><b>“CON LOS VARONES YO NO ERA OPCIÓN NUNCA” </b></p><p><b>- También hablaste de los desencuentros con los varones.</b></p><p>– Sí, yo no era opción nunca.</p><p><b>– ¿Por qué?</b></p><p>– Ahora empecé a coquetear más con vestirme linda, sentirme femenina. Pero de chica tengo fotos muy graciosas, era muy cachivache. Mi mamá se reía, yo siempre tuve los pelos en cualquiera, me ponía flores. Muy particular.</p><p><b>“¿EN EL AMOR? NO SÉ QUÉ ES ESO, ME VA MUY MAL. NUNCA ME ENAMORÉ”</b></p><p><b>– ¿Cómo te va en el amor ahora?</b></p><p>– No sé qué es eso. No, me va muy mal, muy mal. Nunca me enamoré. Coqueteé con la idea alguna vez. Pero no cero, muy sola.</p><p><b>– ¿Muy sola por decisión tuya?</b></p><p>– Jajajaja, no, me encantaría elegir. Pero estoy bien, jajajaja. Soltera.</p><p><b>– Te escuché decir que el compromiso no te gustaba, ¿era mentira?</b></p><p>– Uno se justifica. “El compromiso no me gusta nada”. Me encantaría encontrar a alguien. Siento que soy chica todavía, es para más adelante. Coqueteé con la idea del enamoramiento en la adolescencia.</p><p><b>– ¡Tenés 22 años, sos casi adolescente!</b></p><p>– ¿Sabés que siento que viví muchas cosas?</p><p><b>“SÍ, SOY UNA SEÑORA GRANDE. NO SALGO A BAILAR, LOS CHICOS ME INVITAN PERO ESTOY TRANQUILA EN CASA”</b></p><p><b>– ¿Que sos una señora grande?</b></p><p>– En muchas cosas. Sí, soy una señora medio grande. No salgo a bailar, los chicos me invitan a salir a bailar y estoy tranquila en mi casa. En mi adolescencia supe ser muy rebelde.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6XRNSZML2ZEQ7PNOLBNLTSLQXQ.jpg?auth=9f14cb52a691241eec9643310abd53ae2d08c7116c825be3daa8d0345bb8d504&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Me encantaría encontrar a alguien. Siento que soy chica todavía, es para más adelante", aseguró Cami Jara, en entrevista con María Laura Santillán" height="1080" width="1920"/><p><b>– Ahora entiendo por qué creen que sos más grande.</b></p><p>– Sí, me encantan los findes en casa, juntarme con amigas en casa o salir a algún barcito. Cuando tenía 15 o 16 viví una rebeldía de película, me rapé la cabeza con una gillette, locura de verdad. Tenía un grupo en ese momento que era mala junta, con esos que tu mamá no quiere que te juntes.</p><p><b>– Ahora sos una señora mayor, te quedás en casa y te haces un tecito. O mate, como en tu programa.</b></p><p>– Tal cual. “Unos mates con…”, sí. Ese programa fue hermoso, era una sección que hacía con gente que tenía un montón de seguidores cuando yo no tenía tantos seguidores en ese momento. ¿Podés creer que aceptaban venir a mi casa Momi Giardina, Mica Suárez, Juli Castro, Marti Benza, Luli González? Gente que en ese momento estaba pegadísima aceptó unos mates en mi casa. Yo, agradecidísima.</p><p><b>– ¿Por qué suponés que iban las celebrities?</b></p><p>– No había algo oculto, era lo que veías. Estaba en el cuarto de mi mamá tomando unos mates, con dos banquetas, hablando hasta la madrugada de cualquier cosa. Una conversación que podés tener con tus tías, cuando te quedás a ver qué chusmerío van a contar. Éramos muy francas con lo que contábamos, generaba esa confianza de cuando vas a un hogar a charlar con una persona y tomar mate.</p><p><b>– Cómoda, íntima. Hablás también de tus inseguridades. </b></p><p>– Sí, son un par, siempre trato de demostrar lo contrario pero sí, me muero de inseguridad. No siento que tengo una autoestima formada. Igual voy a terapia desde los 13, así que lo voy tratando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ST4XWMNG4ZHQ3GI5VU7GZ43IEY.jpg?auth=09da70b1c8793e816f70cb38347bd3dc2194f4524283c67200292b6da960d8cb&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""'Unos mates con…', sí. Ese programa fue hermoso, era una sección que hacía con gente que tenía un montón de seguidores cuando yo no tenía tantos", recordó Cami Jara" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Con todo lo que lograste tenés baja autoestima?</b></p><p>- Tenés un punto, puede ser. Pero a nivel corporal… Creo que todas estamos, es la comparación constante, que nunca alcance. Yo fui lo contrario de lo que se esperaba. Ahora soy más femenina, es una búsqueda que elijo y me encanta. Pero cuando era más chica siempre fui muy masculina, rellenita, los dientes separados, tenía una sola ceja. Mi mamá me hacía unos rodetes… Entonces me burlaban muchísimo, muchísimo. Eso quieras o no, te queda.</p><p><b>– ¿Qué de todo te quedó?</b></p><p>– Lo del peso, porque no era solo mi colegio. Era mi colegio, cuando me iba de vacaciones mi familia con el comentario de la tía… “¡Callate Marta!” Cuando tenía una fiebre galopante y el médico me decía que tenía que bajar de peso. “Tiene fiebre la nena, no sé de qué estamos hablando”. Hay todo un contexto que por ahí no ayuda.</p><p><b>“VERME DESNUDA EN UN ESPEJO NO ES ALGO QUE DISFRUTE”</b></p><p><b>– ¿Ahora te sigue pasando?</b></p><p>– Ahora me pasa a mí, pero conmigo. Estuve en<i> Sex</i> hace poco haciendo una participación. Yo decía, ¿ponerme en paños menores? Imposible. ¿Podés creer que me animé? Jugueteé un poco con exponer mi cuerpo. Para mí verme desnuda en un espejo no es algo que me fascine, no es algo que disfrute. Era un look sexy, como un body, mostraba más el cuerpo. Y me encontré diciendo, me puedo sentir sexy también. </p><p><b>– Pero queda dando vuelta todo lo que escuchaste durante muchos años.</b></p><p>– Sí, obvio. Pero creo que el trabajo es cuestionarlo todo el tiempo.</p><p><b>– ¿Te pasa cuando leés un comentario feo?</b></p><p>– No me llevo muy mal con el tema<i> hate</i>, no doy mucha bola, lo leo. Del año pasado a este subí 15 kilos y yo veía el buscador que decía “Cami Jara cuerpo antes”. Cruzarte con eso… ¿Quién preguntó eso? Creo que es no mezclarse con algo que tiene que ver con el otro, el otro no te conoce. </p><p><b>– ¿Hablás de esto en terapia? Del</b><i><b> hate</b></i><b>, de lo que dicen afuera, de tu inseguridad, del peso, de la comparación con lo hegemónico.</b></p><p>– Sí, hablamos de esto, de separar. Lo que se comenta en las redes a veces son un loco, el acceso a opinar ilimitado. Llego hasta cierto punto, leo lo que me interesa y busco la crítica de quien me interese.</p><p><b>– Tenés un modo tan natural de decir las cosas, tan poco artificial, que genera mucha cercanía. Y la cercanía tiene dos caras, el que te dice que te ama y el que cree que te bancás cualquiera.</b></p><p>– Sí, hay gente que es muy desubicada en la vida cotidiana, no solo en las redes sociales. Hay gente que piensa que puede decir cualquier cosa en cualquier momento y en cualquier contexto. Y que opina de cosas que ni siquiera tienen que ver con lo que mostraste en el streaming. Al mismo tiempo, yo no soy Tini Stoessel, pero es el precio que uno paga por exponerse poco o mucho en las redes sociales.</p><p><b>– Tenés una voz increíble, con mucho caudal.</b></p><p>– María Laura muchas gracias, ¿sabés que quise entrar al ISER y no entré? Yo quería ser locutora. En lo teórico me fue tan mal, estudié poco y no entré. Después me metí a estudiar periodismo un año y después ya me metí en las redes.</p><p><b>– Era por el lado del periodismo, por el lado de la actuación, ¿por cuál?</b></p><p>– Ay, no sé, yo quería un micrófono. Yo veía CQC en su momento, veía al Rulo que era tan desubicado para entrevistar y decía: yo quiero eso, yo quiero entrevistar gente, esa perfo me encantaba. En CQC no era solo entrevistar desde un lugar periodístico, sino que jugaban un montón con la improvisación. </p><p><b>– ¿Cómo es la relación con tu mamá más allá del streaming? </b></p><p>– Mi mamá fue más mi amiga que mamá, es la realidad que nos tocó. Estuvimos la una para la otra en todo. Entonces se generó una complicidad que es muy valiosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGSLXE6AT5HOXLW7RPBHB6UUTU.png?auth=413ba76bbab0af24c91222a61880f73f37efa783e78ca5c899d6169eec59518e&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Yo quería un micrófono. Yo veía CQC en su momento, veía al Rulo que era tan desubicado para entrevistar y decía: 'yo quiero eso'", explicó Cami Jara" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿Cómo se llevan desde que no viven juntas? ¿Mejor o igual?</b></p><p>– Mejor. Llega un momento donde hay dos adultos viviendo en una casa. Se pierde eso de la madre y la hija cuando vas creciendo… De más grande vas chocando más, así que mejor.</p><p><b>“ELIJO COMPARTIR UN ENCUENTRO CON MI MAMÁ, NO UNA DEPENDENCIA”</b></p><p><b>– Viven cerca. ¿Se ven o no? ¿Sos la que lleva la ropa a lavar a la casa de la mamá?</b></p><p>– Vivimos a dos cuadras. No, no, no llevo la ropa, me mudé e hice una buena separación. Hoy elijo compartir con mi mamá una cena, un encuentro, no una dependencia. </p><p><b>– Sos muy grande, sos muy madura.</b> </p><p>– Te juro, María Laura, lo tomo como un elogio.</p><p><b>“A LOS 20 YO YA COBRABA MI PROPIA PLATA Y UNA AMIGA DE MI MAMÁ QUE ES CONTADORA ME AYUDABA”</b></p><p><b>– ¿Desde cuando elegís no depender en nada de tu mamá?</b></p><p>– Un año o dos, desde los 20, cuando yo ya cobraba mi propia plata. Es muy loco todo, pero a los 20 años una amiga de mi mamá que es contadora me ayudaba. Yo manejaba cosas desde muy chica y eso hacía que nos viéramos desde otro lado con mi vieja. </p><p><b>– ¿Para ahorrar todavía no alcanza? </b></p><p>– Sí, ahorro. En este laburo hoy tenés tres marcas que se mueren por trabajar con tus redes y mañana estás pidiéndole por favor a alguien que te promocione algo. </p><p><b>– Suponete que juntás unos buenos manguitos. ¿Qué es lo primero que harías?</b></p><p>– El departamento. Hay algo del techo que te queda, que es muy de la clase media, “asegurate el techo”. Voy hacia eso, me encantaría.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJJQCFKHWNBFDLZESG4XQ7MTNM.jpg?auth=8ab6c5e65960a79b8d495b61613661de2e80cc8ec249fe67c00424396524ca18&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""A los 20 años una amiga de mi mamá que es contadora me ayudaba", contó Cami Jara" height="1080" width="1920"/><p><b>“ME ENCANTARÍA QUE MI VIEJA NO TUVIERA QUE TRABAJAR MÁS. TRABAJÓ TANTO…”</b></p><p><b>– ¿Tu vieja tiene casa o alquila también?</b></p><p>– Alquila. </p><p><b>– ¿Será la segunda compra?</b></p><p>- Obvio, sí, me encantaría. Me encantaría que no tuviera que trabajar nunca más. Trabajó tanto… La vi muy frustrada a mi vieja desde muy chica. Esa rebeldía que tuve viene de tener una madre que estaba todo el día laburando. Yo tenía extensión horaria en la primaria, entraba a las seis y media y me quedaba hasta las siete de la tarde.</p><p><b>– ¿Por qué tanto tiempo? ¿Porque ella no te podía ir a buscar?</b></p><p>– Trabajaba más de 12 horas, mamá supo tener dos trabajos con horarios súper exigidos. Por eso se generó esa relación con mi vieja, por lo poco que había para compartir. Era reírnos, ser cómplices, ser amigas, disfrutar entonces me encantaría que mi vieja no laburara nunca más, que tenga su casa y que no labure nunca más. Que disfrute.</p><p><b>– Cuando eras chica hubo momentos muy difíciles económicamente.</b></p><p>– Sí, la separación de mis viejos no fue la mejor. Si bien no tuve un padre ausente porque con mi viejo compartí fiestas, cumpleaños y lo veía todos los meses, mi vieja fue la que más estuvo para todo. Nos fiaba el chino a veces, iba a un colegio que bancaba que estuviera por ahí dos años sin pagar, me bancaban porque yo iba desde los cinco años. Siempre hubo un contexto que nos súper ayudó, pero era rebuscárselas. Al chino le pedíamos comida y mi mamá le liquidaba algunas cosas, ella trabajaba en un estudio contable y buscaba la forma. Yo de grande me enteré de esto, porque de chica no me puedo quejar. De algunas cosas me daba cuenta porque sos vos y tu mamá.</p><p><b>“MI MAMÁ SUPO SER MUY ALIADA DEL MATE, SE AHORRABA EL TEMA DE LA COMIDA”</b></p><p><b>– ¿Qué faltaba en tu casa?</b></p><p>– En algún momento mi mamá supo ser muy aliada del mate. Me di cuenta de grande que se ahorraba el tema de la comida con el mate.</p><p><b>“QUEDABA UN LIMÓN EN LA HELADERA VACÍA PARA QUE NO AGARRARA OLOR. ¿QUÉ OLOR? ¿DE QUÉ COMIDA? SI NO HABÍA</b></p><p><b> – O sea, llenarse con mate.</b></p><p>– Sí. Hubo épocas en que la heladera estaba vacía y quedaba un limón girando en la heladera para no que no agarrara olor. ¿Qué olor? ¿De qué comida? ¿Si no había comida? Era comer en el día lo que se podía y pagar en el día la comida. Yo jodo mucho con una época en la que mi mamá tuvo un novio dos años. Con Luis conocí la compra del mes, se podía llenar la alacena. Por favor Luis, ¡volvé! Fueron los dos años más felices de mi vida. Me fui de vacaciones por primera vez, yo no conocía el mar. La playa, el auto, que te vayan a buscar a las cuatro de la tarde al colegio, un montón de cosas conocí por la pareja de mi mamá. Pero eso en el mano a mano con mi vieja no era lo normal.</p><p><b>“MI MAMÁ SE ENDEUDABA HASTA LA MÉDULA PARA QUE YO PUDIERA IR AL COLEGIO Y PARA QUE YO TUVIERA LO MISMO QUE MIS COMPAÑERITOS”</b></p><p><b>– Fue durante dos años.</b></p><p>– Dos años que nos duró esa vida de ricas, después se terminó esa historia de amor y volvimos a esa inestabilidad, con mucha deuda. Hace muy poco mi mamá dejó de estar endeudada, pero ella se endeudaba hasta la médula para que yo pueda ir al colegio y para que tuviera lo mismo que mis compañeritos. </p><p><b>- Tu mamá te apoyó desde el día cero todo el tiempo para que estuvieras en este lugar. </b></p><p>– Todo el tiempo. En un momento la senté y le dije: hoy cumplíme el capricho. Yo sé que dejé la facu pero dame estos meses que te juro que voy a sumar vistas, que va a entrar plata al banco, confía en mí. Ella desde un principio re confió y me apoyó en todo. Empezamos a trabajar a full con el streaming y entraban marcas y apareció un representante y ahí entendí cómo funciona el tema de las marcas. A los 18 me acuerdo que aprendí cómo se cerraba una marca, y cerraba marcas.</p><p><b>– ¿Vos hablabas con las marcas?</b></p><p>– Claro, a los 18 años. La niña que salió hace seis meses del colegio. Apareció Maca que me quiso representar, yo era micro influencer en ese momento. ¿Que aparezca un representante? Mamá somos ricas, es lo que a mí me sonaba con la palabra representante. Maca me explicó: una historia se cobra esto, un reel se cobra esto. Cuando ella se fue a trabajar en una agencia me quedé sola. Y yo dije, ya sé que esto se cobra esto, esto y esto. Iba con las marcas y cerraba mis cosas.</p><p><b>“HACÍA 50 CLIPS POR DÍA DESPUÉS DEL STREAM, ERAN SEIS HORAS MÁS. LOS SUBÍA A TIKTOK HASTA LAS DIEZ DE LA MAÑANA, NO HABÍA PLAN B.’ </b></p><p><b>– Hay algo que falta en esta historia, que es la cantidad de horas que vos trabajaste y trabajás. Cuando empezaste, ¿cuántas horas estabas subiendo tus cosas a TikTok ?</b></p><p>– Yo hacía 50 clips, recortes de los streams de tres horas, y subía los 50.</p><p><b>– ¿50 por día?</b></p><p>– Subía 50 y se pegaban diez, diez se hacían virales. Eso implicaba seis horas en un Xiaomi. No olvidemos que yo no contaba ni con una computadora que sirviera para editar ni con otro celular para usar. O sea, era todo desde mi Xiaomi, mi celular. Yo le debo la vida, no es una promoción. </p><p><b>– Y a los chinos en general. Está el chino que les fiaba y los del celular.</b></p><p>– Les agradezco, la cultura asiática me ha dado mucho. Pero sí, veía el chat desde la compu de mi mamá y editaba desde ese celular. Después subía y se pegaban diez, estaba seis horas haciendo 50 clips.</p><p><b>– Sumadas a las tres horas del streaming. </b></p><p>– Claro, terminaba a las diez de la mañana la jodita. Entonces dormía todo el día y volvía a streamear a la noche, así estuve un año. Me olvidaba de comer, bajé como 15 kilos. No era sano, pero en mi cabeza era: soy joven y tengo que poder hacerlo porque no hay plan B. A los 18. </p><p><b>– A los 18 años hacías algo parecido a lo de tu mamá, trabajar muchas horas.¿ Para vivir de eso, para existir y crecer?</b></p><p>– Sí, nunca lo he pensado. Pero yo también me dejé súper de lado en ese entonces. Te descuidás, estás dormida todo el día y trabajas toda la noche.</p><p><b>– ¿Qué consecuencias tuvo?</b></p><p> – Perdí la vista un poco por tanto celular. Me olvidaba de comer porque estaba todo el día detrás de la computadora. Creo que es todo ganancia, experiencia. Después lo veo de lejos y yo insistí.</p><p><b>– ¿Ahora cuántas horas trabajás?</b></p><p>– Soy una vaga. Voy dos horitas a Olga, me siento en esos sillones de Corpo.</p><p><b> – No es eso solo.</b></p><p>– No, pero tengo mucho más tiempo que en ese momento. Hoy trabajo en TDT, en el streaming, tenemos una comunidad muy linda y además con mis redes. Ahora tengo representante. Hoy en día me siento una persona muy privilegiada y con muchas comodidades, no es lo normal, está bueno ser consciente de que no es lo normal.</p><p><b>“UNO TIENE EL PRIVILEGIO DE TRABAJAR CON PUBLICIDAD, DONDE SE PAGA MUCHA PLATA. ESTÁ BUENO SER CONSCIENTE Y NO VOLVERSE BOLUDO, NO ES LA REALIDAD DE TODOS”</b></p><p><b>– ¿Qué es lo normal?</b></p><p>– Mi normalidad era otra cosa. Lo normal es trabajar muchas horas por un sueldo que quizá no alcanza, es el común denominador de mucha gente. No de mi historia, es el común denominador de la mayoría. Está bueno ser consciente de que uno tiene el privilegio de trabajar con la publicidad, que es un lugar donde se paga mucha plata. Tampoco cargar con culpa por eso, pero ser consciente y no volverse boludo. Ser consciente de que no es la realidad de todos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4J5VWYSIYZCIRA7IQVWHC7IFMI.jpg?auth=a84012ea8ee06a3a3ab8bbf15dbd81d5170f411e9de5184b4361188850058e86&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Hoy en día me siento una persona muy privilegiada y con muchas comodidades, no es lo normal, está bueno ser consciente de que no es lo normal", expresó Cami Jara (Fotos de Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>– ¿A dónde te gustaría llegar? Estás en un streaming muy exitoso, tenés un montón de seguidores, haces teatro y lo llenás.</b></p><p>– El mundo del teatro me gusta desde que tengo 14. Cuando eran las muestras del colegio quería estar en el medio del escenario y actuar. Me gusta cuando hay que grabar chivos, me meto en personaje y la chica que me ayuda a grabar las cosas se caga de risa porque lo actúo de verdad, me encanta. Hacer personajes y actuarlos, me gustaría eso, un bolo, una aparición de cinco segundos, tener la experiencia.</p><p><b>- Para que a uno le vaya bien, hay que tener talento, pero sobre todo la decisión del compromiso con el trabajo. Pienso en los chicos que no se animan a poner toda la energía que hay que poner.</b></p><p>– Para mí hay que súper animarse. Tampoco caer en el discurso de “el que quiere, puede”. Hay gente que no cuenta con una chance ni media chance y decís, qué injusto. Pero el que tiene ese sueño y sabe que cuenta con herramientas para hacerlo, no tiene que quedarse en el molde. A veces quedarse en las frustración es agotador. Para el que cuenta con las herramientas es solo animarse. Al principio es pura vergüenza, al principio no te ve nadie. Yo al principio hablaba sola, en el streaming me veían cero personas. Para una chica de 17 años subir a tus redes algo que no ve nadie… En tus redes está el chico que te gusta, están tus compañeros de colegio. El principio no es puro fracaso porque todo es un aprendizaje, pero es confiar en el valor de tu contenido hasta que lo empiecen a ver los demás.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGDZGEOFVNHJVC6FCPJF6UFNM4.jpg?auth=7d3c6591139185be937e7775156e8a03b99218c76926791b1427fd0c94a0bbbe&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA["Yo soy súper compinche, siempre fue muy codo a codo la relación con mi vieja", dijo Cami Jara]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Sergio “Tronco” Figliuolo: “El kirchnerismo es el lado oscuro, son los malos, nos hicieron mierda”]]></title><link>https://www.infobae.com/politica/2026/02/01/sergio-tronco-figliuolo-el-kirchnerismo-es-el-lado-oscuro-son-los-malos-nos-hicieron-mierda/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/politica/2026/02/01/sergio-tronco-figliuolo-el-kirchnerismo-es-el-lado-oscuro-son-los-malos-nos-hicieron-mierda/</guid><dc:creator><![CDATA[Facundo Chaves]]></dc:creator><description><![CDATA[El diputado habló sobre su pasado como productor y conductor, antes de su llegada como outsider a la política de la mano de Milei. Por qué cree en el Presidente, sus críticas al sistema y su relectura del video que se hizo viral, con termos en la cabeza]]></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2026 05:37:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“El kirchnerismo es el lado oscuro, son los malos, nos hicieron mierda. Me interesa apoyar a Javier Milei porque creo absolutamente en lo que está haciendo”. La frase no llega como un eslogan ni como un remate calculado. Aparece en medio de una conversación larga, atravesada por recuerdos personales, humor, bronca acumulada y una convicción que Sergio “Tronco” Figliuolo no intenta disimular. </p><p>La entrevista en los estudios de <b>Infobae</b> se dio en una antesala cargada: mañana comenzarán formalmente las sesiones extraordinarias convocadas por decreto del presidente Javier Milei, el Gobierno acaba de entrar en un choque público con Techint y Paolo Rocca, hay un debate por la edad de imputabilidad y el Congreso vuelve a ser el escenario de una disputa que promete tensión permanente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKSQOV6RUNG2LFH47MIVC4JJ7Y.jpg?auth=9a43c7567817d56f8c24b6490c7ed6442f6f36b9e8c43396368cac52ae12d82c&smart=true&width=3530&height=2354" alt="Javier Milei, en el último viaje al Foro de Davos, en Suiza " height="2354" width="3530"/><p>Ahora, con una banca en el Congreso, el exproductor y conductor apunta: “<b>Hay mucha gente que nunca leyó un proyecto en cuatro años. Yo leo todo.</b> Mi primer proyecto fue el Presupuesto y lo leí entero”.</p><p>El recorrido de <b>Sergio “Tronco” Figliuolo</b> comenzó mucho antes de la política y de los debates parlamentarios. Nacido y criado en el conurbano bonaerense, desde chico mostró una fascinación por la radio y la televisión. A los ocho años, según recuerdan sus padres, ya decía que quería trabajar en los medios, aunque nunca le interesó “poner la cara”. Sus referentes de la infancia incluían a Topo Gigio, Johnny Tolengo y Carlitos Balá, e imitaba estilos de locución como el de Larrea, a quien escuchaba en los viajes al colegio.</p><p>Su primer contacto profesional fue en radios zonales, primero en Liniers y luego en San Justo, donde comenzó a aprender el oficio de productor. Más adelante, estudió publicidad en la Escuela Panamericana de Arte y luego se formó como productor integral de radio y televisión en TEA Imagen. “Hoy, gracias a todo lo que hice en todos los laburos, vos me das cualquier cámara, cualquiera, salió una hace dos días y yo te la sé usar”, afirmó, reivindicando su experiencia práctica y su interés por el detrás de escena.</p><p>Durante cinco años trabajó como productor en <b>Polka</b>, en proyectos como <i>Gasoleros</i>, <i>Primicias</i> e <i>Ilusiones</i>, donde surgió el apodo que lo acompaña hasta hoy. Su paso por la radio <b>Rock &amp; Pop</b> también fue clave: allí produjo el Ranking Rock &amp; Pop y protagonizó un episodio memorable al cambiar el orden habitual de los conductores, lo que le valió la sorpresa—y finalmente la aprobación—de Mario Pergolini.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5VBIMVXSPJHTXH7TMOAO4ZVPRY.jpg?auth=354b804b0a482ea2c17745329a0f8d679a0cc755ee17a7b172adbf45aea97f67&smart=true&width=1600&height=1066" alt="El diputado Sergio "Tronco" Figliuolo, en Mar del Plata, con el presidente Milei " height="1066" width="1600"/><p>A lo largo de su carrera, Figliuolo combinó trabajos en radio, televisión, teatro y eventos. Participó en ciclos como <i>Super M 2002</i>, donde fue responsable de la producción durante los multitudinarios castings en el Hipódromo de Palermo, y también en programas como <i>Camino a la gloria</i>, dedicado a futbolistas. En el ámbito teatral, trabajó con figuras como Alejandro Fiore y Jorge D’Elía, y tuvo su propio espacio en radios como X4, donde además debutó como conductor gracias a una oportunidad inesperada.</p><p>El salto a la política de <b>Sergio “Tronco” Figliuolo</b> estuvo marcado por una trayectoria de años en medios y un vínculo directo con <b>Javier Milei</b>. Su primer contacto con el ahora presidente se produjo en 2016, en una parrilla de Palermo, cuando ambos fueron presentados por Alejandro Fantino. Milei, en ese entonces un economista poco conocido, sorprendió a Figliuolo por su estilo directo y su forma de comunicarse: “No le importó nada, lo acaba de conocer a Fantino y le habla así: ‘Voy porque quiero hablar mal de tal. Estos son unos ladrones’, le dijo”.</p><p>Esa primera impresión fue el inicio de una relación de cercanía y admiración. Figliuolo acompañó a Milei en sus primeros pasos mediáticos, como panelista en <i>Animales Sueltos</i>, y fue testigo del impacto que generó su irrupción en los debates televisivos: “Fue tendencia en Twitter diez días seguidos. Yo no podía creer que alguien en su primera aparición armará ese revuelo”.</p><p>El crecimiento político de Milei encontró a Figliuolo primero como espectador y después como un convencido. “Milei es el presidente que siempre me hubiera gustado tener”, resume, y agrega que su identificación con el actual mandatario se consolidó cuando el líder libertario asumió como diputado. La figura de “Tronco” se transformó así en una de las voces más enfáticas que defendían el estilo frontal y la claridad comunicativa como valores diferenciales: “Había mucha gente que se sentía representada por lo que decía Milei y comunicaba como hablamos nosotros. No era el vendehumo que te habla difícil”.</p><p>La llegada de <b>“Tronco” Figliuolo</b> al Congreso estuvo atravesada por una mezcla de sorpresa y una visión crítica sobre la política y el funcionamiento parlamentario. Desde el inicio, Figliuolo remarcó la hostilidad y las reglas no escritas que encontró en la Cámara de Diputados, y valoró el esfuerzo de quienes, más allá de la exposición y el debate político, sostienen el trabajo diario en el anexo: “Me encontré mucha gente que labura como loco, la verdad, y lo destaqué”.</p><p>Sin renunciar nunca al humor ni a su estilo provocador, Figliuolo se autodefine como “Munipa” -por empleado público-, y reconoce que esa etiqueta puede ser malinterpretada. Sin embargo, asegura que la utiliza en tono amable, incluso con personas de otros partidos: “Está todo bien. Noté buena onda en algunos que he puteado. Mucho me dicen: ‘Me hiciste reír un par de veces’”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BDMHRF62YRESXLRUUMWEAV42YI.png?auth=048926bf9d84d572fa45495e86545eabcb416c92020f894e628e80201c5f731e&smart=true&width=561&height=857" alt="El diputado Figliuolo el día de la jura en la Cámara baja " height="857" width="561"/><p>El exproductor no esconde su desconfianza hacia lo que llama “el lado oscuro” de la política y de ciertos sectores empresariales. Asocia a este concepto tanto al kirchnerismo como al “círculo rojo” de empresarios influyentes, y sostiene que existen poderes y estrategias que operan fuera de la mirada pública: “Es el lado oscuro, son los malos, nos hicieron mierda. Desde mi rol de comunicador, sentía que si decía algo al aire podía tener consecuencias. Una vez puteé a la AFIP porque me pusieron ‘Dergio’ y a la semana me quisieron pasar a responsable inscripto. ¿Casualidad?”.</p><p>En su visión, los partidos tradicionales y las dinámicas de poder en el Congreso están marcadas por “usos y costumbres”, y observa hostilidad y resistencia ante la llegada de figuras externas al sistema: “Hay mucha gente que nunca leyó un proyecto en cuatro años. Yo leo todo. Mi primer proyecto fue el Presupuesto y lo leí entero”.</p><p>La impronta irreverente de <b>Sergio “Tronco” Figliuolo</b> se viralizó mucho antes de su desembarco en el Congreso, con episodios como el recordado video en el que, entre risas y termos atados a la cabeza con plásticos, ironizaba sobre la política: “Era humor, jugaba con la idea de que los diputados libertarios tenían que votar todo, aunque no leyeran nada”. Ese gesto, que aún lo sigue en redes y debates, marcó su estilo provocador. Sin embargo, Figliuolo se encarga de diferenciar el personaje del legislador: “Ahora leo todo. Me leí el Presupuesto de punta a punta”, afirma, y subraya que su compromiso es analizar cada proyecto antes de definir su voto, lejos del estereotipo que él mismo ayudó a construir desde el humor.</p><p>En la antesala del inicio de sesiones extraordinarias, <b>Sergio “Tronco” Figliuolo</b> se muestra alineado con el presidente y no esquiva la polémica con el mundo empresario. “El círculo rojo no está acostumbrado a ser expuesto. Cuando se habla de Techint o Paolo Rocca, siempre hay movimientos y poderes raros”, advierte, en referencia al reciente enfrentamiento público entre el Gobierno y uno de los principales grupos industriales del país. </p><p>Para Figliuolo, el debate deja en evidencia que existen intereses y sectores influyentes que operan tras bambalinas: “Hay un lado oscuro en el empresariado, poderes que nunca voy a terminar de entender ni me quiero meter a entenderlos”.</p><p>Al abordar los grandes proyectos de reforma que atraviesan la agenda parlamentaria, Figliuolo recurre a su historia familiar para explicar su posición, especialmente respecto a la reforma laboral: “Desde 2012 está estancado el empleo formal. ¿Por qué querés mantener algo que claramente es un fracaso? Mi papá perdió todo por la industria del juicio. Lo fundió un juicio laboral y no solo económicamente, también en la cabeza”. Considera que la modernización de las leyes es necesaria y sostiene que el sistema actual desalienta la creación de puestos de trabajo: “Lo que hay ahora es un fracaso. Hay que cambiar”.</p><p>En cuanto a la baja de la edad de imputabilidad, Figliuolo se muestra a favor y argumenta que la sociedad necesita respuestas más claras ante delitos graves cometidos por menores: “Estoy absolutamente a favor. Si no podés discernir entre el bien y el mal, maestro… El que comete un asesinato tiene que estar preso, no importa la edad. No estoy a favor de la pena de muerte, pero sí que no salgan nunca más”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3OHGVNTCJRE6DM5EU4XVL7H44E.jpg?auth=a0cb5dbaf606607d640f0976afff1cb0cd3c774a3675d3cc0219c9fb7c1fbf9d&smart=true&width=2048&height=1186" alt="El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el diputado en el Salón Blanco de la Casa Rosada " height="1186" width="2048"/><p>Su mirada sobre el Congreso es igual de crítica con la oposición. Acusa al kirchnerismo de bloquear cualquier iniciativa del Gobierno: “El kirchnerismo se opone a todo lo que presente Javier Milei, de hoy hasta que termine el mandato. Y no hay un argumento”.</p><p>El presente político de <b>Sergio “Tronco” Figliuolo</b> lo encuentra, dice, sin ambiciones personales a largo plazo. Rechaza la idea de proyectarse como intendente, funcionario o referente de peso más allá de su actual banca: “No tengo absolutamente ninguna ambición, no quiero ser nada”. Explica que su foco está puesto en acompañar el rumbo del Gobierno y en aportar creatividad: “Quiero enfocarme en derogar, desregular y hacer cosas fáciles. Escribí en todo este tiempo un paquete que tiene siete leyes. Lo voy a hacer revisar por lo técnico, pero tengo uno sobre impuestos que es una bomba”.</p><p>Figliuolo reivindica su pertenencia al espacio libertario y su cercanía con <b>Javier Milei</b>, a quien define como “el presidente que siempre me hubiera gustado tener”. Se asume como un outsider dentro de la política y sostiene que su estilo directo, la ironía y la creatividad pueden aportar una mirada distinta en un ámbito tradicionalmente reacio al cambio. Una suerte de Joker vernáculo. “Quiero seguir siendo Tronco, porque Tronco es una bola de creatividad. Estoy intentando meter creatividad en un lugar donde se olvidaron que se puede”.</p><p>Frente a las críticas y las tensiones propias del Congreso, Figliuolo se mostró indiferente: “A mí cuanto más me putean, mejor. Soy como Godzilla: le tirás cosas nucleares y se hace más poderoso”. Su objetivo, asegura, es acompañar el proyecto del presidente y no desviarse del rumbo trazado: “Me interesa defender su proyecto y que mi norte sea él en este laburo que voy a hacer”.</p><h2>La entrevista a Sergio Figliuolo</h2><p><b>—La primera pregunta es inevitable: ¿Por qué Tronco?</b></p><p>- Me pusieron Tronco en el 97. Trabajaba en <i>Gasoleros</i> y me bautizaron adentro de un camarín. Me pusieron Tronco, una actriz que ya no está entre nosotros. Y ahí quedó Tronco de toda la vida.</p><p><b>— Pero “tronco” ¿en qué sentido?…</b></p><p> - Tronco. En el sentido que vos pensás.</p><p><b>— ¿Eso? Si pienso mal...</b></p><p>- Pensá mal.</p><p><b>— Ok. Cuando tiene que hacer un trámite y escribir “profesión”, por ejemplo en Migraciones o en un hotel, ¿qué escribe?</b></p><p>- Siempre puse cualquier cosa. La que más me acuerdo es “armador de carpas de circo”. También puse “mystery shopper”.</p><p><b>— ¿Trabajó de mystery shopper? Explique, porque mucha gente no sabe qué es eso.</b></p><p>- Sí, hice eso. En los 80 y 90 te contrataban para ir a hacer compras falsas. Volvías locos a los vendedores y después no comprabas nada. En un local de Caballito un tipo se puso muy violento conmigo.</p><p><b>— Pero cuando tiene que escribir algo oficial...</b></p><p>- Productor de radio y televisión. Ese soy yo.</p><p><b>— ¿Esa es tu identidad? ¿Por qué?</b></p><p>- Porque es lo que me formó desde chico. A los ocho años ya quería laburar en radio y televisión. Nunca me interesó poner la cara. Me grababa en una casetera un tema del Topo Gigio y en la otra mi voz. Lo hacía con el Topo Gigio, Johnny Tolengo, Carlitos Balá. Presentaba temas... como escuchaba a Larrea. Me quedaba mirando los títulos de la tele, quién producía, quién hacía la escenografía.</p><p><b>— Nunca la actuación.</b></p><p>- Jamás. Siempre el detrás de escena.</p><p>— ¿Primer trabajo en medios?</p><p>- En radios zonales de Liniers y San Justo. Ahí aprendí a producir.</p><p><b>— ¿Estudios?</b></p><p>- Publicidad, en la Escuela Panamericana de Arte. Y después productor integral de radio y televisión en TEA Imagen. Terminé todo.</p><p><b>— Polka.</b></p><p>- Cinco años. En <i>Gasoleros</i>, <i>Primicias</i>, <i>Ilusiones</i>. Después en la radio Rock &amp; Pop. Hacía el Ranking Rock &amp; Pop. Ahí aprendí a producir recitales. Una vez cambié el orden histórico de los conductores y no pasó nada. Pergolini fue un fenómeno.</p><p><b>— ¿Cuándo empieza a estar al aire como conductor?</b></p><p>- En X4, una radio de Cuatro Cabezas. Faltó una conductora y me mandaron a conducir. Después conduje en Rock &amp; Pop TV. Hice un programa de videojuegos y tecnología. Metía humor y política. Nunca me dijeron nada. El programa explotó.</p><p><b>— Ahí empieza la mayor visibilidad.</b></p><p>- Sí. Mucha gente todavía me conoce de esa época.</p><p><b>— ¿Cómo aparece Fantino?</b></p><p>- En el teatro, por una obra que estaba haciendo con su ex pareja. Después vino Radio La Red y se armó una química fuerte. Estuvimos en ESPN y después Neura.</p><p><b>— Neura fue un quiebre.</b></p><p>- Sí. Yo venía insistiendo con el streaming desde 2019. Estuve seis meses en Estados Unidos viendo estudios. Volví convencido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KM6GUIMJORHG3IRYJABK4ASN5A.jpg?auth=915e18f7219c2ab3059781e02533d094da000115cfd02b6112bf06dadbc7f807&smart=true&width=1536&height=2048" alt="El diputado y el ministro Caputo, antes de ser candidato " height="2048" width="1536"/><p><b>— ¿Por qué se termina la dupla?</b></p><p>- Porque no podés ser diputado y tener un medio. Cedí todo y me fui.</p><p><b>— ¿Cuándo lo conoce a Milei?</b></p><p>- En 2016, en una parrilla de Palermo. Le dijo: <i>quiero que me invites al programa para hablar mal de tal, porque son unos delincuentes.</i> No le importó nada. Fue a <i>Animales sueltos</i> y explotó. Fue tendencia en Twitter diez días seguidos.</p><p><b>— ¿Qué característica lo conectó con él?</b></p><p>- Que Javier Milei hablaba claro. No era el hablador prolijo. Le entendías todo.</p><p><b>— ¿Cuándo siente que el vínculo con Milei deja de ser solo mediático y pasa a ser político en serio?</b></p><p><b>- </b>Cuando llega a diputado. Ahí cambia todo. Una cosa es el Milei panelista y otra es cuando lo ves entrar al Congreso. Ahí lo empezás a seguir de otra manera. Porque ya había algo raro antes. Vos lo veías ir a programas y lo acorralaban. No lo querían escuchar, lo querían destruir. Y cuando lo quieren destruir así, es porque hay algo.</p><p><b>— Ahí se identifica más con él...</b></p><p>- Sí. Porque había mucha gente que se sentía representada por lo que decía. No era el hablador prolijo que te habla difícil. Le entendías todo. Capaz te hablaba de economía y vos decías: “Soy un zoquete, pero le entendí”.</p><p><b>— ¿Qué representa Milei para usted?</b></p><p>- Es el presidente que siempre me hubiera gustado tener.</p><p><b>—¿Cuándo aparece la posibilidad concreta de ser candidato?</b></p><p>- Yo estaba muy contento haciendo el último programa. Le había vuelto a meter humor político, algo que durante muchos años no se podía hacer. Nos afanaron el humor. Nos afanaron un montón de cosas. No te podías reír. Y de golpe vuelve eso. Y en ese momento me llaman.</p><p><b>—¿Quién lo llama para ofrecerle ser candidato?</b></p><p>- Yo tengo buena relación con (el jefe de Gabinete) Manuel Adorni. Empezamos a hablar por WhatsApp. Me empieza a hacer preguntas raras: si vivía en provincia, si tenía dirección en provincia. Le digo: “¿Qué pasa? ¿Ahora sos de la SIDE?”. Después me pasó con Karina Milei y me agradeció que aceptara sumarme al Congreso más reformista de la historia argentina.</p><p><b>—¿Lo dudó?</b></p><p>- No. No lo dudé un segundo.</p><p><b>—¿Se lo contó a alguien?</b></p><p>- A nadie. Ni a mi familia. Me pidieron que no diga nada. Nada es nada.</p><p><b>— ¿Ni a tu pareja?</b></p><p>- No. Pero ella entiende la lógica de los medios, entiende la confidencialidad, entiende todo. Después, cuando salió, explotó todo.</p><p><b>—¿Qué sintió cuando vio el lugar en la lista?</b></p><p>- Cuando me vi once dije: “Este tipo está loco”. Yo pensaba que iba a estar veintinueve, suplente del suplente. Once era entrar seguro.</p><p><b>—¿Ahí tomó dimensión de que iba a ser diputado?</b></p><p>—Sí, pero igual no sabés hasta que pasa. Entré siete al final, por la salida de José Luis Espert y otros.</p><p><b>— Llegó al Congreso. ¿Qué se encontró?</b></p><p>- Primero, mucha hostilidad. Para el que viene de afuera, el Congreso es hostil. Hay usos y costumbres que no están en ningún lado. Por eso fue importante que nos expliquen el reglamento, pero también lo que no está escrito.</p><p><b>—Hubo burlas con la ‘escuelita parlamentaria’.</b></p><p>- Sí, fue mala leche. Como diciendo “hay que enseñarles a estos burros”. Si lo hubieran hecho los kirchneristas, iban a destacar “qué bueno que se capaciten”. Lo hizo Javier y se burlaron. A mí me parece que ojalá todos hicieran una escuelita. Hay gente que no leyó un proyecto en cuatro años.</p><p><b>—¿Usted lee los proyectos?</b></p><p>- Leo todo. Mi primer proyecto fue el Presupuesto y lo leí entero. Entero. Lo primero que hice fue agarrar el reglamento y leerlo una y otra vez.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWU2FRC34VCXBOLITTT2BBKZUU.jpg?auth=aefd3db6940e9bf9bb37050f45861c94ec8449aeb20946a4f4bb380a4ff5d958&smart=true&width=570&height=604" alt="La imagen del video que se viralizó, con Tronco y los termos en la cabeza " height="604" width="570"/><p><b>—Eso va en contra del estereotipo que se armó de usted. El video viral de los termos en la cabeza.</b></p><p>- Claro. El estereotipo del termo era humor. Pero ahora trabajo. No tiene sentido votar sin leer.</p><p><b>— ¿Cómo es el día a día en Diputados?</b></p><p>- Me encontré mucha gente en el Anexo que labura como loca. Eso no se cuenta. Un viernes a las ocho y media de la noche me solucionaron un problema. Eso existe.</p><p><b>—Usted usa mucho el término “Munipa”.</b></p><p>- Es buena onda. Yo también soy Munipa ahora. Me lo digo a mí mismo. Me saludo con gente de la Cámara y le digo “hola, Munipa” y me responden “Hola, Munipa”. Está todo bien. Hay gente de otros bloques que me saluda así. Otros me bajan la mirada y se van.</p><p><b>—¿Quiénes?</b></p><p>- Algunos del kirchnerismo, de la izquierda. Me bajaron la mirada dos veces. No me importa.</p><p><b>— Habla mucho del ‘lado oscuro’. ¿Qué es eso?</b></p><p>- El kirchnerismo. Son los malos. Nos hicieron mierda. Yo lo viví. Desde mi rol de productor y comunicador, sentías que si decías algo podía tener consecuencias. Yo una vez puteé a la AFIP al aire porque me habían puesto “Dergio” en el monotributo. Eso me generaba problemas con todo. A la semana me quisieron pasar a responsable inscripto. ¿Casualidad?</p><p><b>— ¿Eso fue durante el kirchnerismo?</b></p><p>- Sí. Y está grabado. Fue todo al aire. Y yo era un cuatro de copa, categoría C. Vi a muchos compañeros sufrir cosas peores.</p><p><b>— ¿Había miedo?</b></p><p>- Sí. Mucho miedo. </p><p><b>— ¿Eso explica parte de tu bronca?</b></p><p>- Claro. Y después ves sesiones donde te hacen perder tiempo pegando carteles. Oscuridad. Eso es oscuridad.</p><p><b>—En los últimos días hubo un choque fuerte entre el Gobierno y Techint, con Paolo Rocca. ¿Qué pensás?</b></p><p>- Banco al presidente. El círculo rojo no está acostumbrado a ser expuesto.</p><p><b>—¿A quiénes llama círculo rojo?</b></p><p>- Megaempresarios. Superempresarios. No están acostumbrados a que les bajen el haz de luz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y7S3RPLQBVFTRBIOSNB6T3JU6I.jpg?auth=89e9c61a4e18c6df58d641a680c2bd9e7bca50b0f7bc638b86c9cb22417a7b9e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Paolo Rocca, titular de Techint, la empresa siderúrgica que tuvo un duro choque con el Gobierno " height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Ve un lado oscuro ahí también?</b></p><p>- Sí. Hay poderes que operan. Vos ves tapas de diarios y decís: “Hace dos días lo mataban y ahora titulan raro”. No fue un brutal ataque. Son mega poderes que no voy a entender nunca.</p><p><b>— ¿No es repetir peleas del pasado, como las que tenía con Cristina Kirchner?</b></p><p>- ¿Solo Cristina? Mucha gente se peleó con Paolo Rocca. Ahí te das cuenta de que hay poderes raros.</p><p><b>— Nos vamos a meter en otros temas de coyuntura política, que tienen que ver con su tarea como diputado nacional. Hablemos de reforma laboral. Fundamente.</b></p><p>- Te lo explico con una historia personal. Mi papá vino de Italia con una mano atrás y otra adelante. Laburó toda su vida. Tuvo un kiosco en San Justo. Un día una empleada no fue más y casi pierde todo. Después tuvo un copetín al paso y un día ve al cocinero cortándose el dedo, solo. ¿Quién perdió? Mi papá. La industria del juicio lo fundió. No solo económico, también en la cabeza.</p><p><b>—¿Eso se evita con la reforma?</b></p><p>- Sí. Desde 2012 el empleo formal está estancado. ¿Por qué querés mantener algo que es un fracaso?</p><p><b>—Otro tema fuerte es la baja de la edad de imputabilidad.</b></p><p>- Estoy absolutamente a favor.</p><p><b>— Lo mismo: fundamente</b>.</p><p>- Porque todos sabemos lo que está bien y lo que está mal. El que comete un asesinato tiene que estar preso, no importa la edad. No estoy a favor de la pena de muerte, pero sí estoy a favor de que no salgan nunca más.</p><p><b>—La oposición lo rechaza.</b>—</p><p>- El kirchnerismo se opone a todo lo que presente Javier hasta que termine el mandato. Y no hay argumento.</p><p><b>— El presidente avaló la idea de que el año pasado quisieron desestabilizarlo. ¿Usted qué opina?</b></p><p>- Sí. Yo te hablo como comunicador. Había editoriales de periodistas que decían, sin decir, o pedían a gritos una asamblea legislativa, exfuncionarios pidiéndola. Yo recuerdo a Felipe Solá en un streaming diciendo si la gente quería ver otro presidente o dando la posibilidad de que haya un recambio. Empecé a ver noteros diciendo: “Usted no llega a fin de mes, ¿no? ¿A usted le parece que tiene que seguir Milei?”. Si estudiaste periodismo, eso no hay que hacerlo jamás. Se olía, había como una cosa rara. </p><p><b>— ¿Lo quisieron voltear? </b></p><p>- Yo creo que sí. Y ahí te estoy hablando Tronco comunicador, Tronco personaje del medio, de conocer mucho, de conocerlos a casi todos. Yo creo que sí. </p><p><b>— ¿Le digo Cristina Kirchner y le hablo del peronismo? ¿Qué piensa?</b> </p><p>- Caca. </p><p><b>— ¿Perdón? </b></p><p>- Caca. </p><p><b>— ¿Por qué? Fundamente. </b></p><p>- Lo estuvimos hablando. Desde el relato de ellos, nos empezaron a vender, espejito de colores, nos pusieron una policía del pensamiento, nos empezaron a marcar con el dedo qué estaba bien y qué estaba mal, de qué me podía reír y de qué no. Hay algo que Javier dijo en Davos que fue “la apropiación y distorsión de causas nobles para beneficio del Estado”. Eso hicieron. Eso hicieron con todo. Otro gran ejemplo es “<i>che, acá falta un puente</i>”. Lo hacen, “<i>bueno, ahora creemos el Ministerio del Puente y nos ponemos a hacer puentes”</i>.<i> “Inventemos ahora el Ministerio del Agua”</i>. Hicieron eso. Y lo que hicieron en la pandemia... se cagaron en nosotros. Vos fijate que una de las formas que encontraron de pegarle a lo que pasó con Javier en Mar del Plata fue comparar la foto de Olivos con que él haya ido a cantar al teatro. Eso fue una barbaridad. Lo del fiscal Nisman, todo oscuro... ¿Ves que es el lado oscuro? ¿Hoy está presa Cristina? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSPFLT4US5AJZCYJOC34BRCRII.jpg?auth=e0178c4d864cf304e6f7649edc1730ffe227338a0f5e466036a80f80788cfec3&smart=true&width=4917&height=2766" alt="Cristina Kirchner permanece detenida, cumpliendo una condena por corrupción, en su casa de San José 1111 " height="2766" width="4917"/><p><b>— Sí. </b></p><p>- Bueno, pero sigue usando sus redes... O sea, a mí me falta, me falta castigo para ellos. </p><p><b>—¿Qué quiere ser Sergio Figliuolo en política?</b></p><p>- Nada. No quiero ser nada. No tengo ambiciones. Mi misión es derogar, desregular y hacer cosas fáciles. Escribí un paquete de siete leyes. Tengo un proyecto sobre impuestos que es una bomba. Pero ya lo vamos a contar.</p><p><b>—¿De qué se tiene que cuidar Milei?</b></p><p>- De nunca dejar de ser él.</p><p><b>—¿Y usteds?</b></p><p>- De todos. Pero no me importa. Cuanto más me putean, mejor. Soy como Godzilla: le tirás cosas nucleares y se hace más poderoso.</p><p>Entre el humor, la bronca y la convicción, Sergio “Tronco” Figliuolo transita su desembarco en la política sin pedir permiso. No se piensa como dirigente tradicional ni parece interesado en convertirse en uno. Prefiere seguir siendo Tronco, incluso dentro del Congreso, convencido de que la creatividad, la irreverencia y la lectura atenta de los proyectos pueden ser una forma válida —y disruptiva— de hacer política en un sistema que, según él, se acostumbró demasiado a repetirse a sí mismo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFUZWWUAOVG5NODXEAU5AGPWBQ.png?auth=6d73bdd15a79de7620aa59e763126bf02b3ec3f5c12508a48bbf082d122a27ce&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Antonio Grimau: “El amor no es como ayer, pero eso no significa que no sea de todos modos muy agradable y deseable”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/01/antonio-grimau-el-amor-no-es-como-ayer-pero-eso-no-significa-que-no-sea-de-todos-modos-muy-agradable-y-deseable/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/02/01/antonio-grimau-el-amor-no-es-como-ayer-pero-eso-no-significa-que-no-sea-de-todos-modos-muy-agradable-y-deseable/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor habla sobre cómo cambian el deseo y los vínculos con el paso de los años. Repasa sus conquistas, los enredos amorosos y los nuevos ritos de la intimidad. También reflexiona sobre el camino recorrido, sobre sus pérdidas y momentos dolorosos, y de una vocación intacta que tantas veces lo salvó]]></description><pubDate>Sun, 01 Feb 2026 05:05:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El amor muta, el deseo se complace de otra manera. Los roles familiares se modifican, la amistad redefine sus códigos. Las necesidades cambian: algunas pierden sentido, otras deben reformularse. La energía no siempre acompaña. Porque la tercera edad tiene sus particularidades: la vida más allá del umbral de los 60, los 65 años, es distinta. Pero no por eso es menos vida. Y a sus 81 años, <b>Antonio Grimau</b> lo sabe.</p><p>“Hace poco escuché a una señora en televisión que dijo: ‘A nuestra generación, la ciencia le ha dado 20 años más de vida’. Bueno, honremos esos 20 años que tenemos de yapa”, dice el actor, casi como un mantra, o un desafío.</p><p>En el Multiteatro, y junto a Raúl Lavié y los Osvaldos, Santoro y Laport, y con la dirección de Federico Palazzo, Grimau pone sobre el escenario una obra que habla de todo esto, y de mucho más: <i><b>Vamo’ los pibes</b></i>. “Está buenísimo que hablemos de esta etapa —advierte—. La obra tiene mucho humor, ternura y emoción, y es como un homenaje a la gente de la tercera edad”.</p><p>Proyectar y proyectarse: Antonio habla de lo imprescindible de perseguir un horizonte, como decía el escritor Eduardo Galeano, porque eso nos obliga a caminar, a no detenernos, a seguir. “Se trata de eso: de tener mañana. Y me emociona decirlo porque es la clave: no dejar que el reloj se pare. Continuar, en todo lo posible, teniendo proyectos y mirando al mañana”.</p><p>Claro que esta etapa suele invitar a la reflexión y los balances. Y Grimau —actor de enorme trayectoria, emblema del teatro y galán sin fecha de vencimiento— también lo hará en esta entrevista con <i><b>Infobae</b></i>.</p><p>Hablará del dolor por las muertes tempranas de sus padres y su hermana, y del desgarro por el fallecimiento de Lucas, el hijo que tuvo con Leonor Manso. De cómo la vocación lo salvó, antes, después y ahora. De la timidez que nunca lo soltó. De aquellas aventuras pasionales y de su actual calma amorosa. Del peronismo, de la cultura. Al fin, de una vida bien vivida. Y cuyos capítulos, sigue escribiendo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/525TW6Y5GBASHJV4AX32Q4UQLQ.jpg?auth=31dc7e118e88ecabee5d2435746c7b290afa8d2ca5a66fd3f2d75231208e851f&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Antonio Grimau: "Por naturaleza siempre fui muy enamoradizo."" height="1280" width="1920"/><p><b>—Con Lavié, Santoro y Laport, ¿se autoperciben pibes?</b></p><p>—Todavía...</p><p><b>—Vos, ¿en qué te sentís un pibe?</b></p><p>—En que todavía puedo seguir trabajando.</p><p><b>—¿Es una elección?</b></p><p>—Sí, sí. Una elección por encima de todo. Una voluntad y unas ganas... Y además, para mí, desde que encontré la vocación a los 16 años, siempre ha sido una tabla de salvación, hasta el día de hoy.</p><p><b>—En ese momento, a esos 16 años, ¿era una vocación o primero fue una necesidad?</b></p><p>—Primero fue una necesidad. Así lo viví. Con el tiempo comprobé que era una vocación muy fuerte, al punto de que todavía hoy me sigue dando mucho placer laburar y ensayar, con todo el sacrificio que implica.</p><p><b>—Incluso en las noches de dos funciones. </b></p><p>—Sí. Realmente nos planteamos, sobre todo con “Cacho” Santoro, si íbamos a poder resolverlo. Pero es tal la energía a favor del espectáculo que eso te da muchas ganas.</p><p><b>—¿Puedo volver a ese nene? </b></p><p>—Sí, claro.</p><p><b>—Qué bueno que esa necesidad después se convirtió en vocación. Y qué privilegio encontrar una vocación y poder desarrollarse desde ese lugar.</b></p><p>—Fundamental. “Salvífico”, como dice una muy buena amiga mía.</p><p><b>—¿Sos un hombre religioso?</b></p><p>—No demasiado. Más bien, agnóstico.</p><p><b>—Entonces el teatro fue un lugar de fe, un lugar que salvó, que estuvo siempre.</b></p><p>—Sin dudas. Sobre todo porque venía de una adolescencia muy golpeada.</p><p><b>—En un tiempo muy corto murieron tus padres y tu hermana.</b></p><p>—En siete meses...</p><p><b>—Muere tu hermana de un cáncer; tu padre, de cirrosis. Y tu mamá, ya con un dolor enorme.</b></p><p>—(Muere) del corazón, naturalmente. Y por eso mismo, cuando apareció el teatro tuve una necesidad enorme de meter la cabeza en eso.</p><p><b>—Ese niño trabajó en muchas cosas.</b></p><p>—Sí, en muchas cosas. Estuvo la necesidad de ganarme el mango porque yo decidí no estudiar a partir de un tercer año de industrial, y fue mi hermano, que también era mi tutor, el que me dijo: “Entonces tenés que trabajar”. Y en ese derrotero de distintos trabajos hubo de todo: trabajos que tenían cierta gracia y otros terriblemente sufridos.</p><p><b>—Por ejemplo, ¿cuál?</b></p><p>—La fábrica de fideos: fue horrible. Los fideos se secaban con tanques que se cargaban de carbón, y ese calor provocaba un humo que, al rato, te terminaba doliendo la cabeza mal. Era muy muy feo. </p><p><b>—¿Qué tenías que hacer con los fideos?</b></p><p>—Tenías que secarlos en zarandas, con una manera de <i>repulgarlos</i> que nunca aprendí, y darle un peso especial a cada porción para después envasarlos, ya endurecidos por el calor. Por supuesto, nunca la emboqué: de diez que hacía, todos pesaban distinto. Y me retaban porque no daba nunca con el peso.</p><p><b>—¿Qué edad tenías? </b></p><p>—14 años. Fue una elección no meditada. Era un rechazo: la experiencia en el primario había sido muy mala, no me gustaba estudiar, y decidí no seguir el secundario. Con el tiempo, me arrepentí: medité como se debía y me di cuenta de que había sido un error, que era un hueco en mi formación muy sensible, muy profundo.</p><p><b>—¿Y por qué no lo retomaste nunca para terminarlo?</b></p><p>—Porque mi estudio ya se refirió en particular al trabajo del actor y eso me ocupó el 100%.</p><p><b>—En lo social, ¿cómo te iba de chiquito?</b></p><p>—Ahora, de grande, estoy aprendiendo un poco a socializar. Siempre fui un tipo muy para adentro, muy tímido e introvertido, una suerte de lobo estepario que le huía a la gente. También en eso me salvó la actuación: más de una vez me decía cómo puede ser que yo sea tan introvertido y sin embargo, suba a un escenario sin importar. Pero siempre está el refugio detrás del personaje y ahí funcionaba. Con mi propia personalidad siempre me costó mucho moverme socialmente.</p><p><b>—¿Algo del sufrimiento en la primaria tuvo que ver con lo social?</b></p><p>—En la primaria era un gordito simpático: salvaba mis errores con esa simpatía. Pero a la vez, sostener eso era un trabajo arduo.</p><p><b>—En la primaria, ¿ya estaba el seductor que después conocimos?</b></p><p>—(Risas) No, no.</p><p><b>—¿No había un conquistador con las profesoras?</b></p><p>—Tal vez inconscientemente, sí. Se me notaría claramente el desasosiego, el desamparo, y por ese lado tal vez enternecía. Lo habré usado después en la adolescencia, seguramente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/25ONW6THSJHRFCKNOOKJ5SMLCE.jpg?auth=8e6a6987f6b193ed74de2ef47a8279e087cab1e93daec1ed6c76f6c856856509&smart=true&width=1920&height=1434" alt="Antonio Grimau sobre la muerte de su hijo: "Tanto la madre como yo hicimos todo lo que pudimos por rescatarlo de algo de lo que él no pudo rescatarse"" height="1434" width="1920"/><p><b>—¿Te acordás cuál fue la peor función de tu vida?</b></p><p>—No hubo una función completa. Pero hace poco en Punta del Este, haciendo <i>La piel de Judas</i>, con Susana Giménez, yo bajaba de una escalerita de cinco, seis escalones, y se me enganchó un taco de las botas que usaba. Rodé como una bola. Y fue tragicómico porque Susana se tentó muchísimo, como es lógico, pero a la vez también se desesperó mucho. Me levanté y lo único que me pasó fue que se me torció un poquito un dedo de la mano derecha, nada más, aunque fue una caída importante.</p><p><b>—¿Qué se hace en un momento así? </b></p><p>—Y... se trata de continuar como sea. Hubo gente que me dijo: “¿Era parte de la obra?”; “No, ¡ojalá! De ninguna manera”. Tengo un pasado deportivo bastante intenso y sé de qué manera caer, una cosa instintiva en el cuerpo, de acomodamiento: en el aire te vas preparando como un gato para que la caída no sea demasiado lesiva.</p><p><b>—¿Susana te la pudo seguir? </b></p><p>—Sí, sí. Se tragó la tentada y siguió como si yo fuera su marido, como era en la obra: “¿Te pasó algo, querido?”. Y zafamos. No, una cancha...</p><p><b>—¿En dónde no te sentís un pibe?</b></p><p>—En muchas cosas: en lo deportivo, en la intimidad. Sé que ya no rindo como rendía. El amor no es como ayer, por supuesto, pero eso no significa que no sea de todos modos muy agradable y muy deseable.</p><p><b>—¿Andás noviando?</b></p><p>—No. En este momento, no. Ponele que esté picoteando.</p><p><b>—¿Te gusta más “picoteando” o “chongueando”?</b></p><p>—No, “chongueando” no me gusta. Tampoco me gusta demasiado “picoteando”... No, no, estoy conociendo gente (risas).</p><p><b>—¿Y estás conociendo mucha gente?</b></p><p>—No, no. No me da el cuerpo para conocer mucha gente. Y es lo que te dije hace un rato: por esa cosa que tengo de estar más que nada cobijado en mi casa. Soy muy casero, disfruto mucho de mi casa: la hice con todo amor y muy a medida, a mi manera. Entonces, le rajo a las reuniones sociales, a las fiestas multitudinarias y demás. No son mi fuerte.</p><p><b>—¿Pero por el placer de estar en tu casa o porque sos medio fóbico de lo social?</b></p><p>—En algunos aspectos soy todavía medio fóbico y en otros, porque realmente disfruto mucho de mi tiempo solo en mi casa, con mis cosas. Le dedico mucho tiempo a pintar, a la lectura. </p><p><b>—Los encuentros amorosos y las citas, entonces, son en tu casa. </b></p><p>—No necesariamente (risas). Puede haber otros lugares. </p><p><b>—Has sido un seductor durante años.</b></p><p>—He sido. Ya no. “Cuarteles de invierno”.</p><p><b>—No te creo.</b></p><p>—“El reposo del guerrero”.</p><p><b>—No te creo...</b></p><p>—¿Cómo querés que te lo ilustre? (Risas). “El general no tiene quién le escriba”.</p><p><b>—¿Es por elección?</b></p><p>—En gran medida sí. ¿Sabés qué pasa? Es verdad: yo he recorrido mucho el sendero del amor. Y justamente por eso, hay muchas cosas que ya conozco: sé el comienzo, el desarrollo y el final. Y ya no me interesan. Tiene que ser algo muy especial para que me conmueva. Por supuesto que están esas personas y esas circunstancias especiales, pero ya no salgo a buscarlas. Cuando aparecen, encantado. En realidad nunca las busqué, tuve la suerte de no tener necesidad. Pero ahora tampoco saldría a buscarlas.</p><p><b>—Cuando no las buscabas porque no tenías necesidad, ¿te metiste en muchos quilombos?</b></p><p>—Muchísimos quilombos. Y eso también agota, sí.</p><p><b>—¿Se te superpuso mucha gente? </b></p><p>—En algunos casos... Sí, se juntó el ganado, como dicen brutalmente. </p><p><b>—¿Alguna vez saliste escapando o escondido de algún lugar? </b></p><p>—No, no. Tuve suerte. No corrí riesgos mayores (risas). Pero era hablar de <i>Vamo’ los pibes</i>...</p><p><b>—Los pibes tienen un pasado, y bienvenido sea ese pasado, que es el que hace que todavía uno se sienta pibe. </b></p><p>—Es verdad. Y además es verdad que por naturaleza siempre fui muy enamoradizo. Percibo particularidades en determinada mujer, y por ahí hay un deslumbramiento que se desvanece rápido, pero que en el momento parece fuertísimo. Ahora ya estoy acostumbrado y me digo: “No, pará, que es apenas un deslumbramiento pasajero”.</p><p><b>—Ese enamoramiento adolescente que uno siente. </b></p><p>—Sí. Pero antes, yo perseguía ese deslumbramiento como un gran amor y me equivocaba porque era un estallido, una cañita voladora, y nada más.</p><p><b>—O sea, un enamorado del amor. </b></p><p>—Sí. En gran medida, sí.</p><p><b>—Recién hablabas de cómo cambia la intimidad con los años. ¿Eso afectó, o te conectó con otra parte tuya y reacomodó? </b></p><p>—Sí, claro. No se deja de disfrutar, pero desde otro lugar: otros tiempos, otras formas, sí. </p><p><b>—¿Hay un duelo?</b></p><p>—No, no. Ya te digo: hay reemplazos. Te diría que uno ya no pretende logros que no le interesan. A mí nunca me interesaron los torneos sexuales, jamás. De verdad, nunca fui un apasionado de ese tipo de cosas. Y ahora, mucho menos. Además, ¿sabés qué pasa? Hay un tipo de una moral muy fuerte en mí, y nunca entré en cosas extrañas porque me da un poco de rechazo la idea de cuerpos mezclados o cualquier fantasía que se fuera de la pareja.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R2MYJAHMPRE5JBP53MIBYAIMXY.jpg?auth=9881191e85eff4cd9fb8dc0b8d42dfbce9ad0a429876be0abbf3b17969daea7d&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Antonio Grimau junto a Tatiana Schapiro en Infobae" height="1280" width="1920"/><p><b>—Pasaste cosas redifíciles en tu vida.</b></p><p>—Muy difíciles, sí. </p><p><b>—Y hoy estamos discutiendo mucho en materia de salud mental, tratando de que nos escuchen. Hay un debate que tiene que ver con la Ley de Salud Mental: debemos entender que las adicciones son una enfermedad, no una decisión.</b></p><p>—Es muy estremecedor. Es una realidad que asusta porque no aparece una manera de resolver ese flagelo. Da mucho terror y mucho miedo, mucha angustia.</p><p><b>—¿Y qué le decís a esos papás? </b></p><p>—Es difícil... Es difícil porque hablar de poner el hombro, apechugar frente a esa situación, ponerle fuerza, ponerle garra, son palabras que no sé si alcanzan ante esa realidad tan dura. Es muy difícil. </p><p><b>—Lucas, tu hijo, murió en el 2010. ¿En ese momento pensaste que hoy la situación en la Argentina iba a ser otra? </b></p><p>—No, porque ya se sabía que esto iba en crecimiento y que detenerlo iba a ser muy difícil, como lo está siendo. No tuve esperanzas. Desgraciadamente. No tengo respuesta frente a algo tan potente, tan indetenible, donde la gente que se debería o que se está ocupando de eso tampoco tiene respuestas.</p><p><b>—¿Le hablás a Lucas?</b></p><p>—Sí, todo el tiempo.</p><p><b>—¿En tu cabeza o en voz alta?</b></p><p>—De las dos maneras, de las dos maneras...</p><p><b>—¿Le contás tu día, le agradecés, lo extrañás?</b></p><p>—Sí. En distintas circunstancias aparece la necesidad, que es muy frecuente, y lo hago. Y me da mucha tranquilidad, mucha paz.</p><p><b>—Pudo correrse un poquito el dolor, que no se va nunca por supuesto.</b></p><p>—Nunca.</p><p><b>—¿Pero en ese hablarle, hay algo de tranquilidad, además de dolor?</b></p><p>—Hay tranquilidad, si se le puede llamar así, en cuanto a que tanto la madre como yo hicimos todo lo que pudimos por rescatarlo de algo de lo que él no pudo rescatarse. Y cuando la persona no quiere, nadie más puede...</p><p><b>—Eso está absolutamente claro.</b></p><p>—Fatalmente.</p><p><b>—La persona no puede: tiene tomada la voluntad.</b></p><p>—Sí. Y esa es tal vez una de las peores equivocaciones para esa gente: “Yo puedo solo”. Y no, no...</p><p><b>—Cuando fue la muerte de Lucas, ¿con quién te enojaste?</b></p><p>—Es raro que yo me enoje. Como no tengo una religiosidad profunda, tampoco me enojé con Dios. Tal vez me enojé conmigo mismo por creer que haber estado más cerca de él hubiera sido de ayuda. Pero gente muy importante, profesionales, me dijeron: “No es así. No te culpes porque no sirve de nada, no pasa por ahí”.</p><p><b>—¿Ya lo pudiste entender?</b></p><p>—Sí, sí. Me llevó mucho tiempo, pero creo que lo pude entender.</p><p><b>—Tenés cuatro nietas. ¿A ellas les contaste vos quién era Eva? </b></p><p>—Puede ser que a alguna de ellas, no sé si a todas. Pero sí. </p><p><b>—¿Hay algo del cariño al peronismo que se transmitió a tus hijos?</b></p><p>—Sí. No sé si en todos los casos lo adoptaron o estuvieron de acuerdo, pero la realidad que yo viví en mi infancia es única: no puedo negarlo ni tengo interés. Era un país floreciente, feliz. Y muchas cosas de los horrores del después de ese Gobierno no volvieron a ocurrir. Soy testigo presencial de ese proceso. </p><p><b>—¿Hoy te seguís definiendo peronista? </b></p><p>—Sí. Justamente, por esa experiencia. Con errores seguramente, con defectos: había cosas que yo después en la madurez impugné y me parecieron fuera de lugar. Pero en general, sigo siendo testigo. Y un testigo a favor.</p><p><b>—La última vez que nosotros hablamos estábamos en plena pandemia, esperando las vacunas. Alberto Fernández empezaba un gobierno en un momento mundial imposible y me acuerdo que tenías esperanzas.</b></p><p>—Sí, en ese momento sí.</p><p><b>—¿Y después? ¿Qué mirada tenés hoy? </b></p><p>—Y... después hubo desilusiones. Desilusiones profundas, sí. </p><p><b>—¿Cristina?</b></p><p>—Y... es un caso: yo muchas cosas todavía no me explico. Me gustaría que un adepto a Cristina me lo explicara alguna vez, por que no me explico, no me explico... Interrogantes que tengo. Me gustaría. Todavía no he encontrado la persona o el momento de ese encuentro, y esas preguntas que tengo dando vueltas.</p><p><b>—Hablabas del mañana. ¿Qué deseas para este 2026?</b></p><p>—Cambios. Cambios profundos, de raíz.</p><p><b>—¿Pero cambios tuyos, personales, o cambios a nivel país?</b></p><p>—Cambios a nivel país. Cambios míos... A esta altura, ya he dado todo, ¿qué más? Ya está. Creo que uno, humildemente, desde la profesión y la seriedad con la que la ha encarado, ha dado lo mejor de sí. Y lo sigue dando. Si fuera así en todos los rubros, estaríamos perfectos.</p><p><b>—Cosas lindas a nivel país, pero con pocas esperanzas al respecto.</b></p><p>—Y... me gana un poco la desilusión. Debo confesarlo. </p><p><b>—Te dejo ser presidente por un día, podés sacar tres decretos. </b></p><p>—No me metas en eso, soy actor...</p><p><b>—Uno: los jubilados.</b></p><p>—Sin dudas. Vamo’ los pibes. El otro: un mayor desarrollo de la cultura. Y que vuelva la ficción. Ya está.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SAVKAN5QV5FM3OBSZTI3E4SQ6I.jpg?auth=adc54b961e833a74941baefbece5ed8bc157f57814c243a4b7d8fd7d5d13fb34&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1307" type="image/jpeg" height="1307" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“El primero que se va espera al otro”: la promesa entre una madre y su hijo, y la tragedia que le cambió el sentido a todo]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2026/01/31/el-primero-que-se-va-espera-al-otro-la-promesa-entre-una-madre-y-su-hijo-y-la-tragedia-que-le-cambio-el-sentido-a-todo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2026/01/31/el-primero-que-se-va-espera-al-otro-la-promesa-entre-una-madre-y-su-hijo-y-la-tragedia-que-le-cambio-el-sentido-a-todo/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Laura Padula creyó que el diagnóstico de cáncer de mama a los 35 años era lo peor que le podía pasar. Pronto comprendió que no: la noche del 7 de agosto de 2011 en la que su hijo mayor, Santiago, falleció de manera abrupta. En un capítulo de Voces, el testimonio de una mujer que pensó en quitarse la vida y que descubrió que hay cosas por las que vivir. "¿Si en vez de muerte, en mi casa hay vida?", imaginó]]></description><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 05:31:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Laura Padula imagina cómo será ese encuentro. Es una fantasía, una concesión de su mente. Lo imagina más grande. No puede explicarlo. Tampoco necesita. Lo presiente crecido. No lo visualiza como un niño de cinco años, como ese niño de cinco años que el 7 de agosto de 2011 se eternizó. Extraña su olor, su cuello, su piel, sus labios babosos, sus cordones desatados. Hoy idealiza esa elucubración feliz. Cree que él los está esperando y que esa espera es breve, y que tal vez el tiempo en el otro plano se reduce a un parpadeo. </p><p>Laura tiene 53 años y es mamá de Joaquín y de Manuel. Y de Santiago. Su historia es la de una mujer que pensó que lo malo de la rueda de la vida ya le había tocado cuando a los 35 años contrajo cáncer de mama, la de una madre que supuso que dos desgracias no pueden caer en la misma familia. Recuerda una conversación que tuvo con Santiago, a quien apodó Tato, en la que él, curioso, le preguntaba de las cicatrices, de la cesárea, del cáncer. El tema omnipresente en la charla era la muerte y el miedo a que su mamá se muera. Fue meses antes de que ella empezara quimioterapia. Le enseñó: “<b>Mirá hijo, lo de la muerte es así: el primero que se va espera al otro</b>”.</p><p>La reflexión -concluye- no salió como esperaba. El consuelo pensado para desdramatizar la partida física es hoy el corolario de un proceso personal. Laura espera sin esperar. Superó el cáncer, lloró a mares la muerte de su hijo, pensó en un instante brutal que morir era una solución, se enojó con el corazón y se desenoja con la cabeza, se aferró a otra persona, le dio culpa sonreír, buscó, contra todo pronóstico, traer más vida y hoy desde la cuenta <i>@amaramares.oficial</i> acompaña a otras familias que pasan por duelos. La historia de una madre que sufrió, amó, vivió y hasta aprendió un nuevo idioma: el de leer las señales que le envía su hijo.</p><p><b>—¿Cuándo empezaste a buscar a Santi? </b></p><p>—Con Rodri, pensábamos que teníamos que estar bien económicamente para tener un hijo. Y eso no venía ocurriendo. Entonces un día dijimos “che, pero nos va a pasar la vida y nosotros vamos a estar esperando el momento ideal que capaz que nunca llega”.</p><p><b>—¿Lo buscaron mucho?</b></p><p>—No, fue un toque. Creo que fueron dos meses de búsqueda y apareció ahí nuestro cachorro. Nació un 14 de septiembre. Lo trajo la primavera. Y todo era bellísimo. Bellísimo. </p><p><b>—¿Fue amor a primera vista? </b></p><p>—Fue amor a primera vista. <b>Yo no conocía ese amor</b>. Primero la panza y todo lo que ocurre con la panza. Pero esos momentos, esos tres momentos tan icónicos en mi vida, siempre con Rodri, y generalmente para los cumpleaños, hacemos un recuento de cómo fue aquel momento porque fue de los más lindos que viví en mi vida.</p><p><b>—Los embarazos.</b></p><p>—Los partos. Y mirá que fueron cesáreas y qué sé yo. El bebito. Un olorcito. Y ese amor. Es más, cuando yo tuve a Joaco, ya tenía a Santi…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKGY4MUBYZCCDJNGP7CDXYQOZA.jpeg?auth=71098e11350eeebaa91c42e7a67cae6ea8a27bda3b655f694a9f44284212a19f&smart=true&width=1920&height=1272" alt=""Fue amor a primera vista. Yo no conocía ese amor", recuerda Laura Padula sobre el nacimiento de sus hijos Santiago y Joaquín." height="1272" width="1920"/><p><b>—¿Cuánto tenía Santi cuando quedas embarazada de Joaco?</b></p><p>—Tres y medio. Que también fue recontra buscado. Ahí ya logramos la casita.</p><p><b>—¿Casita dónde? </b></p><p>—En Haedo. Nuestra casita en Haedo. Y dijimos acá es momento de expandir. Imaginate que vivíamos en un dos ambientes con Santi y era o sacamos el microondas o ponemos al pibe, una cosa así. 37 metros cuadrados. Y de ahí nos mudamos a la casita y ahí dijimos “bueno, es el momento de familia”. Y cuando nació el chino Joaco, que le decimos el chino, fue esa sensación que se siente cuando ya tenés dos y decís “familia completa”, esto es tremendamente bello. Mucho amor y yo muy amada por mis hombres. Así estábamos, navegando en amor total.</p><p><b>—Todo magia. Todo lindo.</b> </p><p>—Sí. Todo hermoso. Y así vivíamos, con esa inconsciencia de lo bello y que todo sale bien, ¿no?</p><p><b>—Hasta que…</b></p><p>—Hasta que lo primero que ocurre, que<b> no fue lo peor que ocurrió pero fue lo primero</b>. </p><p><b>—Pero en ese momento era lo peor que te había pasado en la vida ¿no? Ahí aparecieron los miedos.</b></p><p>—Sí, y hoy con el diario del lunes entiendo un montón de cosas que pasaron y de las que había que hablar sí o sí.<b> Tuve mi diagnóstico a los 35 años de cáncer de mama</b>. Conocí médicos que los amo, hay uno fundamentalmente, Santillán, que yo creo que me salvó la vida. Yo estaba sin rumbo. </p><p><b>—¿Por dónde pasaban tus miedos en ese momento?</b></p><p>—Primero no verlos crecer. Los miedos eran morir, perdérmelos y que ellos sufran. El impacto de mamá se muere. Imaginármelos sufriendo y una vida de sufrimiento. Yo me imaginaba eso y Rodri con dos nenes chiquitos. Era un cuadro espantoso. En ese momento todavía pensaba que era muy importante en la vida de ellos. Es algo que después cambió totalmente. Si bien me encanta verlos, asistirlos, tenerlos y colaborarles entiendo que es un compartir, no que yo soy necesaria.</p><p><b>—¿Cómo fue el tratamiento?</b></p><p>—Me re salvó el humor. Y además como entendía que estaba con mis hijos muy chiquitos tenía que ser muy lúdico. Yo interpretaba eso. Entonces, por ejemplo, uno de mis amigos, Alfred, peluquero, me vino a cortar el pelo cortito así, pelar, en el living de casa y mis hijos participaron con los mechones, y jugaban. Mamá está haciendo el tratamiento. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EAJYPNKH4BFMLIVPM4V4WQCKN4.jpeg?auth=933542425f230b8e09fd4abe14869722699394b6ea1f5573ec2f52c7aec910b1&smart=true&width=1920&height=1262" alt="A los 35 años Laura contrajo cáncer de mama y al hablar sobre la muerte con sus hijos nació la frase: "El primero que se va espera al otro"" height="1262" width="1920"/><p><b>—¿Ellos sabían que mamá estaba enferma?</b></p><p>—Sí, sí. Hay algo que siempre dije que fueron las palabras justas y correctas: <b>mamá tiene cáncer, mamá está haciendo quimio, a mamá se le va a caer el pelo</b>. Cuando venían las preguntas trataba de responder y ahí la llevábamos. </p><p><b>—¿Cómo fue el tránsito por la enfermedad?</b></p><p>—Hubo momentos muy tremendos de la quimio. Hubo una de esas quimios, la tercera, que fue la única vez que yo sentí que me moría, todo estaba mal. Me empecé a hinchar mucho, pero hinchar-hinchar. Hinchar Fiona. Hinchar lengua. Hinchar la cara. Mis amigos, mi familia que entraba a verme, estaban detonados de llorar... Ese día me lo súper acuerdo porque Rodri me lleva a la guardia y ahí el chico que me atiende, me toma los signos y me dice “están preparando la habitación”. Le digo “no, escuchame, vivo recontra lejos, yo tengo que ir a mi casa, bancame, voy y le aviso a mis hijos que mamá se va a tener que internar y vuelvo”. “No -me dijo-, no podés salir de acá porque corrés riesgo de enfermarte y no tenés defensas”. </p><p><b>—Debías estar neutropénica. Con los glóbulos blancos muy bajos.</b></p><p>—Sí. Y ahí prepararon una habitación donde entraba solo una enfermera… Y Rodri enseguida “Lau, me quedo con vos”. No, yo estaba re enojada. Ahí sí me agarró enojo, furia. Le digo “no tengo ganas, anda que lo importante lo tenemos en casa, yo me arreglo”. Tenemos el celu, que en ese momento no eran los celus de ahora. Hace de esto 17 años. Y estuve sola. Dije “esta la tengo que pasar”. Y me ponían unas vacunas cada cuatro horas. Tengo cosas hermosas como que mi viejo me contó un cuentito, vos fijate la magia que ocurre en el medio del caos. </p><p><b>—¿Qué quiere decir que tu viejo te contó un cuentito?</b></p><p>—Yo no me podía dormir, estaba hablando con él y me dice “hija, tranqui, apoya la cabeza que yo te voy a contar un cuentito”. Hacía miles y miles de años que no ocurría. Fue re loco porque me sentí niña.</p><p><b>—¿Entendiste que te podías morir?</b></p><p>—Sí, <b>ahí entendí que me podía morir.</b> Ni cuando me diagnosticaron ni cuando me operaron. Fue ahí.</p><p><b>—¿Cómo fue entrar a esa operación?</b></p><p>—Uh, fue tan veloz… Imaginate lo que fue darle un beso a mis hijos. Fue heavy. Pero la peor parte se la llevó Rodri, mi compañero. <b>En esa caminata al quirófano, a Rodri le tuve que decir “no vas a encontrar una como yo, pero si te tenés que enamorar, enamorate, tenés mi ok”.</b> Él llorando, yo llorando, un desastre.</p><p><b>—Pero le diste el permiso.</b></p><p>—Sí. A mí me parecía importante, no sé por qué. También, esto de que uno se cree tan importante en la vida del resto. Porque hoy no sé si haría eso. Hoy soy otra claramente. Pero en aquel momento me pareció que tenía que dejar todo en orden. Como cuando vas a parir que decís limpio las cortinas, lavo aquello, porque es todo un movimiento. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KIYFWQQUFCMREDNELYYI6GFIE.jpeg?auth=a1f99fccc1bb4cce988e2ca0bb4c3d88405fa4310e3b293b089e4a0db5dc7650&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Laura atravesó el céncer y los siguientes dos años transcurrieron con normalidad." height="1440" width="1920"/><p><b>—Sale bien la operación. Arrancan las quimios. En algún momento dieron un diagnóstico que estaba todo bien.</b></p><p>—Sí, sí. Todo venía saliendo bien. Hice otras operaciones que tenían que ver con reconstrucción pero ya era tratar de verme mejor. Y estábamos muy acostumbrados al quirófano, pero era de otra manera. </p><p><b>—¿Cómo se habló de muerte con los chicos?</b></p><p>—Joaco era muy chiquito, dos años. Con él prácticamente no pude hablar. Él no tiene recuerdo de esto. Pero con Santi sí. Santi me hablaba mucho de las cicatrices y yo le contaba de la cesárea, qué mama, qué dolor y qué sé yo. La cesárea es una marca, listo. Y además es una marca de vida. Y en esa conversación, me dice “¿pero esa, la del cáncer ma? Esa fue de muerte”. “No, esa no es de muerte, es de vida. Porque yo gracias a esa operación, esa cicatriz, ahora estoy viva”. Y empezamos un poco a hablar de la muerte, todavía me faltaba a mí atravesar la quimio. Y <b>le digo “mirá hijo, lo de la muerte es así: el primero que se va espera al otro”</b>. En realidad en ese momento pensaba “si me llego a morir que por lo menos él sepa que en algún momento nos vamos a encontrar”. </p><p><b>—¿Vos lo creés: que el primero que se va espera al otro?</b></p><p>—Sí. Lo que sí, el cuento no salió como yo esperaba. Porque<b> yo era la que tenía que irse y tenía todas las fichas para estar esperando ahí a quien tenga que venir</b>. Y pasaron dos años después del cáncer…</p><p><b>—¿Esos dos años cómo fueron?</b></p><p>—Hermosos. </p><p><b>—El cáncer también ordena prioridades, ¿no?</b></p><p>—Sí, prioridades. Familia. Los fines de semana eran netamente fines de semana. Amor full porque además vos te das cuenta ahí todo lo que te rodea. Todos estuvieron muy al pie del cañón con mis hijos apuntalándolos cuando yo no podía físicamente. Yo me sentía una heroína, que podía con todo. </p><p><b>—Uno pensó que lo peor ya había pasado.</b></p><p>—Sí, sí. Yo además estaba convencida de que si tenía que recibir algo malo ya lo había recibido. Lo peor ya pasó, listo, ya rendí esa materia.</p><p><b>—Sí, estadísticamente no me puede pasar más.</b></p><p>—Nada más. Nada más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SC4M3RBVZVD7BE6OABAGMN3ESA.jpeg?auth=4e44da65286c07fb9e295b744d13a2e3dcfb3b1ca6d0a8f740592d9f733ed3ca&smart=true&width=1920&height=2881" alt="El 7 de Agosto de 2011 la vida de Laura cambió para siempre." height="2881" width="1920"/><p><b>—¿Y qué pasó Lau?</b></p><p>—Pasó que pasaron dos años. Esteban, nuestro mejor amigo, amigo de Rodri desde muy chiquito, padrino de Tato. Se había separado y había alquilado un departamento. Hacía como seis meses que vivía ahí y no conocíamos el departamento. Y ese sábado dijo “che, amaso pizzas, vengan”. Nos cambiamos los cuatro. Estuvimos en el depto amasando las pizzas. Me acuerdo de que estaba la tele prendida. Bailamos. Estaba Joaquín Sabina de fondo. Yo bailé con los chicos. Yo era la graciosa siempre y ellos “mirá lo que está haciendo Lau”. Y <b>Tato ahí me dice “ma, ¿me puedo quedar a dormir?”.</b> “No -le digo- de ninguna manera. No trajiste el cepillo de dientes. Mañana tenés un cumpleaños”. Ahí Rodri me mira un poco cómplice como diciendo “qué estructurada por favor”, y ahí caigo en lo que estaba haciendo. A quién le importa el cepillo. Yo le veo la cara y le digo “bueno dale, quedate”. Y Esteban me dice “dejalo al chino también”, que estaba dormido. Joaco tenía 5 años y Tato tenía 8. Entonces Joaquito dormido, le digo “no, no, me lo llevo así”. Entonces Rodri lo fue a buscar a Joaco, lo cargó a upa y besitos.. Y algo muy, muy impactante es que <b>cuando estamos cruzando la puerta, Tato me dice “¡Ma! ¡Ma! ¿me das otro beso?”.</b> Entré, le di un beso y me fui. Nos levantamos el domingo, yo empecé llamando, llamando, llamando, no contestaba. Teníamos un asado en el club con amigos y yo ya estaba muy intranquila. Rodri también. No me lo mostraba pero también. Y fuimos para el departamento directamente porque dijimos “no tiene batería”, empezás a pensar cosas para justificar. Bajamos en el depto y Rodri empezó a tocar timbre, no le contestaba, dije “seguro que no tenía leche”. Vamos hasta Bonafide, vamos hasta McDonald´s. Nos encontramos recorriendo el barrio sin éxito. Llegamos al club, porque digo capaz que fue al club. Y ahí, en esa mesa larga de amigos, con preocupación, todo estaba enrarecido, yo le digo a Rodri “¿no habrá pasado algo con esas estufas?”.</p><p><b>—¿Por qué te vinieron las estufas en la cabeza?</b></p><p>—Mira, había una estufa que no fue esa el problema, pero había una estufa que yo a Esteban le dije “che, apagame esto”, antes de irme.</p><p><b>—Vos estabas con Joaquín en el club. </b></p><p>—Yo estaba con Joaco. Estaba mi amiga Vivi que fue muy, muy, muy importante en esto que te voy a contar ahora, porque yo estaba en el club con Joaco, estaba con mi sobrino Jorgi, de la misma edad de Tato que lo estaba esperando para jugar, estaba con un amigo de Tato que también se llama Santi, el hijo de Vivi y Vivi. De repente Rodri me mira como diciendo “no podés pensar eso pero algo ocurrió”, hubo un clic. Rodri se fue a hablar por teléfono con los papás de Esteban que tenían llave y de repente me dice “Lau, los padres están yendo para allá, voy para allá”. Le digo “bancame que yo voy también”. Y ahí viene Joaco, se me prende y me dice “dónde vas, yo voy”. Entonces ahí me encuentro diciéndole a Rodri “anda vos, yo me quedo acá porque no quiero que Joaco vea nada que no tenga que ver”. Con una contundencia… Y me quedo sentada en la mesa del club de cemento en las parrillas con mi amiga Vivi, con el teléfono, sentada. Joaco no se me despegaba. En ese momento, corre, se va a una cancha, y ahí suena el teléfono. </p><p><b>—¿Vos sabías?</b></p><p>—Sí. Yo sabía que algo estaba muy mal. No tenía ninguna certeza de lo que yo sentía pero yo sabía que algo estaba muy mal. Y ahí suena el teléfono, atiendo y <b>Rodri me dice “Lau, están los dos muertos”</b>. Ahí yo empiezo a correr. Grito. Corro. Mi amiga corre conmigo. “Te va a pasar a buscar Luciano -que es el esposo de Vivi que había ido con Rodri-, andá a la puerta del club que te pasa a buscar Luciano”. Yo corría. Mi amiga atrás mío. Yo no entendía bien, yo hasta ahí dije “esto es un error, acá hay un error, es otro depto, es otra gente, murieron otros, esto no es con nosotros”. Entonces mi amiga gritaba, lloraba, la agarro y le digo" amiga, cuidame al chino ahora". Ahí entendió que tenía otra misión. Yo no podía. Se da vuelta y se va. Yo empiezo a correr. Me desligué de eso, me fui. Pasa Lu, me subo en el auto en la parte de atrás. Él estaba solo adelante, yo me subí atrás. Y le digo “decime la verdad, esto no es verdad”. Y él me decía “sí Lau, es verdad”. Y yo empiezo a patalear, a gritar. Llegamos a esa escena nefasta de policía, gente. Y ahí lo veo a Rodri tirado en el piso llorando. Le digo “¿vos los viste?”. No se me caía una lágrima. <b>Le digo a la policía “dejame pasar”. Lo próximo que me acuerdo es que me subí arriba del techo del patrullero a los gritos </b>“dejame pasar, dejame pasar, dejame pasar”. Me agarraron así de los pantalones y me dijeron “vas a entrar”. Yo entro, era un edificio sin ascensor, era por escalera, yo subo así. Abro la puerta, gente y ahí los encuentro a los dos. No lo reconozco a Esteban. Trato de sacarlo porque estaba abrazando a mi hijo, y ahí Rodri me dice “es Esteban, Lau”. Y la escena que yo encontré fueron ellos dos tirados en el baño en la bañadera. Lo vi a mi Tato que tenía golpeada la frente. Me senté en un sillón a ver todo lo que estaba ocurriendo. A tratar de entender. Y yo hacía horas había estado ahí bailando y esto no me entraba en la cabeza. Y ahí entendí cómo había sido. El desperfecto fue en el calefón. Tato se había quedado dormido y yo sabía dónde porque a él le gustaba ver los dibus. Entonces estaba del lado de la tele. Y ahí había una marca de vómito. Y mi hijo al ser tan chiquito se intoxicó primero con monóxido de carbono. Esteban al ver que mi hijo estaba vomitando, sin darse cuenta de lo que estaba pasando, porque no te das cuenta, no tiene olor, nada. Él pensó que estaba descompuesto. Entonces lo agarró, lo llevó al baño, prende la ducha, porque llegó a prender la ducha, y ahí había una ventana de esas que tocás y se abren... Si él hubiera hecho eso… <b>Él abrió la ducha para mojarle la carita a mi hijo, para reanimarlo, y ahí cayeron los dos y murieron los dos. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZNJY25QW5EI3KOE5OCKFDW4AI.jpeg?auth=ac0329461547efd65ad631ce6b5ba0328b7107cb5acfb365042032289a835489&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Con la muerte de Santi, Laura sintió enloquecer. Apareció la fantasía de morir junto a su marido y su hijo menor." height="1280" width="1920"/><p><b>—¿Quién había dado aviso de lo que había pasado ahí? </b></p><p>—Los padres. Nadie tuvo el valor, la valentía. Esos papás de Esteban que los creíamos re cercanos no tuvieron la valentía. No pudieron. No supieron. Es su tema, no me voy a enroscar con eso. Lo tendrían que haber llamado a Rodrigo “venite para acá, esto es un desastre”.</p><p><b>—¿Te enojaste con Esteban?</b></p><p>—Sí, estoy. Pienso en él y pienso “me defraudaste”. Y cuando lo paso por la razón entiendo perfectamente que su intención no era morir con mi hijo. Pero no sé cómo explicarte, yo<b> cuando lo paso por la cabeza lo re entiendo, pero cuando lo paso por el corazón no tengo palabras</b>. ¿Sabés qué? Ahí aparece el humor y digo el día que yo llegue, va a sonar una sirena: “está viniendo Laura, corré”. Porque es mi amigo... </p><p><b>—Distinto hubiera sido si él se salvaba…</b></p><p>—No, él no se podía salvar porque él no me podía llamar diciéndome “Lau, se murió Tato”. No podía. Eso no podía ocurrir. Si esto era así, tenían que morir los dos, él no podía cargar, no era vida para él. Él lo amaba. Por eso cuando yo me enojo, después me doy cuenta de que todo mi enojo no tiene ningún fundamento. Pero bueno, alguien tenía que tener la culpa en este relato.</p><p><b>—¿Y con vos te enojaste?</b></p><p>—No. No porque yo no tenía ningún indicio de que ahí estaba algo mal. La relación de ellos era realmente muy hermosa.</p><p><b>—Lo dejaste a dormir como cualquier mamá deja a dormir a su hijo en la casa de alguien. </b></p><p>—Claro. Y de hecho lo seguí haciendo con el chino. Después me tocó…</p><p><b>—Pero aparecieron los “hubiera”. Si hubiera tal cosa. Si hubiera tal otra. </b></p><p>—Al principio de toda esta nueva vida todo era caos. Caos. Caos. Caos. Yo no tenía forma de remontar la vida. No tenía forma de pensar en futuro.</p><p><b>—¿Cuántas veces reviviste ese beso?</b></p><p>—Muchísimas veces. Cada vez que lo relato yo me vuelvo a hundir ahí. Y vos sabés qué trato… cantaba una canción, todo tiene sentido, todo, todo, todo, que se llama “La despedida” de Daddy Yankee que estaba re de moda y él estaba muy reaggetonero y qué sé yo. “Antes que te vayas dame un beso”. Después escuché esa letra, aún hoy la escucho que es un tema que es súper extraño de escuchar. Después vino todo lo que son las señales: yo aprendí a leer señales para sobrevivir. </p><p><b>—¿Cómo fueron esos días? </b></p><p>—Horribles. Horribles, espantosos. El dolor en el pecho yo lo siento como si fuera un elefante que me pisaba el pecho y no me dejaba respirar. Así por meses.</p><p><b>—¿Cómo fue decirle al Chino?</b></p><p>—Ese mismo domingo Vivi se hizo cargo del Chino. Todos intuían que algo raro pasaba. Y yo me acuerdo de que era la noche ya porque mi casa estaba llena de gente, y le digo a Rodrigo “vamos a buscar al chino”. Y nos fuimos a lo de Vivi, yo no pude bajar, no tenía fuerzas. Ahí el Chino entra, abro la puerta del acompañante y lo siento en mi regazo. Y le digo “hijito, Tato se murió, no lo vamos a ver más”. Así. Entonces hace una respiración. Mar, mar, mar, llanto. Y ahí volvemos a casa. En mi casa no tenía el dominio de nada. Ocurrían las cosas. Un grupo de amigas mandaba comida, alimentaban a Joaco, a nosotros. Era gente llorando, nosotros llorando, gritando. Recuerdo llamar a mi médico y decirle a mi mastólogo, “Francisco se me murió Tato”. A él se le había muerto un hijo, entonces yo sentí la extrema necesidad de contarle. Me acuerdo que me aparté en mi casa para hablar, para que nadie me escuche, y le dije “yo no puedo ser tan desubicada, yo no puedo volver a tener cáncer”. La gente me decía “no llores porque podés tener cáncer de nuevo”. Yo decía “¿cómo hago para no llorar?”. Ahí entendemos con Rodri que podíamos morir con Tato, y morir lo digo hasta quizás no tan literal. Si bien en un momento tuvimos ganas de morir, más yo que ellos. Seguramente recordás algunos casos de esos papás que mueren con el hijo muerto, que viven parcos, tristes. Esa mirada sin luz. Y decíamos “¿cómo hacemos para jerarquizar lo que nos importa realmente ahora que es nuestro hijo vivo?”.</p><p><b>—¿Quisiste morir en un momento?</b></p><p>—Hubo un momento. Yo nunca fui depresiva. Nunca tuve esos pensamientos. Pero yo no recuerdo si fue al día siguiente o al otro, fue en el garaje de nuestra casa, en este sinfín de gente que me encuentra Rodri y le dije “<b>esto no puede continuar, éramos cuatro, nos vamos los tres, no sé cuándo, pero ya se me va a ocurrir</b>”. Rodri me mira como diciendo no sé si te sigo pero sí… <b>Y ahí aparece Joaco </b>en cuatro patas, empezó a caminar en cuatro patas como si fuera un animalito. Y lo vimos y <b>no nos dijimos “che no, esto es una locura”</b>, lo sentimos. Hay un montón por qué seguir. Vamos a tener que tener la valentía de aprender a vivir con esto y continuar con esto. Con este dolor que nos va a acompañar toda la vida. Pero no podemos arruinar la vida de Joaquín. Y ahí un poco empezamos a encontrarle, una mini vuelta. Tampoco era salvadora porque…</p><p><b>—El dolor está. </b></p><p>—Hay que estar mal. A mí cuando me preguntan “¿cómo hiciste?”. Estuve mal mucho tiempo, me enfrenté al dolor y estuve en el pozo profundo. Y lloré y pataleé, grité y empecé con este mecanismo de herramientas y lloraba en el auto porque quería llorar y que el Chino no me viera explotada. Si bien mi cara era de llanto permanente. Yo me levantaba a la mañana estallada. <b>Me levantaba y el primer pensamiento era “che, ¿esto es verdad? ¿Es cierto que murió y hay que avanzar?</b>”. A veces sentís que te estás volviendo loca. Yo sentía muchas veces que llegaba con el auto y decía “ahora lo encuentro a Esteban y me iba a decir ‘che, fue un error’”. Cosas que después decís “pero ¿por qué tengo estos pensamientos tan ridículos que sé que son imposibles pero ocurren?”. Y también ocurría mucho espontáneamente encontrarme con la escena nefasta, la escena de abrir el departamento y encontrarlos. Y sentir frío.</p><p><b>—¿Hubieras preferido no ver eso? </b></p><p>—No, tenía que verlo. Tenía que verlo porque me hubiera quedado con la fantasía de que esto fue un error. <b>Yo tenía que ver para entender que esto era real</b>. La cabeza necesita comprender lo que está sucediendo, entonces te manda frases: “che, ojo que si estás pensando en otra cosa… pin, alerta, pasó esto”. ¿Para qué? Para que te des cuenta de lo que ocurrió porque fue un shock, porque fue impactante, porque va a llevar un tiempo, no sabemos cuánto, largo, denso, donde tenés que entender qué pasó, llorar bien y estar bien hecha pelota para después hacer algo con eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTA6Q7MRRBF4ROW55BF2GOP3M4.jpeg?auth=2f9ac3d0bda609e420cea3fc4c6e4e858d886f831a3bd9fd4c2e92e8cc90eeb2&smart=true&width=1920&height=1272" alt="Joaco, el hijo menor, fue el motor que sacó a sus padres adelante." height="1272" width="1920"/><p><b>—Joaco estuvo. </b></p><p>—Nos agarramos un motorcito. Tiene toda la pulsión de vida. Nos necesita. Cuando te ponés a pensar fue re egoísta lo que hicimos pero hoy que pasó tanto tiempo, digo “hijo, qué mochilón”. Hoy ya podemos andar solos. Yo no quiero que tenga la carga. Nos vio hechos pelota. Mi hijo, que tiene ya 19 años, me manda un WhatsApp “ma, no te vi bien el otro día, ¿qué pasó?”. Está muy atento.</p><p><b>—En algún momento, el dolor no se va por supuesto, pero una empieza a vivir y a sonreír.</b></p><p>—Sí. </p><p><b>—¿Daba culpa ser feliz? </b></p><p>—Sí, al principio sí. Y <b>yo sentía que me reía y digo “no me puedo estar riendo”. Una mamá que se le murió un hijo no se puede reír</b>. Y también empecé a entender, cuando pasó el tiempo, que yo vivo la mía y nadie va a venir a vivir en mis zapatos. Nos merecemos ser felices y los momentos de felicidad capaz son micro momentos. Los agarro, me los morfo, me rio a boca abierta. Soy de las que bailan. Soy la primera que está en la joda. Siempre fue así, pero me extrañé mucho tiempo. Mucho tiempo me extrañé. Me extrañé no siendo yo. </p><p><b>—¿Y cómo nació el deseo de una nueva maternidad? </b></p><p>—Sentía que estaba ahogando a Joaco. Hay una escena con el chino que estamos en un sillón, está Rodri de un lado y yo del otro. Y le estábamos dando besitos. Muchos besitos. Yo ahí le digo “dale, uno ama a los hijos pero no estás piqui, piqui, piqui”. Acá estábamos metiéndole punchi. </p><p><b>—¿Cuántos años tenía ahí?</b></p><p>—Si todo pasó cuando tenía cinco, tendría siete. Nuestra vida giraba muy en torno a Joaco, como demasiado. Digo “qué lindo sería repartir este amor”. Y empecé a fantasear con esto. ¿Si en vez de muerte en mi casa hay vida?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U2KF6OL7SZCIXON2NMRNRF5GVY.jpeg?auth=1e73f072e324079e9f171fe806a544e9428fb172b799dfc78ff9670a830d9032&smart=true&width=1920&height=1272" alt=""¿Y si en vez de muerte en casa hay vida?", esa fue la pregunta con la que Laura comenzó a fantasear con la posibilidad de tener otro hijo." height="1272" width="1920"/><p><b>—Y contra todo pronóstico.</b></p><p>—Yo seguía haciendo un tratamiento que era una medicación vía oral que debía continuar un tiempo más por el cáncer. Esperé al momento donde me hacían las recetas a mi consulta con mi oncólogo y le digo “escuchame, no me hagas la receta porque no voy a seguir tomando la medicación: voy a intentar ser mamá de nuevo”. Si bien con Rodri nos hacía ilusión pensar en tener un hijo, yo no le había dicho concretamente “voy a dejar el tratamiento”. ¿Por qué? Porque me daba miedo. A mí todo me salía mal. Entonces le dije “tengo intenciones de ser mamá de nuevo pero es algo que lo tengo que charlar con él, lo que vos tenés que saber es que voy a dejar la medicación. Vos me hablás de estadísticas, yo no conozco a nadie que le haya pasado lo que nos pasó. Yo lo voy a intentar. Yo creo que puede ser muy bueno para mi vida. Y pienso que lo que puede llegar a pasar triplica lo que puedo llegar a sentir de miedo”. Me dice: “te doy seis meses de ventana”. Nunca había tenido problemas de fertilidad pero ya tenía 40 años y la quimio era como una bomba en mi cuerpo. Antes de salir me dice “andá a ver a esta gente”. Me da el contacto de un centro de…</p><p><b>—Fertilidad.</b></p><p>—Felicidad decía yo, no me salía fertilidad. Llamé, pedí una cita y me atendió el director. Le cuento nuestra historia y nos cargó al hombro. Empezamos ya directamente con tratamiento porque era muy difícil. Ese tratamiento no duró seis meses, duró dos años. Yo inyectándome. Todo salía muy mal. La estimulaban y generaba un óvulo y todo nulo viste. Pero nosotros sentíamos que había una lucecita. </p><p><b>—Ahí avanzaron con la ovo donación. </b></p><p>—Sí. Ahí mi médico me dijo" Lau, esto no va más, pero hay otra alternativa: la ovo donación". Vamos. Vamos, genial. “¿Rodri está de acuerdo?”. “Sí, vamos”. Pum. Ovo donación, tres embriones. Y yo ahí le pregunté “escuchame ¿hiciste algún chequeo psicológico sobre la chica que donó? Porque yo no quiero un lío, entendés”. Todo con mucho humor negro. Mi médico se reía. Yo me reía. Pero todo era armonioso. </p><p><b>—Había un proyecto de vida. </b></p><p>—Que te enfocaba distinto. Bueno, ahí tres embriones. Y justo para el momento de la implantación mi médico cerraba el quirófano por protocolo. En enero él se iba de viaje y yo me iba en febrero. Entonces dijimos “congelá los tres, vengo en marzo y me implantás los tres”. Ya dije “voy a ser madre, listo”.</p><p><b>—Era un montón, trillizos quería tener.</b></p><p>—Sí, trillizos. Había tres, dame tres, quiero tres. Y nos fuimos al Sur ese año en auto y<b> el Chino en el auto cuando estábamos volviendo me dice “ma, vos tenés un bebé en la panza”.</b> Falta poco pensaba yo. Y a los pocos días que llegué me hago un test y estaba embarazada naturalmente. Llamo a mi médico, le cuento. “Venite ya”. Porque además todo me salía mal, entonces seguro estaba mal implantado. Yo feliz pero cautelosa. No quería andar amando al cohete. Y sí, estaba bien, estaba todo re bien. Mi médico no lo podía creer, yo tampoco. Y continuó el embarazo, yo con 42 años.</p><p><b>—Con un tratamiento oncológico en stand by. ¿Todo lo que pasa hormonalmente durante el embarazo no podía afectar?</b></p><p>—Sí. Sí. Pero no afectó. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRBPZUVUWFBENA66FTY3IZNJDA.jpeg?auth=df0211918a4aa9778faaffcd8e6e34a4bc019c243f014568dd84f72dec738efa&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Para buscar el embarazo de Manuel Laura debió interrumpir su tratamiento oncológico." height="1920" width="1920"/><p><b>—Y llegó Manuel. ¿Lo amaste inmediatamente? </b></p><p>—Inmediatamente.Habíamos pautado el día que tenía que nacer, era cesárea programada, y él quiso nacer antes. Y yo como era una mamá vieja, no le avisé a nadie que me sentía mal y vivo muy lejos de la clínica. Entonces solo a mi vieja le digo “acompañame que no me siento bien, pero seguro que me mandan a casa”. Me hice la canchera y fui sin bolso. Tengo dos partos encima y 42 años, para que me digan “volvete a casa”. Yo no voy a ser la tonta con el bolsito. Llego y me dicen “estamos preparando el quirófano, va a nacer”. A Rodri le digo “amor, viste que no te dije que me sentía mal, va a nacer”. “¿Qué hago?”, me dice. “Y venite (risas), sería bueno”. Nosotros de nuevo en una sala de partos. Tenerlo acá, el olorcito. Tener esa posibilidad de nuevo de vida. Fue más de lo que yo hubiera soñado.</p><p><b>—¿Fue todo felicidad o hubo contradicción?</b></p><p>—Fue todo felicidad. Y te digo más, yo recuerdo estar en la habitación dándole la teta, porque el oncólogo me dejó darle tres meses la teta. Después volví con todo al tratamiento. Y yo estoy dándole la teta a Manolo, nos estamos conociendo en esos momentos donde todo es mágico. Se abre la puerta, era de noche, y entra mi mastólogo, el que me salvó del cáncer. Entra y me dice “te lo re mereces”. Lloró conmigo. C<b>on Rodri lo teníamos en el medio de la cama y decíamos todas las noches “tuvimos un bebé”</b>. Yo no te puedo explicar lo que pasó. No tengo palabras. Yo trataba de explicarle a Joaco que me quedaba con ganas de ser su madre y para vivir la que venga. Pero esto era no solo decirlo en palabras sino decirlo en hechos: “me animo a amar a otro hijo”. </p><p><b>—¿Pudiste soltar los miedos? </b></p><p>—Sí. Yo podía traumarlos y decir “che, dormir se duerme acá” o podía hacer que ellos tengan una vida normal y entender que la que tenía problemas era yo. </p><p><b>—Porque a un hijo le puede pasar algo cruzando la calle, en el colegio. </b></p><p>—¿Pero qué hacía yo? Me armaba una red sin que los chicos supieran. Entonces esa mamá que lo invitaba… primero que imaginate todo lo que tenía que pensar en invitar a mi hijo, temita de ellos, que vayan a terapia también. No obstante, yo necesitaba confirmaciones. “Che ¿cómo es tu calefacción?”. Y se tenían que bancar esas preguntas. Y capaz que, vos fijate qué idiota que pregunte eso porque de nuevo que me pase eso tiene que ser, no puede ser. Pero…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GIYUNTA7VG3HBHURITZJI6D7I.jpeg?auth=cdd85c57a8649ba1e8409ec9b831baebcf28c544c10ca6e9df7c071116694ca8&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Hoy desde su IG @amaramares.oficial Laura acompaña a otras familias que pasaron por el dolor de una pérdida." height="2560" width="1920"/><p><b>—Vinieron todas cosas lindas. Vinieron señales también. </b></p><p>—Vinieron señales. Aprendí un lenguaje. Me pasaron cosas muy contundentes que aprendí a leerlas. </p><p><b>—¿Cómo qué? </b></p><p>—Tato tenía una fijación con París y Francia. </p><p><b>—No habían ido nunca pero a él le gustaba. </b></p><p>—Jamás. Jamás. No podíamos. Nuestras vacaciones eran Miramar y punto máximo. Era el primer Día de la Madre, horrible, como toda primera vez, primer cumpleaños, primer todo es horrible, vino la familia a casa, hicimos un asado. Se fueron, nos quedamos solos. El Chino quiere andar en bicicleta, nosotros vivíamos en Haedo casi Palomar, un barrio muy normal. Y el Chino quería ir a andar en bicicleta y nosotros estábamos en ese momento donde caminar era tremendo. Entonces iba arriba de la vereda, el Chinito adelante y nosotros dos atrás mirando al nene cómo andaba en bicicleta hasta la plaza que quedaba a dos cuadras. Ahí el chiquitín con la bici pisa algo y yo lo escuché, ni le di bolilla, pero Rodri fue y lo agarra. Me dijo “Lau, vení”. Una Torre Eiffel de llavero. El Día de la Madre. Y en mi barrio. </p><p><b>—El primero que se va espera al resto.</b></p><p>—Sí, el primero que se va espera al otro. Y sin que nosotros imaginemos nos está esperando nuestro Tato. <b>A mí me gusta pensar que el tiempo allá dura un parpadeo. Capaz que acá son muchos años, pero es un toque que vamos a estar separados.</b> A veces fantaseo con ese encuentro. Me lo imagino más grande. Me imagino cosas que imaginamos que solo tienen sentido para nosotros. Extraño. Extraño su olorcito. Extraño su cuellito. Su piel. Sus labios babosos. Sus cordones desatados. Lo extraño. Qué te puedo decir. Me imagino a veces nuestra vida con él y digo claro, era demasiado, que si así logramos todo esto de continuar, de avanzar, de ser felices, imaginate con él. </p><p><b>—¿Dejaste de sentir culpa por ser feliz?</b></p><p>—Sí. Ahora soy adrede (risas). Ahora soy porque quiero y me encanta. </p><p><b>—Y todo se valora.</b></p><p>—Sí, cada minuto. </p><p><b>—¿Volverías a ser su mamá mil veces? </b></p><p>—Recontra. A pesar de todo el dolor. Es aprendizaje pleno. </p><p><i><b>Si querés contar tu historia escribinos a</b></i><i>:</i><a href="mailto:realidades@infobae.com" target="_blank" rel=""><i>voces@infobae.com</i></a></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UF2KNZ4D7RCJDPOH2VRSRAACRU.jpg?auth=44394151c0a9c3ca4e928adc9f98f9d8007b1539f411031eed6414a18e82097f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>