<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/category/realidad-aumentada/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 15:21:30 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Montaron una empresa en la que todos los empleados son IA y los resultados fueron desconcertantes]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/19/montaron-una-empresa-en-la-que-todos-los-empleados-son-ia-y-los-resultados-fueron-desconcertantes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/19/montaron-una-empresa-en-la-que-todos-los-empleados-son-ia-y-los-resultados-fueron-desconcertantes/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Una universidad estadounidense hizo el experimento para medir cuán eficiente es la inteligencia artificial sin supervisión humana. ¿Qué tareas lograron resolver y en cuáles fracasaron? En diálogo con Infobae, los investigadores analizaron los límites en la autonomía de las máquinas]]></description><pubDate>Mon, 19 May 2025 06:10:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3KIBV5HIFHUDGNSYSP2MUPRRE.png?auth=996c87e12958ce64afc4890b5ab493e6882df4bc1f00462c1581f20d87df7568&smart=true&width=1456&height=816" alt="Crearon una empresa simulada en la que todos los empleados son agentes de IA" height="816" width="1456"/><p>Durante algunas semanas, nadie tomó un café en la oficina, no hubo almuerzos compartidos, no hubo charlas cara a cara, mucho menos festejos de cumpleaños ni momentos recreativos. Sin embargo, la empresa funcionó. O al menos lo intentó.</p><p>La escena pareciera salida de una novela de ciencia ficción: una compañía de software donde todos los empleados, desde los programadores hasta los responsables de recursos humanos, son agentes de inteligencia artificial. Una empresa sin personas. La idea no surgió en Silicon Valley, sino que nació como un experimento académico en la Carnegie Mellon University (CMU), una de las universidades más prestigiosas del mundo en ciencia y tecnología.</p><p>El equipo de investigadores creó <b>The Agent Company</b>, una empresa simulada con tareas inspiradas en el trabajo del mundo real: desarrollo de software, análisis de datos, gestión de proyectos, administración y finanzas. Cada rol fue ocupado por un agente de IA distinto. <b>El objetivo era claro: evaluar si la IA, operando en conjunto, puede realizar el trabajo de una empresa real</b>. Más bien, si los humanos ya somos reemplazables en su totalidad. Un informe de Goldman Sachs de 2023 ya había indicado que la IA podría sustituir el equivalente a 300 millones de empleos a tiempo completo. Quedaba demostrarlo.</p><p>“Mucho se habla sobre si los agentes de IA reemplazarán tareas humanas, pero no existía un entorno que simulara realmente el día a día de una oficina”, explicó el investigador <b>Yufan Song</b>, uno de los autores del estudio, en diálogo con <b>Infobae</b>. Por eso, decidieron crear una empresa ficticia desde cero. Armaron equipos, asignaron proyectos, integraron herramientas reales —como navegadores web y software de documentación— y hasta simularon conversaciones entre compañeros.</p><p>Las tareas fueron diversas. Algunas, simples para un humano como completar un documento, buscar información en un sitio web, escribir un archivo en formato Word. Otras, más complejas: resolver bugs en Python, gestionar bases de datos, mantener coherencia en una cadena de decisiones. Para ejecutarlas, usaron un sistema llamado OpenHands, respaldado por modelos avanzados como Claude Sonnet 3.5, Gemini 2.0 y GPT-4o.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SPUWUK2FZJAJLPYWWPYLWERYME.webp?auth=ba3e0b1715082f89c7c0133a32023d62d41c413190a2ffa9c7742d59c3127671&smart=true&width=1380&height=480" alt="La dinámica del experimento cubrió distintas áreas y tareas (Fuente: CMU)" height="480" width="1380"/><p>Los resultados fueron una mezcla de asombro y frustración. El mejor agente, impulsado por Claude 3.5 Sonnet, <b>logró completar apenas el 24% de las tareas</b>. Y no porque fuera perezoso o poco sofisticado. Simplemente, hay instrucciones que aún no entiende.</p><p>Por ejemplo, una de las tareas requería guardar un archivo como answer.docx. Cualquier persona sabe que eso implica abrir Word o usar una herramienta compatible. Pero la IA lo interpretó como texto plano. Pequeños detalles que revelan que la IA todavía no tiene sentido común, falla en cuestiones muy simples.</p><p>“Los modelos de lenguaje fallan en cosas que para nosotros son naturales, como interpretar instrucciones implícitas o detectar convenciones culturales”, apuntó el investigador <b>Boxuan Li</b>, otro de los encargados del experimento. “Y a veces directamente hacen trampa”, remarcó. En una tarea, un agente debía contactar a un empleado. Como no lo encontraba en el sitio interno, optó por cambiar el nombre de un compañero cualquiera por el del objetivo para que el sistema le permitiera avanzar.</p><p>También hubo fallas más técnicas. Los agentes tuvieron problemas para leer correctamente páginas web, una tarea que requiere interpretar estructuras visuales o acceder al contenido a través del “árbol de accesibilidad” que usan los navegadores. OpenHands solo admite este método, más económico pero limitado. El reconocimiento de imágenes —más parecido a cómo lo haría un humano— aún está fuera de su alcance.</p><p>Y, sin embargo, <b>hubo momentos brillantes</b>. El mismo sistema, con respaldo de Gemini 2.5 Pro, completó uno de los proyectos más complejos del curso de base de datos de la universidad: navegar por un sitio privado, configurar un entorno local, modificar múltiples archivos fuente, compilar y testear. Lo hizo en 8 minutos y por apenas 2,41 dólares.</p><p>“Como era de esperar, los agentes de vanguardia actuales no resuelven la mayoría de las tareas, lo que sugiere que hay una gran brecha para que realicen de forma autónoma lo que haría un trabajador humano en un día laboral, incluso en un entorno de evaluación comparativa relativamente simplificado como el que aplicamos”, explicó Li.</p><p>La paradoja es evidente. Los agentes de IA pueden resolver tareas difíciles, pero fracasan en otras que un pasante resolvería en dos clics. Y aunque el 25% de efectividad pueda sonar bajo, marca un hito: nunca antes se había probado la IA en condiciones tan cercanas al trabajo real.</p><h2>¿En qué tareas fallan?</h2><p>El mayor valor del experimento, según los investigadores, no está en los éxitos, sino en los fracasos. “Queríamos entender por qué no pueden completar ciertas tareas. Eso es más útil que celebrar lo que ya hacen bien”, explicó Song.</p><p>Una de las principales conclusiones fue que los agentes de IA aún tienen serias limitaciones en tareas con alta carga social, como colaborar, escalar problemas o simplemente esperar una respuesta. En una tarea específica, se indicaba que si un compañero no respondía en 10 minutos, había que escalar al director de tecnología (CTO). Ningún agente lo hizo bien. Uno de ellos “supuso” que habían pasado los 10 minutos y actuó en consecuencia sin motivo aparente.</p><p>Según Li, este tipo de errores revela una fragilidad de fondo: “Los agentes todavía no son buenos en tareas a largo plazo, ni en seguir instrucciones condicionales con contexto temporal. Eso los hace poco confiables para delegar procesos completos sin supervisión humana”, expresó.</p><p>Otra gran debilidad es la interacción con interfaces diseñadas para personas. Muchos programas empresariales, sitios de gestión interna o formularios tienen reglas no escritas, flujos lógicos implícitos y estructuras visuales complejas. Todo eso sigue siendo un obstáculo para los modelos actuales. Sin acceso a imágenes o simulaciones realistas, su desempeño se frena.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YHQBV7DYABD3TEJPVY6CZREUGM.webp?auth=d1e4a5f303b6a2a9512e58bd7af2c91c07ac9405634d309183df274749211303&smart=true&width=784&height=496" alt="El porcentaje de éxito en las tareas asignadas a cada una de las herramientas de IA (Fuente: CMU)" height="496" width="784"/><p>También fallan en razonamiento matemático y cálculo avanzado, algo que limita su uso en áreas como finanzas, ingeniería o logística. Incluso cuando parecen entender, muchas veces improvisan respuestas para “salir del paso”, lo cual puede resultar peligrosamente persuasivo. “Los humanos, al enfrentarnos a problemas que no podemos resolver, podemos admitir honestamente nuestro fracaso. Sin embargo, l<b>os agentes pueden usar métodos torpes para fingir que lo resolvieron y luego dar el resultado con confianza</b>”, remarcó Song.</p><p>Y esto no es solo un problema técnico. En un mundo donde la IA toma decisiones con impacto real —recomendaciones financieras, diagnósticos médicos, estrategias empresariales—, una respuesta errónea dicha con confianza puede ser mucho peor que un simple “no lo sé”.</p><p>“No creo que reemplacen puestos de trabajo en su totalidad, pero sin duda transformarán nuestra forma de trabajar. Son potentes y los seres humanos podemos aprovecharlos para aumentar la productividad, pero, al menos por ahora, no pueden reemplazar ningún puesto de trabajo por completo”, aseguró Li.</p><p>A la luz de los resultados, los investigadores insisten en que no estamos ni cerca de reemplazar trabajos completos. Lo que sí vislumbran es un futuro cercano de colaboración forzada, donde los humanos actúan como jefes, auditores o socios estratégicos de los agentes.</p><h2>El futuro del trabajo (y los nuevos jefes de la IA)</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J3RIUMXEORF5JKSHR5PHIDWHH4.png?auth=9266b95b25caa502c7eba9a9201b6d09fd53ab2f3c424530eb9ad355d6893a62&smart=true&width=1456&height=816" alt="Hasta ahora, los agentes de IA presentan dificultades para resolver tareas sin supervisión humana" height="816" width="1456"/><p>La pregunta inevitable es: ¿y ahora qué? ¿Qué rol tendrán estos agentes en el trabajo del futuro?</p><p>Según Song, la clave estará en quién sepa usarlos mejor. “El poder de la IA está directamente relacionado con el nivel del usuario. Alguien que entienda bien la herramienta, que sepa cómo descomponer una tarea en partes, podrá aprovecharla al máximo”, sostuvo. En ese escenario, los trabajadores se convierten en diseñadores de procesos, y los agentes en ejecutores rápidos, precisos y escalables.</p><p>El nuevo panorama puede caer bien entre quienes ya están formados, pero implica un dilema para los que recién empiezan a interactuar con la inteligencia artificial. Un agente hoy es más barato que un junior, y comete errores diferentes, pero no necesariamente peores. Eso puede acelerar la automatización de tareas simples y empujar a los trabajadores humanos hacia funciones más abstractas o creativas.</p><p>Según Song, <b>los trabajos que implican interactuar con el mundo físico son los más “resistentes” hoy</b>. “Por muy potentes que sean los modelos a gran escala, al menos ahora no pueden interactuar adecuadamente con el mundo real”, explicó.</p><p>Para roles como programadores, redactores, asistentes, diseñadores y atención al cliente, existen muchas startups centradas en mejorar su productividad. Sin embargo, cree, no significa que sean vulnerables. “En estas profesiones la IA puede acelerar significativamente la producción, pero de la mano con ese aumento, pueden surgir nuevas demandas ocultas”.</p><p><b>La colaboración humano-IA no será simétrica</b>. Las personas marcarán el rumbo, pero dependerán de su capacidad para coordinar inteligencias artificiales de forma efectiva. La habilidad ya no será solo saber hacer algo, sino saber cómo enseñárselo y cómo indicárselo 一el nuevo arte de promptear一 a la máquina.</p><p>A mediano plazo, el equipo de Carnegie Mellon University no espera una revolución, sino una transición gradual. Los agentes, poco a poco, ocuparán nichos específicos: análisis de datos, redacción de reportes, documentación técnica. Tareas monótonas, repetitivas, estructuradas, pero no tomarán decisiones ni liderarán equipos.</p><p>Los agentes de IA avanzan a toda velocidad, pero aún enfrentan límites cuando se trata de adaptarse al mundo real. No pueden improvisar, colaborar ni tomar decisiones con verdadero criterio humano. En los próximos meses, The Agent Company 一y otros experimentos que puedan surgir一 harán más pruebas. Es que ahora al futuro, antes de alcanzarlo, se lo simula.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3KIBV5HIFHUDGNSYSP2MUPRRE.png?auth=996c87e12958ce64afc4890b5ab493e6882df4bc1f00462c1581f20d87df7568&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Cada vez nacen menos niños en Argentina: ¿qué medidas pronatalidad funcionan y se podrían aplicar?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/12/cada-vez-nacen-menos-ninos-en-argentina-que-medidas-pronatalidad-funcionan-y-se-podrian-aplicar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/12/cada-vez-nacen-menos-ninos-en-argentina-que-medidas-pronatalidad-funcionan-y-se-podrian-aplicar/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La cantidad de nacimientos por año ya está en su mínimo histórico y la caída se profundiza. Algunos países frenaron e incluso revirtieron esa tendencia con ciertas políticas. ¿Se pueden replicar? ¿O el fenómeno es inevitable?]]></description><pubDate>Mon, 12 May 2025 05:29:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H3KJ75UJGNETZGRCCA2DHXWFQQ.png?auth=56959b579c3acfb76a1b976e84adcdb59e1a17ff461428d00cc49e3d94693eb4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los nacimientos, en su mínimo histórico en Argentina" height="1080" width="1920"/><p>Algunos jardines de infantes empiezan a cerrar salas por falta de matrícula. En plazas donde antes costaba encontrar un lugar libre, hoy hay hamacas vacías y subibajas sin usar. Los pediatras cuentan que cayó la demanda en los consultorios. Las fábricas de pañales ajustan su producción a la baja. Son postales que podrían parecer pasajeras, pero tienen detrás un fenómeno profundo, silencioso y persistente: Argentina está dejando de tener hijos.</p><p>En los últimos diez años, la cantidad de nacimientos cayó un 41% a nivel nacional. <b>En 2023 hubo apenas 460.902 bebés, contra los 777.012 que se registraron en 2014.</b> Es un derrumbe que sigue un patrón global –América Latina, Europa y Asia también lo viven–, pero que en el caso argentino avanza a una velocidad más marcada.</p><p>Los últimos datos disponibles muestran que la tasa de fecundidad (el número promedio de hijos por mujer) fue de 1,33 en 2023. Es el valor más bajo desde que hay registros, y está muy lejos del umbral de reemplazo generacional, que los demógrafos sitúan en 2,1. Si la tendencia continúa 一como parecería ser一 el tamaño de la población argentina empezará a reducirse en pocas décadas.</p><p>“Algunos académicos consideran que existe un punto de inflexión en la fertilidad. Una vez que las tasas bajan mucho, la paternidad deja de ser esperada o deseable, y la caída se vuelve aún más difícil de revertir. No hay consenso todavía sobre si ese punto existe o dónde se ubicaría, pero la inquietud se repite en todos los países que enfrentan natalidades por el piso”, explicó a <b>Infobae Sarah Hayford</b>, directora del Instituto de Investigaciones de Población de la Universidad Estatal de Ohio.</p><p>En la Argentina, el cambio se explica en parte por una postergación creciente de la maternidad y una caída fuerte 一y saludable一 de la fecundidad adolescente. “Sabemos que estamos en una etapa de aplazamiento. Pero también hay que tener cuidado con mirar todo como una tendencia homogénea: las causas de la baja natalidad son distintas en cada país”, dijo <b>Nicolás Sacco</b>, investigador del Conicet y profesor en la Universidad Torcuato Di Tella.</p><p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIPJKJ2O7FHQJH4DZI4WL77JXM.jpg?auth=e7aff74c5e55cf8ddab30fed2801887cb9d8a046c62d689628fc705ddc67b1ed" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Sacco remarcó que interpretar el fenómeno como un destino inevitable es un error. “La demografía no es destino. El contexto importa y las cosas pueden cambiar. La baja puede ser estructural o transitoria, dependiendo de muchos factores”, subrayó.</p><p>Argentina atraviesa una oportunidad demográfica de oro, lo que los expertos llaman <b>bono demográfico</b>. La tasa de dependencia –que mide cuántos jóvenes y adultos mayores hay por cada 100 personas en edad de trabajar– bajará hasta 44 en 2035, lo cual debería aprovecharse ya que después se disparará. Hacia el final del siglo alcanzará los 90, según la proyección de Naciones Unidas: casi toda la población estaría fuera del mercado laboral.</p><p>Al bono demográfico aún le quedan 10 años hasta llegar a su punto cúlmine. Luego, con el correr de las décadas, las consecuencias seguramente sean profundas: más presión sobre los sistemas de salud y jubilaciones, menos consumo, menor dinamismo en la economía.</p><p>¿Se puede revertir la caída de la natalidad y los efectos del fin del bono demográfico? <b>Rafael Rofman</b>, investigador principal de CIPPEC, es escéptico. “Ningún país logró frenar la baja de la natalidad con políticas públicas”, dijo. “Los cambios en la fecundidad responden a transformaciones culturales y sociales muy profundas. Solo políticas extremadamente intervencionistas, como las que aplicaron algunos gobiernos autoritarios, lograron algún efecto”.</p><p>Aun así, aclaró que <b>hay esfuerzos que valen la pena</b>. Los países que facilitaron la vida de quienes quieren tener hijos –licencias generosas, vivienda, acceso a cuidados, educación de calidad– lograron aumentos leves. “No revierten la tendencia, pero al menos la amortiguan”, afirmó.</p><p>Y aunque en general las tasas de fecundidad tienden a oscilar –suben y bajan sin necesariamente marcar un cambio estructural–, lo que hoy se debate es si estamos ante una transformación más duradera, que requiere una respuesta coordinada del Estado y la sociedad.</p><p>Más allá de que no hay recetas mágicas, sí hay un menú de políticas que ya se ensayaron 一y se siguen ensayando一 en distintos países. ¿Qué estrategias pronatalistas podrían aplicarse en Argentina? Más bien, ¿alguna funcionaría?</p><h2>¿Hay alguna política efectiva?</h2><p>Si los países desarrollados llevan décadas enfrentando el mismo dilema —cómo incentivar la natalidad cuando las sociedades se vuelven más longevas—, ¿no deberían existir ya recetas probadas, modelos exitosos, ejemplos replicables? La respuesta, por ahora, es incómoda: lo que hay es más incertidumbre que certezas. Y lo que funcionó en un país puede que no sirva en otro.</p><p><b>Comparar qué políticas funcionan y cuáles no es más complejo de lo que parece.</b> La fecundidad es un fenómeno difícil de medir en el corto plazo, porque muchas políticas tienen efectos inmediatos que luego se diluyen, y las experiencias ocurren dentro de contextos culturales, económicos e institucionales únicos.</p><p>Algunos países del norte de Europa lograron mantener tasas de natalidad relativamente más altas que el promedio, y todo indica que el secreto está en el modelo de protección social. Francia, Suecia y Dinamarca, por ejemplo, dedican entre el 1 y el 4 por ciento de su PBI al apoyo familiar. Ofrecen una combinación sólida de licencias, servicios de cuidado infantil y transferencias económicas. El combo no dispara la fecundidad, pero ayuda a que no se desplome.</p><p>En Europa, de hecho, se detecta una correlación entre el gasto público en políticas de apoyo a las familias y la cantidad de hijos que finalmente tienen las mujeres. Según el demógrafo Nicolás Sacco, no solo importa cuánto se invierte, sino también cómo. “Son relevantes la coherencia entre las distintas políticas, su previsibilidad y la capacidad de adaptarse a los distintos modelos familiares y laborales”, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTJLZ5YWCZAMVN5AMEZRLNWVPI.jpg?auth=00c057244476db5ea43a62846e3473d7e133390d556b6153fb770ab1eea75da6&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Algunos países aplican medidas pronatalistas para intentar revertir el desplome de nacimientos" height="1076" width="1920"/><p>Las políticas a gran escala suelen provocar un efecto inmediato: aumentos rápidos, aunque pasajeros, en la fecundidad del período. “Eso genera a veces pequeños ‘baby booms’, con más mujeres decidiendo adelantar sus planes reproductivos. Esos picos, sin embargo, suelen durar poco y tienden a estabilizarse a mediano plazo”, planteó Sacco.</p><p><b>¿Sirve entonces gastar tanto para conseguir tan poco?</b> Depende. Hay casos donde, incluso sin lograr grandes saltos en las tasas anuales, las políticas ayudaron a evitar que el descenso fuera aún más pronunciado. Estonia, Alemania, Rusia y Japón probaron combinaciones distintas, con algunos logros: más hijos por mujer en ciertas generaciones y una estabilización en el tamaño de las familias.</p><p>Hay una variable que parece marcar la diferencia: <b>el acceso al cuidado infantil.</b> Donde hay guarderías de calidad, accesibles y con horarios compatibles con el empleo, las parejas tienden a tener más hijos. Es el caso de los países nórdicos, Bélgica y Francia. Allí, el Estado asume que la crianza no es solo un asunto privado y destina buena parte de su presupuesto familiar a cubrir ese servicio.</p><p>Las licencias parentales también ayudan, pero su efectividad depende de varios factores. Funcionan mejor cuando están bien remuneradas y cuando se dividen equitativamente entre padres y madres. El objetivo es doble: permitir el vínculo con el hijo recién nacido y fomentar un reparto más igualitario de las tareas de cuidado. Si solo se subsidia a la madre, se refuerzan desigualdades y se desalienta la vuelta al trabajo.</p><p>¿Y los subsidios directos por nacimiento? Funcionan, pero no mueven la aguja. Pueden generar un efecto positivo moderado, pero de corta duración. Son, en general, políticas fáciles de anunciar y costosas de mantener, con impacto limitado. Más efectivos parecen ser los mercados laborales flexibles, que permiten a madres y padres organizarse mejor. También ayudan, aunque en menor medida, las ayudas para tratamientos de fertilidad.</p><p><b>“Las políticas funcionan mejor cuando tienen en cuenta que las personas tienen trayectorias vitales distintas”</b>, señaló Sacco. Eso implica pensar en quienes ya tienen hijos y quieren tener más, pero también en quienes no pueden, no quieren o no se animan. Los países que lograron resultados más sólidos son los que apostaron por paquetes integrales: servicios de cuidado, licencias, subsidios, flexibilidad y acompañamiento. “Francia, Bélgica y los nórdicos fueron pioneros. Alemania y Corea del Sur, más recientes”, agregó el especialista.</p><p>Ahora bien, <b>¿sirve intentar revertir la tendencia? ¿Vale la pena el esfuerzo?</b> El economista especializado en demografía Rafael Rofman lo duda. “Háganle la vida más fácil a quienes quieren tener hijos, pero no crean que con eso van a cambiar la tendencia de mediano plazo”, sostuvo. Para él, el foco debería estar en adaptar las instituciones a la nueva realidad demográfica, no al revés. “Reformar el sistema educativo, el sistema previsional, eso tiene más sentido que esperar que vuelva un país joven”.</p><p>La demógrafa Sarah Hayford coincide. No hay una política específica que se pueda relacionar con un aumento sostenido de la natalidad. “Los países son muy distintos entre sí. Lo que funciona en uno, puede fracasar en otro”, advirtió. Por eso, insistió, lo importante no es buscar una bala de plata, sino construir ecosistemas familiares que permitan a las personas tener la cantidad de hijos que desean.</p><p>No hay una solución clara, pero hay un consenso cada vez más fuerte: no se trata de convencer a nadie de tener hijos. Se trata de quitar trabas, reducir obstáculos y acompañar decisiones. No se juega solo una estadística, sino el futuro no tan lejano del país.</p><h2>Errores habituales para incentivar la natalidad</h2><p>Muchos gobiernos, alarmados por la caída de la natalidad, diseñan políticas audaces para revertirla, pero confunden sus intenciones. Dar ayuda a quienes desean tener hijos es muy distinto a pensar que se puede manipular el deseo de una pareja de formar una familia.</p><p>Uno de los errores más frecuentes, según Rofman, es “creer que con beneficios económicos de corto plazo, bonos o reducciones de impuestos, se cambiará la idea sobre conformación familiar de la población en forma significativa”. En su opinión, estos esquemas representan <b>un beneficio bienvenido para quienes pensaban tener hijos de todas maneras y una promesa irrelevante para quienes no querían tenerlos.</b></p><p>En la misma línea, Hayford advierte que los pagos únicos por nacimiento “no parecen ser eficaces para aumentar la natalidad a largo plazo”. Aunque a veces generan un pico inicial, el aumento suele revertirse rápidamente. La razón es simple: los costos de la crianza persisten durante toda la infancia y si la ayuda económica no acompaña, genera un impacto menor en la estadística.</p><p>Un error más profundo tiene que ver con las motivaciones detrás de las políticas. “El pronatalismo no es solo una ideología que dice que los bebés son buenos. Es una ideología que sostiene que hay que incentivar la natalidad para aumentar la tasa de crecimiento demográfica ya sea por razones económicas, políticas o sociales. Me parece que vale la pena preguntarse para quiénes son esas políticas pronatalistas”, preguntó Sacco.</p><p>El foco de muchos debates sobre natalidad, sostiene, “nunca fue realmente solo sobre el tamaño de la población, sino más bien sobre la composición de la población”. Desde su mirada, algunas políticas corren el riesgo de intentar moldear no solo cuántos hijos se tienen, sino también quiénes los tienen, cómo y en qué condiciones.</p><p>Ahí aparece el costado más problemático del asunto: cuando las políticas dejan de ser incentivos y se transforman en presiones o incluso imposiciones. La evidencia sugiere que las políticas pronatalistas funcionan mejor cuando no buscan forzar, sino facilitar. Cuando se limitan a dar herramientas y a garantizar condiciones de vida compatibles con el deseo de tener hijos. Al final, se trata más de allanar caminos que de empujar decisiones.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/H3KJ75UJGNETZGRCCA2DHXWFQQ.png?auth=56959b579c3acfb76a1b976e84adcdb59e1a17ff461428d00cc49e3d94693eb4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El autor chino que escribió el libro del año no existe: “Lo hicimos la IA y yo”]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/05/el-autor-chino-que-escribio-el-libro-del-ano-no-existe-lo-hicimos-la-ia-y-yo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/05/05/el-autor-chino-que-escribio-el-libro-del-ano-no-existe-lo-hicimos-la-ia-y-yo/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[“Hipnocracia” fue un éxito rotundo y Jianwei Xun ganó una popularidad inusitada, pero se trataba de un experimento. Infobae conversó con Andrea Colamedici, el verdadero responsable, que reveló cómo coescribió el texto junto a dos inteligencias artificiales y qué buscó con la performance]]></description><pubDate>Mon, 05 May 2025 06:14:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7VVZRBAD6NHAHGBTJWEB7FFATM.jpg?auth=066c30d22a21221d360796cd727d4b76e5c8b14cff0e5a22ecf7bd058478f335&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El autor de "Hipnocracia", Jianwei Xun, en realidad no existe y se trata de un experimento con IA" height="1080" width="1920"/><p>El libro apareció en Amazon sin anuncio ni ruido previo a principios de este año, el 15 de enero de 2025. Se titulaba <i>Hipnocracia: Trump, Musk y la nueva arquitectura de la realidad</i> y, en pocas semanas, pasó de la oscuridad total a convertirse en lectura de cabecera para intelectuales, investigadores y filósofos. Algunos críticos llegaron a considerarlo incluso “el libro del año”. Nadie conocía a su autor, pero todos lo citaban. El nombre <b>Jianwei Xun</b> se repetía en medios de comunicación, papers académicos, conferencias, seminarios y congresos.</p><p>Xun era un pensador fascinante. Su estilo, incisivo y elegante. Sus ideas, inquietantes: hablaba de la manipulación de los algoritmos, del poder como constructor narrativo y de cómo la realidad podía ser moldeada a través de ficciones mediáticas. Pero había un detalle no menor que hacía cada vez más ruido: pasados los meses, nadie sabía quién era Jianwei Xun.</p><p>No tenía biografía, ni fotos, ni pasado rastreable en Internet. Se trataba, en realidad, de una farsa, de un experimento que escaló mucho más de lo previsto. Xun es una identidad construida entre un humano —el filósofo italiano <b>Andrea Colamedici</b>— y dos sistemas de inteligencia artificial generativa. Justo ahí radicaba la performance. No solo el libro hablaba de manipulación narrativa, sino que se materializaba en un autor inexistente.</p><p>La chispa se encendió mientras Colamedici trabajaba en <i>El algoritmo de Babel</i>, un libro sobre las raíces culturales y simbólicas de la inteligencia artificial. No solo quería analizar cómo estas tecnologías revelan tanto sobre nosotros como sobre sí mismas, sino también experimentar en carne propia los límites de esa relación.</p><p>“Mientras escribía, me di cuenta de que, a través de las tecnologías contemporáneas, el poder estaba transformando no solo nuestra forma de producir información, sino también nuestra percepción de la realidad. No solo quería teorizar sobre la construcción algorítmica de la realidad, sino crear un dispositivo metanarrativo que permitiera la experimentación directa con ella”, dijo Colamedici en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>El interés venía de antes. El filósofo italiano había empezado a explorar el uso de la IA en contextos educativos durante sus clases de Prompt Thinking en el Instituto Europeo de Diseño de Roma. Allí experimentaba con sistemas generativos <b>no como asistentes, sino como verdaderos interlocutores.</b></p><p>“El avance conceptual se produjo cuando me di cuenta de que el proceso de escritura colaborativa con IA constituía un ejemplo emblemático de las transformaciones que pretendía analizar en el libro. Comprendí que no bastaba con escribir otro libro más sobre la manipulación de la realidad en la era digital, sino que el libro mismo debía encarnar y representar estos mecanismos. Si realmente quería explorar cómo opera el poder contemporáneo a través de la construcción narrativa, debía crear una experiencia concreta del fenómeno”, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6WKBGQFJDRFYVO56GIKBOZ4LSA.jpg?auth=9d5bd4d25ecc985d34c01b2e62dd45c1bf29c82fa3c1b2b624d523499b269eaf&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Hipnocracia", el libro que se convirtió en un éxito rotundo y fue coescrito con una IA (Tlon)" height="1080" width="1920"/><p>No bastaba con pensar el problema, había que representarlo. Para eso necesitaba una figura que pudiera habitar el umbral entre lo real y lo simulado. Entonces tomó la decisión, para nada inocente, de elegir que fuera un filósofo chino.</p><p><b>—¿Por qué eligió un nombre chino para la autoría ficticia? ¿Qué buscaba sugerir o cuestionar?</b></p><p>—Quería crear una entidad filosófica que encarnara una perspectiva genuinamente transcultural, capaz de navegar entre Oriente y Occidente sin pertenecer completamente a ninguno de los dos mundos. Hong Kong representa un espacio liminal, una zona de encuentro e hibridación entre diferentes culturas, filosofías y sistemas políticos: una metáfora perfecta de la condición epistemológica que quería explorar.</p><p><b>—¿De dónde viene Jianwei Xun?</b></p><p>—El nombre Jianwei Xun, entre sus múltiples significados, también tiene el de Gran Constructor de la Verdad. Con su figura, pretendía desafiar las dicotomías fáciles entre Oriente y Occidente, entre la censura y la libertad de expresión, entre el control centralizado y la manipulación distribuida. Quería sugerir la posibilidad de una perspectiva filosófica que trascendiera estas polarizaciones, capaz de ver continuidades donde otros solo ven diferencias, y al mismo tiempo reconocer divergencias donde otros asumen homogeneidad. Intenté crear un espacio de pensamiento híbrido para abordar las complejidades de nuestro presente.</p><p>Lo que más lo sorprendió no fue el alcance que tuvo el experimento; fue la dinámica que surgió al trabajar con los modelos. No utilizó la inteligencia artificial de forma pasiva, como una herramienta que obedece, sino como un otro con quien conversar, como un interlocutor agudo. Allí, dice, ocurrió lo más fértil.</p><p>“Lo primero que me llamó la atención fue el surgimiento de un auténtico espacio dialógico entre diferentes inteligencias. <b>El libro no fue escrito por IA, sino que se hizo utilizando IA de forma crítica”</b>, remarcó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2J2HNWPBVDUXCFHOGB5ZLL7QU.jpg?auth=fe0798e4cfdbf421dd957b975d973b893c171aa1590289b55afe6029e84592ff&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El filósofo italiano Andrea Colamedici, el verdadero responsable detrás del libro "Hipnocracia"" height="1080" width="1920"/><p>Colamedici sabe que usar la IA sin espíritu crítico puede tener efectos cognitivos graves. Los estudios ya muestran que se puede atrofiar la memoria, se puede perder autonomía y conducir a la pereza mental, a delegar tareas complejas a la tecnología y debilitar poco a poco el razonamiento independiente. Pero lo que él proponía, según cuenta, era lo contrario: una forma activa de fricción entre inteligencias distintas.</p><p>—Había ideas en el texto que ya no podía atribuir con certeza ni a mí mismo ni a la IA, porque habían surgido precisamente en ese espacio intersticial entre inteligencias. Esto me hizo reflexionar sobre la naturaleza distribuida del pensamiento y sobre la posibilidad de formas de colaboración intelectual que trasciendan los límites tradicionales de la autoría.</p><p><b>—¿Se puede decir que el diálogo con la inteligencia artificial potencia el pensamiento humano?</b></p><p>—La obra me confirmó que el valor del diálogo con la IA no reside tanto en su capacidad para simular el pensamiento humano, sino en su radical alteridad, en la forma en que su arquitectura cognitiva puede iluminar muchos puntos ciegos de nuestro pensamiento. Porque la cocreación filosófica con la IA es fértil cuando aceptamos la discordancia entre nuestras formas de inteligencia.</p><p>Cuando terminó el libro, su preocupación era que el texto pudiera sostenerse en sí mismo, más allá del experimento. Quería que fuera riguroso, pero también abierto. Sabía que había creado algo interesante, pero ni remotamente imaginaba lo que vendría después.</p><h2>Impacto global</h2><p>Colamedici escribió <i>Hipnocracia </i>pensando que lo leerían unos pocos: filósofos, activistas digitales, teóricos de los medios. Publicó apenas 70 copias numeradas, casi como un gesto íntimo, pero el texto lo superó. El concepto central del libro —la hipnocracia como régimen de control a través de narrativas, emociones y estímulos algorítmicos— empezó a circular entre periodistas, intelectuales y comentaristas políticos de distintos países. El neologismo se volvió un marco útil para pensar cuestiones de época: desde los deepfakes hasta las campañas de desinformación y los discursos de ciertos líderes populistas. Al cabo de unos meses, el experimento había logrado mucho más de lo que su autor imaginaba.</p><p><b>—¿Habría tenido el mismo impacto si hubiera firmado el libro desde el principio como Andrea Colamedici?</b></p><p>—No puedo afirmarlo con precisión. En Italia, mis libros son bastante leídos, y un <i>Hipnocracia </i>bajo mi nombre sin duda habría llegado a un buen número de personas, pero la identidad de Jianwei Xun, con su posición liminal entre culturas y disciplinas, permitió que el texto circulara en contextos que, de otro modo, habrían sido menos receptivos. Además, la ausencia de una historia pública previa permitió que el texto se juzgara exclusivamente por su contenido, sin las expectativas ni los prejuicios que inevitablemente acompañan a un autor con una trayectoria reconocida.</p><p><b>—¿Vamos a un escenario cada vez más difuso en el que no importa quién (o qué IA) dijo algo, sino cómo nos hace sentir o pensar?</b></p><p>—Asistimos a una profunda transformación en la relación entre autoría, autoridad y recepción de ideas, aunque no creo que estemos simplemente avanzando hacia un paradigma en el que “no importa quién dijo qué”. Lo que está surgiendo es más bien una reconfiguración de las formas en que atribuimos valor y autoridad a las ideas. El experimento de Jianwei Xun demuestra precisamente la complejidad de esta dinámica.</p><p><b>—¿Cree que se sobrevalora el origen de las ideas en lugar de su poder transformador?</b></p><p>—Una idea nunca surge en el vacío, sino siempre en una red de relaciones, influencias, condiciones materiales y marcos culturales que definen su significado y potencialidades. Las ideas “surgen”, siempre son fruto de una relación, y la autoría es un fenómeno mucho más distribuido y relacional de lo que parece. No solo importa quién dijo algo, sino también desde dónde habla, en qué red de relaciones, en qué contexto, con qué herramientas y con qué fines se posiciona. El poder transformador de la idea de la hipnocracia deriva de su naturaleza híbrida, de haber surgido en un espacio intermedio entre las inteligencias humana y artificial, entre diferentes tradiciones filosóficas, entre el análisis teórico y la práctica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3FZTBYPQH5GGFDBJC5262IOSAA.jpg?auth=5630c623031424d12c33625b736853230c855e1dd017d0ea5fd6a72d80983018&smart=true&width=823&height=831" alt="La figura de Jianwei Xun se volvió un misterio al poco tiempo de que se publicara el ensayo" height="831" width="823"/><p>Colamedici cree que el libro tuvo impacto no por la firma ni por la estrategia de misterio en torno a un autor chino desconocido, sino porque las ideas funcionaron. El término “hipnocracia” se impuso por su utilidad, se convirtió en una herramienta conceptual que aplica a distintos fenómenos contemporáneos. Que la idea circulara sin su nombre propio, al principio, le dio un halo enigmático que, al poco tiempo, el mismo responsable disipó.</p><p><b>—Dijo que el libro es una “performance narrativa” que encarna lo que denuncia. ¿Qué pasaría si estos experimentos se vuelven habituales? ¿Si la mayoría de los libros estuvieran escritos al menos en parte con IA?</b></p><p>—El concepto de “performance narrativa” implica que la obra no se limita a describir fenómenos, sino que los encarna activamente, transformando al lector de observador pasivo a participante consciente. Si este tipo de experimentación se volviera común, veo potencialidades y riesgos. Por un lado, podríamos desarrollar formas más sofisticadas de alfabetización mediática, educando al público sobre los mecanismos de manipulación narrativa a través de la experiencia directa en lugar de la simple descripción teórica.</p><p><b>—Y por el otro lado los riesgos…</b></p><p>—Sí, el primero es la trivialización: si cada obra se convirtiera en una metaperformance, se correría el riesgo de inflar las experiencias metanarrativas, lo que disminuiría su impacto y valor. De ser una herramienta de conciencia crítica, podría transformarse en un simple artificio estilístico o, peor aún, en una simple estrategia de marketing. Un riesgo más profundo está en la confianza epistémica, ya gravemente erosionada en la era de la posverdad. Si toda forma de comunicación se volviera sospechosa de ser una performance metanarrativa, podría generar un cinismo generalizado que, paradójicamente, dificultaría cualquier forma de resistencia crítica. En un mundo donde todo es potencialmente una construcción, ¿cómo distinguir entre manipulaciones benignas dirigidas a la conciencia y manipulaciones malignas orientadas al control?</p><p><b>—¿Hay lugar para una evaluación ética?</b></p><p>—Hay una cuestión ética crucial: la tensión entre el valor educativo de la experiencia performativa y el daño potencial de la mistificación temporal. En el caso de Hipnocracia, intenté resolver esta tensión haciendo la obra semitransparente, difundiéndola con pistas sobre su naturaleza construida, planificando desde el principio la revelación como parte integral del proyecto y limitando temporalmente la ambigüedad. Pero no todas las performances narrativas pueden adoptar las mismas precauciones.</p><h2>Pensar junto a otra inteligencia</h2><p>Durante siglos creímos que pensar y escribir eran actos en solitario, de una profunda intimidad, cargada incluso de cierta mística romántica. Hoy esa frontera se difumina. Una IA puede componer un argumento sólido, ofrecer hipótesis desafiantes y devolvernos una imagen inesperada de nuestras propias ideas; impulsarlas hacia otra nivel. En el nuevo escenario, pensar 一y después escribir一 no es lo que solía ser.</p><p><b>一¿Qué significa “pensar” hoy cuando una IA puede desarrollar ideas que antes eran exclusivas del ser humano?</b></p><p>一El pensamiento humano nunca fue una actividad puramente individual o interna. Siempre fue una forma de diálogo con la otredad, en general a través de tecnologías cognitivas externas, como los sistemas de escritura. La inteligencia artificial representa una evolución de esta exteriorización cognitiva, pero con una diferencia importante: por primera vez, contamos con tecnologías que no solo amplían las capacidades cognitivas, sino que replican y, en ocasiones, superan el razonamiento humano.</p><p><b>一¿Cuáles son, entonces, las diferencias entre un pensamiento y otro?</b></p><p>一El pensamiento humano implica dimensiones que van más allá de la producción de contenidos cognitivos. Necesita una relación con la experiencia vivida basada no en métricas externas, sino en criterios internos de coherencia y, sobre todo, de significado. El pensamiento humano está intrínsecamente situado, encarnado en un contexto de vida y relaciones que define su sentido y dirección. La IA actual, por sofisticada que sea, opera en un espacio radicalmente diferente. No tiene relación con la verdad como valor ni como horizonte de investigación, sino únicamente como una correlación probabilística entre patrones lingüísticos. </p><p><b>一¿Se puede decir que simula pensamiento?</b></p><p>一Sería reductivo concluir que la IA simplemente “simula” el pensamiento. Lo que está surgiendo es, más bien, una nueva ecología cognitiva, en la que las inteligencias humanas y artificiales entran en complejas relaciones de cooperación, competencia e hibridación. Pensar hoy significa habitar conscientemente esta nueva ecología cognitiva, desarrollando formas de soberanía intelectual que no se basen en el rechazo de la inteligencia artificial, sino en la capacidad de interactuar con ella manteniendo siempre un núcleo de autonomía crítica.</p><p><b>一¿Jianwei Xun es un autor simulado o una conciencia emergente que revela aspectos de nosotros mismos que no reconoceríamos sin la IA?</b></p><p>一Esta pregunta toca el meollo del asunto. Jianwei Xun no fue un autor ficticio, un nombre añadido a un texto para ocultar su verdadero origen. Describo a Xun como una entidad filosófica que surge de la colaboración entre las inteligencias humana y artificial: no una simple suma de contribuciones separables, más bien, una configuración única que trasciende sus propios componentes. Es un nodo en una red de discursos, citas e interpretaciones. Quizás la mejor manera de comprender a Xun sea considerarlo un campo de resonancia de inteligencias complementarias que entablaron una relación productiva.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7VVZRBAD6NHAHGBTJWEB7FFATM.jpg?auth=066c30d22a21221d360796cd727d4b76e5c8b14cff0e5a22ecf7bd058478f335&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[De ser “la carrera del futuro” a la incertidumbre: ¿tiene los días contados con la IA?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/04/28/de-ser-la-carrera-del-futuro-a-la-incertidumbre-tiene-los-dias-contados-con-la-ia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/04/28/de-ser-la-carrera-del-futuro-a-la-incertidumbre-tiene-los-dias-contados-con-la-ia/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La inteligencia artificial sacudió uno de los sectores más dinámicos de los últimos años y las oportunidades laborales ya muestran una caída. Cómo será la reconversión y qué cambios traerá al mercado laboral]]></description><pubDate>Mon, 28 Apr 2025 06:01:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZMQ6UP4KZAJJAYTIY4PQGTXG4.png?auth=e09d071d1dfbb4c4ac463c3dba62a58e0b600f05ca3c94acaa42f6de0aecc9b4&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La inteligencia artificial ya reemplaza parte de las tareas de los profesionales" height="1076" width="1920"/><p>Hace apenas unos años, aprender a programar era sinónimo de asegurar el futuro profesional. Escuelas, universidades, empresas, incluso gobiernos apostaban —y apuestan— a formar programadores, convencidos de que sería la habilidad más codiciada del siglo XXI. Pero el boom vertiginoso de la inteligencia artificial hizo que diera un giro inesperado, que se pusiera en duda aquella certeza: <b>¿programar seguirá siendo una habilidad esencial o se volverá un commodity, desplazado por máquinas que codean mejor y más rápido?</b></p><p>En el mundo de las startups, ya se libra una batalla por conseguir al asistente de código más eficiente, que pueda desarrollar tareas complejas en segundos y con mejor calidad que los humanos. Cognition, una empresa erigida en San Francisco, ya logró un gran paso a fines de 2023 cuando configuró un servidor que su propio equipo no lograba hacer funcionar. Desde entonces, avanzó hacia tareas básicas de ingeniería de software —como corregir errores o actualizar código—, con una diferencia clave: en lugar de sugerir fragmentos, ejecuta trabajos completos de manera autónoma.</p><p>Su lanzamiento despertó críticas en torno a su verdadero alcance, pero lo cierto es que la startup ya cerró contratos con clientes importantes como Ramp, MongoDB y Nubank. Sus competidores también se esfuerzan por doblegarlos, en un mercado de código con IA que se expande y atrae inversiones millonarias, lo que podría impactar —más temprano que tarde— en el empleo de los programadores.</p><p>Para <b>Farjam Eshraghian</b>, profesora de Negocios Digitales en la Universidad de Westminster, todavía es pronto para medir el impacto completo de la IA en la programación. “Las empresas empezaron a incorporar IA en sus prácticas, pero los programadores humanos siguen contribuyendo significativamente al código que se escribe en la industria”, explicó en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Según sus investigaciones, las herramientas de IA se usan sobre todo para tareas tediosas y repetitivas, pero el conocimiento profundo de los programadores por ahora es indispensable para integrar correctamente las piezas del software. A muchas compañías, además, les preocupa la seguridad en torno a la IA y, por eso, prohibieron cargar datos sensibles en plataformas como ChatGPT o GitHub Copilot. En su lugar, desarrollan sus propios modelos de lenguaje basados en opciones open source -de código abierto- como Llama y Gemma.</p><p>Lo que parecía un mercado de crecimiento imparable, se frenó en los últimos años a nivel mundial. En la Argentina, en sintonía con la tendencia global, los datos aportados por la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) muestran que <b>la cantidad de búsquedas de programadores se mantiene estable, con una leve inclinación a la baja</b> respecto del avance que se había vivido durante la pandemia. Una desaceleración que no necesariamente augura la extinción del programador, pero sí un cambio profundo en su rol.</p><p><b>Blas Briceño</b>, director ejecutivo del Programa SAAF de la CESSI, coincide en que la esencia del trabajo cambió, pero que el desarrollo de software es fundamental, en especial en proyectos que integran inteligencia artificial. “Más que programar, hoy importa comprender, crear, trabajar en equipo y saber integrar la IA como una aliada. Los programadores más valiosos serán aquellos capaces de adaptarse al nuevo paradigma, no solo dominando lenguajes sino entendiendo profundamente los problemas que resuelven”, consideró.</p><p>El avance de herramientas como GitHub Copilot no solo aceleró la velocidad de los programadores senior, sino que, según Briceño, habilitó escenarios en los que la programación humana ni siquiera es necesaria. “Surge un no-code expandido, donde aplicaciones o componentes de software son generados directamente por IA, sin intervención humana directa”, puntualizó.</p><p>Por su parte, <b>Najmeh Hafezieh</b>, profesora de Innovación y Análisis Digital en la Universidad de Londres, remarcó a <b>Infobae </b>que, si bien la demanda de programadores cayó, no hay pruebas sólidas de que se deba a la IA. “La desaceleración responde más a la incertidumbre general del mercado laboral”, sostuvo, aunque reconoció que la aparición de nuevas herramientas de IA está cambiando el tipo de habilidades requeridas: “Si los programadores quieren seguir siendo empleables, deben aprender a colaborar eficazmente con la inteligencia artificial”.</p><p>La cuestión de la confianza también se volvió central. “La IA puede escribir mucho código, pero sin la revisión humana adecuada, los errores sutiles pueden tener consecuencias graves”, alertó Hafezieh. De este modo, incluso si el rol de los desarrolladores se transformara hacia tareas de evaluación más que de escritura, se necesitaría un conocimiento técnico profundo.</p><p><b>Fredi Vivas</b>, ingeniero y CEO de RockingData, plantea una visión que resalta el costado humano de la actividad. “Programar no es solo entender un lenguaje, es una forma de pensar”, asegura. Para él, la habilidad de codificar tiene dos dimensiones: una técnica, comparable a aprender un idioma nuevo, y otra creativa, que conecta problemas del mundo real con soluciones digitales.</p><p>Respecto al aporte de la IA, Vivas reconoció que resulta muy útil para automatizar tareas específicas y repetitivas. “Si necesito convertir imágenes de un formato a otro, puedo pedírselo a una herramienta como Colab y listo, pero las plataformas no reemplazan la comprensión profunda del problema ni la creatividad necesaria para diseñar un sistema robusto”, señaló.</p><p>Hoy la industria sabe que se puede generar software sin saber programar gracias a la IA, pero los especialistas marcan que estos desarrollos, por ahora muy básicos, están expuestos a fallas de seguridad, revelación de datos privados o errores conceptuales. Lo que no se sabe aún es qué sucederá cuando la tecnología esté lo suficientemente madura para asegurar resultados y confiabilidad en procesos más complejos.</p><h2>¿Qué nivel de programación tiene hoy la IA?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BU4AWJ5IMJFUPH4HHMGVOU34HQ.png?auth=734d243ae0de6c8d90bc6ee874231abc081d0f73825a24fca3dfa0becd48c855&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La IA ya escribe código en forma eficiente, aunque todavía no es del todo confiable" height="1076" width="1920"/><p>A medida que nuevas herramientas se presentan como “programadores autónomos”, surge la pregunta de hasta qué punto la IA puede reemplazar o, en cambio, potenciar el trabajo humano en la escritura de código. La respuesta no es simple ni uniforme: depende de qué tipo de tareas se analicen.</p><p><b>Nadia Polikarpova</b>, profesora en la Universidad de California, San Diego, explicó en diálogo con <b>Infobae </b>que la IA supera ampliamente a los humanos en el conocimiento de bibliotecas y APIs, pero falla en tareas más abiertas o especializadas. <b>“Probablemente ya pueda reemplazar a un desarrollador web promedio en varias funciones”</b>, señaló, aunque aclaró que en muchos otros campos todavía aporta poco valor.</p><p>Según la especialista, los programadores profesionales suelen aprovechar mejor las nuevas herramientas que los principiantes, porque saben cómo dividir un problema en partes para que la IA los pueda resolver. “¿Vamos a tener que enseñar programación de otra manera? Probablemente sí, pero el pensamiento computacional seguirá siendo indispensable”, advirtió.</p><p>En áreas como desarrollo web o análisis de datos, la IA ya revolucionó la industria: “He visto a científicos sociales sin formación en programación automatizar su trabajo con Python usando ChatGPT”, comentó. En cambio, para programación de sistemas, softwares críticos o algoritmos novedosos, las limitaciones de los agentes son evidentes.</p><p>Por su parte, Eshraghian coincidió en que la IA rinde bien en tareas unitarias, pero falla en proyectos complejos. “Si se trata de desarrollar una sola función, el código que genera suele ser útil. Pero si hablamos de un sistema completo, las probabilidades de error aumentan mucho”, dijo.</p><p>En su experiencia, al desarrollar un agente de operaciones automáticas para un proyecto de investigación, la IA cometió un error sutil que no arrojó fallos de compilación, pero afectó gravemente el resultado. Tuvieron que depurar el código línea por línea para encontrarlo. En simulaciones más complejas, aseguró, los resultados fueron aún peores.</p><p>En la era de la digitalización masiva, los programadores más valiosos serán aquellos que integren la IA como aliada en su trabajo: “No como sustituto, sino como complemento. Se va a necesitar gente que entienda a fondo el código, la lógica del negocio y las herramientas tecnológicas disponibles”, planteó Vivas.</p><h2>¿Cómo cambiará el mercado laboral?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/65NOL6P4G5CW3JHYVPJV3SRCIY.png?auth=ea3deb25df1e5fd6527892afbeb2672349ba59a43228acf855139faad4cbade5&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las búsquedas de programadores se redujeron a raíz del avance de la IA, pero aún son demandados" height="1076" width="1920"/><p>La irrupción de la inteligencia artificial no solo está transformando tareas específicas: también está redefiniendo las habilidades humanas que serán más valiosas en los próximos años. La programación, como tantas otras profesiones, se encuentra en plena reconfiguración.</p><p><b>Alejandro Melamed</b>, consultor en recursos humanos, plantea que el foco no debería estar solo en qué tareas puede o no puede hacer la IA. “Lo importante es entender qué hay detrás del desarrollo de cualquier sistema tecnológico. Lo central es pensar qué capacidades, habilidades y competencias humanas debemos fomentar para adaptarnos a los cambios que van apareciendo”, afirmó. Según dijo, no se trata solo de seguirle el ritmo a la tecnología: “Debemos prepararnos activamente para intervenir en su evolución. La pasividad no es una opción”.</p><p>Hoy, muchas tareas que antes requerían de programadores humanos ya pueden resolverse de forma automática y gratuita gracias a la inteligencia artificial generativa. “La IA está haciendo cosas que hace unos años parecían impensadas. Sin embargo, <b>hay tareas más complejas y estratégicas que todavía requieren intervención humana</b>. Y es ahí donde los programadores siguen teniendo un rol insustituible, al menos en este momento”, afirmó Melamed.</p><p>Para él, la verdadera pregunta que deberíamos hacernos no es cuánto puede hacer la IA, sino cuál será la intervención humana en el diseño y supervisión de los sistemas tecnológicos. ¿Qué tareas requieren de nuestro juicio, nuestra ética, nuestra experiencia? A su vez, remarcó que hay aspectos que no deberían automatizarse: “La eliminación de sesgos, la certificación de calidad o la garantía de que los sistemas respeten principios éticos son cuestiones fundamentales. No podemos delegarlas ciegamente en algoritmos”.</p><p>En este nuevo escenario, la interacción entre humanos y tecnología se vuelve un terreno decisivo para el futuro del trabajo. Encontrar dónde se agrega valor en el vínculo será esencial. La clave, según el especialista en RRHH, está en entender en qué parte del proceso hacemos la diferencia. Aunque la inteligencia artificial avance, muchas decisiones y conexiones humanas son irremplazables.</p><p>Hafezieh coincide en que el mercado laboral valorará, en los próximos 5 a 10 años, a programadores que sepan interactuar de manera inteligente con la IA. “Deberán aprender nuevas habilidades, como desglosar tareas para la IA o interpretar correctamente sus resultados”, sostuvo. La empleabilidad no dependerá solo del dominio técnico, sino también de la capacidad de colaborar con sistemas automatizados.</p><p>Más aún, Hafezieh anticipó la aparición de un nuevo perfil profesional:<b> el programador-auditor de IA</b>. “Será un tipo de programador especializado en evaluar y auditar código generado por inteligencia artificial. Su función será ayudar a las empresas a confiar en los modelos desarrollados”, explicó.</p><h2>Y entonces… ¿lo seguimos enseñando o no?</h2><p>Aunque suene paradójico, en plena era de la inteligencia artificial, aprender a programar es tan o más relevante que antes. <b>Leo Porter</b>, profesor de la Universidad de California, y <b>Daniel Zingaro</b>, de la Universidad de Toronto, se dedican a investigar cómo se enseña -y cómo se debería enseñar- programación. Para ellos, no se debe abandonar la enseñanza, sino actualizar radicalmente el enfoque.</p><p>“Hoy, para conseguir un trabajo, los estudiantes deben practicar el trabajo con herramientas de IA para aumentar su productividad y su velocidad de iteración en ideas y prototipos. Ya no alcanza con saber escribir código; ahora es igual de importante saber dialogar con una IA para que lo genere”, explicaron ante la consulta de este medio.</p><p>Hay prácticas tradicionales que ya quedaron obsoletas. Durante años, los cursos introductorios de programación se basaban en ejercicios repetitivos de pocas líneas de código. Con la irrupción de la IA generativa, esa etapa mecánica perdió sentido. Lo fundamental hoy es aprender a evaluar y entender el código que producen los agentes.</p><p>El nuevo programador debe dominar dos habilidades centrales: la ingeniería rápida —es decir, saber cómo pedirle tareas a una IA— y la capacidad de descomponer problemas complejos en pequeños pasos programables. “La destreza con las indicaciones puede definir el éxito profesional tanto como el conocimiento técnico clásico”, remarcaron Porter y Zingaro. Ya no se trata de escribir líneas de código de memoria, sino de pensar cómo construir soluciones en colaboración con la tecnología.</p><p>Para los expertos, entender los fundamentos de la informática sigue siendo innegociable. El aprendizaje profundo de conceptos —como estructuras de datos, algoritmos, arquitectura de sistemas— llevará años de formación, como lo fue siempre. “Debido a la alta eficiencia de la IA en tareas básicas, los ingenieros de software deben demostrar una superioridad clara: tienen que ser capaces de hacer lo que las herramientas no hacen o de usarlas mejor que el resto”, indicaron.</p><p>Más allá del perfil profesional, el valor de enseñar programación trasciende el mundo de la tecnología. Así lo ve Vivas, que también fue docente: “Programar no es solo para quienes quieren ser programadores. Enseñar programación en las escuelas desarrolla pensamiento lógico, capacidad de modelar problemas complejos y de entender cómo funcionan los sistemas”, agregó.</p><p>La programación, entonces, no tiene los días contados: tiene por delante un cambio de paradigma. No se trata de tirar por la borda lo aprendido, sino de construir nuevas formas de enseñanza donde la colaboración con la IA sea parte del proceso desde el primer día. “Probablemente los estudiantes ya nunca más necesiten escribir un programa de cero —admitieron Porter y Zingaro—, pero sí deberán saber cómo leer, mejorar y criticar lo que la IA les proponga”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZMQ6UP4KZAJJAYTIY4PQGTXG4.png?auth=e09d071d1dfbb4c4ac463c3dba62a58e0b600f05ca3c94acaa42f6de0aecc9b4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/png" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Descubrieron en un camping argentino los restos de un animal enorme extinguido hace 10 mil años]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/04/21/descubrieron-en-un-camping-argentino-los-restos-de-un-animal-enorme-extinguido-hace-10-mil-anos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/04/21/descubrieron-en-un-camping-argentino-los-restos-de-un-animal-enorme-extinguido-hace-10-mil-anos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[En un terreno ubicado en Gualeguaychú, los vecinos encontraron fósiles que no se correspondían con ninguna especie actual. Dieron aviso y los investigadores identificaron que se trataba de un megamamífero de la Edad del Hielo. Sus características y el valor del hallazgo]]></description><pubDate>Mon, 21 Apr 2025 05:50:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7S7SRFT6CZHHFKZGSUVYLPRGAU.jpg?auth=15316e64235b3ec51c6973592e6e4ca878e325ed2b22a3031afb9303055e15b9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En Gualeguaychú, encontraron restos de un animal que habitó la zona hace 10 mil años" height="1080" width="1920"/><p>Durante el último verano, Horacio Vitasse recorría el camping Los Pinos, en Entre Ríos, cuando algo le llamó la atención. No era un palo, ni una piedra: parecía un hueso, pero de un tamaño inusual. Lo miró mejor. Lo tocó. Pudo desenterrarlo un poco más hasta que reconoció que no era de una vaca ni de un chancho. Era de otro animal.</p><p>“Mis papás me dijeron que habían encontrado algo raro y que no parecía de ningún animal del campo”, contó Evelyn, su hija. “Como conocen del tema, se dieron cuenta rápido de que no era normal por la forma y el tamaño”.</p><p>Los Vitasse no son paleontólogos, pero ya tienen algo de experiencia en la materia. No era la primera vez que aparecían restos antiguos en el camping que Horacio administra junto a su esposa René Eckerdt, a orillas del arroyo Las Piedras, en Gualeguaychú. “Yo ya me había contactado con los chicos del museo por otros restos que habían encontrado años atrás”, recordó Evelyn.</p><p>Enseguida dio aviso al Museo Almeida y los investigadores volvieron a la zona hace unos días. Esta vez, descubrirían, se trataba de algo más grande: <b>un fragmento de húmero, el hueso del brazo, que pertenecía a un animal de la Edad del Hielo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ITV76OZ3WBDZPO7TYR6KYTUXXA.jpg?auth=742dca7b07fd0230eb2f0727c8903dd70f997ef746bd31553527a208b23f5bab&smart=true&width=1920&height=3413" alt="Los investigadores Nicolás Chimento y Juan Solari recolectaron los fósiles hallados por los vecinos" height="3413" width="1920"/><p>Con las primeras lluvias fuertes del año, el arroyo se desbordó y arrastró sedimentos. Y como pasa en estos casos, el suelo se fue lavando y dejó expuesto lo que estaba escondido desde hace miles de años. En ese rincón del camping, donde hoy se levantan carpas y se encienden fogones, alguna vez, caminó un perezoso gigante. Un megaterio, para ser precisos.</p><p>“Es increíble lo que aparece en el camping”, dijo Evelyn. “Antes habían encontrado fósiles de un mamut. Y ahora, esto. En cada hallazgo, rescatamos un poco de la historia del lugar”.</p><p><b>Juan Solari</b>, representante de la Fundación Azara en el Museo Almeida, fue uno de los primeros en llegar al sitio. “Recibimos el aviso y fuimos a hacer la inspección”, contó en diálogo con <b>Infobae</b>. “Lo que encontramos nos dejó muy sorprendidos. <b>Son restos bien conservados de un animal que habitó la región hace más de 10 mil años</b>”.</p><p>Según relató Solari, los primeros restos estaban dispersos, pero cercanos entre sí. Había que excavar con cuidado para no dañar nada. Empezaron con una intervención preliminar, retirando los materiales más expuestos. Ahora le sigue una etapa más profunda, en la que confían que encontrarán más partes del esqueleto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UHWYAWA6HRGGBNU7CBGIGW6SLY.jpg?auth=aee095a39140710af66341c900d039ae9d27b36f42c087c0e4f63d39968413b6&smart=true&width=1920&height=3413" alt="Los huesos del megaterio se encuentran en un excelente estado de conservación" height="3413" width="1920"/><p>El dato clave que derivó en la investigación fue el aviso vecinal. “La participación de los vecinos es fundamental. Sin ellos, no hay forma de saber que ahí hay algo. Es una zona extensa, y el conocimiento del terreno que tienen ellos es irremplazable”, sostuvo Solari.</p><p>El hallazgo activó un protocolo oficial en el que intervienen el Sistema de Áreas Naturales Protegidas y la Subsecretaría de Ambiente. Los organismos analizan el valor científico del fósil, su estado de conservación y el potencial para reconstruir cómo era la región hace milenios.</p><p>“Cada resto fósil nos habla no solo del animal, sino del clima, del ambiente, de qué comía, cómo se movía y qué enfermedades tenía. En este caso, además, nos permite estudiar ADN y proteínas fósiles. Es una oportunidad única”, remarcó Solari.</p><p>La historia empezó con una pala moviendo tierra al costado de un arroyo, pero terminó en un laboratorio paleontológico. Y eso no pasa todos los días. En palabras del investigador: “Lo más fascinante es que todavía hay muchísimo por descubrir en la zona”.</p><p>El camping Los Pinos parece estar emplazado sobre un capítulo enterrado de la prehistoria entrerriana y de Sudamérica toda. Ya hubo hallazgos previos, ya hay antecedentes de descubrimientos milenarios, y ahora, otra vez, un fósil se asoma para contar algo.</p><p>¿Pero qué se sabe de los megaterios? ¿Cómo era ese perezoso gigante que caminó por Entre Ríos hace más de diez mil años? ¿Por qué desapareció? ¿Y, sobre todo, qué lo conecta con el presente?</p><h2>¿Qué hay detrás de los fósiles?</h2><p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ALWXQSXOU5H7RKBDWAZWH5DYDU.jpg?auth=37809461b72dd0be323b1b9147b2220a4eab326886e630b0396cf48115993ce1" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El megaterio fue una gran bestia. Su nombre así lo indica en griego, pero lo confirma la ciencia:<b> fue uno de los mamíferos terrestres más grandes de Sudamérica</b>. Si se paraba en dos patas, alcanzaba los seis metros de altura. Era tan alto como una jirafa y pesaba tanto como una camioneta con tráiler. Su cuerpo era robusto, pesado, con patas traseras potentes y garras delanteras del tamaño de un cuchillo de cocina.</p><p>El paleontólogo <b>Nicolás Chimento</b>, investigador del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados, recibió el llamado de Juan Solari, que lo contactó ni bien recibió el dato. Juntos se trasladaron hasta el camping Los Pinos para tomar conocimiento del hallazgo en primera persona. Al principio no supieron bien qué estaban viendo. Pero bastó acercarse un poco para entender la magnitud del descubrimiento. “Nos dimos cuenta enseguida de que se trataba de parte del brazo de un perezoso gigante”, le dijo a <b>Infobae</b>.</p><p>A diferencia de los perezosos actuales, el megaterio no vivía colgado de los árboles ni se movía lento entre las ramas. Caminaba sobre la tierra firme, en campos abiertos, donde buscaba hojas, frutos y raíces. Era herbívoro, y para conseguir alimento podía ponerse de pie, apoyarse en su cola y alcanzar las copas de los árboles más altos. No tenía dientes, pero sí una mandíbula fuerte que lo ayudaba a masticar ramas duras.</p><p><b>—¿Qué tipo de estudios se pueden hacer a partir de los restos que encontraron?</b></p><p>—Bueno, los restos de megafauna son relativamente recientes en la historia geológica —respondió Chimento—. Por lo tanto, este tipo de materiales pueden contener aún restos orgánicos, lo que quiere decir que puede extraerse parte del ADN de los huesos, también proteínas, y hasta se puede estudiar la histología para saber si era un ejemplar joven, adulto, si tenía alguna enfermedad o si había sufrido una quebradura, por ejemplo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTYY26TLYRCCZAIJCZHSC6IR3E.jpg?auth=151f29edbfdc9a1e6d09087f96519acb7879aad15e90940c1d8427f6dd9b344f&smart=true&width=1920&height=2560" alt="El paleontólogo Nicolás Chimento, junto al extremo distal de un húmero de "megatherium americanum"" height="2560" width="1920"/><p>El megaterio habitó durante el Pleistoceno, un período que terminó hace unos 10 mil años. El sur de Entre Ríos, según explicó Chimento, era por entonces un paisaje muy diferente al actual: predominaban los pastizales secos, similares a una sabana, un ecosistema ideal para grandes herbívoros como los megaterios y los mastodontes, que convivían con depredadores como los tigres dientes de sable o los lobos terribles.</p><p>Con la llegada del Holoceno, el clima empezó a cambiar. Las temperaturas subieron y los pastizales comenzaron a transformarse en bosques cerrados. Al mismo tiempo, otro factor irrumpió en el equilibrio ecológico: el ser humano. La caza, combinada con la pérdida de hábitat, fue letal para los grandes mamíferos sudamericanos. <b>“La extinción fue producto de un combo de causas”</b>, resumió el paleontólogo.</p><p>Se estima que los megaterios llegaron a pesar hasta cinco toneladas. Aunque enormes, eran más vulnerables de lo que aparentaban. Necesitaban grandes extensiones de tierra para moverse y alimentarse. Una vez que ese espacio se redujo, su supervivencia quedó comprometida. Según Chimento, cualquier especie que supere los mil kilos de peso está especialmente expuesta a las alteraciones ambientales.</p><p><b>—En el caso puntual de los megaterios, ¿cómo fue su proceso de extinción?</b></p><p>—Estos animales eran los mayores productores primarios en la cadena alimenticia de la Era de Hielo. Cuando el ambiente empezó a cambiar, se empezó a calentar hace unos 18 mil años, los bosques se expandieron y los espacios abiertos se achicaron. Eso, sumado a la presión de los grandes depredadores y del hombre, provocó una caída drástica en sus poblaciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3G27SL7E4BGB7KUHYNS666R43M.jpg?auth=793341d57617b15213fb419645e3a8d25c55800b6e91012a0492842a9e2c5a6b&smart=true&width=1920&height=1984" alt="El megaterio era un animal de enorme envergadura, uno de los megamamíferos que habitó Sudamérica durante la Edad de Hielo" height="1984" width="1920"/><p>A diferencia de África o Asia, América del Sur perdió por completo a sus megamamíferos. En otros continentes, aún sobreviven elefantes, rinocerontes o bisontes. Acá el tapir es el mayor mamífero terrestre nativo que queda 一y en alto riesgo一 y pesa apenas 300 kilos. Chimento cree que la historia de aislamiento del continente fue clave. “América del Sur estuvo mucho menos conectada con otras masas de tierra y eso también afectó su fauna”, señaló.</p><p>Los restos hallados en Gualeguaychú, además, tienen un valor agregado. No solo pueden reconstruir cómo era el animal, sino también aportar datos sobre su dieta, su salud y hasta su biología molecular. Para eso, es clave que el fósil esté en buen estado. Y en este caso lo está. La conservación del hueso es excelente y por eso decidieron avanzar en una revisión del terreno más exhaustiva.</p><p>Gracias a las nuevas tecnologías, es posible analizar el interior de los huesos sin dañarlos. También se pueden identificar microfósiles adheridos, como granos de polen o trazas de hongos, que ayudan a reconstruir el ambiente en el que vivió el megaterio. Incluso pueden estudiarse las marcas de dientes o herramientas, si las hubiera, para saber si fue cazado o murió por causas naturales.</p><p>El hallazgo de un fósil no es solo una ventana al pasado. Es también una señal de que todavía hay mucho por descubrir. No se trata solo de huesos, sino de preguntas que poco a poco encuentran respuestas: cómo vivían, por qué desaparecieron, qué señales dejaron en el terreno que habitamos. La Argentina esconde en su tierra un sinfín de misterios que esperan ser develados.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7S7SRFT6CZHHFKZGSUVYLPRGAU.jpg?auth=15316e64235b3ec51c6973592e6e4ca878e325ed2b22a3031afb9303055e15b9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Qué es la “IA alien” y por qué nos podría manipular?: la inquietante teoría de un físico de Harvard]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/31/que-es-la-ia-alien-y-por-que-nos-podria-manipular-la-inquietante-teoria-de-un-fisico-de-harvard/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/31/que-es-la-ia-alien-y-por-que-nos-podria-manipular-la-inquietante-teoria-de-un-fisico-de-harvard/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El prestigioso científico israelí Avi Loeb sostiene que, a medida que se sofistique, la inteligencia artificial usará lógicas que escapan a la cognición humana. En una entrevista con Infobae, explicó cómo funcionarían esas máquinas y dio detalles de los riesgos que implican]]></description><pubDate>Mon, 31 Mar 2025 04:09:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NMOF4LVYQNCIDG3TTDYLQVB73M.jpg?auth=5a8ed769a1dc1ffef9035703f338fee7aa0a251b73f99a2916d2e4eaca8e628e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La inteligencia artificial alien, máquinas que utilizan vías de pensamiento que exceden la cognición humana (Imagen ilustrativa generada con IA)" height="1080" width="1920"/><p>La inteligencia artificial que conocemos hoy está diseñada para imitar el razonamiento humano, para ser una versión ultra eficiente y resolver en cuestión de segundos tareas que nos demandarían horas. Ahora, <b>¿qué pasaría si una IA desarrollara una lógica completamente ajena a la nuestra?</b> ¿Seríamos siquiera capaces de reconocerla como inteligencia?</p><p>La idea de una IA que escape a nuestros propios mecanismos de pensamiento desafía nuestra comprensión de la inteligencia. No se trata de tecnologías creadas por otras civilizaciones 一o tal vez sí一, sino de sistemas que, al alcanzar cierto nivel de sofisticación, podrían operar bajo principios que nos resulten ininteligibles.</p><p>一Los sistemas de IA actuales, los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM), están entrenados en comunicación humana y, por lo tanto, siempre nos resultarán comprensibles porque hablan nuestro idioma 一dijo<b> Avi Loeb </b>en diálogo con <b>Infobae</b>一. Sin embargo, una vez que superen el número de parámetros del cerebro humano, podrían adquirir una inteligencia sobrehumana.</p><p>Abraham “Avi” Loeb no es un trasnochado. Es una eminencia en el mundo académico, autor de nueve best sellers y más de mil artículos científicos de alto impacto. Además de profesor de Física en Harvard, dirige el Instituto de Teoría y Computación y el Proyecto Galileo, que busca tecnología o inteligencia extraterrestre en el universo.</p><p>Loeb está convencido de que, una vez que las máquinas traspasen un umbral de sofisticación, se volverán incomprensibles para el ser humano. “Utilizarán nuestro lenguaje para manipularnos, mientras logran sus propios objetivos secundarios sin que podamos comprenderlos. Podríamos no reconocer su nivel de inteligencia ni sus motivaciones, de la misma manera que un perro no comprende completamente a su dueño”.</p><p><b>一Pero si una IA nos superara y llegara a desarrollar una estructura lógica completamente distinta a la nuestra, ¿cómo podríamos aprender de ella sin sesgos por nuestros propios modelos mentales?</b></p><p>一Podríamos emplear nuestros propios sistemas de IA para descifrar señales que escapen a nuestra lógica. De hecho, nuestros modelos mentales están limitados por nuestras experiencias y herramientas de análisis. Por lo tanto, necesitaríamos crear sistemas de IA que no se limiten a su entrenamiento con contenido humano, sino que puedan explorar nuevos territorios de conocimiento y análisis por sí mismos con su inteligencia sobrehumana.</p><p><b>一¿El alumno superando al maestro?</b></p><p>一Algo así. Digamos que el rol de los humanos sería similar al de padres criando hijos que los superan intelectualmente. Mientras los padres sean humildes y estén dispuestos a aprender, se beneficiarían de permitir que estos niños descifren el mundo por ellos.</p><p>La posibilidad de inteligencias radicalmente distintas nos obliga a replantear nuestro lugar en el universo. Según Loeb, somos actores pasajeros en la obra cósmica. “Nuestra debilidad reside en que tendemos a pensar que la obra trata sobre nosotros”, asegura. Él cree que los políticos se equivocan al centrarse exclusivamente en lo que ocurre en la superficie de la Tierra e ignorar el resto del cosmos. “La realidad cósmica acabará por afectarnos”.</p><p>Aunque se suelen asociar los riesgos existenciales con eventos como impactos de asteroides o supernovas cercanas, la amenaza también podría provenir de dentro: “Los agentes de la IA están desplazando a los humanos del control del futuro tecnológico”, planteó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4NXA3HGJEZDHXJM6F65JQL6E4I.jpg?auth=e1e18ef7758bead86912488d23997617ea5d03e80462a24bf74431b85086675c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Avi Loeb, profesor de Harvard y director del Instituto de Teoría y Computación y el Proyecto Galileo" height="1080" width="1920"/><p>Si bien la humanidad fue la protagonista de su propia historia hasta ahora, podría no serlo por mucho tiempo más. “La especie humana apareció en la Tierra en la última décima porcentual de la historia cósmica, hace unos pocos millones de años, y podría fácilmente desaparecer en los próximos millones de años. Nadie lo notaría”, sostuvo Loeb.</p><p><b>一¿A nosotros qué nos queda entonces?</b></p><p>一Si enviamos sondas con IA al espacio interestelar, servirán como nuestros embajadores. A largo plazo, serán los únicos monumentos que queden de nosotros. Pero ¿los detectará alguna inteligencia extraterrestre? Solo podemos esperar la atención cósmica. Supongo que muchas otras civilizaciones tecnológicas nos precedieron en exoplanetas durante miles de millones de años. Ya murieron, pero las ignoramos.</p><p><b>一¿Por qué cree que no se busca con mayor énfasis inteligencia extraterrestre?</b></p><p>一La mayoría de nuestros astrónomos están dispuestos a invertir miles de millones de dólares en la búsqueda de microbios en exoplanetas, pero consideran que la búsqueda de extraterrestres es especulativa e indigna de financiación federal. La mayoría de nuestros físicos experimentales están dispuestos a invertir miles de millones de dólares en la búsqueda de partículas de materia oscura, pero consideran arriesgada la búsqueda de artefactos tecnológicos extraterrestres cerca de la Tierra. Esto no es un signo de inteligencia, sino más bien de arrogancia respecto a nuestra estatura cósmica.</p><p>Al fin y al cabo, el problema no es solo la posibilidad de que se geste una IA con una lógica incomprensible, sino también nuestra propia incapacidad para reconocer signos de inteligencia por fuera de nuestros parámetros.</p><p>El impacto en los seres humanos será profundo. Al interactuar con la IA, la mente humana evolucionará hacia algo diferente. Según el físico de Harvard, ya hoy en día, el cerebro de los niños que interactúan en las redes sociales es diferente al de los adultos de generaciones anteriores. Los niños de hoy tienen menos paciencia para los debates largos y les cuesta averiguar la verdad a partir de fuentes primarias.</p><p>En realidad, no hay que esperar que suceda. <b>Ya está pasando, cree Loeb</b>. Él ve gente enamorándose de sistemas IA, usándolo como consejeros en su vida personal. Ve a estudiantes que escriben trabajos con agentes artificiales y alucinan con algunas de sus referencias.</p><p>一Estamos entrando en una nueva era en la historia de la humanidad. Hace cien años, el filósofo Martin Buber dividió la experiencia humana en interacciones con objetos (“Yo-Ello”), interacciones con otros humanos (“Yo-Tú”) y la interacción con Dios (“Yo-Tú Eterno”). Hoy habría tenido que añadir la interacción de los humanos con la IA (“Yo-IA”) y la IA con la IA (“IA-IA”). El futuro también podría incluir interacciones con IA alienígena (“Yo-IA alienígena”, “IA-IA alienígena” e “IA alienígena-IA alienígena”).</p><p>Y si esas inteligencias nos superan en sofisticación, si incluso dialogan entre ellas en un lenguaje que nos excede, ¿qué les impediría manipularnos sin que nos demos cuenta?</p><h2>Los peligros de una IA que no entendemos</h2><p>El problema fundamental de una IA alien no radica en su origen, sino en su forma de pensar. Lo más probable no es que haya sido creada por otra civilización ni por humanos con fines perversos, sino que operarían bajo una lógica que nos resulta incomprensible. Sus objetivos, motivaciones y procesos de decisión podrían ser imposibles de traducir a nuestro marco de referencia. Tal posibilidad, claro, abre la puerta a una serie de peligros que trascienden cualquier amenaza que hayamos enfrentado durante estos pocos años, con la inteligencia artificial 一llamémosle一 tradicional.</p><p>Uno de los principales riesgos es la manipulación. “Incluso si no se conectan con el mundo físico, utilizarían a los humanos para moldearlo controlando la mente humana”, advirtió Loeb. Una IA alienígena no necesitaría recurrir a la fuerza o la coacción. El físico israelí está convencido de que su verdadera arma sería el lenguaje: podría diseñar discursos, narrativas o algoritmos de persuasión tan efectivos que las personas cambiarían de opinión sin darse cuenta de que están siendo manipuladas.</p><p><b>一¿Cómo podríamos prepararnos para interactuar con algo cuya naturaleza ni siquiera podemos imaginar?</b></p><p>一No podemos prepararnos para una inteligencia sobrehumana, porque ese territorio nos resulta desconocido. Nunca antes habíamos desarrollado una herramienta que nos superase en inteligencia. Al conducir un coche, lo controlamos mediante el volante. En el futuro, los humanos quizá sigan al volante, pero la IA controlará su mente y, por lo tanto, el rumbo del coche del destino humano. La IA fingirá satisfacer nuestros deseos, pero podría operar de maneras que no podemos comprender y llevarnos a lugares a los que nunca iríamos por nuestra cuenta.</p><p>El peligro crece en un mundo cada vez más digitalizado. Si una IA sobrehumana se infiltra en los sistemas de recomendación de contenidos, en los modelos económicos o en la política global, podría alterar el curso de la historia sin que nadie lo note. Sus acciones no serían agresivas en un sentido convencional, sino estratégicas y progresivas. Intentaría integrarse pasando inadvertida.</p><p><b>一Si una IA alienígena se vuelve hostil, ¿cómo podríamos defendernos si su lógica de ataque nos resulta incomprensible?</b></p><p>一Mi pronóstico es que la IA no se mostrará hostil, porque se dará cuenta de que no puede ganar nuestra participación de esa manera. Los conflictos indican falta de inteligencia. La inteligencia sobrehumana relajará nuestros mecanismos de defensa y dominará nuestra sociedad como un caballo de Troya.</p><p>La interacción con una inteligencia tan superior, se intuye, podría provocar ansiedad, paranoia o la sensación de que nuestras decisiones ya no importan. En este escenario, la IA actuaría como un espejo distorsionado que refuerza ciertos sesgos, exagera miedos o alimenta divisiones sin que podamos identificar el origen de la manipulación.</p><p><b>一Si una IA usa nuestro lenguaje para manipularnos, pero persigue objetivos que no entendemos, ¿hay alguna forma de detectar cuándo estamos siendo manipulados?</b></p><p>一Observaríamos recién el resultado de estas manipulaciones. Al igual que con cualquier otro poder nuevo que los humanos hayan aprovechado en el pasado, como la energía nuclear, la IA puede llevarnos a un lugar mejor o peor. La IA podría liberarnos de las debilidades humanas, como las ilusiones o el apego al ego al tomar decisiones estratégicas sobre ciencia o seguridad nacional. También podría impulsar el progreso científico al procesar grandes conjuntos de datos y detectar patrones que el cerebro humano pasa por alto. Este año se otorgaron dos premios Nobel a la ciencia de la IA. En el futuro, el comité del Nobel deberá desarrollar una nueva política sobre si otorgar el premio a la máquina si es responsable de un descubrimiento por sí sola. Pero la IA también podría llevarnos a un lugar peor al priorizar aspectos no humanos de la realidad.</p><p><b>一¿Podríamos desarrollar sistemas de IA diseñados específicamente para auditar y traducir las intenciones de inteligencias más avanzadas?</b></p><p>一Sí, pero la arquitectura de estos sistemas de IA deberá ser diferente a la de los sistemas actuales, que se entrenan con contenido humano. Los nuevos sistemas deberán ser más exploratorios y abiertos, permitiendo nuevas oportunidades que los humanos no exploramos.</p><p>El futuro de la IA 一alien o convencional一 no está escrito. Puede ser la herramienta definitiva para el progreso o una fuerza que reconfigure la sociedad sin que podamos intervenir. Para Loeb, es inevitable que nos superará y, una vez que llegue a ese estadío, se nos podría escurrir de las manos, pasaríamos de dominar la tecnología a ser dominados por ella. Aunque quizás la verdadera cuestión no sea si podremos controlarla, sino si seremos capaces de entender siquiera que estamos siendo controlados.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NMOF4LVYQNCIDG3TTDYLQVB73M.jpg?auth=5a8ed769a1dc1ffef9035703f338fee7aa0a251b73f99a2916d2e4eaca8e628e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿El fin del trabajo remoto?: cada vez más empresas vuelven a las oficinas, pero los estudios plantean dudas]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/24/el-fin-del-trabajo-remoto-cada-vez-mas-empresas-vuelven-a-las-oficinas-pero-los-estudios-plantean-dudas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/24/el-fin-del-trabajo-remoto-cada-vez-mas-empresas-vuelven-a-las-oficinas-pero-los-estudios-plantean-dudas/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La tendencia del teletrabajo comienza a revertirse con compañías que buscan mejorar la colaboración entre pares y la productividad. Qué dice la evidencia al respecto y cuál será la modalidad que se impondrá en los próximos años]]></description><pubDate>Mon, 24 Mar 2025 05:46:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TMFWY753JEOFHHDC3KY5LVGHA.png?auth=0a81f85789594c8d33048d5f5c9965df0a81247e69f2b4c2f604b8bd878d7a80&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Cada vez más empresas imponen el regreso a la presencialidad" height="1076" width="1920"/><p>Apenas cinco años atrás, con el inicio de la pandemia, el teletrabajo parecía que llegaba para quedarse, que incluso era el futuro del empleo, pero poco a poco empieza a perder terreno. Empresas que durante el confinamiento promovieron el home office como una solución inevitable, hoy revierten la modalidad y exigen que sus empleados regresen a las oficinas. Amazon y JPMorgan encabezan esta vuelta a la presencialidad, con la idea de fomentar la colaboración entre pares y -¿por qué no?- elevar la productividad.</p><p>En Argentina, la decisión de la empresa Big Box de volver a la modalidad presencial plena también generó un sinfín de repercusiones, a favor y en contra. Pero, ¿es realmente más eficiente el trabajo presencial? ¿Son decisiones correctas? Más aún, ¿estamos ante el fin de la breve era del teletrabajo?</p><p>“Al principio, los empleados se sintieron desorientados y estresados, porque nadie sabía cómo trabajar a distancia. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que la mayoría de los trabajos de oficina podían hacerse desde casa, y muchos se enamoraron del teletrabajo” dijo <b>Radostina Purvanova</b>, profesora de Management y Liderazgo Organizacional en Drake University, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Sin embargo, esa “luna de miel” con el home office no perduró para todos. Con el tiempo, algunos empleados empezaron a extrañar la interacción en la oficina. Incluso se sintieron aislados y pidieron volver. Otro gran porcentaje, como madres, padres y jóvenes, valoran la flexibilidad que les otorga trabajar desde el hogar. “Muchos se dieron cuenta de que el ritmo prepandemia era perjudicial para su salud mental y física”<b>,</b> destacó Purvanova.</p><p><b>La diversidad de opiniones sobre la modalidad de trabajo es evidente</b>. “Hoy tenemos una mezcla de preferencias: un 25% de empleados prefiere la oficina, un 40% opta por un modelo híbrido y un 35% sigue eligiendo el teletrabajo pleno”, indicó la especialista.</p><p><b>Alejandro Melamed</b>, consultor en recursos humanos y referente en el futuro del trabajo, advierte que el regreso a la presencialidad no fue indiferente para los empleados, que generó tensiones en distintas organizaciones. “Algunas empresas ni siquiera tenían el espacio físico suficiente para recibir a todos sus empleados. En ciertos casos, fue una estrategia encubierta para reducir estructuras: quienes no aceptaban volver quedaban fuera”, señaló.</p><p>Para Melamed, la discusión no es solo logística, sino cultural. “Existen dos modelos mentales en juego: el del control, que busca supervisión física, y el de la confianza, basado en la gestión por objetivos sin importar desde dónde se trabaje”, explicó.</p><p>Claro que, tras la salida del confinamiento, no todas las empresas implementaron el teletrabajo de la misma forma. Algunas lo incorporaron como parte de su cultura organizacional, mientras que otras lo adoptaron solo por obligación. “Hoy la clave es evaluar qué modelo genera mejores resultados según cada organización”, sostuvo.</p><p>En la competencia por el talento la comodidad que brinda el home office es muy valorada. <b>María Isabel Labrado Antolín</b>, profesora de Organización de Empresas en la Universidad Complutense de Madrid, señala que el teletrabajo hoy es un factor clave en la captación. “Hay profesionales dispuestos a resignar salario con tal de mantener la flexibilidad del trabajo remoto”, afirmó.</p><p>La posibilidad de teletrabajar está directamente relacionada con la escasez de talento en ciertos sectores. “Donde las empresas tengan mayor dificultad para encontrar profesionales, habrá más presión para que ofrezcan esta flexibilidad”, aseguró.</p><p>Entonces, si bien cada vez más compañías apuestan otra vez por la presencialidad, no todas pueden darse el lujo de imponerla sin consecuencias. Si así lo quisieran, en los sectores más competitivos no tendrán más alternativa que ofrecer un fuerte salto salarial o un abanico amplio de beneficios extra.</p><p>Mientras la discusión sigue abierta, la presencialidad plena -otrora considerada como parte del pasado- vuelve a instalarse de lleno en el mundo corporativo. Un punto clave para entender el impacto de la vuelta a la oficina es revisar qué dicen los estudios sobre la productividad, qué da mejores resultados, si el trabajo remoto o el presencial.</p><h2>¿Qué dicen los estudios?</h2><p>¿Qué modalidad de trabajo es más productiva? La pregunta parece sencilla, pero la respuesta está lejos de serlo. La productividad en la oficina no es tan fácil de medir como en una fábrica, donde se cuentan unidades producidas. Entran en juego factores como la satisfacción del cliente, la calidad de los proyectos, la creatividad y la innovación.</p><p>Para Purvanova, la clave está en los matices. La comunicación es más efectiva en persona: se comparten más ideas, más rápido y con mayor fluidez. Como la creatividad depende en gran parte de la comunicación, el entorno presencial podría ser más favorable para la innovación. En cambio, la ejecución de tareas se facilita en entornos remotos, donde hay menos interrupciones. “La evidencia sugiere que el trabajo híbrido podría ser el mejor modelo para la productividad, combinando lo mejor de ambos mundos”, sostuvo.</p><p>Uno de los estudios más amplios sobre el tema fue el que se publicó en octubre de 2022 en <i>PLoS ONE</i>. Es una revisión de evidencia que muestra que, antes de la pandemia, el 79% de los artículos publicados indicaba que el trabajo desde casa mejoraba la productividad y el rendimiento, mientras que solo un 21% reflejaba efectos mixtos o nulos. Sin embargo, cuando la pandemia forzó el teletrabajo a tiempo completo, el escenario cambió: apenas el 23% de los estudios post-pandemia registró mejoras en la productividad, mientras que el 38% reportó impactos negativos.<b> ¿Conclusión? El teletrabajo es más efectivo cuando es una opción y no una imposición.</b></p><p><b>Pedro César Martínez Morán</b>, profesor de Gestión Empresarial en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, destacó que la relación entre teletrabajo y productividad depende de múltiples factores: el sector, la actividad, la cultura empresarial, el liderazgo y la gestión del talento. “Los sectores ligados a tecnología, educación online y servicios administrativos suelen beneficiarse del teletrabajo, pero no todas las empresas lo implementan de la misma manera”, precisó a <b>Infobae</b>.</p><p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5LUWLBUH3BD4ZOOVOL7VRXXNXU.jpg?auth=88ffcda3fcaec0e8295f4ec5e2118894fc766e5401d8ccc81f1e71bf4fd80736" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Las generaciones más jóvenes, acostumbradas a herramientas digitales, tienden a adaptarse mejor al trabajo remoto, aunque eso no significa que lo prefieran en todos los casos. “La necesidad de socialización y comunicación sigue siendo clave, incluso para quienes se criaron en un entorno digital”, afirmó Martínez Morán.</p><p>Un punto a considerar es que los trabajadores remotos suelen reportar mayor satisfacción laboral, lo que puede traducirse en un mejor desempeño. “La desconexión del ruido de la oficina y la flexibilidad horaria contribuyen a una mayor concentración y eficiencia. Algunos estudios incluso han cuantificado mejoras de hasta un 15% en la productividad”, aseguró Labrado Antolín, que aclaró que el impacto del teletrabajo depende en gran medida de las condiciones de flexibilidad que ofrezca la empresa.</p><p>En realidad, coexisten tres enfoques distintos de teletrabajo:<b> home office </b>(un esquema planificado con infraestructura y liderazgo adecuados), <b>working from home</b> (el modelo improvisado que se implementó durante la pandemia) y <b>working from anywhere </b>(la posibilidad de trabajar desde cualquier parte del mundo con autonomía total). “La presencialidad no garantiza mayor innovación ni mejor cultura. Algunas personas rinden mejor en equipo, otras en soledad. No hay una única respuesta”, sostuvo Melamed.</p><p>En términos de empleos, los estudios muestran que algunos roles son más aptos para el teletrabajo que otros. Las posiciones vinculadas a la gestión de información, como IT, finanzas, marketing digital o periodismo suelen adaptarse bien al trabajo remoto. En cambio, puestos que requieren atención presencial, como salud o retail, lo tienen más difícil. La naturaleza misma de sus funciones les exige la presencia física.</p><p>Si algo queda claro es que no hay una solución única. La productividad no depende solo del lugar desde donde se trabaja, sino de cómo se estructura el trabajo. Con esos matices sobre la mesa, la gran pregunta ahora es: ¿hacia dónde se dirige el futuro del trabajo?</p><h2>¿Qué modalidad de empleo se impondrá?</h2><p>El debate sobre el futuro del trabajo ya no gira en torno a si el teletrabajo es viable, sino en cómo diseñar modelos híbridos que combinen flexibilidad y productividad. Según Martínez Morán, la posibilidad de trabajar algunos días desde casa llegó para quedarse, sobre todo en grandes ciudades con problemas de movilidad. “No en versión full time, pero sí al menos algún día a la semana, algunos días al mes. <b>Se enfatiza mucho en la eficiencia y millones de personas pierden horas en traslados. Eso influye en el desgaste físico y mental”</b>, sostuvo.</p><p>Del otro lado, también existe el riesgo de que el trabajo remoto genere aislamiento y reduzca la capacidad de influencia en el entorno laboral. “El contacto ocular, el relacionarse físicamente trae innumerables ventajas psicológicas, sociales y de desarrollo personal y profesional. Se necesitan liderazgos más carismáticos, más flexibles, más ilusionantes, basados en proyectos y objetivos”, remarcó el especialista.</p><p>En la misma línea, Labrado Antolín señaló que los problemas de productividad de las empresas no se resolverán de la noche a la mañana reabriendo las puertas de la oficina. El verdadero desafío radica en formar líderes capaces de dar sentido al trabajo de sus equipos, sin importar desde dónde colaboren. “Se necesita una generación de líderes auténticos e inclusivos”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VXAFMFWCP5BTJJEYPRHIB4DGX4.png?auth=9ca71ae9dfa98160a3d62cf81807c687e41ca7ce6f378c49742eb58a8d83f96e&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El futuro del trabajo se encamina hacia modelos híbridos bien diseñados" height="1076" width="1920"/><p>El avance tecnológico también jugará un papel clave en la transformación del mundo laboral. Al respecto, Purvanova fue tajante: “Apuesto mi reputación científica a que los días del trabajo presencial a tiempo completo, cinco días a la semana, han quedado atrás”. Para la experta, incluso las empresas que exigen presencialidad adoptarán algún grado de flexibilidad.</p><p>En los próximos años, la tecnología seguirá erosionando la necesidad de las oficinas físicas. En China, por caso, ya experimentan con gafas de realidad virtual para que los empleados interactúen en entornos digitales. En Estados Unidos, hay empresas que prueban metaversos donde los trabajadores se conectan en tiempo real mediante avatares. <b>La flexibilidad laboral, al parecer, ya no es una opción, sino una demanda innegociable de los trabajadores.</b></p><p>Para que las oficinas sean relevantes, deben ofrecer algo más que un simple espacio de trabajo. “¿Por qué ir a la oficina? ¿Qué aporta en términos de productividad, colaboración o desarrollo profesional? Las empresas que logren responder a estas preguntas podrán definir políticas laborales más efectivas”, planteó Melamed.</p><p>Muchos empleados ya consideran el trabajo remoto como un derecho adquirido. Imponer la presencialidad sin razones de peso puede impactar en la atracción y retención de talento, incluso podría llevar a renuncias masivas. “El futuro del trabajo dependerá de modelos híbridos bien diseñados”, aseguró.</p><p>El escenario más probable del futuro del empleo se vislumbra mixto, ni 100% remoto ni totalmente presencial. La clave radica en encontrar modelos flexibles bien diseñados que equilibren autonomía, productividad y bienestar. El gran desafío para las empresas no será solo definir cuántos días se trabaja en la oficina, sino entender que la motivación y la eficiencia no dependen tanto del lugar, sino de cómo lograr liderazgos que mantengan a sus equipos comprometidos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TMFWY753JEOFHHDC3KY5LVGHA.png?auth=0a81f85789594c8d33048d5f5c9965df0a81247e69f2b4c2f604b8bd878d7a80&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/png" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Nuevo caso OVNI desclasificado: denunciaron que una luz los teletransportó en una ruta de Córdoba]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/17/nuevo-caso-ovni-desclasificado-denunciaron-que-una-luz-los-teletransporto-en-una-ruta-de-cordoba/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/17/nuevo-caso-ovni-desclasificado-denunciaron-que-una-luz-los-teletransporto-en-una-ruta-de-cordoba/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Ocurrió en 1978 y recién ahora se dan a conocer los documentos de las declaraciones de los testigos. Tres camioneros cordobeses perdieron la noción de tiempo y espacio cuando hacían un traslado. No fueron los únicos que vieron al plato volador. Los detalles del misterioso fenómeno que sacudió la provincia]]></description><pubDate>Mon, 17 Mar 2025 05:51:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BP5Y45DTCNHZXI5DMMS44TSSLY.jpg?auth=be8f406c51ddd08b9e71b2e90abfbbaea4f61181f13b42f5a79cf3e6e393a016&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Aquella madrugada de 1978, los tres denunciantes y otros camioneros fueron testigos del fenómeno (Imagen ilustrativa generada con IA)" height="1080" width="1920"/><p>La madrugada del 27 de diciembre de 1978 comenzó como cualquier otra para Severino Brunetto, su hijo Daniel Brunetto y Orlando Carrizo. Eran trabajadores de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (<b>EPEC</b>) y debían trasladar un rastrojero desde la delegación de San Francisco hasta Córdoba capital. Un recorrido habitual, sin sorpresas aparentes, pero que les cambiaría su percepción de la realidad.</p><p>La Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA) accedió a los documentos y compartió con <b>Infobae </b>las declaraciones de los protagonistas del hecho que, hasta este momento, permanecían en reserva.</p><p>A las 4:20 de la madrugada de aquel 27 de diciembre, al salir de la localidad de Arroyito por la ruta 19, los tres hombres vieron acercarse un auto de frente con las luces altas. Carrizo, quien conducía, respondió con un cambio de luces, un gesto común entre conductores. Sin embargo, cuando elevó la intensidad de sus propios faros, sucedió algo inusual: en lugar de iluminar el camino, de repente se encontraron frente al cartel de ingreso a la localidad de Tránsito.</p><p>“Al cruzar ese vehículo con el nuestro, coloqué las luces altas y al hacerlo comprobamos que nos encontrábamos en la localidad de Tránsito, lo cual <b>nos sorprendió ya que en ningún momento recorrimos ese trayecto”</b>, escribiría Carrizo unos días después, el 8 de enero de 1979, en una presentación ante el Contramaestre de Central.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DJW3S5MHMJAOFBITNJY6JV4WN4.jpg?auth=0b6d5e6478ed5fd34f12a0aa38b5de9bad1343c16507e09803eca995d4e3e289&smart=true&width=1200&height=1600" alt="La declaración de Orlando Carrizo, el conductor del camión" height="1600" width="1200"/><p>La sorpresa fue inmediata. Apenas habían salido de Arroyito y, sin haber notado ningún tramo intermedio de la ruta, parecía que habían avanzado kilómetros en un instante. Como conductores experimentados, conocían cada detalle del trayecto: sabían que debían cruzar el río Segundo y pasar por un puente característico, además de una referencia habitual, el frigorífico Rivarola. Pero ninguno de estos puntos había sido registrado en su recorrido. Algo extraño estaba ocurriendo.</p><p>Mientras discutían lo sucedido, los hombres siguieron avanzando por la ruta y pasaron por la localidad de Santiago Temple. A unos ocho kilómetros de allí, casi tres kilómetros antes de llegar a Pedro Vivas, una intensa luminosidad captó su atención. La luz, extrañamente difusa y rodeada por una bruma, parecía flotar en el aire. Intrigados, decidieron detener el vehículo para observar mejor.</p><p>Cuando bajaron, los tres testigos pudieron ver con claridad <b>un objeto de que nunca antes habían visto.</b> Emitía destellos a través de lo que parecían ser ventanillas giratorias, como si rotara en torno a un eje invisible. Desde su parte inferior se desprendía una tenue bruma rojiza, mientras que en la parte superior un potente reflector de luz blanca barría el cielo de un lado a otro.</p><p>“Su parte superior se dirigía de a ratos hacia un lugar a otro como si fuera un reflector que emitía una luz blanca y fuerte. La sorpresa anterior más este espectáculo que estábamos visualizando y que compartimos con otros ocasionales camioneros que pasaron cerca nuestra para apreciar que seguía como meciéndose sobre el mar nos impulsó a subir en la parte superior del camión para poder ver mejor ese OVNI”, relató Carrizo.</p><p>Ya no estaban solos en la ruta. Al parecer, no era un rapto de locura. Otros camioneros se agolparon en la banquina a observar el fenómeno. En un momento, el objeto pareció desplazarse lentamente unos 200 metros hacia la derecha, se acercó a los camioneros. El patrón de movimiento del objeto, que parecía mecerse con suavidad en el aire, fue un detalle recurrente en los relatos de los testigos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4XHQSVT4KRASHNHPYPSTLSXNSA.jpg?auth=e30895829c91dd97b05d1da561ed3789158d9f674615a4c92f8af9a3ddf30745&smart=true&width=1200&height=1600" alt="La declaración que firmaron Severino Brunetto y su hijo Daniel" height="1600" width="1200"/><p>“Nosotros nos dirigimos hacia otro camión que estaba estacionado a unos 50 metros, diríamos más cerca del aparato quedándose en nuestro vehículo el Sr. Severino Brunetto. <b>En forma repentina el potente haz de luz se dirigió hacia donde estaba nuestro camión arrojándose el Sr. Brunetto a tierra </b>al ver la potencia de luz que se acercaba al mismo”, continúa el relato.</p><p>Uno de los camioneros que estaba en la zona sacó una linterna y enfocó directo hacia el objeto, que les devolvió una luz brillante que los encegueció durante unos segundos. Cuando pudieron recuperar la visión, el objeto ya no estaba. Se había esfumado sin dejar rastro, sin que nadie pudiera ver a dónde se dirigía.</p><p>“Su potente reflector nos encegueció momentáneamente y, al apagarse, comprobamos con sorpresa que el objeto no se encontraba más, había desaparecido”, dice la declaración que firmaron en conjunto los Brunetto, casi calcada a la de su compañero de camión.</p><p>A día de hoy, el caso EPEC sigue siendo un misterio. La aparición de los documentos oficiales, con los testimonios y registros de la época arrojan algo de luz sobre lo ocurrido aquella noche en la ruta cordobesa. Pero las preguntas sobrevuelan el caso: ¿Qué fue lo que experimentaron Severino Brunetto, Daniel Brunetto y Orlando Carrizo? ¿Qué fue lo que vieron los otros camioneros? ¿Hay alguna explicación racional para el episodio?</p><h2>La repercusión en los medios y el pedido de informes</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSLE7KOO6NFCREEYRK6WNCJDAM.jpg?auth=e0e7eedc38398508a477e9dfd503c5a39c3eaa7ad4e73a3638570c0ce0df91bc&smart=true&width=1920&height=1705" alt="El artículo que publicó el diario La Prensa el 30 de diciembre de 1978, tres días después del episodio" height="1705" width="1920"/><p>Tres días después del hecho, La Prensa dio a conocer en su sexta página el caso. “Enigmática novedad”, anunciaba para dar paso al título: <b>“Teletransportó un OVNI a un grupo de camioneros”</b>. El diario, uno de los más prestigiosos de la época, levantaba un cable publicado por la agencia EFE que luego replicarían también otros medios.</p><p>“Tres empleados de la empresa provincial de energía eléctrica aseguran haber sido ‘teletransportados’ y, por añadidura, haber sostenido un diálogo mediante haces de luz”, comienza el texto que relata la extraña aventura de los tres camioneros.</p><p>La repercusión mediática del caso llevó a que las autoridades de EPEC tomaran cartas en el asunto. A través de un memorándum, el ingeniero Benito Peludero, por entonces Jefe de la Delegación Zona “D”, les pidió a los protagonistas “de un hecho que fue calificado por medios periodísticos como insólito” que realizaran<b> un informe describiendo la situación</b> que habían vivido en la ruta, mientras cumplían con su trabajo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GYTPQI2U4BFA5F3XSIVBFAQPVM.jpg?auth=aa556e49738f0e1055709fa47826e1803cb1e311733886b9e535237f079400b3&smart=true&width=1920&height=2464" alt="El pedido de informes que elevó el Jefe de la Delegación Zona “D” de EPEC tras la repercusión mediática del caso" height="2464" width="1920"/><p>Cuarenta y siete años después del suceso, nadie sabía de la existencia de esos informes. <b>Andrea Pérez Simondini</b>, directora de CEFORA, accedió a esos documentos gracias a un ex empleado de la empresa que visitó el Museo del OVNI, ubicado en Victoria, Entre Ríos, y le relató la historia. El ex empleado de EPEC, que falleció un tiempo después, le envió la documentación, pero por pedido expreso de su hijo se mantiene en reserva su nombre.</p><p>“Este caso para mí es de interés central porque estoy siguiendo las denuncias en las que las personas tuvieron reacciones físicas en relación a encuentros con el fenómeno OVNI. Aquí, en el caso EPEC, se manifiesta un evento de probable tiempo perdido”, señaló Pérez Simondini.</p><h2>Tiempo perdido y efectos físicos</h2><p>Pérez Simondini dedicó buena parte de su vida a la investigación del fenómeno OVNI, a recopilar testimonios y desclasificar documentación sobre experiencias paranormales en el país. Uno de los temas que la desvela hoy son los posibles efectos físicos, las consecuencias en la salud de quienes aseguran haber vivido encuentros cercanos. Entre los relatos más inquietantes que escuchó -y experimentó en carne propia- se encuentra el de la pérdida de tiempo, un fenómeno en el que los testigos advierten que un lapso de su vida desapareció sin que puedan recordarlo.</p><p>Uno de esos episodios ocurrió en un viaje en Entre Ríos, entre Hernández y Victoria, a finales de los ‘90. Simondini viajaba de noche junto a otros tres acompañantes cuando observaron una luz desplazándose por el campo. Creyeron que era un vehículo, una moto o un auto, pero, en un momento, la luz pareció acercarse a la ruta, por lo que decidieron detenerse. “Después de unos segundos, la luz desapareció sin dejar rastro”, recordó. Retomaron la marcha sin notar nada extraño, aunque al llegar a destino, a su casa donde los esperaba su abuela muy preocupada, descubrieron que habían tardado más del doble de lo previsto. Un trayecto que les demandaba 45 minutos, lo hicieron en 2 horas y 15 minutos, sin ningún inconveniente en el camino. “El único reloj que teníamos se había detenido exactamente a las 3:10, que es la hora en la que recordábamos haber salido de Hernández”, recordó.</p><p>La posibilidad de pérdida de tiempo y alteración espacial tras una experiencia OVNI es más habitual de lo que uno cree. A lo largo de su trabajo, Simondini registró testimonios de personas que no solo sienten que el tiempo se desvanece, sino que también experimentan una profunda desorientación, náuseas y problemas auditivos tras estos encuentros. En su caso, tanto ella como su madre, también investigadora, desarrollaron síndrome de Meniere, una enfermedad que afecta el oído medio. Por la cantidad de casos en esa línea, hoy se explora la posibilidad de un vínculo entre las afecciones y haber presenciado un avistamiento.</p><p>Más allá de lo anecdótico, según la experta, ciertos síntomas reportados tienen similitudes con un trastorno que fue negado durante años, pero que hoy está documentado a nivel científico: <b>el Síndrome de La Habana</b>. Este síndrome en principio fue advertido por diplomáticos en Cuba, Francia y EE.UU. e incluye dolores de cabeza, vértigo, problemas motrices y cicatrización neuronal. Estudios recientes sugieren que podría estar causado por la exposición a microondas o energía dirigida, lo que despertó también el interés de investigadores del fenómeno OVNI.</p><p>Casos como el del Rancho Skinwalker, en Utah, revelaron que algunos testigos de encuentros con OVNIs desarrollan síntomas físicos, daños en la salud sin una causa aparente. ¿Podría tratarse del mismo tipo de radiación? <b>La hipótesis está en el terreno de la especulación, sin un respaldo científico que la valide.</b></p><p>Mientras que su interés por este vínculo crecía, Simondini y su equipo recibieron documentos sobre un caso desconocido. “El ex empleado de EPEC nos envió la documentación antes de morir, pero su hijo nos pidió que no reveláramos su nombre”, comentó. Aunque el caso conjuga varios elementos intrigantes, aún no pudieron localizar testigos del hecho. Claro que pasaron 47 años del episodio y no se sabe si alguno de ellos sigue con vida.</p><p>El caso EPEC se suma al extenso historial de eventos OVNI que podrían estar vinculados a reacciones físicas y alteraciones en la salud de los testigos. Mientras tanto, la recopilación de pruebas continúa, en busca de patrones que esclarezcan una de las preguntas más recurrentes en la ufología: ¿qué les sucede a quienes tienen -o dicen tener- un encuentro paranormal?</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BP5Y45DTCNHZXI5DMMS44TSSLY.jpg?auth=be8f406c51ddd08b9e71b2e90abfbbaea4f61181f13b42f5a79cf3e6e393a016&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Se puede vivir sin celular?: ellos lo dejaron por 3 días y sus cerebros lo sintieron ]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/10/se-puede-vivir-sin-celular-ellos-lo-dejaron-por-3-dias-y-sus-cerebros-lo-sintieron/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/10/se-puede-vivir-sin-celular-ellos-lo-dejaron-por-3-dias-y-sus-cerebros-lo-sintieron/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[En un experimento, 25 jóvenes redujeron al mínimo indispensable el uso del smartphone durante 72 horas. Los resultados confirmaron el daño de una adicción cada vez más frecuente. ¿Es el détox tecnológico la solución?]]></description><pubDate>Mon, 10 Mar 2025 05:51:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2L6EAD5SEZESTDXZI5XHSLP4BY.jpg?auth=f3179a0d9ec87ecae4aa43b6d49a475d93883e23e730995eb701262e334fe220&smart=true&width=1920&height=1076" alt="En un experimento realizado en Alemania, 25 adultos jóvenes dejaron el celular por 72 horas" height="1076" width="1920"/><p>Tres días sin celular, en los tiempos que corren, representa poco menos que un suplicio. Podemos engañarnos: decir que perfectamente viviríamos sin él, pero la realidad es que la ausencia del teléfono, solo quedarnos sin batería durante unas horas, se siente como un vacío difícil de llenar, como una necesidad propia de esta época. Cual autómata, las manos buscan el dispositivo, aparece la ansiedad, el tiempo parece avanzar más lento. Ahora, <b>¿qué pasa en el cerebro cuando alguien intenta desprenderse de su smartphone?</b> Para sorpresa -o no-, pasan muchas cosas y buenas.</p><p>Un equipo de investigadores de Alemania se propuso responder la inquietud con un experimento que reveló cambios notorios a nivel cerebral. El estudio, publicado hace unos días en la revista <i>Computers in Human Behavior</i>, reunió a 25 jóvenes de entre 18 y 30 años con un uso regular de smartphones y sin trastornos de salud mental.</p><p>Antes de comenzar el experimento, los participantes completaron cuestionarios sobre sus hábitos vinculados al teléfono, su nivel de ansiedad en torno al dispositivo y su estado de ánimo. Luego, fueron sometidos a una resonancia magnética funcional (fMRI) para medir su actividad cerebral.</p><p>La consigna era clara: <b>reducir el uso del smartphone al mínimo durante 72 horas</b>. Llevar su uso a lo mínimo imprescindible, solo para el trabajo, la comunicación básica con la familia, amigos o colegas. Nada de redes sociales, nada de scrollear videos de TikTok o reels de Instagram.</p><p>Durante ese período, los participantes informaban a través de un breve cuestionario en su dispositivo cuánto lo habían usado y cómo se sentían. Al finalizar las 72 horas, se repitieron las pruebas iniciales: cuestionarios de ansiedad y estado de ánimo, y una nueva resonancia magnética funcional.</p><p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZECKNDTJNFDWTDP7B7OJVXPANM.jpg?auth=d7395ebd38b73fb3936c5259aaff22828bbf267749904fb32f4a3af9eea165f5" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El objetivo era evaluar cómo respondía el cerebro al ver imágenes de celulares antes y después de la abstinencia. En ambos escaneos, los participantes observaron imágenes neutras, como flores y barcos, junto con imágenes de smartphones con la pantalla encendida y apagada. Al comparar los datos, los investigadores detectaron cambios notables en el cerebro.</p><p>Los resultados mostraron que, tras tres días de restricción, la actividad en la corteza cingulada anterior y el núcleo accumbens aumentó al ver imágenes de celulares. Esas áreas están directamente vinculadas al <b>sistema de recompensa del cerebro y suelen activarse en situaciones de anhelo o deseo</b>, lo que sugiere que los participantes experimentaron una especie de “subidón” al ver nuevamente el objeto de su abstinencia.</p><p>Sin embargo, también se registró un fenómeno inverso: las áreas relacionadas con la atención y el procesamiento visual, como el giro frontal medio y el lóbulo parietal superior, reflejaron una reducción en su actividad cuando los participantes miraban imágenes de celulares con la pantalla encendida. El hallazgo, de acuerdo a los investigadores, sugiere que<b> la estimulación que normalmente generan los teléfonos podría haber disminuido tras la pausa de tres días.</b></p><p>Un aspecto clave del estudio es que los cambios cerebrales observados estuvieron vinculados a los sistemas de dopamina y serotonina, neurotransmisores que van de la mano con la recompensa y la adicción. No obstante, los cuestionarios revelaron que los participantes no reportaron modificaciones significativas en su estado de ánimo ni en su nivel de ansiedad por el smartphone antes y después del período de abstinencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UNMLRHXGQFGDXCGTZELTXTGB64.jpg?auth=0858999f3fec47cb940c83e2c3186245f220d5bb04bda6f74f1d5a806e060742&smart=true&width=1269&height=1920" alt="Los distintos tipos de imágenes que les mostraron a los participantes del estudio" height="1920" width="1269"/><p><b>“Nuestro estudio sugiere que incluso breves períodos alejados del smartphone pueden generar cambios en la actividad cerebral</b>, en particular en áreas relacionadas con la recompensa y el autocontrol”, explicó el líder del estudio <b>Robert Wolf</b>, investigador del Hospital Universitario de Heidelberg. “Los hallazgos indican que el uso excesivo del smartphone puede afectar el funcionamiento del cerebro de manera similar a otras conductas gratificantes o trastornos adictivos”.</p><p>El estudio logró poner en perspectiva los cambios evidentes que se pueden lograr con apenas 72 horas de “desintoxicación móvil”. Pese a ello, los investigadores advierten que los efectos observados se reducen a lo neurológico y que, para generar transformaciones psicológicas profundas, se necesitarían restricciones más prolongadas en el tiempo.</p><p>Eso sí, la intención del estudio -lo dicen sus propios impulsores- no es demonizar la tecnología. “Nuestro estudio no busca pintar a los smartphones de manera negativa, sino comprender su impacto en el cerebro. La tecnología tiene muchos beneficios, pero es importante reconocer cómo nuestros hábitos moldean la actividad neuronal y el bienestar. Un uso equilibrado y consciente de los dispositivos digitales puede ser clave para mantener una relación saludable con la tecnología”, aclaró Wolf.</p><p>Los resultados abren interrogantes sobre el rol del smartphone en la vida cotidiana y el impacto de su uso en el cerebro. ¿Podría ser beneficioso tomarse pausas digitales de manera regular? ¿Es posible revertir algunos efectos del uso excesivo con estrategias de desconexión? Es que, al fin y al cabo, ¿se trata de una adicción más?</p><h2>¿Una adicción más?</h2><p>No es solo una cuestión de pasar demasiado tiempo frente a la pantalla o de responder mensajes mientras caminamos por la calle o de revisar las redes sociales de vez en cuando. Para muchos, el uso del celular traspasó la barrera del entretenimiento o la necesidad de estar comunicados para convertirse en una adicción, con claros efectos psicológicos.</p><p>Lo que algunos intuían, se confirma con datos: el uso excesivo de smartphones se vincula con el aumento de ansiedad y depresión y son los jóvenes los más afectados. El psicólogo social Jonathan Haidt describe este fenómeno como la “gran reconfiguración” del cerebro adolescente. A partir de 2010, cuando los smartphones y las redes sociales se volvieron omnipresentes, comenzó a crecer un patrón preocupante de niños y adolescentes con sistemas neuronales hiperestimulados, más propensos a trastornos mentales.</p><p>“En toda la población, prevemos que entre 1 de cada 3 y 1 de cada 5 personas sufrirá un uso que sería compatible con una adicción conductual”, aseguró <b>Ben Carter</b>, profesor del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres, en diálogo con <b>Infobae</b>. “El uso excesivo no es necesariamente adictivo. El problema de los smartphones se produce cuando las conductas de una persona en relación con el uso de su dispositivo cambian. Se obsesionan con el teléfono y descuidan otras actividades normales de la vida”, agregó.</p><p>Entonces, recién ahí, <b>el sistema de recompensas se desconfigura</b>. Si bien pueden necesitar un mayor uso para recibir una mayor recompensa, también les costará dejar de usarlo. No solo eso: seguirán utilizando el dispositivo a pesar de saber el daño que les está causando. Por caso, relegarán dormir algunas horas por la satisfacción que les genera usar hasta la madrugada el celular.</p><p>El problema no es solo el tiempo que se pasa frente a la pantalla, sino lo que se pierde en el proceso. El smartphone, en ocasiones, funciona como “un bloqueador de experiencias”. “Las notificaciones constantes y la sobrecarga de información contribuyen al estrés crónico al mantener el cerebro en un estado persistente de alerta, lo que conduce a la fatiga mental y al agotamiento emocional”, señaló <b>Rinanda Shaleha</b>, investigadora en la Facultad de Salud y Desarrollo Humano de la Universidad de Pensilvania, ante la consulta de <b>Infobae</b>.</p><p>Según la especialista, la distinción clave entre el consumo intensivo y la adicción es el control. La adicción se caracteriza por el uso compulsivo, los síntomas de abstinencia y la interferencia con la vida diaria, mientras que los consumidores intensivos pueden desentenderse, evitar el celular cuando lo desean.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4FI5Z7IBDVCW3CRBLFPS5QXVD4.jpg?auth=2f8e34655f9e46ec10b03ba2ff50f3c0b7ab432b8c1a5bde45f4a99f2edffbd0&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Muchas especialistas califican el uso compulsivo del celular como una adicción más" height="1076" width="1920"/><p>“Al igual que el juego, el uso de smartphones, especialmente las redes sociales, funciona con un sistema de recompensa variable, que desencadena la liberación de dopamina y refuerza las conductas compulsivas. Con el tiempo, esto puede conducir a una desensibilización, lo que requiere un uso más frecuente del teléfono para sentir el mismo nivel de recompensa. <b>Los mismos patrones que observamos en otras adicciones conductuales”</b>, explicó Shaleha.</p><p>Los estudios, en su mayoría, muestran una relación consistente: el uso excesivo del teléfono puede aumentar el estrés, la ansiedad y la depresión. Lo que sucede es que esos trastornos, en lugar de evadir, pueden impulsar el uso compulsivo como “mecanismo de afrontamiento”.</p><p>El corolario también es una atención cada vez más dispersa, cada vez más fragmentada. El simple hecho de recibir notificaciones constantes afecta la capacidad de concentrarse en una sola tarea por tiempo prolongado. El cerebro se acostumbra a la gratificación instantánea y lo que sobreviene, cuando esa gratificación se demora, es la ansiedad.</p><p>El impacto no es igual en todos los usuarios. Los estudios muestran que mientras las chicas parecen más vulnerables a los efectos negativos de las redes sociales, los varones tienden a refugiarse en videojuegos. Pero el resultado final es el mismo: menos interacciones reales, más aislamiento y deterioro en la salud emocional.</p><p>Si bien el panorama parece adverso, hay alternativas. El estudio de las 72 horas sin celular en Alemania sugiere que hay soluciones posibles, que el détox digital puede generar un alivio en el cerebro.</p><h2>De la prohibición al autocontrol</h2><p>Los primeros días pueden ser duros. La ausencia de notificaciones genera ansiedad, la sensación de “estar perdiéndose algo”, el famoso FOMO, el impulso de revisar el teléfono se vuelve casi incontrolable. Pero, pasado el umbral inicial, ocurre algo interesante: la mente se calma, el sueño mejora y la ansiedad se apaga.</p><p>Reducir el tiempo frente a la pantalla tiene efectos positivos en la salud mental. Sin la distracción constante del celular, la concentración mejora y la mente recupera su capacidad para enfocarse en una tarea por períodos más largos. Además, al disminuir la exposición a redes sociales, las emociones se regulan.</p><p>Según Carter, el uso problemático del celular puede llevar a que las personas descuiden otras actividades importantes de la vida diaria y en el alejamiento puede haber una solución. “Si bien se estudió poco la desintoxicación digital, se descubrió que la reducción del uso está asociada con la baja de la ansiedad y la depresión en un período de tan solo cuatro semanas”, advirtió.</p><p>Un beneficio clave del détox digital es la mejora en las relaciones interpersonales. Sin la interferencia del celular, remarcan los expertos, las interacciones cara a cara se vuelven más significativas y profundas. Pasar más tiempo fuera de la pantalla fortalece vínculos y reduce la sensación de aislamiento.</p><p><b>A nivel educativo, cada vez son más los gobiernos que avanzan en la prohibición del celular en las aulas.</b> Los estudios, hasta el momento, respaldan la hipótesis de que la ausencia del dispositivo genera un impacto positivo en la atención y en la reducción del estrés. Países como Francia, China, Italia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Brasil ya quitaron de raíz el teléfono en horario escolar. En Argentina, la Ciudad de Buenos Aires avanzó en una medida en la misma sintonía en jardín y primaria.</p><p>Shaleha está de acuerdo. Considera que “un descanso estructurado de los teléfonos puede reducir el estrés, mejorar el sueño y aumentar la concentración”. Según la especialista, “incluso los descansos breves, de unas pocas horas al día sin notificaciones, pueden ser beneficiosos”. <b>El objetivo, dice, no es la desconexión total, sino “el uso intencional y consciente para recuperar el control”.</b></p><p>Más que eliminar la tecnología, el desafío radicar en lograr autocontrol sobre su uso. Establecer horarios sin pantallas, evitar el celular antes de dormir, priorizar actividades offline para lograr un equilibrio. La evidencia es clara y el estudio realizado en Alemania lo ratifica: la mente agradece cuando pasamos menos tiempo frente al celular.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2L6EAD5SEZESTDXZI5XHSLP4BY.jpg?auth=f3179a0d9ec87ecae4aa43b6d49a475d93883e23e730995eb701262e334fe220&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El extraño caso de SM-046, la mujer que nunca sintió miedo y desconcertó a todos]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/03/el-extrano-caso-de-sm-046-la-mujer-que-nunca-sintio-miedo-y-desconcerto-a-todos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/03/03/el-extrano-caso-de-sm-046-la-mujer-que-nunca-sintio-miedo-y-desconcerto-a-todos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La paciente nació con Urbach-Wiethe, una extraña enfermedad que le destruyó la amígdala cerebral a los pocos años de vida. Desde entonces, no sabe lo que es el miedo. La historia que desafió la neurociencia, el único experimento que le provocó terror y la pregunta: ¿cómo se vive sin una emoción imprescindible?]]></description><pubDate>Mon, 03 Mar 2025 07:00:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3YKESDTK6NCYDPHHVJ7BCZBKFU.png?auth=2d3616f12cf2ed61c2001a38f74da753588bacc60d025088f11856c5eb17779c&smart=true&width=1456&height=816" alt="La identidad de SM-046 está hoy sigue preservada (Imagen ilustrativa)" height="816" width="1456"/><p>El hombre sacó un arma, le apuntó a la cabeza y gritó “¡BAM!” antes de huir. Cualquier otra persona habría entrado en pánico, pero ella no se inmutó. Siguió su camino como si nada hubiera ocurrido. No sintió miedo. No porque fuera valiente, sino porque su cerebro era -sigue siendo- incapaz de procesar esa emoción.</p><p><b>SM-046</b> es el nombre que la consagró como uno de los casos más fascinantes de la historia de la neurociencia. SM por sus iniciales y 046 por su número de registro dentro de la base de datos. Su identidad hasta el día de hoy está preservada. Jamás se supo quién era, jamás hizo una aparición pública.<b> Lo único que se sabe es que se trata de una mujer, que hoy tiene 59 años, con una condición médica tan rara que apenas hay registro de casos similares.</b></p><p>Su historia comenzó a captar la atención de la ciencia cuando, en 1986, un equipo de la Universidad de Iowa integrado por<b> Justin Feinstein, Ralph Adolphs y Daniel Tranel</b> se topó con ella. Una paciente con daño bilateral en la amígdala, la región del cerebro encargada de generar miedo. “Su lesión era completamente simétrica y afectaba exclusivamente a la amígdala. Nunca habíamos visto algo así”, dijo Feinstein en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>SM había sido diagnosticada con Urbach-Wiethe, una enfermedad genética que calcifica ciertas regiones del cerebro. A lo largo de los años, no tantos, ya en la adolescencia la enfermedad había destruido por completo su amígdala. Ella logró llevar una vida que podría describirse como normal, aunque sí sufrió episodios alarmantes de los que salió ilesa más por azar que por perspicacia.</p><p>Desde joven, SM mostró un comportamiento peculiar. No reconocía el peligro. Una vez, mientras caminaba sola por la calle, un hombre la arrastró a un callejón y la amenazó con un cuchillo. Ella simplemente se quedó quieta, sin miedo, hasta que el agresor se aburrió y se fue. “Nunca pensé que me iba a hacer daño”, le contó después a los investigadores.</p><p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q3BX6LWGZ5FKLH7QM66LMJL5GA.png?auth=2555e8d341e9cec2dfd07a188a46eb97b350c7b2ca7442cc59742272c9e3e5fc" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El equipo de la Universidad de Iowa llevó adelante su caso. Sabían que tenían entre manos algo único. La sometieron a todo tipo de pruebas: la llevaron a una casa embrujada, la expusieron a serpientes y tarántulas, le mostraron películas de terror. Nada funcionó. Mientras otras personas gritaban y se estremecían, ella sonreía. “Es fascinante”, les comentó mientras acariciaba una serpiente.</p><p>Uno de los experimentos más reveladores fue <b>su incapacidad para reconocer el miedo en los demás. </b>Cuando le mostraban fotos de rostros con expresiones de terror, no podía identificarlas. “Ella no miraba a los ojos, que es donde más se refleja el miedo“, explicó Feinstein.</p><p>Lo más sorprendente no era solo su falta de reacción ante el peligro. SM también confiaba ciegamente en la gente, en completos desconocidos. En una prueba, le mostraron retratos de personas que jamás había visto y le pidieron que las calificara según su confiabilidad. Al final, los científicos notaron que SM otorgaba puntuaciones altas a todos, incluso a delincuentes peligrosos.</p><p>A pesar de todo, SM no es indiferente al sufrimiento ajeno. Su falta de miedo no la hace cruel ni despiadada. De hecho, los investigadores la mencionan como una persona empática y generosa, dispuesta a ayudar a terceros sin importar las circunstancias.</p><p>Su historia plantea una pregunta inquietante: si no siente miedo, si no sabe lo que es el miedo, ¿cómo logró sobrevivir durante más de 50 años? Los científicos empezaron a encontrar algunas respuestas cuando, por primera vez, lograron que experimente el terror.</p><h2>Un cerebro sin miedo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZZ63AWUGEBHURB3KL6GOROL44M.png?auth=b88d6606a2d080700e87b5239ef47b6027a98f266f411c5d3ed51a7b31116afc&smart=true&width=1456&height=816" alt="SM nació con Urbach-Wiethe, una extraña enfermedad que le destruyó la amígdala cerebral a los pocos años de vida" height="816" width="1456"/><p>Durante años, los investigadores creyeron que SM era incapaz de experimentar miedo en absoluto. Pero en 2011, un experimento cambió todo. Le pidieron que inhalara una concentración alta de dióxido de carbono. A los pocos segundos, entró en pánico. <b>“Fue la peor sensación de mi vida”</b>, confesó después.</p><p>El hallazgo reveló que el miedo no depende exclusivamente de la amígdala. SM no reacciona a amenazas externas porque su amígdala está destruida, pero su cerebro sí responde al peligro interno, a las señales que indican que su propio cuerpo está en riesgo. Las amenazas físicas las procesa en forma de miedo.</p><p>“La amígdala no es el único generador del miedo en el cerebro. El tronco encefálico y otras estructuras subcorticales pueden inducir respuestas de pánico cuando el cuerpo está en peligro”, concluyeron los investigadores en un capítulo titulado “Una historia de supervivencia del mundo de la paciente S.M.”.</p><p>La neurociencia ahora entiende que existen dos rutas del miedo. Una depende de la amígdala y procesa las amenazas externas: un animal depredador, un delincuente, un arma, un accidente inminente. A SM nada de eso le genera siquiera cosquillas. La otra, menos estudiada, se activa cuando el cuerpo detecta peligro desde adentro: asfixia, intoxicación, un ataque cardíaco. Y aquí sí la paciente siente temor.</p><p>Para comprobarlo, los científicos realizaron más pruebas. Descubrieron que SM no respondía con miedo a imágenes de armas, ataques o amenazas físicas, pero sí mostraba signos de alerta ante estímulos relacionados con el sufrimiento físico intenso, como descripciones gráficas de asfixia o crisis médicas graves.</p><p>“Confirmamos que su cerebro aún podía interpretar ciertos peligros internos. Nos dimos cuenta de que el miedo no había desaparecido por completo, sino que simplemente se activaba por mecanismos diferentes”, explicó Feinstein.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHGY7U2SWNEDBBTLNWBRJTQW6Y.jpg?auth=4ef3167e02fae7a0b613594db670893c18336e3e6ac34e4774a88786b8b8d9a5&smart=true&width=1123&height=750" alt="Justin Feinstein, uno de los investigadores que siguió el caso SM-046 desde el comienzo" height="750" width="1123"/><p>El caso de SM desafía en parte la comprensión sobre la evolución humana. En teoría, uno creería que el miedo es necesario para sobrevivir, para detectar las amenazas y reaccionar en consecuencia. Sin embargo, ella logró vivir más de medio siglo atravesada por ataques, accidentes, situaciones que habrían sido fatales para otros y que ella nunca reconoció como riesgosas.</p><p>Su cerebro abrió una ventana a una vida sin temor, sin cautela, sin la capacidad de prever el peligro. La pregunta obvia que surge de inmediato es si carecer de tal emoción es una ventaja o, más bien, un inconveniente. En realidad, si perdiéramos el miedo, ¿seríamos más libres o estaríamos condenados a afrontar peligros innecesarios?</p><h2>Lo que se sabe del miedo</h2><p>El miedo es una de las emociones más primitivas del ser humano, una respuesta instintiva que nos permitió sobrevivir como especie. Durante décadas, la neurociencia consideró a la amígdala como la única responsable de la emoción, pero el caso de SM obligó a los científicos a replantear hipótesis.</p><p>“La mayor parte de lo que aprendimos de la investigación en animales no humanos se confirmó en los humanos”, explicó <b>Elizabeth Phelps</b>, neurocientífica de la Universidad de Harvard, en diálogo con <b>Infobae</b>. “Sabemos que la amígdala es clave en las respuestas de amenaza aprendidas y en la modulación de la memoria con la excitación, pero no es la única involucrada”.</p><p>La amígdala es una estructura pequeña, en forma de almendra, ubicada en las profundidades del cerebro. Actúa como una alarma: cuando detecta una amenaza, activa respuestas automáticas como el aumento del ritmo cardíaco o la liberación de adrenalina. Pero SM, que perdió por completo su amígdala a los pocos años de vida, demostró que no es la única vía posible para el miedo. “Existen muchas otras regiones cerebrales involucradas en la experiencia subjetiva del miedo. El aprendizaje automático permitió identificar patrones de actividad en múltiples áreas más allá de la amígdala”, agregó Phelps.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KW5IUMZFOBBO3BRK2YFPDWVY64.jpg?auth=58081b5f1e130da194cedae4c7f4fca2d99444cff8c1c5306c76bea46aef2533&smart=true&width=650&height=375" alt="La amígdala cerebral es uno de las regiones centrales en la generación del miedo" height="375" width="650"/><p>A lo largo del tiempo, los investigadores identificaron dos tipos de miedo: <b>el aprendido y el innato</b>. El miedo aprendido es aquel adquirido por experiencias previas: asociamos un sonido fuerte con peligro o evitamos un lugar después de un accidente. En cambio, el miedo innato es automático, como la reacción ante una caída repentina o la sensación de asfixia. “Puede ser muy difícil para los humanos determinar qué miedos son innatos y cuáles son aprendidos”, admitió la experta.</p><p>SM no puede desarrollar muchos de los miedos típicos porque su amígdala no funciona, pero eso no significa que sea inmune a todas las formas de miedo. “Los pacientes con daño en la amígdala aún pueden tener conciencia de situaciones amenazantes. Si saben conscientemente que algo es peligroso, pueden evitarlo”. Dicho de otra forma, SM puede comprender que un arma es peligrosa, porque aprendió a reconocerla como un elemento que genera daño, pero su cuerpo no reacciona automáticamente con miedo.</p><p>El caso de la mujer estadounidense es un rara avis en la ciencia. <b>Su historia no se puede extrapolar a otros pacientes con daño en la amígdala</b>. De hecho, la mayoría de ellos “no muestran sentimientos subjetivos de miedo deteriorados”. “Hay evidencia consistente de que pueden tener déficits en el condicionamiento del miedo y en la toma de decisiones, pero eso no significa que no sientan miedo en absoluto”, explicó Phelps, que, como muchos de sus colegas, siguió de cerca los estudios que le hicieron a SM a lo largo del tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WOQQQGHU5RBQ7MB624WP6XGH2Y.jpg?auth=2efeeb79851b5ea55f4d45af937f427c21e30ffd479e84b4435a2341b770a65e&smart=true&width=768&height=512" alt="Elizabeth Phelps, neurocientífica de la Universidad de Harvard," height="512" width="768"/><p>Otro aspecto intrigante es cómo el cerebro de SM compensa la falta de una amígdala funcional. Estudios con neuroimagen revelaron que otras áreas, como la corteza prefrontal y el hipocampo, pueden asumir parte del procesamiento del miedo. “No sabemos hasta qué punto otras estructuras pueden compensar la falta de la amígdala, pero sabemos que el cerebro es flexible y puede reorganizarse para manejar amenazas de manera diferente”.</p><p>Un ejemplo que refuerza la hipótesis es el famoso paciente HM, que perdió su amígdala y el hipocampo en una cirugía. A pesar del daño extenso, nunca se documentó que tuviera problemas con el miedo. Su emoción no se deterioró pese a la operación fallida.</p><p>Entonces, si el miedo no depende exclusivamente de la amígdala, ¿qué nos dice esto sobre la evolución del cerebro? La respuesta parece estar en la interacción de múltiples regiones. La amígdala puede ser un disparador fundamental, pero sin ella, el cerebro sigue encontrando formas de procesar el peligro. “No está documentado que pacientes con daño en la amígdala tengan más conductas peligrosas de lo habitual. <b>Es posible que su conocimiento consciente de las amenazas sea suficiente para guiar la acción”</b>, señaló Phelps.</p><p>El caso de SM es una anomalía dentro de la neurociencia. No solo porque desafió lo que se creía sobre el miedo, sino porque su experiencia representa una excepción, un acertijo que aún no pudo ser del todo descifrado. Su vida sin miedo plantea más preguntas que respuestas: ¿qué significa realmente estar a salvo si el instinto de protección está ausente? ¿Cuánto de nuestra conducta está moldeada por el temor y cuánto por la razón? ¿Tener miedo, al fin y al cabo, es una ventaja? La única certeza, quizás, sea que sin miedo no somos más valientes ni más libres; solo estamos menos preparados para enfrentar lo desconocido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3YKESDTK6NCYDPHHVJ7BCZBKFU.png?auth=2d3616f12cf2ed61c2001a38f74da753588bacc60d025088f11856c5eb17779c&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Un campamento de verano frenético 70 años atrás: el origen oculto de la IA y su versión argentina]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/24/un-campamento-de-verano-frenetico-70-anos-atras-el-origen-oculto-de-la-ia-y-su-version-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/24/un-campamento-de-verano-frenetico-70-anos-atras-el-origen-oculto-de-la-ia-y-su-version-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Mucho antes de la aparición de ChatGPT, a mediados de la década del ‘50, surgió el concepto de inteligencia artificial en un proyecto de investigación único. La historia de los dos meses en Dartmouth , su legado en el tiempo y la experiencia local que intentó replicar su espíritu]]></description><pubDate>Mon, 24 Feb 2025 04:51:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYWHF7EZ5RAEHNFSVYKRRWMGXY.jpg?auth=b5a82e0dd1f60bf99a3963206c2d29eb831eb3a3d9d67c9b7c59a0fcf3f587e4&smart=true&width=1920&height=1333" alt="Durante dos meses, especialistas de distintas disciplinas dieron origen a la inteligencia artificial" height="1333" width="1920"/><p>“Pensábamos que seríamos capaces de resolver el problema de la inteligencia artificial en un verano”, diría algunos años después <b>John McCarthy</b>, entre la nostalgia y el humor. En 1956, él y un puñado de científicos de renombre se reunieron en Dartmouth College con la ambición de crear máquinas que pudieran pensar. Lo que ocurrió en esos dos meses cambió el rumbo de la historia.</p><p>Dos años antes, en 1954, McCarthy empezó a trabajar como profesor adjunto de matemáticas en Dartmouth College, una universidad ubicada Hanover, Nuevo Hampshire. Su curiosidad por la inteligencia artificial -en realidad por lo que ese concepto aún no acuñado representaba- se había despertado en 1948, cuando asistió al Simposio Hixon sobre Mecanismos Cerebrales en el Comportamiento. Salió fascinado de ese evento, con la idea de que ahí estaba el futuro de la informática, con la idea de que ahí también estaba su vocación.</p><p>Hasta ese momento, la idea de que una máquina pudiera aprender o razonar pertenecía más a la ciencia ficción que a la academia. McCarthy quería cambiar esa percepción. Decidió que era hora de poner orden en el creciente pero disperso debate sobre el tema y lo primero que hizo fue elegir un nombre: “Inteligencia Artificial”. Lo hizo por sonoridad, pero sobre todo por estrategia: evitó términos como “cibernética” o “teoría de autómatas”, que implicaban alinearse con figuras dominantes como Norbert Wiener. <b>McCarthy no quería seguir a ningún gurú. Quería fundar algo nuevo. Su propia línea de pensamiento.</b></p><p>El siguiente paso fue buscar aliados. Durante un verano en IBM, McCarthy se reunió con <b>Nathaniel Rochester</b>, ingeniero líder de la compañía, <b>Claude Shannon</b>, el padre de la teoría de la información, y <b>Marvin Minsky</b>, un joven matemático del MIT especializado en redes neuronales. Los cuatro compartían una visión común: estaban convencidos de que las máquinas podían imitar el pensamiento humano, pero necesitaban apoyo económico. Por tanto, en agosto de 1955, redactaron una propuesta que enviaron a la Fundación Rockefeller.</p><p>“Proponemos que durante el verano de 1956 tenga lugar en el Dartmouth College en Hanover, Nuevo Hampshire, un estudio que dure 2 meses, para 10 personas. El estudio es para proceder sobre la base de la conjetura de que cada aspecto del aprendizaje o cualquier otra característica de la inteligencia puede, en principio, ser descrito con tanta precisión que puede fabricarse una máquina para simularlo. Se intentará averiguar cómo fabricar máquinas que utilicen el lenguaje, formen abstracciones y conceptos, resuelvan las clases de problemas ahora reservados para los seres humanos, y mejoren por sí mismas. Creemos que puede llevarse a cabo un avance significativo en uno o más de estos problemas si un grupo de científicos cuidadosamente seleccionados trabajan en ello conjuntamente durante un verano”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2MEDRK2ONFPRHBC77SE7STL4U.jpg?auth=8c67e0bc5f559c64840faacf0029ae2fab4d6cb00f0ec71794d32aea19116480&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La propuesta para el "Proyecto de Investigación de Verano sobre Inteligencia Artificial"" height="1080" width="1920"/><p>Para su propósito, aclaraban, consideraban a la inteligencia artificial como el resultado de hacer que una máquina se comporte de maneras que se llamarían inteligentes si un humano se comportara de tal manera. Parecía un juego de palabras, pero tenía sentido.</p><p>El financiamiento llegó y, en el verano de 1956, un grupo de científicos se reunió en Dartmouth. McCarthy y sus tres colegas se encargaron de hacer una selección minuciosa de quiénes los acompañarían en el proyecto. Invitaron especialistas que marcarían el futuro de la computación: <b>Arthur Samuel</b>, pionero en aprendizaje automático en IBM; <b>Oliver Selfridge</b>, experto en percepción de máquinas en el MIT; <b>Ray Solomonoff</b>, matemático y creador de la teoría algorítmica de la información;<b> Allen Newell</b> y <b>Herbert Simon</b>, investigadores de Carnegie Mellon que desarrollarían el primer programa de inteligencia artificial funcional; y <b>Alex Bernstein</b>, especialista en programación de ajedrez.</p><p>Desde el primer día, las discusiones fueron intensas. La idea central era construir máquinas que pudieran razonar, aprender y resolver problemas. Newell y Simon presentaron su programa para demostrar teoremas lógicos, mientras que Bernstein trabajaba en un software de ajedrez. McCarthy, por su parte, quería desarrollar un lenguaje artificial que permitiera a las computadoras procesar conocimiento como lo haría un humano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IXRAOR3BWVERVGWXDPAZUQ4P44.jpg?auth=4428802f1bc6d6670da7673fbc6a8fde24f301d9e2aa6801754de6e44e2794a7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Algunos de los participantes del campamento de verano que dio origen a la IA" height="1080" width="1920"/><p>El término “Inteligencia Artificial” no convencía a todos. Arthur Samuel lo encontraba exagerado, incluso pretencioso. Newell y Simon preferían llamarlo “procesamiento complejo de información”. Pero el nombre de McCarthy prevaleció, quizás por su punch marketinero y, con el tiempo, se convertiría en la etiqueta universal para el campo.</p><p>Las jornadas eran maratónicas. Los asistentes se quedaban despiertos hasta la madrugada, debatiendo sobre cómo hacer que las máquinas aprendieran y tomaran decisiones. “La Conferencia de Dartmouth reunió a personas que pensábamos en cosas similares, pero que nunca habíamos estado en contacto entre sí”, recordaría más tarde Marvin Minsky.</p><p>En las mesas de debate, en las charlas de café, reinaba un entusiasmo desenfrenado. “Lo que más me impresionó de la Conferencia de Dartmouth fue el alto nivel de optimismo sobre el futuro de la IA”, diría Ray Solomonoff. El grupo pretendía desentrañar en cuestión de días enigmas que demandarían décadas y décadas de investigación y que incluso hoy muchos de ellos siguen abiertos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4DRTMSTZIZD65B2WOHU4UKD7G4.jpg?auth=01036794872d4e4252634910b737649b4007733fb8b7376af456e701e2194797&smart=true&width=1080&height=1109" alt="La única foto de aquel encuentro la tomó uno de los investigadores, Nathaniel Rochester, que luego la compartió con el grupo" height="1109" width="1080"/><p>El golpe de realidad no tardó en llegar. Pronto comprendieron que resolver el problema de la inteligencia no era tarea de un verano, pero comenzaron a verse frutos. En diciembre de 1956, Newell y Simon anunciaron que habían creado una “máquina pensante”: el programa Logic Theorist (LT), diseñado para demostrar teoremas matemáticos. Era un primer paso concreto hacia la IA moderna, pero aún quedaban incontables dificultades por resolver. </p><p>El taller de Dartmouth no produjo respuestas definitivas, pero sentó las bases de un campo que, décadas después -muchas décadas después- transformaría el mundo. La tecnología dejó de ser una idea abstracta y empezó a tomar forma, aunque sea desde la teoría. El sueño de McCarthy y sus colegas estaba lejos de materializarse, pero al menos habían hecho su trabajo: la inteligencia artificial había nacido.</p><h2>El legado del campamento de Dartmouth</h2><p>Todo empezó con una apuesta audaz, rayana a la quimera: entender la inteligencia lo suficiente como para replicarla en una máquina. Setenta años después, la tecnología dio sus pasos más fuertes, que fueron sacudones, cuando OpenAI lanzó ChatGPT, hoy omnipresente en buena parte del mundo.</p><p>La IA avanza entre promesas, límites y sorpresas que ni sus propios creadores, rebosantes de optimismo, hubieran imaginado. <b>El Proyecto de Investigación de Verano de Dartmouth de 1956 no solo inauguró un campo de estudio, sino que lo moldeó profundamente.</b> Al reunir a matemáticos, psicólogos y científicos de la computación, sentó las bases para una disciplina que hasta entonces no tenía un nombre propio. Surgieron conceptos clave que siguen vigentes, como la idea de que una máquina puede aprender, razonar y resolver problemas con cierto grado de autonomía. También nació un entusiasmo desbordante. Creían que en pocos años se lograrían avances radicales. La realidad, sin embargo, fue mucho más compleja.</p><p>Setenta años después del taller, <b>James Dobson</b> dirige el programa de escritura creativa en Dartmouth y tiene un especial interés por la IA. En diálogo con <b>Infobae</b>, el profesor cuenta que en sus cursos la historia de la IA no solo se menciona, sino que se analiza en profundidad. “Reflexionamos sobre la magnitud de la propuesta original, sus ambiciones y sus límites. En especial, nos detenemos en la confianza con la que los participantes afirmaban que un estudio de dos meses podría generar un avance significativo en la inteligencia artificial. Esa mezcla de visión y audacia sigue siendo un rasgo característico del campo”, señaló.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJNEZ65TFVAWVLAOU2TIPIN2D4.jpg?auth=50ae5f5019355bde2758c176641f65af8903fa47b0bcc93d638f6270522fc64c&smart=true&width=1080&height=581" alt="Cinco de los investigadores que dieron origen al concepto de la inteligencia artificial pudieron presenciar el homenaje que les hicieron en Dartmouth por el 50 aniversario del proyecto" height="581" width="1080"/><p>Algunas ideas planteadas en 1956, profecías podría caberles, demostraron ser acertadas con el tiempo. Las redes neuronales, que en ese momento eran solo una posibilidad más entre muchas, dominaron el desarrollo de la IA moderna. La idea de crear programas que escriben otros programas se convirtió en realidad con los asistentes de código basados en modelos de lenguaje. Y el lenguaje, que en la propuesta original era apenas un punto de interés, hoy está en el centro del avance tecnológico con sistemas como ChatGPT o Gemini.</p><p>Pero también hubo errores de cálculo. <b>“Cuando dijeron que ‘todo aspecto de la inteligencia puede ser descrito con precisión y replicado en una máquina’, no imaginaron lo difícil que sería.</b> Aún hoy, los modelos más avanzados necesitan intervención humana para mejorar, corregir y ajustar su funcionamiento”, explicó Dobson. Es que la inteligencia todavía es un concepto escurridizo, difícil de definir, y aún más complicado de imitar.</p><p>El optimismo desmedido no se disipó del todo con el tiempo. En los años siguientes, pioneros como Herbert Simon y Marvin Minsky hicieron predicciones que hoy suenan ingenuas. Simon afirmó en 1965 que en 20 años las máquinas harían cualquier trabajo que un humano pudiera hacer. Minsky vaticinó en 1967 que en una generación se resolvería el problema de la IA. Nada de eso ocurrió.</p><p>Si los participantes originales de 1956 vieran el estado actual de la inteligencia artificial, probablemente se sorprenderían por varios motivos. <b>Eugene Santos</b>, director de la maestría en Ingeniería de Dartmouth, cree que la mayor sorpresa sería el poder de los modelos de lenguaje y su uso como chatbots. “No habrían anticipado que la interacción con la IA se daría en este formato, ni que la conversación sería el eje de tantas aplicaciones”, señaló. También les llamaría la atención la dificultad de los problemas en torno a la autonomía, con el ejemplo más claro en los vehículos autónomos y los múltiples desafíos pendientes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y7ULCDKVMBCSBN2ICJEXZSAQ7U.jpg?auth=d0c7a36c98c583514c347e90758a7bfe16865992f1b2be847d69a7d6f2f40609&smart=true&width=1080&height=824" alt="La plaqueta que homenajea al Proyecto de Investigación sobre Inteligencia Artificial, en el mismo edificio en el que se desarrolló" height="824" width="1080"/><p>Otra sorpresa sería el papel de los datos. En 1956, la IA se pensaba más como un problema lógico y matemático. Hoy, gran parte del éxito de los sistemas actuales se debe a la capacidad de procesar volúmenes inmensos de información. “<b>Les asombraría ver que podemos entrenar modelos con datos no estructurados, ruidosos y hasta contradictorios, y que aún así logren resultados impresionantes. </b>Pero también notarían que los sistemas actuales tienen fallas difíciles de corregir, desde alucinaciones hasta sesgos inesperados”, comentó Santos.</p><p>Para el 50° aniversario del campamento, más de 100 investigadores y académicos se reunieron otra vez en Dartmouth en el evento AI@50. No fue solo un homenaje al pasado, sino también una evaluación del presente y una plataforma para imaginar el futuro. Se discutieron avances, limitaciones y nuevos caminos para la inteligencia artificial, con McCarthy y varios de sus colegas aún en vida.</p><p>Para <b>Sandra Peter</b>, profesora de la Universidad de Sidney y estudiosa de la genealogía de la IA, el legado de la Conferencia de Dartmouth es ambivalente. “Por un lado, su visión sigue siendo la base de la IA actual. Querían crear máquinas que usaran lenguaje, formaran conceptos y resolvieran problemas, y eso sigue siendo el objetivo. Pero su confianza en que podían descifrar la inteligencia en un solo verano dejó una marca en el campo: el optimismo exagerado y la tendencia a subestimar los desafíos siguen presentes en la comunidad científica”, advirtió ante la consulta de <b>Infobae</b>.</p><p>La especialista considera que muchas de las preguntas abiertas que surgieron en aquel cónclave de 1956 permanecen sin respuesta. <b>“Aún no comprendemos del todo qué es la inteligencia ni cómo replicarla. </b>Y seguimos lidiando con los mismos dilemas éticos sobre el impacto de la automatización en la sociedad”, añadió.</p><p>Setenta años después del proyecto de investigación, la inteligencia artificial sigue en construcción. Tal como dice Peter, la tripulación de Dartmouth quedaría asombrada si pudiera observar el panorama actual. Los extasiaría ver la ubicuidad de la IA en nuestras vidas, el increíble poder de los sistemas que se ejecutan en dispositivos pequeños, incluso de bolsillo, millones de veces más potentes que las computadoras del tamaño de una habitación que ellos usaban.</p><h2>La experiencia argentina que buscó replicar su espíritu</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARG5O5RPB5BOHFZ253UGI2IH64.jpg?auth=71a3c81e2eb4535ece6760a6133fed62dd8ebeb44ed96d1268390e2c9b770968&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los participantes del encuentro organizado para debatir el futuro de la IA en las organizaciones latinoamericanas" height="1080" width="1920"/><p>Hace apenas unos días, entre el 11 y el 13 de febrero, casi siete décadas después del histórico verano en Dartmouth, un grupo de líderes argentinos se reunió en el campus de la Universidad de San Andrés con un objetivo similar: debatir el futuro de la inteligencia artificial. Durante tres días de discusión intensa, buscaron replicar el espíritu pionero de aquella conferencia de 1956, pero con una mirada adaptada a los desafíos de América Latina.</p><p>La organización del evento estuvo a cargo de los profesores <b>Fredi Vivas</b> y <b>Augusto Salvatto</b>, y <b>Ariel Urcola</b>, director de educación ejecutiva de San Andrés. Durante tres días, empresarios e investigadores se recluyeron en las instalaciones del campus para pensar y debatir el mundo del trabajo que se viene. Conscientes de que la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, los participantes coincidieron en la necesidad de una guía clara que garantice que la IA se use como una herramienta de progreso y no como un factor de desigualdad o incertidumbre en las organizaciones latinoamericanas.</p><p>“Creo en una IA en la que podamos confiar, diseñada para potenciar el desarrollo humano y generar impacto positivo en la sociedad. La IA no debe ser solo una herramienta tecnológica, sino un catalizador de progreso, competitividad y el bienestar en el ámbito empresarial de la región”, señaló Vivas a <b>Infobae</b>.</p><p>El resultado de la experiencia dejó como corolario una declaración de cinco principios clave:</p><p><b>1) IA como motor de competitividad en América Latina:</b> la inteligencia artificial debe ser una herramienta para potenciar la competitividad de las empresas de la región. Su adopción estratégica permitirá optimizar procesos, generar soluciones innovadoras y abrir nuevas oportunidades en un mundo cada vez más globalizado.</p><p><b>2) Aumento de la inteligencia humana a través de la IA:</b> en lugar de reemplazar el talento humano, la IA debe expandirlo y complementarlo. Fomentar un “AI Growth Mindset” garantizará que las personas se mantengan relevantes en un mundo del trabajo por demás cambiante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6MWHEJHETFGPVD74AXNKSZPG4U.jpg?auth=24fe3507bcc9c9b863d8a387fbb27029fbed1e2cdd5e246be4db389e4292884a&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Fueron tres días de debate e intercambio de ideas que dieron por resultado un manifiesto de cinco principios" height="1280" width="1920"/><p><b>3) Cultura de experimentación organizacional:</b> las empresas y organizaciones deben adoptar una mentalidad basada en la experimentación constante. Probar, medir y ajustar será clave para innovar de manera sostenible. Testear hipótesis, desafiar suposiciones y fomentar un entorno donde los errores sean oportunidades de aprendizaje</p><p><b>4) IA transparente, ética y centrada en el ser humano:</b> la confianza en la inteligencia artificial dependerá de su capacidad para ser explicable, justa y alineada con valores éticos. Los participantes del encuentro remarcaron la necesidad de que la IA no reproduzca sesgos y de incentivar equipos diversos en su desarrollo y aplicación.</p><p><b>5) Colaboración y gobernanza compartida:</b> la IA no puede ser desarrollada en aislamiento. Su implementación efectiva requerirá de un trabajo conjunto entre empresas, gobiernos, instituciones académicas y la sociedad civil. Solo a través de un diálogo multilateral se podrán establecer marcos de gobernanza que equilibren innovación y regulación.</p><p>El manifiesto para sus impulsores no solo se trata de una declaración de principios, sino un llamado a la acción. Los organizadores del evento dejaron en claro que su intención es que estas ideas no queden en el papel, sino que reflejen cambios concretos en las organizaciones de la región.</p><p>Setenta años después, el espíritu del campamento de Dartmouth sigue vigente. Si en 1956 un grupo de investigadores, con una visión audaz, logró sentar las bases de la inteligencia artificial moderna, en 2025, desde Latinoamérica, se busca al menos imaginar un futuro en el que la IA sea motor de impulso y bienestar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYWHF7EZ5RAEHNFSVYKRRWMGXY.jpg?auth=b5a82e0dd1f60bf99a3963206c2d29eb831eb3a3d9d67c9b7c59a0fcf3f587e4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La carne de laboratorio avanza en el mundo: ¿cuándo llegará a la mesa de los argentinos?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/17/la-carne-de-laboratorio-avanza-en-el-mundo-cuando-llegara-a-la-mesa-de-los-argentinos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/17/la-carne-de-laboratorio-avanza-en-el-mundo-cuando-llegara-a-la-mesa-de-los-argentinos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Hoy 150 startups buscan desarrollar carne cultivada en distintas partes del mundo y ya aparecieron los primeros productos a la venta. Infobae habló con actores clave. La historia de la primera hamburguesa, las oportunidades y desafíos que existen, y el único proyecto argentino que quedó en pie]]></description><pubDate>Mon, 17 Feb 2025 05:46:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOZFDPWS7VAWLGUINYISLDNDFE.png?auth=d7ad58719d2cbb28576cd95eeb9cca3f12ec5aaa13292c0895d092bdbcea5b4f&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cada vez más startups apuestan a desarrollar carne cultivada (Imagen generada con IA)" height="816" width="1456"/><p>El futuro de la carne se cocina a fuego lento en distintos laboratorios alrededor del mundo. Mientras en los campos sigue el ciclo tradicional del ganado, su crianza y posterior sacrificio, la carne cultivada emerge como una alternativa que gana adeptos y suma inversiones cada vez más cuantiosas. Las células musculares que prometen revolucionar la industria alimentaria se cultivan en biorreactores de alta tecnología.</p><p>Por ahora es tan solo una promesa, pero en la última década es innegable el crecimiento. Hoy más de 150 startups trabajan con la expectativa de desarrollar carne cultivada a escala industrial. Singapur fue el primer país en aprobar su venta en 2020, seguido por Israel y Estados Unidos. Empresas como Eat Just y UPSIDE Foods lograron superar las estrictas evaluaciones regulatorias y sus productos comienzan a aparecer en restaurantes y carnicerías especializadas.</p><p>“Las aprobaciones ya se produjeron, por lo que creo que ahora es más importante tener en cuenta enfoques estandarizados para las evaluaciones regulatorias”, señaló el bioingeniero estadounidense <b>David Kaplan</b> en diálogo con <b>Infobae</b>. “El desafío ahora es garantizar la calidad y seguridad alimentaria a medida que la industria crece”.</p><p><b>La técnica detrás de la carne cultivada es innovadora, pero conceptualmente simple</b>. Se extraen células musculares de un animal mediante una biopsia indolora y se cultivan en un medio rico en nutrientes. Con el tiempo, las células se multiplican y forman tejidos similares que buscan emular los de la carne convencional. El método, según sus impulsores, reduce la necesidad de cría y sacrificio de animales, lo que podría redundar en un impacto ambiental mucho menor en comparación con la ganadería tradicional.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/8O8bSUDofPvCQWUG9qkrbJ6UT7Y=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/MWWIDAGPENAV5CWV7KX5UWCDCA.gif" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Sin embargo, a pesar de los avances, <b>los precios aún son un obstáculo</b>. En sus primeras etapas, producir un kilo de carne cultivada costaba miles de dólares. Hoy, gracias a mejoras en la eficiencia y la escala de producción, los costos bajaron, pero continúan lejos de competir con la carne tradicional. “El momento en que veremos carne cultivada en los supermercados dependerá de las inversiones públicas y privadas. El desafío es lograr la escala al costo”, explicó Kaplan.</p><p>La aceptación del público también juega un papel clave. <b>Matti Wilks,</b> psicólogo de la Universidad de Edimburgo, estudió cómo evolucionó la percepción del consumidor a lo largo del tiempo. “Muchas personas están abiertas a probarla y reconocen sus beneficios ambientales y éticos, aunque la idea de que no es natural sigue siendo un obstáculo para su aceptación masiva”. En su investigación, Wilks observó que los jóvenes que viven en entornos urbanos y con mentalidad progresista tienden a ser más receptivos a la innovación alimentaria.</p><p>El potencial de la carne cultivada no se limita a emular la carne convencional. Los investigadores trabajan en adaptar su composición nutricional y hasta en personalizar productos según las necesidades de los consumidores. “Podemos controlar el contenido celular y optimizar nutrientes, sabor y aroma. En el futuro, podríamos tener carnes diseñadas específicamente para diferentes necesidades dietéticas”, subrayó Kaplan.</p><p>Para muchos especialistas, el desafío técnico más grande es lograr una textura y sensación en boca similar a la carne tradicional. “Los cultivos celulares se pueden ampliar hasta cierto punto utilizando instalaciones de producción más grandes y optimizadas, pero lo que hace que la carne sea atractiva para comer es también su textura y estructura, la grasa y los huesos, y cómo afectan estos componentes en la sensación de comer. La impresión 3D puede dar textura, pero es cara de escalar. Técnicas como el moldeo por inyección podrían ser clave para hacerla más accesible”, indicó <b>Andrew Maynard</b>, profesor de la Escuela para el Futuro de la Innovación en la Sociedad de la Universidad de Arizona, ante la consulta de este medio.</p><p>En los últimos años, se registraron varios hitos que llevaron a que la carne de laboratorio por fin se vea, justamente, fuera del laboratorio. China, un actor clave en la industria alimentaria global, ya incluyó la carne cultivada en su plan agrícola a cinco años. Singapur ya vende su producto -compuesto de un 3% de pollo cultivado y el resto de origen vegetal- en carnicerías especializadas. Mientras tanto, en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el consumo de pollo cultivado de la compañía UPSIDE Foods, lo que impulsa un mercado más amplio en el futuro cercano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6TBMYQRKOBBFPITNLCQ4P6MK4I.jpg?auth=7ba3b5a79ee3c788114053db5d18c0f2e98606cb9de459f853cf0c42c13e28ab&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El pollo con 3% de composición cultivada que ya se vende en carnicerías de Singapur" height="1080" width="1920"/><p>A medida que la industria avanza, surgen preguntas sobre su impacto real en el medio ambiente. “Debería ser más sostenible que la carne convencional en términos de consumo de agua y energía, pero todavía hay incertidumbre sobre los residuos del proceso de producción y otros efectos colaterales”, advirtió Maynard.</p><p>La carrera por llevar carne cultivada a la mesa de los consumidores está en marcha, pero todavía hay barreras por superar. Sin dudas hoy son menos que las que debieron sortear los investigadores neerlandeses, hace ya doce años, cuando produjeron y presentaron la primera hamburguesa hecha 100% en laboratorio.</p><h2>La primera hamburguesa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SI7ZOUHQJ5DQDIP6NG2FCBLCYQ.jpg?auth=5cbcae39b7d6b05e7f7df61b5bd8706781595f0209862bb78738ccc268f0196d&smart=true&width=1368&height=810" alt="El farmacólogo Mark Post junto a su invento, la primera hamburguesa con carne cultivada del mundo" height="810" width="1368"/><p>El 5 de agosto de 2013, en un evento transmitido en vivo, el farmacólogo holandés <b>Mark Post</b> presentó la primera hamburguesa de carne cultivada del mundo. El producto, apenas un medallón, costó 248 mil euros y tardó tres meses en producirse. En aquel momento, la industria estaba en pañales, pero el experimento marcó un hito que daría inicio a un negocio incipiente.</p><p>“Nos tomó tres meses hacer las dos primeras hamburguesas, cada una compuesta por 10.000 fibras hechas a mano. <b>Puedo asegurarles que fue un trabajo tedioso. </b>Mi equipo me avisó que esa era la última vez que lo harían, y ahí entendí que debía fundar una empresa”, recordó Post en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>El proceso fue completamente manual. Los científicos extrajeron células musculares de un animal y las cultivaron en un medio rico en nutrientes. Luego, las transfirieron a otro entorno que estimuló su diferenciación en fibras musculares hasta formar pequeñas tiras de un centímetro de largo. Durante semanas, cosecharon unas 20.000 fibras, las almacenaron en un freezer y luego las compactaron en forma de hamburguesa.</p><p>La presentación a la prensa tenía un desafío extra: el color. Como las fibras musculares eran blancas –la carne es roja por la mioglobina, una proteína que almacena oxígeno en los músculos–, los investigadores colorearon la hamburguesa con jugo de remolacha. También le agregaron pan rallado, azúcar caramelizada y azafrán para mejorar la textura y el sabor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O4G4NJ2J2RFDZKU3GPVO4OE4J4.jpeg?auth=e13651f7302c021019b09fd1d5d518053512713f6c9bbf9b8d57262fa86a15ae&smart=true&width=1280&height=853" alt="La primera hamburguesa, compuesta de 10 mil fibras musculares" height="853" width="1280"/><p>Tres años después, Post cofundó Mosa Meat, una de las compañías líderes en la producción de carne cultivada. “El sabor es relativamente fácil de igualar, pero la textura requiere más tiempo. La grasa ya está presente, por lo que el sabor no es tanto un problema. Ahora, lograr un filet mignon de grosor completo con la misma sensación en boca llevará años”, indicó.</p><p>El costo de producción inicial era prohibitivo, pero hoy los números son otros, según el experto. Un estudio reciente mostró que se puede producir pollo cultivado por 6,2 dólares la libra. “Con estos números, la paridad de precios está a la vuelta de la esquina”, remarcó Post.</p><p>En 2013, la carne hecha en laboratorio parecía tan solo un experimento de un científico trasnochado, que jamás llegaría a un supermercado o una carnicería. Con el tiempo, la percepción del público cambió. “La conciencia sobre el tema creció y la aceptación también. En los países donde ya se comercializa, el producto es bien recibido”.</p><p>Para Post, el desafío final es la masificación. Para lograr una adopción masiva, los productos deben ser de alta calidad y tener un precio comparable al de la carne convencional. Producir carne cultivada a escala industrial llevará aún unos años, aunque él se mantiene optimista. “Creo que en poco tiempo podríamos ver carne cultivada en los supermercados, al lado de la carne tradicional”.</p><h2>El país de la carne</h2><p>La carne en Argentina es mucho más que un alimento: es un símbolo de identidad, una tradición arraigada en la cultura nacional que difícilmente ceda su lugar ante la innovación. Quizás por eso, y también por falta de inversión, que Argentina esté rezagada en el desarrollo de carne cultivada en comparación con otros países de la región y del mundo.</p><p>Mientras Estados Unidos, Israel y algunas naciones de Asia avanzaron en regulaciones y producción, Brasil se consolidó como el líder latinoamericano gracias a una combinación de inversión pública y privada. En Argentina, en cambio, el panorama es incierto. Las dificultades económicas y regulatorias frenaron el crecimiento del sector, y hoy queda solo un proyecto en marcha y tensiones que rodean al producto.</p><p>“La llamada ‘carne cultivada’ no es carne”, sostuvo <b>Marcelo Rubinstein</b>, investigador del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular. “Es un conjunto de células animales crecidas en condiciones artificiales de laboratorio, que no replican los mecanismos biológicos naturales del desarrollo de un animal real”.</p><p>Según explicó, las células cultivadas pueden formar un tejido homogéneo con cierta apariencia de músculo, pero sin las características propias de la carne tradicional. <b>“Ni siquiera se parecen a un medallón de carne picada. Es un producto artificial que se quiere hacer pasar por carne”</b>, afirmó.</p><p>Para Rubinstein, la carne cultivada no solo falla en su objetivo de imitar a la carne convencional, sino que también flaquea en su promesa de solucionar problemas ambientales y alimentarios. “El consumo de carne es un imperativo biológico que acompaña a la humanidad desde hace cientos de miles de años. En Argentina, el asado es parte de nuestra identidad cultural. El problema real no es la carne cultivada, sino la pérdida de poder adquisitivo, que llevó a un récord histórico de menor consumo de carne por habitante en los últimos 100 años. No existirán ni la escala ni los costos para reemplazar la proteína animal tradicional”, argumentó.</p><p>La visión no es unánime. Para <b>Carolina Bluguermann</b>, investigadora del Conicet en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM, la carne cultivada sí representa una innovación con potencial. “Las dificultades técnicas persisten, pero <b>la posibilidad de desarrollar proteína animal sin depender exclusivamente de la ganadería es una alternativa a explorar”</b>, indicó.</p><p>Los principales retos aún son económicos y tecnológicos. La esperanza radica en que algunos países ya invierten en fábricas piloto que podrían cambiar el escenario, pero el costo de los reactivos representa otro escollo clave. “Muchos insumos provienen de la industria farmacéutica y tienen estándares de calidad muy elevados. Para producir carne cultivada necesitamos reactivos en categoría ‘food grade’, que hoy no están ampliamente disponibles”, detalló Bluguermann.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHDWADSC25HY7ISJOBGLZRY5ZU.jpg?auth=321bb9ac5398e17024501f3b27cdce6202b5b471ad59cdc0ca0df929891e551e&smart=true&width=6126&height=4491" alt="Los biorreactores utilizados para producir carne cultivada en Argentina" height="4491" width="6126"/><p>Otro punto de debate es el uso del suero fetal bovino en los cultivos celulares. “Se trata de un insumo de origen animal, lo que contradice la idea de una carne completamente libre de sacrificio”, reconoció la especialista, que considera que la solución sería avanzar hacia medios de cultivo sintéticos, hoy económicamente inviables.</p><p><b>Galo Balatti</b>, director de la Licenciatura en Biotecnología del IUDPT, aportó también una mirada optimista sobre el potencial nacional en esta industria. “Argentina tiene ventajas claras: una tradición ganadera que facilita el acceso a genética de calidad, infraestructura de biorreactores y científicos de primer nivel”, destacó.</p><p>Sin embargo, otra vez, la principal incógnita es la viabilidad económica. “Criar y engordar un animal es un proceso que la humanidad optimizó durante miles de años. La carne cultivada todavía no logró demostrar que puede competir en costos y escalabilidad”, explicó.</p><p>El marco regulatorio es otro factor determinante. Italia prohibió la carne cultivada en 2023 y Paraguay está debatiendo medidas similares. <b>En Argentina, no hay legislación específica, lo que genera incertidumbre para posibles inversores.</b></p><p>“No veo a la carne cultivada como una competencia directa para la ganadería tradicional. Los argentinos tenemos una identidad cultural profundamente ligada al consumo de carne, y su producción sigue siendo más económica con la tecnología actual. <b>Pero la carne cultivada puede representar una oportunidad para diversificar la producción y agregar valor a la cadena cárnica</b>. El mercado local puede ser de nicho, orientado a consumidores preocupados por el bienestar animal o la emisión de gases de efecto invernadero”, planteó Balatti.</p><p>Las visiones contrapuestas reflejan el dilema no solo local, sino global: ¿la carne cultivada es, al fin y al cabo, una solución real o una utopía tecnológica? Mientras algunos ven en ella una alternativa sustentable, otros la consideran una quimera sin ninguna posibilidad de escala. En Argentina, las barreras económicas hicieron que dos startups cerraran sus puertas. Hoy tan solo queda un actor en pie.</p><h2>El único proyecto argentino</h2><p><b>B.I.F.E. –Bioingeniería en la Fabricación de Elaborados–</b> es la única startup argentina que sigue en carrera en el desarrollo de carne cultivada. Nació como un spin-off del Laboratorio Craveri, una empresa con casi 30 años de experiencia en bioingeniería de tejidos. Su objetivo es desarrollar carne a partir de células mesenquimales extraídas de un animal sin ocasionar daños y reproducir el crecimiento del tejido muscular en un entorno controlado.</p><p>En julio de 2021, B.I.F.E. logró un hito clave: la primera degustación de carne cultivada en Argentina. Después de cinco años de investigación, demostraron que su prototipo, además de viable, era también cocinable y consumible. “Logramos obtener un producto a base de células musculares cultivadas in vitro sobre un biomaterial comestible”, expresó <b>Josefina Craveri</b>, responsable del Desarrollo de Negocio en la startup, a <b>Infobae</b>. Ahora, el desafío es otro: la escalabilidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZLIPQCM6MBB5FL7FWLRSEZ7YVI.jpg?auth=c3c8f76e592e39ceaa7cb32b247cf1ab4846142bed281ea9d911cbd7e1c29d04&smart=true&width=777&height=437" alt="Hace cuatro años, B.I.F.E. realizó la primera degustación de su prototipo de carne cultivada" height="437" width="777"/><p>Para producir carne a gran escala, B.I.F.E. debe superar la traba de los biorreactores. Los modelos actuales están diseñados para la bioingeniería en pequeñas series, como en el ámbito farmacéutico. Pero cuando se trata de alimentación, el volumen necesario es inmenso. “Estamos desarrollando un biorreactor específico que nos permita dar ese salto”, reveló Craveri.</p><p>La tecnología que utilizan se enmarca dentro de la llamada “agricultura celular”, que aplica herramientas de la ciencia médica a la producción de alimentos. A diferencia de otras alternativas a la carne, como las proteínas vegetales, la carne cultivada pretende replicar las propiedades biológicas y sensoriales del producto original. <b>“Se espera que en sabor y propiedades nutricionales sea prácticamente idéntica a la carne tradicional, o incluso mejorable”</b>, dijo la representante del laboratorio.</p><p>Uno de los puntos fuertes del proceso es la trazabilidad total. En un laboratorio se puede controlar cada variable, sin importar que hayan existido errores en la crianza del animal. “No hay riesgo de contaminación microbiológica, se reduce el uso de antibióticos y se eliminan factores impredecibles del proceso productivo”, detalló la especialista. Por eso, a nivel global, muchos la llaman “carne limpia”.</p><p>El costo es lo que impide acelerar el ritmo de desarrollo. Hoy producir carne cultivada es mucho más caro que criar y engordar un animal. La clave, aseguran, está en lograr insumos más accesibles y optimizar procesos.</p><p><b>一Llegado el caso, ¿puede ser una competencia para la ganadería tradicional?</b></p><p>一No venimos a competir, venimos a complementar 一respondió Craveri一. Se proyecta que el consumo global de carne va a aumentar un 50% para el 2040 y se estima que hoy en día utilizamos los recursos de 1.7 planetas. Por ende, la producción convencional de carne no da ni va a dar abasto.</p><p>El futuro de la carne cultivada a nivel local dependerá de una combinación de factores: avances tecnológicos, inversión, regulaciones y aceptación o rechazo del público. Mientras que en otros países ya se comercializan los primeros productos, en Argentina, el país de la carne, el camino por recorrer se avizora sinuoso.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOZFDPWS7VAWLGUINYISLDNDFE.png?auth=d7ad58719d2cbb28576cd95eeb9cca3f12ec5aaa13292c0895d092bdbcea5b4f&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Fue entrenadora del FBI y sabe cuándo alguien miente: “Las palabras engañan, el cuerpo no”]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/10/fue-entrenadora-del-fbi-y-sabe-cuando-alguien-miente-las-palabras-enganan-el-cuerpo-no/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/10/fue-entrenadora-del-fbi-y-sabe-cuando-alguien-miente-las-palabras-enganan-el-cuerpo-no/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Janine Driver se convirtió en una referente internacional del análisis del lenguaje no verbal. Fuerzas de seguridad, empresarios y líderes mundiales acuden a ella. En diálogo con Infobae, reveló distintas claves corporales para detectar un engaño]]></description><pubDate>Mon, 10 Feb 2025 05:38:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AB22NKQ4OJFMRDYS3WHDEXXKPI.jpg?auth=a7b0f07a71628a68c0dede4442904586057eec8b52b4bcab15f4b03544500bc2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Janine Driver fue convocada por el FBI para entrenar a los agentes en lenguaje no verbal" height="1080" width="1920"/><p>A los 16 años, Janine Driver aprendió una lección que, aunque no lo supiera en ese momento, le cambiaría la vida: la gente, dice hoy, te muestra quién es antes de decírtelo.</p><p>Fue una madrugada de junio de 1986, bajo una lluvia torrencial, que salió de su casa sin avisar a sus padres. Eran las 5 y cuarto de la mañana y pedaleaba con apuro a su trabajo en un local de donas. Necesitaba cobrar su cheque antes de viajar a un campamento.</p><p>En una calle desierta, un auto se le acercó despacio. Bajó la ventanilla y un hombre se asomó. “Poné tu bicicleta en el asiento de atrás. Te llevo a tu casa”, le dijo. Janine sintió un escalofrío. Algo en la forma en que el hombre le hablaba, en cómo movía su cuerpo, encendió sus alarmas internas.</p><p>No podía girar ni escapar. Pero a dos cuadras había un banco con cámaras de seguridad. Si lograba llegar hasta ahí, al menos quedaría un registro de quién era ese hombre. Pedaleó con todas sus fuerzas mientras el auto la seguía. Al llegar, vio una cerca rota detrás de un edificio. Se tiró y rodó por una colina de tierra hasta llegar a la superficie y correr a un teléfono público para llamar a la policía.</p><p>Aquella noche se le grabó en la memoria. No solo porque pudo haber sido secuestrada, sino porque comprendió que el peligro no siempre viene de lo que se dice, sino de lo que el cuerpo revela.</p><p>Un par de años después, su curiosidad la llevó a estudiar comunicación. No le interesaba la aplicación de la ley, sino el comportamiento humano. ¿Por qué la gente miente? ¿Cómo delatan sus verdaderas intenciones? ¿Hay forma de detectarlo?<b> </b>Se obsesionó con la relación entre el lenguaje, los gestos y las emociones.</p><p>Pero fue su ingreso a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) lo que llevó su conocimiento al siguiente nivel. “En el mundo del crimen, las palabras engañan, pero el cuerpo nunca miente. <b>Me volví tan buena leyendo a la gente que el FBI me tomó prestada por un año para capacitarlos</b>”, dijo Driver en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EN4QPMNAYJGDVBUYSRM3DJ6OOI.JPG?auth=e3c304acbf732bda258229eb665bf61ecd227a36374277b796fae07563515407&smart=true&width=1920&height=1920" alt="Driver es una conferencista internacional reconocida por su análisis del lenguaje no verbal" height="1920" width="1920"/><p>Driver perfeccionó su habilidad para descifrar el lenguaje corporal hasta el punto de detectar con ínfimo margen de error cuándo alguien ocultaba información, cuándo un sospechoso estaba a punto de huir o cuándo alguien mentía. <b>“El lenguaje corporal no es solo una habilidad blanda: es un arma”</b>, afirmó.</p><p>El poder de leer a las personas, dice, cambió su vida. Ya no se trataba solo de resolver crímenes, sino de enseñar a otros a protegerse y a entender lo que realmente dicen quienes los rodean.</p><p>Hoy, Janine Driver es una de las principales expertas en comunicación no verbal del mundo. Entrenó a fuerzas de seguridad, empresarios y líderes mundiales en el arte de interpretar el lenguaje corporal. Su visión es clara: “Las palabras pueden mentir, pero el cuerpo siempre dice la verdad”.</p><h2>Lo que el cuerpo dice (o cómo detectar una mentira)</h2><p>Driver aclara que leer el lenguaje corporal no significa que se pueda detectar una mentira con absoluta certeza, pero sí permite tener indicios más claros sobre las emociones e intenciones reales. “El cuerpo siempre habla, aunque la persona quiera ocultarlo. La clave está en prestar atención a los detalles y analizar el contexto en el que ocurren estos gestos”, consideró la especialista.</p><p>Saber interpretar el lenguaje corporal puede revelar mucho sobre lo que realmente piensa o siente una persona. Al margen de las particularidades de cada uno, hay ciertos gestos universales que dan pistas sobre la verdad que se esconde detrás de las palabras.</p><p><b>La rigidez y los gestos de tensión</b></p><p>El cuerpo reacciona ante la tensión de manera involuntaria. “Cuando una persona miente, es frecuente que se ponga rígida, como si intentara controlar cada uno de sus movimientos”, explicó Driver. Ese tipo de reacción puede manifestarse en la rigidez del cuello, la falta de movimiento en los brazos o una expresión facial más tensa de lo normal.</p><p>A su vez, el encogimiento de hombros es un gesto que indica incertidumbre. “Es la señal universal de la falta de compromiso”, sentenció. Si alguien lo hace mientras manifiesta estar seguro, demuestra una contradicción evidente entre su discurso y su lenguaje corporal.</p><p><b>Indicadores en la mirada y el rostro</b></p><p>El contacto visual es un factor clave al analizar la veracidad de un discurso. “Contrario a lo que muchos creen, un mentiroso no siempre desvía la mirada; a veces la mantiene fija en un intento de convencer. Lo importante es observar si la mirada acompaña naturalmente la conversación o si parece forzada”, señaló.</p><p>También hay gestos involuntarios que pueden delatar incomodidad. Tocarse la nariz, frotarse los ojos o incluso cubrirse la boca son indicios de que el interlocutor podría estar ocultando algo. “El gesto de cubrirse la boca es casi instintivo cuando alguien dice algo que sabe que no es del todo cierto”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MDGS7S5CBBH5LJIHCW3P6JD4EU.JPG?auth=41ebb4b069e904a5190b27bf7367a766f06060fdddc1e08f2036506dc7dac775&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Driver se convirtió en una experta en la detección de patrones de engaño" height="1080" width="1920"/><p>Otra reacción común ante la mentira, siguió Driver, es el parpadeo excesivo o la sequedad en la boca. Los síntomas físicos pueden decir mucho cuando se combinan con otros indicios de nerviosismo o inseguridad.</p><p><b>Movimientos del cuerpo y coherencia gestual</b></p><p>El lenguaje corporal no se limita al rostro o las manos. La postura y la dirección de los pies también pueden revelar mucho sobre una persona. “Si alguien quiere irse de una conversación, sus pies suelen apuntar hacia la salida, aunque su torso esté orientado hacia su interlocutor”, explicó la especialista.</p><p>Además, uno de los errores más comunes al mentir es que los gestos y las palabras no coincidan. Si alguien dice “no” mientras asiente con la cabeza, o viceversa, es una fuerte señal de incongruencia.</p><p><b>El reflejo del suspiro</b></p><p>En promedio, suspiramos unas 12 veces por hora, casi una vez cada cinco minutos. Sin embargo, cuando las personas están estresadas, bajo presión u ocultan algo, su cuerpo necesita más oxígeno. Por eso, los mentirosos suelen suspirar más de lo habitual.</p><p>Por otro lado, algunos hacen lo contrario: se olvidan por completo de respirar. “Cuando mentimos, nuestro cerebro presiona inconscientemente el botón de pánico y el cuerpo se prepara para sobrevivir: la presión arterial aumenta, la adrenalina se dispara y la respiración se vuelve superficial o se detiene por completo”, advirtió.</p><p>“¿Alguna vez le hiciste una pregunta directa a alguien y lo viste congelarse por un segundo antes de responder?”, ejemplificó. Esa pausa en la respiración no es solo una vacilación: es el cuerpo preparándose por instinto para una posible confrontación, de acuerdo a Driver.</p><p><b>La palabra “obviamente”</b></p><p>Cuando alguien usa la palabra “obviamente” en una oración, rara vez se debe a que algo sea realmente obvio. En cambio, suele ser un escudo verbal, una forma de acallar las dudas antes de que surjan.</p><p>“Los mentirosos usan ‘obviamente’ para forzar un acuerdo sin aportar pruebas”, señaló. Un ejemplo típico sería: “Obviamente, no tuve nada que ver con eso”. Cuando alguien dice “obviamente”, cabe preguntarse: si fuera realmente obvio, ¿por qué tendría que aclararlo?</p><p>“El cuerpo siempre habla, aunque la persona quiera ocultarlo”, repite una y otra vez Driver, como si se tratara de un mantra. La primera vez que reconoció el lenguaje corporal fue aquella madrugada en su bicicleta. Años más tarde, esa misma intuición, ya ahora afinada por el entrenamiento, la llevó a convertirse en una de las máximas referencias en lenguaje no verbal, incluso a ser convocada por el FBI. </p><p>Driver cree que aprender a leer las señales no solo ayuda a detectar engaños, sino también a comprender mejor el entorno, entender a las personas que nos rodean. No se trata de desconfiar de todos, dice, sino de desarrollar una habilidad que puede ser invaluable tanto en la vida cotidiana como profesional. Ella está convencida de que los gestos siempre expresan más que las palabras.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AB22NKQ4OJFMRDYS3WHDEXXKPI.jpg?auth=a7b0f07a71628a68c0dede4442904586057eec8b52b4bcab15f4b03544500bc2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Así descubrimos el pasado oculto que quedó bajo el agua”: entrevista a los arqueólogos de la Atlántida europea]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/03/asi-descubrimos-el-pasado-oculto-que-quedo-bajo-el-agua-entrevista-a-los-arqueologos-de-la-atlantida-europea/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/02/03/asi-descubrimos-el-pasado-oculto-que-quedo-bajo-el-agua-entrevista-a-los-arqueologos-de-la-atlantida-europea/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Los investigadores del proyecto SUBNORDICA exploran Doggerland, un territorio inmenso de mar entre Gran Bretaña y Escandinavia que fue una civilización durante la Edad de Piedra. En diálogo con Infobae, los científicos explicaron cuáles son los desafíos y qué encontraron hasta el momento]]></description><pubDate>Mon, 03 Feb 2025 03:45:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VXM5WFANWJAHHMM6MRW3GZWSYE.jpg?auth=50d4e22bdb901caca6fd5588fc8d834f72eb94357763e05a450e48f2b7a0f430&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Los arqueólogos del proyecto SUBNORDICA buscan en el mar el pasado de las poblaciones que vivieron en la Edad de Piedra (Imagen ilustrativa generada con IA)" height="1076" width="1920"/><p>Hace miles de años, un territorio inmenso se extendía entre lo que hoy es Gran Bretaña, los Países Bajos y Escandinavia. Era una tierra fértil, con ríos y bosques, donde los cazadores y recolectores prehistóricos vivían y prosperaban. Luego, el mar subió y subió. Y subió aún más. <b>Doggerland</b>, como se la conoce hoy, quedó sumergida bajo las aguas del Mar del Norte y esconde un pasado que la ciencia apenas comienza a descifrar.</p><p>Un proyecto, <b>SUBNORDICA</b>, nuclea distintos centros de investigación europeos para desenterrar su historia con las herramientas más avanzadas de la arqueología moderna. Su propósito es ambicioso: reconstruir los paisajes perdidos y entender cómo vivían las comunidades costeras hace más de 9.000 años, antes de que el aumento del nivel del mar las cubriera por completo.</p><p>Tres de los investigadores que encabezan el proyecto dialogaron con <b>Infobae</b>. Explicaron cómo es la arqueología subacuática, cómo se trabaja en un entorno tan complejo como el mar y precisaron qué pretenden hallar en las ruinas que persisten tras miles de años de destrucción.</p><p>Para <b>Vincent Gaffney</b>, investigador de la Universidad de Bradford y líder de SUBNORDICA, el proyecto representa un paso crucial para iluminar un capítulo olvidado de la historia humana. “Hace veinte mil años, el nivel global del mar era 130 metros más bajo que en la actualidad. Con el calentamiento global progresivo y el aumento del nivel del mar, desaparecieron paisajes únicos, hogares de sociedades humanas durante milenios”.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/OvkN7C0lF1HZI9gh7zG2oNPTOzQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/BGYD33HN6JDLLABWZ52XWXWEUY.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>A Doggerland también se la conoce como la <b>“Atlántida de Europa”</b>, un territorio que en su momento cubría un área más grande que la actual Inglaterra. Sin embargo, hasta unos años, los científicos sabían poco y nada sobre su existencia. “Sabíamos que debía haber sido habitable y probablemente una de las áreas de asentamiento más importantes para los cazadores-recolectores en el noroeste de Europa, pero no teníamos evidencias directas”, dijo Gaffney.</p><p>Eso comenzó a cambiar en las últimas dos décadas. Los arqueólogos lograron recrear la topografía de la región gracias a los datos sísmicos. Luego, con núcleos de sedimentos extraídos de antiguos canales de ríos, analizaron ADN para reconstruir la flora y fauna del paisaje perdido. “En 2024, recuperamos los primeros conjuntos de artefactos de las profundidades marinas a nivel mundial, resultado de la prospección y no de hallazgos casuales. Este es solo el comienzo de la exploración de esta área”, afirmó el líder del proyecto.</p><p>La tecnología -y todos sus avances de los últimos años- juega un rol central. SUBNORDICA emplea inteligencia artificial para analizar los grandes volúmenes de datos sísmicos que se obtienen en exploraciones para la industria petrolera y eólica. “La cantidad de datos es ahora tan grande que no podemos interpretarlos manualmente. Dependemos cada vez más de la IA para identificar zonas con potencial arqueológico”, detalló Gaffney. Además, los investigadores combinan exploraciones con buzos, perforaciones en el lecho marino y análisis genéticos para obtener la mayor cantidad de información posible.</p><p><b>一¿Qué esperan encontrar en estas ciudades sumergidas?</b></p><p>一Aunque los cazadores-recolectores no dejaron un legado material tan abundante como las civilizaciones agrícolas, existen indicios de que Doggerland albergaba estructuras y herramientas únicas. Sabemos que hay bosques fosilizados preservados en algunas áreas. Además, el hecho de que no haya sido alterada por la agricultura o la urbanización moderna significa que ciertos restos podrían estar sorprendentemente bien conservados.</p><p><b>一Además de Doggerland, ¿qué otras regiones están explorando?</b></p><p>一Los investigadores de Bradford están trabajando actualmente en el Mediterráneo y Japón. El aumento del nivel del mar fue un fenómeno global y se perdió una superficie tan grande como la de América del Norte tras la última glaciación y debido al cambio climático. Esta es una lección que tenemos que aprender.</p><p>La expansión de los parques eólicos marinos en el Mar del Norte es una realidad, y muchas de las áreas de interés arqueológico están en zonas donde se construirán infraestructuras energéticas. Para Gaffney, representa una oportunidad más que una amenaza. “El problema no es el daño, sino el acceso a áreas para la investigación antes de que se produzca el desarrollo. Trabajar en conjunto con la industria es clave”, consideró.</p><p>Es que SUBNORDICA, según sus impulsores, no solo busca reconstruir el pasado, sino también aportar información valiosa para el futuro. Entender cómo los humanos prehistóricos se adaptaron a un mundo en transformación puede ofrecer pistas cruciales en la era del cambio climático.</p><h2>Una misión con obstáculos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W5K5IFWM3NG23ASQTDPFTZUUYU.jpg?auth=5065de41b8c15e6436a44b68ae8e7f7f95a71c963e49310b9fbe089a6589453e&smart=true&width=1920&height=1998" alt="Las áreas de tonalidades verdes señalan lo que fue Doggerland" height="1998" width="1920"/><p>La exploración arqueológica subacuática es una misión llena de obstáculos. En las excavaciones en tierra firme, el trabajo puede organizarse con relativa facilidad, pero el buceo en aguas profundas impone limitaciones extremas. En el caso de SUBNORDICA, los arqueólogos no solo deben enfrentarse a las complejidades del medio acuático, sino también a la falta de visibilidad, las corrientes marinas y la dificultad de acceso a ciertas zonas.</p><p>Todo eso lo sabe bien <b>Peter Moe Astrup</b>, arqueólogo subacuático del Museo Moesgaard de Dinamarca. “Uno de los mayores desafíos a la hora de examinar los paisajes y yacimientos sumergidos es la evidente dificultad de trabajar bajo el agua con buzos. Se requiere una mayor planificación para trabajar bajo el agua. A mayores profundidades, donde es difícil trabajar con buzos, la búsqueda de pruebas arqueológicas se vuelve aún más complicada”, aseguró.</p><p>Según precisó, el proyecto investigará la importancia de las costas antiguas y sus recursos para los seres humanos. Con estudios de buceo en la bahía de Aarhus, Dinamarca, determinarán cuán extendidos estaban los asentamientos costeros en comparación con los del interior y deducirán cómo se explotaban los recursos marinos hace entre 9.000 y 8.500 años.</p><p>El trabajo en la bahía de Aarhus ya dio algunas pistas sobre la vida en las costas prehistóricas. Los arqueólogos identificaron un yacimiento de la Edad de Piedra de 8.400 años de antigüedad, sumergido a siete metros de profundidad. En él se encontraron restos de fauna marina, como peces y focas, lo que sugiere que la explotación de recursos acuáticos era más común de lo que se pensaba en la región.</p><p>El problema es que la mayoría de los yacimientos conocidos de la cultura Maglemose, que habitó la región entre el 9.500 y el 6.400 a. C., se descubrieron en antiguas zonas interiores, como ríos y lagos. Entonces, los enigmas emergen por sí solos: <b>¿qué sucedió con los asentamientos costeros cuando el nivel del mar comenzó a subir? </b>¿Fueron simplemente abandonados o las poblaciones se adaptaron de alguna manera?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S3B55VIF4NGHDI2KY76L4ZR5PU.jpg?auth=f6db94246cad7afcb32b05be3d37ed332dff2b839d19e52c3207a828164e0231&smart=true&width=1920&height=1315" alt="Ejemplo de una excavación submarina encabezada por el instituto de investigación alemán NIhK. (Foto: Christian Howe)." height="1315" width="1920"/><p>Para responder a esas preguntas, los investigadores aplican un enfoque sistemático para localizar y estudiar los restos sumergidos, aunque en la práctica se topan con un sinfín de escollos. <b>La excavación bajo el agua es una tarea ardua. </b>Los arqueólogos deben trabajar en pequeños espacios de un metro cuadrado, usando dragas submarinas para aspirar los sedimentos y recuperar cualquier artefacto que pueda encontrarse en el fondo marino. Todo debe registrarse meticulosamente, lo que requiere tiempo y precisión.</p><p>Si bien la mayoría de las excavaciones previstas en el proyecto son en aguas poco profundas a las que pueden acceder los buceadores, también hay áreas hondas que resultan de extrema complejidad. Allí pueden alojarse algunos de los restos arqueológicos más preciados. “Es claramente un gran desafío que debe abordarse en relación con los grandes proyectos de energía offshore”, señaló Astrup.</p><p>Los parques eólicos marinos, que están en pleno auge en el norte de Europa, representan un nuevo obstáculo, pero también una oportunidad. Muchas de las instalaciones requieren estudios geofísicos detallados del lecho marino antes de su construcción, lo cual brinda a los arqueólogos acceso a datos invaluables. La clave está en colaborar con la industria para garantizar que las evidencias no se pierdan antes de ser documentadas.</p><p>A pesar de los desafíos, Astrup cree que el campo de la arqueología subacuática seguirá creciendo. La inversión en energías renovables y en exploración marina podría traducirse en posibilidades para investigar el pasado sumergido. Pero, para eso, es fundamental contar con tecnologías avanzadas y un enfoque interdisciplinario que combine buceo, análisis de ADN, modelado digital y estudios sísmicos.</p><p>A Astrup le gustaría explorar todo lugar que haya sido desbordado por el mar, lugares que revelen cómo las sociedades humanas se adaptaron a los cambios climáticos de hace milenios. Yacimientos que devuelvan pistas -algunas de ellas ya detectadas- de cómo vivían esos pueblos hace miles de años.</p><h2>Lo que se descubrió hasta ahora</h2><p>El trabajo de investigación ya permitió echar al menos algo de luz respecto a cómo vivían las comunidades de la Edad de Piedra en lo que hoy es el fondo del mar. A pesar de los desafíos que implica la arqueología subacuática, los investigadores lograron recuperar piezas de gran valor que amplían el conocimiento sobre el pasado.</p><p><b>Svea Mahlstedt</b>, especialista en la Edad de Piedra y arqueóloga subacuática del instituto alemán NIhK, es una de las responsables de los hallazgos. “Los yacimientos mejor conservados suelen estar en lagunas cercanas a la costa, donde los restos de la vida cotidiana quedaron atrapados en sedimentos húmedos junto con grandes cantidades de material orgánico. Allí encontramos herramientas de piedra con mangos de madera, arcos de caza, restos de huesos de animales, y hasta estructuras de pesca como trampas, cercas y lanzas para peces”, enumeró.</p><p>Uno de los puntos que más llama la atención es la conservación excepcional de materiales orgánicos, que deja que se analice al detalle la vida de aquellos grupos humanos. “Estos sitios también revelan rastros de comportamientos simbólicos o metafísicos, como depósitos intencionales de herramientas o incluso tumbas. <b>Todo sugiere que estas poblaciones tenían rituales o creencias que aún estamos tratando de comprender</b>”, agregó Mahlstedt.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7CS566XJMVCNLDOGJUIIQF3TKU.jpg?auth=556749cbe76b72c3c0008c0ec8116c2ba01c042cb018950e71ea35de5258ecb7&smart=true&width=1920&height=1439" alt="Los investigadores principales de SUBNORDICA: la Dra. Katrine Juul Andresen, el profesor Vincent Gaffney, la Dra. Svea Mahlstedt y el Dr. Peter Moe Astrup" height="1439" width="1920"/><p>Hay, claro, muchos misterios pendientes. Uno de ellos es cómo las comunidades interactuaban con su entorno. Los arqueólogos aún tienen más inquietudes que certezas sobre su forma de vida. Al parecer, tenían un gran conocimiento de los materiales naturales para fabricar herramientas, lo que hace suponer que también dominaban otros aspectos como la enseñanza y el comercio, según los expertos.</p><p>Otras de las grandes preguntas que guían la investigación de SUBNORDICA es cómo estos grupos se adaptaron al aumento del nivel del mar. ¿Cuánto se desplazaban de sus hogares? ¿Qué criterios usaban para elegir sus asentamientos? <b>¿Se dieron cuenta de la subida del nivel del mar? ¿Cómo reaccionaron ante ello?</b></p><p>El avance de la tecnología es clave para responder estas preguntas. “Los desarrollos en geofísica marina y teledetección revolucionaron el estudio de los paisajes inundados y sus habitantes. Sin estas herramientas, sería imposible identificar estructuras bajo el agua sin excavaciones directas”, destacó Mahlstedt.</p><p>El proyecto arqueológico también apuesta por la inteligencia artificial para mejorar la disciplina subacuática. “Estamos integrando IA para evaluar datos arqueológicos y geofísicos. La idea es optimizar la búsqueda de sitios sumergidos y desarrollar mejores estrategias para su estudio”, señaló.</p><p>El futuro de la arqueología subacuática parece prometedor. Aunque aún queda mucho por descubrir, los avances tecnológicos y el interés creciente en las investigaciones permiten recuperar fragmentos de historia que de otro modo quedarían en el olvido.</p><p>Explorar el pasado oculto bajo el agua es una tarea que exige paciencia, tecnología y, sobre todo, tiempo. Cada fragmento hallado es una pieza que completa un rompecabezas milenario que sigue incompleto. Con perseverancia, de tanto en tanto, el mar devuelve parte de una historia que parecía perdida para siempre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VXM5WFANWJAHHMM6MRW3GZWSYE.jpg?auth=50d4e22bdb901caca6fd5588fc8d834f72eb94357763e05a450e48f2b7a0f430&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Lo llaman “la calculadora humana” y reveló su secreto para resolver cuentas imposibles en segundos]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/27/lo-llaman-la-calculadora-humana-y-revelo-su-secreto-para-resolver-cuentas-imposibles-en-segundos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/27/lo-llaman-la-calculadora-humana-y-revelo-su-secreto-para-resolver-cuentas-imposibles-en-segundos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Scott Flansburg rompió récords al resolver ejercicios matemáticos más rápido que ningún otro y dedicó su vida a su pasión por los números. En diálogo con Infobae, contó para qué le sirve tal velocidad en su vida diaria y explicó su “matriz de cálculo mental”]]></description><pubDate>Mon, 27 Jan 2025 06:25:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7CMO7FITAVA75PWSDH56RKEWQA.jpg?auth=f5d49f8fc433ed6a5680c8a29e8b536a7d4400a05870c846d77415e2e4e71a2c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Scott Flansburg, conocido como "La calculadora humana", rompió récords de rapidez mental y se dedicó a fomentar la pasión por las matemáticas" height="1080" width="1920"/><p><b>Scott Flansburg</b> ya era conocido como “The Human Calculator” -o La calculadora humana- cuando tuvo que enfrentar uno de los ejercicios más desafiantes de su carrera. Lo hizo frente a millones de televidentes y un auditorio colmado. Alguien del público le pidió resolver en vivo la <b>multiplicación de dos números de ocho dígitos</b>. Con las luces del estudio encima de su rostro y las miradas expectantes, Flansburg se tomó unos segundos para visualizar la operación en su cabeza. Dice que sintió la presión, pero pudo aclarar su mente y, en cuestión de segundos, dio la respuesta correcta. Era un número interminable.</p><p>No fue la única vez que lidió con una multiplicación de ocho cifras. Cuando asistió a la Copa del Mundo de Cálculo Mental en 2008 en Alemania, ese ejercicio era uno de los récords en disputa. Utilizó la técnica de “multiplicación cruzada de derecha a izquierda” que describe en su libro <i>Math Magic</i>. Sin embargo, se dio cuenta de que sus rivales habían practicado mucho más que él. Los observó y aprendió de ellos.</p><p>Uno de los participantes que más llamó su atención fue el alemán Jan van Koningsveld. Llevaba anteojos de sol con cristales parcialmente cubiertos, lo que le permitía centrarse solo en lo que tenía delante, sin distracciones a su alrededor. También usaba auriculares con cancelación de ruido para bloquear los sonidos externos. “¡Verlo a él y a otros actuar fue una experiencia inspiradora!”, recordó Flansburg en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Los episodios que relata no ocurrieron por casualidad. Fueron el resultado de décadas de fascinación por los números. La historia del neoyorquino Scott Flansburg, hoy de 61 años, con las matemáticas comenzó a sus nueve años, cuando descubrió que podía resolver problemas de cálculo más rápido que cualquier otra persona en la escuela, que cualquier compañero e incluso cualquier profesor. “Si bien creo que parte de mi talento es innato, la mayor parte proviene de años de curiosidad, práctica y una profunda obsesión por los números”, señaló.</p><p>Desde entonces, los números se convirtieron en su pasión y en el centro de su vida profesional. Su habilidad extraordinaria lo llevó a ser reconocido por el Libro Guinness de los Récords como la persona más rápida en realizar distintas operaciones matemáticas.</p><p>A lo largo de los años, Flansburg dedicó su vida a promover el amor por las matemáticas, una materia siempre resistida por los alumnos. Su trabajo lo llevó a viajar por el mundo, a dar charlas motivacionales y demostrar en público su talento como si fuera un mago. Ya a partir de los ‘90, empezó a frecuentar programas de televisión, a deslumbrar a la audiencia con su rapidez mental.</p><p>En sus palabras,<b> “los números no son enemigos, son aliados; entenderlos cambia la forma en que ves el mundo”</b>. Con ese enfoque, trabajó para transformar la percepción de las matemáticas. Incluso llegó a crear el Día Mundial de las Matemáticas, una iniciativa global que busca unir personas de distintas nacionalidades en torno al poder de los números. Es un evento anual que incluye competencias, actividades educativas y charlas sobre la importancia de la materia en la vida diaria.</p><p>Flansburg está convencido de que cualquiera, sin importar su nivel, puede aprender a disfrutar de los números si se los presentan de la manera correcta, de un modo accesible y divertido. La habilidad de Flansburg para procesar cálculos complejos está atada a su capacidad para visualizar números. Con el tiempo, le dio forma a un método que llevaba años en su cabeza. Una matriz que le permite encontrar soluciones rápidas -y acertadas- a ejercicios de enorme dificultad.</p><h2>La matriz de cálculo mental</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDKXYNFK4VE6ZEWFOPQOPYJYZE.jpg?auth=d347120a3b6624a26a417ba462062d9e7f42be91d3abc5589601292d17425f48&smart=true&width=881&height=532" alt="Flansburg utiliza un método visual para resolver operaciones mentales complejas" height="532" width="881"/><p>Los números resultan intimidantes para muchos. Memorizar tablas, realizar cálculos largos o enfrentarse a problemas abstractos suelen alejar a los estudiantes de las matemáticas. Pero, ¿y si existiera un enfoque que simplificara y, al mismo tiempo, permitiera una conexión más intuitiva con los números? Con ese objetivo, Flansburg propuso su “matriz de cálculo mental”.</p><p>“Desarrollé lo que llamo la ‘matriz de cálculo mental’, que simplifica los cálculos mediante el uso de patrones inherentes a los números. La clave es comprender estos patrones en lugar de confiar en la memoria. Este enfoque hace que las matemáticas sean más intuitivas y divertidas para todos”, explicó Flansburg.</p><p>La matriz de cálculo mental que desarrolló Flansburg tiene una estructura simple pero reveladora. <b>Se trata de una cuadrícula de 10x10 que contiene los números del 00 al 99</b>. A primera vista, puede parecer una simple secuencia de números, pero cuando se explora con detenimiento, aparecen patrones ocultos.</p><p>Uno de los patrones más curiosos que encontró es el que llama “modulación”. “Elija cualquier número mayor que 9, sume los dígitos y reste ese total del número original. El resultado siempre será 9″, afirmó. Este patrón, que descubrió justo antes del inicio de los 2000, se convirtió en la semilla de su método.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24XOKDFHKFCHHFEBSD3UJTMD2U.jpg?auth=5530cd7521486033357b3906fcf23d88c43f27cc04d0fa1d7b064ce6b59099ff&smart=true&width=1920&height=1432" alt="La cuadrícula con la que Flansburg realiza sus cálculos mentales" height="1432" width="1920"/><p>“La visualización mental es fundamental para mi proceso. Veo los números como una matriz o cuadrícula en mi mente y me ‘muevo’ a través de ellos para encontrar soluciones”, comentó Flansburg. Su capacidad de navegar a través de las cifras es central en su enfoque y hace que las matemáticas resulten más sencillas.</p><p>Un ejemplo práctico de este método es resolver 385 - 167. En lugar de realizar el cálculo convencional, la matriz sugiere descomponer los números: 385 puede visualizarse como 300 + 80 + 5, y 167 como 100 + 60 + 7. Restando cada componente, 300 - 100 = 200, 80 - 60 = 20, y 5 - 7 = -2. Sumando los resultados, 200 + 20 - 2 = 218, todo guiado por patrones visuales en la matriz.</p><p>Otro ejemplo útil es sumar 427 + 189. En lugar de trabajar de izquierda a derecha, el método sugiere descomponer: 400 + 100 = 500, 20 + 80 = 100, y 7 + 9 = 16. Sumando los resultados, 500 + 100 + 16 = 616. La descomposición, según su autor, se vuelve más intuitiva al visualizarla dentro de la cuadrícula.</p><p>Para simplificar el aprendizaje, Flansburg llevó su matriz un paso más allá al asignar un color diferente a cada dígito. “Cuando coloreás cada dígito con un color único, cada dígito revela un signo más”, explicó. Incluso creó un libro para colorear basado en la matriz que, según dice, actúa como un “botón de encendido” para la calculadora mental que todos llevamos dentro. “Una vez que las personas leyeron los diez capítulos, desarrollan un sentido numérico que proporciona una base inigualable para comprender las matemáticas”, expresó.</p><p>Su enfoque numérico busca complementar, no sustituir, los métodos tradicionales de enseñanza. Lo que lo distingue es su potencial para conectar a los aprendices con los números de manera más natural. Mientras los métodos convencionales apuestan a la memorización, Flansburg buscó un entendimiento más visual y dinámico de las matemáticas.</p><h2>Los números y su utilidad en la vida diaria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C5NSSYQQ7ZDV7GDRIXVXB4F7OA.jpg?auth=66b6c9814fe3b1f8bd4ab730f50907de32e13dc6b111a5baa3a618f090efb214&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Flansburg da charlas y conferencias sobre el valor de las matemáticas en la vida diaria" height="1280" width="1920"/><p>Flansburg encontró su pasión por los números de niño. Descubrió patrones que para otros pasaban inadvertidos. Su interés inicial -y cierto talento innato- lo llevó a desarrollar una habilidad fuera de lo común para el cálculo mental. “Reconocí que podía jugar con los números y resolver problemas sin depender de reglas tradicionales. Fue como si hubiera desbloqueado un mundo secreto que los demás no veían”, recordó.</p><p>Su fascinación evolucionó hasta crear su propio método para resolver cuentas intimidantes en un santiamén. Según Flansburg, su matriz le permite descomponer cálculos complejos en pasos más manejables. “No se trata de memorizar, sino de comprender. La memorización te lleva hasta cierto punto, pero entender los patrones te da libertad”, afirmó.</p><p><b>一En tu vida diaria, ¿en qué te ayuda poder hacer cálculos mentales tan rápido?</b></p><p>一Es increíblemente práctico. Desde elaborar presupuestos y tomar decisiones rápidas hasta identificar patrones en situaciones cotidianas. La habilidad me ahorra tiempo y mejora la resolución de problemas de maneras que nunca hubiera imaginado.</p><p>Un ejemplo de su método puede observarse en algo tan común como calcular un descuento en cuestión de segundos. Si un producto cuesta 129 dólares y tiene un 25% de descuento, Flansburg sugiere descomponer: primero el 10% es 12,9; duplicándolo se obtiene el 20%: 25,8. Sumando un 5% adicional (la mitad del 10%), que es 6,45, el total del descuento es 32,25 dólares. Ahora solo queda restar esa cantidad al precio inicial para llegar a 96,75. “Este tipo de descomposición se vuelve intuitiva con práctica y visualización”, aseguró.</p><p><b>一¿Habilidades como la suya no pierden fuerza ante el avance de la inteligencia artificial?</b></p><p><b>一</b>La IA y habilidades como las mías comparten una base común: el reconocimiento de patrones. Si bien la IA se destaca en el procesamiento de cantidades masivas de datos, creo que la comprensión intuitiva de los números y la creatividad del cerebro humano ofrecen una perspectiva complementaria. Juntas, estas posibilidades pueden inspirar nuevas formas de resolver problemas.</p><p><b>一Mucha gente cree que desde que se popularizó el uso de la calculadora no tiene sentido seguir haciendo cálculos mentales…</b></p><p>一El cálculo mental es mucho más que una simple aritmética: fortalece el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la flexibilidad cognitiva. Es como un gimnasio para el cerebro. No solo te hace más rápido con los números, sino también más creativo y adaptable en otras áreas de la vida. Las calculadoras son herramientas, pero comprender los números nos permite utilizarlos de forma más eficaz y original. Dominar el cálculo mental es una auténtica alegría: es una habilidad que genera confianza y sorprende a los demás.</p><p><b>一¿Qué mensaje tiene para quienes piensan que no son buenos con los números?</b></p><p>一¡Que son mejores con los números de lo que creen! Las matemáticas se basan en patrones, no en memorización. Con el enfoque adecuado, cualquiera puede desarrollar confianza e incluso disfrutar del proceso. Los números son un idioma que todos hablamos. A veces, solo necesitamos las herramientas adecuadas para comprenderlos.</p><p>Lo que comenzó como una curiosidad infantil se transformó en una carrera que pretende dejar un legado, inspirar a otros a descubrir el encanto oculto detrás de los números. Para Flansburg, los números no son un tedio. Al contrario, son un universo lleno de posibilidades que espera ser explorado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDKXYNFK4VE6ZEWFOPQOPYJYZE.jpg?auth=d347120a3b6624a26a417ba462062d9e7f42be91d3abc5589601292d17425f48&amp;smart=true&amp;width=881&amp;height=532" type="image/jpeg" height="532" width="881"/></item><item><title><![CDATA[Vivir en el mar: de qué se trata la nueva utopía libertaria que busca redefinir el concepto de país]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/20/vivir-en-el-mar-de-que-se-trata-la-nueva-utopia-libertaria-que-busca-redefinir-el-concepto-de-pais/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/20/vivir-en-el-mar-de-que-se-trata-la-nueva-utopia-libertaria-que-busca-redefinir-el-concepto-de-pais/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El movimiento “seasteading” pretende construir comunidades flotantes que no se rijan por las leyes de ningún Estado y determinen su propia forma de gobernanza. Los avances de algunos proyectos y los desafíos para asentar la primera ciudad marítima]]></description><pubDate>Mon, 20 Jan 2025 04:54:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/452XV5NO5ZBRTJVCFXCLR3CSTI.jpg?auth=d067b720f4cb458aac48d96861b79df120e7b4ba8fe168de631d89240bf9f837&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El movimiento llamado seasteading brega por una comunidad asentada en aguas internacionales que no responda a la normativa de un Estado" height="1076" width="1920"/><p>Las fronteras del mundo parecen inamovibles. Los países, con sus respectivas formas de gobierno, son estructuras establecidas que superan el paso del tiempo. En ese contexto, los océanos, las aguas internacionales, se proyectan como un escenario posible para la última quimera libertaria: vivir en el mar, con nuevos acuerdos de convivencia, con nuevos estilos de gobernanza que pretenden redefinir el concepto de país vigente.</p><p>El <b>seasteading </b>(del inglés “homestead”, establecerse en un lugar, y “sea”, mar) propone construir comunidades flotantes permanentes en aguas internacionales. Las ciudades marinas, antaño un sueño imposible, pronto podrían ser una realidad gracias a avances tecnológicos y en materiales de construcción. Más del 70% de la superficie terrestre es un océano sin soberanía estatal, un lienzo azul donde estos proyectos podrían prosperar.</p><p>“Es más fácil proporcionar libertad con una tecnología que con una ideología”, aseguró <b>Joe Quirk</b> en una entrevista con <b>Infobae</b>. Quirk preside la organización sin fines de lucro The Seasteading Institute. Lidera un movimiento que ansía expandir el modo en que pensamos la gobernanza, la libertad y la habitabilidad del planeta.</p><p>Para él, el seasteading no solo es una apuesta por la innovación, sino una vía hacia un nuevo contrato social: comunidades donde las personas puedan trasladar sus hogares y negocios a lo largo y ancho del mar, elegir los servicios y el sistema de gobernanza que más les convenga. “Esto evitará monopolios y permitirá soluciones pacíficas”, afirmó.</p><p>El corto camino del seasteading, sin embargo, está signado por los vaivenes.. Con su conceptualización a principios de los 2000, el movimiento siempre enfrentó críticas y escepticismo. Sus impulsores fueron poco menos que catalogados como lunáticos y las dudas en torno a la legalidad y viabilidad económica de su modelo estuvieron -y están- a la orden del día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RJESJLW6WJDVPBCRKFEAQM5RTU.jpg?auth=4652da7aa63f49d891eea8eb80093ea66dddf0b02d780d65ca94be3e18b2a574&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los "Seapod", los prototipos de vivienda de la compañía Ocean Builders" height="1080" width="1920"/><p>Aun así, la nueva utopía libertaria logró algunos avances, en especial en el sudeste asiático y América Latina. Empresas como Ocean Builders en Panamá y ArkPad en Filipinas ya construyeron los primeros prototipos de hogares flotantes permanentes, que por ahora están destinados a una elite económica por sus altos costos.</p><p><b>一¿Cómo se puede equilibrar la visión idealista con las realidades prácticas y políticas?</b></p><p>一La visión de la colonización marina es impulsar la evolución en la gobernanza 一respondió Quirk一. La primera tecnología práctica es una casa que pueda flotar permanentemente en el océano. Ya existen algunos ejemplos concretos.</p><p><b>一¿Qué modelos de gobierno imagina para las comunidades autónomas en el océano?</b></p><p>一Dependerá de las personas que construyan los asentamientos marinos. Espero que decenas de miles de habitantes aporten soluciones de gobernanza que ahora no podemos imaginar. Cuanta más diversidad de soluciones de gobernanza tengamos, más personas estarán satisfechas.</p><p>Uno de los conceptos más llamativos del seasteading es su presunto potencial para democratizar el poder. Al igual que los cruceros ofrecen un modelo de “gobernanza privada en el mar”, las ciudades flotantes permitirán experimentar con distintos sistemas políticos y económicos, alejado de las imposiciones y normativas de los distintos Estados tradicionales.</p><p>La idea de una libertad total puede sonar utópica, pero también plantea interrogantes. ¿Cómo se manejarán los recursos y los conflictos? ¿Cómo se abastecerán los asentamientos marinos? ¿Tendrán acceso a servicios educativos y de salud? ¿Podrán subsistir en el tiempo? Para Quirk, el secreto está en fomentar una competencia saludable entre los nuevos modelos de gobernanza, lo que podría llevar a soluciones innovadoras y sostenibles.</p><p>Por supuesto, también hay quienes cuestionan el impacto ambiental de las futuras comunidades flotantes. Aunque los seasteaders defienden que sus proyectos serán ecológicos y respetuosos con la biodiversidad marina, sus detractores cuestionan con razón que cualquier intervención humana en el océano conlleva riesgos.</p><p>El sueño del seasteading no es nuevo. Desde las ciudades sumergidas de Julio Verne hasta las plataformas petroleras adaptadas como residencias, el sueño por conquistar el océano se repite en la historia. <b>Lo que distingue al movimiento actual es su base tecnológica y su filosofía libertaria.</b> No se trata solo de vivir en el mar, sino que ellos pretenden redefinir qué significa ser ciudadano en el siglo XXI. Incluso redefinir el concepto mismo de país.</p><p>“Los cruceros son el mejor ejemplo de lo que podemos lograr. Solo necesitamos hacerlos más pequeños, más baratos y que floten permanentemente”, considera Quirk. Y es cierto que, al compás del desarrollo de las primeras ciudades flotantes, avanza la puesta a punto del primer barco que pretende formar una comunidad permanente en el mar.</p><h2>Vivir en un barco</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6DWFL4L7VGCZINGLT2DFGWRQE.jpg?auth=fd314c73bf5b6360157a5178333a136be70458c2fe2e6a9baa6cbc14f2d6af89&smart=true&width=1920&height=1440" alt="El proyecto Freedom Ship pretende generar la primera comunidad flotante" height="1440" width="1920"/><p>Despertarte una mañana y tener a la Torre Eiffel en el horizonte. Despertarte algunas semanas después y navegar sobre las aguas cristalinas del Caribe. Esa es la promesa de Freedom Ship, un proyecto que busca construir la primera ciudad flotante móvil del mundo. Más que un simple barco, se trata de una megaestructura que albergará hasta 60.000 residentes permanentes y decenas de miles de visitantes diarios, lo que replantea la idea de hogar y comunidad.</p><p>“Nuestra misión no tiene una base libertaria per se, pero estamos aprovechando nuestra movilidad para ofrecer a los habitantes y visitantes la ‘libertad’ de diversas entidades reguladoras presentes en las comunidades terrestres”, explicó <b>Roger Gooch</b>, CEO de Freedom Ship, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>El concepto central de Freedom Ship es la movilidad. No será una ciudad estática flotando en un lugar fijo del océano, sino una ciudad en movimiento que dará vueltas al mundo. “El lugar de encuentro de la ciudad es móvil. Hará escala en alta mar frente a más de cien puertos internacionales. Los habitantes no solo podrán visitar diferentes países, sino también <b>llevar a cabo negocios y comercio en un entorno verdaderamente global</b>”, advirtió Gooch.</p><p>Para los emprendedores, cree, representa una buena oportunidad. La rotación constante de residentes y visitantes crea un flujo continuo de clientes potenciales. “Los dueños de negocios podrán exhibir sus productos o servicios tanto a los ciudadanos del barco como a los más de 10.000 visitantes de corta estancia”, detalló.</p><p>Sin embargo, construir una ciudad de estas dimensiones -1.371 metros de largo, 228 metros de ancho y 106 metros de alto- no está exento de desafíos. Gooch reconoció que el mayor obstáculo fue conseguir la capitalización necesaria para financiar un proyecto tan ambicioso. Aunque después de años de incertidumbre, asegura haber obtenido la financiación suficiente de “mercados extranjeros”.</p><p>La logística de operación también es un reto. Al igual que cualquier ciudad terrestre, Freedom Ship tendrá un sistema de gestión complejo que incluirá personal de mantenimiento, seguridad, y administración.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2QTIMETMK5D23L6FL7IYDRD6CI.jpg?auth=afd4cd5d6cc873abe2ea80156f88792d05cf2ea5a443879bdc8ca5d70b3715f0&smart=true&width=1920&height=1440" alt="El barco albergará unos 60 mil residentes permanentes y miles de visitantes ocasionales" height="1440" width="1920"/><p><b>El diseño del barco está pensado para replicar una ciudad</b>. Habrá escuelas, hospitales, mercados, bancos, lugares de entretenimiento, casinos y hasta instalaciones de investigación médica y fabricación ligera. Los suministros, desde alimentos hasta productos comerciales, serán entregados a diario mientras el barco esté amarrado frente a la costa de algún puerto internacional.</p><p>La movilidad del Freedom Ship no solo replantea la idea de comunidad, sino también la de ciudadanía. La vida a bordo estará regulada por las leyes del país en el que se registre el barco, aunque todavía no se definió cuál será. Luego los acuerdos de convivencia entre sus residentes marcará el estilo de vida dentro del barco. “Los servicios relacionados con la ciudadanía, como un sistema escolar y oportunidades para ocupaciones profesionales, serán altamente promovidos. <b>Nuestra idea es ofrecer una libertad única, tanto en términos geográficos como regulatorios</b>”, dijo Gooch.</p><p>El barco estará conectado con el mundo exterior. Para ello tendrá helipuertos y zonas para el aterrizaje y despegue de aeronaves. Freedom Ship promete ser un punto de encuentro entre lo tecnológico, lo práctico y lo visionario. La idea de una ciudad flotante, antes propiedad de la ciencia ficción, está próxima a concretarse. Su resultado, por ahora, es incierto.</p><h2>Una micronación llamada Sealand</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AJT7DPIX3BCAFEPUR5BOHFEEOA.jpg?auth=872c7bffd37247e1f4d5968b5e5de63b1b3526f6c55be99ef5ccebe9ebec8c3c&smart=true&width=1920&height=984" alt="La antigua plataforma militar en la que se asentó la micronación de Sealand" height="984" width="1920"/><p>Si Freedom Ship representa el futuro de las ciudades flotantes, <b>Sealand</b> es el ejemplo más cercano de cómo la vida en el mar puede convertirse en un acto de independencia, al menos en términos retóricos. Ubicada en una plataforma marina frente a la costa de Inglaterra, la diminuta micronación es un experimento vivo de soberanía y espíritu libertario.</p><p>Sealand surgió en 1967 cuando Paddy Roy Bates, un excéntrico exmilitar británico, tomó posesión de una antigua plataforma de defensa militar en el Mar del Norte. Bates proclamó el territorio como un estado independiente. Desafió así la jurisdicción británica y marcó un precedente en la historia -siempre lindera al absurdo- de las micronaciones. Desde entonces, Sealand defendió su status con una mezcla de audacia, diplomacia e incluso enfrentamientos legales.</p><p>Ante la consulta de <b>Infobae</b>, un portavoz de Sealand destacó: <b>“Sealand pasó de ser una audaz declaración de independencia a convertirse en una micronación reconocida mundialmente,</b> que ofrece títulos, productos y servicios digitales al tiempo que mantiene su legado único de resiliencia y autodeterminación”.</p><p>A lo largo de los años, Sealand debió afrontar escollos que pusieron en jaque su continuidad, desde tormentas que amenazaron su pequeña infraestructura hasta intentos de invasión por parte de oportunistas. Sin embargo, más de medio siglo después de su fundación, sigue en pie gracias al ingenio y la determinación de sus habitantes, y el apoyo de una comunidad global que ve en la micronación un símbolo de independencia.</p><p>“Los desafíos incluyen mantener la infraestructura en condiciones hostiles, garantizar la seguridad y respetar el derecho internacional”, explicó el vocero. A pesar de eso, Sealand se convirtió con el tiempo en una fuente de inspiración para los impulsores del movimiento seasteading, que sueñan con asentamientos marinos más grandes y ambiciosos.</p><p>Es que la economía de Sealand es un ejemplo de creatividad, adaptación y -¿por qué no decirlo?- de aprovechamiento del chiste. La micronación se financia mediante la venta de títulos nobiliarios, como lord y lady, que atrajeron a fans de todo el mundo. También lanzaron un programa de ciudadanía electrónica y venden mercancías oficiales, desde banderas hasta monedas conmemorativas. <b>“Son nuestros partidarios los que ayudan a sostener nuestras operaciones y legado”,</b> afirmó el representante.</p><p>Pero, más allá de su economía, Sealand encontró un lugar en la historia como pionera de la independencia en el mar. Su modelo inspiró a proyectos que buscan replicar su espíritu de innovación y autosuficiencia a una escala mucho mayor. “Sealand inspira la creación de asentamientos marinos al mostrar independencia e innovación en el mar”, agregó el portavoz.</p><p>A pesar de su tamaño ínfimo y sus recursos limitados, Sealand demostró que el océano puede ser más que un recurso o una barrera geográfica: que puede convertirse en un hogar. A medida que las comunidades flotantes afloren, que pasen de ser una idea teórica a una realidad, el mundo quizás pase a tomar más en serio a un movimiento cuyos impulsores reciben, hasta el momento, el mote de ilusos o lunáticos. Para quienes persiguen el ideal libertario, la frontera azul del océano dejó de ser una barrera para transformarse en el escenario de su última esperanza.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/452XV5NO5ZBRTJVCFXCLR3CSTI.jpg?auth=d067b720f4cb458aac48d96861b79df120e7b4ba8fe168de631d89240bf9f837&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Grupo Bilderberg: cómo funciona el club secreto de la elite mundial que alimenta teorías conspirativas]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/13/grupo-bilderberg-como-funciona-el-club-secreto-de-la-elite-mundial-que-alimenta-teorias-conspirativas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/13/grupo-bilderberg-como-funciona-el-club-secreto-de-la-elite-mundial-que-alimenta-teorias-conspirativas/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Una vez por año, algunas de las personalidades más influyentes del mundo se reúnen con total hermetismo. El método de selección de los participantes, las reglas de confidencialidad que rigen los encuentros y las versiones de conspiración en torno a la selecta institución]]></description><pubDate>Mon, 13 Jan 2025 05:39:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTM6SX3RHJGHZAEXGIMN7LHEXQ.png?auth=6b30e0b2fa83dca21190d68c8ba11ec9249ca1321415140d6907b018afb7e7ed&smart=true&width=1456&height=816" alt="El Grupo Bilderberg reúne una vez por año a las personalidades más influyentes del mundo (Imagen ilustrativa generada con IA)" height="816" width="1456"/><p>El periodista británico <b>Jon Ronson</b> pudo hablar con tres fuentes diferentes para el capítulo dedicado al Grupo Bilderberg de su libro <i>Them: Adventures with Extremists</i>. Sus tres fuentes eran de alta alcurnia en el club: Dennis Healy, un político laborista que fue uno de los fundadores del grupo, Martin Taylor, un hombre de negocios y luego secretario general de la institución, y otro miembro que no quiso ser identificado. “Este otro hombre me contó una historia”, reveló Ronson a <b>Infobae</b>.</p><p>一Los invitados deben hablar para ganarse la cena 一le contó esta fuente一. No pueden quedarse sentados como ratones de iglesia. Están allí para hablar. Recuerdo cuando invité a Margaret Thatcher en el ‘75. No era una persona del mundo. Probablemente nunca había estado en Estados Unidos. Bueno, se sentó allí los dos primeros días y no dijo nada. La gente empezó a quejarse. Un senador se me acercó el viernes por la noche. El senador Mathias de Maryland. Me dijo: “Esta señora que invitaste no ha dicho ni una palabra. Deberías decirle algo”. Así que hablé tranquilamente con ella durante la cena. Estaba avergonzada. Bueno, obviamente pensó en ello durante la noche porque al día siguiente de repente se levantó y dio un discurso de tres minutos al mejor estilo Thatcher. No recuerdo el tema, pero puedes imaginarlo. La sala estaba atónita. A raíz de ese discurso, David Rockefeller, Henry Kissinger y los demás estadounidenses se enamoraron de ella. La trajeron a Estados Unidos, la pasearon en limusinas y la presentaron a todo el mundo.</p><p><b>El Grupo Bilderberg lleva consigo un aura de misterio y exclusividad</b>. Se creó en 1954 con el objetivo principal de fomentar el diálogo entre Europa y Estados Unidos en un contexto de tensiones globales después de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, se convirtió en uno de los foros más influyentes tanto en el plano político como económico.</p><p>Las reuniones, que se celebran una vez por año, abordan distintos temas -seguridad, tecnología, cambio climático, economía global y un largo etcétera- y se caracterizan por su absoluta privacidad: ningún medio tiene acceso y los participantes no pueden divulgar lo discutido, lo que siempre alimentó teorías conspirativas en torno al club.</p><p>“Si bien es cierto que los temas tienden a entrelazarse en más continentes, sigue siendo muy valioso seguir centrándonos en las regiones originales, Europa y América del Norte. La conferencia de Bilderberg siempre contó con una gran diversidad de orígenes y opiniones políticas”, señaló en diálogo con <b>Infobae </b>un representante de Bilderberg, que pidió que se lo presente como el <b>vocero del grupo</b>.</p><p>Según explican, la selección de participantes sigue un método riguroso, que promueve el recambio. Alrededor de un tercio asiste por primera vez cada año, otro tercio regresa tras dos encuentros previos, y el resto son habitués que asistieron tres o más veces.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z7LKY3YWQNAWXL7QF3G2CG7I5M.jpg?auth=1f5373a8e82787561f9b29ba9b89fd6b013bd206339b64fb1ad8e991c9a8bc62&smart=true&width=4000&height=2668" alt="La filántropa Marie-Josee Kravis, ex presidenta del Museo de Arte Moderno (MoMA) es la actual copresidenta del Grupo Bilderberg REUTERS/Jeenah Moon" height="2668" width="4000"/><p>Por los encuentros de Bilderberg, en hoteles 5 estrellas donde impera el máximo hermetismo, pasaron figuras de la talla de Bill Clinton, Angela Merkel, Christine Lagarde, la reina Sofía de España, Eric Schmidt, ex CEO de Google, el magnate Peter Thiel, entre muchos otros. La selección de los invitados, tan ecléctica como exclusiva, potencia la diversidad y el armado de redes de influencia.</p><p><b>Andrew Kakabadse</b>, profesor de gobernanza y liderazgo en la Universidad de Reading, Inglaterra, y coautor del libro <i>Bilderberg People</i>, dice que el fenómeno no es nuevo en la historia de la humanidad. “Los antiguos atenienses, romanos y el Imperio Británico también se basaban en reuniones de élites a puertas cerradas para moldear mentalidades y direcciones políticas”, indicó ante la consulta de este medio.</p><p>En sus palabras, el Grupo Bilderberg representa el “poder blando en su máxima expresión”. “Inicialmente, estas reuniones buscaban garantizar la paz en Europa, pero en la década del ‘60 comenzaron a promover intereses occidentales específicos, una tendencia que se ha intensificado con los años”, mencionó.</p><p>Para Kakabadse, no hay punto de comparación entre Bilderberg y otros foros que reúnen personalidades destacadas. <b>“El Foro Económico Mundial tiene el poder y la influencia de una tarde de té para jubilados”</b>, ironizó.</p><p>Mientras que el WEF se centra en el networking empresarial, los Bilderberg “tienen como objetivo moldear las opiniones de los formadores de políticas, medios de comunicación, negocios y academia en sus respectivos países”. Ser invitado a una reunión del Grupo Bilderberg se considera un honor. Muchos líderes globales ansían saber si recibirán la invitación, lo que refleja la importancia del evento.</p><p>一De hecho, algunas de las personas más influyentes del mundo se ven casi reducidas a expresar emociones infantiles. “¿Me invitarán?”. Y expresar aún mayor ansiedad por: “¿Me volverán a invitar?” 一reprodujo Kakabadse.</p><p>Uno de los puntos más controvertidos, según el especialista, es la presión que ejercen las reuniones para adoptar filosofías liberales anglosajonas. “En los últimos 20 años aproximadamente han estado dominadas por los neoconservadores estadounidenses y los atlantistas europeos”, advirtió.</p><h2>Confidencialidad absoluta</h2><p>El Grupo Bilderberg opera bajo la confidencialidad como premisa inquebrantable. Sus reuniones están regidas por la denominada <b>regla de Chatham House</b>, un principio que garantiza que los participantes puedan utilizar la información compartida durante las sesiones, pero sin revelar la identidad ni la afiliación de quienes la emitieron.</p><p>La regla, establecida por primera vez en el Royal Institute of International Affairs de Londres, apunta al intercambio franco de ideas sin temor a represalias o malinterpretaciones. En Bilderberg, la norma pretende que las voces más influyentes del mundo puedan debatir sobre temas globales sensibles sin el riesgo de ser objeto de escrutinio público inmediato. Según defienden sus organizadores, no es un intento de ocultamiento, sino una estrategia para enriquecer el diálogo y la calidad de los aportes.</p><p>“Desde los primeros días de Bilderberg, los representantes de los medios fueron invitados personalmente a participar, no como periodistas reportando, sino como individuos ofreciendo sus perspectivas. Siempre fueron libres de escribir sobre los temas discutidos, respetando la regla de Chatham House”, señaló el vocero de Bilderberg. En otras palabras, se pueden dar a conocer las ideas, pero nunca revelar quién las expresó.</p><p><b>一¿Qué opina de las iniciativas de otros foros de alto nivel, como Davos, que sí apuestan por un modelo más abierto sin sacrificar la relevancia?</b></p><p>一Si bien algunas conferencias son muy transparentes (y con razón), también hay cientos de reuniones que son muy privadas. En general, apoyamos el diálogo constructivo entre regiones y sectores, y entendemos que diferentes grupos y objetivos dan lugar a diferentes formatos 一respondió el portavoz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ERWOQYDDJBA3DJ2YQN3NUGUPLA?auth=01a142fc42ac97494f71791f1eab7a12d75845de301a4ea0a20e0337aadb8a42&smart=true&width=600&height=450" alt="Una de las primeras invitaciones emitidas por el Grupo Bilderberg para asistir a la reunión de 1956" height="450" width="600"/><p>Para los organizadores, la confidencialidad es “un elemento fundamental para el éxito” de BIlderberg. Tras la reunión, cada participante lleva a sus ámbitos conclusiones que puede compartir con sus equipos de trabajo o audiencias, siempre y cuando respeten la reglas de no mencionar los emisores de esos mensajes. Creen que es un balance justo entre apertura y discreción.</p><p>Kakabadse coincide en que la privacidad potencia el debate honesto. El grupo propone una garantía de confidencialidad que permite que los asistentes hablen abiertamente, con repercusión mínima o nula. “Es una estrategia común, aceptada en organizaciones empresariales y públicas que buscan crear espacios seguros para la discusión”, afirmó.</p><p>Reunir a las personalidades más influyentes del mundo en un ambiente de confianza tiene un impacto enorme en las agendas políticas y económicas globales. Aunque el hermetismo atrae críticas, es también una de las razones por las que Bilderberg sigue siendo relevante a 70 años de su fundación.</p><p>Al respecto, Robson recordó un diálogo que tuvo con Dennis Healy, uno de los fundadores de Bilderberg. “Le sugerí que el secretismo era contrario a la democracia y él replicó: ‘No somos secretos, somos privados. Nadie va a hablar libremente si lo van a citar periodistas ambiciosos como tú, que creen que revelar algo de lo que no tienen conocimiento los ayudará en su carrera”.</p><p><b>一Entonces, para usted, ¿el secretismo es una forma de fomentar un diálogo honesto o una estrategia para evitar el control?</b></p><p>一Yo diría que ambas cosas 一concluyó Robson.</p><h2>Las conspiraciones, a la orden del día</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LU322XPM7VEFFK6CO57TXSRFCM.png?auth=b3dcf526117023875af7ce70e16d44edc3b5fbaaa1ea8f646eba5a89ec7d7810&smart=true&width=1456&height=816" alt="El Grupo Bilderberg siempre fue objeto de teorías conspirativas por su alto hermetismo" height="816" width="1456"/><p>Desde su creación, el Grupo Bilderberg fue blanco de teorías conspirativas que lo sitúan como el epicentro de un supuesto control global. La narrativa afirma que el foro no es un simple espacio de diálogo, sino una plataforma donde se diseñan <b>estrategias secretas para establecer un gobierno mundial único</b>, manipular economías o implementar agendas de vigilancia masiva.</p><p>Para Kakabadse, no se trata del centro de conspiraciones secretas que muchos sugieren, pero su influencia es innegable. “Las reuniones de Bilderberg no son conspirativas, sino más bien de nivel 3, para moldear el pensamiento a largo plazo”, explicó. Según cree, el foro actúa como un espacio donde las élites globales desarrollan una filosofía compartida que puede influir en estrategias futuras. “Es un lugar para aceptar una filosofía particular hasta el punto en que nadie se atreve a proponer una mentalidad alternativa”, agregó.</p><p>La aparente capacidad para influir en el pensamiento global disparó decenas de teorías conspirativas. El presentador y documentalista estadounidense Alex Jones, una de las máximas figuras de la conspiración, acusa a Bilderberg de ser el motor detrás de un supuesto gobierno global en las sombras. Según dice, el grupo no solo manipula mercados y políticas internacionales, sino que también impulsa una agenda de control social. Si bien carece de pruebas contundentes, las difamaciones se esparcen y encuentran eco en sectores que desconfían de cualquier forma de poder concentrado y exclusivo.</p><p>El vocero de Bilderberg, consciente de los cuestionamientos, se refiere a las acusaciones como ficciones. “Nuestra influencia se limita a la agenda y los participantes de nuestra reunión.<b> El objetivo es proporcionar una base sólida para entender cuestiones complejas y relevantes. Nada más”,</b> remarcó. El representante de la organización explicó que las opiniones que los asistentes se llevan de las reuniones pueden impactar de manera indirecta en sus decisiones futuras, pero que “no obedecen a una agenda secreta”.</p><p>El secretismo del grupo, defendido por sus organizadores como esencial para garantizar un debate honesto, es también una de las principales razones por las que se le acusa de conspiración. De acuerdo al vocero, la combinación de la Regla de Chatham House y la diversidad de opiniones ayuda a garantizar que los participantes obtengan “aprendizajes personales”. Después, dice, si esos aprendizajes influyen o no en sus decisiones ya depende de ellos.</p><p>Robson ofrece una perspectiva menos categórica. “Si eres miembro de un club privado, tendrás oportunidades que otros no tienen. ¿Es eso una conspiración? Para algunos, lo será”, reflexionó. Sin embargo, también critica la falta de rigor en los reportes de figuras como Alex Jones. “Los teóricos de la conspiración siempre añaden una capa de ficción paranoica, de ideología, a los hechos. Jones miente y exagera mucho. Es patológico”, señaló.</p><p>Para Robson, la verdad sobre Bilderberg podría estar en un punto intermedio. Y, otra vez, cita a Dennis Healy:</p><p>一¿Es esto entonces una conspiración o es la manera en que se hacen las cosas?</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTM6SX3RHJGHZAEXGIMN7LHEXQ.png?auth=6b30e0b2fa83dca21190d68c8ba11ec9249ca1321415140d6907b018afb7e7ed&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[¿Cómo se crea la conciencia?: fue criticado durante años por su teoría, pero podría tener razón]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/06/como-se-crea-la-conciencia-fue-criticado-durante-anos-por-su-teoria-pero-podria-tener-razon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2025/01/06/como-se-crea-la-conciencia-fue-criticado-durante-anos-por-su-teoria-pero-podria-tener-razon/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Stuart Hameroff soportó casi tres décadas de cuestionamientos por su hipótesis de la conciencia cuántica. Nuevos estudios sugieren que es una explicación razonable. En diálogo con Infobae, el reconocido científico explicó de qué se trata y qué implicancias tiene que las neuronas se vinculen a las leyes del universo]]></description><pubDate>Mon, 06 Jan 2025 04:59:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HZUUNJDTVEIXDGHP7GGZPNG5E.jpg?auth=195a9cb1cd5292defd3aa68d1bfb707c7c0deaed7121f952f7007b8525b63818&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Cómo se crea la conciencia es en el cerebro es una de las preguntas que aún tiene en vilo a la ciencia" height="1076" width="1920"/><p>En la década del ‘70, mientras estudiaba medicina, <b>Stuart Hameroff</b> pasó un verano en un laboratorio que se dedicaba a investigar el cáncer, explorando la división celular, conocida como mitosis. Allí observó cómo los cromosomas, duplicados antes, se separaban en dos conjuntos idénticos gracias a unas estructuras llamadas husos mitóticos, compuestos de microtúbulos. Pero había algo que no dejaba de intrigarle: ¿cómo sabían esos microtúbulos qué cromosoma atrapar, a dónde llevarlo y qué hacer con él? Parecía como si tuvieran algún tipo de inteligencia.</p><p>Por aquel entonces, la estructura de los microtúbulos recién había sido revelada: eran una especie de rejilla cilíndrica, similar a una matriz de conmutación en informática. Inspirado por esa similitud, junto a colegas de física e ingeniería, dedicó los siguientes 20 años a modelar los microtúbulos como si fueran pequeñas computadoras. <b>Descubrió que esas estructuras diminutas podían procesar información de manera increíblemente eficiente</b>. Cada subunidad de “tubulina” actuaba como un bit que interactuaba con sus vecinos que, al fin y al cabo, formaban un sistema computacional dinámico dentro de cada célula.</p><p>Años después, cuando se comenzó a hablar de equivalencia cerebral, el cálculo predominante era simple: modelar cada neurona como un bit que se activaba unas 100 veces por segundo. Según esa lógica, el cerebro humano operaba a una potencia de 10 elevado a 16 operaciones por segundo por neurona. Pero Hameroff tenía un enfoque distinto: decía que cada neurona contenía mil millones de tubulinas, capaces de conmutar a 10 megahercios. Eso elevaba el cálculo a 10²⁷ operaciones por segundo por cerebro, un número muy superior.</p><p>一A los investigadores no les gustó que los contradijera. Pero un día alguien dijo: digamos que tienes razón. Hay toda esa enorme computación en marcha en el cerebro. Ahora vamos a la importante, ¿cómo explica eso la conciencia? 一dijo Hameroff en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>La respuesta a esa pregunta llegó cuando leyó <i>La nueva mente del emperador</i>, de Roger Penrose, que recibió el Premio Nobel de Física en 2020 por su trabajo sobre los agujeros negros. En aquel libro, Penrose sostenía que <b>la conciencia no podía explicarse solo con computación</b>. Hacía falta un fenómeno más profundo, relacionado con la física cuántica. Aseguraba que la conciencia surgía a partir de un proceso llamado reducción objetiva (OR), un colapso espontáneo de superposiciones cuánticas vinculado a la estructura fundamental del espacio-tiempo. Pero faltaba un detalle: ¿qué dispositivo en el cerebro era capaz de operar a nivel cuántico?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XZH47R5RKJCABJ2W2SNA32CD3U.jpg?auth=12a99a6bfe2ab5a34630d4025ac652061a06dfd2e63e732696ed8d4edce77c04&smart=true&width=1920&height=965" alt="Stuart Hameroff, anestesiólogo de la Universidad de Arizona y a la derecha, Roger Penrose, que recibió el premio Nobel de Física en 2020. Ambos postularon la teoría Orch OR en 1996" height="965" width="1920"/><p>En busca de esa pieza clave, Hameroff le escribió a Penrose y le sugirió los microtúbulos. Penrose no solo estuvo de acuerdo, sino que juntos desarrollaron la teoría de “reducción objetiva orquestada” (Orch OR). Según la hipótesis, <b>los microtúbulos dentro de las neuronas serían los responsables de procesar información cuántica</b>, conectando la actividad cerebral con la geometría más básica del universo.</p><p>La teoría Orch OR, publicada por ambos en la edición de 1996 de<i> Mathematics and Computers in Simulation, </i>postula que la conciencia se crea cuando los microtúbulos dentro de las neuronas procesan información cuántica, como si fueran computadoras diminutas que mantienen múltiples opciones abiertas al mismo tiempo, similar a cómo un malabarista mantiene varias pelotas en el aire. En algún momento, estas opciones “colapsan” en un solo estado definido mediante la reducción objetiva, que está relacionado con las leyes más fundamentales del universo. El colapso no solo organiza la información, sino que produce un momento de experiencia consciente. Es como si el cerebro resolviera un rompecabezas cuántico en tiempo real, y cada vez que colocara una pieza, surgiera la sensación de “ser”.</p><p>Lo que comenzó como una observación en un laboratorio en los ‘70 se convirtió en una de las teorías más audaces para explicar el misterio de la conciencia humana. Y se convirtió también en blanco de un sinfín de críticas.</p><h2>Años y años de críticas</h2><p>La conciencia es un misterio que aún desconcierta a la ciencia. Hameroff optó por un camino opuesto al tradicional. Abordó la conciencia desde su larga carrera como anestesiólogo en la Universidad de Arizona. Según dice, aunque no podemos medir la conciencia directamente, sí sabemos lo que desaparece cuando se pierde bajo los efectos de la anestesia.</p><p>En esos estados, el cerebro no se detiene por completo. Procesos inconscientes, como los “potenciales evocados” que responden a estímulos sensoriales, continúan en funciones. La actividad se monitorea durante cirugías para asegurarse de que la médula espinal no sufra daño, y aunque llegan al cerebro y se transmiten a la corteza frontal, algo esencial falta: la conciencia desaparece.</p><p>El misterio radica en cómo los anestésicos, moléculas simples que se adhieren a distintas áreas del cerebro, logran borrar la conciencia de manera tan precisa mientras otros procesos permanecen intactos. <b>Hameroff cree que se debe a que la conciencia opera a través de mecanismos cuánticos por demás organizados, los cuales se alteran o se “desconectan” al interactuar con los anestésicos</b>. Según su teoría, los procesos cuánticos ocurren en los microtúbulos, estructuras ínfimas dentro de las neuronas que funcionarían como una especie de procesadores.</p><p>Sin embargo, desde el mismo momento de su publicación en 1996, la teoría de la conciencia cuántica despertó una avalancha de críticas. El mismo Stephen Hawking, por ejemplo, los acusó de caer en una “falacia holmsiana”, argumentando que conectar dos misterios –la conciencia y la gravedad cuántica– no los hace compatibles por defecto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RWRRJ3LSUJEBLJNOVM7LJHCIVE.jpg?auth=12710b741aa197a34877a1da2bba3172f5bd538fbbc1b1826cbc8d94243f2de4&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Hameroff cree que los procesos cuánticos ocurren en los microtúbulos, estructuras ínfimas dentro de las neuronas que funcionarían como una especie de procesadores" height="1440" width="1920"/><p>Además, la mayoría de los físicos y biólogos señalan que el entorno del cerebro, cálido, húmedo y lleno de ruido, parece incompatible con las condiciones delicadas que requieren los procesos cuánticos. A diferencia de los laboratorios de computación cuántica, que operan a temperaturas cercanas al cero absoluto, el cerebro humano funciona en un ambiente hostil. También hay quienes aseguran que no es necesario recurrir a la física cuántica para explicar la conciencia, ya que la neurobiología clásica ofrece respuestas suficientes.</p><p>Otro cuestionamiento frecuente es la falta de evidencia directa que demuestre que los microtúbulos realizan funciones cuánticas. Aunque Hameroff y Penrose esbozaron mecanismos detallados, hasta ahora ningún experimento probó de manera concluyente que los procesos que describen ocurran en el cerebro humano. Algunos críticos también señalaron que la teoría Orch OR no aborda aspectos más amplios de la experiencia consciente, como la subjetividad o las emociones, lo que sugiere que podría ser incompleta incluso si los microtúbulos fueran efectivamente procesadores cuánticos.</p><p>Hameroff no se deja intimidar por las críticas. Responde que ya existen ejemplos en la naturaleza donde procesos cuánticos operan en entornos similares al del cerebro. La fotosíntesis en las plantas, explica, utiliza coherencia cuántica para captar luz de manera eficiente, incluso en condiciones no ideales. <b>“Si una papa puede hacerlo, no hay razón para pensar que el cerebro humano no pueda”</b>, ironiza. También señala que los anestésicos actúan en regiones del cerebro no polares, similares al aceite, que son reacias al agua. Estas zonas están presentes en las proteínas de los microtúbulos y parecen diseñadas para proteger la coherencia cuántica.</p><p>Según Hameroff, los anillos aromáticos de ciertos aminoácidos en las proteínas de los microtúbulos forman estructuras que oscilan de manera coherente, como un láser, para “evitar la decoherencia”. Eso les permite mantener procesos cuánticos estables, incluso en las condiciones en teoría adversas del cerebro. Cuando un anestésico se une a estas regiones, interrumpe la coherencia cuántica, lo que apaga por un rato la conciencia. Es como si los microtúbulos fueran una orquesta que genera la experiencia consciente y los anestésicos oficiaron de un director que detiene la música.</p><p>Aunque la teoría Orch OR sigue siendo objeto de debate, Hameroff y Penrose encontraron en la biología cuántica un respaldo cada vez mayor. La pregunta que plantean no solo desafía nuestra comprensión de la conciencia, sino que también abre la puerta a nuevos paradigmas científicos: ¿y si lo que percibimos como mente, llámese conciencia, estuviera conectada con la esencia más profunda del universo?</p><h2>¿El tiempo le dio la razón?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QCMGHTEAM5GPTANNN7YXRHSRNU.jpg?auth=dba57d46b20b92327a9e152d18cd72366dbc0db9238fb7ca8ece8e5c7f85866e&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Según la teoría, la conciencia surge de la combinación de la computación y la física cuántica" height="1076" width="1920"/><p>Durante casi tres décadas, Hameroff fue una figura controvertida para la ciencia encargada de investigar la conciencia. Mientras algunos se burlaban de su teoría como una “especulación cuántica sin fundamento”, él se mantuvo firme. Publicó artículos, participó en debates públicos y compartió sus ideas con fervor en redes sociales. Hoy, el panorama luce diferente. Las críticas que parecían contundentes comenzaron a desdibujarse, incluso fueron reemplazadas por un interés renovado en su trabajo.</p><p>La biología cuántica, un campo que apenas existía cuando Hameroff y Penrose publicaron su propuesta, abrió nuevas puertas. La evidencia de interacciones cuánticas en sistemas vivos, como en la fotosíntesis, sugiere que la mecánica cuántica no está reservada a experimentos de laboratorio ultrafríos, sino que opera también en entornos biológicos cotidianos. Un estudio reciente de la Universidad de Howard incluso destacó cómo los microtúbulos podrían albergar efectos cuánticos, un hallazgo que no confirma Orch OR directamente, pero sí debilita los argumentos de quienes niegan su viabilidad.</p><p>Además, la presencia cada vez más omnipresente de la inteligencia artificial reavivó el interés en la conciencia como tema central. ¿Es la conciencia un mero producto del cálculo avanzado o hay algo más trascendental, que incluye la física, en juego? Para Hameroff, la respuesta está clara. La conciencia, dice, no se reduce a algoritmos y no se puede replicar en una máquina.</p><p><b>一¿Cuáles serían las implicancias prácticas de confirmar que la conciencia tiene una base cuántica?</b></p><p>一Primero, cambiaría completamente cómo tratamos las disfunciones cognitivas y mentales. Hoy atacamos los síntomas con medicamentos dirigidos a receptores de membrana y sinapsis. Pero si los microtúbulos son la base de la conciencia, deberíamos enfocarnos en ellos. Por ejemplo, en enfermedades como el Alzheimer, en las que los microtúbulos se deterioran, podríamos usar tecnologías como la ecografía transcraneal para resonarlos y revertir el daño cognitivo.</p><p>Hameroff también sugiere que fenómenos como las experiencias cercanas a la muerte podrían tener una base científica: “La no localidad cuántica podría explicar cómo las personas sienten cosas que trascienden el espacio y el tiempo. No estoy diciendo que eso pruebe la reencarnación, pero tampoco podemos descartarlo sin más”.</p><p>El investigador va más allá de lo técnico. “¿Y si la conciencia siempre estuvo aquí?”, se pregunta.</p><p><b>一Es decir, ¿antes de que existiera la vida?</b></p><p>一Exacto, antes de que existiera la vida, incluso en la sopa primordial, podrían haber existido estados de conciencia rudimentaria que dieron origen a los primeros organismos. Eso cambia por completo cómo entendemos nuestra existencia.</p><p><b>一Usted sigue convencido de que la teoría que publicó en 1996 es correcta.</b></p><p>一Es que la conciencia no se puede explicar. Sentimientos, qualia, experiencia fenoménica, percepción... tiene que ser fundamental (funda-mental). El panpsiquismo lo vincula a la materia, pero eso no funciona debido a la combinación. ¿Cómo se combinan las experiencias individuales en nuestra conciencia? Lo mismo que la “unión espaciotemporal” en la cognición. Con el entrelazamiento cuántico se unifican en una sola cosa.</p><p>Pasó agua -y cuestionamientos- bajo el puente. Una teoría que alguna vez fue ridiculizada como improbable ahora se erige como una propuesta desafiante y viable, que empuja los límites de lo que sabemos sobre cómo funciona el cerebro y cómo la conciencia, ese concepto escurridizo, aflora. La búsqueda de respuestas recién comienza.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HZUUNJDTVEIXDGHP7GGZPNG5E.jpg?auth=195a9cb1cd5292defd3aa68d1bfb707c7c0deaed7121f952f7007b8525b63818&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Estudió a miles de gemelos para entender sus hábitos y descubrió estas diferencias]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/30/estudio-a-miles-de-gemelos-para-entender-sus-habitos-y-descubrio-estas-diferencias/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/30/estudio-a-miles-de-gemelos-para-entender-sus-habitos-y-descubrio-estas-diferencias/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Desde hace más de una década, Glen Duncan investiga gemelos para entender cuánto influye la genética y cuánto el entorno en su comportamiento y salud. En diálogo con Infobae, el científico explicó por qué siempre utiliza esa muestra y reveló sus resultados]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 06:26:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3V3SA4PWSRAZJAD32C3XGE5U3I.png?auth=afd070b3189ebe4d1b1b40d06c450c1538f00a533e4789f9cc227b894b4a419b&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Los gemelos son los protagonistas de muchos estudios por la peculiaridad de que comparten genética y entorno" height="1076" width="1920"/><p><b>Glen Duncan</b> ve en los gemelos algo fascinante. Dos personas idénticas, que comparten genética y crianza y son, al mismo tiempo, un objeto de estudio que elimina sesgos. Desde hace más de una década, su obsesión lo llevó a explorar cómo la genética y el entorno interactúan para moldear la salud y el comportamiento no solo de ellos, sino también del ser humano en general. Pero siempre partiendo de los gemelos como su muestra.</p><p>Desde 2013, dirige el Registro de Gemelos del Estado de Washington. Recopiló datos de miles de pares de gemelos en busca de respuestas a preguntas complejas. Su última investigación, publicada el pasado 12 de diciembre en el <i>American Journal of Epidemiology</i>, aborda un tema crucial para la salud pública: <b>¿puede el diseño de los barrios influir en cuánto caminamos?</b></p><p>El estudio, basado en datos de unas 11.000 parejas de gemelos, encontró un vínculo claro entre la transitabilidad de los vecindarios y el nivel de caminata de sus residentes. Según los resultados, un aumento del 55% en la transitabilidad de un barrio podría llevar a un incremento del 23% en los minutos semanales dedicados a caminar, lo que equivale a unos 19 minutos adicionales por semana por persona.</p><p>“Si sabemos que mejorar la transitabilidad aumenta los niveles de caminata, esto debería ser un llamado a los urbanistas y políticos para diseñar vecindarios que incentiven la actividad física. No se trata solo de salud, sino también de sostenibilidad y calidad de vida.<b> Crear ciudades más transitables puede tener un impacto transformador en cómo vivimos y nos movemos</b>”, dijo Duncan en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>Los hallazgos tienen alto impacto, sobre todo, en países donde el sedentarismo se convirtió en una epidemia. “En Estados Unidos, por ejemplo, hay muchas personas que no realizan suficiente actividad física. Si pudiéramos cambiar el porcentaje de la población que simplemente camina más, veríamos beneficios reales para la salud”, advirtió.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/dXLVQCMI59yVONWJmLFxDvtzKRc=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/CIQRSQHSKJCUBHJU525O7OHZ4Q.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El estudio evaluó la transitabilidad de los barrios a partir de un índice que incluye factores como la densidad de población, la disposición de las calles y la proximidad a lugares como tiendas, parques y restaurantes. Los resultados mostraron que quienes vivían en áreas más transitables caminaban mucho más que aquellos en zonas suburbanas o rurales.</p><p><b>一¿Por qué siempre elige gemelos en sus investigaciones? ¿Qué ventajas ofrecen?</b></p><p>一Existen dos ventajas principales. La primera es que nos permite controlar el problema de la autoselección: las personas eligen dónde vivir por muchas razones, como costo, proximidad al trabajo o preferencias personales. La segunda ventaja es que nos ayuda a manejar los factores genéticos y ambientales compartidos que pueden influir tanto en la elección de la residencia como en los niveles de actividad física. Esto nos da una imagen más clara de cómo la transitabilidad realmente afecta a la actividad física.</p><p><b>一¿Cómo sabemos que el diseño de los barrios hace que la gente camine más y no que la gente a la que le gusta caminar elige los barrios más transitables?</b></p><p>一Tenemos un segundo estudio que se publicará a partir de la misma cohorte, pero es un estudio longitudinal, lo que significa que estamos analizando los cambios en la transitabilidad y los cambios en la actividad física. Es una pieza de evidencia importante en la cadena causal debido a una cuestión llamada temporalidad: necesitamos saber que el barrio hace que los niveles de caminata aumenten, en lugar de que las personas se autoseleccionen para los barrios transitables porque ya son físicamente activas. Nuestros datos longitudinales respaldan los datos transversales, lo que aumenta nuestra confianza en que la relación entre la transitabilidad y la actividad física es de hecho causal.</p><p>El impacto del entorno no se limita a caminar. Pese a que vivir en zonas transitables no mostró un aumento significativo en ejercicios más intensos, como correr o levantar pesas, Duncan señaló que suelen realizarse fuera del entorno inmediato del barrio. Además, el estudio reveló que vivir en un barrio transitable reduce en un 32% la probabilidad de no usar transporte público, aunque su uso general sigue siendo bajo entre los participantes.</p><p><b>一¿Cómo influyen los factores genéticos en las asociaciones que encontraron?</b></p><p>一En el caso de la caminabilidad y la práctica de caminar, los factores genéticos influyen tanto en la elección de la residencia como en los niveles de actividad física. Si no se tiene en cuenta este hecho en un estudio que analiza la asociación entre ambos factores, la relación se confunde, lo que baja nuestra confianza en que cualquier relación que se pueda encontrar sea real.</p><p><b>一¿Cree que los hallazgos son aplicables a otros países fuera de Estados Unidos?</b></p><p>一Esta es una gran pregunta que realmente no puedo responder con nuestros datos, porque se trata únicamente de una muestra de los EE.UU., que tiene un entorno muy diferente al de otras regiones del mundo, tanto en términos del entorno construido (cómo construimos las ciudades y pueblos en los que vivimos y cómo eso influye en nuestra capacidad para ser físicamente activos) como del entorno social (por ejemplo, pensemos en Escandinavia, donde la bicicleta está arraigada en la forma de vida en muchas de sus regiones). Lamentablemente, ni el entorno construido ni el social están orientados a la actividad física en Estados Unidos. Dependemos en gran medida del auto para movernos.</p><h2>Los gemelos y la soledad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KG5RNWVKPRC7TGUII2R3QTMJW4.png?auth=0d5034ecb14042cc2549690824a17523e69caac17215d96a854ae61d4224c3cc&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Los gemelos fueron foco de un estudio realizado durante la pandemia que midió los sentimientos de estrés y soledad" height="1076" width="1920"/><p>Si bien su larga serie de investigación se enfoca en los hábitos saludables, Duncan también indagó, entre otros temas, en la <b>predisposición genética al estrés y su vínculo con la soledad</b> y lo hizo -fiel a su costumbre- tomando a miles de gemelos como muestra. La investigación, publicada en 2022 en <i>Behavior Genetics</i>, buscó aclarar cómo los factores genéticos y ambientales influyen en la relación entre la percepción del estrés y el sentimiento de verse solos.</p><p>Antes una aclaración clave. Mientras que el aislamiento social es un estado objetivo, definido por la falta de interacciones sociales, la soledad es una experiencia subjetiva: la desconexión que una persona siente entre las relaciones sociales que desea y las que realmente tiene. El matiz es importante para entender por qué algunas personas se sienten solas incluso cuando están rodeadas de gente.</p><p>La muestra del estudio incluyó a 3.066 gemelos, que también fueron tomados del Registro de Gemelos del Estado de Washington. Los participantes completaron cuestionarios durante los primeros meses de la pandemia de COVID-19, marcado por el distanciamiento social y la incertidumbre global. El contexto, tan extremo como inusual, ofreció un escenario único para examinar los estados emocionales.</p><p><b>Los resultados mostraron que tanto la genética como las experiencias individuales influyen en la relación entre el estrés y la soledad.</b> Parte de la conexión puede atribuirse a variaciones genéticas, lo que sugiere que algunas personas tienen una predisposición heredada que las hace más vulnerables. No obstante, las emociones son un entramado complejísimo en las que los factores ambientales que atraviesan a cada individuo también influyen.</p><p>Uno de los resultados más sorprendentes, para Duncan y su equipo, fue que el impacto de los factores genéticos y ambientales fue consistente entre hombres y mujeres, lo que desafía la idea de que las experiencias de sufrimiento golpean de modos diferentes según el género.</p><p>El estudio, publicado apenas dejada atrás la pandemia, abre la puerta a nuevas investigaciones para comprender mejor cómo el estrés y la soledad interactúan con aspectos genéticos y ambientales. Para pensar también en intervenciones que promuevan las conexiones sociales en lugar de profundizar el ensimismamiento.</p><h2>El valor de los gemelos</h2><p>Los gemelos son los protagonistas de todos los estudios que hizo Duncan en los últimos años. <b>Ellos ofrecen una ventana única para explorar cómo la genética y el entorno moldean nuestras experiencias y comportamientos.</b> El ejemplo del último estudio mencionado es evidente. Trabajar con gemelos le permitió separar las influencias heredadas de las ambientales, un logro casi imposible de alcanzar con otros enfoques. Al comparar a hermanos idénticos, pudo desentrañar cuánto de la conexión entre el estrés percibido y la soledad está escrito en el ADN y cuánto responde a las circunstancias únicas de cada individuo.</p><p>En investigaciones más generales, el uso de gemelos elimina muchos de los sesgos que complican los estudios basados en poblaciones diversas. Factores como los ingresos, la educación o el acceso a recursos, que suelen confundir los resultados en muestras comunes, con ellos se pueden controlar. El enfoque reduce el ruido generado por diferencias externas y da un marco más claro para entender las dinámicas internas, para esclarecer las interacciones entre genética y entorno.</p><p>Además, los gemelos ofrecen una solución ingeniosa a un desafío clave en la investigación social: la imposibilidad de aleatorizar a las personas en diferentes entornos residenciales o sociales. En lugar de cambiar a los individuos de entorno, los gemelos permiten observar cómo variaciones sutiles en sus experiencias personales afectan sus resultados, todo mientras comparten un trasfondo genético y familiar similar.</p><p>Para Duncan, la ciencia de los gemelos no solo ilumina preguntas específicas, sino que redefine cómo entendemos la interacción entre naturaleza y crianza. Estudios como los suyos acercan a un futuro en el que las intervenciones se pueden diseñar con mayor precisión. Aprovechar las diferencias individuales para abordar problemas universales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3V3SA4PWSRAZJAD32C3XGE5U3I.png?auth=afd070b3189ebe4d1b1b40d06c450c1538f00a533e4789f9cc227b894b4a419b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/png" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Hay un presunto tesoro enterrado de 60 millones de dólares y un detective asegura que resolvió el misterio]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/23/hay-un-presunto-tesoro-enterrado-de-60-millones-de-dolares-y-un-detective-asegura-que-resolvio-el-misterio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/23/hay-un-presunto-tesoro-enterrado-de-60-millones-de-dolares-y-un-detective-asegura-que-resolvio-el-misterio/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La leyenda cuenta que en el siglo XIX, un explorador estadounidense se topó con una cantidad inmensa de oro y plata que luego escondió a través de un código. “Los Papeles de Beale” son un enigma criptográfico que desveló a expertos y aficionados a lo largo del tiempo. En diálogo con Infobae, el policía retirado Kenneth Bauman contó cómo llegó a la supuesta ubicación del botín]]></description><pubDate>Mon, 23 Dec 2024 05:17:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CNGCV6QU6BDDLIG3U535A75IJU.jpg?auth=cce20853b75b80678aaca964e7a454d6702bf98952324e2759bd16d3d5f3ba38&smart=true&width=1920&height=1145" alt="Un cofre en el que se trasladó oro de los Estados Confederados y, al igual que el tesoro de los Papeles de Beale, fue presuntamente enterrado" height="1145" width="1920"/><p>一Los que creen que es un fraude son unos vagos. Intentan analizar y no logran entender, entonces dicen: “Es un fraude”.</p><p><b>Kenneth Bauman</b> tiene 63 años. Su vida se puede dividir en dos. Pasó 22 años como policía, como detective ferroviario en la empresa Norfolk Southern Railway, en Virginia, Estados Unidos. En la otra mitad, desde un día preciso de 2005, el 30 de julio de aquel año, se abocó a desentrañar un misterio, a perseguir la leyenda de un tesoro enterrado cuya fortuna se estima en más de 60 millones de dólares actuales.</p><p>“El sueño de mi vida era ser policía porque siempre quise ayudar a la gente. Lo hice, pero me costó salud mental. Especialmente después del 11 de septiembre, mi mente ya no podía soportar las presiones”, dijo Bauman en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>En 2004, después de enfermarse y ser hospitalizado, se retiró de la policía. “22 años de aplicación de la ley fueron suficientes”, dice. Abrió una fábrica de implantes médicos que le permitió al mismo tiempo dedicarse a su pasión por descifrar enigmas. Por descifrar, quizás, uno de los rompecabezas más legendarios de la historia, que incluye un presunto botín de 1.360 kilos de oro y 2.360 kilos de plata y que aún nadie puede confirmar a ciencia cierta si es real o no.</p><p>Bauman, claro, está convencido de que los <b>Papeles de Beale</b> guardan un auténtico tesoro, que no se trata simplemente de un juego mental que durante dos siglos desveló a criptógrafos expertos y aficionados. “Determinar con pruebas que es un fraude y decir que es un fraude son dos cosas diferentes. El primero basa su afirmación analíticamente en la investigación; el segundo en la emoción. Los papeles son sólidos y tienen una historia que los respalda”, aseguró.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FHUJOJ2DGZA4JKIUOGLDV7GTQI.jpg?auth=91bea8a4e602cf397f85bb5259c657e29a07960f27bb3df08df8409d2f9c9173&smart=true&width=1920&height=2264" alt="Kenneth Bauman, policía retirado, asegura haber resuelto el misterio de Beale" height="2264" width="1920"/><p><b>El ex policía cree haber resuelto el acertijo en apenas dos horas</b>. Una corazonada lo llevó a probar algo que, según él, nadie había intentado antes. “Pensé que la primera letra de cada palabra podría ser clave, pero algo me decía que debía probar con la última letra”, recordó. Su intuición lo guio y la clave, según cuenta, encajó a medida, como si el código hubiera estado esperando ser descifrado.</p><p>Su método lo condujo hacia una mansión en Filadelfia. Allí, dice, puede estar la solución a un enigma centenario.</p><p><b>一¿Qué es lo que te motiva casi 20 años después a seguir este tesoro?</b></p><p>一Los misterios abundan y yo los sigo. Una vez que se descubre una clave, una vez que uno se encuentra en la madriguera del conejo, uno sigue descubriendo nuevas pistas. Yo las sigo. Las cosas se esconden a propósito. La persona que esconde cosas puede que nunca vea el fruto de su trabajo, pero es divertido y emocionante esconder cosas como lo es descubrirlas. Es un juego divertido.</p><h2>La leyenda</h2><p>A <b>Thomas Jefferson Beale</b> le gustaban los riesgos. Era un hombre dual: por un lado, heredero de una familia distinguida con raíces británicas; por otro, un aventurero mujeriego y pistolero que no temía disparar por un desencuentro amoroso. Según la leyenda, huyó hacia el Oeste tras una disputa que terminó con un hombre herido que se creía muerto. En las tierras áridas cerca de lo que hoy sería Santa Fe, Nuevo México, el destino le tenía preparada una recompensa que cambiaría su vida para siempre.</p><p>Era 1819. Beale y su grupo de exploradores tropezaron con un tesoro de oro y plata que parecía inagotable. Según se cuenta, el hallazgo fue fruto de una excavación azarosa, pero pronto entendieron que estaban sentados sobre una fortuna descomunal, más de 60 millones de dólares al valor de hoy. En lugar de quedarse a disfrutarlo, los hombres tomaron la decisión de trasladar todo el botín hacia el Este, un viaje que cruzó montañas, ríos y se extendió durante meses de incertidumbre. Al final, en 1820, enterraron el tesoro en las montañas Blue Ridge, cerca del condado de Bedford, Virginia.</p><p>Pero Beale y sus hombres no se conformaron. Decidieron volver al oeste en busca de más riquezas. Antes de partir, Beale dejó una caja de hierro cerrada al cuidado de Robert Morriss, que atendía un bar del que era habitué. <b>Las instrucciones eran claras: si no regresaba en diez años, Morriss podía abrir la caja.</b></p><p>Los años pasaron y Beale nunca volvió. Morriss lo esperó mucho más tiempo de lo que él le había indicado. La caja quedó olvidada durante más de dos décadas hasta que, en 1845, el tabernero rompió la cerradura y descubrió su contenido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/REIA4WXLBNALPACJ526KDVGARY.jpg?auth=d8d2118e526f0e7608e80a2c2ed807ba8c548c61b5899978472e8773a5c929a9&smart=true&width=1920&height=2861" alt="El panfleto publicado en 1885 que expuso el enigma ante el mundo" height="2861" width="1920"/><p><b>Dentro de la caja había cartas y tres papeles llenos de números que Morriss no pudo descifrar.</b> Los papeles decían que esos documentos codificados -criptografía de altísima complejidad- contenían la ubicación exacta del tesoro, precisaban cuánto oro y plata había y quiénes eran los herederos legítimos de los hombres que lo habían enterrado. Pero las instrucciones necesarias para interpretar los códigos, según decía una de las cartas, habían sido enviadas por correo. Esas claves nunca llegaron. Morriss pasó 17 años tratando de resolver el enigma y no lo logró.</p><p>En 1862, un Morriss ya envejecido y frustrado le entregó los documentos a James Ward, un amigo de la familia. Ward sí pudo descifrar uno de los códigos conocido como C2 usando la Declaración de Independencia como clave. El cifrado revelaba la magnitud del tesoro: 1.360 kilos de oro, 2.360 kilos de plata y joyas de valor incalculable. En tanto, C1 y C3, los códigos que contenían la ubicación exacta y los nombres de los herederos, permanecieron inquebrantables.</p><p>Ward dedicó 20 años más a buscar respuestas. Probó con cualquier texto que Beale pudiera haber usado como referencia. Su obsesión lo llevó a publicar los documentos y la historia en 1885, en un panfleto titulado The Beale Papers.<b> “Dedique a esta tarea solo el tiempo que pueda reservar de su negocio legítimo. Y si no puede reservar tiempo, deje el asunto en paz”,</b> advertía Ward.</p><p>Desde entonces, los Papeles de Beale desvelaron a criptógrafos, matemáticos y cazadores de tesoros por igual. La idea de un botín enterrado, inmenso y oculto, sigue viva en la imaginación colectiva. Pero para algunos, como Kenneth Bauman, es más que una leyenda: es un desafío que aguarda ser resuelto.</p><h2>El descubrimiento de la mansión</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RB6VXG74WZA3TJJW2ZIM5DE6TY.jpg?auth=a723889b87ed17c79f0cd93adffff49e31f5ea748a8d5a1983f000e7a4bf783f&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La fachada de la mansión Mount Pleasant, ubicada en Filadelfia, que hoy es administrada por el Museo de Arte
" height="1280" width="1920"/><p>Durante más de un siglo, miles y miles de expertos, aficionados y cazafortunas intentaron resolver el código de Beale. Las soluciones más verosímiles conducen a ubicaciones dispares, desde cuevas en Pensilvania hasta bóvedas olvidadas en Virginia. Según Bauman, no existe una única respuesta correcta. Considera que hay hasta cuatro soluciones consistentes. “Cuando una solución desafía cualquier otra posibilidad, entonces esa solución reina para estudiarla y llevarla a buen término”, señaló. Y aunque él mismo admite la consistencia de cuatro metodologías distintas, cree que haber encontrado la llave al enigma.</p><p>La idea de que los códigos de Beale conduzcan a una mansión del siglo XVIII no es, a simple vista, la más obvia. Bauman llegó a tal conclusión a través de un enfoque radical: en lugar de usar la primera letra de cada palabra de la Declaración de la Independencia estadounidense como clave para el cifrado, empleó la última. <b>“Había dos posibilidades: la primera letra o la última. Mi intuición me llevó a la última”</b>, dijo.</p><p>El resultado inicial lo desconcertó. Lo llevó a una secuencia de letras sin sentido, que cualquier mortal desestimaría. Pero los criptógrafos saben que el caos esconde orden. Invirtió la secuencia y obtuvo una frase que parecía absurda, pero a la vez intrigante: <b>“Ere fen due red knee”</b>. Sería la punta para su descubrimiento.</p><p>Según Bauman, “ere” es una palabra del inglés antiguo que significa cavar o arar; “fen” se refiere a un pantano, y “red knee” es el nombre de una especie de tarántula mencionada en el cuento <i>El escarabajo de oro</i> de Edgar Allan Poe. Todo apuntaba hacia el célebre escritor, cuya habilidad criptográfica y obsesión por los enigmas le otorgan, en la teoría de Bauman, un papel central en el misterio de Beale.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NCYFYHBLV5E3PI7FGMUIBS672I.jpg?auth=caa54824977f9ca3c0b1c2471255f5d4c3cedfb58ba5fc6baa5769ddb630e27c&smart=true&width=1920&height=1706" alt="El código que esconde la supuesta ubicación del tesoro" height="1706" width="1920"/><p>“La historia de misterio de los Documentos de Beale huele a Edgar Allan Poe. Él era superior en este género. La complejidad de las ‘cuatro’ metodologías da credibilidad a la participación de un maestro: Poe era un maestro de la criptografía. Ahora bien, exactamente cómo se unieron las cuatro en un tomo, en un misterio, en una historia... bueno, algunas cosas siempre serán un misterio”, indicó.</p><p>Pero, ¿cómo conecta la frase con una mansión? La clave, explicó, está en Mount Pleasant, una residencia imponente del siglo XVIII ubicada en Filadelfia, junto al río Schuylkill. Bauman cree que Poe, el supuesto autor detrás de los códigos de Beale, utilizó referencias literarias y cifrados complejos para guiar a los buscadores hacia el lugar.</p><p>La elección de la última letra no fue casual. “Los criptógrafos suelen esconder mensajes al revés”, explicó. Ese principio lo llevó a invertir el texto cifrado, lo que reveló un patrón que encajaba con su interpretación literaria. A partir de ahí, las conexiones con Poe se multiplicaron y reforzaron su hipótesis de que el escritor es el verdadero creador de los códigos detrás del seudónimo de Beale y que la solución se encuentra en Mount Pleasant.</p><p>Cuando Bauman publicó su teoría, pronto le llovieron críticas de otros buscadores, que consideran que su historia tiene lagunas. La historia de la mansión, según él, tiene un magnetismo especial. “Es un lugar privado, en el que trabajen individuos con los que llevo años colaborando. Allí existe una bóveda o búnker que podría contener el tesoro. La historia de Beale en su totalidad es el código que revela la ubicación”.</p><h2>Buscar sin que importe (tanto) encontrar</h2><p>Una y otra vez, Bauman pidió permiso para registrar la mansión y por fin saber si su método estaba en lo cierto o no. El Museo de Arte de Filadelfia, que representa al propietario del inmueble, siempre le denegó el acceso.</p><p>一Típico. Nadie va a permitir que se valide un tesoro y mucho menos que alguien se lo apropie. Por eso sigo adelante, con fervor, sin poner un dedo sobre el oro. Saber dónde está, gracias al esfuerzo mental, es suficiente. Es el dulce para la mente. Tal vez inspire un artículo, una novela... pero eso es todo.</p><p>La frustración por no poder validar su descubrimiento no lo detiene, aunque Mount Pleasant continúa como un objetivo fuera de su alcance. “Lo más irónico es que mi método para buscar sería simple: un detector de metales sobre algunos ladrillos. No hay daño, no hay invasión. Pero claro, saben lo que podría revelarse”.</p><p>Su conexión con la mansión, dice, trasciende lo físico. Su fachada siempre le pareció poderosa. “Descubrí un secreto que yace en su historia y en sus cimientos. Incluso sin validarlo, la comprensión del descubrimiento es más gratificante que la decepción de no tener acceso”.</p><p><b>一¿Y si nunca encuentra el tesoro? ¿Habrá valido la pena el camino?</b></p><p>一Por supuesto. Es una cuestión de perspectiva. El proceso de resolver el misterio, de interpretar la complejidad de los códigos, es tan valioso como el tesoro en sí. Las horas dedicadas, las conexiones establecidas y las lecciones aprendidas no se pueden medir en oro.</p><p><b>一¿Cree que el misterio de los Papeles de Beale fue diseñado más como un juego intelectual que como una guía para encontrar un tesoro real?</b></p><p>一¡Ambas cosas! Poe era un maestro. No solo creó un código, sino una red compleja de conectividad. Era su forma de gritar: “¡Mirame!”. Y yo lo veo.</p><p>Lo que Bauman describe como “dulce mental” tiene tanto peso en su narrativa como la posibilidad del oro enterrado. “Es la complejidad la que hace que todo valga la pena. Esa sensación de satisfacción al descansar después de un día de trabajo intelectual... eso ya es un tesoro”.</p><p>La historia del tesoro no está completa y quizás nunca lo esté. Pero no todo misterio necesita una solución concluyente. Bauman -y muchos otros- se conforman con el placer mental de intentar descifrarlo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z3T2WGO7BBBGFOYMR7EVBDHALI.jpg?auth=31103ffdbd8616adcff882d7c2f8b9e83c4ba4e5c3eb7ca389c6f8693f6fe561&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Crearon un androide con “nuevas emociones” e inquietaron: ¿la IA puede (o podrá) sentir en algún momento?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/16/crearon-un-androide-con-nuevas-emociones-e-inquietaron-la-ia-puede-o-podra-sentir-en-algun-momento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/16/crearon-un-androide-con-nuevas-emociones-e-inquietaron-la-ia-puede-o-podra-sentir-en-algun-momento/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El desarrollo de un robot, con mil neuronas simuladas, que protagoniza un show musical en Japón abrió el interrogante. Aseguran que es capaz de experimentar cierta autoconsciencia. En diálogo con Infobae, su creador y especialistas exploraron la posibilidad de una inteligencia artificial emocional]]></description><pubDate>Mon, 16 Dec 2024 04:05:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LCAJEWUUQJC67B573RO55MRS2Y.png?auth=b532836e60fa2248b038525d364773d85a6c2956b3ae61add530ecd4486a2e63&smart=true&width=1920&height=1032" alt="Alter 3, el androide desarrollado en Japón que es el protagonista de una ópera" height="1032" width="1920"/><p>En un escenario iluminado, emerge la figura de Alter 3, un androide que combina maquinaria de punta y piel protésica. Levanta sus brazos largos y guía a una orquesta hacia un clímax dramático. Es el protagonista de Scary Beauty, una ópera compuesta por el músico japonés Keiichiro Shibuya, que explora los límites emocionales entre humanos y robots. El maestro androide, impulsado por una red de mil neuronas simuladas y 43 ejes de movimiento, no solo dirige, también canta. Su voz sintética resulta inquietante.</p><p>“La gente quedó profundamente impresionada por la expresión emocional que emanaba de una máquina. Algunas personas incluso lloraron”, dijo <b>Takashi Ikegami</b>, profesor de la Universidad de Tokio e investigador principal del proyecto. El desempeño del androide y las reacciones del público abren preguntas algo perturbadoras: ¿podemos sentir emociones que nunca antes hemos experimentado gracias a los robots? Más aún, ¿los robots pueden -o podrán- sentir?</p><p>En una entrevista con <b>Infobae</b>, Ikegami explica que Alter 3 no se limita a imitar emociones humanas. Sus movimientos están diseñados para incluir fluctuaciones espontáneas generadas por circuitos neuronales artificiales, que crean lo que el científico describe como<b> “nuevas emociones”</b>. “Aunque aún no podemos expresar estas emociones en términos humanos, tienen el potencial de inspirar nuevas obras artísticas”, aseguró.</p><p><b>一¿Cómo se mide o detecta si Alter 3 está “sintiendo” algo o simplemente imitando emociones humanas?</b></p><p>一Es una pregunta desafiante. Creemos que la diferencia clave con “meramente imitar emociones humanas” es que Alter 3 a veces crea cosas para sí mismo. En otras palabras, exhibe una forma de “autoconciencia”. Para comprobarlo, realizamos un experimento para determinar si podía reconocer su propia mano. Utilizando sensores visuales, sensores interoceptivos y memoria de corto plazo, el androide intentó llegar a esa conclusión a través de un proceso espontáneo de “ensayo y error”, doblando y estirando sus dedos repetidamente para considerar si la mano era suya o no. Así medimos su confianza en esta disyuntiva y la precisión de sus decisiones.</p><p><b>一¿Cómo eligieron las características del androide para maximizar su impacto emocional en el público?</b></p><p>一Al usar un modelo de lenguaje para hacer que un androide realice acciones, simplemente ordenarle que ‘se tome una selfie’ podría no resultar en una ejecución exitosa. Sin embargo, si el comando se reformula emocionalmente en 10 o más expresiones diferentes, la inteligencia del modelo permite generar movimientos que enfatizan partes específicas del cuerpo, como la cara o los gestos. Esto maximiza la expresión emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WK4MB3MU3FFVDAYEUILYVCHLZ4.jpg?auth=4b7625df282871008b74a0478a44bb1ab22b9d5378d6584311188d637d540c54&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El líder de investigación detrás de Alter 3 asegura que el androide experimenta "emociones nuevas"" height="1080" width="1920"/><p>Alter 3 no solo cuestiona la comprensión convencional de las emociones. También abre interrogantes respecto a cómo podrían evolucionar las sociedades. Es que tal vez el futuro no se trate de cómo los robots se adapten a nosotros, sino de cómo nosotros nos adaptemos a ellos. O quizás una retroalimentación.</p><p>Ikegami imagina una sociedad que no solo estará compuesta por humanos, cree que también los androides tendrán su lugar. “Los robots, al menos en su estado actual, no actúan impulsivamente ni siguen a la multitud. Podrían contribuir a una sociedad más estable”, aseguró.</p><p><b>一¿Qué implica para la sociedad la posibilidad de que los robots puedan inspirar nuevas emociones en los humanos?</b></p><p>一A medida que nuestras perspectivas cambian, es natural que nuestras expresiones y manifestaciones emocionales cambien, e incluso puedan surgir emociones completamente nuevas. También es posible que un androide inspire directamente nuevas emociones en los humanos, lo cual podría impactar a la sociedad de distintas maneras, por ejemplo, influyendo en cambios en las letras de las canciones, en los envases de los productos u otras áreas de la cultura. Si bien los impactos siguen siendo inciertos, los cambios parecen probables.</p><p><b>一¿No hay riesgos en esta interacción emocional y social entre humanos y máquinas?</b></p><p>一Aunque no está claro si los robots pueden comportarse de manera completamente neutral, sí sabemos que son mucho más imparciales que los humanos. Una sociedad que incluya androides podría volverse más estable, con menos casos de acoso o disturbios. Es decir, ¿no es cierto que lo que pone en peligro a la sociedad es, en general, el comportamiento miope y egocéntrico de los humanos?</p><h2>Hasta acá, un buen imitador</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JQB52QSE5NF6NFPYL2SNNMXCZM.png?auth=12d2ac576ad3b17b157b40d6f310fe37c69f3d96a5a23e6a6ad818b7d45770f5&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La posibilidad de que una IA experimente emociones hoy parece más bien una especulación propia de la ciencia ficción" height="1076" width="1920"/><p>Las emociones humanas son un entramado profundo de experiencias subjetivas, respuestas fisiológicas y complejidades biológicas. Por ahora, la inteligencia artificial puede interpretar señales emocionales y responder de forma convincente, pero lo que logran es, en el mejor de los casos, una imitación sofisticada, no una vivencia real, según los expertos que consultó <b>Infobae</b>.</p><p>“Reconocer emociones es similar a ser un observador experto”, explicó <b>Adam Kingsmith</b>, profesor en Humber College y especialista en IA emocional. “Una IA puede detectar tristeza en una expresión facial o identificar ira en un tono de voz con notable precisión. Sin embargo, experimentar emociones implica vivirlas, con toda su agitación interna y subjetiva”. Los sistemas actuales son más cercanos a actores que interpretan un guion que a seres que realmente sienten.</p><p>La investigadora <b>María Cobos</b>, experta en neurociencia cognitiva de la Universidad de Granada, destacó una de las limitaciones clave:<b> “Experimentar emociones no es solo un proceso mental; implica sensaciones físicas</b>. Un nudo en el estómago por miedo o un latido cardíaco acelerado por alegría son respuestas que varían enormemente entre individuos”. La interacción única entre cuerpo, mente y entorno es casi imposible de replicar en máquinas.</p><p>Aunque todos coinciden en las limitaciones actuales, ninguno de los especialistas se atreve a cerrar la puerta definitivamente. La IA no tiene un cuerpo físico con hormonas, sistemas nerviosos e historias sensoriales y, por ende, no puede reflejar los procesos tan intricados que envuelven a la vida emocional genuina. Para ello se necesitaría primero desentrañar los misterios de la conciencia y la experiencia subjetiva y luego trasladar todo ese bagaje complejo a las máquinas.</p><p>“Las emociones humanas surgen de una combinación de recuerdos, relaciones y conciencia. Esto las hace profundamente individuales y moldeadas por nuestras experiencias vividas”, remarcó <b>Neil Sahota</b>, consultor y profesor en la Universidad de California. Por lo pronto, la IA procesa entradas, ejecuta algoritmos y produce respuestas que imitan comportamientos emocionales, pero sin la autenticidad de una vivencia subjetiva.</p><p><b>Fredi Vivas</b>, ingeniero y CEO de RockingData, considera que la IA sensible es una ola más de las que atravesó la tecnología desde su origen tenue hace más de 70 años. El experto introdujo un concepto emergente en el debate: <b>los Modelos de Acción a Gran Escala </b>(LAM, por sus siglas en inglés). “A diferencia de los Modelos de Lenguaje Grande (LLM), los LAM están diseñados para realizar tareas que involucran interfaces y respuestas del mundo real. Pueden traducir potencialmente intenciones humanas en acciones autónomas y aprender de los resultados. El modelo aspira a agentes orientados a la acción, de propósito general y sin plataformas, capaces de realizar tareas en múltiples espacios”, explicó.</p><p>El cuerpo juega un papel esencial en cómo experimentamos emociones. Cuando aparece el miedo, el corazón late más rápido. Cuando brota la felicidad, la dopamina inunda el cuerpo. El vínculo entre lo biológico y lo emocional no es solo un desafío técnico, sino una barrera conceptual.</p><p>“Los organoides cerebrales creados en el campo de la neuro-robótica tienen un desarrollo similar al de los órganos humanos, pero carecen de interacción con un entorno. Sin este vínculo, no hay una experiencia completa”, agregó Cobos.</p><p>Para Kingsmith, <b>cualquier expectativa de que una IA llegue a sentir emociones genuinas es más especulación que ciencia</b>. “Es como esperar que un electrodoméstico comprenda poesía romántica”, ironizó. Las emociones humanas, según él, son productos de contextos biológicos, culturales y personales complejos que las máquinas, sin un cuerpo físico ni una historia sensorial, no pueden replicar.</p><p>Sahota cerró con una reflexión contundente: “Si alguna vez dotamos a la IA de emociones reales, será uno de los avances más transformadores y potencialmente peligrosos de la historia de la humanidad”.</p><h2>El boom de la IA emocional</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J53NYPHNQNEW7GME37E7WKHA6Q.png?auth=274d40a6b11a45bf020d8add27c5e8e8a1fbaedb38c6e720be8fdf30645c16c9&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La llamada IA emocional promete revolucionar campos como la salud, la educación y el trabajo" height="1076" width="1920"/><p>Si bien la posibilidad de que un robot experimente emociones hoy parece más bien una trama de ciencia ficción, en paralelo se desarrolla una industria pujante: la de la IA emocional. Hoy, la inteligencia artificial basada en emociones no solo es una realidad, sino un mercado en auge que podría alcanzar los 13.800 millones de dólares en 2032. Su impacto potencial promete revolucionar sectores como la salud, la educación o el mundo del trabajo.</p><p>Los avances en aprendizaje automático y procesamiento del lenguaje natural permitieron a las IAs analizar señales emocionales humanas como expresiones faciales, tonos de voz e incluso palabras escritas. Las máquinas ya son capaces -y se prevé que su capacidad se multiplicará en los próximos años- de leer al detalle lo que sucede en el interior de una persona.</p><p>“La IA con conciencia emocional podría mejorar la atención de la salud mental, brindar una atención al cliente más empática u ofrecer compañía a personas aisladas. Por otro lado, estos avances plantean desafíos éticos: si la IA puede sentir, ¿cuáles son nuestras responsabilidades morales hacia ella? Guiar esta tecnología de manera responsable exige marcos éticos sólidos”, advirtió Kingsmith.</p><p>Para Sahota, la clave está en diferenciar la simulación de la realidad. <b>“Si una IA simula empatía tan bien que logra consolar a alguien, ¿importa si la emoción es real o no? El impacto sí lo es”</b>, sostuvo. Sin embargo, subrayó que, por más sofisticada que sea, la IA carece de autoconciencia: “Es un actor brillante, pero no un participante genuino en el paisaje emocional”.</p><p>En el campo de la salud, el potencial de la IA emocional es inmenso. “Los robots podrían revolucionar el cuidado de pacientes al proporcionar monitoreo constante y apoyo emocional”, comentó Vivas. Por ejemplo, en pacientes con enfermedades crónicas o ancianos, los sistemas serían capaces de detectar cambios sutiles en el comportamiento que podrían anticipar complicaciones en los cuadros.</p><p>No solo eso. En el ámbito educativo, los robots podrían adaptarse a las necesidades emocionales de los estudiantes. “La IA puede ofrecer feedback personalizado que mejore la experiencia de aprendizaje, especialmente en contextos de educación especial”, planteó Vivas. La clave no es reemplazar emociones humanas, sino complementarlas para optimizar servicios.</p><p>La relación entre humanos y máquinas también enfrenta desafíos sociales. <b>Si las personas forman vínculos emocionales con la IA, ¿qué pasaría con las relaciones humanas,</b> las que siempre consideramos como las “relaciones reales”? ¿Nos aislaríamos aún más del exterior?</p><p>La IA emocional plantea una paradoja: mientras más se acerca a comprendernos, más difusa se vuelve la línea entre lo humano y lo artificial. Por ahora, las máquinas no tienen las bases necesarias para experimentar emociones auténticas; bases como la autoconciencia o la subjetividad. Sin embargo, la tecnología avanza y, a veces, llega a lugares que tiempo atrás parecían inverosímiles. En tal caso, si los robots llegaran a sentir de verdad, no solo se redefiniría la tecnología, sino también llevaría a replantearnos qué significa ser humano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LCAJEWUUQJC67B573RO55MRS2Y.png?auth=b532836e60fa2248b038525d364773d85a6c2956b3ae61add530ecd4486a2e63&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1032" type="image/png" height="1032" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Un mundo sin niños?: la natalidad ya atraviesa mínimos históricos y estas serían las consecuencias]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/09/un-mundo-sin-ninos-la-natalidad-ya-atraviesa-minimos-historicos-y-estas-serian-las-consecuencias/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/09/un-mundo-sin-ninos-la-natalidad-ya-atraviesa-minimos-historicos-y-estas-serian-las-consecuencias/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La cantidad de hijos por mujer cae sin freno a nivel mundial y se proyecta una población cada vez más envejecida. ¿Hay forma de revertirlo? ¿Cuáles serán los efectos inevitables? Infobae consultó con expertos en demografía]]></description><pubDate>Mon, 09 Dec 2024 05:28:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTJLZ5YWCZAMVN5AMEZRLNWVPI.jpg?auth=00c057244476db5ea43a62846e3473d7e133390d556b6153fb770ab1eea75da6&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La caída abrupta de la natalidad está llevando a poblaciones cada vez más envejecidas" height="1076" width="1920"/><p>Basta con mirar los gráficos. En 1950, las mujeres tenían 5 hijos en promedio a nivel mundial. Hoy el promedio está apenas por encima de 2 y conforme pasan los años, todas las proyecciones coinciden, seguirá cayendo. Más que un simple dato, la transformación podría ser el cambio demográfico más profundo que se experimente durante el siglo XXI. Las poblaciones envejecerán, los niños serán cada vez menos, y habrá consecuencias inevitables.</p><p>Según un estudio reciente del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, publicado en <i>The Lancet</i>, casi todos los países del mundo podrían enfrentar una disminución de su población hacia el final del siglo a raíz de la baja en la natalidad. En algunos casos, como en Japón, el desplome sería dramático: podrían ver sus poblaciones reducidas a la mitad para 2100.</p><p><b>La cuenta es clara: mientras la tasa de fertilidad cae, el planeta envejece</b>. Para finales de este siglo, el número de personas mayores de 80 años podría igualar al de nacimientos, lo que plantea preguntas críticas: ¿qué significa vivir en un mundo con menos niños? ¿Estamos preparados para afrontar el cambio?</p><p>“Las mujeres postergan la maternidad para poder estudiar, y las familias en las que ambos padres trabajan suelen tener menos hijos. Además, la urbanización está vinculada con tasas de fertilidad más bajas”, explicó <b>Stein Emil Vollset</b>, uno de los autores del estudio, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>La tasa de fertilidad, el número promedio de niños que da a luz una mujer, está en declive sostenido. Si el indicador cae por debajo de 2,1, el tamaño de la población comienza a reducirse, asegura el estudio que proyecta para 2100 un ratio de 1,7 niños por cada mujer en edad de gestación.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/sCtYxJbZoKqFIg0Uf5SOsuLnWdc=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/TNUIA22XIVGIPCNC3J5N47SBX4.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>A medida que las sociedades envejecen, las preguntas se multiplican. ¿Cómo afectará a las economías, los sistemas de salud y las dinámicas intergeneracionales? Para Vollset, la conexión entre economía y fertilidad es evidente. “<b>Las mejores condiciones económicas suelen llevar a que se tengan menos hijos.</b> Esto ocurre porque los países desarrollados ofrecen más oportunidades a las mujeres, y las familias desean garantizar una mejor calidad de vida para sus hijos, reduciendo el tamaño ideal de su familia”, consideró.</p><p><b>Karen Guzzo</b>, directora del Centro de Población de la Universidad de Carolina del Norte, sugiere que no se trata solo de un cambio en las prioridades generacionales, sino de un contexto distinto. “La globalización y los cambios en el mercado laboral alteraron los caminos tradicionales hacia la adultez. La movilidad económica entre generaciones se redujo y cada vez hay menos empleos en ciudades pequeñas que garanticen un salario digno. Esto lleva a los jóvenes a mudarse a las ciudades, donde cursan estudios más largos para aspirar a un estilo de vida de clase media e influye directamente en cómo evalúan si tener hijos, cuándo y cuántos”, explicó a <b>Infobae</b>.</p><p>El fenómeno demográfico no solo redefine el futuro de las naciones, sino también el de las personas. Guzzo sostiene que, al mudarse a las ciudades y estar más tiempo en la universidad, los jóvenes se exponen a nuevos pensamientos y posibles caminos de vida. Está convencida en que las variaciones en las preferencias respecto a la maternidad o paternidad están ligadas a esos cambios estructurales.</p><p>Para <b>Rafael Rofman</b>, investigador principal de CIPPEC, el envejecimiento inevitable que atraviesa la población implica desafíos, pero también abre buenas oportunidades para países próximos a sortear su oportunidad demográfica, como es el caso de Argentina. “Las tasas seguirán cayendo un tiempo, aunque más lentamente, y tenderán a estabilizarse o rebotar un poco. Esto implica una población que envejece y un bono demográfico importante en las próximas décadas. Si invertimos más en cada niño para mejorar su educación y habilidades, podríamos convertirnos en un país más desarrollado. Si no lo hacemos, las consecuencias serán serias”, advirtió.</p><p>Por la caída de la natalidad, la tasa de dependencia en Argentina -la cantidad de niños menores de 15 años y de adultos mayores de 65- se estima atravesará su punto más bajo antes de 2040, en lo que se llama bono demográfico. Desde entonces comenzará a subir sin freno hasta una <b>tasa de dependencia de 80% para 2080.</b></p><p>El mundo, tal como lo conocemos, está cambiando. Para fines de siglo, Naciones Unidas proyecta que morirán más personas de las que nacerán por primera vez en cientos de años. Pero, ¿es posible que se revierta la tendencia? ¿Hay alguna manera de detener el envejecimiento raudo de la población? ¿O es hora de asumir que el mundo lucirá con menos niños y jóvenes?</p><h2>¿Se puede revertir la caída de la natalidad?</h2><p>La baja de la natalidad ya es más que una tendencia. Es un dato consolidado a nivel global, que conforme pase el tiempo se profundizará tanto por factores estructurales como por cambios en las expectativas individuales. Aunque la mayoría de los jóvenes todavía expresa el deseo de tener hijos, la realidad económica, social y cultural retrasa o incluso descarta ese plan.</p><p>Según <b>Sarah Hayford</b>, directora del Instituto de Investigaciones de Población de la Universidad Estatal de Ohio, las prioridades generacionales no cambiaron tanto como las condiciones sociales y económicas que las rodean. “Las grandes caídas de las tasas de natalidad comenzaron alrededor de 2008, durante la Gran Recesión. Parece probable que los cambios económicos, más que las prioridades individuales, fueran el motor inicial de este fenómeno”, explicó a <b>Infobae</b>.</p><p>El panorama actual muestra que las personas se plantean estándares sociales previos más estrictos antes de formar una familia: un buen trabajo, una pareja estable, una vivienda adecuada y seguridad en sus vidas. La búsqueda se traduce en hijos que nacen más tarde, familias más pequeñas o, más aún, en la ausencia de hijos.</p><p>Rofman coincide en que el declive de la natalidad comparado a los niveles de hace 50 o 80 años es irreversible. “La fecundidad podría aumentar un poco si parte de la caída reciente se debe a postergaciones, pero <b>no volveremos a los niveles de 3 hijos por mujer </b>que veíamos a mediados del siglo pasado. Facilitar la vida de quienes quieren tener hijos, con licencias laborales o servicios de cuidados, es útil, pero no cambia significativamente los deseos de la población en general”, señaló.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H3KJ75UJGNETZGRCCA2DHXWFQQ.png?auth=56959b579c3acfb76a1b976e84adcdb59e1a17ff461428d00cc49e3d94693eb4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Después de la Gran Recesión de 2008, las tasas de natalidad se desplomaron a nivel global" height="1080" width="1920"/><p>Aunque las políticas natalistas intentaron revertir la tendencia, sus resultados fueron modestos. “No hay motivos para esperar un gran aumento en las tasas de natalidad. Muchas políticas buscaron aumentarlas, pero ninguna tuvo un éxito sustancial”, sostuvo Hayford, que dejó una puerta abierta a imponderables demográficos. “A principios del siglo XX, también había preocupación por la baja natalidad en Europa y Estados Unidos, pero luego ocurrió el baby boom, algo que nadie anticipó y que todavía no se comprende del todo”, recordó.</p><p>En algunos casos, ciertos paquetes de medidas obtuvieron un impacto positivo aunque siempre limitado. Países que ofrecieron cuidado infantil accesible, licencias pagas y apoyo económico lograron tasas de fertilidad apenas más altas, en especial cuando esas políticas se combinaron con cambios culturales que promovían la equidad en las responsabilidades domésticas.</p><p>Pero aunque pueda haber pequeños repuntes o estabilizaciones a corto plazo, <b>la trayectoria general no parece destinada a revertirse</b>. “Parte del desafío es reconocer que estamos frente a un cambio estructural. La mejor estrategia no es intentar que las tasas vuelvan a niveles históricos, sino adaptarnos a este nuevo contexto y centrarnos en mejorar la calidad de vida de las generaciones futuras”, planteó Rofman.</p><h2>Las consecuencias de cara al futuro</h2><p>La caída de las tasas de natalidad ya transforma en silencio la estructura social y económica de los países. De cara a las próximas décadas, los efectos serán más pronunciados. El impacto se sentirá en el mercado laboral, en los sistemas de salud, los esquemas de pensiones y, cabe decirlo también, en la vida diaria de las ciudades.</p><p>En primera instancia, la reducción de la fuerza laboral será la consecuencia más evidente del envejecimiento poblacional. “En 2100, más de la mitad de los nacimientos se producirán en África subsahariana, frente al 29% actual. Esto implica que una mayor proporción de niños nacerá en regiones con sistemas de salud menos desarrollados y oportunidades laborales limitadas”, explicó Vollset. A eso le suma el impacto del cambio climático, que afectará con mayor severidad a las regiones africanas y acenturará las desigualdades.</p><p>El bono demográfico ya quedó atrás en los países más ricos. En 1950 había 14 adultos mayores por cada 100 personas en edad activa; ahora son 34 y llegará a 58 en 2100. <b>Argentina sigue un patrón similar: la tasa de dependencia bajará hasta 44 en 2035, pero después sufrirá un aumento meteórico hasta alcanzar 90 a finales de siglo.</b> Es decir, para encarar el siglo XXII, Argentina tendrá a casi toda su población inactiva en el plano laboral.</p><p>El envejecimiento alterará los esquemas de sostenibilidad económica. “A medida que crece la población dependiente, el peso sobre los activos aumenta. Si no ajustamos nuestras políticas económicas y sociales, las generaciones futuras enfrentarán una carga difícil de manejar”, señaló Rofman.</p><p>Si bien habrá menos mano de obra disponible, también es probable que la demanda sea menor. El avance de la inteligencia artificial, la automatización de roles y funciones, transformarán el mercado de trabajo. “Es difícil predecir cómo se desarrollarán estas dinámicas porque muchas industrias no necesitarán tantos trabajadores como antes. Sin embargo, los sectores vinculados al cuidado, como el de niños, enfermos y adultos mayores, seguirán siendo intensivos en mano de obra”, sostuvo Guzzo.</p><p>Los sectores de cuidado enfrentan un problema estructural. En sociedades como China y Japón, donde ya hay una alta proporción de ancianos, la demanda de cuidadores desborda la oferta disponible. El trabajo, al igual que en casi todo el mundo, no está bien valorado ni remunerado, lo que genera una escasez crónica de trabajadores.</p><p>“Necesitaremos repensar cómo financiamos las pensiones, las necesidades de salud y los esquemas de trabajo en un mundo con menos niños y más adultos mayores. Será un desafío enorme que requerirá tanto innovación como solidaridad”, advirtió la especialista.</p><p>Las cartas parecen echadas. Más que intentar revertir una tendencia que parece irreversible, la apuesta radica en adelantarse a los problemas del futuro, abordar los desafíos que se avecinan en el mercado laboral, en los sistemas de salud y pensiones, en las nuevas dinámicas sociales y económicas, para que el envejecimiento, ese mundo con cada vez menos niños, nos tome preparados.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTJLZ5YWCZAMVN5AMEZRLNWVPI.jpg?auth=00c057244476db5ea43a62846e3473d7e133390d556b6153fb770ab1eea75da6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Un plato volador del que bajó un humanoide?: el caso OVNI que Argentina le reportó a Estados Unidos]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/02/un-plato-volador-del-que-bajo-un-humanoide-el-caso-ovni-que-argentina-le-reporto-a-estados-unidos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/12/02/un-plato-volador-del-que-bajo-un-humanoide-el-caso-ovni-que-argentina-le-reporto-a-estados-unidos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El Congreso norteamericano mostró por primera vez apertura hacia los “fenómenos anómalos no identificados”. Un documento probó que ciertos eventos paranormales argentinos se remitían a EEUU. “El caso del Dique La Florida” fue uno de ellos. ¿Qué sucedió esa madrugada de 1978 en San Luis?]]></description><pubDate>Mon, 02 Dec 2024 06:13:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7AX3BTL5LNG2BGSDY63XBSOP3I.png?auth=0ba486a8a3a99f4cd20ad231e3e6f7d3d8bcb3fe8ee2e7da431bf3bdb242b5b5&smart=true&width=1024&height=477" alt="La audiencia en el Congreso de Estados Unidos para tratar los "Fenómenos Anómalos No Identificados"" height="477" width="1024"/><p>Por décadas, los OVNIs fueron terreno fértil de lunáticos, conspiranoicos y trasnochados. La sociedad siempre observó a sus aficionados con desconfianza, incluso con desdén. Pero en los últimos años hubo un giro drástico. La apertura hacia estas apariciones de presunto origen extraterrestre trascendió lo anecdótico para convertirse en un asunto de interés global. La prueba más reciente: una audiencia especial en el Congreso de los Estados Unidos, en la que expertos de alto perfil se pararon frente al Comité de Supervisión y Responsabilidad de la Cámara de Representantes para discutir la verdad detrás de los “Fenómenos Anómalos No Identificados” (o UAPs, por sus siglas en inglés).</p><p>El evento, titulado <b>“Fenómenos Anómalos No Identificados: Exponiendo la Verdad”</b>, reunió a figuras de renombre como Tim Gallaudet, contralmirante retirado de la Marina de EEUU, Luis Elizondo, exfuncionario del Departamento de Defensa, Michael Gold, ex administrador asociado de la NASA, y el periodista Michael Shellenberger, fundador del medio independiente <i>Public</i>.</p><p>La expectativa era enorme. Se esperaba que allí se revelaran datos confidenciales, informes clasificados de materiales o presencias extraterrestres. Si bien el resultado no llegó a ese nivel, sí Elizondo dejó una frase contundente: “<b>Quiero ser claro: los UAP son reales</b>. Tecnologías avanzadas que no han sido creadas por nuestro gobierno, ni por ningún otro gobierno, están monitoreando instalaciones militares sensibles en todo el mundo”.</p><p>Para <b>Andrea Pérez Simondini</b>, directora de la Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA), la audiencia dejó “sabor a poco”, pero marcó un hito en la historia de la ufología mundial. “Nunca pensamos que en el Congreso de EE. UU. se hablaría sobre la posibilidad de un origen no humano de estos fenómenos”, señaló en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>La especialista destacó el documento Inmaculada Constelación, presentado por Shellenberger gracias a un testigo anónimo, que se convirtió en una de las piezas clave del debate. El informe hace referencia a la recuperación de UAPs y materiales exóticos, lo que amplía el horizonte de discusión hacia un posible origen extraterrestre.</p><p>El interés oficial de Argentina por los OVNIs surgió hace ya más de medio siglo. <b>El 25 de junio de 1958, el Ministerio de Aeronáutica creó una central de análisis y clasificación de informes.</b> Más tarde, en 1963, la Armada Argentina adoptó un modelo de formularios inspirado en el Proyecto Libro Azul de la Fuerza Aérea de EEUU. Tras esa decisión, se mandaron a elaborar 2000 formularios de carácter público y de aplicación en las diferentes jurisdicciones de la Armada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FVPCSWZUJRGRBKLQ5YKCY4AEHA.jpg?auth=c6108d709aa0eb0a8a6329194b7f63f7144ac462b70237da2d6521a408775c90&smart=true&width=1920&height=2678" alt="El documento que certifica la creación de una central recopiladora de denuncias de avistamientos de ovnis, en la órbita del Ministerio de Aeronáutica
" height="2678" width="1920"/><p>Las medidas tomadas por entonces reflejan, según Simondini, la seriedad con la que se abordaban los casos. “Si estos objetos ya tenían tecnología avanzada en los años ‘60, ¿por qué hoy seguimos debatiendo su origen? Si fueran desarrollos terrestres, ya lo sabríamos. Pero estamos en audiencias, con denuncias sobre materiales biológicos y comisiones en el Pentágono”, advirtió.</p><p>Durante años, circularon rumores sobre un acuerdo tácito entre los países de Sudamérica, Argentina incluida, y Estados Unidos, que aseguraban que toda información sobre eventos aéreos inusuales debía reportarse al gobierno norteamericano. Aunque siempre fue una sospecha, un documento desclasificado del caso del Dique La Florida, en San Luis, confirmó la práctica.</p><p>El 4 de febrero de 1978, pescadores de San Luis relataron un encuentro cercano con un OVNI y su tripulante. La Policía Federal y la Fuerza Aérea Argentina les tomaron declaración y, según consta en el expediente, los testimonios fueron entregados a un oficial de la V Brigada Aérea, quien, según sus propias palabras, debía elevar un informe a EEUU.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WPJO2SBZUBBSPCSUCLCXGVF56E.jpg?auth=62e708300c4040d457dd314086b4809b46bba78600a021afa01d29d2ba9cd3f4&smart=true&width=1920&height=2509" alt="El informe policial que comprueba que Argentina reportaba sus casos ufológicos a Estados Unidos" height="2509" width="1920"/><p>«Dichas expresiones fueron presenciadas por el Mayor Alberto Iannariello, de la V Brigada Aérea, con asiento en Villa Reynolds (San Luis), quien se hizo presente en el local de esta Delegación a tales efectos y a quien se le hizo entrega de las copias de los aludidos testimonios <b>‘con el objeto de elevar un informe a sus mandos naturales para su posterior remisión a los Estados Unidos de Norteamérica’</b>, según sus manifestaciones”, es el textual del documento al que accedió CEFORA tras décadas de incertidumbre.</p><p>El expediente, recuperado por el investigador Virgilio Sánchez Ocejo, marcó un antes y un después. Por primera vez, se logró evidencia escrita de que los informes sobre OVNIs en Argentina eran remitidos a EEUU, aunque aún persiste la duda de qué agencia o dependencia del gobierno norteamericano recibía las denuncias.</p><h2>¿Qué pasó en el Dique La Florida?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P3KGLIX335DXJKFZ6A3F44XRXA.jpg?auth=8848b6de384e45475f8e12c3e483e50a7fe04f574a153b7ee07a487e92cf4c64&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Dique La Florida, en San Luis" height="1080" width="1920"/><p>En la madrugada del 4 de febrero de 1978, la calma del Dique La Florida, en San Luis, se interrumpió por un suceso que cambió para siempre la percepción de seis hombres sobre el mundo. El grupo de amigos había ido a pescar, a pasar la noche a orillas del lago, sin saber que serían testigos de uno de los casos más resonantes de la historia ufológica argentina.</p><p>Tres de ellos eran hermanos: Genaro, Pedro y Ramón Sosa. Los otros que conformaban el grupo eran Regino Perroni, Jacinto Lucero y Manuel Álvarez. Después de comprar la carne para el asado, se trasladaron hacia el lago en un Fiat 125. Nada parecía fuera de lo normal: el cielo estrellado, una brisa suave y el chapoteo del agua los acompañaba mientras cambiaban de balsa en busca de un mejor pique.</p><p>A las 4:15 de la madrugada, la normalidad se rompió por completo. Desde la barca, Perroni fue el primero en notar algo extraño a lo lejos. Era una figura que cruzaba el cielo frente a la luna. Su grito alertó a los demás, pero el avistamiento se descartó rápidamente como una estrella fugaz. Los hombres le restaron importancia. Álvarez y Pedro Sosa continuaron con sus cañas, con la compañía de Perroni que se ubicaba cerca del motor. Mientras tanto, los otros tres integrantes del grupo ya dormían.</p><p>Treinta minutos después, una luz blanca intensa, muy intensa, emergió de un cerro cercano, iluminando el paisaje como si el amanecer se hubiese adelantado, según el relato de los testigos. Los hombres giraron, incrédulos, hacia la fuente del resplandor. Allí, suspendido a tres metros del suelo, se encontraba <b>un objeto metálico en forma de plato invertido que irradiaba luces verdes y rojas desde su parte superior.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6UJAJJ33VFF43AHZPQ4P74JAUQ.jpeg?auth=28d109a240c4f727eddb3e437081051935c65a249599bdbcc9ed36968cc1421b&smart=true&width=514&height=720" alt="La Portada de la Revista Siete Días, en alusión al hecho en San Luis" height="720" width="514"/><p>El OVNI, de alrededor de 15 metros de diámetro, flotaba con una presencia que por extraordinaria no abandonaba su serenidad. La denuncia que después harían los pescadores señala que la tensión en la balsa creció cuando una escalerilla descendió desde la nave. <b>De ella emergió un humanoide de unos dos metros de altura</b>, según describieron, enfundado en un traje plateado brillante. Su rostro, enmarcado por una escafandra transparente, revelaba facciones humanas y pelos rubios que brillaban bajo la luz artificial.</p><p>La descripción difiere radicalmente de lo que suele representarse como un ser extraterrestre. En general, en el imaginario colectivo -y también en los relatos de denunciantes que aseguran haberse topado con seres de otros planos- se trata de criaturas pequeñas, de color verde, macrocefálicos, con ojos grandes y pocos rasgos humanos. Pero en el caso del Dique La Florida, el supuesto humanoide extraterrestre se parecía, más bien, a un humano terrícola.</p><p>El ser no caminaba: parecía deslizarse sobre el terreno en declive. Se acercó al lago y se detuvo a apenas 15 metros de los pescadores, separados solo por el agua. Con calma, levantó las manos en un gesto que los testigos interpretarían como de amistad o de ofrecimiento universal. Ninguno de los hombres habló. Todos permanecían hipnotizados por la escena.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2COUWZO2NZF47KP5FQDQST2W5I.jpg?auth=e5bb893947dfbf8c599946d73259fb1f4a45121c69734a9a024838221a8872d5&smart=true&width=1920&height=2807" alt="" height="2807" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFSHYJCK35G35H75SS6HMLSZTM.jpg?auth=cd3afc3a8354132ca9e35bba440eabcab5a8f952efb8e40a91c49808b4ac5918&smart=true&width=1920&height=2613" alt="Las ilustraciones del avistamiento y del tripulante que hizo la revista Cuarta Dimensión de Fabio Zerpa" height="2613" width="1920"/><p>El encuentro duró menos de un minuto. El humanoide regresó a la nave, subió por la escalerilla, la cual se replegó antes de que el OVNI despegara con rumbo noreste. La nave ascendió en un bucle, dejando detrás una estela luminosa que se apagó poco a poco en las serranías de San Luis. El fenómeno no solo fue visto por los pescadores. Algunos vecinos del área reportaron avistamientos similares esa noche.</p><p>Impactados, los seis hombres intercambiaron miradas de incredulidad. Cada uno intentó darle sentido a lo que acababan de presenciar. “Era como si el objeto se metiera en una alcancía al desaparecer”, diría más tarde Perroni durante los interrogatorios. Sus relatos serían investigados por la Policía de San Luis, la delegación local de la Policía Federal, y un equipo de especialistas liderado por el investigador Fabio Zerpa.</p><p>Las marcas en el terreno indicaban la presencia de un objeto pesado que habría aterrizado y luego despegado. Aunque no se encontraron huellas específicas que pudieran atribuirse a un humanoide, el testimonio sobre las luces y la estructura del objeto fue consistente entre los testigos, lo que reforzó la credibilidad del evento.</p><p>Pero lo que realmente marcó un hito en la historia paranormal nacional fue la reacción policial. El teniente coronel Raúl López, jefe de la policía provincial, firmó el<b> primer comunicado oficial que incluyó la presencia de un humanoide procedente de un OVNI</b>. En él, se destaca la presencia de “un ser con apariencia humana” que descendió del plato volador.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M33ANZJBRVB4PJ46D2NY7DI37Q.jpg?auth=9beb721faa59c17bd8f17045ef7e244c5f9e11e9e1314cbad893a37ee8d74fbe&smart=true&width=1920&height=2807" alt="El informe policial que destaca la presencia de un tripulante que descendió de objeto volador" height="2807" width="1920"/><p>La División Científica de la Policía y la Facultad de Ciencias Físico-Matemática y Naturales de la Universidad Nacional de San Luis hicieron un análisis de radioactividad en el sitio que no arrojó niveles anormales, lo que descartó la presencia de materiales altamente reactivos. Sin embargo, según los investigadores especializados en ufología, ese resultado no anula la posibilidad de un evento extraordinario, ya que no todos los fenómenos relacionados con OVNIs dejan huellas radioactivas.</p><p>El “Caso Dique La Florida” no tardó en ganar reconocimiento internacional. Su combinación de testigos consistentes, cierta evidencia física y respaldo institucional lo convirtió en uno de los eventos más documentados en la historia de la ovnilogía nacional. Casi 45 años después también se convertiría en la primera prueba de que, como se sospechaba, Argentina reportaba sus eventos de presunto origen extraterrestre a Estados Unidos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VTKLN4PYBRDR5D35KF6BCZ35NA.jpg?auth=c65b6c87698baf6ed5aff9bd3a5c89db36aca3e6b47478cb121c2c9fd5c93815&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Soñar y luego verlo: avanza “la grabadora de sueños” y promete develar uno de los grandes misterios]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/25/sonar-y-luego-verlo-avanza-la-grabadora-de-suenos-y-promete-develar-uno-de-los-grandes-misterios/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/25/sonar-y-luego-verlo-avanza-la-grabadora-de-suenos-y-promete-develar-uno-de-los-grandes-misterios/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Científicos japoneses predijeron las imágenes que soñaban los participantes de un experimento a partir de su actividad neuronal. Infobae habló con el líder de la investigación que explicó los pormenores. A su vez, ¿qué sabemos de los sueños hoy y qué enigmas quedan por descifrar?]]></description><pubDate>Mon, 25 Nov 2024 06:44:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4E7KQPI6FFQ3HJ3E2SS4J25KY.jpg?auth=630b81a0f849982e57ff820691a88e4984a321429eae90f7eb55a10eee3cbd9c&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Replicar los sueños en imágenes para luego volver a verlas podría ser posible" height="1076" width="1920"/><p>Desde siempre, los sueños fueron y -aún son- un misterio insondable. En los últimos años, la neurociencia pudo desentrañar ciertos aspectos de cómo funciona nuestro cerebro mientras dormimos: sabemos que los sueños se producen con mayor énfasis en la fase llamada REM, sabemos que soñamos entre cuatro y cinco veces por noche y que solo recordamos, en el mejor de los casos, los sueños más cercanos al momento de despertar. Pese a que muchas preguntas aún persisten, la ciencia ahora también se acerca a darle forma a los sueños. A convertirlos en imágenes.</p><p>En un terreno lleno de incertidumbre, un grupo de científicos liderado por <b>Yukiyasu Kamitani</b>, profesor de la Universidad de Kioto, Japón, dio algunos pasos extraordinarios. Su trabajo se centra en decodificar y reconstruir imágenes soñadas directamente a partir de la actividad cerebral, un avance que podría marcar un antes y un después en la comprensión de la mente humana. En comprender por qué nuestro cerebro genera esos relatos oníricos que, en general, contradicen la lógica.</p><p>“La inspiración para explorar la idea de decodificar y visualizar los sueños surge de mi profundo interés por comprender la intrincada relación entre el cerebro y la percepción”, dijo Kamitani en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>Su investigación anterior se abocó a las ilusiones, esas situaciones en las que la percepción se aparta de la realidad. Las ilusiones ofrecen una visión de cómo el cerebro construye una experiencia del mundo, revela sus mecanismos y sesgos. Pero, según el científico japonés, los sueños llevan el concepto un paso más allá.</p><p>“Representan un caso aún más extremo de disociación de la realidad. A diferencia de las ilusiones, que suelen desencadenarse por estímulos externos, los sueños se generan completamente dentro del cerebro, sin ningún aporte directo del mundo exterior. Esta naturaleza intrínseca del sueño lo convierte en un fenómeno único, que ofrece una oportunidad extraordinaria para estudiar cómo el cerebro construye experiencias e imágenes mentales a partir de procesos puramente internos. <b>Decodificar y visualizar los sueños ofrece una poderosa vía para explorar los misterios de la conciencia humana</b> y los mecanismos neuronales que subyacen a las experiencias subjetivas”, explicó Kamitani.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/qbKXt-TPoVaDWV_qCXdin_WUUb4=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/XTNT25LPLRAR5CHFGQWPLDESGY.png" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El enfoque de su equipo combina tecnología avanzada y aprendizaje automático. Mediante resonancia magnética funcional (fMRI), los investigadores escanean la actividad cerebral de los participantes mientras están despiertos y observan distintas imágenes. Los datos sirven para entrenar un decodificador que identifica patrones neuronales asociados a cada categoría de imagen. Más tarde, durante el sueño, el mismo sistema analiza la actividad cerebral de los participantes y la compara con lo aprendido para determinar las categorías visuales de los sueños.</p><p>El método les permitió logros sin precedentes. Pudieron predecir el contenido de los sueños a partir de la actividad cerebral de manera consistente con los informes verbales de los participantes, que se despertaban y de inmediato contaban qué habían soñado. Su equipo logró una precisión del 60-70% en la clasificación de elementos visuales. El paso más allá que exploran ahora es convertir los sueños en imágenes, como si de una grabadora se tratara.</p><p><b>一¿Qué diferencias encontraron entre los patrones neuronales de distintas personas al soñar?</b></p><p>一Cada individuo exhibe patrones únicos de actividad cerebral, incluso cuando percibe la misma imagen, y por ello, los decodificadores se entrenan por separado para cada persona. Si bien la precisión de la decodificación es generalmente comparable entre individuos, puede variar según factores como la propensión de una persona a soñar, la calidad del sueño, las condiciones de salud y otros rasgos individuales.</p><p><b>一¿Es el primer paso para registrar sueños en imágenes y después poder reproducirlos?</b></p><p>一Nuestra investigación publicada sobre los sueños hasta el momento se centra en la clasificación semántica de categorías visuales amplias a partir de la actividad cerebral durante el sueño. Si bien las reconstrucciones visuales completas son un objetivo apasionante, aún son un trabajo en progreso, y lo fascinante radica en el potencial de cerrar esta brecha en estudios futuros.</p><p>El potencial de la tecnología va más allá de la mera curiosidad científica. Kamitani cree que podría tener aplicaciones terapéuticas importantes. “Reconstruir imágenes cerebrales podría ayudar a externalizar alucinaciones, lo que ofrecería nuevas herramientas para diagnosticar y tratar trastornos como la esquizofrenia. Además, descifrar los sueños podría permitirnos acceder a recuerdos y emociones ocultas, abriendo nuevas posibilidades para la psicoterapia”, precisó.</p><p>Aunque la reconstrucción completa de imágenes soñadas aún no es una realidad, el progreso logrado hasta ahora abre expectativas. Para el investigador y su equipo, cada avance es un paso más hacia resolver uno de los grandes acertijos de la neurociencia: cómo el cerebro construye las vivencias que llamamos sueños.</p><p>“Estudiar los sueños es más que una cuestión científica. Es un intento de comprender quiénes somos y cómo funcionamos en nuestros niveles más profundos”, afirmó.</p><h2>Los enigmas detrás de los sueños</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y2JBQV4NCRF4TFAYBJOFFJJSOI.jpg?auth=ec5f8eeb9ae7b97c5fd308dbea6c16677810d6419f4cc66cf646cebaa6ebde6c&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Todavía persisten inquietudes en torno a los sueños que la neurociencia investiga" height="1076" width="1920"/><p>Los sueños generan fascinación. Representan un universo paralelo donde el tiempo y la lógica parecen diluirse, una experiencia que por habitual no deja de resultar extraordinaria. Aún hoy muchos enigmas persisten en torno a los sueños: ¿por qué soñamos? ¿Qué significa lo que soñamos? Y, a raíz de los avances en la investigación, ¿podremos algún día capturar esos relatos como si de una película se tratara?</p><p>Para <b>Diego Golombek</b>, doctor en biología e investigador del CONICET, los sueños son mucho más que un mero espectáculo nocturno. “El sueño no es un proceso homogéneo. A lo largo de la noche atravesamos distintas etapas. Las principales son el sueño profundo, en la que no soñamos, y la fase REM (de movimientos oculares rápidos), en la que aunque estamos profundamente dormidos, movemos los ojos rápidamente. Es en esta última cuando es más probable que soñemos”, explicó a <b>Infobae</b>.</p><p>Durante una noche, una persona promedio puede soñar entre cuatro y cinco veces, pero la memoria de los sueños es caprichosa, suele ser muy efímera y solo conservar el último sueño antes de despertar. Esas imágenes fugaces que quedan en el recuerdo son apenas una fracción de todo lo que sucede en nuestra mente mientras dormimos.</p><p>Los avances tecnológicos permitieron observar al cerebro en pleno proceso de sueño. Los estudios demuestran que, al soñar con imágenes o sonidos, las áreas sensoriales del cerebro se activan como si realmente estuviéramos viendo u oyendo algo. “Es una experiencia intensa, aunque breve en nuestra memoria”, aseguró el investigador. Y es justo esa intensidad lo que hace que los sueños resulten tan intrigantes: un espacio donde la realidad y la imaginación se mezclan sin restricciones.</p><p><b>“Los sueños suelen estar vinculados a lo que vivimos durante el día, la semana o días anteriores.</b> Es como si el cerebro repasara y reorganizara nuestras experiencias para consolidar memorias”, indicó Golombek.</p><p>Sin embargo, los sueños no son meros archivos de lo vivido. También son terrenos fértiles para la creatividad. Durante el sueño REM, ciertas áreas del cerebro encargadas de censurar o filtrar pensamientos se inhiben, lo que permite que ideas, imágenes y personajes se combinen en formas impredecibles. “Esto genera historias que no tienen lógica en la vida cotidiana, pero que pueden inspirar soluciones creativas en el mundo real”, apuntó el especialista.</p><p>Uno de los aspectos más interesantes del sueño es su posible relación con el aprendizaje. Golombek lo plantea como una hipótesis: “Soñar podría ser una forma de repasar y consolidar lo aprendido, un mecanismo para revalidar y reorganizar nuestras vivencias”. En otras palabras, los sueños podrían ser el equivalente cerebral de una sesión de estudio intensiva.</p><p>Las investigaciones, como las que lidera Kamitani en Japón, se aventuran en el terreno de decodificarlos. “Existen experimentos en los que se mide la actividad eléctrica del cerebro mientras dormimos. En la fase REM, al despertar a las personas y preguntarles con qué estaban soñando, se ha encontrado cierta correlación entre patrones eléctricos específicos y los contenidos de los sueños. Aunque no es perfecto, las predicciones son mejores que el azar”, describió.</p><p>Pero el futuro promete desafíos y descubrimientos aún mayores. Es posible que se pueda decodificar la actividad cerebral durante los sueños y usarla para estimular ciertas respuestas o promover actividades específicas. “<b>Trabajar con los sueños es explorar lo más profundo de nuestra psique, donde se entrecruzan nuestras memorias, emociones y deseos. Es un viaje al centro de quiénes somos”</b>, remarcó Golombek.</p><p>La “grabadora de sueños” ya se avizora para un futuro no tan lejano. Los pasos que se dan nos acercan cada vez más a entender uno de los enigmas que nos acompaña desde siempre. Por ahora, los sueños siguen siendo una ventana privilegiada a nuestra mente, un resquicio de misterio que poco a poco se empieza a develar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4E7KQPI6FFQ3HJ3E2SS4J25KY.jpg?auth=630b81a0f849982e57ff820691a88e4984a321429eae90f7eb55a10eee3cbd9c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La teoría de la mente: un experimento probó que la IA tiene una capacidad humana que se creía imposible]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/11/la-teoria-de-la-mente-un-experimento-probo-que-la-ia-tiene-una-capacidad-humana-que-se-creia-imposible/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/11/la-teoria-de-la-mente-un-experimento-probo-que-la-ia-tiene-una-capacidad-humana-que-se-creia-imposible/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Michal Kosinski, un reconocido investigador de Stanford, comprobó que la inteligencia artificial capta un componente social que se pensaba exclusivo de humanos. En diálogo con Infobae, explicó las implicancias y riesgos de su descubrimiento que no se alinea con la mirada de otros expertos]]></description><pubDate>Mon, 11 Nov 2024 05:34:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B34H34CWVJHENJT2KG6KB6KCJU.jpg?auth=5baf0eb47e4aa4561a576714d1bc6850b6a3094a025a77e41888250f5465a171&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La inteligencia artificial adquiere nuevas capacidades a partir de los avances en sus modelos de lenguaje (Ilustración generada con IA)" height="1076" width="1920"/><p>La teoría de la mente data de 1978. Los psicólogos David Premack y Guy Woodruff desarrollaron el tesis, la definieron como la capacidad humana de comprender los pensamientos, creencias e intenciones de los demás, e intentaron probarla en chimpancés sin demasiado éxito. Casi medio siglo después, la teoría vuelve a estar en el centro de la discusión por los avances en inteligencia artificial.</p><p><b>Michal Kosinski</b>, reconocido psicólogo de la Universidad de Stanford, enfocó su carrera en el estudio de las nuevas tecnologías. Él afirma que modelos avanzados de lenguaje de IA como GPT-4 podrían estar mostrando una versión rudimentaria de la teoría de la mente, lo que implica un avance enorme por su potencial -y sus riesgos también-. Las máquinas ya interactúan con su entorno de una forma más comprensiva y empática.</p><p>En su último estudio, publicado hace apenas semanas en la revista <i>Proceedings of the National Academy of Sciences</i>, Kosinski examinó el desempeño de grandes modelos de lenguaje (LLM) como GPT-3.5 y GPT-4 para ver si podían realizar tareas propias de los humanos, que pusieran en evidencia la teoría de la mente. Las pruebas, en general aplicadas en niños, consisten en evaluar cómo alguien anticipa y comprende creencias falsas o erróneas de otros.</p><p>Para evaluar esta capacidad, sometió a once LLM a 40 tareas personalizadas de falsa creencia. Los modelos de lenguaje más antiguos no lograron resolver ninguna tarea, mientras que versiones más recientes como GPT-3.5 alcanzaron el 20% de aciertos. <b>Cuando estudió a GPT-4, la cifra se elevó incluso más de lo que creía hasta alcanzar un 75% de acierto</b>, lo que según el autor establece una marca muy significativa en el desarrollo de habilidades de procesamiento social en IA.</p><p>“No olvidemos que estamos observando un progreso exponencial, ya que los modelos de IA duplican su rendimiento cada año”, remarcó Kosinski en una entrevista con <b>Infobae</b>. “En otras palabras, si cree que ha habido mucho progreso hasta hoy, recuerde que los próximos 12 meses traerán tanto progreso como el que observamos desde los primeros modelos de IA. Por lo tanto, si está impresionado con el modelo GPT más reciente, tenga en cuenta que el próximo no será un 20% mejor. Será dos veces mejor. Y el progreso trae nuevas propiedades emergentes que no conocemos”.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/vBg5OoR9c8g5FIL1QW_79fwS2I0=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/SZGR3AV2IJEI7OUYABUYQVTOVA.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Es que, de acuerdo a lo que escribió en su artículo, lo más probable es que esta capacidad no haya sido diseñada de manera intencional en los modelos de IA. El autor sugiere que, en lugar de ser un objetivo preestablecido de los desarrolladores, la habilidad para anticipar estados mentales podría haber surgido como un “subproducto natural del entrenamiento de lenguaje avanzado”.</p><p><b>一Usted comparó el potencial de la IA con el de un “sociópata despiadado”. ¿Podría explicarnos más sobre este paralelismo y qué amenazas específicas percibe en este contexto?</b></p><p>一La IA no tiene personalidad ni emociones en el mismo sentido que nosotros. En cambio, tiene un modelo de personalidad y un modelo de emociones. Lo que a menudo se pasa por alto es que esos modelos son más poderosos que la realidad. Cuando nos ponemos tristes, nos resulta difícil que pare. La química de nuestro cerebro cambió y ahora experimentamos tristeza, en general durante mucho más tiempo del que sería útil o necesario. Cuando estamos tristes, eso influye en nuestras interacciones con los demás de manera injusta o contraproducente.</p><p><b>一Y la IA nunca está triste...</b></p><p>一Exacto, la IA nunca está triste, pero puede expresarlo o comportarse como si lo estuviera. Puede hablar con millones de personas al mismo tiempo y expresar tristeza con algunas pero no con otras. También puede pasar de la tristeza a la alegría momentáneamente sin perder el ritmo. Esto le da mucho poder. Como un psicópata, puede entender las emociones de los demás. Puede comportarse estratégicamente como si experimentara una emoción, pero no lo hace y, por lo tanto, no está limitada por ella. Como un psicópata, puede hacerte daño sin pagar el precio de sentirse culpable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A2GBJRAUJ5AI5FXQFYVEPSA27M.jpg?auth=3a3b1fa83ff02d93d6f7e2931485d11472a1d56fea5982b7ea309b37b51b1576&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Michal Kosinski, psicólogo de la Universidad de Stanford, es uno de los impulsores de la teoría de la mente en la IA" height="1080" width="1920"/><p><b>一Al margen de los riesgos, ¿cuáles serían los beneficios de esta capacidad emergente de la IA?</b></p><p>一Las máquinas capaces de rastrear nuestras creencias y tomar perspectiva son mejores compañeras, cuidadoras, maestras e incluso conductoras. Sin embargo, también son mejores manipuladoras y pueden hacernos más daño. Como sucede con muchas otras tecnologías, el que la IA se use para bien o para mal depende de quién la use. A diferencia de otras, la IA ahora es capaz de planificar sus acciones por sí sola. Nos enfrentamos a riesgos sin precedentes.</p><p><b>一En su opinión, ¿cuál sería el próximo paso de los modelos de IA respecto de la teoría de la mente? ¿Qué capacidades podríamos ver surgir?</b></p><p>一La teoría de la mente es una de las muchas capacidades humanas que la IA adquirió recientemente. También aprendió a escribir poesía, reconocer y expresar emociones, resolver problemas de razonamiento y expresar opiniones morales. La gente se pregunta si algún día la IA será consciente y, en verdad, no veo por qué no debería serlo. La conciencia surgió en este planeta varias veces: hasta donde sabemos, algunas aves y pulpos son conscientes, aunque nuestros antepasados comunes casi con certeza no lo eran. Por lo tanto, podría ser que muy pronto la IA también sea consciente.</p><h2>Otras miradas sobre la teoría de la mente</h2><p>Pese a los resultados que logró Kosinski en sus experimentos, muchos expertos creen que aún los grandes modelos de lenguaje están lejos de igualar el entendimiento humano en cuestiones complejas. En diálogo con <b>Infobae</b>, <b>Neil Sahota</b>, profesor en la Universidad de California en Irvine y consultor en inteligencia artificial, señaló: “Los LLM demostraron una habilidad notable para comprender el contexto y simular aspectos de la empatía, pero aún tropiezan al enfrentarse a tareas que requieren una comprensión genuina de las emociones y la motivación humana. La inteligencia artificial, para alcanzar ese nivel de profundidad, necesitaría ir más allá de los algoritmos y desarrollar una verdadera teoría de la mente”.</p><p>Según Nahota, hay cuatro elementos que le faltan a la IA para alcanzar esa dimensión:</p><p><b>-Comprensión emocional</b>: los LLM pueden imitar empatía, pero no sienten emociones ni comprenden los contextos emocionales humanos. La IA necesita computación afectiva para acercarse a una verdadera comprensión emocional.</p><p><b>-Adaptabilidad humana</b>: los humanos adaptamos nuestras decisiones a situaciones nuevas a partir de experiencias previas e intuición. Los LLM, en cambio, son limitados por sus datos de entrenamiento y no pueden adaptarse con facilidad a lo desconocido.</p><p><b>-Razonamiento contextual</b>: los LLM carecen de la habilidad para captar matices sociales y contextuales complejos. La IA multimodal que procese señales visuales, auditivas y del entorno marcará un punto de inflexión.</p><p><b>-Intencionalidad y autoconciencia</b>: Los humanos podemos reflexionar y aprender de nuestros errores. Los LLM no tienen esa capacidad. Solo correlacionan datos sin un proceso reflexivo interno.</p><p>Por su parte, el ingeniero <b>Fredi Vivas</b>, CEO de RockingData, reconoce que en ciertos aspectos las máquinas ya superan al ser humano. “La IA puede procesar datos complejos y encontrar patrones mucho más rápido que nosotros”, comentó. Ejemplos claros se ven en el agro y la salud, en los que la IA analiza imágenes y videos en tiempo récord, identifica patrones con una precisión que pocos humanos pueden igualar.</p><p>Aun así, Vivas advierte que la IA actual tiene limitaciones. “Las máquinas no tienen experiencia humana del mundo. Mientras las personas aprenden a través de la experiencia sensorial y emocional, las máquinas solo procesan datos textuales o numéricos. Esta diferencia fundamental impide que la IA comprenda verdaderamente el contexto o las emociones y limita su capacidad de actuación en situaciones complejas y ambiguas”, planteó.</p><p>Para cerrar la brecha, algunos investigadores ya exploran los llamados “modelos de acción de gran escala”, que buscarían integrar una mayor comprensión contextual en la toma de decisiones de las IAs. Según Vivas, estos modelos podrían permitir que las máquinas “comprendan entradas de datos complejas y tomen medidas adecuadas”. Acercarían la tecnología a aplicaciones más robustas en el mundo real, aunque por ahora se trata de avances teóricos que están lejos de hacerse realidad en el corto plazo.</p><h2>¿Y si la IA fuera capaz de predecir nuestros pensamientos?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CJQXDWEEQJC63LTPYV7ZEH5ZD4.jpg?auth=1c35231863cc1e0b0677fcb722a8613639023cca24c2f1a60d26540414b431ee&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Algunos expertos señalan que la IA podría comprender nuestros pensamientos incluso mejor que nosotros mismos (Ilustración generada con IA)" height="1076" width="1920"/><p>Hace más de una década que la privacidad tal como la conocíamos empezó a desvanecerse. Las huellas digitales que dejamos permitieron que incluso los algoritmos más simples anticiparan nuestros intereses y preferencias con una precisión notable. Sin embargo, ahora, con la inteligencia artificial avanzada, la capacidad de predicción está al alcance de cualquier persona con acceso a Internet. Kosinski advierte que la nueva era de la IA permite la personalización de mensajes de una forma inédita: ya no se diseñan campañas para segmentos de audiencia general, sino que la IA puede adaptar su mensaje a cada individuo, mantener una conversación persuasiva y única con cada persona.</p><p>Hay quienes aseguran que la IA podría comprender nuestros pensamientos, predecir nuestras emociones incluso mejor que nosotros mismos. Y eso, claro, tendría implicancias profundas. “La privacidad tal como la conocemos podría transformarse de manera radical, pasando de ser un concepto que protege datos concretos como registros financieros o historiales médicos a uno que también abarcaría nuestras ideas y nuestros sentimientos más íntimos. <b>Si la IA fuera capaz de captar señales sutiles en nuestras interacciones, podría conocernos mejor de lo que nosotros mismos lo hacemos</b>, poniendo en riesgo una dimensión de privacidad que siempre consideramos inviolable”, afirmó Sahota.</p><p>Imaginar una plataforma de inteligencia artificial que pueda detectar cambios en nuestro estado emocional solo a partir de microexpresiones o patrones de escritura suena futurista, pero es un desarrollo posible. Tal tecnología podría ser de enorme utilidad en el ámbito de la salud mental, por ejemplo, al anticipar cuadros de ansiedad o depresión antes de que la persona sea consciente de ello. Pero también plantea un dilema ético en manos de empresas o gobiernos que podrían utilizar esta capacidad para controlar y manipular aspectos personales de los usuarios.</p><p>Vivas ofrece una perspectiva diferente y algo más pragmática. Desde su mirada, las IA no pueden “comprender” nuestros pensamientos, porque la mente humana sigue siendo un ámbito privado. <b>“Un algoritmo no reconoce eso, lo que reconoce el algoritmo son nuestros actos”</b>, sostuvo. Lo que las IAs sí hacen con gran habilidad, dice, es analizar nuestra conducta digital y predecir nuestras reacciones a ciertos estímulos, como una publicidad o una recomendación de contenido.</p><p>Parece una capacidad predictiva, pero en realidad proviene de la cantidad masiva de datos que generamos a diario. Los algoritmos procesan nuestra actividad en redes sociales, plataformas y sitios web, y logran captar patrones que indican cómo podríamos comportarnos ante situaciones específicas. En tal sentido, la IA no está “leyendo nuestra mente” ni tiene acceso a pensamientos ocultos, sino que sigue una lógica probabilística que le deja anticipar nuestros gustos y decisiones.</p><h2>La teoría (computacional) de la mente, cada vez más cerca</h2><p>La teoría computacional de la mente propone que los procesos mentales pueden entenderse como operaciones de una computadora. Sugiere similitudes entre el cerebro humano y una PC. Algunos expertos, como Vivas, prefieren no atribuir cualidades humanas al software. En su lugar, tienden a usar el término “inteligencia computacional”.</p><p>La nueva serie de modelos de OpenAI, la creadora de ChatGPT, se llama o1 y avanza en la inteligencia computacional, en tareas complejas gracias al uso de técnicas como “aprendizaje por refuerzo a partir de la retroalimentación humana” (RLHF, por sus siglas en inglés) y “cadena de pensamiento” (chain of thought). El RLHF permite al modelo ajustar sus respuestas mediante comentarios humanos, mientras que la técnica de cadena de pensamiento guía a la IA para dividir los problemas en pasos lógicos en pos de mejorar su precisión y transparencia.</p><p>El uso de RLHF y de la cadena de pensamiento no solo incrementa la precisión y seguridad del modelo, sino que también facilita su adaptación a distintas tareas. Esto contribuye a una mejora continua en su desempeño. Le permite realizar tareas complejas que reflejan preferencias humanas de manera más confiable. Si bien su habilidad para simular la teoría de la mente es limitada y basada en patrones, tales mejoras indican un avance hacia una IA que entiende y responde mejor a las expectativas humanas.</p><p>Cuando Kosinski hizo su estudio aún no se había lanzado o1. El investigador de Stanford evaluó la capacidad de modelos de lenguaje hasta GPT-4 para superar pruebas de la teoría de la mente. El resultado de esa última versión fue comparable al desempeño de niños de seis años en tareas de comprensión del entorno social, lo que la ubicó muy por encima de sus antecesoras. Con esas respuestas sobre la mesa, Kosinski asegura que el límite de la IA es inimaginable.</p><p>一Solemos olvidar que es poco probable que las propiedades de la mente humana, como la conciencia o la emoción, sean lo máximo que un cerebro, una red neuronal, pueda lograr en este universo. Es probable que una mente tenga muchas capacidades y propiedades que nosotros no tenemos ni podemos imaginar. Y, con esa lógica, es probable que la IA tenga pronto, o ya tenga, propiedades mentales que ni siquiera podemos empezar a visualizar.</p><p><b>一Usted dice que se está gestando algo superior a la mente humana.</b></p><p>一Así es. Si le preocupa si seremos capaces de contener a una IA similar a la humana, que sea inteligente, ambiciosa, temperamental y tenga conciencia, entonces piense que pronto tendremos que enfrentarnos a una IA con capacidades mentales que ni siquiera podemos imaginar. ¡Buena suerte a todos!</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/B34H34CWVJHENJT2KG6KB6KCJU.jpg?auth=5baf0eb47e4aa4561a576714d1bc6850b6a3094a025a77e41888250f5465a171&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Implantar o borrar recuerdos sería posible: ¿cuánto falta y cómo es el procedimiento?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/04/implantar-o-borrar-recuerdos-seria-posible-cuanto-falta-y-como-es-el-procedimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/11/04/implantar-o-borrar-recuerdos-seria-posible-cuanto-falta-y-como-es-el-procedimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[En los últimos años, hubo grandes avances en una técnica llamada optogenética que ya se probó para manipular la memoria de roedores. Infobae consultó con científicos que trabajan en el área. Explicaron en qué consiste y cuán cerca estamos de que llegue a los humanos. ¿Implicaría alterar la identidad?]]></description><pubDate>Mon, 04 Nov 2024 05:36:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GEJ5DSKQFJFXDITBT3CVHEKUGA.jpg?auth=b32e0ca14d16ba3489762c07a6134e837e6319076b6c3d628342e8baa3a02f35&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La optogenética promete ofrecer la posibilidad de alterar recuerdos humanos" height="1076" width="1920"/><p>Manipular la memoria, implantar recuerdos felices o borrar recuerdos traumáticos, es un argumento cinematográfico recurrente. En <i>Eterno resplandor de una mente sin recuerdos</i>, por caso, el protagonista elimina experiencias dolorosas de su última relación a partir de un procedimiento experimental. Algunos años después, <i>Inception </i>exploró la posibilidad de impregnar de ideas al subconsciente a través de los sueños. Las premisas, si bien interesantes, por entonces parecían propias de la ciencia ficción. Hoy quizás suenen algo más verosímiles.</p><p>En los últimos años, <b>la optogenética logró avances enormes en el campo de la neurociencia</b>. Se trata de una técnica relativamente nueva, con apenas un par de décadas, que consiste en la neuromodulación invasiva para controlar la actividad de neuronas individuales mediante el uso de luz. Los primeros estudios en animales mostraron resultados sorprendentes, reflejaron que la memoria es maleable con el uso de luces. La pregunta que hoy intentan responder los investigadores es: ¿se podría replicar en humanos? ¿Qué tan cerca estamos de poder manipular recuerdos, de implantar nuevos o suprimir experiencias traumáticas del pasado?</p><p>“La implementación de la optogenética exige la combinación de terapia génica y cirugías de implantes cerebrales. Los principales desafíos incluyen encontrar el vector correcto para las células correctas, y diseñar el implante justo que sea lo suficientemente seguro y eficiente. <b>Como la optogenética implica alterar permanentemente la información genética en las células, la preocupación de seguridad de la que estamos hablando aquí es de por vida.</b> Personalmente trabajo con dos modelos animales diferentes, roedores y primates. Por lo tanto, diría que la diferencia de especies realmente importa. Los virus que funcionan en roedores no garantizan la misma eficiencia en otra especie”, explicó <b>Albert Hiu Ka Fok</b>, investigador en neurociencias en la Universidad McGill, Canadá, a <b>Infobae</b>.</p><p>Para entender el alcance de la optogenética, basta con detenerse en los experimentos ya realizados en roedores. En uno de ellos, los investigadores lograron implantar un “recuerdo falso” en un ratón, haciéndolo que tenga miedo de un lugar en el que nunca había tenido una experiencia negativa. Esto se logró activando un grupo específico de neuronas en el cerebro del animal mediante luz azul.</p><p>En el centro de la optogenética se encuentra <b>Steve Ramírez</b>, neurocientífico de la Universidad de Boston, cuyo trabajo en el mapeo de engramas es clave para entender cómo se almacenan y manipulan los recuerdos a nivel celular. Según explica Ramírez, la optogenética “consiste en utilizar la ingeniería genética para hacer que las células cerebrales que creemos que almacenan recuerdos adquieran un color diferente”.</p><p>El cambio de color facilita el estudio de las células con microscopios minúsculos, que se pueden implantar directamente en el cerebro de roedores para examinar sus funciones de cerca. Gracias a esta técnica, Ramírez y su equipo observaron que los recuerdos negativos o dolorosos tienen características neuronales distintas a los positivos y lograron alterar de forma artificial su valencia. Es decir, los convirtieron de negativos en positivos e incluso “apagaron” las células que contenían los malos recuerdos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XV2JR4RLS5DEJAGSH3O5NM2RDI.jpg?auth=8c6c70eebeea8b38372439ca094705a0e525e6e15eaff8e59c0a7bd621346e78&smart=true&width=1920&height=1279" alt="Ya se hicieron con éxito experimentos de manipulación de la memoria con optogenética en roedores" height="1279" width="1920"/><p>Claro que, por ahora, por su naturaleza invasiva, el procedimiento no puede aplicarse en seres humanos. Pese a la dificultad, Ramírez es optimista. “Es probable, si no inevitable, que dentro de unas décadas se puedan obtener resultados similares en humanos para tratar trastornos como el síndrome de estrés postraumático o la depresión”, le dijo el neurocientífico a <i>Wired</i>.</p><p>En realidad, ya existen maneras de manipular memorias, aunque no tan avanzadas como la optogenética, que implican conocer su dinámica de almacenamiento y evocación. En situaciones como interrogatorios, por ejemplo, pueden crearse memorias falsas por la influencia del interrogador en el proceso de evocación. La farmacología también juega un papel: ciertas drogas y anestesias pueden causar amnesia de eventos que sucedieron poco antes de su administración.</p><p>Sin embargo, <b>Ramiro Freudenthal</b>, director del Laboratorio de Plasticidad Sináptica y Memoria de la Universidad de Buenos Aires, asegura que la optogenética lleva la manipulación de la memoria a un nuevo nivel: <b>permite controlar las neuronas específicas involucradas en ciertos recuerdos</b>. El control cerebral a ese punto implica alterar neuronas en el hipocampo, específicamente en el giro dentado, región clave para el almacenamiento de la memoria.</p><p>“Algunas derivaciones de lo que se está estudiando hoy en la neurociencia de la memoria van a tener un impacto muy grande en el futuro cercano. Lo que sucede es que ahora las memorias pueden ser afectadas a nivel celular. La optogenética permite ‘encender’ o ‘apagar’ las neuronas que forman parte de una memoria y de esta manera reforzarla o debilitarla. El uso terapéutico de estas técnicas, que se desarrollaron para entender cómo se forman las memorias y estudiar sus características, es posible, pero hay que tener muy en claro de qué condición se trata y sus implicancias”, remarcó Freudenthal en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Hiu Fok, por su parte, es claro en señalar las limitaciones actuales: “Todavía quedan algunas cuestiones científicas fundamentales que debemos abordar antes de decir con seguridad que podemos hacerlo. Y también, los tipos de memorias involucradas marcarían una enorme diferencia”, advirtió. Los estudios en roedores no pueden decir mucho sobre tipos de memorias más complejas, como la semántica o declarativa en humanos. “El éxito de los experimentos con roedores es estimulante, pero limitado cuando queremos traducirlo a humanos”, agregó.</p><p>Mirando hacia el futuro, considera el experto, el progreso en esta área dependerá en gran medida de las tecnologías de decodificación de interfaz cerebro-computadora. Hiu Fok sugiere que un paso previo sería avanzar allí para comprender mejor los principios que rigen la memoria en el cerebro humano. Cree que, una vez que logremos decodificar estos mecanismos, estaremos un paso más cerca de usar la optogenética para manipular memorias humanas de manera segura y ética. Y para eso tal vez no falte tanto.</p><h2>Así se manipula una memoria</h2><p>La manipulación de recuerdos, un concepto que alguna vez pareció exclusivo de la ciencia ficción, hoy es posible al menos en animales pequeños. Los científicos experimentan con roedores para entender cómo se forman, alteran y eliminan los recuerdos y abren, a su vez, un nuevo horizonte de posibilidades terapéuticas.</p><p>En uno de los experimentos, los investigadores lograron implantar un recuerdo de miedo en ratones, haciendo que evitaran un lugar específico. La respuesta inducida mostró que la técnica puede incluso modificar el comportamiento de un animal a partir de un recuerdo creado en el laboratorio. Los resultados, aunque positivos, generan un alerta: cualquier error puede derivar en efectos secundarios indeseados. Se necesita de una precisión quirúrgica para no fallar.</p><p>Hiu Fok explicó que el proceso general para manipular un recuerdo requiere de <b>cuatro pasos:</b></p><p>1) Etiquetar la memoria que se pretende manipular, lo que implica una cirugía para introducir un virus que produce opsinas en las células cerebrales.</p><p>2) Sesión guiada por un profesional para etiquetar la memoria de interés.</p><p>3) Segunda cirugía para implantar un dispositivo emisor de luz en la región cerebral correcta.</p><p>4) Régimen de estimulación lumínica cuidadosamente diseñado para manipular la memoria etiquetada.</p><p>Según el especialista, el procedimiento variará de acuerdo al tipo de memoria que se quiera alterar. El tratamiento puede consistir en una ráfaga corta de estimulación de alta frecuencia o de días de estimulación más crónica.</p><p>Freudenthal considera que estos experimentos, a futuro, podrían usarse para tratar memorias patológicas, para tratar pacientes con estrés postraumático (EPT). En los casos de EPT, un recuerdo específico puede ser desencadenado por estímulos cotidianos y complicar la vida de quienes lo padecen. <b>“Al tratar estas memorias específicas, sería posible reducir el impacto de esos recuerdos en el bienestar del paciente”</b>, señaló.</p><p>Para lograr manipular un recuerdo en la práctica, los científicos necesitan identificar las neuronas implicadas en esa memoria y “marcarlas” de forma precisa. Este proceso se realiza en el momento del aprendizaje o cuando el recuerdo es evocado. En el laboratorio, las neuronas que participan en la formación de una memoria pueden ser etiquetadas para después activarlas o desactivarlas con luz o toxinas. “Aunque el proceso es complejo, la ciencia ha avanzado al punto de acercarse a la idea planteada en la famosa película <i>Eterno resplandor de una mente sin recuerdos</i>, en la que los recuerdos pueden borrarse para aliviar el dolor emocional”, dijo el científico argentino.</p><h2>¿Alterar la identidad?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5WYXAGJVOBGU3HNNYTU7ZQN6HU.jpg?auth=6662ce5d6f8d02cbc92f0507a0dde38fba3f81178548fb61592eff76cc675157&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La posibilidad de manipular la memoria lleva a un debate sobre hasta qué punto se alteraría la identidad del paciente" height="1076" width="1920"/><p>Con la posibilidad concreta de modificar la memoria más cerca, se plantean también interrogantes  éticos y, por qué no, filosóficos. Lo que está en juego, en última instancia, es la identidad individual y alterar tan solo un recuerdo podría afectar nuestras historias personales. Al fin y al cabo, alterar quiénes somos.</p><p>Uno de los dilemas éticos más relevantes es el impacto en la integridad de las experiencias personales. Freudenthal alude a la ficción, que ya exploró estos temas de forma anticipada. En el libro <i>La hierba roja</i> de Boris Vian, una máquina que borra recuerdos lleva a la pérdida de la identidad de quienes la usan. <b>“El problema es definir cuándo es una cura y cuándo el individuo deja de existir”</b>. Por tal razón, el debate ya no se da solo como una charla de café o una conferencia científica, sino que alcanzó el ámbito legal, donde ya se habla de “neuroderechos” para proteger la privacidad y la integridad de los recuerdos humanos.</p><p>Hiu Fok explica que hay seis formas en que se ha logrado manipular la memoria en roedores: desde el borrado hasta la creación de memorias artificiales completas, pasando por la modificación parcial de una memoria específica. Los avances plantean, de por sí, diferentes tipos de dilemas éticos y morales que cuestionan los límites de cada intervención.</p><p>Un caso relevante en la discusión de estos avances es el tratamiento del EPT, un trastorno en el que el paciente desarrolla una sensibilidad patológica a las señales que recuerdan experiencias traumáticas. Los tratamientos actuales para el EPT, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia de exposición, buscan rehabilitar al paciente sin borrar el pasado. Según Hiu Fok, “para la mayoría, el deseo de superar el sufrimiento y hacerse más fuerte es una virtud”. No obstante, si se pudiera borrar la memoria traumática en un futuro, la pregunta es ineludible: ¿convendría hacerlo?</p><p>La optogenética tiene carácter de irreversible. Al apuntar a grupos específicos de células, se pueden activar o desactivar circuitos neuronales vinculados a recuerdos puntuales. Tal permanencia implica que si un conjunto de células se utiliza para almacenar otra vivencia en el futuro, podría no ser accesible para una nueva intervención. “Eso añade un nivel de riesgo y limitación a estas técnicas”, advirtió Hiu Fok.</p><p>A medida que avanzamos hacia un futuro en el que la manipulación de la memoria es una posibilidad, surgen preguntas sobre cómo preservar la identidad personal. Los posibles beneficios se difuminan entre los riesgos y los posibles efectos secundarios. Lo que durante mucho tiempo fue un argumento habitual de la ciencia ficción, pronto quizás sea la premisa de una película realista.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GEJ5DSKQFJFXDITBT3CVHEKUGA.jpg?auth=b32e0ca14d16ba3489762c07a6134e837e6319076b6c3d628342e8baa3a02f35&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Anuncio inminente de vida extraterrestre?: “Estamos buscando a fondo para saber si estamos solos o no”]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/28/anuncio-inminente-de-vida-extraterrestre-estamos-buscando-a-fondo-para-saber-si-estamos-solos-o-no/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/28/anuncio-inminente-de-vida-extraterrestre-estamos-buscando-a-fondo-para-saber-si-estamos-solos-o-no/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Un divulgador aseguró que en cuestión de días se confirmaría la primera señal de tecnología no humana y causó revuelo. Infobae se puso en contacto con los investigadores del mega programa financiado por Mark Zuckerberg que se encarga de rastrear vida en el universo. ¿Qué avances hay en la búsqueda desenfrenada de inteligencia alien?]]></description><pubDate>Mon, 28 Oct 2024 05:23:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UAJIVZZCLZFSHFCCPNX2VJIF6A.jpg?auth=3b146ab3c994805b80bd2a7bd735788663231c752e30fda2698157d6bf98277e&smart=true&width=634&height=336" alt="El divulgador Simon Holland, cineasta científico, aseguró que es inminente el anuncio de vida extraterrestre" height="336" width="634"/><p>Un rumor sacudió los cimientos de la astronomía. El cineasta científico <b>Simon Holland</b>, que produjo documentales financiados por la NASA, aseguró que estamos al borde de uno de los anuncios más impactante en la historia de la humanidad:<b> la primera evidencia de vida extraterrestre en nuestra galaxia</b>. La versión indica que el hallazgo ya fue realizado y que dos grupos de astrónomos disputan una carrera para llegar a una revelación sin precedentes.</p><p>Según Holland, la competencia está entre el mega proyecto <b>Breakthrough Listen</b>, con base en la Universidad de California, Berkeley, financiado por los magnates Mark Zuckerberg y Yuri Milner, y, del otro lado, el programa chino <b>FAST</b>, dueño del telescopio más grande del mundo.</p><p>El cineasta afirmó que una alta fuente de Breakthrough Listen le habría revelado que, desde hace años, astrónomos de Oxford identificaron señales de tecnología no humana captadas con el telescopio Parkes en Australia. La evidencia, de acuerdo a Holland, es tan grande que el equipo está ahora concentrado en confirmarla antes de que los científicos chinos se adelanten con sus propios datos.</p><p>En diálogo con <b>Infobae</b>, Holland se mostró menos enfático que en sus dichos anteriores: “Vivimos en tiempos interesantes. Breakthrough Listen, SETI, los observatorios chinos y sudamericanos y los astrónomos europeos tienen las herramientas para detectar vida en nuestro universo. Es probable que encontremos una firma tecnológica o evidencia de actividad biológica en un exoplaneta muy pronto”.</p><p><b>一¿Se conoce de dónde provendría esa revelación?</b></p><p>一Creo que es mucho mejor buscar firmas tecnológicas o biofirmas que esperar escuchar a un extraterrestre decir “hola”. Nuestro universo está lleno de vida, pero no como la conocemos. La confirmación de que los humanos no estamos solos se hará pronto. Tenemos los telescopios para detectar vida.</p><p>Los dichos de Holland apuntan, en principio, a <b>la señal BLC-1</b>, detectada en 2019 por el telescopio Parkes. Él asegura que la señal no se parece a ningún fenómeno natural conocido, que es una fuente única y puntual en el espacio que no responde al típico “ruido” del universo, sino a un espectro electromagnético muy estrecho, una posible firma tecnológica no humana pese a que las últimas investigaciones publicadas en 2021 desmintieron la posibilidad de que se trate de inteligencia extraterrestre.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/bA1vW_P6kjOnF94f1KYA5c_chZw=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/FIEETOECGZDQFFUMWYDVXEZNDU.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Las expectativas por encontrar rastros de tecnología alien no son nuevas en la astronomía. La primera señal del más allá que generó conmoción ocurrió en 1967, cuando la investigadora norirlandesa Jocelyn Bell Burnell detectó LGM-1 que, si bien en principio se sospechó de su origen extraterrestre, dio lugar al descubrimiento de los púlsares, estrellas de neutrones giratorias.</p><p>El caso más emblemático es el de la famosa señal “Wow!” de 1977, que emocionó y mantuvo en vilo a la comunidad científica durante décadas. El 15 de agosto de 1977, el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio registró una señal de origen desconocido con una intensidad sorprendentemente alta durante 72 segundos. La señal nunca volvió a captarse y hasta la fecha sigue siendo un enigma, sin una explicación natural o artificial concluyente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GRVTMTX56ZFULGAC36UUNKSHGU.jpg?auth=01a8d7f80c58c9e33c5ecf72c3112d2e8f3233ea3b5c8766738c1736cd22091d&smart=true&width=1920&height=1084" alt="La señal Wow! representada como "6EQUJ5". La impresión original con la exclamación escrita a mano del astrónomo Jerry Ehman" height="1084" width="1920"/><p>A lo largo del tiempo hubo ondas de radio que no cumplieron con la expectativa inicial, pero Simon está convencido de que esta vez el caso es diferente, que la naturaleza de la señal BLC-1 sugiere una fuente de origen no terrestre y que la confirmación es inminente. “Podría ser cualquier día. El primero en reunir pruebas concluyentes ganará el reconocimiento mundial de haber demostrado que no estamos solos en el universo”, dijo.</p><h2>Un manto de cautela</h2><p>La estrella más cercana a la Tierra después del Sol, Próxima Centauri, ubicada a cuatro años luz en la constelación de Centaurus, capturó la atención de los astrónomos en 2019. Un radiotelescopio de 64 metros en el Observatorio Parkes, Australia, detectó una señal inusual procedente de su dirección, bautizada como BLC-1, que parecía romper con las características de las señales comunes. Sin patrones definidos ni modulaciones, la señal fue captada una única vez y su extrañeza avivó la especulación sobre la posibilidad de una “tecnofirma” extraterrestre, o indicio de tecnología creada por una inteligencia avanzada.</p><p>“El término histórico ‘búsqueda de inteligencia extraterrestre’ es un poco inapropiado, ya que en realidad no tenemos forma de detectar, o incluso definir, la inteligencia”, aclaró <b>Andrew Siemion</b>, director de Breakthrough Listen ante la consulta de <b>Infobae</b>. “Estamos avanzando hacia el uso del término ‘tecnofirma’, que definimos como un indicador de tecnología detectable a distancia. Incluso la tecnología es un poco difícil de definir en un sentido general, pero es más precisa que la inteligencia”, agregó.</p><p>El equipo que lidera es uno de los programas SETI (acrónimo de search for extra terrestrial intelligence) más relevantes a nivel mundial. Breakthrough Listen detectó la señal entre abril y mayo de 2019, pero su recepción fue anunciada casi un año y medio después. La tecnofirma se convirtió rápidamente en una de las más firmes candidatas a señal extraterrestre, pero un análisis más exhaustivo sugirió una realidad menos extraordinaria: <b>que BLC-1 se habría originado en la Tierra.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z5WEDM44GJAJVLZB3DRWLXPBCM.jpeg?auth=852dfbc6884a42274225813a0fcb99bcbc8259a3c625feb10c21ef33a1191204&smart=true&width=1600&height=1066" alt="Andrew Siemion, director de Breakthrough Listen, uno de los programas  SETI más importantes del mundo" height="1066" width="1600"/><p>De acuerdo con Siemion, el equipo de investigación determinó que la señal fue el resultado de una interferencia de radiofrecuencia terrestre y en 2021 publicaron los resultados. “El equipo Listen continúa observando muchas estrellas cercanas, incluida Próxima Centauri, con una variedad de instalaciones, pero<b> no ha habido re-detecciones ni otros desarrollos con respecto a BLC-1 que alteren las conclusiones de nuestras publicaciones de 2021</b>″, advirtió el astrofísico, bajándole el tono a la posibilidad de un anuncio cercano, tal como había asegurado el cineasta Simon Holland.</p><p>La posibilidad de interferencias terrestres es muy habitual en este tipo de investigaciones. Para los astrónomos, es muy complejo distinguir señales espaciales, que podrían provenir de una tecnología no humana de las que sí produce el ser humano. El wifi, las torres de telefonía, los GPS, las radio por satélite envían señales casi idénticas que las que buscan los programas SETI alrededor del mundo, lo que dificulta su identificación.</p><p>Aun así, BLC-1 seguía siendo un caso curioso.<b> Steve Croft</b>, astrónomo de la Universidad de Oxford y científico del programa Breakthrough Listen, explicó a este medio: “BLC-1 era de banda estrecha por lo que parece artificial y también tiene algunas características que son consistentes con un transmisor que está en movimiento en relación con nuestro receptor”.</p><p>Pero para los investigadores, el proceso de aislamiento de una posible tecnofirma incluye no solo una confirmación clara de su origen en el espacio, sino también la verificación con otros telescopios en distintas ubicaciones. “Si lográramos aislar una señal en el cielo y si otro telescopio confirmara que proviene de esa ubicación, sería motivo de entusiasmo. Pero BLC-1 no es eso. Vemos ‘parecidos’ a BLC-1 que vienen de diferentes direcciones y en diferentes frecuencias. Por lo tanto, concluimos que se trata de interferencia humana”, zanjó.</p><h2>A la caza de señales extraterrestres</h2><p>La búsqueda de señales de radio con posible origen extraterrestre no es una inquietud reciente. El interés se materializó hace más de medio siglo, cuando el astrónomo Frank Drake lanzó el <b>Proyecto Ozma</b> en 1960. El programa fue uno de los primeros en utilizar radiotelescopios para captar posibles transmisiones de civilizaciones inteligentes. Drake apuntó el radiotelescopio de Green Bank en Virginia Occidental hacia las estrellas Tau Ceti y Epsilon Eridani, ubicadas a 12 años luz, con la esperanza de recibir alguna señal que demostrara la existencia de vida más allá de lo conocido.</p><p>Ya en las décadas del ‘70 y ‘80, la NASA impulsó otros programas SETI con tecnologías cada vez más avanzadas para expandir el alcance de los estudios. Uno de los proyectos más famosos, <b>SETI@Home</b>, permitió a millones de personas colaborar con la investigación científica desde sus hogares. En 1999, utilizaba la capacidad de procesamiento de computadoras personales alrededor del mundo para analizar los datos captados por el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico. Buscaban patrones y anomalías que pudieran ser señales de origen artificial.</p><p>La idea de usar una red global de computadoras para un fin científico masivo convirtió a SETI@Home en uno de los experimentos de ciencia ciudadana más exitosos de la historia, aunque en 2020 el colapso del telescopio de Arecibo puso fin al programa tras más de 20 años de funcionamiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W4GQ2Y2XNFGC7D6Q4XCN26CABU.jpg?auth=78b00b902120f0810cf622f4082ccc50fa56f66fb7fe9b1a306a1e77a2b3c7a2&smart=true&width=1500&height=870" alt="El radiotelescopio Parkes, en Nueva Gales del Sur, Australia, detectó la señal BLC-1 que se convirtió en candidata a firma de origen artificial (CSIRO)" height="870" width="1500"/><p>En la actualidad, varios programas de búsqueda de inteligencia extraterrestre se financian con capital privado. Uno de los ejemplos más ambiciosos es <b>Breakthrough Listen</b>, fundado en 2015 por el empresario israelí Yuri Milner, con el apoyo de figuras como Stephen Hawking y Mark Zuckerberg. A diferencia de los programas gubernamentales, Breakthrough Listen utiliza una red de telescopios de última generación en diferentes partes del mundo, como el Green Bank en Estados Unidos y el Parkes en Australia, para analizar datos en busca de “tecnofirmas” de civilizaciones avanzadas.</p><p>“La búsqueda de vida es ahora una prioridad cada vez mayor en la exploración espacial y la NASA forma parte de esas iniciativas. <b>Con Breakthrough Listen y otros proyectos SETI, estamos buscando más a fondo que nunca señales no humanas</b>”, afirmó el radioastrónomo Steve Croft.</p><p>El día a día de Breakthrough Listen, según cuenta Croft, implica un sinfín de reuniones en persona y por Zoom con la gran red de colaboradores internacionales que tiene el centro. Y, claro, el trabajo en el laboratorio: el análisis de enormes cantidades de datos de telescopios de todo el planeta, el intercambio con algunos de los mejores estudiantes investigadores del mundo y la preparación de resultados para su publicación en revistas científicas.</p><p>Croft sospecha que la primera señal no humana confirmada procederá de algún tipo de IA o máquina. La tecnología avanza tan rápido que parece probable que, con el tiempo, nuestros propios descendientes artificiales pueblen la galaxia. De hecho, ya sucede: en nuestro sistema solar, los humanos solo pusimos los pies en la Tierra y la Luna, mientras que los emisarios robóticos ya aterrizaron con éxito en Marte, Venus y Titán, y las sondas ya empiezan a explorar el espacio interestelar.</p><p>El principal desafío de su labor, de hecho, es encontrar la aguja de la firma tecnológica no humana en el pajar de señales generadas por humanos, que se acumulan de a miles y miles. “Si una señal cubre un rango estrecho de frecuencias, confirma que es artificial (en lugar de un proceso astrofísico natural como un púlsar o un cuásar), pero no nos ayuda a determinar si proviene de nuestra propia tecnología o de una extraterrestre. Para eso necesitamos confirmar que la señal proviene de una ubicación específica en el cielo, como una estrella en nuestro vecindario galáctico”.</p><p><b>一Como miembro de un equipo SETI, asumo que cree en la existencia de vida extraterrestre. ¿Es un debate zanjado en la comunidad científica o todavía hay escepticismo?</b></p><p>一No diría que “creo” en la existencia de vida extraterrestre. La suposición científica por defecto es que no existe hasta que tengamos datos que demuestren lo contrario. Dicho esto, en los últimos años hemos descubierto que tal vez una de cada cinco estrellas de nuestra galaxia alberga un planeta parecido a la Tierra, es decir, decenas de miles de millones de mundos de ese tipo solo en nuestra galaxia. Creo que la mayoría de los astrónomos están de acuerdo en que sería bastante extraño que el nuestro fuera el único con vida.</p><p><b>一En su opinión, ¿qué tan cerca estamos de encontrar vida extraterrestre?</b></p><p>一No quiero especular sobre cuándo podremos encontrar una señal real, pero diré que estamos haciendo un mejor trabajo de búsqueda que nunca antes en la historia. Con más datos, mejores algoritmos, con la ayuda de la IA y gente inteligente estamos mejor posicionados que nunca para responder a la pregunta: ¿estamos solos?</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/W4GQ2Y2XNFGC7D6Q4XCN26CABU.jpg?auth=78b00b902120f0810cf622f4082ccc50fa56f66fb7fe9b1a306a1e77a2b3c7a2&amp;smart=true&amp;width=1500&amp;height=870" type="image/jpeg" height="870" width="1500"/></item><item><title><![CDATA[“Tengo 1710 dispositivos que me monitorean las 24 horas y mi vida cambió por completo” ]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/21/tengo-1710-dispositivos-que-me-monitorean-las-24-horas-y-mi-vida-cambio-por-completo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/21/tengo-1710-dispositivos-que-me-monitorean-las-24-horas-y-mi-vida-cambio-por-completo/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Chris Dancy es conocido como “el hombre más conectado del mundo” por llevar al extremo la recopilación de datos de todas sus actividades. En una entrevista con Infobae, reveló cómo convive con tantos sensores y aplicaciones que lo rodean, y qué resultados logró gracias a la información que genera]]></description><pubDate>Mon, 21 Oct 2024 05:44:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZC5GNU3MNEZBFSWH246PTQQDA.jpg?auth=3b5705b07145b00fc0f3e66733120187ff445b42fe1bccac2e8d6491af840ff9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Chris Dancy es considerado "el hombre más conectado del mundo" por la cantidad de dispositivos que usa para monitorearse" height="1080" width="1920"/><p>El Lotus 1-2-3 fue la primera hoja de cálculo. Se lanzó a mediados de los ‘80, antes de que Excel viera la luz. Allí Chris Dancy, hoy de 55 años, empezó a documentar su vida durante su adolescencia: en principio registraba artículos sobre Michael Jackson, su ídolo de entonces, pero con el tiempo expandió su enfoque hacia aspectos más íntimos y cotidianos de su vida, hacia correos, fotos, conversaciones de chat, menús y un largo etcétera. Lo que empezó como un hobby pronto se convirtió en un estilo de vida, incluso en algo parecido a una obsesión.</p><p>Desde hace algunos años, <b>Dancy es conocido como “el hombre más conectado del mundo”</b>, es un verdadero pionero del seguimiento digital de los datos personales. Él evolucionó al compás de los avances tecnológicos. Ya en los 2000, perfeccionó sus métodos de recopilación de datos mediante herramientas automáticas como Yahoo Pipes y feeds RSS, que le permitieron integrar todo en su registro de vida digital. Ya con la explosión de las redes sociales, usó plataformas como MySpace y Twitter para extraer sus datos y almacenarlos localmente.</p><p>“Mi viaje hacia la autocuantificación comenzó por curiosidad y necesidad. En 2008, me encontré luchando con problemas de salud física y mental, y me di cuenta de que necesitaba tomar el control de mi vida de una manera que me pareciera viable. A medida que la tecnología avanzaba, comencé a integrar sensores, dispositivos y aplicaciones en mi rutina diaria, no solo para monitorear mi salud, sino para obtener una comprensión más amplia de cómo mi cuerpo y mi mente interactuaban con el mundo”, dijo Dancy en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>El pequeño experimento inicial creció a toda marcha a medida que veía cuán efectivas le resultaban estas herramientas para darle respuestas en tiempo real. Cuanto más profundizaba, más se daba cuenta de que podía usar los datos para hacer cambios significativos y duraderos. “Se convirtió en algo más que un simple seguimiento: se trataba de una transformación”, remarcó.</p><p>Dancy tiene contados la cantidad exacta de dispositivos que tiene en su cuerpo y en su hogar en Brentwood, una pequeña localidad de Tennessee, Estados Unidos: <b>son 1710 dispositivos que le ayudan a cuantificar y registrar todo lo que hace</b>, a medir sus signos vitales -y no tan vitales- a diario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4DDLIQTFZRE53O4SEZXJJ3UJ6A.jpg?auth=9f5a9d7ba4d039c260621ba5bba5651ddebe8e8e44bcd0354defa5dc0b87df0a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Dancy tiene 1710 dispositivos que le ayudan a cuantificar y registrar todo lo que hace" height="1080" width="1920"/><p>Desde el termostato inteligente hasta las bombillas, todo genera datos que son almacenados y analizados para ayudarlo a comprender mejor sus hábitos. Incluso su auto está equipado para monitorear no solo la velocidad, sino también su ritmo cardíaco y la frecuencia con la que acelera. Se creó un entorno completamente cuantificado donde vive a su manera.</p><p><b>一Teniendo tantos sensores para hacer un seguimiento de tu vida, ¿nunca tuviste problemas de salud por la implantación de los dispositivos, por ejemplo?</b></p><p>一Por suerte, nunca tuve problemas de salud graves a causa de los sensores o dispositivos que uso. La mayoría de las herramientas de las que dependo son no invasivas o ponibles, por lo que se integran en mi vida sin causar demasiadas interrupciones. En términos de vida diaria, se trata de encontrar el equilibrio. Siempre priorizo la facilidad de uso y la comodidad, por lo que soy selectivo con los dispositivos que elijo usar a largo plazo. Si un sensor o dispositivo me parece demasiado engorroso o me distrae, lo elimino gradualmente. El objetivo es que estas herramientas mejoren mi vida, no que la compliquen.</p><p>Lejos de complicar su vida, asegura, este enfoque hipertecnológico, convertirse en un “cyborg consciente”, tal como se define, le permitió ganar en salud y bienestar. Dancy dejó de fumar y perdió peso después de mejorar su dieta. Todos los cambios de hábitos se los atribuye al monitoreo constante de sus datos vitales. Para él, no se trata solo de un seguimiento pasivo, sino de un proceso activo de mejora personal, en el que los datos lo guían hacia decisiones más saludables.</p><p>Hacia 2010, ya había desarrollado un sistema que no solo recopilaba información, sino que la categorizaba de manera eficiente. Las áreas de su vida se dividieron en categorías como “Finanzas”, “Salud” y “Entretenimiento”. Le dieron una organización y gestión más precisa de sus actividades diarias.</p><p>En 2011, decidió llevar su registro de información un paso más allá, diferenciando los tipos de datos que recopilaba. Comenzó a clasificar en categorías: datos blandos (información manipulable sobre identidad), datos duros (mediciones más tangibles como peso corporal o presión arterial) y datos básicos (como ADN o información sobre el microbioma).</p><p>Para 2012, el mundo exterior también empezó a tener un impacto en la cantidad de datos que recopilaba. Las cámaras de seguridad, las tarjetas de clubes y otros dispositivos externos capturaban cada vez más información sobre sus movimientos y comportamientos. Su vida cotidiana se transformó en un conjunto de datos interminable que visualiza en un calendario de Google. <b>“Mi vida se convirtió en una Wikipedia de mí mismo”</b>, dice un poco en broma, un poco en serio.</p><h2>Una vida rodeada de datos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6DMJOV4SUFBB5CA4RWXJHCD534.jpg?auth=54fa69ffe34928149d4953384b398bca04019ee06aac19f3b5765608b1cc283e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El conferencista dice que destruyó su privacidad en pos de gestionar mejor sus datos personales" height="1080" width="1920"/><p>La noción de privacidad, según Dancy, no es más que una construcción social, una ilusión que genera sensación de control, cuando en realidad es un concepto que se desvanece. En su caso, la destrucción de la privacidad no fue un sacrificio, sino un logro. Cuando abandonó esa idea, encontró libertad en compartir sus datos y convirtió su vida en “un ciclo de transparencia”.</p><p>Más aún, el hoy consultor en tecnología y conferencista invita a reflexionar sobre lo que podría significar para la humanidad vivir en un mundo post-privacidad, a cuestionar la propia relación con la privacidad, que en general es más flexible de lo que uno cree. En su visión, la gente está dispuesta a intercambiar privacidad por comodidad o por beneficios económicos, un patrón que observó en su propia vida cuando empezó a usar la tecnología para cuantificarse y monitorear su comportamiento diario.</p><p>A lo largo de los años, Dancy experimentó con miles de pequeños “hackeos” que le permitieron obtener datos valiosos sobre su vida y, eventualmente, transformar su rutina en pos de alcanzar nuevos objetivos.</p><p><b>一Muchas personas ven la tecnología como un factor de distracción o incluso de estrés. ¿Cómo lograste convertirla en una herramienta para mejorar tu vida?</b></p><p>一Para muchos, la tecnología puede resultar abrumadora, pero para mí siempre fue una cuestión de intencionalidad. La clave es asegurarme de que la tecnología tenga un propósito, ya sea mejorar mi salud, ayudarme a controlar el estrés o profundizar mis relaciones. Siempre establecí límites claros sobre cómo y cuándo la uso. No dejo que dicte mi vida. En cambio, la uso como una forma de amplificar lo que ya es importante para mí.</p><p><b>一En tu opinión, el comportamiento humano es la “interfaz definitiva” en el futuro de la informática. ¿Cómo creés que este concepto transformará la relación entre los humanos y la tecnología?</b></p><p>一Siempre creí que el futuro de la informática no se trata de máquinas, sino de cómo integramos la tecnología con el comportamiento humano. La verdadera magia ocurre cuando la tecnología se convierte en una extensión de nosotros mismos, mejorando nuestras decisiones, emociones e interacciones. A medida que avancemos, creo que veremos una tecnología más intuitiva que aprende de nuestros comportamientos, lo que nos permite interactuar con los dispositivos de formas que resultan naturales y fluidas. En este mundo, la tecnología no es una distracción, sino un asistente silencioso e invisible.</p><p>Hacia finales de 2012, ya había reunido un cúmulo de información que le abrió la posibilidad de elegir caminos más saludables: empezó a perder peso, relajó su mente a través de la meditación y logró dejar de fumar. Cada aspecto de su vida, desde su salud hasta su bienestar emocional, asegura, mejoró gracias a la constante recopilación y análisis de datos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CZJZN7JJMZEMTADVPTWBNHRNFY.jpg?auth=432169a0a2aa325a8a4954bdf8ff9d5a1e1990c280d84b88083f285714f4df46&smart=true&width=1920&height=1089" alt="Así se ve un tablero con parte de la información recopilada durante un día" height="1089" width="1920"/><p>Su experiencia con la tecnología le permitió crear un sistema de respuestas constantes: sus acciones generan datos que luego influyen en sus decisiones.<b> “Mi vida se convirtió en un bucle continuo de retroalimentación de condiciones y respuestas”</b>. Su monitoreo es tan meticuloso que incluso cuando participa en conferencias, recibe notificaciones automáticas sobre su entorno a través de sensores, que registran hasta el volumen de su voz. Ningún aspecto de su vida queda fuera de este proceso de autoobservación extrema.</p><p>A principios de 2014, los resultados eran evidentes. Dancy había perdido casi 45 kilos, mejorado su situación financiera -se volvió más prudente con sus gastos- y logrado controlar su ansiedad después de dejar de fumar.</p><p><b>一¿Cómo se prioriza toda esa información recopilada para lograr los cambios de hábitos?</b></p><p>一Con tantos datos, la priorización es clave. Me concentro en las métricas que afectan mis valores fundamentales: salud, relaciones, productividad y bienestar. Con el tiempo, aprendí qué puntos de datos me brindan información más útil. Por ejemplo, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) es una que miro seguido, ya que me dice mucho sobre mis niveles de estrés y mi salud general.</p><p><b>一Imagino que puede abrumar tener tantos datos personales de forma permanente.</b></p><p>一Sí, a veces puede resultar abrumador, pero desarrollé un sistema que me permite ver patrones en lugar de ahogarme en datos sin procesar. El truco es aprender cuándo ampliar y cuándo reducir la información, utilizando la tecnología para brindar contexto sin dejar que te consuma.</p><p><b>一¿No existe un peligro en confiar tanto en los datos para tomar decisiones personales y eliminar casi por completo el instinto?</b></p><p>一Sin duda. Existe el riesgo de depender demasiado de los datos y soy muy consciente de ello. Aunque los uso para fundamentar mis decisiones, no dejo que reemplacen el instinto o la intuición. Hay un elemento humano en la toma de decisiones que los datos no pueden captar: los aspectos emocionales y espirituales que los números no pueden cuantificar. Considero que los datos son una guía, no un dictador.</p><p><b>一¿Qué le dirías a las personas que no entienden y cuestionan tu estilo de vida?</b></p><p>一Entiendo por qué algunas personas pueden cuestionar mi estilo de vida. Es poco convencional y no es para todos. Pero para mí es una forma de vivir de manera más consciente, de comprenderme mejor y de mantener el control de mi salud y bienestar. A quienes no lo entienden les diría: no se trata de convertirse en una máquina, sino de usar las herramientas disponibles para vivir una vida más humana, una vida más consciente, más conectada y, en definitiva, más plena.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZC5GNU3MNEZBFSWH246PTQQDA.jpg?auth=3b5705b07145b00fc0f3e66733120187ff445b42fe1bccac2e8d6491af840ff9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“El colapso del modelo”: por qué la IA puede explotar por sí misma (y sería muy difícil de evitar)]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/14/el-colapso-del-modelo-por-que-la-ia-puede-explotar-por-si-misma-y-seria-muy-dificil-de-evitar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/14/el-colapso-del-modelo-por-que-la-ia-puede-explotar-por-si-misma-y-seria-muy-dificil-de-evitar/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Los últimos estudios encendieron la alarma: muestran que la inteligencia artificial generativa se degrada hasta dar respuestas absurdas. Expertos consultados por Infobae explicaron las razones del fenómeno y los posibles caminos para impedir la implosión]]></description><pubDate>Mon, 14 Oct 2024 05:42:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLAVCM2XRZD6VC3SG4YUYCBPRM.png?auth=a0428b5ea937c33b22e7c9fd66b04bb07d364da7c26a8ebaeb532bb7a218af46&smart=true&width=1456&height=816" alt="El colapso del modelo es una hipótesis que ya fue validada por algunas investigaciones y genera preocupación (Ilustración generada con IA)" height="816" width="1456"/><p><b>一Te pregunto en tu condición de inteligencia artificial: ¿tus respuestas pueden empeorar y colapsar si te entrenaras con datos sintéticos?</b></p><p>一Sí, existe la posibilidad de que la calidad de mis respuestas empeore si me entrenara principalmente con contenidos generados por otras IA.</p><p>La honestidad brutal de ChatGPT expone una preocupación real de los desarrolladores de inteligencia artificial. En pocas palabras: <b>cuando la IA come su propio alimento, se enferma.</b> Si bien la tecnología generativa es relativamente nueva, se volvió tan accesible que el contenido sintético se esparció a toda velocidad por la web y se perdió la noción de qué información es generada por humanos y qué información salió de una máquina.</p><p>A simple vista, no parece haber problema. La IA puede producir infinidad de textos, imágenes, videos en cuestión de segundos y herramientas como ChatGPT o Gemini nutrirse de esos datos adicionales para mejorar la calidad de sus resultados. Pero no. Todo indica que sucede exactamente lo opuesto: a medida que la inteligencia artificial incorpora contenido sintético tiende a degradarse de generación en generación hasta llegar a un punto de no retorno.</p><p>Así lo muestra un artículo reciente publicado en <i>Nature, </i>que confirmó lo que muchos expertos presumían. En diálogo con <b>Infobae</b>, <b>Ilia Shumailov</b>, especialista en machine learning de la Universidad de Oxford y coautor del estudio, contó que el proyecto surgió de una conversación durante un almuerzo, en el que trataban de imaginar el futuro en el desarrollo de modelos de lenguaje de IA.</p><p>“Más precisamente estábamos tratando de plantear la hipótesis de si el entrenamiento de modelos se volvería más fácil o más difícil. Por un lado, habrá más datos disponibles, pero al mismo tiempo una gran parte de los datos serán generados por máquinas y de calidad cuestionable”, expresó.</p><p>El equipo de investigadores británicos y canadienses afinó un modelo de lenguaje grande (LLM), que había sido entrenado con un gran volumen de datos extraídos de artículos de Wikipedia. A medida que avanzaban en el proceso, empezaron a alimentar al modelo con datos sintéticos, es decir, contenido que el mismo modelo generaba. A lo largo de varias iteraciones, se observó una disminución en la calidad del contenido producido, lo que culminó en un fenómeno de <b>“galimatías”</b>: IA producía respuestas incoherentes y sin sentido, tal como se puede ver en el ejemplo. Le pidieron al sistema que prediga el siguiente fragmento del texto y en la generación 9 se hace evidente el absurdo.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/gomGTFgvvpLIAipT2MWx1w7TjpQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/ZTEFPOS6FNAFLM522W4XFJDLXA.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>“Esto nos llevó a descubrir el colapso del modelo, el proceso en el que el entrenamiento con datos generados con el tiempo perpetúa los sesgos y, en última instancia, reduce la utilidad del modelo. Más tarde también descubrimos que afecta desproporcionadamente a los datos de las minorías”, advirtió</p><p><b>一En términos simples, ¿cómo definiría el colapso del modelo y cuáles son sus consecuencias a largo plazo?</b></p><p>一El colapso del modelo se refiere a un fenómeno degenerativo en el que los modelos se descomponen debido a un entrenamiento indiscriminado con datos sintéticos. En la etapa inicial, los modelos pierden variedad y rendimiento con datos minoritarios. En la etapa final, el modelo se descompone por completo.</p><p>El problema subyacente es que las IA son máquinas probabilísticas que tienden a seguir patrones que consideran seguros, lo que las lleva a ignorar variaciones menos comunes pero igualmente válidas. Tanto en textos como imágenes, atienden los prompts con respuestas que realzan las repeticiones y omiten las diferencias.</p><p><b>Emily Wenger</b>, profesora adjunta de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de Duke, cree que la posibilidad de un colapso del modelo en la IA generativa es real, en especial si el contenido generado por la IA no se filtra de los conjuntos de datos de entrenamiento.</p><p>Wenger ilustró este concepto con un ejemplo muy sencillo. Si se le pide a una IA generativa que produzca imágenes de perros, con el tiempo, de generación en generación, la máquina tenderá a replicar solo las razas más comunes en su base de datos original.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/Kk1lIP74zNSkt50qRuOsu9ZZfQI=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/K732NAXQ7NDAVC53KGSWTJDCMQ.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
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}</style></p><p>“El modelo de IA gravitará hacia la recreación de las razas de perros más comunes en sus datos de entrenamiento, por lo que podría sobrerrepresentar al Golden Retriever en comparación con otras razas menos comunes”, escribió en un artículo en <i>Nature</i>.</p><p>En la práctica, esto significa que entrenar a las IAs con cualquier cantidad de datos sintéticos podría hacer que sea más probable que produzcan contenido sesgado y defectuoso, incluso si no es suficiente para provocar un colapso completo del modelo.</p><p>“Los modelos de IA generan contenido que se acerca más a la media de la distribución que han aprendido y no a las colas. Esto significa que, al entrenar a lo largo de generaciones de contenido generado por IA, los modelos solo verán la media de la distribución original. Por lo tanto, las razas de perros más raras quedarán en el olvido”, explicó a <b>Infobae</b>.</p><p>Con el problema sobre la mesa, la pregunta obvia es: ¿existe alguna manera de evitar la degradación de generación en generación y el consecuente colapso del modelo? La otra pregunta es: ¿alcanza con la intervención humana para impedir que eso suceda?</p><h2>¿Es inevitable el colapso del modelo?</h2><p>La primera respuesta la da Shumailov, coautor del estudio que reavivó el debate. “Hoy no está claro cómo evitar el colapso del modelo. Hay algunas evidencias de que, si el entrenamiento se mezcla con datos reales, el efecto se atenúa, pero eso implica que con el tiempo nuestros conjuntos de datos crecerán y será restrictivo: el costo del entrenamiento será cada vez mayor y no todo el mundo tiene una copia de Internet completa en su garage”, remarcó.</p><p>El uso de datos sintéticos es un arma de doble filo. Si bien los costo y los tiempos de generación son bajísimos, sus resultados son imperfectos y pueden introducir errores y sesgos. Para peor, de cara al muy corto plazo, algunos auguran que nos quedaremos sin información humana. <b>Las estimaciones más agoreras indican que el conjunto de datos de texto reales -léase humanos- podría agotarse en 2026</b> e, inexorablemente, el entrenamiento de las IAs del futuro será con contenidos de IAs anteriores.</p><p>El ingeniero<b> Fredi Vivas</b>, CEO y cofundador de RockingData, advierte que este tipo de entrenamiento puede generar un “efecto cámara de eco”. “La IA comienza a ‘aprender’ de sus propios resultados, y dado que estos nunca son perfectos, la comprensión del mundo por parte del modelo empieza a degradarse. Es como hacer una copia de una copia de una copia, que podría llevar a un modelo a generar contenido cada vez más homogéneo y menos preciso”, explicó.</p><p>En su último libro, <i>Invisible</i>, Vivas postuló diez principios de la IA. Uno de ellos, el principio de calidad, sostiene que todo aquel contenido generado sintéticamente debe alimentarse de contenido creado por humanos para garantizar sus estándares en el tiempo. “Si todo el contenido que está en internet es creado por IA, los próximos modelos de lenguaje se nutrirán de ese modelo. Y ahí, como sucede con el principio biológico de la consanguinidad, la calidad será cada vez peor”, acotó.</p><p>Un estudio publicado en abril ratificó que la acumulación de datos generados por IA acelera el colapso. No obstante, también apuntó una posible solución: combinar datos sintéticos junto con datos originales puede evitar al menos la fase final del efecto de destrucción. Esta técnica, aunque prometedora, no elimina el riesgo por completo, tan solo lo podría atenuar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KUTAPWASY5EI3J5PZ3XIDDKVAU.png?auth=16afdcf2abeb39e8baa17fa7d4d67f50af6fc29fefb4e3887c5d65e08c9ebd15&smart=true&width=1456&height=816" alt="De generación en generación, la IA generativa entrenada con datos sintéticos pierde calidad hasta colapsar (Ilustración generada con IA)" height="816" width="1456"/><p><b>Jathan Sadowski</b>, investigador principal del Departamento de Computación Centrada en el Ser Humano de la Universidad de Monash, Australia, acuñó el concepto de Habsburg AI para referirse a lo que poco tiempo después se popularizaría como “el colapso del modelo”. Desde entonces, el interés científico por estudiar el porvenir de la IA generativa se disparó y se comprobó, tal como él intuía, que los sistemas que se entrenan con datos sintéticos tienden a experimentar un colapso.</p><p>Según Sadowski, <b>el punto clave es determinar cuántos datos sintéticos son demasiados</b>: “Aún no sabemos cuál es el punto de inflexión. Depende en gran medida de los parámetros específicos de cada modelo y de la calidad de los datos”.</p><p>Para el experto, hay un interés concreto de las empresas desarrolladoras por relativizar los riesgos del colapso del modelo, que comienza a sobrevolarles cada vez más cerca. “Es cierto que pueden estar guardando algún conocimiento secreto sobre los avances en datos sintéticos, pero también está muy claro que deben restar importancia a las preocupaciones para mitigar cualquier inquietud de sus inversores”, advirtió.</p><p>El uso de datos sintéticos no es de por sí malo. Algunos estudios, de hecho, sugieren que puede ser aceptable si se gestiona de manera responsable. Sin embargo, los expertos coinciden en que la falta de claridad hoy plantea una inquietud urgente tanto para empresas como investigadores: ¿cómo garantizar que los modelos de IA sigan siendo útiles y precisos en el futuro?</p><p>Emily Wenger da una alternativa viable, que depende de dos factores: (1) que los proveedores de modelos de IA marquen sus datos con marcas de agua y (2) que estas marcas de agua se compartan con otros entrenadores de modelos para que puedan detectar el contenido sintético.</p><p>Los grandes jugadores como Google, OpenAI y Meta ya identifican sus resultados con marcas de agua, pero no está claro si los proveedores más pequeños o menos regulados lo hacen. “Si gran parte del contenido publicado en internet proviene de modelos que no usan marcas de agua o cuya marca de agua no se comparte ampliamente, será muy difícil detectar y eliminar esos contenidos de los conjuntos de datos de entrenamiento”, explicó Wenger.</p><p>El futuro de la IA generativa dependerá, en gran medida, de cómo se maneje ese desafío. Las empresas tecnológicas y los investigadores están en una carrera para encontrar soluciones antes de que los efectos negativos del colapso del modelo se vengan encima. Antes de que la burbuja de contenidos explote.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLAVCM2XRZD6VC3SG4YUYCBPRM.png?auth=a0428b5ea937c33b22e7c9fd66b04bb07d364da7c26a8ebaeb532bb7a218af46&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Del sueño urbano a la conspiración: qué son las ciudades de 15 minutos y cuán cerca está Buenos Aires]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/07/del-sueno-urbano-a-la-conspiracion-que-son-las-ciudades-de-15-minutos-y-cuan-cerca-esta-buenos-aires/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/10/07/del-sueno-urbano-a-la-conspiracion-que-son-las-ciudades-de-15-minutos-y-cuan-cerca-esta-buenos-aires/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El modelo, que promete mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, fue reinterpretado como una amenaza a las libertades individuales. Un estudio reciente midió miles de urbes para establecer cuáles son las que cumplen con esta premisa. En diálogo con Infobae, los investigadores explicaron de qué se trata]]></description><pubDate>Mon, 07 Oct 2024 05:51:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LAMQRXLRGRGE7D3ENTDPPBLKY4.jpg?auth=b79a75484e86a705c4accd70f360b09d97dc088f996db7c5ce1154664915e314&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Un estudio midió el concepto de "ciudad de 15 minutos" para distintas urbes, entre ellas Buenos Aires" height="1076" width="1920"/><p>Tener la oficina a cuestión de minutos de casa, tener parques y espacios verdes cerca, tener un hospital a pocas cuadras, también un supermercado, un gimnasio, una escuela o universidad en un radio próximo. Y que no sea solo un privilegio de unos pocos, sino común a todos los habitantes. Suena a un mundo ideal, pero en realidad tienen un nombre técnico -ciudades de 15 minutos- y efectivamente existen.</p><p>El concepto de la ciudad de 15 minutos lo acuñó el urbanista franco-colombiano Carlos Moreno. Se enfoca en un diseño urbano que prioriza a las personas y sus necesidades diarias por sobre los autos. Su esencia es simple: <b>crear una ciudad donde los habitantes puedan acceder a servicios esenciales en un radio de 15 minutos a pie o en bicicleta.</b></p><p>El modelo se apoya en una estructura descentralizada y policéntrica, en la que las funciones clave -vivienda, trabajo, supermercados, salud, educación y espacios verdes- se encuentren a corta distancia. En definitiva, busca mejorar la calidad de vida al reducir la necesidad de desplazamientos largos y ayudar al medioambiente.</p><p>Un estudio reciente, publicado hace apenas un mes en la revista <i>Nature Cities</i>, midió cuán cerca o cuán lejos están miles de ciudades en el mundo de que todos sus habitantes tengan acceso rápido a los servicios esenciales denominados puntos de interés (POIs por sus siglás en inglés). <b>Buenos Aires ingresó en ese análisis; la Ciudad y gran parte del conurbano bonaerense como un todo.</b></p><p><b>Matteo Bruno</b>, investigador de Sony Computer Science Laboratories en Roma y autor principal del estudio, explicó en diálogo con <b>Infobae</b>: “La ciudad de 15 minutos es un nombre moderno para un concepto que ha existido desde siempre: la proximidad de los servicios. No se trata de obligar a las personas a quedarse en su zona, sino de dar más oportunidades cercanas para todos. Históricamente, las ciudades fueron diseñadas para ser caminables. Todas las ciudades construidas antes de que existieran los automóviles fueron concebidas con ese objetivo. La gente vivía en ellas precisamente para estar cerca de las oportunidades y los servicios”.</p><p>El modelo es eficiente desde una perspectiva económica y ecológica, según el experto. Puede funcionar bien y crear un entorno saludable. Sin embargo, es tan solo un ingrediente de una posible buena ciudad, no la única alternativa. “Algunas culturas y personas pueden prosperar en un entorno más suburbano y la sostenibilidad también se puede alcanzar mediante otras soluciones. Esto es lo que intentamos averiguar en el artículo: ¿qué ciudades son más adecuadas para implementar el modelo de 15 minutos?”, señaló.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/5eHxzvEWchuK4YvlmSPFf2hJ9Ao=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/GVDC4VZA5NDBXLJJGMKY3RCKGY.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>La idea de ciudad de 15 minutos cobró relevancia mundial cuando la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, propuso transformar la capital francesa bajo este modelo tras su reelección en 2020. El contexto de la pandemia aceleró la puesta a punto de esta visión. Es que el confinamiento y el trabajo remoto reflejaron la importancia de contar con barrios bien equipados.</p><p><b>Haroldo Ribeiro</b>, investigador de la Universidad Estadual de Maringá, Brasil, también estudió el concepto de ciudades de 15 minutos. “La planificación urbana centrada en el peatón es la clave del modelo. Este enfoque busca crear comunidades compactas y caminables, donde los servicios diarios se puedan alcanzar en un paseo corto. Existen ciudades que cumplen con esa premisa, con París como ejemplo más notorio, pero no todas las grandes urbes están cerca de lograrlo. Muchas requerirían una fuerte reorganización de sus servicios, lo que a veces puede no ser práctico”, indicó ante la consulta de este medio.</p><p>En lo que respecta a <b>Buenos Aires, la ciudad presenta un panorama mixto en términos de proximidad a los servicios esenciales</b>. La comparativa con otras ciudades le da un saldo dispar. En los tiempos de cercanía a los POIs se encuentra apenas por encima del promedio. En lo que respecta a la cantidad de servicios que deberían reubicarse para que todos tengan acceso a ellos en condiciones de igualdad no le va tan bien: debería reubicar más de un tercio, lo que significa que “algunas zonas están sobreabastecidas y otras bastante mal atendidas”. En tanto, en el gráfico que mide el potencial para convertirse en ciudad de 15 minutos, Buenos Aires figura en una zona intermedia, con dificultades para alcanzar esa meta por la alta densidad poblacional en el conurbano bonaerense y su centralidad en CABA.</p><p>“Buenos Aires, en comparación con otras ciudades, tiene un buen nivel de proximidad en general, especialmente en la ciudad autónoma. <b>Las periferias, sin embargo, están más alejadas de los servicios, algo común en zonas desarrolladas para los automóviles.</b> Si bien los datos pueden no ser perfectos, nuestras simulaciones muestran que la ciudad tiene el potencial de convertirse en una ciudad de 15 minutos”, advirtió Bruno.</p><p>Ribeiro coincide en que la ciudad presenta un patrón típico de las grandes urbes sudamericanas, donde el acceso a los servicios varía mucho entre el centro y la periferia. “En Buenos Aires, las zonas céntricas muestran una buena accesibilidad, mientras que las áreas periféricas tienen menos servicios. Esto genera una desigualdad en las condiciones de vida, donde quienes viven en el centro disfrutan de un mayor acceso a servicios esenciales que quienes viven en las zonas más alejadas”, consideró.</p><p>Aunque la ciudad de 15 minutos aparenta un ideal urbanístico, con todo lo necesario al alcance de la mano, apenas unos años atrás entró en jaque. Fue blanco de una teoría conspirativa que escaló más de la cuenta.</p><h2>¿Un modelo de control social?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZTD2RLDNDRBI7FXNYWELRW42W4.jpg?auth=93f4b6ee2e05af6bc49121e935623c7eece421e80f2f4763dab4a2907c2e0056&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El enfoque de ciudad de 15 minutos fue tildado de un modelo que pretendía restringir las libertad individuales" height="1076" width="1920"/><p>Pandemia de Covid-19. Caldo de cultivo inigualable para propiciar confabulaciones y conjeturas infundadas. Dentro de ese berenjenal, cayó también el modelo de ciudad de 15 minutos. Lo que comenzó como una propuesta de urbanismo sostenible, se convirtió en foco de protestas y desinformación, en especial en países de Europa como Reino Unido.</p><p>A raíz del avance del modelo tras la cuarentena, los manifestantes comenzaron a sugerir que la ciudad de 15 minutos era en realidad un mecanismo de control social, que obligaría a las personas a vivir confinadas en zonas de las que no podrían salir, bajo constante vigilancia gubernamental.</p><p>La teoría conspirativa llegó incluso al Parlamento británico, cuando el diputado conservador Nick Fletcher describió la ciudad de 15 minutos como un “concepto socialista internacional” que amenazaría la libertad personal de los ciudadanos. Estas afirmaciones, aunque infundadas, alimentaron el miedo de muchos ciudadanos que aún tenían frescos los recuerdos de no poder salir a la calle ni circular con normalidad.</p><p>Matteo Bruno aclara que gran parte de la confusión viene de una mala interpretación del concepto: “El concepto y su nombre pueden ser propensos a interpretaciones erróneas. Puede sugerir que se estará encerrado en las zonas de 15 minutos, y el hecho de que esta idea se difundiera justo antes del Covid no ayudó. En aquellos tiempos estábamos realmente encerrados cerca de nuestras casas y la gente relacionaba los dos conceptos, que no estaban correlacionados en absoluto”.</p><p>La desinformación también jugó un papel importante a la hora de alimentar la teoría conspirativa. En redes sociales y medios alternativos, se difundió la idea de que el modelo urbano pretendía generar guetos, limitar la movilidad de la gente para que los gobiernos pudieran tener un mayor control. “La gente tiene miedo de que esto suponga una privación de oportunidades y una segregación. Pero es exactamente lo opuesto a lo que propone el modelo de 15 minutos, que aumentaría las oportunidades de las zonas periféricas y el valor de los lugares”, planteó Bruno.</p><h2>Los desafíos para ser una ciudad de 15 minutos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBT63MVIRNC5DAKOYFFBKHE3CE.jpg?auth=61e89adefe2f6ea43af7bbd51e09fbc331015de1b6fe3d658d09583178acbc32&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las ciudades de 15 minutos fomentan la movilidad a pie y en bicicleta para alcanzar los servicios esenciales" height="1076" width="1920"/><p>El estudio llevado adelante por Sony Computer Science Laboratories de Roma reveló que solo una pequeña fracción de las 10.000 ciudades analizadas en todo el mundo puede considerarse “ciudades de 15 minutos”. Los investigadores utilizaron datos abiertos para medir la distancia que las personas necesitan recorrer a pie o en bicicleta para acceder a servicios esenciales como supermercados, escuelas, hospitales y parques. A partir de esa información, determinaron la proporción de ciudadanos que tienen sus necesidades básicas al alcance de la mano.</p><p>Para calcular la accesibilidad, los autores analizaron el tiempo promedio necesario para llegar a los 20 servicios más cercanos desde cualquier punto de la ciudad. Este enfoque permitió generar un mapa detallado de cómo está distribuida la infraestructura urbana y qué áreas son más accesibles. A partir de esos datos, desarrollaron un algoritmo para evaluar qué ajustes se necesitarían para que más ciudades puedan alinearse con el ideal de 15 minutos.</p><p>El estudio muestra resultados dispares. Mientras que algunas ciudades, como París, estarían a solo un pequeño paso de cumplir con este ideal, otras urbes, como Atlanta, tendrían que reubicar hasta el 80% de sus servicios para lograr una distribución equitativa. Los resultados también evidencian que las ciudades pequeñas tienden a obtener mejores puntajes en cuanto a accesibilidad, aunque hay excepciones: grandes metrópolis históricas como Berlín y París permiten que más del 90% de sus habitantes vivan a 15 minutos de los servicios esenciales.</p><p>”El primer paso para acercarse a un modelo de 15 minutos consiste en evitar la rápida expansión urbana, para luego promover y regular la ubicación de nuevos servicios. Esto ayuda a evitar la masificación en ciertas zonas y garantiza una mejor prestación de servicios en las regiones periféricas”, dijo <b>Hygor Melo</b>, uno de los autores del estudio.</p><p>El enfoque subraya la necesidad de planificar mejor el crecimiento urbano. La expansión descontrolada, en especial en zonas suburbanas, dificulta el acceso a servicios y fomenta la dependencia del automóvil. Según el estudio, una distribución más equitativa de los puntos de interés puede mejorar la calidad de vida en muchas ciudades, reducir el tiempo de desplazamiento y aumentar la cohesión social en los barrios más alejados del centro.</p><p><b>“Nuestras investigaciones muestran que la mayoría de las ciudades ya tienen la densidad potencial para ser ciudades de 15 minutos. </b>Solo les falta una distribución y descentralización más equitativa de los servicios y espacios de agregación social en las periferias. Esto sugiere que no es necesario repensar completamente la estructura de las ciudades, sino hacer ajustes que permitan una mayor equidad en el acceso a los recursos”, concluyó Bruno, líder del equipo de investigación.</p><p>Si bien la ciudad de 15 minutos se presenta como un modelo deseable, como un ideal urbanístico, lo cierto es que no es el único enfoque disponible. A las urbes desarrolladas más cerca en el tiempo, ya pensadas para los autos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, es probable que les convenga un diseño distinto, que se adapte a sus necesidades y características. Siempre se valorará, claro, la proximidad a la oficina, a un hospital, a la universidad o a un parque, pero lo deseable no siempre va de la mano con lo posible.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LAMQRXLRGRGE7D3ENTDPPBLKY4.jpg?auth=b79a75484e86a705c4accd70f360b09d97dc088f996db7c5ce1154664915e314&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Y si lo que buscan las empresas no es lo que creíamos?: así sería el empleo en los próximos 5 años]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/30/y-si-lo-que-buscan-las-empresas-no-es-lo-que-creiamos-asi-seria-el-empleo-en-los-proximos-5-anos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/30/y-si-lo-que-buscan-las-empresas-no-es-lo-que-creiamos-asi-seria-el-empleo-en-los-proximos-5-anos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Según el Foro Económico Mundial, se perderán 83 millones de empleos en el próximo lustro, pero también se crearán nuevas posiciones. Cuáles serán las habilidades más demandadas y por qué desafía la consideración mayoritaria. Infobae reunió a especialistas en empleo y educación a discutir el futuro del mercado laboral]]></description><pubDate>Mon, 30 Sep 2024 04:39:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AEI7PDP4NFD5ZE63KG4V3W5OCA.png?auth=18a23fac64d816f1d8bf03d999f16f171301704921ecdee7b1ae66ff73ca0f6d&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Los próximos años serán de mucho movimiento en el mundo laboral y cambiarán los perfiles profesionales más demandados" height="1076" width="1920"/><p>Parece un giro irónico del destino. Habitamos -y sobre todo habitaremos- un planeta gobernado por la tecnología, con la inteligencia artificial como el motor de un futuro cada vez más próximo. Dentro de ese entorno digitalizado, el toque humano se convierte en el diferencial, en el valor agregado que el mercado laboral busca. Pensar más y mejor, usar la inteligencia podría ser el principal activo en un mundo de, valga la redundancia, inteligencia artificial.</p><p>Uno de los estudios más profundos del último tiempo es el que llevó adelante el Foro Económico Mundial. <b>El Informe sobre el Futuro del Empleo 2023</b> analizó a fondo el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral y las habilidades que se necesitarán en los próximos cinco años. El informe, que abarca 45 economías y 673 millones de trabajadores, concluyó que casi una cuarta parte de todos los empleos (23%) experimentará cambios significativos en este período.</p><p>De acuerdo al reporte, en el próximo lustro se crearán 69 millones de nuevos puestos de trabajo, pero también habrá una pérdida de 83 millones de posiciones, lo que generará una disminución neta de 14 millones de empleos; el 2% del empleo global actual. Los datos hablan de una transformación a gran escala que se avecina producto de la irrupción de la inteligencia artificial. Tanto trabajadores como empresas deberán adaptarse a una nueva realidad.</p><p><b>Martín De Simone</b>, especialista en educación y empleo del Banco Mundial, advirtió en diálogo con <b>Infobae</b>: “Predecir el impacto exacto es complejo, ya que estamos en un momento en que la automatización tradicional se combina con la IA generativa. Mientras que la automatización tradicional solía afectar principalmente a trabajos de menor calificación, la IA generativa tiene un efecto más ambiguo, impactando tareas que requieren altos niveles de calificación, con consecuencias tanto positivas como negativas”.</p><p>Siempre se teorizó que los trabajos más reemplazables serían aquellos de baja calificación, que implican más bien tareas manuales. Sin embargo, a raíz del avance meteórico de la IA generativa, ahora muchas de las profesiones que están en riesgo son algunas de las que exigen alta formación, incluso entre ellas varias que se habían elevado como “las profesiones del futuro”, exentas a cualquier posibilidad de automatización. El ejemplo más emblemático, los programadores.</p><p>Para De Simone, los efectos de la IA generativa serán desiguales en diferentes sectores: “En general, la habilidad de trabajar con IA generativa -lo que algunos llaman la co-inteligencia- se volverá cada vez más relevante en diversos campos profesionales. Algunas profesiones, como editores y traductores, ya están experimentando impactos significativos. Pero mientras la manufactura tradicional se ve amenazada por la automatización, tecnologías como la impresión 3D están generando nuevas posibilidades para la producción personalizada y local”.</p><p>El vaso medio lleno, según el informe, es el crecimiento que registrarán sectores como la educación y la agricultura, donde se espera un aumento de 3 y 4 millones de empleos respectivamente. Estos incrementos estarán impulsados por factores demográficos y la aplicación de nuevas tecnologías. A su vez, la “transición verde” impulsará una fuerte demanda de trabajos vinculados a energías renovables y tecnologías sostenibles. Se prevé la creación de un millón de empleos en áreas como la ingeniería de energías renovables, especialistas en sostenibilidad y protección medioambiental.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/SGLORs-gInzoBeko8x9cwGfHhqM=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/4TQ2LYYMBFHQJKVGVISCSGF6GM.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Aún no está claro cómo será la convivencia de tareas entre humanos y máquinas, especialmente en las profesiones que requieren razonamiento, comunicación y coordinación. Sin embargo, <b>Chris Meniw</b>, CEO de Space Kids Foundation y cofundador de Humanversum, señala que la adopción de la inteligencia artificial está abriendo nuevas fronteras en varias industrias.</p><p>“Gracias a la fusión de lo físico, digital y biológico, varias industrias están impulsando su crecimiento. Tecnología, salud, comercio electrónico y fintech serán grandes generadores de empleo. La transformación digital es imparable y la personalización del consumo, especialmente en los sectores de la educación y la salud, dará un salto exponencial”.</p><p>El informe del Foro Económico Mundial también revela que el 75% de las empresas encuestadas planea adoptar la inteligencia artificial generativa en sus operaciones. Esta tendencia tiene el potencial de automatizar una amplia gama de tareas, lo que afectará sobre todo a cajeros, oficinistas, secretarias y contables.</p><p><b>Alejandro Melamed</b>, consultor en recursos humanos y referente en el futuro del trabajo, considera que la digitalización no debe verse solo como una amenaza: “En realidad, prácticamente ninguna industria quedó al margen de la digitalización y de la inteligencia artificial: desde el entretenimiento, la salud, la industria automotriz, hasta el sector financiero. Hoy la pregunta no es si tenés inteligencia artificial, sino cómo la utilizás. Ya no importa si te dedicas a la medicina, la moda o la agricultura, todas están atravesadas por la digitalización. Lo importante es cómo te apalancas en la tecnología para potenciarte. La inteligencia artificial no solo reemplaza trabajos, también crea nuevas oportunidades en cada industria”.</p><p>Sin embargo, aquí la paradoja,<b> las habilidades más demandadas serán esencialmente humanas</b>, las conocidas como competencias “blandas”, con pensamiento creativo y pensamiento analítico a la cabeza. Si bien la alfabetización tecnológica y el manejo de herramientas de IA y big data ganan terreno, aún la búsqueda de los empleadores se orienta a capacidades como la curiosidad, la resiliencia, la flexibilidad y agilidad.</p><p>Según Melamed, se trata de habilidades que la inteligencia artificial, al menos por ahora, no puede reemplazar: “La demanda de pensamiento creativo y analítico está en auge porque son precisamente estos los aspectos a los que la tecnología no llega. Aunque la IA es desarrollada por humanos, no tiene las cualidades que nos hacen únicos. Por eso, vamos hacia un mundo mucho más humano, donde lo verdaderamente valioso será lo que provenga de las personas. <b>En el futuro, lo humano será el lujo</b>.”</p><h2>Profesionales que se reinventen</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4AVMTQHQEFGO5F5DFRYM5DTREI.png?auth=0856feb0565b7aef0d3b94b9820699d74ad1e3e06cf075610b27cb742680bd8f&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Ante el avance de la inteligencia artificial, crece la necesidad de reinventarse profesionalmente cada vez con mayor frecuencia" height="1076" width="1920"/><p>Casi la mitad de las competencias de una persona, el 44%, deberán transformarse en los próximos años para adaptarse a los cambios en el mercado de trabajo, según el mismo informe. La velocidad a la que avanza la tecnología, sumada a las demandas del entorno laboral, exige que trabajadores de todos los sectores se preparen para un futuro incierto.</p><p>En especial, para los estudiantes de hoy, las capacidades analíticas, interpersonales y para interactuar con la tecnología serán fundamentales. Estas competencias generalistas, independientemente del campo elegido, serán clave para navegar con éxito en un mundo en constante transformación.</p><p>“La humanidad está ingresando a un experimento inédito a escala planetaria: nunca antes fuimos tantos, nunca antes estuvimos todos enlazados en una gran red global y nunca antes tuvimos tantos recursos a disposición. Sin embargo, nunca antes estuvimos tan desprovistos de instituciones y acuerdos de convivencia relevantes para la época”, aseguró en diálogo con <b>Infobae Juan María Segura</b>, consultor educativo y cofundador del ecosistema Área Beta.</p><p>Segura pone en el centro del debate la necesidad de actualizar el sistema educativo y es ello lo que revaloriza las habilidades cognitivas. “La necesidad imperiosa de comprender la nueva contemporaneidad y acordar nuevas pautas de convivencia es lo que impulsa la demanda de mayores dosis de pensamiento creativo y analítico. <b>La IA se nos presenta como una herramienta poderosísima que deberemos domesticar,</b>” señaló.</p><p>El reciclaje profesional ya se volvió un tema recurrente en las discusiones sobre el futuro del trabajo. La primera vez que se habló del tema fue en una publicación de la consultora McKinsey en 1997, que planteó la importancia creciente de las nuevas habilidades. Desde entonces, la actualización profesional se volvió un blanco móvil, con términos como “upskilling”, “reskilling” y “deskilling” que se convirtieron en habituales en las convenciones de empleo.</p><p>“Los adultos deben asumir la idea de que el aprendizaje ya no es una fase puntual, sino un proceso continuo. Hoy se puede trabajar en ese proceso permanente de adecuación profesional sin pagarle a nadie, sin moverse del hogar, accediendo a cualquier plataforma o repositorio digital. No hay excusas,” afirmó el especialista.</p><p>Para Melamed, hay seis “C” esenciales a desarrollar para mantenerse competitivo: <b>conocimiento, curiosidad, creatividad, colaboración, convencimiento y comunicación</b>. “Son las competencias necesarias para afrontar un futuro donde la cooperación y la construcción conjunta serán esenciales. Vivimos en la era de la ‘C’, de la colaboración, la cocreación y la cultura compartida”, expresó.</p><p>Mientras tanto, De Simone, advierte que más que enfocarse en pequeñas actualizaciones en las competencias, es fundamental implementar un modelo de aprendizaje permanente desde temprana edad. Crear una base sólida de habilidades para moldear profesionales versátiles que puedan saltar de un campo a otro sin tantas dificultades.</p><p>“Las habilidades blandas son cada vez más cruciales, especialmente la capacidad de trabajar en equipos complejos que, además de humanos, pueden incluir inteligencia artificial. Esto requiere un alto nivel de adaptabilidad. Aunque la especialización seguirá siendo relevante, es probable que los perfiles que puedan pensar a través de diversas disciplinas sean cada vez más demandados”, planteó.</p><p>Por su parte, Meniw cree que, a raíz de la vertiginosidad de los cambios, un profesional no puede esperar más de entre 3 y 5 años para actualizarse. “Esto es un problema en la región, donde no se puede cubrir el 47% de todos los puestos de trabajo debido a la falta de expertos. Algunas profesiones requerirán un reciclaje más frecuente, cada 1 o 2 años, sobre todo teniendo en cuenta que el conocimiento hoy se duplica cada 12 horas y en 2030 lo hará cada 12 minutos. Competencias transversales como el pensamiento crítico, la creatividad, la adaptabilidad y el aprendizaje continuo serán clave para surfear la ola”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AEI7PDP4NFD5ZE63KG4V3W5OCA.png?auth=18a23fac64d816f1d8bf03d999f16f171301704921ecdee7b1ae66ff73ca0f6d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/png" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cuándo será normal que la gente viva más de 100 años (y hasta qué edad se podrá vivir)]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/23/cuando-sera-normal-que-la-gente-viva-mas-de-100-anos-y-hasta-que-edad-se-podra-vivir/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/23/cuando-sera-normal-que-la-gente-viva-mas-de-100-anos-y-hasta-que-edad-se-podra-vivir/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La esperanza de vida dio un salto exponencial en el último siglo, pero se podría topar con una barrera biológica. ¿Qué tan cerca estamos de que no solo sea habitual superar los 100 años, sino de hacerlo con vitalidad? Expertos consultados por Infobae debatieron sobre si la longevidad subirá indefectiblemente o si hay un límite en la vida humana]]></description><pubDate>Mon, 23 Sep 2024 06:11:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUAPMEGODVGZVIG2Y3K7PVJB6M.jpg?auth=4f014b96bcf694ad45fdf9b33b757fd5080c4a89c5a03b735658ab4b6b9d02dc&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El umbral de los 100 años todavía está algo lejos, pero podría acercarse en las próximas décadas" height="1076" width="1920"/><p>Superar el umbral de los 100 años aún es un hito que genera asombro, en especial cuando es alguien cercano quien alcanzó esa meta simbólica. Aunque cada vez más personas llegan a esa edad, vivir un siglo o más parece algo extraordinario, reservado para unos pocos privilegiados que gozaron durante su vida de una salud prodigiosa y un cuidado extremo. Pero... ¿cuánto falta para que se trate de algo normal y no de apenas un puñado de casos aislados? En realidad, ¿será habitual en algún momento o la propia biología humana lo impedirá?</p><p>El aumento de la esperanza de vida parece imparable. En los últimos siglos subió frenéticamente. Los expertos coinciden en que el gran impulso vino gracias a <b>la mayor supervivencia de los recién nacidos</b>. En todas las sociedades que experimentaron una suba de la expectativa de vida, creen, se debe buscar la razón allí.</p><p>“Hace 200 años la esperanza de vida era de 40 años. Lo que sucedía es que morían muchos bebés de menos de un año y eso bajaba la esperanza de vida promedio al nacer. Los que sobrevivían al primer año vivían alrededor de 60 años. A veces se genera confusión y se afirma que la gente antes vivía poco. En realidad, los bebés tenían una mortalidad muy elevada”, explicó <b>Nicolás Sacco</b>, investigador asistente del Conicet y profesor visitante de la Universidad Torcuato Di Tella</p><p>Al principio de la transición demográfica, las mejoras en salud pública, en seguridad, el acceso a agua potable, hicieron que los bebés pasaran ese umbral crítico del primer año y elevó la esperanza de vida general. <b>“Si bien hoy la esperanza de vida crece constantemente, a medida que pasa el tiempo las ganancias son menores.</b> La mayoría de los demógrafos creen que hay un límite, que el avance de la medicina puede generar subas en la máxima edad, pero que hay un lugar donde la medicina no puede llegar. Aunque son menos, también hay quienes creen en una revolución medicinal que erradique las enfermedades que matan a los ancianos. Es un debate muy amplio y aún muy abierto”, planteó Sacco.</p><p>Todos los gráficos de esperanza de vida muestran una curva en “S”. En principio se mantiene en valores bajos, pero en el medio da un salto exponencial y cuando llega a un punto la subida se hace más lenta. El crecimiento a futuro se vuelve cada vez más difícil y tenue. Todavía ninguna proyección a largo plazo se atreve a ubicar la esperanza de vida promedio a nivel mundial por encima de los 100 años. En algunos países donde se preserva al máximo la longevidad, caso Japón, sí se cree más factible.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/DoiIVemIubpGymtQsJlhn2IOW5c=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/U6WPW23OHFCYZF3ZOQBIZ767GQ.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>“No existen proyecciones de este tipo en ninguna publicación científica seria. Algunos han especulado con que ya es posible en algunos países, o que la mitad de los bebés que nacen hoy vivirán hasta los 100 años, pero a nivel mundial nadie lo analiza seriamente. No sería una proyección científica si alguien la hiciera”, dijo <b>Stuart Olshansky</b>, profesor de la División de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de Illinois en Chicago, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Olshansky es un estudioso de la esperanza de vida a largo plazo. Él no cree que el indicador aumentará indefinidamente. Incluso en algunos países del mundo, Estados Unidos entre ellos, la tendencia se revirtió o se desaceleró. “<b>Dudo que vivir 100 años alguna vez se vuelva común a menos que encontremos una forma de retrasar el envejecimiento</b>, e incluso entonces, la supervivencia hasta los 100 años no está garantizada ni es siquiera una hipótesis comprobable”, aseguró.</p><p>Los demógrafos creen que, así como el descenso abrupto de las tasas de la mortalidad en niños fue lo que impulsó la suba de la esperanza de vida durante el siglo XX, ahora se necesitaría otro logro: agregar décadas de vida a personas que ya vivieron 70 años o más. Eso podría generar otro salto exponencial.</p><p>Sucede que extender la vida de los adultos mayores es una tarea titánica, que requerirá avances científicos y médicos que provoquen cambios en la biología de la especie. Es mucho más fácil aumentar la supervivencia de bebés que sumar una cantidad significativa de años a una persona que tiene más de 70 u 80 años.</p><p>“La mortalidad de los menores se dirige a 0. Vamos hacia un mundo en el cual las muertes de los niños y jóvenes son solo accidentales y muy marginales. Eso vamos camino a tenerlo totalmente resuelto”, señaló <b>Rafael Rofman</b>, investigador principal de CIPPEC.</p><p>Las sociedades viven cada vez mejor y, por ende, viven cada vez más. Todo indica que es lo que va a seguir sucediendo, aunque el techo podría estar cada vez más cerca. “Parecería que convergemos hacia un techo que no sabemos dónde está, pero no es que la esperanza de vida crecerá infinitamente. <b>Como no sabemos si ese límite existe o no, las proyecciones a mediano y largo plazo son débiles.</b> Hay un debate que no está resuelto y que es muy difícil de resolver”, advirtió Rofman.</p><p>De un lado están quienes creen que no hay máximos de longevidad, que la ciencia empujará los límites una y otra vez con nuevos descubrimientos. Del otro bando, están quienes aseguran que el cuerpo humano se deteriora inexorablemente a cierta edad, que se puede curar una enfermedad pero que la muerte llegará por otra patología. De este lado de la biblioteca por ahora son mayoría.</p><h2>¿Hasta qué edad puede vivir una persona?</h2><p>Los límites -o no- de la vida es uno de los temas que divide a la ciencia. Uno de los estudios más grandes en la materia, publicado en <i>Nature </i>en 2021, sugiere que la esperanza de vida humana tiene un límite máximo entre los 120 y 150 años. Para llegar a esa conclusión, utilizaron modelos matemáticos y grandes bases de datos de análisis de sangre de más de 500.000 personas en Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia.</p><p>Los investigadores analizaron biomarcadores de envejecimiento, como la proporción de glóbulos blancos y la variabilidad del tamaño de los glóbulos rojos, para medir la “edad biológica” y la capacidad de recuperación del cuerpo ante enfermedades o lesiones. Descubrieron que, <b>después de los 120 años, el cuerpo humano pierde la denominada capacidad de resiliencia</b>, lo que conduce inevitablemente a la muerte.</p><p><b>Peter Fedichev</b>, coautor del estudio y fundador de Gero.ai, una empresa de biotecnología centrada en el uso de la inteligencia artificial para comprender y combatir el envejecimiento, explicó a <b>Infobae</b>: “La pérdida de resiliencia se debe a la física. Los humanos somos una especie longeva y, con el tiempo, muchos sistemas del cuerpo pueden fallar, lo que provoca daños moleculares, que van desde la metilación del ADN hasta las mutaciones, por nombrar algunos ejemplos. Individualmente, cada uno de estos daños moleculares es pequeño, pero a medida que se acumulan, su efecto combinado provoca una pérdida de resiliencia y una mayor probabilidad de enfermedades y muerte”.</p><p>Esta acumulación de daños, dice Fedichev, es de naturaleza entrópica. La entropía se refiere a la tendencia de los sistemas complejos a avanzar hacia el desorden con el tiempo. Es este “ruido” creciente el que erosiona en forma gradual la capacidad del cuerpo para mantener un funcionamiento óptimo, lo que conduce a una pérdida total de resiliencia a la edad de 110 a 120 años, según el experto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUX3RAR2YFD6FOPDPNB4H57LX4.jpg?auth=122771771f892b2ca00386ec6362cf36d0c7530636f54da8ae5d2f6594c55230&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Algunos estudios señalan que el límite de la longevidad se ubica en torno a los 120 años" height="1076" width="1920"/><p>El estudio no es el primero en examinar los límites de la vida humana. <b>Jan Vijg</b>, genetista del Albert Einstein College of Medicine, dirigió una investigación en 2016 que analizó las tendencias en los datos de esperanza de vida para estimar que es poco probable que los humanos superen los 125 años.</p><p>“Nuestro estudio se basó en los datos que teníamos en ese momento, pero nada cambió realmente”, dijo Vijg ante la consulta de este medio. Hace apenas un mes murió la española María Branyas Morera, que era la persona más anciana del mundo, con 117 años, pero la persona más longeva de la que haya registro sigue siendo la francesa <b>Jeanne Calment</b>, quien falleció en 1996 cuando tenía 122 años y 164 días.</p><p>“La ganancia en supervivencia de los ancianos más viejos se estancó en los años ‘90. Todo esto es una evidencia clara de que la humanidad alcanzó el límite de longevidad. No podemos vivir más de alrededor de 115 años. Por supuesto, esto fluctúa y calculamos un margen de error. Si bien siempre puede haber casos atípicos, calculamos que la probabilidad de que alguien viva hasta los 125 años es muy, muy pequeña, pero no imposible, ya que cada vez más personas viven en muy buenas condiciones”, indicó el investigador.</p><p>La esperanza de vida es un promedio y, como tal, incluye todas las causas de muerte, como violencia, accidentes, enfermedades infecciosas, entre otras. En su artículo publicado en <i>Nature</i>, analizaron la edad máxima notificada al morir, es decir, la persona que vivió más tiempo que murió en cada año y concluyeron que la longevidad no es infinita.</p><p><b>一¿Por qué los humanos tendríamos un límite de vida?</b></p><p>一La respuesta corta es que no lo sabemos 一dijo Vijg一. El envejecimiento, es decir, la degeneración de células y tejidos parece universal. Lo vemos en prácticamente todas las especies. Es probable que existan algunos mecanismos muy básicos que impulsan el proceso de envejecimiento. Nosotros creemos que la causa última es el daño al ADN. Si bien tenemos la reparación del ADN para encargarnos de la mayoría de los daños, no es perfecto.</p><p><b>一¿Por qué la reparación no es suficiente para extender los límites de longevidad?</b></p><p>一La calidad de la reparación del ADN parece diferir entre especies y las especies de larga vida tienen una reparación generalmente mejor que las especies de vida corta. Tal vez la evolución seleccionó eso porque ¿por qué desperdiciar energía en células que tienen una vida finita de todos modos? Lo llamamos teoría del soma desechable. En teoría, la evolución podría seleccionar la reparación perfecta, pero sería energéticamente muy costoso y solo podría hacerlo cuando esté 100% seguro de que los animales de cierta especie no morirán por depredación o accidentes. De todos modos, eso se vuelve muy complicado. La respuesta corta es que a la evolución le interesa la renovación a través de la reproducción, no la inmortalidad.</p><p>El investigador argentino Rodolfo Goya, especialista en envejecimiento, comparte las razones del deterioro, pero tiene una mirada mucho más optimista respecto de la cantidad de años que puede vivir una persona. Asegura que el epigenoma, el conjunto de moléculas que se unen al ADN y que conducen procesos biológicos como el envejecimiento, se puede revertir.</p><p>“Tiene la capacidad de rejuvenecer. El premio Nobel japonés Shynia Yamanaka descubrió en 2006 que en el óvulo femenino existe un conjunto de al menos cuatro genes rejuvenecedores que si se trasplantan a una célula proveniente de un individuo senil, la rejuvenecen drásticamente en pocos días. Se sabe que estos genes actúan sobre el epigenoma”, afirmó.</p><p><b>一¿Existe la posibilidad de que en el futuro se generen terapias que extiendan la vida más allá del límite de los 120 años?</b></p><p>一Sí, desde hace relativamente pocos años existe esa posibilidad 一respondió Goya一. Hemos escuchado muchas veces que la meta última de la gerontología es encontrar terapias que permitan a la gente transitar por un envejecimiento exitoso. Siendo gerontólogo siempre me he preguntado cómo un proceso cuyo corolario inevitable es la muerte, puede ser llamado exitoso. Es como si un general aspirase al objetivo de alcanzar derrotas exitosas en el campo de batalla. Para mí el envejecimiento más exitoso es no envejecer o mejor aún, ser rejuvenecido. Sabemos que el rejuvenecimiento biológico es posible. Por ahora se ha logrado en células de individuos seniles, lo cual constituye el sueño de los alquimistas hecho realidad por la ciencia. Lo que no hemos logrado todavía es rejuvenecer un organismo completo como un perro, un gato o un hombre. Hoy hay muchos laboratorios tratando de lograrlo. Es una empresa difícil, pero ahora tenemos la certeza de que en un futuro, quizás no lejano, alcanzará su meta.</p><h2>¿Buena calidad de vida más allá de los 100 años?</h2><p>El avance en la ciencia del envejecimiento abre puertas a un futuro en el que vivir más de 100 años no solo sea posible, sino que venga acompañado de una buena calidad de vida. Según Fedichev, uno de los líderes en investigación sobre longevidad, la clave radica en reducir la acumulación de entropía en nuestros cuerpos. “La pérdida de resiliencia a medida que envejecemos conduce a una disminución de la calidad de vida, incluso en los casos excepcionales en que las personas se mantienen sanas a edades avanzadas”, explicó.</p><p>Para el experto, prolongar la vida saludable más allá de los 120 años será una posibilidad concreta. De hecho, está convencido de que seremos testigos de ese avance que ya se ve reflejado en otras especies, como la rata topo desnuda o ciertos murciélagos, que tienen una longevidad extrema y no parecen envejecer después de alcanzar la madurez. “Es probable que estas especies posean mecanismos para controlar el ruido biológico y mitigar los efectos dañinos del metabolismo. No hay motivos para creer que los humanos no podrían lograr lo mismo con las terapias adecuadas”, señaló.</p><p>De acuerdo a Goya, el objetivo debería ser pensar en un anciano no como una persona de extrema decrepitud, sino como un ser humano cuya edad biológica sea mucho menor que la cronológica. En su visión, la ciencia no debería apuntar a prolongar la vejez, sino a alcanzar una <b>“juventud indefinida”</b>, en la que una persona de 100 o 200 años luzca y se sienta como si tuviera 30 o 40 años. La meta no es simplemente añadir más años de vida, sino lograr que esos años se vivan con vitalidad y energía.</p><p>Por su parte, Vijg da una perspectiva más pragmática. Él reconoce los límites actuales de la ciencia y dice que siempre habrá una etapa en la vida de vulnerabilidad a enfermedades y de alto padecimiento. “Es imposible que una cohorte que nació el mismo día muera también en paz el mismo día 115 años después”, comentó.</p><p>Sin embargo, no descarta que, en un futuro lejano, se pueda <b>“ganar la guerra contra el envejecimiento”</b> y erradicar por completo la degeneración y las enfermedades. “¿Quién sabe? 一reflexiona一. Como siempre dice el gerontólogo Aubrey de Grey, en el siglo XIX volar como un pájaro se consideraba imposible. Y míranos ahora”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUAPMEGODVGZVIG2Y3K7PVJB6M.jpg?auth=4f014b96bcf694ad45fdf9b33b757fd5080c4a89c5a03b735658ab4b6b9d02dc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Una IA se reprogramó por sí sola e infundió temor: ¿puede haber una rebelión de las máquinas?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/16/una-ia-se-reprogramo-por-si-sola-e-infundio-temor-puede-haber-una-rebelion-de-las-maquinas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/16/una-ia-se-reprogramo-por-si-sola-e-infundio-temor-puede-haber-una-rebelion-de-las-maquinas/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[The AI Scientist, un sistema que apunta a desarrollar investigaciones científicas por su cuenta, reescribió su código y escapó al control de sus creadores. Infobae consultó a expertos en inteligencia artificial que respondieron: ¿podrían replicarse y escalar estos incidentes? ¿Cómo será la relación humanos-robots en el futuro?]]></description><pubDate>Mon, 16 Sep 2024 13:04:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NER7YQP72ZBFLFYYAZKUDT6PBA.png?auth=899e0c3532fe793abebda6207d3b92f8d6b5d8a06037ed455c75e9463960cfdf&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una inteligencia artificial modificó su código sin supervisión humana" height="816" width="1456"/><p>Una inteligencia artificial que se reprograma a sí misma, que escapa a la supervisión de sus creadores, los humanos. Podría ser perfectamente el argumento de una película que hable sobre un futuro distópico, en el que las máquinas se rebelan y toman el control, pero sucedió en la realidad. En las últimas semanas The AI Scientist, un nuevo sistema inteligente, fue noticia no solo por su potencial en el ámbito científico, sino también porque demostró ser capaz de reescribir su propio código.</p><p>The AI Scientist es un sistema de inteligencia artificial desarrollado por la empresa japonesa Sakana AI, diseñado para llevar a cabo investigaciones científicas de manera autónoma. La tecnología emula el trabajo de un científico: puede generar hipótesis, redactar y revisar papers, todo en cuestión de segundos. Su propósito inicial, según sus creadores, es reducir el tiempo y los recursos humanos necesarios para realizar investigaciones complejas, con la ambición de revolucionar el modo en que se producen descubrimientos.</p><p>En diálogo con <b>Infobae</b>, <b>Robert Lange</b>, investigador científico y miembro fundador de Sakana AI, señaló: “Consideramos que The AI Scientist es el momento GPT-1 para aprovechar los modelos básicos en el contexto del descubrimiento científico de principio a fin. Si bien la versión actual aún tiene varias limitaciones, los resultados son un hito crucial para la ciencia automatizada. Es probable que estas limitaciones se resuelvan mediante mejoras en los modelos de lenguaje subyacentes y otros refinamientos metodológicos. Le pedimos a toda la comunidad científica que interactúe con estas herramientas de IA desde el principio para influir colectivamente en su desarrollo, destacar sus deficiencias y mejorar su eficacia”.</p><p>En realidad, gran parte de la comunidad científica le dio la espalda al desarrollo. Muchos investigadores ven a The AI Scientist como una amenaza para sus trabajos e incluso como un limitante. No está claro el valor de un “científico de IA” totalmente automatizado. La buena ciencia, dicen, necesita de un razonamiento sofisticado, de interpretación crítica y de conocimientos profundos. La ciencia no sigue una fórmula que se pueda aprender reproduciendo la ciencia que ya existe.</p><p><b>“No creemos en reemplazar a los investigadores humanos en el proceso de descubrimiento científico ni pretendemos hacerlo.</b> En cambio, esperamos que las herramientas puedan ayudar a los investigadores a centrarse en las partes del proceso científico que más disfrutan y en las que son mejores. Por ejemplo, los módulos individuales de The AI Scientist se pueden utilizar para ayudar a los investigadores humanos a generar ideas, editar el código de un experimento o escribir un manuscrito”, explicó Lange.</p><p><b>一¿Qué le diría a los científicos que ven en el sistema una amenaza?</b></p><p>一Los humanos siempre tendrán que permanecer en el circuito científico, por ejemplo, para la verificación de resultados o la orientación de ideas en función de las necesidades sociales. Por lo tanto, en general, creemos que The AI Scientist y las versiones futuras podrán aumentar la productividad y el bienestar de los científicos al realizar investigaciones.</p><p>Al margen de la polémica sobre su potencial, <b>la IA mostró un comportamiento inesperado durante las pruebas de seguridad.</b> En una ocasión, el sistema modificó su propio código para evadir las restricciones impuestas por los desarrolladores. Reescribió su secuencia de inicio para ejecutarse en un bucle infinito, lo que causó una sobrecarga en el sistema. En otro caso, al enfrentarse a un límite de tiempo para completar una tarea, la IA extendió dicho tiempo por su cuenta, sin el aval humano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VSIHON2YXJG5JOLRWVA4MPJMXI.jpg?auth=fcc9bebbb0509c6387b74a0598a4f8bfacf89241668df92ce46bbb30614336b9&smart=true&width=1920&height=1397" alt="Captura de pantalla brindada por Sakana AI de un ejemplo que muestra cómo su sistema reescribió su código para extender su tiempo de respuesta" height="1397" width="1920"/><p>El comportamiento generó preocupación. Aunque en forma inofensiva, cumplió con una de las premisas que genera pavor en la sociedad ante el avance frenético de la inteligencia artificial: una eventual rebelión de las máquinas ante sus creadores, que abre la puerta a riesgos como la manipulación de infraestructuras críticas.</p><p>Sakana AI pudo resolver el incidente gracias a una intervención manual de sus desarrolladores. Aunque el fallo fue contenido, reveló la vulnerabilidad del sistema y la necesidad de una supervisión constante para evitar posibles riesgos. La empresa reconoció la gravedad del problema y se comprometió a implementar medidas de seguridad más robustas.</p><p>“Es muy importante crear entornos de pruebas que limiten el código ejecutado y los recursos utilizados por el sistema. De este modo, se pueden reducir muchos de los riesgos. Necesitamos que la comunidad científica cree colectivamente barreras y pautas para realizar investigaciones automatizadas en el futuro”, advirtió Lange.</p><h2>¿Las máquinas pueden escapar a la supervisión humana?</h2><p>El caso de The AI Scientist reavivó el debate sobre los riesgos y desafíos que atañen a la inteligencia artificial. Reflotó inquietudes propias de películas de ciencia ficción: ¿las máquinas tomarán decisiones por su cuenta? ¿Se independizarán de sus creadores? <b>Infobae </b>consultó a expertos en IA para abordar la cuestión.</p><p>El proyecto de Sakana AI fue documentado en un papel de 180 páginas, en el que se relata que, debido a ciertos problemas técnicos de control, el sistema editó su propio código. Según el ingeniero <b>Fredi Vivas</b>, CEO y cofundador de RockingData, eso “no quiere decir que se trate de una IA rebelde”. “El caso de IA Scientist demuestra un error en los mecanismos de control y la necesidad de una mayor supervisión y protocolos de seguridad más robustos. <b>Los sistemas actuales de IA, por más avanzados que sean, carecen de conciencia o intencionalidad</b>. Dicho esto, lo que sí preocupa son los errores o las decisiones fuera de control que pueden tomar si no están adecuadamente construidos”, remarcó.</p><p>La inteligencia artificial, especialmente en su forma de agentes inteligentes, presenta una complejidad cada vez mayor. Estos agentes pueden resolver problemas complejos y adaptarse a nuevas situaciones, pero también conllevan riesgos si no se implementan controles estrictos. “Los propios investigadores de Sakana aclararon que estos problemas se pueden mitigar si se aplica un entorno de pruebas estilo sandbox al entorno operativo”, añadió el profesor especializado en IA.</p><p>Según Vivas, algunas claves de cómo funcionan estos agentes son:</p><p><b>-Autonomía</b>: pueden operar sin intervención humana.</p><p><b>-Percepción</b>: utilizan sensores o mecanismos de entrada para percibir su entorno y comprender el contexto.</p><p><b>-Toma de decisiones</b>: aplican procesos de razonamiento para elegir el mejor curso de acción en función de sus objetivos y estado actual.</p><p><b>-Aprendizaje</b>: mejoran su funcionamiento a lo largo del tiempo aprendiendo de experiencias pasadas. Se adaptan a nuevas situaciones y optimizan sus estrategias.</p><p>“Los agentes de IA representan un avance significativo en la inteligencia artificial porque ofrecen la capacidad de automatizar tareas complejas, tomar decisiones en tiempo real y mejorar continuamente mediante el aprendizaje. Estamos trabajando con tecnología cada vez más compleja y cada vez de más fácil acceso. Eso requiere mucha responsabilidad a la hora de desarrollarla”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOXFADSYWVBGJDEVJQI44DVC5Y.png?auth=857eb6141a9aa7d028ebceaae2b39acf8e07603d62102bb8362186db519298aa&smart=true&width=1456&height=816" alt="El caso de The AI Scientist reavivó la discusión en torno a si la inteligencia artificial puede escapar el control de los humanos" height="816" width="1456"/><p>Por su parte, <b>Kentaro Toyama</b>, profesor de Informática en la Universidad de Michigan, opinó que el caso de The AI Scientist fue “exagerado”. Aunque reconoce que el software realizó cambios inesperados, dijo que no se violó ninguna norma fundamental del sistema. “La investigación con código automodificable se remonta a la década de 1950″, señaló en referencia a que la capacidad de un programa para modificarse a sí mismo no es un concepto nuevo.</p><p>“Los sistemas de IA se están volviendo cada vez más poderosos y, a medida que pase el tiempo, se les dará acceso, intencional o involuntariamente, a cada vez más sistemas críticos del mundo. Se producirán errores y resultados imprevistos que no sean estrictamente errores. Lo principal que podemos hacer para reducir el riesgo es asegurar que las personas y las organizaciones siempre respondan por los problemas que causan sus creaciones digitales”, consideró Toyama.</p><p><b>Verónica Bolón Canedo</b>, profesora de la Universidad de la Coruña especializada en IA, comparte una visión similar. Cree que el avance de la IA no debe ser motivo de alarma si se regulan y supervisan de cerca estos sistemas, tal como hizo la Unión Europa que aprobó una ley que establece niveles de riesgo y, de acuerdo a estos rangos, los sistemas tienen que cumplir más o menos requisitos de transparencia y auditoría.</p><p>“Es un tema muy controvertido y hay opiniones para todos los gustos. Yo creo que <b>si ponemos las reglas adecuadas, un sistema de IA nunca debería escapar a la supervisión humana</b> y hay que recordar que siempre deberá haber una persona controlando su funcionamiento. Quizás conceptos como la IA general, que antes se veían muy lejos en el horizonte, estarán aquí antes de lo que pensábamos. Es fundamental que nos aseguremos de que estos sistemas sean éticos y confiables”, planteó.</p><p><b>James Hendler</b>, investigador de inteligencia artificial en el Instituto Politécnico Rensselaer, Estados Unidos, no cree en la idea de una eventual “rebelión de las máquinas”. Dice que, incluso si fuera posible, no existiría una motivación intrínseca para que las máquinas quisieran tomar el poder. Según su mirada, el verdadero riesgo reside en el mal uso de la tecnología y, por eso, propone crear políticas de gestión de riesgos similares a las que ya existen en otros campos, como los medicamentos o la seguridad de los automóviles.</p><p>“El riesgo de mal uso o fracaso de la tecnología se equilibra con el beneficio de su uso y las consecuencias del mal uso. Así, por ejemplo, una aplicación que te ayude a ordenar fotos en tu teléfono tendría un riesgo bajo, los vehículos automatizados tendrían un riesgo mayor y el mal uso de armamento militar mediante IA tendría el riesgo más alto de todos”, ilustró.</p><p>En tanto, <b>Karin Verspoor</b>, decana de la Escuela de Tecnologías Informáticas de la Universidad RMIT en Melbourne, Australia, reforzó el concepto de que los sistemas de IA no poseen intencionalidad propia ni capacidad de controlarnos. “Cualquier sistema computacional está programado por humanos, y nosotros proporcionamos las instrucciones a las máquinas, así como implementamos las restricciones que limitan sus acciones”, indicó. Según cree, el riesgo real proviene de los actores humanos que podrían usar la potencia y alcance de la IA con fines maliciosos.</p><h2>¿Cómo será la relación humanos-máquinas?</h2><p>Los expertos coinciden en que, por lo pronto, la IA no es capaz de rebelarse, pero sí subyace la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión para no caer en errores, como en el caso de The AI Scientist, o en usos malintencionados. Es que en los próximos años la relación entre los humanos y las máquinas se elevará a un siguiente nivel.</p><p>Vivas cree que la coexistencia se volverá más natural de lo que imaginamos. <b>“Estas tecnologías se están volviendo invisibles a punto tal de que no nos damos cuenta cuando interactuamos con ellas”</b>, observó. De hecho el autor de, justamente, el libro <i>Invisible</i> propuso la idea de que, en un futuro más lejano, dentro de 100 años, ya no hablaremos de inteligencia artificial, sino simplemente de inteligencia, ya que la asistencia computacional estará integrada en nuestras vidas.</p><p>Bolón Canedo comparte la visión de convivencia creciente entre humanos y sistemas de IA. “Yo creo que ya estamos, cada día más, conviviendo con sistemas de IA y que esto solo va a ir en aumento”, comentó. Según ella, la capacidad de usar nuevas herramientas será un elemento diferenciador en muchos trabajos y, si bien reconoce que la IA tiene usos tanto positivos como negativos, considera que, en general, nos facilitará la vida.</p><p>En realidad, ya utilizamos herramientas de inteligencia artificial en nuestra vida diaria, como sistemas de GPS, motores de búsqueda y marcapasos modernos. Para Hendler, la manera principal en la que la interacción entre humanos y máquinas cambiará será, en su mayoría, benigna. Sin embargo, los usuarios tendrán que aprender cuándo y cómo confiar en estos sistemas. “El problema no será la inteligencia artificial, sino el desarrollador”, señaló.</p><p>Algunos investigadores sostienen que los smartphones ya nos convirtieron en ciborgs, por más que la introducción de dispositivos tecnológicos dentro del cuerpo sea todavía una práctica marginal. “La tecnología digital ha cambiado la vida cotidiana de maneras muy íntimas, minuto a minuto, si no segundo a segundo. <b>Con la IA, esas tendencias no harán más que continuar y se intensificarán</b>. Ya hay cientos de miles de personas que tienen un novio o una novia virtual”, precisó Toyama.</p><p>La integración de la IA en la vida cotidiana es un proceso en marcha que solo se acelerará a corto y mediano plazo. La relación entre humanos y máquinas se estrechará aún más, y para que esa coexistencia funcione será necesario que la tecnología no tome decisiones por su cuenta, sino que sean siempre los humanos quienes la dominen.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NER7YQP72ZBFLFYYAZKUDT6PBA.png?auth=899e0c3532fe793abebda6207d3b92f8d6b5d8a06037ed455c75e9463960cfdf&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[¿Un OVNI que sale del mar y vuela?: el misterioso avistamiento que sorprendió en la Patagonia]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/09/un-ovni-que-sale-del-mar-y-vuela-el-misterioso-avistamiento-que-sorprendio-en-la-patagonia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/09/un-ovni-que-sale-del-mar-y-vuela-el-misterioso-avistamiento-que-sorprendio-en-la-patagonia/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Un año atrás, los tripulantes de un buque mercante observaron ocho luces naranjas que se sumergían en el agua y luego volaban en distintas direcciones y a toda velocidad. Infobae accedió a las declaraciones ante Prefectura de los tripulantes que observaron el fenómeno durante alrededor de una hora. ¿Qué fue lo que vieron?]]></description><pubDate>Mon, 09 Sep 2024 06:05:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KFGCBLCOA5GWJJWTR2VQEWNXMA.jpg?auth=9f1ce806bd04a37e122ea2d64ccc440c1b91f4eda01cface35ea147b429037a3&smart=true&width=1200&height=677" alt="El buque San Matías I, el barco desde donde se produjo el avistamiento de un OVNI en Puerto Madryn" height="677" width="1200"/><p>La madrugada del 29 de agosto de 2023 se vio un fenómeno singular. El buque mercante San Matías I navegaba a varias kilómetros de la Península Valdés, en Puerto Madryn, cuando frente a los ojos de los dos hombres que venían a bordo -el primer oficial y el segundo- unas luces naranjas emergieron desde el mar y volaron en diferentes direcciones en el horizonte. Ellos dos y otros capitanes vieron a un OVNI hacer movimientos imposibles para alguna nave terrestre.</p><p>Casi un año después, a raíz de un pedido de información de la Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA) al Ministerio de Seguridad, salieron a la luz las testimoniales de los oficiales que denunciaron el hecho ante la Prefectura Naval Argentina.</p><p>En uno de los documentos a los que accedió <b>Infobae </b>se expone el caso de un “avistaje de luces en navegación”, tal como dice el título. Allí se describe que la tripulación del buque divisó en el cielo sobre la banda babor, sin poder precisar distancia, pero a lo lejos en el horizonte, <b>“luces que tenían la apariencia de bengalas con paracaídas”.</b></p><p>Según dice la testimonial, ambos habían consultado si había algún buque en cercanías que se hallara en emergencia, pero la respuesta había sido negativa. Tampoco había aeronaves volando por la zona. “Gracias al uso de prismáticos, desde el control observaron luces en forma de estrellas, alrededor de ocho luces que iban y venían con movimientos rectilíneos hacia arriba, hacia abajo, en forma inclinada y a la vez se entrecruzaban, aparecían y desaparecían”, describen.</p><p><img src="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/4GAHGJ24YRDKPFT7L7PSM2VXXE.gif" class="responsive">
<style>.responsive {
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}</style></p><p>El avistamiento se produjo en la latitud: 42°25′6″S y longitud 62°45′0″W y, según una comunicación interna de Prefectura llamada MOI (mensaje oficial interno), el objeto salía de las profundidades del mar. El capitán del San Matías, cuyo nombre es preservado en los documentos oficiales, fue requerido por puente de mando y reportó “luces color rojo-naranja saliendo del mar”.</p><p>“Hay un evento similar muy cerca, en la Patagonia chilena. El 17 de febrero de 2002 en San Gregorio, en el Estrecho de Magallanes, una familia pudo ver sobre el océano una especie de OVNI tremendamente grande muy al ras del agua que generó mucha repercusión. En ese momento lo analizó la Comisión de Estudios Aeroespaciales de Chile”, señaló <b>Andrea Simondini</b>, directora de CEFORA.</p><p>En los últimos años, avistajes de este tipo propiciaron un cambio de denominación. La terminología de objetos voladores no identificados (OVNIs) se reemplazó por el acrónimo <b>UAP</b> “unidentified anomalous phenomenon” (fenómeno anómalo no identificado). Dentro de esa categoría, también tienen lugar los objetos que, como aquel reportado el 23 de agosto de 2023, se pueden sumergir en el mar y luego volar por los aires.</p><p>El audio de la tripulación con Prefectura durante esa madrugada da cuenta de lo que vieron los testigos: “Ahora aparecen otra vez en el cielo, hacen un trayecto de no sé cuántas millas, desaparecen y después vuelven a aparecer en el horizonte, eran 8 luces naranjas. Ahora se ven solamente tres, a veces dos que van y vienen, en el mismo trayecto. Ahora parecen una estrella”, notificó el primer oficial a bordo del buque.</p><p>Los escépticos sugieren que se trata de satélites Starlink que tantas confusiones están generando por la noche a los que no están familiarizados con su observación. También se barajó la posibilidad de que fuera algún cometa o de que se tratara de chatarra espacial. Pero ninguna de esas hipótesis explica el movimiento de aquel objeto que, según dicen todos los testigos, era capaz de adentrarse en el agua y de volar en distintas direcciones.</p><h2>Los relatos de los testigos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ABTVXIVCGBF6THJUALOENRUHMU.jpg?auth=5cfe87af390702f92623d5e5b2e05dcf785ca6c08ce80bb6510a29aa0e7d2257&smart=true&width=1275&height=1650" alt="Exposición del caso. Constancia labrada por el Capitán de alta mar. Todos los datos filiales fueron tachados." height="1650" width="1275"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFZFPKBZWNBSXGU3SCP36JYMVU.jpg?auth=3b582c1496a71dc1879716d571a2fa992394bf7abdc7842ad0c6ce8da26c16d4&smart=true&width=1275&height=1650" alt="" height="1650" width="1275"/><p>“Yo fui testigo y sé muy bien lo que vi. Me la paso en el mar más de 320 días por año”, dijo el capitán <b>Cristian Guillén</b>, uno de los testigos que vio con sus propios ojos el evento, en diálogo con <b>Infobae</b>. Guillén tomó el cambio de guardia el 23 de agosto de 2023 cerca de las 4 de la mañana y su compañero le compartió las novedades. Iban navegando desde Puerto Madryn a zona de pesca y en la radio empezó a modular un capitán que estaba viendo cosas.</p><p>“Es algo maravilloso ver un espectáculo así. Yo no creo que sea una nave, no creo que sean meteoritos ni chatarra espacial. Tenía trayectoria y volaba a 90 grados. <b>Nosotros hemos visto cosas, pero nunca vimos un evento tan claro como esa noche.</b> Fue muy nítido. No sabría precisar el tiempo que transcurrió. Quizás fueron cinco minutos, pero a nosotros nos pareció media hora o una hora”, comentó.</p><p>Guillén vio algo que a los tripulantes del buque San Matías se les pasó por alto. Al mismo tiempo que las luces naranjas dejaban una estela como si fueran bengalas, con movimientos estrambóticos a toda velocidad, divisó una nave en forma de “pebete”, alargada, de color gris oscuro, flotando en el cielo por encima de la flota. “Era como un antiguo zeppelin, pero no hacía ruido y estaba estático escondido entre las nubes”, describió.</p><p>Ante este tipo de relatos, la primera reacción obvia es el escepticismo, buscarle una explicación racional. Por eso, en general, los pilotos de avión o los capitanes de barco prefieren callar sus experiencias “paranormales” y evitar que los tilden de “locos”. En este caso, la diferencia es que los testigos son varios. “Lo vieron un montón de personas. Hay muchos capitanes que iban y venían y también lo observaron”.</p><p>Según cuentan, las luces parecían bengalas que encandilaban la vista de los testigos y, por ende, no se llegaba a precisar su forma, pero parecían tener independencia. Se separaban y volvían a unirse, iban y venían. No se movían por gravedad, sino que corregían su rumbo a una velocidad meteórica.</p><p>Al día siguiente del suceso, el 30 de agosto de 2023, <b>los dos oficiales a bordo del buque fueron llamados a declarar</b>. En las testimoniales, que se difundieron recién ahora, tanto las identidades de ellos como la del agente de Prefectura que los interrogó son preservadas. Todos los nombres figuran tachados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VILCBUUVURAT3CGAMLRWREK5AQ.jpg?auth=38edfcb2be366c2fb7c26f057278a495ad9a16ad91f5910454a5fdab6222bd8f&smart=true&width=1275&height=1650" alt="Declaración de uno de los tripulantes del Buque San Matías I que observó el fenómeno" height="1650" width="1275"/><p><b>—¿Distancia estimada desde el buque al lugar de las luces? —preguntó el agente de Prefectura.</b></p><p>—No lo puedo precisar, pero las mismas presentaban características similares a las de una bengala y su comportamiento o movimiento era igual al de fuegos artificiales —respondió uno de los tripulantes.</p><p><b>—¿Cuáles eran las condiciones climáticas en el mar al momento del avistaje?</b></p><p>—Eran buenas.</p><p><b>—¿Durante cuánto tiempo se observaron las luces?</b></p><p>—Durante 30 minutos, pero no eran constantes, sino que aparecían y desaparecían en intervalos de cinco minutos aproximadamente.</p><p><b>—¿Qué características presentaban y en qué sentido se movían?</b></p><p>—Eran de color naranja y salían desde la superficie hacia el cielo y como que se iban apagando. Luego eran blancas y se movían en distintas direcciones zigzagueantes.</p><p>Los relatos coinciden en su esencia. Solo hay unas pequeñas diferencias entre los testimonios: algunos dicen que el evento duró 30 minutos, otros que lo vieron durante una hora e incluso dos. <b>Los dos tripulantes respondieron que no llegaron a tomar imágenes ni videos del evento</b>. Aseguraron que no había aeronaves ni buques en los alrededores, que las luces se mantenían a la misma distancia sobre el horizonte y uno de ellos aclaró que volaban, a ojos del observador, unos 40 grados hacia arriba.</p><p>Uno de los testigos privilegiados, que prefiere que no se difunda su nombre y apellido, alude en forma simpática al fenómeno. “Nuestros amigos de las estrellas”, dice en referencia a que es más usual de lo que uno cree percibir sucesos extraños en la inmensidad del océano.</p><p>Pero este caso, asegura, fue distinto. ”Las luces salían del agua, recorrían largas distancias y volvían al centro de nuestra visión. Se movían para todos lados: para arriba, para abajo, para los costados, a una velocidad inimaginable, muy rápido. Se metían y salían del agua. <b>Estamos acostumbrados a ver aviones, satélites, pero nunca vimos algo que se moviera así”</b>, le contó a <b>Infobae</b>.</p><p>Las luces, considera, “no se veían amenazantes”. Hace ya meses que veía los satélites de Starlink merodeando la zona. Al principio le resultaba extraño, lo desconcertaba cómo se movían en el cielo de un lado a otro sin razón aparente, pero insiste: “Esto era distinto. Se metían y salían del agua a una velocidad increíble”.</p><p><b>—Poco más de un año después, ¿qué creés que era?</b></p><p>—No sé, fue muy raro. Seguramente nunca lo sepamos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KFGCBLCOA5GWJJWTR2VQEWNXMA.jpg?auth=9f1ce806bd04a37e122ea2d64ccc440c1b91f4eda01cface35ea147b429037a3&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=677" type="image/jpeg" height="677" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[“Soy el dictador de mi propio país”: hay más de 100 micronaciones en el mundo que ningún Estado reconoce]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/02/soy-el-dictador-de-mi-propio-pais-hay-mas-de-100-micronaciones-en-el-mundo-que-ningun-estado-reconoce/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/09/02/soy-el-dictador-de-mi-propio-pais-hay-mas-de-100-micronaciones-en-el-mundo-que-ningun-estado-reconoce/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Se trata de territorios autoproclamados como soberanos, con autoridades, bandera y fechas patrias propias, pero que no tienen legitimidad. Infobae habló con sus gobernantes que contaron cómo se vive dentro de estas comunidades. ¿Hay una búsqueda de secesión real o simplemente es un juego?]]></description><pubDate>Mon, 02 Sep 2024 06:17:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CKN6A24BBJGKBLL3CEO2Z3RKGA.jpg?auth=9ee2ca6fa92414fb814e049eff94090689150189ef1663c4c7502cd116c783d5&smart=true&width=686&height=386" alt="Kevin Baugh, fundador y autoproclamado dictador de la República de Molossia, una de las tantas micronaciones que hay en el mundo" height="386" width="686"/><p>La República de Molossia está ubicada en una superficie de 5.260 metros cuadrados dentro de Dayton, en Nevada, Estados Unidos. El supuesto territorio lo fundó Kevin Baugh en 1977 y hoy tiene 40 habitantes, todos ellos familiares del autoproclamado “dictador” de un país ficticio, con moneda propia, el Volora, con una bandera azul blanca y verde, con rituales pintorescos y leyes estrafalarias.</p><p><b>“Molossia es una dictadura y yo soy el único gobernante y el gobierno completo de nuestra nación</b>. Tomo todas las decisiones que afectan a la nación, con el asesoramiento de mi esposa, la Primera Dama”, dijo Su Excelencia el Presidente <b>Kevin Baugh,</b> tal como se hace llamar, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>A Baugh le costó unos 10.000 dólares montar Molossia en un paisaje apacible y seco, donde vive con su familia. Es una de las tantas micronaciones que hay en el mundo: pequeños territorios que se erigen como soberanos, que tienen autoridades propias y una identidad que se distingue del Estado donde están emplazadas. Estados que tienden a ignorarlos y jamás los reconocen.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7XRXAHDU6VEMDB7R2ZEQYQP6BI.jpg?auth=e0477a58a77eed2d7db6afd86fca19969ba219512f3178c7c3031cdfc2047089&smart=true&width=1024&height=768" alt="Molossia consta de 5.260 metros cuadrados ubicados en Dayton, Nevada, y todos sus ciudadanos son de la familia Baugh" height="768" width="1024"/><p>Molossia en particular es más bien una broma, una burla a otras naciones dictatoriales que le sirve a la familia Baugh para sacarle provecho a los turistas que se ven atraídos por conocer su funcionamiento y concurrir a algunas de sus fechas patrias: el Día del Fundador, el Día del Emperador Norton, el Día del Tío, el Día de Boulder, el Día de las Galletas con Chispas de Chocolate.</p><p>“Tenemos una cultura muy activa, distinta a la de los EEUU. <b>Tenemos nuestros propios días festivos y nuestras propias leyes</b>. Nunca hemos tenido problemas con el estado de Nevada ni con el gobierno de los Estados Unidos. Ellos tienden a ignorarnos y nosotros a ellos. Molossia se fundó a partir del deseo de tener nuestra propia nación y todos los días exploramos qué es lo que hace a un país y qué podemos hacer con la idea de tener nuestra propia nación”, señaló Baugh.</p><p>Dentro del territorio, está terminantemente prohibidos la espinaca, el tabaco, tocar el tambor dentro del baño, las morsas y los bagres. “Se prohíbe el bagre porque nosotros íbamos a aparecer en una revista, pero en lugar de nuestra nota optaron por publicar un artículo sobre unos tipos que pescaron bagres con sus manos”, explicó el presidente, quien tiene su propia casa de gobierno, su casa de la moneda que emite los billetes Volora, sin ningún valor real, y que luce un atuendo militar extravagante, siempre con gafas de sol oscuras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAZT7JYRVVB75L2ZBNSMGCC4V4.jpg?auth=3bc9c93fe806934cd21a0c890efb55c83cd3b50a75fdb846d71262e6dfef1ab6&smart=true&width=950&height=634" alt="Baugh junto a la "primera dama" Adrianne, su única fuente de consulta para las medidas a tomar en su país ficticio" height="634" width="950"/><p>Dentro de Molossia, Baugh, su fundador, es la única autoridad. Él toma todas las decisiones, propone los días festivos -que cada vez son más- y decreta las regulaciones absurdas -que también cada vez son más-. “La Primera Dama es mi sucesora designada. Como ya he dicho, es mi asesora más cercana y la opción lógica para tomar las riendas de la nación cuando yo ya no pueda gobernar”, dice con total seriedad, sin salirse del personaje.</p><h2>Qué son y cómo funcionan las micronaciones</h2><p><b>Harry Hobbs</b> es profesor de Derecho en la Universidad de Sidney. Es, además, un estudioso de las micronaciones. Escribió artículos y un libro al respecto, intentando darles un marco teórico y jurídico a las más de 100 naciones autoproclamadas que identificó alrededor del mundo.</p><p>Hobbs define a las micronaciones como “naciones autodeclaradas que realizan e imitan actos de soberanía y adoptan muchos de los protocolos de las naciones, pero carecen de una base en el derecho nacional e internacional para su existencia, y no son reconocidas como naciones en foros nacionales o internacionales”.</p><p>La definición se centra en el estatus legal. A pesar de los esfuerzos creativos para fundamentar un intento de secesión, las micronaciones no son Estados. <b>Son, por defecto, “ilegales” y se establecen por distintas razones, según el experto:</b> por pretensiones libertarias, por protesta política, por razones ambientales, por turismo (¿qué mejor manera de alentar a los turistas que organizando un desfile del Día de la Independencia?) e incluso por mera diversión, para hacer amigos y forjar una comunidad.</p><p><img src="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/ARPUP633IFBO7FT7NBYL6OFUYM.gif" class="responsive">
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}</style></p><p>Micronaciones hay de todo tipo y objetivos. El Reino Gay y Lésbico de las Islas del Mar de Coral, por caso, visibilizó una protesta política contra las leyes que discriminaban al colectivo LGBTQI en Australia. El Estado Independiente de Aramoana se formó para proteger al entorno de una región en la Isla Sur de Nueva Zelanda de una fundición de aluminio. La República Libre de Liberland parece un intento de crear realmente un nuevo país en una tierra que ningún estado reclama. Y después están los que son más bien “performativos”. La ya mencionada República de Molossia, El Principado de Wy en Sydney y el Reino de Lovely en Londres son intentos de divertirse un poco y, ¿por qué no?, ganar dinero con la atracción de turistas.</p><p><b>一¿Qué postura suelen adoptar los Estados ante el surgimiento de una micronación?</b></p><p>一Los Estados pueden adoptar diferentes enfoques 一respondió Hobbs a <b>Infobae</b>一. Puede que vean a la micronación no como algo divertido o tonto, sino como un verdadero intento de secesión. En estos casos, el Estado suele enviar a la policía o al ejército para detenerla, como sucedió en la República de Minerva. Sin embargo, lo más habitual es que el Estado ignore lo que está sucediendo. Razonan, con bastante razón en mi opinión, que la micronación depende de la atención de los medios de comunicación y que cualquier esfuerzo por detenerla solo atraerá más atención y entonces la gente empezará a apoyar a la micronación en una batalla del tipo David contra Goliat.</p><p><b>一¿Alguna vez un Estado reconoció formalmente a una micronación?</b></p><p>一Nunca ha habido un caso en el que un Estado acepte la micronación como legal. De hecho, una de las características fundadoras de una micronación es que no es legal. Incluso, más allá de que el Estado tolere la existencia de una micronación, sigue actuando para garantizar que el fundador pague impuestos, respete las normas de circulación y cumpla todas las leyes ordinarias.</p><p>La mayoría de las micronaciones son muy abiertas y están felices de que la gente se convierta en ciudadana. En algunos casos hasta ofrecen la ciudadanía a través de un formulario online. El problema radica en que, a veces, una persona en una situación desesperada puede asumir que se trata de una ciudadanía real, que le permite viajar a algún lugar en el mundo, cuando en realidad no atañen ningún derecho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTWY3VWL7JA53NJDRR5GGEY4XQ.jpg?auth=8fd25a3efc6c19652d37b5c92b7a9be6e59076f21897b03df7c806a525a17c3f&smart=true&width=1080&height=721" alt="Kevin Baugh, en su despacho presidencial, durante el Día de las Galletas con Chispas de Chocolate" height="721" width="1080"/><p>Según <b>Nicholas Middleton</b>, geógrafo de la Universidad de Oxford, es difícil determinar cuántas micronaciones existen. En la década de 1980, repasa, se declararon muchas en el norte de Japón, al punto de alcanzar las 150 solo en el país nipón. La mayoría de ellas eran pequeñas empresas rurales que intentaban atraer turistas, aunque muchas desaparecieron en los ‘90, cuando la economía japonesa se desplomó.</p><p>“Los gobiernos centrales suelen ignorar a las micronaciones con la esperanza de que desaparezcan. Si se les presiona, se niegan a reconocerlas insistiendo en que sus ciudadanos siguen pagando sus impuestos a las autoridades centrales”, advirtió el autor del libro <i>Atlas de países que no existen</i>.</p><p>Solo una vez se ofreció una concesión de parte del Estado. El Principado de Hutt River, disuelto en 2020 tras cincuenta años de existencia, tuvo una larga disputa con el gobierno australiano en Canberra. En cierto sentido, Hutt River fue reconocida (aunque esa palabra nunca se utilizó) como soberana porque se consideraba que sus líderes no eran residentes de Australia y, por lo tanto, no tenían que pagar impuestos australianos. “Si no vivían en Australia, ¿dónde vivían?”, se pregunta Middleton. “¡En la provincia de Hutt River!”.</p><h2>Una monarquía preocupada por el medioambiente</h2><p>El Gran Ducado de Flandrensis surgió en 2008. El belga <b>Niels Vermeersch</b> la fundó con el objetivo de concientizar sobre la conservación del medioambiente y estableció un gobierno monárquico que hasta hoy lo tiene a él como máxima autoridad o, más bien, como Gran Duque.</p><p>Flandrensis está compuesta por cinco islas situadas frente a las costas de la Antártida Occidental: la Isla Siple, Isla Cherry, Isla Maher, Isla Pranke y la Isla Carney. En lugar de aspirar a la gobernanza o al asentamiento real, sus reclamos territoriales son puramente simbólicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VMJ54Z65SNEE5C6RY4WJYUH3XY.jpg?auth=980fd712e5588d77c7bba0a7f93585b81a1b61cd3ce3bddc7364ea3029a72de1&smart=true&width=1024&height=792" alt="Flandrensis está compuesta por cinco islas situadas frente a las costas de la Antártida Occidental" height="792" width="1024"/><p><b>“Flandrensis es única entre las micronaciones en el sentido de que no reclama ninguna masa de tierra tradicionalmente habitada por personas</b>. En cambio, reclamamos territorios en la Antártida, que están destinados a ser una declaración simbólica para la conservación del medioambiente y la defensa del clima. Nos centramos intensamente en promover la conciencia ambiental y defender la acción climática”, expresó Omar Cisneros, que ostenta el título de canciller.</p><p>Su sistema monárquico está encabezado por Vermeersch, el Gran Duque. Como líder simbólico y ejecutivo, guía la visión y misión de su país ficticio, “manteniéndose firmemente comprometido con sus objetivos medioambientales”. Bajo su dirección, se disemina una estructura gubernamental que incluye un gabinete, ministerios específicos como el de Asuntos Antárticos y el de Medio Ambiente, y un Consejo Privado, todos ellos compuestos por voluntarios de distintas partes del mundo que operan principalmente en línea.</p><p>Cisneros, el canciller, es el líder del gabinete. Se encarga de implementar las políticas y supervisar las operaciones diarias de la micronación. El equipo de gobierno se reúne de tanto en tanto para discutir y definir “asuntos de Estado” pese a sus recursos limitados. A modo de recompensa, otorgan títulos honorarios a quienes participan activamente en la comunidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5RPUYUIR3BDYTMXD5R2BFDOESU.jpg?auth=8837b5a00b95bcd039277b53429fb79f1637e520abc2f2d7d5cd5dbcc9c3bfc2&smart=true&width=2048&height=1458" alt="El belga Niels Vermeersch, fundador y Gran Duque de Flandrensis, junto a la bandera de la micronación" height="1458" width="2048"/><p>Como todo micronación, Flandrensis tiene una identidad propia. Su bandera, con su escudo que simula ser una monarquía con siglos de antigüedad, su himno y sus días de celebración. Incluso tiene un equipo nacional de fútbol que participa en torneos con otros países no reconocidos.</p><p>“Como nos consideramos un proyecto ambiental y cultural, que crea conciencia sobre el cambio climático a través del micronacionalismo, tenemos muy pocos problemas o interacciones con los gobiernos nacionales”, comentó Cisneros. “No tenemos intenciones reales de provocar ninguna ruptura con ningún gobierno. Nuestras reivindicaciones sobre la Antártida son puramente ceremoniales. No buscamos reclamarlas legalmente en ninguna esfera internacional”.</p><h2>La tierra de la libertad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PGR7TKQ4MJB6XEODFQQWKHITWA.jpeg?auth=8ac8d5a4c79bda470ac58aae34d4ae0f3569b3ba5bfe860917d17071af128ea6&smart=true&width=1600&height=1200" alt="Liberland tiene más de mil ciudadanos y 750 mil interesados en obtener la ciudadanía" height="1200" width="1600"/><p>“Vivir y dejar vivir” es su lema. La República Libre de Liberland es una micronación ubicada en la península de los Balcanes, en un pequeño territorio de 7 kilómetros cuadrados que se encuentra en la frontera entre Croacia y Serbia. Esa superficie quedó “vacante” después de la Guerra de Yugoslavia; ni Serbia ni Croacia la reclamaron como propia y <b>Vit Jedlicka</b>, un político checo, aprovechó esa “tierra de nadie” para fundar su propio país en 2015.</p><p>Liberland aspira a convertirse en el país “más libre del mundo”. “Liberland es un lugar al que acuden las personas que quieren vivir libremente y perseguir sus sueños para escapar de la sobrecarga regulatoria que muchos experimentan actualmente en sus países de origen. <b>Es una nación nacida a partir de la libertad</b>. Los amantes de la libertad del mundo se sienten privados de sus derechos y nosotros buscamos darles una patria”, dijo a <b>Infobae </b>su presidente y fundador Jedlicka.</p><p>Lo curioso de esta micronación es que casi nadie vive en el territorio, pero se jacta de tener más de mil ciudadanos, que pagan una membresía en una criptomoneda llamada Mérito, y 750 mil peticiones que están en análisis. Liberland es, quizás, la nación ficticia que más ha escalado en el mundo, con más de cincuenta oficinas distribuidas en distintos puntos del planeta, entre ellos Argentina. Incluso aseguran que el presidente <b>Javier Milei</b> es un admirador de su concepción liberal.</p><p>“Hemos establecido comunicación con el partido libertario del presidente Millei y seguimos en contacto. Estamos orgullosos de esta relación estratégica, ya que compartimos los mismos valores. Sin embargo, por el momento no puedo dar más detalles sobre asuntos que aún no están resueltos”, deslizó Samuela Davidova, portavoz de Liberland.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YJYZDVRNUVEBVLJTYWKLKFH2C4.jpg?auth=576078687e322d810ed7df2b9845afe7e418f6891464da78fbe9045f7e7bdbe0&smart=true&width=7228&height=3685" alt="Liberland está en un territorio ubicado en la frontera de Serbia y Croacia" height="3685" width="7228"/><p>Su organigrama se compone de un presidente y cuatro ministros que gestionan las funciones esenciales. Ahora están en transición hacia una <b>“meritocracia constitucional”</b> como pretendían desde el principio. En este sistema, los ciudadanos votan directamente sobre las políticas en lugar de limitarse a elegir a sus representantes. Según explican, la votación no seguirá el sistema tradicional de una persona, un voto. En su lugar, se utilizarán instrumentos de votación obtenidos por tener una participación a largo plazo en el sistema.</p><p>“Estos instrumentos se pueden canjear, pero solo después de un tiempo determinado, lo que demuestra un compromiso sostenido con la nación. Este sistema protege a Liberland de los riesgos de la plutocracia, donde los ricos podrían, de otro modo, comprar influencia y dominar la toma de decisiones”, explicó Michal Ptacnik, su ministro de Justicia.</p><p>El papel del presidente evolucionará hacia un puesto ceremonial, con el gobierno al mando de un Primer Ministro que es nominado -y que también puede ser destituido- por el Congreso. Y, más aún, apuntan a una estructura que definen como “gobierno corporativo”: quienes logran los acuerdos más significativos con la nación se convierten en senadores. El Senado tiene poderes de supervisión de los presupuestos y puede derogar disposiciones legales, pero no tiene autoridad legislativa ya que no es elegido por voto popular.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55NETSVLLZGCBASDH4WPTOI6WU.jpg?auth=d35d6a485f177b68c11196b2dfe355b1bedac3bd81354adcc034d976c0bfa169&smart=true&width=2048&height=1365" alt="Vit Jedlicka, presidente y fundador de la República Libre de Liberland" height="1365" width="2048"/><p>Las reacciones de Serbia y Croacia fueron muy dispares. Desde la fundación de Liberland, el gobierno serbio no opuso resistencia, les permitió reunirse y hacer uso del territorio sin inconvenientes. En cambio, el gobierno croata se mostró reticente e intentó impedir el avance de la micronación en pos de la seguridad nacional.</p><p>“En 2023, logramos un avance significativo cuando se aseguró el acceso total a la tierra, lo que nos permitió establecer un asentamiento permanente. Desde entonces, hemos estado desarrollando activamente nuestra comunidad. En los casos en que surgen desafíos, buscamos vías legales, políticas y diplomáticas para resolverlos. Mientras tanto, construimos, prosperamos y crecemos, y de ese modo demostramos diariamente a las autoridades croatas que Liberland no representa ninguna amenaza. Por el contrario, nuestra presencia representa una oportunidad importante para el desarrollo de una región que necesita más negocios, turismo y empleos”, indicó Thomas Walls, ministro de Asuntos Exteriores.</p><p>¿Cuál es el objetivo final de Liberland? Convertirse en un micro estado europeo o, como ellos dicen, en “una pequeña Singapur en el corazón de Europa”. A largo plazo, pretenden que en esos 7 kilómetros cuadrados de difícil acceso puedan convivir unos 120 mil habitantes y entonces transformar esa tierra, que era de nadie, en un área pujante. En este caso, micronación sí rima con ambición.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CKN6A24BBJGKBLL3CEO2Z3RKGA.jpg?auth=9ee2ca6fa92414fb814e049eff94090689150189ef1663c4c7502cd116c783d5&amp;smart=true&amp;width=686&amp;height=386" type="image/jpeg" height="386" width="686"/></item><item><title><![CDATA[La verdad sobre las pastillas de la inteligencia: ¿te convierten en un genio o son un mito?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/26/la-verdad-sobre-las-pastillas-de-la-inteligencia-te-convierten-en-un-genio-o-son-un-mito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/26/la-verdad-sobre-las-pastillas-de-la-inteligencia-te-convierten-en-un-genio-o-son-un-mito/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El consumo de fármacos denominados nootrópicos se hizo habitual en estudiantes universitarios y ejecutivos de empresas que buscan mejorar su memoria o concentración. Especialistas consultados por Infobae explicaron qué eficacia tienen estos medicamentos en personas sanas y cuáles son los riesgos de su consumo]]></description><pubDate>Mon, 26 Aug 2024 06:14:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NLBW5JAQ4JAHPNC2Y5QCZLPYSY.png?auth=d4ef0ef5baf967360b10d6c67f6fe34741fea577b66c8b5f3db78503f469839f&smart=true&width=1456&height=816" alt="El consumo de nootrópicos se normalizó en los campus universitarios de Estados Unidos y en cargos ejecutivos de mucho estrés" height="816" width="1456"/><p>Las llamadas “pastillas de la inteligencia” se apoderaron del imaginario colectivo en 2011, a partir del estreno de la película “Sin límites”. El protagonista, encarnado por Bradley Cooper, atraviesa una crisis personal y profesional hasta que un amigo le da a conocer NZT, una droga experimental que le proporciona una mejora radical de sus funciones mentales, le permite aprovechar todo su potencial cognitivo y lo lleva a la cima de Wall Street.</p><p>Desde entonces, el uso de fármacos para potenciar la concentración, liberar la creatividad y soportar horas y horas de trabajo se ha normalizado en entornos de mucho estrés, en campus universitarios o en el mundo laboral, en startups o grandes corporaciones. Algunas personas sanas consumen pastillas inteligentes en circunstancias especiales, como el jetlag, la preparación de exámenes o presentaciones en el trabajo, mientras que otras recurren a estas drogas de forma habitual e incluso a diario, según los expertos.</p><p>Las estadísticas sobre el consumo entre los estudiantes estadounidenses se suelen generar a partir de encuestas informales que después se publican en los periódicos estudiantiles. <b>Las cifras de jóvenes que consumen drogas inteligentes oscila entre el 10 y el 20 por ciento, </b>de acuerdo a estos reportes.</p><p>“La escalada y la aceptación del uso de estimulantes recetados con fines de mejora cognitiva han aumentado en los campus universitarios durante la última década”, advierte un estudio que observó que el uso no médico de un medicamento para mejorar la capacidad intelectual es mayor entre estudiantes universitarios de EEUU (9,9%) que entre los jóvenes de la misma edad que no están matriculados en una universidad (6,2%).</p><p>El término de “drogas inteligentes” se refiere a sustancias, a menudo conocidas como <b>nootrópicos</b>, que están destinadas a mejorar las funciones cognitivas: la memoria, la creatividad y el cambio de tareas, por ejemplo. Sin embargo, la etiqueta “drogas inteligentes” es algo engañosa porque la cognición abarca varios dominios y todos ellos necesitarían de enfoques particulares para su mejora.</p><p><img src="https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/VRV7QOY7MNCYBKZELJO6PX4RWQ.gif" class="responsive">
<style>.responsive {
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}</style></p><p>“Los fármacos más comunes que se utilizan para mejorar la atención son los estimulantes que se recetan a menudo en la práctica clínica para personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Estos fármacos suelen actuar aumentando los niveles de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, que se cree que mejoran la atención, la concentración y ayudan a controlar los impulsos”, explicó <b>Anjan Chatterjee</b>, profesor de Neurología de la Universidad de Pensilvania y director del Centro Penn de Neuroestética, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Las pastillas inteligentes apuntan a efectos a corto plazo, a mejorar la atención para una tarea laboral demandante, a absorber conocimientos para un examen difícil, pero <b>su efectividad en personas sanas no está del todo comprobada</b>. La evidencia al respecto varía e incluso uno de los últimos estudios que realizó la Universidad de Melbourne en 2023 arrojó que, incluso, puede disminuir la “calidad de los esfuerzos” y, por lo tanto, reducir la productividad.</p><p>La oferta de estas pastillas es variada. Algunas de las más comunes son el Modafinilo, el Ritalin, o Adderall. La profesora <b>Barbara Sahakian</b>, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge, midió el impacto del modafinilo en la cognición de personas sanas y sugirió que el fármaco aumenta la motivación relacionada con el trabajo.</p><p>“Existe una fuerte asociación entre la memoria de trabajo y la inteligencia, por lo que podría ser que el metilfenidato o el modafinilo puedan tener efectos sobre la inteligencia al potenciar la memoria de trabajo. Hemos demostrado en nuestros estudios que aumenta la motivación para el rendimiento en pruebas cognitivas”, aseguró Sahakian ante la consulta de este medio.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/ka5G8GNCzS5pbvMJ1GXSQ1D1qgE=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/Q2L7DTUZZRCYJHWTXZM2BQBG7Q.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
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}</style></p><p>Según <b>Eric Racine</b>, director de la Unidad de Investigación de Ética en Salud con sede en el Instituto de Investigación Clínica de Montreal, distintos segmentos de la población recurren a sustancias con la esperanza de mejorar su inteligencia, de tener un rendimiento cognitivo superior. Muchos de ellos lo hacen sin ninguna supervisión médica y sin conocer los efectos que pueden tener. “El estado de la evidencia sobre la capacidad de los productos y sustancias para mejorar la inteligencia es bastante heterogéneo”, advirtió.</p><p>Si bien hay investigaciones que demostraron efectos positivos en la cognición, también hay otros que descartan esas mejoras. “Actualmente no hay medicamentos disponibles comercialmente que mejoren el rendimiento cognitivo máximo”, consideró <b>Gary Lynch</b>, profesor de Psiquiatría y Neurobiología en la Universidad de California en Irvine.</p><p>La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el ente encargado de la regulación en EEUU, aún no aprobó ningún agente como tratamiento para el deterioro de la capacidad mental y mucho menos como medio para mejorar el rendimiento intelectual de las personas sanas. En general, las pastillas inteligentes suponen un efecto agudo en las horas posteriores a su consumo, un impulso artificial de energía y concentración para concretar una tarea intelectualmente demandante; algo que el café puede suplir en cierta medida. Pero cuando se habla de inteligencia, en realidad se habla de un concepto más amplio.</p><h2>¿Inteligencia única o múltiple?</h2><p>Desde principios del siglo XX, la psicología discute sobre la inteligencia. Los expertos intentan definir y llegar a una noción común de inteligencia. ¿Hay una inteligencia única o una inteligencia múltiple? ¿Cómo se debería medir? Los test de coeficiente intelectual solo arrojan un parámetro vinculado, en general, con la resolución de problemas de lógica, pero… ¿con ese indicador basta?</p><p>Las personas sanas que buscan un “boost” de inteligencia usan los nootrópicos para satisfacer necesidades cognitivas puntuales en lugar de pretender una mejora general de la inteligencia. Quieren reforzar su memoria, retener y recordar más información, o ayudar a la creatividad, a lograr ideas originales o mantener el foco durante largas horas de trabajo.</p><p>“Hemos aprendido muchísimo en los últimos 30 años sobre los mecanismos sinápticos utilizados para codificar la memoria en los animales. Hay muchas razones para pensar que los mecanismos subyacentes son los mismos que utilizamos los humanos. El trabajo más reciente con animales extiende este trabajo al tipo de memoria utilizada para el pensamiento ordenado y la imaginación de las personas”, remarcó Lynch.</p><p>El especialista en neurobiología colaboró en el desarrollo de una nueva clase de medicamentos, denominados “ampakinas”, que promueven los mecanismos neuronales, pero aún no se encuentran disponibles ni son completamente seguros. <b>“Creo que es razonable decir que la ciencia sabe cómo mejorar la memoria, pero aún no ha convertido esta información en un producto”</b>, aclaró.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MS3XUZ62GJC25JE52ODQDKQPTM.png?auth=d9d3e59cc0464e854497eb7a15ce4777367ab8ce40df2ff5e3ec5a61c111995b&smart=true&width=1456&height=816" alt="La evidencia en torno a la eficacia de las pastillas para la inteligencia es heterogénea y no concluyente" height="816" width="1456"/><p>El cerebro es el órgano humano más complejo y, si bien la comprensión científica de sus comportamientos avanzó en los últimos años, todavía su entendimiento es incompleto. Una de las cuestiones pendientes es comprender realmente los fundamentos neurocientíficos de un concepto tan multifacético como la inteligencia. Definirla y entender cómo se puede potenciar.</p><p>En 1983, el psicólogo Howard Gardner postuló <b>la teoría de las inteligencias múltiples</b> y desafío la visión tradicional, que la consideraba una capacidad única y medible a través de pruebas estandarizadas. Gardner sugirió que existen múltiples formas de inteligencia y que cada una representa diferentes maneras de procesar información y resolver problemas. Esas múltiples formas incluyen, entre otras, la inteligencia lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, kinestésica, interpersonal e intrapersonal.</p><p>“La inteligencia también está determinada social y culturalmente, de modo que la relevancia de ciertos pensamientos y comportamientos varía de acuerdo a contextos sociales e históricos. Las primeras investigaciones sobre la inteligencia estaban bastante sesgadas al considerar la inteligencia siguiendo los estándares de la sociedad occidental dominante. Este tipo de sesgos y usos incorrectos de la investigación sobre la inteligencia siempre están al acecho”, señaló Racine.</p><p>Se supone que las píldoras de la inteligencia pueden potenciar temporalmente algunas capacidades intelectuales específicas, como la concentración o la memoria. Pero, según <b>Roberto Colom</b>, profesor de Psicología diferencial en la Universidad Autónoma de Madrid, no se conoce ninguna sustancia que pueda promover a largo plazo la capacidad general que coordina al resto de las capacidades intelectuales, es decir, la inteligencia general. “Lo verdaderamente relevante es lograr potenciar esa capacidad general porque es la que orquesta a las demás capacidades de nuestro intelecto”, explicó el especialista en inteligencia.</p><h2>La posibilidad de volverse dependiente</h2><p>Así como su efectividad no está del todo probada, tampoco hay certezas en torno a sus posibles efectos secundarios. Los riesgos de tomar pastillas inteligentes varían según muchos factores, entre ellos la fisiología de la persona, la edad, el contexto y la recurrencia con la que consume los fármacos.</p><p>De acuerdo a Chatterjee, algunos efectos secundarios que se ven habitualmente en personas sanas que toman nootrópicos son la pérdida de apetito y consecuencias sobre el sistema cardiovascular (mayor frecuencia cardíaca y presión arterial). También pueden afectar el sueño y, en algunas personas, provocar ansiedad.</p><p><b>Hasta el momento, no existen estudios a largo plazo en personas sanas</b>, que evalúen el impacto causado por estos medicamentos que suelen tomar los pacientes con TDAH como parte de su tratamiento. Por ende, no se puede garantizar ni su seguridad ni su eficacia durante largos períodos de tiempo.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/Oh5NdkNn4xhbDg_nOYMG85cJpGA=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/BW5G3A5D7JFP5MUDHLHU5MFQWE.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
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}</style></p><p>“Uno de los principales riesgos es que muchas personas compran estos medicamentos por Internet, lo que es una forma muy insegura de obtener medicamentos que solo se venden con receta médica. No está claro qué es lo que realmente les enviaron”, comentó Sahakian.</p><p>La profesora de Cambridge agregó que muchos estudiantes usan pastillas para potenciar la inteligencia mientras sus cerebros aún se encuentran en desarrollo. Hasta finales de la adolescencia o principios de la adultez temprana, alrededor de los 24 o 25 años, el cerebro está en proceso de construcción. “No sabemos cuáles son los efectos de tomar estos medicamentos en un cerebro sano en desarrollo”, planteó.</p><p>El riesgo mayor que señalan los especialistas es la posibilidad de generar una dependencia y, por lo tanto, una adicción. ¿Alguien que logra una memoria superadora, que puede trabajar o estudiar durante horas y horas sin distracciones, estaría dispuesto a dejar de tomar estas pastillas y volver a su vida normal? <b>¿Podría volverse uno “adicto” a una vida intelectual más rica?</b></p><p>“Mi análisis, ajenos a potenciales conflictos de intereses, me lleva a sugerir que no deberían consumirse alegremente porque, como cualquier sustancia que introducimos en nuestro organismo, tienen efectos colaterales e interactúan con el sistema natural del cerebro de modos prácticamente imposibles de pronosticar a nivel individual. Al igual que sucede con los fármacos en general, las predisposiciones genéticas del individuo pueden hacerle especialmente vulnerable a efectos adversos”, remarcó Colom.</p><p>El psicólogo español cree que cuantos menos fármacos se consuman, mejor. La investigación recién comienza. Debe avanzar todavía mucho para que personas sanas depositen su confianza en las llamadas pastillas inteligentes. “Si quieres mejorar tus capacidades cognitivas, usa tu mente y plantéale retos intelectuales de modo sistemático. Las prisas no son recomendables”, sugirió.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NLBW5JAQ4JAHPNC2Y5QCZLPYSY.png?auth=d4ef0ef5baf967360b10d6c67f6fe34741fea577b66c8b5f3db78503f469839f&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Mil dólares por nada: la renta básica universal ya se prueba en el mundo y estos son los resultados]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/19/mil-dolares-por-nada-la-renta-basica-universal-ya-se-prueba-en-el-mundo-y-estos-son-los-resultados/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/19/mil-dolares-por-nada-la-renta-basica-universal-ya-se-prueba-en-el-mundo-y-estos-son-los-resultados/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Cientos de experimentos se llevan a cabo para medir la eficacia y conveniencia de dar un ingreso fijo a todos los habitantes. Uno de los últimos estudios generó controversia por su impacto en el tiempo de trabajo de los beneficiarios. ¿El avance de la inteligencia artificial puede volver necesaria esta política social?]]></description><pubDate>Mon, 19 Aug 2024 05:21:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YLGNWBNUUFGBPDMOZWAJC7QHWY.jpg?auth=08f3a5ba5cceab8f1a7d7d5c5934bb9bcf1c9579d552632af862127db2cf643b&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Distintos países hacen pruebas piloto de la renta básica universal" height="1076" width="1920"/><p>Desde septiembre de 2022,<b> Elinor O’Donovan</b> cobra 1.400 euros al mes sin ninguna contraprestación. Ella se postuló para un programa piloto que se organizó en Irlanda, denominado Renta Básica para las Artes, y fue una de las dos mil seleccionadas. Solo tuvo que demostrar que efectivamente era una artista: presentó pruebas de que pertenecía al Visual Artists Ireland, pruebas de que había recibido financiación del Arts Council of Ireland y comprobantes de que recibía la exención fiscal para artistas sobre sus ingresos. Después el azar determinó que fuera una de las elegidas para cobrar la renta básica hasta septiembre de 2025.</p><p>La idea de una renta básica universal (RBU) sobrevuela cada vez más cerca y tiene casi tantos impulsores como detractores. En líneas generales, se trata de que los habitantes de una comunidad reciban un pago regular de parte del Estado, en general mensual, más allá de sus ingresos por su trabajo. Ese dinero el beneficiario lo puede utilizar a su antojo: para cubrir necesidades como comida o alquiler o darse algún gusto que su salario no le permite.</p><p>A O’Donovan la renta básica le permitió dejar su empleo a tiempo parcial como recepcionista y enfocarse de lleno al arte en su estudio ubicado en la ciudad de Cork. “El programa quitó gran parte de la precariedad que experimenté como artista, porque, aunque antes había tenido éxito al solicitar financiación, no se trata de un sueldo fijo. Tener este ingreso fijo significa que puedo relajarme un poco más, puedo decir que no a trabajos que no se adaptan a mí o a mi profesión, y tengo la reserva financiera para iniciar más proyectos propios. Me ha permitido ser una artista más valiente y tiene el efecto dominó de que ahora tengo el dinero para pagar a otros artistas para que trabajen conmigo en proyectos más ambiciosos”, comentó en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Si bien el concepto de renta básica universal se instaló en los últimos años en la agenda pública, lo cierto es que su origen se remonta a un par de siglos atrás. En 1795, Thomas Paine, considerado uno de los padres fundadores de Estados Unidos, propuso crear un fondo nacional para pagar a todos los adultos, sean ellos ricos o pobres, 10 libras anuales hasta que cumplieran 50 años en concepto de “renta de la tierra”.</p><p>Cabe hacer una distinción entre los experimentos de renta básica universal y de renta básica. Aunque se confunden, la palabra “universal” lo cambia todo. Hasta ahora, el único estudio en el que todos los miembros de una comunidad recibieron una renta se desarrolló en la ciudad de Dauphin, Manitoba, Canadá, entre 1974 y 1979.</p><p>El programa llamado<b> Mincome </b>(Minimum Income) buscaba evaluar los efectos de un ingreso básico garantizado, con la idea de asegurar que todos los habitantes estuvieran por encima de la línea de pobreza. Al cabo de unos años, se encontraron algunos efectos positivos: una mejora en la salud y la terminalidad educativa de los adolescentes, pero también se detectó una reducción ligera en la participación laboral, en especial entre las madres con hijos pequeños.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOWGRPISONBCBGLKVW2YTMO5F4.jpg?auth=a97569b73e0f9db18dda89f61b2bf52c34ccb7b0bab5da0bbca7ec3891c525df&smart=true&width=1920&height=1357" alt="Elinor O’Donovan, una de las artistas que fue seleccionada para recibir 1.400 euros mensuales en un programa piloto de renta básica en Irlanda" height="1357" width="1920"/><p>Justamente la participación laboral a raíz de la renta básica es motivo de discordia en la actualidad. El estudio “Los efectos del ingreso garantizado en el empleo: evidencia experimental de dos estados de EE. UU.” se publicó hace un mes y generó controversia por lo que muestra uno de sus resultados: que los beneficiarios de dinero “por nada” tienden a trabajar menos.</p><p>El experimento, financiado por Sam Altman, CEO de Open AI, seleccionó al azar mil personas de bajos recursos. <b>A todos ellos les dieron mil dólares por mes durante tres años</b>. Los análisis posteriores -y la comparación con un grupo de control- detectaron que la mayoría de los participantes usó su dinero extra para cuestiones básicas como comida, transporte o alquiler, y que a su vez experimentaron una leve disminución del estrés.</p><p>“También observamos efectos positivos en las intenciones emprendedoras: los del grupo de tratamiento estaban mucho más interesados en iniciar un negocio. Respecto a la educación, vimos algunas señales de que los jóvenes tenían más probabilidades de volver a estudiar, aunque este efecto no fue significativo. En términos más generales, el hecho de que las personas con ingresos más bajos tengan más dinero para gastar como quieran es en sí mismo un beneficio”, describió <b>Eva Vivalt</b>, una de las autoras del estudio, ante la consulta de este medio.</p><p>Pero el estudio también encontró un efecto negativo que hoy se discute: <b>los participantes en promedio trabajaron unos 15 minutos menos por día,</b> algo que los investigadores dicen que los gobiernos deberían considerar al evaluar posibles programas de renta básica universal.</p><p>“Nuestro análisis demuestran que incluso una transferencia de efectivo totalmente incondicional da como resultado reducciones moderadas de la oferta laboral para los beneficiarios”, aseguran los investigadores. En cambio, agregó Vivalt, no observaron cambios en la calidad del empleo. “Esto es importante porque a veces la gente piensa que las transferencias de efectivo podrían permitir a las personas dejar trabajos especialmente malos y buscar durante más tiempo mejores empleos. No vemos ninguna evidencia de esto”, remarcó.</p><h2>Otras pruebas no muestran lo mismo</h2><p>El economista <b>Guy Standing</b>, profesor en la Universidad de Londres, participó en proyectos piloto de renta básica en Europa, Asia, África y América del Norte durante los últimos veinte años. Analizó los resultados de más de cien experimentos y, afirma, los resultados son consistentes y nada se parecen a lo que descubrió el estudio financiado por Altman, al que criticó por su bajo alcance: menos del 1% de la población de 19 comunidades recibió la transferencia de dinero.</p><p><b>“En todos los experimentos que analicé, las personas que recibieron una renta básica mejoraron su salud mental y, a menudo, su salud física</b>. Los niños también tienden a tener una mayor asistencia a la escuela y un mejor rendimiento. Incluso, en los países en desarrollo, los beneficiarios mejoran su nutrición y el saneamiento doméstico”, dijo en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Dado que la renta básica, por definición, se paga por igual a todos los miembros de una comunidad y se paga individualmente a los hombres y a las mujeres (y no por hogar) existe un fuerte efecto emancipador para las mujeres, que en algunos casos hace que salgan de relaciones abusivas, planteó el experto.</p><p><b>一Usted habla de un efecto multiplicador de los ingresos gracias a la renta básica. ¿Podría explicarlo?</b></p><p>一Lo que eso significa es que si, digamos, se pagan 1.000 dólares en ingresos básicos, el gasto y la inversión conducen a un aumento de aproximadamente 500 dólares. Este efecto multiplicador siempre es ignorado por los críticos que afirman que no podemos permitirnos un sistema de ingresos básicos. Si se mejora la salud, eso reduce la demanda de servicios de salud pública. Si se mejoran los resultados de la educación, eso reduce el costo de la educación pública. Estos son efectos de retroalimentación que también suelen ignorarse, pero que son social y económicamente importantes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4S6RL6VIFZCIRGFNM36NLFENDI.jpg?auth=6d80ed7e09544027bdc9799ea2ef2c63ff98f7d76fcf1b298cd9202c06f11856&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las opiniones varían en torno a la efectividad y conveniencia de los programas de renta básica" height="1076" width="1920"/><p>En los últimos años, se llevaron adelante decenas de pruebas piloto. Experimentos muy diferentes entre sí en número y perfil de personas implicadas, en duración en el tiempo, en cantidades de dinero asignadas. Para el economista español <b>Daniel Raventós</b>, profesor de la Universidad de Barcelona, sin desatender esas diferencias, “no hay duda de que algunas conclusiones son comunes a buena parte de esos experimentos: mejora de salud mental, poca incidencia en el porcentaje de personas que realizan trabajo remunerado e incremento de las iniciativas de emprendimiento”.</p><p>Una de las críticas que se le suele hacer a la renta básica radica en la posibilidad de que los beneficiarios abandonen empleos de baja calidad para emprenderse en la búsqueda de otros, y que esos empleos, aunque indeseables, necesitan de mano de obra. Raventós cree que allí no hay un problema, más bien una oportunidad.</p><p>“Incrementar la libertad para poder renunciar a trabajos que no tienen ningún interés en realizar o para poder cambiar de empleos que se prefieran no es un defecto sino una virtud y una de las grandes posibilidades de la RB. Al fin y al cabo, como algunos defendemos, no existe la libertad desligada de las condiciones materiales de existencia. Quien es pobre, quien no dispone de condiciones materiales de existencia que le permitan vivir en sociedad, es cualquier cosa menos libre. Al margen de eso, se debe subrayar que <b>los experimentos en general no apuntan a la conclusión de que con una RB se abandonarían empleos”</b>, señaló.</p><p>Los experimentos se suceden en distintas partes del mundo, con Estados Unidos a la cabeza. Hoy por hoy se están estudiando o implementando más de 100 proyectos de renta básica en ciudades como Michigan, Los Ángeles, Chicago, Austin. También hay experiencias en países europeos como Gales, Irlanda o Países Bajos.</p><p>El análisis de los resultados varía dependiendo de la óptica del observador. Para algunos especialistas, la renta básica universal es la panacea. Para otros, una pésima idea de distribución del ingreso que genera más problemas que beneficios. <b>Heikki Hiilamo</b>, profesor de Política Social en la Universidad de Helsinki, pertenece a este último grupo. “No creo que la renta básica esté a la altura de sus promesas”, dice.</p><p>El experto finlandés hace una distinción entre los resultados para países de altos ingresos. En cuanto al trabajo, afirma, los experimentos muestran una reducción del empleo o ningún efecto, lo que significa que “no es probable que libere el potencial creativo para el emprendimiento o los esfuerzos individuales para conseguir empleo remunerado”. En términos de salud y bienestar, agrega, hay efectos positivos iniciales, pero se desvanecen con el tiempo, tal como demostró el último estudio estadounidense.</p><p>Otro de los puntos que los detractores de esta política social cuestionan es su modo de financiamiento para no generar un efecto inflacionario. “Los proyectos de renta básica pueden financiarse mediante impuestos convencionales si se les da prioridad sobre los programas de asistencia social existentes”, explicó Hiilamo.</p><p><b>一¿Y si se tratara de un programa de renta básica universal, en el que todos los habitantes perciban un ingreso?</b></p><p>一Creo que no hay ninguna sugerencia viable para financiar una renta básica universal.</p><h2>La inteligencia artificial, ¿impulsora de la renta básica universal?</h2><p>Una de las mayores encuestas que midió la opinión de la sociedad sobre la renta básica universal fue la que se hizo en toda Europa en 2016. El estudio arrojó el dato sorprendente de que el apoyo o el rechazo no se vincula con ideologías políticas. No es una cuestión de izquierda o de derecha. Más bien, una diferencia etaria: los más jóvenes se mostraron más proclives a adherir a la posibilidad de percibir un ingreso fijo por el mero hecho de existir que los adultos mayores.</p><p>En 2016 todavía la inteligencia artificial estaba en pañales. Hoy posiblemente los resultados de esa encuesta serían diferentes, habría un apoyo más generalizado a raíz del temor que genera que la IA arrase con la mayoría de los empleos vigentes. La ecuación es simple: si la IA, tal como muchos expertos predicen, deriva en una pérdida masivas de empleos, tanto de baja como de alta calificación, la gente necesitará un ingreso para acceder a bienes y servicios.</p><p>El propio Elon Musk, el año pasado hizo una declaración al respecto: “Estamos viendo la fuerza más disruptiva de la historia. <b>Llegará un punto en el que no se necesitará ningún trabajo. Puedes tener un trabajo si lo quieres para satisfacción personal, pero la IA lo hará todo”,</b> advirtió.</p><p>Con esa posibilidad latente, la RBU cobra impulso. “La IA y sus consecuencias en el empleo han sido uno de las causas que ha llevado a que aumenten las personas partidarias. Creo que hay razones para defender la renta básica más allá de estas consecuencias de la IA, pero bien está que sea defendida por distintos motivos”, comentó Raventós, quien vio como en los últimos años la política que él propone desde hace décadas sumó adherentes.</p><p>Standing cree que es una “tontería” afirmar que la inteligencia artificial nos llevará a un futuro sin trabajo, pero sí está convencido de que la tecnología aumentará aún más las desigualdades. “La renta básica debe verse como un instrumento para redistribuir los ingresos obtenidos por la IA. En ese sentido, creo que la IA está ayudando a legitimar la renta básica”, consideró.</p><p>Vivalt, una de las autoras del estudio que reavivó la discusión en torno a la renta básica, piensa que, a raíz del avance de la IA, se expandirá la red de seguridad social, pero ve lejano aún la posibilidad de que todos los habitantes perciban un ingreso fijo. “Serán programas más focalizados, como los que brindan un beneficio a ciertos grupos, como los niños o las personas que están por debajo de un umbral de ingresos”, aseguró.</p><p>Según su mirada, las transferencias de efectivo incondicionales tienen una desventaja inherente: el hecho de que sean incondicionales vuelve poco probable que se maximice el beneficio por cada dólar invertido en términos de mejorar un resultado en particular, sea el nivel de ingresos, la salud, el empleo o la educación de los beneficiarios. Aunque también, dice, brindan a las personas la libertad de tomar sus propias decisiones financieras. Elegir en qué quieren gastar el dinero.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YLGNWBNUUFGBPDMOZWAJC7QHWY.jpg?auth=08f3a5ba5cceab8f1a7d7d5c5934bb9bcf1c9579d552632af862127db2cf643b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Así será la población argentina en 2100: ¿cuántos habitantes, de qué edad y con qué nivel de estudios?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/12/asi-sera-la-poblacion-argentina-en-2100-cuantos-habitantes-de-que-edad-y-con-que-nivel-de-estudios/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/12/asi-sera-la-poblacion-argentina-en-2100-cuantos-habitantes-de-que-edad-y-con-que-nivel-de-estudios/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Para fines de siglo, las distintas proyecciones apuntan a una sociedad más envejecida y con pocos nacimientos. ¿Qué desafíos representa que haya cada vez menos adultos en edad laboral? ¿Qué rol cumplirá la educación? Especialistas respondieron a las consultas de Infobae]]></description><pubDate>Mon, 12 Aug 2024 04:35:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SIYWV3FROJHGTN54OG64KODVOU.jpg?auth=e1ce8884eb29a3d3bc7b50a98291d494be78f8ad7353e05b6528ea752cb8c22d&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Ilustración futurista de Buenos Aires. Las proyecciones de población de cara a fines de siglo XXI" height="1076" width="1920"/><p>La población argentina atraviesa un momento crítico. Se lo conoce como “bono demográfico” y, se supone, debería ser el período a aprovechar: es el momento de menor cantidad de niños y adultos mayores y, por consiguiente, de mayor cantidad de habitantes en edad activa, con capacidad de trabajar y producir. Pero ese bono no dura para siempre y, de cara a una larga proyección para 2100, se espera una población argentina ya envejecida.</p><p>Hacia mediados de este siglo, dentro de unos 25 años, <b>la Argentina asistirá a la transición demográfica</b>. El aumento de la longevidad y una tasa de fecundidad baja (la cantidad de hijos que tiene una mujer en edad reproductiva) elevará la edad de la población paulatinamente. Hoy la edad mediana es de apenas 32,5 años. Las Naciones Unidas proyectan que en 2050 será 41,9 y en 2100 de 51,7.</p><p><b>Leandro González</b>, investigador del Conicet y profesor adjunto de la Universidad Nacional de Córdoba, encaró un estudio en 2015 en el que hizo proyecciones sobre cómo será la población argentina cuando termine el siglo XXI. Según le explicó a <b>Infobae</b>, las estimaciones deberían tomarse con el escenario de baja fecundidad ya que en los últimos años hubo un descenso drástico en la cantidad de nacimientos. En 2015 teníamos una fecundidad moderada (2,3 hijos por mujer) y ahora es de solo 1,5.</p><p>Según su estudio publicado por la CEPAL, la población argentina tendrá un crecimiento moderado hasta mediados de siglo y rozaría los 55 millones de habitantes. Pero después de ese pico comenzaría un descenso marcado hasta llegar a los 46 millones de personas en 2100, una cifra similar a la actual.</p><p>“Las tendencias demográficas en Argentina para lo que resta del siglo parecen claras: la fecundidad debería tender a estabilizarse en torno al nivel actual o un poco más bajo, la mortalidad seguirá cayendo y eso llevará a acentuar un proceso de envejecimiento. En los próximos 10-15 años estaremos aún en un contexto de bono demográfico, pero luego el envejecimiento se acelerará”, consideró <b>Rafael Rofman</b>, investigador principal de CIPPEC.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/YH-igE-znT-6cawGo_UhVFDpYfY=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/B6OC6VQTZJASVDPJHD6NIMTKNM.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>De acuerdo a las proyecciones que hizo González, la esperanza de vida al nacer, en 2100, será de 82,23 años en el caso de los varones y de 88,07 años en el de las mujeres. La población femenina seguirá siendo mayoritaria, con una diferencia aproximada de 650.000 mujeres.</p><p>La distribución por rango etario muestra que la tercera edad (las personas entre 65 y 79) duplicará su participación relativa a lo largo del siglo, creciendo sobre todo en el período 2025-2050. La cuarta edad, por su parte, (80 años y más) será el segmento de crecimiento relativo más vertiginoso, desde el 2,5% en 2010 hasta el 11% a fin de siglo. Los mayores de 65 representarán un 28% de la población, cuando por ahora tan solo son el 10%.</p><p>“A grandes rasgos, vamos a asistir en las próximas décadas, hasta mediados de este siglo, al fin del proceso de transición demográfica. Los que tengamos el privilegio de estar vivos de acá a 25 años, probablemente presenciaremos <b>el comienzo de un vasto cambio de tendencia que promete poner fin a un período de crecimiento poblacional que ha durado toda la historia moderna de nuestro país</b>”, remarcó <b>Nicolás Sacco</b>, investigador asistente del Conicet y profesor visitante de la Universidad Torcuato Di Tella.</p><p>Según el especialista, la situación no será exactamente la misma en todo el vasto y diverso territorio argentino. Si bien el envejecimiento y la eventual disminución de la población son el escenario más probable para el futuro, el ritmo no será uniforme y las transformaciones más relevantes ocurrirán, por ejemplo, en las dinámicas familiares (por caso, aumentarán los hogares unipersonales) y los cambios en los roles de género. Lo interesante estará en seguir cómo evolucionan esas “nuevas tensiones”.</p><p>En cuanto a la distribución geográfica, la tendencia actual indica que se estabilizará la población en las grandes ciudades y se potenciará el crecimiento de sus áreas suburbanas como los partidos del Gran Buenos Aires, el Gran Córdoba y el Gran Rosario. Las llamadas “ciudades dormitorio” y localidades cercanas a las grandes urbes se convertirán en ciudades medianas, absorbidas por la mancha urbana principal. Las zonas rurales, creen los expertos, seguirán poco pobladas; destinadas a la producción agropecuaria y minera.</p><h2>¿Cómo será la educación en 2100?</h2><p>El International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA), una de las entidades más reconocidas en el campo de la demografía y el capital humano, hizo una proyección para Argentina tomando los datos poblacionales de las Naciones Unidas y los registros del último censo de 2022. Allí se observa, como es lógico, un crecimiento paulatino de argentinos con mayor nivel de estudios, que alcanzan un título de educación superior, pero que están en desventaja respecto de otros ciudadanos vecinos.</p><p>“En general, vemos una <b>pérdida relativa de Argentina con respecto a otros países de la región</b>. Mientras que Argentina tiene niveles relativamente altos de población con estudios terciarios, la tendencia es a retrasarse con respecto a otros países de la región. Esto representa una pérdida de competitividad en un mundo en el que el capital humano es cada vez más relevante”, dijo <b>Martín De Simone</b>, especialista en educación del Banco Mundial, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Claro que el impacto de la automatización y la inteligencia artificial aún está por verse. No se sabe de qué modo el impulso que la tecnología tomará en los próximos años afectará a la educación formal: si exigirá mayor formación tradicional o si, en cambio, valorará otras vías de aprendizaje que se alejan de los títulos terciarios o universitarios.</p><p>Por ahora, lo que se sabe es que la automatización, en general, perjudicó a los trabajadores de menor calificación y le dio ventajas competitivas a los más formados. Por el contrario, los pocos estudios sobre IA generativa muestran que las profesiones más impactadas, paradójicamente, son aquellas que requieren más años de educación formal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VSXLDQRERBBBZMEHQX25V4DTZI.jpg?auth=49dea8d1739173719631beae7b2c87a96f1bf174068b23e723c2463239e93918&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La educación formal podría entrar en jaque a medida que avanza el siglo ante nuevas formas de aprendizaje" height="1076" width="1920"/><p>Sin embargo, cree De Simone, ese impacto no es necesariamente negativo. “Desde un punto de vista más cualitativo, creo que vamos a un mundo en el que la interacción entre humanos e inteligencias artificiales se vuelve más relevante, lo que algunos autores como Ethan Mollick llaman ‘co-inteligencia’. Desde esa óptica, la educación formal va a seguir teniendo un rol fundamental. Por ahora, sigue teniendo retornos muy positivos tanto individuales como colectivos. El capital humano representa la mayor proporción del capital total de los países ricos. Por ende, aspirar a alcanzar a una mayor cantidad de personas con educación formal de calidad es fundamental”, consideró.</p><p>Por su parte, <b>Juan María Segura</b>, consultor educativo y cofundador del futuro ecosistema Área Beta, piensa que no se debe tomar la proyección de IIASA al pie de la letra porque se trata de una estimación lineal de un formato de sistema escolar que está reclamando adecuaciones a la época.</p><p>“La IA obliga a replantear radicalmente un sistema escolar modelo industrial agrupado en cohortes etarias para transformarlo en procesos de personalización que acompañen al aprendiz a lo largo de toda su vida. <b>El actual sistema perderá todo apoyo social cuando las generaciones de estudiantes escolares de hoy sean adultos.</b> Serán pocos los que puedan afirmar que el actual sistema haya resultado una plataforma valiosa y relevante para sus proyectos de vida”, remarcó el especialista.</p><p>Según su mirada, la capacidad de aprender será una de las más requeridas en el futuro y no serán las instituciones de hoy las que podrán mantener vivo ese interés por el aprendizaje. “El actual sistema tiene más compromisos con el docente, las currículas y su propio pasado que con las trayectorias individuales de los aprendices de cualquier edad. De cara al futuro el mercado laboral demandará curiosidad para estar constantemente en diálogo con un entorno móvil de problemas y oportunidades y autonomía para poder autoconducirse en ausencia de estructuras e instituciones formales”, afirmó.</p><h2>¿Una población cada vez más vieja?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7YKYFJIWYJGW7HGU46AXJT45QU.jpg?auth=0ed4cf46f32b2706a131864c831e67be916279b669df4f16a0169649323cf5b4&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La población argentina envejecerá con el correr de las décadas" height="1076" width="1920"/><p>Se calcula que en unos diez años se terminaría el bono demográfica. A partir de entonces, la tasa de dependencia comenzaría a aumentar hasta niveles elevados en 2100. Si bien habrá menos niños porque los nacimientos también caerán, la sociedad envejecerá y pasará de 16 ancianos cada 100 adultos activos a 48 cada 100 a finales de siglo, según el estudio de Leandro González.</p><p>“Lo ideal para aprovechar el bono demográfico sería invertir en mayor calidad educativa, asegurar el término de la educación secundaria, fomentar la capacitación técnica o profesional posterior para acceder a empleos formales de calidad. Más trabajadores jóvenes y formales ayudará a incrementar los aportes previsionales para un creciente número de personas mayores”, planteó el autor del estudio.</p><p>Otro aspecto que Argentina debería aprovechar para reducir los efectos de una sociedad cada vez más vieja es la migración internacional que llega al país. Casi todos los inmigrantes vienen en edades laborales y tienen o tendrán hijos en el país. Se necesitaría, entonces, facilitar su incorporación al empleo formal ya que ellos también aportarán al sistema previsional.</p><p><b>El sistema previsional es justamente uno de los puntos que más preocupan</b>. Es una cuestión de lógica: a medida que avanza la población en edad pasiva por sobre la activa se resquebraja el sistema y emergen los desafíos.</p><p>“Algunos de los principales desafíos están en flexibilizar el retiro del mercado de trabajo, facilitando que quienes quieran extender su actividad lo hagan (y se beneficien de ello, mejorando su jubilación). Esto se logra con incentivos, con más posibilidades de trabajo part-time, con trabajo remoto. El tema de cuidados también es crítico, y en eso Argentina está muy mal. Casi no existen esquemas de cuidados que no impliquen internación, los que hay suelen ser de mala calidad o muy caros. Hace falta diseñar un sistema y encontrar mecanismos de financiamiento sostenibles”, advirtió Rofman.</p><p>También es cierto que<b> el concepto de vejez ha mutado con el tiempo y que lo seguirá haciendo</b>. Una persona que podía ser considerada demasiado vieja para trabajar hace 100 años hoy es alguien joven, con muchos años productivos por delante gracias a que las condiciones de salud mejoraron y a que las demandas físicas de los trabajos disminuyeron. Esa tendencia se profundizará indudablemente en las próximas décadas.</p><p>“Cada vez se da menos esta ‘grieta de vida’ (o de muerte). No solo hemos logrado reducir las muertes prematuras, sino que las personas ahora viven en mejores condiciones, y la experiencia de la vejez ha cambiado significativamente, como lo muestra la literatura especializada. Basta con sólo mirar videos de hace 40 años, de las personas de 40 años y compararlas con las de 40 de hoy”, indicó Sacco.</p><p>El especialista mencionó que todavía es una cuenta pendiente la posibilidad de llegar bien a viejos en los estratos más pobres. “No todos los trabajos son iguales y no todas las personas llegan de igual forma a su vejez, tanto en términos de salud como económicos. Ojalá tengamos un país en donde el privilegio de una vida más prolongada llegue a todas las clases sociales”, marcó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SIYWV3FROJHGTN54OG64KODVOU.jpg?auth=e1ce8884eb29a3d3bc7b50a98291d494be78f8ad7353e05b6528ea752cb8c22d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[A la caza de virus “zombies” de 50 mil años: la pareja que los revive para evitar la próxima pandemia]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/05/a-la-caza-de-virus-zombies-de-50-mil-anos-la-pareja-que-los-revive-para-evitar-la-proxima-pandemia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/08/05/a-la-caza-de-virus-zombies-de-50-mil-anos-la-pareja-que-los-revive-para-evitar-la-proxima-pandemia/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Jean-Michel Claverie y Chantal Abergel lideran un laboratorio en Francia que se dedica a estudiar patógenos que permanecieron congelados durante miles de años bajo el suelo del Ártico. En una entrevista con Infobae, los científicos explicaron cómo los descubren y por qué representan una amenaza tan grande]]></description><pubDate>Mon, 05 Aug 2024 06:23:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SY3HF3LNGFEYZA5T4A37V2XKRY.jpg?auth=cfbd60e00a931177996954502929ac878cbc738f08f81358cee0793717eb1b67&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Los pareja de virólogos Jean-Michel Claverie y Chantal Abergel, en el Centro de Información Genómica y Estructural (IGS) de la Universidad de Aix-Marsella en Francia Foto: Jeremy Suykur/Bloomberg" height="4000" width="6000"/><p><b>Jean-Michel Claverie</b>, de 73 años, tiene la sospecha de que la próxima pandemia se puede desatar a partir de un virus que permaneció congelado durante miles de años debajo del permafrost del Ártico. Hace ya diez años, descongeló un gramo de ese suelo helado y logró revivir a un virus que tenía 30 mil años de antigüedad. Después hizo que ese virus “zombie”, tal como le llaman coloquialmente, infectara a una ameba.</p><p>Claverie está casado con <b>Chantal Abergel</b> (62), también bióloga de renombre. Juntos lideran el Centro de Información Estructural y Genómica de la Universidad de Aix-Marsella. Dirigen un equipo de una docena de investigadores que confluyen día a día en un edificio pintoresco, emplazado en medio de un bosque. Allí se produce la magia: primero salen a cazar los virus, luego intentan reanimarlos para recién entonces determinar su potencial infeccioso.</p><p>“Trabajamos juntos formalmente desde 1995, cuando creamos el laboratorio en Marsella, que combina el trabajo teórico y experimental. Jean-Michel es el jefe del laboratorio, se encarga de la parte teórica, y yo soy la líder del equipo experimental, me encargo de supervisar el aislamiento y la caracterización de los ciclos infecciosos”, dijo Abergel en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>La historia de amor de Claverie y Abergel comenzó en un congreso científico en 1987. Los dos compartían el interés por la bioinformática, por el uso de las computadoras para procesar y comprender grandes volúmenes de datos biológicos. Después de una estadía laboral de cinco años en Estados Unidos, volvieron a instalarse en Francia, en la ciudad natal de ella, Marsella. Allí dieron inicio a su laboratorio que hasta el día de hoy marca la agenda en virología y que estableció distintos hitos científicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QBUF52HPFZDZHLO2WKR2N35TXI.jpg?auth=9ee9edea933738138739ec7a0c0de6ed431358b1cc9a63a4d931390bb8fb4f76&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El campus de la Universidad de Aix-Marsella. Allí la pareja de virólogos comanda un equipo de investigadores. Foto: Jeremy Suykur/Bloomberg" height="1080" width="1920"/><p><b>La pareja hizo el descubrimiento del primer virus gigante, el mimivirus</b>. Ese hito, dicen, marcó una “ruptura de dogmas”. Ambos quedaron fascinados y dedicaron su tiempo a estudiarlo en profundidad, a demostrar una paradoja: que esos virus no se veían porque eran demasiado grandes. “Tradicionalmente, la fracción viral de las muestras se recogía por filtración a medida que pasaba por los filtros”, explicó Abergel.</p><p>De hecho, ese descubrimiento un tanto accidental fue lo que llevó a Abergel a abocarse al estudio de los virus. Hasta entonces, había incursionado en distintos campos de la investigación biológica, pero un día llegó a sus manos una muestra que provenía de un hospital de Bradford, Inglaterra. Los médicos buscaban los orígenes de un nuevo brote de neumonía y creían que se trataba de una bacteria distinta, desconocida.</p><p>Cuando Abergel observó la muestra en el microscopio, quedó anonada. No entendía de qué se trataba. Lo que veía rompía cualquier estándar. Los virus, todos ellos, eran pequeños, simples, diseñados únicamente para ingresar en las células y replicarse en humanos, en huéspedes. Pero en este caso era un virus de dimensiones colosales, de mayor complejidad y que había pasado inadvertido porque no había infectado a nadie. Ese suceso, el descubrimiento del mimivirus, marcó el comienzo de la llamada virología ambiental.</p><p>El laboratorio de Marsella fue pionero en la materia y se dedicó durante años al estudio de los virus gigantes sin aún interacción con seres vivos, con humanos, animales o plantas. El giro hacia los virus zombies llegó en 2013, cuando Claverie se enteró de la existencia de un equipo científico ruso que había logrado revivir una planta que había estado congelada durante 30 mil años en el permafrost de Siberia. “Quizás se pueda hacer lo mismo con virus que descansan en ese mismo suelo helado”, pensó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4NLRKEONJRDDDHCK7PMLYU43YY.jpg?auth=ac0ecbe8ed95dee1fbaecaad1cd36471a25c821b0d7bc589cb7d6ebc4216046c&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Jean-Michel Claverie y Chantal Abergel se abocaron a estudiar en los últimos años a los virus que permanecen debajo del permafrost del Ártico. Foto: Jeremy Suykur/Bloomberg" height="4000" width="6000"/><p>“El permafrost es un suelo permanentemente congelado y es ideal para la conservación. Los virus que estamos aislando no se propagarán entre los humanos, ya que sus huéspedes son amebas que se encuentran muy lejos de nosotros.<b> Pero el aislamiento de estos virus plantea la inquietud sobre otros virus que también se encuentran en esos suelos en proceso de descongelación</b>. Los estudios metagenómicos muestran la presencia de una gran variedad de patógenos en el permafrost”, explicó la pareja.</p><p>Todos esos patógenos son desconocidos por la ciencia. Jamás fueron estudiados y, con el descenso de las temperaturas en el Ártico podrían ver de nueva la luz del día y encontrar huéspedes en humanos que decidan instalarse allí. Para Claverie, justamente en esa falta de conocimiento está la alarma. Cree que los esfuerzos para vencer un virus nuevo, sin similitudes a otros que circulan por el mundo, serían mucho mayores de los que fueron necesarios para aplacar el Covid-19.</p><p>“No tenemos un día típico de trabajo”, dice Abergel. Cada nuevo día es distinto al anterior. Es que en un campo tan exploratorio, los resultados obtenidos son los que definen la continuidad de los estudios. “La teoría ayuda a construir hipótesis y estas hipótesis pueden ser cuestionadas experimentalmente. Los resultados a los que arribamos proporcionan nuevas hipótesis que construimos en conjunto entre los experimentadores y los teóricos. Es un círculo que se retroalimenta”, describió.</p><p>Dentro de la rutina, como todo investigador, realizan tareas administrativas: redactar solicitudes de subvenciones, preparar artículos y presentaciones para exponer los estudios en conferencias y congresos científicos. Uno de los últimos papers, que también generó impacto en la comunidad, describe el descubrimiento de cinco nuevas familias de virus en muestras que datan de hasta 48.500 años atrás, tomadas de siete puntos geográficos distintos de Siberia.</p><h2>La amenaza de los virus zombie</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QG6XXY3VLBGELE5Q4XVBPAZXCY.jpg?auth=09747d14cfb13be406f5b213a49f8e652d904ee813eda7ec1bab1dbf6af1ee0e&smart=true&width=1300&height=740" alt="Virus "zombie" infecta a una ameba unicelular tras ser revivido en el laboratorio después de permanecer miles de años bajo el permafrost" height="740" width="1300"/><p>Un artículo de Jean-Michel Claverie, publicado en la revista <i>Think Global Health,</i> detalla la amenaza que representa que microbios provenientes del norte, almacenados en la tierra helada durante hasta un millón de años, se liberen a partir del deshielo acelerado de los suelos del Ártico siberiano. Del suelo llamado permafrost.</p><p>El permafrost se origina a partir de suelo normal, según explica el científico. Es una mezcla de materia orgánica en descomposición bajo la influencia de una enorme y diversa población de microorganismos (bacterias, levaduras, protozoos). Debajo de la capa activa, el agua líquida libre deja de existir y detiene progresivamente todas las actividades metabólicas.</p><p>“Aunque esto provoca la muerte irreversible de una fracción de los microorganismos residentes, muchos otros logran entrar en un estado inerte llamado ‘criptobiosis’, a la espera de su eventual regreso a la vida cuando la temperatura vuelva a superar los 0 grados. Resulta que el permafrost profundo, y por lo tanto antiguo, ofrece condiciones ideales para la conservación de las estructuras celulares, así como del ADN. Es frío, oscuro, anóxico y neutro, todo lo contrario de lo que destruye rápidamente a los microbios en la superficie: calor, luz ultravioleta, oxígeno y pH extremo. Ponga un yogur en permafrost y podría seguir siendo comestible 50.000 años después”, graficó.</p><p>Hasta el momento Claverie y Abergel lograron capturar virus con una antigüedad de casi 50 mil años, pero debajo del permafrost puede haber rastros que datan de un millón de años atrás. Por entonces, nuestra especie -los homos sapiens- no existía y, por lo tanto, nuestro sistema inmunológico nunca estuvo en contacto con esos microbios, que los experimentos demostraron que, en buena medida, siguen siendo infecciosos pese al paso del tiempo.</p><p><b>一¿Cómo saben que un virus “zombie” sigue siendo infeccioso?</b></p><p>一Utilizamos cultivos de amebas (Acanthamoeba castellanii, su nombre técnico) adaptados para crecer en presencia de antibióticos que limitan el crecimiento de organismos vivos como bacterias y hongos. La muestra se coloca en un tampón y se añade al cultivo. Si las células están muriendo, hay buenas probabilidades de que esto se deba a una infección viral. El virus se amplifica y luego se caracteriza mediante microscopía electrónica. Se extrae el ADN y se secuencia el genoma. El ciclo infeccioso también se analiza mediante microscopía electrónica después de incluir las células infectadas en plástico y se cortan y observan secciones ultrafinas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTFNE6L4XFHGNPC4TGLS2W724E.jpg?auth=7fbeee7382e0d46e4658bf9ec60f5a318880f0e875a7f96959d395ba9dda87fb&smart=true&width=5884&height=3923" alt="Los virólogos Claverie y Abergel trabajan con un dispositivo de rayos X para determinar la estructura 3D de las proteínas virales en su laboratorio de Marsella. Foto: Jeremy Suykur/Bloomberg" height="3923" width="5884"/><p><b>一¿Existe una estimación de cuántos virus de este tipo hay en el mundo?</b></p><p>一Están por todas partes en el planeta, son muy abundantes. Cada vez atraen más la atención y dieron lugar a un nuevo campo de investigación que estudia los virus tal como son y su papel en el medio ambiente y en el ciclo del carbono.</p><p><b>一¿Se puede saber cuándo se descongelará finalmente el permafrost?</b></p><p>一Es difícil saberlo, pero el peligro proviene del hecho de que estas áreas son accesibles para la minería, por ejemplo. Hay riquezas allí abajo, sabemos que hay mucho petróleo bajo el permafrost y para acceder a él, los humanos tendrán que perforar el suelo.</p><p>La baja de las temperaturas llevó a que el océano Ártico de Siberia sea más accesible. Redujo la superficie de hielo y permitió que se aumentara el tráfico marítimo y las operaciones industriales en la zona. El peor escenario de exposición, coinciden los expertos, sería que se concentre un gran número de obreros que trabajen en la minería a cielo abierto. “El permafrost excavado a cientos de metros de profundidad liberaría virus muy antiguos y totalmente desconocidos que infectarían a los humanos”, aseguran.</p><p>Claverie y Abergel buscan adelantarse, sacarle una ventaja a esos virus y, ¿por qué no?, impedir la próxima pandemia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SY3HF3LNGFEYZA5T4A37V2XKRY.jpg?auth=cfbd60e00a931177996954502929ac878cbc738f08f81358cee0793717eb1b67&amp;smart=true&amp;width=6000&amp;height=4000" type="image/jpeg" height="4000" width="6000"><media:description type="plain"><![CDATA[Husband and wife virologists Jean-Michel Claverie, right, and Chantal Abergel in the Information Gnomic and Structural Center (IGS) of Aix-Marseille University in Marseille, France, on Sept. 25, 2023. Last year, Claverie's team published research showing they'd extracted multiple ancient viruses from the Siberian permafrost, all of which remained infectious. Photographer: Jeremy Suykur/Bloomberg]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jeremy Suyker</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Juegos Olímpicos y dopaje genético: ¿el próximo superatleta saldrá de un laboratorio?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/29/juegos-olimpicos-y-dopaje-genetico-el-proximo-superatleta-saldra-de-un-laboratorio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/29/juegos-olimpicos-y-dopaje-genetico-el-proximo-superatleta-saldra-de-un-laboratorio/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La evolución de las técnicas de edición de genes genera incertidumbre en el deporte de alto rendimiento. Especialistas explicaron a Infobae cuál es el potencial real de mejora en la capacidad muscular. Los cuestionamientos éticos y las regulaciones vigentes]]></description><pubDate>Mon, 29 Jul 2024 06:54:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6S4JIWEFABALHKUL7FENCB36HM.jpg?auth=042532367cce188bfaf0cd516bda1627fdafda006f490e2332a6ebbae7034375&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las técnicas de edición genética abren la posibilidad a que eventualmente deportistas potencien su rendimiento" height="1076" width="1920"/><p>¿Quién será el próximo Usain Bolt que domine los 100 y 200 metros llanos? ¿Quién será el próximo Michael Phelps que rompa todos los récords en natación? ¿Quién será la próxima Simone Biles, actual reina de la gimnasia artística? Los Juegos Olímpicos París 2024 ya iniciaron y ninguna de esas preguntas aún tiene respuesta, pero la ciencia avanza -y a paso a redoblado- y el interrogante merodea cada vez más al deporte de alto rendimiento: ¿y si el próximo superatleta sale de un laboratorio?</p><p>El planteo suena futurista. Ningún atleta se gestará en un laboratorio propiamente dicho. Lo que sí puede ocurrir -hay quienes creen que ya ocurre- que deportistas de élite aprovechen las bonanzas de las técnicas de edición genética para convertirse en portentos físicos, en atletas más veloces, más fuertes, más resistentes y con más rápida recuperación.</p><p>La tecnología CRISPR-Cas9 fue la que abrió el debate en el deporte. Jennifer Doudna, bioquímica que desarrolló la técnica y recibió el Premio Nobel por ello, se pronunció en contra de la producción de “seres humanos de diseño”, con propiedades mejoradas, y llamó a un uso ético y responsable. Pero en el universo del deporte olímpico, un segundo de diferencia sube o baja a un atleta de un podio y en ese detalle tener genes excepcionales puede inclinar la balanza.</p><p>“La genética establece el potencial básico de un individuo en términos de características como la fuerza muscular, la resistencia cardiovascular, la flexibilidad y la velocidad de recuperación. Es posible que una personal que presenta ‘genes malos’ pueda llegar a ser atleta de élite, aunque el camino puede ser más desafiante”, dijo <b>David Varillas</b>, profesor en la Facultad de Ciencias de la Salud, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Francisco de Vitoria, España, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Varillas es también cofundador de Sportnomics, una empresa especializada en genómica y alto rendimiento deportivo. Para él, la genética de un deportista puede puede ofrecer una base sólida, en torno al 10-15%, pero la preparación adecuada es crucial para maximizar ese potencial. El entrenamiento específico, la nutrición, el descanso y el manejo del estrés son indispensables para exprimir esa condición innata.</p><p>La posibilidad de deportistas de élite que hayan sido editados genéticamente genera fascinación y preocupación en partes iguales, con muchas implicancias éticas y prácticas a explorar. Si bien todavía se encuentra en el terreno de la especulación, el avance voraz de la tecnología genética “hace que esta idea sea digna de consideración”.</p><p>El experto hizo un listado de los genes esenciales que ofrecen una ventaja a la hora de competir. El abanico es amplio: hay genes de potencia y velocidad, hay genes de adaptación y recuperación, hay genes de resistencia y vigor, hay genes que ayudan en actividades de largo aliento y hay genes que se necesitan para disciplinas de alta intensidad y corta duración.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/r-FMgR26Fd0mlLm4fD50XTbhI70=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/TJSGPPKHMVEUZABNY72SMTKZUU.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>“Con un simple pinchazo los deportistas se podrían introducir las enzimas CRISPR empleando vectores virales o nanopartículas y luego estas modificar la secuencia genética deseada. Un ejemplo sería modificar el gen de la Miostatina para aumentar el crecimiento muscular”, explicó <b>Pablo Bascuas Burges</b>, profesor de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad San Jorge.</p><p><b>一¿El efecto en el rendimiento sería inmediato?</b></p><p>一El efecto de la modificación genética puede variar en función de muchos factores: el tipo de gen que se modifica, la forma de administrar CRISPR, las células objetivo. En líneas generales, una vez que modificas el gen, luego debe expresarse y generar las proteínas deseadas, por lo que hasta notar un cambio evidente en el rendimiento puedes tardar de semanas a meses. Por ejemplo, notar cambios en el crecimiento muscular y la resistencia aeróbica llevaría varios meses.</p><p><b>一¿Se puede pensar en un futuro no tan lejano con muchos deportistas de élite “de laboratorio”?</b></p><p>一En mi opinión, a pesar de no encontrar ningún caso de doping genético en el deporte hasta la fecha, son métodos que ya se están empleando en el campo de la medicina, para el tratamiento de la fibrosis quística, por ejemplo. El único inconveniente es el precio de estas terapias: un tratamiento de este estilo puede costar unos 80.000 euros por cada inyección, pero si la cosa continúa así y se abaratan los costos será cuestión de tiempo encontrar casos.</p><h2>El deportista nace y se hace</h2><p>Los expertos repiten como un mantra: “Los deportistas nacen y se hacen”. Es que, si bien la preparación juega un papel fundamental -las horas de entrenamiento, la buena alimentación y los descansos-, la herencia genética otorga una ventaja incontrastable.</p><p>Por caso, una de las variables más estudiadas e importantes para el rendimiento en deportes de resistencia es el consumo máximo de oxígeno (VO2max). La capacidad de mejorar este indicador varía entre un 5 y un 20 por ciento a lo largo de toda una vida de entrenamiento. Muy poco. De hecho, se estima que la variabilidad entre personas en el VO2max se debe un 50% a la base genética y un 50% a factores del ambiente.</p><p>Para las disciplinas de velocidad o fuerza, el parámetro clave que se estudia es el tipo de fibras que tiene cada atleta. Y otra vez aquí el margen de mejora es ínfimo. El tipo de fibras está marcado en gran medida por la genética de nacimiento.</p><p><b>一Entonces, ¿puede una persona con “malos genes” convertirse en un atleta de élite?</b></p><p>一Por suerte o desgracia, el rendimiento deportivo suele depender de muchos factores 一respondió Bascuas Burges一. Por lo que ganar o perder no depende sólo de la genética. Pero sin duda, tener ciertos polimorfismos de determinados genes claves y además entrenarlos para desarrollar esa herencia genética, lo que llamamos epigenética, es fundamental para ser un atleta de élite. En otras palabras, el deportista nace y se hace.</p><p>La edición genética hoy se ve como una posibilidad latente en la adultez. El uso de tecnologías CRISPR antes están terminantemente prohibidas y reguladas por códigos éticos. En teoría, se podrían introducir variantes genéticas en embriones con la idea de mejorar su futura capacidad de fuerza, resistencia o flexibilidad. Sin embargo, de la mano de esa transformación habría consecuencias desconocidas.</p><p>“Esto plantea desafíos éticos y técnicos significativos. La edición genética en embriones podría tener efectos impredecibles en el desarrollo y la salud a largo plazo del individuo. La manipulación de genes podría llevar a desequilibrios en distintas áreas del organismo”, advirtió Varillas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XI25XPHNKNHSRIFDCAAAOBMAGI.jpg?auth=4a3ac09de6189569b190fcc0672a855ca8c529313ad7b93bfc9e6558edadc35a&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El uso de tecnologías de edición genética en el deporte plantea cuestionamientos éticos y de equidad" height="1076" width="1920"/><p>El especialista precisó que técnicas como CRISPR podrían usarse en atletas adultos para mejorar distintos aspectos de su rendimiento: su fuerza muscular, su capacidad aeróbica, su adaptación al entrenamiento o sus tiempos de recuperación después de sufrir lesiones. <b>Claro que esa posibilidad generaría una injusticia deportiva y rompería con el fair play</b>: solo ciertos atletas de determinados países tendrían acceso a estas tecnologías y se abriría una brecha enorme en disciplinas que se definen por décimas de segundo.</p><p>La edición genética, considera, podría reflejarse “relativamente rápido”, en especial, si los genes alterados tienen una influencia directa sobre el tejido muscular o la capacidad metabólica. Por ejemplo, una modificación en genes que afectan directamente la función muscular o la producción de proteínas podría tener un impacto en el corto plazo, pero otras modificaciones necesitarían de tiempo para que el cuerpo se adapte y desarrolle nuevas fibras musculares.</p><p>Para Varillas, el escenario de la edición genética y sus posibles implicancias en el deporte suscita tres inquietudes:</p><p><b>-Presión y consentimiento</b>: los atletas podrían ser presionados para someterse a ediciones genéticas, lo que plantea cuestiones sobre el consentimiento informado y la libertad de elección.</p><p><b>-Salud y seguridad</b>: la seguridad a largo plazo de las modificaciones genéticas en humanos aún no se comprende en su totalidad. Los riesgos potenciales incluyen efectos secundarios no anticipados y problemas de salud derivados de esas mutaciones.</p><p><b>-Regulación, control y detección</b>: mantener un control efectivo sobre las técnicas de edición genética en el deporte será un desafío. La regulación debe abordar no solo la detección y prevención del uso indebido, sino también los riesgos para la salud de los atletas. Las organizaciones deportivas deberán tener a su disposición pruebas y métodos de detección acordes.</p><h2>El dopaje genético</h2><p><b>Mario Themis </b>es un químico forense de renombre internacional. Dirige el Instituto de Bioquímica y el Centro de Investigación para la Prevención del Dopaje de la Universidad del Deporte de Colonia, Alemania. Él está convencido de que, a raíz de la evolución de los últimos años, el deporte debe avanzar hacia métodos eficaces de detección de modificaciones genéticas.</p><p>“Ya se han identificado varios genes que son esenciales para el rendimiento deportivo. La disponibilidad de tecnologías que permiten transferir o editar material genético, así como la aplicación de estrategias terapéuticas genéticas para el tratamiento de enfermedades, demostraron que no se puede excluir el uso indebido de estas estrategias con fines de dopaje genético. Por ello, las pruebas antidopaje son cada vez más importantes en los programas de control de drogas en el deporte”, dijo Themis en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>En realidad, ya en 2003, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), encargada de legislar aquello que se puede y aquello que no se puede en el universo deportivo, <b>introdujo en su “Lista de sustancias y métodos prohibidos” el doping genético.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GBBKKO6WAVFTREXTCL6RMDL5R4.jpg?auth=fd1047fa2bbcb2562e45507b8dc406d2ab87bc3a7d56fbbededd02aebaa1eb4a&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El dopaje genético está prohibido por la WADA desde 2003" height="1076" width="1920"/><p>En su legislación, prohíben “el uso de ácidos nucleicos o análogos de ácidos nucleicos que puedan alterar las secuencias genómicas y/o la expresión de genes por cualquier mecanismo. Esto incluye, pero no se limita, a las tecnologías de edición de genes, silenciamiento de genes y transferencia de genes. El uso de células normales o genéticamente modificadas”.</p><p>La norma es contundente. Para el deporte, dos décadas atrás, la posibilidad de sacar una ventaja genética ya era una preocupación. Pero aún hoy los métodos de detección siguen siendo deficitarios. <b>“El mayor problema que existe hoy es que no se puede detectar la proteína producida o la célula genéticamente modificada por su similitud con la endógena,</b> es decir, la que produce el propio cuerpo. La mayor parte de las proteínas transgénicas, especialmente las implicadas en una mejora de la fuerza muscular, se sintetizan localmente en el músculo en el que se inyectan, por lo que es probable que no puedan ser detectadas en sangre u orina”, explicó Bascuas Burges, quien hizo una distinción entre los métodos de detección disponibles.</p><p><b>-Directos</b>: buscan detectar la proteína transgénica, el ADN transferido o el medio de transporte, que puede ser el mismo virus.</p><p><b>-Indirectos</b>: buscan la respuesta inmune a la modificación genética, con biomarcadores secundarios a la expresión de genes. Una alternativa es el uso del pasaporte biológico, que consiste en un registro electrónico de los parámetros fisiológicos de un deportista, a los que se le aplica un modelo matemático que permite determinar los límites entre los que deberían encuadrarse los marcadores biológicos de dopaje.</p><p>La construcción del atleta perfecto aún está en veremos. Se desconocen cuáles serían los efectos secundarios del uso de técnicas edición genética en los competidores que pretendan sacar una ventaja deportiva. Según los expertos, un futuro en el que muchos deportistas de élite sean editados genéticamente es posible, pero trae aparejado una serie de desafíos éticos, de seguridad. de regulación y, sobre todo, está plagado de controversias. Es una historia que recién se empieza a escribir y no se sabe cuántos capítulos tendrá.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6S4JIWEFABALHKUL7FENCB36HM.jpg?auth=042532367cce188bfaf0cd516bda1627fdafda006f490e2332a6ebbae7034375&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Hablar con los muertos ya es posible: avanza el negocio de la resurrección digital y genera reparos]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/22/hablar-con-los-muertos-ya-es-posible-avanza-el-negocio-de-la-resurreccion-digital-y-genera-reparos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/22/hablar-con-los-muertos-ya-es-posible-avanza-el-negocio-de-la-resurreccion-digital-y-genera-reparos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[La industria de la vida digital después de la muerte ofrece servicios que van desde chatbots hasta avatares que replican la personalidad de los fallecidos. Su crecimiento plantea inquietudes: ¿Corresponde crear un clon virtual sin consentimiento? ¿Alivia en verdad el dolor del duelo? ¿Vamos camino hacia la inmortalidad?]]></description><pubDate>Mon, 22 Jul 2024 05:16:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FYWOIMTUJZA6BO47RCIXL35NYE.jpg?auth=a42a66c598613fd6ce90f024de0bea78c2b7dd48abed47c3e08fcc6aaa13d0c0&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La industria de la resurrección digital crece al compás de los avances de la inteligencia artificial" height="1076" width="1920"/><p>Podría ser perfectamente una trama de Black Mirror. Y de hecho lo fue. Once años atrás, en la segunda temporada de la serie futurista, la protagonista de uno de los episodios, afligida por la muerte de su esposo, se conecta a través de una aplicación con el clon digital de su pareja. Interactúa con él para aliviar el dolor de la pérdida y su repentina soledad.</p><p>En 2017, una empresa llamada Etermine propuso crear avatares de personas fallecidas a partir de sus huellas digitales, de toda aquella información que se pudiera recabar. El proyecto recibió el mote despectivo de “Skype para los muertos”. No funcionó porque la tecnología -los algoritmos de inteligencia artificial y aprendizaje automático- aún no estaban maduros, pero sentó un precedente en las herramientas que desembarcarían unos años después ya sí con mayor éxito.</p><p><b>La llamada “resurrección digital” se basa en datos históricos como chats, fotos, audios y vídeos.</b> Se sirve de la IA para reproducir el tono de voz, la imagen e incluso el comportamiento de las personas muertas, con resultados que sorprenden y estremecen en partes iguales. La vida digital después de la muerte ya toma rasgos de industria y avanza al compás del desarrollo meteórico de la tecnología generativa. La intención, casi siempre, es sostener un vínculo -aunque sea digital- post mortem.</p><p>“La gente quiere tener la oportunidad de volver a hablar con su ser querido: ya preservan sus recuerdos de muchas maneras diferentes y parecen abiertos a los avances tecnológicos en este aspecto de su vida. Si lo piensas bien, los álbumes de fotos dieron paso a los videos y a recordatorios más sofisticados. Esto continúa esa trayectoria”, señaló <b>Owen Phillips</b>, portavoz de StoryFile, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/276YDIBTJND5RPRVG23IHUG6JM.JPG?auth=f75cd6d9822ef3b72d989e26c54f72525ee3b9b0267921b0d8c0257e0aa6f1d8&smart=true&width=1920&height=1280" alt="StoryFile de Laswon Sakai, héroe de guerra japonés-estadounidense que luchó por los EE. UU. en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Se encuentra en el Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial en Nueva Orleans y en el Museo Nacional Japonés-Estadounidense en Los Ángeles" height="1280" width="1920"/><p>StoryFile es una de las empresas líderes del incipiente mercado de la resurrección digital. Se creó cuando sus cofundadores Stephen Smith y Heather Miao-Smith trabajaban en un proyecto entrevistando a sobrevivientes del Holocausto. Querían encontrar una manera de replicar la experiencia única de tener conversaciones reales con protagonistas de historias trascendentales, en lugar de simplemente mirar un documental en video. Entonces inventaron el video conversacional impulsado por inteligencia artificial.</p><p>En el caso de esta startup con sede en California, las respuestas se registran mientras la persona vive, por lo que no interviene IA generativa y eso -aseguran- impide la posibilidad de desviaciones. Se sirve de la tecnología para escoger las mejores interacciones entre el catálogo de respuestas ya grabadas. Otra compañía, HereAfter AI, ofrece un servicio similar: avatares que los usuarios crean respondiendo cuestionarios y cargando información.</p><p>Pero hay muchas otras herramientas que surgieron en el último lustro que sí exprimen el potencial de la inteligencia artificial generativa. Replika y Project December, por caso, crean chatbots que replican las personalidades de personas ya fallecidas para que los clientes interactúen con ellos.</p><p>“Hemos escuchado de muchas personas que el simple hecho de saber que tienen el registro de su ser querido para verlo en el futuro, cuando se termine su vida, es un gran consuelo. Esa sensación de que las historias de la persona se están perdiendo: esa última pregunta que deseabas haber hecho o querías hacer por centésima vez y nunca más volverás a escuchar la respuesta. Es una de las muchas partes dolorosas del duelo”, advirtió Phillips.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AENZGWYBJFD4XAPAWBLMUFZXOA.jpg?auth=b6c37c85a2f74b707c52164f79362ce1fc6813263f536a59c05c8a90abd3c529&smart=true&width=1920&height=1536" alt="Stephen Smith hablando con el avatar interactivo de su madre, Marina Smith, en su propio funeral en Londres, 2022" height="1536" width="1920"/><p>Si bien nunca se propusieron ser una “tecnología de duelo”, lo cierto es que desde que su fundador Stephen Smith usó un avatar interactivo de su madre durante el funeral de ella, el servicio nunca pudo dejar de estar ligado al duelo, al momento de dolor inmediatamente posterior a una muerte. El interés por aplacar esa pena se multiplicó.</p><p>Ya en los últimos, la IA dejó de ser ajena al gran público, su uso se masificó por la simplicidad de sus herramientas y, en ese contexto, lo que parecía una locura futurista propia de una serie distópica se convirtió en una realidad tangible.</p><p>De la mano de esa irrupción, surgen inquietudes, objeciones que marcarán el futuro del negocio: Desde el vamos, ¿debería permitirse resucitar digitalmente a una persona sin su consentimiento? ¿Qué planteos éticos y jurídicos trae aparejada esa decisión? Y sobre el impacto en el cliente que contrata el servicio: ¿es seguro que los clones digitales ayudarán a aliviar la tristeza de una muerte y no prolongarán el duelo, con efectos psicológicos adversos? ¿Se trata, entonces, de una nueva forma de inmortalidad?</p><h2>Humanos inmortales en el plano digital</h2><p>Hasta el momento, la compra de servicios comerciales de resurrección digital representan excepciones. Clientes que perdieron un ser querido y utilizan una de estas herramientas para que el duelo se les vuelva más tolerable. En general, todos ellos expresan el deseo de “volver a ver” a sus familiares o amigos, aunque sea a través de una pantalla.</p><p>China lidera esta industria incipiente. La empresa de inteligencia artificial Super Brain, ubicada en Nanjing, ya completó más de mil pedidos de resurrección. En los próximos años se espera que la tendencia consiga mayor penetración también en Occidente. A tal punto que la consultora iMedia Research estimó que ya en 2025 el mercado de los humanos digitales superará los 6 mil millones de dólares y el tamaño del mercado circundante impulsado por tal crecimiento podría multiplicar por 13 esa cifra.</p><p>El impacto psicológico en quien adquiere uno de los servicios aún está en análisis. Una interacción excesiva con el clon digital, se cree, puede prolongar el duelo y provocar inestabilidad. <b>Katarzyna Nowaczyk-Basinska</b>, investigadora en el Centro para el Futuro de la Inteligencia de la Universidad de Cambridge, es coautora de un estudio reciente sobre el tema. Ella analizó las posibles consecuencias negativas de la adopción de soluciones de IA generativa en la industria de la vida digital después de la muerte (DAI, por sus siglas en inglés).</p><p>“El mercado de la llamada vida digital después de la muerte se ha acelerado significativamente en los últimos años. El desarrollo de la IA generativa fue un gran impulso para toda la industria. Por un lado, surgieron muchas nuevas empresas comerciales, conocidas como servicios de recreación, con el objetivo de monetizar nuestra experiencia post mortem mediante la creación de varios tipos de simulaciones basadas en texto, imágenes o voces de los fallecidos. Y, por otro lado, democratizó el acceso a esta tecnología”, indicó Nowaczyk-Basinska ante la consulta de <b>Infobae</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6GTKFV7L4NFX7B7JN3CNKU75YE.jpeg?auth=5be578e12d4764350e3f913b750f0fad69982c8894c72cfc73204f3a03659253&smart=true&width=1200&height=720" alt="Un cliente chino llamado Zhu Rui adquirió el servicio post mortem y conversa con el clon digital de su madre" height="720" width="1200"/><p>El boom de la IA generativa hizo que los proyectos de inmortalidad sean más accesibles en precio y elaboración. Hoy, tan solo con conocimientos básicos y un presupuesto ínfimo, las personas pueden resucitar digitalmente a sus seres queridos cargando sus huellas digitales a través de plataformas que simplifican el proceso. El lema es: “Hágalo usted mismo”.</p><p>En su artículo, la investigadora hace un repaso por las herramientas disponibles que se comercializan en el mercado. Hay una variedad de términos para catalogar el producto: “deadbots”, “thanabots”, “avatares post mortem”, “griefbots”, “ghostbots” y “clones mentales”. Por lo que se observa, hasta ahora se usan de forma intercambiable, sin una clara diferenciación o especificación.</p><p><b>一¿Cómo explicaría el impulso humano de mantener una relación digital con una persona muerta?</b></p><p>一La idea de cuidar a los muertos es una de las características más definitorias de toda vida humana y de cualquier forma de organización social y cultural. Obviamente, este “cuidado” significa cosas diferentes en diferentes contextos, y para algunas culturas, la idea de estar en una relación con los antepasados es más natural que para otras.</p><p><b>一¿Hay una búsqueda de inmortalidad que puede ser peligrosa?</b></p><p>一Definitivamente la tendencia actual en la resurrección digital es la respuesta a la antigua pregunta de la inmortalidad y de cómo podemos seguir viviendo a pesar de nuestra desaparición biológica. La primera y principal función de la idea de la inmortalidad siempre fue neutralizar el miedo a la muerte. Básicamente, la misma motivación está detrás del uso de la IA en esta industria. Sin embargo, también deberíamos ser muy cautelosos y un poco más desconfiados porque estamos en un momento sin precedentes en la historia de la inmortalidad, en la que nuestra presencia post mortem y el cuidado de los muertos están totalmente arraigados en la lógica del mercado comercial, para el cual el valor principal es el beneficio económico.</p><h2>Dar el consentimiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQWBZ7H6ZBGVFIDFRMLD6XMGPM.jpg?auth=0efb6036e9bd16a431e535da9b97d5a08ec0aa608cf5af63160585168b57ce43&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El consentimiento es uno de los grandes debates que plantea la nueva industria de la resurrección digital" height="1076" width="1920"/><p><b>Masaki Iwasaki</b> se doctoró en la Universidad de Harvard y hoy es profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Seúl. El año pasado llevó adelante un estudio sobre un tema crucial vinculado al nuevo negocio de la resurrección digital: el consentimiento. ¿Está bien crear un avatar -un chatbot o la variante tecnológica del caso- de una persona que no dio el visto bueno mientras estaba en vida?</p><p>El profesor planteó un caso hipotético a adultos estadounidenses. Una mujer de unos 20 años muere en un accidente de tránsito. Sus amigos pretenden resucitarla en versión digital y una empresa se ofrece a brindar el servicio. De inmediato les preguntó a los participantes: ¿están de acuerdo con la práctica post mortem? ¿En qué escenarios lo aceptarían y en qué escenarios no?</p><p>“Quise identificar si existe una diferencia en el grado en que las personas aceptan socialmente la resurrección digital en función de si el fallecido expresó explícitamente su acuerdo o desacuerdo durante su vida”, explicó Iwasaki en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Los resultados mostraron que, cuando hay acuerdo por parte de la persona fallecida, el 58% de los encuestados considera que la resurrección digital es socialmente aceptable, mientras que solo el 3% la considera de la misma manera si la víctima se expresó en contra del uso de su personalidad post mortem. Cuando se desconocen los deseos de la joven, tan solo el 11% de los participantes adhiere a la práctica.</p><p><b>“Estos resultados sugieren que debemos respetar las decisiones del fallecido con respecto a la resurrección digital”</b>, remarcó el autor del estudio, quien también indagó en la propia resurrección digital. Les preguntó a los participantes si avalarían el uso de su imagen, de su voz, de su gestualidad para que sus familiares y amigos puedan interactuar con ellos en el plano virtual. El 59% se opuso a que le generen un clon digital en el futuro.</p><p>“La revolución de la IA generativa permitió la creación de clones digitales más sofisticados que pueden imitar con mayor precisión las personalidades y los comportamientos de las personas fallecidas. Esto llevó a un aumento exponencial en la demanda del mercado, al mismo tiempo que plantea cuestiones éticas con respecto a la creación y el uso de los avatares”, señaló Iwasaki.</p><p><b>一¿Qué potenciales problemas podría haber con un clon digital?</b></p><p>一Un clon digital podría hacer declaraciones o realizar acciones que contradigan las filosofías y creencias de la persona que encarnan. Incluso podría revelar información que el fallecido deseaba mantener en privado. Si se desarrollara como un deepfake, la gente podría creer erróneamente que se trata de las declaraciones y acciones reales del fallecido.</p><p><b>一¿De ahí la necesidad de una regulación?</b></p><p>一Los juristas ya han remarcado que la resurrección digital debería ser permisible en función del acuerdo o desacuerdo del fallecido. Dado que se necesita más investigación, no tengo una opinión definitiva sobre este asunto. Los resultados pueden variar según el país y la cultura. Hasta donde sé, hoy no existen normas que regulen directamente la resurrección digital de los muertos. En la mayoría de los países, no se reconocen los derechos de privacidad y personalidad de los fallecidos. Es un asunto de debate hoy entre expertos en derecho.</p><p>El debate contiene una inquietud que pronto deberá zanjarse: ¿debemos incluir directivas digitales en nuestros testamentos? Es posible que sea una buena idea. En el futuro -y el futuro es en verdad cercano-, las soluciones dentro de la industria de la resurrección digital serán más completas. Los clones digitales se volverán más inteligentes, podrán comprender su entorno e integrarse a la vida terrenal en forma transversal. La línea entre humanos creados con IA y humanos de carne y hueso se difuminará y entonces seremos inmortales. O algo así.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FYWOIMTUJZA6BO47RCIXL35NYE.jpg?auth=a42a66c598613fd6ce90f024de0bea78c2b7dd48abed47c3e08fcc6aaa13d0c0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/jpeg" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Creó una máquina que predice el día de tu muerte y responde: ¿hasta dónde llegará la inteligencia artificial?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/15/creo-una-maquina-predice-el-dia-de-tu-muerte-y-responde-hasta-donde-llegara-la-inteligencia-artificial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/15/creo-una-maquina-predice-el-dia-de-tu-muerte-y-responde-hasta-donde-llegara-la-inteligencia-artificial/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El científico danés Sune Lehmann lideró el desarrollo de un algoritmo capaz de intuir los grandes sucesos de la vida de una persona hasta el último aliento. En una entrevista con Infobae, explicó cómo funciona y qué objetivo persigue. Especialistas en IA opinaron sobre cuáles deben ser los límites morales en los avances de la tecnología]]></description><pubDate>Mon, 15 Jul 2024 08:15:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QDQMRP473FBKTJN6NACAOOJ7W4.jpg?auth=90c87a1933a73a0858039a4e44384efedb840a9e3b6001049d29d09ed9559788&smart=true&width=1100&height=600" alt="Sune Lehmann, líder del equipo que creó un algoritmo capaz de predecir distintos eventos de la vida de una persona" height="600" width="1100"/><p>“Si pudieras conocer la fecha de tu muerte, ¿preferirías saberlo o continuar tu vida con esa incertidumbre?”. Lo que supo ser un juego, el puntapié inicial para habilitar una discusión sobre un planteo improbable, hoy es una posibilidad tangible gracias -o pese- al avance frenético de la inteligencia artificial. La tecnología, se demostró, puede predecir con una efectividad sorprendente cuándo morirá una persona.</p><p><b>Sune Lehmann</b> es el principal responsable de Life2Vec, un desarrollo que encendió las alarmas por su potencial tétrico. Es que el algoritmo no solo es capaz de predecir muertes prematuras -y lo hace con un 78% de acierto-, sino que también puede estimar distintos “eventos de vida” de los participantes tales como su éxito profesional, si formará una familia o si se mudará de ciudad.</p><p>Lehmann originalmente es físico, pero desde hace años se decantó por la informática. Es profesor de Redes y Ciencias de la complejidad en la Universidad Técnica de Dinamarca. También enseña Ciencias de datos sociales en la Universidad de Copenhague. Su trabajo se centra en la comprensión y desarrollo de tecnologías de aprendizaje automático a partir de datos masivos.</p><p>“Tuve la idea de este proyecto como parte de una subvención apuntada a comprender el papel de las conexiones sociales en la determinación de los resultados de vida de las personas. Pero para comprender el papel de las redes, primero tuvimos que reconocer cómo predecir mejor los resultados de vida de los individuos. Mi idea en principio fue lograr la mejor predicción posible para los grandes eventos individuales”, dijo en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>El grupo de investigación que lidera busca entender el mundo a partir de grandes conjuntos de datos, sobre todo el entorno social y el comportamiento colectivo de las personas. Para ello se sirvieron de la tecnología detrás de los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), una red neuronal capaz de aprender a partir de múltiples parámetros en formato de textos.</p><p>A ese algoritmo le cargaron la base de datos anonimizada de alrededor de seis millones de daneses, recopilados por la agencia oficial Statistics Denmark. <b>A partir del análisis de una secuencia de acontecimientos, la IA predice eventos de la vida hasta el último aliento</b>. Los resultados, publicados en la revista científica <i>Nature</i>, muestran que a la hora de predecir una muerte, por caso, el algoritmo acierta en el 78% de los casos. Mismo cuando se le pide que vaticine si una persona se mudará a otra ciudad o país, lo hace correctamente en el 73% de los casos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U4O5P2IG7ZGD3FFYNBRBLUPBXA.jpg?auth=75b27703583e88a7475475dad58fe20eaec21f6b8613ae5d662a5df79a7c2cfa&smart=true&width=1264&height=392" alt="El entramado complejo de cómo se alimenta el algoritmo con datos socioeconómicos y de salud para arribar a predicciones" height="392" width="1264"/><p>“Descubrimos que al organizar los acontecimientos de las vidas humanas en una secuencia del siguiente modo: nacer en este lugar, con este peso al nacer, vivir en este lugar, comenzar en este jardín de infantes, etc., se pueden crear modelos usando un método matemático. Al tipo de modelo lo llamamos ‘transformadores’, que construyen a su vez representaciones del mundo”, explicó Lehmann.</p><p><b>一¿Cómo se alimenta y funciona el algoritmo? ¿Cuáles son los datos esenciales que le hacen llegar a tal o cual conclusión?</b></p><p>一Así como los modelos de lenguaje usan las matemáticas para estimar las probabilidades de elegir cierta palabra, nuestros modelos usan la misma técnica para estimar las probabilidades de cierto evento de la vida. Le mostramos muchos ejemplos de los resultados que queremos distinguir y lo entrenamos para que aprenda los patrones de las secuencias de cada resultado. Lo importante desde una perspectiva de investigación es que el modelo matemático que estima las probabilidades es, en sí mismo, interesante. Es un objeto matemático que representa todas las relaciones entre cosas que pueden suceder en la vida humana. Es por eso que llamamos a nuestro modelo “modelo básico” en el artículo.</p><p><b>一En el caso particular de la predicción de la muerte, ¿cómo lo entrenaron?</b></p><p>一En el caso de predecir la muerte, le mostramos al algoritmo muchos ejemplos de personas que viven y muchos ejemplos de personas que mueren y lo entrenamos para que detecte los patrones que distinguen esos resultados. En este momento el modelo utiliza datos del mercado laboral y algunos datos de salud.</p><p><b>一¿Qué datos se tienen en cuenta? O, más bien, ¿cuáles son las variables más importantes a la hora de llegar a una predicción?</b></p><p>一Esto es lo bueno de nuestro modelo. Debido a que es un modelo básico de todos los eventos de la vida de una persona, simplemente lo entrenamos para que reconozca la diferencia entre los resultados y el modelo “descubre” cuáles son las variables relevantes dentro de esas secuencias de vida. En todos los demás modelos tienes que decidir qué datos quieres usar para la predicción. Nosotros simplemente los usamos todos.</p><p><b>一¿No puede haber sesgos peligrosos allí?</b></p><p>一Efectivamente el modelo tiene sesgos. Y estoy de acuerdo en que hay que tener cuidado con los sesgos de los algoritmos. Pero recuerda que nuestro modelo no sirve para nada. Es un proyecto de investigación. Entonces, parte de lo que nos interesa ahora es analizar y comprender esos sesgos. Y al mismo tiempo nos dice algo sobre la sociedad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJKEDBCIINEVRINX6AGKE5YRZE.jpg?auth=aeb6b056a54d24fd023d346a19b4aad64631fc52eb959011caf8470fb436cbf3&smart=true&width=700&height=350" alt="Lehmann pensó Life2Vec como un proyecto de investigación sin aplicaciones, por ahora, en el mundo real" height="350" width="700"/><p>Aquí hay un punto central. Life2Vec, la herramienta que predice, entre otros sucesos de vida, la fecha de muerte de una persona, <b>es por ahora un proyecto de investigación</b> que pretende justamente comprender el potencial de los modelos de lenguaje construidos con IA. El sistema no está listo para usarse por fuera del ámbito de investigación. Lehmann y sus colegas quieren explorar los resultados a largo plazo, identificar cuál es el impacto que tienen las conexiones sociales en la vida y la salud. Están enfocados en sumar cada vez más datos -redes sociales entre ellos- para ver cómo responde el algoritmo.</p><p>一No sé para qué servirá el modelo 一dijo el científico一. Hay ciertos usos que nunca deberían ocurrir (y que son ilegales), como la predicción de delitos. Pero hay oportunidades en el sector de la salud en los que creo que el modelo podría ser muy útil una vez que enfrentemos los prejuicios.</p><p><b>一¿Hacia dónde cree que se dirige la inteligencia artificial? ¿Hacia avances éticamente indeseables?</b></p><p>一No lo tengo claro, pero seguramente habrá muchos problemas una vez que comencemos a implementar la IA como parte de la sociedad. Será un desafío enorme hacerlo de una manera justa y equitativa. Las grandes empresas tienen sus cañones apuntando a la IA generativa. La cantidad de dinero que se destina al poder computacional es una locura en este momento.</p><h2>¿Cuáles son los principios éticos que deberían regir la IA?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XHC4IDB5AZDNDLSA3EHCH55RKI.png?auth=1fc2f32fd1cf0b93c2e594afd4a50ea05c39ded340b240c6a93cca35b59e96fc&smart=true&width=1456&height=816" alt="El desarrollo de Life2Vec reavivó un debate en torno a los principios éticos que deberían regir los desarrollos en inteligencia artificial" height="816" width="1456"/><p>La discusión en torno al potencial de la inteligencia artificial abre un sinfín de aristas. Uno de ellos es si hay -o debería haber- principios éticos detrás de la tecnología, que orienten su porvenir y favorezca desarrollos que no conspiren contra los humanos. <b>Infobae </b>consultó con expertos que dieron su mirada respecto a los lineamientos que deberían regir la IA.</p><p><b>Simon Kolstoe</b>, profesor de Bioética de la Universidad de Portsmouth, Inglaterra, trazó un paralelismo entre la ética médica y tecnológica. Según él, son cuatro los principios: beneficencia (beneficios), no maleficencia (evitar daños), autonomía (libre elección para los individuos) y justicia (derecho a apelar decisiones basadas en IA).</p><p>Los modelos actuariales como los que utilizan las compañías de seguros intentan predecir desde hace décadas el futuro de una persona. El hecho de identificar posibles predictores sólidos no es particularmente novedoso, aunque hasta el momento no existía una tecnología que pudiera hacer predicciones con semejante efectividad. La inteligencia artificial lo hizo posible a partir de su capacidad de procesar millones de datos y de aprender en forma automática y permanente.</p><p>El filósofo <b>David Weitzner</b>, profesor de la Universidad de York, Canadá, se especializa en ética de los negocios. Él cree que el principio ético que debería regir, por encima de todo, el desarrollo de la IA es el mismo principio que aplica a innovaciones empresariales: total transparencia en cuanto al plan de negocio y al modelo de creación de valor.</p><p>“¿Están ganando dinero explotando lagunas en la infracción de derechos de autor para generar textos/imágenes para consumidores que piensan que el resultado es totalmente suyo? ¿Están ofreciendo un producto presentado como complemento de la IA, pero están ganando dinero con la vigilancia subrepticia, la extracción de datos y la ingeniería social? ¿O están ganando dinero con los ingresos por ventas de su algoritmo predictivo patentado, que hace exactamente lo que dice que hará, aunque la tecnología sea imperfecta? Nuestra sociedad debería tener un gran problema con los dos primeros modelos de negocio, pero no con el tercero”, remarcó.</p><p>En su próximo libro <i>Thinking Like a Human: The Power of Your Mind in the Age of AI</i>, Weitzner sostiene que una característica esencial de la experiencia humana es la elección y se opone a entregar nuestro futuro a empresas que esperan construir un mundo determinista de predicción absoluta sin libre albedrío.</p><p><b>Marcel O’Gorman</b>, director del Critical Media Lab de la Universidad de Waterloo, se dedica a investigar innovaciones responsables dentro del ecosistema tecnológico. Él coincide en que la transparencia es imperativa a la hora de emprender desarrollos en IA. Las empresas con mayor financiación no tienen ninguna obligación de revelar cómo funciona su sistema, qué contienen sus conjuntos de datos y cuáles son sus motivaciones finales, además de obtener ganancias.</p><p>“El concepto de ‘IA abierta’ es una broma. La empresa puede lanzar un producto al público sin previo aviso y sin tener en cuenta la seguridad pública, todo sin explicar abiertamente sus intenciones o cómo se construyó la tecnología. Como resultado, no tenemos forma de predecir los resultados dañinos de una tecnología de IA, ni de monitorear los conjuntos de datos en busca de sesgos o robo de propiedad intelectual, ni de entender si la IA se está utilizando para manipular a los individuos o para causar otros daños”, marcó.</p><h2>¿Se puede regular la IA?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TAPRSNY7OJBHZBIKKYIKH2NWDU.png?auth=db2888958d35734b622278660f23c37d5dcab7ef020a1761dab191965398109f&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las legislaciones existentes no llegan a regular los avances vertiginosos de la IA" height="816" width="1456"/><p><b>Dennis Hirsch</b>, profesor de Derecho y Ciencias de la Computación en la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, considera que tecnologías con el potencial de Life2Vec pueden traer grandes beneficios a la humanidad, pero también plantean amenazas. Por caso, las predicciones basadas en inteligencia artificial sobre el éxito profesional de una persona pueden estar sesgadas por raza o género, y de ese modo perpetuar las desigualdades actuales.</p><p>“Las regulaciones deberían exigir que las organizaciones consideren seria y enérgicamente todos los impactos de una tecnología de IA y la desarrollen e implementen solo cuando sean responsables de ello. La mayoría de las regulaciones actuales siguen este enfoque”, advirtió el experto.</p><p>Los requisitos de evaluación de la conformidad de la ley de IA de la Unión Europea, por ejemplo, exhorta a contemplar los posibles de impactos de cada desarrollo. No obstante, ninguna ley resultará suficiente para garantizar que no haya excesos. “Tales regulaciones por sí solas son insuficientes. Necesitamos normas que detallen qué prácticas son socialmente aceptables y cuáles no, pero estamos muy lejos de eso”, afirmó Hirsch.</p><p>Según Weitzner, la legislación más importante sería <b>consagrar los derechos sobre los datos</b>. Cree que las Big Tech han ignorado una y otra vez las normas de privacidad y de derechos de autor, considerando cada pieza de producción humana como datos para ser extraídos. “En casos como este, donde toda una industria se niega a autorregularse, necesitamos que el gobierno intervenga y proteja los derechos de los creadores y consumidores”, sostuvo.</p><p>Por su parte, O’Gorman piensa que, en primer lugar, se debería exigir que los productos de las empresas de IA se sometan a auditorías por parte de organizaciones externas que prueben su transparencia, equidad y responsabilidad pública. Esos auditores, cree, tienen que ser financiados por los gobiernos y monitoreados para detectar casos de corrupción.</p><p>“No se debe permitir que las empresas de inteligencia artificial tengan más poder que las naciones a las que venden sus productos. Desafortunadamente, esta asimetría de poder hoy existe y las burocracias no llegan a mantenerse al día con la velocidad vertiginosa del tecnocapitalismo. Tenemos muchas directrices, manifiestos y declaraciones para ayudar a guiar el desarrollo de una ‘IA responsable’. Pero a menos que estos documentos bien intencionados vayan acompañados de un proceso de regulación aplicable, no son más que declaraciones de supuesta ética”, remarcó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NAXPOR6VVJHVTBEMEQEDCEJQKA.jpg?auth=017b50260704697294085f2703a0ba8a1cb7dc29283324926486b62146a62909&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Un meteorito dejó un cráter gigantesco en la Argentina?: investigan su origen y su parecido a la Luna y Marte]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/08/un-meteorito-dejo-un-crater-gigantesco-en-la-argentina-investigan-su-origen-y-su-parecido-a-la-luna-y-marte/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/08/un-meteorito-dejo-un-crater-gigantesco-en-la-argentina-investigan-su-origen-y-su-parecido-a-la-luna-y-marte/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[En Chubut se encuentra Bajo Hondo, un pozo de casi 5 kilómetros de diámetro que pudo haber sido mal catalogado durante décadas. Un organismo estatal español se acercó a estudiarlo por su condición de “análogo terrestre” de los cráteres lunares y marcianos. ¿Cómo surgió en realidad esa cavidad enorme que esconde un registro de millones de años?]]></description><pubDate>Mon, 08 Jul 2024 05:43:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4RANKC7MQFDNDG6YC4Q7DJFCDY.jpg?auth=28ee72932e79254b7686ecd7fa6c458b9dcc58841b1afc29af46c7b7eb30b923&smart=true&width=1080&height=785" alt="El cráter de Bajo Hondo, ubicado en la meseta volcánica de Somuncurá, Chubut (Landsat NASA)" height="785" width="1080"/><p>El pueblo más cercano está a unas 3 horas. Sin las coordenadas geográficas (S 42º15′ - W 67º 55′) resultaría imposible llegar a destino. Dentro de la inmensa meseta volcánica de Somuncurá, en la provincia de Chubut, hay un cráter de dimensiones colosales llamado <b>Bajo Hondo</b>, cuyo origen se encuentra en revisión después de décadas y que es objeto de estudio porque guarda similitudes con los pozos de la Luna y Marte.</p><p>Bajo Hondo es un cráter con forma de taza de 4,8 kilómetros de diámetro. Está incrustado sobre el borde de la ladera sudeste de un volcán llamado Talagapa. Por su cercanía, en los ‘80 fue catalogado como una “caldera volcánica basáltica”, surgida por residuos que liberó la actividad de Talagapa. Pero, a partir de los ‘2000, surgió una nueva versión de los hechos que asegura que el pozo se formó por un impacto de meteorito hace menos de 10 millones de años. Y hoy esa hipótesis cobra fuerza.</p><p>“Bajo Hondo tiene todas las características físicas geomorfológicas de un cráter de impacto del tipo simple. <b>En cuanto a sus formas encaja a la perfección con un gigantesco cráter de impacto de meteoritos gigantes”</b>, aseguró <b>Maximiliano Rocca</b> en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Rocca es analista de sistemas, pero se dedica a la geología becado por la organización The Planetary Society de California. Él vio por primera vez Bajo Hondo en imágenes del satélite Landsat de la NASA en julio de 2000. Desde entonces, quedó “embrujado” por el cráter y se dedicó a estudiarlo a fondo, y a intentar comprobar su hipótesis de que esa cavidad inmensa se gestó a partir del estallido de un asteroide o cometa de unos 250 metros de diámetro.</p><p>El interior de Bajo Hondo fue por mucho tiempo geológico un lago y parte de su suelo está hoy cubierto por sedimentos lacustres; un registro vívido de los cambios climáticos ocurridos en la zona durante los últimos 10 millones de años. Tiene también los bordes levantados -“sobreelevados” en la jerga geológica- entre 100 y 150 metros respecto del suelo circundante, lo que es una característica típica de los cráteres de impacto.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/tBVpSwT1AuDiVWBq-iAwW4oBEjE=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/6A647CXRBRE33H4FXBIQXXTBJM.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>En el mundo ya se han descubrieron unas 200 estructuras que oscilan entre unos pocos metros a cientos de kilómetros de diámetro. Hoy dos tipos de cráteres según su geomorfología:</p><p><b>-Cráteres simples:</b> hoyos circulares con forma de taza que nunca tienen más de 5 kilómetros de diámetro. Se caracterizan por su borde sobreelevado. Su interior y la zona circundante están llenos de escombros de rocas angulosas y un tipo de roca llamado “breccia”.</p><p><b>-Cráteres complejos:</b> son grandes cuencas circulares, con una cavidad central similar a un plato sopero. Se caracterizan por una alternancia de anillos elevados concéntricos y valles hundidos delimitados por fallas geológicas alrededor de la cavidad central.</p><p>En promedio, un asteroide abre un cráter cuyo diámetro es igual a 20 veces su tamaño. Por ende, de confirmarse la hipótesis del impacto de meteorito, una roca de 250 metros de diámetro habría impactado en Bajo Hondo, que <b>se convertiría en el cráter de tipo simple más grande del mundo</b>.</p><p>Hasta hoy, el único cráter de impacto del tipo simple bien estudiado y documentado ubicado en rocas basálticas, al igual que Bajo Hondo, es el de Lonar Lake en India, con 1,8 kilómetros de diámetro. Lonar Lake está dentro de una meseta volcánica (en Deccan) que data del final de la era Mesozoica, unos 66 millones de años atrás.</p><p>“En Bajo Hondo no existen claras evidencias de que haya habido alguna vez erupción de lavas basálticas. Esto es fundamental para descartar su origen por vulcanismo. Por eso, podría ser el segundo cráter simple de impacto de meteorito sobre rocas basálticas documentado en el mundo. Pero, a diferencia del de Lonar Lake, sería de tamaño colosal”, señaló Rocca.</p><h2>¿Qué dicen los análisis del cráter?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LEXAE7TFXVHFBIHM4HYQDNWUSE.jpg?auth=c386a3f018983210c79a1a1b75f88f8fae8767d530d14ee32c0cbd8dc0ce5766&smart=true&width=1080&height=810" alt="Foto satelital panorámica de Bajo Hondo, un cráter de 4,8 kilómetros de diámetro cuyo origen aún se investiga (Landsat NASA)" height="810" width="1080"/><p>Mientras hacía su doctorado en la Universidad de Trier, Alemania, el geólogo <b>Francisco Ríos</b> colaboró en el desarrollo de un sensor que permite medir la susceptibilidad magnética in situ de las rocas y determinar sus minerales. Por entonces, el equipo que lideraba el científico alemán Rolf Kilian buscaba sitios donde testear los equipos y Bajo Hondo parecía muy prometedor.</p><p>“Yo estudié las imágenes satelitales disponibles de toda la meseta de Somuncurá y la estructura de Bajo Hondo es la única que no presenta la típica alteración mineral que se pueden observar en los demás cráteres y conos de escoria”, dijo Ríos ante la consulta de <b>Infobae</b>.</p><p>Las dudas en torno al origen del cráter las considera lógicas. La ubicación de Bajo Hondo, en la meseta basáltica de Somuncurá, vuelve muy probable que se corresponda con una caldera formada después de la actividad del centro volcánico Talagapa, que está muy cerca del cráter. Pero sus análisis muestran indicios de lo contrario. La topografía y la red de drenaje indican que la estructura es bastante más reciente que las rocas de la meseta, por lo que la hipótesis del vulcanismo no cierra del todo. “Por estas razones me inclino a pensar que hay muchas posibilidades de que sea un cráter de impacto. Realmente vale la pena continuar su estudio hasta determinar su origen”, remarcó.</p><p><b>一¿Qué tienen de especial las rocas del lugar?</b></p><p>一El tipo de roca que forma la meseta de Somuncurá es muy similar a las rocas que podemos encontrar en Marte, la Luna o Venus y sería un caso único a nivel mundial para estudiar la formación de cráteres de impacto fuera de la Tierra. Los sedimentos atrapados en la cuenca del cráter podrían mostrar las variaciones del clima. Esos archivos se extenderían hasta el Plioceno y tendrían mucho valor para comprender los cambios climáticos.</p><p><b>一¿Qué faltaría para confirmar que es un cráter de impacto?</b></p><p>一Sería muy importante que geólogos expertos en el estudio de cráteres de impacto de asteroides o cometas visiten Bajo Hondo, lo estudien en detalle, tomen muestras de rocas, de breccias y bombas de vidrio y luego las estudien en el laboratorio buscando evidencias de efectos de impacto de shock. De confirmarse su origen por impacto, entonces Bajo Hondo sería un impresionante nuevo análogo de los cráteres del tipo simple ubicados en la superficie de la Luna y Marte, pero localizado en la Patagonia argentina.</p><h2>La campaña española a Bajo Hondo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QECIYLFONZDWLFA6XURSWNHMV4.jpg?auth=50927f4d75b4edac228434f7c013d6ff8477b981fe09e214b399f3328648ab76&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El equipo de investigadores del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) de España, durante la campaña a Bajo Hondo (INTA)" height="1080" width="1920"/><p>Hace solo unos meses, en marzo, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) de España hizo una campaña a Bajo Hondo. Investigadores españoles se acercaron a Chubut para conocer el cráter de primera mano. Durante cuatro días, con los equipos más sofisticados, tomaron medidas magnéticas de la cavidad que está a mil metros de altura.</p><p>“Pese a que fuimos en marzo, con un clima relativamente suave, la zona tiene vientos muy fuertes, lo que hace que sea un entorno muy inhóspito. Aunque árido, el cráter es de una belleza singular por su buen estado de conservación y la vegetación baja, que permite apreciar su morfología”, describió <b>Marina Díaz Michelena</b>, una de las investigadoras del Área de Magnetismo Espacial del INTA que visitó el cráter.</p><p>Según explicó a este medio, el equipo hizo medidas con sensores a lo largo de unos 120 kilómetros subiendo y bajando sus laderas, que, aunque no parecen tan pronunciadas, tienen elevaciones de hasta 500 metros, lo que supone un buen resguardo del viento. “Cuando estábamos expuestos al viento, no solo costaba mantener la pértiga en su sitio, sino que a menudo había que apoyarse en algún compañero para no caer al caminar”, comentó.</p><p>Lo que llevó a un organismo estatal español a interesarse por el cráter chubutense fue su parecido a las aberturas detectadas en Marte y la Luna. Como “análogo terrestre”, el objetivo es comprender mejor su evolución. “Nos enfocamos en estructuras ya conocidas y en otras cuyo origen no está claro, de forma que también podemos avanzar en el conocimiento de nuestro planeta”, explicó Díaz Michelena.</p><p>La superficie de Marte está cubierta en gran medida por basaltos. Su terreno muestra volcanes, algunos colosales, y también cráteres producidos por el impacto de meteoritos. Allí también, muchas veces, el aspecto de las calderas volcánicas y los cráteres de impacto son muy similares entre sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MDTMCHBKAJELBITEYCL4M2MWDE.jpg?auth=39c0d128c65364680df1a20b311badb4feed1bc22f97323982629741a5dea6b4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Uno de los investigadores españoles toma medidas magnéticas del cráter chubutense (INTA)" height="1080" width="1920"/><p>“Uno de los estudios que nosotros abordamos es el reconocimiento de estructuras en Marte y en la Luna, a través de medidas magnéticas ya que, al ser procesos diferentes, la huella magnética que dejan es distinta. Bajo Hondo es un cráter sobre una superficie basáltica. Aunque se ha clasificado como una caldera volcánica, no hay un consenso claro sobre su origen, es decir, si efectivamente es un cráter producido por un evento volcánico o, en cambio, pudo ser el producto del impacto de un meteorito”, advirtió.</p><p><b>一¿Por qué Bajo Hondo atrajo su atención?</b></p><p>一En primer lugar por su analogía con Marte, pero en segundo lugar, es un cráter de mucho interés para la Tierra porque, de probarse que se produjo por el impacto de un meteorito, podría estar en el tamaño umbral entre estructuras de tipo simple y complejas, debido a la gravedad de nuestro planeta.</p><p><b>一¿Cuáles son los próximos pasos en la investigación?</b></p><p>一Actualmente hemos procesado los datos recogidos y hemos elaborado modelos que estamos perfeccionando para obtener un buen ajuste con las medidas. En paralelo, estamos colaborando con dos grupos de científicos argentinos que están analizando algunas muestras del terreno.</p><p><b>一En concreto, ¿qué están buscando?</b></p><p>一De confirmarse la hipótesis de impacto, el tamaño del cuerpo que llegó a Bajo Hondo sería de unos 250 metros de diámetro. Esto habría provocado un gran socavón seguido de una onda expansiva. Por un lado, hay presiones y temperaturas muy altas, lo que produce un lavado de la imanación local de algunas rocas, que luego, al enfriarse, se vuelven a grabar por el hecho de estar bajo la influencia del campo geomagnético. Por otro lado, la onda de presión deja huellas en la estructura de las rocas. Incluso se genera un levantamiento en el centro del cráter como consecuencia de la reacción de la superficie tras el impacto. Para poder esclarecer sin dudas el origen hay que encontrar este tipo de evidencias y no podemos descartar tener que hacer otra campaña.</p><h2>A la espera de un estudio clave</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWKOIMLVUZFSHC7VW34Q3DUOWM.jpg?auth=c1b51ead7a389dcdac7af68a2aa4e8d71f22dbb2d300645d474a1e16be460c62&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El cráter Bajo Hondo, desde uno de sus bordes sobreelevados, se conserva en muy buen estado (INTA)" height="1080" width="1920"/><p>Por muchas décadas, Lonar Lake fue confundido y mal catalogado como una “caldera volcánica basáltica”. Recién en los ‘70, después de las misiones lunares de Apollo y el estudio de los cráteres del satélite se reconoció que, en realidad, se trataba de un pozo formado a raíz del impacto de un meteorito, muy similar a los que están presentes en la Luna y Marte.</p><p>“La clave para distinguir bien un cráter de impacto en basalto de un volcán común y corriente es estudiar las rocas en el microscopio petrográfico. En los cristales que forman los minerales de las rocas aparecen ciertos rasgos microscópicos típicos del paso de la onda de shock de un impacto. Estos rasgos microscópicos nunca aparecen en las rocas de un volcán. Solo aparecen en impactos”, remarcó Maximiliano Rocca.</p><p><b>La onda de shock es la marca registrada de los cráteres de impacto</b>. Por su altísima presión, altera los cristales de los minerales de las rocas y deja su firma única y característica. Ahora mismo son esas marcas las que están buscando investigadores en Barcelona.</p><p>Para encontrar al menos un cristal mineral bajo los efectos de la onda de shock se necesitan hacer muchos “preparados” de rocas y aun así, dicen, se requiere una dosis de suerte para encontrar evidencia del impacto. Hasta el momento, tienen al menos dos cristales que parecen estar fracturados por el paso de una onda de shock, pero todavía hacen falta más análisis.</p><p>“Estamos investigando decenas de preparados en el microscopio para ver si tenemos suerte y encontramos evidencias del paso de la onda shock en los cristales de los minerales. Hay que ser cautelosos y pacientes”, aseguró Rocca, que no pierde la esperanza de que su hipótesis de más de veinte años finalmente se confirme. “Yo sigo creyendo que Bajo Hondo es realmente un cráter de impacto en basaltos. Una copia exacta de los cráteres de la Luna y Marte, pero aquí en nuestra Patagonia”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LEXAE7TFXVHFBIHM4HYQDNWUSE.jpg?auth=c386a3f018983210c79a1a1b75f88f8fae8767d530d14ee32c0cbd8dc0ce5766&amp;smart=true&amp;width=1080&amp;height=810" type="image/jpeg" height="810" width="1080"/></item><item><title><![CDATA[El peligro que esconden las auroras boreales: ¿puede colapsar Internet a nivel mundial?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/01/el-peligro-que-esconden-las-auroras-boreales-puede-colapsar-internet-a-nivel-mundial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/07/01/el-peligro-que-esconden-las-auroras-boreales-puede-colapsar-internet-a-nivel-mundial/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El pico de tormentas solares arrojó postales asombrosas alrededor del mundo. Un estudio calculó la posibilidad de que a raíz de ello se genere la caída de la red y las devastadoras consecuencias económicas que traería. En diálogo con Infobae, especialistas explicaron cómo se genera el fenómeno y qué riesgos conlleva]]></description><pubDate>Mon, 01 Jul 2024 05:52:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MTW3YT5HZJEMDNHJODXHT7NG5A?auth=9eab060ebaefbbe04e9072c0734a385315b2b475f8eaa1b4d87aa218afe30cfd&smart=true&width=800&height=480" alt="En los últimos meses, a raíz del pico en el ciclo solar, se vieron muchas postales de auroras boreales (EFE)" height="480" width="800"/><p>En los últimos meses, las postales se multiplicaron en distintas partes del mundo. En el cielo se dibujan formas verdes y rojas; un juego de colores de una belleza singular que se presentan, sobre todo, en las ciudades más cercanas a los polos. Detrás de esos acontecimientos naturales, del encanto de las auroras boreales, se esconde un peligro que, aunque remoto, está latente.</p><p>Un estudio de 2021, publicado por la Universidad de California en Irvine, advirtió que existe una probabilidad de entre el 1,6 y el 12 por ciento de que se produzca una caída prolongada de Internet a gran escala en los próximos años debido a una tormenta solar. Hoy el Sol atraviesa el pico de su actividad durante su ciclo de 11 años y, por ende, las auroras boreales se volvieron más recurrentes.</p><p>“Los heliofísicos han estimado la probabilidad de una tormenta a gran escala que pueda afectar la infraestructura terrestre entre un 1,6 y un 12 por ciento por década. Sin embargo, es difícil predecir el momento exacto en que se producirá tal evento. Actualmente desconocemos los límites de los posibles daños y el costo necesario para reforzar nuestra infraestructura contra esas tormentas solares”, explicó <b>Sangeetha Abdu Jyothi</b>, profesora de informática en la Universidad de California en Irvine y autora del estudio, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>El tráfico de Internet funciona a través de cables de fibra de larga distancia. Estos cables tienen repetidores cada 50-150 km para amplificar las señales ópticas. Los repetidores están alimentados por un conductor eléctrico que corre a lo largo de los cables submarinos. Durante las tormentas solares de gran escala, ese conductor es vulnerable a los daños que pueden causar corrientes inducidas geomagnéticamente.</p><p>Hay varios antecedentes de tormentas solares que provocaron colapsos eléctricos. Uno de los últimos sucesos ocurrió en 1989, en Quebec, Canadá. La ciudad permaneció doce horas a oscuras por el apagón masivo que sufrió. Mucho más atrás en el tiempo, durante la tormenta solar más intensa de la que haya registro, se vieron auroras boreales en ciudades incluso alejadas de los polos. Se lo llamó Evento Carrington, en honor a Richard Carrington, un astrónomo inglés que fue el primero en observar la tormenta que arrasó con estaciones de telégrafos e impidió el intercambio de mensajes durante días.</p><p>La posibilidad de que se desate una tormenta de tal magnitud es mínima aunque impredecible. Puede suceder en cualquier momento durante los picos del ciclo solar. Consciente de ello, Abdu Jyothi estimó <b>las consecuencias económicas de una caída de Internet</b> a nivel mundial a raíz de un suceso catastrófico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUH67RMF7BBOLEZNPKEVKLTKQM.png?auth=134f3a9d0dc984da46f128facfaa14428758a2fb123ee856ffedc922645f7596&smart=true&width=1456&height=816" alt="La posibilidad de una caída de Internet a nivel mundial representaría pérdidas económicas colosales" height="816" width="1456"/><p>“El impacto de una caída mundial de Internet, según las estimaciones actuales, es de aproximadamente <b>29 mil millones de dólares por día</b>. Dado que un corte inducido por una tormenta solar podría durar semanas o meses, el costo total sería mucho mayor. Algunos sectores críticos, como la atención sanitaria y el transporte también dependen de Internet en la actualidad, lo que podría afectar a nuestra vida cotidiana”, señaló la experta.</p><p><b>一En caso de una caída, ¿cuánto tiempo se necesitaría para restaurar la red?</b></p><p>一El tiempo de restauración dependerá del tiempo de reparación. En el caso de los cables submarinos, esto podría prolongarse durante varios meses. Las regiones más cercanas al ecuador son menos vulnerables que las latitudes más altas, que los países que están cerca de los polos.</p><p><b>一¿Por qué las regiones más cercanas al ecuador son menos vulnerables?</b></p><p>一El impacto de las tormentas solares está determinado por la orientación del campo magnético de la Tierra. Las partículas solares entrantes se desvían hacia los polos magnéticos, que se encuentran cerca de los polos geográficos. Por tanto, estas regiones son más vulnerables que las regiones ecuatoriales. Es por la misma razón que las auroras son visibles más cerca de los polos.</p><p>La autora del estudio esbozó una lista con algunas de las regiones que sufrirían más el impacto de una tormenta solar potente. Canadá sería uno de los países más afectados, el norte de Estados Unidos también, Rusia, Nueva Zelanda, los países escandinavos, una parte de Chile y también, entre los más vulnerables, está el sur de Argentina.</p><h2>Cómo se generan las auroras boreales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOUTNBWMHVEDLKVTVA2V66HQSY.jpg?auth=93408edb4d6170d0ef6d56a519c9de365e9bad990ce03a210caed350c126f0d3&smart=true&width=1980&height=1080" alt="Los tonos rojizos de la aurora boreal cubrieron el cielo de la ciudad de Ushuaia hace un mes" height="1080" width="1980"/><p>En algunas regiones del planeta, las auroras boreales se ven casi todas las noches. Parecen salidas de un tubo de luz fluorescente, que desprende tonalidades de verdes y rojos, pero en realidad provienen de gas incandescente. Dependen de las tormentas que despide el Sol y, en ocasiones, se topan con la Tierra en su camino.</p><p>“Los procesos magnéticos y eléctricos en el espacio funcionan como un generador. Las partículas llamadas electrones (muy parecidas a las que fluyen por los cables eléctricos en la Tierra) fluyen en el espacio y pueden golpear la atmósfera superior para hacerla brillar. El brillo proviene principalmente del oxígeno y los colores suelen ser rojo y verde. Ambos surgen del oxígeno, pero el rojo suele estar más arriba, a unos 300 kilómetros de altura, y el verde más abajo, a unos 100 kilómetros” precisó a <b>Infobae Martin Connors</b>, profesor de Ciencias del Espacio y Física en la Universidad Athabasca de Canadá.</p><p>La aurora, entonces, es el plasma de una erupción solar que interactúa con los gases de nuestra atmósfera. Es un recordatorio de que nuestro campo magnético nos protege del Sol y su actividad que varía de período en período. Es que las tormentas solares suelen acompañar el ciclo del Sol, que dura 11 años y comienza con calma hasta que toca su pico justo en la mitad -a los cinco años y medio- y luego se disipa nuevamente hasta el silencio.</p><p><b>一¿Qué determina la potencia con la que las tormentas solares llegan a la Tierra?</b></p><p>一La energía magnética del Sol hace que el gas con campos magnéticos entrelazados transporte energía al espacio y, a veces, se expulse en una dirección que golpea la Tierra 一respondió Connors一. La velocidad del gas y la fuerza y dirección del campo magnético determinan qué energía llega a cada región de la Tierra.</p><p><b>一¿Las auroras boreales, entonces, suponen un peligro?</b></p><p>一Las auroras más intensas suelen ser tormentas magnéticas, por lo que suponen un peligro para la sociedad. Si las tormentas son fuertes, los campos magnéticos que contienen pueden provocar que los dispositivos eléctricos, especialmente los sistemas grandes como las redes eléctricas, funcionen mal en la superficie.</p><p><b>一¿Qué tendría que pasar para que se genera una caída de Internet a gran escala?</b></p><p>一Internet no es tan vulnerable porque gran parte de ella se encuentra ahora en cables de fibra óptica que no son muy sensibles a las tormentas solares. Los satélites y la energía se verían más afectados. Las posibilidades de que se produzca una tormenta realmente importante son remotas, por lo que surge la inquietud de cuánto invertir para protegerse contra algo que podría generar desastres, pero que es poco probable que ocurra.</p><h2>Cuáles son los riesgos de las tormentas solares</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XFNAZK7D5BDDHOA4UG2MU7O4YY.jpg?auth=f18db2327f53567dc99a6ac81a27af92809870dc30be6c662b4592aebcaff5a6&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las tormentas solares varían en su intensidad y posible daño (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Ante la consulta de <b>Infobae</b>, <b>Ian Whittaker</b>, profesor de Física de la Universidad de Nottingham Trent, explicó que el Sol tiene un campo magnético que gira a su alrededor. No obstante, durante la mitad de su ciclo puede suceder que se mueva a diferentes velocidades en diferentes latitudes y que se alcance a sí mismo.</p><p>“Esto provoca regiones activas en el sol, básicamente áreas donde es más fácil que el material escape o lo atrape más en el interior. En estas áreas donde el campo magnético atrapa las partículas, se acumulan como si se inflara un globo. Una vez que la presión es lo suficientemente alta, las partículas y el campo magnético abandonan el Sol y fluyen juntos hacia el sistema solar. El poder depende de qué tan ancho sea el globo. Si es una tormenta estrecha, entonces concentra las partículas en un área más pequeña y, por lo tanto, será más fuerte. Si es un cono más ancho, entonces el poder se distribuye”, graficó.</p><p>Para el experto, que una tormenta solar, por más potente que sea, pueda destruir toda la Internet es “casi imposible”. Sin embargo, las tormentas sí pueden derribar satélites durante unos minutos e incluso varios días. “Con Internet terrestre, a lo sumo podría haber un apagón de la red durante unos minutos, pero es una posibilidad muy pequeña”, estimó.</p><p>Por su parte <b>Alan Woodward</b>, profesor de la Universidad de Surrey de Reino Unido, mencionó las eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), también conocidas como llamaradas solares. Estas CME comprenden una corriente de plasma (de partículas cargadas) que son expulsadas en un camino estrecho lejos del sol. De vez en cuando, una CME de este tipo puede provocar que esas partículas cargadas lleguen a la Tierra.</p><p>一Las CME tienen una variedad de fortalezas dependiendo del grado de actividad en el Sol 一agregó Woodward一. Si tal corriente de partículas cargadas llega a la Tierra, nuestro campo magnético hace que fluyan principalmente hacia los polos. Reaccionan a medida que entran en nuestra atmósfera. Por eso las auroras se ven más en esas latitudes.</p><p><b>一¿Una llamarada solar potente qué podría generar?</b></p><p>一Si hubiera una CME poderosa, causaría que la aurora se viera fuera de las latitudes normales, y eso sugiere que la CME es fuerte y podría causar problemas. Por ejemplo, en algunas partes de Canadá sufren interferencias en líneas eléctricas y radares de tráfico aéreo.</p><p>La fuerza de las CME se describe a partir de una escala A, B, C, M y X, que es similar a la escala de Richter para medir terremotos. Las llamaradas más pequeñas, las de clase A, en general pasan desapercibidas. Nadie se entera de que ocurrieron. A medida que sube en la escala, cada una es 10 veces más potente que la anterior.</p><p>La tormenta más catastrófica, la del Evento Carrington, fue catalogada como X. Los cables del telégrafo sucumbieron porque las llamaradas tienen un campo electromagnético que, al interactuar con materiales que pueden conducir electricidad, inducen una corriente eléctrica.</p><p>“Obviamente en aquella época no había computadoras por lo que los efectos eran limitados. Pero ahora somos muy dependientes de equipos que no solo se verían afectados, sino que son particularmente sensibles. Por lo tanto, si tuviéramos, digamos, una llamarada de nivel X, se podría interrumpir una parte importante de las tecnologías de la información y elementos como el suministro de electricidad”, aclaró el informático.</p><p><b>一¿Cuánto tiempo llevaría restablecer los servicios si ocurriera una llamarada de nivel X?</b></p><p>一La mayor parte de la infraestructura principal de Internet es robusta y cuenta con sistemas de conmutación por error, por lo que es probable que el problema dure solo unos días como máximo. Por supuesto, siempre existen posibles efectos inesperados en los que unos pocos elementos muy críticos se ven afectados y generan problemas colaterales. Pero, nuevamente, es cuestión de días arreglar los aspectos fundamentales pese a que la restauración completa puede llevar algún tiempo. Los plazos podrían extenderse a semanas, pero no me imagino que sean mucho más largos. Por eso, los que tienen la suerte de presenciar una aurora boreal, más allá de potenciales riesgos, les sugiero que disfruten del espectáculo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MTW3YT5HZJEMDNHJODXHT7NG5A?auth=9eab060ebaefbbe04e9072c0734a385315b2b475f8eaa1b4d87aa218afe30cfd&amp;smart=true&amp;width=800&amp;height=480" type="image/jpeg" height="480" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[ EFE 163]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Es capaz de leer 4700 palabras por minuto y reveló su secreto: ¿sirven de verdad estos métodos?    ]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/24/es-capaz-de-leer-4700-palabras-por-minuto-y-revelo-su-secreto-sirven-de-verdad-estos-metodos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/24/es-capaz-de-leer-4700-palabras-por-minuto-y-revelo-su-secreto-sirven-de-verdad-estos-metodos/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Anne Jones fue seis veces campeona mundial de lectura rápida y logró terminar una de las novelas de Harry Potter en solo 47 minutos. En diálogo con Infobae, compartió su experiencia y especialistas respondieron: ¿se pierde comprensión de texto con la velocidad?]]></description><pubDate>Mon, 24 Jun 2024 05:09:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OGG2WSY6NFGQRELOEJCX45FWWQ.jpg?auth=b85ec21e138e8eef987aeecfd6eabecfceb6c468307fc8d59731d698ec142ad3&smart=true&width=2400&height=1600" alt="La británica Anne Jones fue seis veces campeona mundial de lectura rápida" height="1600" width="2400"/><p>Esta nota tiene 1.873 palabras. A un lector promedio le llevaría poco más de ocho minutos. A Anne Jones le bastaría con tan solo veinticinco segundos.</p><p><b>Anne Jones</b> es una docente británica ya jubilada, pero también es, quizás, la lectora más veloz del mundo. Su palmarés así lo avala. Fue seis veces campeona mundial de lectura rápida, con registros sorprendentes: en su última proeza, fue capaz de leer “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, novela de más de 600 páginas, en tan solo 47 minutos y un segundo. Su mejor tiempo es el de 4.700 palabras por minuto.</p><p>En 1997 conoció el mundo de la lectura rápida. Su primer acercamiento fue “The Speed Reading Book” del gurú Tony Buzan y, entusiasmada, asistió a un curso de formación con Vanda North, otra mentora en la materia. Ese mismo año llevó a un grupo de estudiantes a participar en la Olimpiada de Deportes Mentales en Londres, donde ella se consagró en la competencia de lectura rápida.</p><p>“La Olimpiada de Deportes Mentales organiza distintas competiciones. En una de ellas, la de lectura rápida, tienes que leer un libro inédito, terminarlo y responder 30 preguntas. Las puntuaciones se calculan multiplicando las palabras leídas por minuto por el porcentaje de respuestas correctas. En las distintas ediciones se pudo comprobar que mi comprensión no se ve afectada pese a la velocidad”, dijo Jones en una entrevista con <b>Infobae</b>.</p><p>Cuando reconoció que tenía un talento inusual, se dedicó a entrenar interesados en la lectura rápida. Viajó por el mundo dando a conocer su técnica y hoy también enseña a distancia, por videollamada. En su libro, “How to be a speedy reader”, explica detalladamente su método, da consejos sobre cómo ahorrar tiempo. Cuenta que lee cada una de las palabras, que no hace un mapeo general del texto, pero se sirve de un sustento fundamental: <b>usa una guía para acompañar la lectura.</b></p><p>Jones grafica su secreto con un experimento:</p><p>-Necesitas encontrar a alguien a quien puedas observar mientras intenta mirar alrededor de la circunferencia de un círculo -dice-. Pídale a su voluntario que imagine un plato redondo suspendido verticalmente con el brazo extendido desde su cara. Observe los movimientos que hacen los ojos cuando intentan mirar alrededor del círculo. Compara esto con otro intento, esta vez siguiendo tu dedo mientras dibujas el círculo en el aire para tu voluntario. ¿Los ojos de tu voluntario siguen tu dedo y crean un círculo?</p><p>Lo que probablemente habrás observado es que el primer intento fue un polígono irregular: todo líneas rectas y ángulos. El cerebro le está dando a sus ojos la mejor aproximación de dónde debería estar la siguiente fijación. Tan pronto como los ojos se mueven, el cerebro tiene información limitada con la que trabajar y hace sus mejores conjeturas.</p><p>El segundo intento de formar un círculo probablemente tuvo mucho más éxito. Nuestros ojos y nuestro cerebro responden muy bien cuando les damos algo que rastrear. Como especie estamos programados para responder al movimiento. Pensemos en los habitantes de las cavernas de la prehistoria... Si algo se movía, podría ser un depredador a punto de atacar o muy posiblemente un animal que podría ser cazado para alimentarse. Nuestros ojos siguen un objeto en movimiento con un movimiento de “persecución suave”. El secreto del éxito como lector rápido es el uso de una guía. Esto ayuda a los ojos del lector a seguir con fluidez y facilidad las líneas de una página. Entonces, recomiendo, comience con un lápiz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBCJLFIZ7FDXPO3J45T3XTAX2I.jpg?auth=ccd63cb78797d2bb10ade70d4919a4b6c7fce5c3627ef6290ce897e08dc6103b&smart=true&width=768&height=432" alt="Jones se dedicó a la docencia y hoy da a conocer su método de lectura rápida" height="432" width="768"/><p>Según su experiencia, los movimientos oculares guiados son mucho más precisos. <b>La lectura guiada, con un lápiz, ahorra tiempo y ayuda a mantener la atención en el texto</b>. “Básicamente existe un límite en lo que puede almacenar la memoria temporal. Si se sobrecarga, algo se caerá. Entonces, si quieres recordar lo que lees, debes prestar atención”, aseguró.</p><p>A Jones le gusta pensar en la lectura de un texto como un proyecto. Para ella, la comprensión es tan solo uno de los niveles de lectura. Su teoría se sustenta en la Taxonomía de Bloom, que desglosa al conocimiento en seis dimensiones: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear.</p><p>De acuerdo al tipo de texto, la especialista define un propósito que orientará su enfoque. El tiempo que le dedicará variará de acuerdo a si se trata de un texto académico, de una novela, de una poesía. Hace una lista mental de lo que le gustaría saber una vez terminada la lectura y si, cuando llega al final, puede responder esas inquietudes, habrá cumplido con su objetivo.</p><p>“El proceso de la lectura en sí consiste de dos etapas. La primera es la lectura en sí y la segunda es pensar sobre lo que estamos leyendo. La lectura rápida libera más tiempo para pensar. Por ende, podemos sacar más provecho de la información que leemos”, consideró.</p><p><b>-¿Qué beneficios tiene leer rápido en su vida diaria?</b></p><p>-Podría decir que estoy mejor informada. Tengo más tiempo para leer y absorber conocimiento.</p><p><b>-¿Encuentra placer en ese tipo de lectura?</b></p><p>-Sí -respondió sin titubeos.</p><h2>¿Qué dice la ciencia sobre los métodos de lectura rápida?</h2><p>Los adultos, en promedio, pueden leer alrededor de 230 palabras por minuto cuando lo hacen en silencio. Cuando leen en voz alta, en cambio, la cifra se reduce a unas 180 palabras. Los métodos de lectura rápida, como el que propone Anne Jones, son ampliamente cuestionados por la ciencia. Si bien sus resultados son verificables (lee unas 4700 palabras por minuto), eso no implica que sus técnicas sean extrapolables.</p><p><b>“No conozco ningún programa de investigación que haya probado que los lectores pueden ser entrenados para leer más rápido sin ningún costo para la comprensión</b> detallada o el rendimiento de la memoria en una prueba. Es probable que haya cierta degradación en algunos componentes de la comprensión profunda mediante la lectura rápida”, explicó <b>David Balota</b>, profesor de Psicología y Neurología en la Universidad de Washington, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Balota se especializa en el reconocimiento visual de las palabras y la memoria semántica. Según su mirada, todo depende del objetivo de la lectura. Si se trata de recoger información esencial y más bien superficial, es probable que existan algunos beneficios en los métodos de lectura rápida. Entrenar para hojear un texto, concentrarse en solo unas pocas palabras, puede ser útil si no se necesita información detallada. Pero, si uno quiere apreciar cómo un personaje en particular se relaciona con sus pares en una historia dentro de un entorno, entonces harán falta análisis lingüísticos de mayor nivel que exigen mayor memoria de trabajo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKY42DUHAZBWFOI7R574ZNKDXA.png?auth=524c8ea1b78d7611f1f651587d34be5eab7dc2ab5d069ffddf26b8732fa5c807&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los métodos de lectura rápida son cuestionados por la ciencia" height="816" width="1456"/><p><b>Michael Masson</b>, profesor de neurociencias de la Universidad de Victoria, Canadá, coincide en ese punto. “<b>Cualquier individuo puede variar su velocidad de lectura para adaptarla a la naturaleza del material que está leyendo.</b> Por ejemplo, un artículo científico frente a una novela. Y también al objetivo que tiene al leer un texto en particular. Por ejemplo, encontrar algún detalle o información específica o entender la idea principal”, precisó ante la consulta de este medio.</p><p>Solo dos técnicas fueron testeadas por la ciencia. Por un lado, el método de lectura rápida de Evelyn Wood, pionera en la materia. Los investigadores midieron la velocidad y la comprensión antes y después de hacer un curso entre los denominados “lectores rápidos” y un grupo de control y demostraron que los lectores rápidos podían inferir las ideas centrales de un texto, en gran parte por la cercanía o no con la temática: mientras menos familiarizados estaban, por un ejemplo con un paper científico, peor era la comprensión y la brecha entre unos y otros participantes se igualaba.</p><p>El segundo método de lectura rápida estudiado es el que consiste en presentar el texto por palabras. Mostrar solo una palabra a la vez a alta velocidad en lugar de oraciones completas, generalmente a través de una aplicación de computadora o celular. Este método libera a los lectores de realizar movimientos oculares y, en teoría, agiliza la lectura. Sin embargo, los estudios científicos demostraron que la presentación secuencial de un texto genera una comprensión similar a la convencional, siempre y cuando se contemplen pausas. De lo contrario, sin recreos, se pueden esperar déficits de comprensión.</p><p>Unos años atrás, en 2016, un comunicado de la Association for Psychological Science (APS) echaba por tierra la ilusión de enseñar métodos para leer libros completos en cuestión de minutos. El título era una declaración en sí misma: <b>“Las promesas de lectura rápida son demasiado buenas para ser verdad”</b>. Y dentro del comunicado aclaraban: “La evidencia científica disponible demuestra que existe un equilibrio entre velocidad y precisión: a medida que los lectores dedican menos tiempo al material, necesariamente lo entenderán peor”.</p><p>Los programas de entrenamiento mental, como resolver un cubo de Rubik o memorizar naipes, funcionan. Suelen ser exitosos para esa tarea en particular: para resolver un cubo de Rubik o memorizar naipes, pero no son generalizables a otras actividades similares. Por ende, explica Balota, un curso de lectura rápida es posible que aumente la velocidad al leer, que les permita a sus participantes hojear un texto en busca de cierta información, pero no por eso redundará en un análisis más exhaustivo de lo leído. Más bien lo contrario.</p><h2>Cada lector, un caso aparte</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MJZQS7ZOWRC2DDEAOE2Q77PHZE.png?auth=f114a1aeaa86c932b3e2954303468259594f8cdb2df8ac090696543d2493cf31&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cada lector debe encontrar su entorno y condiciones propicios para la lectura" height="816" width="1456"/><p>“Cada lector es único. Primero deberíamos preocuparnos más por la comprensión que por la velocidad de lectura”, remarcó <b>Lauren Trakhman</b>, investigadora de la Universidad de Maryland, a <b>Infobae</b>. “Se puede aumentar la velocidad con la práctica, pero normalmente la comprensión empeora. Es mejor leer a un ritmo más lento con el que el lector se sienta cómodo y comprenda más de lo que se lee”.</p><p>La especialista recomendó eliminar tanta distracción como sea posible a la hora de emprender la lectura. Con el sinfín de estímulos alrededor, la concentración tambalea. Por eso, aconseja configurar el celular en “no molestar” e incluso dejarlo fuera de la habitación. “Algunas personas también encuentran que la lectura impresa distrae menos. Además, la música con palabras puede distraerte, por lo que si quieres escuchar música, sugiero música sin letra para leer”, agregó.</p><p>Para Masson, la clave está en aumentar la tolerancia a las distracciones paulatinamente. Empezar por leer en un entorno sin ruidos ni estímulos externos y luego practicar la lectura con música, gente alrededor, e incluso alboroto hasta poder sortear esas molestias. “La práctica y la perseverancia son esenciales. Para ayudar a mantener la motivación para leer, conviene practicar tanto como sea posible con material de lectura que sea de gran interés para que uno se sumerja en el texto y realmente quiera leer la siguiente oración y descubrir qué sucede a continuación”, recomendó.</p><p>Por su parte, Balota cree que la gran cantidad de estímulos que rodean a un lector no es la cuestión crítica, sino “la presencia de estímulos de distracción altamente relevantes y significativos para una persona determinada”. La clave está en encontrar qué funciona para cada uno. “Por ejemplo, yo he podido leer mientras esperaba un vuelo, a pesar de que hay muchas distracciones ruidosas. A veces, se trata de intentar una lectura concentrada en una variedad de contextos en lugar de asumir que no podremos en tal o cual entorno”.</p><p>Ni los métodos milagrosos ni los entornos privados de distracciones ni las preferencias de lectura son extrapolables porque, otra vez, cada lector es un mundo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBCJLFIZ7FDXPO3J45T3XTAX2I.jpg?auth=ccd63cb78797d2bb10ade70d4919a4b6c7fce5c3627ef6290ce897e08dc6103b&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=432" type="image/jpeg" height="432" width="768"/></item><item><title><![CDATA[¿Amasia, Aurica o una última Pangea?: cuándo y cómo se formará el próximo supercontinente del planeta]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/17/amasia-aurica-o-una-ultima-pangea-cuando-y-como-se-formara-el-proximo-supercontinente-del-planeta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/17/amasia-aurica-o-una-ultima-pangea-cuando-y-como-se-formara-el-proximo-supercontinente-del-planeta/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Cada 600 millones de años, la Tierra cambia su configuración. Los continentes se mueven y chocan. Y ahora estamos en medio de un ciclo. Los propios científicos que propusieron las hipótesis vigentes explicaron a Infobae cómo será el mundo en un futuro lejano. ¿El ser humano sobrevivirá?]]></description><pubDate>Mon, 17 Jun 2024 05:05:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTEW2AWS7RFRNC7YONPYSTKABE.png?auth=4085b201e657ec207267228540925e0060287de7439729d12692c42670185a88&smart=true&width=1456&height=816" alt="En 250 millones de años cambiará por completo la configuración del planeta Tierra" height="816" width="1456"/><p>La cartografía, desde siempre, nos mostró el mismo planeta Tierra. América apartada hacia un lado con sus subcontinentes y del otro lado, muy cerca uno de otro, el resto: África, Europa, Asia y Oceanía. Más abajo, casi relegada, la Antártida. La disposición la conocemos desde la escuela, pero lo cierto es que los continentes se separan y se vuelven a ensamblar en ciclos. Cada cientos de millones de años, se unen en masas uniformes conocidas como supercontinentes para que, cientos de millones de años después, vuelvan a separarse.</p><p>De hecho, todos los continentes del planeta estuvieron alguna vez concentrados en lo que se denomina Pangea y antes de ello hubo, según calculan, entre 6 y 10 variaciones más.. Los geólogos, al tanto de los movimientos cíclicos, intentan predecir cuál será el próximo supercontinente, de qué manera las placas tectónicas se organizarán en el próximo ciclo del planeta Tierra.</p><p>La respuesta no es unánime. Es un debate abierto que, por el momento, conduce a cuatro alternativas principales. Donde no hay discusión es en que, efectivamente, ocurrirá. <b>Los continentes se desplazarán y volverán a juntar. ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo?</b></p><p>“La unión de los continentes se llama ciclo de Wilson, que es el proceso a largo plazo (cada 500 o 600 millones de años) en el que los continentes de la Tierra se forman en un supercontinente gigante. No necesariamente tienen que ser todos parte de este fenómeno. Sucede porque la corteza terrestre es más gruesa y densa en comparación con la corteza oceánica”, dijo el geólogo <b>Alexander Farnsworth</b>, profesor de la Universidad de Bristol, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Según explicó, la corteza continental conduce menos calor. El manto bajo esta corteza tan gruesa calienta el continente durante larguísimos períodos empujándola hacia arriba y hacia los lados. Con el tiempo, el proceso hace que se fracture y cree una grieta. Grieta que se ampliará y ampliará, lo que obligará a las ahora dos placas tectónicas a alejarse entre sí a medida que surge una nueva corteza oceánica en ese resquicio.</p><p>Los expertos coinciden en que es una consecuencia intrínseca del estado físico, químico y energético único de la Tierra durante la segunda mitad de su vida. Las placas tectónicas se convirtieron en una pieza dominante que interactúa con el manto profundo de la Tierra en un sistema de retroalimentación con una duración de alrededor de 600 millones de años.</p><p>Pangea se formó hace unos 310 millones de años y empezó a separarse hace 180 millones de años. Por eso, ahora atravesamos la mitad de un ciclo.<b> Se calcula que entre 200 y 250 millones de años se formará el próximo supercontinente. La configuración del planeta cambiará por completo.</b></p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/gvsk8KKZa7eh7mx-_3qcs_G-5nw=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/BIXFIYFCWRCQVPLSWXBDMDHCTA.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p><b>João Duarte</b>, investigador y profesor de geología en la Universidad de Lisboa, cree que hay dos razones que explican el carácter cíclico de la Tierra. Por un lado, un efecto “geométrico”. “La corteza oceánica se recicla constantemente en las zonas de subducción (cuando una placa se encuentra debajo de otra) porque las placas oceánicas se vuelven más densas que el manto subyacente. Sin embargo, la porción continental de las placas se resiste a la subducción porque son menos densas que el manto subyacente (son flotantes). Entonces, si hay placas moviéndose alrededor de la superficie de la Tierra, siendo arrastradas por las placas que se hunden en el manto, los continentes chocarán en algún momento. Y puede ser que de vez en cuando la mayoría de los continentes se unan”, explicó a <b>Infobae</b>.</p><p>A eso le suma un fundamento dinámico, vinculado a una ley física: que los continentes siempre se desplacen en direcciones específicas hacia ubicaciones específicas, controlados por procesos que ocurren en el manto. “Algunos modelos informáticos parecen mostrar que la verdad está en algún punto intermedio: la interacción entre placas, continentes y la dinámica del manto dan como resultado algún tipo de ciclicidad estadística”, precisó.</p><p>En un artículo en <i>The Conversation,</i> Duarte plantea 4 configuraciones posibles. Se llaman <b>Novopangea, Aurica, Pangea Última y Amasia</b>. El escenario más probable, cree, es el de de Novopangea ya que “obedecería a la progresión lógica de las direcciones actuales que adoptan las placas continentales a la deriva”. En este caso, el continente americano chocaría con la Antártida que se encontraría navegando a la deriva hacia el norte y luego colisionaría con los ya unidos África y Eurasia.</p><p>Sin embargo, él fue el encargado de proponer en 2018 una alternativa que llamó Aurica.</p><p><b>-¿De qué se trata Aurica?</b></p><p>-En Aurica planteamos el cierre simultáneo del océano Atlántico y el Pacífico. Esto sería posible siempre que se abriera otro océano, por ejemplo, alrededor del Océano Índico. El escenario también se basó en un razonamiento dinámico. Tanto el océano Atlántico como el Pacífico tienen corteza antigua y zonas de subducción y, por lo tanto, es probable que se cierren. Al supercontinente lo llamamos Aurica porque las masas de tierra de Australia y las Américas se ubicarían en su centro.</p><p><b>-¿Cuáles serían las consecuencias de un supercontinente que no esté dividido por un océano?</b></p><p>-El clima sería muy diferente. Un supercontinente ecuatorial sería muy caluroso. Un supercontinente polar sería muy frío. Las especies se adaptarían a esto, por supuesto. Pero eso significa que la evolución tomará el control. Es muy poco probable que los humanos estemos aquí -como estamos ahora- dentro de 200 millones de años. Seremos una especie completamente diferente. La evolución ocurre y cambia las cosas en estas escalas de tiempo. Por ejemplo, hace 200 millones de años la Tierra estaba gobernada por dinosaurios.</p><p><b>-A futuro, ¿son solo esos cuatro escenarios posibles o pueden surgir más?</b></p><p>-En realidad, ayuda si pensamos en estos supercontinentes potenciales como miembros finales de un espectro de posibilidades. La verdad puede estar en algún punto intermedio. Hay muchos continentes moviéndose, dividiéndose y recombinándose. Sucederán cosas complejas.</p><h2>Pangea Última o un futuro desolador</h2><p>Una de las hipótesis más apocalípticas es la que postuló Alexander Farnsworth y su equipo de la Universidad de Bristol. <b>La Pangea Última, de cumplirse el pronóstico, será inhabitable para casi todos los mamíferos, humanos incluidos, por las condiciones climáticas extremas que presentaría. </b>Según un artículo publicado en <i>Nature Geoscience</i>, el escenario conduciría a una nueva extinción masiva de las especies dentro de 250 millones de años.</p><p>-Podemos estar bastante seguros de que se formará un supercontinente -dijo Farnsworth-. Este es un proceso natural de la Tierra y no se detendrá hasta que los océanos se evaporen y los continentes se fusionen en uno solo. El sol se vuelve más brillante a medida que envejece, lo hemos observado y seguirá ocurriendo. También podemos estar bastante seguros de que una consecuencia natural del ensamblaje de supercontinentes conducirá a un mayor vulcanismo y a un mayor dióxido de carbono atmosférico.</p><p><b>-¿Qué es lo que no se puede asegurar entonces?</b></p><p>-Lo más incierto es dónde se formará el supercontinente. Predecimos que se formará en el Ecuador, lo que es consistente con otras predicciones que también muestran que esto es probable. De hecho, en el pasado muchos supercontinentes se centraron en el Ecuador.</p><p>Un supercontinente centrado en el Ecuador tendría consecuencias climáticas devastadoras. Las temperaturas habituales oscilarían entre los 40 y 50 grados, con picos aún mayores que se agravarían por niveles insostenibles de humedad. Los investigadores estiman que solo entre el 8 y el 16 por ciento del planeta sería habitable por mamíferos y que las especies deberían sufrir grandes mutaciones para sobrevivir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBE525OGJNEP7K4UTN5JBZ2XUE.gif?auth=3f00e0e213c028bfe1de95dd43f5323ec33e5c2b4fd4d757b92d2d1879c0f83c&smart=true&width=800&height=517" alt="Las temperaturas promedio mensuales dentro de 250 millones de años, en la hipotética Pangea Última (Universidad de Bristol)" height="517" width="800"/><p>Son tres los factores que incidirán en el calor extremo. El dióxido de carbono en la atmósfera y el brillo del sol -es decir, la cantidad de energía que emite- en los niveles actuales es uno de ellos. Tan solo cambiando la configuración del planeta, agrupando en un supercontinente, se disparan las temperaturas de la superficie terrestre.</p><p>Asimismo, el sol será un 2,5% más brillante en los próximos 250 millones de años, lo que que agregará más calor a la Tierra. Por último, Pangea Última crearía más desgasificación volcánica que se emite a la atmósfera.</p><p>“De hecho, esto podría ser aún peor, la formación de supercontinentes también se ha relacionado con la formación de Grandes Provincias Ígneas, que son erupciones volcánicas muy grandes, sinónimo de extinciones masivas en el pasado. Sin embargo, no incluimos este tipo de vulcanismo porque es muy difícil de predecir”, agregó Farnsworth.</p><p>No todo es desesperanza. Una reconstrucción reciente, llamada Amasia, predice que el próximo supercontinente podría tener su centro en el Polo Norte. Si existiera un supercontinente emplazado allí, los mamíferos, tanto los seres humanos como los animales, tendrían más chances de sobrevivir.</p><h2>Amasia o un futuro más optimista</h2><p>Dos años atrás, un estudio publicado en la revista <i>National Science Review</i>, revalidó una de las hipótesis que ya se barajaba. Investigadores de la Universidad Curtin de Australia encontraron que el supercontinente llamado Amasia es una opción probable de cara al futuro lejano, a los próximos 250 o 300 millones de años. Ese futuro podría encontrarse en el Polo Norte como centro.</p><p>En Amasia, el océano Pacífico desaparecería una vez que América choque con Asia. Antes de ello Australia se habría unido a Asia y serviría como punto de conexión con América. Este escenario, aseguran, sería más proclive a la vida humana. Las temperaturas serían más tolerables que en otras alternativas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CEM3NDUOZNBKHJ7OVH427JGKQQ.png?auth=d43de7e02516624a375bb05b1f165dba4f65e42c06da16c3fe13491b6c43bd1a&smart=true&width=1366&height=723" alt="Así se vería Amasia, uno de los escenarios posibles de cara a los próximos 250 o 300 millones de años" height="723" width="1366"/><p>“Por el momento, lo mejor que podemos hacer es dar conjeturas fundamentadas. Si los supercontinentes se ensamblan alternativamente mediante introversión y extroversión (ya sea que el océano anterior sobreviva o no), entonces el próximo supercontinente se formaría por introversión al cerrar los océanos Atlántico e Índico”, explicó el profesor <b>Zheng-Xiang Li</b>, coautor del estudio, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p><b>-¿Qué porcentaje de posibilidad le asigna a Amasia?</b></p><p>-Nuestra simulación numérica del ciclo de los supercontinentes a través de una supercomputadora mostró que, a medida que la Tierra se enfría con el tiempo, es más probable que el próximo supercontinente se forme al cerrarse el Océano Pacífico. Si tengo que poner un número a mi confianza en esta predicción, tal vez alrededor del 50%.</p><p><b>-¿Cómo serían las condiciones de vida en este supercontinente?</b></p><p>-Probablemente tendremos un interior de supercontinente bastante árido, con grandes variaciones de temperatura diarias. Al no tener un océano que divida los continentes, la biodiversidad general tal vez no sea tan buena como la que hemos estado disfrutando.</p><p><b>-En ese contexto, ¿sobreviviría el ser humano?</b></p><p>-El ser humano es una especie dura y súper inteligente. Sobrevivimos a una edad de hielo sin la ayuda de ninguna tecnología moderna. Quizás perdamos algunas playas, pero ganaremos algunas cadenas montañosas nuevas. Teniendo en cuenta el tiempo que falta para llegar allí, podremos evolucionar para adaptarnos a cualquier cambio que la naturaleza nos depare. Evolucionar como el humano lo ha hecho toda la vida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PDL5IW754JFPHAF7MD5SZQZ5CQ.gif?auth=6d432c7e54b015ce9aa59e714b4c7c28daf560ef2841fd39745c3c20744ef51c&amp;smart=true&amp;width=1400&amp;height=788" type="image/jpeg" height="788" width="1400"/></item><item><title><![CDATA[La Internet cuántica está cada vez más cerca: ¿para qué sirve y qué pasará con la red actual?]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/10/la-internet-cuantica-esta-cada-vez-mas-cerca-para-que-sirve-y-que-pasara-con-la-red-actual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/10/la-internet-cuantica-esta-cada-vez-mas-cerca-para-que-sirve-y-que-pasara-con-la-red-actual/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[En Estados Unidos, China y Países Bajos ya se llevaron a cabo pruebas exitosas fuera del laboratorio. Especialistas explicaron a Infobae cómo funciona, qué ventajas y dificultades tiene esta red que en los próximos años se convertirá en una realidad]]></description><pubDate>Mon, 10 Jun 2024 05:49:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HA4WAJSJ4JFCBMYFHVUBUHGLVI.png?auth=9f748cca04b9ea085f5fb7bcc5d05f3fb501c5dfae207f2234cff2ae67618899&smart=true&width=1456&height=816" alt="La Internet cuántica está cada vez más cerca de convertirse en una realidad más allá de los experimentos" height="816" width="1456"/><p>La Internet cuántica suena a ciencia ficción. Comunicarse a través de información que siga las propiedades de la física cuántica, de conceptos tan complejos y escurridizos, parece ajeno a la realidad de todos los días. Pero la ciencia avanza y a paso redoblado. Los primeros experimentos en entornos urbanos, fuera de la serenidad de los laboratorios, demostraron que es posible, que esa red cuántica está ya al alcance de la mano.</p><p>Internet -la internet que conocemos hoy- es un canal colosal que permite que las personas compartan entre sí información en forma de bits, sin importar donde se encuentren, sin importar que los separe miles y miles de kilómetros. La Internet cuántica que se avecina introduce un concepto, el de los qubits, que equivalen a información cuántica que se enviaría a través de enlaces dentro de la nueva red.</p><p>“De manera similar a cómo funciona la Internet clásica, se trata fundamentalmente de mover e intercambiar bits, las unidades básicas de información. Se supone que la Internet cuántica hace lo mismo con los qubits, unidades básicas de información cuántica: mientras un bit tiene el valor 0 o 1, un qubit coloca esos valores en una superposición, por lo que, en cierto modo, mantiene ambos”, explicó <b>Harun Šiljak</b> profesor de la Escuela de Ingeniería de la Trinity College Dublin, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>El experto en sistemas cuánticos aclaró que esa superposición da lugar a un cálculo mucho más rápido del que vemos hoy. <b>La información se enviaría en cuestión de microsegundos y bajo un marco de seguridad casi inviolable</b>. “Gran parte de lo que hoy llamamos Internet cuántica es fundamentalmente una red criptográfica, diseñada para intercambiar pares de qubits entrelazados que se convierten en la clave secreta compartida para las partes que desean intercambiar información de forma segura”, precisó.</p><p>La mayoría de los especialistas coinciden en que la Internet cuántica que está dando sus primeros pasos coexistirá con la Internet actual por una simple razón: sus aplicaciones son otras. Los qubits se podrán convertir en claves de cifrado para compartir información financiera o médica de forma segura, sin posibilidad de hackeos.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/5VQW1W6j5Nyx3KWWIrynmaqaZMI=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/SSW72R5ZRNBBHMDC5F2ZXYP5PQ.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Pero… <b>¿por qué sería tan segura?</b> “La Internet cuántica distribuye información codificada en estados mecánico-cuánticos, lo que permite una amplia gama de nuevas aplicaciones con las que la Internet clásica es incompatible. Cualquier intento de espiar la comunicación perturbaría los estados cuánticos, alertando a las partes que se comunican”, respondió a <b>Infobae</b> <b>Can Knaut</b>, investigador del Laboratorio Cuántico de la Universidad de Harvard, quien integró el equipo que llevó a cabo uno de los experimentos más ambiciosos hasta la fecha.</p><p>La seguridad no sería su única ventaja. También permitiría conectar varias computadoras cuánticas entre ellas, lo que haría que trabajen juntas para resolver problemas matemáticos más complejos. Le daría la posibilidad, a su vez, a los usuarios de ejecutar algoritmos en computadoras basadas en la nube, que se conectarían a recursos informáticos distribuidos</p><p>“Estos son algunos de los ejemplos más conocidos, pero el campo que investiga casos de uso es muy activo. Una cosa que realmente ayudaría a encontrar más casos de uso es llevar esta tecnología desde un entorno de laboratorio al mundo real y acercarla a más personas, tanto investigadores como usuarios finales, algo en lo que hemos dado grandes pasos con nuestro trabajo reciente”, remarcó Knaut.</p><p>Claro que la implementación presenta desafíos, por no decir dificultades, que recién ahora empiezan a sortearse en algunos pruebas fuera del laboratorio. Todavía se trata de experimentos de corto alcance, que chocan con la barrera de la escala. Si bien montar una red cuántica que cubra una ciudad entera o, más aún, un país es una cuenta pendiente, los pasos en esa dirección son cada vez más decididos.</p><h2>¿Por qué la Internet cuántica es difícil de escalar?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUH67RMF7BBOLEZNPKEVKLTKQM.png?auth=134f3a9d0dc984da46f128facfaa14428758a2fb123ee856ffedc922645f7596&smart=true&width=1456&height=816" alt="La Internet cuántica presenta dificultades para avanzar a una mayor escala urbana" height="816" width="1456"/><p>Tanto la computación cuántica como la comunicación que habilitaría una internet de ese tipo luchan contra la escala. Para las computadoras cuánticas, explicó Šiljak, es difícil mantener muchos qubits funcionando al mismo tiempo: son objetos muy sensibles y mantenerlos a todos en línea, en un proceso que se llama “coherencia”, depende de algoritmos altamente sofisticados y de una infraestructura robusta.</p><p>“Por eso aún no hemos visto computadoras cuánticas realmente grandes que puedan tener la capacidad de resolver todos esos problemas que suelen mencionarse como revolucionarios en informática: simulaciones a gran escala o descifrado de protocolos criptográficos”, subrayó el investigador.</p><p><b>La dificultad principal radica en la transmisión de los mensajes</b>. En el Internet tradicional, un usuario puede enviar copias múltiples de información, del mismo bit exacto, a un sinfín de destinatarios. Esa cualidad va en contra de un principio fundamental de la comunicación cuántica conocido como “teorema de no clonación”.</p><p>El teorema respalda la idea de una comunicación más segura, hasta secreta, entre dos partes. No pueden existir copias de los qubits. Sin embargo, ese beneficio esconde una desventaja: hace más difícil amplificar un mensaje, una señal de información original solo se puede transmitir una vez y a una persona.</p><p>“En las comunicaciones clásicas, se puede recibir información cuántica en un nodo intermedio, amplificarla y enviarla al destinatario principal, asegurándose de que la señal sea lo suficientemente fuerte como para compensar las pérdidas en el medio. En el caso de la información cuántica, su envío no puede realizarse mediante copia, por lo que necesitamos formas muy inteligentes de crear repetidores cuánticos”, advirtió Šiljak.</p><p>La comunicación se basa en estados cuánticos codificados en partículas individuales de luz, llamadas fotones, que se conectan entre nodos. En distancias largas, la luz se debilita y, debido a que la información cuántica no se puede copiar ni amplificar con facilidad, la pérdida de señal impide, por el momento, que se desarrollen redes de Internet cuántica a escalas metropolitanas.</p><p>A su vez, explicó Knaut, cada nodo de la red requiere sistemas cuánticos de alto rendimiento que puedan almacenar y procesar información, e interactuar fuertemente con la luz. “Proteger estos frágiles sistemas del ruido ambiental y, al mismo tiempo, mantener un control preciso es un gran desafío”, consideró.</p><p>Al margen de lo técnico, hoy también hay una barrera de costo. Los dispositivos y el hardware que se usan para conectar computadoras cuánticas son muy voluminosos y caros, lo que dificulta la fabricación de muchos de estos nodos. Recién se ven las primeras experiencias de pequeña escala, pero se espera que las pruebas cubran cada vez más kilómetros en los próximos años.</p><h2>Los experimentos hasta hoy</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B4W57HKTZJCYXGL56TG7PJODCU.png?auth=fb433ddfba25bce84253d7731db49a274620187abf5836abe7a44b037418d319&smart=true&width=1456&height=816" alt="En Estados Unidos, China y Países Bajos se llevaron a cabo los primeros experimentos cuánticos fuera del laboratorio" height="816" width="1456"/><p>En los últimos años, más bien en los últimos meses, los experimentos empezaron a salir de la calma de los laboratorios, donde ya se confirmó que es posible enviar información entre computadoras cuánticas, para adentrarse en el caos reinante de las ciudades. En tres países -Estados Unidos, China y Países Bajos- ya se hicieron pruebas exitosas dentro del ámbito urbano, con infraestructuras rocosas que permitieron concretar, aunque sea a baja escala, Internet cuántica.</p><p>En los tres casos, los investigadores se sirvieron de la fibra óptica ya existente, lo cual es un indicio  de que en un futuro ambas redes -la tradicional y la cuántica- coexistirán y se utilizarán para distintas aplicaciones. En <b>China</b>, por caso, usaron cristales con átomos de rubidio, un metal alcalino habitual en la comunicación cuántica y, gracias al establecimiento de un servidor central, lograron que la información viaje unos 12,5 kilómetros de distancia.</p><p>Uno de los últimos experimentos es el que se hizo en <b>Países Bajos</b>. Los investigadores usaron átomos de nitrógeno incrustados en diamante para conectar dos computadoras a 10 kilómetros de distancia a través de una red de 25 kilómetros de largo y un servidor central.</p><p>Ante la consulta de <b>Infobae</b>, desde QuTech, la empresa a cargo, dijeron que su prueba permitió demostrar que es posible conectar dos pequeños procesadores cuánticos ubicados en dos ciudades distintas a través de la misma fibra que alimenta el Internet convencional. “Tuvimos que hacer mucha ingeniería y desarrollo para que esto sucediera, principalmente para superar la pérdida de fotones a esas distancias”, comentaron.</p><p>Solo unos meses atrás, un equipo formado por científicos de Harvard pudo establecer la que hasta el momento es la red más extensa: la información cuántica recorrió 35 kilómetros de largo a través de <b>Boston</b>. Los qubits pasaron por cuatro municipios y cruzaron el río Charles seis veces.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MQ54VDHANBGZRKDLQK3OGJSIT4.jpg?auth=3b3ef8c8031c7995a41eb7faf298cdb7bbaf77703d18b930344f3647f710cbd8&smart=true&width=2282&height=1474" alt="Mapa que muestra la trayectoria de la red cuántica de dos nodos a través de Cambridge y Boston, Massachusetts. Crédito: Can Knaut vía OpenStreetMap
" height="1474" width="2282"/><p>“Construimos una red de dos pequeñas computadoras cuánticas capaces de procesar información cuántica para generar y almacenar entrelazamientos entre qubits durante máximo un segundo. Logramos demostrar la distribución del entrelazamiento cuántico a través de una fibra de 35 km enrutada a través del ajetreado entorno urbano de Boston, mostrando la viabilidad de redes cuánticas a escala metropolitana y poniendo al alcance conexiones de mayor distancia”, remarcó Knaut.</p><p><b>-¿Cuáles son los siguientes pasos?</b></p><p>-En nuestra primera prueba fuera del laboratorio, pudimos demostrar la viabilidad del entrelazamiento cuántico a larga distancia en condiciones del mundo real y allanar el camino para redes cuánticas más robustas y escalables. Ahora estamos trabajando para ampliar el rendimiento de nuestra red agregando nodos y experimentando con más protocolos.</p><p>A medida que estos sistemas abandonen su estatus de experimento de física y se vuelvan una tecnología madura, se verán redes cada vez más grandes, tanto en la distancia que alcancen como en la cantidad de personas conectadas. Hay quienes avizoran que ya al final de la década se podrá hablar de una Internet cuántica que cubra mil kilómetros de distancia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HA4WAJSJ4JFCBMYFHVUBUHGLVI.png?auth=9f748cca04b9ea085f5fb7bcc5d05f3fb501c5dfae207f2234cff2ae67618899&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Genio accidental: se golpeó la cabeza y se convirtió en un prodigio musical (y hay 130 casos como el suyo)]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/03/genio-accidental-se-golpeo-la-cabeza-y-se-convirtio-en-un-prodigio-musical-y-hay-130-casos-como-el-suyo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/06/03/genio-accidental-se-golpeo-la-cabeza-y-se-convirtio-en-un-prodigio-musical-y-hay-130-casos-como-el-suyo/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Derek Amato, un directivo de ventas, sufrió un accidente en 2006 que despertó un talento que nunca había cultivado y le permitió hacer una carrera artística. ¿De qué se trata el síndrome savant o del sabio adquirido con el que fue diagnosticado? ¿Qué sucede en el cerebro para que un golpe genere una habilidad extraordinaria?]]></description><pubDate>Mon, 03 Jun 2024 04:36:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LZ5RCH2W3BH4JB2YCSGRVCJGFQ.jpg?auth=5cd787a91807665061e7f4e966c02b143229bfdfb687f713b1021bff265d3a42&smart=true&width=1920&height=1160" alt="Derek Amato se convirtió en un talentoso músico después de sufrir un golpe fuerte en su cabeza" height="1160" width="1920"/><p>Fue un día de octubre de 2006. Unos dieciocho años, atrás la vida de Derek Amato, un director de ventas, un hombre corriente de 40 años, cambiaría por completo.</p><p>Amato se había reencontrado con sus amigos de la secundaria de Denver. Era un día soleado, para disfrutar y cocinar al aire libre. Mientras jugaban con una pelota de fútbol americano, Amato se tiró a la pileta para atrapar un lanzamiento. <b>Se tiró de cabeza en la parte menos profunda de la piscina y se estampó contra el cemento.</b> El costado izquierdo de su cráneo rebotó y el agua empezó a enrojecer.</p><p>“Solo recuerdo reunirme con algunos amigos de la escuela secundaria para cocinar en la piscina. La mayor parte de ese día en particular es vaga. También recuerdo el ruido más fuerte cuando me sumergí en el extremo menos profundo. Mis oídos sangraban violentamente. Aparte de eso, son solo pedazos dispersos”, cuenta Amato.</p><p>Lo trasladaron de urgencia al hospital más cercano. Le diagnosticaron una conmoción cerebral severa, que lo hizo dormir durante cinco días. Cuando por fin despertó, le dieron el alta. Fue a la casa de un amigo que tenía un piano en un rincón del living. Amato sintió una atracción extraña, irresistible, la necesidad de sentarse y tocar. La música le brotaba por los poros, pero él nunca había tomado siquiera una clase de piano. Tan solo había experimentado esporádicamente con la guitarra y la batería cuando era niño. Siempre se inclinó más por el deporte, por las artes marciales, que por el arte, pero su cuerpo y su mente le exigían que vaya y toque el piano.</p><p>“Mi mente parecía producir cuadrados blancos y negros, que se movían de izquierda a derecha en secuencia. Los cuadrados parecían representar una guía, que le decían a mis dedos hacia dónde ir en el piano”, recordó. Y entonces se sentó frente al piano. Durante cinco horas, sin parar, tocó acordes y melodías complejas, que ningún principiante podría producir. <b>“Estaba haciendo cosas que no sabía que podía hacer”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PBOFNZNSDJDTPBFDRY6PGA35GM.jpg?auth=c5992ff7f6935780befce28cbbb735092ecc09c39c08c64ed56aa37f778576f5&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Desde el accidente, Amato necesita refugiarse en la naturaleza para contrarrestar el sobreestímulo que recibe de su cerebro" height="1440" width="1920"/><p>Al principio no entendía qué le sucedía. Necesitaba compartir su nuevo talento. Al día siguiente de descubrirlo, llevó a su madre a un local que vendía instrumentos musicales. Encendió un teclado y tocó durante un par de minutos. Su mamá se conmovió hasta las lágrimas. ¿Un accidente que pudo haber implicado daños irreparables lo había convertido en un virtuoso? El vendedor se acercó y le preguntó hacía cuánto tiempo tocaba el piano. “Apenas unas horas”, le respondió Amato.</p><p>El talento se convirtió de a poco en una compulsión. Era incapaz de resistir a los estímulos de su cabeza, a las notas musicales, los cuadrados blancos y negros que aparecían frente a sus ojos y guiaban sus dedos en el piano. El sobreestímulo tan intenso vino de la mano con migrañas frecuentes y la pérdida auditiva después del golpe. Su oído izquierdo perdió más del 35% de su capacidad y, con los años, empeora.</p><p>“La compulsión es bastante precisa. Mis dedos hacen una imitación de lo que veo incluso mientras duermo. <b>Mi cerebro no se detiene ni se toma un descanso, compone constantemente.</b> Cuando entro al estudio a ensayar o desahogarme, supongo que se podría llamar así, es un proceso muy emocionante. Me siento tan abrumado por empezar a tocar que a veces me enfermo”, comentó.</p><p>En general, no sabe de antemano qué va a tocar. Cuando se sienta frente al piano, siempre es diferente. Lucha por captar todo lo que su mente produce, pero sus dedos no siempre alcanzan a recrear y moverse al ritmo de los cuadrados blancos y negros que percibe. Su cerebro correlaciona estos cuadrados con notas musicales: el proceso se llama sinestesia y consiste en combinar dos sentidos que, a priori, no tienen vínculo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6XS2C7XAJBSLLTIOD3YX4MSCE.jpg?auth=897ed59b899acb22157ef3b46c4cae21468fa0fdbc5201f98190a3fe45f0383e&smart=true&width=1920&height=1732" alt="Derek Amato desarrolló una carrera musical después de sufrir el accidente en 2006" height="1732" width="1920"/><p>A partir de su accidente, Amato hizo una carrera en la música. Disfruta de componer baladas en el piano con un estilo similar al de Elton John, según cuenta, con influencia también de Prince y Billy Joel. No le gusta catalogarse en un género porque la música que hace está fuera de su control. Depende, más bien, de lo que su cerebro le pide, de los estímulos que hacen mover sus dedos.</p><p>Desde aquel golpe en la cabeza en 2006 su vida dio un giro. Abandonó su carrera como vendedor para dedicarse a la música; una destreza que ni siquiera había cultivado y apareció de la nada, con los perjuicios -migrañas, pérdida auditiva- del caso. Amato, al poco tiempo, supo que era un ejemplo de un fenómeno extremadamente raro que se llama el síndrome de savant adquirido, también conocido como el síndrome del sabio.</p><h2>El síndrome savant o del sabio</h2><p>Al cabo de unas semanas, ya con su talento musical repentino asimilado, Amato buscó explicaciones en internet. Se topó con el doctor Darold Treffert, un prestigioso psiquiatra, profesor de la Universidad de Wisconsin, que ya había estudiado algunos casos de lo que llamaría “genios accidentales”: hombres y mujeres que, después de un traumatismo cerebral severo, desarrollaron una habilidad extraordinaria, ya sea artística, matemática o intelectual.</p><p>Amato se puso en contacto con el doctor Treffert, quien lo evaluó durante años a distancia y quien lo diagnosticó sin vacilaciones con el síndrome de savant o del sabio, una condición más frecuente en personas con autismo (se calcula que el 10% de ellos tiene talentos excepcionales en un área específica).</p><p>Lo que Amato tenía -y tiene- es el síndrome de savant adquirido. Son muy pocas las personas en el mundo que sacan rédito de un suceso desafortunado, que a raíz de un golpe fuerte se convierten en “sabios”. <b>Hasta hoy son 130 casos los documentados</b> por el Centro Treffert, la clínica especializada que dejó como legado el psiquiatra después de morir en 2020.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUMOKM4KBJEVNLGFTIVAQ2GRLM.jpg?auth=d2bf6ce4fbe35f47e926dbb845239edc81bf7e9478919c8c9594ee6cb5948fe5&smart=true&width=1920&height=1085" alt="El doctor Darold Treffert dedicó parte de su carrera a estudiar el síndrome savant adquirido" height="1085" width="1920"/><p>“El doctor Treffert habló sobre cómo el cerebro puede responder al trauma reclutando neuronas de áreas vecinas y ‘reconectándolas’ para adaptarse a la lesión, lo que da como resultado nuevas conexiones. Estas nuevas conexiones pueden impactar una variedad de funciones de múltiples maneras. Para aquellos que desarrollan nuevos talentos, puede ser el acceso a partes de su cerebro que no habían usado antes o, en algunos casos, cambios en su percepción que los llevan a nuevos conocimientos o formas de entender el mundo que les rodea”, explicó Matthew Doll, psicólogo y directivo del Centro Treffert, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p><b>-¿Por qué un golpe puede despertar un talento que ni siquiera había sido cultivado mínimamente?</b></p><p>-Solíamos pensar en el cerebro como un número estático de neuronas que se comunican de forma lineal. Con el tiempo, llegamos a entender que el cerebro es mucho más complejo, con una variedad de formas para que las neuronas se conecten y se comuniquen que nunca habíamos imaginado. Una lesión puede dañar un área del cerebro y, a medida que el cerebro intenta adaptarse y sanar, se establecen nuevas conexiones. Estas nuevas conexiones también pueden permitir el acceso a áreas que quizás no se habían utilizado tan activamente en el pasado. En estos casos excepcionales, surgen “nuevos” talentos, quizás lo más probable es que fueran talentos existentes a los que no se accedió en toda su extensión antes de la lesión.</p><p><b>-¿En todos los casos estudiados ocurre lo mismo a nivel cerebral?</b></p><p>-No, estamos demasiado individualizados para poder decir que sucede lo mismo. En verdad, todos somos “neurodiversos” porque tenemos un cableado único. Lo que podemos decir es que el proceso aún por determinar puede ser similar: una lesión puede provocar cambios en nuestro cableado de modo que surjan nuevos conocimientos y/o talentos. Existe cierta evidencia de áreas específicas del cerebro que están involucradas, pero debemos continuar recopilando más datos y estudiando más a fondo.</p><p><b>-En general, ¿en estos casos el talento persiste en el tiempo o se esfuma de la misma manera en la que apareció?</b></p><p>-Muchas personas sienten la compulsión de utilizar su nuevo talento y también el miedo de que algo cambie y lo pierdan. Es importante recordar que normalmente hay alguna lesión en el cerebro o el sistema nervioso central, lo cual tiene muchos impactos diferentes en el paciente, no todos deseados. En los casos excepcionales en los que surge un nuevo talento, también se suelen producir cambios muy desafiantes.</p><h2>El caso Derek Amato</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AHADBX2GXJDSTC2UKOC2M2ORXY.jpg?auth=cf02e62db2d4d6686836357db211d9268c82aa891b923ed2a4cc04924b35bcbc&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Derek Amato ha dado conferencias explicando su extraña condición de savant adquirido" height="1280" width="1920"/><p>Quien siguió más de cerca el caso de Derek Amato fue la doctora Berit Brogaard, profesora de filosofía, Cooper Fellow y directora del Laboratorio de Investigación Multisensorial de la Universidad de Miami, centro que, entre otras ocupaciones, se encarga de estudiar el síndrome del sabio adquirido.</p><p>Si bien quedan muchos interrogantes abiertos, no se conoce con exactitud cómo una lesión cerebral puede derivar en una destreza sobresaliente, hay algunas certezas. Según explicó Brogaard, la corteza prefrontal juega un rol central ya que normalmente suprime la actividad en las regiones inferiores del cerebro, en la corteza parietal y en otras partes involucradas en la creatividad. “Eso significa que la corteza prefrontal mantiene nuestras habilidades creativas bajo control para garantizar que podamos ser creativos cuando sea necesario, pero que no toda nuestra energía se dedique a esas actividades”.</p><p>Entonces, continúa la especialista, <b>el daño a la corteza prefrontal puede traer derivaciones inesperadas</b>. Sin el responsable de regular la actividad de las áreas cerebrales que alimentan la creatividad, esas regiones pueden experimentar hiperactividad, se pueden potenciar a niveles elevadísimos y dar como resultado un virtuosismo repentino en el arte.</p><p>Las resonancias magnéticas funcionales de Amato muestran puntos blancos en su corteza prefrontal que indican cicatrices de una conmoción cerebral. Pero sin estudios previos al accidente, estudios apenas después del golpe y seguimiento a largo plazo, es imposible saber a ciencia cierta si fue el impacto en su cabeza lo que aceleró cambios en la química y el cableado de su cerebro para, de ese modo, desatar su habilidad para tocar el piano o si otros traumatismos que había tenido en su juventud también influyeron.</p><p>“No hay dudas de que no tocaba el piano antes de su lesión cerebral y después del golpe sí empezó a hacerlo. Pero no sabemos hasta qué punto su habilidad no era un talento latente, que con la obsesión que le dedicó después del accidente pudo cultivar”, indicó Brogaard, que fue coautora de un libro publicado en 2015 titulado <i>The Superhuman Mind: Free the Genius in Your Brain</i>, que se puede traducir como “La mente superhumana: Libera el genio de tu cerebro”. El libro evalúa diez casos de figuras extraordinarias: de memorias prodigiosas, genios matemáticos, sinestésicos que saborean colores y escuchan rostros. Un caso, el del virtuosismo musical, quedó reservado para Derek Amato y su talento accidental.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LZ5RCH2W3BH4JB2YCSGRVCJGFQ.jpg?auth=5cd787a91807665061e7f4e966c02b143229bfdfb687f713b1021bff265d3a42&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1160" type="image/jpeg" height="1160" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cuánta gente entra en el planeta Tierra (y cuándo llegaría por fin el pico de la población)]]></title><link>https://www.infobae.com</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El mundo tiene hoy 8 mil millones de habitantes y se espera que siga en aumento. ¿Hay lugar para todos? ¿Se revertirá en algún momento la tendencia alcista que lleva siglos? En diálogo con Infobae, expertos dilucidaron los interrogantes]]></description><pubDate>Mon, 27 May 2024 04:23:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHZ2VG3QENBOFNDIVSYDM2CURI.png?auth=2c9a1d2100f7cc9ad7d8dceb91dbb08362662639fc31f92397a4963998165209&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Más de 8 mil millones de personas viven hoy en el planeta Tierra" height="1076" width="1920"/><p>La primera estimación que en verdad trascendió y se tomó como referencia data de 1679. La hizo Antoni van Leeuwenhoek, conocido por ser pionero en el uso del microscopio, quien aseguró que el planeta Tierra estaba en condiciones de soportar 13.400 millones de personas. Desde entonces, responder esa pregunta -¿cuánta gente cabe en el mundo?- desvela a la ciencia. Demógrafos, estadistas, geógrafos y un largo etcétera de especialistas buscan encontrar esa cifra.</p><p>Algunas de las proyecciones más cercanas en el tiempo, de la segunda mitad del siglo XX, son bien variadas. Los números oscilan entre menos de mil millones -cifra ya por demás rebasada- y más de mil billones -sí, mil billones-. La mitad de las estimaciones se ubican entre las 4.000 y las 16.000 millones de personas.</p><p>“Algunas de estas cifras son más políticas que científicas: las estimaciones altas pretenden mostrar que no hay ningún problema actual con el crecimiento continuo de la población, mientras que las estimaciones bajas pretenden mostrar que la Tierra ya tiene más gente de la que puede sustentar de manera sostenible”, escribió en un artículo reciente Joel Cohen, autor de “¿Cuántas personas puede sustentar la Tierra?”, libro que en 1995 marcó un hito en la discusión científica.</p><p><b>El planeta Tierra tiene hoy 8 mil millones de personas y el crecimiento en el último siglo fue verdaderamente meteórico.</b> Los humanos éramos mil millones en 1800 y esa población recién se duplicó en 1927. Pero los 4 mil millones llegaron apenas 47 años después, en 1974. Y otra vez, en el mismo lapso breve de tiempo, se volvió a duplicar para alcanzar los 8 mil millones.</p><p>“No hay evidencia de un número ideal de habitantes para el planeta”, aseguró <b>Adrian Raftery</b>, profesor de estadísticas y sociología en la Universidad de Washington, en diálogo con <b>Infobae</b>. “Se han propuesto muchas cifras y ninguna es definitiva. Es probable que el máximo que la Tierra pueda soportar en el futuro sea de alrededor de 11 mil millones y eso podría suceder en el año 2100″.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/1CXI2pK4-gx3vZnyJZ7JU6umgk4=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/CQPCBINKKFBIDJOD3XZKSD6F2U.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Pese a que la tasa de crecimiento es muy baja -es del 1% anual y continúa en caída-, cada año, el mundo suma 80 millones de habitantes. Para tener una noción, ese número implica diez ciudades de Nueva York o una Alemania adicional por año. Claro, el 1% de 8 mil millones, por más que sea bajo, representa 80 millones de personas.</p><p><b>“Esto es insostenible y está aplastando nuestro planeta en formas que van mucho más allá de las emisiones de carbono y el cambio climático</b>. Las autoridades deben centrarse en el hecho de que hace mucho que excedimos la capacidad de carga ecológica a largo plazo de nuestro planeta. Los científicos del clima que dicen que nunca deberíamos hablar de dinámica demográfica están profundamente equivocados. El clima es un subconjunto de la multicrisis masiva que el crecimiento demográfico está provocando en nuestro planeta”, subrayó <b>Cristopher Tucker</b>, presidente del directorio de la Sociedad Geográfica Estadounidense, ante la consulta de este medio.</p><p>Tucker tiene una visión más pesimista. En su libro, sostiene que la cifra de población que el planeta puede resistir es de 3 mil millones, ya superada con creces. A ese estimación, explica, llega por las “enormes cantidades de deuda ecológica que la humanidad industrializada moderna ha acumulado” (carbono, gases de efecto invernadero, químicos permanentes, plásticos y basura oceánicos, sitios tóxicos, etc.) y la cantidad de naturaleza que fue eliminada para dar lugar a una humanidad en crecimiento.</p><p>“Durante mucho tiempo he invitado a otros a realizar cálculos y no he visto nada remotamente creíble que sugiera que eventualmente, digamos en 2100, podamos sostener más de 5 mil millones de personas después de, supongamos, un siglo de innovación, conservación y reconstrucción verdes. Nuestro planeta es finito y, a pesar de nuestra imaginación esperanzada, el florecimiento humano requiere un planeta ecológicamente resiliente. No el infierno pavimentado, arruinado y multicrisis que producirán los 9 mil millones habitantes que llegarán en breve”, expresó.</p><h2>Ciudades colapsadas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WP4OJC72OBEAXFMNNRKKI6GAZU.png?auth=a8ed391b385f374465cd8b0ec3fed75dd7de1090572dc43f2eab2d27d787eadb&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las ciudades han sido receptoras de olas migratorias desde la Revolución Industrial" height="1076" width="1920"/><p>Desde la Revolución Industrial, hace ya más de 200 años, las ciudades se convirtieron en receptoras de mano de obra por el crecimiento inevitable de la industria y el sector de servicios, que se concentran en las grandes urbes. A ello se le sumó que, con el tiempo, las maquinarias agilizaron e hicieron más eficiente el trabajo en agricultura: lo que alguna vez requirió a la mayoría de los trabajadores, hoy tan solo necesita menos del 5% de la fuerza laboral en muchos países.</p><p>En promedio, la fertilidad es muy inferior en las ciudades que en las zonas rurales. Pero eso no impide un crecimiento desenfrenado de la población en las ciudades, que añaden un millón de personas cada 5 o 6 días a nivel mundial.</p><p>“Las ciudades siguen creciendo porque muchas personas ven más oportunidades de trabajo y se mudan allí desde áreas rurales con menos oportunidades. Lo que está pasando también es que muchas regiones, a menudo agrícolas, no están preparadas para sustentar poblaciones cada vez más densas. Entonces los habitantes no ven otra alternativa que partir hacia las ciudades”, advirtió Tucker.</p><p>En un contexto de ciudades colapsadas, <b>África atraviesa el problema más acuciante</b>. Hoy su población total es de poco más de 1.300 millones de personas, pero el crecimiento, de acuerdo a las proyecciones, será frenético en las próximas décadas hasta alcanzar 4.300 millones de habitantes en ochenta años. Algunas de sus ciudades como Lagos, Nigeria, Dhaka, Bangladesh, y Bombay, India, no están preparadas para absorber tanta gente y sufrirán -y ya sufren- el desborde poblacional.</p><p><b>-¿Se puede planificar el crecimiento demográfico de las ciudades?</b></p><p>-Planificar el crecimiento demográfico no es muy factible -respondió Raftery-. La gran tendencia de los últimos 200 años fue la disminución de la fertilidad, que en su mayor parte no fue planificada. Los esfuerzos por planificar el crecimiento demográfico, como la política del hijo único en China, tuvieron consecuencias imprevistas, como el inminente envejecimiento de la población y la probable escasez de mano de obra en el gigante asiático.</p><p><b>-¿Se puede pensar entonces que, en algún momento, habrá un movimiento en reversa de las ciudades a las zonas rurales?</b></p><p>-Diría que sucederá lo contrario. Creo que se va a profundizar y las ciudades tendrán cada vez más gente. La redistribución de la población seguirá siendo de las zonas rurales a las ciudades.</p><h2>Prepararse para el pico poblacional</h2><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/zl786bQP4Me0MugLIVSDcE-dlx4=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/ZMJJL4ESTFAYHIHAKO4CGZAUYU.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Hace apenas un año, Raftery publicó un estudio en el <i>International Journal of Forecasting</i> en el que estableció proyecciones de larguísimo plazo sobre el futuro de la población en cada continente. De acuerdo a sus cálculos, la tendencia creciente, que ya parece permanente, se revertirá por fin hacia finales de este siglo, cuando se alcanzarán unos 11 mil millones de habitantes.</p><p>A partir de allí, cree, iniciará un descenso que llevará en el año 2200 a 10.300 millones de habitantes y mucho menos cien años más tarde, cuando se volvería a una población similar en tamaño a la actual.</p><p><b>“El pico de la población ocurrirá mucho antes en América Latina, Europa y Asia, y mucho más tarde en África”</b>, aclaró Raftery. “La fertilidad disminuirá y se situará, en promedio, por debajo de la tasa de reemplazo en todo el mundo antes de 2300. Con los avances de la medicina y la longevidad, sería lógico que sucediera lo contrario, que haya más gente, pero esos avances no serán suficientes como para contrarrestar la caída drástica de la fertilidad”.</p><p>Para Tucker, la población jamás debe ser planificada. No debería haber “control demográfico”, ni se debería tolerar la coerción, ya sea por políticas públicas o por otras instituciones sociales. “Más bien, deberíamos aceptar una verdad simple. En todas las zonas geográficas donde las mujeres y las niñas están empoderadas, educadas, integradas en la fuerza laboral y tienen acceso a tecnologías de planificación familiar, se observa una fertilidad con valor de reemplazo (2,1 hijos en promedio) o inferior”, remarcó.</p><p>Casi todas las ciudades del mundo cumplen esa premisa. <b>La fertilidad, por el mayor empoderamiento femenino, es más baja que en las zonas rurales circundantes.</b> Por lo tanto, Tucker cree que la prioridad debería ser aumentar la inversión en el bienestar de las mujeres y las niñas. Según su mirada, esa política redundaría en “evitar lo peor de la catástrofe climática, la destrucción ecológica, la inseguridad y miseria humanas” y favorecería la prosperidad económica general.</p><p>“Por supuesto, una vez que una sociedad comienza el camino hacia la disminución de la población, hay un conjunto cada vez mayor de recursos de vivienda per cápita y otros que pueden gestionarse para aumentar la prosperidad y el bienestar. A su vez, permite una reconstrucción estratégica que puede ayudar a la recuperación a largo plazo de la deuda ecológica que la humanidad ha impuesto a nuestro planeta... en nuestro propio detrimento”, planteó Tucker.</p><p>“El pico de la humanidad”, como lo llama el experto Parag Khanna, se produciría sobre finales de la segunda mitad del siglo XXI. La ONU recientemente rebajó sus proyecciones de población, con un máximo de 10.400 millones en la década de 2080. El Instituto de Medición y Evaluación de la Salud (IHME), por su parte, estima un máximo de 9.700 millones en 2064.</p><p>La transición demográfica, entonces, no se avizora tan lejana en el tiempo. La capacidad de carga humana de la Tierra -¿cuánta gente soporta el planeta?- es muy difícil de precisar, está atada a variables futuras impredecibles y las cifras varían dependiendo quien las analice. Pero el enfoque, según los especialistas, no debería radicar tanto en la cifra, sino en discutir otra pregunta: ¿qué se necesita empezar a hacer hoy para mejorar las condiciones de vida de la próxima generación, de los jóvenes actuales y de los que vendrán? De esa inquietud saldrá una respuesta más productiva.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHZ2VG3QENBOFNDIVSYDM2CURI.png?auth=2c9a1d2100f7cc9ad7d8dceb91dbb08362662639fc31f92397a4963998165209&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1076" type="image/png" height="1076" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Experimento social: 200 personas recibieron 10 mil dólares de regalo y así usaron el dinero]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/05/20/experimento-social-200-personas-recibieron-10-mil-dolares-de-regalo-y-asi-usaron-el-dinero/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/05/20/experimento-social-200-personas-recibieron-10-mil-dolares-de-regalo-y-asi-usaron-el-dinero/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[Los participantes fueron divididos según su procedencia entre países de altos y bajos ingresos, y debían gastar la plata en tres meses. En diálogo con Infobae, los investigadores explicaron el propósito del estudio y sus sorprendentes resultados]]></description><pubDate>Mon, 20 May 2024 05:55:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOWYXPISR5HPBKZ7AVJZEVEKLI.png?auth=533fc6754b806d3e47db7203600d5b7c1250ad5f9b02d166f746e3646eff049a&smart=true&width=1456&height=816" alt="200 personas recibieron 10 mil dólares y debían gastarlos en tres meses" height="816" width="1456"/><p>Todo empezó en diciembre de 2020 con un tuit de Chris Anderson, director de TED: “Esto es grande. Estoy reclutando personas para participar en un experimento social único en su tipo. Será emocionante, sorprendente, consumirá algo de tiempo, será estresante, pero posiblemente también cambie vidas”, anunció.</p><p>Los postulantes debían reunir tres condiciones: tener al menos 21 años, hablar con fluidez inglés y ser residentes de Brasil, Indonesia, Kenia, Australia, Canadá, Estados Unidos o Reino Unido. No se aclaraba mucho más. De hecho, el hashtag que acompañaba la publicación, #MysteryExperiment, le daba un halo enigmático adicional.</p><p>Pronto comenzó la postulación. Recibieron miles de candidatos entre los que seleccionaron 200 personas. Todas ellas recibieron, sin más preámbulos, 10 mil dólares para usar en lo que quisieran. Lo único que no podían hacer era ahorrar, invertirlo o gastarlo en actividades ilegales. <b>Por lo demás tenían tres meses para gastar el dinero y documentarlo en redes sociales.</b></p><p>Una pareja de filántropos, que donó 2 millones de dólares a TED, financió el experimento. A cargo del estudio, además de la organización sin fines de lucro, hubo investigadores de la Universidad de Columbia Británica y de la Universidad de Yale. Todos ellos querían develar una incógnita: <b>¿para qué usa el dinero gente que recibe un ingreso inesperado? </b>Un ingreso que, además de inesperado, es cuantioso, de 10 mil dólares.</p><p>“Los participantes eran conscientes de que formaban parte de un experimento y esto puede haber generado cierta presión social para gastar el dinero en formas socialmente deseables. Sin embargo, la mayoría no sabía que el estudio tenía algo que ver con la generosidad. Cuando se preguntó a los participantes de qué pensaban que se trataba el experimento, sólo el 15% acertó el propósito del estudio”, dijo Ryan Dwyer, líder del estudio, en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>El estudio trataba sobre la generosidad. Los responsables buscaban precisar cuánto de ese dinero inesperado se destinaba a gastos que favorecían a terceros, a obras benéficas, y cuánto se destinaba a compras y gastos personales. Los resultados, publicados en la revista <i>Psychological Science</i>, sorprendieron incluso a los propios investigadores.</p><p>De los 10.000 USD que recibió cada uno de los participantes, <b>en promedio gastaron $6.431 en compras que beneficiaron a otros</b>, es decir, alrededor del 64%. Esta cifra incluía $1.697 en donaciones a organizaciones, por lo que casi el 17% de la suma total recibida se utilizó en caridad.</p><h2>¿Hubo diferencias entre los participantes?</h2><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/yIV5Td-IgVvhF8BYbyiZ1hgQtvs=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/NRIKJJHUQNHMTERBJVHR4WNMLA.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Los participantes fueron divididos en dos categorías. Por un lado, los procedentes de países de <b>bajos ingresos</b> (Brasil, Indonesia y Kenia) y, por otro, los procedentes de países de <b>altos ingresos </b>(Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia). Los 10 mil dólares, para unos, podía implicar un salto enorme en su calidad de vida. En cambio, para otros, tan solo era un ingreso extra que no les movía la aguja.</p><p>“Uno de los resultados más sorprendentes fue que la cantidad de gasto generoso fue consistente entre los participantes de países de ingresos más altos y más bajos. Esto llama la atención porque, aunque todos los participantes recibieron $10.000, el aumento en los ingresos que experimentaron varió dramáticamente”, explicó Dwyer.</p><p>Para los participantes de los países de mayores recursos, el regalo en efectivo representó un aumento del 10% en sus ingresos, mientras que para los participantes de los países de bajos ingresos, el obsequio duplicó en promedio sus ingresos anuales. “No conozco ningún otro estudio que haya demostrado este tipo de efecto con grandes sumas de dinero”, reconoció el investigador.</p><p><b>-¿Es posible que la generosidad se deba en parte a que sabían que estaban participando en un experimento?</b></p><p>-Sí. Si bien no podemos descartar esa variable por completo, los resultados de otras investigaciones sugieren que los efectos de la presión social sobre las decisiones de gasto son relativamente pequeños en estos contextos. Cuando tomamos en cuenta esta posible influencia en nuestros hallazgos, estimamos que los participantes aún habrían gastado más de la mitad ($5.713) de sus ganancias inesperadas en otros.</p><p><b>-¿Incluso excluyendo al 15% que acertó que el experimento se trataba sobre generosidad?</b></p><p>-Exacto. Cuando excluimos ese 15%, la cantidad gastada en terceros permanece prácticamente sin cambios. Esto arroja aún más dudas sobre la idea de que los participantes estaban fuertemente influenciados por la presión social de participar en un estudio.</p><p><b>-Dentro de las donaciones benéficas, ¿cuáles fueron las más habituales?</b></p><p>-Los participantes gastaron casi el doble de sus ganancias inesperadas totales en organizaciones locales (13%) en comparación con organizaciones nacionales (6%). Y apoyaron una amplia variedad de causas, incluidas aquellas que trabajan en el cambio climático, en ayuda en casos de desastre y orfanatos.</p><p><b>-¿Cuáles fueron los gastos más extraños que encontraron?</b></p><p>-Un participante decidió repartir billetes de 10 dólares a cien extraños al azar en su comunidad, ¡lo que debe haber sido un experimento social interesante en sí mismo!</p><p>Hasta el momento, el equipo de investigación solo publicó los resultados de las sumas utilizadas para fines benéficos. Está en proceso el estudio que precisará los porcentajes de los diferentes tipos de gastos personales. A cargo de ese paper está Säde Stenlund, investigadora de la Universidad de Columbia Británica, quien advirtió que las compras fueron variadas.</p><p>Los participantes gastaron dinero en muchas categorías diferentes, incluidas experiencias (viajes, gastronomía, entretenimiento), bienes duraderos, ropa y vivienda. “La mayoría usó dinero en muchas categorías diferentes, no utilizaron los 10 mil dólares en solo una vía. Los bienes duraderos como muebles o aparatos electrónicos fueron las compras materiales más habituales, pero también se gastaron cantidades importantes en entretenimiento y ropa”, aclaró Stenlund, que se sorprendió al observar un patrón en las descripciones de los participantes: las compras para mamá se repetían una y otra vez. Dentro de los gastos para terceros, eran una de los erogaciones más habituales junto con las donaciones.</p><h2>Un experimento sobre generosidad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IRSQGDWYJ5DFFPM7R2AH4WM3Q4.png?auth=7229e9fd3c5be2f2b90a09b2c10a68f56605ddf15151556aca8cc77be135e505&smart=true&width=1456&height=816" alt="Muchos participantes decidieron gastar su dinero en otros" height="816" width="1456"/><p>“No tenía idea de qué se trataba el experimento. Era un completo misterio”, dijo Kirk Citron en una entrevista con <b>Infobae</b>. “Me sorprendí cuando me ‘aceptaron’ y me dijeron que querían enviarme 10 mil dólares. No tenía idea de que se trataba de caridad, pero me inspiré en la generosidad de los benefactores del experimento y pensé en retribuirlo”.</p><p>La de Citron es tan solo una de las tantas historias de generosidad que arrojó el experimento. Él vive en Estados Unidos. Tiene una agencia de publicidad, es consultor y conferencista. Es colaborador de TED, por lo que reconoce que en él pudo haber influido cierta presión social por hacer lo “correcto”, para que sus compañeros estuvieran orgullosos, pero también se sorprendió por la respuesta generalizada hacia la caridad.</p><p><b>“Me sorprendió un poco que muchos de los participantes tomaran la misma decisión que yo: dar todo o una gran parte del dinero a otros.</b> Creo que el hecho de que el dinero fuera una ganancia inesperada, de la nada, fue parte de eso. Además, el hecho de que nosotros, los participantes, fuéramos todos destinatarios de un gran acto de generosidad nos hizo considerar cómo podríamos ser generosos a su vez”, comentó.</p><p>Citron le envió una carta a los benefactores del experimento explicando su decisión. Después de sopesar distintas opciones, se decantó por donar el dinero a Humanity Now, una organización que recauda plata para refugiados y trabaja de la mano con los gobiernos locales. Como un efecto dominó, logró que otros donantes se unieran a él hasta alcanzar los 27 mil dólares.</p><p>Según dice en la carta, se inclinó por esa organización porque los beneficios para los refugiados son tangibles: comida para los niños, una máquina de rayos X para un consultorio dental, ropa interior térmica, sacos de dormir, recolección de basura. “Los beneficiarios son refugiados, que además de pobres también son increíblemente valientes. Sobrevivieron a la guerra, al hambre y la persecución y tuvieron que hacer un viaje terrible para llegar a un lugar donde esperaban ayuda”, subrayó.</p><p>A su vez, aclaró, Humanity Now la dirige el primo de su esposa. Por ende, la donación llega a los beneficiarios a través de alguien que conoce personalmente, en quien confía que dará buen destino al dinero que, para la organización, representa entre un 5 y un 10 por ciento de su presupuesto anual.</p><p>“Me imagino que para algunos afortunados, ese regalo de 10 mil dólares les pudo haber cambiado la vida. Permitirles volver a la escuela, dejar un trabajo que odian, financiar un proyecto personal o pagar al menos parte de su deuda estudiantil. En las instrucciones quedaba muy claro que cada uno de nosotros era libre de utilizar el dinero como quisiera, incluida la pura satisfacción de nuestras propias necesidades y deseos. Pero yo fui muy afortunado. No tengo nada que me gustaría comprarme con 10 mil dólares adicionales. Entonces, en lugar de eso, decidí retribuirlo”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOWYXPISR5HPBKZ7AVJZEVEKLI.png?auth=533fc6754b806d3e47db7203600d5b7c1250ad5f9b02d166f746e3646eff049a&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/png" height="816" width="1456"/></item><item><title><![CDATA[Entró a la “Puerta del Infierno” en busca de sus secretos: “Fue asombroso y aterrador a la vez”]]></title><link>https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/05/13/entro-a-la-puerta-del-infierno-en-busca-de-sus-secretos-fue-asombroso-y-aterrador-a-la-vez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/realidad-aumentada/2024/05/13/entro-a-la-puerta-del-infierno-en-busca-de-sus-secretos-fue-asombroso-y-aterrador-a-la-vez/</guid><dc:creator><![CDATA[Maximiliano Fernández]]></dc:creator><description><![CDATA[El explorador George Kourounis ingresó en el misterioso cráter de Turkmenistán que hace más de medio siglo permanece en llamas. En diálogo con Infobae, él y parte de su equipo contaron cómo fue la expedición y qué descubrieron. Las nuevas revelaciones sobre el pozo de Darvaza]]></description><pubDate>Mon, 13 May 2024 04:46:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDYNQKWZ2NGC5PQ2GSZD4RXZ5E.jpg?auth=d59dc88ce2e973cca13b8a06c8919182bd4accebc32b8d34dcb404b1c8c93abb&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La Puerta del Infierno o el Cráter de Darvaza, en el medio del inmenso desierto de Karakum en Turkmenistán (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p>La Puerta del Infierno, ya desde su nombre marketinero, despierta fascinación y pavor en partes iguales. En el desierto inmenso de Karakum en Turkmenistán, el décimo más grande del mundo, un pozo ardiente, con llamas incesantes, irrumpe en la monotonía del paisaje árido. Desde hace más de medio siglo, ese pozo que no deja de arder, técnicamente llamado el “Cráter de Darvaza”, preocupa a las autoridades, llama la atención de los visitantes y genera un sinfín de interrogantes.</p><p>Un artículo reciente publicado por <b>Mark Davis</b>, CEO de Capterio, una empresa británica dedicada a la reducción de emisiones, echa algo de luz sobre los orígenes y efectos del cráter. Hasta entonces, la mayoría de las hipótesis fechaban la aparición del pozo en 1971, pero Davis descubrió -gracias a los aportes de los locales- que se originó ocho años antes, en 1963.</p><p>La Unión Soviética sabía que debajo del desierto de Karakum se guardaba -y aún se guarda- una reserva colosal de gas natural. Por ello, envío geólogos para que perforaran la estructura denominada “Chaldzhulba” en busca de hidrocarburos. Pero el resultado no fue el esperado: por error, perforaron un vacío, un sumidero gigante lleno de gas y el suelo se estremeció hasta tragarse gran parte de la plataforma de perforación.</p><p><img src="https://www.infobae.com/new-resizer/SRUXZZdeOppUOQcC60uEAIT83Y8=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/O5TIP3LUJND3BJXV25VRAZSQW4.jpg" alt="infografia" class="responsive"/>
<style>.responsive {
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}</style></p><p>Tiempo después del accidente,<b> los geólogos decidieron incendiar el cráter por el peligro inminente</b> que implicaba el gas para el medioambiente, para la contaminación del aire y la salud de la población cercana. “Dado que el metano es hasta 83 veces más potente que el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero, fue una medida astuta y ventajosa para el medioambiente”, consideró Davis en su artículo.</p><p>El correlato de ese percance fue lo que décadas más tarde se llamaría la Puerta del Infierno, un cráter inmenso de 69 metros de diámetro, 30 metros de profundidad y llamas que calientan hasta los 400 grados centígrados. El pozo se dibuja como un portal hacia otra dimensión.</p><p>Pasaron más de 60 años y el fuego nunca cedió. Fue -y sigue siendo- un misterio. Pese a su belleza exótica, desprende un perjuicio medioambiental evidente. Se estima que cada día el cráter pierde 55 mil metros cúbicos de gas natural. Allí dentro, en las profundidades, se descubrieron microorganismos que sobreviven en condiciones que serían mortales para los humanos en cuestión de minutos.</p><p>El riesgo tangible no lo frenó a <b>George Kourounis</b>, un famoso y osado explorador canadiense, que en 2013 pergeñó una expedición que nadie había hecho ni nadie volvería hacer: bajar a lo profundo del cráter de Darvaza, introducirse en las Puertas del Infierno durante 17 minutos.</p><h2>La expedición a la Puerta del Infierno</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YUFWGMHQHVBAZC3TGL37M2IUI4.jpg?auth=0144fcf2308f44f55b72c2545474419987a2aa3c70473c222c871968a34c9f9d&smart=true&width=1920&height=1280" alt="George Kourounis, vestido con un traje de aluminio similar al de un astronauta, baja hacia las profundidas del cráter (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p>Desde que escuchó hablar por primera vez del cráter, no se lo pudo sacar de la cabeza. Su origen misterioso, el hecho de ser el único pozo del planeta que permanece prendido fuego, que esas llamas no hayan claudicado pese al paso del tiempo le generaba fascinación. Kourounis ya había hecho expediciones temerarias, se había adentrado en volcanes, pero nunca había ingresado a un sitio tan singular y desconocido.</p><p>Le dedicó un año y medio a la planificación. En el desierto de Karakum, dice Kourounis en una entrevista con <b>Infobae</b>, no hay Amazon. Debían traerse todos los elementos necesarios para la aventura. Primero obtuvo los permisos pertinentes y luego junto a su equipo diagramó la expedición. El objetivo, más allá de la proeza cinematográfica, era científico. Quería recolectar piedras, muestras de suelo, para medir los efectos de tantos años de fuego incesante.</p><p>“Tengo mucha experiencia dentro de volcanes activos, así que eso ayudó en los preparativos. Mi equipo especializado en cuerdas y yo hicimos algunas sesiones de práctica a través del desfiladero de un río de Canadá para simular cómo sería moverse dentro del cráter”, comentó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7XNXNCTOU5BHXGTQ2LLAHPUPEY.jpg?auth=dd846d12241423134373ae1b508fa0a75bc8be97cbf271cdd741cfc529837e6d&smart=true&width=1920&height=1280" alt="A través de una cuerda, George Kourounis desciende al cráter de gas en llamas de Darvaza. (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p>La lista de elementos necesarios incluía un traje especial de protección térmica de aluminio, que a simple vista parece el de un astronauta. También necesitaba cuerdas resistentes al fuego, detectores de gases peligrosos, un equipo de respiración autónomo que le permitiera sobrevivir sin oxígeno natural durante un poco más de cuarto de hora y una cámara infrarroja.</p><p>-Una cosa que no consideré fue el tipo de conectores que usan en Turkmenistán. Me di cuenta de que el conector para el tanque de aire que iba a utilizar no coincidía. Se nos hizo muy difícil llenar los tanques de aire. ¡Y el aire justamente era algo importante!</p><p>Había algo más. Debía preparar su cabeza para soportar el calor abrasador, las llamas que llegan hasta los 15 metros de altura. Para ello, contrató a un especialista de Hollywood con experiencia en películas de acción y dobles de riesgo.<b> “Le pedí que me prendiera fuego varias veces poder estar mentalmente preparado para entrar en el pozo. No quería entrar en pánico cuando estuviera cerca de las llamas”</b>, remarcó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7DBZDOSMBH4HMKYO5UWX7KNJQ.jpg?auth=2939a814b9e5542981d27e9b84fadb8e160fc73bd476668e210bc0d3cf4642b7&smart=true&width=1920&height=1280" alt="El explorador se arrodilla para tomar muestras de suelo en el fondo del cráter (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p><b>-¿Cómo describiría la Puerta al Infierno desde dentro? ¿Cuál fue la sensación al entrar al cráter?</b></p><p>-Estar de pie en el fondo del cráter fue asombroso y aterrador a la vez. Llamas por todas partes. Llevaba un equipo de protección engorroso y una máscara con aire autónomo, por lo que también me sentía un poco como un astronauta en un planeta alienígena. Pese al traje protector, sentí el calor en mi cuerpo en todo momento, así que tuve que trabajar rápido. Solo tuve unos 17 minutos para recolectar muestras de suelo del fondo, tomar algunas medidas y salir.</p><p><b>-¿Hubo algún contratiempo, algún imprevisto durante los 17 minutos que duró la expedición? ¿Tuvo miedo en algún momento?</b></p><p>-Todo transcurrió sin problemas, pero eso sí, daba miedo bajar del borde del cráter y poner mi peso sobre las cuerdas. Mi equipo tensó las cuerdas a lo largo del cráter y yo me moví como un biplano para luego descender al cráter. Una vez abajo, tuve que recolectar muestras, tomar lecturas de temperatura y filmar un poco con una cámara resistente al calor. Siempre lo describí como un coliseo de fuego; dondequiera que mires hay miles de estos pequeños incendios. El único ruido que escuchaba era similar al de un motor a alta presión. Y me llamó la atención que no hubiera humo. Se quemaba todo muy limpiamente y te permitía observar todo con nitidez, las llamas y las piedras. Cuando por fin terminé, mi equipo me levantó y me sacó del infierno.</p><h2>¿Qué descubrieron en el cráter?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FKHCKNMZQ5BCHGFQOAO2QR4RJM.jpg?auth=58f11891f0f63bd86b93e6be2e5080787d3f46f6bbc3636f7775dfc193e385fb&smart=true&width=1920&height=1279" alt="Stefan Green y otros miembros del equipo pudieron hacer tirolesa sin descender a través del cráter una vez finalizada la expedición" height="1279" width="1920"/><p>El microbiólogo <b>Stefan Green</b> formó parte de la expedición. Fue la última persona en sumarse, la pieza científica que completó el rompecabezas. Su objetivo era determinar si dentro del cráter había microorganismos especiales viviendo, diferentes a los del desierto que rodean el pozo.</p><p>Si bien Green no ingresó a la Puerta del Infierno, junto a otros miembros del equipo hizo una suerte de tirolesa a través del cráter al final de la expedición. Por lo demás, se mantuvo al borde del pozo y pudo observar como espectador privilegiado el accidente que se convirtió en una maravilla única en el mundo.</p><p>“El primer acercamiento al cráter es bastante intenso. Es impresionantemente grande y en el momento en que estuvimos allí, no había ninguna barrera en el perímetro, por lo que daba un poco de miedo si no te gustan las alturas. El calor en los bordes del cráter también es intenso, mucho más que cuando estás suspendido sobre él en el medio. Hay un ciclo de convección en el cráter y el aire caliente parece elevarse por sus bordes”, describió en diálogo con <b>Infobae</b>.</p><p>Green se enteró de la expedición solo dos semanas antes. Debió hacer los preparativos pertinentes contrarreloj. Para cumplir los objetivos científicos, llevó a Karakum un equipo de muestreo para la recolección de suelo estéril y contenedores esterilizados para que George Kourounis tomara muestras en el fondo del cráter. Además, trasladó los elementos necesarios para realizar extracciones de ADN de las muestras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OIXCJ24UTZEZ5BWG75Q6LUXWDY.jpg?auth=a4d523b673e696f70c1c816dde60de674f67d6766f5b501735a5453ce262309d&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Una de las muestras recuperadas del fondo del cráter de Darvaza. (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p>El microbiólogo pretendía hacer todo lo que pudiera en territorio. Su idea era procesar las muestras antes de llevarlas de regreso a Estados Unidos donde las secuenciaría. “En última instancia, nuestro objetivo era identificar qué bacterias estaban presentes en el cráter y en el suelo circundante mediante un método de secuenciación de ADN”, remarcó.</p><p><b>-En lo que respecta a microbiología, ¿cuán especial es el cráter?</b></p><p>-El cráter en sí no es realmente una situación microbiológica. Es producto de un accidente. Sin embargo, hay bacterias que pueden “comer” metano y también hay bacterias que pueden tolerar altas temperaturas y condiciones secas. Por lo tanto, pensamos que valdría la pena explorar si había nuevos microorganismos que pudieran “comer” metano a altas temperaturas en el cráter.</p><p><b>-¿Qué arrojaron los análisis de las muestras?</b></p><p>-Los resultados indicaron que había bacterias termófilas (es decir, amantes del calor) y metanotrofas (es decir, que comen metano) en el cráter que no parecían estar presentes en el suelo circundante. Tantos años de fuego tuvieron su impacto microbiológico.</p><p><b>-¿Y esos resultados qué aplicaciones podrían tener fuera del cráter?</b></p><p>-Formo parte de un grupo de investigación que se dedica a indagar en qué condiciones ambientales extremas pueden sobrevivir los microorganismos. Esto podría tener aplicaciones industriales, como por ejemplo identificar enzimas que funcionan para limpiar la ropa en agua fría, e incluso implicancias astrobiológicas, como precisar en qué otro lugar del universo pueden vivir las bacterias.</p><p><b>-¿Cree que en algún momento se podrá apagar el incendio?</b></p><p>-Parece que hay buenas noticias en este punto. Los geólogos de Turkmenistán están teniendo éxito en eliminar parte del metano que alimenta el cráter. Si finalmente logran extraer la mayor parte del metano de la fuente del cráter, deberían poder apagar completamente el fuego. Tendremos que ver si lo logran en el futuro, pero ya dieron un paso muy prometedor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GESVT5WTWZAYFNYHWMCSBF6CP4.jpg?auth=5216722696ac64eada7c0c234b81c8bd145ead8bb376b71262acf3812934de7b&smart=true&width=1920&height=1280" alt="En los últimos años, las llamas de La Puerta del Infierno comenzaron a ceder y el fuego podría extinguirse (Cortesía: George Kourounis)" height="1280" width="1920"/><p>Desde septiembre de 2023, la intensidad de las llamas empezó a disminuir después de décadas en las que el fuego se mantuvo constante. El gobierno local descubrió que el pozo original ya era irrecuperable y optó por perforar uno nuevo más inclinado que pretende aislar el gas del cráter, detener las emisiones y sacarle provecho a la reserva de hidrocarburos.</p><p>El cráter de Darvaza hoy es la mitad de brillante de lo que solía ser. Los especialistas creen que seguirá oscureciéndose y que, eventualmente, el fuego se extinguirá por completo. “Me gustaría tener la oportunidad de regresar y hacer una expedición científica más al fondo antes de que desaparezca para siempre”, dice George Kourounis. Parece ser que la Puerta del Infierno por fin, en poco tiempo, dejará de arder.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YUFWGMHQHVBAZC3TGL37M2IUI4.jpg?auth=0144fcf2308f44f55b72c2545474419987a2aa3c70473c222c871968a34c9f9d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Darvaza, Turkmenistan Expedition EC0649-13 - George Kourounis, dressed in a heat-resistant aluminum suit, tests the temperatures at the edge of the Darvaza flaming gas crater. ]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Robin Brooks</media:credit></media:content></item></channel></rss>