<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/milagros-hadad/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 17 Apr 2026 10:43:05 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Noel Barrionuevo y lo que calló durante años: exigencia, TCA y el camino para volver a empezar]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/16/noel-barrionuevo-y-lo-que-callo-durante-anos-exigencia-tca-y-el-camino-para-volver-a-empezar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/16/noel-barrionuevo-y-lo-que-callo-durante-anos-exigencia-tca-y-el-camino-para-volver-a-empezar/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la ex capitana de Las Leonas abordó las raíces emocionales de los trastornos de la conducta alimentaria y contó cómo su recuperación implicó aprender a hablar, pedir ayuda y reconstruir su vínculo con la comida. Además, cuestionó los mandatos estéticos y llamó a no postergar la vida por un ideal físico, poniendo el foco en el presente y en los vínculos]]></description><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 11:40:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTjx4FsBhz74fF0jpLd_OTtl&amp;gclid=CjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTjx4FsBhz74fF0jpLd_OTtl&amp;gclid=CjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, la ex capitana de Las Leonas Noel Barrionuevo, campeona del mundo y medallista olímpica</b>, dejó de lado sus logros deportivos para compartir lo que durante años no se vio: su historia personal atravesada por un<i> </i><b>trastorno de la conducta alimentaria (TCA)</b> en plena élite del alto rendimiento. A partir de su libro <i>Un día a la vez</i>, se animó a poner en palabras el impacto de la autoexigencia, la presión y el silencio en la salud mental, y cómo el proceso terapéutico fue clave para su recuperación. </p><p>Desde una frase que marcó su camino —“un día más”—, reflexionó sobre la importancia de atravesar las dificultades paso a paso, sin proyectar más allá del presente, incluso mientras sostenía una “doble vida” dentro y fuera de la cancha. Habló del rol fundamental del deporte como ordenador en su vida, pero también de sus tensiones, y con una mirada honesta advirtió sobre el impacto de los mandatos estéticos y las redes sociales. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/7tfyqoLumM3MZWi5JCJhwT" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/7tfyqoLumM3MZWi5JCJhwT"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Od4Ht2-ZXY8" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=Od4Ht2-ZXY8"><b>YouTube</b>.</a></p><p>Noel es exjugadora argentina de hockey sobre césped, considerada una de las grandes referentes históricas de Las Leonas. Se desempeñó como defensora y fue una pieza clave del seleccionado durante más de 15 años, etapa en la que disputó más de 300 partidos internacionales y se destacó también como goleadora en córners cortos. A lo largo de su carrera ganó el Mundial de Rosario 2010 y tres medallas olímpicas (bronce en Beijing 2008 y plata en Londres 2012 y Tokio 2020), además de múltiples títulos internacionales, antes de retirarse en 2021.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A5PX34IE4L3DFDKOHWTBOOIUUE.jpg?auth=f41dac06d653024a6390048f9f42a37a09f54307b113cc57a207d15fb6e62a0f&smart=true&width=2103&height=1183" alt="La disciplina y el orden que aporta el deporte ayudaron a Noel a superar obstáculos, pero también implicaron presiones y exigencias extremas /REUTERS/Bernadett Szabo" height="1183" width="2103"/><p><b>—Hay una frase con la que empezás el libro: “Solo es un día más”. ¿Por qué te gustó esa frase? ¿Por qué solo un día más? </b></p><p>— Para mí esa frase siempre nos decía en los grupos Héctor y creo que tiene mucho que ver también con la vida. Sea cual sea la dificultad. Estás en una situación, en un atracón, no querés comer la medialuna, en cualquier ámbito de la vida creo que nos toca a todos esa frase. Es un día más, hay que pasar este día, mañana será otro y pasado será otro. Como que en el momento de aferrarse a las cosas buenas, a la situación en que estás viviendo. Un día más… Esas frases nos iban diciendo en el grupo y que a mí me quedaron grabadas. Por eso están ahí muchas reflejadas en el libro. </p><p><b>—Cuando hablás del grupo, es del grupo de terapia.</b></p><p>— De terapia, de ayuda, en el cual estuve muchos años. Hacíamos terapia grupal, ya sea psicológica, con un terapeuta, un psicólogo, un psiquiatra y también con una nutricionista. Hacíamos terapia grupal, llevábamos un cuadernito para anotar las comidas de todos los días, que cada uno hacía y con eso tenías un registro de lo que cada paciente ingería en determinados días y con eso lo íbamos corrigiendo. Yo tuve que volver a aprender a comer a mis 17 años, cuando entré a este tratamiento, al hospital de día, porque yo hacía cualquier cosa. Tenía muchos periodos de restricción que no comía nada y otros periodos de atracones violentos y que no me autoprovocaba el vómito. Eso se llama bulimia no purgativa. </p><p>Y me pasaba eso, que comía, comía y no podía parar de comer. Entonces yo cuando entré ahí dije: “Yo no sé comer, no sé las cantidades, cómo tengo que manejar la comida”, que era un temón para mí. Y bueno, a los 17, con el cuadernito de nutrición que anotábamos, todas las ingestas que hacíamos ahí volví a aprender a comer. Porque uno mete a la comida en el medio, pero atrás de todo eso, a esa persona le está pasando un montón de situaciones que no puede ponerlas en palabras o atravesarlas. </p><p>También lo que hacen los TCA es que te baja la autoestima por el piso. No tenés confianza en vos misma, mezclas todo, te aislás, vas empezando a perder un montón de gente que por no salir, por quedarte aislada, por no querer compartir, por no ir a un cumpleaños o una fiesta donde hay una mesa llena de comida y para vos es un temón.</p><p><b>—Hay algo como particular de tu historia y es que eras una deportista de alto rendimiento y empezaste muy chica con tu carrera de hockey, que esos ambientes son de mucha disciplina, que requieren autocontrol. ¿Cómo conciliabas esas dos cosas? </b></p><p>— Sí, era complicado al principio. Porque yo con un TCA me comparaba con todas las chicas, tenía muy baja autoestima, no creía en que yo podía estar en el lugar donde estaba. Entonces, se empieza a ser un juego terrible en la cabeza de uno. <b>El deporte igualmente a mí me ha ordenado y me ha dado una disciplina increíble para la vida, para todo</b>. Me ha enseñado un montón de cosas. </p><p>Soy una agradecida de poder haber estado también en el alto rendimiento, porque yo al principio, cuando empiezo el tratamiento y a la vez estoy con Las Leonas, tuve muchos altibajos, pero ya después estuve bien. Entonces, tengo esas dos maneras de ver el deporte, ¿no? Con baja autoestima, mal y después con mucha autoconfianza, creer en mí, en tener el lugar que merecía. Y para mí también el deporte es un ordenador, fue mi vida y de todo esto.</p><p><b>—Mencionás mucho en tu libro esa sensación de llevar una doble vida. Creo que esto no solo aplica a alguien con TCA, sino también a esas partes nuestras que no nos gustan o que solemos esconder. Y aparece ese sentimiento de impostor aunque muchas veces los otros ya lo perciben.</b></p><p>— Sí, sí. Al principio, <b>cuando entré al seleccionado nadie sabía mi situación</b>, que yo estaba atravesando un TCA y que estaba haciendo hospital de día y que yo en el hospital de día después me iba corriendo a entrenar para llegar a horario y todas esas cosas. Al principio no lo quería decir. Es más, no lo dije hasta hace unos años atrás, que sentía que mi experiencia con todo esto podía ayudar a muchas personas. Por eso tomé la valentía de contar mi historia con ese fin de poder ayudar. </p><p>Pero al principio era: Noel está super bien, no pasa nada, juega al hockey, tiene una familia normal, estándar, sin problemas. Pero no, abajo de todo eso, de lo que se veía de esa Noel, tenía un montón de problemas. Uno se pone como una careta, una máscara, sale a la vida, diciendo que está todo bien, pero en el fondo, muchas personas, no solo un TCA, en cualquier ámbito de la vida a muchas personas le pasan cosas. Bueno, a mí me pasaba eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KNOIGNIIENGCLEMEP7GMX6SJ54.png?auth=1a557ebe8280de63c372a9835a1360bfbc65d53aab3d391bf6673e135ca21e50&smart=true&width=1408&height=768" alt="A los 17 años, Noel debió reaprender a comer, registrando cada ingesta con ayuda de terapeutas y nutricionistas especializados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—“</b><i><b>Estaba acostumbrada a vivir con sentimientos encontrados: feliz, preocupada, orgullosa y muerta de miedo a la vez</b></i><b>”, explicás en tu libro y siento que eso es bastante natural. Contabas cuando llegaste a Las Leonas, que fue un sueño enorme durante mucho tiempo. Uno imagina que, al cumplirlo, todo va a ser perfecto, pero en realidad conviven mil emociones al mismo tiempo.</b></p><p>— Sí, totalmente. Siempre también trabajamos mucho en el grupo que vayas a donde vayas, si no resolvés el problema, te va a seguir. En cualquier ámbito de la vida, vos tenés un problema y decís: “No, bueno, me voy a ir a vivir a Barcelona porque ahí se me acaban los problemas”. Es una mentira. Vos vas a seguir con ese problema allá si no resolvés lo que te está pasando acá. Yo decía: “Bueno, entro al seleccionado, todo color de rosas, ya me voy a recuperar, que bla, bla, bla”. Y no, no sucedió eso. Que yo entrara al seleccionado, un sueño, estar con Las Leonas, entrenar con grandes figuras del deporte y no. </p><p>Si no lo trabajás el problema que uno tenga internamente, con profesionales, en mi caso de la salud, y la verdad que el problema te va a seguir a donde vayas, lamentablemente. Y por suerte yo tuve esta ayuda, encontré este tratamiento que a mí me funcionó y me salvó la vida. Yo creo que cada uno puede encontrar el método que quiera, pero desde mi experiencia sé que a mí el grupo me ayudó, el psiquiatra <b>Héctor Bertera</b> me salvó la vida porque confié en él y la verdad fue como un ángel para mí en mi vida y todo lo que me contuvo en ese momento fue lo que a mí me ayudó a hoy estar bien, a estar sana, a estar feliz, a dejar todo eso atrás y poder contar mi historia y ayudar, que ese es lo que más me interesa hoy en día. </p><p><b>—¿Qué sentís que era lo que te llevaba a los atracones? ¿En terapia pudiste identificar qué había detrás de eso?</b></p><p>—Situaciones que yo no podía controlar, cosas que me daban mucha ansiedad. Por ejemplo, nos iban a pesar en el seleccionado, te venía la nutricionista, el nutricionista y yo sabía que esos dos días no tenía que comer porque tenía miedo que la balanza se haya disparado un montón y eso a mí me llevaba a una restricción. Otras situaciones eran familiares o cosas que yo estaba viviendo en el colegio, en la secundaria, viaje de egresados. </p><p>Fiestas de 15. Lo que a mí me costaba encontrar un vestido para una fiesta de 15… porque no tenía un físico homogéneo, a todo el mundo le entraba ese vestido. Pero yo a los quince años ya calzaba 39, tenía espalda, tenía músculo, era alta. Entonces, me costaba mucho encontrar. Y esas cosas a mí me angustiaban. Una nena de 15 años buscando un vestido debería ser algo divertido con sus amigas y para mí eso era una angustia terrible. Y era bueno, me doy un atracón porque a mí nada me queda, soy horrible. </p><p>Me miraba al espejo y la devolución del espejo era totalmente una distorsión corporal extrema y ahí me la agarraba con la comida, que no tenía nada que ver la comida y el atracón, sino que era poder resolver lo otro, ¿entendés?<b> </b>Además, tenemos unos parámetros de la belleza en Argentina extremadamente ridículos y nosotros seguimos absorbiendo eso. Y hoy los adolescentes con todo esto de las redes sociales siguen absorbiendo contenidos que no va, pero lo seguimos consumiendo. Entonces, ¿qué pasa? Sigue creciendo de una manera tremenda el consumo en las redes sociales de la imagen corporal. </p><p><b>—¿Por qué hacés la comparación de que un TCA es como una adicción? ¿Qué similitudes notaste en tu caso? </b></p><p>— Yo noté la dicción del alcohol o de las drogas, yo lo tenía con la comida. Yo no podía parar de comer o tenía momentos de restricción. El que consume también no puede parar de tomar alcohol o de drogarse. Es exactamente lo mismo. Es una adicción para mí. ¿Sabés lo que es estar 24 horas pensando en la comida, en las restricciones, en la ropa, que esto no me entra, que tengo que ir a entrenar y que el short me aprieta? Horrible. </p><p>Por eso yo todo lo que viví y lo que a mí me hizo bien de estos grupos de ayuda, lo voy a transmitir y lo quiero comunicar porque hay una salida y podés ser feliz corriendo todo lo que es la comida, el cuerpo, la imagen, las comparaciones y podés vivir feliz sin todo eso que está 24 horas en tu cabeza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NRBP665A3ZFEBHXHHEMVHIYDFQ.jpg?auth=7368ecd231e56dffa7f3ef5ac8895875fda59fcc6c8c096b33d6ef090bfe1656&smart=true&width=5184&height=3508" alt="Noel con sus compañeras tras conseguir la medalla de plata en Tokio 2020  (Photo by Anne-Christine POUJOULAT / AFP)" height="3508" width="5184"/><p><b>—Y aparte pienso también qué injusto no poder permitirse disfrutar todo lo que te estaba pasando: fiestas de 15, viaje de egresados, tenías un gran momento en tu carrera…</b></p><p>— Totalmente. Yo me he perdido, porque el tiempo no vuelve atrás, fiestas de 15 de amigas por estar mal, rayada con el cuerpo, no poder verme, no poder conseguir algún vestido, algún zapato, alguna sandalia que me guste, que vaya. <b>Muchas cosas me he perdido por la enfermedad.</b> Cumpleaños, porque no quería estar expuesta y comerme todo lo que había o en momentos, como dije antes, de restricción, no comer y que te digan: “¡Ay! ¿Por qué no comes?”. </p><p>O sea, uno también <b>con la enfermedad se va aislando y va perdiendo muchas cosas</b>. Yo he perdido muchas cosas y ahora las recontra recuperé y soy la primera en armar juntadas con amigas. Siempre fui social, pero la enfermedad me lo tapó muchos años y hoy lo disfruto y es algo que me encanta. Me gusta estar con gente querida y compartir una mesa, una comida. Lo disfruto muchísimo. <b>Es muy, muy guacha esta enfermedad, porque te quita muchas cosas</b>. </p><p><b>—Esto de decir: “No voy a ir a este plan porque no me veo como me gustaría verme” o “no voy a salir con alguien porque todavía no estoy como me gustaría estar para una cita” tiene muchas aristas que, en definitiva, terminan aislándote cada vez más.</b></p><p>—Sí, totalmente. O sea, decís: “En un mes voy a bajar tantos kilos, entonces ahí voy a llamar al pibe, ¿viste? Y voy a tener una cita para que me vea flaca”. Es una ridiculez total, pero yo lo he pensado, a mí me ha pasado. Ahora puedo decir que es algo totalmente enfermo esos pensamientos. Pero yo viví muchos años con esos pensamientos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EJO77OXYNBBD7DVZYXZZMNAPNQ.jpg?auth=621b61fa57dd97da3c126209721ab2578e8296197b8043c7296dc116568d5fe3&smart=true&width=1456&height=816" alt="El deporte le enseñó resiliencia y empatía, pero también la enfrentó a frustraciones y desafíos que debió superar con fortaleza emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Yo te diría que esto le pasa a mucha más gente de la que pensamos, y no solo a quienes atraviesan un TCA. Creo que esta tendencia a postergar la vida —o a postergarse a uno mismo— hasta sentirse en su mejor versión es algo frecuente.</b></p><p>—Y nunca va a llegar cuando vos querés estar en ese momento, en el esplendor máximo de tu belleza. La vida pasa y para mí lo más importante, que también me quedó de después de todo esto, es vivir el momento, disfrutar el momento. Hoy tenés un kilo más, mañana un kilo menos, no pasa por ahí la vida, pasa por otro lugar la vida, por tus relaciones, con quién te rodeás, quién te hace potenciar, tu pareja, tus amigos, tu familia, los amigos que vos elegís. </p><p>Todo eso, por ahí pasa la vida, por tener un trabajo, salud. No por si tenés dos kilos más, dos kilos menos. Si no llegué a teñirme y tengo una cana. No, no pasa por ahí. Mañana irás a la peluquería (risas) o harás otra cosa. Pasa por otro lado. Eso es lo que para mí hay que entender, que no es por el cuerpo. Por ahí no pasa la vida. Y uno se queda maquinando todo el tiempo: si yo voy a estar flaca, voy a tener mejores trabajos, mejores amistades, más oportunidades. </p><p>No, para mí no. Lamentablemente, quizás, como estamos en un país muy de la estética y de la belleza extrema, muchas cosas pueden pasar por ahí, pero te aseguro que no, eso te lleva a una enfermedad, a una obsesión por el cuerpo que no tiene sentido y la vida se te pasa.</p><p><b>—¿Sentís que esto era algo común dentro de Las Leonas, dentro del mundo del deporte, o sentías que eras la única que estaba pasando por eso? </b></p><p>—En mi camada, en lo que yo conozco, era yo. Pero en el mundo del deporte hay un montón de problemas de TCA en la gimnasia, en la natación, hay un montón de atletas de alto rendimiento que padecen estos tipos de trastornos. Muchos no lo cuentan, no lo dicen, pero yo sé, doy fe porque conozco casos que sí, que atravesaron y atraviesan estos problemas. Pero no es que todos en ese ambiente tengan esa presión y canalicen por ese lado. </p><p>Quizás canalizan por otro, están en terapia y tienen un acompañamiento. Eso es muy personal. A mí me colapsó al principio y porque no sabía cómo manejarme, qué hacer, tener un nutricionista en el equipo sin yo contarle lo que me estaba pasando también fue muy doloroso que venían y nos tenían que medir el peso y todo eso adelante de todas las chicas. Eso también fue un momento muy, muy feo que yo viví. Pero otra compañera que no estaba pasando por eso, no tenía registro. Pero yo sí y estaba angustiada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L3Y6NLDMVJCW5ICNO3DANJYK3A.png?auth=9839c244c3ba45beeb776226d4735649bc5ddc786b401e31f80e621770a95cff&smart=true&width=1408&height=768" alt="“Un día a la vez” resume el aprendizaje de Noel: enfrentar las dificultades paso a paso, sin proyectar más allá del presente inmediato (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—En el libro también explicas que desde muy chica siempre fuiste muy disciplinada, con mucha fuerza de voluntad.</b></p><p>—Yo creo que eso nació también un poco conmigo. Desde chiquita soy muy ordenada, disciplinada, sin pasar por un TCA. Después, se fue agravando por la obsesión de tener todo bajo control y eso ya es otra cosa. Pero a mí también el deporte me dio mucha disciplina, mucho orden. <b>A mí el deporte también me salvó</b>. Yo lo uno el tratamiento y el deporte, las dos patas para mí fueron muy importantes en mi recuperación. Pero el deporte en sí te da una disciplina, un compromiso, un respeto, una empatía por el otro. </p><p>Pensar que es un juego en equipo también tenés que tener cierto respeto por tus compañeras. Un montón de cosas te da el deporte. Para mí el deporte también fue como una escuela en todo sentido. Aparte te da muchas frustraciones. Tenés que salir de esas situaciones, de estar perdiendo una final olímpica. ¿Cómo te levantás de eso? El deporte te da una serie de situaciones de la vida que te tenés que recomponer para seguir adelante. </p><p>No es solo jugar, ganar o perder. Te va marcando un montón de cosas en el camino que uno tiene que ir superando. Había ejercicios físicos, por ejemplo, que no podíamos más con las chicas. Con el <b>Chapa Retegui</b> nos fuimos a subir médanos a Pinamar y no podíamos más. Se nos caían las lágrimas con las chicas porque no nos daban más las piernas. El médano, la arena seca, no podíamos más. Y todo eso te tenía que recomponer esa situación, enfrentar esa situación, hacerlo. Y también el compañerismo dentro del equipo, eso también te alentaba y te ayudaba a seguir y a superar ciertos obstáculos para seguir en el camino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2KN56RV62QD3HO5WFB27FBJ3Y.jpg?auth=e547b839ff877947e84e8f9e6df1d5472abafe4b3a959ca248c67dd4cd117984&smart=true&width=1567&height=1049" alt="Noel en otro de sus festejos con Las Leonas /REUTERS/Hamad I Mohammed" height="1049" width="1567"/><p><b>—Dijiste antes que tu recuperación fue aprender a comer. ¿Qué aprendiste en ese proceso?</b></p><p>—Fue aprender a comer y enfrentar los problemas. Y hablar. Hablar para mí es algo sanador, que alguien te escuche, puedas desahogarte con problemas tuyos o que vos estés sintiendo en ese momento. Para mí es superimportante. Yo creo que la comida, después de todo eso, es anecdótico, porque en el fondo, como dijimos antes, los problemas pesados no, no es que es la comida. Por eso es tan importante un terapeuta, un psiquiatra, un psicólogo, para que esos pensamientos desaparezcan, se vayan, los puedas correr y veas otra realidad. </p><p>Para mí no existe la palabra dieta, por ejemplo, en mi vida. Yo como de todo y no por eso estoy obsesiva con la comida. Para alguien con un TCA, aunque su objetivo sea estar más flaca, piensa que limitando es como va a llegar a eso. Y en realidad es cuando te relajás aprendés a comer todos los alimentos sin miedo. No tenés que tenerle miedo a la comida. No pasa nada porque hoy, no sé, comas un postre. No pasa nada. Eso no te va a hacer engordar o adelgazar. A mí me reeducaron en la alimentación. Por eso también estas extremidades de: solo keto, déficit calórico y todas las tendencias, en una persona que está atravesando un TCA es lo peor que hay. </p><p>Quizás a personas que no tengan tanto mambo y pensamientos oscuros con la comida y con sus complejos con sus cuerpos, está buenísimo. Pero ojo, no nos confundamos, no nos pasemos de tanta información y que esas personas consuman esta patología y sea peor. Muchas veces me preguntan: “¿Y ahora cómo comés? ¿Qué hacés? ¿Hacés dieta, no hacés dieta?” No, yo como de todo y para mí la palabra dieta está totalmente sacada de mi vocabulario. </p><p><b>—Noel, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo que te parezca importante compartir. Puede ser algo que viste o leíste últimamente, que te gustó o te llamó la atención; una frase o lo que sea que sientas.</b></p><p>—Te diría el título del libro: <i>Un día a la vez</i>. Me representa. También vivir el presente, creo yo. Uno siempre está tan acelerado pensando si hubiese hecho, o en el futuro, en lo que vendrá y se olvida de que hoy estamos acá. Día a día, hora a hora, minuto a minuto. Creo que eso es lo más preciado que la persona tiene, ¿no? El tiempo y con quién uno lo pasa. No perder el tiempo con cosas banales, que no te nutran, que no te sirvan. Estar todo el tiempo comparándose tampoco. Simplemente vivir el presente. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/332YHXOANBF3RE3UYBPRAFOJ7M.jpg?auth=0db5dea6b1fcc294755920564ccddc054f20371a1f9806f8c530b2649c76018a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - NOEL BARRIONUEVO]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Amar en tiempos de “mercados” difíciles: la soledad elegida, la pareja idealizada y los estigmas que frenan la separación   ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/13/amar-en-tiempos-de-mercados-dificiles-la-soledad-elegida-la-pareja-idealizada-y-los-estigmas-que-frenan-la-separacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/13/amar-en-tiempos-de-mercados-dificiles-la-soledad-elegida-la-pareja-idealizada-y-los-estigmas-que-frenan-la-separacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicoanalista y ensayista Alexandra Kohan planteó que el amor sigue siendo un problema estructural más allá de los cambios de época y cuestionó la lógica del “checklist” en los vínculos, al sostener que el deseo no responde a criterios objetivos ni previsibles. Además, analizó el impacto del aislamiento pospandemia en las relaciones, la dificultad para encontrarse con la diferencia y la necesidad de recuperar el espacio para que el deseo pueda surgir
]]></description><pubDate>Mon, 13 Apr 2026 12:14:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjtrt3jgumTAxWraEgAHWKrAIIYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRouGl1et1sOVNyI8g7ocaw8q02KwUjRNq1Jr4qe7ZvzY4gNC07FCEpumX1hoyvG1Nc6-O3rL8WKwwmNBBQqPrLiBZMKZZvDyKKrYz8g5Z_CPYAhYEb4qR2&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2LU7uF85fg360nD6KAoKisztJRdg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTjx4FsBhz74fF0jpLd_OTtl%26gclid%3DCjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjk09bjgumTAxUpq5UCHdDnCLUQ0Qx6BAgNEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjtrt3jgumTAxWraEgAHWKrAIIYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRouGl1et1sOVNyI8g7ocaw8q02KwUjRNq1Jr4qe7ZvzY4gNC07FCEpumX1hoyvG1Nc6-O3rL8WKwwmNBBQqPrLiBZMKZZvDyKKrYz8g5Z_CPYAhYEb4qR2&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2LU7uF85fg360nD6KAoKisztJRdg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTjx4FsBhz74fF0jpLd_OTtl%26gclid%3DCjwKCAjwhe3OBhABEiwA6392zGvda1yvYSiPheLuECUoNhVtjdwVjIW4TSTDDdT6xI0nVhbzgkowyBoCAz8QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjk09bjgumTAxUpq5UCHdDnCLUQ0Qx6BAgNEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, la psicoanalista y ensayista Alexandra Kohan </b>reflexionó sobre el <b>amor </b>como un problema estructural que atraviesa todas las épocas. Señaló que, más allá de los cambios en las formas de vincularnos —como el auge de lo digital—, el núcleo permanece: el deseo de reciprocidad y la dificultad de relacionarse con el otro. La experta planteó la importancia de despatologizar los <a href="https://www.infobae.com/tag/vinculos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/vinculos/"><b>vínculos</b></a> y entender que el conflicto es parte constitutiva del amor, no una falla.</p><p>Además, cuestionó la lógica actual de los vínculos basada en el “checklist” y el exceso de saber, al afirmar que el deseo no responde a criterios objetivos ni previsibles. Para Kohan, el amor no se busca ni se planifica: se encuentra, muchas veces de forma inesperada. También abordó la dificultad para encontrarse con la diferencia y propuso recuperar la capacidad de mirar, hacer pausas y dejar espacio al deseo en un mundo saturado de estímulos. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/28zVqv6mr635262YyhqaRo" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/28zVqv6mr635262YyhqaRo"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-llYBSHy9_M" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=-llYBSHy9_M"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Alexandra es una psicoanalista, escritora y docente argentina, reconocida por su trabajo en la intersección entre el psicoanálisis, la literatura y el análisis cultural contemporáneo. Magíster en Estudios Literarios por la Universidad de Buenos Aires, se desempeña como docente en esa institución y ha ganado visibilidad pública a través de sus columnas y ensayos, donde reflexiona sobre temas como el amor, el cuerpo, el deseo y el humor desde una mirada crítica. Es autora de libros como <i>Psicoanálisis: por una erótica contra natura</i> (2019), <i>Y sin embargo, el amor</i> (2020), <i>Un cuerpo al fin</i> (2022) y <i>El sentido del humor</i> (2024), consolidándose como una de las voces más influyentes del pensamiento psicoanalítico actual en el ámbito hispanohablante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5UPHNNUHCND7LIJ7WGFLCS5UBY.png?auth=5e6ddf88eedf86f0626c2c7e101a72c5f61d516f97b644bfa03b944737e4101c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Kohan invita a recuperar el espacio para el deseo en un mundo saturado de estímulos y consumo digital (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Cuál te parece que es el punto de partida que podemos usar para hablar del amor en esta época. ¿Qué cosas te llaman la atención? ¿Qué cosas te preocupan? </b></p><p>—A pesar de que puede haber momentos en que el amor parece que es una moda, no lo es. Pero efectivamente atraviesa todas las épocas. Siempre es un problema el amor. Me gusta pensarlo en esa dimensión problemática para poder pensar justamente diferentes soluciones al problema del amor. Va cambiando los modos en los que nos relacionamos, por supuesto, a lo largo de todas las épocas. El otro día vi justo un gráfico que decía cómo se conoce la gente a través de los años que te mostraba las barras de estadísticas y como era un video animado, iba moviéndose el modo en que se conocían las personas. Entonces antes el mayor porcentaje era a través de amigos y eso quedó último ahora. Y ahora primero quedó a través de la digitalidad. Eso es interesante de ver cómo son las nuevas, mmm, maneras de relacionarnos. Pero sí creo que una vez que se despejan esas novedades, después el problema sigue siendo siempre el mismo: la falta de reciprocidad en el amor, el deseo de que haya reciprocidad, la manera de mantener o no una relación. Eso yo diría que se mantiene, que es el núcleo del problema. </p><p>Si despejamos la cuestión social y contextual, me parece que por eso decía el núcleo, ¿no? Si corrés todas esas capas, el núcleo sigue siendo el mismo, que querés a alguien te quiera, de concebir al otro, etcétera. Ahora, lo que va cambiando es la dinámica de las parejas. Cómo se relacionan las parejas. Pero como yo me dedico al psicoanálisis y como dice la filósofa <b>Julia Kristeva</b>, todas las historias que cuentan los pacientes finalmente son historias acerca del amor, más, menos, de un lado o del otro. Amor, estamos pensándolo no solo en el amor de pareja. El amor familiar, con los amigos, la amistad también es un problema a veces. Finalmente las personas sufren más o menos de lo mismo que es de relacionarse con otros. Y cuando me refería antes al problema es elogiosamente. Yo haría un elogio de los problemas, en el sentido de justamente no creer que algo viene dado, que es natural, que te tenés que sí o sí sentir bien con algo o adaptarte a algo. Cuando vos pensás las cosas como un problema, eh, me parece que es una manera interesante de pensarlo en el punto donde tampoco patologizás, tampoco estigmatizás al otro. O a uno mismo, ¿no? Cuando uno dice: “Es raro que yo haga tal cosa, debo tener alguna patología”. </p><p>Despatologizar, sacar el estigma que recae sobre las personas hace que efectivamente lo dejemos en la dimensión problemática. <b>Es un problema que nos atraviesa a todos</b>. Mantenerlo como problema hace que efectivamente decís: “Che, esto es un problema en sí mismo”. Relacionarse con otro es un problema. Después cada uno de nosotros encuentra las soluciones más o menos acordes para lidiar con ese problema. Pero el problema está, porque <b>relacionarse con otro no es fácil y mucho menos en el amor</b>.</p><p><b>— Hay algo que dijiste el otro día que me resonó mucho y que refleja bastante a mi generación: que saber es casi lo opuesto a amar. Esta idea de armar un checklist —que tenga tal trabajo, tal altura, ciertos hobbies, que sea familiero— y, aun cuando alguien cumple con todo, lo más probable es que no pase nada.</b></p><p>—Sí, me escuchaste muy bien porque siempre pongo ese ejemplo que es: “No es que no exista esa persona que vos querés, yo te la consigo a esa persona que cumple todas esas características, hacemos el checklist y después te lo pongo adelante y no te pasa nada”. Porque efectivamente el deseo, enlazado al amor, no tiene nada que ver con las características objetivables. No tiene nada que ver con hacer una lista de pros y contras. No funciona así el amor, ya se ha comprobado. Porque las aplicaciones de citas juegan con eso, ¿no? Juegan con que te acercan a las características que vos querrías y hay match o no hay match en función de eso muchas veces. Ni hablar el algoritmo hoy además que es como una aplicación de citas permanente. Entonces vos decís: “¿Eso es lo que yo quería?” No, ¿y qué pasa si es lo que yo quería y después me encuentro con alguien que tiene todas esas características y no me pasa nada? No me pasa nada, no me enamoré, no me gustó, no tuve onda. ¿Qué pasó? Bueno, porque el deseo se engancha de cosas totalmente, en algún punto insondable, no se pueden objetivar esas cosas, no se pueden definir los lugares en donde el deseo se engancha. </p><p>Y no tiene que ver con el saber, efectivamente, no tiene que ver con saber del otro. Después podés tener tus condiciones, por supuesto, incluso tus condiciones eróticas, que también son un poco inconscientes, que es por ejemplo: “No me gustan las personas altas, bajas, rubias, morochas”, no importa. Y no lo podés explicar. Si es que no es un prejuicio, ¿no? Pero decís: “No, no me pasa nada”. O al revés, revisás todas tus parejas y te das cuenta que todos tus partners eran petisos. Algo te tira de eso, pero no sabés por qué y no importa por qué. El asunto es que no pretendamos definir justamente el partner según características objetivables, porque eso no tiene nada que ver con el deseo. El deseo no se sabe y es inconsciente. Y a veces, y pasa mucho, la gente dice: “No puedo creer que me enganché con este, con esta”. Vos te sorprendés y decís: “¡Uy! ¿Qué pasó? Si yo dije que a mí me gustaban así, ¿qué hago con alguien que es lo contrario de eso?” Bueno, ahí hay sorpresa también. El amor es eso, ¿no? Es sorpresa.</p><p><b>—¿Cómo te parece que entender esto puede ayudar a alguien que quiere encontrar pareja o construir una relación? Si ya sabemos que ese checklist no funciona, ¿cuál sería el camino alternativo?</b></p><p>—Yo diría, en principio, que no pretenda saber antes de encontrarse con alguien. Que no hay nada que se pueda saber antes. Que el encuentro va a definir, no solo el cara a cara con el otro, sino si hay encuentro o no hay encuentro, eso se va a saber cuando el otro esté en la escena. Por eso digo que es entre dos. Que el amor no tiene que ver con el saber y yo diría que el amor no se busca. Se puede buscar una pareja, pero no se busca el amor. El amor se encuentra. En general se encuentra siempre sorpresivamente. Mucha gente dice en el peor momento, “no era el momento justo” o la gente que dice, por ejemplo: “No, yo en este momento no estoy para enamorarme” y de golpe se enamora. Esas barreras tampoco funcionan. Vos podés decir: “No quiero, no quiero, no quiero”. Y un día entraste al supermercado y te chocaste con alguien. Parece comedia romántica, pero no, porque hoy casi nadie se mira en el supermercado. Pero son encuentros menos diseñados me parece, ¿no?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N6EE36MHSFDRNCZWTZFPJLLEWQ.jpeg?auth=93c9e2d73c429f23cf56e17c0d930d2af58fb25d36d8150abb1d7237bbe323aa&smart=true&width=1376&height=768" alt="“El amor no se busca ni se planifica: se encuentra, muchas veces de forma inesperada”, sostiene la autora (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1376"/><p><b>—Hay una frase que escucho mucho, tanto en amigas como en gente más grande y más chica: “El mercado está malísimo”. Esta idea de poner la responsabilidad de no emparejarse en que las opciones son pocas o malas.</b></p><p>— Sí. podría ser crítica de esa frase, pero a la vez podría escuchar algo en esa frase que es que es cierto que las épocas también son más propiciatorias o no de los encuentros. Escucho gente, pero no participo de eso, que es un momento difícil para el encuentro. Es un momento difícil para el encuentro en general, no solo el encuentro amoroso, sino el encuentro, con las amistades, con la familia. Yo lo pienso más post pandemia, la verdad, me quedé pensándolo así. Hay mucho aislamiento, hay mucha dificultad de encontrarse con alguien que sea distinto. </p><p>Hay mucha dificultad para escuchar que el otro es otro y que tiene otros gustos y otras maneras y otros estilos. Ya no estoy hablando de grandes diferencias, ¿no? Hay mucha gente que dice: “Yo no saldría con alguien de ideológicamente mis antípodas”. El otro día me preguntaban qué pasa con la gente que se enamora de alguien que piensa lo opuesto. Y estamos hablando ideológicamente, no partidariamente, ¿no? Bueno, pasa eso y se les arma conflicto. Se arma una especie de contradicción. Uno puede tener condiciones y decir: “Yo no quiero esto, no quiero esto, estos son mis límites”. Pero también hay mucha dificultad y eso es un hecho de época para relacionarse con la diferencia. En ese sentido, creo que se puede escuchar algo verdadero en esa frase de está difícil el mercado, que es horrible pensarlo en términos de mercado, es bastante feo para mí.</p><p><b>—También es un tema la convivencia, el matrimonio. Hay también prejuicios y estigmas sociales que son conductores de lo que hacemos y lo que no hacemos con esto, ¿no?</b></p><p>— Absolutamente. Pero ahí yo te diría que uno tiene que tratar no de que no te importe la mirada del otro, porque eso sería cínico que no te importe la mirada del otro, pero que no te condicione y no te determine. Me parece que una vida más acorde a lo que uno desea es una vida mejor. Si la mirada del otro te condiciona, ahí estamos en problemas. En análisis, entre otras cosas, uno trabaja para que esa mirada no lo condicione tanto, no lo determine tanto, no haga de esa mirada un destino. <b>A mí me parece genial que cada pareja invente la manera de estar en pareja</b>, porque, otra vez, la pareja no es algo natural. Cuando digo no es natural, es que nada en el hombre es natural. </p><p>Hay que hacer algo para que eso suceda. Muchas veces las formas ideales: el matrimonio, eh, la convivencia, los modos en que eso se concibe, vienen a velar que en realidad no hay nada natural ahí. Y hacen pasar por natural algo que en realidad es un puro artificio. El encuentro con otro es un artificio. Y entonces hay que inventar, siempre hay que inventar. A mí me encantan las parejas que dicen: “Nos casamos porque teníamos ganas de casarnos, pero vivimos separadas” o al revés, “vivimos juntos y no nos casamos”. No sé, las miles de formas que una pareja puede inventar para estar juntas y también para separarse, porque a veces cuesta separarse también. La idea de que la separación es un fracaso. Eso es como un condicionamiento social, ¿no? Está muy instalado eso también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/USAAKF2UONBJVB4STWFJC7UNHA.png?auth=6abc8bac949b4beff3623d2409ee03f02cda6f2d7174e189625e1e538e1ebc1a&smart=true&width=1358&height=764" alt="El miedo al fracaso y la mirada social dificultan la decisión de separarse, advierte la psicoanalista (Imagen Ilustrativa infobae)" height="764" width="1358"/><p><b>—Creo que cuesta separarse por muchos motivos, por sentir que es un fracaso, pero también por el miedo a lo que uno se va a encontrar después, por la costumbre que uno tiene cuando unió mundos con otra persona.</b></p><p>—Es muy difícil. Por supuesto que hay parejas que siguen por todas esas cosas que vos decís, porque incluso no tienen la posibilidad económica de separarse. Yo no juzgo ni opino sobre las maneras en las que alguien permanece o no con otra persona. Lo que digo es que hay sufrimientos que se podrían desandar. Porque el tema es el sufrimiento, por qué alguien sufre tanto, ¿no? Hasta cuando digo tanto es por qué sufre de más, no por qué sufre. Porque vivir es también un poco sufrir. Pero sí hay parejas que uno observa, pero trato de no opinar. Es común decir: “¿Para qué están juntos?” Bueno, algo encontrarán por lo que están juntos. Si querés la comodidad o, no sé, pero algo encuentran.</p><p><b>—¿Cuál te parece que es la mejor manera, una vez que alguien toma la decisión de separarse a pesar del miedo y la incertidumbre? Porque, al final, si uno se escucha, creo que sabe lo que quiere hacer. ¿Cómo afrontar ese tipo de duelo, si es que hay una forma?</b></p><p>—No, no hay una. También hay que inventar las maneras, como decíamos. Sí creo que, como lo que vos dijiste, uno sabe, no es una intuición, uno sabe. Uno se puede hacer el distraído bastante, mucho se hace el distraído, pero uno en algún punto sabe. Sabe y decide hacer algo con eso que sabe y prefiere no saber. Siempre es mejor querer saber qué seguir haciéndose el distraído, porque ese hacerse el distraído vuelve después de alguna manera. No es inocuo. Y me parece que querer saber siempre es mejor. Darle bolilla a eso que uno sabe y apostar. Es una apuesta, el deseo es una apuesta. No hay garantías de que te salga bien, porque el deseo es sin garantías. </p><p>Pero yo creo que la apuesta vale la pena. Me parece que la apuesta vale la pena porque después se abre un mundo absolutamente distinto. Insisto, no es sin problemas el mundo que se abre. Pero no tenés ese problemón que era sostenerte en un sufrimiento que no tenía otra cosa. Desarmar eso puede costar muchísimo, por supuesto, pero mantenerlo, el costo para mí es mayor. No estamos hablando solo de pareja. Podría ser, qué sé yo, un cambio de carrera, un cambio de amistad, un cambio de trabajo. Son las cosas más cotidianas que arman la vida finalmente. Lo que hace la vida cotidiana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NGX7W7XBQNCIFOH7GZPUKC3VMM.png?auth=c12703c1ff1c09a1970dd972cfce2e1cfff94c83c7119f73647c5653fe887ccc&smart=true&width=1408&height=768" alt="Tras la pandemia, el aislamiento y la dificultad para encontrarse con la diferencia se intensificaron en los vínculos amorosos y sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Retomando un tema anterior, ¿por qué volvés tanto a la pandemia cuando hablás de vínculos? ¿Qué te parece que se rompió ahí? ¿Qué es lo que todavía no logramos revertir?</b></p><p>—Vuelvo en el sentido de que no, no querría pasarla por alto tan rápido. O sea, fue un momento muy difícil. Cuando uno vuelve para atrás piensa que fue muy loco lo que vivimos. No diría que hay efectos directos ni efectos, ni que la pandemia es causa de lo que pasa ahora, ni mucho menos. Lo que sí es un hecho observable es que después de la pandemia el mundo cambió. Cambiaron muchas cosas y muy rápidamente. Había un mundo y ahora hay otro mundo. Me parece que eso es lo que hace que la pandemia sea un acontecimiento nada desdeñable a la hora de pensar ciertas cuestiones. No la dejaría tan de lado tan rápidamente. Entre todas esas cosas diría que el aislamiento tiene que ver con la pandemia. Este aislamiento del que hablábamos viene de la pandemia. El aislamiento que hubo que producir en la pandemia, porque el otro era concretamente una amenaza. Tampoco empezó en la pandemia, porque alguna vez pensé que si nos adaptamos tan rápido a meternos todos dentro de casa y replegarnos es porque eso ya estaba sobre todo al principio, digamos, sin chistar, todos nos metimos adentro. </p><p>Todo el mundo entero. Independientemente de los casos particulares, los que pasaron bien, los que pasaron mal. No estoy hablando de eso. Estoy diciendo que evidentemente ese aislamiento o ese repliegue hacia la soledad o a la individualidad ya estaba un poquito en germen. Y me parece que después de la pandemia el aislamiento quedó, ¿no? Como si dijéramos vino, quedó y no se fue más. Ahora se puede salir, ahora se puede-- nos podemos a, a golpear entre muchos en un lugar, pero hay algo del aislamiento… Por ejemplo, pienso en el modo en que se concibe el espacio público, ¿no? Vos vas a un bar, está todo el mundo escuchando audios, sin auriculares. Hay poco registro de que hay otros en el mismo espacio que uno. Muy poco registro. Eso es algo que yo vengo pensando, eso como un ensimismamiento en el que estamos metidos. Como si saliéramos ensimismados. Nada de lo que yo digo es absoluto tampoco, digo pensar algunos rasgos que para mí quedaron de la pandemia. Creo que hay una vuelta y la gente joven me parece que está agotada también de la digitalidad. Eso a mí me llena de esperanzas y quiere volver un poco a lo analógico incluso.</p><p><b>—¿Cuál creés que podría ser una propuesta —aunque no haya una única manera— para combatir el aislamiento?</b></p><p>—Qué difícil. En principio diría que levantar un poco la cabeza. El gesto de levantar la cabeza y mirar, mirar un poco, aguantar, hacer nada, en el sentido de la contemplación, no estar todo el tiempo haciendo algo. Porque viste que estamos todo el tiempo haciendo algo con el teléfono. Si vos me estás esperando a mí en un bar y yo llego tarde, no llevaste un libro o no tenés ahí la cosa para hacer el Excel que tenías que hacer y ¿qué hacés? Agarrás el teléfono. No te quedás así mirando por la ventana a ver cómo pasa la gente. Levantar la vista un poco, porque me parece que el gesto del teléfono hace que efectivamente nos sustraigamos del mundo. </p><p>Estuvimos hablando de la posibilidad de perderse un poco o de perder, o de perder algo, o de perderse, me parece que es interesante para que aparezca otra cosa. Sino no hay lugar para otra cosa. Está lleno y no hay lugar para nada. El deseo necesita lugar y me parece que lo otro es como una especie de compulsión como si nos diéramos atracones de comida. No es disfrutar. Es como llenar, llenar, llenar, llenar. Alguna vez pensé eso: relaciones de consumo. Uno consume información, imágenes, consume, consume, consume, consume. Pero el consumo no tiene nada que ver con el deseo tampoco. El deseo necesita espacio, cortes, alternancias entre una escena y otra. Si no es insoportable. No se puede pensar si estamos aturdidos todo el tiempo. </p><p><b>—Voy a hacerte, ahora sí, la última pregunta, que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir. Puede ser la recomendación de un libro o una película, una frase que te guste, algo te llamó la atención o un tema que te esté desvelando…</b></p><p>—Puedo recomendar el documental Traslados, que está en Prime, de Nicolás Gil Lavedra, porque trae una cantidad de historias dentro de la historia que uno sabe, pero siempre hay cosas que uno no sabía y muestra de manera impresionante todas las capas del horror que sucedió en este país, capas muy finitas. Me parece que vale la pena verlo porque forma parte de nuestra historia, de esa que muchas veces no queremos saber por el horror que produjo y que produce porque eso sigue vivo. Y no es un pasado que pasó, una historia, sino que es un presente vivo todavía. Me parece que esa deuda tenemos siempre en Argentina, que es eso, seguir pensando esas cosas como algo del presente, no del pasado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BD4FARMT2FGZVJ275RFWTLWLCU.jpg?auth=06e55f050b327701e26ef1acdec55504955ac9c4a1c9e25d240c303bd99e3573&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La reconocida autora Alexandra Kohan comparte su perspectiva sobre las complejidades del amor, afirmando que es siempre un problema en "La Fórmula".]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Las ganas vienen después”: Pilar Sordo y la clave de la motivación, basada en la acción   ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/09/las-ganas-vienen-despues-pilar-sordo-y-la-clave-de-la-motivacion-basada-en-la-accion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/09/las-ganas-vienen-despues-pilar-sordo-y-la-clave-de-la-motivacion-basada-en-la-accion/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicóloga Pilar Sordo resaltó el valor de la pausa y el silencio para el autoconocimiento y aseguró que la clave del bienestar no está en la motivación, sino en la acción. También habló de la importancia de sostener la incomodidad, las emociones y los vínculos en un mundo atravesado por la ansiedad y la hiperconexión
]]></description><pubDate>Thu, 09 Apr 2026 11:09:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwiFoKPsrd-TAxVAVUgAHaP7DekYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjw-dfOBhAjEiwAq0RwI_AhUdzMK0Kqar-5m3_gMJnN5b4NxQsv8CJg-AIzFE61kJMH9qOe3RoCyJIQAvD_BwE&amp;cid=CAASZeRocuPRXUrDObgAV7phbjIb1ONYazank1TM8-vOP4yXN5PB-EF9-Wmn2tZwwtx3X2FzL7NflT0Qi5zeo9ZfmueYwQfYxIYlXyVkBBNGIce7T0EP38MRFnssWVFn89sQ9QGROSJU&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3Ri0JFBnVqQR6FshGLpULueEeAIQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR9xIwvITz-HVbAKY4AFlqFW%26gclid%3DCjwKCAjw-dfOBhAjEiwAq0RwI_AhUdzMK0Kqar-5m3_gMJnN5b4NxQsv8CJg-AIzFE61kJMH9qOe3RoCyJIQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiu_Zvsrd-TAxWYCrkGHeOmB9oQ0Qx6BAgWEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwiFoKPsrd-TAxVAVUgAHaP7DekYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjw-dfOBhAjEiwAq0RwI_AhUdzMK0Kqar-5m3_gMJnN5b4NxQsv8CJg-AIzFE61kJMH9qOe3RoCyJIQAvD_BwE&amp;cid=CAASZeRocuPRXUrDObgAV7phbjIb1ONYazank1TM8-vOP4yXN5PB-EF9-Wmn2tZwwtx3X2FzL7NflT0Qi5zeo9ZfmueYwQfYxIYlXyVkBBNGIce7T0EP38MRFnssWVFn89sQ9QGROSJU&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3Ri0JFBnVqQR6FshGLpULueEeAIQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR9xIwvITz-HVbAKY4AFlqFW%26gclid%3DCjwKCAjw-dfOBhAjEiwAq0RwI_AhUdzMK0Kqar-5m3_gMJnN5b4NxQsv8CJg-AIzFE61kJMH9qOe3RoCyJIQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiu_Zvsrd-TAxWYCrkGHeOmB9oQ0Qx6BAgWEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>,<b> la psicóloga y conferencista Pilar Sordo</b> reflexionó sobre el paso del tiempo, la <a href="https://www.infobae.com/tag/vejez/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/vejez/"><b>vejez</b></a> y el valor de <b>tomar conciencia</b> del presente. A partir de su experiencia al cumplir 60 años, planteó cómo ese “letrero de salida” la llevó a repensar sus decisiones, priorizar su bienestar y diseñar una vida más alineada con lo que realmente le hace bien, lejos de la exigencia social por “no envejecer”.</p><p>Además, profundizó en el rol de las emociones, la incomodidad y la toma de decisiones en la construcción de una vida más plena. Sostuvo que la felicidad no depende de la motivación sino de la acción, que “las ganas vienen después”, y cuestionó la cultura de la hiperproductividad, la comparación constante y la búsqueda de placer inmediato. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/0E8pF8XsMw3Sndo9210z6f" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0E8pF8XsMw3Sndo9210z6f"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JQreo4OCC1Y" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=JQreo4OCC1Y"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Pilar es psicóloga clínica, escritora y conferencista chilena, reconocida en América Latina por su trabajo en desarrollo personal, vínculos y bienestar emocional. Con más de 30 años de trayectoria, ha investigado y trabajado en ámbitos educativos, familiares y de salud, experiencia que volcó en libros best sellers y conferencias internacionales, donde aborda temas como el amor, la felicidad, la crianza y el sentido de la vida desde una mirada cercana y práctica. Además, lidera iniciativas sociales como la Fundación CáncerVida, enfocada en acompañar a pacientes oncológicos y sus familias.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GCSZIMQURBEUHHHOX65AV774AI.jpg?auth=8f0022c4173a2499677953583809d345e5d638d23a74707b7d8fe1d60eec5061&smart=true&width=1456&height=816" alt="Aprender a sostener la tristeza y el miedo permite un crecimiento personal auténtico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Mencionabas que cumplir 60 años te llevó a revisar muchos aspectos de tu vida. ¿Qué cambios sentís que trajo?</b></p><p>—Mirá, yo no tengo nada con el tema de la vejez, me parece que es un temazo hoy día, porque siento que se produce la paradoja de donde se suponía que las mujeres íbamos a ser cada vez más libres y estamos cada vez más atrapadas en el skincare, en la cara, en que no nos dejan ser viejas, digamos. A mí me impresiona que yo cada vez que digo: “Tengo 60”, la primera frase que escucho automática del otro es: “¡Pero no se te nota nada!”. Y yo digo: “¿Yo tengo que agradecerte eso? ¿Eso es un elogio? Tengo 60 y te juro que supervividos”. Pero cuando cumplí sesenta me pasó algo que no me había pasado antes, que es que yo hoy día veo el letrero de salida y yo no lo había visto. Lo veo ahora y está detrás tuyo y como siempre digo, es rojo con letras blancas. Y ese ver el letrero de salida, que podía sonar medio depre para mucha gente, a mí me hace muy consciente hoy del tiempo perdido, de las malas decisiones o de las buenas, de qué decisiones quiero tomar, de cómo quiero vivir. Tengo clarísimo que tengo mucho menos tiempo adelante que el que ya viví. Y eso es una dimensión que cuando ocurre en la vida es muy especial porque hasta hace poco rato era mitad y mitad, ¿no? Hoy día ya no. Pero me hace consciente de qué como hoy, que quiero poder levantar a mi nieto sin que me duela la espalda y esas decisiones, como medias futuristas, dependen de decisiones que se toman hoy. Entonces, hoy tengo que hacer ejercicio de fuerza, hoy tengo que comer saludable. Creo que te hace consciente del presente. Yo siento que esa es la gracia y yo lo miro como una oportunidad. Lo que yo sí siento es que hoy día estoy diseñando una vida que implique para mí, por ejemplo, viajar mucho menos y estar más en casa. Son casi 40 años viajando por el continente con una valija al lado. Y quiero ser protagonista de eso. Estoy empezando a cultivar una huerta, quiero tener gallinas, quiero tener mis propios huevos. Yo siempre digo que hay que intentar estar donde el alma sonríe y mi alma sonríe mucho en ese lugar. Hay un espacio de mí que quiere una cosa mucho más como contemplativa en este minuto de la vida y ya no tan gestionadora ni de acción. Y quiero respetar eso también.</p><p><b>—¿Qué actividades reservás solo para vos, esos momentos en los que encontrás bienestar o una pausa de contemplación, más allá de si los llamás rituales?</b></p><p>— Claramente en mi casa, sin lugar a dudas. Ando descalza, me gusta pisar el césped todo el tiempo, sentir el ruido del lago. Tengo muchos espacios de silencio. Mi vida es bastante más solitaria de lo que la gente supone. Porque necesito muchos espacios como de reclusión y de soledad y de escuchar mi diálogo interno, de ver cómo voy creciendo, de cómo voy transmutando, de dónde me voy encontrando, cómo voy creciendo, cómo voy sacando mi mejor versión. Y en eso rezo, medito mucho. El silencio para mí es un gran compañero de día a día. Yo siempre digo: el silencio tiene mucho ruido, porque devela, porque te muestra cosas. Y esas cosas que te muestra generalmente son muy jodidas porque tienen que ver con decisiones que tenés que tomar. Por eso siempre hacerse preguntas es super interesante, pero las preguntas no son tan importantes como las respuestas. Y una pregunta, lamentablemente, siempre va a tener una respuesta y esa respuesta debe invitar a la acción. Y ahí es donde está el jaque. Eso es lo que marca la diferencia entre las personas. Porque todo el mundo se puede hacer preguntas, las respuestas las saben, pero no todo el mundo ejecuta. Ahí es donde yo siento que se muestra como la primera gran diferencia entre la gente que avanza y la que no. Es como cuando te preguntan qué toma la gente feliz, decisiones. Eso toma la gente feliz. Entonces, y varias veces al día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOMZ25I4RRALZN6RO5DOMGUIZI.png?auth=33fe5327316ad8465817cec3ddcdbfaa1f2dbff5a23b46e22a9af60307df428c&smart=true&width=1408&height=768" alt="La psicóloga chilena aborda el impacto de la hiperconexión en la vida cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Esa idea de que las personas felices toman decisiones me resulta interesante. ¿Creés que, en el fondo, todos tenemos la respuesta si nos damos un espacio para escucharnos?</b></p><p>— Sí, todos lo sabemos. Y más hoy. Yo creo que hoy día estamos intoxicados de información. Creo que lo que más tenemos es cómo saber y cómo vivir. De todo órdenes de cosas: desde qué comer, qué hacer para estar saludables corporalmente, qué hacer para llevarte bien con la pareja, contigo misma, con el amor propio, con los hijos, con la... Tenemos exceso de información. No toda cierta, no toda es real, porque hay mucha gente que sabe un montón hoy en día. Hay mucho gurú dando vuelta. Pero todos sabemos que el celular nos hace mal, todos sabemos que para acostarnos y dormir bien se tiene que producir melatonina. La melatonina se produce en la oscuridad. Y para que la melatonina se produzca, tiene que haber muy poca dopamina en mi cerebro, que es la que genera el celular en la mano. </p><p>Por lo tanto, yo debiera dejar el celular una hora y media antes de acostarme. Preguntemos a tu gente cuánta de esa gente una hora y media deja el celular, ni el uno por ciento. Sabemos que en la mañana los primeros cuarenta y cinco minutos no debiéramos prender una pantalla, porque tenemos que codificar el cerebro o empezar a entrenarlo en la mañana sin ansiedad. Y para eso la pantalla, la tele un poquito menos, pero el celular de todas maneras es un despertador de conductas ansiosas, porque te va a dar malas noticias, porque el scroll te hace ponerte ansiosa. Entonces, yo creo que empezar a entender que <b>hay cosas que me encantan pero que me hacen mal y hay cosas que me cargan pero que me hacen bien</b>, yo creo que es un índice de madurez.<b> </b>Hay un autor, español que se autollama <b>Mago More</b>, que dice una frase que a mí me encanta: “Una vez a la semana haz algo que detestes hacer”. Y a mí me parece que eso es tremendamente saludable, porque eso te entrena tu fuerza de voluntad, tu disciplina, te cambia el foco. Y salimos de esta locura que estamos, que es la sociedad del placer, digamos. ¿Por qué todo tendría que ser entretenido? ¿Por qué tenemos encadenados a los maestros, por ejemplo, a hacer clases entretenidas siempre? ¿Por qué todo tiene que ser divertido cuando generalmente las grandes instancias de aprendizaje no son desde la diversión? A mí me parece genial que pueda haber una clase donde un profesor de historia cuente el Imperio Romano casi como contando una novela. Pero no todo en la vida es entretenido, ni tú haces cosas que te gustan todo el día, ni yo hago cosas que me gustan todo el día, pero intentamos hacer cosas que sí nos hagan bien. Y creo que en esa reflexión hay un montón de madurez implícita.</p><p>Esta <i><b>happycracia</b></i> de la cual no solo hablo yo, sino que habla <b>José Luis Marín</b>, un psiquiatra español con el que tengo el honor de relacionarme para hacer cosas juntos, es una locura. No podemos pretender estar todo el tiempo con la cara de Instagram para la gente que muestra una cara de Instagram siempre contenta. Porque Instagram no miente, pero evidentemente muestra parcialidades, no muestra todo. Yo creo que hoy día es necesario habitar la incomodidad y no arrancar de ella. Y esa incomodidad generalmente se produce en la pausa, porque si estás todo el día en la hiperproductividad para probar que eres lo que haces y donde hoy día además hay tanta cosa por hacer, porque además los estándares aumentaron un montón. ¿Qué es lo que producen las redes? Dos fenómenos que a mí me parecen muy peligrosos, que son la permanente comparación e insatisfacción de tu vida, porque hay tanto que hacer hoy. </p><p>Hoy día hay que pensar saludable, hay que hacerse el skincare, hay que hacer ejercicio físico, ojalá leas, ojalá seas amorosa con tus hijos, ojalá trabajes, ojalá te veas guapa y tengas el outfit de la tendencia de no sé qué, que el pelo lo tengas como la no sé quién, que no sé... Que claramente al final del día te vas a acostar insatisfecha con algo, va a haber algo que no vas a haber alcanzado a hacer. Entonces, esa sensación hace que estemos intentando que todo sea placentero durante el día y la vida transita en estados muy incómodos. Amar es incómodo, vivir es incómodo. Porque te roza, porque te raspa y esa incomodidad hay que saberla habitar. Entonces, por eso que estamos en los vínculos alarmantemente más preparados para arrancar que para quedarnos. Porque a la primera incomodidad me voy. Y además disfrazado de un concepto de amor propio tan horroroso. La incomodidad, la tristeza, el miedo, son situaciones que hay que habitar sin arrancar, porque si arrancas no la experimentas y te pierdes la maravillosa oportunidad de lo que te vinieron a decir. </p><p><b>La tristeza, que a mí me parece que está lejos de las emociones más bellas que tenemos los seres humanos, porque es la única que llega a ti con el único objetivo de transformar tu vida.</b> El miedo también puede llegar a impulsarte a tomar acción, ¿no? Porque si alguien está esperando tomar una decisión y para eso está esperando que se le pase el miedo, tengo la pésima noticia de que las decisiones se toman con miedo. El miedo es un compañero de viaje permanente, está al lado nuestro todo, y más en el mundo de hoy. Pero la tristeza llega para un proceso mucho más profundo, que no es impulsor de acción como el miedo, sino que para transformarte internamente. Entonces, siento yo, humildemente, que tenemos que aprender a habitar la emoción que te embarga o que tienes en el día y poderla decir y poderla codificar con honestidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D2BVHBPRUVHNTD2Y2M3RWNZ7SU.png?auth=6a0b35a3103910162adb798c6297df8ce9d6091082061bd1c85e98fffd36a5f3&smart=true&width=1408&height=768" alt="Reflexión sobre la necesidad de habitar la incomodidad y aceptar las emociones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—A veces es difícil permanecer en ese estado de conciencia. Algo que ayuda puede ser detenerse cuando surge un impulso, como abrir la heladera o agarrar el celular, y preguntarse: ¿qué pensaba antes de esto? ¿Qué es lo que realmente necesito en ese instante?</b></p><p>—Y es que ahí está en clave la pausa. Sin pausa no logras hacer ese ejercicio maravilloso. Hay que parar, detenerse un segundo. Yo siempre digo: la salida es hacia adentro. No está afuera. ¿Por qué te comiste una barra de chocolate si habías dicho que no ibas a comer azúcar? ¿Qué te pasó? Pero sin el juicio. El diálogo interno no de regaño sino desde la explicación, desde la pregunta. ¿Por qué? ¿No era que te importaba tanto hacer ejercicio este año? O no te importa demasiado y sería súper bueno que lo reconozcas y vivas feliz. Y si te importa demasiado, ¿por qué no has sido capaz de ejecutarlo? A lo mejor porque no te has priorizado, a lo mejor porque le diste más tiempo a tu pareja, a tus hijos, a tu mamá, a tu abuela, a la tía, a la amiga, y tú no te has dado el tiempo para ti. A lo mejor porque estás cansada y necesitas descansar primero o estás cometiendo los dos grandes errores para no tomar decisiones: uno es esperar que te vengan las ganas. Las ganas no te van a venir, es otra pésima noticia. </p><p><b>Las cosas no se hacen con ganas, se hacen con decisión</b>. Las ganas vienen después de hacer. La motivación es una consecuencia de la acción. Yo después de hacer deporte quedo contenta de haber hecho deporte. No partí teniendo ganas de hacer deporte. El que se levanta a las cinco de la mañana a trotar no tiene ganas de levantarse a las cinco de la mañana a trotar. Pero después de que vuelve, vuelve con todas las hormonas de la felicidad en el cerebro y, por lo tanto, tiene ganas del día siguiente volver a hacerlo. Por lo tanto, las ganas no son el motor. Y la otra es la clásica, que es que no es el momento adecuado. Yo te aseguro que las promesas que la gran mayoría de la gente se hizo para año nuevo son las mismas promesas que se viene haciendo hace cuatro años, en promedio. </p><p>“Ahora sí, ahora este año no como pan. Ya este año dejo la harina, que este año voy a ir a ver más a mi mamá, que este año voy a hacer más ejercicio, que este año sí voy a preocuparme más de mi relación de pareja”. Y estamos en abril y son pocos los que han accionado para que eso se transforme en acción. Y no basta con el manifestar o con la luna llena o la nueva, que me parece una forma de información adicional importante que se puede usar o no. Basta con la acción, o sea, necesito ejecutar. Y eso es de <b>microdecisiones cotidianas que te van llevando de a poquitito al lugar donde quieres estar o al cómo te quieres sentir contigo. </b>Porque insisto que además no somos lo que nos pasa ni nos define lo que nos está pasando. Lo que nos va a definir es qué vamos a hacer con eso que nos está pasando. </p><p>Y ahí es donde yo siento que está la diferencia entre los seres humanos, que hay gente que hace cosas con lo que le pasa y hay gente que no hace nada y se quedó en la víctima y se quedó en el: “Qué horror mi vida”. Y hay otros que intentamos, igual que cuando se pule la piedra para que salga el diamante, pulirnos para poder sacar de una situación desafiante nuestra mejor versión cuatro, cinco punto cero, que de alguna manera transmute esa experiencia. Y ahí es donde yo siento que está la diferencia entre los seres humanos. No es lo que, no es lo que vamos a vivir, sino que vamos a vivir más o menos es casi parecido. Pero la diferencia es lo que dice Sartre: “Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros”, que me parece que es una estupenda definición de cómo eres protagonista al final de tu propia historia y de, y de tu propio camino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B3CA5MALKZCSPJMA3MM267LROE.png?auth=0559f4f32f06162e91d5ed19e7070be20ed22b1a1806328e56daf1d464b70f44&smart=true&width=1408&height=768" alt="Pilar Sordo invita a sostener el conflicto y la incomodidad en los vínculos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— ¿Cómo hacés para encontrar un equilibrio entre ser comprensiva con vos misma y no caer ni en el auto-castigo ni en la lógica de “me lo merezco” o “no puedo cambiarlo”?</b></p><p>—Yo creo que uno sabe cómo gestionar o desde qué lugar tomas la decisión que tomas. Comértelo o no comértelo, por ejemplo en el caso que dimos del chocolate. El discurso que digas para justificar esa contradicción, ese discurso tú también sabes que es un discurso. O sea, yo te puedo dar una excusa y te puedo decir: “Bueno, pero es que hoy día amanecí super triste. Entonces, me comí cuatro masitas de pasta de dulce de leche en el desayuno”. Pero yo sé que me estoy saboteando. Que no te lo vaya a decir a ti es un tema de discurso social, pero yo en mi mundo interior tengo clarísima la contradicción y tengo clarísimo por qué lo hice. Ahora, también es importante ver y preguntarse: ¿y por qué no puedo sostener mi tristeza sin tener que comerme el dulce de leche? Si yo dije que el dulce de leche no me solucionaba nada. De hecho, me comí el dulce de leche y estoy aún más triste, no solo por la tristeza que tenía antes, sino porque además se me suma el no haberme cumplido en algo que yo dije. </p><p>Yo siempre digo que cuando uno está triste en la vida hay tres cosas que uno no puede hacer: una, quedarse en cama, porque la cama es un depresor tremendo. Uno de la cama tiene que saltar cuando está triste. En la cama es entretenido quedarse cuando estás en pijama y vas a ver Netflix y estás feliz y vas a comer pizza. Pero, si estás triste tienes que salir de la cama, porque mientras más te quedas en casa y mientras más te quedas en cama, más te cuesta salir. La segunda es comer azúcar, porque no solo vas a tener un problema de tristeza después, sino además de sobrepeso, lo cual va a aumentar tu tristeza y tu identidad corporal se va a modificar y vas a estar más inflamada y además más ansiosa, cada vez vas a querer más azúcar. Entonces, no soluciona ese problema. Y la tercera es tomar alcohol porque de alguna manera se transforman en anestesia frente a la imposibilidad de poder habitar. Hoy día podría agregar además ver el celular, ¿no? Como otra fuente de generación de dopamina que, que estamos todos usando como si fuera una especie de antidepresivo y que terminamos más ansiosos. </p><p><b>—¿Sentís que hay una gran mentira o creencia equivocada sobre lo que significa una pareja hoy?</b></p><p>—“Dejar de sentir es dejar de amar”. O sea, si ya no siento lo que sentía al principio, me tengo que ir. Porque codifico el amor a la conexión. Si yo creo que amar es conectar y me pasan cosas y tengo maripositas en la panza y tengo ganas de llamarte y me desperté pensando en ti y te dije buenos días o me acosté pensando en ti, entonces ya estoy. Según los estudios, la primera crisis de eso es a los tres meses. Cuando ya no siento, pero me encanta estar contigo y me siento bien. De hecho, me da hasta sueño, que es un indicador muy importante de que la cosa va bien, que te veo y descanso y baja la dopamina y me quedo dormida contigo. Porque estamos buscando relaciones adrenalínicas y a veces esas que llamamos aburridas porque entregan paz, son las más posibles de tener buena proyección en el tiempo. Entonces, creo que la mentira es sentir que el amor es un sentimiento. Y en el minuto que ese sentimiento yo lo dejo de sentir y le tengo que poner voluntad, entonces ya deja de ser amor. Como si el amor no tuviera que trabajarse, como si no fuera algo que hay que trabajar. Como yo tengo que trabajar el amor por mis hijos, tengo que trabajar para que mis hijos sean buenas personas, el amor es un trabajo, es una tremenda empresa. Y todos los esfuerzos que tú haces para mantener tu mundo laboral, por ejemplo, todo lo que haces, todo lo que aguantas, lo que te bancas en tu mundo laboral, no te lo bancas en el mundo emocional hoy. ¿Y por qué no? Entonces, <b>me parece que la mentira de la emoción te pierde al entender que el amor es una decisión de elección</b> y que en la medida que eso me da paz y me hace bien, vale la pena habitarlo y mantenerlo. Por supuesto que si me quita la paz, y por supuesto que si hay maltrato, si hay faltas de respeto, si traiciona mis sueños o mi paz interior, es un amor que no sirve, porque el amor no es dañino. El amor es saludable, es de las cosas lindas y saludables y sanas que tenemos en el universo. Pero, pero qué hay que habitarlo, hay que habitar la incomodidad, hay que saber discutir, hay que discrepar sin amenazar el vínculo. Entonces, estamos peleando, entonces mejor terminemos porque ya estamos peleando. Yo creo que <b>la palabra clave hoy en los vínculos es la palabra sostener.</b> Cuánto eres capaz de mantener la tensión. Mantén el conflicto, báncatelo, atraviesalo. Atraviésalo, convérsalo, anda, pide ayuda, te importa esa otra persona, no la quieres perder, de verdad te da paz, de verdad sientes que cuando estás bien, estás muy bien. Bueno, báncate, sostén el conflicto, aprende a sostener el conflicto, que es lo que probablemente hizo mi papá con mi mamá, que llevan 61 años de casados. Tienen que haberse bancado y sostenido cientos de conflictos.</p><p><b>—Escuché una definición tuya: “El amor es una gran amistad con momentos eróticos”. ¿Podés desarrollar un poco más esa idea?</b></p><p>—Sí, es de <b>(Antonio) Gala</b>, un autor español. Amo esa definición. Yo cuando veo a mis viejos juntos diciéndoles siempre que fueron una pareja disfuncional que duró toda la vida, a lo mejor en esta época de modernidad se hubieran separado en un montón de conflictos, porque hoy día se invita a que no sostengas, ¿no? Ellos siempre se quisieron mucho y yo sé que sostuvieron un montón de crisis. Pero yo creo que al final lo que te queda es la amistad, es el compañerismo, es la compañía. Por algo cuando se muere una viejita, el viejito se va muy rápido o al revés, porque es lo que mantiene, este para siempre, que no siempre tiene que ser para siempre, pero yo creo en el amor para siempre. Es cómo sostienes eso en el tiempo.</p><p><b>—El concepto de sostener me parece que resume mucho de lo que venimos hablando: sostener la incomodidad, la angustia, eso de lo que solemos querer escapar y que a veces nos termina lastimando más. ¿Cómo ves ese desafío?</b></p><p>— Sí, yo creo que hay que entender que lo que se resiste persiste. Y cuando te permites atravesar la emoción y la sostienes, pasa y no te deja daño. Mientras más pelees con el estado incómodo, más te va a durar, porque le agregas al estado incómodo angustia y la angustia per se, es sostenedora. </p><p>Entonces, mientras más me resisto, más habita en mí esa incomodidad. Si yo dejo de pelear y trabajo la aceptación radical de la situación, por mucho que no me guste, va a pasar por mí de buena forma. </p><p>El mejor ejemplo de esto es Celine Dion. Hace un par de años atrás decidí estudiar a partir de un comentario que me hizo mi terapeuta sobre el concepto de la docilidad. Que me parecía una linda palabra. Pero para mí la docilidad, mi arquetipo judeocristiano tenía que ver con ser flexible, agachar la cabeza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFI3M2IDTNESNMSJJW3L4D6NWI.png?auth=706ad40a96e1d0216670748286456a325ff63ebd4e96ae098b9507e2b592bc75&smart=true&width=1408&height=768" alt="El autoconocimiento surge en espacios de silencio y contemplación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Sumisión.</b></p><p>—Sí. Hasta que veo un video de Celine Dion atravesando una convulsión de su enfermedad. Y yo cuando miro la convulsión digo: “Aquí no hay nada de dócil, porque ella grita, se estira los dedos…”. Yo digo: “Aquí ella se está resistiendo”. Aparecen los Juegos Olímpicos cantando como los dioses. Y le pregunta el periodista cómo lo hizo, porque biológicamente nada explica que ella pudiera cantar así. Y ahora incluso va a partir una gira por París. Y ella dice algo que para mí me rompió la cabeza y que fue lo que me cambió el concepto de docilidad. Ella dice: “La única manera por la cual mis cuerdas vocales están sanas y saludables es porque yo me dejo atravesar por la convulsión”. </p><p>Entonces, lo que ustedes ven en el video es la percepción de la convulsión llegando a mí, atravesando mi cuerpo y no dejando huella. Y por eso puedo seguir cantando. Porque se entrega al proceso en vez de resistirse. Los católicos podrán ver eso en la vida de Jesús, que se dejó atravesar por lo que le tenía que pasar. Y creo que si tú te permites que se atraviese la tristeza, que te atraviese la incomodidad y desde ahí gestionas para poder sostener esa emoción y de ahí dejarla pasar para que se vaya, es como recibir un invitado a tu casa. </p><p>Entonces, le dices: ‘Tristeza, adelante, ven, siéntate. ¿Qué me vienes a decir?’ En vez de decir: ‘No te quiero aquí, porque si te dejo entrar voy a estar triste toda la vida’”. No, ven y entra. Te voy a escuchar. Yo quiero entender por qué apareciste, porque no es casual. Y una vez que te entienda y vea por qué apareciste, entonces ya no va a ser necesario que te quedes, porque yo voy a aprender la lección, por lo tanto te puedes retirar. Tu función ya la cumpliste. Me refiero a la concepción de cómo ella permitió que le pasara esto sin dejar secuelas. Y eso creo que es válido para cualquier situación incómoda o difícil que podamos querer vivir e incluso para el placer, porque hay gente que tiene vergüenza de descansar, gente que tiene terror a decir que no tiene nada que hacer, gente que no puede estar tranquila en una playa si no está hoy día con el celular porque ya no miró el mar. </p><p>La gente fue para Semana Santa a Mar del Plata y te aseguro que a lo mejor ni vieron el mar, ni lo sintieron, ni lo olieron, ni lo percibieron, porque estuvieron mirando el mar a través de una foto que aparecía en Insta. Es como mirar la luna llena, que yo lo pregunto en charlas: ‘¿Vieron la luna llena anoche?’ ‘¡Sí!’ Digo: ‘Qué bien’. La gente... ‘¿Cómo la vieron?’ ‘En fotos’. Digo: ‘Pero loco, si era cosa de abrir la ventana y mirar el cielo. La luna estaba ahí, ¿me están jodiendo?” Y eso no es solo mirar al cielo, tiene que ver con mirar lo pequeño que somos en una espacio gigante que está hecho para darnos salud y que nos hemos ido enfermando con una máquina que nos ha ido estrechando la visión, a pesar de que pareciera que la amplifica, porque <b>nos amplifica la información, pero nos estrecha la visión del mundo. Nos acerca a quienes están lejos, pero aleja un montón a los que están cerca. </b>Y creo que quizás es una dinámica que tenemos que ser capaces… Yo no estoy demonizando los celulares, yo trabajo con ellos y creo que uno le puede sacar cosas buenas. Pero creo que tenemos que ser capaces, en la sabiduría de un ser humano, de administrar eso a nuestro favor. Y hoy no lo estamos haciendo así, no estamos haciéndolo bien en ese sentido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKFO4X7OOJHQHA4HWYNVON2OJ4.jpg?auth=24209bcfa0313d8a792ce6cec391f3ce98264f2fadc918c6ba1036411bc4a8ae&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - PILAR SORDO]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Somos adultos, pero no nos sentimos así”: la crisis silenciosa de esta generación según Florencia Sichel]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/06/somos-adultos-pero-no-nos-sentimos-asi-la-crisis-silenciosa-de-esta-generacion-segun-florencia-sichel/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/04/06/somos-adultos-pero-no-nos-sentimos-asi-la-crisis-silenciosa-de-esta-generacion-segun-florencia-sichel/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la filósofa y escritora profundizó en las tensiones de la vida contemporánea, desde la dificultad para habitar el presente hasta la presión por alcanzar ideales de éxito y felicidad. Además, reflexionó sobre la importancia de aceptar las contradicciones y construir una vida más propia, lejos de mandatos externos, donde también haya lugar para el error, el cambio y la incertidumbre]]></description><pubDate>Mon, 06 Apr 2026 14:34:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxRxw4We3yE4Ga-9SwXPP3zA5&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxRxw4We3yE4Ga-9SwXPP3zA5&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, la filósofa y escritora Florencia Sichel</b> reflexionó sobre las exigencias de la <a href="https://www.infobae.com/tag/adultez/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/adultez/"><i>adultez </i></a>y el desajuste entre las expectativas heredadas y las formas actuales de vivir. A partir de su libro <i><b>Todas las exigencias del mundo</b></i>, planteó que muchas personas se reconocen como “adultos funcionales” sin sentirse realmente así.</p><p>Según Sichel, la vida contemporánea está marcada por el peso de las múltiples elecciones y la presión constante por alcanzar el éxito, lo que genera una autoexigencia que aleja del deseo propio. La autora sostuvo que es fundamental redefinir la adultez para incluir la vulnerabilidad, el cambio y la aceptación de no poder con todo, en lugar de perseguir ideales rígidos. Además, cuestionó los discursos que promueven que “todo es posible” y propuso adoptar una perspectiva que valore los procesos, los errores y los límites personales. El episodio completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/3KxFisP79adgiykbsNBUWq" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3KxFisP79adgiykbsNBUWq"><b>Spotify</b></a> y<a href="https://www.youtube.com/watch?v=tXvCHAV5T4A" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=tXvCHAV5T4A"> <b>YouTube</b></a>.</p><p>Florencia es filósofa, escritora y divulgadora, formada en la Universidad de Buenos Aires, cuya obra se centra en acercar la filosofía a la vida cotidiana. Se ha especializado en temas como la educación, la crianza, la maternidad y los vínculos, combinando reflexión teórica con experiencias personales y sociales. A lo largo de su carrera enseñó en distintos niveles educativos y actualmente coordina el área de Formación Ética y Ciudadana en el sistema educativo de la Ciudad de Buenos Aires. Además, es autora de libros como <i>¿Y vos qué pensás?</i>, <i>El filo del amor</i> y <i>Todas las exigencias del mundo</i>, y creadora del newsletter “Harta(s)”, desde donde analiza críticamente los mandatos sociales contemporáneos, especialmente en torno al éxito, la felicidad y la adultez.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MPC3OMESYZEMZNWVREHOKXFKRE.png?auth=b7c64a21acc73d2001d07d47b7e38ffa8b0e3d7b4d0e653cf13d0fa117043265&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La presión por alcanzar el éxito y la autoexigencia constante producen un desajuste entre las expectativas heredadas y la vida real actual, explica Sichel (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>—En tu libro </b><i><b>Todas las exigencias del mundo</b></i><b> hablás del poco control que a veces sentimos sobre nuestra propia vida. Y quiero empezar por lo que a mí más me interpeló: que nunca terminamos de sentirnos realmente adultos.</b></p><p>—Te cuento que cuando me convocó Planeta para escribir lo que en ese momento era mi segundo libro, yo pensé que quería hablar de la maternidad, que justo era un tema que en ese momento me convocaba mucho, porque mi primera hija tenía dos años y estaba embarazada de mi segunda hija. Y sentí que tenía que ir por ese lado o con relación al deseo. Y lo que me empezó a pasar es que primero me sentía muy perdida en ese momento con la vida, con un montón de cosas, y <b>sentía que no estaba siendo toda lo adulta que se suponía que tenía que ser. </b></p><p>Y, por un lado, por supuesto que era adulta, porque efectivamente tenía una hija, pagaba las cuentas, tengo una pareja, vivo sola hace mil años, resuelvo un montón de cosas, pero un poco la sensación era: “Che, yo nunca estoy logrando todo eso que se supone que es ser adulta”. Y algo de eso me traumatizaba bastante. En el medio me empezaron a pasar cosas de adulta: mi pareja que se quedó sin laburo, yo que tenía ganas de cambiar, un montón de cosas que dije: “Bueno, acá hay algo”. </p><p>Sobre todo porque cuando conversé con mucha gente que más o menos tenía mi edad, que en ese momento eran 33 años, la sensación era compartida. ¿Cómo puede ser que somos adultos, efectivamente, porque somos adultos funcionales, sin embargo, no nos sentimos así? Como si hubiéramos aprendido una idea de adultez que no nos pertenece o que no es la que efectivamente hacemos todos los días. </p><p><b>—¿Cuál sentís que es la idea errónea que le damos a la adultez?</b></p><p>—Yo en el libro contrapongo como dos generaciones, a grandes rasgos. Nosotros venimos de esta generación de hierro, en algunos casos de nuestros abuelos, en otra de nuestros padres, que <b>fue una generación criada con valores en torno al sacrificio</b>, al trabajo muy fuerte, donde la adultez tenía como un checklist de cosas a cumplir, ¿no? Había un proyecto de familia, de trabajo. </p><p>Quizás uno tenía una profesión, si es que la tenía, y si no tenía un trabajo en el que estaba en el mismo lugar a través de los años. Entonces, no había tantas, en principio, posibilidades, lo cual es divino tener posibilidades. Pero también a veces asusta. El mundo ha cambiado y, en ese sentido, yo contrapongo con esta generación de cristal, que lo uso un poco más largo. En principio, va a partir de los 2000, pero yo la extiendo. En donde todos esos cimientos que nosotros pensamos de la adultez seria, prolija, ordenada, no tiene que ver con nuestras vidas actuales. </p><p>Un poco porque no queremos, hay un montón de cosas que nosotros ya no queremos hacer, como hicieron nuestros padres, de tener un solo lugar, estar con una sola persona o lo que fuera. Y otro poco, que esto también lo trabajo en el libro, porque no podemos, porque el mundo ha cambiado. Hay algo de eso que también <b>hay que reconstruir una nueva noción de adultez</b>. Está este meme de tus papás a los 30 y una casa y vos a los 30 tarjeteando la compra del supermercado. ¿Por qué se da eso? Han cambiado las condiciones del mundo en el que habitamos y eso nos tiene que de alguna manera permitir pensar otra idea de adultez. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAGREZRRINFMRENGHOYIVELSPI.png?auth=8daca71d0266de804cff5b9a30a1a3ee9b94b5ad9421438c83c3dd303ca31857&smart=true&width=1408&height=768" alt="El exceso de opciones en la vida moderna puede generar angustia, dificultando la conexión con el deseo propio y provocando una sensación de desamparo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Cómo se encuentra un balance entre esas dos posturas? </b></p><p>—Hay una filósofa que a mí me gusta mucho, se llama <b>Renata Salecl</b> y habla de <b>la tiranía de la elección en esta época</b>, en donde de golpe pone un ejemplo que dice: estoy en la góndola de los quesos y me paso media hora eligiendo entre 58 opciones. Vos ahí podés decir qué lindo, pero <b>a veces se vuelve una tortura que las opciones sean infinitas</b>. Y ahí hay varias cosas. </p><p>En primer lugar, habría que ver si efectivamente tenemos todas las opciones que pensamos o eso no es más que una fantasía también de esta época, ¿no? Abro la aplicación Tinder y me fijo todos los posibles candidatos. No son reales, es una potencialidad que uno se hace. Después lo que hay que pensar ahí es cuánto eso te aleja o te acerca a tu deseo. A veces tener muchas opciones también puede ser un infierno. Es más fácil elegir a veces entre menos. </p><p>Con eso no quiero decir hay que volver a los tiempos pasados. <b>Me parece que lo que tenemos que tratar de hacer es no marearnos frente a tanta información</b>, lo cual eso ya es difícil. Y como de vez en cuando volver a la pregunta ¿qué quiero? ¿Qué puedo? No perdiendo de vista eso. Frente a todo esto, ¿qué es lo que quiero yo? Porque en el fondo, por más de que cada vez tengamos más opciones, uno elige una. No podés hacer varias cosas a la vez, como nos han dicho también en esta época. </p><p><b>—¿Sentís que esto está pegando la vuelta? Porque veo más interés en la religión y cierto regreso a vínculos más tradicionales. ¿Es un cambio real o son ciclos o modas?</b></p><p>—Siento que estamos en una época de mucho desamparo y lo que intentamos hacer es buscar respuestas. El problema es que en el medio de la búsqueda de respuestas hay búsquedas más genuinas o más profundas que otras. Y también hay mucha información y hay mucho dogma dando vueltas, lo cual para mí es un problema porque yo en el libro lo trabajo, esta idea de los gurúes que andan dando vuelta, los influencers que te venden un montón de cosas. </p><p><b>Yo desconfío de aquel que te dice cómo hay que vivir</b>, y esto no tiene que ver con una búsqueda religiosa. Una cosa es pensar qué es lo que vos necesitás e ir por ello, o tratar de descubrirlo, o construirlo, o preguntarle a alguien. Y otra muy distinta, que a mí sí es algo que me preocupa de esta época o me interesa, es esta bajada de línea moral que hay en exceso de esto es lo que tenés que hacer, esto es lo que te conviene, esto es lo mejor para vos. </p><p>Dicho en un montón de ámbitos distintos. Aplica al fitness, a las parejas… y ahí sí yo creo que corremos el riesgo de salir de una caverna para entrar a otra. Para mí lo más interesante sería tener una distancia crítica de lo que uno ve, no salir rápidamente a captar un nuevo dios, diría Nietzsche. De nuevo, volver a la pregunta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6X2KGVSWNHUNJDKLI6MF2HN4Q.png?auth=134b40f0b9327e0322b823b3af4afd894e7498b601277c9ea1346aa4cc6c2e97&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La autora sostiene que aceptar la posibilidad de cambio en la adultez es clave, ya que no existe una única manera correcta de vivir esta etapa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—¿Qué descubriste sobre vos misma al escribir este libro? ¿Hubo algo que no habías explorado tan profundamente antes?</b></p><p>—Cada vez más creo que me interesa pensar una noción de adultez que reconozca la vulnerabilidad, la fragilidad y que permita hablar de la ambivalencia de las cosas. Las ambivalencias tienen que ver con aceptar la variedad de emociones que va más allá de: esto es bueno, esto es malo, esto es lindo, esto feo. Hay veces que uno puede sentir las dos cosas a la vez. Hay veces que uno puede sentir mucho amor y mucho hastío, mucho placer y mucho, no sé, dolor. </p><p>Y eso se da al mismo tiempo. También ocurre en la adultez. Me gusta pensar una idea de adultez en la que podemos pegar los volantazos que queramos las veces que queramos, hasta el, hasta por muchos años. Yo ahora escribo y quizás en 20 años quiero hacer otra cosa y me gusta pensar que la vida adulta tiene la posibilidad de poder cambiar todo lo que quiera. Y esta cosa también de esta sociedad muy exitista de asociar la posibilidad de cambio solo a la juventud. Llegaste tarde, ¿no? ¿Por qué vas a hacer baile a los 42 años? ¿Y por qué no? </p><p>Y otra cosa que me quedó de estas conversaciones que voy teniendo a raíz del libro, es que la adultez tiene que ver también con saber perder, con saber renunciar, porque hay una idea un poco, a veces ingenua, de quererlo todo. Un poco omnipotente también de decir: “Yo voy a ser una grosa, la mejor profesional, la mejor madre y después también voy a ir al gimnasio cuatro veces y voy a comer saludable”. Y a veces no podés todo. <b>La mayoría de las veces no podés todo</b>. Y para mí aceptar eso es un gesto adulto, que tampoco es una resignación o una loa a la mediocridad. Al contrario, es reafirmar tu elección. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHM2TV5M2FAWTCN5ZALED7CFGU.jpg?auth=1e26c449283678035004b66d7c9a5c6f9bc0bf787651b2d7b6af7d6aa72bc53d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Para Sichel, el éxito se relaciona con la capacidad de resolver problemas y adaptarse, más que con alcanzar metas idealizadas o cumplir mandatos sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—También hay algo de ingenuidad en no aceptarlo del todo. Hoy se repite mucho este mensaje de “vos podés, si te esforzás lo lográs”. Aunque no siempre se cumpla, ¿no creés que igual tiene algo de sano de tener esa mirada?</b></p><p>—A veces es muy duro que te digan que vos podés todo, porque a veces no podés. Y también, digo, me parece que no es algo que uno pueda anticipar. El tema es que quizás ese hijo o esa hija, por no decir uno mismo, se puede esforzar un montón y puede no poder. Pudo haber no podido. Y también ahí es bueno alguien que le dé un abrazo y le diga: “Escuchame, te va a pasar, te va a seguir pasando, volvelo a intentar”. A mí me interesan mucho las infancias y pensar justamente cómo construirnos de una manera quizás más humana y más amable.</p><p><b>Hemos puesto el foco demasiado en ese logro y no tanto en los procesos, cuando en realidad todo el tiempo estamos aprendiendo</b> <b>y todo el tiempo nos estamos equivocando</b>. Y esto no tiene que ver con anticipar con un golpe de realidad de: “No, no lo intentes, que quizás te sale mal”. Está buenísimo decirle a un hijo que luche por sus sueños. Ahora, tampoco seamos ingenuos de pensar que cuando uno le desea algo a alguien, no tiene una direccionalidad, siempre está cargado de tintas. Si yo como madre le digo: “Es que por tu bien, hija, yo te requiero, vos terminá la carrera”. Bueno, ojo. </p><p>Desde el amor, es complejo también. Quizás aprender a callarnos un poco y sí acompañar desde la pregunta, desde la mirada amorosa de ver qué necesita el otro, más allá de lo que yo tengo para decirle. Quizás es decirle: “Estoy orgullosa de vos. Más allá del logro, estoy orgullosa de todo lo que estás haciendo. Veo todo lo que estás haciendo”. Si lo logró, buenísimo, nos vamos a festejar y te invito a merendar. Pero si no lo logró, ¿qué? ¿Solo te felicito porque aprobaste la materia? No, yo te recontravaloro todo lo que hiciste. Aplica a todo, a las amistades también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53Q24IKV4FAZHLBVI27TAR2UUY.png?auth=6bcf2a89a8251dd940f1b6240a59ac0c4be74eef9a21006f9c9df72fd217b5d4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La autora resalta la importancia de acompañar con un abrazo y reconocimiento, más allá del logro, validando el esfuerzo y la humanidad en los procesos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>—Sobre esto que mencionás de la flexibilidad en la adultez, siento que lo que en los adolescentes se permite, en los adultos se ve como infantil. ¿Tiene que ver con la idea de que deberíamos haber llegado a cierto lugar y que todo lo que nos desvía es una pérdida de tiempo?</b></p><p>—En el libro traigo una cita que dice <b>Adrián Paenza</b> en su charla, que dice: “Yo llegué hasta la cima y no hay nada”. Entiendo que uno desee más, porque el deseo es eso muchas veces, es movimiento y nos revitaliza, nos llena de energía y está buenísimo tener proyectos. El tema es que no se nos vaya la vida siempre buscando eso. Yo tengo un unipersonal del libro y función tras función voy abordando muchos de los temas y uno de los temas es el éxito. Ya vamos más de cuarenta funciones y yo les pregunto a las personas si quieren ser exitosos. </p><p>Y la mayoría levanta la mano, por no decir todos. Después les pregunto quiénes se sienten exitosos hoy y nadie levanta la mano. Eso para mí es una pregunta: ¿cómo puede ser que estando vivos, teniendo más o menos condiciones de vida óptimas, no podemos sentirnos exitosos? Y ahí hay un problema. ¿Qué noción de éxito estamos persiguiendo? ¿Qué nos pasa que mientras buscamos y buscamos algo a alcanzar, nunca lo alcanzamos y, por lo tanto, nada nos alcanza? Porque <b>al final del día lo que importa es eso: ¿cómo te sentís con tu vida?</b> ¿Estás contento o no estás contento? ¿Cómo te vas a dormir? </p><p>Pasa un poco también con los discursos del autoamor, que en principio están buenísimos, pero cualquier discurso sacado de contexto como si fuera solo una cuestión de voluntad, para mí no alcanza. Yo no creo que la felicidad se pueda construir solo desde mi voluntad, porque me interesa pensar una noción de felicidad que incluya a los demás, ¿no? Pero tampoco puedo depender solo del resto, porque me pierdo. Entonces, es todo el tiempo un equilibrio entre los otros, pero también uno, me parece que ahí es interesante y es navegar esas tensiones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BRYCSV4K4JGCZHOKXHN65VMEHA.png?auth=30494452544d70daae22b637344d3bb6a4adeb3aea79fa543517c6682e026a65&smart=true&width=1408&height=768" alt="En su trabajo, Sichel integra filosofía y vida cotidiana, abordando temas como educación, vínculos, maternidad y los desafíos de la adultez actual (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué es el éxito para vos? Si me lo pudieras definir así como en una frase.</b></p><p>—Se me viene a la cabeza siempre esa frase de <b>Charly García</b>, que es lo que viene después de pasar por un montón de problemas. <b>Para mí el éxito tiene que ver con resolver problemas, con poder resolver eso que te va pasando.</b> La vida no es no tener problemas. Los problemas los vamos a tener todo el tiempo. Muchos porque los creamos (risas) y otros porque nos vienen de afuera. El tema es qué haces con eso que va a venir. </p><p>Muchas cosas tienen que ver lo que uno pone, con la meritocracia, y otras cosas tienen que ver con el azar de la vida, de lo que se habla poco también. A mí me parece interesante, que es que a veces uno le puede calcular un montón de cosas y te pasan otras para bien, ¿eh? Porque de golpe estaba, no sé, en un café y me encontré con alguien y me cambió la vida. Entonces es ¿qué hago con eso que tengo ahí a disposición? ¿Qué hago con eso? Para mí eso es como un poco la noción del éxito.</p><p><b>—Hay un ejemplo en tu libro que todo el mundo dice: “No doy más, estoy a mil” y, en realidad, no se sabe cuánto de eso es verdad. Nadie dice: “Hoy me liberé a las dos del mediodía y me quedé viendo Netflix en mi casa”, que no tendría nada de malo. Y esto se aplica a todo: lo que intentamos ocultar, porque no encaja con la idea de una persona ordenada, exitosa o adulta, también tiene un efecto, porque uno se compara con los otros.</b></p><p>—Totalmente. A mí por eso siempre me gusta mostrar las contradicciones, porque yo creo que las cosas no son binarias y dicotómicas como nos quieren hacer ver. Y por eso la influencer que vive mostrándose feliz y con una vida siempre espectacular, es igual de “problemático” que la que se graba llorando, porque también es un espectáculo de eso. Digo, ¿quién genuinamente un día que está pasándolo horrible prende un trípode y se graba? Probablemente nadie. </p><p>Hay algo ahí de lo que nos está faltando un poco es habitar las contradicciones, que es que muchas veces uno tiene un montón de cosas, de laburo pendiente e igual te ponés a ver Intrusos a las dos de la tarde porque decís: “Ya fue” y no lo reconocés. Y al revés, digo, muchas veces, te va bien un día y te da vergüenza decirlo también, que eso también hay que hablar, ¿no? Porque también nos da vergüenza reconocer si estamos bien, porque es difícil, es como que nos da miedo, ¿viste? Que nadie quiere. Es como que decís: “No, igual no lo cuento porque no sé qué va a pasar”. Lo cual es horrible porque a mí me gustaría rodearme de personas con las que compartir no solo lo trágico, sino también lo alegre. Pero volviendo un poco a lo que decías de que falta poder habitar esto, las contradicciones, los grises, los matices, ni somos todo el tiempo productivos ni somos todo el tiempo improductivos. Justamente una de las características de esta época es que hacemos un poco todo, todo el tiempo para bien y para mal. </p><h2>Obras clásicas que perduran en el tiempo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AAKGRYAGXRDLJBLFHGXP27AEX4.png?auth=25579bc5c5b3f20bb8898aae68a753eb23e6a4b49529555c0ab9ab8f31a73845&smart=true&width=922&height=914" alt="La editorial Gredos reúne en una colección exclusiva obras clásicas como La Divina Comedia, Don Quijote, Fausto y Guerra y paz, con traducciones especializadas (Gredos)" height="914" width="922"/><p>En relación a libros que atraviesan generaciones, este episodio está presentado por la<a href="https://www.literaturagredos.com.ar/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.literaturagredos.com.ar/"> <b>editorial Gredos</b></a><b>,</b> que reúne en la exclusiva colección de RBA <b>“Grandes Autores de la Literatura”</b> las <b>obras imprescindibles de todos los tiempos.</b> </p><p>Entre los títulos seleccionados destacan La Divina Comedia de Dante, los dramas de Shakespeare, Don Quijote de Cervantes, Fausto de Goethe, Crimen y castigo de Dostoievski, Guerra y paz de Tolstói y David Copperfield de Charles Dickens, entre otros. </p><p>Esta <b>edición de lujo</b> cuenta con traducciones e introducciones realizadas por los mejores especialistas, incluye <b>portadas estampadas en oro</b> y reúne obras universales de gran valor patrimonial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UBVEIMIOUZFCXLGAXFYWWMJSEY.jpg?auth=05bd81953e588bb1de20ce404f7e53e96da6921f54e7affb41482f3beb5e9b23&smart=true&width=1080&height=1350" alt="Las ediciones de lujo de Gredos incluyen clásicos universales de Dante, Shakespeare, Cervantes, Dostoievski y Dickens, con portadas estampadas en oro (Gredos)" height="1350" width="1080"/><p><b>—Hay una frase que mencionás en el libro y me encantaría escuchar tu interpretación. “Como escribe Borges en </b><i><b>El jardín de los senderos</b></i><b> </b><i><b>que se bifurcan</b></i><b>: ‘Siglos y siglos, y solo en el presente ocurren los hechos. Innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente me pasa, me pasa a mí’”. </b></p><p>—Esa frase me encanta. La descubrí en un libro de Borges de mi abuela Lea y me la quedé para siempre. Y me gusta por dos cosas. En primer lugar, porque somos mucho más chiquitos de lo que pensamos los seres humanos, en términos del universo, lo cual está bueno para bajar un poco el nivel de ansiedad o de problema porque en el fondo somos completamente efímeros. </p><p>Esto es un pedacito de vida que va a durar un montón de años y nosotros somos parte de esto, que es muy poquito, pero a la vez es todo lo que tenemos ese poquito. Entonces me recontra importa y lo voy a luchar. Y de nuevo, esas dos cosas a la vez, que para mí es el riesgo de vivir. Para mí en ese riesgo de la vida, que es una y que es cortita, para mí hay algo ahí que es esperanzador. Yo no lo leo como: “¡Uy! Qué cagada, somos recontra efímeros”. Al revés, porque somos recontra efímeros, andá por eso.</p><p><b>—También creo que es liberador: en un mundo atravesado por las redes sociales y todo lo que vivimos, uno tiende a pensar que a los demás les importa mucho lo que hacemos o lo que van a decir o pensar, cuando en realidad a nadie le importa tanto.</b></p><p>—¡Por suerte! Y tiene que ver con sacarle un poco de solemnidad a la vida. Hay que sacarle toda esta cosa de que todo tiene que ser heroico, tiene tener épica. Te vas a desayunar y tiene que ser una foto instagrameable, un super brunch. A veces no tiene tanta épica la vida, pero para mí eso es maravilloso, justamente, porque es hacer, porque también lo interesante, que eso es otro desafío para esta época, que es encontrar el asombro en lo cotidiano, que no sea algo espectacular. Es todo un ejercicio de observación: fijate en tu día qué cositas podes registrar que te hace bien. </p><p>Quizás no sea espectacular o para ser una historia, para un reel, porque te tomaste el mismo café que te tomás todos los días, pero eso a vos te parece un montón en tu vida. Entonces, para mí es un ejercicio de reaprender constantemente, sabiendo que por supuesto, como vos decís, estamos en un entorno, con un exceso de sobreinformación recontra excesivo y que eso muchas veces si te agarra en un mal día, te flaquea. Es difícil mostrarse estoico frente a tanta cosa. Hay una entrevista que da <b>Rita Segato</b>, la antropóloga, que ella dice que existe esta <b>felicidad grande</b> refiriéndose más a esta felicidad de la que hablo en el libro: esta obligación de ser felices, a veces asociada a lo espectacular, a la fama, al rendimiento, que está bien, todos en mayor o menor medida la podemos perseguir. </p><p>Pero después dice esta <b>felicidad pequeña</b> y yo también tomo una cita, creo que de <b>Hitchcock</b>, que va diciendo las cosas que a él lo hacen felices, que son chiquitas. Y si uno puede identificar eso, se garantiza una cotidianeidad mucho más feliz en el fondo. Eso te obliga a observarte a vos y también a quienes querés, qué cosas le hacen bien a las personas que querés. Esos detalles. Te esperé con un chocolate blanco porque sé que te gusta, por ejemplo. Y hay algo ahí de construir una noción de felicidad también con el otro y compartida, que no siempre se puede. Pero para mí, en la adultez es importante no perder de vista eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52I73IV2JNEKPMPZDU3Q3CTYWY.png?auth=be14686b8dd72ddd2c9669de7d3e19393faa1258ec1bc7e46f4e9a7e418319d1&smart=true&width=1408&height=768" alt="Sichel observa que las redes sociales refuerzan ideales de éxito y felicidad, dificultando mostrar contradicciones y emociones reales en la vida cotidiana (Imagen ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—En una época en la que todo compite por nuestra atención, ¿cómo se hace para mantener la mente en el presente?</b></p><p>—Es la tarea más difícil y va de la mano con prestar atención, que es habitar el presente, el tiempo presente. Por ejemplo, yo ahora estoy charlando con vos y todo el tiempo la cabeza me marea y me lleva a lo que voy a hacer a la noche, a lo que voy a hacer pasado mañana. Pero todo el tiempo el ejercicio es decir: “No, pará” y le pongo pausa. Hace poco hablaba con <b>Nicolás Artusi</b> y él me decía: “Hay que pensar en una profilaxis de la atención”. Porque <b>realmente hay que pensar cómo cuidamos la atención en una época en la que nos la disputan todos y poder elegir a qué se lo damos</b>. Es como que volvemos una y otra vez a eso que es la elección. </p><p>Después hay otro problema que es a veces no sabemos qué queremos y eso también hay que poder legitimarlo, porque es muy difícil habitar el no saber lo que uno quiere, que yo en el libro lo trabajo a través de la angustia. Muchas veces eso te angustia. “Yo quiero conectar con el tiempo presente”, pero el tiempo presente me trae un conflicto que qué hago con eso. Y estamos en una sociedad en la que habitar una angustia o la vulnerabilidad también no está del todo bien visto. Eso también es difícil. Pero hay que afrontarlo. Llegar a una idea de adultez un poco más amable también es entender que las cosas llevan tiempo y para mí eso va a contramano de esta época. </p><p>Queremos cosas cada vez más rápido, no soportamos que las cosas nos cuesten. Y a mí me pasa un montón que a veces me preguntan: “Che, ¿y cómo hiciste para escribir un newsletter?” Y en todo la respuesta es: “Me llevó un montón de tiempo”. Y eso solo lo sabés porque lo sostuviste en el tiempo. Eso es algo que sí se lo podemos valorar a las generaciones: la perseverancia. También hay que poder perseverar, que no tiene que ver con quedarse en un lugar en el que no querés estar. Pero después llegar a algo que vos querés te va a dar trabajo. Esta idea de que no te va a dar trabajo es un error gigante. Todas las personas que admiro, que lograron cosas, lo hicieron a costa de mucho trabajo y de mucho error y de mucha perseverancia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F46YOBR2R5FETBNL73DBODY6HQ.png?auth=402ace6fec0332169129773f645dd6e110de3d10518f3c1ba7ffbc9b0e9ea177&smart=true&width=1408&height=768" alt="Aceptar que las cosas llevan tiempo y que la perseverancia forma parte de los logros es clave para construir una adultez más realista y amable (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—En el libro contás que una vez renunciaste a un trabajo y le dijiste a tu papá que ibas a renunciar porque no eras feliz. Y él te dijo: “¿Y qué tiene que ver el trabajo con la felicidad?” </b></p><p>—Eso sí ilustra un poco mejor el choque de generaciones. Yo pongo en el ejemplo que mi papá trabajó toda la vida, como la mayoría de los padres, y jamás se preguntó si era feliz en el trabajo porque el trabajo le daba dinero y ya, era como otra cosa. Y nosotros no, nosotros también queremos ser felices con el trabajo, lo cual en parte está buenísimo. Pero también a veces es una presión porque no se le puede pedir todo a todo. Me parece que también ahí tenemos que poder aceptar la frustración o que las cosas llevan tiempo. </p><p>En el libro hablo mucho sobre el trabajo y de esta época en la que muchas veces se encubre esta cosa emprendedora que está buenísima, con también mucha precariedad en el empleo y que eso también tiene efectos sobre nuestra vida, nuestras certezas, sobre la estabilidad. También se habla poco de eso, porque está muy romantizado que tenés que trabajar de lo que amas y no trabajarás ningún día de la vida. Y yo amo mi trabajo, pero también quiero descansar. Entonces, hay algo de esta época que nos pide a todos que todo tiene que ser… Tenés que amar tu trabajo, tiene que ser tu profesión y además tenés que ser espectacular en eso que hacés, que no sé. Amo mi trabajo, pero tengo cuatro trabajos más o no puedo parar nunca. Entonces, ahí también vuelvo a la pregunta de: <b>al final,</b> <b>¿somos tan libres como pensamos? </b></p><p><b>—La sensación que me dio a mí tu libro es de tranquilidad, de que está todo bien. Como un mensaje de “disfrutá, nadie te está corriendo, nadie te está apurando, estamos todos en la misma”. Si tuviera que elegir una palabra, sería un poco de alivio. ¿Qué otra cosa esperás que alguien sienta cuando termina de leer tu libro?</b></p><p>—Por suerte es un poco lo que me suelen decir la mayoría, ¿no? Esta cosa de que no hay grandes soluciones, no hay tres tips para ser un adulto funcional, feliz. La verdad es que no existe (risas). Pero hay algo para mí, y esto tiene que ver con la filosofía, en primer lugar, frente a eso que se nos impone como lo natural, poder hacer un signo de pregunta. ¿Por qué es así? ¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué yo tengo que hacer esto? Y hay algo de tener una mirada problematizadora, que es lo que intento hacer en el libro, pero sin catalogar qué vida es mejor que otra. </p><p>Primero porque yo padezco todas las exigencias de las que hablé. No estoy en ningún pedestal. Todo el tiempo lucho contra mis propios mandatos. Lo que más busco, de alguna manera, es habilitar nuestro derecho, a rendirnos, a cambiar de opinión, a repensarnos. Me parece que es eso para mí un poco el ejercicio filosófico. Y después cada uno busca sus respuestas, qué sé yo. Hay algo de eso, también. Pensaste que eras la mejor alumna del mundo, entonces tenés que terminar abogacía. Bueno, quizás no. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SWHA6G3XNNG6NALX4FCCNCQXRM.png?auth=1e835213a0a7944ac1ec171c310231df792a511d67fde71c4d89179057bcffc7&smart=true&width=1408&height=768" alt="El diálogo con quienes piensan distinto es, para Sichel, fundamental para construir vínculos y sociedades más equitativas, más allá de los acuerdos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Flor, te voy a despedir con la última pregunta que le hago a todos los invitados. Más que una pregunta, es que nos dejes algo que te parezca valioso para compartir. Puede ser una recomendación de una película, una frase o una idea que venís pensando. Lo que sea que en el último tiempo te conmovió, te dejó pensando o te hizo reflexionar, y que hoy querés dejarnos acá.</b></p><p>—Vengo pensando mucho en cómo tener conversaciones con gente que no piensa como nosotros. Eso lo veo como una dificultad. Lo dejo como una puerta abierta. Estamos en una época en la que necesitamos hablar con los otros y que tener conversaciones como estas que estamos teniendo, no es moneda corriente. No es tan fácil como parece. Y para mí la única forma de construir un mundo mejor, más equitativo, tiene que ver con conversando con otros. </p><p>Me gusta pensar una idea de diálogo que no es la que nos enseñaron en la escuela de dialogamos para ponernos de acuerdo, sino dialogamos para, muchas veces, explicitar los desacuerdos. Y que eso en sí es un montón. Si vos podés sentarte con alguien a hablar, más allá de que no tengas nada que ver o más allá de que no haya un acuerdo, pero hay algo que se produce, <b>Martín Buber</b> dice: “Hay un entre”. No es ni lo que vos decís ni lo que dice el otro, es eso. Y es a lo que yo apuesto como educadora, filósofa, como madre, en todo intento trabajar mucho en eso. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAXXGPPBN5CZPNPFDLDVKLE32M.jpg?auth=93251fafde80be4e1e9852b19ffa3e5e5e35a61bf991282ee460be8b3d74fcdd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - FLORENCIA SICHEL]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El error que comete el 95% de las startups (y cómo evitarlo), según Ezequiel Abramzon, ex ejecutivo de Disney ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/03/20/el-error-que-comete-el-95-de-las-startups-y-como-evitarlo-segun-ezequiel-abramzon-ex-ejecutivo-de-disney/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/03/20/el-error-que-comete-el-95-de-las-startups-y-como-evitarlo-segun-ezequiel-abramzon-ex-ejecutivo-de-disney/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el actual consultor analizó los principales desafíos de las startups para escalar sin perder el rumbo, y destacó tres claves fundamentales. Además, profundizó en la importancia del posicionamiento y la consistencia, y reflexionó sobre cómo, en un mundo acelerado, recuperar el tiempo para pensar estratégicamente puede ser la verdadera ventaja competitiva]]></description><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 11:42:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwiUk7md_KyTAxW8I0QIHfBnH78YACICCAEQABoCZHo&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB&amp;cid=CAASZeRonPTgX7Txq9nPXNaPLsui1rosohK7luS9Ve07eGZncVWnlTrKkpBJz4qb70-txKYU7C0gJA7SHRq8NAE93lh4MF-Lk1e0Ll44B2smt_5GmSrPooF-owQp-ODMgSxmpOq8S2k6&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3HeEUGr6Zuslv8tghgnl2ujbwSSw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxRxw4We3yE4Ga-9SwXPP3zA5%26gclid%3DCj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiexq2d_KyTAxVNBLkGHQR3ATsQ0Qx6BAgYEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwiUk7md_KyTAxW8I0QIHfBnH78YACICCAEQABoCZHo&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB&amp;cid=CAASZeRonPTgX7Txq9nPXNaPLsui1rosohK7luS9Ve07eGZncVWnlTrKkpBJz4qb70-txKYU7C0gJA7SHRq8NAE93lh4MF-Lk1e0Ll44B2smt_5GmSrPooF-owQp-ODMgSxmpOq8S2k6&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3HeEUGr6Zuslv8tghgnl2ujbwSSw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxRxw4We3yE4Ga-9SwXPP3zA5%26gclid%3DCj0KCQjwve7NBhC-ARIsALZy9HXBdKoA3VP5ynuEAgtYrJfQnTycuwP_YmMqeomNXMRwvUopOwvJk-gaAkrBEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiexq2d_KyTAxVNBLkGHQR3ATsQ0Qx6BAgYEAE"> <b>La Fórmula Podcast</b>,</a> el consultor y ex ejecutivo de <a href="https://www.infobae.com/tag/the-walt-disney-company/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/the-walt-disney-company/">The Walt Disney Company</a>, <b>Ezequiel Abramzon</b>, compartió los principales aprendizajes que le dejaron más de 20 años liderando negocios digitales y cómo hoy los aplica para ayudar a startups a escalar sin perder el rumbo. Explicó que muchas empresas crecen sin bases sólidas y terminan colapsando, por lo que su metodología se enfoca en ordenar el negocio desde lo fundacional: definir propósito, visión, estructura y procesos.</p><p>Además, remarcó la importancia de pensar a largo plazo incluso en contextos de urgencia y describió su proceso de trabajo en tres etapas clave: diagnóstico, formulación estratégica y ejecución. Señaló que muchas startups fracasan por enfocarse en el producto en lugar de entender el problema real del cliente, y destacó que la clave está en ser relevantes y únicos en la mente de las personas. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/5K7V97tbQkEfB6PhosVIu5" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/5K7V97tbQkEfB6PhosVIu5">Spotify</a> y<a href="https://www.youtube.com/watch?v=cPyJ3q-rxyw" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=cPyJ3q-rxyw"> <b>YouTube</b>.</a></p><p>Ezequiel es un ejecutivo y estratega de marca argentino con una extensa trayectoria en el mundo de los medios digitales, la creatividad y el branding. Durante más de dos décadas formó parte de <b>The Walt Disney Company en América Latina</b>, donde llegó a desempeñarse como vicepresidente y gerente general de áreas digitales, liderando proyectos de transformación online, contenidos interactivos y desarrollo de audiencias en la región. A lo largo de su carrera participó en la expansión digital de marcas globales como <b>Disney, Marvel y Star Wars</b>, consolidándose como un referente en innovación y estrategia centrada en el usuario. Tras su paso por la corporación, inició una nueva etapa como emprendedor y consultor, fundando proyectos como Lalo<b> </b>y dedicándose a asesorar a empresas y emprendedores en el desarrollo de marcas sólidas, con foco en el pensamiento estratégico y la experiencia del cliente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKHGBHDLHRF4NCV4C6CE7KVG2M.png?auth=bc4ab4123d8c52c75e13ebb96f61abbc86a43eb4a8a6f18f2b5813f7ce243a70&smart=true&width=1408&height=768" alt="El consultor argentino explicó su enfoque para ayudar a startups a escalar sin perder el rumbo  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Trabajaste más de 20 años en Disney, liderazgo negocios digitales, hoy sos consultor, ayudás a emprendedores. ¿Por dónde te parece importante empezar esta conversación?</b></p><p>—Efectivamente yo trabajo con emprendedores alrededor del mundo. Generalmente son startups, empresas que están creciendo, que están construidas para escalar, construidas sobre un negocio digital, tecnológico, una solución innovadora y que tienen el desafío de poder explicarle a la gente, a sus clientes, a los inversores, qué diablos hacen de una forma clara y contundente para que le pongan la plata, básicamente. <b>Para que ese crecimiento se dé en base a vender o recibir inversión</b>. Trabajo con emprendedores de diferentes industrias o momentos de la empresa. En general, en un momento en el cual ya probaron que el negocio funciona, que tienen lo que se llama revenue recurrente, es decir, que hay gente que ya vuelve a comprar, <b>que están en una escala decente y que lo que necesitan es ordenarse para que ese crecimiento no los destruya o no los queme. </b></p><p>Con ellos yo aplico una metodología que desarrollé en base a mis aprendizajes de muchos años en Disney, donde ayudé a escalar empresas, negocios y marcas increíbles, icónicas, globales, <b>culturalmente relevantes, con el mundo digital, que lo empezamos de cero en los 90</b>. Yo viví el poder crear negocios de cero digitales en un mundo en el que no era muy relevante lo digital y que estaba codeándose con el cine, con la televisión, con cosas muy tradicionales y muy grandes. </p><p>Éramos como una startup dentro de la corporación, con marcas espectaculares que necesitaban su versión digital. Durante todos esos años me llevé miles de aprendizajes, pero hay tres grandes cosas que, después podemos charlar, que son las que yo me llevé de manera profunda y que las transformé en un proceso y una metodología de trabajo para ayudar a estas empresas no a operar como Disney.<b> Pero sí a entender que hay ciertas cuestiones que una, una compañía tiene que tener para crecer a largo plazo, tener éxito y no destruirse en el camino.</b></p><p><b>—¿Cuáles son esos tres factores?</b></p><p>—Hay tres principios, tres características que tiene que tener un equipo emprendedor que para mí son fundamentales y no todos la tienen.<b> El primero es el, la perspectiva de largo plazo. </b>En general, el mundo de la tecnología, el mundo emprendedor, es todo ya, todo rápido, por muchas razones. Primero, porque o no tienen el respaldo financiero como para durar mucho tiempo, entonces están hiperventilando la operación para poder generar tracción rápido.<b> Segundo, porque a veces los inversores necesitan probar rápido esa inversión para fallar rápido</b>, para seguir a otra cosa si es necesario. Y también la falta de experiencia. </p><p>Muchos emprendedores es la primera experiencia empresarial que tienen y no han tenido ni siquiera un trabajo previo, con lo cual están haciendo todo por primera vez. El problema de eso es que los lleva a tomar decisiones de corto plazo, de urgencia. <b>Vivir en el mundo de las tácticas, como digo yo, una plataforma acá, una herramienta, una campañita, un logo feo, rápido, barato</b>, porque tengo que seguir y hacer otra cosa. Y trabajan o construyen equipos que no tienen objetivos claros, que no tienen una estructura o roles determinados, que no tienen prioridades. Todo vale lo mismo. Que no tienen procesos o sistemas para poder repetir las cosas que salen bien y eliminar las cosas que salen mal. Esas cosas fundacionales, para mí, hacen al pensar a largo plazo, que si bien, vos tenés urgencias, tenés que cumplir con objetivos ya, porque si no se agota la cuenta del banco y tenés que echar gente, pero que esas decisiones de corto las tomes con la perspectiva de que es un pasito adelante hacia ese largo plazo. </p><p>Yo le llamo la <b>dirección de la marca</b>, hacia dónde estás yendo. Hablamos de propósito, de por qué la compañía existe, de la visión, a dónde querés llegar. Hablamos de la misión, cómo vas a llegar a ese destino, la visión, de valores, cómo vas a tomar decisiones, cómo se relaciona la gente. <b>Y si bien no es parte de la marca, a veces me meto en diseño organizacional, job description, estructuras, business plan </b>y entender cómo están invirtiendo en marketing, ver de qué manera priorizan ciertas cosas. Les enseño técnicas que yo no soy experto, pero las aprendí sobre cómo poner objetivos, cómo medirse. </p><p>La parte fundacional, ¿sí? Vos necesitás la base como para que sea bien fuerte, robusta como para sostener la mayor cantidad de pisos posibles. Entonces, el crecimiento de una empresa, si no tiene esas bases, es muy difícil que se sostenga. Pensar que vos estás construyendo algo de largo plazo, que es tu legado, que la compañía tiene que estar preparada para escalar, es importantísimo. <b>Por eso yo trabajo con empresas que de alguna manera tienen cierta madurez, cierto modelo comprobado como para poder pensar en ese largo plazo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4JVEZQFHRHYNJS4ISXUL5TSL4.png?auth=602a713271c17cd8bc11dc45545a737198bfbe809e69bef198481a235976a596&smart=true&width=1408&height=768" alt="Abramzon destacó la importancia de definir propósito, visión, estructura y procesos desde el inicio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Esa sería la primera cuestión: cuando alguien empieza a trabajar con vos, lo primero que hacés es un análisis de las bases que deben desarrollar y las que ya tienen establecidas.</b></p><p>—Claro. El proceso típico de estrategia tiene tres fases. Una parte de diagnóstico donde vos evaluás la empresa, el negocio, te metés. <b>Es una especie de trabajo detectivesco, si querés, donde observás, hacés entrevistas, analizás datos, nos metemos a entender el negocio, a entender el producto, la cultura, el negocio</b>. Entrevisto personas clave de la organización uno a uno. Hacemos encuestas masivas dentro de la compañía. Entrevisto a sus clientes para matchear cómo nos vemos y cómo nos ven. Y si hay cosas que coinciden, quiere decir, son verdades que tenemos que sostener o cambiar. Cuando no hay coincidencia, tenemos que preguntarnos si queremos que se mantenga o tenemos que forzarlo. <b>Incluso, preguntándole las mismas cosas a los dos o tres founders de la compañía, te responden a veces cosas contradictorias. </b></p><p>Y eso carcome de alguna manera la credibilidad dentro de la compañía, porque un founder o un líder te dice una cosa, el otro líder te dice otra y la compañía está yendo como para dos direcciones. Diagnosticamos primero, vemos una foto de realidad. Después trabajamos la formulación de esa estrategia, el desarrollo, la cocreación, a través de este modelo que yo te digo. Y después una parte de ejecución. O sea que es: <b>diagnóstico, formulación de estrategia y salimos a la cancha a lanzar, a ejecutar, a hacer cosas</b>. Para poder ordenar este proceso, para que un equipo tenga más o menos esas ideas claras, yo tengo esa metodología que tiene tres grandes grupos de focos. El primero era ese del largo plazo. El segundo es lo que se llama en inglés la <b>centricidad</b> <b>en el cliente</b> o poner el cliente en el centro. Se habla mucho de esto. Y lo cierto es que la mayoría de las empresas de tecnología tienen el producto en el centro. Desarrollan un producto, le ponen fierros, le meten, lanzan funcionalidades y glorifican la tecnología y la innovación que tienen, y lo tratan de imponer en el mercado. <b>Se llama “product market fit” en el mundo de los startups, que es meter el producto en un mercado y encontrar el fit, el engranaje con algún cliente. </b></p><p>En vez de pensar en el cliente primero y entender profundamente cuál es el problema que queremos solucionarle a esas personas, entender el mercado y las alternativas que están solucionando ese problema y encontrar esos huecos, ese espacio blanco que dicen en inglés, para poder solucionar algo de forma diferente. Hoy funciona al revés. Por eso estamos hablando de que más del 95% de los startups mueren antes de los cinco años. <b>Y los que sobreviven, viven una larga agonía también durante muchos años y van muriendo de a poco. </b>Entonces, pensar a largo plazo te permite al menos saber que si te va bien, tener un sistema sostenible en el tiempo y que las decisiones de corto son más robustas, hacés menos cosas, pero más, más significativas. En el mundo de las marcas o el marketing se habla del posicionamiento. No sé si escuchaste hablar del posicionamiento de una marca. El posicionamiento, como yo lo entiendo, es un lugar único que ocupás en la cabeza de los consumidores o de los clientes. Pero vos tenés que determinar único para quién, único en comparación con qué otras alternativas y único cómo, cuál es la diferencia que viene a hacer o a traer tu producto.</p><p><b>—¿Por qué crees que es tan bajo el número de los startups que sobreviven? </b></p><p>—Hay muchas razones. Pueden ser temas financieros de mala administración, hay también temas de relacionamiento entre los fundadores que terminan perdiendo las ganas de trabajar juntos y eso destruye el negocio. <b>Puede ser que no consideren el financiamiento que habían planeado para el tipo de negocio que habían conseguido. </b>Puede ser que hayan cambiado cosas en el mercado, porque los mercados, las industrias, las categorías son dinámicas y un día pensás que las reglas funcionan de una manera, algo pasó, cambió una economía, una cultura, una tecnología y eso te cambia el tablero de lugar y las fichas no encajan. O también, que es a la que yo me dedico, es que a nadie le importó tu negocio, entonces nadie te puso la plata. Si no lográs generar ser la única o la mejor alternativa para el tipo de cliente al que vos le hablás, no te van a dar la plata.<b> Y si no te da la plata la gente, no hay facturación y sin facturación un negocio no es sostenible</b>. Entonces, yo ayudo a que haya cierta relevancia, persuasión en el mundo, y ese es el tercer nivel que decía. Yo hablaba del largo plazo, planificar mejor. Yo trabajé más de 20 años en Disney, que en lo único que pensás es en el largo plazo. </p><p>Es una empresa que cumplió 100 años y que generación tras generación de ejecutivos van planificando qué va a pasar en los próximos 10, 15, 20 años en el mundo y tratar de tomar las mejores decisiones posibles. No siempre funciona así, para que el negocio siga sosteniéndose y creciendo e innovando en el camino. Y el tercero es la <b>narrativa de marca</b>, es el tercer aprendizaje para mí fue que Disney, por ejemplo, es una empresa que está constantemente pensando en la <b>singularidad</b>. Todo lo que hace Disney es re Disney y se ve de lejos, y otras empresas lo quieren tener y lo quieren copiar. Hay un gen, un ADN de la marca que es genuinamente propio de la compañía. </p><p>Yo le llamo la singularidad. Y hay una intencionalidad en todo lo que se hace. Si no luce Disney, si no se siente, si no tiene la calidad de Disney, si no tiene el ADN, el pedigrí, no es válido. La mejor forma de tener éxito en el mundo de los negocios y principalmente en el mundo de la tecnología, es poder construir lo que nosotros llamamos el intangible encima del tangible. La marca es un intangible. <b>Como yo la entiendo, es lo que la gente siente sobre un producto, un servicio, una organización, una persona</b>. Es lo que otros dicen o sienten de nosotros. La estrategia de marca, que es a lo que yo me dedico, es un set de decisiones, un plan para poder influenciar lo que la gente siente o percibe de nosotros. El branding es hacer y decir cosas para gestionar ese significado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G5HN6KZINJEO3DE6Q2PMR3VDZU.jpg?auth=1691f87cf3a8e3a1da8e15cca6c989e53ddbedd7742e9e81066dfcc3160739a0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Su metodología se basa en tres etapas: diagnóstico, formulación estratégica y ejecución (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Vamos al ejemplo de Disney. ¿Cuál es el mensaje que Disney quiere que la gente siente cuando se refiere a Disney?</b></p><p>—La definición de la marca interna corporativamente es que Disney es entretenimiento especial con corazón. Ese es el ADN de la marca. Es una idea de que después cada negocio tiene que interpretarlo. <b>Tiene de alguna manera esa idea de la marca una expresión en cada una de las cosas que hace, que evoluciona a lo largo de las décadas</b>, largo plazo y que siempre tiene el cliente en el centro, dependiendo de la edad, del tipo de producto, del tipo de negocio en el que está, en la cabeza del ejecutivo y quien lo ejecuta. </p><p>Ese tercer nivel, que es la narrativa de la marca, es poder tener esta intencionalidad de ser singular, de ser diferente, ser único, de ser distintivo en el mercado, yo lo trabajo con tres cosas: la historia, el estilo y los momentos wow. Nike es una marca que su narrativa tiene que ver con la motivación, Disney tiene una narrativa que tiene que ver con la magia. Constantemente estamos reforzando esa narrativa. <b>Ferrari tiene un caballo rojo, pasión, la narrativa es la velocidad, la potencia.</b> Cada marca vos podés destilar cuál es el tipo de historia que cuenta. Después está el estilo, que es temas visuales, estéticos o sensoriales. Netflix, por ejemplo, cada vez que vos ponés play escuchás un sonido. Y si vos estás con los ojos cerrados reconocés qué marca estás consumiendo, cuando prendés una compu hay un sonido especial. Hay teléfonos que suenan de una manera muy particular y vos sabés qué marca es.<b> Hay autos ahora, como son eléctricos, que están empezando a trabajar el sonido del auto, porque lo eléctrico no se escucha. </b></p><p>Están trabajando para que vos cuando un auto pase, vos sepas de qué marca es. Hay marcas que pueden trabajar el sabor o el olor. Si vos pasás por la puerta de un McDonald’s o un Starbucks o de Costumbres Argentinas en Argentina, olés y hay una experiencia olfativa que hace que vos tal vez entres o reconozcas. <b>Si te tapan los ojos al entrar a un McDonald’s, yo te aseguro que sabés dónde te estamos metiendo.</b> Hay temas de tacto. Hay empresas que pueden trabajar el packaging o la textura, si trabajás producto físico, donde lo táctil se puede percibir de una manera diferente, calidad, no calidad, etcétera. <b>Vos tenés que pensar los cinco sentidos más allá de la vista.</b> Yo siempre le explico a los emprendedores que, eh, nosotros ayudamos a resolver problemas o desafíos, frustraciones que puede tener un cliente y el que mejor soluciona ese problema es el que va a ganar consistentemente. Esas cuatro cosas que, como si vas en las capas más profundas o superiores por las cuales la gente compra son: te ayudo a ganar plata, te ayudo a ahorrar plata, te ayudo a minimizar el riesgo y te ayudo a elevar tu estatus. <b>“That‘s it”.</b></p><p><b>—¿Cuál crees que es el éxito? ¿Es poder ver cosas que otros no pudieron ver?</b></p><p>—No lo sé, es difícil. Si lo supiéramos, probablemente sería formulable y repetible. Yo entiendo que el crecimiento de un negocio es repetir una fórmula ganadora. Lo que te está funcionando, repetilo. Es como una bola de nieve que se va haciendo crecer, digamos. Pero hasta que vos no encontrás esa fórmula ganadora, es muy difícil saber qué va a funcionar. Yahoo era el líder en búsquedas en <b>Internet y Google </b>terminó comiéndole el mercado, destruyendo prácticamente la compañía y terminó rebotando hasta que casi desapareció. </p><p>¿Por qué? ¿Era el mejor buscador? No, hay algo que hicieron probablemente temas de publicidad, otras cosas que manejaron mejor, como para hacer crecer el negocio de una manera en la que desplazaron el consumo de un foco importantísimo a otro. Siempre hubo un desafiante, en algún mercado que construyó sobre lo que otros hicieron, ¿no? A mí en Disney me educaron a que la empresa siempre va a aprovechar cualquier tipo de plataforma o de tecnología o de vehículo para poder seguir contando historias. Disney no es una empresa que va a desarrollar nuevas tecnologías para ver películas, pero va a aprovechar las nuevas tecnologías de la mejor forma posible, lo antes posible, para poder mejorarlo. <b>Siempre decíamos que si se puede ver Blancanieves en una uña, ahí va a estar Blancanieves, la primera película de animación.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NIS3ONX45HXVJV4ZIWJTDYWKA.png?auth=ce6fa19a9c31d9a9ecb36677e34442f96dd1c0eaff8ded838f87eb7329fc5c16&smart=true&width=1408&height=768" alt="Identificó que muchas startups fracasan por enfocarse en el producto y no en el problema real del cliente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Hoy mucha gente puede construir su marca personal, más allá de una empresa, gracias a las redes. ¿Qué ejemplos te parecen buenos y qué creés que tiene que tener alguien para lograrlo?</b></p><p>—Para mí es espectacular. Vivimos en la revolución del branding, que se está dando en tres campos de batalla muy importantes. El primero es <b>la economía de la atención</b>. Hoy estamos bombardeados por impulsos. Salís a la calle y tenés miles de marcas, logos, sonidos e imágenes que están compitiendo por tu atención. Abrís el teléfono, ni hablar, la compu, prendés la radio, vas a internet. Miles.<b> Creo que dicen que son 35 mil decisiones que tomamos por día y muchas de ellas tienen que ver con marcas. </b>¿Sí? Entonces, vos tenés que tener de alguna manera, sea tu marca personal o de negocios, una estrategia para poder capturar la atención de la gente. Tenés que saber a quién le vas a hablar, de qué les vas a hablar, por qué te van a elegir a vos por encima del resto para poder captar esa atención. </p><p>Tenés que interrumpirlos en un feed de redes sociales, en una casilla de mail, tenés que construir un sistema por el cual vos captures esa atención. Pero si no entendés que la atención es volátil y tenés muchísima competencia y tenés que elegir las batallas, no vas a poder ganar. La segunda batalla, que es la <b>economía de la creatividad</b>, donde hoy estamos absolutamente, te diría entrenados para ver originalidad, ver calidad y cualquier persona del planeta tiene acceso a tecnología, plataformas de distribución global, de mínimos recursos, como poner la cámara y hablarle al mundo, para llegarle a cualquiera con un mensaje original y diferente. Con lo cual tenés que invertir en diseño, en calidad, en herramientas, en infraestructura para que el tiempo, el proceso de pensar y crear cosas, para que una vez que te prestaron atención, realmente les digas algo, una historia que les llegue al corazón, a la cabeza, lo que sea. Y la tercera es la <b>economía de las experiencias</b>. </p><p>Hoy las mejores marcas del mundo nos están educando para que cada vez la vara esté más alta. Tenés que saber una vez que te prestaron atención, qué tipo de contenido vas a hacer. Esa experiencia, ese producto, cómo los tratás, cómo los recibís, cómo construís, esa pseudo comunidad contestando mensajes, estando presente, generando ese relacionamiento, sobre todo para las personas, para los profesionales que quieren tener cierta audiencia y convertir un porcentaje pequeño de esa audiencia en posibles clientes que después terminen pagando para que yo construya mi negocio o que haya sponsors que vengan a pagarme por esa audiencia para que yo pueda seguir invirtiendo y construyendo esa imagen que quiero crear. No es solamente subir, postear y hacer cosas. <b>Uno de cada millón le va a ir bien improvisando y haciendo aleatoriamente cosas. </b>Si la gente te tuviera que conocer por una sola cosa, ¿qué cosa sería? Si vos tenés esa palabra para poder ser definido o definida, tenés que ser consistentemente leal a esa idea, porque la repetición hace a la construcción de esa idea, esa influencia que vos tenés que hacer en la gente, el posicionamiento. </p><p>Pero si un día te hablo de política, otro día te hablo de deportes y otro día te hablo de cocina, ¿qué soy? Ahora, si yo te hablo de deportes, te hablo de deportes, te hablo de deportes. No solo eso, te hablo de golf, golf, golf. La gente va a decir: “Ah, Ezequiel es el pibe de golf”. <b>¿Por qué? Porque instalé en tu cabeza esa imagen. Después puedo ser bueno hablando de golf, ser jugador, ser un profesor, ser un analista, el tipo de personaje que yo quiero ser dentro de ese concepto.</b> Pero, para mí, la clave de la construcción de una marca personal, qué es lo mismo que construir una marca de negocios, es influenciar a la gente sobre algo, consistentemente, de forma auténtica, diferente al resto. Entender qué es lo que estás interrumpiendo y qué resolves, qué valor agregas a eso. Y último de eso están los formatos, las tácticas. Si hacés un reel, si hacés un post de texto, si subís un video, si lo hacés en YouTube o lo hacés en Instagram o TikTok, si te filmás al revés, si usás tecnología o inteligencia artificial, si usás una buena cámara o no. Todas esas cosas son importantes, pero es la última milla a la hora de construir una marca, porque una marca es el intangible, no son esas cosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PSAR4JLSWVA4TKL5PAD7KVUYG4.png?auth=005e0611d92a69937704833ab551510124613c1499b18d90a26429344756bd2e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Lideró proyectos de transformación online y desarrollo de audiencias para marcas como Disney, Marvel y Star Wars (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Ezequiel, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es si nos podés dejar algo que creas que vale la pena compartir. Puede ser las recomendaciones de libros, una idea que te parece importante transmitir, algo que estés analizando…</b></p><p>—Voy a decir algo que tal vez no sea muy popular. Hoy estamos viviendo en un mundo que se va rapidísimo, que todos los días sale algo nuevo, una herramienta o la inteligencia artificial que reemplaza cosas y todos los días algo se muere. Marketing se murió, consultoría se murió, los médicos se murieron, los choferes ya no van a estar más, la robótica, ¿no? <b>Estamos alimentando esa idea de que todo es reemplazable y obsoleto, por tácticas, por las cosas de cortísimo plazo. </b>A mí me encantaría que nosotros nos concentremos con la esencia del ser humano, que es poder pensar, razonar, poder darle el tiempo suficiente a la toma de decisiones de forma informada. Y una toma de decisiones informada es poder analizar previamente ciertas cosas a la hora de dar un paso hacia adelante, sea tu negocio, tu vida o lo que sea. </p><p>Si es importante, va a estar agendado en tu calendario. Si no está en tu calendario, quiere decir que no estás respetando ese tiempo, por ende, no es importante. Y mucha gente, sobre todo la gente con la que yo trabajo, me lista las cosas que son más importantes para su día a día y yo digo: <b>“Proyectame tu calendario, mostrame las próximas tres semanas”.</b> Y no tienen ni media hora dedicada a esos temas, pero viven con esos temas en la cabeza. Somos todos así. Tenemos cosas rumiando en el cerebro, dando vueltas y no le damos el espacio para que esas cosas decantan. Podemos pensar antes de hacer las cosas, planificar los próximos dos pasos. Cada vez le dedicamos menos tiempo a racionalizar, a pensar, a planificar, a estrategizar, a conectarte con tu propósito, a entender por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo, cuántas cosas tengo que hacer.<b> ¿Es este mi día a día que debería liderar mi vida? ¿Mi negocio está yendo al lugar al que quiero llegar? </b>Estamos como caballos que no ven para el costado y van para adelante, pero no sabés si ese adelante te está llevando al destino que vos querés.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HR54IKIA3BGXVAXRFQYJ5ESAM4.jpg?auth=d48527f8bca8f4c28500acc58956306ec6415c4b66b703fe3a0de1703ce6ee7d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - EZEQUIEL ABRAMZON]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Menopausia: qué pasa realmente en el cerebro, el metabolismo y el sueño de la mujer después de los 40, según la ciencia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/03/12/menopausia-que-pasa-realmente-en-el-cerebro-el-metabolismo-y-el-sueno-de-la-mujer-despues-de-los-40-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/03/12/menopausia-que-pasa-realmente-en-el-cerebro-el-metabolismo-y-el-sueno-de-la-mujer-despues-de-los-40-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la nutricionista y divulgadora Marta Marcè, explicó por qué la perimenopausia puede comenzar mucho antes de lo que las mujeres imaginan y cómo impactan los cambios hormonales. Además, compartió su experiencia personal y detalló qué hábitos, pautas de alimentación y suplementos pueden ayudar a transitar esta etapa con mayor bienestar y sin miedo]]></description><pubDate>Thu, 12 Mar 2026 15:14:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, la nutricionista y comunicadora <b>Marta Marcè </b>habló sobre los cambios <a href="https://www.infobae.com/tag/hormonas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/hormonas/">hormonales </a>que atraviesan las mujeres a partir de los 40 y por qué la perimenopausia es una etapa tan larga como poco comprendida. Explicó que muchas mujeres comienzan este proceso una década antes de la menopausia y que síntomas como lapsus de memoria, cambios en el <a href="https://www.infobae.com/tag/metabolismo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/metabolismo/">metabolismo</a>, aumento de grasa abdominal o alteraciones del <a href="https://www.infobae.com/tag/sueno/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sueno/">sueño </a>están directamente relacionados con las fluctuaciones hormonales.</p><p>Además, compartió su historia personal:<b> a los 26 años tuvo cáncer de ovarios y entró en menopausia de forma abrupta,</b> una experiencia que la impulsó a estudiar nutrición e investigar cómo mejorar la calidad de vida en esta etapa. También habló de la importancia de la alimentación, el ejercicio y ciertos suplementos para cuidar el cerebro, el metabolismo y los huesos. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/03ztigJbyBc1w4QPbWcOEw" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/03ztigJbyBc1w4QPbWcOEw"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=aWGAklmwUT8" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=aWGAklmwUT8"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Marta es una<b> nutricionista, naturópata y divulgadora especializada en salud hormonal femenina, </b>particularmente en perimenopausia y menopausia. Se formó en Nutrición Humana y Dietética y comenzó a acompañar a otras mujeres en esta etapa vital, además de divulgar contenidos sobre salud femenina en conferencias, redes sociales y medios de comunicación. También es autora de libros como <i>Disfruta tu menopausia</i> (2023) y <i>Nutre tu menopausia</i>, en los que propone un enfoque integral de la menopausia basado en la alimentación, el ejercicio y el autocuidado.</p><p><b>— Sos experta en un tema del que se habla poco, que tiene que ver con nuestra salud hormonal, todo lo que pasa con la menopausia y en general con nuestra nutrición, nuestro cuerpo, la sexualidad ¿post 40 podríamos decirle?</b></p><p>— Sí. Voy a decir algo que no le gusta escuchar a muchas mujeres, pero que es así. Y es que <b>la gran mayoría de nosotras, a partir de los 40, que aún nos sentimos muy jóvenes y sí, vamos a estar en perimenopausia</b>. <b>La perimenopausia, que es la etapa que precede a la menopausia, porque la menopausia realmente es un día, es una etapa de 10 años</b>. Y si de media, en España y también en Latinoamérica, la menopausia está entre 49, 50 y 51, haciendo cuentas, la gran mayoría de nosotras a partir de los cuarenta es cuando empieza todo el cambio hormonal. A veces se siente, a veces no se siente, pero como mucho tiempo la menopausia ha sido algo muy denostado, ¿no? ¡Es que estás menopáusica! No hemos querido ni oír hablar de la palabra. Cuando nos dicen que a los 40 empieza la perimenopausia, muchas veces no nos gusta escucharlo. Pero sí, de los 40 hasta ya al final de nuestra vida estamos en perimenopausia, que son estos diez años. <b>Luego el día de la menopausia, que es un solo día, el día que hace 12 meses que ya no tenemos la menstruación </b>y luego todo lo que viene después es la <b>posmenopausia</b>. Así que es la etapa casi más larga de nuestra vida y tan poco hablada hasta ahora.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PQKB5W4WZFARHKT7FF5XJOL64.png?auth=bec9a5d193e788dca7831c3b6c2b19a902ac19d299f764266b7116b459fa70ea&smart=true&width=1408&height=768" alt="La nutricionista Marta Marcè analizó los cambios hormonales que atraviesan las mujeres a partir de los 40 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p> <b>— Quiero que me cuentes un poco tu historia. ¿Por qué te enfocás y empezás a estudiar todos estos temas?</b></p><p>— Ahora ya tengo 40, entonces ya podría hablar de mi propia experiencia. Pero cuando empecé a hablar de la menopausia, hace unos años, fue porque entré en la menopausia muy, muy joven. Tenía tan solo 26 años. Tuve un cáncer de ovarios, entonces la operación a la que me sometí, entré con mis hormonas a tope, porque con 26 años estás a tope en la etapa fértil y salí después de seis horas de operación con mis hormonas de una mujer de 70, 60 años. De hecho, me desperté de esa operación con un sofoco horroroso que no sabía ni que era. Entré en menopausia de golpe sin entender muchas de las cosas que me pasaban. Mis médicos me dijeron que no podía tener hijos ni menstruar. Tener hijos no era algo que me planteara en ese momento y lo de no menstruar dije: “Bueno, pues tampoco es para tanto”. Pero claro, ahí hubo un cambio muy grande, muy mayúsculo de muchos aspectos de mi vida, de cómo me sentía, de cómo cambiaba mi forma de memorizar palabras, por ejemplo, del sueño, la energía, de todo. </p><p>Y no encontraba respuestas. Me decían: <b>“La menopausia es lo que es. Da las gracias, te has salvado de un cáncer”</b>. Ahí pues nació una necesidad de entender mejor primero a mí misma, a mi cuerpo, a lo que me estaba pasando y qué podía hacer, porque además en ese momento me dijeron que no podía tomar terapia hormonal y era como su única herramienta terapéutica para mujeres en menopausia. </p><p>Entonces dije: “Si yo tengo que vivir muchos años y quiero vivirlos bien, tengo que entender qué me pasa y qué puedo hacer en mi día a día”. Ahí empecé a estudiar la carrera de Nutrición Humana y Dietética, empecé a comunicarme porque mi primera carrera es Comunicación Audiovisual y me encontré con muchas mujeres que me decían: <b>“Por fin alguien me está explicando qué me pasa y qué puedo hacer”.</b> Y ahora me dedico a ello, a acompañar mujeres en consulta con mi equipo, a escribir sobre la menopausia, a divulgar, a comunicar, porque creo que es superimportante romper el tabú, dar información certera basada en la ciencia aplicable a nuestro día a día y <b>que las mujeres sepan que no tienen que temer la menopausia, que se tienen que preparar para ella</b>.</p><p><b>—¿Cuáles son algunos de los síntomas con los que más te llegan mujeres, que tal vez no se hablan tanto o cuyas causas se desconocen?</b></p><p>— Yo hay uno que pasé y que me tenía pero muy mortificada, porque además cuando te dedicas a comunicar, a hablar, y era que <b>de repente se me iban las palabras</b>. Al hablar yo quería decir: “Tal persona”, alguien que ves regularmente y que no me viniera el nombre, teniendo muy buena memoria, era difícil. O cosas tontas como decir: “Pásame el vaso” y que de repente no me aparecía esa palabra. En ese momento, dije: “No va a ser que tengo algo más grave, ¿sabes? Un inicio de demencia o lo que sea”. Hasta que empecé a estudiar un poco qué pasaba en el cerebro de la mujer en ese momento y me di cuenta que <b>el cerebro es el segundo órgano de nuestro cuerpo con más receptores hormonales</b>. Entonces, el cambio que hay allí es increíble, o sea, para bien, para mal. O sea, hay cosas como toda la parte de retención, memoria, foco, concentración, que cambia enormemente. Entonces es normal que haya más lapsus de memoria. Yo voy a veces a un armario y digo: “¿Qué estaba haciendo yo aquí?”. </p><p>Y asusta mucho. Entonces, lo primero es entender por qué pasa. Por qué hay todos estos cambios en ciertas zonas del cerebro, en cómo conectan nuestras neuronas y demás. Y te da paz, porque tú dices: <b>“Bueno, vale, no me estoy volviendo loca, no es algo que me pase a mí”. </b>Y lo segundo es entender todo lo que podemos hacer porque esto es lo más evidente, pero todo lo que pasa es que también aumenta el riesgo de neurodegeneración. Entonces, <b>las mujeres en este momento tenemos que ser más conscientes de trabajar nuestro cerebro</b>, de escribir más a mano, de leer más, de hacer sudokus o cosas que nos gusten para memorizar, coreografías, idiomas, aprender cosas nuevas. Viajar es buenísimo también, porque verdad que cuando viajas dices: “El metro para aquí, para…”. El cerebro es como que se hace mucho más plástico. Con nutrición, cuidar el cerebro con <b>omega 3</b>, que es importantísimo para el cerebro, antioxidantes, tener una nutrición que sea antiinflamatoria. Para mí es uno de los síntomas que muchas mujeres no saben que tiene que ver y el médico tampoco lo conoce, les dicen: “Estarás más estresada”. Y no, realmente tienen un cambio hormonal en el cerebro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PTM6WHRGIBFMLHFWHLN36WT76Q.jpg?auth=ac28e84792ce93393a795e4d6020695a6304a4429fd8430e4a32e64234bdb6e9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marcè destacó que la perimenopausia puede iniciarse hasta una década antes de la menopausia (foto: Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><b>— O sea, la pérdida de memoria está asociada directamente con el tema hormonal.</b></p><p><b>— La bajada y la fluctuación hormonal. </b>Es verdad que se ha visto que durante la perimenopausia, estos 10 años, hay mucha fluctuación hormonal, es el momento más heavy o de lapsus. Y después el cerebro se reconfigura. Esas zonas del cerebro que se habían como empequeñecido, que no tenían tanto riego sanguíneo, que estaban cambiando, hacen que se activen otras zonas de nuestro cerebro. La utilización de energía por parte del cerebro cambia en este momento, pero se hace más óptima utilizando la energía de otra manera. Y muchas mujeres después, ya en la postmenopausia, cuando entramos en una estabilidad hormonal de hormonas bajas, te notas muy diferente. Eso sí, <b>cuidar el cerebro, aprender cosas nuevas y nutrirnos bien, esto es indispensable a partir de los 40</b>. Yo tampoco estoy de acuerdo en que haya que medicar a todas las mujeres con terapia hormonal simplemente por estar en menopausia, porque no es una enfermedad, es una etapa de la vida. Pero hay mujeres que se pueden beneficiar y mucho. Entonces, ¿por qué no utilizarlo? Claro que sí.</p><p><b>— Metámonos en la nutrición. Antes de ver soluciones o hábitos que una podría incorporar para mejorar su vida, ¿qué es lo que le pasa al cuerpo cuando entra en determinada edad? ¿Y cómo se puede suplir esa falta?</b></p><p>— La edad es relativa, porque cada una vamos a entrar en perimenopausia o en menopausia en momentos diferentes de nuestra vida. Depende mucho de la genética o a veces hay mujeres que entrarán muy pronto por muchos motivos. Lo que se llama un fallo ovárico prematuro o porque pasaron un cáncer de mama. ¿Qué pasa cuando bajan las hormonas o cuando fluctúan las hormonas? <b>A partir de la perimenopausia. Hay muchos cambios, tanto a nivel de músculo como a nivel de grasa, de cómo nuestro cuerpo procesa la energía</b>. </p><p>Cuando nosotras ingerimos alimentos como los carbohidratos ricos en glucosa, esa glucosa a partir de este momento no entra superfácilmente dentro de la célula y se quema. Es como que le cuesta más. A la vez perdemos más fácilmente músculo, que justamente es lo que más nos hace quemar calorías en reposo. Entonces, hace que acumulemos más grasa, sobre todo en zonas como la abdominal. Entonces, todo este conjunto de cosas hace que nuestro metabolismo funcione de forma no tan óptima, junto con que se eleva la inflamación y demás. Hay una parte que son cambios naturales, que lo que hay que transmitir es que hay que aceptarlos y visibilizarlos. <b>El cuerpo de la mujer atraviesa muchas fases a lo largo de nuestra vida y no siempre es igual</b>. </p><p>El de la niña es más recto, luego tenemos más curvas y cuando vamos hacia la perimenopausia y menopausia nos volvemos más rectas en general y no pasa nada. O sea, acumulamos menos grasa en las caderas, acumulamos un poco más de grasa en el abdomen y eso es natural. ¿Qué pasa? Que como tenemos semejante presión estética porque como tú miras las pelis, las series y solo ves un tipo de cuerpo de mujer porque las actrices de 30 hacen de 50. Entonces tú nunca ves un cuerpo más recto, con menos curvas. Entonces, cuando te empieza a pasar, dices: <b>“Me estoy descuidando, es que tengo que hacer cambios, tengo que hacer dieta”. </b>Y justamente en este momento es lo peor que podemos hacer, porque nuestro cuerpo cuando han caído estas hormonas que estaban dándonos este plus, si yo le retiro además un montón de nutrientes y le hago una restricción más fuerte, se pone más en modo reposo y aumenta nuestro cortisol, que es esa hormona del estrés que hace que aumenten más los síntomas. </p><p><b>Lo que tenemos que pensar realmente es en nutrirnos correctamente en este momento de la vida</b>, en ver nuestros platos no pensando: esto me va a engordar o no me va a engordar, sino <b>¿estoy nutriendo mis células, le estoy dando todas estas vitaminas, minerales, proteínas, etcétera, que mi cuerpo necesita para funcionar de forma óptima, aunque no estén las hormonas a tope? </b>Este es el cambio de chip. Y potenciar mucho el metabolismo pensando en la salud. El músculo es el protector de nuestros huesos, es el que va a mantener nuestro metabolismo más activo en reposo, por lo tanto, que quememos más calorías en reposo. Es importantísimo. ¿Y qué pasa? Como las mujeres muchas veces por la presión estética solo se fijan en querer perder peso, esa pérdida de peso viene ligada a pérdida de músculo y en este momento es muy difícil volver a ganarlo.</p><p><b>— ¿Hay un porcentaje de proteína que crees que hay que comer por día?</b></p><p>— Yo siempre le explico a las pacientes para que lo entiendan cómo muy fácil el plato saludable, porque es como supervisual y nos ayuda. Entender un poco qué es lo que tiene que tener un plato. Lo más importante para nosotras es la <b>fibra</b>, es decir, el 50 por ciento del plato es verduras, hortalizas, porque tienen toda esa fibra importantísima para nutrir las bacterias que viven en el intestino, que pueden suplir en parte nuestras hormonas. Además, ahí encontramos un montón de <b>vitaminas</b>, de <b>minerales</b>, <b>antioxidantes</b> y ralentizan, luego, cuando comemos <b>carbohidratos</b>. Queremos carbohidratos, pero queremos que lleguen lento. Si llegan de golpe, como tenemos un poco más de dificultad, van a hacer un tapón. Yo no quiero ese tapón, quiero que lleguen, pero poco a poco. Entonces, el 50 por ciento variado de verduras, hortalizas y sobre todo que no sea siempre lechuga. Hay un montón de cosas que podemos comer: brócoli, coliflor, kale, zanahoria, pepino... Variado y colores vivos, que son los antioxidantes.<b> Luego, el otro 25 por ciento de ese plato, las proteínas. Y tiene que estar en cada una de las tres comidas principales. Y en proteína, las mujeres en general pensamos solo en carne y pescado. </b></p><p>Pero tenemos también las legumbres, el huevo, el tempeh, el tofu. Y para nuestro corazón, en este momento, lo ideal y lo más estudiado es combinar <b>proteína animal y proteína vegetal</b>. Y la palma de la mano llena de alimento, de un alimento proteico es más o menos lo que necesito, como una medida casera para cada una de esas tres veces que voy a comer. Luego, el otro 25 por ciento son los carbohidratos, que no nos podemos sacar de ninguna de las maneras, por muy de moda que esté la dieta cetogénica, porque son muy importantes para formar músculo, para que tengamos unos niveles de energía más estables. Pueden ser cereales, pero integrales. Los tubérculos, como la patata o el boniato, también son geniales. <b>El trigo sarraceno como cereal o pseudocereal, la quinoa también.</b> La fruta, siempre que sea entera y fresca, que no sea en sumo, que no sea en mermelada. Y lo que nos quedaría aquí son las grasas, que sería como una porción en medio, por ejemplo, el aceite de oliva virgen extra como grasa prioritaria, el aguacate o la palta, aceite de coco, que también lo podemos usar para quien le guste. Todas estas grasas buenas. <b>El pescado azul, que lo tenemos como proteína, pero también tiene grasa tipo omega 3, que es maravilloso. Con estos componentes tenemos nuestro plato. </b></p><p><b>—¿Hay algo que le pase exclusivamente a la mujer? Porque, por ejemplo, el hombre también, a medida que pasan los años, tiene que cuidar que esa masa muscular no se pierda. ¿Qué cosas solo las padecemos nosotras, si es que las hay?</b></p><p>— A ellos les pasan cosas parecidas, pero les pasa de una forma mucho más paulatina. Los cambios que nosotras vivimos en 10 años, ellos los viven en 30. O sea, la testosterona baja de forma paulatina y todo esto de que les cueste más formar músculo, que ganen más grasita en el abdomen, sucede el foco mental, pero mucho más lento. <b>Nosotras es un abrir, cerrar de ojos y por eso a veces notamos más estos síntomas y demás. </b>El tema de los sofocos, por ejemplo, sí que es particular cien por cien de las mujeres. A los hombres les puede pasar si se someten a algún tratamiento por alguna enfermedad, un cáncer de próstata y demás, que es hormonal. Pero los sofocos sí que son algo nuestro. Todos estos síntomas vasomotores que se llaman como los sofocos, es algo muy particular. Por eso siempre se asocia, ¿no? La menopausia al abanico. Y no es que sea el síntoma más habitual, porque hay síntomas mucho más habituales como la sequedad vaginal o que cambie el sueño. Pero como es distintivo, solo nos pasa a nosotras, es como menopausia, abanico, sofoco.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4EG2P5UBPFGYDHXQIRNY67PZKA.png?auth=f755261e463b4027ddf39b70b98472f2f6755c52b017b33409251912528d4fce&smart=true&width=1244&height=887" alt="Síntomas como lapsus de memoria, alteraciones del sueño o aumento de grasa abdominal se relacionan con las fluctuaciones hormonales (Freepik)" height="887" width="1244"/><p><b>— ¿Qué sucede en la etapa de menopausia con el sueño? ¿Por qué empieza a costar conciliar el sueño y tener una buena noche completa?</b></p><p>— Creo que es de los cambios que prácticamente todas las mujeres algo notan. Y hay muchos cambios. Como hemos dicho, en el cerebro es quizá la transformación más grande, los neurotransmisores que tienen que ver con el sueño, que durante el día son los de la felicidad, ¿no? La serotonina luego se transforma en melatonina, cambian, disminuyen. Entonces, a veces puede costar más este inicio del sueño, aunque no es lo más común. El cortisol, que es la hormona del estrés.<b> También nos volvemos menos hábiles a gestionar esta hormona y esta se empieza a elevar a mitad de la noche, a las tres o cuatro de la madrugada</b>. </p><p>Como se eleva más marcado, marca esos despertares tan típicos, ¿no? Las mujeres que nos estén escuchando seguramente dicen: <b>“Yo soy esa, que se despiertan a las 3, 4 de la mañana” </b>y tienes ahí un rato que te podrías poner en el ordenador a escribir, a trabajar. Yo las mejores ideas las tengo a las tres o las cuatro. Entonces, entre estos cambios, entre el cortisol, la serotonina, melatonina y los sofocos, las que los tienen, porque también te despiertan, hacen que el sueño cambie.<b> Lo que vemos más es mujeres que se despiertan más o menos 3, 4 de la mañana o que sienten que en general no entran tanto en el sueño profundo.</b> La conciliación, el dormirte, sucede muchas veces fácilmente, porque además estás cansada, pero a veces te despiertas al poco rato. Y aquí sí que los hábitos son fundamentales. Lo experimenté por mí misma y después aplicándolo con muchos pacientes y también leyendo de cómo funciona nuestra melatonina y cortisol, te das cuenta que lo más óptimo es <b>cambiar el horario de sueño</b>. Irte a dormir antes, sobre las 10, por ejemplo, y despertarte más sobre las 6, tiene un impacto grandísimo, porque justamente esas primeras horas del sueño son las más buenas. Luego es a partir de estas 4 de la mañana que empezamos a tener un sueño que no es tan bueno. </p><p>Entonces, aprovechas mucho más y te adecuas mucho más al ciclo natural de la melatonina, que nos sube más o menos a esa hora. Te subes a la ola, no cuando ya está bajando. Y antes de irte a dormir, al menos dos horas antes de irte a la cama, pues a las 8 hemos dicho que sería una hora ideal, evitar pantallas, porque la luz de la pantalla es una luz azul que corta muchísimo la segregación de la melatonina. Buscar luces cálidas, incluso tirando a rojo, ¿no? <b>Que, que estimulan esta melatonina. Evitar la cafeína unas ocho horas antes de irte a la cama</b>. El alcohol por la noche es de lo que más inhibe el sueño profundo. Eso está estudiadísimo. Entonces, superimportante evitar el alcohol en general y por la noche. Y trabajar mucho con el estrés. Se pueden tomar algunas infusiones, por ejemplo, la salvia va muy bien quien tenga sudoraciones por la noche, la pasiflora. Se puede ayudar con ciertas plantas también que ayuda con el tema de la melatonina. <b>Y lo que funciona maravillosamente bien es el magnesio, que para mí es el suplemento que todas las mujeres en este momento deberían tomar y que con el sueño ayuda, junto con el omega 3, que también para el cerebro y para el sueño ayudan mucho por la noche.</b></p><p><b>— ¿Hay algún otro suplemento que creas que es fundamental?</b></p><p>— Mi tríada de suplementos es magnesio, número uno, y luego está el omega tres, la vitamina D y la creatina. Estos para mí serían como para todas. Omega 3, excepto para mujeres que digamos que toman muchísimo pescado azul, que son superconscientes con hacer una buena ingesta de pescado azul pequeño. Pues entonces no hace falta. Pero si no, es importantísimo porque tiene una parte que es el DHA, que es para nuestro cerebro, y es indispensable para que haya buena conexión neuronal, para que el cerebro esté funcionando correctamente en este momento y que tiene el EPA, que es el antiinflamatorio, que ya hemos dicho que aumenta la inflamación en este momento. Por lo tanto, el omega tres es un indispensable en este momento. <b>Vitamina D3</b>, un déficit superhabitual. </p><p><b>Cuando nos falta vitamina D es imposible que absorbamos el calcio. Y cuando no absorbemos el calcio, nuestros huesos se debilitan</b>. Además de que también es un antiinflamatorio muy potente. Esta sí que es recomendable mirar cómo la tenemos en sangre. Podemos evaluarla fácilmente y hacer un plan de suplementación diaria, porque es mucho mejor que la semanal o quincenal o mensual, que se adapte a cada mujer para evitar de nuevo la osteoporosis y la inflamación. Y la <b>creatina</b>, que es como el hit de estos últimos dos años, porque es un suplemento que todas asociábamos a ponerse cachas, ir al gimnasio. Pero se ha visto en estudios recientes que nuestro cerebro consume mucha creatina, tiene depósitos de creatina y cuando mejoramos estos depósitos, la velocidad de procesar y de foco, de concentración mejora muchísimo. Entonces, es muy importante también para el <b>cerebro y es muy difícil obtenerla de alimentos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMZMHW4CVBF7HI445WXIODY6VY.png?auth=37e6b25fc86ff90589fbba5f083bffb86b9bafc948e860a292f23bccabd14f89&smart=true&width=1536&height=864" alt="La especialista subrayó la importancia de la alimentación, el ejercicio y los suplementos para cuidar el cerebro y el metabolismo (Vocesqroo)" height="864" width="1536"/><p><b>—¿Hay algún nuevo descubrimiento o temática en especial en la que estás trabajando actualmente?</b></p><p>—Investigando sobre el tema del<b> cerebro</b> he estado muy a tope estos últimos tiempos. Me parece que entender bien los cambios que tenemos el cerebro de la mujer en este momento nos da luz a muchas cosas. Entender el cambio que tenemos como mujeres, que dejamos de tener paciencia infinita, sí, porque los estrógenos nos las dan. Pero a la vez, lo que nos empuja esta etapa de la vida es mucho a priorizarnos a nosotras, a decir: “Vale, he estado cuidando, he estado para los otros y ahora me toca a mí ser más la protagonista de mi vida”. Y cómo entender eso, empezar a poner límites, priorizarnos, nos da mucha paz. Y empezamos a ver la menopausia no como una etapa horrorosa, donde todo se acaba, sino como algo empieza. <b>De hecho, hay otras culturas donde la menopausia no es para nada mala. En japonés, “konenki”, que es energía renovada</b>. Y se entiende como un florecimiento de la mujer en otro sentido. Donde es más ella la protagonista de su vida. Y creo que esto es una parte que al entender cómo funciona el cerebro y sus cambios, se ve que tenemos que ir para aquí y a la vez cambia el concepto de la menopausia. Y al cambiar el concepto de la menopausia, cambiamos nuestros síntomas. Eso también sabemos que científicamente, cuando ya no llegamos a la menopausia con esa sensación de que va a ser horroroso, tenemos menos síntomas y creo que es algo muy importante.</p><p><b>— Marta, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es pedirte que nos dejes algo para compartir que te parezca valioso. Puede ser un mensaje, una frase, algo que leíste, una película o cualquier cosa que en el último tiempo hayas escuchado, leído o visto y sientas que hoy vale la pena compartir.</b></p><p>— Un poco al pie de lo que te estaba diciendo, creo que lo más importante para las mujeres que nos estén escuchando, que además sé que son de diferentes países, diferentes culturas, donde la menopausia hay países donde aún es un tabú enorme, que no vivan esta etapa en silencio, que lo compartan, que la compartan con sus amigas, con sus parejas, con sus hermanas, con su familia, que hablen de lo que les pasa, porque es importantísimo normalizar esta etapa de la vida y que pongan límites y se prioricen, que es una nueva etapa donde ellas tienen que ser las protagonistas y disfrutarlo pensando en ellas y que no se sientan culpable por ello y que así la menopausia toma otro color totalmente diferente.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/aWGAklmwUT8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Sofocos, agotamiento y mal sueño: lo que nadie te explicó de la menopausia con Marta Marcè"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QXLMEWF67VDQPCAXJ73WHDAWJ4.jpg?auth=341c59c9c3411eb504dfe25ce212009a1d8fef150a772fd53d20069d81d777b2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La fórmula - Marta Marcè]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Mariano Sigman: “La motivación no aparece pensando, se ejerce en movimiento” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/26/mariano-sigman-la-motivacion-no-aparece-pensando-se-ejerce-en-movimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/26/mariano-sigman-la-motivacion-no-aparece-pensando-se-ejerce-en-movimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el neurocientífico explicó el origen de esta pulsión y por qué no es una idea abstracta ni una simple cuestión de dopamina, sino un sistema profundo que nos pone en movimiento, se activa con la acción y se potencia con la incertidumbre. Advirtió sobre los riesgos de confundir motivación con placer inmediato y destacó la importancia de comprender sus mecanismos para dividir grandes objetivos en pasos alcanzables. Cómo sostener el impulso en el tiempo]]></description><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 11:29:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxS-epOSbXmqRBTLe3WKMuM0-&amp;gclid=EAIaIQobChMIwLf2t_z1kgMV5WFIAB3VbxG1EAAYASAAEgLMffD_BwE" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxS-epOSbXmqRBTLe3WKMuM0-&amp;gclid=EAIaIQobChMIwLf2t_z1kgMV5WFIAB3VbxG1EAAYASAAEgLMffD_BwE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el neurocientífico <b>Mariano Sigman</b> reflexionó sobre la <a href="https://www.infobae.com/tag/motivacion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/motivacion/"><b>motivación </b></a>como el motor más profundo de la conducta humana. Explicó que no se trata de una idea abstracta ni de grandes propósitos, sino de aquello que nos pone en movimiento cada día, incluso sin darnos cuenta. Analizó cómo el <b>deseo antecede a la acción</b> y por qué la motivación se comprende mejor en la práctica que en la teoría.</p><p>Además, profundizó en el rol de la <b>dopamina</b> y advirtió sobre las simplificaciones que la reducen a la <b>“molécula del placer”</b>. El experto explicó que su función principal es <b>anticipar el futuro</b> y sostener el movimiento, especialmente cuando hay <b>incertidumbre</b>, y destacó la importancia de dividir grandes objetivos en metas más cercanas para no perder el impulso. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/1qIj25sZb4vlkWDYr1qjBo" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/1qIj25sZb4vlkWDYr1qjBo"><b>Spotify </b></a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SA0Wj9YtV1c" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=SA0Wj9YtV1c"><b>YouTube</b>.</a> </p><p>Mariano es un neurocientífico argentino de prestigio internacional, con formación en física y doctorado en neurociencia por la <b>Rockefeller University</b> de Nueva York, además de un posdoctorado en ciencias cognitivas en el <b>Collège de France</b>. </p><p>Es fundador y director del <b>Laboratorio de Neurociencia Integrativa</b> de la <b>Universidad de Buenos Aires</b> y profesor en la <b>Universidad Torcuato Di Tella</b>, donde lidera investigaciones sobre <b>toma de decisiones, aprendizaje y comunicación humana</b> desde una perspectiva interdisciplinaria que integra psicología, física y ciencia de datos. Además, fue director latinoamericano del <b>Human Brain Project</b>, uno de los mayores proyectos globales dedicados a comprender el cerebro humano. Autor de numerosos artículos científicos en revistas de alto impacto y de varios libros de divulgación, combina su labor académica con iniciativas educativas y divulgativas que buscan acercar la neurociencia a distintos ámbitos de la cultura y la sociedad contemporánea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HLNS6GF6UZFDZA77JRSRXXNZG4.jpg?auth=d4dceb153f163c61415addd5a14cf07551a9ff55701fb30fb8adfe800435d5f5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El neurocientífico argentino explica cómo la motivación surge en la acción y se potencia con la incertidumbre, más allá de la dopamina" height="1080" width="1920"/><p><b>—Hay un tema que me encanta y que piden mucho en el podcast que es la motivación. ¿Qué es la motivación?</b></p><p>—Tiene muchas acepciones. Pero yo creo que la del principio de todo es por qué uno se levanta a la mañana. O sea, por qué hacés lo que hacés, por qué estamos acá, por qué uno elige venir, trabajar, ver algo. Estamos todos, todo el tiempo poniéndonos en <b>movimiento</b>, casi sin pensarlo. De hecho, de las cosas fundamentales te das cuenta cuando no las tenés. Ese día, en el cual sentís que la motivación se fue porque no tenés fuerza para levantarte, porque llueve o porque estás triste o porque estás deprimida. Entonces, ahí entendés que hay algo que es como el <b>oxígeno</b>, que funciona y <b>que te pone en marcha</b>. Debemos entender que nosotros tenemos una suerte de <b>pulsión</b>, Freud lo llama así, y hay distintas referencias en las culturas o tradiciones sobre el estudio del pensamiento y se han acercado con distintos términos. Pero es esta idea de que uno por dentro <b>pulsa y vibra</b> y que no hace falta que te llamen para que vos vayas, sino que uno se pone espontáneamente en movimiento. Así como un sistema que hace circular la sangre, que drena oxígeno por todos lados, que toma decisiones, hay un sistema que lo que hace es ponernos en movimiento. Eso es la motivación o el corazón o la esencia de la motivación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RBLFQSIBZJAR3MQF2YVMC5V5B4.png?auth=0b484fb2a9b0d4844219c07c01e1d704b4f7207a52716a9c9f90af52b83df38a&smart=true&width=1408&height=768" alt="El experto afirma que la motivación se comprende mejor en la práctica que en la teoría y surge cuando las personas se ponen en acción (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Por qué sentís que es un tema que genera tanto interés hoy en día? ¿Creés que es porque dura tan poco y no logramos alcanzarla, o porque cuando la alcanzamos no nos alcanza para poder sostenerla?</b></p><p>—La motivación está como en el principio de todo. Por ejemplo, un equipo de gente que se junta para hacer una película. Hay un director, un realizador, hay actores, un guion, un montón de cosas. Pero lo primero que hay es una <b>motivación</b>, un deseo de hacerla. Si no está ese deseo, no hay película. Un jugador de fútbol, entrena, aprende a gambetear, a pasar. Pero detrás de todo eso, lo primero que está es un <b>deseo, una pulsión</b>. Quiso, <b>tuvo la motivación de ser futbolista.</b> Ahí entendés que <b>la motivación es el comienzo de todas las historias</b>. De las historias buenas, malas, efímeras, más largas, más duraderas. La motivación de estar en pareja, de tener un hijo, de cuidar a alguien. Cada una de esas cosas empiezan con el deseo de que eso suceda. Como es algo que está tan en el <b>subterráneo de la conciencia</b>, en general no lo registramos, salvo cuando pasan cosas raras, como cuando desaparece. Puede ocurrir, a todos nos pasa, un poco en la melancolía, en los días tristes, en los días sin ganas, en el cansancio, o puede desaparecer más en la <b>patología</b>: en la <b>depresión</b>, que es una patología, en última instancia, de la motivación. Hay otra cosa que es interesante, que es cuando la motivación parece estar atolondrada, disparada, por ejemplo, cuando una persona está viendo reels durante dos horas tirada y de repente se pregunta: “Bueno, ¿pero cómo caí acá? En esta sucesión de cosas que ya no sé ni lo que he visto, ni dónde he estado, se me fue el día, no pasó nada, lo he perdido enteramente”. Comparado con otros días en los cuales de repente tenés ganas de salir, de caminar. Y ahí lo que entendés es que no solo está la motivación, sino que <b>hay formas de motivación. </b>Entonces, la pregunta es cómo uno estudia este sistema. </p><p>Hay muchas tradiciones. Históricamente, la motivación forma parte de la <b>filosofía</b>, de la literatura, es decir, entender las gestas humanas. Por ejemplo, la <b>literatura del montañismo</b>, de los que suben el <b>Everest</b>, de los que suben las montañas del <b>Himalaya</b>, es en última instancia un ejercicio reflexivo sobre la motivación, por qué alguien se dispone a una gesta tan extraordinaria. Después viene la <b>psicología</b>, que lo que estudia justamente es estas cosas de dónde empieza y por qué se extingue. Y después, ya más recientemente, con la capacidad de estudiar el cerebro, empieza un poco como la<b> farmacología, la neurociencia, la bioquímica de</b> la motivación, tratar de entender las cosas de manera simple. Eso es casi una especie de motivación fundamental de la condición humana o de todas las personas. Entonces, cuando de repente vos decís que hay una <b>molécula de la motivación,</b> eso es muy tentador. Y hace unos 40 o 50 años nos ofrecen una que se llama <b>dopamina</b>. Así, encontrás un montón de gente que cambia la palabra motivación, que es el fenómeno psicológico, difícil de describir, por algo mucho más concreto, mucho más fácil de vender, de contar, de entender, que es <b>dopamina</b>. “No tengo dopamina o me sobra dopamina, o me da dopamina, viene dopamina”. </p><p>Ahí yo creo que hay algo que es un poco pernicioso, porque <b>la dopamina no es la motivación</b>. La dopamina es una molécula que tiene mucho que ver con el sistema de la motivación, pero no hay una relación directa entre que hay dopamina, estás motivada, no hay dopamina, no estás motivada. Y entender precisamente ese sistema y no impostarlo o tratar simplemente de usarlo como una especie de eufemismo para referirse a la motivación, yo creo que vale la pena porque nos permite entenderla mucho mejor. Cuando vos entendés los <b>mecanismos endógenos </b>que hacen, en este caso, que sientas o no deseo por algo, también te permite comprender, porque a veces te cuesta, cómo podés hacer para resolverlo. Entonces, parte de lo que está pasando ahora también, en comparación con lo que pasaba hace 200 años es que <b>tenemos una cierta ventana que nos permite entender no sólo la descripción fenomenológica</b>, o sea, observar la motivación en primera persona, introspectivamente, o la motivación de otra persona, sino <b>entender qué en el cerebro hace que estemos motivados o que no estemos motivados.</b></p><p><b>—Hay una confusión entre que la motivación viene y después uno pasa a la acción. Y creo que a veces es al revés: la motivación viene, pero ya estás en la acción.</b></p><p>—Efectivamente, hay una especie de <b>círculo</b>. La dopamina, que es esta molécula esencial en el sistema de motivación, también es una molécula esencial en todo el <b>sistema motor</b>. De hecho, fíjate que muchas de las enfermedades motoras, como el <b>Parkinson</b>, tienen que ver con <b>un déficit en el sistema de dopamina</b>. Entonces, ahí entendés también como en la usina misma de los circuitos cerebrales donde se produce la motivación o donde se codifica el que estemos motivados o no y qué tipo de motivación tenemos, que eso está intrínsecamente relacionado al <b>movimiento</b>. </p><p>Todos sabemos que en el momento que te ponés a caminar, aparecen ideas que cuando no estabas caminando no aparecían. En el momento, otras cosas que parecen de otra índole, pero son las mismas que estás trayendo. Salís a correr y te da una fiaca tremenda. O sea, lo único que querés es parar. Pasan cinco minutos, deberías estar más cansada, pero en realidad la fiaca desapareció. Es decir, surgió algo que aparece en un mecanismo fisiológico que solo sucede en movimiento, que es lo que se llamaba antes <b>el cambio de aire</b>. De repente entraste en <b>otro estado metabólico</b>, en el cual ya no tenés que hacer el esfuerzo para estar sosteniendo eso. Yo creo que <b>la motivación no es teórica. La motivación se ejerce en movimiento, se ejerce en la práctica.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHOSYM73WBDNVHFX2OMMYXD2WM.png?auth=f76384d56a654860cbebd96edc55b7935fdcd8dadc36f7b01e8dcd2aed2a793e&smart=true&width=1408&height=768" alt="La motivación es el inicio de cualquier proyecto personal o profesional según el análisis de Mariano Sigman (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Por qué, si sabemos que ponernos en movimiento nos hace bien, no logramos sostenerlo en el tiempo? Hay días de motivación y otros en los que cuesta activarse, aunque la experiencia demuestra que, al hacerlo, el ánimo mejora. Saberlo o intelectualizar no alcanza.</b></p><p>—Creo que el paper es de 1997. En esa época yo estaba haciendo mi doctorado. Un tipo que se llama <b>Schultes</b>, en Alemania, gran neurocientífico, publica un paper en inglés, de esos que iban a hacer historia. Él registraba en un sistema muy profundo del cerebro, que es donde se produce <b>dopamina</b>, y estudiaba el sistema de motivación en monos, en macacos, que estaban en distinta situación de trabajo y de recompensa. Tenían que hacer ciertas cosas y si las completaban obtenían ciertas recompensas, que era jugo. Él estudiaba cuándo las hacían, cuándo no las hacían y qué relación tenía eso con la dopamina. La primera figura del trabajo es la que todo el mundo compró, y es la siguiente: el macaco está tranquilo, mueve una palanca y le dan jugo, un montón de dopamina. De ahí viene como una<b> especie de mal relato de lo que es la dopamina</b>, que es como que es la <b>molécula del placer. </b></p><p>Entonces, vos querés <b>likes </b>en <b>Instagram</b>, dopamina. Querés que alguien te <b>abrace</b>, dopamina. Comerte un <b>chocolate</b>, dopamina. Te aumentan el sueldo, dopamina. <b>Sexo</b>, dopamina. Uno piensa como son aquellas cosas que son deseables en alguno de nuestros mundos las que producen dopamina. Lo que pasa es que todo el mundo se olvidó las tres figuras siguientes, que son las más importantes. La primera parte de la historia es <b>¿cuándo se produce la liberación de la dopamina?</b> La dopamina lo que establece es <b>un contrato con el futuro.</b> Y esto es algo muy sofisticado que justamente nos pone en movimiento con algo, porque sabemos que río abajo de ese trabajo, va a haber algo que va a ser placentero. Es decir, la capacidad de separar lo que vos decías, “yo sé que si me levanto, camino, hago todo esto y llego, al final voy a tener un abrazo”. Y como entiendo todo eso, puedo durante un rato largo estar haciendo cosas que inmediatamente no me generan un placer hedónico, no son placenteras, no producen dopamina, pero porque río abajo de eso, eventualmente, yo sé que lo resolví. </p><p><b>Pero la dinámica de la dopamina es un poco rara</b> y tiene que ver con que no se produce en el momento en el cual el mono cobra el jugo, sino <b>cuando establece el contrato</b>. El mono entiende que si, por ejemplo, mueve tres palancas y espera cinco segundos, tiene juguito. Hay un botón verde que le indica que tiene que hacer eso. Cuando aparece el botón verde, el mono, nosotros también, produce dopamina. Esa dopamina no codifica el placer. <b>Esa dopamina justamente es la que te pone en marcha</b>, la relación entre la dopamina, la motivación y el movimiento, para que vos hagás algo al final de lo cual va a haber alguna forma de placer, una recompensa, algo de lo cual uno es un “yonqui”. Si al final de todo eso te dan la recompensa que esperabas, ahí <b>no se vuelve a producir dopamina,</b> porque es como que “ya está cobrada”. Uno cobró por adelantado. Si al mono después de haber hecho todo lo que hacía en un ensayo no hay dopamina, lo que había es una bajada enorme de dopamina. Entonces, ahí entendés que l<b>a motivación no es un sistema de buscar,</b> y justamente eso es lo esencial casi de lo humano, que es nuestra capacidad como de desligarnos de la inmediatez del presente. Vos hacés cosas que inmediatamente no son gratificantes, muchas veces que te llevan años o una vida entera, porque tenés un <b>plan de motivación</b> que te permite ponerte en movimiento en algo que un día después, un mes después o mucho tiempo después, eventualmente va a ser gratificante. Esa es la primer diferencia. Hay una segunda muy importante. En este mismo experimento Schultz entrenó un mono de la siguiente manera. Si hay una <b>luz verde</b>, sabe que dentro de diez segundos va a tener jugo y se dispara la dopamina. Diez segundos después, tiene jugo, no pasa nada. Después hay una que muestra una <b>luz roja </b>que te muestra que no hay nada. Con esa luz roja el mono tiene una<b> leve bajada</b> porque tenía una expectativa de que a lo mejor era una luz verde, pero no pasa nada. Y <b>cuando no hay dopamina, como esperaba que no hubiese dopamina, ya no baja más</b>. Por el contrario, si hubiese jugo al final, eso es una <b>sorpresa </b>que es mejor de lo que esperabas, como que vos no esperabas nada de tu equipo y sale campeón. <b>Otra vez una especie de explosión de dopamina</b>. La parte más interesante y menos conocida es lo que pasa en el medio. </p><p>Hay una <b>luz azul </b>que al mono le indica que hay un cincuenta por ciento de que reciba una recompensa, en este caso, jugo. Si lo pensás, eso es lo más típico en la vida. Cuando te metés en una relación, lo hacés porque confiás, creés, porque te parece que es buena, pero no sabés si muchas terminan bien, muchas terminan mal. Cuando vas al cine a ver una película o vas a ver una obra de teatro, vas porque tenés una <b>expectativa</b>, porque creés que te va a funcionar, pero no sabés exactamente si vas a tener la <b>gratificación </b>que vos querías que tenga. Es decir, casi todos los contratos que uno establece en la vida son <b>contratos probabilísticos.</b> Son contratos donde vos no estás seguro qué es lo que va a pasar. Lo que Schultz muestra es que si vos lo ves como una perspectiva puramente “económica”, cuando la luz azul que predice 50 por ciento, por ahí sí hay jugo, por ahí no hay jugo, debería haber como la mitad de dopamina, porque ese es como el valor esperado de lo que tendría que haber. <b>Pero no hay la mitad, ni lo mismo, hay mucho más</b>. O sea, es como ¡bum! Y se sostiene en el tiempo. Y la razón por la cual se sostiene en el tiempo es que algo que es una especie de <b>inyección feroz para el sistema de motivación es la incertidumbre.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZIKO2NDO5HTDDAGUADVBRQ4YI.png?auth=91e93480d467d842d17958f667ffe11266acd7c235c9a1299f2956824803cbb3&smart=true&width=1408&height=768" alt="Sigman señala que la dopamina actúa como un contrato con el futuro ayudando a sostener acciones que no generan placer inmediato (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Cómo eso se puede llevar a mi vida cotidiana? ¿Sería emprender cosas que no sabemos, cómo va a ser el resultado?</b></p><p>—Eso lo hacemos ya. Esta es una idea que no es tan intuitiva porque como pasa mucho en psicología y en general en la condición humana, en algún lugar también está la idea contraria que también tiene asidero, que es que muchas veces uno quiere la calma de lo que es completamente cierto, de lo que no puede cambiar. El ejemplo clásico de eso es un niño o una niña pequeña que quiere que le lean todos los días el mismo cuento. ¿Por qué? Porque sabe exactamente cómo termina, porque es un <b>lugar muy seguro, calmo y tranquilo</b>. Ese lugar tranquilo de la infancia, en la adolescencia y la adultez, se vuelve aburrido. Pero no es una búsqueda deliberada, es algo que simplemente sucede, es que uno termina dándose cuenta de que es típico, uno se aburre en una relación porque hace 20 años que todo es igual. Y lo que<b> uno necesita es que las cosas sean distintas</b>, que cambien, tener cierta <b>imprevisibilidad</b>, no saber si mañana las cosas van a ser de una forma o de otra. <b>Lo que te mantiene viva, justamente, en esa pulsión,</b> mientras vos tengas esa energía magnética, la cual le dedicás a esto un montón de fuerza, es que vivís en cierta situación donde no sabés exactamente qué es lo que puede pasar. No hay reglas y normas en la psicología de la motivación. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7SYMJ3OH3BFSPNHUCQOMV2LYKM.png?auth=fc383229231d72f4959b268ccf20497c4a2da79ac814d5c7dcd8fca191d3bbbe&smart=true&width=1408&height=768" alt="El especialista advierte que la depresión puede entenderse como una patología relacionada con la ausencia del sistema motivacional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué estrategias te sirven a vos puntualmente en la motivación?</b></p><p>—Ahí viene algo que forma parte de la estrategia de motivación que muchas veces, justamente, en esta proyección tan ansiada y tan buena de poner un objetivo, un norte tan marcado, ese norte muchas veces queda muy lejos. Y entonces uno se pone a caminar y se da cuenta: “quiero escribir un libro”, por ejemplo. Genial. Entonces, es lunes, me levanto y empiezo a escribir. Pero me doy cuenta de que el miércoles me falta todo lo mismo que me faltaba el lunes y como yo no tengo mucha experiencia en escribir libros, <b>abandono</b>. Entonces, a veces lo que hay que hacer es justamente <b>dividir estos objetivos muy grandes</b>, que son los que naturalmente uno tiene, porque son los que te dan significado y te ponen en movimiento, en <b>etapas más cortas</b>. Y esto sí es <b>una estrategia clara para resolver problemas de motivación</b> que vienen de una tendencia de nuestro sistema motivacional, que es buena porque tira la caña muy lejos y que decís: “Lo que tengo que aprender es encontrar significado en cosas que sean accesibles”. </p><p>Diez metros, veinte metros. Me gusta este ejemplo, porque este ejemplo te muestra cómo vos podés entender un sistema que yo creo no hace falta juzgarlo, es al final <b>nuestro sistema de motivación, tiene sus virtudes, nos pone en movimiento, pero también tiene sus rarezas</b>, le encanta la <b>incertidumbre</b>, a veces pone metas muy lejanas y podés ir viendo cómo podés masajearlo un poco o adaptarlo o transformarlo para que de alguna manera te lleve a lugares más efectivos y no, por ejemplo, que te haga hacer un día algo que te explota motivación y dejarte tres días tirado en la cama. Y una vez que entendés cómo funciona la maquinaria, cómo afinarla para que sea lo más eficiente posible para lo que vos querés resolver en un momento. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQWRR65KBRH23KMF5F35ODVEKE.png?auth=0aa9650d1076cef4123569d9080c7203d52d6ee247ceb7163ad43060c65d2d71&smart=true&width=1408&height=768" alt="Mariano Sigman sostiene que el movimiento físico ayuda a activar la motivación y que las ideas surgen con la acción (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Mariano, te voy a hacer la última pregunta, que en realidad es más una invitación: que nos dejes una reflexión sobre este tema del que estuvimos hablando, algo que te parezca importante y que tal vez todavía no hayamos dicho.</b></p><p>—Yo creo que como con otros elementos que son tan esenciales de la vida, la motivación vale la pena cada tanto pensarla. A mí me resulta un poco <b>paradójica</b> esta cosa de que las cosas que son más decisivas de aquello que somos, raramente las reflexionamos. O sea, uno piensa durante cuatro horas ir a un supermercado a comprar tres latas de tomate o dos, pero después, esto que es lo que te define, ¿no? De <b>por qué hacés un trabajo que te va a durar diez años</b> o por qué estás con una persona un montón de tiempo. Es como una decisión que se toma como recontra impulsiva y uno lo hace y a veces no lo reflexionamos. Y lo que yo creo con eso es parecido a los diez metros. Es poner sobre la mesa el tratar de entender cómo funciona ese proceso, que hace que uno termine haciendo lo que hace. </p><p>Empezamos haciendo lo más esencial, despertarte, ponerte en movimiento, pero después subir montañas, sea la que sea la montaña para cada persona, <b>emprender proyectos </b>que son difíciles, hacer cosas que valgan la pena, donde encontrás el significado y por qué. <b>Estas cosas yo creo que justamente pensarlas cada tanto, siento que nos reconcilia, que nos hace un poco mejor personas.</b> Pero la clave es esta, pensarlas cada tanto. Yo creo que los dos errores que podemos cometer es no pensarlas nunca. Creo que si no las pensás nunca, puede pasar que sea hasta los 70 años, 80, 90, y decís: “Put*, estuve toda la vida trabajando para algo y me doy cuenta, en real no valía la pena, no era el viaje que yo quería hacer”. Y esto es algo muy típico: “Estuve 30 años peleando con esta persona, trabajar como al pedo, como para qué”. Entonces, cada tanto <b>creo que vale la pena preguntar estas cosas que son tan fundacionales</b>. Pero el otro error, que también es muy importante y quería traerlo a cuenta, es no todo el tiempo. Porque si vos te preguntás estas cosas todo el tiempo, lo que hacés es dar vuelta, teóricamente. <b>Ponete en movimiento, andá, dejalo suelto el sistema, dejá de mirar para adentro, arrancá, conectate con gente, movete. </b></p><p>Cada uno verá qué le sirve. A veces es cada mes, a veces es una vez por año, a veces es pensar en este tipo de cosas. Y pensarlas no vanamente, como una especie de promesa en año nuevo, sino <b>identificando los engranajes</b>. Pero las razones por las cuales uno a veces converge en estos lugares y tratando de encontrar, con ese sistema, que es el sistema que me pone en movimiento, cómo, qué tuercas tengo,<b> cómo puedo afinarlo, mejorarlo un poquito para terminar yendo a donde tengo más ganas de ir</b>. Yo creo que ese es el ejercicio que vale la pena, cada tanto y con honestidad. No como una especie de declamación de principios, sino entendiendo los límites, dónde podés llegar, dónde no. <b>Entre tantas cosas que perdemos tiempo, un día dejar de scrollear en TikTok tres horas y dedicárselo a eso, no puede ser mala inversión, ¿no?</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HLNS6GF6UZFDZA77JRSRXXNZG4.jpg?auth=d4dceb153f163c61415addd5a14cf07551a9ff55701fb30fb8adfe800435d5f5&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El neurocientífico argentino explica cómo la motivación surge en la acción y se potencia con la incertidumbre, más allá de la dopamina]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Christian Curiel Mitja: “Si yo pude salir de la calle y de la adicción, cualquiera puede”  ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/23/christian-curiel-mitja-si-yo-pude-salir-de-la-calle-y-de-la-adiccion-cualquiera-puede/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/23/christian-curiel-mitja-si-yo-pude-salir-de-la-calle-y-de-la-adiccion-cualquiera-puede/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Christian repasó su historia de abuso y recaídas hasta llegar a una recuperación que concibe como permanente. Explicó por qué entiende las adicciones como una enfermedad crónica y reflexionó sobre la importancia de pedir ayuda, trabajar la gestión emocional y sostener la sobriedad día a día. Además, contó cómo su experiencia personal dio origen a su vocación de acompañar a otros]]></description><pubDate>Mon, 23 Feb 2026 12:46:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwil3fu-iu6SAxU8YUgAHTd3IIYYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiA7-rMBhCFARIsAKnLKtCAUzFpaGVLVlaWlJNVPVjpwwjG6lUxKhwMVSckULZmlqZJMRgLXO8aAq3eEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRokjPLXeYpaNzqlLNtr6f9vvw6jJmejg7Am1rZBF4SkYVlQgI8JvEJVYpLy2wMP575-el9_9vCbbJ5QgS8FsquVIIEH0b1fJCiMjdzSHaHasdLJR9QQ9Lyfg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1m_seiQ7eWL40EHq5t5VroQ_9z9Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQ9HtByHIy-qCaflMWHVoiMS%26gclid%3DCj0KCQiA7-rMBhCFARIsAKnLKtCAUzFpaGVLVlaWlJNVPVjpwwjG6lUxKhwMVSckULZmlqZJMRgLXO8aAq3eEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiB2fO-iu6SAxUpqZUCHfRpD5UQ0Qx6BAgUEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwil3fu-iu6SAxU8YUgAHTd3IIYYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiA7-rMBhCFARIsAKnLKtCAUzFpaGVLVlaWlJNVPVjpwwjG6lUxKhwMVSckULZmlqZJMRgLXO8aAq3eEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRokjPLXeYpaNzqlLNtr6f9vvw6jJmejg7Am1rZBF4SkYVlQgI8JvEJVYpLy2wMP575-el9_9vCbbJ5QgS8FsquVIIEH0b1fJCiMjdzSHaHasdLJR9QQ9Lyfg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1m_seiQ7eWL40EHq5t5VroQ_9z9Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQ9HtByHIy-qCaflMWHVoiMS%26gclid%3DCj0KCQiA7-rMBhCFARIsAKnLKtCAUzFpaGVLVlaWlJNVPVjpwwjG6lUxKhwMVSckULZmlqZJMRgLXO8aAq3eEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiB2fO-iu6SAxUpqZUCHfRpD5UQ0Qx6BAgUEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el terapeuta especializado en adicciones <b>Christian Curiel Mitja </b>compartió su historia de vida marcada por el consumo problemático desde la infancia, el dolor emocional y una profunda falta de herramientas para gestionar sus emociones. </p><p>Relató cómo las adicciones atravesaron <b>su adolescencia y juventud</b>, las situaciones traumáticas que lo empujaron a una espiral de autodestrucción y el largo camino que recorrió hasta entender que la adicción es una enfermedad crónica que requiere acompañamiento, terapia y trabajo constante sobre uno mismo.</p><p>Además, habló sobre <b>la recuperación como un proceso diario</b>, la importancia de pedir ayuda a tiempo y el rol central del amor, la contención y la estructura en los tratamientos. Hoy, como director de un centro en España, explicó cómo trabaja con personas y familias atravesadas por el consumo, el valor de la gestión emocional y el mensaje de esperanza para quienes sienten que no pueden imaginar otra vida posible. El episodio completo podés escucharlo en<a href="https://open.spotify.com/episode/0Jn3iuT5OcsE8t1qpYz31I" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0Jn3iuT5OcsE8t1qpYz31I"> <b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FU5F998ZbpA" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=FU5F998ZbpA"><b>YouTube</b>. </a></p><p>Christian es terapeuta especializado en adicciones y director ejecutivo del <b>Centre Terapèutic Dia 1</b> y de <b>Curiel Adicciones</b> en España. Trabaja acompañando a personas y familias en procesos de recuperación de consumo problemático mediante terapias presenciales y online centradas en el bienestar y la prevención de recaídas. Su propia historia de superación personal, en la que estuvo atrapado en el consumo excesivo de cocaína y las consecuencias devastadoras antes de convertirse en profesional de la terapia, es un ejemplo de transformación y motivación para otros que luchan contra la adicción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2K5YNXZOJCG5AYFDWM4S6GE54.png?auth=63992cb3c2bef79d7077d815e2036a3d86fd0a744554b9eab69e757b47536a2c&smart=true&width=595&height=392" alt="Desde su rol como director de centros especializados en España, impulsa tratamientos que combinan desintoxicación, terapia emocional y acompañamiento estructurado para prevenir recaídas (Freepik)" height="392" width="595"/><p>En la vida de Christian, la relación con las drogas comenzó muy temprano. “Yo creo que las personas que somos adictas nacemos con una predisposición a tomar una serie de decisiones ya desde bien pequeñitos”, explicó. Nació en una familia humilde y trabajadora en España; sus padres lo tuvieron muy jóvenes. “Toda la atención que necesitaba o creía que necesitaba en aquel momento de mis padres, no la tenía, y eso fue haciendo mella en mi persona”, recordó.</p><p>Se crió bajo el cuidado cercano de su abuela materna y, según él, su entorno lo sobreprotegía y, por ejemplo, le daba más dinero del que le correspondía. La falta de afecto en casa intentó compensarla afuera: “La buscaba en cosas externas: en comprar amistades, en quizás querer vivir más rápido una edad que no tenía”.</p><p>A los 11 años probó por primera vez la marihuana en un camping, rodeado de chicos mayores. Aquella curiosidad por lo prohibido pronto lo condujo al alcohol y los tripis. “En aquella época las drogas de diseño estaban empezando y estoy hablándote del 91. Para el 93 yo ya empecé a tomar LSD y sustancias un poco más fuertes, como éxtasis”. En la escuela, ya cargaba con una rutina de malas decisiones y compañías: “Estaba de moda un aerosol que se llamaba cloretilo. Yo ya iba al colegio con eso”.</p><p>Además de la adicción, Christian mencionó que tiene un trastorno obsesivo-compulsivo. Los psicodélicos, lejos de aliviarlo, intensificaban esa rumiación mental.</p><h2>El aislamiento y la espiral autodestructiva</h2><p>La secundaria trajo un episodio que marcaría su vida: sufrió lo que hoy reconoce como bullying. “Me sentí muy apartado. Me sentí muy solo. Me costó volver a ir al colegio y ahí es donde empecé a autorrebelarme conmigo mismo”. Para entonces, ya se relacionaba con gente mayor, consumía éxtasis cada fin de semana y vendía pastillas. A los 14 años, una noche al salir de una discoteca, vivió un hecho traumático: “Salió una persona mayor que yo, debería tener entre 40 y 50 años. Se me sentó al lado. Al final de la conversación, acabó como una índole más sexual y me dijo si me quería ganar un dinero. ‘O accedes o te esfuerzo’. Ahí empezó una etapa de mi vida muy traumática, porque el hombre este, con un taser me durmió, me electrocutó”.</p><p>Al recobrar la conciencia, el miedo y la vergüenza lo dominaron: “La sensación que tuve en aquel momento era de miedo, sobre todo, a lo que me podían haber hecho, si había cogido alguna enfermedad. Yo me despierto sin recuerdos de lo sucedido, solo con dolor y una sensación muy asquerosa en general”. Nunca lo contó en ese momento, ni siquiera en el hospital. El peso de ese secreto lo llevó a una etapa de rabia y autodestrucción: “Ya me daba igual no dormir, me daba igual cualquier cosa”.</p><p>Su comportamiento se volvió errático. “Yo lo atribuí y lo etiqueté directamente, lo puse en un colectivo que no tiene ninguna culpa, que es el colectivo homosexual. Me siento mal por haber pensado así, porque soy una persona súper sociable con todo el mundo y no tengo ningún tipo de juicio hacia nadie. Pero sí es verdad que, a raíz de lo que me pasó, tuve rabia y rechazo. Me repercutió muchísimo en mi manera de actuar y pensar. Y yo nunca he sido una persona violenta. Al contrario”, evocó. </p><p>A los 15 años, su vida se redujo al consumo y la evasión: “Me levantaba y lo primero que pensaba era en consumir y eso era lo único que hacía yo durante el día, consumir de lunes a viernes, buscar qué fiesta podía ir el fin de semana y no salía de ahí”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U7LN2ZBL7ZCPJHOOVIPA2CLAGY.jpg?auth=2063faeb57157da6cf4bc9cc0b3124818bc0dc09e288422ad21831d44acbf7da&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Su historia incluye episodios de manipulación familiar, problemas económicos y deterioro en los vínculos con su madre y su pareja a raíz de la enfermedad adictiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Su entorno familiar intentó intervenir. “Al final acabé volviendo a mi casa y ahí fue cuando mi madre y mi abuela se plantaron”. Un psicólogo marcó un primer freno, pero el bienestar era frágil y la recaída, inminente.</p><h2>La recaída y la urgencia de ayuda</h2><p>Tras ese primer intento de cambio, Christian logró integrarse a un círculo de amistades más estables por iniciativa de su madre, aunque pronto volvió al consumo, esta vez centrado en la cocaína, sustancia que lo acompañaría durante años. Reconoció vivir en una mentira permanente: “Yo mentía por todo. Me levantaba y me tenía que hacer un poco un resumen de lo que había dicho el día anterior para no cagarla, para seguir manteniendo una mentira de vida. Eso era un desgaste enorme”.</p><p>Se refugió en el mundo nocturno, la música y las fiestas. Cuando la economía familiar ya no soportó más y su madre lo presionó, una sobredosis marcó el siguiente punto de quiebre: “Estaba en la cama de un hospital. Me vino un hombre a enseñarme unos folletos de un centro y yo evidentemente le dije: ‘Bueno, si esto es lo que queréis, voy a ir’”.</p><p>Realizó su primer ingreso real en un centro y logró casi cuatro años de abstinencia. Pero la muerte de su abuela lo desestabilizó. “No lo supe llevar. No recaí al momento. Estuve un tiempo, incluso empecé a hacer de monitor y todo en el centro, y ahí fui empezando a tomar pequeñas decisiones que al final me hicieron acabar consumiendo el tóxico”.</p><p>La recaída no fue progresiva. “El que recae retoma el consumo donde lo ha dejado. No empieza progresivamente. Sí es verdad que cuando recaes no sueles recaer con la sustancia estrella. Yo no recaí con la cocaína, sino que recaí con el alcohol y con el juego”.</p><p>Durante un año y medio, intentó ocultar el consumo a su pareja y madre de su hija, Laura, y a su madre, pero el deterioro era evidente. “Le vendo cosas suyas, hago un desfalco con el banco con tarjetas a su nombre, hago auténticas barbaridades de tener la enfermedad activadísima y hacer pasar por encima de las personas que más quieres y más amas”.</p><p>Llegó al límite económico y emocional. “Me intenté suicidar. De hecho, entro inconsciente, entro en coma en el hospital y cuando me despierto me meten quince días en el psiquiátrico, en Girona, y de ahí me meten en una comunidad terapéutica”.</p><p>La experiencia en esa comunidad fue extrema: “Entré con 117 kilos y estaba en 78 kilos cuando me vinieron a buscar. Fue una barbaridad. Cocinábamos nosotros, comida caducada, asquerosa, comía lo justo y necesario para poder mantenerme en pie”.</p><p>Pidió ayuda para salir de allí y continuar su recuperación en un entorno más adecuado: “Necesitaba terapias, de psicología, de psiquiatría y alguna terapia de grupo. Entonces supliqué que me llevaran a algún sitio a continuar con mi recuperación, pero que ahí no me podía quedar porque no le veía un futuro”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTKDCKWWKFBPPIA7IELI7KIGSQ.png?auth=812db78bbb0c3a4681d6d0f1f7a210b335000ca708b3344ba6a6b57ab99235fa&smart=true&width=1408&height=768" alt="Según Christian, reconocer el problema es el primer paso para recuperarse, sin dejar de lado la relevancia de los afectos y del entorno (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>La recuperación, los vínculos y el trabajo terapéutico</h2><p>El reconocimiento de la enfermedad fue el primer paso: “Lo que me costó mucho era aceptar que tenía una enfermedad. La persona que entra en tratamiento no lo acepta. Se piensa que se le ha ido un poco de las manos, que quizás tiene un problema, pero que no está tan mal”.</p><p>En su proceso, el amor duro y el acompañamiento resultaron fundamentales. “Muchas veces venimos empujados por la situación: ‘O cambias o me separo de ti, o cambias y te echo de casa’. El amor duro que decimos. A veces es necesario practicar eso y otras veces con que se nos hable con un poco de cariño y mano izquierda”.</p><p>La estructura y el trabajo constante se convirtieron en el eje de su recuperación. En los centros que dirige, la rutina es la base: “Somos centros de alta intensidad, que quiere decir que después de una hora hacen una cosa, después otra, después otra. Es muy cuadriculado. Un chico se levanta, va al gimnasio, hace deporte, tiene terapia de grupo, comen, hacen arteterapia”.</p><p><b>Aprender a aburrirse también forma parte del tratamiento:</b> “Es necesario aprender a aburrirse, porque lo que hacemos nosotros en consumo es continuamente buscar esa intensidad”. La gestión emocional es central en su método: “Lo que te hace tomar malas decisiones es una mala gestión de las emociones. Si tú la parte emocional la llevas bien trabajada, la conductual la vas a llevar bien”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZCFN3KUJKRD6VFZQCHE3SJOIBI.png?auth=82ff0f1c4609a8d64c01c339d3f8b7798926124a950b6733c27cef50ccdc80cf&smart=true&width=1456&height=816" alt="El proceso de recuperación de Curiel estuvo marcado por recaídas, especialmente tras la muerte de su abuela, y por la dificultad de gestionar las emociones sin apoyos terapéuticos adecuados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Hoy: director, mentor y el mensaje de esperanza</h2><p><b>El motor de su vida hoy es su familia.</b> “Mi mujer fue la que realmente me ha ayudado a estar donde estoy y es la que a día de hoy no tomo decisiones sin saber su opinión”. La llegada de su hija, Nina, consolidó su propósito: “Eso es lo que me hace levantarme cada día y querer ayudar aún más personas”.</p><p>Se reconoce adicto, pero en recuperación permanente: “Yo sigo en recuperación. No me gusta decir ni el tiempo que llevo recuperado, porque yo sigo en recuperación… lo que tenemos es una enfermedad crónica con tendencia a la recaída y mortal”.</p><p>El trabajo lo colma, aunque a veces siente que se vuelve “adicto” también a ayudar: “Estoy superagradecido cada día por la vida que estoy teniendo, porque a nivel profesional cada día me siento más lleno”.</p><p>En sus centros, la tasa de recuperación durante los dos primeros años supera el <b>noventa por ciento</b>. Pero sabe que la clave está en no bajar la guardia: “Si el tratamiento durante los dos primeros años no lo has hecho bien, las recaídas suelen venir de los dos años en adelante”.</p><p>A quienes sienten que no pueden imaginar otra vida, les dice: “Yo vengo de la calle, de incluso dormir en la calle, de estar comiendo de los containers. Desde ese punto, yo pensaba que mi vida no tenía ningún futuro de nada. A día de hoy tengo una familia, ayudo a muchas personas. Entonces, si tú piensas que tu vida está en un punto en el que no puede cambiar, esa es tu propia enfermedad la que te está vendiendo eso. Si uno quiere, puede”.</p><p>Insiste en lo esencial: <b>“Si yo estoy bien, lo demás estará bien”</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y4Q7HDNC6RAGBE3FWPKYTYBE4U.jpg?auth=e6909069f13497a1d19830329f1b1f524786823ff5fdf5a744f8cd416193ad49&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - CURIEL]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Una mente distraída es una mente infeliz”: cómo entrenarla para vivir mejor según Andrés Martín Asuero ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/19/una-mente-distraida-es-una-mente-infeliz-como-entrenarla-para-vivir-mejor-segun-andres-martin-asuero/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/19/una-mente-distraida-es-una-mente-infeliz-como-entrenarla-para-vivir-mejor-segun-andres-martin-asuero/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el biólogo y referente en mindfulness Andrés Asuero explicó cómo la meditación y la práctica de mindfulness permiten reducir el estrés, la ansiedad y la rumiación mental, mejorar la salud emocional y tomar decisiones con mayor claridad. Además, presentó las ideas centrales de su libro Bendito estrés, donde propone transformar el malestar en una oportunidad de adaptación y crecimiento personal]]></description><pubDate>Thu, 19 Feb 2026 11:04:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el biólogo y referente en mindfulness <b>Andrés Martín Asuero</b> explicó cómo la meditación puede convertirse en una herramienta concreta para ganar claridad mental, reducir el estrés y reconectar con lo esencial. El experto señaló que la práctica regular permite disminuir la rumiación mental, la<i> </i><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/14/una-de-cada-siete-personas-en-america-latina-tuvo-un-trastorno-de-ansiedad-a-lo-largo-de-su-vida/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/14/una-de-cada-siete-personas-en-america-latina-tuvo-un-trastorno-de-ansiedad-a-lo-largo-de-su-vida/"><i><b>ansiedad </b></i></a>y el malestar, y favorece una relación más sana con los pensamientos, las emociones y las decisiones cotidianas.</p><p>Además, reflexionó sobre el estrés como una señal de adaptación —y no solo como un enemigo—, alertó sobre la toxicidad de las redes sociales como fuente de distracción permanente y destacó el valor de la presencia, los vínculos humanos, la resiliencia y el propósito como pilares del bienestar. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/6FvnlkgoiiPb2lr9pkIoZB" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/6FvnlkgoiiPb2lr9pkIoZB"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Andrés es investigador y pionero del <i>mindfulness</i> en España, conocido por introducir en 2004 el programa MBSR (<i>Mindfulness-Based Stress Reduction</i> o Reducción del Estrés mediante Mindfulness) y por su labor como docente, divulgador y científico en esta disciplina. Cuenta con una formación académica amplia que combina una licenciatura en Ciencias, un MBA y un doctorado en Psicología por la <b>Universitat Autònoma de Barcelona</b>, además de haberse formado como profesor certificado de MBSR en el <b>Center for Mindfulness</b> de la Universidad de Massachusetts (EE. UU.), donde se originó este enfoque. </p><p>Tras una primera etapa profesional como directivo en empresas multinacionales —en la que fue distinguido con la medalla de oro de la Cámara de Comercio—, reorientó su carrera al estudio del mindfulness y su aplicación en la reducción del estrés, el liderazgo y el bienestar. Es fundador y director del <b>Instituto esMindfulness</b>, presidente de la Asociación Profesional de Instructores de Mindfulness-MBSR en España, autor de varios libros y colaborador en proyectos de investigación, educación y conferencias para empresas, hospitales y universidades.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YX2KR2DUENCJ5ARX5WRMLDQYZU.png?auth=267b7b65416855f5ceed5f153af911edd48d34e39ad11239a41b58dd2046c24e&smart=true&width=1408&height=768" alt="La meditación regular ayuda a reducir la rumiación mental, la ansiedad y el malestar, promoviendo decisiones más sanas en la vida cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Por qué la meditación nos puede ayudar a tener una mente más eficaz, más sana?</b></p><p><b>—La meditación te permite como hacer el espejo de tu alma,</b> levantarte por la mañana, igual que te miras a la cara y ves cómo estás y te arreglas, pues cómo ver eso de tu mente<b>, darte cuenta si esa mañana te has levantado con energía o sin energía o de un talante determinado.</b> A mí me gusta meditar a la mañana hasta que llega un momento que sientes como el sí a la vida. Y entonces empezar el día desde ese sí a la vida.</p><p><b>—¿Cuáles son los pasos previos para llegar a ese sí? ¿Tenés una hora en específica? ¿Cómo es tu ritual de todas las mañanas?</b></p><p>—Para mí no tienen tanto que ver con el ritual, sino tienen que ver con algo que llevo 30 años haciendo. Y tiene que ver con cultivar esos momentos de silencio y recogimiento con uno mismo, que te permite quitar el agobio que generan algunas cosas. Quitar la presión de tanto “tengo que hacer” o “quiero hacer esto o lo otro” y conectar un poco más con lo esencial, ¿no? <b>Quién soy yo, qué es lo que la vida me está pidiendo hacer. </b></p><p>Y eso emerge de una práctica que viene asociada con conectar primero con la respiración, luego con las sensaciones del cuerpo y <b>llegar a un estado donde puedes ver un poco el surgir de tus pensamientos, </b>como que van a cámara lenta y los puedes ver con una cierta distancia y de eso empiezas a entender mejor quién eres y cómo te relacionas con la vida.</p><p><b>—¿Cuánto tiempo uno está en ese estado?</b></p><p>—Una sesión de meditación, nosotros en los programas de reducción de estrés, cuando una persona está estresada necesita más tiempo para llegar a ese estado y hacemos un entrenamiento que requiere como<b> unos 45 minutos al día de práctica guiada.</b> Cuando una persona ya está más familiarizada,<b> a lo mejor 20 o 30 minutos, </b>está bien. Y con eso ya digamos que has hecho ese chequeo de cómo estás, dónde estás y has sintonizado con quién eres.</p><p><b>—Cuando decimos meditación asumimos que es únicamente una sola práctica y en realidad hay muchas maneras distintas de practicarla, ¿no?</b></p><p>—Sí, correcto. Hay algunas meditaciones que tienen un componente más afectivo. Por ejemplo, hay meditaciones del desarrollo del amor y de la compasión que tienen una utilidad. Hay otras meditaciones que tienen un componente de mejorar tu concentración. Y a mí la meditación que más practico es la de tipo <b>mindfulness</b>, que es una meditación que te permite esta relación que te decía con tus pensamientos. Es una meditación en la cual tú vas encontrando una conversación diferente con tu vida. Luego hay subgrupos, técnicas y herramientas y en fin, hay una variedad como en toda disciplina humana.</p><p><b>—¿Y qué cambios palpables has visto en vos mismo o en otras personas?</b></p><p>—Nosotros hacemos un programa de ocho semanas de reducción de estrés que se llama MBSR de las siglas del inglés <i>Mindfulness Based Stress Reduction</i>, reducción de estrés con mindfulness. Y he publicado 10 o 12 artículos en revistas científicas sobre eso. ¿Qué cambios hemos visto? Pues reducción de ansiedad, estrés, malestar en general, en torno a un 30 por ciento en ocho semanas. También hicimos un estudio muy interesante con mujeres embarazadas que tenían estrés, elegidas al azar en una clínica, y demostramos que si las mujeres practicaban la meditación había más salud en su embarazo y más salud en el bebé al nacer. </p><p>Vimos que el cerebro de la mamá cambiaba, el cerebro del bebé al nacer también cambiaba. Y también vimos el desarrollo de los bebés a los dos años de vida y pudimos demostrar que había mejoras sociológicas, emocionales en los bebés cuyas mamás habían meditado. Todos estos estudios son con ocho semanas, más o menos treinta, cuarenta y cinco minutos al día. Es decir, que en ocho semanas se ven resultados medibles, clínicamente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2G4IPANXMBFENISNTWS3XVKMTQ.jpg?auth=7b994889af6db327cc9db7f1f07d8b51847e1a93e393ae26b2865689449ed4cb&smart=true&width=1456&height=816" alt="Andrés Martín Asuero introdujo el programa MBSR en España en 2004, promoviendo la meditación como herramienta para el bienestar y el liderazgo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Si me lo tuvieras que explicar de manera simple el efecto en el cuerpo o en la vida de la práctica meditativa, ¿cómo sería?</b></p><p>—Te voy a poner un ejemplo. Uno de los procesos mentales que está asociado con el estrés es lo que se llama la rumiación. <b>La rumiación es la tendencia de forma obsesiva a dar vueltas y vueltas a aspectos desagradables de tu vida</b>. Puede ser algo que te preocupa en el futuro o algo que te agobia del pasado. Es una gran fuente de sufrimiento. Si te pasan una cantidad de cosas en el día, pero una de ellas le dedicas ocho o nueve horas a darle vueltas, esa cosa desagradable conquista tu experiencia de ese día. Es de lo que vas a hablar con la gente, es lo que vas a estar pensando, y eso afecta a tu tensión arterial, a la contracción de los músculos, al nudo en el estómago, a un montón de cosas. </p><p>La práctica de la meditación, en pocas semanas, es el verte en el espejo, es ese reconocerte, empiezas a darte cuenta que ese tipo de pensamientos son tóxicos. Y con un poco de ayuda empiezas a desactivar esa tendencia a regodearte y darle vueltas al mismo pensamiento una y otra vez. ¿Cómo? Usando una <b>red neuronal basada en la experiencia. </b>Cuando estamos en procesos de rumiación, usamos una red neuronal que se llama la red neuronal por defecto. Es decir, que tú estás esperando el metro o esperando en la cola de algo que te atiendan y en vez de pensar qué bonito es vivir, piensas “joder, qué problema tengo” y empiezas a darle vueltas a tu problema. ¿Por qué elegir todo momento para seguir dándole vueltas al problema? </p><p>Esto es el resultado de una red neuronal. Pero esa red neuronal se apaga cuando enciendes otra red que se nutre de tu curiosidad, interés en las cosas. Por ejemplo, si yo estoy en la cola de algún sitio y empiezo a rumiar sobre el problema de que el contrato de alquiler de mi casa va a vencer en dos meses y ahora a lo mejor no me lo renuevan, ¿y dónde voy a ir con lo caro que está todo? Y empiezo a catastrofizar sobre eso. </p><p>Pero de repente veo que al lado hay una persona como tú que tiene un perro y me intereso por el perro y empiezo a jugar con el perro y le pregunto a la persona: “Oye, ¿y este perro y tal y la raza?” Y en esa conversación me he desconectado de mi rollo, ¿verdad? Así que igual que me puedo desconectar de mi rollo hablando con una persona sobre el perro, también lo puedo hacer con la meditación. Si aprendo a meditar, pues de alguna forma encuentro un equilibrio y me desconecto de mis rollos. Y lo que medimos en un estudio que publiqué en 2010, era que las personas con la práctica de meditación reducían su rumiación y eso mejoraba su felicidad. Menos tiempo de rumiación, más felicidad tienes en la vida. Y así, podríamos ir poniendo otros ejemplos.</p><p><b>—¿Por qué creés que, aun estando comprobados los efectos de la meditación y el mindfulness —con tanta gente explicándolo y estudios de todo tipo—, sigue siendo una práctica poco común?</b></p><p><b>— Lo primero que te diría es que es una práctica árida y aburrida.</b> Eso ya echa muchas personas para atrás, sobre todo en un mundo en el que lo que se prima es la inmediatez y la diversión o el conseguir algún tipo de beneficio. En la práctica de meditación no tienes un beneficio a corto plazo. Luego, tampoco es una cosa que sea fácil de ver y también vivimos en un mundo donde todo se tiene que mostrar, ¿no? </p><p>Es decir, si la gente que va al gimnasio no pudiera mostrar sus abdominales y sus bíceps o sus cinturas o el perfil de la figura, pues a lo mejor los gimnasios tendrían menos éxito. <b>La salud mental ha empezado a ser importante hace poco tiempo 50 años o 20 años. Así que todavía estamos en una fase preliminar.</b> Los cambios de salud también llevan mucho tiempo. ¿Cuánto tiempo hemos socialmente ha estado bien visto el tabaco, aun sabiendo que generaba cáncer? Pero resultaba muy sexi que los actores y las actrices fumasen. Así que llevan tiempo esos cambios…</p><p><b>—¿Cuál te parece que es el tabaco de esta época?</b></p><p><b>—Para mí las redes sociales. Me parece que las redes sociales es un negocio basado en la adicción.</b> Lleva una dosis de toxicidad y yo participo en las redes sociales porque profesionalmente hay que participar, pero soy consciente de que es una cosa peligrosa. Lo que sí creo es que <b>la meditación sí tiene una demostración científica de que mejora la salud mental.</b> Y te podría decir que hay cuatro circuitos neuronales que son plásticos, es decir, que se desarrollan con el entrenamiento y que generan bienestar interior, y que la meditación, de alguna forma, jaquea estos circuitos. Uno de ellos tiene que ver con la presencia. </p><p><b>Sabemos que una persona distraída es una persona infeliz. Sabemos que estar presente te da una mayor conexión con tu vida</b>. Así que <b>la presencia es una fuente de bienestar</b>. Otra fuente de bienestar es la <b>conexión interpersonal</b>. <b>La generosidad, la amabilidad</b>, ese tipo de actitudes hacen que las personas también sean más felices. Somos animales sociales y el cerebro nos premia por la conducta prosocial. No en todo el mundo, pero en la mayoría. Luego hay otro circuito neuronal que tiene que ver con la <b>resiliencia</b>, que es la capacidad de gestionar la adversidad, de tolerar la incomodidad, de orientarte en la vida con un propósito, de esforzarte por algo que es importante para ti o para los demás. </p><p>Y por último, estaría el talante. Es tu conversación con la vida, tu orientación hacia la vida. Si ves que la vida es una serie de problemas o ves que es un milagro estar vivo. El talante tiene que ver con una sabiduría. Las personas van desarrollando sabiduría en la vida, normalmente, y la meditación actuaría como un acelerador de esa sabiduría. Por estas razones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52I73IV2JNEKPMPZDU3Q3CTYWY.png?auth=be14686b8dd72ddd2c9669de7d3e19393faa1258ec1bc7e46f4e9a7e418319d1&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las redes sociales pueden convertirse en una fuente constante de distracción y toxicidad, dificultando la presencia y el bienestar interior (Imagen ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Escribiste algunos artículos en tu página que me gustaron mucho. Hay uno que hablás, que mencionas a Mel Robbins, qué es cómo convertir la intención en acción.</b></p><p>—Sí, en la meditación, uno de los problemas que hay, como he dicho, es que es una cosa aburrida, que es una cosa repetitiva. Una de las cosas que me preguntan es cuáles son los trucos para meditar. La gente es consciente de que le sienta bien, pero no encuentra el momento. Entonces, yo estoy constantemente con el radar buscando algunas herramientas de tipo motivación, de generar buenos hábitos que ayuden a las personas que tienen estrés a ir cambiando los hábitos, ir desarrollando rituales que generen rutinas, que produzcan hábitos. </p><p>Y uno de ellos es esta idea que viene de Mel Robbins, que promueve que tienes que tomar una decisión y ejecutarla en el momento. No es decir: “Voy a hacer esto, pero ahora me voy a tomar un café o voy a hacer esto otro primero”. Ella usa también la analogía con el anuncio de Nike:<i> Just do it</i>. Porque la gracia está en el ahora. Cuando tomas una decisión y en ese momento la tienes que ejecutar, es mucho más fácil que lo hagas.</p><p><b>—¿Por qué, aun sabiendo que procrastinar genera ansiedad y que la podemos eliminar poniéndonos en movimiento, sigue siendo un problema tan común que no nos deja disfrutar el presente?</b></p><p>—Lo vemos en el curso de reducción de estrés en la semana siete, pero yo lo que invitaría a los oyentes es que, primero, noten si ese es un patrón y que vean ese patrón qué características tiene. Hay algún tipo de procrastinación que es sana y que tiene que ver con algo que no lo veo claro o que todavía no lo tengo. Por ejemplo, si tengo que escribir una nota sobre algo o un artículo o una respuesta en un email a alguien, si no he encontrado el enfoque adecuado, a lo mejor lo quiero aplazar. </p><p>Si noto que tengo muchas cosas en mi mesa que están sin acabar, empezadas, entonces aquí hay algún otro problema. Y el problema puede ser la motivación. A lo mejor no me gusta mi trabajo. O el problema puede ser que digo que sí a muchas cosas y me meto en muchos proyectos, pero luego, cuando empiezo a arrancar, me doy cuenta que no son tan interesantes o que no tengo energía. A lo mejor tiene que ver con que voy muy bajo de energía y entonces la mente un proceso de protegerme que me hace dejarlo porque consume mucha energía. O es un problema de perfeccionismo, tengo miedo de no hacerlo perfecto y entonces lo voy a dejar aplazando. Pero sí, es un gran estresor.</p><p><b>—¿Y cuál crees que es la mejor manera de combatirlo?</b></p><p>—Si es una cuestión de energía, tienes que aprender a ajustar los proyectos que requieren energía con los momentos que tienes energía y viceversa. Si es un problema de que te metes en muchas cosas, entonces lo que tienes que hacer es aprender a decir que no. El procrastinar es un indicador de que te metes en muchas cosas, de que tienes que pensar un poco más antes de comprometerte a un proyecto. Y si lo que te das cuenta es que tu trabajo no te gusta o no sé, o algunas otras cosas, pues ir un poco hacia la raíz de ese problema, ¿no? Qué es lo que está pasando.</p><p><b>—Mucho de esto tiene que ver con conocerse y entender la causa: frenar y preguntarse por qué procrastino y de dónde viene. Eso se vincula con la meditación, que propone una exploración del “quién soy”. ¿Cómo se responde esa pregunta en la meditación, con preguntas literales o a través de otro método?</b></p><p>—Más que el quién soy de una forma filosófica, que es una cosa difícil, si no imposible de resolver, la meditación lo que te vendría a decir en un ejemplo como este de la procrastinación que has dicho es: “Vale, de estas cosas que hay en mi mesa que lo voy retrasando, ¿cuáles realmente tengo que ponerme a ello? Y a cuáles a lo mejor tengo que decir que no”. Y te daría la capacidad de decidir sobre eso, la claridad de saber qué es lo que la vida me está pidiendo hacer ahora. Estoy retrasando cinco cosas, pero de estas cinco hay una que tengo que conseguir el tiempo. </p><p>Otra, quizá, pero esa puede esperar. Y otras tres que en realidad no me interesan. Y tengo que tener la honestidad de decírselo a la otra persona y quitarlas de aquí, de forma que me quede con esas dos, que son las dos que realmente me llaman. Y entonces tendré energía para abordar estas dos. En el proceso de desarrollar una tranquilidad interna aparece una mayor aceptación y aparece una claridad. Y en esa claridad decides. </p><p>No es un proceso de reflexión cognitiva que muchas veces está contaminado por mis propios rollos y lo que me he ido contando, las expectativas que tienen de otro, sino es como abrir y dejar como que emerja la decisión sola. Y entonces <i>just do it.</i> Ir a por ello, confiar. No es tanto quién soy yo como qué es lo que la vida ahora me está llamando a hacer. Dónde puedo tener un impacto, dónde puedo marcar la diferencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G5CXHFJ7TBGERDTXEJK5IY6XYY.png?auth=b4cc41cb9a150ef57dc81340ea9461ab1c0e61917df6f0d511ded3f86d367152&smart=true&width=1408&height=768" alt="La práctica de mindfulness favorece la claridad mental, el autoconocimiento y una relación más saludable con pensamientos y emociones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Tu nuevo libro se llama </b><i><b>Bendito estrés: transformando tu malestar en oportunidades.</b></i><b> Contame qué te lleva a escribirlo y cuál es el mensaje que quisieras transmitir.</b></p><p>—Yo llevo 20 años impartiendo cursos de reducción de estrés. Ahora ha empezado el grupo 262 esta semana. Son entrenamientos de ocho semanas, y por aquí han pasado grupos entre 15 a 20, así que bastantes. El estrés tiene muy mala fama en general, y hay algunas personas que usan el estrés como para ganar protagonismo, para hacer ver que son importantes. Pero como biólogo, te diría que <b>el estrés es un mecanismo de supervivencia</b>, <b>es una estrategia que es común a los animales en la naturaleza y que va orientado a mejorar tu capacidad de adaptarte a un medio</b>. </p><p>Así que el estrés es una llamada a la adaptación. Esa adaptación, siguiendo con el ejemplo de antes, pues es: mira, de las cinco cosas, estas dos o tres no, y tengo que ver la forma de quitármelas de encima para poder tener tiempo para estas una o dos, que son las que realmente tienen sentido en mi vida. Y entonces desaparece el estrés, y entonces la vida empieza a tener un sentido diferente. Pero mientras una persona está en la confusión, en el querer hacer todo, gustar a todos, ser perfeccionista, querer cumplir con los roles que esperan las redes sociales de ti, el ser quien no eres, pues vives agobiado. </p><p><b>El estrés debe ser como una alarma que me dice: “¡Uy! Cuidado”. </b>Y te tiene que ayudar a un proceso de reflexión que te permite hacer la adaptación, ajuste y reorientación hacia la vida. Y eso es muy interesante en torno a los 45, 47 años, que es el pico de estrés en la vida en general. Y es un momento que una persona tiene que renunciar a algunos de los sueños que tenía, tiene que hacer balance y tiene que prepararse para la siguiente fase de la vida. Y si esa crisis de mediana edad se hace bien, que para unos es más acusada, para otros menos. Pero si esa crisis se hace bien, luego hay una temporada larga de bienestar emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E5CODUHG3BASPKTE2YTEIZQKPU.jpg?auth=77693c9fedb804b7bfd5d4d586e39b2b52ee6e9633506c8ba9dbdafcfd5028a9&smart=true&width=1456&height=816" alt="El estrés puede entenderse como una señal de adaptación y no solo como un enemigo, facilitando la reflexión y el ajuste de prioridades personales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cómo serían las mejores maneras de introducir esto en la vida cotidiana?</b></p><p>—Una parte de esto es reducir la reactividad. <b>El estrés fomenta la reactividad, la inmediatez, y las decisiones basadas en el pasado.</b> Las decisiones basadas en lo que yo era u otros. Un caso muy claro es las personas que cuando llegan a la mediana edad se dan cuenta que han desarrollado una profesión que querían sus padres, pero no la que ellos querían y que a lo mejor lo han hecho bien, pero que esa profesión no les llena. La primera parte tiene que ver con reducir la reactividad. </p><p>La segunda parte tiene que ver con empezar a ser más proactivo, a tomar decisiones de una forma diferente, a probar cosas nuevas, a relacionarte con otras personas, a leer otros libros. Salir de tu círculo de confort. Y la tercera parte tiene que ver con ser más creativo, crear la vida que quieres vivir, que no la puedes crear de hoy a mañana, pero las decisiones que una persona tome en 2026 tendrán un impacto en 2030 o en 2035. </p><p>Esas decisiones tienen que ser conscientes, con una visión del futuro que una persona querría vivir. Y ese es un poco el itinerario del libro y lo que hacemos en el programa. Reducir la reactividad, empezar a tomar decisiones proactivas y luego generar una visión de la vida que quieres vivir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/STIX2QOHDZHMXI7K26PVGLT5QY.jpg?auth=1ef7e614bd6d2d9ebca1ad43d5cc053dfd16d5618067e315500f9af7a8c9f743&smart=true&width=1456&height=816" alt="La salud mental ha comenzado a valorarse más en las últimas décadas, aunque la práctica de la meditación sigue siendo poco común (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Andrés, voy a hacerte la última pregunta que les hago a todos los invitados que pasan por acá: que nos dejes alguna recomendación. Puede ser un libro, una frase, un hábito, lo que sientas valioso para compartir y reflexionar.</b></p><p>—Te voy a decir una frase en la que he venido pensando en el tren. Creo que es de <b>Kierkegaard</b>. Y dice que<b> la vida la vives hacia adelante, pero la entiendes hacia atrás.</b> Yo me encuentro con algunas personas que se han dado cuenta que no tienen un propósito, que están confundidas y que se hacen muchas preguntas. Y creo que es interesante aceptar el misterio de la vida. Nadie te lo va a explicar y nadie tiene todas las respuestas. </p><p>Y vivir tiene una parte de confianza, intuición. Aceptar ese misterio. Pero sí es verdad que luego, cuando vas teniendo una cierta edad, y yo ya tengo una cierta edad, miras hacia atrás y puedes entender las cosas que han ocurrido. Algunas, a lo mejor te arrepientes, a otras, a lo mejor estás orgullosa. Pero tanto el estar orgulloso como el arrepentirte te ha ido convirtiendo en quién eres y te ha ido facilitando el camino que estás cogiendo.</p><p><b>—Hay una frase muy conocida que repetía Steve Jobs que los puntos solo se pueden conectar mirando para atrás.</b></p><p>—Sí, conecta los puntos. Sé que Steve Jobs hace una elaboración de esa misma idea, de que la vida la tienes que vivir hacia adelante y tienes que vivirla con coraje. Tienes que tener una dirección, pero tienes que estar abierto al misterio y a la incertidumbre, pero luego miras para atrás y entenderás mejor lo que está pasando.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NJEVDFBC75CLRM7WBSIKP2Z4Z4.jpg?auth=d84357dd6df486fd4c350e50e7472534425570da85ee0c0c2bef2595695ee445&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - ANDRÉS ASUERO]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Estamos a solo una idea de cambiar nuestra vida”: Sergio Fernández y los diez poderes para diseñar nuestro propósito]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/16/estamos-a-solo-una-idea-de-cambiar-nuestra-vida-sergio-fernandez-y-los-diez-poderes-para-disenar-muestro-proposito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/16/estamos-a-solo-una-idea-de-cambiar-nuestra-vida-sergio-fernandez-y-los-diez-poderes-para-disenar-muestro-proposito/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el autor y referente en desarrollo personal aseguró que “hay solución para todo” y compartió estrategias para afrontar problemas personales y profesionales. Explicó por qué reconocer la verdad de la propia situación es el primer paso para el cambio y analizó cómo la indefensión aprendida limita el desarrollo individual]]></description><pubDate>Mon, 16 Feb 2026 11:10:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a>, <b>Sergio Fernández</b>, autor y referente en desarrollo personal, presentó su libro <b>Los diez poderes para diseñar tu vida</b> y reflexionó sobre la importancia de abordar todas las áreas vitales con equilibrio. Destacó que muchas personas no alcanzan una <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/28/se-puede-ser-feliz-sin-buscar-placer-o-un-significado-la-ciencia-revela-otro-camino-para-tener-una-vida-plena/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/28/se-puede-ser-feliz-sin-buscar-placer-o-un-significado-la-ciencia-revela-otro-camino-para-tener-una-vida-plena/"><i>vida plena </i></a>no por falta de esfuerzo, sino por carencia de claridad, autoconocimiento y herramientas prácticas para identificar y resolver los problemas cotidianos.</p><p>Fernández, fundador del <b>Instituto de Pensamiento Positivo (IPP)</b>, profundizó en la relevancia de reconocer las propias sombras y talentos, asumir la responsabilidad de la propia vida y diferenciar entre objetivos del ego y objetivos del alma. Sostuvo que, para lograr avances reales, resulta fundamental sincerarse y revisar las creencias más arraigadas: “<b>Solo te irá bien si te va bien en todas las áreas de la vida</b>”.</p><p>Durante la conversación, Fernández analizó cómo la indefensión aprendida y el miedo a salir de la zona de confort pueden limitar el desarrollo individual. Explicó la importancia de “contarse verdad” como primer paso para identificar cambios necesarios y romper con patrones de insatisfacción. El episodio completo está disponible en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><b>Spotify </b></a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Sergio Fernández</b> <b>es un divulgador español especializado en desarrollo personal, hábitos y liderazgo. </b>Es reconocido tanto por su labor en IPP como por su trabajo como escritor y conferencista sobre gestión de la vida y libertad financiera. Tras años de experiencia en formación, Fernández orientó su carrera a brindar herramientas prácticas para que las personas puedan diseñar una vida alineada con sus valores y propósito, combinando ejemplos cotidianos con estrategias concretas de autogestión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6X2KGVSWNHUNJDKLI6MF2HN4Q.png?auth=134b40f0b9327e0322b823b3af4afd894e7498b601277c9ea1346aa4cc6c2e97&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Sergio Fernández afirma en La Fórmula Podcast que el equilibrio entre todas las áreas vitales es clave para alcanzar el bienestar personal, según su método (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Ha publicado ocho libros, entre ellos <b>Vivir sin jefe</b>, <b>Vivir con abundancia</b> y <b>Los diez poderes para diseñar tu vida</b>, y lidera equipos multidisciplinarios que ofrecen formaciones presenciales y online, además de talleres en España y América Latina.</p><p><b>—Publicaste tu octavo libro, “Los diez poderes para diseñar tu vida”. ¿Por qué decidiste escribirlo?</b></p><p>—Muy buena pregunta. Yo siempre digo que los libros me han salvado la vida y que hay una cosa como de estar agradecido en la vida, que es como de: si te han dado mucho, tienes que dar mucho. De hecho, el principio de una vida es recibir: naces, te cuidan, te alimentan, te protegen. Pero luego el resto de la vida va de devolver. Si entiendes esto, te va bien. Así que, cuando empecé en esto del desarrollo personal y profesional, pensé: <b>“Cada vez que tenga contenido y cada vez que haya aprendido algo, sacaré un libro”</b>. En los últimos años, llevaba tiempo sin escribir; en cambio, mandaba un correo cada día a decenas de miles de personas, compartía entrevistas, aprendizajes, anécdotas. </p><p>Pero no es lo mismo un correo que un libro. Tenía ganas de sacar un libro desde hacía tiempo, venía pensando la idea de hacer un libro que explique las ideas fundamentales de las áreas importantes de la vida. Para que te vaya bien en la vida, te tiene que ir bien en todas las áreas. Esto parece obvio, pero no todo el mundo lo entiende. Hay gente que apuesta al dinero, otros a la salud, otros a la familia. Mi propuesta es: no necesito un diez en todo, prefiero un notable en todo. En el libro recopilé las ideas fundamentales que compartimos en las diferentes formaciones máster de IPP, como las ideas núcleo, la esencia de cada área fundamental. El libro es solo el principio. En 352 páginas no cabe todo, pero son esas ideas núcleo que permiten cambiar tu vida. Me gusta decir que estamos a una idea de cambiar nuestra vida, y espero que esa idea esté ahí dentro. Por eso escribí el libro.</p><p><b>—¿Cuál fue la idea que cambió tu vida?</b></p><p>—Ha habido varias. Una de ellas es que hay solución para todo.<b> Es una idea sencilla. Arranco con esto en la introducción del libro. Comprender que tengas el problema que tengas, ahí afuera hay una solución, eso ha cambiado mi vida. Porque nadie puede buscar algo que no sabe que existe. </b>Aunque yo no sepa cuál es la solución para el lío que tenga en cada momento, sí sé que hay alguien que tiene esa solución. Vuelve a sonar obvio, pero ¿cuántas personas arrastran problemas durante años o décadas? ¿Cuántos países arrastran problemas durante años o décadas? ¿Cuántas empresas? Porque no saben que existe una solución. Esa fue la primera idea que transformó mi vida. La segunda, la acabo de mencionar: solo te irá bien si te va bien en todas las áreas de la vida. No quiero ser el más listo en un área, prefiero ser el segundo o el tercero, pero estar bien en todas.</p><p>Esa idea es fundamental también. Y la tercera es la de “estoy solo”. Esta idea no es popular, pero si me dejas que la explique, seguro que nos ponemos de acuerdo. Muchas personas viven en una especie de somnolencia ideológica que les lleva a pensar que alguien tiene que hacer algo por ellas o que incluso alguien les debe algo. Esa idea termina mal porque nadie puede hacer las cosas importantes por ti: nadie puede hacer deporte por ti, nadie puede preparar una entrevista por ti, nadie puede trabajar por ti, nadie puede cuidar de tus amigos o tu familia por ti. </p><p>O lo haces tú, o nadie lo hace. Esta idea de responsabilidad pura, de “estás solo”, de “nadie me va a salvar”, te lleva a otro lugar en la vida. Y te lleva a algo muy bueno: cuando entiendes esto, empiezas a rodearte de personas que apuestan por su vida y entienden la responsabilidad. Te saca del club de los quejicas y víctimas y te mete en el selecto club de las personas que hacen algo por su vida. No digo que necesariamente les vaya bien, pero hacen algo. Aquí se respira buen ambiente, hay ganas de vivir y de aprender, se comparte información, nadie se queja, no se echan culpas. Tercera idea que cambió mi vida: estoy solo en esto de tener una buena vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RGUPDL6Q3FBGRDRIU3ALGW5AKI.png?auth=c98f729208067c038a7a2b6ccabe31bdc1bda78bad39157ffd0abe65a7a271da&smart=true&width=1408&height=768" alt="El autoconocimiento y la responsabilidad personal aparecen como pilares fundamentales para lograr cambios duraderos y diseñar una vida plena, según Fernández (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Quiero profundizar en las tres ideas principales del libro. Empecemos por la primera: ¿de qué manera el concepto de que todo tiene solución impactó en tu vida diaria? Una vez que comprendes una idea a nivel intelectual, ¿cómo logras aplicarla en tu vida?</b></p><p>—Muy buena pregunta. <b>Son dos pasos. Uno: cuéntate verdad. Mírate al espejo y cuéntate verdad. </b>Este es uno de los mantras que más repito a mis alumnos y que está en el libro. Ten el coraje de contarte verdad. Si te va bien en algo, cuéntate verdad y disfrútalo. Goza que eres un alma bendecida y que tienes salud, o unos padres que te quieren, probablemente. Cuéntate verdad en lo que te va bien y deja de unirte a este club de cinismo profesional que hay en la sociedad. Pero cuéntate verdad también si te va mal en algo. Ten el coraje de decir:<b> “Mi relación de pareja es un desastre”, “No tengo buenos amigos”, “Me pagan bien, pero no hago lo que quiero hacer”.</b> Primero contarte verdad. Cuando te la contás, ahora sí estás preparado para empezar a buscar información. Porque nadie puede buscar una solución a un problema que no sabe que tiene. Nadie puede buscar algo que no sabe que existe. </p><p>No podés irte de vacaciones a un destino que no sabés que existe. No podés buscar la solución a un problema que no sabés que tenés. El problema es que no nos contamos verdad porque, en el fondo, sabemos que cuando lo hagamos, no nos quedará más remedio que actuar. Si estás en un trabajo que no te gusta y lo reconocés, aunque no se lo digas a nadie, aunque no se lo digas a tu jefe o compañero, aunque no se lo digas a nadie, pero te decís: “Este no es mi sitio”. <b>Entonces te quedan dos: o te anestesiás y esperás que pasen los años, o moves ficha. No hay más. Cuando nos contamos verdad, nos toca entrar en acción y por eso no queremos hacerlo. </b></p><p>Pero cuando lo hacemos, estamos listos para saber que nos tocará movernos. A veces nos moveremos en una semana y a veces en una década. Hay veces que hay que quedarse en un sitio que no te gusta años, y hay que ser muy valiente para eso. Hay que ser muy valiente para contarte verdad y decir: “Vivo donde no quiero, pero es donde me he ganado vivir”. Ahora, sostén eso durante dos, tres, cinco años. Por eso pocas personas se cuentan verdad. Pero insisto: si no te contás verdad, no accedés a buscar otra información. El que se cuenta cinco años que vive donde no quiere, buscará información, aprenderá, se apuntará a una formación, hará algo, no sé qué, pero hará algo. El que dice: “Bueno, tampoco se está tan mal aquí. Hay gente que está peor”. Ese está perdido, ha firmado su sentencia de muerte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWVYCXHHGRD2BLR2WY2ULFMJ3U.png?auth=45b38963b85c2dadb84d2b5c8d5094766e44f3c35628d55bbc52834ebc4aa613&smart=true&width=1092&height=614" alt="Reconocer la verdad sobre la propia situación es el primer paso para el cambio, advierte Fernández al abordar la importancia de sincerarse con uno mismo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="614" width="1092"/><p><b>—Mencionaste que las personas suelen aferrarse a hábitos que les resultan cómodos, aunque no los hagan avanzar. En el libro relatás que los habitantes del Caribe no reconocieron las carabelas. ¿Cómo te influyó esa historia?</b></p><p>—Cuando las carabelas de los españoles llegaron a América, la mayoría de la población no pudo verlas. Pero había un hechicero que era el más despierto, vio ondas en el mar y se dio cuenta que había algo que no sabía qué era, que era un armatoste hecho de tablas, que eran las carabelas. Cuando él las señaló, todos las vieron. A veces necesitamos ayuda. A veces necesitamos que alguien nos diga: <b>“¿Ves eso que está ahí? Eso es un barco, aunque no sepas qué es”.</b> A veces necesitamos que alguien nos diga: “¿Ves eso? Eso es una solución. No sabés lo que es, pero está ahí”. Esto me lleva al tema de la indefensión aprendida. Hicieron un experimento hace cincuenta años con tres grupos de perros. A todos les tiraban agua fría. Los de la jaula uno tenían la puerta abierta y se escapaban. </p><p>Los de la jaula dos podían abrir la puerta con la pata y también salían. Los de la jaula tres, por más que intentaran, no podían salir. En la segunda parte del experimento, pusieron a todos juntos en una sola jaula con la puerta abierta. Los de la jaula uno y dos salían, pero los de la jaula tres se quedaban recibiendo agua fría porque habían aprendido que no había salida. Este fenómeno se llama indefensión aprendida, y nos pasa a los humanos: tenés la solución ahí, pero no la ves porque aprendiste que no había remedio. </p><p>En política pasa igual: décadas de engaños y la gente no ve otra solución, prefiere que la sigan engañando. Así que podemos buscar algo solo cuando lo conocemos, pero tenemos que darnos cuenta de que muchas veces estamos en indefensión aprendida. A veces la solución está ahí: un libro, un consejo, una carrera diferente. Hay que darse cuenta de que otros perros se escaparon de la jaula y que uno se queda solo por indefensión aprendida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/76EKTFVRGVFD5JHUFLBPRJZM2Q.png?auth=9302e29cff6aa6ea65bd470f8850b9b356adaa90e707ae014c43ce1c4d37e8c2&smart=true&width=1408&height=768" alt="Fernández subraya el valor de asumir el control de la propia vida y actuar con autonomía para transformar la energía personal y el entorno social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Al inicio mencionaste que una de las verdades que más te transformó fue entender que estás solo.</b></p><p>—En noviembre de 2015 arranqué un viaje en velero con unos amigos y cruzamos a vela hasta América. Los primeros días son todo alegría, te sentís valiente, hasta que llega un momento en el que los helicópteros de rescate ya no te pueden ir a buscar, porque no tienen combustible suficiente para volver a Canarias o a África. Y tampoco estás tan cerca de América como para que un helicóptero de ese lado te pueda ir a buscar y traerte. Llega un momento en el que estás solo. Ahí lo entendí claramente: si me despisto y me golpeo con la botavara, me quedo ahí; si me corto el dedo cocinando, lo pierdo; si me caigo por la borda, especialmente de noche, no me recuperan. </p><p>Si me distraigo por estar mirando el móvil, muero. Es una metáfora muy clara de la vida: tenés que entender que estás solo en medio del océano, que solo dependés de vos. Si aparece un helicóptero o un barco y te rescata, mejor, pero no podés contar con eso. Es como en la película “Viven”. Se estrellan en la frontera entre Chile y Argentina, los dan por perdidos, y cuando se salvan es porque un grupo decide dejar de esperar un rescate y sale a buscar ayuda. Todo empieza cuando alguien reconoce: estamos solos, nadie nos va a rescatar. No es un mensaje individualista. Los seres humanos hacemos cosas en comunidad: empresas, familias, amistades.</p><p>Pero no podés esperar que tu familia, tu empresa o tu país te salven. Tenés que partir del principio de que estás solo en esto. Yo conduzco como si no existieran los hospitales: no me puedo permitir un accidente. Vivo como si no fuera a recibir jubilación del Estado. No sé si la recibiré, pero prefiero no depender de eso. Lo mismo con la educación: no puede depender de lo que te cuente un profesor. La educación depende de uno. Me responsabilizo y me encargo de mi vida. A veces los planes salen, a veces no, pero al menos voy a ocupar mi sitio en el mundo. Y eso lo cambia todo: la energía con la que te levantás, cómo hablás, cómo estás en el mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QLB4XY4UEBCKPJT6X43LHCTGSM.jpg?auth=7804f43c14bc257dbf003878208d349d11580b82ec59ccf358bd41dcb076802a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La indefensión aprendida puede limitar el desarrollo individual, explica Fernández, quien destaca la necesidad de romper patrones de insatisfacción (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Mel Robbins plantea el concepto de que nadie va a venir a salvarte. ¿Por qué muchas personas esperan que un factor externo provoque un cambio en sus vidas?</b></p><p><b>—Eso es infantilización.</b> Muchos viven con la ilusión de que alguien va a venir y cambiar todo para que ellos cambien. <b>El camino de la salvación es siempre individual.</b> ¿Cuántas personas eligen apostar por su libertad financiera? De cada cien, quizá una, dos, tres, como mucho. ¿Cuántos deciden emprender? Es una minoría, tal vez un cinco o siete por ciento. ¿Cuántas personas deciden tomarse en serio su salud? Diez, veinte de cada cien. Son los menos. Necesitamos entender que la salvación es un camino individual, nadie puede salvarse por vos.</p><p><b>—¿Creés que cuando uno mejora su vida hay una sensación de soledad, de desapego de entornos o personas que no acompañan ese cambio?</b></p><p>—Sí, primero hay una sensación de soledad interna. Es una de las preguntas más frecuentes que me hacen en la promoción de “Los diez poderes para diseñar tu vida” y en los másteres de IPP. Cuando una persona empieza un proceso de transformación personal, siente dos soledades. La primera es consigo mismo: antes pensaba de una manera y, al cambiar, se siente solo, porque se desapega de su antiguo relato. Si querés transformación, tenés que cambiar creencias. Las creencias que tenías te trajeron hasta acá; si querés llegar a otro lugar, necesitas nuevas creencias. Ahí muchos se sienten solos o desamparados, porque están cambiando el relato de su vida. </p><p>La segunda soledad es con el entorno: de pronto ya no te interesan los mismos temas, lugares, actividades. Es normal que si eras alcohólico y querés entrenar para las olimpiadas, te alejes de los amigos de la noche. Lo bueno es que hay muchas personas en el mismo camino, aunque sea una minoría. Hoy nunca hubo tantas personas apostando por sí mismas como ahora. Hace treinta años, un libro como este era impensable. No se hablaba de desarrollo personal, ni siquiera en las librerías había una sección para eso. Hoy la hay, aunque algunos digan que es un rollo. Pero que la gente entienda que puede apostar por sí misma, aunque sean pocos, es una buena noticia. Aprender a vivir es una buena noticia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7M4J4AD64JFA3BLLMXMHTOCPSI.jpeg?auth=cc0d41efe04f79ab197b97db89bc9073aa29efee273f630b69d4e0df87572ca8&smart=true&width=1344&height=768" alt="Fernández advierte que muchas personas no alcanzan una vida plena por falta de claridad, autoconocimiento y herramientas prácticas para resolver problemas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1344"/><p><b>—Comentaste la fábula de la tortuga y la liebre. ¿Por qué considerás que tu forma de alcanzar metas se identifica con la tortuga?</b></p><p>—Lo fui descubriendo con el tiempo. No es que yo planeara ser tortuga en vez de liebre. Uno de los beneficios de ser una persona normal es que tenés que apoyarte en cosas obvias. Si sos el más inteligente, te sale todo fácil, pero yo empecé en el camino de la libertad financiera, de emprender, sabiendo que era el más tonto de la mesa. Iba a un sitio y pensaba:<b> “Toda esta gente sabe más que yo, yo no sé de finanzas, inversiones, contratar gente, nada”. </b>Así que tengo que ir con mucho cuidado, porque soy el tonto de la mesa. El último capítulo del libro se llama <b>“El tonto de la mesa”,</b> para invitar al lector a conectar con la humildad de no saber. </p><p>Cuando uno sabe que es el tonto de la mesa, le queda ir despacio, pero si no para, avanza. Con los años comprobé que las fábulas de La Fontaine y Esopo tienen razón. Arranqué muy humilde: aquí hay gente que corre más que yo, que lleguen primeros, yo llegaré quinto, pero prefiero no salirme en la curva. Con las empresas igual: tengo una empresa de formación desde 2012, todos los años hay empresas que venden más que nosotros, pero pocas duran más que nosotros. De repente llega alguien, lanza un producto y factura veinte veces más. Nosotros decimos: “Nosotros a lo nuestro”. Nos da igual que otros vendan más o menos. </p><p>Solo nos comparamos con nosotros mismos y nuestros clientes. Muchas liebres te adelantan, pero muchas se salen en la curva. Si vendés sillas amarillas y otro vende azules y factura más, no hay que perder el rumbo. Nosotros vendemos sillas amarillas y tratamos de hacerlas cada vez mejor. Eso es modo tortuga. Vino de una energía de saber que era ignorante, de miedo a equivocarme porque nadie me iba a rescatar. Empecé con lo justo, sin pedir dinero a nadie. No podía arriesgarme a tener que volver a dormir en casa de mi madre. Entonces, cuando arrancás desde ahí, no importa la velocidad, sino la seguridad. No importa llegar primero, sino llegar. Siempre les digo a mis alumnos: tomá las decisiones que quieras, pero que ninguna te tumbe la empresa, el emprendimiento, tu familia o la hipoteca de tu abuela. Jugátela solo hasta donde, si perdés, no te lleva al pozo. Eso obliga a ser tortuga y a cometer el error de no haber arriesgado más. </p><p>Muchas veces me preguntan qué errores cometí y lo tengo claro: no haberme arriesgado más. Muchas curvas las tomé a ochenta cuando podía haber ido a ciento veinte. Si iba más rápido, tal vez llegaba antes y no pasaba nada, pero fui prudente. ¿Me salí? No, pero en el largo plazo, las tortugas siempre ganan a las liebres. Lo más fácil de hacer es lo más fácil de no hacer. La roca diaria es el secreto para ir en modo tortuga. Todos los días avanzás un poco. Si trabajás en algo importante dos horas al día, con interés compuesto, al cabo de los años es mucho. <b>En tiempos de FOMO (fear of missing out), yo digo JOMO (joy of missing out): alégrate de quedarte fuera, de perderte cosas.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYO2KDCGXBHGJHBTWOEQANMXBA.png?auth=8ac718176900a2345001c008d3ec0e20ca3bb8bd94e482833f447501dde88647&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Fernández relata que comprender que existe solución para todo fue una de las ideas que transformaron su vida y la de sus seguidores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—¿La confianza en los propios planes y la seguridad interna son fundamentales para sostener procesos de cambio a largo plazo?</b></p><p>—El segundo de los capítulos es el poder de creer en ti. Si no creés en vos, todo lo demás se desmorona. En uno de los capítulos cuento que mi pareja me preguntó si alguna vez pensé que el proyecto no funcionaría. Y la verdad es que no. Sabía que iría lento, que era el más tonto de la mesa, que me la iban a intentar jugar, que tendría que ir paso a paso y que tardaría años o décadas. Pero como que iba a fallar, no. Lo cuento en el libro no para presumir, sino para mostrar que hay que creer en uno. </p><p>Si no creés en vos y en la vida, no vas a sacar nada adelante. Hay momentos en los que solo queda confiar en la vida. Me encanta la metáfora de Indiana Jones, cuando tiene que dar un salto en el vacío para llegar al otro lado y solo aparece el puente cuando confía. Tenés que confiar en vos y en la vida, en lo más cercano y en lo abstracto, en Dios, en el universo, en la inteligencia universal. ¿Cómo se tiene confianza en uno? Conociéndose, sabiendo en qué sos bueno, cuáles son tus talentos, pero sobre todo, animándote a confiar en vos.</p><p><b>—¿Hay algún aspecto de los diez poderes que te gustaría resaltar?</b></p><p>—Quizás, el orden natural.<b> El libro está planteado para que puedas leer cada uno de los diez poderes, cada capítulo, de manera aislada. </b>Podés abrir el capítulo que quieras y tiene sentido por sí mismo, pero el libro está pensado como un viaje. Empieza con saber quién sos, luego creer en vos, después la salud. Sin salud no hay energía, y sin energía, mucha gente ya arranca el día cansada. La salud es energía, un regalo para poner al servicio de algo mayor. No es un fin, sino un medio, igual que el dinero. Si tengo salud, puedo pasar a las relaciones: familia, pareja, amistades. La mayor parte de la felicidad e infelicidad viene de ahí. Después, el propósito, distinguir entre objetivos del alma y del ego. </p><p><b>Si sabés tu propósito y te contás verdad sobre él, podés pasar a la carrera profesional. </b>Si entrás a la carrera con el propósito claro, buenas relaciones, salud, creyendo en vos y sabiendo quién sos, no vas a cometer errores graves. Si hacés eso bien, el último poder, la libertad financiera, llega como consecuencia. Es poco sexy, pero es verdad. En nuestros cursos, la gente entra por el dinero. Yo les digo: vas a aprender de inversiones, pero primero hablemos de desarrollo personal, porque si no, todo lo demás se cae. Solo accedés al superpoder del dinero cuando trabajaste en el resto durante años. La vida está bien montada: si querés dinero, primero te toca aportar en tu carrera, tener propósito, buenas relaciones, salud, creer en vos y saber quién sos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TML2AB5OFVCRHBBCUP7CSB4Q2U.jpg?auth=2749f1e9799606da111b22a3254557ba6bac7954145a7b316105381d9af09ab7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - SERGIO FERNÁNDEZ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ana Ibáñez, la neurocientífica que entrena el cerebro: del estrés invisible a la plasticidad y el secreto de la energía compartida]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/12/ana-ibanez-la-neurocientifica-que-entrena-el-cerebro-del-estres-invisible-a-la-plasticidad-y-el-secreto-de-la-energia-compartida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/12/ana-ibanez-la-neurocientifica-que-entrena-el-cerebro-del-estres-invisible-a-la-plasticidad-y-el-secreto-de-la-energia-compartida/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la neurocientífica Ana Ibáñez explicó cómo entrenar el cerebro para reducir el estrés, ganar flexibilidad mental y mejorar la salud emocional. Aseguró que este tipo de entrenamiento puede ser clave en el abordaje de la ansiedad, la depresión y otros trastornos de salud mental. La importancia de la plasticidad cerebral, los hábitos cotidianos, la regulación de la energía y los vínculos humanos como pilares del bienestar y el desarrollo personal]]></description><pubDate>Thu, 12 Feb 2026 11:07:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwinq9XFrdKSAxUaaEgAHUNNCiAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiA7rDMBhCjARIsAGDBuEA5b2vKi7nOrKAr-6xlr4lgHrxa-0AcgAp4VYL0GU3qlaIafLp3uCEaAhsVEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRos9Rcoh61GEOpUkGWEMFjm8H8aT256eGG5bXUpvdZ7plKXXB34amlboR00Rnh-Xw8mD8nDx-KQ08pVtpI_KPYZ3p0O6Fvv6-4y005RMy5nk-5Au-KZ-fh3A&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1SKwce1TiG91skG1Gvg6V_bgps1Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQGNpLfrAmIAzdm6Tcbd2RNL%26gclid%3DCj0KCQiA7rDMBhCjARIsAGDBuEA5b2vKi7nOrKAr-6xlr4lgHrxa-0AcgAp4VYL0GU3qlaIafLp3uCEaAhsVEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiV4M7FrdKSAxWwrZUCHTz4JrMQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwinq9XFrdKSAxUaaEgAHUNNCiAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiA7rDMBhCjARIsAGDBuEA5b2vKi7nOrKAr-6xlr4lgHrxa-0AcgAp4VYL0GU3qlaIafLp3uCEaAhsVEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRos9Rcoh61GEOpUkGWEMFjm8H8aT256eGG5bXUpvdZ7plKXXB34amlboR00Rnh-Xw8mD8nDx-KQ08pVtpI_KPYZ3p0O6Fvv6-4y005RMy5nk-5Au-KZ-fh3A&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1SKwce1TiG91skG1Gvg6V_bgps1Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQGNpLfrAmIAzdm6Tcbd2RNL%26gclid%3DCj0KCQiA7rDMBhCjARIsAGDBuEA5b2vKi7nOrKAr-6xlr4lgHrxa-0AcgAp4VYL0GU3qlaIafLp3uCEaAhsVEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwiV4M7FrdKSAxWwrZUCHTz4JrMQ0Qx6BAgMEAE"> <b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>la neurocientífica Ana Ibáñez</b> —ingeniera química y fundadora de <i>MindStudio</i>— explicó en qué consiste la neurociencia aplicada y cómo el entrenamiento cerebral puede mejorar la vida cotidiana. Detalló cómo, a partir del estudio del cerebro y su plasticidad, es posible modificar patrones de estrés, desbloquear funciones cognitivas y <a href="https://www.infobae.com/tag/entrenamiento/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/entrenamiento/">entrenar </a>la mente del mismo modo que se entrena el cuerpo. </p><p>Además, aseguró que la flexibilidad cerebral es clave para prevenir y revertir trastornos como la ansiedad, la depresión o el <a href="https://www.infobae.com/tag/trastorno-obsesivo-compulsivo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/trastorno-obsesivo-compulsivo/">TOC </a>y compartió herramientas concretas para entrenar el cerebro en el día a día, como la respiración, la postura corporal y la visualización. También reflexionó sobre el rol de la energía, el propósito y los vínculos humanos, y propuso una mirada central: entendernos como seres en constante construcción. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/6FtGueccDqx8yk7XOh0AV2" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/6FtGueccDqx8yk7XOh0AV2"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=C3Z02Gh2Q14" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=C3Z02Gh2Q14"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Ana es una <b>neurocientífica española, ingeniera superior química, piloto de helicóptero y ex nadadora de alto rendimiento</b>, conocida por su trabajo en <b>entrenamiento cerebral aplicado al alto rendimiento profesional, deportivo y al bienestar mental</b>; con más de 15 años de experiencia, ha desarrollado métodos propios de neurociencia aplicada, fundado los centros <b>MindStudio</b> en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, es autora del libro <i>Sorprende a tu mente</i>, y se desempeña como conferenciante y divulgadora internacional entrenando a equipos directivos, deportistas y particulares para potenciar sus capacidades mentales y emocionales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PQKB5W4WZFARHKT7FF5XJOL64.png?auth=bec9a5d193e788dca7831c3b6c2b19a902ac19d299f764266b7116b459fa70ea&smart=true&width=1408&height=768" alt="Ana Ibáñez explica la importancia de la plasticidad cerebral para modificar hábitos y patrones de estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>- ¿En qué consiste tu trabajo principal en neurociencia aplicada y cómo funciona el centro donde se entrena el cerebro?</b></p><p>—Sí. En primer lugar. La neurociencia es el estudio del sistema nervioso, donde el principal órgano y el que dirige casi todo es el cerebro. Yo me dedico a estudiar el cerebro y aplicada es porque no solo es teórica, porque investigamos todo el tiempo, sino que es práctica: cómo traemos lo que se está descubriendo en los últimos tiempos sobre el cerebro y sobre la plasticidad cerebral, de cómo lo podemos cambiar, cómo podemos hacer cambios de patrones eléctricos, cerebrales, etcétera. Traer eso al día a día. Tengo unos centros de entrenamiento que se llaman Mind Studio. Tenemos seis en España, repartidos entre Madrid, Barcelona y Valencia. Tendremos más pronto. Y luego viajamos por todo el mundo a entrenar. Se trata de ejercitar el cerebro de todas las personas que vienen a nosotros: niños, adultos, gente absolutamente normal, que igual que va a un gimnasio, quiere entrenar su cerebro. También trabajamos mucho con el alto rendimiento profesional y deportivo. <b>Para llevar a tu cerebro a un lugar de más desarrollo, si lo entrenas, llegas más fácil.</b> Esto de la neurociencia aplicada es una pasión absoluta mía desde hace muchísimos años y vino un poco por esta sensación que tenía yo de que hay mucho que podemos hacer para mejorarnos en el día a día. </p><p><b>—¿Cómo comienza el proceso de entrenamiento cerebral?</b></p><p>—Muchas de las cosas que sufrimos, de personalidad, de cómo nos sentimos, de cómo estamos de activados o no, proceden del cerebro. Entonces, tenemos que ir a la fuente, que es el cerebro. Y para saber qué tenemos que entrenar. Tenemos que saber qué es lo que está haciendo el cerebro en este momento. La mejor manera de saberlo es preguntando a la persona de forma muy concreta por síntomas, por lo que está sintiendo en el día a día en distintos ámbitos.<b> ¿Qué estás sintiendo a nivel de estrés? ¿Cómo reaccionas frente a la vida, frente a una vida que para todos es más o menos demandante? ¿Cómo funciona tu sistema?</b> Quizás el 80% de las personas que vienen a entrenarse, que quieren solucionar algo que no les está gustando. Si buscamos qué es lo que está pasando, el estrés es la base de casi todo. El entrenamiento consiste en ver qué daños colaterales está haciendo este estrés a esa persona, dónde le está afectando más. Hay personas que el estrés les afecta más de una manera física, pero puede ser más emocional o puede ser más a nivel cognitivo de trabajo. </p><p>Hay personas que dicen: <b>“No me siento tan estresado, pero estoy bloqueado, frente a un problema no puedo responder”.</b> Tenemos que ver dónde le afecta más. Una vez que sé dónde le afecta más, en una primera sesión colocamos este sistema de lectura y le hacemos entrenar en esas áreas primeras que son las que están denotando que su cerebro está estresado. No quiero entrar como muy técnico, pero hay unas áreas cerebrales del hemisferio derecho, las temporales, las parietales y las prefrontales, que cuando leemos esa actividad y vemos que hay unas frecuencias que se llaman hi beta, que son las del estrés, que están altas, ya sabemos: esta persona lógicamente está sintiendo todo esto. <b>Lo que hacemos primero es ir a estas áreas que son las primeras. Leemos la actividad y siempre mejoramos esa actividad. </b>Una vez que hemos equilibrado más las frecuencias a ese nivel, empezamos a ver que la persona empieza a reportar otras cosas. </p><p>Es un entrenamiento muy agradable de hacer, porque lo estás haciendo mientras ves una película, y nosotros estamos trabajando con la actividad cerebral, pero ellos están viendo una película y dicen: <b>“No he hecho nada y realmente me siento muy distinto. Es como que estoy más zen. Una de las cosas que suelen decir es que las cosas las ven con otro nivel de preocupación, como que se ven un poco más apartados de ello”</b>. Ese es el primer síntoma de que tu cerebro está perdiendo estrés, que te permite alejarte un poco de las situaciones y no que te traspasen.</p><p><b>—¿La neurociencia aplicada puede ser una solución para problemas de salud mental como la depresión, el TOC o la ansiedad?</b></p><p>—Por supuesto. Es el futuro de la salud mental. No tengo ninguna duda porque lo veo. Lo bueno que tengo yo es que no estoy hablando desde la teoría, estoy hablando desde la práctica, desde la neurociencia aplicada. Hace 16 años que tengo mucha gente, con casos muy complicados y que han mejorado radicalmente a raíz de entrenarse cerebralmente a nivel de frecuencias cerebrales. <b>Una de las grandes conquistas que estamos realizando con este tipo de entrenamientos es conseguir que tu cerebro sea más flexible</b>, que tenga la capacidad de pasar de unos estados a otros y que no se quede bloqueado en ninguno de ellos. Cuando tienes estrés puntual, puedes estresarte sin que eso te quiebre. Si un cerebro no es flexible, es lo que podemos revertir cuando entrenas cerebralmente. En este sentido es igual que con el cuerpo. </p><p>Cuando somos más flexibles y utilizamos nuestra plasticidad cerebral, nuestra capacidad de cambio, las cosas que te ocurren en la vida ya no te quiebran. <b>Una de las razones más grandes de los problemas de salud mental es que nuestros cerebros llevan a quebrarnos más de lo que deberíamos</b>. Nuestro cerebro, si lo dejamos, nos pone en situaciones muy dramáticas. Él ve las cosas más negras de lo que son en realidad. Un cerebro flexible hace lo contrario. Es como que se sale de sí mismo y dice: “Esta situación es grave, estoy incómodo, pero no es el fin del mundo, no me va a matar”, que es uno de los mensajes que nos pasa nuestro cerebro, si no entrenamos, nos lleva mucho más a pensamientos más destructivos: de esto no tiene salida. </p><p>Cuando te sientes bien, eres capaz de, frente a algo que aparentemente es duro o difícil, hay una parte de ti que es como una vocecilla que te dice: “Calma, tú puedes”. Y casi que te trae memorias pasadas de: <b>“Mira, esto ha pasado, cosas similares te han pasado antes y aquí estás”.</b> Esa capacidad de reflexión, de coger perspectiva, la traslada un cerebro flexible. El hipocampo, cuando funciona así, hace que se conecte esta parte que se llama el córtex prefrontal, que es la que nos permite reflexionar, decirte cosas buenas, poder salirte un poco de ti y decir: <b>“No me lo creo ni yo, pero voy a decirme a mí mismo que soy capaz”. </b>Simplemente con poder cambiar ese diálogo, tú cambias. Eso, que parece sencillo, es la gran base de la salud mental. Hay casos muy complicados de problemas clínicos de salud mental, como depresiones, trastornos obsesivos-compulsivos, problemas de alimentación, de TCA. El origen es un pequeño engranaje que en vez de ir en el buen sentido, fue en el malo. Fue algo que a esa persona le hizo entrar en un círculo vicioso del que su cerebro no pudo salir y que se hizo cada vez más grande. Entonces se convierte en un problema mental que si en el origen hubiéramos podido poner solución, hubiera cambiado mucho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUDHN6JPM5BY5K7H5NXRMQA424.png?auth=4bf6b29c39fb3f8513e57273ed1606f5f03633b4c9ccfe27d0426762413b7bcd&smart=true&width=1408&height=768" alt="La flexibilidad cerebral resulta clave para prevenir y revertir trastornos como ansiedad, depresión y TOC (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿De qué formas se puede entrenar el cerebro y cómo pueden incorporarse estos métodos en la vida cotidiana?</b></p><p>—No hace falta entrenarse cerebralmente como hacemos nosotros, que es la manera más rápida, pero no todo el mundo puede hacer esto. En el primer libro que escribí, en <i>Sorprende a tu mente</i>, se trataba de cómo dar pautas muy concretas para romper patrones cerebrales que te llevan por el mal camino. Y aunque en este caso hablaba desde los diez temas donde entra el miedo, la ansiedad, la dificultad para concentrarte o para dormir o para tener el estado de ánimo, siempre hay algo que si yo me tuviera que resumir, porque es difícil, te diría: se trata siempre de <b>hacerle creer a tu cerebro que eso que quieres o esa manera en la que quieres sentirte es posible y tú, de hecho, ya la has tenido antes, por eso la quieres volver a tener, porque la conoces, sabes qué es</b>. <b>Entonces tienes que traerle a la memoria cerebral qué es lo que él estaba haciendo cuando estaba sintiendo eso</b>. </p><p>Si por ejemplo estoy sintiendo ansiedad, lo que suele ocurrir es que la información desde los sentidos, desde lo corporal, que estamos enviando a nuestro cerebro, es de alerta: estoy respirando más corto, tengo el corazón acelerado, estoy transpirando. Nuestro cerebro lee esa información y dice: “Aquí hay peligro, amenaza”. Entonces él mismo empieza a hacer el engranaje de la amenaza. ¿Qué hace? Cierra el córtex prefrontal, hace más pequeño el hipocampo, el centro de las memorias y activa mucho más la amígdala, los núcleos amigdalinos y este cerebro límbico. </p><p>Cuando ocurre eso entras en este círculo vicioso. <b>¿Qué tal si en los primeros momentos, cuando tu cerebro empieza a ver que se mete en este agujero negro, ahí para y dice: “Otra vez me estás metiendo en un cuento, pero espera, tengo ansiedad, pero no me voy a asustar porque esto es una cosa puntual y yo sé lo que es fabricar otra cosa que no sea ansiedad”? </b>Yo trabajo mucho con las visualizaciones por eso. Ahí es donde tenemos que llamar a un momento que tú ya hayas vivido en el que no existía ansiedad, con el que tú puedas relacionarte. Esto es un acto de cerrar los ojos, ir a buscar un momento donde no estabas sintiendo ansiedad. Todo lo contrario, donde estabas muy bien, muy en calma, etcétera. Respirarte, verte desde fuera en esa sensación. Empiezas a adoptar patrones respiratorios que tienen que ver con esa mayor calma, porque estás llevando a tu cerebro ahí. En el fondo, lo que le estás haciendo es mostrar eso que ya has hecho y decirle: “Acuérdate que tú también sabes hacer esto”. Ocurre que <b>a nuestro cerebro le cuesta mucho identificar si algo está ocurriendo de manera real o imaginaria si tú lo visualizas con mucha realidad.</b> Si nosotros, frente a la ansiedad, a la falta de concentración, a la inseguridad que puedes tener en determinado momento, le pones el opuesto y te vas a buscar en un momento vital donde tú estabas en el opuesto y te visualizas en él, es una manera muy rápida de romper patrones cerebrales, muy rápida.</p><p><b>—¿Alguna vez visualizaste tanto una situación que el resultado final terminó coincidiendo con lo que imaginaste?</b></p><p>—Muchísimo. De hecho, una cosa que me ocurre, pero que no solo me ocurre a mí, nos ocurre a todos los que nos entrenamos. <b>Y es un diálogo bien bonito que tengo con mucha gente.</b> La frase que decimos es que la vida empieza a conspirar a favor nuestro y que aquellas cosas que tú ya estabas visualizando de antes, de alguna manera empiezan a ocurrir. Y a mí me pasa. Ocurre porque, cuando tú tienes claro lo que necesitas, tu cerebro empieza a buscarlo, pero desde lugares que no son racionales, que tú no necesariamente estás dirigiendo, pero él hace que tengas un sexto sentido y que te haga hablar con personas que de alguna manera te van a llevar a esta persona o que estés más alerta de lo que está ocurriendo. </p><p>Te hace tener un foco más fino sobre lo que está ocurriendo alrededor. Esa es una de las partes. La otra, que es más difícil de explicar, pero fíjate, yo soy ingeniera, me dedico a la ciencia, pero leo energía. No me tengo que olvidar que lo que yo leo es electromagnetismo cerebral. Hay un tema energético. Nosotros cuando estamos vibrando y cuando estamos logrando unos niveles de energía cerebrales muy concretos, estamos atrayendo más de ese nivel de energía.<b> Si yo estoy conectando con un tipo de persona que quiero que entre en mi vida, de alguna manera estoy forzando a que ese patrón aparezca y entre en sintonía conmigo</b>, se me va a hacer mucho más fácil encontrar eso. Hay una parte que es energética, que es potentísima, que es algo que podemos medir también. Cuando a una persona le estoy haciendo un electroencefalograma, si aparece otra persona en la habitación y se queda con él y establecen una dinámica de percibirse, cómo sus electroencefalogramas empiezan a parecerse. Nosotros influimos sobre la actividad cerebral de otras personas y las otras personas nos influyen. </p><p>Todos lo sabemos. Por eso estás con gente y dices: <b>“Qué buen rollo, no me conocía de nada con esta persona y, sin embargo, hemos tenido una unión increíble, me he sentido muy bien, estoy como recargado de energía”</b>. Has entrado en una coherencia eléctrica con esa persona. Y al revés, hay personas que chocan con tus patrones y que notas, esta toxicidad, que dices: “Me he quedado mal”. Es por eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OYRXXF52L5DEBAFBARXE4XNFFU.png?auth=bfb8588ed289d2c426d5a04b10b8906ffcb2f3d6928743449ad50eaf94a33cac&smart=true&width=1408&height=768" alt="El entrenamiento mental ayuda a desbloquear funciones cognitivas y mejorar la respuesta ante situaciones demandantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿La energía o vibración personal está determinada genéticamente, depende del estado de ánimo o puede modificarse con hábitos y actitudes?</b></p><p>—Puedes tener un patrón de base, que es el más natural para ti. Todos tenemos un nivel de activación, un movimiento corporal que nos define más, pero podemos modificarlo. <b>Lo primero que puedes cambiar para cambiar tu energía es tu postura corporal</b>. La postura corporal habla directamente al cerebro. Nuestras posturas le hablan directamente de estados emocionales. Si te haces bolita, te haces chiquitito, estás pasándole un mensaje a tu cerebro de que estás vulnerable en ese momento, de que estás más débil, que necesitas protección. </p><p>Puedes estar sintiendo la misma desprotección, pero obligarte a que en vez de hacerte bolita te haces grande, abres tus hombros, te pones bien arraigado en el suelo de pie con una postura de presencia, de poderío, y tu cerebro va a leer: se estaba sintiendo débil, pero la postura que yo leo es de cuando siente fuerza. Entonces, entra en ese dilema y empieza a cambiar la energía, empieza a cambiar sus frecuencias cerebrales para ser más acordes a la postura que tú estás adoptando. El patrón respiratorio y el patrón de postura son las maneras más directas para cambiar estados emocionales. <b>Una de las cosas que más funcionan es tener una canción o un par de canciones que a ti te gustan mucho</b>, que te han puesto en un buen estado energético, que tu cerebro ya conoce, que tu hipocampo ya tiene guardado, y ponerte esa canción cuando necesitas cambiar de energía y subir energía. Porque cuando haces eso, que toda tu memoria corporal ya está ligada a esa canción, lo que haces es activar todo tu sistema. </p><p>Tu cerebro no puede diferenciar muy bien si esa canción que la está escuchando en ese momento está ocurriendo en un momento en el que estás triste o en aquel en el que sí que lo estabas pasando muy bien. Le montamos un lío y ese lío es lo que tenemos que aprovechar a nuestro favor. Nosotros podemos engañar mucho a nuestro cerebro. Si además metes música y un poco de movimiento, estás cambiando tus patrones directamente. Tenemos una energía de base, pero tenemos una capacidad de cambiarla enorme. <b>Nuestro cerebro no entiende de tiempo</b>. Para él, cuando está en una situación, piensa que esa situación y ese estado va a ser infinito, sobre todo cuando lo está pasando mal. Esa es una de las razones también por las que nos mete en un círculo vicioso o en este agujero negro. El poder de poner un límite en el tiempo de aquello que estamos sintiendo es algo que tenemos que hacer nosotros de forma consciente, porque nuestro cerebro no lo va a hacer por nosotros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO3SQTPSKJDDBMFHPRUS45LYGY.png?auth=b1dd6b6fd907236ebcf2259646873496888a65c2077605fd659f67a0d85ed8e3&smart=true&width=1408&height=768" alt="Ibáñez destaca herramientas concretas, como la respiración y la postura corporal, para entrenar el cerebro a diario (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué aspectos de nuestro cerebro sería beneficioso flexibilizar?</b></p><p>—Sería muy bueno que cada uno de nosotros nos percibiéramos siempre, a lo largo de nuestra vida, a cualquier edad, como <b>seres en construcción</b>. Si tienes dentro de ti la sensación de que eres un ser en desarrollo, en construcción y que necesitas de la información del exterior y centrar información del exterior para ir moldeándote y cambiándote, que eres como una escultura que llegó, que era como un bloque de mármol, pero que se va moldeando y cambiando en función de lo que le va ocurriendo.</p><p>Si tienes ese punto de vista de partida, creo que esto que estamos hablando es mucho más fácil, porque no te sientes amenazado por cambiar. Te sientes muy libre de elegir qué es lo que veo. No hay ningún problema en que ayer yo estuviera diciendo esto y hoy en día estoy diciendo algo que es opuesto a lo que yo estaba viendo ese día, porque la mirada que tengo hoy es más rica, tiene más información que la de hace un tiempo. Esa nueva información me hace ver las cosas de otra manera. <b>No es que me esté desdiciendo, estoy siendo una evolución de esta escultura que soy yo mismo. Ese es un punto de partida muy bueno desde el punto de vista cerebral. </b>Allí no te sientes amenazado, porque además no significa que tengas que aceptar algo que tú no quieres aceptar. Significa que te das la libertad y el permiso de poder evolucionar y ser en construcción. Creo que ese estar en construcción es fundamental.</p><p><b>—¿Cuáles son algunos hábitos concretos que ayudan a mejorar el funcionamiento cerebral?</b></p><p>—Hay unos que son los pilares que hablamos todos ahora, porque es lógico. Si te tuviera que decir los pilares: nutrición es fundamental, el descanso es fundamental, el cómo te hablas, dónde pones tu mirada, ese pensamiento que te decía de ser concreto, positivo, de sacarte a tu cerebro y hablar con él, es fundamental. Pero hay dos más que debemos incluir aquí y es realmente una <b>búsqueda de propósito</b> siempre es buena: “¿Para qué hago esto? ¿Qué estoy haciendo? ¿Lo hago para mí? ¿Lo hago para mí desde un lugar en el que todavía no veo el beneficio, pero creo que es bueno en esta transición que me está haciendo más fuerte? Vale, ok, es eso entonces. ¿Lo hago porque haciendo esto veo que mejoro a otras personas a que yo me ponga en un segundo lado? ¿Lo hago de forma consciente? ¿Me estoy poniendo en un segundo plano, pero veo que alguien se mejora?” Perfecto. Pero tenemos que tener una razón para hacer las cosas, porque <b>uno de los motivos por los que hay tanto problema mental es porque tenemos a nuestro cerebro sobreexigido</b>. </p><p>Le estamos pidiendo mucho sin mostrarle hacia dónde va. Entonces el propósito es importantísimo. Una cosa que también me parece importante para estar bien es cuidar mucho más de nuestra energía porque si cuidas tu energía, cuidas que este motor y tu cuerpo te ponga en estados de activación que te va a permitir tomar buenas decisiones, cuidarte en general. La buena energía realmente se traspasa. <b>Si estás en un ambiente que sabes que te está haciendo sostenidamente mal, energéticamente es muy difícil que estés bien.</b> Hay que poner atención sobre eso. El primer poder lo tenemos nosotros. Cuando una persona está bien regulada y autorregulada, de forma cerebral y a nivel celular, es tu cuerpo el que tiene la capacidad de sacarte adelante. Y una de las razones tiene que ver con que ese cuerpo tenga la energía que necesita para poder hacer esta regulación y esta regeneración. Esa energía tiene mucho que ver con dónde te estás moviendo, a qué le das importancia en tu vida, con quién te relacionas, cómo te proteges de energías que no te hacen bien o cómo te vas hacia energías que sí, que te hacen bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DRHB3OCQH5EBTJZNPJ5ZFX3KTM.png?auth=ef7b333216c643ca8a07af357401e295795590e6673ae3df359f653ece7d00d5&smart=true&width=1408&height=768" alt="La energía y la postura corporal influyen directamente en la actividad cerebral y el estado de ánimo  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Por último, ¿qué reflexión, consejo, libro o experiencia te gustaría compartir con quienes te leen?</b></p><p>—Un poco al hilo de lo que hemos estado hablando y que creo que es muy importante para estar bien, y es realmente hacer un acto de reflexión, de decir: ¿cuáles son los momentos buenos que se me han quedado grabados de forma más importante en mi vida? ¿Y qué había en ellos? ¿Qué variables había en ellos? Y bajar a una cosa muy concreta, muy simple, porque eso te da la seguridad de que cuando tú te sientes bien, en realidad lo que está pasando ahí son cosas mucho más simples de las que uno piensa. </p><p><b>No es una vida hipersofisticada en la que tienes que hacer cosas, no</b>. Realmente cuando la has pasado bien, había alguien que te importaba cerca, había una conexión, algo que suele ser mucho más humano y más sencillo de volver a tener de lo que pensamos. Creo que eso es un motor que a todos nos enciende y que tenemos que ir por ahí. La vida es muy compleja, necesitamos hacerla más simple ahora. Eso es una cosa que me encanta de la ciencia. La ciencia en toda su complejidad, al final, los grandes descubrimientos, igual que en la matemática y que en la física, caen en fórmulas que son muy simples.<b> El ser humano en su base es muy simple y viene muy asociado a esa conexión, a ese amor que sientes por otras personas, a esa capacidad de verte, a esa capacidad de sentirte libre. Algo que es muy humano, muy básico.</b> Animaría a la gente a que vaya a buscar esos momentos, qué es lo que me ha marcado realmente en mi vida y que destiles, que es las cosas simples que había ahí, y busques más de esas. </p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/C3Z02Gh2Q14?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿Cómo entrenar tu cerebro para reducir el estrés y la ansiedad? con Ana Ibañez | La Fórmula Podcast"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3C2UD3AI4JF4JMTLU6K7CI5RNY.jpg?auth=0716c47abc8431ee25802245fbaa69adc3c18d3eb8d7ed720728eaadfd307279&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - ANA IBAÑEZ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El arte de elegir a la persona correcta, según Silvia Congost: autoconocimiento, introspección y la búsqueda consciente del amor duradero ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/09/el-arte-de-elegir-a-la-persona-correcta-segun-silvia-congost-autoconocimiento-introspeccion-y-la-busqueda-consciente-del-amor-duradero/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/09/el-arte-de-elegir-a-la-persona-correcta-segun-silvia-congost-autoconocimiento-introspeccion-y-la-busqueda-consciente-del-amor-duradero/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicóloga y especialista en relaciones afirmó que el amor puede sostenerse en el tiempo si se construye con conciencia, educación emocional y responsabilidad afectiva. Además, explicó por qué la mayoría de las parejas fracasa por falta de herramientas, analizó el peso del miedo a la soledad y los mandatos culturales que influyen en la forma de vincularse  ]]></description><pubDate>Mon, 09 Feb 2026 11:49:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwji9Y_MsMqSAxXVaUgAHUBRCKAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRoYI1O-54z0giGwVl7SF8ERsw-3kdxenOwt9lODdxSRJDDS9gxAOUkth1uBfONMXc4yDzBsO5AiQtG_zumwBRgP6gOtJYV7ixZbmhzfDf7oTLC8nIU3QOXhg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2LS4KPpDQTiyGW-WRrVZV066UPlQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW%26gclid%3DCj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwi93YjMsMqSAxXcJ7kGHZMFDqwQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwji9Y_MsMqSAxXVaUgAHUBRCKAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB&amp;cid=CAASWuRoYI1O-54z0giGwVl7SF8ERsw-3kdxenOwt9lODdxSRJDDS9gxAOUkth1uBfONMXc4yDzBsO5AiQtG_zumwBRgP6gOtJYV7ixZbmhzfDf7oTLC8nIU3QOXhg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2LS4KPpDQTiyGW-WRrVZV066UPlQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQycKIsoBNoOmUoE0XtniwdW%26gclid%3DCj0KCQiAhaHMBhD2ARIsAPAU_D6XBtlrhWbnOKlsq2ctLe2FOuWYNvCYrsu_nFcrdx7oBgY9qOLpbdgaAusKEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwi93YjMsMqSAxXcJ7kGHZMFDqwQ0Qx6BAgMEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, Silvia Congost Provensal</b>, <b>psicóloga y autora, presentó su libro </b><i><b>El arte de amar bien y </b></i>reflexionó sobre los desafíos de construir <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/07/relaciones-sanas-15-claves-para-un-amor-autentico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/07/relaciones-sanas-15-claves-para-un-amor-autentico/"><b>relaciones sanas</b></a> y duraderas, en un contexto donde siete de cada 10 matrimonios terminan en divorcio. Explicó que muchas parejas no fracasan por falta de amor, sino por ausencia de educación emocional, conciencia y herramientas para comprender lo que ocurre en el vínculo. </p><p>Además, subrayó la importancia de mirarse, entender la propia historia y asumir responsabilidades para poder elegir mejor y construir relaciones basadas en el respeto, la confianza y el compromiso. </p><p>La experta analizó por qué tantas personas permanecen en vínculos que no funcionan y cómo eso impacta en la autoestima. Habló sobre la dependencia emocional como una forma de adicción, la repetición de patrones aprendidos en la infancia y la necesidad de poner límites claros para evitar relaciones tóxicas. También destacó el valor del autoconocimiento y la psicoterapia como primer paso para romper ciclos dañinos. El episodio completo podés escucharlo en<a href="https://open.spotify.com/episode/3dj0378Qb0BPY1xrDokjKq" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3dj0378Qb0BPY1xrDokjKq"> <b>Spotify</b></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=xc9pxn4cq4w" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=xc9pxn4cq4w"><b>YouTube</b>.</a></p><p>Silvia es una <b>psicóloga española </b>especializada en <i>autoestima, dependencia emocional y conflictos de pareja</i>, reconocida tanto por sus consultas profesionales como por su labor como <b>autora y conferenciante sobre relaciones sanas y la superación de vínculos tóxicos</b>. Tras haber experimentado personalmente la dependencia emocional en una relación, orientó su carrera hacia ayudar a otras personas a <b>fortalecer su autoestima, liberarse de relaciones destructivas y construir vínculos afectivos saludables</b>, combinando experiencias prácticas con herramientas psicológicas claras y accesibles. </p><p>Ha publicado más de una <b>docena de libros de éxito en psicología y crecimiento personal</b>, entre ellos títulos como <i>Cuando amar demasiado es depender</i>, <i>Si duele, no es amor</i>, <i>Autoestima automática</i>, <i>A solas</i> y <i>La voz de mis alas</i>, y trabaja con un equipo profesional ofreciendo sesiones tanto presenciales en ciudades como Girona, Barcelona y Madrid como online, además de talleres y grupos de autoestima con gran impacto en España y Latinoamérica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53ZWBBTHQFABRH7S5DFCRJOYXY.png?auth=c78f383a58c950d722bcd3dcd2e14176cdf15e37bcfeca28b415657b2d4ec58b&smart=true&width=1092&height=614" alt="La dependencia emocional es una de las principales causas de relaciones tóxicas y adictivas en la actualidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="614" width="1092"/><p><b>—Se publicó tu nuevo libro: </b><i><b>El arte de amar bien.</b></i><b> ¿De qué se trata y qué te inspiró a escribirlo?</b></p><p>—Tenía muchas ganas de escribir un libro en positivo, un libro esperanzador, un libro que hable de que el amor efectivamente puede durar a lo largo del tiempo, se puede mantener. Lo que pasa es que necesitamos saber cómo hacerlo, necesitamos entenderlo, saber qué es lo importante, lo que ayuda a que sea fuerte, a que pueda repararse, porque pasamos por muchos estados también como pareja, y cómo superar esos momentos, pues más vulnerables. Y este es el libro que nos va a ayudar a obtener toda esta información.</p><p><b>—Hace poco te escuché decir que la gran mayoría de las parejas no funcionan. Como que la regla es que no funcionen. ¿Por qué crees que es y cuáles son tal vez las causas más comunes que fuiste entendiendo al hablar con tanta gente?</b></p><p>—No es que lo normal es que no funcione, pero yo creo que es por falta de educación, de información, de conocimiento, por falta de consciencia. Como todo en la vida, yo creo que cuanto más seamos capaces de ver las cosas que ocurren en nuestras relaciones, de entender por qué ocurren esas cosas y más herramientas tengamos para responsabilizarnos, más podremos poner de nuestra parte para hacer que aquello sea positivo, funcione y dure a lo largo del tiempo. </p><p>Pero es verdad que <b>se calcula estadísticamente que el 70 por ciento de los matrimonios acaban en divorcio</b>. El 70 por ciento, o sea, 7 de cada 10, es muchísimo. Y eso no es porque una relación no pueda perdurar, sino a veces es porque no elegimos bien, porque se acaba el amor, que también puede pasar. Pero hay muchas veces que eso se produce, esa separación, por falta de herramientas, de comprensión, de recursos. Cuanto más nos abramos a que entre toda esa información, más probabilidades tendremos de que funcionen bien.</p><p><b>—De las parejas que te llegan a las consultas, ¿cuántas sentís que funcionan?</b></p><p>—De las que yo me encuentro, son un porcentaje muy pequeño porque cuando alguien viene a la consulta y pide ayuda, suele ser porque está mal. Por lo general, como esperamos demasiado a poner remedio o a tratar de entender qué es lo que hace que estemos mal, cuando llegamos a la consulta ya es tarde. Entonces esas relaciones se acaban rompiendo y es un porcentaje realmente muy alto de las que están pasando por una crisis que acaban rompiéndose aunque estén juntas. Pero sí nos encontramos con <b>tres tipos de relaciones</b>. Hay relaciones que funcionan bien y duran tiempo y van fluyendo correctamente. </p><p>Luego están las relaciones de personas que están mal, pero pueden durar toda la vida también. Se mantienen en ese estado de malestar, de desequilibrio, pero siguen juntas. Y luego están las que están mal, se rompen y acaban en separación, se liberan de esa historia que no está funcionando y siguen su camino. Lo importante es ver en este grupo intermedio qué se puede hacer para <b>descubrir si se puede reconducir o no se puede reconducir esa relación</b>. Y aquí está la clave para que haya más relaciones que duren más tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW6LVNLXVNHPBKJNFK4LQFUX7Y.png?auth=5cb316c0cb0b871b8a04f0a201042db5185348fd8a22939dfb70007e2fbfc74d&smart=true&width=1408&height=768" alt="La educación emocional y la conciencia personal marcan la diferencia en la construcción de relaciones duraderas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué cosas crees que son fundamentales que sí estén para que una pareja se pueda reconstruir?</b></p><p>—Darnos cuenta de si somos personas mínimamente conscientes. ¿Qué significa ser conscientes? Que tengamos la capacidad de tres cosas. Primero de ver, mirarnos y ver qué es lo que nos está pasando, ver cómo somos, ver cuál es esa tendencia que acaba dañando a la otra persona, que nos hace sentir mal, esos hábitos que son totalmente destructivos. Y una vez tú lo ves, es importante que entiendas por qué eres así, que entiendas por qué funcionas de esa forma, porque el cerebro necesita entender para poder cambiar. Cuando tú ves cómo eres y entiendes por qué eres así, entonces te puedes responsabilizar, poner de tu parte. Y aquí entraría esa parte de qué puedo hacer yo: <b>tratar de entender a la otra persona también, entender su historia, sus heridas, de dónde vienen</b>. </p><p>Esas parejas que conocen bien a la persona que tienen al lado, que saben por qué es así, por qué tormentas ha tenido que transitar, les es más fácil conectar con la compasión. Pero, a su vez, las que funcionan saben que hay límites que tienen que poner, que saben que hay fronteras que no pueden atravesar. No todo vale. A veces caemos en la compasión y decimos: “¡Guau, pobre, es que me trata así porque ha sufrido mucho, su padre también le pegaba o su madre murió cuando…”. Entonces, conectas con demasiada compasión, sobre todo las mujeres, y no pones límites ahí. Y saber dónde están los límites también es muy importante. Tiene que haber confianza, respeto y compromiso en ambas direcciones para que la relación eche raíces y pueda empezar a crecer fuerte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VPTDB3CKVBFFDAUUJ5CU4R6NSY.jpg?auth=fc62d30619c5c79cabd6c38be532a427d61266a0c94c330b6e8e16e52c39ca39&smart=true&width=1456&height=816" alt="Silvia Congost destaca el valor de poner límites claros para evitar vínculos destructivos y fomentar el respeto mutuo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Recién mencionabas las parejas que están mal, pero igualmente no se separan. ¿Con qué tiene que ver?</b></p><p>—Normalmente suele ser por miedos que nos paralizan. Los miedos pueden ser de muchos tipos, pero suele ser <b>miedo a perder algo que nosotros tenemos en ese momento</b>. Perder la compañía. A veces es el simple hecho de querer evitar la soledad, querer evitar, más que la soledad, la soltería, porque la confundimos mucho. Otras veces es porque no quieren perder el nivel económico que tienen, el estatus a nivel social que tienen con esa pareja. Otras veces es porque no quieren perder las cosas que están haciendo, las posibilidades, la familia, alejarse, que la familia cambie de forma y no poder ver a los hijos cada día y tener que verlos cada 15 días. </p><p>En función de los valores de cada persona, a lo que tú das más importancia, si tú piensas que separándote de tu pareja, por mal que estés, vas a perder eso, vas a quedarte sin eso, puede ser que prefieras seguir ahí. Hay mujeres y hombres que a sus amigos y amigas les recomiendan seguir, que si tú no eres feliz aquí con esta pareja, pues búscate otro, van por ahí, pero no te vayas porque lo vas a lamentar, vas a perder muchas cosas. Entonces, ese miedo nos paraliza y nos impide ver que podríamos estar mucho mejor. Pero, sin embargo, yo siempre digo, si tú tomas esta decisión de quedarte, pero la tomas conscientemente, o sea, eres consciente de por qué estás decidiendo quedarte, qué es lo que no funciona, qué es lo que no te hace feliz y, sin embargo, lo estás decidiendo tú, me parece bien, pero luego no te quejes. </p><p>No te quejes de: “Es que nunca tiene detalles conmigo, es que no me trata bien, es que esto, es que lo otro”. Acuérdate que tú lo estás decidiendo. Aquí está el problema, que normalmente nos quedamos, nos marchitamos y no nos damos cuenta de que cada vez estamos peor y entramos en ese <b>victimismo</b>, en esas <b>quejas</b> que hacen que no estemos a gusto al final con esa persona. Y al final eso es un tema de autoestima, de no confiar en que tú tienes la capacidad de crear todo aquello que quieras crear, de que no necesitas esa persona en concreto para tener eso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5CCXFMA7ENC7HAJK5MWB4YGFYM.png?auth=4528f44aafc39f884e95f0d3e4cabc5d6ef7a605cc757b621459ef218166c43f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Silvia Congost advierte que el miedo a la soledad condiciona la forma de vincularse y de permanecer en pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—También sucede que el miedo a la soledad que recién mencionabas se aplica tanto a personas que no se separan como a quienes se separan y, a los cinco minutos, vuelven a estar en pareja.</b></p><p>—Eso pasa mucho. Les pasa mucho a los hombres. Está estadísticamente comprobado que están menos tiempo sin pareja y más a partir de que van avanzando en edad. La mujer, a partir de determinada edad, si ha tenido una vida, ha tenido familia y se separa, logra separarse de una relación que ha sido muy tóxica, es más fácil que se quede más tiempo sin pareja o que diga: “Ahora ya no quiero saber nada, quiero estar bien, quiero estar con mis amigas que están en una misma situación”. Pero sí que <b>hay tendencias en algunas personas a saltar de una relación a otra.</b> Son personas que tienen más miedo a caer en ese abismo, porque así lo viven, de la soledad, de no encontrar a nadie más, quedarme solo, que nadie me quiera, qué voy a hacer, no voy a ser capaz. </p><p>Está muy vinculado con nuestra historia, con nuestra infancia, con la forma que tenemos de apegarnos y también con la autoestima. Pero yo creo que es muy importante, siempre que salimos de una relación de pareja, siempre que una relación no funciona y acaba, que nos permitamos un tiempo, no hace falta poner días ni meses, un tiempo, el que necesite cada uno, para hacer un proceso de reflexión, de indagación, para entender qué ha pasado, qué es lo que no ha funcionado, cuáles eran las señales que me indicaban que ahí no era. ¿Las vi ya desde el principio de la relación o ha sido algo que ha cambiado hace poco? ¿En qué momento he empezado a ver todo eso y por qué tenía que haberme ido antes, a lo mejor? ¿Qué tengo que cambiar? ¿Qué tengo que aprender de todo esto? ¿Qué tengo que mejorar, modificar? Porque si haces eso es cuando tienes muchas más probabilidades de que la siguiente persona a la que elijas, pues la elijas mejor, con más conciencia y con más criterio. Evidentemente, no hay garantías nunca, pero te puede aportar más probabilidades de que funcione más tiempo y que estés mejor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3462VVC7YBDZPKKZFYO2M77I4U.jpg?auth=e170deb9a7c79c0db0b558791130044e1a74c9d2e7c79e656f4bc61c1b15c513&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La psicoterapia y el aprendizaje consciente ayudan a romper patrones dañinos y fortalecer la autoestima (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1076" width="1920"/><p><b>—¿Por qué crees que hay tanto miedo a la soltería?</b></p><p>—Yo creo que es algo social, porque socialmente, aunque no nos guste aceptarlo, pero está mal visto. Cada vez parece que se intenta aportar para normalizar y se intenta cambiar eso. Pero a nivel de sociedad, la persona que está sin pareja se ve como una persona que algo raro debe tener, algo malo debe hacer, porque si no, no es normal que a X edad siga sin pareja, ¿no? Que lleve cinco años sin tener ninguna relación que se sepa. Es como que lo vemos distorsionado. No lo acabamos de ver bien. Y luego, porque sabemos que somos sociales y cuando tú te vinculas con alguien y tienes una relación y formas un equipo con una persona, es como que nos sentimos más fuertes. Estamos acompañados, sentimos que se cubren más fácilmente una serie de necesidades y buscamos eso también para poder crear una familia o desarrollarnos. </p><p>Es como que estar en una relación nos aporta más seguridad, nos da más confianza, nos sentimos más protegidos y como que tendremos más probabilidades de sobrevivir y de estar bien. Se juntan un poco, yo creo, estos dos factores: la parte social, el qué dirán, el cómo me van a ver, qué van a pensar de mí. Y la parte de supervivencia, de protección, de sentirnos acompañados y más seguros.</p><p><b>—¿Qué otras cuestiones culturales, además de este mandato de estar en pareja o de que, al llegar a cierta edad, uno deba elegir con quién proyectarse, te parece que han tenido un rol dañino en nosotros y en la forma en que interactuamos y construimos relaciones?</b></p><p>—Sobre todo yo creo que las relaciones de referencia que todos tenemos, que son nuestros padres, la parte que más ha interferido en qué es lo que nosotros buscamos, en cómo nos relacionamos y en el tipo de personas que nos atraen. Al final, no nos atrae una persona por casualidad, nos atraen porque hay cosas, aspectos en la forma de ser, en lo que nos transmite que a nosotros nos son familiares. Y buscamos siempre, si no somos conscientes de ello, por inercia, buscamos la posibilidad de reproducir esas relaciones que hemos visto en casa, inconscientemente, tanto si han sido relaciones sanas como si han sido relaciones tóxicas. </p><p>¿Por qué? <b>Porque lo que hemos visto en casa para nosotros es lo que es el amor y todos buscamos tener amor en nuestra vida</b>. <b>Entonces, buscaremos reproducir o recrear lo mismo.</b> Pero por eso aquí volvemos otra vez a la importancia de la consciencia. Cuando tú te das cuenta de eso, es cuando puedes interferir y, y lo puedes cambiar. </p><p>Pero nuestros principales influencers sin ninguna duda son los padres. Y eso a las personas que son padres o madres es algo que deben tener en cuenta también. ¿Qué le estoy enseñando a mis hijos sobre el amor? ¿Qué le estoy enseñando a mis hijos sobre la relación de pareja? ¿Qué le estoy enseñando a mis hijos sobre el dinero, el éxito, el futuro, la vida, a través de mi propio ejemplo, a través de mis comentarios, a través de mi forma de relacionarme? Porque les estamos programando para que el día de mañana sean iguales. También de cómo te vas a ver a ti, ¿no? Cómo ves lo de fuera, pero también, sobre todo, que esto es muy importante a partir de lo que hacen ellos, cómo te ves a ti mismo, qué autoconcepto tienes de cómo eres tú. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZFND2JVZUZDY5FNOAXPVGPNJKA.jpg?auth=7d413fbd239e7056616ae94b03998c1753e95d4b4ac50ed085cdaca2fde5bcfd&smart=true&width=7900&height=5256" alt="La dependencia emocional es una de las principales causas de relaciones tóxicas y adictivas en la actualidad (Freepik)" height="5256" width="7900"/><p><b>—¿Qué pasa con las relaciones tóxicas o con la dependencia emocional?</b></p><p>—La dependencia emocional es una adicción a la otra persona. Y lo llamamos adicción porque tiene todos los síntomas de las otras adicciones a sustancias. Es decir, tu cerebro está obsesionado, siente que necesita esa persona, que si no tiene esa persona no va a poder sobrevivir, no va a poder seguir con su vida. Sientes que si pierdes esa persona, te mueres. Cuando intentas dejar de consumir, cuando intentas alejarte de esa persona, tiendes un síndrome de abstinencia muy fuerte que te hace volver. Por eso hay tantas recaídas, hay tantas personas que están en relaciones que cortan y vuelven, cortan y vuelven otra vez. Hay un enganche muy fuerte y muy profundo. </p><p>Luego, estar en esa relación te destruye, te consume la energía, hace que tu vida no funcione bien porque estás obsesionado en cómo conseguir hacer que esa relación funcione, aunque no esté funcionando. Pones tanta energía mental en lograr eso, que pierdes la concentración, la memoria, la ilusión y cada vez vas cerrando más ese círculo, igual que una persona es adicta a cualquier sustancia. Y cuesta mucho cortarlo. </p><p>Es algo que es dañino para nosotros, es tóxico, y aun así lo vemos, desde una parte consciente nos damos cuenta, pero no nos sentimos capaces de cortarlo. Eso es la dependencia emocional. Y es importante identificarlo para poder salir de ahí, que aunque parezca imposible salir cuando uno lo está viviendo, siempre se puede salir con los pasos adecuados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IOG4ZHCESBG5DMQ3EVGYXEY65Y.jpg?auth=819774e5f2f38bc4afc8373083f21ea3d750051b6835857a69ac046144068d5c&smart=true&width=1456&height=816" alt="La reflexión tras una ruptura facilita el aprendizaje y la prevención de futuras dependencias emocionales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Me imagino que no se trata solo de salir de una relación que se había vuelto tóxica, sino también de preguntarse: para la próxima relación, ¿cómo hago para que esos patrones no me persigan? ¿Cómo se puede frenar eso antes de que vuelva a suceder?</b></p><p>—Eso es importantísimo porque si tú no haces eso, lo repetirás. Es como que la vida yo creo que te va poniendo una y otra vez lo mismo hasta que aprendes. Y esa es la clave, el aprendizaje. Es importante que tú hagas un proceso para aprender de eso que te ha pasado. Cuando hay aprendizaje, hay cambio. ¿Eso qué significa? Que al aprender, tú cambias. Si cambias, dejas de ser la persona que eras ahí y dejas de actuar igual y entonces, en consecuencia, dejarán de pasarte las mismas cosas. Con ese cambio que tú vas a hacer, y lo vas a hacer, pues al fortalecer tu autoestima, al someterte en un proceso de psicoeducación para entender las relaciones de otra forma, para entender tu educación, lo que te ha pasado, tus creencias... Y con ese cambio, ya serás capaz de identificar esas señales de: “Bueno, ¿por qué me atrae ese perfil? Pero ese perfil, fíjate, es así, así, así. Entonces, eso no es lo que yo quiero”. </p><p>Puedes reenfocar tu punto de mira hacia otra dirección y dejarán de pasarte las mismas cosas. Cuando tú te enamores de alguien y veas señales que te indican que ahí vuelve a pasarte lo mismo, ya no esperas, te vas. Y te vas cuando aún estás a tiempo, cuando aún no has caído en ese terreno. Y normalmente porque te has enamorado, entonces idealizas esa persona, la ves perfecta. Pero cuando han pasado un tiempo, a veces unas semanas, a veces unos meses, empiezan a caer todos esos velos de la perfección, y empiezas a ver la persona real que tienes al lado. </p><p>Y es ahí donde tú tienes que preguntarte: ¿Esa persona me gusta cómo es? ¿Puedo aceptar a esa persona como es al 100 por ciento sin pretender que cambie nada de lo que la hace ser a ella misma o no? O necesito que cambie. Si tú necesitas que cambie cosas que son básicas, de su educación, del respeto, el tenerte en cuenta, validarte, probablemente no estás con la persona que tienes que estar. Entonces ahí tendríamos que irnos. Pero si a pesar de eso no nos vamos y entramos en ese, en ese autoengaño de: “Yo le cambiaré, yo haré que se vaya moldeando a mi gusto y medida”, ahí es cuando entras en dependencia emocional, porque las personas no cambian así como así, ¿no? Uno puede hacer un proceso de autoconocimiento y se da cuenta de cosas, pero por sí mismo, y va cambiando, pero no porque te lo pida tu pareja. </p><p>Y las personas que tratan mal o que faltan al respeto o ese tipo de conductas más dañinas, tú dirás: No, es que yo quiero que lo cambie, pero por su bien, porque eso es que no puede ser. Ya, pero es que está programada esa persona de esa forma y o lo ve por sí misma, y no solamente lo ve, sino que hace algo para cambiar, para pedir ayuda, para buscar esa transformación, o por mucho que tú se lo digas, no lo vas a conseguir. Entonces, cuando vemos cosas que no somos capaces de aceptar o no estamos dispuestos a aceptar, tendríamos que irnos. Y cuando no nos vamos, es cuando entramos en esa adicción, en esa dependencia y cada vez nos va a costar más salir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DPOKCOPFVZEGHJHKHUM6F7AHBY.jpg?auth=454822135753da63f1adc9fc7c7c517cf1ca37d998b99942e256a6d67f370629&smart=true&width=3960&height=2640" alt="Los libros de Silvia Congost ofrecen recursos prácticos para fortalecer la autoestima y evitar relaciones tóxicas (Freepik)" height="2640" width="3960"/><p><b>—Si alguien que nos está escuchando siente que tal vez está en su momento para cambiar algo de su vida que no le está funcionando, ¿qué le aconsejarías? </b></p><p>—Yo lo que le recomendaría es hacer un proceso de psicoterapia para que pueda profundizar en su autoconocimiento, revisarse, conectar con su historia, poner luz a esos espacios interiores que muchas veces los tenemos encerrados bajo llave y hay muchas cosas que hemos vivido de las que no somos conscientes y nos interfieren y nos moldean de formas que no son sanas. Yo creo que hacer un proceso de autoconocimiento, de indagación, de crecimiento personal, es algo que todos deberíamos hacer, ya sea con un profesional o con algún libro que nos pueda ayudar. </p><p>Tratemos de buscar libros que nos ayuden a pensar, no libros que nos dicen lo que ya sabemos. Que nos ayuden a hacernos preguntas, a cuestionarnos, a cuestionar nuestras creencias. Yo creo que ese es el primer paso hacia encontrar una nueva versión de nosotros mismos, mucho más madura y consciente.</p><p><b>—¿Qué aprendiste después de haber terminado la escritura de este libro? ¿Qué cosa nueva te llevaste sobre un tema como el amor, del que hablás hace muchos años?</b></p><p>—Yo creo que volví a confirmar otra vez que el amor es la base, es la esencia del ser humano, es lo que le da sentido a todo. Muchas veces nos centramos en dar importancia a muchas otras piezas de nuestra vida y en realidad lo más importante es el amor, es sentirnos amados por alguna persona que tenemos en nuestro entorno, no necesariamente tiene que ser una pareja, pero también ser capaces de amarnos a nosotros mismos. Sentirnos completos para poder, cuanto más entendamos, elegir a la persona correcta con la que podamos realmente construir esa relación que dure y que nos haga sentir bien de verdad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KPWALEMAOBDGLLZCN3NU7LBBYM.jpg?auth=8bb62d9ad22e05f95ed1c912ee0cae8fe3076bfc1761861aa54a685215f1bfb4&amp;smart=true&amp;width=4063&amp;height=2313" type="image/jpeg" height="2313" width="4063"><media:description type="plain"><![CDATA[LA FÓRMULA - SILVIA CONGOST (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Ser memorable en entrevistas, manejar errores y saber cuándo arriesgar: las claves de Patricia Jebsen para triunfar en el trabajo ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/03/ser-memorable-en-entrevistas-manejar-errores-y-saber-cuando-arriesgar-las-claves-de-patricia-jebsen-para-triunfar-en-el-trabajo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/02/03/ser-memorable-en-entrevistas-manejar-errores-y-saber-cuando-arriesgar-las-claves-de-patricia-jebsen-para-triunfar-en-el-trabajo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la empresaria y creadora de contenido reflexionó sobre su recorrido profesional y compartió claves para construir una carrera con sentido. Además, habló sobre la importancia de prepararse para las entrevistas laborales, combinar habilidades duras y blandas, armar equipos diversos y tomar decisiones alineadas con el propósito, el bienestar y la felicidad personal]]></description><pubDate>Tue, 03 Feb 2026 12:39:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj-56C167uSAxVeRUgAHc9kLIUYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiAs4HMBhBJEiwACrfNZbuALRlBSx5sqOxQw3cKdJdU5EJarfiL-MgFpR49yPbHLfZVOkprnhoCEKcQAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRog5W2UB9Rd2DdoSvl6tEXfS5OEfPIFTfmEJLlICgg80uXe7DrxGoCwzorIo1vHqat6lWFC15cQAVDseS5BheHsRY3P4cjpBb9uO0l_M50T0X-Xpv7-UTt&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3SU4kA5CNHTo1GpFLy4gScDT54bQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTTbKx4V6Nsmf7OrJzEe2njP%26gclid%3DCjwKCAiAs4HMBhBJEiwACrfNZbuALRlBSx5sqOxQw3cKdJdU5EJarfiL-MgFpR49yPbHLfZVOkprnhoCEKcQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiT15m167uSAxWmCLkGHbj3HP8Q0Qx6BAgQEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj-56C167uSAxVeRUgAHc9kLIUYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiAs4HMBhBJEiwACrfNZbuALRlBSx5sqOxQw3cKdJdU5EJarfiL-MgFpR49yPbHLfZVOkprnhoCEKcQAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRog5W2UB9Rd2DdoSvl6tEXfS5OEfPIFTfmEJLlICgg80uXe7DrxGoCwzorIo1vHqat6lWFC15cQAVDseS5BheHsRY3P4cjpBb9uO0l_M50T0X-Xpv7-UTt&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3SU4kA5CNHTo1GpFLy4gScDT54bQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTTbKx4V6Nsmf7OrJzEe2njP%26gclid%3DCjwKCAiAs4HMBhBJEiwACrfNZbuALRlBSx5sqOxQw3cKdJdU5EJarfiL-MgFpR49yPbHLfZVOkprnhoCEKcQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiT15m167uSAxWmCLkGHbj3HP8Q0Qx6BAgQEAE"> <b>La Fórmula Podcast</b></a>, la empresaria y creadora de contenido <b>Patricia Jebsen</b> presentó su libro <i>Pensar diferente</i> y repasó su recorrido profesional: más de 30 años en el mundo corporativo, su rol clave en el desarrollo del e-commerce en Argentina y la decisión de reinventarse para dedicarse a los directorios de empresas, la divulgación en redes y el acompañamiento de quienes buscan crecer en el mundo laboral.</p><p>Durante la charla, compartió herramientas para construir una carrera con propósito, animarse a los cambios y tomar decisiones propias, incluso cuando implican salir de la zona de confort. Además, reflexionó sobre cómo encarar entrevistas de trabajo, la importancia de combinar habilidades técnicas y blandas y el rol del <a href="https://www.infobae.com/tag/liderazgo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/liderazgo/">liderazgo </a>y el <a href="https://www.infobae.com/tag/bienestar/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/bienestar/">bienestar </a>en las nuevas generaciones.<b> También habló del espíritu </b><a href="https://www.infobae.com/tag/emprendedores/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/emprendedores/"><b>emprendedor</b></a><b>,</b> el armado de equipos diversos y la inteligencia artificial como competencia clave para el futuro. El episodio completo se puede escuchar en <a href="https://open.spotify.com/episode/23kn2KOVbG67TKHyyDlcA7" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/23kn2KOVbG67TKHyyDlcA7"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Z5RQcF2LXkM" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=Z5RQcF2LXkM"><b>YouTube</b>.</a></p><p>Patricia Jebsen es una destacada ejecutiva y consultora argentina con más de 30 años de trayectoria en el mundo corporativo, especialmente en comercio electrónico, omnicanalidad y transformación digital.<b> Licenciada en Relaciones Públicas por UADE, con maestrías en Marketing y Administración de Empresas (European Business School, Alemania) y en Comunicación Corporativa y Prensa (UCES)</b>, además de un programa ejecutivo en la Universidad de Cambridge, ha ocupado roles clave en empresas como Mercado Libre, Falabella, Cencosud, Beat y Rappi en Argentina y Uruguay. Fue la primera mujer en presidir la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), donde impulsó hitos como el primer Cyber Monday y Hot Sale en el país, y hoy integra directorios de empresas de tecnología y retail, además de ser docente, oradora y creadora de contenido sobre empleabilidad, liderazgo y estrategias de carrera para nuevas generaciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/56UAHX3G6ZCUTMZUTWIYLKADU4.png?auth=b5db4059f00b7e65189ef473b0debe1363404614af4bb9160a78e4b5bc059db4&smart=true&width=1408&height=768" alt="Patricia Jebsen repasó su recorrido profesional de más de 30 años en el mundo corporativo y el e-commerce argentino (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Quiero que empecemos la entrevista con el libro que acabas de sacar. ¿Por qué sacás un libro y de qué se trata?</b></p><p>—Mi libro se llama <i><b>Pensar diferente</b></i>. En realidad, hace un año y pico me contacta una editora que se llama Erica, de Urano, y me dice: “Me gustaría que nos juntemos para escribir un libro”. Le digo: “Yo soy disléxica, no voy a escribir un libro. No va a pasar eso”. Me dice: “Tenés mucho para contar, porque te vengo siguiendo en redes”. Y bueno, empezamos a tener las primeras reuniones y acá está (risas). El libro al principio cuenta un poco de dónde vengo, después todos los cambios que yo hice en mi carrera. <b>Yo cambié muchas veces en mi carrera. </b>Después hay una parte que tiene que ver con lo que estoy haciendo ahora en redes y por último <b>una guía de cómo conseguir trabajo</b>, porque yo básicamente hablo de eso en redes. Cómo hacer tu carrera, cómo conseguir trabajo, cómo tratar de lograr lo que vos querés. Así que es por ahí.</p><p><b>—Para darle un contexto a la gente que tal vez te vio TikTok, pero no sabe en profundidad tu historia. ¿Cómo empieza? Sé que estuviste 30 años trabajando para empresas muy grandes en el mundo corporativo. En un momento decidís dejar eso y de ahí surge toda esta transformación digital, ¿no?</b></p><p>— Sí. En realidad, yo estudié relaciones públicas. O sea que soy comunicadora de base toda la vida. Los primeros 10 años de mi carrera trabajé en marketing y comunicación en muchas empresas. Y después, hace 20 años más o menos, trabajo en e-commerce. De hecho, fui presidente de la <b>Cámara Argentina de Comercio Electrónico</b>, cuando hicimos el primer <b>Cyber Monday</b>, que todos deben conocer. Y un día, después de 30 años, habiendo llegado a ser gerente general, decidí dejar y yo siempre digo que esos caminos uno los tiene que ir buscando y sobre todo tomando los desafíos, porque todos tenemos oportunidades. Muchas veces o no nos animamos o decimos: “No, mejor me quedo acá”. Así fui llegando donde estoy hoy que soy miembro de 10 directorios de empresas de tecnología y retail. </p><p>A eso me dedico, porque la gente cree que hago solo Tik Tok. No, además hago otras cosas. Además, hago mucho contenido en redes, muy enfocado en el mundo del trabajo. De hecho, me dicen Mami Corpo como broma. “Estoy por ascender en la empresa, qué tengo que hacer”, “tengo que echar a una persona”, “tengo que abrir una empresa”. Todo lo que tenga que ver con el mundo del trabajo. Cómo elijo los miembros de mi equipo. Yo siempre trato de darle esa mirada que, por ahí, no todos tienen acceso a alguien que estuvo en mi posición en las empresas, ¿no? Yo lo que detecté es que mucha gente, sobre todo gente joven, por ahí no tiene con quién hablarlo en su familia, porque no todos tienen un papá profesional o empresario. La mayoría no lo tienen. Entonces, me escriben para eso, para decir: “No sé a quién preguntarle qué estudiar, no sé a qué universidad tengo que ir”. Ese tipo de preguntas. Obviamente, yo soy muy respetuosa y trato de contestar desde mi lugar, desde lo que yo entiendo. Es muy lindo porque recibo todos los días mensajes de: “cambié de laburo”, “me animé a renunciar”, “le renuncié a ese jefe tóxico que tenía”, porque bueno, pasan esas cosas. Así que está buenísimo.</p><p><b>—Imaginemos que alguien está por hacer una entrevista de trabajo. El otro día te escuchaba que decías que en cinco minutos te podés dar cuenta si una persona sirve o no sirve. ¿Qué detectas en esos cinco minutos? ¿Qué es lo primero que estás mirando?</b></p><p>—Las ganas que tiene de trabajar ahí, cómo se preparó. Yo siempre digo: “Chicos, la entrevista no es voy y escucho qué me dicen” sino que es “voy preparado, investigué sobre la compañía, sobre la persona que me va a entrevistar”. Como si fueras un periodista, ¿no? Vas preparado para la entrevista. Después que tengan preguntas buenas, inteligentes, preguntas que realmente tengan un valor para el que te está entrevistando. <b>Nosotros tenemos que ser memorables en una entrevista.</b> Y memorables significa que se acuerden de nosotros por algo, por la pregunta que hicimos o porque hicimos un chiste, porque realmente contamos algo muy sobresaliente. ¿Por qué? Porque competimos contra un montón de personas. La entrevista dura 30 minutos, una hora, si es una posición muy de liderazgo, entonces hay que aprovechar ese tiempo.</p><p><b>—¿Qué cosas no recomendás o advertís que es mejor evitar? ¿Cuáles creés que son más frecuentes de lo que solemos pensar?</b></p><p>—Hay gente que te pregunta a qué se dedica la empresa o la primera pregunta es cuánto van a pagar. Obviamente que en algún momento vamos a preguntar eso y en algún momento va a llegar, pero no es la primera pregunta. O cosas que pueden llegar a herir a la otra persona que te está entrevistando, ¿no? <b>Tenemos que ser proactivos, escuchar, preguntar. Pero sobre todo cosas que tengan que ver con la posición o con la compañía.</b> Por ejemplo, estuve viendo que la compañía está en la industria del petróleo y leí tal cosa, ¿no? Ahí vos te das cuenta que sabe, leyó, le interesa información más de estrategia, más de largo plazo. Eso siempre es muy interesante.</p><p><b>—¿Qué es lo que más valoran hoy en día las empresas?</b></p><p>—Antes eran las habilidades duras o hard skills. Por ejemplo, si eras ingeniero, periodista, diseñador. Hoy son importantes, pero lo más importante es la combinación entre <i>hard</i> y <i>soft</i>. O sea, tener las <b>habilidades blandas</b> necesarias para esa posición, ¿no? No sé, liderazgo, empatía, escucha activa, resolución de conflictos, todas esas cosas que eso es lo que vos vas a tratar de detectar en la entrevista. O sea, la persona que te va a entrevistar ya sabe que estudiaste ingeniería, lo que quiere saber es si sos una persona que después va a poder liderar un equipo, que tiene buena actitud, que ante un problema lo va a poder resolver. Eso es lo que buscamos cuando entrevistamos a alguien, entender si esas habilidades están ahí y obviamente después lo potencias.</p><p><b>—¿Cómo se aprenden esas cosas? Pienso, por ejemplo, en la palabra liderazgo, que es amplia y abarca muchas dimensiones. </b></p><p>—Bueno, en parte lo traemos, ¿no? En parte es nuestro ADN. Muchas cosas las aprendemos en casa o en el colegio, pero muchas se ejercitan. Son cosas que no se aprenden con un curso teórico. O sea, comunicación. Yo siempre digo: “Vayan a clases de teatro”, porque la realidad es que lo que te va a enseñar a perderle el miedo a las cámaras, a perder el miedo a comunicar o hablar en público, va a ser que vos trabajes tu autoestima. Y sobre todo, las clases de teatro sirven un montón. Pero creo que muchas cosas se ejercitan, por eso yo siempre les recomiendo primero <b>empezar a trabajar muy jóvenes, porque eso te ayuda a aprender las habilidades blandas</b>, sobre todo. Otra cosa que ayuda mucho es <b>participar de grupos de algo</b>, no sé, religiosos, por ejemplo, Los Boy Scouts. Es ese tipo de grupos que te ayudan a liderar, a manejar equipos, porque después, cuando tengas una entrevista, vas a poder contarlo y ahí vas a poder demostrar que sos bueno haciendo esas cosas, ¿no? Entonces, para mí es muy importante, porque la mayoría de estas cosas se aprenden trabajando, se aprenden cuando la primera vez que tenés un equipo a cargo decís: “¡Ups!, ¿cómo hago esto?”</p><p><b>—También hay gente que es muy inteligente, que tiene muy buenas ideas. Pero tal vez no es tan buena ejecutando. Entonces, al final es como mucho talento que después no se puede plasmar, no se puede llevar a cabo...</b></p><p>—O tiene miedo. O sabe hacer un muy buen análisis, pero después no sabe llevarlo a un plan de acción. Entonces, esas cosas son las que uno tiene que detectar en la entrevista. Por eso <b>siempre tenés que pedir ejemplos</b>. No sé, resolución de conflicto. ¿Cuál fue el último conflicto que tuviste? ¿Cómo lo resolviste? Es como el de las pelotitas, que mucha gente hace esa pregunta de cuántas pelotitas entran en un camión. No importan las pelotitas, lo que importa es que te explique el proceso de cómo llegó a la cantidad de pelotitas. Esto es lo mismo. Todo el tiempo lo que tenés que hacer es poner al candidato ante el posible estado de situación y ver cómo lo resuelve. </p><p>Tuviste algún conflicto en tu trabajo anterior, ¿cómo hiciste? ¿Cuáles fueron las decisiones que tomaste? Cometiste un error, ¿cómo lo resolviste? Entonces, va a haber gente que te va a decir: “No, si cometí un error, no conté nada, lo oculté”. Bueno, no es por ahí, ¿no? Ese tipo de cosas son muy importantes. Y una cosa que es importante en la entrevista, sean sinceros, porque tiene patas cortas. Poner en el currículum que sabés inglés avanzado, después te empiezan a entrevistar en inglés y no sabés, no está bueno. O que lideraste equipos enormes y después eso se sabe en dos minutos y puede ser muy malo para la entrevista, ¿no?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FNUOP2MYLJDILCJDK24EQ6XYYU.png?auth=a6a53147ecb66ae558fbeeba7de6e165694d1a9732c6874d210ef780e63c0f2b&smart=true&width=1408&height=768" alt="La ejecutiva presentó su libro “Pensar diferente”, donde comparte aprendizajes sobre carrera, reinvención y empleabilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Pato, a lo largo de tu carrera estuviste rodeada de muchísimos emprendedores. Vos misma lo sos. ¿Creés que hay una mentalidad o algún rasgo en común entre los emprendedores con los que te relacionaste o trabajaste?</b></p><p>—Sí, primero que se arriesgan, se animan. Creo que el emprendedor, y en Argentina ni hablar, <b>hay que arriesgarse, hay que animarse, hay que saber que podés fracasar</b>. Tu margen de frustración tiene que ser muy alto porque a uno de cada diez, con suerte, le va bien. Otra cosa, saben armar equipos. <b>Yo siento que los mejores emprendedores son gente que sabe elegir, armar equipos y después delegar. </b>Vas a necesitar a alguien, aunque sea tu esposa, tu marido que te ayude al principio, tus hijos, tu familia, pero es muy importante eso. Otra cosa que es importante es que <b>emprender sin una buena idea es muy difícil</b>. Somos muy de copiar y todos ponen cancha de paddle... Es así. La realidad es que lo que tenemos que hacer es pensar algo que sea disruptivo y diferente, y después, por último, conseguir la plata. La gente dice: “Tengo cinco mil dólares y voy a emprender.” Ok, pero te alcanza dos minutos eso. Después, ¿cómo sigue eso? Entonces, <b>salir a conseguir el dinero para que inviertan en vos y crean en vos es también una habilidad muy importante.</b></p><p><b>—¿Qué sería primero tener una buena capacidad de armado de equipo? ¿Cómo se aprende?</b></p><p>—Alguien que sabe cuáles son sus fortalezas y elige gente que sea diferente a él. <b>Los mejores equipos que trabajé eran realmente heterogéneos, diferentes. </b>Y cuando hablamos de eso no hablo de hombre y mujer, hablo de religión, clase social, edad. Porque cuando vos tomás gente que es igual a vos, piensa igual que vos. Y vos en un startup, en general, incluso para elegir tu socio, necesitás ideas distintas porque hoy está yendo para allá y mañana vas a ir para otro lado. Porque muchos startup que empezaron de una manera terminaron siendo muy diferentes y eso te lo trae tener un equipo distinto a vos. Después tenés que convencerlos de que vayan a trabajar con vos. Me tocó armar una compañía acá en Argentina como gerente general y yo buscaba los mejores talentos del mercado y los traía de una empresa grande a una startup. Y vos le tenés que vender la idea porque te dicen: “¿Yo qué sé si mañana me vas a poder pagar el sueldo?” Porque es verdad. Entonces <b>es muy importante que sepamos convencer o venderle nuestra idea a los que quieran venir a trabajar con nosotros,</b> porque obviamente vos siempre querés el mejor talento. Nosotros siempre tenemos que querer a los mejores. Hay gente que dice: “Esto es lo que lo puedo pagar”. Y no (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KY3HOTCFTBAKNLM23N4ZFHUYMY.png?auth=d261815485bd3be195abe77c777ff52acb7a2908a43c6385ccaf53374b51268d&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Jebsen destacó la importancia de animarse a los cambios y salir de la zona de confort para crecer profesionalmente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—O sea, te parece que la mejor inversión está en el talento siempre.</b></p><p>—Siempre.</p><p><b>—Entrevisté hace poco al fundador de Cabify, que me decía que su frase de cabecera, traducida del inglés, es que la gente que está en el nivel más alto contrata a personas mejores que ellos, y la que no está tan arriba contrata a gente que no es tan buena.</b></p><p>— Y te voy a dejar otra frase: <b>contratá lento, despedí rápido</b>. Porque muchas veces manoteamos. “Contraté a este porque es el primo de mi amiga”. Y la realidad es que si le dedicamos tiempo al proceso de selección y contratamos a la persona correcta para esa empresa, para ese momento, porque hay un montón de variables, esa persona nos va a durar más tiempo. Dedicale tiempo a decidir si es esa persona. Hay empresas donde tenés ocho entrevistas. Hay un comité para elegir. </p><p>No es que paso por la calle y lo tomé. Y despedí rápido porque muchas veces damos mucha vuelta para despedir y esa persona después cuando se va nos damos cuenta de que la tendríamos que haber despedido antes. En parte es porque nos cuesta plata, pero también en parte es porque le damos muchas oportunidades a las personas, que está bien darles alguna oportunidad y darle feedback, pero no está bien cuando dejamos una persona que no es la correcta para esa posición, porque eso le hace mal al equipo, le hace mal a la gente que tiene a cargo o a su jefe, a lo que sea. Entonces, hay que despedir cuando hay que despedir.</p><p><b>—Leí un estudio que dice que la gente no decide dónde trabaja poniendo el salario como principal…</b></p><p>—Sí, ni el nombre de la empresa.</p><p><b>—Que tiene mucho más que ver mucho más con el bienestar, el clima que se genera en el entorno laboral…</b></p><p>—El desafío, el líder... <b>Las personas le renuncian a los líderes, no le renuncian a las empresas. </b>Hay empresas que tienen un gran renombre y hay áreas en las que hay rotación y en otras no. Pero sobre todo <b>los jóvenes están buscando un propósito</b>, que lo que hagan los divierta, los desafíe. Yo soy de una generación, o mi papá, que trabajábamos 30 años en la misma compañía, entrábamos y nos quedábamos ahí hasta que un día alguien nos decía: “Ándate a casa”. Eso no está pasando. <b>Los jóvenes hoy tienen una rotación muy alta y es un gran desafío</b>, porque los líderes tienen que mantenerlos motivados y con ganas de quedarse. Las compañías tienen que ser un lugar donde puedan crecer, tienen que estar dándoles proyectos nuevos todo el tiempo. Es muy desafiante liderar gente joven hoy, pero es espectacular porque se priorizan mucho a ellos, saben lo que quieren y la verdad que eso está buenísimo.</p><p><b>—¿Cuál es para vos un gran ejemplo de líder que te ha tocado o trabajar o tal vez lo viste más de lejos, pero que decís: “esta persona tiene un estilo de liderazgo que funciona muy bien”?</b></p><p>—Te puedo mencionar varios, pero uno que muchos conocen acá es <b>Marcos Galperín</b>. Me tocó trabajar con Marcos en el 2004, cuando MercadoLibre eran 200 personas, así que me tocó trabajar bastante cerca. Me parece un gran líder. Otra se llama <b>Cécile Novion</b>, que fue mi jefa en Beat, que es una francesa que vive en Colombia, que es todo lo que está bien. Yo <b>los líderes que vi que son buenos son líderes que primero te empoderan y saben claramente lo que ellos quieren, pero te dejan hacer. También son inspiración para otros. </b>Yo creo que el líder tiene que inspirarte, te tiene que enseñar algo. Y eso a todas las edades. Tenés que mirar para decir: “Sí, quiero trabajar con esa persona”. Y bueno, creo que ellos dos son muy buenos líderes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E7A5A2OHYRAFJAEC4AQDWECUN4.jpg?auth=1b79aa8002d11f9b98128b5698373e080648110a10a87abac5e9b903a08dbf55&smart=true&width=1456&height=816" alt="Su experiencia incluye roles clave en empresas como Mercado Libre, Falabella, Cencosud, Beat y Rappi  – (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Quiero ponerte dos ejemplos separados. El primero es el de una persona que quiere reinventarse, que también fue tu caso. Tal vez venís desde hace 10 o 15 años encarrilando tu carrera hacia un lado y un día decís: “Creo que no es por acá, salto al vacío”. ¿Qué se hace en esos casos? ¿Cómo se empieza esa exploración?</b></p><p>— Bueno, primero, los que trabajamos en el mundo corporativo tenemos tres opciones. Una es jubilarnos, que llega en algún momento, pero después vamos a tener que vivir 30 años con una jubilación paupérrima. Entonces, más vale que vayamos pensando qué hacemos después o que ahorremos toda la vida. La segunda es que nos vayamos, que decidamos irnos, que es el camino que vos marcás. La tercera es que nos despidan. En cualquiera de las tres situaciones tenemos que pensar qué va a pasar después. ¿Qué hice yo? Sabía que iba a pasar, tenía miedo a dos cosas: perder el apellido de la corpo, que es muy importante para los que lo perdemos, en un momento estamos ahí solitos, nos sentimos solos en el mundo. Y lo segundo es perder la plata a fin de mes, que mucho o poco es con lo que vivís. <b>Lo que hice fue primero pensar cuál era el camino que yo quería hacer</b>. Yo en ese momento no pensaba en redes sociales, pero sí en que quería ser miembro de directorios. </p><p>Hice una especialización a los 50 años en Usema y dije: “Esto es lo que quiero hacer”. Y empecé a decirlo. Yo siempre digo, <b>uno tiene que empezar a decir lo que quiere hacer</b>. Porque si la gente no sabe, no puede adivinar que vos querés hacer tal cosa. Por ejemplo, me quiero poner mi cuenta, quiero emprender, quiero hacer un startup, lo que sea. Después, otra cosa que es muy importante es escribirlo. <b>Cuando nosotros escribimos las cosas y hacemos un plan de acción, la probabilidad que se ejecute es mucho más alta que si lo sueño con eso nada más</b>. Otra cosa que es importante es contárselo a muchas personas. Contarlo. Cafecito con un excompañero de laburo, un exjefe, un proveedor. Sentarte y decir: “Che, el año que viene voy a emprender y quiero hacer esto, esto y esto. ¿Qué se te ocurre? ¿Conocés a alguien que le pueda interesar este producto, este servicio?” Y después lo tenés que hacer. Un día se abre la puerta y te tirás del avión, te ponés el paracaídas y te tirás. Y ese momento, obvio, genera adrenalina. Pero lo que yo aprendí en estos casi dos años y pico que me fui del mundo corpo es que, cuando tenés tiempo para hacerlo, aparecen muchas nuevas cosas que ni te imaginaste. O sea, lo de TikTok, que fue de casualidad, doy charlas por todos lados, acabo de sacar un libro. Son cosas que si hubiese estado en algún mundo corpo, no me hubiesen pasado.</p><p><b>—Cuando tomás la decisión de irte, todavía no tenías claro cómo se iba a ver ese nuevo...</b></p><p>—No, sabía que quería ser miembro de directorios, que era ese mi camino. También hice algo de consultoría, pero eso no me gustó. Lo tenía que probar porque uno también prueba cosas y de repente puede no gustarte. Y después, más o menos al año surgió lo de TikTok por mi hija. Sí sabía que quería viajar una vez por mes, que eso lo estoy haciendo hace más de dos años. Esa era como mi meta personal y ahí empecé a generar contenido en redes.</p><p><b>—Es un poco exponerte, empezar a hablar con gente que tal vez sentís que está cerca del mundo al que querés ir, hacer preguntas, investigar…</b></p><p>—Sí, hacerte un plan de acción. Quiero hacer tal cosa, por ahí a veces es: “quiero ponerme un negocio, tengo que encontrar el lugar, definir el nombre y qué voy a vender”. Es un plan de negocio sobre lo que vos querés hacer y definir pasos. Y obviamente, si ustedes deciden irse del mundo corpo, tengan ahorros porque por ahí están uno o dos años hasta que podés llegar a generar guita. No es tan fácil tampoco. <b>Hoy la mayoría de los jóvenes, más del 50%, quiere emprender. </b>Pero no es tan fácil tampoco. No es que un día nos levantamos y listo: “Soy emprendedor”. Hay muchas cosas para tener en cuenta. Y después no todo el mundo puede ser emprendedor, porque tenés que tener un motorcito interno de levantarte todos los días y hacer cosas, que las cosas pasen, que no es como cuando tenés un jefe que te llama y te dice: “Che, ¿por qué no viniste a trabajar? “No tenés eso. Sos vos el que tiene que tener ganas. Y en general, también hay un mito que la gente cree que el que emprende trabaja menos horas... Te diría que no. Laburo mucho más que antes.</p><p><b>—Siempre tenés alguien a quien responder.</b></p><p>— Un cliente, un usuario, un proveedor, alguien siempre lo tenés que ayudar. Vas armando tus equipos, a tus empleados, o sea... Y tampoco es que de un día para otro decís: “Me voy y apago mi TikTok y chau. O dejo de vender el libro”. En general, cuando empezás a emprender, es más fácil bajarse. Yo lideré equipos muy grandes y de repente estaba en casa y era como “tengo que hacer esto que no sé qué es, que no sé ni hacerlo. Ahora ya tengo un equipo, pero al principio me costó estar sola, sin nadie con quien debatir los temas o alguien que te diga: “No, esto que estás haciendo es malísimo”. Uno extraña los equipos, extraña las corporaciones. <b>Para mí el mundo corpo tiene un montón de cosas positivas</b>. La gente cree que... Yo fui muy feliz 30 años. Y me encantó. Me encantó trabajar con equipos, el desafío, conocer otros países. Hay muchas cosas buenas que tiene el mundo corporativo que también son divertidas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KOAEERO3JBGQHJGODT6SWJHVJ4.jpg?auth=c57ace8da33043c5cf0273c72a12b97fc97f95632edead6a567220d9ca7d5c71&smart=true&width=1456&height=816" alt="Fue la primera mujer en presidir la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, donde impulsó el primer Cyber Monday y Hot Sale en el país  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Por qué creés que hoy los jóvenes quieren todos emprender?</b></p><p>— Primero, porque las redes sociales le vendieron como que era muy fácil, Y no todo lo que brilla es oro en las redes sociales. No todos los que vemos que están en una Ferrari, capaz la alquilan, chicos, no son dueños. Hay muchas cosas que se ven que por ahí no son. Segundo, creo que tampoco tuvieron los mejores ejemplos en sus casas. Por ahí vieron padres que realmente se esforzaron mucho y después un día se quedaron sin trabajo o no les alcanzó o no quieren trabajar 9, 10 u 11 horas. </p><p>Entonces esos ejemplos por ahí no les sirvieron. Hay gente que sí, o sea, mis hijas siempre dicen: “Ma, vos trabajaste toda la vida mucho” y no tienen un problema con trabajar. Pero hay otros que no, que creen que el esfuerzo que hicieron los padres fue demasiado para lo que obtuvieron. Entonces, creo que va por ahí. También es verdad, yo siempre lo digo, somos como tres columnas. Está lo personal, lo laboral o lo que hacemos, a lo que nos dedicamos, y después la familia, los afectos. Nosotros somos una generación que nos ocupábamos del laburo y de la familia. Los más jóvenes, es una generación que se ocupa mucho de ustedes, del bienestar, de bienestar mental, físico, todo eso. Y después viene el laburo y la familia. Por eso tienen hijos más grandes o no tienen, deciden no tener o no están en pareja, un montón de cosas. Entonces, es un cambio de prioridades.</p><p><b>— ¿Creés que hoy no hay tanto foco puesto en el trabajo como tal vez en tu generación de verdad?</b></p><p>— En la cantidad de horas, no sé si en el trabajo. No quiero decir que no trabajan bien, quiero decir que trabajan diferente, se prioriza mucho. Yo creo que se priorizan un montón desde qué trabajo elegir, desde cómo hacerlo, de cuántas horas le dedico, si lo quiero hacer en chanclas en Hawái. Todas esas cosas, que en parte también nos las trajo la pandemia, que yo las amo. Yo quiero volver a tener 20 años. Pero la realidad es que sí, creo que el foco cambió. Y también lo que está pasando es que <b>tenemos cuatro generaciones trabajando bajo el mismo techo, que tienen estas expectativas de los trabajos diferentes, formas de comunicar diferentes, formas de ver el liderazgo diferentes y eso es un choque generacional que está pasando.</b> Cuando vos hablás con gente grande, te dicen: “Los chicos no trabajan”. Vos hablás con los jóvenes y te dicen: “A mí no me escuchan”. Esto está pasando en todas las empresas, en todas las organizaciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4C4QCLURDVHENGAPHWFO354ZCM.jpg?auth=9e0cb54ebee9eb53f65d36a87272925f25168bc95e1c23b80405aaad92d94a20&smart=true&width=1456&height=816" alt="Actualmente integra directorios de empresas de tecnología y retail, y se dedica a la divulgación en redes sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Si le pudieras recomendar formarse a un joven, ¿qué sería? ¿Qué creés que hoy es fundamental?</b></p><p>— <b>Datos e inteligencia artificial</b>. Más o menos el 70 por ciento de las personas que trabajan en empresas ya usan la inteligencia artificial todos los días. Pero solamente el 5 por ciento de las empresas invierten en inteligencia artificial. Entonces, lo que está pasando hoy es que la gente está usando los datos de la empresa en ChatGPT y en cosas así, un peligro lo que está pasando. Pero sobre todo el usuario va mucho más rápido que las empresas. Eso pasa en muchas cosas. Yo creo que la inteligencia artificial es muy importante, pero para todos los niveles de las organizaciones y los datos, porque cada vez más podemos tomar decisiones con datos muy certeros. Que antes no sabíamos. “Hice tal campaña y vendí bien” y no sabías si había hecho calor o le habías pegado con la campaña. Hoy vos podés, lo sabés, podés saber todo. La cantidad de gente que entra, cuánta gente se queda, en qué momento dropea, de dónde vinieron. Hoy tenés toda la información y saber medir esa información y analizarla es muy importante.</p><p><b>—Para cerrar, ¿cuál es el mensaje que quisieras transmitir? ¿Cuál es el mensaje de tu libro?</b></p><p>— <b>Que se puede hacer todo lo que ustedes quieran, solo se lo tienen que proponer y hacerlo.</b> Creo que una de las cosas más importantes que hice en mi carrera y que sigo haciendo es: hago lo que quiero, cuando quiero, con quien quiero. No significa que todo mi día es perfecto, porque nuestros días son un 80% lindos y un 20% hacemos cosas que no nos gustan, pero realmente que decidan cambiar, que no se queden en un lugar con un jefe tóxico o en una empresa tóxica o en un lugar donde no son felices, porque la vida es una y hay que salir a buscar cosas nuevas, animarse y hacerlo. </p><p>Hablémosle a los papás que estén viendo este programa (risas). Me pasa mucho que los chicos me escriben y me dicen: “Estoy estudiando ingeniería porque mi papá quiere que estudie esto”. No lo hagan. Mejor una conversación incómoda con papá ahora antes de fumarse cinco o seis años de una carrera y después decir: “Ahora quiero ser cocinero”. Sean cocineros, comunicadores, periodistas... Sean lo que quieran ser. La realidad es que es muy feo dedicarle ocho, nueve horas al día a algo que no te hace feliz. Y mucha gente lo hace. Entonces, intentemos buscar algo que nos haga felices y después, si ganamos plata, mejor. Todos queremos ganar plata, todos queremos que nos vaya bien. Pero si encima hacemos algo que no nos gusta y no ganamos plata, es el peor de los mundos. Para mí es muy importante elegir algo que te guste. Hay mucha gente que no sabe, que cambia. Conozco mucha gente que cambia tres, cuatro veces de carrera. No pasa nada. Lo importante es que ese camino lo vayan decidiendo ustedes y eligiendo ustedes. Creo que eso también es muy importante.</p><p><b>—Pato, voy a hacerte la última pregunta que les hago a todos los invitados: que nos dejes algo que en el último tiempo te haya sorprendido, te haya llamado la atención; algo a lo que venís dándole vueltas en la cabeza, que te haya conmovido. Puede ser lo que sea que sientas valioso.</b></p><p>—Voy a leer algo que está en mi libro: “<i>Al final del día, lo que decidimos puede dejar huellas. Y si esa huella encima es una pasión, despierta una vocación o simplemente un poco de coraje para seguir, entonces nuestras palabras habrán cumplido su misión”</i>. O sea, hagamos lo que hagamos en redes, escribiendo un libro, liderando equipos, en la empresa, dejémosle algo al otro. Si nosotros lo hacemos por el otro, es mucho mejor lo que vuelve. No seamos egoístas, porque muchas veces en la vida lo somos. Realmente, estemos todo el tiempo pensando cómo ayudamos a los demás y eso va a volver de mil maneras. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KYRHCYEHFDHLOKBPB7LFNX7LE.jpg?auth=25413e7bbeed2a3d46f438e4f97a37e935276877a07ad89407ae063f29ad23a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“No todos los amores merecen ser vividos”: Gabriel Rolón y el desafío de romper patrones emocionales]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/29/no-todos-los-amores-merecen-ser-vividos-gabriel-rolon-y-el-desafio-de-romper-patrones-emocionales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/29/no-todos-los-amores-merecen-ser-vividos-gabriel-rolon-y-el-desafio-de-romper-patrones-emocionales/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista explora por qué el amor no basta para sostener una relación y desarma la idealización romántica desde una mirada clínica y humana. A lo largo del episodio, analiza cómo las expectativas desmedidas, las huellas de la infancia y la repetición inconsciente de patrones afectan la construcción y el quiebre de los vínculos]]></description><pubDate>Thu, 29 Jan 2026 11:35:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjNn-equ6-SAxWyRUgAHVtZCNcYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAhOfLBhCCARIsAJPiopMzAWe5-o4PzjaKdLZEl9ed4fjz1aZm_r78lhArI4gvj20GoQWa1i8aAqwgEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRoaAG0988uXCjdOUiujhp9tXDTWODgMeej0AmNShVgfjIWSyeKkNhuZX9L8pbrH84VQaSAS-OK7SNsnuPHVNroeDTHdfr0Atlc-R7yfuDwBnvKWoHmZvUt&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2jlmQEPIi-uYDCc5PtMFCmR20QnA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQ5wXNqBv5EVDXJzepGXNWzo%26gclid%3DCj0KCQiAhOfLBhCCARIsAJPiopMzAWe5-o4PzjaKdLZEl9ed4fjz1aZm_r78lhArI4gvj20GoQWa1i8aAqwgEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjtytyqu6-SAxVOHbkGHT16LRkQ0Qx6BAgaEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjNn-equ6-SAxWyRUgAHVtZCNcYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAhOfLBhCCARIsAJPiopMzAWe5-o4PzjaKdLZEl9ed4fjz1aZm_r78lhArI4gvj20GoQWa1i8aAqwgEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRoaAG0988uXCjdOUiujhp9tXDTWODgMeej0AmNShVgfjIWSyeKkNhuZX9L8pbrH84VQaSAS-OK7SNsnuPHVNroeDTHdfr0Atlc-R7yfuDwBnvKWoHmZvUt&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2jlmQEPIi-uYDCc5PtMFCmR20QnA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQ5wXNqBv5EVDXJzepGXNWzo%26gclid%3DCj0KCQiAhOfLBhCCARIsAJPiopMzAWe5-o4PzjaKdLZEl9ed4fjz1aZm_r78lhArI4gvj20GoQWa1i8aAqwgEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjtytyqu6-SAxVOHbkGHT16LRkQ0Qx6BAgaEAE"> <b>La Fórmula Podcast</b></a>, el psicólogo y psicoanalista<a href="https://www.infobae.com/tag/gabriel-rolon/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/gabriel-rolon/"> <b>Gabriel Rolón</b></a> se sumergió en una de las preguntas más incómodas y universales:<b> ¿qué sucede cuando el amor no alcanza?</b></p><p>A lo largo de la charla, Rolón exploró los límites de los <b>vínculos afectivos</b>, la idealización del amor y los desafíos de sostener una relación cuando el sentimiento por sí solo resulta insuficiente. Con su mirada clínica y sensible, analizó cómo influyen las expectativas, la historia personal y las huellas del pasado en la construcción —y la ruptura— de los lazos amorosos.</p><p>En este capítulo, el quinto de la serie, la conversación invita a revisar creencias arraigadas sobre el amor, a reconocer sus zonas grises y a pensar el trabajo emocional necesario para construir vínculos sanos. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/3kJng9AN1DRcqEIgiMQ0XV" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3kJng9AN1DRcqEIgiMQ0XV"><b>Spotify</b></a><b> y</b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=wYN8NftMqxE" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=wYN8NftMqxE"><b> YouTube.</b></a></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KC6A7XWUNRBHPNY3YNU7CURIIU.png?auth=c325a72890836420d1f7ab1acfa148384d8086cd0be776189c7f3049bc740ef2&smart=true&width=1408&height=768" alt="Gabriel Rolón analiza los límites del amor en las relaciones de pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>-¿Qué sucede cuando amar no alcanza? Cuando uno está en un vínculo, siente amor por esa persona, pero ese sentimiento no es suficiente para sostener la relación.</b></p><p>—Te tengo una mala noticia: <b>el amor nunca alcanza</b>. Solemos pedirle demasiado al amor. El amor es una emoción muy idealizada, tan idealizada que pensamos que siempre es una buena emoción. Alguien viene y dice: “Bueno, pará, estar enamorado es lo más lindo que te puede pasar”. <b>¿De verdad? ¿Y si te enamoraste de alguien que te pega?</b> ¿Y si te enamorás de alguien que te traiciona, que te ofende, que te ignora? <b>No todos los amores merecen ser vividos.</b></p><p>Entonces, lo primero que hay que hacer es bajar un poco la idealización que tenemos del amor. Yo tuve una paciente que estaba en un vínculo muy complicado, un vínculo agresivo. Hasta que un día explotó la agresión en toda su magnitud y llegó al consultorio golpeada. La vi entrar, una chica muy jovencita, y verla así, con el ojo hinchado, con el labio partido. <b>Hay gente que cree que los analistas nos sentamos y no decimos nada, que decimos: “¿De qué quiere hablar hoy?”.</b> ¿Qué te pasó? Vení, pasá, sentate.</p><p>Y cuando me cuenta lo que había ocurrido con su novio, es muy difícil contener la emoción de tener enfrente a alguien que ha sido lastimado. Entonces le dije: “Pero basta, ¿por qué no te vas ya?”. Y me dice: “Porque lo amo”. Y la respuesta que me salió fue: “¿Y eso qué tiene que ver?”. <b>¿Quién te dijo que con el amor alcanza? Con el amor no alcanza. No alcanza para completar todas nuestras expectativas,</b> no alcanza para que seamos absolutamente felices.</p><p><b>El amor es algo hermoso cuando es sano. </b>El amor, cuando es entre dos personas que se respetan y que quieren construir juntas, sí, es lo más parecido a un milagro, porque es el mejor de los inventos que la humanidad pudo lograr. Permite mirar de frente a la soledad sin tanto miedo, <b>caminar en un mundo donde existe la muerte sin tanta angustia. El amor te acompaña, te da un montón de cosas.</b></p><p>Pero, alcanzar como para que te deje en paz el deseo, las ganas de más, no, eso no lo vamos a lograr. Pero vos le agregaste a tu pregunta algo muy interesante porque le da otro enfoque. Dijiste: “No alcanza para sostenerlo”. Sostener un amor es un trabajo.<b> El amor se construye. El amor se construye acordando. Se construye después de que pase ese primer momento donde el otro parece perfecto,</b> ese enamoramiento inicial, mezcla de pasión, deseo, expectativas, ilusiones.</p><p><b>Porque al principio el amor te genera una ilusión. ¿Pero vos sabés qué es técnicamente una ilusión? Un trastorno de la percepción.</b> Hay dos grandes trastornos de la percepción que vemos los psicólogos: las ilusiones y las alucinaciones. Una alucinación es una percepción sin objeto. Acá no hay nada y yo digo: “Mili, ¿quién es esta persona?”. Estoy teniendo una alucinación. Una ilusión es una percepción deformada de un objeto. Yo miro el vaso y te digo: “¿Quién es esta persona?”. Es decir, hay algo, <b>pero yo lo veo distinto.</b></p><p><b>Es cierto que el amor te ilusiona, porque cuando tenés el enamoramiento, mirás a alguien y lo ves distinto, lo ves mejor, lo ves más bueno, lo ves más comprensivo. </b>Al principio, te gustan actitudes que después vas a detestar. Al principio decís: “Mirá, no sabés, me gusta porque tiene carácter”. Un año después decís: “Ay, por Dios, con ese carácter que tiene, no, si es intratable”. Lo que al principio parecía una gran personalidad, después es un carácter intratable. “No sabés qué dulce que es”. Después decís:<b> “No, ahí no hay caso, no se le puede pedir nada. Todo siempre como si todo le da lo mismo”. </b>¿Por qué? Porque cae esa ilusión y nos vamos encontrando con el otro.</p><p><b>Y cuando te encontrás con el otro, ahí empieza el desafío de ver si entre vos y yo se puede construir un amor. ¿Cómo te llevás con esas cosas que no te gustan de mí? </b>¿Las aceptás? ¿Las podés conversar? Yo puedo cambiar eso que a vos te molesta o puedo decirte: “Mirá, yo puedo cambiar hasta acá, más de acá no puedo”. ¿Te alcanza con lo que yo cambié como para que te quedes, para que sostengamos el vínculo? ¿O hay algo que vos decís: “Bueno, mirá, no, entonces no”?. <b>Es muy complejo el tema de una relación amorosa y es muy doloroso también.</b></p><p><b>Sócrates decía, creo yo que en nuestros términos, confundiendo un poco el amor con el deseo: “El amor surge de la falta, uno ama lo que no tiene y cuando lo tiene no lo ama más, porque el amor tiene que ver con lo que no se tiene”. </b>Yo creo que está hablando del deseo. Uno desea lo que no tiene, ¿no? Pero fijate esta idea inicial de la filosofía: amamos lo que no tenemos. <b>Entonces, cuando lo tenemos, no lo amamos más.</b></p><p>Se une con lo que decía Schopenhauer: el ser humano vive eternamente entre la angustia de no tener y el aburrimiento de tenerlo. Me duele, me angustia cuando no lo tengo y cuando lo consigo me aburro. Él hablaba de esta frustración permanente. Yo creo que algo de razón tiene, pero no toda. <b>Gran parte del desafío de un amor es encontrar el modo de soportar sin dolor aquello en lo que no podemos acordar.</b></p><p><b>Darnos espacios para ir a buscar en otros lugares las cosas que en el amor no están.</b> No estoy hablando necesariamente de una pareja abierta. Si deciden abrirla, problema de cada quien. Si es la relación entre dos adultos, no juzgo nada. Pero hablo de que, por ahí, ese espacio te lo dan tus amigas. Una vez por semana me voy a comer con mis amigas, voy a jugar al fútbol con mis amigos, los domingos me encuentro a comer un asado con mi familia. Estás invitado a veces, a veces no. A veces me gusta salir a caminar solo. Lo que fuere. <b>Me parece que es muy difícil el amor porque requiere una inteligencia emocional que muy pocas personas tienen.</b></p><p><b>-¿En qué medida la cantidad de roles que le exigimos a la otra persona —ser el mejor amigo, el mejor amante, quien escucha, la persona que admiramos, el mejor compañero— dificulta sostener un vínculo de amor y responde a un relato del amor romántico y de cómo debería ser una pareja?</b></p><p>—Fijate que es todavía mucho más cruel, porque no solo uno le pide al otro todos estos roles. El mejor amigo, el mejor amante, el mejor compañero, el que mejor escucha, el que mejor aconseja, el que mejor contiene y protege.<b> No solo le pedís eso, sino que se lo pedís todo el tiempo. Y nadie puede estar en esas posturas todo el tiempo.</b></p><p>A lo mejor puedo ser un hombre que escucha muy bien a su pareja, pero un día no lo pude escuchar. A lo mejor contengo y un día no pude. A lo mejor trato de ser el mejor amante y un día no me salió, estuve más o menos. <b>No me lo pidas todo el tiempo, porque todo no se puede y todo el tiempo menos se puede.</b></p><p><b>Cuando nosotros proyectamos eso en el amor y lo pedimos eterno a veces, en serio, en nuestra ilusión. </b>Cierta vez me dice una paciente que se estaba separando después de más o menos veinticinco años de matrimonio. Tenían hijos y estaba muy angustiada y me dice esta frase: <b>“Veinticinco años de mi vida para nada”. </b>Yo, que hacía mucho que trabajaba con ella, le dije: “Pero no entiendo. Si yo no recuerdo mal, hace un tiempo, cuando murió tu mamá, vos me dijiste: ‘No sé qué hubiera hecho si no hubiera estado mi marido al lado’. Cuando vos estudiabas para recibirte arquitecta, me decías: ‘No sabés, mi marido es un santo. Se queda con los chicos, cocina, nunca me reclama nada, me cubre’”.<b> Le tiré cuatro o cinco frases textuales de ella, no juicios míos, textuales de ella. </b>Y le dije: “En definitiva, lo que me estuviste diciendo todo el tiempo es que pudiste alcanzar tantas cosas, tantos logros, gracias a que ese hombre estaba a tu lado. <b>Y hoy me decís por nada, solo porque se termina”. Le digo: “Qué injusta sos con vos, con él y con el amor que tuviste”</b>.</p><p>A veces cometemos esas injusticias, que es la de juzgar algo solo por el minuto final. Me parece que cuando miramos un amor, y no solo cuando se termina, cuando estamos con alguien y nuestra pareja tiene un gesto que no nos gustó, tenemos que ponerlo en contexto de quién es esa persona, cómo se comporta. <b>Tuvo un mal momento, pero está llena de buenas actitudes, de buenos gestos. ¿Por qué no le puedo permitir uno malo?</b></p><p>Hay una película que se llama Votos de amor. Una película pochoclera. Pero hay un diálogo entre una madre y una hija. La hija le está reprochando a la madre que ella se quedó con su padre después de haberlo descubierto en una infidelidad. Y la hija está enojadísima. “Te faltó el respeto, hizo esto, aquello. ¿Cómo fuiste capaz de perdonarlo, de quedarte?”. Y la madre la mira a los ojos y le dice:<b> “¿Sabés por qué? Porque decidí perdonarlo por todas las cosas que hizo bien y no condenarlo por la única que hizo mal”.</b> Es muy fuerte. No digo que sea una obligación perdonar, porque hay cosas que por ahí una persona no puede perdonar.<b> Está bien, pero me gustó esa mirada.</b></p><p><b>Alguien dijo alguna vez que los poetas tienen derecho a ser juzgados por sus mejores versos y no por los peores. </b>Son decisiones personales, pero me gusta esa mirada un poco más amplia de lo que es un vínculo, de lo que es un amor. Hoy qué bárbaro. <b>No soy un genio porque te contuve hoy,</b> si todos los días te trato mal. No soy un demonio, si hoy no pude contenerte cuando trato de contenerte todos los días de mi vida.</p><p>—<b>¿Tener apertura y no exigirle tanto al resto facilita perdonarse más a uno mismo y ser más amable con los errores propios y ajenos?</b></p><p>—<b>Una de las formas del amor es el amor propio. Si estamos hablando de amor, también es cuánto me amo</b>. También a mí mismo me puedo juzgar de una manera o de otra. Existe una patología, que algunos llaman trastornos narcisistas, que tienen la característica, como una de sus características sintomáticas, la de confundir la parte con el todo. Hoy me fue bien y listo, ya está, soy Messi. <b>Mañana me fue mal, no sirvo para nada. Oscilan todo el tiempo entre creerse genios o creerse desechables. ¿Por qué? Porque no tienen un amor propio, no tienen una autoestima que los sostenga.</b></p><p>Hoy me salió mejor, hoy me salió peor. Hoy, la verdad, creo que estuve maravilloso. Hoy no se me cayeron muchas ideas. Bueno, no soy ni Dios ni el demonio. A veces tenemos esa tendencia, pero no solo a la hora de juzgar a los demás, sino a la hora de juzgarnos a nosotros. ¿Cómo te fue mal? No me hables. <b>Se deprime. Pará. Listo, diste mal un examen, te sacaste un diez, tampoco sos Einstein por eso.</b></p><p><b>Me parece que el amor, decía sor Juana, es como la sal, daña su falta y su sobra. </b>Si vos tenés, hablando de esto del amor propio, una desmesura de amor propio, sos un tipo difícil, alguien que cree que todo lo hace bien, que nadie hace las cosas como él, entonces va a tener muy poca tolerancia, tiene muy poco amor para dar, porque todo el amor lo vuelca sobre él.<b> Ahora, si no tenés nada de amor propio, también estás en un problema.</b></p><p><b>Yo creo que se trata, tanto en el amor propio como en el amor al otro, de medir.</b> No es intelectual, por supuesto, pero de tener la capacidad de que ese amor no se desmesure. Porque también te amo tanto que te tengo que ver todo el tiempo, no quiero que vayas sola a ningún lado, tengo miedo de perderte, me vuelvo celoso, obsesivo del control. No, no me ames tanto. Amame un poco menos, porque si no me ahogás. <b>Y te amo tan poco que no me interesa nada de lo que pase con vos, tampoco sirve.</b></p><p>Me parece que el amor juega todo el tiempo, porque el amor, en definitiva, es una energía emocional. Y como toda energía, puede aumentar, disminuir. Hay días que a la persona que más amás no la querés a tu lado. Decís: hoy no tengo ganas de verlo. Hoy me iría, haría las valijas ya mismo. <b>¿Y por qué no las hacés? Porque es hoy.</b> Porque mañana sé que voy a querer estar y me voy a dormir feliz de estar con esta persona. Esto es. El amor te lleva de un lado para el otro y justamente la integridad y la fuerza en<b> tu estructura psíquica es lo que hace que puedas soportar sin derrumbarte esas conmociones que te genera una emoción tan potente.</b></p><p>—<b>Hay veces que cuando a uno lo deja una pareja, cae en la trampa de sentir que no es suficiente, que no alcanza. ¿Cómo se puede trabajar ese sentimiento, considerando que el valor propio no depende de que alguien nos elija?</b></p><p><b>—No, lo que pasa es que todos necesitamos reconocimiento</b>. Todos los seres humanos necesitamos reconocimiento. Algunos más que otros. Los que lo desmesuran y necesitan un reconocimiento todo el tiempo están en un problema. ¿Sabés qué es lo más importante que te brinda la persona que amás? Si te ama, la persona que te ama te coloca en un lugar único. Único. <b>Está fuera de catálogo. No entrás en ninguna categoría para el que te ama. Sos vos.</b></p><p><b>Esos amigos, por ejemplo, que intentan consolar al novio abandonado y le dicen: “Bah, sabés la cantidad de mujeres que hay en el mundo”</b>. No, no. De estas había una sola. Era una sola porque eso es el amor. Es transformar en único a alguien que para los demás es una persona más, pero no para el que te ama. Cuando alguien te deja de amar, te saca de ese lugar y te arroja al conjunto de las personas comunes y silvestres, como todos nosotros. Lo que más te duele no es perder al otro, es perder el lugar que el otro te daba. <b>Eso es una de las cosas más difíciles de duelar.</b></p><p>Ahora bien, no podés asentar tu valor en la mirada del otro solamente. Si hablamos de amor de pareja, es muy complicado por esto que te estoy diciendo. Está bien, pero si sos una persona que se ha analizado, una persona que se conoce, decís: <b>“Yo sé quién soy”.</b> Igual, es intelecto, pero como dijo Pascal, el corazón tiene razones que la razón no entiende. Yo sé que no valgo más o menos porque me quiera o no,<b> pero siento que valgo menos hoy, porque hay un lugar que ya no tengo. Es parte del duelo.</b></p><p>Ese es el trabajo del duelo, recorrer ese camino aun sabiendo que hay una vida después de este vínculo, que hay una oportunidad después de este trabajo que nos salió o de este partido que se ha perdido, de esta final que se ha perdido.<b> Francia tendrá otras oportunidades de ser campeón del mundo de fútbol, pero la que perdió les dolió muchísimo. ¿Por qué? Porque era esa la que querían.</b></p><p>Entonces se trata de trabajar. Bueno, listo, muchachos. Tendremos revancha en la vida con otro amor, con otro sueño, con otro trabajo, con otro proyecto, pero lo que se pierde se tiene que duelar. La palabra duelo es una palabra muy hermosa y muy compleja, porque tiene una doble etimología. Proviene de “dolum”, que quiere decir pelea, y de “dolus”, que quiere decir dolor. <b>Cuando juntás esos dos sentidos, encontrás que entonces es una batalla dolorosa.</b></p><p>Eso es el duelo, la dolorosa batalla que tiene que llevar adelante el que ha perdido algo que ama. Nadie duela a lo que no amó.<b> Si decís “mirá, sí, se terminó, pero la verdad que estoy muy bien”.</b> Mi pregunta sería: ¿y qué hiciste los últimos diez años al lado de esta persona si no te duele perderla? El amor y el dolor van ahí. Subirse a una historia de amor es aceptar que en algún momento vamos a sufrir. No padecer patológicamente, no hablo de un vínculo enfermo. <b>En los mejores vínculos hay momentos donde algo duele. Y si no estás dispuesto a pagar el precio de vértelas con un cierto dolor, no deberías enamorarte nunca.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/44UNWGUV4ZFKVACANLMLAZOAEA.jpg?auth=37396bafc4dd10a6c86253c7c6846c970780affc50b03cabf7dc37d8dc0a6f9f&smart=true&width=7348&height=4133" alt="El podcast aborda cómo la intensidad amorosa no siempre garantiza la estabilidad (Freepik)" height="4133" width="7348"/><p>—<b>¿Nos enamoramos siempre de un mismo rasgo o faceta, que luego encontramos en distintas personas pero que definimos desde muy jóvenes?</b></p><p>—<b>Sí, desde chicos, desde niños. Porque amar se aprende. </b>Amar se aprende y vos incorporás los rasgos de amor. No sé, tuviste una madre que te cuidó mucho y a lo mejor te quedó grabada la mirada de esa mamá. A lo mejor te quedó grabada una inflexión de la voz de tu padre o de un abuelo o de alguien. <b>O te quedó grabada una manera de tratarse de la familia en la que creciste. Son rasgos imperceptibles, rasgos inconscientes, que unimos con el amor.</b></p><p><b>Y vamos por la vida buscando, sin saberlo, alguien que tenga esa mirada, esa manera de mirar que tenía mi mamá, a lo mejor. Yo no lo sé, pero hay muchas personas y cuando yo hago así y encuentro esa mirada</b>, digo: “Che, me gustó esta chica”. ¿Por qué? No lo sé, pero seguramente tiene ese rasgo que yo amo. Y ahí hay que empezar a convivir en una situación compleja, porque el otro encontrará, si tengo suerte, algún rasgo en mí que haga que me ame.</p><p>Pero no existe la media naranja. A todos nos falta un gajo, dos por lo menos.<b> No vamos a completar a nadie. </b>Vamos a tener que ver cómo nos vemos con este aspecto donde el otro no puede o donde yo no puedo. <b>Y ahí empieza este punto.</b></p><p><b>Ahora, con respecto a este rasgo de amor, ¿cuál es el problema? </b>Que a veces ese rasgo es un rasgo patológico. Me enamoré, tomé como rasgo de amor la indiferencia que mis padres tuvieron por mí. Mis viejos hacían su vida, viajaban, me dejaban un día con mi tío, un día con mi abuela.<b> Nunca les importó, no vinieron nunca a un acto del colegio. Y tomé eso como rasgo de amor.</b> Entonces voy y me enamoro de esas personas que me tratan de un modo indiferente y sufro. Ahí es donde ese rasgo me lleva a amores sintomáticos.</p><p><b>Ahí es donde entramos los analistas a ver qué ama. Cuénteme, ¿y su pareja anterior? No es que somos buscadores del arca perdida</b>. Todo el mundo piensa, los analistas: “Oh, se meten con la infancia, se meten con la historia”. A mí no me interesa el pasado de alguien más que cuando ese pasado se hace presente. ¿Por qué me interesa saber cómo le fue con la pareja anterior? Porque quiero ver qué repite, qué rasgo está repitiendo en sus elecciones. “¿Te diste cuenta que casualmente todas las personas de las que te enamoraste te trataban con un poco de indiferencia?”. Y el paciente dice: <b>“No, ¿por?”. Se sorprende, porque le agarraste el rasgo.</b></p><p>Y a partir de ahí es donde podés empezar a decir: <b>“¿Por qué? ¿Quién te trataba con este nivel de indiferencia? ¿Cuál es la primera imagen que se te viene de haber sentido que no le importabas al otro?”. </b>Ahí empieza el trabajo. Pero no es para ir y remover porque sí en el pasado, es porque ese pasado se hace presente, porque se repite. Ser humano repite todo el tiempo. Somos una máquina de repetir. Eso es el inconsciente. No es una caja donde están guardadas cosas raras. Es la repetición que hago todo el tiempo, con algunas variaciones, como para no ser tan obvio, el inconsciente es inteligente, pero se disfraza. <b>Pero si es este por este, este por este, el rasgo en común, todos indiferentes, de verdad.</b></p><p>Entonces, ahí es donde nos interesa eso, porque trabajamos con esos rasgos del amor. Rasgos que perseguimos y que a veces está buenísimo. <b>¿En serio te enamoraste de la mirada tierna de tu madre y querés alguien que te mire con ternura?</b> No lo pienso tocar. No pienso tocar ese rasgo porque es hermoso. Ahora, si te enamorás de alguien que te trata mal, ahí sí tengo que entrar a trabajar para ver cómo le quito fuerza a ese rasgo que te recorre.</p><p>—<b>El otro día alguien te preguntó cómo se encuentra el amor y vos le dijiste: “No, el amor no se encuentra, se construye”. A lo sumo podés ir y encontrarte un deseo. Pero creo que vivimos un poco con esa percepción de que el amor es algo que uno se encuentra por la vida, ¿verdad?</b></p><p>—Claro, pero esa es una manera de no responsabilizarte de tu vida. Entonces decís: “No lo encontré”. Termina la vida. ¿Nunca te casaste? “No, no encontré a la persona”. Sí, es como quitarle responsabilidad, como decir: <b>“No quise, no me interesó”</b>. Listo, te hacés cargo de una decisión o de una falta. Nunca supe construir un vínculo de amor. Es más fácil decir:<b> “No me llegó, no lo encontré, se ve que no era para mí. Y bueno, mi destino”. </b>Es proyectar al mundo o a otros una responsabilidad que es propia.</p><p>Porque también uno se dice: <b>“Nunca me enamoro de nadie”</b>. Quiero mucho a una gran persona a la que le cuesta mucho construir vínculos de amor, a la que le es imposible construir vínculos de amor. Y es una gran persona, pero en el momento en el que pudo decir: “No es que no me interesa, dejame, ya está, yo no necesito a nadie, yo no quiero”. El momento en el que se corrió de la excusa y empezó a ver:<b> “Yo no puedo, no es que no deseo, no puedo”. Ese es el momento donde empezó el trabajo para ver si podía.</b></p><p>Pero es indefectible que <b>el amor es un territorio complicado porque se mueven allí nuestra historia</b>, lo que nos faltó, lo que tuvimos, lo que deseamos, lo que tememos. Todo se juega en ese vínculo tan fuerte, tan potente que es el amor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EJ3KSPF4LBB3LAWSSHZ22K3FE4.jpg?auth=37726054c1ed64889c84a68edf150bde8afe07f281bc5164731fa36f57bb91b9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La idealización romántica es cuestionada desde una perspectiva clínica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>—<b>Entre todas las historias de parejas que conocés y de pacientes, ¿cuáles sentís que son las parejas que mejor funcionan?</b></p><p>—Mirá, las parejas que mejor funcionan son las que trabajan mucho. Son las que reconocen que el amor sucede. <b>¿Qué quiero decir con esto? Que no tienen un checklist de lo que esperan del otro. </b>Como si estuvieras buscando un gerente que hable inglés y sepa de contabilidad. El amor te sucede y vos tenés una cuota muy pequeña de libertad. No podés amar a quien quieras, pero sí podés no amar a quien no querés amar<b>. ¿Qué quiero decir? No podés imponerle a alguien el rasgo que te enamora, pero sí cuando te das cuenta de que ese rasgo te hace mal, podés decidir no darle tiempo a la construcción de ese amor. ¿Se entiende?</b></p><p><b>Entonces, las personas que construyen un amor que funciona bien, que resulta sano, son, en primer lugar, aquellas que tienen un amor propio estable</b>, considerable, sano. Tienen seguridad en sí mismas. No híper, pero se quieren. Pueden decir: “No me merezco este trato”. Tienen autocrítica como para decir: <b>“Sí, acá hay algo que yo voy a tener que cambiar si quiero estar con esa persona”. </b>No se sienten amenazadas ante cada crítica y no sienten que pueden indicarle al otro cómo se vive.</p><p>Es ese tipo de personas, si además se reconocen en ese rasgo y están dispuestas a trabajar, las que tienen un buen pronóstico amoroso. Aquellas personas que dicen:<b> “No sabés, cuando nos vemos nos matamos, tenemos una piel, tenemos una cosa”</b>. Está todo bárbaro. A veces eso es hasta un problema porque es muy difícil lograr que alguien salga de un vínculo que lo apasiona tanto. Y a veces esa pasión lo lastima, <b>pero lo sostiene, lo atrapa.</b></p><p><b>Creo que el deseo, la pasión, son fundamentales, pero no son decisivos si no se combinan con otras cosas</b>. Lo primero es entender este milagro que es el amor, cuando es sano. La palabra milagro es nada más que una metáfora, digámoslo así porque es poético, pero fruto de un trabajo.<b> Y el trabajo no debe hacerlo uno solo.</b></p><p><b>Las parejas que funcionan son las parejas donde trabajan los dos</b>. Donde hay uno que se siente en la obligación de trabajar para acomodarse a lo que el otro espera y el otro está ahí cómodamente, ahí se desnivela. Se desnivela porque se vuelve asimétrica. Y pareja es justamente una relación pareja, un vínculo parejo, donde los dos ponemos, trabajamos, asumimos errores,<b> tenemos la opción de reclamar algunas cosas, perdonamos, pedimos disculpas.</b></p><p>Yo creo que, por decirlo de algún modo, las personas que están bien consigo mismas, que han logrado un mínimo equilibrio, <b>cuando se encuentran y encima portan ese rasgo, son las que pueden fusionar como un hermoso amor.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LT5KIOJQCZHXZJF6ITSUHYYV2M.png?auth=13752d665f65316db4690b57005fb2799a0f1e1a88fe2894d0dea4fbf2e70dab&amp;smart=true&amp;width=4063&amp;height=2313" type="image/png" height="2313" width="4063"/></item><item><title><![CDATA[“Siempre habrá sillas vacías”: Gabriel Rolón y el desafío de aceptar que la felicidad es incompleta]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/26/siempre-habra-sillas-vacias-gabriel-rolon-y-el-desafio-de-aceptar-que-la-felicidad-es-incompleta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/26/siempre-habra-sillas-vacias-gabriel-rolon-y-el-desafio-de-aceptar-que-la-felicidad-es-incompleta/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista examina cómo el peso de las expectativas condiciona nuestra búsqueda de felicidad, y profundiza en la relación entre deseo, insatisfacción y frustración. En este episodio, Rolón analiza la imposibilidad de colmar todas nuestras aspiraciones, el impacto de la infancia en la construcción del deseo y la influencia de la mirada ajena y los mandatos familiares. Además, introduce el concepto de “faltacidad” para explicar por qué la plenitud solo es posible cuando aceptamos convivir con algunas faltas]]></description><pubDate>Mon, 26 Jan 2026 15:30:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<b> </b><a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwis8pT5vaeSAxWrYUgAHcSTLX8YACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAm9fLBhCQARIsAJoNOcuDDBE2bXVRuZqxSJHw4FD8lbjUnDNCqQnq4r1amiozDsQP4YLTZC8aAj_REALw_wcB&amp;cid=CAASWuRomQ_mrtn0aBvrQ0aNXXxyJlMPbbfOlQN4TANa4A5T0DNE1aqUz3jvrjODmZVq0pKrz5VxTLBtgx3vcBQTr2Y31tpmnpWyRJ3D1XqmJoYLUJTASyeDL27kSg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2K20jVwBSTqPoFSN8HQcj5yNfVDQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQXBu02BvEZ2E8I9Y07g6Zvl%26gclid%3DCj0KCQiAm9fLBhCQARIsAJoNOcuDDBE2bXVRuZqxSJHw4FD8lbjUnDNCqQnq4r1amiozDsQP4YLTZC8aAj_REALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjCjI35vaeSAxVVK7kGHVHxGDQQ0Qx6BAgNEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwis8pT5vaeSAxWrYUgAHcSTLX8YACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAm9fLBhCQARIsAJoNOcuDDBE2bXVRuZqxSJHw4FD8lbjUnDNCqQnq4r1amiozDsQP4YLTZC8aAj_REALw_wcB&amp;cid=CAASWuRomQ_mrtn0aBvrQ0aNXXxyJlMPbbfOlQN4TANa4A5T0DNE1aqUz3jvrjODmZVq0pKrz5VxTLBtgx3vcBQTr2Y31tpmnpWyRJ3D1XqmJoYLUJTASyeDL27kSg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2K20jVwBSTqPoFSN8HQcj5yNfVDQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQXBu02BvEZ2E8I9Y07g6Zvl%26gclid%3DCj0KCQiAm9fLBhCQARIsAJoNOcuDDBE2bXVRuZqxSJHw4FD8lbjUnDNCqQnq4r1amiozDsQP4YLTZC8aAj_REALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjCjI35vaeSAxVVK7kGHVHxGDQQ0Qx6BAgNEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el psicólogo y psicoanalista <b>Gabriel Rolón</b> abordó uno de los grandes desafíos de la vida moderna: el peso de <b>las expectativas y su impacto en la búsqueda de la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/felicidad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/felicidad/"><b>felicidad</b></a><b>.</b></p><p>Durante la conversación, Rolón analizó por qué las expectativas suelen alejarnos de la plenitud, cómo influyen en nuestras <b>frustraciones</b> y de qué manera <b>la falta y el deseo</b> estructuran la experiencia humana. El especialista profundizó en la <b>imposibilidad de colmar todas las aspiraciones</b>, el rol de la infancia en la construcción del deseo y la importancia de aprender a convivir con ciertas <b>“sillas vacías” </b>para transitar una vida más plena.</p><p>Este episodio, el cuarto de la serie, invita a repensar la relación entre lo que esperamos y lo que conseguimos, y propone herramientas para comprender la insatisfacción como motor vital. El capítulo completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/4xyzl1bIiSJScogFfRVeK9" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4xyzl1bIiSJScogFfRVeK9"><b>Spotify</b></a><b> y </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=qqzHHRfB8ts" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=qqzHHRfB8ts"><b>YouTube.</b></a></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKKEBY7K75CVJCD6QZJC6ZUQH4.jpg?auth=eabf220de02f24403a54b30077895abadd0bd2b1b0cf16496a889de5f89dd5f9&smart=true&width=1456&height=816" alt="La “faltacidad” es el concepto que introduce Gabriel Rolón para describir una felicidad posible a pesar de las ausencias (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>—<b>Quiero hablar con vos de un tema que es el peso que a veces tienen las expectativas. Y quiero empezar con una frase para que desarrollemos, que es que la felicidad a veces tiene que ver con la distancia que hay entre las cosas que nos suceden y las expectativas que les ponemos.</b></p><p>—Está bien. Si me permitís, cambiaría el eje. Me parece que lo que más tiene que ver con eso es la frustración. La falta de felicidad tiene que ver con esa diferencia entre lo que yo esperaba y lo que encuentro, ¿sí?</p><p>Freud tiene una frase muy bella que dice: “El destino de toda ilusión es la desilusión”. ¿Y qué está marcando con eso? Está marcando que, necesariamente, cuando te ilusionás con algo, generás una cantidad de expectativas que no se van a alcanzar nunca. Siempre va a haber una distancia entre lo que buscás y lo que encontrás. Es la característica del deseo humano.</p><p>No importa lo que hagas, no importa lo bien que salga, siempre en algún momento decís: “Qué lástima que faltó esto, faltó aquello”. El amor lo sabe mucho: el enamorado sabe que, por más que dé todo, siempre queda la pregunta “¿Qué más querés? ¿Qué no te alcanza? ¿Qué no te di? ¿Qué esperabas de mí?”. No importa lo que haga, nunca va a alcanzar. Todos esos puntos suspensivos aparecen en las cosas que no podemos obtener.</p><p>¿Por qué? Porque la expectativa que nos armamos es de todo, y todo no se puede ni se alcanza nunca. Las personas que tienen expectativas desmedidas se frustran mucho. Hay que tener cuidado, porque la frustración viene acompañada por una emoción: el enojo, la rabia. Cuando veas a alguien frustrado, lo vas a ver enojado: “Con todo lo que hice, con todo lo que puse, y mirá cómo salió y lo que me dijeron”. ¿Por qué? Porque se frustró por esa distancia entre el punto al que esperaba llegar y el punto al que finalmente llegó.</p><p>Nos pasa a todos los seres humanos. Es muy difícil aprender a vivir con esa falta, con esa incompletud. Cuando armás la expectativa, esperás que algo, lo que fuere, salga completo, salga perfecto. Y eso no es posible. Por más que salga perfecto, no lo vas a registrar como perfecto, porque el ser humano siempre siente que hay algo que no puede alcanzar.</p><p>En definitiva, nunca buscamos lo que creemos buscar, Mili. Pensás que vas a ser feliz cuando consigas algo. Por ejemplo: “Lo único que me falta para ser feliz es encontrar una pareja”. Hasta que está en pareja. Y después, cuando está en pareja, dice: “Bien, sí, tenemos nuestras cosas”, y ves que no es suficiente. Después esa pareja va a ser feliz cuando viva junta, cuando tenga un hijo, cuando compre una casa, lo que sea. Y cuando eso se alcanza, nos damos cuenta de que no era eso.</p><p>Ese es el gran misterio del ser humano: siempre desea otra cosa de la que cree desear. Entonces, vuelca en su deseo expectativas de completud que no se alcanzan nunca.</p><p><b>—¿Creés que muchas veces deseamos algo diferente a lo que pensamos que queremos, quizás porque no nos conocemos lo suficiente para identificar lo que nos haría felices o nos haría bien? ¿O puede ser que nuestra imaginación nunca coincide con la realidad y esperamos algo distinto? ¿Cuál es el motivo?</b></p><p>—Existe algo que los analistas llamamos vivencia primaria de satisfacción, ¿sí? Te lo cuento brevemente.</p><p>Cuando nacemos, imaginate este momento mítico: un chico nace. Estuvo dentro del cuerpo de su madre, nunca sintió hambre, nunca tuvo necesidad de nada. Todo se daba por esa relación simbiótica con su madre. Llegamos al mundo y la llegada ya es traumática: la temperatura es otra, el ámbito es otro. Nos separan de ese cuerpo que no era nuestro, pero era un poco nuestro. Nos ponen ahí y en algún momento el chico empieza a notar algo que desconoce, una molestia que le genera ansiedad hasta que descarga esa ansiedad del único modo posible: llorando.</p><p>Y entonces hay alguien que escucha ese llanto, pongamos por caso la madre, y dice: “Ah, tiene hambre”. El chico no sabe qué le pasa, nunca lo sintió antes. Viene mamá, le da la teta y el nene se calma. No esperaba nada y de repente se encontró con algo que calmó esa molestia, esa falta, esa desesperación.</p><p>¿Cuál es el problema? Que ahora aprendió algunas cosas. En ese acto le enseñamos cómo es ser humano. La madre le dice, sin palabras: “Solo no podés. Cuando te pase algo, se va a arreglar con algo que viene de afuera. Ese algo te lo va a dar otra persona y esa persona vendrá cuando la llames, y vendrá si quiere”. Todo eso en ese acto nos empuja a lo que va a ser la vida de un ser humano.</p><p>Ahora el bebé ya sabe esto. Entonces, la próxima vez que tiene hambre, cuando grita, cuando llama, ya espera algo. La primera vez no. Esa sorpresa que lo calmó es lo que llamamos vivencia primaria de satisfacción: no esperaba nada y lo encontró todo. Ahora, lo que busca es repetir esa sensación. Y en esa expectativa de repetirla, no la puede repetir más, porque ya hay algo que espera.</p><p>Llevá esto a cualquier ámbito de la vida, porque toda la vida intentamos repetir esa vivencia de satisfacción que está perdida. Se lo pedimos a un amor, a un trabajo, a cualquier sueño. Quiero volver a sentir algo que no sentiremos nunca.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q22ALFMPUBGEZPWEYO3OLWGG24.png?auth=0cf5a2124e295f635c37adff9325bfb514c4d1371d962e7ac50f70e407d46ccc&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La frustración y la insatisfacción son analizadas como motores vitales en el pensamiento de Gabriel Rolón (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>—Me parece interesante pensar que a veces podríamos aprender a disfrutar más de la anticipación, porque en ocasiones esa espera resulta más gratificante que cuando el deseo finalmente se cumple. Por ejemplo, cuando planeamos unas vacaciones, solemos pasar más tiempo imaginando y organizando que disfrutando el momento en sí, y no siempre nos permitimos valorar esa antesala de lo que deseamos. ¿Cómo lo ves?</b></p><p>—Es muy interesante lo que decís. Creo que gran parte del ejercicio de aprender a vivir menos frustrado tiene que ver con la posibilidad de disfrutar de las vísperas.</p><p>El proyecto que vas a hacer comienza con el primer paso. El viaje comienza cuando decidís hacerlo. Y ahí se pone en movimiento: ¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos? ¿Cómo viajamos? ¿Dónde dormiremos? Si no podés disfrutar de toda esa víspera, después, cuando llegás, las cosas son la nada misma, Mili. Porque ya estás listo. Llegaste, la Torre Eiffel es preciosa. Ya la vi. ¿Y ahora? Ya vi los puentes del Sena y ya vi esto.</p><p>En cambio, si vas sorprendiéndote y te permitís ese descubrir de la vida, ese transitar paso a paso, todo cambia. ¿Qué hace la expectativa cuando es muy grande? Te hace saltar de golpe todos los pasos previos. Yo quiero llegar ya. Entonces no los disfruto porque me pongo ansioso, no veo la hora de llegar. Pero es parte del viaje. Cada uno de estos pasos, los inconvenientes que surgen, las cosas que arreglamos, forman parte. Y cuando llegamos, también tiene que tener un poco ese color.</p><p>La expectativa inhibe la capacidad de sorprenderte, porque todo lo estás esperando. ¿Sí? Y si no hay sorpresa, no hay milagro. El amor te sorprende, la felicidad te sorprende. Si estás diciendo: “Te vamos a presentar a alguien, no sabés lo que es”, te estoy condenando a que esa persona no te guste tanto como te podría haber gustado si la cruzabas por la calle.</p><p>Yo estoy con alguien y te digo: “Te presento, Mili”, y vos decís: “Guau, me pasó algo cuando conocí a esta persona”. Por eso hay que tener mucho cuidado con las expectativas que nos armamos, porque hay una distancia entre lo que soy y lo que quisiera ser. Cuanto mayor es esa distancia, mayor es mi sufrimiento. Hay una distancia entre lo que busco y lo que encuentro. Cuanto mayor es esa distancia, mayor es la frustración, mayor es la desilusión.</p><p>Gran parte del trabajo para no caer en la trampa de la expectativa desmesurada es tener la capacidad de ubicar la expectativa en la medida de lo posible. Siempre va a haber una falta. Incluso si pasa algo maravilloso y sale mejor de lo esperado, siempre va a haber algo que te parezca que faltó.</p><p>Esa noche que dijiste: “Voy a hacer el podcast en River con cinco invitados, van a venir dos mil personas”. Pero van ochenta mil y no podés de la emoción. Al otro día te vas a despertar y vas a decir: “¿Y ahora qué hago?”. Porque ahora mi expectativa va más allá.</p><p>Siempre nos inventamos eso, lo cual no está mal, porque es justamente esa distancia insatisfecha la que genera el deseo. Sin deseo no haríamos nada. Lejos de verla como una enemiga que nos frustra, tenemos que tomar eso que no alcanzamos con la gratitud de quien encuentra un nuevo motivo para seguir deseando.</p><p><b>—¿Pensás que la clave está en encontrar un equilibrio entre el deseo y la satisfacción? Me da la sensación de que los deseos son el motor que nos impulsa, y alguien sin deseos difícilmente pueda ser feliz. Pero, al mismo tiempo, acepto que el deseo nunca será exactamente como lo imaginamos o esperamos. ¿Coincidís?</b></p><p>—El deseo es un problema para el ser humano, un problema maravilloso, pero que nos da nuestra condición humana, ¿sí? Como decías claramente: sin deseo, ¿qué ocurre cuando una persona no desea? Está depresiva. ¿Sabés que te vas a morir, Mili?</p><p><b>—Claro, lo sé.</b></p><p>—Bien. ¿Por qué no estás deprimida todo el tiempo? ¿Por qué no estás angustiada sabiendo lo que te espera?</p><p><b>—Supongo que es porque no lo tengo presente en mi cabeza todo el día.</b></p><p>—Exacto. Porque en la cabeza todo el día, ¿qué tenés? Proyectos, sueños. “Me voy a ir a cenar con mis hermanos esta noche, me voy a ir de viaje con mi pareja, tal vez voy a hacer tal cosa, el año que viene para este pódcast quiero hacer tal otra cosa”. Los proyectos son las cosas que ponemos entre la muerte y nosotros para no vivir angustiados todo el tiempo.</p><p>¿Qué le pasa al depresivo? Se queda sin proyecto, se queda sin deseo. Cuando mira adelante, ¿qué ve? La muerte. Entonces, le decís: “Dale, levantate”. Y te responde: “¿Para qué?”. Es decir, “¿para qué, si igual me voy a morir?”. Y tiene razón. Pero tenemos que vivir. Ese es nuestro desafío.</p><p><b>No está mal la expectativa, porque es lo que mueve el deseo y lo único que justifica que no vivamos angustiados todo el tiempo</b> sabiendo nuestra propia finitud, que es la gran tragedia y la maravillosa tragedia del ser humano. Nietzsche decía que sentía una especie de admiración, de envidia: “Envidia por la vaca”. Decía que está pastando tranquilamente, sin culpa por lo que hizo en el pasado y sin angustia por lo que le espera en el futuro. Los seres humanos no somos así. Sentimos culpa por el pasado, sentimos miedo por el futuro, porque somos conscientes de nuestra finitud.</p><p>Pero eso, que nos da ese sentimiento trágico de la vida del que hablaba Unamuno, nos da también la posibilidad de saber que, como el viaje no es eterno, hay que vivirlo. No podemos estar como la vaca, pastando inútilmente toda la vida. Tenemos que hacer algo porque se termina. Y como no sabemos cuándo, lo tenemos que hacer ahora. Eso es lo que te da la energía para vivir el momento, para entregar en este momento presente lo mejor de vos.</p><p>El deseo es importantísimo. Sin deseo te deprimís. Pero, como bien decís, el deseo siempre va a ser insatisfecho. Nunca vamos a alcanzar todo lo que deseamos. Eso va a dejar un espacio, un hueco, un vacío. Si ese vacío genera un nuevo deseo, es maravilloso. Si ese vacío genera ansiedad, angustia o frustración, estamos en un problema.</p><p><b>—A veces siento que caemos en la trampa de creer que, aunque sabemos que nuestra vida es finita, no vivimos con esa urgencia, y lo mismo pasa con los deseos: cuando cumplimos uno, enseguida sentimos el vacío y buscamos algo nuevo, como si eso nos fuera a completar definitivamente. ¿Por qué nos resulta tan difícil salir de esa trampa?</b></p><p>—Por eso, gran parte del trabajo que uno realiza es que los analistas trabajamos mucho para que nuestros pacientes aprendan a vivir con la falta. No tratamos que el paciente encuentre y logre todo lo que se propone. Intentamos que el paciente aprenda a vivir con aquello que no va a poder lograr. No le vamos a sacar nunca la soledad con la completud. Pero tratamos de que no esté triste todo el tiempo, porque hay una parte de él que está sola.</p><p>De eso se trata el camino: saber que, si tenés una pareja, si la querés completa, perfecta, sin errores, no es posible que la sostengas. A veces, cuando hablo con pacientes en esos momentos de queja o protesta por cuestiones emocionales, les pregunto: “Está bien, tu pareja tiene esto, esto y esto. ¿Por qué estás con ella?”. “Bueno, porque también tiene esto, esto y esto”. Y yo les digo: “¿Con qué podés vivir mejor? ¿Con la presencia de esto que no te gusta o con la ausencia de esto que amás de ella?”. Esa es la lección.<b> Como nadie es perfecto, como nada es perfecto, solo podés estar con el otro cuando lo que del otro no te gusta, al menos no te lastima.</b></p><p>Tenés que tener la nobleza de trabajar para no tirarle al otro el costo de tus expectativas no satisfechas. Ese es el arduo camino que tiene por delante alguien cuando hace cualquier cosa. Vas a conocer mucha gente que se enoja mucho porque el programa no salió como esperaba, porque su pareja no actuó como esperaba, porque sus padres no hicieron lo que quería, porque hubiera merecido otra cosa. Todo el tiempo, porque no pueden con ese costado de la vida que es: nos recorre una ausencia, nos recorre una falta, la tenemos que entender, la tenemos que soportar y tenemos que intentar tener una vida que tenga sentido a pesar de nuestras faltas.</p><p>Hace poco me dieron una amable distinción y mirá vos las cosas del destino: estaba la gente, mi familia, un montón de gente. En primera fila estaba mi madre. ¿Podés creer que, siendo que el lugar estaba lleno, el único lugar que había vacío era el asiento al lado de mi mamá? (Pausa de dos segundos). Imaginate a quién ubiqué yo ahí, ni bien me subí.</p><p><b>—Tu padre.</b></p><p>—Exactamente. En un momento muy emocionante de mi vida, de profunda gratitud, mi mirada se fue al lugar vacío. Y lo primero que me dije fue: “Está bien”. Es como si la vida me señalara: “Mirá que a pesar de todo esto, hay un lugar que está vacío y tenés que poder con esa silla vacía”.</p><p>Creo que para seguir adelante en la vida, para apostar a la posibilidad de alcanzar alguna felicidad, tenemos que aceptar que hay algunas sillas que siempre van a estar vacías. Escribí un libro, tuviste la generosidad de entrevistarme para presentarlo, que se llama “La felicidad”, donde acuñé un término:<b> </b><i><b>faltacidad</b></i><b>.</b> Una felicidad con falta es una felicidad donde nuestras expectativas no se van a colmar del todo, siempre va a haber sillas vacías. Pero la única posibilidad, si es que existe la felicidad para nosotros, es que aceptemos que va a ser una felicidad incompleta, que no va a colmar todas nuestras expectativas, una felicidad con algunas faltas con las que tenemos que aprender a vivir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPI2HI2RBVCR7HT5ASDUYU7I2U.png?auth=55a0ffe31d84bb9e0372812f834d12ce46553646e7f2cbeb12b83c30f2d6a24a&smart=true&width=1408&height=768" alt="El reconocimiento del propio deseo y la capacidad de disfrutar el proceso, claves para una vida más plena (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Considerás que quienes más sufren son los que nunca logran aceptar esto y viven esperando siempre algo más de la vida, de sus relaciones o de los demás?</b></p><p>—Sí, claro, porque eso te lleva a un inconformismo. No hablo de esa gente a la que, en realidad, las cosas le faltan en serio. Hay gente que tiene necesidades. No es que alguien que no come todos los días sea un insatisfecho. Ahí hay una necesidad.</p><p><b>Hablo de aquellos que, con las necesidades cubiertas, se encuentran en el mundo del deseo</b>, que es el mundo que habitamos la mayoría, por suerte. En ese mundo del deseo, siempre hay algo que va a salir más o menos, siempre hay algo que va a faltar. Quien no puede aceptar eso, la va a pasar muy mal en esta vida y se le va a ir la vida detrás del sueño imposible de encontrar una completud que está perdida solo por el hecho de ser humano.</p><p>Los seres humanos nunca vamos a tener eso. Dos animales terminan de copular y después uno se acuesta, se duerme, el otro sigue su vida, lo que haga cada especie. El ser humano no queda con esa satisfacción permanente. Uno termina de hacer el amor con la persona que ama y necesita saber si el otro la pasó bien, si la pasó mal, y alguno quiere fumarse un cigarrillo, otro comer algo dulce. Siempre aparece algo que nos muestra que no podemos estar en paz, por más que hayamos pasado un momento maravilloso, porque siempre nos va a faltar algo: un abrazo más, un beso más, una palabra más. Si terminamos un encuentro... Los perros, por ejemplo, no necesitan preguntarle a la loba si la pasó bien con él. Ya está, es instintivo. Nosotros necesitamos ese reconocimiento final, esa mirada, esa última caricia. Necesitamos algo más, porque nada puede colmarnos por completo jamás.</p><p><b>—¿Cuánto peso creés que tiene la mirada del otro, la valoración de nuestros padres, de quienes nos rodean, en la construcción de nuestras propias expectativas?</b></p><p>—Depende la persona y cómo haya podido trabajarlo, pero si te hacés cargo de las expectativas de los demás, preparate para pasarla mal. Vos hablaste de los padres. Freud tiene otra frase, ya que estamos freudianos hoy, que dice que en los hijos se juega el narcisismo de los padres.</p><p>Cuando el papá viene y te dice: “Mi hijo fue a la bandera”, le mirás la cara y decís: “¿De quién es el logro?”. Parece ser del padre. “Mi hijo está en el cuadro de honor”. “A mi hijo lo eligieron mejor amigo”. Les mirás la cara y te das cuenta que ellos están satisfaciendo su narcisismo, su necesidad de reconocimiento en lo que haga el hijo. Y del mismo modo, sienten una frustración personal cuando el hijo no hace lo que ellos esperaban.</p><p>“Repitió. Te juro, lo mataría”. ¿Por qué lo matarías? Porque no está cumpliendo tus expectativas. Cuando un hijo se hace cargo de las expectativas que se han volcado sobre él, tiene que vérselas con algo muy pesado. Porque esas expectativas ajenas, a veces, taponan tu deseo. No podés saber qué deseás porque todo el tiempo estás cumpliendo los deseos de otro. Todo el tiempo estás tratando de calmar las expectativas, lo que se esperaba de vos.</p><p>De ahí la clásica pregunta analítica: “¿Usted qué desea? ¿Usted qué quiere?”. “No, porque yo sé que mi mamá, todo lo que se esforzaron mis padres, ellos querían que yo fuera arquitecto, médico...”. Pero, ¿y usted? “Yo quería ser actor”, dice el tipo. Bueno, perfecto. Actúe. Listo.</p><p>No estamos en el mundo para satisfacer las expectativas de los demás. Bastante tenemos con la frustración que nos genera no poder satisfacer las expectativas propias, que está hecha también de las expectativas de los demás, porque no somos una tabula rasa. Empezamos a vivir de la mano de los mandatos, de esas voces que nos señalan un camino.</p><p>En la vivencia de satisfacción primaria, el chico aprende que necesita ser amado, porque el otro va a venir a colmar mi necesidad o mi deseo si me ama. Si no, ¿por qué va a venir? Entonces, nos preguntamos desde siempre: “¿Cómo tengo que ser para que el otro me ame?”. De chicos: “¿Cómo tengo que ser para que mi mamá, para que mi papá me quieran?”. De grandes: “¿Cómo tengo que ser para que mi novio o mi novia me quiera? ¿Cómo tengo que ser para que mi jefe o mi jefa me quiera? ¿Cómo tengo que ser para que mis amigos me quieran?”. Y en algún momento, si tenemos suerte, para: “¿Y cómo tengo que ser para que yo me quiera?”.</p><p>Pero nuestros deseos están un poco impregnados de esos deseos ajenos. Todo tiene un límite. Si vivimos solo para complacer las expectativas de los demás, vamos a tener una vida donde la felicidad es absolutamente imposible para nosotros.</p><p><b>—También pienso que el deseo de pertenecer juega un papel importante. Más allá de los mandatos familiares, la sociedad muchas veces nos lleva a valorar y perseguir los mismos objetivos, aunque todos seamos distintos. ¿Creés que ese impulso por pertenecer a una tribu o grupo puede tener costos altos si quedamos afuera?</b></p><p>—Sí, porque yo no puedo vivir sin nadie que me quiera. Lo que me convierte en un ser humano es el reconocimiento de otro ser humano.</p><p>Imaginate Tarzán, alguien que vive en la selva rodeado de animales. Tarzán se transforma en hombre cuando los pasajeros del Arrow bajan, lo descubren y dicen: “Che, ese es un hombre”, le ponen nombre, le empiezan a hablar. Lo que te transforma es la mirada del otro.</p><p>No podemos existir en una soledad absoluta sin otro que nos hable. Pensá en el Náufrago, la película de Tom Hanks: si no se inventa a Wilson, si no habla con Wilson, si no siente que hay alguien que le responde, busca una especie de delirio para no volverse loco, porque sin otros no existo.</p><p>Esos otros son los recuerdos, las voces de nuestros padres, de nuestros seres queridos, las anticipaciones: “Uy, cuando le diga esto, ¿cómo se va a poner de alegre o de enojado?”. Vivimos todo el tiempo con esas multitudes.</p><p><b>Creo que vamos a pertenecer, aunque sea al grupo de los solitarios, pero pertenecemos.</b> Hay gente como yo. Yo soy de los que les gusta estar más solos, disfruto menos de la fiesta, pero más de irme a un café a leer. Vos inventate, pero vas a ver que estás dentro de un grupo que te sostiene. Si no lo estás, la cultura te va a inventar ese grupo o te va a expulsar.</p><p>Cuando en los años sesenta aparecieron los que se oponían a la guerra, usaban señales de la paz, se dejaban el pelo largo, la barba, no querían ir a combatir, no querían bañarse y se sentaban a tocar la guitarra en una plaza, fue tremendo hasta que dijeron: “Bueno, pará, se llaman hippies. Son un grupo”. La cultura te da un grupo: pertenecés a esto. Un poco más al margen, un poco menos, pero estás dentro de la cultura.</p><p>Si sos uno solo el que hace eso, ahí sí estarías en un problema gravísimo. Todos necesitamos pertenecer a algo y a veces elegimos. Hay que tener la capacidad de entender que no te puede querer todo el mundo, no podés pertenecer a todos los ámbitos. Podés tener la capacidad de adaptarte, pero va a haber un ámbito donde te sentís mejor.</p><p>Y lo bueno es cuando ese ámbito no viene impuesto, cuando podés elegir: prefiero estar con este tipo de gente, este tipo de amigos, este tipo de influencias, este tipo de compañía. Ahí hay una elección personal. En el reconocimiento del propio deseo y en la voluntad de disfrutar cada uno de los pasos que te llevan hacia la expectativa que generó ese deseo, creo que ahí está un poco el secreto de una vida que duela menos.</p><p><b>—¿Qué mensaje le darías a alguien que siente que las expectativas que tiene para su vida le pesan tanto que le impiden disfrutar lo que le sucede?</b></p><p>—Yo le diría que intente diagnosticar qué le pasa, porque cuando eso ocurre hay dos posibilidades. La primera es que efectivamente uno no consiga nada de lo que desea. Pero la segunda es que uno siempre tenga una expectativa muy alta, tan alta que no importa lo que desee o lo que consiga, siempre se va a sentir mal.</p><p>Esa persona tiene un problema de amor propio. Hay algo que le dice: “¿Ves que no llegás nunca? ¿Ves que nunca estás a la altura?”. Hay un mandato que le dice: “Vos nunca vas a conseguir lo que soñás. Vos nunca vas a ser feliz”.</p><p>Cuando eso ocurre, es muy importante poder diagnosticarlo para decir: “Tengo que trabajar con esto. No puede ser que obtenga tal cosa, tal otra, y siempre esté mal”. Es el momento en el que uno se apropia de su propia frustración, en el que se hace dueño y responsable de esa ansiedad y esa angustia que le genera no alcanzar todo lo que se propone. Ahí es donde esto puede empezar a aliviarse.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEW4643BEBEMDCMWS6ADOFOS2Q.png?auth=b7b670cc0ca5936eac7339d3aad5b67c31e08c35a59c685810821998eba4b3fe&amp;smart=true&amp;width=4063&amp;height=2313" type="image/png" height="2313" width="4063"/></item><item><title><![CDATA[¿Por qué repetimos relaciones y hábitos que nos hacen daño? Gabriel Rolón analiza los patrones inconscientes que no nos dejan avanzar ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/22/por-que-repetimos-relaciones-y-habitos-que-nos-hacen-dano-gabriel-rolon-analiza-los-patrones-inconscientes-que-no-nos-dejan-avanzar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/22/por-que-repetimos-relaciones-y-habitos-que-nos-hacen-dano-gabriel-rolon-analiza-los-patrones-inconscientes-que-no-nos-dejan-avanzar/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista explora las razones por las que las personas tienden a repetir patrones de sufrimiento en su vida, profundizando en el papel del inconsciente, las pulsiones internas y la dificultad de romper con aquello que nos lastima. En este episodio, Rolón analiza cómo nuestras primeras experiencias moldean elecciones y relaciones, y destaca la importancia de asumir los propios síntomas para abrir la posibilidad de un verdadero cambio]]></description><pubDate>Thu, 22 Jan 2026 11:42:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwit7pyFoZuSAxVda0gAHXcFB5cYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA7LzLBhAgEiwAjMWzCA0JqcWMInQnowSa6qeCUmO9gMxukErYTOFFcXJbhDqynxuUQ6doERoCrpgQAvD_BwE&amp;cid=CAASZuRogIdLodONLen7caHIjPBKn0WYzp3xd9VRGssESb_e9TsodSqi-2m0eBe3kkwrtGpoKugmji5rF2ypuiHNjtm6T-CqhxHI1Npiks_j0IB0XvxuyKj0kuqFJ63tVbXse1ToBdC5-Q&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_2nZSQBYU5BqS5jHwkFVdI8a0i_Lw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTDB4W9uE6Pcs-ccfhgOtSeA%26gclid%3DCjwKCAiA7LzLBhAgEiwAjMWzCA0JqcWMInQnowSa6qeCUmO9gMxukErYTOFFcXJbhDqynxuUQ6doERoCrpgQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjh44qFoZuSAxUoqJUCHVsKNqYQ0Qx6BAgSEAE" target="_blank" rel=""> <b>La Fórmula Podcast</b></a>, el <b>psicólogo y psicoanalista Gabriel Rolón</b> profundizó en uno de los dilemas más persistentes del ser humano: la tendencia a repetir los propios <a href="https://www.infobae.com/tag/sufrimiento/" target="_blank" rel=""><b>sufrimientos</b></a>. </p><p>Durante la conversación, analizó por qué nos cuesta tanto romper con patrones que nos lastiman y cómo las pulsiones internas, tanto de vida como de muerte, moldean nuestras elecciones y relaciones. Rolón abordó el papel del <b>inconsciente</b>, la dificultad de domar ciertos impulsos y la importancia de asumir los propios síntomas para iniciar un verdadero cambio.</p><p>Este episodio, el tercero de la serie, invita a reflexionar sobre la repetición del sufrimiento y los desafíos de iniciar transformaciones personales. El capítulo completo está disponible en<a href="https://open.spotify.com/episode/4WoSrvOl2ShoISQcRqDTlE" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4WoSrvOl2ShoISQcRqDTlE"> <b>Spotify</b></a><b> y </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=rJ8KBkaDI6k" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=rJ8KBkaDI6k"><b>YouTube.</b></a></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7SYMJ3OH3BFSPNHUCQOMV2LYKM.png?auth=fc383229231d72f4959b268ccf20497c4a2da79ac814d5c7dcd8fca191d3bbbe&smart=true&width=1408&height=768" alt="El papel de las pulsiones internas y la dificultad de romper con lo que nos lastima, según Gabriel Rolón (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Por qué repetimos las cosas que nos hacen mal? ¿Por qué volvemos a equivocarnos con los mismos errores, aunque el precio sea alto?</b></p><p>—Porque no lo podemos evitar. Nosotros nacemos y empezamos a aprender qué es esto de vivir. Cómo se ama, cómo se tiene que comportar uno... Y el ser humano no tiene un saber instintivo que le diga qué hacer. ¿Viste cuando vos mirás <i>Animal Planet</i> y te dicen que la ballena franca va siempre a <b>Puerto Madryn</b> cuando llega el momento de procrear? Todas van porque el instinto les dice que tienen que ir ahí. ¿Qué le dice a un lobo que su objeto sexual es una loba que esté alzada? Su instinto. Nosotros no tenemos ese saber. No sabemos si nos va a gustar un hombre, una mujer, a algunos un hombre, otros una mujer, a otros los dos, a otros ninguno, a otros un pañuelo en el cuello, como es el caso del fetichismo, por ejemplo, o un par de zapatos. Entonces, tampoco sabemos cómo se ama, cómo se vive. Todo lo tenemos que aprender. Y vamos incorporando de nuestras vivencias primarias modelos, modelos. Miramos en casa y decimos: “Bueno, esto debe ser”, ¿no? Y a lo mejor mis viejos se gritaban. Y se ve que en los vínculos se grita. Y yo aprendo y voy incorporando. <b>A lo mejor se trataban con indiferencia.</b> Nosotros vamos aprendiendo, aprendiendo, aprendiendo y armamos un esquema inconsciente de cómo son las cosas. Y si es que se grita, estará bien gritarse. No es que está bien. Quiero decir, uno mismo se dice. Entonces, yo voy por la vida y vos decís: “Mirá, qué loco, che, este se eligió una pareja en la que repite tal cosa”. A veces, el modelo actúa por lo contrario. Vos decís: “Con lo que me angustié toda mi infancia, por lo que se gritaban mis padres, yo no puedo estar con alguien que grite”. Pero el modelo te sigue presionando, para copiarlo o para oponerte. Pero siempre girás alrededor de modelos de amor, a palabras, a guías que te dijeron: “Esto no se hace, esto se hace así”. Y uno va y crece y lo desafía un poquito y se queda. Hay un esquema que es nuestro manual de conducta por la vida. Y lo vamos repitiendo, porque hay algo que queda inconscientemente en nosotros.</p><p>No es que el ser humano tropieza dos veces con la misma piedra porque sí. No, el ser humano lleva la piedra en el bolsillo y se la pone adelante para tropezar, porque tiene que tropezar. Es lo que llamamos los analistas un síntoma. ¿Por qué siempre me engancho con personas que me hacen mal? Me dijo hace muchos años una paciente: “¿Por qué yo siempre me engancho con hombres casados? ¿No? Qué mala suerte”. “Pará, ¿de qué suerte me hablás? Si no te llegaron por correo, los elegiste vos. Vos los elegiste a todos esos hombres que tienen una característica de la cual te quejás”. Porque si no te molesta, yo no digo nada.</p><p>Pero si me decís por qué. Por qué con hombres que no te dan un lugar de prioridad, con hombres que te dejan sola los fines de semana... Le empecé a enumerar las cosas que le pasaban y que ella repetía y repetía. Esa es la definición de lo que es un síntoma para el psicoanálisis. Es algo que se repite y que no puedo evitar.</p><p><b>—¿Y que tal vez, en algún punto, hasta me da placer? Suena contraintuitivo, porque algo que nos duele y que nos lastima sería lo contrario al placer. Pero creo que puede existir una relación que se confunde placer con dolor.</b></p><p>—Hay un placer en el dolor. Eso los analistas le llamamos goce. Cuando un analista te habla de goce, no te está hablando de algo lindo. Te está hablando de una satisfacción masoquista en hacerte daño. La búsqueda... No sabés lo difícil. Lo más difícil que tengo con mis pacientes, ¿sabés qué es? Intentar que renuncien al disfrute de su sufrimiento. Al ser humano le cuesta mucho renunciar al sufrimiento, porque en el sufrimiento encontramos un lugar. Yo soy este, soy el que sufre de esta manera. Nos aferramos porque hay una parte de nosotros que se contacta, que se nutre y que requiere y busca el dolor y el sufrimiento. Parece loco, pero pensémoslo. Desde lo biológico, nuestras células llevan la información genética que les dice que en algún momento tienen que envejecer y morir. Si nadie nos mata, ningún auto nos lleva por delante, igual nos vamos a morir. ¿Por qué? Porque está en nuestro ADN, en nuestra información genética está el mandato de que tenemos que morir. Lo mismo ocurre en un paralelo psicológico. Hay algo dentro de nosotros que nos dice que tenemos que sufrir. Y entonces cuando encontramos una manera, ¿cómo la encontré? “Ya está. Me engancho con hombres casados”, decía esta paciente.</p><p>De esta manera sufro y esa parte de mí, los analistas la llamamos pulsión de muerte. Esa parte de mí que busca el sufrimiento, se satisface ahí. ¿Para qué voy a buscar otra? Ya la encontré. Entonces, me peleo con este y me engancho con otro también casado. Me peleo con ese y me engancho con otro también casado. Porque estoy satisfaciendo una parte de mí. También la pulsión de vida, de algún modo, repite. La repetición la ligamos a este impulso al sufrimiento, pero también repetimos en el amor. Nos enamoramos, a veces, de ciertos rasgos para bien. Vamos jugando nuestra manera de amar. “A mí me gusta ser bueno, me gusta ser comprensivo, yo quiero...” Hasta lo bueno es algo que encuentra a lo largo de nuestra vida una repetición. Lo difícil es que a veces se enmascara, porque cuando el ser humano repite, no repite igual. Repite a veces la emoción en una situación distinta. Y entonces a veces no se da cuenta de que está repitiendo. Por ejemplo, juguemos con la idea de esta paciente.</p><p>Por ahí no son siempre hombres casados, pero vos decís: “Me había enamorado de un hombre casado, me enamoré de otro que no quería comprometerse, me enamoré de uno que sí está conmigo, pero vive en <b>Australia</b> y no puede venirse para acá“. ¿Qué es lo que estoy escuchando? Tu sentimiento de soledad, tu sentimiento de no poder estar con quien elegís. Esto es lo que se está repitiendo, aunque las situaciones parezcan distintas. Gran parte del trabajo de un analista es escuchar la repetición de su paciente en hechos que a veces parecen absolutamente diferentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QORZ7PEPMFBLFKFOMI23BYLBVU.png?auth=21c787517037d791335ff6fcf55e14b61168a27f23471a3995288d09c15481af&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La importancia de reconocer los propios síntomas para posibilitar un cambio real, en palabras de Rolón (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—¿Somos todos multitudes? ¿Dentro de nosotros habitan muchas personalidades? ¿O hay una parte nuestra que no llegamos a comprender, pero que juega mucho en las decisiones que tomamos?</b></p><p>—Es todo eso que decís. Hay una parte de nosotros que no entenderemos nunca. Y claro que juegan nuestras decisiones. Hay en nosotros deseos ambivalentes. Lo sabe cualquiera que quiso hacer una dieta y dice: “No, listo, ya está. Vas a ver que a partir de ahora...” Y a los dos o tres días está comiendo una porción de pizza. Es sábado, salí con los chicos y pará. Este que está comiendo la porción de pizza no es el mismo que dijo hace dos días: “Voy a hacer una dieta”. El que está fumando no es el que dijo: “Voy a dejar de fumar”. El que te escribió de nuevo no es el mismo que dijo: “Yo no le escribo más. Ya está, yo no me humillo más”. ¿Y qué hacés mandando? “Y no aguanté”. Ese no aguantés, apareció otro que también te habita. Whitman decía: “Soy multitudes”. Pero en la Biblia hay una parte muy fuerte, que Jesús quiere sacar los demonios de adentro de un poseído y le pregunta: “¿Quién sos?”.</p><p>Y los demonios dicen: “Somos legión”. Es decir, somos un montón de cosas que estamos acá para hacerle mal. Todos tenemos esa legión y todos tenemos esa ambivalencia que hace que lo mismo que queremos, no lo queremos y que aquello que decimos no desear, lo buscamos. Esa es la característica del ser humano y lo que lo vuelve tan complejo y lo que hace también que uno repita. Miralo en un síntoma. Una persona que se tiene que levantar tres veces por noche para ver si cerró bien la puerta. Sabe que la cerró bien, pero si no se levanta y se fija, no puede dormir. Se acuesta, y a las tres horas se levanta y tiene que ir de nuevo. ¿Por qué? Por esto que vos decías, conscientemente sabe. Pero hay una parte de él que lo obliga a hacer algo, más allá de su conveniencia, de su comprensión, de saber que está mal. “No la llames más”. “No puedo”. “No hagas más esto”. “No lo puedo evitar”.</p><p>Ese impulso que nos recorre, esas pulsiones que necesitan, que buscan desesperadamente satisfacerse, nos empujan a cosas de las cuales no queremos, muchas de las cuales nos hacen mal. Porque además, cuando comenzamos a aprender y empezamos a constituir lo que después diremos, este soy yo, se va trazando un destino. Y si para algo sirve el psicoanálisis es para evitar que una persona cumpla su destino, cuando su destino es el sufrimiento. Es para que esa persona que no puede dejar de terminar enganchada con gente que le hace mal... Ese es tu destino, pero no destino como algo celestial o de afuera, que te... No, es el destino que se inscribió en vos, es la voz de tu inconsciente que te empuja hacia ahí. Y justamente la tarea de un analista es evitar que cumplas tu destino. Cuando uno dice: “Bueno, ¿y usted qué quiere? ¿Usted se siente bien haciendo esto?” Estamos tratando de conmover ese destino inevitable para ver si logramos que el paciente se suelte y se le abra una puerta diferente a aquella por la que camina todo el tiempo.</p><p><b>—¿Cómo se empieza a intentar domar esa voz? ¿Tiene que ver con entender el porqué de esa repetición, el porqué de ese síntoma? ¿Esa voz la podemos domar por completo? ¿Cuántas más cosas hacemos que nos acerquen a nuestra pulsión de vida, eso calla? ¿O nunca se termina de ir del todo?</b></p><p>—No, nunca se termina de ir del todo. Nunca estaremos despojados totalmente de nuestros demonios. Los monstruos siempre estarán vivos, pero los podemos tener encerrados. Imaginate, esto es como vivir en una casa muy grande, donde hay habitaciones luminosas y bellas, y hay habitaciones horribles llenas de ratas, de mal olor. Vos podés pasar por unas, por otras, por las dos. Las habitaciones están, pero a veces lo que hay que aprender es que hay ciertas habitaciones en las que no hay que entrar, porque además vas a tener la tentación de entrar ahí, muchas veces. Pero ahí es donde se da esa puja del que se conoce, del que se ha analizado, del que sabe que esto es sintomático y que sabe que hay un punto sin retorno, que si no se detiene ahora, no se detiene más. Te entregás. A veces las actitudes son como cuando prendo un fósforo y tengo este papel con nafta. Si ahora hago... (hace el sonido de apagar una vela) Listo, lo apagué. Pero si hice así, no lo apago más, ¿eh? A veces las actitudes te llevan a eso. Mirá, voy a hacer esto y basta, pará, detenete ahora que te diste cuenta, porque dentro de dos pasos no te detenés más hasta que el fuego te consume. Por supuesto que es muy importante conocer esas zonas oscuras. Había una serie cuando yo era adolescente, sobre la historia del increíble Hulk. En aquella vieja serie de Bill Bixby había un capítulo donde un periodista lo estaba molestando y él le decía: “Déjeme tranquilo, no soy yo cuando me enojo”. Y parecía una metáfora, pero el hombre sabía que no era él cuando se enojaba, se transformaba en una cosa espantosa, destructiva. De esa misma manera, no somos los que creemos ser cuando nos toma la pulsión de muerte. Hay que detenerse a tiempo. Conocerte te ayuda a eso, a decir: “Pará, yo sé cómo termino si me sumo a esta discusión.</p><p>Termino peleado, digo barbaridades, después me arrepiento de lo que dije”. Entonces, ¿sabés qué? Pará, no, hablemos después. Ahora no, porque sé lo que va a salir de mí. Sé en qué me transformo cuando me toma la pulsión de muerte. Y eso es importantísimo. Apoyarse en la pulsión de vida es la mejor manera de darle batalla, porque el placer y el goce, es decir, el sufrimiento masoquista, son excluyentes. Te estoy mintiendo un poco, siempre hay un poquitito de goce en el placer y un poco de placer en el goce, pero permitime la metáfora. Cuanto más crece uno, más se debilita el otro. No desaparece nunca, pero se debilita. Cuando de verdad estás jugada por tus sueños, cuando estás montada en tus deseos, cuando estás sintiendo ese placer que tiene que ver del lado de la pulsión de vida, hay poco margen para la pulsión de muerte. A veces la pulsión de muerte es tan resistente que cuando estás en un momento así y todo, aparece algo que llamamos boicot. ¿Por qué lo arruiné? Una vez que había logrado esto y aquello... Y si yo sabía para qué lo hice. Porque está la pulsión de muerte que te habla y a veces uno la escucha. Pero yo creo que sí, que seguir el camino de los deseos y estar muy conectado con lo que se desea y con lo mejor de uno es la manera más eficaz que tenemos de ponerle un poco de freno a esa repetición, que siempre va a estar y que bastará con que bajemos la guardia un día para que aparezca. Ese es el difícil desafío de un ser humano: saber que se tiene que cuidar todo el tiempo, toda la vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DSPZTIKUJRBZBHMF3EGEQEHQVQ.png?auth=02b879077268824165d85cec0c1b3bf2a73edce64287150cf51e6a3573fbb431&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Rolón sostiene que el ser humano incorpora modelos de comportamiento desde la infancia, aprendiendo a amar y a vincularse según los esquemas familiares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—¿Creés que es necesario entender por qué? Todos tenemos pulsiones de muerte distintas. Cada uno encontró la suya y las arrastramos mucho tiempo. ¿Es necesario encontrar la razón por la que uno fue hacia esa pulsión de muerte en específico o simplemente saber que esa puerta no la puedo abrir debería bastar?</b></p><p>—Para saber que no tenés que abrir esa puerta, tenés que saber dónde está esa puerta, y quién colocó esa puerta ahí. No es casualidad que uno se destruya, bebiendo de más, otro jugando de más, otro enamorándose de gente que le hace mal, otro poniendo su vida en riesgo, manejando a doscientos veinte kilómetros por hora en una ruta mal iluminada. Cada uno de nosotros, como bien decís, en un momento de la vida, nuestro goce encuentra: “Con este hombre por acá puedo, me satisfago”. ¿De dónde viene eso? ¿De dónde viene el motivo que nos lleva a sufrir de esa manera? El goce nace con nosotros. Nosotros al nacer no tenemos amor. Es difícil porque uno ve el bebito, lo agarrás y decís: “Miralo, qué tierno”. No es tierno. Es un ser muy agresivo al que hay que enseñarle a dominar su agresividad para que no dañe ni se dañe.</p><p>Cuando ves a dos chicos juntos, te la pasás diciendo: “No le tires el pelo, dejá, compartilo, no lo rompas, eso es de él, dáselo, hacé tal cosa, pedí permiso, da las gracias”. Todo el tiempo tenemos que trabajar para que un ser humano salga a la vida más o menos habiendo aprendido que tiene que controlar su agresividad, su impulso destructivo y autodestructivo. No hagas eso. ¿Lo ves que te hace mal? No te comas las uñas. Todo el tiempo no te esto, no hagas aquello. ¿Por qué? Porque tenemos que lograr que un ser que vino acá con pulsión de muerte pura le empiece a dar lugar a una energía distinta, psíquica, una pulsión de vida que lo conecta. La pulsión de muerte te separa, la pulsión de vida te une. Para que puedas construir y construir con los demás y construir desde vos, necesitás conectarte con eso, pero eso se desarrolla. No la vamos a extirpar nunca. La pulsión de muerte va a estar ahí, pero la diferencia, a veces, entre la salud y la enfermedad, entre una vida que valga la pena y una vida de puro padecimiento, está en cuál de estas dos energías tiene el timón de tu vida.</p><p><b>—Para entender la pulsión de vida: ¿son las actividades, las personas, todo eso en donde yo me siento bien, donde me comprometo en algo que me hace sentir bien?</b></p><p>—La pulsión de vida, la pulsión de muerte también, pero es una energía psíquica. A la pulsión de vida le llamamos libido. La palabra es más conocida. Es la libido. Tengo la libido puesta acá, tengo la libido y no tengo mucha libido en el trabajo. ¿Qué estamos diciendo? El deseo es esa energía creativa, vinculante; esa es la pulsión de vida. Y va a atender, si lo permitimos, a desplazarse a aquellas cosas que nos hacen bien, nos va a permitir tramitar momentos difíciles de un modo que nos haga bien. Te deja un amor. Tomada por la pulsión de muerte, te encerrás, no comés, no ves a nadie. ¿Querés ir más lejos? Te suicidás. Tomado por la pulsión de vida, sufrís. ¿Cómo no voy a sufrir? Me dejó la persona que amo, la persona que era tan importante para mí me acaba de decir que yo no soy nada para ella. Perdí un lugar de privilegio. Perdí alguien que adoro. ¿Cómo no voy a sufrir? Sí, pero ¿desde dónde sufro? No sufro entregándome a la pulsión de amor. Y decís: “Voy a leer todos los mensajes de las cosas lindas que me decía para sufrir y me pongo una música triste y media luz”. No. Tengo el derecho a sufrir, es parte de mi duelo, pero lo voy a hacer haciendo otras cosas. Lo voy a hacer mientras me cocino, mientras salgo a caminar, mientras hago gimnasia, mientras escribo. Ahí es donde la pulsión de vida te ayuda. Picasso, cuando ocurrió lo de Guernica, su impotencia, su angustia. Hizo un mural que atraviesa los tiempos y que quedará para siempre. Pintó el Guernica, no salió a tirar piedras, a destruir, a flagelarse, a flagelar a otros.</p><p><b>Cuando estás muy triste, por ejemplo, en lugar de quedarte lastimándote sola, decís</b>: “Me baño, me pinto, me pongo linda y me voy a hacer mi programa, me voy a hacer mi pódcast”. Seco las lágrimas, me siento y hablo con alguien. Decís: “Listo”. Ahí es donde la pulsión de vida te sostiene, incluso en los momentos donde uno transita la vida con dolor. Esa es la diferencia: la pulsión de vida abre caminos que tienen un sentido. Porque el dolor también puede tener un sentido. El dolor del duelo tiene sentido. Enseña, repara, es necesario. El sufrimiento de la pulsión de muerte es insensato. Solo busca tu destrucción.</p><p><b>—Ahora que lo pienso, en el ejemplo que me ponías: “Me separé, estoy triste, estoy sufriendo”. Una opción es quedarme en mi casa, autoflagelarme, encerrarme y todo. La otra opción sería ir a trabajar, poner la energía a las cosas que me hacen bien. En las dos hay sufrimiento y placer, nada más que en una viene antes y una después. En la opción buena de moverse e ir hacia lo que uno sabe que le hace bien, tal vez uno sufre al principio, pero termina sintiendo, no sé si placer es la palabra, pero termina sintiéndose mejor. Y en la otra también, tal vez uno se regocija y siente placer al principio, pero lo que termina es un escenario de mucho dolor.</b></p><p>—Sí, claro, porque lo que sentís, te repito, es finita la diferencia, porque no es placer, sino goce lo que sentís cuando te entregás a la pulsión de muerte y te consume. Lo otro es: soy a pesar de mi dolor, a pesar de estar sufriendo porque perdí algo que amo. A pesar de esto, he podido comprender que en la vida puede perderse cualquier cosa y no por eso hay que perder la vida misma. He aprendido que vos no me amás más, pero yo sigo vivo. Y siguen estando allí la música, los libros, los amigos. Un montón de cosas siguen estando allí. A veces, cometemos el error de escalar la montaña de la vida agarrados de una sola mano.</p><p>Ningún escalador escala en un solo punto de apoyo, porque si fallás te matás. Los escaladores se agarran al que está arriba, al que está abajo, tienen pinches en las dos manos, en los dos pies, se agarran desde muchos puntos, porque todo puede fallar. Cuando vos vas y si hiciste de tu pareja el único motor de tu vida y te quedaste sin pareja, te viniste abajo. Por eso, aunque estés en pareja, tenés que tener algo que estudies, un trabajo que te guste, amigos, un montón de cosas, porque todo lo demás que sos vos te sostiene allí cuando algo muy importante se cae, se termina, cuando alguien que amás se muere o te deja o perdés un trabajo. La pulsión de vida es la que te permite ampliarte y construir para tener muchos puntos de apoyo, sabiendo que en cualquier momento algo en nuestra vida va a fallar.</p><p><b>—Para quien quiere empezar a cortar un patrón que lo lastima mucho, ¿cuál es el primer paso?</b></p><p>—Asumirlo y tomar un compromiso con uno mismo. <b>Un compromiso en el que va a fallar al principio</b>. No sale de un primer intento, por lo general, porque no se trata de una decisión consciente. Allí está nuestro inconsciente a goce puro, poniéndonos la piedra por delante para que tropecemos. A veces lo que... ¿Sabés qué siento yo cuando cada vez que viene un paciente y que recibo a alguien por primera vez? Yo digo: “Aquí está entrando alguien que sufre y que ha decidido que no quiere repetir más”. No alcanza con eso para que después de la primera charla se vaya de alta, para que después de un año no sigas teniendo cada tanto una recaída en sus síntomas. No alcanza, porque allí está. Allí está el goce reclamando y está el inconsciente repitiendo. Pero lo primero que hace falta es eso, es alguien que diga: “Basta para mí”. Basta, ya es demasiado. Porque lo que marca la repetición, la pulsión de muerte y el goce, es que se rompe una cierta medida tolerable de amor, de dolor. Se desmesura. Y entonces es cuando uno dice: “Bueno, ya es demasiado”. Es demasiado sufrimiento, es demasiado amor. ¿Sabés qué? Yo no... La amo de más. <b>Decía Sor Juana: “El amor es como la sal, dañan su falta y su sobra”.</b> Ojo que la estás amando demasiado a esta persona. Esto está desmesurado. Cuando uno dice: “Ya está, no quiero tanto para mí”, ese es el primer momento donde se abre la posibilidad de cambiar algunas repeticiones.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/rJ8KBkaDI6k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿Por qué repetimos las cosas que nos hacen mal?: Episodio 3 - Gabriel Rolón en La Fórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHW5OGND3ZAYPN4DXTE2GTTUNQ.png?auth=2fa62e781b98d92c1ab38e961860a07c969601ffed15ddc58ac4bd79facc0c29&amp;smart=true&amp;width=4063&amp;height=2313" type="image/png" height="2313" width="4063"/></item><item><title><![CDATA[Gabriel Rolón: “Alguien que sabe estar bien solo genera mucho miedo porque es menos manejable” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/19/gabriel-rolon-alguien-que-sabe-estar-bien-solo-genera-mucho-miedo-porque-es-menos-manejable/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/19/gabriel-rolon-alguien-que-sabe-estar-bien-solo-genera-mucho-miedo-porque-es-menos-manejable/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista Gabriel Rolón puso el foco en la soledad como una experiencia inevitable de la condición humana. Además, cuestionó los mandatos culturales que la estigmatizan y planteó la necesidad de aprender a habitarla sin miedo, como un espacio clave para el deseo y el vínculo con uno mismo. La distinción entre estar solo y no tener pareja]]></description><pubDate>Mon, 19 Jan 2026 12:31:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"> <b>La Fórmula Podcast</b></a>, el psicólogo y psicoanalista <b>Gabriel Rolón</b> reflexionó sobre la soledad a partir de su libro más reciente que lleva el mismo nombre y explicó el origen de la obra. Señaló que la idea surgió por una sugerencia de su esposa, <b>Cintia</b>, y que eligió explorar el tema desde una experiencia personal: la muerte de su padre y la profunda soledad que dejó esa pérdida.</p><p>Rolón definió la soledad como una vivencia compleja, que puede ser dolorosa o necesaria, y diferenció entre la soledad “en minúscula”, asociada a la ausencia de otros, y la soledad existencial, propia de la condición humana. Durante la charla, también analizó los mandatos culturales que estigmatizan estar solo, incluso en relaciones amorosas, y sostuvo que un buen amor no busca completar al otro, sino <b>compartir dos soledades capaces de convivir</b>. Destacó la importancia de aprender a estar bien con uno mismo, de respetar los tiempos de introspección propios y la soledad ajena.</p><p>Este episodio, el segundo de la serie, invita a pensar la soledad como <b>un encuentro con uno mismo</b>, un espacio de escucha, memoria <b>y descubrimiento interior</b>. El capítulo completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/299b7feKZVhlmrsJ0IQsSb" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/299b7feKZVhlmrsJ0IQsSb"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rIxK97tf4jg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=rIxK97tf4jg"><b>YouTube</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OIOP4L2NB5EGNED3PWNN2UOJWU.png?auth=c339af6392bdca68b42d71f09e4aecceebce78f49368acf163dc056d8fdf3205&smart=true&width=1408&height=768" alt="El libro de Gabriel Rolón distingue entre la soledad existencial y la ausencia de pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—El episodio que hoy quería hacer con vos tiene que ver con La soledad, el último libro que sacaste, con este miedo que nos provoca a veces quedarnos con nosotros mismos. Si te parece, contame, ¿qué te lleva a escribir el libro? </b></p><p>—Ese libro me surgió por una idea de mi mujer. Cintia es mi primera editora. Me medita desde antes de que esté escrito, porque empiezo con ella a trabajar las ideas. Yo escribo de un modo particular, que es que el 80 por ciento del tiempo de escritura yo no escribo nada, simplemente estoy pensando. Cintia, que me acompaña mucho en esas charlas, en esas conversaciones y en todos mis libros. Un día me dijo, después de publicar La felicidad: “¿Vos te diste cuenta que todos tus libros están recorridos por la soledad? Siempre hay algún momento en tus libros donde la soledad es protagonista por un ratito. Me parece que es hora de que le dediques un libro entero, que pienses en ese tema de lleno”. </p><p>Y yo dije: “Lo que pasa que justamente como apareció en tantos, no sé… Lo voy a hacer, de última, si me salen 20 o 30 páginas, será parte de otro libro lo que escriba ahí. No creo que se sostenga el tema en mí, por sí mismo, todo un ensayo”. Y la verdad que sí. Me puse a pensar el tema, me puse a pensar en las distintas maneras de la soledad y me aparecieron un montón de cosas. Empecé el libro, dudé mucho. No sabés cómo dudé si ese era o no era el comienzo del libro. Pero me dije a mí mismo en un momento: “Yo quiero ser honesto con el lector y entonces quiero decirle: ‘Mirá, este es el mundo al que te voy a invitar en este libro’”. Es una conversación entre solitarios y me pareció que era legítimo decir: “Yo voy a empezar, voy a dar el primer paso, yo te voy a mostrar el momento de mayor soledad de mi vida”. </p><p>Y entonces escribí todo ese capítulo inicial que tiene que ver con la muerte de mi padre y esa soledad abismal de quien se queda sin abrazos, de quien se ha quedado sin el amor del otro, de quien ha perdido ese lugar donde uno recurre cuando tiene un poco de miedo, de inseguridad, cuando necesitás que te abracen o que te reten. Ese lugar que los padres han ocupado de un modo tan potente y que después queda vacío para siempre. A partir de ahí quise plantear este libro y entregarme casi sin un orden, que sea caótico el libro. Caótico como es la soledad en sí misma, ¿no? Es que es una experiencia un poco caótica, a veces agradable, angustiosa, a veces deseable, necesaria, a veces imposible. Entonces, quise ir por ese lado para trabajar un poco las distintas aristas que presenta la soledad en cada uno de nosotros. </p><p><b>—Hay una distinción que hacés durante todo el libro, que es la soledad en minúscula y en mayúscula</b></p><p>—Hay una soledad que yo decidí llamarla soledad con minúscula, que es la soledad sin otros. Es el “estoy solo” porque estoy sin pareja, estoy sin amigos, porque elijo estar solo, es decir, estar sin los demás, que es algo muy difícil, ¿eh? Y hay otra soledad que para mí es la soledad existencial, la soledad con mayúscula. Esa soledad a la que estamos condenados sólo por el hecho de ser humanos. Quiere decir que vos nunca, jamás vas a poder estar con nadie que haga desaparecer la sensación de soledad que te recorre. Porque <b>nacemos solos, vivimos solos, amamos solos, morimos solos</b>. Nadie puede nacer por nosotros, morir por nosotros, amar por nosotros, aunque amemos al otro. Y nosotros nos recorre una soledad existencial por el hecho de que hablamos, de que tenemos que pedir lo que deseamos y que las palabras no alcanzan a decir lo que sentimos. Entonces, te vas a sentir muchas veces, aunque te escuchen, aunque estés rodeada de gente, estés abrazada por un amor, aun en ese momento, si vos mirás hacia adentro y cerrás los ojos, te vas a dar cuenta de que estás sola. </p><p>Pero al mismo tiempo, fijate vos qué cosa loca, ¿no? Porque es inevitable estar solo, pero al mismo tiempo es imposible. Intentá quedarte un rato sin pensar en nadie, sin escuchar alguna voz, sin que venga algún recuerdo y te vas a dar cuenta que no se puede. No se puede. Estamos todo el tiempo recorridos por nuestros miedos, por nuestros deseos, por nuestras ambivalencias, por nuestros recuerdos, que no podemos alcanzar esa paz que busca el que medita. Esa soledad de, de la calma eterna, de la paz, es imposible también para el humano. Entonces, la soledad es una experiencia que hay que vivir con mucho respeto, que hay que saber cuándo conviene salir de ese lugar. A veces hay que salir y otras veces las tenemos que respetar. Tenemos que decir: “Es necesario que esté un tiempo solo, porque necesito pensar”. Así que me parece una de las experiencias más fuertes e importantes que todo ser humano tiene que atravesar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PPGNZN4ELZH5ZNKWAKIIYL3FZE.jpg?auth=e146f6adbbbaf45cda67d24ffee858fa1658ba39fa8fdef21d5e77f0b676ce4c&smart=true&width=1456&height=816" alt="Aprender a convivir con la soledad es clave para el crecimiento personal, según el psicoanalista (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Creés que es posible sentirse solo incluso estando en pareja o rodeado de vínculos que uno elige y desea?</b></p><p>—Sí, sí, por supuesto. <b>No conozco a nadie, por muy enamorado que esté, que en algún momento, aun con su pareja, no se sienta solo</b>. <b>Los seres humanos tenemos la tendencia a idealizar todo</b>. Agrandamos las cosas. Y dentro de las cosas que idealizamos está el amor. Entonces uno dice: “No sabés, estoy bárbaro”. Vamos bien. Pero cuando uno dice: “La verdad que ahora sí me siento completo”. Ahí te fuiste al diablo, te empezaste a mentir. Porque la completud no es una experiencia que podamos tener. Y en ese resquicio donde el otro no puede entrar en mí, donde el otro no entiende lo que me pasa, no entiende lo que deseo. Viste que uno a veces dice: “No, no me estás entendiendo”. Sí, obvio, no te estoy entendiendo, ¿qué querés? Somos humanos, no nos vamos a entender nunca con esa completud con la que se entiende un perro con una perra. Que no tienen que decirse nada. Los dos saben instintivamente, pero los seres humanos no. Somos un enigma permanente, un desconocimiento permanente. Y es ese desconocimiento que le planteamos al otro, que somos nosotros para nosotros mismos, que el otro lo es para nosotros. En todo ese desconocimiento, hay espacio de una soledad habitada a veces por ningún sentido, porque no le podemos dar un sentido a esa soledad. </p><p>Esa es la soledad con mayúscula también, ¿no? Y <b>un buen amor, el mejor de los amores, no es más que el encuentro de dos solitarios que deciden compartir sus soledades</b> <b>por un rato</b>. No esperando completarse, simplemente esperando caminar juntos por la vida, que es un lugar también solitario y difícil. <b>Las parejas que son bellas son parejas compuestas por personas que pueden estar muy bien solas</b>. <b>No conozco ninguna pareja sana entre personas que no saben estar solas. </b>Porque, ¿sabés cuándo vale la pena y cuándo te podés sentir tranquila estando con alguien? Cuando vos decís: “Yo estoy tan bien sola, pero quiero estar con vos”. </p><p>No porque no sé estar solo, no porque me cansé de estar solo, no porque tengo miedo de estar solo, no porque la cultura me dice que tengo que estar con alguien, no porque me miran raro porque ya tengo edad como para estar con alguien”. No, por ninguna de esas cosas. Es: “No sabés lo bien que estoy solo, qué bien me llevo con mi soledad. Pero prefiero estar con vos”.</p><p><b>—¿Cómo se aprende a habitar una soledad que no nos desespere, a no huir de ella?</b></p><p>—En primer lugar, tenés que renunciar a estos mandatos de los que hablamos. Un mandato es una frase, una idea, de alguien que puede ser tu padre, tu pareja, tu hijo, tu cultura, que te dicen que hay que ser de tal manera. Un mandato es aquello que atravesaba como un puñal a todas las mujeres hace 50 años que es: “¿Cómo no te vas a casar? ¿Cómo no vas a ser madre?” Si no, era la tía solterona. “¡Uy! No. Se quedó sola”, decían. No se quedó sola, lo decidió. No tuvo ganas, a lo mejor. “Está sola, es rara”. Esa mirada con la que la cultura mira. “¿Cómo no vas a querer ser mamá? ¿De verdad? Pero no es natural que una mujer…”. Claro que no es natural. En el ser humano nada es natural. El deseo de ser madre tampoco lo es. Hay una mirada de la cultura que nos empuja a ciertas cosas. Y dentro de esas cosas está el hecho de que todavía se mira con desconfianza cierta soledad, ¿no? Alguien te dice: “Te invito al teatro a verme, ¿venís?”. “Sí, Gaby, voy el sábado”. “Te dejo dos entradas en boletería”. ¿Por qué dos? Soy uno, pero si querés dejame dos. Y ni te pregunto. Uno dice: “Bueno, dale, te mando dos entradas, ¿con quién venís?”. Se da por sentado que deberíamos estar con alguien. Entonces, me parece que a veces <b>para poder sentirse tranquilo, lo primero que hay que hacer es correrse el lado de ciertos mandatos</b>. ¿Qué es? Que en sí mismo no tiene nada de malo no estar con alguien. </p><p>Me decía un paciente: “Yo hace tres años que estoy solo”. Le digo: “Pero me contaste que el domingo comiste con tus hijos, saliste, fuiste a jugar al fútbol con tus amigos”. Me dice: “No, no, pero sin pareja”. “Ah, entonces, vos no estás solo. Vos no tenés pareja en este momento. Desde hace tres años, no tenés pareja. No es lo mismo que estar solo”. Pero viste que confundimos. Hay que dejar de ser servil con esos mandatos, de lo que se espera de nosotros. Y preguntarse, mirar hacia adentro y decir: “¿Yo qué deseo?” A lo mejor la soledad tal vez no es lo que deseo, pero es lo que necesito si acabo de terminar un vínculo amoroso, hay un tiempo, es el tiempo del duelo, el tiempo del revisar lo que hice bien, lo que hice mal. </p><p>El tiempo de revisar si no jugué demasiados anhelos para un vínculo que en definitiva no lo justificaba y me subí solo a un viaje donde no me acompañaban. Uno tiene tantas cosas por revisar cuando termina un vínculo de pareja, una amistad, un trabajo. “¿Qué me llevo de acá? ¿Qué pasó con esto? ¿Cuánto crecí? ¿Cuánto me sirvió? ¿Qué aprendí? ¿En qué no estuve a la altura?” Hay tanto para revisar y eso requiere de momentos de soledad. Y te los tenés que permitir y los tenés que hacer respetar. <b>Alguien que sabe estar bien solo mete mucho miedo porque es menos manejable. </b>Es mucho menos manejable aquel que dice: “Tranquilo, no pasa nada. Yo estoy bien”. Es una persona que nos atemoriza un poquito, porque es alguien que va encontrando seguridad y firmeza en la vida a partir de apoyarse en él mismo. Y eso a mí me parece maravilloso, porque <b>el que está bien apoyado sobre sí mismo es el que después puede tender la mano desde un lugar de seguridad y construir y permitir</b>. Porque, como nunca lo tendremos todo, estar bien uno mismo no es “no necesito de nadie”. El ser humano siempre va a necesitar de alguien más.</p><p><b>Decían los griegos que todo lo que alguien hace en la vida, lo hace nada más que para que alguien lo cuente</b>. Porque sabemos que algún día seremos nada más que una historia que alguien va a contar. Entonces, necesitamos testigos de nuestra historia de vida, compañeros de nuestra vida, para que se den cuenta de quiénes fuimos. Entonces, no vamos a estar nunca tan solos, tampoco. Pero aprender a manejarse con tranquilidad en la soledad, sabiendo que no tiene nada de grave, de malo, que uno no está enfermo por eso, que a veces lo necesita y que son momentos en los cuales tenemos derecho a entrar cuando sentimos esa necesidad. En el marco más íntimo, y por eso me remito a la pareja, por la potencia de esa intimidad, que tu pareja te diga: “Hoy prefiero ir solo, no sé, a ver una película, a escuchar un concierto, a caminar”. “¿Te acompaño?” “No, prefiero ir solo”. Desata pensamientos de ¿qué vas a hacer? ¿Con quién va a hablar por teléfono? ¿A quién se va a llamar? ¿En qué andará? Nos agarran todos los miedos del mundo. Pero entre dos personas que se aman, se cuidan y tienen acuerdos claros y confían, está bien. “¿Necesitás ese momento? Es tuyo. Dale, anda. Acá estoy para cuando termine eso y tengas deseo de hablar”. Pero también tenemos que respetar y ser respetuosos de la soledad del otro. No ver esa soledad, ese pedido de soledad como un desprecio. “¿No querés estar conmigo?”. No es que no quiero estar con vos, quiero estar conmigo, quiero estar conmigo un rato. Todas esas cosas tenemos que tener la capacidad de enfrentar como para poder construir una soledad tranquila, deseable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TDYMXBQCO5BFZAFMUU5JYWLL64.jpg?auth=e687dc7d5d55f0c1fba95be75f8f99b7eb4567f2639cd1dd909d61413ba16740&smart=true&width=1920&height=1046" alt="El vínculo sano en pareja implica la capacidad de estar bien en soledad individual (Freepik)" height="1046" width="1920"/><p><b>—¿Creés que hay algo que se esconde detrás de alguien que no está cómodo estando la cantidad de tiempo que sea en soledad consigo mismo? </b></p><p>—Y sí. ¿Qué hay en la soledad más que nosotros? La persona que tiene tanto miedo de estar solo o sola. Yo me pregunto: “¿Por qué le cuesta tanto estar consigo misma? ¿A qué le teme? ¿Qué ve que no le gusta? ¿A dónde no quiere entrar? ¿Qué voces recorren a esa persona cuando se queda sola que prefiere evitar?” Creo que si nos pasara algo de eso, <b>es cuanto más tenemos que enfrentar el desafío de comenzar a llevarnos un poco mejor con nosotros mismos </b>y no lo digo como un lugar común o una frase hecha. Me parece que es importante entender que, en esos espacios en los que solo están nuestras voces, nuestros miedos, deseos, nuestra historia, porvenir, donde jugamos nuestros anhelos... Es un momento muy fuerte, pero es indispensable que nosotros podamos sostener esos espacios para poder vivir, para ir tramitando esa historia que nos habló, para poder ir en dirección a esos sueños que nos estuvimos planteando. Cuando alguien no puede estar solo, yo me pregunto esto. Eso es un mecanismo de defensa estar con los demás para esa persona. No sé cuántas ganas tiene, cuánto creo en su deseo de verme. No sé si quiere verme a mí o no quiere verse a sí mismo y me utiliza a mí como escudo.</p><p><b>—Después de escribir el libro, ¿te quedó alguna idea más nítida o inesperada? ¿Cambió en algún punto tu relación con la soledad?</b></p><p>—Hay una toma de conciencia, si querés, un darme cuenta, una especie de epifanía de cuántas soledades me recorren: la soledad del escritor que escribe solo, la del enamorado, la soledad del hijo sin padre, la soledad del padre sin respuestas, la soledad de aquel que no alcanzó sueños que eran muy importantes, la del que disfruta de logros que a veces ni siquiera había soñado, la soledad del que va al teatro y termina de estar con 1500 personas en una sala y a los veinte minutos está solo en una habitación, en un hotel lejos de todo el mundo. Me sirvió pensar en cada una de las soledades que recorre a la humanidad para darme cuenta que me recorren a mí también. Que son solo soledades de todos y que yo no escapo a eso, que allí estoy dando mi batalla en la vida con todas mis soledades a cuestas, pero sin miedo. Sin miedo a la soledad. Preparado para disfrutar de las soledades disfrutables, para que me duelan sin culpa, sin vergüenza, las soledades dolorosas, para escucharme en las soledades que necesite y también para hacer el esfuerzo de generosidad que implica ser respetuoso con la soledad de los demás.</p><p><b>—Gabi, para cerrar, decís que estar solo es como tener una cita con uno mismo. ¿Qué tiene que tener para vos ese encuentro? </b></p><p>—Uno para las buenas citas se predispone, ¿no? Se predispone desde el mejor de sus lugares. Te predisponés con una buena música, con una copa de vino, si te gusta, con un buen libro, te predisponés a sentarte y dialogar con tus recuerdos. Yo tengo muchas conversaciones con gente que ya no está. No alucinaciones que los veo ahí, ¿no? Pero me habitan voces, que han sido más duraderas que las personas que las pronunciaron. Me habitan frases, abrazos, recuerdos. Y yo cuando me predispongo a estar solo conmigo mismo, a tener esa cita, abro un espacio muy amplio en mí porque es muy posible que a esa cita conmigo mismo venga un montón de gente. Es posible que aparezca el rostro de mi abuelo, la sonrisa franca de mi viejo, que aparezca yo, niño y soñante, echándome en cara algo, que aparezca mi madre con sus voces. La puedo llamar a mamá, por suerte, todavía, pero a veces me viene desde otros lugares. Lo que intento es predisponer, ambientar el lugar interno, emocional, el lugar psíquico de la manera más bella posible. Y dejo la puerta sin llave: sé que aquellos que me habitan están todos invitados. Veremos quiénes vienen y quiénes no.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z2M7WQW25ZF3PIAMQ7AAWUEYUQ.png?auth=14fef0ac6354d3c797181ffc2d308adf544953cd1db2e8f296c758e92a2ad1f1&amp;smart=true&amp;width=4063&amp;height=2313" type="image/png" height="2313" width="4063"/></item><item><title><![CDATA[Volver a empezar y el desafío de reinventar la propia historia, según Gabriel Rolón y lo que aprendió en su vida personal ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/15/volver-a-empezar-y-el-desafio-de-reinventar-la-propia-historia-segun-gabriel-rolon-y-lo-que-aprendio-en-su-vida-personal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/01/15/volver-a-empezar-y-el-desafio-de-reinventar-la-propia-historia-segun-gabriel-rolon-y-lo-que-aprendio-en-su-vida-personal/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista reflexionó sobre la presión de las expectativas y la falsa idea de “empezar de cero”. En la primera de 5 conversaciones especiales, analizó cómo la zona de confort puede transformarse en una trinchera e invitó a preguntarse desde el deseo y no desde la costumbre
]]></description><pubDate>Thu, 15 Jan 2026 17:10:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un episodio especial de<a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj934eGo4ySAxXEaEgAHe4kE-oYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiAmp3LBhAkEiwAJM2JUBOj1haT-cBf7_kc7q5hcNRTh8lTt1w_5ld8IxsvQnvWBNBagCozyhoCgpUQAvD_BwE&amp;ei=xjJoaf-aCeaj5OUP_8XHiQE&amp;cid=CAASWuRoerlo83PZbsTqBhacaJmF3mzE5fl23mANtJxBUyj3KFE5F-Riw5fW5bJxGdDefyibBueMhSfLHo_s1dOOP4PXXCbcjvM8DxhxNXjjh7miQEn1UG8MW3QXCg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_05JNCR4mFO2j9h9rCA3wZgFqb9YA&amp;q&amp;sqi=2&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxSuWnsPsPca1FBx100IBlKOK%26gclid%3DCjwKCAiAmp3LBhAkEiwAJM2JUBOj1haT-cBf7_kc7q5hcNRTh8lTt1w_5ld8IxsvQnvWBNBagCozyhoCgpUQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwj_lYCGo4ySAxXmEbkGHf_iMREQ0Qx6BAgZEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj934eGo4ySAxXEaEgAHe4kE-oYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiAmp3LBhAkEiwAJM2JUBOj1haT-cBf7_kc7q5hcNRTh8lTt1w_5ld8IxsvQnvWBNBagCozyhoCgpUQAvD_BwE&amp;ei=xjJoaf-aCeaj5OUP_8XHiQE&amp;cid=CAASWuRoerlo83PZbsTqBhacaJmF3mzE5fl23mANtJxBUyj3KFE5F-Riw5fW5bJxGdDefyibBueMhSfLHo_s1dOOP4PXXCbcjvM8DxhxNXjjh7miQEn1UG8MW3QXCg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_05JNCR4mFO2j9h9rCA3wZgFqb9YA&amp;q&amp;sqi=2&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxSuWnsPsPca1FBx100IBlKOK%26gclid%3DCjwKCAiAmp3LBhAkEiwAJM2JUBOj1haT-cBf7_kc7q5hcNRTh8lTt1w_5ld8IxsvQnvWBNBagCozyhoCgpUQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwj_lYCGo4ySAxXmEbkGHf_iMREQ0Qx6BAgZEAE"> <i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a>, grabado en los estudios de <b>Spotify</b>, el <b>psicoanalista</b><a href="https://www.infobae.com/tag/gabriel-rolon/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/gabriel-rolon/"><b> Gabriel Rolón</b></a> analizó el miedo a<b> empezar de nuevo</b> en distintos ámbitos de la vida, como el amor, el trabajo o los proyectos personales. Sostuvo que la idea de “empezar de cero” es una ilusión y afirmó que lo que inmoviliza no es el pasado, sino el peso de las expectativas, tanto propias como ajenas.</p><p>También abordó el riesgo de permanecer en la <a href="https://www.infobae.com/tag/zona-de-confort/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/zona-de-confort/"><b>zona de confort</b></a>, ese espacio familiar que, aunque incómodo, ofrece una sensación de seguridad. Rolón propuso hacerse una pregunta fundamental antes de tomar decisiones relevantes y subrayó la importancia de flexibilizar la identidad, así como de atreverse a revisar la propia historia. El episodio completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/14jkXhirEqJvGG5VJ8aMbE" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/14jkXhirEqJvGG5VJ8aMbE"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s4_GP4fFQ30" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=s4_GP4fFQ30"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Gabriel es un reconocido psicoanalista, escritor y divulgador argentino, especializado en el abordaje del sufrimiento psíquico, los vínculos y los conflictos emocionales que atraviesan a las personas en la vida cotidiana. Con una amplia trayectoria clínica, se convirtió en una de las voces más influyentes de la psicología en el ámbito público gracias a su capacidad para traducir conceptos complejos en un lenguaje claro y accesible. Es autor de libros de gran impacto como <i>Historias de diván</i>, <i>El lado B del amor</i> y <i>Palabras cruzadas</i>, y también conductor de ciclos radiales y televisivos, donde combina reflexión, escucha y análisis profundo sobre el deseo, el miedo, el amor y la identidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4LR6ZSOPEFF3FBRKSZTE3R6NHQ.png?auth=c1dd9613c0a750b9fc961ed72b0877268f602a48d61bf031f12bf30d110fa6b9&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El miedo a salir de la zona de confort puede provocar que las personas permanezcan en espacios conocidos pero insatisfactorios (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—Gabi, hoy quiero hablar de un tema con vos que es el miedo que nos genera empezar de cero en la vida, en el amor, en el trabajo. Y esta ilusión con la que a veces cargamos de que es demasiado tarde para ciertas cosas.</b></p><p>—Empezar de cero es casi una utopía, Mili. Nadie empieza de cero, porque todos nos aventuramos a lo que viene con nuestras cargas. Decía Discépolo en su tango: “Si yo pudiera como ayer querer sin presentir”. Es decir, enamorarme como si fuera la primera vez. Cuando uno ya tuvo la primera desilusión, se carga de presentimientos, es lo que quiere decir Discépolo con esa frase, ¿no? Decir: “Bueno, yo ya sé que puede fallar, sé que puedo sufrir, sé que puedo engañar, sé que me pueden engañar, sé que el deseo jugará sus cartas”. Entonces, cuando vos te acercás a algo, es imposible hacerlo como si nunca te hubiera pasado nada. Esas primeras vivencias son típicas, únicas y míticas, te diría, de la primera infancia. Ya cuando por primera vez te dejaron solo de bebé, te dejaron solo en la cama, vos ya sabés que el otro se puede ir. Aprendés tan rápido. </p><p>Vos te sentías muy completo, feliz y de repente algo te va a molestar, vas a volver a tener hambre, a tener sueño, a tener miedo. Entonces, en nuestra vida yo creo que lo que nos cuesta más que empezar de cero, porque es imposible, repito, vos no podés llegar a un amor sin todo lo que te ha dejado el mundo de tus amores anteriores, de tus desilusiones, de tus sueños que no funcionaron. Entonces, vas a ir con un bagaje de cosas. Ese bagaje sos vos. No está mal. Nosotros somos nada más que ese bagaje con el que llegamos a las nuevas situaciones. El que tiene un poco de miedo, el que se siente más seguro. </p><p>Soy ese, ese que, que algunas cosas se anima, otras le parece que no van a funcionar. Pero empezar siempre cuesta, empezar algo nuevo. ¿Por qué? Porque nuestra experiencia anterior ya nos ha demostrado algo: que las cosas, para bien o para mal, suelen terminarse, que pueden salir mal. Y tenemos a veces una enorme presión, una presión tan grande por ir en búsqueda del éxito, por ir en busca de que salga bien, de que esta vez salga mejor, que a veces esa presión nos atemoriza. Le tenemos miedo a nuestra propia expectativa, a la expectativa que los demás volcaron sobre nosotros. Y es muy difícil lidiar con eso. Entonces, <b>cada vez que alguien va, va a comenzar algo nuevo, se asusta un poco.</b></p><p><b>—¿Qué situaciones recordás de tu experiencia personal?</b></p><p>—Cuando estaba a punto de empezar la carrera de psicología me asusté un poco, porque lo había intentado con la música, con la matemática, con las ciencias económicas, lo había intentado con muchas cosas que no habían salido. Y me costó mucho tomar esa decisión. Estuve a punto de no hacerlo. Se cruzó por ahí, por suerte, la voz de mi padre que me dijo que él no tenía ningún problema en tener un hijo que fracasara mucho, que estaba muy bien. </p><p>Me dijo: <b>“No quiero tener un hijo que no se anime a vivir sus sueños por miedo al fracaso”.</b> Y fíjate, ahí me tiró su expectativa, ¿no? Y me hice cargo de esa expectativa y salí. Y salís con miedo, Mili. <b>Salís con miedo, pero hay que salir porque si no te quedás paralizado</b>. Paralizado por qué, por temor a repetir algo que no salió o por temor a salir de algo que salió demasiado bien. Así a mi padre no le asustaba tener un hijo que fracasara. A mí no me preocupa alguien que tiene cierta inseguridad. ¿Por qué? Porque ve el riesgo de lo que viene. Me preocupa aquel que se detiene ante ese riesgo y deja de tener la facultad de jugarse por lo que sueña.</p><p><b>—Creo que hay mucha presión por las expectativas, el qué dirán y el miedo a la incertidumbre: aunque uno no esté cómodo con su presente, al menos lo conoce, y lo que asusta es no saber qué viene después.</b></p><p>—<b>Heidegger</b> decía: “Lo seguro no es seguro, es terrible”. Siempre me gustó mucho esa frase que habla de que uno a veces está en una zona que no sé si es muy buena, pero es conocida y se mueve ahí. Yo creo que hay que tener mucho cuidado con que la vida no se nos transforme en una trinchera. Porque viste que la trinchera es un lugar espantoso, es un pozo lleno de agua sucia, de ratas, de barro, pero uno ahí adentro de la trinchera se siente a salvo. Y da miedo salir de la trinchera, aunque sea un mal lugar.</p><p> A veces en la vida nos pasa ese efecto trinchera. Estamos en un sitio y vos decís: “Pero ¿me voy a separar ahora? Después de tantos años, tengo una familia”. Pero, ¿cómo estás? ¿Deseas estar dónde estás? Yo creo que la primera de las preguntas que hay que formularse cuando se está por tomar una decisión importante es esa, ¿no? Es decir: “¿Por qué motivo me quedaría en este lugar?” Vos sabés que es una pregunta que suelo hacerme mucho. Y que aconsejo a todos que se la hagan, que se la hagan en una pareja, en una pareja que está bien. Cada tanto pregúntese por qué siguen juntos. Porque si la respuesta no es: “Porque estoy mejor con vos que sin vos”, esa pareja no tiene sentido. No hace falta matarse, llevarse mal, no. Hay que entender que esta es la única vida que nos ha tocado y que no tenemos vuelta atrás con el tiempo. Entonces, <b>yo entiendo que hay veces que moverse de esa supuesta zona de confort es complejo, pero a veces es necesario</b>. A veces hay que tener respeto por uno mismo y reconocer que es uno el que no merece quedarse en ese lugar alejado de sus deseos o de sus sueños, viviendo sueños y deseos que eran de otro, que era del que éramos hace cinco, diez, quince, veinte años o dos, no importa, pero ya no son los nuestros. </p><p>Y con respecto a lo que vos decís, de que “hay tiempos para”... Lo dramático de esa idea es que a veces es cierto. Una vez tuve una paciente de 14 años y estaba muy angustiada. Me dice: “Lo que pasa es que yo sé que mi sueño es imposible y yo no voy a poder”. Yo en aquel momento era joven, todavía inexperto y me causó un poco de gracia. ¿Cómo puede ser eso con 14 años? Entonces, le digo: “¿Vos qué querés ser?” Hasta con un modo de “le voy a explicar que está equivocada”. Y me dijo: “Yo quería ser bailarina del Colón”. Y me enseñó que tenía razón. A veces, aunque seas joven, para algunas cosas es tarde. Y hay que aprender en la vida a seguir adelante a pesar de las cosas que ya no pueden ser. Pero también me doy cuenta de que a veces no es tarde. A veces nosotros, por miedo a enfrentar el desafío, decimos: “Esto lo tendría que haber hecho antes. Ahora ya estoy grande para...” Por supuesto que tenemos que adecuar nuestro sueño, a veces a lo posible, para no llevarnos por delante la frustración permanente. Pero yo creo que vale la pena morir viviendo.</p><p><b>—En todo esto que contás, creo que a veces lo más difícil es desarraigarse de una identidad que uno fue creando, completando y alimentando durante años, ¿no? Desarmar los deseos que uno tuvo, las ideas sobre lo que pensó que estaba destinado para su vida.</b></p><p>—Sí, muy difícil, porque de algún modo es esa identidad, eso que llamamos yo, el “yo soy así”, “yo soy este”, “yo soy”. Como si fuéramos algo permanente. Es cierto, tenemos una determinada característica de personalidad, tenemos una historia que nos recorre. Pero si no tenemos la capacidad de flexibilizar eso, la vida se va a volver un lugar demasiado aburrido. La persona que es inflexible y dice: “Mirá, yo soy así, este soy yo, ¿qué querés que haga?” Es una persona resistente al cambio. Y como dice el tango, <b>vivir es cambiar</b>. </p><p>El tango dice: “Vivir es cambiar y en cualquier foto vieja lo verás”. Cuando uno dice: “Yo soy”. ¿Quién soy? Soy el chico que tenía miedo en primer grado. el que se enamoró una vez y le salió mal, el que se enamoró otra vez y fue engañado, el que se enamoró después y engañó... ¿Cuál de todos estos soy yo? Bueno, soy un poco de todos, pero en definitiva, también soy todo aquello que me falta por vivir. Y además, hay una pregunta que, que me parece que es interesante que nos hagamos. No solo es quién soy, es: ¿y quién quiero ser? Porque yo soy este, está bien, yo soy este, pero ¿quién quiero ser? A lo mejor, dentro de lo que yo quiero ser, hay mucho de lo que siento que soy, que se sostiene porque me gusta. Y a lo mejor hay cosas que tengo que dejar de lado de lo que creo que soy, porque sino nunca voy a alcanzar lo que quiero ser. Y yo creo que hay que tener cuidado, porque <b>nosotros somos mucho más allá de lo que creemos ser.</b> Somos desconocidos para nosotros. Y hay un montón de sueños nuestros que habitan en lugares que nuestra identidad teme, teme investigar. Pero están allí y son mucho más míos. Eso soy mucho más yo que aquello que digo yo soy. <b>El desafío permanente de alguien es reconocerse no a partir de lo que se cree que se es, sino a partir de los deseos que se tienen.</b> Creo que un ser humano se siente mucho más vivo y más pleno cuando se para sobre sus deseos que cuando empieza a describir su identidad.</p><p><b>—Lo curioso es que el relato que todos tenemos sobre nuestra propia historia, en realidad, es ficticio. Con los mismos hechos y las mismas situaciones que nos tocaron vivir, podríamos contar una historia completamente distinta. Todo puede resignificarse todo el tiempo.</b></p><p>—Absolutamente. No es lo mismo el pasado que la historia. Uno dice: “Bueno, mirá, la historia ya está, es inmodificable”. Mentira. La historia se modifica. Podemos modificarla todo el tiempo. Nuestra historia la podemos cambiar. <b>No podemos cambiar nuestro pasado,</b> que son esos hechos que ocurrieron y allí están. Naciste en tal lugar con tales padres, te pasó esto o lo otro. Los hechos están ahí. Tu historia es el relato, el cuentito que vos te armaste para dar cuenta de todo eso que te pasó. Y en ese cuento, a veces te podés sentir como que tuviste una infancia feliz y a veces en ese cuento podés sentir que no. Y si el psicoanálisis sirve y es eficaz, es justamente porque le abre la puerta y la posibilidad a alguien para que cambie su historia. Somos una casa llena de habitaciones que no hemos visitado nunca. Y alguna de ellas valen la pena visitarlas, ir y alumbrarlas cada tanto para ver qué sueño, qué deseo, qué ilusión anda dando vueltas para ir, para seguir dándonos un sentido en la vida.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/s4_GP4fFQ30?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿Como empezar de cero?: Episodio 1 - La Fórmula x Gabriel Rolón | La Fórmula Podcast"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WWHMBT7VRNHL3NH52PYKYLZRKA.jpeg?auth=cc33681887d58b22c3445da8b14b838a51df2a0906926defc46eb25001f6c554&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=900" type="image/jpeg" height="900" width="1600"/></item><item><title><![CDATA[Alejandro Melamed y el nuevo paradigma del mundo laboral: “El líder no tiene las respuestas, tiene las preguntas más potentes”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/23/alejandro-melamed-y-el-nuevo-paradigma-del-mundo-laboral-el-lider-no-tiene-las-respuestas-tiene-las-preguntas-mas-potentes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/23/alejandro-melamed-y-el-nuevo-paradigma-del-mundo-laboral-el-lider-no-tiene-las-respuestas-tiene-las-preguntas-mas-potentes/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el consultor, asesor y speaker reflexionó sobre desafíos actuales y la importancia de alinear el propósito personal con el organizacional. A partir de experiencias propias y casos de empresas globales, abordó temas como el síndrome del impostor, la hiperactividad y los nuevos modelos de trabajo, e invitó a repensar el sentido del trabajo desde un liderazgo más consciente y humano]]></description><pubDate>Tue, 23 Dec 2025 15:24:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el consultor y coach <b>Alejandro Melamed</b> reflexionó sobre el <a href="https://www.infobae.com/tag/liderazgo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/liderazgo/"><b>liderazgo</b></a> en el mundo actual a partir de su libro <i>Liderazgo más humano</i>. Explicó que su propuesta no busca ofrecer <b>recetas rápidas ni fórmulas de éxito, </b>sino<b> invitar a los líderes y profesionales a hacerse mejores preguntas</b>, conectar con su propósito y construir una versión más auténtica y consciente de sí mismos, integrando teorías actuales con experiencias personales y aprendizajes surgidos de la vulnerabilidad.</p><p>Además, habló sobre los <b>desafíos más frecuentes</b> que atraviesan hoy los líderes y los equipos, como el síndrome del impostor, el perfeccionismo, la dificultad para decir que no y <b>la desconexión entre el propósito personal y el organizacional.</b> También reflexionó sobre el futuro del trabajo, la importancia de generar propuestas de valor que vayan más allá del salario y la necesidad de hacer balances honestos para transformar las dificultades en oportunidades de crecimiento e impacto positivo. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/09vY5dwDP6HRCHCi615Gi1" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/09vY5dwDP6HRCHCi615Gi1"><i><b>Spotify</b></i></a> y <i><b>YouTube</b></i>.</p><p>Alejandro Melamed es un <b>consultor, conferencista y referente argentino en liderazgo, futuro del trabajo y transformación organizacional,</b> con más de 25 años de trayectoria en empresas multinacionales. Fue Vicepresidente de Recursos Humanos para Latinoamérica Sur en The Coca-Cola Company y hoy es fundador y director de Humanize Consulting, desde donde asesora a organizaciones en cultura y gestión del talento. Es doctor en Ciencias Económicas por la UBA, profesor universitario, autor de varios libros sobre el mundo laboral contemporáneo y una voz habitual en medios sobre liderazgo con enfoque humano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZGQGBX5VDNDLFJNLBUNZSSF2EE.png?auth=1cc1068950a4eb6c426e1c8b5a3ce723acfe3336780098e4f85726e889f1fa17&smart=true&width=1408&height=768" alt="La transformación de las empresas requiere líderes dispuestos a cuestionar modelos y buscar relevancia local (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Empecemos, si querés, con tu último libro, que me lo acabas de traer, que es </b><i><b>Liderazgo más humano</b></i><b>. Contame cuál fue la idea principal, el porqué del libro.</b></p><p>—La idea fue tratar de condensar muchos de los temas que se suelen hablar pero no se suelen documentar, que se suele generalizar pero poco puntualizar. Entonces, lo que intenté hacer es poner punto por punto cómo son las últimas teorías al respecto, qué hablan los últimos autores, lo que se llama el estado del arte en este sentido, pero complementarlo cada uno de los temas con historias personales, con cuestiones que me hayan sucedido a mí, con experiencias concretas que haya tenido, porque de alguna manera la forma de ilustrar un concepto es a partir de una experiencia, que no necesariamente son historias de éxito, al contrario, te diría, muchas de ellas son mostrar mis vulnerabilidades, cosas que no salieron bien, pero de las cuales aprendí muchísimo. </p><p>Es más de un año de trabajo, pero pude consolidar en un solo ejemplar muchas de las ideas que estaban dando vueltas y que quería tener la posibilidad de proponer algo concreto. <b>No es la receta del éxito: no es ser feliz en diez minutos, yo no creo en eso. </b>Lo que sí creo es que hay que tratar de impulsar en cada uno de los profesionales, de los líderes, ideas como para que cada uno genere su propia respuesta, su propia solución. Con lo cual, diría que el libro más que respuestas te da preguntas, te genera las preguntas apropiadas para que cada uno pueda encontrar su propia respuesta.</p><p><b>—Hablás con muchos líderes porque sos coach, consultor, ¿cuál es la duda o el conflicto más usual con el que llegan a vos?</b></p><p>—Muchos sufren lo que se denomina el <b>síndrome del impostor</b>, de sentirse que están en un lugar donde en cualquier momento los van a descubrir que no están preparados para eso. Pero también algo que visualizo es que muchos están en la búsqueda de conectar su propósito personal con el propósito organizacional y entender que pueden trascender a partir de su trabajo. Todas las personas con las que trabajo tienen una responsabilidad enorme, son organizaciones muy grandes en todo Iberoamérica, y muchas veces caen en lo que se denomina la <b>trampa de la actividad,</b> es decir, trabajar, trabajar, trabajar y no darse cuenta el <b>para qué estoy trabajando y cómo puedo trabajar mejor</b>. Todos sienten que tienen una responsabilidad enorme con las personas que están en sus equipos y muchas veces no conectan de la manera apropiada. Muchos sufren también del <b>síndrome del perfeccionismo</b>, que quieren hacer todo perfecto y que piensan que son los únicos que lo pueden hacer bien. </p><p>Y también uno de los temas hoy más habituales, tiene que ver con la <b>incapacidad de decir que no</b>, es decir, el sí fácil, el rápidamente avanzar en un montón de temas y no tener la serenidad como para tomar esas decisiones de manera consciente, sensible y fundamentalmente de generar los resultados esperados en el tiempo adecuado y de la manera apropiada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ETCFGTLVE5DMNCH3NK4I6CNXO4.jpg?auth=4b9298245ba6ff1fe652bcb23a0d921b1c8b2f296f9449eb955135b52aba247c&smart=true&width=1456&height=816" alt="La Generación Z redefine el mundo laboral con El liderazgo moderno implica vulnerabilidad, humildad y la capacidad de hacerse preguntas relevantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Por qué es importante tener un propósito? Y creo que esto se puede aplicar a una empresa como a cualquier cosa que uno emprenda en su vida cotidiana.</b></p><p>—<b>Simon Sinek</b>, que tiene un concepto buenísimo en este sentido, que es el poder del para qué, el entender la razón por la cual vos estás en algo. Y es lo que dice que el propósito lo podemos representar como un árbol. Cada persona es como un pájaro que está en una rama. Tu propósito personal tiene que estar conectado con el propósito de esa rama, que es el área en la cual trabajás. Y a su vez el propósito de esa área está conectado con el tronco, que es el propósito de la organización. </p><p><b>El propósito es la razón de ser, el propósito es lo que se denomina el sueño que te quita el sueño</b>, eso que decís: <b>“¿Para qué estoy en el mundo?”</b> Si esta empresa no existiese, ¿el mundo sería igual o sería distinto? Si esta persona no estuviera en el mundo, ¿el mundo sería igual o sería diferente? <b>Yo creo que es una búsqueda permanente</b>, es una búsqueda constante. Pero muchas personas ni siquiera tienen la capacidad de parar un minuto y decir: “Che, ¿pero para qué estoy haciendo esto? ¿Cuál es la razón de ser?” Todos los años yo doy un taller para los MBA de la Universidad de San Andrés. Son muchos los que pasan por ahí. Son profesionales jóvenes, en general, entre los 30 y 40 años. Y esa jornada es para tratar de definir su plan estratégico profesional. Y la base del plan es entender el para qué, entender tu propósito. Y la mayoría viene diciendo: “No tengo idea, no sé para qué lo estoy haciendo”. Y empezar a hacerse las preguntas para descubrir eso es apasionante, porque muchos se dan cuenta que están haciendo algo que no tiene nada que ver con su propósito. </p><p>Y lo que es interesante es que nosotros pasamos las horas más importantes del día, los días más importantes de la semana, las semanas más importantes del año, los años más importantes de nuestras vidas en los trabajos y lo hacemos en piloto automático, sin darnos cuenta el para qué. Cuando uno empieza a entender que el trabajo es mucho más que te den una compensación, que te den una remuneración, es mostrarle al mundo para qué estamos, cuál es la razón por la cual yo desarrollo mi actividad profesional, empieza a cambiar tu panorama. Obviamente, el mundo no va a cambiar, pero cambia tu perspectiva. </p><p>Y hay un concepto que es: nada ha cambiado, solo yo he cambiado, por lo tanto, todo ha cambiado. Entonces, impulsar ese cambio personal para que después, a partir de eso, puedan transformar las organizaciones y todas estas personas son líderes actuales o futuros líderes.</p><p><b>— ¿Creés que el propósito siempre tiene que ser cercano a dar servicio?</b></p><p>— <b>El propósito tiene que ver con la trascendencia</b>. Yo te diría que incluye dar servicio, pero no solamente eso. Es cómo impacto en las personas, en la sociedad, en el medio ambiente, en el planeta... ¿Qué es lo que le vengo a ofrecer al mundo? Hay unos autores, que el principal se llama <b>Salim Ismail</b>, con un libro que se llama <i><b>Organizaciones exponenciales</b></i>, dice para que un propósito tenga impacto en una empresa tiene que ser lo que se llama un MTP, un <b>propósito transformacional masivo</b>. Cuando vos decís Google quiere conjugar la información que hay en el mundo. </p><p>Las organizaciones más importantes tienen eso que dicen: “¿Sabés qué? Quiero ser parte de este movimiento”. Y eso es lo que te genera un propósito. Te genera la sensación de que estoy contribuyendo a algo superior y no simplemente estoy haciendo un check en mi lista de pendientes, que es lo que le pasa a mucha gente. Y la verdad es que en el uno a uno, cuando empezás a hablar con las personas, dicen: “No soy feliz en mi trabajo”. Cuando uno mira las estadísticas, se dice que aproximadamente <b>tres de cada cuatro personas, si pudieran cambiar de trabajo, lo harían. Es decir, no son felices en su trabajo</b>. Y la verdad que es muy triste. Uno dice: “¡Wow! Estás tanto tiempo en tu laburo, no puede ser que no seas feliz”; “no, pero necesito trabajar”. Es verdad, pero cuando uno trabaja de cualquier cosa en cualquier lugar, obviamente los resultados son cualquier cosa en cualquier momento. Y creo que tenemos que tener la capacidad de pensar: “A ver, ¿para qué lo hago? ¿Qué es lo que quiero?” Y cuando uno logra conjugar, hay cuatro vectores que son importantes. </p><p><b>Uno tiene que trabajar de aquello que le apasiona. Uno tiene que trabajar en aquello que realmente sabe, en aquello que el mundo necesita y uno tiene que trabajar en aquello que lo puedan compensar apropiadamente</b>. Cuando uno encuentra estas cuatro variables conjugadas, ahí encuentra su mejor trabajo. Y <b>cuando uno encuentra su mejor trabajo, puede mostrar su mejor versión. </b>Y es bárbaro y das siempre un plus, das un extra, das esa milla extra que es tan valorada en cualquier trabajo, seas deportista, seas médico, abogado, arquitecto, operario o periodista. La profesión que tengas, cuando vos estás conjugando eso, es espectacular. Y esa es mi ambición, poder colaborar para que muchas personas puedan encontrar ese propósito en la vida y ese trabajo que les permita liberar su potencial para ofrecer su mejor versión. P<b>ara mí, los líderes que me inspiran son los que logran abrirme la cabeza y decir: “¡Wow! No sabía que no sabía estas cosas”. </b></p><p>Te cuento si querés una experiencia similar a esto. Yo en 2016 estuve en <b>Singularity University</b>, que es una universidad espectacular que queda en Silicon Valley, en el campus de la NASA. Y yo fui con muchas expectativas. Sin embargo, ahí lo que descubrí es la cantidad de cosas que no sabía que no sabía, es decir, que no me imaginaba que podían llegar a existir. Y volví tan, pero tan lleno de conocimientos, que a partir de ese momento cada uno de dos años yo voy a otra universidad a aprender. Tengo una metodología que la comparto porque es buenísima. Uno va tomando notas. Pero yo en mis cuadernos, cuando veo estos programas, los uso de dos maneras. </p><p>En el normal voy escribiendo y cuando veo una idea que me parte la cabeza, doy vuelta al cuaderno y escribo como empezando de atrás, Me vuelvo de cada una de estas experiencias con 15 o 20 ideas que me partieron la cabeza. Yo digo: “¡Wow! Esto es genial”. Me pasó en la Universidad Hebrea de Jerusalén, me pasó en Michigan con Dave Ulrich, el número uno en Recursos Humanos del mundo, me pasó en el MIT, me pasó en Silicon Valley Innovation Center. En cualquier lugar donde voy, yo digo: “Qué bueno que hay personas y organizaciones y lugares en el mundo que uno puede aprender tanto”. Y descubrir un montón de cosas que ni siquiera se imaginaba que podían llegar a existir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6STM6XQPFAW7DTH2ZTXENITBU.jpg?auth=1c6c27c4c7994b272b36f9898830adb2b25e88205d86ea59b8132ecee3e60662&smart=true&width=1456&height=816" alt="Alejandro Melamed resalta el valor de la humildad y la vulnerabilidad en los líderes de hoy (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Te animás a contarme algunas de las últimas ideas que te partieron la cabeza.</b></p><p>—Cuando fui a la Universidad Hebrea de Jerusalén, fui a un programa que se llamaba <i><b>La mentalidad de startup</b></i>. Era sobre cómo obtener o cómo desarrollar la mentalidad de startup. Entonces, cuando termino el programa, me reúno con el número uno y me dice: “¿Puedo preguntarte algo? Vos no sos emprendedor, vos no tenés una startup. ¿Por qué viniste acá?” Yo le digo: “Te voy a ser honesto. Yo vine porque quiero desarrollar intrapreneurs. Quiero desarrollar que en las empresas grandes haya personas que sean los emprendedores internos”. Me dice: “Mirame a los ojos, pero mirame bien a los ojos. Estás destinado al fracaso”. Digo: “¿Por qué?”. Y me dice: “La naturaleza de una persona que trabaja en relación de dependencia es no asumir riesgos, no tomar decisiones difíciles y tener todo asegurado. Y el startupero es exactamente al revés. No tiene nada asegurado, asume riesgos todo el tiempo y toma decisiones todo el tiempo. Te sugiero que no lo hagas”. Me dejó un aprendizaje enorme. </p><p><b>Uno a veces supone que cualquier modelo es replicable a cualquier organización y no es así.</b> Uno de los grandes problemas que tienen muchas organizaciones es que traen modelos globales y piensan que replicarlo de la misma manera en Argentina, en Canadá o en cualquier país asiático es lo mismo y no es lo mismo. Hoy se habla de pensamiento global, pero relevancia local. Vos tenés que tener la relevancia del lugar donde estás y entender la conexión que hay con tu propia realidad.</p><p><b>— ¿Sentís que eso es así, que una persona que se siente cómoda trabajando en relación de dependencia no podría transformarse en un buen emprendedor?</b></p><p>—Yo creo que sí, pero te voy a contar también una experiencia. La aprendí hace muy poco de uno de los fundadores de la aplicación Rappi. En un congreso que estábamos hablando juntos en Colombia hace muy poquito, yo planteaba que quien trabaja en relación de dependencia lo que quiere es seguridad a largo plazo y estar tranquilo. Él me dice: “Te estás equivocando. Quien trabaja en relación de dependencia es como si jugara la ruleta y apuesta a un pleno a un solo número. Vos tenés seguridad mientras estás en esa relación. Ahora, en cualquier momento, alguna de las dos partes puede querer romper ese vínculo y esa absoluta seguridad se va a cero”. Vos sabés que me quedé pensando y dije: “¡Wow! Cuánta razón tiene esta persona”. </p><p>Con los cambios que van a venir en el mundo del trabajo, las empresas cada vez van a ser más chiquitas, menor cantidad de gente va a trabajar, inclusive la palabra es fuerte: relación de dependencia. Es difícil porque dependo de otro. Es como que estoy esperando del otro. Y cada vez va a haber más gente que va a trabajar para distintos países. Hoy en día, inclusive los jóvenes, en lugar de trabajar en, prefieren trabajar para uno, para otro, para otro. Yo creo que esas van a ser de las cosas que se van a modificar. </p><p>Las empresas como las conocemos hoy, yo no sé si en el largo plazo van a seguir existiendo, porque primero por las tecnologías. ¿Va a ser necesario que una persona esté los cinco días en la semana, ocho horas? Tal vez no, tal vez es mucho menos, pero podés trabajar para otro, para otro. <b>No es que vamos a trabajar menos, vamos a trabajar diferente. </b>Y me parece que esto es parte de ese juego. Seguirá habiendo gente que está en ese corazón central de la organización, pero creo que va a cambiar muchísimo el tipo de relacionamiento con las empresas. Y de hecho, si te fijás hoy, muchos jóvenes prefieren la libertad de trabajar para diferentes personas y no estar encerrado en una oficina todo el tiempo o en una fábrica o en cualquier otro espacio.</p><p><b>— Ale, sé que estudiaste cómo se trabaja en Netflix también. Me encantaría que me cuentes qué te sorprendió.</b></p><p>—Uno de los viajes que hice hace dos años a Silicon Valley traté de identificar en las grandes compañías que están rompiendo el mundo: los Netflix, los Airbnb, los Google, los Amazon, los Microsoft. Cómo trabajan, cuál es la manera y cómo piensan el trabajo. Y Netflix tiene algo muy interesante y es que ellos dicen que las personas tienen <b>libertad con responsabilidad</b>. ¿Qué significa? Ellos tienen pocos principios que aplican a todos los colaboradores. Pero hay algo que es muy importante. Cada cierto ciclo, una vez cada mes, cada dos meses, cada gerente pasa lo que llaman el retention test. ¿Qué es esto? Vienen y te dicen: “Vos tenés tres personas a cargo, ¿no?”. “Sí, correcto”. “Bueno, vos tenés a María, a José y a Daniela”. Viene María la competencia y se quiere llevar a Daniela y le ofrecen un sueldo interesante. “¿Vos preferís que se vaya o que se quede?”. “No, que se quede, que se quede, por favor, Daniela, la necesito”. “Perfecto, check”, te dice. </p><p>Segundo, vienen y a José se lo quieren llevar. Vos decís: “La verdad, si se lo quieren llevar a José no pierdo nada”. ¿Sabés qué le dicen? “Desvinculalo hoy a José”. ¿Pero cómo? Desvinculalo hoy. <b>Ellos quieren que todas las personas que estén en Netflix estén al 100 por ciento y sientan los líderes que son personas que tienen que estar. </b>Entonces, no necesitan evaluaciones de desempeño. Los criterios son tan claros que en inglés se llama <i>freedom within the framework</i>. Es decir, hay un marco dentro del cual todo, fuera del cual nada. <b>Cada persona decide cuántos días de vacaciones se toma, cada persona decide cuántos días de maternidad o de paternidad se toma. </b>Cada día, cada persona decide cuánto gasta si va a comer con alguien. Lo que tratan ahí es de identificar un criterio que tienen que tener las personas que trabajan en Netflix. Me parece tan saludable porque lo que evitan es el <b>fenómeno de la infantilización que tienen muchas organizaciones.</b> </p><p>La infantilización es tratarte como un niño. Te piden un montón de títulos, un montón de experiencias, bueno, te trato como eso. Entonces, lo que intentan es el concepto de sentirse como un dueño del negocio. En inglés es acting like an owner of the business. Sentirte como un dueño del negocio. Vos con plata de tu bolsillo, ¿irías a comer a tal restaurante? Y no. Bueno, entonces no vayas. Lo que hacen es trabajar sobre el criterio que cada persona tiene que tener para trabajar ahí. Ellos lo que dicen es: “Nuestro campeonato es captar la atención de las personas. Y eso es lo que estamos todo el tiempo bregando. Queremos que las personas estén la mayor cantidad de tiempo dentro de lo que sería la torta del tiempo dedicada a Netflix”. Y, bueno, vaya si lo estarán logrando. Tienen gente muy talentosa. Tienen una capacidad de impacto enorme sostenido en el tiempo, que eso es lo más importante y lo más interesante. Y la base, saben, son las personas. </p><p>Entonces, lo que hacen es apostar por la persona, no es apostar en carteles, sino apostar en la vida diaria de las personas, que vos te sientas realmente un protagonista absoluto de esa serie llamada Netflix.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CGU7BWLSNRALRFVLCE3U6KNADI.png?auth=b87324eb6794290a9ffeea593d74918972fb1428558a09c0a22d8d41c1f4cd43&smart=true&width=1408&height=768" alt="La experiencia de Alejandro Melamed en grandes empresas inspira nuevas miradas sobre el futuro del empleo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Por lo general creemos que la gente elige o permanece en un trabajo por el salario, cuando en realidad suele ser el tercer o cuarto factor. Pesa mucho más cómo te sentís en ese ambiente, cuánto aportás y qué tan valorado te sentís.</b></p><p>— Sí, se llama <b>propuesta de valor al empleado</b>. Es decir, ¿qué es lo que la compañía le ofrece por trabajar en ese lugar? Entonces, fijate cuáles son los factores. El primer factor tiene que ver con la naturaleza del trabajo y esto no es menor. <b>Si vos trabajás de algo que no te gusta, por más que te paguen lo que te paguen, no te lo vas a bancar eso</b>. Porque en algún momento decís: bueno, tal vez me pagan mucho, pero no puedo trabajar de esto. Punto número dos es <b>con quiénes trabajás</b>, quién es tu jefe, quiénes son tus colaboradores, quiénes son tus pares, tus clientes, tus proveedores. Esos te hacen la vida todos los días. Porque vos decís: “bueno, tengo un trabajo hermoso, me pagan muy bien, pero mi jefe es un ogro”. No te vas a bancar trabajar en eso. El tercer factor de la propuesta de valor del empleado es <b>qué significa el nombre de esa empresa</b>, el trabajo en esta organización. Cuarto, son las <b>oportunidades de desarrollo y crecimiento y aprendizaje </b>que tenés. ¿Vas a aprender en ese lugar y vas a crecer? Y quinto, recién está la <b>compensación y el beneficio</b>. </p><p>Ahora hay una prueba que le propongo a cualquiera que escucha esto que lo haga. Si tuvieras mucho, mucho dinero y no necesitás la compensación para vivir, ¿trabajarías en ese lugar, no trabajarías? ¿Trabajarías de eso, no trabajarías? <b>Los primeros cuatro son fundamentales.</b> El quinto, obviamente tiene que estar, si no te pagan... Ahora, el que trabaja exclusivamente por el salario, más que un trabajador, desde mi punto de vista es un mercenario. Y el mercenario, si trabaja por eso, si al día siguiente le dan un tres por ciento más en otro lugar, se va a otro lugar. Yo creo que tenemos que generar lo que se denominan relaciones de valor, donde vos sientas que el trabajo te contribuye y hagas un montón y la empresa sienta que vos le aportás un montón. Entonces los dos salimos ganando. Cuando estamos: “No, mirá, si no me pagan, no lo hago”. Generás un vínculo que se llama transaccional. No sirve, no es de largo plazo, no es sostenible en el tiempo.</p><p><b>—El liderazgo se interpreta de un montón de maneras. ¿Creés que es algo que se desarrolla? ¿Es algo con lo que uno nace?</b></p><p>—Muchas veces los jóvenes cuando van a la primera entrevista laboral o aplican al primer trabajo, les dicen: “Contame alguna experiencia”. “No, yo no trabajé nunca”. Vos decís: “Pero pensá, en el colegio, en el deporte, con tus amigos... Siempre hay experiencias en los cuales...” Y cada uno es líder en otra cosa. Concretamente respecto a tu pregunta, yo creo que el liderazgo se forja. ¿Qué significa? Tenés que tener ciertas condiciones naturales, pero tenés que, como un orfebre, ir permanentemente dándole herramientas para que eso siga estando vigente. Vos tenés que tener cierto don natural, pero además tenés que tener la capacidad de mucha escucha, aprendizaje, de mucha apertura. Esto es interesante porque tradicionalmente los líderes en las organizaciones tenían mucho que ver con el cargo jerárquico que tenías. Bueno, sos el jefe, entonces sos el líder. </p><p><b>Podés ser jefe y no ser líder, podés ser líder y no ser jefe.</b> De hecho, geométricamente, antes las organizaciones eran como un triángulo. Se decía: “El que está arriba es el jefe y va decantando toda la organización”. Y ese es el líder. Después se dijo: “Es una pirámide invertida”. Entonces, este que está al servicio de los demás. <b>Hoy en día se habla de liderazgo circular</b>. Lidera quien tiene la capacidad de liderar en ese momento, en esa actividad. Por eso se habla mucho de las organizaciones ágiles, dinámicas, donde va liderando el que en esa instancia tiene mayores herramientas para hacerlo. Eso es un cambio enorme. Y desde ya creo que el líder se va forjando con experiencias significativas que va transitando. De hecho, hay un estudio que se habla del liderazgo clase cinco y dicen que los mejores líderes son aquellos que han pasado por una situación muy traumática en la vida, porque esa situación muy traumática te permitió desarrollar la humildad de no creértela que estás ahí arriba. </p><p>Entonces, <b>hoy en día la humildad es un valor súper aspiracional de los líderes</b> que cambió. Antes el líder era el más fuerte, el líder era el que tenía todas las respuestas. <b>Hoy en día el líder es vulnerable porque todos somos vulnerables</b>. Eso no significa ser frágil, vulnerable es que sos humano. Hoy en día el líder no tiene las respuestas, el líder tiene las preguntas más potentes. Hoy en día el líder no sabe todo, el líder lo aprende todo. Y hoy en día el líder está al servicio de todos los que trabajan con él y no todos los que trabajan con él al servicio de él. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VAXLBUNZTFGC5GCEFDOGPSQUEU.jpg?auth=449c48a96d2ebe20bf75cb22aa4b43f1f072365df5ae3f3d7cd72a2f414c5c05&smart=true&width=6720&height=4480" alt="El sentido de urgencia y la reflexión honesta impulsan el desarrollo de mejores líderes y equipos" height="4480" width="6720"/><p><b>—Ya estamos llegando a fin de año. Sería interesante proponer un balance para quien escucha: cómo analizar cuánto entregó en lo laboral, cómo le fue, qué quiere para el año que viene, en qué cosas falló. ¿Qué preguntas clave puede hacerse?</b></p><p>—La primera pregunta es: <b>¿cuáles fueron los tres grandes logros que tuviste este año?</b> Pero siendo muy honesto. Y cuando hablamos de logros, son cosas que vos decís: “La rompí en esto”. Y puede ser algo en el vínculo con los otros, puede ser algo que hayas generado. Pero hay una advertencia ahí. Solemos tener un sesgo, y es que solamente consideramos los últimos dos o tres meses. Considerá todo el año, todo lo que pasó de enero hasta este momento. Eso es muy importante. El segundo aspecto, para mí aún más importante que el qué, es el cómo. <b>¿Cuál fue la energía o el modo en el cual vos trabajaste durante el año?</b> <b>¿Estás satisfecho con el tiempo que utilizaste para trabajar?</b> ¿Estás satisfecho con los vínculos que generaste? ¿Estás satisfecho con la manera como te conectaste con otras cosas? ¿Qué fue lo que aprendiste de todo esto? Es el segundo aspecto. El tercer aspecto tiene que ver con para qué. <b>¿Estás conectándote con tu propósito? ¿Estás realmente haciendo algo que contribuya a ese propósito superior?</b> Y la cuarta pregunta, que terminaría de cerrar este círculo es: si dentro de un año vos te pusieras a evaluar lo que vas a hacer, lo que hiciste este año, ¿está conectado con eso o no está conectado con eso? Es decir, <b>¿estás yendo en el camino o no? </b>Y tal vez, como nota a pie de página es: a principio de año, <b>¿qué te propusiste y qué lograste y qué no lograste?</b> Y fundamentalmente pensar de qué te sentís orgulloso y qué aprendiste este año. </p><p>Algo que muchas veces no tomamos conciencia es que si nosotros no aprendimos cosas importantes durante el año, el año tiene un signo bastante negativo. Porque el mundo era totalmente diferente hace un año, va a ser totalmente diferente dentro de un año, y la capacidad más importante que tenemos que desarrollar es la del aprendizaje acelerado. Entonces, la pregunta es: ¿qué aprendiste? Y cuando decís qué aprendiste es, en definitiva, <b>qué cambiaste en el último año</b>. Y para saber qué cambiaste, hay una pregunta: <b>¿cuál fue la cosa que hiciste por primera vez este año?</b> ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Es muy básico, pero muy profundo estas preguntas. Y ahora estoy pensando, yendo al caso de Netflix, si vos fueras tu jefe, ¿preferirías quedarte o preferirías irte? Te elegirías para quedarte o te elegirías para ir. Me parece, es una buena pregunta para hacernos. </p><p>Y vamos a poner los dos escenarios. Fue espectacular. Bueno, ¿cuán alto va a ser el próximo año? ¿Cómo vas a seguir escalando? ¿Qué más aspiras para este año? Suponete que no te fue bien este año. Bueno, ¿qué aprendiste? ¿Qué no vas a volver a repetir? ¿Cuáles son las grandes cosas? Para cambiar hay una clave: tener lo que se llama el <b>sentido de urgencia</b>, es decir, darte cuenta que tenés que cambiar. Y si te fue todo muy bien, espectacular. La pregunta es: ¿te estás mirando con la suficiente objetividad o estás siendo demasiado benévolo con vos? Un ejercicio que puede ser como un anexo a todo esto es preguntale a tu colega de aprendizaje, que puede ser un amigo tuyo, un colega del trabajo, tu pareja, tu padre, tus hijos: ¿cómo me viste este año? A veces ponerse frente al espejo así es como cuando escuchás una grabación, decís: “¿Este soy yo?” Me parece que ahí hay un montón de aprendizaje para capitalizar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5OQKBHUWLJCQJA6AFQCXD4Y4SU.jpg?auth=4ef7f8503820dec64cf03bf507245a5e853898fed5f6985b2d13cbb883d990da&smart=true&width=1456&height=816" alt="Alejandro Melamed explora el impacto de la transformación digital en las relaciones laborales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Voy a hacerte la última pregunta, que le hago a todos los invitados y es que me cuentes algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te dejó pensando. Es una idea que tenés para escribir en el futuro, una frase, un libro que te gustó. Puede ser lo que quieras, que sientas que es valioso para dejarnos.</b></p><p>—Yo hace ya varios años que estoy conmovido por un par de historias personales, de personas que teóricamente la han pasado muy mal, pero que han logrado impactarnos a nosotros de una manera muy grande y tal vez no eran conscientes de la cantidad de personas en las cuales han impactado. Yo te comentaba antes el caso de Thiago, que tuve el privilegio de acompañarlo durante tantos años, que él lamentablemente sufrió una enfermedad degenerativa y lo que llaman enfermedades poco frecuentes. Y uno puede pensar cómo puede ser, habiendo más de treinta y pico años de diferencia de una persona en la otra, uno puede llegar a conectar desde lo humano y generar un vínculo tan profundo. A mí esta es una historia que desde que la conocí me impactó, porque es la soledad más grande que puede haber, de sentirte que no hay médico que tenga cura para tu enfermedad y que es una enfermedad que los laboratorios no prestan atención. Yo dije: “¡Wow! No puede ser”. </p><p>A su vez, todo lo que me podía enseñar y todo lo que podíamos aprender en conjunto y todo lo que él le fue enseñando a tanta gente, fue una historia que me quedó grabada y me propuse tratar de resignificar su dolor. Él siempre tenía una frase que me la decía y se la decía a mucha gente y es: <b>“Cuando tenés un limón, tratá de transformarlo y hacer limonada”</b>. Cuando la vida te da limones, transformalo en limonada. Y yo creo que su vida fue así y parte del mensaje que él me dejó es: tratá de hacer limonada en un montón de lugares. Parte de mi trabajo, que tiene que ver con la docencia, con la intervención individual, con la intervención de equipos, con trabajar con grandes corporaciones, en las universidades, pienso qué bueno es poder encontrar la materia prima y que cada persona pueda encontrar su mejor versión. Para mí estas cosas se conjugan en eso y si me preguntás, no lo tenía pensado. Pero es lo que me emerge en este momento y para mí eso es como una especie de poder resignificar el dolor en cosas que impacten a otros. </p><p>Y me parece que todos tenemos la posibilidad de tomar perspectiva de nuestros problemas y decir: ¿cuánto podemos hacer por los otros? Se hizo un estudio en la pandemia y las empresas que más rápido lograron rearmar sus operaciones son las empresas que hicieron también trabajo social y trabajo de ayuda a otros. Entonces, <b>cuando hacemos por otros, hacemos también por nosotros. </b>Me parece que esto de hacer por el otro y pensar siempre en abundancia, en este sentido, hay muchas personas que piensan en escasez. “Si yo te doy…” y esto es al revés, cuanto más damos, más recibimos y mejor estamos todos. El pensamiento es: si la vida te da limones, tratá de hacer limonada. Ese es el concepto que me gustaría compartirte.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4HRABUAQDBCKDJDNHIKBP2BLRA.jpg?auth=dd3def1e1fb2f508dc6ceab232ab2a56f48866874f63ef1e9a47a587535e88c7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Darío Sztajnszrajber habló sobre la finitud, el deseo y el amor: cómo usar la filosofía para vivir mejor]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/18/dario-sztajnszrajber-sobre-la-finitud-el-deseo-y-el-amor-como-usar-la-filosofia-para-vivir-mejor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/18/dario-sztajnszrajber-sobre-la-finitud-el-deseo-y-el-amor-como-usar-la-filosofia-para-vivir-mejor/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el filósofo reflexionó sobre cómo los cambios tecnológicos aceleran nuestras formas de vincularnos y defendió la importancia de frenar para pensar más allá de los mandatos. Planteó que la filosofía permite cuestionar lo que damos por obvio y descubrir zonas dormidas de la propia existencia. Además, habló del desafío de encontrar sentido en un presente cada vez más rápido]]></description><pubDate>Thu, 18 Dec 2025 19:08:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj405vOyMWRAxUnQUgAHdKNErsYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAxonKBhC1ARIsAIHq_ltq_uS5U8768rR8edXec_-pwJwSa-9r1N_nAsbpZM-ZvK3VRfzKCrMaAuXcEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRou0FF5Vw7SQL_qKbrGlH7MXvi1vL0HnXfsOqrCWRXejFXKu8ixIzoTqiazVgMjkaFahJ4RztocbmbwDBi3Rq_oGNV8XE8k4rqyDh4jFfwtMn7znKL1wlp&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_27StxA9i-PQHEOIvemZq4FSDdyCw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTAP8dsW1B8TVUdXZsSEuvzm%26gclid%3DCj0KCQiAxonKBhC1ARIsAIHq_ltq_uS5U8768rR8edXec_-pwJwSa-9r1N_nAsbpZM-ZvK3VRfzKCrMaAuXcEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwizrZTOyMWRAxUinpUCHU09IEMQ0Qx6BAgQEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj405vOyMWRAxUnQUgAHdKNErsYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAxonKBhC1ARIsAIHq_ltq_uS5U8768rR8edXec_-pwJwSa-9r1N_nAsbpZM-ZvK3VRfzKCrMaAuXcEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRou0FF5Vw7SQL_qKbrGlH7MXvi1vL0HnXfsOqrCWRXejFXKu8ixIzoTqiazVgMjkaFahJ4RztocbmbwDBi3Rq_oGNV8XE8k4rqyDh4jFfwtMn7znKL1wlp&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_27StxA9i-PQHEOIvemZq4FSDdyCw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTAP8dsW1B8TVUdXZsSEuvzm%26gclid%3DCj0KCQiAxonKBhC1ARIsAIHq_ltq_uS5U8768rR8edXec_-pwJwSa-9r1N_nAsbpZM-ZvK3VRfzKCrMaAuXcEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwizrZTOyMWRAxUinpUCHU09IEMQ0Qx6BAgQEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el filósofo y divulgador <b>Darío Sztajnszrajber</b> exploró cómo <b>los vínculos</b> —con las parejas, los hijos e incluso con los muertos— revelan <b>una dimensión del tiempo</b> que la vida contemporánea tiende a invisibilizar. También reflexionó sobre el poder liberador de <b>asumir la finitud,</b> del impacto del <a href="https://www.infobae.com/tag/aburrimiento/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/aburrimiento/">aburrimiento </a>como instancia de autoconocimiento y de la importancia de rascar donde “no pica” para despertar zonas adormecidas de la experiencia humana.</p><p>Además, se metió en el corazón del amor, sostuvo que las formas instituidas suelen quedarnos chicas y defendió la necesidad de <b>desarmar lo aprendido </b>para habilitar <a href="https://www.infobae.com/tag/vinculos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/vinculos/">vínculos </a>más auténticos. Compartió cómo su propia búsqueda filosófica nació en la infancia y explicó por qué la <b>filosofía</b> sigue siendo una práctica vital para <b>interrumpir el automatismo productivo</b> y recuperar otra manera de estar en el mundo. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/2p5c9nBD21bmaO9sT5Rjqn" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2p5c9nBD21bmaO9sT5Rjqn"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9D2g97B-Fwc" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=9D2g97B-Fwc"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Darío es filósofo, ensayista, docente y divulgador argentino, reconocido por acercar la filosofía al público general. Es licenciado en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y ha enseñado en todos los niveles educativos, además de dictar clases en instituciones como FLACSO y el CBC de la UBA. En televisión conduce el programa<b> </b><i><b>Mentira la verdad</b></i><b> </b>(Canal Encuentro) y ha participado en diversos ciclos educativos. En radio lideró espacios como<b> </b><i><b>Demasiado humano</b></i><b> </b>(Futurock) y<b> </b><i><b>Lo intempestivo</b></i><b> </b>(Nacional Rock). Es autor de libros de divulgación filosófica —entre ellos<b> </b><i><b>¿Para qué sirve la filosofía?</b></i>,<b> </b><i><b>Filosofía en 11 frases</b></i><b> </b>y<b> </b><i><b>Filosofía a martillazos</b></i>— y fue distinguido con el Premio Konex 2017 en la categoría Divulgación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYO2KDCGXBHGJHBTWOEQANMXBA.png?auth=8ac718176900a2345001c008d3ec0e20ca3bb8bd94e482833f447501dde88647&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Darío Sztajnszrajber abordó en La Fórmula Podcast cómo la conciencia de la finitud permite llegar a reflexiones positivas sobre el bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—Quiero empezar preguntándote qué te interesa pensar hoy. ¿A qué temas les das vueltas?</b></p><p>— Hoy vengo de terapia, en realidad y estoy con el tema de siempre que son los vínculos. Pero si querés lo abro a una cosa más contemporánea, también es interesante cómo pensarse vincularmente hoy en relación a la pareja, a los hijos, a los muertos, que es un vínculo que por ahí trabajamos poco, pero de alguna manera nuestros muertos nos siguen mandando mensajes. Fuera de toda superstición hay una elaboración permanente de la presencia de gente que está en otro modo de la presencia. Algún filósofo lo llama un excedente de existencia el que tienen nuestros muertos, que nos siguen condicionando, seguimos dialogando. Todo eso en una terapia está presente. Si lo llevás al presente ontológico, temporal, epocal, es interesante cómo se van reconfigurando ciertos lugares que durante muchos siglos estaban muy claros, evidentes y concisos cuál era su lugar. Por ejemplo, mi vieja, que murió hace cuatro años, su Facebook sigue vigente. Una boludez, pero es un dato de época. Yo cuando la extraño entro a su Facebook y el Facebook está vivo, porque hay gente que le escribe. Leí un mensaje de alguien que le decía: “Feliz, hace mucho que no sé de vos”. </p><p>Lleva cuatro años muerta, pero alguien que ni se enteró. Y está esa presencia virtual, con la que nos estamos topando de manera inédita. La aceleración de los cambios tecnológicos genera un acomodamiento que va más lento. Hay una frase muy famosa en filosofía de <b>Hegel</b>: <b>“La filosofía siempre llega tarde”. </b>Tarde porque hay una materialidad que va más rápido. <b>Marx</b> cuando explica los grandes cambios sociales, primero son tecnológicos, primero se dan en el mundo del trabajo y después se acomoda la sociedad a esos cambios. Hoy esas transformaciones tecnológicas, materiales, productivas, son de un frenesí que cuando uno levanta la cabeza y dice: “Quiero pensar lo que está pasando”, ya pasó la época, pasó la moda, pasó el tiempo, porque el pensamiento humano, en esa transformación incesante de todo, porque pensar también es algo que se fue modificando. </p><p>Pero <b>el pensamiento existencial, el pensamiento filosófico, es un pensamiento de la demora</b>. <b>Tiene otros tiempos.</b> No podés pensar en ese ida y vuelta que te propone la filosofía, <b>los pensamientos existenciales con el tiempo que te demanda Twitter</b>, por ejemplo. Como síntoma. Twitter, no por ensañarme con una red social en particular, hay un tiempo acelerado y el tiempo de la filosofía, que todavía está, porque nuestra mente es todas esas cosas. Hay una parte nuestra que está acelerada y otra parte que busca aposentarse más en esa demora que implica también lo que es un pensamiento crítico. Lo que más me interesa del pensamiento crítico es el modo en que propone una experiencia del tiempo distinta. Es un detenerse. <b>Hoy detenerse es casi revolucionario</b> <b>porque todo te implica una especie de velocidad</b>, y cuando uno para la máquina, pone el freno. <b>Tales de Mileto</b>, el primer filósofo según <b>Aristóteles</b>, hay una anécdota que cuenta <b>Platón en Teeteto</b>: están <b>Sócrates</b> y sus discípulos discutiendo sobre el conocimiento y en un momento Sócrates dice que Tales de Mileto, cuando descubre la filosofía, se la pasaba levantando la cabeza y mirando para arriba, porque todo lo que existía a su alrededor le generaba asombro y ganas de pensarlo desde otra perspectiva. Entonces andaba medio alelado, medio colgado, esa idea del que hace filosofía, mirando demasiado por arriba y se caía en todos los pozos. </p><p>Hay una criada que lo ve y se le ríe. El planteo es que tal vez por mirar demasiado para arriba, colgarse o ir a pensamientos más existenciales, más desde la demora, no resolvés lo más inmediato, lo más urgente, que es no caerte en los pozos o lo que se nos dice que es lo más urgente. Yo trabajo este relato, por ejemplo, en temas vinculares. <b>¿Qué es una pareja, un matrimonio? ¿Es una institución que se la pasa levantando la cabeza o tapando pozos? </b>Tenés matrimonios excelentes en resolver problemas cotidianos, alumnos que son rendidores en los exámenes. Estamos todo el tiempo frente a esos pozos que se nos presentan encontrando maneras de sobrellevarlos. Ahora, otra cosa es levantar la cabeza. Otra cosa es entender el origen de los pozos. El problema, para mí, es por qué hay pozos, no cómo taparlos. Si te la pasás tapándolos, no te das cuenta por qué. La pregunta por el porqué, la pregunta por el fundamento no está a la vista.</p><p><b>—En el caso de, por ejemplo, un matrimonio, ¿qué sería mirar para arriba?</b></p><p>—Pienso con vos y digo no dejarse sobrellevar prescriptivamente por mandatos preimpuestos y apostar a que el amor es mucho más de lo que se nos dice y se nos disciplina sobre lo que tiene que ser. Tener esa osadía, aunque todo el mundo te empuje para que sigas en la cadena de montaje del amor. Parecería que amamos del mismo modo por una disposición general. Uno nace en un contexto. Obviamente hay mucho movimiento, anarquía también, mucha transformación, pero hay una forma del amor prescriptiva, normativa, con mandatos e idealizaciones fuertes. Entonces, <b>levantar la cabeza es tratar de ir más allá del límite</b>. El límite es esa prescripción. Y ese levantar la cabeza no es que surge de la nada o te obligas, hay un aspecto tuyo que se siente encorsetado, que los mandatos no los sentís propios. Ese levantar la cabeza es animarse a otra cosa. Esa otra cosa, desde el sentido común, se asocia al bardo y no. Tal vez es todo lo contrario. </p><p>Tal vez es quedarte solo, pensarte afectivamente desde otro lugar. Cuando uno confronta el sentido común, como hace generalmente la filosofía, el sentido común es disciplinante y te pone rápidamente en el lugar de lo promiscuo, de lo disruptivo, de lo inestable, cuando muchas veces esa antinomia es más de lo mismo. A mí me interesa que la filosofía al levantar la cabeza busca salirse de esos lugares comunes en los que también estamos. El sentido común me parece importante, lo negativo es que nos totalice. Poder salirnos porque son esquemas inauténticos. La diferencia uno la puede hacer si desde esa inautenticidad busca algo distinto. Cuando levantás la cabeza, te caés. Nos hicieron creer que nacimos para tapar pozos. ¿Qué es un matrimonio feliz? Podríamos pensarlo así: un matrimonio que tapa los pozos, que tiene un hogar con la cantidad esperable de hijos; la idealización. </p><p><b>Cuando uno levanta la cabeza, tal vez es la única manera, aunque te golpees mucho, de ver el origen de los pozos</b>. Porque la pregunta de fondo es por qué hay pozos. Si te dedicás solo a taparlos, desconocés el origen. Preguntar por el fundamento no nos resulta natural. <b>Agamben,</b> filósofo italiano muy polémico, tiene un texto que se llama <i>¿Qué es lo contemporáneo?</i> Dice que pensar el presente no es solo ver lo que se muestra como presente. Para Agamben, la actualidad es una construcción. Lo que terminamos viendo como actualidad es lo que está iluminado. Si hay luz, hay sombras. El presente verdadero incluye también esas sombras. ¿Cómo hacés para ver esos bordes? Porque cuando los ves, te caés en los pozos. Hay algo de la filosofía que va por ese lado. La filosofía que a mí me gusta, pero hay un montón de maneras de hacer filosofía. La de Nietzsche, la de Derrida, son filosofías de la sospecha, que intentan ver lo que no se ve por demasiada luz. Y eso es levantar la cabeza. Hay un pensador, <b>Richard Rorty</b>, tiene un texto hermoso donde discute justamente la “inutilidad” de la filosofía y se pelea con una frase que dice que <b>la filosofía se rasca donde no pica</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/23B6EUV6TNC73MJXVBA7M4SIO4.png?auth=1a911b1089e4d766106e4997d0ce473c46a16c3056f335e63db6cd861efc4f4d&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para el filósofo, es fundamental repensar los vínculos, pues revelan una dimensión de la vida que se suele invisibilizar  (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Me encanta esa frase porque creo que a veces rascar donde no pica ayuda a descubrir cosas que disfruto, nuevos intereses, nuevas maneras de pensarme. Para mí es estar en modo exploración y mucho más abierto.</b></p><p>—Es levantar la cabeza en el ejemplo que damos de Tales. Lo regulado es que no te caigas en un pozo. Si me pica el codo, me rasco el codo. Es hasta una conclusión más que obvia. Me pica el codo, ergo me rasco el codo. No me pica la cabeza, ¿para qué me voy a rascar la cabeza? Cuando te empezás a rascar la cabeza, aunque no te pica, descubrís un montón de cosas. Yo cuando trabajo esta frase, en general, los estudiantes te empiezan a decir... porque les pregunto: “¿Qué genera?”. Placer. De repente te das cuenta de que el rascado habilita zonas de placer que uno no, no tenía, ¿no? Bienestar, un bienestar más hedonista, como que le escapa a las formas del placer instituido. Yo creo que todo pica. ¿Cómo no va a picar si nacemos para morir? Si se nos mueren, digamos, todo el mundo, si la mitad del mundo se muere de hambre, si pasan cosas todo el tiempo, ¿cómo no va a picar? Uno está con la picazón en la superficie todo el tiempo. </p><p>¿No será que tenemos la mitad del cuerpo anestesiado? Porque ahí es distinto y creemos que hay una parte del cuerpo que no pica. Y cuando te rascás donde no pica, ¿no te está sacando esa anestesia? De repente, empezás como a revelar zonas que las tenías dormidas, porque la anestesia hace eso. Digo, pensar que no pica... O sea, somos finitos, nacemos para morir y es muy de la filosofía la conciencia de finitud, cuando vos pensas muy a fondo esas ideas y te das cuenta de que en el fondo no hay fondo, la angustia existencial que te embarga, es tremenda y es disparadora de la filosofía.</p><p><b>—También creo que es liberadora. Te escuchaba decir que si uno una vez por semana se acuerda de que se va a morir, eso te hace más libre.</b></p><p>—Creo que sí, aunque hay gente a la que por ahí le hace mal. En este rascarse donde no pica, vislumbrás esas zonas dormidas. Claramente somos mortales y pasamos la vida negándolo porque nos da miedo, nos angustia. Pero nos disciplina y el disciplinamiento lo pienso como algo más estructural. Si pensás una vez por semana en la muerte, antes que nada, te volvés más improductivo porque decís: “Quiero pensar mi tiempo de otra manera”. Y por ahí en vez de venir a hacer esta entrevista, te vas a caminar. Pensar la finitud no te detiene, pero la idea de realización viene de hacer algo con la existencia. El deseo se enmarca o entra en tensión con el deseo prescriptivo. Ojalá todo el mundo pudiera hacer coincidir lo profesional y lo vocacional, pero <b>en la sociedad en la que vivimos la mayoría trabaja para sobrevivir. </b></p><p>Lo productivo tiene que ver con anteponer la idea del aprovechamiento del tiempo, de la ganancia, al deseo. Cuando conecto con la finitud, trato de escaparle a los condicionamientos. Por ejemplo, mi perra. Hay un tiempo que digo: “Estoy sacando a la perra a pasear y no me detengo”. O las lecturas. Como “trabajo de esto”, todas mis lecturas tienen que ver con lo que trabajo. Tengo un montón de lecturas que me encantaría encarar, pero no “porque son por placer”. Cuando tengo esa conciencia, paro todo, agarro el libro.... Es como el domingo, te dura un rato. ¿Por qué el domingo es un día en el que te angustiás? Porque te das cuenta que pasaste toda la semana enajenado y el domingo que interrumpiste. De nuevo, volvamos al tema del tiempo. El domingo es un día más lento. </p><p>Y entonces conectás con otra cosa y por ese exceso, podemos decir, de lucidez, te angustiás porque la angustia es absolutamente liberadora porque te muestra que hay una realidad u otra en la que no estás. Porque se te va la semana en mandatos, imposiciones, frente a las cuales uno trata de moverse. Pero bueno, hasta ahí. Entonces me parece que eso ayuda mucho. Acá la filosofía es una manera de cultivar cierta idea de bienestar. Tiene algo terapéutico también. Te decía antes, hay un montón de maneras de hacer filosofía, pero me parece que sí apunta a una forma de recuperar un estar en el mundo distinto, ¿no? Hay un intento. ¿Para qué, para qué uno le da lugar al pensamiento filosófico? Uno puede no darle lugar. Yo me dedico a la divulgación, pero creo que cualquier persona, en cualquier momento del día, con la educación que haya tenido, es asaltada, como diría Nietzsche, por pensamientos existenciales. El tema es qué hacés con eso. ¿Te hacés el boludo? ¿Te obsesionás? ¿Lo convertís en un escrito?</p><p><b>—¿Y qué pasa con el aburrimiento?</b></p><p>—Revela tu parte humana no domesticada. Heidegger tiene una lectura de cierto recupero de un aburrimiento esencial frente a una sociedad que, fijate en esa época, estamos hablando de 70 años atrás, él ya habla del aburrimiento y el pasatiempo. <b>¿Qué es el pasatiempo?</b> Es que pasa el tiempo, porque el aburrimiento te hace chocar contra esa experiencia del tiempo que se vuelve insoportable. <b>Hoy el pasatiempo es el scrolleo</b>, con la mano, el cuerpo puesto en la pantalla a mirar rápidamente escenas que, de algún modo, inhiben ese pensamiento, ese conócete a ti mismo, el viejo emblema del Oráculo de Delfos. Cuanto más te conocés a vos misma, más te das cuenta que en el fondo de tu ser hay un pozo, ¿viste? Y que estás todo el tiempo en ese pozo tratando de, no sé, de escapar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5BKPDRAOANAXJBBEJWOLS2BS2I.jpg?auth=41fc134e62d51b62213c0f9c558ce89f24a66b43db9084765b090d3844a6fc2b&smart=true&width=2912&height=1632" alt="En el episodio, Sztajnszrajber profundizó sobre la importancia de desafiar los formatos instituidos del amor y habilitar espacios para relaciones más auténticas (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1632" width="2912"/><p><b>—Hay un tuit tuyo muy antiguo que creo que se mantiene, dice: </b><i><b>“No sé si tomar mate, abrirme un vino, desollarme vivo o dedicarme a contar los segundos que faltan para que pase algo que no sé qué es, pero que debería pasar para que la cosa no sea tan cosa y el tiempo no sea tan tiempo”.</b></i><b> Me pareció fantástico. </b></p><p>—Y es un poco lo que me inspira a mí esas ideas a hacer esta filosofía que yo hago, es un poco por ahí. Hay una búsqueda. A mí me encantaría creer más de lo que creo. Me encantaría, en el doble sentido del término encantar, ¿no? Porque también sé que es un encantamiento, pero me encantaría querer más. No puedo. Hay otra fuerza que me asalta y que me dice: “Te están cagando acá” o “no es cierto”, ¿viste? No soy un nihilista, que voy a favor de encontrarle siempre la vuelta a algo y desarmarlo. A mí lo que me interesa es desarmar lo instituido porque creo que hay algo más que nos es vedado, a lo que no podemos llegar, ¿no? Mi último libro se llama <i><b>El amor es imposible</b></i>. </p><p>Recibí un montón de críticas por el título, increíble, porque después nadie lee el libro. “¡No crees en el amor!”, me decían. El libro es exactamente todo lo contrario, digamos. Creo tanto en el amor que creo que las formas instituidas del amor le quedan chica y que nos hacen creer que amar son la tres cosas que aprendimos de chicos viendo a nuestros padres o viendo la tele, yo qué sé por dónde pasa el amor... Entonces digo, desarmemos, deconstruyamos esos formatos del amor impuestos, ¿para qué? Para que podamos darle lugar a un amor mucho más impactante, intenso, que lo tenemos vedado, que no nos llega y no nos llega por eso. Yo pienso eso en general de las cosas, ¿viste? De ahí el tuit... </p><p><b>—Y en esto que me decís de “busquemos otra alternativa”, ¿sentís que encontraste la tuya, la que te funciona a vos? ¿Qué cosas de lo instituido sentís que tuviste que desarmar para darle lugar a lo que a vos te resulta mejor? </b></p><p>—No, yo no siento que haya encontrado. Siento que sigo buscando. Creo que la clave es la búsqueda y que esa búsqueda comienza por el desarme. No es que buscás desarmando. Nietzsche decía: “Se hace filosofía con el martillo”. Primero desarreglás. A veces pegás un golpe porque hay algo macizo impuesto que tenés que como, eh, macizo, que tenés como que desarmar. Una vez que desarmás la búsqueda empieza en ese desarme. O sea, aquello a lo que aspiro todavía no sé lo que es. Esa es la incertidumbre última que me, me erotiza en todo lo que hago. Digamos, voy en busca de algo que no sé qué es y que tal vez nunca lo sabré. Pero sí sé que esto que condiciona mi existencia en el día a día me, me hace ruido. Yo me acuerdo la primera pregunta existencial que me hice, fue a los 5 o 6 años, tengo aparte el recuerdo de ese momento en el patio de la escuela, en Villa Crespo. Fue la pregunta por el tiempo. </p><p>Me acuerdo que estaban los chicos jugando en el recreo. Yo estaba sentadito en un banco y tuve como una especie de epifanía. Re pendejo, pero la acuerdo porque recuerdo la sensación de angustia. Me puse a llorar. Porque fue darme cuenta que el tiempo pasaba, nada, punto. Fue como la desesperación de quién me explica esto, cómo se detiene el tiempo. Y no había manera de que nadie te explique. Porque esa pregunta existencial, con su angustia correspondiente, lo que nos revela es que hay un montón de grandes cuestiones que no tienen respuesta. ¿Cuál es la misión de Sócrates, el primer pensador importante? Vos lees la apología de Sócrates de Platón, que es su defensa frente al tribunal que lo acusa y Sócrates decía: “Si hay una verdad, de las grandes, no está en este mundo, con lo cual, mi único propósito es pelearme contra todos aquellos que creen que son los dueños de la verdad”. Y ese es el lugar que el lega a la filosofía. Lo matan, ¿no? También sepamos cómo terminó. Pero esa claridad para mi tiñe una forma de práctica filosófica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M44HLA3EUVAFXCZ7SRRRZLD3G4.jpg?auth=5dfcf4d9103b03f0a88a3f07ce824b0d07589fb5977a4bc04aff5f1081f44765&smart=true&width=1456&height=816" alt="El pensador resaltó que detenerse y demorarse constituye un modo de resistencia frente a la velocidad de la vida productiva actual - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Hay una metáfora que piensa el propósito como una sombra: caminás hacia ella, siempre se adelanta y nunca la alcanzás, pero igual te guía. Escucho a mucha gente que busca bienestar y todos coinciden en que el propósito es central. Yo creo que uno lo inventa, le da sentido. Y ahí aparece la disyuntiva: para pasarla bien en esta vida, a veces hay que autoengañarse un poco. Tal vez la felicidad esté justamente en poder entrar en ese pequeño engaño. ¿Qué pensas?</b></p><p>—Tremendo.<b> </b>Primero, con la metáfora del caminante y su sombra, un gran texto de Nietzsche. Con esa metáfora, la sombra que te antecede y a la que te dirigís, si hay sombra es porque claramente hay una iluminación, donde vos vas caminando con tu sombra adelante porque hay un sol, un farol, algo que provoca esa sombra. Entonces, ahí lo que yo digo es: es como el pozo de Tales que hablamos antes. Uno está más preocupado en alcanzar la sombra cuando en realidad lo interesante es entender quién ilumina y quién es el que está produciendo este efecto de la sombra. Entonces, ¿qué tenés que hacer? Como se dice en el fútbol: pisar la pelota, levantar la cabeza. ¿Quién es el jugador determinante, el que te cambia la perspectiva? Yo soy de Estudiantes de La Plata, el jugador histórico era <b>Juan Sebastián Verón</b>, que lo amo. </p><p>¿Qué hacía el tipo? Pisaba la pelota, levantaba la cabeza, todos corriendo allá, el tipo hacía tuc, te tiraba la pelota para el otro lado y generaba una diferencia. ¿Por qué? Porque detenía algo de esa locura y generaba esa distorsión. Hay algo de esa discontinuidad de un mundo que te lleva para un lado. Entonces, ¿quién va a mirar al sol que genera la sombra cuando estás con los ojos direccionados hacia la sombra? Pero la pregunta es: ¿qué es ese sol? Que es el que genera esta apariencia, esta situación. El tema del autoengaño es un tema muy interesante, muy interesante, más en tiempos de fake news, de posverdad, que ya pasó de moda, ¿viste? Una persona que se autoengaña, en el fondo, y no se da cuenta que se está autoengañando, es una persona que no se autoengaña, porque la clave del autoengaño es ser consciente de que te estás autoengañando. Ahora, si sos consciente de que te estás autoengañando, nunca te terminás de autoengañar. Esa es la gran paradoja. El que se autoengaña cree en eso como una verdad, no como un autoengaño. Y el que es consciente del autoengaño nunca termina de autoengañarse. Entonces, está bueno el tema porque nos coloca en esa circularidad muy propia de este nacer para morir... </p><p>Yo creo que la mentira es un temazo. Que no es la falsedad. No es lo mismo. Son dos cosas distintas. Hay un textito hermoso de <b>Jacques Derrida</b> que se llama <i><b>Historia de la mentira</b></i>. Y es una conferencia que se hizo texto. La dio en una especie de gira por Sudamérica, donde plantea esa diferencia. El mentir es algo que tiene que ver con la intención, es algo más del plano de la ética, por disciplinarlo, que del plano de la teoría o de la información. Porque el que miente sabe la verdad, pero decide no decirla. Esa decisión tiene que ver con la voluntad y la voluntad es inescrutable. Vos me podés estar mintiendo, yo no sé, nunca voy a saber si me mentís o no y si te engancho mintiéndome, vos me vas a decir: “Me equivoqué” o “No sabía”. Es imposible saber. En realidad, lo opuesto a la mentira, dice Derrida, no es la verdad, sino el ser veraz, o sea, “quiero decir la verdad, no quiero decir la verdad”. Sin embargo, nosotros oponemos verdad y mentira. Por eso duele la mentira, porque es más de un plano de, del engaño. Te podés equivocar, manejar falsedades, pero el mentirse a uno mismo ¿por qué? Porque la pregunta, ¿cuál sería? ¿Qué es ser uno mismo? Y ahí yo suscribo con Nietzsche, cuando a Nietzsche le preguntan: “¿Quién eres tú?”, él dice: “Yo soy un campo de batalla”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RGUPDL6Q3FBGRDRIU3ALGW5AKI.png?auth=c98f729208067c038a7a2b6ccabe31bdc1bda78bad39157ffd0abe65a7a271da&smart=true&width=1408&height=768" alt="Sztajnszrajber recuperó el valor de “rascar donde no pica” como forma de despertar zonas adormecidas de la experiencia humana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué significa eso? </b></p><p>—Que somos muchos y en pugna entre sí. Vas a ser en algún momento o no, donde tenés ese contraste. Yo que padre e hijo, campo de batalla, porque <b>tengo muy claro lo que siempre quise no ser con respecto a mis padres y tengo muy claro cómo quiero relacionarme con mis hijos y me doy cuenta que hay una serie de contradicciones</b>. Ni te cuento en lo político, ni te cuento en el amor. Campo de batalla significa que uno no es uno de manera uniforme, sino que tenemos un montón de retazos, de fragmentos que van ahí pululando entre sí. A veces como que se impone más uno que otro, pero es entendernos más una multiplicidad de otredades, donde siempre hay una como que toma el mando en un momento. Pero es no terminar de creer que somos eso, porque todo lo otro también nos constituye. En el mentirse a uno mismo me parece que se juega un poco de eso. En el amor es muy obvio. Hay muchas partes tuyas que elige estar con alguien y hay muchas otras partes que saldría corriendo del otro y, sin embargo, las dejás pasar, negociás, potenciás más una que otra. En la política, ni hablar. Salvo aquellos que están cien por ciento seguros de un candidato, de una idea, de un partido, siempre uno dice: “Por todos estos motivos sí, por todos estos no” y tomás decisiones.</p><p><b>—Darío, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir que en el último tiempo te conmovió, te sorprendió, te dejó pensando. Puede ser una anécdota, una recomendación, un libro, una frase, lo que te parece valioso para compartir. </b></p><p>—Hay una frase de Nietzsche que dice: “Solo puedo creer en un Dios que sepa bailar”. Yo empecé el año pasado danza contemporánea, que es algo que en mi vida me hubiera imaginado que iba a hacer. Me cambió, pero el clima interior en todo, en animarte a algo, en estar ahí moviéndome, en bailar, en la vergüenza, en la conexión con el cuerpo, los compañeros, todo, ¿viste? Estas cosas que en la vida uno piensa que hay como ya formatos de los que uno no puede moverse y por ahí no hay que ir demasiado en la trascendencia a buscar, es simplemente... Mi novia me dijo: “Che, hacé danza, ¿por qué no?”, dije: “Ay”. Probé y soy ahora adicto. De hecho, tuve un casamiento la otra vez y dije: “¡Wow! ¡Cómo estuve bailando!” (risas). Porque algo me cambió. Me cambió en el humor… Por ahí los grandes cambios están en lo pequeño.</p><p><b>—Y volvemos un poco al principio, que es rascarse donde no pica. </b></p><p>—Ni hablar. Imaginate, ¿quién me hubiera visto haciendo danza en este momento de mi vida? Y ahí estoy.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHIGHUFQIFCVFK3VJT2Z3KMCPE.jpg?auth=e8775b91650e436e3e3366fb7aaa74d4cb006f29883f554c9977744d994fae3d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El rol clave de la salud oral en la prevención de enfermedades, según una experta en microbiota]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/12/11/el-rol-clave-de-la-salud-oral-en-la-prevencion-de-enfermedades-segun-una-experta-en-microbiota/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/12/11/el-rol-clave-de-la-salud-oral-en-la-prevencion-de-enfermedades-segun-una-experta-en-microbiota/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Sari Arponen, la médica e investigadora especialista en microbiota afirmó que el envejecimiento no es un destino inevitable y que buena parte de lo que ocurre con los años está bajo nuestro control. Subrayó el impacto de la salud oral en todo el organismo, cuestionó el consumo de ultraprocesados y destacó la importancia del ayuno nocturno, la construcción de masa muscular y el propósito vital como pilares para vivir más y mejor]]></description><pubDate>Thu, 11 Dec 2025 13:59:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, la médica e investigadora Sari Arponen</b> reflexionó sobre cómo la longevidad no se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con calidad. Señaló que hoy muchas personas superan los 80 años, pero pasan décadas con poca funcionalidad, medicadas o con <a href="https://www.infobae.com/tag/enfermedades/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/enfermedades/"><i>enfermedades </i></a>que podrían evitarse. Insistió en que gran parte de lo que asociamos a “la edad” es modificable, desde la salud oral hasta una alimentación que priorice comida real por encima de <a href="https://www.infobae.com/tag/ultraprocesados/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ultraprocesados/"><i>ultraprocesados</i></a>.</p><p>Además, habló del rol del propósito como motor del autocuidado y remarcó que sin un para qué claro, es más difícil sostener hábitos saludables en un mundo que empuja al cansancio, al consumo y a la hiperconexión. También derribó mitos sobre el gluten y los “superalimentos”, y sostuvo que lo importante no es la perfección, sino lo que hacemos el 80% del tiempo. El episodio completo se puede escuchar en <a href="https://open.spotify.com/episode/1e1PiVMTSEGDKuskeCuKS0" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/1e1PiVMTSEGDKuskeCuKS0"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <i><b>YouTube.</b></i></p><p>Sari es una médica, Doctora en Ciencias Biomédicas, especializada en Medicina Interna con formación complementaria en enfermedades infecciosas, psiconeuroinmunología clínica y nutrición genómica, quien tras dos décadas de ejercicio clínico en España se dedica actualmente a la docencia y divulgación científica enfocada en la microbiota, la inmunidad, la nutrición y el estilo de vida. </p><p>Cofundadora de <i><b>Slow Medicine Institute</b></i>, dirigida a difundir una visión holística de la salud, es autora de exitosos libros como <i>¡Es la microbiota, idiota!</i>, <i>El sistema inmunitario por fin sale del armario</i> y <i>¿Envejeces o rejuveneces?, entre otros,</i> con los que busca trasladar al público general conocimientos complejos sobre el cuerpo, la microbiota y el sistema inmune de forma accesible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BIMC44REJFITKDANQNYZOROZY.png?auth=585beeb392d02f66dffcdc1bd18d0be20bd23f42380e6e52f5d45feff2db39c7&smart=true&width=1408&height=768" alt="La alimentación basada en comida real y limitar los ultraprocesados es clave para prevenir alteraciones metabólicas, sostiene la experta en microbiota (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Sos experta en microbiota y alimentación. Me encantaría que empecemos por el porqué del título de tu libro, </b><i><b>Envejeces o rejuveneces</b></i><b>, y que nos cuentes por qué lo escribiste.</b></p><p>—El tema de la longevidad hoy en día es uno de los grandes temas, ¿verdad? Se publican muchísimos libros sobre el tema. Tenemos a la gran biohacker <b>Ryan Johnson</b>, que también habla sobre ello y al final a todos nos llega en algún momento pues ir cumpliendo años y la muerte también, que se acerca de manera inevitable cada día que pasa. Eso es una visión un poco catastrofista, Entonces, de lo que se trata es de centrarnos en <b>vivir una vida plena y hacerlo con la mejor salud posible,</b> sobre todo para tener una buena función y disfrutar todos los años que, que vivamos. Este famoso dicho de hay que darle vida a los años y no años a la vida.</p><p><b>—¿Crees que nos estamos enfermando antes de tiempo?</b></p><p>—En realidad, es obvio que ahora se vive más tiempo de media que antes en la mayoría de los países del mundo- En el mundo occidentalizado, en el mundo industrializado. Por ejemplo, <b>en España, se sobrepasa en esperanza de vida los 80 años bastante bien</b>. Pero es verdad que mucha gente tiene poca calidad de vida, que los últimos no solo años, sino décadas de la vida, hay disfunción, hay incapacidad. </p><p>Mucha gente toma muchas pastillas, tienen enfermedades. Hay personas que dicen: <b>“Es que es la edad” y esto no es así</b>, porque mucho de lo que vamos pasando a lo largo de los años está en nuestra mano. Entonces verdaderamente podríamos llegar bastante mejor de lo que llegan la mayoría de las personas a esos años avanzados.</p><p><b>—Hay algo que me sorprendió de lo que difundís sobre la cantidad de cosas que están conectadas y no sabemos de su impacto, por ejemplo, que la salud oral tiene consecuencias en nuestro intestino.</b></p><p>—Sí, soy particularmente pesada con esto de la salud oral porque pienso que aunque se están haciendo avances en la divulgación sobre la importancia de la salud oral, la <b>microbiota oral. </b>Todavía no es lo suficiente, porque se habla mucho del intestino y eso es fantástico. Hay que hablar del intestino y de la alimentación. Pero lo cierto es que <b>cómo está la microbiota oral va a impactar mucho sobre la salud del intestino y sobre el resto del organismo</b>. Porque si hay una microbiota, si hay unos microorganismos en la boca que son patógenos, porque hay una gingivitis o hay una enfermedad periodontal, un problema con las encías, eso puede producir esa inflamación crónica y puede producir las alteraciones también de la <b>microbiota intestinal</b>. Y entonces, de allí pueden venir muchos problemas, tanto de salud cardiovascular como los infartos, la resistencia a la insulina y la diabetes, la obesidad también están relacionados, muchos tipos de cáncer, enfermedades neurodegenerativas. </p><p>Te sonará quizás alguna vez cuando sale alguna noticia en la prensa que dicen: el Alzheimer tiene que ver con una bacteria de la boca. Y es que es cierto. Y como hay gente todavía que tiene incluso miedo de ir al dentista y quizás se olvidan de cuidarse la boca de manera adecuada, me parece muy importante transmitir este mensaje, porque <b>hay que prestarle mucha atención a la boca.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VOOF5DV5UJDIHMOT2BKQRKIZGQ.jpg?auth=548d630a1237984f919db028cb91823cbf24b12a29dfe5ef802e940cc94004cb&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una microbiota oral alterada puede producir inflamación crónica, incrementa riesgos de enfermedades cardiovasculares, diabetes y problemas neurodegenerativos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Si te parece nos metemos en el tema alimentación. Entiendo que toda la base es no comer comida ultraprocesada y con eso deberíamos estar bien. ¿Cuál sería la consecuencia de comer ultraprocesados?</b></p><p>—Muchas veces el debate incluso se centra en qué es exactamente un ultraprocesado, porque hay algunas clasificaciones y a veces eso mismo distrae el debate sobre cuál es la esencia de verdad, que es comer más saludable. Un ultraprocesado sería todo aquello, así de manera muy práctica, que tiene muchos ingredientes, un envoltorio con muchos colores, que esos ingredientes muchas veces no tienen nada que ver con cosas que nos comeríamos, es decir, van a tener <b>azúcar </b>en formato libre, <b>jarabe de fructosa, jarabe de maíz alto en fructosa, maltodextrina, muchos aditivos, endulzantes, emulsionantes </b>y otro tipo de sustancia. </p><p>Esto sería en contrapartida a comer la fruta, la verdura, la carne, pescado, los huevos, los lácteos, frutos secos, etcétera. Entonces, ¿qué sucede con los ultraprocesados? Que tienen normalmente grandes cantidades de azúcares en diferentes formatos, <b>aceites industriales hidrogenados</b>, <b>aceites vegetales de mala calidad</b> y luego una serie de aditivos que no es que nos maten, pero que pueden, por ejemplo, producir <b>alteraciones en la microbiota o alteraciones incluso en nuestra función celular.</b> Además, los ultraprocesados a menudo tienen la característica de que, son lo que se llama hiperpalatables. Es decir, te lo comes y dices: “¡Qué bueno está! ¡Cómo me sabe!” </p><p>Y luego es muy difícil parar de comerlos porque además tampoco generan una sensación de saciedad, no tienen mucha fibra y no tienen realmente tampoco micronutrientes. Entonces se come mucha cantidad y se desplazan alimentos que tengan una densidad nutricional adecuada. ¿Qué genera esto? <b>Alteraciones en la microbiota, inflamación crónica de bajo grado, resistencia a la insulina, neuroinflamación </b>y toda una serie de fenómenos que hace que no tengamos suficiente salud, además de incluso provocar esos problemas de no poder parar de comerlos. Es verdad que si un día te comes, pues un bollo industrial y eso te provoca sensación de culpabilidad, búsqueda de conductas de compensación, un malestar psicológico extremo, pues estás teniendo un problema. </p><p>Pero si también necesitas comerlos a todas horas y consideras que para disfrutar de la vida necesitas comer estos productos, también tienes un problema.<b> Aquí la cuestión es que vivimos en una sociedad donde nuestra conducta de alimentación,</b> lo que comemos, se ve muy influenciado por factores externos comerciales, por neuromarketing, incluso. Nos quieren vender esos productos no porque sean saludables para nosotros, sino porque esas empresas obviamente quieren un beneficio económico. En general, lo que se quiere es producir un producto que sea barato de producir y que consiga unos beneficios económicos adecuados y ahí la salud individual de las personas. </p><p>Luego lo hacen el washing este que pone en un anuncio del ultraprocesado ¿verdad? Debajo en letra pequeña dice practica un estilo de vida saludable y camina todos los días 30 minutos como si eso fuera a compensar el daño que hacen los ultraprocesados. Entonces yo en esto es verdad que tengo un mensaje un poco “radical”, en el sentido de que ya la gente los va a consumir, yo prefiero decir no los consumas porque lo van a consumir de todas formas. Ahora<b>, que un día te tomas algo, pues no te sientas culpable. Ya está, ya pasó</b>. Lo que importa es lo que haces el ochenta o noventa por ciento del tiempo, no una cosa puntual.</p><p><b>—Otra de las cosas en las que hacés mucho hincapié es en la importancia de crear músculo a medida en que van pasando los años. ¿Qué importancia tiene esto en la longevida?</b></p><p>—Cuando hablo de tener músculo a lo que a la gente se le viene a la cabeza un culturista tipo Schwarzenegger. No estoy hablando de eso, estoy hablando de tener una masa muscular suficiente como para llevar a cabo las funciones de un ser humano saludable y que ese músculo además funcione bien. Es decir, tener por ejemplo mucha masa muscular, porque eso puedes llegar a hacerlo con máquinas en el gimnasio, pero luego no ser capaz de moverse y hacer cosas como flexiones o dominadas, o sentadillas pesadas, o correr, o tocarte los pies cuando te agachas. </p><p>Este tipo de cosas, <b>no sirve de nada la masa muscular si no se acompaña de la función</b>. Pero lo que sabemos es que tanto por un lado, la capacidad aeróbica, la capacidad de resistencia con el consumo de oxígeno, que el volumen de oxígeno que movemos cuando corremos, por ejemplo. La fuerza de agarre también y luego la potencia, que es la capacidad, por ejemplo, de dar un, dar un salto rápido y potente. Todo eso son cuanto mejor los tengamos, son protectores de la salud y protectores también para tener una longevidad adecuada. </p><p><b>Hay un artículo científico donde llaman el ejercicio físico la verdadera polipíldora de la medicina moderna</b>, porque se pone en marcha la fabricación de múltiples sustancias, de miles de sustancias que son buenas para nuestra salud, para el sistema inmunitario, para la microbiota, para el cerebro. Por ejemplo, tener una buena salud muscular nos permite fabricar una sustancia que se llama BDNF, el factor neurotrófico, es decir, que estimula el crecimiento de las neuronas derivado del cerebro y el ejercicio físico y la buena función muscular ayuda a que el cerebro esté más sano. Y mucha gente, por ejemplo, cuando se pone a estudiar un examen o unas oposiciones, está ahí horas y horas sentado estudiando, cuando le vendría mucho mejor para la memoria y para el aprendizaje moverse de vez en cuando.</p><p>Entonces, pensar en que el ejercicio y el movimiento es algo solo para la estética o para el músculo, pues es también un error conceptual. Hay que pensar que es más para, para nuestra salud global, cardiovascular, desde luego, de sistema inmunitario, cerebral, hormonal para las mujeres. En la perimenopausia en particular también es superimportante. Con lo cual habría que ampliar la mirada, no pensar en la estética tanto, porque la estética cada vez es de una manera, la ideal, digo, sino pensar en salud. Este filósofo coreano que ha ganado el Premio Princesa de Asturias, Byung-Chul Han, habla de la sociedad del cansancio y de la hiperproductividad y de la autoexplotación. </p><p>Es verdad que vivimos en un mundo donde se nos induce al más: a consumir más, a rendir más, a producir más, a estar más conectados. Y esta división que había antes de las 24 horas del día, que supuestamente eran ocho horas para dormir, ocho horas para trabajar y las otras ocho horas para todo lo demás, parece que ya no se cumplen y entonces parece que nos falta tiempo para el cuidado, que nos falta tiempo incluso de sentarnos con nosotros mismos un ratito para ver realmente <b>cuál es ese propósito, para qué estamos aquí y qué queremos hacer con nuestra vida</b>. </p><p>Hay gente que es incapaz de estar cinco minutos en silencio consigo mismo sin sacar el móvil porque se encuentran con que quizás su vida no está tan llena de cosas superfluas, que en realidad están intentando llenar un vacío que nunca van a llenar y no tienen un propósito. Le preguntas a la gente: “¿Cuál es tu propósito vital?” Y muchas veces ni saben cuál es o no saben ni qué es el propósito. Entonces es verdad que sin un propósito claro de para qué estamos aquí, pues también es difícil encontrar el para qué cuidarte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KXYFMVTB5NAFNGYROQPR63ZDBY.png?auth=df3810d2141fe5c7fe1c74afd0b870de2a8d4392c24343574c8a6ae435b30e30&smart=true&width=1408&height=768" alt="Consumir ultraprocesados con frecuencia puede provocar inflamación de bajo grado, alteraciones metabólicas y dificultades para alcanzar la saciedad adecuada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Cómo fuiste descubriendo tu propósito?</b></p><p>—El propósito está bien separarlo quizás de la búsqueda del sentido de la vida. Al final, el propósito es el para qué estamos aquí, en el mundo, en la Tierra. Y tiene mucho que ver con cómo vivimos para con los demás, sobre todo, ¿verdad? Somos un ser social, en una buena vida, en el estudio Harvard, que lleva más de 80 años, nos explican que para tener una buena vida, al final necesitamos tener conexiones significativas con las otras personas de la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, incluso con el desconocido con el que te subes en un taxi. Y el para qué al final tiene mucho que ver con eso. Para qué estamos aquí, para servir a otros, para ayudar a otros o hacer del mundo un lugar mejor, ¿verdad? Y yo diría que sí, que voy transitando un poco en ese sentido de encontrar y de cumplir el propósito de a poco. </p><p>Otra cosa sería el sentido de la vida, ¿verdad? Que es una cuestión más existencial, filosófica, incluso de por qué, por qué estamos aquí los seres humanos y cada ser humano en particular, en este universo tan inmenso de galaxias infinitas, estrellas infinitas y luego de vidas humanas, que siempre las vivimos desde el yo. Y parece que yo soy lo importante, cuando si lo miras desde fuera dices: “Bueno,<b> pues al final cada vida humana es muy cortita”.</b> Si la miras desde lejos o ya sea del tiempo o del espacio, pues probablemente no tiene mucho sentido quizás cada vida de una forma separada, salvo el sentido que tú quieras darle. Y esto ya es una cuestión más filosófica y más espiritual, incluso. Y esa falta de sentido que no se encuentra también hace que la gente pueda llegar a enfermar. La falta de propósito por un lado y la falta de sentido.</p><p><b>—¿Cómo conectarías una enfermedad con la falta de propósito?</b></p><p>—Si no hay un propósito claro de qué hacer con tu vida, de para qué estar bien, para qué levantarte cada día... Todo cuesta también más esfuerzo, más trabajo. No termina de haber un sentido tampoco para el autocuidado. Si el autocuidado viene más desde esa búsqueda de la estética o desde ese castigo: “Pues ahora tengo que comer sano porque tengo que perder no sé cuánto peso” o “ahora tengo que hacer ejercicio porque antes comí en no sé qué”. </p><p>Al final lo estás haciendo desde el miedo a coger peso, a no tener un cuerpo normativo y no desde el amor a tener un cuerpo sano. <b>¿Para qué quieres un cuerpo sano si no tienes un propósito?</b> Pues quizá esa falta de propósito haga que no tengas ese aliciente o esa motivación para cuidarte. Porque claro, hoy en día <b>cuidarse de verdad en la sociedad en la que vivimos requiere esfuerzo y es mucho más fácil no cuidarse</b>, no moverse, comer mal. Tenemos que esforzarnos para cuidarnos. Entonces, si no tienes un motivo para estar bien, pues todo va a costar más trabajo. Pero es mi opinión, se puede no estar de acuerdo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PMI6W7CC3VADDMKLEPSC56BH6A.png?auth=ffd2bb97184837c24a17078fa18db2bb3ba8c656832a28bdccfc21eb85c3defc&smart=true&width=1408&height=768" alt="La microbiota humana colabora en la digestión, sintetiza vitaminas, modula el sistema inmune y protege frente a infecciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Cuáles son para vos los que se denominan superfoods o superalimentos? Los arándanos imagino que pueden estar en la lista…</b></p><p><b>—Sí, el arándano vendría a ser uno de estos, el aceite de oliva es el superalimento por excelencia,</b> al igual que lo pueden ser, por ejemplo, los cítricos o la manzana también. Las setas son un superalimento universal que se pueden encontrar en muchos sitios. Tienen un montón de beneficios para la microbiota, el sistema inmunitario, para el cerebro, etcétera. Muchas verduras, hortalizas, los frutos secos son superalimentos, pero también lo son los moluscos, los crustáceos, el pescado porque tienen grandes cantidades, por ejemplo, de ácidos grasos que son importantes para el cerebro. </p><p><b>Al igual que el huevo. Para mí el huevo es un superalimento. </b>La verdad es que se ha demonizado mucho al huevo, de una forma bastante injusta, cuando realmente demonizar cualquier alimento bien cocinado, pues es bastante absurdo. Todos los alimentos, alimentos reales, pueden ser humanos y saludables si se come a todas horas ese alimento en particular en enormes cantidades. Pero yo creo que nadie se va a comer dos kilos de arándanos al día. </p><p>Pero en general, los alimentos humanos, incluso cereales, en su justa medida, bien cocinados, en una persona sana...De vez en cuando, en un contexto de movimiento y de salud global, pues ¿por qué no? Salvo que el gluten sea tu criptonita, como me pasa a mí, por ejemplo. Entonces, muchas veces en esto de la alimentación hay mucha polarización y se olvida también la individualización.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3ANVX6LQZGRXOTYAHTD5IXP7A.png?auth=3be64f835114c320c7b7aca4759b73be68380f080879f9bb7a01c0cd59e91c5c&smart=true&width=1408&height=768" alt="La dieta pesco-mediterránea aporta verduras, frutas, frutos secos, pescado y aceite de oliva, nutrientes esenciales para el cerebro y la inmunidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿El gluten crees que solamente lo deberíamos evitar si somos celíacos o que también tendría beneficios evitarlo aunque no tengamos celiaquía? Porque ahora hay una tendencia fuerte de gluten free.</b></p><p>—Obviamente las personas celíacas no deben consumir gluten. ¿Qué sucede? Que muchas personas son celíacas y no lo saben. Entre el 70 y 90 por ciento de las personas celíacas no lo saben que lo son. Luego están las personas sensibles al gluten o celíacas, se estima entre un 6 y 10 por ciento de la población que tampoco lo sabe. Todos ellos deberían evitarlo. Y luego las enfermedades autoinmunes en general, hay que buscar la celiaquía, incluso aunque no la haya, puede ser beneficioso evitar el gluten. Dicho esto, <b>el gluten no es necesario</b>. </p><p><b>El trigo no es necesario en la alimentación</b> porque lo que es la dieta pesco-mediterránea con su verdura, su hortaliza, frutos secos, legumbres, carne, pescado, huevos, etcétera, aceite de oliva, es suficiente. ¿Esto quiere decir que el gluten va a ser dañino, como dices, para todo el mundo? A ver, si una persona está absolutamente sana y consume de vez en cuando un trigo, vamos a decir de buena calidad, en un pan de masa madre bien elaborado, no tendría por qué darle un problema a esa persona. No tendría por qué dárselo. Por ejemplo, la masa madre es ese pan, esa masa que está fermentada. Y cuando se fermenta adecuadamente, ya el trigo está parcialmente predigerido.</p><p>Entonces, ¿todo el mundo tiene que evitar el gluten siempre? No se puede afirmar eso. ¿El trigo es interesante consumirlo en las cantidades que se consume? Pues para mucha gente no. ¿Mucha gente mejora cuando deja de consumir gluten? Si lo hace bien, sí, pero <b>un ultraprocesado sin gluten no es saludable, aunque no tenga gluten.</b> Yo sé que estoy matizando mucho, porque este tema genera también mucha controversia y están los que dicen: “Si no eres celíaco, puedes comer todo el gluten que quieras”: Y hay otros que dicen: “No, el gluten nos va a matar a todos los humanos”. No es así. Habría que ver a la persona individual también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAWNFWMV7ZBTFPCSPNPUC6M4UI.jpg?auth=7cbb1b054b562f856244a05d16e0db97a9bdb51d009bf8cfce7afcc76386fdbf&smart=true&width=1456&height=816" alt="Entre el setenta y noventa por ciento de las personas celíacas desconocen su condición y el gluten puede afectar la salud sin diagnóstico evidente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué otras cosas te parecen menos obvias o cuáles son los errores más frecuentes que ves en las conductas alimentarias?</b></p><p>—Yo no sé si ya la gente lo sabe o no, porque es verdad que sigue generando debate y es el tema de la frecuencia de ingestas y el tiempo del descanso nocturno de la alimentación. Yo tengo muy asumido que todo el mundo debería saber que <b>el ayuno nocturno mínimo fisiológico de personas adultas en general es de mínimo 13 horas</b> y que extender ese ayuno más allá de las 13 horas en muchos contextos puede ser beneficioso. Y que las personas adultas, salvo algunas excepciones, en general, <b>no necesitamos comer más de dos o tres veces al día</b>. </p><p>Y para mí es que esto es como tan claro que pienso que todo el mundo ya lo sabe, pero luego veo muchas críticas cuando se habla del ayuno nocturno largo o cuando se dice que no hay que estar comiendo a todas horas, que digo, bueno, pues a lo mejor todavía hay un alto porcentaje de la población que no lo sabe. El estar comiendo cinco veces, seis veces al día, por un lado, hace que el intestino no puede llevar a cabo bien todos los procesos de limpieza de los complejos moto-migratorios. Eso favorece alteraciones en la microbiota. Cada vez que comemos se produce una pequeña inflamación y se puede llegar a producir con mayor facilidad, por esos picos repetidos de aumento de la insulina, a una resistencia a la insulina. </p><p>No en todo el mundo, pero es verdad que puede ser. Y luego estar comiendo a todas horas en muchas personas hace que sea relativamente más fácil acabar comiendo de más. Y si vemos para la salud que es mejor, si es comer un poquito de más o comer un poquito de menos, de manera general, a la inmensa mayoría de las personas adultas nos viene mejor comer un poquito de menos que un poquito de más. Lo que pasa es que es difícil encontrar ese equilibrio, porque tenemos muchas veces muy dañadas las señales del hambre y la saciedad, ¿verdad? Y el apetito. </p><p>Pero, no sé, esto todavía genera como mucho hate. Cuando dices estas cosas. Y yo vengo de ahí, o sea, hasta el 2007, 2008, comía cinco o seis veces al día y también tenía hambre a todas horas. Y ahora que como normalmente dos veces al día, y a veces una incluso, pero normalmente dos, es lo que me viene mejor, pues es mucho más fácil no pasarte comiendo, porque claro, la comida está rica, todo nos cuesta comer, es placentero, al cerebro le gusta. Entonces, si comes más veces, es más fácil pasarte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HS7ELK23EFEY5AD55ECOPGIVS4.png?auth=a5b78ded7f972e5b952a07e2ec386ced2b5181f9d2b7ee63ef45709519771b28&smart=true&width=1408&height=768" alt="Una mala alimentación, el sedentarismo, el estrés crónico y el abuso de fármacos dañan la microbiota y generan problemas de salud integrales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Dedicaste dos libros tuyos a la microbiota. ¿Cuál es su importancia en nuestro cuerpo?</b></p><p>—La microbiota pensemos que son millones de genes, de microorganismos que tenemos en el cuerpo, que llevan a cabo funciones que nuestra propia célula no hace o que sí hacen, pero que echan una mano a la microbiota. Desde ayudarnos a hacer la digestión, por ejemplo, la gran parte de la fibra soluble y fermentable, es para nuestra microbiota alimento y luego de allí se fabrican sustancias interesantes como el famoso butirato, para los ácidos grasos de cadena corta. Fabrica vitaminas y otras sustancias que también son interesantes para nuestra salud. </p><p>Es un modulador de nuestro sistema inmunitario. Fabrica sustancias que van a modular el funcionamiento del nervio vago o del cerebro. También es importante para protegernos de los microorganismos patógenos, de los microorganismos que nos puedan producir infecciones. Minerales no fabrica la microbiota, pero sí la microbiota tiene un papel clave en cómo nos afectan también esos minerales y nuestra ingesta de minerales puede influir en la microbiota también. Entonces todo lo que pasa por nuestra boca se va a ver modulado de alguna forma por la microbiota y esa microbiota va a señalizar a todo el resto del cuerpo para modular, para regular sus funciones…</p><p><b>—¿Y cuáles son las cosas que la dañan?</b></p><p>—La mala alimentación, el sedentarismo, muchos fármacos, no solo los antibióticos, sino también otros fármacos como el famoso omeprazol y otros parecidos. Respirar por la boca es fatal porque altera la microbiota de la boca, por lo tanto, luego la intestinal. El estrés crónico también va muy mal. Los tóxicos, o sea, el alcohol y el tabaco es nefasto. La falta de contacto con la naturaleza, porque necesitamos a la naturaleza y si nos falta, pues a la microbiota también le falta algo. Eso es como lo principal. Al final aquí hay una cosa, es que hay que conocerse el cuerpo y no pensar que hay recetas únicas. Y lo que me funciona a mí, a lo mejor no necesariamente le funciona a otros y así para todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EO6GTVHYUBCXZH2G3LVXSSQ5ZY.png?auth=99f482003bf8b8b3d842977a756b57840b7fd02e41f435032111a65d964d965d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El ayuno nocturno fisiológico de al menos trece horas favorece la salud intestinal y ayuda a regular la insulina y la microbiota (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Sari, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es si nos puedes dejar algo para compartir que en el último tiempo te sorprendió, lo tenés dando vueltas en la cabeza, puede ser algo que estás investigando, que te haya conmovido, lo que quieras.</b></p><p>—Ahora estoy leyendo bastante sobre la cuestión del femenino y el masculino. Y esto obviamente incluye una parte biológica, hormonal y toda la parte del conocimiento, en el caso de las mujeres, ¿verdad? Que llevo ya bastante tiempo leyendo sobre esto sobre el tema de cómo las hormonas nos influyen a las mujeres en particular, en nuestra salud, por ejemplo, para el entrenamiento, de cómo no puedes entrenar igual en según qué fase del ciclo cómo estás. A partir de los cuarenta, la perimenopausia, todo el impacto que tiene. Pues probablemente, si entendiéramos mejor todo esto, nos iría mejor a nosotras. </p><p>Y si además consiguiéramos explicárselo también a ellos y ellos también pudieran solucionarse sus problemas de déficit de testosterona, que es más frecuente de lo que parece, pues nos iría mejor a todos y además nos llevaríamos todos mejor y no estaríamos con la guerra de sexos, que a veces nos quieren inducir un poco desde fuera. Y yo creo que la verdad es que es bastante artificiosa y no me gustan demasiado esas polarizaciones tampoco, pero sí, quizás desde el punto de vista tanto biológico como ya más energético, esta cuestión es algo que estoy leyendo bastante últimamente. Hay muchas mujeres con problema del ciclo, con problema de fertilidad y luego a partir de los cuarenta, la perimenopausia y luego posteriormente la menopausia. Queda mucho que decir, mucho que hablar y es sin duda un tema clave para la salud.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAGT67XOGFBW7FIZLJ2OL26CYA.jpg?auth=c59bdb95992b9ced4eb61c248c64799209e8fe4ccdf65331f22cc02f0be84d35&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Lorena Torres, la mente brillante detrás del rendimiento de los jugadores de la NBA: su método integral para potenciar el bienestar personal]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/04/lorena-torres-la-mente-brillante-detras-del-rendimiento-de-los-jugadores-de-la-nba-su-metodo-integral-para-potenciar-el-bienestar-personal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/04/lorena-torres-la-mente-brillante-detras-del-rendimiento-de-los-jugadores-de-la-nba-su-metodo-integral-para-potenciar-el-bienestar-personal/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la doctora en Ciencias del Deporte y especialista en rendimiento humano explicó por qué la clave para alcanzar la mejor versión no es solo entrenar el cuerpo, sino integrar mente, emociones, propósito y hábitos. Analizó la mentalidad que distingue a los deportistas de élite, desmontó mitos sobre tecnologías de recuperación y destacó la importancia de priorizar y sostener rituales
]]></description><pubDate>Thu, 04 Dec 2025 11:31:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjC96rsk6KRAxUVWUgAHZiOIy8YACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRo311cWV8QjPf5BgZLirdE48oEXDR5cxv1R6VT705QbiqDX38VIB1nfZpFj6WS83UAQCHHvlgx0TgwX_6zu3-kBC_KQ-GyZV6CXJcdmDqhKQY4z2fvyZIK&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0_itjBimQGsHoFF7FpnKiG4zyHdw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD%26gclid%3DCjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwj32KPsk6KRAxUuppUCHQzcNVMQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjC96rsk6KRAxUVWUgAHZiOIy8YACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRo311cWV8QjPf5BgZLirdE48oEXDR5cxv1R6VT705QbiqDX38VIB1nfZpFj6WS83UAQCHHvlgx0TgwX_6zu3-kBC_KQ-GyZV6CXJcdmDqhKQY4z2fvyZIK&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0_itjBimQGsHoFF7FpnKiG4zyHdw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD%26gclid%3DCjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO5zJAlT7Pi968Hvt6ICztl8aNMllzHC0zTwnP67I-Piy6fViJvulXmxoCcAAQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwj32KPsk6KRAxUuppUCHQzcNVMQ0Qx6BAgMEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>la doctora en Ciencias del Deporte</b> <b>Lorena Torres</b>, reconocida especialista en rendimiento humano compartió cómo acompaña a <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwifyc_9k6KRAxXia0gAHacaO7YYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO57hlZBHJRqXVvrDQJSXnLdOV63mM8f7Eaep6X1svKoCFJRgdTSCB6hoCHT4QAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRorBJD81kNyEa3KMNKx-1IwFQb6P1s7RvVyaQd26hVPgfkDw9C8dzJ0NLoMoxLallVG-WIIwqqfa24o6dsDdBX2RPH4Xm5RLcbjTygNBKsF_lo0L-ljaE0&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0hyfeU2SGnYwNAw7rgIT8IwvxKDA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/deportes/?s%3Dall%2520boys%26cat%3D7%26gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD%26gclid%3DCjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO57hlZBHJRqXVvrDQJSXnLdOV63mM8f7Eaep6X1svKoCFJRgdTSCB6hoCHT4QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjwlcn9k6KRAxV6pZUCHSQjAGkQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwifyc_9k6KRAxXia0gAHacaO7YYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO57hlZBHJRqXVvrDQJSXnLdOV63mM8f7Eaep6X1svKoCFJRgdTSCB6hoCHT4QAvD_BwE&amp;cid=CAASWeRorBJD81kNyEa3KMNKx-1IwFQb6P1s7RvVyaQd26hVPgfkDw9C8dzJ0NLoMoxLallVG-WIIwqqfa24o6dsDdBX2RPH4Xm5RLcbjTygNBKsF_lo0L-ljaE0&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0hyfeU2SGnYwNAw7rgIT8IwvxKDA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/deportes/?s%3Dall%2520boys%26cat%3D7%26gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR1ZUlUphd8yODw8PHoTHBCD%26gclid%3DCjwKCAiA3L_JBhAlEiwAlcWO57hlZBHJRqXVvrDQJSXnLdOV63mM8f7Eaep6X1svKoCFJRgdTSCB6hoCHT4QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjwlcn9k6KRAxV6pZUCHSQjAGkQ0Qx6BAgMEAE">deportistas </a>profesionales a alcanzar su mejor versión a través de un enfoque integral. Explicó que su labor consiste en comprender qué necesita cada persona en lo físico, mental y emocional para rendir al máximo, y repasó el camino que la llevó hasta allí, marcado por la investigación, la experiencia en la élite y su paso por la <a href="https://www.infobae.com/tag/nba/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/nba/">NBA </a>y por la selección española de básquet.</p><p>Además, profundizó en las ideas centrales de su libro <b>Supérate</b>, donde propone ejercicios para definir el propósito, ordenar prioridades y construir hábitos que impulsen una mejora sostenida<b>. Reflexionó sobre la mentalidad de los atletas de alto rendimiento, la importancia de disfrutar del proceso</b>, el valor de los rituales para preparar la mente y el cuerpo, y el espíritu crítico necesario para moverse entre nuevas tecnologías y tendencias. El episodio completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p><b>Lorena </b>es doctora en Ciencias del Deporte, <b>especialista en rendimiento humano, </b>con más de 20 años de experiencia trabajando con deportistas profesionales y olímpicos, especialmente en baloncesto, pero también en fútbol y otras disciplinas. <b>Ha ocupado cargos de alto nivel en la NBA —entre ellos roles en los San Antonio Spurs y como directora de rendimiento en los Philadelphia 76ers—</b> y fue la<b> primera mujer en formar parte del cuerpo técnico de la selección española masculina de baloncesto</b>, aportando metodología basada en datos, ciencia y tecnología para optimizar el rendimiento. Además de su trayectoria práctica, desarrolla actividad docente e investigadora en varias universidades, cuenta con múltiples másteres y recientemente completó un Executive MBA en ESADE; participa con frecuencia en foros, podcasts y medios donde aborda temas como autoconocimiento, gestión del estrés y la integración de la ciencia en el deporte de élite.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W5BY7OA32RDYFEZIQUSDY2IENM.jpg?auth=037384741f981b75c19cc4e976eda446bdc744836c2c65e65a79b739f66507e6&smart=true&width=1456&height=816" alt="Lorena Torres explica cómo personaliza su trabajo de rendimiento para deportistas de élite desde una perspectiva integral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Sos especialista en rendimiento humano. ¿Qué significa eso?</b></p><p>— Sí. Me gusta definirme como especialista en rendimiento humano porque engloba todas aquellas áreas que pueden ayudar a alguien, en este caso, yo trabajo con deportistas profesionales o de élite, a sacar su mejor versión. Significa conocer aquello que el cuerpo y la mente puede utilizar o cómo podemos entrenar a la gente para que saque lo mejor.</p><p><b>— ¿Cómo llegas a esto en tu vida?</b></p><p>—Yo había tenido claro siempre que me quería dedicar al rendimiento deportivo.<b> Fui deportista y cuando acabé la fase deportiva empecé a estudiar. </b>Estudié la carrera de <b>Ciencias del deporte</b>, estudié masters, primero me formé mucho y a partir de ahí empecé a trabajar con deportistas de diferentes niveles, diferentes deportes y me llevó a especializarme en deportistas profesionales. Y he llegado aquí con una carrera de mucho trabajo y mucho, mucho estudio.<b> </b>Mi libro, Superate,<b> </b>llega porque una editorial contacta conmigo, ve mi perfil, porque yo he estado muchos años en Estados Unidos en la NBA y volví a España y entonces salí en la prensa. Me fichó en la selección española de baloncesto masculina. </p><p>Soy como una mujer en el deporte masculino de hombres que llamó un poco la atención, supongo. Y la editora me dice: “Tienes muchos conocimientos y muchas experiencias en la élite que creo que puede ser interesante que lo bajemos para la gente y que gente como nosotros, que tenemos ambiciones, proyectos que nos gusta cuidarnos, poner un poco de orden es como un método para la gente”. Y así surgió intentando poner orden cómo haríamos un proceso de rendimiento para un deportista, pero para alguien como tú, como yo. Tengo un enfoque muy holístico y multifactorial. Entonces, puede ser para gente del mundo corporativo también. Cuando lo estaba escribiendo, pensaba en abogados, médicos, gente de empresa, empresarios y gente muy top en lo suyo. Pero la realidad es que puede ser para cualquiera porque mis procesos empiezan con: ¿qué es importante para ti? ¿Qué quieres conseguir? ¿Cuál es tu objetivo?</p><p><b>— Hay un juego que proponés en tu libro que tiene que ver con esto que me decías de saber muy claro lo que querés y creo que lo llamas el juego de la vida. Me encantaría que lo expliques.</b></p><p>— En este ejercicio yo empiezo hablando del propósito. <b>Tienes que tener claro el propósito y pongo mi ejemplo de quiero tener una gran vida, quiero ser feliz. </b>Entonces, ¿qué tengo que hacer para ser feliz? Y a partir de ahí tienes que reflexionar sobre tus valores porque los valores van a definir quién eres. Si tú eres una persona que para ti es importante la fama o el dinero, vamos a tener que trabajar en una dirección. Si para ti es importante conectar con la gente, compartir… Entonces hay que averiguar cuál es tu objetivo.<b> ¿Qué te hace feliz? Y a partir de ahí vamos a pensar en tus valores para que acompañen ese objetivo y tus prioridades.</b> Y ahí empieza el ejercicio. El ejercicio de las prioridades es:<b> te voy a hacer que pienses qué áreas son importantes o quieres que estén en tu vida.</b> Yo pongo el área de física para lo que es el ejercicio, la nutrición, la alimentación. Pongo un área mental. Cómo vas a trabajar esas habilidades para que pueda rendir a nivel mental. Y luego la parte emocional: compartir tiempo con la gente que quiero, salir a hacer caminatas a la naturaleza. Esa parte que me carga de energía. </p><p>Luego tú puedes decir: <b>“Yo además soy una persona espiritual”. Pues vamos a poner un área espiritual.</b> Entonces ya tenemos el foco central y las grandes áreas porque no vale con soñar así todo disperso. Luego hay que concretar. Entonces, en el área física ¿para ti qué va a ser importante? Pues yo quiero hacer ejercicio porque me quiero ver bien, quiero comer saludable, hacer estiramientos, hacer yoga. Entonces, tienes que empezar a poner objetivos porque eso va a hacer que luego digas si quiero hacer ejercicio, tengo que sacar tiempo. Es un ejercicio de “empecemos con lo que tienes como visión o misión”, que esto es muy corporativo, vamos a ver qué áreas quieres en tu vida y vamos a ir concretando qué necesitas para conseguir ese objetivo. Ese es un poco el ejercicio. Por eso creo que es tan importante tener claro el objetivo. En el momento de vida o de historia que estamos ahora no podemos hacer todo lo que queremos. No podemos tener dos horas de gimnasio, leer una hora, salir a caminar una hora por la noche. Hay muchos expertos que nos dicen que todo esto te iría muy bien: cocínate tú la comida, ve al mercado. Pues no puedo con todo y como no puedo con todo, ¿qué priorizo? Pues igual para ti es el ejercicio y los libros y ya irás al súper y no irás al mercado orgánico. Tienes que sacar tiempo. Eso es muy importante que detectes porque luego vamos a montar todo lo demás para que consigas hacer eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JUZJJ2MBBBC4HE6SQ5A3G7NGLE.JPG?auth=95723b12166b8df62be4a0be6764c2d9bb7f798771491552868a87f222b0ea26&smart=true&width=5379&height=3586" alt="La especialista destaca la importancia de atender lo físico, mental y emocional para alcanzar el máximo rendimiento 
Mandatory Credit: Cary Edmondson-Imagn Images" height="3586" width="5379"/><p><b>—Hay otra parte del libro en la que hablás sobre la pasión y cómo a veces uno asume que ciertas cosas le van a gustar antes de empezarlas. Y, en realidad, uno puede arrancar detestando hacer deporte y, en el camino, volverse bueno; y es justamente ahí cuando empieza a gustarte.</b></p><p>— Es súper interesante. Yo pongo el ejemplo de los deportistas y parece que a todos los deportistas de éxito les apasiona hacer lo que hacen o empezaron cuando les apasionaba. Y no. Empezaron a jugar porque se lo pasaban bien, era divertido. Muchos deportistas empiezan haciendo deporte porque es divertido, pero en la que te conviertes profesional, divertido no es. Te aporta otras cosas.<b> Te llena la adrenalina, la competición, los compañeros, el dinero, la fama, lo que sea.</b> Pero no todos van a entrenar y a competir el partido súper apasionados. Ya es su trabajo. Son profesionales. Algunos disfrutan más, otros disfrutan menos.<b> Entonces puede que empieces algo porque te apasiona y luego se convierta en algo más rutinario. </b>O puede que empieces algo porque lo tienes que hacer o porque medio te gusta y descubras que es una pasión. Entonces tenemos que darnos tiempo cuando queremos descubrir cosas o queremos ser muy buenos en algo, tenemos que darnos tiempo para ver si surge esa pasión.</p><p><b>— ¿Qué es lo que más te sorprende de la mentalidad de los deportistas con los que trabajaste tantos años?</b></p><p>— Llega muy poca gente a la súper élite. Hay momentos en que todos son buenos técnicamente o tienen las habilidades, ¿qué marca la diferencia? La parte mental. Yo creo que la gente que es top a nivel deportivo y, seguramente aplicado a otros ámbitos, es la parte de mentalidad. Entonces, <b>¿qué cualidades destaco siempre que me hacen esta pregunta?</b> La gente que está arriba en nivel deportivo es muy competitiva y no lo digo de forma negativa o peyorativa. Son súper competitivos. Son ambiciosos, quieren ganar. Y no todo el mundo quiere ganar haciéndole daño al otro. No es necesito ganar, quiero ser muy bueno. Entonces, la gente que está arriba es muy competitiva. </p><p>Quiere ganar. <b>Otra cosa es que luego ganes o pierdas. Luego, por ejemplo, creen en ellos mismos. Es muy difícil que seas muy bueno si no crees en ti. </b>Y esto lo recalco muchas veces tienes que creer. No desde el ego, se puede creer en uno mismo desde la humildad. Pero tienes que tener esa esa creencia de que puedo hacerlo, soy bueno, voy a llegar. Esto lo saco, esto me sale. Porque es otra cualidad utilizar los fracasos como oportunidades<b>. Entonces es la constancia, la perseverancia, la disciplina, el “hoy no me sale, me caigo, me vuelvo a levantar”. </b>Lo sigo intentando porque creo. Creer es súper importante, tomar conciencia para poder uno mejorar tiene que ser consciente de lo que no es bueno. Entonces esa esa autoevaluación que a veces llega a ser extremista, enfermiza y no buena. Pero esa constante “lo puedo hacer mejor”, “lo estoy haciendo bien”, es tomar conciencia. Yo no puedo corregir algo si no soy consciente que lo estoy haciendo mal. Si le hablo al árbitro mal, si estoy comiendo mal. “No es que quiero tener un cuerpo sin grasa”. Ya, pero si no te paras a decir: “No estoy comiendo bien y tengo que cambiarlo”, es muy difícil que hagas esa adaptación. También utilizar los fracasos, las derrotas, las dificultades. No importa. Yo sigo y me esfuerzo. La disciplina, la perseverancia, estos atributos, hay más, pero yo los destacaría.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D7YM75EBVNEDXGQBUCQ5EP43RQ.jpg?auth=a37c51374cae61541491837592cc150596e9999cb51d952c81e0fc9a8b266540&smart=true&width=6720&height=4480" alt="En su libro "Supérate", propone ejercicios prácticos para definir el propósito y establecer prioridades (Freepik)" height="4480" width="6720"/><p><b>— ¿Qué cosas innovadoras ayudan a pensar o a recuperarse mejor hoy en día?</b></p><p>— Al final estamos viendo que lo básico es lo más eficiente:<b> el sueño, la termoterapia, terapias de combinación de frío, calor, presoterapia, la de las botas, porque ayuda mucho con las piernas para evitar la congestión. </b>Al final son los que más rigor científico tienen detrás. Luego, por ejemplo, la crioterapia es muy famosa, pero no tiene tanto soporte de la ciencia, hay una confusión brutal sobre la oxigenoterapia. Mucha gente está yendo a las cámaras hiperbáricas cuando son cámaras de oxígeno y los beneficios que tienen son completamente diferentes. Yo lo veo en las redes de una confusión brutal. Las cámaras de oxígeno lo que hacen es que respires más cantidad de oxígeno del que hay en el aire que nosotros respiramos. Respiras aproximadamente entre un 10 y 20% más de oxígeno. </p><p>¿Tiene beneficios? Sí ¿Muchos? No. ¿Por qué? Porque la diferencia con las otras cámaras que son de grado médico, que son estas más de cristal o da igual pueden ser rígidas que no puedes meterte con metales ni con el móvil es que presurizan la cámara. Entonces hay unos grados de presión, unos pascales por encima de tres que lo que hacen es que al haber más presión, tu propio oxígeno o las burbujas de oxígeno que tú respiras se hacen pequeñas por la presión. Entonces cuando tu organismo las puede absorber y llega a nivel celular. Las otras simplemente respiras un poco más de oxígeno. Son diferentes. El problema de la tecnología novedosa es que muchas veces no ha dado tiempo a estudiarla y la gente la utiliza por marketing. Entonces parte de mi trabajo es filtrar. Todo lo que tiene que ver con conocer cómo funciona tu sistema hormonal, el sistema insulínico, cómo respondes a los alimentos. Creo que por ahí iríamos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO6VWJI2SZGVJAFYJLPOVUDNQQ.jpg?auth=9189e57f10de856846ad2b8c5ff9ab6b67d94eddcf535890b06b7c410d4483ae&smart=true&width=1456&height=816" alt="La autora destaca el valor de los hábitos sostenidos y la mentalidad orientada a la mejora continua (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algunos de estos gadgets que sea el que vos más recomendás a tus deportistas, con el que viste cambios más grandes?</b></p><p>— A los deportistas les gustan mucho las botas de presoterapia porque son fáciles, te las puedes poner en casa, es asequible y sensación está muy bien. Yo creo mucho en la termoterapia. El calor y el frío tienen por la por la función termostática de nuestro cuerpo, actúan muy bien. Yo no solo pienso en los beneficios fisiológicos, también siempre considero mucho la mente. Tenemos nuestro sistema nervioso autónomo que tiene el sistema on de alerta huída que te activa y luego el sistema parasimpático que es el que te relajas. Entonces cuando yo quiero recuperar no solo tengo en cuenta la parte física o fisiológica. También tengo en cuenta la parte mental y el sistema nervioso. No es un gadget, pero una buena ducha de agua caliente te relaja ayuda a la vasodilatación. No que desprecies mucha agua, pero es un momento de relajación, vasodilatación.<b> Una buena ducha de agua fría es vasocontracción te activa, te despierta.</b> No es un gadget tecnológico, pero la termoterapia para mí es algo que ayuda muchísimo a manipular fisiológicamente y el estado de ánimo.</p><p><b>—Quiero volver a lo que mencionábamos sobre la mentalidad de un deportista, que en realidad aplica a todos: disfrutar del trabajo por el trabajo mismo, sin quedar atrapado en los resultados. Vos usás un lema en inglés, </b><i><b>I love this game</b></i><b>, una frase muy estadounidense para expresar eso: hacerlo por amor al oficio.</b></p><p>— Creo que lo que estás en el fondo diciendo es que tienes que disfrutar del proceso, tienes que disfrutar del camino que lo que haces en el día a día te guste. A muchos les apasiona lo que hacen, pero hay otros que no es apasionante cada día, no es apasionante despertarte temprano, coger un avión, dormir tarde, llegar a un hotel, comer de dining room. No todo es apasionante, pero en el fondo, lo que para esa persona puede ser apasionante es el momento del partido. Yo he hablado con un deportista español muy importante en este país, que ahora ya está retirado y me decía: “Lo que más echo de menos es la adrenalina del partido salir a la rueda, chocarnos los hombros. Ese momento de salir a la pista, las luces, la gente jugar y jugar el partido con mis compañeros”. </p><p>Y es top y a nivel económico no tendrá ningún problema. Pero era eso lo que echaba de menos. Y es el I love this Game. Lo que haces en el día a día. A pesar de que haya cosas que no habrá gestión que no te gusta hacer, habrá papeleo que no te gusta. Pero lo que haces en el día a día te tiene que dar esa satisfacción porque al final es lo que te van a llevar al resultado. Tienes que disfrutar el proceso, tienes que disfrutar de este juego.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7INBD72BLZFFHJ4YVJCI6CL7YI.jpg?auth=29f5201058d4d1dcf60fcabba170b1e028782c1e65dae9d1ed612ef3dad6e070&smart=true&width=1456&height=816" alt="Torres subraya que su metodología no solo aplica a deportistas, sino también a profesionales de otros ámbitos - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Hay un emprendedor Alex Hormozi, que dice que el verdadero premio es ir a trabajar todos los días y que no deberías esperar nada más. Si después llegan los resultados, genial. Pero lo importante es sacar el foco de las luces, la fama o el dinero y entender que todo cambia cuando el premio pasa a ser simplemente hacer tu trabajo cada día.</b></p><p>—Sí.<b> </b>Y muchas veces la gente lo que ve de los deportistas es cuando ya están arriba. Pero te aseguro que sufren mucho también por el camino. Vemos las luces, las estrellas vemos al deportista del momento, pero hay deportistas que están llegando y deportistas que se están yendo y en cada etapa puedes disfrutar del proceso, ¿sabes? Porque además son muy competitivos y quieren ganar. Pero yo lo digo muchas veces: se pierde mucho más de lo que se gana. Entonces si la mayoría la mayor de las veces o muchas veces pierdes. ¿Qué gracia tendría irte a tu casa perdiendo tanto? Pues es que quieres mejorar. Me fascina trabajar con gente así.</p><p><b>— En tu libro también citas una frase de Donald Rumsfeld en sus memorias </b><i><b>Known and Unknown</b></i><b>: “Hay incógnitas conocidas, cosas que sabemos que no sabemos, pero también hay incógnitas desconocidas, cosas que no sabemos que no sabemos.”</b></p><p>— Es una frase complicada, pero es preciosa porque esto hace referencia a la toma de decisiones y a cómo nos dejamos influenciar por personas y en todo el tema de las predicciones. <b>Hay cosas que sabemos. Nosotros sabemos que hay ciertas leyes de la física que funcionan así.</b> Pero hay cosas que sabemos que no sabemos: cómo funciona esta ley, por ejemplo. Hace 20 años se pensaba que los carbohidratos eran la única importante fuente de energía para los deportistas y luego pasamos a demonizar los carbohidratos y luego vamos a pasar a otra cosa, entonces como no sabemos. Tomamos decisiones a veces basándonos en alguien en quien confiamos, alguien que nos influencie. Entonces ahí lo que quiero resaltar es el espíritu crítico. <b>No te creas todo lo que te dicen porque no todo el mundo sabe todo</b> por mucho prestigio, reconocimiento, por muy bien que se comuniquen porque hay grandes comunicadores. Como hay mucha gente que es muy buena comunicadora, aprovecha para enviar mensajes. Pero no son dogmas. Entonces utiliza tu espíritu crítico aunque no te vayas a poner a hacer una tesis doctoral de todo. Ten presente que lo que decides en este momento puede ser diferente en el futuro y no pasa nada. Está todo bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2R2NSTQK4FH4RPLEDBI6CGPIFM.jpg?auth=8e0ea9cfd36d500d8031f6366a450e1f1a9e36f0ec219052caf8a75df6c656ca&smart=true&width=1456&height=816" alt="Describe el concepto de “estar en la zona” como un estado de concentración máxima buscado tanto por atletas como por creativos  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quiero terminar esta entrevista abriendo una última ventana que es dos conceptos: uno el de estar en tu zona y después hablas mucho de los rituales de que cada deportista encuentra su ritual. ¿Cuál es la importancia? ¿Cómo encontrarlo? ¿Para qué sirven?</b></p><p>— Mira esto es súper chulo porque escuché hace poco también a uno de tus invitados que hablaba de los rituales y no quedó bastante resaltado. Yo creo que es importante, muy importante los rituales porque nos ayudan a conseguir las metas que queremos y nos preparan mentalmente para lo que queremos. Entonces si tienes que hacer algo que es importante para ti ahora, ¿cómo vamos a preparar? <b>El ritual es todo lo que viene antes que a ti te puede te pone a nivel físico, emocional y mental en la situación que a ti te ayuda a rendir. </b>Yo pongo el ejemplo en los deportistas un deportista va a salir en la competición.<b> </b>¿Qué hace la noche anterior?<b> </b>Pues cuida, se va a dormir antes, lo que desayuna por la mañana porque sabe que ese es el combustible que va a necesitar, cómo tiene la ropa preparada, qué música se pone, el trabajo de respiración, porque sabemos que la respiración ayuda a activarnos o ayuda a relajarnos o nos ayuda a enfocarnos.<b> </b>Entonces el ritual del deportista es para preparar ese evento, ¿qué voy a hacer antes para llegar en mi mejor momento posible?<b> </b></p><p>Eso se puede relacionar con el estar en la zona o no estar en la zona no pasa tan habitual.<b> </b>Es un momento en el que todo fluye.<b> </b>Entonces estar en la zona lo viven.<b> </b>Es habitual que lo vivan deportistas o gente que se esfuerza físicamente creativos, artistas.<b> </b>¿Por qué?<b> </b>Porque al final estar en la zona es estar hiper supra concentrado y enfocado.<b> </b>Y la propia tarea sólo requiere de ti estar enfocado.<b> </b>Entonces es cuando el tiempo pasa muy deprisa y la percepción del tiempo cambia, la percepción del esfuerzo cambia, y es algo muy buscado y cuando lo has vivido engancha mucho porque además está relacionado con todo tu tema hormonal, todo tu sistema nervioso. Por eso se repite esa práctica porque también se ancla esas sensaciones. Entonces es bloquear todo eso para estar en este momento presente. Por eso al principio es muy difícil meditar porque no estamos acostumbrados a tener el foco tan centrado. Pero luego, una vez que has meditado, sabes cómo llegar a ese estado de atención, engancha muchísimo. Porque es ese momento de paz de alguna manera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMOHA4PWWJFNHI36JVL3LCYGY4.jpg?auth=a8d35f8e4a19ca32799aa6dec6ee3f2ee4cbfa422ac06690e081d15bd4e58fbc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Torres recomienda a quienes buscan mejorar su rendimiento empezar por identificar lo que realmente les importa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Hay algo más que te gustaría compartirnos una recomendación, algo que en el último tiempo te llamó la atención y te dejó pensando?</b></p><p>— Yo lo que diría es que para cualquiera que esté escuchando esto y le interesa mejorar algo, ser su mejor versión, rendir mejor y organizarse la vida mejor, creo que es muy importante ser honesto con uno mismo y valorar qué es realmente qué es lo que realmente me importa. Empieza con ese ejercicio porque te va ayudar mucho más a todo lo que viene después. Dedicate tiempo a pensar, a escucharte, a reflexionar, buscar eso que quieres conseguir y ponerte a trabajar para ello.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UFE4QGFRR5HWJK2AXGDRN2BVNM.jpg?auth=38596d18a9a33662d2ea05f1abb8aea80a31947bc840a91f00db757a04889cb6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Por qué no es posible recuperar el sueño perdido acumulando horas de descanso en días posteriores, según la evidencia científica]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/01/por-que-no-es-posible-recuperar-el-sueno-perdido-acumulando-horas-de-descanso-en-dias-posteriores-segun-la-evidencia-cientifica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/12/01/por-que-no-es-posible-recuperar-el-sueno-perdido-acumulando-horas-de-descanso-en-dias-posteriores-segun-la-evidencia-cientifica/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el especialista en medicina del sueño Eduard Estivill explicó por qué dormir no es lo mismo que descansar y advirtió sobre los hábitos modernos que impiden al cerebro desconectarse. Además, desmintió modas sin respaldo científico, como las cintas en la boca o las tiritas nasales, reveló cómo impacta la hiperestimulación en la calidad del sueño y detalló las claves que realmente funcionan]]></description><pubDate>Mon, 01 Dec 2025 18:16:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.infobae.com/autor/milagros-hadad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/autor/milagros-hadad/"> <b>La Fórmula Podcast,</b></a> el médico especialista en sueño <b>Eduard Estivill</b> detalló por qué dormir bien es la base de la salud física, mental y emocional. Explicó que el sueño no es solo “cerrar los ojos”, sino un proceso biológico complejo que actúa como un “taller de reparación” del cuerpo y describió cómo la hiperestimulación diaria, el estrés y las luces artificiales deterioran la calidad del descanso.</p><p>Además, habló sobre la importancia de<b> respetar los ritmos biológicos</b>, la ventana horaria óptima para dormir y las consecuencias de acumular “deuda de sueño”; y advirtió sobre el impacto que la privación crónica produce en el humor, la claridad mental e incluso la salud emocional. También reveló cómo se estudia el descanso en deportistas de élite —desde <b>Messi</b> hasta corredores profesionales— y por qué el sueño es “el entrenamiento silencioso” que define el rendimiento. El episodio completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/0vGyh6FoGAgTEtZaTJvfaK" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0vGyh6FoGAgTEtZaTJvfaK"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=lP0SInpbBCc" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=lP0SInpbBCc"><i><b>YouTube</b></i>.</a></p><p><b>Eduard Estivill </b>es médico licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona, especializado en Neurofisiología Clínica y Pediatría, y reconocido desde 2012 como Especialista Europeo en Medicina del Sueño. Dirige desde 1989 la Clínica del Sueño Estivill del Hospital Quirón-Dexeus y, desde 1999, la Unidad de Alteraciones del Sueño del Hospital General de Catalunya.</p><p>Considerado un referente internacional en esta disciplina, ha publicado <b>más de 200 investigaciones científicas</b> y es autor de exitosos libros de divulgación como <i>Duérmete, niño</i> —con más de tres millones de ejemplares vendidos y traducido a 22 idiomas—, además de obras como <i>¡A comer!</i>, <i>¡A jugar!</i> y <i>Pediatría con sentido común</i>. Su trabajo ha contribuido decisivamente a acercar la medicina del sueño a las familias y a promover la importancia de un descanso saludable en todas las etapas de la vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BXFEKYWA45CAXAN7QDD67GXZIY.png?auth=e86c8a2ffeb8f8aac146da6e18d1765e7185ac44c057efc8b8f1c89063ca2168&smart=true&width=1408&height=768" alt="Dormir bien es la base de la salud física, mental y emocional, el sueño actúa como un taller de reparación imprescindible para el cuerpo humano (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Qué creés que hoy es fundamental transmitir sobre el sueño? Hay mucha información circulando. Para vos, ¿qué es lo más importante que la gente debería saber, algo que se suele hacer mal o sobre lo que falta claridad?</b></p><p>— La medicina del sueño está progresando continuamente. Es muy joven el conocimiento todavía sobre esta especialidad. El sueño es la actividad más, yo diría, básica, importante para poder vivir y ser feliz al día siguiente. Y sobre todo lo último que hay que explicar muy bien es que <b>en función de cómo pasamos nuestro día o cómo tenemos nuestro día, tendremos un tipo de sueño o tendremos otro</b>. Y esto es lo novedoso en el sentido que hay que vigilar porque nuestro día hoy en día a todo el mundo, desde los jóvenes hasta la gente más mayor, estamos sometidos a cantidad de información, de tensión, opiniones continuadas, hiperestimulación de nuestro cerebro. </p><p><b>¿Qué pasa con esta hiperestimulación?</b> Que cuando llega la noche, el cerebro necesita desconectar. A la gente que duerme mal, los que duermen bien le dicen: “Desconecta, relájate”. Y los otros piensan Bueno, ya lo quiero hacer. Pero, ¿cómo se hace? Y aquí es donde hemos avanzado y quizá esta sería la buena idea de que <b>el sueño se puede mejorar, que tenemos herramientas para conseguir que la gente desconecte y pueda dormir mejor.</b></p><p><b>— Hay muchas tendencias que se ponen de moda, como pegarse una cinta adhesiva en la boca para dormir, supuestamente para obligar a respirar solo por la nariz y así tener más energía. Otra opción muy popular es usar una cinta sobre la nariz, que en teoría ayuda a oxigenar mejor. ¿Sirve realmente?</b></p><p>—Ahora hay muchos artilugios relacionados con el dormir, que sí colchones, que si antifaces, que si tiritas arriba, que si cosas para la boca, evidentemente, no sirven para nada. Porque si tú le pones a alguien algo en la boca para que la cierre, si es la abre, es por algo, ¿no? Y es porque le falta oxígeno, con lo cual impediríamos que respirara bien. Por lo tanto, en absoluto utilizar estas cintas. ¿Qué pasa con las tiritas nasales? Un poco era lo mismo. Por ejemplo, en los deportistas cuando hacen un ejercicio estando despiertos, puede ser útil. Con lo cual estas tiritas lo que pasa es que sí pueden funcionar con alguien que se le tape la nariz haciendo deporte estando despierto, pero de noche ayudará muy poco, porque el problema de noche es mucho más aquí abajo en el cuello.</p><p><b>— ¿Qué pasa con una persona que duerme bien naturalmente, solamente respirando por la nariz?</b></p><p>— Quien duerme bien respira por la nariz. No necesita respirar por la boca. Siempre abrimos la boca cuando hay una falta de entrada de aire. Cuando estamos resfriados, ¿qué pasa? Hay mucha mucosidad y abrimos la boca para respirar. Fíjate que por la noche te despiertas con la boca seca, bebes agua y normalmente es cuando estás resfriado. Es decir, en condiciones fisiológicas, es decir, de normalidad, la cinta en la boca no la necesitamos para nada. Es un artilugio para hacer dinero a los que las construyen. Respiramos por la nariz y no respiramos por la boca si estamos sanos. No hay ni un solo trabajo en la Sociedad Americana del Sueño que respalde que hay que dormir con la cinta en la boca.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HLYAUFV5LZBHNEAQ2VQS2NRJ24.png?auth=aa146d3a17a3f3d40907718ac46b58b3ca8cecef22ab86505f0886a7c177255f&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El sueño no es solo cerrar los ojos, es un proceso biológico complejo que regula energía, memoria y salud emocional durante todas las etapas de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Hay mucha gente también que argumenta que es mucho más importante irse a dormir todas las noches a la misma hora que la cantidad de horas que dormís.</b></p><p>— El cerebro tiene este pequeño grupo de células que está programado genéticamente para hacernos dormir de noche. Pero hacernos dormir de noche significa en una ventana de horas, es decir, la hora óptima que este cerebro necesita para descansar bien, porque no es lo mismo dormir que descansar. Después te lo cuento, pero la hora óptima estaría entre las 10 u 11 de la noche y las 6, 7 u 8 de la mañana. Esta es la horaria más correcta. Si nosotros desplazamos esto, es decir, nos vamos a dormir a la una, aunque durmamos después hasta las 9 de la mañana, no será de la misma calidad que si dormimos en la franja que el cerebro está predeterminado. </p><p>¿Por qué no es igual? Porque te he contado que <b>dormir no es lo mismo que descansar.</b> Cuando dormimos es como si bajamos los peldaños de una escalera.<b> </b>El<b> </b>primer peldaño es el sueño superficial.<b> </b>Después viene el sueño profundo, que es donde respiramos plácidamente, fabricamos las hormonas de crecimiento y esto dura aproximadamente una hora y media, más o menos, el <b>sueño superficial</b> dura 20 minutos.<b> </b>Después caemos en el <b>sueño profundo</b> que dura esta hora, hora y media; y después viene otro sueño distinto, no más profundo ni más superficial, sino distinto, que se llama sueño <b>REM</b> significa <i>rapid eye movement</i>.<b> </b>Esto significa que yo cierro los párpados y dentro muevo los globos oculares.<b> </b>En esta fase es donde se construyen los ensueños, en esta fase es donde se consolida la memoria.<b> </b>Hay muchos trabajos. Yo tuve la oportunidad de hacer uno en Estados Unidos a unos estudiantes que les explicábamos una lección.<b> </b></p><p>Al día siguiente dividíamos la clase en dos mitades: uno los dejábamos dormir del todo y otros les privábamos, les despertábamos porque controlábamos su sueño.<b> </b>Despertamos cuando entraban en el peldaño REM y los que habían dormido bien recordaban el 80% de la clase y los que habían dormido mal solo el 30%.<b> </b>Por esto se cumple otra vez este refrán no popular que es <b>lección dormida, lección sabida</b>, con lo cual esto sería los ciclos de sueño duran aproximadamente <b>el sueño superficial, sueño profundo y sueño REM duran aproximadamente dos horas y se repiten a lo largo de la noche</b>.<b> </b></p><p>Entonces, ¿qué puede pasar? Que tú duermas todo este tiempo, pero que no profundices en estos peldaños, con lo cual tú habrás dormido las horas correctas, pero no habrás descansado y hay muchos motivos que te impiden bajar al sueño profundo.<b> </b>Uno de ellos y el más típico es el acúmulo de tensión y ansiedad.<b> </b>Estas ideas que el cerebro no logra desconectar, que hacen que duermas, pero que no descanses.<b> </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJXR2HSZAFHM7CDJPD2VCUSETI.png?auth=44095486a27469aef72a8ad515d3230cb0ac61e07db085d57a799601db441c91&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los corredores profesionales suelen dormir peor tras grandes esfuerzos, la fatiga extrema no garantiza un sueño reparador y requiere atención especializada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Si a alguien le pasa eso, ¿se daría cuenta por cómo se siente física o mentalmente al día siguiente? ¿O puede ocurrir que esté tan acostumbrado a dormir sin descansar bien que ya no perciba esos síntomas?</b></p><p>—Son verdad las dos situaciones, es decir, la gente que suele dormir mal a veces te dice: “Bueno, yo no consulto porque siempre he dormido poco, siempre he dormido mal y entonces ya estoy acostumbrado”. Lo que ellos no saben, pobres, es lo bien que estarían si durmieran las horas correctas y en la profundidad correcta. En cambio, <b>la única manera que tenemos de saber si lo que hemos dormido ha sido correcto es ver cómo estamos al día siguiente.</b> Fíjate, el sueño es un taller de reparación y restauración de todo lo que gastamos durante el día y precisamente durante la noche reparamos la parte física y reparamos la parte mental. </p><p>Configuramos la memoria mientras dormimos, recuperamos la fuerza mientras dormimos, con lo cual con esta idea de taller, lo importante es saber si las horas que hemos dormido, las horas que ha funcionado este taller son suficientes para llegar al final del día en buen estado. ¿Qué quiere decir buen estado? Que tú te levantas con ganas, estás de buen humor, estás alegre y sigues tu día así de esta manera eres capaz de hacer deporte, de estar con los amigos, de tener una vida familiar y llegas a la noche en buenas condiciones, no llegas arrastrada matada aquello que no puedes más. </p><p>Si llegas así es que has dormido menos de lo que necesitas. El taller no ha tenido tiempo de darte toda la energía que necesitas durante tu día. Por lo tanto, la única manera de saber es que uno mismo se auto observe un poco. ¿Cómo llego al final del día? ¿Llego irritado o de mal humor? Luego muy cansado. Entonces es que no duermo lo suficiente.</p><p><b>— Una de las cosas que me llamó la atención estudiándote es que decís que el sueño no se recupera, que el sueño es igual al tiempo y de la misma manera, una vez que lo perdimos, eso ya no lo volvemos a recuperar.</b></p><p>— Claro. Esto se une con este concepto de taller. Tú haces que tu sueño trabaje hoy para reparar todo lo que vas a necesitar mañana. Tú no puedes dormir hoy para estar bien dentro de tres días. No puedes decir: “Hoy viernes voy a dormir 15 horas para que así el sábado y el domingo estar estupenda”. No estarás estupenda porque si solo duermes la mitad, entonces el cansancio lo notas al día siguiente. Dormimos para estar bien al día siguiente. </p><p>Este es el concepto básico. Es decir, si vamos cortos de sueño, que estos también son muy buenos estudios comprobados, recuperamos sólo un 15 o 20 por ciento el día que dormimos más. Si tú el lunes duermes seis horas has perdido dos horas de tu necesidad. El martes vuelves a dormir seis horas. Estas dos horas del martes se acumulan con las del lunes. Es decir, tendrás una carencia de sueño de cuatro horas así sucesivamente. Por esto la gente que duerme sólo seis horas entre lunes y viernes llega el viernes por la mañana con aquella sensación por fin es viernes. Hoy dormiré, hoy recuperaré. Y sí, duermen más, pero solamente pueden dormir más entre 15 o 20%. No pueden dormir todas las horas que no han dormido los días previos.</p><p><b>— Eduard. ¿Por qué, cuando dormimos poco, sentimos fatiga, mal humor y esa “niebla mental” que dificulta pensar con claridad y tomar buenas decisiones?</b></p><p>— Volviendo al mismo tema del taller de reparación, controlan sobre todo lo que son los neurotransmisores, todas las sustancias químicas que están en nuestro cerebro y sirven precisamente para esta regeneración para esta puesta a punto del día siguiente. Cuando todas estas sustancias no han sido regeneradas correctamente es cuando aparecen estas sensaciones de neblina, irritabilidad, mal humor. Pero piensa que este déficit continuado no solamente te va a dar esta situación de neblina, mal humor, sino que puede caer en una <b>depresión</b>, es decir, un mal dormir, se puede convertir en un <b>trastorno de salud mental</b> y al revés, cuando uno tiene una depresión, uno de los síntomas es precisamente el mal dormir. Pero sobre todo, y es el que podemos evitar porque las causas de depresión son muy variadas. Lo que sí podemos evitar es que por culpa de un mal dormir, tengamos una depresión al día siguiente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N3Z4NFI3QNAOTATVFWMVFMTTUY.jpg?auth=660604dfab2ea4ad4c9c5e01f6be0ae4ada00295dd916bc8ea2d043802d7eefb&smart=true&width=1456&height=816" alt="Dormir fuera del horario recomendado impacta negativamente, aunque se cumpla la cantidad de horas, la calidad del descanso se ve reducida, explica Estivill (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hablamos antes de algunas tendencias que suelen repetirse en redes sociales, pero que no tienen un fundamento científico. ¿Qué otra cosa escuchaste en el último tiempo que te gustaría desmitificar? </b></p><p>—<b> </b>Bueno, hay muchas cosas. Algunas están basadas más o menos en la realidad. Has visto que está un poco de moda esto de las gafas de color amarillo, gafas de color rojo y entonces polémica porque ha habido un jugador de la selección española que dice que las utiliza bien. Todo tiene un fundamento, pero siempre se exagera y siempre hay que ir con cuidado, porque a lo mejor hay detrás de la utilización de unas gafas de color amarillo o unas gafas de color rojo, puede haber un interés económico de vender las gafas. Te cuento la razón de esta luz. Fíjate que la luz amarilla imita la luz fuerte del sol. La luz roja imita la luz del crepúsculo. </p><p><b>El cerebro tiene un pequeño grupo de células que es nuestro reloj biológico que está programado genéticamente para hacernos dormir de noche y estar despiertos de día. </b>Pero este reloj, como todos los relojes del mundo, necesita que le den cuerda y la cuerda es la información que recibe de fuera y esta información básicamente es la luz y la oscuridad. Entonces, ¿cómo se rige este reloj? Sabe que cuando aparece la luz rojiza, gafas rojas, la luz rojiza del crepúsculo, llega esta luz a un sitio muy concreto que es la glándula pineal. Es el nombre que reciben estas pequeñas células que empiezan a fabricar melatonina. </p><p>La <b>melatonina</b>, cuando ya hace dos horas que se está fabricando, le dice a este reloj biológico que tiene que empezar a dormir y esto sucede sólo de noche, porque este reloj está programado para dormir de noche y estar despierto de día. No lo podemos hacer al revés, por ejemplo, los ratones tienen este reloj al revés. Están despiertos de noche y duermen de día. Nosotros no, con lo cual esta información de la luz roja le sirve a esta glándula para decirle al reloj que tiene que dormir. Cuando este reloj ya ha dicho que tiene que dormir las siete ocho horas y empieza el amanecer. Aparece otra luz que es la luz de color amarillo.<b> </b>Es la luz del sol. Esta luz bloquea la formación de melatonina. </p><p>Es decir, le dice al cerebro: “No hagas más porque ya es de día y no necesito melatonina” con lo que la luz amarilla es la que recomendamos a todo el mundo a primera hora de la mañana. Tú sales de tu casa y es bueno andar 15 minutos, aunque tengas que bajar una parada antes del bus o de lo que sea y que te toque el sol para que este sol haga que tu cerebro se despierte. Por lo tanto, gafas de color amarillo, gafas de luz azul intentan de alguna controlar estos estímulos. No hace falta. Es mucho más sencillo hacer como seguramente hacía tu tatarabuelo que se levantaba con el sol luz amarilla y volvía a casa con el crepúsculo. No había luz. Llegaba a casa con la luz del fuego candil que era luz amarillenta, con lo cual lo hacían perfectamente bien. No hace falta gastar dinero en gafas, ni amarillas ni rojas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRLNWSO6DFHZ7OWRUTPBQV4PTQ.png?auth=0e60a875674d80cff1e11c70d918644c3e953d28d0ee578ef97d4d9d7e9d059e&smart=true&width=1408&height=768" alt="El sueño de calidad ayuda a consolidar la memoria, recuperar fuerzas y mantener el ánimo, la observación personal es clave para detectar carencias (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Creo que hoy llevamos una vida muy distinta a la de nuestros tatarabuelos. Exponerse al sol a la mañana sigue siendo accesible —salvo que vivas en un lugar con muy poco sol o en plena época invernal—, pero la luz roja aparece como una forma de compensar la enorme cantidad de luces artificiales con las que convivimos hasta el momento de irnos a dormir.</b></p><p>—<b> </b>Totalmente cierto. El mundo ha evolucionado en estar despierto 24 horas. Está este mundo que tenemos ahora, es un mundo contaminado lumínicamente. La luz nos hace mucho daño, sobre todo evidentemente las 24 horas. Pero claro, necesitamos después trabajadores que por la noche trabajen. Entonces la luz está, también les descontrola. Esta luz nos condena. Nos condena a tener mucho o más malas rutinas de sueño, sobre todo en la segunda mitad de o las tres cuatro horas previas a nuestro sueño. </p><p>Claro, tal como dices muy bien, el bisabuelo le era muy fácil porque no había luz y llegaba a casa y había un candil. Pero tú llegas a casa y te pones la televisión, la tablet, esta luz, es decir, está sometida a una luz intensa y esto hay que explicarlo. Hay que explicarlo porque <b>la gente puede modificar estos hábitos</b> y hay mucha gente ya que en sus casas tiene luces de color amarillento y unas luces que de alguna manera amarillento rojo, que es la luz del crepúsculo, que hacen que el cerebro empiece a fabricar la melatonina que necesitamos tanto para dormir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OE5ESW2IZJDXLJQS2WCO7V3A7Q.jpg?auth=704257b81fc8c9e41db4e1bbb34fc2ae454bc108f6847b8968b9bf09765659d7&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los cronotipos influyen en el rendimiento, un 25% de personas son matutinas y otro 25% son nocturnas, la adaptación mejora resultados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algo más que sentís que es importante que no te haya preguntado algo que te gustaría un tema más que te gustaría tocar?</b></p><p>— Podemos hablar de los sueños de los deportistas de élite. Nosotros en la clínica tenemos la Fundación Civil Sueño y allí realizamos investigación en deportistas de élite. Estudiamos el sueño en deportistas de élite para ayudarles a que duerman bien y después realicen sus performances de forma correcta. Por ejemplo, sabemos que <b>Messi</b> duerme 11 horas, <b>Cristiano Ronaldo</b> duerme 11 horas. <b>Los grandes deportistas de élite son conscientes de que el sueño es el factor más importante, después de, evidentemente, el entrenamiento, la alimentación. </b>Pero el sueño es lo que llamamos <b>el entrenamiento silencioso</b>, porque hasta ahora los deportistas están muy bien preparados físicamente. Sabíamos mucho de todo lo que era el sistema articular, muscular, rendimiento, el sistema de alimentación, todo esto controlado, pero nadie había ayudado a los deportistas con el sueño.</p><p><b>Y hoy en día se sabe que los deportistas que duermen bien al día siguiente tienen una mejor performance</b>, es decir, actúan mejor, lo hacen mejor. Y hay rotundos trabajos que así lo confirman más cosas. Cuando un deportista duerme bien después de su ejercicio, suelen tener muchos de ellos, por ejemplo, los que corren los runners o los corredores de maratón o los futbolistas o cualquier otro deporte que utilicen las piernas para correr, hay pequeñas roturas fibrilares de nuestra musculatura y esto hace que duerman peor. Mucha gente piensa que el cansancio hace dormir o provoca somnolencia. Es mentira, porque si no, todos los corredores de maratón se dormirían al llegar a la meta porque llegan muy cansados y es al contrario, duermen peor. </p><p>Entonces, hemos estudiado mucho el sueño de distintos grupos de deportistas. Aquí hemos de calcular lo que llamamos los ritmos biológicos. ¿Y qué es esto? He explicado que el cerebro está programado para dormir en una fase y esta fase es entre 11 o 12 hasta las 7 u 8 de la mañana. Este es el período normal. Esto sería el 50% de la población, pero hay 25% que esta fase la tienen ligeramente adelantada. Es decir, que tienen sueño antes, a las 9 de la noche ya no aguantan. En cambio, a las 6 de la mañana ya están como una moto y estos se llaman matutinos. Hay otro 25%, que es lo contrario, que hasta las 10 de la mañana no empiezan a estar despejados. Pero después por la noche, a la una de la mañana todavía envían correos con propuestas y demás. </p><p>Estos son los nocturnos. Entonces para los deportistas lo que hacíamos era ver, averiguar quién es nocturno y quién es diurno. El test está en nuestra página web. Si buscan la clínica del sueño civil, hay un test que se llama cronotipo. Así sabremos o tú podrás saber si eres más matutina o más vespertina, aunque la gente ya lo sabe normalmente. Entonces lo que hacíamos con los deportistas era saber el cronotipo de cada uno y lo hicimos también con equipos de tenis. Lo que averiguamos eran los cronotipos de estos cinco o seis jugadores de un equipo y en función de la hora que tenían que jugar, hacíamos jugar el número uno, dos o tres, pero en función de su cronotipo, por ejemplo, si el número uno era nocturno y el partido era por la mañana, jugaba el número dos, que no era tan bueno, pero tenía el cronotipo diurno y entonces rendía mucho mejor.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UJ7DWO5ANBFXHKPHC3YIJWNMYE.jpg?auth=43b438f5af0a37ad0c7c5b2011248ddbc0181dc6a83b72982febb4b52c05dd31&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Luis Muiño, el psicoterapeuta que habla del amor en la era del narcisismo: vínculos rotos, sexo en declive y la trampa de la idealización]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/27/luis-muino-el-psicoterapeuta-que-habla-del-amor-en-la-era-del-narcisismo-vinculos-rotos-sexo-en-declive-y-la-trampa-de-la-idealizacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/27/luis-muino-el-psicoterapeuta-que-habla-del-amor-en-la-era-del-narcisismo-vinculos-rotos-sexo-en-declive-y-la-trampa-de-la-idealizacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el experto analizó por qué uno de los grandes problemas del mundo moderno es la dificultad para construir vínculos sanos y explicó las principales razones por las que a tantas personas les cuesta encontrar o sostener una pareja real. Además, profundizó en las características de una relación verdaderamente nutritiva]]></description><pubDate>Thu, 27 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxR_1jaqQ9abqSmk1fpaNaBTc&amp;gclid=CjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxR_1jaqQ9abqSmk1fpaNaBTc&amp;gclid=CjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, el psicoterapeuta y divulgador de salud Luis Muiño</b> exploró por qué la mayoría de las personas llega a terapia por problemas de amor o por la falta de vínculos nutritivos. Reflexionó sobre cómo la cultura actual, cada vez más individualista, narcisista y orientada al ego, dificulta la creación de lazos sanos y explicó que muchas insatisfacciones disfrazadas de<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/estres/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/estres/"><i><b>estrés</b></i></a><b>, ansiedad o conflictos laborales esconden la ausencia de una relación afectiva que sostenga, escuche y permita mostrarse vulnerable.</b></p><p>Además, analizó los desafíos contemporáneos para formar pareja, desde la idealización extrema y los vínculos tóxicos hasta el miedo a comprometerse y la caída global de la sexualidad. También compartió qué caracteriza a una pareja sana y qué dicen las investigaciones sobre los vínculos que funcionan. El episodio completo podés escucharlo en <i><b>Spotify</b></i> y <i><b>YouTube.</b></i></p><p>Luis Muiño es un psicólogo, psicoterapeuta, divulgador y autor español conocido por su labor de difusión de la salud mental en radio, prensa y podcast. Es uno de los conductores del popular podcast de psicología <i>Entiende tu mente</i> y autor de varios libros sobre temas cotidianos de la mente y las emociones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VVRPBIPGO5DQLKNOADSWJ57L6A.png?auth=17cbc0892c898a10bba265b2cae9cfaf6cad5490250c082319e691f3f65967b4&smart=true&width=1408&height=768" alt="La cultura contemporánea es cada vez más individualista y narcisista, algo que dificulta la formación de lazos afectivos sanos y profundos entre las personas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Ha trabajado como terapeuta tanto en el ámbito clínico privado como en proyectos de cooperación internacional y colabora habitualmente con medios, donde publica artículos y participa en espacios de divulgación. Su estilo combina el rigor clínico con un lenguaje accesible, y en los últimos años se ha consolidado como una voz influyente en España y en el ámbito hispanohablante sobre temas como las relaciones, el duelo y el bienestar emocional.</p><p><b>—Sos psicoterapeuta y tenés uno de los podcasts más escuchados de España. Me encantaría que hablemos del amor, de las relaciones y de los problemas que ves en las relaciones actuales. Te escuché decir que el 80% de la gente llega a terapia por un problema de amor.</b></p><p><b>—Quizás me quedé corto.</b> Probablemente son más. En realidad, la falta de un vínculo sano, de un vínculo en el que te puedas apoyar, de una persona que se convierta de alguna manera en tu patio de recreo, con la que puedas, por ejemplo, sentirse vulnerable, eso creo que es <b>el gran problema del mundo moderno</b>. Y fíjate que a lo mejor me llegan las terapias, lo que me cuenta el paciente, las demandas, y parece que son otra cosa. <b>“Oye, tengo un jefe psicópata”. </b>Okay, empezamos a hablar de eso. </p><p>“El jefe me tiene fatal. Luego, llego a casa, se lo cuento a mi pareja y es que ni me escucha, ni me entiende...” A lo mejor ese es el problema. <b>Y poco a poco, acabamos hablando de amor.</b> Y esto mismo te lo cuento cuando estamos hablando de relaciones padres e hijos, de relaciones de depresión, de ansiedad. Detrás, casi siempre está la falta de un vínculo sano, natural. Y creo, de verdad, que es el gran problema del mundo moderno. Por eso escribí un último libro. Me dejaron elegir tema y dije: “El amor, qué raro que nadie hable de eso”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHV6NPKQYJGINCUWNOYWKWDD5I.png?auth=d8eeea727279c79a8fb6864b699277120a66e0198889277b9a7e08e2e6ed111b&smart=true&width=1408&height=768" alt="En consulta, muchas inquietudes presentadas como estrés o ansiedad suelen esconder la ausencia de una relación afectiva que sostenga emocionalmente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—¿Te referís al amor romántico o puede tratarse de otro tipo de amor, como el que se tiene por los padres, los hermanos o los amigos?</b></p><p>—Ahora te estoy contando el amor romántico, pero en realidad vivimos en una cultura cada vez más individualista, entonces es muy difícil conseguir ningún tipo de vínculo, de cualquier tipo. Hace cuánto tiempo hace que a lo mejor no tienes una charla simplemente en la que las dos personas se están escuchando, en la que la otra persona tiene atención plena hacia ti, te pregunta cada vez que tú cuentas algo y quiere entenderte fuera de él mismo. Es decir, la otra persona no te está llevando a su terreno, no está diciendo: “¡Ah! Sí, eso mismo me pasa a mí”, cuando en realidad no le pasa lo mismo ni de broma. ¿Cuánto tiempo hace que no tienes una charla así?</p><p><b>—No es lo usual…</b></p><p>—No. Cada vez la cultura es más egocéntrica, más narcisista. <b>Las conversaciones consisten en esperar a que el otro acabe de hablar para decir lo tuyo. </b>Hay menos empatía real, ¿no? Trato de ver las cosas desde tu punto de vista, desde lo que a ti te importa, desde lo que a ti te mueve. Y, por supuesto, <b>hay menos atención plena hacia los demás. </b>O sea, la atención está siempre metida en nosotros mismos. Eso yo creo que es el gran tema del mundo actual. Es una idea. Entonces, sí, efectivamente, en mi último libro y en muchas de las charlas que he hecho últimamente, hablo del amor romántico, incluso hablo contra el amor romántico, pero pasaría lo mismo y se podría escribir el mismo libro sobre la amistad o sobre la familia.</p><p><b>—¿Cuáles sentís que son los problemas que más suelen llegarte? ¿Cuáles dirías que son las inconformidades más frecuentes por las que la gente acude a vos?</b></p><p>— Yo la podría resumir en una: <b>alguien que no consigue una pareja real</b>. Eso se traduce en personas que están en vínculos tóxicos que les cuesta dejar, con lo cual, obviamente, no consiguen una pareja real nunca, ¿vale? Mientras no sigan en ese vínculo, no están abiertos a otras personas y, por otra parte, ese vínculo no es una pareja real.<b> Gente que es single, pero no quiere serlo, está buscando realmente, pero no encuentra.</b> Y luego, gente que se ha conformado con parejas que no les dan lo que tendría que dar una pareja. Yo creo que el mayor tema se podría resumir en una frase, <b>es no conseguir un vínculo sano, un vínculo nutritivo,</b> que te haga sentir esa especie de comunión de almas que solo se siente a veces.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I6XFUNZ5VBEIXK73CPQQ6HMTHE.jpeg?auth=aa80db7e148122605dd167e5933e5b287f86073be6c3b6b70c66411ed034c3b7&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El psicoterapeuta subraya que el problema principal es no lograr una pareja o vínculo que genere una comunión de almas y sea nutritivo (Imagen ilustrativa de Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Decis que la pareja compensa menos, que cada vez necesitamos menos de una pareja. Entonces eso trae una dificultad a la hora de formarla, mantenerla, construirla.</b></p><p>—En otras épocas, los antropólogos materialistas nos cuentan las razones por las que tener un vínculo, compensaba materialmente. O se puede explicar con la descendencia, los hijos. Tener hijos solo se podía casi tener en pareja, no había otra forma, ¿vale? Por motivos de una sociedad sexista. Por otra parte, estaba el tema de asegurar la sexualidad. Eso de “puedo tener sexo cuando quiera”. Y luego las posesiones. Las posesiones quedan bajo tus genes. Que eso era lo importante en otro tipo de épocas. Las posesiones van a ir a mi patrimonio genético. Esas son las tres razones, yo creo, que dan los antropólogos materialistas tipo <b>Marvin Harris</b> para mantener las parejas en otras épocas. </p><p>Yo creo que eso ha sido verdad hasta el siglo XXI. Hoy en día eso no tiene ningún sentido. Si quieres tener hijos los puedes tener sola o solo. Y asegurar la sexualidad, pues ya no tiene mucho sentido en pareja. Ya no hay razones materiales, pero eso es una muy buena noticia. Es decir,<b> las parejas solo seguirán existiendo en la medida en que, emocionalmente, cumple mis expectativas.</b> De hecho, las mejores parejas que conozco son personas que saben que podrían ser singles sin ningún problema y no pasa nada. Y lo dicen y lo hablan entre ellos. </p><p>No es: te necesito, no es oye, si se acaba nuestra pareja me vengo abajo. No, está bien. <b>Si se acaba nuestra pareja seguiré bien.</b> Lo que pasa es que estoy mejor en pareja. Es decir, que no compense, que no rente significa que cada vez más solo habrá parejas en la medida en que afectivamente sean nutritivas, realmente nos lo pida el corazón, porque la cabeza ya no tiene falta de pareja.</p><p><b>—¿Qué otras características para vos tiene una buena pareja, una pareja sana, aparte de lo que nos mantiene juntos? ¿Es simplemente las ganas de estar juntos?</b></p><p>— Esa es la primera. Hay una frase que a mí me encanta porque creo que define a las parejas de verdad, y es que <b>“pareja son dos personas que se unen para resolver problemas que no tendrían si no estuvieran juntos”</b>. Una frase paradójica. Yo de single no tengo esos problemas. Okay, pero es que quiero estar contigo. Eso es una pareja. ¿De acuerdo? Para mí. Que no haya ninguna otra necesidad que no sea la afectiva, emocional, la de comunicación... Nada más. </p><p>La segunda te diría <b>anti necesidades</b>. Por <b>motivos hormonales</b> las parejas funcionaban por adicción. Es decir, “no puedo vivir sin ti, no hay manera”. Todavía seguimos cantando canciones así. ¿Vale? Por idealización del otro, es como yo me reinvento al otro en función de lo que yo quiero, de lo que yo busco y quiero que lo tenga y me enfado si no lo tiene. Antes funcionaban así las parejas. </p><p>Y por <b>posesión</b>. Es decir, no me importa el bienestar de mi pareja, lo que me importa es que esté conmigo. Los celos mal llevados, etcétera. Esas tres cosas creo que tienen que desaparecer completamente en el mundo moderno para que una pareja funcione. Es decir, <b>una pareja que funciona por adicción, idealización o posesión no funciona.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2MYIUI3NPZB7NJKXAZZCXYJJUU.jpg?auth=cb7cbfa57b94fc112c2b2f4dcecb00067a321c02f6279e84e14409facbfd7ab5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Antes el vínculo de pareja respondía a cuestiones materiales como descendencia, sexualidad y patrimonio, hoy el único motivo válido es el bienestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Pero en esa etapa inicial en la que idealizás a alguien, ¿cuánto puede pasar hasta que empezás a ver sus defectos o esas cosas que no te gustan tanto?</b></p><p>—El tiempo que sea. ¿30, 40 años?</p><p><b>—¿Hace 30 años que está en pareja y sigue atribuyéndole cosas a su pareja que en realidad no tiene?</b></p><p>—Y decepcionándose continuamente. Algo que me puede decir un paciente es: “Mi pareja es una persona que realmente tiene muchas ganas de ser fiel, de ser una persona de cara, una persona en la que se pueda confiar. Lo que pasa es que es verdad que cada vez que sale con los amigos, cada vez que bebe, entonces, se levanta alguien. Pero realmente él en sí es, es un tipo... ¿Sabes? Lo que tengo que hacer es intentar que salga menos con esos amigos”. </p><p>O “mi pareja es una persona que se responsabiliza, que asume que en la vida cotidiana hay que esforzarse tanto como los demás. Y lo que pasa es que está teniendo mala suerte y lleva treinta años sin encontrar trabajo”. Eso que te digo es literalmente cosas que me dicen a montones en terapia. Es decir, yo puedo seguir idealizando a un Peter Pan que lleva 30 años sin encontrar trabajo, sin ningún problema. Puedo seguir creyendo que la culpa es de las circunstancias. Yo puedo seguir idealizando a un infiel compulsivo sin ningún problema. Yo puedo seguir idealizando a una alcohólica y creyendo que ella no es... “Es que es el alcohol”.</p><p><b>—O sea que es aferrarse mucho al potencial de la persona, pero no lo que la persona realmente te demuestra que es.</b></p><p>—Ojalá fuera el potencial. Cuando idealizamos nos aferramos a la imagen que nosotros tenemos de la persona. No vemos a la persona, vemos lo que nosotros querríamos que fuera la persona. Porque una vez además que forma parte de tu pareja, es parte de tu ego. Es decir, es parte de tu yo. Reconocer que tu marido con el que llevas veinte años simplemente es un “falopero”, cocainómano, no es fácil. Ya está, o sea, es un cocainómano, no tiene más, no, no hay muchas vueltas que darle. No es fácil, porque eso significa mucho sobre ti mismo. Y ese es el <b>riesgo de la idealización</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAFU5AKBKJEGZHUPBTCI2YZL7E.png?auth=4570284cd337c831337068180c8190068b08ee00e12afe2064761ceff147bf40&smart=true&width=1536&height=1024" alt="En la actualidad la idealización, el miedo al compromiso y la dificultad para dejar vínculos tóxicos dificultan la formación de parejas estables, según el especialista (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1024" width="1536"/><p><b>—¿Qué pasa con el tema sexo? Que recién me decías que cada vez hay menos…</b></p><p>—Efectivamente, cada vez tienen menos sexo en el planeta. En mi libro recojo desde un edicto, un llamamiento del Ministerio de Salud japonés a que la gente tenga sexo. No a que procreen, porque uno podría pensar: no, el problema es de población y no, es a que tengan sexo, simplemente porque es que de repente, en <b>Japón</b> hacen una encuesta y descubren que en torno al 50% de japoneses llevan, como un año más o menos sin tener sexo en pareja, sin ningún motivo. </p><p>O sea, no porque estén enfadados ni nada por el estilo. Recojo en mi libro también algo en <b>Argentina</b>, es decir, sobre llamamientos a que la gente tiene cada vez menos sexo. En Inglaterra, que tiene más estadísticas sobre esto, es tremendo. Tienen tres veces menos sexo los ingleses que hace 30 años. La idea es esta: cada vez va a haber menos relaciones en cualquier sentido y el sexo incluye relacionarte. No nos olvidamos de eso. </p><p>O sea, las relaciones puramente casual, no existen. Prácticamente no existen, ¿no? O sea, esto de que sin que haya un cierto vínculo yo tenga sexo con alguien es muy raro. Yo no creo que cada vez haya menos sexo porque cada vez, los jóvenes sean menos sexuales. Creo que lo que son es menos de vincularse de cualquier forma. Entonces, esto de ligar, tú estás en una pantalla... Vuelvo a lo mismo, estamos en una cultura muy individualista, muy narcisista. <b>Vincularse es difícil, es un acto de valentía.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRPVCFXYWBEAJK4CYHBFWLEXSQ.png?auth=ef1901456ec34db02add8c7423213863011e566c7169fb98a7903ee2c5901b93&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La falta de empatía y de atención plena hacia los demás genera relaciones superficiales, en las que se prioriza el yo por encima del nosotros (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—¿Esto es porque hoy existen muchas formas de darse placer o de subir la autoestima a través de estímulos, pantallas o cosas que refuerzan el ego, entonces, tal vez una interacción con alguien por chat ya alcanza? ¿Va un poco por ahí?</b></p><p><b>—</b>Absolutamente. Tener placer con un juguete sexual a solas, estar frente a una pantalla viendo porno, porque las cifras de porno están más o menos igual, ¿vale? Se puede seguir manteniendo el narcisismo, el ego... Porque <b>vincularse supone dejar un poquito de ti mismo, romper con una cultura de vínculos de apego evitativo</b>. O sea, vivimos en una cultura que fomenta el apego evitativo, esa idea<b> </b>de: con la otra persona sí, pero cuidadín. ¿Sabes? Siempre hay esta cultura de la<b> </b>sospecha. Si te fijas, no sé, los reels de Instagram haciendo llamamientos siempre<b> </b>es: “cuidado, cuidado, cuidado”. Es como ve<b> </b>pensando en ti misma todo el rato. </p><p>O sea, nadie fomenta esa idea de vamos a pensar en el nosotros. Hay una investigación que a mí me gusta, que es la de <b>Robert Stenberg</b>, que lo que hace es seguir a parejas durante mucho tiempo y ver cuáles son las que funcionan, no las que duran. <b>Stenberg</b> encuentra que hay tres factores en las parejas que de verdad funcionan, que son: <b>comunicación, atractivo y química no solo sexual,</b> sino también que la otra persona me apetezca abrazarla, que me apetezca tocarla <b>y planes conjuntos</b>, es decir, es capacidad de mirar juntos hacia algún sitio.</p><p><b>—No parecen tan ambiciosos hasta ahí.</b></p><p>—No es tan ambicioso, ¿verdad? Bueno, pues la inmensa mayoría de las parejas no tienen esos tres factores. La inmensa mayoría. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QAS6CVWWHFG4TGDLCUO5XCQKWM.png?auth=daa3ec33bcd2ffa2bd6fb57660f36c43a822cccd920a64cf3ccd01bc38253040&smart=true&width=1408&height=768" alt="El costo hundido es un tema recurrente en terapia, muchas personas siguen en relaciones por el tiempo y energía invertidos y temen asumir el fracaso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—O sea no se comunican bien. Uno no le puede ser honesto al otro sobre lo que le está pasando, de lo que necesita y no hacen cosas en común…</b></p><p>—No tienen una proyección de futuro pactada en la que hayan llegado los dos. Es decir, la proyección de futuro siempre es del uno o del otro y hay un desequilibrio.</p><p><b>—Y después la atracción siento que es algo que sucede sobre todo al principio, o sea, es una de las más fáciles de descartar, ¿no? Como digo, no es algo que te enterás al año tres si la persona te apetece o no te apetece.</b></p><p>—Al principio esta fase que Alberoni y otros teóricos han llamado el amor pasional, los tres primeros años, es una cuestión hormonal. La otra persona te pone mucho, pero no quiere decir que te guste. Una vez que se pasa esa química hormonal, empiezas a descubrir si te gusta o no te gusta. Eso era como funcionaba la pareja tradicional. Y por cierto, casi siempre descubrías que no te gusta. Esto se ve en muchísimas parejas, ¿no? Que no le gusta su pareja. Lo que habla Alberoni cuando habla de ese mantenimiento del atractivo es que durante todo el tiempo hay una mezcla entre pasión y conocimiento del otro. </p><p>Es decir, me gusta por cosas que son diferentes a mí, me pone mucho cuando hace esto, que yo no lo hago, ¿vale?, que no me he inventado. <b>Realmente conoces al otro y te atrae por lo que es. </b>Te atrae por su diferencia. Te atrae por algo completamente distinto. Y eso sí que se mantiene muchos más, más allá de tres años. <b>Hay que trascender a las hormonas</b>. Si el amor fuera algo solo hormonal, no hay ninguna diferencia entre el Paleolítico, Romeo y Julieta, y una comedia romántica de ahora. No hay. Es puramente hormonal. Si nos dejamos así, pues eso, la pasión duraría tres años. El erotismo solo duraría tres años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F6HLW3S5QBEXDJHGP4MHR5KTHA.jpg?auth=b5954d7f012f9793386eb1a55369ba63a22a5109865271b43bbfe6a2b2277e32&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según Muiño, las mejores parejas están juntas porque así lo desean, no porque lo necesiten ni por miedo a la soledad o a perder el patrimonio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Logan Ury, directora de Hinge —una famosa app de citas—, hizo varios estudios sobre por qué a los solteros les cuesta conseguir pareja. Según ella, hay varias razones principales. La de los </b><i><b>maximizers</b></i><b>: personas que buscan “lo mejor” y siempre sienten que podría aparecer alguien superior, porque comparan todo con una lista ideal. La segunda es la de quienes creen que “todavía no merecen” una relación y postergan salir a una cita hasta “estar listos”, ya sea adelgazar, mejorar en el trabajo o alcanzar alguna meta personal. ¿Qué opinás?</b></p><p>—La segunda para mí es lo típico de las culturas individualistas, ¿no? En realidad yo quiero entrar a una relación con mi ego bien puesto. Lo que ocurre en el siglo XXI es que nos enseñan que lo más importante cuando entres en una relación es estar por encima, es estar muy bien, ser más incluso que el otro. Entonces necesito adelgazar, necesito, no sé, trabajarme... Por ejemplo, esto me lo dicen muchos pacientes: “Tengo que aprender a estar solo antes”. ¿Y eso? ¿Qué quiere decir eso realmente? Es decir, te tomas la relación como si fuera una especie de gimnasio o algo así. </p><p>Es decir, ¿por qué aprender a estar solo? Si te gusta estar en pareja, ¿por qué tienes que aprender a estar solo? Eso es como decir: “Antes de comerme este plato, voy a aprender a pasar hambre”. No puedo depender de la comida, ¿no? O sea, no, venga, tengo que ser capaz. Entonces dejo el plato y hasta que yo aprenda a pasar hambre, no me como el plato. Pero bueno, ¿sabes? Es una cultura de eso, ¿no? Del narcisismo, de yo solo tengo que poder, del auto, auto, auto, ¿no? Y creo que cuando la cuenta ella me parece muy verosímil, lo veo muchísimo en terapia, tienes razón. Es esta segunda, ¿no? Es como... Lo importante es mi yo, mi ego, antes de entrar en pareja. </p><p>Vale, quizás en el siglo XXI tenga sentido, vuelvo a lo mismo, pero a lo mejor si queremos tener una relación sana, podemos entrar con todas nuestras mierd*s. Se puede tener una relación con todos nuestros defectos, con nuestra mochila, todos la tenemos. No vas a llegar perfecto a una relación, es absolutamente imposible. De hecho, vas a llegar altamente imperfecta, como llegamos todos, como llegó yo, ¿vale? Con un montón de problemas, por supuesto. Y, ¿qué tiene que ver eso con que quiera tener una relación? Eso sobre lo segundo. Y lo primero vuelve a ser lo mismo para mí. Vuelve a ser esta cosa que te decía de que la pareja es de alguna manera parte de tu yo en una cultura individualista, narcisista. Presumir de tu pareja es una cosa que cada vez hace más gente, por ejemplo, en redes sociales. No nos importa mucho como sea, ¿sabes?.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7Z4YHBSMVRCHPOYKFZM5NN7ATA.jpg?auth=1b985fce8d64f9b0320c01dae0c33603c470489783abeee3e8ca300e433a6300&smart=true&width=1456&height=816" alt="Ir a terapia suele responder a la búsqueda de un espacio donde poder hablar sobre el amor, la soledad o la falta de vínculos nutritivos, afirma Muiño (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué le diría a alguien que no puede dejar a su pareja por culpa? ¿Cómo afrontar este escenario?</b></p><p><b>—Déjala por cariño hacia ella.</b> Transforma la culpa en responsabilidad. <b>La culpa es inútil.</b> La culpa nos hace paralizarnos y hacer más daño aún. Es decir, si te quedas, le vas a hacer muchísimo más daño porque realmente le estás fastidiando la vida, la posibilidad de futuro. Precisamente, déjale por cariño hacia él. O sea, di: <b>“Vale, lo mejor que puedo hacer por él es hacerle daño durante unos meses”.</b> Esto es como una operación. Sí, hace daño, pero luego te sana. Entonces, déjale. ¿Y por qué? Porque más allá de que ya no estás enamorada, le quieres y le tienes cariño y quieres que le vaya lo mejor posible. Así que le tiene que ir lo mejor posible sola o solo o con otras personas, pero ya no contigo. </p><p>Si sigues y no estás enamorada, lo que estás es haciéndole muchísimo más daño. Fíjate que la culpa es un elemento terrorífico, porque sirve para: yo me siento culpable, entonces sigo haciendo más de lo mismo porque me paralizo, con lo cual sigo haciéndole más daño. Es terrorífica. La culpa es como viral, se aumenta a sí misma, ¿no? Entonces como sigo haciéndote más daño, entonces ya me siento más culpable aún, con lo cual sigo más paralizado, con lo cual sigo haciéndote más daño. Transfórmala en responsabilidad. Tú lo que tienes es responsabilidad hacia el futuro sobre esa persona, porque la quieres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SZID6JKSVFE2FIQDC5C2NMBLYY.png?auth=3e032612453fc02c56efc736b0d6bae892c66f1e824ab9a81f2ced1e50f728b1&smart=true&width=1408&height=768" alt="Según Muiño, la presión social para mejorar el ego antes de iniciar una relación fomenta el individualismo y dificulta la apertura emocional en pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>—Una de las razones que te escuché mencionar sobre por qué muchas personas no dejan una pareja que ya no quieren es el “costo hundido”. Invertí tanto tiempo y energía, mi familia lo quiere, mis amigos son amigos de sus amigos, construimos un mundo en común… ¿Cómo desarmo ahora todo lo que armé?</b></p><p>— En esto sí que voy a ir más allá del amor. Vivimos en una cultura en que lo más importante es que manejemos el coste hundido. Porque estamos en el siglo XXI, nos metemos en un montón de cosas muy diferentes... Tenemos, como hemos dicho, mucha libertad para elegir un montón de cosas, vamos a pifiarla por lo menos 10 veces estrepitosamente a lo largo de nuestra vida. Es decir,<b> vamos a meter un montón de energía y de tiempo en algo que es un completo fracaso, al menos diez veces. </b>Unas de esas, o dos o tres, van a ser parejas. </p><p>Tenemos que hacernos a la idea de que vamos a estar años en una pareja y luego vamos a decir:<b> “¡Qué desastre! No he sacado nada de todo esto. No ha servido para nada. He montado toda una historia y la verdad es que se acabó”.</b> Nada de nada. Eso es lo único que nos va a permitir ir a por la siguiente aventura, por la siguiente experiencia vital. Yo creo que hay que tolerar la frustración que supone el coste hundido. No sabes la cantidad de personas que siguen en una relación, como tú dices, pero es que llevan 30 años así. Con lo cual el coste hundido va aumentando. </p><p>Es como: ¿cómo, qué me digo a mí mismo? Esto me lo preguntó una paciente el otro día. Pero entonces, o sea, ¿cómo me digo a mí misma que estos veinte años han sido una completa estupidez? Digo, pues diciéndotelo. Es que no hay otra forma. Fue una completa estupidez. Si tú lo crees así, pues sí, seguramente. “¿Y no saqué nada de todo esto?” “No, nada”. Un mal ejemplo de lo que no te gustaría volver a repetir, pero poco más. ¿Sabes? Para eso no hacen falta veinte años. “O sea, que la cagué”. “Sí, ya la cagaste”. Y yo la he cagado, ¿sabes? Muchas veces en mi vida, muchísimas. Ya está. Fue y a por la siguiente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUA4FAXBWFCHPEXAHCI6J2OC74.jpg?auth=8af88efbd81537816527597f6a45bcf7cdfe28bafe5610c92aaa7fbea1cb45eb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las parejas saludables se unen por elección y deseo emocional, no por necesidad, y construyen juntos proyectos y una comunicación auténtica (VisualesIA)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Luis, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es si nos puedes contar algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te dejó pensando. Puede ser una recomendación, un libro, una película, una anécdota, lo que sea que sientas que vale la pena hoy dejar para compartir.</b></p><p>— Me conmueven cada vez más los héroes cotidianos. De repente descubrir una historia de alguien que hace algo muy sencillo, ¿sabes? Y dices: “Wow”. Eso supone valentía, una serie de características que muchas veces yo no tengo, ¿vale? Hace una hora, hablando con mi pareja, ella es peruana, y estábamos hablando de los manifestantes allí, chavales jóvenes que salen a la calle, que se están jugando la vida, literalmente. Y dije: “Oye, son valientes. Y son valientes por una cosa pública”. </p><p>Es decir, se están jugando por algo que no es para ellos, no es egoísta. ¿Sabes que poca gente hace eso hoy en día? Entonces, dije: “Joder, me conmueve”. Mis respetos para ellos. Independientemente de que esté de acuerdo con lo que pidan, lo que sea. Pero en sí el acto me parece conmovedor. La valentía de alguien que se juega la vida para pedir algo público, algo que es para todos, que no es egoísta, hoy en el mundo actual, dije: “Me conmueve”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CUFHQKVLIJCHXIW4L75XTJLXW4.jpg?auth=64b55cd77353aa20d3805d2c2f8e8c5eba8baa1b1865697f825476ed19275e27&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Javier Iriondo, el deportista que tocó fondo y renació: una huelga histórica, el puente de la desesperación y el poder de reinventarse ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/20/javier-iriondo-el-deportista-que-toco-fondo-y-renacio-una-huelga-historica-el-puente-de-la-desesperacion-y-el-poder-de-reinventarse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/20/javier-iriondo-el-deportista-que-toco-fondo-y-renacio-una-huelga-historica-el-puente-de-la-desesperacion-y-el-poder-de-reinventarse/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el actual emprendedor y conferencista, analizó el impacto de tomar decisiones radicales y la relevancia de gestionar la mente, así como la importancia de enfrentar los miedos para recuperar la confianza. Resaltó el valor de la autenticidad, la contribución y el desarrollo personal como pilares para vivir con sentido en una época marcada por la ansiedad y la desconexión]]></description><pubDate>Thu, 20 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjkj6e2uf-QAxWQQUgAHTbmKnMYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE&amp;cid=CAASZeRoi8H28AF7LqlJO17CcYHdSX9ARSUoj15kWUxhLGYsy2E-LJ00x2GAjl_Get_mUyxLp8bVGf-XX7M8pxvh1kctuApZlpuzbibdgUSezmxy_QsWvaQPuVxIQ3oMbnYdqh3eGLOT&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0T-ndbl98eEYWc7A_bAkQFPHe58Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR_1jaqQ9abqSmk1fpaNaBTc%26gclid%3DCjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiP2J-2uf-QAxW1NTUKHW_CA7cQ0Qx6BAgREAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjkj6e2uf-QAxWQQUgAHTbmKnMYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE&amp;cid=CAASZeRoi8H28AF7LqlJO17CcYHdSX9ARSUoj15kWUxhLGYsy2E-LJ00x2GAjl_Get_mUyxLp8bVGf-XX7M8pxvh1kctuApZlpuzbibdgUSezmxy_QsWvaQPuVxIQ3oMbnYdqh3eGLOT&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0T-ndbl98eEYWc7A_bAkQFPHe58Q&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR_1jaqQ9abqSmk1fpaNaBTc%26gclid%3DCjwKCAiA8vXIBhAtEiwAf3B-g3lqUaUkJ_jpWrPQoN4Cz5kykEk0DIdD5QINnZmesvPDV1KiivcyThoCxloQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiP2J-2uf-QAxW1NTUKHW_CA7cQ0Qx6BAgREAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>el</b> <b>escritor y conferencista español Javier Iriondo</b> relató cómo una crisis personal impulsó su reinvención total y su acercamiento al <b>desarrollo humano</b>. Explicó que la confianza surge a partir de la acción y abordó estrategias para afrontar los <a href="https://www.infobae.com/tag/miedos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/miedos/">miedos</a>. Iriondo señaló que tanto la lectura como la disciplina mental contribuyen a transformar la mente en una aliada.</p><p>El autor remarcó la importancia de salir del aislamiento, cultivar la autenticidad durante la era de las redes sociales y hallar un propósito personal a través de la contribución. Sostuvo que <b>la plenitud no es un estado transitorio</b>, sino la consecuencia de la evolución personal, <b>la claridad en los objetivos</b> y el <b>compromiso diario con la mejor versión de uno mismo</b>. El episodio completo podés escucharlo en <i><b>Spotify</b></i><i> </i>y<i> </i><i><b>YouTube</b></i><b>.</b></p><p>Javier<b> </b>es un emprendedor, conferencista y autor enfocado en el desarrollo personal y el liderazgo. Tras una etapa como deportista profesional en <b>Estados Unidos</b>, se transformó en empresario y formador, ofreciendo charlas y programas en diversos países y para organizaciones de distintos sectores. Es reconocido por sus libros de superación, entre los que destaca el bestseller <b>Donde tus sueños te lleven</b>, uno de sus títulos más vendidos. En sus conferencias, integra historias personales con técnicas de coaching y estrategia emocional. Además, <b>colabora con plataformas educativas y medios</b>, y brinda consultoría privada a directivos, deportistas y emprendedores interesados en procesos de cambio y resiliencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C2FCCSUMFJCSBFGAZW6JY7YOOQ.png?auth=e1875c0ca003790bf39a57a6dcbf39eadf0c0715d30d7c4fe7f7a8ed4cd5d6a9&smart=true&width=732&height=485" alt="El escritor destacó que la confianza se construye con acciones concretas y enfrentando los miedos cotidianos (Freepik)" height="485" width="732"/><p><b>—Sos escritor, sos conferencista, hablas de desarrollo personal, cómo llevar una vida mejor. ¿Por qué haces lo que hacés?</b></p><p><b>— Por accidente. Yo fui deportista profesional. Ese era mi sueño, mi vida. </b>Llegué con 20 años a Estados Unidos pensando que ya lo había conseguido, había hecho el sueño realidad y de pronto me vi envuelto en la mayor huelga de la historia del deporte de América, una cosa que era ajena a mí, pero me pilló. Y aquello fue el caos absoluto. Fue un derrumbamiento masivo porque aquel sueño se convirtió en una pesadilla. Y entonces acabé, borracho por las esquinas pensando qué hago con mi vida, porque aquello era un sinsentido y <b>me tuve que reinventar totalmente</b>. Y ahí comencé en el mundo de, como comercial, en el mundo de marketing, ventas, después liderando, creando equipos. </p><p>Y es cuando tuve que, para reinventarme, leer infinidad de libros, empezar a aprender, me convertí en un estudiante y eso es lo que de alguna forma me llevó a esa parte del mundo de desarrollo personal. Primero para intentar cambiar yo, porque en aquel momento era como que quiero creer que soy capaz de salir del agujero en el que estoy, pero no me lo creo. ¿Y cómo consigo que este de aquí arriba sea mi socio y no el enemigo que tengo en este momento en la cabeza? Tenía que abandonar mi viejo yo y una parte de mí tenía que morir para dejar espacio para que una nueva pudiese crecer. Entonces yo empecé en ese paso desde la desesperación de haber tocado fondo y cuando tocas fondo dices ya no puedes caer más abajo, te estáis solamente poder subir. </p><p>Pero para empezar ese cambio, lo primero es que tiene que haber un momento que <b>tiene que haber una decisión radical que no sale de la mente sino del corazón</b>. Una decisión de algo que porque te duele lo suficiente, porque tienes un sueño y hay algo que te conmueve y hace que tú tomes una decisión que cambie absolutamente todo, que marca un antes y un después. Y es cuando tú ya tienes esa decisión, es cuando estás dispuesto a pagar el precio, a hacer lo que haga falta, es cuando van apareciendo las cosas. Ahí tuve la suerte de que apareció un mentor también, alguien que me ayudó en ese sentido, que eso que tanto se dice, si cuando el alumno está preparado, aparece el maestro, ocurrió. Yo estaba buscando desesperadamente una oportunidad y ahí es cuando apareció una persona que me ayudó y me enseñó. </p><p>Esa persona creyó en mí cuando yo no creía en mí mismo. <b>Y a veces es importante encontrar a esa persona que en algún momento dado, cuando tú no crees en ti, alguien cree en ti. </b>Y entonces, para mí fue ese proceso de que yo me aparté de muchas relaciones tóxicas, de personas que no aportaban nada más que negatividad y crítica. Me agarré a los libros, a escuchar en aquel tiempo casetes, información, todo lo que podía para aprender. Y es entonces cuando tú vas aumentando tu confianza, cuando tú vas aumentando tu potencial, porque todos tenemos un potencial. Todos tenemos una versión bastante mejor y entonces es cuando tú vas poco a poco aprendiendo, adquiriendo herramientas, habilidades, a través de la lectura, a través de hacer un curso, a través de formarte, ¿no? Y ahí es cuando eres capaz de ver oportunidades que antes no veías o te ofrecen oportunidades que antes no te ofrecían porque todavía no eras la clase de persona capaz de aprovecharlas o ni siquiera de verlas. </p><p>Entonces, <b>la primera inversión es invertir en uno mismo para que tú seas la clase de persona capaz de encontrar las oportunidades y poder aprovecharlas</b>. Así que ese paso de la formación inicial para mí es absolutamente fundamental. Y a partir de ahí, siempre creo que cuando uno tiene ese hambre, el camino va a aparecer, pero tienes que empezar por esa evolución personal radical.</p><p><b>— Hablés de tu formación, que fue gran parte de lo que te llevó a hacer tu camino. ¿Recordás algún libro, algo que hayas aprendido en ese entonces que fue para vos transformador?</b></p><p>—Un libro que marcó mi vida es muy sencillo. Es una fábula, un libro de <b>Og Mandino</b>, que es <b>El vendedor más grande del mundo</b>. Y es una fábula de un niño que es un camellero, que se enamora de la hija del jeque, vamos a decir, pero ¿quién soy yo para ser digno del amor de esa persona? No se sentía nadie, era simplemente el camellero. Entonces, pensaba que para poder aspirar al amor de esa mujer tenía que tener éxito, que necesitaba triunfar. Y entonces hubo una señal y hay una persona muy sabia que se da cuenta que es la persona a la cual le tiene que traspasar todo su conocimiento. Y entonces le da una serie de cartas donde son como <b>los diez pasos del éxito</b> y tiene que aislarse en una cabaña y estar durante diez meses cada mes leyendo tres veces al día esos pergaminos. Y yo hice lo que hacía en el libro. Cada mañana, me levantaba y leía ese pergamino. Al mediodía leía ese pergamino y a la noche lo leía en voz alta, tres veces al día, durante un mes, noventa veces. </p><p>¿Qué ocurría? Que al final esa sabiduría, ese pergamino, ese conocimiento, se te queda impregnado y comienzas a aplicarlo. Entonces, para mí fue un libro que fue un antes y un después, como uno de los primeros que fue desde cómo ganar amigos, influir en las personas. A partir de ahí ha habido infinidad. Pero yo cuando comencé a leer era como que: ¿por qué no me han dado a mí esto antes cuando yo era pequeño? ¿Por qué no me han dado estas cosas que me hubiesen ayudado tanto en las relaciones personales, en relaciones comerciales, en todo? Así que esa parte de formación es algo que uno mismo tiene que hacer.</p><p><b>— ¿Te acordás algunas de las diez cosas que repetías mañana, tarde y noche?</b></p><p><b>— El despertarte cada día dando gracias. </b>Gracias por un nuevo día, gracias por un día libre de cambios, porque damos por hecho que el aire que respiramos va a estar ahí. Y cuando no somos agradecidos, estamos siempre pensando lo que no tenemos. O sea que una de las cosas era siempre: bienvenido un nuevo día libre de cambios para tener una mente flexible sobre lo que pueda pasar, ¿no? El ir en el día a día mucho más consciente, mucho más despierto de tu propia actitud y cómo tu actitud tiene un impacto en los demás. Yo me acuerdo que era un momento que iba donde un lugar a otro, iba a un restaurante, iba a la recepción del hotel con cualquiera y dije: <b>“Voy a hacer que esa persona sonría sí o sí por ser el que esté”.</b> </p><p>Y era el darte cuenta cómo podías tener una influencia positiva en los demás cuando estabas consciente. Lo que ocurre hoy en día es que vamos secuestrados por nuestros propios pensamientos. Ahora <b>hay una epidemia de ensimismamiento</b>, donde te cruzas con una persona, con otra, nadie te ve, parece que eres invisible, porque todo el mundo está cada uno atrapado por el móvil, por una pantalla, atrapado en sus propios pensamientos, en su propia preocupación, y eso hace que te vayas desconectando del mundo, de los demás, pero es que de ti mismo. Y al final, <b>las mejores vacaciones del mundo no son ni en Bora Bora ni en Maldivas, son cuando estás veinticuatro horas sin pensar en ti</b>, sin preocuparte sobre el futuro y centrarte un poco más en los demás para ver qué puedes aportar, para intentar contribuir. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/33JZIFHKBRDGXCW6UCAT6GKXVQ.jpg?auth=9905e7dc2a4be693af837306a9b4f7b2e51b5b15b3fbbbf487d2eab78af9f64d&smart=true&width=7869&height=4426" alt="Según el conferencista, el aislamiento y la búsqueda constante de aprobación en redes sociales dificultan la conexión genuina con los demás (Freepik)" height="4426" width="7869"/><p><b>— Recién me mencionás esta preocupación por el futuro, que creo que es gran parte de lo que ocupa la cabeza de mucha gente. ¿Qué se hace frente a eso? Ante esta cuestión de todo el tiempo pensar y preocuparte por qué vendrá en el futuro.</b></p><p>— ¿Cuáles son los beneficios de la preocupación?</p><p><b>— Y, que te puede llevar a ocuparte, tal vez.</b></p><p>— Bueno, normalmente <b>la preocupación simplemente te hace sufrir dos veces, porque sufres por algo que no existe. </b>Porque tenemos todos una mente viajera que le encanta ir al futuro y distorsionar el futuro. Es como que te lanza un montón de amenazas para que tengas cuidado, estés en alerta. Pero la preocupación no ha salvado nada a nadie. Como tú dices, lo que tienes que hacer es ocuparte. Entonces, una de las cosas es cuando uno lee, está en un momento difícil y todos pasamos por algún momento en la vida en el que todo se derrumba a tu alrededor y te embarga la preocupación y el miedo y la ansiedad y no sabes cómo salir, ¿no? En esos momentos, una técnica que a mí me sirvió era: vete a la situación más dramática de todas, a la peor de todas. <b>¿Qué es lo peor que puede ocurrir?</b> Vete a lo más negativo posible. Decía: <b>pues que lo pierdo todo, me quedo sin nada de nada y entonces podré vivir con un hermano, podré vivir con mis padres, a lo mejor me darán de comer, pero a mí lo peor.</b> Y entonces era, bueno, pero desde ahí me podré levantar, desde ahí me podré volver a empezar. Porque la preocupación que ocurre, que todo lo que tú piensas es una imaginación, es mentira. </p><p><b>El cerebro es el mayor contador de historias de terror del mundo,</b> pero todo lo que tú piensas de forma imaginaria, tu cuerpo lo siente y lo padeces. Las emociones de preocupación, ansiedad en el estómago, es real, pero no es real por lo que está pasando, sino por lo que estás imaginando. Entonces, al final es darte cuenta de que hacer ese ejercicio de qué es lo peor que puede pasar. Y entonces dices: bueno, pues igual no estoy tan mal como el cerebro me quiere hacer creer. Y a partir de ahí es empezar a enfocarte en qué depende de ti, qué sí está en tus manos, qué puedes hacer ahora, hoy, en este momento, para salir de ese secuestro futuro al cual nos lleva la mente. </p><p>Cada vez es más importante el intentar traer la atención al presente. De ahí la importancia del <a href="https://www.infobae.com/tag/mindfulness/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/mindfulness/"><b>mindfulness</b></a>, de que cada vez más gente habla de la <b>meditación</b>, de estar aquí y en el ahora para no estar todo el día navegando y naufragando en el mar de pensamientos y de preocupaciones que no van a ningún sitio. Al final es tu capacidad de intentar traer la atención ahora y a qué es lo que puedes hacer en este momento. </p><p><b>— ¿Cómo crees que se puede desarrollar tal vez una confianza en uno mismo para afrontar los desafíos que van apareciendo en el día a día, en la vida? ¿Cómo se desarrolla esa capacidad de creer que uno puede afrontar esas cosas?</b></p><p>— La confianza viene de un lugar y es de <b>cómo te hablas a ti mismo, qué te dices a ti mismo. </b>Entonces, ¿cómo se desarrolla la confianza? De una sola forma. Y lo que ha destruido gran parte de la confianza es la sobreprotección y el victimismo actual. La<b> confianza </b>viene de enfrentarte a las cosas difíciles, a las cosas que no sabes seguro si lo puedes hacer, a eso que te da miedo, que no tienes la garantía de que vas a hacerlo bien, pero a pesar de todo, lo haces. Y cuando te enfrentas a eso que temes es cuando te das cuenta de que eres más capaz de lo que pensabas. Ahí comienzas a hacer que las cosas pasen. <b>Cuanto más huyes de algo, cuando más evitas algo, más se destruye la confianza y la autoestima.</b> <b>Cuando más procrastinas, peor es la autoestima</b>. Pero cuando tú dices y decides voy a hacer eso aunque me tenga que poner pañales y esté cagándome de todo, es decir, voy a hacer eso que temo. Y de repente, cuando te enfrentas a eso, dices: “¿Y por esta tontería he estado sufriendo tanto tiempo?” Y te das cuenta de que era tu mente que te estaba intentando proteger para que no hicieses cosas. </p><p>La mente quería que fueses a la cueva de alguna forma para que no tengas desilusiones, para que no tengas decepciones, para que no te hagas daño, ¿no? Pero al final, la vida y la confianza crece con la acción. Es decir, que la confianza crece de forma directamente proporcional a los miedos y a los problemas a los que te enfrentas. Pero ahí también tiene que ver con seguir leyendo, seguir escuchando, aprendiendo para que tus pensamientos sean tus amigos en vez de tus enemigos. Si tú no eliges la información, el mundo entero te da la información. Gran parte de la información que recibimos hoy en día, si tú no eres muy metódico, es basura, para intentar venderte algo, manipularte, que opines de esta manera por la polaridad, por mil cosas. Entonces hay que ser quirúrgico y preciso en qué escuchas, qué lees, a quién escuchas, y eso te va ayudando cada vez más, te va dando un mayor nivel de confianza y de comprensión para enfrentarte a esas cosas. Pero al final, la confianza sobre todo crece en la acción, crece enfrentándote a eso que estás evitando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAFU5AKBKJEGZHUPBTCI2YZL7E.png?auth=4570284cd337c831337068180c8190068b08ee00e12afe2064761ceff147bf40&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Iriondo afirmó que la plenitud depende más de la evolución personal y la claridad de objetivos que de circunstancias externas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Cómo hacés en el día a día para desarrollar esa fortaleza?</b></p><p>— Va a haber días que no tienes esa fuerza, pero has tomado una decisión y tienes un compromiso. Hay días que no te quieres levantar de la cama. Hay días malos. Pero eso no significa que sea una vida mala. Y nos pasa a todos. Entonces es una montaña rusa y hay momentos en los que no tienes ganas, pero has tomado la decisión de que voy a seguir intentándolo aunque no tenga ganas. Entonces, una manera de encontrar esa fuerza tiene que haber los <b>objetivos muy claros</b>. Tienes que tener escrito esa razón, ese porqué, <b>tus objetivos, tus metas,</b> para que te ayuden en ese camino a tener muy claro cuáles son los pasos que tienes que dar. La otra razón es activar un mecanismo del cerebro que es el <b>sistema de inhibición conductual</b>, que es decir, <b>el ser </b>humano a veces hace mucho más, por evitar el sufrimiento que por lograr un sueño. </p><p>Entonces, una estrategia es primero diseño: ¿qué es lo que quiero? ¿Cómo me gustaría cambiar, cómo quiero ser? Y tienes que diseñar tu futuro yo, como esa persona con confianza, una persona madura, una persona que ha hecho que las cosas pasen, una persona que ha asumido responsabilidades, ha ido cambiando la vida. Y verte a ti mismo como esa persona. Y al otro lado extremo tienes que poner: ¿qué va a pasar en mi vida si me abandono? ¿Cuáles van a ser las consecuencias a nivel personal, a nivel emocional? ¿Qué va a ocurrir con mi vida dentro de un año o dos si no cambio? ¿Qué va a ocurrir con mi pareja, mi familia, a nivel económico? Todo. Y creas un pequeño infierno, más grande todavía del que a lo mejor puedes estar pasando. Y cuando tú ves ese monstruo, digo: “No quiero caer ahí, me niego, no voy a abandonarme”. Entonces, cuando tú ves eso, entonces el cerebro de alguna forma se activa para evitar ese sufrimiento, ese dolor. Y al mismo tiempo tienes que mirar hacia dónde quiero ir. </p><p>Y esa versión de mí que quiero conseguir, donde digas: es que ser así depende de mí. Ser esa persona más madura, con mayor nivel de responsabilidad, con esa confianza, es algo que depende de mí. Los resultados no sé cuándo vendrán. Cuando plantas la semilla, no te quedas mirando. Los resultados vendrán cuando vienen. Primero tienes que crecer, tienes que evolucionar, pero te tienes que centrar no en lo que quieres lograr, sino sobre todo en la clase de persona en la cual te tienes que convertir para conseguir esos resultados. Y ese cambio personal y esa actitud y ese compromiso sí que está en tus manos, depende de ti. Entonces, asumir esa responsabilidad, tener claro las cosas que quiero conseguir, soñar con eso, visualizarlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZC2QS6DHBVEP3B54AS6YGZRUSE.jpg?auth=f1c8a4e1d6a1d535f450dadfb2142d3b27c4e5e52e37a23b0fbe8654b27d5d07&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para superar el síndrome del impostor, Iriondo recomendó practicar la autoaceptación y dejar de buscar validación en los demás (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Para mí hay algo clave que me mencionaste hace un ratito que es salirse de uno mismo. Creo que cuando uno está muy ensimismado en sus propios problemas, sus propias ideas, es cuando empiezan los problemas.</b></p><p>— Se dice que si una persona estuviese 24 horas sin pensar en sí misma, no tendría <b>depresión</b>. Cuando leés psicología, psiquiatría, los suicidas, cuando escriben, la palabra que más utilizan es <b>yo</b>. Y es “pobre de mí”, “mira lo que me ha pasado”, “mira lo que me han dicho”, “lo que me ha ocurrido”... Y es todo es un enfoque en uno mismo constantemente y eso es una garantía de sufrimiento. Decía el <b>Dalái Lama</b> que el sufrimiento del ser humano es su incapacidad de dejar de pensar en sí mismo. Cuando tú de pronto tienes la oportunidad de ayudar a alguien en algún acto, de levantar a alguien, de ayudarle a creer, de ayudar de alguna forma, de pronto te sientes mucho más útil. Tu vida tiene mucho más sentido. Dos, te olvidas de ti. Por eso <b>la contribución es el camino hacia la plenitud.</b> </p><p>Todo el mundo te vende la felicidad a un módico precio, para quien te va a las tiendas, te la venden, ¿no? Pero nadie te vende la plenitud. ¿Por qué? Porque la plenitud viene de la ausencia de emociones destructivas. La plenitud viene de un mayor sentido, de una evolución personal. Lo que pasa es que las <b>redes sociales y toda la tecnología, ha llevado a la sociedad cada vez más a estar centrado en sí mismo.</b> Y la marca personal y yo y cómo estoy y cómo aparento y cómo me ven y mi imagen y me tengo que mostrar. Entonces, ha ocurrido algo que es como si la autenticidad humana estuviese en peligro de extinción. Entonces,<b> ¿qué es la autenticidad? La autenticidad es la forma en la cual tú conectas contigo mismo. </b>Cuando tú estás con una persona que es auténtica de verdad y ves una persona humana, humilde, sencilla, transparente y dices: “Qué a gusto estoy con esta persona. </p><p>Me siento cómodo con esta persona porque veo que es una persona de verdad”. Y es muy fácil conectar. Pero en vez de ser auténticos, hoy en día que estamos, pues todo el día editando la imagen maravillosa, ¿no?, de, de uno mismo y vamos ocultando la parte de nosotros que consideramos imperfecta, que no quiero que vean, porque quiero gustar al mundo entero. <b>Quiero que tengan una buena imagen de mí. “Tengo miedo al rechazo”.</b> <b>La soledad actual es el miedo a no ser visto. </b>Y entonces, miedo a no ser visto porque igual me quedo como invisible. Entonces, voy creando un personaje que es el que creo que va a gustar. El problema es que a lo mejor va a gustar el personaje a gente que no conoces ni son tus amigos y les gusta el personaje, pero no te conocen a ti. Y el problema es que hay una ruptura y tú llegas a casa y estás todo el día con el personaje editando la vida que parezca maravillosa, ocultando esa parte de mí que no quiero que vean. </p><p>Y entonces dices: “¿Quién narices soy?”. Y esa es la mayor infidelidad que uno comete consigo mismo. Es una traición a los principios de uno mismo, a lo que tú eres de verdad. Porque entonces no puedo ser yo, porque entonces igual a lo mejor me rechazan. Entonces, pues cambia de amigos urgentemente. O sea, porque solo son amigos, ¿no? Entonces, cuando tú intentas encajar... te borras del mapa. Porque una cosa es el sentido de pertenencia, que es fundamental. El sentido de pertenencia viene desde la, desde las tribus. Tenemos un sentido de pertenencia de grupo, ¿no?, de equipo. Y ahí es donde encajamos y nos sentimos seguros. Pero para encajar tengo que pensar como los demás, tengo que hacer como los demás y tengo que ir un poco siendo otra persona distinta. </p><p>Entonces, uno de los grandes problemas en ese sentido es que las redes han magnificado esa soledad, diríamos, esa epidemia donde más del 55 por ciento de las personas hoy en día afirman sentirse solas de alguna forma, o incomprendidas o no vistas, ¿no? Tienen la conectividad, pero desde luego que no la conexión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P23EFYCBZNBRPCQ3LKSUOBPJWM.jpg?auth=9aadaf7f428c6de4af3d8482dce223ce819361781ad9ec2ca1dcdf3c79be79ed&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El exdeportista relató que la decisión radical de cambiar surgió “cuando el dolor resultó insostenible” y fue necesario dejar atrás el pasado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Algo que viene vinculado a eso y que lo vengo escuchando mucho en el último tiempo es el síndrome impostor. Sentirse en cualquier momento me van a descubrir, se van a dar cuenta que no soy esto. Y también creo que le pasa a muchas personas que han conseguido mucho en la vida. ¿Qué pensás de este síndrome? ¿Qué significa?</b></p><p>— Lo tiene todo el mundo. Hay una frase maravillosa que dijo <b>Emma Watson</b>. Emma Watson, la actriz de Harry Potter. Dijo: <b>“Cuanto más éxito he tenido y cuanto más éxito tengo, más pánico tengo que descubran que no estoy a la altura, que no soy suficiente”. </b>Es decir, la única cosa es la imagen que la gente tiene de ti y otra cosa es la imagen que tú tienes de ti. Tú te conoces a ti mismo con todas tus imperfecciones. Y somos nuestros peores jueces. Somos maltratadores profesionales en algunas ocasiones, ¿no? Y me pasa a mí, porque quién soy yo para hablar de eso, ¿no? Entonces, ese síndrome del impostor, esa percepción de que parece que debería tener todas las respuestas porque mira lo que he conseguido, mira lo que he tenido. Y el miedo a que descubran tus propias dudas y tus propios miedos que todos tenemos. Entonces, esa especie de miedo ridículo de que te descubran, pues, los miedos y dudas que todos tenemos. Y al final tiene que ver con qué partes de mí no acepto y qué tengo que aceptar. </p><p>Entonces, ese síndrome del impostor tiene que venir por empezar a decir: <b>gracias</b>. A veces es muy revelador cuando alguien le dan un cumplido. Oye, qué bien has hecho ese trabajo. <b>“No, no, no, yo no, porque yo...” Y se empieza a disculpar, ¿no? De alguna forma, cuando parece que nunca está nada lo suficientemente bien. </b>Entonces hay que hacer ese trabajo de, de aceptación de uno mismo, de aceptación de los defectos, de todo, de quererse uno mismo, aceptarse. Que no es resignarse, ni me aguanto ni me conformo. No. Es decir, la aceptación hace falta valentía y eso es un paso para intentar salir de ese síndrome del impostor, porque no estás aquí para demostrar nada a nadie. A nadie.</p><p><b>— Recién me hablaste de plenitud, que no es lo mismo que felicidad. Si tu plenitud fuera, por ejemplo, una mesa que se sostiene con cuatro patas. Recién me hablaste, bueno, mencionamos una que es salir de vos mismo. ¿Qué otras anclas sentís que tenés en tu vida que te permiten vivir de manera plena?</b></p><p>— Una es tu propia evolución personal, tu desarrollo personal. Sin evolución personal hay una sensación de estancamiento y de no crecimiento. Entras como en el invierno de la vida. Está demostrado que somos más felices también y más plenos en los momentos en los que estamos aprendiendo cosas, cuando estamos comprendiendo, cuando hay revelaciones. Nunca había entendido eso de esa forma, ahora lo entiendo. Entonces, ese desarrollo y esa evolución personal te ayuda a tener una vida más plena. El que encuentres aquello que conecta contigo, en que te encuentres un mayor nivel de paz y de aceptación con uno mismo. Pero sobre todo los mayores momentos de lo que más plenitud genera es cuando, en alguna ocasión, tienes la oportunidad de ayudar, de marcar la diferencia y de dejar huella. Cuando te encuentras con alguien, a lo mejor, que ha dejado de creer, que está derrumbado por lo que le ha pasado en la vida, por quién sabe qué circunstancia, y le vuelves a ayudar de alguna forma para que vuelva a levantar la cabeza, para que levante la mirada y consigas que esa persona le vuelvan a brillar los ojos. </p><p>Y cuando consigues eso, eso es éxito de alguna forma. Y eso es lo que te lleva a una vida más plena.<b> Pero al final es un equilibrio entre cosas que tienen que ver mucho más con el interior,</b> que cosas que tienen que ver con el exterior, que siempre estamos persiguiendo. Porque ahí aparece el animal llamado deseo, que nos saca de todo, de toda la plenitud, vamos a decir, que ese es un tema interesante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/43CAOXEQTFCLDJ67BNAWBO6V7I.jpg?auth=782feda51685da638d6a71b91653968362aaeae2b81a890988eb22507b6314dc&smart=true&width=1408&height=768" alt="Javier Iriondo resaltó el poder transformador de la acción y el compromiso diario con el crecimiento personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Deseo como algo negativo.</b></p><p>— Es un tema curioso el deseo.<b> El deseo es fundamental y el deseo es el problema. </b>El deseo es la causa de muchas de las frustraciones, porque mucha gente tiene enormes frustraciones porque no consigue sus deseos y los lleva a la frustración. “Deseo esto, quiero aquello, quiero lo otro”. Pero al mismo tiempo, <b>el deseo es algo que se necesita para mejorar. </b>El deseo es innato, la aspiración humana a mejorar, a aprender, a evolucionar, a lograr algo mejor para los tuyos y una mejor vida. O sea, que todos tenemos el deseo de mejorar. Pero como digo, al mismo tiempo, el deseo a veces es un contrato que firmas contigo mismo para sentirte insatisfecho hasta que no consigas ese deseo. Entonces, ¿qué ocurre? El deseo es esa idea que nuestra mente quiere creer que cuando logre aquello y cuando tenga esas circunstancias y condiciones, y tanto la cuenta y paga el otro, entonces por fin seré feliz. Entonces, <b>el deseo hace que estés siempre mirando allá a lo lejos y no seas capaz de disfrutar ahora, el momento, el presente de tu vida</b>. Que estás siempre esperando a que otro aquello ocurra y tu vida es el proceso. Entonces, el deseo a veces es el ladrón, a veces de la paz. Entonces, ese equilibrio entre uno y otro. <b>La gran pregunta es: ¿tú tienes deseos o los deseos te tienen a ti?</b> ¿Y de quién son los deseos que persigues? ¿Son tuyos o la sociedad te ha inculcado que debes de perseguir eso? Entonces, si tú fueras la última persona del mundo, ¿seguirías persiguiendo lo que estás persiguiendo ahora mismo? Porque te hace mejor, te reta a superarte, porque realmente te inspira eso. O no, ya dejaría de perseguir eso porque no tendría sentido. </p><p>Entonces, esa reflexión de decir: <b>“No, tienes que perseguir aquello que te haga mejor, aquello que esté en línea con tus valores y no lo que la sociedad te dice que deberías a veces perseguir”.</b> Porque si no vamos persiguiendo cosas a veces muy locas y cuando lo consigues, dices: “Puede que haya veinticuatro horas. ¡Ah, qué bien!”. Y después, ¿y ahora qué? Vuelta a empezar.</p><p><b>— Javier, te iba a preguntar: ¿qué más creés que es fundamental para tener una vida con bienestar? ¿Qué cosas te funcionan a vos? ¿Qué hábitos? ¿Qué encontraste?</b></p><p><b>— Para mí es encontrar paz.</b> O sea, encontrar tranquilidad. Y para mí tiene que ver mucho con mucha conexión con la naturaleza. Siempre tiro para el monte, pero creo que para mí, por lo menos, la ciudad y la tecnología acelera, acelera a la gente y te mete en el mundo de las prisas, donde siempre vamos con la sensación de que no llego a todo, a todas partes. Entonces,<b> es la capacidad de parar, parar más para reflexionar, </b>darte un tiempo más para pensar, para leer. Para mí es mucho conectar con la naturaleza.<b> Para mí, es importantísimo el deporte. Sin deporte hay muchos más problemas por un motivo de energía,</b> ¿vale? Entonces, normalmente a las siete de la mañana estoy en el gimnasio. Es algo que toda la vida he hecho deporte, me viene bien, me encanta. Pero hoy en día ocurre una cosa: el ritmo de vida es tal que uno de los grandes problemas hoy en día, además del del enfoque y la atención, la <b>dispersión mental</b> que es salvaje, es que eso nos lleva a un nivel de <b>agotamiento</b> y que tenemos menos <b>niveles de energía</b>. Cuando tú tienes menos nivel de energía porque no te alimentas bien, porque no haces deporte, no descansas suficiente, etcétera, entramos en un nivel más bajo de energía vital y eso hace que seamos mucho más <b>negativos</b>. </p><p>Los pensamientos positivos y la fortaleza mental requieren que tú tengas energía física vital. Y cuando no tenemos energía física vital, somos mucho más pesimistas. Diríamos que el nivel de energía condiciona nuestra psicología. Y cuando te sientes más fuerte físicamente, con más energía vital, te sientes con más confianza y mucho más capaz. Y cuando uno está cansado, que es un desastre, todo se te hace un mundo. Reaccionas mucho más de forma desproporcionada. Una cosita parece que es el fin del mundo. Cuando te sientes mucho mejor, es que eres capaz de enfrentarse a las cosas infinitamente con más entereza, mejor, con más madurez y más tranquilidad. Así que para mí tiene que ver esos tiempos de pausa, de naturaleza, de tiempo para uno mismo, de desconexión también de la tecnología para encontrarte.</p><p><b>— ¿Estás leyendo algo que te gustó y crees que vale la pena compartirlo?</b></p><p>— Últimamente tiro con mucho audiolibro y pódcast porque viajo bastante, con lo cual aprovecho. Ayer mismo venía escuchando el último audiolibro de <b>Brené Brown</b>. Me encantan sus libros. Hay una charla de ella que ha sido una de las tres más escuchadas de la historia, una charla TED, sobre el poder de la vulnerabilidad. Muy recomendable. Ilusiones colectivas es el que estaba hace poco leyendo. Hace poco también uno que me bajé de Oprah Winfrey…</p><p><b>— Su biografía es muy buena.</b></p><p>— Sí, conozco la historia de ella hace mucho tiempo. Muy interesante.</p><p><b>— Ella es una historia totalmente de resiliencia y de ganar mucha confianza en sí misma y desafiar todo lo que parecía que estaba destinado para su propia vida, ¿no?</b></p><p>— Sí, ella es un poco un ejemplo... Marcos Cartagena, un libro muy sencillo, bonito, Las ochenta y siete palabras más bellas de Japón, para desconectar. Lo que hablabas de Oprah Winfrey, yo estaba viviendo en Florida con 20 años y entonces Oprah estaba en el auge, ¿no? De alguna manera, la mujer más poderosa de América. Y es cuando uno cree que… “Tú no sabes de dónde vengo, tú no sabes lo que ha pasado en mi vida”. Y todo el mundo tiene una historia para justificar dónde está. Si las cosas no me funcionan, no van bien, es porque “mira lo que me pasó”, “mira mis padres”, porque lo que me dijeron, o porque no tengo la educación, los recursos, la mentalidad. Y entonces, resulta que Oprah Winfrey, la mujer más poderosa del mundo que ha sido, de lejos, con todos los medios, ella nació de una madre que fue abusada, violada, a los trece años. </p><p>Y luego le pasó exactamente lo mismo y fue madre a los trece años. Y siendo una mujer negra en aquellos tiempos, con todos los estigmas y tenía un pasado que tú dirías: nadie hubiese dado un duro por esa mujer. Cero. Y sin embargo, a pesar de su pasado, se ha convertido en la mujer más poderosa del mundo. O sea, tenía una capacidad que en Estados Unidos lo que decía ella iba a misa, influía en las votaciones, en las elecciones, como nadie jamás se podía imaginar. Y eso hay que tenerlo en cuenta, porque a veces la gente cree que estoy condicionado por mi ADN o por mi pasado. Entonces, el pasado, al final, es algo de lo que tú tienes que extraer tus lecciones y borrar el resto. Y el pasado, desde quien eres hoy, lo tienes que reinterpretar y extraer la esencia, ¿no? Y es quitar tu pasado del medio de tu futuro, porque el pasado no es una condena. </p><p><b>El pasado es la experiencia</b>,<b> es un trampolín y son las raíces que uno tiene que mantener con orgullo siempre.</b> Pero el pasado no es una prisión, no es una cadena, sino es, como digo, extraer la experiencia desde ahí, porque lo que importa no es lo que ha pasado, sino lo que puede pasar a partir de ahora. Lo que importa no es lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser. Lo que importa no es lo que has hecho, sino lo que puedes hacer a partir de ahora, ¿no? Ni dónde estás, sino a dónde vas. Entonces, Oprah Winfrey, en ese sentido, es una mujer que me parece impresionante, ¿no? De dónde vino y lo que ha, lo que ha logrado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NTZVF2CMX5GGVNB473GDKPR6EY.png?auth=ce0a083e3daf9aee796c4b7a560b69b9f091a31dc0879c4620e2291828e33ebb&smart=true&width=1408&height=768" alt="El autor aconsejó desconectarse de la tecnología y conectar con la naturaleza como hábitos para recuperar energía y bienestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Hay varias de estas historias de personas conocidas que inspiran: J. K. Rowling, la autora de Harry Potter, Elon Musk tuvo una vida muy complicada, una infancia un poco trágica con su relación con su padre. A veces me pregunto qué es lo que tienen esas personas, si nacieron con algo adentro distinto, porque cualquiera, ante esa misma situación o misma vida, hubiese usado eso como justificativo para quedarse donde están y para explicar por qué tal vez no fueron hacia lo que querían. ¿Crees que hay algo distinto en este tipo de personas o qué es aprendido?</b></p><p><b>— Cada persona es un mundo y no sabes las circunstancias de cada uno o cómo es o el hambre que tiene. </b>Sí que muchas de las personas que han conseguido cosas increíbles tienen un pasado trágico. También algo curioso con muchos artistas del mundo de la música y con los que he podido hablar, gente muy famosa en el mundo de la música, es como que a veces sus mejores canciones, han salido los momentos más horrorosos personales. Porque curiosamente es cuando has llegado a las catacumbas, llegas a sentir cosas que nunca jamás habías sentido. </p><p>Pero eso también les ha ayudado a conectar con algo tan profundo que de ahí ha salido luego el trabajo que ha conectado con todo el mundo. Porque ha salido de muy dentro. Mi primer libro, <i>Donde tus sueños te lleven</i>, es el libro que escribí para salvarme a mí mismo. En un momento que lo había tenido todo y de pronto mi mundo se derrumbó. Aquel libro que escribí para mí ha cambiado miles de vidas. No se sabe cuánta gente se ha tatuado el título del libro. Me lo recomiendan los psicólogos en equipos, en todos los lugares. Pero realmente yo no estaba escribiendo un libro, estaba escribiendo algo que me salía del alma, que eran experiencias de mi vida, todo basado dentro de una novela. Y fue por ahí, ¿no? Entonces, a veces ocurre que aquel momento en el que tú pensabas que era el peor día, los peores momentos de la historia, cuando mires atrás, dices: “Menos mal que aquello ocurrió, porque me he convertido en la clase de persona que soy”. Y los casos, por ejemplo, de JK Rowling, que hablas, su historia es espectacular. Y no sé si has escuchado la charla que da ella, no sé si es en Stanford o en Harvard, la charla de graduación. </p><p>Ahí cuenta su historia. Ella se casó con un maestro portugués y entonces, bueno, se divorció. Tuvo una niña, tuvo un matrimonio terrible. Y entonces, más o menos como que le patearon de casa y volvió a Inglaterra, pero con una mano adelante y otra detrás, sin nada, en la pobreza máxima, como decía, en la indigencia. Y entonces, ¿qué fue lo que le ocurrió? Que toda la vida sus padres le habían metido el miedo por vena, el miedo al futuro, y necesita la seguridad y la estabilidad. Y cuanto más obsesión tienes por la seguridad, mucho más vas a sufrir porque vas a tener mucha más inseguridad, de alguna forma. </p><p>Entonces, de pronto, lo que le ocurrió es que todo aquello por lo que había sufrido tanto, esos miedos al futuro que le habían inculcado sus padres, que le habían hecho sufrir tanto, esa situación de perderlo todo, de pronto se hizo realidad. Se quedó mirando y dijo: “Sigo viva. Tengo una máquina de escribir y tengo una hija. Y tengo unos amigos que me ayudan un poco”. Y ahí era cuando ella empezaba a escribir los cuentos que le contaba a su hija. Y ahí fue cuando se puso a escribir Harry Potter. Y empezó a escribir y, bueno, aquel primer tomo se lo dio un editor, le dijo: “Esto no vale para nada” y otro no, y no vale para nada, a unos ocho o doce editores. Y ya el doce que le dijo: “No, esto no hay quien lo aguante, esto es un tostón”. Pero uno de los editores le había dado el manuscrito del libro a su niña de ocho años. Y la niña se enganchó totalmente y cuando fue a devolverlo, dijo: “No, no, no, déjamelo, por favor, que quiero seguir leyendo”. Y se quedó un poco asombrado de cómo le gustaba a su hija. </p><p>Y le dijo: “Voy a publicar 1500 libros, pero búscate un trabajo porque tú no vas a poder vivir de esto”. ¿Qué quiere decir? Hace ya unos diez años había facturado más de, no sé si eran 17 billones de libras, sobre tal cual, entre todos los libros, la saga, las películas, todo una auténtica locura. Imagínate a los otros diez editores y dijeron: “Esto no vale para nada”. Es decir, que nunca sabes. Pero a ella le ocurrió que tocar fondo fue el trampolín. Y son muchas las personas que tocar fondo ha sido el trampolín. <b>Nunca subestimes la fuerza de alguien que lo ha perdido todo cuando dices: Ya no tengo nada que perder y todo que ganar.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/76JUQUDYKNEGHIHI3OGIRMYZRA.jpg?auth=bd77a4b9743f2024f7038f9c21caecd747063a2c167cf35cd65c853415e5067a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“La confianza se fortalece al enfrentar lo desconocido y salir de la zona de confort”, sostuvo Iriondo durante la entrevista" height="1080" width="1920"/><p><b>— Quiero preguntarte cuál sentís que en todo este camino de autoconocimiento, en todo el recorrido que has hecho, ha sido o es la decisión que más te llevó a donde estás.</b></p><p>— Un momento que es el que marca mi historia. Y es el momento en el que estoy subido a un puente con 21 años diciendo hasta aquí. Después de año y medio de caos cruel, terrorífico. Y en ese momento en el que de pronto simplemente digo: “No quiero seguir sufriendo”. O sea, era un nivel de impotencia que era incapaz de llorar, porque yo creía que ya era incapaz de salir de aquel agujero en la que estaba, por la situación en la que estaba. Y en ese momento mi madre pasó por la cabeza y fue como un tortazo en toda la cara, como diciendo: “¿Qué haces?”. Porque yo digo: “Yo puedo acabar con mi sufrimiento, pero no voy a acabar con el sufrimiento, se lo voy a pasar a mi madre, que va a estar fustigándose toda la vida y diciendo qué he hecho yo para que mi hijo haga esto”. Y fue un momento de decir: <b>“No hace falta ser valiente para morir. Hace falta ser valiente para vivir”.</b> Y eso fue un momento de decisión. No sé qué voy a hacer, ni cómo, ni cuándo, ni qué, pero hasta aquí se acabó. Y esa es la decisión radical que dices: “Y ahora a ver qué es lo que pasa, qué es lo que vendrá”. </p><p>Pero esa decisión que hay algo que dentro de ti como que explota y dices: “Y a partir de aquí voy…”. Entonces, ese es el punto que para mí marcó absolutamente todo. Y después de haber conseguido muchas cosas, haber empezado distintos negocios, volví a perder todo otra vez por una serie de temas de inversiones en Brasil, y tuve que volver a empezar. Y mi cura en ese caso fue escribir. Escribir parte de mi historia camuflada en un libro en el Himalaya, un libro de escalada, una historia basada en hechos reales. Pero ese fue el segundo momento. Al final ahí también tenía algún porqué. Porque tenía cuatro hijos y decía: “Tengo que levantarme, pero rápido y urgentemente de aquí”. Así que no hay tiempo de lamentos. Es hacerte responsable cuando te caes. Para mí era el momento de aceptar lo que ha ocurrido.</p><p><b>— Javier, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir que en el último tiempo te emocionó, te conmovió, te sorprendió, lo tenés dando vueltas en la cabeza. Puede ser una recomendación, una anécdota, lo que quieras hoy dejar acá para compartir.</b></p><p>— Voy a recomendar un documental de humanidad, ¿vale? Es muy cortito y me hizo llorar. Y cambié los nombres de los personajes de mi primer libro en homenaje a esas personas en ese documental. Lo puedes ver, encontrar en YouTube. Se llama <b>El intento de rescate de Iñaki Ochoa</b>, de Informe Robinson. En Canal+ están siempre los informes Robinson, que hablan del deporte y ese es un documental de 28 minutos. A mí me inspiró una barbaridad. Es un momento de humanidad salvaje de dar la vida por alguien. Ocurrió en el Annapurna, ocho mil metros de altura, donde se quedó. Y entonces tuve la oportunidad de escribir el libro, de terminarlo y poder dárselo a su madre, a la gente que estuvo coordinando el rescate y lo coordinaban desde El Diario de Navarra. Porque ocurrió algo increíble. </p><p>Yo tenía una empresa que vendía unos cuadros de motivación para empresas y estaba viendo la tele, viendo aquel documental mientras yo terminaba el libro. Y de pronto en aquella sala donde se reunían se ven unos cuadros y había uno que llevaba mis iniciales y yo era como uf, ¿qué me está diciendo aquí el destino en un cuadro mío? Decía: “JIN Sueños. El futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de esos sueños”. </p><p>Y luego llegué al diario y no había solamente un cuadro, había cinco cuadros que eran de los míos. Y es un documental sobre la humanidad que hoy en día a veces estamos perdiendo. Por la locura, por la velocidad, por la locura de la política que nos tenemos alrededor de la polaridad, que ese intento de deshumanizar a los demás. Y creo que lo que hay en ese documental es un gesto de humanidad tras otro espectacular y que necesitamos mucho más de eso, recuperar la humanidad. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/76JUQUDYKNEGHIHI3OGIRMYZRA.jpg?auth=bd77a4b9743f2024f7038f9c21caecd747063a2c167cf35cd65c853415e5067a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“La culpa es la emoción más destructiva”: técnicas simples para transformar traumas, ansiedad y creencias limitantes]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/17/la-culpa-es-la-emocion-mas-destructiva-tecnicas-simples-para-transformar-traumas-ansiedad-y-creencias-limitantes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/17/la-culpa-es-la-emocion-mas-destructiva-tecnicas-simples-para-transformar-traumas-ansiedad-y-creencias-limitantes/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicólogo clínico Juan Lucas Martín explicó que sanar los traumas del pasado es fundamental para permitir la práctica de la meditación y la visualización. Además, señaló que estos métodos pueden transformar la biología y calmar el estrés]]></description><pubDate>Mon, 17 Nov 2025 18:01:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjHl43I2_eQAxVjaEgAHS4aDAgYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiebIBhDmARIsAE8PGNKR5Lt8fXIOCChc9EFeHb1B7GvSknUD6c33GcN7qx2QDCB2zJ3nVQ0aAj_SEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRo_HfOu736KZciLZacaKsMrONc5umfAI15zrK9J-fvGilEN-jqOzhgBkx1pg9H0_pwFuXyUV9VIdq4XX1Urtm8iOHRO9dsKj5mrXpuFFuFiQFAkdpgMLnh&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0KhOLIJa1dEJLdihFs0Wu_knCwfg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTBvXMw7oGcJ4mDuE7axFu-M%26gclid%3DCj0KCQiAiebIBhDmARIsAE8PGNKR5Lt8fXIOCChc9EFeHb1B7GvSknUD6c33GcN7qx2QDCB2zJ3nVQ0aAj_SEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjNu4bI2_eQAxXSK7kGHXt5AfgQ0Qx6BAgVEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjHl43I2_eQAxVjaEgAHS4aDAgYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiebIBhDmARIsAE8PGNKR5Lt8fXIOCChc9EFeHb1B7GvSknUD6c33GcN7qx2QDCB2zJ3nVQ0aAj_SEALw_wcB&amp;cid=CAASWeRo_HfOu736KZciLZacaKsMrONc5umfAI15zrK9J-fvGilEN-jqOzhgBkx1pg9H0_pwFuXyUV9VIdq4XX1Urtm8iOHRO9dsKj5mrXpuFFuFiQFAkdpgMLnh&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0KhOLIJa1dEJLdihFs0Wu_knCwfg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTBvXMw7oGcJ4mDuE7axFu-M%26gclid%3DCj0KCQiAiebIBhDmARIsAE8PGNKR5Lt8fXIOCChc9EFeHb1B7GvSknUD6c33GcN7qx2QDCB2zJ3nVQ0aAj_SEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwjNu4bI2_eQAxXSK7kGHXt5AfgQ0Qx6BAgVEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, </b>el psicólogo clínico especializado en<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/estres-postraumatico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/estres-postraumatico/">estrés postraumático</a> y<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/">ansiedad</a><b>, Juan Lucas Martín, </b>explicó por qué sanar el pasado es el primer paso para calmar la mente. Detalló que muchos síntomas actuales, como la ansiedad, el enojo, los miedos, fobias o reacciones impulsivas, suelen tener su raíz en experiencias traumáticas, incluso algunas que no recordamos de manera consciente. A través de<b> técnicas autoaplicables</b> que combinan estimulación bilateral, respiración y acupresión, busca que las personas puedan <b>liberar la emoción asociada al trauma y recuperar la sensación de seguridad interior.</b></p><p>Además, habló sobre la <a href="https://www.infobae.com/tag/meditacion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/meditacion/">meditación</a> y la visualización como herramientas científicas para transformar la biología<b>, </b>reducir el estrés y diseñar un futuro más saludable. Explicó que el cerebro no distingue entre lo que imagina y lo que vive, y que visualizar metas con emociones elevadas puede modificar la química interna, mejorar decisiones y activar áreas del cerebro asociadas al bienestar. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/1zIlS0FlX2KdnTCyFb3hTJ" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/1zIlS0FlX2KdnTCyFb3hTJ"><i><b>Spotify </b></i></a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9lnOXk51-S8" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=9lnOXk51-S8"><i><b>YouTube</b></i>.</a></p><p>Juan Lucas Martín es reconocido por combinar técnicas de la psicología moderna con herramientas de integración cerebral y métodos terapéuticos de resultados rápidos que comparte en cursos y conferencias internacionales. Con más de dos décadas de trayectoria, creó programas como <i>Cambia tu mente, cambia tu cuerpo, cambia tu vida</i> y se presenta regularmente en auditorios de distintos países. Su interés por las técnicas de visualización y enfoques alternativos nació tras atravesar, a los 21 años, una hepatitis atípica grave, experiencia que –según él mismo relata– marcó el rumbo de su camino terapéutico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VIZJB36OINDSNDAP7ZEX5AVMTE.jpg?auth=27fd5cb9e377a7d5261d2faf1363262f1dfa2af5b5bcd91a0045a6c0ad0e6cad&smart=true&width=7427&height=4951" alt="El cerebro, explica Martín, no diferencia entre lo que imagina y lo que experimenta, lo que fundamenta la eficacia de la visualización (Freepik)" height="4951" width="7427"/><p><b>—Me encantaría que para la persona que tal vez te está escuchando por primera vez, nos des una pequeña intro de quién sos, qué hacés.</b></p><p>—Soy psicólogo clínico, me especialicé en estrés postraumático, que es el estrés que sufre cualquier persona después de una experiencia traumática, que es una experiencia que nos estresó. Eso deriva en trastornos de ansiedad, que también me especialicé en eso, y la ciencia de la meditación, qué está detrás a nivel científico de cuando uno medita. Visualización y meditación, que son parecidos, pero hay diferencias.</p><p><b>—¿Por cuál te parece que empecemos?</b></p><p>—Van de la mano, porque siempre le digo a las personas: para poder bajar las revoluciones a nivel mental y que baje el estrés, <b>lo primero es empezar por el pasado, sanar los traumas. </b>Porque si tenemos experiencias estresantes que no superamos, es muy difícil después que no haya ansiedad, que no haya enojo, que no haya rencor. Ahí les enseño a las personas técnicas muy fáciles, autoaplicables que están gratis en mi página web. Me gusta que el profesor sea independiente, que aprenda a autosanarse, digamos, siempre que pueda, ¿no? Hay casos que se necesita terapia. </p><p>Y una vez que se calma el estrés, de que el trauma, el estrés postraumático bajó, ahí empezar a enseñarle a meditar, a visualizar... Porque si no es difícil, hay personas que están muy traumatizadas y te dicen: “No puedo meditar, la cabeza me va a mil”. Les enseño de manera fácil respiración, meditación y visualización. Ahí se complementa <b>aliviar el pasado y proyectar las metas futuras que queremos</b>.</p><p><b>—¿Qué es un trauma?</b></p><p>—Trauma es una experiencia que nos estresó y que pasa el tiempo, te acordás de eso y sigue doliendo. Revivís la sensación física, la emoción y el malestar: taquicardia, sudoración, dolor abdominal, opresión en el pecho. Pueden haber pasado 30 años, pensás en eso y hay malestar, eso quiere decir que el trauma no está resuelto. <b>En griego la palabra es herida</b>, así como tenemos una herida en la piel y puede cicatrizar o no, o cicatrizar mal, en la psiquis, en nuestra mente, pasa lo mismo. Hay experiencias dolorosas que las hemos pasado y el cerebro tiene una capacidad de sanarse solo, durmiendo sobre todo, y hay veces que se traba esa capacidad inherente que tenemos y no cicatriza. Estas técnicas son para eso.</p><p><b>—¿Puede existir un trauma que tal vez no nos acordemos? </b></p><p>—Sí, puede pasar y es muy común. La mayoría de nuestros pensamientos son inconscientes. Quiere decir que no nos damos cuenta que todos los días estamos pensando en eso. Pensamientos y sentimientos inconscientes. Tenemos solo conciencia de un 5% de los pensamientos y estamos todo el día pensando. Y hay amnesias, se llaman, que el cerebro para poder seguir adelante tapó ese dolor y no te lo acordás. Y pueden pasar muchos años y, como decías, tenés cierto patrón de comportamiento o ciertas reacciones que no te entendés por qué las tenés, hasta que se hace consciente el trauma y ahí entendés: “¡Ah!, por eso que viví aprendí a relacionarme así con las mujeres, con los hombres, tengo miedo a tal cosa y no sabía por qué o de dónde venía el miedo”. </p><p>Por eso es tan importante intentar buscar la raíz de cuándo empecé a tener ansiedad, miedo, una fobia, que es un miedo intenso. Cualquier limitación que generan los trastornos de ansiedad, fobia social, vergüenza, reacciones agresivas, impulsos. Nosotros tenemos memoria celular, que a veces no te la acordás con la memoria de imágenes, pero sí hay sensaciones que son muy precarias, a veces preverbales. A veces, la persona, a pesar de que yo les enseño técnicas profundas para que se haga consciente algo, te dice: “Nunca me apareció, pero trabajé la sensación física, por ejemplo, de la boca al estómago de angustia que tengo ante tal situación. Nunca me vino una imagen, pero se me fue la sensación y no tengo más miedo a tal situación”. </p><p>También puede pasar. Tenemos memoria a nivel imágenes, del cerebro y a nivel celular, de sensaciones físicas. Hay personas que te dicen: “Tengo una opresión en el pecho desde que tengo memoria”. Y no saben por qué. Les enseño primero a ver si hay una imagen y si no, se puede resolver aunque no aparezca un recuerdo. Eso es lo bueno.</p><p><b>—¿Cómo serían algunas de estas técnicas?</b></p><p>—Trabajan los hemisferios cerebrales. Tocás unos puntos de acupuntura. Por ejemplo, la más fácil que enseño se llama <b>NET, Neuro Emotional Technique</b>, técnica neuroemocional. Es un fragmento de la técnica y se tocan unos puntos de acupuntura. Y luego se toca el lóbulo frontal mientras recordás la escena o las escenas y la emoción, y vas cambiando de mano. Y eso hace trabajar al hemisferio derecho e izquierdo, que son completamente diferentes. </p><p>El izquierdo es lógico, matemático, procedimientos racionales y el derecho es emocional, creativo, intuitivo. No tiene nada que ver. Y las imágenes con emoción casi siempre se guardan en el derecho. Salvo que la persona tenga invertido porque escriba con la izquierda, pero es poco. Ahí se queda la emoción con la imagen y el izquierdo no puede comprender eso. Por eso, cuando tenemos un trauma, el shock que se dice cuando la persona recibe una mala noticia, por ejemplo, dice: <b>“No lo puedo creer, ¿no? No puede ser que esto esté pasando”</b>. </p><p>Ese es el izquierdo que no lo puede concebir y el derecho está cargado de imagen con dolor. Hace como un desbalance. Estas técnicas, al estimular los dos hemisferios se va sincronizando eso y como que se ponen de acuerdo, por decirlo de una manera fácil y podés decir: “Ok, sobreviví, estoy a salvo” y lo recuerdo sin emoción. No es que te borra la memoria, quita la emoción de los recuerdos dolorosos.</p><p><b>—Es un poco como el movimiento ocular que también se usa...</b></p><p>—Exacto. Esa se llama EMDR, pero esa no es autoaplicable, te la tiene que aplicar un terapeuta. Con movimientos de ojos u otras estimulaciones bilaterales. Esta lo bueno es que apunta a lo mismo, pero la persona se lo hace para sí mismo todos los días en su casa o donde esté, que te da independencia.</p><p><b>—Cuando hablabas un poco de la meditación, mencionaste también la visualización. ¿Para qué usás la visualización?</b></p><p>—Esa sería para de acá en adelante. Lo que hablamos es el pasado, aliviar el pasado y visualizar es presente y futuro. <b>Es qué quiero crear en mi vida</b>. Porque somos creadores de la realidad y eso hay muchas escuelas que lo explican. Cuando pensás y sentís algo, hay una química que cambia en tu cuerpo. Lo primero que cambia es química interior, cambia tu biología. Hormonas de estrés se apagan si sanás el trauma y empezás a pensar cómo te gustaría estar y empezás a fabricar química de felicidad, serotonina, dopamina, endorfinas, oxitocina, las que te hacen sentir feliz y eso solo con nuestro pensamiento. Es tan poderoso que si pensás algo malo, catastrófico te puede dar taquicardia, pero para el lado bueno también es poderoso. </p><p>Si te ves feliz con el trabajo que querés hacer, con la pareja de tus sueños, con la vida que querés diseñar, el cerebro se lo cree, cree que está pasando y genera esa química como si estuviera paseando de verdad. Porque <b>el cerebro no distingue un pensamiento de la realidad. </b>Si vos pensás en algo, cree que está pasando, no distingue vivir algo que pensarlo. Por eso funciona la visualización. Y se usa en medicina, en psicología, en deporte de alto rendimiento. El cerebro se entrena y cuando está en la situación dice: “Yo ya estuve acá y todo estuvo bien. En vez de hormona de estrés va a tener hormonas que lo tranquilizan y se desempeña mejor en el deporte. También se usa en medicina para recuperarse después de las operaciones para que baje el dolor. En psicología también. <b>Es el complemento perfecto: sanar el pasado y diseñar lo que uno quiere.</b> Por supuesto, accionar, ¿no? <b>No es que visualizo lo que quiero y me quedo con los brazos cruzados, tengo que accionar en busca de mis metas</b>. </p><p>Pero es muy poderoso visualizar lo que uno<b> </b>quiere al mismo tiempo de accionar.<b> </b>Yo lo explico desde la ciencia, con sustento. Ahí las personas, hasta los<b> </b>más escépticos dicen: “Ok, no lo conocía así”. Hay personas que lo enseñan<b> </b>mal o lo hacen quedar mal a este conocimiento, entonces parece pensamiento mágico. “Visualizá lo que querés y ¡listo!” y no, no es así. Ojalá fuera tan fácil. Tenés que trabajar en eso, tenés<b> </b>que hacerlo todos los días, entrenar el sentimiento también, no solo es la imagen. Es entrenar<b> </b>el sentimiento para que el cerebro genere la química que te da felicidad y eso es un entrenamiento.<b> </b>Pero se pone de moda hablar de algo y lo hacen como superficial y la gente dice: “No le creo a esta persona. La visualización es algo new age” y usan todos esos adjetivos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K6UXG2Y76VH4VCNPIKCYRQ4ESI.png?auth=b726213c6bddc70bc3f2ae895afdaff81bcd9822b866d203b212eae93c1aa436&smart=true&width=1280&height=720" alt="A través de técnicas autoaplicables, Martín enseña a liberar la emoción asociada a traumas pasados (Freepik)" height="720" width="1280"/><p><b>—¿Tenés alguna manera que te sirva específicamente a vos? </b></p><p>—Yo practico todo lo que les enseño a las personas, no me guardo nada. Les entrego todo lo que yo aprendí a lo largo de mi carrera…</p><p><b>—¿Y cuál fue el momento en el que vos te diste cuenta que esta práctica es muy poderosa?</b></p><p>—El punto de inflexión fue cuando tuve una enfermedad incurable para la medicina, cuando tenía 21 años. Estaba en tercer año en la carrera de <b>Psicología </b>y me dijeron que no había cura, no había tratamiento, no había medicina. Estuve casi un año en cama y a la mitad de esos tres, cuatro meses de fiebre, empecé a visualizar que corría, que hacía deporte, que retomaba mi universidad, mi trabajo. Lo visualizaba y agradecía como si eso estuviese pasando. No sabía todo lo que sé hoy, pero mi madre era psicóloga y me había enseñado algunas cosas y no había tenido oportunidad de practicarlo hasta ese momento. Ahí lo practiqué y me curé. Para la medicina fue un milagro y empecé a estar cada vez mejor.</p><p>Después se me dañó la columna, por haber estado casi un año acostado sin masa muscular y me dijeron que nunca más iba a correr. Me querían operar de la columna todos los médicos tradicionales y no tradicionales, quiroprácticos, médicos cirujanos que se habían ido a terapias tibetanas, o sea, tradicionales y no tradicionales, me dijeron: “Nunca más vas a correr, tu columna está dañada como si tuvieras sesenta y cinco años y tenés 21”. Y ahí empecé a practicar cada vez más, aprendí muchas técnicas y hace 25 años que corro triatlón. Nunca sucedió lo que me dijeron que iba a pasar.</p><p><b>—¿Y el momento en que te ponías a visualizar eras una imagen tuya corriendo? ¿Había algo más? Llevame el paso a paso de una visualización.</b></p><p>—Es bien fácil. Las imágenes, una o muchas, de cómo te querés ver, una por una.</p><p>Acompañado del sentimiento de gratitud, de: “Eso ya es”. No de: “qué lindo va a ser cuando pase”. Tenés que entrenar al cuerpo a que sienta que eso ya está pasando o pasó hoy a la mañana. ¿Cómo te sentirías cuando consigas el trabajo que querés? Y feliz, agradecido. Bueno, te tenés que sentir así mientras estás visualizando. ¿Cómo te sentirías si te dicen que te curaste de tal cosa? Feliz, agradecido, aliviado. Bueno, te tenés que sentir así mientras visualizás. Así de fácil. Imagen mental acompañada de un sentimiento elevado que es amor por la vida, agradecimiento de que ya lo logré, de que ya sucedió. Es eso. Después, minutos, con que hagas cinco o diez minutos por día para empezar, es un montón. No hay que ponerse metas tan altas de una hora por día, una hora a la noche y a la mañana, porque no lo vas a hacer. </p><p>Yo tengo meditaciones de diferentes duraciones, de cuatro minutos, de siete, de quince. Y cuanto más lo hacés, más ganas tenés de quedarte más tiempo haciéndolo. Y después, ya te podés quedar lo que quieras, pero con diez o quince minutos promedio a la mañana y a la noche, te cambia la vida. A mí me cambió la vida. Las personas que vienen a los cursos les cambia la vida. No reaccionás, te tomás todo con más calma, con más alegría, no te enganchás con cosas que te enganchabas antes...</p><p><b>—¿O sea que no tiene un efecto solo de poder acercar las cosas que uno está buscando en la vida sino de calmar ansiedades o sentimientos?</b></p><p>—Exacto. Lo primero que pasa es un cambio neurofisiológico. Lo que hablamos de la amígdala, que es el centro de miedo, se apaga, el cuerpo dice: <b>“Estoy a salvo, no hay más guerra”</b>, no hay más estrés. El estrés para el cuerpo es leones afuera, es un incendio. Se calma la amígdala, entran en juego otras zonas del cerebro, el lóbulo prefrontal, que es como el director de orquesta, dice: “Ya pasó el peligro, estamos a salvo”. </p><p>Empiezan las hormonas de felicidad, se empieza a reparar un montón de cosas con química que repara en tu cuerpo. Se detiene ese proceso destructivo que es el estrés crónico. Eso es lo primero que pasa. Y después te empezás a sentir mejor, más optimista, decidís mejor. La meditación es de las cosas más estudiadas en la ciencia. Hay miles de papers e investigaciones de los beneficios de todo tipo, ¿eh? Hasta institutos cardiológicos.</p><p><b>—¿Igualás meditación con visualización?</b></p><p>—Es parecido. El efecto termina siendo el mismo. Terminás con: relajación, tranquilo, con más calma, más claridad mental. Nada más que la visualización le agregás visualizarte. Las meditaciones pueden ser solo respirar. La meditación tradicional, que en el budismo, es sentarte a respirar y prestar atención a la respiración, eso ya es buenísimo, porque te empiezan a cambiar un montón de cosas de tu vida. Pero si le agregás la visualización, que fue lo que yo hice, no lo inventé yo. Formándome con muchas personas y esto viene desde hace miles de años, es más poderoso porque estás agregando imágenes que querés que pasen, el cerebro se las cree y genera más química de felicidad. </p><p>Y encima, hay algo que se llama sistema de activación reticular ascendente, que es muy importante que la gente sepa. Cuando nosotros decimos una orden: quiero tal cosa en mi vida, quiero tal trabajo, me gustaría vivir en tal lado... Sueños. El cerebro dice: ok, voy a buscar todo lo que tiene que ver con eso y voy a descartar todo lo que no tenga que ver con eso. Ejemplos fáciles que siempre doy es cuando una mujer está embarazada, empieza a ver más embarazadas en la calle. Cuando un hombre quiere cambiar el auto, dice: me gusta ese color y ese modelo. Empieza a ver más de ese color y ese modelo. Y dice: ¿cuántos quedan ahí? No, siempre hubo embarazadas, siempre hubo ese auto. Nada más que tu cerebro no le importaba. Desde que dijiste quiero eso, descarta lo que no tiene que ver con eso y filtra lo que sí tiene que ver con eso y lo absorbe. </p><p>Es algo del sistema nervioso. Esa es la explicación más o menos fácil de una de las cosas porque es tan poderosa la visualización, porque te enfocás en algo y tu cerebro va a percibir diferente, cambia la percepción. Y eso va para un lado y para el otro, así como si decimos: todo está mal, todo me sale mal, todo me va a salir mal, el mundo está mal. Salís a la calle así, ¿qué te va a pasar? Vas a confirmar eso, vas a buscar personas que te confirmen que todo está mal, vas a ver lo malo, porque es algo del sistema nervioso. Es: diste esa orden, el cerebro te hizo caso. Y si vas para el lado bueno, dice: okey, vamos a buscar lo que te lleve a ese objetivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4PBGQYP3G5BH3JEWO6YP3IP3PQ.jpg?auth=c51f231bdd7b8f97e72027aed1b2a47ebae2112f1f433095d7f13b6fb77515e1&smart=true&width=1456&height=816" alt="La práctica frecuente de la meditación y la visualización puede modificar patrones de pensamiento negativos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Cuando uno no está muy trabajado o no le presta atención al tema, puede parecer que no elegimos lo que pensamos. Uno se levanta y, automáticamente, los pensamientos aparecen; no es que seleccionamos de una caja y decimos: “Hoy quiero pensar esto” o “en este momento me gustaría pensar aquello”. Sucede de manera más natural y espontánea, ¿no?</b></p><p>—Sí, es verdad. Es que si no prestás atención a dirigirlos, no los vas a dirigir, como acabas de decir, es cierto. Por eso tenemos que frenarnos, para eso es la meditación. Observar, a ver dónde está mi mente, por qué estoy ansioso, por qué estoy pensando lo que viene en tres días, por qué estoy preocupado... Porque si la dejás, es como un pez fuera del agua, va a moverse sin parar. </p><p>Entonces, para eso es frenar, cerrar los ojos, respirar y decir: <b>¿qué estoy pensando? Identificar. Y sin luchar</b>. Y ahí te vas dando cuenta que hay miles de pensamientos automáticos que nos hacen mal, pero eso se puede entrenar. “Ahora vas a pensar lo que yo quiera, no lo que vos quieras”, le decís a la mente así. Es una orden. Es como una computadora, vos le das una orden: “Buscame tal, tal archivo”, y te lo busca. Esto es igual: se acabó estar todo el tiempo pensando catastrófico. Ahora vamos a entrenar. Vamos a respirar a la mañana, vamos a visualizar, a la noche también, durante el día consciente a qué estoy pensando, qué estoy sintiendo. Y te vas a dar cuenta de un montón de cosas. Capaz estás pensando algo que pasó hace diez años y estás con esa rumiación mental de que no lo perdonás a ese suceso o a esa persona. U otras personas que son más ansiosas están, en vez del pasado, en el futuro, pensando cinco años adelante y no pueden disfrutar. Por eso te ayuda mucho también a eso, a darte cuenta qué estás pensando y sintiendo, a hacer consciente lo inconsciente.</p><p><b>—Creo que esto también choca con que venimos de una generación en la que nuestros padres y abuelos crecieron con paradigmas muy fuertes sobre el sacrificio.</b></p><p>—Y la idea es reemplazarlo con el propósito, lo que se llama misión de vida, propósito, es qué te gusta hacer. Cuando encontrás lo que te gusta hacer no hay más ese sacrificio. Puede haber un esfuerzo consciente de levantarte temprano, trabajar, obviamente, pero no te pesa, no es una carga. Requiere un esfuerzo y acciones, pero no te pesa. Y la culpa tiene mucho que ver con eso. Cuando sacás la culpa, todo te deja de pesar. Si todo lo hacés por culpa, es como cargar una mochila muy pesada. Si lo hacés por amor, por gratitud, ahí es mucho más sano. Después no hay enojo, no hay carga.</p><p><b>—¿Creés que la culpa es un gran movilizante de las acciones que tomamos en la vida?</b></p><p>—Para mí es la emoción más destructiva que hay. Peor que el enojo.</p><p><b>—¿Cuáles culpas son comunes?</b></p><p>—“No me merezco”, “por culpa mía mi familia...”, “no soy digno de tener dinero si soy espiritual, las dos cosas no van de la mano”. Y alguien manipulador te puede manipular con culpa: “Si no hacés esto es porque no me querés” y vos te la pasás tratando de hacer feliz al otro y después te va a dar enojo. Es de las peores emociones porque te hace mal tener miedo todo el tiempo, pero te puede, como siempre digo, te puede ayudar a correr más rápido si te corre un león o un perro, te puede ayudar a sobrevivir. La culpa ni siquiera. Te paraliza, te hace sufrir, podés engancharte en vínculos muy disarmónicos por culpa. Después te da enojo, porque es un triángulo psicológico muy común. Cuando vos hacés algo por culpa sin ganas, después te enojás con vos por haberlo hecho y con el otro, y el otro no tiene la culpa. Vos te metiste ahí solito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZC2QS6DHBVEP3B54AS6YGZRUSE.jpg?auth=f1c8a4e1d6a1d535f450dadfb2142d3b27c4e5e52e37a23b0fbe8654b27d5d07&smart=true&width=1456&height=816" alt="Martín recomienda dar sentido al dolor como parte del proceso de resignificación de experiencias difíciles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cómo se ataca la culpa?</b></p><p>—Se sanan las escenas fundantes: dónde aprendiste, mensajes familiares, paradigmas, creencias religiosas. Lo aprendemos en la sociedad, está en la cultura, casi siempre en las religiones y en la cultura. Es aprendida, nadie nace con culpa. Ningún ser humano nace y dice: “Me siento culpable”.</p><p><b>—Todo lo que se aprende, ¿se puede desaprender?</b></p><p>—Yo creo que sí. Algunas cosas son más difíciles que otras porque están muy</p><p>arraigadas, pero yo he visto casos a lo largo de mi carrera impresionantes.</p><p><b>—¿Y qué crees que es lo más transformador que uno puede desaprender? </b></p><p>—Las creencias y los paradigmas limitantes, porque eso te corre el horizonte. Quitar todo eso de limitación que nos han enseñado puede hacer que te cambie la vida para siempre. Un horizonte sin límite de todo lo que podés lograr. El potencial humano es enorme, pero nos limita: los miedos, las creencias, los paradigmas, el “no voy a poder”, “no soy capaz”. Todo lo aprendido lo trasladas al futuro. Me creí que no soy capaz, entonces quiero hacer tal cosa y siento que no soy capaz para eso futuro.</p><p><b>—¿Qué cosa, por ejemplo, puedo decirme en un momento doloroso para resignificar esa experiencia o por lo menos aliviarlo un poco?</b></p><p>—Y lo primero que se me viene es: no fue mi culpa. Porque muchas personas se hicieron cargo desde niños, experiencias y emoción de culpa. Es encontrarle un sentido. Es: hice lo mejor que pude. El perdón a uno, el perdón a los demás. Y encontrar un sentido al dolor. Cuando le encontrás un sentido al dolor, eso se resignifica, cambia completamente de significado. Vos podés vivir una experiencia como víctima y estar con odio toda la vida o la podés resignificar y te cambia la vida para bien. Y después inspirar a personas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZ3FNIQFCJGLTAGICKJBF5VQWE.jpg?auth=348d424509b055999e82ab64e6343fee1cdd3175cc6727b4fc43ba0d4483df71&smart=true&width=1500&height=1000" alt="Reemplazar la culpa y el sacrificio por el propósito personal permite vivir con menor carga emocional y mayor bienestar (Freepik)" height="1000" width="1500"/><p><b>—Estoy tratando de llevarlo como imaginate que alguien está sufriendo una ruptura amorosa, alguien acaba de perder un ser querido, alguien lo acaban de echar al trabajo.</b></p><p>—Para todo eso, todas esas cosas que a todas las personas nos pasó o nos pasan, eso es resignificar el dolor. Decir: “¿Qué sentido le puedo dar a esto?” Porque si no le das un sentido, te vas a enojar o te vas a poner en víctima, te vas a enfermar de odio, vas a estar dando vueltas sin salida. Si con compasión decís: “Voy a atravesar este dolor, esta tristeza, este duelo”, con las técnicas que yo enseño, eso se acorta, pero sí hay un proceso. Y decís: ¿Qué sentido tiene esto en mi vida? ¿Para qué pasó esto? Eso es una palabra que siempre les digo a las personas y les cambia la percepción. ¿Por qué me pasó a mí? No te lleva a ningún aprendizaje. Es ¿para qué atravesé esto?, ¿para qué estoy viviendo esto? Ahí los para qué te dan respuestas, que es el sentido. Y <b>una vida con sentido es una vida que se puede transformar</b>. Una vida en víctima de: “Estoy enojado porque me pasó eso y porque a otra gente que es mala no le pasa”. Todo eso no te va a llevar nunca a la felicidad. Te va a hacer una persona que se queja, está resentida, en victimismo y no conozco a ningún víctima que sea feliz.</p><p><b>—Juan, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por el podcast y es si nos puedes dejar algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, que tenés dando vueltas en la cabeza. Puede ser una frase, una recomendación, una anécdota, lo que creas que es valioso para dejarle hoy a los oyentes.</b></p><p>—Un montón de cosas. En primer lugar, herramientas. Están mis herramientas, la base gratis en mi web juanlucasmartín.com y en el Instagram juanlucasmartín oficial, cientos de vivos donde los enseño. Eso es lo primero que les diría. Les ofrezco de manera gratuita las herramientas base para que empiecen a practicar, aunque no tengan experiencia de nada. Y después, que no pierdan la esperanza, que no pierdan la fe, que estén viviendo lo que estén viviendo. Yo sé lo que es vivir cosas duras. Siempre hay una salida, pero no te la dan de afuera. Tenés que levantarte un poquito más temprano en la mañana y empezar a generar ese cambio.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NKOG2UL4HRGLNCNRYT5KSOCJNA.jpg?auth=5b320604a8c70d0d4b09888cfb0915c9edbaa2c6a6dfdc546e7a28879af408d3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Neuroplasticidad y el arte de reprogramar la mente: seis expertos revelan los secretos del cambio cerebral   ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/13/neuroplasticidad-y-el-arte-de-reprogramar-la-mente-seis-expertos-revelan-los-secretos-del-cambio-cerebral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/13/neuroplasticidad-y-el-arte-de-reprogramar-la-mente-seis-expertos-revelan-los-secretos-del-cambio-cerebral/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, referentes de la neurociencia y la psicología analizaron cómo transformar la manera en que pensamos, sentimos y actuamos. Coincidieron en la importancia de la constancia, el autoconocimiento y un claro propósito]]></description><pubDate>Thu, 13 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWEEWTIS4VESTAQRVL4ARZXPGU.jpg?auth=fe1e69b254aa81f5af9a4d0cac416523365eb4b6f58f171144626b4703492d6f&smart=true&width=1600&height=900" alt="Especialistas adviertieron sobre el riesgo de buscar soluciones rápidas y diagnósticos apresurados en temas de salud mental
" height="900" width="1600"/><p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwivrqC-uu2QAxU7QUgAHfMtH6gYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA_dDIBhB6EiwAvzc1cKvjRn2NhgsTdrHgPdxACTkZaJSBaR8DFt8hPB_gRQzG3PeDg8ac7xoCJ-sQAvD_BwE&amp;cid=CAASQ-Ro70b-uZ_kedLD72WKbtj5lS2Lvk2tK8XEQ-J29vY5saSskz1VLcRNKmgl6ULpGsILVb3NAzdaa0sBKw1pvNGpe-Q&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ri47qjlIZCxWPkTwfwQMtOMgfzw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxSVoz_4FuLQ0-Ganl3LFVTVi%26gclid%3DCjwKCAiA_dDIBhB6EiwAvzc1cKvjRn2NhgsTdrHgPdxACTkZaJSBaR8DFt8hPB_gRQzG3PeDg8ac7xoCJ-sQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwivyZm-uu2QAxVtupUCHRXRI28Q0Qx6BAgbEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwivrqC-uu2QAxU7QUgAHfMtH6gYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAiA_dDIBhB6EiwAvzc1cKvjRn2NhgsTdrHgPdxACTkZaJSBaR8DFt8hPB_gRQzG3PeDg8ac7xoCJ-sQAvD_BwE&amp;cid=CAASQ-Ro70b-uZ_kedLD72WKbtj5lS2Lvk2tK8XEQ-J29vY5saSskz1VLcRNKmgl6ULpGsILVb3NAzdaa0sBKw1pvNGpe-Q&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ri47qjlIZCxWPkTwfwQMtOMgfzw&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxSVoz_4FuLQ0-Ganl3LFVTVi%26gclid%3DCjwKCAiA_dDIBhB6EiwAvzc1cKvjRn2NhgsTdrHgPdxACTkZaJSBaR8DFt8hPB_gRQzG3PeDg8ac7xoCJ-sQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwivyZm-uu2QAxVtupUCHRXRI28Q0Qx6BAgbEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>Estanislao Bachrach</b>, <b>Marian Rojas Estapé</b>, <b>Sarab Rey</b>, <b>Lorena Llobenes</b>, <b>Marcos Apud</b> y <b>Catalina Goerke</b> explicaron cómo reprogramar la mente, considerado uno de los mayores desafíos actuales. Plantearon que el cerebro puede transformarse, pero requiere práctica, paciencia y<b> </b>sobre todo<b> un propósito claro</b>.</p><p>Durante la conversación, los especialistas detallaron cómo pensamientos, emociones y hábitos influyen de manera directa en la arquitectura cerebral. Además, remarcaron que la <b>neuroplasticidad</b> permite al cerebro, un órgano dinámico y adaptable, crear nuevas conexiones neuronales, lo que cambia la manera en que interpretamos la realidad y respondemos al entorno.</p><p><b>Sarab Rey</b>, antropóloga y especialista en comportamiento humano, <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/17/sarab-rey-la-antropologa-y-especialista-en-comportamiento-humano-que-recomienda-la-incomodidad-diaria-de-recablear-el-cerebro-vivimos-en-piloto-automatico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/17/sarab-rey-la-antropologa-y-especialista-en-comportamiento-humano-que-recomienda-la-incomodidad-diaria-de-recablear-el-cerebro-vivimos-en-piloto-automatico/">enfatizó</a> el rigor que implica el proceso de cambio. Señaló que el cerebro prioriza las rutas neuronales ya establecidas para ahorrar recursos y garantizar la supervivencia. Comparó este mecanismo con un “director financiero” interno: “¿Cómo se puede formar un nuevo camino neuronal? Es posible, pero exige mucho esfuerzo y trabajo. No existe tal cosa como recablear el cerebro en siete días. La neuroplasticidad brinda la posibilidad de <b>construir nuevas rutas y patrones</b>, pero primero requiere superar una fuerte resistencia interna”, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3BF56ZOYRHU7DLM4T4Y36DELU.jpg?auth=11ab41d52e629c9165a733e80fc2aff70ac7b35330ea59640edc2243b5aa84fd&smart=true&width=1456&height=816" alt="La constancia y el autoconocimiento se destacan como pilares para lograr un cambio mental sostenido (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Para ilustrar esa resistencia, describió la tendencia cerebral a conservar automatismos en los que se invirtieron recursos durante años: “Cuarenta años invirtiendo calorías en crear una autopista neuronal para responder siempre igual, y ahora esperás que, de repente, el ‘director financiero’ apruebe romper esa autopista solo porque leíste un libro. El cerebro se resiste a esa nueva inversión porque lleva décadas apostando a ese camino”.</p><p>Rey remarcó que el cambio implica una lucha consciente y reiterada ante los impulsos y emociones conocidos. El proceso exige identificar cada pensamiento y escoger deliberadamente una respuesta diferente: “Salir del camino automático y decidir conscientemente reaccionar de otra manera obliga al cerebro, en numerosas ocasiones, a consolidar nuevas conexiones neuronales.<b> Ese esfuerzo requiere perseverancia, </b>y solo con el tiempo la nueva ruta se fortalece y la anterior se debilita”.</p><p>La especialista enfatizó que sostener el cambio exige atravesar la incomodidad. Insistió en que el trabajo constante convierte un simple sendero en una carretera sólida de nuevas neuronas y que únicamente el olvido y el desuso pueden desactivar viejos patrones. “No es tarea fácil ni rápida, y requiere aceptar el malestar como parte del proceso”, advirtió Sarab.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FJOUVEMNJVFXBOILWQFHZ6CIVU.jpg?auth=8eca93e97daab82b8c9b7f1ecf2042ea68148b8da6cbd06b7ba04aee54114696&smart=true&width=1456&height=816" alt="La incomodidad y el esfuerzo consciente son etapas necesarias en el proceso de transformación cerebral (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Desde una óptica crítica, alertó sobre el peligro de asociar comodidad con felicidad en la sociedad actual. Según su visión, la satisfacción inmediata <b>dificulta el autocontrol y debilita la fuerza de voluntad</b>: “La incomodidad diaria de recablear tu cerebro”.</p><p>El primer paso hacia el cambio, puntualizó, es el autoconocimiento: identificar que muchas reacciones provienen de patrones aprendidos, no de amenazas reales. Nombrar, reconocer y entender lo que ocurre resulta fundamental, al igual que recurrir a la terapia y al autoanálisis. Además, advirtió sobre los riesgos de diagnósticos apresurados o superficiales, especialmente en jóvenes, y la importancia de comprender en profundidad el propio funcionamiento mental.</p><p>El segundo paso es la acción sostenida. Una vez detectado el patrón, explica Rey, el verdadero desafío es tomar decisiones diarias, incluso en la incomodidad, y abandonar el rol de víctima. Conocer el pasado y procesar lo ocurrido puede ser necesario, pero la transformación llega al asumir el protagonismo y elegir a diario <b>acciones distintas y desafiantes</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IEPUJZDR6ZBRXICGWAC7YA6DSM.jpg?auth=8a287e3d516fa3bf088a113fb001af15fce76c883565c563c14eb92ff011de77&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Estanislao Bachrach destaca que la capacidad de transformación cerebral es posible a cualquier edad, siempre que exista decisión real y disciplina constante (Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>Estanislao Bachrach</b>, doctor en Biología Molecular y referente en neurociencia, <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/04/el-cerebro-tambien-se-entrena-el-metodo-que-potencia-el-rendimiento-de-deportistas-de-elite-y-todos-podemos-aplicar-segun-estanislao-bachrach/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/04/el-cerebro-tambien-se-entrena-el-metodo-que-potencia-el-rendimiento-de-deportistas-de-elite-y-todos-podemos-aplicar-segun-estanislao-bachrach/">abordó</a> el concepto de “inteligencia del cambio” y afirmó que la posibilidad de transformación existe a cualquier edad. “Todas las personas tenemos la posibilidad de cambiar. Lo que no determina la biología es cuánto ni en qué tiempo. La idea de que la edad es un obstáculo para el aprendizaje fue refutada por la neurociencia: se han observado cambios sustanciales incluso en personas de 90 años que adquieren nuevos hábitos”, sostuvo Bachrach. </p><p>Subrayó que el principal bloqueo suele ser la falta de deseo auténtico más que cualquier limitación biológica: “El cambio requiere esfuerzo y disciplina, pero sobre todo decisión y voluntad genuina de cambiar”.</p><p>Relató su experiencia como paciente de dolor crónico para mostrar la diferencia entre dolor y sufrimiento: “El sufrimiento era una capa añadida por el pensamiento al dolor físico. Al trabajar sobre eso, mi experiencia cambió completamente: hoy siento dolor, pero dejé de sufrir”. La meditación y un cambio de mentalidad resultaron herramientas decisivas, útiles tanto para el manejo del dolor, como para el alto rendimiento deportivo y el bienestar general.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YRW7HIHV5ZFNZAZOGLOWCSAD5U.jpg?auth=fb18b4198f6ce8410d08b63995cbbeedbbbfdc835d7e0a575ad013a11677a167&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Marian Rojas Estapé resalta la importancia de proteger la corteza prefrontal mediante hábitos como la meditación, la lectura y la repetición de rutinas positivas (Cristian Taylor)" height="1280" width="1920"/><p>En el plano neurocientífico, <b>Marian Rojas Estapé</b>, psiquiatra, <a href="https://www.infobae.com/espana/2023/11/21/los-mejores-podcast-de-spotify-espana-para-escuchar-este-dia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2023/11/21/los-mejores-podcast-de-spotify-espana-para-escuchar-este-dia/">profundizó</a> en la relación entre entrenamiento cerebral y desenvolvimiento funcional. Citó estudios donde áreas cerebrales específicas se desarrollan por el uso repetido, como sucede en músicos o taxistas londinenses. </p><p>Destacó el papel de la corteza prefrontal en la toma de decisiones, planificación y autocontrol, e instó a fortalecerla y protegerla mediante la atención, la lectura, la meditación <b>y la práctica de rutinas saludables</b>. “El cerebro responde muy bien a la repetición de hábitos positivos, que refuerzan la gestión emocional y la capacidad de posponer recompensas”, señaló Rojas Estapé.</p><p>Agregó que enfrentar el dolor, lejos de evitarlo, estimula la generación de dopamina interna y fortalece el equilibrio placer-dolor. Usó como ejemplo el esfuerzo físico en el Camino de Santiago para mostrar cómo la incomodidad <b>potencia el bienestar y satisfacción genuina</b>. Introdujo además el concepto de flow como un estado psicológico donde el desafío adecuado y el disfrute permiten que el aprendizaje y la experiencia fluyan sin percepción del tiempo. “Protege tu corteza prefrontal, porque es la zona que te va a ayudar a gestionar, a tomar decisiones, a ser capaz de planificar, de posponer la recompensa y de ponerte en el lugar del otro. Es una zona super importante en la gestión de uno mismo, de nuestras propias emociones”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WRKPDT4RLFAT7A6FKQTRMPIKKA.jpg?auth=1a6451dc26e447be5d000c989837c78c612ceec08f5d38be82daddc4c6007086&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Lorena Llobenes sostiene que la meditación y el autoconocimiento son esenciales para entrenar la atención y crear modelos mentales saludables

" height="1080" width="1920"/><p><b>Lorena Llobenes</b>, neuróloga, <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2024/09/15/neuroplasticidad-y-practicas-contemplativas-el-ejercicio-mas-efectivo-para-moldear-nuevos-habitos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2024/09/15/neuroplasticidad-y-practicas-contemplativas-el-ejercicio-mas-efectivo-para-moldear-nuevos-habitos/">vinculó</a> el cambio mental con el autoconocimiento y la gestión consciente de la atención. Sostuvo que la meditación resulta esencial para conocer los propios procesos mentales y elegir qué cultivar. </p><p>“Con intención, actitud y compromiso podés entrenar tu atención para crear nuevos modelos mentales. Porque lo que hacemos cuando meditamos, en el fondo, es practicar estados mente-cuerpo: los repetís una y otra vez hasta que se convierten en rasgos, en una forma espontánea de ser”, afirmó Llobenes y resumió que el bienestar es una habilidad adquirible que requiere repetición y conciencia.</p><p>Con una visión de identidad flexible, <b>Catalina Goerke</b>, psicoterapeuta y experta en meditación, <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/08/03/meditacion-habitos-y-las-tres-preguntas-clave-las-herramientas-de-catalina-goerke-para-reconectar-con-el-presente-y-reducir-la-ansiedad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/08/03/meditacion-habitos-y-las-tres-preguntas-clave-las-herramientas-de-catalina-goerke-para-reconectar-con-el-presente-y-reducir-la-ansiedad/">planteó</a> la autoindagación diaria como vía para atravesar la incomodidad y facilitar el cambio. Consideró que la transformación personal es permanente y que la sensación de permanencia es solo una narrativa mental. Invitó a ejercitar la escucha interna, la honestidad personal y a legitimar el derecho a cambiar según necesidades propias: “La transformación ocurre cuando logramos nombrar incluso lo que nos avergüenza, aceptando y estrechando el vínculo con uno mismo más allá del temor a perder aprobación”.</p><p>“Tengo permiso de cambiar todos los días de mi vida y eso empieza por escucharme, porque la incomodidad no habla de traición a uno mismo, sino de movimiento. El proceso de reprogramación es aprender a preguntarme quién soy hoy y qué necesito decirme, para crear una relación de fidelidad conmigo misma”, reflexionó la especialista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IE3OYH3VQNDTXKLMFH4HB2LNZY.jpg?auth=eb34fa4e843a33801fee404681092f9d45931a790829d9644331396eb7b0d407&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marcos Apud enfatiza la necesidad de redirigir el enfoque hacia emociones y estados deseados, recomendando dejar de luchar contra pensamientos automáticos para lograr el bienestar (Movant Connection)" height="1080" width="1920"/><p>Finalmente, <b>Marcos Apud</b>, psicólogo y biohacker, <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/06/sueno-profundo-pausas-activas-y-alimentacion-circadiana-los-secretos-del-biohacker-que-combate-el-estres-y-busca-la-longevidad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/06/sueno-profundo-pausas-activas-y-alimentacion-circadiana-los-secretos-del-biohacker-que-combate-el-estres-y-busca-la-longevidad/">sintetizó</a> que el progreso depende de convertirse en maestro de la propia mente y no esclavo de los pensamientos automáticos. Destacó que lo esencial no es combatir lo que no deseamos sentir, sino redirigir la atención y el deseo hacia el estado buscado.</p><p>“En lugar de pensar: ‘no quiero estar más enojado’, pensá cómo sí te querés estar sintiendo. Cuando le das a la mente una dirección positiva, ella busca y encuentra. Porque el inconsciente no entiende el ‘no’. Si decís ‘no quiero’, igual te lleva a representarte eso. Por eso, reprogramarse es dejar de luchar contra lo que no queremos y empezar a entrenar la mente para que vaya hacia donde sí queremos ir”, señaló.</p><p>Las perspectivas de estos seis especialistas demuestran que existe una auténtica capacidad de cambio cerebral y conductual sustentada en la neuroplasticidad, pero su concreción exige acción repetida, aceptación de la incomodidad y compromiso sostenido. Hábitos, autoindagación, gestión de la atención, gratitud y coraje para desafiar los propios automatismos surgen como herramientas centrales para reprogramar la mente, incluso ante la resistencia natural del cerebro a lo desconocido.</p><p>Estanislao Bachrach es biólogo molecular, divulgador y conferencista argentino. Doctor en Biología Molecular por la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de Montpellier, cuenta con experiencia docente e investigadora en instituciones como <b>Harvard</b> y la Universidad Torcuato Di Tella. Es autor de varios libros sobre neurociencia aplicada al liderazgo y la creatividad, y cofundador de la consultora <b>Cocolab</b>. Su trabajo se centra en la divulgación de herramientas científicas para potenciar cuestiones como la creatividad y la toma de decisiones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TIBA7NKSNGLJB3K6HOO7HPPL4.jpg?auth=5db9297f12e0a46ece3724fc06132e7ee4e74ce1c4cd034a60612eb763d37c2f&smart=true&width=2688&height=1512" alt="Nervio vago, Anatomia, Cuerpo Humano, Biologia, sistema nervioso, ciencia, salud,  conexión, cuerpo, mente. nervios, representación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1512" width="2688"/><p>Marian Rojas Estapé es médica psiquiatra española formada en la Universidad de Navarra. Es reconocida por la publicación de libros de divulgación emocional, entre los que destaca “Cómo hacer que te pasen cosas buenas”. Combina la práctica clínica con la difusión de contenidos sobre gestión de emociones, relaciones y bienestar, a través de su consulta privada, recursos digitales y conferencias en sus canales oficiales. Su enfoque integra ciencia y experiencias cotidianas para ofrecer estrategias aplicables al día a día.</p><p>Sarab Rey se dedica a la antropología y es especialista en comportamiento humano. Participa como divulgadora en medios y podcasts, trabajando sobre los temas de <b>neuroplasticidad, hábitos y reprogramación mental</b>. Propone prácticas basadas en la evidencia para recablear el cerebro y atravesar la incomodidad cotidiana. Su labor busca acercar conceptos científicos a la vida diaria, facilitando la adaptación a los desafíos personales. </p><p>Catalina Göerke es psicoterapeuta, coach y creadora de la llamada <b>Terapia del Silencio</b> (“In The Name Of Silence”). Formada en psicoterapia cognitivo-conductual y prácticas contemplativas, dirige retiros, programas y sesiones enfocados en meditación, neuroplasticidad y transformación personal. Su trabajo pone énfasis en el silencio como recurso clave para el desarrollo interno y la gestión emocional, ofreciendo herramientas para el crecimiento personal y el bienestar sostenible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4UKIR3I5RBUTOS236AUCQ7AVA.jpg?auth=7e8c2d554c65f5839098a7cedb766f15f3d33d74b2c6543abd459fc555437df1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los hábitos y la repetición diaria fortalecen nuevas rutas neuronales y debilitan patrones antiguos (foto: Freepik)" height="1080" width="1920"/><p>Lorena Llobenes es médica argentina especializada en neurología infantil y neurociencias contemplativas. Combina la práctica clínica con la docencia y la divulgación sobre mindfulness y compasión, promoviendo enfoques integrales en salud mental. Participa en espacios de formación y programas de difusión, impulsando la incorporación de técnicas basadas en la atención plena y el bienestar emocional tanto en la clínica como en la sociedad. </p><p>Marcos Apud es licenciado en Psicología y magíster en psicoterapia cognitiva. Es speaker y docente argentino enfocado en bienestar, <b>biohacking</b> y entrenamiento mental. Brinda consultas, workshops y conferencias en las que integra psicoterapia, coaching y técnicas de optimización del rendimiento. Su propuesta busca combinar conocimiento científico con estrategias prácticas para mejorar la calidad de vida y la salud mental.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWEEWTIS4VESTAQRVL4ARZXPGU.jpg?auth=fe1e69b254aa81f5af9a4d0cac416523365eb4b6f58f171144626b4703492d6f&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=900" type="image/jpeg" height="900" width="1600"/></item><item><title><![CDATA[Johnny Depp: “Argentina tiene una cultura sorprendente; París no fue nada comparada con Buenos Aires”]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2025/11/12/johnny-depp-argentina-tiene-una-cultura-sorprendente-paris-no-fue-nada-comparada-con-buenos-aires/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2025/11/12/johnny-depp-argentina-tiene-una-cultura-sorprendente-paris-no-fue-nada-comparada-con-buenos-aires/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[El actor visitó el país para promocionar su segunda película como director, “Modigliani, tres días en Montparnasse”, que se estrenará este jueves. El repaso de su carrera, las influencias para estar detrás de cámara y la conexión que generó con la cultura argentina]]></description><pubDate>Wed, 12 Nov 2025 22:40:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El actor estadounidense <b>Johnny Depp</b> se encuentra en la Argentina para promocionar su segunda película como director, “<i><b>Modigliani, tres días en Montparnasse</b></i>”, que se estrenará en todas las salas de cine este jueves 13 de noviembre. En una entrevista exclusiva con <b>Infobae</b>, el tres veces nominado a los premios Oscar habló sobre su nueva faceta detrás de cámaras, la visita al país y la conexión que generó con <b>Buenos Aires</b>. </p><p>Su llegada tuvo un recorrido vertiginoso, en el marco de la promoción de su más reciente trabajo sobre la vida del artista italiano <b>Amedeo Modigliani</b>, conocido como <b>Modi, </b>que es interpretado por <b>Riccardo Scamarcio</b>. El film habla de la vida del pintor bohemio en las calles de una <b>París</b> devastada en 1916 tras la Primera Guerra Mundial y su conexión con el mundo artístico. </p><p>“<b>La conexión que siento con alguien como Modigliani es la intensidad de su hambre, de su pasión, de su necesidad de superarse a sí mismo. Creo que estaba frustrado tratando de superarse como artista. Y creo que eso es exactamente lo que debió haber sentido</b>”, señaló <b>Depp </b>sobre su trabajo. </p><p>En un extenso diálogo junto al actor <b>Scamarcio</b>, protagonista de esta cinta, repasó los momentos que tuvo que atravesar para lograr llevar a cabo el film basado en la obra de teatro <i>Modigliani </i>de Dennis McIntyre.</p><p>- <b>Milagros Hadad</b> (MH): Tuve la oportunidad este fin de semana de mirar Modi. Tengo que decir que no solo la disfruté, sino que me dejó muy inspirada. Creo que va a resonar con mucha gente aquí en Argentina. Así que, felicitaciones.</p><p>- <b>Johnny Depp</b> (JD): Gracias.</p><p>- <b>Riccardo Scamarcio</b> (RD): Gracias.</p><p><b>- MH:</b> <b>Johnny, sé que Al Pacino fue quien pensó en vos para la dirección de la película. Si tuvieses que adivinar, ¿por qué creés que fue eso? ¿Cuál fue la conexión entre vos y Modi?</b></p><p><b>- JD: </b>La conexión que siento con alguien como Modigliani tiene que ver con su intensidad, su hambre, su pasión, su necesidad de superarse. Creo que estaba frustrado intentando hacerlo como artista. Amo el hecho de que haya venido de la nada, de ningún lugar. Nunca vendió una pintura durante su vida, aunque rompía todas las reglas y hacía trabajos históricos. Es fascinante: no podía vender una pintura en vida, y ahora no se consigue una por menos de 200 millones.</p><p>No es un biopic en el sentido convencional. Solo experimentamos tres días de su existencia, y eso me pareció la manera más honesta de acercarse a él. Además del equipo técnico, lo que hizo posible esta película fue Riccardo y el elenco increíble.</p><p>En cuanto a por qué Al me pidió dirigirla… sinceramente, todavía no tengo idea. Supongo que creyó que yo tenía algún tipo de sensibilidad o entendimiento respecto al tema.</p><p><b>- MH: Riccardo, ¿hubo algo que te haya ayudado a personificar a Modi? ¿Algo que te resonara de su carácter o personalidad?</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ED76IMUK7ZHHXHUQOC7DHBNGZU.jpg?auth=9f78c3360af0ab8b45d98ec12611441b53386ab646d717d78f9aaf8508faf3c3&smart=true&width=3840&height=2160" alt="Johnny Depp y Riccardo Scamarcio " height="2160" width="3840"/><p><b>- RS</b>: Bueno, la historia en sí, por supuesto. El guion. Y el hecho de haber sido dirigido por Johnny fue para mí una referencia enorme: él es un artista especial, libre, independiente, inconformista… todas características de Modigliani.</p><p>Antes de filmar, hablábamos mucho de otras cosas. Johnny contaba anécdotas de su vida o de conversaciones con otros grandes artistas. Escucharlo era como ver todas las piezas del rompecabezas encajar. Confirmó todas mis ideas locas. Para mí, fue más que una película: fue un viaje increíble.</p><p><b>- JD: </b>El enfoque era justamente ese: observarlos, ver cómo reaccionaban más que dirigir de manera agresiva. Ellos simplemente eran, y eso es lo que más me interesa del trabajo actoral.</p><p><b>- RS:</b> Eso no es del todo cierto (risas). Johnny fue fundamental: cambió el guion y encontró elementos que yo no había visto. Le dio al texto algo perfecto, un sentido que no estaba antes.</p><p>Modigliani murió sin dinero, pero protegió algo que todo hombre debería proteger: su parte íntima, lo que no está a la venta. Esta película está llena de esos pequeños detalles importantes. Creo que se va a quedar para siempre.</p><p><b>- MH:</b> <b>Johnny, recién mencionaste que Modi era un personaje apasionado. En tu vida general, ¿qué te atrae a un personaje?</b></p><p><b>- JD:</b> Siempre empiezo igual: leo la primera oración del guion o del libro. Si esa frase te atrapa, seguís. Si no, lo dejás. Si algo no te “golpea”, si no te enciende una chispa, no sirve. Tenés que sentir que podés aportar algo a la sopa, ser un ingrediente nuevo. A veces estás leyendo y en la página 11 ya te da alergia porque tiene una “fórmula”.</p><p><b>- MH:</b> <b>¿Y eso pasa seguido?</b></p><p><b>- JD: </b>Leí mucha fórmula. Tuve que actuar mucha fórmula. Pero aprendés de eso, y te ayuda a mantenerte alejado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QEOPNHOEAFETPF2EQPVKKK7LOI.jpg?auth=3620ab5813bfc8cbf80f2ad4f0dde07128b3e83107dd90986a2d6e15c2804445&smart=true&width=1920&height=3413" alt="Depp: "Buenos Aires era la ciudad más buscada. Paris no fue nada comparada con Buenos Aires"" height="3413" width="1920"/><p><b>- MH:</b> <b>Les traje un juego, es fácil: preguntas al azar. Si solo pudiesen mirar una película por el resto de su vida, ¿cuál sería?</b></p><p><b>- JD:</b> Withnail y yo, de Bruce Robinson.</p><p><b>- RS:</b> 8½, de Fellini.</p><p><b>- MH: Si tuvieran que ponerle un título a la película de su vida, ¿cuál sería?</b></p><p><b>- RS:</b> Modi.</p><p><b>- MH:</b> <b>¿Incluso sobre tu vida?</b></p><p><b>- RS:</b> Sí, todavía no puedo sacarme el personaje (risas).</p><p><b>- JD: </b>El mío sería ¿Qué c** fue eso?*</p><p><b>- MH: ¿Admiran a alguien o algo de Argentina?</b></p><p><b>- JD:</b> Me encanta la cultura, la tradición, la pasión por la artesanía. Buenos Aires tiene una energía especial. La dulzura y el afecto de la gente son únicos.</p><p><b>- RS:</b> Voy a ser obvio, pero tengo que decir Maradona. No solo por lo que hacía, sino por cómo vivía. Libre, controversial, auténtico.</p><p><b>- MH: ¿Qué fue lo último que googlearon?</b></p><p><b>- JD:</b> (risas) Suena travieso. Creo que fue algo sobre comida.</p><p><b>- RS:</b> Yo usé Google Translator. Estaba tratando de escribir un discurso en castellano.</p><p><b>- MH:</b> <b>¿Una cita por la que viven?</b></p><p><b>- JD:</b> “Seguí avanzando”. El pasado ya fue y el futuro asusta; lo importante es disfrutar el ahora.</p><p><b>- RS:</b> “Mantené los pies en el suelo y los cielos en las estrellas.”</p><p><b>- MH:</b> <b>¿El mejor y el peor consejo que recibieron?</b></p><p><b>- JD:</b> Quizás fue el mismo. Mi mamá me decía cuando era chico: “Si alguien te golpea, agarrá un ladrillo y devolvéselo.” A los cinco años me pareció un gran consejo. Después entendí que no era tan aplicable (risas).</p><p><b>- RS:</b> Mi padre solía decir: “Sé justo y leal, respetá a quien te respeta.” Y si no, “agarrá un martillo y lo golpeás”.</p><p><b>- JD:</b> Escuchá a Betty Sue (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WATHPE7MZJAJ7CXJTC42BVHUPI.JPG?auth=3d40d2534a573de978849d5aa30c83e2bcd2d5ca3ac9935044e7b752d5a90285&smart=true&width=4851&height=3575" alt="Johnny Depp junta a Riccardo Scamarcio (REUTERS)" height="3575" width="4851"/><p><b>- MH: Un último juego: tenés que elegir entre tus coestrellas.</b> <b>¿Con quién cambiarías casa?</b></p><p><b>- JD:</b> Tim Burton. Somos compañeros de cuarto (risas).</p><p><b>- MH: ¿Quién te gustaría que fuera tu terapeuta por una semana?</b></p><p><b>- JD:</b> Al Pacino. En realidad, por el resto de mi vida. Es brillante y completamente loco.</p><p><b>- MH: ¿Con quién cambiarías de vida por un día?</b></p><p><b>- JD:</b> Penélope Cruz. Así estaría casado con Javier Bardem por un día.</p><p><b>- MH:</b> <b>¿Con quién nunca querrías discutir?</b></p><p><b>- JD: </b>Angelina Jolie. Es demasiado inteligente.</p><p><b>- MH: ¿Quién daría la mejor fiesta y quién llegaría tarde a su propio estreno?</b></p><p><b>- JD:</b> Leo (DiCaprio) daría la mejor fiesta, sin dudas. Y Keira (Knightley) llegaría tarde, pero lo haría con encanto.</p><p><b>- MH: Chicos, muchas gracias. Realmente disfruté mucho esta conversación. Estoy segura de que a la gente en Argentina le va a encantar Modi.</b></p><p><b>- JD:</b> Gracias a vos.</p><p><b>- RS: </b>Muchas gracias. (En italiano) Grazie.</p><h2>La entrevista completa</h2>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7YML46BMHVC6DN47JO2HEWFUGY.jpg?auth=f7a6cf03d72bdbf92f09681309e1ef7500db6b60533ab5c6b6bed9f7282b1ebe&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cómo influyen los sentidos y la percepción en la construcción de la realidad cotidiana, según la neurociencia actual]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/10/como-influyen-los-sentidos-y-la-percepcion-en-la-construccion-de-la-vida-cotidiana-segun-la-neurociencia-actual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/10/como-influyen-los-sentidos-y-la-percepcion-en-la-construccion-de-la-vida-cotidiana-segun-la-neurociencia-actual/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psiquiatra forense y divulgador Miguel Gaona reflexionó sobre cómo el cerebro construye la realidad a partir de los sentidos y advirtió que la percepción humana muchas veces dista de lo que realmente sucede. Además, analizó el papel de las emociones y subrayó la importancia de encontrar un equilibrio entre la razón, el propósito y la salud emocional  ]]></description><pubDate>Mon, 10 Nov 2025 11:30:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>el médico y psiquiatra forense</b> <b>Miguel Gaona</b> reflexionó sobre cómo el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro</a> construye la realidad y por qué lo que percibimos no siempre se corresponde con la realidad. Explicó que vivimos “encerrados en un cráneo”, interpretando el mundo a través de cinco sentidos que muchas veces nos engañan, y advirtió que la manera más fácil de manipular a alguien es haciéndole creer lo que ve. Habló también sobre la <a href="https://www.infobae.com/tag/inteligencia-artificial/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/inteligencia-artificial/">inteligencia artificial</a> como nuevo escenario de confusión perceptiva y sobre la existencia de “falsos recuerdos”.</p><p>Además, abordó cómo gestionar las emociones sin darles “carta de validez”, proponiendo observarlas como fuegos artificiales que aparecen y se disuelven, y defendió la importancia de tener múltiples pilares de vida para mantener el equilibrio mental. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/4d62P3g7UsrlF8KcCbpQsP" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4d62P3g7UsrlF8KcCbpQsP"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Miguel es reconocido por su labor clínica, divulgativa y como autor. Doctor en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, ha centrado su trabajo en el estudio de la neurociencia aplicada a las experiencias cercanas a la muerte y a las adicciones. Dirige el Instituto Puerta de Alcalá y la división Neurosalus, donde impulsa el uso de técnicas avanzadas como la estimulación magnética transcraneal (MAGTRA). Además de su actividad clínica, ha sido colaborador habitual en diversos medios de comunicación, ha publicado varios libros y fundó la revista <i>Educar Bien</i>, consolidándose como una voz referente en los debates sobre salud mental y neurociencia en España.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVE66A5EGFCELPWNWVBJY2YLP4.jpg?auth=e675ec6475db5b435e9382def2653868584f6af6dbb5e7ecbc6b0acd2a5732bd&smart=true&width=1456&height=816" alt="El equilibrio entre emociones, razón y propósito fortalece la salud mental según la neurociencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Quisiera comenzar con una frase que te escuché decir: “La realidad es una percepción psíquica”.</b></p><p>—Porque para entender muchísimos procesos sobre la mente humana, sobre la psicología, la psiquiatría, hay que entender cómo se genera la realidad. <b>Nuestro cerebro está encerrado en una caja de calcio que se llama cráneo</b>. Y tiene <b>cinco sentidos</b>, que a veces funcionan más o menos, además, no funcionan a full todo el tiempo. Es como en un teatro de sombras, de hecho, autores griegos lo representaban así: se genera, a partir de los sentidos, una fusión de todos ellos con la que se construye la realidad.</p><p>Ahora mismo nos estamos viendo y hay telespectadores que no están viendo, pero lo que están viendo es una imagen, una imagen que se proyecta dentro de su cerebro. Así de claro. Lo que ves no es necesariamente lo que está ocurriendo eso. De hecho<b>, la manera más fácil de engañar a alguien es si lo ve</b>. En los magos hay un acuerdo tácito, de que yo sé que tú me estás engañando y yo lo acepto, que es un juego. Pero, ¿qué pasa cuando no sabes que el otro es un mago y te está engañando?</p><p><b>—¿En qué otra situación podría darse eso?</b></p><p>—Estamos viéndolo con la inteligencia artificial, para empezar. “Lo he visto, pero ¿será verdad?” No es verdad. Pero en muchísimas otras situaciones en las cuales tu capacidad de discernimiento es muy baja, no puedes realmente llegar a saber qué es verdad y qué no es verdad. Aparte hay distorsiones cognitivas. Todos queremos a veces creer que algo es verdad. Entonces, esa creación de la realidad es una cosa muy, muy delicada. Muchas veces, como forense, lo ves en los juicios de alguien te dice: “Yo es que lo vi esto allí”, tal y cual. Y tú lo pones en duda, porque realmente la realidad es lo que a veces recuerdas, que no tiene por qué corresponderse con lo que ocurrió. Lo que no solamente recuerdas, sino lo que más te impactó. </p><p>De hecho, el famoso director <b>Akira Kurosawa</b> tiene una película de los años 50, se llama Rashomon, en la que tres testigos observan un crimen y luego los tres van a un juez y le van contando qué es lo que vieron. Es muy llamativo porque ninguno de los tres miente, todos dicen la verdad y son distintas verdades. </p><p><b>—¿Cómo hacés, como médico forense, cuando se te presenta una situación de este tipo?</b></p><p><b>—</b>Intento no solamente escucharles, que lo hacemos evidentemente, sino<b> </b>contextualizarlo, ver qué intereses puede haber en un momento dado para corromper el relato, para<b> </b>saber realmente qué parte puede ser verdad, qué parte puede ser no tan cierta, qué parte te están<b> </b>intentando engañar también. Y en eso hacemos una serie de cuestiones que ya están<b> </b>protocolizadas, de tests, en los que además hay unas variables que miden, por ejemplo, la sinceridad<b> </b>de qué es lo que están contestando, etcétera. Y es muy curioso, porque además todos los humanos tenemos una figura que se llama los <b>falsos recuerdos</b>. Son recuerdos que nunca existieron, pero sin embargo les damos un índice de veracidad tremendamente profundo. Hasta el punto, todos lo habremos observado. Cuando volvemos a aquella casa de cuando éramos niños y realmente vemos el salón era distinto y sin embargo era el mismo salón. Tu recuerdo, que está generando ese concepto de realidad, evidentemente está sesgado. Santa Teresa creo que era la que decía: “La cabeza es la loca de la casa”. No es un tema sencillo. Yo creo que tiene que con diversas variables. </p><p>En primer lugar, si controlamos lo que hacemos, si controlamos nuestro futuro, si estamos anclados en el pasado para saltar a ese futuro, si tenemos éxito en nuestras actividades diarias, algunas de ellas que son de todos conocidos y notables en nuestra vida profesional. ¿Por qué nuestra vida profesional? Porque nuestra vida profesional tiene que ver mucho con la autoestima. Cuando somos niños, con la vida colegial, qué es el tener éxito en ello. Es el eje de la autoestima, la sensación de ser capaz, de enfrentarse a los desafíos y poderlos sacar adelante. Eso es fundamental. </p><p>Luego hay otro factor, creo que es importante y sin lugar a dudas, es el factor emocional. El tener las emociones, tomarlas en consideración. Pero creo, esto es algo que es políticamente incorrecto de lo que corre hoy en día, pero no darles necesariamente categoría de validez. <b>Las emociones son como fuegos artificiales, o sea, son super llamativas, con luces.</b> “Ay, es que estoy enamorado, es que siento esto, siento lo otro”. Digo: “Bueno, vale, vale. Usted lo siente”. A veces se puede sentir cosas muy malas. Quiero matar a una persona, quiero hacerle la vida imposible. Pero son emociones, emociones que se dan además y se generan en las partes más primitivas del cerebro, por ejemplo, en la amígdala cerebral. </p><p>Entonces, eso es interesante, pero creo que no hay que darles carta de validez. Creo que hay que someterlas a un periodo de cuarentena. Es decir, ¿lo que siento es cierto? Una de las más extremas, evidentemente, es la estar enamorado, que muchas veces no difiere mucho de un proceso psicótico. Suena un poco raro y romántico. Me refiero al proceso psicótico en el sentido de perder contacto con la realidad. A la hora de tener una salud mental, es como tener una mesa con cuatro patas. Imaginemos que tiene la parte económica, la parte espiritual, las amistades, la parte profesional. Si le damos un golpe, va a resistir relativamente bien. Pero muchas veces hay mesas de una pata, en los bares, por ejemplo, que a veces te descuidas, le das un golpe. Hay personas que en un momento dado gestionan ese eje suyo sobre, por ejemplo, el dinero, la parte material. El día que quiebra Wall Street, se tiran por la ventana o acaban en el psiquiátrico, poco menos. Otros gestionan solo lo emocional... El día que pillas a tu pareja o que te deja o que está con otro o con otra, se te ha caído el mundo. Creo que cuanto más patas tenga la mesa, mejor salud emocional vas a tener. Poner todos los huevos en la misma cesta no es una buena idea.</p><p><b>—Hablábamos de cuándo es más inteligente no prestarles tanta atención, sino dejarlas pasar. Hemos vivido tantas emociones a lo largo de la vida que, en teoría, deberíamos tener cierta experiencia, y sin embargo, siempre volvemos a caer en la trampa de creer que, cuando sentimos una emoción, va a durar para siempre. ¿Cómo se puede trabajar eso?</b></p><p>—Para empezar, tener consciencia de que justamente esa emoción es, como dije, un fuego artificial. Es algo artificial que existe en tu cerebro. Es verdad que existe en tu cerebro, pero que a lo mejor no tiene mayor trascendencia. Puedes tener malestar pasajero, tener ganas de romper con tu pareja, pegarle un palo al otro, lo que sea. Pero si te modulas un poco, si te frenas, pasa como una ola. </p><p>El primer factor es saber que esto ocurre. No darle carta de veracidad, saber que es un fuego artificial. Segundo lugar: darse tiempo porque muchas emociones pasan, se disuelven como tantas otras por las que, aunque parezca mentira, hubiésemos dado la vida. Por otro lado, en el otro extremo, el hacer todas las cosas solo con la cabeza lleva aquello que Ortega decía de los monstruos de la razón. Querer tener soluciones de tipo que aparentemente son prácticos, caes en ser tan práctico, tan cerebral que acabas cometiendo verdaderas atrocidades. </p><p>Entonces yo creo que <b>tiene que haber ahí un ser espectador de las propias emociones</b> sin dejarse arrastrar por ellas y luego intentar sopesar ambas cuestiones. Las emociones son muy bonitas, pero son a veces como una agencia de viajes. Es decir, te ofrecen irte al Caribe y ves las fotos y todo es super bonito. El agua transparente, pero llegas allí y a lo mejor te roban la cartera, te pican todos los mosquitos, te pillas una intoxicación alimenticia en el bufé libre del hotel y acá no era tan bonito como en un principio. Yo creo que eso te lo va dando poquito a poco la madurez, pero sobre todo a<b> romper el mito de la importancia de las emociones</b>. Son tan, tan, tan importantes. No seamos bobos, son importantes, pero no creo que sean o debieran ser el eje de nuestra vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCWXX6R3EZEUTIVGN2P4SDIWXA.jpg?auth=9d050d8153119fe8690e031b520a128299982c71a27f775301ed3f15817d41de&smart=true&width=1289&height=725" alt="Para el experto, descansar y respetar los ritmos circadianos es fundamental para la salud integral (Imagen ilustrativa Infobae)" height="725" width="1289"/><p><b>—¿Qué cosas te ayudan a llevar una buena vida? ¿Cuáles son esas cosas fundamentales y cuáles incorporaste en el último tiempo gracias a la experiencia?</b></p><p><b>—</b>Las fundamentales son aquellas que ayudan a la vida biológica, a la supervivencia</p><p>Parece una tontería, pero no lo es. Yo creo que transgredimos las leyes más naturales. Un ejemplo: dormimos poco, eso facilita que nuestro ritmo circadiano esté muchas veces patas arriba. Hay una <b>higiene mental</b>, que eso es lo fundamental. Es decir, respetar los <b>ritmos circadianos</b> sería lo ideal. Eso es ya para empezar. Además, tiene que ver mucho con temas depresivos, con ritmos de cortisol diurno, melatonina por la noche, etcétera. Obviamente <b>comer sano</b>, <b>hacer ejercicio</b>, tener esas relaciones. Pero sobre todo me inclino, fíjate, lo más básico en principio, son aquellas cuestiones que facilitan, que nos mantienen vivos. Es que si no estamos vivos ya puedes olvidarte del resto de las cuestiones y los humanos tendemos muchas veces a engancharnos, lo vemos todos los días a, por ejemplo, actividades que ponen en riesgo nuestra vida porque pegan un verdadero subidón de adrenalina. Eso es muy adictivo. Todos conocemos deportes que hay muertos cada dos por tres. Y que no tienen absolutamente ningún sentido, pero cada uno luego lo extrapola a su propia vida. </p><p>Yo creo que fundamentalmente el facilitar todo aquello que nos mantenga vivos. Yo sé que suena muy básico, pero si hacemos un autoexamen nos vamos a dar cuenta de que muchas veces no es así. Tomamos drogas, mucho alcohol, no dormimos, etcétera. Y luego, claro, efectivamente pasa lo que pasa. La falta de ejercicio es fundamental. Hay, por ejemplo, tres estudios, uno de la Universidad de Harvard, otro de NorthTexas creo y uno de Columbia en el que se observa como el ejercicio diario, y no excesivo tampoco, estamos hablando de ni siquiera ir a un gimnasio. Caminar veinte minutos por la mañana y veinte minutos por la tarde hace que muchas personas que están tomando antidepresivos lo puedan reducir a la mitad, algunos incluso quitárselas y en otros actúa como un preventivo de tener efectivamente una depresión. </p><p>Pero hay otro factor también importante y es <b>tener un sentido a tu vida</b>, es decir, saber por qué estás vivo. No simplemente estás vivo para ganar dinero y gastártelo muchas veces en tonterías. Eso produce mucha ansiedad porque hay diversas estructuras dentro de nuestra mente. No voy a hablar ya del cerebro, es la parte más, que no se puede tocar. El no tener en un momento dado un objetivo, una razón por la que vivir es realmente problemático. Y eso, esas partes más íntimas de nuestro cerebro se da cuenta de ello. Y por mucho que tú quieras engañarle, te va a producir una sensación de insatisfacción. A lo mejor acabas teniendo mucho éxito en lo que estás haciendo y te acabas comprando un súper deportivo descapotable y no sé qué, no sé cuánto. Pequeña curiosidad, los ricos se suicidan igual que los pobres en cuanto a proporción, con esto no estoy negando que sea excelente tener dinero. Pero, ¿hasta qué punto muchas veces nos engañamos a nosotros mismos, no hacemos lo que siempre hemos soñado? Y eso tiene que ver muchísimo con ese propósito de la vida.</p><p><b>—Volviendo al principio de nuestra conversación sobre la manera de percibir la realidad a través de los cinco sentidos: hay mucha gente que tiene más desarrollado uno que otro, y tendría sentido pensar que existen más sentidos, solo que los humanos no los tenemos. ¿Hay, por ejemplo, animales o casos comprobados de especies que tengan otro tipo de percepción que a nosotros se nos escapa?</b></p><p><b>—</b>Sin lugar a dudas. Es decir, todos conocemos el comportamiento de los animales, por ejemplo, antes de un terremoto, eh, cuando va a ocurrir una tragedia y cuestiones así. Si es que date cuenta que una abeja ve los ultravioletas, una cobra ve los infrarrojos. Entonces su mundo es totalmente real, pero no se parece al nuestro. Nosotros damos carta de realidad al nuestro, porque es lo que estamos acostumbrados. Pero no tiene que ser necesariamente de esa manera. Un murciélago con ultrasonidos va volando perfectamente. Ya quisieran muchos con dos ojos volar con tanta precisión como un murciélago. Es decir, nuestros sentidos no solamente nos engañan muchas veces, sino que nos dan una percepción. Es que es esencial entender lo que es el principio. Vivimos encerrados en un cráneo. Vivimos encerrados en un cráneo. Los colores no existen como tal. En principio, no sabemos si existen, son longitudes de onda. Los sonidos tampoco existen, son vibraciones del aire. En cuanto creamos el vacío, no hay sonidos. En el espacio no hay sonidos.</p><p><b>— Es muy común escuchar en temáticas de bienestar la frase “reprogramá tu cerebro”. ¿Cuánto se puede reprogramar el cerebro y de qué estamos hablando?</b></p><p><b>— </b>Es que el cerebro realmente es plástico. Tú puedes aprender un idioma, aprender a tocar el violín o puedes andar en bicicleta y eso lo estás reprogramando. Ahora, la mayor parte de las veces se utiliza el término reprogramar de una manera positiva, o sea, reprogramarlo para estar mejor, claro, no para estar peor, lógicamente. Y por otro lado, creo que a veces también se abusa de estos términos. Se ponen de moda y de repente la gente dice: “Vamos a reprogramar”. Y de toda la vida los humanos hemos reprogramado, es decir, hemos nacido con nuestro cerebro, que tiene más cosas en común con nuestros ancestros, nuestros padres, de lo que nos creemos. </p><p><b>El cerebro no nace virgen, sino tiene cierta inercia.</b> Eso también hay que entenderlo en cuanto a inteligencia, en cuanto a carácter, ciertas cositas que no es tan fácil de que nacemos todos igualitos. Y, como es plástico, tú vas a crear nuevas conexiones y que a este proceso se le llama <b>aprendizaje</b> de toda la vida. Puedes aprender en un sentido o puedes desaprender en otro. La verdad que desde mi punto de vista es más difícil desaprender que aprender. Hay técnicas de desprogramación, muchas veces algunos se llaman de refuerzo, otras de desensibilización sistemática. El problema a veces es que el cerebro cuando ha aprendido ciertas cosas, se queda para, a veces casi casi, por no decir siempre hasta el resto de tu vida. Pueden pasar años sin montarse en una bicicleta y un día te vas a Ámsterdam y de repente dices: “Es que no sé si alquilar, arrendar una bici, porque llevo tantos años sin tocarla”. Bueno, no te preocupes, arréndala. En pocos instantes vas a estar pedaleando como una campeona. ¿A qué se debe eso? En su día aprendiste a andar en bicicleta. Eso hazlo extensivo a muchísimas otras cosas que has aprendido. Y existen las conexiones de una cosa compleja, casi como el caminar, andar en bici, el equilibrio, la pierna derecha, la pierna izquierda, los brazos. Es decir, tiene historia. Es muy difícil que te pudieran hacer olvidar andar en bicicleta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEJ7HUUELFEYFDAOIDJJKPV4QQ.png?auth=c64875af4a4410cc15e0c3d3d74c03c1b0d5eaf155c41d601ee17833afd589e2&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los sentidos permiten interpretar el entorno, aunque otras especies pueden percibir realidades diferentes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—Miguel, voy a pasar a la última pregunta que les hago a todos los invitados que pasan por este pódcast. Es una pregunta muy abierta: si pudieras dejarnos algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo te sorprendió, te dejó pensando, una idea en la que venís reflexionando o algo que te conmovió. Lo que sea que sientas valioso dejar hoy, para compartir.</b></p><p><b>—</b>En los últimos años, dentro de ese estudio de la conciencia, estoy estudiando el tema de las posesiones diabólicas, aunque suene muy terrorífico. En relación a los exorcismos y todo eso. Una cosa que me impacta es la forma como los sacerdotes son capaces en muchas ocasiones, no sé si utilizar la palabra curar, pero sacar adelante alguien que cree, ni siquiera le voy a dar carta de veracidad absoluta, pero que cree estar poseído. Y me refiero a esto que es tan importante porque me ha hecho reflexionar mucho acerca de esa curación espiritual, que entre paréntesis, cada vez hay más profesionales que la integran en su terapia, cómo ese gran chamán, cómo ese gran sacerdote, cómo esa persona que tiene esas creencias, mejora. Porque le damos mucha veracidad a la pastilla, al fármaco, a la estimulación magnética y tal y cual. Pero te habrás dado cuenta que muchas veces un abrazo te puede tranquilizar mucho más que la mejor de las pastillas. </p><p>O una palabra o una noticia te puede realmente matar. Y hay gente que muere con eso. Y eso nos da una trascendencia. Nos da una trascendencia de que quizá todavía en la ciencia, particularmente en la psiquiatría, en la psicología, nos queda mucho por aprender para integrar ese tipo de cosas en la ciencia más ortodoxa. Porque la ciencia, y más aún todavía con todos los descubrimientos de la física cuántica, etcétera, debería de integrar la magia. No la magia de sacar un conejo de una chistera, sino muchas cosas al día de hoy son mágicas, pero en un futuro no lo van a ser, van a ser cosas que están integradas. Entonces, ese binomio de espiritualidad y ciencia creo que es lo que más me llama la atención ahora mismo. Creo que debe ser integrado. Creo que la ciencia debe de empaparse de espiritualidad, que está demostrado durante siglos, que es una parte muy importante. La vida es como te dé la gana, pero es una parte muy importante de los seres humanos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y37XYOSQKNAWDM7JMKFHCXAYOQ.jpg?auth=ae4115c2af3b422302d8086cff888a4cc7d494f59f69184d865b69609c22c1e0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Pablo Ferrero, médico especialista en sueño, advierte: “No hay absolutamente ninguna función de todo el cuerpo que no se vea alterada en detrimento por dormir poco o mal”   ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/06/pablo-ferrero-medico-especialista-en-sueno-advierte-no-hay-absolutamente-ninguna-funcion-de-todo-el-cuerpo-que-no-se-vea-alterada-en-detrimento-por-dormir-poco-o-mal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/06/pablo-ferrero-medico-especialista-en-sueno-advierte-no-hay-absolutamente-ninguna-funcion-de-todo-el-cuerpo-que-no-se-vea-alterada-en-detrimento-por-dormir-poco-o-mal/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el médico especialista en sueño Pablo Ferrero, explicó por qué dormir bien es la base de todas las funciones del cuerpo. Además, advirtió sobre los riesgos del “jet lag social” de los fines de semana, la falta de descanso acumulada y destacó la importancia de cuidar factores como la temperatura, la luz, la calidad del colchón y las sábanas para lograr un sueño verdaderamente reparador]]></description><pubDate>Thu, 06 Nov 2025 11:23:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjRw8Pt_NuQAxUzRUgAHe2dJAAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB&amp;cid=CAASN-RoKkuUf2J9SzLppa2LFnX8Yk1zBhcjhkNFlCQgUJrkuYGwQE-7eVLpvVVYATLsL2txdBR4TcM&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0sEJFgPLvwMM6PC7-eWc6xVbLdCA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1%26gclid%3DCj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwicmbvt_NuQAxUyppUCHRPHO6AQ0Qx6BAgJEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjRw8Pt_NuQAxUzRUgAHe2dJAAYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB&amp;cid=CAASN-RoKkuUf2J9SzLppa2LFnX8Yk1zBhcjhkNFlCQgUJrkuYGwQE-7eVLpvVVYATLsL2txdBR4TcM&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0sEJFgPLvwMM6PC7-eWc6xVbLdCA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1%26gclid%3DCj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLANDu9CMIio-eYfCLJrjQiJHUC4U0Xdo8T6hVaKWqVAtnJCbCvGrg5caAp5WEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwicmbvt_NuQAxUyppUCHRPHO6AQ0Qx6BAgJEAE"><b>La Fórmula Podcast</b>,</a> <b>Pablo Ferrero</b>, médico neurólogo y especialista en medicina del sueño, explicó por qué <a href="https://www.infobae.com/tag/dormir/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/dormir/">dormir </a>bien es uno de los pilares fundamentales de la <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj_mrf1_NuQAxXtT0gAHeDZJYgYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLAPT9th10wxBWgrEO5dhewGBBKSB1ODO9Io8YwwbmWiq1dJWDd-Qa2kaAh9wEALw_wcB&amp;cid=CAASN-RotmFZ_NSrJ1J1LLKEjlXphDrZ2XMVhTRxxXzP5oQG1zGDMq0VZUnx0o1GFhfLjuC3WRVUkek&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0o0E-eBVDUkymVuwPCJNjlmpOAdA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/salud/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1%26gclid%3DCj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLAPT9th10wxBWgrEO5dhewGBBKSB1ODO9Io8YwwbmWiq1dJWDd-Qa2kaAh9wEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwj1p6_1_NuQAxWuq5UCHdqCDGgQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj_mrf1_NuQAxXtT0gAHeDZJYgYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLAPT9th10wxBWgrEO5dhewGBBKSB1ODO9Io8YwwbmWiq1dJWDd-Qa2kaAh9wEALw_wcB&amp;cid=CAASN-RotmFZ_NSrJ1J1LLKEjlXphDrZ2XMVhTRxxXzP5oQG1zGDMq0VZUnx0o1GFhfLjuC3WRVUkek&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0o0E-eBVDUkymVuwPCJNjlmpOAdA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/salud/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTEOy8baVUI2OpAQVbMV2jS1%26gclid%3DCj0KCQiAiKzIBhCOARIsAKpKLAPT9th10wxBWgrEO5dhewGBBKSB1ODO9Io8YwwbmWiq1dJWDd-Qa2kaAh9wEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwj1p6_1_NuQAxWuq5UCHdqCDGgQ0Qx6BAgMEAE">salud</a>. Detalló que durante el descanso profundo y el sueño REM el cuerpo se enfoca en <b>reparar los órganos, regular funciones vitales y fortalecer el sistema inmunológico</b>. Aclaró que no todas las personas necesitan dormir la misma cantidad de horas y que la sociedad tiende a <b>subestimar el valor del descanso</b>, que impacta directamente en el rendimiento, el humor y la prevención de enfermedades.</p><p>Además, Ferrero abordó el concepto de <b>“jet lag social”</b>, que ocurre cuando los fines de semana se altera el horario habitual de sueño y el cuerpo sufre un desajuste similar al de viajar entre husos horarios. También habló sobre las consecuencias de dormir mal a corto y largo plazo y compartió <b>hábitos para mejorar la calidad del sueño</b>. El episodio completo está disponible en <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/11/03/vacuna-del-dengue-un-nuevo-estudio-demostro-que-ofrece-proteccion-durante-siete-anos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/11/03/vacuna-del-dengue-un-nuevo-estudio-demostro-que-ofrece-proteccion-durante-siete-anos/"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Conocido como <i>“El Doctor del Sueño”</i>, Pablo es Director del Instituto Ferrero de Neurología y Sueño (IFN), se ha convertido en una de las voces más reconocidas en la Argentina a la hora de hablar sobre descanso, insomnio y hábitos saludables de <a href="https://www.instagram.com/eldoctordelsueno/" target="_blank" rel=""><b>sueño</b></a>. A través de su trabajo clínico, conferencias y presencia en medios, promueve la importancia de una buena higiene del sueño como pilar de la salud física y mental. Autor del libro <i>Buenas Noches</i>, combina rigor científico y lenguaje accesible para educar sobre los efectos del mal descanso en el rendimiento, el estado de ánimo y la calidad de vida, posicionándose como referente en una temática cada vez más relevante en la sociedad actual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDBNFGDOLFBHFOROCIJP4WUJLU.png?auth=04b58b6b5f3b3b7f57eb3fed4b915ad1391a3cc9a5de5d3340348f54e122f782&smart=true&width=1229&height=691" alt="La cantidad y calidad del sueño varían según cada persona y afectan el bienestar diario (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="691" width="1229"/><p><b>— ¿Qué le pasa al cuerpo cuando no dormimos?</b></p><p>— Mientras que descansamos ocurren diferentes etapas de sueño. Las etapas de sueño más superficiales, que por ahí no son tan beneficiosas para la salud. Pero después hay dos etapas fundamentales de sueño profundo y la etapa de <b>sueño REM</b>, del inglés Rapid Eye Movement, movimiento rápido ocular, que son las más beneficiosas para la salud. En esas etapas ocurren un sinfín de procesos. Yo siempre trato de resumirlos en: <b>durante el día el cuerpo está despierto, con todos los sentidos totalmente despiertos y está analizando todo lo que ocurre afuera y lo está entendiendo a través de todos los sentidos.</b> Eso durante la noche se apaga. Nosotros dejamos de entender los sentidos. Por ahí hablás y la persona no te está escuchando, la tocás y no se despierta. </p><p>Hay un montón de sentidos que se van perdiendo, si bien siempre quedan latentes. Si te toco fuerte, sí te despertás. Si hay un olor normal, no te despierta, pero si hay un olor quemado, probablemente sí. Entonces, están como dormidos, pero están presentes y empezás a ocuparte de todo lo que ocurre adentro, de todo lo que el cerebro se encarga de generar que el resto de los órganos estén funcionando mejor, prepararlos para que mañana también estén bien. Siempre digo que es como un restaurante que cierra las puertas, no hay más clientes, pero ahora se dedica a hacer las compras, a ordenar, a limpiar, a preparar la comida en backstage y prepara para el día siguiente estar bien. Si vos no generás esos procesos durante toda la noche de la manera que los tenés que generar, al día siguiente vas a atender mal a los clientes, no hay comida, las cosas salen mal y es lo que a todos nos pasa. Y a veces no nos enteramos por qué. Vos llegás a la mañana con mala cara al trabajo y el chiste es: “Che, ¿dormiste mal?” Porque tenés mal humor. Eso la gente lo entiende, sabe que ocurre. Pero no se da cuenta de por qué. Cuántas horas tengo que dormir para que realmente eso esté bien en cada persona. </p><p><b>Siempre pensamos que todos tenemos que dormir lo mismo y no es así. </b>Por supuesto, lo simplifico. Me dicen: <b>“¿Cuánto hay que dormir?” Bueno, entre siete y nueve horas</b>. Y te digo ocho porque es el punto medio y cuanto menos tiempo tengo para hablar, más específico soy. Pero en realidad <b>cada persona tiene no solamente la cantidad específica para dormir, sino que eso cambia la necesidad según el día</b>. ¿Cuánto hiciste ayer? Más ejercicio, menos ejercicio, pensaste más, pensaste menos, más tiempo despierto, qué fue lo que hiciste... Y además cambian las etapas. Además, ocurre que <b>socialmente está muy condenado el descanso</b>. Si a vos te faltan horas, se las sacás al sueño, no se las sacás al trabajo o a salir con amigas, se las sacás al sueño. Y eso, obviamente, tiene un costo, tiene un pago a fin de mes y a fin de semana y, por supuesto, en el resto de la vida, con un montón de problemas de salud que son deprimentes. En Argentina, el problema grave que tenemos es que hemos hecho un sandwichito por los dos lados. Fuimos a dormir mucho más tarde, pero nos despertamos temprano porque tenemos un tipo de vida en la cual tenemos que seguir los horarios bancarios, seguir los relojes de los demás países, con lo cual hemos achicado muchísimo las horas de sueño. <b>Nosotros dormimos más o menos media hora menos que el resto de los países latinoamericanos y por supuesto, poco más, unos 45 minutos menos que los países nórdicos.</b> Entonces, la verdad es que eso es un problema de salud grave que afecta muchísimo, sobre todo en los niños. </p><p><b>— ¿Cuánta importancia tiene irse a dormir todas las noches a la misma hora? Me llamó la atención que, al leerte, mencionás que cuando los fines de semana nos acostamos más tarde, eso genera consecuencias similares a las de viajar a un lugar con un huso horario distinto, provocando esa sensación de </b><i><b>jet lag</b></i><b>.</b></p><p>— Correcto, sí. En realidad, lo primero que me preguntás es qué es más importante. Creo que la pregunta clave es ¿cantidad o calidad? Y la verdad es que es muy difícil. Es como la comida, este, ¿qué preferís, mucha comida o calidad? Depende cuánto me lo lleve a ese extremo. <b>Probablemente ningún extremo sea bueno. Ni muy mala calidad y muchísima comida, lo mismo que en el sueño, ni muy mala calidad y veinte horas de sueño.</b> Ni tampoco dormir tres horas, pero espectaculares. No. Probablemente ninguno de los extremos sea bueno. Y el mejor equilibrio sería cincuenta y cincuenta. Yo llamo el jet lag social de fin de semana a eso que ocurre que vos por ahí, supongamos que te dormís a las nueve, a las diez u once, te estás durmiendo y el fin de semana salís y te acostás a las tres o cuator de la mañana, que tampoco es una noche tan larga. De un casamiento, volvés a las seis o siete. </p><p>Te acostás a las tres de la mañana porque llegaste, las mujeres empiezan a desmaquillarse, un rato largo, lo que sea, tardás a las tres de la mañana y cuatro horas de diferencia, cuatro horas de diferencia. Es la misma diferencia que tenés entre Argentina y España en jet lag. Es como que vos los viernes viajes a España, cambiás cuatro horas tu huso horario y el domingo volvés a venir a Buenos Aires y cambiaste de vuelta cuatro horas tu huso horario. Son ocho husos horarios que cambiaste en dos noches. <b>Entonces, obviamente, tu cuerpo, tu horario está totalmente alterado y no entiende bien qué hora es esto, qué es desayunar, cenar, qué es lo que pasa. </b>Te costaría un montón y llegarías el lunes y dirías: “Che, esperá. Me fui por el fin de semana hasta allá, no sabés cómo estoy, bancame”. Ahora lo hacemos todos los fines de semana saliendo porque nos gusta, nos divierte y el lunes, bueno, nada, hay que bancársela y que el cuerpo se acostumbre. Este jet lag social impacta muchísimo y hay que tratar de minimizarlo porque el daño por algún lado va a estar. Yo lo que trato es que la gente minimice un poquitito, que trate de mejorar un poquito la calidad de ese fin de semana y contemplar de esa manera que las horas por ahí han sido peores en diferente horario y menos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M74XQB7XYJEFJDVRH5HKIXBCBI.png?auth=fc3cd63d1b255074ca0d837b0467967317f3467df1671a51128832b678df399c&smart=true&width=1536&height=864" alt="Alterar los horarios de descanso genera impactos similares al desajuste horario por viajes largos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="864" width="1536"/><p><b>— Pasemos a consecuencias de dormir mal, sobre todo si es acumulado en el tiempo. Si querés vamos primero por las cognitivas y después vamos más por lo que tiene que ver con el cuerpo físico. </b></p><p>— Decíamos que teníamos dos etapas de sueño profundo y etapa de sueño REM. Cada una de esas ocurre algo distinto. Pero separarlo es complejo desde la medicina. Incluso la empresa Récord Guinness Mundial, que te felicita y te da un premio por toda aquella cosa que has hecho mejor que los demás o por más tiempo y hayas superado un récord, sacó de las posibilidades para presentarte la opción de que te presentes con cuánto tiempo sin dormir. O sea, si vos decís: “Mirá, yo quiero ser la persona que estuvo más tiempo sin dormir”, no te permiten presentarte porque es tan nocivo para el cuerpo que no te dejan presentarte a ese tipo de récords. </p><p><b>— De hecho, creo que contás en el libro que a partir del día 11, sin dormir, empezás con alucinaciones y delirios. </b></p><p>— Sí, depende en cada uno, puede empezar un poco antes, incluso, a la semana. Hay gente que ya empieza con alucinaciones y deliro de persecución. Después, probablemente, con epilepsia y seguramente después termine con la muerte. Y esto, lamentablemente, se hacía durante las torturas y es super cruento. Es que una persona que no duerme en 24 horas tiene los mismos niveles de reflejos que una persona que está alcoholizada. O sea, que vos no dormiste en 24 horas y estás manejando alcoholizado. Imaginate todo lo demás, ¿no? Porque uno habla de los reflejos del manejo, pero un montón de cosas están en detrimento. La tensión arterial no se regula bien... <b>Vos dormís una hora menos que lo que tenés que dormir y tenés un siete por ciento más de riesgo de infarto agudo de miocardio al día siguiente</b>. Algunas cosas son a corto plazo, como esta que te digo, dormís una hora menos y al día siguiente aumenta el riesgo. Y hay otras cosas que son a largo plazo. Por ejemplo, la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el <b>Parkinson</b>, el <b>Alzheimer</b> y otras demencias seniles tienen aumento y generalmente aparecen hasta diez años antes en las personas que están mal dormidas, por supuesto, de manera cronológica, no porque duermas una noche te va a aparecer el Alzheimer al día siguiente, ¿no? Entonces, cuando vos empezás a pensar todos los impactos que tiene, <b>no hay absolutamente ninguna función de todo el cuerpo que no se vea alterada en detrimento por dormir poco o mal</b>. El impacto es enorme. Entonces, yo trato de ir por la positiva y digo: “¿Cuánto mejor nos va a ir si dormimos en cantidad y en calidad?” Y se pone super interesante hablar de eso porque uno ya cree que es bueno en lo que hace. Si yo te digo que dormir un, durmiendo un poco más y mejor va a ser tanto mejor, ahí la gente se pone bastante más contenta. </p><p><b>— En el libro ponés que si los deportistas no duermen suficiente, el 70 por ciento del peso que pierden es de masa muscular y no de grasa. </b></p><p>— Correcto. Es un montón y es muy difícil de recuperar. Vos comés grasa y la guardás enseguida. Todos los que tenemos sobrepeso lo sabemos. Yo miro una foto de una hamburguesa y ya tengo la hamburguesa en el estómago (risas). En cambio, el músculo no me pasa así. Miro fotos de músculo y no me pasa, no me crece el músculo. Hay que trabajar mucho más, hay que hacer mucho más esfuerzo. Entonces, se pierde mucho más fácil de lo que se recupera. Si bien el músculo y ahí este está medio discutido, porque el músculo adentro tiene un montón de líquido. Entonces, cuando vos perdés un poco de líquido, se achica el músculo. En realidad, perdiste líquido y no mataste células musculares. No es lo mismo, ¿no? Entonces, hay que entender que en esa pérdida de músculo hay un poquito de líquido que estaba adentro del músculo y ahora está afuera, se deshidrató, por así decirle, el músculo. </p><p>Y en otro caso, sí se rompen células musculares y ahí entra toda la reparación celular que tiene que ver con la hormona de crecimiento y el momento en el cual ocurre. Entonces, si vos no dormís bien, vas a, vas a empezar a fagocitarte a vos mismo, que es comerte a vos mismo, ¿sí?, y sacar de ahí la energía y sacar de ahí las proteínas, porque energía puedo sacar de la grasa, pero las proteínas que necesito para realizar ciertos elementos, como producir hormonas, etcétera, las tengo que sacar en un lugar, y el único lugar donde tengo es músculo. Entonces, saco músculo para agarrar proteínas y saco grasa para agarrar energía. Entonces, en ese caso, voy reduciéndolo y después generarlo de vuelta es difícil. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZBREATAGNFE4DAJAYC7BWBHUXE.jpg?auth=4e2ffae6a77a13addd6deb1bcaf1c7af5fd09527a98f0c95b04bd45f10a7a33b&smart=true&width=1456&height=816" alt="El déficit de sueño incide en el rendimiento, la regulación emocional y la prevención de enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Aparte de evitar el café y evitar el alcohol, también hablás de que es conveniente evitar los carbohidratos a la noche, porque generan temperatura en el cuerpo, que es lo opuesto a lo que necesitamos, ¿no? </b></p><p>— Siempre digo que hay que dormir como las personas que están en las cuevas. En la época de las cavernas uno se iba a dormir cuando se iba el sol, no había luz, no podías trasladarte, te podías hacer las presas fácil, podías caerte en un pozo, entonces era peligroso. Entonces, te metías adentro de una caverna y te quedabas ahí durante todo el periodo de oscuridad, las horas que fueran. Y si te metías en la caverna cuando se iba la luz, también se iba la temperatura. Al irse la temperatura, esto implicaba para tu cuerpo que la falta de luz y la baja de temperatura drástica o por lo menos repentina, es un disparador muy importante, evolutivamente hablando, para liberar la melatonina y para recordarte que es momento de dormir, para que todo tu cuerpo se prepare y diga: “Si está ocurriendo esto es porque es momento de dormir”. </p><p>Entonces,<b> tanto la temperatura como la luz son importantes. </b>En el caso de la temperatura, si vos liberás o hacés cualquier ejercicio que genere más temperatura en tu cuerpo, no porque te pongas una manta nada más, sino porque realmente el que hace un ejercicio fuerte sabe que vos terminás un ejercicio fuerte, veás una ducha helada, salís y seguís transpirando, porque no es fácil bajar la temperatura corporal cuando realmente hiciste un ejercicio intenso. Entonces, esa temperatura intensa de tu cuerpo hace que tu cuerpo crea que todavía está el sol. Entonces, si eso encima no lo combatís porque tenés el teléfono cerca, la televisión, y porque en tu luz, por supuesto, tenemos la luz artificial gracias a Edison, por suerte, porque nos sirve para un montón de cosas, hace ciento y pico de años que la creó, pero a partir de ahí, si no manejamos la temperatura, le estamos mintiendo a nuestro cuerpo y nos cuesta mucho dormir. Entonces, en el caso de las pastas, los carbohidratos generan una alta cantidad de consumo de energía y eso genera mucha liberación de energía, con lo cual eleva un poco la temperatura corporal y no es buena para un buen descanso. Pero siempre de la mano de la temperatura. De la temperatura y de la luz. Las dos cosas son las que tenés que gestionar. </p><p><b>— ¿Qué cosas hacés vos que sentís que tal vez son distintas o que no son tan usuales para la mayoría de la gente para cuidar tu sueño? </b></p><p>— Creo que la cama y las sábanas y la almohada son algo que hace una diferencia enorme y la gente no le da bola. Yo doy un montón de charlas y siempre les digo: “Estoy seguro que todos los que están acá saben perfectamente qué auto tienen”. Y levantan todos la mano. Pero cuando digo: <b>“Levanten la mano los que saben qué colchón tienen y que no lo hayan comprado en el último año”.</b> El 20 por ciento sabe el nombre de su colchón o qué tipo de colchón, ni hablar del modelo. Saben el tamaño de la marca con suerte. Nadie sabe, nadie se preocupa por eso. Y, sin embargo, estás mucho más tiempo en tu cama que en tu auto. Y de la ropa ni hablar. Yo te hablo de la ropa y te pregunto: “¿La campera de qué marca es?” Vas a saber perfectamente todo, dónde la compraste, cuándo la compraste, todo. De las sábanas, ni idea. Creo que son blancas (risas). Ni hablar del tipo de producto. “Son de algodón, son de seda, son de bambú, tienen tanta cantidad de nudos o tanta cantidad de hilos o respiran de tal o cual manera”. No, eso no lo sabe nadie. Nadie se preocupa. Y repito, vas a usar mucho más tiempo esas sábanas que tu campera. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KXWFSZ6HFZHY3FWQGSMOVAJGKY.jpg?auth=c9c1e469c600f97129114834219a7a8af71998e0e00a3f805a9af888113d3190&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una higiene adecuada del sueño apoya la función inmunológica y protege frente a múltiples riesgos de salud - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Colchón, almohada y sábanas, ¿por qué influyen en qué tan bien dormimos y cuál es la recomendación de lo que habría que tener? </b></p><p>— El colchón te va a dar la forma de tu cuerpo, en cómo está reposando, digamos. <b>Conviene que distribuyas tu peso todo lo que puedas</b>. Si vos lo distribuís más, si hay sectores que están como con más peso, esos sectores les va a costar mucho la circulación. Y tu cuerpo, para no escararse, para no tener problemas circulatorios y de que le llegue oxígeno a esos sectores del cuerpo, lo que va a hacer es girarse. Entonces, cuanto peor estás durmiendo, más te girás. Y para girarte necesariamente, todo sacarte el sueño profundo, REM o profundo, y mandarte uno más superficial, en el cual vos tenías control de la musculatura y te podías girar. Seas consciente o no, porque vos por noche te girás 70 veces, pero sos consciente de esas, tres o cuatro, las demás no. </p><p>Entonces, ahí tuve que fragmentar tu descanso necesariamente para vos te puedas mover. Entonces, en un peor colchón, te movés más, fragmentás más, descansás menos. Lo mejor que podés hacer es tener un colchón que distribuya bien tu peso. La mejor manera de elegirlo es ir a acostarte en la posición en la cual vos dormís, por ahí dormís de costado o boca arriba, que ahí entran las posiciones, que es otro mundo. Las personas que no roncan, dormir boca arriba es la mejor porque es la que te da mayor superficie de contacto y entonces, por ende, te permite distribuir mejor el peso. Pero mucha gente duerme de costado, con lo cual distribuís el peso. En vez de estar boca arriba, lo vas a poner de costado y distribuís en menor espacio y más complicado, eh. </p><p><b>— ¿Hay un costado que no es recomendable dormir? </b></p><p>— <b>Es recomendable que el lado izquierdo esté apoyando sobre la cama. Y esto tiene que ver con la forma del estómago,</b> tiene forma de bota de vino y entonces los líquidos se van a alojar sobre el fondo de saco de esa bota de vino que está sobre el lado izquierdo. Entonces, mientras estás durmiendo y ahí están todos los líquidos, no pasa nada y se quedan, el cuerpo los sostiene ahí, no pasa nada. Cuando vos te vas para el otro lado y girás, los líquidos tienden a irse un poco para abajo y un poco para arriba, por la forma que tiene el estómago. Entonces, intentan volver, que la parte que fue para arriba intenta volver por gravedad y si el píloro, que es un espacio que está cerrado y que es un músculo que hace que vos puedas hacer la vertical sin devolver todo lo que estaba en el estómago, por ahí se empieza a molestar al píloro este tipo de contenido gástrico que hay en el estómago, puede irritar un poco y en muchos casos puede traer reflujo gastroesofágico y te molesta una sensación hiriente en el pecho, que además si tenés ronquido o apneas se ve enormemente empeorado y te va a molestar muchísimo más. Entonces, generalmente trae un poco más de pesadillas y mala calidad de descanso. Entonces, conviene sobre el lado izquierdo. </p><p><b>— O sea que lo mejor es boca arriba y si estamos acostumbrados a dormir de costado, hacerlo del lado izquierdo. </b></p><p>—Sí y boca bajo, nunca. Porque la columna está hecha para estar boca arriba, si estás boca abajo, se dobla toda y te termina doliendo muchísimo, hace muy mal, aunque te sientas cómodo, le hace muy mal a los discos. Después también entran las almohadas, que son fundamentales para dormir bien. En la posición en la que estás, las almohadas te pueden ayudar mucho a que tengas una posición correcta, sobre todo en los que duermen de costado. Levantar una pierna, poner una almohada entre las dos rodillas, todo eso se puede mejorar…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SB6MDX3BERA3VMHVUX7M7JTMBM.jpg?auth=e82b138f526223a40b6e63c3ff93f5059d4c854d5aea6fe04507c26e93b887b8&smart=true&width=1456&height=816" alt="El sueño insuficiente puede asociarse con mayor predisposición a enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algún tipo de almohada? ¿Es mejor dormir con muchas, con ninguna? </b></p><p>— Según comodidad. Lo que yo recomiendo generalmente es las <b>almohadas que son atómicas</b>, estas que tienen como dos formas cóncavas o convexas, que tienen como dos jorobas, ¿no? De hecho, una es más alta que la otra y nadie sabe por qué. En realidad, eso tiene que ver con que estas jorobas van a ocupar el espacio que te falta. Va a ocupar el espacio que tiene que rellenar. En el cuello tenés que rellenar el espacio entre el cuello y el colchón. Entonces, ahí va una de las jorobas. Después, la parte esta cóncava es donde va la nuca y después tenés la otra joroba que es más alta. ¿Por qué? Porque cuando estás boca arriba, el espacio en la columna en, entre el cuello y el colchón es pequeño, pero cuando te pones de costado, es mucho más alto. Entonces, ahí tenés que girar la almohada y la joroba alta va en donde está el cuello de manera tal que te permita dormir bien sin que la cabeza esté ladeada, sin que esté cayendo para arriba o cayendo para abajo o levantándose mucho. </p><p>Entonces, esa almohada es la mejor para la cabeza, pero después necesitás una almohada entre las piernas, que es muy beneficiosa para bajar la temperatura, siempre y cuando duermas sin nada de ropa. Se duerme absolutamente sin nada de ropa, ni ropa interior. Eso es lo mejor para mantener la temperatura baja, que habíamos dicho que era un buen descanso. Entonces, si vos ponés una almohada entre medio de las piernas, también te ayuda a mantener la temperatura baja y a tener una buena posición de las rodillas. Y después, si querés podés abrazar, sobre todo en las mujeres, es bueno que abraces una almohada adelante, si no tienen pareja para abrazar, eso va a permitir que no se cierre el tórax y además elimina los surcos entre las mamas. Y después, atrás, si querés poner una almohada que te dé presión, funciona mucho. Yo suelo recomendar una manta de peso, una manta que tiene arena adentro y te dé más o menos el diez por ciento de tu peso corporal. Esa manta arriba tuya te da una sensación de estar cobijada. Recuerda cómo estabas en el vientre materno y ayuda a un sueño profundo y reparador. Y es muy buena, muy buen recuerdo, eso te hace muy bien. </p><p><b>— Sábanas, ¿cuáles usás? </b></p><p>— Si bien hay cientos de tipos de calidades distintas y tipos de materiales distintos, lo mejor es que respire todo lo posible para bajar la temperatura. Si vos ponés una sábana que cuando te vas a dormir la tocás y es como tocar algodón, eso no te va a ayudar a bajar la temperatura, tiene que transmitir la temperatura fácilmente. Después tenés que tocarla y tiene que ser como tocar mármol, que está siempre frío, ¿sí? Cuando la tocás, vos la vas a comprar, abrís el sobre, que generalmente vienen con uno transparente, metés la mano adentro y tenés que sentir que están bien frías. Después, por supuesto, a mayor cantidad de hilos o de nudos, esto permite que sea más permeable la temperatura al pasaje del aire y eso permite que se enfríe más la temperatura de tu cuerpo<b>. Cuando vos tenés mucho calor durante el, durante el sueño, lo que hace tu cuerpo es intentar trasladarse a un lugar más fresco de la cama.</b> Para eso la cama tiene que estar fresca, por eso la temperatura del ambiente es muy importante que sea baja, cercana a los 18 grados. En Argentina yo trato de latinizarlo un poco a 20 grados para que no me maten, pero con 18 grados es lo que se recomienda internacionalmente. Pero si vos te trasladás, como decíamos antes, con tu propia pijama, no bajás la temperatura. Entonces, lo bueno es que no uses pijama, que esté fresco y que las sábanas sean sábanas muy frescas. </p><p><b>— ¿Qué pasa con los fármacos?</b></p><p>— Por favor, no caer en los fármacos, que son un enorme problema porque no lo desactivan, pero te adormecen toda la corteza. Es como un golpe que te dan en la nuca y te desmayás. Es un golpe farmacológico. Te da un golpe farmacológico en la cabeza, te desmayás y estás inconsciente en la cama. Pero la corteza, al estar tan dormida, no hace todos los beneficios que deberían ocurrir durante la etapa de sueño profundo y REM. Entonces, estás durmiendo, pero no descansando.</p><p><b>— Pablo, voy con la última pregunta que les hago a todos los invitados: si pudieras dejarnos algo para compartir, algo que consideres importante y no hayamos tocado. Puede ser una recomendación de lectura, una frase, una experiencia que te haya marcado o simplemente algo que te haya dejado pensando y creas valioso compartir.</b></p><p>— Te lo voy a asociar con el descanso y con el sistema inmunológico, que es un punto super importante. El sistema inmunológico, que está desarrollado por unas células que se llaman natural killers o NK, son como los gendarmes del sistema inmunológico, los que se encargan de matar cualquier elemento ajeno al cuerpo que ingresa a nuestro organismo.<b> Se encargan de sostenernos a nosotros y que no estemos enfermos</b>. Estas células se generan específicamente durante el sueño. Entonces, nosotros no nos damos cuenta, pero el sistema inmunológico se genera completamente durante el sueño, en su intensísima mayoría. Entonces, si vos dormís poco, podés tener hasta un detrimento del 70 por ciento y te queda vigente el 30 por ciento del sistema inmunológico. Eso significa que, si vos, por ejemplo te diste una vacuna y no dormiste bien la noche anterior y la noche posterior, esa vacuna no te va a servir. Si tu sistema inmunológico no estaba presente el día que llegó la vacuna y no generó anticuerpos, no te sirve. </p><p>Fue importantísimo en época de COVID, por ejemplo, que estábamos todos tratando de que la vacuna sirva. Bueno, mi trabajo era tratar de divulgar que si dormías un poco más y mejor, iba a funcionar más la vacuna. Pero además vos te vas a enfermar mucho menos. Una persona que va por la calle y alguien te estornuda cerca y tiene la gripe, si vos tenés el sistema inmunológico bien preparado, probablemente no te vas a enfermar. Entonces, la gente que duerme bien se enferma muchísimo menos. Tanto es así que las personas que trabajan en turnos rotativos,<b> hoy en día la Organización Mundial de la Salud lo establece como algo cancerígeno.</b> Porque si vos tenés cualquier célula cancerígena, que todos los días tenemos células cancerígenas dando vuelta a nuestro cuerpo, y las natural killer las agarran y las destruyen, si vos tenés menos cantidad de natural killers, es más propenso a que vos esas células impacten en un lugar y generen un problema cancerígeno. Entonces,<b> imaginate lo que impacta el buen descanso en todo el sistema inmunológico para que todas las patologías se vean solucionadas de buena manera.</b> Entonces, duerman bien porque es lo que va a hacer que vos te enfermes menos, que vivas más, que vivas mejor, que tengas buena calidad de vida. Prioricen el descanso, porque es algo superimportante. Parece que lo digo yo porque es mi materia, pero la realidad es que sin buen descanso no digerís bien la comida, no hacés buen ejercicio, no crece el músculo. Entonces, hoy en día es el descanso la base para todo lo demás. Entonces, parece menor, pero dormir la cantidad y en buena calidad es fundamental.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZQRSHIRZ5BBN3OMW2VDH2AXGIA.jpg?auth=c0c4e24045f17bd2af014e20049c303998057dd43e9899363b2fea3f16a5d53e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Caldo de huesos, vitamina D y la magia del hígado: la clave de Javier Furman para fortalecer cuerpo y la mente ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/03/caldo-de-huesos-vitamina-d-y-la-magia-del-higado-la-clave-de-javier-furman-para-fortalecer-cuerpo-y-la-mente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/11/03/caldo-de-huesos-vitamina-d-y-la-magia-del-higado-la-clave-de-javier-furman-para-fortalecer-cuerpo-y-la-mente/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el médico integrativo destacó que el movimiento es el pilar fundamental de la salud, remarcó que la clave está en los músculos y explicó por qué el cuerpo necesita suplementarse para funcionar correctamente. Además, subrayó la importancia del cuidado del hígado, el descanso y el manejo del estrés como factores esenciales del bienestar  ]]></description><pubDate>Tue, 04 Nov 2025 01:22:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjmwY-DsNSQAxVlQUgAHSL3IfkYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwgpzIBhCOARIsABZm7vExmB4AxlJPJsVTZGLNkNnHUd4USBAGUrSIS6281UMGauhek8mgFT0aAlwGEALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoHAi8JtIT0Gj04PSqDHV89Mx121We22bx8VeNXdUnZBl3SiwGoaGvgyZM6xRaLW3tB9I41g&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0-Xdqux689mvrPkTd1hz9XTK4bhA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQHbhK6L8ZxfBt9ygsxXkafd%26gclid%3DCj0KCQjwgpzIBhCOARIsABZm7vExmB4AxlJPJsVTZGLNkNnHUd4USBAGUrSIS6281UMGauhek8mgFT0aAlwGEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwixsYiDsNSQAxUPqJUCHbsMBTMQ0Qx6BAgSEAE" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwjmwY-DsNSQAxVlQUgAHSL3IfkYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwgpzIBhCOARIsABZm7vExmB4AxlJPJsVTZGLNkNnHUd4USBAGUrSIS6281UMGauhek8mgFT0aAlwGEALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoHAi8JtIT0Gj04PSqDHV89Mx121We22bx8VeNXdUnZBl3SiwGoaGvgyZM6xRaLW3tB9I41g&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0-Xdqux689mvrPkTd1hz9XTK4bhA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxQHbhK6L8ZxfBt9ygsxXkafd%26gclid%3DCj0KCQjwgpzIBhCOARIsABZm7vExmB4AxlJPJsVTZGLNkNnHUd4USBAGUrSIS6281UMGauhek8mgFT0aAlwGEALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwixsYiDsNSQAxUPqJUCHbsMBTMQ0Qx6BAgSEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>Javier Furman, fisioterapeuta, osteópata y experto en neurociencia aplicada al dolor</b>, con más de 20 años de experiencia, explicó las bases de la medicina funcional e integrativa y destacó que el verdadero objetivo no es acumular conocimiento, sino <b>entender cómo funciona el organismo como un todo</b>. Según el experto, la clave está en el equilibrio entre movimiento, alimentación consciente, descanso y manejo del estrés, que permiten prevenir enfermedades antes de que se manifiesten.</p><p>Además, reflexionó sobre la importancia del <b>propósito como motor de bienestar</b>, de la necesidad de <b>suplementarse para mantener la energía celular</b>, del rol esencial del hígado y del valor del dolor como señal de regeneración. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/7BAYwSsUZAetj7iXfZ0NXV" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/7BAYwSsUZAetj7iXfZ0NXV"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Javier es un profesional de la salud conocido en Argentina por su trabajo como fisioterapeuta y osteópata enfocado en la medicina integrativa y la neurociencia aplicada al dolor; dirige la clínica <b>Furman Salud</b> y ofrece abordajes que combinan terapias manuales, educación en dolor y tratamientos complementarios para lesiones y rendimiento físico. </p><p>Además de su práctica clínica, se presenta en medios y podcasts para difundir temas de salud y bienestar, y mantiene una fuerte presencia en redes sociales donde publica contenido sobre prevención, longevidad y hábitos saludables.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYO2KDCGXBHGJHBTWOEQANMXBA.png?auth=8ac718176900a2345001c008d3ec0e20ca3bb8bd94e482833f447501dde88647&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El especialista remarca la importancia de un propósito personal como motor de motivación y sostén de hábitos saludables  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Me encantaría que me cuentes un poco qué es la medicina integrativa funcional, que es en lo que vos sos experto. </b></p><p>— Cuando hablamos de salud funcional, integrativa, global, evolutiva, es algo que está de moda y corremos el serio riesgo de cometer el error de pensar que estamos haciendo todo bien y en realidad nos estamos cargando mucho más estrés y cortisol a nuestro metabolismo, por lo cual hay que tener mucho cuidado, porque actualmente <b>muchos lo nombran y pocos lo manejan</b>. Y sobre todo, y esto va apuntado sobre todo a profesionales de la salud: no se trata de saber cada vez más, se trata de entender cada vez mejor, porque <b>para hacer salud funcional tenemos que entender cómo funciona todo el organismo, absolutamente todo en conjunto e interactuando entre sí.</b> Entonces, sí, salud funcional e integrativa. Pero para poder hacerlo hay que tener un <b>propósito</b>. Esa es la palabra que yo siempre utilizo, que es propósito. </p><p><b>— ¿El tuyo lo tenés claro? </b></p><p>— Cien por ciento. Nosotros vivimos, vivimos, vivimos, vivimos, y existe una filosofía de decir: después empezamos a enfermar, lo “subsanamos” con fármacos y morimos. Pero el proceso entre dejar de ser personas saludables y pasar a ser personas enfermas y morir, hay sufrimiento. Entonces, ¿qué pasaría si yo te cambiara de vivir, vivir, vivir, vivir, enfermar, enfermar, enfermar, enfermar, morir a vivir, vivir, vivir, vivir, vivir, vivir, morir? Así es la vida, eso es la vida. A mí me gustaría que nadie se confunda, porque si no empezamos a pensar que es razonable, tengo 40 o 50 años, medicamentos para diabetes y mucho estrés. Medicamentos para la hipertensión arterial y tuve algunos gustitos cuando comía, entonces por eso también tengo colon irritable o gastritis. No es así. <b>Nosotros tendríamos que estar sanos siempre y después morir por cuestiones naturales.</b> <b>Eso es entender mejor y ese es el propósito que tendríamos que tener todos. </b>Si yo te hablo, por ejemplo, de patología neurodegenerativa, que todo el mundo le tiene miedo, ¿no? Si te duele la rodilla, decís: “Bueno, hago algo para la rodilla, fármaco, un tratamiento”. Pero si yo te pongo con un síndrome vertiginoso, mareo descontrolado, automáticamente te asustás y pensás que tenés un cáncer en el cerebro. Y si hablamos de enfermedad neurodegenerativa, que es lo que más miedo le da a la gente, en internet buscás: hongo en las uñas, cáncer de cerebro. Dolor en el pie, cáncer de cerebro. <b>¿Qué se te cruza por la cabeza si yo te dijera que una patología neurodegenerativa comienza hasta cuarenta años antes en nuestro metabolismo? </b>No podés jugar con los últimos 10 años, porque después decís: ¿A mí me dijeron los últimos diez años? Ya tengo 50, 60 y no puedo hacer nada. Y <b>no se trata de hacer las cosas bien a último momento, no va a andar</b>. Peor es nada, dicen, pero hay que hacer las cosas bien siempre. Y siempre un propósito es cien por ciento necesario, porque si no, no lo hacés. Mi propósito son mis hijos, por ejemplo. </p><p>Yo me pongo a pensar en por qué quiero ser una persona sana y no quiero sufrir. Quiero ser una persona sana y vivir hasta que me toque no vivir. Pero quiero saltearme el sufrimiento que veo en mis pacientes todos los días. Si yo te muestro los pacientes que he atendido hoy, decís claro, ahora entiendo por qué vos tenés todo tan claro. Pero una persona que no ve o que no está en contacto con la enfermedad tan seguido, tiene que mirar alrededor y decir tengo mis hijos... Mira, este es el ejemplo más representativo. Vino una señora y me dijo: “Tengo sobrepeso, tengo fibromialgia, me duele todo el cuerpo, no duermo bien, estoy constipada, mi vida es un desastre. Hago todo mal, no puedo hacer ejercicio, pero voy a ser abuela. Y yo quiero jugar con mi nieta, yo quiero llevarla a Disney, yo quiero estar con ella, quiero que mi hija pueda ir a trabajar y cuidarla”. Y ese propósito es el más potente que puede tener un ser humano, el de amor hacia otro ser humano, ni más ni menos que a su nieta. Si yo te muestro cómo anduvo esa señora con el tratamiento, no lo podés creer. Y prácticamente no le hice nada, hizo todo ella sola. Ese es un propósito. Hasta una conquista. Tengo gente que viene y me dicen: “Me divorcié, me separé y quiero salir a la cancha de nuevo”. Y es un propósito. No es una frivolidad. “Quiero comprarme algo que me quede bien”. La estética no es una frivolidad. Forma parte del orgullo, del ego, de la sensación de bienestar. Cualquiera, no importa lo que sea, hasta lo más tonto, sirve.</p><p><b>— ¿Cómo es tu rutina?</b></p><p>— Mi rutina es en base al movimiento. Yo, por ejemplo, atiendo parado. Me siento un poco, pero generalmente atiendo de pie. De hecho, la gente entra al consultorio y me dice: “¿Te tenés que ir o estás apurado?” No, yo atiendo parado. Cuando estoy estudiando, estoy dando clases, a mí me gusta estar de pie. Ir al gimnasio a hacer fuerza muscular, salir a correr, un promedio entre ejercicio cardiovascular y musculación. Y empecé por la parte del movimiento porque, esto lo habrás escuchado de mi amigo <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/06/estres-memoria-y-la-ciencia-del-bienestar-el-fisioterapeuta-espanol-antonio-valenzuela-revela-como-la-vida-moderna-inflama-el-cerebro-y-erosiona-la-salud/" target="_blank" rel=""><b>Antonio Valenzuela</b></a>, que existe cualquier tipo de cuestión en la humanidad, pero <b>no existe ser humano sedentario sano</b>. Es decir, <b>si no hay movimiento, va a haber enfermedad. Comas lo que comas.</b> Entonces, hay que moverse, idealmente con ejercicio físico, para cada uno lo que necesite. En lo que tiene que ver con comida, obviamente que podemos intoxicarnos cada tanto. Hay una regla que dice del 80/20, yo la corregiría al 90/10, es decir, una noche a la semana podés comer mal, pero después tenés que hacer un ayuno un poco más largo para desintoxicarte, pero tenés que mirar el plato. Siento que es mucho más resolutivo decir que miremos el plato de lo que vamos a comer y podamos entender si es un alimento o es un producto <b>ultraprocesado</b> y refinado, un tóxico. Te das cuenta porque lo pones adelante y decís: “¿Esto lo podría haber comido hace cien mil años?”. Si la respuesta es sí, es un alimento. Si la respuesta es no, es un producto falso. Fin. Y a partir de ahí, comer a conciencia, es alimentación consciente. </p><p>El <b>picoteo</b> forma parte de la mala alimentación, entonces yo como dos veces por día, una a las diez y media y otra a las siete. Soy un poco estructurado, no debería ser estructurado porque eso te genera cortisol. Y después los <b>ejercicios de meditación</b> para bajar el estrés, si yo no los hago, me enfermo directamente. Yo cuando tengo mucho estrés, el cortisol me lleva puesto. Entonces ya aprendí que tengo que frenar todos los días y por lo menos respirar un poco. Con esa básicamente, esa rutina, dormir de noche, tener contacto con la naturaleza, el sol. Dejemos de demonizar el sol. Es una estrella que si se va nos morimos todos, no puede ser cancerígena, hay otras cosas. <b>El sol es cien por ciento necesario en el cuerpo</b>. Y acá sí, que vengan todos los haters del mundo que yo te puedo decir que <b>el sol genera cáncer en presencia de azúcar, si no, no. </b>Entonces, con todo eso me mantengo, creo que por ahora saludable. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D2YQL65LHRCGTNU2ZKZVR7P3UU.jpg?auth=e37bad931dcc66c6144f9b92586bef942520146b0a41a7118b5a9e09e2eedef2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una alimentación consciente y la reducción de productos ultraprocesados son claves en la prevención de enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay un concepto, que lo escuché que tiene que ver con la alimentación, que es la pandemia adiposa.</b></p><p>— Eso se lo vas a escuchar a Antonio, pero las, las frases de <b>Sari Arponen</b>, es un concepto que ella instauró, una gran profesora mía, y tiene que ver con que <b>si vos vas por la calle, todo el mundo tiene sobrepeso</b>. Y no nos vamos a meter en la cuestión de estética, ni tampoco en ser modelos curvy, ¿no? Sí, la gente puede tener el tamaño y la forma que quiera. Ahí nadie se va a meter. Pero <b>una persona con sobrepeso no es una persona saludable. </b>Entonces, la pandemia de adiposa, a lo que se refiere es que con la alimentación que existe actualmente no hay forma de poder hacer las cosas bien. ¿Por qué? Porque los alimentos ultraprocesados y refinados de la modernidad son muchísimo más accesibles económicamente y disponibles que los alimentos reales. Y los alimentos reales también provienen, ya sea, vegetales o animales por la ganadería y agricultura intensiva, extensiva, todo. Los suelos están completamente explotados y vacíos de nutrientes. Entonces las carnes no tienen los minerales ni las vitaminas y los vegetales tampoco tienen los oligoelementos. No, está todo vacío. </p><p>Eso nos va a llevar básicamente, indefectiblemente, a tener tejido adiposo medio descontrolado, si no es que hacemos todo lo demás bien y nos suplementamos. Otra cosa, <b>no existe ser humano actual que no se suplemente y sea sano</b>. O sea, nos tenemos que suplementar sí o sí. Los suelos están vacíos. Esos vegetales que comés, primero que no tienen tantos nutrientes como lo estás vendiendo. Yo lo veo en las analíticas. Cuando recibo pacientes, los mando a hacer un análisis de sangre, un oligoscán, un análisis de materia fecal o un genético de cabello, de piel y lo puedo ver. Y cuando se los muestro me dicen: “¡No puede ser!”. Vitamina D, por ejemplo. Vos sos la persona más sana, yo te hago una prueba de vitamina D y si no te suplementás, yo te firmo, te apuesto lo que quieras a que la tenés por debajo del límite inferior. </p><p><b>— ¿Y cuáles son los suplementos que son necesarios? </b></p><p>— La vitamina D, que es una prohormona. La vitamina D se comporta como una hormona en el organismo, cumple más de quinientas funciones y la realidad es que es cien por ciento necesaria y siempre hay que acompañarla con magnesio, porque son cofactores. Si no, tomás vitamina D, vacías los depósitos de magnesio. Otro que está de moda, ¿no? Yo te aseguro que toda la gente que está mirando toma magnesio o lo conoce. Es el comodín. Cuando no sabés qué darle, decimos dale magnesio. Pero vitamina D, magnesio, la coenzima Q10 ahora, que te escuché por ahí hablar de las mitocondrias. Y por ejemplo, una falla mitocondrial genera fibromialgia, artritis, genera Parkinson, Alzheimer, demencia, depresión y puedo seguir. O sea, las mitocondriopatías, es decir, los problemas mitocondriales son la base prácticamente de todas las patologías modernas. Si yo te digo: “No funciona bien la mitocondria, vas a tener poca energía”, pero no se termina ahí. </p><p>Es que si no tenés energía, no vas a poder recambiar mitocondrias, es decir, no vas a tener lo que se llama una biogénesis mitocondrial o recambio de estas células, que es como tener el teléfono con la misma batería durante años, cada vez te carga menos. Pero al mismo tiempo empiezan a fallar todos los procesos de regeneración de todas las células del cuerpo. Las neuronas tienen una mitocondria especial, porque es una célula muy especializada. Imagínate si no tiene energía para hacer una buena alimentación o recambio neuronal. Nosotros recambiamos neuronas. No es cierto que nacemos con una cantidad y se mueren. No es cierto. Estamos toda la vida también recambiando y regenerando neuronas. Vamos a terminar con <b>Alzheimer</b>, por ejemplo, o <b>Parkinson</b>. El Parkinson es algo terrible. <b>Hay una pandemia de Parkinson</b>. Básicamente el Parkinson es una parálisis mitocondrial. Y cuando restablecemos un poco esa función, se restablecen muchas de las funciones perdidas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DFCRIOSDMJD3ZL4OGLJ6Z44RWM.png?auth=8bfe9d7060d36319630df1121dc92c74532371d96e3d3ecf4a1b74857225dada&smart=true&width=615&height=405" alt="Las rutinas de descanso y reducción del estrés forman parte de las bases de Furman para una vida sana (Freepik)" height="405" width="615"/><p><b>— ¿Cómo cuidar las mitocondrias? ¿Tiene que ver solamente con la alimentación o con más hábitos que podemos implementar, tóxicos de los que nos debemos alejar?</b></p><p>— Obviamente la respuesta es todo, pero hay un medicamento, una rama de medicamentos que son las estatinas. Yo no hablo mucho de medicamentos, no me gusta, pero la realidad es que las estatinas, como la rosuvastatina, la atorvastatina y otras también, son para bajar el colesterol. En algún momento de nuestra estupidez hemos decidido que el colesterol es malo. ¿Y si yo te digo que el colesterol forma parte de todas las membranas de todas las células del cuerpo, por ejemplo? Recubren los nervios que nos sirven para digerir. La herramienta principal del hígado es el colesterol que repara el tejido vascular, endotelial, es decir, que el tejido interno de todas las arterias y venas está protegido por colesterol. No que lo destruye, como dicen. Está protegido. Todo lo contrario, ¿entendés? Estamos en una era en donde por alguna razón se han decidido a ir en contra de la energía del cuerpo en formato de colesterol. </p><p>Obviamente, que en un entorno de inflamación, en donde hay muchos valores que funcionan mal en el cuerpo, el colesterol es energía mal gestionada y ahí sí hay problemas. Más allá de eso, estos medicamentos lo que hacen es coartar completamente la síntesis y liberación y distribución del colesterol. Entonces, primeramente no le va a llegar energía al cerebro. Básicamente, ya ahí tenés bastante. Pero también estos, estos fármacos lo que hacen es frenar también la liberación de coenzima Q10. Entonces, por ejemplo, tengo gente que me dice: “Desde que estoy tomando este medicamento no tengo energía, no puedo pensar, tengo neblinas mentales, vista borrosa...”. <b>Los ojos son una prolongación del cerebro, si nos duele el cerebro lo vamos a notar en la vista</b>. “Y al mismo tiempo me duelen los músculos, los tendones, me duele todo”. ¿Por qué? Porque no hay energía. Está cortada en apagón energético. Somos los mismos seres humanos que hace miles de años, pero en este mundo, como dice Antonio, <b>un cerebro paleolítico en un mundo moderno</b>. ¿Cómo llegás a decir: “La pizza me hace mal, la como igual”? O el alcohol me hace mal, traeme otra cerveza. </p><p><b>El sedentarismo es incompatible con la vida y prendés Netflix. </b>Yo también miro series, pero como dice <b>Carlos González</b>, el síndrome de manta y sofá. Seis de la tarde al sillón, con la frazada y viendo una serie tras otra hasta las tres de la mañana, en vez de ir al gimnasio. <b>Si vos no tenés un propósito, nunca vas a salir del sofá, de la cama, de la depresión o de lo que quieras nombrar</b>. Y me parece que eso es lo importante. La gente dice: “¿Y cómo hago?” Y no, andá al gimnasio. Está buenísimo salí en las redes diciendo andá al gimnasio, come mejor, toma más agua. Es otro camino. Necesitamos entender qué es lo que realmente querés. Yo sé que fumar me hace mal, pero es lo que me da felicidad. Un gustito. Buscá el gustito en otro lado. Lo que pasa es que si no tenés un propósito, vas a buscar el camino fácil. Por eso a veces la gente se frustra. </p><p><b>— ¿Cuáles son los beneficios de tomar caldo de hueso? </b></p><p>— Todos. Es el superalimento. O sea, es el número uno. Es el ancho de espada del truco. Va a tener todas las células de reproducción de células sanas del animal sano. Si tomó antibióticos, engorde o mal alimento, o el pasto de donde se alimentó estaba con fertilizantes, pesticidas, agroquímicos, en general, todo eso también te lo va a estar chupando. También podemos hablar del hígado. El hígado también. Ahí podemos entrar, por ejemplo, en el hígado de krill o de bacalao. Aceite de hígado de bacalao es horrible. También tenemos que aclarar eso, ¿no? Tengo gente que me dice: “Yo me hago el caldo de huesos y no lo puedo tragar, no me gusta”. O el hígado, pasta de hígado de, de bacalao, no les gusta, pero es lo más saludable. Pero si ese hígado procesó antibióticos, fertilizante, pesticida, te lo vas a comer. Y <b>el caldo de huesos tiene todos los nutrientes de las células internas del hueso, que son las que crean células nuevas, células madre, pero al mismo tiempo se guarda, es un reservorio de todos los vitaminas, minerales, oligoelementos del animal</b>. Entonces vos lo drenás en el agua y después yo lo que hago, bueno, yo no, en realidad Daiana lo que hace es: lo cocina, lo guarda en un frasco y después se lo ponemos a todo porque se gelifica. Entonces se lo podés tirar hasta el té, al café, a la milanesa de los chicos se la tiramos arriba también. </p><p><b>— ¿Y eso tiene beneficios cognitivos, a niveles físicos? </b></p><p>— Tiene beneficios a nivel, primero, digestivos. Va a mejorar las barreras intestinales. Hoy está de moda la <b>hiperpermeabilidad intestinal</b>. Por otro lado, al hígado, funcionamiento del hígado. Pero también es muy rico en colágeno para todas las personas que quieren ser más colagénicas. Les va a servir para la piel, para el cabello y para las articulaciones. A nivel cognitivo tiene muchísimas vitaminas y minerales. Podría estar todo el día hablando del caldo de huesos.</p><p><b>— Quiero pasar a lo que es la importancia del hígado, ¿cuántas implicancias tiene en nuestra salud? </b></p><p>— Es que eso es justamente la magia del hígado. Que tiene muchísimas funciones. Puedes hablar de 300, 400, puedes hablar la cantidad de funciones que quieras, pero son todas importantes. No tiene una función principal y una función secundaria, son todas importantes. Por eso se puede regenerar solo. ¿Qué órgano conocés que si le cortás la mitad se regenera de nuevo? Como un brazo. Yo te corto el brazo, te crece otro de nuevo. Es espectacular el hígado. Se llama órgano bipolar, porque puede hacer muchas funciones, pero no puede hacer muchas juntas. Por ejemplo, o te desintoxica o te ayuda a mejorar el sistema inmune. Entonces, si vos estás con una pizza digiriéndola, vas a bajar las defensas. Tiene otras explicaciones también que tiene que ver con que tu digestivo tracciona el sistema inmune. Pero en el hígado, particularmente, cuando tengamos que potenciar una desintoxicación entereopática, tiene que ver con la conversación vascular que hay entre el intestino y el hígado. Hay muchas venas, muchas arterias, una conexión de sangre entre el intestino y el hígado. Entonces, el intestino le dice al hígado: “Toma, te doy todo esto que no está muy bueno. Regeneralo, recíclalo”. Entonces, el hígado lo toma y recicla parte de esos desechos para crear bilis, que lo va a depositar en la vesícula, que es otra cosa. </p><p>Está fanatismo por sacar la vesícula, por suerte ahora se han calmado un poco, pero hace unos pocos años era todo colecistectomizados. ¡Ojo! La vesícula se saca cuando es necesario. Esta conversación le va a decir al intestino: Esto no está bueno. El hígado va a utilizar esos tóxicos, esos desechos tóxicos, para crear un flujo que nos va a ayudar a digerir. Es espectacular. Es como reciclar todo. Y cuando se empieza a sobrecargar esto, por mala alimentación y cortisol alto también, empezamos a generar el <b>hígado graso</b>. Y el hígado graso sería como la pandemia adiposa, van de la mano. Todo el mundo tiene hígado graso. Es ni más ni menos que estar filtrando tejido adiposo, grasa, entre medio de las células propias del hígado, las células funcionales del hígado. Después del hígado graso se empieza a generar la <b>cirrosis</b>, que es la fibrosis de las células del hígado. Pero fíjate lo que es el hígado de mágico, que es reversible. <b>Esto es reversible. Haciendo las cosas bien, se puede mejorar</b>. Entonces, <b>si nosotros tenemos un hígado sano, vamos a ser gente sana y si no, no</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S2MQRE5RIJDVTIOQWWC6X7ODNM.jpg?auth=aacd637e51c4d03806b7323adf51160208be190137f3a47845ccfafccea9afd6&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La importancia del hígado en la desintoxicación y el equilibrio emocional fue uno de los temas centrales del episodio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Hay alguna manera de medir qué tan sano está mi hígado o es algo que no debería preocuparme si no tengo ningún síntoma que me alarme? </b></p><p>— No deberías preocuparte si no tenés ningún síntoma o signo que te alarme. Si podés hacerte a partir de cierta edad algún estudio de rutina, complejito una vez por año, genial, yo me lo hago. Pero lo que vas a sentir si el hígado funciona mal, es tristeza.</p><p><b>— ¿Por qué? </b></p><p>— La habilidad emocional sería la traducción científica o técnica. Esto más allá de ser una cuestión de la medicina tradicional china, que nunca la he visto fallar en nada, <b>el hígado es el órgano de las emociones</b>. Pero más allá de eso, cuando el hígado no funciona bien, primero nos empezamos a intoxicar, tenemos una endotoxemia, es como que empieza a rebalsar y la basura empieza a salir para afuera los todos, gases, olor, es como que estás a tu casa, después no sacas la basura un montón de tiempo y olor feo. Por otro lado, todo lo que tiene que ver con el reciclaje de tóxicos, sobre todo del sistema glinfático el cerebro, también van a pasar por el hígado. Es decir, vas a reintoxicar el cerebro<b>. Si vos traccionás mucho de todo tu sistema digestivo, te vas a quedar sin energía. Y sin energía, vas a empezar a colapsar a nivel psicocognitivo emocional.</b> Uno puede estar alterado y estar contento, no. Esto te va a llevar a la tristeza. Entonces, si vos te sentís con la habilidad emocional, ¿no?, tristeza y llanto fácil, insomnio, sobre todo te despertás a las tres, tres y media de la mañana. Sobre todo esa hora, ¿no? “Todos los días me despierto, miro la hora tres y quince, tres y veinte, tres y media”, es el hígado. Si no estás pudiendo digerir bien y tenés o constipación, estreñimiento, la materia fecal es un olor horrible. La materia fecal no va a tener olor rico, pero si vos vas al baño y te das cuenta que es un olor a podrido, eso habla también de tu intestino y tu hígado. Y tenemos que mirar el inodoro tanto como miramos el plato antes de comer. Hay que mirar el plato antes de comer y mirá el inodoro después de ir de cuerpo, porque es el testimonio de la digestión. </p><p>Y finalmente tenés fatiga extrema, hacemos un análisis de sangre. En un hepatograma, ves todas las proteínas, ¿no?, transaminasas. Son nombres específicos que vos ves en un análisis de sangre, cómo funciona el hígado. Y un ultrasonido, una ecografía y lo ves físicamente, anatómicamente. Ya con eso te vas a dar cuenta cómo estás. Y se van a sorprender. A veces una cosa hace colapsar todo. El cortisol solo puede llevarte a un colapso. La mala alimentación sola puede llevarte a un colapso. El sedentarismo solo. Por eso yo te digo que no es solamente una cosa, es empezar a concientizar todo. Ni hablar del <b>dolor</b>. Si nosotros hablamos del dolor, tiene que durar tres días. ¿Qué pasa con esa gente que dice: “Me duele todo el tiempo, todo el cuerpo?” Esto no es fisiológico, esto es patológico. O el dolor migratorio, ¿no?, que es como la hormiguita del dolor. Un día me duele la cabeza, otro día me duele la rodilla, otro día me duele la cintura, otro día el hombro. ¿Qué es esto? Tenemos que aprender a sufrir. No lo digo en el mal sentido, es que no podemos estar todo el tiempo sin dolor. Yo ahora, por ejemplo, tengo un dolor un poco cervical, pero yo confío en que mañana voy a hacer un tratamiento y me lo voy a sacar. ¿Por qué el dolor nos da miedo? El dolor no tiene que dar miedo, tiene que alertarnos de que algo está funcionando mal, pero se va a regenerar. Si uno confía en su metabolismo, se va a regenerar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZZ3CFINFVFLVA5KGLTGKAA7UQ.jpg?auth=2cba904ec7724fd19484c5dd29c9ecf82fa584503e0a6a5f6bd6b16aac59b148&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según Furman, el sedentarismo moderno representa uno de los mayores riesgos para el bienestar físico y mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando decís aprender a sufrir es no taparlo con un analgésico... </b></p><p>— No taparlo. Si vos tenés el dolor durante una semana y confiás en tu metabolismo, lo vas a corregir. Si vos cada vez que tomás un, un analgésico, un antiinflamatorio, tapás el dolor, vas a generar que se haga más resistente, porque el cuerpo se va a expresar. Una vez está bien. Si tenés mucho dolor de cabeza o te duele mucho tal situación y querés trabajar, no pasa nada. Yo digo que todo el tiempo, sistemáticamente, si tapamos el síntoma, no vamos a corregir nada. Y además esto es una catarata. Después del dolor viene la inflamación. Fisiológicamente funciona así. Y después de la inflamación viene la reparación. Si vos tomás un antiinflamatorio, nunca vas a llegar a la etapa de reparación, por lo cual vas a crear una inflamación perpetua. </p><p><b>—Si alguien llega a tu consultorio y te dice: “No hago ejercicio, mi alimentación es mala, duermo poco y vivo estresado”, es decir, con varios de esos problemas juntos —que en realidad son bastante comunes—, ¿por cuál le decís que empiece? Sé que la respuesta ideal sería “tratá de mejorar todos”, pero si tuvieras que elegir uno, ¿cuál sería el más urgente?</b></p><p>— Movimiento. Hemos desarrollado nuestra humanidad, nuestra especie, la hemos desarrollado en climas extremos, desde los desiertos hasta los mares o las cuestiones más extremas. Hemos comido desde animales muertos hace muchos días, o frutos podridos con gusanos, desesperados de hambre. ¿Y vos te pensás que encontrábamos un higo que se cayó? Y decías “no, tiene un gusanito”. Era comerlo y hasta el gusano nos daba proteínas. Raíces insípidas a veces. Hemos recorrido distancias larguísimas comiendo raíces que no tenían ni sabor ni nutrientes y las comíamos igual. Hemos tenido guerras gigantescas y nos hemos matado entre nosotros y con otras especies, con un cortisol y un estrés gigantesco. Hemos estado en climas donde no había sol durante meses y siempre sobrevivimos. Pero nunca, jamás, en toda nuestra existencia en este planeta, nos hemos dejado de mover. Es la primera vez en el tiempo que estamos en este planeta, <b>es el único momento, hace cien años, que cada vez nos movemos menos. Y lo peor es que cada vez nos vamos a mover menos</b>, porque entre alimentación refinada, empaquetada y la inteligencia artificial que viene, no vamos a necesitar movernos de la silla, no de nuestra casa, de la silla. Es un problemón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2IJKS7RBGVBFDPOLEOWGISL6NM.png?auth=9e806db15d5b9204c6b4d0a70e52f2d5e836d8712930da664eac3810d948d983&smart=true&width=746&height=420" alt="La vitamina D actúa en el metabolismo energético y la regeneración celular según los postulados de Javier Furman (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="420" width="746"/><p><b>— ¿Algún tipo de movimiento en particular es algo que tenga que ver con un ejercicio más muscular, cardio? ¿Qué recomendás? </b></p><p>— La clave está en los músculos. Cuando vos contraés un músculo, hacés respirar el hueso, hacés respirar a la articulación, a las venas, las arterias, los nervios. Cuando vos contraés un músculo, liberás mioquinas, que son unas enzimas que le dan energía al cerebro. O sea, información directa de energía al cerebro. Obviamente que la musculación es cien por ciento necesaria, pero dependiendo del biotipo, y acá entra particularmente cada persona, va a convenir hacer algo más aeróbico, más de musculación. Lo ideal ideal siempre es mezclar un poco. Yo por lo menos hago tres veces por semana musculación y dos veces por semana hago cardio. Eso es con lo que me siento yo.</p><p><b>—¿Por qué hacés tanto hincapié en que una persona sana es una persona con músculos fuertes? ¿Es imposible llegar a una edad avanzada con buena calidad de vida si no se trabajaron los músculos?</b></p><p>— Esto te lo puedo decir porque lo veo yo a través de los años en el consultorio. Porque también podés ver libros y es espectacular esto. Hay una que es abuelo, padre e hijo. Son tres varones de una tribu cazadora recolectora que aparecen con la cara tapada y no sabés cuál es el abuelo y cuál es el hijo y cuál es el nieto. Ves solamente del cuello para abajo y no sabés cuál es cuál. Y después le sacan y por las arrugas te das cuenta quién es el más viejo. Y hasta ahí.</p><p><b>— O sea que el cuerpo no, no sufría el deterioro que sufre hoy en día. </b></p><p>— Ni los dientes. <b>Vos fortaleciendo los músculos fortalecés hasta los dientes</b>. Hay muchísima información, pero te tenés que quedar con una idea: los músculos no solamente tienen un reservorio de energía muy grande, un glucógeno, que es el formato de energía de la glucosa, depósitos, etcétera. Pero son un órgano endocrino en sí, es decir, son un órgano que gestiona el metabolismo en sí mismo. Pero además, estas enzimas, las mioquinas que se liberan, funcionan como energía e información para que todo el cuerpo entienda qué es lo que tiene que hacer cada una de las células. Cada una de las células, no solamente las musculares. Las mitocondriales, las neuronas, las células digestivas, todo. La clave está en los músculos. Y <b>no existe el ser humano sedentario sano. </b>Si hablamos de gente media, entre 30 y 60 años, les recomiendo el gimnasio. Si no les gusta, lo que pueden hacer es ponerse los auriculares, música que los motive y van al gimnasio aunque sea a caminar, a mirar, a charlar, levantan una pesita. Cuando se quieran dar cuenta, se van a encontrar levantando peso, porque el mismo ambiente te lleva. Y para gente más adulta existe algo que se llama <b>sarcopenia</b>. </p><p>La sarcopenia es la pérdida de masa muscular. Así como te digo que no existe ser humano sedentario sano y que la clave está en los músculos, si hablamos de sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular, vas a entender que estoy diciendo qué es lo peor que nos puede pasar. Ese es el objetivo más importante de una persona mayor a 60 y 65 años: <b>no perder masa muscular</b>. Por lo cual se puede hacer un estudio, una antropometría o un índice de masa corporal, etcétera, para entender cuál es el porcentaje de músculo y no dejarlo caer. Y acá sí es donde se trata, diría yo, una cuestión de supervivencia. <b>Si una persona tiene más de 65 años, no dejar que pierda masa muscular es la clave de la vida.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C5ZFZJQGZBCO5OBBDW6MF37OIU.png?auth=28f1cee0e2db11af0cab8f99ee6df272c5d732eeb4e428f883ec65b0b92d5bda&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Javier Furman destaca que la masa muscular es un indicador clave para el bienestar y la longevidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>—Javier, voy a hacerte la última pregunta que les hago a todos los invitados y es si nos podés dejar algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo te haya llamado la atención, te haya dejado pensando, te sorprendió o te conmovió. Una frase, un libro que recomiendes, un dato o una idea que tengas hoy en la cabeza.</b></p><p>—Te voy a contar algo que veníamos hablando hoy. Con mi compañera de la vida, mi esposa, con quien tenemos tres hijos y siempre nos apoyamos mutuamente, <b>hay que ir por donde nos lleve el deseo</b>. Obviamente que si tenemos deseos que no están buenos, hay que entender por qué. Pero si nosotros nos reprimimos todo el tiempo, vamos a ser personas infelices. Y si el deseo te lleva a hacer cuestiones autodestructivas, hay que entender cómo corregir ese pensamiento. Entonces, interpretando, entendiendo qué es lo que realmente nos mueve el deseo, créeme que vamos a ser siempre personas mucho más sanas, porque todo lo que vamos a hacer, las personas con las que nos vamos a rodear, las situaciones que nos vamos a exponer, todo lo que vamos a elegir día a día, momento a momento, va a ser siempre a favor de nuestra felicidad. Y la felicidad son destellos que tenemos que ir coleccionando cada vez más. Bueno,<b> ir por donde te lleva el deseo es un sinónimo directo de ser más felices.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/U07KH08ONLo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Javier Furman EXPLICA por qué en el mundo moderno TODOS necesitamos SUPLEMENTOS vitamínicos"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIIGQ5NLRBD2DAODSXIQTAXTJ4.jpg?auth=0af26819c2f8ee8d8a68730178434a4476490b2e4f859f2e332f261148927a61&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El círculo de la adicción: placer, dolor y la neurociencia detrás de la búsqueda incesante de alivio]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/30/el-circulo-de-la-adiccion-placer-dolor-y-la-neurociencia-detras-de-la-busqueda-incesante-de-alivio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/30/el-circulo-de-la-adiccion-placer-dolor-y-la-neurociencia-detras-de-la-busqueda-incesante-de-alivio/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psiquiatra Federico Pavlovsky reflexionó sobre el complejo universo de las adicciones, el sufrimiento que esconden y el largo proceso de recuperación que implican. Explicó por qué la fuerza de voluntad no alcanza sin un cambio profundo de hábitos, vínculos y contextos. Y destacó el valor del acompañamiento entre pares como herramienta de sanación  ]]></description><pubDate>Thu, 30 Oct 2025 11:43:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj1xdH7rMqQAxXUJkQIHbPdKQEYACICCAEQABoCZHo&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjw9obIBhCAARIsAGHm1mQtsBlx67it14BvjMgk8LcO-9S86zWupsEKUMaA2TXxdgmVbd9UFAsaAkc7EALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoRVm3zp49NfVrmh1CpaUbM6vPHcFBaKnh9DxyD7BUzNjIgx5CyMXXPhPSv9_t_UJ_uvp2fg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0NbSUZluaZjY9h8GVG6gYRy5m_1g&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR42HS8juEJF_7rCfWMTfg5U%26gclid%3DCj0KCQjw9obIBhCAARIsAGHm1mQtsBlx67it14BvjMgk8LcO-9S86zWupsEKUMaA2TXxdgmVbd9UFAsaAkc7EALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwju7sT7rMqQAxWtK7kGHVoGDPsQ0Qx6BAgMEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj1xdH7rMqQAxXUJkQIHbPdKQEYACICCAEQABoCZHo&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjw9obIBhCAARIsAGHm1mQtsBlx67it14BvjMgk8LcO-9S86zWupsEKUMaA2TXxdgmVbd9UFAsaAkc7EALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoRVm3zp49NfVrmh1CpaUbM6vPHcFBaKnh9DxyD7BUzNjIgx5CyMXXPhPSv9_t_UJ_uvp2fg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0NbSUZluaZjY9h8GVG6gYRy5m_1g&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxR42HS8juEJF_7rCfWMTfg5U%26gclid%3DCj0KCQjw9obIBhCAARIsAGHm1mQtsBlx67it14BvjMgk8LcO-9S86zWupsEKUMaA2TXxdgmVbd9UFAsaAkc7EALw_wcB&amp;ved=2ahUKEwju7sT7rMqQAxWtK7kGHVoGDPsQ0Qx6BAgMEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el médico <a href="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/">psiquiatra </a>y legista <b>Federico Pavlovsky</b> reflexionó sobre la complejidad de las adicciones y explicó que se trata de una <b>pérdida de control que persiste incluso cuando la persona reconoce el daño que causa. </b>Destacó que, más allá de las herramientas diagnósticas de la psiquiatría, el verdadero reconocimiento suele surgir del propio individuo al compartir su experiencia con otros, como ocurre en los grupos de los doce pasos.</p><p>Además, señaló que el consumo cumple una función emocional —brindar alivio, calma o placer— hasta que deja de hacerlo, y que el proceso de recuperación requiere una profunda transformación de hábitos, vínculos y entornos. <b>El especialista comparó la adicción con enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión, que demandan cuidados diarios y un entorno de apoyo sostenido.</b> También remarcó la importancia de derribar prejuicios y fortalecer los espacios de tratamiento, al recordar que las personas con adicciones son uno de los grupos más estigmatizados y desatendidos del sistema de salud. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/2qiS63UxsXB2MdTpGrCRyZ" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2qiS63UxsXB2MdTpGrCRyZ"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Federico es <b>médico psiquiatra</b> y <b>especialista en </b><a href="https://www.infobae.com/tag/adicciones/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/adicciones/"><b>adicciones</b></a>, egresado de la <b>Universidad de Buenos Aires</b>, con residencia en Psiquiatría en el <b>Hospital General Dr. Teodoro Álvarez</b> y múltiples posgrados en áreas vinculadas a las adicciones y la psiconeurofarmacología. Desde 2010 dirige el <b>Dispositivo Pavlovsky</b>, un centro ambulatorio dedicado al tratamiento de consumos problemáticos y adicciones conductuales. Reconocido también como <b>divulgador y conferencista</b>, aborda temas como la<b> ludopatía, las apuestas online y el uso compulsivo de tecnologías.</b> Combina la práctica clínica con la formación de equipos interdisciplinarios y la escritura, y ha publicado y disertado ampliamente sobre la prevención y el abordaje de las conductas adictivas.</p><p><b>— ¿Cómo se define a un adicto?</b></p><p>— Yo diría que <b>una expresión simple es una persona que ha perdido el control</b> y que, pese a un impacto como muy notable, cuantitativo y cualitativo sobre su vida, y pese a entender perfectamente que lo que está pasando no está nada bueno, no puede parar. Nosotros tenemos escalas, tenemos tests, tenemos muchas preguntas de la psiquiatría para intentar diagnosticar, pero la verdad es que funcionan igual o mejor los autoinventarios, ¿no?<b> En adicciones hay un problema muy grande, una lucha psicológica, emocional muy profunda,</b> donde la etiqueta diagnóstica puesta por otros genera resistencias, aumenta la ambivalencia, genera el enojo. Muchas veces hay muchos pacientes que recién se reconocen como adictos cuando de pronto escuchan a otras personas compartir sus problemas, por ejemplo, en, en los grupos de los doce pasos, <b>Alcohólicos Anónimos</b>, <b>Narcóticos Anónimos</b>. En ocasiones, además, los médicos venimos de una cultura en donde, ah, las indicaciones son razonables, son científicas y el cumplimiento de las indicaciones es lo que debería ocurrir. Y eso en adicciones no ocurre desde el día cero, desde el momento cero, ¿está? En adicciones vos podés dar un millón de indicaciones y el paciente te mira y te dice: “Ni idea, qué sé yo, vemos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2ZPE5GSRNVERVCAQNJJ6JCJLWA.jpg?auth=1daa81595cb3b6f89053abf8569652a77ac63f1ea5dc9b62e75e94ba23e746ec&smart=true&width=1456&height=816" alt="La comprensión de las adicciones exige integrar múltiples enfoques clínicos, psicosociales y culturales para responder a una problemática que trasciende el diagnóstico médico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Bill W., fundador de AA, decía que solo un alcohólico puede ayudar a otro alcohólico</b></p><p><b>— Sí, él era un tipo extraordinariamente inteligente, Bill W. </b>Llevan casi 100 años el programa y lo crearon un médico y un inversionista de Wall Street, ambos alcohólicos. Y ellos de alguna manera crearon eso porque venían siendo muy maltratados, golpeados, encerrados, encarcelados, golpeados. Y ellos descubrieron que gran parte de su camino de recuperación implicaba hablar con otras personas, o sea, curarme con otros, ¿no? Y eso es muy propio del mundo de las adicciones. Yo empecé atendiendo pacientes como psiquiatra individual y me pasaba que había como una suerte de lucha de poder muchas veces y era difícil desarmar ese mundo porque, además, la verdad es que muchas personas también dudan, tengo una adicción, no la tengo, ¿por qué yo no tomo como los demás? Yo tomo igual que los demás, yo consumo, hay mucha gente que consume, ¿por qué yo se supone que tengo un problema? Y ese diálogo puede durar años. Y es muy pero muy artesanal. Y a veces por ahí vas a un grupo y participás de una experiencia menos amenazante en algún sentido y puede cambiar tu vida, ¿no? Hay algo como del, del relato “yo estuve ahí” o de la experiencia de pares que, en ocasiones, es muy determinante.</p><p><b>— ¿Hay una estadística sobre quienes consumen más si hombres, mujeres o es igual?</b></p><p>— Todavía muchos más hombres que mujeres y no por un problema epidemiológico en relación a que las mujeres no consumen, sino porque <b>es mucho más fácil el acceso de los hombres al tratamiento. </b>Hay muchas mujeres que tienen problemas de consumo, pero es difícil. Tienen hijos chicos, tienen una vida, tienen, suponete una “familia tradicional”. Muchas veces esas mujeres se ocupan al mismo tiempo de un montón de cosas. Esto por ahí es importante, ¿no? Yo creo que muchas veces hay como un estereotipo de la persona adicta, que es una persona que, no sé, vive abajo de un puente, homeless, está robando negocios, es un pibe chorro... Poblacionalmente, hay un porcentaje de adicciones… es el tercer motivo de consulta de salud mental en Argentina. </p><p><b>Hay mucha gente con problemas de adicciones que intenta llevar una vida normal. </b>Padres, novios, parejas, compañeros de gimnasio, profes del gimnasio, médicos, psicólogos, abogados, jueces, deportistas de elite. Mucha gente que está tratando de estudiar en la facultad, que trata de sostener un laburo. Hay como una realidad, pero muchas de esas personas tardan muchísimo tiempo en pedir ayuda. Y, en general, se dice que <b>los tratamientos de adicciones históricamente fueron diseñados por hombres para hombres.</b> Y hay algo de cierto. Se está empezando a revertir, de tal manera que, de pronto, nosotros teníamos un 90% de hombres y 10% de mujeres y ahora de pronto tenemos un 60/40, un 70/30, pero en nuestra sociedad es difícil que la mujer consulte y en la madre que consume, hay además como una especie de doble estigma, por consumidora y por mala madre. Y faltan, faltan lugares específicos de mujeres, en donde las madres puedan estar con sus chicos internadas por temáticas de consumo. Es como un mundo todavía medio inexplorado.</p><p><b>— Imagino que esos años hasta llegar a la consulta no solo tienen que ver con reconocer la adicción, sino también con no querer dejar la sustancia que sentís que necesitás.</b></p><p>— Bueno, sí, esa es la vivencia, ese es el día a día. Las personas que consumen tienen un para qué, tienen una funcionalidad, cumplen un rol. Una de ellas estaba viendo tele, me acuerdo, y le preguntaba una chica que estaba en retiro nueve años, un día frío y un reportero le preguntó: <b>¿Pero vos por qué consumís, no? Y ella respondió, una chica de nueve o diez años: “Porque me quita, me quita el frío, me quita el hambre y me quita el miedo”. </b>La verdad es que hay una estructura del para qué y hay personas que encuentran con el consumo un punto de estabilización, un punto de disfrute, un punto de alivio, un punto -de calma, un dolor o una manera de enfrentar como la vida diaria y eso funciona un tiempo y en un momento comienza a no funcionar, pero es muy difícil salir. <b>Cuando ya está desarrollada la adicción, las personas no tienen ningún efecto agradable con el consumo y no pueden parar de consumir</b>. Y además queda como instalada esta idea, esto es bien como de la neuropsicología, si querés. </p><p><b>En un momento es mucho más importante la expectativa del efecto que el efecto</b>. Es decir, la idea de lo que te va a producir o la ilusión de lo que te va a producir, porque cuando consumís ya es decepcionante, pero cada vez se renueva la expectativa. De hecho, dicen que <b>la expectativa en términos como neuroquímicos es mucho más intensa que el efecto del consumo</b>. Yo tengo muchos pacientes que terminan consumiendo y te dicen: “No sé ni para qué consumí, no lo disfruté, la pasé mal, pero lo vuelvo a hacer y lo vuelvo a hacer y lo vuelvo a hacer”. Por eso también en adicciones hay algo del orden de la fuerza de voluntad, de poner garra, de poner fibra ahí. Se altera un sistema, se alteran cuestiones neurofisiológicas, neuroquímicas, del mundo de los hábitos, del contexto. Doble A decía: “lugares, personas y cosas”. Las adicciones tienen muchos mecanismos. Uno de ellos es individual, pero también es contextual, es vincular, hay muchas variables. Y tardás mucho tiempo y muchas personas están en esa lucha mental durante mucho tiempo y hay personas que tienen mucho miedo, porque es como un salto de fe también. Hay mucho dolor. Hay una mirada sobre las adicciones como si implicara como un nivel de disfrute y de ganas de no dejar y lo que ves es al revés, <b>ves gente desesperada que quiere dejar, pero que no pueden y que se sienten autofrustradas porque lo intentaron muchas veces además y no pudieron.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4FD7NYMKQJDUPIFBD7IYPM2M2M.jpg?auth=94d146a62f52fe18a340dddc25973b49326c77e5e20acd597af374f63106b365&smart=true&width=1456&height=816" alt="El proceso de recuperación frente a las adicciones demanda perseverancia, apoyo comunitario y modificaciones profundas en rutinas, vínculos y entornos cotidianos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay un autor que dice que las personas con adicciones son las más comprometidas: pueden llegar a extremos por su droga, pero si enfocan ese compromiso en algo positivo, pueden destacarse. ¿Qué opinás?</b></p><p>— Sí, algo parecido dice <b>Gabor Mate</b> que es un psiquiatra de adicciones muy importante. Desarrollar una adicción es hacer un MBA. Quiero decir que son años, es inversión de tiempo, energía, dinero y mucho esfuerzo. <b>Llevar adelante una adicción implica sacrificar muchas cosas, elegir vínculos, es un camino de aprendizaje</b>, de formar hábitos, de llevar adelante una vida durante mucho tiempo. <b>En medicina tenemos un dicho que es: no se enferma el que quiere, sino el que puede</b>. La verdad es que desarrollar una adicción es un camino complejo, de muchas dimensiones, de mucho esfuerzo y de mucha inversión de tiempo, energía, dinero, con momentos buenos, con momentos malos. Y la verdad es que más que holgazanes, son personas como muy comprometidas con ese sistema de vida y con ese sistema y pueden llegar a-- como a cuestiones, eh, extremas y temerarias. Y, y es un sistema, es un sistema de vida, no, no, no, no es una, no es una anécdota, no es una mala noche, no es un mal verano, no es que te pasaste en una fiesta. </p><p>Se desarrolló un sistema de vida que incluye las sustancias para sobrevivir: para pasarla bien, para pasarla mal, para, para enfrentar el aburrimiento. Alguna de esas personas, cuando logran comenzar un proceso de lo que nosotros llamamos desintoxicación, que es detener el consumo a corto plazo, pero también de recuperación, que implica como modificar tu vida, se modifican hábitos y lo que vos ves, en muchos casos, es que ese vector de locura, de alienación, de cuestiones extremas, de mucho sufrimiento, se transforman en vectores de crecimiento personal y son personas que luego la rompen en distintas cosas. Son personas que después tienen un caudal de energía, de adrenalina, de sistematización, además, estuvieron en el infierno, y son personas que yo te diría que tengo ejemplos desde ámbitos deportivos a personas que luego pudieron terminar sus carreras y fueron personas como muy exitosas en su área. </p><p>Es decir, personas que cuando llevan ese caudal de adrenalina, en relación a una intención y un propósito vital, son personas que se destacan. Con lo cual creo que esa frase es literalmente así, porque hay una idea, sería en el imaginario social, de personas más bien perezosas, que no quieren cambiar, que son así... Y no, nosotros vemos personas como obsesionadas con el consumo y que no pueden parar y que invierten toda su energía allí. De hecho, creo que de alguna manera una frase más o menos habitual cuando una persona deja de consumir es: “Che, el tiempo que perdí. Me hubiera gustado parar antes, el tiempo que perdí”. <b>Gabor Mate</b>, este psiquiatra mencionaba antes, dice: <b>“Las adicciones comienzan con dolor y terminan con dolor”.</b> Y hay muchas personas realmente que llegan al mundo de las sustancias por trauma, el trauma es como una puerta, el trauma infantil. A raíz de un estudio que hicimos, nos obligaba a hacer la pregunta que a mí me parecía una pregunta un poco invasiva para las primeras entrevistas. Cuando llegaban personas adultas por consumo de drogas, preguntábamos si habían sufrido abuso sexual infantil. Entonces, cuando vos llegás a un consultorio, sos una persona adulta y venís por una temática de drogas, quizás si yo te pregunto si sufriste abuso sexual infantil, es una pregunta que podría sonar fuerte. Pero no, no sonó fuerte y de hecho un porcentaje alarmantemente alto de personas que consultan por problemas de drogas, sufrieron distintos tipos de abusos o de negligencias o de abandonos en la infancia. Algunos casos puntuales fueron abuso sexual y esta relación entre el trauma y el consumo es una relación muy estrecha. Al mismo tiempo, el consumo produce mucho trauma también, dolor y angustia. En <b>Argentina</b>, <b>el 70% de las personas con adicciones viven con la familia.</b> No viven solos o en un pueblo, sino en la ciudad y en un núcleo familiar.</p><p><b>— Me llaman la atención dos cosas sobre las personas que están sobrias hace muchos años: la primera es que siguen identificándose como adictos, aunque hayan pasado veinte años y la segunda es que muchos transformaron su obsesión en actividades como el deporte, el servicio o la fe. </b></p><p>— Cuando vos le preguntás a una persona que dejó de consumir hace un mes, 10 años de consumo, ¿no? Y le preguntás: ¿Cómo estás? Te dice: “Listo, no vuelvo a consumir. Ya está”. Cuando le preguntás a una persona que no consume hace 10 años, te dice: “Hoy no consumí”. Es decir, la adicción como proceso mental y como proceso, te diría casi espiritual también, <b>las personas que se sostienen en sobriedad durante mucho tiempo tienen un nivel de expertise, sensibilidad, de permeabilidad, de cuidado y de vulnerabilidad, que saben que se tienen que cuidar día a día</b>. Las personas que-- Están tratando de parar, están convencidas que no van a volver a recaer, que está todo bien, que ya está, que se curaron, en tres entrevistas y eso lo vemos todo el tiempo. Es decir, ves que los expertos, ves que las personas que logran tener un camino de sobriedad a largo plazo son personas que se mantienen. No es que todo el día están pensando en eso, pero se cuidan un montón día a día. La máxima de doble A, <b>solo por hoy</b>, las 24 horas, y son personas que tienen como una conciencia muy plena. Son muy libres, porque alguien podría pensar que son personas que están obsesionadas todo el tiempo pensando... No, no, son personas que están plenas en general y rompiéndola en lo que están haciendo, pero tienen un nivel de cuidado diario, personal, y hay gente que va a grupos de recuperación durante muchísimos años. <b>La evidencia médica actual indica que las adicciones hoy se piensan como un proceso crónico, como si se pareciera a la diabetes, los problemas cardiovasculares o a la hipertensión</b>, que no es un problema que se va a solucionar en tres meses, que vos vas a tener que hacer tratamiento, posiblemente de terapia, de psicoterapia, de grupos de apoyo, por ahí durante varios años. </p><p>Ahora, en las organizaciones como doble A o NA, hay una definición categórica que es: <b>es una enfermedad crónica incurable y mortal</b>. Que es una definición fuerte y se refiere a sin tratamiento. Pero ellos tienen un paradigma de pensamiento en donde esto es para toda la vida y que vos si desarrollaste una adicción, podés dejar de consumir, podés estar en sobriedad, en recuperación. Pero seguís teniendo ese punto de vulnerabilidad que te tenés que cuidar durante muchos años. Nos estamos metiendo en los 12 pasos, pero es un mundo muy interesante. <b>El primer paso es: me declaro impotente frente a la enfermedad y el último, como dijiste, es el servicio. </b>Es: <b>me voy a mantener en recuperación, pero ayudando a otras personas.</b> Y entonces se arma un loop muy impresionante social, que es: personas que fueron adictas, que sienten que todavía tienen ese problema, pero que no están en consumo, que ayudan a personas que acaban de llegar. O sea, un loop muy difícil de lograr. Creo que es la clave. Creo que van a cumplir 100 años por esto. Además, es que es anónimo, público, gratuito y otras cosas más. Han logrado algo increíble en ese punto. Esto que vos decís lo vemos muchos. Por ejemplo, en el dispositivo que yo coordino, tenemos un programa de atletismo, porque muchos pacientes dejan de consumir y se convierten en maratonistas o ultramaratonistas, literalmente. Muchas personas que dejan de consumir empiezan a hacer experiencias de exposición al frío como al estilo <b>Wim Hof.</b> Muchos pacientes retoman, hacen su segunda carrera o terminan la facultad. Ves algo muy impresionante.</p><p><b>— ¿Por qué es tan importante dejar ir la voluntad y aceptar ayuda?</b></p><p>— Hay un libro que se transformó en bestseller y es muy bueno, es <b>Hábitos atómicos</b>, que lo explica muy bien, muy simple. Es gracioso porque es un periodista, ni siquiera es un profesional de la salud, pero logró instalar un bestseller sobre un tema muy importante que son los hábitos. La fuerza de voluntad es como poner el cuatro por cuatro. La fuerza de voluntad es una fuerza que nos ocupa mucho tiempo, energía, es muy compleja y es un superpoder para usar momentos. El problema es el sistema de juego: lugares, personas y cosas. Es cómo se empieza a definir tu día, tus vínculos.<b> Por ejemplo, en los tratamientos de adicciones hay un lema que es “un grupo por día”. </b>Imaginate un tratamiento en donde vos todos los días de tu vida, durante mucho tiempo quizá, te dedicas a ir a un grupo. Vas a tu trabajo, tenés tu pareja, hacés tu vida, y en un momento del día te vas al grupo. Y ese es el nivel de radicalidad y el nivel que decís: “¡Ah! Pará”, el nivel de compromiso. ¿Qué buscás con eso? Los hábitos se establecen básicamente por un contexto y una frecuencia, y por la repetición.</p><p><b>— Explicame este concepto de lugares, personas y cosas.</b></p><p>— Lugares, personas y cosas es un lema inventado por <b>Alcohólicos Anónimos</b> para decir: “Che, ¿vos querés dejar de tomar? Ok, bueno, te vas a empezar a tratar. Pero vamos a definir juntos cuestiones que son determinantes para el mantenimiento de tu consumo”. Y es contextos, escenarios, lugares, determinados vínculos y determinadas actividades. Entonces, empiezan a establecer como un mapa conductual, un mapa contextual, en donde parte del tratamiento va a tener que ver con analizar con lujo de detalles esto, que tiene que ver con tu día, que tiene que ver con tus vínculos, que tiene que ver con cuándo vos utilizás la sustancia y para qué. Se hace como una, yo diría como una semiología. Por eso yo creo que además los tratamientos de este tipo no son los típicos tratamientos de salud mental o de psiquiatría en los que vos vas de pronto, qué sé yo, al psicólogo, al psiquiatra, por ahí una vez por semana, cada quince días. Estos tratamientos se tienen que meter en tu vida diaria. A veces en el registro de lo que hacés durante el día, a quiénes ves, qué hacés, de qué manera. <b>“Che, ¿tu familia consume? ¿Consumen alcohol juntos?” Son tratamientos que se meten mucho en la diaria. Lugares, personas y cosas es un título que condensa: “Nos vamos a meter con esto”.</b> Y si vos querés evitar consumir, nos vamos a meter con esto y vamos a analizar tus vínculos y tus emociones y los contextos por los que transitás. Es trinchera pura. </p><p>—<b> Imagino que una persona que consumió durante años tiene muy alterado su sistema de placer, porque esas sustancias elevan la dopamina y la serotonina a niveles más altos que los que generan experiencias cotidianas, como comer un helado, una pizza o dar un paseo. ¿Una persona en recuperación puede volver a disfrutar de esos pequeños placeres? ¿El circuito de recompensa puede volver a funcionar como antes de la adicción?</b></p><p>— Hay una autora, una psiquiatra, que se llama <b>Anna Lembke</b>, publicó un libro llamado <b>Dopamina.</b> Muy bueno y lo explica perfecto. Cuando vos perseguís sistemáticamente el placer, lo que tenés es dolor, ¿no? Al mismo tiempo, a veces el dolor genera placer, curiosamente, porque hay un equilibrio muy curioso entre placer y dolor. Pero, el consumo crónico, como dijiste vos, una droga como la cocaína produce una liberación de dopamina mil veces mayor que las fuentes de liberación de dopamina naturales. Entonces, claro, son estímulos desproporcionados. Ahora, terminás no sintiendo nada, terminás sintiendo persecuta, terminás sintiendo cosas horribles y todo ese efecto se va, pero no podés parar. <b>Es la pregunta del millón y la respuesta es categórica: se restablece completamente ese equilibrio</b>. Hay muchas personas, por ejemplo, que consumen para tener sexo y entonces durante mucho tiempo no pueden tener sexo, porque el sexo sin drogas. La restitución de ese equilibrio de placer, de volver a sentir placer en pequeñas cosas que te parece imposible, se restablece 100 por ciento. </p><p><b>El problema es que es un proceso de meses y a veces de años.</b> Pero ese equilibrio, ese volver a sentir placer en muchas pequeñas cosas de la vida, es un proceso que lleva mucho tiempo y que a veces lleva un año o lleva dos años. Cuando vos venís mucho tiempo consumiendo y dejás, hay como una especie de <b>resurrección personal</b> que dura un tiempo. Es como una novedad, te felicitan, te alientan, estás súper emocionado, la gente que te quiere, estás feliz y eso dura un tiempo. Y es un cuadro tan lindo, tan agradable, es como, no sé, como recibirte o lo que fuera. Es un momento muy lindo y ese momento, es muy emocionante y alguien, un paciente le puso la <b>nube rosa</b>, lo llamó, ¿no? Y es una nube que se disipa y de pronto estás al mes tres, mes cuatro, mes cinco, ya nadie te felicita. No tenés la adrenalina, no tenés la locura del consumo, pero bien, bien todavía no te sentís y hay un montón de cosas de tu vida que estás empezando a rehacer. Y esos caminos intermedios, a veces sin un grupo de apoyo, sin compañeros, sin personas cercanas, sin un terapeuta, esos caminos intermedios son muchas veces la materia prima de una recaída, por ejemplo.</p><p>— <b>Estas características de una personalidad adictiva, que si no consume tal vez corre 42 kilómetros todos los fines de semana, ¿te acompañan toda la vida? ¿O hay quienes logran cambiar su “sistema operativo” y volverse personas más equilibradas, sin esa necesidad constante del todo o nada?</b></p><p>— Lo que pasa es que la adicción ahí cabalga sobre estructuras. Hay una idea de que existe una personalidad adictiva proclive a las adicciones, ¿no? Esa idea un poco se dejó en psiquiatría de lado. Sí es cierto que cuando vos estás consumiendo fuerte se afecta tu personalidad, te volvés una persona con algunos rasgos: la palabra no vale tanto, la mentira más cotidiana es una estrategia de sobrevivencia, no es que son mentirosos patológicos, es que si vos consumís y tenés una vida de relación con otras personas. <b>“¿Qué te está pasando? ¿Por qué faltaste? ¿Por qué no viniste? ¿Por qué llegaste tarde? Venías al asado”, re dicen y mentís un poco sistemáticamente</b>. Entonces, hay como una especie de, de afectación de tu personalidad muy propio de la vida de consumo. Hay personas que después se apasionan febrilmente y mantienen ese nivel de obsesividad. Pero hay muchas personas que dejan de consumir y encuentran un punto de equilibrio y que son personas que llevan una vida plena, saludable. Es cierto que posiblemente haya algo temperamental y que haya una fiebre y que haya una tensión y como si fueran personajes literarios, que, que por ahí algo de esa energía después la tenés que volcar en algo, pero no es en todos los casos ni hay una personalidad. Y después, por ejemplo, hay personas que lo que en psiquiatría se denomina trastornos de personalidad, que tienen maneras de ser, digamos, que necesitan tratar, corregir y que muchas veces la sobriedad es el primer paso para trabajar con aspectos de su personalidad, que drogado todo el día no los podés trabajar. Entonces, muchas veces la sobriedad es el comienzo del tratamiento, no el final. Muchas veces hay muchas personas que con la sobriedad tienen un primer escalón en donde ok, puedo empezar a dedicarme a cosas de mi vida que yo jamás pude, por ejemplo, el trauma. </p><p><b>— ¿Cuánto juega la genética en esto? ¿Hay algo comprobado que tenga que ver con algo que uno nace, es un gen, es algo que se hereda?</b></p><p>— Tenés algo que se llama heredabilidad, que es que hay familias donde hay mayor prevalencia de algunas adicciones. Hay familias de alcohólicos, transgeneracionalmente. Hay familias en donde hay algún nivel de correlación no causal, como de variables que aparecen juntas. Pero que no podrías decir que por tal gen vas a desarrollar un alcoholismo. Porque además está este campo, la <b>epigenética</b>, que son como las experiencias de la vida tempranas e, incluso si compartieras algún gen que te da mayor probabilidad de que experimentar algo con el alcohol, te criaste de pronto con una madre alcohólica, de pronto, y tus primeras comidas, tus primeras siestas, tus primeras experiencias de la vida, las risas, los momentos de tensión, de enojo, discusiones, el alcohol era un elemento presente y cotidiano de tus primeros años de la vida.<b> Muchas, muchas personas comienzan consumiendo en su casa con hermanos, con padres</b>. Ocupa un lugar. Me parece que es un área de investigación y es un área que va a tener más respuestas en los próximos años, este, pero hay enfermedades en la neurología y en la psiquiatría que la carga genética es determinante, es causal. Y acá no tenés una corea de Huntington. Sí es verdad que a veces ocurre que tenés cuatro generaciones del mismo problema y vos te quedás como asombrado, y por algo los psiquiatras preguntamos antecedentes familiares, pero también lo preguntamos por la historia familiar.</p><p><b>— Te escuché contar que sos corredor y que hay una metáfora que usás también para cuando estás lidiando con adictos, que es “no llegues a tener sed”. ¿Qué significa eso?</b></p><p>— Es esto que charlábamos hace un rato de la vulnerabilidad. En la maratón, por ejemplo, si vos llegás a tener sed te desmayaste antes. Porque la sed es un reflejo tardío de un nivel de deshidratación muy grande. Entonces, cada cinco kilómetros vos tenés postas de hidratación y los corredores más expertos no es que toman con sed, toman agua y se van hidratando. La imagen esta de no llegar a tener sed me parece trata de graficar, cuando vos estás en el mundo de los consumos: personas, lugares y cosas. No estar en el lugar equivocado, con la persona equivocada, en un contexto equivocado porque ya está, consumiste. Hay un momento en el que deja de depender de vos porque entrás en un, casi yo te diría, un estado crepuscular, en un trance en donde tu sistema instintivo, tu sistema adictivo se enciende, toma el control y es casi casi un estado de trance. Por eso hay muchas metáforas y hay mucha cuestión al respecto de trabajo con todo lo previo, con todas las variables previas, esto de no tener nunca sed. ¿Cómo dormiste? ¿Fuiste a terapia? ¿Faltaste a terapia? Estás enojado? ¿Cómo está tu estado de ánimo? ¿Tuviste algún problema nuevo? Todo un trabajo medio artesanal, medio arqueológico para no llegar a una situación que en ocasiones no tiene retorno. Pedí ayuda antes, utilizá los recursos, llamá a tu padrino... Hay un montón de protocolos para que esa persona no llegue a esa situación, no llegue a “tener sed”. Porque en la maratón te desmayás, en general no pasa nada. Pero y cuando una persona en consumo en el marco de una adicción tiene una recaída, alguna de esas recaídas son potencialmente mortales. Hay gente que no vuelve de esas recaídas, no vuelve porque abandona el tratamiento, no vuelve porque se muere este o no vuelve porque no soporta la vergüenza, el malestar, la el fracaso casi narcisístico de haber recaído. Y ese es un punto central.</p><p><b>— ¿Sentís como algo que creés que es importante, que tal vez no tocamos? </b></p><p>— Socialmente pienso que todavía tenemos una cosa que siempre me parece importante decir es que la población de personas con adicciones a lo largo de la historia es un colectivo de pacientes. Y no hay otro colectivo de pacientes que haya sido más abusado, maltratado, estigmatizado y eso un poco sigue ocurriendo todavía. Es muy difícil tener una adicción y hacer tratamiento, encontrar un tratamiento, buscar un tratamiento, empezar un tratamiento. En el ámbito público, en el ámbito privado, en el mundo, una de cada seis personas con adicciones hace un tratamiento. Quiero decir, hay personas que ni van a un consultorio a un hospital. Es una realidad social. En psiquiatría, en salud mental en Argentina es el tercer motivo de consulta, pero tenés muchos más tratamientos para salud mental general que para adicciones. Y aunque parezca mentira, en muchos centros de salud en el país todavía si vos tenés una adicción y te querés tratar por una adicción, te dicen que no te podés tratar ahí, que tenés que ir a otro lugar. Y eso sigue ocurriendo en muchísimos centros de salud. Y, por último, sobre todo para las personas y para las familias que escuchan esto. La verdad es que el gran éxito de una persona con una adicción no es solamente buscar la sobriedad a corto plazo, sino ingresar a algún tipo de tratamiento. Eso empieza a marcar la cancha de una manera absolutamente distinta. Porque muchos pacientes al no estar en ningún tratamiento, tampoco incluso se tratan aspectos médicos. </p><p><b>La principal causa de muerte de las personas con adicciones no es sobredosis, es HIV, hepatitis C, diabetes</b>. Son personas que no van a ningún médico, que están fuera del sistema. Y estoy hablando de personas incluso con recursos, ¿eh? Están fuera del sistema, no van al médico clínico hace diez años, o sea, si tienen diabetes, ni idea, no importa y se terminan muriendo de eso. Entonces, es muy importante que ingresen, que ingresen las personas al sistema de salud y que empiecen a hacer un tratamiento. Y contrariamente a lo que mucha gente cree, este, no hay casos intratables y no hay casos de personas que nunca van a dejar de consumir. Hay casos de personas que tienen que encontrar su tratamiento y el tratamiento de pronto es una escuela de yoga, el tratamiento de pronto es una comunidad terapéutica, es un ambulatorio, es un psicólogo que encontraste que por alguna razón, este, qué se yo. O es, digo, no creo que haya un tratamiento estándar y no lo hay en el mundo porque no hay ningún tratamiento en el mundo que sea al que le den el Premio Nobel, por decirlo un poco en broma. </p><p>No hay ningún tratamiento así. Entonces, hay tratamientos para pacientes en determinado momento de la vida, pero hay tratamientos y te define la calidad de vida tuya y de tu familia, porque si tenés gente querida y gente cercana que eso es un poco lo que aprendés también acá, ¿viste? Yo atendía pacientes en psiquiatría, pero cuando empecé a atender adicciones, ya está, abrís la puerta y entran diez. O sea, no, no, no atendés más un paciente, atendés un paciente y una familia. Y cuando vos ves el efecto de un tratamiento y de una recuperación y de una sobriedad en chicos de catorce años, de un papá de pronto, entendés que es una persona, pero son muchas más cosas en juego y que vale la pena, ¿no?</p><p>— <b>Quiero abrir una última ventana antes de hacerte la última pregunta y es sobre la marihuana. Creo que se la considera, por lo menos socialmente, mucho más inocua o que no genera dependencia. ¿En tu caso qué has visto? ¿Has visto muchos adictos llegar a vos por la marihuana?</b></p><p>— Yo empecé a atender adicciones en el año 2003. Nunca había visto un paciente en el consultorio por cannabis. Había pacientes que consumían otras drogas y que fumaban cannabis. Hace dos años, con la ingeniería genética, bueno, ahora venimos de Expo Cannabis. pero con la ingeniería genética, con las plantas, la tecnología, con una generación de chicos de 14, 15, 16, 20, que saben un montón de cannabis y de semillas y de producir cannabis indoor... Y es un cannabis que no tiene nada que ver con el que se fumaba hace veinte años. El que se fumaba hace veinte años tenía dos o tres por ciento de THC, que es el tetrahidrocannabinol y el que se fuma ahora tiene 30 por ciento. Este cannabis es muy potente, mucho más adictivo, que produce mucha más desorganización mental y que por primera vez, en algo que yo creí que no iba a haber, empezamos a recibir chicos que no pueden parar de fumar cannabis y no es que no pueden ir a la facultad, no pueden hablar. Entonces, motivo o consulta: “Che, ¿hay pacientes adictos al cannabis?” No había. Pero cuando vos generás que la, la potencia de una droga sea mucho mayor, del 2% al 30% en 15 años, generás otro cuadro mental, otro uso. Y son chicos heavy users, como se dice. Son chicos que están fumando porro desde tercer o cuarto año y fuman todo el día. Llegan con cuadros psiquiátricos, con depresiones y llegan por cannabis, eso no existía. Los adultos ya tienen otros consumos, ya vienen consumiendo muchas cosas. Pero sí como que hay una novedad. Es una planta estuvo prohibida durante muchísimos años y no se la investigó porque estaba prohibida. Hoy hay una industria del cannabis para muchas cosas. La industria médica del cannabis y las personas que quieren fumar cannabis, que son escenarios distintos. Ha pasado un poco con lo del alcohol, que en realidad, si bien está prohibido, es legal y también se ha banalizado mucho como si esto no fuera un problema. Y creo que con el alcohol también tenemos un problemón y en un punto no es un problema, ¿no?</p><p><b>— ¿La desintoxicación del cannabis es parecida a la de otras drogas?</b></p><p>— Muchos pacientes tienen un síndrome de abstinencia bastante interesante de siete a diez días, en donde cambia tu apetito, dormís más o menos horas, podés sentir ira. Vemos síntomas bastante intensos. Y a veces el cannabis medicinal sirve para disminuir algunos síntomas, o sea, que vos le das a los pacientes cannabis medicinal dosificado, dado en un contexto determinado para disminuir un poco la intensidad de algunos síntomas de un cuadro de abstinencia que dura de pronto, cinco o diez días. No es un cuadro de abstinencia en psiquiatría o en toxicología. Hay cuadros de abstinencia incluso potencialmente mortales. Si vos detenés el consumo, tenés que tener toda una estructura alrededor médica. Puede ocurrir con el alcohol, por ejemplo. Tenés que tener una estructura clínica porque el cuadro de abstinencia puede ser muy grave. Los opiáceos, también. En cannabis, en cocaína, en otras drogas no, no, no están así. Puede ser que tengas durante algunos días, no la pases bien, vas a tener síntomas que uno explica, que uno cuenta, que hay mucho apoyo en esos días, pero los síndromes de abstinencia en general son super transitorios, no son determinantes.</p><p>— <b>Fede, te voy a hacer la última pregunta que les hago a todos los invitados y es que nos dejes algo que, en el último tiempo, te haya dejado pensando, sorprendido o conmovido y lo tengas dando vueltas en la cabeza. Puede ser: la recomendación de un libro, una frase, una anécdota, cualquier cosa que sientas valiosa para compartir.</b></p><p>— Tiene que ver con el último tema que estoy leyendo. Por alguna razón, un poco de casualidad, me puse a leer algo que se conoce como experiencias cercanas a la muerte, que es esa transición curiosa que ocurre en donde algunas personas tienen paro cardíaco, luego son reanimadas y cuentan una cantidad de experiencias muy particulares, muy parecidas, distintas edades, religiones, credos religiosos y políticos, socioeconómicos, ¿no? Yo venía leyendo una autora que me gusta mucho, <b>Elizabeth Kübler-Ross</b>, que es una médica que, que se dedicó a estudiar toda su vida los moribundos y después me encontré con esta bibliografía. Yo creo que si trabajás adicción estás como muy en contacto con la vida y con la muerte. Aceptar la muerte de algunos pacientes a lo largo del recorrido clínico fue una variable del desarrollo profesional y personal. De ver morir gente, quiero decir. Entonces el tema de la vida y la muerte están muy presentes ahí todo el tiempo. Y me pasó algo interesante como psiquiatra en relación a temas que por ahí uno no habla mucho, incluso esto lo estudié recientemente y lo empecé a compartir con pacientes y con familiares, y me empezaron a mandar viñetas o casos reales de cosas que les habían pasado, de estas experiencias curiosas de cuando alguien está por morir y que de pronto, , hay una tipificación de experiencias. </p><p>Y me quedo con esto, con algo del orden de estas experiencias, en donde de la transición entre la vida y la muerte y que a mí en lo particular en este momento, me están haciendo como pensar mucho y que tiene, si querés, una arista indirecta en relación a un poco a lo que me dedico todos los días. Cuando mi teléfono suena, una parte de mi mente dice: “Che, ¿habrá pasado algo?” Entonces, es un tema que está como muy presente. Pero también la vida. Esos dos polos están ahí como todo el tiempo. Es un médico que en 1975, hace 50 años, tenía 22 años y a los 24 se puso a estudiar gente en la terapia intensiva y escuchar qué decían. No fue a buscar algo en particular, fue a charlar con gente que había tenido paro cardíaco. </p><p>Hace cincuenta años de paro cardíaco te morías. Era muy raro que sobrevivieras. Ahora hay desfibriladores, cambio mucho. Y el tipo empezó a estudiar y escuchar estos casos, que todas las experiencias se repetían. Es un psiquiatra y a los 24 o 25 años escribió este libro que se llama <i>La vida después de la vida.</i> El psiquiatra se llama <b>Raymond Moody</b>. Y entonces una de las cosas más impresionantes es que hay una cosa tragicómica que muchas personas cuando están en este estado la están intentando reanimar, revivir. Y algunas no quieren ser reanimadas y se enojan con los que los reaniman. Me parece un tema increíble y yo lo empecé a contar y me empezaron a mandar: “Esto le pasó a mi mamá, esto le pasó... “ Empezaron a mandarme relatos de pacientes, ¿no? Y yo dije este es el típico tema de cosas que, que tienen mucho que ver con nuestras ansiedades, angustias, temores, cosas cotidianas, incluso el temor de uno a la muerte. A mí me gustaría fuera así para mí y me gustaría que fuera así para mi abuela, para mi padre, que haya sido así, porque yo no tenía referencia, no tengo referencia de qué fue lo que pasó. Así que bueno, este es un tema que últimamente en particular, este, eh, me, me tiene medio atrapado en el buen sentido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTQS5P2VTJAMHCDKSS64QMZWBU.jpg?auth=8609795cf27057d25bcaea7c331a2968be27d28e470f150f80eaebfe4748c0bd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Mitos sobre la fruta, obsesión por la insulina y la influencia del entorno: claves ocultas detrás del éxito y el fracaso al perder peso, según Francis Holway]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/27/mitos-sobre-la-fruta-obsesion-por-la-insulina-y-la-influencia-del-entorno-claves-ocultas-detras-del-exito-y-el-fracaso-al-perder-peso-segun-francis-holway/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/27/mitos-sobre-la-fruta-obsesion-por-la-insulina-y-la-influencia-del-entorno-claves-ocultas-detras-del-exito-y-el-fracaso-al-perder-peso-segun-francis-holway/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el nutricionista y divulgador desmontó los mitos sobre alimentación, cuestionó la obsesión por la glucemia y las dietas restrictivas, y alertó sobre el exceso de ultraprocesados y la desinformación. También reflexionó sobre suplementos y la importancia del pensamiento crítico frente a los “asustadores profesionales” en redes]]></description><pubDate>Tue, 28 Oct 2025 01:16:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQ6oQvdDNVbN2oNUV8h2Ihna&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQ6oQvdDNVbN2oNUV8h2Ihna&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB"> <b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, el nutricionista y divulgador</b> <b>Francis Holway</b> desmitificó algunas de las creencias más extendidas sobre la<b> alimentación </b>y cuestionó la obsesión actual por los picos de glucemia y de insulina.<b> </b>Además, analizó los distintos tipos de dietas y explicó que, si bien muchas muestran resultados a corto plazo, lo hacen únicamente porque reducen las calorías, pero no son sostenibles ni saludables en el tiempo. </p><p>Reflexionó también sobre el uso de suplementos, el mito de “acelerar el metabolismo” y la importancia de recuperar el pensamiento crítico ante la sobreabundancia de información nutricional que circula en redes sociales. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/1gsbuCeWQBZj8K3Rgm2QcC" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/1gsbuCeWQBZj8K3Rgm2QcC"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Francis es un reconocido <b>nutricionista deportivo argentino con más de 30 años de trayectoria en el alto rendimiento.</b> Graduado con un máster en Ciencias de la Nutrición por la San Jose State University (EEUU) y acreditado como antropometrista ISAK Nivel 4, ha trabajado con deportistas olímpicos y equipos profesionales de distintas disciplinas, entre ellos futbolistas de élite. Es considerado un referente internacional en nutrición, composición corporal y optimización del rendimiento deportivo, además de ser formador y divulgador en congresos y plataformas educativas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FDUW5GACIBFNBDB322W6ZEZCQ4.png?auth=c74df3176a96132282b11a55097c124b4f73aa9ce717f9d920c87edac1f256f6&smart=true&width=1408&height=768" alt="El nutricionista argentino advierte sobre la sobreabundancia de información nutricional y la importancia de recuperar el pensamiento crítico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Sos muy popular en redes por enojarte por mitos que hay alrededor de la nutrición, de cosas que hacen bien o hacen mal. ¿Querés contarme, por ejemplo, cuál es el mito que más te enoja? </b></p><p>— <b>El que dice que la fruta y la verdura son malas para la salud</b>. No, no sé si me enoja. No lo puedo creer. Cuando estudiaba nutrición pensaba que hoy por hoy tendría que estar hablando de que descubrieron algún gen para solucionar la celiaquía o algo así. Y lo que tengo que decir es: “Gente, la fruta no es mala, la verdura hace bien”. Después hay mucha locura con los picos de glucemia, que son cosas normales o como que la insulina es mala o que el cortisol es malo. Hay una exageración de todos estos procesos fisiológicos. </p><p><b>— Lo de los picos de glucemia lo veo un montón. Hablemos un poco de la glucemia y sus consecuencias. </b></p><p>— Es una exageración. O sea, si vos sos diabético, sí, tenés que tener un monitor de glucosa, tenés que contar los hidratos de carbono que tenés que comer, tenés que cuidarte. Pero ese es un trabajo en conjunto con el médico que te está prescribiendo la dosis de insulina o metformina o el tratamiento integrado necesario. Pero una persona normal, que hace actividad física y que está bien de salud, no tiene que preocuparse por esas cosas. <b>La glucemia sube normalmente después de comer hidratos de carbono, eso es normal</b>. Después también hay un desconocimiento de la insulina. Se cree que la insulina es el mal y no. <b>Es buenísima la insulina</b>. Y se cree que el hidrato de carbono es el único que libera insulina, pero las proteínas pueden liberar más insulina que un hidrato de carbono y no se dan cuenta de eso. </p><p><b>— ¿Por qué que se te eleve la glucemia o la insulina y si querés vamos una por una, sería una mala consecuencia o deberíamos evitarlo? ¿Por qué ese mito, primero? </b></p><p>— Bueno, ese mito también es un poco una extrapolación de lo que sucede con diabéticos, que sí tienen la glucemia muy elevada todo el tiempo porque la insulina no les funciona bien, entonces no se la desciende y se acumula. Y eso es peligroso. Tiene efectos nocivos sobre la salud. Ahora, si uno tiene glucemia normal y tiene insulina normal, no es un problema. Y <b>estas enfermedades se dan por excesos</b>. O sea, <b>no es que únicamente comer hidratos de carbono refinado te va a dar diabetes tipo dos</b>. Es que las células de tu cuerpo ya están saturadas de acumulación de calorías y de grasas y de azúcares, pero son enfermedades del exceso. Entonces, la gente normal o que hace actividad física, un recreacional o inclusive un atleta, no tiene que preocuparse de esas cosas. Y no es que es solo el hidrato de carbono o el hidrato de carbono refinado el que genera una diabetes. Es cuando las células ya se excedieron por exceso de calorías, exceso de comida chatarra, falta de actividad física, ese tipo de cosas. </p><p><b>—¿Es uno más de esos mitos o es cierto que, si uno no regula bien y tiene picos de insulina durante el día, los niveles de energía también terminan desbalanceándose?</b></p><p>—Bueno, hay un orden que tenemos que priorizar en el balance de calorías. Si vos necesitás 2 mil calorías por día y estás comiendo 1200 calorías por día, por ejemplo, de azúcar puro, dividido en 10 horas, cada hora comés 120 gramos de azúcar puro, glucosa, vas a bajar de peso y a tener poca energía. Eso es lo prioritario, mucho más que la insulina y la glucemia y todo eso.</p><p><b>— Hoy existen muchas opciones de dietas: la keto, cetogénica, mediterránea… Y también hay quienes prefieren hablar de un estilo de vida más que de una dieta, como el famoso “80-20”: comer bien el 80% del tiempo y permitirse lo que uno quiera el 20% restante. ¿Cómo es tu estilo de vida en lo nutricional? ¿Qué comés y qué cosas tratás de evitar?</b></p><p>— Si vamos a la información científica y analizamos epidemiológicamente, por más que hay gente que le baja el pulgar a la epidemiología nutricional, a <b>Walter Willett</b>, de Harvard, las dos alimentaciones, digamos, más saludables, con poblaciones más saludables en el mundo son: la de Japón y la mediterránea antigua. Mediterránea antes que entren los ultraprocesados en el sur de Europa. Esas son las que han tenido los mejores índices de salud. Y la de Japón tenía un alto porcentaje de hidratos de carbono y la mediterránea tenía un alto porcentaje de grasas. Entonces, no era un tema de macronutrientes. Después, ¿qué me gusta a mí? ¿Qué elijo yo? Yo elijo culturalmente una <b>alimentación más estilo mediterránea</b> <b>con un plus de proteína por la cantidad de actividad física que hago</b>. Y me dejo ocasiones sociales para comer lo que haya, si hay un asado, pizza o ir a comer un helado o lo que sea. Pero trato de que sea: si como cuatro veces al día, son 28 comidas por semana, no sé, serán cinco o seis de esas comidas por semana que son diferentes. </p><p><b>— La mediterránea sería, por ejemplo, mucho pescado, verdura, frutas. ¿Qué más? </b></p><p>— Sí, mucha verdura y fruta, muchas nueces, mucho aceite de oliva, algo de vino, pescados, algunas pequeñas porciones de carnes y legumbres, diferentes tipos de garbanzos o habas que hay en el Mediterráneo. Y también cereales como panes de harinas, de trigo y frutas y verduras. En mi caso en particular, me siento cómodo con cuatro comidas al día, cada cuatro horas aproximadamente. Pero no digo que sea el esquema para todos. Depende.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DGFBW6MLWVH7NKO7K6FVMFHBCE.jpg?auth=cecc0ca17ae67bfc2d23a1e50956a466024186668726d2fcf60d1e38f10b904e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La glucemia suele aumentar después de ingerir hidratos de carbono y ese cambio en los niveles de azúcar en sangre es considerado normal en personas sin condiciones como la diabetes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— O sea que es más al final la calidad del producto que estás adquiriendo y cuántas calorías comes por día que el orden. </b></p><p>— Sí. Y si estamos libres a elegir lo que queramos comer, <b>la calidad de la comida hace que comas la cantidad adecuada y no te incentiva a comer en exceso</b>. Por ejemplo, la semana pasada en Estados Unidos abrí un menú en un restaurante y te ponen las calorías. La ensalada con menos calorías tenía 600 y los platos iban hasta 1800 calorías. La cantidad de platos, sobre todo el desayuno, con más de mil calorías, es sorprendente. Entonces, eso te lleva a comer en exceso. Algo que resalta mucho <b>Kevin Hall</b> es cómo el ambiente que nos rodea nos induce a cierto tipo de alimentaciones o a comer más allá de la voluntad propia. Si uno está rodeado de comidas hiperpalatables, hipercalóricas, y porciones cada vez más grandes, uno termina comiendo en exceso. La saciedad es todo un tema y viene por varios aspectos. Cuando estaba en zoológico de Buenos Aires, llevaba a mis alumnos de nutrición al departamento de nutrición de los mamíferos para que vean cómo los alimentaban. </p><p>Y ellos no calculan calorías, calculan el 1,5 a 2 por ciento del peso del animal. Entonces, un animal de 100 kilos necesita 1,5 kilos a 2 kilos de comida para lograr el volumen y el peso que genera el estímulo a receptores que al cerebro le mandan la señal de saciedad, una distensión del estómago, esos receptores, colecistocinina, uno de ellos. Entonces, por un lado, el volumen es importante. Por eso las comidas en su estado natural, con mucha agua y mucha fibra, como la fruta y verdura, o los carbonos hidratados, hidratos de carbono, generan bastante volumen y saciedad. Si eso se acompaña también con carnes, algunos lácteos, nueces, vamos a comer la cantidad necesaria y lograr la saciedad. Lo otro que genera saciedad es que haya también los tres macronutrientes, que haya hidratos de carbono para mantener la glucosa en sangre estable, que haya un poco de grasas, proteínas. Todo eso genera un estado de saciedad adecuado. </p><p>Pero hay que comer comidas que pesen 1,5 kilos por lo menos. Entonces, si vos estás comiendo 300, 400 gramos por día de verduras, que son las recomendaciones oficiales de la mayoría de los países, si vos comés además, tres o cuatro frutas, que pueden sumar un kilo de frutas, y lo complementás con algunas carnes, pollo, pescado, nueces, algunos lácteos, legumbres, arroz, patatas, papas, pastas, vas a lograr la saciedad. Vas a estar bien, vas a comer la cantidad adecuada y estás saciado. Ahora, si vos le removés el agua y la fibra a la comida y la concentrás, por ejemplo, las galletitas, bueno, eso tiene ventajas. Dura mucho más en los estantes, no se pudre rápido, es mucho más fácil transportarlo, más económico transportarlo, lo que pasa es que con seis galletitas no te llenás. Seis galletas de arroz, no te llenás.</p><p>Después querés más. Y después está el caso de comidas que te estimulan los centros de placer, como las carbograsas, que es una mezcla de hidratos de carbono con grasa, como el helado, las facturas, o los alfajores o grasa con sal. Pero el queso sin sal no sabe a mucho. El helado sin azúcar tampoco. Entonces, la combinación con azúcar y sal, esto ha sido muy estudiado, te estimula a comer en exceso. ¿Por qué? Porque evolutivamente nuestro gran problema fue conseguir suficiente alimento. Entonces, todos nuestros sabores están orientados a acumular calorías para las épocas de vacas flacas, como dicen. Ese es el tema. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SSWLLWTAHZBD5LLYRUNELDCOQY.jpg?auth=604f0ac669c85a14950eecf4b5be844416a1356e39cf59af5372745510bdde21&smart=true&width=1792&height=1024" alt="
Francis Holway señala que la preocupación por picos de glucemia no aplica a personas sanas y activas sino que es relevante solo en casos de diabetes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Qué tipo de dietas hay?</b></p><p>— Hay tres tipos: o eliminás alimentos, como la paleo que elimina lácteos, cereales y legumbres, o la carnívora, que elimina todo lo que no es carne, o eliminás macronutrientes, como la keto, que elimina básicamente todos los hidratos de carbono. Otra dieta que elimina alimentos es la vegana, que elimina todo lo que es carne, leche y huevo. O el tercer tipo de dieta es restringir los momentos de comer, como por ejemplo, los ayunos de diferente cantidad de horas esto y esto otro. Entonces, tenés esas tres ramas: eliminar alimentos, macros o eliminar horarios y fijar horarios para comer. </p><p>Todas las estrategias sirven para bajar de peso si es que te hacen comer menos, que por lo general esas reglas estrictas, que la gente sigue tres semanas, te hacen bajar de peso. Entonces la gente cree que si baja de peso está todo bien y el bajar de peso muchas veces te hace bajar el colesterol, te hace bajar la glucemia, si está muy elevada, te hace bajar la presión arterial. Tiene muchos beneficios bajar de peso si es que estás excedido, como suele suceder por la alimentación con excesos de ultraprocesados. Entonces al mejorar, por adherirse estrictamente a alguna de estas reglas y tener mejoras, al menos inicialmente, después no se puede sostener mucho tiempo. La gente le atribuye propiedades mágicas. </p><p>Entonces<b> creen que la propiedad mágica es haber alterado la insulina o el cortisol,</b> haber modificado la glucemia. O creen que con la carnívora tienen todos los nutrientes habidos y por haber en la naturaleza, que no necesitan frutas y verduras, que interfieren con la absorción de vitaminas, minerales, que las frutas te dan diabetes, etcétera. Eso tiene un nombre que no le inventé yo, que es, beneficios por omisión. O sea, dejaste de comer el exceso que te hacía mal y vas a tener resultados, vas a bajar de peso y vas a mejorar tus variables metabólicas. En realidad, yo le puse otro nombre que es: <i>“Dejá de comer boludeces diet”. </i>Pero básicamente es eso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWGBFPK2RZF7LM2VE4GNZMRNJU.jpg?auth=852e35b71ed8370984b562f1abdf1aeea9c7ba31400356a8ab225b3f79261585&smart=true&width=1456&height=816" alt="La dieta mediterránea incluye verduras frutas nueces aceite de oliva pescado y pequeñas porciones de carnes y legumbres según Francis Holway (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— O sea, el beneficio en realidad viene por haber bajado de peso, indistintamente de la manera que hayas logrado eso. </b></p><p>— Por haber dejado de comer el exceso que te hacía mal. La típica alimentación excedida en carbograsas y calorías que te hizo engordar, que te llevó a elevar la presión, elevar la resistencia a la insulina, agrandar el hígado graso, más el alcohol y todo. Sacá todo eso y vas a tener beneficios. </p><p><b>— ¿Qué pasa si, por ejemplo, me mantengo en un número de calorías que no me va a hacer aumentar? Tal vez, si estoy excedida, estoy en un número que incluso me podría hacer bajar de peso, pero esa “dieta” está constituida por alimentos procesados o no tan saludables. ¿Igual voy a tener esos beneficios?</b></p><p>— Si antes estabas excedida y bajaste las calorías, por más que sea con comida no muy saludable, más comida chatarra, sí vas a tener varios beneficios. De hecho, hubo una época que estaba popular junk food diet con elementos de McDonald’s, pero con un déficit de calorías, y había gente que bajaba de peso y al bajar de peso, muchas veces mejora muchas variables metabólicas. Ahora, ¿es lo que yo recomiendo? No, no lo recomiendo. Porque si vos comés una dieta con déficit de calorías o con balance de calorías, pero <b>a partir de comida chatarra, no vas a lograr la saciedad</b>, por lo general. Te vas a quedar con hambre, vas a querer el postre, a pesar de que comiste lo necesario. </p><p>Entonces, eso te lleva a comer en exceso. El déficit de calorías esconde muchísimos de los beneficios a nivel salud y metabólicos y de bajar de peso. Por eso todas las dietas funcionan a corto plazo y te dan mejorías a corto plazo. No es lo que se recomienda. Pero, pero el gran auge de por qué todas las dietas a corto plazo funcionan es porque todas tienen que tener un déficit de calorías. Y después tenés gente que niega las leyes de termodinámica y dice: “No, esto de las calorías no va más, es todo insulina”. El CIM, el <i>carbohydrate-insulin model</i>, que Kevin Hall, demostró que no es así. Muchos de estos libros que te niegan el tema de las calorías: en el primer capítulo te niegan las calorías y en el segundo capítulo es cómo acelerar tu metabolismo. ¿Para qué querés acelerar el metabolismo si las calorías no importan?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QMXMAS34DNCIFI2YD2WJXPXJXY.jpg?auth=139cf05631ebb9280f1b9d45eed4af0847bf1dd27d17ac3dd53d4ce5802f5ff1&smart=true&width=1456&height=816" alt="Holway describe la saciedad como un tema complejo donde el volumen y la presencia de agua y fibra en los alimentos, como las frutas y verduras, juegan un papel clave (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Con el tema de acelerar el metabolismo también hay mucha obsesión: hay libros, suplementos, muchos fármacos que ahora están de moda que prometen activarlo. ¿Qué opinás sobre ese tema? </b></p><p>— <b>Evolutivamente, no te conviene acelerar el metabolismo</b>. ¿Por qué? Porque gastás más calorías. Estamos diseñados para ahorrar calorías y aguantar. <b>Tenemos dos mecanismos de emergencia para solventar situaciones de hambruna.</b> O sea, la hambruna era el estrés principal en casi toda nuestra evolución, como mamíferos, como homínidos. Nosotros sobrevivimos por nuestra capacidad de flexibilidad de comer de todo, obtener calorías y dejar descendientes, que ese era el principal objetivo. Tenemos estos mecanismos para solventar situaciones de hambruna o enlentecer el metabolismo. O sea, en el estudio Minnesota, estos 32 sujetos objetores de la Segunda Guerra Mundial que estuvieron seis meses con una dieta con el 50% de las calorías necesarias y su metabolismo bajó un 40%. </p><p>Otros estudios grandes de <b>Ancel Keys</b> tan vilificado por la tribu cetogénica, que fue el que descubrió y documentó que las dietas mediterráneas son de lo más saludable y se fue a vivir a Italia, un pueblo en la costa y murió a los 100 años. Acelerar el metabolismo no es una ventaja, es una desventaja evolutiva de los últimos 20 millones de años. Entonces, ¿quién sobrevivió? Los que podían bajar el metabolismo ante situaciones de hambruna, o sea, todos nuestros ancestros. Tenemos grandes capacidades para bajar el metabolismo. Por ejemplo, ante una hambruna, las primeras cosas que descienden son cosas que gastan calorías: el metabolismo óseo, que lo podemos poner en stand by y bajan los niveles de testosterona y estradiol porque no están dadas las condiciones para tener un hijo y traer el hijo saludable y que se alimente y amamantarlo y todo. Eso es lo primero que se inhibe y eso ahorra calorías. </p><p>Después empezamos a perder no solo la grasa, sino también masa magra, que es metabólicamente más activa y te gasta más calorías. Tenemos todos los mecanismos para ahorrar calorías. Podemos activar el primer mecanismo de emergencia, que es la gluconeogénesis, fabricación nueva de glucosa a partir de sustratos como pedacitos de glucosa, como piruvato, como el esqueleto de las grasas, que es el glicerol, y también lactato residual, todos derivados de hidrohidratos de carbono, excepto la grasa del glicerol, y también, sobre todo, de aminoácidos. Sacrificamos nuestras proteínas para fabricar glucosa. Es el primer mecanismo. Pasan tres días sin suficiente glucosa para el cerebro y las funciones, podemos activar el sistema de cetosis, usar grasas para fabricar estas cetonas que reemplazarían temporariamente el suministro de glucosa para el cerebro, para los órganos para movernos. </p><p>Entonces, acelerar el metabolismo no es una ventaja. Ahora, estamos en un ambiente rodeado de exceso de calorías con problemas que generan los excesos. Favaloro desarrolló sus hipótesis en Argentina y en Estados Unidos, en la clínica Cleveland, en el año 69. El médico escocés que trabajó en Uganda, no desarrolló problemas de exceso. Al contrario, comparó la fibra que consumían en Uganda con la de Escocia y vio que en Uganda no había cáncer de colon y en Escocia sí. Entonces, el ambiente te lleva a estas cosas. En un ambiente donde está todo excedido, es una ventaja ahora tener un metabolismo más rápido y tener estrategias para vender algún suplemento, alguna dieta, algún ejercicio que te eleve el metabolismo. De manera natural, yo desconozco cualquier suplemento, dieta o ejercicio que te acelere el metabolismo basal de una manera significativa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W24E6FJFWBGSXE6DDEQRSTGJEA.jpg?auth=cbe7fcae1e9248b2e276777a60dac6b188e379652b0889e02f5f1fc1560d5a9b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Alimentos naturales como verduras y frutas aportan volumen y saciedad mientras que las comidas ultraprocesadas suelen incentivar el consumo en exceso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay algo en cuanto a la pérdida de peso que tiene que ver con la genética. O sea, tal vez, si todos siguiéramos la misma dieta, igual terminaríamos con cuerpos muy distintos.</b></p><p>— Muy cierto. </p><p><b>— ¿Qué significa que alguien nace con un metabolismo alto o que alguien está condicionado más a guardar más grasa? </b></p><p>— Es una excelente pregunta. Me parece que es una pregunta para un genetista, lo están estudiando y el día que lo encuentren se van a llenar de oro. Pero sí hay factores genéticos. Que pueden tener que ver con eventos aleatorios, o sea, en una campana de Gauss siempre hay una minoría, un 10, 15 por ciento, que tiene alguna mutación genética, que puede ser favorable en cierto ambiente y eso queda. O que sus ancestros vienen de una línea que sufrió más hambrunas que otros, o tuvo más abundancia. Es limitado mi conocimiento de genética, pero sí sé que hay un gen que descubrieron en las madres de modelos de pasarela, que son altas, flacas, delgadas y que muchas veces hay muchas que hacen dietas o que comen un día y al otro día no comen o que fuman en exceso, o diferentes estrategias, pero hay muchas que genéticamente, naturalmente son así. </p><p>Y descubrió que sus madres tenían ese mismo gen. Entonces, hay factores genéticos que yo desconozco, no sé mucho de genética, pero puede ser o que el metabolismo es más acelerado que otros, o que no absorben tanto los nutrientes, o que tienen un apetito diferente, un hambre diferente, o esa gente para la cual todo es muy caliente, todo es muy frío, todo es muy picante o todo es muy dulce. Lo que llaman los picky eaters. Que, por ejemplo, hay un alfajor cortado en cuatro, comen un cuarto del alfajor y ya están saciados. Y hay otra gente que termina los cuatro pedazos y después va al kiosco y compra otro, porque le estimuló. Entonces, están esas diferencias. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F4CHUGIUC5FKJBJG4IWDQPVAVE.jpg?auth=6dffd2cba03d1b3313c7fe3055ef91fbcfc607dcd31c916ab4c9653f651ff873&smart=true&width=1456&height=816" alt="Pueden existir factores genéticos que influyan en la tendencia a almacenar grasa o adelgazar y que hagan que cada persona responda distinto a la misma dieta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Te parece si abrimos una ventana que es suplementación? Te quiero preguntar. Ahora está muy de moda, por ejemplo, tomar electrolitos. ¿Qué pensás sobre eso? </b></p><p>— Mirá, el electrolito que realmente importa, al menos en el deporte, es sodio, sal. No estoy de acuerdo. También he visto tratamientos intravenosos, que es un riesgo y es innecesario, sobre todo en gente normal. Con todos los años que trabajé en River, una vez sola hubo una deshidratación en Barranquilla, Colombia, que el médico tuvo que hacer una rehidratación intravenosa a un jugador. Y se trata de evitar, por el riesgo de infección que eso involucra. No es necesario. O sea, reponer sodio es importante en carreras muy largas, gente que está corriendo o bicicleteando más de tres horas en una situación de calor. </p><p>Hay algo que es real, que es la hiponatremia, que es cuando te baja tu nivel de sodio en sangre y podés tener consecuencias inclusive llegando a la muerte. En triatlones y maratones han habido algunos casos. Han documentado un 15% de los competidores con una hiponatremia leve, pero han habido algunos casos de muertes por perder mucha sal en el sudor y reponerla con líquidos que no tenían suficiente sal, que se llama electrolitos. Después le agregan potasio, le agregan magnesio, le agregan calcio. Es realmente es innecesario a nivel deportivo, menos en una población que come normal, el agregado de esos electrolitos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JY5JWXMKOZDWVOUVJPATSITPKA.jpg?auth=ff6013010b6106d72f124c5c9d5da5aea7bdd3a9c684e411d14cdac630742669&smart=true&width=1456&height=816" alt="En deportes de larga duración reponer sodio es fundamental ya que la pérdida de este electrolito en el sudor puede provocar riesgos graves para la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Creés que hay algún suplemento que sí valdría la pena consumir? No sé, por ejemplo, omega-3 se escucha mucho.</b></p><p>— Mi postura es: tratá de conseguir todo lo que puedas de la comida, de la alimentación. Eso es fácil de decir, muchas veces es difícil de hacer, sobre todo gente que por ahí no tiene un presupuesto para comprar salmón y tener omega-3, atún, nueces, palta. Las fuentes de omega tres son caras y bueno, tal vez un suplemento es más económico y puede compensar eso. Lo ideal es que obtengan todos los nutrientes y no necesiten suplementos. O alguien que de ninguna manera va a comer fruta y verdura. Y bueno, no es lo ideal, pero hay que compensar la falta de alimentos con un suplemento. O niños que les falta nutrición: un suplemento de calorías o proteínas les puede ayudar a mantener sus patrones normales de crecimiento. Suple, no reemplaza. </p><p>Se llaman suplementos, no reemplazantes. O en una situación en un hospital, alguien que necesita hacer una nutrición líquida porque el aparato digestivo no funciona. En deporte, los suplementos naturales pueden ser prácticos. Por ejemplo, si vos necesitás cierta cantidad de proteína después de entrenar y tenés dos horas de transporte público hasta tu casa, es mucho más fácil comerte una barra de proteína o un batido en el transporte público que comerte un bife. No es que es mejor que la comida, pero es práctico. Si sos un triatleta que va a estar, eh, una hora nadando cinco horas en bicicleta y después tres horas corriendo un maratón, vas a necesitar suplementos, como geles, bebidas deportivas, gomitas porque son prácticos y te sirven para toda esa competencia. </p><p>Entonces, en esos casos, después tenés cosas como cafeína, creatina, beta-alanina, que más que suplementos, se llaman ayudas ergogénicas nutricionales, que actúan un poquitito, apenitas, te diría 5%, como un fármaco. Pero estos suplementos, pueden ayudar a ciertos deportistas. Ahora, bueno, se está estudiando en poblaciones no deportistas los beneficios cognitivos de, por ejemplo, cafeína y creatina. Hay estudios que demuestran que la gente que toma café sufre menos problemas cognitivos en tercera edad y están estudiando el tema de creatina, sobre todo para mejorías cognitivas, la gente que duerme mal o la gente que tuvo golpes en la cabeza. Es interesante lo que se está estudiando sobre suplementos. Es un ámbito bastante nuevo y estamos ahí atentos a ver qué sale. Cómo evoluciona esta acumulación de estudios. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GGJ2LCLDLRBJJDLKL6BNYYI4TY.jpg?auth=bafac3673538f8c29f68bdd3f99391bca00d255df26abd566e639002d4ddc15d&smart=true&width=1456&height=816" alt="Holway sugiere obtener todos los nutrientes a través de la alimentación pero reconoce que los suplementos pueden ser útiles cuando esto no es posible (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algo que sentís que es importante que nos haya quedado afuera y te parece importante que hablemos? </b></p><p>— Insisto con el tema del analfabetismo científico que hay en la población general y en los que difunden información que tiene que ver con la salud o alguna regulación o algo, porque no puede ser que todos caigamos tan fácil en estas creencias de que todo es malo, que generan los asustadores profesionales, porque el miedo es un gran motivador de conductas. Entonces, el manejo del miedo, que si comés esto vas a ser diabético, vas a ser gordo, te vas a enfermar, vas a tener hígado graso, o sea, los asustadores profesionales lo saben y realmente la gente no puede ser tan crédula, tiene que ser más escéptica. Hay un libro muy bueno de Kahneman, psicólogo Premio Nobel de Economía por estudiar la conducta de las personas, que dice pensamiento uno y pensamiento dos. </p><p>Pensamiento uno es rápido, automático y el pensamiento dos es: “Esperá un poquito, analicemos, ¿qué es esto? Me están diciendo esto. A ver, ¿en qué se basa para decir esto?” Más pensamiento dos. Pero es difícil en redes. Es difícil y está estudiado. Lo estudiaron psicólogos a cargo de la industria del tabaco hace muchos años. Y de ahí surgió la frase “<i>doubt is their product</i>”. La duda es su producto. ¿Qué estudiaron? Que si la gente tiene duda porque recibe los dos mensajes, no el fumar hace mal o no, fumar no te hace nada, como se decía hasta la década del ‘70, la gente ante la duda sigue consumiendo el producto. </p><p>Hasta que se pongan de acuerdo, lo voy a seguir consumiendo. Entonces, esa es otra estrategia que se usa de generar duda. La gente sigue con ese producto o esa dieta o ese proceso. Y hay otro porcentaje que ya está tan confundido que no cree nada. Entonces, no saben dónde pararse. Y muchas veces se paran en alguien que les transmite confianza. Y hay expertos en transmitir confianza con su apariencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/INP5W7WKYVBSFNEGAJSP6NDTJ4.png?auth=4b839a8c4a80af5b5f604815926361b66389823cc1898b148c1747b3bbc29a24&smart=true&width=1408&height=768" alt="Para Holway combatir el analfabetismo científico es esencial y pide más escepticismo ante los mensajes alarmistas sobre salud y alimentación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Francis te voy a hacer la última pregunta, que es la que le hago a todos los invitados. Y es que nos dejes algo para compartir que en el último tiempo te llamó la atención, te dejó pensando, te sorprendió. Puede ser una recomendación, una frase, lo que quieras compartir.</b></p><p>— Hay dos frases que leí hace poco que me dejaron pensando así. Una es: <b>somos lo que no comemos.</b> </p><p><b>— Que es opuesto a la popular, que es: somos lo que comemos. </b></p><p>— Pero también somos lo que no comemos y eso también tiene que ver con beneficio-promisión o lo que yo llamo la <i>dejar de comer boludez diet</i>. Y la otra frase que me gustó, que leí, tiene que ver con pisos y techos. Por ejemplo, estuvimos hablando de vitaminas, suplementos y minerales. Entonces, si estás en el piso de tu requerimiento nutricional y caés por debajo de lo mínimo que necesitás, el suplemento te va a ayudar, te va a mejorar o te va a normalizar. Ahora, si estás en el techo de tus recomendaciones nutricionales ya cubiertas por una buena alimentación, agregar el suplemento no te va a hacer nada. ¿Se entiende? Si estás en el piso, el suplemento sí te ayuda y mucho. Ahora, si estás normal o en el techo, más de eso no es necesario.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/ohY8jI8fD4I?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="NUTRICIONISTA EXPLICA el secreto de por qué las DIETAS se parecen a las RELIGIONES | Francis Holway"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SARDK2XJTVEVVFFS5TRVSSAZVE.jpg?auth=1be4cb070c140af0de14ab737d2dccc163795dc073591437feb9f95c7522c5a5&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cerebro enamorado y falsas memorias: cómo la ciencia explica la pasión, el olvido y por qué nos enamoramos ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/23/cerebro-enamorado-y-falsas-memorias-como-la-ciencia-explica-la-pasion-el-olvido-y-por-que-nos-enamoramos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/23/cerebro-enamorado-y-falsas-memorias-como-la-ciencia-explica-la-pasion-el-olvido-y-por-que-nos-enamoramos/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el biólogo y divulgador científico Fabricio Ballarini, analizó cómo las conductas humanas en el cortejo comparten rasgos con las de otras especies. Explicó el papel de la saliva en la elección de pareja y reveló qué sucede en el cerebro durante los primeros meses de enamoramiento. Además, reflexionó sobre la influencia de los factores culturales en la ciencia y cómo los vínculos sociales favorecen el bienestar]]></description><pubDate>Thu, 23 Oct 2025 11:02:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj_lavB2LiQAxV7TEgAHUOFCuUYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEUFeuUnjKFsV7KYtZ-AyMsjKrq1C9wN20JR7rUri8HLoRADa2RvD_BoCI5QQAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRojnodDriWmESyYrvs_l9dutfcjbcSOL0hf7OFBfLcLzuH8ezddkSj7r1K65pHsbvywtXI-A&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3tmdncaB-naX8wSvRXCEvKx9DBcA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEUFeuUnjKFsV7KYtZ-AyMsjKrq1C9wN20JR7rUri8HLoRADa2RvD_BoCI5QQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjwqaTB2LiQAxUar5UCHeJBCBIQ0Qx6BAgLEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj_lavB2LiQAxV7TEgAHUOFCuUYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEUFeuUnjKFsV7KYtZ-AyMsjKrq1C9wN20JR7rUri8HLoRADa2RvD_BoCI5QQAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRojnodDriWmESyYrvs_l9dutfcjbcSOL0hf7OFBfLcLzuH8ezddkSj7r1K65pHsbvywtXI-A&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_3tmdncaB-naX8wSvRXCEvKx9DBcA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEUFeuUnjKFsV7KYtZ-AyMsjKrq1C9wN20JR7rUri8HLoRADa2RvD_BoCI5QQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjwqaTB2LiQAxUar5UCHeJBCBIQ0Qx6BAgLEAE"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, el biólogo y divulgador </b><a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwio3JDYzriQAxXiQUgAHVJANfwYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNER3t9q6MMbgJOXbKNWPcQ8v0BzqANlI9JfjXPt87Cp8tm3Fuceg6-RoCFl8QAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRorOxdhtMzgP_REeywzABT2-Sy3jrsJqoUfwfubemqL4ZN2lV_a10g4XpxiNSoIvz05OMgOg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ZgISn_ufby4bfaRcLSF9xwwIwMQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/salud/ciencia/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNER3t9q6MMbgJOXbKNWPcQ8v0BzqANlI9JfjXPt87Cp8tm3Fuceg6-RoCFl8QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjq3YrYzriQAxXbs5UCHbANFq8Q0Qx6BAgLEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwio3JDYzriQAxXiQUgAHVJANfwYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNER3t9q6MMbgJOXbKNWPcQ8v0BzqANlI9JfjXPt87Cp8tm3Fuceg6-RoCFl8QAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRorOxdhtMzgP_REeywzABT2-Sy3jrsJqoUfwfubemqL4ZN2lV_a10g4XpxiNSoIvz05OMgOg&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ZgISn_ufby4bfaRcLSF9xwwIwMQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/salud/ciencia/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNER3t9q6MMbgJOXbKNWPcQ8v0BzqANlI9JfjXPt87Cp8tm3Fuceg6-RoCFl8QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwjq3YrYzriQAxXbs5UCHbANFq8Q0Qx6BAgLEAE"><b>científico </b></a><b>Fabricio Ballarin</b>i explicó cómo las conductas humanas en el cortejo comparten rasgos con las de otras especies y cómo factores <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwie2YGu2LiQAxVtV0gAHTw9IYYYACICCAEQARoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEWp4vvqERhHLR9RRhmoiRqZVjawJ4hfvRzodjrqPmIbqlGT_ftrE3xoCQ28QAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRoRTS4ZXE3Yv1IfXMW5wM5zG0WvyiaUsFzAEH_prppaIZ4O0Z3ViZ_2zN0g2F91_svC9qCEA&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ZnjMrq0P_z2SURsECimLEHd8gCA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/biologia/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEWp4vvqERhHLR9RRhmoiRqZVjawJ4hfvRzodjrqPmIbqlGT_ftrE3xoCQ28QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiaz_ut2LiQAxUFrJUCHRb1OSQQ0Qx6BAgREAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwie2YGu2LiQAxVtV0gAHTw9IYYYACICCAEQARoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEWp4vvqERhHLR9RRhmoiRqZVjawJ4hfvRzodjrqPmIbqlGT_ftrE3xoCQ28QAvD_BwE&amp;cid=CAASNuRoRTS4ZXE3Yv1IfXMW5wM5zG0WvyiaUsFzAEH_prppaIZ4O0Z3ViZ_2zN0g2F91_svC9qCEA&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1ZnjMrq0P_z2SURsECimLEHd8gCA&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/biologia/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxTtOOt8-aBeJpB0Bt0jY35Gg%26gclid%3DCjwKCAjwgeLHBhBuEiwAL5gNEWp4vvqERhHLR9RRhmoiRqZVjawJ4hfvRzodjrqPmIbqlGT_ftrE3xoCQ28QAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwiaz_ut2LiQAxUFrJUCHRb1OSQQ0Qx6BAgREAE">biológicos</a>, como el intercambio de saliva durante un beso, pueden transmitir información clave para la selección de pareja. También analizó por qué la monogamia es más un fenómeno cultural que biológico y cómo, a lo largo de la historia, la ciencia interpretó el <a href="https://www.infobae.com/tag/historias-de-amor/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/historias-de-amor/">amor </a>con los sesgos propios de cada época.</p><p>Además, profundizó en los procesos cerebrales que se activan durante los primeros meses de enamoramiento, explicó que<b> el amor atraviesa distintas etapas químicas y reflexionó sobre cómo los seres humanos buscamos vínculos que van más allá de lo reproductivo.</b> El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/5s8zF044BpvNl5Fi2Jvpra" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/5s8zF044BpvNl5Fi2Jvpra"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Fabricio es un biólogo argentino, egresado de la FCEN-UBA, con doctorado y postdoctorado, investigador del CONICET especializado en los mecanismos moleculares de la memoria y su impacto en el aprendizaje, y director del Departamento de Ciencias de la Vida en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). En la Universidad de Buenos Aires dirige líneas de investigación en neurociencia traslacional y forma parte del Laboratorio de Memoria del Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Dr. De Robertis”. Además, Ballarini es divulgador activo: participa en programas de radio, podcasts y notas periodísticas, publica contenidos en redes y realiza conferencias sobre memoria, educación y los desafíos de la tecnología en la cognición humana. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CCZX2PY3GJHMHC3ZYGRMSZYIS4.png?auth=d103ff93c017f6de7ff95916f9aea9e11f8256a8e7c9a0c843de04bbf4ef338e&smart=true&width=1536&height=1024" alt="En un nuevo episodio del podcast, un experto expone cómo factores biológicos y culturales influyen en las conductas humanas y en la interpretación del amor a lo largo de la historia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Cómo nace tu nuevo libro </b><i><b>No sos vos, soy yo</b></i><b>?</b></p><p>— Yo quería hablar de ciencia. Soy biólogo, trabajo con la mente o me interesan esos temas de la mente, pero a veces hablar de ciencia implica temáticas medio complicadas o hablar de temáticas que afectan a una enfermedad, temas bastante negativos o cosas muy abstractas. Entonces, digo hablemos del amor, busquemos un tema que a todos nos atraviesa, ¿sí? A algunos para entender qué le pasa si está enamorado, a otras personas qué le pasa con el desamor. Y la biología se mete con el lenguaje. O sea, <b>el amor atraviesa todo a nivel cultural.</b> Puede explicar por qué, no sé, estamos acá en sociedad, en una ciudad, todos pegados, explica la cultura. Entonces, nos metimos en un tema que fue una apuesta y funcionó bastante bien.</p><p><b>— Me sorprendieron varios aspectos del libro sobre comportamientos que solemos dar por naturales y que, en realidad, tienen bases biológicas y evolutivas. Me gustaría que nos cuentes sobre el cortejo y qué tan parecidos somos a los animales en esas conductas.</b></p><p>— Tal cual. De hecho, es muy loco que hablemos de animales no humanos cuando hablamos del resto de los animales, porque nosotros somos animales, o sea, animales inmersos en una cultura, por lo cual tenemos esa cosa de aspectos muy de animales salvajes en nuestras conductas y tenemos aspectos que solamente los podemos explicar por la cultura, ¿sí? Por ejemplo, no sé, la monogamia. <b>La monogamia, la única explicación que existe es cultural.</b> O sea, tiene que ver con un proceso cultural, porque entendemos a la familia y le damos una vuelta, pero no tiene que ver con una cuestión biológica. A nivel biológico, nuestra capacidad reproductiva no tiene que ser una persona en un momento determinado. Tenemos que dejar más descendencia. </p><p>Entonces, por la forma de nuestro cuerpo, por nuestros pares, por las especies cercanas, no vamos hacia la monogamia. Entonces,<b> hay una mezcla ahí entre lo cultural y lo biológico</b>. Y en el cortejo tiene un poco que ver con eso. Uno cuando ve una especie, siempre está el ejemplo del pavo real, que el macho le muestra toda la cola como para que vea. No solamente la belleza, el análisis es si estás sano o no estás sano. Y cómo evalúa con ese cerebro el pájaro, con esas neuronas, en un segundo, en un golpe de vista, cómo evalúa. En el fondo es ¿quiero tener hijos, crías, que puedan mezclar esos genes? y qué tasa de prosperidad van a tener esos genes. O sea, dejar descendencia fértil. Hay un análisis mucho más exhaustivo dentro de ese cortejo. Nosotros los humanos lo tenemos y los animales también. Hay muchas muchas cosas bastante parecidas a las conductas humanas que hoy estamos inmersos en la cultura.<b> </b>El hornero hace una casa, labura en hacer un monoambiente de barro para decir: “Che, tengo una propiedad, ¿entendés? Mirá lo que soy” (risas). Eso lo podemos extrapolar un poquito al nosotros cómo somos, el éxito, lo que mostramos, lo que no mostramos, qué ocultamos. Y parte de ese cortejo humano mezclado con la cultura, hay un evento natural que es analizar de forma muy compleja las características que tiene esa persona que en algún momento puede dar una progenie. </p><p>Y cuál es el rol, que para mí es una locura evolutiva del varón y de la mujer, porque la carga que ponen es distinta. La mujer va a cargar con el embarazo, con la crianza. Hoy a nivel cultural tenemos que entender que los humanos éramos bastante desiguales en la crianza, pero en la naturaleza hay animales que la hembra o el macho crían y chau, el otro desaparece. Entonces<b>, ¿cuál es el rol nuestro de cómo la mujer busca determinar que sí o que no?</b> Evidentemente, porque pone más el cuerpo, más energía y el costo es mucho más alto. Hay explicaciones que están en el libro que para mí eran una locura, como por ejemplo, <b>el rol que puede jugar la saliva</b>. ¿Cómo en la saliva, en el beso, hay alguna información que le estás dando a la persona? Vos decís: “Es un beso nada más”. No, no es un beso solamente. ¿Por qué necesitamos hablar? ¿Por qué necesitamos información? O Hay algo ahí que nosotros no nos damos cuenta, lo pensamos desde el romanticismo, desde ese cortejo, pero hay un análisis de decir: “Ok, esta persona sí y esta persona no”. Lo cual también es fantástico. <b>Porque, ¿por qué esa persona sí y esta persona no? Tampoco lo podríamos explicar. </b>Cuando uno se enamora de alguien, no es que agarre un formulario y dice: “Bueno, empiezo a tachar”. Es esta persona. Entonces, ahí se juegan cosas muy del cortejo animal, que se meten con la cultura, que para mí en el libro es como una puntita del iceberg que a mí me pareció fascinante.</p><p><b>— ¿Qué peso tienen las explicaciones culturales y biológicas en el enamoramiento?</b></p><p>— La mayoría de las explicaciones que tienen que ver con un proceso de enamoramiento tiene que ver con la primera imagen, ¿sí? Con la cuestión visual. <b>Entonces, hay muchas, muchas, muchas evidencias sobre la simetría que a los humanos nos genera, como una búsqueda de la belleza.</b> O sea, vemos cosas más perfectas o más bellas o nos gustan más cuando son simétricas. Entonces, uno se puede hacer algo muy simple que es sacarse una foto y duplicar sus mitades. Está hecho con personas muy famosas y muy bellas, subjetivamente muy bellas, donde les ves la mitad de las caras y la mitad de las caras son exactamente iguales. Y uno se lo con la cara de cada uno y bueno, no tiene la cara simétrica, lo cual explica muchas cosas (risas). Entonces, de esa determinada manera, hay belleza en la simetría, pero también hay explicaciones que hay que ver si son realmente ciertas o hay hipótesis o teorías… No todo paper está diciendo la verdad absoluta, sino tiene una propuesta y a veces dura dos minutos, a veces dura dos mil años. Pero hay algo muy loco también que es: ¿por qué se parecen los perros a los dueños? Hay muchas búsquedas esas y hay papers sobre eso.</p><p><b>— ¿Pero eso es cierto? Yo siempre pensé que era un mito.</b></p><p>— Yo también. Pero la explicación te vuela la cabeza. Parece que nosotros tenemos una, una capacidad evolutiva, que heredamos, de elegir cosas, elegir cosas bastante similares a nuestra forma física. O sea, nosotros interpretamos lo que somos y buscamos cosas bastante similares. Dentro de la media, más allá de decir hay parejas que son completamente distintas, pero dentro de la media son bastante similares. La explicación que hacen estos investigadores tiene que ver con <b>conservar los genes que vos tenés</b>, o sea, buscás genes bastantes parecidos a los tuyos para conservar. Pero esa búsqueda, no solamente de personas que más o menos tengan rasgos similares a tu familia o a vos, se extiende a los animales. Entonces,<b> es como que perturbás esa selección y no solamente elegís a tu pareja más o menos por esos rasgos, sino también se elegís a los perros o a las razas por esos rasgos</b>. Ahí se mezclan explicaciones que hay que ver si realmente son ciertas, pero son propuestas de poder entender cómo llegamos hasta acá y por qué elegimos determinadas cosas, por qué las cosas son simétricas, las casas son simétricas. Por qué vemos caras en todos lados. <b>Eso también tiene que ver con un patrón de elección.</b> Hay como una búsqueda de, de encontrar caras, de mirar a personas, que está todo seteado para eso, hallar parejas, hallar amigos, hallar trabajos y encontrar perros (risas).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CGSAEFBPLJF2HKF42GOR5WI5CE.jpg?auth=0e9c4b10e45ae339bd8f7aaa004d88481748c47404ede6da865f948a64e0cc1d&smart=true&width=1456&height=816" alt="Un repaso por los mecanismos evolutivos y socioculturales detrás del cortejo, la monogamia y la selección de pareja en los seres humanos y otras especies (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Recién me mencionaste que somos una especie monógama, pero que en realidad eso es más cultural que evolutivo. Pero hay algunas especies que son monógamas, ¿no?</b></p><p>— Sí, muy poquitas. Hay unos pingüinos, los caballitos de mar, los hipocampos, hay un par de especies y hay especies monógamas que duran toda la vida, que las parejas, una vez que se enganchan, no se sueltan más. El resto tienen que ver con ciclos de apareamiento, de atracción y cosas que se alejan. Pensá que los genes que pueden explicar el amor surgieron hace miles de años, de casualidad. O sea, <b>fue una mutación de un par de genes y eso nos hizo cambiar y separarnos del resto de los animales.</b> Pero capaz que esa mutación en los animales aparece dentro de mil años y los perros se enamoran igual que nosotros y tienen estos vínculos.</p><p>Entonces esas cosas tienen que ver con parte de los procesos que duran, no sé, miles o millones de años y que después, cuando los intentamos explicar ahora, nos cuesta pensar en que estas cosas surgieron de casualidad o que nuestras conductas las arrastramos porque nuestros descendientes tenían ciertas características. Es muy loco, <b>pero vivimos en ciudades hace muy poco. Vivimos muy juntos hace muy poco. </b>En términos de nuestra vida como especie, la faz de la tierra, esta conducta que tenemos de estar muy cerca, de tener estas expresiones, de contarnos cosas, de demostrar desde lo visual, desde lo artístico, tiene un poquito de, de la historia de la humanidad. Y arrastramos un montón de evidencias culturales y naturales que no nos damos cuenta y los tratamos de explicar con este humano moderno, pero en realidad somos los que nos olemos, los que tenemos otras expresiones, los que hacemos búsquedas distintas, porque tenemos el arrastre de años evolutivos fuera de la ciudad.</p><p><b>— ¿Qué cosas te sorprendieron durante la investigación de este libro? ¿Qué cosas no esperabas descubrir al investigar para este libro?</b></p><p>— Lo de los besos me causó mucha gracia y no lo esperaba.</p><p><b>— Que tenemos mucha más información en el beso de la que pensamos.</b></p><p>— Sí, y de la cantidad de saliva que le pasamos a la otra persona. Eso fue como: ¡Wow! El beso es raro. O sea, en algún momento de la vida, el beso, cuando sos chico, es como algo asqueroso. Ves a tus papás que se besan, ves gente besándose y no te decís: “Che, qué bueno, me encantaría besarse”. De hecho, los chicos, cuando tienen seis, siete, ocho, diez años, le das un beso y se limpian. No hay una relación hermosa con el beso. Después, <b>en la adolescencia aparece como algo muy importante la carga de darle un beso a una chica o un chico,</b> vincularse de esa manera. Y después entra en un juego en el cual se va diluyendo, y también las personas adultas, adultas mayores, no tienen una necesidad de estar dándose besos para demostrar amor. Pero cuando te podés analizar de dos bocas que se juntan y, no sé, por intermedio de la lengua se van pasando saliva, si lo analizás frío, es raro. Y entonces<b> la ciencia intenta dar una explicación de por qué se da esa conducta.</b> Hay muchas especies que se besan o que hacen ejercicios bastante parecidos. Entonces tiene que haber una explicación. </p><p>O sea, por algo nos besamos. Y uno de lo que dicen los investigadores es que le pasamos información a la otra persona. Cuando vos le pasás la información a la otra persona, sale una búsqueda muy interesante de si las mujeres y los varones tendrían una conducta reproductiva, potencialmente reproductiva, o sea, tendrían relaciones sexuales con un beso o sin un beso. Entonces, cuando de pronto eran los varones, los varones dicen: “No, a mí no me importa darle un beso”. Yo tendría relaciones sexuales sin darle un beso a una mujer. Pero en las mujeres es lo contrario. Las mujeres, la condición para dar un segundo paso, ¿sí?, en esa relación y tener una relación sexual, es sí o sí, en una mayoría, dándose un beso. Entonces, tiene que haber algo, tiene que haber una información que evalúan. </p><p>Entonces, lo que plantean estas personas es que la saliva podría haber información y hay un intercambio de saliva. Cuando nosotros leímos el volumen de saliva que se intercambiaba, dijimos: “No es nada”. Pero cuando lo llevamos a la comparación, eran nueve mil litros. Dijimos: “Hay que hacer una relación para que la gente se dé cuenta cuánto es nueve mil litros”. Y nueve mil litros son dos cucharitas. Cuando intercambias, le pasás dos cucharitas de saliva a otra persona y te tomás dos cucharitas de saliva. Y la colonia de bacterias que hay adentro de esa saliva es enorme. Entonces, en esa colonia tiene que haber información que sea relevante para que las partes digan: “Sí, esta persona me gusta, no me gusta, estos besos me gustan, esto me alejo, esto me acerca”. Esa es una hipótesis que ni esperaba y que me dio mucho asco.</p><p><b>— A veces es difícil trazar la línea entre lo cultural y lo biológico. Pienso en esto que decís de que el hombre podría tener sexo sin besar y la mujer no tanto. También creo que culturalmente al hombre se lo condicionó a estar siempre dispuesto, y a la mujer, a limitar sus relaciones. ¿Cuánto de eso creés que es evolutivo y cuánto cultural?</b></p><p>— Está buenísimo el que hayas tocado el punto, porque la ciencia que tira estos datos, que lo podemos tomar o dejar o nos puede parecer geniales o horrorosos, lo hacen personas. O sea, los científicos son personas, personas comunes que tienen cierto interés determinado en buscar evidencias. Pero esas personas viven en una sociedad donde en esos momentos reinaron determinadas ideas. </p><p>Cuando uno va a buscar paper sobre diferencias entre el cerebro de varones y mujeres, va a encontrar teorías que hoy las leemos y son espantosas, pero realmente espantosas. Había una justificación de que el rol de la mujer tenía que ser un rol secundario, de que eran menos inteligentes. Entonces, había muchos papers que intentaban llegar a esa idea, porque tenían esa idea en la cabeza. De hecho, suponían que las mujeres eran menos inteligentes, el dogma mental que había era: “Tienen que tener el cerebro más chico”. Entonces, le medían el<b> cerebro postmortem</b> a las mujeres y los varones y decían: <b>“Bueno, el de la mujer es mucho más chiquito, más liviano, entonces tiene menos ideas y es menos inteligente”</b>. Pero durante décadas se dijo eso y nunca nadie se puso a pensar, hasta hace muy poquitito, esto es ridículo que haya sido así. Hasta hace muy poquitito, pocas décadas, dijeron: “Hay que hacerlo en relación al peso”. </p><p>Obviamente, tiene el cerebro más chico porque tiene el cuerpo más chico. Cuando dividís el peso del cerebro por el peso del cuerpo, te da la misma información, el mismo número que cuando dividís el peso del cerebro de un varón de una mujer. Entonces, digo, <b>estas búsquedas muchas veces hay que tomarlas entre pinzas porque tienen que ver con explicaciones del momento, de esa cultura, de esos investigadores.</b> Vamos a ver que esas investigaciones se van discutiendo y se van cambiando y tienen que ver con el clima de época, no solamente científico y con la tecnología que tenemos, sino también con el <b>clima de época cultural</b>, de qué países son. Uno cuando hace una investigación, aunque quiere mantenerse lo más objetivo posible, o sea, tiene que controlar todo, hay algo que le mete, hay un sesgo, hay una identidad, lo podés leer. Entonces, cuando decimos tomemos a la ciencia como algo valioso, está buenísimo, pero también tener pensamiento crítico. </p><p>Estas investigaciones se hicieron en este momento y por qué se hicieron en ese momento, cuáles son las limitaciones. Pensemos que hasta hace muy poquitito la humanidad buscaba y estaba determinado en los libros de medicina de hace nada, a la vuelta de la esquina de la historia de la <b>medicina</b>, donde se buscaba el gen de la homosexualidad y se creía que había un gen que determinaba una conducta o que se creía que existían cerebros masculinos y cerebros femeninos, o que las mujeres hablaban muchísimo más que los varones, o que los varones tenían ciertas <b>habilidades </b>y las mujeres no. Entonces, con esas ideas se justificaban cosas que hacía la humanidad que son verdaderamente injustas, por suerte, y las podemos analizar desde este momento. Pero esas búsquedas y esos errores tienen que ver con que la ciencia la hacen humanos y sobre todo en las últimas décadas la hacían varones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F4JP5ADHPVDOZAVFRTOY4267FA.jpg?auth=4a4fd0e845946449284b5f11da7da7957fab126d18ed2134e88846107b7e03dc&smart=true&width=1161&height=653" alt="Especialistas analizan los procesos cerebrales implicados en el enamoramiento y describen las distintas etapas químicas que atraviesan los vínculos afectivos - (Imagen Ilustrativa Infobae)." height="653" width="1161"/><p><b>— Fabri, metámonos, si querés, en ¿qué le pasa al cerebro humano cuando se enamora?</b></p><p>— Hermoso. Cuando estás enamorado en las primeras semanas, meses, ¿sí? Hasta los primeros seis meses, todo tu comportamiento es raro. Es distinto al resto de tu vida. Vas a entender que el ambiente lo vivís de otra manera,<b> todo te parece más alegre, nada te genera un problema relevante, estás contento de por sí, tenés ganas de ver esa persona todo el tiempo, le querés mandar un mensaje, querés escuchar, querés ver fotos y lo querés contar a todo el mundo.</b> Hay algo de postear, subir cosas, subir canciones, el mundo te está demostrando que es perfecto, que esa persona que elegiste es la mejor persona y decís: “¿Cómo no te vi antes?” Hay una reconfiguración del cerebro y esos momentos tienen una explicación muy simple a nivel neurológico, ¿sí? Lo que se descubrió es que en esas primeras semanas hay determinadas acciones que ocurren solo en ese momento.<b> Después, en el resto de tu vida, eso no sucede. </b>Por eso es único ese momento de enamoramiento y por eso uno recuerda esos procesos porque tu cerebro cambia. Y cambia por dos motivos. Primero, la <b>corteza prefrontal</b>, que es la que tenemos justo acá detrás de la frente, que tiene que ver con el razonamiento, el cuestionamiento, tiene las funciones ejecutivas, la que genera el control inhibitorio, la que se hace preguntas, <b>en esos momentos la apagás por completo, por lo cual te entran todas las balas. </b></p><p>Esa persona es perfecta, el mundo es perfecto, tu laburo es el mejor. O sea, el mundo es alucinante (risas), por lo cual apagás esa parte de adelante. Y después hay dos <b>neurotransmisores</b>. Los neurotransmisores ya la gente lo tiene en la cabeza, pero igual lo explico. Son los mensajes que tienen las neuronas. O sea, como una neurona se conecta con otra, se llama <b>sinapsis</b>. Y esos mensajeros que se pueden mandar tienen que ver con distintas funciones que se activan y se desactivan. En esos períodos hay dos neurotransmisores, sobre todo uno, pero que tiene mucha, mucha implicancia. Uno es la <b>dopamina</b>, estamos muy acostumbrados a tener en la cabeza la dopamina, y otro es la <b>serotonina</b>. </p><p>En esos, en esos momentos hay mucha liberación de dopamina, que genera algo bastante similar a un circuito de recompensa que nos da placer, que es el circuito relacionado a el consumo de algo que te gusta, ¿sí? Ese circuito de recompensa gira sin parar y todo el tiempo querés repetirlo, repetirlo, repetirlo. Por eso la querés ver, lo querés ver, lo querés llamar, querés estar cerca, no te querés alejar si te deja de hablar. O sea, hay una sincronicidad. Y hay algo fabuloso, que también lo contamos en el libro, es que cuando esas personas están en contacto, cuando se tocan, simplemente, hay una sincronización de una parte espectacular de nuestro cerebro, ¿sí? O sea, hay una activación igual, casi similar, cuando esas personas están conectadas. Por eso dos personas enamoradas, cuando dicen parece que siente lo mismo o piensan lo mismo, tiene que ver con algo realmente lógico y que sucede, es que en esos momentos esa conexión hace que configuremos nuestro cerebro de la misma manera.<b> Entonces, eso sucede los primeros seis meses, ¿sí? Después, eso se apaga. Es un periodo corto.</b></p><p><b>— ¿Por qué se termina esa etapa y qué sucede después?</b></p><p>—La hipótesis que manejan los investigadores que trabajan en estos temas<b> tiene que ver con que el gasto de energía es muy alto y es muy peligroso que vos estés enamorado tanto tiempo,</b> porque como tenés la corteza prefrontal apagada sos un filtro que te pasan un montón de cosas. Y después hay un gasto de energía muy grande puesto en un foco solo, ¿sí? En esa parte de esa emoción de cumplir ese loop de placer vinculado a lo romántico. Y después, esas relaciones, si no se modifican, se estudió que se deja de liberar tanta dopamina y empiezan a aparecer otras neurotransmisores, otras hormonas vinculadas más con el apego, ¿sí? Por lo cual, podríamos decir que <b>el amor o lo que a nosotros nos significa amor, en dos momentos de la pareja condiciona dos cosas distintas</b>. </p><p>O sea, <b>en algún momento el amor que lo que vos decís te amo, estoy enamorado, yo qué sé, tiene que ver con esa intensidad,</b> con querer verse, con que te pasen cosas fisiológicas muy raras y después seguís llamando amor a otra cosa que tiene que ver con otro ciclo, con que la relación se vuelva mucho más flexible, más tranquila, que no tengas tanta ansiedad por ver a esa persona, tantos nerviosismos, pero que sí, que esa relación dure. <b>Y eso tiene que ver con un proceso químico que es completamente inconsciente, que no manejamos y que tiene que ver con un tiempo que no sabemos por qué sucede. </b>¿Por qué son seis meses y no pueden ser diez años? Entonces, está bueno aprender eso para saber en qué momento y por qué tomamos determinadas decisiones en un momento o el otro, o por qué cuando uno tiene una relación de cinco, diez, veinte años, bueno, no vas a sentir lo mismo que los primeros seis meses. Es ridículo pensar que uno va a estar enamorado, porque básicamente eso sucede en pocos momentos en la vida, o sucede en determinados momentos de tu vida que el gasto de energía es muy importante. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SBWAIID4FZD63JCRBCVUVNH3ZM.jpg?auth=675f519e2cea3f903d1759ce826f7b9736ca2708e0068805f866508377b9a6d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El diálogo entre biología y cultura revela cómo las explicaciones científicas varían según los contextos históricos y los sesgos propios de cada época (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>—La semana pasada entrevisté a un científico, Emilio Bruner, autor de </b><i><b>La maldición del hombre mono</b></i><b>. Él sostiene que los humanos sufren porque su misión biológica era reproducirse, y al no gastar hoy la energía que antes se destinaba a eso, caemos en pensamientos negativos. Pensaba en lo que decías: si todo gira en torno a reproducirse, ¿por qué algunas personas siguen en pareja después de esa etapa?</b></p><p><b>—</b>Tenemos una etapa de reproducción muy corta que no dura toda la vida porque somos fértiles en un determinado momento, las mujeres en un periodo muchísimo más acotada y ¿por qué nos enamoramos más adelante? No lo sé y es una excente pregunta. ¿Por qué ese proceso de enamoramiento, que no tiene que ver con lo reproductivo, sucede más adelante? A mí lo que se me ocurre es que una de las explicaciones de por qué existe el <b>amor romántico</b>, o sea, cuál es la explicación científica que le podemos dar… La primera es eso, es lo reproductivo, es la idea más a mano que tenemos y más lógica. Entonces, pensamos que, por ejemplo, en nuestra especie, una cría o nuestros hijos, o nosotros como hijos, tardamos mucho tiempo en destetarnos realmente de nuestra familia. </p><p>Entonces tiene que haber un sostenimiento, que haber gente que se banque ese proceso, no un año o meses, sino muchos años o décadas. Y si no hay amor en esa familia, ¿por qué harían eso? Amor entre los que son parte de la familia y amor hacia los hijos. Esa explicación duró mucho tiempo, siglos, hasta que se dieron cuenta hay otro tipo de amor que no tiene que ver con, con lo reproductivo, que son las relaciones homosexuales. Las parejas homosexuales también se enamoran y no tiene un valor reproductivo. O sea, la evolución no incidió en la reproducción. Y cuando vieron eso, se dieron cuenta que había quinientas especies que tienen que ver con esta conducta homosexual, que no tiene que ver con la reproducción. </p><p>Entonces, la búsqueda por fuera de los últimos 500 o 600 años, que tiene que ver con esta constitución de lo que somos como humanidad, esta coyuntura cercana de, por lo menos de esta parte del mundo, el catolicismo, la constitución de la familia, tiene que ver con una cuestión más heterosexual o heteronormativa. Pero cuando nos extendemos de esos márgenes y vemos a los griegos, a los romanos, a <b>Alejandro Magno</b>, o sea, el resto de las civilizaciones tienen a la homosexualidad como una cuestión de generar un vínculo, un vínculo fraternal, por lo cual ese amor que se daba, que no era reproductivo, tenía que ver con cierta alianza o vinculación. Así que yo me imagino que, no sé si es exactamente lo mismo, pero este amor que uno genera por fuera de estos ciclos reproductivos tiene que ver con eso. </p><p>Con una satisfacción que no tenga que ver con generar hijos, pero que nos haga formar un clan en el cual nos sentimos más cómodos y podemos transitar la vida de otra manera. Hay mucha bibliografía, bibliografía, que tiene que ver con que el bienestar, sobre todo en adultos mayores, tiene que ver con la compañía. La compañía que puede ser una pareja o un grupo de amigos o no estar solos. Ese clan ayuda a ser como un colchón o un buffer, como se dice en inglés, que nos sostiene, que cuida las emociones, que podemos liberar tensiones, que podemos charlar. Entonces, ahí hay algo de la ausencia de la soledad en ese vínculo romántico que no solamente tiene que ver con una pareja. Uno tiene amor hacia los amigos, los trabajos o las ocupaciones. Así que puede ser eso. Tiene que ver con ese clan o con ese grupo de personas que te van a acompañar. Y se ve que en las personas que están solas, la vida es mucho más corta, más difícil, se enferman muchísimo más. Las personas que tienen pareja, se está estudiando más en parejas heterosexuales, por una cuestión de limitaciones científicas, pero en parejas las personas viven bien mejor, así que tiene que ver con eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYQJDZK2LZDYPHN6UCRNKDYVII.jpg?auth=643537e2aa5f5ef849341c16cfbe2f61585c726fd43ac36c42709d19d6518933&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El papel de la neurociencia en la interpretación de los comportamientos amorosos y la influencia de los neurotransmisores en los primeros meses de las relaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p> <b>— ¿Y qué pasa con la memoria cuando uno se distancia? Porque uno tiende a recordar lo bueno y, con el tiempo, nos convencemos de esa idea. Pasa lo mismo con, por ejemplo, las vacaciones, salidas…</b></p><p>— Está buenísimo lo que decís, porque <b>nuestra memoria no es real</b>. Lo que nosotros recordamos de nosotros mismos es un recorte que hacemos como queremos o como puede el cerebro. En el libro anterior cuento un poco la historia de la falsa memoria de una pareja que creo que en esos momentos yo recordaba una relación que había tenido, donde dos personas se van de vacaciones a un mismo lugar solas, en una playa que no pasa nada, están veinticuatro por siete juntas, vuelven de las vacaciones y para una persona, un miembro de la pareja, fueron las mejores vacaciones de su vida y para la otra persona fue un infierno. Y vivimos lo mismo. Entonces esas categorías o esos recortes que hacemos de nuestra memoria tienen que ver con que de los hechos que nosotros vivimos, nos quedamos con un puñado muy chiquitito y la carga emocional que le metemos a esos hechos condimenta ese recuerdo. Si vos estás superenamorado, todas esas ocasiones: la arena, la playa, se mezclan con tus emociones y lo vas a guardar en esa categoría, con esa etiqueta de “estuvo espectacular”. Pero si esas vacaciones vos no estabas enamorado de esa persona y estabas ahí, estabas pensando cómo termina este vínculo, me quiero ir. </p><p>Eso lo guardás en un cajón oscurísimo. Entonces, no solamente tienen que ver con los hechos, las etiquetas que les ponemos tienen que ver con las emociones. Y esas emociones van a marcar el grado de fuerza que vas a abordar ese recuerdo y lo difícil que va a ser poder borrarlo. Por eso de nuestra vida podemos recordar muy pocas cosas y la mayoría de las cosas que recordamos están vinculados a emociones, a emociones muy positivas o a emociones muy negativas. Por eso, en esa búsqueda mental, a veces caemos en asociar a las personas en estos dos cajones: esta relación está buenísima y la metés en el cajón de las cosas positivas, porque a mí esto ya me pasó. En realidad, vos tuviste muchos más eventos que no recordás, pero lo metés en esas dos configuraciones o en las cajitas que vos tenés porque tenés pocos recuerdos. </p><p>Uno guarda una información que pasó hace, no sé, cinco, diez o quince años. Cuando vos la evocás, la traés a la conciencia, si la trajiste a dos minutos después, sos la misma persona. Pero no es lo mismo traer ese recuerdo diez años más tarde o veinte años más tarde. Vos sos otro. Cuando vos ese recuerdo, se expresa en un momento donde tu configuración mental y emocional es otra persona. Entonces, le das otra reinterpretación a ese recuerdo. Por eso lo lindo de contar historias o de ir a buscar esos recuerdos, porque también le da otro significado a tu vida, porque no lo estás evocando con tu yo de los quince años. Lo estás evocando a veces con los de los veinte o con los de los cuarenta y la explicación que le podés dar es otra. Por eso digo contar historias, contar lo que nos pasó, a mucha gente le sirve escribir su propia, su propia historia o contárselo, tiene que ver con una reinterpretación de que esos recuerdos no son los mismos, porque tu interpretación de esos recuerdos está en una configuración mental distinta a la que se vivieron.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QJEO5KLLWBFIPAY52BLX5PYBP4.jpg?auth=8dbd99b34fd6d2ff6c7ecb9af1b09655e23f2fc13de826e7006676eec8559d4f&smart=true&width=1456&height=816" alt="El intercambio de experiencias y relatos personales aparece como una herramienta clave para resignificar el pasado y fortalecer los lazos humanos - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p> <b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te dejó pensando. Puede ser una recomendación que viste o leíste, una frase, lo que sea que sientas que es valioso para compartir. </b></p><p>— Una de las cosas que estábamos hablando que para mí es un ejercicio super lindo y tiene que ver con el libro: escribir. Es ponerse a leer y escribir y hacer resúmenes y contar cosas. <b>Yo creo que el valor de la palabra o de juntarse a charlar sobre la historia de cada uno y tener tiempo de contarle a un familiar o escuchar historias, a mí es algo que me tranquiliza y no sé si la palabra es sanar, pero me cuida mucho. </b>Me establece como un bastión de tranquilidad. Me gusta escuchar a las otras personas, me gusta contar historias. Creo que cada vez que nos metemos, por lo menos en mi caso, en la tecnología y empiezo a consumir cosas y estoy todo el día en redes sociales y me pongo muy activo, no me doy cuenta, pero cada vez me aíslo más y no comparto esas cosas. </p><p>Y me llega mucha información que no la puedo procesar y que a veces no me sirve para nada. Cuando me conecto con gente y me pongo a charlar, ahí siento que bajo un montonazo y que mi universo se expande y piensa en cosas: <b>las historias que me contaba mi abuela o que me conta mi papá, en problemas que tiene el vecino que yo no me imaginé y me lo crucé en la panadería dos minutos. </b>Esas habilidades mentales creo que son las más importantes, las que nos hacen más humanos y que nos hacen conformar esa comunidad que nos tranquiliza de pares, de amigos. El valor de leer, de escribir, pero sobre todo del diálogo, de volver a ese diálogo que nos hace humanos y nos hace entender que por algo vivimos en sociedad, que este clan, no de amor romántico, pero de amor, de comunidad, nos ayuda, nos equilibra y nos hace subsistir.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QRIHPT2S7VBJZPCMDVDWTVGWGU.jpg?auth=cf48a2732c869f8cc9f2e05f7bb5abad357cb99f39196d9de1338ec565089181&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Sandra Rossi, experta en neurociencia de alto rendimiento deportivo: “El verdadero nivel de un atleta se mide por su velocidad para volver a concentrarse”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/20/sandra-rossi-experta-en-neurociencia-de-alto-rendimiento-deportivo-el-verdadero-nivel-de-un-atleta-se-mide-por-su-velocidad-para-volver-a-concentrarse/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/20/sandra-rossi-experta-en-neurociencia-de-alto-rendimiento-deportivo-el-verdadero-nivel-de-un-atleta-se-mide-por-su-velocidad-para-volver-a-concentrarse/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la médica especialista en medicina del deporte y neurociencia reveló cómo el cerebro puede ser el factor decisivo entre un deportista común y uno excepcional. Compartió su enfoque para potenciar las capacidades cognitivas y destacó la importancia de aplicar esas herramientas mentales más allá del ámbito deportivo. ¿De qué manera la neuroplasticidad puede transformar nuestra mente para alcanzar un mayor nivel de desempeño en cualquier área de la vida?]]></description><pubDate>Tue, 21 Oct 2025 01:59:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQ6oQvdDNVbN2oNUV8h2Ihna&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxQ6oQvdDNVbN2oNUV8h2Ihna&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, Sandra Rossi,</b> <b>médica especialista en medicina del deporte con un enfoque en neurociencia aplicada al alto rendimiento,</b> explicó cómo el cerebro puede marcar la diferencia entre un deportista promedio y uno de élite. Desde su experiencia en el <b>Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD),</b> contó cómo trabaja con atletas para medir y entrenar funciones cognitivas.</p><p>Además, reflexionó sobre cómo las herramientas mentales del deporte pueden aplicarse a la vida cotidiana: aprender a detenerse, ampliar la mirada y gestionar las emociones antes de reaccionar. También habló sobre la importancia del descanso, la alimentación real y las visualizaciones cortas como prácticas de enfoque y rendimiento. Finalmente, destacó el poder de la <b>neuroplasticidad</b> para transformar hábitos y la fortaleza mental necesaria para atravesar los altibajos del alto rendimiento.</p><p>Desde 2014, Sandra integra el cuerpo técnico de <b>River Plate</b>, donde trabaja entrenando el cerebro de los jugadores con software y técnicas que buscan mejorar la velocidad de reacción, la toma de decisiones y la concentración. Es médica especialista en medicina del deporte y una de las pioneras en neurociencia aplicada al alto rendimiento deportivo<b> </b>en la Argentina. Lideró el <b>primer Laboratorio de Neurociencia Aplicada al Deporte del país</b>, con sede en el <b>CeNARD</b>, donde trabajó con atletas de todas las disciplinas olímpicas. </p><p>Además, formó un equipo interdisciplinario integrado por ingenieros y doctores en neurociencia, profesores de educación física y licenciados en alto rendimiento, con quienes desarrolla programas para optimizar las capacidades cognitivas tanto de deportistas de élite como de ejecutivos de alto nivel. Participa activamente en conferencias y exposiciones sobre la conexión entre neurociencia, deporte y bienestar. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/2gmkPlKIoDKFABqeBh2PhM" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2gmkPlKIoDKFABqeBh2PhM">Spotify</a> y<a href="https://www.youtube.com/watch?v=hxVine5PE7Y" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=hxVine5PE7Y"> YouTube.</a></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AVCC4OPUXRFJ7FPJKUMKSDAXTY.jpg?auth=f54d3ed904cbbb0ca792299080fee3a9eb0b3f9b03f0b89f9c9f097dada2def2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Medir y entrenar funciones cognitivas permite optimizar el rendimiento de atletas en disciplinas olímpicas y en competencias de alto nivel profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué significa ser entrenadora mental de deportistas de alto rendimiento?</b></p><p>—Soy médica especialista en medicina del deporte y me dediqué a la parte de neurociencia aplicada al alto rendimiento. Los médicos especialistas en medicina del deporte se dedican más a cuidar el cuerpo del deportista, que sus funciones biológicas, su músculo, su sistema cardiovascular esté óptimo y pueda llevarse al extremo máximo posible. En mi caso, empecé con una especialidad que no estaba en el país hace muchos años, en el <b>Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo</b>, donde empecé a trabajar en un área que no se conocía hasta ese momento que se podía trabajar, que es la mente del deportista, las funciones cognitivas del deportista. <b>A qué velocidad deciden, por qué deciden lo que deciden, cómo ven en su campo visual periférico, dónde apoyan su foco para tomar decisiones.</b> </p><p>Es bastante común que uno cuando admira, por ejemplo, a un jugador de fútbol, lo mira jugar y dice: “¿Cómo hizo para poner la pelota en ese lugar?”. Ese era el lugar preciso. Entonces, todo eso que está detrás y que sucede como tras bambalinas, detrás del telón de lo que todos nosotros vemos, que finalmente es bueno que la pelota llegó a donde llegó, tiene una explicación y es como una maravilla. Es un poco eso de meterse en lo que es el mundo del cerebro, que es para mí tan apasionante. Todo el tiempo se aprenden cosas nuevas, todo el tiempo tenés datos nuevos. Y gracias a esos datos y a las imágenes que tenemos hoy en día, podemos entender mejor qué es lo que sucede ahí y cómo uno puede mejorar alguna de estas funciones.</p><p><b>—¿Cómo es una sesión tuya desde la primera vez que alguien te presenta a un jugador y qué es lo primero que hacés?</b></p><p>—Lo primero que hacemos es un testeo. Yo tengo una pantalla touch de 55 pulgadas donde se le presenta al jugador como unos juegos, si se quiere, donde él tiene que responder acorde a determinadas consignas. Estos testeos fueron hechos por científicos del <b>CONICET</b> con los que trabajo hace muchos años y donde juntos intentamos medir estas cosas que están por detrás y que son tan importantes, distintivas de los jugadores. Y lo que hacemos son unas mediciones de algunas habilidades que básicamente tienen que ver con el tiempo de reacción, cuánto demora el jugador entre que ve un estímulo y es capaz de reaccionar con su cuerpo. Es decir, él tiene que tocar la pantalla y suceden unos milisegundos desde que ve hasta que toca. Esos milisegundos es lo que marca su velocidad de reacción, a qué velocidad ve. </p><p>Si lo hacemos nosotras o la población general se testea en esto que te estoy contando y es el promedio del tiempo de reacción. Por ejemplo, 350 milisegundos. Imaginate un segundo partido en mil pedacitos, usaríamos 350 pedacitos entre que vemos y reaccionamos. Los atletas de élite usan 200, 230, 250 milisegundos. Es decir, son más rápidos entre que ven y deciden. Así y todo, esa no es una cualidad tan fundamental en el deporte. Hay otra que es más fundamental, que se llama <b>control inhibitorio</b>, que es otro test, que es ante estímulos que son reiteradamente positivos, es decir, yo veo y toco, veo y toco, veo y toco, hay uno en el que me tengo que frenar. Esa es la capacidad que tiene mi cerebro, mi mente, de frenarme cuando me tengo que frenar. Y para eso, el cerebro consume mucha más energía que para ir solamente. Entonces, aquel jugador que además de ser rápido puede frenarse, ya es un jugador un poco más interesante a nivel mental.</p><p><b>—Cuando decimos frenarse, ¿en qué situación podría suceder esto?</b></p><p>—Por ejemplo, en vez de correr y correr, poder frenar, volver a evaluar y decidir otra cosa. O cuando estaba por hacer algo, interpretar que eso no era lo adecuado y poder frenarse y recalcular. Hay una ventana muy chiquitita para cambiar de opinión, porque una vez que ya el cerebro tomó la decisión, como que no tenemos forma de frenarlo. Hay una ventana muy, muy, muy chiquitita donde uno puede intervenir y decir: “No, es mejor otra cosa”. Y eso probablemente evite que a lo mejor el jugador vaya y venga. Entonces, ese tiempo que desperdiciaría, lo puede utilizar mucho mejor. Es como un índice de una mirada más inteligente del jugador.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SYIY6AGE3FBHNGXARGA2TENYSM.jpg?auth=6eb81690ee714c1633b058df332d88702b630165a878a23e77b911402272f31a&smart=true&width=1456&height=816" alt="El entrenamiento mental mejora la velocidad de reacción, la toma de decisiones y la concentración en deportistas de élite y ejecutivos de alto nivel (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Creés que el entrenamiento que hacés con deportistas, después esto se puede llevar a la vida más cotidiana?</b></p><p>—Mi objetivo fundamental es ese. En realidad, el tema de trabajar con un deportista y que él pueda tomar una decisión y poder frenarse en el momento adecuado, para mí, o por lo menos en mi deseo, no termina ahí. Porque son deportistas que tienen que enfrentarse, no sé, a una decisión con su representante o a una discusión, mismo con los árbitros, a decir: “Bueno, si yo pierdo la cabeza, probablemente pueda dejar con uno menos a mi equipo”. Entonces, el poder controlar esa emocionalidad o irracionalidad de las respuestas, te pone en otro plano en tu vida en general, no solo en el deporte. El deporte es parte del ser en ellos, es de lo que ellos trabajan. </p><p>Entonces, cuanto más afilado tengan este concepto de no solo poder frenar una acción motora, sino también poder frenar una discusión, poder poner su cabeza a lo mejor no en la dificultad, sino en lo que corresponde ponerla: en las oportunidades. Eso habla mucho de la madurez mental que tenga esa persona. Y no es solo en el campo de juego. El juego es donde uno expresa y donde se ve todo, pero fuera del juego, en los entrenamientos, en las conversaciones que tienen entre ellos, con los rivales, con el árbitro, uno pretendería llevarlos a ese nivel que para mí es hablar en un escalón superior. El poder entender mejor y por otro lado, que se pueda expresar mejor lo que vos tenés para ofrecer. Si estás todo el tiempo desbocado perdés el control de lo que sí corresponde. Perdés el control de tu cuerpo, de tus decisiones. Entonces, esa habilidad para mí es crítica en los deportistas de alto rendimiento.</p><p><b>—Hay varias cosas que trabajás con los deportistas: visión periférica, gestión de emociones. ¿Cuáles son las más importantes?</b></p><p>—El control inhibitorio, este que te dije, es esta capacidad de frenarse. El poder del golpe de vista es el uso de la visión periférica. El deportista, cuanto más uso tenga de esa capacidad, cuando él pueda estar pendiente de la pelota y pueda percibir que algo aparece en su campo visual sin estar todo el tiempo moviendo la cabeza o cuando mueve la cabeza, de repente tomar un plano más grande, tiene más información para tomar decisiones. Si nosotras estamos enfocadas acá mirándonos, pero abrimos un poquito el plano y esa plasticidad, esa permeabilidad de meter otras cosas, puede tener una repercusión en la vida. Porque a veces uno va con su foco cerrado y como: “No, esta es mi razón y acá voy”. ¿Cuántas veces a través de una buena respiración honda uno puede ampliar un poco ese foco, esa mirada y ver cosas que no está viendo? </p><p>Entonces, esa visión periférica que es tan crítica en el deporte de alto rendimiento, en la vida tiene esta otra connotación. ¿A ver qué pasa si aflojo la tensión de mi mirada? ¿Qué pasa ahí? ¿Qué otras cosas veo, además de lo que considero y lo que tengo enfrente? Entonces, esto es una habilidad que es entrenable y voluntaria. Hay que tener esa conciencia de poder hacerlo. Una herramienta que uno puede utilizar, que está como a mano. Estamos diseñados para eso, estamos diseñados para abrir un poco. Los ojos son un gran aliado de la atención y es algo con lo que nosotros nacimos. Nosotros estamos diseñados para ligar la visión con la atención. Tenemos una capacidad biológica con la que nacimos que es espectacular. La visión guía la atención. ¿Cómo se da, cómo sucede? La realidad es aquello a lo que le presto atención. A lo que no le estás prestando atención es como si no existiera para vos. Es como si vos iluminaras esa parte de la escena a la que le vas a prestar atención y que va a ser parte de tu realidad. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CAJROADXXJGG3MFXRJYJW3EMCA.jpg?auth=ff280851b7d4fcb5ccba675fb635d0d3ac3ce09f168cd9f9c5ad2d5a5dcd7f29&smart=true&width=1456&height=816" alt="Un equipo interdisciplinario desarrolla programas para potenciar capacidades cognitivas en jugadores profesionales y personalidades empresariales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—El otro día entrevisté a un científico que me decía que la mente, en realidad, es una composición de mente, ambiente y cuerpo, y que si cambia una, cambia el resto.</b></p><p>—Exacto. Y sí, aparte hay una interrelación completa de eso. Tendemos a pensar que la mente está como en una nubecita que nos acompaña en otro plano y, en realidad, somos una única cosa que interrelaciona e interactúa de forma constante. Por eso creo que en el último tiempo todo este cuidado del cuerpo que hay es un poco poner bajo la lupa algo que es tan importante para nosotros, pero no solo hablo de lo estético, sino de ese diálogo que hay entre el cuerpo y tu mente, y que no hay una sin la otra. Y no es que uno es más importante que el otro. Desde lo que sentís en la panza cuando algo no te cae, poder prestar atención a las señales de tu cuerpo, a las señales de incomodidad, que son una enorme brújula. </p><p>Te pueden decir mucho más que el análisis que está haciendo tu mente. Entonces, hacerle lugar a esa inteligencia del cuerpo, a lo que te está diciendo, a lo que está pasando. ¿Por qué no darle lugar también a eso? Que se puede llamar intuición, sexto sentido, como lo quieras llamar, pero que es muy concreto y que sucede y que está. Esas señales, que en el deporte son bastante bien conocidas, porque ellos sí están muy conectados con el cuerpo y con lo que les pase. Y muchas veces hacen cosas extraordinarias y le preguntas: “¿Y cómo lo hiciste?”. Y dice: “No tengo ni idea”. No solo porque lo tienen automatizado, sino también porque van como fluyendo con este pulso de que es automático y dejar que salga. Y van tomando decisiones correctas.</p><p><b>—¿En tu caso tenés alguna táctica que te sirva para poder escuchar o conocer mejor las señales del cuerpo? Sé que hay una conocida, por ejemplo, que se llama body scanning. ¿En tu caso hay alguna que creas que puede funcionar?</b></p><p>—Es bastante personal. A mí la que me funciona es esto de parar y respirar hondo, que no es otra cosa más que tratar de traer la mente, sacarla del lugar de preocupación. Porque cuando estás rumiando algo que no te gusta, estás como atrapado en un lugar que es cerrado y que, de hecho, se llama <b>secuestro amigdalino</b>, que es una estructura del cerebro que tiene mucho que ver con la emoción. Secuestra tu capacidad de pensar, de razonar, planificar o de armarte una estrategia. El poder salir ese ratito de ahí, apagar esta parte del cerebro y decir: “Me concentro únicamente en la respiración”. Es hacer un switch. </p><p>Y cuando te salís un poquito, tenés otra mirada. No encuentro nada que sea como mágico. ¿Viste que a veces estamos como muy desesperados en que tiene que ser instantáneo? Y a veces es un trabajo, es probar y probar. Son herramientas que uno va generando, que uno va aprendiendo y que las va haciendo más hábito, con la repetición y con entender qué funciona mejor. A mí me resulta mucho lo de la respiración, a otros el <i>body scan,</i> a otros salir a caminar, a otros salir a correr. No importa cuál sea porque soy una convencida de que no nos funciona a todos lo mismo, ni que existe la fórmula mágica. Tenemos que amigarnos un poco con los pequeños esfuerzos, con que las cosas que van a durar, las cosas que sirven, <b>las cosas que te llevan a grandes objetivos, requieren de vos, requieren esfuerzo</b>. <b>Lo inmediato, por lo general, es muy poco sostenible</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2AHJVGT6JFGNNO7AQFPFVKGQA.jpg?auth=58c4000debed60ed638309e89b3e0efa995c5201de178baa0666309a8eca0a6a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La visión periférica y el control inhibitorio son habilidades clave para la toma de decisiones rápidas en los principales deportes de alto rendimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Hay un tema mental que es lo que hace la diferencia entre uno que llega al número uno y uno que está en el número cinco?</b></p><p>—Para mí, ahí está la clave. Porque vos pensá que técnicamente empiezan a parecerse mucho todos y hay un gran cuello de botella. Si lo llevamos al fútbol, hay millones de chicos que juegan al fútbol y hay cientos de miles que son cracks. Ahora, <b>ese crack se ve cuando tiene que hacer eso mismo que hace en el potrero con presión, cuando tiene que tomar decisiones bajo presión. </b>Y eso no tiene que ver con su habilidad técnica, porque claramente la tiene. Y no tenés idea qué cantidad de chicos he visto que uno los ve en inferiores y dice lo siguiente: “Este chico la rompe” y cuando llega a primera se acaba un poco el camino porque no lo logra o no puede. Para mí el alto rendimiento deportivo está muy marcado en todo lo que tenga que ver con su aspecto mental, con cómo él puede elaborar y tomar esas decisiones más allá del entorno y de la presión que tenga. </p><p>Son mentes realmente superiores que encuentran la respuesta exacta en el momento exacto, en el tiempo exacto y hacen con su cuerpo lo que tienen planificado y no lo que sale y pueden tener control de esas situaciones. Ahí para mí está realmente la diferencia y el gran cuello de botella, los que se lo bancan. Y por otro lado, los que aceptan <b>que el alto rendimiento tiene mucho de perder. Es muy poquita la diferencia entre ese número uno y el número cien.</b> Hay un reel de Federer que se hizo muy conocido, que indiscutiblemente ha sido número uno y él dice: “Gané el 54 por ciento de todos mis puntos”. Hay un 46 que perdió. Es mínima la diferencia. </p><p>Y ese que se banca y que dice: “Bueno, perdí, vuelvo, perdí, vuelvo, perdí, insisto”, y que no se queda en el lamento, puede seguir adelante y reposicionarse de nuevo en esta otra oportunidad, ahí se nota mucho quién sigue y quién no. Está el apesadumbrado, el que dice: “¡Ay! No, no pude”. Ahí ya hay una cabeza que no sé qué tanto lo puede sostener y creo que esa es la oportunidad de los chicos, no solo de los deportistas sino de aquel que quiera como destacar, de abrir un camino, de ser punta de flecha, de probar cosas nuevas. En esa fortaleza. Ahí creo que está la clave.</p><p><b>—Mencionaste dos palabras que son claves, que son presión y miedo, que creo que a veces pueden ser como los dos grandes paralizantes. ¿Cuáles son algunos ejercicios o cosas que se pueden hacer para trabajar o afrontar las cosas igual a pesar del miedo?</b></p><p>—<b>El miedo es hasta necesario</b>, te diría, porque negar el miedo y decir: “Yo lo voy a hacer sin miedo o esto no me genera nada, no me genera presión”, estaríamos hablando de algo que está totalmente disociado de la realidad. Y el tema es poder hacerlo, poder llegar a tu máxima performance con miedo, con esa incomodidad y con esa presión. Es amigarse con esa situación. Poder incorporarla y no rechazarla, porque de hecho <b>cuanto más se niega una emoción, más crece en el cerebro</b>. Entonces, esa es la primera: <b>tomar contacto real con lo que te está pasando</b> y tomarlo como parte del entorno en el que vos te estás desenvolviendo. Yo siempre pongo este ejemplo. </p><p>Tu vida es como una moneda. Para el deportista, una cara de la moneda es ganar un montón de plata, ser conocido, posicionarme bien, que lo compren de un club europeo. ¿La otra parte cuál es? Le erraste un penal y te matan, quieren asesinar a tu familia. Hay sacrificio, por ahí no poder estar en el nacimiento de tu hijo o en la muerte de un familiar muy querido, porque estás entrenando, porque estás jugando. Ese precio está. Esa es la moneda completa. Acá está la moneda. ¿La querés? Si la agarrás, agarrás todo. Y ahí es donde uno tiene que ser muy sincero con uno para ver si está dispuesto a agarrar la moneda entera, porque normalmente tendemos a agarrar la parte que nos gusta. Y está implícito el lado B. Entonces, aquel que puede agarrarla con amor, todo eso, ese es el que creo que tiene como más chance de poder desarrollarse bien y plenamente, pero no desconociendo el lado B de las cosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEOLSCK6AFEC7LPXXMSVYKTWYE.jpg?auth=4d70513be01cca34af39b4ec8f199071fb7896f2b89dd7f96a7fb9090eaa16b0&smart=true&width=1456&height=816" alt="La neuroplasticidad permite transformar hábitos a través del esfuerzo, la atención focalizada y la repetición sostenida en la vida adulta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cómo son, por ejemplo, las 24 horas previas a que un jugador juegue un partido que es para él muy importante? ¿Qué tendría que hacer o qué le recomendás vos desde lo que tiene que ver con gestión de emociones hasta alimentación y el sueño? </b></p><p>—En el alto rendimiento ya está bastante establecido. Así todo, no hace tantos años que se le da la importancia que tiene que tener la alimentación y el sueño, sobre todo. <b>El sueño es el momento donde uno entra a boxes</b>, donde vos llevás tu cuerpo y tu mente a reparar. Cuando algo le pasa al auto, necesariamente entra a boxes y se detiene para que aunque sea en tres segundos le cambien las ruedas o le hagan lo que tienen que hacer. <b>Se requiere de ese detener para reparar</b>. Lo mismo sucede en el sueño y todo tiene que ver con nuestra reparación, con nuestra puesta a punto. El cerebro de alguna forma te manda a dormir para que te quedes quieto. Y la vida, y sobre todo en Argentina, que cenamos tan tarde, perdimos mucho la conexión con nuestros ciclos circadianos, con lo que te marca cuál es el momento del sueño. </p><p>Cuando te vas de vacaciones o un día de campo, que empieza a cambiar la luz en el atardecer, cuando se pone más naranjita y demás, y prestás atención, los pajaritos se van a los nidos, todo se empieza a detener. Hay una calma ahí, todo empieza como a bajar. Entonces, el tema de las luces, de las pantallas, el cenar tan tarde. Si el sistema digestivo está con una comida pesada, le avisa al cerebro: “Mirá, tengo esto acá. Bancame. No te pongas a reparar ahora, porque primero tengo que digerir. Después viene lo otro”. Con ese “después viene lo otro”, para nosotros es como que no pasa nada. Estás durmiendo, no pasa nada. </p><p>En cuanto uno empieza a entender que ahí está como la clave de tu aprendizaje, de tu bienestar, de tu humor en muchos casos, de tu performance, de cómo reparaste tu cuerpo y que es algo que también nos es dado. Le sacamos lugar a esa reparación. Entonces, en las horas previas a una competencia o a algo importante para vos, es fundamental tratar de dormir y respetar eso. Comer livianito, que el sistema digestivo sea una alimentación, lo que hoy se llama alimentación real, que sea un alimento que vos lo veas y te des cuenta que eso es alimento, que no sea un ultraprocesado. Todo lo que le saque como trabajo a tu sistema digestivo va a permitir que el cerebro te ponga a descansar antes y que realmente se ocupe de lo que se tiene que ocupar. Es confiar en la naturaleza, en nuestros procesos biológicos y tratar de interferir lo menos posible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U63XSL7YAJC2NHUNCSYOZQTR4A.jpg?auth=11fe67664caa531215e63f9fc0a4786c84d76f2beb06e76e9d96f84bbeb87c68&smart=true&width=1456&height=816" alt="La diferencia entre deportistas que triunfan reside en la capacidad mental para soportar la presión y sobreponerse a las derrotas constantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>—<b>¿Creés, por ejemplo, en las visualizaciones previas a hacer un gol, a patear un penal, a imaginarse o a planear una situación antes de que suceda?</b></p><p>—Sí, sí, claramente, y esto está muy demostrado. No todas las personas tienen la capacidad de visualizar igual. Hay algunos que les funciona muy bien y a otros que les cuesta un poco más. Aquellos que sí lo pueden hacer, es una práctica bastante recomendada sobre cosas puntuales y donde ya tenés una habilidad. No es que si yo me pongo a visualizar que pateo un penal, a mí no me va a salir seguro porque no tengo el plan motor aprendido. </p><p><b>Pero cuando uno visualiza activa exactamente las mismas áreas motoras que si lo estuviera ejecutando</b>. <b>No hay diferencias para el cerebro en eso</b>. Entonces, de alguna forma es como volver a practicar o entrenar y a dejar como en la memoria este plan motor como al alcance de la mano. Lo tenés como muy fresquito porque lo acabás como de vivir. El cerebro realmente lo vive. Y hay muchas técnicas de visualización. Se está recomendando las visualizaciones bien cortas, de unos quince segundos, no más que eso. Y sobre una acción muy puntual. Eso parecería ser lo óptimo, o por lo menos lo que está demostrado últimamente científicamente que estaría como teniendo mejor impacto en la performance. Pero sí, es una buena práctica.</p><p><b>—O sea, sería, por ejemplo, imaginarme un movimiento concreto en el caso del deporte y eso repetirlo visualmente por quince segundos. ¿Hay una serie de repeticiones que uno tiene que hacer?</b></p><p>—Exacto. Sí, lo podés hacer muchas veces con ciertas pausas. Tiene que ser como una visualización profunda, muy vívida durante esos quince segundos y lo dejás. Y después otra vez y lo dejás. Y lo vas repitiendo las veces que quieras y necesites. Es importante, por lo menos para mí, desde mi mirada y conociendo el alto rendimiento desde adentro, si son deportistas de equipo, es muy importante la compañía, es muy importante el otro y es generar momentos de distensión porque en esas 24 horas previas no se puede inventar nada. Lo que está hecho, está hecho. </p><p>Lo que entrenaste, lo entrenaste. Ya está. Ahí es tratar de poner la mente lo mejor posible y descansar el cuerpo, nutrirlo bien, como mimarlo, porque lo que viene es un, es una batalla. Lo que viene es importante y va a requerir de tu máxima performance en todos los niveles posibles, mentales y físicos. Entonces, esos pequeños ajustes en el descanso, el distraerse, no estar todo el tiempo repasando las jugadas, porque eso gasta mucha energía. Cuando estamos visualizando, vos pensá que se están encendiendo neuronas en nuestro cerebro. Entonces, tampoco da estar todo el tiempo gastando esa energía vital. Lo ideal es llegar entendiendo que lo que tenías que hacer, lo hiciste. No pensar que en esas 24 horas va a estar la solución de esa competencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W5BY7OA32RDYFEZIQUSDY2IENM.jpg?auth=037384741f981b75c19cc4e976eda446bdc744836c2c65e65a79b739f66507e6&smart=true&width=1456&height=816" alt="El alto rendimiento implica, entre otras cosas, afrontar el miedo o malos resultados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cómo describirías la neuroplasticidad? </b></p><p>—La neuroplasticidad es la capacidad que tiene el cerebro de cambiarse a sí mismo. Y esto es algo que tenemos todos los humanos durante toda la vida, pero no es magia tampoco. La neuroplasticidad, para que ocurra, requiere de mucho esfuerzo cognitivo, de mucha atención y foco. No es que el cerebro cambia muy fácilmente, que yo decido cambiar y cambia. Se requiere de neurotransmisores específicos en el cerebro, de mucha repetición y foco para poder cambiar y modificar. La tasa de neuronas nuevas es muy bajita, eso sucede en las edades muy tempranas, cuando uno tiene muchas neuronas.</p><p>Después empieza lo que se llama la <b>poda neuronal</b> y el cerebro se va quedando con conexiones neuronales más fijas, ¿no?, que son tus aprendizajes, es a lo que vos más te dedicaste, a lo que vos más horas le das. Para cambiar, hay que debilitar algunas conexiones neuronales que estén muy fijas y armar una autopista paralela y va a requerir de un gran esfuerzo. Sí se puede, sí el cerebro es plástico, sí se puede cambiar, mejorar hábitos y mejorar otros, podés dejar hábitos que te hacen mal, pero va a requerir esfuerzo e incomodidad. Siempre cuando estés dispuesto a eso, la neuroplasticidad te va a acompañar y se va a generar una autopista que tiene que ser más fuerte de la anterior. Pero requiere de tiempo, tampoco es inmediato. </p><p>La neuroplasticidad requiere de foco, sobre todo después de los 25 años. Hasta los 25 años es un periodo donde el cerebro se modifica de una forma mucho más pasiva. No requiere tanto foco. Después, para el cerebro más adulto, que es a partir más o menos de esa edad, entre los 23 y los 26 años, que el cerebro madura, ahí, si vos querés cambiar algo, si querés aprender algo, incorporar algo, va a requerir de tu esfuerzo y del tiempo y la repetición, pero sobre todo de tu intención. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AFPCAUKRR5BNDAAPPSVAS2KYIE.jpg?auth=240618caf5dd606e8efe40734dd41f0e593197beba206456ca4a27dc3a692df0&smart=true&width=1456&height=816" alt="La neurona destaca por su capacidad de dar, recibir y sincronizar con otras, lo que define el valor esencial de la conexión en la neurociencia y la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cuál crees que es el desafío máximo que enfrentan los deportistas de élite?</b></p><p>—Yo creo que el desafío máximo es la mente de uno contra uno. Porque ahí están esos diálogos… Gestionar y aceptar ese todo, esa moneda entera. El que acepta eso con hidalguía, con amor y la toma. Y cuando tiene que masticar barro, lo mastica, y después levanta la cabeza. <b>Ahí para mí está el secreto de casi todo</b> porque técnicamente se puede llegar. Hay mucha gente técnica, pero aquel que puede como transitar por todos los estados, el alto rendimiento, sea cual sea al que pertenezcas, es como una rueda constante donde vas a pasar por todos los estados necesariamente, donde vas a tocar la cima, donde vas a estar en el medio, donde vas a ir lo más abajo que te imagines. </p><p>No lo podés creer, empujás y otra vez volvés a pasar por abajo. <b>El arte del alto rendimiento tiene que ver con qué velocidad tiene para pasar por los peores momentos, con qué velocidad sale,</b> pero necesariamente pasa por todos los estados y creo que eso le da valor a las cosas grandes, a lo diferente. Es haber conocido todo, desde lo máximo, lo más alto posible, hasta lo que te duele a niveles pero increíbles. Ahí para mí está la clave. ¿Quién sigue agarrando la moneda? ¿Quién la sigue queriendo ahora que estamos acá y que más en el barro no podemos estar? A esos les tengo fe.</p><p><b>—Pasa en el deporte y en la vida</b></p><p>—Totalmente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NLJGKXW4HJEMFJQNS5CKDB4Z7I.jpg?auth=43e5218504ea63027d6abdbff755ee1150af3f1d86d1c737918329e61e902ab4&smart=true&width=1456&height=816" alt="El miedo forma parte de la experiencia deportiva, reconocerlo y afrontarlo permite alcanzar la máxima performance y el equilibrio emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Sandra, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir, puede ser lo que se te ocurra, que en el último tiempo te haya llamado la atención, te haya sorprendido, algo que hayas visto o escuchado que sentís que vale la pena dejarlo acá.</b></p><p>—Mirá, hay algo que uso como rescate personal. A veces cuando no estoy del todo bien o me siento sola, recurro a esto que es una frase de un neurocientífico que es Santiago Ramón y Cajal. Y que él descubrió algo que yo digo: “Es para mí. Ahí está como la clave de todo”. Siento que nosotros estamos hechos de eso, de ese descubrimiento, somos eso que él describe. Y que es que <b>la neurona en sí no tiene importancia por sí misma, o no es importante por sí misma.</b> <b>Lo que importa de la neurona es su capacidad de dar, de recibir y de sincronizar con los demás</b>. Ahí está el valor de las cosas, ahí para mí está como el valor de la vida. Ahí está el área en la que yo me desenvuelvo, que es la neurociencia, que tiene que ver con estas capacidades, con el entendimiento del cerebro. Y recordarme esto me relaja, me da más ganas de compartir, de ser empático, de sincronizar con lo que tengo al lado, de poder dar lo que pueda dar, lo mejor que tengo para dar y estar abierta a recibir. Eso es algo a lo que recurro un montón y me gusta compartirlo.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/hxVine5PE7Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="NEUROCIENTÍFICA deportiva REVELA cómo la mirada cambia químicamente al cerebro | con Sandra Rossi"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FSMDOGT7JBAGLAQPB5YLMNUX7I.jpg?auth=4c874e8f239b3e1ed7e74b0eebdb526f19eb7d830fc77602d3d4ceaea907aa4e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La maldición del hombre mono: la explicación biológica de por qué sufrimos, según Emiliano Bruner]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/16/la-maldicion-del-hombre-mono-la-explicacion-biologica-de-por-que-sufrimos-segun-emiliano-bruner/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/16/la-maldicion-del-hombre-mono-la-explicacion-biologica-de-por-que-sufrimos-segun-emiliano-bruner/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el investigador y divulgador Emiliano Bruner repasó los puntos más relevantes de su libro La maldición del hombre mono y explicó cómo nuestra capacidad de imaginar pasado y futuro es, a la vez, un don evolutivo y una fuente de sufrimiento. También destacó la importancia de entrenar la atención para transformar esa inquietud crónica y cómo la práctica meditativa puede ofrecer una alternativa profunda al malestar humano]]></description><pubDate>Thu, 16 Oct 2025 12:09:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K35KG46FZJEO3FTTJI4Q3MG7HI.jpg?auth=7ac1317df359e1900e084d56688d7ac879a36dfb48cbb9d76de6ecc9da14f3b5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Emiliano Bruner sostiene que la insatisfacción y la tendencia al diálogo interno son consecuencias evolutivas de la inteligencia humana" height="1080" width="1920"/><p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Emiliano Bruner, biólogo especializado en antropología evolutiva y neurociencia</b>, exploró la intersección entre estos campos y la práctica meditativa. Reflexionó sobre el papel del deseo como motor vital, su vínculo con la insatisfacción humana y cómo esta condición puede entenderse como un legado evolutivo.</p><p>El experto advirtió que la meditación y el mindfulness no son solo técnicas para aliviar el estrés, sino prácticas que entrenan la atención y la conciencia corporal. Señaló que la meditación no busca eliminar los problemas, sino cambiar nuestra perspectiva sobre ellos, reduciendo la compulsión de buscar siempre más. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/0Zglmyr1reU8hrLO98Qjo8" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0Zglmyr1reU8hrLO98Qjo8"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <i><b>YouTube</b></i>.</p><p>Emiliano es investigador en Paleoneurobiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) en Madrid y afiliado al Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (Fundación CIEN). Doctor en Biología Animal por la Università La Sapienza, su trabajo combina anatomía digital, morfometría geométrica y análisis de redes para estudiar la evolución del cerebro humano y la relación cráneo-cerebro en humanos modernos y homínidos fósiles. Autor de más de 170 artículos científicos y varios libros de divulgación, como <i>La evolución del cerebro humano</i> (2023) y <i>La maldición del hombre mono (2025)</i>. Bruner es una referencia internacional en paleoneurología y mantiene una activa labor de divulgación científica en medios y conferencias.</p><p><b>— Terminé de leer tu libro </b><i><b>La maldición del hombre mono</b></i><b>. ¿Cuál te parece que sería una buena manera de introducirlo a quienes nos están escuchando y quizá aún no tuvieron la oportunidad de leerlo? ¿Por dónde creés que es un buen punto de partida?</b></p><p>— Pues el punto de partida es que este libro es un cruce de dos ciclos diferentes míos personales. Por un lado, la <b>neurociencia</b>. Yo investigo en ciencias cognitivas, evolución de la ciencia cognitiva, lo que se llama arqueología cognitiva y en particular investigo temas de conciencia corporal, cognición corporal, la atención. Al mismo tiempo practico <b>meditación, mindfulness </b>y<b> yoga</b>. Estas dos facetas, la parte profesional de ciencia cognitiva y la parte personal de desarrollo mío en un cierto punto han llegado a cruzarse porque las habilidades que yo investigo desde hace muchos años tienen que ver con la <b>meditación</b>, tienen que ver con la percepción, con la conciencia de un cuerpo. Hace unos años las dos cosas se han ido mezclando mucho. Tanto que al final no sabía bien cuando estaba investigando mi campo, la arqueología cognitiva, la evolución de la cognición, y cuando estaba investigando mis propias habilidades. La meditación, el mindfulness son una forma de utilizar tu propio cuerpo como un laboratorio. Entonces <b>mi laboratorio real y mi laboratorio somático empezaron a mezclarse.</b> Se potenciaron las dos cosas y cuando vi que ya hacían parte de un único camino, decidí contarlo, compartirlo. Y este libro es el fruto de este encuentro, de estos dos ciclos: profesional y personal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LNSDXWENFNBPPJFYOUT2L4CST4.jpeg?auth=d9d2a628bc3a77b7f8ef3eb6e77dd627d4d1fc4a7fe04fc2e5d17de3f8ed1172&smart=true&width=1024&height=508" alt="Emiliano Bruner analiza la relación entre evolución cerebral y prácticas contemplativas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="508" width="1024"/><p><b>— Basándome en tu libro, la meditación y el mindfulness aparece como parte de la solución a un problema que todos compartimos y, de alguna manera, se refleja en el título de tu obra </b><i><b>La maldición del hombre mono</b></i><b>. ¿Cuál dirías que es ese problema?</b></p><p><b>— </b>No sé si la llamaría solución.<b> A mí me gusta de forma un poquito polémica separar la inteligencia de la sabiduría. </b>La inteligencia muchas veces se presenta como la capacidad de solucionar problemas. Y yo digo que<b> la sabiduría es la capacidad de evitarlos</b>. Siempre es mejor evitar un problema y no tener que solucionarlo. Y entonces yo creo que la práctica meditativa, las muchas tradiciones meditativas, en realidad, más que una solución, son una alternativa a otra condición, que es más probablemente natural, espontánea, pero que conlleva una carga. Y esta carga se llama sufrimiento. Esto no lo digo yo, lo dicen los budistas, los estoicos, los filósofos existencialistas, todos, todas las culturas. <b>Las sociedades han notado que el ser humano es un ser muy inteligente y triste. </b>Entonces, probablemente esta inteligencia y esta tristeza quizás estén relacionadas, ¿no? Yo lo veo con el ojo de la biología evolutiva. Entonces empiezo a pensar qué es que prima la evolución. </p><p>En la evolución prima el éxito reproductivo, el éxito de la especie, lo cual quiere decir el éxito reproductivo. Y nuestra programación, no solamente física sino también cognitiva, está orientada a optimizar este éxito reproductivo. A la especie le viene muy bien, pero muchas veces al individuo evidentemente le viene bien porque puede perjudicar su bienestar. <b>Quizás a la evolución le venga bien un mono que sepa, que sea capaz de proyectar pasado y futuros de una forma compleja, imaginar realidades que no existen. </b>Pero toda esta, esta arma mental que es la base de nuestro éxito evolutivo, de nuestra complejidad social, complejidad tecnológica, también se nos vuelve en contra porque genera rumiaciones, genera constantemente realidades alternativas que no existen. Mejores o peores de la que estamos viviendo. </p><p><b>Ser capaces de ver cosas que siempre pueden ir mejor o siempre pueden ir peor, genera una insatisfacción crónica</b>. Entonces, por un lado, puede que esta insatisfacción crónica sea la consecuencia, el efecto secundario de esta gran capacidad de proyección mental que tenemos y sea un <b>sufrimiento</b> como efecto secundario de la selección natural. Pero incluso puede que sea una adaptación de la selección natural. Incluso puede ser que ser un mono inteligente y al mismo tiempo con obsesiones, compulsiones, instintos que no se puedan controlar, con deseos y rechazos incontrolables, también esto puede que aumente el éxito reproductivo. Entonces, si es así, en el momento en que toda esta convulsión mental que crea una <b>inflamación psicológica constante, insatisfacción, sufrimiento, </b>algunas veces agudo, algunas veces crónico, puede que sea el fruto de nuestros 60 millones de años de evolución como primates, de nuestros 2 millones de años de evolución como género humano. Entonces, si queremos una alternativa, tenemos que ser consciente que puede no ser fácil porque estamos luchando contra todo este bagaje filogenético.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJSQUGFU5RAMZFPV4DQ5VDUPDQ.png?auth=7012dc6b65b07859e0a73c4ed3bb070e03beb50fb0347ea00440ee0fdcec08db&smart=true&width=1408&height=768" alt="El episodio explora cómo el deseo y la insatisfacción están vinculados a la biología evolutiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— En palabras simples, lo que nos hace más inteligentes que otros primates es nuestra capacidad de imaginar, proyectar y recordar. Pero esa misma habilidad, al mantenernos todo el tiempo en la cabeza, es la que nos hace sufrir.</b></p><p>—<b> </b>Efectivamente, esta es la idea. La idea evidentemente ha sido presentada bajo diferentes prismas por autores diferentes, yo la enmarco estrictamente en la <b>evolución humana.</b> No solo tenemos un sistema muy interesante desarrollado a nivel cognitivo, donde un sistema atencional, la atención manipula un almacén de imágenes y de palabras. Imágenes es nuestra imaginación visual.<b> Podemos cerrar los ojos e imaginar lo que nos da la gana, cosas que nunca han pasado, o el futuro o el pasado.</b> Quiero decir,<b> la memoria, generar películas, una narrativa interna.</b> Pero además de imágenes, tenemos el lenguaje, que es evidentemente una herramienta muy poderosa para poder gestionar la complejidad tecnológica o social que sea, pero al mismo tiempo para generar mundos que no existen. </p><p>Entonces, este gran recurso de imaginación visual, del lenguaje y esta gran capacidad de proyectar todo esto en un viaje en el tiempo pasado, con memorias o futuro, con predicciones, han generado el superpoder <b>superpoder de Homo sapiens,</b> que ahí es donde da un problema.<b> Y el problema es que esta máquina que yo llamo </b><i><b>Radio Sapiens</b></i><b> nunca se apaga.</b> Es como tener una radio en la cabeza que continuamente te pone en alerta sobre posibles peligros o la posibilidad de alcanzar algún tipo de deseo o algo que puede funcionar mejor o peor de lo que estás viviendo. Esto genera, evidentemente una rumiación, un vagabundeo mental constante que no podemos controlar. Primero, la cantidad de informaciones como imágenes o palabras que entran en la cabeza es brutal. Segundo, no decides tú. <b>Esta máquina, este sistema, esta radio sapiens no te pide permiso entra masivamente en cualquier momento</b> y tú no puedes decidir nada a menos que hayas entrenado la capacidad de manejar controlar esta cantidad de información de datos. <b>Esta capacidad se llama atención</b>. La evolución nos ha entregado una capacidad atencional muy poderosa, pero que no logra competir o controlar la capacidad de imaginación visual y de <b>monólogo interno. </b>Y ahí se crea una competición entre los para los mismos recursos. El sistema atencional. </p><p><b>La atención necesita el cuerpo porque sobre todo funciona en el momento presente y a través de los sentidos.</b> Pero también las imágenes necesitan cuerpo, porque todo lo que imaginamos lo imaginamos utilizando el cuerpo como unidad de medida. Nuestra historia. La película es la película de nuestra vida donde el protagonista soy yo. Así que hay una competición para los recursos del cuerpo, competición para las imágenes y las palabras entre lo que es el sistema atencional del momento presente y lo que es una red neuronal muy famosa en neurociencia. Se llama <b>red neuronal por defecto</b>, que manipula lo mismo imágenes y palabras, pero con una proyección pasada y futuro. <b>Es una red muy importante porque, por ejemplo, es la base de la creatividad</b>. Así que no es algo negativo, pero nadie nos ha enseñado a entrenar, a controlar, a adiestrar en cierto modo. Así que tenemos que vivir con el nivel de fábrica de la selección natural, que es un nivel de fábrica que lo tenemos que recordarlo, <b>prioriza el éxito de la especie y no el bienestar del individuo</b>. Somos nosotros que tenemos que aprender a sentirnos cómodos en estos, en este silencio, sentirse cómodo con este cuerpo, sentirse cómodo también con la rumiaciones, entender que son solo eso. Todo esto conlleva un entrenamiento del sistema atencional, del sistema somatosensorial, que es la base de la mayoría de las prácticas meditativas que vienen de filosofías, tradiciones filosóficas muy distintas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4DYVHQXLMNG7HE5LZFQNLF5CY4.jpg?auth=d3efc8781dc09fe943a129c77e633ed46c92219a40e53410a38d5defe952c742&smart=true&width=1456&height=816" alt="La meditación se presenta como una herramienta de entrenamiento cognitivo, no solo de relajación - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En tu libro decís que cuanto más tiempo pasamos en nuestros pensamientos, más infelices o insatisfechos somos. Pero si nuestras imaginaciones o recuerdos también pueden ser positivos, ¿por qué tendemos a asociarlos con algo negativo?</b></p><p>— Aquí hay que considerar dos aspectos distintos: lo negativo y lo que parece positivo, lo negativo. Ahí hay muchas explicaciones. La psicología evolutiva, por ejemplo, sugiere que tengamos este sesgo negativo, es decir, a nivel evolutivo es mucho mejor pasarse de previsiones negativas que de previsiones positivas.<b> Si tú te preocupas, estás ahí, eres un cazador recolector perdido en la selva y te preocupas de cualquier movimiento detrás de un arbusto. </b>Vives todo el día estresado, pero llegas a la noche. Sin embargo, si vives despreocupado, pues probablemente estás mucho más relajado, pero no llegas a la noche porque de repente uno de aquellos posibles peligros era un peligro de verdad. Entonces la psicología evolutiva sugiere que este sesgo negativo, que es algo que conocemos, se ha visto que se da mucho más peso a lo negativo que a lo positivo. La psicología evolutiva lo explica con una adaptación: es mejor ceder de preocupaciones que carecer de preocupaciones. </p><p>Entonces, poco a poco, esta selección podría haber generado seres con un gran cerebro, pero con una atención particular hacia los problemas, hacia lo malo. Entonces es normal, natural, tanto a nivel de explicación evolutiva como a nivel empírico, lo hemos observado cuantitativamente, que para la mayoría de las personas los pensamientos negativos tengan un peso mucho mayor que los pensamientos positivos. Pero fíjate tú que yo tampoco creo que todo es una gran rumiación, un gran vagabundeo mental estrictamente positivo, sea algo realmente bueno para un desarrollo personal, porque con un exceso de rumiación positiva, estamos hablando de una vez más de una condición donde tú eres un esclavo, donde tú no decides nada, Tu proceso cognitivo, decide por ti. <b>No eres capaz de decidir todas las veces que tú no eres capaz de decidir.</b> Evidentemente se te escapa tu propia vida entre las manos porque no eres dueño de tus acciones, no eres dueño de tus emociones. </p><p>Incluso cuando la avalancha es una avalancha positiva, <b>tú eres sencillamente una marioneta en las manos de este conjunto de pensamientos y emociones. </b>Además, añadiría yo, a nivel psicológico, si alguien tiene tanta necesidad de rellenar la cabeza incluso de cosas positivas, quiere decir que otra vez es una forma de escaparse de sí mismo, de la realidad, de un silencio incómodo, tanto que sean rumiaciones negativas, como que sean rumiaciones positivas, te están sacando de tu momento presente, que es tu vida real. Es la vida que tú realmente estás viviendo. Te están sacando de tu realidad, de lo que eres de verdad, tu propia vida, para llevarte a un mundo virtual, un mundo que no existe. Imágenes, palabras, cosas que no existen en el momento presente, no hacen parte de tu propia vida en este momento. Aunque alguien tenga sobre todo un vagabundeo mental positivo, estaría bien entrenarse para poder ser como mínimo dueño de tu proceso cognitivo y no esclavo de ello.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OGWLUPVG5JBARANDF7VYQMJ6IE.jpg?auth=cbbf7d72f308fd4cd01c29e1a2b6bd6e422da3e1c2a5e3424da2cb5c8baee5d7&smart=true&width=1344&height=768" alt="Bruner destaca que la práctica atencional modifica la perspectiva frente a los problemas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1344"/><p><b>— En tu libro respondés a una pregunta que me hice durante años: ¿por qué cuando logramos algo que deseamos, la satisfacción dura tan poco? Explicás que necesitamos energía para reproducirnos y que esa energía surge del movimiento, del deseo. Si estuviéramos plenamente satisfechos, dejaríamos de desear, y con eso, de generar la energía vital que nos impulsa.</b></p><p>—<b> </b>Es cierto. Es una condición increíblemente normal, cotidiana, que creo que todo el mundo ha experimentado. <b>La evolución para que tengamos este éxito reproductivo, para que podamos cumplir con este afán, nos ha puesto un cebo, en realidad uno general y uno específico</b>. El cebo específico es el sexo, el general es el deseo. Tenemos deseos. Estos deseos generan un afán de búsqueda, de logro, de cumplir con este deseo Y evidentemente, <b>el sexo es el deseo más poderoso que existe</b>. Entonces este deseo para ser un cebo bueno tiene que ser inalcanzable. Tiene que ser un cebo que cuando tú lo alcanzas, luego tiene que haber otro, y luego otro, y luego otro, y luego otro. <b>Solamente con esta pulsión, con esta compulsión de deseos, tú seguirás intentando alcanzar más, muchas veces más y más. </b>Más energía, poder, control y más materia. Todo lo que se pueda transformar en una potencial para aumentar el éxito reproductivo de un grupo o individual. </p><p>Ahí está la trampa del deseo. <b>El deseo por sí mismo, por su misma definición nunca puede ser satisfecho. </b>En el momento, lo que te da el deseo es el anhelo de alcanzarlo. Una vez que esté alcanzado aquel anhelo ya se apaga y hay que desahogar este anhelo en un nuevo deseo. Hay que anclarlo a un nuevo deseo. Y esto se ha visto a nivel bioquímico. <b>Moléculas como la dopamina, que siempre se han asociado al deseo, pues se ha visto que en realidad están asociadas más bien al momento anterior al deseo.</b> Es decir, nosotros no es que, la mayoría de las veces, con todas las excepciones y con toda la variabilidad que tenemos. Pero en general cuando alcanzamos algo no pasamos de un nivel neutro a un nivel de felicidad, en realidad pasamos de un nivel de inquietud, de carencia, a un nivel neutro. <b>El deseo normal no es algo que te da satisfacción, es algo que te quita el anhelo. </b>Entonces es como si nosotros estuviéramos impulsados constantemente a quitarnos de encima el anhelo de algo. Tengo una inquietud, un anhelo, y no puedo vivir con este anhelo. Y alcanzo algo. En aquel momento, ¿estás feliz? ¿Bien? No. En qué momento me encuentro otra vez con una carencia, con otro anhelo. Y tengo que perseguir otro deseo. Entonces es como...</p><p><b>— Ciclo que nunca termina…</b></p><p>—<b> </b>Un ciclo que nunca se va a terminar. En la filosofía oriental se habla muchas veces de dukkha, que se traduce a veces con la palabra <b>sufrimiento</b>, a veces con la palabra <b>insatisfacción</b>, porque precisamente de esto se trata. Sufrimiento e insatisfacción van de la mano. <b>El sufrimiento en realidad es una insatisfacción</b>. No estoy satisfecho con lo que estoy viviendo en este momento. La cadena vuelve a empezar. Nosotros tenemos otro anhelo. El cebo funciona porque hay un engaño, porque tú crees que con el nuevo anhelo podrás alcanzar la felicidad y por supuesto, nunca la alcanzas. ¿Por qué? Porque, evidentemente no es este el camino<b>. El camino no es alcanzar más, el camino es no necesitar alcanzar tanto.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6GI5BFOY6VGQHHWE3MJ4Y6LJZQ.jpg?auth=c4e71ebcf636238010b752de1419f1e41a4164ef1c337a1ea98e075ed84f0661&smart=true&width=1104&height=621" alt="El libro “La maldición del hombre mono” aborda la conexión entre inteligencia, sufrimiento y deseo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="621" width="1104"/><p><b>— Antes de pasar a prácticas meditativas, quiero entender por qué la meditación, tan recurrente en este podcast, puede transformar nuestra interpretación del mundo y nuestra relación con el diálogo interno y la red neuronal por defecto.</b></p><p>— Antes que nada, digamos que la palabra meditación es muy general. Es como decir deporte. <b>Hay muchos deportes distintos que entrenan un sistema muscular distinto, con objetivos distintos.</b> La meditación es una palabra donde caben tradiciones filosóficas muy distintas y prácticas muy distintas. Así que realmente cuando se habla de meditación es verdad que hay cosas en común a todas estas prácticas:<b> el desarrollo de la atención, el bienestar, el desarrollo personal y el conocimiento de tu proceso cognitivo. </b>Pero es verdad que luego las prácticas son tan distintas que poner todo dentro de una misma categoría puede a veces confundir. La práctica de la meditación tiene diferentes niveles: existe la práctica en el sentido del momento de práctica. Como los deportistas tienen su momento de ir al gimnasio, los meditadores tienen su momento de sentarse a meditar. Entonces hay prácticas que son el momento en que en que tú te dedicas solamente a ellos. </p><p>Luego hay prácticas breves.<b> Puedes aplicar prácticas de meditación en momentos puntuales: la parada de autobús, la espera a la cola del supermercado</b>. Entonces puedes vivir aquel breve momento de pausa como una práctica. Luego hay técnicas de aplicación de la de un estado meditativo a la vida cotidiana: preparar la comida, conducir un coche o hablar con otra persona. Entonces, en realidad, cuando se habla de práctica, muchas veces nos referimos solo a la primera, el momento de la gimnasia, pero en realidad también las otras son prácticas y son muy importantes porque vas a integrar aquel estado con tu vida cotidiana. Dicho esto, los efectos son también tienen escalas distintas en la práctica meditativa. <b>Hay efectos que son a cortísimo plazo. Una práctica de cinco minutos ya te cambia la fisiología</b>: las hormonas que circulan por tu cuerpo o los neurotransmisores de tu cerebro. Con cinco o diez minutos ya se cambia el horizonte bioquímico de tu fisiología a corto plazo. Luego hay cambios que son más a medio plazo. Meses, semanas... Ya se ha visto que con algunos meses de práctica <b>empieza a cambiar el metabolismo de tu cerebro</b>. En promedio, aquella <b>red neuronal por defecto</b> empieza a consumir un poquito menos y la <b>red atencional</b> empieza a consumir un poquito más. Luego hay cambios a largo plazo y ya hablamos de cambios estructurales, biológicos, anatómicos. Tus redes cerebrales empiezan a cambiar sus rutas, algunas se fortalecen, otras se hacen más débiles. Se ha visto que los efectos de una práctica meditativa son banalmente proporcionales al tiempo que le dedicas. Pero esto es como todo, si tú vas al gimnasio, evidentemente tu cambio físico será proporcional al tiempo que le dedicas. Si dedicas diez minutos cada mes, cada semana a tu cuerpo físico, el cambio muscular será de un tipo. Si le dedicas cinco horas al día, tu cambio muscular será de otro tipo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FEKHYZY4ZNGLFBN243TU4ETMOY.jpg?auth=2cc7c6cc2e5f15850a3e97e92b6ee00f9088df70cdb44feb199933bd1d2f029e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La evolución favorece la insatisfacción crónica como motor de adaptación y supervivencia - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Leí en tu libro que los meditadores profesionales, a un nivel muy muy avanzado, ya no se les activa la red neuronal por defecto. ¿Es cierto?</b></p><p>—<b> </b>Si esto es lo que se ha visto. Hay un debate en las neurociencias contemplativas que si esta gradualidad puede llegar a un umbral donde haya saltos distintos, como por ejemplo meditadores profesionales, donde la red neuronal por defecto ya no necesita la red atencional que la controle, sino ya no se activa. Hay que decir también que hablamos de un nivel de dedicación que evidentemente no tiene nada que ver con nosotros. Hablamos de monjes que pueden dedicarse toda la vida, todos los años a ese tipo de práctica. Entonces, evidentemente no es aquel tipo de meditación al que nos estamos refiriendo cuando hablamos de bienestar personal.<b> Pero dentro de este marco es muy importante matizar dos aspectos de la meditación, en particular de lo que se llama mindfulness. </b>Porque el <b>mindfulness</b> es un tipo de meditación muy concreta, que es el formato de práctica, que se conoce más en nuestra cultura. Hay que matizar dos tipos de aplicaciones que son muy distintas y que muchas veces pasan desapercibidas. El primer tipo de aplicación es una aplicación orientada a descargar un poco tu peso emocional, psicológico, es decir, lo que se llama <b>wellness</b>, estar mejor. Es el caso más común en nuestra cultura, la meditación o el mindfulness o la práctica meditativa se aplican sencillamente para rebajar el estrés. </p><p>¿Por qué? <b>Quiero decir sencillamente por qué funciona y te ayuda mucho, pero no implica un cambio en tu perspectiva de vida.</b> No comporta, no conlleva un desarrollo personal. Es decir, mi trabajo me agobia, mi familia me estresa o mi vida me aprieta. Y utilizo la meditación para relajarme, para descargar y con esto, para seguir exactamente con el trabajo que me agobia, con la familia que me aprieta y con la vida que me pesa. Evidentemente, las técnicas, las prácticas, las filosofías asociadas a la meditación no son para esto. Son para un desarrollo personal que es otra cosa. Es una herramienta para emprender un camino donde es verdad que te relajas, es verdad que descargas peso, pero también es verdad que, como hemos dicho antes, empiezas a ver las cosas de forma diferente y poco a poco ya tu vida profesional no te agobia. En este sentido es cuando yo me refiero a que no es una solución en la perspectiva meditativa que realmente es una. Se basa en una perspectiva más amplia asociada al yoga<b>. El yoga como ejercicio físico, el yoga como mentalidad, como perspectiva de vida. Si poco a poco vas integrando todo esto como un hábito, no como una práctica de relajación</b>. No te soluciona los problemas. Es que los problemas poco a poco desaparecen. No se solucionan, desaparecen, que no es lo mismo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JUTOUQXVTBDYXP5JHBWJ43MF34.png?auth=6f5bf96fe72655ef0d6d7f1704e8edb4f69183ba443797c2aae7f900ff2dddc5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Bruner señala que el bienestar requiere de hábitos individuales y no solo de soluciones rápidas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Suena muy prometedor.</b></p><p>—<b> </b>Sí. Pero mira tú. Esto lo dice la neurociencia de los últimos 50 años. <b>Tenemos 50 años de evidencia en neurobiología, en ciencia cognitiva, en psicología, sobre todo esto.</b> El yoga, la meditación se ha se han vuelto a reinventar y redescubrir y re avalar a un nivel de bienestar constantemente. Pero cada vez que se redescubre, que se reinventa, o que se re avala por parte de la ciencia o de la cultura, nunca llega a entrar a asentarse en el tejido cultural de una sociedad.<b> Y esto es un tema muy interesante, por qué algo que funciona, que se ha descrito muy bien, que es suficiente practicar para para ver los efectos, nunca se llega a asentar como hábito en una cultura humana a lo largo de 3000 años. </b>Hoy se dice que el yoga y la meditación son una moda. Tú puedes leer libros de los años 60 o 70 donde dicen: “El yoga es una moda, nueva moda”. Y puedes leer libros de los años 30 o 40 del siglo pasado donde dicen: “El yoga es una nueva moda”. O sea, llevamos por lo menos 200 años diciendo que el yoga es una nueva moda.</p><p><b>— Siento que meditar requiere esfuerzo y tiempo, pero a diferencia del deporte, es un proceso individual que no genera beneficios grupales evidentes. ¿Eso hace que no sea tan popular?</b></p><p><b>— </b>Hay muchos aspectos. Primero, lo que dices requiere un esfuerzo. Aquí queremos píldoras que lo resuelvan todo en cinco minutos. Incluso la meditación en el sentido de wellness no acaba de ser una píldora que me relaja en cinco minutos. Queremos que todo sea rápido y sin compromiso con mi propio tiempo y que no me tenga que implicar personalmente. Yo pago y me lo tienen que hacer. Esta es nuestra sociedad. Probablemente siempre ha sido así. Así que evidentemente yoga, meditación, crecimiento personal, bajo cualquier perspectiva, implica que tú te tienes que mojar, tienes que estar empujando toda la vida como un hábito de nutrición o físico. No es que sea suficiente un año. Tienes que introducir nuevos hábitos, te tienes que comprometer. Esta es una razón. Otra razón<b>. La meditación, el crecimiento personal es experiencial en muchos campos de nuestra cultura te lo pueden enseñar. </b>Esto no se puede enseñar. Tienes que pasar tú por ahí por todas las etapas, así que no se pueden transmitir culturalmente. Se puede transmitir culturalmente el cómo hacerlo, pero luego lo tienes que hacer tú.</p><p>Y luego depende de la cultura. Cómo meditar en una cultura no tiene el mismo marco de cómo meditar en otra. Estas razones son todas ciertas y probablemente hoy podemos pescar si buscamos. Por qué<b> el yoga o la meditación constantemente se reconocen como pilares del crecimiento personal, pero no arrancan y no ponen raíces en la sociedad. </b>Esta es una razón. Segundo, lo que tú dices, el deporte, el deporte es verdad, que es cuidar de tu propio cuerpo, pero sabemos perfectamente que en muchísimos casos el deporte no está al servicio del yo, está al servicio del ego. Se trata de competir, de ganar, de lograr, llegar más y destacar. Entonces, es fácil que el deporte se vuelva una obsesión, una compulsión donde la competición, el ganar más, es la verdadera pulsión. Además de todo esto, añadiría también un pequeño toque de evolución.<b> Si nosotros fuéramos capaces, no como individuos, como especie, como sociedad, de aceptar los beneficios de la meditación, pues esto es la selección natural, no le no le gustaría nada.</b> La selección natural quiere un simio inteligente y triste. Quiere un simio inteligente y compulsivo. Quiere un simio inteligente y obsesivo. Inteligente, pero arrastrado por sus instintos. No quiere un simio consciente, sosegado y reflexivo. Así que probablemente, creo que aquí tenemos también nuestra vieja y querida selección natural, que, por supuesto, no favorece, no criba positivamente una sociedad o un individuo o un grupo donde esta habilidad esté tan desarrollada como para hacer que algo como la meditación o yoga ponga raíces en su estructura profunda.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/K35KG46FZJEO3FTTJI4Q3MG7HI.jpg?auth=7ac1317df359e1900e084d56688d7ac879a36dfb48cbb9d76de6ecc9da14f3b5&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Gregorio Luri Medrano explica el arte de las familias imperfectas: la sobreprotección, el valor del aburrimiento y el desafío de soltar a los niños ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/09/gregorio-luri-medrano-explica-el-arte-de-las-familias-imperfectas-la-sobreproteccion-el-valor-del-aburrimiento-y-el-desafio-de-soltar-a-los-ninos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/09/gregorio-luri-medrano-explica-el-arte-de-las-familias-imperfectas-la-sobreproteccion-el-valor-del-aburrimiento-y-el-desafio-de-soltar-a-los-ninos/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el filósofo y pedagogo señaló que no existen familias perfectas, sino aquellas “sensatamente imperfectas” que enseñan a los hijos a navegar la vida. Subrayó que la clave está en dar responsabilidades, permitir el juego libre y aprender a convivir con las imperfecciones.  ¿Cuál es el papel del aburrimiento?]]></description><pubDate>Thu, 09 Oct 2025 21:33:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwjQyPbOtZWQAxUIWkgAHZv0GKIYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB&amp;cid=CAASQ-Ro35QErYNPQ6hzFetTqFUqZgrAn4_Toic5vMzNjjwJpvAKxqZLT6lJokQyeA2qVqDjHwIcSXJSaERt_KjtWjg9FFQ&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_07KnLRlq6HxgiKEEVBZIUDmU80Lg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwit1u_OtZWQAxW_P7kGHRJPG8AQ0Qx6BAgWEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwjQyPbOtZWQAxUIWkgAHZv0GKIYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwl5jHBhDHARIsAB0YqjyrdjkyAZ42d7muPKUpuRSp74HiTeKqMeqhpP4XIwcuQ3O5UaM1b6AaApnQEALw_wcB&amp;cid=CAASQ-Ro35QErYNPQ6hzFetTqFUqZgrAn4_Toic5vMzNjjwJpvAKxqZLT6lJokQyeA2qVqDjHwIcSXJSaERt_KjtWjg9FFQ&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_07KnLRlq6HxgiKEEVBZIUDmU80Lg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwit1u_OtZWQAxW_P7kGHRJPG8AQ0Qx6BAgWEAE"><b>La Fórmula Podcast</b>,</a> el filósofo y pedagogo <b>Gregorio Luri</b> <b>Medrano</b> reflexionó sobre el valor del amor, la imperfección y la <a href="https://www.infobae.com/tag/familia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/familia/">familia </a>como escuela de <a href="https://www.infobae.com/tag/humanidad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/humanidad/">humanidad</a>. Habló sobre la importancia de aceptar a los padres —y a los demás— con sus defectos, y sostuvo que la verdadera madurez comienza cuando uno puede querer sin idealizar.</p><p>El autor de <i>Elogio de las familias sensatamente imperfectas </i>defendió la idea de que “la sobreprotección es una forma de maltrato” y propuso criar hijos autónomos, permitiéndoles frustrarse y aprender del aburrimiento. “Atrévete a dar responsabilidad a tus hijos desde el primer momento”, señaló, comparando la crianza con enseñar a navegar en alta mar. También reivindicó la serenidad como ejemplo educativo y recordó que los padres no deben aspirar a ser perfectos, sino <b>“suficientemente buenos”</b>. El episodio completo puede escucharse en <a href="https://open.spotify.com/episode/4PLRtKdZlZtL5GBA4mPb4M" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4PLRtKdZlZtL5GBA4mPb4M"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6QK3JKYX1Sg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=6QK3JKYX1Sg"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Gregorio Luri es maestro, pedagogo y filósofo español, reconocido por combinar la práctica docente con la reflexión filosófica sobre la educación. Tras formarse como maestro en Pamplona, se licenció en Ciencias de la Educación y obtuvo el doctorado en Filosofía con premio extraordinario. Ha enseñado en primaria, secundaria y universidad, además de formar a docentes. Autor de numerosos ensayos sobre lectura, cultura y educación, defiende el conocimiento riguroso frente a modas didácticas. Participa en medios y conferencias promoviendo la lectura y la alfabetización como base del pensamiento crítico, convirtiéndose en una voz influyente en el debate educativo en España.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5JH2NWW4ERAXLJRTTIB5637GTA.png?auth=984aee87f36ed893509056094a14d661b622e44491dec94b7b6f47c6c02618e3&smart=true&width=1408&height=768" alt="El filósofo Gregorio Luri analiza el valor del amor y la imperfección en la familia durante un nuevo episodio de La Fórmula Podcast (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— En tu libro “Elogio de las familias sensatamente imperfectas” hay una frase que es como el hilo conductor del texto: “Hacerse adulto es aprender a querer a las personas, a los padres de uno, aun sabiendo sus imperfecciones”.</b></p><p>— Lo tengo cada vez más claro. Tengo hijos, tengo nietos y realmente solo tienes derecho a llamarte o considerarte adulto cuando eres capaz de decir: “Mi padre es magnífico, pero está lleno de todos estos defectos. Ahora bien, conociendo sus defectos, no lo cambio por nadie”. La adolescencia es un mundo en blanco y negro. O bien tus padres son los mejores del mundo porque hoy te han comprado no sé qué, y a la media hora son los peores del mundo porque te han dicho que a las diez tienes que volver a casa. Se supone que lo que nos va enseñando la edad es una cierta prudencia, serenidad. ¿No pasa lo mismo también con tu mujer? ¿Con tu marido? Llega un momento en que conoces todos sus defectos, absolutamente todos, y no la quieres por ello, sino a pesar de ello. Porque resulta que hay muchísimas otras cosas que equilibran el peso de los defectos. </p><p>Ese sentido del equilibrio, de la mesura, me parece que es el ejercicio fundamental de una persona que quiera ser ecuánime. Y, de hecho<b>, todo lo grande de esta vida, si no lo amas, no lo acabas de captar.</b> Pero el amor es clarividente. A veces, al menos en España, oyes decir que<b> el amor es ciego.</b> ¿Qué ha podido ver fulanito de tal en fulanita de tal? O al revés, ¿qué ha podido ver en él? Pues ha visto algo que tú no verás nunca, porque para verlo se necesita estar enamorado. El amor es clarividente y eso me parece que también te lo va enseñando la edad. Si vives amargado con ti mismo, con los demás y con el mundo, acabas siendo un espíritu mezquino. Si tienes un cierto sentimiento de amor hacia las cosas, acabas sacándole chispas a la realidad y dándole profundidad, dándole densidad. Esto a veces lo comentas y parece como que sea un poco beato, ¿no? Decir “esta ya no sé, viene aquí con mensajes de buenismo. A mí también me da igual lo que digan”. Yo en mi vida lo he experimentado eso muchísimas veces. <b>Es necesario querer para poder comprender.</b></p><p><b>— ¿Lo que vos experimentaste es que cuanto más uno practica el arte de amar, de querer, de tener relaciones profundas, más se conoce a uno mismo?</b></p><p>— Más te conoces a ti mismo y sobre todo, más salud tienes. Ahora que todo el mundo nos quiere curar de nuestros males y que estamos hablando de inteligencia emocional, de crecimiento personal, de optimismo, todo está lleno de terapeutas, coach, abraza árboles y personas maravillosas que te dicen lo que tienes que hacer para hacer no sé cuántas cosas. Pues hay que recuperar algunas cosas muy elementales. Por ejemplo, que la amistad cura. </p><p>Que los lazos con los demás te curan, que no hay salud anímica ni física sin sentirte el sujeto que tiene un yo faraónico y que se come al mundo, sino más bien el nudo de una red de relaciones. El saber que puedes descolgar el teléfono y llamar a una persona y decirle: “Oye, que me pasa esto”. La amistad cura, preserva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MROL2GGMYFDGXDGJAZ3ARVLSRY.jpg?auth=42c0ce7563f1fc6d82748a54764cabbc26b3f8acd6ac10d7636e0d1425a28b9f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luri asegura que la madurez consiste en querer a los padres y a los demás con sus defectos, sin idealizarlos (Imagen Ilustrativa)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Uno descubre y puede verse a sí mismo y pensarse de maneras muy distintas dependiendo a quién tenga enfrente. Uno no es la misma persona con amigos, familia, con la gente con la que trabaja. Abrirse a tener vínculos con personas distintas, creo que te muestra facetas tuyas distintas.</b></p><p>—<b> </b>Es que resulta que eso que llamamos “yo, alma, sujeto o interioridad” está lleno de oscuridades. No hay nada más difícil que conocerte a ti mismo. Es decir, nunca te acabas de conocer. ¿Por qué? Lo acabas de decir. Porque resulta que no eres el mismo cuando te relacionas con tus nietos, que con tus hijos, con tus vecinos, tu mujer, tu madre, tus hermanos. Es decir, las relaciones con los otros van poniéndote de manifiesto perfiles que, si no tuvieras esas relaciones, no los hubieras conocido. </p><p>A mí me pareció fascinante cuando tuve mi primer nieto, porque sentí como que había una cuerda musical en mí que hasta que no había llegado mi nieto, no había sonado. Que estaba inédita, pero yo ni siquiera sabía que podía tener esos sentimientos. Dicho de otra manera, si quieres conocerte bien a ti mismo, ten muchas relaciones. Si quieres ignorarte, reclúyete en ti mismo. Vas a proyectar tus imágenes narcisistas sobre lo que eres y te vas a confundir. Y nadie es para tanto.</p><p><b>— Gran parte del libro está dedicado a la paternidad y a la maternidad, sobre cómo criamos a los hijos hoy. Quiero preguntarte primero por la cultura de la adolescencia en la que hablás que vivimos.</b></p><p>—<b> </b>Es interesantísimo porque siempre ha habido adolescentes. En la historia de la humanidad, vayas a donde vayas, ha habido un momento en que han sido necesarios los ritos de paso o que te encontrabas a grupos de jóvenes que aún no habían entrado en sus relaciones con el mundo adulto, pero ya no eran niños. Es decir, esa situación un poco ambigua, un poco anfibia, de la adolescencia. En nuestro tiempo, la juventud, en un sentido muy amplio, se ha convertido en un valor extraordinario. </p><p>El ser joven es un valor, ¿no? Y estamos viendo entonces la creación de la cultura adolescente o de la cultura, si quieres, prejuvenil o podemos llamarla juvenil, con su moda, sus canciones, su manera de hablar, sus ritos, con su manera de relacionarse. Primero te descubren algo muy curioso y es que al mismo tiempo que los adolescentes quieren ser distintos, singulares, autónomos, parece que todos desfilan de uniforme. Necesitan al mismo tiempo ser ellos y solo ellos y sentirse parte de un colectivo para lo cual no tienen que ser del todo ellos, ¿no? Pero bueno, forma parte de esas tensiones de la adolescencia que tienes que resolverlas para no acabar siendo un adolescente toda tu vida, ¿no? Entonces, ¿qué está pasando hoy? ¿Cuándo comienza la adolescencia? </p><p>En los libros de psicología que yo estudiaba cuando estaba en la universidad, en los años 70 del siglo pasado, se hablaba de infancia, prepubertad, pubertad. Ahora todo el mundo quiere ser joven y, por lo tanto, la adolescencia está desapareciendo como concepto, porque tienes que vestirte, ser, considerarte joven. Si vas a una tienda de ropa, verás que a las niñas de 10 años ya se las intenta vestir como si fueran jóvenes. Es decir, no como niñas, quieres que sean jóvenes y los niños también. ¿Y cuándo acaba? ¿Cuándo acaba esto? ¿Cuándo puedes decir que alguien ha dejado la adolescencia? Si miramos los rasgos típicos de la adolescencia, te puedes encontrar muchas personas de 40 años que los tienen clarísimamente. De hecho, esto es curioso, en los manuales de psiquiatría más manejados en los Estados Unidos, el narcisismo ha desaparecido como un trastorno psicológico, porque cuando algo es tan normal y es tan común, ya no es un trastorno, ya es un rasgo de la personalidad de la época.</p><p><b>— El narcisismo, ¿lo consideras dentro de los rasgos muy comunes en la adolescencia?</b></p><p><b>— </b>Sí, claro. Porque primero es el propio cuerpo el que te está llamando la atención continuamente. Es decir, un adolescente no puede eludir su cuerpo para nada, porque su cuerpo es una máquina a pleno rendimiento de sorpresas. Por lo tanto, no puedes eludirlo. Por eso es tan importante, sobre todo en la adolescencia, las relaciones para poder contar lo que te pasa. Hemos estado hablando antes de las relaciones humanas y hay dos tipos de relaciones: unas las que estableces con los afines, con aquellas personas, por ejemplo, estamos en Madrid, yo soy del Real Madrid con los otros hinchas del Real Madrid. </p><p>Nos vamos a celebrar sus victorias, lloramos sus derrotas, seguimos lo que está pasando. Son importantísimas, pero son muchísimo más importantes las relaciones que puedes establecer con aquellos con los que no estás del todo de acuerdo. Eres del Madrid y tienes un amigo del Barcelona. Estas últimas son las que te abren el mundo. No estoy diciendo que hay que negar a las primeras, en absoluto, porque a todos nos va muy bien estar en un grupo de amigos que compartimos alrededor de una cerveza las mismas alegrías, las mismas penas, reaccionamos igual, contamos los mismos chistes, repetimos las mismas historias. Eso está muy bien, pero lo que te ayuda a crecer de verdad son las relaciones que vas creando más allá, ¿no? Porque son las que te abren a lo incógnito, te abren a mundos nuevos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PJ5SB7HUJVGJDARYLNLS3V5Y2Q.jpg?auth=027076d01fea7205c85240cc33fef0e1ab89d430f230ce87ac27730f65c1ae8c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El autor defiende la importancia de criar hijos autónomos, capaces de enfrentar la frustración y el aburrimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Gregorio, quiero pasar a la parte del libro donde hablás de los derechos de todo hijo en una familia normal e imperfecta. ¿Hay alguna con la que te gustaría empezar?</b></p><p>— Yo doy muchas charlas a las familias y realmente me parece magnífico. Me lo paso muy bien. Y me lo paso muy bien porque no intento enseñarles nada. Lo que intento por todos los medios es animarlos a estar tranquilos. <b>No existe la familia perfecta</b>. Lo planteo así, en el libro lo planteé así: ¿qué condiciones tendría que tener una familia para ser perfecta? La primera, tener el segundo hijo antes que el primero. Entonces, aprenderías mucho. Es imposible. La segunda, que pudieras programar tus estados de ánimo, pero resulta que los estados de ánimo van y vienen. Tercero, que los niños nacieran con más sentido común que energía. Resulta que es al revés. Es decir, hay toda una serie de elementos que de hecho te lo impiden, pero no ser perfecto es lo que te permite enseñar a tus hijos a lidiar con las imperfecciones. Yo ahí lo que planteo, lo que suelo repetir mucho y veo las caras de sorpresa, es primero, <b>todo niño tiene derecho a tener unos padres tranquilos</b>, que no vayan detrás del último artículo de su revista a ver cómo hay que tratar al niño, a ver qué es lo que hay que hacer, a ver cómo hay que pensar, o que si el niño tiene un problema, tranquilos. Y si un día estás viendo la televisión y tu hijo te viene a decir “papá, ayúdame con esto”, y has tenido un mal día, tienes todo el derecho a decirle: “Hijo mío, hoy no, hoy necesito esta tarde para mí”. </p><p>Y tu hijo tiene que aprender que tu padre necesita esa tarde para él. Y no pasa nada. El ir detrás de los niños continuamente te lleva a una sobreprotección. Cada vez estoy más convencido que la sobreprotección es una forma de maltrato. Por eso es el primer derecho tener unos padres tranquilos. El segundo derecho, tener unos padres que no tengan inconveniente en frustrarte, en decirte “esto no”. O si quieres lo puedo decirte de otra manera. Tener unos padres que te enseñan el uso de los adverbios de negación. La idea que me interesa sobre todo decirles a los padres es que cuantos más ayudas a tu hijo, más le impides que lo haga por él mismo. Y, por lo tanto, no estás creando su autonomía, no estás favoreciendo su autonomía. </p><p>A partir de ahí, despliego muchísimas ideas. Tener un hijo es muy complicado, te da mucho trabajo, pero es una de las grandes cosas que puedes hacer en la vida. Para mí, el momento culmen de toda mi vida fue cuando nació mi primer hijo. Con el segundo fue también maravilloso, pero ya no era la primera vez que sentías eso, ¿no? Tener esa experiencia de que estás educando a un ser humano para bien, para mal, para regular, que no eres omnipotente, que tus hijos son también hijos del presente, son hijos de su mundo y que sus amigos y sus relaciones van a incidir ahí. Pero descubrir un día que tus hijos se han casado, tienen sus propios hijos y son capaces de retornar el amor que han recibido, es bueno. Esos momentos en los que tienes derecho a ser narcisista y de ponerte una corona y decir: “Soy el tipo más magnífico del mundo”. Cuando descubres que has hecho bien algo. No necesitamos padres perfectos, necesitamos padres suficientemente buenos, que no es lo mismo.</p><p><b>— En tu libro hay muchos capítulos con distintos enfoques que tienen que ver con ser exigentes y, realmente, poner a los hijos frente a las adversidades.</b></p><p>— Es que la sobreprotección es una forma de maltrato, porque le estás impidiendo al niño descubrir el mundo. En España estamos perdiendo muy rápidamente el juego libre y arriesgado del niño. Si te fijas, verás pocos niños con bicicletas por las calles. Tienes que ir a un pueblo con una situación o un ámbito rural y verás niños, pero en las ciudades ya no ves niños con bicicleta. Montar en bicicleta es un ejercicio extraordinario de equilibrio, de coordinación, etcétera. Pero lo mismo con los juegos. Ya no hay lugares en los que podamos dejar a los niños para que libremente organicen sus actividades. Los llevemos a donde siempre va un adulto supervisándolos. Por eso suelo decir que el rasgo que más me impacta y más me preocupa de la educación actual es el de las rodillas impolutas de los niños. Los niños actuales no tienen heridas en las rodillas y a mí eso me parece un desastre, porque quiere decir que no han tenido experiencias propias, no han ido a robar peras a aquel viejo cascarrabias que te seguirá con el bastón de aquí para allá. </p><p>Pero pienso un momento la cantidad de pensamiento estratégico que tienes que elaborar para ver cuándo vas a robar una pera de aquel árbol. Y a veces tu madre ha comprado en casa peras muchísimo más sabrosas. Pero aquella pera que es incomestible porque está tan verde que no le puedes hincar el diente, esa es la buena, esa es la que te apetece. El pensamiento estratégico que tienes que elaborar para saber cuándo tienes que ir, cómo tienes que ir, si somos cuatro o cinco amigos, dónde nos tenemos que poner cada uno por si vienen o vienen. Por si, como me he subido a un árbol, resulta que me has roto el pantalón. ¿Qué es lo que le tengo que decir a mi madre o a mi padre cuando me pregunte qué ha pasado? Los niños tienen que estar seguros, pero no todo lo seguro que sea posible, sino todo lo seguro que convenga. Si les negamos a los niños el juego libre y arriesgado, estamos negándole la infancia. Hay como una cultura del miedo, de decir: “Al niño hay que protegerle, no lo puedes dejar solo, hay que llevarlo a la ludoteca. Si lo estás en el parque, no se te ocurra leer una novela, tienes que estar pendiente con tu hijo. Has de estar jugando con el niño continuamente. No permitas que se aburra. Que si haces no sé qué, puedes provocarle un trauma”. <b>Todos somos imperfectos. Está muy bien sobrellevar la imperfección.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/APDHX5PXPVAUXBESMIF3X4TTVA.jpg?auth=f0ab9d13f473d0e2ec2ec410b323c0da82941876f1b71900191cb5d38b3e58b2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“La sobreprotección es una forma de maltrato”, advierte Luri, y aconseja dar responsabilidades a los niños desde pequeños (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Creés que hoy existe mucha presión por ejercer una maternidad o paternidad perfecta? Esto que mencionabas recién de no causar trauma, de ser muy cuidadoso con las palabras, de tratar siempre de decir lo correcto…</b></p><p>— Sí. Y eso solamente tiene un resultado: el cansancio de los padres. Te encuentras a padres muy cansados, empeñados en hacer todo bien y no encuentran la respuesta. No la van a encontrar. Lo único que de verdad pueden enseñar a sus hijos es lo que no están haciendo: enséñales a reaccionar de manera serena ante los problemas. Es cierto que los padres quisiéramos, de alguna manera, evitarles cualquier problema futuro a nuestros hijos. Pero resulta que el órgano educativo del niño no es el oído, sino el ojo. No se educan solo por los consejos que le damos, sino por lo que ven hacer en nosotros. Por eso uno de los consejos que doy a los padres y cada vez me parece más importante: señores, no hablen de valores, no hablen de virtudes. Si ustedes son los Fernández, eduquen a sus hijos en este consejo. </p><p>“Eso los Fernández no lo hacemos”. Porque cuando estás diciendo eso, eso los Fernández no lo hacemos, somos todos los Fernández los que nos comprometemos a tener una conducta. Todos. Yo cuando oigo a estas madres modernas, que en vez de decir “mi niño está jugando”, dicen “mi niño está interactuando”, me parece de una pedantería... El niño está jugando, ¡qué demonios interactuando! Y entonces estás viendo: es que el niño lo puede frustrar. Pues claro que sí, estamos frustrados continuamente. A mí me gustaría tener un verbo más fluido, poder expresarme con mayor claridad. ¿No estoy a la altura? Pues tengo que llevar esa frustración conmigo. Estoy perdiendo oído y vista, cada vez me estoy convirtiendo más en un ser protésico ¿Y eso quiere decir que tengo que estar amargado por las cosas? Pues no me da la gana. Hay que hacer un mínimo ejercicio para sobrellevar y aprender a sobrellevar los infortunios cotidianos de la vida, que ya vendrán después los extraordinarios, para los que no te ha preparado nadie. Nadie te prepara en esta vida para la muerte de tu madre, por ejemplo.</p><p><b>— De hecho, haces hincapié en aprender o enseñar a los hijos a aburrirse y, sobre todo, a después de los seis años a estar quietos.</b></p><p><b>— </b>El aburrimiento puede tener un componente patológico que hay que cuidar. Son esos niños que se aburren y son incapaces de buscar alternativas al aburrimiento. Y después está ese niño que dices: “Me aburro”. Pues sí, pues espabílate. Los padres que quieren ser perfectos, cuando el niño dice: “Me aburro”, quisieran convertirse en dinamizadores culturales. Vamos a organizarle para el niño, vamos a hacer. Los padres sensatamente imperfectos le dicen: “¿Te aburres? Pues bien, entonces es tu problema, no el mío. </p><p>Búscate la vida”. Es que eso es muy elemental. ¿Cuántas veces, pues vemos películas aburridas? Estamos en una charla que nos parece pesadísima. No soportamos al vecino del tercer C porque es inaguantable. Pero bueno, pues tienes que intentar sobrellevar humanamente las relaciones humanas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GSVLKQL3BBGDHK724PWAS6BL5E.jpg?auth=88014e3f7c3b4bae1c0a20c71c230420b3c3fa2cc57108ed976cb3e81111cfdd&smart=true&width=1456&height=816" alt="El docente español propone a los padres mostrarse tranquilos y realistas, y rechaza la idea de la perfección en la crianza (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Tranquilos es que controlan la manera en la que dialogan…</b></p><p>—<b> </b>Que no están desde que se levantan diciendo: “Hoy hay que llevarnos al colegio y cuando estén yendo al colegio hay que llevarnos a piscina, a gimnasia, a inglés, sociología, cibernética y a arquitectura de no sé qué”. Y le dedican mucho tiempo a sus hijos, pero ni un segundo de calidad. Tranquilos quiere decir cuando yo defiendo a la familia que llamo normal y digo: “Una familia normal es un chollo psicológico, es una ventaja”, la gente me mira con cara como diciendo ¿qué es una familia normal? Más ahora que tenemos tantos modelos familiares, ¿no? Yo digo lo mismo, <b>una familia normal, para mí, desde el punto de vista, es aquella que genera sus neurosis cotidianas sin excesivas gesticulaciones</b>. </p><p>Ahí está la gracia. Y neuróticos lo somos todos, y en la<b> </b>familia especialmente, porque ser niño quiere decir tener mucha más energía<b> </b>que sentido común para gestionarla. Nuestros niños son como si condujesen un Fórmula 1 por las<b> </b>calles de una ciudad antigua. El motor potentísimo, pero no llegan ni a ver por dónde están pasando.<b> </b>Entonces, ¿quién tiene que poner el sentido común? Los padres. Y eso cansa. Y como cansa, pues muchas veces, pues echas un grito, das un portazo, etcétera. ¿Y qué? Los niños no van a salir destrozados porque hayas dado un portazo. Los niños no van a salir<b> </b>destrozados porque hoy tienes un mal día. Tienen que saber que tú tienes un mal día. Desdramaticemos todo esto. Tranquilícense, señores, que lo van a hacer mal como todos.</p><p><b>— Hay otro de los capítulos que se llama Navegar en alta mar. ¿Qué significa?</b></p><p>—<b> </b>Atrévete a dar responsabilidad a tus hijos desde el primer momento. Eso me lo contó un marino, que decía: “El lugar más seguro para un barco es el puerto”. Pero los barcos no están hechos para estar en el puerto. Aunque si estamos construyendo un transatlántico, queremos que vaya de aquí Nueva York y queremos que vaya de tal forma que la mínima tormenta no le entorpezca el paso, ¿no? Que resista la intemperie. Pero los barcos salen a alta mar una vez acabados. Nuestros hijos, para acabarse, tienen que salir a alta mar inacabados. </p><p>Y eso crea tensiones porque tú ves que tu hijo o tu hija de 12, 13, 14 años se creen a sí mismos, se, se ven a sí mismos en condiciones de gestionar cualquier problema que les aparezca en el mundo y tú sabes muy bien que no tienen ni idea de lo que les puede pasar. Pues bien, precisamente en ese momento es más necesaria la confianza en tus hijos. El no decirle: “¡Sobre todo no hagas no sé cuánto!”. Y cuando venga y lo ha hecho, decir: “Ya te lo decía yo”. Tus hijos necesitan tu confianza para exponerse ante lo desconocido sin miedo a un fracaso terrible, ¿no? Todos fracasamos cuando nos exponemos ante lo desconocido. Nadie acierta plenamente y tu hijo va a fracasar o tu hija va a fracasar. Pero necesitas más darle confianza para seguir que no intimidarlo con peligros potenciales que pueda haber. Los pájaros cuando las crías se niegan a volar, los empujan del nido. Nosotros, los humanos, tendemos a hacer el nido más grande, pero lo hermoso de un pájaro es que vuele.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NE6K5LIJHNBVFPVLD2UMDIBO3Y.jpg?auth=e8daee6f81de24c82730b2be0d43c62489dcd1a162bf5ff09615e92b5bc9be24&smart=true&width=1456&height=816" alt="El filósofo señala que el amor permite comprender y aceptar las imperfecciones tanto en la familia como en otras relaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay una frase que decís, que es muy interesante, amarse es más importante que entenderse. ¿Qué significa eso para vos?</b></p><p>— Amarse es más importante que entenderse y cada vez lo tengo más claro. Ama a esa persona, que si amas a esa persona descubrirás sus valores y no la vas a entender nunca del todo. Esa persona siempre te va a sorprender, te va a ofrecer perspectivas nuevas, siempre te va a defraudar. Pero si la amas, vas a poder integrar todo eso. Cada vez lo tengo más claro: amarse es muchísimo más importante que entenderse. Yo lo diría de esta manera: gracias por no ser perfecto.</p><p><b>— Gregorio, voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos dejes algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te llamó la atención y que quieras compartir.</b></p><p>—<b> </b>Si tuviera que decir algo que, no en el último tiempo, sino que continuamente me hace descubrir las maravillas del mundo, cualquier película de <b>John Ford</b>. Cualquiera de ellas. Pero, si tuviera que dar el consejo que creo que a mí más me ha ayudado, además del que hemos comentado al primero: “Donde no puedas amar, pasa de largo”, añadiría este: cuando vayas al mercado, no te olvides de volver con un amigo. No es necesario si vas a comprar carne que vuelvas con un amigo del alma, pero sí con el trato que puedes tener con esa persona estás abriendo posibilidades de amistad o de enemistad.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/6QK3JKYX1Sg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="EXPERTO en Educación REVELA los SECRETOS para CRIAR un hijo FUERTE"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VUAU6RHB2VFB5NFJCMQW6ZPRKA.jpg?auth=1277e5db234115fe2d91073a88183a14d08c5a7169dfafa124b396c9feea3e71&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Estrés, memoria y la ciencia del bienestar: el fisioterapeuta español, Antonio Valenzuela, revela cómo la vida moderna inflama el cerebro y erosiona la salud]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/06/estres-memoria-y-la-ciencia-del-bienestar-el-fisioterapeuta-espanol-antonio-valenzuela-revela-como-la-vida-moderna-inflama-el-cerebro-y-erosiona-la-salud/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/06/estres-memoria-y-la-ciencia-del-bienestar-el-fisioterapeuta-espanol-antonio-valenzuela-revela-como-la-vida-moderna-inflama-el-cerebro-y-erosiona-la-salud/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el especialista explicó que el verdadero desafío en la actualidad no son las enfermedades en sí, sino la tensión crónica y su impacto en el organismo. Analizó cómo el cerebro puede convertirse en nuestro mayor aliado o en el peor enemigo, influyendo en procesos de inflamación, y destacó a los hábitos ancestrales como herramientas clave para ganar resiliencia emocional]]></description><pubDate>Mon, 06 Oct 2025 14:33:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwiGgKuWso2QAxXJWUgAHUv9FooYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwrojHBhDdARIsAJdEJ_fT5Obf34m7enOGOHk1PvsNBJ6AJRBZJs39Mns3-3uts1EeaGWxHIMaAhM_EALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoZmOdAHInyEM8oOW7EdSYTZoiIddKt5aSCMBExNIjuS9_V8YXG9QfbFRDL5Irydyn99baCw&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1lTecx_yZUWbndGInX0AnQXbuWWQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwi9u6SWso2QAxVcNrkGHWHuCuAQ0Qx6BAgLEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwiGgKuWso2QAxXJWUgAHUv9FooYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwrojHBhDdARIsAJdEJ_fT5Obf34m7enOGOHk1PvsNBJ6AJRBZJs39Mns3-3uts1EeaGWxHIMaAhM_EALw_wcB&amp;cid=CAASNuRoZmOdAHInyEM8oOW7EdSYTZoiIddKt5aSCMBExNIjuS9_V8YXG9QfbFRDL5Irydyn99baCw&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_1lTecx_yZUWbndGInX0AnQXbuWWQ&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwi9u6SWso2QAxVcNrkGHWHuCuAQ0Qx6BAgLEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, <b>el fisioterapeuta y divulgador Antonio Valenzuela </b>reflexionó sobre cómo el estrés se ha convertido en “la gran epidemia de la vida moderna”. Explicó que no solo hablamos de preocupaciones mentales, sino también de <b>factores cotidianos como el sueño insuficiente, la mala alimentación o el sedentarismo</b>, que generan un profundo impacto en la <b>salud física y emocional. </b></p><p>Según señaló el especialista, el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b> </a>es el gran timonel del organismo y puede activar <b>procesos de inflamación</b> incluso ante situaciones como la soledad no deseada. </p><p>También destacó la importancia de recuperar <a href="https://www.infobae.com/tag/habitos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/habitos/"><b>hábitos </b></a>básicos y ancestrales para reducir el impacto del estrés y compartió prácticas concretas, como la estimulación del nervio vago a través de la respiración o el contacto con agua fría, que ayudan a desinflamar el cerebro y <b>aumentar la resiliencia emocional</b>. El episodio completo está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/0jDYVLGXGidT3QdjPmJMXX?si=985a38a691af4205" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0jDYVLGXGidT3QdjPmJMXX?si=985a38a691af4205"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=K0lLTUrZMBg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=K0lLTUrZMBg"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Antonio cuenta con más de dos décadas de experiencia clínica, con un enfoque especial en la <b>fisioterapia manual y la salud integrativa. </b>Complementó su formación con un máster en Fisioterapia Manual Osteopática y otro en Psiconeuroinmunología Clínica, una disciplina interdisciplinaria que estudia las conexiones entre el sistema nervioso, el sistema inmunológico y la salud mental. Además de su labor asistencial, se desempeña como divulgador, conferenciante y docente, y es autor de los libros <i>Activa tus mitocondrias</i>, <i>Hijos de la adversidad</i> y, más recientemente, <i>Estimula tu nervio vago</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BH6QUWBGKFCCVO5LUSWDAFQDUE.jpg?auth=3511212837b823e44b8f3b5b009e0570c9e310b48e54ae9b72ddd0d06a45c5cc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Factores como el sueño insuficiente, la mala alimentación y el sedentarismo influyen en el bienestar físico y mental (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><b>— La primera vez que hablamos, habías escrito tu libro “Activa tus mitocondrias” y ahora sacaste otro libro que es “Estimula tu nervio vago”. Si te parece, contame por qué escribiste este libro. ¿Qué es lo que te lleva a escribirlo?</b></p><p>— Varias cosas. La primera es que ese término está un poquito trillado y ya casi que los warnings se nos encienden cuando se utiliza la palabra pandemia. Creo que verdaderamente el estrés, y la mala gestión que hacemos del estrés en nuestro día a día, es la gran epidemia de esta vida moderna. Es algo que, más allá de generar el obvio sufrimiento emocional y ese disconfort, tiene un impacto muy, muy profundo en nuestra salud. Y yo, como fisioterapeuta, estoy aburridísimo de ver ese impacto del estrés en el cuerpo. <b>Este libro nace por la vocación de ayudar a las personas que sufrimos estrés</b>, porque, parafraseando un poco al Dalai Lama, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.</p><p><b>Hoy en día, parece que vivir estresados es la factura que tenemos que pagar por la vida moderna en la que vivimos</b>. <b>Y verdaderamente no es así.</b> Obviamente no te voy a decir que tengo una varita mágica y hagamos así, que todo se solucione, pero hay muchas cosas que podemos poner de nuestra mano para no solo restarle peso a la vida diaria sino también para encontrar un nivel más alto de bienestar.</p><p><b>— Cuando hablamos de estrés no necesariamente estamos hablando de una preocupación mental, ¿no?</b></p><p>— Efectivamente, al final nuestro organismo tiende a un equilibrio, ya sea bioquímico, emocional, que le llamamos <b>homeostasis</b>. Nuestro cuerpo quiere tener unos niveles estables de glucosa, azúcar en la sangre, de oxígeno, de minerales, una tensión de nuestra musculatura que no sea la excesiva para que tengas contracturas, pero que tampoco esté muy débil para que te caigas en el sillón. Necesita un equilibrio. Toda amenaza a ese equilibrio bioquímico del cuerpo, o emocional, lo denominamos <b>estrés</b>. El estrés por supuesto que pueden ser las preocupaciones de nuestro día a día, pero también hay otros elementos que disparan esa respuesta en nuestro cuerpo. <b>Puede ser la falta de sueño, una alimentación no adecuada o el sedentarismo. </b></p><p>Hay una serie de intangibles, que están ahí y que pueden hacer que la respuesta de tu cuerpo al estrés se dispare mucho. Imagínate un día que te levantas después de haber tenido un sueño super reparador. Te levantas llena de energía, te montas en tu coche totalmente feliz, todos tus semáforos en verde, pero llegas a uno y se pone rojo y el de detrás te da un pequeño golpecito en tu coche, muy ligero. Lo más posible es que te des la vuelta y digas: “¡Ah!, no te preocupes, no pasa nada”. Y sigas tranquilamente. Por el contrario, si ese mismo día te has levantado tarde, un día lluvioso, te montas en tu coche, todos los semáforos en rojo y llegas a ese mismo semáforo y te dan exactamente el mismo golpecito, <b>tu respuesta no va a ser igual</b>. </p><p>Es muy posible que te des la vuelta y ya no haya buenas caras, sino improperios. Y la tensión de tu cuerpo, la respuesta que va a tener en cuanto al dolor, la tensión muscular, va a ser totalmente distinta. ¿Por qué? Porque la historia de tu día a día, de ese día, había ido concatenando <b>agentes estresores</b>. Ahí es la vida moderna, pues pesa mucho más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAFU5AKBKJEGZHUPBTCI2YZL7E.png?auth=4570284cd337c831337068180c8190068b08ee00e12afe2064761ceff147bf40&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El cerebro controla las respuestas inflamatorias ante el estrés y la soledad  (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿El estrés se divide en mental y corporal? Por ejemplo, si no me preocupo demasiado y vivo liviano, pero como ultraprocesados, no me muevo, me acuesto tarde y paso mucho tiempo frente a pantallas. ¿Eso también cuenta como estrés? ¿Mi cuerpo se podría inflamar sin que yo esté consciente de eso? </b></p><p>—<b> </b>Sí, por supuesto. Incluso aunque no haya una percepción objetiva del estrés. Cuando en nuestro cuerpo se eleva la glucosa en sangre y se eleva de una forma muy puntual, es algo que no tiene ningún problema. A una cosa puntual, por ejemplo, hoy nos hemos comido una medialuna con dulce de leche: no pasa absolutamente nada. </p><p>Nuestro cuerpo eso lo sabe gestionar. Pero el problema es que cuando eso se mantiene continuamente, el esfuerzo bioquímico que tiene que hacer nuestro organismo para mantener esos niveles de glucosa en sangre es horrible. Aunque tú digas “bueno, estoy muy tranquila, no me afecta, estoy muy relajada”, esa alteración en tu cuerpo claro que va a tener un efecto y al final, más tarde o más temprano, lo vas a ver.</p><p><b>— En el libro, hay un momento que decís que el cerebro es el piloto de nuestra salud. ¿Por qué? </b></p><p><b>— </b>Es una frase que se utiliza mucho en psiconeuroinmunología y viene de un estudio de un señor que se llama <b>William Dunphris</b>, que hablaba de que el cerebro es el timonel de nuestra salud. <b>Al final nuestro cerebro comanda la respuesta de todo el organismo</b>, <b>incluso el cerebro puede decidir si inflamar o no inflamar a nuestro cuerpo</b>. Por ejemplo, hemos tenido una torcedura de tobillo, nuestro tobillo se ha hinchado, se ha inflamado. Pero <b>la inflamación es una respuesta defensiva de nuestro cuerpo, que también la puede activar ante el estrés. </b>Si nuestro cerebro percata que estamos en una situación de soledad no deseada. </p><p>A nivel evolutivo, la soledad era un gran peligro, porque imagínate que si tú y yo ahora somos dos cazadores recolectores que vivimos en Tanzania y ahora a te destierran de nuestra tribu y te quedas sola en mitad de la sabana, tú imagínate sobrevivir ahí, es prácticamente imposible. Eso a nivel bioquímico se traduce en que tu cerebro dice: “Estoy sola, estoy en un entorno hostil, voy a defenderme”. ¿Cómo? Inflamándome. Tu cerebro puede dar la orden a tu cuerpo de que se inflame. De hecho,<b> sabemos que la soledad no deseada inflama nuestro cuerpo. </b></p><p>Por el contrario, sabemos que personas que tienen un vínculo social muy poderoso y que se sienten muy arropadas y conectadas tienen menos niveles ya no solo de depresión, que es algo que se podría, que se puede entender muy fácilmente, sino también de enfermedad cardiovascular. Por ejemplo, los niveles de inflamación de una persona que tiene un vínculo social poderoso son mucho menores. De hecho, así lo plantea el famosísimo estudio de Harvard que lleva como 70 años de seguimiento, en el cual se miraron los determinantes más poderosos de la longevidad y de la salud. </p><p>Unos vínculos sociales poderosos, estrechos, saludables, denotaban más salud que el tabaquismo o la hipercolesterolemia. ¿Y eso por qué? Porque tu cerebro percata y en función de lo que percata, es capaz de cambiar toda la bioquímica de nuestro cuerpo. <b>Nuestro cerebro puede ser nuestro mejor aliado o nuestro máximo enemigo</b>, porque si el mismo terreno en el que nosotros vivimos lo interpretamos como algo hostil, peligroso, dañino, pues va a hacer que toda la química de nuestro cuerpo se altere. Hay dos tipos de estrés, en el cuerpo y en la mente. Pero al final la respuesta de estrés, como nosotros la entendemos, ese estrés emocional, se define en ciencia como <b>lucha o huida</b> porque va a activar todo lo que pueda salvarte.</p><p><b>— ¿Cuáles son las características y consecuencias de un cerebro inflamado?</b></p><p><b>—</b> El cerebro es algo muy, muy curioso, porque se puede inflamar como cualquier órgano, pero el cerebro no tiene receptores de dolor. De hecho, eso es muy conocido en la neurocirugía. Imagínate que yo soy un violinista muy bueno y que he tenido la mala suerte de que sufrir un tumor en un área motora de mi cerebro. Entonces, si me operan, pues puede que pierda mi habilidad. </p><p>¿Sabes cómo lo hacen los neurocirujanos en ese momento? Pues muy sencillo. Anestesian solo el cráneo, para abrir dejan el cerebro abierto y una vez que el cerebro está abierto al paciente, despierto, le piden que toque el violín y le operan tocando el violín y con el paciente despierto. ¡Cortan el cerebro de la persona! <b>El cerebro no puede doler.</b> </p><p>La inflamación, cuando te duele la cabeza, duele la musculatura, pero no duele el cerebro. ¿Cómo el cerebro denota la inflamación? Hay varias señales muy claras. Una de ellas es lo que se conoce como <i><b>foggy mind</b></i>, la neblina mental que hace que te cueste trabajo pensar, que hace que te cueste trabajo reaccionar. También otra cosa que es muy típica de la neuroinflamación, que se llama la inflamación cerebral. Es el sueño después de la comida. No se tienen que comer un gran asado, ¿no? Simplemente, aunque se coman una ensalada, poquita comida, después les genera mucho sueño. <b>Sabemos que el sueño, el cansancio y la fatiga, esa neblina mental, son signos muy claros de un cerebro inflamado.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3AO7WBFXAFEGRO3WBNCQBXK3YI.jpg?auth=61514e30376c86b9fa127c30a1dc1019acf807b121d1521ec7316beb761ce7f5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Recuperar hábitos básicos contribuye a reducir el impacto del estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué se puede hacer para desinflamar el cerebro?</b></p><p><b>— </b>La ventaja que tenemos es que los mismos agentes que puedes hacer para desinflamar a tu cerebro son los mismos que puedes utilizar para reducir el impacto del estrés en tu cuerpo. Tengo un amigo de Montevideo que es médico y ha vivido durante mucho tiempo en la Amazonía ecuatoriana con los shuar, con los nativos. Y una cosa muy bonita de los nativos es que cuando las personas van ahí a hacer sus rituales de sanación, a curarse. Ellos ya saben y dicen que el gran problema que tenemos los occidentales es que tenemos la cabeza muy caliente y que el calor es signo de inflamación. Si tú miras pacientes con esclerosis múltiple, que es una enfermedad que cursa con una gran inflamación del cerebro, tienen la cabeza literalmente más caliente. </p><p>Los indígenas shuar, antes de empezar a hacer sus rituales, dicen que hay que enfriar la cabeza. ¿Y qué hacen con la persona? Que ayune, que se bañe en agua fría, se lo llevan a una cascada a que le caiga el agua fría en su cabeza y que baile, que se mueva. No te estoy diciendo un ayuno de tres días, simplemente una rutina de unas trece horas de <b>ayuno nocturno. </b></p><p>La palabra ayuno está tan manida que más que ayuno intermitente podemos hablar de ayuno interminable, ¿no? Entonces quitamos el tema de ayuno y sería cenar un poquito antes, desayunar un poquito más tarde. Dejar trece horas entre la cena y el desayuno. Sabemos que la inflamación a nivel cerebral también se puede bajar simplemente si refrescas la zona del cuello, de la cara y la cabeza, por ejemplo. Hay estudios que nos dicen que puede ser en el momento en el que tú metes la cabeza en agua fría, y eso ahora está muy de moda en redes sociales, muchos divulgadores que meten lo que se llama <i>el cold face</i>, que es meter la cabeza en el agua fría. </p><p>Eso es algo muy interesante, que aunque puede sonar muy biohacker, tiene una evidencia científica muy potente. <b>Cuando tú metes tu cara en agua fría mejoras el riego sanguíneo cerebral, bajas la inflamación a nivel cerebral y mejoras los niveles de energía</b>. Nosotros en la cara tenemos un nervio que se llama el trigémino, que es el encargado del funcionamiento de la cara, pero está unido al nervio vago, que es ese nervio que cuando se estimula genera la respuesta de relajación y de bajada de la inflamación de nuestro cuerpo. Pues sabemos que cuando tú estimulas con frío la cara, ese puente que hay entre el trigémino y el vago manda una señal al nervio vago que hace que se estimule nuestro organismo. </p><p>Esa agua fría en la cara relaja nuestro organismo. Muchas veces, como síntoma del estrés pensamos que es solo el sentirnos agitados o irritados, ¿no? Pero síntomas como la tensión muscular, o sea, esas personas que van con el cuello encogido o las lumbares siempre tensas, malestar estomacal, personas que todo, absolutamente todo lo que coman le sienta mal, que tienen alternancia de diarrea con estreñimiento, acidez o sensación de hinchazón.</p><p>Esas personas también que suelen tener la boca muy seca o la sensación de un nudo en el pecho o en la barriga, las manos sudorosas o las manos muy tensas. Hay otra señal que a mí me gusta mucho, porque lo vi hace no mucho en un estudio de Nature que era muy interesante: <b>cómo el estrés puede hacer que no prestemos atención a las personas que nos están hablando</b>. Y eso todas las personas se tienen que haber dado cuenta. Cuando nosotros estamos muy estresados, los sonidos que nos son familiares, nuestro cerebro los filtra, no les presta atención, pero a cualquier sonido que sea extraño, sí. Esas personas que son muy reactivas en cuanto a los sonidos, dicen: “Yo estoy super tranquila, super tranquilo”, pero dan un portazo y pegan un salto. Eso es porque una de las respuestas más claras defensivas de nuestro cuerpo, evolutivamente, era hacer frente a sonidos que pudieran ser potencialmente peligrosos. También la tensión muscular, tanto muy clara en la mandíbula, en las manos, la sensación de tensión en el cuello, manos frías, digestiones pesadas. Todo eso son signos inequívocos que aunque tú te percates como que estás tranquila, <b>el estrés está quemándote por dentro.</b></p><p><b>— ¿Cómo podemos entrenar para ayudarnos a regular el sistema y ganar resiliencia emocional en situaciones cotidianas de estrés?</b></p><p><b>— </b>Yo siempre suelo decir que no hay mejor manera de escuchar a tu sistema nervioso simpático que aguantando la respiración. Tú aguantas respiración y al poco ya vas a tener al simpático gritándote y diciéndote: “Respira, te vas a morir”. Aguantar la apnea y prolongarla un poco más te da esa ventana de poderle decir a tu sistema nervioso simpático: “Para, tranquilo, tranquila, yo estoy al mando, no me va a pasar nada”. Ese entrenamiento, por ejemplo, en apnea, que también es uno de los pilares del método Wim Hof, genera resiliencia emocional a lo largo del día, porque cuanto más estamos, digamos, domando a la fiera del simpático con esas técnicas, vamos a hacer que en el día a día no se dispare porque llegues a la cola del súper.</p><p>En nuestro mundo tendemos a idealizarlo, voy a llegar a la cola del súper, voy a comprar rápido y a llegar a mi casa. En vez de eso hay cuatro personas por delante y ahí está el simpático gritándote: “Empújalas, quítalas de en medio”. Tenemos a ese “Yo” primitivo que quiere que luches o huyas para conseguir lo que quiere. El diálogo interno es terapia pura. Efectivamente, cuanto más dialoguemos con nuestras emociones y más las calmemos en esos momentos que afloren, efectivamente se generará resiliencia emocional. </p><p>La gran diferencia es que antes, en la mañana en el tránsito, alguien se me había colado y yo durante todo el día tenía esa rumiación mental: “Hay que ver el tío este, lo que me ha hecho y tal”. Y eso se dilataba en el tiempo. Ahora, ¿qué ocurre? Pues que cuesta más trabajo que aparezca ese simpático, pero si aparece, se va a ir mucho más rápido, me va a generar mucho menos impacto nocivo y después va a pasar otra cosa también, que es que tengo las herramientas para conseguir bajarlo, porque ya no solo es que no aparezca, sino que con técnicas directas de estimulación del nervio vago soy capaz de bajarlo.</p><p><b>— Algo que decís en el libro es que nuestra corteza prefrontal es la CEO de nuestro cerebro. ¿Qué cosas pueden hacer que nuestra corteza prefrontal no esté funcionando en todas sus capacidades?</b></p><p>— Siendo muy simplistas, tenemos dos partes muy diferenciadas. Una zona más inferior, porque si nosotros miramos el cerebro como si fuera una cebolla, serían las capas más profundas y están más abajo y más adentro, que es el cerebro emocional, el cerebro límbico. Lo que en Platón y la filosofía budista definían como el elefante, ¿no? Y encima de ese elefante, además de literal, porque es más superficial, está el jinete. Ese jinete es la corteza prefrontal, es la parte más racional de nuestro cuerpo. Pero, ¿qué ocurre aquí? Si nosotros no tenemos una buena inteligencia emocional y una buena salud emocional, imagínate el mejor de los jinetes al lomo de un elefante desbocado. Es imposible, se lo lleva por delante. </p><p>Lo primero que tenemos que saber es que nuestro cerebro, nuestro CEO, nuestra corteza prefrontal, funciona estupendamente, pero la emoción siempre va a ganar a raciocinio. Tenemos que tener muy buena salud emocional y tenemos que tener herramientas emocionales para poder rescatar a ese jinete cuando el elefante se lo ha llevado por delante. Y aquí es algo que es muy importante. Ahora también voy a esa corteza prefrontal que puede estar fallando. De hecho, te voy a dar una primicia que es sobre corteza prefrontal y sobre estrategias para elevar la capacidad cognitiva. Justo es de lo que estoy escribiendo ahora y en unos meses <b>mi nuevo libro será precisamente sobre esto</b>. No lo había dicho en ningún sitio. Y es que cuando tú estás muy nerviosa, ¿qué es lo peor que te pueden decir?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHV2TYCVYZFY3KBBJEBSEK6RRA.jpg?auth=95934cdd7a4d75d550034139468a263ea39165445979480cc84e48915492d11c&smart=true&width=1456&height=816" alt="La psiconeuroinmunología explora la conexión entre sistema nervioso, inmunidad y salud mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cálmate.</b></p><p><b>— </b>Efectivamente, porque cuando tú estás muy nerviosa, tienes a un elefante que se ha llevado al jinete y cuando le dices: “Cálmate”, es como si le dice al jinete: “Oye, doma a ese elefante”. Es lo peor. Cuando la mente, la corteza prefrontal, ha sido secuestrada por la emoción, intentar calmar a la mente desde lo racional es imposible. Por eso hay que salir de la mente para calmarla, o sea, entrar en el cuerpo. Por eso, en ese momento, cuando la emoción te ha anulado, lo mejor es entrar en el cuerpo, salir a pasear, unos push ups, unas respiraciones, soltar, bailar y cantar a pulmón. </p><p>Soltar la tensión y ya después podrás empezar a racionalizar. Eso es lo primero. El músculo racional se entrena lejos del campo de batalla. Siempre digo que meditas para que cuando llegue ese momento de estrés puedas tener más resiliencia y soportarlo. No vale de nada cuando estoy muy nervioso pararme a meditar. Eso no sirve. Nosotros tenemos que meditar en la calma para generar resiliencia emocional. Así, cuando estemos nerviosos, logramos que ese músculo prefrontal esté activado. </p><p>Todo lo que es el entrenamiento mindfulness va a mejorar la capacidad que tenga ese jinete de controlar a ese elefante, aun sabiendo que ese elefante es muy difícil de controlar. Dicho esto, como bien has dicho, esa corteza prefrontal, ese jinete, va a perder toda la fuerza y toda la capacidad de domar. Cuando hemos dormido poco, cuando hemos comido mal, cuando hemos bebido alcohol, ¿no? Y todo el mundo lo tiene que saber. Además, es la típica imagen mala de fin de semana. ¿Cuándo nos hacemos los tatuajes más ridículos? </p><p>Es la falta de raciocinio, la falta de corteza prefrontal. Cuando es muy entrada la noche, no has dormido y llevas mucho alcohol en tu cuerpo. Ahí la capacidad de tomar buenas decisiones se ha alterado. Pero si no lo llevamos tan al extremo, es esa persona que toma vino o cerveza todos los días para comer y todos los días para cenar, que a lo mejor en vez de dormir siete, ocho horas, se está durmiendo cinco horas y se está alimentando a base de ultraprocesados. Sabemos que la alimentación basada en ultraprocesados es un enemigo de la corteza prefrontal. De hecho, literalmente, a mayor ultraprocesados en la dieta, menor grosor de la corteza prefrontal. </p><p>Hay estudios que no son de intervención, pero sí de observación de largo tiempo, en los que se ve que a mayor consumo de alimentos ultraprocesados hay un menor grosor de la corteza prefrontal. Pero mira qué curioso, también hay mayor grosor de la amígdala, que es esa zona responsable del miedo, de emoción negativa en el cuerpo. Sabemos que a mayor ingesta de omega tres, un tamaño de la amígdala más pequeño, menos reactividad emocional, pero más tamaño de la corteza prefrontal, es decir, mayor capacidad ejecutiva.</p><p><b>— Al final, lo que más sirve son las cosas básicas y ancestrales: dormir bien, comer alimentos no procesados y moverse. Con eso, ya estamos mucho mejor que la mayoría.</b></p><p><b>— </b>Sí, yo te añadiría tres más: una es <b>vínculo social </b>o un núcleo de personas de tu tribu en las que te puedas expresar como eres y que no te sientas juzgado por cada cosa que estás diciendo. El <b>contacto con la naturaleza</b>, ya sea la naturaleza más salvaje, pero también en un parque de una ciudad. Lugares donde no escuchas ni los vehículos y escuchas a los pájaros. Y después otra cosa también muy importante es la <b>exposición solar. </b>Sabemos que el sol no te debe quemar, por supuesto, pero es la medicina más ancestral que existe y no hay nada que eleve nuestro ánimo más rápido y que nos relaje más. Sabemos que la intervención que más impacto genera en nuestro bienestar emocional, así de rápido, es la exposición al sol. Y todos lo sabemos. </p><p>Tú estás en un ambiente cerrado, oscuro y no te encuentras bien. Abres una ventana, te da el sol, sales al exterior, te da el sol y automáticamente cambia. Vemos cómo en latitudes muy altas de Finlandia, de Suecia, llega el invierno y las tasas de depresión y de ansiedad, se disparan. El sol, la naturaleza, la tribu, una alimentación saludable, estímulos horméticos, de reconciliarnos con el frío, con el calor, movimiento, volver otra vez a conectar con ese movimiento, que el movimiento no sea solo ejercicio físico, que también sea el juego. Todas las tribus, todas las poblaciones ancestrales juegan, todas las poblaciones ancestrales bailan. ¿Cuánto tiempo hace que no bailas? ¿Cuánto tiempo hace que no cantas? <b>Son estímulos. </b>Más ancestral que el canto y el baile no existe. Nosotros, como seres humanos, somos seres creadores. No somos consumidores, nosotros somos los que hemos dibujado en las cuevas de Atapuerca, de Altamira. Las pinturas rupestres, los glifos chamánicos. Somos seres creadores. Volver otra vez a conectar también con la creación. Volver a dibujar, a cantar, a bailar, es también pura medicina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E3CBOMFVIZELZNQS2CJAIAW3HY.png?auth=1cae5de21b9e8324200be0528a261bf7f2aa6b5327eec04fda6c8f24c85e60b8&smart=true&width=1408&height=768" alt="Lavarse la cara con agua fría puede ser beneficioso para el organismo, tal como planteó el especialista (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>— Una de las consecuencias del estrés que más me sorprendió es cuánto afecta a nuestra memoria.</b></p><p><b>— </b>Literalmente, el cortisol elevado crónicamente, es decir, estrés crónico es cortisol crónico. Esto erosiona al cerebro y el cortisol es el responsable también de que la corteza prefrontal se atrofie. El estrés crónico va a hacer que la corteza prefrontal se atrofie, la zona del raciocinio y de la memoria, pero la zona emocional, la amígdala, también aumenta. E<b>l estrés crónico va a hacer que perdamos memoria, pero que ganemos ansiedad.</b> También como mecanismo evolutivo, sabemos que el estrés elevado genera literalmente pérdida de memoria como mecanismo de defensa, porque al final nuestro organismo se ha evolucionado en un entorno natural, en el cual un evento estresante podía ser que una hiena fuese a comerte. </p><p>Al día siguiente también iba a tener que salir a cazar y a recolectar. Si tu cerebro estaba continuamente enfocándose en esos recuerdos del peligro, de esos recuerdos estresantes, iba a hacer que tu conducta se viera alterada. El estrés crónico, evolutivamente, tenía un sentido de borrar recuerdos para seguir haciéndote funcional. El problema es que cuando tenemos estrés 24/7, nuestro cerebro ya no sabe qué recuerdos tiene que borrar, qué recuerdos tiene que almacenar, y hay una relación muy directa entre el estrés percibido y la demencia.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/K0lLTUrZMBg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="El Costo OCULTO de la SOLEDAD involuntaria explicado"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QQHL2HFTTNCR7BWE2NZ7LCFEXA.jpg?auth=9e1b547fbc2794136e5f2a593c78fa02384c6bcf256166578d5efc7c1f18dff1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Hábitos, diarios secretos y reflexiones sobre el éxito: los rituales inquebrantables de Camilo para reinventarse cada día ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/02/habitos-diarios-secretos-y-reflexiones-sobre-el-exito-los-rituales-inquebrantables-de-camilo-para-reinventarse-cada-dia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/10/02/habitos-diarios-secretos-y-reflexiones-sobre-el-exito-los-rituales-inquebrantables-de-camilo-para-reinventarse-cada-dia/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el reconocido artista Camilo destacó la importancia de sus rutinas como motor creativo y explicó cómo, a través del silencio, la reflexión y el registro diario, logra transformarse y mantenerse conectado consigo mismo. También habló de sus hábitos como herramientas para romper la compulsividad y del valor de la frustración como impulso creativo. “Nos movemos y cambiamos, podemos transformarnos”, expresó]]></description><pubDate>Thu, 02 Oct 2025 11:01:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwj4l_qsl4SQAxXnZ0gAHewEC6wYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwovPGBhDxARIsAFhgkwT0xXwTghRIqeuHrgyEuE7qKc8xK2c5RBRa-io0MI2wDGTnjgvSnOsaAsfMEALw_wcB&amp;cid=CAASQuRoaxuxI4Q4P2fBPyuvXFcgc34r_3RAozA8pcU7LWmc6sVw5ebh_ZmmtNe-55ZnEal0wzkMmCCnqmdWEF3nvHIiFA&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0PuxzOVOvK4EHAf0dAkHMI3UWHdg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwjf0vOsl4SQAxUpPrkGHRQME8MQ0Qx6BAgLEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=L&amp;ai=DChsSEwj4l_qsl4SQAxXnZ0gAHewEC6wYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=Cj0KCQjwovPGBhDxARIsAFhgkwT0xXwTghRIqeuHrgyEuE7qKc8xK2c5RBRa-io0MI2wDGTnjgvSnOsaAsfMEALw_wcB&amp;cid=CAASQuRoaxuxI4Q4P2fBPyuvXFcgc34r_3RAozA8pcU7LWmc6sVw5ebh_ZmmtNe-55ZnEal0wzkMmCCnqmdWEF3nvHIiFA&amp;cce=2&amp;category=acrcp_v1_32&amp;sig=AOD64_0PuxzOVOvK4EHAf0dAkHMI3UWHdg&amp;q&amp;nis=4&amp;adurl&amp;ved=2ahUKEwjf0vOsl4SQAxUpPrkGHRQME8MQ0Qx6BAgLEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, el cantante, compositor y músico colombiano </b><a href="https://www.infobae.com/tag/camilo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/camilo/"><b>Camilo</b> </a>habló sobre el contraste entre la vida en gira y el regreso a casa, donde encuentra el espacio para la creatividad y la introspección. Compartió la importancia de sus rituales diarios, mantener hábitos conscientes y premiarse con pequeños logros para romper con patrones compulsivos. </p><p>Además, reflexionó sobre los cambios profundos que vivió al convertirse en padre, el valor del silencio como puerta de acceso al autoconocimiento y la necesidad de validar emociones que años atrás se ocultaban, como el miedo o la tristeza. También se refirió a que<b> la frustración como un motor creativo </b>y explicó que, más allá de premios y reconocimientos, el verdadero tesoro está en el camino, en los vínculos y en las experiencias compartidas. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/5zJY0SLtlKh4Lsib0YlOVK" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/5zJY0SLtlKh4Lsib0YlOVK"><i><b>Spotify</b></i> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=fKhABJXgWZ4" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=fKhABJXgWZ4"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p><b>Camilo Echeverry Correa</b> se ha convertido en una de las <b>figuras más influyentes de la música latina actual,</b> reconocido por su estilo que fusiona pop, balada y ritmos urbanos con letras románticas y una estética personal distintiva. Su carrera comenzó tras ganar <i>Factor XS</i>en 2007 y, además de interpretar sus propios éxitos, ha compuesto canciones para artistas como Becky G, Natti Natasha y Mau &amp; Ricky. </p><p>Casado con <b>Evaluna Montaner</b>, con quien tiene dos hijas, <b>Índigo</b> y <b>Amaranto</b>, el artista ha consolidado su presencia internacional con giras y discos exitosos, siendo <i>Cuatro</i> (2024) su más reciente álbum, en el que explora nuevos géneros como salsa y cumbia, mostrando una faceta más madura y diversa de su arte.</p><p><b>— ¿En qué momento te encuentro de tu año, de tu vida? </b></p><p>— Estamos terminando la gira del verano. Estoy cerca de llegar a mi casa. Entonces, estoy como energéticamente con la energía de estar fuera, proyectando afuera en los conciertos, haciendo la actividad de tocar las canciones afuera, que es todo como... Y ya veo en mi aplicación del celular un vuelo pa’ mi casa. Entonces, ya pues estoy volviendo a pensar en mi almohada, que no me acordaba de mi almohada hace mucho rato y digo: “Ya casi”. Pienso en esas bobadas, que parecen bobadas, pero que energéticamente como que me llevan, como que voy en energía de retorno a casa por unos días. Tenemos un par de cosas más y luego viene una temporada grande de creatividad con la que estoy soñando mucho también, porque de gira se reducen los tiempos de creatividad un poquito. Entonces, llegar a casa significa volver a tener tiempos fuertes y profundos de exploración. Y eso a mí me da una ilusión tremenda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYO2KDCGXBHGJHBTWOEQANMXBA.png?auth=8ac718176900a2345001c008d3ec0e20ca3bb8bd94e482833f447501dde88647&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Camilo revela cómo alterna la intensidad de las giras con la tranquilidad de la vida en casa, donde prioriza la creatividad y la introspección (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Disfrutás esta vida de subirte a un avión, bajarte, estar dos días en una ciudad, estar en otra ciudad te desconfigura?</b></p><p>— Sí lo disfruto y sí me desconfigura. Lo disfruto, sobre todo, porque lo más esencial de mi vida, de mi estructura es mi familia: <b>mi esposa, mis hijas. </b>Entonces, claro, yo viajo con ellas, todos viajamos juntitos. Entonces, de alguna manera, no me desintegro tanto cuando me muevo porque hay algo que no se mueve, que es mi núcleo. Y un par de cosas esenciales que mantengo y que repito a diario, por más que me mueva donde sea. Entonces, ahí no se me desconfigura tanto. Pero sí soy una criatura de hábitos y de rituales y de rutina y de repetición. Me gusta. </p><p>Entonces, cuando me quitan eso, un poquito se me van como aflojando unos tornillitos, pero con mi equipo hemos logrado como organizar un sistema y un año y un calendario que me permita suficiente tiempo de moverme afuera y suficiente tiempo de bueno, volvemos de nuevo. Me hace falta retornar. Pero el on y el off me he dado cuenta que es como la manera en la que más disfruto mi vida. Me voy de gira hasta que ya extraño demasiado estar en mi casa, vuelvo a mi casa hasta que ya extraño demasiado estar de gira y así. Salgo y me muevo desde la necesidad que se va presentando ahí, ¿no?</p><p><b>— Me interesa esto que me decís de que sos una persona de hábitos y de rituales. ¿Cuáles son los que son inamovibles sin importar en qué parte del mundo estés?</b></p><p>— Mi mañana, <b>yo necesito que tenga una estructura que se repita siempre.</b> Yo necesito levantarme lento, en calma. Necesito tener un tiempo con mis cuadernos, mis diarios.<b> Necesito sentarme. Tengo un diario de hábitos, tengo un diario de experiencia y tengo un diario de acciones siempre en el bolsillo.</b> Son como una bitácora donde me extiendo en cómo me siento, en algún pensamiento que tuve, en alguna reflexión que escuché, en algún pensamiento que tuve. Es donde guardo tesoritos. Esos tres diarios necesito visitarlos como primera cosa cuando me levanto, cerrar los ojos, mirar pa’ adentro, conectarme con mi centro. Si me quitan eso, me quitan todo, pana. </p><p>También tengo un diario que es de hábitos, de hábitos de 21 días y lo mantengo. Tengo varios hábitos: <b>hábitos que quiero incluir y hábitos que quiero abandona</b>r. Por ejemplo, día 82 sin azúcar refinada. Y eso lo voy escribiendo más que por cualquier cosa porque me va siendo como peso de contabilidad a la hora de sentirme frente a la tentación de romper un hábito. Y me pongo un premio. Eso es lo más importante. Por ejemplo, ahorita estoy en el día 22 sin comerme las uñas. Nunca había pasado tantos días en mi vida sin comerme las uñas desde que tengo memoria. Entonces, hoy es mi día 23 sin comerme las uñas. Literal. Entonces, yo me pongo un premio y digo: “Si logro 21 días, me voy a comprar estas sandalias que quiero hace rato”. Porque llevo mucho rato también tratando de disminuir mi manera de comprar. O sea, no comprar cosas innecesarias que no necesito y que no quiero. Pero si tengo un antojo, me lo doy como un premio después de 21 días de algún hábito que me cueste, ¿no?</p><p><b>— ¿En qué otras cosas incoporás estos hábitos?</b></p><p>— Por ejemplo,<b> llevo 21 días sin dar mi opinión de manera innecesaria.</b> Ese me costó (risas). Hay unos que mantengo y digo: “Bueno, día 180 y tal”. Lo mantengo y le pongo niveles. Entonces, del día cero al 21 es nivel 1; del día 21 a 42, son el nivel dos. Luego, de repente, ahora estoy en nivel siete, algún reto super avanzado. Y hay otros que solamente hago 21 días, como para romper...</p><p><b>— La inercia.</b></p><p>— Exacto. <b>Yo le tengo un miedo a la compulsividad,</b> a las cosas que suceden sin voluntad, que suceden en mí. “Y bueno, yo soy así”. No, pana, neuroplasticidad. Nos movemos y cambiamos, podemos transformarnos. Entonces, en esa medida, ¿cuáles son las cosas que suceden de manera compulsiva? ¡Pum! <b>Lo observo, lo reconozco. Cuando tú quitas las que son innecesarias, te das cuenta que uno está todo el tiempo hablando de manera negativa, de manera innecesaria. </b>Y te obligas también a hablar en positivo, que requiere creatividad. Son hábitos de repente que yo lo hago casi de manera deportiva, porque me divierte, no solo optimizarme, porque mi personalidad es todo el tiempo como optimizando, sino porque me divierte incomodarme. A mí me gusta romper un patrón de compulsividad. Que no sea que algo se convierta en una parte esencial de ti...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2QGG6UVLQ5BNPJE557UM4UH4S4.png?auth=6a4b32e9ab5e611fca69e4208ae5d68c7a42757fdff24e74fb15ac58958d474e&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El artista colombiano explica cómo sus rituales diarios y hábitos conscientes le ayudan a mantener el equilibrio personal y creativo durante sus viajes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— De todas estas cosas que pudiste romper, ¿cuál fue la que más te transformó?</b></p><p>— Hay retos muy complicados. <b>21 días sin mentir.</b> Eso es muy difícil, pana. Es inconveniente, no es práctico, no es posible. Pero si lo intentan, van a ver que es revelador. Al menos para diagnosticar qué tanto de lo que uno dice es mentira. Igual no mentir se me hace más fácil que no comer azúcar (risas).</p><p><b>— Te escuché hablando de cómo uno va teniendo distintas versiones de uno mismo, que tal vez te acordás de algo que te pasó y decís: “Eso fue hace tres o cuatro Camilos atrás”. Me encantó ese concepto. ¿Cuál son los cambios que ves con los Camilos que ya no reconocés?</b></p><p>—<b> </b>Hay una transición muy obvia en mi vida desde el día en que nació mi hija grande, Índigo. Ese cambio a ser papá, de verdad que fue un momento de morir y volver a nacer en una versión diferente de mí mismo. Cuando yo me casé, hace cinco años, fue también definitivamente una transición a un nuevo nacimiento de mi vida. Hace cinco o seis meses, estaba manejando un día y como que me di cuenta que tenía 31 años. Y dije: “¿Cuántos años es que vive uno? ¿100 años voy a vivir? ¿90? Uno vive más o menos, más o menos eso. ¿Qué quiere decir? Que un tercio de mi vida, ya”. Bueno, fantástico. Si esta vida tiene tres capítulos y aquí ya pasó el primer capítulo, entonces, ¿el segundo capítulo de qué se trata? Y yo me di cuenta en ese momento y dije: <b>“Bueno, ya está. Hay cosas en esta segunda etapa de mi vida que no quiero de mi etapa anterior. </b>Hay cosas como que no he tenido la valentía suficiente de transformar y creo que es el momento de hacerlo. O sea, fue como un momento de claridad y yo sentí que ese día, fue como el nacimiento de una nueva versión de mí mismo. Fue darme cuenta que hay cosas que ya no quiero más o con las que no me identifico o como opiniones de repente que uno va cargando como una mochila con la que uno está comprometido a seguir cargando porque ese soy yo.</p><p><b>— ¿Te animas a contarme algunas? Si no son muy privadas…</b></p><p>— Por ejemplo, <b>yo desde muy chiquito tenía una gran inclinación a mirarme a través de los ojos de los demás</b>. Como que yo era no el escritor de mi vida, sino que yo era el personaje principal de la vida de alguien más. O me preguntaba qué tipo de personaje era yo a través de la película que está viendo otras personas. Es una de las cosas que más me ha costado transformar el ser el protagonista de mi propia película, el ser el director y el protagonista de mi peli y tener una experiencia personal a través de mis ojos a la hora de crear, a la hora de estar. Esa es una de las cosas que me cuesta ponerlo en palabras porque es difícil y creo que nunca lo había puesto en palabras así, pero es una de las cosas que más me ha costado en mi vida. Es uno de los patrones más difíciles de romper porque no es, no es un patrón de comportamiento, es un patrón inmanifiesto interno. Si es jodido transformar conductas, cuánto más jodido es transformar discursos interiores. Es complejísimo. Pero diagnosticarlo y pillarlo me permitió darme cuenta de que, bueno, hay pasos que estoy dando hacia eso. Y siento que esta nueva versión de este Camilo tiene una materia muy importante en eso que te acabo de decir, que sigo descubriendo y que todavía cada día estoy estudiando. No es tan claro, pero estoy en eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UX5ESGOIEFGV7I5P4HI33UDDOE.jpg?auth=0d47b387bce7e87d9b4d27a71515b1698dec6a57f2f10d2c6e65a37b27808303&smart=true&width=1456&height=816" alt="Camilo comparte su experiencia en romper patrones compulsivos y la importancia de premiar pequeños logros para avanzar en el autoconocimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué hacés vos para lograr ese autoconocimiento? ¿Tenés algún método o algo que te ayude especialmente?</b></p><p>— Empezar por uno darse cuenta de que uno está ciego sobre quien uno verdaderamente es y que uno no logra darse cuenta de las cosas y cree que está despierto a sí mismo, pero en realidad está como sonámbulo (risas). Darse cuenta de eso es lo más complejo de todo. Luego es un viaje que es un camino de autoconocimiento, pero lo primero es el diagnóstico<b>: amigo, estás dormido y hay un montón de cosas que crees que conoces de ti mismo, estás ciego de todas tus capas interiores</b>. Despertar es la vaina más jodida. Luego, ¿qué haces cuando despiertas? Pues es un peregrinaje. Pero, ese primer darse cuenta es el paso que yo me animo a decir que la gran mayoría de la humanidad se le va la vida: nacen, crecen, tienen familias y se van y no son conscientes de sí mismos. Yo creo que ese sería el paso más complejo. Luego, sacar tiempo para uno. El silencio es definitivamente el paso más importante. En el silencio se revelan las cosas que están ahí debajo. Porque están ahí debajo no las puedes ver porque hay una capa de un ruido inmenso que no te permite mirar pa’ dentro. </p><p>Pero en la medida en que te hagas experto en ir reduciendo ese ruido, las cosas que hay por aprender y las cosas de ti mismo que hay por conocer y por explorar, porque es también un viaje. <b>Suena como que es un viaje de optimización: agárrate, mejórate, tú eres un proyecto, como muy estoico, que es verdad, pero al mismo tiempo es un viaje de curiosidad infinita.</b> En la medida en que tú seas capaz de callar el ruido, te encuentras con tus virtudes y con tu verdadera identidad, que es infinita. Aquello que está conectado con el universo, con la fuente, con Dios, con usted, nómbrelo. Una vez que tienes contacto con eso, dices: “Wow, pana. Si yo soy, si yo soy múltiple”. Y ahí se abre el mundo de lo profundo. Y ahí es que te conectas con tu verdadero lenguaje de la creatividad. Es muy lindo todo lo que se despierta cuando uno empieza a mirar pa’ dentro.</p><p><b>— ¿Te das algunos ratos conscientes de silencio, como que lo buscas?</b></p><p>— Totalmente. En el calendario incluso lo pongo. No solamente en mi rato de la mañana donde verdaderamente tengo un tiempo fuerte de silencio y meditación, sino que luego durante el día, cuando estoy organizado, tengo momentitos de, de transiciones y de silencio y de parate, donde sea que estoy yo, un momento suelto todo... Y es como volver. Porque uno todo el tiempo está afuera, afuera de sí mismo, afuera de sí mismo, afuera de sí mismo. Y estás todo el tiempo en la cabeza o en lo emocional. Es como una variabilidad y una agitación constante o mental o emocional. Entonces, de repente, tener momentos en el día que te permitan volver a habitar tu cuerpo físico y retornar a él es muy importante y sirve para todo, para lo que tú quieras, lo que sea. Por ejemplo, quiero disfrutar más del momento presente. Silencio y retorno. Quiero estar más ahí para mi familia y para mis hijas. Un momento de silencio y retorno. Eso es la respuesta a un montón de cosas y de chicharrones que uno no logra diagnosticar.</p><p><b>— ¿Cuáles sentís, por ejemplo, que son algunas cosas que son distintas de las cosas que vos hacés como padre a la manera que te criaron a vos?</b></p><p>— ¡Uy! un montón de cosas. Hay un montón de cosas que son similares a voluntad, ¿no? Hay un montón de cosas que quiero emular. Pequeños hábitos de cosas que pasaban en mi casa y que yo quiero que pasen en la mía. En mi casa de mis papás siempre nos sentábamos a comer todos juntos. Eso es algo que yo quiero seguir haciendo y a voluntad, nos permitimos que cada uno desarrolle su propia opinión acerca de las cosas, más que “a los niños hay que instruirlos y enseñarles cómo es que nosotros pensamos”. Mis papás me permitieron a mí convertirme en mi propia persona y tener mi propia opinión. Eso son cosas que quiero emular y repetir con mis hijas. La importancia de la naturaleza, la importancia de tener un contacto físico y real con el mundo natural. </p><p><b>Es muy importante. La sensibilidad de los detalles. Ese tipo de cosas, mis papás fueron increíblemente. </b>Mis papás también nos estimularon para ser sensibles a las cosas más minúsculas y sencillas y simples de la vida, ¿no? En mi casa era igual de noticia ir a la playa o prender una manguera. Mis papás me pintaron un mundo donde verdaderamente todo era como una fábula. Yo quiero permitir que mis hijas también encuentren el gozo que yo encontré en las pequeñas cosas y eso es muy de mis papás. Ahora, cosas diferentes, hay montones. Se me ocurren, por ejemplo, la validación de asuntos como el miedo, por ejemplo. Justo lo hablaba justo con un amigo mío, que también es colombiano y claro, la generación de nuestros papás, siempre fue muy: “Tú puedes, tú puedes”. </p><p>Voy a generalizar, pero en mi generaciones, al menos en Colombia, somos hijos de papás que salieron adelante o que querían salir adelante. Entonces, nuestros papás fueron muy trabajadores, fueron muy enfocados en “tú eres capaz, tú puedes”, “ve adelante”, “Sí puede y, cuando te caigas, levántate”. ¿Y la llorada en la mitad entre que me caí y me levanto? No se hablaba de esa llorada que hay en la mitad. “Si te caes, lo importante es levantarte”. Bueno, si te caes, lo importante es ver si te hiciste daño primero, si te duele, si necesitas un abrazo (risas), si tenés miedo a volverte a caer y luego vamos a pararnos y a seguir. Esa parte en la mitad es como una responsabilidad, creo, histórica de nuestra generación. Y lo confirmo cada vez más en amigos de mi edad. Y decimos: “Claro, pana, nuestros papás estaban muy enfocados en ‘tú puedes, eres fuerte”. Si decías: “Estoy triste”, te respondían: “No, no estés triste. Mira que todo está muy bien”. Entonces, la posibilidad de decir: “Está bien estar triste, está bien tener miedo, está bien sentir eso que estás sintiendo...” </p><p>Esa validación es algo nuevo para mi generación. Y mis papás ya lo pillaron también. Y la forma de mis papás ser abuelos es diferente a la forma en la que fueron papás. O sea, como que todos dimos un salto hacia un siguiente capítulo de nuestra evolución de la conciencia. Yo creo que mi papá nunca me dijo a mí: “Tengo miedo”. ¿Mi papá cuándo me va a decir a mí tengo miedo? Y eso que mi papá es un tipo sensibilísimo. Yo de chiquito le decía: “Papi, ¿a ti no te da miedo?” “¿Miedo? ¿Miedo de qué, hijo? ¿De una culebra o algo que de pronto me vaya a…? Pero miedo, no” Y yo: “Papi, pero, ¿y por la noche? La sombras esas… ¿Tú nunca estás triste, pa?” “Hombre, déjame, yo pienso”, me decía (risas). Es como que no te lo puedes permitir. Pero mi papá sí estaba triste, marica, también y también tenía miedo. Y de repente yo le digo: “Papi, dime una vaina, el día en que nos iban a quitar la nevera, ¿tú no te pusiste triste?” Hay como una zona gris ahí de cosas que no... Pero, pana, es re importante, porque mi papá era mi héroe, es mi héroe desde chiquitito. Y yo era un cagón. Yo por la noche, yo estaba muerto de miedo porque debajo de la cama no sé qué hay. O en la ventana, había un palo de mango, pasaba una sombra y se movía una vaina y yo decía: “Marica, esa sombra me va a almorzar”. Yo tenía miedo. Pero la gente que yo admiraba, que era toda la gente mayor, ninguno de ellos tiene miedo. Entonces, tú no solamente tienes miedo, sino que tú te sientes solo porque eres la única persona que tiene miedo, te sientes diferente y raro porque tienes miedo. Y la idea de: algo no está bien en mí, porque yo, a diferencia de todos los demás, tengo miedo. Eso es algo que después uno pilla y se da cuenta de que es muy de nuestra generación, ¿no? Pero uno va despertando esas cosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMBHLMANCZCXPFXE6OBORC6TVM.jpg?auth=8707c74f43fe5a9568fa38f248752c5da4ed6ebc8709cce858273cf76cfc600e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La frustración se presenta como un motor creativo para Camilo, quien afirma que los desafíos impulsan nuevas ideas y procesos artísticos (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál sentís que es la mejor manera que encontraste de lidiar con la frustración?</b></p><p>—<b> </b>A mí la frustración me ha llevado también a lugares muy interesantes creativamente, porque la frustración es un obstáculo. Bueno, tengo un plan, voy a ir a pasar allá y te ponen un tronco en la mitad. Pero ¿y este tronco, marica? Esa frustración, pues te invita a la creatividad: ¿cómo lo salto? ¿Cómo voy acá? O te invita a la colectividad. ¿A quién llamo para que me ayude a mover este tronco? Tengo una relación con la frustración chévere y me frustro, incluso casi que voluntariamente, para poder incomodarme y sacar cosas creativas nuevas. La frustración que te genera la incomodidad es como terapéutica creativamente. </p><p>Es como un músculo. Mirá, yo hago jiu-jitsu, una de las vainas que más me ha regalado es la posibilidad de actuar de una manera organizada y ecuánime frente a situaciones de absoluta y total frustración. <b>Que en la vida puede ser que algo no sale como tú quieres, que la comida no llegó a tiempo,</b> que pasó esto con tu familia... Pero en el jiu-jitsu es que hay un tipo de ciento veinte kilos que si pasan cinco segundos más te va a ahorcar. Entonces, en el jiu-jitsu es muy clara la frustración de la imposibilidad de uno salir de una situación. Es tan físico, es tan primal, que te enseña unas cosas que de repente no he logrado aprender de una manera tan clara como lo he aprendido con el jiu-jitsu. Cuando tú te entrenas en la frustración, luego un montón de situaciones que parecen límite, de repente logras transitarlas de una manera tranquila y ecuánime, porque tu umbral de lo que puede llegar a tocarte los cables que te desmoronen, de repente, lo tienes más trabajado y más armado.</p><p><b>— En pocos años te pasaron muchísimas cosas: tu primer disco en 2019, cantar en Japón… seguramente cumpliste más sueños de los que imaginabas. ¿Cómo hacés para no dejar de sorprenderte? ¿Alguna vez te pasó alcanzar algo que soñaste y sentir: “¿era solo esto”?</b></p><p>— Yo me he dado cuenta que las cosas más sagradas de mi carrera, por ejemplo, de las que he logrado, las que más han impactado mi vida como artista y los tesoros más grandes, yo no los veía venir, ni los esperaba ni los soñé. Y otros que sí soñé, cuando llegaron, no se sintieron como yo sentí que se iban a sentir. Muchas cosas. Ganar un premio, ser el número uno en no sé qué cosa de tal canción. Ese tipo de cosas se sintieron diferentes a como yo pensé.</p><p><b>— ¿Qué pensabas y cómo se sintieron?</b></p><p>— Mira, una amiga mía dice que vivir el sueño se ve muy diferente a soñar el sueño. Y es tanto así que cuando tú estás viviendo el sueño, puedes llegar a no darte cuenta de que estás viviendo tus sueños porque no se ve como tú lo soñabas. Por ejemplo, eso, ser el número uno de algo. “Camilo, felicidades, eres el artista más vendido de no sé qué cosa”, y te dan una placa, ¿no? Y tú soñabas toda la vida: quiero ser el número uno, quiero llenar un estadio, quiero... Pero no soñabas con otras cosas, con lo que va a significar en la experiencia individual de una persona específica que te dice lo que significan esas canciones en la vida de esa persona. Con eso específico yo no soñé, pero eso me llena el corazón de una manera que yo no me lo esperaba. Mientras que en la película, cuando tú ves en cámara lenta que te entregan el premio y sale el confeti y el protagonista sonríe y agarra y levanta el trofeo, eso en la vida real no se ve así. </p><p>En la vida real te entregan el trofeo y tú seguramente no dormiste el día anterior porque el vuelo era a la medianoche, tienes jet lag, entonces en realidad tú estás ahí sonriendo, pero en realidad tú tienes mucho sueño, el room service lo van a cerrar, resulta que eres alérgico al gluten y te comiste una cosita, duele la panza mientras levantas el trofeo... Nada de eso tú lo soñaste. Entonces, cuando lo vives se ve super diferente, ¿no? Entonces, a mí me ha tomado como reorganizar mis ambiciones un montón. Yo decía: “Quiero recorrer el mundo llenando estadios”, pero yo no soñaba quiero que antes de montarme al escenario del estadio, quiero sentarme a mirarme con todas las personas que trabajan conmigo y sentirme orgulloso del tejido profesional y humano que tenemos entre todos nosotros. Yo no soñé con esa otra parte. Y es una de las cosas que más me llenan a mí. </p><p>Luego lo otro, “felicidades, eres el número uno del mundo”, no me genera lo que yo pensé que me iba a generar. Tú ves la película y te dicen: “Sufre, entrégalo todo, que te duela, pero no importa. Hay un puesto del campeón y cuando recibas todo valdrá la pena”. Y yo pienso: no es verdad. Si no te gozaste el camino, el día que te den el trofeo, ese trofeo, la entrega del trofeo dura quince minutos, luego van a comerciales y ya. Y tú vas y te llevan al camerino y tú vas con tu trofeito y te lo quitan porque no es de verdad. Te lo mandan a tu casa a los seis meses. Si el camino hasta el trofeo no valió la pena, ese trofeo no va a valer nada, pana. El premio del trabajo es el trabajo. Ese es el premio de hacer las cosas, es hacerlas. No es el trofeo que te dan por hacerlas. Eso no te lo advierten en la peli.</p><p><b>— Te voy a terminar con la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por acá: es que nos dejes algo para compartir que en el último tiempo te dejó pensando, te conmovió, te gustó o te sorprendió. Puede ser una recomendación de un libro, una frase, una anécdota. Lo que quieras compartir.</b></p><p>— ¿Sabés, una cosa que me está gustando mucho en este momento de mi vida? Que he descubierto nuevas maneras de disfrutar la manera en la que consumo contenido. Como que hay un feeling general de todo el mundo de que todo el mundo dice: “Me pasé tres horas viendo cualquier tontería”. No, hay como un feeling de: “Se me está yendo la vida dedicándole atención a cosas que no me interesan” ¿no? Y la pataleta sería: “Voy a dejar de consumir contenido”. Y yo últimamente, tuve esa pataleta y he vuelto a reconectar con empezar a consumir contenido que vaya alineado con mis intereses. </p><p>He encontrado cosas muy interesantes. No sé si ustedes usan la aplicación Substack. Es como una especie de red social donde hay un montón de gente que comparten contenido, pero con intención. Y los autores que a mí me gustan y los productores que a mí me gustan, han encontrado ahí una especie de núcleo. Y he encontrado ahí un montón de contenido que me encanta. Tiene un algoritmo como el de Twitter o como el de Instagram, donde te conoce los gustos y te va poniendo cosas que vayan acordes a tus intereses. Compartiría eso porque creo que es hora de que valoremos un montón el tiempo de nuestra atención y se lo empecemos a enfocar a cosas que nos gusten. Es un poquito valorar la atención y empezar a buscar consumir cosas que sí les gustan: la música, los artistas, el tipo de contenido que les gusta. Parece una cosa tonta, pero creo que es importante empezar a alinear las cosas que uno consume con lo que uno quiere para uno.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QBIGECEIYRD4ZETENYLASORUXQ.jpg?auth=b6735722b7b530bc25c129bcc1f37cdf703ac059a2342ab1beb239c48597e651&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Rafael Santandreu: “No sufrimos por las cosas que nos pasan, sino por las cosas que nos contamos que nos pasan”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/28/rafael-santandreu-no-sufrimos-por-las-cosas-que-nos-pasan-sino-por-las-cosas-que-nos-contamos-que-nos-pasan/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/28/rafael-santandreu-no-sufrimos-por-las-cosas-que-nos-pasan-sino-por-las-cosas-que-nos-contamos-que-nos-pasan/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicólogo y divulgador explicó que gran parte del malestar proviene de un diálogo interno negativo que puede entrenarse. Señaló que reducir la “terribilización” de los problemas resulta clave para reconectar con la alegría natural, advirtió sobre el impacto de las creencias irracionales y destacó que la terapia cognitivo-conductual ofrece herramientas eficaces para enfrentar desde el estrés cotidiano hasta los trastornos más complejos]]></description><pubDate>Sun, 28 Sep 2025 14:27:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTc3UXc5EwW1osL1mvoBdSZH&amp;gclid=EAIaIQobChMIp4Saz7P5jwMV41NIAB1wMwRnEAAYASAAEgLQxfD_BwE" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxTc3UXc5EwW1osL1mvoBdSZH&amp;gclid=EAIaIQobChMIp4Saz7P5jwMV41NIAB1wMwRnEAAYASAAEgLQxfD_BwE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, el psicólogo clínico y divulgador español Rafael Santandreu </b>profundizó en la idea de que no sufrimos por lo que nos ocurre, sino por la <b>interpretación </b>que hacemos de esos hechos. Inspirado en la <b>filosofía de Epicteto</b>, explicó que gran parte del malestar humano proviene de un <b>diálogo interno negativo</b> que se puede <b>reeducar</b>. Señaló que minimizar las adversidades cotidianas y reducir lo que él llama la “terribilización” abre la puerta a <b>reconectar con nuestro estado natural de alegría, ligereza y disfrute de las pequeñas cosas.</b></p><p>Destacó la importancia de <b>transformar las creencias irracionales</b> —como la necesidad de hacerlo todo perfecto, ser aprobado por todos o que todo funcione según lo esperado— en<b> pensamientos más racionales y flexibles</b>. Además, remarcó que la<a href="https://www.infobae.com/tag/terapia-cognitiva-conductual/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/terapia-cognitiva-conductual/"><b> terapia cognitivo-conductual </b></a>ofrece herramientas eficaces para tratar desde el estrés hasta trastornos como el <b>TOC </b>y habló de cómo<b> reprogramar la mente</b> incluso puede cambiar la relación con la alimentación. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/0L4J7BV8424q1fCUb0z68l?si=830f12a59e104fee" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0L4J7BV8424q1fCUb0z68l?si=830f12a59e104fee"><b>Spotify</b></a> y <b>YouTube.</b></p><p>Rafael es conocido por sus libros de autoayuda y su trabajo en terapia cognitiva y breve; se formó en la <b>Universidad de Barcelona</b> y completó especializaciones en <b>Inglaterra e Italia</b>, entre ellas trabajó con el psicoterapeuta <b>Giorgio Nardone</b>. Autor de títulos populares como <i>El arte de no amargarse la vida</i>, <i>Las gafas de la felicidad</i>, <i>Nada es tan terrible</i> y <i>Sin miedo</i>, combina la práctica clínica con la docencia, la formación a profesionales de la salud y la divulgación en medios y plataformas digitales. En los últimos años ha seguido publicando y presentando nuevos libros, mantiene actividad pública, con conferencias y presencia en redes y YouTube; y dirige centros y cursos centrados en ayudar a las personas a ser más fuertes y felices mediante técnicas prácticas de <b>reeducación mental.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UE7TRCDPOZBQHPDF55A3IENX7Y.jpg?auth=be3c7d296bb9e459d117b7321ef924267dab6ee62b12f3f660137dcd39a772e2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Minimizar las adversidades diarias reduce la “terribilización” y permite reconectar con la alegría y el disfrute cotidiano (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quisiera empezar con una frase tuya, que siento que es de cabecera: “No sufrimos por las cosas que nos pasan, sino que sufrimos por las cosas que nos contamos que nos pasan”.</b></p><p>—Fíjate que esta frase la dijo el<b> filósofo Epicteto</b> en el siglo I, en Roma. Epicteto era un personaje increíble. Fíjate que decidió ser feliz pese a ser esclavo, inmensamente feliz. Y era un prodigio, era muy inteligente, y él acuñó esa frase superimportante. <b>“No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”.</b> No somos conscientes de esto. Yo, por ejemplo, si me deja mi novia y me deprimo, Epicteto te diría: “Rafael, no te has deprimido porque te ha dejado tu novia. ¡Qué va! Te deprimes por lo que te dices automáticamente”. “Dios mío, estoy solo. Dios mío, no encontraré a otra. Soy un desgraciado”. Ahora te deprimes. Porque si tú te dijeras: “Soy libre, qué bien. Esto es maravilloso”, te pondrías bien. <b>No son los hechos los que nos afectan, es nuestra interpretación</b>. ¿Podemos aprender a usar otro diálogo interno, a decirnos cosas diferentes? Sí. Desde la época de Epicteto, en el siglo I, hasta ahora, hemos estado estudiando cómo hacerlo y sabemos que funciona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHGLPBW4MNAMPBBRECPAWLL5FQ.jpg?auth=28d5e8e1fa9a538baa8fb8bd51b4c58118e59d70aa269d3d8bae0a6dd2f7a5fe&smart=true&width=1456&height=816" alt="La terapia cognitivo-conductual ofrece herramientas eficaces para afrontar el estrés y trastornos como el TOC, según Santandreu (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo se entrena poder cambiar la interpretación que uno le da a los hechos?</b></p><p>— El entreno básico es que tienes que <b>revisar las adversidades del día</b>. Lo puedes hacer por la noche o al día siguiente por la mañana. Por ejemplo, dices: “Hoy en el trabajo alguien me ha dicho algo desagradable y me he puesto frenético, me he enfadado mucho”. Vale, pues lo revisas. Y dices: “Vamos a ver. <b>¿Esto que me ha dicho esta persona es tan importante? ¿Es el fin del mundo, la guerra nuclear?</b> ¿O yo en realidad soy un afortunado porque tengo brazos, piernas, no tengo ninguna enfermedad?”. Entonces dialogas con tu yo mismo. Hay muchas cosas para decirse. Por ejemplo, si es un maleducado, el problema lo tiene él. Yo qué tengo que ver con esto. A mí, eso no me afecta. En todo caso, le afectará a él. Entonces, nosotros lo que hacemos es <b>aprendemos a convencernos a nosotros mismos de que cualquier adversidad es muy pequeña</b>. Cuanto más pequeña, mejor. Reconocemos que no me ha gustado y que mejor hubiese pasado de otra manera. Pero lo menos posible. Entonces, ¿qué pasa? Que si tú haces esto todos los días con todas las adversidades, a la próxima vez, a la semana siguiente que alguien te dice una cosa desagradable otra vez, te afecta un poco menos. Y si sigues trabajando, a la siguiente vez, un poco menos. Y <b>estás educándote para tener un sistema emocional negativo muy suave y uno positivo muy alto</b>. Es un entreno. Lo más importante es <b>minimizar las adversidades,</b> porque si haces eso, casi de manera natural, ya tienes más espacio para disfrutar de lo bueno. Nosotros no disfrutamos de la vida enormemente como, por ejemplo, lo hacen los animales. Los animales son super felices por naturaleza. </p><p>El hombre también, si no se queja todo el día de cosas, que es lo que nosotros hemos aprendido a hacer mal. Entonces, con que quites la parte que yo llamo la <b>terribilización</b>, ya la parte de la alegría casi viene sola. Porque en realidad nuestro código normal es estar muy alegre. Eso es algo que descubres cuando empiezas a trabajar con esto. Te das cuenta de que <b>el estado natural del ser humano es muy alegre, chisposo, feliz </b>y hasta te diría extático, de vivir en éxtasis. Que eso es algo que mucha gente desconoce. Las cosas más pequeñas empiezan a producirte un placer increíble. Pero eso es natural. Si dejas de comerte el coco, de quejarte, de agobiarte... Que eso es lo artificial. <b>El acento se pone, si quieres, solo en reducir lo negativo.</b> Lo otro prácticamente viene solo.</p><p><b>— En tu libro mencionás a Stephen Hawking como un ejemplo. ¿Qué es lo que te gusta de su filosofía, de cómo él lideró su vida?</b></p><p>— Stephen Hawking para mí fue un <b>modelo de fortaleza emocional </b>muy importante. Yo lo he estudiado mucho, hubo una época en que me leía todas las entrevistas que hacía, leí sus libros... ¿Por qué? Porque <b>Stephen Hawking era un hombre que tuvo una gran adversidad.</b> Aproximadamente <b>a los 22 años empezó a notar que le pasaba algo,</b> tenía problemas de movilidad y le diagnosticaron la enfermedad de la ELA. Le dijeron que tenía un span de vida de unos tres años, que se iba a morir. Y que iba a empezar a perder toda la movilidad de su cuerpo. Efectivamente, la fue perdiendo hasta el punto de que en un momento dado él ya no se podía mover en absoluto. Podía mover los ojos, quizás un poco la cabeza. No podía hablar porque la musculatura no le funcionaba. No podía respirar. Tenía un respirador. Y se comunicaba con el exterior por un ordenador que lo movía con las pupilas. Al principio, cuando le diagnosticaron esta enfermedad, él se deprimió y estuvo seis meses encerrado en la habitación del campus de Cambridge. Él era un joven estudiante de doctorado en física. Pero a los seis meses salió. Y él siempre cuenta que... con la siguiente conclusión: <b>“Es inútil quejarme, es una pérdida de tiempo, no lo pienso hacer</b>“. Y segunda cosa que se dijo: <b>“Mientras puedo hacer cosas valiosas por mí mismo y por los demás, seré feliz si me concentro en ellas y no en lo que no puedo hacer”</b>. Entonces él hizo clic y dijo: <b>“No me voy a quejar”</b>. </p><p>Y empezó a hacer cosas con su vida: <b>se convirtió en uno de los mejores científicos de todos los tiempos</b>. Escribió varios libros bestsellers. Se casó dos veces, se divorció, tuvo hijos, infinidad de<b> </b>amigos, viajó por todo el mundo, y sobre todo era una persona muy feliz.<b> Él se decía a sí mismo, por ejemplo, que su enfermedad, su parálisis, era una minucia.</b> ¿Por qué? Porque él podía hacer infinidad de cosas y eso se convertía en su universo maravilloso lleno de oportunidades. Entonces, para mí es muy importante porque es uno de mis<b> </b>modelos. Te confieso que a veces terribilizo un poco, a veces me<b> </b>quejo un poco. Cada vez menos, ¿eh? Me he entrenado y por suerte lo hago muy poco, pero<b> </b>alguna vez también lo hago. </p><p>Por ejemplo, alguien me ha dicho<b> </b>algo desagradable. Y me empiezo a quejar, a lamentar: “Habrase visto lo que me<b> </b>ha dicho, no puede ser". Entonces paro y digo: “Rafael, para, para, para. <b>¿Qué te diría Stephen Hawking si lo tuvieses aquí?</b> ¿Que esto es el fin del mundo, la guerra nuclear, que no lo puedes<b> </b>soportar?" Y yo digo: “No, no. Seguramente me diría: mirá chaval, esto es una tontería, hombre.<b> </b>Tienes brazos, tienes piernas. Pero, ¿qué me estás contando? Si eres un increíble<b> </b>afortunado". Entonces, lo que estoy haciendo es <b>trabajando sobre mi diálogo interno para minimizar cualquier adversidad </b>que tengo.<b> </b>El<b> </b>ser humano es un campeón de amargarse mediante su imaginación, pero también podemos ser campeones de lo<b> </b>contrario, con la misma herramienta, también con la imaginación, con el diálogo interno. En <b>psicología cognitiva</b> lo que hacemos es usar esa potencia, pero para<b> </b>desagobiarte, no para agobiarte. Pero lo que tienes que hacer es educar tu mente, no dejarla ahí salvajemente influida por las neuras y las malas interpretaciones de los demás o de la sociedad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MENT6ZEEHREUPKWYOP3GAW3LRU.jpg?auth=7a4ab6d59e28971bf71991e04c5158f019eefb663af82b6b2b15a4aef88ee20a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las creencias irracionales sobre la perfección, la aprobación ajena y el control absoluto alimentan la ansiedad y el estrés - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Algo de lo que hablas también, más allá de la interpretación que nosotros le damos a un hecho concreto, es de las creencias irracionales.</b></p><p>—<b> </b>Las creencias irracionales para nosotros son la <b>madre de la enfermedad emocional</b>, de la depresión, de la ansiedad. Es el núcleo. ¿Qué son las creencias irracionales? <b>Son cosas que creemos muy profundamente que nos están fastidiando la vida</b>. ¿Cuántas creencias de esas irracionales hay? Millones. Pero te puedo decir<b> </b>algunas. Por ejemplo, <b>“necesito ser guapo para ser feliz”</b>. Esto lo cree<b> </b>mucha gente. Es muy importante que sea guapo para mi felicidad. Esta creencia primero es<b> </b>falsa, es mentira, porque hay mucha gente fea muy feliz. Llevo 30 años trabajando de psicólogo y lo he hecho con todo tipo de personas: modelos de pasarela, actores, actrices, gente muy guapa. Y yo te prometo que toda mi impresión es que son más infelices que la gente normal. Volviendo a las creencias irracionales, son esas cosas que yo creo y que me digo que no me ayudan a ser más feliz, que me ayudan a ser más infeliz, pero yo creo que son correctas, incluso yo creo que me ayudan a ser más felices, pero en realidad, no. </p><p>Hay millones, pero se concentran en tres. La primera es: <b>“Necesito hacerlo todo bien o de lo contrario soy un gusano, un fracaso”</b>. Esto no te lo digas porque esto te vas a machacar. El segundo grupo de creencias irracionales es: <b>“Necesito que todo el mundo me trate bien todo el tiempo y si no, no lo puedo soportar”</b>. Como te digas eso, para abajo. Y el tercero se lo dice mucha gente: “¡Necesito que todas las cosas funcionen correctamente, como estaba pensado que funcionen! Los trenes llegar a tiempo, el camarero servirme rápido, los políticos hacerlo bien y si no, no juego. Y <b>esas creencias irracionales las tendrías que cambiar por creencias racionales</b>, por preferencias. Como por ejemplo:<b> “Me gustaría hacer muchas cosas bien</b> y con que haga un buen grupo de cosas bien, ya. Eso es maravilloso”. Lo segundo:<b> “No necesito que todo el mundo me trate bien todo el tiempo”</b>. Primero, porque eso no va a pasar y segundo, ¿para qué? Si al final sería hasta aburrido. Y el tercero es: <b>“No necesito que todo funcione todo a la perfección“</b>. En un mundo maquinal donde seríamos robots. No, para nada. Si ya vivimos en, en el mundo de la abundancia, si en el mundo nunca ha habido tanta abundancia. Tranquilo, hombre. Son creencias irracionales que has de transformar y cambiar tu ideología a nivel profundo sobre lo que opinas de todo. Yo he cambiado desde los 25 años que descubrí la psicología cognitiva, he cambiado todo lo que creía de todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6TWJ7LKK5ZCHPDOBGPUVVDIUSA.jpg?auth=d311235392ff8aa83c1295fd7043da5dbb148086e7cd965647470a10b57507b5&smart=true&width=1456&height=816" alt="La llamada “maldición de la abundancia” genera más necesidades y autoexigencias, lo que incrementa el malestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Tenés algunos casos puntuales?</b></p><p>—<b> </b>Yo estoy súper convencido de que, por ejemplo, de que ser feo es fantástico. O sea, tiene todas las ventajas. Y ser guapo, pfff, es peor, es una putada.<b> Ser feo es fantástico, no tienes presión, pones el acento en valores que son mucho más provechosos,</b> que a la larga te van a ir mucho mejor, como ser amable, extrovertido, bueno en algo, inteligente... Y eso es mucho mejor luego. El poder de la atracción que dan los valores internos es mucho más grande que el de la belleza física, incluso para ligar con las guapas, para todo. Yo me he convencido de esto y he ganado dos cosas muy importantes. Primero, que me da igual la belleza física, lo cual es muy importante porque en la vida a más guapo no vas porque te deterioras. Por lo tanto, hostias, tienes un montón de ventajas, ya no dependes de eso. Y segundo es que, de verdad, si le pones el acento en las otras muchas cualidades que te va a ir mucho mejor. </p><p>Entonces, esa es, por ejemplo, una de las creencias irracionales que yo extirpé: que <b>la belleza física era mínimamente importante,</b> porque es cero. A ver, con eso no quiero decir que puedo ir a la peluquería, ponerme guapo... Sí, pero es un juego. Pero en realidad me da un poco igual. En el fondo no es importante en absoluto. Cuando tú crees que necesitas ser guapo para ser feliz, por ejemplo, o para conseguir cosas... No te atreves a ligar con las guapas si no te ves guapo. En cambio, yo le digo, sobre todo a los chicos que nos están viendo: “Te lo juro que da igual eso”. Ser feo da igual, vas a ligar con las guapas igual. Tú no le des importancia a eso y lígatelas, ya verás cómo va a funcionar.<b> Es fantástico liberarte de esa creencia absurda.</b> La belleza física casi no tiene importancia, muy poca. Si quieres ser no sé, actriz o actor del tipo bellezón. Pues para eso sí. Pero para todo lo demás no sirve ni para ligar. Ligas más siendo extrovertido, valiente, simpático, amable, espiritual... Lo que tú quieras, ligas mucho más. La belleza física casi no sirve para nada.</p><p><b>— Recién me dijiste la terapia conductual. ¿Cuál es la diferencia con la tradicional?</b></p><p>—<b> </b>Yo practico un tipo de terapia que se llama <b>cognitivo conductual</b>. Es una mezcla de dos. Lo <b>cognitivo </b>es de lo que hemos estado hablando ahora, lo que dijo Epicteto. Porque cognición significa pensamiento. Trabajamos sobre mi pensamiento para cambiar mis estados emocionales. Pero luego lo combinamos con otra cosa que se llama <b>psicología conductual</b>, que viene de conducta. ¿Qué es lo que hago ahí? Ya no razono, no uso el pensamiento, sino que utilizo la acción para cambiar emociones. Cuando nosotros tenemos emociones muy salvajes, por ejemplo, un miedo agudo, los <b>ataques de pánico</b>. O en el caso del <b>TOC, el trastorno obsesivo-compulsivo</b>, que son personas que entran en bucle en una emoción, un pensamiento-emoción. Pues con los ataques de pánico y el TOC ya no puedes usar la terapia cognitiva del pensamiento porque la emoción es tan salvaje, la ansiedad es tan salvaje que no puedes razonar. La gente que tiene ataques de pánico ya no puede razonar. </p><p>Pero a nuestro rescate viene una maravilla que es la psicología conductual, que lo que hace es transformar tu cerebro a base de tu conducta, no de tu pensamiento. Por ejemplo, esa persona que tiene el TOC de gérmenes, que piensa que igual se ha infectado, fíjate que en la terapia conductual lo que tiene que hacer es exponerse masivamente a lo que más teme. Y, por ejemplo, si fuese mi paciente, yo le diría: <b>“Bueno, pues todos los días tiene que tienes que tocar superficies, el suelo también y así ‘infectarte todo’ y te jodes, te quedas con eso. </b>Y así todos los días, masivamente. No razones y hazlo”. Y la terapia conductual funciona. Es una técnica que está super comprobada y es la única que funciona para cuando tienes miedos agudos que ya no te permiten razonar. <b>Tienes que actuar y actuar en la dirección contraria.</b> Con mi equipo de psicólogos en España hemos tratado 10 mil personas con ataques de pánico y TOC muy fuertes, muy severos, y curados. De hecho, en mis canales de YouTube y mis redes sociales, cada semana cuelgo dos testimonios de personas que se han curado con el método conductual que yo explico en mi libro <i>Sin miedo</i>. Y llevamos unos 300 casos de personas que te lo explican ellos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NW7HXYTAHFFVNCOSPWQCXTZF74.png?auth=de5248dbc321471fdd7dd2e5bb9b7d50a4c469901eea2e10e2fe4fdce1b34bd6&smart=true&width=1024&height=665" alt="El deseo de aprobación universal provoca sufrimiento inútil porque nunca se podrá satisfacer completamente a los demás, dijo Santandreu (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="665" width="1024"/><p>—<b> Hay muchas personas que tienen TOC, pero no un diagnóstico y les es difícil de identificarlo, ¿no?</b></p><p>—<b> </b>Muchísimos TOCs la gente no sabe que los tiene y los viene sufriendo durante décadas. Y la persona no es consciente que esa pelota que tenía en la cabeza era un TOC. Es muy común. La <b>hipocondría</b> también es un TOC. Un TOC es que la persona entra en bucle con una duda, yo lo llamo una <b>duda amenaza</b> y no puede salir de ahí. Y es algo un poco absurdo si quieres. A todos nos ha pasado que alguna vez tienes una situación que de repente te entra una duda y es importante y lo pasas mal. Por ejemplo, te compras tu primer piso y, hostia, el día antes de ir a firmar te entra la duda y empiezas: “¿Este piso será el correcto? A ver si la voy a cagar con el dinero que cuesta”. Y estás hasta las tres de la noche dándole vueltas y al final te dices a ti mismo: “Mira, mente, déjame en paz porque ya está decidido. </p><p>Déjame en paz, ya está”. Pero tienes un runrún ahí. Eso nos ha pasado a todos alguna vez. Vale, pues el TOC tiene eso todo el día, todos los días de su vida. Y por un tema X que a veces tiene uno o dos, tres TOCs, pero siempre son los mismos que no se puede salir de él porque es una duda amenaza y no la puedes resolver. Por ejemplo: “Pero esto que tendré será una enfermedad o no será una enfermedad. El médico me ha dicho que no, pero y si se ha equivocado. Y sí, porque ahora noto una cosa diferente”. Constantemente, entra como en bucle, con mucha facilidad, con dudas que siente que son importantísimas, que no las resuelve y no puede salir de ahí. La buena noticia es que eso se puede <b>desactivar completamente con ejercicio mental, con la terapia conductual.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OW43MIURFRHLVDUEYWDR7PRJQE.jpg?auth=d59649c6f4c117533c700816c58478ee5b1def8cabb398668468587fcd4d343d&smart=true&width=1792&height=1024" alt="Cambiar la importancia otorgada a la belleza física por valores internos impacta positivamente en la autoestima personal, afirmó Santandreu  (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Cómo empezamos a cambiar un pensamiento?</b></p><p>—<b> </b>Por ejemplo,<b> </b>cuando nos estresamos en el trabajo, primero tienes que detectar cuál es la creencia o creencias que hacen que te estreses en el trabajo. Porque tú te estresas por unas creencias, si no, no te estresarías. ¿Cuáles son? Siempre son las mismas. Uno, creencia irracional: “Necesito el trabajo absolutamente para pagar las facturas y Dios mío, sería horroroso que me despidiesen”. Esa es la primera creencia irracional. Y tienes que cambiarla por la siguiente: <b>“Nadie necesita un trabajo para ser inmensamente feliz”</b>. Nadie. Mientras tengas el agua y la comida del día, aunque sea recogida la que tiran en los supermercados, tú ya puedes ser inmensamente feliz. Segunda creencia irracional: “Si me despidiesen del trabajo, también sería una vergüenza personal. Ya no por el tema del dinero. Porque si yo he estudiado psicología, ¿cómo es que me despiden? ¿ser un mal psicólogo? ¡Qué vergüenza!” Vale, eso lo tienes que cambiar totalmente si quieres ser más fuerte. Y tienes que pensar que <b>a ti no te define en absoluto una profesión</b>. </p><p>Tienes que estar loco para pensar eso. Porque, ¿qué pasa entonces? Que eres una máquina, un ordenador. Un ordenador es 10 mil veces más eficaz que tú. Pero yo no me caso con un ordenador, no lo amo, no voy a dormir con él. No me peleo por mi ordenador. <b>La eficacia no me define. </b>Entonces, fíjate, has de trabajar todo eso a un nivel muy profundo, hasta que tú estás enteramente convencido de que tú no necesitas, no solamente ese trabajo en el que estás, sino ninguno. <b>Y me puedo sentir inmensamente feliz y orgulloso de mí mismo sin ningún trabajo, sin tener que hacer ningún trabajo bien</b>. Porque fíjate qué relax entonces, qué tranquilidad. Y te digo una cosa para los que nos estén viendo. Pensar así, aparte de que te desestresas, sí vas a rendir mucho mejor, porque eso no quita que digas: <b>No lo necesito, pero lo quiero hacer superbién</b>. Venga. Y curiosamente, te va a salir superbién. Es un poco paradójico. Sí. Pero es la realidad. Pero te lo tienes que trabajar a un nivel tan profundo que tú no lo dudes ya. En ese momento desaparece el estrés.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBUVTFKWKRFMVOWUEDXXBYOJGE.jpg?auth=73825023e1e13257e924b2f142ac3d00a773dfe2602f46d916bcca68c5635796&smart=true&width=1456&height=816" alt="Reprogramar la mente para asociar placer con alimentos saludables facilita el control del peso según Santandreu  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Yo creo que no es solamente trabajar mi creencia, sino es trabajar mis ganas de querer ganarme el respeto y la aprobación del resto, porque vivimos en un mundo que se mueve con esas creencias.</b></p><p><b>— </b>Me gusta que digas eso. Es que, efectivamente, una tercera creencia que puedes trabajar en ese caso es: <b>“No necesito que todo el mundo piense bien de mí”</b>, en absoluto. Por varias razones. La primera, porque es <b>imposible</b>, no va a pasar. No todo el mundo va a pensar bien de ti. La gente tiene su propia ideología y la cosa cambia. Segundo, <b>¿para qué quiero que todo el mundo piense bien de mí?</b> Sería hasta aburrido. Tampoco te dan dinero porque la gente, todo el mundo piensa bien de ti, ¿para qué? Con que piense bien de mí una minoría, y tampoco todo el tiempo, porque la gente también tiene derecho a hacer lo que le dé la gana, ya es suficiente. Incluso, Es muy difícil que nadie piense bien de ti, alguna habrá que piense bien de ti. Pero incluso si no hubiese nadie que piense bien de mí, no sé, mientras tenga brazos, piernas, no pasa nada. </p><p>Hay gente que le afecta demasiado enemistarse con gente. Y yo siempre digo: “Es una tontería”. En todos los pisos que he vivido, en todos los edificios, al final con uno o dos vecinos, hemos terminado que no nos hablamos. Porque hacen algo mal, yo le digo algo con educación, pero se enfadan. Se enfadan ellos. Yo no me enfado, pero se enfadan ellos y no te hablan. No hay ningún problema. Yo no tengo ningún problema, porque no necesito que todos los vecinos me amen. De hecho, no necesito que ningún vecino me ame. Es que me aman, genial, que no. Oye, cogemos el ascensor igual, no nos hablamos y todo bien. No pasa nada. <b>No necesito que todo el mundo me apruebe todo el tiempo. </b>Esto es absurdo. Entonces, fíjate que cuando te lo metas a la cabeza, no de estresas en el trabajo. Pero fíjate que alguien que nos esté viendo pensará: hostia, pero es que esa actitud tan pasota puede volverte un pasota, al contrario, lo que te vuelve es un tío tranquilo y capacitado para hacer cosas. </p><p><b>Es como los grandes tenistas, como fue, por ejemplo, Rafa Nadal o como es ahora Carlos Alcaraz</b>, son campeones de sacarse la presión, no vengan a metérsela. Entonces, ellos, por ejemplo, Nadal, que yo lo seguí en toda su carrera, él en casi prácticamente en todas las entrevistas, decía: “Oye, qué es todo el tenis es una tontería pasar pelotas así”. Él decía: “Yo en Manacor, en mi pueblo de Mallorca, yo soy muy feliz a mi vida, yo no necesito esto”. ¿Sabes a quién le decía eso? No se lo decía al periodista, se lo decía a sí mismo, porque a él <b>no le interesaba estar presionado jugando al tenis</b>. Le interesaba estar tranquilo y disfrutar, porque él se dio cuenta de que así rendía mucho mejor. Entonces, que la gente no tenga miedo. Si sacar la importancia solo va en tu favor, no va en tu contra. Pensar que no necesitas el trabajo va a hacer todo lo contrario, que lo hagas muy bien. Y lo contrario, pensar que necesitas absolutamente el trabajo te va a meter tanta presión que es imposible trabajar así bien. Es todo lo contrario.</p><p><b>— En tu libro también hablás de cómo adelgazar tiene que ver con una reprogramación mental.</b></p><p><b>— </b>Es totalmente mental. <b>Adelgazar es la cosa más fácil del mundo. </b>Incluso es tan fácil, tan fácil, tan fácil, que es inevitable. Cuando estás bien programado mentalmente, es inevitable. Lo difícil es engordarse. Toda la gente que me conoce, mis amigos, etcétera, se asombran de las cantidades de comida que como. Se asombran, se espantan porque yo como el triple que ellos y puedo ir a un restaurante y pedir dos primeros, dos segundos y dos postres. Y se asombran. Dicen: “¿Cómo es posible?” Pero porque no estás gordo, al contrario. Pero me reprogramé. Yo lo explico en mi último libro, <i>No hagas montañas de granos de arena</i>. Pero básicamente se trata de<b> trabajar tu mente</b> para ver que los alimentos que más te gustan, los más sabrosos, los increíbles, son los más sanos. Y los que no te gustan son los fritos, los dulces, los que engordan. Yo tengo que decir a todo el mundo que eso en realidad es lo natural. O sea, que a nosotros nos gusten los fritos, los azúcares simples y todo eso, eso ha sido un <b>lavado de cerebro </b>que nos hicieron desde niños, la sociedad moderna que nos ha metido comida asquerosa desde pequeños. </p><p>Pero si tú te reprogramas para ver lo sabroso como lo más saludable, esa comida no engorda, es imposible. ¿Tú conoces a alguien que se coma generalmente siete manzanas seguidas? No has conocido nunca a nadie, es imposible. Es imposible engordar comiendo comida saludable. Porque esa comida no engorda y se autolimita. Al revés, puedes comer el doble o el triple, que es lo que hago yo, pero no engordo. <b>Porque la comida saludable, atención, no engorda</b>. Es imposible. ¿Querés una prueba muy fácil, muy sencilla? Todos los animales del reino animal no existe la obesidad. Animales en libertad. Animales en cautividad como son los perros, los gatos que tiene la gente, eso sí. Pero, ¿por qué? Porque les dan comida basura, o sea, no les dan la comida natural. Entonces, les cambian el cerebro y al final acaban pensando que la comida sabrosa es otra y entonces engordan. Pero los animales en libertad están todos delgados. ¿Cómo es posible? Y tú dirás: “Bueno, porque les falta alimento”. No les falta alimento. Comen comida que la madre naturaleza ha hecho para ellos. Y <b>no comen comida absurda e inventada</b>. En nosotros, el problema está en que hemos tenido un mal entrenamiento mental para la comida. </p><p>Entonces, yo, por ejemplo, me he convencido de que la comida que más me gusta es, por ejemplo, una<b> ensalada maravillosa</b>. Es mi alimento favorito y los otros saludables. Por ejemplo, una hamburguesa, yo ya la visualizo como fritos, con algo que, que me bloquea las arterias, las venas, que me deja la boca asquerosa, llena de una grasa artificial de cojones, horrorosa. Y eso me va a sentar mal, es asqueroso. Y en cambio, <b>visualizo mis platos favoritos saludables como frescos, maravillosos, llenos de energía</b>, que me va a poner a tope, que voy a jugar al tenis como Rafa Nadal después, voy a hacer el amor como un campeón, teniendo multiplísimos orgasmos con esa comida tan maravillosa. Entonces, lo visualizo, he dedicado un tiempo a cambiar mi mente y entonces realmente te lo prometo, no me gusta nada una hamburguesa o lo frito. Y antes me gustaba. Una de las estrategias que yo explico en mi último libro le llamamos <b>comer del cubo de la basura</b>. Es decir, te puedes permitir tres, cuatro o cinco veces a la semana de las treinta y cinco comidas que hacemos los seres humanos a la semana, puedes permitirte tomar algo de alcohol, un pastel, una hamburguesa, lo que tú prefieras. ¿Y eso por qué incluso es interesante? Simplemente para evitar el efecto <b>fruto prohibido</b>, porque si te lo prohíbes todo muy terminantemente, hay una parte de nuestro cerebro que dice: “¡Ah! Igual eso es muy valioso, lo tengo prohibido". Parece como que te atrae. Entonces, si te lo permites de vez en cuando también está bien.</p><p><b>— Te quería preguntar ¿por qué crees que la ansiedad se volvió como un mal bastante común? ¿Lo ves así?</b></p><p><b>—</b> Por supuesto. Todos los malestares emocionales no paran de subir año tras año, década tras década. Y cada vez será más. Es inevitable.</p><p><b>— ¿Hay una razón a la que vos lo adjudiques?</b></p><p><b>— </b>Sí y es parecida a la del cambio climático, que tampoco se puede parar. Tengo que dar una mala noticia: quien piense que se puede parar el cambio climático y la destrucción, la autodestrucción de la raza humana, no conoce cómo funciona la mente humana. Es tan imposible que yo a veces pienso que incluso todas las tradiciones religiosas que han profetizado el <b>Apocalipsis</b> sabían de psicología y que la mente humana no puede detener eso porque lo produce la propia mente humana. Es algo que corre paralelo a la mala salud mental de la gente. Va ligado, en realidad. Eso se debe a lo que yo llamo <b>“la maldición de la abundancia”.</b> La abundancia material está guay, ¿verdad? Por un lado sí, pero por otro lado es una maldición. ¿Por qué? Porque las sociedades, cuanto más opulentas son, y el mundo cada vez es más opulento en general, ¿qué sucede? Que al mismo tiempo te creas <b>más necesidades y autoexigencias</b>. “No es que yo pueda ser guapo, es que tengo que ser guapo, si no soy un puñetero fracaso”. Eso es un error que comete muy fácilmente el cerebro humano. Convierte objetivos en necesidades absolutas con mucha facilidad y eso no se puede cambiar. Se puede cambiar con mucha autoeducación emocional, pero eso, como lo hacemos pocos, eso no va a pasar con la mayoría. </p><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por acá y en realidad es dejar algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo hayas leído, alguna película que te gustó, puede ser algo que te contaron, puede ser una frase, puede ser algo que te sorprendió, lo que quieras.</b></p><p><b>— </b>Hoy estaba viendo con el móvil, eso que te sale en shorts o en Instagram o en YouTube. Y he visto una declaración de un personaje que cada vez me está gustando más, que es Carlos Alcaraz, el tenista español. Me estoy enamorando de él, de este chaval, de su personalidad. En la última declaración que he visto, habla del tenista, <b>Novak Djokovic</b>, y dice: “Djokovic es fantástico, ha hecho cosas en el tenis increíbles, pero sobre todo la gente tiene que saber que es un tío excepcional, que intenta ayudar a todo el mundo, que siempre está de buen humor, es super buena persona”. Y el chaval, a esos 21 o 22 años, dice: “Y eso, la gente lo debería saber porque es lo único que importa, no el puñetero tenis”. ¡Wow! Cómo mola.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/eBiDtFZURAc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="EXPERTO en TERAPIA CONDUCTUAL explica cómo dejar de sufrir cambiando tu diálogo interno"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z66YTHGIFFA3VMR5TG4YEAJZAI.jpg?auth=e81f80736d9dae6f266fe15fb09bd18499e9c70d67fd6c5411070bc1c60e858d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Natalia Seijo: “La somatización es como la expresión de los síntomas a través del cuerpo, de todo aquello que a nivel psicológico o a nivel emocional no está resuelto” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/24/natalia-seijo-la-somatizacion-es-como-la-expresion-de-los-sintomas-a-traves-del-cuerpo-de-todo-aquello-que-a-nivel-psicologico-o-a-nivel-emocional-no-esta-resuelto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/24/natalia-seijo-la-somatizacion-es-como-la-expresion-de-los-sintomas-a-traves-del-cuerpo-de-todo-aquello-que-a-nivel-psicologico-o-a-nivel-emocional-no-esta-resuelto/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicoterapeuta explicó cómo las emociones no resueltas se transforman en manifestaciones físicas y advirtió que, aunque esto es natural, puede convertirse en enfermedades. Además, compartió casos de su libro El cuerpo tiene memoria, donde mostró cómo el trauma y los duelos influyen en la salud, y destacó la importancia de escuchar las señales para reconectar con la mente y sanar]]></description><pubDate>Wed, 24 Sep 2025 15:17:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, Natalia Seijo, psicóloga clínica española, especializada en trauma complejo, apego, disociación,</b><a href="https://www.infobae.com/tag/tca/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/tca/"><b> trastornos alimentarios </b></a><b>y psicosomática médica, </b>explicó el fenómeno de la somatización y cómo las emociones no expresadas encuentran salida a través del cuerpo. Señaló que <b>el estrés, la ansiedad, los traumas de la infancia y las heridas </b><a href="https://www.infobae.com/tag/emociones/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/emociones/"><b>emocionales </b></a><b>no resueltas </b>pueden transformarse en síntomas físicos sin causa médica aparente, lo que muestra la estrecha unión entre mente y cuerpo.</p><p>Además, compartió casos reales de pacientes que atravesaron largos procesos de dolor, diagnósticos inciertos y enfermedades autoinmunes, pero que lograron recuperar calidad de vida a través de la psicoterapia y el trabajo con recuerdos traumáticos. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/2WuJdpDaBttVtuynLHNm06" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2WuJdpDaBttVtuynLHNm06"><b>Spotify</b></a> y<a href="https://www.youtube.com/watch?v=nOmfbSf5uJg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=nOmfbSf5uJg"> <b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Natalia es fundadora y directora del NS Centro Psicoterapia y Trauma<b>,</b> es además trainer EMDR y docente en másteres y posgrados de la Universidad Complutense de Madrid, la UNED y la Universidad Católica de Valencia. Reconocida conferencista internacional, recientemente publicó <i>El cuerpo tiene memoria</i>, donde aborda cómo el trauma y el estrés pueden expresarse a través del cuerpo y generar síntomas físicos o psicosomáticos.</p><p><b>— Leí tu libro </b><i><b>El cuerpo tiene memoria</b></i><b> donde contás muchos casos reales de pacientes que has tenido y explicás cómo los seres humanos somatizamos las emociones, lo que no podemos poner en palabras. Me encantaría que me cuentes qué es la somatización.</b></p><p>— <b>La somatización es como la expresión de los síntomas a través del cuerpo, de todo aquello que a nivel psicológico o a nivel emocional no está resuelto</b>. Puede venir muchas veces por el estrés, puede venir por la ansiedad, por la preocupación, toda la angustia que a veces tenemos en la vida con cosas que nos van pasando, pero también con las heridas de infancia y a veces con temas de traumas mucho más complejos. Pero lo más importante es que la somatización o lo psicosomático <b>se traslada a través de síntomas de enfermedad</b>, <b>con la característica principal de que el órgano no está dañado</b>. Son síntomas de que algo no funciona bien, pero no hay una causa médica que pueda explicarlo tan claramente. Para poder verlo, en principio tenemos que ver el síntoma. ¿Cuándo empieza ese síntoma y qué estaba pasando en esa época de tu vida cuando tú empiezas a somatizar? A veces, cuando una persona muestra síntomas de somatización, no empieza en el mismo momento que le pasa el evento, porque el cuerpo va más despacio que la cabeza. </p><p><b>Los síntomas de enfermedad a nivel psicosomático se suelen dar tiempo después de que nos suceden las situaciones de vida.</b> Entonces, a la persona le podemos preguntar: “Y allí, cuando empiezan las somatizaciones, ¿qué estaba pasando?” Y a veces me dicen: “Jo, es que allí no estaba pasando nada”. Y yo siempre pregunto: “¿Y un poco de tiempo antes de que empezaras a notarlas? Por ejemplo, seis meses antes o un año antes”. Entonces, se quedan pensando y dicen: “Bueno, como no sea...” Y me empiezan a contar un relato de algo que pasó. Eso cuando lo pueden tener, mucho más claro. Pero como tú dices, en el libro, hay casos en los que la persona no encuentra tan fácilmente lo que le pasó. Tenemos que ir trabajando en terapia con lo cómo se encuentra hoy en día con el síntoma que tiene y desde ahí, muchas veces dando espacio al síntoma, aparece de donde vino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAFU5AKBKJEGZHUPBTCI2YZL7E.png?auth=4570284cd337c831337068180c8190068b08ee00e12afe2064761ceff147bf40&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El impacto de las emociones no expresadas puede manifestarse a través del cuerpo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿La unión de la mente y el cuerpo está mucho más unida de lo que creemos o sabemos?</b></p><p>— Claro. Es que somos cuerpo y mente. Somos la parte más mental y cognitiva y somos la parte emocional también. Y todo tiene que ir unido. El tema es cuando no lo está tanto, cuando una persona, a lo mejor por su educación a nivel familiar, por situaciones que le van pasando a lo largo de la vida o por eventos mucho más traumáticos, aprendemos un poco, pues, a distanciarnos del cuerpo. Por ejemplo, alguien que siente dolor constantemente es alguien que no puede estar todo el tiempo presente en su cuerpo. ¿Por qué? Porque es que el cuerpo realmente acaba siendo como un poco el enemigo, ¿no? ¿El enemigo de qué? De hacerme sentir fatal, que es lo que dicen muchas veces muchas personas en consulta. <b>Es que mi cuerpo me hace sentir mal, yo no puedo estar todo el día sosteniendo el dolor que yo tengo. </b>Entonces, a veces me da la sensación de que yo estoy separada de mi cuerpo, de que mi cuerpo como si no me perteneciese demasiado, ¿no? Y hay ejemplos. </p><p>Una paciente mía me decía: <b>“Mira, es que hoy no voy a poder ir a consulta porque me caí y estuve tranquilizando el cuerpo toda la mañana”.</b> Si no me llega a estar hablando de su cuerpo, yo pensaría que estaría hablando de una persona, de otra persona, porque lo utilizan a veces como en tercera persona. Lo más natural es que somaticemos. <b>Somatizar es algo natural en, en el ser humano. El problema es cuando esas somatizaciones nos limitan la vida y se acaban convirtiendo en síntomas de enfermedad.</b> Pero el resto de las somatizaciones son naturales. Es más, las somatizaciones también <b>es la manera en la que nos damos cuenta cómo estamos en el mundo.</b> Cómo me siento yo con alguien puede darme una somatización también. Es decir, yo no estoy bien con alguien en una relación de amistad, de pareja y me lo está diciendo el cuerpo porque me encuentro mal, me duele el estómago o a lo mejor estoy más estreñida. Son somatizaciones que no llegan a ser limitantes para mí, pero hay algo en mi cuerpo que me está diciendo que esta situación no es buena para mí. Esto es positivo también para nosotros. ¿Por qué? Porque el cuerpo se comunica también.</p><p><b>— Recién hablábamos fuera de cámara de la severidad con la que a veces el cuerpo sintomatiza. ¿Te animas a contarme algunos casos del libro para que la gente que nos está escuchando se pueda dar una mejor idea de qué es lo que hablamos?</b></p><p>— Sí, claro, porque todos los casos que están en el libro, pues son de personas que, permiten que estén ahí, ¿no? Sin embargo, hay tres casos que llevan el nombre real de la persona, porque otros no lo llevan. Sin embargo, estos tres, que son <b>Marisol, María </b>y<b> Amada</b>, son tres mujeres que me han permitido poner sus nombres reales y, de hecho, en la primera presentación que hice del libro me acompañaron las tres. Y los casos y cómo lo contaban ellas sus historias, cómo fue empezar en terapia, cómo fue continuar y cómo fue el cómo se sienten ahora. Fue tan emocionante para el público que estaba allí que la gente hasta lloraba escuchándolas, porque era hasta emocionante para mí y yo había sido la que trabajaba con ellas en terapia. Estas tres mujeres, me dijeron: “Queremos estar contigo ahí porque queremos que muchas más personas tengan la oportunidad de entender que sí se puede hacer algo más allá de solamente una enfermedad que se denomina como crónica y parece que no hay nada más que la sintomatología y la medicación para mantenerla en el tiempo, ¿no?”. Y ellas me dicen: “Nos atrevimos a buscar más allá y encontrar qué podía aportarnos la psicoterapia, ¿no?” Y muchas de ellas hoy en día son personas totalmente funcionales en las que la enfermedad autoinmune no está tan presente. Una de ellas es Marisol. Marisol es una persona que llega a mi consulta después de 20 años de sintomatología, de ir de médico en médico, diferentes especialistas, de recibir, fíjate, palabras muy duras muchas veces que nadie tiene que recibir en una situación de tanta vulnerabilidad. </p><p>Ella me contaba que había profesionales que le decían que tenía un diagnóstico sombrío. Y yo le preguntaba: “¿Eso qué significa?” Dice: “Pues si tú no lo sabes, yo no lo voy a saber”. Otros le daban la bienvenida al mundo adulto y es una mujer adulta, con lo cual ella se sentía superofendida, ¿no? Y un poco humillada porque dice: “Llegas con toda la vulnerabilidad, llegas muy mal, porque yo estaba superenferma, no entendía lo que me pasaba y tenía mucho miedo”. Me dice ella:<b> “Cuando tú tienes tantos síntomas y los médicos no te dicen qué te pasa, lo primero que piensas que tienes algo malo. </b>Y yo pensaba que me iba a morir”. Y describe síntomas al principio de todo, como dormir en un sofá durante dos años. En un sillón tumbada, porque en la cama no podía dormir, con una almohada, un cojín entre las piernas, porque al rozar moría del dolor. Entonces ella decía:<b> “Yo no sabía lo que me pasaba. No podía salir de casa, estaba siempre enferma, notaba las manos inflamadas... </b>Bueno, mucho tiempo después, me diagnostican fibromialgia, ¿no? Y entonces, bueno, pues yo tiro con muchísima medicación, me mandan a todos los especialistas, cada especialista me da una medicación diferente y así tiro años y años. Pero yo cada vez estaba peor. Entonces me fui a un fisioterapeuta que me ayudó y me dijo que a lo mejor bajando un poco la medicación podían trabajar en el cuerpo”. Y me dice: “Sin embargo<b>, a pesar de que me ayudó muchísimo, él y yo pensábamos que aquí faltaba algo, porque muchos síntomas no remitían”. </b></p><p>La ansiedad, que es la que detonaba la sintomatología de inflamación, no remitía. Entonces, él me dijo: “Yo conozco una persona que te puede ayudar. En esta ciudad hay una persona que trabaja con este tipo de problemas. Se llama Natalia”, en este caso era yo, y me la mandó. Yo no podía cogerla en consulta porque tenía la lista muy llena. Entonces, ella esperó dos meses, que es tremendo, porque yo le decía: “Pero tengo compañeras, que se vaya con otra compañera”. Y ella decía: “No, porque... ¿Sabes qué pasa? Yo estaba muy cansada de ir vagando por los profesionales y nadie me ayudaba”. Entonces, este fisioterapeuta me dijo: “Vete a ella”. Y yo dije: “Es que como no me vaya a ayudar, no voy a hacer nada. ¿Para qué voy a ir a otro? Pues me esperaba por ti. Que más me daba a mí 20 años y dos meses más que veinte años y toda la vida. Me daba igual”. Entonces, se vino a terapia. <b>Al principio, me hablaba mucho de sus síntomas, trabajamos mucho con la ansiedad y trabajamos con algo superimportante, que fue la muerte de su madre. </b></p><p>La muerte de su madre, que desafortunadamente falleció por un cáncer que nadie descubrió. Y que ella, además, fíjate qué interesante, se daba cuenta que a su madre le pasaba algo más que lo que decían los médicos, porque ella le dolía la espalda a su madre y decían que tenía una contractura en la espalda. Entonces, ella decía: “Es que no tiene una contractura mi madre, porque está muy mal. La cara de mi madre no es una contractura”. Cuando tiempo después ya pueden encontrar qué le ocurre, tenía metástasis y se murió. Cuando a ella no le estaban diagnosticando su enfermedad, ¿qué estaba pensando ella? No me están descubriendo lo que tengo porque voy a estar como mi madre. Estaba totalmente aterrorizada cuando yo la conocí y había pasado todo eso y empezamos a trabajar juntas. </p><p>Por supuesto, tuvimos que empezar a trabajar el duelo de su madre, ¿no? Porque mucho venía de ahí. Cuando empezó a estabilizar todo ese proceso de duelo, cuando se empezó a sentir mucho mejor, mejoraba, pero no mejoraba tanto, ¿no? Como para poder estar todavía mejor. Trabajamos más duelos, ¿no? Pues el duelo de su padre, duelos de personas que ya no estaban en su vida, incluso de amistades. Y un buen día, trabajando con todo esto, le empiezan a aparecer como... Me dice: “Me vienen como imágenes de fuego. No sé qué es esto. Es rarísimo”. Otro día fuego, otro día ella, como de pequeñita. Le iban saliendo como imágenes a medida que íbamos trabajando otras situaciones de su vida. Y un buen día me dice: “¿Tú crees que a mí me ha pasado algo? ¿Tú crees que a mí me han abusado? Es que esto no es normal. Es que las cosas que me salen no son normales. Me sale fuego…”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDHPREOXAZAMRA5G4KJB5BXKGE.jpg?auth=6048a17de573a72c3f5e81f28f2cfa4e6f8ef4026729a8c6589f734e617c9224&smart=true&width=6048&height=4024" alt="La conexión entre mente y cuerpo es fundamental en el proceso terapéutico (Imagen Ilustrativa infobae)" height="4024" width="6048"/><p><b>— ¿Le salían en sueños?</b></p><p>— No, cuando estábamos procesando los duelos, el duelo de su padre y el duelo de su madre, trabajando sobre esos duelos, a ella se le cruzaban como otros recuerdos y eran como flashes de una casa en donde habían vivido cuando yo era pequeña. Como si te viene un flash: “¡Ay! Me viene un recuerdo, me viene un recuerdo de fuego”. ¿Qué es esto? Pues debe de ser un fuego que había en una casa que vivía yo de pequeña. A la siguiente sesión, le venía eso construido con... “Me veo yo en eso, pero es raro”. Entonces, ella empezó a asustarse porque no entendía por qué le venían esas imágenes de trozos de un recuerdo, que a veces cuando hay un trauma, llegan así. <b>La memoria en el trauma lo que hace es como disociar el recuerdo en trozos y se va asociando a medida que vamos recordando.</b> Ella empezó a recibir como esos flash. Y un día me dice: “¿Tú crees que a mí me ha pasado algo? ¿Tú crees que alguien ha abusado de mí?” Y yo le digo: “Es que no lo sabemos, Marisol, no sabemos si os ha pasado. Pero igual que te están viniendo estos trozos que se están como asociando, podemos esperar y a ver qué es lo que ocurre”. Y un buen día estamos trabajando, le viene como un recuerdo y me dice: “Ostras, ya me vino el otro día un recuerdo. ¿Tú sabes lo que estoy recordando yo? Que no es a mí a quien le pasó algo, fue a mi madre”. </p><p>Y me dice: “Es que yo el otro día en mi casa, como habíamos hablado de todo esto, me empezó a venir un recuerdo y fíjate que yo debía de ser muy pequeñita porque veo como estrellitas volando. Y no eran estrellitas, eran los botones de la camisa de mi madre, porque mi tío la agredió delante de mí. Pero nadie vio que yo estaba escondida detrás de un sillón porque entré en ese sitio del fuego, que era como si fuera, no sé, una casa que tenía como una chimenea”. No sabría describirlo muy bien. Y cuando yo vi que estaban ellos allí, por una acción refleja, me puse detrás de un sillón, pero nadie vio que yo estaba allí. Y su tío, el hermano de su padre, estaba agrediendo a su madre delante de ella. Ella no pudo decir nada, se quedó congelada y nunca nadie supo que ella vio lo que pasó. <b>Por eso veía estrellitas volando, porque eran los botones que eran como dorados. Ella no dijo nada y fue pasando el tiempo. Y cuando descubres el recuerdo, te puedes imaginar</b>. Ella llorando me dice: “Dios mío, no entiendo nada. Yo no recordaba nada de esto. Esto es tremendo. Ahora todo cobra sentido para mí. Ahora entiendo porque yo fui creciendo a lo largo del tiempo y me dolían tanto las rodillas ya desde pequeña y me decían: ‘Qué va, Marisol, eso ¿sabes qué pasa? Que es que estás creciendo y te duelen por eso’. A nadie le duelen las rodillas porque crezca. A no ser que seas muy alto, que suele pasar. Yo soy pequeñita, a mí eso no me tenía que pasar. Y yo creo que todo el trauma ya estaba ahí”. </p><p>Entonces, cuando ella rompe con tanta sintomatología, cuando también conectó con este otro trozo en la terapia, también rompió a llorar y me dice: “Claro, es que, ¿sabes lo que pasa?<b> Yo rompí con tanta sintomatología cuando fui adulta y desarrollé todos estos síntomas, cuando por segunda vez yo no pude salvar a mi madre”. </b>Ella decía: “Es que los síntomas que yo siento de mayor, yo los tengo desde muy pequeña. No era porque yo estaba creciendo, era porque yo ya estaba desarrollando esta enfermedad desde muy pequeña y a mí lo que me partió la vida, y para mí fue un antes y un después, fue que yo vi lo que pasó y nunca se lo pude decir a nadie”. Después ella empezó a unir recuerdos y experiencias y me dice: <b>“Claro, ahora ya entiendo cómo en mi vida no me separaba nunca de mi madre.</b> Y todo el mundo me decía: ‘Uf, esta niña, qué pegada está a su madre’. Y le decían a la madre: ‘Separa un poco a Marisol de ti, porque es que está demasiado pegada a ti’. Dice: <b>‘Claro, ¿cómo me iba a separar de mi madre? Yo tenía miedo de que le volviera a pasar lo mismo. Pero cuando mi madre se enfermó y yo no la pude salvar, otra vez pasó lo mismo’”.</b></p><p><b>— Qué impresionante la cantidad de cosas que toman decisiones por nosotros, pero ni siquiera sabemos de dónde vienen. O en este caso ni siquiera recordamos.</b></p><p>— Yo a veces a la gente, para que lo entienda bien, le digo, acaba guardándose o almacenándose como en la caja negra de nuestra memoria, porque <b>a veces los recuerdos son tan duros que no podríamos sobrevivir recordando experiencias tan adversas de vida como estas y tan traumáticas para nosotros</b>. Lo cual no quiere decir que eso pase factura porque está rezumando igual, ¿no? Nuestro sistema está de alguna manera recordándonos todo el tiempo, esa parte del cerebro que es la amígdala, todo el tiempo recuerda: “¡Ey! Aquí hay algo, aquí hay algo”.</p><p><b>— Entiendo que es un mecanismo biológico y que hay recuerdos tan duros y tan fuertes que nuestro cuerpo, para protegernos, los esconde y los borra de la memoria. ¿Al sacar, indagar y traer un recuerdo tan doloroso, la psicoterapia puede hacer que eso empeore?</b></p><p>— Una buena psicoterapia, una psicoterapia bien hecha, tiene todo un proceso. Cuando conozco a Marisol, fíjate que no sabíamos ni que estaba eso ahí. Entonces tenemos que ir primero regulando a la persona, estabilizando los síntomas, trabajándole recursos, estando en el presente, trabajando, pues que en el día a día de su vida tuvo un problema con una amiga y hay que resolverlo, que su suegra se pone enferma... Esto, esto lleva mucho tiempo, no son dos días, estos son años. Una persona que tiene una enfermedad así es una estructura enorme que no se desarrolla en dos días ni tampoco se va a trabajar en dos días. Entonces, vamos muy poco a poco y eso surge cuando <b>el propio sistema está preparado para poder sacarlo. No lo sacamos nosotras.</b> </p><p>El sistema tiene que ser solo el que nos lo dé. Por eso al principio no surgía. Surgió cuando ella pudo estar preparada precisamente para poder unir las piezas de esa información. ¿Qué ocurre? A veces sí que es cierto que cuando, por ejemplo, en otro caso del libro, en la chica que había sufrido la agresión sexual, le salió de golpe y ella dijo: “No me puedo creer que lo estoy contando”. Pero también se alivió después de contarlo, porque una vez que sale el recuerdo traumático, si estaba ahí como en esa caja negra, como estaba más en, en amnesia, cuando sale hay que recogerlo y hay que hacer también todo un proceso para regular a la persona, por supuesto.</p><p><b>— ¿Qué se trabaja en un duelo?</b></p><p>— Cómo la persona está viviendo esa situación. Pero cuando yo hablo de trabajar, hablo de procesar el duelo, procesar el recuerdo traumático que está haciendo que la persona, en este caso hablando de la psicosomática, esté presentando toda esa sintomatología. Normalmente, cuando trabajamos en psicosomática, aun trabajando con el duelo que necesitamos ir ahí porque eso es lo que provoca más toda la desregulación del sistema, <b>tenemos que ir a los recuerdos que estén más disponibles, que menos desregulen</b>. Porque si una persona tiene psicosomática y sabemos que eso son los síntomas que está provocando algo que está sin resolver y nos vamos directamente a eso, claro, los síntomas pueden aumentar. Tiene sentido, ¿no? Porque eso es lo que está presentando el sistema para decir: “Hay algo aquí que no está arreglado o que no está solucionado”. Entonces, si vamos directamente, esto va a aumentar. Entonces, primero tenemos que ir con aquellos duelos o aquellos recuerdos que realmente estén más disponibles para poder ser trabajados. Y sobre todo que la persona diga: “Bueno, creo que puedo ir a trabajar con eso”. <b>Yo trabajo en un enfoque que es el </b>EMDR<b> para procesar el trauma</b>. Trabajando con el MDR lo que hacemos es como conseguir que todos aquellos recuerdos que están perturbando dejen de hacerlo para que se conviertan en experiencias de vida que ya pueden pasar como a esa memoria que componen la experiencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BH6QUWBGKFCCVO5LUSWDAFQDUE.jpg?auth=3511212837b823e44b8f3b5b009e0570c9e310b48e54ae9b72ddd0d06a45c5cc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los síntomas físicos sin causa médica aparente pueden estar vinculados a experiencias emocionales (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo es el </b>EMDR<b>? ¿En qué consiste?</b></p><p>— El<b> </b>EMDR<b> es el reprocesamiento de los recuerdos o de las memorias traumáticas a través del movimiento de los ojos</b>. Hay toda una base neurofisiológica que lo explica y que ayuda muchísimo a que todos esos recuerdos puedan transformarse, se llama <b>transmutación del recuerdo</b>, puedan convertirse en experiencias de vida que aunque no nos van a gustar porque no son bonitas, dejan de perturbar y de generar toda esa sintomatología de la que estamos hablando. El EMDR es todo un enfoque. Entonces tenemos la primera parte de recogida de historia, la segunda fase, que se llama así, estabilizar a la persona, regular a la persona, dar recursos, trabajar con esas protecciones que le surge y después vamos a procesar el recuerdo. Hay todo un protocolo que se trabaja, pues como los <b>tres componentes de esa memoria traumática</b>: se trabaja con la imagen que representa el recuerdo, con la creencia que la persona instaló o desarrolló por ese recuerdo y con el cuerpo, con lo que al final acaba desarrollando como perturbación. Todo eso lo colocamos juntos y empezamos a reprocesar el recuerdo. Y a través de toda una serie de una vía neurofisiológica que lo explica, pues la persona empieza a sentir poco a poco que el recuerdo se va procesando. ¿Y cómo lo siente? Pues que ya no le perturba.</p><p><b>— O sea, la persona puede seguir acordándose de eso, pero cada vez que lo recuerda no le genera un dolor.</b></p><p>— Ya no le genera perturbación. Porque si tú tienes un recuerdo que lo tienes ahí, te está provocando un montón de dolor, de sintomatología, un montón de experiencias internas, emocionales y somáticas, y vamos viendo que al trabajarlo se va suavizando y el cuerpo empieza a dejar de sentir toda esa perturbación, tú puedes recordar. Si yo tengo algo que no lo puedo recordar porque me asusta, me aterra y me deja de asustar, no va a ser un recuerdo bonito para mí, pero va a ser un recuerdo que no me va a provocar ningún tipo de perturbación. Entonces, pasa a formar parte de la experiencia de mi vida como otro recuerdo más.</p><p><b>— Decis que el cuerpo es la entrada a la mente. ¿Cómo son los ejercicios? ¿Qué se puede hacer para empezar a tener más conexión con el cuerpo?</b></p><p>— En primero, simplemente entender que el cuerpo tiene memoria, como el título del libro. Porque es el comienzo de poder entender que ahí puede haber algo más que simplemente un cuerpo que nos lleva a los sitios. Después, cuando hay mucha desconexión, tenemos que ir muy poco a poco. Puede ser un proceso ascendente del cuerpo a la cabeza o de la cabeza al cuerpo. Puede ser de las dos maneras, ¿no? Porque el cuerpo también puede estar bloqueado, pero el cuerpo también nos puede dar entrada a la cabeza. Entonces, en un primer momento siempre va a depender del tipo de persona y del perfil que esa persona tenga. Me refiero al perfil por si es más evitativo o si la persona es más desorganizada o la persona tiene más defensas y es mucho más racional. </p><p>Y cada vez que le dices algo del cuerpo a la persona te dice:<b> “Bueno, eso déjalo estar, eso conmigo no va”.</b> Y tienes que irte a la cabeza porque tiene que entender muy bien lo que le estamos diciendo, si no parece que le suena esotérico, no le gusta... Y si genera una persona una defensa de desconfianza o evitación a lo que estamos trabajando, ya no hay nada que hacer. No entramos ni en el cuerpo ni en la cabeza. Entonces, primero tenemos que saber cómo somos.<b> Si yo necesito entender las cosas, tengo que entender cómo mi cuerpo funciona, para qué mi cuerpo me presenta ahora mismo un síntoma</b>, qué puede significar ese síntoma que me viene o esa señal, que a veces no es un síntoma, es una sensación. Una vez que entendemos esto, poquito a poco podemos ir entrando en el cuerpo. Pero es que hay personas que no sienten las emociones. De hecho, tiene nombre, se llama <b>alexitimia</b>. Personas que han aprendido a no sentir las emociones, que tienen una incapacidad para reconocer las emociones propias y las de la otra persona, porque si yo no reconozco mis emociones tampoco no reconozco las tuyas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I3MAUYK5HZEFFOTMJMMESHHQWU.jpg?auth=84659fd9f327b50700ba035ddff3c1e403eeca0da970d549581bb2b48c46cbee&smart=true&width=1456&height=816" alt="El abordaje psicológico permite afrontar el dolor psicosomático y recuperar calidad de vida (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Y eso se desarrolla con el tiempo o se nace con alexitimia?</b></p><p>— No, se nace en una familia que es muy evitativa con respecto a las emociones y yo aprendo a serlo también.</p><p><b>— Con respecto a la teoría del apego. ¿Por lo general se determina en los primeros meses de nuestra vida?</b></p><p>— Se desarrolla como a los dos años primero. Después con el paso del tiempo más, claro. Pero los dos primeros años de vida en una persona son superimportantes.</p><p><b>— ¿Cuáles son los tipos de apego y qué representan?</b></p><p>— Hay una clasificación mucho más detallada, pero para que los tres tipos sean mucho más fáciles de entender es el <b>evitativo</b>, es el <b>ambivalente</b> y es el <b>desorganizado</b>. Y luego está el importante de cuando alguien tiene un <b>apego seguro</b> también, ¿no? Porque son el apego seguro y el <b>apego inseguro</b>. Y dentro del apego inseguro está el evitativo, el ambivalente y el desorganizado.</p><p><b>— ¿Me das ejemplos de cada uno? Por ejemplo...</b></p><p>— Por ejemplo, el evitativo son aquellas personas que se distancian, que son más desconfiadas con las relaciones y que tienden más a el distanciamiento con los demás. Luego tenemos el ambivalente. Y se entiende muy bien, por ejemplo, cuando tú tienes una, una familia, unos padres, unos cuidadores, unas madres, que a veces no puedes tener predictibilidad con lo que van a hacer. Uno de los autores que explica muy bien el apego decía que es como... ¿sabes estas máquinas de juego que le das a la palanca y se te ponen como las tres cerezas? Él decía: “Tú metes una moneda, le das a la palanca y te cae otra moneda y tú dices: ‘ostras, qué bien’. Agarras la moneda y metes otra vez la moneda, pero cuando la metes no te cae nada y ya no entendiste qué tienes que hacer para que te den la moneda”. Cuando somos pequeños es un poco esto. Las figuras de apego son ambivalentes, son impredecibles, no sabes qué puedes hacer ni qué no, porque con la misma manera de actuar te puede devolver una reacción o te puede dar una respuesta muy diferente. </p><p>Eso es el apego ambivalente, que lo que genera es la dependencia. La persona está siempre intentando llamar al otro o a la otra persona para saber si está ahí para mí. Imagínate, yo llamo porque yo quiero saber cómo está, pero en realidad es para que no me dejes de querer, porque si yo pierdo el contacto contigo, igual a mí me dejas de querer porque no estás pendiente de mí. Ese es el ambivalente, el evitativo no necesitaría eso. Y luego está el desorganizado, que es como si fuese una mezcla de todo en el que ya hay una base más de trauma. Se define muchas veces el apego desorganizado cuando un niño ve en una figura de apego una persona que además de darle cariño, le da miedo. La misma persona que me quiere, me lastima y eso ya desorganiza muchísimo el sistema.</p><p><b>— Me gusta dejar algo práctico en este podcast para quien escuchó esta conversación y se sintió identificado: ¿qué puede hacer, desde su casa y sin grandes cambios, para empezar a conectarse con su cuerpo y comprender mejor qué le pasa y por qué actúa así?</b></p><p>— Yo trabajo con personas que tienen mucho colapso. <b>Colapso significa que tienen, que tienen como el pecho un poquito más hundido por la ansiedad y la angustia que sienten. </b>Entonces son personas que se quejan de que no respiran bien y realmente no respiran bien porque están como colapsadas físicamente. Entonces yo para ayudarlas a que puedan sentir mejor el cuerpo, les digo: “Mira, vamos a hacer un trabajo. Primero pon los pies bien puestos en el suelo, ¿vale? Y ten ahí los huesecillos del rasero bien pegados a la silla. Entonces nos vamos a poner aquí las dos o los dos, una frente a la otra y vamos a intentar trabajar con esto. Enraíza bien los pies y ahora déjate sentir el pecho. Imagínate tu pecho cómo está y entonces imagínate que tienes una cuerda y vamos a ir poquito a poco tirando de esta cuerda y vas a ir abriendo poquito a poco el pecho. Esto que es tan sencillo, hay muchas personas que en cuanto lo hacen ven mucho la diferencia. Esto también es sentir el cuerpo, o sea, no hay que hacer nada más, es pensar en el cuerpo y cómo has ido estirando el cuerpo y cómo sentírtelo, y cómo es verte a ti aquí, que no es igual que verte a ti aquí. </p><p><b>— Natalia, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos y es que nos dejes algo para compartir. Puede ser una frase que te guste mucho, un libro que te gustó, algo que te conmovió, que te sorprendió, que te dejó pensando, un tema que últimamente tenés dando vueltas en la cabeza. Puede ser lo que quieras. </b></p><p>— Hay una frase que me lleva acompañando toda mi vida porque siempre me encantó desde la primera vez que la leí y es del poeta Antonio Machado y dice:<b> “Tras el vivir y el soñar está lo que más importa, que es el despertar”.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/nOmfbSf5uJg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Por qué el cuerpo SOMATIZA: ansiedad, duelos y traumas ocultos con Natalia Seijo"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTKBVT5L3RCANBFAKRYVVLGYIA.jpg?auth=18eb64891fa5608c3b3f048117ff8dc60b3c3581effd7e72d5bb2ae732c66c4e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La batalla contra el miedo y el apego, dos fuerzas que moldean el destino humano según Pablo d’Ors ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/21/la-batalla-contra-el-miedo-y-el-apego-dos-fuerzas-que-moldean-el-destino-humano-segun-pablo-dors/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/21/la-batalla-contra-el-miedo-y-el-apego-dos-fuerzas-que-moldean-el-destino-humano-segun-pablo-dors/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el escritor y sacerdote profundizó en la diferencia entre meditar y reflexionar, señaló que el temor, la culpa y el apego son trampas que limitan la vida plena y aseguró que la verdadera felicidad se encuentra en entregarse y disfrutar plenamente de cada momento presente]]></description><pubDate>Sun, 21 Sep 2025 11:40:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, el escritor y sacerdote católico Pablo d’Ors</b> compartió cómo la <a href="https://www.infobae.com/tag/meditacion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/meditacion/">meditación </a>transformó su vida y se convirtió en el eje de su <b>camino espiritual</b>. Explicó que<b> meditar no es reflexionar, sino contemplar</b>, y que se trata de un proceso lento de maduración.</p><p>Además, reflexionó sobre<b> el miedo, la culpa y el apego</b> como grandes obstáculos de la vida, y cómo la <b>confianza, el desapego y la gratitud </b>permiten vivir en plenitud. También habló del valor de <b>escuchar sin juicios</b>, de dedicar tiempo a lo esencial y de comprender que la felicidad no está en optimizar el tiempo sino en entregarlo. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/7wHF2qCgZHJ8h4x5GWycBY?si=4d291d92711f4f53" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/7wHF2qCgZHJ8h4x5GWycBY?si=4d291d92711f4f53"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/KHEErS_vn3w?si=sFMju7rnnggDaXfA" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/KHEErS_vn3w?si=sFMju7rnnggDaXfA"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Pablo d’Ors es sacerdote católico, escritor y maestro espiritual español,</b> reconocido por difundir la meditación y la contemplación como caminos de crecimiento interior. Nieto del crítico Eugenio d’Ors, se formó en Filosofía, Teología y Filología Germánica, obtuvo un doctorado en Roma con una tesis sobre teopoética y fue ordenado en 1991, combinando desde entonces su labor pastoral con la escritura de ensayos y novelas traducidos a varios idiomas, entre ellos <i>Biografía del silencio</i>, obra referente en espiritualidad contemporánea. Además, fundó la red<b> </b><i><b>Amigos del Desierto</b></i><b>, dedicada a la práctica contemplativa</b>, y el proyecto <i>Tabor</i>, un monacato secular que impulsa una vida espiritual en el mundo actual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y5YJ4FOCZZHZHITIYX6GNMBAFE.jpg?auth=176396d8f4d5ece218f57f5db35419fc5ef110192b1633fd97172bd882e1ad9b&smart=true&width=1456&height=816" alt="La meditación, según d’Ors, no es reflexionar sino contemplar y demanda un proceso lento de maduración y autoconocimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Sos un gran meditador. ¿Practicás la meditación a diario? </b></p><p>— Soy un buen discípulo de la meditación y sí, practico una hora por las mañanas y una por las tardes.</p><p><b>— ¿Por qué incorporaste ese hábito en tu vida? ¿Qué beneficios te trajo que nos puedas contar? </b></p><p>— Lo incorporé hace más de 20 años. ¿Por qué? Porque estaba en <b>crisis</b>. Llegó un momento de mi vida donde todo lo exterior se derrumbó y sentí la necesidad de <b>mirar dentro y poner fundamentos más sólidos</b>. La meditación para mí ha sido muy fructuosa o fecunda no a corto plazo, sino más bien a medio-largo plazo. Es decir, que quienes quieren obtener frutos muy rápidos, en general es un proceso de maduración lento el que tenemos los seres humanos. Siempre recuerdo que <b>Confucio decía: “A los 50 años comprendí los decretos de la vida y a los 60 empecé a practicarlos”</b>. Y realmente me siento bastante identificado. Yo tengo ahora 62 y creo que realmente he empezado a liberarme de ese peso del ego... pues hace poco, un año o dos. Y es una experiencia de gran libertad. No, no digo que sea un gran iluminado, ni mucho menos, pero cuando empecé a meditar a los 40 con un maestro zen, le pregunté: “¿Cuánto tardaré yo en iluminarme?” Y él me miró y me dijo: “Uno como tú unos 20 años” (risas). Y yo pensé que era una broma, pero realmente algo de verdad había. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GHXOAZO7JEZXBNZBCEMKZAXHA.jpg?auth=88a3c2f1cbcbf892c44dce96e7e533d21d699af7b0309528b05fe99436aab49b&smart=true&width=1456&height=816" alt="D’Ors dedica dos horas al día a la meditación, una práctica que sostiene desde hace más de veinte años" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando hablas de “desprenderte del ego”, ¿qué significa? ¿Desprenderte de qué cosas de la vida? </b></p><p>— En realidad, de todo (risas). Porque nosotros creemos que somos cuerpo, mente, corporeidad y personalidad. Y ciertamente tenemos un cuerpo y una mente, pero lo que somos es el <b>yo profundo</b>. Las emociones están relacionadas con el cuerpo. Las compartimos con los animales. Los sentimientos, no. Nosotros podemos tener admiración, envidia que son sentimientos. Los animales no tienen eso, pero todos los animales tienen <b>miedo, tristeza, ira, alegría, sorpresa y asco, que son las seis emociones básicas y se trabajan contemplativamente</b>. </p><p>¿Qué significa esto? <b>Cuando te sobrevenga ira o miedo se trata de mirarlo.</b> Por eso hablamos de contemplativo. Entonces, solamente mirarlo ya te distancia de eso. Y si encima a esa mirada le pones una tonalidad, una impronta indulgente, de comprensión,<b> tú ya no eres víctima de esa emoción, sino</b> <b>señor </b>de la misma. Entonces, una vez que has ido purificando tus emociones, y por supuesto que te siguen asaltando, pero cada vez menos, entonces es el momento de entrar en el quién soy yo, qué soy yo. Porque ya estás desidentificado de tus emociones, de tus pensamientos, sentimientos, de tus deseos y afectos, y entonces ahí es la pregunta: ¿quién eres si no eres todo eso? Y solamente, cuando hagas la experiencia de que no eres nada, harás la experiencia de que eres todo. Es la misma experiencia. Por eso da tanto miedo. La nada y el todo, el vacío y la plenitud, son lo mismo. Pero <b>solamente si saltas, corres el riesgo de caer, pero también la posibilidad de volar. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V7XVSE3VM5CF3DIMSZJATXNATY.jpg?auth=f0acccff45e7c35ac2f40cb7a8e9b42cd11daf1f8ef4a761f5d4fd71738c85f2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Miedo, culpa y apego son para d’Ors las mayores trabas de la vida y pueden trabajarse a través de la meditación contemplativa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay algo que te escuché decir que el tiempo no hay que aprovecharlo sino que hay que vivirlo y entregarlo. Siento que es un mal común que tenemos hoy en día el pensar en optimizarlo y muchas veces nos obsesionamos con eso.</b></p><p><b>— Mi padre siempre me decía: “Pablo, aprovecha el tiempo”.</b> Y eso, pues, evidentemente supone una cierta presión, porque es como entender que el tiempo fuese una naranja o un limón que hay que estrujarlo, ¿no? Y entonces eso ya te pone una actitud no de disfrute, sino de presión. Mi maestro, <b>Franz Xalics,</b> un jesuita húngaro que ya falleció hace cuatro años, hablaba de <b>entregar </b>y, de hecho, sugiere, y yo lo practico, que en cada momento de meditación, los que somos creyentes, digamos: <b>“Este tiempo te lo entrego a ti, Señor”</b>. A los que no son, este tiempo es un regalo. Porque lo que hace que algo sea espiritual, que realmente construya el fondo del ser de las personas, es la <b>gratitud no la utilidad</b>. </p><p>Entonces, nosotros funcionamos muy a menudo con una mentalidad pragmática, utilitarista, que pervierte espiritualmente las cosas. Si tú te sientas a la meditación con pretensiones, expectativas, quien siembra una expectativa, cosecha una desilusión. En cambio, si te sientas a <b>meditar para estar con Dios o para estar con tu verdad más profunda, eso da fruto</b>. Aquí y ahora, que se habla tanto ahora, es la eternidad que has hablado toda la vida. Es decir que <b>cuando realmente estamos bien, tenemos la sensación de eternidad.</b> Es decir, que nos olvidamos del pasado y nos olvidamos del futuro por completo, cuando estamos realmente bien. Y ¿por qué? ¿Qué es estar bien? ¿Qué es disfrutar? Es estar en <b>comunión completa con la realidad</b>. Hay un día a la semana que yo procuro hacer <b>retiro</b>, es decir, desconectarme de los artilugios tecnológicos y también ayuno y no hablo, estoy en silencio. Un día a la semana. Y eso me sirve como regenerador, ¿no? Y luego también tengo siete momentos al año de retiro. Puede ser muy cortito, los otros días un poquito más largo. Yo cuido mucho los momentos de desconexión del mundo, porque si no, no se podría. <b>Pero disfruto todo. No solamente la desconexión, también la conexión.</b></p><p><b>— Mucha gente toma como sinónimo de meditación a la reflexión. Y en realidad te escuché decir que es opuesto porque cuando uno medita no tiene que estar reflexionando, pensando ni haciéndose preguntas. </b></p><p>— En la tradición cristiana, por meditación se entiende <b>reflexión</b>. “Vamos a meditar esto”, significa vamos a pensar sobre esto. Pero ahora se está extendiendo cada vez más el concepto oriental de meditar, que para los cristianos equivaldría a contemplar, a la oración contemplativa. <b>La meditación como contemplación, no es otra cosa que el silenciamiento mental y la quietud corporal</b>. Es decir, que meditar es quedarse quieto, porque <b>la quietud es el silencio del cuerpo</b>. Observar los pensamientos, porque solamente observándolos, se va vaciando la mente, ¿no? Y cuando la mente se vacía, aparece el testigo, empieza a aparecer la conciencia. </p><p>Hay gente que tiene una predisposición más natural. No, no es mi caso. Para mí ha sido un combate y alguna vez lo es todavía, ¿eh? Para mí no es una experiencia siempre y solo plácida. ¿Por qué es combate? Porque fundamentalmente es el lugar donde aparece nuestro <b>inconsciente</b>. Nuestro inconsciente aparece en los sueños, en forma de pesadillas y en la meditación en forma de sombras. Cuando estás sentado en silencio y en inquietud, aparecen primero la <b>inquietud corporal</b>, luego la <b>distracción mental </b>y por último todo lo <b>sombrío</b>, es decir, todo lo que no está bien reconciliado y, y de alguna manera pide ser trabajado espiritualmente. </p><p>Y eso no es fácil, porque claramente tenemos <b>mucha oscuridad dentro</b>, mucho inconsciente, muchos <b>monstruos</b>, y hay que mirarlos a los ojos y transitarlos, ¿no? De hecho, lo que actualmente se conoce como “sombra” en el lenguaje junguiano, en la tradición cristiana de vida interior es denominado “demonios interiores”, según los padres y madres del desierto. Por eso la gente no quiere meditar o tiene miedo, porque sabe que va a salir lo oscuro. <b>Meditar es romper el envoltorio</b>, atravesar el territorio sombrío y llegar al núcleo de luz. Pero claro, para atravesar el territorio sombrío has tenido que librar la batalla del héroe, de que luchas contra los monstruos y realmente merece la pena porque somos ese misterio de luz y sombra, pero lo más nuclear es la <b>luz</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HXQ2NA7QSRDHHFGYE3WMBHUFSU.png?auth=467f300fa703940139ec2883955dc948657a809edb614437071e3442d7d41fb9&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Rezar, según Pablo d’Ors, implica entrar en silencio y quietud, permitiendo que la contemplación transforme la vida espiritual y el autoconocimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Hay una frase también que me gustó mucho que es: “El miedo es el cáncer del futuro. El apego es el cáncer del presente y la culpa es el cáncer del pasado”. ¿Cómo podemos lidiar con esas tres cosas? </b></p><p>— La culpa, el miedo y el apego, obedecen a una mala comprensión de la realidad. Por ejemplo, tú no puedes cambiar lo que hiciste. Si, por ejemplo, asesinaste a alguien y te sientes culpable por eso, pues es que has asesinado a alguien, esto es indudable, ¿no? Pero sí puedes cambiar lo que hoy te cuentas de lo que hiciste. No podemos cambiar los hechos del pasado, pero sí podemos <b>cambiar la comprensión de esos hechos en el presente</b>. Y lo que, lo que nos hace sufrir realmente no es lo que hicimos, sino lo que nos contamos de lo que hicimos. Se trata de trabajar la comprensión. <b>Todos lo hacemos siempre lo mejor posible.</b> Si realmente integráramos esto, sencillamente no habría juicio. </p><p><b>Una vida no es buena ni mala, sino lo mejor de lo que es capaz cada persona en ese momento. </b>Y luego también me ayuda mucho para este tema de la culpa y del juicio, porque la culpa es resultado del juicio, diferenciar claramente entre <b>juzgar y evaluar</b>. ¿Cuál es la diferencia? Es que quien enjuicia introduce su <b>emocionalidad</b>. Y entonces cuando introducimos la emocionalidad, ya no accedemos a la experiencia en sí misma, sino que estamos metiendo lo propio. Y de hecho esta es una buena definición de qué es escuchar. <b>Escuchar es acoger lo que el otro dice sin meter lo propio.</b> Si tú me dices: “Estoy triste”, y yo digo: “Pobrecilla, está triste”, ya estoy metiendo mi emocionalidad y, por tanto, ya no te estoy acogiendo realmente, no te estoy escuchando. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OW4AQCE65VASRLY2CTWD2JV2ZM.jpg?auth=f504db7d5019e8ed810df1a71f0578afe7ff1dcdc2ed5eb1358ecc0d20ec8b91&smart=true&width=1456&height=816" alt="Pablo d’Ors considera que un amigo verdadero es quien escucha sin juicios, acompaña y transmite confianza para afrontar el sufrimiento y la tristeza (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Si un amigo, por ejemplo, te llama mañana y te dice: “Pablo, estoy muy triste”. ¿Cuál sería la respuesta o, por lo menos, en dónde se sitúa una persona que sabe escuchar? </b></p><p>— Lo fundamental es dejarle drenar esa herida que realmente él vaya hablando y luego, pues, hacerle como un eco, lo que se llama la técnica del reflejo. Porque <b>ayudar a otro, fundamentalmente, es creer en él</b>. Si tú crees en alguien le haces el mejor servicio, porque le das a él la posibilidad de creer en sí mismo. Le das tu energía para que crea, para que tenga confianza. Entonces, yo primero diría: “Bueno está triste, pero tiene la energía suficiente para no estarlo”. Entonces, vamos a trabajar con él para que él mismo se dé cuenta de que puede salir de ese agujero. No dándole consejos ni nada por el estilo sino devolviéndole lo que él dice para que vaya indagando en su tristeza, dándose cuenta de que es un sentimiento legítimo, pero obedece a una mala comprensión. </p><p><b>Es como la soledad. </b>O sea, tú puedes sentirte solo, pero realmente no estás solo. Es un sentimiento respetable, pero un sentimiento equivocado. Eso es lo que hay que hacer: ver a las personas que realmente podemos respetar nuestros sentimientos, pero hay que valorar si son adecuados a la realidad o no, y por tanto lo que nos hace sufrir es una <b>ilusión</b>, una mala comprensión. El verdadero propósito de la vida, el destino que tenemos los seres humanos es ser aquello que estamos llamados a ser y, por tanto, el propósito fundamental sería caminar hacia la <b>autotransformación</b>. Para ello es importante el <b>autoconocimiento</b>. No podemos cambiar si no nos conocemos. Y la verdadera autotransformación conduce a la <b>autorrealización</b>. Y una persona iluminada, una persona con luz, es el mejor servicio que puede prestar a la humanidad, porque una persona que está bien, irradia a un montón. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWU5RPHVM5HGNGFUQ37FVPQMQU.jpg?auth=63ba3f99e66723607c407795af54cc4054f29027c4b4306f95dd2dbbb550aa91&smart=true&width=1456&height=816" alt="El escritor sostiene que el desapego, la confianza y la gratitud permiten vivir en plenitud y superar los grandes obstáculos internos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En situaciones universales para todo ser humano, como la muerte de un ser querido, una ruptura o un desamor, saber que alguien más atravesó lo mismo y logró salir adelante ¿puede ayudar a no sentirte solo en tu sufrimiento?</b></p><p>— Lo que ayuda no es que el otro lo haya padecido, sino que <b>lo ha padecido y lo ha superado</b>. Esto sí. Lo extraordinario de haber padecido heridas es que si las has cerrado, puedes ayudar a otros, porque lo has transitado. No puedes conducir a nadie por un lugar donde tú no has ido. No podemos vivir sin haber sufrido, pero sí podemos dejar de sufrir. Esta es la cuestión. Todo este camino espiritual es para ir más allá del sufrimiento. Si yo no pudiera decir hoy sufro menos que hace un año, que hace tres, y cada vez sufro menos, no podría hablar, no tendría la autoridad moral para presentarme ante un micrófono. Creo que este camino es eficaz, es eficiente, ayuda a la plenitud que buscamos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JGVDTLIGOREXJP3SNTEOBOFYRQ.png?auth=918902b5d166073e607ee25e8275d04fa244a59250377fe816b3db2a9903ed96&smart=true&width=1536&height=1024" alt="D’Ors describe que meditar es quedarse quieto y en silencio, observando los pensamientos hasta vaciar la mente y ganar conciencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Qué es para vos o dónde encontrás la felicidad? Es una palabra que tiene mil significados y que se usa de distintas formas, pero ¿cuál es lo que más se le acerca? </b></p><p>— Esta charla. La felicidad es últimamente todo lo que vivo en este momento. O sea, porque realmente lo disfruto. A lo mejor luego me toca ir a almorzar y me preguntan qué es la felicidad y digo: “Este puré que me estoy tomando o una paella”. Cuando estás entregado a lo que está sucediendo... es lo máximo, o sea, no puedes aspirar a nada más.</p><p><b>— Quiero volver a las dos cuestiones que nos quedaron pendientes, que son el apego y el miedo. Si querés, empezamos con el miedo, que lo definís como el cáncer del futuro.</b></p><p>—<b> </b>El <b>miedo</b> no es otra cosa que la falta de confianza. Y siempre hay dos motores fundamentales en la vida, el <b>temor</b> o el <b>amor</b>. O sea, <b>confiamos o desconfiamos</b>. Y si confiamos, nos sentimos bien y si desconfiamos, nos sentimos mal. Es que es así de claro. Entonces, ante cualquier situación, pregúntate cuál es la energía predominante, porque tampoco es que sea neto ciento por ciento, pero sí predominante. Entonces, <b>si la energía predominante es el temor, hay que revisar.</b> Precisamente, la meditación es un entrenamiento de la confianza. </p><p>Tú te sientas confiando en que esa práctica tan desnuda, tan aparentemente de pérdida de tiempo es<b> rehabilitadora y es constructiva. </b>Los seres humanos, en general, han hecho un ídolo de la seguridad, buscan el control, pero <b>es imposible controlar la vida</b> y tener todos los parámetros bajo control porque siempre hay nuevas cosas que se escapan y, por tanto, eso es una carrera sin meta, que nos hace sufrir. No debes controlarlo todo. Esto es lo que descubre la meditación, que el mundo te es propenso, es decir, que todo se conjura para que tú seas tú. Y por tanto, no tienes que tener ningún miedo, porque <b>los miedos son lastres. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VA7ARPKNLJBOVGNYK7C24I6YVE.jpg?auth=80f145fb3ded8b61727c428dfc2898b3865831b6d1a26f664a485b098f033d18&smart=true&width=1456&height=816" alt="D’Ors enseña que el propósito fundamental de la vida es descubrir el propio ser, superar el sufrimiento y cultivar el alma (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay alguna frase, por ejemplo, algo que te digas a vos mismo cuando sentís que te arrebata el miedo? </b></p><p>— Sí.<b> Nadie ni nada puede alterar mi paz interior. </b>Activar esto, me ayuda. </p><p><b>— ¿Y con respecto a los apegos?</b></p><p> — Pues esta es la gran cuestión: lo que nos hace sufrir es que nos <b>agarramos a las cosas</b>. Por ejemplo, empieza una relación de amor, de amistad o de pareja y querer que sea tuyo, que no se escape, meterlo en una jaula. Apegarte a tu hijo, a tu ser amado. Pero si tú quieres de verdad, si una madre quiere de verdad a su hijo, cuando ya es adulto, cuando ya es un joven mayor, le deja ir, no le tiene ahí bien agarrado para que no se escape. Es decir, que <b>amor y libertad van de la mano</b>. En cambio, el <b>apego </b>es esa dependencia, esa no libertad. Y hay que entrenarse para desapegarse de todo. Yo lo practico en los bienes materiales, en las ideas. Muchos creyentes, católicos están muy apegados a sus creencias. Pero la <b>religión está al servicio de la espiritualidad</b>. En el cielo no habrá religiones, sino que estaremos todos unidos, con independencia de que sea de un país o de una religión o de otra. No puedes absolutizar una religión. El absoluto es Dios, aparte de que absoluto significa soltar, precisamente, absolver, soltar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AS2SS3HZFVHILALIPWFQGI7QXY.png?auth=082d7cf62585182ba4b203cdf17cf0efedb22808466cc478c5aed73455a45f58&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para d’Ors la autotransformación y el autoconocimiento son el camino hacia la autorrealización y el bienestar duradero (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuáles son algunos signos, si me pudieras así como delinear, de lo que para vos es una persona cultivada? </b></p><p>— Pues fundamentalmente aquella que dedica tiempo a lo <b>esencial</b>, no tanto a lo <b>urgente</b>. O sea, es urgente sacar al perro porque tiene ganas de hacer sus necesidades, pagar las facturas, contestar correos, hacer la compra... Todo eso es urgente, porque hay que hacerlo, si no, no se puede vivir. Pero e<b>s esencial, pues jugar con los niños, escuchar a los ancianos, meditar, hacer ejercicio físico, pasear por la naturaleza</b>. Entonces, es importante dedicar tiempo, porque es una persona cultivada que cultiva todo esto para tener el alma en su sitio. Esto es lo fundamental. Si no hacemos todo eso, es imposible. Es decir, que no puedes tener energía si no te alimentas de los recursos energéticos que hay. Los niños, por ejemplo, dan mucha energía a la naturaleza o al agua, el mar. </p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/KHEErS_vn3w?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="De la ansiedad extrema a la calma absoluta: el secreto de la meditación con Pablo d’Ors"></iframe><p>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RA7YGHE4X5AKTNECZV6QZDGC4Q.jpg?auth=8dfcf8b0a06af8b32682a9650f077b8ff78651dc1635b8dd58a6826c4f95e2b7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Sarab Rey, la antropóloga y especialista en comportamiento humano que recomienda la incomodidad diaria de recablear el cerebro: “Vivimos en piloto automático” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/17/sarab-rey-la-antropologa-y-especialista-en-comportamiento-humano-que-recomienda-la-incomodidad-diaria-de-recablear-el-cerebro-vivimos-en-piloto-automatico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/17/sarab-rey-la-antropologa-y-especialista-en-comportamiento-humano-que-recomienda-la-incomodidad-diaria-de-recablear-el-cerebro-vivimos-en-piloto-automatico/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Sarab Rey explicó cómo gran parte de nuestras decisiones están condicionadas por patrones inconscientes adquiridos en la infancia y por la búsqueda de eficiencia energética del cerebro. Además, detalló el impacto de la poda neuronal, las respuestas de supervivencia y el impacto del estrés crónico en la salud mental
]]></description><pubDate>Wed, 17 Sep 2025 11:28:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, la antropóloga española Sarab Rey</b> profundizó en cómo los patrones de <a href="https://www.infobae.com/tag/comportamiento-humano/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/comportamiento-humano/">comportamiento humano</a> se forman desde la infancia y condicionan gran parte de nuestra vida adulta. Explicó que el cerebro, en sus primeros años, se programa para garantizar la supervivencia y que esas respuestas tempranas tienden a repetirse en la adultez aun cuando ya no exista un peligro real. </p><p>Además,<b> reflexionó sobre la posibilidad de “recablear” el cerebro gracias a la neuroplasticidad,</b> aunque advirtió que se trata de un proceso arduo que requiere conciencia, incomodidad y constancia. También habló sobre el impacto del estrés crónico en el cuerpo, la necesidad de un descanso activo y el valor de la <a href="https://www.infobae.com/tag/espiritualidad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/espiritualidad/">espiritualidad </a>como herramienta de conexión y transformación personal. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/0rivPTQwkQcHEKZLhj08z4" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0rivPTQwkQcHEKZLhj08z4"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JSB8oM_VhUg&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=JSB8oM_VhUg&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Sarab es una antropóloga, empresaria, madre y apasionada por el estudio del comportamiento humano, la neurociencia, la espiritualidad y la salud emocional. Además de su formación académica, comparte sus reflexiones públicas en redes sociales y medios audiovisuales sobre temas como la identidad, los patrones de infancia, la depresión, la fe y cómo reconfigurar nuestra mente para vivir con mayor conciencia.</p><p><b>— Sos antropóloga, sos especialista en comportamiento humano, especialista en neurología, también. Me encantaría que me cuentes si te parece qué significa ser especialista en comportamiento humano.</b></p><p>— Significa, partir de un interés enorme por entender por qué y para qué hacemos las cosas. De comprender la línea tan fina que hay entre el consciente y el inconsciente, entre esas decisiones que creemos que tomamos, pero que están mucho más condicionadas biológicamente de lo que creemos, y discernir entre lo voluntario y lo involuntario. <b>La mayoría de nosotros vivimos en piloto automático. </b>Vivimos ejecutando una y otra vez patrones de comportamiento que demostraron funcionar en la infancia o recientemente, y que el cerebro va lanzando una y otra vez. Y luego te lanza el pensamiento consciente de: “¡Ah! Sí, hice esto porque...” Pero esa justificación viene después. <b>Al final, el cerebro prima la eficiencia energética</b>. Para tu cerebro hacer una cosa diferente de como lo has hecho hasta ahora, le implica tener que hacer una inversión calórica en crear nuevas conexiones neuronales. Si ya hay una manera en la que has estado haciendo las cosas y sigues viva, que es lo único que le importa tu cerebro, que sigas viva, no es que me leí un libro de hábitos y ahora voy a cambiar mis hábitos. Tu cerebro te dice: <b>“No, no vamos a invertir calorías en crear un nuevo hábito cuando los que tienes te mantienen viva”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RHIOQLMDN5GL7O3ZKBWKHR6JFY.jpg?auth=648f427f2593408d7ec95d2e77ea7bf3eff39c3501ed48ca2d8409b29bfc4787&smart=true&width=1456&height=816" alt="El cerebro se adapta y cambia incluso en la adultez, aunque con esfuerzo y constancia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Y esos hábitos no solamente son hábitos de actividades que uno hace, sino maneras de entender la realidad, ¿no?</b></p><p>—Exacto. <b>Todo al final se resume a la identidad.</b> Identidad entendida como quién creemos que somos, quién creemos que son los demás, qué creemos que es posible para nosotros, qué creemos que merecemos, qué sentido de la dignidad tenemos, qué merecemos, qué no merecemos. O sea, <b>la identidad al final es con lo que nos movemos en el mundo y el filtro a través del cual lo procesamos todo.</b> Por ejemplo, yo puedo decir: “Oye, es que, eh, este tipo de trabajo es algo que yo no voy a hacer, porque mi identidad está que eso no es algo que sea para mí”. O decir: <b>“Yo jamás podría llegar a esto, porque mi identidad se ha escrito a nivel inconsciente, </b>que eso no es algo que yo pueda conseguir o que la gente como yo pueda conseguir por mi sexo, el color de mi piel, mi cultura”. Todo eso se nos escribe y nos condiciona a unos niveles que luego a la hora de tomar decisiones nos limita un montón.</p><p><b>— ¿Es verdad nuestros patrones neuronales se crean hasta los 7 u 8 años y que después los repetimos toda la vida o vamos más o menos por los mismos caminos? ¿O es un mito?</b></p><p>—Es así. Si bien el cerebro es neuroplástico y tenemos la capacidad de generar nuevas conexiones neuronales hasta la muerte cerebral o hasta que tengamos una enfermedad degenerativa, lo que es la construcción del cerebro y el desarrollo de muchas funcionalidades ocurre <b>entre los cero y los 21 las chicas, los 25 los hombres. </b>Siendo entre los cero y los seis, siete el momento más intenso, porque es cuando ocurre la primera poda neuronal.<b> El cerebro nace, imagínate, con un 100 % de posibilidad. </b>Esa eficiencia neuronal hace que tu cerebro esté determinando en esos primeros seis años qué estructuras me van a servir y cuáles no me van a servir. Y las que no me sirven, las podo. Y centro la energía en desarrollar las habilidades que el entorno me muestra que voy a necesitar entre esos cero y esos 6 años. </p><p>Luego, en la adolescencia ocurre una segunda poda neuronal, que es cuando empiezo a verme en relación a las personas que me rodean, empiezo a socializar. Como en la película Intensamente cuando en el cerebro de Riley entran y empiezan a romperlo todo. Eso es la poda neuronal. Literal, se cortan, se quitan, se desconectan cosas para conectar cosas nuevas. Y luego esto es muy bonito porque hay una tercera poda neuronal que le ocurre a las mamás después de dar a luz. El cerebro de la mamá se reconfigura. Esa frase que dicen las mujeres después de dar a luz: <b>“Es que no me siento yo misma. De pronto pierdes la memoria”.</b> Estás pasando por una adolescencia neurológica, tu cerebro se está volviendo a reconfigurar y ya no vas a volver a ser la misma técnicamente porque no vas a volver a tener el mismo cerebro que tenías antes de ser mamá.</p><p><b>— ¿De los cero a 7 años, el propósito de esa primera poda es poder entender el mundo?</b></p><p>—Es sobrevivir. Fíjate que en este entorno tan privilegiado en el que vivimos es estadísticamente irrelevante. Pero en la mayor parte del mundo y en prácticamente toda la historia humana, sobrevivir a los cinco años es muy difícil. De hecho, los ratios en países en vías de desarrollo hoy en día es que uno de cada dos niños muere antes de cumplir los cinco años. Entonces, <b>el cerebro está diseñado para optimizar al máximo la supervivencia</b>. ¿Qué es lo primero que asegura la supervivencia de un niño entre los cero y los cinco años? La presencia de los adultos que le rodean. El cerebro del niño está diseñado para hacer lo que sea necesario para que los adultos que te rodean te presten atención. Y aquí entra una cosa que es muy dolorosa, porque si siendo tú un bebé con tus necesidades, los adultos que te rodean no te hacen caso porque están ocupados con otras cosas, empieza el cerebro a determinar: <b>“Si me porto mal y rompo cosas, mamá me mira y me hace caso”. </b>Entonces, ahí es donde se empiezan a escribir a nivel inconsciente patrones de comportamiento que el cerebro interpreta como necesarios para la supervivencia, pero que quizá son malos para tu dignidad o son malos para cómo te vas a comportar posteriormente en el mundo.</p><p><b>— Me impresiona que a tan temprana edad, de la que casi no conservo recuerdos, se definan rasgos que influyen en cómo funcionamos hoy. ¿Qué otros comportamientos humanos problemáticos pueden tener origen en esa etapa de supervivencia?</b></p><p>— <b>El cerebro tiene como cuatro respuestas pregrabadas de supervivencia</b>. La primera es buscar ayuda de los demás. Si ahora mismo entrara por la puerta una persona con un arma, probablemente nos meteríamos debajo de la mesa y a la que fueran a apuntar, tú me mirarías a mí buscando ayuda. El llamar la atención de los demás. Si yo hago así como: “Que mate a la Argentina, que yo tengo dos hijos y tengo que volver a mi casa”, porque el miedo nos hace muy <b>egoístas</b>. Por ejemplo, es muy peligroso intentar rescatar a alguien que se está ahogando en el mar. Cuando literalmente estás a punto de morir, te estás ahogando en el mar, si tú vas a intentar sacar a esa persona, el cerebro de esa persona dice: “Una escalera”, y te hunde a ti para poder sobrevivir. Claro, esa persona no se levantó esa mañana diciendo: “Voy a asesinar a alguien”, pero en ese momento el cerebro te vuelve muy egoísta. Entonces, si ahora mismo entrara alguien, aquí cada uno de nosotros miraría por su supervivencia primero y si matan al otro, luego lloramos, pero te vuelves muy egoísta, ¿no? La segunda respuesta es el <b>sometimiento</b>. </p><p>Hazme lo que quieras, pero no me mates. Si eso no funciona, el cerebro activa la lucha o la huida, que ahí es donde lleva todos los recursos posibles a los músculos de los brazos y de las piernas para luchar mejor o para correr más rápido. Y se lo quita al sistema límbico, que es donde se gestiona la empatía, a la corteza prefrontal, que es donde se gestionan todas las capacidades más elevadas. Y si eso no funciona, el cerebro finge su propia muerte, que es la inmovilización, la disociación, que biológicamente sienta las bases de la depresión. Porque un cerebro que tira la toalla y determina que ni sometiéndose, ni luchando, ni huyendo, puede sobrevivir, ¿qué hace? Me voy a quedar quieto para que nadie me vea. Voy a bajar el metabolismo, se me quitan las ganas de comer, de hablar con los demás, las ganas de moverme y de vivir<b>. ¿Qué pasa con estas respuestas? </b>En función de cómo haya sido tu entorno en la infancia, tu cerebro va a aprender cuál de ellas es más efectiva. Por eso hay personas que cuando eres adulto y te enfrentas a un problema, tienes la tendencia de gritar, de enfadarte, de retar a la otra persona. Esa es la lucha. Otras personas, huyen, igual no sales corriendo, pero te anestesias en redes sociales. <b>Bebes alcohol, trabajas muchas horas, te compras muchas cosas, huyes de sentir eso y buscas otras cosas.</b> O te disocias. ¿Sabes esta gente cuando te gritan y te quedas así y te desconectas y te vas y estás recibiendo los gritos, los insultos y no reaccionas?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W7MTGPOMHVC73HGH5IXC3NITHU.jpg?auth=0b1661a7f91170efd140e704c61af7c807184fdae500c86787d8f42e2960e6ef&smart=true&width=1344&height=768" alt="La infancia define gran parte de los patrones que repetimos durante la vida adulta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1344"/><p><b>— Una vez que elijo una, ¿la utilizo en todos los aspectos de mi vida o es según la situación? ¿A veces puedo recurrir a la huida, otras a la lucha, o si existe una que está muy marcada en mí y tiendo a repetir en todas las áreas de mi vida?</b></p><p>— Generalmente tenemos preferencia por una, pero las otras siguen estando disponibles y solemos hacer un combinado. <b>Cada uno tenemos nuestros patrones. Suele haber preferencia por una o dos, pero es una cosa muy personal. </b>Hay gente que igual ya solo tiene una o tiene varias. ¿Cómo es posible que en un mundo en el que nuestra vida no corre peligro a diario, o sea, gracias a Dios vivimos en un mundo en el que morir de hambre, frío, calor o violencia es complicado. Vivimos esclavos de esas respuestas de supervivencia, porque nuestro cerebro no distingue entre lo que pensamos y lo que pasa de verdad. Si tú ahora imagínate me empiezas a gritar, mi cerebro vería en los sentidos, determinarían el tono de tu voz, tus gestos, tus microexpresiones faciales y dirían: “Está agresiva, estamos en peligro”. Se encenderían un montón de cosas en el cerebro y sacaría una de las respuestas que yo tenga predeterminadas. Ahora, ¿qué pasa si cuando terminemos esta entrevista vuelvo y le cuento a las chicas en la oficina y nos van: “Pues Mili me gritó, me ta, ta, ta, ta, ta”? En mi cerebro se vuelven a conectar las mismas neuronas que se conectaron mientras que tú me gritabas. <b>El cerebro no distingue entre lo que está ocurriendo y lo que estamos pensando, porque todo se procesa, a mayor o menor intensidad, como conexiones neuronales.</b> Es nuestro discurso mental el que cronifica las respuestas de supervivencia.</p><p><b>—Y por ejemplo, si tal vez alguien creció en una casa con padres ausentes y necesitaba usar o existían violencia y usaba la lucha para llamar la atención. Ahora que esa persona ya es adulta, ¿sigue reaccionando así? ¿Se puede formar un nuevo camino neuronal?</b></p><p>— Es posible. Es duro, trabajoso y cuesta mucho esfuerzo. No es recablea tu cerebro en siete días. Eso no existe. Es un proceso gracias a la neuroplasticidad. El cerebro tiene la capacidad de generar nuevas caminos neuronales, nuevos patrones de comportamiento, pero requiere vencer mucha resistencia interna. Tú imagínate que tienes un director financiero en el cerebro que lleva... Yo tengo 40 años. Lleva 40 años invirtiendo calorías en crear una autopista de neuronas, ¿vale? Para que cada vez que alguien me grita, yo respondo sometiéndome. Ahora yo llego y le digo al director financiero: “Es que me he leído un libro de autoayuda o he escuchado un pódcast y es que este patrón lo tengo que cambiar”. Y el director financiero te dice: “¿Y la inversión que llevamos haciendo cuarenta años? ¿Qué hacemos con ella?”. O sea,¿ me estás diciendo que te has leído en un libro una cosa y ahora me estás pidiendo que rompa esta autovía que te lleva manteniendo con vida todo este tiempo y te haga una carretera nueva? No. </p><p>Entonces, tienes que vencer una y otra vez la resistencia del cerebro y de manera consciente, cada vez que te llega un impulso y detectas que estás sintiendo miedo, cada pensamiento llevarlo cautivo, pensar y decir:<b> “Ok, esto no es peligroso. Voy a salir de la autovía y voy a tomar una decisión consciente de reaccionar de otra manera”. </b>Y ahí estás forzando a tu cerebro a generar una nueva conexión neuronal. Y de a poquitos, a medida que vas reforzando un comportamiento y lo vas haciendo una otra vez, otra vez, vas añadiendo más neuronas a esa carrera y lo que empieza siendo un caminito de piedras, luego es una carretera, es una carretera más grande, hasta que llega un día que por desuso la autovía, dice el cerebro: “Venga, ok. Esto lo destruimos porque ya no nos sirve”. Pero es una tarea ardua, larga y que sobre todo requiere mucha incomodidad. Y el problema es que <b>vivimos en una sociedad que nos ha convertido la comodidad en sinónimo de felicidad.</b> Soy más feliz si en vez de ir a comprar, me traen las cosas a casa. Soy más feliz si en vez de esforzarme y leer una cosa larga, la inteligencia artificial me hace un resumen y no tengo que pensar. Hacer nuestro cerebro más vago, más cómodo, lo que hace es que también perdamos la capacidad de controlar y de tener dominio propio.</p><p><b>— Antes de poder hacer todo ese esfuerzo, uno tiene que poder reconocer lo que me está pasando o que está repitiendo un patrón. La mayoría de la gente vive sin poder nombrar las cosas que le pasan y detectar qué le está sucediendo, ¿no?</b></p><p>— Exacto. Así es. Por eso la terapia, el autoconocimiento, o sea, el entender por qué hacemos lo que hacemos es superimportante y diagnosticar es fundamental. En mi caso, cuando me diagnosticaron me dijeron:<b> “Tienes depresión mayor”.</b> Yo entendí que lo que tenía era un síndrome de estrés postraumático complejo, empecé a investigar, a leer todo esto, a aprender sobre el efecto del trauma en el cerebro y entender esto que te acabo de contar. ¿Qué pasa? Que luego hay un segundo paso, que es una vez que tengo el <b>diagnóstico</b>, que da mucha paz tenerlo, lo segundo es tomar <b>acción</b> y decir: “Tengo esto, me pasa esto”. La salida no es quedarme en: “¡Ay! Es que tuve una infancia muy dura”. Okey, lo siento mucho y es horrible. Nadie tendría que tener una infancia difícil. Lo siguiente que tienes que hacer es tomar la decisión de vivir la incomodidad diaria de recablear tu cerebro. Salir de la posición de víctima, que durante un tiempo es necesario. Saber lo que te pasó, ponerle nombre a lo que te pasó, llorar. Pero luego hay un punto de: “Ahora voy a ser una superviviente y para ser una superviviente voy a empezar a tomar decisiones difíciles todos los días”.</p><p><b>— ¿Qué pensamientos o mecanismos podemos poner en práctica para recablear el cerebro y alcanzar el bienestar?</b></p><p>— Hay un estudio hermoso que hicieron en la universidad de Berkeley. Ellos llevan como 20 años estudiando científicamente la felicidad. Han hecho un montón de estudios. Y descubrieron cuál era la práctica diaria que tenía mayor y mejor impacto a corto, medio y largo plazo en la salud mental de las personas, que era la <b>práctica de la gratitud</b>. ¿Sabes esto que, que lo habrás oído de hacer como tres frases de gratitud diaria por la mañana o por la noche antes de acostarte? Funciona justo porque fuerza a tu cerebro a acordarte de: “Sí, hoy llovió y me dejé las llaves y me pasó no sé qué y no conseguí no sé cuántos”. Pero como dicen los chilenos: “Pucha, ¿qué cosas buenas me han pasado? ¿Por qué tengo que dar...?” El forzarte a buscar por qué dar las gracias tiene un impacto tremendo porque además, a lo largo del día te va cambiando el foco. Y vas empezando a poner más foco en las cosas por las que te sientes agradecido y vas generando esos estados neuroendocrinos, esas realidades biológicas, químicas, de hormonas en tu cuerpo. Porque <b>lo que pensamos no solo nos afecta en el cerebro. Cuando yo siento miedo en el cerebro, me pasan cosas en el estómago, me pasan cosas en el sistema circulatorio, en el sistema respiratorio.</b> El miedo lo siente todo el cuerpo, el enfado lo siente todo el cuerpo. La gratitud la siente todo el cuerpo también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MFMSHG5DNREKDOO4C2OC4WU2JE.jpg?auth=0766c036f41b3076aa8586339c400729159922adab8fbc159df6dc3db97fff4d&smart=true&width=1344&height=768" alt="La neuroplasticidad permite generar nuevos hábitos y respuestas emocionales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1344"/><p><b>— Viste que hoy se usa mucho, la frase: “Me junté con tal persona y me dio una energía negativa”. No podemos describir tal vez con acciones o palabras el sufrimiento que nos genera una persona o una situación. ¿Eso tiene que ver con que el cuerpo tal vez puede intuir o saber cosas antes de que nuestro cerebro lo haga?</b></p><p>— Ahí hay tres cosas. La <b>respuesta biológica</b>, o sea, a nivel del cuerpo, es que normalmente una persona que te da mala vibra es una persona que te sientas con ella y se pasa el 80 por ciento del tiempo que os estáis tomando el café hablándote de sus problemas. Y funcionan nuestras neuronas espejo, a no ser que seas psicópata, sociópata o hayas desarrollado narcisismo, todos somos empáticos y a todos nos afecta lo que nos cuentan. <b>Si tú te pasas una hora escuchando los problemas de una persona, tu cerebro empieza a vivir la realidad neurobiológica de que eso te está pasando a ti y estás empatizando con esa persona</b>. Luego tenemos la parte que yo te diría más espiritual, más de alma. Cuando estamos con personas que están todo el rato negativas, que están muy bajas, eso permea también. Y al final nos lleva a nosotros, nos arrastra, nos baja. Obviamente, te pasa algo horrible y para eso está la gente que te quiere, para recogerte, para escucharte, para abrazarte, para validar lo que te está pasando. Pero una cosa es que te pase algo puntual y otra cosa es que tener problemas se convierta en tu identidad. Hay un montón de gente que convierte sus problemas en su identidad. </p><p>Y de pronto son la hija de una persona enferma y la enfermedad de su papá, de su mamá, de su hijo, de su hermano, de quien sea, les empieza a definir como identidad. O son la persona que sufrió abusos durante la infancia, o son la persona que lo que sea, que le han despedido del trabajo. Claro, ¿qué pasa? Nuestro cerebro está continuamente buscando validación de los demás. Y el mundo nos enseña que nuestra identidad se basa en cómo responde la gente que nos rodea a quién somos. Si de pronto tu cerebro se da cuenta de que cuando tienes problemas, la gente te presta más atención. La gente te dice: “Venga, eres super valiente, tía, lo estás haciendo super bien”. Que es hermoso y es lo que se le tiene que decir a alguien que está pasando por algo malo. O sea, no estoy negando eso. El problema es cuando tu cerebro determina y sientes que cuando mejor te trata la gente es cuantos más problemas tienes. Es muy fácil que si no tienes una identidad sólida, tu cerebro haga así y diga: “Somos la hija de la persona con Alzheimer. Somos la madre del niño con problemas. Somos la esposa del hombre con... Lo que sea. Somos la amiga de...”</p><p><b>— Quería preguntarte también cuáles son las implicancias de tener estrés crónico en el cerebro por mucho tiempo.</b></p><p><b>— Es un desastre. Es horrible</b>.<b> Lo que llamamos estrés, es la cronificación del modo de lucha o huida, que es la activación del sistema nervioso simpático. </b>Esta activación del sistema nervioso está diseñada para que podamos luchar físicamente o correr muy rápido para huir. ¿Qué quiere decir? Que está diseñada para llevar todos los recursos posibles, literal, a los músculos de los brazos y de las piernas, quitándoselos a: sistema reproductor. Si estás corriendo delante de un león, no es momento. Sistema digestivo, de hecho, y aquí perdonadme la expresión, pero es una cuestión científica, esa expresión de cagars* de miedo, es literal. Cuando el miedo llega a determinado nivel, el, el cerebro da la orden de evacuar, abre esfínteres, sale todo, vomitas o evacuas por abajo todo. ¿Para qué? Porque con un estómago vacío se corre más rápido. Literal, o sea, es una cuestión de aerodinámica, es una cuestión de funcionalidad. A nivel inmunitario, se le quitan recursos también al sistema inmunitario, que eso explica, por ejemplo, el: “¿Por qué cada vez que me voy de vacaciones enfermo?” </p><p>Porque has estado sosteniendo y cuando bajas, ¡Pum! Y le quita recursos a la corteza prefrontal. La capa exterior de nuestro cerebro es la capa en la que residen las funcionalidades cerebrales más elevadas, que son la creatividad, el pensamiento estratégico, la colaboración con otras personas, la empatía, todo eso reside ahí. Pero a la vez es la que más energía gasta. Entonces<b>, si yo necesito poner el foco, por ejemplo, esto no sé si era una leyenda urbana, pero esta mamá que levantó un coche para sacar a su bebé debajo. </b>Esa fuerza sale de quitarle la fuerza a todo lo demás. Esto es una medida extrema. Quitarle recursos al cerebro, al sistema inmunitario, al sistema digestivo y al sistema reproductor, es una medida extrema que se permite porque esa activación está diseñada para durar minutos máximo, pero que nuestro estilo de vida, el mundo en el que vivimos lo cronifica y vivimos así horas, días, semanas y meses. </p><p>¿Qué nos pasa? Que <b>tenemos problemas de fertilidad, que tenemos problemas digestivos, que de pronto la comida nos sienta mal, desarrollamos intolerancia, nos cargamos la microbiota</b>, o sea, nos pasan cosas horribles, que se nos baja el sistema inmunitario y que vivimos como orangutanes. En muchos entornos laborales, si no te ven corriendo, yendo de un lado para otro, que estás super ocupado haciendo un montón de llamadas, quedándote el último... Se presupone que no estás trabajando bien. Incluso en redes sociales, toda esta movida, aquella hora de levantarse a las cinco de la mañana y hacer burpees y tal y no sé qué, y hacer mil cosas y estar super ocupado. O sea, hay una validación cultural a vivir en un estado de hipervigilancia continuo que hace que sea más tóxico todavía. Yo personalmente sentía que era más válida como persona porque estaba estresada. Que era el estrés el que me hacía de cara a los inversionistas que tenía en los proyectos, de cara a mi equipo, de cara a mis socios, de: “Es que merece la pena porque ella se esfuerza un montón. Y es que a veces sientes, es que si la gente que me rodea no ve que estoy, que no me da la vida, se van a pensar que no soy profesional”. Cuando biológicamente <b>lo más productivo que podemos hacer es descansar, dormir bien, tener periodos de descanso activo</b>. </p><p>Descanso activo es una cosa muy específica. <b>Tirarse a ver series no es descansar. Tirarse a ver series es anestesiar</b>. Mientras que miras redes sociales no estás descansando, estás anestesiando, estás como pulsando el botón de pausa y en cuanto lo sueltes y apagues la serie o apagues las redes sociales, ¡bum! Sigues igual, o sea, no estás regenerando, no estás restaurando. ¿Qué es un descanso activo? Un descanso activo es el descanso en el que entrenamos estar aquí y ahora. Porque cuando estoy viendo cosas de manera pasiva. <b>El descanso activo es hacer cosas que requieran que tu atención esté aquí y ahora. </b>Leer. Si uno se pone a leer y piensas en otra cosa, no te enteras de lo que estás leyendo. <b>Hacer deporte, cocinar, coser, tejer, hacer cosas de jardinería, hacer cosas con las manos, cosas que requieran que tu cerebro esté aquí y ahora. Hablar con alguien, salir con tus amigas a tomarte un café, una cervecita,</b> lo que sea, pero estar presente y estar escuchando de manera activa a tu amiga. Y como veíamos antes, que sea un entorno constructivo, que no vayas a quedar con amigas, que os paséis criticando a mil personas y acabes con el cortisol alto. Estar con familia y una cosa que se nos ha olvidado como sociedad: <b>no hacer nada</b>.<b> Literal,</b> en el trayecto del bus, no sacar un libro, no sacar un móvil, no hacer absolutamente nada. Sentarse y mirar por la ventana del autobús.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CB4WU3BRARFLBBQ7M54XRXPCRY.png?auth=b8f2b611b7921aecf903f0efeddd0b0c93b80aee57fff24c2a98d9c0e579b60e&smart=true&width=608&height=358" alt="Cambiar viejos hábitos mentales implica incomodidad y compromiso diario (Freepik)" height="358" width="608"/><p><b>— Voy a hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es si nos puedes contar algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te dejó pensando. Es una idea que tal vez tienes dando vueltas en la cabeza. Puede ser lo que sea que quieras compartir.</b></p><p>— Pues a mí me sirve un montón la oración. <b>La oración no tiene estructura, es una conversación con tu padre continuamente, con Dios.</b> Pero al final tiene como unos elementos que son la gratitud, que es antes de comer, “gracias señor por estos alimentos” y entonces te acuerdas de las personas que lo prepararon, te acuerdas de las personas que no tienen comida. Antes de irte a dormir, “gracias Dios porque hoy me diste la oportunidad de lo que sea”. Y luego tiene una parte también de arrepentimiento, de revisar a lo largo del día: <b>“Esto lo podía haber hecho mejor”</b>. Y entonces vas tomando conciencia de qué errores cometes. Los sabes perdonados porque todo quedó consumado y perdonado en la cruz y te sabes con la paz de poder decir: “Perdóname”. Y el pedirle a Dios que te vaya perfeccionando: “Ayúdame a tener más paciencia, a tener más templanza”. A mí a veces me puede el mal genio. Entonces, pedir ayuda es como una manera hermosa de ser muy consciente de todas las bendiciones que recibes a diario y de qué impacto tienes en las personas que te rodean e irte todos los días intentando caminar en parecerte más a Cristo e irle pidiendo a Dios: <b>“Ve perfeccionándome, examíname, muéstrame todo lo que hay en mí que no te gusta y ve ayudándome a vivir con más paz”.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/JSB8oM_VhUg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Tus hábitos te controlan (y así podés romperlos) con Sarab"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z7TMF2FUMZG7XEOQ4FSAPZ7RWM.jpg?auth=45d97dc939742084f49b7d6b7f507afa3b5bbef403d1c547120f171345ad9c2e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Longevidad, hábitos invisibles y la revolución de los 60: cómo la nueva vejez desafía creencias y transforma la vida social, según Pere Estupinyà]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/14/longevidad-habitos-invisibles-y-la-revolucion-de-los-60-como-la-nueva-vejez-desafia-creencias-y-transforma-la-vida-social-segun-pere-estupinya/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/14/longevidad-habitos-invisibles-y-la-revolucion-de-los-60-como-la-nueva-vejez-desafia-creencias-y-transforma-la-vida-social-segun-pere-estupinya/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el bioquímico y divulgador científico reflexionó sobre la longevidad y destacó el rol clave de las conductas, las rutinas y los vínculos. Además, analizó cómo los sesgos cognitivos influyen en nuestras decisiones cotidianas, desde la alimentación hasta la gestión del tiempo, y advirtió sobre los riesgos de la desinformación y las falsas creencias en torno a la salud]]></description><pubDate>Sun, 14 Sep 2025 11:04:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, el bioquímico y divulgador científico Pere Estupinyà </b>reflexionó sobre la nueva manera de hacerse mayor y cómo el <b>envejecimiento </b>ya <b>no significa lo mismo que antes</b>. Abordó la <b>longevidad </b>desde una mirada integral: no solo desde la <b>salud</b>, sino también desde la <b>preparación psicológica, financiera y social</b>, y destacó la importancia de cultivar hábitos, vínculos y una actitud positiva que permitan aprovechar mejor tanto el presente como el futuro.</p><p>Además, analizó cómo los <a href="https://www.infobae.com/tag/sesgo-cognitivo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/sesgo-cognitivo/"><b>sesgos cognitivos</b></a> y las <b>emociones </b>influyen en nuestras decisiones diarias, desde la alimentación hasta la gestión del tiempo. Habló de los <b>“snacks de ejercicio”</b> y de la necesidad de generar <b>rutinas </b>que faciliten elecciones saludables. También advirtió sobre lo engañoso del <b>sesgo de confirmación</b> en una época marcada por la <b>sobreinformación y las pseudociencias</b>. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/3GF5ZCkR8mHKu0s38HZGya?si=dc546b40561248b5" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3GF5ZCkR8mHKu0s38HZGya?si=dc546b40561248b5"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/L10ykpa0SSo?si=ScfT2Ors-S44fEKJ" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/L10ykpa0SSo?si=ScfT2Ors-S44fEKJ"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Pere es un bioquímico y divulgador científico español conocido por transformar temas complejos de la ciencia en contenidos accesibles para el gran público a través de libros, conferencias, radio y televisión. Tiene formación en Química y Bioquímica y un máster en Nutrición y Metabolismo; fue becario Knight en el MIT y ha trabajado en instituciones como los NIH (Estados Unidos), experiencias que combinó con su interés por la comunicación científica. </p><p>Es autor de varios libros de divulgación y desde hace años dirige y presenta en TVE el programa de reportajes y entrevistas científicas <b>El cazador de cerebros</b>, además de participar habitualmente en espacios radiofónicos; su labor le ha valido reconocimientos como el premio CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XIOW474MFB43M35CJYGN4EKDA.jpg?auth=8c250f2d7525b44b2c1ddada45afe319341f6fdccc29937246847b4982be21d5&smart=true&width=1450&height=816" alt="El divulgador destaca que la calidad de vida a los 60, 70 y 80 años ha mejorado y recomienda hábitos y vínculos para un envejecimiento activo (Imágen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1450"/><p><b>— Vengo escuchando tus conferencias y quiero empezar preguntándote en qué temas estás trabajando. ¿Qué te interesa?</b></p><p>— En la nueva manera de hacerse mayor. Estoy escribiendo<b> un nuevo libro sobre longevidad</b>, pero no desde la perspectiva de salud, que también, sino todo esto que vemos nosotros, ¿no? Todos. <b>Que la gente de 60 años de ahora no tiene nada que ver con los de 60 años de antes</b> y tal, de que <b>envejecemos mejor</b>. Quizás no es que vivamos muchísimos más años, pero sí la calidad de vida que tenemos a los 60, a los 70, incluso a los 80, es mucho mejor. Y mucha más gente llega a estas edades estando bien en comparación con antes. Estoy escribiendo un libro sobre el <b>impacto psicológico y cultural</b> que tiene eso. No solo en <b>consejos </b>para llegar con la mejor salud posible, sino también llegar mejor preparado <b>psicológica</b>, <b>financiera</b>, y <b>socialmente </b>y con una actitud proclive al <b>envejecimiento activo</b> porque es algo que te hace reconfigurar tu plan de vida. </p><p><b>Yo acabo de cumplir 50 años</b> y, de repente, noto que pensaba que a los 50 años sería diferente, porque tienes unas referencias de cómo eran tus padres, ya no tus abuelos. Y en mi caso, mi padre, cuando tenía 50 años, pues era un señor maduro casi viejo. Y ahora, tú a alguien de 70 años le dices que es viejo y te pega (risas). Yo creo que hay una <b>nueva manera de hacerse mayor,</b> que es lo que ocupa mi cabeza y mi mano, actualmente. Yo el libro lo enfoco más a nivel individual, de qué puedes hacer tú, tanto desde el <b>desarrollo personal</b> como desde los <b>hábitos saludables</b>, como bienestar financiero y, sobre todo, vida social, que es, más importante de lo que a veces pensamos, para llegar a esta edad pudiéndola aprovechar mucho más. Pero también aprovechando mejor el presente. Es decir, cuando estamos haciendo ejercicio físico de manera regular, no es solo porque dentro de unos años nos beneficiaremos de eso. Es también porque en ese momento, estamos mejor, nuestro cuerpo y nuestra mente funcionan mejor y nos hacen estar incluso más <b>felices</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OZGEEWJ2HREYVAPDPD35DNXXCM.jpg?auth=a531f64a460c67b306db887e376c8d3dda34f3bececf83273ad77f425f945404&smart=true&width=1366&height=768" alt="Estupinyà cree que los hábitos saludables logran resultados sostenibles cuando se vuelven parte natural de la rutina y no dependen solo de la motivación (Imágen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1366"/><p><b>— ¿Creés que hay formas de “facilitarnos” las decisiones saludables sin depender solo de la motivación?</b></p><p>— Yo soy muy defensor de las <b>decisiones inconscientes</b>. La economía conductual, dice que nosotros no tomamos decisiones de manera tan racional como pensamos, sino que impulsados por emociones, sesgos cognitivos, y que esto se puede aprender a <b>manipular</b>. Si tú creas unas rutinas o simplemente pones unas pesas más cerca de un lugar donde a veces te paras sin saber qué hacer, harás más gimnasia que si están en otro rincón. Porque no es la decisión decir: <b>“Voy a hacer gimnasia, voy a levantar pesas” </b>y vas a buscarlas y las levantas. A veces ocurre. Pero muchas veces te las encuentras allí y dices: “Ah, pues mira, ya que estoy aquí, pues hago lo que llaman <b>snacks de ejercicio</b>”. Que serían como los snacks de comida, que son <b>pequeñas dosis </b>de comida. Pues los snacks de ejercicio serían momentos donde tú haces dos o tres minutos de algo intenso y ya te sirve. Entonces, si lo haces una vez al día, no. Pero si durante el día haces<b> cuatro o cinco sesiones de snacks de ejercicio</b>, al final acumulas un movimiento muscular que te da beneficios. Entonces, este concepto son como empujoncitos inconscientes para forzarte a tomar unas decisiones que sean saludables, beneficiosas psicológicamente, es muy positivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FS5AFE6TDNAETJJ3IUNAU6746Q.jpg?auth=0ab78df6fef1cc2833e2ce85a66946c0f4921b221f3a2e5be399874bb9080865&smart=true&width=1456&height=816" alt="Estupinyà analiza cómo los sesgos cognitivos y emociones influyen en decisiones diarias como la alimentación y la gestión del tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Tenés algún otro hack? Con la comida, por ejemplo.</b></p><p>— Hay uno muy clásico que es el <b>tamaño del plato</b>. Se hizo un estudio en bufets de hoteles viendo que la gente puede coger la comida que quiera, ¿vale? Pero si tú pones platos pequeños, terminan comiendo menos. ¿Por qué? Porque en el momento de poner la comida parece que hay más. Y esto es <b>inconsciente</b>. No es que tú decidas comer más o menos. No es que tú te sientes lleno antes o después. Simplemente que <b>la percepción afecta a la toma de decisiones</b>. Tú vas con un plato pequeño y te pones X croissants o X sandwichitos y ya parece que hay muchos. Si vas en un plato grande, te terminas poniendo más.</p><p><b>— Quiero que hablemos un poco sobre la toma de decisiones. ¿Cuál es el error que más solemos cometer? </b></p><p><b>-</b>Es verdad que tomamos decisiones de manera más emocional que racional porque tenemos estos sesgos cognitivos. Si tú estás una noche cansada en casa y alguien te dice: “¿Quieres ir al cine a ver esta película?” Tú dices: “Esta película no me interesa tanto”. Pero la misma película, si estás con ganas de salir y te dicen: “¿Quieres venir a esta película?” Dices: “Qué interesante”. Es la misma película. No es que tú estés valorando si te interesa más o te interesa menos, sino <b>tu estado emocional y físico está condicionando a cómo percibes la situación global en ese momento</b>. Y luego lo justificamos. Es decir, <b>tomamos decisiones emocionales y las justificamos racionalmente</b>. Creemos que no vamos a ver la película porque el tema no nos interesa. Y no, es porque en ese momento tú no estás en el mood de ir a ver esa película. Otro ejemplo es ir a comprar comida con la panza llena o estando en ayunas. Si tú vas a comprar comida con hambre, terminarás comprando más y posiblemente de peor calidad que si vas saciado. Elegirás comidas menos saciantes, más sanas y tendrás una mejor decisión. </p><p><b>— Por qué repetimos tanto los mismos errores, las mismas conductas que sabemos que después no son las mejores. </b></p><p>— Porque es más fácil. Porque la frase <b>“Más vale malo conocido que bueno por conocer”</b>, tiene algo de realidad. Entonces, yo creo que en todas estas rutinas que nos hacen tener una vida muy cómoda, donde nos interesan un tipo de música, leemos las noticias en los mismos periódicos, salimos con la misma gente, comemos las mismas cosas... El no tener esa curiosidad por interesarse, por leer otro tipo de prensa, a ver qué pasa. Tomar una copa con esa persona que acabas de conocer y te cae bien, a ver qué afinidad hay. Incluso en mi caso, interesarse por la ciencia, que hay mucha gente que me dice: <b>“Es que a mí no me interesa la ciencia”. Y dices: “¿Cómo? Pues si no la conoces y es una pasada”.</b> Y entonces, cuando haces el esfuerzo de conocer algo del mundo científico, dices: “Guau, esto es más interesante de lo que pensaba”. Yo tengo una expresión que se llama <b>rascar donde no pica </b>que hace referencia a todo esto. Tú te rascas donde te pica. Si te pica la mano, pues te rascas, ¿vale? Pero no te rascas en el codo, si no te pica. Pero si de repente te rascas en el codo, empieza a picar. Pues esta<b> promiscuidad intelectual</b>, esta curiosidad por conocer cosas nuevas es un poco un rascar donde no pica. Rasca en el mundo de la ciencia, rasca en el mundo de la historia, rasca en el mundo de las amistades y verás cómo te empieza a picar y tendrás más ganas de rascar. </p><p><b>— Tiene mucho que ver con esto que hablamos de adquirir hábitos. Uno a veces espera estar motivado para tomar acción y en realidad es al contrario.</b></p><p><b>— </b>La gestión de <b>hábitos </b>es importantísima, porque al final nosotros tenemos rutinas y que una de ellas sea comer sano, al principio puede ser un esfuerzo, pero cuando se convierte en costumbre, es parte de nuestro comportamiento. O hacer ejercicio o tener una rutina de salir varias veces con ciertos amigos. Entonces, <b>¿cómo se consigue cambiar de rutinas?</b> Tú te tienes que poner una <b>meta</b>, primero. Tú tienes que saber dónde quieres llegar. Quiero pasar menos horas en Instagram, pero para lograrlo tienes que ponerte pequeñas metas realistas y medir lo que estás haciendo. Y haces como <b>microhábitos</b>. Y entonces vas midiendo, porque en el teléfono tú puedes ver cuántas horas pasas en Instagram. Y vas cumpliendo unas metas mucho más fáciles de cumplir y esto, al final, se convierte en una rutina diferente. Pero lo que los psicólogos que analizan nuestro comportamiento saben es que <b>es mejor hacerlo poco a poco para convertirlo en rutina</b>. Pasa con las dietas. Si tú de repente haces una dieta estricta de un día para otro, al cabo de dos semanas la dejas y vuelves a comer mal. Porque no has cambiado la rutina, estás haciendo un esfuerzo. <b>El hábito no tiene que ser un esfuerzo.</b> Tienes que ser casi sin notarlo que haces este cambio, porque sí, con esfuerzo tú puedes dejar de cenar, pero el esfuerzo es muy difícil de sostener. <b>El hábito se consigue poco a poco. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QPBXNEVJYFH75CFYNUXYZOOV2Q.jpg?auth=1fc4837f94e1bae10c228f2cb1bd457450149033f85388e3adafa0d830af6333&smart=true&width=1456&height=816" alt="El bioquímico invita a explorar fuera de la zona de confort, cultivando la curiosidad intelectual y social para favorecer el crecimiento personal (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quiero que expandamos un poco más en sesgos cognitivos. Hay uno que creo que es el más conocido, que es el de la confirmación, que es: escucho o busco cosas que confirmen lo que yo ya creo. ¿Qué otros hay? </b></p><p>— Hay muchos. Hay de <b>percepción, de memoria y de razonamiento</b>, primero. De percepción son las ilusiones ópticas. Serían una especie de sesgo o la manera como percibes. Si yo te digo, por ejemplo: “¿Tú sabes a qué edad falleció Gandhi?” y dices: “No, exactamente no”. Y te digo: “Dime un número, pero antes te hago una pregunta: ¿Fue antes o después de sus 97 años?” Y dirás: “No, fue antes”. Y si en lugar de eso te pregunto: “¿Fue antes o después de sus 52 años? Dirás: “No, fue después”. “Ahora dime el número que tú crees que falleció”. Si primero te he sesgado diciéndote 97 hacia un valor alto, tú quizás dices: “Pues ochenta y cinco”. Y si te he sesgado a un valor más pequeño diciéndote 52, quizás dices 71, ¿vale? Porque es el <i>frame effect.</i> <b>He condicionado tu pensamiento</b> y eso los publicistas lo saben, economistas que diseñan cómo poner los productos en el supermercado, también lo saben. Es decir, cómo te condicionan a una <b>decisión</b>. Y en temas de razonamiento, yo creo que es clave en la sociedad que vivimos, porque <b>estamos recibiendo cada vez más información</b>. Lo que dices tú del sesgo de confirmación, yo creo que sí, que es fundamental. De <b>percepción </b>hay muchísimos. </p><p>Si yo te digo: “Rellena esta letra: ja, espacio, on”, y te estoy diciendo cosas de comida, dirás jamón. Y si te estoy poniendo imágenes de fondo de la casa, dirás jabón, ¿sabes? Hay muchos sesgos y en la <b>memoria </b>también. <b>Elisabeth Loftus</b> es la psicóloga a la que le dieron muchos premios por entender todo el tema de las memorias inventadas. Ella era capaz de inducir memorias falsas en un porcentaje bastante elevado de personas. ¿Qué quiere decir eso? En un experimento que hizo: entrevistó a personas que de pequeños se habían perdido, pero en realidad no se habían perdido. Ella les empezaban a decir: “Mira, yo vengo a hablar contigo porque estoy haciendo estas entrevistas a personas que se han perdido de pequeños”. Y dicen: “No, yo no me perdí”. “¿No te acuerdas que…?” Y decían: “No, yo no me perdí”. Pero tenía información sobre esas personas, entonces les decía: “Pero tú ibas a este supermercado, ¿no? Con tu abuela. ¿Y no subías unas escaleras mecánicas que había allí? No te acuerdas un día...?” Bueno, un <b>25 por ciento de esas personas</b> terminaban diciendo: “Guau, lo había olvidado, pero es verdad. Ahora recuerdo que me había perdido”. Y era <b>una memoria falsa</b>. Entonces, <b>las memorias son reconstrucciones</b>. Si yo te digo a ti que te recuerdes esta mañana cuando te has duchado, la mayoría estarán creando una imagen donde se ven a ellos mismos duchándose. Yo me veo a mí mismo. No estoy viendo los primeros planos del jabón o la ducha. Y eso no lo he visto porque nadie se ve a sí mismo. Y con el sexo pasa lo mismo. Recuerda la última vez que tuviste una relación sexual. Pues no ves los primeros planos. Te ves a ti mismo teniendo esa relación sexual y eso no lo has visto, esto lo has reconstruido. Es una memoria falsa, con datos ciertos, pero, reconstruida.</p><p><b>— ¿Y con los sesgos de confirmación?</b></p><p><b>— </b>Estamos en un momento muy delicado. Yo soy gran defensor del <b>conocimiento científico</b>. Pero vía redes sociales, sobre todo, hay también mucha gente y <b>pseudoexpertos </b>que dan todo tipo de información y es muy difícil filtrar cuál es más fiable. Es posible que alguien diga una animalada y cuando esté editándolo diga: “Ostras, yo creo que esto es falso, pero es que si lo pongo es super viral”. Y estamos en un momento donde eso es lo que se prioriza. Es el editor que está cortando esa entrevista y ve que alguien por afán de notoriedad dice que beber agua de mar es lo más sano del mundo y que tiene propiedades. Es una barbaridad, pero eso se hace viral. Y si quien te lo dice tiene un aura de médico o experto en algo, pues de repente la persona que lo está viendo no lo sabe porque no tiene conocimiento científico suficiente para juzgar si eso es verdad o eso es mentira. </p><p>Si a ti te gusta creer en estas cosas, pues quizás el sesgo de confirmación hace que te lo creas. Si de repente alguien te habla de que hay una supraconciencia y de que después de morirnos, no nos morimos del todo, sino que nuestra alma o nuestra conciencia pasa a otro plano y desde ahí podemos vernos nosotros mismos y conectarnos con... ¡Claro que nos gustaría que fuera así! Y este sesgo de confirmación hace que nos suenen mejor las explicaciones de esa persona, que no tiene ningún sentido científico, por mucho que le meta la palabra “cuántica” por ahí, respecto de un científico que te dirá las cosas quizás de una manera más racional, más aséptica. Y dices: “Pero es que no es lo que quiero escuchar”. Y entonces pensarás que no tiene razón, que te gusta más el otro. <b>El sesgo de confirmación es muy tramposo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2PYJAIEYVC2BDKHZQ7BQCYULM.png?auth=9b786f2f38fabd34fc2ef198fa8fb370b3f98d68d9d0698919734dc705483ea3&smart=true&width=1456&height=816" alt="Decisiones como la cantidad de ejercicio o alimentación pueden optimizarse al modificar el entorno y ajustar pequeñas variables diarias ( Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando hablabas de la memoria, hace poco vino Mariano Sigman y explicaba que uno también tiene un sesgo en la forma de recordar. Es decir, vos podés vivir una experiencia con muchos estímulos y sensaciones distintas, pero en algún momento necesitás categorizarla como algo “bueno” o “malo”. Y cuando la repetís, lo que te queda no es la experiencia en sí, sino el recuerdo de esa categorización, que no necesariamente coincide con lo que viviste realmente.</b></p><p>— Un ejemplo clarísimo son los restaurantes. ¿Cuántas veces alguien te pide recomendación para un restaurante y dices:<b> “Fui a este que era buenísimo”.</b> Y dicen: “¿Qué comiste?” Y responden: “No me acuerdo”. No sabes lo que comiste, no te acuerdas. Lo que guardas es la emoción. Lo que guardas es la sensación de agradable. El <b>cerebro </b>asoció una <b>emoción positiva</b> a ese restaurante. El recuerdo de si comiste carne o pescado, a veces sí que lo recordarás, pero en muchas otras no. O si tuviste una experiencia negativa, sea por la comida o sea por el trato con el camarero, porque te tocó esperar mucho o por lo que sea, tendrás un recuerdo negativo y no lo recomendarás y quizás lo olvidarás más fácilmente. Entonces, es verdad que lo que decía Mariano, claro, que para el cerebro es mucho más fácil guardar estas emociones y ya está. </p><p>Y hay otro sesgo muy divertido, relacionado con la memoria también, que es en las <b>experiencias</b>, cómo tanto las iniciales como las finales de un viaje, por ejemplo, afectan más al recuerdo de esas experiencias. Esto inicialmente lo hizo <b>Daniel Kahneman</b> con un estudio con colonoscopias, que es un proceso engorroso, doloroso, y vio que si la parte final, si tú lo hacías más largo, si añadías más tiempo a una colonoscopia, pero la última fase, ese tiempo que añadías, era menos molesto, el recuerdo de la gente era de que había sido menos molesto, a pesar de que había sido lo mismo, más una fase extra, pero una fase extra menos mala. Entonces, si tú te vas de viaje, por ejemplo, a <b>Nueva York </b>o donde sea y tienes seis días y dices: <b>“Lo que más ilusión me hace es subir a la Estatua de la Libertad”,</b> por decir algo. No lo hagas el tercer día, hazlo el último. Dices: “No, la gente no, porque ¿y si llueve?, ¿y si pasa algo?, ¿y si no...?” Pero primero te mantendrá con esa <b>ilusión </b>durante todo el viaje de que todavía queda algo muy atractivo por hacer. Y luego, que el subidón que tendrás el último día hará que regreses con una sensación de que el viaje ha sido brutal. En cambio, si lo haces el segundo día y la sensación es la misma, es maravillosa, pero el último día ya es más aburrido porque has hecho todo lo que querías y ya te empieza a cansar esto de Nueva York y el ruido y tal, pues igual regresas diciendo: <b>“Ha estado muy bien”. </b>Pero no tan bien como si hubieras repartido diferente en las actividades. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AWGSNNISFBGH3H5IBLBYMPJPNA.jpg?auth=71095949997c6419fc2eeff821a4206756a8e8221d1c475e7b1658056850e9d4&smart=true&width=1456&height=816" alt="El entrevistado subraya la importancia de la vida social y el desarrollo personal para disfrutar tanto del presente como del futuro con mayor plenitud (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Pienso también en una frase que me dijo Enrique Rojas: la felicidad está en la antesala de la felicidad. O sea, disfrutamos mucho más la anticipación que después los hechos que terminan ocurriendo.</b></p><p>— Sí<b>. Eduard Punset</b>, que fue mi jefe durante mucho tiempo, tituló un libro <i>El viaje a la felicidad,</i> diciendo que la felicidad está en el camino hacia la felicidad, en el viaje hacia la felicidad. Es verdad. Y por eso lo del <b>propósito vital</b> es interesante, porque tener objetivos muy marcados te permite llegar más fácilmente a ellos. Pero, ¿qué pasa una vez ya los has cumplido? Ya tienes que buscar otros, porque ya la <b>motivación </b>se pierde. En cambio, si tú tienes propósitos menos definidos, que simplemente te vas acercando hacia ellos, la motivación se mantiene. Y en la felicidad pasa un poco lo mismo. Si tú dices: <b>“Yo para ser feliz quiero conseguir esto”. </b>Bueno, está bien, pero es que una vez lo consigas, ¿qué vas a hacer? Yo escribí este libro de la ciencia del sexo. Es un poco parecido. O sea, yo siempre decía que lo más importante de la sexualidad es el deseo, no el placer. El deseo, el sentir esa atracción, ese estado corporal que es muy <b>dopaminérgico</b>, que es lo que te impulsa a querer hacer algo, es lo que te da una sensación de bienestar mayor. El placer también y el orgasmo, obviamente, pero desaparece enseguida una vez lo has experimentado. Entonces, el gozo de ese momento cerebral tan intenso está en los momentos previos de conseguir el hito. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3WOGQN75FDIJN63GO4CMSSS7U.jpg?auth=5f155ae2436ea210302f0ef9f07d361b36f333b06b659d584123ed612bb70bf2&smart=true&width=1456&height=816" alt="El autoconocimiento y la curiosidad enriquecen la vida sexual, alentar nuevas experiencias favorece el bienestar individual y de pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué sentís que fue lo más interesante, lo que más te sorprendió, que aprendiste escribiendo la ciencia del sexo? </b></p><p>— Normalmente hablo de la parte intelectual y ahora ya hace tiempo que lo he publicado, te diré que a nivel personal me cambió a mí también la mirada hacia la <b>sexualidad</b>. Yo creo que tenía una mirada muy <b>convencional</b>. Al final eres un tío hetero, convencional, que tiene sus relaciones, algunas más largas, otras más cortas, porque tienes un tipo de sexualidad más básica que ya crees que sabes todo y que no sientes tampoco una especial curiosidad por cosas que crees que no te gustan, que es lo que decíamos antes. Es verdad que la <b>sexualidad </b>tiene unas connotaciones, pero ya estamos en el siglo XXI. No estamos hablando del sexo como algo <b>pecaminoso</b>, como algo que en la frontera de la ética. Estamos hablando de algo <b>positivo, beneficioso</b>, algo que conecta a las personas, algo que es bonito, algo que te hace sentir bien. Entonces, ¿por qué no probar también algunas prácticas que si no te gustan, pues no las repites? Pero el <b>sexo tántrico,</b> dices: “Uy, eso es esotérico, no sé”. Pero interésate, prueba. Si te dicen que respires de esta manera, que acaricies de esta otra, que toques... Pruébalo a ver qué se siente, ¿no? Entonces, antes de empezar a escribir este libro, pues yo quizás tenía esta visión más convencional de pues yo estoy bien así. '<b>No siento más curiosidad porque no necesito más’.</b> Y primero empecé en la parte más científica, intelectual, pero obviamente vas conociendo todo tipo de subculturas. </p><p>Yo estaba soltero en ese momento, viviendo en <b>Nueva York</b>, imagínate, nadie te conoce, haces lo que puedes y más. Y muchas de esas cosas se incorporaron a mi manera de ver y practicar la sexualidad. Yo creo que esta mirada más positiva de la sexualidad, con <b>menos connotaciones negativas </b>y no solo la sexualidad entendida como algo muy físico o coital sino de <b>relaciones entre personas,</b> de poner el deseo por delante, del placer, de sentir que estás conectando íntimamente con alguien y que eso va a tener una trascendencia. Y luego, a nivel más <b>académico</b>, te diría también lo rico que es intelectualmente en hacer el comportamiento sexual humano desde esta <b>perspectiva biopsicosocial</b>. Biopsicosocial quiere decir que en que tú llegues de una manera o no llegues al <b>orgasmo </b>o que te guste cierta práctica como sexo o te guste algo, hay un componente biológico, ¿vale?, de las <b>hormonas, del sistema nervioso... </b></p><p>Hay un componente psicológico de lo que hayas aprendido, de las <b>experiencias previas </b>y hay un <b>componente cultural</b> de cómo tu entorno valora ciertas prácticas o te conduce a hacer unas cosas u otras. Entonces, temas como la atracción o lo que te decía de disfunciones sexuales, o sea, los y las ginecólogas, los psicólogos, los urólogos, cuando alguien le llega con algún problema, a veces es difícil distinguir si la causa es biológica o es psicológica. Puede ser algo <b>hormonal, psicológico, puede ser algo de presión del trabajo, de cosas familiares, de rutina</b> con la pareja... Entonces, resumiendo, yo cuando empecé a interesarme desde esta perspectiva más académica por el comportamiento sexual humano, yo pensaba que escribiría un libro cortito (risas) y es fascinante porque además tiene algo muy bonito que es muy oculto. La gente habla de los restaurantes, de las comidas, de las extraescolares que hacen sus hijos, de los viajes que han hecho, pero no suelen hablar tanto de las experiencias sexuales que han tenido, quizás entre chicas o entre chicos un poco, pero no tanto. Está más oculto y se habla muy en petit comité. Entonces, el que esté tan oculto, le da un <b>extra de interés casi antropológico, cultural y científico </b>de investigarlo. </p><p><b>— Porque es un tema que no se discute, te hace sentir mucho más solo en eso. Como que el problema tal vez es solo tuyo y en realidad es algo que le pasa a la mayoría de la gente. </b></p><p>— Total. Pues, como no sabes qué es lo habitual, la gente se preocupa de si es normal o no lo que me pasa a mí, cuando la normalidad es mucho más amplia, ¿no? En muchas otras cosas no nos preocupamos de ser un poco diferentes. En <b>sexualidad </b>es como que preferimos ser más estándares. ¿Cuántos coitos es deseable que tenga una pareja a la semana? Esta pregunta, primero, no tiene mucho sentido. Porque todos somos diferentes. Pero alguien puede decir: “Yo no sé si tenemos poco o demasiado sexo”. Nadie dice que tiene demasiado sexo. </p><p>“Pero yo no sé si deberíamos tener más”. <b>Primero, que debes tener el que tú quieras</b>, ¿vale? Pero como no tienes esa referencia clara de qué es lo normal y tú quieres estar en lo normal, cuando no es necesario que estés normal, tienes que estar en lo normal en los niveles de colesterol. O tienes que estar en normal en los triglicéridos o en la tensión sanguínea. Si tienes más o menos coitos con tu pareja, haz lo que a los dos os dé la gana. </p><p>Pero, aun así, la gente se siente más cómodo si de repente hay una estadística que dice: “A partir de un coito a la semana no aumenta el nivel”. Y esta existe, ¿eh? No aumenta el nivel de satisfacción sexual de las parejas. Con que una pareja que lleva bastante tiempo junta tenga un coito a la semana, marcan de media un grado de satisfacción. Les preguntas un grado de satisfacción sexual. Las que tienen dos o las que tienen tres no marcan un grado mucho mayor. Entonces, alguien se puede sentir tranquilo diciendo: “Ah, vale, yo ya estoy en la media o en el grado de satisfacción”. Cuando no tendría por qué necesitar compararse. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TSZ4ZDT47RDJBK7QDBUDQCY74Y.jpg?auth=52e91d8daa48fcefab02a27774b1bb67eae1c508631568276294dd29791329db&smart=true&width=1456&height=816" alt="Miradas positivas y abiertas sobre la sexualidad permiten integrar prácticas, deseos y conversaciones sin tabúes ni juicios previos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago todos los invitados que pasan por el podcast y es que nos dejes algo para compartir. Puede ser algo que en el último tiempo te conmovió, te gustó o te hizo pensar. Puede ser una recomendación de algo que viste, que escuchaste o leíste, una frase o una anécdota, lo que tú quieras. </b></p><p>— <b>Rascar donde no pica.</b> Ya lo hemos comentado, pero yo creo que es uno de los mensajes que he lanzado que más me gustan. I<b>nteresaros intelectualmente, pero también social y emocionalmente, por cosas fuera de vuestras rutinas. </b>Todos tenemos un tipo de vida, de amistades, de relaciones sociales, de hábitos... Pero date oportunidad a leer otras cosas, ver otro tipo de cine, escuchar otro tipo de música, hablar con otro tipo de personas, <b>abrir un poco la mente</b> porque descubriréis cosas que quizás no os gusten y no las incorporaréis a vuestras vidas, pero quizás algunas os sorprendan y os den <b>mayor bienestar en el futuro. </b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/L10ykpa0SSo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Longevidad, memoria y motivación: la ciencia de vivir mejor con Pere Estupinyà"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTPCUVYHWBAGRB7ZPFMYMKETXM.jpg?auth=f59be13ec5c51a37e42341512d218be43a7172e7e8e382916ea9169bc9ab9805&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El error más costoso del cerebro, recuerdos que se transforman y la búsqueda de la verdad: Ignacio Crespo y los límites de la mente humana ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/10/el-error-mas-costoso-del-cerebro-recuerdos-que-se-transforman-y-la-busqueda-de-la-verdad-ignacio-crespo-y-los-limites-de-la-mente-humana/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/10/el-error-mas-costoso-del-cerebro-recuerdos-que-se-transforman-y-la-busqueda-de-la-verdad-ignacio-crespo-y-los-limites-de-la-mente-humana/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el divulgador científico Ignacio Crespo, explicó cómo la neuroplasticidad permite moldear el cerebro a través de la disciplina, el aprendizaje y las experiencias. Además, destacó la importancia de tres hábitos clave para mantenerlo sano y activo]]></description><pubDate>Wed, 10 Sep 2025 11:05:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><i><b>La Fórmula Podcast</b></i></a><b>, el médico y divulgador científico Ignacio Crespo</b> reflexionó sobre la capacidad que tenemos de moldear nuestro <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro </a>mediante la disciplina, el aprendizaje y las experiencias. Señaló que la neuroplasticidad es la base de este proceso y remarcó que, aunque el cerebro no es perfecto, justamente en esa imperfección reside su poder de adaptación.</p><p>Además, compartió su mirada personal sobre la gestión de las <a href="https://www.infobae.com/tag/emociones/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/emociones/">emociones</a>, la memoria y la identidad. Contó cómo atravesar momentos difíciles lo llevó a redescubrir la importancia de cuidarse, cultivar hobbies y mantener una disciplina consciente. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/4sMvprGl5G35Q1l2c6j3R9" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4sMvprGl5G35Q1l2c6j3R9"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SMXAGIrl8PI&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=SMXAGIrl8PI&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Ignacio Crespo</b> es un médico de formación que se reinventó como divulgador científico: combina artículos y columnas, podcast y apariciones en radio y televisión para acercar la ciencia al público general. Coordina la sección de ciencia y firma reportajes en <i>La Razón Ciencia</i>, presenta el podcast <i>Noosfera</i> y ha dirigido formatos como <i>Serendipias</i> en la Cadena SER; además es autor de <i>Una selva de sinapsis</i> y participa como director de contenidos en la plataforma educativa <i>Amautas</i>, ofreciendo conferencias y contenidos divulgativos. </p><p><b>— Sos médico, sos neurocientífico, sos divulgador. Quiero arrancar con una frase tuya: “Todos podemos elegir el cerebro que queremos tener”.</b></p><p>— Voy a intentar justificarla. Si bien mi información es de médico, por supuesto, y que me interesé por la neurociencia, no ejerzo ninguna de las dos cosas, sino que me dedico a la comunicación. Lo digo porque hay gente que se deja la vida dedicándose a los pacientes, investigando en el laboratorio y no quiero que parezca que estoy usurpando nada. Me dedico a la comunicación, pero me interesan mucho esos temas. </p><p>Y respecto a esa frase, es verdad que, si nuestras expectativas son tener el cerebro de <b>Albert Einstein</b>, igual está fuera de nuestras capacidades, pero podemos dar mucho más de lo que normalmente pensamos, nos limitamos. Y esto no es nada esotérico, nada que se escape de lo medible y de lo científico. Es simplemente que, si tú te repites no soy suficientemente bueno para una actividad musical, por ejemplo, la música no es lo mío, y nunca lo pruebas, desde luego que nunca vas a ser bueno. Nunca vas a conseguir desarrollar esas habilidades y modificar tu cerebro para desarrollar esas habilidades y ser bueno. Que cabe la posibilidad de que te enfrentes a la música y descubras que no tienes oído, que tus manos no funcionan suficientemente rápido, que hay algún problema, pero vas a ser mejor que antes de probarlo. Y eso está claro. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OYNGMZ6ENFBSRMXASA5NZQM574.jpg?auth=8f44f64c5c300ed001457ae9f38a319a88da2aaee10d380e99c24d2911301c0c&smart=true&width=1456&height=816" alt="Ignacio Crespo analizó la neuroplasticidad como uno de los recursos fundamentales para potenciar habilidades a lo largo del tiempo - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Entiendo que lo que vos me decís también es mucho un tema de actitud de frente a la vida y con tener la disciplina que lleva ponerse a estudiar. ¿De qué manera el cerebro se rediseña con eso? </b></p><p>— El cerebro está ya de partida. Mi forma de ver esto, y realmente es la forma mayoritaria de verlo dentro de la neurociencia, es que los comportamientos, las actitudes, las habilidades, tienen un sustrato material que está en el cerebro. Aunque la comparación del cerebro y el ordenador tiene muchas lagunas y muchos errores, nos ayuda a entender que lo que ocurra en la pantalla tiene su base en el propio ordenador, en la placa base, en las estructuras que hay ahí<b>. Si cambiamos nuestra actitud, algo tiene que estar cambiando en el cerebro, algo tiene que estar modificándose. Y sabemos cómo son parte de esas modificaciones</b>. En primer lugar, hay modificaciones rápidas a corto plazo, que son sustancias químicas que se liberan en mayor cantidad o en menor medida en distintas partes del cerebro, que tienen diversas funciones cada una. </p><p>Estamos, por ejemplo, aprendiendo a jugar al tenis y va a haber algunas estructuras, algunas ramificaciones de esas redes de neuronas que hay en nuestro cerebro, que estén más predispuestas a activarse de la forma adecuada para poder responder al revés del otro, para recoger la pelota al rebote, para hacer aquello que estamos practicando en ese instante. Pero esos cambios químicos son efímeros. Las sustancias químicas se reabsorben por las neuronas y desaparecen de esos espacios, dejan de actuar. Lo que pasa es que al haber estado presentes y al haber facilitado que algunas rutas de esas neuronas se activen con más frecuencia, con más facilidad, esas rutas se han reforzado. Y poco a poco, ahí ya no es un entrenamiento de un día, un intento de desarrollar una habilidad de una tarde, sino una tarde y otra y otra. Esas ramificaciones que se han ido reforzando, se consolidan. </p><p>Y ahí es donde estamos aprendiendo. Esto es la plasticidad cerebral, que tanto se ha hablado de ella, simplificada. Y esa sería la manera en la cual el cerebro, sin serlo todo, porque el cerebro existe en un contexto, existe con tus experiencias, tus sentidos, el resto de tu cuerpo, que también influye, pero el cerebro influiría en ese comportamiento.</p><p><b>— ¿Cuáles crees que son algunos hábitos que podemos incorporar en nuestra vida para tener un cerebro más sano y, por ende, una vida mejor? </b></p><p>— Puede ser <b>aprender un idioma</b> que implica la atención, la memoria, el lenguaje, en sí que es muy complejo, incluso el razonamiento lógico. Hay muchos procesos ahí. Hablar con otras personas. Sabemos que una de las maneras de mantenerse sano y ya no cerebralmente, sino incluso cardiovascularmente, es estar inmerso en un <b>entorno social enriquecedor</b>, participar de una <b>comunidad</b>. Quiere decir pensar, intentar responder, desarrollar, interactuar con el mundo. Entonces, esto va a ayudar en general a mantener la neuroplasticidad, a poder aprender mejor, qué es lo que queremos. Cuanto más sano esté el cerebro en general, más fácil es que aprenda y que desarrolle estos mecanismos. Por ejemplo, el <b>sueño</b>. </p><p>Sabemos que mantener unos buenos patrones de sueño no quiere decir 8 horas, quiere decir aquello que el cuerpo te pida, con salvedades. Pero si estamos en un rango normal, entre unas 6 horas, unas 8 o 10, en algunos casos, hay personas en momentos de la vida que necesitan dormir más, eso estaría bien. Y luego, la <b>calidad del sueño</b>. Sabemos que podemos dormir ocho horas y despertarnos cansados, porque tal vez roncamos y eso nos saca de las fases profundas del sueño, altera la arquitectura de nuestro sueño, que esto es las distintas fases por las que vamos pasando a lo largo de un sueño normal que nos ayudan a descansar, a que sea reparador. Cuando nos sacan de esa arquitectura, cuando nos mueven de una fase a otra por estímulos externos, porque roncamos, porque tenemos algún problema, ahí es cuando nos despertamos reventados, sean las horas que sean. <b>Si tenemos suficientes horas y con una buena arquitectura, hay mucho menor riesgo de desarrollar, por ejemplo, enfermedades neurodegenerativas: alzhéimer, Parkinson, etcétera</b>. Eso ya está bien, eso ya va a ayudar a que el día siguiente estemos más despiertos para prepararnos mejor y enfrentarnos mejor a esto. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XVIP2AS5PVFBRNQF42MDHCNFMM.jpg?auth=498243118e67ffc193691040584c53a1690efff9f7cce56711e5b07950ffffe2&smart=true&width=1792&height=1024" alt="Participar en entornos sociales enriquecedores contribuye a la salud cerebral y fortalece la memoria, afirmó durante la charla (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— Hay algo que a mí me impresiona mucho del cerebro y es la velocidad con la que a veces asume o interpreta una realidad. Y cómo a veces cuando le falta información, termina rellenándola con cosas que tal vez no sabe. Y esto puede llevarnos hasta incluso a crear memorias que nunca pasaron. </b></p><p>—<b> El cerebro no es perfecto y no puede serlo, porque no surge para descubrir la realidad. </b>El cerebro surge, a través de selección natural para sobrevivir. Incluso el “para” es conflictivo, porque no hay nada que dirija la evolución de los seres vivos y diga: “Vamos a acabar aquí”, como un cerebro que te permita sobrevivir. Pero es lo que se ha seleccionado, el cerebro que era capaz de encontrar patrones en la naturaleza, anticiparse a esos patrones si eran peligrosos, porque había tal vez un felino que nos estaba acechando detrás de, de las plantas o lo que sea. Entonces, ese cerebro, como ha tenido que desarrollar algunas habilidades básicas para llegar a esa supervivencia, como puede ser reconocimiento de patrones, anticipación, pensamiento lógico, comunicación... <b>Esas habilidades han tomado control de alguna manera, porque lo que era simplemente por supervivencia, empezó a tener otras funciones. </b>Nuestra comunicación, que tal vez al principio era solamente para decir: “Oye, que ahí hay un peligro”, de repente empieza a tener una capacidad mayor, una potencialidad para comunicar cosas que incluso no están ahí. Y el cerebro se apaña como puede con eso. Ha conseguido desarrollar poemas preciosos, epopeyas, teorías tremendamente precisas, capaces de predecir la realidad con un margen de error equivalente a un cabello humano entre la distancia de Madrid y Nueva York. Unas teorías increíbles. Y eso, que es lo que decía, no era su propósito, no es para lo que se empezó a seleccionar. Así que es esperable que tenga errores. <b>Errores con los que tenemos que lidiar</b>.</p><p>Cuestiones en nuestro día a día, cuando intentamos interpretar la realidad, que son heurísticas, que son aproximaciones, que no tenemos por qué estar 100 por cien convencidos de que lo que había detrás del árbol era un tigre para tomar decisiones. Solo lo suficiente.<b> Esas aproximaciones hacen que completemos toda la otra parte. </b>¿Estamos seguros en un setenta por ciento? Me voy a justificar que es un cien, porque eso es lo que me va a permitir sobrevivir. Entonces, tenemos estas tendencias, estos impulsos. Es natural y es bueno tenerlo en cuenta. </p><p>Es bueno saber cómo de falible es la memoria. Hasta qué punto los recuerdos que creemos tener super grabados de nuestra infancia, tal vez no son tales. Nos los hemos contado tantas veces, nos los han contado incluso otros de nuestra familia, que los hemos resignificado y hemos ido modificando como si fuera un teléfono estropeado de estos niños que se cuentan un chisme unos a otros, hasta que al final es casi irreconocible. Pero, esto es lo que decíamos, como el sustrato es cerebral, esos recuerdos están almacenados en un cerebro que es cambiante, que ha ido modificando sus conexiones, que ese cambio de nuestros recuerdos ha sido un cambio estructural... <b>No podemos saber hasta qué punto los hemos modificado solo con evocarlos. </b>Tenemos que asumir que podemos estar equivocados constantemente y que tenemos que apoyarnos en otros y en la evidencia y en las mediciones para poder superar esas limitaciones de nuestro cerebro. </p><p><b>— ¿Cuál crees que es el error más costoso, el error del cerebro más costoso para nosotros? </b></p><p>— Tendemos a convertir los casos particulares que hemos vivido en generalidades. Si nosotros hemos vivido un evento extraño, alguna relación curiosa de acontecimientos, por ejemplo,<b> nos hemos puesto malos de la tripa y justo ese día hemos comido algo distinto, tendemos a vincularlo.</b> Decimos: “Ha sido por comer esto, sin ninguna duda”. ¿Sin ninguna duda, realmente? Bueno, debería haber algunas dudas. Hemos hecho muchas más cosas en nuestro día a día que comer eso. Pero por esa heurística, tendemos a vincular los acontecimientos entre sí y controlar la realidad con este tipo de narrativas, de justificaciones. Intentamos, pues, ponerle los grilletes de la racionalidad cuando no tenemos suficiente información para hacerlo a veces. Y no está necesariamente mal, porque, vale, cabe la posibilidad de que sí, que nos haya sentado mal, que seamos alérgicos a esa comida y nos salvará la próxima vez. Pero lo llevamos a veces muy al extremo. Creo que <b>eso nos lleva a conclusiones que pueden ser muy restrictivas, que nos limitan de experimentar cosas y que, por otro lado,</b> también hacen que le quitemos valor a los estudios científicos que no han cogido la experiencia de una persona, sino que han intentado medir y parametrizar todas esas variables que a veces se nos escapan como individuos y ver si realmente cuando cogemos a la población existe una conexión entre ellas. </p><p><b>— A veces asumimos que somos lo que pensamos y en realidad los pensamientos están todo el tiempo en movimiento, van cambiando, son fugaces. ¿Qué me podés decir de diferenciar ese “yo” y lo que pienso? </b></p><p>— Es muy interesante porque hay normalmente tres pilares de los que se suele hablar. Uno, por supuesto, son esos recuerdos de nuestra vida, nuestro pasado, que se almacenan y forman parte de lo que somos nosotros, de lo que es nuestra mochila. Otro es cómo nos ven los demás, nuestra relación con los demás, porque tendemos a sobrevalorarnos, por lo general. Hablamos mucho del síndrome del impostor y estas cuestiones, pero luego los estudios psicológicos indican que nos creemos un poquito más inteligentes de lo que somos, un poco más guapos de lo que somos, un poco más todo de lo que realmente somos en general. Habrá muchos casos y todos tenemos nuestros talones de Aquiles, pero no vamos a ser objetivos. No somos un narrador objetivo. <b>Así que tal vez es igual de importante o al menos en parte importante lo que otros piensen de nosotros.</b> No quiere decir que vivamos para ello, no quiere decir que nos angustiemos por ello, pero es bueno escuchar y eso también significa lo que somos. Y hay un tercer pilar que es más físico, digamos. Y es, imagínate que ahora te clonaran y hubiera aquí una persona con tu mismo aspecto, pero sobre todo con tus mismos recuerdos y que la sociedad percibe exactamente igual.</p><p> ¿Sentirías que eres tú? Y ahí estamos todos de acuerdo en que hay algo que nos diferencia y es que estoy sintiendo lo que hay en este cuerpo, no en ese cuerpo clónico. Así que hay otro tercer pilar de la identidad, que es esa encarnación en un cuerpo, estar conectado con los sentidos de un cuerpo concreto. Con esos tres pilares podemos empezar a definir cosas. A partir de esa identidad ya podemos construir, ya podemos plantearnos cuestiones. Pero los problemas son mayores, lógicamente. Luego, a partir de ahí, a medida que vamos explorando, encontramos problemáticas. Aceptando esto, posiblemente tengamos que descartar cuestiones esencialistas como que el yo es algo absolutamente permanente, como puede ser el alma, que es inmutable, que es trascendente<b>. El yo parece que es casi un río que fluye, en el que ocurren cosas, cosas que llegan, cosas que se van. </b>Y esto es algo que tiene muy aceptado, por ejemplo, en filosofías asiáticas. Y no es algo esotérico de nuevo, algo que esté al margen de la ciencia, es algo que desde un enfoque materialista se puede comprender perfectamente. El yo es impermanente, esto es lo que desde el budismo se plantea. El yo es una serie de procesos que van entrando, saliendo, memorias que tenemos hoy y puede que mañana no tengamos, porque algunas las perdemos, otras las transformamos, otras llegan. ¿Qué te vincula a ti con quién eras hace dos años? De alguna forma algo tiene que haber, ¿no? Pero parece que es más el proceso, un proceso cambiante y que no podemos agarrarnos y anclarlo, que simplemente a algo profundo, trascendente, inmutable, que va más allá de nosotros y de la realidad. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPFBXCEUHFH7LPK3VW4NYDKDOQ.jpg?auth=97f128221759dde122af77932c721e11eb761d8adee95812cefdef3819b099e6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El especialista explicó cómo el sueño reparador y la calidad de los vínculos sociales favorecen el aprendizaje y la vitalidad mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— En tu caso, con todas las herramientas y todo lo que sabés del cerebro, ¿cuáles son algunas de las cosas que hacés para gestionar mejor tus emociones, la frustración, la ansiedad? </b></p><p>— Nunca he tenido grandes problemas de ansiedad hasta el año pasado. El año pasado, por distintas cuestiones personales y profesionales, fue un año muy complejo y me enfrenté con todo lo que yo ya había divulgado. Yo ya había hablado de salud mental porque había presentado y dirigido un podcast de varias temporadas de salud mental. Evidentemente, lo había estudiado en la carrera, pero no lo había vivido en carne propia. Y eso cambió bastante cómo veía algunas cuestiones, cómo comprendí realmente la profundidad que tenían estas, estos temas. Y he aprovechado el espacio que me dejó, que acabaran algunos proyectos durante el año pasado para cuidarme un poco más este año. Y esto tiene varios mensajes. </p><p>El primero es cuidarse. Está bien. No creo que esté diciendo nada que la gente no sepa. Hacer ejercicio, tomarse las cosas con más calma, eh, poder dedicarte a tus hobbies. Yo he recuperado este año la lectura a un ritmo que no tenía desde la adolescencia y me está haciendo muchísimo bien. Yo te diría que la clave ahí es lo que decía antes, que nos engañamos constantemente y que tenemos que comprender que si bien el concepto de verdad lo estudia la filosofía y no es algo etéreo, está ahí, podemos hablar de verdad y no todo el mundo tiene razón, por supuesto. Lo que sí que hay que comprender es que estamos constantemente teñidos en nuestra interpretación de la realidad por nuestras emociones y por cómo, eh, nuestro cerebro procesa la información<b>. Que a mí me frustre algo no quiere decir que ese algo sea relevante y que yo llegue a una conclusión superfirme de que algo me ha molestado y que es terrible, </b>no quiere decir que realmente lo sea. Quiere decir, posiblemente, que esté experimentando una tormenta de determinadas sustancias en mi cerebro que me hacen darle más peso a unas cuestiones negativas que a otras positivas de lo que estoy viviendo. Eso va a ser, por un lado. </p><p>Y luego otro, por ejemplo, en las discusiones, que me parece fundamental, es este punto de que nuestros recuerdos no son del todo fiables.<b> En una discusión, lo importante no es llevar la razón o demostrar que te acuerdas perfectamente de las cosas, incluso de aquellas que estás más seguro, puedes estar perfectamente equivocado</b>. Digo una discusión personal, típica discusión con tus padres, con la pareja, con lo que sea. Creo que es bueno en ese momento parar un poco y decir: “Ostras, con tantos fallos que puede haber en mi cerebro, que yo soy consciente de que estoy interpretando esto desde el lugar equivocado ahora mismo, que estoy caliente. Que mis recuerdos, que son la base a partir de la cual interpreto, posiblemente también, como mínimo, son parciales, como mínimo son solo los míos”. Frenas ahí y dices: “Ya lo hablaremos en otro momento”. </p><p>Vamos a calmarnos, vamos a recuperarlo y sobre todo vamos a replantearnos qué es lo que queremos conseguir con esa discusión. Porque en el momento en el que encontremos realmente esa meta, descubriremos que posiblemente es la misma que la de la persona que está enfrente, que es estar bien, posiblemente, estar bien juntos. Sea esa la relación personal que sea, estar bien juntos. Así que, ¿cómo vamos a conseguir eso? Yo estoy dispuesto a reconocer errores, errores que tal vez no he sido consciente que he tenido, porque mi atención en ese momento, y ahí digo, atención como función cognitiva, como mi cerebro no puede estar al tanto de todos los estímulos, de todos los detalles, de todas las inflexiones de la voz de lo que me estás contando, tenía la atención en otro sitio.<b> Yo no percibí esto. Para mí esto no estaba en mi realidad.</b> No pude incorporar esto en cómo interpreté las cosas, pero escucha, es que me lo creo, me creo que esto haya sido así. Vamos a trabajar juntos con ello. </p><p><b>— ¿Por qué crees que nos sobrevaloramos? ¿Es una cuestión de protegernos o creemos realmente que somos mejores y tenemos más habilidades de las que tenemos? </b></p><p>— No lo sé, pero sí que puedo elucubrar. Quiero que esto quede muy claro. Ahí ya no es, eh, partir de estudios que indican exactamente por qué ocurre, pero me parece bastante razonable suponer que como solo tenemos nuestra versión de los hechos y nosotros nos conocemos mejor de lo que nos conoce nadie, por mucho que haya cuestiones que se nos puedan escapar de por qué nos comportamos como nos comportamos, yo tengo mucha información de mi día a día, yo sé lo que estoy pensando en un momento concreto. Por lo tanto, no conozco a nadie tan bien como me conozco a mí. Es posible que acabe siendo, por un lado, o muy indulgente, asumiendo que todas esas cuestiones que percibo en mí y que no percibo en otros son especiales, o lo contrario, que son terribles, que otros no tienen, por ejemplo, pensamientos intrusivos, que cuando van al metro y ven a una viejecita al lado de las vías, no hay una parte de su cerebro que dice: “¿Y si empujo?”. Esto nos pasa a todos de alguna manera y no se nos ocurriría hacerlo. No quiere decir que queramos hacerlo, pero hasta que no lo hablamos, no podemos suponer que otra gente también está teniendo estos impulsos extraños, estas ideas que no sabemos exactamente de dónde salen. </p><p>Así que, de esa información tan desequilibrada, respecto a lo que sabemos de nosotros y sabemos de los demás, llegan interpretaciones extremas.<b> Por un lado, de creernos absolutos genios por encima de todo y que las ideas que tenemos nosotros son maravillosos, tal vez porque nosotros las expresamos y otros que son más modestos se las callan</b>. O, por otro lado, que somos monstruos cuando todos tenemos luces y sombras en un cerebro muy complejo con muchas ideas que simplemente aparecen en esa consciencia. Y parte del alivio que producen los diagnósticos va por ahí. Cuando tú llevas sintiendo algo que te genera dolor toda la vida porque tu relación con los demás no es exactamente como crees que debería ser y de repente te dicen: “Oye, que lo que tienes es esto”, hay un pequeño alivio. Le han puesto nombre y que le pongan nombre significa que hay otra gente que ha sentido lo mismo, que te puede comprender y tal vez incluso que tiene alguna especie de remedio.<b> El poder de la palabra va por los dos lados. </b>Cualquier cosa que tiene poder se puede utilizar para lo bueno y para lo malo. Y precisamente la cuestión de la identidad que decíamos, esos recuerdos, esa encarnación, cómo nos ven los demás, a veces no es como nos gustaría. Esa identidad que creemos que tenemos no es la que queremos tener y nos forzamos a formar parte de algo, a sentir que somos parte de un grupo, a tener una etiqueta, a veces por la fuerza. Y ahí es donde las etiquetas creo que a veces juegan un papel negativo, donde compramos todo un pack de cómo deberíamos comportarnos o lo que está más de moda y que además tiene relación con la salud mental.</p><p><b>— ¿Qué significa cuando la gente te dice que el cerebro es un órgano social?</b></p><p>— Lo mismo que cuando me dicen que el ser humano es un animal social. Es que existe dentro de un contexto gregario, que no somos un animal que viva aislado de todo lo demás. <b>Esto de cualquier ser humano que viva en soledad es o un monstruo o Dios, como concepto.</b> Estamos dentro de una sociedad siempre, tenemos relaciones con otros y el cerebro, por lo tanto, se ha preparado dentro de ese contexto. Ha desarrollado habilidades, estructuras que parecen enfocadas a la comunicación, como decíamos, a leer el, el rrostro de otras personas e interpretar qué está sintiendo, a anticiparnos, a desarrollar un concepto del mundo gregario. Para mí significa eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/57UAD4YDA5FFLK6XZJQEPLLFV4.jpg?auth=75a1c70e8345f0fceda581a3b8accbf481203bdb8d2120b4831b695570389f23&smart=true&width=1456&height=816" alt="El podcast incluyó recomendaciones para incorporar hábitos que permitan potenciar la atención y la plasticidad neuronal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quiero que me cuentes algo que sentís que tal vez en el último tiempo incorporaste, que te hace bien, que te ayuda a gestionar los estresores del día a día mejor. Tal vez es una actividad, lo que sea…</b></p><p><b>— Lo de la disciplina creo que es muy importante. </b>Siempre he sido muy disciplinado con cuestiones académicas y con aprender, pero hace unos años empecé a hacer deporte y me lo tomo de una manera muy, muy disciplinada desde el principio, porque sinceramente no disfruto el deporte en sí mismo. Yo empiezo a hacer ejercicio físico, tengo que hacer una serie de cualquier ejercicio. No me siento bien mientras, pero sé que me siento bien después. <b>Entonces, mantener una disciplina al principio de muchas actividades que no nos gustan, nos ayuda a perseguir un fin que sí, que nos va a gustar. </b>Esto va a estar en prácticamente toda la vida. Deberíamos ser disciplinados con cuestiones, incluso cuando no perseguimos un fin muy concreto con ellas, porque nos ayuda a comprender qué es lo relevante, qué es lo que no, cuáles son los beneficios de esa disciplina en sí misma, a mantenerlo e integrarlo en nuestro día a día. Pero te diré algo que creo que es bastante importante <b>en un mundo donde estamos muy enfocados a emprender, desarrollarnos, ser mejores, y es que a veces es bueno disfrutar de las cosas sin pensar en esos fines también. </b>El caso más claro, por mi parte, es la literatura. Siempre he leído mucho, pero he leído casi siempre ensayo, ciencia, tema con mucha información que me puede ayudar a aprender, a comprender mejor el mundo, a ser mejor. He leído literatura, pero menos. Este año estoy cambiando totalmente eso y estoy disfrutándolo muchísimo. Estoy encontrando que es un momento en el cual no estoy persiguiendo nada y estoy disfrutando del mundo tal y como es.</p><p><b>— Ignacio, te voy a hacer la última pregunta que les hago a todos y es que me cuentes algo que en el último tiempo te sorprendió, te dejó pensando o tenés dando vueltas en la cabeza, lo que sea que quieras dejar acá para compartir. </b></p><p>— Estoy intentando tener muy presente dos cuestiones que tal vez no descubrí hace poco, pero sí que le he dado importancia hace poco. Y son sobre cómo interpretamos lo que otros hacen y lo que otros piensan. Porque creo que en general somos muy poco caritativos. Tendemos a hacer lo que se llama en psicología una <b>atribución hostil</b> de lo que otros hacen. Si por el motivo que sea nos ha cogido con el día cruzado y hay algo que hace otra persona y no nos gusta, posiblemente asumamos que ha sido a propósito, que ha sido con maldad, con mala intención. <b>Por lo general, la gente es más torpe que mala</b>. Y además, nosotros también tenemos ese sesgo por el que puede que interpretemos algo negativo que en realidad no lo era, ni siquiera, ya no era ni torpeza, era cuestión que estaba dentro de nosotros. El sesgo de atribución hostil está. Ser consciente de él ayuda a que, como decía hace un rato, cuando me encuentro con una de esas situaciones, luego lo tengo presente y digo:<b> “Vamos a intentar forzar aquí una interpretación en la cual no iba esto con maldad”</b>. Y vamos a partir de ahí, que luego hay gente que actúa con maldad, ¿eh? Y cuando te lo demuestran una tras otra, tras otra vez, pues tendrás que tomar cartas de la manera que sea. Apartarte de esa persona, tomar determinadas decisiones... Pero por lo general no es así. </p><p>Y creo que ayuda porque todos estamos con algunos días cruzados, que no somos demasiado caritativos en ese aspecto. Y el otro es que cuando discutimos temas relativamente profundos o temas que nos mueven mucho, y a mí son temas que me interesan, cuestiones como, la esencia de la realidad en sí misma, en ontología, en filosofía. O sea, el mundo es material, hay algo aparte de la materialidad o cuestiones de la religión. Yo soy ateo, soy ateo militante, de hecho, y para mí es muy interesante entender la historia de las religiones, la filosofía de las religiones. Y cuando entramos en una de esas discusiones, es fácil que un argumento de la otra persona me parezca ridículo, facilón... Veo muy claramente los errores. Y ahí es cuando toca pararse y decir: “Ostras, las personas, por lo general, son más inteligentes de lo que creemos”. </p><p>Y si ha llegado a esta conclusión esta persona y otros tantos a lo largo de la historia, dudo mucho que esté omitiendo un error tan evidente que a mí me ha resultado claro en cuestión de segundos. Posiblemente, sea yo el que no esté entendiendo algo. Y eso no significa que la otra persona tenga razón. <b>Tal vez está equivocada igualmente, pero el problema de su argumento es mucho más complejo.</b> Y esto, llevado al día a día, sería, como conclusión, que cuando alguien te comunica algo que te parece una tontería y pasa a diario, de distintas maneras, es posible que no tenga razón, pero con casi toda seguridad, tampoco es tan tonto como tú crees. Una de las cosas que hago en ese tipo de situaciones, en lugar de intentar plantear mi argumento y confrontarlo con la otra persona bien ordenadito, con pasos lógicos y tal, es preguntar. Preguntar: “Oye, ¿y por qué piensas esto?” Y: “¿Por qué piensas esto otro?” Cuando parece que hay un desacuerdo muy evidente y podemos interpreta</p><p>r que la otra persona está diciendo algo que no tiene ningún sentido, es muy probable que se deba a que partimos de definiciones distintas de unos mismos conceptos, que estemos utilizando una palabra con sentidos distintos. Entonces, a través de esas preguntas, creo que, por un lado, descubres eso y valoras de forma más justa a la otra persona y a su forma de interpretar el mundo y su conocimiento. Y, por otro, permites que la conversación sea mucho más amable, sea más de escucha y no solamente confrontativa. </p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/SMXAGIrl8PI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿Cómo funciona la memoria y por qué puede engañarnos? con Ignacio Crespo"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PTJP3FO6DZE4PA533WOKUIKMPE.jpg?auth=343a0b6beab474dda875ac31908017808d05505663a254151e080c52e4e4dbd8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La soledad del CEO, la búsqueda de talento y el arte de delegar: las lecciones del fundador de Cabify para emprender en tiempos de incertidumbre ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/07/la-soledad-del-ceo-la-busqueda-de-talento-y-el-arte-de-delegar-las-lecciones-del-fundador-de-cabify-para-emprender-en-tiempos-de-incertidumbre/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/07/la-soledad-del-ceo-la-busqueda-de-talento-y-el-arte-de-delegar-las-lecciones-del-fundador-de-cabify-para-emprender-en-tiempos-de-incertidumbre/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Juan de Antonio contó cómo la empresa nació de su deseo de transformar las ciudades en lugares más humanos, inspirado en Segovia y en su paso por Stanford. Además, ofreció consejos para emprendedores, resaltó la importancia del propósito y reflexionó sobre cómo el deporte, la familia y la resiliencia lo sostienen en su camino de liderazgo]]></description><pubDate>Sun, 07 Sep 2025 11:39:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Juan de Antonio, fundador y CEO de Cabify</b>, compartió cómo nació la idea de crear la compañía hace casi 15 años, inspirada en su deseo de <b>transformar las ciudades en lugares más humanos y habitables</b>. Relató que el contraste entre los pueblos y las grandes urbes lo llevó a preguntarse cómo usar la <b>tecnología </b>para devolver el espacio a los ciudadanos y no a los autos, imaginando calles con más árboles, bicicletas y vida social.</p><p>Además, reflexionó sobre el <b>propósito </b>como motor de su compañía y como guía personal. Recordó que su paso por la <b>Universidad de</b> <b>Stanford </b>le abrió los ojos a la posibilidad de crear una <b>startup global </b>y desde entonces su ambición no fue solo levantar una empresa, sino hacerlo con una cultura basada en valores. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/3xdGL2fBozsMLohmKavXLQ?si=c21ad92e6a0043dc" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3xdGL2fBozsMLohmKavXLQ?si=c21ad92e6a0043dc"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/Hr62fGQisbY?si=gbJP4lzs-vXk4AB1" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/Hr62fGQisbY?si=gbJP4lzs-vXk4AB1"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Juan de Antonio es <b>ingeniero de Telecomunicaciones</b> por la Universidad Politécnica de Madrid y cursó un MBA en la Universidad de Stanford con una beca Fulbright. En 2011 fundó Cabify, la empresa española de movilidad con sede en Madrid que opera en <b>España </b>y <b>Latinoamérica</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRG3QOEL2NG67DFNLZNZ7MPX4Y.jpg?auth=ef6e45f28ecbe6f03d7a38d3925cbda7a33a6cae234258cd074c28da42e60825&smart=true&width=1456&height=816" alt="Más de 1200 empleados integran Cabify, promoviendo la innovación y sostenibilidad en la industria de la movilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Antes de emprender este proyecto, trabajó en Ericsson y Nokia, fue consultor en Boston Consulting Group y dirigió el área de marketing y desarrollo de negocio en la compañía californiana Zero Motorcycles. Su liderazgo se ha caracterizado por impulsar una<b> movilidad urbana más sostenible</b> y por consolidar el crecimiento internacional de Cabify desde su lanzamiento.</p><p>Cabify llega a España y a América Latina hace casi 15 años para mejorar la movilidad, reforzando el estándar y la formalización de esta industria y con ello la realidad en las ciudades. La<b> seguridad, la calidad y la sostenibilidad</b> han sido claves en este viaje que comenzó Juan de Antonio y que hoy reúne a <b>más de 1200 empleados</b>. Hoy día, la compañía está presente en más de<b> 40 ciudades de 6 países</b>. Además de su servicio principal de <i>ride hailing</i>, la compañía ha lanzado una vertical de logística para empresas en <b>América Latina</b> y, más recientemente, está impulsando <b>Cabify Ads</b> en la industria publicitaria.</p><p>La empresa es un<b> referente latino del emprendimiento</b> por su impacto en la innovación y por su escalabilidad hasta ser una de las más relevantes en el sector de la movilidad. De hecho, para explicar el efecto multiplicador de la compañía, según un informe de Endeavor unas 90 empresas se han creado por parte de empleados que han formado parte de Cabify.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCB6SEYVYZFEDMTK2Y6ABAMRZU.jpg?auth=c605d5e759b77cfb7e435724e562842651ec2400d106d6b27bf455781432eb80&smart=true&width=1456&height=816" alt="La tecnología aplicada a la movilidad permitió la expansión de Cabify a más de 40 ciudades de seis países (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me encantaría que me cuentes cómo empieza Cabify, cómo nace la idea</b></p><p>— Cabify nace hace ya casi quince años en un contexto muy particular. Yo me encontraba en un momento vital donde había completado unos estudios y había decidido dedicarme a algo que fuera relevante para mí. Yo vengo de un pequeño pueblo en las montañas de <b>Segovia </b>y he vivido mucho tiempo en <b>Madrid </b>y quería hacer uso de todos los aprendizajes de mi carrera profesional para intentar que esas ciudades en las que vivimos se parecieran más a ese pequeño pueblo, ¿no? </p><p>La realidad es que el <b>vehículo</b> particular ha traído grandísimas cosas, mucho progreso, pero también ha <b>modificado el urbanismo</b> de nuestras ciudades y en algún caso, lo ha <b>monopolizado</b>. Solo así se explica pues el 85 por ciento del espacio urbano está dedicado a los vehículos particulares, <b>vehículos que el 95 por ciento del tiempo están parados</b>. Es esa vocación de trabajar en algo que te importa y que es relevante para ti. Viniendo de un pueblo pequeño, me gusta el campo y me gustaría que las ciudades, en lugar de que haya menos asfalto, <b>haya más espacio para las personas</b>. Y eso puede ser árboles plantados en las calles o espacio para ir en bici, patinar, etcétera. Ese es el germen, el origen de Cabify. <b>Devolver las ciudades a los ciudadanos</b> y usar la tecnología para eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JKRYTK7FKRHWLFNMS2UWZRGHVM.jpg?auth=d4c4e27da984e64efe195050c1571077339761921d292cf92f14293cd8fca9bd&smart=true&width=1456&height=816" alt="La vida emprendedora demanda resiliencia y flexibilidad ante el cambio y los desafíos diarios, reconoce Juan de Antonio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Sé que estuviste un tiempo en Stanford estudiando. ¿Qué te llevaste de esa experiencia más allá de lo académico? ¿En qué sentidos te abrió la cabeza?</b></p><p>— Me llevé grandísimos amigos, personas a las que admiro y de las que aprendí y continúo aprendiendo mucho. De hecho, yo cuando llegué allí no era consciente de que se podía crear una empresa y hacerla escalar. Pensaba que eso solo ocurría en las películas. Me estoy yendo a 2008, 2010. El concepto startup no había llegado tanto a España. Igual en <b>Argentina</b>, pues había más ejemplos, ¿no? Pero en España no había tantos ejemplos de éxito. El estar allí dos años en contacto con ese ecosistema y cerca de personas que habían montado empresas, pues te hace descubrir que esa posibilidad existe y creerte que tú también puedes hacerlo. Yo creo que a día de hoy no es necesario ir a Stanford para vivir esa realidad. Afortunadamente, en los países donde vivimos, en todos ellos ese <b>ecosistema </b>ha crecido muchísimo y hay grandes ejemplos de personas cercanas que te pueden inspirar. Pero para mí, estar allí en ese momento, fue esa<b> apertura de mente, de ojos</b>, ese creerte que tú puedes hacer eso y decidir dar el paso un año después a crear una empresa en algo que fuera relevante para mí. Buscando ese propósito, que es lo que mueve a Cabify, tener esa ambición a largo plazo de transformación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7SEUGUX4GJFRJCDSRBV6NB3QCU.jpg?auth=0f5065a5e26382f072e9b109a3672a721c2d794c89c678428838552dc3b5c26a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La apertura a la innovación y el aprendizaje continuo resultaron claves en la estrategia de crecimiento de Cabify (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— El tema del propósito es un tema muy frecuente entre emprendedores y en este podcast. ¿Sentís que era algo que viste con mucha claridad cuando lo empezaste o lo fuiste descubriendo en el camino ?</b></p><p>— En mi caso combinó <b>dos elementos de comportamiento</b>. Uno, soy extremadamente vago y dos, soy extremadamente adicto al trabajo. Eso se reconcilia porque <b>soy adicto a hacer algo que me gusta y no soporto hacer algo que no me gusta</b>. Entonces, el trabajo puede ser percibido como una cosa o como la otra. Hace quince años, cuando empezó Cabify, no se hablaba tanto de propósito. Yo creo que la realidad es que las nuevas generaciones que se están incorporando al mercado laboral, pues se mueven más por propósito que por otros factores, que antes no eran tan relevantes, ¿no? Me gustaría pensar que cuando empezamos Cabify el motivo es el que te he contado. En cualquier caso, lo que nos ayuda o me ayuda a mí a seguir trabajando día a día y seguir mirando al futuro es esa <b>ilusión </b>de que lo hacemos por eso, ¿no? Esa convicción de que <b>podemos crear ciudades mejores</b> y que eso es relevante para mí. Ese propósito. </p><p>Hay otro elemento muy relevante que también definió el inicio de Cabify. Era una combinación de <b>propósito y de relaciones personales o de cultura dentro de la empresa</b>. Se buscaba combinar hacer algo que era relevante, ese propósito, y hacerlo de una determinada forma. No valía cualquier forma. Es decir, el fin no justificaba los medios. Cuando se habla de propósito, estoy seguro de que hay gente que le entran escalofríos, porque si miras a lo largo de la historia, hay pocas cosas más peligrosas que un propósito muy fuerte que puede movilizar a la gente y puede acabar ocurriendo cosas dramáticas, ¿no?, cuando hay un propósito muy fuerte y no importa nada más que eso. La respuesta de Cabify fue y seguirá siendo: <b>oye, nosotros usamos la tecnología para mejorar,</b> pero si queremos mejorar nuestras ciudades, pues tenemos que seguir contribuyendo fiscalmente, tenemos que buscar que las relaciones laborales en los mercados donde operamos vayan a mejor y no a peor. A eso es a lo que me refiero con el fin justifica los medios. Hay que dar pasitos que, poco a poco, vas sumando, no vas restando para un supuesto propósito grandioso que puede llegar o no llegar en el futuro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WR4GFQEYIJCKHKF5U6ZOZC2GAM.jpg?auth=f2b371dd671aaa93743d956012ae5dca84a549159be6d6851be628e67c139eb5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Desde 2011, Cabify impulsa la movilidad sostenible para hacer las ciudades más amables y eficientes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Sentís que tu propósito como Juan persona es el mismo o está muy alineado con el propósito de Cabify o sentís que tal vez van por lados distintos?</b></p><p>— Creo que Cabify ha sido fruto de un<b> egoísmo personal </b>que se ha ampliado a un grupo de personas que nos sentimos muy vinculados con ese propósito. Entonces, hay muchos momentos en los que se mezcla... Un egoísmo bien entendido, porque al final eso es lo que alimenta ese propósito. Cuando llevas quince años en esto y le has dedicado tantísimas horas, hay momentos en los que <b>se mezcla tu persona y tu identidad con lo que haces</b>. Yo no debería definirme como fundador o director general de una empresa. Hay otras cosas que me definen. Pues me gusta ir en bici, hacer surf, tengo esposa, pronto un cuarto hijo. Hay elementos que se suman a tu personalidad, pero la realidad es que <b>el mundo del emprendimiento es muy demandante</b> y cuando llevas mucho tiempo en él, tiendes a mezclar la persona con lo que haces. Y eso, pues puede generarte problemas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JATENX4UVZD77IG6ULKJOXI3KQ.jpg?auth=ddce0402fd168d8331291e8aae2aa0bcf565dcc9899e117b5a68cccfd91a0315&smart=true&width=1456&height=816" alt="“El surf me enseñó a gestionar la incertidumbre, cada ola es como las batallas y desafíos del emprendimiento”, contó Juan de Antonio 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Estar en un puesto de liderazgo tan alto no es fácil, pero ¿qué sentís que te ayuda a gestionar o a sostenerte en momentos de mucha presión?</b></p><p>— Lo primero es que somos una empresa pequeñita. Hay empresas muy grandes y gente con muchísima más responsabilidad. Somos ambiciosos y mirando hacia el futuro, pues <b>nos gustaría continuar creciendo</b>, lograr ese propósito y efectivamente transformar las ciudades. Pero<b> somos humildes</b> y reconocemos que tampoco somos tan grandes (risas). Hay momentos en que las cosas no salen bien, hay ciertas presiones y te lo llevas a casa y tu cabeza, pues a veces te pesa. Y, especialmente, si estás muy vinculado, tiendes a darle vueltas a las cosas, quieres resolver los problemas y hay no se solucionan fácilmente y te puedes quedar ahí atrapado. Antes el <b>deporte </b>era la principal vía de escape para tener una mente ordenada, también <b>beber con los amigos de vez en cuando </b>para desconectar el cerebro, pero acabas no siendo tan productivo al día siguiente, con lo que el deporte tiene esa buena combinación. Y luego, las<b> relaciones personales</b>, desde que tengo familia, simplemente mirar a los ojos a tus hijos te ayuda a ubicarte, ¿no? (risas). </p><p>Casi puedes ver la <b>irrelevancia </b>de lo que haces si la gente más cercana que tienes no está siendo atendida. Los que verdadera y exclusivamente dependen de ti son ese, ese núcleo de personas y a veces te ayudan a poner en contexto todo lo demás. Otra forma de verlo es, si vas haciendo zoom out y ves la tierra desde la galaxia (risas) o desde donde sea, si bien para ti te puede resultar muy satisfactorio, incluso creer que tienes un propósito, pues tampoco es tan relevante, ¿no? Y eso te ayuda a poner en perspectiva cuando tienes un problema muy gordo, decir: “Bueno, ¿cuál es la consecuencia de esto? Tampoco es el fin del mundo”.</p><p><b>— Teniendo en cuenta que ocupás un puesto de liderazgo en el primer unicornio de España y que muchas veces las problemáticas que enfrentás no son las mismas que las de tus amigos de toda la vida, o que tanta gente depende de vos ¿cómo lidiaste o lidiás con la soledad o la responsabilidad que eso implica?</b></p><p>— Dentro de los deportes, el <b>surf</b>, que es uno de los que más me gusta practicar y lamentablemente viviendo en Madrid no es tan fácil, te permite enfrentarte a batallas en un periodo corto de tiempo, <b>entendiendo cada ola como una batalla</b> donde tomas <b>decisiones</b>, te puede salir bien o mal y tienes que luchar con mucha cabezonería para que te salga bien. Cuando te ejercitas en eso, en pelear o luchar esas batallas y ver que las cosas funcionan o no y no pasa nada al final del día, para mí es como una <b>meditación</b>, es como ayudar a dejar que los pensamientos fluyan. Y cuando me enfrento a esas decisiones tan duras, poder gestionarlas sin necesidad de tener que buscar apoyo en otras personas. Cuando lo puedo encontrar, por supuesto ayuda. Pero yo no he sentido que sea necesario depender de un coach o de una persona específica con la que compartir todos esos problemas. </p><p>Sí en cada problema, intento tener un<b> ámbito de discusión apropiado</b> dentro o fuera de la empresa. <b>Esa soledad del CEO yo creo que siempre existe, pero es más grave y más pronunciada en tamaños iniciales de la empresa</b>. Según va adquiriendo un cierto tamaño, haz logrado ese tamaño en gran medida porque te has rodeado de gente excepcional que en muchos ámbitos tiene más experiencia o más competencias que tú. Entonces, buscas apoyarte en esas personas. <b>Cuando eres ambicioso y quieres aprender, te encanta rodearte de gente que te inspira</b>. Por otro lado, esa gente que te inspira solo eres capaz de atraerla si ellos también se sienten cómodos trabajando cerca de ti y pueden aprender. O de ti o de lo que hay alrededor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BQLJ2MNSZBAQXCMD5U6NVKDI7M.jpg?auth=897186f11907aa8598fae1cacd50d6c24f7262880a7a9c38d9ad0901a7860269&smart=true&width=1456&height=816" alt="La conciliación entre vida personal y profesional es un reto constante para quienes lideran empresas emergentes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál sentís que es algún rasgo que ha ayudado a que la compañía crezca o que te ha ayudado a vos como emprendedor?</b></p><p>— Antes he hablado de <b>vago</b>, en el buen sentido. Una persona vaga lo que busca es <b>optimizar el uso del tiempo</b> por ponerlo en términos cotidianos. Yo creo que me ha ayudado el <b>no querer perder el tiempo </b>en momentos específicos a tener mucho foco en las cosas relevantes. Y también a intentar encontrar gente que hiciera las cosas mejor que yo, porque uno de mis defectos es que si hago lo mismo muchas veces, pues me aburro de ello. Y eso me ayuda a poder crear una <b>estructura</b>. Igual al inicio, pues puede que yo conceptualice algo, pero enseguida debería estar buscando a alguien que lo haga mejor que yo. Para hacer crecer la organización, diría que eso ha ayudado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YZMDDZKXYNEVLAEYSJB562O4MM.jpg?auth=862f7274750a57a34eb8590e46e0c6fb75ff92f00fbedeb21628368cc8a4d2c6&smart=true&width=1456&height=816" alt="El liderazgo con propósito y los valores son ejes centrales en la cultura organizacional impulsada por Juan de Antonio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Imagino que tenés una vida con una agenda apretada y demandante, ¿dónde entra la cuestión de vago o cómo balanceás eso?</b></p><p>— Soy una persona que si no tiene un problema, busca uno que resolver. Pero al mismo tiempo, si el problema que estoy resolviendo no me gusta, no me encuentro muy a gusto haciendo esa labor. Entonces, creo que es una buena combinación para empujar una organización hacia adelante, porque siempre estás buscando cosas que hay que hacer y el hecho de que reconozcas que igual no eres el mejor para llevarlas a su fin, pues te ayuda a encontrar gente que pueda, pueda hacerlas. Pensando hacia atrás en el tiempo, una de<b> las personas que considero cofundadora de la empresa</b>, que es miembro del consejo de administración, <b>Bea</b>, que fue la primera inversora relevante en la compañía, que en 2014 lideró la serie A desde Seaya. Recuerdo que alguna vez me ha descrito como veleta, ¿no? Que me muevo mucho con el viento. Creo que también es importante no tener una opinión inamovible. Es otra de las características que ayuda a que las cosas evolucionen. Si tienes la <b>capacidad de cambiar de opinión ante la presencia de nueva información</b>, pues con relativa facilidad, lo que puede ser percibido como que cambias de opinión realmente ayuda a adaptarte a las nuevas realidades o a la nueva información.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFZTRCAGNRBPLLUL6GT5LUH43Q.jpg?auth=d55e40655a630eff35e6f4a6e023401c6821b97f94b168395df4b178b335251e&smart=true&width=1456&height=816" alt="El ejemplo de Cabify inspira la creación de startups y reafirma la importancia del propósito en los negocios (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Ahí detecto tres cosas que me mencionaste y que me parecen súper importantes: flexibilidad, contratar y estar abierto a recibir feedback de personas que se desempeñen mejor que vos en un área específica, y tener una mente muy innovadora para pensar en soluciones a nuevos problemas.</b></p><p>— Sí y todo eso tiene que estar soportado por la premisa de que te equivocas muchísimo y que tienes que tener gente alrededor a la que escuchar y valorar lo que te dicen. Pero deberían de tener una opinión más acertada de cómo es esto de real, la gente con la que yo trabajo. </p><p><b>—En relación con la mentalidad emprendedora, ¿creés que existen ciertas habilidades o actitudes que quienes quieren emprender deben tener, desarrollar o estar preparados para enfrentar?</b></p><p>— Cuando me preguntan ¿qué recomendarías a un emprendedor? <b>Es trabajar en algo que sea importante para ti</b>, volviendo a lo que hablamos antes sobre el propósito. Y si empiezas en algo que no lo es, busca la forma de convencerte de que tiene algo relacionado con tu propósito y gíralo hacia allá. Porque es que es tan duro, tienes que ser tan cabezón y te vas a encontrar con tantos problemas, que <b>o tienes un motivo verdaderamente sólido para seguir empujando o te vas a hacer daño</b>. No porque fracases, no porque la empresa no vaya bien, sino porque te va a ver una situación personal que va a ser dura. Tienes que ser<b> extremadamente resiliente</b>, tienes que ser <b>cabezón</b>. Por eso el surf es un buen deporte, porque es que te tiene que dar de cabeza contra la naturaleza (risas) y estás en un entorno que no es previsible, que no depende de ti, tienes que saber gestionar eso, <b>no tienes control sobre la situación.</b> Tienes que saber vivir en esa<b> combinación de incertidumbre.</b> Tienes que trabajar muy duro y tener mucha suerte al mismo tiempo. </p><p>Si tu patrón de éxito es crear un <b>unicornio</b>, una empresa que valga X, debes tener una suerte tremenda y la lotería no toca con tanta facilidad. Hay muchísima gente que trabaja muy duro, que tiene muchísima capacidad y la empresa no va bien porque depende de muchos factores externos. Entonces, por eso es tan importante, primero, que estés preparado para <b>trabajar duro</b>, que tengas esa <b>resiliencia</b>. Y dos: tu recurso más valioso es tu <b>tiempo</b>, que lo dediques a algo que para ti te justifique, porque si no vas a mirar atrás y decir: “Pero ¿qué hago yo aquí?”. Entonces, para mirar hacia adelante, en lugar de mirar atrás, pues tienes que decir: <b>“Estoy aquí por esto y merece la pena”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7Q7K6JAGRNBJZMCGPFJJKOKPHA.jpg?auth=e1c2dc840b44e37f09f764212561eb63479932d8578fd1d1b1731f9611247bbe&smart=true&width=1456&height=816" alt="Devolver espacio a las personas y reducir el protagonismo del auto privado fue el motor detrás del surgimiento de Cabify (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— A lo largo de estos años, ¿has aprendido maneras de gestionar la frustración y los estresores del día a día? ¿Podrías compartir algunas estrategias que podrían servirle a quienes te escuchan?</b></p><p>— Mira yo si hiciera surf todos los días, estaría feliz así y no necesitaría más, pero en ausencia de eso, no te digo que meto la cabeza en la bañera y me quedo ahí buceando, pero casi. En la piscina que hay aquí, hay un polideportivo municipal enfrente de nuestras oficinas y en lugar de <b>nadar</b>, me la paso buceando de lado a lado de la piscina imaginando que estoy debajo del agua. O sea busco cosas cercanas que sé que me ayudan. O simplemente en Segovia, pues dar un paseo en <b>bici </b>por zonas que conozco que estoy solo y estoy en contacto con la <b>naturaleza</b>, que me ayuda a resetearme. He identificado ciertas prácticas que me ayudan y si no las puedo realizar, busco algo parecido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y262EVQJIVCOZJWQNOA2I7BLUI.jpg?auth=9b6ff05d4feec0369e92ebc92202b519cae8a2437f2cd408540075f5a6cb7c4c&smart=true&width=1456&height=816" alt="El desarrollo de talento interno y la colaboración entre equipos son pilares del éxito de Cabify desde sus inicios (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hablamos mucho del propósito y de tu obsesión por resolver problemas. Hoy, cuando te vas a dormir, ¿qué te preocupa o te apasiona pensar? ¿Hacia dónde está yendo tu mente y qué visión tenés para el futuro?</b></p><p>— Ahora mismo, cada noche, me acuesto pensando en una cosa distinta. Sí que tiendo a pensar mucho en los niños. En cómo están creciendo y cómo les puedo ayudar. Me gusta sentirme extremadamente afortunado. De las últimas cosas que pienso al irme a dormir es en mis hijos, por eso, de alguna forma tenemos que estar muy agradecidos de lo que tenemos. Era una <b>dimensión tan desconocida para mí, nunca había pensado o planificado tener hijos</b>. Para mí ha sido un descubrimiento, una dimensión nueva de la vida que no me planteaba. Entonces, pensar en ese tipo de cosas antes de dormir, pues me ayuda a hacerlo plácidamente. </p><p>Si bien una hora y media después les tengo en la cama pegándome patadas diciéndome: “Déjame pasar, no sé qué” y “Oye, no, vete a tu cama” (risas). Pero ese pensamiento de mira qué bien estos monetes, estos pequeños gremlins, cómo ven la vida... Yo veía los hijos de otras personas y decía: “A ver, estas cosas molestan, si no hacen más que gritar”. No, no tenía <b>una vocación de ser padre</b>. Pero sí que te ilusiona de alguna forma ver a través de sus ojos, revivir cosas. Por ejemplo, redescubres a tus padres y dices: “Joder, lo que han hecho por mí”, que igual no lo valorabas tanto. Pero cuando ves lo que supone tener hijos, pues es mucho <b>agradecimiento </b>al final a todo, a tus padres, a la sociedad, todo lo que permite que eso exista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6FLL3776ZZC3ZIZ3ZQYUBT7T4U.jpg?auth=bd756c3c9c419ccd53a363b0272fd267392c3b312b7781c38e0f1efbc9d7b3bd&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las ciudades más habitables priorizan el espacio para las personas, promoviendo calles con vida social, árboles y opciones de movilidad sostenibles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Juan, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados: si pudieras compartir algo que últimamente te haya sorprendido, inspirado, hecho reflexionar o que te haya gustado, ¿qué sería? Lo que quieras transmitir.</b></p><p>— Bueno, ligándolo con la anterior pregunta, hay algo que verdaderamente preocupa hoy y es el <b>progresivo deterioro de las instituciones en el mundo occidental, la falta de independencia</b>, auge de las <b>autocracias </b>y el <b>deterioro del estado de derecho</b>. Casi todos los países donde se vaya a escuchar este podcast, pues se ha vivido un largo periodo de paz. Y, en <b>Europa </b>somos un poco más sensibles a esto que en <b>América</b>, por lo que está ocurriendo, pero eso está cambiando. Entonces, yo creo que es importante<b> no replicar errores del pasado</b> y ahora es un momento donde, en muchos países, pues se está produciendo un giro que, como sociedad, tenemos que estar alerta ante ello. No sé si soy capaz de aislarlo en un único hecho. Diría que la sociedad civil, las personas, tenemos que<b> estar más alerta ante los abusos de poder o el recorte de las libertades individuales.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/Hr62fGQisbY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Lo que aprendí tras 15 años de liderazgo: lecciones con el fundador y CEO de Cabify"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHBNHK4QVNGF5HXMU5BN63FV7Q.jpg?auth=82662f80362a952cdfda0fbc22d6409701c73825e78392786f5a2b5d3ef3ef5d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cuáles son las preguntas filosóficas esenciales que guían la búsqueda de sentido y orientan las decisiones en la vida cotidiana ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/03/cuales-son-las-preguntas-filosoficas-esenciales-que-guian-la-busqueda-de-sentido-y-orientan-las-decisiones-en-la-vida-cotidiana/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/03/cuales-son-las-preguntas-filosoficas-esenciales-que-guian-la-busqueda-de-sentido-y-orientan-las-decisiones-en-la-vida-cotidiana/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el escritor, filósofo y profesor universitario Diego Garrocho habló sobre cómo la filosofía puede ayudarnos a pensar el bienestar más allá de las fórmulas simplistas y subrayó la importancia de la vida en comunidad y los vínculos cercanos como pilares para sostener nuestro bienestar. ¿Por qué es clave dedicar tiempo al silencio consciente?]]></description><pubDate>Wed, 03 Sep 2025 11:38:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.google.com/aclk?sa=l&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj8mLnvjruPAxWLWEgAHSV9C_oYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwq9rFBhAIEiwAGVAZP-tDF8JAMGnpl9XjZOwJhAbde0ZFPDBKoG_cPJ1HQaQeWwsm8qLg-hoCZboQAvD_BwE&amp;ei=Pm63aKOHDfDE5OUPpMzX6AY&amp;category=acrcp_v1_48&amp;sig=AOD64_27YMNXvoNSqyY25rLRC-1YSugbfw&amp;q&amp;sqi=2&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxRJFg0WLzCb4e_5fpa9fDB82%26gclid%3DCjwKCAjwq9rFBhAIEiwAGVAZP-tDF8JAMGnpl9XjZOwJhAbde0ZFPDBKoG_cPJ1HQaQeWwsm8qLg-hoCZboQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwijnrPvjruPAxVwIrkGHSTmFW0Q0Qx6BAgaEAE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.google.com/aclk?sa=l&amp;pf=1&amp;ai=DChsSEwj8mLnvjruPAxWLWEgAHSV9C_oYACICCAEQABoCY2U&amp;co=1&amp;ase=2&amp;gclid=CjwKCAjwq9rFBhAIEiwAGVAZP-tDF8JAMGnpl9XjZOwJhAbde0ZFPDBKoG_cPJ1HQaQeWwsm8qLg-hoCZboQAvD_BwE&amp;ei=Pm63aKOHDfDE5OUPpMzX6AY&amp;category=acrcp_v1_48&amp;sig=AOD64_27YMNXvoNSqyY25rLRC-1YSugbfw&amp;q&amp;sqi=2&amp;nis=4&amp;adurl=https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/?gad_source%3D1%26gad_campaignid%3D20993778607%26gbraid%3D0AAAAADmqXxRJFg0WLzCb4e_5fpa9fDB82%26gclid%3DCjwKCAjwq9rFBhAIEiwAGVAZP-tDF8JAMGnpl9XjZOwJhAbde0ZFPDBKoG_cPJ1HQaQeWwsm8qLg-hoCZboQAvD_BwE&amp;ved=2ahUKEwijnrPvjruPAxVwIrkGHSTmFW0Q0Qx6BAgaEAE"><b>La Fórmula Podcast</b></a><b>, el filósofo y profesor universitario Diego Garrocho</b> reflexionó sobre la búsqueda de una buena vida, el papel del miedo en nuestra felicidad y la importancia de recuperar el largo plazo en una época marcada por la prisa y la dispersión. Señaló que gran parte de nuestro malestar nace de temores infundados y que aprender a reconocerlos es clave para<a href="https://www.infobae.com/tag/ideas-para-vivir-mejor/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/ideas-para-vivir-mejor/"> vivir mejor. </a></p><p>Destacó el valor de los vínculos familiares y comunitarios como un sostén esencial del <a href="https://www.infobae.com/tag/bienestar/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/bienestar/">bienestar</a>, frente al mito contemporáneo de la autosuficiencia individual. También habló sobre la necesidad de educar el deseo, moderar expectativas y reconocer la riqueza que hay en una vida “normal”, sin la obsesión por la felicidad extraordinaria que propone la cultura actual. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/0WBblEQfa2kIrbXogaza6Z" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0WBblEQfa2kIrbXogaza6Z"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4yJUh4JITXY&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=4yJUh4JITXY&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a>.</p><p><b>Diego S. Garrocho Salcedo</b> es filósofo y profesor titular de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, donde también ejerce como vicedecano de Investigación y coordina el Máster en Crítica y Argumentación Filosófica. Es columnista de <i>El País</i>, tras haber sido jefe de Opinión en <i>ABC</i>, y en 2021 recibió el Premio de Periodismo David Gistau. Como ensayista, es autor de títulos como <i>Sobre la nostalgia. Damnatio memoriae</i> y <i>El último verano</i>, y ha realizado estancias de investigación en la Sorbona, Boston College y el MIT. </p><p><b>— Sos escritor, sos filósofo, sos profesor universitario. ¿Cómo entra la filosofía en tu vida, qué estabas buscando y qué encontraste en ese camino?</b></p><p>— Entró en la vida de muchas personas de mi generación en la enseñanza media por culpa de un profesor que aparece un día en un instituto público de <b>Madrid </b>en primero de bachillerato. Ese fue el primer contacto. Yo tendría dieciséis años para diecisiete y una disciplina que tenía un nombre muy raro, pero que yo conocía porque había algunos libros de <b>Ortega </b>por mi casa porque mi padre había sido lector de Filosofía. Pero no la conocía de una manera tan ortodoxa como lo que uno conoce en el instituto. Sigo teniendo contacto con aquel profesor, a veces bromeo con él y le digo que tuve la mala suerte de cruzarme con él, porque eso hizo que en lugar de dedicarme al derecho y de ser abogado como era mi padre, pues me dedicara a algo como la <b>filosofía</b>. Me parecía que era la disciplina que afrontaba de manera más radical todos los problemas. Pero creo que la filosofía me interesa en la medida en la que, así sea tentativamente, se obliga a dar respuestas. Respuestas que no sean definitivas, que estén abiertas a ser disputadas y discutidas por otras personas, pero que hay que correr el riesgo de formular, de aventurarse a dar algunas respuestas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YNS3EUVOSNHPVEAOESWPJZQFE4.jpg?auth=5dc29cce61f95ced770480902e6de64902c295866c513549c4297231ee493473&smart=true&width=1456&height=816" alt="Diego Garrocho explora el impacto del miedo en la vida cotidiana y cómo el reconocimiento de los temores infundados contribuye al bienestar personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Este pódcast, centrado en el bienestar mental, físico y emocional, que se cruza con la filosofía, porque el bienestar surge del autoconocimiento y de hacerse preguntas que guíen nuestra vida. En tu caso, ¿cuáles son las preguntas que te haces con frecuencia, las que más te interesan o te atrapan?</b></p><p><b>— La pregunta por el bienestar y la vida buena es una de las preguntas esenciales de la tradición filosófica. </b>Y es curioso cómo casi en todo momento, la filosofía se ha preguntado por esa vida buena. Yo creo que esa opción por la vida buena, con cómo debería vivirse la vida, cuál es la mejor vida posible, esa es una de las preguntas donde, no porque me la haga yo, sino porque creo que me puedo servir de la tradición filosófica para responderla, es de las más habituales. Y si me preguntaras ahora, y eso es fruto también de mi circunstancia, creo que uno de los elementos vertebrales en esa construcción de la vida buena es el <b>vivir una vida sin miedo</b>. <b>El miedo está detrás de gran parte de nuestro malestar.</b> </p><p>Podemos sentir miedo sobre cosas que no van a ocurrir nunca. El miedo nos genera en muchas ocasiones una infelicidad mayor que la vivencia o la experiencia de las cosas que nos hacen sentir ese miedo. Y luego hay otra pregunta muy clásica es la experiencia del sentido, ¿no? <b>El hacia dónde, el rumbo de una vida</b>. Tratar de buscar metas últimas o metas finales que nos permitan orientar las acciones de cada día. Y creo que ahí, normalmente, sobre todo en el mundo contemporáneo, tan atravesado por la prisa y por estímulos que rompen nuestra concentración y conciencia, somos muy hábiles a la hora de detecta ok r o de saber o de discernir qué tenemos que hacer hoy, pero rara vez orientamos lo que vamos a hacer hoy en virtud de lo que hemos decidido que queremos que sea nuestra vida a 5, 10 o 30 años. Y ese largo plazo, que es casi un enemigo del mundo contemporáneo, es otro de los elementos que parte de la tradición filosófica nos puede ayudar a reparar.<b> Yo creo que no hay ningún problema que pensar en los disfrutes y en el deleite presente razonable y es un elemento vertebral de nuestra felicidad</b>, pero sí creo que se han quebrado las condiciones materiales con las que alguien podía imaginar su vida a largo plazo. En general, yo creo que el siglo XXI es un siglo enemigo del largo plazo.</p><p><b>— Creo que otra de las cosas que se dejan de pensar un poco a largo plazo tiene que ver con lo más vincular, con la institución de la familia, con la pareja...</b></p><p>— Sí, el proyecto de vida sin raíces que nos habían enseñado. Yo, generacionalmente nazco en el año 84, me educo en los 90, he vivido el crecimiento de las democracias liberales, y la receta que nos daban era que teníamos que salir de casa relativamente pronto, que tendríamos que tener una experiencia internacional, que a ser posible nuestra familia tendría que ser una familia vinculada a un territorio que no fuera nuestro territorio de proximidad, tener una pareja noruega, norteamericana, y que ese sería el mejor sueño posible. </p><p>Yo he tenido la suerte de poder, eh, vivir fuera en distintos momentos de mi vida y hoy puedo decir con mucha convicción que de los mayores logros de mi vida está el vivir a quince minutos de casa de mi madre, veinte de casa de mi hermana y a veinte minutos de la tumba de mi padre, ¿no? Pues este escenario de proximidad, a mí me parece que es un asidero que a mí personalmente me genera bienestar y creo que puedo encontrar razones públicas y exhibibles que expliquen que ese debería ser un derecho al alcance de aquellos que quisieran vivir de esta manera. Quien no quiera vivir de esta manera no tiene por qué hacerlo. Pero creo que hurtarle a las nuevas generaciones la posibilidad de vivir así, de lo que yo he considerado que para mí era una vida valiosa, creo que es peligroso e injusto.</p><p><b>— ¿Cómo diferenciás entre un miedo real de uno que está en tu cabeza? ¿Cómo detectás ese patrón y qué hacés cuando lo identificás?</b></p><p>— Distingues muy bien entre el miedo que puede ser saludable o que puede ser interesante y el miedo infundado, que es el miedo que tiene sesgos más patológicos. Esta es una de las pocas ocasiones donde yo creo que la filosofía me ha ayudado. Y digo pocas ocasiones porque yo desconfío en general de que la filosofía sea una disciplina utilísima y que nos haga más felices o mejores. No siempre es cierto, pero cuando has reflexionado acerca del miedo, y es otra de las constantes, sí he encontrado en las recetas a lo mejor más teóricas, desde Aristóteles hasta Jobs, soluciones que me permiten, por lo menos, hacerme consciente del modo que tememos. Luego el ejercicio autoconsciente de vigilarte, autoconocerte y de prestar atención a cuáles son las cosas que normalmente has temido y que nunca se han cumplido. </p><p>Ahí uno puede tener un cierto patrón. Yo, por ejemplo, era un estudiante muy inseguro que tardé muchos años en darme cuenta de que sacaba muy buenas notas, movido precisamente por el miedo a suspender. Yo siempre estaba convencido de que iba a suspender. Bueno, pues cuando temes diecisiete veces algo que no ocurre, pues tienes que regalarte la opción de ser un agente racional. Muchas de las cosas que tememos se vuelven muy pequeñas cuando asumimos que dentro de ¿cuánto? ¿Dos años, 30 años, 50 años? No vamos a estar, ¿no? Entonces, vivir desde esa perspectiva la condición, la asunción de la mortalidad, yo creo que es otro elemento lúcido y que nos ayuda a vivir. Pero yo en eso sí confío que el conocimiento suele salvarnos. Yo en eso soy muy platónico. Saber es preferible a no saber. La verdad, por dolorosa que sea, acaba asentándose en una región que te ayuda a soportarla. Y siempre es mejor, conocer que ignorar.</p><p><b>— Hace un tiempo entrevisté a Enrique Rojas y él decía que “la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria”. En este caso sería como no acordarse o decidir ignorar ciertas verdades.</b></p><p>— Lo de la mala memoria lo expresaba también Nietzsche con mucha gracia. Decía que se puede vivir sin recordar, pero lo que es absolutamente imposible es vivir sin olvidar, ¿no? Y es muy curioso porque existen muchos protocolos para entrenar la memoria, pero nadie nos enseña a olvidar. Es algo que todos deseamos cuando uno rompe con una pareja, siempre hay algún amigo que te dice: “Tienes que olvidarla”. Y uno dice: “¿Cómo se aprende a olvidar?” ¿Hay receta para la felicidad? Pues yo lo desconozco y creo que no, y que quien diga que la tiene, está tomando un atajo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RUXF3DOJLBA7ND7NGIAEFVFVSA.png?auth=af1deb9bf7d3608cde4689f5e80b8d124d8d5c2b0cb608ae1995dc24a8420ff5&smart=true&width=1456&height=816" alt="El filósofo pone en cuestión el mito de la autosuficiencia contemporánea y resalta la importancia de los vínculos familiares y comunitarios en la construcción de una vida buena (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Si hubiera una receta para la felicidad, no seguiríamos durante tantísimos siglos preguntándonos qué es la felicidad o qué es la vida buena o el bienestar</b>. </p><p>A veces, en momentos de urgencia, de crisis social, parece que deberíamos conformarnos ya no con una vida buena, sino con una vida soportable. Que no exista una respuesta definitiva nos permite seguirnos preguntando. Pero sí creo que la vida consciente, con examen, que no es pura anticipación espontánea, que la vida consciente, al fin y al cabo, es una vida normalmente más rica. Y la vida, en ocasiones volcada no tanto a hacer acopio para tu propia felicidad, también creo que puede ser un buen recurso para la vida buena. Mi abuelo, que era un hombre muy sencillo, no había leído a Hegel ni a Kant ni a ninguno de los cabezones que solemos citar los filósofos, guardaba un papelito en su cartera de hombre humilde donde se leía: <b>“La felicidad es hacer felices a los demás”</b>. </p><p>Y yo, después de mucho tiempo, creo que mi abuelo llevó una vida más rica, más admirable y probablemente más feliz, a pesar de las muchísimas dificultades, que la de muchos gurús que andan ganando mucho dinero vendiendo recetas de felicidad y que en el fondo no son más que formas de sublimar el egoísmo. mi abuelo fue combatiente en una guerra y vivió miseria, un país destrozado con una dictadura, posguerras. Pero sí creo que de las cosas que se perdieron o que si hacemos un balance de lo que es mitad de los años 50 en adelante, el desarrollismo posterior, luego la bonanza económica... </p><p>De las cosas que nos dejamos por el camino, sí fue la <b>experiencia comunitaria</b>. Y de hecho creo que eso es algo que se está empezando a recuperar. <b>La necesidad de reconstruir vínculos comunitarios es algo que está detrás de todas las ideologías de izquierdas y derechas contemporáneas.</b> Y esto sirve para explicar los identitarismos vinculados con el universo woke, si queremos, con el desarrollo de nuevas formas de nacionalismo o con las experiencias más conservadoras de reivindicar la familia estable. Todas tienen en el centro la recuperación de la necesidad de reconstruir la comunidad, porque el mito del self-made man o de la persona que sola puede hacer frente a la realidad, yo creo que se ha demostrado falso, ¿no? Entonces ya no queda gente a la que puedas engañar con eso, o ya no puedes construir un relato social ganador. <b>Somos porque somos en comunidad y necesitamos construirnos en una reciprocidad. </b>Incluso si hablamos de felicidad, esa es una idea platónica que sin duda es bella y podemos discutir si es verdad, pero desde luego es bella. <b>Platón decía que no se puede ser feliz en una ciudad de personas infelices</b>, como que hay una suerte de contagio, una dimensión del rebaño que determina también lo feliz que tú puedas ser. No sé si es verdadero. A lo mejor hay alguien, algún apologeta del egoísmo con los que hay que dialogar y me parece que es una tentación intelectual relevante. Pero yo sí creo que hay una deuda recíproca en el bienestar y que <b>no podemos aspirar a ser felices sin preocuparnos por la felicidad de otros.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYO2KDCGXBHGJHBTWOEQANMXBA.png?auth=8ac718176900a2345001c008d3ec0e20ca3bb8bd94e482833f447501dde88647&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Propone recuperar la mirada a largo plazo en una sociedad marcada por la prisa, la dispersión y la obsesión por la inmediatez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Recién mencionábamos algunas cosas de esta época actual, de estar siempre muy apresurados y en busca de la próxima cosa. ¿Cómo se puede tener un buen equilibrio entre lo que es deseo, que nos moviliza, nos genera sensaciones y estar satisfechos? Porque creo que algunas veces son como opuestas.</b></p><p>— Eso sería muy estoico ese equilibrio con respecto al deseo. Lo primero es que el deseo se educa y esa es otra de las cuestiones esenciales dentro de toda la tradición clásica. A mí me decepciona mucho cuando todos en algún momento decimos: “Bueno, es que yo soy así”. Abandonarse a ese estado de acabamiento, donde uno piensa que es de una determinada manera, eso no es cierto. En cada deseo, acción y decisión, nos vamos construyendo. Y si hemos tenido deseos que han ido normalmente en una dirección, lo podemos educar. Y de la misma manera que educamos el oído para que nos pueda gustar la ópera, si antes no nos gustaba, podemos educar nuestro deseo. Luego hay otro rango relevante que es <b>adecuar las expectativas.</b> Hay gente que aspira a cosas que no son saludables, ¿no? Pues hay jóvenes que a lo mejor aspira a tener tres Lamborghini y ser un billionaire. </p><p>No digo que esté mal, pero a lo mejor no es una expectativa razonable en alguien que haya nacido en una ciudad española dentro de la clase media. Tampoco sé si es admirable ese tipo de construcciones desiderativas, pero creo que mantener ese equilibrio entre lo que vas a poder conseguir y lo que efectivamente te dinamiza y te hace transformar tu vida, yo creo que es una de las soluciones posibles. Hay cosas que damos por sentadas y que nos parecen muy livianas, como por ejemplo tener una <b>familia funcional</b>, que parece que es una cosa muy sencilla y a mí me parece que es un deseo ambiciosísimo. No hay tantas. </p><p>Entonces, esto que nos puede parecer como muy normal es, oye, ser una familia normal o llevar una vida normal. Por lo menos para mí forma parte de mi primera ambición y no he llegado a conseguirlo, ¿no? Me sigue excitando lo suficiente como para trabajar y construir una vida así, pero me sigue constando y sigo teniendo suficientes agujeros en mi vida como para tenerme que esforzar todos los días.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DNMSZVS5YVAZXJRWXNTAZXS5QY.jpg?auth=72257f2aa266c3e4b4de59ba4ed18f7709fc0e54b975dd454e6ad06be694d4e5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Garrocho aboga por moderar expectativas y reivindicar el valor de llevar una vida “normal” frente a la presión social por alcanzar una felicidad extraordinaria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Uno de afuera ve todo normal, pero si hilas fino y entrás a la trastienda, empezás a ver los detalles y te das cuenta que casi nadie tiene una vida normal. Aunque también sería interesante definir qué es una familia normal o una vida normal.</b></p><p>— Si pensamos en términos familiares, una familia que tiene los suficientes agujeros como para hacerse soportable. Porque una familia normal, pues no hay un modelo de familia única que sea normal. Es una familia que no colapsa, ¿no? Pues una familia, un contexto cotidiano donde tu realidad es más o menos soportable, donde es más o menos llevadera, que es una relación de amor normal, pues lo trasladaría a eso, ¿no? Pues <b>las relaciones normales están llenas de secretos, frustraciones, previsiblemente traiciones</b>. <b>Pero a lo mejor puede operar el perdón como un elemento asequible</b> para una familia o una pareja normal. Es decir, también hay una normalidad en esa aspiración, donde se encuentra esa tonalidad que puede acabar siendo frecuente y que no llama la atención por no ser extravagante en ningún sentido, pero que, sin embargo, es un <b>refugio suficiente</b>. </p><p>Entonces, este furor casi californiano de querer ser muy feliz, extravagante, superlativamente gozoso, a mí es que me puede. Entonces, por eso cuando hablo de normalidad, habrá quien esté sospechando que estoy prescribiendo normativamente un tipo de familia o de vida y no. Habrá otros que piensen que lo que estoy haciendo es una apología de la mediocridad, y sí. Esa mediocridad a mí me parece que es muy difícil de conseguir. Muchas veces no admiramos cosas que son frecuentes, pero que forman parte del trabajo y del afán de casi todas las vidas y debemos darnos un aplauso cuando alguien lo consiga.</p><p><b>— Escuchaba a una escritora argentina que decía que antes la gente soñaba con un trabajo, con ser médico, escritor, lo que fuera, y hoy el sueño ya no es un trabajo puntual sino ser millonario.</b></p><p>— Sí, cuando en otro tiempo el ser millonario es la consecuencia de una vocación. Esto está super auditado científicamente.<b> La existencia de una vocación, cuando antes hablábamos del destino de una vida</b>, el que tengamos la sensación de que las horas de trabajo que empeñamos, normalmente, pues un tercio de nuestro día, en ocasiones más, las invertimos en algo con sentido, ese es uno de los elementos más creadores de bienestar que podamos imaginar. Para mí, uno de los elementos esenciales de la poca o mucha felicidad que yo tenga es el haber dedicado mi vida a algo que yo creo, con toda humildad, que merece la pena. </p><p>No se me ocurren muchos mejores trabajos, lo digo de verdad, que ser profesor de<b> Ética y Filosofía Política</b>, o que tener el privilegio de tomar, la palabra en espacios públicos para, con mucho cuidado, tratar de formular soluciones a las cuestiones que ocurren. Entonces, el encontrar una dedicación a la que tú le encuentras un sentido, donde te sientes realizado, donde crees además que estás ejerciendo una generosidad, donde el beneficio de tu tarea no redunda solo en tu beneficio personal y tangible, yo creo que ese es un elemento central de las vidas logradas, de nuevo, porque te plantea una finalidad que te trasciende.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YY2L7R4KMBCOHBL6SA5TZLXNAE.jpg?auth=ad1f37131564b916b6b74a5efc92529238f6a665284a9810d0155ba64d451ca5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Destaca la necesidad de educar el deseo y ajustar las aspiraciones para favorecer el equilibrio personal y emocional - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Diego, te hago la última pregunta que le hago a todos los invitados de este podcast: que nos dejes algo para compartir. Puede ser la recomendación de un libro, una idea que tengas dando vueltas, algo que últimamente te haya sorprendido o conmovido, lo que quieras.</b></p><p>— Voy a dar uno de los pocos de los que estoy seguro que son buenos, que son saludables y de la misma manera que los médicos prescriben una hora de paseo, 10 mil pasos y demás, yo creo que es bueno <b>reservar media hora de silencio consciente todos los días de tu vida</b>. Silencio consciente es no hay un móvil, no hay nada. Media hora para pensar, para reflexionar. T</p><p>ampoco valen los minutos de la basura, no vale antes de dormir, que nos regalemos media hora para pensar sobre aquellas cosas que nos conmueven, que nos duelen, que nos motivan o que nos hacen felices, pero que vivamos una vida pensada.</p><p><b>— ¿Qué encontraste en esos ratos de silencio?</b></p><p>— ¡Ah! Pues de todo, porque es como abrir el desván. Pues en donde encuentras monstruos, encuentras cosas valiosas, pero creo que es imprescindible para vivir una vida consciente.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/4yJUh4JITXY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Filosofía para superar el miedo, educar el deseo y recuperar vínculos con Diego Garrocho"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/R3YFT3EFSNCNXL3VKSCUHB4EBY.png?auth=b8dccc5b61b4c209c9037aa5e9118fe8016ef7d8d1220f14adf6044189e3cc09&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Santiago Bilinkis: Inteligencia artificial, la obsesión de Silicon Valley y la promesa de una juventud eterna de los millonarios que desafían el envejecimiento ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/31/santiago-bilinkis-inteligencia-artificial-la-obsesion-de-silicon-valley-y-la-promesa-de-una-juventud-eterna-de-los-millonarios-que-desafian-el-envejecimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/31/santiago-bilinkis-inteligencia-artificial-la-obsesion-de-silicon-valley-y-la-promesa-de-una-juventud-eterna-de-los-millonarios-que-desafian-el-envejecimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el emprendedor y tecnólogo advirtió que el verdadero enemigo no son las enfermedades, sino el envejecimiento, y analizó cómo la inteligencia artificial está abriendo camino a investigaciones que buscan revertirlo. Además, destacó la importancia de los hábitos saludables y de los vínculos sociales para sumar años de vida y anticipó lo que se viene en la edición especial por los 15 años de TEDxRíodelaPlata]]></description><pubDate>Sun, 31 Aug 2025 12:54:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, el emprendedor y tecnólogo Santiago Bilinkis</b> reflexionó sobre cómo la inteligencia artificial está transformando la <b>medicina </b>y la <b>ciencia del envejecimiento</b>. Explicó que el verdadero enemigo no son las enfermedades, sino el paso del tiempo, y destacó que hoy existen investigaciones que buscan no solo curar, sino revertir el deterioro celular.</p><p>Además, habló sobre el<b> impacto social y filosófico de vivir 150 años</b>, el poder de los vínculos humanos como motor de felicidad según el histórico estudio de <b>Harvard </b>y la necesidad de recuperar la atención en un mundo hiperconectado. También compartió cómo nació <b>TEDxRíodelaPlata </b>y la importancia de contar buenas historias para inspirar. El episodio completo podés escucharlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/2n9IyMocfFGhdo1tphc1fh?si=d7d60e7bf9e2457e" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2n9IyMocfFGhdo1tphc1fh?si=d7d60e7bf9e2457e"><i><b>Spotify</b></i></a> y <a href="https://youtu.be/VjuF3yvYId0?si=eZR8CFxG-1dtrLk4" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/VjuF3yvYId0?si=eZR8CFxG-1dtrLk4"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Santiago es economista, empresario y divulgador tecnológico. Cofundó Officenet -adquirida luego por Staples- y participó en la creación de Wanako Games, Restorando y Sirena. Autor de <i>Pasaje al Futuro</i>, <i>Guía para sobrevivir al presente</i> y <i>Artificial</i> (junto a <b>Mariano Sigman</b>), combina su labor como emprendedor con la divulgación científica en radio, medios digitales y conferencias como <b>TEDxRíodelaPlata</b>, del que es organizador. Reconocido como Personalidad Destacada en Ciencia y Tecnología, recibió el Premio Konex en 2018 y el Premio Sarmiento del Senado argentino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMKN4XTABRFLZLWQVSS6VONFFE.JPG?auth=43722968df51049a83b28a4bdb9ebcbd8600478b97906d2fa7eee64543adf35e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Bilinkis destaca que la expectativa de vida global promedio ronda los 83 años y continúa en aumento gracias a la ciencia y la tecnología (Diego Barbatto)" height="1080" width="1920"/><p>TEDxRíodelaPlata celebra su 15° aniversario con una nueva edición de su festival de ideas, bajo el eje <b>Tiempo</b>, el <b>domingo 28 de septiembre </b>en el CEC – Centro de Convenciones de Buenos Aires (Av. Figueroa Alcorta 2099). Será una jornada única que reunirá más de 25 oradores y músicos en dos escenarios con formatos innovadores y cuatro segmentos de contenido cuidadosamente curados: <b>Tempo, la música de las ideas</b>, que fusionará charlas con música en vivo bajo la mirada de Ezequiel Silberstein y Pablo Lewin; <b>La ciencia del tiempo</b>, con la curaduría de Diego Golombek y preguntas que cruzan la física, la economía y la biología; <b>Tiempo de conversar</b>, un espacio que combina diálogo y teatro curado por Eduardo Sáenz de Cabezón y Gerry Garbulsky; y <b>Creatividad para transformarnos</b>, donde referentes del arte, la tecnología y la cultura, seleccionados por Mariano Dorfman y Ximena Díaz Alarcón, invitarán a repensar cómo habitamos nuestro tiempo. El festival se podrá vivir en dos turnos (mañana y tarde), con entradas disponibles en <a href="http://www.tedxriodelaplata.org/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="">www.tedxriodelaplata.org</a> en distintas modalidades: <b>Full Experience</b> con acceso a los cuatro segmentos o <b>Packs por turnos</b> que combinan contenidos temáticos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6XQEAI2HDJAGPF4P2TGX73IYUQ.png?auth=6271b0d25264420525a375889c505c73312ac658f04854a94cdb7da933e41b52&smart=true&width=1456&height=816" alt="La inteligencia artificial desarrolla terapias enfocadas en revertir el envejecimiento y no solo en curar enfermedades tradicionales (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué avances recientes se están observando en la aplicación de la inteligencia artificial en medicina, prevención y envejecimiento?</b></p><p>—<b> </b>Históricamente la medicina siempre corrió atrás. Cuando vos te enfermabas, ibas a un médico para que te cure y eso lo que hacía, de alguna manera, es ir reparando un poquito los daños a medida que se producían. Hicimos grandes avances en curar enfermedades. Todavía, obviamente, la <b>enfermedad cardíaca, ACV, cáncer</b>, siguen siendo un problema, pero avanzamos un montón. <b>Pero el verdadero enemigo no es la enfermedad. El verdadero enemigo es el envejecimiento.</b> Aun cuando vos no te agarres ninguna enfermedad grave, en algún momento, a los 80, 90, 100, te morís. Te morís de viejo. Te morís no de una cosa, sino de la acumulación de un montón de pequeños problemitas que se fueron acumulando con el paso de los años. </p><p><b>Lo más interesante es que hay toda una línea de investigación en los últimos años que ya no apunta a curar las enfermedades, sino a evitar o revertir el envejecimiento</b>. Estamos totalmente acostumbrados a que cuantos más años hace que estás vivo, peor es el estado de tu organismo. Lo único que hacemos es más lenta o más rápidamente, <b>decaer</b>. Si vos pudieras lograr que esos pequeños desperfectos o imperfecciones que se producen solamente por el paso del tiempo, sin enfermarte, se corrigieran permanentemente, una persona de 50 no sería casi igual a una de 52, sería igual. Y si sos igual a los 50 y a los 51, sos igual a los 60 y 61. O sea, <b>dejaría de haber una relación entre cuánto hace que estás vivo y cuál es el grado de deterioro de tu organismo. Esa es la meta de muchos investigadores</b>. Ahí está poniendo mucha guita <b>Jeff Bezos</b>, fundador de Amazon; <b>Sam Altman</b>, fundador de OpenAI, muchos de los grandes popes de Silicon Valley que tienen entre 40, 50 y 60, no se quieren morir y tienen mucha plata para tratar de evitarlo. Y lo bueno es que si ellos lo logran para sí mismos, en algún sentido, lo logramos para todos. Entonces, empieza a haber <b>avances en varias terapias</b> que ya no tienen que ver con curarte, sino con repararte, con estar constantemente en un estado de perpetua juventud. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NHBI5BAXH5E55AAU6YQ6NHJQLI.jpg?auth=2e562f657ee220ec71ac19d2af6608efda8d1f9afb7dc441bd01fa709e4c5952&smart=true&width=1456&height=816" alt="El uso de inteligencia artificial en medicina plantea la posibilidad de desvincular el envejecimiento del deterioro físico y mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Mencionabas a Jeff Bezos, a Sam Altman. Creo que también está el creador de DeepMind…</b></p><p>—<b> Demis Hassabis</b>. También el fundador de Coinbase. Hay varios.<b> Toda gente que en los últimos años, por IA</b>, por cripto, <b>ha ganado montos considerables de dinero </b>y que mira la perspectiva de una vejez como han sido todas las vejeces de lenta decadencia, pérdida de capacidad cognitiva, pérdida de la movilidad, de la visión... No es atractivo pensar que todos vamos a ir pasando cada vez por una etapa donde nuestras posibilidades se vean más y más limitadas. Y si se puede evitar, tendrá un lado fantástico, por lo menos para los que queremos que la vida dure lo más posible, pero también un lado supercomplicado, ¿no? <b>No solo los aspectos obviamente sociales: qué significa un sistema de jubilaciones si vas a vivir hasta los 150 años</b> o cómo absorbés eso en el mercado de trabajo, sino también cosas más <b>filosóficas</b>. Para muchos es este sentido de urgencia que te da el que el tiempo sea finito, lo que te hace querer levantarte cada mañana o dar las batallas que das cada día. <b>¿Cómo sería una vida que no tiene un final inminente o un final en el horizonte?</b> Entonces, hay muchos aspectos que se abren como una caja de Pandora, si logramos realmente, <b>combatir o revertir el envejecimiento</b>. No está instalado en la cabeza de las personas esta posibilidad de pensar ¿por qué no vivir mucho más? </p><p>Después tenés otras barreras, ¿no? Mucha gente por ahí <b>lo objeta desde una perspectiva religiosa</b>. No es un tema humano o no debería depender de nosotros decidir cuánto vamos a vivir. Pero lo cierto es que ya lo hicimos porque la expectativa de vida hace no tanto tiempo, estamos hablando de un poco más de 100 años, era treinta. Uno puede decir: “<b>No es natural vivir hasta los 150”.</b> Hace 120 años pensabas que no era natural vivir hasta los 80. Fuimos posponiendo y llegamos hasta acá. <b>Hoy estamos en un promedio de 83</b>, más o menos, según los países. También hay un tema importante que es que uno habla de “naturalidad” como sinónimo de algo bueno. Pero la malaria es natural, el cáncer es natural, es producto de la naturaleza, y nos la pasamos peleando contra cosas que son naturales para que en cierta artificialidad curemos enfermedades que si no nos mataban a los <b>30, 40 o 50 años</b> y que ahora nos permiten llegar a mucha más edad.</p><p><b>— Si en 100 años logramos aumentar 50 años la expectativa de vida sin toda la tecnología actual, eso indicaría que, tal vez, no lleguemos a vivir para siempre, pero, no deberiamos poder lograr aumentar varios años?</b></p><p>— Es un<b> </b>problema distinto. Antes te morías siendo joven, pero de cáncer, de enfermedades infecciosas, de neumonía. Cuando lográs curar o prevenir las enfermedades, lo que te empieza a matar es otra cosa. Y es un enemigo distinto, que no se enfrenta con las mismas herramientas. Uno de los últimos Premios Nobel, un japonés llamado <b>Yamanaka</b>, <b>logró es cómo resetear el reloj biológico de una célula.</b> Cómo hacer que una célula que fue joven, pero de a poquito se fue deteriorando, vuelva a ser joven. El tipo de problemas que tenemos que resolver para pasar de los 80 a los 150 son muy distintos de los que tuvimos que resolver para pasar de los 30 a los 80. Hay avances. O sea, todavía no tenés el equivalente de que un animal viva 150 años, pero sí tenés ejemplos de ratones que habían perdido la vista, que la recuperan, ratones que ya tenían declive cognitivo, que recuperan capacidades. Empezás a ver, en ratones, que suele ser el primer modelo biológico con el que estas cosas se prueban, <b>avances bastante significativos de reversión del envejecimiento</b>. La expectativa es que eso después típicamente pasa por animales un poco más cercanos, primates, y eventualmente lo puedas hacer con humanos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTHT62URSBEUDD7KNDI5SLYAGM.jpg?auth=9632c1782f816d016a3231eff1341409a369979ca68c5faf6533f53174333fdc&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Santiago Bilinkis analiza cómo la inteligencia artificial podría modificar el paradigma de la longevidad y el bienestar humano (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1079" width="1920"/><p><b>— Estas cuatro personas que mencionábamos recién, Sam Altman, Jeff Bezos… ¿están yendo todos hacia el mismo objetivo? ¿Están invirtiendo su dinero en investigaciones similares o cada uno se está enfocando en cosas distintas?</b></p><p>—<b> </b>No, cada uno lo encara un poco distinto. Son diferentes y hay varias compañías. Cada uno está teniendo su camino y lo bueno de que intenten cosas distintas es que: por un lado, puede funcionar una y no la otra y tenemos más chances; por otro lado, es que en una de esas funcionan las dos, pero se complementan y logran cosas distintas. Cada uno está yendo por diferentes lados, atrayendo talento. </p><p>Tenés un <b>montón de intentos en paralelo</b>, pero es una meta esquiva. Lo interesante es que uno cree que 150 es una locura o 200 o 500 años de vida. Pero no necesitas lograr todo de una. Ponele que tenés 50, te quedan 33. Si en los próximos 33, no te digo que llegás a 150, pero se agregan 15 más, pasas la expectativa a los 98. Cuando yo tenga 70, no es que voy a haber consumido 20 años, voy a haber consumido 20 menos los que se agregaron. Entonces, si vos empezás a correr la frontera, vas ganando tiempo para que en ese momento se produzcan otros avances que te agreguen años... Entonces, ¿cuál es la meta? <b>Si vos empezás a agregar un año por año, la expectativa de vida crece y la muerte se aleja a la misma velocidad a la que vos te acercás. </b>Si logramos 150, para el que tiene 50, quedan 100. Es absurdo pensar entonces que te vas a morir a los 100, porque en los próximos cien años van a pasar cosas increíbles. Entonces, <b>en el fondo, el objetivo es empezar a mover la frontera rápido</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QTAXXQA26ZHUJBFAIZZWS2RXWA.jpg?auth=d493c9e9aafa94bc93118058fd792ee5e2990a0501c358de6e5b2c0d01a785a5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Bilinkis afirma que cuidar los hábitos hoy puede sumar hasta diez años de expectativa de vida antes de los avances tecnológicos masivos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Es una manera optimista de verlo y nos invita a pensar que, por ahora, este cuerpo que tenemos es lo que nos permitirá sostenernos en el tiempo y vale la pena cuidarlo. Al menos hasta que llegue ese momento, ¿no?</b></p><p>—<b> </b>Si vos te cuidás y por cuidarte ganás 7 0 10 años de expectativa de vida, que con buenos hábitos es lo que te puede llegar a dar, <b>estás dándote la chance de acceder a avances tecnológicos, científicos, inteligencia artificial, que después te prolongarán</b>. Lo que sí tenemos a mano las personas comunes, los que no estamos haciendo investigación en la frontera, es cuidarnos. ¿Qué cosas podemos hacer hoy para que nuestra vida sea lo más larga y saludable posible? En general son cosas superbásicas, no son tan estrafalarias. No hace falta tomar suplementos raros. Es <b>tener buenos hábitos</b>: dormir bien, alimentarte bien, hacer actividad física, moverte algo, un poquito todos los días. </p><p>Son cosas que no son tan extrañas y que están recontra comprobadas científicamente que producen mejoría. Lo que pasa es que son difíciles de hacer, ¿no? Difíciles de compatibilizar en la vida diaria. Si vos ves lo que es la oferta alimenticia de ahora, es un desastre: todo es envasado, todo es ultraprocesado. Entonces, si uno quiere comer bien, es muy difícil. Lo mismo querés educar que tus chicos coman bien y vos ves qué tipo de comida se vende en el quiosco de la escuela y no le vas a mandar palitos de apio porque le van a hacer bullying.<b> Pero ¿cómo lográs que un chico o una chica hoy coman bien? Es muy difícil. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGJAS5EGF5DXNLK3W3NOSMTNUY.jpg?auth=66dee79487d48563fac6e7d5e17e935797c423f0982917074c3c8ae15ec6593a&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La inteligencia artificial permite a la medicina avanzar en terapias que buscan revertir el deterioro celular más allá de curar enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1076" width="1920"/><p><b>— En redes sociales abundan las tendencias de alimentación, deporte o terapias como el agua fría, pero se habla poco de la conexión social y cómo perderla afecta tanto la calidad de vida como la longevidad.</b></p><p>—<b> </b>Hay un experimento hermoso y más largo de la historia de la humanidad. Se hizo en la <b>Universidad de Harvard</b>, empezó hace más de 80 años y todavía continúa. Lo que hicieron fue en ese momento elegir 900 personas para documentar absolutamente todo a lo largo de sus vidas. El objetivo era entender, mirando las vidas en retrospectiva, <b>qué fue lo que hizo a las personas ser felices</b>. Les documentaron datos de salud, les sacaban sangre todos los años, los entrevistaban, cómo les fue en el laburo, cuánta plata ganaron o no ganaron, todos los aspectos de su vida. Pasaron 80 años, muchos han ido muriendo de jóvenes o de viejos, algunos fueron sanos, otros enfermos. Uno fue presidente porque estaba Kennedy dentro de la muestra original. </p><p>Mirando esas vidas en retrospectiva, lo que encontraron es que <b>el mayor predictor del grado de felicidad de las personas era la calidad y profundidad de los vínculos</b> <b>y el grado de inserción comunitaria que tenían</b>. Y es muy loco porque si bien cualquiera diría: “Sí, está bien, tiene sentido que tener buenos vínculos te mejore la calidad de vida y te haga feliz”. Pero <b>hoy vamos cada vez más en la dirección contraria</b>. Hoy cada vez estamos más estamos <b>encerrados en nuestras pantallas, </b>desconectándonos del entorno, en la realidad virtual, con amigos virtuales, amigos de IA, yo estoy íntimo con Chat GPT. Es loco, pero este que es un hallazgo supersólido y científico, de qué realmente funciona para ser feliz en la vida, estamos yendo derecho en la dirección opuesta. Estamos creando <b>algoritmos</b>, plataformas para que cada uno viva más y más en su mundo. <b>Estamos educando a los chicos con una pantalla para que en vez de estar jugando en el arenero con otro nene o nena, estén mirando videítos. </b>Cada vez armamos un mundo donde nuestra atención está más capturada. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2HJNALUWZZGLBD4ACRSZ2TJA5I.jpg?auth=c95ad2be3b8bccf36f4eb9099d604c67a97afd64c2508e5f00dacb0ffc0dc2a2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="TEDxRíodelaPlata celebrará su 15° aniversario con un festival en Buenos Aires reuniendo más de 25 oradores y músicos bajo el eje central del tiempo" height="1080" width="1920"/><p><b>— Santiago te quiero preguntar por TEDxRíodelaPlata que viene ahora el 28 de septiembre, ¿qué encontrás en una buena charla y cuál es el poder de una buena historia?</b></p><p>—<b> </b>Déjame rebobinar y contarte por qué hace 15 años <b>Gerry Garbulsky</b> y otro grupo de personas increíbles, arrancamos con esto. Detrás de mucho de lo hace Gerry, Diego Golombek, yo y muchos otros, está la convicción muy profunda de que buena parte de la conversación pública es muy superficial, muy coyuntural y pobre. Y siempre tuvimos esta idea de hay que <b>darle visibilidad a ideas increíbles</b>. Hoy, lo que tiene mucha difusión es más <b>Wanda Nara o la China Suárez</b>, los escándalos y las peleas, que no sé, por ponerte un ejemplo, en su momento <b>Miguel San Martín</b>, argentino, que hizo el software para aterrizar una nave en Marte. Eso fue lo que nos movió a crear en su momento TEDX Río de la Plata y después a hacer contenido y muchas otras cosas que fuimos haciendo cada uno, que es <b>cómo ponemos en la conversación pública, cómo ponemos en valor historias increíbles de personas haciendo cosas asombrosas.</b> </p><p>Y ahí con lo que te chocás es con que muchas veces las personas que hacen las cosas más asombrosas no son buenas contándolas. Entonces, ahí es donde aparece todo el proceso de armado de un <b>evento TEDx</b>, donde por un lado tenés, la selección, cómo encontrás gente que en general no es conocida y tiene cosas increíbles para contar. Una vez que los encontraste, seleccionaste los oradores, de nuevo, en general te encontrás con que <b>hacen cosas asombrosas, pero no las saben contar</b>. Entonces, tenés todo un proceso. Lo que tiene de loco el armado de una charla TEDx es que tiene meses y meses de laburo. La mayoría de las personas las invitan a una charla, se sientan tres horas antes en el lado de atrás de una servilleta, anotan cuatro o cinco ideas y hay algunos grandes improvisadores. Pero para la mayoría de los seres normales como nosotros, <b>si querés hacer algo realmente espectacular, tenés que prepararte mucho.</b> Eso es lo que hace TEDx. Identifica estas personas y después las acompaña con un <b>coach </b>asignado. </p><p>Yo fui muchos años <b>coach de muchos oradores</b>. Traje el ejemplo de Miguel San Martín, porque es uno que en su momento lo encontré yo, lo convencí de que diera la charla e hice todo su proceso de coaching en una charla que fue creo que en 2012, 2013, y fue hermosa. Entonces, lo que terminás haciendo es dándole <b>visibilidad </b>masiva, porque por un lado, está la gente que vive la experiencia en vivo en el evento, pero después millones de <b>reproducciones </b>de esas charlas en <b>YouTube</b>, de gente que si no hubiera pasado completamente desapercibida y que la ayudás a que luzca, a que su historia sea reveladora, que mucha gente se inspire. </p><p>Yo creo que es un proyecto hermoso, y del cual fuimos aprendiendo mucho, cómo encontrás a la gente, cómo la ayudas a preparar sus charlas, cómo armás una experiencia escénica porque no podés sacrificar lo entretenido. Si la charla no tiene los elementos narrativos, el ritmo que se pide hoy, no lo ve nadie. <b>Tenés que lograr hacerlo bajo las reglas de juego actuales con un dato divertido.</b> El gran hallazgo de las charlas TED, hace un poquito más de 15 años cuando empezaron, es que eran charlas cortas de 18 minutos. Hoy 18 minutos es una eternidad. Las charlas bajaron de 18 a 12, a <b>8 minutos en promedio</b>. En menos de dos décadas, el <b>espectro de atención</b>, lo que consideramos una charla corta, bajó de 18 a 8. Obviamente, tenés que ir migrando el formato, porque en 18 minutos podés profundizar y decir muchas más cosas que en 8, y te vas volviendo cada vez más sintético. Es todo un <b>desafío narrativo. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S3HXPL7EJFHEBEZ5MBHNZN33FY.png?auth=ebe9e35b7cd6422816d881b0476b2f01a43e4923429bbb11d009cc133d6dd163&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El uso intensivo de WhatsApp genera dificultades para responder a todos los mensajes lo que impacta en la gestión del tiempo y las relaciones, dice Bilinkis (Foto: Imagen ilustrativa)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Creés que este lenguaje virtual distorsiona cómo nos comunicamos en la vida real?</b></p><p>— Sí. Si vos te fijás, por ejemplo, esto de la brevedad o el apuro… No sé vos, pero yo ya me acostumbré a escuchar los <b>audios</b> <b>por lo</b> <b>menos en 1.5</b>. Cuando vos escuchás un audio en uno sin acelerarlo, todo el mundo parece deprimido. (risas). Es re loco porque son las voces que siempre escuchamos. Pero uno se acostumbra a que las cosas tengan que ir a una velocidad que después cuando volvés a la velocidad normal, todo te parece un <b>pozo depresivo</b>. Está muy impregnado en la manera en la que nos comunicamos, en el <b>asincronismo</b>. </p><p>Hace poco yo puse un tuit, donde decía que estaba con muchas ganas de <b>abandonar WhatsApp, </b>porque<b> </b>creo que mi vida mejoraría un montón si dejo de usarlo. Y saltó un montón de gente a opinar y muchos decían que sí, que hay que volver al teléfono. “Si necesitan algo importante que me llamen”, decían. Y yo decía: <b>“No, eso es lo último que quiero en el mundo”</b>. Yo quiero dejar WhatsApp, pero lo último que quiero es que cualquiera me llame en cualquier momento y me interrumpa en cualquier momento porque me tiene que decir algo. Fue una gran conquista que ahora podemos hablar en el momento que los dos queremos hablar, no cuando el otro quiere llamarte. Pero son todas <b>señales</b>, por un lado, la <b>tensión </b>entre recuperar nuestra capacidad de concentración, cierta calma que existía en la era previa a las redes y los teléfonos, los teléfonos celulares y, a la vez, mantener los <b>vínculos vivos</b> y no estar cada uno encerrado en su mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3EAQD5RXMFHRTGHFMVFHJCXKHE.png?auth=370dc24c362a425182825838c77aa7908e7cd418bd8f6ea6e69817bfd455b953&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Desactivar el doble tilde azul en WhatsApp es una estrategia elegida por algunos para minimizar la presión de contestar mensajes al instante (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Por qué WhatsApp y no redes sociales? </b></p><p>— Yo toda la vida fui una persona de inbox cero y la otra es que yo siempre sentí que, soy una persona muy afortunada y que <b>la mejor manera que yo tenía de ser agradecido con las oportunidades que la vida me dio era estar muy disponible para cualquiera que necesitara algo de mí</b>. Entonces, por décadas, yo contesté absolutamente todos los mensajes que recibí, todos. Y hace más o menos tres años dejé de poder. No puedo. Aunque le ponga la vida, no llego. Fue aumentando la cantidad de inboxes, o sea, se fueron agregando. Antes era el mail, después era el mail y YouTube. El mail, YouTube, Instagram, TikTok, este, LinkedIn, X... Llega un momento en que decís: no puedo más, no puedo. Entonces, ¿qué te empieza a pasar? Te empiezan a pasar dos cosas. Una es que te <b>sentís muy mal</b>. Es gente que está esperando una contestación mía y siente que, tal vez yo creo que no la merece. No, no es así, pero, pero la gente no se imagina que podés llegar a una situación donde estás en bancarrota perpetua de mensajes. Y la segunda es que cuando uno se desborda de esa manera, a mí me gusta una imagen que es: <b>si estás haciendo malabares con demasiadas pelotas, se te van a caer.</b> Y es absurdamente arrogante pensar que vas a poder elegir qué pelota se te cae. Se te cae la que se te cae. Entonces, los mensajes que no contesto no son los que, ok listo, este no lo quería contestar... Se me escapan cosas re importantes. <b>Pierdo oportunidades u ofendo a gente que realmente no querría ofender. </b></p><p>Entonces, me genera mucho malestar y también las personas que no usan WhatsApp la gente los odia en ese aspecto. La verdad, que todas las opciones tienen sus problemas, pero la otra cosa que me pasó es que una vez que descubrí que no podía contestar los mensajes, aunque le dedicara la vida entera y medio me entregué a que va a quedar mucho sin contestar, también <b>bajé la cantidad de horas que quiero dedicar a eso. </b>Como no voy a llegar a contestar todo, bueno, entre no contestar la mitad y no contestar el 70 por ciento, prefiero ganar más tiempo para pensar, para tener la cabeza despejada y entonces, solté y ahora soy un desastre. Algo que ayuda a sacar el doble tilde azul porque ¿qué me pasa mucho? Entró un mensaje, lo veo, quiero contestarlo, pero es largo, entonces digo: “Ok, ahora no, lo marco como no leído, después lo veo”. Y ese se me fue. Y yo lo quería contestar, pero no lo contesté en el momento. Si la persona encima sabe que lo leíste y no lo contestaste, parece más descortés aún. Entonces, prefiero por lo menos que no sepan si lo vi o no. Son como pequeñas <b>protecciones </b>que uno va creando para <b>bajar también la ansiedad</b>, la ansiedad del otro, que siempre espera una respuesta casi instantánea y la frustración de uno de no poder ir al ritmo que tiene que ir. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CGIKO6Q465A7ZBLDHLPKUDTDJU.JPG?auth=9e4cacdd11108356acde43f7c6c86648120f0a58547676d87929a6f800c0ed2e&smart=true&width=1920&height=2880" alt="(Diego Barbatto)" height="2880" width="1920"/><p><b>— Antes de cerrar, quiero pedirte lo mismo que le pregunto a todos los invitados: una recomendación para compartir. Puede ser un libro, una serie, una película, una frase que te haya hecho pensar… lo que sea que consideres valioso.</b></p><p>—<b> </b>Voy a ser obvio. Hace casi tres años que salió <b>Chat GPT,</b> yo sé que a vos te va a sorprender porque vos lo usás un montón y yo también. <b>75% por ciento de la gente casi no lo usa.</b> Ayer di una conferencia muy numerosa en la UBA con muchísimos estudiantes, gente joven. Dije: “Levanten la mano...” Uno piensa, sí los estudiantes... No, <b>el 75 por ciento de los estudiantes no usa Chat GPT, no usa IA</b>. <b>Hoy la IA puede darte cosas increíbles para la persona común, desde trabajar más y mejor y hacer las cosas más rápido. </b>Pero pensalo en una PYME. Para una PYME, una de las grandes barreras es la atracción de talento. </p><p>Es difícil contratar gente muy talentosa, si es una empresa chiquita, no le podés pagar, no es tan atractivo como plan de carrera... Hoy podés contratar una “persona” bastante capaz, dispuesta a trabajar para vos siete días de la semana, 24 horas al día, no se cansa, no se pone de mal humor, es gratis. Gratis en una versión limitada, si querés pagar, 20 dólares. ¿Decime qué persona talentosa contratás por veinte dólares al mes? Para empresas chicas, para trabajadores independientes, autónomos, es revolucionario y <b>me apena mucho cuando veo que la gente no lo aprovecha</b>. Habiendo dicho eso, tengo varios videos al respecto, es una <b>herramienta peligrosa</b>. Como toda herramienta poderosa, se puede usar bien, se puede usar mal, podés hacer daño, podés re pifiarla en el laburo. Entonces, es un momento donde las personas no pueden darse el lujo de perderselo... <b>Pasaron casi tres años, 75 por ciento no lo usó, no podemos perder un día más. Pero hay que aprender a usar la herramienta de una manera responsable y piola. </b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/VjuF3yvYId0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Así planean vivir 150 años: los millonarios que apuestan la fortuna a la eterna juventud"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/I6VTYJKF4BAEPCITTIAG3JDYL4.png?auth=4e3212e0caeeb65757e6b178d9f8f4e8e5c6bdf3245c1538f600db6fc94f5bb6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Gonzalo Heredia: escribir para entenderse y enfrentarse a su propia historia con su nuevo libro Extranjera ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/27/gonzalo-heredia-escribir-para-entenderse-y-enfrentarse-a-su-propia-historia-con-su-nuevo-libro-extranjera/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/27/gonzalo-heredia-escribir-para-entenderse-y-enfrentarse-a-su-propia-historia-con-su-nuevo-libro-extranjera/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el actor y escritor contó cómo su novela, lo llevó a indagar en voces femeninas y en la herencia familiar que atraviesa generaciones. Explicó que este proceso también lo confrontó con su propia experiencia de ser hijo y padre, marcada por contradicciones, aprendizajes y la búsqueda de nuevas formas de comunicación emocional]]></description><pubDate>Wed, 27 Aug 2025 11:06:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <a href="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/la-formula-podcast/"><b>La Fórmula Podcast</b></a>, el actor y escritor <a href="https://www.infobae.com/tag/gonzalo-heredia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/gonzalo-heredia/"><b>Gonzalo Heredia</b></a> compartió cómo su experiencia personal lo llevó a explorar nuevas voces en su última obra, <i><b>Extranjera</b></i>, donde construyó un universo femenino inspirado en la fuerte presencia de mujeres en su vida.</p><p>Además, habló sobre las contradicciones de la paternidad actual: ser hijo y padre al mismo tiempo, sentir que a veces repite frases de su propio padre y enfrentar la incertidumbre de no tener todas las respuestas. <b>El episodio completo podés encontrarlo en </b><a href="https://open.spotify.com/episode/4dvEUSYAeBtSdaTg1xEqCo" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4dvEUSYAeBtSdaTg1xEqCo"><b>Spotify</b> </a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=69XQoUV5n0g&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=69XQoUV5n0g&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Gonzalo Heredia</b> comenzó su formación artística en la adolescencia y debutó en televisión en 2001. A lo largo de su carrera se destacó en producciones televisivas, teatrales y cinematográficas, siendo reconocido por su versatilidad y compromiso con sus personajes. En 2024 estrenó <i><b>El sabor del silencio</b></i>, una serie de suspenso policial y drama político. Además de su labor actoral, incursionó en la escritura con las novelas <i><b>Construcción de la mentira</b></i><i> </i>y<i> </i><i><b>El punto del no retorno</b></i><i>.</i></p><p>Su novela más reciente, <i><b>Extranjera</b></i>, aborda temas como las herencias familiares, la identidad y la capacidad de superar obstáculos, adentrándose en la experiencia de una joven inmigrante dentro de su comunidad y linaje. Heredia construye un relato que combina introspección, sensibilidad y un profundo interés por las relaciones humanas y la transmisión de la memoria familiar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BARZ7QKLRJBGHMDTZWSKCPSLRI.jpg?auth=df70d9981e96922e3db94ee8ccbb9d202f63698f66acbfb3d8e89fa2516ef8df&smart=true&width=3543&height=2323" alt="Gonzalo Heredia reflexiona sobre la construcción de voces femeninas y la influencia de las mujeres en su universo literario (Maximiliano Luna)" height="2323" width="3543"/><p><b>—¿Qué te pasa cuando te enfrentás a una hoja en blanco?</b></p><p>— Creo que es más un mito de la hoja en blanco, como que en un momento estás sin saber qué decir. Para mí no existe el momento que no sabés qué decir. Siempre hay o preguntas que no tenés respuestas o siempre hay formas de querer decir algo y estás como tratando o intentando buscar esa forma y por eso tenés acopio de lecturas o siempre hay una imagen que te llamó la atención, siempre hay una frase, una oración, un párrafo, una idea que te está dando vueltas en la cabeza. Entonces, yo <b>creo que es un mito eso de enfrentarte a la hoja en blanco.</b> Para mí sí existe el vacío pos publicado una novela o pos haber terminado un primer borrador de un texto. </p><p>Yo sí creo que ahí hay un vacío y hay como un desprendimiento y también una parte que sigue, que es tratar de entender lo que escribiste, porque vos tenés una pulsión a la hora de sentarte a escribir, tenés unas preguntas que te hace como es la inercia del sentarte a ensayar posibles respuestas a esa pregunta. Pero cuando eso termina, <b>hay toda una parte que sigue, que es como la mirada de las otras personas, que se termina de completar y terminás de entender qué es lo que escribiste. </b>Me pasó con <i>Construcción de la mentira</i>, con la primera novela, que cuando se presentó, yo había entendido que eso era una novela existencialista, que era un personaje que hablaba sobre el hecho de ser o no ser, o el hecho de preguntarse quién soy. Y eso la convirtió en una novela totalmente existencialista. Entonces<b>, ahí terminás de entender qué es lo que pasa. </b>Sí creo en ese vacío, en esa especie de zona inhabitada. Pero no creo que haya un momento de hoja en blanco.</p><p><b>—¿Qué información tenés hoy de quién sos, que tal vez no tenías antes de haber escrito este libro?</b></p><p>— Creo que<b> </b><i><b>Extranjera</b></i><b> es un libro bastante profundo.</b> Es la primera vez que me meto o que construyó un universo femenino y que narro a partir de voces femeninas. Para mí, el, el mundo femenino, la voz femenina en mi vida es muy particular. También porque tengo una historia muy particular con mi mamá, tengo pareja, una hija, hermana, me crié con primas, con tías.<b> El mundo femenino para mí es muy particular, desde siempre fue muy particular.</b> Y en este caso, construir todo eso y narrar desde ese lugar, <b>me ha movilizado muchas cosas.</b> Es decir: “¿Cómo será la voz de una inmigrante, primero, árabe, dentro de esa comunidad, dentro de un linaje familiar que tiene herencias que van cayendo de generación en generación? ¿Cómo es esa voz en esa infancia con esa abuela, y cómo repercute eso, directa o indirectamente, en ese último eslabón que es su nieta?” La pregunta es un poco eso: <b>¿Se puede romper lo heredado o estamos como destinados a repetir de generación en generación las mismas cosas que nuestros, que nuestros, eh, nuestros parientes? </b></p><p>Tengo 43 años, sigo siendo hijo y empecé a ser padre. Entonces, hay un lugar de esta generación, sobre todo, en donde no terminamos de ser hijos, siendo hijos no tenemos todas las respuestas que necesitamos y empiezo a ser padre sin tener todas las respuestas para mi hijo. Entonces, ese lugar, esa intersección, a mí me llamaba mucho la atención y digo: “ ¿Cómo empiezo a ser padre?” Porque <b>la primera reacción que uno tiene como padre es: yo no voy a hacer nada parecido a mi papá, voy a ser todo lo contrario</b>. Pero también es como una especie de trampa eso, porque querés ir tan, tan, tan para el otro lado que terminás pegando la vuelta en un momento. Entonces, por ahí viene la pregunta: <b>“¿Estamos destinados siempre a hacer lo mismo de alguna u otra forma? ¿Es algo que está en el ADN o es algo de verdad que el ser humano es por momentos tan ciego que no puede darse cuenta de eso? </b>Ahora, como padre y como madre, hay un lugar en donde yo me siento muchas veces igual a mi papá. Cuando les digo algo, le exijo algo o le pido algo, pienso para dentro mío: <b>estoy siendo igual que mi papá, le estoy diciendo lo mismo</b>. Pero está la contradicción, porque yo siento genuinamente esto que les estoy diciendo. No es que porque mi papá decía eso, no lo voy a copiar y le voy a decir lo contrario. Si no pienso lo contrario, pienso lo que les estoy diciendo. ¿Se parece mucho a lo que decía mi papá? Y sí, muchas veces sí. Pero tengo que ser honesto conmigo también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHPQKK6YMVC75ISTNX5SCYNUJA.jpg?auth=d317b11995af62f4f3665cc46e53ee84458c5e23ab95c0eba8ef5b037687f251&smart=true&width=3543&height=2362" alt="El actor comparte su visión sobre las contradicciones de la paternidad y el desafío de ser hijo y padre a la vez (Maximiliano Luna)" height="2362" width="3543"/><p><b>— Recién mencionabas que todavía no terminaste de encontrar las respuestas como hijo para entender esa relación padre-hijo. ¿Cómo se buscan esas respuestas? ¿Es con el diálogo, es a través de qué?</b></p><p>— <b>Creo que hay un momento en donde uno a los padres ya los deja ver como a padres y los empieza a ver como personas que, con las herramientas que tuvieron, hicieron lo que pudieron</b>. Más allá de que cuando uno es padre entiende muchas cosas y se da cuenta de cosas, hay un lugar en donde nosotros como hijos exigimos y llega un momento que es como decir: “¿Cuánto más le puedo exigir? ¿Qué más le puedo exigir? ¿Cuál es la obligación que tiene mi papá o mi mamá de darme? Yo a mis hijos la verdad que no los siento como propios, en el sentido de como una propiedad. Obviamente, <b>me siento un testigo privilegiado de ser parte de la vida de dos personas,</b> ahora menores de edad, poder compartir parte de su vida y que yo sea, de alguna forma o tenga como una cierta voz en donde les pueda hacer saber lo que está bien y lo que está mal, construir cierta percepción del mundo y también que sean como de alguna forma espejos míos que me enfrenten con cosas que a mí no me gustan tanto de mí. Pero es eso, no es más que eso. Y pienso que en algún momento va a pasar que no tenga más para dar. </p><p>Obviamente que hay una relación que va a existir y vamos a tener esa relación de padre e hijo y de padre e hija, es totalmente obvio. Pero llega un momento que al no tener todas las respuestas, muchas veces a mi hijo me encuentro diciéndole: “La verdad es que no sé”. Nosotros venimos de una generación de padres y de madres en donde todos lo sabían, donde todo lo podían, en donde no estaba permitido el sentimiento a flor de piel. Y yo lloro adelante de mis hijos…Yo abrazo, le digo te amo a mi hijo que tiene 14 años. Si escucha esto, me mato (risas). Lloro cuando estoy triste, cuando me emociono por algo, me conmuevo. </p><p>Y él me pregunta: “¿Estás llorando? ¿Estás triste?” Y le cuento lo que me pasa. Trato de poner en palabras lo que me pasa. <b>Nosotros fuimos criados por una generación de padres y de madres en donde las cosas no se ponían en palabras</b>. <b>Y ellos venían criados de una generación de padres y de madres en donde había silencios, solamente</b>. Entonces, creo que esta generación, creo que <b>la premisa o el desafío que tenemos por delante es el de la comunicación en todo sentido</b>. Queremos romper algo de la generación de nuestros padres y nuestras madres, de lo que no se dice, lo que se esconde, lo que se calla. Venimos a decir, a plantear todo lo que nos pasa, cualquier cosa, y estamos criando una <b>generación que está</b> <b>hipercomunicada</b>. Ya empieza como a pegar la vuelta un poco, ¿no? Esta vuelta que decía antes. Todo está al alcance de la mano, cualquier respuesta que necesiten y eso es muy vertiginoso.</p><p><b>—¿Qué cosas te gustaría para tus hijos si tuvieras que resumirlo en algunas palabras?</b></p><p><b>— Que sean apasionados. </b>A mí me gustaría que ellos encuentren su pasión, su pasión propia, por lo que sea. Que tengan esa motivación de levantarse todos los días para ir a buscar, que vayan a buscar eso que les apasiona. Descubrir algo que te apasiona es muy difícil muchas veces. Tardás mucho tiempo, yo he tardado mucho tiempo y a veces no me he dado cuenta. No hay un momento crucial que diga bueno, a partir de este día, sino que se fue dando, se fue construyendo. Y a veces puede pasar toda una vida sin darte cuenta de eso, con esa parte adormecida. Ponerte en contacto con eso es muy difícil a veces. Realmente es muy difícil porque a veces la vida te pasa por encima, porque si no trabajás, no comés. Porque si no hacés tal cosa, no vivís. Es como una parte que se empieza como a relegar o a meter como en un lugar un poquito más cerrado porque uno tiene que empezar como a elegir y demás. Lo único que les<b> deseo es que descubran su pasión y que puedan llevarla a cabo y que descubran eso que les pueda dar como el sentido de su propia vida.</b></p><p><b>—¿Dónde encontrás tus pasiones?</b></p><p>— Yo la verdad <b>no concibo un día si no leo. Es un lector que lo construyo, lo fui construyendo desde cero, te diría.</b> En mi casa no había hábito de lectura y el hecho de que a mí me pase algo con un libro, que empiece a leer y que no pueda dejar de leer y que todo eso era un sentimiento extraño porque en mi contexto no había nadie con ese artefacto llamado libro. Entonces, ¿qué es esto que está pasando? ¿Por qué me pasa esto? ¿Por qué necesito abrirlo o leer? ¿Por qué me pasa que dejo el libro ahí y sigo pensando en el libro? Y en ese momento uno no puede poner en palabras qué es lo que te está pasando, si no tenés a nadie que haya pasado por esa experiencia. </p><p>Después de construir esa imagen de que un lector es una persona culta, una persona de un cierto círculo elegido, con cierto poder adquisitivo o no, pero de un cierto lugar, mayormente con estudios y etcétera. Y<b> tuve que deconstruir esa imagen, primero en mí y después el hecho de habitar el mundo con un libro en la mano, ponerme a leer en algún lugar público.</b> A mí me daba mucha vergüenza sacar un libro en el subte y ponerme a leer. Van a pensar que quiero dar una imagen de persona que lee, de persona culta. Y no, estás leyendo un libro, nada más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2J5A5YRGHNHXHGFUIOPI7H27JE.jpg?auth=8ba02a7266b6278e7413cb920157d1cb8ec90c5dedbcdbe03900357129708ab6&smart=true&width=3152&height=2224" alt="En su nueva novela, ‘Extranjera’, Heredia explora las huellas de la memoria familiar y la transmisión generacional de las herencias (Maximiliano Luna)" height="2224" width="3152"/><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados. Quiero que me cuentes algo que en el último tiempo te conmovió, te dejó pensando, te tocó una fibra o te removió algo. Puede ser alguna idea que tenés dando vuelta en la cabeza y que quieras compartir.</b></p><p>— Últimamente me está pasando algo bastante particular con el paso del tiempo. <b>Hace poco vi la película </b><i><b>Historia de un matrimonio</b></i><b> y me conmovió mucho </b>por el hecho de eso, del paso del tiempo y cómo no solo en la pareja, sino en los vínculos, cómo los vínculos empiezan, por momentos, a deshacerse sin que uno se dé cuenta o empiezan como a mutar, cómo se van transformando y muchas veces uno está mirando para otro lado o lo que sea. Hay algo de eso que cuando vi la película, que también tiene que ver, obviamente, con la paternidad, con la maternidad, pero hay algo concretamente del paso del tiempo que me conmovió mucho.</p><p><b>— ¿Te asusta el paso del tiempo?</b></p><p>— No, no. Tengo muy buena relación con el paso del tiempo. Pero<b> es como subir una escalera y, en el momento de mirar para abajo, decir: “Mirá qué alto”.</b> Es un poco vertiginoso y trae también cierto orgullo, pero hay una mezcla de todo. Y yo con el paso del tiempo siempre tuve buena relación. Desde chico tuve buena relación con esa fantasía de cuando llegue a grande o había como una especie de anhelo o de esperar cumplir cierta edad o tener cierta edad, porque tenía grandes planes y los sigo teniendo. No tengo mambo con esta cosa, por ejemplo, de haber trabajado con una imagen mucho tiempo, con una imagen más relacionada con el deseo y con esta cosa de la belleza y demás. Tengo cero mambo con eso. </p><p><b>No hago nada para detener el tiempo, estéticamente hablando</b>, <b>y me deprimiría mucho hacer algo para intentar verme como me veía hace veinte años atrás</b>. Me muero de tristeza. Me llevo muy bien con esa parte. Me da un poco más de nostalgia la otra, esto de lo que fue, esto de no sé, de volver al barrio del que, que nací y tener ciertos recuerdos, ciertas cosas que pasaron. Es más nostalgia que otra cosa. Por eso, no es un mal ejercicio pensar todo el tiempo que esto va a terminar. Pero está bueno intentar, por momentos, tener esa línea de pensamiento o ese pensamiento que sea casi como fugaz durante el día, porque siempre recordamos con anhelo el pasado, ¿viste? Y ya medio que nos autospoileamos un poco decir:<b> “Tendría que haberlo vivido con más plenitud eso que viví”.</b> Y bueno, viví el presente así. Viví el presente porque ya te estás contestando lo mismo, ya tenés la experiencia de que todo pasado fue de alguna forma más lindo o lo recordás con cierta alegría. Bueno, tendríamos que vivir el presente. Lo digo y me lo digo para mí también.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/69XQoUV5n0g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="El poder de poner en palabras lo que otros callan con Gonzalo Heredia"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHPQKK6YMVC75ISTNX5SCYNUJA.jpg?auth=d317b11995af62f4f3665cc46e53ee84458c5e23ab95c0eba8ef5b037687f251&amp;smart=true&amp;width=3543&amp;height=2362" type="image/jpeg" height="2362" width="3543"><media:description type="plain"><![CDATA[Maximiliano Luna]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Caminar, el ejercicio subestimado: los mitos sobre los 10 mil pasos, la ciencia detrás de la pérdida de grasa y el impacto en la longevidad con Sebastián La Rosa]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/24/caminar-el-ejercicio-subestimado-los-mitos-sobre-los-10-mil-pasos-la-ciencia-detras-de-la-perdida-de-grasa-y-el-impacto-en-la-longevidad-con-sebastian-la-rosa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/24/caminar-el-ejercicio-subestimado-los-mitos-sobre-los-10-mil-pasos-la-ciencia-detras-de-la-perdida-de-grasa-y-el-impacto-en-la-longevidad-con-sebastian-la-rosa/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Sebastián La Rosa, médico y divulgador, explicó por qué caminar es el ejercicio más subestimado y cómo aprovecharlo para mejorar la salud cardiovascular y la composición corporal. Además, detalló los beneficios del sauna, advirtió sobre los riesgos de soluciones rápidas como el Ozempic si no se acompañan de hábitos sostenibles y destacó cómo la inteligencia artificial puede facilitar un seguimiento más personalizado en el cuidado de la salud
]]></description><pubDate>Sun, 24 Aug 2025 11:16:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Sebastián La Rosa</b>, médico y profesor universitario, destacó que <b>uno de los ejercicios más subestimados es caminar</b>. Explicó que, aunque no sea tan intenso como otros entrenamientos, tiene un <b>enorme impacto en la salud cardiovascular, en la prevención de enfermedades y en la pérdida de grasa.</b></p><p>Además, reflexionó sobre la importancia de ajustar la actividad física según los <b>objetivos personales</b>: ganar músculo, perder grasa o priorizar la longevidad. Subrayó que el descanso y el <b>sueño </b>son tan relevantes como el entrenamiento y advirtió sobre el uso indiscriminado de fármacos como <b>Ozempic</b>, que pueden ser útiles en casos específicos, pero que resultan peligrosos si se convierten en un atajo que impide generar hábitos sostenibles. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/4aZUGldciYbZG4Upasn0JV?si=1ay--8DBS6ax7ys7KU4bvw" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4aZUGldciYbZG4Upasn0JV?si=1ay--8DBS6ax7ys7KU4bvw"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/pnsljL3CM2Q?si=OUNUZvjnSa2vbISp" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/pnsljL3CM2Q?si=OUNUZvjnSa2vbISp"><b>YouTube</b></a>.</p><p><b>La Rosa</b> es graduado en la Universidad del Salvador, en Buenos Aires. Su práctica combina la medicina basada en la evidencia científica con <b>terapias complementarias </b>como la <b>homeopatía y la medicina china</b>, una formación que enriqueció con estudios en<b> Tailandia, Filipinas y Bali</b>. </p><p>Actualmente, lidera el canal de <b>YouTube Dr. La Rosa</b>, seguido por más de seis millones de personas, y suma casi un millón de seguidores en <b>Instagram</b>. Desde estas plataformas comparte contenidos sobre<b> alimentación, longevidad, hábitos saludables y bienestar integral</b>, con una misión clara: ofrecer herramientas simples y accesibles para mejorar la calidad de vida y promover un estilo de vida más consciente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6OLZHV3YBNDU3FS6UDJLCWWXUI.jpg?auth=029a68a5f2b67781f959ed37c729edf9a4f5e60975647417082d63b02e90bd60&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Caminar tiene un gran impacto en la salud cardiovascular, ayuda a prevenir enfermedades y contribuye a la pérdida de grasa corporal de manera efectiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>—Quiero empezar por algo que te escuché decir: que el ejercicio más subestimado es caminar. ¿Por qué?</b></p><p>— Hay dos cosas que son muy interesantes que tienen que ver con información vieja, no son novedad. Es algo que todo el mundo sabe que debería hacer y, sin embargo, no sucede. Cuando querés ganar masa muscular y querés perder grasa, no todos los ejercicios son igual de sostenibles, por más que haya algunos que son más eficientes. Yo te puedo decir: “Mirá, esta es la rutina más eficiente en términos de generación de masa muscular, que te permite recuperarte y ganar músculo más rápido”, pero es mucho más difícil en términos de dificultad del uno al diez de llevar a cabo, que otros tipos de ejercicio. Entonces, cuando hablamos de <b>caminar</b>, de cuánto tengo que hacerlo por día, de la<b> fantasía de los 10 mil pasos por día</b>, lo que hay que entender es para qué sirve esta herramienta, cuánto tenemos que hacer de caminata para que realmente cumpla una función en nosotros y qué optimizaciones podemos hacer que nos dé más resultado. </p><p>Hay un tema con un tipo de <b>ejercicio aeróbico</b> que se llama ejercicio de <b>zona dos</b>, que es particularmente bueno a nivel cardiovascular, pero que a la gente le cuesta tener tres o cuatro horas por semana para poder dedicarle a subirse una bici, a una cinta y trabajar con un nivel de intensidad moderado, entre bajo y moderado a nivel cardiovascular. A partir de ahí, si vos vas optimizando cosas, por ejemplo, tenés que caminar al trabajo, lo que yo uso muchas veces es un chaleco de peso, algo que se llama <b>racking</b>, que obviamente te sube la dificultad porque estás caminando con <b>10 o 15 kilos más</b>, esto depende de tus capacidades, y <b>aumentás la frecuencia cardiovascular</b>. Estás entrenando más duro y tenés un beneficio. A nivel de caminar, hay muchos estudios cardiovasculares que son más fáciles de hacer en gran escala. Pero con caminar es mucho más fácil. Podés estimar el riesgo cardiovascular o el riesgo de mortalidad de alguien en base a pasos caminados y con esa información decir: “Me conviene caminar X cantidad de pasos para disminuir ese riesgo”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WCS2NQQPRBAKPHPZQBCFFMQZDU.jpg?auth=2ff27e8099c2dfad69a374fec5dd0f3b05c339b2b1d557d6caf2688ec3aa300a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La actividad física debe adaptarse a las metas de cada persona, como ganar músculo, perder grasa o priorizar la longevidad y el bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuántos pasos por día hay que caminar realmente para mejorar la salud?</b></p><p><b>— </b>La cantidad de pasos que necesitás caminar para minimizar el riesgo cardiovascular es poca, ni siquiera son 10 mil pasos por día. Más o menos, los estudios japoneses que fueron más populares dieron <b>8.300 pasos como resultado</b>. Super caminable, super factible. Depende de tu velocidad de caminata, <b>pero eso representa una hora de caminata u hora y media de caminata</b>. Es posible de llevar a cabo todos los días y eso, además de reducir tu riesgo cardiovascular, va a hacer que aumentes tu gasto calórico, que tengas menos chance de sobrepeso de acá a un par de años. Tiene varios efectos muy positivos desde un punto de vista de salud, pero la realidad es que <b>la gente subestima el poder de caminar la cantidad de pasos necesarios y subestima la caminata como herramienta para perder grasa,</b> que es otro elemento que hoy en día es muy importante. </p><p>Uno de los aspectos que siempre tenemos que tener en consideración es que la cantidad de calorías gastadas importa, pero <b>también importa de dónde provienen esas calorías que nosotros estamos gastando</b>. Y muchas veces cuando hacemos ejercicio de mucha intensidad, por ejemplo, corrés 100 metros lo más rápido que puedas, estás gastando energía que proviene de hidratos de carbono. Mientras que si caminás más suave, más tranquilo y mucho tiempo, estás gastando menos calorías, pero más de esas calorías provienen <b>a nivel energético de grasa</b>. Entonces, suele ser mejor que otros gastos calóricos para cuando querés perder grasa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXCIPNGJENE5RE5FKPM2HB33HE.jpg?auth=9a73f82dfb9ab9f5d9d9eadf5ec5377b91503fc621d68c491e3d9056cbf717ce&smart=true&width=1456&height=816" alt="Al bajar de peso rápidamente y sin suficiente energía, se pierde masa muscular y masa ósea, lo que puede afectar la salud a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Parte de la narrativa colectiva en cuanto a entrenar es que para ganar músculo no funciona hacerlo todos los días porque tiene que haber un momento de reparación. ¿Cuánto hay de verdad y de mito en eso?</b></p><p><b>— </b>Eso es así. Realmente tiene que haber un <b>momento de reparación</b>. El error está en pensar cómo distribuís esto a lo largo del día o a lo largo de la semana. Ese concepto es un área específica del estudio del deporte, que en lo que tiene que ver con musculación se llama <b>periodización</b>: <b>cómo distribuimos la carga de ejercicio a lo largo de la semana</b>. ¿Por qué importa esto? Importa porque vos podés hacer ejercicio todos los días. No es un impedimento. Lo que vos tenés que hacer es asegurarte de que tenés<b> la cantidad de carga de ejercicio suficiente como para que vos la puedas reparar</b>. Lo mismo suele suceder cuando yo entreno a nivel muscular y no distribuyo bien estos tiempos y no estoy recuperándome lo suficiente. Impido ese desarrollo, esa <b>hipertrofia</b> que quiero lograr, porque estoy entrenando de más. Dicho esto, la realidad es que podrías distribuir tu ejercicio como para ir todos los días, no es lo más eficiente. Si vos me decís: “¿Si tengo seis días por semana para entrenar, cómo distribuiría mis tiempos?” Depende de tu objetivo. Si es máxima ganancia de <b>masa muscular</b>, te voy a decir andá <b>cuatro o cinco veces por semana al gimnasio</b>. Si tu objetivo es <b>longevidad</b>, te voy a decir andá tres a hacer ejercicio de fuerza y tres a hacer ejercicio aeróbico. </p><p>Hay tres grandes objetivos que van a modificar mucho nuestra conducta. Uno es bajar de peso, otro es subir de peso y otro es estar más sano, ser más longevo, etcétera. ¿Por qué esta división en tres es tan relevante? Porque cuando vos querés perder grasa y no querés perder músculo, querés bajar de peso de una manera saludable, eso es un<b> estrés para tu organismo</b>. Entonces, durante el proceso donde vos hacés el ejercicio aeróbico y muscular suficiente para perder peso, para tu cuerpo es un estrés. Ese estrés va a aumentar y es probable que pasen cosas que generan daño en tu organismo durante ese proceso. ¿Es más beneficioso perder esa grasa que vos tenés de más que atravesar estos procesos? Obvio. Por eso la gente baja de peso, <b>es menos el riesgo de mortalidad de ese estrés extra</b> que vos estás haciendo por hacer ejercicio, que el de <b>tener 30 kilos de grasa encima</b>. Por eso te digo que importa tu objetivo. Si tu objetivo es disminuir, como en mi caso, tu velocidad de envejecimiento, ahí el concepto cambia y vos lo que no querés es excederte en el esfuerzo y entonces eso siempre implica que vos vas a alcanzar tus resultados más tarde. Yo puedo optimizar más mi desarrollo de masa muscular, lo puedo hacer más rápido, puedo, por ejemplo, excederme más en calorías y en proteínas para ganar masa muscular más rápido, porque hay cantidades óptimas que son más que las que yo consumo. </p><p>¿Cuál es el impacto? Si yo me excedo de treinta gramos de proteína por comida, todas las comidas que como y llego a consumir cuatro comidas y algún snack de proteínas, estoy <b>optimizando el desarrollo de masa muscular</b>, pero estoy acelerando la actividad de <b>mTOR</b>, que es algo que<b> acelera mi envejecimiento</b>. Cada uno de estos escenarios en términos del estrés tiene un sentido dependiendo del objetivo. Ahí quiero reducir... Quien quiere estar más sano y ser más longevo tiene que ser muy cauto con respecto a estos números para tratar de hacer el ejercicio que no represente un estrés para su cuerpo. La ventaja es que a medida que vos entrenás más, estás más adaptado a recuperarte y, por ende, podés permitirte más volumen sin dañar o sin alterar estos mecanismos. Y cuando vos querés ganar masa muscular, no te tiene que importar este número y tenés que hacer todo para maximizar esa ganancia de masa muscular.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DSUHVJPF5ZG57ITLXKEAYHPL6I.jpg?auth=9ee88a2e616c746243a31cb29ef392f535551119233f6c7ce89ff6d555a4a408&smart=true&width=1456&height=816" alt="La periodización es clave en la planificación del entrenamiento muscular, organizando la carga semanal según los distintos objetivos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es mTOR? Que mencionaste recién.</b></p><p>— Es lo que controla el ciclo celular, hace que vos desarrolles más células, desarrolles más tejido. Es súper importante cuando vos estás creciendo porque querés desarrollarte correctamente. Entonces es muy útil desde ese lugar, pero no está bueno cuando ya sos adulto. Cuando vos ya sos adulto, es un <b>driver</b>, es uno de los <b>controladores </b>o mecanismos que regulan tu envejecimiento, básicamente. De hecho, hoy hay doce nuevos más, te diría catorce, pero vamos a tomar los doce clásicos, que son los <b>mecanismos de envejecimiento</b> por los cuales diferentes organismos, no solo el humano, envejecen. Y la desregulación de este mecanismo es uno de ellos, que se llama <b>desregulación del sensado de nutrientes.</b></p><p><b>— Otro mito que escucho hace años es que, aunque entrenes mucho, si no descansás bien, no sirve de nada.</b></p><p>— No es que no sirvió para nada. En realidad no es un mito y está correcto. La gente cree, equivocadamente, que el desarrollo de la masa muscular sucede cuando vos estás levantando la pesa. Cuando lo hacés, lo que generás es <b>tensión mecánica</b> y un <b>daño </b>que puede suceder tanto a nivel metabólico como mecánico en las fibras musculares. Ese daño tiene que ser reparado. Por ende, durante el ejercicio vos estás <b>gastando energía</b>, en realidad estás en una fase catabólica de destrucción de tejido, que querés que sea destrucción de grasa y de fuentes de energía y no destrucción de músculo, obviamente. Pero, en realidad, lo que construye el músculo es la fase anabólica, que es la fase en la que <b>no estamos haciendo ejercicio</b>, no estamos gastando y, por ende, la energía se utiliza para <b>reparar tejidos </b>y si vos levantaste pesas, para reparar un músculo que después se <b>fortalece</b> y teóricamente crece. Eso sucede durante el <b>sueño </b>más que nada. ¿Puede suceder si estoy tirado en el sillón después de haber comido? Sí, pero en realidad sucede más que nada durante el sueño. Y una de las razones por las cuales es tan importante para aprovechar al máximo este estímulo anabólico es que si regulás tu sueño de una manera correcta y tenés bien el ciclo circadiano, estás aprovechando al máximo los <b>picos de liberación de hormonas</b>. Hay pulsos de liberación de hormonas que van a maximizar ese desarrollo de masa muscular. Si vos no estás durmiendo, por ejemplo, a las una o dos de la mañana, cuando vos vas a liberar ese pulso de testosterona, te lo vas a perder. </p><p>No querés perderte el pulso porque es lo que más te va a desarrollar masa muscular y hay un error conceptual en la idea de pensar que yo libero hormonas durante todo el día. Entonces, si me pierdo el pulso, me pierdo la mayoría de la liberación de esa hormona, que va a tener un impacto anabólico en mi organismo. No es que va a caer muy repentinamente la cantidad de testosterona en sangre, pero sí va a impactar de forma negativa en tu desarrollo de masa muscular. <b>Por ende,</b> <b>no solo quiero dormir bien, sino que quiero, además, estar dormido a la hora correcta para maximizar este efecto</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTMP256DPJEB3OZFIPXZ2PAHAM.jpg?auth=352372e9f31859afe431a5d2dd4a518a09498b88ef4e90763ea0a4b4fb697330&smart=true&width=1456&height=816" alt="Dormir desde las 22 hasta las 6 favorece el ciclo circadiano, mejorando el aprovechamiento hormonal y la recuperación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál es la hora correcta? ¿22 o 23 horas?</b></p><p>— Te diría 22 horas. Si querés perfeccionar el ciclo circadiano al máximo, y al argentino le cuesta un montón esto que te voy a decir, pero estamos hablando de dormir desde las 22 horas a 6 o 6.45 h.</p><p><b>— ¿Cuáles son los beneficios del sauna? Que es algo que últimamente se convirtió en una tendencia.</b></p><p>— Hay que diferenciar los tipos de sauna. Hay un sauna que pusieron de moda todo el mundo del <b>biohacking</b>, que es el <b>sauna infrarrojo</b>, y hay un sauna que es el más tradicional, que es el asociado a los finlandeses, que es de madera y con calor. Hay que separarlos porque biológicamente lo que sucede en tu cuerpo es diferente. <b>El sauna infrarrojo usa menos temperatura y llega más profundo, pero tiene otros beneficios</b>. Y la enorme mayoría de los estudios están hechos sobre el sauna finlandés, el clásico. El sauna infrarrojo es muy parecido al tradicional, pero usa luz infrarroja o espectro infrarrojo para generar el calor. No vemos el espectro de luz infrarroja, pero lo percibimos como calor. Entonces, con infrarrojo nosotros podemos aumentar la temperatura de un cuartito al que vos le llamás sauna. En este caso, con infrarrojo vas a llegar a unos <b>50, 60 grados</b>, mientras que con un sauna típico finlandés vas a llegar a<b> 70, 100 grados</b>. Los dos son secos, pero la mayoría de la información que tenemos es en sauna tradicional. Y eso lo que nos muestra básicamente es que vos <b>reducís marcadores de inflamación</b>. Eso se nota mucho para cualquier persona que usa el sauna seguido tres o cuatro veces por semana como yo, se nota muchísimo. </p><p><b>Baja la proteína C-reactiva</b>, bajan varios marcadores de inflamación en nuestro organismo. A su vez, esto tiene un <b>efecto negativo</b>. Vos no querés usar el sauna después de haber levantado pesas. Pero lo que tenés que entender es que al reducir la inflamación después de haber hecho pesas, vos estás reduciendo las moléculas que van a estimular el desarrollo de masa muscular después. Entonces, baño de agua helada o sauna post-levantar pesas es algo que no querés hacer porque minimizás esos beneficios. O lo querés hacer antes o lo querés hacer separado. ¿Podés hacerlo igual? Sí, lo hago igual muchas veces, por supuesto, por una cuestión de tiempo y de eficiencia, pero tenés que entender que estás sacrificando algo de desarrollo de masa muscular. ¿Qué estás ganando? <b>Más recuperación</b>. Esto que vos decías de por ahí poder entrenar con más frecuencia porque me estoy recuperando más rápido, porque estoy reduciendo la inflamación en mi organismo en ese momento. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PXPB42WFY5HAZC3TK7EA67YQDQ.jpg?auth=453ca3ee1e005ed2edce4495bfbf92f021d565f678000304c75a6ecf3923b337&smart=true&width=672&height=384" alt="El sauna tradicional a altas temperaturas y duración moderada trae beneficios cardiovasculares y puede combinarse con mindfulness (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="384" width="672"/><p><b>— ¿Qué otros beneficios tiene el sauna? </b></p><p>Uno es cardiovascular. Definitivamente, lo que se vio en los estudios más importantes sobre el sauna es que <b>la gente que usa más sauna tiene menos eventos cardiovasculares</b>. Incluso para la persona que ya tiene enfermedad cardiovascular, para quien hace diez años atrás estaba prácticamente prohibido, porque el calor representa un esfuerzo mayor a nivel cardiovascular. Hoy se movió ese umbral y tenés que tener mucha enfermedad cardiovascular para que te digan: “No podés ir al sauna”. En líneas generales, cuantas más veces por semana vas al sauna, menos riesgo cardiovascular y de mortalidad. Mientras más veces, mejor. La pregunta es: <b>¿cuánto tiempo y a qué temperatura?</b> Y toda esta idea más tradicional de: “¿Tengo que darme una ducha fría? ¿Tengo que alternar quince minutos de sauna con ducha fría, con volver al sauna? Podés hacerlo, pero los estudios no muestran eso. Han comprobado que en realidad el beneficio se logra cuando vos estás expuesto a unos <b>70, 80 grados</b>. Y además, no hace falta que sea tanto tiempo. Con unos 20 minutos, aproximadamente, <b>entre 10 y 20 minutos,</b> ya tenés bastante beneficio cardiovascular, un solo ciclo de estos. Y yo lo que hago es combinarlo con <b>estiramiento o mindfulness</b>. Que sean de esos 20 minutos, como no te podés llevar celular, como no podés estar conectado con nada, estás obligado a hacer un freno, a hacer un parate que es muy positivo para tu dopamina, básicamente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6QPJLROH7VCRFMYHC4TXBQ2NIM.png?auth=618d42f61a79887a1b96c1a3781a6336b62da0275811c5a3c643102f7ae3f23b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Perder grasa mediante ejercicio puede causar cierto estrés corporal, pero los beneficios son mayores que los posibles efectos negativos ( Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿A qué edad hay que empezar a preocuparse por estas cosas?</b></p><p>— Durante el tiempo en el que yo todavía atendía pacientes, ellos empezaban a atender aspectos de la alimentación, de la salud, del ejercicio, de muchas áreas que les permitían darse cuenta de que tenían que tomar decisiones diferentes con respecto a su vida. Lo que solían generar en ellos era: <b>“Ojalá mis padres, ”Ojalá X persona hubiera sabido esto y yo hubiese empezado a hacer las cosas bien desde antes"</b>. Ese es un principio que vemos casi ubicuo, donde aparece sobre todo cuando vos tratás enfermedades. Es mucho más importante en alguien que está sufriendo con un diagnóstico, una enfermedad puntual ahora y dice: <b>“¿Por qué no me dediqué a hacer prevención en el momento en el que podría haberlo hecho?”</b> Aunque no tenía esa información. Y, por otro lado, hay un aspecto que yo uso mucho, que es con primos, con gente más joven que tiene 20, 18 o 25, que es mandarlos a hacer un estudio, un <b>VISIA</b>, que es un <b>estudio de la piel</b>, donde vos ves las manchas UV, la acumulación de daño, etcétera. Cómo tu piel va envejeciendo en base a lo que vos estás haciendo. </p><p>¿Para qué? Para que vean que por más que no es evidente en ellos todavía,<b> la acumulación de daño está sucediendo</b>. Y eso en general los incentiva a usar, por ejemplo, más <b>filtro UV</b>. Otro ejemplo tiene que ver con mandarlos a hacer un <b>DEXA</b>, que es una <b>medición de la composición corporal</b>, donde vos ves masa muscular, porcentaje de grasa, para que se den cuenta de que, está bien, tienen 22 años, pero presentan bastante más porcentaje de grasa de lo que cree, por más que haga actividad física. Empezamos a ver esas cosas y sobre todo a cada vez más pequeños en edad, con <b>patologías funcionales</b>, que no tienen que ver con esto del diagnóstico, sino con entender que hay un <b>síntoma que de alguna manera te esclaviza o te condiciona tu calidad de vida</b>. Entonces, empezamos a ver más gente pequeña por <b>trastornos de flora bacteriana</b>, con <b>constipación </b>que no se resuelve con nada, que son <b>patologías crónicas</b> que se dan a lo largo de los años. Empezamos a ver personas con <b>problemas digestivos</b> que antes no veíamos, con <b>inflamación </b>por cualquier alimento que consumen, que están siempre distendidas, y eso sucede a los 18 años, y vos decís: “¿Cómo puede ser?”. O empezamos a ver patologías de distintos tipos que justifican un poco más el cuidado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/43BQNT6OSNFTTB5VQ4LJQEH7EE.jpg?auth=ce92e0fb568edc6e0e12b8bb6e9e067bd43d3ab586cd7818a77eea5b06474682&smart=true&width=1456&height=816" alt="Incorporar ejercicio regular, buen descanso y una alimentación adecuada son factores clave para quienes buscan longevidad y bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿A qué edad ha de empezar? </b></p><p>La realidad es que a medida que empezamos a entender el envejecimiento, vemos que <b>varios mecanismos de daño ya suceden cuando vos todavía no naciste. </b>¿Qué significa esto? ¿Que tengo que hacer todo? No. Significa que tenés que elegir tus <b>áreas más débiles y ocuparte </b>un paso a la vez de estas cosas. Yo ahora justamente voy a crear una <b>rutina gratuita </b>para la gente que va a estar en mi página web, donde podés copiar todo lo que hago. Para que vos sepas qué hacer con la piel, qué hacer con el ejercicio, qué hacer con diferentes características, con el objetivo de frenar el envejecimiento, donde estén separadas por nivel de prioridad. Es gratuito como para que la gente lo vea y diga: “Yo me quiero cuidar la piel, yo quiero hacer ejercicio aeróbico correcto, tengo la información, tengo el paso a paso, puedo hacerlo”. Ahora, ¿cuál es la idea de todo eso? Entender que no podés hacer todo junto y que ese desarrollo de esas conductas se va dando con el tiempo. Por ende, la idea siempre es empezar por el paso número uno del problema que vos más te afecte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QWQJE2SHWNA6BCEQVHTPOKY3VA.png?auth=aad773564ce4d0c29a548f1f6756d6328bcc1e909701e97a573d0024bc05af08&smart=true&width=1456&height=816" alt="El entrenamiento planificado y adaptado a cada objetivo permite optimizar la ganancia muscular, la pérdida de grasa y la salud general de la persona ( Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algo que hayas escuchado, algo que esté de moda, que sientas que esto es muy errado y se está repitiendo mucho?</b></p><p>— <b>Ozempic</b>. El Ozempic es una herramienta que funciona. El problema es que funciona y funciona muy bien. Entonces, cuando vos tenés resultados relativamente fáciles, es muy difícil no optar por esa medida. <b>La ventaja es que ayuda a la gente definitivamente a comer menos.</b> ¿Cuál es el problema? No es el Ozempic per se y no es la persona a la cual está indicado, que es la persona que era candidata para cirugía bariátrica y elige usar una medida más conservadora. ¿Antes que la cirugía bariátrica, prefiere el Ozempic? Sí, por supuesto. Obviamente, es una medida mucho más conservadora y mucho más suave en tu cuerpo que una cirugía de tal tamaño. Ese es un primer concepto. Ese no es el problema. </p><p><b>El problema es que la reducción calórica muchas veces va acompañada de menos ejercicio porque vos tenés menos energía</b>. La gente se olvida de que cuando vos comés y sobre todo comés con una solución farmacológica, que te hace comer un 60 o 70 por ciento de lo que estabas comiendo antes, tenés un 60 o 50 por ciento de la energía, porque vos la producís a partir de esos macronutrientes. Entonces, cuando vos no los consumís, tenés menos energía, te cuesta más ir al gimnasio, te cuesta más mantener esa masa muscular. Por lo tanto, cuando vos hacés una<b> reducción tan drástica de calorías</b>, lo que termina sucediendo es que<b> empezás a perder masa ósea</b> y <b>muscular</b>. Porque el músculo es un tejido más metabólicamente activo. Gasta más calorías tu masa muscular que tu masa grasa, porque hace más cosas. Entonces, cuando vos tenés una reducción calórica importante, tu cuerpo tiene que optar de dónde elimina el tejido y va a optar el metabólicamente más activo si vos no lo estás usando. Dicho esto, ¿es el demonio por hacer eso el Ozempic? No, es consecuencia, en realidad, de un mal uso y además es consecuencia de un uso en personas que no eran target para usar Ozempic, que es quien está pensando en perder 30 kilos. </p><p><b>La persona que está pensando en perder 10 kilos no es target</b>, no es para la cual Ozempic está indicado. Punto número uno. Y punto número dos: el problema más importante tiene que ver con la <b>generación de hábitos</b>, que es: <b>si yo puedo bajar de peso comiendo Oreo, ¿por qué voy a aprender a comer mejor?</b> Ya soy una persona de baja fuerza de voluntad, naturalmente, estoy luchando contra un escenario en el que tengo todo en contra para cambiar ese hábito. Entonces, lo que vemos naturalmente es que si yo lo dejo y soy una persona con malos hábitos y tengo 30 kilos de grasa de más, va a ser muy improbable que yo cambie esos hábitos durante mi uso de Ozempic. Entonces, en el momento en el que yo suspendo el uso, vuelvo a rebotar en términos de peso, pero no por una cuestión hormonal, sino por una cuestión de<b> malos hábitos</b>. Y por eso la gente se queda usando dosis pequeñas por muy largo plazo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2JIGBIBKFDBBOJJ4SUJFUCQKM.jpg?auth=da32607a959e8cbf1935bd00f09fb602ae883f56a9b4d9d3b4f624f1f4489089&smart=true&width=1456&height=816" alt="Elegir una reducción de peso gradual y una dieta equilibrada ayuda a preservar la masa muscular y evita consecuencias negativas al organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Bajar el gasto metabólico y después el cuerpo ya no quema lo mismo al volver a comer normal?</b></p><p>— Sí, eso sucede sin ningún lugar a dudas. Lo que tenés que entender es esto, básicamente: es un mito histórico, pero es, cuando yo reduzco mi consumo calórico, tengo menos energía disponible. Tengo que elegir de manera estratégica cómo distribuyo esa energía disponible. Por eso la lógica debería ser: <b>hacé la reducción de peso más pausada para que vos puedas bajar menos tus calorías, que es una reducción menor y que vos no estés sufriendo sin energía, perdiendo masa muscular</b>. Mientras mayor es la reducción, más tendencia a hacer estas cosas yo voy a tener. </p><p>¿Puedo perder peso más rápido no comiendo nada? Obviamente, voy a perderlo más rápido. ¿Cuál va a ser la consecuencia?<b> Mayor pérdida de masa muscular</b>, va a tener mayor impacto en tu cuerpo esa reducción calórica drástica que vos estás haciendo. Eso es lo primero que tenemos que entender. Lo segundo es que en <b>el instante en el que vos reducís tu consumo calórico, reducís tu gasto calórico.</b> Eso sucede siempre y de la misma manera que sucede lo opuesto. Si vos excedés en consumo calórico, vas a aumentar tu gasto metabólico basal, básicamente. Son dos caminos completamente diferentes. Mientras más me excedo, más voy a construir grasa de ese superávit y mientras más déficit hago, más voy a perder músculo de ese déficit. Eso es un aspecto que es muy importante para todos para entender, porque siempre parece que apremiase la <b>velocidad </b>para obtener resultados. </p><p>Y eso siempre va a tener un impacto negativo, porque querés obtener el resultado en un<b> tiempo irracional</b>. No engordamos cuando subimos de peso, no engordamos con la frecuencia o la velocidad a la cual queremos perder peso. Entonces, siempre generamos más daño con las fluctuaciones de peso, como ya lo viste, por ejemplo, en los diferentes actores de Hollywood que suben 20 kilos para hacer un papel y después pierden 35 para hacer otro.</p><p><b>— Sebas, te voy a hacer la última pregunta, que es una variación de la que te hice la entrevista anterior: ¿Leíste algo bueno para recomendar a los oyentes de La Fórmula?</b></p><p>— Puntualmente, yo hoy cuando leo contenido de salud, lo hago más que nada de papers, no específicamente un libro de divulgación científica, pero hay muchas obras que me ayudaron a entender desde un punto de vista de emprendedurismo o de otros aspectos, <b>cómo redistribuir mis energías y aprovechar mi tiempo</b>. Hay uno que me parece que es útil para las personas que están en la misma circunstancia que yo, que se llama el <i><b>Plan Calabaza</b></i>. Básicamente, tiene una idea muy interesante a nivel metafórico, que es que cuando vos querés participar en estas competencias que suceden en Estados Unidos en Halloween para ver quién hace la calabaza más grande, que es una idea boba, pero que aplica para otras áreas de nuestra vida, lo que se ve muchas veces es que vos tenés que<b> eliminar las calabazas que no tienen esa posibilidad de ser la gran calabaza</b>. Entonces, cuando vos estás sembrando calabazas, lo que tenés que hacer es fijarte cuál es prometedora y eliminar al resto para que no le roben recursos a esa calabaza más prometedora. </p><p>Es un punto de vista bastante interesante y diferente para pensar en <b>cómo ser más eficiente en el uso de tu tiempo, en qué proyectos encarar, etcétera, para no estar distribuido en veinte millones de cosas y poder enfocarte en esa que realmente es prometedora. </b>No importa si es prometedora para ganar masa muscular, para vivir más tiempo, porque querés crear un emprendimiento o la razón que fuere. Y después, dentro de lo que tiene que ver con <b>inteligencia artificial</b>, me parece que la gente que no está en el ámbito y que no está haciendo tecnología como yo, se olvida o no es consciente de la velocidad vertiginosa a la que avanzamos y de las implicancias que esto tiene de acá en adelante. Te dejo dos cosas: una cosa negativa y una positiva. </p><p>La<b> cosa positiva</b> es que en muy breve período de tiempo, nosotros vamos a poder tener las mismas herramientas que hoy tendrías con un médico funcional directamente gracias a IA. Y esto es bueno desde un punto de vista de salud para todo el mundo, porque le permite a todos, a un precio accesible, utilizar servicios y profundizar sobre su conocimiento de salud ya personalizado, con algo que antes costaba cientos de dólares. La <b>parte negativa</b> es que le da el pie para todas las personas que hacen <b>estafas online</b> para crear contenido con tu cara, con mi cara, etcétera, y promover desde granjas de bots, basura, con lo cual es importante que la gente esté atenta a esas cosas. Hoy lo que estamos trabajando, las personas que lo hacemos con inteligencia artificial, es en disminuir ese rango de error y en poder llevar a herramientas, que es un poco la idea también con mi equipo. Hay que <b>entender la inteligencia como una herramienta </b>y hay quien la usa para hacer bien y hay quien la usa para hacer mal. Entonces, poder utilizarla para crear herramientas que antes no hubieran podido existir es maravilloso, y para nosotros siempre la propuesta es<b> hacer algo que queremos que exista en el mundo.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/pnsljL3CM2Q?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿Sirve el Ozempic?: las verdades ocultas del entrenamiento con Sebastián La Rosa #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHOO2YBFBNHIPGAV2JJ5DV7Q74.jpeg?auth=5961d2f2d9826dfe2bbd59f99fedc60590fbcf6e3056aaa42a5c2b11a1a1d8ec&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La adicción a la distracción, el culto a la juventud y la curva de la felicidad: cómo el Movimiento Slow propone una salida a la vorágine digital  ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/20/la-adiccion-a-la-distraccion-el-culto-a-la-juventud-y-la-curva-de-la-felicidad-como-el-movimiento-slow-propone-una-salida-a-la-voragine-digital/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/20/la-adiccion-a-la-distraccion-el-culto-a-la-juventud-y-la-curva-de-la-felicidad-como-el-movimiento-slow-propone-una-salida-a-la-voragine-digital/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Carl Honoré, periodista y autor, contó cómo una crisis personal lo impulsó a crear esta corriente cultural que promueve una vida más pausada y consciente. Reflexionó sobre el mito de la multitarea y subrayó que frenar el ritmo no solo mejora la productividad, sino que también permite vivir con mayor presencia y enriquecer los vínculos humanos
]]></description><pubDate>Wed, 20 Aug 2025 11:04:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Carl Honoré, impulsor del Movimiento Slow</b>, contó cómo una crisis personal lo llevó a desacelerar y reconectar con su “tortuga interior”. Explicó que el Slow Movement busca actuar a la velocidad adecuada, priorizando calidad, presencia y atención plena en una sociedad obsesionada con la prisa.</p><p>Además, reflexionó sobre cómo la <b>cultura actual</b> impacta la atención, las relaciones y la percepción del <b>envejecimiento</b>. Señaló que la distracción constante y la obsesión por la <b>juventud </b>nos alejan de nosotros mismos y de los demás, y que abrazar la <b>experiencia </b>y la segunda mitad de la vida puede traer verdadera felicidad. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/73mNGBgtNYCH7fMELJj0oR" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/73mNGBgtNYCH7fMELJj0oR"><i><b>Spotify </b></i></a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BYt1cUnAgnk&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=BYt1cUnAgnk&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Carl Honoré es un periodista y escritor canadiense (nacido en Escocia en 1967) que se ha convertido en el principal referente del Movimiento Slow a nivel mundial. Tras formarse en Historia e Italiano en Edimburgo y ejercer en<b> Brasil y América Latina</b>, alcanzó fama con su libro <i><b>In Praise of Slow</b></i>, que defiende una vida más pausada y rica. Ha continuado explorando este enfoque en títulos como <i><b>Under Pressure</b></i><b>, </b><i><b>The Slow Fix</b></i><b> y </b><i><b>Bolder</b></i>. Honoré es un orador TED muy seguido, colaborador de reconocidas publicaciones y reconocido por medios internacionales como el “gurú global de la lentitud”. Actualmente reside en Londres, desde donde promueve una forma de vivir más<b> consciente, creativa y humana.</b></p><p><b>— Iniciaste el </b><i><b>Slow Movement</b></i><b>. ¿Cómo surgió? ¿De dónde vino la idea?</b></p><p>— La chispa es siempre alguna crisis existencial, personal. Fue lo mismo con mi primer libro, que es <i>Elogio de la lentitud</i>, que pasó a ser algo así como la guía,<b> la Biblia del Movimiento Slow</b>. El detonante fue cuando empecé a leerle cuentos a mi hijo, y en aquella época yo era incapaz de frenar. Entonces, le ofrecía una lectura dinámica, rápida de Blanca Nieves, saltándose párrafos, páginas enteras. Mi versión de Blanca Nieves era tan veloz que tenía apenas tres enanitos (risas). Y mi hijo, que conocía los textos de memoria, como cualquier crío de tres años, me dice: <b>“Papá, ¿qué le pasó al gruñón?” </b>Y esta situación, lamentable, siguió hasta que un día oí hablar de un libro titulado. <i>Los cuentos para dormir</i>. Era de un minuto antes de dormir. Blanca Nieves en 60 segundos. Y al escuchar eso, pensé: “¡Guau! Qué idea más genial. Tengo que conseguir este libro ahora mismo de Amazon con la entrega de dron”. </p><p>Pero gracias a Dios me tocó una segunda reacción que fue muy diferente. Fue como una suerte de epifanía. Me di cuenta que había perdido el camino, la brújula, la cabeza estaba acelerando mi vida en lugar de vivirla. Y en ese momento toqué fondo y me dije: <b>“No puedo seguir por este camino. Tengo que reconectar con mi tortuga interior. Tengo que desacelerar, ralentizar para vivir una vida digna del nombre”.</b></p><p><b>— ¿Cuál era tu trabajo? ¿Qué estabas haciendo en esa época?</b></p><p>— Yo era corresponsal, <b>periodista</b>, así que tenía deadlines y una agenda cargada. Pero yo era también miembro de la sociedad, una sociedad saturada, empapada, obsesionada con la rapidez, con conseguir más y más cosas en cada vez menos y menos tiempo. Todos los aspectos de la vida ahora están contagiados por el virus de la prisa. </p><p>Fíjate que incluso en las cosas que están diseñadas para que bajemos un cambio, intentamos acelerarlas también. Entonces, cerca de mi casa en Londres, hay un gimnasio que ofrece un curso nocturno de <b>speed yoga</b>, de yoga rápido para la gente que quiere saludar el sol y doblarse en la postura del loto, pero que quieren hacerlo en cinco minutos en lugar de una hora. Hemos caído en lo absurdo, estamos en modo turbo constantemente.</p><p><b>— ¿Cuáles sentís que son las claves del </b><i><b>slow movement</b></i><b> si tuvieras que describirlo en algunos pasos?</b></p><p>— Yo no soy extremista de la lentitud. <b>La clave del movimiento slow consiste en hacer las cosas a la velocidad correcta, al ritmo adecuado</b>, lo que los músicos llaman el tiempo justo. A veces rápidamente y otras veces más despacio. Y si vas más profundo con el movimiento slow, te das cuenta que en el fondo <b>es una mentalidad, es un cambio de chip, es privilegiar la calidad a la cantidad, es estar presente, es vivir plenamente el momento</b>, <b>es hacer una cosa a la vez</b>. Hoy por hoy nos parece sumamente contracultural, porque esta es la <b>sociedad de la multitarea</b>, de hacer malabares con ocho cosas a la vez. En el fondo, <b>slow es hacerlo todo no lo más rápido posible sino lo mejor posible</b>. Es una idea inmensamente sencilla, pero a la vez revolucionaria. Porque cuando llegas a cada momento con ese espíritu slow, diciéndote: “Yo voy a vivir este momento con calma, con presencia, con calidad”, todo cambia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2BVPXSJFJBUNEDHKY64RZZNMI.jpg?auth=d5be224e429e26305a983b4241305f90036cef929d8fe2fe05b9743ea7cca537&smart=true&width=1456&height=816" alt="En su experiencia personal, Honoré descubrió que la multitarea y la prisa excesiva afectan la calidad de las relaciones y la salud, por lo que recomienda cortar la agenda y eliminar tareas innecesarias para dedicar tiempo real a lo verdaderamente importante del día a día
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Además, con el multitasking uno se engaña: cree que está haciendo tres cosas a la vez, pero en realidad no termina ninguna.</b></p><p>— El gran mito del siglo XXI es el multitasking, la multitarea, porque los seres humanos somos incapaces de eso. Es imposible pensar en dos cosas a la vez. Los mejores neurocientíficos te van a decir que <b>la multitarea no se puede hacer</b>. De hecho, cuando estás haciendo multitasking, lo que estás haciendo es: malabares con dos o tres cosas al mismo tiempo. La primera tarea recibe capaz diez segundos de tu atención y luego pasás cinco segundos a la tarea dos, veinte segundos... Y todo ese cambio de marchas es un desperdicio, un <b>despilfarro cognitivo impresionante</b>. Si tomás dos personas, la dinámica, fast, experta, multitarea y la persona slow, que en la medida que sea posible, se dedica a hacer una cosa a la vez. Si le das a estas dos personas la misma lista de tareas, ¿qué ocurre? La persona fast cometerá <b>hasta dos veces más errores y llevará hasta dos veces más tiempo para completar la lista. Esto es lo que yo llamo la deliciosa paradoja de la lentitud</b>. </p><p>Sos más rápido siendo más lento. La velocidad, la prisa, tener la agenda super cargada genera ilusión de productividad, de hacer cosas y<b> vivir plenamente</b>, pero en el fondo es una mentira, una fachada y una <b>distracción</b>. Y lo que se gana desacelerando, reconectando con ese modo tortuga, es un banquete de experiencia, de alegría, de salud mental, física, porque sacrificamos muchas cosas: la salud, la calidad de vida, las relaciones humanas en el altar de la prisa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NWSE3T5KKJETLKWXZ2XFOYC4TI.jpg?auth=8e635181ee9bdb8aab98a742577cdf8e4c9cccd96053fd06f64a832d0f8f837e&smart=true&width=5500&height=3671" alt="El multitasking es considerado por Honoré como un mito del siglo XXI, ya que estudios demuestran que intentar realizar varias tareas a la vez genera el doble de errores y retarda los resultados, consolidando la paradoja de que ir más lento puede ser más eficaz y satisfactorio
 (Freepik)" height="3671" width="5500"/><p><b>— Si alguien se siente identificado con vivir apurado y sin tiempo, ¿por dónde debería empezar?</b></p><p>— Yo empezaría por la agenda. Hay que cortar la agenda.<b> Estamos crónicamente tratando de hacer demasiadas cosas y es imposible. </b>Esto conlleva una vida vivida a todo vapor. Hacer menos, priorizar las cosas importantes. Mirá la agenda del día o la semana, identificá la cosa menos importante del día y dejala caer. Siempre hay algo que podés dejar caer para abrir más espacio, más <b>oxígeno </b>en tu agenda para poder dedicarle más tiempo y atención a las cosas que importan y que son de verdad importantes. Cortar, hacer menos, es un primer paso. </p><p><b>— Y con la tecnología. ¿Qué se podría hacer?</b></p><p>—<b> </b>Los teléfonos son una herramienta fantástica, pero tiene un botoncito rojo que hay que usar, hay que apagarlo y para no volverte esclavo, esclavizado por la tecnología. Dos tips, claves para forjar una relación más slow, más sana, con el celular: <b>apagar en la medida que sea posible las notificaciones</b>, porque si vos dejás abiertas las notificaciones, en el fondo lo que estás haciendo es que les estás dando a los demás el poder, el derecho de controlar tu tiempo y tu atención.<b> Cuando apagás las notificaciones, sos vos quien mandás,</b> vos quien controlás, vos quien decidís: en este momento me dedico a leerle un cuento a mi hijo sin saltar páginas, a hacer el amor con mi pareja sin pensar en el trabajo y reivindicás el poder sobre tu <b>tiempo</b>, te permite <b>desacelerar</b>, hacer las cosas bien y disfrutarlas mejor y más. Hay estudios que demuestran que cuando dos personas se encuentran en una conversación en el mundo real, puede ser dos<b> amigos, pareja, colegas, madre e hijo</b>, lo que sea, si hay celular visible en la mesa, y no hace falta que suene, que vibre, que ilumine, simplemente visible, esas dos personas mantienen la conversación en un nivel más superficial. Hay<b> menos conexión humana, menos comunicación</b>. El segundo tip es muy sencillo y está al alcance de todos: la próxima vez que te encuentres en un uno a uno con otro ser humano, escondan los celulares, pónganlos en el bolsillo, debajo de un libro y ese pequeño acto de lentitud tendrá un impacto enorme en la <b>calidad y profundidad </b>de ese encuentro con el otro. </p><p>Estos son pequeños cambios, palancas que todos tenemos a mano para entrar en ese modo más slow, más humano. Porque lo que hace la prisa es que nos <b>deshumaniza</b>. Las relaciones humanas son lentas, no podemos acelerarlas o apurarlas. Intentamos hacerlo, pero siempre termina mal. No podés hacer que alguien se enamore más rápido… Cuando nos sentimos solos, es dañino, es malo para la salud física y mental. Sabemos que sentirse solo es peor que fumar 15 cigarrillos al día. Esto es <b>pavoroso</b>, es impresionante. Necesitamos ese contacto humano con los demás y lo tiramos por el borde cuando vivimos hiperacelerados, cuando estamos en ese estado de estar constantemente <b>sobre estimulado, </b>distraído, sobrecafeinado, con poco sueño, haciendo malabares con otras cosas a la vez. No podemos estar presentes con nosotros mismos o con los demás. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U2VAEAHLI5B3RMT3WMLPZLLCEY.jpg?auth=c4a781245bbba39a0825298e3947327e8061b76dde3c2429cd7c91b7208479df&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los teléfonos, aunque útiles, suelen robar la concentración y la profundidad de los encuentros humanos, motivo por el cual Honoré aconseja silenciar notificaciones y mantener los dispositivos fuera de la vista durante conversaciones personales para mejorar la calidad del vínculo
Freepik" height="1080" width="1920"/><p><b>— Esta semana entrevisté al </b><a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/17/cambiar-de-opinion-bajar-banderas-y-reinventar-creencias-la-filosofia-de-hache-merpert-para-un-mundo-en-constante-transformacion/" target="_blank" rel=""><b>director de TED Argentina</b></a> <b>y me contaba que antes las charlas duraban 18 minutos; hoy son ocho porque cuesta mantener la atención y el foco del público.</b></p><p>— <b>Mi primera charla TED</b> fue de 21 minutos y la última fue de 11 minutos. Es algo así como una profecía autocumplida. Si vos te convencés de que hay cada vez menos atención en la sala, en la cultura, vas a entregar charlas más cortas y la gente se va a acostumbrar a <b>charlas más cortas </b>y se genera un círculo vicioso, así que cada dos años tenés que ir reduciendo las charlas. Pero en realidad yo creo que hay mucha demanda y se ve cada vez más. La gente busca artefactos culturales, charlas, encuentros, libros, películas, series de <b>Netflix</b>, cosas más largas. Y esto se ve entre los jóvenes también que buscan, no todos, obviamente, pero cada vez más. Leí un artículo el otro día que hablaba del fenómeno de la segunda pantalla y decía que mucha gente ahora cuando ve un <b>programa de televisión </b>o Netflix tiene otra pantalla en la mano, redes sociales, WhatsApp o qué sé yo. </p><p>Y esto está cambiando la forma de hacer programas, porque los productores saben que la audiencia tiene la atención dividida, así que están <b>simplificando los guiones</b>, acortando las escenas... Nos estamos infantilizando con esta creencia de que no hay opción, que no hay salida de esta cuesta abajo hacia las historias de un minuto. Pero yo creo que podemos resistir esa <b>tendencia</b>. Soy realista, entiendo que la presión de la cultura es hacia la <b>velocidad</b>, pero hay esa contracorriente cada vez más fuerte y tenemos que apoyarla.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2HD2IOPSF5FLDDIXA6YP7MPEWY.jpg?auth=562253bef303fdffbecfaa38a3f5a610147c7e9d4f98f7b510be7fbab566baca&smart=true&width=6922&height=4620" alt="Desconectar notificaciones del celular permite recuperar el control sobre el propio tiempo y vivir con mayor calma (Crédito: Freepik)" height="4620" width="6922"/><p><b>— Lo que mencionaste sobre la segunda pantalla: ¿de dónde viene esa necesidad? ¿Qué estamos tratando de satisfacer o por qué sentimos ese impulso?</b></p><p>— Yo creo que hay dos cosas que nos empujan hacia esa situación. El primer impulso es algo cultural, desde la época victoriana cuando llegó la Revolución Industrial con el famoso dicho de <b>Benjamin Franklin</b>, el tiempo es oro. Esa idea de optimizar en el trabajo salió de la fábrica y terminó colonizando todos los rincones de la vida. Así que <b>tratamos de optimizar cada momento</b>. Estás sentado viendo un programa que te gusta mucho en YouTube y sacás la segunda pantalla, es como un reflejo automático, estás en piloto automático y hasta los momentos más íntimos intentamos optimizarlos. Salió un sondeo hace poco que decía que el 20 por ciento de nosotros, uno de cada cinco, <b>interrumpimos el acto de hacer el amor para interactuar con el celular. </b></p><p>¡Incluso en ese momento! Esa cultura de optimización, esa obsesión por optimizarlo todo es un motor de lo que estamos describiendo. El segundo impulso es algo un poco más metafísico y creo que en muchos casos la velocidad, una vida agitada, distraída, es un <b>mecanismo de negación</b>, es una huida de uno mismo, es una manera de no afrontarse uno mismo porque da miedo. Pero una vida digna, como nos dijo Sócrates, una vida reflexiva requiere tiempo, requiere silencio. Tenemos que mirar hacia adentro y lidiar con las grandes preguntas, como por ejemplo quién soy, cuál es mi propósito en este mundo, cómo le doy sentido a la vida, ¿será que estoy viviendo la vida correcta para mí? Estas son las preguntas claves para<b> vivir bien, sano y vivir plenamente</b>. Pero es más fácil evitarlas, llenar la cabeza con distracción, con inputs de WhatsApp. </p><p>De hecho, esto termina en un estado de adicción química. <b>Somos adictos químicamente a la distracción, la sobreestimulación. </b>Si le quitás un celular a un ciudadano del siglo XXI tiene los mismos síntomas que sufre un drogadicto cuando le quitas la heroína: niveles elevados de respiración, de transpiración, de pánico físico. <b>Es una adicción emocional, física, metafísica, filosófica y cultural</b>. Suena feo, pero podemos salir de esto. Es precisamente lo que nos ofrece el Movimiento Slow, es una alternativa, es otra visión, es una manera de salir de esta vorágine tan horrorosa para diseñar vidas mejores, para ser la mejor versión de nosotros mismos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2K5YNXZOJCG5AYFDWM4S6GE54.png?auth=63992cb3c2bef79d7077d815e2036a3d86fd0a744554b9eab69e757b47536a2c&smart=true&width=595&height=392" alt="La cultura de la hiperoptimización y la obsesión por el rendimiento invaden incluso los momentos más íntimos de la vida (Freepik)" height="392" width="595"/><p><b>— Me encantaría que me cuentes de qué trata tu libro </b><i><b>Elogio de la experiencia</b></i><b> y qué compartís en él.</b></p><p>— El objetivo de <i>Elogio de la experiencia</i> es forjar una nueva narrativa alrededor del envejecimiento, porque vivimos en una sociedad muy basada en el culto de la juventud<b>. La mera idea de envejecer provoca asco, culpa, vergüenza, miedo y además mucha negación.</b> El edadismo, el culto a la juventud, nos hace sentir tan mal por envejecer que mentimos sobre nuestra edad, en el trabajo, en LinkedIn, en Tinder, mentimos a nuestros seres queridos, nos mentimos a nosotros mismos. De todo lo que aprendí en la investigación para este libro, lo que más me chocó fue y los estudios científicos demuestran esto claramente, es que <b>si vos venerás la juventud y denigrás el envejecimiento, vas a envejecer peor.</b> Aumentás la probabilidad de sufrir de deterioro físico, cognitivo, de caer en la demencia e incluso de sufrir una muerte temprana de hasta 7,5 años antes. Es impresionante como dejamos en la mesa casi ocho años de vida porque abrazamos este culto a la juventud.</p><p><b>—Pero, ¿cómo se traduce esa veneración a la juventud en acciones? Me imagino que, para tener esos impactos, se refleja en cosas que hacemos y que, de algún modo, empeoran nuestra vida. </b></p><p>— El primer paso para salvarse del culto a la juventud es cambiar el lenguaje que usamos, las expresiones que usamos cuando hablamos del envejecimiento. Maniáticos, viejo verde, gruñones... Son palabras negativas. O tenemos esa expresión:<b> “Ah, mirá vos. Estoy viejo para esto</b>”. No estás viejo para esto. Hay que borrar esa frase y llegar a cada momento diciendo: “¿Qué son los talentos, las capacidades, las ganas que tengo en este momento de mi vida? ¿Y qué puedo hacer con este banco de experiencia que he ganado en estos años? <b>¿Qué puedo hacer en este momento?”. </b>No vas a poder hacer todo lo que hacías con 22 años, pero hay un montón de cosas que vas a poder hacer. Escribir este libro fue casi como un proceso de autoterapia porque yo era antes un miembro total del culto de la juventud. Y si miramos el contexto global, estamos en este momento en una época dorada de envejecimiento. Nunca ha sido un mejor momento para envejecer en la historia humana. </p><p>Lo que pasa es que hemos heredado esa visión tan peyorativa, oscura, negativa del envejecimiento que genera esta contradicción, que la gente vive más y tiene más fuerza, más salud, más ganas, más todo con más edad, pero seguimos perseguidos por esta visión horrible del envejecimiento. <b>Cada edad puede ser maravillosa, pero solo si la abrazamos, si la abrazamos sin añorar el pasado y rehuir del futuro</b>. Tenemos que abrazar el presente y abrazar el envejecimiento como una aventura. Y si llegamos, tengamos 25 años, 45 u 85. Si llegamos al proceso de envejecer, que es el proceso de vivir, son dos caras de la misma medalla en el fondo. Si llegamos con ese espíritu de: “¿Qué voy a hacer? ¿Qué puedo hacer en este momento? ¿Cómo puedo aprovechar, sacar provecho de este momento?”. Esto te abre todo.</p><p><b>— También está comprobado que la inteligencia no se pierde porque tiene que ver con poder conectar los puntos y se suma a la sabiduría de la experiencia…</b></p><p>— Y es por eso que, en las empresas, los <b>equipos multigeneracionales</b> tienen un mejor desempeño en todas las métricas, porque estás juntando la inteligencia más fluida, un poco más rápida, capaz, de los jóvenes, con la inteligencia, lo que se llama más cristalizada de la gente mayor. Y juntando estos dos enfoques, generás un poder impresionante en el trabajo o en la sociedad. Yo ahora tengo 57 años y me doy cuenta que tengo esa experiencia que es un superpoder. Poder conectar los puntos y sopesar varios puntos de vista. Otra cosa que ganamos con la edad es que las <b>habilidades sociales</b> mejoran en general. Somos mejores como para leer el lenguaje corporal, para liderar, para solucionar conflictos, que es súper útil en el trabajo, pero también en la vida. También me sorprendió bastante el hecho de que los seres humanos seguimos lo que se llama... no sé si escuchaste hablar de la <b>curva de felicidad en forma de U</b>. </p><p>Es que tenemos los niveles muy altos de felicidad en la infancia y vamos cayendo para tocar fondo más o menos en la mediana edad, pero luego rebotamos. Y los adultos que reportan los niveles más altos de felicidad, de satisfacción de vida, son <b>los de 55 años para arriba, que va totalmente en contra de la narrativa dominante del culto a la juventud</b>, que la segunda mitad de la vida es triste, es algo trágico, es deprimente. Es todo lo contrario. Tenemos más alegría. Y esta curva de felicidad se ve también entre los chimpancés. Está ahí genéticamente esperándonos, pero tenemos que llegar a la <b>segunda mitad de la vida</b> con el corazón abierto, la mente abierta y con ganas de abrazar esa etapa para poder aprovechar esa curva de felicidad.</p><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que me cuentes algo que en el último tiempo te conmovió, te dejó pensando, te sorprendió o te tocó una fibra y querés compartirlo. Puede ser cualquier cosa: una película, un libro, un momento, una anécdota...</b></p><p>— Hace poco me tocó un momento muy em</p><p>ocional. Lloré bastante y si bien soy emocional, no soy de llorar. Pero la semana pasada fuimos a una boda inglesa y era la boda de la primera hija de nuestro círculo social de padres, de coetáneos. Esta chica la conocimos cuando tenía 4 años y había estado en el mismo colegio que mi hijo durante 25 años. Así que fuimos a la <b>boda </b>y cuando la vi, cuando entró a la iglesia, de la nada sentí <b>lágrimas </b>porque me parece un hito. Es como que entramos ahora en otro capítulo, porque seguramente mi hijo se va a casar y es como que el gran reloj de la historia da una vuelta, se abre otro capítulo y además ver a una pareja joven con esas caras brillantes de alegría, de amor, mirando hacia el futuro. No sé, me emocionó bastante el momento. <b>Fue muy hermoso. </b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/BYt1cUnAgnk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="La lentitud puede alargarnos la vida, con Carl Honoré"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RAWIMDQP7NGRZFRIQ3RATAV4WA.png?auth=913db8a7e7b496c61f8a8239287fe5a4a6d3a3be25d3443f7047d1423e27a314&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cambiar de opinión, bajar banderas y reinventar creencias: la filosofía de Hache Merpert para un mundo en constante transformación]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/17/cambiar-de-opinion-bajar-banderas-y-reinventar-creencias-la-filosofia-de-hache-merpert-para-un-mundo-en-constante-transformacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/17/cambiar-de-opinion-bajar-banderas-y-reinventar-creencias-la-filosofia-de-hache-merpert-para-un-mundo-en-constante-transformacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Hache Ariel Merpert, director ejecutivo de TEDx Río de la Plata, reflexionó sobre el poder de las ideas cuando se transmiten a través de historias y cómo el evento se consolidó como un “dispositivo de escucha” para abrirse a nuevas perspectivas. Advirtió que una identidad rígida puede frenar el crecimiento y analizó cómo la tensión entre ser generalista o especialista, junto con la capacidad de cambiar de opinión, influye en la educación y en la calidad de los vínculos]]></description><pubDate>Sun, 17 Aug 2025 11:26:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de la <b>Fórmula Podcast</b>, <b>Hache Ariel Merpert, director ejecutivo de TEDx Río de la Plata</b>, compartió su mirada sobre el poder de las <b>historias </b>como vehículo para<b> transmitir ideas y generar conexiones profundas</b>. Explicó que, al trabajar con oradores, busca bucear en sus vivencias para encontrar <b>conceptos universales </b>capaces de resonar en cualquier persona, y recordó charlas que lo transformaron. También reflexionó sobre la tensión entre ser especialista y generalista, y cómo descubrió que <b>su fortaleza está en conectar mundos, personas e ideas.</b></p><p>En un contexto atravesado por la <b>inteligencia artificial y las </b><a href="https://www.infobae.com/tag/redes-sociales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/redes-sociales/"><b>redes sociales</b></a>, destacó la importancia de aprender a <b>escuchar</b>, no solo en silencio, sino a través del diálogo, para comprender, <b>empatizar </b>y resignificar lo que otros comparten. Además, defendió la importancia de <b>cambiar de opinión</b> como parte del proceso de comprensión, contando cómo la paternidad lo llevó a bajar banderas y replantear creencias, especialmente en la<b> crianza y la educación. </b>El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/episode/4Varff6ZL9bDjAnMBTtqLj?si=67d29b54960442be" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://open.spotify.com/episode/4Varff6ZL9bDjAnMBTtqLj?si=67d29b54960442be"><i><b>Spotify</b></i></a><i><b> </b></i>y <a href="https://youtu.be/lK3TRD4DIQg?si=d0gm18KTwiyXBU8V" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://youtu.be/lK3TRD4DIQg?si=d0gm18KTwiyXBU8V"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p><b>Hache </b>es un innovador educativo argentino, director ejecutivo de TEDxRíodelaPlata y cofundador de<b> Clubes TED-Ed, </b>programa que llega a más de <b>50.000 adolescentes en todo el país</b>. Con formación interdisciplinaria, combina <b>educación, tecnología y diseño </b>para crear experiencias que potencian la <b>creatividad y el pensamiento crítico. </b>Conferencista nacional e internacional, aborda temas como innovación, inteligencia artificial y vínculos intergeneracionales, con un estilo dinámico y cercano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MQANVXSA6JDWFJ4GMZAB3XWFZU.jpg?auth=0b8a06d4067c341bc89e34ffa3c3aec45569a374b5d9610072fd2d08e7d91c68&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La plataforma TEDxRíodelaPlata reúne experiencias innovadoras en educación, tecnología y creatividad para inspirar a la comunidad" height="1280" width="1920"/><p><b>TEDxRíodelaPlata </b>celebra su 15° aniversario con el festival de ideas <b>Tiempo</b>, que se realizará el <b>domingo 28 de septiembre en el CEC </b>– Centro de Convenciones de Buenos Aires, con una jornada única de charlas y experiencias que combinan ciencia, creatividad, música y conversación. </p><p>El evento contará con dos escenarios centrales y cuatro segmentos temáticos curados por expertos: <b>Tempo, la música de las ideas</b> (con <b>Ezequiel Silberstein y Pablo Lewin,</b> fusionando charlas y música en vivo); <b>La ciencia del tiempo</b> (curado por <b>Diego Golombek</b>, explorando interrogantes sobre la percepción y medición del tiempo), <b>Tiempo de conversar</b> (con <b>Eduardo Sáenz De Cabezón y Gerry Garbulsky</b>, en un formato híbrido entre teatro y charla) y <b>Creatividad para transformarnos</b> (con <b>Mariano Dorfman y Ximena Díaz Alarcón</b>, inspirando cambio desde el arte, la tecnología y la innovación). </p><p>Más de 25 oradores y músicos presentarán sus ideas y proyectos que están transformando el presente. Las entradas —en modalidad Full o packs de dos segmentos— ya están disponibles en <a href="http://www.tedxriodelaplata.org/" target="_blank" rel="">www.tedxriodelaplata.org</a>, con opciones para turno mañana (10 a 14 h) o tarde (15 a 19 h).</p><h2>El poder de las historias y el origen de su vínculo con TEDx Río de la Plata</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZXUFC5GYC5CB7PLXIFO5WIUJJ4.jpg?auth=9c31822f650d9b304070201502365257515419e58afd639bdf50c4d4e31e837a&smart=true&width=1920&height=1282" alt="En el formato TEDxRíodelaPlata, las historias vividas potencian el valor y alcance de las ideas al involucrar emociones y experiencia" height="1282" width="1920"/><p><b>— ¿Cuál es el poder que tiene una buena historia, una buena conversación?</b></p><p>— Yo creo que todos nos acordamos de alguna forma de ideas que están relacionadas con <b>historias </b>que nos pasaron. No es lo mismo que una idea aparezca aislada que enredada en una historia en la que nosotros, de alguna forma, somos protagonistas. Cuando le pedimos a una persona que viene haciendo cosas increíbles que cuente una <b>idea</b>, lo primero que tenemos que hacer es <b>bucear en su historia</b>, porque muchas de esas ideas no son tan evidentes para las mismas personas que dan esas charlas. </p><p>Por ejemplo, a veces llamamos a un <b>científico </b>para que dé una charla sobre su especialidad y él piensa que su idea es tal. Pero buceando en su historia encontramos que esa idea está enredada con otra cosa. Y esa otra cosa es más grande y más general. Nosotros tenemos un programa educativo muy lindo y estaba hablando con un pibe sobre cuál iba a ser la idea que iba a contar y él quería hablar sobre un proyecto que iba a hacer. Las charlas TED son sobre cosas que hiciste o que estás haciendo, no sobre cosas que vas a hacer. Y él me quería contar que quería hacer una <b>aplicación </b>para medir la cantidad de agua que se gasta en la ducha. Genial. Eso es algo que querés hacer, todavía no lo hiciste. Pero cuando le empecé a preguntar por qué, me empezó a decir, por ejemplo, que tenemos un <b>montón de aplicaciones que nos ayudan a ser eficientes en distintos aspectos de nuestra vida</b>: el calendario para nuestro tiempo, de dieta para nuestra alimentación, de ejercicio o de salud para nuestro cuerpo. Pero en aquello en lo que no somos eficientes y perjudicamos a los demás, no solo a nosotros mismos, no tenemos ninguna aplicación que nos ayude a medirlo. Ahí está la idea. La idea no es la aplicación que va a hacer él. Es esa idea que te permite a vos, que no te dedicás a las aplicaciones y que no vas a hacer esa aplicación, pensar esa misma idea en tu propio contexto. <b>Por eso las ideas tienen mucho sentido, porque se enredan con nuestras vidas.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E4ZICRROTJBBHHFXEWIKSUO2GA.jpg?auth=d9a5eedcd36e5b218d87ee48d73a9c86f9e098248ebe5617ad457388d23dbab3&smart=true&width=1920&height=1282" alt="El festival TEDxRíodelaPlata celebra 15 años con más de 25 oradores, música en vivo y segmentos temáticos de ciencia, arte e innovación" height="1282" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo fue tu primer acercamiento al mundo TEDx Río de la Plata?</b></p><p>— Yo creo que mi primer charla TED la vi, no sé, habrá sido en 2008 o 2009 y me debe haber llegado por mail. Me acuerdo que la primera vez que lo vi dije: <b>“Esto es alucinante”. </b>Hay gente a la que yo no voy a tener nunca acceso porque está en alguna universidad de algún lugar muy lejano y me cuenta una idea, me da una charla muy bien preparada en muy poquito tiempo. Después conocí a <b>Gerry Garbulsky</b>, que es el <b>fundador de TEDx Río de la Plata</b> y hoy es parte del equipo. También a <b>Melina Furman</b>, que es una educadora increíble que falleció el año pasado, una amiga del alma, y en su momento me pidieron que me sume al equipo, que ya estaba creado, para que haga el primero de los eventos de <b>educación. </b>Y ahí fue mi primer vínculo con la organización y me encontré con un grupo de gente alucinante. <b>Es el equipo que toda organización querría tener, pero nadie podría pagar </b>porque son voluntarios que se ponen a pensar qué ideas pueden ayudar a mejorar nuestra sociedad y a otras personas a contar esas ideas. Es una posición muy altruista de parte de mucha gente muy grosa. Así que bueno, <b>Gerry y Melina</b>, <b>Santi Bilinkis, Diego Golombek </b>y<b> </b>podría estar un rato diciendo nombres. Son algunos de mis amigos con los que navegamos eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZEP2K3XBRBG33EMCCENNACD5BE.jpg?auth=08bc5c2448b1b7293099ad20a1d4b60be3aa0da8af0a1a1a35bdf31ed82f7977&smart=true&width=1456&height=816" alt="Aprender a escuchar implica dialogar y resignificar, no solo guardar silencio sino comprender realmente el universo del otro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Te acordás de alguna conversación o charla transformadora para vos?</b></p><p>— Una en particular cuando empecé a formar parte de la organización y a acompañar a oradores, me acuerdo que la primera persona que acompañé fue <b>Romina Lister</b>. Es una médica especialista en inmunología y pediatra y es especialista en vacunas y me acuerdo que habían hecho el estudio que guió a una vacuna muy importante que fue la de la <b>gripe A</b> y habían hecho un estudio acá en <b>Argentina </b>que después terminó ahí. Y la idea que quería contar era la de <b>inmunidad colectiva</b>, que significa que si tenés muchas personas vacunadas hace que aquellos que no se pueden vacunar por alguna razón médica, igual estén protegidos porque todos los de alrededor están vacunados. Es uno de los principios fundamentales de cómo funciona el<b> sistema de vacunación</b>. Y Romina era protagonista de esa idea y me pareció alucinante que ella se había metido en el medio de una <b>epidemia </b>en ese momento de gripe A para tratar de entender el problema y salvar gente. Me pareció tremendamente conmovedor, algo que después nos hicimos todos un poco expertos durante la pandemia en cómo funcionan las vacunas, etcétera. </p><p>Pero en ese momento fue una apertura de mi cabeza a un universo que no era el mío y que me pareció increíble. Me acuerdo también de una conversación con <b>Dani Molina</b> y en la previa él dijo una idea sobre la identidad. Yo tengo muchas identidades que, de alguna manera, están tejidas en mí y que las voy siguiendo y haciendo un telar de ellas. Y Dani dijo: <b>“La identidad también puede ser una cárcel”.</b> Y cuando dijo eso algo en mí cambió. Esta idea de que la identidad puede representarte y vos podés estar muy orgulloso, pero si te atás demasiado a esa identidad y el resto solamente te percibe por esa identidad, tal vez es más limitante que otra cosa. <b>Hay algo de encontrar el valor de la identidad, pero no permitir que te hunda,</b> que me conmovió mucho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EZG7KYDS5BOXMXHGROE466744.jpg?auth=6a5b6873f0208765b1b2345b17d510b82307b73725a4cdd9151f7c781106918c&smart=true&width=1161&height=653" alt="La inteligencia artificial y las redes sociales replantean la importancia de la escucha activa y la empatía en la comunicación humana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p><b>— Creo que eso pasa cuando uno se identifica demasiado con un solo rol, sobre todo el laboral. Si algo se quiebra, parece que la vida entera se derrumba. La lección es equilibrar las distintas áreas y no dejar que una predomine sobre las demás.</b></p><p>—<b> </b>Y también pensar en cuál es la mirada de los demás sobre tu <b>propia identidad. </b>Porque uno puede decir yo soy tal cosa, tal otra o formo parte de determinada comunidad, y los demás perciben eso de una manera particular. Cada uno tendrá sus <b>sesgos </b>sobre esa situación. Y tal vez hay algo que tiene que ver con cómo vos tejés esas identidades para <b>producir algo nuevo</b>, que es tu yo único, que tal vez eso es lo más importante, mucho más importante que el casillero en el que los otros te ponen. Yo trabajo mucho en educación, en escuelas y es muy fuerte como el ejercicio de etiquetar, de poner en casilleros a las personas. Aparece y está un poco descontrolado en ese momento tiene que ver con la edad también. Pero <b>aprender a pensar en identidades más complejas, en que una persona no es solamente una cosa, es importante para nuestra sociedad.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T4J2UR7ZDNDCBMLA2U6O6UDOSE.jpg?auth=be820bc7c2eca10f26291958acc6ec5bf2df4b35d1025fc2744dd4d4151b7438&smart=true&width=1456&height=816" alt="Es fundamental ayudar a jóvenes a descubrir que una identidad no se reduce a un solo rol, sino que puede ser multidimensional (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Creés que encasillar a las personas ocurre más en los jóvenes que en los adultos?</b></p><p>— No creo que pase más en los jóvenes. Creo que en los jóvenes pasa que están todos juntos, 30 pibes en un aula, durante mucho tiempo. Es una pecera en donde eso se ve muy fácil. Pero ahora tenemos las <b>redes sociales</b> que muestran eso. Es la pecera del mundo que nos muestra que eso está <b>pasando </b>todo el tiempo. Es muy fuerte y muy doloroso. Yo creo que genera mucha angustia de las personas que son encasilladas, pero también de las ganas, de la necesidad de encajar en eso, de la necesidad de querer parecerte. </p><p>Entonces,<b> afilar tu identidad a una sola cosa es complejo.</b> Yo me considero generalista. Me dedico a la educación y ese es mi eje, pero soy diseñador, tengo un montón de intereses. Siempre me dio un poquito de <b>FOMO </b>ser especialista. Por ejemplo, tengo un amigo que es médico y opera esófagos. Es muy especialista en una parte del cuerpo. A mí me encantaría saber tanto de eso como él y me da un poco de FOMO, me da ganas y por mi trabajo en el Río de la Plata estoy todo el tiempo hablando con especialistas de temas muy puntuales y muy locos. Me da FOMO, tengo ganas de ser como ellos también. Pero no me sale. Lo que me sale es otra cosa. Lo que me sale es tratar de encontrar la conexión entre las cosas y me dedico a eso. <b>Me dedico a encontrar la forma en la que algo se puede usar en un contexto distinto, en conectar una idea con otra idea, en poner dos personas juntas a hacer algo que no pensaban antes</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCUS5QE4ZBHUVHME7GEAOBZRSI.png?auth=2ef41d3be20e559d12cfc40d4369cc35c54327c94c9176bd30c0dc71b755f22b&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los adolescentes de Clubes TED-Ed pueden trabajar sus ideas mediante experiencias educativas que apuntan a más de 50.000 jóvenes del país (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><h2>Generalistas, especialistas y el futuro de la educación</h2><p><b>— ¿Cómo sentís que se vive esa diferencia entre ser generalista y ser especialista en la actualidad?</b></p><p>— Una vez me pasó que estaba en una universidad dando una charla y una chica me preguntó cómo había llegado a dedicarme a lo que me dedico. Yo le dije que me encantaría ser especialista en algo, pero me siento más generalista y ella me dijo: <b>‘Vos sos especialista en la conexión entre las cosas”.</b> Me sentí mejor, pude dormir mejor esa noche (risas). Creo que me ayudó esa perspectiva de afuera, porque en un contexto como el que tenemos ahora de <b>inteligencia artificial</b>, en donde muchas especialidades están comoditizando, donde hay mucho y el mundo de las redes sociales te propone que te especialices en algo porque si no vendés esto de tu marca personal, nadie va a entender qué hacés. Pensarme como especialista en la conexión entre las cosas me da un ángulo distinto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3XTNJ74XWZG75KSBNO6I65CNJY.jpg?auth=b903750f5c66acc96affec60aa3a57ac14deb93841d634120082d86e721eb87d&smart=true&width=1456&height=816" alt="El enfoque interdisciplinario combina educación, tecnología y diseño para crear experiencias que estimulan el pensamiento crítico en los jóvenes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Para mí puede pensarse también al revés: antes vivíamos en un mundo muy especializado, donde estudiabas cuatro años una carrera y con eso tenías toda una vida laboral muy específica. </b></p><p>— Estoy de acuerdo con lo que vos decís. Me parece que la inteligencia artificial, de alguna manera, está poniendo en valor la posición del que puede <b>conectar mundos</b>, el que puede hacer que algo se conecte con otra cosa que puede poner a trabajar a distintos robots. Y creo que en las redes sociales está pasando eso. Los creadores de contenido muchas veces son multimodales. Por ejemplo, hay una persona que yo admiro mucho es<b> Agustín Aristarán.</b> <b>Soy Rada en Instagram</b>.<b> Es un especialista en muchas cosas y combinó eso de una manera única y ahora es un artista de la hostia, </b>totalmente complejo. Es difícil encasillarlo. ¡Qué bueno que no lo podamos encasillar! Pero también creo que la <b>comunicación </b>nos está llevando por otro lado. En las redes sociales, vos tenés que ser algo y si no sos ese algo es difícil que te encasillen. Por ejemplo, si vos no sos cantante es difícil que te llamen para algo porque ¿dónde te encajan? Si no sos especialista en esto, ¿cómo te presentan? ¿Cuál es la bio que pongo? Todo ese mundo que te obliga a decir que sos rápido en uno, dos renglones o en una palabra. Ese mundo que te dice eso va en sentido contrario. </p><p>Hay como una especie de <b>disonancia cognitiva</b>, esta idea de que el mundo te pide una cosa, pero la comunicación te pide otra. La verdad es que <b>la comunicación es muy fuerte, te arrastra, te lleva puesto</b>. Entonces, tratar de pensar en lo necesario, pararte en una posición más generalista para algunas cosas a mí me parece muy importante, más pensando en el futuro y más pensando en los pibes que tienen que elegir qué estudiar. Saben los pibes que no van a hacer una sola cosa, pero las opciones de carrera que tienen muchas veces son limitadas. Esta idea de que voy a tener que estudiar varias cosas, voy a tener que participar en proyectos multidisciplinarios, es una idea que a los pibes les cuesta mucho porque los adultos no están pensando en que eso va a ser así.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WO6ZRQHE6RBA5NRLGZBXT4JWOA.jpg?auth=7064a9569e8ba973617968c865f96f730992b313d5be87d955059f72bd4a59ae&smart=true&width=1456&height=816" alt="La escucha activa y el diálogo son herramientas fundamentales para el aprendizaje y la comprensión profunda en la escuela y la vida cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Jóvenes, elecciones de vida y el rol de la escucha</h2><p><b>— Terminar el secundario y elegir qué estudiar era abrumador hace una década atrás. Hoy, con la inteligencia artificial y el temor a que ciertos trabajos desaparezcan, la decisión parece aún más aterradora. ¿Notás eso cuando hablás con adolescentes?</b></p><p>— Sí. Por un lado veo que pibes y pibas ya saben que no van a dedicarse a una sola cosa y veo todavía un mercado educativo que piensa que sí y les ofrece carreras demasiado especializadas que les piden rápidamente que se especialicen en algo. Pero a veces que se especialicen en técnicas específicas para hacer algo que también son intercambiables, que van corriéndose en la medida en la que la <b>tecnología </b>avanza. Y veo también <b>conversaciones de los pibes con sus docentes</b> <b>que les piden consejo y los docentes que saben que tienen un mundo complejo por delante.</b> Pero ellos tuvieron otra experiencia, se dedicaron a una cosa y se sostuvieron en esas carreras. Les cuesta acompañarlos a estos pibes que también vienen muchas veces muy influenciados por las cosas que ven en el mundo de las redes sociales. Es un mundo complicado que en donde los pibes están muy expuestos a la mirada del otro y en donde <b>necesitan mucha más escucha que otra cosa</b>.</p><p><b>Escuchar es una habilidad muy compleja que requiere muchísimo esfuerzo aprender</b> <b>y no está en una materia, en una carrera.</b> Pero que probablemente es una de esas habilidades que uno dice: “Esto va a formar parte del futuro seguro”, porque necesitás escuchar a las personas para conectar ideas. <b>Necesitás escuchar</b> lo que les está pasando para tener <b>empatía </b>y poder producir a partir de eso. Necesitás escuchar sus ideas y entenderlas de una manera particular para poder <b>resignificarlas </b>y pasarlas por tu propio matiz. Pero no está la carrera “Escuchar”. Tal vez alguno lo podrá relacionar con psicología, pero esa es otra cosa. Si vos le tenés que decir a un pibe que te está pidiendo ayuda sobre qué hacer, yo no sé bien qué decirle. Por eso creo que es difícil para los pibes que están buscando referencia rápida y además se han acostumbrado a que hay un montón de gente en redes sociales diciendo lo que tenés que hacer y de qué manera. Eso en la vida real no existe, no funciona así.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SIYCMP2OQ5AAXOXR44HGKXZJRI.jpg?auth=f709ee7cd711408ccda64ce2a93cd7275957a99bb2e7ada460147e099fe82a8e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La educación contemporánea plantea el desafío de formar jóvenes capaces de conectar saberes, no solo de especializarse en un área (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es para vos una buena escucha? ¿Qué significa saber escuchar?</b></p><p>— A mí me sale mucho mejor escuchar por la boca. ¿A qué me refiero con esto? Para <b>entender, escuchar y comprender, necesito interactuar, repreguntar,</b> decirte lo que estoy pensando sobre lo que me estás diciendo, necesito que entremos en <b>diálogo</b>. No es la forma en la que el mundo piensa en escuchar. <b>El mundo piensa en escuchar y visualiza gente que está sentada en silencio, prestando atención. </b>Esa es una forma de escuchar y es muy exitosa, pero no es la única ni es la que nos sale mejor a todos. En la escuela, por ejemplo, te piden que hagas silencio, escuches y prestes atención. A mí esa forma de escuchar me cuesta más y lo aprendí a los golpes porque me costó mucho entender que yo, para escuchar mejor, necesitaba una conversación para entender mejor lo que te pasa. Para decir en voz alta lo que estoy pensando sobre lo que vos me estás diciendo y, de alguna forma, darle sentido en mi propio universo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CZKSRDDTKRF2RAYWWZLJG4OWGE.jpg?auth=b6dca5c5bc7afb0c89c8f37da171ad6c585f36df61c2f1a8b14df9e3b60112e1&smart=true&width=1456&height=816" alt="La orientación vocacional debe contemplar la versatilidad, ya que los adolescentes saben que cambiarán de rol a lo largo de su vida profesional (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— La verdad tiene múltiples puntos de vista y encasillar solo lo conocido limita el descubrimiento. En la música, el cine o los vínculos, es clave abrirse a lo desconocido, porque puede sorprender y enriquecer.</b></p><p>—<b> </b>Bueno, de hecho, <b>TEDx Río de la Plata</b>, esa es nuestra especialidad. Cuando ves una charla TED online es una cosa, pero cuando venís a los eventos te vas a encontrar con algunas charlas que vos ya sabías que iban a estar y que te interesaban. Pero también con otros oradores que no conocés, que no tenés idea de los temas de los que van a hablar o que tal vez sabés los temas pero no te interesan a priori, los vas a escuchar de una manera distinta y creo que mucho tiene que ver con esta idea del <b>dispositivo de escucha </b>que venimos hablando sobre la escucha. Para mí es muy relevante que para escuchar mejor necesitamos un dispositivo que nos ayude a escuchar esta conversación. Es un dispositivo. Es pensar que sentados de esta manera, en silencio, sin que el celular nos esté sonando, sin que nos esté hablando otra persona, vamos a escuchar de una manera distinta. </p><p>Los eventos de TEDx Río de la Plata son dispositivos que hacen como un pequeño truco de magia, que es cuando pensamos en una charla TED, pensamos en una persona, en un escenario, hablando en un círculo rojo como cristal. Esa es la foto. El truco de magia es que en ese evento <b>hay miles de personas escuchando</b> <b>y eso es lo más importante</b>. <b>Desde que el Río de la Plata es un dispositivo de escucha más. </b>Más allá de ser en algunos casos un dispositivo de comunicación de ideas, la idea es <b>aprender a escuchar mejor</b>. Para eso nos tenemos que sentir cómodos. TED es un dispositivo que lo que hace es proponerte venir a un show porque es en parte un show, algo a lo que ya estás un poco acostumbrado, porque probablemente haya sido teatro alguna vez haya sido algún recital, la vas a pasar bien, hay humor involucrado, momentos en donde te vas a conmover, pero en donde te vamos a <b>pasear por distintas cosas</b>. Eso que uno piensa cuando quiere que la otra persona la escuche, escuche algo distinto. Aprender a escuchar supone aprender cuáles son los dispositivos que me hacen escuchar mejor y tratar de recrearlos y crearlos todo el tiempo.</p><h2>Cambiar de opinión y aprender a replantearse las propias creencias</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T2IV5WKCLVBTPJ7RF37WCMWRTQ.jpg?auth=cdcbce05b9969b22b613602c2efc329bfa52d2cb0a8475971f9abf44c8066b4a&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El futuro de la educación requiere proyectos multidisciplinarios, adaptados a un mundo con inteligencia artificial y nuevas tecnologías (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Por qué creés importante el valor de cambiar de idea?</b></p><p><b>— La coherencia es algo muy interesante,</b> pero está ocupando espacios que no debería. Cuando lo que valoramos de alguien es su coherencia, puede ser que eso que está diciendo lo siga diciendo porque lo vio antes. Pero la mayoría de las veces la coherencia está ocupando el lugar del que siempre dijo lo mismo y nunca cambió de opinión. Y<b> yo cambio de opinión todo el tiempo.</b> Me parece que entender es comprender, también es agarrar pedacitos de mundo que están fuera de mi universo y acercarlos y darles sentido en mi mundo. Eso supone cambiar de idea. </p><p><b>Imaginate qué feo sería el mundo si todo lo que pensamos ahora lo seguimos pensando en diez años</b>. Yo soy papá y el 90 por ciento de los banderines que yo tenía izados en un mástil los bajé porque uno piensa cuando yo sea papá, tal cosa... y no funciona todo eso. <b>A mí me parece que aquel que me dice que no cambia de opinión, a priori, me resulta... Me da desconfianza</b>. Me parece que alguien que realmente está haciendo un esfuerzo por comprender tiene que dar ese espacio. Si realmente no podemos cambiar de idea, si no podemos contradecirnos a nosotros mismos, pensar otra cosa, primero, nos estamos perdiendo una parte hermosa del mundo. Segundo, probablemente nuestros vínculos van a ser cada vez más pobres. Y tercero, el mundo va a sufrir un montón, las personas que te rodean van a sufrir un montón. Imaginate una persona que no puede comprender algo, un cambio de personalidad de otra, una decisión distinta de otro. Tal vez antes no hubiera estado de acuerdo. Pero ahora sí. Sería horrible el mundo así. Hay gente que sufrió mucho por estas cosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TV77LEVYVZBWPPAZAC3NHRUPZE.jpg?auth=11a455cd1227b3de9021382634702ece5df9c9d6834823135b2fcf2a7ba35bdd&smart=true&width=1456&height=816" alt="La creatividad es un eje central para construir propuestas educativas donde el error y el cambio de opinión sean parte del aprendizaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Podrías compartir algún ejemplo personal de cambios de creencias o banderas bajadas?</b></p><p>— Tengo un millón. Por ejemplo, <b>alimentación</b>. Me acuerdo cuando nació nuestra hija <b>Gal</b> con <b>Meli Maznata</b>, que es mi esposa, teníamos una idea de cómo queríamos que se alimente y éramos recontra estrictos. Y dijimos: “Bueno, hasta los dieciocho es así”. Y después empezamos a entender que parte de la historia no es nosotros elegir lo que ella come, sino presentarle opciones, que ella de alguna forma se vincule con esas opciones, que vea que nosotros preferimos esas opciones. Pero que también pruebe lo otro, porque si no prueba lo otro, el día que lo prueba... descontrol. </p><p>Hay algo ahí de encontrar esa forma. Hay una frase muy linda de una serie que se llama <i>This is us</i>, que es un culebrón espectacular, que dice que <b>los hijos no vienen de uno, sino a través de uno</b>. A mí me parece una linda forma de decir: “Vas a bajar todas las banderas que tenías, de la primera hasta la última, una después de la otra”. Hay un millón de cosas que yo pienso ahora que no pensaba antes sobre la educación, sobre la educación de mi hija. Yo trabajo en educación y la verdad que participar en primera persona del proceso por el cual una persona chiquitita empieza a comprender el mundo, te cambia. Haber sido testigo en primera persona de cómo pasó, cómo hizo ese <b>salto cognitivo</b> tan grande me cambió para siempre. Nunca más voy a pensar en la creatividad de los pibes de la misma manera. Es una lente distinta para ver el mundo. Ahora cuando los pibes están contando algo, yo no estoy pensando más de dónde lo sacaron, estoy pensando cómo puedo hacer para que inventen más, para que lleguen más lejos con esa imaginación.</p><p><b>— Este año, TEDx Río de la Plata tiene como eje el tiempo. ¿Considerás que el tiempo también permite cambiar de opinión o adoptar nuevas perspectivas?</b></p><p>— <b>Hay veces que para cambiar de opinión hay que pasar dos veces por el mismo punto.</b> Cumplimos 15 años y el primer evento de TEDX Río de la Plata fue sobre el tiempo y te puedo asegurar que este evento es muy distinto al anterior porque nos propusimos como equipo volver sobre algo, un lugar en el que ya habíamos estado y pensar ahora en el tiempo desde otro tiempo. Cuando hablamos de dispositivos antes, de cambiar de opinión, de exponernos a cosas que a priori no nos interesan, necesitamos alguna forma de hacer eso que nos ayude. Creo que tiene un poco que ver con toda la conversación que venimos, con tratar de estar dispuesto a bajar banderas, estar dispuesto a pensar las cosas de una manera distinta, no para que después pienses todo lo contrario lo que pensás ahora, incluso tal vez a veces es para estar más de acuerdo con lo que pensaba antes. Pero ese ejercicio es probablemente la contribución más grande que vamos a hacer en un momento como este.</p><p>—<b> Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados: si pudieras dejar algo para compartir que te haya conmovido, inspirado o hecho reflexionar últimamente, ¿qué sería? Puede ser una frase, un libro, una experiencia…</b></p><p>—<b> </b>Me gustaría volver sobre la idea de <b>Gabriel Mindlin</b> de que comprender es sentirnos cómodos con la realidad, con un fenómeno en el contexto de la realidad que conocemos. Y me parece que a mí me dio una perspectiva muy distinta que me permite pensarme a mí, cómo yo me acerco al <b>conocimiento </b>y pensar en la diferencia entre comprender y la verdad, que me parece que en general están muy mezclados, son aspiracionales los dos y que no siempre son lo mismo. Y tal vez<b> eso nos puede permitir entender algunas de las cosas terribles que están pasando en el mundo.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/lK3TRD4DIQg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="“El mundo va a sufrir un montón si no es válido cambiar de idea”, con Ariel Hache Mempert"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6A6M7E7WM5EB3MY33BVRFXU3TU.jpg?auth=477480621e3029cb0035edc536843f7c64703c699e2beadd099877288b326468&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[De la obsesión por la finitud a los tsunamis emocionales: las inquietudes que acompañan a Claudia Piñeiro desde la niñez y su huella en la literatura contemporánea]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/13/de-la-obsesion-por-la-finitud-a-los-tsunamis-emocionales-las-inquietudes-que-acompanan-a-claudia-pineiro-desde-la-ninez-y-su-huella-en-la-literatura-contemporanea/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/13/de-la-obsesion-por-la-finitud-a-los-tsunamis-emocionales-las-inquietudes-que-acompanan-a-claudia-pineiro-desde-la-ninez-y-su-huella-en-la-literatura-contemporanea/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la autora habló de la escritura como un acto de comunicación y una herramienta para procesar preocupaciones. Además, se refirió a “ensanchar la vida” mediante viajes, lecturas y conversaciones. ¿Cómo influyen los mandatos sociales en el amor y qué papel juegan la paciencia y los vínculos en las crisis?]]></description><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 11:56:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i>, <b>Claudia Piñeiro, escritora escritora y guionista, </b>compartió su visión sobre el acto de escribir, la relación con los lectores y el valor de la literatura como un puente de comunicación más que como un ejercicio solitario. Habló de cómo la escritura, sin ser terapia, puede ayudar a encontrar un eje y procesar inquietudes existenciales como la <b>finitud</b>. También desarrolló el concepto de <b>“ensanchar la vida”</b> a través de viajes, lecturas y conversaciones que abren nuevos mundos, advirtiendo sobre la pérdida de esos espacios de encuentro cara a cara que alimentan la creatividad y fortalecen los vínculos.</p><p>Además reflexionó acerca del amor, las relaciones, los mandatos sociales y la presión histórica sobre las mujeres. Analizó cómo cada etapa de la vida redefine lo que significa amar y planteó que las grandes crisis, o “tsunamis” de la vida, se atraviesan con paciencia y afectos cultivados mucho antes de que lleguen. <b>El episodio completo ya está disponible en </b><a href="https://open.spotify.com/episode/0RtZLwFHoqy9W65O6T943c" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0RtZLwFHoqy9W65O6T943c"><i><b>Spotify </b></i></a><b>y </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q5pRIOtbV-4&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=Q5pRIOtbV-4&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>. </b></i></p><p>Claudia es una de las autoras argentinas más leídas y traducidas, con obras publicadas <b>en más de 30 países y adaptadas al cine, la televisión y el teatro. </b>Formada como contadora pública, dejó su carrera para dedicarse de lleno a la escritura, desarrollando una narrativa que combina el suspenso con una aguda crítica social. Entre sus libros más reconocidos se encuentran <i>Las viudas de los jueves</i>, <i>Betibú</i>, <i>Las grietas de Jara </i>y <i>Elena sabe</i>, novela que en 2022, bajo el título <i>Elena Knows</i>, fue finalista del International Booker Prize, situándola en el mapa literario global. Además de su faceta como <b>novelista, es dramaturga, guionista y columnista</b> y <b>una voz activa en el debate público sobre derechos humanos, memoria y género. </b></p><p>A lo largo de su trayectoria recibió distinciones como el premio Sor Juana Inés de la Cruz, el LiBeraturpreis y el Pepe Carvalho, consolidándose como referente de la literatura contemporánea latinoamericana. En 2023 lanzó <i>Escribir un silencio</i>, su primer libro de no ficción, que recopila columnas, conferencias y reflexiones sobre literatura y sociedad; y este 2025 publicó la novela <i>La muerte ajena</i>, donde busca sumergir al lector en “la incomodidad de las distintas versiones de un hecho”.</p><p><b>— Si alguien te preguntara para quién escribís, ¿qué dirías?</b></p><p>— Justamente Mauricio<b> </b>artun mencionaba en el taller que <b>Bertolt Brecht</b> decía yo escribo para<b> Carlos Marx, </b>sentado en la tercera fila, porque era un teatro muy político en ese momento de la época de Marx y del comunismo. Y yo siempre pensé qué impactante pensar: escribo para Carlos Marx sentado en la tercera fila porque ya te paraliza totalmente ¿no? Yo no sé para quién escribo. No sé quién está sentado en la tercera fila o quién está leyendo un libro. Pero sí, siempre considero que hay alguien del otro lado. No pienso que es una escritura para mí ni solitaria. <b>Pienso que es un acto de comunicación y que le estoy contando algo a alguien usando una riqueza común que es el lenguaje</b>. Y ese alguien bueno de codificará le entrará y hará algo con eso que está leyendo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ZVB7RXFJRDIFBXP2K45RSF7OE.jpg?auth=d5ac963f26e2280bd352f6c1fb09f7c047916d71e097896be1967c9102bdb40c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Piñeiro, la escritura no cumple un rol terapéutico, pero sí le permite encontrar un eje y procesar preocupaciones existenciales, especialmente la inquietud por la finitud de la vida
(Gustavo Gavotti)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿La literatura cumple un rol terapéutico para vos?</b></p><p>— Cuando yo tenía talleres y venía alguien y me decía: <b>“Vengo al taller porque me manda la psicóloga”. </b>Y no. Sí a lo mejor necesita escribir, pero el taller no tiene que venir porque lo manda la psicóloga, tiene que venir porque quiere escribir, quiere contar una historia, por otros motivos. Un taller para aprender a escribir no es un taller para hacer terapia. Ahora, <b>indefectiblemente la escritura es una sublimación también. </b>Por supuesto que te mueve cosas que tienen que ver con vos y que a lo mejor hay gente que le hace bien y hay gente que le hace mal. Hay escritores que sufren mucho escribiendo y hay escritores que liberan un montón de cosas. A mí me pasa que me centro, me centro en un eje. Si yo estoy escribiendo siento que estoy más centrada en un eje y, como soy muy obsesiva y estoy preocupada por muchas cosas, si no estoy escribiendo, tengo demasiadas preocupaciones.<b> Cuando estoy escribiendo la preocupación es lo que estoy escribiendo y lo del costado se baja a la dimensión que tiene que tener.</b> Entonces eso me interesa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDAKQZUMZZH6ZNHA3CT7H3WDEM.png?auth=edb9d7c268efe1fb2ff8218a8fe3c3f42566ad10096ca3b9b41e0fca90bf89de&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La autora observa que la sensación de finitud y el concepto del infinito han sido temas que la acompañan desde la infancia, apareciendo con frecuencia de manera explícita en sus relatos y novelas
 (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>Finitud, muerte e infinito: obsesiones existenciales</b></p><p><b>— En “Escribir un silencio” hablás sobre la finitud de la vida, una preocupación que decís te acompaña desde la infancia. ¿Todavía te obsesiona este tema?</b></p><p>— A mí me obsesiona desde muy chica. Vos sabés que yo desde muy chica un día me puse a pensar en la finitud de la vida. Yo era una nena, no era porque yo pensara que me iba a morir mañana. Mi mamá me encontró en ese estado muy alterada, muy llorando y me preguntó que me pasaba,<b> y yo le dije que estaba pensando en la muerte,</b> no con las palabras de una niña, que la gente algún día se moría. Y me dice: “¿pero por qué te preocupas tanto si vos no te vas a morir? Sos muy chiquita. No te vas a morir”. Y lo que yo le quería transmitir a mi mamá, que no sé si se lo transmití bien, es que a mí no me preocupaba pensar que me iba a morir al día siguiente. <b>A mí lo que me inquieta es la sensación de la finitud, que esto tiene un límite, que en algún momento nos morimos</b>. Esa noción de la finitud es lo que me impacta. <b>El saber que esto es por un tiempo nada más. Y no sabemos cuánto es ese tiempo</b>. Rosa Montero, que es amiga mía, dice que en general los escritores tienen como una marca de esto, de estar preocupado por ese tipo de cosas. A mí me parece que la muerte es una obsesión de muchos de los escritores. Quizás en mi escritura aparece más como más explícitamente, porque siempre hay un muerto, pero eso no quiere decir que muchos escritores no tengan esta, esta inquietud. Esta sensación qué extraño es todo esto, que estamos un tiempo acá y que después no estamos más. Es raro.</p><p><b>— ¿Qué hacés cuando aparece ese tipo de pensamientos, los evitás o los elaborás de algún modo?</b></p><p>— Trato de no pensar mucho. Hay dos cosas que me afectan mucho:<b> uno es la finitud y la otra es el infinito.</b> Vos fijate porque, por ejemplo, cuando vos empezás a pensar en el infinito, es un concepto rarísimo, el concepto de infinito. En el sentido de que cómo puede ser que algo no tenga dónde termina y dónde termina, en todo caso, tiene que haber otra cosa. Son dos conceptos que me que me revuelven un poco y que me inquietan. <b>Trato de no pensar ni en la muerte ni en el infinito porque me alteran.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUA4FAXBWFCHPEXAHCI6J2OC74.jpg?auth=8af88efbd81537816527597f6a45bcf7cdfe28bafe5610c92aaa7fbea1cb45eb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su reflexión sobre el amor y las relaciones, Piñeiro señala el peso de los mandatos sociales y cómo la educación sentimental moldea la manera en que las personas eligen pareja y viven sus vínculos
VisualesIA" height="1080" width="1920"/><p><b>— Hay un término que lo mencionás en tu libro es el de “ensanchar la vida”, como una búsqueda de profundidad más que de duración. ¿Cuáles son las cosas que sentís que ensanchan tu vida y que hacés de manera consciente?</b></p><p>— Ahí yo hablo de <b>viajar</b>, que te muestra otros universos posibles, y <b>leer</b>, que ensancha muchísimo porque hay un montón de mundos que nunca vamos a transitar y que estamos leyendo en distintas historias. Pero, por ejemplo, recién fui a la Fed, que es la <b>Feria de Editores de Buenos Aires</b>, que es un lugar donde se venden libros de editoriales independientes, que tiene muchísimo éxito, que está lleno de gente. Y me encontré con dos amigas y nos fuimos a tomar un café arriba y nos pusimos a hablar de distintas cosas, de cosas cotidianas del país, del CONICET, de los animalitos que vemos en el fondo del mar y cómo nos gusta ver eso, etcétera. Y yo me sentí que había ensanchado la vida en el sentido de que la conversación con gente con la que te llevás bien y que tenés ganas de hablar y compartir cosas, no importa mucho de qué hablás, pero <b>la conversación con el otro en el vínculo también ensancha la vida,</b> <b>porque estamos en una época de poca conversación. </b></p><p>Es más, en el medio de esta charla con ella, me llamó uno de mis hijos que siempre te llama directo, que es raro que alguien te llame directo, pero este hijo no suele mandar mensajes. <b>Por eso no me asusto porque él llama directo, le gusta más hablar. </b>Y hablamos de cómo se va perdiendo esto, de lo que te llama en directo, que hables y que converses. Y que en la conversación también hay silencios y hay momentos en que te quedás callado y estás esperando que el otro pueda decir algo que a lo mejor si no le das el tiempo, no sale. En estos mensajes yo te pregunto, vos me contestás, se terminó ahí. Pero si vos estás tomando un café y miramos por la ventana, a lo mejor sale algo que no salía de otro modo, ¿no?</p><p><b>— ¿Sentís que el teletrabajo o los cambios en la forma de trabajar han afectado esos vínculos y las conversaciones cotidianas?</b></p><p>— Es que tenés que perder tiempo para eso y parece que el tiempo es algo que <b>nadie quiere perder tiempo. </b>Yo entiendo que tiene ventajas el teletrabajo, sin duda, pero se pierde todo esto que decís. <b>Quizás una modalidad híbrida no está mal porque te obliga a estos encuentros, que son para que surjan ideas. </b>También tiene que haber contacto con los otros para que te aparecen las ideas porque conversaste con otras personas, porque te dijeron algo, porque te resonó. Aunque no te parezca una cosa lo más inteligente del mundo,<b> siempre hay algún resorte que se toca en la conversación, en el encuentro con el otro, que me parece que virtualmente eso no lo tenemos.</b></p><p><b>— ¿Tenés alguna actividad o momentos del día donde te sentís más creativa?</b></p><p>— No, yo durante mucho tiempo leía caminando, ahora también, pero bueno, en Buenos Aires es difícil leer caminando. Pero si estoy en una cinta, si puedo leer caminando. Cuando vivía en un lugar que podías caminar y no te pisaba un auto, leía caminando. <b>Me gusta leer en movimiento.</b> Es la escuela de los peripatéticos que se iban a caminar y salían grandes ideas filosóficas. Pero me parece que el movimiento también ayuda a que salgan algunas cosas.<b> Esa cosa de ir caminando, de ir viendo, de ir mirando. </b>También caminar la ciudad, mirar lugares, todo eso me parece que ayuda a la generación de ideas. Pero en definitiva, <b>las ideas surgen de una multiplicidad de cosas</b>. Yo converso con vos y pasan cosas. Y después ve una serie y pasan cosas y después leo un libro y pasan cosas. Y todo eso después se mezcla dentro tuyo y aparecen ideas. Pero si esos inputs se van reduciendo, cada vez hay menos creatividad, me parece ¿no?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O3DPZYRWMNFQTBUP55QFC66XDU.jpg?auth=f5ae5ad02603d688b72a2d6d5807f1e27fc6685526780dedcb1beb7be37f5cdc&smart=true&width=1456&height=816" alt="Piñeiro considera fundamental mantener las amistades y cultivar relaciones a lo largo del tiempo, porque son ellas las que sostienen en los momentos de crisis y brindan apoyo incondicional
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>El amor, la pareja y las narrativas sociales</b></p><p><b>— En uno de tus libros mencionás a la escritora Eva Illouz que habla sobre cómo a veces nos pasamos un montón de tiempo tratando de analizar nuestros fracasos amoroso, cuando en realidad hay que sacarle un poco de culpa al individuo y fijarse en estas fuerzas sociales o narrativas que moldean la manera en la que amamos o elegimos una pareja. ¿Coincidís con esa mirada?</b></p><p>— Sí, yo creo que por supuesto hay cosas que traés de tu historia familiar y un montón de cosas. Pero aunque las revises, sigue habiendo imposiciones sociales. Me parece que eso que hace Eva Illouz, euna escritora israelí muy buena que tiene muchos textos muy buenos. En este libro <i>Por qué duele el amor</i> me parece que alivia en un punto: no es culpa mía y de mis padres, cómo nos relacionamos y por eso ningún hombre me viene bien o ninguna mujer me viene bien, porque entonces el vínculo y no sé qué. No sé cuánto. <b>También hay condicionamientos sociales</b>. </p><p>Ella dice algo que yo lo veía en otro momento. Una chica va a una fiesta y vuelve a su casa sin haber estado con nadie, le dicen: “¿Cómo no había nadie que ninguno te gustó? ¿Ninguno te viene bien? ¿Cómo puede ser que nadie te venga bien?” Hay como una presión y eso lleva también a algunas mujeres a que tienen que enamorarse o tienen que estar con un tipo. Supongo que a los hombres les pasa lo mismo. Yo hablo de las mujeres porque conozco más el mundo de las mujeres. De todos modos, entiendo también que está un poquito más relajado. O sea, puede ser que esté la presión, pero también tengo un montón de amigas que están solas y no se sienten tan presionadas como era en la época en que yo era chica y que tenías que casarte, tenías que tener hijos. Además, esa es otra presión social: si te casaste porque no tenés hijos y si no tenés hijos ¿será que tenés un problema? También era una presión social. Me parece que ahora las mujeres son bastante más independientes, tienen su profesión, etcétera, entonces pueden plantarse un poco y decir: “Bueno, pará. Yo quiero estar con alguien si estoy bien con alguien y si no estoy bien ¿por qué tengo que estar con alguien?</p><p><b>— Todavía sigue sucediendo, pero creo que la gente se cuida mucho más de lo que te dice o te pregunta…</b></p><p>— A mí me pasó mucho con Escribir un silencio, por ejemplo, como yo escribo mucha ficción sobre personajes que tienen algún conflicto con la maternidad o que no quisieron ser madres, o que no fueron madres, o que hicieron un aborto o lo que sea. Muchos conflictos con la maternidad. Una vez una periodista me dice, cuando en “Escribir un silencio”, que son textos que son de no ficción, aparecen mis hijos. Y me dice: “Yo nunca me imaginé que vos tenías hijos y que te ocupabas de ellos” (risas). Y yo dije: “¡Wow! Qué impresionante”. Porque yo escribo ficción, obviamente, y me interesa hablar del rol de la maternidad y de cuánto peso le genera a un montón de mujeres ese y cuánto disgusto también en estas presiones sociales, entonces el otro interpreta: “Bueno, será que no tiene hijos”. Siempre hay interpretaciones sobre el escritor. Necesitas saber quién es ese y por qué se le ocurrió eso que escribe.</p><p><b>— También tu último libro, La muerte ajena, la protagonista quiere separarse de su pareja a pesar de no tener grandes conflictos. ¿Qué pensás sobre los diferentes modelos de pareja y el significado del amor hoy?</b></p><p><b>— La pregunta clave es qué es el amor.</b> Porque el amor es una construcción a través de una educación sentimental y en otras épocas había matrimonios, que sigue habiendo en algunos países y acá mismo también. Puede ser que existen matrimonios arreglados que decís presentás a un chico y una chica porque está bueno que se casen por distintas cuestiones y son matrimonios que se arreglan de esa manera y a veces es en sociedades donde está aceptado y la persona está conforme con que sea de esa manera. Para otros tiene que haber un enamoramiento. El amor son distintos conceptos y mucho tiene que ver la educación sentimental. Entonces, en esa educación sentimental yo muchas veces me quejo también desde el punto de vista de la mirada feminista o lo que sea, de cómo nos han hecho pensar que el amor es sufrir y estar desesperada. Entonces ella, por ejemplo, esta protagonista, no se sentía así como agotada con él, pero me parece que también, para ser justos con la historia, él le dice eso. Pero después cuando empezás a rascar había problemas importantes en esa pareja, no solamente que no pasaba nada. Entonces, para alguien el amor puede ser sentir realmente una pasión muy física, muy sensual y sexual, y para otros o para los mismos, en otra etapa de la vida, puede ser llevarte bien y divertirte. Ser compañeros y un montón de otras cosas. Cada uno elegirá qué es para él el amor en cada momento de su vida, porque para mí tampoco el amor fue exactamente igual en cada momento de mi vida. Me parece que uno va buscando lo que es mejor para vos en cada momento, emocionalmente. Y a veces esas pasiones desenfrenadas que te vuelven loca es lo peor para vos en la vida en algunos momentos. A mí me ha pasado de ser chica y tener ese tipo de relaciones y después más grande que te vuelve a pasar eso y decir: “No, para. No me puede estar pasando, yo acá no entro, yo no entro ni loca acá de nuevo”. Cada una y cada uno tendrá que ir como midiendo qué es el amor y cuál es la mejor forma del amor para cada quien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VSXU4UKFTNBMZLIJE4EOK2B5LE.jpg?auth=ce129b4d4dafeffbf914080c9e834b9fc275503038c5277cbdf4fe0d8c6455df&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Cada una y cada uno tendrá que ir como midiendo qué es el amor y cuál es la mejor forma del amor para cada quien", dice la escritora
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Tsunamis de la vida: herramientas para atravesar crisis</b></p><p><b>— En </b><i><b>La muerte ajena</b></i><b> decís que la vida tiene, por lo general ,uno o dos tsunamis a lo largo del tiempo. ¿Cuáles fueron algunas de las herramientas que aprendiste surfeando algún tsunami de la vida?</b></p><p><b>— Probablemente uno es que hay que tener paciencia.</b> En el caso de un tsunami, tenés que hacer algo rápido y en ese momento tenés que ir a las tierras altas y salvarte. Si no, no te salvás. En general, cuando te pasan cosas en la vida no es tan así que es en ese momento.<b> Hay cosas que suceden y que llevan un proceso hasta que se acomodan.</b> Y uno quisiera que eso se solucionara rápidamente. Entonces, la impaciencia en ese momento me parece que es perjudicial, porque empezás a hacer cosas y a veces lo único que tenés que hacer es esperar. <b>A mí me vino muy bien en algún momento haber leído el Tao, que justamente lo que dice es que a veces hacemos, hacemos, hacemos para modificar algo, para evitar algo que puede llegar a suceder.</b> Y lo que hacemos es provocarlo y lo único que tenemos que hacer es frenar, contemplar y esperar. Eso me parece que es importante también cuando estás en crisis.<b> Esa cosa de tener paciencia y pensar que eso en algún momento va a pasar.</b> Por más de que uno tiene que hacer cosas, una tiene que hacer cosas para que la cosa mejore, también <b>tiene que esperar que se den los procesos que se tienen que dar.</b> Ese sería el consejo: <b>tener la paciencia suficiente para que los procesos hagan su recorrido.</b> </p><p>Y muchas de estas crisis son procesos, no son puntuales. La otra es rodearte de la gente, de los afectos. Cuando una amiga se separa, lo que más te apoyan son tus amigas, en mi caso, por lo menos. Si tenés un buen grupo de amigas, de gente afectuosa o si tenés, no digo solamente una separación, ¿no? Alguna vez que ha habido algún problema de salud en mi familia muy importante, los que te sostienen son los amigos que se paran en el hospital y te acompañan y van todas las tardes. Y para tener esos afectos el problema es que los tenés que ir trabajando desde antes del tsunami, porque si vos el día que tenés tsunami hace 200 años que no les vamos a tus amigos, que no cultivás la amistad… <b>La amistad hay que cultivarla, los afectos hay que cultivarlos, las relaciones. </b>Estar presente, del cada tanto, llamar y preguntar cómo estás, qué te pasa. Eso no lo podés reactivar en el tsunami. Vos tenés que hacer una construcción de esos afectos a lo largo de la vida y sabés que cuando te pase algo van a estar, no vas a necesitar llamar y decir: “Che me está pasando esto, venite ya para acá” porque ya vas a ver que tiene que ir para ahí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EZG7KYDS5BOXMXHGROE466744.jpg?auth=6a5b6873f0208765b1b2345b17d510b82307b73725a4cdd9151f7c781106918c&smart=true&width=1161&height=653" alt="Piñeiro recomendó a la conversación como parte de un hábito que genera bienestar
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p><b>— Para cerrar, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es que nos cuentes algo que en el último tiempo te dejó pensando, te conmovió o te tocó una fibra y crees que vale la pena dejarlo acá para compartir.</b></p><p>— Te voy a decir una anécdota muy simple de hoy al mediodía, que fui a un bar a encontrarme con una amiga, que teníamos que conversar, y almorzamos ahí. Y la chica que atendía en el bar nos vino a cobrar y yo, para sacar la cartera, saqué de la cartera un libro de <b>Mariana Enríquez</b> porque tengo que entrevistarla por un libro nuevo de ella que se llama <i>Archipiélago</i>. Y la chica estaba ahí con el posnet y dijo bajito: “¡Uy! Mariana Enríquez”. Y mi amiga es profesora en Alemania de literatura y yo la escuché que dijo: “Mariana Enríquez” Y le dije: “¿Te gusta Mariana Enríquez?” “Sí, me encanta”, me respondió. Empezó a hablar de todos los cuentos q</p><p>ue leyó de Mariana Enríquez y se dio una conversación entre las tres, inhabitual en ese contexto y fue lindo escucharla. Escuchar que una chica le gusta mucho Mariana Enríquez y que leyó estos cuentos y que mi amiga, que es profesora de literatura, que justo vino, se dio como un microclima de cofradía de “nos gusta leer, nos gusta el mismo autor”. Y si no es este autor, ¿cuál te recomiendo? Y se empezó a dar toda una conversación que me encanta y que se dan en los encuentros reales.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/Q5pRIOtbV-4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Como afrontar los tsunamis de la vida y resignificar el amor con Claudia Piñeiro"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VIJEJTTYMZHW7MOXRYGZRHVAIU.jpg?auth=65be8de968a028b522a21dd91d9956b48dbbac8e4c76758f4ce5ebd78309383c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[(Gustavo Gavotti)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gustavo Gavotti</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Fernando Polack, referente en investigación de vacunas y creador del restaurant Alamesa: “Todo parece imposible hasta que se hace”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/10/fernando-polack-referente-en-investigacion-de-vacunas-y-creador-del-restaurant-alamesa-todo-parece-imposible-hasta-que-se-hace/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/10/fernando-polack-referente-en-investigacion-de-vacunas-y-creador-del-restaurant-alamesa-todo-parece-imposible-hasta-que-se-hace/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el médico pediatra e infectólogo relató cómo el espacio gastronómico pionero en integración laboral para jóvenes neurodivergentes está transformando vidas. Destacó la importancia de la exigencia, la calidad y la valentía para crear un lugar único que rompe estigmas y genera vínculos profundos entre los jóvenes, sus familias y la sociedad]]></description><pubDate>Sun, 10 Aug 2025 12:43:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>Suerte que lo hice. Suerte que avancé. Suerte que apareció esto y qué distinta es mi vida a partir de que existe </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2025/03/26/fernando-polack-explico-el-exito-del-restaurante-inclusivo-alamesa-es-el-mejor-calificado-de-la-ciudad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/03/26/fernando-polack-explico-el-exito-del-restaurante-inclusivo-alamesa-es-el-mejor-calificado-de-la-ciudad/"><b>Alamesa</b></a>”, afirmó <a href="https://www.infobae.com/tag/fernando-polack/" target="_blank" rel=""><b>Fernando Polak</b></a>, médico infectólogo y mentor de <b>Alamesa</b>, el primer restaurante de Argentina atendido y gestionado íntegramente por jóvenes neurodiversos. En diálogo <b>con </b><i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>,</b> compartió su historia personal y el camino que lo llevó a transformar no solo la vida de su <b>hija </b>sino la de decenas de familias a través de un modelo de integración único en el país. </p><p>El <b>episodio completo </b>ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/45L9yi7BLcwHqCPnu0J7yK?si=3901d82eab4343b5" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/45L9yi7BLcwHqCPnu0J7yK?si=3901d82eab4343b5"><b>Spotify</b></a><b> </b>y <a href="https://youtu.be/i6B2Wga57ro?si=oQ1LQtzQSqmGvMbe" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/i6B2Wga57ro?si=oQ1LQtzQSqmGvMbe"><b>YouTube.</b></a></p><p>A lo largo de la entrevista, reflexionó sobre la <b>filosofía de integración</b> basada en la exigencia y la calidad, que rompe con la caridad tradicional, y explicó cómo la <b>tecnología, el diseño y un equipo comprometido</b> hacen posible un servicio impecable.</p><p><b>Fernando</b> es un destacado médico pediatra e infectólogo argentino. Graduado con honores en la <b>Universidad de Buenos Aires (UBA)</b>, se formó en prestigiosas instituciones de <b>EEUU</b>, como <b>Johns Hopkins</b> y <b>Vanderbilt</b>, donde ocupó la cátedra <b>César Milstein</b>. </p><p>En 2003, creó la <b>Fundación INFANT</b>, orientada a transformar la investigación básica en soluciones pediátricas de alto impacto sanitario. Reconocido internacionalmente, recibió premios como el <b>Investigador Joven del Año en Pediatría en EEUU </b>y fue declarado “Personalidad Destacada de las Ciencias” por la Ciudad de Buenos Aires. Durante la pandemia de <b>COVID-19</b>, lideró en <b>Argentina</b> los ensayos clínicos clave de la vacuna de <b>Pfizer-BioNTech</b> y un exitoso tratamiento con plasma convaleciente, destacándose por su capacidad de traducir la ciencia en esperanza real. Más recientemente, impulsó Alamesa como modelo de integración laboral y social en <b>Argentina</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KAX2EM2LIZCRTIHSNKXRLXRXBU.jpg?auth=a4e1c032b777c3a94e193dbf14a82c975d5b735f798dd2d65c6b051dccc843a8&smart=true&width=1833&height=1031" alt="Alamesa surgió como respuesta a la falta de propuestas laborales significativas para jóvenes neurodivergentes tras finalizar el colegio" height="1031" width="1833"/><p><b>— ¿Cómo nació la idea de crear un restaurante atendido por jóvenes neurodiversos?</b></p><p>— Esto empezó como una idea mía alrededor de conseguir estructurar algo que le dé estructura a la vida de mi hija una vez que salga del colegio. <b>Mi hija es neurodivergente. Tiene 27 años.</b> Y lo que le pasa a los chicos una vez que terminan el secundario en este mundo de los jóvenes neurodivergentes es que se quedan sin nada para hacer. En general, lo que tiende a suceder es que van a alguna institución a pintar mapas, a sembrar porotos, a pasar el día, a jugar un poquito al vóley. Pero ciertamente no tienen un ancla que le dé significado a lo que hacen en el día a día y yo me di cuenta de que eso es lo que iba a hacer que Julia tenga una<b> vida mejor. </b>Entonces, pensé en hacer un <b>trabajo</b>. Porque pensé que el trabajo era lo que verdaderamente le daba sentido a la vida de cada uno, sobre todo en las edades más jóvenes. Después uno puede ver qué quiere hacer, pero al principio es inevitable eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XKJF2PAORFFXNK2FGBTZQPZF2Q.jpg?auth=87e315d6e80744144b8065b3421448477a7398cc53e3454156a1c5072b8e5255&smart=true&width=3449&height=2300" alt="Cada plato ofrece un esquema de trabajo específico, con ingredientes y utensilios codificados por colores para facilitar la preparación (EFE/ Rafa Sanz)
" height="2300" width="3449"/><p><b>— ¿Cómo se transformó la idea inicial en el proyecto del restaurante?</b></p><p>— En un momento, cuando yo estaba dudando sobre qué tipo de emprendimiento ligar a Julia, fui a comer a un restaurante con ella y su hermano mayor <b>Leandro </b>y vi un poquito la dinámica de un lugar donde se encontraban los comensales con la gente que hacía de camarero o trabajaba en las cocinas. Todo el tema de la comida alrededor de la cultura de la Argentina, que tiene tanto que ver con cómo somos nosotros. Y pensé que si quería hacer algo que, en última instancia, no era el trabajo en sí, sino mucho más, que conectara a mi hija y al resto de los chicos con la sociedad, lo importante era que pensase algún tipo de trabajo que tuviera una<b> conexión emocional fuerte con el día a día.</b> Y eso me parecía que un restaurante iba a ser ideal. <b> Alamesa es mucho más que un restaurant</b>. Y eso no lo sabía. Terminó haciendo que el match entre esta iniciativa que sea un restaurant y el equipo de gente que trabaja en él, que son estos pibes, sea potentísimo. Hoy es un restaurant de chicos neurodivergentes. Yo le digo chicos, pero son <b>40 jóvenes de edad promedio, 28 años</b>, que hacen absolutamente todas las tareas dentro del restaurant: son los que te reciben, los que te llevan a la mesa, los que ponen la mesa, la limpian y son los que te toman el pedido. Ahora tenemos una<b> app que te toma el pedido</b>, pero son los que cocinan, emplatan, los que sirven todas las cosas que vas pidiendo, los que te cobran al final y te acompañan al salir. Toda esa tarea fue una<b> enorme construcción</b> que permitió que hoy el restaurant sea un lugar muy lindo para ir a comer, un lugar donde se come muy bien. Un lugar muy feliz que escondía un montón de secretos que yo no esperaba que estén dando vueltas por ahí y que <b>hicieron de Alamesa algo mucho más potente todavía de lo que yo me imaginaba.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQB7GSLL3BDI7IZMGT4KD5BHSA.jpg?auth=95a4232ca8fea590d3b7720dccb95713d4b4cb2a690ad3ec3b839c70fb51cf0a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El restaurante se convierte en un espacio de integración laboral y social, con 40 jóvenes neurodivergentes encargados de todas las tareas de atención y cocina" height="1080" width="1920"/><p><b>— Lo interesante del proyecto Alamesa radica en que está pensado como un trabajo y también como un negocio sustentable. El personal no tiene excepciones, no pueden ausentarse sin motivo…. Funciona de verdad. </b></p><p>— Eso es central a la filosofía de integración que tiene que ver con lo que hacemos porque verdaderamente <b>cualquier proyecto de integración que depende de la caridad ajena no es un proyecto de integración, es un proyecto de caridad. </b>Entonces, si yo dependo de la buena voluntad de una persona que quiere donar dinero para que los chicos hagan comida y no importa si los chicos hacen o no hacen la comida, si queman o no los platos, evidentemente estoy haciendo un “como sí”, y ahí tengo obligatoriamente la necesidad de que sean cómplices los comensales que vengan y digan: “Bueno, es una porquería, pero de todas maneras, qué buena iniciativa, mantiene estos pibes ocupados” y eso no tiene nada que ver con Alamesa. Te diría que eso es la antípoda. <b>Alamesa es un lugar donde lo que se busca es la excelencia. </b>¿Y cómo se logra? Entendiendo el lenguaje de la población que trabaja para Alamesa y codificando todo en ese lenguaje de manera tal que vos, comensal, estás sentado en un restaurant como cualquier otro. Pero nosotros tenemos todo un lenguaje que te pasa por el costado, que es invisible a los ojos, que hace que el servicio de la mesa sea probablemente mejor que el servicio del 99% de los restaurantes de la ciudad. Y eso se basa en un montón de <b>guiños y secretos </b>que están en el<b> diseño mismo de los platos, de las mesas, los manteles, de la app que usas para hacer la orden</b>, que entienden perfectamente los chicos. Entienden todos los jóvenes que trabajan ahí, entiende el equipo. El equipo son otras ocho personas, hay 40 pibes y otras ocho personas neurotípicas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7TXCYY465CTXKBNOF4DWZEXXE.jpg?auth=bbbcb55b7cf41355e3facc905009d0289e42e34ffec6c8e5689a74acd15bf179&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La propuesta rompe con la caridad tradicional: Alamesa funciona como un negocio sustentable, centrado en la exigencia y la calidad del servicio" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cuáles son esos “guiños” o elementos ocultos que distinguen el funcionamiento de Alamesa?</b></p><p>— El primero es que cuando yo empecé el proyecto, sabía que desde la mirada colectiva de la gente, la idea de ir a comer a un lugar donde hay tantos pibes con neurodivergencia, iba a ser un <b>desafío</b>. Entonces yo necesitaba un chef realmente bueno. Fui a buscar a ese chef y empezamos a trabajar, y seguimos hoy todavía y vamos a estar mucho tiempo trabajando juntos, <b>Takehiro Ohno</b>, que es un chef que viene de San Sebastián, un restaurante icónico de San Sebastián que se llama <b>Zuberoa</b>, un restaurante con <b>estrellas</b> <b>Michelin</b>, o sea, un restaurant posta. Y él es el que hace el menú Alamesa. </p><p><b>El menú tiene una serie de condiciones que son esenciales al corazón de nuestro proyecto, pero que ningún otro restaurante tiene.</b> En Alamesa <b>no hay cuchillos</b>. <b>No tiene fuego</b>. De manera tal que nadie se puede quemar. No hay hornallas. Los hornos cocinan por convección y la mesa no tiene balanzas. De manera tal que nunca hay que estar pesando y decidiendo cuánto de esto y cuánto de aquello es necesario para hacer una receta a pesar de tener un menú muy sofisticado. Alamesa tiene platos como un <b>salmón al panko</b> con papas estrelladas, una <b>milanesa </b>de lomo con papas y una ensalada de rúcula y tomate. Tiene una variedad enorme, un bife de lomo con una salsa de ajo. Es un restaurant donde comés muy bien, pero no se cocina con fuego, se cocina con hornos muy sofisticados y después con toda una estrategia que evita el fuego.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TGUOVOGCZVFAZPNFVDFN5KW56Y.jpg?auth=92260f83024c4c52c8ada09b33ad9056d55f6cf3ebd47373cf02c7604ceb0463&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La integración laboral se sostiene con igualdades salariales y derechos: los jóvenes reciben sueldos en blanco, cuentan con obra social y manejan cuentas bancarias" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo está organizada la preparación de los platos?</b></p><p>— Cada uno de estos platos tiene el plato físico que lo lleva a tu mesa, donde está apoyado el bife en un color único. <b>Cada uno tiene su color y ese color es el mismo color que tienen todos los frascos de ingredientes que son necesarios </b>para preparar ese plato. Por ejemplo, si vos quisieras hacer el salmón, vas a necesitar un frasco con salmuera, un frasco con harina, con huevo, con panko. Cada uno de esos frascos está en el mismo color, que es azul en ese caso. El plato que lleva el salmón tiene la exacta cantidad de cada ingrediente necesaria para una jornada de producción. Entonces, cuatro chicos en fila, simplemente volcando esos frascos en bateas y pasando los salmones, pueden hacer toda la producción que vendemos en esos días. <b>La cocina es asincrónica</b>, está fuera del momento del despacho. Las cocinas son enormemente estresantes. La gente no lo sabe, pero cuando le decís al mozo: “Mirá, no quiero la milanesa, mejor traeme un bife”, el tipo tiene que sacar la milanesa esa o tirar la milanesa que habías pedido y empezar a hacer el bife. Si está muy cocido y vos lo querías más crudo, otro despelote y es todo en el momento. Alamesa está desplazado de manera de anticipar al cliente, cocinar un poco más temprano, llegar perfecto con las órdenes en el momento.<b> Está todo regulado a nivel tiempos</b>, manejado por un sistema que armamos, especialmente, con tecnología.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGC7X7HFWBBO7CM4XRXXB7J3G4.jpg?auth=2dff08f789f339ee03166631deb4a9685433f233211da1e80278c466d542be91&smart=true&width=1920&height=1426" alt="El equipo está compuesto por 40 jóvenes neurodivergentes y un grupo de ocho personas neurotípicas que integran y acompañan el trabajo diario" height="1426" width="1920"/><p><b>— ¿Qué otros detalles contribuyen al funcionamiento eficaz del servicio?</b></p><p>— En el servicio, todos <b>los manteles tienen letras</b>. Cada letra codifica dónde está sentado cada cliente. Entonces, cuando el camarero de Alamesa sale con la orden, sabe que vos estás en posición A de la mesa ocho y tu posición va a llegar lo que vos hayas ordenado. No hay ninguna chance de error y llega caliente porque vienen en unos carritos que tienen cajones, cada uno de los cuales está aislado térmicamente y tiene el color de tu mantel. Todo eso que parece decorativo que vos ves en el restaurante y te parece como qué ingenioso, qué lindo. En realidad, <b>es un lenguaje interno</b>. Son miles de cosas que están permanentemente jugando entre la gente que trabaja ahí para ser mejor el restaurante.</p><p><b>— Y hace que cada persona que trabaje ahí brille. Un ejemplo que das y me gustó es que, si alguien neurodivergente trabaja en una empresa convencional, es como jugar al tenis con Federer: bueno para la experiencia, pero sin verdadero aprendizaje, que ocurre junto a alguien apenas mejor o cercano en capacidades.</b></p><p>— Hay algo muy potente en <b>ser parte de un equipo que hace visible tu persona. </b>Primero que nada, pasás a ser un <b>protagonista que trabaja</b>, que tiene vacaciones fijas, que tiene un <b>sueldo </b>en relación de dependencia, que tiene una cuenta de banco, que se compra las golosinas con su plata o la ropa, o lo que quiere. Que tiene amigos, que tiene novia, que tiene novio, que hace la vida mucho más parecida a la vida de todo el mundo. El año pasado cuatro de los pibes vinieron conmigo en verano de vacaciones a la playa. Iban a lugares y la gente los reconoce de repente o los invitan a quedarse. Fueron a un barcito y de repente son los de Alamesa, “vengan a desayunar”, les dijeron a los pibes que han vivido siempre medio a la <b>sombra </b>del resto de la familia. Es enormemente fuerte la idea de <b>salir a pasear al sol y una idea muy sanadora</b> desde el punto de vista general. Porque una cosa son las dificultades inherentes a cada uno de los pibes y otra cosa es qué se hace con eso en la vida y Alamesa por sí mismo. Eso lo revoluciona, lo cambia por completo y es lo más lindo que ves como padre. Ya no como dueño, sino como padre en la experiencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JSPENIVCEBGI7BE6GDQIJ6HORY.jpg?auth=40c2dabb91923043aa6bcdf03b14063722b5ed1d297af2d0c69ee0bb9cca1fe9&smart=true&width=1920&height=1440" alt="La filosofía de Alamesa se inspira en la frase de Nelson Mandela: “Todo parece imposible hasta que se hace”, resumen del espíritu detrás del proyecto" height="1440" width="1920"/><p><b>— ¿Qué desafíos te preocupaban antes de que empiece Alamesa?</b></p><p>— Te diría que este es un juego que se está jugando todos los días. Los desafíos más grandes que yo vislumbraba no son los que enfrenté. Yo he tenido muchísima gente que ha trabajado conmigo, miles de personas. Pero <b>nunca he tenido un grupo de trabajo mejor que el de los pibes de Alamesa. </b>Es un grupo que tiene un nivel de <b>compromiso</b>, un nivel de <b>solidaridad</b>. Tienen un candor, una inocencia y a la vez una alegría por el éxito ajeno y un <b>sentido de pertenencia al proyecto</b> y por lo tanto, al negocio, que es extraordinario. Nunca vi una cosa así. Estos son pibes de un promedio como 30 años más chicos que yo, de manera tal que no es que son mis amigos, pero son como mi familia, son como sobrinos míos y tienen un vínculo muy cercano conmigo, cada uno de ellos. Y es muy difícil imaginar la vida antes de Alamesa para mí. Esto es diferente.</p><p><b>— ¿A qué atribuís la posibilidad de generar un lazo tan fuerte entre los jóvenes y con vos mismo?</b></p><p>— Primero que nada, porque está <b>Julia </b>y, estando ella, está una parte de mi vida muy importante.<b> Mi mujer y mis hijos son lo más importante para mí.</b> Pero además, el vínculo de ella con sus amigos, y de ellos conmigo, en ambas direcciones, tiene las características de los vínculos de la infancia, de otra edad. A mí Alamesa me hace acordar a cuando yo era muy chico y lo acompañaba a mi papá a trabajar. Ese universo de los amigos de mi papá, que me parecían todos <b>superhéroes</b>. Eso es una manera de verlo, el país de <b>Mafalda</b>, de esa época. Pero lo que me remite a los vínculos donde no hay celos, no hay ventaja, no hay las cosas que hacen a la vida del adulto, que estos pibes en gran medida no lo tienen. Entonces se genera <b>un mundo de trabajo muy feliz. </b>Es un lugar de muchísima potencia humana y, como es un momento de gran alegría, porque todo el mundo está trabajando, está ganando un sueldo y está produciendo y está siendo elogiado…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2NY2UJVVFNG7HDQ2RB4JKQ7MZA.jpg?auth=2b92b6796093f88961bf31ae76dd85d7e71973b93a46a38f376cd7783b96d025&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Polack subraya que la excelencia en Alamesa se debe a la adaptación de los procesos al lenguaje y habilidades de sus trabajadores" height="2560" width="1920"/><p><b>— ¿De qué manera repercute este proyecto en los padres y las familias de los jóvenes?</b></p><p>— Alamesa, en gran medida, ha funcionado como un aglutinador de una aventura muy especial, de una oportunidad muy importante para muchos de nosotros. Es como esas cosas rarísimas que crecen solas. <b>Alamesa todo el tiempo crece</b>, se ramifica, aparecen oportunidades, todo el tiempo hay una novedad interesante que puede ser vincular entre los pibes o puede ser el crecimiento de uno o de otro, o darte cuenta de que tu hijo hace cosas que antes no era capaz de hacer. O festejar un cumpleaños con 50 personas en vez de con cuatro. O que tienen novio o novia, que están de novio con este y después con aquella. Y eso hace la vida de los padres también mucho mejor. Al principio tenía miedo de que sea como un perfume. Viste que sentís un perfume, decís qué rico y se fue. Pero esto es una cosa<b> claramente sostenida</b>, que tienen unas bases muy fuertes. Hay mucha gente y muchos pibes a los que les va mucho en esto y que están dispuestos a poner mucho de lo propio para que eso se sostenga. Y eso es inusual y potentísimo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2U7XN2YXNBCPN5GCIGPVA4MN4.jpg?auth=c64db5b0bd25de306cae92166e35a5b5643b0ea5a44886b10f9e6cdd01494384&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La organización del salón y la cocina se basa en detalles como manteles con letras y carritos térmicos, diseñados para minimizar errores y mejorar la experiencia" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Creés que como sociedad hemos avanzado en reducir el estigma hacia las personas que no son neurotípicas? ¿O considerás que esto solo ocurre en el discurso, pero no se refleja tanto en la vida cotidiana?</b></p><p>— Si yo te hubiera contestado esta pregunta antes de Alamesa, te hubiera dicho lo segundo. Ahora yo te puedo decir, sin ninguna duda, que <b>la sociedad argentina avanzó un montó</b>n en el curso del tiempo, o por lo menos un sector de la sociedad argentina, porque tampoco es que la mesa aglutina 40 millones de personas. Pero las decenas de miles de personas que han venido a comer claramente tienen en sí mismos una visión en una enorme proporción de un país mejor, de un país mucho más amable que hace sentir muy bien a los pibes, y por lo tanto a las familias, e incluso a <b>las familias de chicos que no trabajan en Alamesa, pero tienen estas dificultades y que cuando vienen, ven que es posible una vida mejor, porque eso es recontra fuerte.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TB2E5K6SURBU5DOQ4RPWTNIA34.jpg?auth=a895f1a29f2fc127eaeab79e87d3ae5175b8ce424c5f62846800bfefd94bd9a1&smart=true&width=1920&height=1440" alt="El proyecto transforma no solo la vida de los empleados, sino también la de sus familias, generando nuevas oportunidades de crecimiento y relaciones sociales" height="1440" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo manejan el tema del dinero y el salario con los jóvenes?</b></p><p>— Los chicos son <b>gastronómicos</b>, igual que en cualquier restaurante de la ciudad. Cobran el sueldo estipulado por los gastronómicos en blanco,<b> en relación de dependencia con obra social</b>, exactamente igual que cualquier otra persona. Reciben la plata en una cuenta bancaria. Todos tienen cuenta bancaria, tarjeta de débito y también mercado pago. Y es divertido ver cómo, de alguna manera, podés hacer 200 millones de experiencias artificiales de cómo usar dinero, pero el asunto es cuando lo salís a usar. Una de las chicas, el primer sueldo que cobró fue y se lo gastó en pulseritas en un kiosco en la esquina. Llegó y tenía, no sé, 70 mil pulseritas y se puso a llorar porque se había quedado sin plata. Entonces, las facilitadoras organizaron una especie de feria americana de pulseritas y las compraron pulseritas para sus novias, madres y tías. La chica terminó cobrando más de lo que había gastado. Entonces estaba pensando en comprar pulseritas el mes siguiente para venderlas. Pero si vos lo pensás de alguna manera eso alguien lo hizo hace muchísimos siglos y entendió el comercio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7WRC6UCJ4JE6TPXUFOI7E64Y24.jpg?auth=481841e7827b64564f897c3d8d30e9abdf9a0e7636b5bcdc3c1d5fcaa6c7cf5e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alamesa promueve vínculos de amistad y pertenencia, ofreciendo a los jóvenes un entorno de trabajo donde pueden construir su propia historia" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cuál es la lección más grande que te llevás de todo esto?</b></p><p>— La reflexión es: <b>suerte que lo hice. Suerte que avancé.</b> Suerte que apareció esto y qué distinta es mi vida a partir de que existe Alamesa. <b>Hay que ser valiente en la vida</b>. A veces, ser valiente puede ser un poquitito inconsciente, un poquitito audaz. Yo tenía un motivo muy fuerte para hacerlo y poco que perder. Lo peor que podía pasar era que no funcione. Entonces, tenía que corregir y aprender del error. Pero fue un acto de valentía. No es broma. <b>Son 40 pibes neurodivergentes trabajando en relación de dependencia en un restaurant de cara al público, compitiendo con los mejores restaurantes de Buenos Aires</b>. Alamesa tiene, probablemente, el mejor score en <b>Google</b> de todo el país y por ahí debe ser de los mejores del mundo. Porque tiene 4.9 sobre cinco. Nadie le pone cinco estrellas, come mal y estás hablando de 800.900 evaluaciones. Salió superbien, pero requería un acto de fe y confiar en que no hay nada más potente que querer algo. Por eso cuando la gente me pregunta: “¿Vas a hacer franquicias de la mesa? Yo digo que no. Vamos a hacer <b>franquicias emocionales</b>, que son recetas de cómo se hace un lugar así para que otra gente pueda hacerlo y asesorarlos. Pero franquicia sería como que yo vaya a tu casa y te diga: “Me encanta tu casa. ¿Podés hacer tu casa para mí? Yo quiero tu casa. Así igual?” Y no te puedo dar mi casa. <b>Alamesa es mi casa. </b>Es ese nivel de compromiso el que hace que el lugar funcione.</p><p><b>— La última pregunta que le hago a todos los invitados es: si pudieras dejarnos algo que en el último tiempo te inspiró, te sorprendió o te hizo pensar. Puede ser una frase, una canción, algo que te contó un amigo… lo que sea que recientemente te haya despertado algo.</b></p><p>— Hay una frase de <b>Nelson Mandela</b> que nosotros usamos, que yo vi por primera vez en el Whitney en Nueva York, que dice <b>Todo parece imposible hasta que se hace</b>. Y eso es así. Y es un poquito la lección atrás de este tipo de proyecto: tener el deseo, la sistematicidad para responder a los desafíos y construir dentro del margen de lo racional. No es que vas a salir volando, eso es verdad.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/i6B2Wga57ro?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="“Todo Parece Imposible Hasta que Alguien lo Hace” con Fernando Polak"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2RPLHUZLRAKHDNJXFBG3PXC5I.jpg?auth=f42010720fe13d6e7dd3c98c9e62419cbab69ec393f15a2abe2b41e39dbd52dd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“La única libertad que tenemos los seres humanos es la de volver a elegir”, planteó la psicoterapeuta Nilda Chiaraviglio]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/06/la-unica-libertad-que-tenemos-los-seres-humanos-es-la-de-volver-a-elegir-planteo-la-psicoterapeuta-nilda-chiaraviglio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/06/la-unica-libertad-que-tenemos-los-seres-humanos-es-la-de-volver-a-elegir-planteo-la-psicoterapeuta-nilda-chiaraviglio/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la especialista abordó el modo en que las personas repiten conductas aprendidas y explicó por qué el acto de cuestionar esas rutinas puede abrir posibilidades de cambio real. Además, propuso herramientas para modificar hábitos, superar bloqueos y adoptar decisiones que respondan a deseos propios y no a mandatos externos]]></description><pubDate>Wed, 06 Aug 2025 11:49:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“<b>La única libertad que tenemos los seres humanos es la de volver a elegir</b>”, dijo <b>Nilda Chiaraviglio</b>, psicoterapeuta clínica familiar y de pareja, sexóloga y experta en diversidad sexual, en un nuevo episodio de<b> La Fórmula Podcast. </b></p><p>A través de una serie de preguntas y respuestas, la especialista abordó la formación de patrones mentales, la transformación interna, los desafíos de las relaciones y el autocuidado. Además, invitó a reflexionar sobre <b>cómo cada persona puede convertirse en protagonista de su propio cambio</b>. El <b>episodio completo</b> ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/2JA2o06fiJTjAlLNWAgG1V" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/2JA2o06fiJTjAlLNWAgG1V"><b>Spotify </b></a>y<a href="https://www.youtube.com/watch?v=5eTfwAalM94&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=5eTfwAalM94&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"> <b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Chiaraviglio, nacida en la provincia de Santa Fe, Argentina, es doctora Honoris Causa y cuenta con una trayectoria profesional de más de cuarenta años, durante la cual trabajó con instituciones como el Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia. También fue docente en universidades de Perú, Argentina y México. En la actualidad se desempeña como <b>escritora, conferencista y creadora de contenidos sobre desarrollo humano.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S33L3HU3DZC5VCBVBIHGCX636E.jpg?auth=e55d5639c05fa73efbe900d5f8b9c6c84f6006144ed66deb5f7bf0bde97066d8&smart=true&width=1456&height=816" alt="Nilda Chiaraviglio destaca la importancia de elegir y cuestionar los propios patrones mentales para lograr una transformación personal  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Hay una frase tuya que me gusta mucho: “La única libertad que tenemos los seres humanos es la de volver a elegir”. ¿Por qué considerás esto tan relevante?</b></p><p>—Sí, porque así funciona el cerebro. ¿Cómo aprende? El crecimiento y maduración biológica lleva muchos años: nacemos con una sola onda cerebral, a los dos años aparece la segunda, hasta los seis la tercera, y recién a los 12 llega la mente analítica. Durante todo ese tiempo, lo que ves que hacen los adultos es lo que se graba en el cerebro, y eso es lo que después repetimos. Todos amamos como nos han amado, porque eso es lo que tenemos aquí adentro, hasta que no aparece esa duda de preguntarte si elegirías pensar de esa manera. <b>Si no aparece esa duda, repetimos lo mismo porque es lo que entrenamos, no porque seamos necios.</b></p><p><b>El esfuerzo es entrenar a nuestro cerebro a algo diferente.</b> Cuando digo entrenar es literal: el cerebro aprende a hacer algo diferente por repetición, igual que al practicar un deporte. Si no repites la suficiente cantidad de veces, no se hace el hábito y el cerebro vuelve a lo viejo.</p><p><b>—¿Qué papel cumple la duda en el proceso de transformación personal?</b></p><p>—Ese es el primer paso: la duda. Preguntarte “¿esto será así o podría ser diferente?“.<b> Esa duda es la mente analítica, que aparece después de los doce años.</b> Cuando puedes preguntarte ”¿por qué voy a hacer esto, si podría hacer cualquier otra cosa?“, aparece la sabiduría de poder transformar lo que piensas. Eso hace que tu interpretación de la realidad cambie, y por lo tanto también cambian tus sentimientos y tu manera de ser.”</p><p><b>—¿Cómo se puede transformar la interpretación de la realidad y empezar a mirar las cosas de otra forma?</b></p><p>—Cada persona tiene dentro suyo toda la sabiduría que necesita. <b>Simplemente se trata de reflexionar y agregar dudas para que te des cuenta de que puedes pensar de otra forma.</b> Si te lo preguntas y repites esa duda, empiezas a mirar las cosas distinto, y eso cambia tus neurotransmisores. Hay que repetir el hábito de cuestionarse: “Esto que estoy haciendo, esta persona con la que me estoy juntando, ¿forma parte de lo que busco para mi vida?“. Preguntarte si lo que haces es lo que realmente deseas para ti.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5FHARGZIVZDDJCJD4CUHZRV23M.jpg?auth=2018b2460ef948a389a29e43743dd2d23effc96f1f79de61196ffb5c60d13aa3&smart=true&width=1456&height=816" alt="La profesional enfatiza la relevancia de mantener espacios terapéuticos sostenidos y diseñados a medida, porque considera que cualquier proceso de cambio duradero requiere acompañamiento, respeto y un entorno libre de estigmas y de críticas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—En muchos casos, la vida nos enfrenta una y otra vez a los mismos problemas. ¿Por qué tendemos a repetir los mismos patrones?</b></p><p>—Hasta que no transformas tu interpretación de lo que está pasando, van a pasar los años y vas a seguir en el mismo lugar. Vas a echarle la culpa a los demás, al presidente, al tráfico, y mientras lo hagas no hay salida. Seguirás repitiendo lo mismo y cada vez te va a doler más. La culpa, sentirse inadecuado y la vergüenza son emociones que paralizan el crecimiento, porque implican quedarte quieto y no evolucionar.</p><p><b>—Hay una frase tuya que llama la atención: “No te cases enamorado”. ¿Por qué afirmás esto?</b></p><p>—El enamoramiento es algo que nos sucede, no es algo que planeamos. Sucede en momentos específicos, generalmente cuando estamos frente a una bifurcación y no nos sentimos con la fuerza para decidir. El cerebro genera oxitocina y ahí te enamorás; es instantáneo. Tienes que estar jodido para enamorarte, no se enamora una persona feliz.</p><p><b>—¿Creés realmente que solo quienes están mal se enamoran?</b></p><p>—Todas las personas que se enamoran necesitan volver a conectar con su interior. <b>El enamoramiento viene a mostrarte lo mejor de ti mismo a través de los ojos del otro.</b> Es para eso, para que puedas ver tu fuerza y potencialidad. Cuando ya viste eso y tomaste una decisión, el enamoramiento cede y empiezas a ver los defectos del otro, que siempre estuvieron ahí. Por eso digo “no te cases enamorado”, porque siempre se acaba.</p><p><b>—¿Qué sucede cuando la etapa de enamoramiento termina? ¿Cómo se sostiene una pareja?</b></p><p>—No tiene por qué sostenerse. Hay que hacer una balanza entre lo que te gusta y lo que no. Si lo que te disgusta es más, mejor dejarlo. El enamoramiento es fulminante porque tiene fecha de finalización: por ejemplo, los amores de verano en la adolescencia. Lo importante es entender que es una experiencia para vivir, aprender y capitalizar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOZC7R7W7NAZ5DFRDQ6KUOMP4U.jpg?auth=e9c8f53af4c22d1632ebe28ee1a026ac4828785a20e9bb1a5e4ca9de13ccc542&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para la especialista, las relaciones de pareja sanas se sostienen en la autonomía y en la decisión de compartir la vida por elección y no por necesidad, lo que permite trascender las dinámicas dependientes y establece vínculos más libres (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué diferencia hay entre el vínculo de pareja y la familia?</b></p><p>—<b>El ser humano es un individuo social y necesita pertenecer a sistemas más grandes, como la familia.</b> Pero la relación de pareja se cultiva con conductas distintas a las de la familia. Nuestra cultura mezcla todo y la institución termina absorbiendo la relación de pareja. Ahí es donde la persona deja de evolucionar consigo misma y se pierde en lo confortable de la familia.</p><p><b>—¿Cuáles son las parejas que realmente funcionan?</b></p><p>—Las que ambos cultivan su autonomía. Cuando ambos siguen siendo independientes y deciden compartir la vida sin necesitarse, sino porque quieren hacerlo. Esas son las parejas que trascienden.</p><p><b>—Hablás mucho del autocuidado y decís que es una forma de vida. ¿Por qué creés que en la cultura actual es tan difícil practicarlo?</b></p><p>—<b>En nuestra cultura, sobre todo en la mujer, pero también en el hombre, hay un inmenso “tengo que”.</b> Tiene que ser profesional, bonita, cuidar su cuerpo, una buena madre, buena esposa, buena amiga, buen ánimo. Es un “tiene que” infinito. Y además de todo eso, tiene que cuidarse. En ese contexto, el autocuidado se convierte en un peso insoportable. Pregúntate: ¿a quién obedezco cuando digo “tengo que”? Si de adulto todavía actúas desde el “tengo que”, el que está actuando es un niño, no un adulto que elige.</p><p>Si sientes que “tienes que” es obligación, no es tu elección, por lo tanto no eres responsable de los resultados. Si lo eliges, es tu elección y sí eres responsable. Cuando dices “tengo que ir al súper” es una obligación; si dices “elijo ir al súper”, es tu elección y te haces cargo de lo que pasa. Cuando actúas desde el “tengo que”, sigues siendo una criatura que obedece a no sabes muy bien quién. <b>Los resultados de tu conducta no son tu responsabilidad, sino del que obedeces. Así es como sufrimos de adultos si seguimos en esa lógica.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y5YJ4FOCZZHZHITIYX6GNMBAFE.jpg?auth=176396d8f4d5ece218f57f5db35419fc5ef110192b1633fd97172bd882e1ad9b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Chiaraviglio estudió los procesos mentales desde la infancia, destacó que el cerebro atraviesa un largo camino de maduración y aprendizaje, lo cual influye en cómo se forman los patrones emocionales que repetimos a lo largo de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Hay algo reciente que quieras compartir, que te inspire o en lo que estés trabajando actualmente?</b></p><p>—Sí, tanto yo como todo el equipo estamos en un momento de alta transformación. Veía que la gente se inscribía en cursos, terminaba, y si el proceso no seguía, volvían a repetir lo anterior y eso generaba frustración. Ahora estamos abriendo una institución donde, quien quiera reflexionar o tomar cursos, va a contar con seguimiento y acompañamiento, no solo mío, sino también de mis discípulos y terapeutas.</p><p><b>—¿En qué consiste este nuevo proyecto, y cómo ayuda a quienes quieren transformarse?</b></p><p>—Quien se interese va a poder tener un espacio dentro del instituto, donde podrá consultar cuál es la mejor actividad o curso de acuerdo a su síntoma o problema, y todo el equipo va a acompañarlo en su proceso. Usamos la tecnología para saber cómo sigue la evolución de cada uno, así todos se sienten contenidos, acompañados y mirados. </p><p>Mi intención es estar mucho más cerca de quienes eligen transformarse en esta forma de reflexionar. Vamos a hacer apariciones lunes, miércoles y viernes, con diferentes dinámicas, para que todos se sientan acompañados y en un lugar saludable, sin juicio. Siento que hay muchísimas cosas hermosas por hacer y espero poder llevarlas a cabo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P54DIPB5YBAFLLR53ZMFVFMGAQ.jpg?auth=a217e2a39ea99a079e11b657695a3c953513c524d044f84be1a5405c533a2b77&smart=true&width=1161&height=653" alt="El autocuidado se presenta como un desafío en la cultura actual, donde las obligaciones sociales dificultan la elección consciente (Imagen ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p>A lo largo de la charla, <b>Nilda Chiaraviglio</b> destacó la importancia de crear espacios terapéuticos sostenidos en el tiempo y diseñados a medida de las necesidades de cada persona. Para </p><p>la especialista, “<b>todo proceso de transformación interna requiere acompañamiento y contención desde un enfoque respetuoso y sin juicios</b>”, un principio que guía su nuevo proyecto institucional y refuerza la idea de que el cambio duradero es colectivo, cercano y responsable.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/5eTfwAalM94?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Tu vida no cambia, porque no cambias vos, con Nilda Chiaraviglio | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RPCMQX56LBBT3EMPMXZOZYCI3Q.jpg?auth=6cbd55f167127f8165a5b6acaa7b0c3c959bb18b6eadbe24b435f52c59fc93a9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1086" type="image/jpeg" height="1086" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Meditación, hábitos y las tres preguntas clave: las herramientas de Catalina Göerke para reconectar con el presente y reducir la ansiedad]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/08/03/meditacion-habitos-y-las-tres-preguntas-clave-las-herramientas-de-catalina-goerke-para-reconectar-con-el-presente-y-reducir-la-ansiedad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/08/03/meditacion-habitos-y-las-tres-preguntas-clave-las-herramientas-de-catalina-goerke-para-reconectar-con-el-presente-y-reducir-la-ansiedad/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicoterapeuta cognitivo-conductual, compartió con Infobae su experiencia en un retiro en el Himalaya. Habló del valor de observar las emociones y de enseñar a los niños a expresarlas sin miedo. Además, reflexionó sobre “soltar” como un acto de rendición que habilita el crecimiento y la coherencia personal]]></description><pubDate>Sun, 03 Aug 2025 13:42:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Catalina Göerke, psicoterapeuta, coach y creadora de la Terapia del Silencio</b>, compartió su historia de transformación a través del<b> silencio, la meditación y la contemplación</b>. Explicó cómo enfrentarse a la incomodidad y abrazar emociones que solemos evitar —como la <b>rabia, el miedo o el asco</b>— es el verdadero camino hacia una vida más plena.</p><p>Reflexionó sobre la importancia de ser <b>congruente</b>, es decir, <b>alinear lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos</b>, como una forma poderosa de vivir en coherencia y transmitirlo a las nuevas generaciones. Además, destacó el valor de los <b>rituales </b>cotidianos, como comer en silencio o detenerse cinco minutos al día para preguntarse: “¿Qué necesito decirme hoy?” El episodio completo ya está disponible en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/episode/4g8pHxBVBKuwVSq9jkK2bg" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4g8pHxBVBKuwVSq9jkK2bg"><i><b>Spotify</b></i></a><i><b> </b></i>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=JBvVegxtZCg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=JBvVegxtZCg"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>.</b></i></p><p><b>Catalina Göerke </b>es psicoterapeuta cognitiva conductual, especialista en psicología contemplativa, neuroplasticidad cognitiva, trauma y meditación budista Mahayana. Dejó su carrera como arquitecta tras vivir un retiro en silencio en <b>India</b> y hoy lidera el proyecto <b>In The Name of Silence</b>, con el que acompaña a personas y equipos, incluso en zonas de conflicto junto a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a reconectarse con su autenticidad a través del silencio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y5YJ4FOCZZHZHITIYX6GNMBAFE.jpg?auth=176396d8f4d5ece218f57f5db35419fc5ef110192b1633fd97172bd882e1ad9b&smart=true&width=1456&height=816" alt="La congruencia consiste en alinear lo que una persona siente, piensa, dice y hace para vivir en coherencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hablás de un tema que me interesa mucho que es el silencio. Me encantaría que me cuentes cómo llega el silencio a tu vida y qué descubriste en ese proceso.</b></p><p>— Digamos que el silencio como uno hoy se lo imagina no es exactamente lo que yo andaba buscando, yo estaba buscando entenderme y cuando está en estos procesos de búsqueda de “no me entiendo” o “a través de la psicoterapia no consigo las respuestas”, fue como una invitación a <b>“¿y si el problema está en que yo no me entiendo a mí misma</b> <b>y no estoy buscando a que otros me entiendan?”</b> Entonces allí fue donde el recurso del silencio comenzó a ser una conversación conmigo, <b>aprender a escucharme</b>. A nivel de la psicoterapia, la persona que era mi terapeuta en ese momento me dijo: “Vamos a organizarnos para que tú sientas que te estás aprendiendo a escuchar, no solamente que yo te estoy entendiendo y vamos a tomar 10 minutos antes de que entres a terapia y tú, en silencio, vas a formular las preguntas que quieres que trabajemos ese día o lo que estás sintiendo” y así fue.</p><p>Una urgencia de buscar <b>qué era lo que yo estaba sintiendo y poderle dar nombre</b> antes de ir a responder a través de otras personas. <b>Ese proceso terapéutico me llevó a entender que eso es lo que yo quería hacer con mi vida:</b> entender y ayudar a las personas a que se entendieran y empecé a hacer yo esa formación de <b>psicoterapia, cognitivo conductual</b>, de hacerme todos los procesos tradicionales de la <i>life coach</i> y todavía sentía que no llegaba. La sensación era que el terapeuta te dice lo que es y tú te vas para tu casa con ese diagnóstico “qué soy” o “qué es lo que me pasa que no lograba aterrizar”. Ahí fue cuando descubrí <b>psicoterapia de la contemplación</b> que es basada en la <b>psicología budista, en la meditación y dije: “Esta es la fórmula”. </b>Entonces entré en el camino de la meditación, eso me llevó a entender que no es simplemente tener la mente en blanco sino <b>estar en paz contigo</b> y en esa ruta fue como terminé aterrizando en un monasterio en los Himalayas para estar en un retiro en silencio. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7OUIPIRSGZGXLDOFTDGI7KLVWI.jpg?auth=ba21aa3454e4f13df7eb3d6b554c5c2bf868b9641be4a1ef3f2b8433eb85c0c3&smart=true&width=1456&height=816" alt="El retiro silencioso en los Himalayas dura al menos un mes, con rutinas de meditación, austeridad y servicio comunitario (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando llegás al retiro, ¿qué es lo primero que hacés? ¿Qué se exige de uno?</b></p><p>— El retiro más tradicional, más agudo en su definición, es ese donde yo estaba, donde van los monjes que están en entrenamiento para ser parte de la corte de <b>Dalai Lama</b>. Donde ellos entrenan es un lugar muy austero, tú entras allí, es un sitio muy remoto y tienes que pasar un montón de pruebas para llegar como para entender que tú no vas por fan sino que vas por ti mismo y quieres encontrarte, <b>no porque quieres ver al Dalai Lama</b>. Ese proceso es de esa preselección, llegas allí,<b> la única preparación que te recomiendan es que seas</b> <b>vegetariana </b>porque sino la vas a tener muy dura en la adaptación y entras a la rutina de entregar tu pasaporte, tu teléfono y hasta allí te llamabas…</p><p><b>— ¿Cuántos días fueron?</b></p><p>— Esto es un mes de entrenamiento, pero hay gente que está allí toda la vida, que están desde muy niños, pero los que somos occidentales que tomamos esa ruta te puedes quedar mucho más.<b> Al que yo fui era un entrenamiento avanzado en</b> <b>vacuidad</b>, que es el entendimiento de cómo es que nos podemos vaciar y encontrar el vacío de la persona que somos y sentir que eso es un lugar fértil. Si lo llevamos a nuestro lenguaje del día a día es cómo <b>soltar se convierte en una invitación a sembrar lo nuevo y no a la relación que tenemos con perder</b>. Allí se trabaja la vacuidad a nivel mental y con todo el tema religioso y entramos al estudio de la mente.<b> Te asignan una habitación, que no tiene ninguna de las comodidades que conocemos, tienes una persona con la que compartes, todo en silencio. </b>Tus baños están afuera o la versión de baño que tienes disponible, que no es nada cómodo y tienes tres comidas al día y una vida muy austera, meditación a las 4 de la mañana, baño, después otra vez meditación, comida, o sea que <b>es una práctica muy rigurosa</b> <b>y uno se va desprendiendo de sus incomodidades estando incómodo</b>. Uno cree que se va a la playa y me voy a encontrar conmigo, pero el encontrarse con uno, la realidad es que necesitas pasar por las partes de ti incómodas para encontrarte con el todo. En esos retiros te ponen en <b>espacios de incomodidad para que tu incomodidad física y mental se encuentren</b>. Tenemos muchas prácticas durante el día que escuchas a <b>un monje que te guía,</b> haces muchas prácticas también de estudio, de todo lo litúrgico de ellos, y después entras al servicio que es lo que ellos llaman <b>el “karma yoga”</b>. </p><p>Yo tuve, no sé si lo voy a decir, la buena suerte o qué, pero yo estaba tan asustada cuando llegué y todos parecían tan pro y yo iba con una maleta carry on... Ahí <b>la gente iba prácticamente sin nada y yo tenía esta sensación de querer meter mi vida a esa incomodidad</b>, lo cual no cabía, y fui dejando que la gente pasara para ver cómo era que se comportaba y cómo era lo que esto me trataba de decir y cuando ya me tocó no había actividad de “karma yoga”, entonces la persona que te asigna allí esa labor social te dice: “Tu labor comunitaria parece que viniste con buen karma porque ahora lo que queda es poner los inciensos en los altares y <b>servirle el té al Dalai Lama</b>”. Y estuve lo que era de servicio pero por supuesto rodeada de toda esa sensación de <b>espiritualidad </b>y me han preguntado: <b>“¿Pero qué se siente estar ahí?”</b>, pues nada, es un cultivo de una vida tan simple que no me imagino que debe ser así por ejemplo estar cerca del Papa, donde hay tanto protocolo; esta es una vida que todo el tiempo recuerda al <b>desprendimiento</b>, la <b>sencillez, la igualdad, la compasión</b> y verlo de cerca es como verte en un espejo, entonces es poder ir en ese espacio viviendo el balance entre la incomodidad y estar fuera de tu casa de que no te acuerdas por qué asumiste ese reto tan duro e ir consiguiendo esas migajas de Hansel y Gretel que te llevan a entender para qué fuiste. Y también<b> la salida es un proceso duro también de integración </b>porque fueron muchos días, prácticas, incomodidades hasta que sales en una <b>nueva sí versión de ti mismo </b>y después tienes que buscar tu lugar en el mundo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SX56JHYDUJDBPH6A7DZJXTHWQ4.jpg?auth=0025bc580be29291d9a1dd7c7e05e55869196abcb86ee7fe87a828b1417d6784&smart=true&width=1456&height=816" alt="La voz interna aflora de manera más nítida en el silencio y favorece la autocomprensión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué pasa en la mente cuando uno pasa horas, días en silencio, qué empieza a pasar en el cerebro?</b></p><p>— Lo podemos llevar como a temas muy sencillos que lo podemos describir como <b>“sintonía” o “ruido”. </b>Nosotros, entre todo el estímulo que tenemos en el día a día, familia, niños, trabajo, redes sociales, todo lo que estamos rodeados de ruido y <b>el silencio es el espacio que queda en tu mente sin ruido. </b>Es decir, la mente se desprende del enganche que tiene con el estímulo y se empieza a <b>encontrar con su conversación interna</b>. Lo que hacemos en este procesos de silencio y meditación, por eso es que los retiros que yo hago tienen un lugar remoto, porque lo que queremos es que la persona se <b>desarticule de la realidad que conoce</b> y en ese momento ese ruido natural de “tengo que llamar, tengo que hacer, tengo que estar, tengo que cocinar, que resolver, reunirme”, <b>ese ruido desaparece</b>, y aparece allí el espacio en blanco, que es donde la persona empieza a reconocer la relación que tiene con su <b>voz interna. </b>Todos tenemos voces internas, y eso lo explica el <i>Internal Family Systems</i>, que es una evolución de la psicología, donde hablan del ser humano como una persona que tenemos partes. Hay una parte de ti que quiere viajar y hay una parte que le da miedo montarse en el avión. Estas partes que llamamos, a veces nos hablan del “quiero pero no puedo”, o el “no puedo, pero quiero”, o “me siento culpable, pero…” Todas estas partes se activan y se han desarrollado en nuestra historia: está la niña buena, responsable, la que es rebelde y dependiendo de la situación o de la relación, nosotras las activamos. </p><p>Cuando hacemos estos procesos de meditación lo que queremos es <b>que las partes más confrontativas se encuentren </b>y para eso salimos de todo lo que te hace evitarlas, entonces te sientas tú con estas conversaciones internas y en lugar de habitarlas, aprendes a observarlas. Eso es lo que sucede en la mente, las partes, en vez de engancharse a un estímulo afuera, se miran a sí mismas y te dicen: “¿Por qué yo, cuando estoy con Mili, me siento víctima? ¿Por qué yo, frente a mi madre, no me puedo sentir libre o me siento culpable?”, la persona empieza a mirarse y eso es lo que logramos a través de estos procesos de silencio. <b>La meditación como la vemos en el día a día está vendida como la mente en blanco</b>, pero la mente en blanco no da información, no te hace verte, te hace querer engancharte de una sensación de paz, pero es <b>que la paz solamente viene cuando las partes de ti están en paz contigo,</b> no las podemos simplemente esconder y decir: “No me hables de la parte del ‘yo’ que tiene miedo, no me hables de la parte del ‘yo’ que tiene culpa”, tenemos que poder sentarnos y ser testigos de todas esas y llegar al <b>proceso de compasión</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HVOX7QXY75H5HLRO2MZNBYXP3A.jpg?auth=071d972ce00d744ece4251601c9c559116103b32329231d5e7f0dc66316b19b5&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La práctica de meditación no se basa en tener la mente en blanco sino en encontrar paz integrando las distintas partes de sí mismo (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Te animás a contarme cosas que cambiaste, por ejemplo, desde tu manera de reaccionar hacia un problema, de vincularte? Reacciones que tenías antes que tal vez hoy ya no las tenés.</b></p><p>— Creo que muchas formas tienen que ver con el inicio de las conversaciones porque si bien cuando uno es joven, siente algo e inmediatamente busca afuera una reciprocidad o un vínculo que esté de tu lado o la amiga que siempre te dice lo que quieres escuchar, la persona que te va a defender y yo lo primero que recuerdo es que antes de tener un vómito emocional de ”me está pasando esto, tú eres el culpable, tú me hiciste”, me pasaba con mi esposo, me pasaba con mis amigas, entraba a esta <b>incomodidad </b>que me obligaba primero a decir: “pausa ¿qué tiene que ver esto conmigo?<b> ¿Qué es lo que me está doliendo?”</b> y poder ponerle nombre a las emociones, porque parece mentira pero <b>la mayoría de nosotros lo que manejamos son tres o cuatro emociones</b> y vamos al otro buscando <b>validación </b>sin saber siquiera qué es lo que nos está pasando. Entonces aprendí allí, y todavía lo mantengo, no sé cuántos años después, que <b>cuando tengo una molestia el origen de esa molestia está en mí</b>, ese es un botón, algo de ahí afuera tocó el botón, entonces tanto en <b>discusiones </b>de pareja como con la familia, con los hijos, es “¿aquí esto tiene que ver conmigo o es algo que realmente afuera me está pidiendo que <b>yo salga de mi zona de confort</b> o salga de lo que siempre he creído?”, es una mirada muy responsable. </p><p>Y la segunda, quizás creo que es donde es más bonito este proceso, no solamente desde la introspección de “<b>¿por qué esto me duele?”</b>, es que me hizo hacerme responsable de mi felicidad y e<b>l proceso de la meditación te hace reconocerte ampliamente conectado.</b> Quizás es como la sinfonía de la vida, es como que hay algo de mí que pide más, y que nuestros aprendizajes llaman a eso “avaricia”, o “ambición” y todo está mal calificado, como algo negativo, como algo que te resta y el proceso de <b>la meditación es un proceso de iluminación</b>, es como decir qué tan cerca quiero estar del <b>“yo” completo, del “yo” pleno, del “yo” feliz, </b>y esa búsqueda es donde uno aprende a hacerse fiel. Es donde uno aprende a decir “me encantaría pero no puedo, porque..” o “quisiera complacer a esta persona en esta expectativa pero si fuese así me estaría dejando por fuera”, es donde yo <b>dejé de cumplir muchos roles sociales</b> que se esperaban de mí o que yo había aprendido y me hice rotundamente<b> fiel a los caminos de mi vida</b>. Cada vez que tengo que escoger algo que implique un compromiso yo tengo que estar inmensamente segura, con certeza, de que lo que se me está pidiendo afuera tiene que ver con lo que yo me estoy pidiendo adentro, porque si hay incongruencia empiezo a sufrir y rápido se corta la relación que tengo con eso otro que no era yo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWU5RPHVM5HGNGFUQ37FVPQMQU.jpg?auth=63ba3f99e66723607c407795af54cc4054f29027c4b4306f95dd2dbbb550aa91&smart=true&width=1456&height=816" alt="Goerke recomienda cinco minutos diarios de contemplación para autoindagación con preguntas como “¿qué necesito darme?" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo empezás a entender toda esa gama de emociones que hay y cuál realmente es la que te está afectando?</b></p><p>— De las cinco emociones básicas, <b>miedo, tristeza, rabia, felicidad y asco</b>, la mayoría de los adultos nada más se mueve en las cuatro primeras y le cuesta mucho asumir el asco como una de las emociones primarias, y <b>el asco es la repulsión,</b> casi que naturalmente tenemos eso como aun forma de sobrevivir. Esa reacción emocional es una emoción que está muy cableada con el <b>instinto</b>, con la <b>intuición </b>y cuando yo digo “ese callejón oscuro no” hay una <b>repulsión </b>que me está tratando de <b>cuidar</b>, sin ni siquiera tener miedo, es un primer instinto de protección. Nosotros <i>bypaseando </i>estas emociones de protegernos y con la necesidad rotunda de querer ser felices a toda costa, nos pasamos por encima esas emociones que nos dicen, por ejemplo, rabia. <b>La rabia es una emoción que delimita</b>, que dice hasta dónde empiezas tú y dónde empiezo yo, es la emoción que genera movimiento y protección. La <b>tristeza </b>nos lleva a dos emociones muy profundas que es la <b>decepción y la desilusión</b>, es cuando bajo del pedestal a una persona que tenía sostenida desde la expectativa. Entonces, es el miedo que nos cuida dentro de las dos raíces de la sobrevivencia del ser humano, que es lo que nos ha permitido de alguna forma sostenernos en la Tierra. Entonces estas emociones ramifican y nos cuesta mucho salir de ellas porque es que la búsqueda es a la felicidad y no a la plenitud, entonces <b>la plenitud es estar bien con quien soy, estar en congruencia con lo que se siente ser yo</b>, saberme cuidar, valorar, la plenitud es mi relación conmigo, la felicidad es mi relación con el estímulo de afuera, cómo algo me hace feliz, o alguien. </p><p><b>Las emociones están cableadas al niño interior </b>y hasta dónde se le permitió sentir o evolucionar con ellas. Un niño que aprendió a tener <b>rabia </b>y a tener permiso, aprendió a sentirse frustrado, también aprendió a salir de los problemas. Un niño que aprendió a tener <b>miedo</b>, también aprendió a sostenerse, a ser compasivo, a confrontar y ser valiente, pero si no fueron truncados, la evolución natural del adulto a esas emociones no llegó. Yo busco con estos procesos de psicoterapia del silencio en sí es que la persona se <b>siente a conectarse con el niño interior</b> y a decir “¿esta emoción fue permitida o no?” y de allí qué hubiese necesitado o dónde me quedé trancado. Esa es la relación que tiene la persona en este momento con su relación, es una relación truncada emocionalmente que no pudo evolucionar hasta la expresión. </p><p>Me gusta recomendar mucho en estos procesos el libro de <b>“Atlas del corazón”</b> de <b>Brené Brown</b>, que es una enciclopedia emocional, que lo que le permite a la persona decir “cuando estoy en estas situaciones me tranco”, y ella lo tiene bellísimo descripto cuando dice, por ejemplo, “los lugares donde me siento vulnerable” entonces ahí aparecen <b>miedo, rechazo, inestabilidad, incomprensión</b> y donde la persona empieza a darse cuenta de que las situaciones tienen emociones y que cuando yo voy a mi espacio meditativo digo “¿por qué cuando estaba en esta entrevista busco lugar vulnerable, me sentí rechazado?” y entonces buscamos la historia desde el niño interior que es el que conoce. En los procesos terapéuticos <b>queremos que la persona se dé el permiso de sentir lo que no ha sentido antes.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AIPA7SKRVNGHTNRHSXAGBNRYUY.jpg?auth=a7564ce1155793d5fcc9aed56059cbb03aa09b73065dc3aa3381d0525afe2206&smart=true&width=1456&height=816" alt="Comer en silencio al menos una vez al día y detenerse cinco minutos para escucharse son rituales cotidianos recomendados por Goerke (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo le transmitís a un chico una manera sana de sentir rabia? ¿Cómo hacés para que empiece a reconocer y expresar el enojo de forma saludable?</b></p><p>— Esa es una cátedra en la que todos estamos aprendiendo todavía porque, en el caso de mi hijo, un adolescente de 18 años, esto es como una fórmula en continuo algoritmo. Yo creo que, sobre todo en los adolescentes, ellos están mirándonos. Parece que están mirando el teléfono, que están mirándose a sí mismo, pero en realidad <b>nos están mirando a nosotros</b> y nuestra manera de mostrarle a mi hijo cómo se vive en congruencia. Vivir en congruencia es <b>tener permiso sobre lo que siento, lo que pienso, lo que digo y lo que hago</b>, es exactamente lo mismo, que es donde tenemos la dificultad la mayoría de los adultos, que sentimos una cosa, pensamos otra y decimos otra, que no tiene nada que ver con el origen: como tengo rabia, no puedo sentir rabia, complazco; tengo miedo, no puedo mostrar miedo o el miedo me paraliza y no se lo digo a nadie, sino que me escondo. </p><p><b>La congruencia o esa alineación emocional uno la ve modelada en otros</b>. Con mi hijo, en particular, yo creo que me permito mostrarle que todas las emociones valen, se expresan, se confrontan, que es lo que más dificultad tiene un adolescente el confrontar y el decir: “¿Y esto qué te hace sentir?”. Hasta que ellos no llegan a “esto qué te hace sentir” no hemos soltado el nudo porque ellos lo reconocen pero no lo pueden expresar porque está en nuestra fórmula de vida y es en ese momento donde muchas veces llego a <b>“tómate el tiempo que necesites, cuando sepas lo que me quieres decir o cómo esto te hace sentir, bien; es que yo no le tengo miedo a ninguna emoción”.</b> Evaluar cómo nosotros podemos afrontar las emociones desde no le tengo miedo a ninguna, también hace que nuestros hijos vean a las emociones como un lugar de expresión y no de contracción de sí mismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B7AXJXWDQNAF3K6WENDVLKDNLM.png?auth=3a32c9f42085b434580ad42b2ea985ddbd4d9c64dad6730ae5268721a099b257&smart=true&width=1021&height=572" alt="La plenitud se define como estar bien con uno mismo, en contraste con la búsqueda constante de felicidad afuera, según Goerke (Imagen ilustrativa Infobae)" height="572" width="1021"/><p><b>— ¿Cómo practicás hoy el silencio en tu casa? ¿Es algo que hacés a diario? ¿Es un momento en el día específico?</b></p><p>— Muy temprano en la mañana, antes de hacer ejercicio que es mi segunda rutina de bienestar, de manutención, porque creo que el cuerpo también habla de incomodidades que solamente sentimos cuando las movemos.<b> Muy temprano en la mañana para mí meditar es el lugar donde todo está bien</b>, así tengamos problemas y dificultades, el ejercicio de mirarme primero me genera<b> claridad mental. </b>Yo paso muchas horas atendiendo personas uno a uno y también cuando doy los retiros uno se entreteje en las historias y sin darte cuenta se te pone el clima nublado. Es un ejercicio de volver a aclarar, de <b>volver a relacionarme conmigo</b>, muchas veces a la noche, si he tenido días muy pesados, también. No son rutinas muy largas, yo no me doy más de <b>15 minutos</b> porque tengo ya el músculo muy adaptado, es como un enchufe, me conecto a ese espacio dentro de mí que dice <b>“todo va a estar bien o qué es lo que no está bien”. </b></p><p>Yo invito a la gente a que haga esto muy temprano en la mañana, empieza 5 minutos, 5 minutos antes de que tengas que atender a los niños, que tengas que levantar el teléfono, <b>5 minutos para el ¿quién soy hoy? ¿qué me está pasando? ¿qué necesito decirme?</b> y de ahí en adelante a ese encuentro con mi relación conmigo después sumarle 10 y después sumarle 15 y poco a poco te darás cuenta que necesitas menos porque tu atención está tan centrada en ese momento de reconexión que por ahí lo decía incluso el <b>Dalai Lama</b>, que si crees que no tienes tiempo tienes que meditar una hora, y si crees que tienes menos tiempo, tienes que meditar dos. <b>El sacar el ruido de tu mente forma parte de un hábito de estar presente contigo</b>. Mientras estás presente más días, necesitas menos tiempo pero más calidad de conexión y hay cosas que necesito hacer también como, por ejemplo, <b>comer en silencio</b>, por lo menos una vez al día es importante para mí, no tener el teléfono, poder sentarme a escuchar los cubiertos, a tomar agua, a oírme tragar, es <b>un espacio de conciencia</b> que no necesariamente pasa por el agradecimiento sino por el “estoy bien” y “estoy bien conmigo” y ese momento de <b>nutrición </b>es mental, es emocional y sobre todo físico.</p><p><b>— ¿Qué es lo primero que tiene que hacer una persona que quiera conectarse consigo mismo? ¿Cómo son las preguntas?</b></p><p>— Puede ser <b>“¿qué necesito darme?”, “¿qué necesito decirme?” o “¿qué me está pasando hoy?”, es este chequeo de ¿quién soy hoy y qué necesito decirme? o ¿qué necesito escuchar de mí?. </b>Como si estuviéramos llamando por teléfono a esa voz que no le prestamos mucha atención sino que está para afuera, vamos a mirarla, esto primero. Después cinco minutos de silencio en la ducha, frente a una ventana, cinco minutos de contemplación de tu relación contigo, si se puede comer en silencio una vez al día.<b> Esto es para mí la herramienta uno de resolución de la ansiedad, </b>porque la ansiedad está hablando de a dónde tengo que estar y el comer y el respirar son cosas que solamente podemos hacer en el momento presente, nadie puede comer a futuro ni respirar a futuro, entonces es una manera de <b>aterrizar </b>en<b> ¿realmente me está pasando algo? ¿Realmente lo que me está pasando está en mi cabeza?</b> ¿y qué puedo hacer mientras estoy en esta conexión conmigo? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D24ZBUR33VDWLJUH4PLTXU4WP4.png?auth=b96ae29cecc6daaddb224f58a8043f51ae9238995c0f2db973fe68d5d97060a2&smart=true&width=1456&height=816" alt="El silencio ayuda a desconectarse del ruido externo y favorece el encuentro con la voz interna y las propias emociones (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cata, te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por el podcast. Si pudieras contarme algo que en el último tiempo te sorprendió, te conmovió, te dejó pensando y hoy quieras compartir.</b></p><p>— He estado en la <b>contemplación del verbo “soltar”</b>. Creo que en la vida he tenido que construir muchas cosas y mi mente es muy lógica, muy estructurada, y en ciertos momentos de mi vida el “soltar” ha sido como una antesala a unos saltos importantes, ha sido como “ok, tengo todo en este avión de qué necesito, reviso el paracaídas, reviso todo”, pero son unas invitaciones que son como una mutación o un desprendimiento y empiezo a sentir eso otra vez y muchas veces antes me daba miedo porque decía “soltar lo conocido”, “soltar una religión”, “soltar una identidad”. </p><p>He empezado a entender que lo de<b> “soltar” realmente viene acompañado de una liberación y no de una pérdida,</b> es como desprenderse de algo que ya me quedaba pequeño y cuando lo veo en los procesos del día a día con las personas que atiendo, digo: <b>ese es nuestro mayor miedo, soltar lo que creíamos conocido y que lo habíamos llamado “suficiente”,</b> aun cuando va perdiendo letras y a veces queda nada más que la “s” porque ya me ha costado tanto soltarlo que se ha ido cayendo por pedazos y a ese “soltar” yo lo llamo “<b>rendición”</b>, es un verbo que empiezo a admirar, es como el rendirse ante lo insostenible, ante el proceso de emancipación de parte de nosotros. <b>Creo que el “soltar” es una manera de cocrear la vida </b>en la que tú dices “en esta relación que es un cable de 100 metros, yo consumo 50” y volverle a entregar a la vida ese otro 50 creo que nos cura del control y nos hace mucho más humildes en la construcción de la vida.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/JBvVegxtZCg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Las 3 preguntas clave para REDUCIR la ANSIEDAD y vivir en el PRESENTE con Catalina Goerke"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVMIKOKIVVDKRMRJHYHI3CGY4M.jpg?auth=f1185bee3c2ecf86547c8cb7535dd74eb0d603f3aed91de197dab78016f46fbc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Eduardo Strauch, sobreviviente de los Andes: el poder del silencio en la cordillera, la mente en modo supervivencia y la lección de humanidad que dejó la tragedia ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/30/eduardo-strauch-sobreviviente-de-los-andes-el-poder-del-silencio-en-la-cordillera-la-mente-en-modo-supervivencia-y-la-leccion-de-humanidad-que-dejo-la-tragedia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/30/eduardo-strauch-sobreviviente-de-los-andes-el-poder-del-silencio-en-la-cordillera-la-mente-en-modo-supervivencia-y-la-leccion-de-humanidad-que-dejo-la-tragedia/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, el autor y conferencista repasó su experiencia en la montaña, cómo enfrentó el límite de lo humano y qué lo ayudó a seguir adelante. A más de 50 años del accidente, su testimonio sigue conmoviendo e inspirando a miles de personas en todo el mundo]]></description><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 14:17:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast,</b> <b>Eduardo Strauch, arquitecto uruguayo y sobreviviente de la tragedia de los Andes,</b> compartió su mirada sobre la <b>resiliencia</b>, el sentido del tiempo y la fuerza del amor como motor vital. A más de 50 años de aquella experiencia límite, reflexionó sobre<b> el rol transformador del silencio, que en la cordillera se convirtió en refugio, en forma de introspección y cambio de conciencia.</b> También habló sobre cómo el contacto con la naturaleza, la muerte como posibilidad cercana y la ausencia de estímulos llevaron a su mente —y la del grupo— a operar en modo de supervivencia, mostrando capacidades mentales que ni sabían que tenían.</p><p>A lo largo de la charla, Strauch también <b>rememoró decisiones extremas, como el momento en que eligieron alimentarse de los cuerpos de sus amigos</b>, y cómo esa elección, lejos de traerle culpa, le dio claridad sobre el valor de la vida. Compartió anécdotas conmovedoras de personas que, al escuchar su historia, encontraron fuerzas para seguir viviendo: desde jóvenes al borde del suicidio hasta mujeres que sobrevivieron abusos o pérdidas irreparables. Y destacó cómo, <b>a pesar de los años, sigue recibiendo agradecimientos que lo emocionan profundamente. </b>El episodio completo ya está disponible en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/episode/3dkUoFSeueFrhEGCRH8TKL" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3dkUoFSeueFrhEGCRH8TKL"><b>Spotify</b></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=Aacki_U5Its&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=Aacki_U5Its&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a><b>.</b> </p><p>Tras décadas de silencio, Eduardo comenzó a compartir su historia en 2005, transmitiendo mensajes de resiliencia, solidaridad y liderazgo en charlas motivacionales alrededor del mundo, dirigidas tanto a empresas como a instituciones educativas. Además, retomó su pasión por la pintura, una actividad que lo conecta con su interioridad, y en 2012 publicó el libro <i><b>Desde el silencio</b></i><b>, </b>donde relata su experiencia extrema en los Andes y el profundo proceso de transformación personal que vivió luego del rescate.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OQ53PI357RCSVFOP55DHFWFGII.jpg?auth=c3dd0edb49f8d61bbb2d7a2fc3d05745bb195d31ad03f791ad82d6fa5e514886&smart=true&width=7346&height=4900" alt="El silencio absoluto de la cordillera, experimentado a 4000 metros de altura, fue para Strauch un refugio y un detonante de cambios profundos de conciencia, transformando su percepción de la vida y el modo de afrontar situaciones extremas
Cr. QUIM VIVES/NETFLIX © 2022" height="4900" width="7346"/><p><b>— En tu libro contás de manera muy íntima todo lo que se vivió esos días y cómo aplicás todo lo que aprendiste a la persona que sos hoy y a la vida que llevas. ¿Por qué elegís la palabra silencio y qué significa para vos?</b></p><p>— He constatado, verificado y confirmado en estos 52 años después de la cordillera <b>lo importante que es el silencio en la vida de cualquiera</b>, pero en los Andes el silencio fue algo muy importante.<b> Vivíamos en silencio prácticamente todo el tiempo, ese silencio conmovedor, a 4 mil metros de altura,</b> cuando no hay viento es un <b>silencio absoluto. </b>Eso me provocó en tres oportunidades, de las 23 veces que viajé, un cambio del estado de conciencia, en parte gracias a ese silencio. <b>Para cualquier persona es fundamental el silencio</b>, cosa que es muy poco frecuente en esta sociedad que vivimos, que el ruido nos distrae, nos distorsiona todo y desorienta. Nos da miedo, pero creo que especialmente en este momento de la historia, el silencio es fundamental para todos.</p><p><b>— ¿Qué otras cosas salieron a la luz en los 72 días que pasaste ahí que no esperabas, que tal vez no buscaste, cosas que aprendiste de vos mismo que no sabías que tenías?</b></p><p>— Varias cosas, pero una de las que más me impresiona es la capacidad que tenemos los seres humanos, que no utilizamos las capacidades que tenemos hasta que nos llega una situación de esas, <b>la capacidad mental para adaptarte enseguida al horror de esas primeras horas,</b> <b>primeros días,</b> la capacidad para encontrar soluciones e inventar con nada más que nuestra mente, porque no teníamos ningún recurso natural ni material. Y que nos salvamos gracias al amor, la importancia que tiene el amor en todas sus formas, ahí el objetivo que tuvimos todos enseguida y muy claro era <b>volver a casa por el amor a nuestros seres queridos</b>. Esa fue la gran fuerza, el gran motor que nos permitió intentar y lograr todo lo que logramos, si no hubiera sido por ese objetivo hubiéramos largado la toalla antes.</p><p><b>— Algo que me impactó fue ver cómo, en lugar de surgir el lado más egoísta en una situación extrema de supervivencia, en su caso apareció lo contrario: una enorme solidaridad.</b></p><p><b>— Sí, es muy impresionante. </b>Sobre todo 50 años después cuando ya muchas veces lo he pensado y analizado, pero viendo la película que es tan fidedigna y yo puedo ver las cosas un poco de afuera, me impresiona cómo inmediatamente nos dimos cuenta que si había pelea, como hubiera sido lógico,<b> todos chicos de 20 y pico de años o menos de 20 años, apretujados, muertos de frío, de hambre, etc.</b> Hubo algunas tensiones y peleas los primeros tres o cuatro primeros días y después estábamos en un grupo totalmente armónico y cada uno luchando por todos y todos por uno, prácticamente sin decirlo.<b> La mente se fue poniendo en modo sobrevivencia y casi automáticamente nos iba mostrando lo que teníamos que hacer y lo que no valía la pena. No podíamos llorar, por ejemplo, porque era gastar energía y ponerte triste era muy peligroso. </b>En un momento de tristeza se te moría tu amigo al lado y sentías un dolor, una cosa eléctrica y después se cortaba la emoción. La mente se fue programando para eso y convivimos y armamos ese grupo fenomenal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DYQNW4GDXRHSPHXRPQNVUFTHHM.jpg?auth=b48d290d60a54587736e3137ba91bac08f74bab528d0c7c4f0b1a80bbfe1d617&smart=true&width=3100&height=1744" alt="Decisiones extremas como alimentarse de los cuerpos de sus compañeros transformaron el concepto de culpa para Strauch, quien encontró en esa elección una valoración renovada de la vida y del sentido del sacrificio humano ante la adversidad
La sociedad de la nieve - Netflix" height="1744" width="3100"/><p><b>— ¿No lloraste ninguno de los 72 días?</b></p><p>— Nunca. Se nos cerraba la posibilidad de llorar porque la mente decía que no, quizás alguno haya llorado, pero yo no recuerdo haber visto llorar a nadie.</p><p><b>— Lo comentás en el libro y se ve en la película </b><i><b>La Sociedad de la Nieve</b></i><b>: al principio hacían bromas, pero con el tiempo eso fue desapareciendo. Conversaban solo lo necesario, y el silencio empezó a ocupar mucho espacio, aún estando acompañados.</b></p><p>— Totalmente. Me han preguntado muchas veces qué hacíamos para no aburrirnos, jamás tuve la sensación de aburrimiento, la mente estaba programada. Yo creo que <b>nuestras mentes empezaron a funcionar en modo supervivencia y pienso que quedaba mucho tiempo en blanco, la mente quieta,</b> tratando de no gastar energía, y hablábamos muy poco, <b>estábamos horas y horas en silencio afuera del fuselaje cuando se podía o adentro las primeras semanas.</b> Había humor los primeros días y era importante, después se fue apagando y al final otra vez volvió, estábamos esperando, habíamos hecho todo lo que teníamos que hacer y estábamos mucho tiempo afuera y ahí empezó otra vez a haber un poco de humor y humor negro, por cierto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U4VEU4MKLJCP7HJ27X32DT772U.jpg?auth=df1f325ae65f14e0d67d18b47e4e4d2f4ff73fb81bd0f781741fba637f854be8&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Un día tomé conciencia y otra vez retomé todo y lo fui incorporando hasta el día de hoy que la verdad me ha servido para tener una vida feliz y plena", dice el sobreviviente 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me parece muy interesante lo que contás en tu libro sobre la relatividad de las cosas. Recuerdo el ejemplo de disfrutar comer pasta de dientes, algo impensado en la vida cotidiana, pero que ahí se volvía un placer.</b></p><p>— Sí, sobre todo la porción de alimentos los primeros tres o cuatro días era <b>una cosita chiquita de chocolate y pasta de dientes que la comíamos.</b> Yo me acuerdo perfecto el placer que me daba la pasta de dientes en la boca, que la mantenía hasta que se iba disolviendo,<b> los poco que ingeríamos en esos primeros días y esas son las cosas que aprendí sin dudas, de lo que es importante y lo que no.</b> Aprendí a no quejarte por estupideces. Me ha servido mucho en la vida, pero no salí con eso automáticamente ya incorporado, fue todo un trabajo de incorporar lo que había aprendido y en la vorágine de estar en la civilización de vuelta, con mucho trabajo, me alejé un poco de todo lo que había madurado y aprendido, pero un día tomé conciencia y otra vez retomé todo y lo fui incorporando hasta el día de hoy que la verdad me ha servido <b>para tener una vida feliz y plena</b>, a pesar de todos los problemas que tengo como todos.</p><p><b>— Hay un capítulo entero que le dedicas al tiempo. ¿Qué relación tenés hoy con el tiempo? ¿Cómo cambió tu relación después de la experiencia en los Andes?</b></p><p>— Veo más claro que el tiempo es algo misterioso y en el caso de esta experiencia de los Andes y cuando ves las conferencias hay cosas que son como si hubieran sido ayer, y pasaron 53 años y es mucho tiempo, poco tiempo, depende para qué, el tiempo es totalmente relativo. Mi concepto de tiempo sin duda que cambió con la experiencia de los Andes porque ahí vino la muerte rondándonos y nos dimos cuenta que <b>el tiempo se te puede acabar en cualquier momento</b>, lo tuvimos muy claro, se te morían los amigos y no sabías si te iba a tocar a ti, cuándo y cómo, eso es una de las cosas que tengo incorporadas y <b>aprovecho cada minuto del día y de la vida</b>.</p><p><b>— Cuando los rescatan te encontras con tu mamá en el hospital, ¿cómo sigue tu vida? ¿Cómo es tu primer día en la sociedad? </b></p><p><b>— Fue un periodo largo que no lo esperaba tampoco</b>. Pensé que ya la lucha había terminado, que había logrado el objetivo y que estaba todo hecho, pero llegué a casa de vuelta y<b> fue un periodo de más de un año de empezar a bajar a tierra, a ordenar las ideas, de adaptarme de vuelta a los ruidos de nuestra sociedad.</b> Además Marcelo, mi amigo, que desde que nacimos éramos amigos y teníamos un estudio de arquitectura con clientes, o sea que eso también fue duro tener que ocuparme yo solo de los clientes. Marcelo se murió en la avalancha al lado mío, fue muy difícil, me molestaba lo que decía la gente, me molestaba el volumen, los intereses que yo había tenido antes y ya muchos no me interesaban más, intereses de la vida. Así que fue realmente largo y difícil.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZW52R5HXFG2FJOCJATU4VENTM.jpg?auth=3a7535df0f34c4fdeb1a9f3dd92717c777400a1ac96114813831f37df4ff2a8a&smart=true&width=980&height=551" alt="El argentino Agustín Pardella interpreta a Nando Parrado en la película española "La sociedad de la nieve". (Créditos: Netflix)" height="551" width="980"/><p><b>— ¿Cómo recordás ese momento en donde volvés a ver a tu madre? ¿Cómo fue la reinserción en la sociedad? </b></p><p>— Lo recuerdo distinto a lo que la gente se imagina y lo que yo me imaginaba quizás también antes. Porque apareció en la habitación del hospital de San Fernando, un edificio viejo, y prácticamente sin palabras,<b> fue todo cuestión de miradas, expresión y abrazo fuerte y largo, ese fue el primer encuentro </b>y también me acuerdo porque las primeras palabras de la pobre vieja tratando de que yo asintiera y dijera “sí, mamá”. <b>Creo que la segunda palabra que me dijo fue “¿comían conejitos?”, “no mamá, comíamos el cuerpo de los muertos”.</b> No había ningún filtro en ese momento y se lo dije así a quemarropa, y <b>no me puedo olvidar más la cara de mamá tratando de sonreír y esforzarse y hacerse la natural. </b></p><p>Pero ese fue el primer encuentro con la vieja y por todos lados se decía ya cómo habíamos vivido, muchos ya se imaginaron que era la única manera, pero nuestras madres, creo que ninguna, me acuerdo de mamá el impacto que tuvo después del abrazo. La reinserción fue un periodo largo que no lo esperaba tampoco, pensé que ya la lucha había terminado, que había logrado el objetivo y que estaba todo hecho pero llegué a casa de vuelta y fue un periodo de más de un año seguramente de empezar a bajar a tierra, a ordenar las ideas, de adaptarme de vuelta a los ruidos en todo sentido, el ruido de nuestra sociedad. Además Marcelo, mi amigo, que desde que nacimos éramos amigos y teníamos un estudio de arquitectura con clientes, o sea que eso también fue duro tener que ocuparme yo solo de los clientes, Marcelo se murió en la avalancha al lado mío, fue muy difícil, me molestaba lo que decía la gente, me molestaba el volumen, los intereses que yo había tenido antes y ya muchos no me interesaban más, intereses de la vida, así que fue realmente largo y difícil.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XLK7537A5HB7FLIFTYBHYESGA.jpg?auth=f488e001c23de5e91747fd84893d9091c43c128e0be0d3ec61cf53a34b1c55c7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La existencia de tensiones iniciales entre los sobrevivientes se disipó rápidamente, dando lugar a un grupo armónico donde cada uno luchaba por todos y el sentido de comunidad prevalecía sobre los intereses individuales dentro del fuselaje" height="1080" width="1920"/><p><b>— Imagino que volver después de vivir algo tan extremo y enfrentarse de nuevo a la banalidad cotidiana debe haber sido muy duro. Incluso contás en el libro que te fuiste de la montaña con la duda de si querías alejarte del todo…</b></p><p>— Sí, <b>es curioso porque nos pasó a todos en algún momento que sentimos nostalgia, </b>inclusive en el momento que nos rescataron,<b> te ibas alejando y de repente desaparecía el fuselaje en la nieve y entre las rocas a los dos minutos de empezar a separarnos con el helicóptero y sentimos nostalgia todos.</b> Sentimos nostalgia porque, después analizándolo, evidentemente vivimos los momentos más intensos de nuestras vidas ¿no? La <b>adrenalina, emoción, sufrimiento, horror, creatividad</b> y después <b>la felicidad</b> cuando vimos que nos iban a rescatar. Es difícil que la gente de afuera pueda interpretarlo, pero yo me quedé siempre conectado y me sigo sintiendo conectado a la montaña.</p><p><b>— ¿Qué lecciones sentís que pudieron aprender tus hijos a partir de tu historia, de lo que les contaste? ¿Qué te interesaba que ellos puedan llevarse de ese trauma que vos viviste?</b></p><p>— Yo traté de no aburrirlos con la historia de los Andes, que le ha pasado a alguno de los otros también, algunos decían: “Basta, viejo, con la historia de los Andes”. Yo traté de hablar cuando ellos sacaban el tema.<b> Nosotros fuimos descubriendo allá la capacidad del ser humano, la capacidad mental que tenemos para cambiar el rumbo de tu vida, </b>si te lo propones, tratar de ver las cosas importantes cuáles son y dejar las no importantes.<b> También la importancia del silencio de la naturaleza, amor a la naturaleza y estar ahí para encontrarse con uno mismo y la importancia del amor,</b> todo eso se los he ido inculcando. Y otra cosa que seguro se los inculqué es el <b>no ser consumistas enfermizos</b> como la mayor parte de la sociedad civilizada y occidental. El consumismo es una locura, la gente consume pensando que van a encontrar la felicidad por ahí y por ahí obviamente no se llega, un camino totalmente equivocado en el que vive la mayor parte de estas sociedades occidentales hoy en día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XKIDADGI45DOBIXQ3UN4OO4XRQ.jpg?auth=ee4d1db3a59764d44d3f9d26df3c21706dffbf4ccc81b65cc8a681d625a072c5&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Tuve casos de gente que han venido conmigo a los Andes, americanos, por ejemplo, un chico al borde del suicidio y otro perdido en las drogas, en las adicciones y gracias a esta historia se salvaron", contó Strauch
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En las charlas y cuando compartís tu historia, imagino que muchas personas se acercan para contarte sus vidas. ¿Te animas a contarme algunas que te conmovieron?</b></p><p>— Hace como 20 años el primer impacto fue con una chica de Venezuela, que nos mandó un mensaje desesperada al borde del suicidio y quería que la ayudáramos y efectivamente la ayudamos. Pero debe haber montones de casos de esos que no nos hemos enterado, estoy seguro que los hay. Tuve casos de gente que han venido conmigo a los Andes, americanos, por ejemplo, un chico al borde del suicidio y otro perdido en las drogas, en las adicciones y gracias a esta historia se salvaron. Pero tengo dos casos muy grabados en la mente. Una fue después de una conferencia en Guadalajara, en México. La chica buscó desesperadamente la manera de encontrarse conmigo porque quería verme con su madre. </p><p><b>Antes de abrazarme ya empezaron a lagrimar y sollozaban.</b> Yo no entendía qué estaba pasando y me contaron que la chica, que en ese momento tenía 20 años, tres o cuatro años antes había sido secuestrada junto a dos amigas por un grupo de chicos que las habían violado durante tres días y después las soltaron. La chica quedó totalmente destruida, con ganas de suicidarse, con depresiones que ni con fármacos la ayudaban, estuvo con psiquiatra durante meses, hasta que un día se le cruzó la historia de los Andes. La madre me contó que todos los días veían documentales cuando la chica no podía dormir y tenía que tomar pastillas. Se topó con la historia de los Andes, los documentales, con mi libro y entonces quería encontrarse con nosotros, abrazarnos y agradecernos porque le salvamos la vida. Gracias a la historia zafó del suicidio y de las depresiones. </p><p>Me llamó después estuvimos en contacto varios meses en contacto y me dijo que estaba estudiando, que estaba bárbara y hasta se tatuó mi firma en el brazo. La otra historia es de otra chica mexicana. Hicimos un trekking con un grupo de 12 o 15 personas en La Malinche, uno de los volcanes cerca de la ciudad de México, y convivimos ahí en la montaña. La chica se anotó para hacer esa expedición y en cuanto la vi, pasó lo mismo, me abrazó fuerte y me contó su historia que es conmovedora:<b> tenía 30 años, estaba casada y su marido, que era 10 años más grande, estaba esperando un trasplante de corazón, pero no llegó y se murió.</b> Tenían un chiquito de 4 años y eran los dos médicos. Ella era anestesista y ya habían resuelto inyectar a su hijo e inyectarse ella porque no soportaba la idea de vivir sola, hasta que se encontró con la historia de los Andes. Es impresionante. La historia la salvó y todavía estoy en contacto con ella, me agradece y me manda fotos de su hijo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G52V3MIASZBETKQAJLQE73XW2E.jpg?auth=4823853309d76a83fa43789fdfa64da2cf06a72abb612fa61f876275afbd85f8&smart=true&width=1920&height=1175" alt="Una de las imágenes más famosas cuando encontraron a los sobrevivientes" height="1175" width="1920"/><p><b>— Cuando alguien viene con una de historias de este calibre. ¿Cómo lo abordás? ¿Qué les decís?</b></p><p>— Mucha gente me pide consejo y yo lo único que puedo hacer es transmitir un poco lo que yo digo, aprendiendo y reflexionando desde los Andes hasta ahora, pero esta chica, por ejemplo, no me pedía ningún consejo porque ya gracias a la historia de los Andes, a mi libro, a charlar conmigo, había podido salvarse, así que es totalmente conmovedor. <b>Con la historia se dan cuenta de que todo es posible, que los límites están más allá y que la vida vale la pena siempre. </b>Eso es algo que también lo tengo incorporado, hubo un montón de veces que he tenido problemas en mi vida, los tendré y los tengo, pero sé que los voy a superar y que la vida vale la pena siempre. Lo tengo tan incorporado que todos los días de mi vida me despierto y estoy vivo y digo: “Gracias, estoy vivo”.</p><p><b>— Me sorprendió leer en tu libro que, al sentir que ibas a morir, te vinieron recuerdos de tu familia, tus abuelos, tus padres. Eso que vemos en las películas, ¿te pasó de verdad?</b></p><p>— Tal cual, yo había leído y visto muchas veces las imágenes, en esos pocos minutos que estuve enterrado antes de que se me acabara el oxígeno y antes de salir, mejor dicho, estaba a punto ya de morirme de verdad<b>, en un momento pensé que estaba muerto,</b> y antes de eso tuve una cantidad de sensaciones y de emociones y una de ellas fueron <b>esas imágenes de mi vida como una especie de despedida, despedida de la vida,</b> tantas imágenes lindísimas de toda mi vida anterior hasta que se cortaron y seguí el proceso hacia la muerte. Y sentí un tremendo placer, un placer imposible de describir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7SFYSGHANATNCU5BE34N6KYQQ.jpg?auth=e535bb9175e457f9580a4d3370c03c6dc14459f2407c7c26eedfaa034cfa44e3&smart=true&width=1920&height=2708" alt="Carlitos Páez" height="2708" width="1920"/><p><b>— Es curioso lo del placer ¿no? ¿Pudiste hablar con alguien del mundo de la ciencia, algún neurocientífico, alguien que te explique por qué?</b></p><p>— He hablado y dicen que <b>es lo que genera cuando te vas quedando sin oxígeno, </b>que puede ser que sea eso, será eso o no será eso. <b>Pero yo estoy convencido cuando cambia realmente el estado de mi muerte definitiva el pasaje al otro estado va a ser así,</b> así que no tengo ningún miedo a la muerte porque sé que va a ser así. Eso me ayudó a perderle totalmente el miedo a la muerte. Tengo miedo de quedarme corto de tiempo de todas las cosas que quiero hacer, pero miedo del pasaje no tengo ninguno.</p><p><b>— ¿Qué momentos puntuales de esa experiencia te marcaron? ¿Cuáles son los que más recordás?</b></p><p>— Los momentos desesperantes y angustiantes el momento del impacto, se partió el avión en dos que te parecía que estabas soñando obviamente, cuando abrí los ojos y se paró el tren de fuselaje, <b>no lo podía creer porque no podía estar pasando de verdad, eso.</b> Y después todas las primeras horas es imborrable de mi mente, después esos momentos cuando tuvimos que <b>decidir comer carne humana, me acuerdo clarito todo lo que pensé y lo que sentí, </b>cuando escuchamos por la radio, que era el único artefacto que teníamos, la noticia de que nos habían abandonado, la furia, la desazón, la rabia contra todo y contra todos, la avalancha que te contaba recién todo el proceso hacia la muerte que llegó un momento que pensé que estaba muerto. “Estoy muerto, ahora veo cómo sigue”, y te diría que esos puntos fueron fuertes, inolvidables y quizás después de eso ya es cuando escuchamos en la radio la noticia de que habían llegado a la civilización Roberto y Nando y nos iban a salvar, a rescatar. Eran 72 días luchando para lograr eso y llegó ese día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TT7R7VYV3NHLPMTMMEJMWTKVLQ.jpg?auth=7740a4e2c4ce080b3e2c31c4668192e4c607f54e3537bae4376e9fcb9f7bafd2&smart=true&width=1920&height=1259" alt="El libro “Desde el silencio”, publicado por Strauch en 2012, recorre tanto los días en los Andes como el profundo proceso de transformación personal, abordando el rol fundamental del silencio y la introspección tras el rescate" height="1259" width="1920"/><p><b>— La última pregunta que le hago a todos los invitados es: contame algo que te haya emocionado, sorprendido o gustado, ya sea una historia, un sueño, algo que leíste o escuchaste y quieras compartir.</b></p><p>— Hay tantas cosas. Las cosas que me han conmovido o alguna puntualmente es de algunas personas que se han acercado a escucharme y a escuchar la historia, después de las conferencias normalmente firmo libros y pasan 100 personas o 150 y algunas o muchas de ellas me agradecen, como esas dos chicas que no se suicidaron. Pero me ha pasado últimamente, la semana pasada, hace dos días, que estoy firmando libros y parece que se olvidan de</p><p> que están rodeados de gente en un teatro y me miran cosas increíbles: <b>“Me salvaste la vida porque estaba en una depresión”, “gracias a la historia de ustedes, gracias, gracias”, “¿te puedo abrazar?” y te abrazan fuerte,</b> y eso me impresiona mucho y me ha pasado más de una vez y me ha pasado hace dos días. Me hace sentir algo tan fantástico que pueda uno desprender eso, que de uno pueda salir eso, la energía de la historia o de lo que sea.<b> Es fantástico lo que somos los seres humanos capaces de hacer, de lograr y de vivir.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/Aacki_U5Its?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Sanar después del horror: lecciones de vida con Eduardo Strauch | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAERJGFQZND4THW3FPISAPNBWI.jpg?auth=be9afff1e7d72335e5cf799b409e8548eca7579bd5e6787638d7e5410c19d156&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Daniel Habif y el poder de la transformación: “El dolor es una herramienta de construcción y un maestro redentor si lo sabemos utilizar”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/27/daniel-habif-y-el-poder-de-la-transformacion-el-dolor-es-una-herramienta-de-construccion-y-un-maestro-redentor-si-lo-sabemos-utilizar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/27/daniel-habif-y-el-poder-de-la-transformacion-el-dolor-es-una-herramienta-de-construccion-y-un-maestro-redentor-si-lo-sabemos-utilizar/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el escritor mexicano reflexionó sobre la empatía, la indiferencia, el valor del amor y los aprendizajes que surgen del fracaso. Además, aseguró que la gratitud con la vida impulsa su responsabilidad personal, más allá del éxito, el miedo o la adversidad]]></description><pubDate>Sun, 27 Jul 2025 11:13:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>“Lo único que sé es que<b> salen mejores de cómo llegaron</b>, y eso creo que ya es mucho, sobre todo en el contexto en el que hoy nos encontramos en el mundo, que está un <b>poquito dantesco</b>, lo que es un enorme privilegio”, dijo <b>Daniel Habif</b>, en relación a la gran cantidad de gente lo que va a escuchar. Se trata de uno de los conferencistas más influyentes del mundo hispanohablante.</p><p>El autor, escritor y orador internacional compartió, en una conversación exclusiva para <b>La Fórmula Podcast,</b> cómo el contacto con su público lo transforma a él mismo. Expresó, además, su mirada sobre la <b>empatía, el autoconocimiento, la búsqueda personal</b> y la importancia del <b>amor </b>en la vida cotidiana. El episodio completo ya está disponible en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/episode/28xICiXTjJQx1E7viBV5fm" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/28xICiXTjJQx1E7viBV5fm"><b>Spotify</b></a><b> y </b><a href="https://youtu.be/xMuo86VwJN0?si=R5PpkkUkXRHallgH" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/xMuo86VwJN0?si=R5PpkkUkXRHallgH"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Daniel Habif se ha consolidado como una de las figuras más destacadas del ámbito de las conferencias en español a nivel internacional. </b>Es autor de tres libros que han superado el millón de ejemplares vendidos —<i>Inquebrantables, Las trampas del miedo y Ruge</i>—, éxito editorial que acompaña su trayectoria en comunicación, negocios y publicidad. Su experiencia lo ha llevado a ofrecer más de <b>500 charlas en 170 ciudades de 30 países, convocando a más de 200.000 personas.</b></p><p>Para<b> </b>el escritor, el impacto que dejan sus conferencias en el público es difícil de dimensionar. “No lo sé bien del todo, la verdad, aunque recibo muchos testimonios que considero que son<b> la honra más grande que he recibido en mi vida</b>, no termino de entender la longevidad o el impacto de ese testimonio”,<b> </b>afirmó al recordar los cientos de <b>agradecimientos </b>que ha escuchado de personas que, luego de asistir a uno de sus eventos, se animaron a <b>transformar aspectos cruciales de sus vidas.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6XK6N3CLNZCQZEOBMQ42TSKHEM.jpg?auth=a13e101243ee39f987b385237946946c84a4a18ddf4e3805be868f869d345257&smart=true&width=1456&height=816" alt="El escritor dice que cada uno debe vivir una vida que se sienta propia, y prefiere equivocarse con sus decisiones que seguir las ajenas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Quienes participan en sus charlas relatan historias de<b> reconciliaciones familiares, decisiones valientes</b> y la sensación de irse “mejores de como llegaron”, una experiencia que para el conferencista significa mucho, especialmente en un momento en que, como él lo expresa, <b>“el mundo está un poquito dantesco”</b>. </p><p><b>Habif</b> cree que <b>las conferencias logran reunir a personas muy distintas y, más que reunir, “unir” </b>en lo profundo, cerrando las distancias emocionales y ayudando a limar diferencias: “Reunir a lo mejor es una cuestión más matemática, pero<b> unir tiene que ver con el alma</b>, con bajar los brazos de las diferencias y acortar los acantilados que nos dividen”. </p><p>Para <b>Habif</b>, ese es el verdadero propósito de su trabajo: acortar los abismos de indiferencia para lograr, aunque sea por un momento, una <b>genuina cercanía entre los asistentes.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4E6MMI2TWFH6RK7AJDH6T7HZKQ.jpg?auth=b66d37f573a7ee72871e074d9f6da405fe7ccc1a1b787e28df67d82d67defcdb&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para Habif, la pregunta “¿qué hiciste con lo que te dimos?” es el motor detrás de su búsqueda constante de propósito (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿En qué notás hoy en día la presencia de la indiferencia en la sociedad?</b></p><p>— Por lo menos últimamente, en estos dos años que he tenido la oportunidad de viajar por <b>Iberoamérica</b>, tengo la fortuna de poder sentir el pulso de la sociedad. Cuando estoy arriba de un escenario, es interesante lo que sucede porque puede haber un abuelito y el nieto, un matrimonio, cuatro amigas y en medio tres jóvenes emprendedores. Es como un crisol muy interesante. También puede haber un cristiano, un budista, un ateo, uno de derecha y un comunista, porque todo el mundo habla en la conferencia, hay mucho diálogo. <b>Esa información la voy añadiendo a mi vida</b> y te permite obtener una crónica de lo que sucede, un panorama claramente con sesgos, pero vas obteniendo una fotografía interesante. La <b>indiferencia es esta insensibilidad</b>, esta incapacidad, como si el corazón cada día estuviera más en un estado putrefacto, y no hay que ser muy inteligente o docto para entender que todo lo que sucede en el mundo, bueno y malo, proviene del <b>estado de nuestro corazón. </b></p><p>Aquí es donde se gesta tanto la <b>envidia </b>como las cosas más maravillosas, las ideas más creativas o los actos más generosos. Entonces te das cuenta de que la indiferencia está muy presente. Es como si se nos hubiera hecho un callo en el corazón, como si <b>cada día nos costara más trabajo, no únicamente sentir simpatía y empatía </b>por el otro, sino como si la <b>misericordia </b>estuviera quedando famélica, reducida, y cada día nos vamos haciendo un poquito más fríos. Si bien la vida te enseña a querer más, pero a menos personas—porque la vida se encarga muchas veces de darte los suficientes golpes como para hacerte muy inteligente y muy cuidadoso para entender a quién dejas entrar a tu corazón—eso, al mismo tiempo, nos ha llevado a <b>alejarnos del otro y a no valorarlo.</b> Eso genera <b>conflictos en todos los sentidos</b>. Estamos incapacitados para entender la postura del otro y eso nos lleva a una gran indiferencia, y yo veo los resultados no del todo buenos por esa misma razón.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QZNDYDFILRAYDPEOMIL2NSA47Y.jpg?auth=54dc2d40e19f83df43522243805915bf6e44c1c685cb0f8a593af061858b303b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Su madre le enseñó a no definirse por los éxitos ni temer al fracaso, y esa educación fue clave en su recorrido profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay algo que te escuché decir que me quedó muy grabado y a veces me lo repito. Si uno piensa en la vida de esa persona que tanto admira y si mañana se despertara y tuviera esa vida, ¿cuánto tiempo creés que tardarían tus problemas en alcanzarte? </b></p><p>—Creo que a veces todos caemos un poco en la <b>trampa </b>de pensar <b>“si tuviera este trabajo, esta pareja, esta vida, esta posición...”</b> Es una actitud, es una decisión, es el “sí tan solo tuviera”, y vivimos con esta actitud de <b>evasión </b>a un mundo brutalmente abundante en muchos sentidos. <b>Cuando nos comparamos perdemos uno de los grandes poderes del individuo, que es su unicidad</b>. Por más que busquemos en toda la materia del universo, no encontraríamos a alguien como nosotros. De por sí ser quien eres es difícil; imagínate querer ser alguien que no eres. Ahora, esos son temas más profundos y filosóficos, porque esa es una de las preguntas que nos persigue toda la vida:<b> “¿quién soy?”</b>. Tal vez descubres quién eres, luego el reto va a ser <b>aceptar quién eres</b>, y luego vas a tener que <b>ser quien eres </b>en una sociedad que te va a querer aceptar tal y como no eres. Entonces, es un acto bastante subversivo.<b> ¿Qué preguntas hay que hacerse para empezar a entender quién es uno? </b>Yo creo que esa no es una respuesta que llega en la vida. Creo que eso es una gran utopía, si bien la utopía tiene el trabajo de obligarte a caminar, de seguir avanzando, de no estancarte, de seguir buscando. <b>Somos grandes buscadores, pero somos un misterio. </b>¿Y cuándo has visto un misterio resolverse a sí mismo? <b>A mí me gusta ser un misterio.</b> Hay cosas que, ¿por qué tendría que saber algo? ¿Has visto a esa gente que siempre quiere hacer como que sabe de todo? <b>Está bien no saber algo</b>; ahora lo sabemos todos, se lo preguntamos a Chat GPT, pero Chat GPT nos aplaude todo: “Excelente pregunta”, “maravillosa idea”. No te dice “oye, ya bájale a tus preguntas”. O sea, que no hay una confrontación y no saber te lleva a explorar, y explorar te lleva a caminar, a gastarte los pies, a leer la vida, a llamar, a preguntar y a quedarte con la duda. <b>Hay muchas cosas buenas en la duda; no es necesario saberlo todo.</b></p><p><b>— ¿Te sentís cómodo en la incertidumbre? </b></p><p>— Creo que es el lugar en donde salen mis mejores talentos. No sé si cómodo, no sé si es un lugar placentero, no siempre me he sentido bien en la incertidumbre, pero en mi caso provoca cosas muy buenas. Hay gente que es intolerante a la incertidumbre; en una vida tan cambiante, tan mutante, tan voraz, es un poco ridículo tratar de salir impoluto de esta aventura. <b>Yo creo que la gente que llega al final de la vida sin rasguños, sin mordeduras, es porque también vivió una vida que no le pertenecía del todo.</b> Todas las emociones siempre tienen su dualidad, todas. La <b>tristeza </b>puede ser una gran maestra o puede ser tu cadena, como el <b>miedo </b>puede ser la sensación de que estás haciendo algo que valdrá la pena o algo que te deje completamente estancado. Es un asunto de <b>cómo interpretas y cómo dialogas contigo y cómo vas construyendo ese lenguaje en tu cabeza, en tu propia boca y en tu corazón</b>. Pero yo, en mi caso, en mi vida, siempre he estado dispuesto a <b>pagar el precio de tratar de caminar sobre las aguas antes de quedarme a ver cómo se me hunde el bote</b>. Prefiero intentar eso. O sea, <b>que me castiguen por haber intentado mucho</b> y no por haber intentado poco. Prefiero el título de intrépido al de precavido, en mi caso, que no es para todos, eso sí es una realidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5FHARGZIVZDDJCJD4CUHZRV23M.jpg?auth=2018b2460ef948a389a29e43743dd2d23effc96f1f79de61196ffb5c60d13aa3&smart=true&width=1456&height=816" alt="“Lo único que sí sé es que salen mejores de cómo llegaron”, dijo Habif sobre el impacto que percibe en quienes asisten a sus eventos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Eso es algo que siempre estuvo con vos, naciste así, o lo fuiste construyendo con el tiempo?</b></p><p>— No fue <b>algo que decidí</b>, la vida me empujó porque no había otra opción. A todos nos llega ese momento en donde te partes en dos, donde decides abordar la identidad de la víctima o decides salir de ese lugar. No fue algo que fue consciente, en mi caso <b>las circunstancias me han ido curtiendo y me he querido dar por vencido mil veces</b>, nada más que no he aprendido, como si no estuviera en mi naturaleza. No sé si en alguna ocasión en tu vida has tratado de hacer algo y dices <b>“esto no está en mi naturaleza”</b>, o sea, quiero pero no encuentro la forma. Hay un sentido de <b>responsabilidad </b>muy grande con la vida que tengo y para mí esto es un fideicomiso y tal vez hasta me movilice el miedo de ser un inútil. Soy un tipo que puede contemplar y contemplar y pensar y pensar, hay un sentido de responsabilidad y me quiero dar por vencido muchísimas veces.</p><p><b>— ¿Y esa responsabilidad hacia quién es o de qué se trata esa responsabilidad? ¿Qué sentís que le debés o al mundo o a tu gente?</b></p><p>— Yo creo que es más un asunto de <b>gratitud </b>más que del deber ser, como que me entusiasma la vida, con sus bemoles y errores, con sus tragedias. Yo soy de los que van caminando, como que no me sé detener y eso tiene que ver, por supuesto, con un universo de la psicología muy profundo. Pero <b>soy un tipo agradecido con la vida</b> que tengo, con lo mucho o con lo poco. Yo soy un hombre que cree profundamente en <b>Dios y en Cristo</b> y mi oración siempre es <b>“no quiero a nadie, lo quiero todo”.</b></p><p><b>— “No quiero a nadie, lo quiero todo”. ¿Qué significa eso para vos?</b></p><p>— Es que cuando no quiero nada es porque <b>ya tengo a Dios, porque lo tengo todo. </b>Cuando sé que lo tengo a Él. Sé que Él me da más, hay algo de lo que yo pudiera pensar. Entonces siempre estoy avanzando en ese asombro: ¿y qué más allá hay adelante?, ¿qué más hay por ahí?, ¿y si me atrevo a eso?, ¿y si rompo con ese propio límite? Siempre es como ir quitándole el velo: ¿qué hay detrás de esa cortina? Entonces, me entusiasma, aunque no encuentre absolutamente nada, el simple hecho de ir me hace sentir diligente, o sea yo siento que a todos en algún momento en la vida se nos da preguntar<b> “¿y qué hiciste con lo que te dimos?”</b></p><p><b>— ¿Sentís que tenés esa respuesta?</b></p><p>— No. Y de todos modos, no hay nada que yo pueda hacer para ganarme un día más de vida, sería muy barato. Habernos ganado el mañana con obras, esto es demasiado sagrado como para poderlo pagar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4IOSY5ECVJDFXAIMAJHRLZKNEA.jpg?auth=a1970e17b2ee42040b69a43f9dd2608aa0bbca30d98bdd925dd08fddec9157a2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Habif sostiene que el amor es la cúspide de todo, desde la comprensión hasta la presencia, y que solo en el amor sucede lo verdaderamente importante (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te escuché decir en una de tus conferencias que creés que un solo día puede llevarte a otra realidad.</b></p><p>— Sí. Lo que pasa es que muchas veces se cree que organizar tu manera de pensar de manera positiva es negar la realidad, y es todo lo contrario, es intervenir la realidad, es hacer de tu realidad un plano mucho más profundo, pero primero tienes que comprender cuál es la realidad que quieres. Hay gente que quiere una vida pero quiere la vida de otro, entonces la copia al carbón de otro. Entonces <b>uno primero tiene que aceptar su realidad para intervenir su realidad</b>, y eso es un acto súper doloroso porque la verdad duele, pero te libera. Cuando te puedes ver al espejo y dices “nunca voy a jugar basquetbol porque mido 1,70”, pero podrías ser el dueño del equipo, tal vez.<b> Siempre hay formas de tener la cintura del boxeador, ser flexible ante la vida, no ser rígido</b>, y eso puede cambiarte la vida para siempre. <b>Somos decisiones</b>: el amor es una decisión, muchas veces el dolor es una decisión. Hay mucha gente que no es feliz porque vive fingiendo que es feliz y esa es su condena, porque no quiere soportar el dolor, y ese dolor en vez de tocarte y transformarte, no condenarte, pero deberías aprender la lección que ese dolor te está trayendo. Yo siempre he dicho que es un maestro severo pero justo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOZC7R7W7NAZ5DFRDQ6KUOMP4U.jpg?auth=e9c8f53af4c22d1632ebe28ee1a026ac4828785a20e9bb1a5e4ca9de13ccc542&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para Habif, el amor no se limita a los vínculos humanos, también se expresa en el cuidado, la compasión y la forma en que se acompaña a un ser querido (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— El otro día te escuchaba también en una entrevista que un amigo tuyo te decía “no puedo creer tu éxito de la noche a la mañana”, y vos decías “sí, la noche más larga de mi vida”. </b></p><p>— Sí, treinta y tantos años tardó en amanecer.</p><p><b>— Me pareció genial. </b></p><p>— El asunto es que la gente que nos rodea supone que entiende nuestra vida y si bien <b>hay que saber escoger las voces que te acompañan</b>, que te dan buenos consejos, al final vas a tener que<b> pagar el precio, o de sus ideas o de las tuyas</b>, y para mí no hay cosa más cobarde en este mundo que alguien al que se le dio una hoja en blanco y alguien más escribió en esa hoja por él. Yo prefiero haber hecho rayones y me digan “¿qué hiciste? Hiciste un desastre”, “sí, pero mío, este desastre es mío”.<b> ¿Cuántas de las ideas que tienes tú en realidad son tuyas?</b>. Hay gente que hereda hasta el amor al equipo de fútbol, uno tiene que preguntarse las cosas que habitan en uno y saber si esas cosas siguen siendo buenas y sofisticadas y de beneficio para tu vida. Hay gente que lleva 40 años siendo la misma persona y todo cambia a una rapidez… yo no te estoy diciendo que vivas con hipo emocional, que dejes tu esencia. Pero<b> hay cosas que tú utilizaste en una batalla hace diez años que esas herramientas ya no funcionan para hoy</b>. </p><p>Cuando la gente me dice “Daniel, yo quiero ser como tú”, les digo: “No, es que entonces no has entendido nada de lo que yo te he estado diciendo”,<b> no puedes ser una copia carbón de absolutamente nadie,</b> tus rarezas son tus lujos y pagar ese precio es el precio de la dignidad humana. Por supuesto, es durísimo, yo no te estoy diciendo que no escuches consejos, por supuesto que sí, pero <b>hay consejos que te quieren mantener en el lugar donde estás </b>para que no superes esa persona que te dio el consejo. Luego hay otra persona que te va a dar un consejo pero nunca construyó lo que te dijo que puedes construir, o sea que la vida es el reino de los hechos, no de los intentos. Entonces, si tú vas a escuchar un consejo, pues “haz esto y acércate a esta chica” y lleva cinco divorcios, no sé si sea del todo sofisticado de tu parte escuchar ese consejo, ¿cierto? Entonces <b>hay que saber bajarle el volumen a ciertas voces</b>, hay que ser c<b>uidadoso con lo que uno consume en las redes sociales</b>, etc. <b>tienes que vivir una vida que se sienta tuya, propia, y por lo menos si te equivocaste, son tus errores</b>. Yo siempre he preferido equivocarme de esa forma y muchas veces me he equivocado por no hacer caso también, tanto a mi espíritu, a mi alma, a mi intuición. A veces <b>la razón, la lógica también te juega sus trampas</b>, o uno también está tan ensimismado, piensa que lo sabe todo y por eso <b>yo siempre he vivido como alumno</b>, nunca me he creído maestro de absolutamente nada ni de nadie, yo siempre estoy tratando de aprender de todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G6SYN645WJE5DP62WK5TUABLL4.png?auth=be718f90eb735dbf4bdd8edfd602ffbc2c197e60071470377e4679f28d88bc2d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La ceguera repentina de su gato Luca fue una experiencia conmovedora para Habif, que reafirmó su idea de que lo esencial es el amor (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cuál sentís que es, si me tuvieras que decir tal vez, la característica que te llevó a hacer todo lo que hiciste en tu vida?</b></p><p><b>— El amor de mi madre.</b> Porque <b>ella nunca me hizo sentir incómodo por fracasar</b>, por equivocarme, y al mismo tiempo me enseñó a nunca sentirme mucho por los éxitos que consiguiera, ella me dio esa armonía. Yo suelo contar que a mí me gustaba mucho hacer maquetas de ciencias naturales, me encanta hacer volcanes y un día llegué con mi madre y le dije “me gané el premio local a la mejor maqueta”, “felicidades, mi amor, ¿cómo la hiciste? enséñame”, “mira cómo explota y le puse estos árboles”, “maravilloso. Tírala, por favor”, tuve que tirar la maqueta. “Tú no sabes lo que me costó a mí hacer esta maqueta”, me dijo. “Sí, sí, yo sé lo que te costó hacer esa maqueta, pero tú no eres el éxito de esa maqueta, tienes que desprenderte de esto”. Esos formas de acompañar, de educarme con ese amor, con esa manera tan sofisticada, pero con esa sabiduría tan natural, me forjó en muchos sentidos, no sería tal vez el hombre que soy si no hubiera sido por las <b>dosis masivas de confianza que mi madre me daba.</b> Nunca me ahogó en eso, sino que me enseñó a pagar el precio, y me la creí. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FS5AFE6TDNAETJJ3IUNAU6746Q.jpg?auth=0ab78df6fef1cc2833e2ce85a66946c0f4921b221f3a2e5be399874bb9080865&smart=true&width=1456&height=816" alt="Habif asegura que no saber también es valioso, porque la duda impulsa a explorar, a caminar y a mantenerse en movimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me imagino que de todos esos retos, todas esas metas, todas esas ideas, muchas se fueron materializando. ¿Cuál sentís que es la próxima etapa o ahora, en este momento, qué estás viviendo como tus retos? </b></p><p>— Hoy estoy en un proceso en donde me quiero <b>probar mis talentos en otros terrenos, en otras canchas</b>. Yo dejé el universo creativo empresario, ese lugar de escritorio de sentarte a desarrollar y a crear cosas, lo dejé un muy buen tiempo y he ido encontrando el sazón de poder combinar lo que yo hago, que es mi más grande pasión que es mi oficio es escribir, que es lo que yo hago todo el día y gracias a la escritura nacen otras ideas. Empecé a escribir un perfume. Entonces ahora estoy desarrollando un perfume, estoy obsesionado con los olores, todo el día estoy oliendo. Yo tengo la oportunidad de hacer un libro que tiene 400 páginas. Ahora estoy tratando de reducir una historia a cuatro minutos para que se convierta en una canción, estoy en ese lugar. </p><p>También estoy escribiendo sobre viajes, se llama “La vida se lee con los pies”, entonces estoy robando todas estas otras aristas de mis talentos. Hay gente que encuentra convergencia y hay gente que encuentra divergencia en esto de que uno debería hacer una sola cosa. A mí <b>me gusta intentar un poquito de todo, </b>entonces estoy en ese proceso desarrollando cosas que había dejado guardadas en un cajón porque necesitaba de un enfoque quirúrgico, dedicarle 24 horas, 7 días a la semana y así ha sido en los últimos 12 años de mi vida. Y ahora que he coleccionado algunas cumbres<b> me gusta un poquito más la vida del valle que de la cúspide.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PPXEMP3DOBA3PPSMSGTLLZ4FLM.jpg?auth=7e7de0c3090d28562c88302216df3e54157775e17aba939b4020645455d8b6ae&smart=true&width=1456&height=816" alt="“La vida se lee con los pies”, dice Habif, quien disfruta caminar junto a su esposa como forma de contemplar y seguir escribiendo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué significa “la vida se lee con los pies” que mencionaste? </b></p><p>— A mí me gusta caminar, es una de las cosas que más disfruto en la vida y es una de las cosas que más hacemos en mi matrimonio, caminar, caminar literal. Nos gusta ir a los lugares caminando, porque nos gusta perdernos, observar cosas más grandes que nosotros y más pequeñas que nosotros. Me gusta caminar lento, me gusta caminar rápido. <b>Angie y yo hemos caminado miles y miles de kilómetros desde hace 24 años, </b>lo hemos hecho por muchas ciudades, calles, en nuestra colonia, en donde llevamos viviendo toda la vida, seguimos descubriendo calles por las que no hemos avanzado, entonces mis pies son muy chiquititos y el mundo es muy grande y a mí me entusiasma recorrerlo. Por eso digo que la vida se lee con los pies, porque mientras vas caminando te vas sorprendiendo, vas descubriendo la flor en la grieta. Esta es la única forma que yo tengo de seguir escribiendo, de ser <b>cronista</b>, solamente a través de<b> observar, de contemplar, y al mismo tiempo es la mejor forma que tengo de gastar mi dinero</b>. Entonces, para mí eso significa que la vida se lee con los pies, cuanto menos auto utilice y más pueda caminar, mucho mejor.</p><p><b>— Dani, te hago la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por este podcast: si me pudieras compartir algo, que en el último tiempo te emocionó, te dejó pensando o te conmovió...</b></p><p>— Lo que ocurrió con mi gatito Luca ha sido una de las cosas que más me ha conmovido. Nosotros teníamos muchos gatitos en casa porque mi esposa y yo fuimos rescatando y adoptando animalitos de la calle. En este último mes fallecieron dos. <b>Teníamos trece y ahora solo quedan dos.</b> Luca, que es un gatito naranja, tuvo una crisis hipertensiva porque tiene un problema en un riñón. Con la crisis perdió la vista de manera instantánea. Se quedó completamente ciego. Verlo sin moverse, sin lamerse, sin saber dónde está su comida, dependiendo totalmente de mí... Solo quería estar con él. Y ahí me dije: “Esto es lo que importa. Todo lo demás puede esperar”. Siempre le he dicho a la gente que la quiero, siempre he estado presente, pero verlo así, estar con él en la clínica a las tres de la mañana, con esa angustia… <b>Yo no tengo hijos, y mi esposa y yo pensábamos: “Si esto sentimos por un animal, ¿cómo será con un hijo?”</b>. Debe ser algo incomparable. Y ahí es donde entendés que la vida sucede en esos momentos, que lo único que importa es el amor, que es la cúspide de todo: del entendimiento, de la presencia. Y eso me conmueve. Se me ensancha el corazón, se me vuelve más hondo.<b> La forma en que amo a mi gato me permite amar a más personas, de más colores, de distintas formas de pensar y de ser. </b>Luca ha ido recuperando algo de la vista, es otro milagro. Todo esto me tiene muy conmovido. Le he escrito poemas, canciones. <b>A lo mejor quienes tienen gatos me entienden, y los que no dirán: “¿Y este tipo qué?”.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/xMuo86VwJN0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="El precio de ser vos mismo y otras lecciones de la vida con Daniel Habif | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3OU3LMQNZFA3LCJWZCDCO7SQRE.jpg?auth=ba2037a222aa50d4756c515c2dde31c8b696289f660a2daab0ed34c5b3e43ae0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Sebastián La Rosa, el médico que desafía los mitos sobre longevidad: hábitos cotidianos, ritmos biológicos y la ciencia detrás de una vida más larga]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2025/07/23/sebastian-la-rosa-el-medico-que-desafia-los-mitos-sobre-longevidad-habitos-cotidianos-ritmos-biologicos-y-la-ciencia-detras-de-una-vida-mas-larga/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2025/07/23/sebastian-la-rosa-el-medico-que-desafia-los-mitos-sobre-longevidad-habitos-cotidianos-ritmos-biologicos-y-la-ciencia-detras-de-una-vida-mas-larga/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 23 Jul 2025 15:00:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Sebastián La Rosa, médico, divulgador y referente en medicina integrativa,</b> compartió su mirada sobre la longevidad, la alimentación y los hábitos que realmente impactan en nuestra calidad de vida. Con un enfoque claro y basado en evidencia, explicó por qué hoy ya no se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor, y cómo los avances científicos nos permiten, por primera vez, comprender los verdaderos mecanismos del envejecimiento.</p><p>Reflexionó sobre la importancia de cuidar el cuerpo respetando sus ritmos fisiológicos, refutó la cantidad de calorías que creemos quemar y explicó el concepto de “compensación energética”. También destacó cómo pequeños cambios en la rutina, como mejorar la calidad del sueño hasta ajustar la dieta, pueden generar un gran impacto en la salud. Además, habló sobre la evolución de los patrones de belleza, el valor de lo escaso y el aislamiento social como un factor que acelera el envejecimiento. <b>El episodio completo ya está disponible en </b><a href="https://open.spotify.com/episode/28xICiXTjJQx1E7viBV5fm" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/28xICiXTjJQx1E7viBV5fm"><i><b>Spotify</b></i><b> </b></a><b>y </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=4x56TxloiBg" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=4x56TxloiBg"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>.</b></i></p><p>Sebastián es médico y profesor universitario, graduado en la Universidad del Salvador, en Buenos Aires. Combina la medicina basada en evidencia científica con terapias complementarias como la homeopatía y la medicina china, y se ha formado internacionalmente en países como Tailandia, Filipinas y Bali. Actualmente lidera el canal de YouTube <i>Dr. La Rosa</i>, con más de seis millones de suscriptores, y también tiene una fuerte presencia en Instagram, donde reúne casi un millón de seguidores. A través de estas plataformas, <b>comparte contenidos sobre alimentación, longevidad, hábitos saludables y bienestar integral.</b> Su misión es brindar herramientas accesibles para mejorar la calidad de vida, promoviendo la prevención y un estilo de vida más consciente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEW2AB4QQBDCBDBXBBUJVVPW5M.jpg?auth=91150061b68052e9bd9b8d4e6ab1b3a951fc20a63451b60e0bf27f212946da2a&smart=true&width=800&height=400" alt="El concepto de “velocidad de escape” postula que podría alcanzarse un punto en el cual los descubrimientos sobre longevidad avancen más rápido que el deterioro biológico, lo que implicaría una transformación profunda en la forma de envejecer" height="400" width="800"/><p>Recientemente, lanzó <a href="https://link.pulso.health/dXrJ/1g3zs06r?c=InLF_725" target="_blank" rel="" title="https://link.pulso.health/dXrJ/1g3zs06r?c=InLF_725"><i><b>Pulso AI</b></i></a>, una aplicación de nutrición inteligente, que utiliza IA para ayudar a las personas a transformar sus hábitos alimenticios de manera práctica y personalizada. A partir de una foto del plato, la app analiza el contenido nutricional, registra alimentos y peso con una base de datos verificada, y ofrece recomendaciones adaptadas a los objetivos y preferencias del usuario.</p><p><b>— ¿Cuál es la importancia de adoptar un enfoque en longevidad y cómo impacta en nuestra salud y calidad de vida a largo plazo?</b></p><p>— No es algo tan simple de decir:<b> “Yo voy a una consulta con un médico especialista en longevidad”,</b> en general la persona que se dedica a longevidad está buscando información, está buscando técnicas, hábitos, etc., que te brinden la posibilidad de o vivir más tiempo o patear la aparición de enfermedades lo más tarde posible básicamente, y eso importa porque la gente vive más, importa porque cada vez tenemos menos hijos, por ende son dos factores que van a hacer importante que nosotros a los 70 años podamos estar sanos. Y además importa porque aumenta nuestra calidad de vida, básicamente lo que hace es que vos respetes las normas fisiológicas que tenés como para que tu cuerpo funcione mejor la máxima cantidad de tiempo posible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EJA6Q5U36ZBMVFQWD2VWPXV5WQ.jpg?auth=9600128ce46f44c05077c9bea3583707cbdd48883b2888eb8c5a0dbf42e40cfa&smart=true&width=1456&height=816" alt="A diferencia de generaciones anteriores, las personas de hoy acceden a conocimiento validado sobre los mecanismos que explican el envejecimiento, lo que habilita estrategias concretas para frenar su impacto desde etapas tempranas de la vida adulta
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál sentís que va a ser una diferencia, por ejemplo si miramos la vejez de tus padres a lo que tal vez sea la mía o la tuya?</b></p><p>— Yo creo que hay un concepto que es difícil de explicar que se llama <b>“velocidad de escape”</b> básicamente, ese concepto te dice que llegado a un punto determinado de avance en lo que tiene que ver con longevidad, ha llegado a un punto determinado de avance de tecnología, de avance de información. Pensalo así: <b>vas a tener la oportunidad de decir “esta información nueva, este nuevo hallazgo,</b> me dan la oportunidad de alargar mi expectativa de vida”, en algún momento determinado se podría llegar a la velocidad en la cual aprendemos y mejoramos esto más rápido que nuestra velocidad promedio de envejecimiento. No es necesario llegar a eso para decir: mejoro mi calidad de vida hoy en día, todo lo que podemos hacer hoy es algo que ya deja un montón de impacto e impronta en nuestro cuerpo en términos de expectativa de vida, en términos de salud y además hay algo que es muy importante en la diferencia entre tus padres y vos que es que <b>somos la primera generación que sabe por qué envejece, </b>cuando yo estaba en la carrera, ni siquiera hace tanto tiempo, sabíamos que envejecíamos, existían teorías de por qué envejecíamos. Pero no existía lo que hoy conocemos como <b>mecanismos de envejecimiento</b> que son los mecanismos posta que sabemos que impactan en nosotros, además no solamente en el humano sino en todos los organismos. Van dando todas las consecuencias que asociamos al envejecimiento, entonces toda la estrategia relacionada con longevidad, con vivir más, con estar más sanos tiene en realidad que ver <b>con frenar estos mecanismos de envejecimiento.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HF2ULAUZ2FCCNIPTLQD64TAGHE.jpg?auth=047772ea62cc217f2ee803e18ef801d8ee7fa26aeca5eade4454328a8aa2b00c&smart=true&width=1456&height=816" alt="nutrigenética, nutrición, longevidad, comida y salud, alimento, edad y cuidado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hace algunos años se hablaba con entusiasmo de la posibilidad de vivir muchos más años, pero hoy esa expectativa se moderó. ¿Creés que hay una mirada más realista sobre la longevidad?</b></p><p>— Hay dos o tres elementos que son importantes. El primero es que cuando tomamos métricas, una cosa es tomar la métrica de la persona que tiene recursos infinitos para cuidarse a sí misma, y otra cosa es tomar las métricas de lo que pasa a nivel mundial, yo soy más de la segunda línea porque me parece que tenemos que tener en cuenta todo esto y lo interesante es que <b>la expectativa de vida en el mundo post pandemia cayó un poco, cayeron uno o dos años en general, </b>esto depende de cada país, punto uno; y punto dos, pasa algo que para mí es más importante que es cuántos años estamos vivos, que tiene que ver con lo que llamamos, ya no “expectativa de vida”, sino “expectativa de salud”, que es cuántos años vos vas a estar viva sin enfermedades que te perjudiquen mucho tu calidad de vida. Y esa expectativa de salud es como 9 o 10 años menos, depende del país. ¿Qué importa más? Para mí importa más la expectativa de salud, que hagamos que la gente esté viva sin enfermedades sin importar si alarga mucho sus años vivos o no.</p><p><b>— Algo que me llamó mucho la atención es cómo hablás de lo escaso como un valor. Si bien los patrones de belleza van cambiando con el tiempo, en el fondo seguimos asociando la belleza con aquello que resulta menos accesible o más difícil de alcanzar.</b></p><p>— En términos de lo que fue pasando a lo largo de la historia, si buscas las estatuillas de periodos neolíticos, por ejemplo, te vas a dar cuenta de que esas estatuillas en general tienen mucho sobrepeso. Tenía que ver con lo escaso en ese momento, y con asociaciones con fertilidad. Si vas a periodos del 1700, del 1600, estaba bien visto el sobrepeso porque era algo escaso, porque la gente tenía que tener un exceso de recurso para poder permitirse tener sobrepeso, si vos te fijas en esos mismos periodos de tiempo valorábamos más la piel clara y no que la persona estuviese bronceada porque se podía permitir estar bajo techo y no estar teniendo que trabajar en el campo, entonces apreciábamos o considerábamos más atractivos ciertos aspectos que tenían que ver con lo raro, hoy es más atractiva la persona bronceada en líneas generales porque significa que no tiene que estar trabajando y puede estar bronceándose. Son todos elementos que asociamos con los recursos, que asociamos con salud en general, que asociamos con posibilidades, que asociamos con un montón de elementos que valoramos desde ese punto de vista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MBGFVTWGHNFNJJ5V3IH66LMSCA.jpg?auth=b7f73b418f24cab8b293ac7908ffd869d210a6cea8ececea550f3b7f603b5b2f&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las máquinas de gimnasio y dispositivos electrónicos suelen sobrestimar el gasto calórico cuando no se ajustan parámetros individuales como edad o peso, lo que puede generar errores al establecer déficits calóricos con fines terapéuticos o preventivos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Enfocándonos en el tema alimentación, leí un artículo donde decías que solemos sobrestimar las calorías que quemamos y que, además, existe algo llamado “compensación energética”. ¿De qué se trata?</b></p><p>— Con el equipo, en el momento en el que estábamos desarrollando un sistema que mida la cantidad de calorías gastadas de alguien para entender si podía bajar de peso o subir de peso, etc., nos encontramos con el obstáculo obvio, vos medís esas calorías, por ejemplo las calorías consumidas y decís:<b> “Yo gasté 500 calorías haciendo ejercicio, entonces voy a comer 500 calorías más ese día para compensar el gasto básicamente”, </b>y encontramos que eso en la práctica no daba resultado. Entonces, haciendo ingeniería inversa entendimos que hay un concepto, “<b>compensación energética</b>”, que establece básicamente que si vos vas a correr una maratón hoy no es que vos agregaste el gasto de calorías de haber corrido la maratón, entonces pasan varios problemas. Primer problema: medir exactamente tu gasto calórico sin estar evaluando constantemente tu dióxido de carbono y tu oxígeno, como cuando vos vas a medirlo de manera eficiente a una clínica que mida esto, es prácticamente imposible, son estimaciones, entonces un anillo inteligente o un reloj inteligente, trata de estimar estas cosas, pero no las estiman de manera correcta. </p><p>Podemos hacerlo más correcto si le agregamos nuestra edad, nuestro peso, etc., por eso las máquinas de gimnasio cuando no le cargamos todo esto son peores que las estimaciones de los relojes, pero para que te des una idea, en su momento, te estoy hablando de hace un par de años, por ahí ahora mejoró un poco, el margen de error del <i>Apple watch</i> estaba por encima del 100%, o sea el margen de error era muy elevado. Eso no significa que a todo el mundo le da 100% de error, pero es un margen promedio de error comparado con medirlo de verdad, entonces lo primero que tenemos que entender es que nuestra estimación de “corrí una hora y gasté 600 calorías” es improbable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LV5RE5KRWRABLEJSC7Q2TLSP5A.jpg?auth=d2aa35c67afbe12ab68e88248d96ce38462a15bbb729fd9ce0ea5484eb96cb1b&smart=true&width=1456&height=816" alt="El cuerpo humano tiende a ahorrar energía de forma inconsciente luego del ejercicio intenso, lo que puede limitar la eficacia de programas de actividad física si no se consideran los mecanismos naturales de autorregulación metabólica
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Y por lo general tienden a tirar un número más alto o más bajo?</b></p><p>— Eso depende del aparato. La cuestión es que no podíamos tomar como parámetro real el número de calorías correctas que vos corriste para decir “Necesita tanto para subir de masa muscular”. No es que yo le puedo considerar “corrió una hora, gastó 600 calorías; bueno, le agrego 600 calorías más” porque no funciona así, primero, porque son estimaciones; y segundo porque incluso si el número fuera correcto, viene este factor, esta cosa que vos mencionas que se llama “compensación energética”, que me dice: “Milu fue una hora al gimnasio, como fue una hora al gimnasio gastó 500 calorías, 400, las que fuera, ahora se mueve menos el resto del día”, que es algo que la gente no tiene en consideración. Cuando vos te agotaste, sobre todo si vos hiciste ejercicio temprano o tarde, es irrelevante por ese lado, lo que vemos es que la gente tiende a moverse menos y tiende a gastar menos de lo que llamamos “Hit”, que es el gasto energético que vos estás haciendo que no está relacionado con el ejercicio, movés menos los brazos, movés menos las piernas, caminas menos hasta la cocina, hasta la oficina, hasta donde tengas que hacer. Entonces lo que vemos es que si vamos a la estadística, porque de esto también depende, depende de si vos tenés un problema metabólico, hormonal, etc., si vos gastas 100 calorías haciendo ejercicio, de verdad en tu cuerpo se gastaron 76, 78 al final del día, entonces de nuevo: es una estimación, no tengo garantías de eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWCI3A74ZBD2NEYJTLYLXWKQUE.png?auth=0194c5b80b66eaeb1de7cf5dd70ff52e288663e487224984d0d3fe8f23ae4414&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Microondas, cena, comida preparada, cocina doméstica, calentar comida, alimentación práctica - (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— ¿Pero ahorra de una manera consciente o es que yo estoy cansada entonces hay una probabilidad de que me mueva menos?</b></p><p>— No, ahorra de manera inconsciente. Lo que está haciendo es decir: “Bueno, vos ya gastaste, esto es un estrés para mí, yo necesito recuperarme, entonces voy a bajar el nivel de energía disponible que tengo para otros procesos”. Esto llevado al extremo, por eso en un extremo vos no le decís a alguien que quiere ser más fértil, “anda a hacer mucho ejercicio, anda a pasarte de cantidad de ejercicio”, porque le estás quitando energía disponible para procesos que tienen que ver con fertilidad, entonces esos elementos, que por sí solo o por separados, son inmedibles, lo que podemos hacer es medir la consecuencia de eso, termina siendo esa compensación energética. ¿Qué vimos nosotros? que la gente, por ejemplo, decía: “Quiero bajar de peso”.</p><p>Entonces en vez de comer 2000 kilos de calorías por día normalmente, decía: “Voy a comer 1600 o 1700”. Pero mos encontramos con que la gente <b>cuando hacía más ejercicio obviamente comía más porque está gastando más energía,</b> pero hay ciertas áreas en las que siempre vemos que hay errores, uno es este: “Quiero cargar mi ejercicio porque yo pienso que hice mucho ejercicio, entonces querría comer más” y no. El nivel de movimiento es algo que la gente siempre tiende a sobrestimar, igual que los aparatos, la gente tiende a interpretar que se mueven más de lo que se mueven, entonces es algo que nos va a dar error a largo plazo, porque la gente va a decir: “Yo gasto más” y después va a comer como si estuviera haciendo déficit y en realidad no está haciendo déficit porque se movió menos de lo que dijo. Son todas características que nos van dando o que hacen a nuestros resultados cuando queremos o bajar de peso o subir de peso o, si quieres, vivir más porque en longevidad nosotros también en general recomendamos 5, 10% de déficit calórico que sabemos que frena un poco esa velocidad de envejecimiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CSQCNN7ZORDSBF2PGFAPU54SYU.jpg?auth=4622f965018cf87626e573d81d35ceb3d8acf0b99747725f64f0104ba87a46e9&smart=true&width=5184&height=3384" alt="El modelo alimenticio sugerido se basa en patrones de dieta mediterránea, limitando el consumo de cereales refinados y priorizando fuentes de carbohidratos de alta calidad como vegetales, legumbres y hongos por su impacto metabólico positivo
 EFE/Kai Försterling
" height="3384" width="5184"/><p><b>— ¿Cuáles son algunos consejos que le dirías a alguien que está por empezar o que ya está un poco avanzado en su camino de poder vivir una vida mejor y vivir más años?</b></p><p>— Primero le sacaría el estrés por mejorar sus cualidades, yo creo que <b>mucha gente se estresa por tratar de que sea todo perfecto y eso termina teniendo un impacto negativo en términos de salud. </b>Segundo, le sacaría los factores que lo aíslan, en general mucha gente cuando come mejor se separa de los demás porque los demás comen peor, esa es una pésima idea, el aislamiento psicosocial es un mecanismo de envejecimiento, ya lo sabemos, por ende, evitaría esas cosas y entendería que lo básico sigue siendo lo más importante, hacer ejercicio aeróbico y mejorar tu capacidad de VO2+ que es tu volumen de oxígeno que vos podes utilizar en el cuerpo sigue siendo el mejor elemento para aumentar tu expectativa de vida y la única relación que tenemos lineal, donde sabemos que si aumentas más tu VO2+ bajas más tu riesgo de mortalidad. Por ende,<b> salí a hacer ejercicio aeróbico suave como para aumentarlo y algo de hit para generar que vos puedas manejar un valor todavía más alto.</b> </p><p>En términos de ejercicio muscular deberíamos ser más fuertes, esa es una realidad porque mejora nuestra densidad ósea, nuestra masa muscular, si trabajamos con una cantidad de carga de peso determinada eso lo que hace es mejorar un poco la organización del tejido, sobre todo el tejido conectivo y densidad ósea, o sea mejorar ambas cosas trabajando con mucho peso proporcionalmente al que yo pueda levantar. Después en términos de alimentación creo que hay parámetros generales básicos que todo el mundo se puede llevar, yo soy más proclive a una <b>dieta mediterránea que a una dieta más de moda como la keto, carnívora, veganismo, etc. </b>Me parece que tiene más sentido, quitaría algunos cereales de es dieta, haría un volumen más grande de verduras, legumbres y hongos, que yo los uso bastante como fuente de hidratos de carbono. La mayoría de la gente que es muy longeva en general tiene una dieta alta en buenos hidratos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3DWHP4BBSBFODDH4TSLKACABKQ.png?auth=06bec8d47e03c7fbc22a2955816923796a2c28669b071e9a822e38c32e1c50a6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Una dieta recomendada para promover la longevidad incluye mayor volumen de vegetales, legumbres y hongos como fuente de hidratos de carbono, con menor frecuencia de carnes rojas y mayor inclusión de pescados y mariscos a lo largo de la semana
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Existe algún horario recomendado para consumir los hidratos buenos?</b></p><p>— Deberíamos separar la alimentación del sueño lo máximo posible, eso es una realidad, porque va a mejorar la calidad de sueño, eso es indiscutible. Si vos comes más tarde y medís con cualquier cosa tu calidad de sueño te vas a dar cuenta de que disminuye tu sueño REM y disminuye tu sueño profundo. Lo ideal sería<b> separarlo cuatro o cinco horas, por lo menos, antes de quedarme dormido, </b>eso es parámetro de mejoría y calidad de sueño puntualmente. Después, dentro de lo que es animal, comería una o dos veces por semana carne, pollo, aves, etc., por una cuestión de grasas saturadas, ahí hay un debate un poco más complejo que tiene que ver con si como carne de pastura o si como carne de alce, porque cacé un alce, ¿es el mismo impacto? no, es mejor, pero yo te tengo que dar un parámetro general que sirva para todo el mundo, y con un poco más de frecuencia pescados y mariscos, tres o cuatro veces por semana.</p><p>Ahí ya completas un parámetro de una pirámide alimenticia que tiene sentido para vos, no pasa nada si un día le agregas algo que no deberías, pero si vos seguís esa pirámide como parámetro y haces 5 o 10% de déficit calórico, que es lo que nosotros calculamos automáticamente cuando alguien dice: “Quiero vivir más tiempo”, ya tenés un muy buen parámetro alimenticio y un muy buen parámetro de ejercicio, te agregaría priorizar calidad de sueño que significa que vos te duermas tratando siempre que sea a la misma hora, es algo bastante complejo. La idea es que vale más que vos te acuestes a las diez y media, once todos los días a que vos puedas dormir media hora, 40, 50 minutos más en promedio, porque el ritmo circadiano que es tu reloj biológico 24 horas, va a estar mucho más estable. Ese es el consejo número uno del sueño, no es oscurecer la habitación, poner en silencio, enfriarla, todo lo que se dice sobre calidad de sueño está bien, pero en términos de validez para longevidad y para salud, vale más cómo mantengas ese ritmo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G5LCJKYQOFE3TFYXIAQXZOOUIY.jpg?auth=c69164aa509bd58a18bb3303841ee7540b7b33571dd70ecec98c13405c1e38bf&smart=true&width=1456&height=816" alt="Separar la última comida del día al menos cuatro o cinco horas antes de dormir mejora significativamente la calidad del sueño, favoreciendo una mayor proporción de sueño profundo y REM, claves para la regeneración física y mental
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te hago la última pregunta que le hago a todos los invitados: si pudieras compartir algo que te inspiró, te sorprendió o te dejó pensando últimamente. Puede ser un estudio, una idea para un contenido, una canción, una anécdota… lo que sea. </b></p><p>— Te diría que una de las últimas cosas es yo siempre tardé mucho tiempo en trabajar o en generar contenido de un tema que a mí me encanta que tiene que ver con la <b>contaminación electromagnética</b> y la información que hay es bastante ambigua, no es que hay una prueba absoluta de que dormir al lado del Wifi te hace mal o alguna cosa semejante, entonces trabajar sobre eso me cambió la cabeza en términos de que llevo dos años tratando de hacer un video sobre el tema y la evidencia es súper contradictoria y me enseñó a pensar en términos más objetivos de salud, y mi consejo para la gente que escucha esto es: <b>juzga todo y busca siempre los dos puntos opuestos de la postura que vos tengas</b>, no importa si vos queres avalarla, busca lo opuesto porque en general te hace tener una capacidad mucho más objetiva de juicio en mi caso de salud, pero en tu caso de lo que vos necesites.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/4x56TxloiBg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Ejercicio, dieta y hábitos que funcionan: #LaFórmula de Sebastián La Rosa para vivir mejor"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4L54PEFGZVHPFLRH7V5YE5DOIM.jpeg?auth=63a2e5c9b0754be47e1c04cc7c111409128bc53277b141bce32352461a61a3e4&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/jpeg" height="720" width="1280"/></item><item><title><![CDATA[La visión de Hernán Casciari sobre la vejez, la autenticidad y el derecho a decir “no” en la próxima etapa]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/20/la-vision-de-hernan-casciari-sobre-la-vejez-la-autenticidad-y-el-derecho-a-decir-no-en-la-proxima-etapa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/20/la-vision-de-hernan-casciari-sobre-la-vejez-la-autenticidad-y-el-derecho-a-decir-no-en-la-proxima-etapa/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el escritor reflexionó sobre las distintas etapas de la vida, explicó cómo prepara su transición hacia la madurez y destacó su singular diálogo interno como herramienta para entenderse y acompañarse. Además, compartió cómo una crisis de salud y el amor lo ayudaron a reencontrar el disfrute pleno de la vida y a construir una nueva forma de relacionarse.]]></description><pubDate>Sun, 20 Jul 2025 17:04:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Hernán Casciari, escritor, editor y narrador argentino,</b> compartió una profunda reflexión sobre las etapas de la vida, la serenidad que llega con la experiencia y el deseo de vivir los años que vienen sin caretas ni obligaciones impuestas. Con su estilo directo y honesto, habló del respeto que le tiene al paso del tiempo, de cómo organiza su vida en <b>bloques de 15 años </b>y del objetivo que se impuso para la próxima etapa: <b>que nada ni nadie le quite la paz. </b></p><p>Revivió el <b>infarto</b> que cambió su vida a los 45, el vínculo entre <b>creatividad y adicciones</b>, su relación con el silencio y el <b>diálogo interno</b> que sostiene con su “hemisferio derecho”. Además, reflexionó sobre la fragilidad de la paz, la crianza de sus hijas y el amor<b>. El episodio completo ya está disponible en </b><a href="https://open.spotify.com/episode/65gEFv3bgnTkDUMVbPuRx3?si=ZQTWXOkcThmYw4U5u7Ge1A" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/65gEFv3bgnTkDUMVbPuRx3?si=ZQTWXOkcThmYw4U5u7Ge1A"><i><b>Spotify</b></i></a><b> y </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=dBkUQUQu-6w" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=dBkUQUQu-6w"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>.</b></i></p><p>Hernán vivió en Barcelona entre 2000 y 2016. Tras un infarto en 2015, regresó a <b>Buenos Aires</b> y se consolidó como un innovador independiente. Fundó Editorial Orsai, la Revista Orsai y la Escuela Orsai de Narrativa. </p><p>Autor de novelas y cuentos, dejó grandes medios en 2010 para apostar por la autogestión. Sus relatos inspiraron obras como <i>Muchachos</i> y <i>El mejor infarto de mi vida</i>. Desde 2021, trabaja con la Comunidad Orsai, formada por miles de socios productores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CUSC56KMD5G7FAED7YL5NTVGLQ.jpg?auth=0634f8ab17b5d922c91c290c128c430396d41c4df41a66dfdf030987a8f97ae5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Casciari defiende el derecho a priorizar el deseo propio, asumir el paso del tiempo y dejar de complacer por compromiso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Tenés como una conciencia muy grande del paso del tiempo? ¿Es algo en lo que pensas mucho?</b></p><p>— Sí, pero no sé si es exactamente el paso del tiempo como temor a la muerte, tengo mucha conciencia de las etapas que se requieren para estar vivo y llegar en cada etapa al nivel que corresponde. Me da muchísima vergüenza la gente que está en la etapa incorrecta, cuando lo veo, cuando lo detecto, digo: “¡Uy! Este viejo haciendo eso en Tik Tok, qué feo”, haciendo una boludez que no es de su etapa. Yo le tengo muchísimo <b>respeto</b> a que en cada etapa ocurra lo que mejor tenemos para transitarla. Y yo <b>estoy en la previa a la vejez, pero estoy empecinado en llegar de la mejor manera posible</b>, con la cabeza súperordenada, con el tiempo suficiente para el disfrute.<b> Estoy armándome un caminito que es cada vez menos actividades enérgicas,</b> cada vez más actividades de la razón, y no tanto del cuerpo. Estoy tratando de entrar a la etapa que viene, que para mí son los 60,<b> yo divido todo en 15,</b> entonces sé que cada 15 años hay un cambio muy fuerte. A los 60 me viene uno muy interesante, me falta todavía bastante, pero lo estoy preparando…</p><p><b>— ¿Y qué quisieras que pase? ¿Qué quisieras que tenga ese cambio?</b></p><p>— Que no me rompan las bolas nadie, que no haya un solo ser humano, ni una sola circunstancia, ni una sola razón que me rompa los huevos, ese es mi objetivo general. <b>Yo creo que la mejor etapa del mundo es esta o es la que viene, si agarrás bien la ola </b>no hay nada mejor que la<b> serenidad con solvencia económica y experiencia</b>, no hay nada mejor que eso, porque tenés todo a favor, siempre en estas etapas de 15. <b>De 0 a 15 aprendés</b>, lo único que hacés es aprender, pero no en la escuela, aprendés a caminar, a hablar, a desarrollarte, a tener un vocabulario, a saber si sos los del fondo del aula, los de adelante o los del medio, aprendés si sos extrovertido o introvertido, aprendes a masturbarte o a cog*r, cualquier de las dos, pero aprendés los primeros 15 años. </p><p><b>Los segundos 15</b>, o sea de los 15 a los 30, ponés en uso ese aprendizaje sin ningún tipo de experiencia, te va bastante para el orto, e incluso en los éxitos, porque estás tanteando a ciegas. <b>De los 30 a los 45</b>, que es la etapa más energética que vas a tener, porque nadie va a tener más energía que de los 30 a los 45, que es donde formás la familia, donde te pensás en serio, en un futuro, en una labor, en un oficio, en una profesión, en una dinámica. <b>Esa edad tiene en contra que poseés la experiencia pero no necesariamente el capital para desarrollarla,</b> te falta todavía un toque, estás ahí, haciéndola, tratás de hacerla con una pala o llegar a fin de mes o comprarte el departamento o hacer el viaje que querés. Pero estás siempre en donde el dinero está rompiendo los huevos sin parar, porque tenés hijos por primera vez o porque tenés dos o porque tenés tres. O porque no tenés ninguno y entonces queres vivir la vida de diez personas al mismo tiempo. <b>De los 45 a los 60 </b>empezás, si tenés suerte obviamente, a tener una solvencia económica, los hijos están, pero son una ayuda, un acompañamiento, hay un aprendizaje, está todo bien y sobre todo empezaste a aprender realmente a ser tu tarea en tanto tu tarea sea tu vocación. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMOCAQ2OLZG3TIEZRRTQHVU3XU.jpg?auth=11ba1ed7b1be93f978bd1136d9fd43c30d52a8435cad81d5f9fea0ea7dac8a2e&smart=true&width=1456&height=816" alt="Casciari divide el aprendizaje en la vida cada 15 años, y afirma que siempre se aprende  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿En cuál estás vos y cómo te sentís con eso?</b></p><p>—<b> </b>Yo estoy esa, en el 45 a 60, y la estoy pasando muy bien, muchísimo mejor que en todas las etapas anteriores en donde siempre faltaba algo, o experiencia o guita o necesidad, en esta no tengo ninguna cosa que esté fallando, pero <b>me falta todavía el poder decirle que “no” a todo lo que no quiero,</b> por eso cuando me preguntás el objetivo de lo que va a pasar de los 60 a los 75, el objetivo es que no me rompan los huev*s. <b>Es poder decir “no” a cada una de las cosas que no quiero hacer, a dejar de caretear, incluso en la mayor profundidad</b>. Ahora aprendí por suerte a no caretear, no careteo, si algo no me gusta lo digo, si alguien no me gusta me voy, me chupa un huev* bastante todo, todavía quedan cositas, quedan resabios, pero yo creo que estoy hurgando para que a los 60 no haya ni una cosa a la que yo le tenga que decir: “¡Uy! Sí, esto lo tengo que hacer”, ¿sabes por qué?. Porque en esa etapa va a haber una cosa a la que yo le tenga que decir: “Bueno, vení”.</p><p><b>— ¿Cuál es?</b></p><p>— El cáncer, la muerte, la mierd*… Va a venir, ese es el final del camino, es salir de una consulta y que el médico te haya dicho: “Mira, lo que tenés ahí no es bueno”. Esa es la última careteada, y quiero que sea esa, no quiero que sean boludeces. No que te digan: “¡Ay! Tenemos que ir a cenar a lo del matrimonio tal, pero tenemos que ir porque…”.</p><p><b>— Te quiero preguntar por un libro tuyo que son tus charlas con tu hemisferio derecho, que tiene que ver con esto que estamos hablando ¿cómo es la relación con tu diálogo interno? </b></p><p>— Es tremendo. Ese libro inaugura una forma que nunca perdí de <b>comunicación</b>. Soy tremendamente amigo mío, pero tremendamente, por eso también el <b>silencio</b>, la <b>soledad</b>, no sé si es algo que ejercité como musculatura sino más bien algo que tuve que ejercitar para no quedarme en silencio solo, pero yo aprendí a conversar conmigo, a tener idea, <i>pingponearla</i> y poder duplicar en la cabeza el que pregunta y el que responde. En ese libro que se llama <i><b>“Charlas con mi hemisferio derecho”</b></i> cuento la primera vez que conocí esta posibilidad que en ese momento era muy rústica, tenía dos lapiceras, una azul y una negra. Y con la azul me hacía preguntas, que no sabía qué repuestas tenían y después agarraba la otra y trataba de contestar con absoluta sinceridad. Esto los chicos hoy lo hacen con el <b>chat GPT,</b> les interesa más hablar con una entidad que con una persona, tienen menos vergüenza para hacerlo. A mí me pasaba eso, yo podría haber ido a un psicólogo, pero preferí construir esta comunicación interna en donde voy <b>entrando y saliendo de mi propio subconsciente, </b>no a placer, no <i>a piacere</i>, pero sí con una estructura y con una verosimilitud. Escribo como respuesta lo que yo creo y la pregunta no me sé la respuesta. Al principio lo hacía con mucha rusticidad, después empezó a fluir y hoy converso conmigo con muchísima naturalidad y no tengo la sensación de estar solo. Jamás me pasa el “no sé qué hacer”, <b>jamás me aburro</b>. </p><p>En un viaje en avión o en un lugar tranquilo, que estoy en una sala como esta, con dos micrófonos, donde estoy hablando con el otro de las cosas que más me divierten en el mundo, estoy en mi propia fiesta, me gusta mucho eso. Pero lo encontré, lo busqué, hubo algo y ese “algo” que antes yo te hubiera dicho: <b>“Es una búsqueda creativa”,</b> hoy te puedo confesar que me parece que tiene que ver con que he sido siempre muy <b>antisocial </b>y que necesitaba conversar con alguien. Esto no lo he hablado en ningún lado, no es algo que yo tenga como una teoría para afuera, pero para mí tiene que conversar y tiene que divertirse con los defectos de la otra, cada voz se tiene que divertir, no tiene que ser solemne. Lo que sí ocurre es cuando una de las dos voces se calla, eso siempre fue <b>doloroso y confuso</b> en las etapas en las que yo no sabía que ese era el problema, “¿por qué me está pasando esto? ¿y por qué me está pasando esto otro?”, porque una de las dos voces se calla. Después hay muchísimo suplemento en otras personas, te estoy hablando de mí hoy donde estoy <b>tremendamente cascarrabias y encerrado</b>, pero no siempre fui así. De los 45 a ahora que es esta etapa, es <b>Julieta</b>, mi mujer, sin duda, con las personas que puedo hablar de todo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3H6Q7XAXJNAT5CFQ7M43SF7OLI.jpg?auth=adee22db757808b92d5eb40fba5edc0731c38b690f8bcc367555a18a0c9fdad2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cuando dejó de fumar, "el cerebro se puso en huelga", contó Casciari (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo se diferencia tu crianza con la que vos les das a tus hijas?</b></p><p>— Un montón.<b> Yo era un chico curioso</b> en una casa donde no había mucha curiosidad, no había libros, <b>estaban todo el tiempo persiguiendo alcanzara el dinero</b>. Nunca nos faltó nada ni a mi hermana ni a mí, pero <b>no se hablaba de otra cosa más que de guita, la que faltaba.</b> Cuando el primer tema es la guita hay un problema siempre, no importa si tenés mucha o poca, cuando el primer tema es ese hay un problema y en mi familia había, ese tema era el tema.<b> Y yo era tremendamente curioso.</b> Con mis hijas es muy distinto, tanto la más grande como la que ahora tiene ocho, vivieron en dos casas de dos continentes distintos, en dos circunstancias muy distintas de sus padres, donde lo único común soy yo, el padre, pero nunca fue la guita el primer tema, nunca. <b>La casa está llena de libros,</b> aquella casa está llena de libros y esta casa está llena de libros, pero no de libros para figurar, no de esos libros que juntan polvo en bibliotecas que nadie mira. <b>Libros en el suelo, libros abiertos, libros como diversión</b>, y entonces ese cambio a mí me parece que es fundamental, es un gran cambio respecto a mi infancia, a lo que yo viví. </p><p>Yo creo que es mejor esto y al mismo tiempo creo que lo mío fue espectacular como niño, no la pasé mal, todo lo contrario, tengo recuerdos lindísimos de cada vez que alguien externo a mi familia me regalaba un libro y estuve muy en contacto con la <b>lectura y con la escritura</b> desde muy chiquito gracias a vecinos, una tía política, una serie de casualidades maravillosas que generaron que a mí me gustara mucho y tuviera mucha curiosidad por lo que terminó siendo mi oficio. <b>Las chicas: Nina, que tiene 21 y Pipa, que tiene 8</b>, de una no sé cuál va a ser su oficio porque es muy chiquita. La otra estudia literatura inglesa y le pegó toda esa infancia de alguna manera, su mamá era productora de teatro, yo era escritor en el momento en que ella era chiquita y le pegó por ahí y no hace otra cosa más que leer, interesarse, buscar. Y la que tiene 8 tiene un papá que cuenta cuentos y una mamá que es socióloga y va a salir para ese lado, no sé bien qué. Pero nosotros tampoco es que hacemos un esfuerzo enorme para inculcarle y para decirle lo que hay que hacer, sino yo creo que ella nos ve divertirnos mucho en nuestro trabajo y eso me parece que no tiene con qué darle, cuando vos ves que tu papá y tu mamá se están cagand* de risa con aquello que trae el dinero a casa, es que ya aprendés un montón de cosas con esa sola circunstancia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XIN3EFTVVJAYHEY6OQGOTUIO7I.jpg?auth=640aeb15b5ca9e5205c9d6a43cdc4b3ee9479f541b63d22be9142990840584d8&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La mirada de Casciari sobre la vejez apunta a desmitificarla y reivindicarla como una etapa de lucidez y poder individual
Crédito: Diego Barbatto" height="1280" width="1920"/><p><b>— En algún momento dejaste de escribir cuando dejaste la marihuana porque para vos era como un hábito que iba muy en conjunto y cuando tuviste que dejar dejaste otra. ¿Cómo saliste de eso?</b></p><p>— No fue exactamente con la marihuana sino con el <b>tabaco </b>en general y con todo lo fumable. Tengo que poner primero de manifiesto que yo, hasta que dejé de fumar, el día exacto que fue el<b> 6 de diciembre de 2015 que dejé de fumar para siempre</b>, yo no fumaba solamente tabaco. Los diez años anteriores yo fumaba unos cigarros armados viviendo en <b>España </b>que tenían un 90% de tabaco y que yo espolvoreaba con un poquito de marihuana siempre y yo estaba en un estado crucero permanente, corridito de la realidad, pero no drogadicto, no sin saber quién era. Estaba en un lugarcito y no podía estar sin eso porque me generaba tanta adicción el tabaco como ese espolvoreo. En un momento tengo un <b>infarto </b>jodido, chot*, todo tapado, me salvan la vida y el cardiólogo me dice: <b>“No podes volver a fumar, o sea, fumás uno más…”,</b> no me hablaba de la <b>marihuana</b>, me hablaba del cigarro. “Fumás un cigarro más y explotas como un escuerzo”. Y dejé de fumar. Yo escribía un cuento todas las semanas para el diario “El Mundo” de Madrid, viviendo en <b>Barcelona </b>y a la semana siguiente intenté hacer el cuento, era tan evidente que <b>yo no sabía escribir sin fumar. </b></p><p>Yo empecé a escribir y a fumar a los 12, 13 años, o sea fueron muchos años de hacer las dos cosas siempre al mismo tiempo, que mi cerebro entendió que eran la misma cosa, entonces yo me ponía a escribir el cuento y lo primero que pasaba estaba en la segunda línea del cuento y mi mano derecha empezaba a tantear el tabaco. Era la mano no era yo, y me acordaba, “ah, tuve un infarto, no fumo más”. Pero volvía con una mala onda esta mano, el cerebro “¿y cómo vas a hacer, boludo, para corregir esto?, ¿y cómo vas a hacer para hacer más interesante el chiste si no estás más en ese estado?”, era como que me soltaron las muletas. Estaba mejor, estaba más sano, pero no podía ir y venir ni de pedo a la misma velocidad con la que iba con las muletas. Dos intentos de cuento hice, los mandé, porque los escribía. No es que no podía escribirlos, no podía hacer algo decentemente divertido, bueno, conmovedor, no me salía. <b>El cerebro se puso en huelga</b>, en huelga de “ah ¿no me das tabaco? No te doy cuentito”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M3P6D4JSGVBTLP5IQ6K5VC3TPM.jpg?auth=a2e15d6351bdf5a872411178f11f2ca318db7c4d1c1fffbcae1b7fb728f8d542&smart=true&width=1456&height=816" alt="El derecho a decir no, para Casciari, es una conquista silenciosa que llega cuando el tiempo propio se vuelve sagrado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo es reencontrarse con esa sobriedad y redescubrir placeres?</b></p><p>— Fue alucinante lo que pasó, no lo adjudico a la sobriedad, posiblemente tiene un porcentaje de eso, pero se lo adjudico<b> al cagazo que genera un llamado de atención corporal</b> muy fuerte, muy cercano a la <b>muerte</b> como es un episodio cardiaco. Yo tuve ese infarto mientras estaba en las primeras semanas con una pareja nueva, o sea que estaba en ese momento del encajete fuerte, muy arriba en lo emocional, no en lo sexual, no en el sentido de calentura, estaba conociendo a alguien con una cabeza muy interesante, y en el medio de eso me agarra el infarto y me dicen: “No podés hacer más esto, no podés hacer más esto” y yo estaba en una más importante, “ah ¿no puedo fumar? No fumo”, “ah ¿no puedo comer con sal? No como con sal”, “ah ¿tengo que caminar cuatro veces tal día? Sí, si total estoy con esta que me hace el aguante”. <b>Ni en pedo, yo hubiera cumplido con ninguna de las premisas que me plantearon los médicos, si yo no hubiera estado enamorado</b>. Capaz que diez días la cumplía, pero después yo tenía que volver a mi vida de siempre. Ahora cuando vos tenés algo que es mucho más brillante, más luminoso que aquello que vas a perder, lo perdés con ganas, a mí me pasó eso, Julieta me dijo: “Yo tampoco fumo más ahora”, buenísimo y no comemos con sal. </p><p><b>Yo estaba enamorado</b>, qué me importaba, entonces esa recuperación que generalmente es muy sacrificada, es muy cuesta arriba, no me la acuerdo, o si me la acuerdo como una época maravillosa, en donde de repente yo no era más nocturno, me levantaba a la mañana, le encontraba el sabor a la calabaza asada, cualquiera, pero un sabor de verdad que se lo encontraba, y caminaba y perdí muchísimo peso y por supuesto los pulmones se oxigenaron y sexualmente estaba mucho mejor. Laboralmente podía pensar cinco, seis, siete cosas al mismo tiempo, cuando antes de eso yo podía escribirte un cuento por semana y no me pidas más. <b>Empecé a hacer radio, teatro</b>,<b> a contar en voz alta lo que había escrito. </b>Todo esto pasó exactamente cuando cumplí 45. Cuando veo una foto, un pequeño video de mi yo a los 42, un poquito antes de eso, un yo que vivía en Barcelona recontra depre, fumando porro y tabaco en ese estado crucero espantoso, desalineado, desenfocado, fuera de eje. No me parece que sea yo, no me reconozco. De hecho me ves y estoy más viejo ahí que acá, <b>no me brillaban los ojos, estaba en un estado calamitoso del que no era consciente</b>. Cuando estás en ese momento, no sos consciente de que hay una posibilidad, que tampoco está tan lejos ni es tan costosa, es poner en orden ciertas cosas que yo jamás hubiera hecho si no hubiera sido por una situación de salud extrema, no hubiera tenido ese poder de sacrificio e incluso con esa situación de salud extrema, sin haber estado enamorado en ese momento, que esa es la casualidad más alucinante, creo que tampoco lo hubiera logrado. Fijate que después de tantas palabras, en el amor estaba todo. Esa pequeña pelotudez era la única importante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OLLVOCFTUZBBTAQEH4P7O3HBPI.jpg?auth=6f929df8e176f5623557ad955ece4e6537f13c0ba1a9097bfcf3686130e0af2a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La vejez, según el autor, ofrece la posibilidad de redefinir vínculos y elegir desde el deseo y no desde la obligación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quiero preguntarte por una anécdota que contaste. Volvías en taxi a La Plata y el taxista tuvo que dar la vuelta por un problema con su hija. Dijiste algo que me quedó grabado: que lo único que te desvela es la fragilidad de la paz. </b></p><p>— Es una locura eso, la fragilidad de la paz, esto que nos está pasando que se da vuelta como una media a las 12:35 de un martes que no le importa a nadie, tu vida se fue al carajo. Eso me da miedo a mí, en cualquiera de sus versiones, me parece espantoso que estemos a merced de ese día, me parece espantoso que no sepamos, que no vengamos el primer día nacemos “che, mira, tal día te va a pasar esto”, que no sé si estaría bueno tampoco, la solución no sé si estaría buena porque estarías todo el tiempo pensando en que va a llegar ese día. <b>Para mí la fragilidad, lo frágil que es la paz, lo tranquilo que estamos a veces sin saber que hay algo que está sobrevolando</b> y que se cae en picada como esas águilas que van a buscar el venado. Entonces te pasa una rarísima y te morís o se muere la persona que más querés en el mundo, o empieza un periplo de <b>sufrimiento eterno </b>de no sé qué, ¡Uy! Dios. </p><p>Lo vemos en los diarios y lo vemos a veces que son balas que nos pican cerca, pero están ahí esas balas y nosotros estamos ahí poniendo el pecho en la calle todos los días. Nos puede pasar.<b> El tema de ser permanentemente consciente de lo frágil de estar en paz, hace que acariciemos más, abracemos más cosas que parecen no ser nada pero que son las únicas importantes</b>, esas cosas que pasan a veces. Viste cuando sos chico que no tenés la menor idea de que estás pasando una Navidad con tus cuatro abuelos y no te das cuenta que es magia.<b> Un día pasé mi Navidad con mis cuatro abuelos y mi papá y mi mamá y están todos vivos alrededor de una mesa y yo pensando cualquier boludez ese día.</b> Capaz que me fui afuera a fumar un porro porque me parecía que la vida estaba en otro lado y adentro, donde yo pensaba que no había nada, estaban todos vivos, qué loco eso ¿no?</p><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que les hago a todos y es: si me pudieras contar algo que en el último tiempo te conmovió, te hizo flashear o pensar. Puede ser algo que leíste, que te contaron o que soñaste que te tocó una fibra.</b></p><p>— Algo que me flashea mucho y que está pasando ahora, que me enloquece porque no lo entiendo, es ciertas cosas que pasan en la guerra que hay ahora entre <b>Israel, Irán y Estados Unidos</b>, en la anterior de <b>Rusia y Ucrania</b>, que tampoco terminó o en cualquier guerra anterior, que hay reglas. Por ejemplo, contaba Trump el otro día, que no sé quién de Irán lo llamó y le dijo: “Che, te voy a bombardear tal base militar en Qatar, saca a la gente”, “ah, bueno, gracias”, y entonces ahí tiran la bomba ¿la guerra no es el último eslabón de la ira? ¿no debería ser eso? ¿la guerra no debería ser eso porque no podemos ponernos de acuerdo en absolutamente nada? qué significa avisar: “Che, mira que mañana voy a estar muy enojado, saca la cara porque va la trompada” ¿Cuál es la joda de que algo tan irascible, tan fuera de todo argumento, tan última razón de la locura, tenga regla? <b>No lo puedo entender</b>. No me entra en la cabeza que haya tratados de paz en donde durante seis meses no podés estar enojado, estos seis meses paremos de estar enojados, ¿qué? yo estoy enojado m’hijo, vos no me vas a decir hasta cuándo. Si fuera verdad no podría haber este tipo de reglamentación y si existe ese tipo de reglamentación es que no es verdad que estás enojado. </p><p><b>Hay algo ahí que está fallando</b> y que estamos naturalizando como humanidad, el enojado que avisa que está enojado mañana, es rarísimo. Olvidamos que <b>estamos haciendo las cosas tan mal</b>, hacer una guerra es algo que está mal, que nadie va a decir: “Che, esto es bueno”; no, esta es la última consecuencia de que no pudimos ponernos de acuerdo de ninguna otra manera, esto es la <b>ira</b>, esto es la <b>bronca y la rabia</b> manifestándose, a nivel nacional,<b> “nosotros como iraníes o como estadounidenses o como israelitas, no podemos más de la bronca y de la rabia, por eso vamos a hacer esto”, </b>“ah, no, para, vamos a avisarles, vamos a avisarles: <b>“Che, mañana vamos a estar muertos de la rabia y vamos a hacer esto”</b>, “ah, gracias, porque yo hoy estaba bastante muerto de la rabia, pero les iba a tirar no sé qué, así que ahora no les tiro nada y mañana saco a la gente”, “ah, sí, sacala porque estamos tan muertos de la rabia que no queremos que muera nadie”, “bueno, ok” ¿qué sos? Yo entiendo la estupidez humana, pero no entiendo la estupidez arriba de la estupidez, <b>son muchas estupideces juntas</b>, una debería dejar de existir, no sé cuál de las dos, pero las dos no pueden ser.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/dBkUQUQu-6w?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Reflexiones sobre el tiempo, la vida y el arte de envejecer con Hernán Casciar | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CTH5GNJU7RBMTIGE5F6FRMMYJY.jpg?auth=bc3a59a3bfd0fb3148647d116c5b1870c734bdfc806450e531c8fbb4e5b92e9e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“El mayor descubrimiento de la neurociencia es lo poco que sabemos sobre el cerebro”, explicó el neurocientífico Jonathan Benito]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/16/el-mayor-descubrimiento-de-la-neurociencia-es-lo-poco-que-sabemos-sobre-el-cerebro-explico-el-neurocientifico-jonathan-benito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/16/el-mayor-descubrimiento-de-la-neurociencia-es-lo-poco-que-sabemos-sobre-el-cerebro-explico-el-neurocientifico-jonathan-benito/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el especialista analizó cómo se forman los hábitos, el papel del efecto placebo y la conexión entre mente e intestino. Además, reflexionó sobre los límites de la ciencia y qué sucede cuando creemos que algo nos hará bien]]></description><pubDate>Wed, 16 Jul 2025 11:18:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“El mayor descubrimiento de la neurociencia es lo poco que sabemos sobre el cerebro”</b>, afirmó el neurocientífico <b>Jonathan Benito</b> en su paso por un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>. El especialista abordó temas como la formación de hábitos, los misterios de la mente y los últimos avances en el campo, dejando en claro que, aunque la ciencia avanza a pasos agigantados, aún quedan preguntas fundamentales sin responder. El episodio completo ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/12JP9wDf8GN6fN6QJHFUrD" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/12JP9wDf8GN6fN6QJHFUrD"><b>Spotify </b></a>y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=amD2LR1SFyw&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=amD2LR1SFyw&amp;ab_channel=LaF%C3%B3rmulaPodcastporMiliHadad"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Para Benito, la consolidación de los hábitos es un proceso profundamente ligado a la repetición y a cómo ciertas conductas migran de áreas racionales del cerebro hacia zonas mucho más automáticas. El neurocientífico explicó que <b>“un hábito es una conducta que repetimos muchas veces y llega un punto en el que ya empieza a trabajar de forma semiautomática”</b>. En un primer momento, la acción es gobernada por el <b>lóbulo prefrontal</b>, que representa la toma de decisiones consciente. Sin embargo, tras una serie de repeticiones, dicha conducta se interioriza en regiones más profundas, en concreto en los <b>ganglios basales</b>, facilitando su ejecución de modo casi automático.</p><p><b>Benito</b> detalló que esta automatización permite que el cerebro libere recursos para otras tareas: <b>“Te permite que corra su rutina mental y puedas pensar en otras cosas a la vez”. </b> Sobre los populares plazos para instaurar un hábito, advirtió que <b>no existe una cifra mágica</b>. “La leyenda urbana de los 21 días viene de un cirujano estadounidense que observó que sus pacientes tardaban ese tiempo en adaptarse a su nuevo rostro, pero no hay una base científica sólida detrás”, afirmó. El proceso real puede variar desde unas dos semanas hasta casi un año, dependiendo de la dificultad del hábito y de factores como la motivación.</p><p>El experto sostuvo que <b>la repetición es el factor más determinante</b> en la consolidación de hábitos, y enfatizó que el periodo necesario para lograrlo suele estar <b>más cerca de los tres o cuatro meses que de las tres semanas</b>. Además, insistió en la importancia de la <b>motivación</b> y de los factores intrínsecos y extrínsecos a la hora de incorporar nuevas rutinas a la vida cotidiana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJV2OFGYOJBABJPBFFOIENXR6I.jpg?auth=38859c5f056628ca0e374423faa8b983df3392b0c3ac1c4e4a3b3eca26608edc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El proceso de formación de hábitos varía ampliamente entre individuos, aunque estudios indican que suele estabilizarse en un rango de tres a cuatro meses cuando hay consistencia y motivación sostenida
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>Cambios y descubrimientos recientes en neurociencia</h2><p>El campo de la <b>neurociencia</b> ha cambiado radicalmente en las últimas décadas, según relató el neurocientífico durante la entrevista. Al recordar sus inicios, <b>Jonathan Benito</b> confesó que, en los años 99 y 2000, la percepción general entre los científicos era que pronto se sabría todo sobre el cerebro o que lo fundamental ya estaba comprendido. Sin embargo, la experiencia y el avance de la investigación le demostraron lo contrario: <b>“El mayor descubrimiento es lo que ignoramos, es que no tenemos ni la menor idea”</b>.</p><p><b>Benito</b> explicó que, aunque es posible describir el funcionamiento de las neuronas individuales y sus conexiones, la verdadera complejidad aparece al considerar el cerebro como una red de <b>86 mil millones de neuronas</b>. Este entramado da lugar a propiedades emergentes y fenómenos cuya naturaleza sigue siendo un misterio, como la sincronización de las <b>ondas cerebrales</b>. <b>“El desafío es entender un poquito cómo funciona el cerebro y la gran impotencia de no comprenderlo”</b>, dijo.</p><p>Uno de los avances sorprendentes a los que hizo referencia fue la posibilidad de que el cerebro humano perciba el <b>campo magnético de la Tierra</b> y utilice esa información, aunque de forma inconsciente, para orientarse en el espacio. <b>“Nuestro cerebro es capaz de leer el campo magnético y situarse en él, aunque nosotros no lo sepamos”</b>, sostuvo el investigador. Además, aludió a estudios recientes que muestran cómo ciertas ondas cerebrales de madres e hijos durante la lactancia se sincronizan, sugiriendo formas de comunicación no verbal aún desconocidas.</p><p>Por otra parte, <b>Benito</b> destacó la relevancia de las investigaciones actuales sobre la conexión entre <b>intestino y cerebro</b>. Detalló que la <b>flora intestinal</b> tiene un impacto directo en el humor y el bienestar emocional, gracias a la comunicación a través del <b>nervio vago</b>. Incluso señaló que estos microorganismos pueden modificar la microarquitectura cerebral, aunque todavía no haya suficiente comprensión sobre el proceso. <b>“Dentro de 15 o 20 años nos llevarán a un mundo completamente diferente”</b>, auguró sobre el futuro del campo.</p><h2>Longevidad y límites en la investigación biológica</h2><p><b>Jonathan Benito</b> relató que durante años existió un gran optimismo respecto a la posibilidad de ampliar la vida humana a través de la <b>manipulación genética</b> y el estudio de especies longevas. <b>Organizaciones pioneras y empresas de biotecnología</b> destinaron cuantiosos recursos para encontrar los secretos de la longevidad, partiendo de la hipótesis de que bastaría identificar y modificar un puñado de genes clave. Sin embargo, la realidad demostró ser mucho más compleja.</p><p>El neurocientífico compartió que <b>él mismo formó parte de investigaciones que buscaban comparar especies de tortugas con diferentes expectativas de vida</b>, intentando descubrir diferencias genéticas responsables de la longevidad. Pronto, el equipo encontró que existía una enorme cantidad de genes implicados y que ninguno parecía ser el factor definitivo. Esta dificultad es representativa del desafío biológico: <b>“era tal la cantidad de genes diferentes... que dejamos ese proyecto”</b>, señaló Benito.</p><p>El investigador subrayó que el conocimiento en <b>biología</b> y <b>neurociencia</b> ha crecido de manera exponencial en los últimos veinte años: <b>“El cuerpo de conocimiento que se ha generado ha sido tan grande que ni siquiera somos capaces todavía de asumirlo ni de interpretarlo del todo”</b>, apuntó. <b>Benito</b> comparó el avance de la biología con el de la física, destacando que solo recientemente la biología se ha consolidado como ciencia formal y que aún existen enigmas fundamentales por resolver.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VLUQLFKFSRAENLCNUWBSGXG7CE.jpg?auth=50e9689884fe3fba02bc4690c37a08f2872be796ded53a90acf0a8c16bf9538a&smart=true&width=1456&height=816" alt="En neurociencia, uno de los avances más recientes es la hipótesis de que el cerebro humano puede detectar el campo magnético terrestre y orientarse en el espacio aun sin que la persona sea consciente de esa capacidad
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>El efecto placebo y las sustancias que genera el cerebro</h2><p>La fascinación por el <b>efecto placebo</b> fue uno de los puntos destacados durante el diálogo. <b>Jonathan Benito</b> explicó que este fenómeno sigue sorprendiendo tanto a pacientes como a científicos: <b>“Por mucho que lo hayas interiorizado, cada vez que me cuentan un nuevo ejemplo de efecto placebo me alucina”</b>, confesó. Detalló un caso paradigmático en el que un grupo de pacientes recibía supuestas pomadas analgésicas tras descargas eléctricas, logrando un claro descenso en la percepción del dolor solo por creer que estaban siendo tratados, a pesar de que la crema no poseía ningún principio activo.</p><p>El especialista señaló que en estas situaciones el organismo es capaz de generar sustancias como <b>opioides endógenos</b> y <b>endocannabinoides</b>, responsables de modificar la percepción del dolor, la alegría y el bienestar. En particular, destacó la <b>anandamida</b>, una molécula cuyo nombre proviene del sánscrito y significa “felicidad”. <b>“Hay gente que tiene mutaciones en un gen que produce más anandamida, y son personas notablemente más felices, que no se estresan y sienten menos dolor”</b>, afirmó Benito.</p><p>Expuso que la <b>actitud ante la vida</b> y la convicción personal influyen en la liberación de estas sustancias relacionadas con el placer y la resiliencia emocional. El neurocientífico explicó: <b>“Cada vez que tú crees que algo te va a beneficiar, se genera de forma natural anandamida”</b>. Además, mencionó que el <b>deporte</b> también estimula la producción de opioides endógenos y endorfinas, favoreciendo el bienestar general y la capacidad de afrontar el dolor físico y emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4CJEKWOC2FES5CQ44IV6EEYE4Y.jpg?auth=9d78b090713d22f7cc25a22c6a3ebc503e46f22cc6c993d41dca035b1ae18abc&smart=true&width=1456&height=816" alt="(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Herramientas prácticas: actitud, visualización y la rueda de la vida</h2><p>En la segunda mitad de la charla, <b>Jonathan Benito</b> compartió herramientas y estrategias concretas para mejorar la vida cotidiana, subrayando la importancia de la <b>actitud</b> y la <b>visualización de objetivos</b>. El neurocientífico explicó que muchas personas esperan a lograr éxito o bienestar material para transformar su manera de vivir, pero en realidad <b>“primero tienes que cambiar de actitud para convertirte en la persona que quieres ser”</b>. Aconsejó actuar desde el presente como si ya se hubiera alcanzado ese ideal, afirmando que este enfoque ayuda al cerebro a generar sustancias asociadas al bienestar y puede activar auténticos efectos placebo.</p><p><b>Benito</b> mencionó ejercicios de visualización como el del “<b>yo del futuro</b>”, donde la persona se conecta con su imagen ideal dentro de cinco años y describe con detalle cómo sería su vida en diversas áreas, desde la salud hasta las relaciones personales y el entorno. Según el especialista, al escribir estas metas y visualizarlas como posibles, el cerebro tiende a buscar oportunidades y recursos para hacerlas realidad, incrementando las posibilidades de alcanzarlas.</p><p>Asimismo, introdujo la herramienta de la <b>“rueda de la vida”</b>, un esquema que permite analizar y equilibrar distintos aspectos fundamentales: salud, relaciones sociales, amor, dinero, crecimiento personal y entorno. <b>Benito</b> relató el ejemplo de empresarios exitosos que, al plasmar visualmente sus prioridades, descubrieron desequilibrios profundos entre el trabajo, la familia y la salud. El objetivo de este ejercicio, según el neurocientífico, es <b>establecer una hoja de ruta con metas concretas, cuantificables y ajustadas al propio ideal</b>, logrando así mayor satisfacción y sentido vital.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B7TA75N75BE6NPZTVBUJ2ZVUHE.jpg?auth=b6b7d9a3a940c3e26c84b436605114dfa31da60be7447d6e21cb9072d96b243f&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El cuerpo puede generar sustancias analgésicas naturales cuando la persona cree que está siendo tratada, incluso si no hay principios activos, lo que demuestra el poder del sistema nervioso sobre la percepción del dolor
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><h2>Reflexiones sobre la conciencia, la muerte y la humildad científica</h2><p>En el cierre del episodio, <b>Jonathan Benito</b> transmitió una mirada honesta y autocrítica sobre los límites actuales del conocimiento en neurociencia. El investigador reconoció que, aunque en el pasado se consideró a sí mismo un científico estrictamente cartesiano, la experiencia y la evidencia recopilada en los últimos años lo llevaron a replantearse viejos paradigmas. <b>“Hasta hace unos años yo pensaba que toda nuestra mente y conciencia recaían exclusivamente sobre el sustrato del cerebro y ahora empiezo a pensar que puede haber algo más allá”</b>, admitió Benito.</p><p>Mencionó el trabajo conjunto de <b>56 médicos del Hospital Universitario de Nueva York</b>, quienes firmaron un artículo que recopila relatos detallados de personas reanimadas tras varios minutos sin actividad cerebral. <b>“Muchos de estos pacientes reportan experiencias muy estructuradas —como revisiones de vida o encuentros con seres queridos— incluso en fases donde el electroencefalograma está plano”</b>, relató el neurocientífico. Este fenómeno, conocido como <b>“lucidez de la muerte”</b>, también se observa en pacientes con enfermedades neurodegenerativas avanzadas, quienes recuperan de forma repentina la conciencia y el reconocimiento de sus seres cercanos poco antes de morir.</p><p>Frente a estos enigmas, <b>Benito</b> postuló la necesidad de una mayor humildad científica. <b>“Los científicos miramos hacia otro lado cuando no tenemos respuestas, pero la ciencia está montada sobre preguntas enormes, y deberíamos ser mucho más humildes ante lo que no sabemos”</b>, concluyó. Además, recordó que la comprensión biológica y neurológica todavía se encuentra en una fase incipiente, condicionada por los límites de los sentidos humanos y la complejidad de la propia mente.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/amD2LR1SFyw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Los SECRETOS ocultos del CEREBRO, con Jonathan Benito | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OCM7MOGW55GKZCGUWSJNQZYVDY.jpg?auth=191713516fc74557ea92e9605a8e993ac45c464d0b51efdf029e213dcb57fe3d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Monjes, ahorradores, gastadores y evitativos: los cuatro arquetipos del dinero que definen la relación con la riqueza y el futuro ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/13/monjes-ahorradores-gastadores-y-evitativos-los-cuatro-arquetipos-del-dinero-que-definen-la-relacion-con-la-riqueza-y-el-futuro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/13/monjes-ahorradores-gastadores-y-evitativos-los-cuatro-arquetipos-del-dinero-que-definen-la-relacion-con-la-riqueza-y-el-futuro/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el formador y divulgador Sergio Fernández desglosó las cuatro dimensiones clave del ser humano y explicó por qué equilibrarlas es indispensable para vivir con propósito. Además, compartió su enfoque sobre planificación financiera a largo plazo y la importancia del interés compuesto, ofreciendo herramientas prácticas. ¿Cuál es la creencia del esfuerzo?
]]></description><pubDate>Sun, 13 Jul 2025 11:17:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Sergio Fernández, experto en desarrollo personal, educación financiera y transformación vital</b>, compartió su visión sobre las cuatro dimensiones esenciales del ser humano y explicó por qué solo cuando estas energías están alineadas es posible construir <b>una vida plena y con propósito.</b></p><p>Con ejemplos concretos, explicó del valor de contarse la <b>verdad </b>sin anestesia, de diseñar<b> planes a largo plazo</b> para alcanzar libertad financiera y de cómo el interés compuesto, la alimentación, el sueño y el entorno, pueden ser aliados o enemigos del crecimiento. Además, enumeró los <b>patrones inconscientes </b>con los que nos relacionamos con el dinero y reflexionó sobre el verdadero significado del éxito, la abundancia y el esfuerzo. El episodio completo ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/7KIVQZ5K9zKFdBmo1S1qUk" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/7KIVQZ5K9zKFdBmo1S1qUk"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/1A5sQsF2qvE?si=e9r4v_jbM_OMDeVG" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/1A5sQsF2qvE?si=e9r4v_jbM_OMDeVG"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Sergio </b>es fundador y director del <b>Instituto Pensamiento Positivo</b>, así como de seminarios como <i>Vivir sin jefe</i>, <i>Vivir con abundancia</i> y <i>Vivir con propósito</i>. También lidera dos programas de formación con estudiantes de 30 países: <b>Máster de Emprendedores </b>y <b>Máster de Desarrollo Personal</b>; presenta el programa de radio y podcast <i>Pensamiento Positivo</i>, uno de los primeros espacios de difusión de estas temáticas en España. Como escritor, su obra <i>Vivir sin jefe</i> (2009) se ha convertido en un texto de referencia para emprendedores, con más de 30 ediciones y traducciones a cuatro idiomas. Es también autor de <i>Vivir sin miedos</i> y <i>Vivir con abundancia</i>, además de coautor de la fábula <i>El Sorprendedor</i> y de <i>Misión Emprender</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CZ4JZLMRANC4NPAJF2KK6FCKVM.jpg?auth=f450fee094f57f8e24508974c6802e729a0cfe0bddd2c64122b0266b59fc5a7a&smart=true&width=1456&height=816" alt="El primer paso para una transformación de vida es contarse la verdad, incluso sobre las dificultades económicas y personales, según Sergio Fernández (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hablás de cuatro dimensiones del ser humano, me encantaría que me cuentes cuáles son, por qué vale la pena trabajarlas y cómo las desarrollás vos.</b></p><p>— Un ser humano tiene cuatro dimensiones al menos: la <b>dimensión física</b>, el cuerpo, si el cuerpo no está en orden, todo lo demás falla. La energía física es la que sostiene el resto y normalmente está en la salud y en el dinero. Cuando las personas quieren hacer un proceso de transformación, yo siempre digo: no vas a transformar tu día si lo físico no lo sostiene, esto es bastante obvio pero se nos olvida. Entonces, si estás en un proceso de transformar tu vida porque quieres encontrar pareja o te estás divorciando, quieres ganar más dinero, quieres conquistar la libertad financiera o quieres emprender, <b>la energía física tiene que estar impolutamente cuidada</b>. Luego, está la <b>intelectual</b>. Tú no puedes transformar una vida ni puedes vivir mejor si no aprendes a <b>pensar de una manera diferente</b>, cambia tu manera de pensar y cambiarás tu resultado. Muchas veces intentamos encontrar soluciones en lo emocional, pero <b>la solución se encuentra cuando hay un cambio de idea</b>. “Me encuentro muy mal porque…”, que cada uno acabe la frase, pero te encuentras muy mal porque hay unas ideas, la energía intelectual, que te están llevando a hacer unas cosas de una determinada manera que no funciona, entonces cuando queremos hacer un cambio de vida necesitamos <b>nuevas ideas</b>, energía intelectual. </p><p><b>Energía emocional</b> son las relaciones con tu pareja si la tienes, con tu familia, tus hijos, tus padres, tus amigos, tus seres queridos, las comunidades de las que participas, la energía emocional <b>es fundamental para sentirnos bien</b>, de hecho hay evidencia científica de que el mayor factor que va a determinar que una persona tenga salud a los 80 es que tenga buenas relaciones, energía emocional a los 50. Y por último, la <b>energía espiritual</b>, que esto hay muchas personas que les pone los pelos de punta, pero básicamente cualquier persona que se haya detenido a observar el planeta más de cinco minutos se habrá dado cuenta de que somos algo más que un trozo de carne que se mueve en el espacio tiempo, entonces cuando tú integras la energía espiritual, la parte trascendente de tu vida, eres capaz de ver la vida con otros ojos y de dotarla de sentido y de propósito. Entonces, cuando tú pones foco a las cuatro, tu vida funciona bien, cuando tú no le pones foco a las cuatro, aquella a la que no le pones foco, echará abajo a las demás. Por lo tanto, yo creo que parte de la clave de todo esto es <b>atreverte a contarte la verdad y a hacer un diagnóstico de lo que está pasando</b>. </p><p>Contarte verdades si estás viviendo donde quieres vivir, si tienes familia o no porque te la puedes pagar o no, ahora mismo hay mucha gente que dice que es clase media, pero es clase pobre y es mejor contárselo. Yo me lo conté, no tengo ningún problema en decirlo porque si tú no puedes sostener a unos hijos, no puedes tener el coche que quieres, no puedes vivir donde quieres, no eres clase media, chaval, eres clase pobre, pero lo mejor es que te lo cuentes. Lo primero es contarte verdad e insisto, no todo el mundo necesita tres yates en Ibiza, ni una casa de mil metros cuadrados, pero sí contarte verdad de <b>qué es lo que quieres</b> y a partir de ahí empezar a hacer el camino porque toda la felicidad no viene de ningún sitio sino de estar en camino hacia ir a algún sitio, la felicidad está en la antesala de la felicidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PXMBMR5QJVHFTAUO7XZYUTWSI4.jpg?auth=b0f9c8f26249c2275d76993e397fb2bc6c6ef6396d759f1003b6e0779d7d8e73&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según Sergio Fernández, la felicidad y el éxito provienen de estar en constante camino hacia un objetivo claro, no de alcanzarlo de inmediato (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Con respecto al dinero hablás de cuatro maneras de ser con el dinero que creo que son: monje, evitativo, ahorrador y gastador. ¿Qué significa cada una?</b></p><p>— Cuando una persona se relaciona con el dinero típicamente lo que hemos observado es que hay <b>cuatro patrones</b> que están dentro de nosotros. A veces eres ahorradora, a veces gastadora, evitativa y otras eres un monje, pero <b>hay una energía que predomina</b>, entonces el ahorrador ¿qué es lo que hace? Tiene la vista todo el rato puesta en el futuro, está pensando qué va a hacer cuando se jubile, cómo va a pagar la vivienda, cómo le va a pagar la educación a sus hijos, por lo tanto <b>detrae consumo del presente para llevarlo al futuro</b>, es lo contrario a lo que hace el gastador. ¿Qué dice el gastador? “No sé si llegaré a mañana, la vida son dos días, ponme otra ronda que yo invito, qué camisa tan bonita, tengo una parecida pero esta está de oferta, qué buena idea viajar a Grecia y a Turquía este verano. Cada cosa tiene una parte buena y una mala. El <b>ahorrador </b>podrá cambiar de clase social porque <b>el ahorro es lo único que nos permite en primera instancia cambiar de clase social</b> y eso parece a priori una cosa interesante. El gastador tiene una cosa buena también: disfruta de la vida, goza, sale a la calle, se divierte. Por supuesto <b>el ahorrador también tiene una parte negativa, hay una energía de miedo</b>, hay una energía de no sé si la vida o el universo proveerá en un futuro. </p><p>El gastador también tiene una cosa mala que es que termina viviendo muy por debajo de lo que podría haber vivido en el futuro. Y luego tenemos <b>el evitativo, </b>que es el que no quiere hablar de dinero, no saben cuánto ganan, cuánto gastan, esto se ve mucho en las sociedades latinas, “oye<b> ¿cuánto has pagado de impuestos el año pasado?”,</b> la gente no lo sabe, si lo supieran saldrían y habría protestas en las calles. Yo en las primeras ideas de realidad que le meto a los alumnos es <b>calcular lo que gastan en impuestos,</b> que es el principal gasto de la mayor parte de las personas y las familias, pero hay un discurso socialista que es “los impuestos los pagan los ricos”. Pero idiota, si con 1500 ya eres rico, una persona que gane 2000 euros en España está pagando la mitad en impuestos, demostrable en los números, y si ganas tres, cuatro, cinco, seis mil estás muy por encima del 50% en impuestos. Hay una gran parte de<b> energía evitativa en la sociedad</b>, no queremos saber, a la mayor parte de la gente no le interesa porque cuando tú contactas con la verdad lo único que te queda es moverte. </p><p>El último es el <b>monje</b>, <b>el que piensa que el dinero es algo malo </b>y hay mucha energía de monje en nuestra sociedad. El monje dice: “<b>El dinero es el rey de todos los males</b>, los hermanos se pelearon por dinero”. No se han peleado por dinero, se pelearon porque eran bobos y posiblemente pobres mentales, porque no tenían educación financiera y priorizaron el dinero frente a la relación con el hermano, pero no se pelearon por el dinero.</p><p><b>—¿Cómo diseñaste tu plan para alcanzar la libertad financiera y qué aprendizajes te dejó el proceso a lo largo de los años?</b></p><p>— Primero, porque yo no sabía nada, he leído un montón de literatura sobre libertad financiera y sobre <b>finanzas</b>, pero en aquel entonces había muy poca información, venía de <b>Estados Unidos</b> y era incluso difícil de encontrar, entonces “como que me lo inventé de la nada”. Yo no era capaz de saber cuánto tiempo podía llevar, porque yo no tenía referentes a mi alrededor y esta es otra de las cosas que yo les digo mucho a los alumnos: “Búscate una comunidad de personas que estén en constante desarrollo, que les llame la parte <b>emprendedora</b>, que es el camino más probable hacia la <b>libertad financiera</b>, rodéate de emprendedores”. Yo lo proyecté a diez años, primero porque creo que por naturaleza siempre me he planteado las cosas como a medio largo plazo y esa es una ventaja competitiva enorme, <b>en un mundo de gente con prisa, tener paciencia, te hace ganar dinero sólo por tener paciencia</b>, en un mundo en donde las personas están distraídas ser capaz de estar enfocado en algo es importante. ¿Cuántas personas conocemos que son capaces de ver media hora o de ver una película una hora sin ver el móvil? Eso es un drama, pero eso me da una ventaja competitiva enorme. ¿Qué es estar distraído a largo plazo? El síndrome del objeto brillante. “Oye, me pongo una cosa a tres o cinco años, pero por el camino agarré otra cosa y me pierdo”, y yo digo: <b>estar distraído te hace mal en la vida</b>, entonces <b>yo hice una cosa muy sencilla, es un plan que cabía en cinco líneas</b>. </p><p>Yo dije: “Me propongo tener estos ingresos pasivos de esta manera en los próximos diez años a raíz de una fuente por año, todos los años si me fabrico una fuente de ingresos pasivos al año, en diez años tengo diez”, aprovecho para decir, que no ha pasado ni en el primer año, ni el segundo, ni el tercero, tardó tiempo en pasar, pero a cambio te diré que los últimos años aceleré, no construía una sino que construía dos, pero lo cierto es que el plan se cumplió incluso antes de los diez años. ¿Qué trato de decir con esto? que tú no puedes transformar una vida ni puedes hacer algo serio con tu vida a un año, a dos años, a tres años, o sea <b>la vida es una cosa de largo recorrido</b> <b>y todo lo que merezca la pena en la vida es a medio largo plazo</b>. En el mundo de la salud, que tiene muchos paralelismos con el mundo del dinero, pasa igual, entonces muchos dicen “voy a adelgazar para el verano”, ¿pero en serio?, ¿en el siglo XXI? es que nos merecemos la extinción. </p><p>¿Pero todavía no hemos entendido que una dieta no funciona? ¿En serio estamos con esto? Y con el dinero pasa igual. “Voy a meter el dinero aquí y me va a dar un 20, un 30%” y yo digo: “¿En serio que con el nivel de conciencia de información que tenemos en el planeta Tierra estamos con estas todavía?. Entonces, yo todo me lo planteo a largo plazo y digo “yo no quiero dar pelotazos”, yo me he perdido buenas cosas por el camino, aprovecho para decir que <b>todo tiene una cara y todo tiene una cruz</b>. A mí me han hecho ofertas y me han hecho propuestas de <b>inversión </b>que yo me he perdido y que luego, con los años, han resultado ser muy buenas. Pero también aprovecho para decir que tampoco he tenido nunca una pérdida grande, entonces como mi plan no va a heredar el pelotazo, tampoco me puedo permitir tener pérdidas grandes, entonces yo digo: mi plan es a diez años, esto es infalible, cada año he construido un poquito y tiro para adelante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTZK5HNAGJHANDL2IANHP7NNAY.jpg?auth=e87da704f62ff29895b579cf91a3e2a267a5d0ed54b49ea290c94bfd494b064d&smart=true&width=1456&height=816" alt="Sergio Fernández explica que el malestar emocional surge de las ideas que tenemos sobre nuestras circunstancias, y solo un cambio de pensamiento puede transformarlo
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué sabés ahora que tal vez te hubiese servido saber en ese momento cuando estabas en pleno proceso de cambio?</b></p><p>— Yo creo que <b>me pasé de prudente</b>, basado un poco en <b>la idea de escasez del universo</b>. Los humanos tenemos al menos dos creencias mayoritariamente: una, <b>creemos en la escasez</b>, la mayor parte de la población del planeta Tierra cree fervientemente en la escasez, cree que hay pocos recursos, que hay que desacelerar, que no hay para todos, que no a todo el mundo le puede ir bien en el planeta Tierra, que no todo el mundo es listo, que no todo el mundo tiene capacidad para sacar adelante; y hay otra creencia que está muy extendida que es la del <b>esfuerzo</b>, yo también la tenía. Hay una creencia en el esfuerzo: “hay que esforzarse para sacar las cosas adelante, si no sufres no merece la pena, si no lo pasas mal el resultado no será bueno”. Esas son creencias que tenemos y como yo tenía las dos, ahora visto retrospectivamente, digo: “Podría haber confiado más en la vida”.</p><p><b>— ¿Qué es lo que ves mal en esa teoría del esfuerzo?</b></p><p>— <b>Por definición, si te va bien no te has esforzado</b>, lo que puede pasar es que te hayas esforzado y hayas conseguido resultados, es un matiz. Puede que te esfuerces y puede que incluso ganes dinero y te vaya bien, pero <b>la verdadera abundancia de la vida no puede estar relacionada con el esfuerzo</b>, ¿pero qué mierd* de abundancia es que yo llego a mi casa y digo: “Llevo doce horas esforzándome? qué bien, he ganado 100 euros”, pero eso no es abundancia, la verdadera abundancia es qué gozada que me he pasado una o doce o veintitrés o siete horas dejando una <b>huella significativa en este mundo</b>, aportando <b>valor</b>, expresando mi esencia, o estando en un trabajo casposo, aburrido y mal pagado, pero que me está permitiendo construirme por detrás otra vida mientras estudio y monto mi negocio, lo que sea, pero yo lo que digo es: no es muy abundante esforzarte 12 horas para conseguir un resultado, eso lo hace cualquiera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMEELYL3GBDEVGG766CAQTBKKM.jpg?auth=30811cf9f6d68dfaaf70458c36eb16b5ca6b62cb0d581f397f7941c3c9ddcb92&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El ahorrador siempre enfoca su energía en el futuro, mientras que el gastador disfruta del presente sin pensar en el mañana, según Sergio Fernández (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— Para vos la diferencia está en que alguien que trabaja esas doce horas…</b></p><p>— Lo haga con gozo, es que <b>si no lo haces con gozo no hay verdadera abundancia. </b>¿Cómo te vas a esforzar hoy para tener una vida de éxito mañana y por el camino te pierdes lo único que sabes con certeza que tienes que es hoy? Entonces, yo digo que <b>la verdadera abundancia es hoy</b>,<b> goza lo que estás haciendo hoy, es una cuestión más de actitud </b>y de ocupar tu lugar en el mundo. Con frecuencia, cuando lo hacemos desde ahí, no siempre, no está garantizado, luego llega el éxito futuro, pero incluso si no llegara ya está bien porque tú has hecho hoy lo que tenías que hacer, está inventado.</p><p><b>— Algo que mencionás y genera alivio, especialmente cuando uno piensa en el tiempo y en los procesos, es el interés compuesto. ¿Cómo puede ayudar a construir resultados sólidos en el mediano o largo plazo?</b></p><p>— El interés compuesto aplica no sólo al dinero sino a todo en nuestra vida. Es básicamente cuando tú tomas una inversión y dices: “Meto 100 euros y me da un 5%”, pues te da 5 euros, entonces tienes dos posibilidades: comerte los 5 euros o sumar los 5 euros a 100 y entonces en el periodo siguiente tienes 105. Entonces, sobre esos 105 si dan un 5% es 5 coma no sé cuánto, entonces al siguiente es 110 coma no sé cuánto, etc. Es que el ser humano no entiende bien el interés compuesto, no somos capaces de entender las <b>progresiones a medio y largo plazo</b>, por eso cuando tú tienes un plan y cuando juegas a medio largo plazo llega un momento que eso empieza a crecer exponencialmente, y esto te lo puede decir cualquier persona que haya hecho un trabajo mínimo de <b>libertad financiera a 10 o 12 años. </b>Pero cuántas personas conoces que hayan hecho inversiones sostenidas y coherentes y con un plan, no estoy hablando de ninguna locura, compro una propiedad en inmobiliaria y la alquilo, compro indexados y los mantengo, cosas muy sencillitas. ¿Cuánta gente conoces que lo haya hecho consistentemente 15 o 20 años? por el camino se nos va la olla, de repente hubo una inversión muy loca y lo sacamos, hay muchos estudios que hablan de esto, <b>hay muy pocas personas que lo mantienen</b>, entonces interés compuesto aplica al dinero pero <b>aplica también a la salud, a las relaciones…</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SPRRI4CA6NFSLI7KG4XO534LFQ.jpg?auth=f826e104b361cf92b8b0b3797d6dfde0cca4e08852ef6383aba6ecc4b7b74c85&smart=true&width=1792&height=1024" alt="En relación al dinero, Sergio Fernández explica cuatro patrones de comportamiento: monje, ahorrador, gastador y evitativo, que definen nuestra relación con él (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Cuánto influye el entorno en ese proceso?</b></p><p>— Tienes que estar en entornos donde las personas quieran crecer. La década de los 30, cuando se aprovecha bien, te catapulta al resto de tu vida. La de los 20 ni me meto, pero cómo tienes la de los 30 y la de los 40 pagas un precio altísimo todo el resto de tu vida. <b>En los 30 hay que estar construyendo algo</b>, lo que sea, porque la mayor parte de las veces lo que empiezas a construir no sale bien, te buscas una pareja y lamentablemente no sale bien, o montas tu primer emprendimiento y no sale bien. <b>Con 30 tienes energía, tiempo</b>, no tienes prisa, si lo haces con 47, no digo que no se pueda hacer, de hecho hay pruebas de que se puede hacer, pero no es lo mismo, el tiempo pesa de otra manera, los recursos pesan, hay otra energía.</p><p><b>—¿Qué pasa con la salud? ¿Cuáles son los errores más comunes que ves en tus formaciones, esos que seguimos repitiendo?</b></p><p>— A mí el tema de la salud me apasiona porque <b>una vida sin salud es un absoluto desastre, es nuestro activo más valioso</b> y, afortunadamente, podemos hacer mucho por ella. Hay una parte que viene de<b> carga genética</b> y también se sabe esto, es la lotería, son las cartas que te han dado, pero aparte podemos cuidarnos. Es como un coche, te dan un coche de 20 años, entonces tú puedes hacer que dure 20 más o que te dure tres años. O te dan un coche nuevo y puedes hacer que dure 20 años o te lo cargas en el año cuarto. Esto es igual, no depende tanto del coche que te den sino de cómo tú cuides de ese coche, ¿entonces cómo cuidamos? Lo primero que sabemos que más influye es el <b>sueño</b>, si alguien tiene interés en cuidar de su salud o en estar fresco al día siguiente la mejor cosa que puede hacer es irse a la cama, yo esto lo descubrí relativamente tarde en mi vida, ojalá me lo hubieran explicado antes. Irse a la cama una o dos horas antes y levantarte una o dos horas antes, por un montón de razones. Hoy en día se sabe que los órganos descansan y depuran en las primeras horas de la noche y no en las últimas, de manera que si tú duermes de 11 a 12 de la noche esa hora de sueño, normalmente se habla de un par de veces más o tres veces más, que si duermes de 8 a 9 de la mañana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BV2VLOTMO5ASREYPWCUZFNMZYU.jpg?auth=ca5a97bdd910ee3629db4335f1fe5a62eb54cff5ce78108fbc9c35dee392ad20&smart=true&width=2688&height=1536" alt="Sergio Fernández recomienda incorporar ejercicio diario, como cardio y fuerza, para mejorar la energía física, la salud y, a largo plazo, el bienestar general (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2688"/><p><b>— ¿Tiene que ver con el horario?</b></p><p>— Tiene que ver con <b>el horario de la naturaleza</b>, porque esos son programas que vienen dentro de millones de años. En cuanto se pone el sol, tu cuerpo empieza a pensar que tiene que <b>descansar, </b>entonces las primeras horas de la noche tu cuerpo descansa mucho más rápido y más eficazmente que en las últimas horas de la mañana. Si tú duermes de 10 de la noche a 4 de la mañana, que a priori son pocas horas, esas seis horas te van a cundir más que si duermes de 1 de mañana a 10 de la mañana. <b>Las primeras horas son mejores </b>y además te evitas de hacer muchas tonterías porque la mayor parte de ellas que hacen los seres humanos, las hacen por la noche. Yo no conozco a nadie con dos frente que a las ocho de la mañana ponga Netflix, pero conozco gente que a las ocho de la tarde se pone Netflix. Yo no conozco que sea mínimamente cabal que por la mañana se sirva una copa de vino, pero sí a las nueve de la noche has acabado de cenar y estás cansado, dices: “Bueno, me tomo una copa de vino”. No quiero criticar alguna copa de vino ni nada, si tú no estás desaparece la copa de vino, desaparece la serie, <b>las mayores peleas de pareja ocurren por la noche</b>, esto está comprobado, entonces si tú estás durmiendo ya no hay pelea y por la mañana si tienes un tema conflictivo que hablar, se habla con otra energía. Entonces, si tú eliminas de la ecuación las últimas horas del día, si tú no estás, ni hay copa de vino, ni hay Netflix, ni hay pelea, ni hay tontear en ordenador mirando un viaje de un billete barato, ¡pum! desaparece todo eso y por el contrario, por la mañana vas como un misil. </p><p>El siguiente aspecto importante es la <b>alimentación</b>: aprender lo básico sobre cómo alimentarse adecuadamente. <b>Hay tres puntos clave:</b> primero, <b>el principio del 80/20</b>, donde el 20% de tus hábitos alimenticios puede generar el 80% de los resultados; segundo, <b>el ayuno intermitente</b>, que consiste en pasar 12 o 16 horas sin comer, siempre que sea posible; y tercero, <b>aprender a combinar los alimentos</b>. Es importante <b>reducir el consumo de hidratos de carbono y eliminar lo que algunos llaman “venenos blancos”</b>, como el azúcar, la leche y el pan. No estoy diciendo que estas sean reglas absolutas, pero te sugiero que las pruebes durante un mes y luego lo evalúes. Muchas personas que han probado este enfoque no han vuelto a sus hábitos anteriores. Además, es fundamental hacer algo de <b>ejercicio, como cardio y fuerza</b>, sin necesidad de prepararse para unas olimpíadas. Por ejemplo, yo vengo en bicicleta en lugar de tomar un taxi o el transporte público. Si sumas estas pequeñas decisiones a lo largo del tiempo, resultan en muchas horas de bicicleta, lo que también se traduce en muchas más horas de <b>bienestar</b>: <b>respirar mejor, sentirte más fuerte, y sobre todo, experimentar una mayor alegría de vivir</b>. Todo esto tiene un impacto positivo en tu energía, fuerza, flexibilidad y, a largo plazo, en tu <b>bienestar general</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQQFV4V52BHKRHQRHXASU2KKFY.jpg?auth=63d108f60a6d4e498431cbc83911207a17b56888b6ee5b7bab73ebfcfb8b32c5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Fernández recomienda una buena alimentación para mantener niveles óptimos de energía y bienestar físico a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Frente a la idea de que uno tiene que cambiar su vida de cero a cien y convertirse en otra persona, alivia saber que son los pequeños pasos los que, con el tiempo, conducen a grandes cambios.</b></p><p>— Si tú sabes hacia dónde vas, imagínate que te vas de vacaciones y pinchas. Puede que pierdas un día de vacaciones, pero no cambias tus vacaciones, tu objetivo es ir a ese hotel y vas. En vez de diez días de vacaciones tienes nueve, pero tú sigues yendo de vacaciones, con la vida igual, tú vas y tardas un poco más, pero yo le confío mucho a la <b>perseverancia</b>. No le confío mucho a ser el más listo de clase, yo le fío a <b>todos los días un poquito</b> y, por cierto, todos los días hago un poquito no desde el esfuerzo, no tengo ninguna necesidad de esforzarme porque si voy a hacer hoy, voy a hacer mañana y voy a hacer pasado ¿para qué me voy a esforzar hoy? no tiene ningún sentido,<b> todos los días hago un poco y le confío a eso, así es como funciona la naturaleza.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/1A5sQsF2qvE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Cuando te haces cargo, solo hay un camino: empezar de cero con Sergio Fernández | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JBEWH65M5JD3PHDUAMFD4UOIR4.jpg?auth=5b62015ab09f10e1200fae6b21505ff4c70fec622bf99b16d36e6c797320870c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Sueño profundo, pausas activas y alimentación circadiana: los secretos del biohacker que combate el estrés y busca la longevidad ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/06/sueno-profundo-pausas-activas-y-alimentacion-circadiana-los-secretos-del-biohacker-que-combate-el-estres-y-busca-la-longevidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/06/sueno-profundo-pausas-activas-y-alimentacion-circadiana-los-secretos-del-biohacker-que-combate-el-estres-y-busca-la-longevidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el experto en biohacking, Marcos Apud, reveló cómo potenciar cuerpo y mente a través de hábitos ancestrales y así transformar el descanso y la alimentación. Además, compartió claves para combatir el sedentarismo con pequeños ejercicios diarios de movimiento]]></description><pubDate>Sun, 06 Jul 2025 11:10:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Marcos Apud, referente en biohacking y bienestar integral,</b> explicó cómo los hábitos ancestrales, combinados con ciencia y tecnología, pueden ayudarnos a optimizar la <b>salud, la energía y la longevidad</b> en la vida urbana actual.</p><p>Desde su experiencia como practicante y divulgador, compartió cómo transforma su cuerpo en laboratorio personal para experimentar con <b>ayuno, exposición al frío, sueño circadiano y pausas activas</b>. Con un enfoque accesible y profundo, analizó temas como el <b>sedentarismo </b>encubierto, el poder de la <b>hormesis</b>, la importancia de respetar las emociones sin suprimirlas y cómo convertir el <b>estrés </b>en crecimiento. Además, ofreció herramientas concretas para dejar de ser esclavos de nuestros pensamientos y convertirnos en maestros de nuestra mente. El episodio completo ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/0gHaGAkHfO3vWYYMhJV7S8" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/0gHaGAkHfO3vWYYMhJV7S8"><b>Spotify</b></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://youtu.be/_wm2FdQTAXw?si=hNZDis1DQW8Mregq" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/_wm2FdQTAXw?si=hNZDis1DQW8Mregq"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Marcos es un psicólogo argentino con más de 20 años de experiencia clínica en jóvenes y adultos. Es<b> licenciado en Psicología</b> por la Universidad del Salvador (USAL) y Magíster internacional en Psicoterapia Cognitiva por la Universidad de Santiago de Chile (USACH). </p><p>Además, <b>es entrenador físico, biohacker y wellness coach,</b> enfoques que combina para abordar el <b>bienestar integral y la neuro-optimización</b>. Ha desarrollado un modelo innovador llamado <b>Psicología de Innovación</b>, que integra psicología cognitiva, coaching, biohacking, neurohacking, neurociencias aplicadas, medicina funcional y neuro-programación en una visión holística del ser humano. Es speaker internacional y docente con amplia trayectoria en cursos, seminarios y conferencias (como EXMA), y autor de los libros <i>Mucho más que humanos </i>y <i>Neuro longevidad</i>, donde comparte hábitos y “hacks” para <b>potenciar la mente y el cuerpo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOS7NTZZPZA6DFTUOMFOQ5CM4E.jpg?auth=30212423bbba9bde1228aa2e640ce46f85a2001fa26d25670b216ada6a9d73f0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Entre sus prácticas diarias, Apud incluye suplementos como glutamina, creatina, vitamina C y colágeno, para aumentar sus niveles de vitalidad y salud diaria
(Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Si te parece, quiero empezar con que me cuentes qué es el biohacking. </b></p><p>— Muchas personas lo confunden con algo relacionado con hackear computadoras y nada tiene que ver con eso. El <b>biohacking</b> es el uso de ciencia, de tecnología, distintos gadgets, especialmente trackers, hackers y, por sobre todo, la <b>reincorporación de hábitos ancestrales</b> en nuestra vida cotidiana en forma de hábitos. Esos hábitos, que muchos son milenarios, son cosas que hacíamos los humanos ancestralmente, como <b>pisar el pasto</b>, entrar en contacto con<b> la luz natural</b>, exponernos al <b>frío y al calor</b>. Seguir esos hábitos, que hoy ya están medidos científicamente, y junto con la tecnología traen grandes aportes, permiten optimizar al máximo nuestra biología y nuestra mentalidad. <b>De eso se trata el biohacking, hábitos, hags, atajos cortos, que podemos aplicar la mayor parte de las personas, especialmente en la vida urbana y que nos acerquen de nuevo a la ancestralidad, </b>pero en un marco de comprobación científica de los hábitos que, por supuesto, es un estilo de vida que hace que mejores tu sueño, alimentación, actividad física, gestión de estrés, suplementación, contacto con la naturaleza y hasta hábitos de higiene electromagnética.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T66B6CXQENAR5FPT6MS3QFKQ2A.png?auth=da69d442d2000f99327ba757c63957b59f219454b7a4751bbba1e1c15b24da3c&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Apud recomienda romper el ayuno con carnes, huevo, palta, aceite de oliva y coco, para lograr energía estable y evitar antojos durante el día
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— No son hábitos aislados, sino que es algo que se incorpora y uno vive con el biohacking todos sus días. ¿Como lo aplicás a tu vida? </b></p><p>— Lo que hacemos los biohackers son tres cosas: primero, usamos nuestro organismo como nuestro propio <b>laboratorio</b>, es decir que realmente pasamos primero por nuestro cuerpo las experiencias. Luego, las <b>medimos</b>, todo lo que podemos medir, si lo podemos trackear, decimos en biohacking, lo podemos hackear, y una vez que lo medimos y ya experimentamos esos hábitos, los <b>compartimos </b>con nuestra comunidad, en tribu. Por sobre todo el espíritu de un biohacker tiene que ver con poder llevar a tu comunidad de la forma más generosa posible estos hábitos para que <b>todos podamos tener un sistema inmune a prueba de balas</b>, podamos alcanzar mayores niveles de <b>productividad</b>, pero bien entendida, no me refiero a trabajar muchísimo sin parar, eso no tiene que ver con la productividad ligada al bienestar, sino que podamos vivir con mucha energía, vitalidad, hacer foco, concentrarnos en nuestras tareas y también que podamos tener una mayor expectativa de longevidad. Son como las tres áreas que usualmente apunta un biohacker: <b>longevidad, productividad o generatividad y optimización de nuestro sistema inmune y de nuestra salud</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EOIWSAYBVG4XDEZZEWU5ZIZ5I.jpg?auth=a97d99a9c5bbc2c71906076a10532152cc459046f2e5a2aa9df6ed07f93503b1&smart=true&width=1456&height=816" alt="Apud define la hormesis como la exposición breve a estímulos intensos, como el frío o el calor, para fortalecer el cuerpo y activar la grasa parda (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Recomendás dejar de comer cuando se pone el sol. ¿Por qué?</b></p><p>— Fuimos cambiando un hábito. Tus bisabuelos o mis abuelos, lo que hacían era básicamente esto: la comida fuerte del día era al mediodía, y te decían cosas como: <b>“Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe, cena como un mendigo”.</b> Esto es respetar una alimentación circadiana, esto es hacer aquello para lo que estamos diseñados los humanos que es alimentarnos en la ventana diurna. Somos animales diurnos, de noche estamos diseñados para ir a descansar, entrar en la cueva, para tener un reposo no solamente mental sino también digestivo. <b>Uno de los peores hábitos que hemos incorporado los humanos en los últimos años,</b> <b>sin duda</b>, y que tiene un impacto en nuestro sueño, energía, perfil metabólico, en nuestra salud, resistencia a la insulina, <b>tiene que ver fundamentalmente con haber empezado a comer de noche, literalmente una de las peores decisiones</b> <b>que hemos ido tomando culturalmente</b>. No es que un día un humano se despertó y dijo: “A partir de ahora todos comemos de noche”, nuestro estilo de vida y ritmo nos fue llevando hacia eso, cuando en realidad nuestro alimento fuerte debe ser de manera diurna, en donde estamos en movimiento y podemos aprovechar todo ese combustible. De noche deberíamos tener un estomago vacío, un aparato digestivo en reposo que le permita a todo el organismo hacer un <b>proceso de reparación y mantenimiento</b>, no arruinar tu sueño y no bajar tus niveles de energía.</p><p><b>— ¿Hay una hora ideal para dejar de comer?</b></p><p>— Sí, aproximadamente unas<b> tres horas antes de acostarte</b>. El proceso digestivo que puede llevar entre dos y tres horas lo que marca es el fin de tu día de ingesta, lo que deberíamos hacer es dejar una ventana de unas tres horas, esas tres horas te permiten después descansar muchísimo mejor, y que tu organismo pueda realmente repararse y no tener que estar haciendo ese trabajo digestivo. Si uno se pregunta por la hora exacta, el ciclo circadiano humano ideal rondaría aproximadamente, esto por supuesto es relativo, si es entre las 9 de la noche y las 6 de la mañana, o entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana, pero aproximadamente esa sería la franja de tiempo entre la cual un humano debería estar ya en proceso de sueño, de descanso.</p><p><b>— Otra cosa interesante que mencionás sobre las rutinas es que no es lo mismo dormir ocho o nueve horas a la noche que acostarte, por ejemplo, a las dos de la mañana y levantarte a las diez. ¿Por qué?</b></p><p>— Justamente porque tu <b>ciclo circadiano</b>, tu <b>reloj biológico</b>, va a permitirte hacer determinados procesos en determinadas franjas horarias, por ejemplo, tu hormona de crecimiento se va a disparar especialmente en la fase del sueño profundo, ¿y cuándo ocurre el sueño profundo? Ocurre en la franja aproximadamente entre las diez y doce de la noche. Es una franja ideal en la cual tenemos liberación de esa hormona y si ahí tenemos nuestro sueño profundo, que es en la primera mitad de la noche, vamos a tener muchos otros procesos de reparación. ¿Qué quiere decir? Que te vas a levantar a la mañana y no vas a sentir que tenés que arrastrar tu cuerpo. <b>Cuando uno se despierta con el cuerpo muy cansado, muy fatigado es porque falló la etapa de sueño profundo</b>. En cambio, cuando uno se levanta con la mente poco clara, con poca lucidez, seguramente empezó a tener despertares después de las tres o cuatro de la mañana y empezó a fallar el sueño liviano y el sueño REM, que es en donde ocurre la mayor cantidad de sueños en imágenes que tenemos de manera nocturna, que se reparan también muchísimos procesos que tienen que ver con nuestra claridad mental. Así que cada proceso tiene su horario en el ser humano. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OZGEEWJ2HREYVAPDPD35DNXXCM.jpg?auth=a531f64a460c67b306db887e376c8d3dda34f3bececf83273ad77f425f945404&smart=true&width=1366&height=768" alt="El entrenamiento de fuerza diario mejora la vitalidad, estabiliza la energía y fortalece el sistema inmune (Imágen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1366"/><p><b>— ¿Cómo es tu alimentación? ¿Entrenás? Contame cómo es un día normal en tu vida. </b></p><p>— Me hidrato, desde hace ya 27 años consecutivos, todos los días de mi vida con excepción de los fines de semana entreno más o menos 40 minutos, hago un <b>entrenamiento vigoroso y sistemático de fuerza</b>, con pequeños lapsos de <b>resistencia </b>y de <b>trabajo aeróbico y movilidad</b>, pero más que nada centrado en la fuerza muscular. Después, rompo mi ayuno con <b>suplementos</b>: glutamina, creatina, vitamina C, colágeno, distintos tipos de sustancias que van a ayudar que mis niveles de vitalidad y de salud aumenten. Luego, rompo mi ayuno alimentario con <b>carnes, huevo y palta, aceite de oliva, de coco</b>, sustancias que son maravillosas para tener un combustible estable y un nivel de energía que se pueda sostener a lo largo del día sin tener antojos, cambios y fluctuaciones anímicas producto de estar viviendo a glucosa y empiezo a atender a mis pacientes, a mis consultantes, haciendo breaks. <b>Esos breaks ocurren cada una hora</b>, se llaman “pausas activas”, que es hacer un trabajo de cierto vigor e intensidad física, me tiro y <b>hago 50, 60 push-ups, 40 sentadillas, salto la soga imaginaria…</b></p><p><b>— ¿Entre paciente y paciente?</b></p><p>— Sí. Cada una hora de quietud yo tengo que mover mi cuerpo por lo menos <b>2 a 3 minutos con cierta intensidad</b>, si no <b>quiero ser un sedentario que entrena</b> porque yo puedo pasarme seis o siete o más horas sentado en una silla…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7UBKVYCGW5CTNICKVGQIID4TLA.png?auth=52d4ae991a0a8f8643e4b0fa30c50002a8946275f1d46fbb96ea954b0b02edac&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Apud recomienda entrenar 40 minutos por día con foco en la fuerza muscular, incluyendo lapsos breves de resistencia, trabajo aeróbico y movilidad sostenida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— O sea que si yo entreno todas las mañanas y tengo una buena relación con el movimiento físico, si después me paso ocho horas sentada en un escritorio ¿no compensa?</b></p><p>— Sos una sedentaria que entrena. Obviamente, va a ser mejor que si no hubieses hecho la actividad física a la mañana, vas a estar en mejor estado físico, a prevenir más enfermedades, a evitar chances de mortalidad por toda causa, pero no necesariamente vas a dejar de ser sedentaria por eso. <b>El sedentarismo se determina por la cantidad de horas que pasamos en estado de quietud,</b> en la cama o sentados. No estamos diseñados para eso. Las <b>pausas activas son fundamentales</b>, especialmente para las personas que trabajamos en una oficina, sentados, que estamos delante de computadoras. Después, viene toda la rutina de cómo voy acercándome al descanso. Cuando llego a mi casa trato de romper con la etapa digestiva de mi día lo más temprano posible, hay días en que no puedo y me adapto, tengo tres hijos adolescentes. Pero los días que puedo voy a <b>comer lo más temprano </b>posible, lo más cercano a las <b>siete de la tarde</b> y luego ya me voy preparando para ir a descansar y tengo mis rutinas con mi mujer que, por suerte, también tiene un estilo de vida que se alinea muchísimo con el mío. De hecho, ella es hasta más disciplinada que yo y me ayuda cada vez que me desvío un poco. Es un estilo de vida que uno tiene que disfrutar, de nada sirve hacer todo esto como un robotito estresado, cuando uno escucha todo este día dice: “Pero este hombre vive como un robot”, y yo disfruto cada momento, cada práctica, porque todo eso me va llevando a un estado energético cada vez más elevado, a mayor lucidez y a mayor<b> claridad mental.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2WFVSO4NFH7PLYISIA7VGJGWE.jpg?auth=1ab2ae401f38e6e46fe2f3696300adb0985bd3df192043b702aeebb95cb02207&smart=true&width=1161&height=653" alt="El entrevistado sostiene que los humanos necesitan dormir en sincronía con el ritmo circadiano, para lograr claridad mental y buena salud emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p>— <b>¿Qué es la hormesis y cómo puede aplicarse en nuestra vida diaria para fortalecer el cuerpo y la mente?</b></p><p>— Hormesis es un término que se utiliza mucho, por ejemplo, en química que tiene que ver con <b>exponer a un organismo a un estímulo</b> lo suficientemente intenso pero subletal, es decir muy intenso pero no te mata, durante un período muy acotado de tiempo, durante una dosis justa, por llamarlo de alguna forma, y esa exposición a ese estímulo <b>va a permitir que ese organismo se adapte mejor a ese estímulo.</b> Por ejemplo, si vos todos los días te exponés por breves lapsos de tiempo a través de una ducha fría, a través de meterte en una tina con agua helada o meterte en hielo, o salir con poca ropa cuando hace -2° y después te exponés durante períodos acotados de tiempo a un calor intenso, salís de lo que se llama un <b>sedentarismo térmico</b>, que es la forma en que nos acostumbramos a vivir en esta era del confort y que lo único que hizo fue debilitarnos, <b>disminuyó nuestra capacidad de poder construir grasa parda</b>, grasa marrón. El hecho de estar siempre cubiertos, de nunca exponernos a choques de frío, hace que perdamos una grasa que tenemos los humanos en alta cantidad cuando somos chiquitos. Por eso qué pasa con los chicos cuando están al frío y descalzos corriendo en el pasto ¿qué les decimos a los adultos? “Abrigate porque te vas a enfermar” y, en realidad, el niño no es que le están fallando los receptores térmicos, el chico está lleno de grasa parda, una grasa que produce <b>termogénesis</b>, que produce calor en el cuello, en el pecho, en el abdomen, en la espalda, en el lomo, en los hombros. </p><p>Pero qué empieza a pasar cuando los abrigamos todo el tiempo, en lugar de hacer como hacen en <b>Suecia</b>, en <b>Suiza</b>, en <b>Canadá</b>, en todos los lugares muy fríos que dejan los cochecitos de los bebés, las madres los dejan en la puerta del bar con muy poco abrigo para que se expongan al frío intenso porque saben que esos chicos después no se enferman, entonces eso es la hormesis. Es la <b>exposición a un estímulo en una dosis extrema, intensa</b>, <b>pero justa</b>, donde no nos pasamos de rosca, pero que te va a ser más fuerte y la hormesis es en todo, en la alimentación, en la actividad física, la hormesis intelectual, cerebral. Qué pasa si yo nunca aplico un desafío, si yo nunca tengo un debate intelectual más profundo, si no tengo charlas más elevadas, no aprendo cosas nuevas y siempre hago lo mismo? </p><p>Pasa que no desafío horméticamente a mi cerebro. Eso te vuelve más fuerte, estás aprendiendo más y de hecho estás <b>entrenando a tu cerebro</b> a que genere nuevas redes, conexiones y lo mantiene joven y activo. Pero también tiene que ver con el significado que le atribuís, porque si vos, y esto lo estudia mucho la <b>psicología cognitiva</b>, le atribuís un significado de estrés en lugar de desafío y decís: “Esto que tengo que hacer esta semana me va a matar, me va a hacer mal, me va a enfermar”, si lo ves de esa forma, la construcción de ese significado va a operar en tu <b>núcleo de creencias</b>, va a generar un determinado sin fin de emociones que van a vibrar y a resonar en determinada frecuencia en tu biología y a transmitirle esa información a cada una de tus células, entonces ¿qué va a ocurrir? que una persona que ve un estresor como un problema, como algo que lo va a matar, que le va a hacer daño, y está analizado en estudios longitudinales en décadas, esas personas, más del 70%, luego se enferman. En cambio, <b>una persona frente al mismo estresor que lo ve como un desafío</b>, como algo que lo va a hacer más fuerte, más inteligente, que lo va a hacer crecer, esas personas no sólo no se enferman sino que les va mucho mejor en la vida.</p><p><b>—¿Por qué es importante permitirnos sentir todas las emociones en lugar de intentar suprimirlas o “hackearlas”?</b></p><p>— También implica permitirte sentir, algo que en esta era también nos es bastante complejo en donde <b>psiquiatrizamos las emociones</b>, pensamos que si estamos tristes es un problema, si estamos angustiados está mal, que me tengo que tomar alguna pastilla, ir a que rápidamente alguien me dé algo, un suplemento, una técnica, un tip, cómo hackeo esta emoción. Yo siempre digo:<b> “No te puedo ayudar a hackear pensamientos, yo te puedo ayudar a hackear hábitos para que tengas más energía, vitalidad, pero jamás voy a hackearte una emoción”.</b> Porque justamente si hay algo que nos transforma en seres humanos es permitirnos sentir y experimentar todo el rango de emociones. Una cosa es dejarse sentir y otra cosa es <b>pasivisarse o regocijarse y empantanarse en el sufrimiento</b> ¿no? Es decir, yo me dejo estar en este estado y no hago nada para poder ayudarme a cambiarlo. El sistema humano se autorregula, entonces no es que uno va a estar esperando que las emociones pasen, simplemente las emociones van a transcurrir, lo que hacemos nosotros es poder cooperar con eso y, por ejemplo, permitirme conectarme, de hecho puedo expandir una emoción. </p><p>Imaginate que estoy triste, en la adolescencia cuando cortaba con una novia y me ponía mal, lo que hacía era ir y ponerme música romántica, así lloraba y largaba todo eso, entonces ¿qué pasaba después? venía el alivio porque lo que hice fue expandir una emoción. <b>Tenemos esta gran habilidad los humanos de</b> <b>gestionar nuestras emociones que es maravillosa, </b>pero también tenemos la capacidad de enrollarnos y de volver a pensar en lo que nos molestó. Fijate que eso a otros animales no les pasa, vos a dos perros que se están peleando y se están matando le tirás un pedazo de carne a cada uno, cada uno se va, se come su pedazo de carne, termina moviendo la cola, se va caminando cada uno por su lado y ninguno de los dos se va pensando “este perro maldito que me estaba mordiendo y me quería robar la carne, mañana lo voy a buscar”. Los humanos hacemos eso, tenemos esa capacidad meta representacional recursiva e infinita por lo cual <b>podemos estar enojados o tristes una vida entera</b> cada vez que recordamos un evento si es que no lo procesamos de manera sana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WSE7UWZ6TJAV3DPQIQTQVTWEAM.jpg?auth=5ca52dafa0b53b957faea49afbcf571f99d28e63226078a58381cadc24b67dc5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Apud, sugiere respetar el ritmo circadiano, durmiendo entre las 22 y las 6, para activar hormonas reparadoras y mejorar la energía 
- (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Es muy interesante. Quiero abrir la última ventana: ¿qué es la programación neurolingüística? </b></p><p>— La programación neurolingüística es una tecnología del conocimiento, es una disciplina que lo que hace es modelar la excelencia. Lo que hace es buscar personas que tienen <b>modelos mentales</b>, mapas diseñados de tal forma en su mente que con lo que hacen con su cerebro neuro y con su lenguaje lingüístico es tan asertivo que logran hacer la excelencia, por ejemplo personas que hacen la excelencia como los deportistas de élite ¿cómo hacen? <b>¿En qué piensa Bolt cuando sale a correr?</b>; ¿en qué pensaba <b>Jordan </b>antes de ejecutar un lanzamiento del balón en básquet?; ¿qué es lo que hace con su mente?, ¿qué piensa?, ¿cómo se mueve?, ¿cómo camina?, ¿cómo desayuna? Es decir, yo puedo modelar un montón de cosas, de patrones conductuales y neurolingüísticos y así poder emular aquello que hacen las personas que hacen la excelencia en eso. Lo que hago es básicamente aprender <b>cuáles son esos patrones </b>que tienen en su mente, en su lenguaje, oratoria, en su forma de expresarse y emularlo para poder hacerlo también con excelencia, eso se hace en todas las áreas de la vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBSK46OVKJAO7OD7TXIFR4KZOE.jpg?auth=87038fd9d3327a4d18cbdcbbe891693649d4e8980db914d816f879b35cda2682&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para Apud, el estilo de vida saludable debe ser disfrutable y sostenido, sin rigidez ni automatismos, para sostener la claridad y la energía mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados. Contame algo que, en el último tiempo, hayas escuchado, leído o que te hayan contado, que te haya movido una fibra y que quieras compartir.</b></p><p>— Hay una frase que siempre tengo rondando mi mente: <b>“Cómo lograr ser maestro de tu propia mente, en lugar de ser esclavo de tus pensamientos”. </b>Es importante aprender a <b>manejar nuestra mente </b>para ser nosotros quienes estamos guiándola. No somos seres que debemos vivir pasivos frente a lo que quiera hacer nuestra mente con nosotros. Estoy zambulliéndome en todo lo que es la ingeniería de la mente, cómo programar nuestro pensamiento para alinear nuestra neurología y llevarla hacia aquello que queremos que ocurra. Entonces dejo un tip con respecto a esto que es: <b>no luches contra los estados que no deseamos tener</b>, es algo que nos pasa casi de manera automática. Cada vez que nosotros tenemos un estado displacentero o nos está pasando algo que no queremos que nos pase o estamos pensando en algo que no nos gusta, nos damos una orden: “No quiero sentirme más así”. Yo invito a todas las personas que nos están escuchando a cambiar ese mecanismo por este otro: en lugar de pensar “no quiero estar más enojado” pensar cómo sí me quiero estar sintiendo, cuál es el estado que quiero estar teniendo, así le damos a la mente la posibilidad de que se direccione y vaya hacia ese lugar, entonces anulamos seguir peleando. </p><p>Porque cuando yo digo: “No quiero estar más enojado”, ¿adiviná qué hace la mente inconsciente? Desestima el “no”. Cuanto más prohibición pongo, más te vas a representar y mejor te vas a representar esa imagen, entonces <b>en lugar de pensar “no quiero estar enojado”, yo puedo pensar “quiero estar sintiéndome tranquilamente”</b>, por ejemplo, y usar ese adverbio terminado en “mente”, que cuando nos lo proponemos así, la mente no sólo busca sino que encuentra, entonces ya sabés hacia dónde dirigirte cuando te querés sentir más felizmente. Entonces, es un pequeño tip que le puede servir a la gente para poder ser más<b> maestra de su propia mente y no esclava de sus pensamientos.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/_wm2FdQTAXw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Sueño profundo, pausas activas y alimentación circadiana: los secretos de un bio-hacker | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TXORWK5O7JESFOWQ3RLO76MEVY.jpg?auth=76c548a67c1e05df5ec600ab80bec0338eecaa6353f9f7f01163ed6a121a944c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El precio oculto de la conveniencia digital: cómo los algoritmos moldean la realidad y las emociones ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/29/el-precio-oculto-de-la-conveniencia-digital-como-los-algoritmos-moldean-la-realidad-y-las-emociones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/29/el-precio-oculto-de-la-conveniencia-digital-como-los-algoritmos-moldean-la-realidad-y-las-emociones/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el autor y divulgador Joan Cwaik alertó sobre el impacto silencioso de los algoritmos en la vida cotidiana. Analizó el costo de la conveniencia digital, advirtió sobre la pérdida de autonomía en un contexto de hiperpersonalización y planteó la necesidad de implementar una “dieta digital” para recuperar el control sobre las decisiones personales en un entorno dominado por intereses invisibles]]></description><pubDate>Sun, 29 Jun 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, Joan Cwaik, el divulgador especializado en tecnologías emergentes y sociedad, </b>expuso los efectos invisibles pero determinantes que los algoritmos tienen sobre nuestras decisiones, emociones, vínculos y hasta la percepción de la realidad. </p><p>Analizó cómo la <b>hiperpersonalización digital</b> y las <b>burbujas de contenido </b>moldean conductas sin que lo notemos, y advirtió sobre la radicalización silenciosa que puede surgir en ese entorno. Con ejemplos concretos y mirada crítica, cuestionó el <b>“precio de la conveniencia”</b> que implica delegar la autonomía en sistemas diseñados para maximizar la atención y no la profundidad. El episodio completo ya está disponible en <b>Spotify</b> y <b>YouTube</b>.</p><p>Joan es un autor, conferencista y docente argentino especializado en tecnologías emergentes y su impacto en la sociedad. Con una sólida formación académica y profesional, actualmente es Head of Marketing para Latinoamérica en Maytronics, profesor en la Universidad de San Andrés y columnista en medios. Ha publicado cuatro libros, el más reciente es: <i><b>El algoritmo: ¿quién decide por nosotros?</b></i> Ha brindado más de 400 conferencias en 18 países, donde promueve la importancia de recuperar habilidades humanas como la <b>empatía</b>, la <b>creatividad</b> y el <b>pensamiento crítico</b> frente al avance de la automatización.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3EAQD5RXMFHRTGHFMVFHJCXKHE.png?auth=370dc24c362a425182825838c77aa7908e7cd418bd8f6ea6e69817bfd455b953&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los algoritmos pueden redefinir amistades y vínculos al decidir qué contenido mostrar y a quién visibilizar en redes sociales, según Joan Cwaik (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— En tu último libro explicás cómo los algoritmos impactan en el amor, la productividad, las decisiones y hasta en la economía. ¿Dónde creés que reside la mayor tensión o incertidumbre que esto genera en las personas?</b></p><p>— Los algoritmos muchas veces nos conocen mejor que nosotros mismos, son tan personalizados, que compiten tan bien por nuestra atención que nos resulta más cómodos y al ser humano, desde la biología, siempre vamos a ir a lo que <b>nos resulta más cómodo</b>, entonces ¿por qué nos cuesta ver tanto una película o una serie sin ver el teléfono? Por el mercado de la atención. Si a algo yo tengo que dedicar 45 minutos, una hora, en tan sólo dos minutos puedo retribuir y generar una dopamina cada vez más rápida, cada vez más placentera para nuestro estímulo biológico, entonces creo que una de las capas de análisis más importante que tenemos que entender es el precio de la conveniencia. <b>¿Qué estamos cediendo a cambio de esa conveniencia? ¿qué estamos cediendo a cambio de ese confort? </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7L3TJSDGKZCVZKLHRUK3CCPSRA.png?auth=e690d4ba9b7b33a8d99abada06dba791559b569a73eb69ea73b896974fe5b792&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Las plataformas digitales ofrecen contenido diseñado para no ser cerrado, priorizando el consumo constante por sobre la reflexión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— Lo que decís en el libro me hizo pensar en cómo el algoritmo no solo moldea lo que consumimos, sino también cómo creamos. A veces sacrificamos profundidad solo para captar la atención en el primer minuto.</b></p><p>— Es cierto, pasa en la música, en una película. <b>Si en los primeros dos minutos no hay bombas, explosiones, sexo, violencia, salteamos, hacemos un zapping muy rápido </b>frente a esta sensación de abundancia, y eso lo podemos traspolar a un montón de ámbitos en nuestra vida cotidiana. A la hora de crear contenido cuántas veces hemos escuchado: “El algoritmo no me quiere, no me está mostrando, no sé cómo hacer para satisfacerlo”, el famoso <i>shadowban</i>, esto de “el algoritmo me está castigando”, porque <b>premia cantidad a calidad</b>, lo inmediato a lo profundo, el consumo más fugaz, más superfluo, es como la punta del iceberg porque la profundidad, de alguna forma, queda en segundo plano. Esto no es una invitación a demonizar a los algoritmos, pero hay algo muy importante que tenemos que comprender: que <b>los algoritmos no son neutrales, tienen ideologías, hay gente que está atrás con intereses económicos, sociales, geopolíticos específicos para retenernos</b>. A <b>TikTok </b>o a <b>Instagram </b>le conviene que nosotros sigamos en la aplicación. Esas ideologías además están plagadas de <b>sesgos</b>, de <b>intereses económicos</b>, de intereses del capitalismo en general, y eso está redefiniendo un montón de cosas. </p><p>Vamos a un caso bien concreto: yo tengo un amigo de la secundaria que los algoritmos deciden no mostrármelo o mostrármelo cada vez más lejos en las publicaciones de historias o las publicaciones de feel por una cantidad de reglas que no término de entender ni son muy claras, ¿qué me termina pasando a mí con ese vínculo? A largo plazo está perdiendo relevancia en mis amistades o en mis vínculos sociales, lo mismo pasa puede ser con un colega del trabajo, con el amor. Los algoritmos están empezando a redefinir muchas cosas muy profundas de nuestra vida cotidiana y la bajada del libro es <b>“¿quién decide o quién termina decidiendo por nosotros?”</b> Porque nosotros tenemos una <b>ilusión </b>de estar controlando a quién seguimos, a quién dejamos de seguir, a quién silenciamos, a quién bloqueamos, a quién ocultamos, a quién ponemos en “mejores amigos”, o esos mismos términos y condiciones que firmamos, muchas veces sin leer, pero es una ilusión, porque al fin y al cabo hay muchos intereses por detrás. Entonces ¿quién termina decidiendo por nosotros? ¿<b>Somos realmente autónomos en este siglo XXI</b> o estamos siendo controlados por estos entes tan difíciles de comprender o de interpretar?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PS6GDDMPC5HNJFHPXLUBGJUXGI.JPG?auth=6e3c774c88d0cf819af8672bf3f72ae53ae7f9e3c6696f8b5c9de062b0f4f4f7&smart=true&width=1200&height=800" alt="Según Joan Cwaik, el “precio de la conveniencia” implica ceder capacidad crítica a cambio de gratificación rápida en entornos digitales (Foto: Diego Barbatto)" height="800" width="1200"/><p><b>— Los sesgos siempre existieron, pero el algoritmo y la era digital los amplifican: hoy no sólo elegimos lo que confirma nuestras ideas, sino que vivimos cada vez más encerrados en nuestras propias burbujas.</b></p><p>— Nos terminamos <b>radicalizando </b>sin darnos cuenta también, porque los algoritmos me van a mostrar gente que piensa parecido a lo que pienso yo, no me van a mostrar lo que piensan a amigos de mis amigos, me van a mostrar gente que seguramente concurra a los mismos restaurantes o lugares turísticos, o que usen marcas de ropa parecida a la que uso yo, todo obviamente con esa promesa de los fines publicitarios o de esa personalización de oferta, pero también nos terminamos encerrando cada vez más, entonces hay una capa que es el precio de la <b>conveniencia</b>. Otra capa es esto de <b>las cámaras de eco</b> <b>y</b> <b>radicalizarnos sin darnos cuenta</b>, y hay una tercera capa que es esto de <b>no entender cómo funciona la tecnología</b>, no ser conscientes porqué estamos en un mundo que nos fomenta consumir tecnología y no a crear tecnología, nos fomenta a leer y no a escribir. </p><p><b>Hay un cuento del año 1797 que se llama “El aprendiz de brujo”,</b> después Disney hizo una adaptación en la década del ’40, escrito por <b>Goethe</b>, que es muy interesante y un poco ilustra esto de los algoritmos. Básicamente la historia es que un brujo contrata a un aprendiz y se va de ese taller. El aprendiz le hace el encanto a una escoba para que vaya a buscar automáticamente agua a un río y vuelva a llenar una batea. Al principio estaba chocho el aprendiz porque con ese encantamiento lo que hacía era que se obviaba ese trabajo operativo de ir a buscar al río el agua, volver, ir y volver, ir y volver, lo que pasa es que en un momento no podía cancelar el hechizo y se empezó a inundar el espacio porque no entendía muy bien cómo usarlo hasta que llega el brujo y de alguna forma elimina ese hechizo. <b>¿Qué tiene que ver esto con los algoritmos? Todo.</b> Si estamos cediendo constantemente nuestras decisiones, nuestras formas de vincular, nuestras formas de crear, nuestra forma de exponernos, a una tecnología que no terminamos de comprender, quizás estamos en un momento en donde el agua nos está llegando a las rodillas, y eso está muy vinculado a la forma de cuán consciente somos, de qué límites les estamos poniendo, y de qué estamos cediendo porque <b>a la hora de usar tecnología siempre estamos cediendo algo a cambio</b>.</p><p><b>— ¿Qué otras áreas y qué otras cosas cedemos?</b></p><p>— En relación a la <b>política</b>, por ejemplo, los algoritmos no nos van a mostrar gente que piense distinto a nosotros, no nos van a mostrar posturas encontradas u opuestas a lo que pensamos, no nos van a mostrar otras ideas o candidatos que de alguna forma promuevan otro tipo de ideas. Cuando vamos al amor, el amor se resignificó muchísimo producto de los algoritmos, lo hemos conversado en <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/19/las-mejores-cosas-requieren-tiempo-reflexiones-sobre-amor-y-exito-en-un-mundo-hiperconectado/" target="_blank" rel=""><b>nuestra primera conversación</b></a> hace algunos meses. Terminamos de alguna forma sometiéndonos a estas reglas de <b>despersonalización </b>que hasta ahora <b>Tinder </b>sacó esta opción de personalizar la altura de la gente con la que quiera salir, entonces cuando estamos cediendo tanto, en esta ilusión de opción, de abundancia, de contenido, estamos dejando de lado y cediendo un mundo muy grande. <b>¿Cuándo fue la última vez que hicieron algo que no fue sugerido por un algoritmo?</b> Y esa forma de escaparse, ese pequeño acto, puede ser desde escuchar este podcast, hasta juntarse a tomar un café con un amigo. No estoy demonizando, pero están mucho más presentes en nuestra vida cotidiana de lo que realmente pensamos, en todo ámbito, desde la economía, hasta un suplemento que estoy tomando que, al fin y al cabo, fue una cantidad de reels o de videos o de noticias que empezaron a seguir mi <b>huella digital</b> y hoy en día estoy tomando magnesio. ¿Pero por qué estoy tomando magnesio? si no me lo recetaron. Magnesio, dietas keto, pueden haber mil cosas. Pero, <b>¿por qué terminamos haciendo esas cosas? </b>porque nuestros consumos, deseos, formas de vincularnos, las amistades, nuestra postura ideológica, percepción de la realidad está siendo cada vez más mediada por estos <b>agentes invisibles que son como arquitectos guionistas de nuestra vida cotidiana</b>.</p><p>La tecnología siempre va a un lado de la perfección, esto de “buscarme la próxima banda que estoy seguro que te va a encantar”, “buscarme la próxima película que va a tener 99,99% de probabilidades que me guste”, “buscarme la próxima pareja que tenga la compatibilidad para esta decisión que no terminamos de comprender muy bien”. <b>El ser humano es altamente imperfecto, muy complejo, lleno de dudas, de sesgos, de experiencias pasadas, de historias</b>, y en esa imperfección ahí surge un poco el lado humano, entonces <b>qué nos queda de humanos o qué nos queda de espontáneo en un mundo donde está todo tan hiperpersonalizado</b> y cada vez va a ser más hiperpersonalizado. Entonces no estamos demonizando sino que estamos de alguna forma buscando cuáles son esos pequeños actos de <b>rebeldía </b>o cuáles son esos <b>límites</b>. A mí me preocupa esto de poner a la tecnología por delante del ser humano, siento que muchas veces en estas áreas de la vida ponemos la tecnología por encima del ser humano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A6FUAIVOQBFTBFIR4TDXIVX7QM.jpg?auth=7ba29b9420a6de7d40a698393087c3c9ed6dc94d433f383fc11c96fc2f130920&smart=true&width=1456&height=816" alt="La ilusión de elección digital oculta mecanismos que refuerzan la repetición de preferencias, hábitos y posturas ideológicas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando decís “la ponemos por delante” ¿te referís a que confiamos más en su capacidad que en nuestras capacidad de decisión?</b></p><p>— En su capacidad de sugerir o de inferir o de prever o de definir por sobre nuestra capacidad, sin lugar a dudas. ¿Qué va a pasar con una generación que siente que tiene todo al alcance? Porque cada vez, año a año, la barrera de entrada a los dispositivos y a la conectividad es menor, entonces ¿qué va a pasar con los chicos que hoy en día están en primaria, que tienen esa sensación de <b>abundancia</b>, de conexión con todo, que el umbral de tolerancia es cada vez menor año a año, que delegan esa capacidad cognitiva constantemente a las máquinas o a los modelos de lenguaje? <b>¿Qué va a pasar con esa generación frente al fracaso? </b>Yo no soy especialista en temas médicos, pero me preguntan muchas veces si el aumento cada vez más deataques de pánico, trastornos de ansiedad, condiciones de gente con hiperactividad, no estará vinculado a una supresión cada vez mayor del cuerpo, y empezar a usar plataformas al respecto. Eso nos da mucho qué pensar del mundo.</p><p><b>— Pedirle a una plataforma que recomiende una película según cómo quiero sentirme, o que una cadena grabe una charla y luego me haga un resumen, es una tentación difícil de resistir.</b></p><p>— Es el precio de la <b>conveniencia</b>, qué estamos dispuestos a hacer por eso, es muy apetecible también si quiero cortar con una persona, con una pareja, decirle a chat GPT: “¿Cómo hago para cortar con esta persona? ¿Me decís el texto?”, es muy apetecible caer en TikTok para ver contenidos hiperpersonalizados y si a mí me gustan las cartas Pokémon y los videos de gatos cayéndose, me van a mostrar solamente eso y no me va a mostrar otra cosa…</p><p><b>— ¿Y cuál es el costo de la conveniencia?</b></p><p>— <b>El costo es perder en profundidad, en humanidad, perder en la autonomía y en decisión. </b>Es muy apetecible, la tecnología nos da las cosas muy servidas en bandeja, es como tener ahí constantemente un paquete de cigarrillos hace varias décadas a disposición permanente que nos genere una satisfacción muy rápida y nos hace que no ejercitamos quizás tanto el pensar con criterio, el esforzarnos, el comprometernos, es muy apetecible eso.</p><p><b>— ¿Cómo influye el contenido digital que consumimos diariamente en nuestra percepción de la realidad?</b></p><p>— Hay un concepto interesante que yo planteo en el libro que es el de la <b>dieta digital</b>. Nos preocupamos cada vez más de cómo comemos y entrenamos, ¿pero nos estamos ocupando de qué estamos consumiendo en el ámbito digital? Podemos comer hamburguesas con papas fritas un día, dos días, tres días, pero si lo comemos todos los días va a haber potencialmente un problema, no soy experto en nutrición, pero lo digo desde el sentido común. Podemos ver Tik Tok de tiburones con zapatillas un día, dos días, tres días, ahora si nuestros algoritmos solamente nos presupone ese tipo de contenido y estamos todo el tiempo viéndolos, puede haber potencialmente un problema ahí porque nos está empezando a afectar la percepción. Esto de los <b>contenidos creados con inteligencia artificial</b> es una capa muy interesante en el mundo del entretenimiento porque ya no nos busca ni divertir, ni entristecer, buscan que no pensemos directamente, entonces hay una búsqueda de no pensar, de seguir en el loop para que no cerremos la aplicación, entonces es superimportante seguir esto de la <b>nutrición digital</b>. </p><p><b>¿Qué estamos consumiendo?</b> Los algoritmos están condicionando nuestra percepción de lo que es verdad. Este tipo de contenidos al algoritmo le gusta porque hace que consumamos más, que confrontemos, que digamos: “Esto no es así, esto no es verdadero, esto sí es verdadero” entonces todos esos debates fomentan esa<b> confrontación y esa radicalización</b>, para dar un ejemplo bien puntual de la actualidad, por eso para mí el bienestar digital y las dietas digitales tienen que empezar a conversarse desde la escuela primaria. Vamos al caso del uso de la <b>tecnología </b>que es interesante. Nosotros para conducir un auto tenemos que tener cierta edad, tenemos que entender que si hay un semáforo en rojo debemos frenar, que que si no hay giro a la izquierda no podemos doblar la calle con semáforo, tenemos que hacer un test psicológico, un test físico, un test de conocer las reglas de tránsito; ahora un teléfono celular, ni hablar una inteligencia artificial generativa, es mil veces técnicamente más complicada que un auto y nos dan esas herramientas sin ninguna instrucción, ahí surge la radicalización, ahí surge el <b>ghosting</b>, ahí surge el <b>orbiting</b>, ahí surge la falta de compromiso, ahí surge la creación de contenidos de la llamada <b>“podredumbre cerebral”</b>, estamos frente a contenidos que se definen como “podredumbre cerebral”. </p><p>Entonces somos una humanidad muy empoderada por la tecnología y como dice el tío Ben, el tío de Peter Parker de Spider Man: <b>“Todo gran poder, conlleva una enorme responsabilidad”</b>, entonces tenemos que administrar muy bien esa responsabilidad que nos da la tecnología, que es una herramienta maravillosa, pero hoy en día esa responsabilidad la estamos tomando entre pinzas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JAK5ANCYCZDLNING3OQFEAPRIQ.jpg?auth=e362cd195f6885d32733899af149eaaf4d5253fed3a376d946d03d079b487b4e&smart=true&width=1366&height=768" alt="La “dieta digital” propone revisar qué consumimos en redes, porque el exceso de contenidos banales también afecta nuestra percepción y bienestar mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1366"/><p><b>— Joan, para concluir, te voy a hacer la última pregunta: contame algo que, en el último tiempo, te haya gustado, emocionado o dejado pensando. Lo que vos quieras.</b></p><p>— Conocí a una persona que me flasheó mucho esto de la forma de <b>concebir la vida, </b>entonces me parece que al fin y al cabo nos terminamos también vinculando y los proceso te llevan también a conocer amigos, potenciales parejas, potenciales colegas, lo que fuese, pero conocí varias personas que un poco <b>rompieron el molde del estatus quo del 2025</b>. Hay una humanidad también muy grande ahí por detrás, por descubrir y creo que tenemos que darle tiempo a las cosas para que aparezcan esas personas. Decidí exponerme a entornos distintos para conocer a esas personas. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3R44XHB6JGJLM3APVX6UQBGPE.png?auth=32f76aceb928b725808c37682dc92907e1cfb80ccc8c36b1c820e3dca2c69343&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La rutina de tres horas laborales y el arte de delegar: cómo Pedro Buerbaum construyó un ecosistema de negocios multimillonarios con foco en la atención y el equilibrio personal]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/22/la-rutina-de-tres-horas-laborales-y-el-arte-de-delegar-como-pedro-buerbaum-construyo-un-ecosistema-de-negocios-multimillonarios-con-foco-en-la-atencion-y-el-equilibrio-personal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/22/la-rutina-de-tres-horas-laborales-y-el-arte-de-delegar-como-pedro-buerbaum-construyo-un-ecosistema-de-negocios-multimillonarios-con-foco-en-la-atencion-y-el-equilibrio-personal/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el emprendedor Pedro Buerbaum reveló cómo creó un ecosistema de negocios virales combinando creatividad y marca personal. Compartió su visión sobre la libertad, el arte de delegar y su método de autoengaño para alcanzar objetivos. Además, analizó el valor de la atención en la era digital y el impacto de la inteligencia artificial en la productividad y la vida cotidiana]]></description><pubDate>Sun, 22 Jun 2025 12:37:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Si tuviera que definirme con una palabra, te diría que soy emprendedor. No soy empresario. Emprendedor”.</b> Así se presenta <b>Pedro Buerbaum</b>, el creador de negocios virales como <i>La Pollería</i>, que convirtió su marca personal en un ecosistema creativo y rentable. En <i>La Fórmula Podcast</i>, habló sobre su obsesión por la <b>libertad</b>, el deseo profundo de ser un padre presente y su manera poco convencional de <b>trabajar apenas tres horas al día</b>. Además, reflexionó sobre la atención como moneda del siglo XXI, el impacto de la <b>inteligencia artificial</b>, el poder de delegar y el autoengaño como método para diseñarse a uno mismo como si fuera un personaje de videojuego. El episodio completo ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/4mvqnp9ZPqnUIJ0qkvNDbX" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4mvqnp9ZPqnUIJ0qkvNDbX"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JQdjN3PdG0Q" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=JQdjN3PdG0Q"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Pedro Buerbaum<b> </b>es un emprendedor en serie con una destacada presencia en <b>redes sociales</b>. Su trayectoria empresarial empezó en la adolescencia con tiendas online y una heladería. </p><p>Más adelante conquistó la viralidad con<b> </b><i><b>La Pollería</b></i><b>, una cadena de Waffles con formas sexuales provocadoras</b>, alcanzando una facturación anual multimillonaria y expansión en <b>España </b>y <b>Londres</b>. También es cofundador de proyectos como <i>Viral Projects y Blast</i>, un club de inversión en startups, y es presentador del popular podcast <i>WORLDCA$T</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5JMPPMXH2VD2NFFH6BCIYP2TL4.jpg?auth=0aef9b1fb29633b9133ae5f32b966646b9314c1ca637d8ee42ebdedf4d3f019f&smart=true&width=1456&height=816" alt="El emprendedor necesita diseñar su tiempo con precisión si quiere evitar que la operación del negocio consuma su energía (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Quiero empezar con una pregunta dirigida a la gente que tal vez es la primera vez que te está escuchando. ¿Quién es Pedro Buerbaum?</b></p><p>— Yo si tuviera que definirme con una palabra te diría que soy <b>emprendedor</b>, por naturaleza soy emprendedor, no empresario, que para mí es diferente. Un empresario es alguien que le gusta montar una compañía, le gusta escalarla, dirigirla, a mí esa parte ya no me gusta. Yo lo que disfruto realmente son los tres primeros meses donde tengo una idea, le doy forma, lo cuido como mi bebé y en el momento que crece, si fuera por mí, crearía compañías y las vendería, no es tan fácil, entonces me toca gestionarlas. Y luego, a título personal, diría que soy una persona con un <b>sueño </b>muy claro y muy fuerte y ese sueño es<b> tener muchos “cachorritos”</b>, bebitos, muchos <i>babys</i>, pues define todo lo que hago básicamente.</p><p><b>— ¿Sentís que ese sueño es el gran impulsor de todo lo que haces?</b></p><p>— Ciento por ciento, no encuentro otra manera porque los negocios no cambian mi estilo de vida. La forma que le voy dando yo al ecosistema que construyo lo hago pensando en mis futuros hijos y priorizo mucho la libertad. <b>Me gustaría ser un padre presente, que tiene tiempo libre, puede acompañar y disfrutar la infancia de sus hijos</b>. Quiero que vean a su padre en forma, que tengan apoyo de su padre, que les pueda ayudar, darles <b>seguridad financiera, seguridad a nivel protección física</b>, entonces al final todo lo que hago pensando en ese objetivo. No cambia mi nivel de vida. Yo he pasado de ganar ciertas cantidades a multiplicar por 20, por 30, por 100 el dinero que ganaba y no cambia mi nivel de vida, no necesito un reloj de 80 mil dólares, ni coleccionar superdeportivos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K52GNKFS65A53L4PKMOKXCVAIA.jpg?auth=39f2ac168bc48cce33edf4740e4c093199641850fa7ab99b24fdaa1fb210f957&smart=true&width=3500&height=2333" alt="" height="2333" width="3500"/><p><b>— ¿El dinero no es algo que perseguís?</b></p><p>— No, o sea no lo hago por dinero, lo hago porque es lo que me gusta, es lo que sé hacer, es como mi deporte, para mí es como si le dices a LeBron: “¿Por qué quieres meter más canastas? ¿Para qué te suban el salario el año que viene?”, “No, es porque es mi deporte, es lo que hago, lo que sé hacer, lo que me gusta y es mi medio para conseguir la vida que quiero conseguir” y el ser humano también es como que se acostumbra muy rápido a todo lo que es bueno, lo que es cómodo. Si mañana te vas al mejor hotel de Madrid, a un hotel de 5 estrellas y te ponen a vivir ahí, en la suite presidencial, el primer día es: “¡Guau!” una experiencia increíble, cuando llevas tres semanas la experiencia ya es un 8 de 10, cuando llevas tres meses ya es tu casa. Está bien <b>resetear</b>, te recomendaría si te dan esa oportunidad, decir: “Vete a un camping tres días, acampa, duerme en un coche, haz un recorrido con una furgoneta durmiendo en el maletero, para luego volver y otra vez es una experiencia brutal”. <b>Yo trato también de ir reseteándome poco a poco para mantener ese aprecio por aquello a lo que tengo acceso y oportunidades de tener.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/76ROJVHC3RDAVJKEDN7X2FLUEQ.jpg?auth=c0904547ee35056adb7b30a52792bfa009954da379ecb9f58292c310aa4e9f3a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La creatividad como activo principal permite construir valor incluso sin estructura ni capital inicial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Contame cómo nació La Pollería, que fue el gran punto de inflexión en tu carrera. ¿Qué hacías antes? ¿Qué estabas buscando? ¿Cómo surgió la idea?</b></p><p>— Yo viví un tiempo en <b>Londres</b>, ahí repartía comida en bici y veía un fenómeno muy claro que estaba apareciendo que es el <b>hashtag foodie</b>, que ahora es como super obvio, hay lugares a los que especialmente las mujeres van a sacar fotos para subirlas en <b>Instagram</b>, fotos que acaban inundando <b>Pinterest </b>y esos locales funcionan en un alto componente, precisamente, porque ofrecen eso, ofrecen lo que luego se llama el “postureo”. Pero cuando yo estaba en Londres hace más de 10 años, esto no era tan obvio. Yo veía locales que tenían cola y a veces era un monoproducto, vendían una cosa nada más, y era una magdalena rosada con purpurina con un cuerno de unicornio, y veía que tenía mucha fila por fuera, y que vendían las magdalenas el doble de caro que el resto y digo: “Vale, yo tengo que dar con un concepto así”, es bastante fácil, alquilas un local pequeño, mucha rotación, <b>monoproducto</b>, con lo cual puede funcionar como una fábrica prácticamente y ahí yo vuelvo a <b>Madrid </b>y monto una heladería, venían muchas influencers, todo el mundo sacaba fotos, el local estaba diseñado con un neón y se sacaban fotos, iba a viral, funcionaba muy bien. Y de repente se me ocurre la idea de la pollería. </p><p>Esto es exactamente el mismo perfume en un frasco diferente, pero esto es más viral todavía, o sea yo decía: <b>“Tú puede que consumas o no consumas el producto pero vas a hablar de ello”</b>, los haters, la gente que se queja, el que pasa por fuera y envía una foto por el grupo de WhatsApp: “Mira qué locura abrieron”. Ahora parece muy obvio, la gente dice: “Está claro que iba a funcionar”; pero en ese momento no era tan obvio y yo me lo pensé, pero un día me dio el impulso y vi un local muy pequeñito en Chueca y dije: “Lo alquilo”. Era con lo mínimo de lo mínimo de lo mínimo que se puede iniciar un negocio y ahí empezó y fue una locura desde el segundo o tercer día. <b>Había tres horas de cola por fuera</b>, estaba en las noticias. Yo recuerdo, creo que fue el segundo día de llegar y esto era en un callejón, no es el local que tenemos ahora, era un callejón, un local muy pequeño, un desastre y veo un montón de gente por fuera y yo decía: “Pero si en este callejón nunca hay nadie, no sé qué estarán haciendo aquí”; y de repente empiezo a abrir la puerta y se me quedan mirando. Les digo “¿están aquí haciendo cola?” y me dicen: “Sí, sí”. La fila daba la vuelta a la manzana. <b>Fue una locura todo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MOMEARXBHNBGHHBZ2TKPESGW2I.jpg?auth=1fc467be91c491952d660c72b7f1343b1f3d396e5898649bada1bfadd7d68873&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las redes sociales son la palanca que permite convertir atención en negocios, escalar ideas y construir marcas sin inversión publicitaria directa, opinó Buerbaum (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿No te preocupaba que lo viral se agotara rápido? ¿Cómo pensaste en hacerlo sostenible más allá del impacto inicial?</b></p><p>— Sí, yo lo tenía claro y decía: “Vivimos de la novedad y la novedad, que por definición no dura para siempre”. Decía que no iba a llegar ni a los dos años de vida y al final tiró más de lo que yo pensaba. Pero yo delegué absolutamente toda la gestión, dije: “<b>Vamos a franquiciar el negocio</b>, abran todas las tiendas que puedan, expandan esto lo más rápido posible, vamos a disfrutar este momento dulce” y yo ese año, cuando tomé esa decisión, intenté <b>nueve, diez u once negocios diferentes</b>, varios <b>e-commerce,</b> un montón de cosas, y una de ellas fue el <b>podcast</b>, que me acuerdo que mi padre me decía: “¿Pero tú eres imbécil? Tienes la gallina de los huevos de oro ¿qué haces ahora haciendo videitos en internet?”. </p><p>La Pollería estaba <i>booming</i> en ese momento, estábamos abriendo tiendas, y yo mientras empecé el podcast. Yo siempre he tenido una trayectoria muy apalancada en <b>las redes sociales</b>, entendiendo que es el futuro, o que era el futuro en ese momento, y yo miraba a mi alrededor y veía, <b>Kylie Jenner</b> creo que se llama, con 21 años, una marca de maquillaje valorada en un billón; <b>Conor McGregor</b>, una marca de whisky vendiéndose por 600 millones; <b>The Rock, Dwayne Johnson</b>, una marca de tequila; Ryan Reynolds y demás. Toda la gente que tenía atención la estaba monetizando de una forma increíble y ahí dije: “Vale, <b>vivimos 100% la industria de la atención</b>”, entonces yo ahí me planteo dos escenarios, cuando empiezo el podcast, tengo plan A y tengo plan B, es decir que tengo un background de negocios, ya más o menos entiendo lo que estoy haciendo, he intentado muchas cosas, creo que <b>tengo el know how</b>. Plan A: voy a tratar de <b>captar atención por medio de un podcast</b>, de marca personal, y luego voy a construir <b>negocio alrededor de ese ecosistema</b> donde ya tengo la atención. Plan B, si no me funciona porque era un entorno ya saturado, había muchos podcasts, canales, contenido, de todo, si no lo consigo, lo que voy a hacer es <b>tocar la puerta de personas que tiene la atención</b>, como sería hoy un actor, un artista, lo que sea, les toco la puerta y les digo: “Oye, te construí un negocio, vamos 50/50, tú puedes seguir haciendo tus patrocinios, puedes seguir haciendo otros negocios, yo me encargo absolutamente de todo, lo apalanco con tu figura y levantamos una empresa de millones de valoración”. Y salió plan A.</p><p><b>— ¿Qué tiene una marca personal que realmente funcione?</b></p><p>— A la hora de capitalizar y de conseguir monetizar la atención, yo lo veo un <b>juego de apalancamiento</b>, ninguno de los que estamos aquí puede levantar en peso muerto un coche seguramente, pero con una palanca lo suficientemente larga, sólida y bien apoyada, podríamos levantar un coche haciendo un poquito de fuerza, entonces el apalancamiento, Arquímedes creo que decía: “<b>Dame una palanca lo suficientemente larga y podré mover el mundo</b>”, y es verdad. Hay varias palancas y el que sabe utilizarlas es el que puede crecer y no sólo crecer, sino crecer rápido, de forma exponencial y escalar su negocio al siguiente nivel. Está la mano de obra por una parte, <b>la mano de obra es la palanca más antigua</b> que existe en el planeta y por eso las generaciones anteriores la valoran tanto. Mi padre, si quisiera presumir con sus amigos de su hijo, la pregunta que me haría es “¿cuántos empleados tienes ahora?”. Él valora más que tengas 200 empleados a que tengas 5 y hagas medio millón al mes con 5 empleados nada más, entonces lo ve en mano de obra, esa es la palanca más antigua y la menos eficiente. Luego está la <b>palanca del capital</b>, yo estoy apalancando en todo al final porque entendiendo este juego, el capital, es decir, si tu eres un <i>trader</i> por ejemplo y tienes la habilidad de hacer, así funcionan los fondos de inversión, estamos apalancados en el capital de cientos y cientos de inversores que invierten en un <b>formato </b><i><b>win win</b></i> con nosotros en startups, y nosotros nos llevamos un <b>20% del beneficio que obtiene el inversor</b>, pero estoy invirtiendo.</p><p>Yo también invierto en todas y cada una de las rondas, pero estoy invirtiendo con el dinero de cientos de inversores que me abren las puertas, entonces un <i>trader</i> que tiene la capacidad de hacer un 20% de rendimiento anual, se puede apalancar en mucho más capital de inversión para llevar esos rendimientos al siguiente nivel, esa es otra, o sea la palanca de capital se puede ver en muchos ámbitos. Y aquí viene lo interesante: la tercera es el <i>media</i>, sean <b>medios de comunicación</b>, <b>sean podcast, sean marca personal, apalancarse en eso es fundamental,</b> es muy potente al día de hoy. Cuando hacemos este podcast, si tuviera medio millón de views, tendríamos que para llegar en persona a medio millón de personas, ir llenado teatros durante meses y meses y meses para que ese mensaje llegue y alguien como <b>Joe Rogan</b>, desde una habitación con dos cámaras y dos micros, tendría que dar más charlas que Jesucristo para llegar a la gente a la que llega. Y la última es <b>el código</b>, que al final no es más que una maquinita que consigue lo que daría mucho trabajo de forma automática, entonces yo creo que <b>cualquier persona que tenga atención, tiene que encontrar una fórmula basada en palancas</b>. Para mí es una cuestión de crear un sistema. <b>Yo trabajo muy poco, tres horas al día, cuatro a lo sumo</b>, depende lo que consideres trabajo, a lo mejor me voy a cenar con unos inversores y no lo siento como trabajo, a lo mejor estoy leyendo sobre negocios para aplicarlo, tampoco es trabajo; o sea trabajo de puro ordenador dos o tres horas al día y luego tengo una nebulosa de cosas que las puedes considerar parcialmente de trabajo, y lo único que me lleva ahí es <b>aprender a delegar</b>, que tienes que <b>confiar en las personas</b> y aprender a delegar bien, no puedes delegar todo de golpe, ni tampoco puedes contratar a una persona para que haga el trabajo que tú quieres y no dejarla respirar ¿vale? Para mí delegar es escoger a una persona y le digo:<b> “Yo hago, tú miras; luego yo hago, tú haces conmigo; luego tú haces, yo miro; y luego ya encárgate de hacer y me vas reportando poco a poco, es un proceso”, </b>entonces al final si delegas bien en los CEOs de cada proyecto, tienes una relación prácticamente de <i>reporting</i> con ellos y es una empresa que funciona y hablas con él dos o tres veces por semana, una vez al día a lo sumo, el resto molestas, y es contratar a perfiles buenos. <b>Bill Gates</b> decía: <b>“Tienes dos opciones. Contratas a los peores para que hagan lo que tú digas o contratas a los mejores y deja un poco que ellos hagan lo que consideren también”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PM5JIOSOUVB65FVQA2ZAX42F2A.jpg?auth=37cdbe581eea5a562bd015382a48fc9350a0bbaff215864b87a8e0a0a2aaff70&smart=true&width=1456&height=816" alt="La eficiencia del emprendedor está en delegar el día a día para dedicarse a crear el próximo proyecto (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Y si me tuvieras que decir tu habilidad que sentís que esa es la que a vos te hace poder delegar en todos los demás?</b></p><p>— Yo lo único que tengo es <b>creatividad </b>y un par de cojones para intentar de todo, entonces al final si intentas tantas cosas, si te <b>lanzas a la piscina una y otra vez sin miedo </b>al final las cosas salen por estadística, porque tienen que salir, y si eres disciplinado también y le echas un par de huevos, hay mucha gente que me ha dicho: “Es que tú has tenido suerte”. A lo largo del año hay dos o tres días de suerte al año. Cuando intentas muchas cosas, cuando tocas muchas puertas, cuando pivotas una y otra vez, cuando intentas un negocio, hablas con este, ofreces un trato aquí y allá…</p><p><b>— ¿Cómo organizás tus prioridades para empezar el día con foco y definir esas tareas clave que te permiten exprimir al máximo las tres horas laborales?</b></p><p>— La noche anterior hago un <i>To Do list</i>, no me imaginaría levantarme a la mañana, hacerme un café y decir: <b>“¿Qué hago hoy?”;</b> no, yo la noche anterior lo tengo. Y soy muy creyente también de que si tú das una serie de tareas y hay ocho horas para hacerlas la gente y tú mismo también, te vas a acomodar para hacerlas en ocho horas, si tú dices que hay tres horas las vas a hacer en tres, entonces para mí los <i>deadlines</i> con mi equipo son fundamentales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DCX5OYEAXJCNDJIZEV5XPISLQQ.jpg?auth=c28b9a464cfd29af594c40f8256d930e778091618a2739f52044d7dc3cfa84e6&smart=true&width=1456&height=816" alt="El emprendedor construye antes de tener resultados porque apuesta primero por el sentido común y el instinto de oportunidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te escuché decir que funcionás con autoengaño para llevarte a hacer ciertas cosas, ¿me explicas de qué se trata?</b></p><p>— Yo creo mucho en el <b>efecto placebo,</b> para mí es algo que está demostrado y hay muchos estudios, experimentos. El autoengañarte te permite diseñarte como un <b>videojuego</b>; en mi casa de niño, yo recuerdo mi forma de autodiseñarme, de ver cosas de mi madre que no me gustaban, cosas de mi padre que no me gustaban, cosas que sí me gustaban de mi madre, cosas que sí me gustaban de mi padre, y tratar de utilizarlas como si fueran Lego para construir mi personalidad. Yo era, por ejemplo, muy introvertido, en mi casa siempre ha habido muy poca comunicación, nadie se hubiera esperado que yo tuviera un podcast, que estuviera adelante de una cámara cómodo, que pudiera dar conferencias delante de cientos de miles de personas pero en algún punto dije:<b> “No, el personaje de mi videojuego, de mi vida, no es que vaya a ser tampoco un loco llamando la atención, pero no es introvertido”</b> y creyéndomelo lo suficiente lo conseguía.</p><p><b>— Venías repitiéndote ese cuento sobre vos mismo durante mucho tiempo, hasta que un día dijiste: “Esto ya no me representa”.</b></p><p>— Sí y ahí te ayuda también a cambiar de contexto, porque a lo mejor yo decía que toda mi infancia he sido tímido, entonces la gente que está alrededor de mí espera que seas tímido, pero cuando tú te distancias y te vas a Londres, por ejemplo, todo es nuevo, tienes una oportunidad de ser la persona con la que te sientes alineada y luego cuando vuelves dos años después a casa ya no pasa nada si has dado un cambio, porque es normal, evolucionaste, entonces esos <b>cambios de contexto</b> no fueron para fingir nada sino para alinearme con la evolución que yo a nivel interno sentía que tenía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J4KMN74FZ5EDJMSBQMNL3AKWZM.jpg?auth=b4b0de6f1e115d4e795e6220cbd8d0fd368760ada3531ad160e78e4dee456108&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cada noche Buerbaum anota su lista: definir foco, asignar tres tareas clave, limitar el tiempo, delegar avances y mantener contacto con su equipo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Mencionas en tus charlas que a veces se pierde tiempo pensando en objetivos a largo plazo, cuando en realidad tiene más sentido enfocarse en el día a día. ¿Cómo manejás esa idea de tener un horizonte sin perder foco en lo que hacés cada día?</b></p><p>— Sí, los días te van llevando a tu visión de largo plazo. Creo que está bien saber en qué dirección quieres ir, pero si no lo tienes claro del todo lo que tienes que hacer es utilizar el <b>sentido común</b>. Todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, todo el mundo sabe lo que le haría sentir bien, todo el mundo sabe en el fondo, pero no lo hacen porque no quieren o porque no encuentran los motivos. Todo el mundo sabe lo que tiene que hacer y, si tienes dudas, <b>lo que tienes que hacer es todo lo que te haga ser más follable</b> porque al final somos criaturas muy básicas a nivel biológico. ¿Qué te va a ser más atractivo al género opuesto dormir bien o dormir mal? Dormir bien, tener buena energía, estar rápido, lúcido, tener buena cara. ¿Qué te va a hacer sentir mejor y por lo tanto ser más apareable? ¿El cuidar tu físico, estar fuerte, estar en forma, ágil, flexible, afilado o no? ¿Qué te va a hacer ser más atractivo? ¿tener éxito y dinero o no? <b>Todo lo que te hace más atractivo para el género opuesto, te hace sentirte mejor</b>, no hay absolutamente nada que no, entonces es muy fácil saber lo que hay que hacer y lo que no.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKKEBY7K75CVJCD6QZJC6ZUQH4.jpg?auth=eabf220de02f24403a54b30077895abadd0bd2b1b0cf16496a889de5f89dd5f9&smart=true&width=1456&height=816" alt="Pedro Buerbaum tiene como objetivo ser un padre presente, construir libertad y diseñar un estilo de vida alineado con sus futuros hijos
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados y es: si me pudieras compartir algo que en el último tiempo escuchaste, leíste, te contaron, lo que sea que te dejó pensando o te sorprendió.</b></p><p>— En el plano de negocios lo que <b>tengo en la cabeza lo que es la IA</b>, porque escucho personas que admiro muchísimo y en las cuales delegaría mi criterio, es decir da igual lo que piense yo si esta persona piensa eso, le hago más caso a eso que a mi propia opinión, y escucho muchos perfiles muy importantes para mí en los cuales se contradicen. Hay gente que dice que la IA va a terminar con el planeta, que la gente se va a quedar sin trabajo, y hay gente que dice que no, que todo va a evolucionar. Y en el plano personal, va un poco en la línea de lo que hemos hablado, a un billionaire le preguntaron en una entrevista de un podcast: <b>“¿Para ti cuál es el mayor éxito en la vida? y él decía: que mis hijos, cuando sean grandes, quieran pasar tiempo conmigo”</b>, y yo creo que es una buena forma de medir lo que yo considero el éxito también.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/JQdjN3PdG0Q?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Menos horas, más resultados: la estrategia de Pedro Buerbaum usando tus fortalezas | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QILVFXMVRHG5IQ3H6CNC3NLPU.png?auth=8a97903c02668e6a852308ceca10e3554f0dc05970e8dd664c10de23c5f8f8f1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Nos estamos volviendo menos inteligentes”: el preocupante impacto de la tecnología en la cognición, según Sebastián Campanario]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/15/nos-estamos-volviendo-menos-inteligentes-el-preocupante-impacto-de-la-tecnologia-en-la-cognicion-segun-sebastian-campanario/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/15/nos-estamos-volviendo-menos-inteligentes-el-preocupante-impacto-de-la-tecnologia-en-la-cognicion-segun-sebastian-campanario/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el economista y periodista Sebastián Campanario analizó cómo el uso excesivo de pantallas y de inteligencia artificial está deteriorando nuestra atención, memoria y creatividad. Además, compartió herramientas prácticas para recuperar el foco y vivir experiencias que amplíen el "ancho de banda" de la vida]]></description><pubDate>Sun, 15 Jun 2025 13:00:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, el economista, periodista y divulgador Sebastián Campanario </b>analizó los riesgos del uso desmedido de pantallas, que impactan en la capacidad de atención, la memoria y los niveles globales de inteligencia. Además, destacó cómo la <b>meditación</b> diaria puede ser clave para manejar la ansiedad, advirtió sobre el costo económico del mal descanso y reflexionó sobre el efecto de la soledad. El episodio completo ya está disponible en <a href="https://open.spotify.com/episode/6hdbU9V6Zmb3dJDKJgQVjt" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/6hdbU9V6Zmb3dJDKJgQVjt"><i><b>Spotify</b></i></a><i><b> </b></i>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=gKHLKIQHlFE" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=gKHLKIQHlFE"><i><b>YouTube</b></i></a><i>.</i></p><p>Sebastián es licenciado en Economía de la UBA y estudió Periodismo en TEA. Es columnista del diario La Nación, autor de varios libros, entre los que se destaca <i>PROXI +50: 50 ideas para tus próximos 50 años</i>. Además, es miembro de la Aceleradora <i>TED x Rio de la Plata</i>, recibió el <i>Premio Konex de Oro</i> en divulgación en 2017 y participa activamente en competencias de speedcubing junto a su hijo</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KHJABTJ465FSBK6P6FXZDHPCTI.jpg?auth=68acb8c4ec46336a9e384c817a55fd92ec6de800d3b09685cba66bb6f15b4912&smart=true&width=1456&height=816" alt="El uso desmedido de pantallas está vinculado con un “efecto Flynn negativo”, afectando la cognición y reduciendo la inteligencia global, según Sebastián Campanario (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En una nota reciente sobre 10 claves para el bienestar hablás de meditación, sueño, soledad y entre otros temas. ¿Cuál creés que es la prioridad?</b></p><p>— Hay un montón, si te tengo que mencionar uno yo creo que hoy es <b>bajar el tiempo de exposición a las pantallas.</b> Yo armo el cubo Rubik, entreno todos los días con eso, hago meditación todos los días, por lo menos una hora por día, y si me hubiera dicho esto a mí mismo hace 5 años hubiera tenido la reacción de decir: “Ni a palos tengo una hora más en el día para dedicar a eso”, entonces cuando viene esa reacción, inmediatamente me pregunto: <b>“¿Cuánto tiempo del día estás mirando el celu?” </b>Y uno cuando no sabe cuánto tiempo, cree que lo mira dos o tres horas y es mentira. Estamos a cinco o seis horas, según los datos de la aplicación que te mide el tiempo. Pero esa es la cantidad en promedio que estamos. Si bien usamos para trabajar <b>WhatsApp</b>, eso lo podés liquidar en no más de una hora por día, el resto es algo que realmente podés prescindir y es tiempo que podes <b>ganar </b>para hacer <b>deporte, meditar, entrenar el cerebro</b>, tenés tiempo de sobra para eso, además de lo mal que te hace al sueño y lo que te deteriora la memoria y el foco, etc. Entonces creo que esa es la batalla. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2N4NF3WRGBHS7LRNXF4GBAAVFI.jpg?auth=42c10ea8000314bf449316a86d72b8e2d217eaae62ce7ad7d3ec2d6ac53d2451&smart=true&width=2136&height=1159" alt="El impacto negativo de las pantallas sobre la memoria y el enfoque está siendo confirmado por estudios, advierte Sebastián Campanario (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1159" width="2136"/><p><b>— ¿Qué impacto real están teniendo las pantallas en nuestras capacidades cognitivas?</b></p><p>— Hay un concepto que es el <b>“efecto Flynn negativo”</b>. Flynn era un cientista norteamericano del siglo XX que lo que hizo fue ver cómo en los últimos 200 años la <b>inteligencia </b>en promedio de la población en todos los países del mundo había aumentado, el <b>coeficiente mental</b>, y eso sucedió porque mejoró la <b>nutrición</b>, por la <b>escolaridad </b>obligatoria, por los sistemas de salud, eso hizo que naturalmente la inteligencia promedio de la gente subiera. Pasó que en el año 2000 eso se empieza a estancar, y se estanca en el 2012, casualmente es cuando explota el uso de smartphones y ahí empieza a bajar lentamente, y ahora se vio que empezó a bajar todavía más el último año con IA, con el uso masivo de chat GPT, entonces realmente <b>nos estamos volviendo menos inteligentes.</b> ¿Qué significa eso? que <b>tenemos menos foco, menos atención, menos memoria</b>, hay un montón de dimensiones cognitivas que están empeorando con el uso masivo de pantallas y que empeoran todavía más con el uso masivo de inteligencia artificial. Con el tema de inteligencia artificial todavía los estudios son cortitos porque chat GPT sale hace dos años, se masifica en el último año, pero lo que está apareciendo va para ese lado y es realmente muy preocupante, entonces <b>tu capacidad de foco bajó a la mitad en los últimos 10 años</b>, eso lo dicen todas las plataformas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KHJF2GLN5JHRPPBRJ2QAURC7E4.jpg?auth=28d4ed79f49badbda217b54865762f109b7d824d5fd5ead43178cfd99135d369&smart=true&width=1456&height=816" alt="El uso desmedido de pantallas está vinculado con un “efecto Flynn negativo”, afectando la cognición y reduciendo la inteligencia global (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Esa pérdida de cognición, ¿tiene que ver con un déficit de atención? ¿Sentís que viene de eso o hay algo más?</b></p><p>— Hay varias cosas pero están todas relacionadas. La <b>atención </b>es todo, dónde ponés la atención hace que te sientas triste, contento, que le dediques tiempo a algo, a una relación, etc. Entonces si querés ese es el paraguas más genérico, pero perdés memoria, por ejemplo. La <b>memoria </b>también es todo, tu memoria es clave por ejemplo para tu proceso creativo. Si hoy lees un libro y mañana te lo olvidas, no podés relacionar eso que leíste con otra cosa para que te salga una nota, para imaginarte las preguntas que estamos haciendo ahora, etc. Son piezas muy fundamentales de la <b>cognición </b>que están siendo <b>atacadas por este conjunto de hábitos nuevos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HD2GOZCKNERLGPDMBOL3LMCAY.jpg?auth=a0c19f31ab78f4de3aab6f6670cae7802d32800d82bdd0b161f6cc8cc24e9240&smart=true&width=1456&height=816" alt="La meditación diaria puede ayudar a manejar la ansiedad y mejorar el bienestar mental, desarmando emociones rápidamente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Mencionabas a la meditación como una práctica tuya diaria. ¿Qué ventajas tiene?</b></p><p>— Una de las grandes ventajas que tiene meditar es que <b>desarmas la bronca, la angustia </b>mucho más rápido de lo que lo hacías antes, es inevitable que te dé bronca, que te dé angustia, estás triste, no lo podés evitar, pero sí tenés herramientas para salir más rápido. Hay un libro que recomiendo que se llama “Rasgos alterados” de <b>Daniel Goleman</b>, un psicólogo de Harvard. Es una especie de estudio científico muy estricto de todos los papers, las investigaciones que hay sobre los efectos que tiene realmente meditar, que no es algo nuevo, es algo que se hace desde hace miles de años en <b>India, China</b>, etc., pero hasta ahora no había una evidencia científica que pudiera blanco sobre negro. Entonces, hasta la prepandemia, hace relativamente poco tiempo, para mucha gente era algo medio<b> new age,</b> incluyéndome, yo soy super cientificista y miraba estos temas medio de reojo y lo que hay ahora es mucha evidencia científica. Se han estudiado supermeditadores que son personas que llevan <b>30, 40 años meditando varias horas por día </b>y cambia completamente la <b>estructura cerebra</b>l, en el libro hay estudios sobre supermeditadores que ya están escaneados a nivel cerebral, con métodos muy modernos y precisos y la evidencia es abrumadora. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5H7J7KBBINDA5ECSGI6AZNHNHU.png?auth=efb887fd1304084987bd2a38ed05af23c6294194d128ebfe264a608a966d9337&smart=true&width=1456&height=816" alt="Sebastián Campanario recomienda reducir el tiempo frente a las pantallas y usar ese tiempo para actividades como meditar o entrenar el cerebro (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Esa hora de meditación que hacés, ¿sentís que después cuando salís de eso y empezás tu día normal, la traes de alguna manera?</b></p><p>— Sí, totalmente. Yo esa hora la hago partida, no es que estoy una hora entera meditando, tengo muchos amigos, como <b>Pepe Sánchez</b>, por ejemplo, que medita varias horas y él está un par de horas meditando y las cosas que te cuenta que puede llegar a hacer es increíble, pero estás hablando ahí con una persona que hace más de 15 años que medita, pero es otro nivel completamente distinto. Yo lo primero que hago cuando me despierto, que me despierto temprano porque ya estoy grande, a las cinco o seis de la mañana, están todos durmiendo en casa. Antes me quedaba en la cama pensando en las cosas que hacer durante el día, ahora me hice el hábito de <b>levantarme e irme a un lugar y no molestar a nadie y hacer la meditación ahí.</b> Después al mediodía trato de meter otros <b>20 minutos</b> y a la noche en vez de ver cinco episodios seguidos de una serie que me gusta, lo limitó a un episodio solo y después trato de<b> meditar otros 20 minutos, media hora</b>. </p><p>Creo que el gran desafío es cómo hacer que te guste hacer eso. Inevitablemente<b>,</b> cuando vos empezás a hacerlo tenés un periodo bastante largo que te sentís un tonto, y tenés que superar esa meseta. Te pasa durante un buen tiempo hasta que vas <b>adquiriendo el hábito</b> y hoy hay una gran puesta en protagonismo de las micromeditaciones que no sirve para nada que vos una vez por año te vayas a un retiro en el sur dos días de silencio y nada más, después el resto de los 365 días como loco superestresado. Lo que se está notando que sirve es: “Me voy a comer al mediodía”, vas solo, sos <b>consciente de lo que estás comiendo</b>, las transiciones, ahora terminamos el podcast, te levantás, vas al baño, ahí se llama <b>grounding </b>que es este pensar en el momento, y eso es un hábito que lo vas adquiriendo. Yo las ventajas que veo es que primero bajás 20 cambios, yo soy muy ansioso, te hablo rápido, entonces eso te lo baja y después permite salir muy rápido de <b>estados mentales muy negativos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55LAVIBR4NFPVDWJYC5BXGBYXA.jpg?auth=9c6a31ce1e00a5b3e6e93ae7359305ed4bf6256e7881ef2ec867d8dda8c3b0ef&smart=true&width=1456&height=816" alt="Sebastián Campanario destaca que la calidad del sueño influye directamente en la productividad económica y la salud, con implicaciones para el PBI de Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Pasemos al tema del sueño. Dormir es algo cotidiano, pero muchas veces no le damos importancia. ¿Cuáles son, para vos, los principales riesgos de dormir mal de forma crónica?</b></p><p>— Son un montón. A nivel más macro, el año pasado escribimos un estudio académico con <b>Diego Golombek y Walter Sosa Escudero</b> y algunos investigadores más de la Universidad de San Andrés que se publicó en un journal europeo de salud, calculamos el impacto macroeconómico que tiene dormir mal en la Argentina y nos dio un 1,27% del PBI. O sea, si todos pudiéramos dormir en promedio <b>siete horas por día, que es lo recomendado</b>, en promedio porque cada uno tiene un óptimo de sueño, el PBI de la Argentina sería 1,27% más grande, está en línea con el mismo cálculo para Japón, para Estados Unidos, se hizo para cinco países, nosotros lo hicimos para la Argentina. </p><p>Entonces, si querés a nivel macro, es fundamental atacar esta agenda porque realmente el impacto es muy grande, cuando te digo que la economía sería más rica es porque <b>por mal sueño somos menos productivos, vivimos menos, nuestra salud empeora,</b> gastamos más en salud, etc., a nivel micro hay correlación entre el mal dormir y prácticamente todas las enfermedades, desde ataques cardiacos, hasta cáncer, <b>Alzheimer</b>, demencia, todo lo que se te ocurra, e inclusive a nivel de expectativa de vida, <b>está comprobado que la gente que duerme bien vive más y mejor que la gente que no duerme bien</b>, esto también descubrimientos relativamente recientes, esta es una literatura que explota en los últimos diez años. También otras de las cosas que se descubrieron en los últimos años es que <b>importa mucho más la calidad de sueño que la cantidad</b> y por eso tenés ahora tan buenos dispositivos para medir eso, pero la gente realmente está durmiendo mal. Hay exponencialidad en el empeoramiento de la calidad de sueño a nivel mundial, la gente hace 50 años dormía 10 horas por día en promedio, y ahora ¿cuánto dormís?</p><p><b>— Quiero pasar al tema de la soledad, que siento que sigue siendo un problema subestimado. Aunque sabemos que afecta la salud, no se trata con la misma seriedad que otras indicaciones médicas. ¿Qué pensás sobre esto?</b></p><p>— Es un tema que está creciendo un montón. Vos hoy tenés países, que tienen un <b>Ministerio de la Soledad</b>, en <b>Inglaterra</b>, en <b>Japón</b>, hay países que tienen una estructura demográfica muy adulta y que son ricos entonces se pueden dedicar a este tipo de temas, entonces ahí tenés más literatura, más estudios, etc., y coincido con vos que es un tema central que sin duda eso está <b>subestimado</b>. Hay un estudio que yo siempre cito de cómo los vínculos, aún los vínculos intermedios, ni siquiera es que vos necesitas tener un montón de mejores amigos, la gente que te cruzás cuando vas al bar de la esquina o cuando bajás al garaje o lo que sea, esos vínculos intermedios que la pandemia destrozó. Porque por la pandemia nos quedamos con los <b>vínculos muy cercanos</b>, la familia con la que vivís o con los vínculos muy lejanos que es el zoom con 50 desconocidos, pero los intermedios, once vínculos intermedios equivalen en términos de <b>bienestar </b>a <b>dejar de fumar.</b> </p><p>Entonces si vos construís once vínculos intermedios equivalen en términos de salud a lo bien que te hace dejar de fumar. Después está el <b>famoso estudio de Harvard, que ya lleva 70 u 80 años</b>, en el cual se midieron factores muy específicos de <b>bienestar</b>, varias personas que están en ese estudio hoy tienen 90 y pico de años, aún viven, creo que Kennedy era uno de los que estaba en el estudio original, y ahí lo que descubrió es que por lejos lo <b>que más pesa en términos de salud mental y física es el tema de los vínculos</b>, entonces sin duda es un tema.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KBGU7HKCNBF6JPSMNJECZRYKT4.jpg?auth=c05c2c8ca9e28f9edda13839ad767dc5c4d4d325124c369d9fd35fdbfb48150f&smart=true&width=1456&height=816" alt="La soledad es un problema subestimado que afecta gravemente la salud, según Sebastián Campanario, quien resalta su impacto en el bienestar mental y físico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— El home office también nos quitó el convivir con gente distinta en grupos humanos que no son los que vos elegís. </b></p><p>— Sí, yo a veces hablo sobre consejos de innovación personal de reinversión, es lo que yo llamo <b>trabajar con extraterrestres</b>, que es a propósito tratar de trabajar con la <b>gente más distinta posible de vos</b>, que es bastante contraintuitivo porque uno en general tiende a juntarse con la gente más parecida, pero si yo puedo elegir trato a propósito de hacerlo. Tratar de interactuar con la gente culturalmente, a priori más distante, es genial, porque en general la <b>creatividad </b>surge en la interacción con esa diversidad cognitiva. Cuando armas un equipo de profesionales, si toda esa gente hizo el mismo posgrado en negocios, por ejemplo en el Di Tella, en Harvard, en dónde sea, van a pensar muy parecido porque están <b>cortados “con el mismo cuchillo”;</b> en cambio, si vos interactúas con gente cognitivamente muy distinta a vos es más trabajoso, porque tenés que encontrar un <b>lenguaje común</b>, tenés que ponerte de acuerdo en determinadas situaciones, pero el resultado creativo es mucho más grande, y esto no lo digo yo, hay literatura científica que lo respalda y hay libros escritos al respecto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52262JVKUFB3XMQQ3RTEXXHGD4.jpg?auth=a10d3aa79d6ce20901a8e83ead4c9761177e14ab5f61be0a582e335646c6c07d&smart=true&width=1456&height=816" alt="La creatividad y el trabajo en equipo se benefician de la interacción con personas de contextos diferentes, una idea que Sebastián Campanario promueve activamente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay un término que me gusta mucho y es el de “ensanchar la vida”, no solo alargarla. ¿Qué cosas sentís que enriquecen y profundizan esa experiencia cotidiana?</b></p><p>— Hay un libro que se llama “La extinción de la experiencia” que habla justamente cómo la vida y con muchas <b>pantallas </b>nos está volviendo seres mucho más <b>reactivos a experiencias desde los vínculos,</b> al contacto con la naturaleza, con mascotas, etc. Entonces cómo tratar de recuperar eso. Yo te diría que la lucha un poco va por ese lado, sé que es una respuesta medio genérica lo que te digo, no es algo muy específico, pero ser consciente de esa <b>recuperación </b>es mucho más eficiente de lo que vos decís,<b> ensanchar el ancho de banda de la vida</b>, que apostar a vivir más, por eso es difícil y por ahí hay temas de azar, de tu genética, hay temas que ya están medio jugados, pero el ancho de banda sí es una parte de tu decisión que vos podes controlar. Yo siempre cuando hablo del <b>azar </b>y de la <b>suerte </b>siempre cuento que la suerte depende del azar por un lado, que vos no podes controlarlo, porque es el azar y no podés predecirlo, pero hay una parte que sí podés controlar que es cómo <b>interactúas vos con el azar</b> y eso es hacer cosas distintas todo el tiempo, y hacer cosas que vos pensas que no te van a gustar, son las que más te sorprenden, en mi caso con el Rubik fue así. Jamás me había imaginado que podía hacer un cubo y divertirme y ser bueno con eso, y sin embargo lo pude hacer, esto es algo que decía mucho <b>Melina Furman</b>, especialista en educación en general: “<b>Lo que vos pensás que sos bueno está mucho más determinado por temas culturales, por cómo te criaron y en realidad no es así”.</b> </p><p>Pero para eso vos tenés que ir a ese cuadrante del <b>conocimiento </b>de lo que vos no sabés que no sabés y ahí está, si querés, el ensanchamiento de la vida, y tenés que tener mucha disciplina para eso. Una frase que puse en el ex Twitter, ahora “X” hace un par de años y siempre lo digo en las charlas es que <b>es imposible competir con la gente que se divierte haciendo lo que hace</b>. Esa salió por todos lados, pero es realmente así. Es un privilegio hacer esto también porque hace poco para el Día del Trabajador, el 1° de mayo, salió una encuesta, y la Argentina es el país de América Latina en el cual hay <b>menos gente trabajando de lo que le gusta</b>, solamente el 20% de las personas, la pregunta era si tenías el trabajo de tus sueños: <b>sólo 1 de cada 5 dice que está trabajando en algo que lo llena</b>, que le gusta mucho, con lo cual los que podemos hacer esto tenemos un privilegio, estamos en el 20%, <b>pero cuando logras hacerlo te volvés medio imparable.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/gKHLKIQHlFE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Cómo ejercitar y cuidar tu cerebro, con Sebastián Campanario | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ATFIMTJA3RBP5LXUEOGUC3OHMM.png?auth=de33e81ed4762d566c0b7f4d2e46c3fbcf8cf228fa38099980bf129f51ad06f0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Branding, viralidad y una masterclass que inspira: cómo dos creativas argentinas transformaron el miedo al qué dirán en una comunidad de seguidores y clientes en dos continentes]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2025/06/11/branding-viralidad-y-una-masterclass-que-inspira-como-dos-creativas-argentinas-transformaron-el-miedo-al-que-diran-en-una-comunidad-de-seguidores-y-clientes-en-dos-continentes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2025/06/11/branding-viralidad-y-una-masterclass-que-inspira-como-dos-creativas-argentinas-transformaron-el-miedo-al-que-diran-en-una-comunidad-de-seguidores-y-clientes-en-dos-continentes/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[Toia Kastner y Luchi Trachter fundaron su emprendimiento en plena pandemia y lo convirtieron en un estudio con proyección internacional. Con una propuesta centrada en la identidad visual y el contenido estratégico, construyeron una marca con estilo propio que triunfa en las redes y opera en Buenos Aires, España y México]]></description><pubDate>Wed, 11 Jun 2025 04:15:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.instagram.com/___toia___/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/___toia___/"><b>Toia Kastner</b></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.instagram.com/luchitrachter/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/luchitrachter/"><b>Luchi Trachter</b></a><b> </b>son las fundadoras de <a href="https://www.instagram.com/ten.10.design/?hl=es" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/ten.10.design/?hl=es"><b>Ten10 Design</b></a>, un estudio boutique de diseño y branding que se posicionó como uno de los nombres más activos en la escena creativa digital desde su creación en 2020. Con perfiles complementarios, Toia enfocada en identidad visual y diseño gráfico; y Luchi en estrategia de marca y contenido para redes, lograron construir una marca con sello propio que pone el foco en la estética, la coherencia visual y la narrativa de cada proyecto.</p><p>Desde su estudio, ofrecen servicios de diseño, branding y generación de contenido digital, además de dictar masterclasses sobre identidad de marca y el uso efectivo de las redes sociales para potenciar emprendimientos, negocios y empresas. </p><p>En los últimos años, trabajaron con clientes en ciudades Buenos Aires, Madrid, Ciudad de México y Barcelona, llevando su propuesta más allá de las fronteras locales. Bajo el lema “crear universos visuales con carácter”, Ten10 Design se convirtió en una opción sólida para compañías que buscan destacarse en el mundo digital sin perder autenticidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H7B7UMV3DZDODOBYVMWN5F7IYQ.jpg?auth=3b00386c9426353c847b4db9e06547859cf55ceeedb46f6a37c117119913843d&smart=true&width=1921&height=1081" alt="La historia de dos amigas que crearon una agencia de branding gastronómico con presencia internacional" height="1081" width="1921"/><p><b>—¿Cómo pasaron de ser mejores amigas a volverse socias?</b></p><p>Luchi: —Las dos trabajábamos cada una en lo suyo. Toia en un estudio de diseño gráfico y yo en una empresa textil. Renunciamos casi al mismo tiempo, nos encontramos en un café y dijimos: “¿Dónde vamos a buscar laburo? ¿Qué vamos a hacer?” Toia estaba metiéndose en lo freelance, y me dijo: “Estoy empezando a manejar redes, ¿por qué no te haces un curso de marketing digital y manejas la pauta?” Y así nos asociamos para manejar redes de gente conocida.</p><p><b>—¿En qué consiste el trabajo que realizan y cuáles son los principales servicios que ofrecen a sus clientes?</b></p><p>Toia: —<b>Nosotras hacemos branding gastronómico</b>, o sea nuestro fuerte en el 80 o 90% vamos a restaurantes, cafecitos, bares y es como la vidriera de la marca, les hacemos todo lo que es identidad visual, desde el logo hasta la carta, la cartelería de la puerta. Incluso, muchas veces trabajamos con arquitectos eligiendo los colores de las paredes. Todo lo que va a ser palpable y también lo digital porque nos metemos hasta en los lanzamientos en redes, la dirección fotográfica que después va a estar en Instagram. En el caso de un café, por ejemplo, desde el cup del café, la bolsa, la cajita para el sandwichito, la servilleta, todo lo que está brandeado, pasa por nosotras.</p><p><b>—Al principio el trabajo tenía que ver más con redes, como una especie de community manager, pero vira hacia el branding. ¿Por qué toman esa decisión?</b></p><p>Luchi: —Nos gustaba mucho cuando manejábamos la redes de algunas personas ver el branding en sus locales, así que una agencia muy grande nos empezó a contratar para hacer los branding de proyectos de inversión que muchas veces no veían la luz del día. Pero para nosotras estuvo bueno porque creamos un montón de porfolios que antes no teníamos experiencia y, a raíz de eso, empezamos a mostrar un poco lo que hacíamos para esta agencia y nos mandamos solas.</p><p>Toia: —Como las marcas que “nacieron en un garaje”, nosotras nacimos en la casa de mis papás, en plena pandemia. Luchi me llama un día y me dice: “Toia, se viene la pandemia ¿qué hacemos? ¿A dónde nos vamos?” Ella vivía con sus padres y nos la pasábamos todo el día trabajando juntas. Le dije: “Venite a mi casa”. Mis papás viven en una casa grande, teníamos un cuarto y nos pasábamos 13, 14 horas por día trabajando y ahorrando. No gastábamos un peso, pobres mis papás, sobrevivimos gracias a ellos. Ahí nos empezaron a entrar trabajos súper interesantes con la idea del branding y lo hicimos cada vez más profesional.</p><p><b>—A cinco años de ese inicio ya tienen locales en México, Madrid y Argentina. ¿Cuáles fueron los primeros puntos de inflexión que les hicieron ver que el emprendimiento funcionaba?</b></p><p>Luchi: —Definitivamente <b>nuestro máximo cambio en la historia de la agencia fue cuando cerramos nuestro primer proyecto en Madrid para “Bocado”,</b> que es el mejor restaurante de Madrid. Diseñamos para ellos la identidad y fue un antes y un después porque nosotras no teníamos muchos proyectos que podíamos mostrar y no teníamos ningún proyecto en España. Lo que sucedió a partir de eso fue increíble. Fue un desafío creativo que terminó quedando increíble y cuando hicimos un TikTok y empezamos a mostrar ese proyecto, que llegó a los 5 o 6 millones de views entre TikTok, Instagram y el Instagram el lugar, se generó algo impensado: una viralidad increíble.</p><p>Toia: —Lo llamamos el fenómeno Bocado, realmente creo que dos días después de subirlo a las redes nos sentamos con Luchi y dije: “Tengo 30 mails para responder” y Luchi me dice: “Yo 50 WhatsApp”. Fue algo muy fuerte y era: “Hola, te hablo de Valencia”, “te hablo de Barcelona”, “te hablo de Madrid”. Todo lo que vino después fue muy positivo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDQ3RNGMHBEW7FNKZMCFMWFKNI.jpg?auth=43c1581c49e3bbcda29fefd79badae418f1765b5d7662113b5f1c85d02eabf45&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Es súper important 'nicharte' porque el que mucho abarca poco aprieta", explicó Toia" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo influyó animarse a mostrarse y exhibir su trabajo a través de las redes sociales?</b></p><p>Toia: —o a veces grabo un TikTok y digo: “Me muero de vergüenza, que <i>cringe</i> lo que acabo de hacer”. Es subir el TikTok de “hola, les cuento el branding de ‘Bocado’” y cerrar las redes y decir: “Que sea lo que Dios quiera”. Pero lo que charlamos a veces es “si nos da dinero o nos da retorno de trabajo, hay que hacerlo y al que no le gusta que no mire y el que quiera criticar que critique”. Lo bueno es que lo positivo es mucho más grande que lo negativo y, <b>a raíz de estos TikTok, de mostrarnos y mostrar el trabajo de una manera muy transparente, es que hoy en día nos eligen las marcas</b>. Nos avaló mucho mostrarnos en redes y ser realmente transparentes. Pudimos llegar a estos números que a veces nos asustaban a nosotras mismas porque sabíamos que podía venir el <i>hate</i>. Pero también hay mucha gente que ni saben el nombre de nuestro estudio y dice: “Quiero trabajar con Toia y Luchi”. Siento que la gente, más allá de nuestro estudio, ven nuestros proyectos, nos ve a nosotras y es como que compran eso. “Quiero hacer eso y que cuando terminen mi branding, vengan a mi local y hagan el mismo video que le hicieron a este otro local”, nos dicen.</p><p><b>—¿Qué es lo que la gente más quiere saber cuando asiste a su masterclass?</b></p><p>Luchi: —Cómo hacer para tener clientes afuera es lo que más nos preguntan. Pero creo que el trasfondo es un poco más profundo sobre “cómo hacer para llevar tantos proyectos al mismo tiempo y siendo independiente”. Por las redes nos piden tips, nos preguntan: “¿Dónde estudiaron?” o “¿Qué compu tenés y qué programas usas?” Yo les respondía: “Te lo digo, pero no estoy realmente ayudando a formar tu carrera freelance con eso”, entonces ideamos esta masterclass para ayudar y poder darle algo a nuestro segundo público que, en general, son estudiantes de diseño o de arquitectura que lo que buscan es independizarse. </p><p>Toia: —La verdad es que surgen preguntas súper interesantes en las masterclass y se genera un lazo a largo plazo porque ahora estamos lanzando otra clase y de pronto todos los que tomaron la primer están interesados en sumarse. De hecho, nos llegan mensajes muy copados de alumnos que dicen: “Implementé lo que dijeron en la clase”, “me animé a mandar el primer presupuesto”, “me animé al freelance”... </p><p><b>—¿Qué habilidad consideran clave para un emprendedor que busca avanzar pese a las dificultades?</b></p><p>Luchi: —Ser caraduras.</p><p>Toia: —Sí, ser caraduras y algo que para mí es súper importante es “nicharte” porque el que mucho abarca poco aprieta, hace lo que te gusta y lo que sos bueno. La facultad te enseña mucho, pero nosotras en la masterclass hablamos de lo que no te dice la facultad. Nunca vas a poder hacer todo, entonces <b>elegí tu batalla y hacela bien. </b>Si tuviese que darle un consejo a un emprendedor es: cerrate en lo que vos seas, en lo que mejor seas y trabaja en eso, no abras un abanico de posibilidades porque te va a limitar a vos y no te vas a saber vender. Otro tip es saber decir que no. Si sabes que no es para vos, no lo agarres, no pelees contra algo que no va a ser ni bueno para el otro ni para uno. Nosotras trabajamos con muchas personas diferentes y hay que saber que hay <i>match</i> y hay <i>no match</i>.</p><p><b>—¿Cómo superaron el miedo a exponerse en redes y qué les dirían a quienes sienten esa fobia a mostrarse públicamente?</b></p><p>Toia: —Yo cuando hablo con amigas les digo: “Amiga, anímate a las redes”. Es muy fácil decirlo cuando uno no tiene esa vergüenza, pero no es para todos, y eso es otra cosa que charlamos mucho en las clases. Si no te animas a mostrarte en redes no pasa nada, no es lo único. Podes hacer una tremenda web y compartirla sin mostrar tu cara o podés hacer otro tipo de contenido que no necesariamente tengas que hablar a cámara, puede ser tu voz. En nuestro caso nos funciona esto, lo abrazamos un montón porque nos dio mucho trabajo, pero en algún momento nos pesó, por lo menos a mí <b>me generó muchísima ansiedad el “qué dirán”. </b>Por ejemplo, “vi que mi storie me la vio tal ¿qué hago? ¿dejo de subir?”, pero cuando es más fuerte lo bueno que lo malo empezas a ver el vaso medio lleno. Al que no le gusta que me deje de seguir, que no me mire y que se ría. Yo estoy muy segura de mis amigos, de mi novio, de mi familia, de mi socia y los demás son de palo. Hay que decir: “Ya está, estoy laburando de lo que me gusta con la gente que quiero, al que no le gusta, listo”. Sino todos gustaríamos del mismo y estaríamos en el mismo lugar comiendo. Hay gustos para todos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZY2KB4C6VNAKZLZXYRNSQYHPRE.jpg?auth=1cd882e72edf8aa7a3e6fdb764bb1574736704113b63a9529837ccbee8d950e5&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Nuestro máximo cambio en la historia de la agencia fue cuando cerramos nuestro primer proyecto en Madrid para 'Bocado'", recordó Luchi." height="1080" width="1920"/><p>Luchi: —Sabemos que no a todo el mundo le va a gustar y estamos ok con eso. Siento que desde el principio nos dimos cuenta la potencia que tienen los haters porque te impulsan muchísimo el contenido con los comentarios negativos, que después se vuelven positivos. Todo eso se transforma y te da visibilidad. Al principio tuvimos muchos haters, después supimos ir transformándolo. Me acuerdo que hasta decíamos: “Che, decí esto en el video que la gente te va a odiar”, cambiábamos la voz, decíamos cosas re polémicas y era todo una prueba que nos enseñó un montón. Después pudimos hacer lo que queríamos, así que nos lo tomamos siempre con gracia y teniéndonos la una a la otra.</p><p><b>—¿Que viene de cara al futuro? ¿Qué visión tienen para Ten10 Design?</b></p><p>Luchi: —Siento que somos muy espontaneas, no armamos mucho…</p><p>Toia: —No hay mucha proyección, pero sí hay muchos sueños. Siento que estamos en un muy buen momento de trabajo, estaría buenísimo que siga creciendo. Con el lanzamiento de las clases grabadas estamos tratando de armar una especie de escuelita. Hoy tenemos dos clases, una es grabada y otra va a ser en vivo, pero la idea es tener de cinco a diez clases constantemente girando. Nos encanta enseñar y creo que es algo que hay que potenciarlo un montón. También está lo de gift shop que vamos a vender, ya estamos produciendo remeras, unas gorritas y unas cositas más que van a estar buenas y queremos armar un negocio en paralelo para hacer algo con nuestras <i>skills</i>. La semana que viene nos vamos a Londres así que alguna idea vamos a traer y nos pondremos en campaña para que salga algo bueno.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/H7B7UMV3DZDODOBYVMWN5F7IYQ.jpg?auth=3b00386c9426353c847b4db9e06547859cf55ceeedb46f6a37c117119913843d&amp;smart=true&amp;width=1921&amp;height=1081" type="image/jpeg" height="1081" width="1921"><media:description type="plain"><![CDATA[Toia Kastner y Luchi Trachter las fundadoras de Ten10 Design]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El poder del cambio gradual: cómo pequeñas acciones diarias multiplican sus beneficios con el tiempo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/06/08/el-poder-del-cambio-gradual-como-pequenas-acciones-diarias-multiplican-sus-beneficios-con-el-tiempo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/06/08/el-poder-del-cambio-gradual-como-pequenas-acciones-diarias-multiplican-sus-beneficios-con-el-tiempo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Marcos Vázquez, autor y divulgador, habló sobre filosofía, propósito e identidad. Explicó por qué una vida sin dirección suele estar dominada por impulsos inmediatos, cómo el estoicismo puede ser una brújula personal y de qué manera pequeños hábitos sostenidos en el tiempo pueden transformar quiénes somos y cómo vivimos]]></description><pubDate>Sun, 08 Jun 2025 14:24:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KAGMYFZEERFMPM5ZFXHMSZZ44Y.jpg?auth=1e1cff4a341e4ae9a92987dacaf13854307e04a5a569c42f25b0b8aeba44aadb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marcos Vázquez fundó Fitness Revolucionario y creó Radio Fitness Revolucionario, uno de los podcasts más escuchados en salud en español" height="1080" width="1920"/><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Marcos Vázquez, reconocido divulgador español en salud, entrenamiento y bienestar integral,</b> nos invitó a reflexionar sobre la importancia de la <b>filosofía </b>personal como brújula para vivir con propósito y dirección. Desde su experiencia y su libro <i><b>Invicto</b></i>, explicó cómo una vida guiada por valores claros nos ayuda a enfrentar los desafíos cotidianos, vencer impulsos inmediatos y construir hábitos duraderos que transforman la identidad.</p><p>Además, profundizó en estrategias concretas para lograr cambios sostenibles en <b>salud y conducta</b>, destacando la necesidad de objetivos realistas, la fuerza del interés compuesto y la importancia de modificar el entorno para facilitar la <b>autodisciplina</b>. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/episode/4hZvAezFGeesbgaocLmBW7" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/4hZvAezFGeesbgaocLmBW7"><b>Spotify</b></a><b> </b>y<b> YouTube</b>.</p><p>Marcos, ingeniero de formación, se convirtió en una figura influyente al fundar el blog <i>Fitness Revolucionario</i>, donde promueve un enfoque basado en evidencia científica y prácticas ancestrales para <b>mejorar la salud física y mental</b>. También es el creador del podcast <i>Radio Fitness Revolucionario</i>, uno de los más escuchados en español en su categoría, donde entrevista a <b>expertos en salud, neurociencia, nutrición y entrenamiento</b>. También ha publicado varios libros exitosos, entre ellos <i>Invicto</i>, que combina filosofía estoica con psicología moderna; <i>Saludable Mente</i>, centrado en hábitos para optimizar el <b>cerebro</b>; <i>Vive Más</i>, sobre longevidad; y <i>Chef Sapiens</i>, coescrito con Elizabeth Ochoa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7U2PZCDED5CZTEXIQOEPGIAYGY.jpg?auth=b7574edd27c833d1c86f71bc260db7b4648e0e59dbca9bf0da465b97d31eebcf&smart=true&width=1456&height=816" alt="Exponerse a la incomodidad voluntaria, como el frío o el esfuerzo físico, activa mecanismos biológicos que fortalecen cuerpo, mente y longevidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me gustaría que hablemos sobre salud y comportamiento. Si te parece, arranco por algo que leí en tu libro Invicto: “Una vida sin filosofía es una vida sin dirección”. ¿Cuál es la filosofía que guía tu vida?</b></p><p>— Lo que quiero decir o que intentaba decir con eso es que siento que todos necesitamos cierta<b> brújula moral </b>en nuestra vida y esa brújula antes quizás lo daba la religión, con una serie de mandamientos o de reglas vitales, y a medida que era religión “desaparece” la vida, lo cual en parte está bien porque en el fondo tienes muchos dogmas sin sustento. Pero creo que mucha gente se siente un poco perdida, que no tiene un <b>ancla con la realidad, con el mundo</b>, y creo que todos deberíamos tener una filosofía personal, en el fondo regirnos por ciertas conductas, “quiero que mi vida signifique esto”; “quiero tener ciertos <b>códigos de conducta</b>”. Eso es la filosofía para mí, entonces creo que en mi caso, cuando empecé a estudiar sobre <b>estoicismo </b>hace ya más de 20 años, esas ideas resonaban conmigo, entonces creo que en parte, entre comillas, <b>soy estoico o estudiante de estoicismo </b>que es distinto y lo que me gusta de las filosofías, sobre todo filosofías clásicas que tenían un poco este componente de enseñarnos a vivir ¿no?, pues que no son dogmas, no son una serie de mandamientos que si no los cumples vas al infierno, no; simplemente son <b>reglas vitales</b>, son <b>enseñanzas </b>que personas sabias que han vivido antes que nosotros intentan dejar, por así decirlo, miguitas de pan para que nosotros vayamos siguiendo y que nos digan “el camino va hacia ahí”, una especie de brújula. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/STCCQVJDGJAOJNXNAMNTZHTEDI.jpg?auth=44f192da6ccea348867711e7eb32b8942844336a653bbbb4831732664936ce64&smart=true&width=1456&height=816" alt="Decisiones fáciles como evitar el esfuerzo llevan a una vida difícil; decisiones difíciles como entrenar o comer bien generan salud y energía duraderas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En el libro mencionás una frase de Marco Aurelio donde plantea que sin filosofía, la vida se reduce a buscar placer y evitar incomodidades. ¿Por qué creés que tener un propósito claro nos aleja de los impulsos inmediatos?</b></p><p>— Porque para muchas personas, su filosofía de vida es lo que algunos autores llaman “hedonismo ilustrado”, que es que en el fondo su vida está regida por perseguir cosas que les produce <b>placer </b>ahora y <b>evadir cosas que les produce incomodidad</b> ahora. A mí me gusta esta idea de que <b>decisiones fáciles llevan a una vida difícil y decisiones difíciles llevan a una vida fácil. </b>Si tomas decisiones difíciles, del ámbito de la salud se entiende muy bien, las decisión difícil de ir a entrenar cuando a uno le apetece o comer bien cuando preferiría tomarme un croissant, entonces al final lleva a una vida fácil en la que tienes <b>energía, salud, vitalidad, envejeces bien. </b>Pero si no tienes esa visión de largo plazo, en el caso de la salud envejecer bien, ser un ejemplo para mis hijos o dejar un legado, pero es mucho más fácil que te dejes llevar por esos <b>placeres temporales</b>, cuando aprendes a obtener satisfacción de proyectos de mayor calado, proyectos que van más allá que tú mismo es mucho más fácil que venzas esas <b>tentaciones</b>. </p><p>El paso uno para lograr cualquier objetivo es visualizar con claridad, no voy a llamarlo propósito todavía, sino <b>objetivo</b>: ¿qué quiero lograr? Si ese objetivo que tienes no te motiva mínimamente entonces no lo vas a lograr, no va a ser algo lo suficientemente motivante, ilusionante para que realmente hagas el esfuerzo de cambiar algo. Mucha gente empieza por eso que es <b>“¿qué quiero lograr?”</b>, pero hay un paso previo para mí que es <b>“¿quién quiero ser?”</b>, y eso es lo que enlaza con la identidad, porque si tú planteas un cambio de hábitos, yo siempre digo que <b>cualquier cosa que te motive úsala</b>, pero en general cuando es algo externo en cómo me miran los demás en la playa, en lo que piensa esa persona de mí, no suelen ser cosas que nos motiven suficiente. Sin embargo si lo planteamos como un cambio de identidad: esto es lo que yo soy, soy una persona que se cuida, soy una persona que toma decisiones correctas en cuanto a su salud, soy una persona que quiero que mis hijos y familiares vean en mí un ejemplo, cuando vas cambiando eso, las decisiones que tomas ya no son forzadas, paso de “no puedo porque estoy intentando perder peso” a “elijo no hacerlo, es que no es parte de lo que yo soy”, esto es muy importante. La gente te pregunta “¿cómo lograrlo?”, pues hay dos procesos:<b> el cognitivo y el conductual. </b>El cognitivo es un proceso más reflexivo, <b>“¿qué mensaje quiero que genere mi vida?”</b>. Y después son las acciones, cuando tú haces algo constantemente, día tras día tras día, vas formando esa identidad. Entonces, necesitas primeramente a nivel cognitivo pensar en lo que quiero ser, pensar en qué identidad quiero adoptar y después cada día hacer <b>acciones </b>congruentes con esa identidad. Tú haz cosas, logra objetivos y al lograr objetivos vas a mejorar tu <b>autoestima</b>, no se logra a través de afirmaciones positivas, sino de acciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/STALATYMAJGNPBVVFZBB7QF6AU.jpg?auth=7a8ecdb3f32047d1ae690d29d609075622f3a631da7059860a8a0a24c06b3cfa&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El ejercicio es la incomodidad voluntaria más poderosa, fortalece músculos, corazón y cerebro y mejora la capacidad de manejar el estrés físico y emocional" height="1080" width="1920"/><p><b>— Hablando de las conductas: una vez que sé quién quiero ser y cómo se comporta esa persona, ¿cómo empiezo sin que parezca que tengo que cambiar todo de golpe?</b></p><p>— Hay dos <b>estrategias </b>principales, está la de “cambio mi vida de un día para el otro” y eso suele funcionar cuando hay algún tipo de <b>alarma </b>muy clara, cuando hay un diagnóstico de una enfermedad o cuando alguien toca ya el suelo por adicciones al alcohol o a lo que sea y hay un quiebre: “mañana soy otra persona y cambio todo”. Puede funcionar pero es raro, son casos muy concretos donde hay un punto de quiebre. <b>En el 99% de los casos funciona mucho mejor una estrategia de cambios graduales</b>, porque al final los cambios suponen dolor, somos seres de hábitos, casi todo lo que hacemos en nuestro día a día es un hábito, y lo que pensamos, los pensamientos recurrentes, la rumiación, la ansiedad es un hábito que tu cerebro ha aprendido. Esos hábitos se cambian con la repetición y <b>mi propuesta es que pienses en cuál es la acción más pequeña que te va a ayudar en ese proceso de cambio</b>. </p><p>Por ejemplo, en algunas personas puede ser: en vez de intentar toda mi alimentación, voy a cambiar la Coca-Cola normal que hay gente que se toma dos o tres al día, la cambio por una Coca-Cola light, pues te estás ahorrando 30 gramos de azúcar en cada botecito, eso es un muy buen paso. Lo mismo en la <b>actividad física</b>, personas que no hacen ninguna actividad física, que son la mayoría, pues voy a intentar cada día al llegar a casa caminar 15 minutos o el café en vez de tomármelo en la oficina, doy una vuelta alrededor de mi bloque de edificios o lo que sea, y voy a intentar caminar 6 mil pasos al día y con el tiempo 8 mil, voy al <b>gimnasio </b>dos veces a la semana, marcar objetivos pequeños por lo que decíamos antes de la identidad. Imagínate que tú te dices: “A partir del 1 de enero voy a ir cinco veces al gimnasio a la semana” y luego vas tres, vas a sentir que sos un fracasado, inconscientemente vas a sentir que lo que dices no es verdad, que eres un fraude. Sin embargo, si te propones ir dos días a la semana al gimnasio y finalmente vas tres, vas a pensar voy bien, estoy cumpliendo mis objetivos y eso va a generar esa <b>autoconfianza </b>que lo que digo lo hago. Entonces <b>márcate objetivos que sean realistas, que sean asequibles y poco a poco los vas aumentando</b>, y eso va a lograr también que tú <b>cerebro </b>se resista menos. También es muy importante <b>hacerlo en equipo,</b> sumarse a un grupo de personas con los mismos objetivos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BPH2SXLBRVCHTJR7YYXNDJXX2U.png?auth=6ecb0db92fbae690c87c5da7d634a5ca655d3ffb81363648f2fe7ce35e210392&smart=true&width=1456&height=816" alt="La motivación no es el inicio del cambio sino su consecuencia, primero se actúa, luego llegan los resultados y finalmente se genera motivación (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cambiar de a poco tiene mucho sentido. Pero es difícil entender el valor del interés compuesto cuando queremos resultados inmediatos.</b></p><p>— Así es, y por eso digo que generalmente el camino largo termina siendo el camino rápido, y eso ocurre mucho en el ámbito de la <b>pérdida de peso</b>, gente que ha hecho 50 dietas y lo que busca es la idea secreta. Hay gente que se apunta a estos programas buscando un secreto y <b>no hay secretos</b>, hay formas mejores o peores de entrenar y de comer, por supuesto, hay ciertos principios que tienes que seguir para que sea efectivo, pero no hay secretos, el secreto <b>en el fondo es hacer cosas “aburridas” durante mucho tiempo, es la constancia</b>, es eso. Comer bien es aburrido, ir al gimnasio y hacer series de ejercicios y mañana lo mismo y pasado lo mismo es aburrido, el problema es que tú haces eso un día, comes bien un día, vas al gimnasio un día ¿y qué notas? Nada. Vas al día siguiente, te miras al espejo ¿qué notas? Nada. Y al día siguiente, nada. Pero cuando lo haces mucho tiempo, meses, cuando comparas la foto del 1 de marzo con la del 1 de enero, dices: “Ah, mira, pues sí, se empieza a ver” y lo empiezas a notar también cómo te sientes, cómo descansas, que tienes <b>menos ansiedad</b>, que no tienes esa sensación de tener que comer emocionalmente, son tan importantes los cambios físicos como los mentales o emocionales, pero no se ven de un día para el otro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VFWUH4F52ZF2LAAQJQYRN4RQVA.jpg?auth=5902b27d7fa28c0e882d665b3f18b5443d7356a18eac7620d33b1e65d6b285fe&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según el entrevistado, hacer cincuenta dietas sin constancia empeora la composición corporal, se pierde músculo y se gana grasa generando el efecto rebote con cada intento fallido
(Imagen Ilustrativa Infobae)." height="816" width="1456"/><p><b>— Me gustó una idea de tu libro: a veces no es pereza, sino falta de claridad mental. ¿Qué se puede hacer para tener más claridad en los momentos donde suelen aparecer los impulsos?</b></p><p>— Se refiere a que muchas veces, cuando tienes <b>resistencia </b>a levantarte de la cama es porque no tienes <b>claridad </b>de lo que tienes que hacer hoy, y cuando tienes claridad sobre tus objetivos o lo que tienes que hacer esa <b>pereza desaparece</b> y de ahí la importancia de tener cierta visión, <b>objetivo que te motive</b>, que te dé claridad sobre lo que tienes que hacer. De hecho, hay estudios en múltiples profesionales, por ejemplo jueces, las decisiones que se toman por la mañana son mejores que las que toman por la tarde, porque al final hay un concepto que se llama <b>“depleción de la fuerza de voluntad”</b> que se refiere a que cada decisión que tomamos va fatigando un poco el cerebro, y hay cierto debate aquí de hasta qué punto es real o no, pero parece que algo de verdad tiene y todos lo notamos, que <b>al final del día tomamos peores decisiones</b>, estamos más <b>irritables</b>, tenemos <b>menos autocontrol</b>, porque al final a medida que usamos ese control para tomar decisiones durante el día, y el cerebro se va fatigando, pues tenemos menos capacidad de autocontrolarnos por la tarde que por la mañana, es más fácil que tengas un atracón por la tarde que por la mañana.</p><p><b>Hay consejos cognitivos y conductuales. </b>De los cognitivos, que tengas ciertas guías de conducta que revisar, cierto propósito que te va a permitir mantener un poco más de autocontrol, pero a mí en este caso me gustan más las conductuales, y aquí hay un concepto que es muy interesante que es el <b>contrato de Ulises</b>, que se refiere a que <b>cambies tu entorno para evitar tomar malas decisiones, sobre todo en momentos de debilidad. </b>En este caso Ulises, cuando volvía de la guerra de Troya, sabía que iba a pasar por la<b> isla de las sirenas</b> de una voz tan dulce que hacía que todos los marineros al escucharlas se acercasen y encallasen y naufragasen en las costas de esta isla, pero él quería escuchar estos cantos de sirena y lo que hizo fue pedirle a sus marineros que se taparan los oídos con cera y que a él lo atasen al mástil del barco y que por mucho que gritase que no le soltasen. </p><p>Cuando pasaron cerca de la isla, efectivamente, las sirenas tenían esta voz tan sensual que él gritaba: “Soltadme hacia la isla”, como no podían oírle siguieron y al final se le pasó. Esto cómo se traduce en el día a día, pues por ejemplo: si sabes que sueles llegar a casa cansado y que sueles tener <b>atracones</b>, no tengas en casa comida ultraprocesada o precocinada, intenta tener fruta ya picada, ya cortada, que sea fácil consumir esos alimentos, ten snacks de frutos secos, un poquito de queso cortado, ten buenos alimentos y si no tienes esos alimentos ultraprocesados va a ser mucho menos probable que los consumas. Esto creo que lo dice <b>Jeff Bezos </b>que él, por defecto, no toma decisiones por la tarde, porque él también ha visto que las que se toman por la tarde son peores, entonces tiene una regla propia <b>“por la tarde no tomo decisiones, las decisiones importantes sólo por la mañana”</b>, en el fondo es modificar nuestro entorno, es decir: no depender únicamente de la <b>fuerza de voluntad</b> que sabemos que es débil, y sobre todo a medida que vamos gastando esa fuerza de voluntad, esa capacidad de autorregulación e intentar modificar nuestro entorno para ello.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NVYXZPECOFALLLGKFNZ2EDSJDI.jpg?auth=c559cf60d2d6131005d526f887e38e29c7a83ca959058c70a9cfcac04b22bf62&smart=true&width=1456&height=816" alt="Dormir mal durante semanas suprime el sistema inmune, aumenta el riesgo de cáncer, enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares y eleva la irritabilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Vos que das cursos y hablás con tanta gente, ¿cuál sentís que es el error más común? Esa idea que pensás: “si solo pudieran entender esto, cambiaría todo”.</b></p><p>— Lo que decíamos antes: es que <b>es un proceso que lleva tiempo</b>. Si tú entiendes que la clave está en la <b>repetición diaria </b>tienes el 90% ganado. La gente se frustra cuando después de unas semanas de hacer algo no tiene resultados y piensa “esto no me está funcionando” y busca otra cosa, y salta a otro programa de entrenamiento, y al siguiente otro y así, cuando <b>la clave no está en encontrar el programa perfecto, </b>sino en seguir un programa razonablemente bueno. Yo siempre digo que seguir un programa mediocre con constancia te va a dar mejores resultados que intentar seguir un programa perfecto pero con menos constancia. Además, no existe el programa perfecto porque el programa perfecto para ti no es el mismo que el perfecto para otra persona, tienes que hacerlo sostenible. Pero para mí el gran problema de la gente, en general, es que <b>no tiene paciencia </b>y que cuando <b>no tiene objetivos a corto plazo se frustra y abandona </b>y piensa que hay algún tipo de <b>secreto </b>y se pasa la vida buscando ese secreto, cuando lo común a todos esos fracasos es la persona, porque no ha insistido. Y en el caso concreto de la <b>salud </b>eso es un problema importante porque si tú haces una <b>dieta </b>y la haces mal no sólo vuelves al punto inicial de tu peso, sino que generalmente si pierdes peso mal pierdes músculo también, y cuando recuperas el peso, aunque el peso sea lo mismo, en realidad tú tienes más grasa y menos músculo que cuando empezaste y vuelves a hacer lo mismo, vuelves al punto inicial o incluso superior porque es el famoso <b>efecto rebote</b>, que es una especie de lucha biológica de resistencia del cuerpo y estas personas que llevan años haciendo <b>dietas yoyó</b>, aunque pesen lo mismo en cinco años, pesan lo mismo con una composición corporal distinta, tienen menos músculo que antes y más grasa, y en cada ciclo van empeorando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GKNA5R4LYJACPFJKDLFOJDROCQ.jpg?auth=591a59f93cbd50af01ee9bc31f766a8ed0ab3b2f9950fdae065dc26aa1cb5ed0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para reducir atracones, Vázquez recomienda no tener ultraprocesados en casa y sí alimentos saludables listos como fruta cortada, verduras o queso en porciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me gustó la idea de ajustar el plan. Si no puedo con todo, hago algo mínimo. Muchas veces, empezar con 15 o 20 minutos termina llevándome a hacer más.</b></p><p>— Sí, en “Invicto” hablo mucho de los excesos cognitivos que todos tenemos y uno de esos sesgos es <b>el pensamiento “todo o nada”,</b> es “o lo hago perfecto o si siento que no lo voy a poder hacer perfecto, no hago nada”, y eso es un error, hay que cambiar el pensamiento “todo o nada” por el <b>pensamiento “todo o algo”</b>, evidentemente el objetivo es hacerlo todo, la hora de gimnasio, la dieta perfecta, pero si no puedo hacer la hora de gimnasio o no puedo hacer los 6 mil pasos, pues hago 5 mil; o si no puedo hacer la hora de gimnasio hago los 30 minutos y 30 minutos es mucho mejor que cero, entonces cambiar el pensamiento “todo o nada” por el “todo o algo”, evitar ese perfeccionismo peligroso. Por otra parte, algo superimportante que hoy sabemos, es que <b>la motivación es un engaño</b>, pensamos que necesitamos motivación para hacer algo, que para ir al gimnasio para entrenar necesito una motivación, pensamos que el flujo o el ciclo es “motivación – acción – resultados”,<b> cuando tú entiendes que puedes actuar sin motivación todo cambia</b>. Digo:<b> “Actúo, al actuar tengo resultados, al tener resultados me motivo”</b>, o sea, la motivación es consecuencia del resultado y el resultado de la acción, no al revés, y cuando entiendes que puedes actuar sin tener la emoción de la motivación todo cambia; y al revés, lo que decíamos antes, tú puedes tener la motivación para comerte un ultraprocesado y no actuar. Hay una frase que dije un día en redes sociales y a mucha gente le ha ayudado: <b>“Si no tienes ganas de entrenar, entrena sin ganas”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUFKG2HR5JG2DIBIGPHJJUZGUQ.jpg?auth=b6ab630d5c5f0dcb811257efe23524c37a898fcceafc02f292136caa5133f369&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La repetición diaria es la clave del cambio, no hay secretos ni fórmulas mágicas, sólo acciones pequeñas sostenidas que moldean la identidad personal, dice Vázquez" height="1080" width="1920"/><p><b>— Planteas en el libro los ejercicios de “incomodidad voluntaria”. ¿De qué se trata y con qué frecuencia y propósito los incluís en tu rutina?</b></p><p>— <b>Los estoicos advertían de los peligros de la comodidad hace 2000 años</b>. Cuando pasamos todo el día en espacios interiores, no nos exponemos ni al frío ni al calor ni a la incomodidad de la actividad física, ni a la incomodidad del ayuno, de comer poco o comer de manera sencilla, al final nos debilitamos y hoy sabemos que tenían toda la razón, que lo que no usamos lo perdemos. Si tú no usas el músculo, lo pierdes, si no usas el cerebro, no trabajas cognitivamente, pierdes esas capacidades, si no fuerzas a tu cuerpo a termorregularse pierdes esas capacidades y vas a ser <b>menos tolerante al frío,</b> menos tolerante al <b>calor</b>, menos tolerante a la actividad física si no haces actividad física, nos vamos debilitando, debilitando, debilitando, o sea <b>la comodidad nos debilita</b>. Entonces, lo que queremos es <b>exponernos de manera voluntaria a la incomodidad</b>, los estoicos decían que si no te exponías de manera voluntaria a la incomodidad llegabas a sufrir mucho más cuando te llegase de manera involuntaria, esta idea de que cuánto más sudes en el entrenamiento menos vas a sangrar en la batalla. Esto aplicado a la vida refiere a que vivimos en un mundo mucho más seguro, mucho más cómodo que antes, es la parte positiva de que no hay que hacer tanto esfuerzo, no pasamos hoy en día ni frío, ni calor, y puedes llegar de tu casa a la oficina prácticamente sin ningún esfuerzo físico, te montas en el coche, bajas a tu apartamento, al garaje en ascensor, llegas en coche a la oficina, el ascensor a la oficina, a los 20 pasos a tu oficina, en 20 pasos estás en tu sillón, y es la vida de muchas personas, no hay ningún esfuerzo físico. </p><p>Y eso es un <b>problema </b>porque hace que se <b>debilite toda la musculatura, tu corazón, tus pulmones</b>, y el mejor estresor hormético, que esto en biología tiene un nombre que se llama “hormesis”, se refiere a que la<b> incomodidad nos ayuda</b>. Cuando se empezó a investigar sobre longevidad inicialmente en animales se pensaba que la forma en la que íbamos a lograr que los animales vivieran más era tenerlos en un entorno cómodo, dándoles la comida que necesitasen, que no se estresen mucho, y se vio que lo que lográbamos era que se murieran antes. Sin embargo, si los estresamos un poquito, un poco de frío, un poco de calor, un poco de radiación, les restringíamos alimentos, pues no sólo no morían antes sino que vivían más, vivían con más vitalidad al exponerlos a cierta incomodidad, y en el caso de seres humanos lo mismo, si nos exponemos por ejemplo a la <b>incomodidad voluntaria más poderosa que es el ejercicio</b>, vamos a vivir más, nuestros músculos se fortalecen, pulmones, corazón, el cerebro también responde muy bien al ejercicio, entonces la principal incomodidad voluntaria a la que tenemos que exponernos a la actividad física, y no sólo fortalece el cuerpo sino también la mente. </p><p>Sabemos que los deportistas tienen más <b>fortaleza mental,</b> tienen más capacidad de lidiar con el <b>estrés</b>, enseñar a tu cuerpo a lidiar con el estrés físico tiene una transferencia a tu cerebro a lidiar también mejor con el estrés emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYW2KM6RHJGVRBCF43P3Z4F34Y.jpg?auth=d9fabfee113fc9f43ee3fcdbe8f99ccb0c032c54c2a20a19e82b2830e42949bd&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los hábitos no se rompen de golpe, se reemplazan con otros nuevos a través de pequeñas acciones repetidas como caminar 15 minutos al llegar a casa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Sabemos que dormir es fundamental para el cuerpo y la mente, pero aun así robamos horas de sueño. ¿Cuáles son las consecuencias más graves de dormir mal de forma sostenida?</b></p><p>— Los seres humanos estamos mejor adaptados a la falta de alimento que a la falta de sueño y hay efectos a corto plazo y a largo plazo. <b>A corto plazo </b>muchos lo sentimos. Cuando duermes poco eres más <b>irritable</b>, controlas peor los impulsos, cuando no duermes bien, duermes poco o duermes mal, la corteza prefrontal, que es la parte más moderna del cerebro, se apaga un poquito, somos <b>más impulsivos</b>, tenemos <b>menos capacidad de autocontrol,</b> estamos más irritables, tenemos un peor tiempo de reacción. Se ha visto como dato que personas que trabajan a turnos, después de 24 horas sin dormir, que esto es bastante común, además en profesionales sanitarios, un turno de noche, una guardia, después de 24 horas su tiempo de reacción es equivalente al de una persona que se ha tomado tres copas de alcohol. Se desregula la glucosa, a nivel hormonal, menos testosterona y eso lo notamos en pocos días. <b>A largo plazo</b> lo que ocurre es que aumenta el <b>riesgo de cualquier enfermedad </b>¿por qué? porque durante la noche lo que ocurre es que aumenta mucho la activación del sistema inmunológico, que nos protege de todo, no sólo de patógenos sino también de células cancerígenas, es capaz de <b>identificar células cancerígenas y matarlas</b>. Cuando duermes poco durante mucho tiempo, el sistema inmunitario está suprimido, funciona a medio gas, por lo tanto va a defenderte peor de patógenos externos y de posibles células cancerígenas. Por la noche se activa también el <b>sistema linfático</b> que es la parte del sistema del cerebro que se encarga de eliminar proteínas dañadas y la acumulación de esas proteínas termina derivando o aumentado el riesgo de enfermedades neurodegenerativas: <b>demencia, Alzheimer, Parkinson</b>; entonces <b>el sueño hace prácticamente todo, o el déficit de sueño perjudica prácticamente todo</b>, más riesgo de enfermedades cardiovasculares, de problemas neurodegenerativos, de cáncer, en deportistas más riesgo de lesiones. <b>No hay nada que el déficit de sueño no toque, altera todos los sistemas y, por lo tanto, tenemos que intentar dormir suficiente </b>y también se ha visto que no hace falta ocho horas, que la mayor parte de las personas con siete horas, si son horas de calidad respetando los ritmos circadianos, es suficiente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M3P6D4JSGVBTLP5IQ6K5VC3TPM.jpg?auth=a2e15d6351bdf5a872411178f11f2ca318db7c4d1c1fffbcae1b7fb728f8d542&smart=true&width=1456&height=816" alt="La constancia genera autoconfianza, cumplir objetivos pequeños refuerza la idea de que uno es capaz de superarse (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Una frase de tu libro dice: “Para hacer las cosas bien primero tenés que estar dispuesto a hacerlas mal”. Es común que no empezamos algo por miedo a hacerlo mal. ¿Cómo se puede superar?</b></p><p>— Cuando tú empiezas algo, por ejemplo, grabas un podcast y comparas esa grabación con los mejores podcast que hay ahora, el que sea, pero tú no has visto el podcast número uno de esas personas, y comparas lo que tú has generado como primera interacción con lo que han generado después de 500 interacciones, y te comparas y dices: “No tengo talento, no sirvo para esto”, y por supuesto que el talento importa, hay gente que es natural, claro que sí. Pero gran parte de tus capacidades dependen de <b>cuánto hayas trabajado</b>, depende de cuánto has desarrollado eso, y cuando tú comparas tu primera interacción con la interacción mil de otra persona, te frustras y eso es un problema. </p><p>Hay un concepto muy interesante que es el de <b>“mentalidad de crecimiento versus mentalidad fija”,</b> las personas con mentalidad fija piensan que lo que hacen es lo que son, “he hecho un podcast, esto es y eso es lo que yo puedo hacer” y lo comparan por lo tanto con alguien que lleva 500 podcast; alguien con mentalidad de crecimiento dice: “He hecho esto y sé que es muy mejorable y sé que lo voy a mejorar con dedicación”. Esto es superimportante, entender que <b>puedes mejorar</b>, y que tu primera interacción va a ser mala y estar dispuesto a hacer algo malo, a que tu primer podcast sea malo, a que el primer borrador de un libro sea malo, a que tu primer entrenamiento sea malo, y ya está, entender que las primeras interacciones van a ser malas y que <b>la única forma de mejorar es con la práctica</b>, tener esta mentalidad de crecimiento de ver que la forma de mejorar es con esfuerzo y tener mucho cuidado de comparar tus primeras interacciones de algo con la interacción mil de otra persona.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LFVXQVNYEVDGFL56P6VHXU6EVY.jpeg?auth=41e11c8be144cf67ca6852f6dcb81a5f2d16de13b1e8b290bfd006bb7129dafa&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[(Fuente)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“La clave para gestionar el dolor: practicar la incomodidad a diario”. Mariano Sigman explica por qué el cuerpo responde según lo que creemos posible]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/01/la-clave-para-gestionar-el-dolor-practicar-la-incomodidad-a-diario-mariano-sigman-explica-por-que-el-cuerpo-responde-segun-lo-que-creemos-posible/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/06/01/la-clave-para-gestionar-el-dolor-practicar-la-incomodidad-a-diario-mariano-sigman-explica-por-que-el-cuerpo-responde-segun-lo-que-creemos-posible/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Mariano Sigman, físico y neurocientífico, compartió su visión sobre el dolor, el placer y la importancia de ponerles palabras a nuestras emociones. Habló del poder de la resignificación, del “efecto esperanza” y de cómo entrenar la adversidad puede prepararnos mejor para la vida]]></description><pubDate>Sun, 01 Jun 2025 11:20:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de La <b>Fórmula Podcast</b>, <b>Mariano Sigman</b>, destacado neurocientífico reconocido globalmente por sus contribuciones al entendimiento del <b>cerebro </b>y su conexión con múltiples ámbitos de la cultura y la tecnología, se adentró en los misterios de la <b>mente humana</b> desde una perspectiva tanto científica como emocional. A partir de su propia experiencia física al límite, reflexionó sobre la <b>capacidad del cuerpo y la mente para tolerar el dolor.</b></p><p>Además, compartió conceptos clave de su último libro, como la <b>resignificación del sufrimiento</b>, el impacto de la memoria en la identidad y el valor de nombrar lo que sentimos para gestionarlo mejor. Podés escuchar el episodio completo en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/episode/3ITfrXOXGq9dBGtmZQCcKz?si=Q49YhfF7SHmkWeB2TFUQvg" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/3ITfrXOXGq9dBGtmZQCcKz?si=Q49YhfF7SHmkWeB2TFUQvg"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/lzg2vHINENA?si=rf6a6cv7SVlAPgNK" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/lzg2vHINENA?si=rf6a6cv7SVlAPgNK"><b>YouTube</b></a>.</p><p>Mariano es un neurocientífico argentino de reconocimiento internacional, especializado en la neurociencia de las decisiones, la educación y la comunicación humana. Obtuvo su doctorado en la Universidad Rockefeller de Nueva York y fue investigador en <b>París </b>antes de regresar a la <b>Argentina</b>, donde fundó el <b>Laboratorio de Neurociencia Integrativa en la UBA </b>(Universidad de Buenos Aires). Es uno de los directores del <b>Human Brain Project</b>, el mayor esfuerzo global por entender y emular el cerebro humano. A lo largo de su carrera, ha trabajado con artistas, cocineros, magos y ajedrecistas para vincular la neurociencia con la cultura, y ha desarrollado una destacada labor de<b> divulgación científica </b>en medios, libros y conferencias internacionales.</p><p>Es autor de los libros <b>La vida secreta de la mente</b>, <b>El poder de las palabras</b> y <b>Artificial</b>, todos con gran repercusión a nivel internacional. Su último libro, <b>Amistad</b>, es un ensayo coescrito con el escritor <b>Jacobo Bergareche</b> que indaga en la naturaleza de la amistad a través de una combinación de ciencia, filosofía y testimonios personales, ofreciendo una visión profunda y diversa de este vínculo humano esencial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXTIAXVQTBGXVJ5KU4DZUJCADA.jpg?auth=c455ac9dfb5763815893629f7f09aa7ce0f67d6d3d069dc7e56a1219ce41e007&smart=true&width=1456&height=816" alt="Sigman propone estrategias para regular emociones como la curiosidad ante el dolor, la distracción controlada y la aceptación gradual (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En tu libro mencionás una experiencia de infancia que influyó en tu relación con el deporte. ¿Podrías compartirla?</b></p><p>— Sí, yo era chiquito, debería tener unos 8 u 9 años e iba a un colegio en <b>Barcelona</b>, muy tradicional y exigente. En tercer grado había un cross, una prueba muy esperada y temida. Salimos a correr y entendí que no iba a ganar. En la primera subida empecé a marearme, se me nubló la vista, sentí vértigo, como si se me fuera el alma, y colapsé físicamente. Yo tenía 8 años, era muy bueno para las <b>matemáticas</b>, tenía una enorme facilidad para el <b>pensamiento abstracto,</b> y ahí empecé a construir una idea de que <b>era bueno para los números y malo para los deportes.</b> Ese equilibrio de “uno y uno, quedé empate” fue mi manera de no denostarme. Uno se protege diciendo:<b> “No sirvo para esto, pero soy bueno en esto otro”</b>. Pero así también se prohíbe cosas que quizás desea. Mi vida siguió así. A los 42 años me vine a <b>Madrid</b>, con un problema cardíaco leve, con sobrepeso y físicamente mal. Llegué buscando un cambio. Mis hermanos hacían viajes duros en bici y yo quería ser parte de eso. Me compré una bici sencilla, empecé a salir y me gustó. Dos o tres años después ya hacía 70 kilómetros. Me iba muy bien. Cerca de Madrid está la subida de la Morcuera, un lugar emblemático. Me propuse hacerla en menos de 30 minutos. Entrené y cuando la hice fui al límite, al punto de no ver, con los ojos cerrados. Llegué, logré mi tiempo y otra vez sentí vértigo, mareo, esa sensación de drenaje total. Y ahí entendí: era la misma sensación que había tenido en el cross del colegio. Pero de chico pensé “no sirvo para el deporte” y ahora pensé <b>“esto me gusta tanto que puedo dar todo hasta el final”</b>. <b>La misma sensación, una vez me limitó, otra vez me potenció</b>. Y ahí arranca el libro: cómo podemos <b>resignificar </b>nuestras historias.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HN5ZO3ZQPNBMXMJLZ6DZZXWSJU.jpg?auth=a3982baefe276133a2bb6bf964adb51f91577d7b0040a45067da1f9cbaa9efa0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La duda, dice Sigman, puede ser una herramienta poderosa para revisar creencias y fomentar una actitud de humildad frente al conocimiento" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Te acordás qué te dijiste a vos mismo en esos minutos que fueron imposibles?</b></p><p>— Poseía un montón de herramientas que yo tenía asimiladas mentalmente. La primera, simplemente <b>saber que podés </b>y, hay todo un efecto en psicología, que se llama<b> “el efecto esperanza”</b>. Esto es famoso entre los montañistas que cuando ya saben que no tienen salida los llaman y les dicen: “Estamos yendo”, lo que los mantiene es la esperanza porque hay un momento que mientras vos tengas esperanza, sacas energía de donde no imaginas que esté. Eso es una primera idea que simplemente sabés que podés porque has hecho cosas parecidas, y otra es no saber que podés en el sentido justamente de una locura de decir<b> “porque yo sabía que no podía hacerlo en 20 minutos, pero en 30 sabía que sí”,</b> o sea que había entrenado suficiente, que yo sabía racionalmente que sentía que no podía pero sabías que eso era una ilusión y eso es muy importante. <b>No hablo de una esperanza ciega</b> porque yo había trabajado mucho para eso, lo había subido en 35, en 34, en 33, había hecho los pasos necesarios. Creo que lo más importante de todo es <b>entender que el cuerpo te empieza a dar señales pero que vos tenés que gestionarlas </b>y que podés gestionarlas, es entender que tu cuerpo te está cuidando de algo que no hace falta que te cuides, que no es siempre el caso, a veces el <b>miedo te previene de cosas, </b>entonces vos lo escuchás al miedo, está bien que lo escuches, pero hay momentos en los que decís: <b>“No, gracias, porque yo sé que esto lo puedo hacer”</b>.</p><p>Lo segundo para mí que es fundamental, que yo lo trabajo mucho en el libro, que se llama<b> “resignificación”</b> y creo que esa es la idea más importante que es que hay un momento que realmente es doloroso, sentís dolor en las piernas, pero el ciclismo se trata de <b>convertir ese dolor en placer</b>. Hay muchas <b>situaciones de la vida que son dolorosas y placenteras</b>, la más simple y más fácil de contar es el picante. Vos te comes algo que es <b>picante</b>, eso es doloroso y lo primero que sentís cuando una persona prueba el picante por primera vez es dolor. Pero después uno aprende a resignificar eso y decir: “Esta experiencia que es la misma experiencia que siento en la lengua de ardor y de cierta punción en la lengua y que activa los mismos receptores, que va a los mismos lugares del cerebro, yo la pienso como algo que es atractivo, que me gusta y puedo disfrutar ese dolor”. Y muchos podemos disfrutar; es decir, dos nenes que juegan una pulseada y que se están matando y que les duele el brazo lo pasan bien y están disfrutando, no deja de dolerles; una persona que le gusta hacer fierros y que levanta hasta el límite y que lo hace aprende a gestionar el dolor. Hay situaciones que son más difíciles de contar pero pasan también:<b> en el amor, en el sexo</b> hay muchas situaciones donde de manera prudente y clara y linda con algo que en algún momento tiene que ver con el dolor…</p><p><b>— En el amor, ¿en qué sentido el dolor es igual al placer?</b></p><p>— Bueno, en el amor justamente casi por definición es un sentimiento <b>obnubilante y desesperante</b>, y todos los poemas de amor son de alguien que está desesperado, que vive la mayor de sus alegrías pero luego la mayor de sus desgracias y una tristeza tremenda, y una ansiedad. Y no aguantás un segundo sin esa persona. Pero todo eso lo comprarías mil veces, si te dicen: <b>“Ahora podés elegir una vida en la que no experimentás eso o experimentás eso”</b>, casi todo el mundo elige experimentarlo y el amor, por supuesto, tiene lugares muy bellos como cuando finalmente subís a la montaña y llegás y terminaste, es muy hermoso. Pero tiene lugares que si uno lo piensa son muy dolorosos. La <b>crianza</b>, es decir que tener un hijo o una hija es algo que<b> está plagado de dolor, empezando por dolor físico, el parto es tremendamente doloroso, después no dormís durante días </b>y eso está lleno de momentos que se parecen, entre comillas, a una subida en bicicleta y casi todo el mundo lo haría mil veces otra vez. Muchas de las experiencias más relevantes de nuestra vida y la que más nos motiva, como por ejemplo el <b>montañismo</b>, si vos ves a una persona subiendo a una montaña y vos le sacás una foto en un momento cualquiera, la cara no es de placer, no es el placer hedónico, pero tiene tanto significado y eso<b> le da sentido a la vida.</b> Nosotros tenemos esa enorme capacidad de <b>soportar la adversidad</b>, ciertas adversidades, cuando tenemos algo que nos dé mucho significado, para mí la metáfora del deporte en los que lo conocen y los que lo han hecho es el ejemplo más claro de todos. Yo sentía mucho dolor pero estaba disfrutando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IULJLIERXFEEVE657HJKF5RTZM.jpg?auth=b713f5640efe343c3b3ecee141fba10f51cb783c9b130203bfe974f7e53a07b4&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Según Sigman, el efecto esperanza brinda energía en situaciones límite y ha sido documentado en montañistas atrapados en condiciones extremas (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1076" width="1920"/><p><b>— Joe Rogan dice: “Orquesta tu propio caos”. ¿Creés que es mejor elegir tus propios desafíos antes que esperar a que la vida te imponga los suyos?</b></p><p>— Es cierto que a veces también es necesario armarse ciertos espacios de <b>resiliencia </b>en los cuales aprender es cómo gestionar con el dolor bien, como el deporte. Yo creo que el deporte es un buen ejemplo donde tenés una medida de lo que es realmente que te duela el cuerpo y aprender a pasar por cierta<b> adversidad en un espacio sano</b>. Si lo pensás inmunológicamente, es como esa idea de <b>Michael Jackson</b> de vivir con una especie de bola de cristal en el que no hay ningún virus ni nada, entonces todo está perfecto pero un día salís a la calle y te morís, porque tu cuerpo no está acostumbrado a ninguna forma de adversidad, a ninguna forma de resiliencia. Yo creo que hay algo bueno en la educación de<b> entrenar la frustración, la adversidad</b>, la buena capacidad de <b>sufrimiento</b>, el poder gestionar y entender que no es el fin del mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C5HCUXNZ2JF33KCZTSJMS76YUI.png?auth=65dd38b2becb7d48fa262dc6c065295a33b704e195098f494241ca78c6fd51da&smart=true&width=1920&height=1080" alt="A través del ciclismo, el autor explora cómo el cuerpo avisa de sus límites, pero también permite superarlos si se resignifica la señal de alarma" height="1080" width="1920"/><p><b>— Quiero entrar en algunos temas del libro. El primero es cómo a veces no tenemos las palabras para nombrar lo que sentimos y terminamos confundidos. El segundo, cómo la memoria moldea nuestra identidad, aunque esté llena de ficciones. Y el tercero es cómo podemos resignificar emociones equivocadas para salir de loops mentales negativos.</b></p><p>— Cuando le ponés nombre a las cosas lo hacés para entenderlas, para describirlas, para poder expresárselas a otra persona, pero también a vos mismo. Tenemos un automatismo muy rápido por ponerle <b>etiquetas </b>a las cosas. En general, las experiencias son mucho más ricas que las pocas palabras que utilizamos para describirlas. Y una cosa que está muy estudiada justamente en gestión de emociones es que<b> la gente que tiene mejor vocabulario para contar lo que le pasa suele gestionarlo mucho mejor</b>. El ejemplo más clásico es de gente que se iba de viaje, de campamento. Entre el frío, que dormís en un piso muy duro, comés polenta sobrecocinada, caminás un montón, estás cansado. No es una experiencia muy agradable. Pero pasan los días, volvés a tu casa y cuando ves las fotos decís: <b>“¡Qué increíble! ¡Qué lindo!” </b>y todo lo que había sido con cierta adversidad, de repente se convierte en algo que lo <b>resignificaste </b>y se vuelve como una <b>experiencia encantadora</b>. ¿Por qué? Porque de repente empezás a agarrarte de cosas que son reales, que estuvo muy bueno estar con tus <b>amigos</b> esa noche tocando la guitarra en ese lago, en ese momento al cielo, viendo las estrellas y algunos detalles que en otro momento te obnubila, como el frío que sentías, que<b> desapareció de la historia de tu recuerdo.</b></p><p>A mí me pasó cuando yo tenía 18 años en un viaje a <b>La Paloma, Uruguay,</b> tuve algo que yo creo que hoy, 30 años después, pienso que fue algo que parecía una <b>crisis de pánico</b>, pero yo no sabía lo que me pasaba y no tenía nombre para mí. De repente pensé que tenía miedo a morirme pero no entendía, después me ponía a llorar desconsoladamente, quería volver pero no sabía ni para qué quería volver, no sabía lo que quería, me estaba pasando algo que era la primera vez que me ocurría y estaba experimentando algo. Entonces la razón para ponerle palabras a las cosas es justamente para darle <b>entidad</b>. Yo sé que lo que me pasa es algo que le pasó a otra persona, que es algo que no dura toda la vida, que va a dejar de ser porque tiene título, es un bicho conocido, es un elefante, vive en tal lugar, es una jirafa. Entonces, <b>vos le ponés nombre a las cosas para entenderlas</b>, para describirlas, para poder expresárselas a otra persona pero también a vos mismo, para que dentro de diez años yo diga: “Esto es lo que me pasó” o que si querés llamar a alguien por teléfono y que te ayude decirle qué es lo que te está pasando.</p><p>Entonces intentás utilizar el <b>lenguaje para darle entidad a algo</b>. Una cosa que está muy estudiada justamente en gestión de emociones es que la gente que tiene<b> mejor vocabulario</b> para contar lo que le pasa suele gestionarlas mucho mejor porque justamente no entrás en ese lugar desolador de que no solo te ocurre algo, sino que además no tenés ni idea de qué es lo que está ocurriendo, entonces entras en ese<b> loop un poco de locura </b>que no sabés de si va a parar o no, ni cómo para, ni cómo hago para controlarlo, entonces ahí es donde<b> las palabras dan calma</b>. Hay algo que está en el<b> corazón del lenguaje, de la amistad, de la terapia</b>, y que es lo <b>contrario a la soledad</b>, que es entender que tu experiencia es compartida, y eso viene a partir del lenguaje. De hecho, hay gente que tiene predisposición más pesimista o más optimista, está estudiado eso. Hay gente que para cualquier cosa de la vida que le pasa, va a un laburo y no funciona y dice: <b>“Bueno, aprendí algo, hice esto, hice lo otro”.</b> Va un día a un bar y no le sale nada pero se queda con que probó un trago y tiene siempre la capacidad de agarrarse a ese pedazo de su propia experiencia que lo hace más feliz.</p><p><b>— Cuando estás por caer en la ansiedad, la ira o una emoción negativa, ¿qué herramientas usás para salir de ese estado?</b></p><p>— Bueno, eso genéricamente es lo que se llama <b>“el campo de la regulación emocional”</b>, que es <b>aprender a amortiguar las emociones</b>, a canalizarlas, a llevarlas, para que te permitan tener la mejor experiencia posible. Una que es la más común y que sirve en algunas situaciones y en otras no, es la <b>distracción</b>. Lo que tratás es de obnubilar ese sentimiento con uno que sea más grande y que lo apague, eso te puede funcionar una vez si necesitas un <b>botón de emergencia</b>, pero como la manera de resolver las emociones es mala, porque si esa emoción persiste termina tomando más magnitud y porque en general lo que tenés que hacer para apagar una emoción muy grande es peor el remedio que la enfermedad. La distracción es útil pero es una herramienta que hay que utilizarla en situaciones extremas y es un recurso para utilizar con mucho cuidado. <b>Ahí vienen dos recursos más: uno es la resignificación.</b> Yo lo utilicé mucho cuando tuve un accidente con el dolor, es realmente hacer el ejercicio de darle otra narrativa a esa experiencia, esta es la esencia, no tratás de apagarla, yo siento dolor, me duele, me duele la cadera. Ese dolor yo lo experimento, pero de repente me pongo en un modo un poco casi hasta curioso de esa experiencia, pero esas cosas ayudan mucho. Me duele, pero <b>¿qué es el dolor? ¿y dónde lo siento? ¿y cuándo va a terminar? </b>¿Es como un picor? ¿me lo puedo aguantar? ¿y si respiro? Entonces empezás a <b>mirarlo como con curiosidad…</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4RFMVALVFEP7M2GBYN6ALWDT4.jpg?auth=8a48266c8bf07bbfda5e82aece3334d962d8c5e384fc05da9af4a291f9e4ed6a&smart=true&width=1456&height=816" alt="El autor sostiene que la regulación emocional no se logra con fórmulas mágicas, sino con práctica, paciencia y múltiples herramientas combinadas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Como de afuera, digamos.</b></p><p>— Y de afuera, cierta <b>distancia y con curiosidad</b>, con la curiosidad de las experiencias de la vida, decís “puta, estoy vivo, siento dolor, pero siento dolor porque siento”. Entonces ahí lo que tenés que hacer para mí son dos cosas, algunas son puramente metódicas: <b>respirar, distraer, diluir, resignificar y la última es aceptar</b>. Y por aceptar lo que quiero decir es que muchas veces las experiencias que sentimos son muy malas porque las volvemos repulsivas, te agarra ansiedad y de repente esa <b>ansiedad te da más ansiedad, más ansiedad, más ansiedad</b>, y en un momento todo eso explota. No es que no pasa nada, la voy a pasar mal, pero esto mañana va a ser un recuerdo y, sé que suena simple pero, te la bancás, en el sentido de que<b> no le das a eso más gravedad que la que tiene</b>. Eso es típico en <b>meditación</b>. Una cosa muy importante es entender que ninguno de estos procedimientos son mágicos sino que son graduales. Hay gente que, y esto empieza desde muy chiquitos en nenes y nenas, que cuando se caen, les duelen las rodillas y es como que todo el foco está puesto en su dolor y es como que su mente está obnubilada por lo que les está pasando. Hay otros que de repente se caen, pero la jugada sigue y están más concentrados en la jugada entonces se levantan y siguen corriendo, esa gente experimenta menos dolor, entonces ves <b>otra herramienta que te permite cambiar tu emoción</b>, darte cuenta que lo que pasó en tu rodilla no es tan importante como lo que está pasando en la cancha, y de la misma manera lo que está pasando en tu rodilla no es tan importante como lo que está pasando en el universo.</p><p>Hay un momento en el que decís: “Bueno, estoy en el avión, la estoy pasando mal, tengo miedo” o “me duele la rodilla, siento dolor” o “me duele la muela”, pero entendés que eso es un pequeño ápice de todo, hay otra persona que está ahí que también la está pasando mal, hay otra ahí que se está riendo, un nene que está naciendo, ahí hay un señor que se está muriendo, acá hay dos personas que se están amando y eso que a vos te parece que es todo el centro de la experiencia universal, es nada más que lo que te está pasando a vos y cuando eso pasa, cuando lográs hacer eso y contemplar que vos sos parte de un universo mucho más grande y mucho más vasto, eso <b>diluye tu experiencia </b>y eso hace que vos te <b>focalices en las otras cosas</b> que están pasando y que, por lo tanto, el foco mental en tu propia obsesión, en tu experiencia sea un poco menos grande. Es como al final decir: “Yo no soy tan importante, <b>mi miedo no es tan importante</b>, <b>mi dolor no es tan importante </b>en el universo” y en el momento que también te agarrás de eso, eso lo diluye, lo aliviana. Eso solo no ayuda, la resignificación sola no ayuda, la distracción sola no ayuda, pero cuando tenés todas estas herramientas tenés una buena paleta. Si querés, tenés un rango enorme para mejorar tu experiencia emocional, <b>requiere trabajo, esfuerzo, voluntad</b>, pero hay mucho más rango del que uno piensa y yo creo que vale la pena porque al final esto es lo que decían también los estoicos: <b>“al final uno es su experiencia mental”.</b></p><p><b>—Decís que tu vida “es una oda a la duda”. ¿Podés explayarte sobre eso? ¿Qué significa para vos?</b></p><p>— Yo creo que hay una <b>tensión </b>entre las cosas más placenteras y más arduas, hay una tensión sobre las certezas y las incertidumbres. Y es una tensión desde muy pequeño. A los chicos muy chiquitos les encanta que les lean todo el tiempo el mismo cuento porque saben cómo termina, entonces es un lugar de una enorme calma porque justamente no hay duda, no hay incertidumbre y eso te da cierto confort. Hay otro momento en la vida en la cual es al revés, de hecho<b> la idea del spoiler,</b> cuando vos decís: “No me spoilees algo” ¿qué significa? <b>“no me quites el placer de la incertidumbre de no saber cómo termina esta película, este partido, esta relación, esta historia”,</b> porque justamente hay algo donde uno hace <b>un elogio del desconocer algo</b>, de algo que uno no sepa. Entonces, creo que nosotros alternamos y hay distintas predisposiciones entre<b> gente que busca certezas porque calman y gente que busca incertezas </b>porque al revés, eso <b>te abre mundos</b>, porque te da <b>curiosidad</b>, porque te pica, porque te<b> invita a tratar de descubrir</b>. Me parece que ese ejercicio de poner en duda a unas creencias más fuertes que tenemos es muy sano y yo pienso además, en particular, hoy y en este momento del mundo, que si ejerciéramos más eso, con esa vocación, las cosas serían un poquito mejor, o sea que simplemente esa disposición. Esto, ojo, cuando yo digo <b>“poner en duda”</b> no quiere decir que uno después no tenga sus opiniones respecto a las cosas y además vos podés poner algo en duda y volver a la misma certeza, podés decir: “Mirá, yo estoy convencido de que esta es la mejor manera de hacer algo”, “bueno, ¿qué tal si no?”, y decís: “Es cierto, la mejor manera es la que tenía antes”. Pero te atreviste a ponerla en duda, hay algo de <b>valentía </b>de no tenerle miedo a eso y un gesto de <b>humildad</b>, yo creo que algo de humildad que nos hace bien.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/lzg2vHINENA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="La clave para gestionar el dolor: practicar la incomodidad a diario, con Mariano Sigman | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ALU65PNBEFGZRB3VUD4GM3RJTY.png?auth=e73b16e07a48fb702a05d0b15b45ae8df4d879519ecb4863fb17cd84a1256d08&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Esperé toda mi vida adelgazar para empezar a vivir”: el poderoso mensaje de Mara Jiménez contra la gordofobia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/25/espere-toda-mi-vida-adelgazar-para-empezar-a-vivir-el-poderoso-mensaje-de-mara-jimenez-contra-la-gordofobia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/25/espere-toda-mi-vida-adelgazar-para-empezar-a-vivir-el-poderoso-mensaje-de-mara-jimenez-contra-la-gordofobia/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Mara Jiménez, actriz y creadora de contenido, compartió su experiencia con los trastornos de la conducta alimentaria y cómo transformó su lucha en un mensaje de aceptación corporal y amor propio. Además, se refirió la importancia de poner límites para sanar y explicó que la recuperación es un camino de constante aprendizaje
]]></description><pubDate>Sun, 25 May 2025 09:09:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Mara Jiménez, actriz y artista multidisciplinaria, </b>compartió su inspirador camino personal y creativo a través de <b>Croquetamente</b>, un espacio que nació como un desahogo íntimo y se transformó en un faro para quienes luchan contra los<a href="https://www.infobae.com/tag/trastornos-de-la-conducta-alimentaria/" target="_blank"> <b>trastornos de conducta alimentaria</b> </a>(TCA). Mara habló de cómo su propia experiencia con la <a href="https://www.infobae.com/tag/anorexia/" target="_blank"><b>anorexia </b></a>y la mala relación con su cuerpo la llevó a crear una comunidad basada en la <b>reflexión, el amor propio y la aceptación</b>. Con una mirada profunda y honesta, destacó la importancia de poner <b>límites </b>y luchar contra las presiones culturales que aún perpetúan el <b>rechazo corporal</b>. </p><p>Además, reveló las dificultades que enfrentó en su proceso de recuperación y cómo encontró en su voz un motor para ayudar a otros a dejar atrás el sufrimiento y construir una vida más plena. Podés escuchar el episodio completo en <b>Spotify </b>y<b> YouTube.</b></p><p>Mara es reconocida por su labor en la divulgación sobre<b> salud mental y gordofobia </b>a través de su cuenta de <b>Instagram</b>. Gracias a su impacto, fue incluida entre las <b>100 mejores influencers según la revista Forbes en 2021 </b>y nominada en 2023 a los premios Ídolo en la categoría Conciencia Social. Forma parte del elenco protagonista de la obra <i>Gordas</i> en los teatros Luchana y ha participado en producciones como <i>Like, el MusicApp</i>, <i>Lo siguiente de Wallapop </i>y <i>El año de las emociones</i> en Playz. Además, ofrece talleres y charlas sobre autoestima, trastornos de la conducta alimentaria y salud mental en diversos organismos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXCIPNGJENE5RE5FKPM2HB33HE.jpg?auth=9a73f82dfb9ab9f5d9d9eadf5ec5377b91503fc621d68c491e3d9056cbf717ce&smart=true&width=1456&height=816" alt="Mara encontró en su historia una forma de acompañar a otros, al narrar lo que vivió y mostrar que la recuperación es posible, aunque compleja (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Quiero que empecemos contándole a la gente que tal vez te está escuchando por primera vez: ¿quién es Mara Jiménez, cómo empieza con “Croquetamente” y qué buscabas comunicar?</b></p><p>—Para mí cada vez es más difícil definirme. <b>Me gusta decir que soy una apasionada de la vida,</b> con mucha capacidad de reflexión y voluntad de dejar una semilla un poco más bonita que con la que me encontré, siento que desde muy pequeña eso ha sido un motor bastante fuerte en mi vida. <b>Soy actriz, artista multidisciplinaria, creadora de contenido, multiapasionada, me gusta hacer muchísimas cosas, </b>estudié interacción social, coaching holístico, estoy en constante aprendizaje. <b>Croquetamente</b> es el espacio en el que yo empecé a hablar de una serie de vivencias que había tenido con el tema de la <b>anorexia</b>, de los <b>trastornos de conducta alimentaria</b>, una vida muy marcada por la mala relación con mi cuerpo y por el <b>odio hacia mi misma</b>, aunque suene muy fuerte decirlo pero se sentía así, y nació como un desahogo simplemente porque pensé: <b>capaz ahí fuera hay alguien como yo que cree que a nadie más le pasa lo que a ella le pasa y a alguien le ayuda esto.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NYI3FHEANGC7BCYRHS2GK5BMA.jpg?auth=bbb83cd43cc0516946bf6dc15edfd66ca88b34dc9dd4fa47292f9c025dcebafb&smart=true&width=1456&height=816" alt="El proceso de recuperación, dice, exige apoyo psicológico, nutricional y a veces psiquiátrico, según la gravedad del trastorno alimentario (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Con qué te encontraste cuando empezaste a descubrir que había una comunidad de personas que se sentía muy interpelada por lo que vos contabas?</b></p><p>—Tú sabes que ahí fuera pasan cosas, pero no te imaginas que tanta gente se va a sentir reflejada en un relato tan concreto de <b>disconformidad con tu cuerpo, bullying,</b> no poder mirarte en el espejo, sentir rechazo de ti misma. Había una historia muy entremezclada, entonces es algo muy fuerte porque le ha dado también mucho propósito a mi vida, todas las decisiones que he ido tomando y que sigo tomando desde que nació Croquetamente y desde que empecé con todo esto van alineadas con <b>cómo puedo tratar de allanar el camino a otras personas</b>. Es una responsabilidad también porque la gente te coloca en un lugar que te guste más o te guste menos está ahí. También es un <b>motor de vida</b>, de decir: tenemos un mundo que está completamente roto y falto de amor y si algo quiero dejar, ese legado del que tanto hablamos y que uno piensa <b>“cuando yo me vaya”, a mí me gustaría que la gente se quedara con que intenté hacer las cosas bien y dejar un mundo más bonito que el que me encontré.</b></p><p><b>—Hoy frases como “no se habla de cuerpos ajenos” son muy populares y repetidas, pero ¿sentís que realmente se aplican en los discursos y conductas, o que quedan solo en lo discursivo y no se reflejan en la realidad?</b></p><p>—Creo que estamos un poco en <b>modo loro</b>, en plan<b> “esto es lo que he aprendido y lo que creo que tengo que decir”</b>. No todo el mundo, hay mucha más <b>concienciación</b>, también por la presión que llevamos haciendo muchos años, compañeras mías que llevan más de diez años con este activismo contra la <b>gordofobia</b>, contra la presión estética, hablando de la violencia que se ejerce sobre nuestros cuerpos. Pero también es una cosa que está muy arraigada a nivel cultural y todavía arrastramos generaciones en lo que eso es lo más normal del mundo, hablar de la vecina del quinto que “¿no ves cómo ha engordado?”, la que acaba de parir que no ha perdido la barriga, la que “¿no ves cómo está adelgazando, que la ha dejado el novio?”, es superpopular, tampoco podemos borrar tantísimas décadas de <b>historia violenta hacia nuestros cuerpos y opresiva.</b> Entonces siento que hay dos vertientes: por un lado, sí siento que hay mayor concienciación y que cada vez más gente se da cuenta del impacto que puede tener un comentario que no viene a cuento, un comentario que no te han solicitado, una opinión no solicitada. Y por otro lado, también creo que estamos un poco en <b>“parece que esto es lo que se hace ahora”,</b> entonces todo va en tendencias, en moda en redes sociales, <b>“esto es lo que se hace ahora y tengo que decir para cumplir con”</b>, entonces ahí se desvirtúa un poquito el mensaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KFRTAPWXAREX5JAN3QUGFMTJSU.jpg?auth=b849b9be5b5c2da69a412c803aead246b8cbc9c3e4b6410f0354992dc6500bdd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Otra vida para mí” fue su motor en la recuperación, el deseo de dejar atrás el sufrimiento constante y comprometerse con su bienestar" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Qué fue lo más difícil de crecer sintiendo esa discriminación?</b></p><p>—Yo creo que la sensación de tener que compensar todo el rato, que es una cosa que todavía me acompaña mucho a nivel terapéutico es esta cosa de que nunca eres suficiente, <b>siempre tienes que compensar en tus relaciones, en tu trabajo, siempre tienes dar que “un poco más, un poco más”,</b> y eso te lleva a una hipervigilancia, una ansiedad constante de no llegar, entonces hay una insatisfacción porque sientes “sí mi cuerpo fuera otro”. Se queda algo muy metido de cómo me tengo que comportar con los demás, cuán complaciente tengo que ser, hay falta de límites y es bastante complicado, pero sobre todo el resumen sería: <b>el tener que compensar, en todos los sentidos de la palabra</b> <b>y en todos los niveles</b>. La complacencia en las relaciones, el ser supersimpática, superagradable, que nadie piense mal de mí, que no me rechacen, que no me abandonen, lo que tenga que hacer para que este cuerpo, que seguro haría que me rechazaras, sea compensado con atributos increíbles que te puedo mostrar en mi personalidad, y por supuesto la sexualidad que va intrínseca en el cuerpo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DZAVVX7ZNFHG5D6YNZ67ZUWDOU.jpg?auth=e430af30e742c8204944f03a9a4cfd63d56f42df7dc03dc5296b44806fe411d0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Mara asegura que la vida plena comienza al dejar de vivir en función de un ideal corporal y al validar el derecho al placer y al disfrute (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Cómo fue tu proceso de recuperación de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA)?</b></p><p>—La recuperación del TCA total existe, lo cual no quiere decir que se dé en todos los casos. Pero hay un porcentaje que no es demasiado alto en el que sí el TCA cronifica, quiere decir que lleva durante mucho tiempo esa conducta con la alimentación o con el cuerpo que se ve y entonces cuesta un poquito más. Mi psicólogo siempre me dice una cosa que es muy importante a tener en cuenta y es que <b>los pensamientos son ideas, pero no son factos</b>, no son realidades indeclinables, entonces que tu mente te diga: “Debemos compensar”, no significa que tú tengas que accionar hacia eso. <b>Los atracones son un recurso emocional cuando no tenemos otras herramientas</b>. ¿Cómo se aborda una recuperación de TCA? Depende de la gravedad del caso, normalmente se hace de forma <b>multidisciplinaria</b>, quiere decir que se aborda la parte de la psicología, la nutrición y en última instancia, si se necesita, la parte de psiquiatría porque puede haber estados de <b>ansiedad o depresión</b> u otros trastornos que pueden derivar de los TCA. El cuerpo es una máquina de supervivencia y lo hace lo mejor que puede con las herramientas que le damos, entonces se trata también de restaurar todo ese imaginario alrededor de la comida, esa conducta alimentaria, empezar a tener esa conciencia, a comer con el <i><b>mindful eating</b></i>, esta cosa consciente de “estoy masticando”, “cómo me encuentro”, “esto me sienta bien”, “esto me sienta mal”, conocerte.</p><p>Y luego, en la otra parte, tú puedas tener <b>herramientas </b>para un mal día, para cuando estoy con la regla, para cuando la tendencia de mi mente sería “dame ese chocolate”, ese chocolate en algunos momentos podrá ser un recurso, pero tendré un abanico muchísimo más enorme. Yo siento que todo no es A o B, siento que, como todo en la vida, fluctúa, entonces que te comas un chocolate cuando tienes un mal día, ¿está mal? no, mientras no sea el único recurso que tienes. Si yo cada vez que estoy mal, que tengo rabia, hago tal cosa, si tengo rabia y pego puñetazos, está mal. Si el único recurso que tengo para gestionar “x” emoción o “x” situación es darme ese <b>atracón </b>que me genera un <b>malestar físico</b>, porque va más allá también de lo que he comido, la calidad de los alimentos, la cuestión es que te sientes absolutamente embotada y te encuentras mal. La comida y el cuerpo es algo que tenemos tan accesible que puede ser muy fácilmente una <b>herramienta de castigo, de recompensa, de compensación</b>, porque la tienes superaccesible, entonces, si yo me quiero castigar a mí misma fíjate qué fácil lo tengo porque poseo este cuerpo del que yo soy dueña y la comida la tengo tan accesible que también la puedo usar de esa manera. Para mí ha sido toda la vida así: podré comer “x” cosa cuando pueda hacer “x” ejercicio, vestir de esta manera, salir con “x” persona, ser de una manera, tener una personalidad más extrovertida cuando adelgace, cuando mi cuerpo sea aceptado. Creo que esto es algo muy común en general en las infancias y adolescencias gordas o con cualquier disidencia, es la sensación de cuando esto acabe, y el problema de eso es que a veces llegamos a tiempo poder exprimir nuestra vida un poco más y es que <b>la vida se nos pasa y seguimos pendientes de que aquel pantalón que guardé no me cabe,</b> entonces es muy doloroso realmente.</p><p><b>—Contás en tu libro que lo que más te costó fue poner límites con tus familiares y amigos.</b></p><p>— Sí. Tuve que poner <b>distancia física, silencio </b>para colocar mis vivencias, mi historia, ubicar también a mis familiares en el lugar que correspondía y ponerme en primer lugar a veces, que tampoco está mal. Por otro lado, hay un montón de comentarios que te llegan y que en otro momento te hubieras callado y de golpe ese día dices: <b>“No quiero más comentarios así”</b>, en mi caso he sido muy cobarde en muchos sentidos, y muchas cosas las he contado antes públicamente que con mi familia, porque pensaba que me iban a hacer sentir <b>culpable</b>, porque me daba <b>vergüenza</b>, porque pensaba que no lo iban a entender, entonces para mí ha sido un poco de ensayo y error, yo lo que digo es que lo importante es escucharse a una misma y saber hasta dónde estás dispuesta a llegar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V3FRN2X6ARBOJKQSUYNZPIIT4M.jpg?auth=fc8a564810c79be7e1dd9b580ccfea15001c77fcf1873bf8907eb2f21a15efcc&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los atracones son un recurso emocional cuando no tenemos otras herramientas, dijo Mara Jiménez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué significaba para vos la frase “otra vida para mí” y cómo imaginabas esa nueva vida durante tu proceso de recuperación?</b></p><p>—Cuando yo empecé a recuperarme del TCA definitivamente y nació <b>Croquetamente</b>, la cosa era que yo había llegado a un punto que me encontré con 23, 24 años, no hace tanto en realidad, en el que dije: “No puede ser, me niego a creer que esto sea la vida, este sufrimiento, este malestar constante, este no saber quién soy. Esta sensación conmigo de <b>tantísimo rechazo y tantísimo asco, tantísimo odio,</b> es que no puede ser, esto será así hasta el final de mis días, no me voy a aguantar”, entonces se encendió esa chispa de <b>tiene que haber otra vida para mí</b> y para mí fue el motor de decir: “Voy a quemar el último cartucho, voy a <b>comprometerme con mi TCA</b>” porque cada vez que iba a terapia me hablaban de la anorexia y yo decía: “No, yo dejé de restringir y de vomitar hace mucho tiempo, esto no va conmigo”, es mucho más profundo, es una restricción más emocional de lo que te decía antes, de restringirme cosas que no solamente son comidas, sino que <b>me restrinjo el placer, el disfrute, el amor.</b> </p><p>La cuestión es que esa frase me empezó a retumbar, entonces fue el último cartucho, nació <b>Croquetamente,</b> dije: “Lo voy a contar”. Me comprometí con mi recuperación, empecé a empaparme muchísimo de lo que podía en ese momento, porque no me podía pagar terapia entonces iba a la obra social, mi padre me regalaba libros de autoayuda y empecé a que todos los inputs fueran <b>crecimiento personal, autoestima</b>. Obviamente, eso no te arregla el trauma y por eso yo llevo en terapia desde entonces, pero hasta que pude, es un pasito a la vez porque cada paso que das ya no vuelves a la casilla de salida. Tú te has quedado aquí y la que se cae no es la misma que la que se cayó en 2022 o en 2023 o en 2024, <b>ya eres otra</b>, entonces realmente el “otra vida para mí” no tenía muy claro qué era, pero tiene que ser otra. Yo decía: “Tiene que haber otra vida para mí ¿cómo es? no lo sé. Pero que no tenga este nivel de insatisfacción constante”. Cuando <b>sané mi relación con mi cuerpo </b>me di cuenta de que existía la sensación de <b>libertad</b>, de que me gusto, de que me respeto, honro mi cuerpo, esos gestos de amabilidad hacia una misma. Pero sí había otra vida para mí, una vida en la que mi cuerpo no es un freno que me limite mi vida y para mí comprobar eso, que yo podía vivir una vida plena, reír a carcajadas, explorar mis emociones, comer tranquilamente con el cuerpo que tengo sin necesidad de pasar por un quirófano, para mí fue muy importante, fue de vital importancia, supongo que esa vida se ve distinta en cada persona, pero sí creo que <b>es bonito plantearnos que existe.</b></p><p><!DOCTYPE html>
<html>
<head>
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1">
<style>
.container-video {
  position: relative;
  width: 100%;
  overflow: hidden;
  padding-top: 56.25%;
}
.responsive-iframe-video {
  position: absolute;
  top: 0;
  left: 0;
  bottom: 0;
  right: 0;
  width: 100%;
  height: 100%;
  border: none;
}
</style>
</head>
<body>
<div class="container-video">
  <iframe title="video-google" class="responsive-iframe-video" src="https://www.youtube.com/embed/XP54mOeasPA?si=bNv0PqOot8hpzd8m" loading=”lazy”></iframe>
</div>
</body>
</html></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7MCYVDY7PRHFHI4WOEHPNJDDGY.png?auth=98885922e4b42f46e31790d615007cb32310c03098a5c3de06590dbdd0985fc7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Lo importante no es solo lo que haces, sino qué tan bien lo sabes contar”: Isra Bravo, el copywriter que logró un negocio millonario enviando un email diario]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/19/lo-importante-no-es-solo-lo-que-haces-sino-que-tan-bien-lo-sabes-contar-isra-bravo-el-copywriter-que-logro-un-negocio-millonario-enviando-un-email-diario/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/19/lo-importante-no-es-solo-lo-que-haces-sino-que-tan-bien-lo-sabes-contar-isra-bravo-el-copywriter-que-logro-un-negocio-millonario-enviando-un-email-diario/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el reconocido copywriter hispano compartió estrategias para construir una marca personal fuerte y mejorar las habilidades de negociación. Por qué cree que vender “es lo mismo que vivir”]]></description><pubDate>Mon, 19 May 2025 10:18:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Isra Bravo, uno de los copywriters más influyentes y reconocidos del mundo hispano</b>, detalló cómo el arte de vender está presente en todos los aspectos de la vida, desde la niñez hasta el ámbito profesional. Compartió su trayectoria desde sus inicios trabajando en un almacén, donde descubrió el poder del storytelling y el copywriting para impulsar su carrera. <b>Subrayó la importancia del liderazgo, la perseverancia y el autocontrol en la construcción de una marca personal sólida</b> y ofreció consejos prácticos para mejorar las <b>habilidades de negociación</b> y autoevaluación. <b>Podés escuchar el episodio completo </b>en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><b>Spotify </b></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=ELeYZjeqIQ0" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=ELeYZjeqIQ0"><b>YouTube</b>.</a></p><p>Isra ha revolucionado la <b>forma de vender</b> por escrito con un estilo directo y altamente persuasivo. Formó a miles de emprendedores y empresas en España y América Latina, logrando resultados sorprendentes, tanto en sus propios proyectos como en los de sus clientes. <b>Es pionero en el uso del email diario como herramienta de venta, combinando historias breves con técnicas de persuasión para generar miles de euros al día con textos de apenas 300 palabras.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7FTRQLT7ORA7ZNBJCDHRSCVHZI.jpg?auth=46d91c4bb4c1553e3fd4f6684ef474335e8e5c1ce09a8da72fa88b08e46c200f&smart=true&width=1456&height=816" alt="Isra Bravo subrayó que todos somos una marca personal y que cada acción suma o resta en la percepción que otros construyen sobre nosotros (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Repites una frase que es: “Vivir es igual a vender”. ¿Qué significa para vos eso?</b></p><p>—Yo siempre digo que vivir y vender es lo mismo porque realmente es algo que hacemos desde que nacemos. Lo que hay que hacer es tomar consciencia de ello. Cuando tú eres pequeño y estás en casa y a lo mejor tienes hermanos, pues estás buscando la atención de tu mamá, tu papá, estás haciendo negociación, estás vendiendo. Cuando eres adolescente y tratas de ligar con alguien, estás haciendo lo mismo. Cuando en un trabajo tratas de postularte, cuando quieres un aumento de sueldo, también estás vendiendo y negociando. <b>Somos inevitablemente producto de ser comerciantes desde siempre, desde el principio de los tiempos.</b> Entonces, entender esto es una cosa que nos va a ayudar mucho a enfocarnos y verlo como una parte natural de nosotros. <b>Cuando alguien me dice que no le gusta vender, es como si me dijera que no le gusta respirar.</b> <b>Da igual que te guste o no, lo estás haciendo.</b> Incluso para decirme que no te gusta vender, estás tratando de venderme una idea. Entonces hay que asumir eso como parte de nosotros. Y en el momento que entiendes ese juego, todo va mucho mejor.</p><p><b>—¿Cómo empieza tu carrera y cuándo te diste cuenta del potencial que tenía el copywriting como oportunidad de negocio?</b></p><p>—Yo estaba descargando camiones en ese momento en un polígono en Asturias y es una historia que parece un poco cinematográfica en el sentido de: no llego a fin de mes, tengo una serie de problemas económicos bastante grandes y siempre me gustó escribir. Soy disléxico, entonces para poner orden en mi cabeza siempre tenía que escribir para intentar ordenar las ideas. Entonces, de casualidad le ayudé a un amigo con un presupuesto que tiene una empresa de mudanzas y funcionó. Entonces, empecé a interesarme en el mundo del storytelling, el copywriting, la redacción persuasiva y cómo los mejores redactores en Estados Unidos sacaban muchísimos millones de dólares gracias a saber hacer esto bien. Entonces me voy interesando y descubro poco a poco que tengo una habilidad extraña con esto que se me da especialmente bien y tengo la suerte de que una de las pocas cosas que se me dan bien son súper demandadas. <b>La mayoría de las personas, independientemente de que sean abogados, arquitectos, tengan unos estudios u otros, no comunican bien, normalmente no saben expresar bien su valor añadido.</b> En eso entra el papel de un redactor publicitario. Y bueno, pues se me empieza a dar bien, empiezo a mandar <b>todos los días un email como estrategia de negocio</b>, ya que no podía competir porque no tenía dinero para publicidad ni nada, pues era crearme una pequeña lista que la gente fuera entrando y yo les iba mandando todos los días email. Me di cuenta de que tenía un don para la escritura persuasiva y que, además, ese don se pagaba muy bien. Y hoy es un negocio que factura varios millones de euros al año.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VKMTXS4QNFFXTO34BSKCSX4BJI.jpg?auth=9485476207d828aaddc0ad770d98b8be26bf80ff381956a93f314762e906d8b7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Asumir la venta como algo natural permite enfocarse y comunicarse mejor tanto en lo personal como en lo profesional, según el experto" height="1080" width="1920"/><p><b>— Hoy se habla mucho de construir una marca personal. ¿Cómo construiste la tuya y qué hace que una marca personal sea buena?</b></p><p>—Hay un tema que mucha gente pasa por alto y cree que la marca personal es una cosa que va al margen de ellos. Todos somos una marca personal. Cuanto antes asumes que desde que naces eres una marca personal y que los movimientos que hagas van a tener en cuenta y van a sumar o restar para esa marca personal, mejor. Una marca personal que triunfa tiene que mostrar liderazgo. O sea, tú tienes que ser capaz de decir a la gente qué tiene que hacer. Eso es importante. Tú tienes que liderar tu negocio. Entonces tienes que saber utilizar esas herramientas porque a las personas, incluso las que puedan ser más independientes, que no le gustan que les manden, hay momentos en su vida que les gusta ser guiado. Cuando un cliente te pide un presupuesto, y mucha gente que no lo entiende, lo que quiere es que le digas qué tiene que hacer. Entonces, tiene que ver seguridad, tiene que ver autoridad, tiene que notar esas cosas. Tienes que transmitirlo. <b>La mayoría de la gente vende con mucho miedo, vende mostrando necesidad, buscando validación</b>. Y no compramos eso, no queremos eso. Queremos que nos digan qué tenemos que hacer sobre todo cuando contratan un profesional en quien quieren confiar. <b>Por tanto, una marca personal lo primero que tiene que tener es autoridad y tiene que tener personalidad</b>, <b>tiene que ser carismática.</b> ¿Cómo conseguimos eso? No buscando la aprobación de los demás más en esta era que vivimos de redes sociales, la mayoría de la gente vive buscando la aprobación de los demás y con miedo a lo que digan los demás. Si la gente se planteara cómo hacer una comunicación que conecte más con gente con la que podría conectar.</p><p><b>—Haces énfasis en tener una actitud </b><i><b>“No te necesito” de cara a un cliente</b></i><b> . ¿Qué consejos darías para aprender a transmitir esa actitud, incluso cuando en el fondo uno sí los necesita?</b></p><p>—Hay uno que funciona extraordinariamente bien. Imagínate que te viene un cliente y te pide un presupuesto. Tú se lo mandas y a medida que acorta los plazos para que se decida y más conversión. La mayoría de la gente da muchos plazos, muchas facilidades y por ejemplo, te mando un presupuesto del día cinco y te digo: “Oye, ¿te parece bien? ¿Cuándo hablamos? Y ya te estoy dando a ti la sartén, le das al cliente el poder de que elija y eso nunca se lo tienes que hacer. Tú mandas el presupuesto y le dices tienes dos días para decidirte y si a los dos días no se ha decidido, le pides un email que te confirme que no le interesa, o sea, le pides el no. Cuando tú le pides el no está resultando automáticamente más atractivo. Esto está muy estudiado en negociación del FBI de siempre, que yo he traído hace unos años el copy y lo he puesto en muchas formaciones. ¿Y cómo funciona? </p><p>Entonces, lo primero para no mostrar necesitado es buscar el no, buscar que te rechacen, marcar plazos cortos y no tener miedo a transmitir la sensación real de que tienes muchos sitios donde elegir, donde tener opciones. Cuando le decís a alguien: “Te doy una consultoría gratuita, te hago un diagnóstico sin cargo, ¿cuándo querés que te llame? ¿Cuándo te viene bien que nos veamos? ¿Qué te pareció? ¿Querés un descuento, algo más?” Estás mostrando tanta necesidad, estás pareciendo tan poco interesante como profesional que automáticamente la percepción de valor de la otra persona cae. Por tanto, tienes que mostrar que al final pronto va a ser real el hecho de que tú puedes elegir. Cuando tú puedes elegir, eres más atractivo, siempre. Para que la gente lo pueda visualizar, ¿tú llevas las zapatillas más baratas que te puedes permitir? ¿Has comprado las más económicas? ¿Vives en el piso más barato? No, ninguno. No vivimos en el piso más económico, ni llevamos la ropa más barata, ni las zapatillas, ni nada. Quiero decir, es como no entender que hay gente que lleva un reloj en la muñeca que cuesta 30 €, otros que llevan uno de 100 mil y otros que no llevamos. <b>El precio es solo un elemento más y la mayoría de las veces no es ni mucho menos el más importante</b>. La mayoría de las veces es simplemente un elemento más y en la mayoría de las ocasiones, además qué es lo que hace la gente normalmente cuando vende algo, piensa: si lo hago más económico rápidamente es más atractivo. Lo que no entienden es que si tú pones algo más económico vas a tener que justificar muy bien por qué es más económico, porque si no, la percepción de lo que vendes es que no es valioso. Y eso es lo peor y lo último que querrías transmitir. Entonces, ¿vas a vender algo barato? Tienes que tener una estrategia, saber por qué. Vas a tener que comunicar por qué es económico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SP7FPGMPQVBADJLFYDCLC244PA.jpg?auth=38f56b393470c013899be432c9deb1f890fc0ff49a8c5312052ed9192cb28413&smart=true&width=1456&height=816" alt="El entrevistado reivindicó el trabajo diario como el verdadero potenciador del talento y afirmó que sin perseverancia las habilidades no se desarrollan (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—En tu libro mencionas: “Solo hay un camino: trabajo, disciplina, autocontrol”. ¿Qué es el autocontrol para vos?</b></p><p>—Bueno, es un poco la perseverancia. Hay que tener una cosa clara. Siempre va a haber alguien más guapo que tú, más alto que tú, más fuerte, más rico, con más contactos, con más talento social, etcétera. Pero tienes que tener claro que más perseverante que tú, como máximo, te empatan. O sea, quiero decir, nadie puede ganarte en eso. Porque la sociedad es tan floja, la gente está tan poco dispuesta al sacrificio. Se han puesto las cosas tan fáciles que la mayoría de la gente se ahoga en un vaso de agua. Empiezan una formación y si no les sale al minuto lo mismo que has conseguido tú, no funciona, se rinden, van a otra cosa y la gente va de sitio en sitio, sin centrarse en nada. Si tú tienes el control y la perseverancia suficiente como para dedicarle tiempo a las cosas, eso es imbatible. Y todas las personas de talento que tú conoces que hayan destacado son extraordinariamente trabajadoras y perseverantes. No existe el talento. Si no lo trabajas, muere. Entonces, <b>solo con ser perseverante ya ganas a casi toda la competencia en casi cualquier cosa que hagas</b>. No necesitas siquiera ser una persona especialmente talentosa porque el hecho de la perseverancia no solo te va a hacer ganar a toda la perseverancia, sino que te va a convertir en alguien de más talento porque el trabajo va a potenciar aquello que sea lo que tú haces y a lo que te dedicas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T6HLPLVQBBACDDRIQGXNMPJPJQ.jpg?auth=c91698bf0ccbd799b7dd6bf03bb70d77d1f5d9e16c01e784219a94b45a3f9df0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Bravo destacó que vender con miedo o mostrando necesidad disminuye la percepción de valor y genera desconfianza en el cliente (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—Te hago la última pregunta, la que les hago a todos los invitados que pasan por acá: ¿hay algo que hayas leído, visto, escuchado o que te hayan contado, que en el último tiempo te haya hecho pensar o te haya dejado reflexionando y quisieras compartir?</b></p><p>—Hace poco escuché una historia de <b>Julio César</b>. La habían secuestrado unos piratas, esto era muy habitual y pedían 20 monedas de plata. Me invento la cifra, pero más o menos. Era el estandarte que pedían. Entonces él, que no era nadie, un joven de 25 años, sabía que si pedían ese rescate a Roma, Roma iba a decir: “Le podéis tirar al mar, no vamos a pagar 25”. Así que cuando los piratas iban a pedir esa cantidad, él dijo 25. Esto es ridículo. No sabéis quién soy. Tenéis que pedir 250. Entonces cuando llegó las noticias a Roma, dijeron: “¿Quién será esa persona por la que los piratas piden 250?” Y por supuesto, lo pagaron y pudo salvar la vida. Vino a confirmar algo que tengo bastante claro hace años, pero me gustó la forma en la que se contaba la historia: <b>la importancia de saber darnos valor</b>. Si tú no te das valor, que no hay que confundir con arrogancia, no hay que confundir con pensar que eres mejor que nadie. A mí una cosa que me transmitieron mis padres y acabo enseguida es no creerse más que los demás, pero quererse mucho es compatible. Esa historia viene a confirmar el que tú tienes que quererte mucho. ¿Si no te quieres mucho, tú cómo vas a querer a otros?</p><p><!DOCTYPE html>
<html>
<head>
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1">
<style>
.container-video {
  position: relative;
  width: 100%;
  overflow: hidden;
  padding-top: 56.25%;
}
.responsive-iframe-video {
  position: absolute;
  top: 0;
  left: 0;
  bottom: 0;
  right: 0;
  width: 100%;
  height: 100%;
  border: none;
}
</style>
</head>
<body>
<div class="container-video">
  <iframe title="video-google" class="responsive-iframe-video" src="https://www.youtube.com/embed/ELeYZjeqIQ0" loading=”lazy”></iframe>
</div>
</body>
</html></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NGJUCMQXH5FBXEKXMK6NRHMBBI.png?auth=16e29089d5b7496eb1eec3a6841a815e1d5b8afaca1df8f76e376fa7190bc16c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Aprender a aburrirse: el consejo más poderoso de un experto en estoicismo ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/11/aprender-a-aburrirse-el-consejo-mas-poderoso-de-un-experto-en-estoicismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/11/aprender-a-aburrirse-el-consejo-mas-poderoso-de-un-experto-en-estoicismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Pepe García, divulgador español experto en filosofía estoica, explicó cómo esta filosofía le permitió superar desafíos personales y ofreció claves para mejorar la toma de decisiones y gestionar las emociones en la vida cotidiana]]></description><pubDate>Sun, 11 May 2025 11:47:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un episodio reciente de <b>La Fórmula Podcast, el divulgador español Pepe García, conocido como El Estoico</b>, compartió su experiencia personal y profesional en torno a la filosofía estoica, una corriente que se ha adaptado a los desafíos de la vida contemporánea. Su interés por el estoicismo surgió en un momento de adversidad personal, cuando buscaba herramientas prácticas para enfrentar las dificultades del día a día. Inspirado por un video del empresario y autor <b>Tim Ferriss</b>, García encontró en esta filosofía una guía para <b>gestionar emociones y fortalecer su carácter</b>, lo que lo llevó a profundizar en sus principios y a compartirlos con una audiencia más amplia. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/episode/75m1UZYoTyWIU4L1I1QGiK?si=e4d64244d48b45ed" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/75m1UZYoTyWIU4L1I1QGiK?si=e4d64244d48b45ed"><i><b>Spotify</b></i></a><i><b> </b></i>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=3iKHHHIPyqk" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=3iKHHHIPyqk"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Pepe es licenciado en Derecho con un Máster en Liderazgo y Dirección de Equipos. Decidió dejar su carrera como abogado para dedicarse a la enseñanza y difusión del estoicismo. En 2019 fundó el portal<b> elestoico.com</b> y lanzó el <b>podcast </b><i><b>El Estoico</b></i>, con el objetivo de acercar esta filosofía clásica a la vida moderna. Además, es autor de los libros <i><b>Siempre en pie</b></i><b> y </b><i><b>Manual para la serenidad</b></i>, donde ofrece herramientas prácticas para gestionar emociones y fortalecer el carácter.</p><p>Su enfoque se basa en adaptar los principios del estoicismo a los desafíos contemporáneos, como <b>la gestión emocional, la presión laboral y las distracciones tecnológicas</b>. A través de cursos, conferencias y contenido en redes sociales, promueve una práctica estoica accesible y no dogmática, enfatizando la importancia del <b>autocontrol, la disciplina y la reflexión diaria</b>. Su labor ha resonado con una amplia audiencia, convirtiéndolo en una figura destacada en la divulgación del estoicismo en el mundo hispanohablante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2WET5XYWVG6TK3OOYI5QW74YU.jpg?auth=3661e970b95b7091da0bb2316be0ce1e424eb8bd08cb0e3f812ce21383247655&smart=true&width=1456&height=816" alt="En situaciones de ira, García destaca la importancia de cambiar el discurso interior y observar con calma los pensamientos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo llega el estoicismo a tu vida y por qué decidís dedicarte a esa filosofía y a hacer contenido y escribir sobre esto?</b></p><p>— Llegó a mi vida un poco por casualidad, mirando YouTube me salió el video de <b>Tim Ferriss</b>, hablando sobre el sistema operativo mental para lidiar con la adversidad y me gustó muchísimo porque yo estaba pasando por un mal momento y lo vi super práctico. Yo llevaba por aquel entonces tres o cuatro años meditando, leyendo sobre <b>budismo </b>y lo veía un poco lejano, quería algo más para el día a día. Hay un libro que se llama <i><b>El experimento rendición</b></i> de <b>Michael Singer</b>, donde él dice que cuando meditaba estaba todo muy bien, pero cuando abría los ojos su vida volvía a ser siempre la misma, entonces yo decía: “Yo medito, pero cuando abro los ojos me falta algo”, y el estoicismo me lo dio, seguí profundizando. Dice que cuando tú quieres saber si sabes algo de verdad, intentes explicárselo a un niño de cinco años y si ves que durante esa explicación hay cosas que fallan, eso es que no lo tienes claro, entonces tienes que revisarlo. Y me pasó, entonces empecé a escribir justo para enseñármelo a mí y luego también como método de exposición de incomodidades voluntarias a sacarlo en redes, en un blog, porque al final te obliga a ser más riguroso. Siempre estaba el síndrome del impostor: ¿quién soy yo para hablar? No tengo una carrera en esto, pero lo fui sacando y estamos hablando hace cinco años y medio, hace seis el proyecto y hasta hoy escribo y publico a diario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5IXZID6ROVAWDASGMW2UKRJKVE.jpg?auth=df82062699dd4c0ef084ebdb7d6136426884b6b9086b02c147e5a719cf29fe55&smart=true&width=720&height=480" alt="La frase de Epicteto “unas cosas dependen de ti y otras no” es la base del enfoque estoico que García promueve desde sus contenidos" height="480" width="720"/><p><b>— ¿Cómo se hace para pasar de entenderlo intelectualmente a poder aplicarlo en la cotidianidad?</b></p><p>— Al final hay un principio del estoicismo muy claro que es que algunas cosas están bajo tu control y otras no, entonces todo el mundo lo entiende, pero hasta que no lo vivencias, hasta que no lo sientes como tal, yo hago mucho énfasis en la palabra “sentir”, cuando lo sientes ya lo has interiorizado, porque intelectualmente todos lo sabemos, “nos vamos a morir todos”; pues sí, todos lo sabemos, ¿pero vives conforme a eso, lo sientes? Todos conocemos a gente que es muy estoica sin saber quiénes son los estoicos, entonces al final esos son principios de vida que hay gente que tiende más hacia ellos.</p><p><b>— Podés compartir algunas máximas y contarnos cómo las aplicás hoy en tu vida cotidiana?</b></p><p>— La primera y más básica es la que dice Epicteto en el manual 1.1. Él dice: <b>“De entre todas las cosas que hay en el mundo, algunas están bajo tu control y otras no”</b>, o “unas dependen de ti y otras no”, depende de la traducción. Pero de ti dependen: tus <b>pensamientos </b>o tus juicios, tus <b>acciones </b>o tu impulso a la acción, y tus <b>deseos </b>y aversiones, de ti dice que depende lo que piensas, tus <b>creencias </b>y demás; de ti depende lo que haces en el día a día; y qué deseas y qué no deseas, eso no te lo puede quitar nadie. <b>Y de ti no depende tu reputación, tu cargo, tu hacienda, tu casa, tu cuerpo</b>, todo eso no depende de ti, todo lo que depende de ti es libre por naturaleza y todo lo que no depende de ti puedes ser esclavo de ello. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRB4C2RSYVH23BCUIPTQ5CQQUY.jpg?auth=f88705c8c5dbbc95bfc18553472a58714357a232612b1c8705fa881bb9e67dec&smart=true&width=1456&height=816" alt="El aburrimiento, según Pepe García, permite observar el entorno y la vida interior, y es clave para desarrollar autoconocimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Por qué es fundamental aprender a aburrirse?</b></p><p>— Porque yo creo, y esto también es mi respuesta vivencial, que <b>ahí es donde está la vida, la vida de verdad.</b> Porque cuando te aburres, sí empiezas a prestar atención a todo lo que hay a tu alrededor, te das cuenta de un montón de detalles que habías pasado por alto y que son muy importantes valorar. Si yo, por ejemplo, te pido que vayas de aquí a tu casa y te digo: “Empieza a prestar atención a todo lo que ves”, vas a empezar a ver una farmacia que no habías visto nunca, un taller, un gimnasio, hay muchas cosas que no sabías que estaban. C<b>uando tú te aburres y estás en casa, empiezas a prestar atención a lo que hay dentro de ti y te das cuenta de muchas cosas de tu vida.</b> Porque nosotros confundimos estar solos, creemos que estar solos es estar solo en tu casa, pero si tú estás siempre con el móvil y estás externalizado, <b>aburrirse es bueno para pensar y para darte cuenta de qué cosas en tu vida van bien</b> y<b> cuáles no van tan bien y puedes trabajar un poquito</b>. Cuando llegas a casa, siéntate en el sofá una hora a no hacer nada, es como un acto rebelde, es una locura y dices: <b>“Cómo no voy a hacer nada”, “estoy perdiendo el tiempo”,</b> pero empiezan a salir cosas y empiezas a desarrollar una capacidad que es la de observar lo que va saliendo y a discernir lo real de lo ilusorio. Muchas de las grandes mentes, los grandes descubrimientos de artistas, de ingeniería, han salido del aburrimiento, lo del entretenimiento es nuevo, antes la gente se entretenía pensando o creando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THDHWTXDXFHOZNR7QVRTXSPTCU.jpg?auth=9560098056085d49b52e9ef397b3d5775d1d311a4e62ade3ea2575eb333b8138&smart=true&width=1456&height=816" alt="García afirma que el uso intensivo de pantallas impide estar en contacto con uno mismo y bloquea procesos reflexivos necesarios (imagen ilustrativa infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hoy es muy fácil evitar estar a solas con nuestros pensamientos, algo que antes ocurría naturalmente al no tener una pantalla con uno siempre.</b></p><p>— Sí, estamos sobreinformados y al final te engañas a ti mismo al decir: “Voy a limitar mis redes sociales a ver si eso me ayuda, pero eso también es lo mismo, porque al final en vez de ver las noticias y ver dramas, estás viendo gente que te termina dando consejos de qué hacer y tú dices: “Yo utilizo mis redes bien”. Pero es una <b>sobrecarga </b>de ejercicios o de prácticas, de cosas que tienes que hacer cuando tú ser ya sabe lo que tienes que hacer. Yo siempre digo: “No sé esto de dónde lo saqué”. Es como si tienes un vaso y le vas echando agua y echando agua, al final el vaso empieza a rebosar y empieza a salir el agua por todos lados y no se llena más. Tienes que vaciar el vaso para poder volver a llenarlo, entonces si el vaso es tu mente y le estás metiendo libros, informaciones, llega un momento en que se satura y dices: “No puedo más”, entonces hay que vaciarla para que se pueda volver a llenar. ¿Y cuál es la manera de vaciarla? </p><p><b>Vaciarla es meditar</b>, es escribir sobre lo que quieras, es dar un <b>paseo por la naturaleza</b>, es hacer <b>deporte</b>, es moverte al aire libre, pero hacer deportes o en la naturaleza no con un podcast, sino vacíate de verdad. Creo que es imposible que estés tú en casa un poco agobiado y vayas a dar un paseo con un vaso de agua, tranquilamente mires el cielo, el sol, la gente, los árboles y te sientas peor, creo que es imposible. Te alivia. Hay estudios que avalan cómo cuando tú te vas a la naturaleza y pasas una hora, sin tecnología, sin nada, la actividad de tu amígdala, que es la parte más relacionada con las emociones, se reduce y en vez de estar super atrofiada se relaja, entonces al final somos naturaleza, estamos metidos aquí en bloques de hormigón y de cemento, pero no somos eso, somos animales.</p><p><b>— ¿Qué le recomienda un estoico a alguien que está pasando por un ataque de ira?</b></p><p>— Cuando Séneca, que es el que escribió sobre la ira, dice que cuando vas a pegar el puñetazo ya es tarde, tienes que hacerlo antes, y él dice algo muy interesante: “Primero, presta atención a las sensaciones del cuerpo”, él afirma que <b>la ira es una locura transitoria,</b> de alguna manera la persona se siente iracunda y cuando se le pasa dice: “¿Cómo he podido actuar así? ¿Qué ha pasado aquí?” ¿Cuáles son las señales de una persona iracunda? <b>Frunce el ceño, aprieta la mandíbula, empieza a hacer movimientos rápidos, a chillar, a hablar mal a la gente</b>. Cuando notes un atisbo de eso en ti, en tu cuerpo, porque como dice la neurociencia, el cuerpo sabe aquello de lo que la mente no se ha dado cuenta, no continúes, vete a dar un paseo, al baño, respiraciones profundas, intenta calmarte, el sistema nervioso tienes que bajarlo, entonces Epicteto decía: “Date un espacio y te será mucho más fácil gobernarte a ti mismo”, poner una pausa, porque si sigues haciendo eso la vas a acabar liando. </p><p>Y luego lo segundo es el <b>diálogo interior</b>, la parte del cuerpo y la parte de la <i>psiqué</i>, observar qué te estás diciendo, ¿cómo desaparece la indignación? Cuando estamos enfadados, lo único que hacemos es buscar argumentos que nos den la razón y que nos carguen de razón para enfadarnos más todavía. Olvida eso, vigila el discurso interior y cámbialo por otro. <b>Los pensamientos gobiernan tus acciones</b>, entonces si te estás diciendo: “Este tipo merece ser castigado, este se va a enterar, cómo me hace esto a mí”, ahí no puedes controlar la ira. Pero si dices: <b>“Voy a calmarme, cuando esto pase lo voy a observar desde otro sitio, voy a tranquilizarme, voy a tomar asiento”,</b> lo haces desde otro sitio, entonces, paso número uno: <b>presta atención al cuerpo, relájalo, haz respiraciones profundas, cálmate, calma el sistema nervioso</b>. Y paso dos: <b>baja revoluciones mentales</b>, porque al final si el uno no lo controlas y el dos tampoco, el tercero ya es tiránico, ya no lo puedes gobernar, le vas a dar un puñetazo a la pared, ya es imposible…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3VT2OLUIOJD2JOYGXFACQHF6TQ.jpg?auth=19e402ba1434304f25953771a1cf64769486d86b1d03f8eafa5dde401cb6fe6f&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La práctica del estoicismo para García no requiere erudición, sino coherencia entre lo que se piensa, se siente y se actúa a diario (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— Quiero hacerte la última pregunta que le hago a todos los invitados y es si nos puedes compartir algo que en el último tiempo te invito a pensar y te gustaría recomendar</b></p><p>— Voy a recomendar a todo el mundo que lea <b>Cien años de soledad</b>. La serie también está muy bien. Y sobre todo una idea que está rondando mucho conmigo últimamente y que estoy trabajando en ello es el tema de trabajar la percepción y de que partir de la base de que todo lo que estoy viendo ahora, estoy percibiendo ahora, es erróneo, el significado que le estoy dando a todo ahora mismo es erróneo porque está basado en creencias anteriores, en ideas vedadas, en patrones heredados y que no estoy viendo nunca algo tal y cómo es por primera vez. De la misma manera cuando tú estás viendo cualquier persona, con alguien que has interactuado antes o con la que vas a interactuar y vas con expectativas del pasado, no la estás tratando tal y como es, sino según tus creencias, entonces me está ayudando mucho a <b>cambiar la percepción sobre todas las cosas.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/3iKHHHIPyqk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Aprender a aburrirse: el consejo más poderoso de un experto en estoicismo, Pepe García | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUS4Y7F2MVHTDJZSP743IHQYI4.png?auth=e4b16ce718508f126c98fdbce4903311945191f881360b6bd1c3daf7c23aaef4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“El cerebro también se entrena”: el método que potencia el rendimiento de deportistas de élite y todos podemos aplicar, según Estanislao Bachrach]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/04/el-cerebro-tambien-se-entrena-el-metodo-que-potencia-el-rendimiento-de-deportistas-de-elite-y-todos-podemos-aplicar-segun-estanislao-bachrach/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/04/el-cerebro-tambien-se-entrena-el-metodo-que-potencia-el-rendimiento-de-deportistas-de-elite-y-todos-podemos-aplicar-segun-estanislao-bachrach/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Estanislao Bachrach, doctor en Biología Molecular, advierte que entrenar solo el cuerpo no alcanza sino que es necesario trabajar también la mente y el cerebro para tomar mejores decisiones, sostener la concentración y rendir al máximo nivel. Además, revela cómo las visualizaciones impactan directamente en el desempeño físico y reflexiona sobre la capacidad de cambio que tenemos todos, sin importar la edad
]]></description><pubDate>Sun, 04 May 2025 13:28:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Estanislao Bachrach, </b>doctor en Biología Molecular, especializado en neurociencias, señaló que tanto las neuronas como los pensamientos pueden entrenarse y explicó cómo funciona la visualización efectiva antes de una competencia deportiva, por qué el cerebro no distingue entre lo real y lo imaginado, y cómo estos ejercicios pueden marcar la diferencia entre una buena y una mala actuación. También se refirió al concepto de <b>inteligencia del cambio</b>, que invita a repensar cuánto podemos transformarnos a lo largo de la vida. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/episode/37oX730OQJkk9eJYsa6N2I?si=yhPH-l9YRr-pUGs5DFY4Gw" target="_blank" rel="" title="https://open.spotify.com/episode/37oX730OQJkk9eJYsa6N2I?si=yhPH-l9YRr-pUGs5DFY4Gw"><b>Spotify</b></a> y <a href="https://youtu.be/zx8r-cMODP4?si=ezvf41i1heKKa84N" target="_blank" rel="" title="https://youtu.be/zx8r-cMODP4?si=ezvf41i1heKKa84N"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Estanislao enseñó e investigó durante cinco años en la <b>Universidad de Harvard</b>, donde recibió distinciones por su excelencia como docente. A su regreso a <b>Argentina</b>, se convirtió en una figura clave en la formación ejecutiva, codirigiendo programas de prestigiosas universidades como Harvard Medical International y Columbia Business School. Además, es profesor de liderazgo e innovación en la Universidad Torcuato Di Tella.</p><p>Bachrach es un referente en <b>creatividad e innovación</b>. Cofundó Creative Brains At Work, una consultora internacional, y ha sido conferencista en TEDx, WOBI y en el documental <b>Mankind </b>de The History Channel Latin America. Su primer libro, <b>ÁgilMente</b>, fue un fenómeno editorial sin precedentes en Argentina, consolidándolo como un divulgador exitoso en temas de <b>neurociencia </b>aplicada al cambio y al desarrollo personal.</p><p>Actualmente, impulsa un innovador formato de charlas en vivo donde combina <b>neurociencia, humor, imágenes y música</b>. Junto al DJ Christian Roy, desarrolló un set que utiliza frecuencias y tonalidades diseñadas para llevar al público por distintos estados emocionales. Tras el éxito en Buenos Aires, este evento se presentará próximamente en Rosario, Córdoba y Uruguay.<b> “Durante 15 o 20 minutos y la idea es que la gente atraviese diferentes estados emocionales durante la música”, </b>explicó el especialista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/COGHEHQP25DPHGE7C6AKOPD25Q.jpg?auth=75a5b82f68df60711ae82efd1dddb966769d9184df6d89d402d5b736ac44e21e&smart=true&width=1456&height=816" alt="Estanislao Bachrach explicó que las neuronas y los pensamientos pueden entrenarse igual que el cuerpo en cualquier disciplina deportiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Trabajás con deportistas de alto rendimiento, ¿cómo se llama el trabajo que hacés con ellos?</b></p><p>— No soy psicólogo, el clásico es el psicólogo deportivo al cual respeto muchísimo, pero yo no soy psicólogo, sí en mi equipo tengo a Agustín que es psicólogo. Yo lo llamo “entrenador mental”, también le agregué “entrenador cerebral”, que suena un poco por ahí soberbio pero <b>el cerebro también es entrenable</b>, las neuronas se pueden entrenar, entonces siempre parto explicándole al deportista la diferencia entre la mente y el cerebro, que las dos son entrenables y, fundamentalmente, la importancia que tienen una fortaleza mental y un cerebro bien constituido para la práctica deportiva. </p><p><b>— ¿Con qué objetivo un deportista tiene que entrenar sus neuronas y a qué se refiere “entrenar una neurona”?</b></p><p>— Lo que yo le explico a los deportistas es: como vos entrenás la parte física, la parte técnica y la parte táctica de cualquier deporte que quieras hablar, la parte mental, y para nosotros por lo menos desde la mirada de la biología, todo movimiento que vos hacés con el cuerpo, ya sea para las anillas, el yachting o el fútbol, <b>el cerebro decide ese movimiento y la calidad de ese comportamiento, depende de qué esté pasando en ese momento en tu cerebro. </b>Entonces, la explicación es esa: tenés el cerebro que es estar más o menos concentrado, tomar mejores o peores decisiones, aprender a visualizar una técnica, una jugada, algo táctico que querés hacer y repetirlo varias veces en tu cabeza, poder manejar distintas formas de respirar para estar más tranquilo o más activado al momento de competir, eso es la parte del cerebro y después está la mente que son <b>los pensamientos que tienen un impacto enorme en tus emociones. </b>Imaginate que un deportista sale a competir “uy, voy a perder, no estoy bien, me van a ganar”, todos esos pensamientos le generan inseguridad o intranquilidad y eso está demostrado que tiene un impacto directo en el cuerpo, y el deportista trabaja con el cuerpo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4ANFU23TNE3BLWKVH7AJIEFAE.jpg?auth=4a3c6b3f740f8f657aa6aad653202a18638378b04e4ffe6fc97d1a99e0e984d3&smart=true&width=1376&height=864" alt="La mente y el cerebro son entrenables, ambos influyen en la concentración, las decisiones y las emociones durante la práctica deportiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="864" width="1376"/><p><b>— Una vez leí que los atletas lesionados, aunque no puedan entrenar, visualizan los movimientos. Y ese “entrenamiento mental” puede tener un impacto similar al entrenamiento real en la cancha.</b></p><p>— Hay dos cosas para decir. Si yo estoy recuperandome un desgarro y estoy trabajando con mi kinesiólogo, con mi fisiatra, y me está haciendo movimientos en el cuádriceps, por ejemplo, y yo estoy charlando de la vida con el fisiatra, ok. Ahora, si yo estoy llevando la atención a donde me está trabajando el fisiatra, <b>la recuperación es más rápida</b>. Hay mucho estudio sobre esto y los fisiatras en general, o los fisiólogos, o los kinesiólogos, con todo respeto, lo saben. Entonces <b>“pará diez minutos, respirá tranquilo, llevá la atención a donde yo te estoy tocando, sentí el músculo, qué está pasando”</b>, eso por un lado sí, está demostrado. Por el otro, una de las herramientas que yo trabajo es la <b>visualización</b>. Como <b>el cerebro no reconoce realidad de fantasía</b>, no distingue si está charla está sucediendo o te la estás imaginando, lo que se demostró es que si vos metés a un atleta o a un músico, a un artista, en una resonancia magnética nuclear y lo hacés visualizar con un protocolo muy específico, exactamente lo que quiere hacer mañana en el partido, o en la competencia, <b>todas las áreas del cerebro responsable de ese movimiento se iluminan</b>, cuando vos no te estás moviendo, estás quieto en el resonador, entonces las mismas áreas que usás para patear un penal, por ejemplo, las estás usando cuando te lo imaginás. </p><p>Dos o tres cosas muy importantes: si vos no sos bueno técnicamente, por ejemplo, pateando penales, visualizarlo no sirve para nada, <b>si vos visualizás mal puede empeorar, </b>entonces a lo largo de estos años ha habido un montón de artículos científicos y no hay ninguno que sea perfecto, que van creando protocolos. ¿Cuál es el protocolo? “La noche anterior a la competencia solamente 30 segundos vas a visualizar…”; otro protocolo: “una hora antes de la competencia…”, y ahí uno va a haciendo prueba y error con el deportista qué protocolo le conviene. Lo que sí está demostrado es que en ese protocolo visualizar eso que decías vos tiene que tener la mayor cantidad de <b>detalles </b>posibles: cómo vas a estar vestido ese día en la competencia, qué temperatura va a hacer, cómo creés que te vas a sentir, cuál va a ser el público que te va a estar mirando, cuanto más detalle le agregues a la visualización más chances de que al otro día te suceda tal cual te lo imaginaste, y sucede, tengo deportistas que vienen y me dicen:<b> “Este gol lo hice anoche, visualizando”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO6VWJI2SZGVJAFYJLPOVUDNQQ.jpg?auth=9189e57f10de856846ad2b8c5ff9ab6b67d94eddcf535890b06b7c410d4483ae&smart=true&width=1456&height=816" alt="Visualizar con todos los detalles posibles una jugada o competencia puede aumentar las probabilidades de lograrlo al día siguiente 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Estudiás la inteligencia del cambio. ¿De qué se trata?</b></p><p>— <b>Es la capacidad que tenemos todas las personas para cambiar a cualquier edad</b>. Todas las personas tenemos la capacidad para cambiar, lo que no sabe la biología es cuánto y en qué tiempo, cuánto vas a cambiar y cuánto necesitás, viste esos libros que dicen “en 20 mil horas logras tal cosa o en cuatro semanas…” yo no lo sé, nunca leí una cosa así, quizás sí, pero yo no lo sé. Hay todo un proceso de los hábitos y hay un proceso de autoconocimiento, de darte cuenta de que muchas narrativas de cosas que te contás sobre vos mismo son realmente las que te están perjudicando en la vida y no es tu pareja, no es tu jefe, no es el país, no es tu colega. Mucho sos vos, y sin importar de dónde viene eso, que es algo que podríamos ir a trabajar en psicoanálisis, puede ser importante pero para mí sin importar, <b>se puede cambiar, requiere de esfuerzo, de disciplina, entender un poco cómo hacerlo, pero la excusa de “no puedo, soy grande” o “yo estas cosas no puedo”,</b> <b>eso estoy convencido de que no es verdad. </b>Lo que sí observo mucho es que la gente dice: “¡Uy! Sí, me vendría bien, sería buenísimo”, pero no tienen ganas, a los adultos en general nos da como pereza. Decimos: “Ya que aprendí un montón. Yo ya en esto soy bueno, y ahora tengo que gastar energía, tiempo, atención en esto otro”, para mí vale mucho la pena, pero es posible y todo se define en esto de <b>neuroplasticidad</b>.<b> Hay experimentos con personas de 90 años que aprenden idiomas, a tocar instrumentos</b>, rejuvenecen su cerebro jugando o haciendo actividades, entonces <b>la edad no es una excusa, uno puede siempre cambiar un poco.</b></p><p><b>— ¿Qué impacto tuvo para vos la meditación y cómo se aplican estas herramientas en situaciones cotidianas?</b></p><p>— La meditación es un proceso, una disciplina, una herramienta, una experiencia y he visto mucha gente acá sentada que te ha hablado de esto que no hay ningún tipo de duda el impacto positivo que tiene en tu mente, en tu vida y en tu cuerpo. Como toda linda herramienta o herramienta poderosa requiere de disciplina, de paciencia, tiempo, atribuyo muchos de los cambios de mi vida a meditar, pero también trabajo mucho en algo que se llama el <b>cambio de </b><i><b>mindset</b></i> y es: me siento muy mal por algo, freno, ¿cómo estoy interpretando esa situación? ¿en qué estoy pensando? <b>Dejar de culpar al otro</b> ¿realmente es el otro o la otra? ¿no tendré que ver yo con qué me estoy creando acá sobre esa situación? Y 9 de cada 10 es “sí”. Es la cantidad de pensamientos que tengo: mentiroso, falso, exagerado, sobrecargado, eso me hace sentir tan mal. Entonces,<b> uno empieza a reemplazar los pensamientos, es una gimnasia que al principio cuesta un poco </b>y una vez que uno lo hace por uno o dos años, es más fácil. Lo hice en el tráfico viniendo para acá, ya la gimnasia es inconsciente, antes me requería de esfuerzo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQYSP4VIBVE5XI2ZKD6OCXL76I.jpg?auth=f60833fdc4e4ca140766f6375dc446ec90e0397aa7699b2c406ad17a7daf5fe1&smart=true&width=1792&height=1024" alt="Cambiar pensamientos distorsionados por otros más reales reduce la intensidad emocional y mejora la salud mental cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Qué impacto tiene la calidad de nuestros pensamientos cotidianos en nuestras emociones y en nuestra salud física y mental?</b></p><p>— El 90% del día estamos hablándonos a nosotros mismos, es un montón, casi todo el tiempo. <b>Todo el contenido y la calidad de eso que pensamos 90% del día es lo que va a impactar en cómo nos vamos a sentir</b>, yo no tengo ninguna duda de eso. El trabajito es encontrarse en momentos del día, y no estoy hablando de dramas ni de traumas, eso es para terapia, estoy hablando de lo cotidiano que te molesta, te incomoda y estás queriendo evitar. Cuando estás en esos momentos el experimento es mirarte, se llama <b>metacognición</b> y decir: <b>“¿En qué estoy pensando que la estoy pasando tan mal?”</b> en vez de decir: “Mi jefe tal cosa, mi mujer tal cosa”. Vas a encontrar con pensamientos que no son verdad y que están tan exagerados que lo que hacen es impactar en tu intensidad emocional. Si vos ya estás enojado por una reunión difícil, al pensar todo eso, estás con furia, entonces la diferencia entre el enojo y la furia es empezar a maltratar al otro, me maltrato a mí, cambia mi química del cuerpo y me empiezo a enfermar. <b>Bajar un poquito la intensidad emocional cambiando tu forma de pensar, tiene un impacto en tu salud mental y física enorme, cualquiera lo puede hacer y es gratis.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FEKHYZY4ZNGLFBN243TU4ETMOY.jpg?auth=2cc7c6cc2e5f15850a3e97e92b6ee00f9088df70cdb44feb199933bd1d2f029e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La meditación fortalece zonas cerebrales que procesan información del cuerpo, facilitando mejores decisiones y mayor estabilidad emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Algo que me parece muy interesante también es la información que nuestro cuerpo nos da a través de señales para la toma de decisiones. ¿Tenés algunos ejemplos que me puedas dar de eso?</b></p><p>— Tengo un experimento que se hizo en Wall Street. Un científico agarró a varios de sus estudiantes y se convertían en la sombra de brókers. El estudiante lo pasaba a buscar en Manhattan a la mañana, lo acompañaba en subte, laburaba con él o con ella, volvía a la casa, todo el tiempo, y el estudiante lo que le pedía a estos chicos es que cada una cantidad de minutos u horas, frene, cierre los ojos y sienta su corazón, sin tocarse en ningún lado. Entonces, de repente estaba frenético en la Bolsa de Nueva York, vendiendo, comprando, y decía: “Frena. ¿Sentís tu corazón? ¿Sí o no?“, “No”, respondían. Después cuando decían que sí, el chico verificaba que era cierto. A los seis meses los dividen en dos. Estos chicos que trabajan en la Bolsa son muy buenos escuchando a su cuerpo y estos son malísimos, ¿hay alguna diferencia en la guita que hicieron en el año? Descubrieron que había una enorme diferencia. <b>Los que escuchaban a su cuerpo ganaban más plata, que ni siquiera era plata de ellos, </b>era para sus clientes. Este es uno de muchos experimentos. Hay una relación estudiada entre la <b>inteligencia del cuerpo y nuestra inteligencia racional</b>, la inteligencia más de la cabeza o de los conceptos, yo la llamo “conceptual”, hay una sinergia, se juntan. No es que el que conoce mucho del cuerpo no le sirve de nada para tomar decisiones o viceversa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M3P6D4JSGVBTLP5IQ6K5VC3TPM.jpg?auth=a2e15d6351bdf5a872411178f11f2ca318db7c4d1c1fffbcae1b7fb728f8d542&smart=true&width=1456&height=816" alt="El contenido de los pensamientos diarios impacta directamente en las emociones y en la salud mental y física de cada persona (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Escuchar el cuerpo te referís a esto que en inglés es el “</b><i><b>gut feeling</b></i><b>” o hay algo más?</b></p><p>— Es el “<i>gut feeling</i>”, pero no estás escuchando sólo al <i>gut</i>, que es el intestino, estás escuchando todo tu cuerpo. En biología, escuchar los latidos del corazón son el ejercicio o el experimento clásico para saber cuánta capacidad interoceptiva, que es escuchar a tu cuerpo, las personas tienen. El experimento de Wall Street terminó en que los chicos que sí escuchaban a su corazón, a su cuerpo, tenían áreas del cerebro mucho más grande que los que no y una de esas áreas es la <b>ínsula</b>, que recibe información del cuerpo. <b>El cuerpo le manda al cerebro nueve veces más información que el cerebro al cuerpo</b>. </p><p>Esa información que no aprendemos en ningún lado y que nadie nos enseña, tiene un impacto enorme en tu toma de <b>decisiones </b>y en tu bienestar porque cuando vos tenés un buen <i>gut feeling</i> o esta escucha de tu cuerpo terminás arrepintiéndote mucho menos de las decisiones que vas tomando. A veces tomás decisiones racionales, a veces emocionales, a veces combinadas, pero el cuerpo está todo el tiempo diciéndote cosas. Te habla de tres formas distintas: de <b>manera evidente</b> “tengo examen, me duele la panza”; de <b>manera pequeña</b>, cada vez que tengo un podcast me pongo un poco nervioso y me dijo un amigo que me rasco y no me había dado cuenta; y después la que más me copa: de <b>manera sutil</b>, el cuerpo te habla con sutilezas, te manda mensajes todo el tiempo.</p><p><b>— ¿La meditación te permite entrar en ese registro?</b></p><p>— <b>La meditación</b> es todo, es por lo menos ahora <b>la herramienta con más evidencia científica que te permite,</b> por ejemplo, <b>agrandar la ínsula.</b> Entonces, cuando agrandás tu ínsula recibís más información de tu cuerpo y la escuchás. A medida que meditás más, empieza a pasar eso. Esta sutileza del cuerpo permanentemente te va dando mensajes, la meditación es un gran escuchador o camino para poder escucharlas.</p><p><b>— ¿Qué sutilezas o qué cosas prevenís? ¿En qué sentido te ayuda estar conectado con tu cuerpo?</b></p><p>— A veces es difícil explicar, pero yo creo que si termina mi semana y miro para atrás y comparo con el año pasado, digo lo siguiente: “La verdad que esta semana me arrepiento muy poco de las cosas que hice y decidí hacer y cómo le hablé a la gente”, hay veces que sí y pido perdón y me equivoco como todos, pero creo que los grandes cambios son esos. Hay algo que el cuerpo me está diciendo,<b> “ahora sí, ahora no, estaciona acá, date una vueltita por acá, no arranques así la clase”</b> que me da más seguridad en mí mismo, en el laburo y sobre todo en el trato con mis hijos, más <b>seguridad</b>, más <b>firmeza</b>, y no viene todo del cerebro. Hay algo que no puedo explicar porque no tiene palabras que me hace sentir más tranquilo y más seguro. No soy un monje budista, me equivoco, pido disculpas, tengo reacciones, impulsos, me enojo, pero mucho menos que antes. Siempre la diferencia es eso, menos que antes y ese “menos que antes” me hace más feliz y te está hablando un paciente con dolor crónico, entonces hay que poder decir esto y <b>no sólo la meditación, la respiración tiene 5 mil años de sabiduría</b>.</p><p><b>— Te voy a hacer la última que es la que le hago a todos los invitados. Si pudieras contarme algo que hayas leído o visto, una película o una frase que te gustaría dejar para compartir, ¿qué sería?</b></p><p>— Hay una película muy vieja que a mí me impactó muchísimo y creo que terminó de convencerme de que yo quería ser más que divulgador, maestro, profe o docente, porque soy docente de corazón antes que biólogo, que es <b>“La sociedad de los poetas muertos” </b>con <b>Robin Williams</b>. El impacto que tiene un maestro, un profe de básquet, el de boy scout, o el de handball, o una profe de literatura. Hay gente que te marca mucho en la edad primaria, más allá de tus viejos obviamente, y esa película me enseñó eso: cómo uno a veces dando muy poquito puede tener <b>un impacto positivo</b> y después de eso no te olvidas nunca. Y una frase es juego, propósito y la otra no me acuerdo, es en inglés. Refiere a tener siempre en vista cuál es el <b>propósito</b>, para qué estoy haciendo, qué es lo que me llena o qué es lo que me llevo o a quién le estoy dando cosas, eso es algo que tengo bastante consciente toda la semana. Cuando hablo con los chicos, con los estudiantes, con mis hijos, con los deportistas, es ¿cuál es tu propósito? ¿Cuál es tu tractor, tu motor, a dónde querés ir, qué querés ser? La palabra jugar refiere a no olvidarse nunca de jugar, el juego es clave para todo y creo que el otro día leí justo que <b>el ser humano es el único que deja de jugar de adulto</b>, en general. Los animales juegan a toda edad, padres con hijos, colegas animales, etc., entonces tengas o no tengas hijos no olvidarte de jugar. <b>El jugar te conecta.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/zx8r-cMODP4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="La ciencia detrás del cambio: cómo entrenar la mente, con Estanislao Bachrach | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6S6GBERQZ5EV5KJYHGVAJQB53A.png?auth=07ea941cdfd42ada042b283638b54ed9b936bbdc79d89af693ff82f4e89f087a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La Fórmula - Estanislao - Home]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Paulo Londra: “La música tiene que ser un medio para canalizar los sentimientos y mostrar lo que uno vive”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2025/04/29/paulo-londra-la-musica-tiene-que-ser-un-medio-para-canalizar-los-sentimientos-y-mostrar-lo-que-uno-vive/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2025/04/29/paulo-londra-la-musica-tiene-que-ser-un-medio-para-canalizar-los-sentimientos-y-mostrar-lo-que-uno-vive/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[Tras un regreso explosivo en Madrid, el artista cordobés repasó su presente en un diálogo exclusivo con Infobae. Habló sobre su conexión con el público, la importancia de los valores y el aprendizaje que le dejó el paso del tiempo]]></description><pubDate>Tue, 29 Apr 2025 12:12:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/42HUAL44IVE37C7PQBJQCON2KE.jpg?auth=815b31081a2f5c77d50b344ff5be5732317ea2ff8c2c0e8910e90f7d61b0b98c&smart=true&width=9504&height=5346" alt="Paulo Londra cantó ante una multitud en España, en el marco de la presentación de su nuevo disco Versus." height="5346" width="9504"/><p><i>“Me siento muy bendecido, la verdad, por los fans que tengo y por la gente que vino a apoyarme”</i>, dijo <a href="https://www.instagram.com/paulolondra/?hl=es-la" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.instagram.com/paulolondra/?hl=es-la"><b>Paulo Londra</b></a> con la voz aun vibrando de emoción después de llenar el Movistar Arena de Madrid, ante más de 10.000 personas, en un evento en el que también estuvo presente la artista española <b>Lola Índigo</b>. Todavía procesando lo vivido, confesó: <i>“No caigo. Esperé un montón para esto”.</i></p><p>El rapero y cantante cordobés, referente de su generación, refleja en cada respuesta la humildad que ha intentado conservar a lo largo de su vertiginosa carrera<i>. “Siempre tuve los pies en la tierra”</i>, aseguró al hablar de su crianza y de cómo ha logrado mantenerse fiel a su esencia en un mundo donde el éxito puede marear. Londra también abrió su corazón sobre el significado de su nueva música, la forma de conectar con su gente, su manera sencilla de presentarse ante el mundo y los aprendizajes profundos que marcaron su vida en los últimos años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XNAK4KOT7RFYLFGEUNCDFLTZPI.jpg?auth=75312f1114b76c437738b38f03087bb77e815660b392174c56d096c1d89d2fbd&smart=true&width=6122&height=3443" alt="Lola Índigo y Paulo juntos en el escenario en Madrid." height="3443" width="6122"/><p>Paulo lanzó recientemente su nuevo disco, <b>Versus</b>, que marca su retorno al trap, género que definió sus inicios musicales. Compuesto por seis temas, el proyecto explora la dualidad interna del artista, abordando su evolución personal y artística. Canciones como <i>Sin Cadenas</i> y <i>Mi Versión</i> se destacan por su introspección y reflejan su proceso de crecimiento y reconciliación consigo mismo. El EP fue producido por <b>Mr. Naisgai</b> y representa un homenaje a sus raíces, conectando su pasado con su presente y el regreso definitivo a la escena, consolidándose como una de las figuras más influyentes de la música urbana en español.</p><p>Sus próximas presentaciones son el 2 y 3 de mayo en el Auditorio Banamex de Monterrey, el 7 de mayo en el Auditorio Telmex de Guadalajara y el 9 y 10 de mayo en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México. <b>En Argentina, ofrecerá dos shows en el Movistar Arena de Buenos Aires los días 7 y 8 de junio</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWZHQ6JOZJCAVBEVC26LQ7OTXU.jpg?auth=935cec448315f200ce9c868c0eeae00207bc829f82a07e40e83e35196188d17e&smart=true&width=8744&height=4919" alt="“Valoro todo el triple porque la vida pasa rápido y los momentos no se repiten”, confesó el artista." height="4919" width="8744"/><p><b>—Acabás de hacer en Madrid un show para más de 10.000 personas. ¿Cómo procesas eso?</b></p><p>—Creo que proceso las cosas recién cuando estoy solo. Es como que todavía no caigo. Igual esperé un montón para esto. Pase tanto tiempo sin poder hacerlo que al poder volver a hacer esto, me siento bendecido, la verdad, por los fans que tengo y por la gente que vino a apoyarme. Es más de lo que esperaba y no sé cómo agradecerlo.</p><p><b>—¿Cómo vivís los momentos previos al show y cómo te sentís después? ¿Te cuesta bajar la adrenalina? </b></p><p>—Antes del show tengo muchos nervios. Me gusta estar solo, tengo esa maña. Le pido a todos que me dejen solito un rato, respiro, caliento la voz, rezo un poco, pienso en mi familia y ahí ya me agarran fuerzas. Una vez que salgo, me pongo loco. Es como que dejo de ser yo y soy para la gente. Bailo, canto, salto, grito y cuando me bajo digo: “¡Wow! Pasó todo esto y ni me di cuenta”.</p><p><b>—¿Sentís que hay un hilo conductor en las canciones de tu nuevo EP Versus, un mensaje que las conecta a todas?</b></p><p>—Sí. Creo que esa fue la búsqueda principal. Tengo un mensaje y quería hablarle a mi gente porque ellos me hablaron a mí tanto tiempo que no quería hacer algo, no sé, masivo, comercial, sin sentido, sino que <b>quería hablarle a ellos de la forma que a mí me gusta hablar. </b>Comunica<b> </b>los valores que yo siento, los que me llevaron a ser lo que soy: la familia, Dios, la simpleza y la humildad.</p><p><b>—Tu forma de vestirte es distinta a la de otros artistas del trap, que usan cadenas y marcas de lujo. ¿Es una elección consciente? ¿Buscás transmitir algo con eso?</b></p><p>—La verdad que con la ropa no. Pero sí intento dejar un mensaje con las letras y mi estilo de vida, siento que, al ver tanta gente que me sigue de distintas edades, que son tan buenas personas y me dicen tantas palabras de amor, me recuerdan cómo tengo que ser. <b>Yo quiero ser una </b><a href="https://www.infobae.com/teleshow/2025/04/28/las-conmovedoras-palabras-de-paulo-londra-a-maria-becerra-despues-de-su-grave-cuadro-de-salud-a-desear-fuerza/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2025/04/28/las-conmovedoras-palabras-de-paulo-londra-a-maria-becerra-despues-de-su-grave-cuadro-de-salud-a-desear-fuerza/"><b>persona amorosa</b></a><b>, no quiero ser una persona fría, creída, egocéntrica. </b>Siempre lo tuve muy claro con la crianza que me dieron mis padres, mi hermana y mi familia; y siempre tuve los pies en la tierra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7UZT653XQFC65GFDZ2IDPB55BE.jpg?auth=b847eb12e25e2fe5fc9452166579f0b09aca5ef8c8766ce97f174dd1d7630a89&smart=true&width=7008&height=3942" alt="Paulo: “Me siento un bendecido por los fans que tengo”. (Foto: @manupasik)" height="3942" width="7008"/><p><b>—En tu canción </b><i><b>Paulo versus Londra</b></i><b>, hay un rap donde te enfrentás a vos mismo y uno le recrimina al otro. ¿Qué te estás reprochando?</b></p><p>—Paulo le recrimina a lyrics la esencia de seguir siendo solamente rap, solamente trap. Hablar de cosas que capaz no son tan románticas como los temas que tengo, los que son más de barrio. Y el lyrics le contesta a Paulo: “Yo hago lo que quiero y gracias a que hice lo que quiero, salimos a flote”. <b>Quiero mostrarle a la gente que la música tiene que ser un medio para canalizar las cosas, los sentimientos, mostrar lo que uno vive y lo que está pensando. </b>Y el mensaje va a ser más rico.</p><p><b>—“Muchos tienen tendencias y números en TikTok, pero nadie tiene la experiencia con la que volví yo”, dice tu tema </b><i><b>Gracias</b></i><b>. ¿Qué cosas tenés presente hoy que hace cinco años no sabías?</b></p><p>—Valorar todo el triple. La vida pasa rápido, los momentos no se repiten. Hoy podés estar acá, mañana podés estar allá o andá a saber dónde. Eso lo tengo muy presente.</p><h2>Mirá la entrevista completa:</h2>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NFPBOYFY2NDUPBLL4YALSWMXYY.jpg?auth=d2a05391ba82d76b4bd320c3085c1853f76653d643705aec04f3271ba186ab89&amp;smart=true&amp;width=9021&amp;height=5074" type="image/jpeg" height="5074" width="9021"><media:description type="plain"><![CDATA[Paulo Londra en su show de Madrid. (Foto: @manupasik)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un plan para multiplicar tu rendimiento laboral sin aumentar las horas: “La clave está en las preguntas que te hacés” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/27/un-plan-para-multiplicar-tu-rendimiento-laboral-sin-aumentar-las-horas-la-clave-esta-en-las-preguntas-que-te-haces/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/27/un-plan-para-multiplicar-tu-rendimiento-laboral-sin-aumentar-las-horas-la-clave-esta-en-las-preguntas-que-te-haces/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Sofía Contreras, autora, conferencista y experta en desarrollo personal invita a reflexionar sobre la búsqueda de metas ajenas, el concepto de éxito y cómo encontrar un propósito auténtico. Propone un cambio de perspectiva sobre los hitos de la vida y poner foco en lo que realmente nos llena]]></description><pubDate>Sun, 27 Apr 2025 18:08:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Sofía Contreras, autora, conferencista y experta en desarrollo personal</b>, analiza por qué perseguimos <b>metas impuestas por otros </b>y cómo, al alcanzarlas, muchas veces descubrimos que no nos satisfacen. A través de su propio recorrido y la historia de figuras como la del tenista <b>Andre Agassi</b>, enseña a replantear lo que realmente significa tener “éxito” y a vivir de acuerdo a nuestro verdadero propósito. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank" rel=""><i><b>Spotify </b></i></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank" rel=""><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Sofía es referente del <b>liderazgo joven</b> en América Latina. Estudió Relaciones Públicas e Institucionales en la Universidad Empresarial en Siglo 21 y realizó un posgrado en liderazgo en la Universidad de Georgetown. Es reconocida por ser cofundadora de <i>Chicas en Tecnología</i>, una organización sin fines de lucro que trabaja para <b>reducir la brecha de género en el ámbito tecnológico</b>, con impacto en más de 18 países y miles de jóvenes mujeres empoderadas a través de sus programas. Además, es coautora del libro <i>Chicas en Tecnología: Reiniciando el Sistema</i>. </p><p>A lo largo de su carrera, ha sido distinguida como Global Shaper por el Foro Económico Mundial y como joven líder iberoamericana. Fue seleccionada por el Departamento de Estado de EEUU para el programa IVLP y reconocida por el Congreso estadounidense. En 2020 fundó el Grupo SC de Negocios y Productividad, y en 2023 lanzó la consultora híbrida <i>Mastery Haus</i> para escalar negocios con enfoque digital. Su podcast <i>Pasa a la Acción</i>, centrado en negocios y productividad, se convirtió en uno de los más escuchados del país, consolidando su voz como referente en <b>innovación, liderazgo y desarrollo empresarial.</b></p><p>Recientemente, lanzó su libro <i><b>Pasa a la Acción</b></i><b> </b>que es un éxito en <b>Argentina, Chile y Uruguay. </b>En su preventa, logró batir un récord histórico al convertirse en la autora que más libros ha vendido en este formato en Argentina, con 5.700 ejemplares vendidos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLCYZKD7EFEBJBZ4GKRJCD6N4Q.jpg?auth=89eff4ad74c064e62481320145bb043679fc2edef1789d650a015e8b4fc4a0eb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="A través del caso de Andre Agassi, Contreras muestra cómo el éxito impuesto puede llevar al vacío personal y la desconexión con el propósito real" height="1080" width="1920"/><p><b>— Empezás el libro con una anécdota sobre Andre Agassi, que tiene una historia muy particular con su padre, por las presiones que le imponía y la idea de éxito que cargó toda su vida. ¿Por qué elegiste esa historia?</b></p><p>— <b>Andre Agassi</b> es uno de los tenistas más conocidos que hay a nivel mundial desde la época de los ’90, está ahí con <b>Federer</b>, y yo leí su biografía <i>Open</i> hace muchos años que es buenísima, donde él cuenta todo el detrás de escena de su carrera de tenista y tiene una frase que te deja <i>off side</i>: <b>“Odio el tenis, lo odio con una oscura y secreta pasión”</b>, entonces vos pensás: uno de los principales referentes del tenis a nivel mundial está diciendo que odia lo que hace, qué hay detrás de todo esto. El detrás es que en realidad Andre viene de una familia en donde <b>su padre lo presionó durante toda su vida para convertirlo en un tenista profesional</b>. En ese camino de crecimiento como profesional del tenis <b>Andre se sintió mal toda su vida</b>, no disfrutaba de lo que hacía, pero él creía que cuando llegara a la cúspide, al número uno del tenis, se iba a sentir bien, y eso nos pasa a todos, todos pensamos “cuando logre este hito, este éxito, esta meta, me voy a sentir bien”. ¿Qué pasó? cuando Andre Agassi gana <b>Wimbledon </b>llora, cientos de cámaras toman ese momento, captan ese momento, con la copa, llorando, y dicen: “Está feliz, son lágrimas de felicidad” y en realidad no, eran lágrimas de tristeza porque él cuenta que en ese momento se dio cuenta de que <b>sintió un vacío terrible</b>, porque había alcanzado lo que había perseguido toda su vida y se sentía más desconectado de sí mismo que nunca. ¿Por qué? porque en realidad alcanzar ese objetivo le demostró que ni aun logrando eso que había perseguido toda su vida se iba a sentir bien. En ese momento tuvo una crisis, cayó, empezó a consumir <b>drogas</b>, a los años se separó de su esposa de ese momento que era <b>Brooke Shields</b>, una actriz muy conocida, y entró en una crisis existencial, llegó a un pozo muy grande y al año de que pasó eso Andre repuntó y llegó de nuevo al top mundial de tenistas y fue la recuperación más rápida que hubo de un tenista en la historia, o sea, cayó en el ranking y volvió a número uno. </p><p>La gente decía: “Volvió porque ama el tenis y está de nuevo conectado con su carrera y con su objetivo”, pero no, Andre ya había dicho que odiaba el tenis. ¿Qué había pasado? <b>Había encontrado su real propósito de vida en ese momento durante esa crisis.</b> Andre estaba en su hogar, en Las Vegas, y había visto sobre <b>escuelas charter</b> que son las que ayudan a niños de comunidades desfavorecidas a acceder a la <b>educación</b>, y vio que él quería ayudar a su comunidad, entonces se endeudó, sacó una hipoteca por millones de dólares para crear sus propias escuelas charter, para ayudar a más niños. Tenía que pagar la hipoteca, y la forma de hacerlo era jugando al tenis y ganando campeonatos. Entonces, ¿qué hizo? <b>él terminó usando el tenis como el medio para lograr el fin del propósito que él había encontrado para su vida</b>, habiendo transitado años y saber que el tenis no era para él, resignificando el tenis para él, y teniendo un acercamiento con lo que podía llegar a ser también el propósito de su vida, en ese momento no lo sabía, iba a empezar a transitar ese camino. ¿Por qué empiezo el libro con esta historia? Porque <b>todos nosotros, ya sea por nuestros padres, por el contexto que habitamos, por nuestra educación, por nuestros amigos, tenemos una versión de lo que significa el éxito que perseguimos, y la mayoría de las veces esa versión de éxito no es nuestro. </b>Esto no le pasa solamente a tenistas o a deportistas famosos, porque hay muchísimos casos, también vinculados al tenis, <b>Venus y Serena Williams </b>fueron un producto de su padre…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2JOSG3P3M5ERPFANGYBKCZGJYY.jpg?auth=1d2af21a3ea49b661ddba92411beaf7106588369ceb69137870eb4e111fbbe76&smart=true&width=2048&height=1151" alt="El precio de la inacción también existe, advierte Contreras, ya que la estabilidad aparente puede llevar al estancamiento y la frustración vital (Candela Teicheira)" height="1151" width="2048"/><p><b>— Tiger Woods, también.</b></p><p>— Sí, en el mundo del deporte sucede muchísimo eso. Pero en la vida también, a niveles menos extremos, pero a todos nos pasa. Nuestros padres nos dicen qué esperan de nosotros, nuestros amigos nos dicen qué esperan de nosotros, nuestras parejas y <b>todo el entorno nos configuran de una forma de cómo se debería ver el éxito y cómo se deberían ver nuestras vidas</b>. Entonces, vamos toda nuestra vida persiguiendo algo y cuando llegamos a eso nos damos cuenta de que no lo queríamos, que no nos llena, que no es algo que realmente nos haga sentir bien, como le pasó a Andre, como me pasó a mí, como le pasa a muchísimas personas. Esto es algo que se llama <b>la falacia de la llegada</b>, que dice que <b>nos pasamos esperando un hito muy grande en nuestra vida</b> o algo que es importante para nosotros y cuando lo alcanzamos, en realidad, no nos damos cuenta de que no era tan maravilloso o ese momento de éxito dura muy poquito en realidad, dura horas, semanas, meses. Lo importante en todo este recorrido, que es lo que invito a hacer en el libro y te va acompañando en un proceso paso a paso, es que puedas <b>identificar cuál es ese camino para vos</b> y dejes de vivir versiones ajenas de éxito, que vivas la tuya. Lo importante es lo que hacemos en los días regulares, ¿qué pasa en un día normal, en un lunes, en un martes, en un miércoles? Porque la vida se construye sobre esos días, no sobre los hitos. ¿Cuántos hitos podes llegar a tener en tu vida? cinco, diez como una locura, pero <b>la vida se compone de los días regulares. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZNTSL52IVBENLDRCORIZ5UVK4E.jpg?auth=4ea6f736149d2c302c2a98fe950ab4097b957f797bde455bed5fa1a12f80065b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Contreras destaca que esperar grandes hitos sin modificar la vida diaria genera frustración, proponiendo acciones concretas para cambiar hábitos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay una frase de Jordan Peterson que dice: “La mayoría de la gente se pasa todo el año en un trabajo que no le gusta, pensando en esas dos semanas de vacaciones” y en realidad la vida tiene mucho más que ver con todas esas pequeñeces cotidianas que ignoramos.</b></p><p>— Definitivamente. Le prestamos mayor atención a las <b>decisiones macro</b> de nuestras vidas: en qué ciudad vivimos, quién es nuestra pareja, en dónde trabajamos y le prestamos muy poca atención a lo <b>micro </b>que compone el día regular, con quién te despertás cada día, qué haces en tu rutina diaria, qué comes, dónde comes, el entorno en donde trabajás, que más allá del trabajo en sí mismo es ¿decido estar ocupando este espacio en este trabajo, con estas personas?; ¿me suma este lugar? Y pasa también con las vacaciones. Por ejemplo, decís: “Me voy con este grupo de amigos” ¿qué pasa cuando pasaste todo el año esperando esas vacaciones, llegan y el viaje con tu grupo de amigos fue un desastre? La pasaste muy mal, te diste cuenta de que irte de vacaciones con tus amigos era terrible mala idea, entonces ese momento que te pasaste todo el año esperando, no cumple tus expectativas. En un trabajo, en una relación, pasa exactamente lo mismo<b>, estamos habitando entornos en donde nosotros seteamos ciertas expectativas de este entorno.</b> Pero lo que sucede es que cuando este no cumple las expectativas de lo que nosotros queremos no estamos haciendo nada respecto de eso, entonces <b>estamos habitando relaciones, estamos habitando trabajos, estamos habitando rutinas que no están a la altura de la vida que queremos, pero no hacemos nada con eso. </b>Lo que se propone en el libro es <b>salir de este piloto automático</b> por el que estamos transitando la vida, tomar decisiones y accionar, que nos cuesta mucho porque nos da <b>miedo</b>, porque no tenemos un norte claro hacia donde estamos yendo, porque salir de las estructuras donde ya hemos creado una rutina, un grupo de amigos, una estabilidad laboral, nos genera <b>incertidumbre</b>.</p><p><b>— También hablas del precio de la inacción. A veces no la consideramos porque no estamos cambiando nada, no nos estamos moviendo y sentimos que no estamos retrocediendo, pero en verdad tiene un costo. </b></p><p>— Claro que sí. Hay una frase que es del mundo de los negocios pero que aplica completamente para esto, que es que si el negocio no está creciendo, no importa que esté creciendo un 2%, un 5%, un 20%, <b>si no está creciendo está muriendo,</b> porque la tendencia siempre es te mantenés en estabilidad pero esto empieza a caer. En la vida lo mismo, si vos no estás accionando, cambiando, analizando tu vida cómo está, va a llegar un momento en que <b>la planicie va a empezar a decaer </b>y lo peor es que te vas a mantener abajo. En este análisis hacia delante de lo que queremos de la vida que queremos vivir y de las acciones que tenemos que tomar es muy importante entender que el <b>cerebro </b>va a tener miedo de la consecuencia del accionar, porque hacia eso te lleva, la mente está configurada para eso, la invitación de esto es que empecemos a implementar el conocer cómo funciona la mente para poder hacer pensamiento contrario, o sea para poder ir por el otro lado y empezar a hacernos las preguntas si no acciona: <b>¿cómo se ve mi vida dentro de tres meses? ¿Cómo se ve mi vida dentro de seis meses? ¿Cómo se ve mi vida dentro de un año, dentro de cinco, dentro de diez si no acciono?</b> Entonces, hay que empezar a hacer ese ejercicio de primero <b>bajarlo a papel</b>, <b>nuestro cerebro necesita ver las cosas escritas, le ayuda a procesar mejor la información</b>, y cuando digo escrito no me refiero tipeado, sino escrito a mano en lápiz o lapicera y papel. Por otro lado, cuando nosotros lo bajamos podemos empezar a <b>visualizar</b>, a ver literalmente, a crear una imagen en nuestra mente de cómo se ve eso. La invitación también es: cerrar los ojos y visualizar muy claro, create una imagen. Yo a esto lo llamo <b>crear recuerdos del futuro</b>, entonces lo que hacemos es crearnos una imagen como si fuese algo que ya pasó, la tenemos bien tangible pero del futuro, entonces le podés empezar a dar esta información. Cuando <b>tengas miedo a ese futuro,</b> que es de la inacción, podemos empezar a ver la <b>acción como el camino posible</b> que nos ayude a avanzar hacia lo que queremos, y después hay una serie de pasos que te ayudan a ir mitigando el miedo y el fracaso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYS4JQYJSNDSNGKUICVSVX6EQM.jpg?auth=d8a5d14beeb5e828746bc8027b17cbd68f77df8376189a0a8170db4ad68112a4&smart=true&width=1456&height=816" alt="Contreras subraya que construir una vida satisfactoria implica priorizar relaciones, bienestar personal y éxito profesional de manera equilibrada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En el libro hablás de una frase de Elon Musk que dice: “Nadie cambió el mundo trabajando 40 horas semanales”, como una crítica a ese pensamiento de todo el tiempo estar ocupado.</b></p><p>— Sí también hay una conversación que tuvo una vez un autor excelente que escribió el libro <i>The psychology of money</i>, él decía que admiraba muchísimo a <b>Warren Buffett</b>, yo admiro muchísimo a Warren Buffett, es un genio, es el mejor inversor a nivel mundial, multimillonario, pero qué dice él: “Vos estás viendo los logros de esta persona, estás viendo todos los hitos de todo lo que logró, pero hacé doble click en su vida personal”. Buffett tiene una vida muy longeva ya va por los noventa y pico de años, pero se divorció tres veces, tiene un montón de conflictos familiares, con la empresa le va joya, pero ¿y el resto? Todas estas personas que uno ve, idolatra o le gusta cómo están armando el negocio, las cosas que logran o los premios que logran, si haces doble click en su vida personal ¿cómo se ve? ¿cómo está viviendo su vida personal? porque lo que vemos es una foto en realidad. </p><p>Con respecto a Elon Musk y la frase: “Nadie cambió el mundo en 40 horas semanales”, viene otra pregunta: ¿queres cambiar el mundo? ¿tu objetivo es cambiar el mundo? Y la respuesta probablemente sea “no”, entonces es ¿qué querés para tu vida? que eso es a lo que invito en el libro, es crear tu propia versión de éxito y tu propia elección vida. ¿Qué querés vos? ¿Qué queres para tu vida? ¿Qué querés lograr? ¿qué sería algo que dirías: “Me gusta esta vida así”? <b>La vida no son solamente los hitos, es la compaginación de todo </b>y en el “me gusta esta vida así” está también cuánto estoy dispuesta a trabajar o cuánto estoy dispuesto a “sacrificar” porque todo el tiempo que le dedicás a una cosa se lo sacás a otra, estas son las prioridades, para lograr esto. En esta vida, en esta construcción de todo lo que estás haciendo hacia adelante,<b> cuando vos llegues al fin y mires hacia atrás y mires tu vida en su todo ¿cómo queres que se vea esa vida? ¿querés que se vean solamente los hitos laborales? ¿o queres que se vea el todo?</b> Esa es la pregunta importante también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UYJMJXGY3FC4VMQEWI4YXDP7V4.jpg?auth=b880b1f9a7a953b1e261b561415198b8e0673c61188f2f4539850d4010cbd2ca&smart=true&width=1456&height=816" alt="¿Cómo ser mucho más eficiente sin morir en el intento y prestarle atención a mi familia? Esas son las preguntas que ayudan a encontrar soluciones, dijo Contreras (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay una frase muy conocida en inglés que es “no trabajes más duro, sino trabaja más inteligentemente”. ¿Cómo lo implementás?</b></p><p>— A mí el libro<i> La semana laboral de cuatro horas</i> de<b> Tim Ferris</b> me cambió la vida, me cambió la perspectiva de cómo tenía que ser el trabajo, cómo tenía que ser la vida y que yo podía crear mi propia versión de vida y de éxito, que también es el objetivo de mi libro, que todos sepamos y ejecutemos en la creación de esa vida y de ese éxito que queremos. Me ayudó también a delimitar formas de trabajo. Yo trabajo desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde y tengo un equipo que se hace cargo de todo el resto de las situaciones del negocio para que yo trabaje en ese horario. ¿Hay momentos en el negocio que demandan un poco más de mí? sí, ¿hay momentos que demandan menos? también, pero el punto de todo esto es hacerse las <b>preguntas correctas</b>. La calidad de tu vida depende de la calidad de las preguntas que te hacés, entonces la pregunta en este caso es: <b>yo quiero alcanzar este objetivo y al mismo tiempo quiero que mi vida no se rompa en el proceso. </b>¿Cuáles son las decisiones que yo debería tomar o las acciones que debería poner en pie para alcanzar esto sin que esto otro se me rompa? Entonces él “cómo podría” debería ser uno de los principales inicios de preguntas que incorpores en tu vida para cualquier cosa. “¿Cómo podría lograr esto sin que suceda tal cosa?” Entonces, en el proceso de organización de la estructura de lo que quieren lograr ponen en la balanza también todos<b> los otros aspectos de su vida que tiene que estar presentes.</b> Por ejemplo: conozco muchísimas empresarias que cuando fueron madres dijeron: “¿Cómo puedo hacer para que estas dos cosa en mi vida coexistan y para seguir teniendo los mismos resultados en el negocio por más que le dedique la mitad del tiempo?” y esa fue la pregunta con la que encararon la nueva etapa, es ¿cómo ser mucho más eficiente sin morir en el intento y prestarle atención a mi familia? <b>Esas son las preguntas que te ayudan a avanzar hacia la compaginación de esto y hay que empezar a buscar soluciones.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/XwPIHOVBDX0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Un plan para multiplicar tu rendimiento laboral sin aumentar horas, con Sofía Contreras | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UXRL2XXSXBFOLI6HZ6ITXLAL2I.png?auth=e27a877ff568e8895cf122a3b9383fd239cb40ec566a61af2a661534fa382ca4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El falso consuelo del perfeccionismo: saber mucho y hacer poco]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/20/el-falso-consuelo-del-perfeccionismo-saber-mucho-y-hacer-poco/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/20/el-falso-consuelo-del-perfeccionismo-saber-mucho-y-hacer-poco/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicólogo David Corbera analiza cómo el perfeccionismo, ligado a una preparación excesiva, frena el progreso al enfocarse en posibilidades abstractas sin concretar resultados. Además, reflexiona sobre la necesidad de enfrentar la soledad y los miedos en el camino hacia el éxito]]></description><pubDate>Sun, 20 Apr 2025 10:41:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7D64HDNXSREHBGAPDCVBFHPXAE.jpg?auth=7402e9962515fd624b5a5a93a1382fa86d698930c85c8e2cfa57276e90dc22fb&smart=true&width=3840&height=2160" alt="David Corbera destacó en La Fórmula Podcast que las lealtades silenciosas, especialmente hacia los padres, condicionan decisiones clave en la vida, limitando el crecimiento personal al seguir expectativas ajenas" height="2160" width="3840"/><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>David Corbera</b>, psicólogo y académico especializado en el desarrollo de la <b>conciencia y el bienestar personal</b>, explicó el concepto de las <b>lealtades silenciosas</b>, especialmente con figuras como los <b>padres</b>, quienes influyen en decisiones clave de la vida. Remarcó que el <b>perfeccionismo </b>y <b>la falta de exposición a desafíos </b>dificultan el crecimiento personal y profesional, y destacó la importancia de <b>ser valiente</b>, ya que las relaciones auténticas requieren <b>sacrificio, entrega y la disposición para enfrentar los conflictos y madurar</b>. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank"><b>Spotify </b></a><b>y </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p><b>Corbera</b> es director académico del <b>Enric Corbera Institute</b> y ha sido fundamental en la expansión del método <b>Bioneuroemoción</b>, una disciplina que integra<b> ciencia y espiritualidad</b> para fomentar el <b>bienestar emocional</b>. Durante más de una década, ha formado a miles de personas en todo el mundo, guiándolas a descubrir su <b>poder interno </b>y vivir en coherencia con su verdadero ser. Además de su labor académica, Corbera se dedica a crear contenidos y a impartir conferencias que invitan a <b>cuestionar creencias limitantes</b> y a adoptar nuevas perspectivas sobre la realidad. Su enfoque práctico y accesible convierte conceptos complejos en herramientas útiles para el <b>crecimiento personal</b>. En sus presentaciones, como la próxima conferencia <b>Regálate ser tú</b>, que se llevará a cabo el 31 de mayo en la Sala Picasso del Paseo de la Plaza, en Argentina, comparte ideas clave para reconocer el camino hacia la <b>autenticidad </b>y facilitar el proceso de ser uno mismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7FTRQLT7ORA7ZNBJCDHRSCVHZI.jpg?auth=46d91c4bb4c1553e3fd4f6684ef474335e8e5c1ce09a8da72fa88b08e46c200f&smart=true&width=1456&height=816" alt="Según Corbera, el éxito no se basa solo en los logros profesionales, sino en el coraje de ser auténtico en la vida personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay un término que te escuché mencionar y me llamó mucho la atención: lealtades silenciosas. ¿Podés contarme qué significa exactamente?</b></p><p>— El concepto es de<b> Iván Borja Miyagui</b>, que es un psicoanalista. El concepto de <b>lealtades silenciosas o invisibles</b> como usa el término, se refiere básicamente a esas ataduras para con el sistema familiar que somos incapaces de darnos cuenta. Hay gente que considera que elige el tipo de vida que tiene, el tipo de trabajo que ejerce, el tipo de relaciones sentimentales con las que se compromete. Cree que las hace desde la más absoluta <b>libertad</b>. Pero en realidad, si hurgan un poquito más, si escarban, se darán cuenta de que<b> obedecen a los intereses de terceros</b>, normalmente papá y mamá, que son las principales figuras que básicamente han conformado gran parte de nuestra personalidad adulta. Hablamos de sus <b>expectativas</b>, de sus <b>deseos frustrados </b>y de toda una serie de constructos que al final se aterrizan en no quién queremos ser nosotros, sino cómo somos útiles para ellos. De hecho, es un poco la posición natural que asume cualquier ser humano al nacer, porque naces en un sistema particular y tú te ves impelido a adaptarte a sus demandas y a sus necesidades, porque básicamente te va la vida. Entonces hay mucha energía y mucha intencionalidad de su parte de papá y mamá a la hora de traer una vida al mundo y de que esa vida pues cumpla con determinados roles o funciones y <b>deshacerse de todo eso, te puede llevar una vida entera</b>. Yo creo que también, aunque no lo queramos y si nos lo paramos a pensar, la carrera, los estudios que elegimos también obedecen, al menos en parte, a estas predisposiciones o estas lealtades.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZJDWSSHH5VC2DGPTTGEP2ACTXM.jpg?auth=fa6c0906cb3c25497d4a3371cf21993ebe6951cb4b1748918c8389777797e55b&smart=true&width=1456&height=816" alt="El concepto de "lealtades silenciosas", explicado por David Corbera, revela cómo las influencias familiares, especialmente las de los padres, pueden condicionar las elecciones de carrera, relaciones y proyectos personales sin que la persona sea plenamente consciente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Elegiste la psicología, teniendo a tu papá como referente en Bioneuroemoción. ¿Cómo fue para vos seguir un camino tan parecido al suyo?</b></p><p>— Sí, tener un padre con esa notoriedad tiene ventajas y desventajas. <b>Ventajas </b>porque él, de alguna manera, su actitud nunca ha sido la de un padre tiránico, sino que siempre me ha permitido crecer a su lado, desarrollar mi propio criterio, poder elucubrar acerca de mis ideas o de mi proceder, o de la forma incluso de implementar la misma metodología. Pero siempre está ese<b> agravio comparativo</b>. Recuerdo que cuando empezaba los cursos con él, íbamos a <b>Estados Unidos</b>, a <b>México o Argentina</b> y él daba clase la gente estaba encantadísima, superfeliz. Luego sal tú y a ver si eres capaz de mantener, aunque sea sin que caiga mucho el nivel y la academia. Pero al final lo importante es que lo disfrutes, te apasione y le eches ganas. Es un poco el camino de cenizas que uno tiene que recorrer para llegar a un punto en el que se sienta cómodo, agradecido y también capaz de <b>asumir esos retos</b> sin que flaquees. De hecho, recientemente, hicimos un taller en <b>Madrid </b>y él hizo la primera parte a la mañana y yo la parte de la tarde. Y la verdad es que hemos llegado a un punto de una muy <b>buena conjugación</b>. Pero claro, evidentemente eso pasa por creerte que no eres merecedor, que estás colocado allí por quién eres, no por merecimiento propio. Un montón de pensamientos negativos. O sea, siempre, tiene un punto de salto al vacío porque ¿cuándo es suficiente? ¿Cuántos libros necesitas leer o estudiar? Son órdenes o dimensiones distintas. Es decir, el salto a dar una clase o desempeñar la primera entrevista o hacer cualquier cosa, no depende de lo que sabes, que sí es importante eso, pero hay un punto en el que <b>el atrevimiento tiene que superar el intelecto.</b></p><p>Normalmente, la persona que se prepara mucho tiende al <b>perfeccionismo </b>y este es un <b>freno </b>porque como la perfección no existe, básicamente estás tratando de<b> alcanzar lo inalcanzable</b> con todo aquello que haces. Yo conozco a muchos perfeccionistas igual que yo, que <b>no terminan asumiendo ningún reto, no terminan avanzando precisamente porque su ideal inalcanzable los hace no estar nunca satisfechos con lo que tienen y con lo que saben.</b> Siempre tienes que hacer el salto desde la inseguridad porque las ideas nunca nacen completas. Cualquier proyecto empieza flaqueando y con defectos por allí. Pero a través de eso es cuando tú conoces tus propias limitaciones y las cosas a corregir. O sea, el feedback de la gente una vez que tú te expones. Yo, por ejemplo, cuando me expongo y hablo y comparto mis ideas, sé qué ideas gustan, sé qué ideas disgustan, sé cuáles no están bien articuladas, cuáles sí. El <b>feedback</b>, la fricción con el otro, es lo que te permite darte cuenta de dónde estás, lo que tienes por crecer y lo que tienes por corregir. Si no hay fricción, <b>si no hay exposición, entonces el mundo no te conoce</b>. No tienes, no aportas nada y tampoco sabes quién eres. En última instancia, también renuncias a tu propia identidad porque vives en el mundo de las posibilidades, no en algo tangible o material.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2EL2XP4VZHRRBF255FSTQ723E.jpg?auth=c5544500dda08b0d3183e029cba7a7f692f3b7e4bfbf6298c7b222d8244e93f8&smart=true&width=3840&height=2160" alt="En su charla con la Fórmula Podcast, Corbera subrayó que la valiente exposición a los desafíos y la fricción con los demás son esenciales para el crecimiento, ya que permiten conocer las propias limitaciones y aprender de los errores, especialmente en un entorno académico y profesional" height="2160" width="3840"/><p><b>— Y el mundo de las posibilidades es un mundo peligroso.</b></p><p>— Sí, es el mundo que <b>Marie-Louise von Franz</b> llamaba el perfil del <b>púber eterno</b>, del niño eterno. Es aquella persona que no se atreve a hacer nada por <b>miedo al juicio </b>y vive una vida provisional porque <b>no hay realmente un compromiso</b> para con nada. Y la exposición, el compartir tus ideas, el decir: “Mira, yo soy este. Soy este ahora. Mañana no lo sé, pero soy este ahora”, evidentemente requiere de una <b>valentía</b>, de un <b>coraje </b>y de un <b>compromiso </b>para con algo y para con un mensaje. Entonces esta actitud es fundamental.</p><p><b>— ¿Para vos la definición de éxito es ser valiente?</b></p><p>— Yo creo que va por ahí. Y ojo, que quizá lo estamos enfocando en lo profesional. Pero <b>para mí lo realmente valiente es la esfera íntima y personal</b>. Para mí ahí sobre todo hay <b>valentía, sacrificio, entrega </b>y al final es lo que vale la pena. Todo esto está muy bien, pero es pasajero. Pero digamos que sí, que hay gran parte del éxito en ponerle todo el amor, la entrega, toda tu energía en algo que quizá ahora no da sus frutos, pero con ese empeño en el fondo lo dará. Y además creo que esto, llevado al tema de las relaciones, creo que hay una <b>falta de valores</b> que se traduce en una <b>falta de compromiso y en relaciones instrumentalizadas o superfluas o superficiales</b>, porque la gente no tiene espíritu de sacrificio. Al primer problema o conflicto, pues lo que hacen es decir: “Esto no es lo mío o ésta no es la persona”. O abandonan precisamente porque aparecen los problemas. Cuando gracias a ese problema, de nuevo tú puedes madurar en la relación, en el proyecto y en cualquier propósito que tú tengas. El <b>conflicto </b>es lo que te permite justamente reajustar las cosas. Los problemas en una relación son señal de avance, no de retroceso, porque significa que mi identidad entra en fricción con la tuya y por lo tanto estamos en un punto en el que tenemos que cuestionar quiénes somos, nuestro sistema de valores, de creencias, en tanto poder encontrar un <b>punto en común.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PLAYKDKRV5ADNP4433FRYRKDUE.jpg?auth=9be4db899b4507a06f1a8c572832cc609e8255690e637a66ef8ddd986f6b3f1e&smart=true&width=1456&height=816" alt="David Corbera reflexionó sobre la importancia de enfrentar los conflictos y la fricción en las relaciones, considerando que estos desafíos permiten un crecimiento genuino, sin los cuales las relaciones pueden caer en la superficialidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Jacobo Bergareche suele decir que las parejas no se terminan por falta de amor, sino por aburrimiento. Según él, deberíamos prometer “hasta que el tedio nos separe”</b></p><p>— Qué responsabilidad que la otra pareja sea quien me proporcione la aventura de vivir. También es un peso muy grande para la otra persona. O sea, no soy yo mismo el que tengo que buscar una vida estimulante intensa, sino que la otra persona tiene que proporcionarme esa vida. Y eso realmente es imposible. Aparte de muy egoísta, esto sí me parece realmente egoísta. O sea, cada uno. <b>El tedio en la pareja es el resultado del tedio individual</b>. Fíjate cómo una relación se puede volver realmente estimulante. Cuando tú dices: “Pues, he decidido cambiar de trabajo y abrir mi proyecto personal”, el aburrimiento se termina al minuto siguiente y saber si la pareja apoya ese tipo de decisiones. Muchas veces no tomamos determinadas decisiones que sentimos en nuestro corazón por<b> no poner en riesgo el vínculo que tenemos con otra persona</b>. Entonces yo creo que es el final. Es la inercia natural del hombre y la mujer contemporáneos llegar a la mediana edad con una vida que obedece a un <b>falso yo</b> o a una <b>máscara social</b>, pero que realmente no se vincula con su verdadera identidad. Con eso volvemos un poco a las lealtades invisibles, constituye una vida, una personalidad y una conducta que supuestamente me tenía que hacer feliz, y no lo soy. <b>Y las crisis aparecen a la mediana edad</b>. Crisis del tipo enfermedades, despidos, separaciones. ¿Por qué? Porque todo lo que yo he construido queda muy lejos de mí, de mi verdadero sentir. <b>Me he conformado con una vida que no me representa</b> y no he querido asumir en su momento, cuando así lo sentía, <b>el riesgo de cambiar</b>, de probar un proyecto diferente, de tener una conversación sincera con mi pareja, de las cosas que realmente me preocupan en el momento en que las siento, no ha pasado el tiempo. Porque ¿qué sucede cuando las cosas no se hablan, cuando duelen o cuando suceden? se acumulan. Y luego es mucho más difícil gestionarlas y digerirlas. Asumes el riesgo en ese momento, no lo pospones, o eres pasivo frente a eso por miedo a lo que haces. <b>Cuando atiendes las pequeñas crisis, no suceden las grandes crisis </b>porque has ido haciendo el trabajo de a poquito y el trabajo de a poquito es sencillamente dar <b>legitimidad </b>a tus estados emocionales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LFEWOAIHZZDGBLQGHETF3SGERY.jpg?auth=8e2d25aeaefd2163a82ed05c1eb17301d5be7ba03013bdba9d0f4a3e4f5c1e95&smart=true&width=3840&height=2160" alt="En su charla, Corbera abordó la crisis de mediana edad, señalando que muchas personas enfrentan un despertar emocional al darse cuenta de que han construido una vida basada en expectativas externas y no en su verdadera identidad y deseos" height="2160" width="3840"/><p><b>— Prestar atención a las pequeñas señales requiere conciencia y autoconocimiento. A veces, sin darnos cuenta, vamos tolerando lo que no está bien, como un mal trabajo, pareja o hábitos, y vamos permitiendo que la distancia crezca.</b></p><p>— Es correcto. Es un cúmulo de situaciones que cada vez te desconectan más de tu <b>corporalidad </b>y de tu verdadero sentir, al punto que no sabes identificar esa voz y lo que realmente pide tu corazón. Es una especie de <b>alexitimia </b>exacerbada, al punto que ni tan siquiera sabes lo que sientes. Aunque parezca una tontería es uno de los males del siglo XXI que la gente ni tan siquiera sabe lo que siente. En muchas ocasiones no sabe lo que siente o se han olvidado de sentir. Y llenamos la vida con estímulos, con movimiento y con hacer un montón de cosas. Nos cuesta un montón estar parados y en silencio porque<b> nos aterra conectar con el cuerpo y evaluar</b>: ¿aquí estoy bien o estoy mal? ¿Cómo me hace sentir esto y lo otro? ¿En qué estoy disconforme? ¿Y qué voy a hacer con eso?</p><p><b>— ¿Qué le recomendarías a alguien que, como mencionamos al principio, tiene muchas ideas y sabe lo que quiere hacer, pero no sabe por dónde empezar?</b></p><p>— Normalmente, una persona que se encuentra con eso es una persona que no quiere equivocarse. Eso es lo que suele pasar. <b>“Yo tengo muchas ideas, no sé por dónde tirar o no sé cómo hacer”, </b>dicen. Bueno, pues <b>prueba con una y si no sale, pues sigue con otra y etcétera</b>. Hay mucha gente que quiere hacerlo bien a la primera y, por lo tanto, se priva de la experiencia porque <b>teme al error</b>. Y esto también, como no hemos tenido quizá un padre o una madre lo suficientemente tolerantes para con nuestros procesos de aprendizaje y quizá al mínimo fallo recibamos un castigo. O el padre se metía con nosotros o nos avergonzaba o lo que fuere. Fíjate que se vincula nuevamente con el <b>perfil del perfeccionista</b>. El <b>perfeccionista</b> es:<b> tengo muchas posibilidades, tengo conocimientos, muchas ideas, pero no aterrizo en nada. </b>El preludio del experto es el novato, es el que hace el ridículo, el que cae, el que tropieza, el que no sabe hacer las cosas, el que es señalado por no saber hacerlas es quien pasa vergüenza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHF2EHNBNNHKPF5RJDPA27MIQM.png?auth=fc61b8c0a5d56b166ff4939baea0251da6fe22a84df227299091a1fe612bb897&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Durante su participación en La Fórmula Podcast, David Corbera explicó que el perfeccionismo puede frenar el desarrollo personal y profesional, ya que muchas personas evitan tomar riesgos por miedo a no cumplir con estándares inalcanzables (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p><b>— La última pregunta se la hago a todos los invitados es: si tuvieras que compartir algo que te haya inspirado o dejado pensando en el último tiempo, puede ser un libro, una película, una frase, una anécdota, lo que sea, ¿qué elegirías para compartirnos hoy?</b></p><p>— El otro día estaba compartiendo en una clase un clip de vídeo de la película “Un monstruo viene a verme” que la recomiendo encarecidamente porque es una película que se basa en muchos principios psicoanalistas. Es sobre un chico de 12 o 13 años y su madre está enferma de cáncer, se está muriendo. Él vive solamente con su madre. Su padre abandonó el hogar. Y él, a pesar de tener 12 o 13 años, es muy responsable, cuida del hogar, lava los platos, la ropa, cuida de su madre, le administra los medicamentos, lo hace todo. Es un chico que además sufre <b>bullying </b>en el cole. Entonces ese niño tiene un <b>sueño recurrente</b>. Por las noches no podía dormir porque el niño sueña con que está paseando con su madre y de repente hay un <b>terremoto</b>. Su madre se está cayendo y agarra la mano de su madre que está colgando desde el precipicio, le resbala la mano y su madre muere. En la película la sombra del niño, es decir, sus aspectos, sus sentimientos negativos y reprimidos, son representados por un árbol gigante que lo acompaña siempre y que le cuenta diferentes historias en su proceso de desarrollo.</p><p>El árbol le dice: “Tú tienes que contarme tu historia, es decir, cómo acaba el sueño” porque el niño no quiere compartir eso. ¿Por qué? Porque ese sueño obedece a un deseo que él reprime, que es que desea que su madre se muera. Y esto puede sonar muy duro, pero si nos ponemos en la piel de ese chico, sabe en el fondo que su madre no se está curando y sufre cada día la expectativa. El <b>dolor emocional</b> de saber que se va a quedar solo, de que se va a quedar sin su madre. Hasta hace un punto que es agonizante y no puede más con esa sensación y desea su muerte. Como no se permite expresarlo, ese deseo aparece en su mundo onírico, en el sueño, cuando confiesa esto y se lo cuenta al árbol, le dice el árbol: “Da igual lo que pienses, lo único importante es lo que hagas”. Y él le dice: “Entonces, ¿qué tengo que hacer?”. Y el árbol le responde: lo único que tienes que hacer es decir la verdad, que es lo que acabas de hacer. <b>Decir la verdad</b>. Me quedo con esa lección porque eso obedece a esa <b>sinceridad emocional</b> de muchas veces las verdades que tapamos por condescendencia y por adaptación a los demás y por no molestar o por no generar conflicto. Es una verdad no expresada que por no hacer daño, nos hacemos daño, y a veces el respeto hacia uno mismo no es comprendido por los demás y corremos nuevamente ese riesgo. Pero quien dice la verdad está más cerca de sí mismo. Nietzsche decía: <b>“El hombre siempre se verá obligado a pelear contra su tribu”</b>. A veces estarás solo, a veces estarás asustado, pero <b>el precio de ser uno mismo, esto es impagable</b>. Entonces creo que eso está muy vinculado a decir la verdad.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/TUGaIoOG8OY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="El falso consuelo del perfeccionismo: saber mucho y hacer poco, con David Corbera | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7GLVLIDOPNEQZPSV7BQ2LL6FTE.jpg?auth=c962818a6a6141ce76340bcbf6c7498fc5c726b9b40517edca03c8094cd86709&amp;smart=true&amp;width=3840&amp;height=2160" type="image/jpeg" height="2160" width="3840"/></item><item><title><![CDATA[“Mientras otros lo piensan, yo lo hago”: la historia de Yaiza Canosa, la joven emprendedora que factura 70 millones de euros al año]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/13/mientras-otros-lo-piensan-yo-lo-hago-la-historia-de-yaiza-canosa-la-joven-emprendedora-que-factura-70-millones-de-euros-al-ano/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/13/mientras-otros-lo-piensan-yo-lo-hago-la-historia-de-yaiza-canosa-la-joven-emprendedora-que-factura-70-millones-de-euros-al-ano/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la CEO advierte que las ideas valen poco sin ejecución, y que el verdadero diferencial está en el compromiso, el esfuerzo y rodearse de personas que complementen las habilidades. A sus 31 años, lidera una empresa y defiende que más que el talento o la motivación, lo que importa es la capacidad de trabajo y tener un propósito claro]]></description><pubDate>Sun, 13 Apr 2025 12:03:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Yaiza Canosa</b>, emprendedora española y CEO de <b>GOI, la startup </b>que revolucionó la logística de <b>objetos voluminosos y mudanzas, </b>asegura que el talento y la motivación están sobrevalorados. Emprendió por primera vez a los 16, fundó GOI a los 22 sin experiencia en el rubro y construyó su éxito a base de <b>acción, aprendizaje constante y un equipo</b> comprometido. Podés escuchar el episodio completo en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><b>Spotify </b></a><b>y </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Yaiza también es fundadora de otros proyectos como<b> Ibiza Boat Time, Zero Clinics y VIV Ibiza Villas</b>. Su trayectoria la ha convertido en una figura influyente en el ecosistema empresarial, siendo reconocida por <b>Forbes </b>en su lista 30 Under 30 y como una de las 100 personas más influyentes, además de ser nombrada una de las<b> Top 100 Mujeres Líderes en España por El Español</b>.</p><p>Habitual ponente en conferencias de alto nivel, inspira con su visión y su lema de vida: <b>“Como haces las cosas pequeñas, haces las grandes”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UFX3X5WXCBEVBA2XBER2ZN3SU4.jpg?auth=0c3faba631e54b53f86a2504487ddc31238c4a641f14b5f052ab074c137591b9&smart=true&width=3840&height=2160" alt="Para Yaiza Canosa el talento y la motivación están sobrevalorados, prioriza la constancia, la ejecución y el compromiso sostenido" height="2160" width="3840"/><p><b>— Contame cuándo empieza GOI. ¿Qué edad tenías?</b></p><p>— Mi parte emprendedora o empresarial empieza con una <b>vocación </b>desde muy joven. La primera empresa la monté a los 16 y siempre antes, en el cole, tenía mis negocios, hacía concursos, hacía eventos. Yo siempre digo que es como un volcán, <b>un virus interno esto de emprender</b>, que no lo puedes elegir y que brota. GOI, como tal, lo monto a los 22 o 23 y al final lo de emprender más que una decisión es una vocación. Siempre digo que una de las cosas en las que me siento más afortunada es que desde pequeña tuve muy claro que a mí lo que me gustaba era <b>construir cosas</b>, hacerlo con gente, hacer que mis ideas se ejecutasen. Siempre digo que mi gran ventaja competitiva es que <b>mientras los demás lo están pensando, yo lo estoy haciendo</b>, porque más que creativa o una gran visionaria, yo soy una gran <b>ejecutora</b>. Mi característica es que ejecuto y me gusta dar pasos para que las cosas sucedan. Al final desde los 16 hasta mis 31 el protagonista de mi camino ha sido <b>pensar cosas, hacerlas</b> y sobre todo saber rodearme de gente más inteligente que yo que me ayude a llevarlas a cabo.</p><p>Yo tengo una sensación de que la ideas como tal están sobrevaloradas en el contexto actual. Tengo la sensación de que cuando hablamos de <b>“tengo una idea” o “me gustaría” o “yo creo que podría funcionar”,</b> se le da mucho peso a tener una idea. Yo creo que la frase que más seguramente escuchan a lo largo del día es: “Tengo una idea, quiero contártela”, como si eso tuviese un peso, como si eso significase algo.<b> Todos tenemos muchísimas ideas</b>, lo que marca la diferencia y lo que hace que algo sea importante en tu vida o tangible es <b>qué haces con la idea</b>, y qué pasa al día siguiente de tener la idea y dos días después y cuatro días. Todos creemos que tener ideas tiene algo de loable y lo que es más importante es qué haces con esas ideas, entonces sí que me parece que ejecutar es un gran arma disuasoria para cualquier tipo de proceso competitivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4RFMVALVFEP7M2GBYN6ALWDT4.jpg?auth=8a48266c8bf07bbfda5e82aece3334d962d8c5e384fc05da9af4a291f9e4ed6a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Yaiza asegura que una buena idea no tiene valor si no va acompañada de acción inmediata, seguimiento constante y capacidad de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Te gusta planificar o preferís ejecutar y después ir decidiendo sobre la marcha?</b></p><p>— Que me guste ejecutar no significa que siempre sepa ejecutar, es decir, me gusta ejecutar pero muchas veces no tengo ni idea por dónde empezar. Imaginate que con 16 años no sabía ni por dónde me venía el viento, al día de hoy yo siempre digo que equivocarme para mí no es una elección. <b>Me equivoco cada día</b> e intento que equivocarme me cueste menos dinero, con eso ya me siento más protegida. Si sabes ejecutar todo lo que quieres hacer es que lo estás haciendo muy lento porque eso lo estás haciendo sobre seguro y sobre tu experiencia y vas avanzando demasiado por detrás de lo que te gustaría. <b>Mi plan en concreto es que me gusta ser bastante ambiciosa. </b>Entonces planificar me gusta, pero muchas veces improviso y una de mis características, que me gustaría cambiar y mejorar, es que no soy especialmente ordenada, de hecho siempre mis equipos directivos son personas muy ordenadas para complementarnos y para poder trabajar juntos en una <b>armonía</b>. Pero sí que me gusta tener muy claro, más que una planificación que también, saber dónde estoy y cuáles son las tareas que tengo que ir haciendo. Lo que tengo muy claro siempre es lo que intento o cuál es mi objetivo con la acción que haga, o sea que para mí lo más importante en una tarea, más que la tarea en sí, es<b> qué quiero conseguir con esa tarea</b> y a dónde quiero llegar con esa tarea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K5CWRWPAH5EBVI7N6LBUBCGOGQ.jpg?auth=330957d1e27ef83ae41aa9126d3ccf4e96b00d4d5a43638fd4aa95cb6342b001&smart=true&width=1456&height=816" alt="El compromiso, la lealtad y la capacidad de trabajo son los tres factores clave que Yaiza prioriza al contratar nuevos perfiles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Empezaste GOI a los 20, una empresa de logística de objetos grandes, algo bastante complejo. ¿Tenías estudios en el tema o cómo compensaste la falta de experiencia?</b></p><p>— Yo creo que fue absolutamente de imprudente, no de valiente, sino de imprudente, porque <b>no tenía ni idea de logística ni de operaciones. </b>Yo vi que había una oportunidad de negocio: nosotros hacemos paquetes grandes, o sea todo lo que no hacen los correos, los de DHL, los UPS, todo lo que no hacen ese tipo de logísticas lo hacemos nosotros. Detecté que no había una red nacional que abordase ese servicio, por lo tanto la calidad era muy mala, el servicio era muy malo, no llegaba a todas las zonas, entonces había una oportunidad porque empresas como <b>Amazon</b>, como el <b>Corte Inglés</b>, como las grandes empresas necesitaban ese servicio y no había nadie que se lo diese. ¿Qué pasaba? Que exista <b>la necesidad y el mercado</b>, la <b>operativa</b> y poder crear una empresa con las dificultades que lleva y con toda la experiencia que requiere para poder montarla. Yo eso no lo vi porque era muy imprudente, más que inocente o más que valiente.</p><p>Pero sí es cierto que cuando empecé me di rápidamente cuenta de que había muchas cosas que yo tenía que saber o que tenía que tener muy claras que no estaban siendo controladas. <b>Yo no estudié nada que tuviera que ver, hice sólo un año de carrera, y luego como ya trabajaba para mí no tenía mucho sentido intentar estudiar una carrera para tener un trabajo que ya tenía. </b>Lo que sí intenté es conocer muchos casos de <b>emprendedores o de empresarios</b>, casos de logística, <b>estudiar </b>muchos casos para ver qué es lo que se me estaba descontrolando y cómo poder solventarlo y pronto me di cuenta de que lo que necesitaba era gente que estuviese en áreas muy específicas, roles de mucha experiencia y que me pudiese guiar y que fuésemos complementarios. Fue el camino, tanto cualitativo como cuantitativo. Hice <b>un buen equipo</b> que fue el que nos llevó al siguiente nivel.</p><p><b>— ¿Hoy cuántos empleados hay en GOI?</b></p><p>— Más de 500 directos.</p><p><b>— ¿Qué buscás cuando vas a contratar a alguien?</b></p><p>— Lo primero es el <b>compromiso</b>. Es decir, para mí ser responsable y estar aquí de 9 a 6 lo pagas en la nómina. Pero el ser comprometido, para eso tienes que tener madera y además poder encajar en el equipo, que el tipo de liderazgo de la empresa te encaje, que tú encajes en el equipo de rol y de cómo hacer las cosas dentro de la empresa. Lo primero para mí es que sea una <b>persona comprometida y leal</b>, eso para mí es la base. Lo segundo, es que sea una persona con <b>capacidad de trabajo</b> porque si lo tienes, tienes compromiso y lealtad y las cosas empiezan a tornarse de otro color. Lo tercero es que sea <b>buena gente</b>. Esto parece muy naif, pero a nivel empresarial que sea buena persona es rentable porque yo he tenido muchísimas experiencias de gente con un talento descomunal, con una experiencia bestial, que al no ser buenos compañeros o al no tener buen fondo hace que la compañía empiece a mermar,<b> se empieza como a intoxicar y eso afecta a los resultados y a cómo trabaja la gente y a la efectividad,</b> es absolutamente transversal a los departamentos. Esas son las grandes búsquedas que hago dentro de un perfil.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E7A5A2OHYRAFJAEC4AQDWECUN4.jpg?auth=1b79aa8002d11f9b98128b5698373e080648110a10a87abac5e9b903a08dbf55&smart=true&width=1456&height=816" alt="El propósito claro, más que la motivación momentánea, es para Yaiza el motor que sostiene el trabajo diario en cualquier proyecto  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es para vos la capacidad de trabajo?</b></p><p>— Es el <b>esfuerzo </b>que estás dispuesto a dedicarle a algo hasta que consigas que te salga bien. Para mí el talento está super sobrevalorado. Yo creo que <b>el talento es algo que no es imprescindible</b>, para mí el talento es la cerilla que se prende y se apaga y al final para una empresa lo que necesitas es un mechero, de alguna forma. Tengo la misma sensación con la motivación que con el talento, que están hiper sobrevalorados, no podemos estar motivados todo el día, ni una persona con talento puede acceder a una posición sólo porque tenga talento. Yo <b>prefiero más una persona sin talento con capacidad de trabajo</b> y <b>una persona sin motivación, pero con un propósito y un objetivo claro, </b>que a un hiper talentoso y a un hiper motivado porque nadie está motivado todo el día. De hecho, uno de los grandes errores es pensar que el trabajo del líder es tener al equipo motivado todo el día.</p><p>Eso es mentira, esto es como estar enamorado, si tú esperas de una relación de 50 años en donde tú estés como las tres primeras semanas todos los días, estás buscando algo que es irreal y sobre todo que va a ir mal al corto plazo, porque en una relación laboral, personal, familiar, en la relación que sea lo más importante es la constancia, es en los bajos y en los altos mantenerte constante y con un objetivo claro. Habrá días buenos y habrá otros días, pero tengo un propósito claro y sé que quiero llegar a este punto y mi ambición es llegar hasta ese punto y que eso pasa por hacer cosas de todo tipo, entonces como por encima de mi motivación está mi propósito, no tengo altibajos. Esto me pasa en general con la sensación de que los jefes tienen que sobremotivar, sobreestimular. Los jefes o el trabajo de un líder es darte la seguridad y la inspiración suficiente para que lo sigas y para que tú digas “lo que esta persona me cuenta que vamos a llegar, que vamos a hacer, me inspira para querer hacerlo y me da seguridad como para creerlo”. Sí, pues la sigo y además doy el 100%. Ese es el trabajo del líder, no el de tener un <b>ejército de dopamínicos constantes por la oficina</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTZK5HNAGJHANDL2IANHP7NNAY.jpg?auth=e87da704f62ff29895b579cf91a3e2a267a5d0ed54b49ea290c94bfd494b064d&smart=true&width=1456&height=816" alt="El error es parte del aprendizaje afirma Yaiza Canosa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En varias entrevistas te describís como obsesiva. ¿Es un rasgo que sentís que te impulsa o que a veces te condiciona?</b></p><p>— Es un rasgo que creo que me ayuda profesionalmente porque al final me hace ser muchísimo más perseverante, persistente, más cabezota. Yo siempre digo que a mí es muy difícil ganarme. <b>Me tienes que matar para ganarme porque nunca me rindo</b>. Perder para mí es una cuestión temporal, no es una cuestión de que hayamos terminado el partido. Entonces, podemos ir 50 a cero en el marcador que para mí el partido no está perdido. Me ayuda a tener esa parte de <b>perseverancia </b>que tengo que es tan importante para conseguir las cosas, porque al final cuando tú te marcas un objetivo, no cumplirlo es cuando dices: “Hasta aquí, ya no quiero insistir más, hasta entonces no se cumple” y yo creo que en los grandes casos de éxito en todo el mundo son de la gente que nunca ha dicho ‘hasta aquí’ hasta que lo ha conseguido. Eso me ayuda a nivel personal, pero también hace que mi vida sea compleja y que a veces no disfrute de todo como me gustaría porque este <b>exceso de control, de obsesividad</b>, de tener que estar constantemente en frustración con el ahora, me hace que haya una controversia. <b>Pero soy una persona muy feliz, vital</b>, que intento trivializar muchas de las cosas que me pasan para poder sobrevivir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLCYZKD7EFEBJBZ4GKRJCD6N4Q.jpg?auth=89eff4ad74c064e62481320145bb043679fc2edef1789d650a015e8b4fc4a0eb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Yaiza Canosa, el compromiso es una actitud que define la calidad del trabajo y la cohesión del equipo." height="1080" width="1920"/><p><b>— Hoy la palabra “emprender” está muy de moda, sobre todo entre los más jóvenes, que sueñan con ser sus propios jefes. ¿Cuáles son los errores o mitos más comunes que ves cuando te piden consejos para emprender?</b></p><p>— Me pone muy nerviosa que la gente me dé consejos y tips, porque al final dar consejos cuando no te juegas tu dinero o no te juegas tu futuro es superfácil. Me parece que es algo muy arriesgado y no me gusta en general. Me paso el día viendo a directores generales del Universo. Yo hace tiempo que intento huir de esos que te dicen: “Esto sí, esto está bien, esto está mal, esto es lo mejor para ti”, que son los <b>CEOS del Universo</b>, no sé cómo pueden sobrevivir. Yo intento ser la CEO de mi vida y ya bastante me cuesta, entonces si tuviese que decir algo es que la gente que te da consejos y no tiene nada que ver contigo, y no te quiere de verdad, o si de verdad le importas o se está jugando su dinero es como las claves del éxito: “¿cómo ser una persona de éxito? Levántate a las cinco de la mañana”. Esto me parece tan absurdo. <b>Que nadie te diga lo que tienes que hacer</b> o que nadie te diga quién tienes que ser, qué es lo mejor para ti si ni te conoce, ni va a tener consecuencias en función de lo que tú hagas, ni de absolutamente nada. La apología para mí es<b> huir de todos estos gurúes y de estos CEOS del Universo </b>que son, al final, opinadores profesionales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HC2RWQH7DJEEPCXQFEEU4N6RBM.jpg?auth=05f667039071efcabcef840c99b1f6beff8f08a92e0b71bbe42690a2e9f0c040&smart=true&width=1456&height=816" alt="La frase de vida de Canosa, “como haces las cosas pequeñas, haces las grandes”, guía su forma de trabajar y liderar equipos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados: ¿hay una frase, una idea, algo que leíste, viste o escuchaste que te haya inspirado últimamente y te gustaría compartir?</b></p><p>— El otro día leí una reflexión que es como que <b>cada uno tiene que elegir en su vida qué rol quiere jugar</b> y todos los roles son totalmente loables. Lo voy a llevar a un caso práctico que es, por ejemplo, debajo de mi casa hay un panadero que es un gran empresario y nadie diría que es un gran empresario ¿por qué? Él abre a las siete de la mañana y cierra a las 2 de la tarde y tiene colas. Una vez le pregunté: “Luis, ¿por qué no cierras a las 9? Facturarías el doble” y me dice “porque yo vivo bien y porque así voy a recoger a mi hijo al colegio, y ese es el tipo de persona que quiero ser” y para mí es un gran empresario.</p><p>El otro día leí una reflexión sobre que, muchas veces, en la vida yo miraba qué quería ser: un guerrero en un jardín o un jardinero en una guerra, y que las dos están bien. Puedes ser un guerrero en un jardín y ser el león dentro de una cosita pequeñita o puedes ser un jardinero en una guerra que al final formas parte de un séquito de algo supergrande.<b> Yo creo que en la vida lo más importante es tener en claro los propósitos</b>, aunque vayan cambiando, y ese ejercicio de<b> investigar quién es uno mismo</b>, quién quieres ser va a ser que el camino que tú elijas sea mucho más honesto, más feliz y esté mucho más impregnado para recibir lo que tú esperas de la vida y yo creo que eso es una reflexión que todos deberíamos hacernos. Por otro lado, lograr, no sé si la <b>felicidad </b>porque la felicidad no es un estado, es una decisión yo creo, pero sí esa coherencia vital en el que, cuando nos vayamos de aquí, digamos: <b>“Ha valido la pena saber qué es lo importante”.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/kCk3MpkBCjQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Yaiza Canosa, la joven emprendedora que factura 70 millones de euros al año | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6NPRBSMAWNENBISXGTTTYHPHUE.png?auth=700b8ee4f7ecb8e101fab483dc6d8d2ed2d8a56ff36949715973e94a364b65d4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Astrid Gil Casares, escritora española: “Los 55 años son como una segunda adolescencia, pero sin tener que demostrar nada”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/06/astrid-gil-casares-escritora-espanola-los-55-anos-son-como-una-segunda-adolescencia-pero-sin-tener-que-demostrar-nada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/04/06/astrid-gil-casares-escritora-espanola-los-55-anos-son-como-una-segunda-adolescencia-pero-sin-tener-que-demostrar-nada/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[La autora y economista recorrió en diálogo con La Fórmula Podcast la relación con su madre, el duelo, las marcas de la infancia, el modo en que su contexto social influyó en su vida y el valor de la independencia personal]]></description><pubDate>Sun, 06 Apr 2025 11:06:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55J24AAAVNHDFJ5BMFZTJLDLRY.png?auth=ca9286704989c7d0724e7fdbd0931fe2c8222defa40221e1a991e671b082f394&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Yo estoy serena a esta edad, mucho más serena, menos cosas que demostrar, creo que los 40 son mucho más complicados”, afirmó Astrid Gil Casares" height="1080" width="1920"/><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast,</b> la escritora y economista española <b>Astrid Gil Casares</b> reflexionó sobre su relación con la edad, el paso del tiempo y los cambios emocionales que acompañan a la madurez. También profundizó sobre su proceso de duelo tras la muerte de su madre y cómo esto marcó su enfoque sobre la vida y la familia.</p><p>Nacida en Madrid y criada en un <b>entorno social privilegiado,</b> tuvo una exitosa <b>carrera en la banca </b>de inversión en ciudades como París y Londres. Es <b>autora de las novelas</b> <i>No digas nada, Nadie me contó, Ese jueves al anochecer me subí al tren</i> y del guion de la película <i>¿Qué te juegas?</i> Con La Fórmula Podcast habló sobre la vida después de los 50 años, la madurez como una segunda adolescencia, el síndrome del nido vacío y cómo reflexiona sobre la fortuna de haber nacido en una familia acomodada, a menudo luchando con la culpa y la necesidad de probar su valía. “Yo nunca he sentido que me haya esforzado, porque una vez que decido algo, ya no lo veo como un sacrificio”, compartió. </p><p>Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or">Spotify </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod">YouTube</a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WJ25XH45DVE65HJ6DYH7OE5GYU.jpg?auth=301adac3ee4b3b0bf140d8f646a9b69327f61bce677bef4cada7ed35ae914662&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La escritora y economista española Astrid Gil Casares durante la entrevista con La Fórmula Podcast " height="1080" width="1920"/><p><b>— Hola Astrid. Leí tu libro “No digas nada”, toca muchas temáticas, como el paso del tiempo, nuestra relación con nuestros padres, la culpa, la soledad, el amor... ¿Te sentís cómoda diciéndome tu edad?</b></p><p>— Tengo en torno a 55.</p><p><b>— Lo pregunto porque mucho de lo que va el libro tiene que ver con la edad y con el paso del tiempo ¿qué te pasa con tu edad, cómo te sentís? Y no te hablo sólo de lo que te devuelve el espejo, sino cómo te imaginabas que los 55 se veían</b></p><p>— Evidentemente, cuando tienes 20 o cuando tienes 30, alguien que tiene 55 o 60 te parece mayor, y es verdad que cuando llegas, yo no tengo la sensación de que sea una niña, a veces algunas mujeres, amigas mías, que dicen “yo me siento igual que cuando tenía 30″, yo no. Pero es verdad que <b>no me siento mayor todavía</b>. No he llegado, y en el libro hablo un poco de eso, a ese momento que te dicen que llegas y en el que una mujer, y a lo mejor un hombre también, no quiero hacer diferencias, quizás el hombre más tarde, pero a esa edad en la que teóricamente te vuelves <b>invisible </b>en la sociedad.</p><p>El otro día me hacían una pregunta muy buena que era <b>“¿por qué transparente y no invisible?”</b>, y yo decía “invisible es un super poder”, si yo pudiese ser invisible me podría infiltrar en cualquier tipo de situación y observar; “transparente” es que estás ahí pero no te ven. Yo no estoy ahí, dicen que se llega a esa edad y por lo que voy entendiendo ahora de llegar casi a los 60, quiero pensar que cuando llegas a esa época que te dicen que eres transparente quizás no cueste tanto pero porque los<b> cambios son progresivos</b>, no es que pases de 20 a 70, asumiendo que 70 es la edad en que te vuelves transparente. Entonces cómo es estar a los 60, pues yo, personalmente, con una serenidad y por lo que oigo con mis amigas también, creo que lo quieres con la edad, aunque es un poco utópico. <b>Yo estoy serena</b>, mucho más serena, <b>menos cosas que demostrar</b>, creo que los <b>40 son mucho más complicados</b>, tienes niños pequeños, estás queriendo todavía demostrar mucho profesionalmente, construyéndote. A los 60 estás llegando a esa época en la que te has demostrado, si has decidido ser madre, ya has sido madre, ya has educado, ya estás como asentado y, sin embargo, todavía puedes hacer muchas cosas, en mi caso, pero porque yo soy muy independiente, el famoso<b> nido vacío</b> a mí me devuelve una <b>libertad </b>que es maravillosa. Yo siempre he querido ser madre y es lo que me define, es lo más bonito del mundo, pero<b> volver a tener libertad es extraordinario</b>. Yo tengo amigos, bastantes, de hecho en el libro lo hablo también, que <b>recuperan su vida sexual hacia los 50, 55</b>. También, hoy en día, yo creo que nos cuidamos todos más, hay muchas formas de ayudar a seguir estando bien.</p><p>Entonces <b>los 55 son como una segunda adolescencia</b>, pero sin tener que demostrar. La <b>adolescencia </b>[es un tiempo] en el que todo es posible y que no tienes responsabilidades, entre comillas, pero todavía tienes que demostrar todo. A los 55 no es que no tengas responsabilidades, pero ya has hecho lo más importante, no tienes que demostrar y, sin embargo, eres muy libre, normalmente tienes más dinero que a los 15 evidentemente, entonces se te abre <b>un mundo de posibilidades muy bonito</b>. Yo no sé si es mejor, no estoy segura que sea mejor, pero es una época que mola más de lo que pensé que iba a molar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJDVDHWAW5DZFOSSFJSVV7NUIU.jpg?auth=0946bc8a25dff835d38410ddeb9bfe840f4826ae8834fe9a9ed1dd9126548833&smart=true&width=1456&height=816" alt=""A los 55 no es que no tengas responsabilidades, pero ya has hecho lo más importante, no tienes que demostrar y, sin embargo, eres muy libre" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Astrid, quiero preguntarte por tu madre porque en el libro, Alana, que es la protagonista, tiene una madre que se lleva todo puesto, es una mujer magnética, con mucho carisma, fuerte, la que nunca acepta un “no” como respuesta y la protagonista un poco está conflictuada con haber crecido con ese tipo de madre, entiendo que tuviste una relación parecida con tu madre ¿puede ser?</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— ¿Me la describirías? ¿Cómo era tu madre?</b></p><p>— Mi madre, pobre, porque siendo adolescente y con 20 años yo <b>tuve una relación muy conflictiva con ella</b> y no he llegado a ver todo lo positivo que me dio. Entonces, es verdad que yo he pasado de no querer pasar tiempo con mi madre, a con el tiempo darme cuenta de la suerte que he tenido de tener esa madre. Mi madre, no es que no le decían “no”, claro que le decían “no” a cosas, pero no lo oía, entonces para ella todo era posible, todo era factible, todo era una opción, porque aunque le dijesen “no”, como no lo oía, ella seguía su camino, claro que hay cosas que no le salían a veces. Y era una persona que es verdad que pensaba en ella más que en los demás, pero por otro lado, he visto tantas cosas, me ha abierto tantas posibilidades gracias a ese carácter que tenía, lo que pasa que cuando estás creciendo a lo mejor te gustaría que esa persona de vez en cuando se diese la vuelta y te abrazase. Pero no es factible, a lo mejor, tener esos dos caracteres, pero yo soy la mujer que soy tanto por cómo ha sido mi madre y me doy cuenta. <b>Cuántas veces pienso “gracias a que mamá hizo esto, yo ahora hago esto”</b>, pero es complicado cuando estás creciendo porque siempre está pensando en ella, aprendes a olvidarte de quién eres tú porque tienes que seguirla a ella, porque iba tirando del carro y tú no existes y eso fue conflictivo para mí, ya te digo: a los 20 yo tenía muy mala relación con mi madre porque resentía eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZMHM5YHUKRE4PIM4EIEBOSGJIQ.jpg?auth=0bda98df499b6a77f5299d37215d6dab3ffa960bd2407c9d6ed7f7eee9012738&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Nacida en Madrid y criada en un entorno social privilegiado, es autora de las novelas No digas nada, Nadie me contó, Ese jueves al anochecer me subí al tren y del guion de la película ¿Qué te juegas? " height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿A los 20 pasó un episodio puntual?</b></p><p>— Sí, fue como un cúmulo de dos o tres cosas y no me gustó, me hizo daño. Mi madre con dos o tres acciones que tuvo me dañó. Luego, yo creo que ella se dio cuenta un poco y a veces cuando te distancias de alguien, esa persona se da cuenta que, a lo mejor, ella se tiene que adaptar a mí, pero yo empezaba a ser adulta entonces nos fuimos adaptando y, en cambio, los últimos años de vida, fue una relación muy bonita, sabiendo que mi madre nunca perdió su carácter, nunca. Quizás el cariño que no me había dado de pequeña, porque mi madre tenía ese carácter tan fuerte, me lo dio muchísimo los últimos años de su vida, la balanza me ha compensado de lejos, entonces yo he tenido las dos. Pero era una mujer fuerte, mi abuela también era muy fuerte, es muy inspirador, supongo que las dos cosas: tener una madre cariñosa te da una solidez emocional enorme, pero a lo mejor no te ayuda a lanzarte tanto, no lo sé.</p><p><b>— ¿Tu madre falleció hace ya cuántos años?</b></p><p>— Tres.</p><p><b>— Hay algo que sé que pasa en el libro, pero también te escuché decirlo sobre vos en entrevistas, es que no esperabas duelarla tanto.</b></p><p>— Ahora ya estoy bien, pero empiezo a escribir el libro pasado este luto, de lo que me impactó lo que sufrí. Hay que entender que yo pierdo a mi madre pasados los 50, después de un <b>cáncer</b>, con lo cual yo estaba preparada, y mi madre llevaba unos años con una enfermedad de la cabeza, con <b>demencia</b>, con lo cual de alguna forma tuve tiempo, como de unos cinco años, de <b>ir despidiéndome de ella. </b>Primero, por la demencia un poco porque iba perdiendo memoria y capacidad y luego por el cáncer. Entonces, yo pensé que ya me había preparado, por supuesto que iba a estar triste, por supuesto que iba a ser difícil, pero no pensé que mi vida se iba a romper, y <b>mi vida de repente se rompió</b>. Yo no soy psicóloga y es verdad que no fui al psicólogo en ese caso, entonces a lo mejor el psicólogo me hubiera dicho que estaba en una <b>depresión</b>, pero si no fue una depresión, fue parecido. <b>Yo perdí completamente las ganas de vivir</b>, nunca pensé en suicidarme, es muy distinto, pero yo me acostaba diciendo “mamá, llévame contigo, yo ya no quiero vivir”, fíjate que <b>tengo hijos adolescentes</b>, el dolor es un dolor físico, la echaba de menos, era un dolor físico, y eso no me lo esperaba para nada.</p><p><b>— ¿Cuánto tiempo sentís que duró esta tristeza profunda de no querer salir de la cama?</b></p><p>— Yo salía de la cama pero no tenía ganas de vivir. Yo he visto a mi madre enferma, mi madre tuvo dos canceres y yo no recuerdo que haya dicho algo así en su vida, entonces es ejemplo de madre y evidentemente sales de la cama. A mí, 9 meses, en cambio, sí me sacaron de ese estado, de esa tristeza, mis adolescentes. Un día vinieron y me dijeron “mamá, así no podemos seguir, tienes que hacer algo” y eso me hizo salir, entonces yo no sé si no tienes hijos cuánto te dura. A Alana le dura más, Alana tiene hijos más mayores, si comparas el dolor de Alana cuando pierde a su madre y el dolor mío es lo más real que hay en esa novela, de todo lo que hay, <b>ese dolor sí lo he tenido yo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OW4AQCE65VASRLY2CTWD2JV2ZM.jpg?auth=f504db7d5019e8ed810df1a71f0578afe7ff1dcdc2ed5eb1358ecc0d20ec8b91&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Echo de menos a mi madre, claro que creo que no creo, pero la idea de volver a abrazarla es algo que me llena, me hace bien pensarlo" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Sentís que la fuente de ese dolor era extrañar, pasar tiempo con tu madre o había algo más, tal vez algo que te quedó por resolver en vida?</b></p><p>— No, era echarla de menos. Pero es extraño, yo entiendo que si tienes 25 años y estás así ¿cómo no vas a estar así? Porque a los 25 y a los 30 y a los 35 necesitas a tu madre mucho más, yo al final ya tenía hijos adolescentes, estoy formada, ley de vida, no lo sé, mi caso no era que no supiese cómo seguir en mi vida, pero sí su ejemplo, su guía, su fuerza. <b>Mi madre nunca perdió su fuerza</b>, nunca, entonces todo eso y echarla de menos. Lo bueno o lo malo no lo sé, pero <b>el tiempo lo cura todo</b>, no sé la pérdida de un hijo porque no lo he tenido, pero las cosas difíciles que me han pasado en mi vida todo se cura y todo pasa. Yo soy alguien muy fuerte, de verdad que lloro muy poco, pienso que mi vida es tan privilegiada, pero sí, claro que echo de menos a mi madre, claro que creo que no creo, pero <b>la idea de volver a abrazarla es algo que me llena</b>, me hace bien pensarlo y hablo con ella, pero no tiene nada que ver ese dolor que sentí, nada que ver, esto es como que te operan y sales de la operación. O como mi hermano que tuvo hace dos años un accidente de tráfico. Los primeros tres meses era brutal verle y dos años después no ves nada de ese accidente, entonces no es que no veas nada porque él seguramente te dirá “yo no puedo mover el brazo así”, se te quedan pequeñas cosas, pero claro, la persona que ves al salir del hospital después del accidente y lo ves hoy, es un poco lo que le pasa al alma. El alma cuando se muere tu madre estás como mi hermano al salir de ese hospital después de ese accidente, y hoy el alma está y seguramente dirá “pero yo no puedo mover esto”, pero vuelve a ser quien era antes del accidente mi hermano. No he estudiado psicología, no tengo ni idea, y puedo estar diciéndote las mayores barbaridades.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PVPPNNF6GRBZBHQTLYPNX4QRL4.jpg?auth=faf40a2222f83a1c479f6861ef573693ea3360a34a2057e87d6f779d526f8ad4&smart=true&width=1456&height=816" alt=""He trabajado millones de horas, nunca he pensado 'qué sacrificio he hecho' porque fue mi decisión trabajar entonces una vez que es mi decisión ya no hay esfuerzo" (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me quiero detener en algo que mencionaste recién. Me dijiste “como fui tan privilegiada no me siento con el derecho de quejarme” y creo que la culpa y el no merecer son dos hilos conductores de la novela, aparecen en todo lo que le pasa. En sus pensamientos internos, hasta cómo se relaciona con el mundo, siempre está muy atado a una culpa y a un sentido de no merecer. Primero, creo que la culpa se manifiesta por partes en la culpa de ese privilegio, en la culpa de haber nacido tal vez con posibilidades, en tu caso que entiendo que también venís de una familia que tuvo una vida acomodada, ¿sentiste eso, te resuena eso con vos?</b></p><p>— Sí, muchísimo y a mí me costó. Ahora la culpa por haber nacido con estos privilegios la tengo más controlada, pero nunca se me olvida la suerte, o sea es la lotería de la vida, y en la lotería de la vida a mí me tocó un buen número o unas buenas cartas, entonces ahora no es culpa, pero es verdad que a mí muchas veces me sale más el “¿por qué a mí en lo bueno?” que el “¿por qué a mí en lo malo?”, cuando algo malo me pasa, como a todo el mundo, nunca se me ocurre pensar el por qué a mí, lo doy por hecho porque “¿y por qué no a mí?”. Es verdad que me cuestiono más por qué la vida hace que a alguna gente le suceda cosas buenas, cuando me pasa algo bueno que cuando me pasa algo malo, pero sí creo que es muy importante, a mí me sirve y me ayuda en el día a día, en mi vida, <b>acordarme de lo bueno que tengo</b>.</p><p>Yo tengo otra filosofía de vida: yo no me he esforzado ni una sola vez en mi vida, yo no me he esforzado ni un solo día de mi vida, pero ¿por qué no me he esforzado ni un solo día de mi vida? porque una vez que decido hacer algo, ya nunca es un esfuerzo, por eso hablo mucho de la <b>libertad </b>en el libro también, yo creo que por lo que más lucharía es si me quitasen un día mi libertad. Yo cuando era pequeña, que tuve siempre una vida muy privilegiada, y en un momento quería comprarme unas zapatillas, entonces me puse a trabajar de babysitter, en azafatas de congresos, sirviendo copas, pero una vez que lo he decidido nunca he pensado “mira qué sacrificio he hecho”, es “yo decido hacerlo, ya no me cuesta”. He trabajado millones de horas, nunca he pensado “qué sacrificio he hecho” porque fue mi decisión trabajar entonces una vez que <b>es mi decisión ya no hay esfuerzo</b>, entonces yo creo que el ser consciente de la suerte que tienes te hace que las cosas un poco complicadas, no es que no le des mayor importancia, es que podría tener que ver tantas otras cosas o podría tener que salir tanto otro que esto… Creo que va un poco mezclado con esa sensación de que no me he esforzado, y hablo seis idiomas, a mí me los han enseñado de pequeña, mi madre era francesa y mi padre español, los demás me los he currado con ponerme, con viajar, con buscarme los cursos, ¿he hecho un esfuerzo para estudiar idioma? No recuerdo un día de haber hecho un esfuerzo, entonces es un poco <b>cómo está estructurada tu cabeza.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YEO6UWRX6BGLHFI3NEI27DU7WQ.jpg?auth=20aca7481696116fd8a91ef832df6993c9c90bb41c723bf1a44627247e3f9aa5&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Me impresiona porque todo lo que viene de la infancia es como que no se cura" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— También hay otra culpa en el libro que tiene que ver, con no ser la hija que una determinada familia esperaba en el sentido de llegar a ciertos mandatos o de tergiversar un poco las reglas. La familia de Alana es más tradicional ¿en tu caso lo sentiste así?</b></p><p>—Para mí es más la sensación, no tanto transgresora sino, “¿y si fueses así?”, es como que nunca lo haces del todo bien y eso sí te puede pesar, el tener la sensación de que nunca lo has hecho suficientemente bien que es una forma de algunos padres de querer como empujar. Entonces, a la base es un sentimiento de “no te estanques en esto”, pero la sensación que te puede dar es que nunca lo voy a hacer lo suficientemente bien, y eso sí me ha pesado, que eligiese lo que eligiese nunca había un “¡wow! En hora buena”; no, eso no lo ha habido. O vocalizar incluso el “pero y si hicieses esto”, “pero y si hubieses cambiado esto”, no había el “wow” y ya, o “en hora buena”. De hecho el “en hora buena” no existía y era el “bueno, pero y ahora…”. Entonces siempre es como que no soy suficiente, y eso sí pesa, no sé cuánto es una experiencia común pero sí lo oigo, y de hecho muchos amigos míos que les digo: “Tu padre me dijo el otro día qué fantástico eres”, amigos y amigas mías, y me encuentro con sus padres y “¿de verdad te dijo eso? porque a mí no me lo dice” quizás es pudor, quizás es cómo les educaron a ellos, no lo sé, pero sí es común, y sí deja pozo, un mal pozo, no buen pozo.</p><p><b>— ¿Alguna vez lo pudiste hablar con alguno de los dos y decirle “me faltó esto”, “por qué nunca me dijiste esto” o no llegaste a ese tipo de vínculo donde esa conversación podría suceder?</b></p><p>— Llega, pero entonces es difícil porque lo toman como <b>reproche </b>entonces no es evidente, quizás debería haberlo dicho mucho más joven, cuando todavía había espacio para educar, pero lo tendría que haber dicho más. <b>Yo no soy psicóloga </b>pero me impresiona porque todo lo que viene de la <b>infancia </b>como que no se cura. Esto es como ser alcohólico, tú vas a ser alcohólico de por vida, ya no bebes, entonces ya no tienes los efectos negativos, yo no sé, pero aparentemente tienen que ir toda su vida a terapia o a los grupos, como dicen: eres alcohólico, ya está, nunca te vas a curar. Entonces tengo la sensación de que con la idea de la infancia aprendes a convivir con ella como el alcohólico, es decir “yo no puedo tocar el alcohol porque, si viene de la culpa, tengo que tener cuidado de que mi instinto sea tomarme una copa y dejarla ahí y no tocarla”, pero toda la vida vas a ser “culpables anónimos” o “no suficientes anónimos”, pero quizás es porque en ese momento dado es cuando tu cerebro se está formando, entonces es una raíz, quitas una raíz, porque luego las ramas es más fácil ir pasándolas, las ramas las puedes podar fácilmente, ¿las raíces cómo las podas?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MCLD4WNPUREZXIZ7F62HRD2RSY.jpg?auth=e820f330817f81dbb9975aadef9e018ba93200ed0945f22af81a9714ccb716a0&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Cuando algo malo me pasa, como a todo el mundo, nunca se me ocurre pensar el por qué a mí, lo doy por hecho porque “¿y por qué no a mí?”" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay otras cosas que te hayas dado cuenta que te quedaron tal vez de tu infancia, residuos que decís “no sé por qué sigo pensando esto o por qué sigo actuando de esta manera”?</b></p><p>— Es que no es que no sepas, porque lo sabes y, sin embargo, vuelves, tienes cadencias, al final pensamos que podemos operarlo y simplemente es algo que no se puede operar y hay que trabajarlo todos los días, alguien tiene que hacer un tipo de ejercicio porque sino el músculo… Tengo una amiga que tiene un problema y para el resto de su vida tiene que hacer un ejercicio de cuello. Además, el cuello no se puede operar, y si no lo hace le volverá a doler, yo creo que estas cosas son algo que tienes que, constantemente, hacer el ejercicio de fortalecer el cuello y si dejas de hacer... igual que nunca te distancias de tu genética física, igual que nunca te distancias de si eres tímido, dejarás de ser un poco tímido pero tu naturaleza siempre va a ser tímido, se queda quien eres y luchar contra eso o asumir que eso tiene que desaparecer no creo que nos ayude.</p><p><b>— Hay algo que me pasó leyendo, es que sentía que había una contradicción por una parte entre esta mujer rebelde, esta mujer que hizo de su vida lo que quiso, y que iba para adelante, y por otra parte esta mujer que le costaba poner límites, que tenía la necesidad de todo el tiempo complacer a los demás, que el de al lado se sienta cómodo, esta falta de poder decir que “no” o poner límites a la vez con una personalidad rompiendo mucho de los límites.</b></p><p>— Es totalmente así y es la contraposición entre tener <b>autoestima </b>que tengo para dar y regalar y <b>el amor propio</b>, que siempre pensamos que es lo mismo y no lo es para nada. El primero es creer que puedes hacer todo y que no hay límites a lo que eres capaz o lo que puedes hacer y el otro es cuánto en tu fuero interno crees que lo mereces. En mi caso hay una extrema dicotomía entre las dos, o sea que no van en paralelo, es una contradicción muy fuerte en mi personalidad, que viene, de nuevo, de la infancia seguramente. Pero sí, en mi caso es más marcada. Yo creo que siempre hay un poco de diferencia entre uno y otro, yo creo que no están alineados en general.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWYJ4UOXEVHJXEFIPQ5QBQ7AWI.jpg?auth=7d7c431c8df5662413013bd3b95221089511f34ad78715622f7c4622bd11beba&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Debería haberlo dicho mucho más joven cuando todavía había espacio para educar, pero lo tendría que haber dicho más. Yo no soy psicóloga pero me impresiona porque todo lo que viene de la infancia como que no se cura" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿O sea que uno es la autoestima, es lo que yo pienso que el de afuera ve de mí, y el otro es cuánto creo que yo merezco?</b></p><p>— No. La autoestima es cuánto soy capaz de hacer, soy capaz de hacer lo que quiera, cuánto merezco que me quieran, que me aprecien, una cosa es el hacer y otra cosa es el sentir, en el hacer tú te pones límites, hay gente que no, que al contrario, que se cree que vale mucho pero que no se atreve a hacer, entonces<b> la autoestima es “yo soy suficientemente buena </b>o tengo suficientes cualidades para hacer esto” y <b>el amor propio es “cuánto lo merezco”</b>, no es lo mismo, en mi caso es como que no lo merezco entonces tengo que estar todo el rato intentado agradar porque no lo merezco, aunque sé que soy capaz de hacerlo. Es como que soy capaz de correr una carrera y llegar y ganarla pero una vez que la has ganado, cuando te van a dar la medalla es como “¿pero no la quieres tú la medalla?”, “y no, gracias, y en el fondo la gané porque tenía unas buenas zapatillas”. Lo has hecho porque sabes que eres capaz de hacerlo, pero una vez que te van a dar la medalla haces un quiebro y no la recibes.</p><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por el podcast. Si me pudieras contar algo y puede ser lo que sea, algo que escuchaste, algo que te contó una amiga, que en el último tiempo te gustó, te conmovió, te dejó pensando. Puede ser un libro que te gustó, sé que sos muy lectora y ves mucho cine, lo que sea que en el último tiempo algo te movió y te gustaría dejárselo a los oyentes.</b></p><p>— Muchas cosas. Un libro que he leído hace poco, me suele pasar y cuando descubro a un autor o una autora en general leo todos sus libros, y el verano pasado descubrí a una que se llama<b> Agota Kristof </b>y sus libros me han removido mucho, los recomiendo, no es muy conocida y me he leído todos los suyos y leerla y profundizar en la psicología de los personajes que me ha hecho preguntarme cosas de mí misma y eso siempre es bueno.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/FZY1b39REyM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Astrid Gil-Casares: &quot;Una vez que decido algo, nunca más lo veo como un esfuerzo&quot; | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/55J24AAAVNHDFJ5BMFZTJLDLRY.png?auth=ca9286704989c7d0724e7fdbd0931fe2c8222defa40221e1a991e671b082f394&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿De qué se arrepienten las personas antes de morir? Las 5 lecciones universales que aprendemos tarde ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/30/de-que-se-arrepienten-las-personas-antes-de-morir-las-5-lecciones-universales-que-aprendemos-tarde/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/30/de-que-se-arrepienten-las-personas-antes-de-morir-las-5-lecciones-universales-que-aprendemos-tarde/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el conferencista español Emilio Duró destacó que las emociones afectan más que la razón y que, aunque la sociedad sea más rica, enfrenta problemas como ansiedad y depresión. Además, destacó que el éxito basado en logros materiales no asegura una vida plena y resaltó la falta de propósito como un factor clave en los problemas emocionales]]></description><pubDate>Sun, 30 Mar 2025 12:06:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJSF7PRHXZGQFBAFPZFLLPAEAY.jpg?auth=0302bb3449290dd3d00755137e1289366a2b029cdf3a1159d5d7beef180c767d&smart=true&width=3840&height=2160" alt="Según Duró, el éxito profesional no debe pagarse con la vida familiar, y muchos adultos se arrepienten de haber dedicado poco tiempo a sus seres queridos" height="2160" width="3840"/><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Emilio Duró</b>, empresario, profesor y conferenciante español, reflexionó sobre cómo los jóvenes de hoy carecen de un sentido de vida y esperanza, lo que genera altos índices de <b>ansiedad </b>y <b>depresión</b>. Destacó que la vida actual, aunque más larga y rica, carece de <b>motivación, afecto y valores emocionales</b>; y aconsejó vivir con <b>propósito y amor</b>, evitar arrepentimientos y resaltar la importancia de las relaciones humanas y el afecto. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank">Spotify </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank">YouTube</a>.</p><p>Emilio es reconocido por sus charlas sobre motivación, éxito y desarrollo personal. Licenciado en Ciencias Económicas y con un Máster en Administración de Empresas por ESADE, ha trabajado como directivo, consultor y asesor en importantes empresas. Es socio fundador de ITER Consultores y miembro de varios Consejos de Administración. También colabora con universidades y escuelas de negocio a nivel internacional. Sus conferencias y seminarios, como <b>“No vale rendirse”</b>, buscan potenciar el desarrollo de<b> actitudes proactivas y el crecimiento personal,</b> ofreciendo herramientas prácticas para alcanzar el éxito.</p><p>Duró presentará una de sus aclamadas charlas el próximo 9 de abril, a las 21:00 horas, en el Auditorio de Belgrano, ubicado en Virrey Loreto 2348, CABA. Las entradas están a la venta a través de Ticketek.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZEMOJRO5R5HEDJCOLJQPJ5EZTA.jpg?auth=899036d1d480ab5308ee215543f5cbb65bd95e69f8d0c225b643f33d25edd572&smart=true&width=1456&height=816" alt="Emilio Duró destacó que la mente humana está programada en negativo, lo que genera más énfasis en errores, defectos o fracasos que en los logros (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hubo un video tuyo que se hizo viral sin que fuera el plan. ¿Qué decías en él y por qué creés que impactó en el público?</b></p><p>— Yo estudié económicas, he trabajado siempre en el mundo de la empresa y soy profesor en la universidad. Un día tuve un grupo de estudiantes, empresarios de pequeñas empresas, estaban medio dormidos y en vez de explicarles lo que tenía previsto pues traté de que la pasasen bien y dije una serie de cosas que no debía, me grabaron, me colgaron a Internet y a partir de ese momento me empezó a seguir la gente. ¿De qué les hablé? En aquel momento yo estaba pasando un momento no muy bueno, la vida tiene baches y acababa de pasar por una <b>pérdida familiar.</b> Les estaba comentando que <b>los problemas de la vida nunca son racionales, siempre son emocionales</b>. Yo venía educado en un mundo racional. No sabía luchar contra la pérdida de un ser querido. <b>Yo lloro cascada cada día, soy tan desgraciado como todo el mundo y eso me permite entender el sufrimiento de los demás.</b> Esa fue la conferencia: una broma que se convirtió en viral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A23SJHOP7RBGXFG4OL55MES7J4.jpg?auth=33c1f351bd4cff6e5d5d5813e5850889adb63a667e0ef53bd7469ce0a9ed8bef&smart=true&width=1456&height=816" alt="En su paso por La Fórmula Podcast, Duró expresó que la ansiedad y la depresión en jóvenes están ligadas a la ausencia de pasión e ilusión por vivir (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué hiciste para salir de esa angustia por la pérdida de un ser querido?</b></p><p>— Los mismos consejos que tú darías ahora con 20 años, con 30 son diferentes. Con 40 son diferentes, con 50 y con 60 más todavía. La <b>máxima inteligencia</b> la tienes a los 60 años porque la mente distingue lo <b>estúpido de lo importante.</b> A medida que uno se va haciendo mayor, cuando mira con perspectiva, se arrepiente de<b> haberse ido a dormir con miedos</b> y despertarse con <b>angustias</b>. Yo, por ejemplo, me arrepiento de no haberle dedicado más <b>tiempo a mis padres</b>, de no haber estado más con mis<b> seres queridos</b>, de haberme ido a vivir lejos de mi tierra. Creo que vivimos en una sociedad donde tenemos muchos <b>problemas emocionales</b>, <b>estamos rodeados de malas noticias y vivimos mejor que nunca,</b> con más riquezas que nunca, pero no lo hemos disfrutado.</p><p>Es curioso, nuestros padres tenían menos que nosotros y no sé si eran más felices, pero tenían menos depresiones. En <b>Argentina </b>supongo que es igual que en <b>España</b>, ya tenemos un tanto por ciento altísimo de <b>niños con ansiedad y con trastornos de sueño</b>. Veía una estudio de hace poco, que entre los 14 y 25 años la primera causa de muerte es la <b>depresión y el suicidio</b>. Más del 20% de los niños y más del 50% de la gente mayor de 60 años están teniendo problemas mentales. Yo creo que la dificultad que tenemos es una<b> falta de sentido de la vida</b>. El otro día vi un video de <b>Harvard </b>que me interesó muchísimo: se pone una ratita en un bol de agua y nada entre 3 y 15 minutos antes de ahogarse. A una de las ratitas cuando se va a ahogar se la saca, se la deja descansar y se la vuelve a poner, ella vuelve a nadar y cuando se va a ahogar se vuelve a repetir varias veces esa acción. Esta ratita aguanta 60 horas nadando porque tiene la <b>esperanza </b>de que alguien la salva. Entonces lo que me di cuenta es que hemos formado a los jóvenes en conocimientos, pero nadie nos ha formado en<b> ilusión, en pasión, en esperanza</b> y en tener un por qué levantarnos cada mañana, un porqué vivir. Yo creo que tan importantes son las ciencias como tener un sentido de vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RPOUUOSD2ZEZFEZNK5RMPJ2EXA.jpg?auth=17c614ffac46a6803cd45b3d747ba6ad9034f02031ad5482e9be5c4595ea6a01&smart=true&width=1456&height=816" alt="Duró recordó que muchos adultos se arrepienten de haberse mudado lejos de sus seres queridos, una decisión que afecta el bienestar emocional (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Creés que la mayor libertad y la falta de referencias claras en la sociedad actual pueden generar un sentimiento de pérdida en algunas personas, en contraste con épocas en las que las estructuras religiosas, laborales y sociales eran más rígidas y definidas?</b></p><p>— Hasta 1800, 1700 la esperanza de vida en <b>España</b>, en <b>Argentina </b>o en cualquier país del mundo civilizado era 27 años, o sea tú nacías y una inmensa mayoría de los niños moría antes de llegar a la etapa de la adolescencia. ¿Y quiénes morían? Los más débiles. Era un mundo en el que un tanto por ciento muy pequeño de niños, calculo 20 o 30 % llegaban a la <b>adolescencia </b>donde te enamorabas de una pareja y tenías hijos. Ahí moría el 15% y alrededor del 5% llegaba a la edad adulta a los 40 años, que era el límite de vida. Su única preocupación era <b>comer, sobrevivir</b> y <b>cazar</b>.</p><p>Hoy <b>duplicamos la esperanza de vida</b>. Los jóvenes vais a vivir casi <b>100 años</b>, que nadie los ha vivido. Entonces, ¿se puede vivir con una persona triste durante 100 años? ¿Se puede vivir con una persona sin ilusión durante 100 años? ¿Se puede vivir con una persona que no tenga ganas de vivir durante 100 años? Esto no va a ser fácil porque nadie los ha vivido. Hemos preguntado a gente con 100 años de qué se arrepiente en la vida y todos ellos expresaron <b>cinco cosas</b>. Para mí es muy importante preguntarle a la gente de 100 años, porque todos somos iguales, pasamos por los mismos ciclos. La gente cuando tiene 100 años, que es lo que vamos a vivir, se arrepiente en primer lugar de haber <b>vendido la vida</b>. Lo primero que te diría es que no pierdas la vida, <b>no hagas nada que no ames y no tengas miedo</b> de lo que te están diciendo: “Te morirás de hambre”. No es verdad. En España hay gente con problemas, es cierto, pero normalmente es porque hay problemas psíquicos. Luego, <b>no vendas la vida</b>, la televisión que hace dar miedo, miedo, miedo ¿miedo a qué?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUT5HPPM2FFDFG2U4QOVVGPIAU.jpg?auth=eec4f9cfece4c2eeca2ddbfdf137e9f61795992a712b6628186f4e5602052a86&smart=true&width=3840&height=2160" alt="Emilio Duró citó a Viktor Frankl y sostuvo que “quien tiene un porqué para vivir encuentra siempre un cómo”, al hablar del sentido de la vida" height="2160" width="3840"/><p><b>— ¿Qué es para vos “vender la vida”?</b></p><p>— Hacer lo que tu papá, tu mamá, los demás quieran, pero no vivas el <i>carpe diem</i>. El carpe diem es una salvajada, es vivir como animales: no hagas lo que te apetece, haz lo que debes. Entonces, lo primero que tenemos que hacer es saber <b>qué es lo que nos motiva</b>, qué es lo que nos hace vibrar, qué es lo que nos hace sentir. Siempre he dicho: no puedes encontrar gente maravillosa si uno no es maravilloso. El segundo apartado, del que<b> todo el mundo se arrepiente, es de haber trabajado tanto a costa de los adultos y la familia</b>. Nuestros hijos no van a trabajar porque las máquinas trabajarán por ellos. Las máquinas son superiores a nosotros y además no se mueren. ¿Qué es lo único que una máquina no puede hacer? <b>Sentir, tocar, abrazar, besar.</b> En Argentina, que hay tantos psicólogos y psiquiatras, pero al final tu papá y tu mamá, cuando estás triste ¿qué hacen? te dan un abrazo. Por ejemplo, a un niño que no lo tocas se muere. Hoy sabemos que el 96% del estado en la vida es de la familia de la que vienes, una parte el carácter genético se hereda y la otra parte se aprende antes de los 3 años, pero va a ser muy difícil de cambiar. Entonces, ¿de dónde viene el éxito? en primer lugar, del <b>amor</b>, y en segundo lugar de a quién imitas, si en tu casa hablan diez idiomas, hablas diez idiomas; si en tu casa bailan vas a bailar, luego todo el mundo se arrepiente de haber trabajado tanto, pero eso tiene un motivo, porque hemos vivido una época de pasar hambre y de golpe y porrazo te has de ganar el pan con el sudor de tu frente. Hoy ya no es así.</p><p>La tercera cosa de la que todo el mundo se arrepiente es de <b>no haber usado más emociones efusivas, tocado más, abrazado más, besado más</b>. El ser humano no está programado en positivo, está programado en negativo, o sea si te sale un grano ¿qué ves? el maldito grano, si te manchas la corbata ¿qué ves? la mancha en la corbata. Además, somos los peores críticos de nosotros mismos, cuando a una persona le va mal en la vida lo animas, cuando te va mal a ti te destrozas. Por genética, estamos acostumbrados a ver lo malo, no lo bueno. Los niños son felices porque no tienen memoria, a un niño le dices “este fin de semana iremos a la playa”, tiene ilusión, pasión, eso mismo nos lo dicen a nosotros ¿y qué decimos? “lloverá, a ver cómo salgo” y <b>las emociones negativas se contagian</b> cuatro veces más que las positivas. ¿La gente que intelectualmente es más lista es la más feliz? No, porque tenemos tres cerebro más un cuarto. La cuarta cosa que todo el mundo se arrepiente es de <b>haberse ido a vivir lejos de sus seres queridos</b> y de no haber sido más unido. En el mundo empresarial yo fichaba a la gente por conocimientos, pero en un momento determinado veo que determinadas personas con menos conocimiento rinden más ¿y esto por qué es? Es porque tiene una actitud frente a la vida de <b>positividad, de alegría, de entusiasmo</b>, que eso no es estar loco. Tú le preguntas a 100 personas y de ellas 82 son negativas. No vemos la realidad porque <b>nuestra mente nos miente</b>, al final el objetivo de la vida para subir era ver lo malo, no lo bueno. Y la quinta cosa de la que todo el mundo se arrepiente es <b>no haber sido más feliz</b>. Solo hay una cosa importante en la vida: cuánto has amado. Lo que buscamos es amor, y como ya no nos tocamos, no nos abrazamos, como vivimos en una sociedad donde te puedes camuflar con el <i>fake </i>o lo que tú quieras falso, ¿cómo consigues amor? ¿con likes? Luego, <b>somos dependientes de los likes de los demás. ¿Cuándo te dan likes? ¿Cuándo haces algo correcto o cuando haces algo que es impresentable?</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KRCWN4XKW5DGHDJJV2FZYN6H4M.jpg?auth=d337ba987983108dde6e14659203c5d1c166726068c6ea3c57181406f669bf03&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para Duró, las emociones negativas se contagian cuatro veces más que las positivas, lo que condiciona las relaciones sociales y el estado de ánimo (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué te hubiera gustado saber 20 años atrás?</b></p><p>— Todo. Por ejemplo, yo por culpa del éxito, me fui a morir con deudas pendientes. El otro día veía una película maravillosa, un video, de una señora con 90 años que decía: “Cuando yo tenía 8 años y mi hermano 4, nos llevaron los nazis y mi hermano había perdido los zapatos: “¿Pero qué has hecho? ¿estás loco? Ya verás cuando lleguemos a casa”, y fue la última vez en mi vida que lo ví, pues entonces me hice una promesa en la vida, nunca me iría a dormir con deudas pendientes”. Yo lo hice. P<b>or culpa del éxito profesional, mi madre murió de golpe y yo no estaba ahí, mi padre tenía cáncer y yo lo iba a ver con prisa, porque tenía mucho trabajo, de eso me arrepentiré</b>. Hay gente que dice: “Yo no me arrepiento de nada”. Pues eres un necio. ¿De qué me arrepiento? De no haberle dedicado más tiempo a mis seres queridos, de muchas cosas que he hecho, que claro que las cambiaría.</p><p>Como decía Alberto Espinoza, “hemos conseguido que la gente se <b>vaya a dormir con miedo y se despierte con angustias</b>” y te aseguro que tienes lo mismo que el hombre más rico del mundo. El hombre más rico del mundo tiene un teléfono, tú también; una casa, tú también; un coche, tú también; él tiene la casa con jardín, y tú tienes los jardines del ayuntamiento; es que su coche es más grande, tú tienes el autobús, vas con chofer; él tiene un yate, tú tienes el Costa Crucero; él tiene un avión, tú tienes los Iberia o los de Aerolíneas Argentinas; es todo mentira, jamás hemos vivido mejor.<b> Tenemos de todo </b>y poco a poco cada vez más, vuestros hijos vivirán mejor que nunca, esto a mí me da risa. No sé si has visto una película que está por llegar un meteorito y todo el mundo está preocupado del día a día, ¿qué es lo que está ocurriendo? Está habiendo un <b>cambio climático,</b> problemas de <b>lucha entre potencias</b>, nuevas<b> armas nucleares</b>, pero nos va a pillar mejor que nunca, porque día a día vivimos mejor, con más riquezas, con más bienes que nunca. El problema no está en el bienestar, <b>la felicidad y el bienestar </b>no son lo mismo. Se ha hecho un estudio entre 125 personas con más de 25 millones de euros, ni uno solo de ellos es feliz, y todos creen que la felicidad está en si tuviesen un 25% más, de poder, dinero, pero eso tiene una explicación, aquí no hay gente buena y mala, el que tenía bienes sobrevivía, el que no tenía bienes no,<b> ahora vivimos 100 años.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OW4AQCE65VASRLY2CTWD2JV2ZM.jpg?auth=f504db7d5019e8ed810df1a71f0578afe7ff1dcdc2ed5eb1358ecc0d20ec8b91&smart=true&width=1456&height=816" alt="Para Duró, el amor es el origen del éxito personal, y las emociones físicas como abrazar, tocar y besar son insustituibles frente al avance tecnológico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Emilio, ¿cómo conciliás la idea de que el carpe diem no sirve con el hecho de que muchas personas se arrepienten de haber trabajado demasiado?</b></p><p>— Hay un autor maravilloso de Viktor Frankl, que se llama <b>“El hombre en busca de sentido”</b> que descubrió que la gente en los campos de concentración que habían perdido todo morían en menos de dos semanas, aquellos que tenían un niño con problemas o un papá con problemas no moría o tardaba mucho en morir. ¿Y usted por qué no se muere? Dice: “Porque no puedo, porque si yo muero, mi hijo morirá, porque si muero, mi madre morirá”. Y tiene una frase que para mí es histórica: “<b>Cualquier persona que tenga un por qué vivir encuentra siempre un cómo</b>”. Cualquier persona que no tenga un por qué vivir es imposible que encuentre un cómo y esto es para mí la diferencia entre <b>cuerpo y alma</b>. ¿Qué es cuerpo? el cómo vivir, ¿qué es alma? el por qué vivir. Y esto nos lo hemos cargado, porque le hemos pasado todo a la materia. Luego si me preguntas: “¿dónde está la verdadera felicidad?”, en <b>tener un sentido de vida.</b> “¿Dónde está la felicidad?” en decirte: “Qué suerte, lo que hago sirve para algo”. ¿Pero esto lo hubieses dicho a los 20 años? En absoluto, a los 20 años pensaba lo mismo que una persona a los 20 años, es ahora que me voy haciendo mayor, que empiezo a <b>entender la vida de forma diferente.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4RFMVALVFEP7M2GBYN6ALWDT4.jpg?auth=8a48266c8bf07bbfda5e82aece3334d962d8c5e384fc05da9af4a291f9e4ed6a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Emilio Duró planteó que rodearse de personas alegres, activas y sensibles es clave para sostener el entusiasmo, la curiosidad y el bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Si me pudieras contar algo, una frase, algo que escuchaste en el último tiempo, que leíste, alguna película que viste y que resonó en vos, que movió alguna fibra y te gustaría compartirlo con los oyentes.</b></p><p>— Es que a mí me mueve todo. Yo intento que todo me sorprenda, porque el día que me deje de sorprender me moriré, ese es el cambio. Intento que todo me marque, espero que todo me marque, <b>el día que pierda la curiosidad me moriré</b>. El otro día un monje me dijo una frase preciosa:<b> “Seguro que la vida será lo suficientemente generosa para que nos volvamos a ver”.</b> <b>La vida es una cuestión de curiosidad, de ilusión.</b> Los niños son todos maravillosos,<b> a medida que nos hacemos mayores perdemos la ilusión por las cosas. </b>El 82% de la gente ve lo malo, no lo bueno, por cada una positiva tenemos 21 negativas, por favor, ¿quién ha dicho a los niños que vivirán lo peor? Si tienen de todo, comeros la vida, disfrutarla a sorbos, no perdáis un segundo. Las emociones positivas se contagian, las negativas cuatro veces más. Aquella frase de “Dios los cría y ellos se juntan” es cierto ¿por qué? porque como nada existe, vibramos y atraemos la gente que vibra como nosotros. Luego si llego aquí con tristeza o tú con tristeza, a los dos minutos estamos los dos tristes. <b>Hay que rodearse de gente maravillosa, que te estimule. </b>Cuando busques pareja no vivas al lado de alguien que no sienta, no vibre, no cante, no baile, <b>no vivas con un muerto 100 años.</b></p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/g7_SMsKUDvs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="¿De qué se arrepienten las personas antes de morir? Las lecciones que aprendemos tarde | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5TXV36VYRNFLBODWCO63K4VX7I.png?auth=d6aca819982e9d6416b2286c7a182b7e01365fda1d02b6c7f53f903cdb99170b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Enrique Rojas, psiquiatra y catedrático español: “No creo en el amor eterno, el mejor amor se pierde si no se trabaja”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/27/enrique-rojas-psiquiatra-y-catedratico-espanol-no-creo-en-el-amor-eterno-el-mejor-amor-se-pierde-si-no-se-trabaja/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/27/enrique-rojas-psiquiatra-y-catedratico-espanol-no-creo-en-el-amor-eterno-el-mejor-amor-se-pierde-si-no-se-trabaja/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast , el prestigioso autor de ensayos sobre salud mental y bienestar, reflexionó sobre qué es ser feliz, analizó el impacto de los pensamientos intrusivos y subrayó la importancia del amor, el trabajo, la cultura y la amistad como pilares de un proyecto de vida]]></description><pubDate>Thu, 27 Mar 2025 13:45:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de<b> La Fórmula Podcast</b>, el doctor<b> Enrique Rojas</b>, catedrático de Psiquiatría y director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, autor de más de <b>una veintena de libros</b> y reconocido por sus estudios sobre depresión, ansiedad y trastornos de la personalidad, propuso pensar la<b> felicidad</b> como un <b>equilibrio</b> entre tener una <b>personalidad sólida </b>y un <b>proyecto de vida</b> con cuatro pilares: <b>amor, trabajo, cultura y amistad</b>. Presidente de la Fundación Rojas-Estapé, fue distinguido por la Real Academia de Medicina de Madrid y por el Ministerio de Sanidad de España, y recientemente recibió el Máster de Oro del Foro de Alta Dirección por su trayectoria profesional.</p><p>Rojas estará en Argentina para brindar una conferencia el<b> próximo 9 de abril a las 17,30</b>, en el Auditorio de Belgrano, Virrey Loreto 2348, de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del ciclo <b>Mentes Expertas</b>, cuyo objetivo es ayudar a vivir con efecto actitud a quienes luchan cada día por ser su mejor versión.</p><p>Durante la conversación con La Fórmula, analizó el efecto de los <b>pensamientos intrusivos</b>, habló sobre el amor como una <b>artesanía emocional </b>que requiere trabajo diario, y reflexionó sobre el modo en que la<b> tecnología mal utilizada</b> puede generar aislamiento, pese a los avances. Además, describió la importancia de educar en valores y sostiene que la<b> felicidad estructural</b> depende de cómo se interpreta la realidad. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank">Spotify </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank">YouTube.</a></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27UYQC7AIBHOPAPBPO33B6QQHM.jpg?auth=87e30018927ef3295fc1a3e16a8125ff3f6d451b4baa6889a0a44959c5bd8e88&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Enrique Rojas afirmó que la felicidad depende en gran medida de la interpretación personal de las experiencias y de cómo se gestionan las expectativas y los ideales, como lo demuestra su reflexión sobre la historia de Tomás Moro y su capacidad para mantenerse firme a sus principios
(Getty)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo definiría usted la felicidad?</b></p><p>— Bueno, <b>de entrada la felicidad es un árbol frondoso en el que hay muchas ramas,</b> pero diría que la felicidad consiste en estar contento con uno mismo, al comprobar dos cosas: que uno tiene una personalidad equilibrada, sería la puerta de entrada a la felicidad, y en segundo que tenga un proyecto de vida, y ese proyecto debe tener cuatro notas en su seno que son amor, trabajo, cultura y amistad. Y por otra parte hay dos tipos de felicidad. <b>Lo que es la felicidad puntual y la felicidad estructural, la felicidad puntual es felices sueños, feliz fin de semana, momentos en el que uno para el reloj.</b> Lo decían los clásicos en Roma: <i>“Carpe diem”, </i>“aprovecha el momento”. Y luego está la felicidad estructural que es arqueo de caja, balance, es decir hago cuentas conmigo mismo, ya serían dos modos de ver la felicidad que, como digo, tiene muchos matices.</p><p><b>— ¿Podemos indagar un poco más en el segundo, en el que no es puntual, en el estructural?</b></p><p>— El estructural significa que la felicidad consiste, dice Don Quijote, Don Quijote es el alma española, Cervantes escribe el Quijote en 1605, la segunda edición en 1615, dice Don Quijote “cada uno es hijo de sus obras” ¿qué estoy haciendo yo con mi vida?<b> La felicidad consiste en una buena cuenta de resultada de estos cuatro grandes temas, ¿cómo es mi vida afectiva, el amor?</b> Piense usted que no hay felicidad sin amor, y el amor se abre el abanico. En segundo lugar, el trabajo, nos pasamos la vida trabajando, yo sonaban las ocho y pico de la tarde en Madrid, llevo aquí desde las diez de la mañana y he visto muchas gente hoy con ansiedad, con depresión, con estrés, el trabajo, no hay trabajo pequeño si se hace con amor, entonces la profesionalidad, el mejorar en el trabajo; la cultura, la tercera pieza de este proyecto de vida. La cultura es convertir cualquier cosa que uno hace en una pirueta inteligente, y la cultura es libertad: empieza por la lectura, por la curiosidad por aprender; y en cuarto lugar la amistad, la amistad es uno de los platos fuertes en el banquete de la vida que es las relaciones interpersonales, se podría decir que la amistad es como una especie de pirámide donde la mayoría se queda en la banda media, alta o baja. Entonces pocas ascienden a la amistad. La felicidad consiste en que este programa de vida personal va funcionando relativamente bien, sin perder de vista lo siguiente, nota la pie de página: la felicidad es como una manta pequeña de esas que nos dan en los aviones, que nos tapa pero siempre deja algo al descubierto, o también la felicidad es como un puzzle en el que siempre falta alguna pieza.</p><p><b>—Quiero meterme un poco más en profundidad en las cuatro cuestiones, pero ya que mencionó esto, me interesa mucho lo de los pensamientos intrusivos, como una voz negativa, una voz que siempre nos pone en duda. ¿Por qué cree que tenemos esa voz?</b></p><p>— Un grupo de investigadores americanos de la mano de un radiólogo que se llama Marcus Reile han descubierto que existe una voz, que es un susurro, que se camufla en el escenario mental y boicotea nuestra conducta y corresponde lo que se llama la red diagonal por descarga, que es una zona del cerebro en el cual aparece esta especie de susurro negativo, y que hace falta detectarlo, no te creas nada, en aquella ocasión metiste la pata, recuerda todas las veces que has cometido errores en tu vida, no eres nada del otro mundo. Hay que aprender las dos cosas, a saber cuándo aparece, generalmente es en estados de relax, de inactividad, y al mismo tiempo neutralizarla con lo que llamamos “mensajes cognitivos”, que es aprender a procesar la información que circula entonces. Yo a esos pacientes o esas personas normal, sin ser pacientes psicológicos, les digo<b>: neutraliza la voz y utiliza una serie de sentencias que tú te dices a ti mismo: “Animo, vas bien, reconoce todo lo positivo que tienes, valora las cosas que has alcanzado, capta siempre más lo positivo que lo relativo”. </b>Y un largo etcétera. Por ejemplo, en este mismo contexto un premio Nobel japones Susumu Tonewaka acaba de demostrar cómo nosotros podemos controlar nuestros contenidos de memoria negativos, la memoria tiene una residencia anatómica que está en el hipocampo que es el centro del cerebro, viene de la corteza prefrontal que es: yo estoy pendiente de usted y estoy atento a lo que usted me está preguntando. Y el contenido se almacena en el hipocampo y si yo soy ordenado, los contenidos se ordenan muy bien. Una cosa, por ejemplo, puede ser la literatura, la historia, el arte, la poesía, mis vivencias, cuando yo era pequeño se organiza. Entonces yo suelo decir, nota al pie de página, que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. La capacidad para olvidar lo malo es salud mental. Por lo tanto son dos componentes:<b> por una parte esa voz interior y la memoria que es un archivo de vivencias importantes, pero que muchas nos dañan.</b> Entonces nosotros ayudamos a nuestros pacientes por ejemplo, mi hija Vane me habla mucho de eso, de cómo sanar las heridas del pasado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZEMOJRO5R5HEDJCOLJQPJ5EZTA.jpg?auth=899036d1d480ab5308ee215543f5cbb65bd95e69f8d0c225b643f33d25edd572&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los pensamientos intrusivos, aquellos susurros negativos en la mente, afectan el bienestar, y recomendó técnicas para neutralizarlos, como el uso de "mensajes cognitivos" y el refuerzo de pensamientos positivos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Se puede transformar mi interpretación de la realidad y de la felicidad?</b></p><p>— La felicidad depende de cómo yo interpreto la realidad, la lectura que hago. Voy a poner dos ejemplos, un ejemplo coloquial de una anécdota que me pasó hace poco y un ejemplo histórico. Anécdota coloquial: yo tengo una hija que vive en Ávila, en una ciudad que está al norte de Madrid, a una hora, venimos de verla el domingo por la tarde y paramos en una gasolinera que está cerca de la ciudad de Ávila, una ciudad pequeña, de 50 mil habitantes aproximadamente, porque uno de mis nietos quiere ir al baño, entonces paramos el reloj, entramos en la gasolinera que es muy pequeñita, la chica que la atiende es una chica agradable, bajita, muy agradable de trato. Cuando salgo le digo, “mi nieto quiere ir al baño”, me dice “acabamos de limpiar la toilette, llega usted en el mejor momento”. Sigo avanzando y digo “otro de mis nietos tiene carraspera de garganta”, “tenemos la mejor miel de la zona que hace mi abuela ¿quiere usted llevarse unos cuantos envases?”, “pues, encantado”, me trae unos tarros. Pasan unos minutos y me dice “¿por qué no se lleva usted las naranjas que tenemos en esta zona de Ávila que son buenísimas? Mejores que las de Valencia”, y le digo “pues, encantado”, llevo unos cuantos sacos de naranjas. Pasan otros minutos y me dice “¿por qué no se lleva usted los bollos de aceite que hacemos aquí?”, yo que no sé decir que no, me llevo los bollos de aceite. Entonces llego al coche y mi mujer me dice “¿qué ha pasado aquí?”, le digo “esa mujer que es encantadora”. Y le pregunté “¿usted es feliz?”, “cómo no voy a ser feliz, estoy en la mejor gasolinera de la provincia, me encanta mi trabajo y con clientes como usted, usted es encantador”, me dice a mí, “por cierto ¿usted a qué se dedica?”, “pues, yo soy médico”, “¿pero qué especialidad?”, “soy médico de la cabeza” le digo yo, por decirle algo, “¿pero de toda la cabeza?”, le digo “no, sólo de la parte de arriba”, o sea la felicidad depende de la interpretación que uno hace de la realidad, ejemplo coloquial, de la vida.</p><p>Ejemplo histórico: yo tengo pasión por un personaje del siglo XVI, me hubiera gustado ser el chofer de él, que es Tomás Moro. Tomás Moro nació en Inglaterra, época de Enrique VIII, que fue uno de los reyes más importantes de ese tiempo, pero fue terrible. Enrique VIII decía que era amigo de Tomás Moro, los reyes no tiene amigos, y una circunstancia: la primera mujer de él fue la mujer de su hermano Arturo, se quedó viudo, era Catalina de Aragón, una monarca española y después tuvo cinco mujeres: Ana Bolena, Catalina Carr, y él se apoyaba en un texto del Deuteronomio, y todo el mundo le dijo que sí, no había democracia, la primera antigua democracia aparece en la versión británica en 1648 y a Tomás Moro quiso forzarlo al rey a que firmara y no firmó y se fue a la cárcel y murió en 1535 en la cárcel, le cortaron la cabeza con un hacha. Cuando subió al cadalso él repetía <b>“yo soy feliz”</b> y repetía un texto latino <b>“soy como los que nada tienen y todo lo poseo y muero feliz por mis ideales”.</b> Vuelvo, la felicidad no depende de la realidad, Tomás Moro muere solo, arruinado, en la cárcel, le quitaron la pluma para escribir en la última semana, ¿me explico? Es decir, ¿cómo yo soy capaz de valorar lo que me sucede? Y tener una visión de mi trayectoria, generalmente hay una felicidad corriente y común que es vas funcionando, pero pensemos la felicidad absoluta se da en el otro mundo. Vuelvo a Cervantes, dice Don Quijote “la felicidad no está en la posada, sino en medio del camino”; la felicidad es una forma de entender la realidad y de entenderse uno a sí mismo.</p><p><b>— ¿Por qué será que los pensamientos afloran, estos negativos que hablamos, en la inactividad?</b></p><p>— <b>Para estar solo y estar bien hay que estar muy equilibrado. De hecho mucha gente no soporta la soledad.</b> El tema de la soledad es un tema apasionante. En este momento hay tres países que tienen un ministerio de soledad. En primer lugar, se llama así “Ministerio de la soledad”, Inglaterra, el Reina Unido, Japón y Corea del Sur, igual que existe un Ministerio de Educación. Yo di clases en Londres hace muchos años, hace 25 años y es impresionante, es una capital importantísima, repleta de cosmopolitismo. Un día voy en el metro y veo una persona con un turbante, uno café con leche, uno negro, uno blanco, uno asiático. La soledad es terrible. La soledad no buscada, no deseada es mala porque, como ha dicho usted, se cuela. Entonces tenemos que saber gobernarla, yo voy con mis pensamientos, usted con los suyos, entonces ¿qué pasa en mi cabeza, cómo la organizo, cómo la ordeno? <b>Por eso la felicidad consiste, </b>voy a decir una frase que me gustaría que nuestros oyentes argentinos la captaran, <b>entre otras cosas, en vivir en armonía con uno mismo</b> y la armonía tiene una puerta de entrada que es <b>la coherencia,</b> que es el <b>esfuerzo</b>, no es un botón automático. Es el esfuerzo, la pretensión que yo hago porque hay una acción entre lo que yo digo y lo que yo hago. Y eso tiene una palabra, una buena capacidad para que haya un contacto cercano entre la palabra y la obra. Y se llama: integridad. <b>Una persona íntegra es una persona que está cerca de la felicidad.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKDCPG4PTVEQLF6V33BVUIUGGM.jpg?auth=6714c74168aed208cede3fe15d980c7c72074e7bde05d5850f6ee8d06ab6e882&smart=true&width=1456&height=816" alt="El concepto de felicidad estructural, según Enrique Rojas, involucra hacer un balance de la vida afectiva, laboral, cultural y de las relaciones interpersonales, subrayando que la felicidad se encuentra en la interacción de estos cuatro pilares
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hay algo que haya aprendido de la felicidad en los últimos años, es decir, en estos últimos dos, tres años tal vez que dijo “esto me hubiese gustado saberlo antes”?</b></p><p>— <b>Llevo muchos años con la felicidad,</b> de esto hace poco en Nueva York, con la persona que teóricamente sabe más de la felicidad que es un profesor de Harvard que es Ben-Shahar, que es de origen judío. La<b> felicidad es un pozo sin fondo, es decir que tiene tantos matices la felicidad en aspectos</b>, en vertientes. Por ejemplo, pensemos la felicidad y el amor, en este momento uno de los primeros dramas en occidente es el divorcio, uno atrás del otro. Te cuento una anécdota de hace poco, vienen a hacerme una entrevista, acabo de sacar un libro que se llama<b> “Comprende tus emociones” </b>de Planeta. Y vienen dos chicas jóvenes a hacerme una entrevista de Antena 3, es una entrevista para un telediario. Me dicen que va a hacer una entrevista de 4 o 5 minutos y una de las primeras preguntas es: “Dígame usted tres consejos para una pareja con dificultades”, como si uno pudiera responderle de una forma inmediata. Y le digo: “Voy a darle cuatro, primero; evitar discusiones innecesarias, en las parejas que funcionan bien se discute muy poco. Segundo, no sacar la lista de agravios del pasado, la colación de reproches bajo llave. Tercero, aprender a perdonar, el perdón si no se acompaña del esfuerzo para olvidar es papel mojado. Perdón y olvido forman un binomio. Y cuarto, aprender a darle a las cosas que pasan en la pareja la importancia que realmente tienen”. Entonces <b>el primer eslabón, el primer argumento de la felicidad es el amor.</b> En Nueva York, que es la capital del mundo, con permiso de China, está extendido: una pareja rota, y otra rota y otra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFRN5L6DB5CQ5ENK35KQ5LIVFA.jpg?auth=eca3edfd4c14c839cda6c3571a8cd91b2da77be740ec2c963b1a8a152ddd3d4e&smart=true&width=1456&height=816" alt="El éxito de una relación depende de la capacidad de las parejas para aprender a perdonar y no revivir los agravios del pasado. Aseguró que la clave está en darle a las dificultades de la relación la importancia real que tienen
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Por qué cree que es así?</b></p><p>— Son muchos factores, no podría decir uno sólo, yo voy a dar ahora un curso dentro de unos días, en abril, en Madrid con mis hijas Isabel y María, sobre inteligencia emocional, yo voy a hablar de las leyes del amor, hay dos leyes del amor fundamentales, la primera: para estar bien con alguien yo tengo que estar primero bien conmigo mismo, tener un cierto equilibrio personal; segundo, saber que el amor es artesanía psicológica, yo no creo en el amor eterno, el mejor amor se pierde si no se trabaja y el amor es alquimia y magia y códigos secretos y complicidad, arte y oficio, el amor es el texto eterno al borde del camino.</p><p><b>— ¿Por qué cree que nos enamoramos de la persona que nos enamoramos?¿Hay algo que hace que nos enamoremos, una característica, algo que buscamos?</b></p><p>— Diría en ese sentido que el hombre se enamora por la vista y la mujer por el oído, y al hombre lo que más le llama la atención de entrada de la mujer es la <b>belleza</b>, todo el cuerpo depende de la cara, y toda la cara depende de los ojos y los <b>ojos </b>tienen un lenguaje impresionante, cuántas veces he oído yo decir a alguien <b>“estoy obsesionado con los ojos de esa chica” </b>y luego viene la belleza interior que es bucear en los sótanos de la personalidad del otro, entonces aparecen los valores, la calidad humana. El segundo elemento del enamoramiento es la <b>admiración</b>. En la universidad se ve la alumna que se enamora del profesor. La alumna de 20 años, el profesor tiene 30 o 40. Ella lo va viendo en el curso académico “yo quiero un hombre como ese”. Luego la tercera fase del enamoramiento viene una tercera cosa que es que esa persona me ayuda a <b>sacar lo mejor de mí</b>, después me ayuda a <b>crecer </b>como ser humano, hay <b>comunicación</b>, me siento a gusto, me siento bien con él. Digo yo en uno de mis libros “Remedios para el desamor”, un síntoma de esta cascada del enamoramiento es “tener hipotecada la cabeza”.</p><p>No dejo de pensar en esa persona, está en el escenario mental, entonces ¿qué ocurre? Nota al pie de página: dice <b>Steiner</b>, uno de los padres del pensamiento romántico francés en su libro “Sobre el amor”, que uno de los problemas es la cristalización. Es un concepto suyo que significa que si vamos a las minas de Salzburgo, es una ciudad de Austria que está cerca de la frontera con Alemania, arrojamos una ramita de árbol y la tiramos en la estructura de la rama, cuando volvemos a los pocos días, se han calvado una serie de cristales. A esto le llama él “cristalización” y extrapola este fenómeno del mundo físico, al mundo afectivo. Dice: Cristalización dignifica la tendencia a idealizar al otro, a poner en el otro más cosas positivas de las que realmente tiene. Ojo, aviso para navegantes, a muchos le pasa esto. Esta tarde en la consulta vino una chica que se acaba de separar hace unos meses, joven, treinta y tantos años. “¿Y por qué te casaste con tu marido? ¿estabas enamorada?”... “Yo creo que no estaba enamorada, me casé porque tocaba casarse, porque ya habían preparado la boda, mi padre me dijo, ‘si ya llevas saliendo con él cuatro años’”. Qué error, una decisión importante tomada así. Entonces acertar en la elección afectiva es la cuadratura del círculo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CGSAEFBPLJF2HKF42GOR5WI5CE.jpg?auth=0e9c4b10e45ae339bd8f7aaa004d88481748c47404ede6da865f948a64e0cc1d&smart=true&width=1456&height=816" alt="La felicidad en una relación de pareja depende de la capacidad de cada individuo para estar bien consigo mismo primero. Afirmó que el amor se construye a través de la comprensión mutua, el equilibrio personal y la disposición para trabajar juntos en la relación
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Ese sentimiento se puede volver a encontrar en una misma pareja después de conocerla en profundidad? Es decir, más allá de el amor que trasciende las primeras etapas de enamoramiento.</b></p><p><b>— El problema es que el amor es un trabajo de artesanía psicológica, </b>o sea usted piense en los amores reales, Europa tiene nueve monarquías. Si mira en los monarcas más importantes, tenemos Inglaterra, el Rey Carlos, todos están separados y ha tenido formación, dinero, economía estable, ¿qué significa eso?, que el amor hay que trabajarlo y entonces, por ejemplo, cuidar los detalles pequeños. Es inteligencia emocional. Me preguntaban el otro día <b>qué es la inteligencia emocional, que se ha puesto de moda. </b>Nosotros el curso que vamos a dar el 26 de abril se llama así <b>“curso de inteligencia emocional”.</b> La <b>inteligencia emocional es aquella modalidad que mezcla con arte los instrumentos de la razón y las herramientas sentimentales formando un todo</b>, y tiene muchos lenguajes. Voy a decir cuatro, hay más: lenguaje verbal, que es el dialogo, es la comunicación, es decir cosas positivas, esto lo llamamos en psicología estimulación verbal positiva, “te quiero”, “te necesito”, “te amo”, “te valoro”. Dice Antonio Machado, un poeta español, que conoció a una chica que luego le gustó mucho y le hizo una gacetilla, un acróstico. Le dijo “tus ojos me recuerdan las noches de verano”, la magia de la palabra.</p><p><b>Lenguaje no verbal</b> es todo lo que arropa a las palabras, darle un beso a destiempo a la mujer que quieras, acariciarle el pelo, cogerla de la mano. Tercero, lenguaje subliminal. Esto es <b>complicidad</b>, nosotros formamos un equipo y entonces hay algo que se esconde por los entresijos. Y cuarto, <b>lenguaje epistolar:</b> escribirle una nota a la mujer o al marido de vez en cuando y dejárselo en la mesita de noche. “Mi querida Isabel”, con la que llevo 42 años de casado y ha sido para mí de lo mejor que me ha pasado en mi vida. Haber encontrado a mi mujer, mi mujer Isabel Estapé, hija de un ministro de transición de Franco a la democracia, Fabian Estapé, ministro de economía. Una época muy importante de España. Mi mujer vale mucho más que su padre, mi mujer no es ministra ni falta que hace, y entonces qué ocurre: yo recuerdo que cuando conocí a mi mujer, yo le llevo 11 años, no lo veía claro y lo consulté con un hermano mío mayor. Le dije “Oye, estoy saliendo con esta chica, no sé qué me recomiendas”. Me dijo, “te ha tocado la lotería, es lo mejor”. Entonces mi hermano me empujó. Yo he ayudado a mucha gente a fijar una relación afectiva. Entonces esto es importante, <b>tener muy claro que el amor hay que trabajarlo, si no aciertas en una elección afectiva, te equivocas,</b> el tema es grave porque eso tiene consecuencias de años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6TGMY5HC3FAGZGRVE3QHJAS6XU.jpg?auth=bc9e4228f09b87e1c78a22aa860d276d3c460633cee20b895cd6574a967f9920&smart=true&width=1456&height=816" alt="Rojas destacó la relación entre el trabajo y la felicidad, señalando que "no hay trabajo pequeño si se hace con amor", y enfatizó cómo la cultura y la amistad también son pilares esenciales para una vida plena
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Por qué duele tanto cuando no nos eligen?</b></p><p>— O sea el tema es un amor fallido, que no ha funcionado. Hay una cosa que yo digo antes y que son los<b> amores platónicos,</b> que son en personas muy imaginativas, agrandan mucho la relación cuando ha habido muy poco contacto. Hay que aprender a frenar eso porque sino una persona se desilusiona enseguida porque una persona con la que uno ha salido un par de veces, la persona más imaginativas hacen de eso un gran mundo, ya este hombre es para mí, o esta mujer es para mí, aprender a controlar la cabeza, el control mental es muy importante y luego ver las cualidades de esa persona, es decir, dar la diana con la persona adecuada. Te cuento una anécdota de mi hija María. Mi hija cuando terminó medicina, me acuerdo una anécdota que la he contado en alguna ocasión, nosotros tenemos una familia de mucha comunicación, en la familia hemos pasado del patriarcado al “filiarcado”, antes en las familias mandaban los padres, ahora mandan los hijos, entonces mi hija me dice un día “papá, estoy saliendo con un chico, he salido con un chico de Madrid que es el Robert Redford de Madrid, y voy a salir el sábado por tercera vez ¿y qué me aconsejas?”. Hay un tercer grado, un tercer grado es una colección de preguntas que hacemos los Rojas Estapé para ir a meternos en el cuarto de máquinas del otro, cuando volvió al día siguiente me dice “papá, le hice el tercer grado y no nos conviene enamorarnos”, le dije “suéltalo cuanto antes”.</p><p><b>—Venía escuchando una entrevista de usted y estaba diciendo que en los últimos 20 años las cosas cambiaron más que en el último siglo. ¿Qué le gusta de lo que ve de este nuevo mundo?, ¿qué no le gusta?, ¿y qué le sorprende?</b></p><p>— Me sorprende primero la maravilla, una de las cosas positivas es<b> las comunicaciones,</b> que son impresionantes. Yo he estado en el mes de septiembre dando unas conferencias en Sidney, la capital económica de Australia, a 15 horas de Madrid. Entonces creí que estaba en Londres, estaba a 14 horas de Madrid. Los avances médicos, lo que ha pasado, se curan casi todas las enfermedades. La expectativa de vida en 1910 era de 60 años. La expectativa de vida hoy en el mundo occidental está en 90. Y al mismo tiempo lo que menos me gusta: una sociedad perdida, rota, desorientada. Piense usted que se han colado dos elementos en la sociedad que son la <b>permisibilidad </b>y el <b>relativismo</b>. Todo está permitido y no hay una verdad sobre el hombre, todo es relativo. Entonces vivimos en una <b>sociedad paradójica.</b></p><p>Voy a contar una anécdota. Dos investigadores israelitas descubrieron lo siguiente ni bien egresaron del hospital universitario de Beerseba, que es una ciudad que está al sur de Israel, cerca de la frontera con Egipto, en un desierto muy famoso en la Biblia. El desierto del Negev. La anécdota tiene su gracia. Los investigadores encontraron que los niños de esa ciudad hebrea, por pasar el rato, se dedicaban a meter los dedos en los enchufes y el calambrazo les daba una gran vitalidad. Estudiaron a estos niños y comprobaron que tenían una mayor capacidad de concentración y de rendimiento escolar, y mejor estado de ánimo. Entonces extrapolaron este fenómeno curioso, variopinto, al mundo de la psiquiatría y diseñaron una bobina que le llamaron “bobina magnética transcraneal” o “estimulador magnético transcraneal”, que se aplica en el polo frontal dominante si uno es diestro, al polo izquierdo y corrige los neurotransmisores responsables de la depresión endógena, el último avance. Otro, en este momento en el que la cultura del cuerpo tiene tanta fuerza, los modernos antidepresivos adelgazan porque los antiguos engordaban y entonces tenemos unos cuantos medicamentos que tienen una acción selectiva a la depresión que frenan el apetito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IL7Q5A4X6RBG7AI4IZW7VR33H4.jpg?auth=98cb0c69849c55c83f6af1b24d60cf24bdfdfe80f6b2035bbd7fc1d6f4959004&smart=true&width=1456&height=816" alt="Rojas destacó que la felicidad no está solo en los grandes momentos, sino también en los pequeños gestos cotidianos, como los detalles en una relación, la comunicación abierta y el trabajo constante por mejorar tanto personal como profesionalmente.(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— O sea por una parte entiendo que estamos mejor que nunca, hay avances tecnológicos, vivimos mejor, tenemos mejor calidad de vida y sin embargo pareciera que estamos más solos, más aislados, hay más depresión ¿cómo cuadran esas dos cosas?</b></p><p>— Cuadran de la siguiente manera: la tecnología mal utilizada es un desastre, piense usted que yo voy a dar dentro de unas semanas una conferencia sobre cinco consejos para gente joven para combatir la <b>adicción a las pantallas</b>, es decir las pantallas son maravillosas, hay que pensar en el móvil, aprieto una tecla y, si quiero saber en qué año muere Felipe II, Carlos V, los pintores Picasso, Dalí, Miró, inmediatamente tengo la información, o sea lo quiero todo y lo quiero ya ¿qué es lo que ocurre? que esto produce lo que está pasando hoy que la gente está atrapada en las pantallas entonces una cuestión que la tecnología, que es extraordinaria, acaba en la adicción a las pantallas. Piense usted, los dueños de Tik Tok les <b>han prohibido a sus hijos</b> que lo vean porque está diseñado para quedar atrapado y entonces uno queda enganchado. Otro ejemplo, la<b> pornografía</b>, la primera <b>epidemia </b>juvenil en el mudo occidental es la pornografía, y la pornografía convierte al consumidor frecuente o al adicto si se llega al caso, en alguien que ve a la mujer como la mujer de “usar y tirar”. Entonces, una cosa buena que es comunicarse, se convierte en una adicción por lo tanto son, lo que llamaban los clásicos, los jinetes del Apocalipsis con los que hay que luchar. Piense usted, hemos pasado de la lucha de clases a la lucha de géneros. Nota al pie de página: hay dos congresos importantes que cambian el concepto de la sexualidad, uno mayo del ‘68, Paris, lema: “prohibido prohibir”, porque dice Freud, el padre del psicoanálisis, que la neurosis se produce por la represión sexual, liberación total. 1995, Pekín, Congreso Mundial de la Mujer, se cambia el concepto de sexo por género, el sexo es lo dado, la ley natural, y el género es lo que yo elaboro según yo me siento, y aparece un concepto nuevo que se llama <b>“disforia de género”, </b>yo he nacido en un cuerpo equivocado, entonces fíjese usted la revolución sexual global que es la última que es campo libre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LPHXKCRFRNDKVBCCY6DFH6JXFA.jpg?auth=650bbc8f79abb7f8859292513686c7e14a192a88592fa7b310343bdbc4c2ee29&smart=true&width=1456&height=816" alt="El experto opinó sobre la paradoja de vivir en una era de avances tecnológicos y médicos, pero al mismo tiempo enfrentar una creciente sensación de soledad y desconexión emocional entre las personas
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cree que los jóvenes somos una generación de cristal?</b></p><p>— Sí, lo que pasa es que yo creo que es muy importante que el joven, si es bien educado tiene grandes posibilidades de desarrollar su proyecto de vida. O sea, qué es educar. Educar viene de “educare” del latín, que significa “acompañar” o “extraer, sacar lo mejor de alguien”. Educar es seducir con los valores que no han pasando de moda, educar es amor y rigor, educar es ternura y disciplina, yo no creo en la educación que consiste en darle todo a los hijos. He visto en mis hijas, yo tengo cuatro hijas, mis hijas no lo han tenido todo, no hemos tenido problemas mi mujer y yo en el sentido económico, pero no se lo hemos dado todo, mi hija María, cuando terminó la carrera se fue a Camboya. Mi hija Isabel estuvo haciendo su solidaridad con niños de la calle en Senegal, es decir que educar es convertir a alguien en persona.</p><p>Y merecía la pena esta entrevista por lo que voy a decir ahora<b>: un buen padre vale más que cien padres y una buena madre es como una universidad doméstica.</b> Los padres no podemos pretender que nuestros hijos practiquen cosas que nosotros no hacemos, por lo tanto lo primero de la educación es la autoridad de los padres, y la autoridad no es “esto se hace porque lo digo yo”, hay dos conceptos en latín que son “auctoritas” y “potestas”. “Potestas” es el que manda, lo vemos en los ministros que mandan y desaparecen y no se acuerda nadie de ellos, en cambio “auctoritas” del latín autoridad significa aquel que te ayuda a crecer como persona. Entonces<b> los padres tenemos una tarea importantísima que es seducir a nuestros hijos con cosas grandes,</b> y no consiste en darles todo, eso no es educar, sino darles herramientas para sacar lo mejor de su persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J53YEX3HHJDZHGIRD5MTJH2BEU.jpg?auth=e1802aee7136a42a608f036033aba6e5b6a4e4038010aeb03c3604679a0bbd8c&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Los padres tenemos una tarea importantísima que es seducir a nuestros hijos con cosas grandes", dice el experto
- VisualesIA (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Enrique, no le quiero robar más tiempo, pero antes de terminar tengo tres breves preguntas relámpago, en realidad son palabras para que usted rellene. La primera es “el éxito es…”</b></p><p>— Hacer algo importante con tu vida, <b>hacer de tu vida una pequeña obra de arte aceptando tus limitaciones.</b></p><p><b>— ¿”Algo que le hubiese gustado aprender sobre la vida antes”?</b></p><p>— Es difícil porque yo estoy en un aprendizaje permanente entonces decir a mi edad, no lo digo como falsa humildad, qué cantidad de cosas desconozco, incluso de toda la psiquiatría. La psiquiatría es un mar sin orilla, entonces<b> lo único que quiero es intentar conocer más cosas de la psiquiatría moderna, </b>estar al día para ayudar a nuestros pacientes, piense usted que la labor de un psiquiatra es dar <b>salud mental.</b></p><p><b>— Y por último, “el mejor consejo que le dieron”.</b></p><p>— Mi hermano mayor cuando me dijo “cásate con esta chica que es para ti”. Voy a terminar la entrevista con una sentencia del siglo XII de un libro de sentencias judías, que recogían los viejos profesores del mundo hebreo.<b> “El hombre fuerte es el que gobierna sus pasiones, el hombre rico es el que está contento con lo que tiene, el hombre sabio es el que aprende de todos con amor, y el hombre honrado es el que trata a todos con dignidad”.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMIAUMDQHVEJRKDSI4WBLQWYZE.png?auth=587bc3cdfa175f8566d9b6ad7b35461b280c19586a1fe63b52f08129636214ca&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Cuántas comidas al día son ideales para la salud? La respuesta basada en la ciencia, según el nutricionista de Messi]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/23/cuantas-comidas-al-dia-son-ideales-para-la-salud-la-respuesta-basada-en-la-ciencia-segun-el-nutricionista-de-messi/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/23/cuantas-comidas-al-dia-son-ideales-para-la-salud-la-respuesta-basada-en-la-ciencia-segun-el-nutricionista-de-messi/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el asesor nutricional español Ismael Galancho, nutricionista de Leo Messi, habló sobre la inflamación sistémica de bajo grado, asociada con diabetes y cáncer, y cuál es su diferencia de otras condiciones. Malos hábitos de vida, estrés y contaminación son desencadenantes clave. Cómo prevenirla]]></description><pubDate>Sun, 23 Mar 2025 10:47:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Ismael Galancho</b>, experto en fitness y asesor nutricional español, advirtió sobre los peligros de la<b> inflamación crónica sistémica de bajo grado</b>, provocada por malos hábitos de vida, estrés y contaminación, y cómo puede detectarse. Además, explicó el impacto del <b>ayuno</b>, la importancia de cuidar la salud metabólica y los aspectos clave para diseñar planes nutricionales para deportistas de élite como<b> Lionel Messi y Enzo Fernández.</b></p><p>Ismael es un experto en nutrición, ejercicio y salud. Con una formación que incluye un Diplomado en Educación Física, varios másteres en nutrición y entrenamiento, y un MBA en Sport Management, se dedica a la <b>planificación nutricional</b> y la programación de entrenamientos para mejorar la composición corporal, el rendimiento deportivo y la salud. </p><p>Además, es docente y coordinador en másteres universitarios sobre ejercicio, nutrición y fisiología en instituciones como la Universidad de Valencia, la Universidad de Granada y el Gatorade Sport Science Institute. También es conferencista en congresos nacionales e internacionales sobre salud, nutrición y deporte; y autor de libros como <b>Quema tu dieta</b> y <b>Ya no paso hambre</b>. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank">Spotify </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank">YouTube</a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3PF5JN4X2JHXXM5NJCUSRP7YLM.jpg?auth=3d454f73a96f8ec1db3abc2013b223085266500296e5fc61caa634ec2d390177&smart=true&width=2688&height=1536" alt="La inflamación sistémica de bajo grado, sin síntomas visibles, se vincula con enfermedades como diabetes o cáncer
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2688"/><p><b>— ¿Cuál es la diferencia entre inflamación y distensión abdominal que genera tanta confusión?</b></p><p>— Es un error muy habitual. Cuando terminé mi primera carrera, comencé a investigar e indagar sobre el tema de la inflamación porque empezaron a salir investigaciones sobre que la <b>inflamación crónica sistémica de bajo grado</b>, que es una, llamémosle alteración, que ocurre en nuestro organismo y que es la base de prácticamente todas las <b>enfermedades </b>típicas del siglo 21, no contagiosas. Es la base de múltiples <b>enfermedades cardiovasculares, de diabetes autoinmunes</b>, incluso de algunos tipos de <b>cáncer</b>. Entonces subyace esta condición en todas estas enfermedades, es la antesala de todas ellas. Por lo tanto, es muy interesante estudiarla. ¿Qué pasa? Que esta condición de inflamación sistémica de bajo grado, debido a redes sociales y diversos libros de no muy buena calidad, se ha tergiversado y, por tanto, mucha gente piensa que esta inflamación sistémica de bajo grado, la cual es silenciosa y no presenta síntomas, la confunden con la típica <b>distensión abdominal, hinchazón abdominal</b> y la vinculan con el intestino. Esto no es así.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4H67AETWURBQZJFNWZTP46433A.jpg?auth=ae6b36bf374b115899e63a361dc2b8ba2f70ac31220c73e7c22ef3ab4aa22d44&smart=true&width=1161&height=653" alt="El estrés y los malos hábitos amplifican los procesos inflamatorios en el organismo influyendo en la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p><b>— ¿Qué es la inflamación sistémica crónica de bajo grado?</b></p><p>— La inflamación sistémica crónica de bajo grado no es más que un estado en el cual <b>nuestro sistema inmune está activado de manera suave</b>. Por lo tanto, no da síntomas. No tiene nada que ver con nuestro intestino. Se dice que es sistémica porque está en todo nuestro organismo. Nosotros conocemos la típica inflamación. Si nos hacemos un corte es una inflamación aguda, se inflama, o si tenemos un traumatismo o herida, hay una inflamación. Esta es una inflamación aguda, pero luego está esa inflamación crónica sistémica de bajo grado, que es como que <b>todo nuestro cuerpo está inflamado</b>, pero de una manera muy suave. ¿Cuándo surge? Cuando tenemos un mal hábito de vida, es decir, cuando nuestra <b>alimentación no es saludable</b>, cuando somos <b>sedentarios</b>, cuando tenemos un <b>exceso de grasa corporal</b>, cuando acumulamos mucha grasa en la zona visceral abdominal. Los <b>adipocitos</b>, que son las células que acumulan grasa, se hinchan, se inflaman y empiezan a producir una cosa que se llama <b>citoquinas proinflamatorias</b>. Estas citoquinas proinflamatorias empiezan en el tejido adiposo y se llama <b>lipoinflamación</b>, terminan yendo a la sangre y afectando a todo el cuerpo, pero no tiene síntomas y esto es la inflamación sistémica de bajo grado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VBCIAY2XTRHUBIRMK4FMVHCJUY.jpg?auth=73ca8bbec78da853d461426170ad8123327987977cc7205e89cf0ef88fabab9a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Hinchazón intestinal y distensión abdominal no equivalen a inflamación crónica, advierten los especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Existen otros factores que puedan desencadenar este tipo de inflamación?</b></p><p>— Sí, factores como <b>estrés y la contaminación</b> también afectan. Cuando nosotros sentimos que nos inflamamos del intestino, cuando nos hinchamos es porque algo nos sienta mal y pensamos que esa inflamación, esa distensión abdominal, es la inflamación de la que estoy hablando antes y no tiene nada que ver. También ha contribuido a que se confunda eso, porque otra de las bases que puede llevar a la inflamación crónica de todo el cuerpo es cuando hay un <b>exceso de permeabilidad intestinal</b>. Cuando hay un exceso de permeabilidad intestinal, muchos patógenos son capaces de cruzar el epitelio intestinal y llegar a la sangre, y esto activa la célula del sistema inmune y podría contribuir a esta inflamación crónica. Pero eso no tiene nada que ver con estos síntomas de distensión e hinchazón. <b>La inflamación crónica de bajo grado es peligrosa </b>y no tiene nada que ver con que tú comas algo y de repente te hinches porque tienes intolerancia a algún alimento, porque seas sensible al gluten o algún alimento y demás.</p><p><b>— ¿Cómo podemos darnos cuenta que tenemos inflamación crónica de bajo grado si no presenta síntomas?</b></p><p>— Si es muy exacerbada, si la llevas mucho tiempo o es bastante pronunciada, puedes tener algunos síntomas pero son inespecíficos. Puedes notar algo de fatiga, típicas condiciones de <b>niebla mental,</b> pero realmente es asintomática. De hecho, cuando se empezó a estudiar, la revista Times sacó una portada que la llamaba “el asesino silencioso”. La única forma de saber si tienes inflamación crónica de bajo grado o si ciertos alimentos te inflaman, no es viendo si se te hincha el estómago o no, es analizando mediante un análisis de sangre,<b> citoquinas proinflamatorias</b>, como puede ser la interleuquina seis o el factor de necrosis tumoral alfa, que son dos citoquinas proinflamatorias y ver que se han elevado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2JIGBIBKFDBBOJJ4SUJFUCQKM.jpg?auth=da32607a959e8cbf1935bd00f09fb602ae883f56a9b4d9d3b4f624f1f4489089&smart=true&width=1456&height=816" alt="Dietas personalizadas, más que cantidad de comidas diarias, son clave para un metabolismo saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál es la mejor frecuencia de alimentación para el metabolismo y la salud: comer cada tres horas o hacer una sola ingesta diaria, como lo hace Bryan Johnson?</b></p><p>— Lo mejor es lo que se adapte a tu día a día. Hoy sabemos que <b>el timing de comida no es tan importante</b>. Venimos de hace décadas de las famosas cinco comidas al día como obligatorias y hoy sabemos que no es necesario. Cómo distribuya el número de comida no es tan relevante, es totalmente secundario. No importa mucho cuántas veces comas al día sino qué comas en esas comidas. Entonces yo digo: distribúyelo en función de tu día, si te es más cómodo hacer más comidas, más comida o menos. Yo no soy muy partidario de hacer demasiadas comidas, salvo que sea un deportista de élite, pero tampoco soy muy partidario de hacer solo una comida porque la mayoría de personas en una sola comida puede ingerir las calorías que necesita, pero seguramente se queden cortos en <b>micronutrientes</b>. Es difícil en una sola comida alcanzar la cantidad de vegetales, de verduras, de frutas que tienes que comer para cumplir con tus requerimientos de <b>vitaminas y minerales</b> diarios porque es bastante alto. </p><p>Si lo consigues, perfecto. Pero me parece raro y esto nos lo dicen los estudios. La mayoría de personas que se alimentan comiendo solamente una vez al día no llegan a los requerimientos de micronutrientes, de vitaminas, minerales y demás que deben de comer en el día a día. <b>Yo, normalmente, recomiendo que se haga entre</b> <b>dos y cuatro comidas</b> aproximadamente en función de tu día a día y tu contexto. No es lo mismo una persona sedentaria que una que entrena o es deportista de élite. Si eres deportista, pues en función a los entrenamientos habrá que comer más veces al día. Lo importante es qué comes y cuánto comes, más que el cuándo. Lo único que tenemos que tener en cuenta cuando comemos es que comamos en la hora del día de luz. Sabemos que comer en horario nocturno es contra evolutivo y no está 100% claro, pero se asocia que la gente que come muy de noche o que come de madrugada tiene peor salud metabólica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PIRXIBPDHRBHBBV7IHEGZLKS34.jpg?auth=1901cce619c58ff1c1a1b5d97d9d1fac53b9a74770c1c10039c31efc805c71ac&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El ayuno intermitente ayuda a reducir calorías y mejorar la salud metabólica, pero no ofrece ventajas extraordinarias si las calorías ingeridas se equilibran (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— ¿Tiene sentido el ayuno o solo implica retrasar la ingesta sin afectar la cantidad de calorías consumidas?</b></p><p>— En relación al ayuno, lo que sabemos es que es una <b>buena herramienta</b>, que no es mejor o peor que otras para cuando nuestra idea es mejorar la salud metabólica y perder grasa corporal. ¿Qué es lo que sabemos? El ayuno es una estrategia que te puede ayudar a comer menos. No es que tenga ninguna magia metabólica, solo que al final del día, si comes menos calorías, pierdes peso. Y aparte del propio déficit calórico, es decir, comer menos y sobre todo si pierdes peso, conlleva una mejora metabólica, porque la principal herramienta para la mejora metabólica, para mejorar la resistencia a la insulina, para bajar el colesterol, para reducir la inflamación sistémica de bajo grado es comer menos: <b>déficit calórico.</b> Si, además, va acompañado de pérdida de peso, mejor todavía. Entonces <b>el ayuno intermitente te hace perder más peso que el grupo que no hace ayuno. Sí mejora más la salud porque comes menos calorías.</b></p><p>Ahora bien, tú tomas los estudios, los que comparan gente que hace ayuno con gente que no hace ayuno, pero le controlan la dieta. Ambos grupos comen las mismas calorías, los mismos carbohidratos, las mismas proteínas, las mismas grasas, ahí las mejoras son iguales. Ambos grupos, el que come cinco veces al día o el que come una vez al día. Si comes las mismas calorías, los mismos nutrientes y demás,<b> ambos grupos pierden el mismo peso y mejoran igualmente su salud</b>. Por lo tanto, nos dice que el ayuno intermitente no tiene ninguna magia. Lo único que sí te hace comer menos si tu objetivo es perder peso y mejorar la salud metabólica. Pero ojo que hay personas que les hace comer más el ayuno. <b>Entonces habrá que ver a quién le hace bien comer más y a quién le hace bien comer menos. </b>Es una herramienta más que se puede usar, pero no va a ser mejor que comer cuatro o cinco veces al día, siempre y cuando te digo la ingesta de calorías y la ingesta de nutrientes sea la misma. Entonces, sabemos que no tiene ninguna magia metabólica, solo que te puede ayudar a comer menos y eso te puede ayudar a perder peso y mejorar la salud. No hay más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LTIAHJY7NFDA7LOLV5L3J7C7CE.jpg?auth=2afee9cee36e20c883cfc16860761faa8bd0eafc27537151391f08e0d1335f4a&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""En un deportista tengo que ver cómo entrena, cuándo compite y cuando no compite", dijo el nutricionista de Leo Messi 
- Crédito: EFE" height="1080" width="1920"/><p><b>— Sos nutricionista de muchos de los mejores deportistas de élite, como Leo Messi y Enzo Fernández. ¿Cómo es el trabajo con ellos?</b></p><p>— Evidentemente, el contexto de la persona me va a llevar a que mis preguntas y que mi análisis de la persona sea una u otra. En un deportista tengo que ver cómo entrena, cuándo compite, cuando no compite. Para una persona que no haga deporte, hay que adaptarlo. Pero realmente el objetivo es el mismo. Sus objetivos son mi objetivo. Es decir, yo me implico mucho y en ese momento lo que hago es aprender al máximo y saber exactamente cómo piensa esa persona, qué hace, cómo vive, cómo gestiona sus emociones. Intento entenderlo todo y me pongo en su lugar. ¿Qué tienen los deportistas de élite? Cosas que más allá de la alimentación, hay que gestionar. <b>Están sometidos a presiones y a un estrés que hay que abordar, exceso de viajes y son seres humanos que no están ajenos a los mitos nutricionales,</b> como podemos ser cualquiera de nosotros y más con las redes sociales. Cuando empiezas a trabajar con un futbolista, resulta que hay otro futbolista en el vestuario que está trabajando por su cuenta o con otro nutricionista con pautas que a lo mejor son incluso contraproducentes para un futbolista y es la triste realidad.</p><p>“Pero es que mi compañero me dijo esto, lo otro y me dijo que tal”, comentan. Una de las labores que tenemos que hacer es la <b>educación nutricional,</b> es decir: “Oye, la intervención que yo estoy haciendo es la que tú necesitas, no solo tú, sino cualquier deportista de élite”. Pero hoy en día hay tanta <b>desinformación</b>, que tenemos que bregar mucho por la educación nutricional. Luego también, y esto es común en muchos deportistas, son muy supersticiosos. Un ejemplo real fue un futbolista al que le puse en el desayuno un aguacate. Ese día empezó con mi aguacate y metió dos o tres goles. Entonces, claro, a partir de ahí ya siempre tenía que comer aguacate en el desayuno, porque asociaba que el aguacate había hecho que metiera dos o tres goles. Yo sé que esto evidentemente no tiene ningún sentido, pero son a veces muy supersticiosos. Entonces, también hay que jugar un poco con eso. Yo no soy psicólogo ni pretendo serlo. Sí es verdad que nosotros somos a veces un <b>apoyo </b>al igual que sus entrenadores o su gente, pero yo intento no salirme de mí y de la parte nutricional. <b>Sí sabemos hoy en día que cierta alimentación puede conllevar más problemas de salud mental que otra,</b> incluso a la hora de también la suplementación y gestión del sueño. Pero lo ideal es que trabajen con un <b>psicólogo </b>o <b>psicóloga, que son los profesionales de ello </b>y que son los que saben hacerlo y saben la intervención que tiene que hacer el deportista.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/DKqvms3yfag?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="&quot;El metabolismo lento es un mito&quot;: una conversación con el nutricionista de Messi | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3BN4QIOB5DTFGLO25BLS4QLBI.png?auth=5a5cded7f4e6b14a23d15b6f948ebb1915d33c302cebbf8d0202f6c165dd219d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Álex Rovira: “El dolor puede hundirte o transformarte, la clave es cómo decides mirarlo”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/20/alex-rovira-el-dolor-puede-hundirte-o-transformarte-la-clave-es-como-decides-mirarlo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/20/alex-rovira-el-dolor-puede-hundirte-o-transformarte-la-clave-es-como-decides-mirarlo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el escritor, economista y conferenciante español dijo que hay que actuar para construir el éxito y destacó la importancia de enfrentar la aflicción como una oportunidad de aprendizaje. Autor del libro La buena suerte,  traducido a más de 50 idiomas]]></description><pubDate>Thu, 20 Mar 2025 04:59:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b> , Álex Rovira compartió su visión sobre la importancia de la <b>mentalidad</b>, los <b>hábitos </b>y la <b>acción </b>en la construcción del destino personal. Escritor, economista y conferenciante internacional, Rovira ha vendido más de nueve millones de libros en todo el mundo, con títulos como <i>La buena suerte</i>, traducido a más de 50 idiomas.</p><p>Su trabajo combina<b> filosofía, psicología y liderazgo</b>, ya que aborda temas como la transformación personal y el desarrollo del potencial humano. “El azar reparte las cartas, pero tú las juegas”, afirmó al destacar que la suerte no es solo una cuestión de circunstancias, sino de cómo cada persona decide actuar frente a ellas. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><b>YouTube.</b></a></p><p>Rovira también manifestó sus reflexiones sobre la relación entre el sufrimiento y el aprendizaje, al señalar que las dificultades pueden ser una oportunidad para el crecimiento. “Las heridas pueden convertirse en una fuente de ácido o en una fuente de compasión”, expresó y subrayó que la manera en que se<b> afronta el dolor </b>define el impacto que tendrá en la vida de cada persona. Además, enfatizó el poder de los pequeños cambios diarios y el <b>desarrollo de hábitos</b> que, con el tiempo, generan transformaciones profundas: <b>“Si tú no haces, no te quejes”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FBOBQVKBONEHLAZYU7KDSPQY5M.JPG?auth=054a2f2d61ac2ea648c7b96034e173e04bc432c658594f676f20ab078cc5e5a0&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Álex Rovira, escritor y conferencista, reflexionó en La Fórmula Podcast sobre la importancia de la mentalidad y la acción para transformar la vida y crear buena suerte" height="2880" width="1920"/><p><b>— Hace 20 años escribiste un libro muy exitoso que se llama </b><i><b>La buena suerte,</b></i><b> ¿por qué pensas que resonó tanto en la gente?</b></p><p>— Creo que el éxito es que te habla de dos maneras de entender la vida. La podemos entender desde la inercia, sentirnos víctimas de las circunstancias, es ese relato de la persona que suspende un examen y va a ver al profesor y le dice “usted me ha suspendido el examen”. O de otra manera, la podemos entender como que somos creadores de circunstancias para crear buena suerte. Y por lo tanto, cuando voy a ver al profesor, no digo “me has suspendido”, sino que digo, “he suspendido, qué puedo hacer para mejorar eso”. Esa dialéctica, está en todas las culturas, ¿es el diálogo entre una víctima o es ser un constructor de posibilidades? Y el mismo relato parte de una historia de dos amigos que se encuentran. Uno ha leído muy mal y se queja constantemente y otro leído razonablemente bien, pero ha trabajado mucho para eso. El que se queja obtiene por parte de éste que le ha ido bien un cuento y es el cuento de la buena suerte. Es un cuento dentro de un relato y en ese cuento también hay dos personajes que reciben las mismas informaciones, pero que actúan de manera muy diferente. Por lo tanto, en la vida, en realidad podemos situarnos en dos posiciones: la posición de “soy un agente pasivo de lo que pasa”, o la posición de “soy una persona que tiene un pequeño margen de posibilidad, pero que conoce ese pequeño margen”. Puedo hacer más de lo que conseguiría si no hago nada. Por eso creo que la frase que resume muy bien el libro es esa de Shakespeare que dice que el azar reparte las cartas, pero tú las juegas. Porque es verdad que en la vida hay un diálogo entre el azar y la responsabilidad. Hay elementos que no podremos controlar, para bien y para mal, y que pueden llegar inesperadamente a un accidente. Una persona querida que te engaña o te estafa, una enfermedad que no estaba en el guión de tu vida... Pero frente a eso, tenemos la opción de trabajar activa y conscientemente en nosotros para convertir los valores en virtudes. Porque la buena suerte es cuando una persona integra hábitos pequeños, hábitos que sumados hacen que tenga coraje, responsabilidad, propósito, humildad, confianza, entrega, civismo, cooperación y que, por lo tanto, enriquecen su manera de percibir, de pensar, de sentir y sobre todo, de actuar, porque el lenguaje de la realidad es la acción y no puede haber buena suerte si tú no trabajas para crear las circunstancias que la facilitan.</p><p><b>— Mencionaste hábitos. ¿Tenés algunos en los que nos podamos meter, que crees que son hábitos generadores de buena suerte si uno los logra mantener con constancia?</b></p><p>— Hay muchísimos hábitos, pero para llegar a los hábitos hay algo muy importante y es la mentalidad. La mentalidad de esa persona que te dice “me ha ido mal, era mi destino”, y la mentalidad de esa persona que dice “he tenido muchos desafíos, pero gracias a entenderlos como oportunidades de aprendizaje, incluso como heridas por las cuales he podido expresar dimensiones de mi ser que yo no sabía que tenía, si yo no hubiera pasado por ese cáncer y por esa experiencia, no hubiera aprendido determinadas lecciones que no me llevarían a ser el que soy ahora, si no hubiera pasado por ese dolor crónico, no hubiera aprendido lo que me he llevado ahora”. Por lo tanto, los hábitos tienen que tocar fundamentalmente cinco dimensiones. El conocimiento es la mente, la habilidad es la acción, el compromiso es el abrazo y la ética es la integridad que lo integra todo. Entonces, yo en ese sentido me manifiesto muy amante del estoicismo. Y, por lo tanto, para novedad, los clásicos, el hábito de la reflexión, el pensamiento realmente crítico.</p><p>Muchas personas que tienen experiencias cercanas a la muerte cuando fallecen, dicen, “he revisado mi vida y me he dado cuenta de lo que hice bien y del daño que hice, porque en esa experiencia yo sentí lo que sentían otros cuando lo hacía”. Es fascinante esto porque son miles de personas que cuentan esto. Y uno piensa, ¿y tú tienes que esperar a morirte para reflexionar un poco cada día? El hábito de la amabilidad, el hábito de la ternura, el hábito de la paciencia, el hábito de la compasión, el hábito de la escucha activa, actitud, conocimiento, el hábito de la lectura cotidiana, el hábito de la planificación escrita. Porque cuando escribes, puedes ver mucho más claro, la cartografía el mapa de quién eres, qué puedes mejorar, qué puedes aprender, cómo puedes avanzar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IPI2K4H6B5EO7IKMETRLPABIMY.jpg?auth=f1b3c3731b83dfbac8d79f301107f526f00cfa0d63b598368d880135b3cbf7c4&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Ante cada dificultad, podemos elegir cómo interpretarla: como un obstáculo o una oportunidad. 'El azar reparte las cartas, pero tú las juegas'", dice Álex Rovira (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Los hábitos los podemos estructurar en muchísimas dimensiones. Y a veces no se trata de que sean grandes procesos, sino pequeñas habilidades. La habilidad, por ejemplo, de cada noche, dedicar cinco minutos, apuntar tres cosas que agradecerías de tu día, y tres cosas que crees que podías haber mejorado. El hábito de la meditación. Si yo tuviera que decirte hábitos fundamentales, personalmente, el hábito del aprendizaje, ya sea que lees un poco cada día, pero al final, 10 páginas al día son al año 36.000 quinientas; en 10 años son casi 140.000. Entonces te cambia radicalmente el conocimiento. Si no te gusta leer, audiolibros; si te da pereza escuchar audiolibros, mírate un buen canal de youtube en el que cada día dediques piezas de información que te ayuden a mejorar como persona. Porque las mejoras no son solo incrementales, cuando tú mejoras un 1% cada día va acumulándose 1% sobre la base anterior, con lo cual en el día 70 ya estás en el 100%. Pero es que en el día 100 ya estás en un 100 por, por tanto, tener esta visión de que cuando tú incorporas una pequeña habilidad cada día del tipo que sea, eso va a generar un incremento exponencial que va a generar una transformación vital porque en realidad. Nuestro yo no es salgo estático. Es algo dinámico que se construye constantemente. ¿Tienes que esperar a que la vida te golpee para aprender, es decir, aprendizaje por compulsión, o puedes aprender porque realmente quieres crecer y poner ese conocimiento al servicio del mundo para mejorarlo? Por eso el lenguaje de la realidad es la acción. Si tú no haces, no te quejes, hay que hacer. La intención está muy bien, es muy poderosa, pero tiene que traducirse en un resultado, en un hábito.</p><p>Pero sólo cuando hay esa incorporación, cuando los valores se convierten en virtudes integradas que pasan en acción, la vida te ofrece un potencial enorme de transformación, porque ya lo decía Marcel Proust, y este es mi aforismo favorito, milagroso, aunque nada cambie, si yo cambió, todo cambia. Estoy súper de acuerdo.</p><p><b>— ¿Por qué a veces nos cuesta ser consecuentes con lo que sabemos y con cómo actuamos?</b></p><p>— No siempre es fácil alinear lo que uno piensa y lo que uno proyecta con la acción diaria, hasta que la vida te pone contra la espada y la pared. El ser humano está programado para funcionar fundamentalmente sobre el circuito del placer y, por lo tanto, tenemos tendencia a buscar lo fácil y lo gratificante a corto plazo, porque en realidad, lo desafiante requiere un esfuerzo, pero fíjate la expresión: Esto ha valido la pena o vale la pena. Cuando tú le encuentras un sentido a una circunstancia difícil o desafiante que has superado y has integrado los aprendizajes de esa circunstancia del tipo que sea, resulta que tu vida tiene un mayor sentido. O expresiones como, “ahora lo veo claro”, o “veo la luz al final del túnel” o “cómo todo encaja”.</p><p>Todas esas expresiones nacen después de un proceso de sufrimiento. Y aquí está la clave. El sufrimiento puede ser estéril o puede ser completamente fértil y en la vida vamos a sufrir mucho. No estoy diciendo que tengamos que sufrir para aprender, pero ya que vamos a sufrir, por lo menos, aprendamos de lo sufrido. Y esa es la clave cuando ves que hay una inconsistencia entre lo que sabes que te conviene y lo que acabas haciendo. Tendrás que adaptarte y hacer consistente la inconsistencia cuando sepas que no tienes más opción que dejar de perder el tiempo y ponerte manos a la obra. La vida no está para hacernos felices, la vida está para desafiamos. Pero si en esos desafíos, aprendemos, crecemos, mejoramos y ponemos, sobre todo, los frutos obtenidos al servicio de los demás... Como decía Antoine de Saint-Exupéry, el autor de El Principito, si ponemos la inteligencia al servicio del amor, entonces todo vale la pena. Hay solución a la inconsistencia a la vez que incorporas hábitos, virtudes, actitudes y mentalidades y liberación de creencias limitantes que te permiten manejarte con mucha mayor habilidad en los desafíos vitales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YNS3EUVOSNHPVEAOESWPJZQFE4.jpg?auth=5dc29cce61f95ced770480902e6de64902c295866c513549c4297231ee493473&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Cuando ayudas a los demás, te sientes útil, cuando pones tu aprendizaje, ya sea desde la experiencia vivida o desde algo que has incorporado como un conocimiento y lo compartes" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Creo que también algo importante son los objetivos, lo que recien mencionabas de incrementar, aunque sea un 1%, que a veces en en el corto plazo uno siente que eso no va a tener nada de efecto, que no te va a cambiar la vida, y sin embargo, si uno espera y tiene paciencia, esos resultados se terminan viendo. En cambio, cuando, a veces, uno se pone una meta muy difícil, es tanto el terror que a uno le provoca, que te paraliza.</b></p><p>— Ese dicho italiana tan bonito, “piano piano, si va lontano”, es decir, para hacer bien las cosas, hay que hacerlas con calma. Por lo tanto, los objetivos es bueno que, cuando nos los planteamos, sean accesibles, porque si son imposibles, estamos jugando a boicoteamos inconscientemente. Entonces no nos pongamos objetivos titánicos. Comencemos con objetivos pequeños que sean fácilmente conseguibles que nos den gratificación, que nos faciliten el refuerzo de la autoestima. ¿Cuánto me valoro? Porque cuando somos pequeños, la autoestima está dada por el reconocimiento de nuestro entorno, sobre todo de mamá y papá. Pero cuando somos adultos ya mamá y papá, o no están o ya son ancianos, entonces, la mejor manera de mejorar la autoestima es el autoconcepto. Autoestima: cuánto me quiero; auto imágenes: cuánto me gusto; y auto concepto, es cuánto me valoro. ¿Cómo podemos mejorar la valoración de una persona cuando es adulta?</p><p>Básicamente, cuando ayudas a los demás, te sientes útil, cuando pones tu aprendizaje, ya sea desde la experiencia vivida o desde algo que has incorporado como un conocimiento y lo compartes. Te sientes útil cuando tú haces una tarea donde aportas valor al mundo y a los demás, todos los demás te reconocen, te agradecen, te quieren y al quererte aumenta tu autoestima. Oscar Wilde decía que el que el egoísmo verdaderamente inteligente consiste en procurar que los demás estén mucho mejor para poder estar tú algo mejor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I77XGUWEKFBVPJAJIRT73YOX54.jpg?auth=5cb00f67dbee3d0f611ed73f212a0327e09f329e382feb706a80681f260ef6fd&smart=true&width=1456&height=816" alt="El esfuerzo diario y los pequeños hábitos construyen el camino hacia la transformación personal, como destaca Álex Rovira en su visión sobre el crecimiento y la resiliencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Recién mencionaste estoicismo, ¿cuál dirías que es de estos principios el que más te funcionó, el que más te gusta?</b></p><p>— El saber que la vida terminará, pero sobre todo el saber que hay cosas que tú no puedes cambiar. Hay cosas que sí puedes controlar, lo decía Marco Aurelio en sus Meditaciones: la sabiduría es el arte de dirimir o de distinguir lo que puedes cambiar de lo que no puedes cambiar.</p><p>Ayer comentaba con un amigo que esta frase, una vez que la lees, tienes que dejarla reposar y hacerte la pregunta. Y siempre preguntarte: ¿qué de mi vida no está funcionando? ¿Qué tengo que dejar de hacer porque me hace mal? ¿Qué puedo comenzar a hacer que no estoy haciendo y me haría bien? ¿Qué tengo que seguir haciendo porque me va bien y es imperativo que lo continúe? ¿Qué puedo cambiar o mejorar? ¿Qué no puedo cambiar? Líbrate de eso porque eso te va a generar una cantidad de pensamientos gusanos de pensamientos en círculo, de unidades de atención permanente que te van a consumir una energía mental, emocional y de acción tremenda. Pero incluso en las cosas que no puedes cambiar y que aceptas que están fuera de tu control, hay algo que siempre puedes cambiar, que es la actitud con la que las vives.</p><p>Por lo tanto, para mí, la máxima estoica más potente, aunque todas son poderosas, es el ámbito de control que está en mis manos y por lo tanto lo mejoro o lo cambio. Tu vida es tu jardín tú lo puedes tener lleno de hierbajos, de insectos y de basura, o puedes tener un jardín precioso. Tu vida es eso. ¿Cómo quieres que sea el jardín de tu vida?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQFPNDA4JNBO3FCLEJ2RQHMEOA.jpg?auth=ebfec8de2639a9407ae8d8a1d7e4ea73bc27f7c8d1249db852b2a6b12ba74009&smart=true&width=1456&height=816" alt=""La reflexión diaria y la escritura pueden ser herramientas poderosas para el autoconocimiento y la construcción de una mentalidad resiliente, según Álex Rovira" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>E insisto, ante incluso aquello que parece que no está de tu mano, hay algo que está en tu mano que es cómo gestionar la aceptación de que esta persona amada se va a morir y yo no puedo hacer nada sobre eso. Puedo acompañarla, consolarla, abrazarla, solucionarle los problemas, darle los tratamientos. Y sobre todo, estar consciente en cada momento de que nos queda hasta que ella se vaya. ¿Podemos hacer mucho más? Pero para encontrar ese ese mucho más, tienes que pararte a pensar. Y ahí está la clave del estoicismo. No puede haber sabiduría sin reflexión y no puede haber reflexión sin detenimiento. El silencio atento es una de las mayores fuentes de sabiduría porque en el silencio te encuentras de verdad a ti porque tú no eres lo que piensas. Tú no eres el flujo de los pensamientos. Tú eres la presencia que observa todo lo que pasa tanto en la realidad objetiva como en la realidad subjetiva.</p><p><b>— Si tuvieras que decir, por ejemplo, tu definición de lo que es una persona que sabe vivir</b></p><p>— En primer lugar, saber vivir es vivir y dejar vivir. Es decir, no interfieres en la vida de los demás, si no te lo piden. Evidentemente, defiéndete si te atacan. Y busca la justicia, el orden y el equilibrio en tu vida. Pero primero respeta los modos de vida de los demás, porque de esas diferencias puedes aprender mucho. En segundo lugar ahorra al máximo el juicio sobre los demás, porque en realidad quien critica se confiesa y observa aquello que te altera de los demás, en qué medida lo estás llevando tú y no lo quieres reconocer. Estás poniendo en marcha un mecanismo de proyección hacia el otro por lo cual te irritas por algo que el otro te está mostrando, que tú no tienes superado. En tercer lugar, yo creo que para saber vivir, una variable fundamental es la humildad. La humildad es muy importante. Vive y deja vivir. Se humilde, integra los valores y sobre todo, tiene una mirada, por un lado apreciativa hacia todo lo que hay y a la vez crítica contigo mismo, pero sin machacarte, porque siempre el veneno está en la dosis.</p><p><b>— ¿Podrias contar un momento en tu vida que intentaste escapar al dolor y cuál fue la consecuencia y un momento en tu vida donde miraste de frente al dolor y cuál fue la consecuencia?</b></p><p>— Puede sonar arrogante, pero nunca he escapado al dolor porque he sabido que tarde o temprano vendría a mi alcance y multiplicado, con lo cual creo que es más inteligente mirar al todos a los ojos, tomar el capote y hacer lo posible para ligarlo de la mejor manera. Han habido muchas circunstancias. Mi hija menor nació con una enfermedad del corazón muy grave, estuvo entre la vida y la muerte, y eso supuso una inflexión muy importante en mi vida. Los cánceres que pasó mi padre y, en consecuencia, la depresión de mi madre y de mi hermana, e intentar apoyar ahí con la muerte de mi padre. La decepción profunda con un hermano mío por temas de herencia, todas ellas que, acumuladas a otras, me llevaron a un cáncer de piel que superé hace un tiempo y que me llevó a aprender muchas cosas. Me llevó también a unos problemas de espalda, con dolores crónicos que todavía me acompañan y que son mi gran maestro. Por eso me fascina el mito de Quirón, el sanador herido, la herida como lugar en el que puedes conectar con los demás, uno no sería el que es, tú no serías quien eres, ustedes no serían quienes son si no hubieran pasado por las heridas que han pasado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AANL3RIDPVEZVPNCWA7GEDNYUI.jpg?auth=ba6b40ab44bd6212f31418e22212f0e242144be1cecc89adc5838f29edcbc79b&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Superar los desafíos requiere esfuerzo, pero cada paso es una oportunidad para transformar el dolor en aprendizaje, como afirma Álex Rovira" (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Pero las heridas pueden convertirse en una fuente de ácido o en una fuente de amor y compasión. Porque hay un lenguaje que va mucho más allá de las palabras que es el lenguaje de la experiencia, del dolor, de la resiliencia, de la superación, que es lo que hace que las almas se conectan con mucha fuerza. Por eso los mejores terapeutas, los mejores mujeres y hombres que están en la medicina, en la psicología, en la psicoterapia son sanadores heridos porque tienen el conocimiento técnico y operativo, pero conectan con el dolor del paciente desde la experiencia de lo vivido, y eso va mucho más allá de las palabras. Por lo tanto, yo creo que al dolor, no hay que escaparle, hay que mirarlo a la cara. Y, aunque es incómodo, hay que abrazarlo. Es la llave a nuestros potenciales más profundos. Y en la medida que tenga uso de razón, si el Alzheimer no me lleva a la mente, siempre iré a ver qué me ofrece el dolor para aprender.</p><p><b>— Voy a terminar con la última pregunta que le hago a todos los invitados del podcast. ¿Qué fue lo último que te contaron, leiste o viste, que te dejó pensando y hoy quisieras compartirlo?</b></p><p>— Hay una metáfora que me gustó mucho, que empieza con una pregunta. ¿Dónde se clava un espantapájaros en un campo fértil? Tú dirás en el centro. Pues el espantapájaros se ubica señalando un lugar donde está la mejor fruta o la mejor verdura o los mejores vegetales. Porque el campesino lo que quiere es espantar a los pájaros para que no le piquen las cerezas, ni las manzanas, ni los tomates, ¿verdad? Entonces, qué paradoja, ¿dónde está clavado el espantapájaros? En el lugar donde haya el mejor fruto. En la vida, nos pasa lo mismo. El espantapájaros da miedo a los pájaros. Pero el miedo sería el medio para que los pájaros supieran donde tienen que acercarse y comer la mejor fruta. ¿Cuáles son los espantapájaros de tu vida? Por lo tanto, La metáfora del espantapájaros te dice que el miedo a veces puede ser el medio, hay un tipo de miedo que está estrechamente vinculado con el deseo profundo y la metáfora del espantapájaros es perfecta porque ahí es donde tiene que acercarse para encontrar el mejor fruto. ¿Cuáles son tus espantapájaros? Esa es la pregunta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJC43RTCYNCYPIREY7ZTY2W2BQ.png?auth=3faf687532109bcc0223e51251cf6dd18d132b4055681484c77568be1738e8f2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Agustín “Rada” Aristarán: “La soledad me hizo detener y analizarme”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/02/agustin-rada-aristaran-la-soledad-me-hizo-detener-y-analizarme/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/02/agustin-rada-aristaran-la-soledad-me-hizo-detener-y-analizarme/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el actor habló sobre su relación con la comedia, el miedo escénico y su transformación personal. Contó cómo aprendió a estar solo, el intenso proceso de terapia que atravesó y por qué mantiene siempre una “mente de principiante” para seguir creciendo]]></description><pubDate>Sun, 02 Mar 2025 04:26:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, </b>el actor y comediante <b>Agustín “Rada” Aristarán</b>, nacido en el espectáculo como mago y quien también incursiona con éxito en la música, repasó los momentos clave de su trayectoria artística y reflexionó sobre su relación con el escenario, el humor, el paso del tiempo, la soledad y la terapia. Recordó su primera presentación en solitario a los 13 años en Bahía Blanca, cuando enfrentó el <b>miedo escénico</b> antes de descubrir que su lugar estaba en el espectáculo. “Lo que encontré acá es mi futuro, yo quiero estar acá arriba”, expresó sobre aquella experiencia. También habló sobre la risa como un mecanismo de<b> alivio, tanto personal como colectivo,</b> y su búsqueda constante de <b>nuevos desafíos</b> que le generen la misma adrenalina que sintió en sus inicios. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify </b></i></a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a><i>.</i></p><p><b>— Contame sobre la primera vez que te subiste a un escenario, a los 13 años, y cómo, a partir de eso, cambió tu vida.</b></p><p>— No fue la primera vez que me subí. Sí fue la primera vez que me subí desvalido del grupo. Yo me había subido ya muchas veces al escenario tocando con una banda que tocaba, una banda de jazz de niños, se llamaba la “Baby jazz band” una cosa muy rara en Bahía, lo he contado ya, ahí era el baterista de esta banda, tocábamos jazz tradicional de la década del ‘50 y también era el presentador de la banda, el director había visto que yo tenía algo histriónico entonces me había puesto como presentador, pero yo estaba atrás de una batería y con siete amigos arriba del escenario, estábamos jugando.</p><p>Si bien sigo jugando, o cuando me subí por primera vez a los 13 estaba jugando, no entendía nada lo que estaba haciendo, sí era la primera vez que me subía solo, sin nada más que mis chistes, mis habilidades entre comillas y mi magia, para hacer magia. Lo que sentí es mucho pánico antes de salir a escena, pánico inmovilizador prácticamente, no patológico, que si queres podemos hablar de ese también, pero era pánico de “¿por qué dije que sí? Si yo estaba feliz con mi vida, andaba en roller, en skate, boludeando en la calle ¿por qué me metí en esto a hacer un show de magia en un lugar donde no me era cómodo?”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G4SKMSLLXNBZZMCT7D34OTME7A.jpg?auth=6d4c1d2683e865bf641dafb464466e66bddc9799880820e916d96ce0f7e14530&smart=true&width=2048&height=1151" alt="Agustín Aristarán recordó, en diálogo con La Fórmula, su primer show en solitario a los 13 años en Bahía Blanca, donde el miedo escénico dio paso a una revelación: su lugar estaba sobre las tablas.
(Candela Teicheira)" height="1151" width="2048"/><p>Esto fue segundos antes de entrar a escena y después entré a escena. Esta cosa que dicen actores o artistas de que pasas el marco de la puerta mágica y cuando entras al escenario cambia todo por completo, es como que ahí el tiempo se detuvo y fue increíble y dije: “Ok, lo que encontré acá es mi futuro, yo quiero estar acá arriba, no sé cómo, de qué manera, pero yo quiero estar acá arriba”.</p><p><b>— Estaba leyendo la biografía de Matthew Perry y él contaba cómo sentía que en su casa tuvo un rol de apaciguador. Entonces, cada vez que hacía reír a alguien, ese era el mecanismo y de ahí siempre buscó la risa en las personas. En tu caso, qué encontrabas ahí, ¿la risa de la gente?</b></p><p>— Voy a salir de acá y voy a comprarme la biografía para leer. Sí, la voy a buscar, porque sin lugar a dudas fue un poco el rol que adopté en la vida: acomodar. No sé si acomodar emociones, no quiero decir que tenía ese poder, pero sí encontraba en la risa y en la comedia un analgésico importante. Creo que la risa es un analgésico, no una antibiótico. Es un analgésico del que, cuando te duele mucho la cabeza, te baja todo ese dolor para que veas más claro.</p><p><b>— ¿Aún es un mecanismo para acomodar y apaciguar?</b></p><p>— La comedia, la risa, el poder producir risa o reírte de las cosas hace que todo sea mucho más fácil y mucho más claro. Reírse no es como “me chupa un huevo”, sino es también ver el problema. Si me puedo reír, ese problema está solucionado o está en vías de solución. Dicen que la comedia es tragedia más tiempo, se puede analizar de mil formas, pero yo creo que cuando uno logra reírse o cuando podes reírte es, sin lugar a dudas, como una especie de superpoder. Si me preguntabas qué encontraba en el escenario, creo que tiene que ver con ese superpoder. Es como sentirse un poco Superman, que tenés un pequeño poder en el mejor sentido de la palabra, porque es un poder para divertir, para entretener y para divertirse uno, sin lugar a dudas.</p><p><b>— Algo de lo que dijiste, sobre cuando se te para el tiempo. ¿Cómo te llevas con el tiempo?</b></p><p>— Yo tengo un mambo con el tiempo: no para. Puede ser susto, porque tengo tantas cosas para hacer y tan lindas, y que tengo ganas de hacer, que digo: “Uy, tengo que hacer cosas”. No, denme tiempo porque tengo un montón de cosas que hacer, no me quiero arrepentir. Pero que hoy sí, estoy en una relación hermosa con el tiempo.</p><p><b>— ¿Cómo lo transformaste?</b></p><p>— Siempre me habían dicho “cuando llegues a los 40 vas a ver que es un gran momento, que te vas a sentir muy bien, es la mejor edad”. Estoy disfrutando muchísimo este viaje. Cuando estás en el presente, el tiempo va al tiempo que va. Toda mi vida viví ansioso por lo que tenía que hacer, pero ahora lo que estoy haciendo es esto: vengo de un ensayo super frustrante, salí angustiadísimo porque no me sale lo que yo quiero de un personaje, que ya lo voy a lograr, y no estaba pensando “tengo que terminar porque me tengo que ir al podcast de Mili”. Estaba ahí y ahora estoy acá.</p><p><b>— ¿Te pasó de volver a encontrar ese sentimiento tan fuerte que sentiste la primera vez que estuviste solo en el escenario, en otro momento?</b></p><p>— Sí, obvio con lo que hago. Yo dentro de lo que hago del mundo del entretenimiento me gusta jugar por tres ramas: la magia, la actuación y la música, y me gusta ir cambiando. La música y la actuación son las más nuevas, cuando digo magia también digo comedia, porque yo lo junto. Es el comediante que se sube ahí arriba y hace magia y hace otro montón de cosas. Mi carrera como actor está empezando hace poco y eso me da muchísimo vértigo; me da lo mismo que me daba cuando empecé con la magia de chico y con la música también. El proyecto musical es muy nuevo y ahora cambió, se rearmó, y también es super nuevo. Me estoy comiendo los garrones de ser nuevo en eso, pero también las cosas maravillosas del nuevo hacer, todo un mundo por descubrir. Además, cuando sé, salvando la palabra, que puedo algo y que sale, como hacer la lista del super mientras estoy actuando: hay que cambiar un poco.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RYTLVAYNDVARPGGX6X4G665TOE.jpg?auth=dbaedc6ccf56ee4c4cd5ee89dc13aaaa76509bf2b27969281e4dcfc5d090e751&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Rada sobre su hija: "Mi vida sin Bianca no sé cómo era, ya me olvidé. Yo soy el papá de Bianca, no soy otra cosa antes"." height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Llegas a ese nivel?</b></p><p>— Sí, estaba haciendo shows y estaba pensando en otra cosa completamente. Que el show siga, ver que la gente se está riendo y yo decir: “¿En qué parte del show estoy? No me acuerdo”, me hace ponerme a prestar atención. No es que uno no lo está sintiendo, porque sí lo estoy sintiendo, tengo oficio y lo hice mucho cuando laburaba en eventos.</p><p><b>— Volviendo a tu especial de Netflix “Serendipia”, que empieza con vos teniendo una suerte de ataque de nervios. ¿Antes de salir a un show te pones nervioso? ¿Cómo afrontas algo que te genera pánico?</b></p><p>— Creo que me voy a la primera vez que lo sentí fue en la sala Payró del teatro Municipal en Bahía Blanca, a los 13 años. En ese show que vos mencionaste, donde arranqué. Nunca sentí tanta cantidad de miedo como en ese momento. Y me digo: “Esa vez pude, y si esto es un poquito menos, ya está”. Ese día, y todavía lo recuerdo, no podía parar de temblar, no podía controlar el cuerpo del cagazo que tenía. Llegué a pensar que ojalá caiga un meteorito y mate a todos. Te pongo un ejemplo, en un video, a Charly le preguntan: “¿Dónde está el éxito?”. “Allá”. El loco va y en el medio del camino lo muelen a palos. Entonces vuelve y le dice: “Maestro, usted me dijo que era allá y cuando fui ahí me agarraron cinco tipos y me mataron a palos”. “Bueno, es pasando eso”, respondió.</p><p><b>— ¿Y vos tenés tu propia definición del éxito?</b></p><p>— El camino. El éxito es el camino, no sé si es mío, no importa. Siempre lo sentí, desde hacia malabares en el semáforo pasando la gorra por elección, porque no quiero contar el cuento de que “no tenía para comer y salí a divertir”. Era por elección, yo quería hacer eso. Vengo de una familia laburante que tuvo los mismos problemas que casi toda la gente que tenía negocios en la década del ‘90, que a muchos les fue muy bien y otros quedaron culo para arriba. Mis viejos eran de ese lado, pero en mi casa nunca faltó para morfar, ni para abrigarnos o calefacción. Yo salía a hacer malabares, fiestas infantiles y eventos cuando vivía en Bahía, pero también cuando me vine para Buenos Aires, y siempre me sentía en el mejor momento, porque también era consciente de todo lo que estaba pasando. Cuando me dicen “ahora que estás en un momentazo”, yo el año pasado me sentía en un momentazo y el anterior también, y el anterior también. Por supuesto, no estaba en el mismo lugar en la carrera profesional, pero yo siempre me sentí en un momentazo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VNCXDCYRXVFVRBJW2NXMKQ2ZNM.jpg?auth=9a27189816e436fd4318d808d2602949293c848b636948f641f545bb9d25993b&smart=true&width=3600&height=2400" alt="En Serendipia, Radagast enfrenta la soledad del escenario con humor, transformando su nerviosismo en risas que acompañan su historia, mientras revela la mezcla de nervios y risas grabadas que marcan el tono de su especial.
Cr. ALAN ROSKYN/NETFLIX © 2021" height="2400" width="3600"/><p>De verdad, siento que estoy arrancando. Miro para atrás, en mi currículum, y las cosas que hice son infernales. A veces digo: “No puedo creer cómo pasó todo esto” y en otro momento digo “sí puedo creerlo, esto pasó y fue pasando”. Pero, de verdad, un año mío son, a veces, diez años, aunque siento que estoy empezando. Una vez, mi hermano estaba muy sacado, y yo lo escucho mucho porque es muy inteligente, pero con una inteligencia muy pragmática. Es un capo, lo quiero y lo admiro mucho. Bueno, él estaba investigando a los ninjas y muy sacado con los samuráis, éramos muy chicos, y me tiraba todo el tiempo máximas. Era su aprendiz, el hermano con el que probaba cosas y me pegaba una cachetada con un arte marcial, o hacía experimentos conmigo. Un día me dijo: “Vos tenés que hacer toda la vida como los japoneses, siempre”. Le dije: “¿Qué?”. “Mente de principiante, cuando vos tenés mente de principiante, sentís que estas empezando, es todo ganancia”, me respondió y me quedó esa data tipo un tatuaje.</p><p>La otra vez un mago muy creativo hablaba del concepto en creatividad que se llama “preguntale a un tonto” con el mejor sentido de la palabra “tonto”, que es “alguien que no se dedica a lo que vos haces”. Ese sería el tonto. Muchas veces, un truco de magia super técnico, se lo mostraba a mi vieja y le preguntaba: “Mamá ¿cómo resolverías esto vos?”. Esa persona, por supuesto, va a tener un pensamiento completamente diferente al de un mago, que ya está sesgado por un montón de otros conocimientos. Es ese mismo concepto: preguntale siempre o estate atento de que todo el mundo te pueden señalar algo de lo que vos no tenés ni idea.</p><p><b>— Quiero volver a un momento de tu vida, cuando te vas a Chile y te terminan abucheando un estadio que tenía 150 mil personas.</b></p><p>— Empiezo a laburar en Chile muy seguido, me va muy bien, voy a un festival muy difícil. En Chile está la cultura de los festivales, siempre van comediantes y siempre está idea del monstruo, que es el público de Viña del Mar que te empiezan a silbar y te tenés que ir. Al primer festival que voy, que era festivalazo, me va muy bien. Televisado, pico de rating a la una de la mañana, la rompo toda. Empiezo a trabajar en Chile bastante, dos años más tarde me dicen: “El siguiente paso es Talca, que es grande, con 250 mil”. No pasa nada, este que pasó la rompimos. Cuando voy a Talca, estaba pasado de rosca de laburo, porque estaba haciendo “Serendipia” y ese fin de semana con siete funciones en diferentes ciudades y países, lo consulté con varios colegas chilenos comediantes y me dijeron: “No vayas a Talca, no es un lugar para ir”. Es un gran festival, de los más importantes, pero tenés que ser muy local, si sos extranjero la tenés más difícil y más siendo argentino. “No pasa nada, lo voy a lograr”, pero algo me decía “cuidado”. Estaba muy nervioso, pero dije “confío en lo que hago, va a estar todo bien”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TSS6ST7IURGSZCRBVRQOXQFEGM.jpg?auth=68913b11b8edcd1d566cb8dfd1e8596a4dff83dd01cdfcbefa9ebd9bdec17938&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Rada, el éxito radica en la libertad de hacer lo que le gusta y disfrutar de su trabajo, sin someterse a modas ni expectativas ajenas." height="1080" width="1920"/><p>Salimos a escena, había estado un grupo de cumbia, Amar Azul creo, y la gente estaba al mango. Cortan... “y ahora, desde la Argentina”... La gente ya se puso un poco rara, era muy tarde y estaba picante el público. Yo salí, empezamos, y de pronto entran a silbar. Se empezó a pudrir, me amenazaban. Por cucaracha la producción me decía: “Bajate Rada, bajate del escenario porque se va a pudrir”. Y yo seguí, seguí, y no seguí en mis mejores condiciones: hacía lo que podía, estaba re mal, agarrando chistes por donde podía. Y acá viene una cosa medio épica y de película: me acordé de una frase de un payaso que admiro mucho. “Un payaso puede desagradar, puede aburrir, pueden pasar muchas cosas, lo que no puede es bajarse de un escenario sin dignidad”. Entonces yo dije: “Vine por 35 minutos, que es mi contrato, lo voy a hacer”. Estaba con mi banda en vivo y le dimos hasta que la gente terminó cantando “La gallina turuleca”. No lo di vuelta, pero lo acomodé. Lo acomode, terminé y salimos airosos. Lo interesante de esto es que uno aprende mucho más de los fracasos, porque te preguntas. En el aplauso, te aplauden porque está todo bien.</p><p>El abucheo dura el mismo tiempo que el aplauso o que la ovación, si me quedo regocijándome de lo capo que soy, soy igual de boludo que si me quedo dándome con un látigo diciendo “¿por qué a mí?”.</p><p><b>— Desde que arrancaste hasta ahora, ¿cómo fuiste transformando la definición de lo que es un éxito?</b></p><p>— Creo que siempre busqué y sigo buscando lo mismo, que es hacer cosas que me diviertan y pasarla bien, por supuesto ganando dinero, porque me gusta el dinero. En realidad no es que me gusta el dinero, me gusta lo que podes hacer con el dinero, que no es lo mismo, porque tener dinero es distinto a “quiero dinero porque me quiero comprar algo, porque quiero estar tranquilo, porque quiero que mi hija….”. Es libertad, es no me quiero preocupar, la vida ya es demasiado compleja como para estar ocupándose encima porque no te alcance, es tremendo. Lo pasé. Siempre busqué lo mismo: pasarla bien, evitar subirme a las modas o a “lo que hay que hacer”. Me hace pelota eso, “para hacer esto tenés que hacer esto”. No, te juro que no, somos todos seres completamente diferentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OJZDR7P5G5BJNBTCL7JZCJBXFY.jpg?auth=c4e896f247a8dda17c46b127465ec3a4a04ca488bf710f1b3f93d738d27a3d22&smart=true&width=1638&height=2048" alt="Rada no se queda quieto y se enfrenta al desafío de seguir innovando, con desafíos constantes." height="2048" width="1638"/><p>Todo el tiempo es regla o receta, qué se yo, para que un reel te vaya bien, para conseguir un contrato, ganar un puesto de laburo o hacer un currículum. Todo tiene tips, entonces estás buscando “¿cómo hacer para…?”. Y, además, ahora hay métrica y data. Yo laburo mucho en redes sociales y es hacerle entender a los clientes que eso no importa, lo que importa es encontrar a la persona adecuada que pueda comunicar de forma adecuada lo que vos queres comunicar.</p><p><b>— ¿En la vida en general, cómo te llevas con la soledad?</b></p><p>— Ahora muy bien. Disfruto un montón de estar solo. Antes no podía ni un segundo. Y me di cuenta hoy, dije: “Loco ¿qué me pasa que no puedo estar conmigo?”, que es la única persona con la que tengo que estar bien, para después estar bien con todo mi entorno. Hice un laburo muy grande y fue gracias a la separación que tuve con Fernanda que sentó “a la mierda”. Ahí me empezaron a caer fichas muy pesadas, di con una terapeuta muy violenta bien. Le dije: “Loca, yo necesito ir al hueso de todo esto porque se me destapó una olla y entendí un montón de cosas. Está todo mal, necesito acomodar todo”. Y me metí en una terapia muy agresiva, casi todos los días y duró como dos meses. Hablé a mis afectos más cercanos y les dije “por tres semanas, un mes, no cuenten conmigo, no estoy, no existo”. A mi hija “lo que hay de papá es esto ahora, no hay más nada que esto”</p><p><b>— Y después, ¿cómo saliste de ahí?</b></p><p>— Siento que volví a nacer, es como que tiene un efecto residual y lo sigue haciendo. Por supuesto que mis fantasmas siguen estando, crecieron conmigo, ya nos conocemos y están ahí. Pero creo que volví mucho más liviano, no es que “volví” de la muerte, pero después de ese momento estoy como más liviano. No soy el paciente terapéutico que todas las semanas dice “porque hablo con mi psicólogo”. Eso ya hace rato que no, porque fui mucho tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HO4WY5FDSJFC3I43VB74QUZRJM.jpg?auth=635c45bd9ccfc6ae9901988c8e29538ff4e12500d1dc4f42809e7b843cc23054&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Rada sobre su hija, Bianca: "Le digo mucho ‘vas a poder’, quiero que no se arrepienta de nada… o que sí, pero que haga lo que tenga ganas de hacer"" height="1080" width="1920"/><p><b>— Tenés una relación muy cercana con tu hija ¿cómo transformó la paternidad?</b></p><p>— Era muy chico cuando fui papá, con 22 recién cumplidos. Entonces medio que crecimos juntos con Bianca. Si bien no fui padre a los 16, pero para los tiempos que corren sí soy un padre joven. Mi hija cumple 19 años pasado mañana. Bianca me transformó absolutamente todo, lo que pasa es que fue hace mucho tiempo. Uno empieza a tener uso de razón, de verdad, a los 17 me parece, porque te empezas a poner un poco más pillo. ¿Qué te cambió de tu vida Bianca? La verdad que mi vida sin Bianca no sé cómo era, ya me olvidé. Yo soy el papá de Bianca, no soy otra cosa antes.</p><p><b>— ¿Qué enseñanzas te parece importante para tu hija?</b></p><p>—Que sea libre, que haga lo que tenga ganas de hacer y es lo que está haciendo. Es una piba super libre y que no la ate nada, si mañana se quiere ir a vivir a España, a Estados Unidos, a Tucumán, a Uruguay, donde quiera.. Es que creo que mis viejos siempre nos bajaron esta data, “cuando sean libres hagan lo que quieran hacer, háganlo bien”. A Bianca le digo mucho “vas a poder”, quiero que no se arrepienta de nada... O que sí, pero que haga lo que tengas ganas de hacer y que no se arrepienta. Creo que lo peor que te puede pasar es el: “Si hubiese hecho”. Probalo, lo peor que te puede pasar es que salga mal.</p><p><b>— ¿Qué te queda por hacer?</b></p><p>— De todo. Lo laboral y lo personal están muy atados en mi vida, yo soy de los que laburo, pero no lo siento un laburo. Por supuesto, lo que hago me da plata y entonces es un trabajo, pero a mí me gusta mucho hacerlo, me gusta llevarlo a cabo, me gusta tener una idea y que después se transforme en realidad, me gusta tener el desafío. Yo, en realidad, cobro por el tiempo que no estoy en mi casa... pero después, todo lo hago gratis.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CDPG2EMBGNHDFEU2VEWR5D42BY.png?auth=9f62b3ca5128422562e73e49795c4afa8313962977b5b64937991bc5857d15e9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Nadie va a hacerlo por vos”: claves para tomar control de tu vida con la autora Mery Sánchez]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/16/nadie-va-a-hacerlo-por-vos-claves-para-tomar-control-de-tu-vida-con-la-autora-mery-sanchez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/16/nadie-va-a-hacerlo-por-vos-claves-para-tomar-control-de-tu-vida-con-la-autora-mery-sanchez/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Mery Sánchez, mentora, conferencista y autora del libro Véndete antes de vender, compartió su historia de vida y transformación personal que atravesó, enfocada en la autoaceptación, desafiar las creencias limitantes y accionar en pos de una vida más equilibrada. “Siempre falta algo más para ser feliz. Pero el momento perfecto no va a suceder nunca, es ahora. Empezá con lo que tengas”, advirtió]]></description><pubDate>Sun, 16 Feb 2025 10:50:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Mery Sánchez,</b> mentora, conferencista y autora del libro Véndete antes de vender, compartió cómo, a pesar de tener “todo” lo que la sociedad esperaba de ella, según los mandatos y obligaciones, se encontraba desanimada y sin rumbo. <b>La depresión la sumió en una lucha interna que la apartó de sus sueños y de la conexión emocional con su hija pequeña.</b> Endeudada y agotada, decidió tomar las <b>riendas de su vida. “Me tengo que hacer cargo. Nadie va a venir a salvarme”</b>, fue la frase clave que impulsó un cambio radical en su mentalidad y desencadenó resultados sorprendentes. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank"><b>Spotify</b> </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank"><b>YouTube. </b></a></p><p>Mery es licenciada en Marketing, comunicadora y entrenadora en liderazgo y ventas. Fundó en 2018 la primera Escuela de Emprendedoras de Argentina y se dedica a capacitar individuos y equipos en marca personal, marketing y liderazgo influyente. En 2023, recibió una mención honorífica del Congreso de EE.UU. por su aporte a la comunidad emprendedora hispana. Como speaker, promueve el liderazgo inclusivo, la autenticidad y la valentía en la comunicación y el emprendimiento.</p><p><b>— ¿Cómo empieza tu historia?</b></p><p>— Nací en un pueblito muy chiquito de la provincia de Buenos Aires, Florentino Ameghino. Soy hija de un papá bancario, una mamá maestra, empleados toda la vida, criada al lado de una abuela inmigrante española, una familia típica. Me crié en el pueblito con los mandatos de siempre y la vida de pueblo divertida, linda.<b> A los 17, 18 años vine a estudiar a Buenos Aires, a darme los primeros golpes. </b>Me acuerdo que tomaba el subte al revés porque no sabía tomarlo. Vine a estudiar, quería ser traductora del inglés y con el tiempo me fui dando cuenta que me gustaba el marketing, las ventas. Empecé a trabajar en esa área en una empresa, a trabajar con esfuerzo, con lo que yo creía que había que hacer, que era trabajar con esfuerzo, con ahínco. <b>Ahí empezaron los problemas, cuánto más era el éxito, fueron apareciendo más problemas y un montón de patrones que no me daba cuenta hasta que llegó el momento del colapso</b>. Sentí que tenía todo lo que se esperaba de uno a cierta edad, pero de pronto ya no era feliz y ahí tuve que tomar la decisión<b>. Tenía un sueldo muy bueno que no sabía cuidar porque nadie me había enseñado a manejar mis finanzas y así como ganaba, gastaba. </b>Era una locura porque estaba trabajando en el ejecutivo de presidencia de la empresa. <b>No sabía cuidar el dinero que tenía.</b> Tenía una super mala relación con el dinero. En ese momento también me separo del papá de mi hija, que hoy tiene 15 años, pero en ese momento era muy chiquitita. Y me quedé sola con mi hija. Venía de esos mandatos de estar para siempre con alguien, estar en mi trabajo de forma segura, y la vida me confrontó. Me quedé sola con mi hija, un montón de deudas, cada vez me hundía más y empecé a pagarlo con mi propio cuerpo: a alimentarme mal, dormir mal y todo eso fue afectando mi salud mental al nivel de terminar con una depresión muy fuerte, con una obesidad mórbida grave, muy marcada. <b>La vida me colapsó y me confrontó.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LP5ZUEJV5RFEPHYG7WD7MNPNBI.jpg?auth=28694f4ef3b475e27d75384bc6311923b83fbacdd7352d383dde203a79da1c29&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una de las claves para salir adelante de los momentos de angustia es  hacernos cargo de las cosas
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál fue el puntapié inicial en el que todo empezó a colapsar?</b></p><p>— Creo que no hay un momento. Muchos te dicen:<b> “Estás pasando la noche oscura del alma”</b>, para que eso suceda generalmente es una concatenación de situaciones. Llegó un momento donde sentí que cada área de mi vida estaba colapsada: <b>había descuidado mi salud, no había cuidado mis finanzas, mis relaciones.</b> Era todo junto. Me acuerdo de decirme a mí misma: <b>“Qué triste estoy por más que tengo todo”.</b> Todo lo que tal vez otros quisieran.<b> A veces tendemos a minimizar el problema de los demás y decir: “Pero a vos no te falta nada”.</b> Llegó un momento donde <b>no quería vivir más, cada vez estaba más hundida y dije: “Basta, yo no quiero seguir viviendo”</b>. No tenía ni fuerzas ni ganas de cuidar a mi hija y era una nena chiquita que me necesitaba y yo no podía estar emocionalmente para ella, para cuidarla. Entonces ahí fue cuando dije: <b>“Algo tiene que cambiar”.</b> Una noche me quedé en la casa de mi papá, me acosté al lado de mi hija, miré al techo y dije: <b>“Dios, si realmente esto no va a cambiar, yo mañana no me quiero despertar”.</b> Le di un beso a mi hija sabiendo que si pasaba algo, iba a estar cuidada. Yo no quería vivir más y tampoco tenía el coraje de hacer nada por mi propia cuenta, no me iba a sacar la vida. Al otro día amanecí y no fue un momento mágico ni revelador, pero dije:<b> “Me tengo que hacer cargo. </b>Se me regaló en esta segunda parte de vida. No va a haber nadie que venga a salvarme, no va haber otro trabajo de mis sueños, ya he tenido todas las oportunidades”.</p><p><b>Desde ahí en más fue un día a la vez. </b>Cuando tenés muchas áreas de tu vida incendiadas, no podes cambiar de un día para el otro. Fue muy de a poco, un comienzo muy lento. A veces se aceleran mucho los procesos,<b> hoy en día estamos tan influenciados por las redes donde te dicen que hay que cambiar y que tiene que ser ya. </b>Pero son procesos muy largos. Sanar es un proceso muy largo y hay que darse el tiempo, darse el tiempo para perdonar<b>. Yo viví mucho bullying cuando era adolescente, con una autoestima muy baja de no quererme, no sentirme suficiente. </b>La gente que sufre trastornos de alimentación o tiene problemas de peso como yo, en su momento fuimos personas que estamos acostumbradas a no sentirnos suficientes, entonces a mí me costó muchísimo ir de una día a la vez, perdonando. <b>Estuve dos años de trabajo profundo en cada una de las áreas de mi vida</b>, fue decir: “Ok, mis finanzas son un caos, me están llamando de la tarjeta de crédito, me estoy por quedar sin contrato de alquiler porque me quedé sin garantía, un día a la vez, qué puedo hacer hoy, yo sé que tengo una bola de nieve de deudas, pero qué es lo que puedo hacer, cómo lo puedo pagar, qué tengo que hacer para hacerlo”.<b> A veces tenemos objetivos enormes, pero si en el fondo no creo que me los merezco es difícil que haga algo por concretarlo. </b>Y eso tiene que ver por cómo estamos influenciados por las metas, con esto de <b>“alcanzá tu mejor versión”</b>, siempre es<b> “tenés que ser el mejor”</b>. Pero <b>¿lo que estás haciendo ahora no vale? </b>Vivimos una carrera en la rueda del hámster, queriendo algo más porque nunca es suficiente. No se trata de cambiar y revolucionar todo ya, sino de abrirse, ampliarse a esa zona y a todo eso que ya tengo. Está de moda y está buenísimo visualizar y manifestar, pero también hay que preguntarse: “¿Mi cerebro siente que lo merece?” <b>Cuando siento que lo merezco voy por más, me comprometo y no abandono.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DJBZV22CAJCWDH7QG2UTL6JOTU.jpg?auth=f875a7bfb59db8e2bf942aac46c6c6a5d60a14c11471fa16880478ccec98f2ee&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las afirmaciones positivas ayudaron a Mery a reprogramar su mente y tomar decisiones con nuevo enfoque
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Qué te ayudó en ese proceso?</b></p><p><b>— El poder de las afirmaciones. </b>Las afirmaciones positivas simplemente lo que hacen es recordarle a tu mente lo que en el fondo ya sabe, que <b>soy buena, que lo merezco, </b>que soy suficiente, yo me recordaba en todo do ese proceso donde estuve tan mal: “Está todo bien, todo esto va a pasar, estoy segura y estoy bien”. Vivimos preocupando por cosas que nunca van a pasar y siempre estamos profetizando cosas que no van a pasar. Dicen los estudios que el 80% de las cosas que pensamos y nos asustamos al final nunca pasan, porque<b> al final siempre tuviste miedo de eso y se sale adelante.</b> <b>Las afirmaciones no son mágicas, pero te allanan el camino recordándole a tu mente de que sí puede estar tranquila</b>, de que podés estar bien, de que hoy es un único día.<b> Con el tiempo, se convierte en un hábito y empezás a pensar distinto. </b>Cuando empezás a pensar distinto, a actuar distinto, vas a tomar decisiones distintas, vas a limpiar círculos y la vida empieza a cambiar porque vos miras las cosas con otros ojos. Es simplemente recablear el cerebro, recordarte de que sí podés, a dónde querés llegar y empezar a dirigir tu vida con esa dirección.</p><p><b>— ¿Cómo lo haces en tu caso?</b></p><p>— Primero que nada <b>digo: “Gracias” a la mañana, cuando me levanto.</b> Siento como si me levantara y encendiera un interruptor. Agradezco porque hoy me levanté, con eso ya estoy ganando. Ya estuve en la época donde me levantaba y decía:<b> “Otro día más para vivir y está lloviendo, mira qué feo el día”</b>. ¿De qué me sirvió? De nada, entonces digo: <b>si vivir en ese frasco de negatividad no me sirvió de nada, qué tal si pruebo algo distinto.</b> Hay días que no me va a gustar mi cara, que no voy a encontrar todo feliz, que me va a molestar, pero recordarme que estoy bien, que estoy a salvo, que todo está bien, es un paso. Una de <b>las frases</b> cabeceras de <b>Henry Ford </b>fue: <b>“Tanto que creas que podés, como que no que no podés, estás en lo cierto”. Y es así.</b> Tu mente se va a creer exactamente lo que vos le digas y tiene que ver con nuestro sistema de creencia que está moldeado por los lugares en los que nacimos, las cosas que nos pasaron, los círculos que habitamos y lo que nos dijeron de chicos, entonces por supuesto, yo no puedo venir a decirle a alguien: “La vida color de rosa y tenés que ser más positivo”, cuando vos te levantas a la mañana y de verdad no estás viendo un panorama positivo.</p><p>No va a cambiar en un día su vida y la salud mental hay que atenderla. Si me decís: “Hagamos un billion boards” y yo el lunes no tengo dinero para pagar la luz, por supuesto que hay que ser realista, es de a poquito. No digo que esté mal, pero digo: “¿Qué tal si lo probás?”. Toda tu vida probaste y te dijiste a vos misma de que esto no funciona y que la vida es de cierta forma y hay que trabajar durísimo para conseguir algo y que solamente es para los privilegiados y que la varita con un golpe de suerte te va a sacar adelante. Algunas personas todavía lo piensan y hasta el día de hoy no funcionó ser así, entonces qué tal si pensamos distinto, de a poquito, un día a la vez, qué tal si te llevas un pensamiento negativo y lo pasas a uno positivo. Yo sé que quizás no todo es color de rosa a tu alrededor, pero qué tal si lo encaras con otra actitud y te decís: “<b>Ok, esto puedo ser así, pero voy a darlo vuelta, voy a intentarlo diferente”.</b> Es un proceso largo a veces, pero va cambiando, porque vos te vas transformando, de a poquito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5X54NQM7H5GSDBMRY6OKSCRUEY.jpg?auth=909703fff44d405f8d7e83ab9ff41364e3fd6c4c4fec4171e763651e1a71a6f8&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cuando tenemos depresión hay días que no cuesta levantarnos de la cama. Mery Sánchez dice que en un momento se tiene que tomar la decisión de cambiar, cuando esa versión nuestra no nos hace mal y no nos agrada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Me gusta la frase en tu libro que dice: “Si no logro tener control sobre mí misma, sobre mis emociones, lo que pienso y cómo filtro las cosas que me van pasando, mi bienestar, buen humor y energía están a merced del resto”</b></p><p>— Para tener paz mental y si vos realmente queres estar bien en tu vida tenés que estar ok con no caerle bien a todo el mundo. Hay mucha gente que no va a estar de acuerdo con vos, hay personas que se van a ir de tu vida y si no te amigas con eso vas a estar a la merced de cosas que no podes controlar. No puedo controlar qué piensan de mí, qué dicen de mí, no puedo estar siempre en el mismo lugar, en el mismo círculo, no puedo seguir debiendo lealtad a personas que no quieren que cambiemos. Es super triste, pero muchas veces las personas que menos nos apoyan cuando estamos haciendo un cambio, ya sea de carrera o cuando tenemos una noticia buena para contar, es gente de nuestro propio círculo. ¿Por qué? Porque<b> a las personas que estuvieron toda la vida con nosotros les cuesta ver que nosotros vamos creciendo y ellos están en el mismo lugar </b>porque ellos no se han animado, no han querido o no han tenido las herramientas, pero a veces tampoco se dejan ayudar. Hay que entender que hay<b> tres tipos</b> de personas: <b>las que son para toda la vida, las que están por una etapa o por una temporada en nuestra vida y las que tenemos la misión de conocerlas y ya está. </b>Hay personas que tal vez fueron nuestros amigos durante 5 o 10 años o 20 años y hoy en día ¿Qué te une a ellos? Te une solamente el tiempo, ya no hablan el mismo idioma y nos sentimos culpables “porque yo cambié, porque yo crecí”, o al revés, lo juzgamos porque el otro piensa distinto, porque ahora cambió. Ni el dinero, ni el crecimiento, ni otros proyectos te cambia solamente, muestran más de lo que vos ya era. Es importante no vivir preocupado por lo que piensan los demás de nosotros. Nos cuesta no tomarnos las cosas personales y nos enojarnos, pero el proceso es de a poco.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PEMY5MFPOBFRRLUJYVPYGX3KHY.jpg?auth=8e77bb3262789ee62dbf22557c3d97be93240197287712681631165503144a18&smart=true&width=1456&height=816" alt="Si seguimos intentando ser como el resto, dejamos morir la originalidad con la que nacimos, destacó la entrevistada en La Fórmula Podcast
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Te propongo un juego. Son tres oraciones con el nombre de este podcast para completar con el mensaje que te gustaría dejar. La fórmula para crear buenos hábitos es…</b></p><p><b>— Comprometerse. Reconocer por qué empezaste y más allá de por qué empezaste con ese hábito, tener en claro lo que no querías más en tu vida</b>. Yo no voy a empezar el hábito de cuidarme solamente porque me digan que la salud es importante. Llegó un momento donde no quiero más comer mal, dormir más mal, no hacer ejercicio, etc.<b> El hábito de cuidar mis finanzas no es solamente lo que quiero alcanzar, es lo que no quiero más. </b>Puede ser no quiero vivir más condicionado, no quiero más vivir aguantando esta relación, no quiero seguir más en este círculo, siempre tiene que haber algo que me haga cambiar. <b>No solamente la meta sino, es por qué empezaste, qué es lo que te prometiste, qué era lo que te motivaba, volvé a eso para rescatarte en esos días donde querés abandonar</b> y por sobre todas las cosas<b> recordá que lo mereces.</b> Estamos mentalmente preparados para la catástrofe, para pensar qué es lo peor que puede pasar, pero ¿y qué es lo mejor que te podría pasar? Lo mejor que te podría pasar es esto que vos querés y no te estás arriesgando o tenés miedo. <b>Yo tengo una frase que dice que infinitas posibilidades crean múltiples oportunidades, </b>en este preciso momento hay cientos de versiones de vos que han tomado otras decisiones, hoy estás en una decisión de cambiar tu vida para siempre, para lo que sea. Hay conversaciones que tenés que tener, que se basan en una decisión, ciclos que se van a cerrar que se basan en una decisión, personas, trabajos, todas esas “vos”, todas esas personas de sos vos misma te puede llevar a distintas oportunidades. ¿<b>Qué era de tu vida hace cinco años? ¿Qué querías? ¿Qué soñabas?</b> Un día en algún momento <b>tomaste una decisión diferente y esa decisión te trajo las oportunidades que tenés hoy.</b> La decisión que tomemos hoy cambia el rumbo de nuestra vida, por pequeña que sea, es porque justamente todas las oportunidades son acumulativas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B7TA75N75BE6NPZTVBUJ2ZVUHE.jpg?auth=b6b7d9a3a940c3e26c84b436605114dfa31da60be7447d6e21cb9072d96b243f&smart=true&width=1792&height=1024" alt="¿Qué era de tu vida hace cinco años? ¿Qué soñabas? "Un día en algún momento tomaste una decisión diferente y esa decisión te trajo las oportunidades que tenés hoy", dice Sánchez
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— Se trata de empezar con lo que tengas.</b></p><p>— Es que vivimos esperando que algo pase para nosotros ser felices, porque nos educaron con esto de que hay que conseguir cosas, entonces decimos: “Cuando me reciba voy a ser feliz. Cuando consiga ese trabajo voy a ser feliz. Cuando tenga mi casa voy a ser feliz”. Siempre falta algo más para ser feliz. El momento perfecto no va a suceder nunca, porque mi momento perfecto es ahora. <b>Empezá con lo que tengas, no necesitas nada grande ni extravagante.</b> Todo lo que te dicen las redes es lo que te lleva a la comparación, entonces como vemos cuentas perfectas, familias perfectas, casas perfectas, pensamos que necesitamos alcanzar eso y no estamos comparando los medios o finales de otros, en nuestro inicio, en nuestro espacio cero, tengo miles de oportunidades y empiezo hoy.</p><p><b>— Vamos con la segunda frase para completar. La fórmula para gestionar bien el tiempo es…</b></p><p><b>— Primero hacernos cargo del tiempo que tenemos. Todos tenemos las mismas 24 horas. </b>Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy al mando de la organización, y <b>organizarse no es anotarse las cosas en la agenda. Organizar es fijar bloques de horario concretos en los que voy a hacer las cosas, </b>en qué momento voy a hacerlas. Segundo, una de las mejores formas es clasificar las tareas por temática. Uno no va por la casa y cuando encuentra una media la pone a lavar, al rato pone el suéter, agarras una muda y haces un lavado de toda la ropa junta. Entonces unir actividades similares en las que puedo focalizarme en la medida que sea posible. La tercera es eliminar las distracciones, porque no es que no tenemos tiempo: estamos distraídos y nos cuesta hacernos cargo de la cantidad de veces que miramos el teléfono, que miramos las pantallas, que estamos distraídos. <b>Estamos todo el día con el celular y cuando dijimos: “Quiero dejar de scrollear” nuestra propia mente nos dice: “Un poquito más”.</b> Las redes sociales están diseñadas para que estemos todo el día en ellas y en ese scroll infinito están nuestros objetivos que se fueron y nuestro día que se ha perdido, entonces hay que limitarlo. Cada vez está más verticalizado y preparado para que vayas pasando, no te das ni cuenta y no puedas dejar de mirar cuentas que ni siquiera conoces, que ni siquiera seguís y descubriendo cada vez más información, más dopamina y esa no es la que necesitamos justamente. Pero hay un montón de herramientas para limitarlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DNAL3XQXMFFKFDE4T4YCQZ4WQI.jpg?auth=6313e61a9ef095cb21a8128400fc5c556b23a8afb19bfa92d359a3e9512fcdc1&smart=true&width=1456&height=816" alt="Es importante reconocer cuál es nuestro talento para diferenciarnos del resto 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— La última: la fórmula para diferenciarse del resto es…</b></p><p>— Primero que nada: <b>encontrar qué es lo que a mí me hace diferente.</b> Segundo,<b> entender que si yo quiero ser una copia estoy dejando morir la originalidad con la que nací.</b> Naciste único, <b>nadie tiene tu poder y ese es tu mayor poder</b>. Si seguimos intentando ser como el resto vamos a vivir como el resto, estar estresados como el resto y tenemos la posibilidad de hacerlo diferente. <b>Es importante que reconozcas cuál es tu poder, tu talento.</b> Se romantiza el talento al pensar que es un famoso, un cantante o un emprendedor tiene que ser algo super especial o altruista, que es un mentor que cambiar vidas. Y a veces, tu talento y tu pasión, está en hacer pan rico todos los días y venderlo en la panadería en la que estés. A veces tu propósito es cambiarle la vida a la gente ayudándolos a vestirse mejor, ayudar a otros a través del canto, el arte. No tenés que hacer algo “guau” para poder brillar desde el lugar donde estás y cuando trabajas con pasión todo llega solo, incluso en lo económico. <b>Es increíble cuando alineas toda esa intención con acción. Cada vez más acciones te traen mejores resultados y ahí te diferencias.</b> Tu talento es único, es innato, ya viene con vos y si crees que no tenés ningún talento, <b>es hora que te revises adentro y digas: “¿Qué es lo que me sale muy bien?”.</b> Puede ser alguien que está maquillando, que esté haciendo pan, que esté vendiendo, puede ser alguien que está en la oficina, en el cuadrante donde está, siempre te podés diferenciar. Si no sos feliz podes elegir diferente.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/6IyZd-msVMU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Nadie va a hacerlo por mí: cómo pasar a la acción, con Mery Sánchez | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKQ7WXGCCBGVDPIFP3K4B3GVPM.png?auth=c317dcca80d62c21287dd973d163e7225608428edffce8d35fad22d740ac88a2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Gisela Gilges: “Una buena decisión puede cambiar el rumbo de tu vida”]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/09/gisela-gilges-una-buena-decision-puede-cambiar-el-rumbo-de-tu-vida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/09/gisela-gilges-una-buena-decision-puede-cambiar-el-rumbo-de-tu-vida/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la coach y autora del libro Serás tan feliz como insistas, explicó que los problemas suelen repetirse en espiral, pero con una mayor habilidad para enfrentarlos gracias a los aprendizajes adquiridos previamente. Además, destacó la importancia de gestionar las emociones y tomar buenas decisiones, las cuales tienen el poder de transformar nuestra vida. ¿Cuáles son las herramientas clave para poner en práctica estos principios?]]></description><pubDate>Sun, 09 Feb 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, Gisela Gilges, Life coach, autora y conferencista, </b>explicó cómo gestionar las emociones, especialmente las negativas, atravesándolas sin reprimirlas. También reflexionó sobre el amor propio, al concepto de <b>soltar </b>y la necesidad de contar con<b> recursos emocionales</b> para enfrentar los desafíos y vivir con <b>resiliencia</b>. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify </b></i></a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a><i>.</i></p><p>A lo largo de su carrera, Gisela ha trabajado con individuos y grupos para promover una vida equilibrada, utilizando herramientas prácticas basadas en <b>psicología positiva y coaching ontológico</b>.</p><p>Además, es autora de cuatro libros sobre autoexploración, resiliencia y autenticidad; y se destaca por su habilidad para conectar con su audiencia a través de cursos, talleres y redes sociales, inspirando a las personas a encontrar su propósito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PPGNZN4ELZH5ZNKWAKIIYL3FZE.jpg?auth=e146f6adbbbaf45cda67d24ffee858fa1658ba39fa8fdef21d5e77f0b676ce4c&smart=true&width=1456&height=816" alt="Gilges sostiene que los problemas son cíclicos y pueden superarse con herramientas emocionales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En tu libro </b><i><b>Serás tan feliz como insistas</b></i><b> explicás que los problemas en la vida vienen espiralados. ¿A qué te referís con este concepto?</b></p><p>— Me encanta decir que <b>ese problema que estás viviendo ahora, que quizás no te deja dormir, que te desgarra el alma con angustia </b>y preocupación,<b> alguna vez lo viviste, porque la vida es espiralada. </b>¿Qué quiere decir esto? Cuando tenías 3 años, estar todo el día en el jardín, lejos de tu mamá, era terrible. Cuando tenías 6, que una amiga te diga: “No te quiero más” es desgarrador. Se siente un dolor que está comprobado que mentalmente iguala a un dolor físico muy fuerte. Cuando hoy mirás con tu edad a esa chiquita de 6 años, decís: “Eso no es un problema, problema es el que tengo yo ahora que estoy separándome de mi pareja porque me enteré de que me fue infiel”. Y es verdad que tu problema es más grande, pero para el tamaño de esa chiquita el que su amiga le diga que no la quiere, es proporcionalmente igual de doloroso que para vos, con tus 30 o 40, a la situación que estás viviendo.</p><p><b>Ahí es donde uno descubre que espiraladamente se van repitiendo las cosas</b>. Uno ya vivió dolores muy fuertes y los superó, salió adelante, salió mejor y volvió a reír. Los dolores que uno está viviendo ahora tienen el mismo funcionamiento, mismo acompañamiento que tuvieron los otros. Ahí es donde invito a todos a apalancarse y a apoyarse en su propia historia, recordando que no te va a matar eso porque <b>ya una vez saliste de un dolor profundo</b>, no te va a costar tanto porque alguna vez ya tuviste que soltar y te diste cuenta de que vinieron cosas mejores. Entonces tenés que revisar tu historia y decir: “¿Alguna vez me pasó algo parecido? ¿Por qué no voy a poder ahora?”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JAINNLYOVFF3FEJHYSI24ZUKMA.png?auth=d923033ff80cb1d0fdcb58e027d260e4a18732ff86cac81859462815b27c02ee&smart=true&width=1456&height=816" alt=""La vida es espiralada, los problemas regresan con distinta intensidad", afirma la coach (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En esas veces que uno va avanzando en la vida y superando estos obstáculos ¿con cada espiral ganás nuevas herramientas?</b></p><p>— Totalmente. Por eso es que <b>subestimamos tanto el dolor viejo</b>, porque lo vemos con una versión nuestra ahora que es mucho más poderosa. Somos más grandes, crecimos y aprendimos. Está bueno pensar en algo que hace muchos años te sacaba el sueño y te tenía completamente triste y perdido porque ahora ves para atrás y no era para tanto. ¿Por qué pasa esto?<b> Porque gracias a eso adquiriste herramientas, conocimiento, te fortaleciste, aprendiste cosas nuevas y ahora parece más chiquito. </b>Sigue siendo igual, pero el tema es que ahora vos sos más grande de lo que eras en ese momento.</p><p><b>— ¿Cuáles creés que son las herramientas que más ayudan a la gente que va a consultarte para poder atravesar estos momentos?</b></p><p>— La primera es el <b>despeje emocional</b>. Lo que hacemos todos sin darnos cuenta es sobredimensionar las cosas porque no sabemos cómo van a terminar y no las esperábamos. Entonces <b>lo primero que hay que hacer es aquietar las emociones</b>, porque las emociones es como empañar el vidrio, lo ponen muy nublado y no vemos con claridad. <b>Para aquietarlas hay que sentirlas, no se pueden evitar</b>. Las emociones no las elegimos, vienen solas y las atravesamos. No es lo mismo atravesar una emoción solito, que genera inseguridad, que atravesarlo con alguien que te agarra fuerte, entonces: te agarro fuerte, las atravesamos y lleva poquito atravesarlas. Ahora que las despejamos veamos la situación cómo está realmente y tomemos decisiones. <b>Las buenas decisiones cambian la vida</b>. Un llamado te cambia la vida y son cosas que pasan. De la misma manera que nos trae eventos que cambian drásticamente nuestra vida, con las buenas decisiones también lo hacemos.</p><p><b>— ¿Crees que la vida o la felicidad, o algo que se le acerque a eso, es un conjunto de buenas decisiones?</b></p><p>— Sí, totalmente. <b>Con las decisiones que tomamos vamos armando nuestra vida.</b> Tenemos conversaciones pendientes, pedidos de perdón pendientes, con nosotros mismos o con otros, para darlo o para pedirlo, tenemos decisiones que tomar, planes que ejecutar. Hay un montón de cosas que si las hacemos la vida cambia, entonces estas buenas decisiones, obviamente, llevan a vidas más felices y los temas que postergamos las pone más borrosas.</p><p><b>— ¿Qué es una emoción mal manejada?</b></p><p>— Las emociones no las elegimos nosotros, aparecen. Si por ejemplo ahora estamos en esta entrevista y aparece alguien con un arma, vamos a tener miedo o angustia, no nos vamos a reír. Si, en cambio, entra una amiga que hace muchos años que no ves con un ramo de flores y viene de sorpresa después de un viaje, va a ser otra la reacción, de sorpresa o de alegría. <b>Las emociones siempre son una reacción que tenemos a un estímulo externo. </b>La emoción va a venir, lo que yo tengo que hacer es <b>no reprimirla</b> y es lo que primero hacen las personas, las emociones que no les gustan, las reprimen. Cuando las reprimo me las guardo, quedan adentro y se empiezan a alojar en determinados órganos del cuerpo y eso es lo que termina generando el patrón de la enfermedad, es sostener una emoción reprimida durante mucho tiempo.</p><p><b>El secreto es aprender a atravesarlas y a sentirlas</b>. No nos gusta la tristeza, no nos gusta atravesarla, sentirla porque no sabemos cómo se maneja y no sabemos cuándo termina. La ira no siempre nos gusta expresarla delante de determinadas personas, entonces la guardamos y nos volvemos personas furiosas. <b>Tenemos que aprender a usar la tristeza o la rabia a nuestro favor, porque si vino es porque hay algo que nos la hizo reaccionar</b>, es parte de lo que trato de enseñar. La tristeza no es mala. Muchas veces cuando ves a un hijo triste le decís: “Por favor, no llores. Te compro algo, ¿qué queres?”. Y no es así. Abrazalo y decile: “Si estás triste por algún motivo, contame”. Si yo lo dejo llorar y atravesar la tristeza, eso pasa, el tema es que no sabemos qué hacer con nuestra tristeza, imaginate con la tristeza de los que queremos y si son más chicos es peor. <b>Manejar las emociones es aprender a sentirlas, a entenderlas, sin sobredimensionarlas y sin guardarlas adentro.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53476UCKGRD7VC2KEQSHY4WQZM.jpg?auth=b1b955acd85731379dac5e9885555a9752713a5b73d05d1f159198f4d4dd828b&smart=true&width=1456&height=816" alt="Gilges advierte que la represión emocional puede generar problemas físicos a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hoy en día se habla mucho del amor propio, y aunque el mensaje es positivo y fomenta priorizarse, a veces roza el egoísmo porque no siempre podemos actuar solo en nuestro beneficio.</b></p><p>— Sí. Hay que tener cuidado porque se vuelve muy disruptivo esto de “yo soy lo único que importa”. A mí me gusta hablar de <b>los dos tipos de amor</b>, de hecho en uno de mis libros, <i>Cuentos de amor propio</i>, les enseño a los chicos a construir el amor propio y hablo del <b>amor para nosotros y el amor para los otros</b>. Los dos son completamente necesarios e igual de necesarios, no es que el amor propio viene a sustituir al amor de los otros, somos seres sociales, cuando nacemos sin otro nos morimos. <b>Ningún ser humano puede sobrevivir sin otro ser humano que lo asista</b>, hay otras especies, otros animales, que sí pueden, nosotros no, entonces ojo con esto porque con <b>el amor propio no alcanza, es una pieza necesaria</b>, es algo que muchas personas no tienen y entonces está la invitación a esta autoaceptación y al autoconocimiento, pero no como el secreto de la vida.</p><p><b>El secreto de la vida está de la mano de otros también, es una conjunción de estos amores</b>. Llevado al absoluto, como todo, termina haciendo daño. Todo llevado a su extremo es problemático. El concepto de soltar, por ejemplo. Está buenísimo y está muy instalado esto de “dejar ir lo que me hace daño”. Pero no es tan sencillo y tampoco es “esa persona me molesta, chau”, “ese trabajo me molesta, chau”, intentémoslo primero, intentemos darle una forma, darle una vuelta, ver si mirándolo desde un lugar distinto o haciendo las cosas distintas se puede mejorar. Si no se puede y me está haciendo daño, está bien que soltemos, pero <b>no es soltar en automático</b>, porque sino es la solución muy rápida, el mundo de lo descartable y<b> no es descartable la vida, la gente, hay que intentarlo</b>.</p><p><b>— Mencionas en el libro la diferencia entre miedos reales y ficticios. ¿Cómo se puede hacer cuando se presenta una amenaza que tal vez no tiene fundamento, pero que para la persona que lo está viviendo es muy real?</b></p><p>— Estamos todo el tiempo acompañados de amenazas, de hecho en el libro explico que hay una amenaza que nos acompaña desde que nacemos y a todos por igual que es <b>el miedo a la muerte</b>. Algún día nos vamos a morir, por lo pronto hasta que no haya ningún descubrimiento que vaya en una línea distinta, nos vamos a morir y esa es la gran amenaza: la muerte propia y la de los seres que queremos mucho. <b>Las amenazas son inevitables</b>, de hecho en un momento del libro digo: <b>“La amenaza es inevitable, la derrota no”. </b>Hay que aprender a identificar que las amenazas están y que no podemos evitar que aparezcan. Está la amenaza que tiene que ver con las muertes alternas, la muerte de una relación, de una etapa de la vida, de un trabajo, de vínculos, que son finales también y dan mucho pánico. Esas amenazas están dando vueltas alrededor nuestro, lo que tenemos que hacer es <b>empoderarnos nosotros en herramientas para que no cualquier amenaza nos sea lo suficientemente dolorosa o destructiva</b>. Yo lo llamo “<b>los cinco recursos</b>” que son las herramientas que nos hacen sentir más fuertes frente a los desafíos o las amenazas de la vida o más débiles. Acá aparece el concepto de resiliencia. <b>¿Quién es resiliente? El que tiene herramientas para poder enfrentarse a las mismas amenazas que quizás tiene el otro.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OW4AQCE65VASRLY2CTWD2JV2ZM.jpg?auth=f504db7d5019e8ed810df1a71f0578afe7ff1dcdc2ed5eb1358ecc0d20ec8b91&smart=true&width=1456&height=816" alt=""El recurso social es clave: tener alguien que sostenga en momentos difíciles", señala la entrevistada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuáles son los cinco?</b></p><p>— El primero es el <b>recurso social</b> que tiene que ver con quién me agarra cuando yo no me puedo agarrar sola o quién me contiene, tener vínculos, un mundo propio. El segundo es el <b>recurso emocional</b> que es esta autogestión de las emociones y la autoestima. El tercero es el <b>recurso intelectual</b> que es mi capacidad para tomar buenas decisiones o rodearme de personas que me ayuden a tomar buenas decisiones, que a veces se contrapone con el <b>recurso social</b>. Hay gente que sale a hablar de los problemas que tiene con cualquiera y la verdad que no cualquiera sirve para cualquier consejo. A mí si alguien tiene un problema en finanzas y me viene a pedir consejos, yo no lo voy a poder ayudar porque no tengo el conocimiento en finanzas que quizás sí tiene mi marido o alguien que sepa sobre ese tema. El cuarto recurso es el <b>recurso económico</b> y no tiene para nada que ver con tener mucha o poca plata, sino que genera independencia.</p><p>Está dado por la posibilidad que yo tengo de ser libre al momento de decidir con mi vida en materia de dinero o de los bienes. El último aspecto es el <b>recurso de futuro</b>, el propósito de vida. No es lo mismo despertarte todos los días sabiendo para qué te despertas, que no teniendo idea. La persona que tiene un propósito de vida sabe para qué se despierta cada día y dice: <b>“Me despierto porque amo ser mamá y me encanta mi maternidad. Para mi trabajo, para un proyecto de vida, para organizar un evento que me tiene super ilusionada”</b>. El recurso de futuro es el que salva a mucha gente, <b>es tener claro para qué me despierto cada día y que mi día entonces tenga sentido, tenga valor. </b>La persona que tiene los cinco recursos puede salir de situaciones complejas con muchísima más habilidad y más fuerza que el que no tiene ninguno. <b>El secreto es desarrollar recursos.</b></p><p><b>— El recurso del futuro es un gran impulsor. ¿Qué pasa cuando no lo estás encontrando?</b></p><p>— Hay momentos de la vida. Por ejemplo, cuando mi hermana y mi cuñado decidieron que se iban a casar, tuvieron un año por delante y ese año respiró casamiento, se despertaba todos los días diciendo: “El centro de mesa quiero que sea este color, lo voy a hacer yo”, los fines de semana se sentaban los dos, cortaban maderitas, armaban frascos, armaban este casamiento con tanta pasión que durante un año estuvo puesta ahí. <b>Después pasó el casamiento y apareció otro recurso de futuro</b>.</p><p>Algunas veces tenemos recursos de futuro mega grandes, macro, que nos acompañan muchos años de vida y están buenísimos, por ejemplo en el caso de <b>Messi</b> es ser el mejor jugador del mundo. Está buenísimo, es un recurso que lo acompañó un montón de años, hasta que en algún momento, cuando se retire, va a tener que reconvertir eso en otro recurso que será en la familia, aunque seguramente también lo tiene ahora, o transformarse en un empresario a acompañar a sus hijos en su crecimiento. <b>Se van cambiando los recursos, a veces nos acompañan un mes, un año, dos años, cinco años, diez años, el tema es tener qué me guía en ese pedacito de vida que viene adelante</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQFXQBIUWJDMRKXXIAYSO7U7SY.jpg?auth=e18087ce2f2e71202817e43449a37633104d2467bfc20b6dd53b808c511b0265&smart=true&width=1456&height=816" alt="La autogestión emocional y la autoestima son fundamentales para la resiliencia, según Gilges (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuáles son las cinco preguntas clave para que alguien se conozca mejor y pueda aprender a atravesar las emociones de mejor manera?</b></p><p>— Las cinco preguntas están asociadas a los cinco recursos. La primera es: <b>¿quién me sostiene cuando yo necesito algo? ¿Quién es la persona? ¿tengo a esa persona o no la tengo?</b> Si no la tengo, es momento para generarla, quién es la persona con la que yo, si estoy mal, sé que levanto el teléfono y me contiene, pero no sólo que me escucha, yo me entrego y es un vínculo. La segunda es: <b>¿sé transitar mis emociones? ¿Sé qué hacer con el dolor? ¿Sé qué hacer con la tristeza? ¿con la ira?</b> Sí sé qué hacer, buenísimo; si no sé tengo que aprenderlo, es un deber en mi vida, porque si no sé qué voy a hacer con las emociones, tengo mucho riesgo de enfermar y no voy a poder ayudar a los que más quiero. La tercera es: <b>¿mi propósito de vida cuál es? ¿para qué me despierto cada día?</b></p><p>Hay gente que no sabe para qué se despierta cada día y por eso le cuesta mucho levantarse, en cambio cuando yo sé para qué me despierto... me gusta compararlo con un niño que se despierta el día de su cumpleaños. El día de su cumpleaños, cuando vos lo vas a despertar a la mañana, salta como un tiro de la cama porque sabe que ese día va a haber regalos, fiesta, todos lo van a saludar. La persona que tiene propósito de vida se despierta todos los días como si fuera el día de su cumpleaños<b>,</b> entonces <b>¿sé cuál es mi propósito de vida? ¿Sé cuál es mi recurso de futuro?</b> Si no lo sé, lo tengo que buscar. La cuarta pregunta es: <b>¿tengo independencia? ¿Soy libre realmente en mi vida o dependo de alguien más? </b>Y la quinta pregunta tiene que ver con <b>¿qué decisiones tomo? ¿dónde me trajeron mis decisiones hasta ahora y a dónde quiero ir?</b> Si uno tiene<b> </b>las respuestas a estas cinco preguntas desde un lugar que lo contenga, tiene<b> </b>garantía de que nada lo vaya a derrumbar realmente en la vida.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/vXUMw-aZVeY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="&quot;Estás a una buena decisión de cambiar tu vida&quot;, con la coach Gisela Gilges | #LaFórmula"></iframe>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SKDKP5RUT5H23HLYPMZJTDPBJI.png?auth=77f2d1655fa5784def84c008d494f96dc6aee7ed992a5d3ac7a285cb17db25b8&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El segundo cerebro: cómo el intestino controla tu estado de ánimo]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/02/el-segundo-cerebro-como-el-intestino-controla-tu-estado-de-animo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/02/02/el-segundo-cerebro-como-el-intestino-controla-tu-estado-de-animo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el médico gastroenterólogo Ignacio Caldo explicó cómo el deterioro de la microbiota intestinal impacta en el bienestar emocional y se manifiesta a través de diversos síntomas. Además, advirtió acerca de los estresores crónicos propios de la vida moderna y compartió valiosos consejos para adoptar una alimentación equilibrada que favorezca la salud de los microorganismos]]></description><pubDate>Sun, 02 Feb 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZQWIZTBMFBKHNT6N7VK27FARI.png?auth=d9557623b4cb5d732629ddf7541b684c764cdd666ba79ca4b6b74ec91188edb6&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Hay un impacto en la emocionalidad en el sistema digestivo y viceversa", dijo el doctor Caldo" height="1080" width="1920"/><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast, el doctor Ignacio Caldo</b> explicó que el aumento de diagnósticos de problemas intestinales, como el <b>síndrome del intestino irritable y el SIBO</b>, se debe tanto a los avances tecnológicos que facilitan su detección, como a los efectos de los <b>estresores crónicos</b> de la vida moderna, una dieta desequilibrada, la contaminación y la falta de actividad física. También destacó cómo el deterioro de la <b>microbiota intestina</b>l, causado por una baja diversidad de microorganismos, puede originar síntomas digestivos y problemas de salud generales, como el aumento de la <b>permeabilidad intestinal </b>e incluso afectar el estado de ánimo. Podés escuchar el episodio completo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify </b></i></a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a><i>.</i></p><p>Nacho es un<b> médico gastroenterólogo argentino, especializado en la salud digestiva y en la práctica de mindfulness</b>. Graduado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), completó su residencia en Gastroenterología en el Hospital Durand y obtuvo la certificación de la especialidad por la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) y la UBA.</p><p>Además, se formó como instructor de mindfulness en Visión Clara Mindfulness Argentina y realizó un posgrado en Mindfulness para Profesionales de la Salud en la Universidad Favaloro. Actualmente, está finalizando una Maestría en PsicoNeuroInmunoEndocrinología en la Universidad de Salamanca, España; y es fundador de Gastroconciencia, un espacio que busca mejorar la salud digestiva desde un enfoque integral, combinando la medicina con técnicas de regulación del estrés y la ansiedad a través del mindfulness.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UAS5UILLCNEGRAN26LJRTYGQ2U.jpg?auth=843691b8b7d5b33a16006e0f8b7d3a6bb9e1d1100cb9242628f2f9acdedfca2c&smart=true&width=2688&height=1536" alt="La microbiota diversa y abundante, vital para la salud física y mental, se deteriora en las sociedades modernas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2688"/><p><b>— Es muy común escuchar que las personas tienen intestino irritable o tienen SIBO. ¿Son malestares nuevos o están creciendo los casos?</b></p><p>— En términos de estas entidades que parecen nuevas, y no son necesariamente tan nuevas, lo que sucede es que son un poco la conjunción de dos factores: por un lado, el desarrollo tecnológico y la amplificación de ese desarrollo y el acceso a él. Por ejemplo, en el caso del <b>sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado</b> hay un test que nos orienta bastante a los gastroenterólogos o a los médicos clínicos, y hoy es bastante accesible, si bien no es 100% efectivo, nos ayuda mucho en la práctica diaria. Por el otro lado, también de da la conjunción de lo que sucede con gran parte de esas enfermedades o entidades de salud o síndromes de esta modernidad que tiene que ver con <b>la forma en que venimos viviendo en estos últimos años</b>, en términos de “estresores crónicos cotidianos”, no sólo de índole psicológica sino que están metidos en lo que comemos. Desde los diseños comestibles porque ya ni suenan a alimentos gran parte de lo que comemos a diario, en el aire que respiramos, en el agua que tomamos, en el gran problema de los microplásticos, en todo lo que hacemos. También se asocian con la falta de movimiento, de fuerza, la cronodisrupción, que tiene que ver con que el día dura lo que queramos nosotros porque tenemos disponibilidad lumínica y de energía, etc.</p><p><b>Todas estas cuestiones de modernidad nos han llevado a que nuestra biología se empiece a desordenar</b>. Yo creo que se dan estas dos conjunciones y por eso hoy tenemos tantos diagnósticos de signos de intestino irritable, de SIBO, incluso de patologías más importantes como puede ser el cáncer de colon, que ha ido creciendo en estos últimos años sobre todo en edades tempranas. Esto es muy llamativo, porque la <b>genética no</b> <b>cambia </b>en estos últimos años, siempre hay una influencia genética en las enfermedades, pero después está todo lo que llamamos la <b>epigenética</b> que son todos los factores que inciden sobre esos genes y sobre nuestra biología para que se exprese una enfermedad o no. Entonces tiene que ver con esta conjunción de factores. Y por otro lado podemos agregar también el gran acceso a la información y a síntomas que antes, a lo mejor, se normalizaban.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H3A6ZAG3PREQPC64K3UEJOIXKQ.jpg?auth=19b7f6ea26a4b675f504acee7b69639369884d232c45aeea1d4d967b670f8263&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El impacto de los alimentos procesados ​​en la microbiota se inicia en la infancia y deja secuelas acumulativas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— En tu libro hablás de la microbiota. ¿Qué es y cuáles son los síntomas que pueden alertarnos de que no está sana?</b></p><p>— La microbiota en general hace referencia a todos los microorganismos que tenemos en nuestro cuerpo, no sólo en el intestino, no son solo bacterias, pero también hay <b>virus, hay arqueas, hongos, algunos parásitos</b> que son también comensales y que están en la piel, en los ojos, en la boca, en todos los revestimientos que están en contacto directo con el exterior. Son todos estos microorganismos que tenemos alojados en distintas partes de nuestro cuerpo, pero por sobre todo en el intestino, en el intestino grueso, en el colon, y desde allí van a interactuar, con nosotros, con nuestro sistema de defensa, con <b>el segundo cerebro,</b> que son las células neuronales del sistema nervioso entérico. Es real esta idea de “segundo cerebro”, no es que es algo medio esotérico. Entonces de ahí la importancia de cómo cuidemos a esa microbiota, qué alimentos le demos, si la dejamos descansar o no, si la acompañamos con actividad física o no, si ayudamos por ejemplo con la meditación. L<b>a meditación puede influir en la composición de esos bichitos</b> <b>que tenemos en el intestino</b>, todas esas actividades o lo opuesto que mencionábamos al principio de estos estresores crónicos, van a cambiar esa microbiota y van a traernos un término que es el de “<b>disbiosis intestinal</b>” que sería como un desorden en la composición de estos bichitos.</p><p>Para que se entienda en términos más metafóricos: imaginémonos a la microbiota intestinal sana como si fuera una selva equivalente al Amazonas, con abundancia de especies, con esa diversidad de sustancia que tienen todas esas plantas incluso los animales que viven en ellas, versus una isla del Caribe que sólo tiene palmeras y algunas otras plantas, y pocos animales. Eso es el concepto de disbiosis en el intestino. Cuando vamos perdiendo la diversidad de los bichitos y la abundancia de los mismos, vamos perdiendo salud, y esto es lo que se está viendo en la microbiota de las sociedades desarrolladas, si se comparan, por ejemplo, con poblaciones cazadoras y recolectoras de África, donde tienen una microbiota completamente diferente a la nuestra, mucho más diversa y más abundante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LTWKIK7KCNEWXKLRZNL6MHTGNA.png?auth=238bf7a3b4c0b017399e5b16c59728fde5514e0d26e37e611bd465f36fb7634e&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cuanto más podamos diversificar la cantidad de alimentos vegetales en nuestra alimentación, nuestra microbiota va a ser más saludable", destacó el doctor Caldo" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cuáles son los síntomas de una persona con una microbiota sin diversidad, que con el tiempo se fue deteriorando?</b></p><p>— Los síntomas tienen que ver con dolencias o enfermedades digestivas que son de la parte intestinal. Siempre traen a la consulta esta <b>sensación de inflamación intestinal</b>, que ahí quizás los médicos o los gastros hacemos una distinción entre lo que es la inflamación que perciben, eso lo llamamos el <i><b>bloating</b></i>, que es más la hinchazón, la tensión interna, una percepción interna de tensión en el abdomen, con la <b>distensión abdominal</b>, que también es otro síntoma que puede deberse a la microbiota disbiótica, que es cuando crece la panza, como si fuera un embarazo realmente, a nivel del diámetro que aumenta, como si fuera un globo, por la presencia de gases dentro del intestino. Los otros síntomas son: gases, alteraciones en el ritmo evacuatorio, ya sea por estreñimiento o por diarrea. Ahí se pueden sumar otros síntomas que le llamamos “<b>estrés digestivo</b>” donde a veces una microbiota muy dañada, donde también el intestino se lastima figurativamente, aumenta la permeabilidad habitual que tiene, hablamos de lo que se llama “<b>intestino permeable</b>”. Este permite que ciertas sustancias del sistema inmunológico de inflamación pase al torrente sanguíneo y de ahí a otros lados y a lo mejor hasta incluso lleguen hasta el cerebro y den síntomas que se llaman “<b>neblina mental</b>” o <b>sensación de embotamiento</b>, es como si estuvieras cansado después de muchos días de trabajo, pero sin haber trabajado, sin haber estudiado mucho. Puede haber manifestaciones en piel, en las uñas, en el cabello por cuestiones de déficit nutricionales, que también se correlacionan con problemas microbianos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KNILSZRDXJGWTD2OK5T6WRLQM4.jpg?auth=f6c2358ce0fbf910c0a7ca9ddf469a34f3edb04edae9f4aff19dee225c3964e5&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las investigaciones destacan 30 alimentos vegetales como ideales para mejorar el ecosistema interno intestinal - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es lo mejor para la microbiota en relación a alimentación?</b></p><p>— Cuanto más podamos diversificar la cantidad de alimentos vegetales en nuestra alimentación, nuestra microbiota va a ser más saludable. Hay un estudio muy conocido y citado donde comparaban y evaluaban la composición de la microbiota de personas que consumían más de<b> 30 alimentos vegetales, frutas, verduras, legumbres</b>, todo lo que viene del reino vegetal, semillas, raíces, frutos secos y quienes consumían menos de 10. En los resultados se veía que claramente quienes consumían más cantidad y más diversidad tenían una microbiota más saludable en términos de diversidad de abundancia y también en los tipos de bichitos que estaban dentro de esa microbiota, como “<i>facecalibacterium prausnitzii</i>”, que es una bacteria que produce unos compuestos, unos metabolitos que se llaman “<b>ácidos grasos de cadena corta</b>” que son muy beneficiosos para regular un montón de funciones dentro del intestino y por fuera del intestino en todo el organismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ERQ5QS6F5BZDAADRDVVKTNYAE.jpg?auth=33ff1e47aa18942b45c92913621f0f8fe1e1e8cb94fdd04c4a3a5b2d5ac4a166&smart=true&width=1456&height=816" alt="Consumir menos alimentos procesados ​​y variar los vegetales protege la microbiota de daños a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué otras cosas además de la alimentación benefician a la microbiota?</b></p><p>— El impacto o la influencia sobre nuestra microbiota viene desde el momento en que nacemos porque en realidad gran parte de ella la adquirimos cuando nacemos, entonces va a ser diferente la que tenga un nene que nace por el canal tradicional vaginal, donde ahí absorbe la microbiota de la vagina de la mamá y del ano en contraposición a quién nace por cesárea, donde ese implante no está. De hecho hoy en día hay muchos protocolos de investigación donde se trata al bebé recién nacido que nace por cesárea por la condición que sea, que tenga contacto con los fluidos de la madre para impregnarle esa microbiota. Entonces ya desde ahí traemos una microbiota donde va a tener una tendencia hacia más salud o hacia menos salud. <b>En el sistema digestivo se aloja aproximadamente el 70% de nuestro sistema o células de defensa</b> y son ellas las que interactúan todo el tiempo también con los microorganismos “buenos”, por una forma de decir, que están ahí mandándoles señales e información.</p><p>Ya viene desde el momento en que nacemos si recibimos<b> lactancia materna</b> exclusiva, por ejemplo<b>, nuestra microbiota va a ser mucho más saludable que si de movida tenemos que tomar leche de vaca,</b> de fórmula. Si nuestra madre recibió antibióticos o si tuvimos antibióticos porque padecíamos algún problema de recién nacido o si nacimos antes de término, todas esas condiciones influencian en una microbiota más saludable o no. Hay factores que traemos desde chiquitos y después en el transcurso del desarrollo, desde la alimentación y ahí está el tema: cómo la industria alimentaria influyó en nosotros. Muchas personas que desconocen completamente y está muy vigente esto del primer yogur para el bebé, que en realidad no es un yogur sino que es un comestible de diseño cargado de aditivos, de un montón de químicos que dañan la microbiota y que tienen impacto en la salud y van a tener impacto por acumulación a lo largo de toda nuestra vida. Eso le estamos dando de comer a nuestros bichitos por una forma de decirlo, no es tan simple pero para que se entienda más gráfico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUXEGL2DB5EMNAYGO5BCMBK5SM.png?auth=004180fb4167fdba09f8332b605b541f8cbea09ed2478b67accfbf13c45544f7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La alimentación consciente es muy útil porque el sistema digestivo se activa para hacer un buen proceso cuando estamos tranquilos y relajados, explicó el doctor Caldo" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cuáles son los hacks para cuidar a nuestra microbiota correctamente?</b></p><p>— Dentro de lo que es alimentación o nutrición, tratar de buscar los alimentos lo más cerca de su origen posible, esto quiere decir lo más alejado del paquetito, del potecito, hasta del frasco, porque incluso muchas de estas cosas que se venden como “saludables” tienen aditivos y conservantes, inevitablemente. No digo que no compren ningún paquete porque tenemos que vivir en una ciudad y es lo que podemos acceder, pero una buena medida <b>es mirar la composición de los ingredientes </b>y ahí fijarnos si hay palabras raras en términos de numeritos. Esos son aditivos, son conservantes, colorantes, estabilizantes y demás. Ver el orden de composición, es decir que el primero que aparece es el que está en mayor cantidad, entonces si yo compro unas galletitas, por poner un ejemplo, y el primer ingrediente es azúcar, estoy en problemas porque el azúcar está asociado a un montón de enfermedades. Me refiero al <b>azúcar agregada</b> aclaro. Porque ahora hay tanta infoxicación que a veces hasta hay influencers diciendo que una fruta, por ejemplo, la banana, tiene tantos gramos de azúcar y es dañina porque te hace hígado graso, lo que es mentira.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A6TNBDIWQBADLIAENUIYKUJLE4.jpg?auth=7c309b38d0bcafc55641e2fd490e094e4fc535b59ad93e0a401a5b18b96414be&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las estrategias de mindfulness para manejar el estrés transforman la salud digestiva y promueven el bienestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Mencionaste que la salud intestinal puede tener un impacto en nuestro humor, nuestro estado de ánimo. ¿Cómo funciona esa relación?</b></p><p>— Una última publicación que salió en 2023 en la Universidad de Sapienza con unos investigadores de Roma, Italia, hicieron algo que me pareció fabuloso: <b>de qué manera poder científicamente comprobar y demostrar esto que sabemos que las emociones están ligadas a nuestro sistema digestivo.</b> Hay un montón de frases célebres de <b>“a este tipo no lo trago”, “se me hizo un nudo en la panza”</b> o <b>“las mariposas en el estómago”,</b> ¿por qué están en el estómago y no están en la cabeza? Tiene que ver porque están vinculadas las emociones a lo que percibe nuestro sistema digestivo, de hecho acá aparece un término que es el de la <b>interocepción</b>, que el neurocientífico<b> Andrew Huberman</b> lo menciona en su podcast y demás. La interocepción es en realidad el <b>sexto sentido</b>, es este sentido que nos permite decodificar y darnos cuenta qué es lo que perciben nuestros órganos internos por ejemplo cómo está latiendo el corazón o cómo estoy percibiendo el ingreso de aire a mis pulmones o en mi intestino, si lo siento distendido, si hay sensación de malestar o si algo se está moviendo dentro del intestino, esa percepción interna se llama interocepción.</p><p>Lo que hicieron estos investigadores es tomar a un grupo de personas y darles de tomar una cápsula tecnológica que se llama <i><b>SmartPill</b></i> que puede medir el PH, el movimiento del intestino, la temperatura, las contracciones, etc. Con otros dispositivos registraban condiciones que correlacionan con el movimiento intestinal, obviamente se les hacía cuestionario en relación a emociones. Y se les pasaba distintos videos que estaban vinculados por ejemplo a la emoción del asco o del enojo o de la tristeza y se comparaban también con imágenes de felicidad o alegría e imágenes neutrales.<b> Con esas cinco variables vieron qué le iba pasando al estómago</b>. El nivel de PH del estómago se volvía aún más ácido cuando las personas tenían una emoción de asco y se normalizaba en términos de contenido de jugos gástricos cuando estaban con imágenes que eran neutrales o de alegría. Pudieron comprobar que en realidad <b>hay un impacto en la emocionalidad en el sistema digestivo y viceversa.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HWHRR2OPCBFXRM7BVS4SBGCJU4.jpg?auth=c4109ea49080004f8ea4619040a8a5c522788e124e618c0f970924029053c4ab&smart=true&width=1456&height=816" alt="Es importante empezar a tomar conciencia del acto de comer, incluso también desde la previa, al momento de cocinar  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Aplicas en tu propia vida el mindful eating. ¿De qué se trata?</b></p><p>— En realidad llegué a mindfulness luego de un burnout. Cuando terminé mi formación en gastroenterología, así como le pasa al 60% de los médicos, que son estadísticas actuales, quedé con un burnout de tanto trabajo, de pensar en la cantidad de horas en guardia, en exigencias y en los temores que enfrentamos porque estamos lidiando con personas que se pueden morir por un accionar nuestro o se pueden salvar. Estaba completamente quemado, enojado con la vida, con el sistema de salud. Hasta que un día en una conversación un amigo me dice: “Che Doqui, vos no eras así, te encantaba la medicina, te apasionaba y ahora lo único que escucho son quejas” y ahí dije: “Tiene razón. ¿Qué me está pasando?”. Empecé un camino interno y llegué al mindfulness, un programa tradicional de ocho semanas que dio <b>Kabat-Zinn</b> y empecé a hacer los ejercicios y<b> a meterme en esta filosofía que es una forma de resignificar el mundo. </b>Si bien yo ya practicaba la meditación desde hacía bastante tiempo era otra forma más de meditar, incluso entré medio descreído. En ocho semanas me cambió la vida sin cambiarme nada afuera, yo seguía con mi misma cantidad de guardias cada tres días, guardias en mil lados, endoscopías, etc.</p><p>Sin embargo, adentro algo había cambiado porque yo estaba empezando a trabajar conmigo mismo de otra manera. Kabat-Zinn, que fue quien ideó este programa de reducción del estrés basado en mindfulness, lo que hizo fue adaptar varias meditaciones de toda la filosofía oriental, del <b>budismo</b>, pero también del <b>yoga</b>, del <b>hinduismo</b>, como puede ser un escaneo corporal o una meditación de una respiración consciente o en movimiento. Al aplicar mindfulness, me metí en los buscadores de médicos y demás porque uno es riguroso y dice: “¿Qué evidencia hay de esto? Si nunca me hablaron en la facultad, nunca me dijeron nada de esto” y me asombré al encontrarme con muchísimas publicaciones en distintas problemáticas de salud que no sólo venían del ámbito de la salud mental.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4IAYH3IISZD55JSZJDBMCHXCKE.jpg?auth=b4addbc26b8cca85c2d3a2d8d926a83147cc31da7083dbb1fd598460aef8346d&smart=true&width=1456&height=816" alt="Antes de comer, es recomendable registrar cómo está el cuerpo y tomar un pequeño momento para respirar conscientemente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo incide la alimentación consciente en cómo digerimos la comida?</b></p><p>— Influye un montón porque nuestro sistema digestivo se activa para hacer un buen proceso digestivo cuando estamos tranquilos y relajados. Cuando lo pensamos evolutivamente, si estamos cazando o peleando con una presa no podemos sentarnos a comer. Si estamos comiendo y nos atacan, se interrumpe completamente el proceso digestivo porque el <b>cerebro </b>necesita usar los recursos para defenderse, entonces no lo va a mandar al sistema digestivo para absorber nutrientes, para molerlos, procesarlos y demás, sino que lo va a mandar al cerebro, al corazón, a los pulmones y a los músculos para correr o atacar, escaparnos de ese <b>peligro</b>. Por eso es que ayuda la práctica del <i>mindful eating</i> porque hoy en día en realidad no nos damos cuenta, pero comemos todo el tiempo desatentos, estamos con una pantalla viendo noticias, todo lo malo que está pasando en el mundo entero y eso influye en nuestro proceso digestivo. Lo que proponemos con <i>mindful eating </i>es empezar a<b> tomar conciencia del acto de comer</b>, incluso también de la previa, registrar cómo está tu cuerpo, tomar un pequeño momento para respirar conscientemente.</p><p>No importa el tiempo, respirá tres veces, después incluso podemos agradecer que es otra de las cosas que hemos perdido, agradecer que tenemos un plato de comida, un refugio, un montón de cosas que gran parte de la población no las tiene. Y después comer pausado, saboreando la comida, como si estuviéramos en una bodega mendocina ahí disfrutando un Malbec en el Valle De Uco. Se trata de <b>volver a los sentidos,</b> <b>ver los colores de esa ensalada, sentir el aroma que se desprende y recién después empezar a degustar ese alimento </b>y saborearlo en la lengua y en todo el paladar, <b>masticar lento, consciente,</b> varias veces. Porque en realidad la digestión empieza antes de entrar al sistema digestivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWU5RPHVM5HGNGFUQ37FVPQMQU.jpg?auth=63ba3f99e66723607c407795af54cc4054f29027c4b4306f95dd2dbbb550aa91&smart=true&width=1456&height=816" alt="Se trata de volver a los sentidos, recomienda Caldo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En tu libro mencionas que es ideal no ver una pantalla mientras comemos.</b></p><p>— Sí porque nuestra atención no va a estar en la degustación de ese plato. Además, depende de lo que estemos mirando, todo eso va a influir en nuestra emocionalidad y en nuestra digestión. El tema de las pantallas es muy difícil porque aparte en esta sociedad no nos han enseñado a estar solos de verdad con nosotros, a veces prendemos la pantalla porque si comemos solos es como que necesitamos estar con algo o con alguien para comer, entonces el desafío ahí es doble: estar ahí sentados, degustando, saboreando y no más. Es como mirar una puesta de sol, estemos mirando no estemos filmándola con el celu.</p><p><b>— Te hago la última pregunta que le hago a todos los invitados del podcast. ¿Hay alguna frase, idea, estudio o enseñanza que hayas leído, escuchado o te hayan contado, que te haya resultado inspiradora o reveladora y que quisieras compartir con nuestros oyentes?</b></p><p>— A mí me sigue asombrando todo este tema de los <b>microorganismos</b> y me gusta mucho esta idea de salir y romper con esta idea egocéntrica que tenemos los humanos, o humano céntrica o antropocéntrica, de ver el mundo y todas las cosas que nos pasan. Para salir de eso la <b>microbiota</b> nos viene a dar una cachetada porque, en definitiva, hay publicaciones que muestran cómo a veces la influencia de estos bichitos puede impactar en una decisión nuestra que creemos consciente. ¿Por qué traigo a la microbiota? Porque de alguna forma nos vuelve a mostrar que, en realidad, <b>necesitamos conectarnos con nuestro ecosistema, de adentro y de afuera</b>. Tenemos al planeta Tierra donde la gran problemática, el gran desafío que estamos viviendo como humanidad es cómo <b>poder convivir sin destrozarla</b> <b>y sin desplazar a la humanidad</b>. Entonces, es un ida y vuelta en este ecosistema interno y externo de tomar conciencia como humanidad para empezar a <b>tener prácticas más amables con el afuera y con adentro; </b>y acá traigo a mindfulness y al budismo, de humanidad compartida y de interceder donde todo realmente está conectado para entender que no soy yo mío, tenemos que aprender a poder salir un poco de esa idea.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZQWIZTBMFBKHNT6N7VK27FARI.png?auth=d9557623b4cb5d732629ddf7541b684c764cdd666ba79ca4b6b74ec91188edb6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Por qué sigo buscando consuelo en la comida? La conexión entre emociones y los trastornos de la conducta alimentaria ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/26/trastornos-alimentarios-como-influyen-las-redes-sociales-y-su-impacto-en-el-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/26/trastornos-alimentarios-como-influyen-las-redes-sociales-y-su-impacto-en-el-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, la psicóloga Julieta Ramos destacó que Argentina ocupa el segundo lugar en el mundo con más casos de trastornos de la conducta alimentaria. Además, explicó los principales factores de riesgo asociados a estas condiciones y respondió una pregunta clave: ¿es posible una recuperación completa o siempre existe el riesgo de recaída?]]></description><pubDate>Sun, 26 Jan 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5HSVQCX645D5BHK7N3OBBF7NM4.png?auth=63e1936ce9ff5bc05d24d1b4afe386cba52bcd765a980fb0f72cc9eaad039bcf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Julieta Ramos, de Fundación La Casita, destacó la importancia de intervenciones tempranas y enfoques multidisciplinarios en el tratamiento de estos trastornos" height="1080" width="1920"/><p>Frases como<b> “Me siento culpable cada vez que como algo que no debería”, “Si controlo lo que como, siento que tengo control sobre mi vida”, “No puedo comer chocolate”</b> o <b>“Tengo kilos de más”</b> son comunes entre muchas mujeres y reflejan una constante <b>lucha interna con la comida</b> y su relación con la<b> imagen corporal</b>. Estas expresiones revelan cómo los <a href="https://www.infobae.com/tag/trastornos-alimentarios/" target="_blank">trastornos alimentarios</a> no solo afectan el <b>cuerpo</b>, sino también la <b>mente y las emociones</b>, instaurando una sensación de<b> culpa, inseguridad y falta de control</b>, que puede tener un profundo impacto en la vida cotidiana de quienes las padecen.</p><p>En un nuevo episodio de<b> La Fórmula Podcast</b>, <b>Julieta Ramos</b>, coordinadora del <b>Área de Psicología en Fundación La Casita</b>, un centro de atención y prevención dedicado al tratamiento de <b>trastornos de la alimentación</b>, explicó que tanto la <a href="https://www.infobae.com/tag/anorexia/" target="_blank"><b>anorexia</b></a>, como la <a href="https://www.infobae.com/tag/bulimia/" target="_blank"><b>bulimia </b></a>y los <b>atracones</b>, afectan principalmente a mujeres aunque también a algunos hombres y están relacionados con preocupaciones excesivas sobre el peso y la figura, influenciados por <b>factores culturales, sociales y de autoestima</b>.</p><p>Señaló que, a pesar del crecimiento del movimiento <a href="https://www.infobae.com/tag/body-positive/" target="_blank"><i><b>body positive</b></i></a>, estos trastornos siguen vigentes y destacó la importancia de realizar una <b>intervención temprana</b> con enfoque <b>multidisciplinario </b>para lograr una recuperación. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank">Spotify </a>y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank">YouTube</a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HNLA6ZQTO5H7DBBBMOH7KTPQHI.jpg?auth=9462028737814a3d84eae2c22f5dc3a2d564bca54c357ca82691d1c041315c6c&smart=true&width=1456&height=816" alt="Señales de alerta incluyen cambios repentinos en la alimentación, aislamiento, irritabilidad, obsesión con el ejercicio y preocupación excesiva por las calorías (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Además de su rol como coordinadora, Julieta Ramos participa activamente en la formación de profesionales especializados en el abordaje de los trastornos de la conducta alimentaria. Ha impartido cursos y seminarios sobre psicoterapia en esta área, y ha colaborado en eventos destacados, como el seminario “Terapia Familiar en TCA”.</p><p>Asimismo, junto a colegas de La Casita, crea y difunde videos informativos en plataformas como YouTube, donde aborda diversas temáticas relacionadas con su especialidad para <b>concientizar </b>a la sociedad sobre estas problemáticas vigentes.</p><p><b>La Casita</b> es un Centro de Atención y Prevención para adolescentes, jóvenes y sus familias, fundado en 1985 como el Centro de Trastornos del Comer (CTC) dentro del Centro Privado de Psicoterapias de Buenos Aires. Es un <b>grupo multidisciplinario</b> de más de 40 profesionales, especializados en el abordaje integral de problemáticas adolescentes y familiares, con un enfoque en los <b>trastornos de la alimentación </b>como <b>anorexia, bulimia y trastorno de atracones</b>.</p><p>Además de ofrecer servicios médicos, psiquiátricos, psicológicos y nutricionales, integran actividades como mindfulness, yoga y teatro. Su misión es <b>fomentar la prevención</b>, asistencia y acompañamiento de pacientes y sus familias, además de tareas de docencia e investigación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHQGELFLGZAY7FPVMYHXHDTE5Y.jpg?auth=f933a9c13170d43959fdfe593a8a36778215a31cb15f26cb7cdecb65c200e056&smart=true&width=1456&height=816" alt="El movimiento body positive intenta cambiar las narrativas sobre la imagen corporal, aunque los trastornos alimentarios siguen siendo un problema significativo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es un trastorno alimenticio?</b></p><p>— Un trastorno de la conducta alimentaria es una <b>enfermedad </b>que tiene que ver con lo mental, pero en la que también tiene mucha incidencia lo biológico, donde hay una <b>preocupación excesiva por el peso</b>, la figura y muchísimos intentos de dietas y cambios alimentarios para intentar controlar de alguna manera el peso. Es un problema que no tiene que ver sólo con la comida ni con lo físico sino con lo <b>cultural, lo familiar, emocional y social</b>. Una vez que se instala este problema en la vida de una persona afecta todas las áreas. Las principales víctimas de esta enfermedad somos las <b>mujeres</b>, aunque también cada vez hay más hombres, quizás con otro enfoque que no tiene que ver tanto con la delgadez sino con la <b>musculatura</b>. Antes, la franja etaria que atacaba esta enfermedad era la <b>adolescencia</b>, pero en estos últimos años que se amplió la brecha, hay desde chicos más <b>chicos, de 10 y 11 años</b>, a <b>mujeres grandes </b>porque también nos sentimos exigidas y atravesadas por una cultura que idealiza la belleza y los cuerpos hegemónicos.</p><p><b>— ¿Qué cambió que ahora empieza desde una edad temprana?</b></p><p>— Mucho tiene que ver la influencia de las <b>redes sociales</b>. Yo a los 10 años jugaba a las muñecas, no existía nada de todo esto. El acceso a publicidades, discursos, era imposible, uno estaba en su burbuja<b>. Hoy todos tienen un teléfono y en las redes sociales cualquiera dice cualquier cosa.</b> Todos mostramos lo lindo, lo bueno, lo flaco, los viajes, entonces eso ya empieza a generar una exigencia en una persona más jovencita que antes aparecía mucho más tardíamente. La movida del <a href="https://www.infobae.com/salud/2024/11/13/alerta-por-las-rutinas-de-skincare-en-ninos-cuales-son-los-riesgos-segun-los-dermatologos/" target="_blank"><b>skin care</b></a>, los cumpleaños de chicas donde ya están poniendo foco en lo estético, todos esos son <b>factores socioculturales </b>que empiezan a influir en alguien que quizás ya tiene una predisposición, cierta característica de personalidad o ambiente familiar, propicia para esto y va a ser mucho más vulnerable a esta enfermedad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B4LTWPRGLZAVHB6AFZ2PZJZSTM.jpg?auth=c7bba13caa1e6c660ae3a1aabe0023109e4b80de7ecc3d438f5f3c9118160b19&smart=true&width=2016&height=1152" alt="Los trastornos alimentarios no solo tienen un componente psicológico, sino también biológico, cultural, familiar y social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1152" width="2016"/><p><b>— Hoy en día se promueve el</b><i><b> body positive</b></i><b> que aboga por no opinar sobre cuerpos ajenos y hay un cambio en la narrativa respecto a estos temas. ¿Crees que es solo del discurso para afuera y que no se traduce a las estadísticas?</b></p><p>— Creo que, las dos cosas, obviamente los trastornos alimentarios siguen estando recontra vigentes, se va ampliando la brecha y siguen siendo graves, pero también es verdad que culturalmente las cosas fueron cambiando, también las mujeres nos fuimos ubicando en algún otro lugar. Todo este <b>empoderamiento</b> <b>de la mujer</b> obviamente empezó a generar que no nos pongamos siempre en el ojo de la tormenta y que algo empiece a cambiar en lo discursivo. Empieza a ver un intento de que vaya hacia otro lado. Creo que todavía<b> nos falta un montón, pero sí está bueno que las chicas jóvenes hoy vienen con otra cabeza.</b> Todo este movimiento femenino que empezó a todos abrirnos la cabeza y la conciencia de lo que veníamos siendo víctimas para que podamos empezar a defendernos y a pelear contra eso. Empieza a haber una intención distinta y no es menor al ser las principales víctimas de esta enfermedad, que empiece a haber un movimiento más revolucionario en este aspecto creo que ayuda un montón. No alcanza pero ayuda. Es el granito de arena donde todos podemos empezar a frenarnos cuando estamos hablando de algo que, en definitiva, nos contamina a todas, en mayor medida. Por ahí yo me enfermé de un trastorno alimentario, pero igual fui exigida, formo parte de esta sociedad donde si sos flaca es mejor<b>, entonces está bueno empezar a dar un mensaje diferente. </b>Empezar a hablar de otras cosas como positivas en la persona y no recaer en lo físico.</p><p><b>— ¿Por qué la mujer es mucho más víctima que el hombre en estos escenarios?</b></p><p>— Siempre fue más exigida históricamente en lo estético, en la delgadez. Los años ‘90 fueron como un gran ícono de que la mujer tenía que ser 90-60-90, tenía que ser flaca, no es que arrancaron ahí, pero también a partir de todas estas pautas culturales que van surgiendo se nos fue exigiendo más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R7H6DHPRXBHZZKIA2765KRPJZY.png?auth=6b0af8d00df742356331c749be1424bd34587dfe8a9cabc55ddead843b12f0ea&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los estándares de belleza impuestos históricamente a las mujeres han contribuido a la prevalencia de estos trastornos, señaló la entrevistada" height="1080" width="1920"/><p><b>— Durante muchos años, los únicos trastornos alimentarios conocidos y discutidos eran la anorexia y la bulimia. Sin embargo, ahora se reconocen otros, como el trastorno por atracón y la ortorexia, que abarcan diferentes variables. ¿Cuáles considerás que son los trastornos menos conocidos o sobre los que aún hay desinformación respecto a cómo funcionan?</b></p><p>— Los que están en el manual de psiquiatría, que es el manual con el que diagnosticamos, son la <b>anorexia nerviosa</b>, <b>la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón</b>. La <b>ortorexia y la vigorexia</b> son otros trastornos que todavía no están configurados en el manual. Pero estos tres trastornos que sí están en el manual, junto con otros, son los <b>trastornos de la conducta alimentaria</b>, donde el núcleo cognitivo, o sea el componente fuerte, tiene que ver con la búsqueda de la <b>delgadez </b>y las dietas como eje central. En general, hay una búsqueda, hay un malestar con ese comportamiento, con el aumento de peso si es que ocurre. Cuando se desarrolla un trastorno alimentario el por qué es la gran pregunta que nos hacen siempre y la respuesta que damos es: <b>“Es un trastorno multi determinado, nunca es una sola cosa”.</b></p><p>Muchas veces cuando trabajamos con chicos jóvenes, esto es importante por la sensación de <b>culpabilidad </b>que tienen los padres. Tiene que ver con cuestiones predisponentes, de rasgos del temperamento, elevar exigencia, perfeccionismo, impulsividad, intolerancia a la incertidumbre, baja autoestima, dificultad en la regulación o el registro de emociones, dificultad en las relaciones interpersonales, son todas características que me pueden “predisponer a…”. Tiene que ver con características que te pueden predisponer a alguna cuestión de <b>salud mental.</b> Si yo traigo este bagaje, vivo en <b>Argentina</b>, que es <b>el segundo país que tiene más trastornos de la conducta alimentaria</b>, vengo de una familia donde por ahí se le dio mucha importancia a la imagen porque estoy rodeada de mujeres también víctimas de esta misma cultura y el arranque de una dieta restrictiva siempre es el detonante de todo lo que puedas traer. <b>“No se enferma el que quiere, sino el que puede”</b>, digo siempre. Todo esto se tiene que dar para que alguien caiga en esta problemática.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P7URRH6XY5E7RFPTXS4CPGT5UA.jpg?auth=a7e32a97390f72432c49749bc4ea8dde849a89658209a052dd90a279ae858670&smart=true&width=1456&height=816" alt="El abordaje de estos trastornos requiere tratamientos integrales y multidisciplinarios que consideren tanto lo físico como lo emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es un atracón?</b></p><p>— Es una <b>ingesta grande de comida, mucho más grande que la que cualquier otro podría comer, </b>en un<b> período corto </b>de tiempo, de <b>manera impulsiva, compulsiva</b>, sin disfrute, donde puedo mezclar una cosa con la otra y no hay un registro, no hay un saboreo sino una impulsividad por comer, en general, cosas que me prohíbo cuando estoy a dieta. Cuando uno tiene un trastorno por atracón o bulimia, donde en algún momento vas a caer en el atracón, tiene que ver con la restricción previa que te viene acompañando y que es una vulnerabilidad para que aparezca el atracón. No es que me comí dos pedazos de torta, el concepto de atracón es: grandes cantidades de comida en poco tiempo o en un tiempo menor al que cualquier otra persona le llevaría comer esa misma cantidad.</p><p><b>— ¿Cómo se trabaja en La Casita cuando llega un caso de trastornos de la conducta alimentaria?</b></p><p>— No es un trabajo fácil, para nada. Es importante saber que se tiene que trabajar <b>multidisciplinariamente</b>, no es un problema psicológico solamente, ni nutricional, ni de la médica clínica, ni de psiquiatría, tenemos que ir reseteando un montón de aspectos de la persona, trabajando, a veces, con el mismo sufrimiento. Hay personas que vienen queriendo sentirse mejor, que han probado de todo y llegan a nosotros mucho más entregados para hacer algo distinto porque cuando vos ves que vas comiendo las cosas que querés, tenés menos ganas y menos posibilidad de comer compulsivamente después. Es encontrar ese caminito del medio, del <b>equilibrio</b>. Nosotros en “La casita” atendemos casos leves y moderados, tampoco gravísimos porque somos un centro ambulatorio. Cuando se requiere de mayor complejidad o hay casos de mayor gravedad y se requiere una intervención mucho más fuerte, hay hospitales de día, internaciones clínicas cuando el cuerpo lo amerita y lo necesita.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q7AKUIQO7VFF7A45U2HXKP6U5Y.jpg?auth=9a8f9a035e36df7f5f5801d7e89ff2708e362aac12b65853442af7a80f16750a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los trastornos alimentarios pueden evolucionar o mutar entre sí, con graves consecuencias físicas y psicológicas si no se abordan (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué otras conductas o señales pueden indicar que no se trata simplemente de haberme excedido un sábado con la comida, sino de algo que debería considerar como un problema?</b></p><p>— Cuando la mayor parte de tu tiempo está linkeado con la comida, qué vas a prepararte, si vas a un cumpleaños qué va a haber, cuando la preocupación por la comida, por la imagen, empieza a empastar todo el resto de mi vida, ya ahí tenemos que levantar la alarma. Ni hablar de hacer miles de <b>dietas, cambios repentinos de comida, malhumor, irritabilidad, aislamiento</b>, un montón de señales que nos dan cuenta de que algo pasa. No vamos a generalizar, pero sí te diría que esas son señales. Cuando alguien cambia repentinamente su forma de comer, empieza a preocuparse mucho por cuestiones nutricionales, comienza a entrenar, termina de comer y se va al baño, no quiere salir, para cambiarse se tarda un montón de tiempo, me parece que ya es momento de decir: “Algo te pasa”.</p><p>Por ahí no es un trastorno de conducta alimentaria como tal, pero empieza a haber algo que empieza a gobernar tu vida y eso ya amerita una <b>intervención</b>. Cuánto antes uno intervenga, mucho mejor. A diferencia de los atracones, donde la persona viene sintiéndose mal y buscando un cambio, <b>una persona con anorexia está, para decirlo metafóricamente, anestesiada emocionalmente,</b> entonces no se va a sentir mal, <b>nunca te va a decir que se siente mal, </b>pero es claro que no está bien. Suele ser otro el que se da cuenta de que hay algo de qué ocuparse. Hay mucho amor y paciencia, esfuerzo por parte de la familia que tiene que estar ahí bancando y sosteniendo lo que es el proceso de recuperación, hasta que la persona pueda hacer ese <b>clic </b>y <b>empezar a darse cuenta de que lo que le estaba pasando no es vida, no es lo normal.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UJX6IZSE4FAC3K2THFSA6FELSA.jpg?auth=c6bfd5263f2f40b42e70c812d7ccf0b789f9fb5d350fde4e31577d77a5a37fd0&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los trastornos alimentarios afectan principalmente a mujeres, aunque también a hombres, y están ligados a preocupaciones excesivas por el peso y la figura (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Cuando te curas de un trastorno, ¿se va para siempre o queda dando vueltas algo?</b></p><p>— La respuesta general es ¿puede curarse? sí. Después, lo que decíamos antes, el caso a caso. Hay gente que va mutando su sintomatología porque, además, el trastorno alimentario no es una cuestión de peso. <b>La mayor cantidad de gente que tiene un trastorno alimenticio uno la ve saludable</b>, eso es muy importante, no es que la anorexia nerviosa o la obesidad son las únicas dos opciones donde uno dice: “Che, acá hay un problema y me tengo que preocupar”, es todo lo que está en el medio, El <b>atracón </b>es la prueba más prevalente y es el que menos te vas a dar cuenta que alguien lo está padeciendo y no por eso es menos grave, ni la gente sufre menos. Sufre igual y la gravedad puede ser la misma. Son todos trastornos que sabemos que pueden llevar a la <b>muerte</b>, que son enfermedades complejas que hay que abordar lo antes que se pueda, que nunca hay que subestimarlas. Si hay algo que te está quitando el sueño, que te molesta y persiste en tu vida para mí eso ya amerita una intervención. Después veremos el dispositivo, si sólo con psicología y nutrición. Si necesito todo después con una evaluación integral, completa y el equipo especializado, uno va viendo cuál es la intervención adecuada, pero no tengo que estar tan grave,<b> no tengo que pesar 20 kilos</b>, la típica foto que vemos en Internet, para decir: <b>“Ella tiene un trastorno alimenticio”</b>. La mayor cantidad de gente que tiene un trastorno alimentario camina por la calle y no te das cuenta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SQERWMEWHRGQLJFOYX3W64TI4M.png?auth=001b5b9a2e66c0dd41419cd57458a7fd6ef44d633e0b3c0fafd2446dc9076d7c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“El atracón es el que menos te vas a dar cuenta de que alguien lo está padeciendo y no por eso es menos grave, ni la gente sufre menos”, dijo Ramos" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Por qué crees que el atracón es el que más prevalece y al que menos importancia se le da?</b></p><p>— Según las estadísticas, se sabe que es el más prevalente, creo que tiene que ver con la poca importancia que se le da justamente porque no se ubica en estos extremos que tenemos culturalmente asociados con estar enfermos de lo que sea. Cualquier persona con un normo peso va caminado por la calle, ves que trabaja, hace su vida normal y decís: “¿Cómo está enferma?” y por ahí la persona está sufriendo, tiene su calidad de vida super limitada, dificultades para concentrarse. Porque está todo el tiempo pensando en la comida o con dolor de panza, un montón de molestias. Porque también, independientemente de todo lo que genera desde lo psicológico, lo que físicamente te provoca, no es gratis comer todas esas cantidades de comida, hay un montón de cosas después gastrointestinales que empiezan a suceder a partir de eso también. <b>¿Es posible curarse? Sí, es posible. </b>Obviamente, no va a ser lo mismo alguien que es más jovencito que hace seis meses que tiene un TCA que alguien que hace 20 años, que tiene 50, claramente. <b>Cuanto antes actúen la intervención y el equipo especializado, siempre va a ser mejor y puede haber una curación completa.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V3FRN2X6ARBOJKQSUYNZPIIT4M.jpg?auth=fc8a564810c79be7e1dd9b580ccfea15001c77fcf1873bf8907eb2f21a15efcc&smart=true&width=1456&height=816" alt="El trastorno por atracón es el más prevalente y, a menudo, subdiagnosticado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Una persona puede tener varios trastornos alimenticios o cambiar uno por otro?</b></p><p>— Son distintos síntomas que configuran un trastorno, pero todos crean un <b>deterioro </b>en la calidad de vida y cualquiera puede transformarse porque la mutación entre uno y otro es muy alta. Alguien que tiene <b>bulimia</b>, en el 50% de los casos se pasa a la <b>anorexia </b>y al revés. Lo mismo con un trastorno por atracón. Puede haber un viraje entre uno y otro. La peor de las consecuencias es la muerte, entonces <b>nunca hay que minimizar a ninguno</b> porque la <b>depresión, la ansiedad</b>, se van sumando, todo lo que física y psicológicamente me provoca y a lo que me expone, es más riesgo. Estos trastornos no tienen ni edad, ni religión, ni cuestión sociocultural o socioeconómica, eso es un mito de esta cosa que sólo las mujeres flacas, blancas de clase alta se enferman, hay mucha <b>subestimación </b>al respecto.</p><p>Esto no tiene que ver con un tema superficial. La persona quiere ser aceptada y pertenecer, no quiere ser flaca, en este caso es buscar eso porque cree que va a alcanzar otra cosa que es lo que le importa más, y es entender el trastorno alimentario como la <b>punta del iceberg </b>de un montón de otras cosas que pasan por debajo. Por eso la multidisciplina es necesaria para abordar estos tratamientos. Por eso la parte de psicología es muy importante porque hay mucho <b>abuso de tratamientos alimentarios, maltrato, soledad, traumas.</b> Cuando el trastorno se empieza a correr un poquito uno empieza a conocer el mundo de la persona que nada tiene que ver con la superficialidad, ni con comer más, menos, ni con el cuerpo sino con su historia de vida y cómo la ha podido procesar. Por eso la <b>imagen del espejo</b> de alguien que tiene anorexia, a pesar de que uno la ve super desnutrida, la persona se ve con un peso mayor, que es el claro ejemplo de que no es algo objetivo. La <b>distorsión de la imagen corporal</b> es un indicador de anorexia, es un criterio, una persona que empieza a desnutrirse, a obsesionarse, a bajar de peso y a restringir, realmente no se ve como la ve el resto,<b> siempre busca bajar un kilo más porque nunca alcanza.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P5S5SPVKDFER3BXTC2N77UEUNA.jpg?auth=0ceb068c0365ff49a9d1389743876e3f5f8c6af59a5a95f9168141ef5607f08a&smart=true&width=1456&height=816" alt="La experta dijo que nunca hay que minimizar a ninguno de los trastornos alimentarios porque sin tratamiento empiezan a surgir la depresión y la ansiedad - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Una persona que pesa 40 kilos se mira al espejo y ve otra cosa?</b></p><p>— Sí, se ve distinta. Es una distorsión, es algo que el <b>cerebro </b>decodifica de esa forma, que tiene que ver con la desnutrición obviamente, por eso es importante que uno entienda que esto no es joda. No es que hago una dieta y dejo de comer, hay un cerebro que empieza a reaccionar frente a la defensa. Si no me vas a dar la comida tengo que reutilizar la energía de otros lados, me pongo en alerta. ¿No me vas a dar de comer hoy y mañana tampoco? Entonces el cuerpo busca una reserva de alguna manera. Realmente el padecimiento que tienen y la visión que da el espejo es completamente diferente. Finalmente, no es un kilo más, porque fuiste bajando, bajando, bajando y nunca encontraste lo que querías. Entonces por ahí claramente no era.</p><p><b>— ¿Hay consecuencias que pueden quedar para siempre? ¿Hay algo que sea irreversible?</b></p><p>— La mayoría de las consecuencias si uno aborda el tema tiempo y no se cronifican son reversibles. Hay que buscar ayuda, un tratamiento integral, multidisciplinario, hay que ver después el caso a caso. Puede pasar que hay cosas que queden inflexibles, dependiendo cuánto la persona pueda mejorar, qué recursos tenga, cuánto pueda dejarse ayudar. Pero <b>la mayoría si empieza un tratamiento, puede curarse,</b> puede no molestarte más en tu vida y todo lo que estaba dañado se puede reordenar con un reordenamiento del patrón alimentario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXCIPNGJENE5RE5FKPM2HB33HE.jpg?auth=9a73f82dfb9ab9f5d9d9eadf5ec5377b91503fc621d68c491e3d9056cbf717ce&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las persona con anorexia sufre una distorsión corporal, siempre busca bajar un kilo más  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Después de todos los años de experiencia que tenés tratando a personas con este tipo de trastornos. Si alguien que nos escucha está pasando por un momento así, ¿qué le dirías?</b></p><p>— Yo les diría que hablen, que <b>pidan ayuda</b>, quien lo padece o la familia que se empiezan dar cuenta que algo pasa, que a veces también temen que se generen peleas, conflictos, porque obviamente cuando esto explota en casa no es fácil. Pero que sepan que hay gente que está dispuesta a ayudarlos, que hay un montón de gente que se está recuperando, que no son bichos raros, que no les pasa por suerte algo que la ciencia no conozca, no es que hay un caso en un millón, que hay un montón y <b>la posibilidad de vivir mejor, aunque les parezca imposible, existe</b>. Hay que dejarse ayudar y agradecer esa vulnerabilidad que también a veces a estas pacientes, a estas personas tan exigentes, les dificulta decir: “No puedo con esto”. <b>El camino no es lineal, hay subidas y bajadas,</b> pero la posibilidad de recuperarse está, con amor, con acompañamiento, con ganas y tratamientos adecuados.<b> Nadie se salva solo nos quedó clarísimo después de la</b> <b>pandemia</b>. Es clave que nos dejemos ayudar.</p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5HSVQCX645D5BHK7N3OBBF7NM4.png?auth=63e1936ce9ff5bc05d24d1b4afe386cba52bcd765a980fb0f72cc9eaad039bcf&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“Las mejores cosas requieren tiempo”: Reflexiones sobre amor y éxito en un mundo hiperconectado]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/19/las-mejores-cosas-requieren-tiempo-reflexiones-sobre-amor-y-exito-en-un-mundo-hiperconectado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/19/las-mejores-cosas-requieren-tiempo-reflexiones-sobre-amor-y-exito-en-un-mundo-hiperconectado/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, Joan Cwaik, experto en tecnologías emergentes y sociedad, analiza cómo transforman nuestras relaciones y hábitos, reconfigurando paradigmas en áreas como el amor, la amistad y el compromiso. Además, plantea la importancia de lograr un equilibrio a través del pensamiento crítico y el desarrollo de habilidades que permitan valorar lo desconocido, fomentando una conexión más consciente]]></description><pubDate>Sun, 19 Jan 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SRBY2VV6U5APPCBBHUS2JQEWCQ.png?auth=522dc1eed71798d634c8f5d62c04df6a1eeb2b13b755c59b65b7c54458d6c824&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Joan Cwaik afirmó: "Somos una cultura obsesionada por el resultado y queremos obviar los canales y los procesos de una mejor forma posible"" height="1080" width="1920"/><p>¿Somos realmente más libres con un dispositivo en nuestras manos o nos hemos vuelto prisioneros de las notificaciones? ¿Hasta qué punto las pantallas nos acercan a quienes están lejos, pero nos alejan de quienes están cerca? ¿Nos domina la tecnología o somos capaces de desconectarnos y vivir el momento presente?</p><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Joan Cwaik</b>, <b>divulgador especializado en tecnologías emergentes y sociedad, </b>explica que vivimos en una cultura de <b>gratificación instantánea y abundancia digital</b>, donde la conectividad constante y el acceso ilimitado a información nos alejan de procesos profundos y vínculos significativos. También advierte sobre la <b>“toxicidad tecnológica”</b>, que fomenta una mentalidad superficial y un <b>“sedentarismo cognitivo”</b>. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><u><b>Spotify </b></u></i></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><u><b>YouTube</b></u></i></a><i><b>.</b></i></p><p>Joan es autor, conferencista y divulgador especializado en tecnologías emergentes y su impacto en la sociedad. Es Magíster en Dirección de Empresas (MBA) del IAE Business School de la Universidad Austral, tiene un Posgrado en Convergencia Multimedial (FADU-UBA) y es Lic. Gestión de Medios y Entretenimiento (UADE). </p><p>Además, ha participado en importantes cursos y programas ejecutivos en UdeSA y en los HQ de Google y Facebook en San Francisco. Actualmente, es Manager de Marketing para Latinoamérica en <b>Maytronics</b>, empresa israelí líder en robótica doméstica. Ha dictado más de 400 conferencias en 18 países, participó en foros como <b>TEDx, Campus Party y la Cumbre de Emprendedores del G20</b>. Además, es autor de los libros: <i>7R: Las siete revoluciones tecnológicas que cambiarán nuestra vida</i>* (2020), <i>El Dilema Humano </i>(2021) y <i>Postecnológicos: Habilidades para recuperar lo humano</i> (2024).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S4KNVZ2Z2FFTTE6UB7LP4T3KRQ.jpg?auth=6d7e58c16df0b880b794c661c58f511e6ebf1e38fdcd9cfb64af36732df53b74&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La conectividad constante redefine cómo interactuamos con el mundo y las personas cercanas" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo influye la tecnología en nuestros vínculos y en la forma de relacionarnos con amigos y el amor?</b></p><p>— Hoy la verdad es que la tecnología funciona en forma <b>transversal </b>en nuestra vida cotidiana, en lo relativo a la forma de ser productivos, de vincularnos, de agregar valor en sociedad, sin lugar a dudas. Se reformulan muchísimos <b>paradigmas </b>que tenía la humanidad y que a veces son muy conservadores. Entonces si hablamos, por ejemplo, del concepto de amor que en el siglo XIX era el de “me corto un brazo de ser necesario” y en el siglo XX era “el amor para toda la vida”. Para mí el <b>amor </b>se resignificó y se redefinió a una nueva forma de amar quizás que es más fraccionada, para algunos es más volátil, más frágil, más superflua. <b>Zygmunt Bauman</b> lo definía como <b>“modernidad líquida”.</b> Hoy en día podemos hablar de una <b>“hipermodernidad líquida”</b> o de una nueva forma de liquidez en la manera de encarar el compromiso. </p><p>Trabajo mucho en términos de compromiso porque hoy en día vivimos en una generación donde tenemos todo al instante, la barrera de entrada a la tecnología de la conectividad disminuye año a año. Entonces es esa sensación de <b>abundancia digital</b>, tenemos esa sensación de que podemos entretenernos con la película que queramos, la serie que queramos, la canción que queramos. ¿Por qué me voy a comprometer con alguien si al mínimo descontento tengo esa sensación de abundancia completa que está en ese mar de posibilidades? Lo que llaman algunos “<b>el inventario humano ilimitado</b>”. </p><p>Pero las cosas en la vida llevan tiempo, las parejas tardan en construirse, un mejor amigo tarda en construirse, ser un buen profesional. Y pareciese que <b>somos una cultura donde estamos obsesionados por el resultado</b> y queremos obviar los canales y los procesos de una mejor forma posible. No es casualidad que surjan cursos de “en tres meses aprendé, facturá y cobrá para afuera”. Las cosas en la vida llevan tiempo y un proceso de evolución que, en esta cultura de lo que algunos llaman “<b>la cultura de la gratificación instantánea</b>”, que es <b>querer satisfacer las necesidades inmediatas y no importa después lo que va a pasar.</b> Es lo que pasa con los vínculos en este siglo XXI.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CE2VO3RLSVET3GUTC2NBNQI6CU.jpg?auth=b7e51a0f7a22efa29abd981485f4116a63dae1b57c0af9e553367ad3a51e9dee&smart=true&width=1456&height=816" alt="Desde vínculos efímeros hasta dinámicas de gratificación instantánea, la tecnología modifica las relaciones humanas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué consecuencias nos trae como sociedad ese “inventario ilimitado”?</b></p><p>— <b>Tenemos una relación un poco tóxica con la tecnología</b>, y esa toxicidad es producto de esa ilusión, tenemos la sensación de que poseemos un acceso a un conocimiento infinito y más con la <b>inteligencia artificial</b> generativa, que crece a ritmos exponenciales. Tenemos esa sensación de tener una abundancia de conocimiento, de inventarios humanos ilimitados de personas, de información ilimitada con los grandes motores de búsqueda. Es una sensación donde no es muchas veces lo real, el conocimiento. Y el conocimiento realmente profundo se produce en estados de arte de hiperespecialización y de profundización. Hoy no profundizamos. Un autor que se llama <b>Nichols Carr </b>habla de “<b>mentalidad de malabarista</b>”. Hacemos malabares constantemente y <b>no estamos encontrándonos realmente en nada</b>. Eso lo podemos transpolar a los vínculos, al trabajo, a las redes en general, forma parte de la cultura que estamos viviendo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ISDJJB5FKBGGROE4K3ZKK3UK3Y.png?auth=c1f2c50289ddf3ad90ef1a1735fbb2524e3d456bcacf9703350375c9a78c8c71&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cwaik advirtió sobre la toxicidad tecnológica, que fomenta una mentalidad superficial y sedentarismo cognitivo" height="1080" width="1920"/><p><b>— Te escuché decir alguna vez que “hoy sentarse a pensar es contracultural”. ¿Qué cosas haces vos que son contraculturales y necesarias?</b></p><p>— Hoy, el acto de sentarse a pensar o de pedir un respiro es algo contracultural. Hace algunos meses una periodista me hizo una entrevista, era un viernes a la tarde y le dije: “¿Me podés esperar hasta el lunes para responderte esto?” y dijo: “¿Pero cómo hasta el lunes?”. “Necesito pensarlo para poder darte una respuesta”, le respondí. Estamos tan obsesionados por el corto plazo, por esta instantaneidad de la cultura que el acto de pedir un tiempo es algo diferente a las costumbres y prácticas de este siglo. El hecho de escribir un libro es algo completamente contracultural. Por ejemplo, leer un libro, <b>sentarse a leer un libro es algo contra algorítmico</b>, frente a estos motores invisibles que nos dan, o conocer a una persona en profundidad. <b>Los algoritmos son básicamente un gran mercado de la atención donde estamos constantemente invirtiendo para que nuestra acción no se deprecie de alguna forma</b>. </p><p>En Instagram si no publicamos historias por tres días el algoritmo, este famoso motor invisible, nos va a castigar exponiéndonos a menos personas. En una aplicación de citas si yo no participo por dos semanas también el algoritmo me va a castigar exponiéndome menos. <b>Tenemos factores externos que nos obligan o nos presionan también a practicar en este mercado de la atención de forma permanente</b>. Yo trato de encontrar un equilibrio. Nos resulta difícil ver una película o una serie sin ver el teléfono porque estar una hora y media o 45 o 50 minutos, necesito esperar un proceso de escenas, una narrativa, historias. Y en el teléfono puedo ver en dos minutos si la chica que me gusta me puso <b>like</b>, si me mandaron algún mail de trabajo importante. Puedo ver<b> tres memes de gatos cayéndose y todo eso en 30 segundos. </b>Entonces <b>tenemos una competencia desleal con la tecnología</b> <b>y eso produce esa toxicidad en el vínculo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YBMQDRN4URF7VBWPQR5JLKSSS4.jpg?auth=a5199f30722cb67080d19e5f2550d27fdfd80e419b98fbc5f192fbac1833c563&smart=true&width=1456&height=816" alt="Sentarse a leer un libro es algo contra algorítmico, dijo el entrevistado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Si tuvieras que dar una clase sobre “bienestar digital”, ¿cuáles son los temas que incluirías?</b></p><p>— <b>Un teléfono celular es mil veces más complicado técnicamente que un vehículo. </b>Para conducir un vehículo uno tiene que tener una edad determinada, respetar señales de tránsito y pasar por un examen. Pero ahora estamos todos empoderados por tecnologías que son mil veces más complicadas que un vehículo y eso produce un montón de consecuencias. Volviendo al tema de los vínculos, no es casualidad fenómenos como el <i><b>ghosting</b></i>, el <i><b>orbiting</b></i>, los <i>situationships </i>que no terminan de entenderse. <b>Tienen una naturaleza de la tecnología, de la interacción constante de la</b> <b>tecnología</b>. Cuando hablamos de <b>bienestar digital </b>cubriría el tema de la conciencia digital, de ser conscientes de qué estamos obteniendo y qué estamos cediendo al usar la tecnología, de los límites que se empiezan a desdibujar entre lo físico y lo digital. </p><p>Muchas veces estamos en un lugar, pero estamos más en otro, ¿cuántas veces nos hemos encontrado con alguien y decir: “¿Estás acá Joan?”. Hay una especie de gran <b>terror </b>al <b>silencio y al aburrimiento</b>. Los silencios dicen mucho más que las palabras y nos permite también conectarnos con nosotros mismos. En el aburrimiento surge mucho el espacio de la <b>imaginación </b>y de la <b>experimentación.</b> Entonces no nos podemos aburrir, no podemos estar en silencio, porque de alguna forma está mal visto, si no participamos de este gran juego. <b>Alessandro Baricco</b>, un gran sociólogo italiano, tiene un libro que se llama “The game” y habla un poco sobre este juego con estas consecuencias culturales. <b>No hay espacio para el aburrimiento, para el silencio, queremos todo ya,</b> a corto plazo y gratificarnos instantáneamente con el menor esfuerzo posible. Porque es muy fácil publicar algo en Instagram, mandar una reacción, un mensaje. Pero poner el cuerpo frente a una situación de vínculo de amistad, sexo afectivo o de vínculo laboral, es dedicarle tiempo y cambia completamente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C2UYULSTFRGQBF63K3NTCSRS2Q.png?auth=e9b2cb48ac5714e1875d695b81dbfe22c7be99e2aae556c4f95ce53e26139cd8&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Si no publicamos historias por tres días en Instagram el algoritmo nos va a castigar exponiéndonos a menos personas, comentó Cwaik" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Qué habilidades consideras esenciales para construir hoy en día? ¿Qué camino recomendarías a los jóvenes que están en secundaria o en plena formación?</b></p><p>— <b>Yuval Harari</b> historiador israelí en “21 lecciones para el siglo XXI”, afirmaba hace un par de años que <b>el saber aprender va a valer más que el saber concreto de algo específico</b>. Va a valer más profesionalmente el hecho de tener la flexibilidad de aprender algo nuevo que el hecho de aprender algo. Recién hablamos de bienestar digital y me parece que es algo crucial en las habilidades desde chicos, nativos digitales, hasta gente de tercera edad, que los cruce a todos. Hay una habilidad que yo desarrollo en mi tercer libro “Postecnológicos” que se llama <b>“agnosifilia”</b>, es una palabra de alguna forma inventada que es básicamente <b>desarrollar el amor al no saber </b>y eso también es algo medio <b>contracultural</b>. Vivimos con tanto <b>FOMO</b>, la abreviatura en inglés de <i>“fear of missing out” </i>o <b>“miedo de quedarnos afuera”</b>, algunos también hablan de <b>JOMO </b><i>“Joy of missing out”</i>, eso es como “<b>el disfrute por quedar afuera”</b>. Creo que tenemos que desarrollar el amor por el no conocimiento y eso está muy vinculado también con nuestra <b>dieta digital</b>. Cada vez tenemos más costumbre de revisar cómo nos alimentamos, cómo entrenamos, cómo estamos espiritualmente, una especie de corriente sobre <b>mindfulness </b>y la nutrición con diferentes vertientes, sobre la importancia del ejercicio, pero nos preguntamos ¿cómo está compuesta nuestra dieta digital?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XB3FISUG35EITENBAW2LBICFX4.jpg?auth=510d41077c89d73d42238d449332098e555779bd988ab4638f77e60a2f81fb16&smart=true&width=1456&height=816" alt="Explorar cómo equilibrar el consumo digital puede mejorar la salud mental y social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué incluiría esa dieta digital? ¿El tiempo que uno pasa en pantalla?</b></p><p>— Hablamos de tiempo, de calidad y dentro de calidad es decidir a qué nos terminamos exponiendo. Por ejemplo “X” en Argentina, es una información donde en muchos sectores reina el <b>odio</b>, entonces <b>¿yo me quiero exponer a historias de odio constantemente dentro de mi dieta cognitiva digital? </b>Yo soy usuario de X, pero no tengo la aplicación descargada en mi teléfono celular, la uso desde la computadora, leo mucho menos, pero ahí también hay algo que no son fenómenos nuevos. En la década del ‘70 hubo dos sociólogos que establecieron lo que es el <b>síndrome del mundo malo</b>, donde básicamente querían comprobar que la gente que se exponía más a medios masivos de comunicación, tenía una percepción del mundo peor de lo que realmente era. Si yo me expongo constantemente a <b>flujos negativos de información </b>voy a terminar generando una actitud y una mentalidad mucho peor de lo que realmente es. Entonces ¿en mi dieta digital cómo está ese equilibrio? Lo mismo pasa con el tema de amistades: si entro a mi feed de Instagram, todo el mundo está de vacaciones en lugares completamente exóticos con playas paradisíacas y yo estoy en mi casa, haciendo lo mejor que puedo o trabajando. Ahí surge el ego y un montón de cosas que son esas problemáticas psicológicas de hace años. Lo que pasa que ahora se exacerban cada vez más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JNZZUD4CXJB2ZDSADQS623IWV4.png?auth=bf8c0cb79baef8b7a3ddbe8a104ce63363ebe854d4c0b0e2ac927027833c576a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Cwaik dijo que tenemos una competencia desleal con la tecnología y eso produce toxicidad en el vínculo" height="1080" width="1920"/><p><b>— Hacés mucho hincapié en que las cosas llevan tiempo. ¿Creés que hoy la percepción de esfuerzo y tiempo está cambiando en los jóvenes?</b></p><p>— Eso es un debate que se viene dando hace un montón. <b>Los Beatles</b>, por ejemplo, antes de ser conocidos tocaron miles de horas en estudios para después lograr quienes son y quienes fueron en la historia de la música. <b>Ser un buen profesional es algo que lleva tiempo, mucha experimentación</b>, que te vaya más o menos bien, que te vaya muy mal. Tener un buen nombre y apellido es algo que lleva tiempo, hacerse un mejor amigo también. Un mejor amigo no es el que está en el círculo verde de Instagram. Y está todo bien con los círculos verdes de Instagram, pero un mejor amigo es alguien con el que vivís cosas y no es solamente una cuestión de frecuencia. Como decía <b>Borges</b>, no es la cantidad de veces que lo veo, hay algo de la intimidad, del compromiso, de la empatía, de entender sin siquiera preguntarte lo que te está pasando. Eso es realmente lo que conlleva la amistad, que también se ha reconfigurado, al igual que el amor. </p><p>Hay una frase que a mí me gusta mucho que dice que hay personas que llegan a tu vida por una razón puntual, hay personas que llegan por temporadas, por esta temporada de la vida. Y hay otras que quedan de por vida y eso se traspola a las amistades, a las relaciones sexo afectivas, a los trabajos. Entonces creo que lo podemos identificar, qué viene por una razón específica a mi vida, <b>qué me viene a enseñar</b>, qué viene por una temporada que estoy pasando y qué se va a quedar o qué se puede llegar a quedar de por vida, sin caer en el “para siempre”. Nos tenemos que acordar de estas tres cosas y después la otra enseñanza es: si vos realmente estás <b>observando y prestando atención</b> <b>vas a aprender algo </b>de cualquier espacio en donde estés. No importa si estás viendo una serie, leyendo un libro, charlando con un amigo, discutiendo con tu pareja, si vos realmente estás prestando atención vas a estar aprendiendo algo. Tenemos la oportunidad de detenernos, de hacer ese<b> acto de rebeldía</b>, ese acto de <b>resistencia</b>, para aprender cada vez más. Creo que todos en el fondo queremos ser<b> mejores humanos</b> al fin y al cabo.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SRBY2VV6U5APPCBBHUS2JQEWCQ.png?auth=522dc1eed71798d634c8f5d62c04df6a1eeb2b13b755c59b65b7c54458d6c824&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cómo dejar de procrastinar y tomar acción para transformar tu cuerpo]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/12/como-dejar-de-procrastinar-y-tomar-accion-para-transformar-tu-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2025/01/12/como-dejar-de-procrastinar-y-tomar-accion-para-transformar-tu-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el preparador físico Lucas Ortega destaca la importancia de rodearse de personas con hábitos saludables y de mantener un equilibrio en la alimentación para potenciar el bienestar. Además, subraya que la disciplina y la constancia son claves para asegurar el progreso, más allá de la motivación inicial. El episodio completo podés encontrarlo en Spotify y YouTube]]></description><pubDate>Sun, 12 Jan 2025 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Lucas </b>es preparador físico, guardavidas e influencer, reconocido por su trabajo con diversos atletas y equipos deportivos. En su cuenta de <b>Instagram</b>, comparte contenido relacionado con <b>entrenamiento y bienestar</b>, destacando su enfoque en la mejora de la calidad de vida a través del ejercicio físico. Es entrenador personal de reconocidas figuras y ofrece <b>servicios personalizados</b> para mejorar el rendimiento físico y la salud de sus clientes.</p><p>“Busco darle un giro al tema del entrenamiento y que empecemos a ver <b>la salud como una cuestión integral </b>que necesitamos abordar de distintas vertientes para acercarnos a un posible éxito frente a un objetivo saludable”, explicó. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify </b></i></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>.</b></i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RE4CTSAKGFEXPFMKF72GSVJPR4.jpg?auth=f7ec7f622465546d153eb8306f3e04a8aa50fdf9dce6add04a14a795bc84ebca&smart=true&width=1456&height=816" alt="Tres meses es el plazo ideal para percibir cambios en la fuerza y la composición corporal bajo algún programa constante de actividad física (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Crees que la mayoría de las personas comienza a hacer actividad física motivada por razones estéticas y, con el tiempo, la mantiene por los beneficios mentales que aporta?</b></p><p>— Yo creo que vivimos en un <b>mundo estético</b>, después podemos hablar de otras cuestiones de si está bien, si está mal, pero a todos o a la gran mayoría de las personas nos atrae lo estético y nos gusta vernos bien, creo yo. Entiendo que el fin es estético y se va a lograr después de un montón, es el final de un proceso<b>. Lo que yo trato de decirle a la gente es: primero adquiramos el hábito,</b> entendamos lo positivo que tiene entrenar y que entrenar no es solamente ir al <b>gimnasio</b>, puede ser hacer un deporte, <b>salir a correr.</b> También es importante cómo se compone la salud de uno y metámosle todos esos condimentos para después poder llegar a un posible <b>“éxito estético”</b>. Si entendemos que en el gimnasio nos contactamos con gente que tiene valores parecidos a uno u objetivos parecidos, si entendemos que entrenando vamos a mejorar lo que es nuestro <b>sistema cardiorespiratorio</b>, cardiovascular, nuestras articulaciones y entendemos que capaz hay días que no tenemos ganas de ir, pero seguimos en ese proceso, es probable que después esa cuestión estética termine siendo la resultante. Pero el camino va a ser mucho más lindo, más placentero que estar levantándote todos los días diciendo: <b>“Me tengo que levantar porque tengo que tener un músculo más”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4ANFU23TNE3BLWKVH7AJIEFAE.jpg?auth=4a3c6b3f740f8f657aa6aad653202a18638378b04e4ffe6fc97d1a99e0e984d3&smart=true&width=1376&height=864" alt="Perseverar más allá del entusiasmo inicial determina quién alcanza transformaciones físicas sostenibles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="864" width="1376"/><p><b>— ¿Considerás que rodearse de personas que comparten hábitos saludables potencia el bienestar y fomenta una mejor conexión social?</b></p><p>— Eso es clave. Hoy en día tengo amigos que hice cuando iba a <b>crossfit</b>,<b> salía a correr o entrenaba. </b>Si querés juntarte a comer con amigos y tomarte un vino está bien, está permitido. Ahora, si vos te rodeas de gente que en su cotidiano suelen ir a entrenar, a tener buenos hábitos, es probable que vos también te mimetices. A<b> mí me encanta ser la persona por la cual mis amigos se contactan para mejorar su salud </b>y es un <b>vínculo social</b> que se empieza a armar. La definición de <b>bienestar</b> que da la Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de <b>salud mental, física y social</b> más allá de que no haya ninguna lesión o alguna patología. El ser humano es un ser social y si nosotros nos relacionamos con gente que nos tira para adelante, que tiene buenos hábitos es muy probable que nosotros vayamos para ahí ¿y dónde vamos a encontrar a esa gente? En un <b>grupo de running</b>, en un equipo de <b>fútbol</b>, en un <b>deporte</b>, en un <b>gimnasio</b>, que después no quiere decir que llegue el finde y nos fuimos a tomar algo, que hay que permitírselo también.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BPH2SXLBRVCHTJR7YYXNDJXX2U.png?auth=6ecb0db92fbae690c87c5da7d634a5ca655d3ffb81363648f2fe7ce35e210392&smart=true&width=1456&height=816" alt="Rodearse de personas con quien realizar las rutinas deportivas se asocia a una mayor constancia y apego a los objetivos saludables (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo convencerías a alguien que hoy está muy lejos de pisar un gimnasio?</b></p><p>— La diferencia entre querer hacer las cosas y hacerlas, es hacerlas. Hay un momento en el que decís: <b>“Tengo que arrancar, no importa cómo”.</b> Es probable que la primera vez que vayas no te va a gustar y te va a doler todo. No te voy a mentir. Lo importante en eso es que podamos entender que nosotros vivimos de nuestro <b>cuerpo </b>y podemos tener todo: ser los mejores economistas, tener mucha plata, tener poca plata, lo que fuese, pero todo parte de nuestro cuerpo. Si nuestro cuerpo está sano es probable que todo lo que venga después y todo lo que haya alrededor sea más productivo. Se trata de poder convencer a la persona que entienda que, más allá de cuestiones internas que no las vemos, como la cuestión <b>hormonal</b>, las <b>articulaciones</b>, los <b>huesos</b>, el <b>corazón</b>, también empezamos a cambiar la confianza. Hay una cuestión de confianza que empieza a agarrar que es increíble. Si logro una cierta <b>constancia</b>, una cierta <b>perseverancia</b>, me empiezo a ver un poco mejor, podés hacer amigos, hacer negocios y hacer un montón de cuestiones en esos ámbitos, <b>te motiva</b>. Lo primero que le diría es: “<b>Deja de procrastinar</b>, <b>venite y a partir de ahí vemos qué es lo que hacemos”.</b></p><p><b>— ¿Cómo haces cuando viene alguien nuevo para plantear objetivos reales y que la persona pueda ser constante con ese entrenamiento?</b></p><p>— Hay personas que, de repente, en tres meses quieren hacer lo que no hicieron en cinco años de su vida. Lo que les digo es: <b>“El primer objetivo es que logremos que vengas. </b>Una vez que lograste durante uno o dos meses venir, veamos si aumentamos una tercera vez”, siempre apelando a lo subjetivo. Yo a veces llevaba mi <b>planificación </b>toda ordenadita, tantas cargas, bien de libreto y de repente ese día esa persona se levantó con menos energía, entonces tenés que acortar la rutina para que la persona sienta que, como tuvo menos energía hoy dio lo mejor<b>, en vez de estar al 100 estaba al 60,</b> pero fue su mejor 60, por ejemplo, y hacérselo saber. Otro día capaz que esa persona se levanta con una <b>energía </b>bárbara porque se enganchó con levantar pesas, con correr, con lo que fuese y decís<b>: “Tengo que agregar más kilos o más repeticiones”. </b>Hay una cuestión de <b>subjetividad </b>y amabilidad con la persona donde tenemos que ir llevándola de a poco y no tenemos que dejar de entender nunca que es <b>un ser humano</b>. Hay días que se va a levantar de<b> buen humor</b>, de <b>mal humor</b>, que va a tener hambre, que va a tener sueño, que se pelea con su pareja, que va a tener un buen día en el trabajo, o no. Si nosotros sabemos leer eso, es un caso de éxito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJDVDHWAW5DZFOSSFJSVV7NUIU.jpg?auth=0946bc8a25dff835d38410ddeb9bfe840f4826ae8834fe9a9ed1dd9126548833&smart=true&width=1456&height=816" alt="Levantar pesas o practicar deportes refuerza no solo los músculos sino también la confianza social y personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Recién me mencionabas esto de los tres meses, que es el ideal de mucha gente. ¿Cuánto tarda una transformación de un cuerpo?</b></p><p>— Hay muchos que son <b>golondrinas</b>:<b> llegan con el calor y se van con el frío. </b>Siempre se pone el plazo de tres meses. ¿Por qué? Porque en esos tres meses, suponiendo que la persona entrena dos o tres veces por semana, es un buen parámetro para empezar a ver cambios. El <b>cambio </b>tiene que ser algo cíclico, después podés tener objetivos más puntuales como: entrenar todo el año. <b>El secreto es estar.</b> De repente me pasó que tuve que abandonar un mes; bueno, volvé rápido al eje, lo más rápido que puedas, pero la realidad es que<b> los primeros cambios se ven a partir de los tres meses</b>. Es un buen parámetro para hacer un análisis, siempre y cuando hagamos las cosas relativamente bien para decir: “Esto está funcionando” y para que la persona se mire al espejo y la parte estética diga: “Me funcionó” o también en los kilos que levanta. Arranca tirando 0 kilos con la barra y de repente se mete abajo de una barra de 40 kilos, en tres meses. Es bueno ver esos progresiones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3XDFGQ263VHUXFQ3ZNBRUO6D7Y.jpg?auth=96f11fcc015e26a28bd43fedf08773ee3aaa72af4e1a73388c2ae8f29f5e66b1&smart=true&width=1456&height=816" alt="Hay que generar constancia más allá del entusiasmo inicial, enfocándose en metas prácticas y alcanzables (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay una frase que dice: “Los abdominales se hacen en la cocina”. ¿Crees que a veces se sobrestima el deporte en cuanto a lo que realmente aporta a la pérdida de peso?</b></p><p>— Sí, totalmente. Cuando los culturistas te dicen: “El abdomen se marca en la cocina” es así. El entrenamiento puede ser una de las tantas posibilidades que nos dan para llegar al bienestar, pero va todo de la mano. Hay un profe mío en el profesorado que decía que el cuerpo es como una <b>Ferrari </b>y el mejor auto que hay es el cuerpo, ¿vos al mejor auto qué le ponés? ¿super o premium de nafta? Al cuerpo vos tenés que darle premium que es darle una<b> buena alimentación</b>. Después, si nosotros queremos aumentar de masa muscular, es probable que tengamos que hacer una cosa que se llama <b>“superávit calórico”</b>, si quiero aumentar de peso hacemos un trabajo con más repeticiones, con más volumen, ajustamos la alimentación para arriba, carbos de calidad, proteínas. Si quiero tener déficit calórico, soy de los que opinan que hay que <b>trabajar la fuerza</b>, le metemos algún complemento más cardio y tenemos que garantizarnos que lo que nosotros comemos sea menor a lo que nosotros gastamos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UQBABN3L6VAWJKQXIKO7KZ6ZTY.jpg?auth=da633f287ae44213ace1d53cad5f22c0136c30c716384f77ae41ddf962e619b3&smart=true&width=1456&height=816" alt="El cuerpo debe recibir una buena alimentación para lograr los objetivos deportivos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo es tu alimentación? ¿Qué cosas pusiste en práctica en tu vida de todo lo que fuiste aprendiendo a partir del entrenamiento?</b></p><p>— Soy un chico que se alimenta muy bien, ahora últimamente me empecé a meter un poco en lo que es el <b>ayuno intermitente</b>, pero lo hago de 12 o 14 horas, más que nada para una limpieza del sistema digestivo. La verdad que vengo leyendo bastante sobre la <b>autofagia </b>que le hace muy bien al cuerpo y estoy viendo qué es lo que pasa. Así que meto un ayuno y lo corto entre las 11 y la 1 del mediodía, si la última vez que comí fue a las 10 u 11 de la noche, suelo cortarlo con proteínas o con grasas buenas, que puede ser frutos secos, palta, huevo, trato de cortarlo con eso, de consumir <b>cuatro comidas al día</b> después de eso. En mi caso en particular por lo que es mi <b>metabolismo</b>, después de las 5 o 6 de la tarde trato de no consumir carbohidratos, ya sean de calidad o de mala calidad, como papa, batata, arroz, trato de no tocarlo y sí vegetales y carne. <b>Entreno de 4 a 6 veces por semana.</b> Lo que sí tengo que mejorar bastante es el <b>descanso</b>, no descanso muy bien así que no soy un ejemplo, es algo que me propuse mejorarlo. Después estudié también la filosofía del 80/20 eso me dio <b>flexibilidad</b>. Me cuido en la semana, entreno y después llega el finde y como asado, tomo vino, me lo permito. Lo importante es que realmente sea un<b> 80/20 </b>y si de repente tenemos que ajustar un poquito más en algún momento porque tenemos un objetivo puntual y no estamos llegando, entender que es temporal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GNRFNLPSUJF5NJJKGTUZHJJ5PM.jpg?auth=fc97a2d5aea6d2cbe1485242ad888125873b3d159e26dc571dcc71883a03fab1&smart=true&width=1456&height=816" alt="La perseverancia y la constancia se destacan como claves en el logro de metas deportivas y estéticas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Muchas personas creen que deben esperar a estar motivadas para empezar algo o comienzan con ganas, pero con el tiempo esa energía inicial suele decaer. ¿Cómo lográs mantenerte constante sin depender exclusivamente de la motivación?</b></p><p>— Es muy importante el tema de los <b>objetivos</b>. No tenemos que olvidarnos nunca cuál es nuestro objetivo, podemos permitirnos irnos un poco del eje o fallar, porque en la vida nada es lineal, pero tanto en el entrenamiento o en un trabajo o en una carrera, el talento más importante que puede tener una persona es la <b>disciplina </b>y la <b>perseverancia</b>, que muchas veces van de la mano con la <b>motivación</b>. En el país tenemos el ejemplo más grande de disciplina y perseverancia que es <b>Messi</b>. Estuvo toda su carrera para poder ser campeón del mundo y en el medio seguramente ha estado desmotivado, dejó la <b>Selección</b>, volvió y nadie ponía en duda que era el mejor del mundo, pero él tenía un objetivo que era bien claro. La motivación va a aparecer por momentos, por ejemplo, llega el verano, me quiero ver un poco mejor. Estoy motivado esos tres meses para llegar de una forma espléndida. Después cuando se va, si yo realmente en ese tiempo logré adquirir un <b>hábito</b>, tener <b>disciplina </b>y entender que hay momentos para ajustar, <b>es todo un poco más fácil </b>y seguramente ese objetivo, al verano que viene, va a ser más fácil de llegar. Porque hicimos todo un camino donde lo fuimos haciendo de a poco y construyéndolo.</p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZFZXJZY4FCTJHB4GSKRVD5WD4.png?auth=83ac8a32e8a381ea09f5fbe9584287f0992d147e931c3429d5f6dabc523cc3a6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Gabriel Rolón: todo lo que aprendí en estos años sobre la felicidad]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/22/gabriel-rolon-todo-lo-que-aprendi-en-estos-anos-sobre-la-felicidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/22/gabriel-rolon-todo-lo-que-aprendi-en-estos-anos-sobre-la-felicidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En La Fórmula Podcast, el psicoanalista reflexiona sobre cómo podemos replantearnos nuestra perspectiva sobre la felicidad y el amor. Además, explica cómo el miedo puede llevarnos al autoboicot y qué herramientas utilizar para encontrar el equilibrio entre deseo y realidad]]></description><pubDate>Sun, 22 Dec 2024 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Vivimos bajo la creencia de que la felicidad debe ser perfecta y completa? ¿Cuál es el papel del deseo en nuestra búsqueda de la felicidad? ¿La constante exigencia de disfrute en nuestra sociedad nos aleja de una felicidad auténtica y equilibrada?</p><p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>el psicoanalista y escritor</b> <b>Gabriel Rolón</b> define la <b>felicidad </b>como la capacidad de<b> aceptar y convivir con nuestras carencias</b>, subraya la importancia de <b>no idealizar el amor</b> ni justificar vínculos dañinos y analiza el papel del<b> deseo</b> en un contexto de demanda constante de disfrute y euforia. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify </b></i></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a><i><b>.</b></i></p><p>Gabriel es un reconocido psicoanalista, escritor y pensador de la cultura. Se graduó en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires y ha escrito diez libros, entre los que se destacan <i>Historias de diván</i>, <i>Los padecientes</i>, <i>El Duelo</i>, <i>La felicidad más allá de la ilusión </i>y<i> La voz ausente</i>, entre otros. Sus obras han superado récords de ventas y se convirtió en el escritor más vendido de Sudamérica.</p><p><b>— ¿Cuál es la ilusión de la felicidad?</b></p><p>— La ilusión es creer que la felicidad nos va a colmar, que nos va a completar, que seremos felices cuando nada nos falte, cuando hayamos resuelto todo, cuando hayamos cumplido todos nuestros sueños y todo nos salga bien. <b>El ser humano tiene la tendencia a idealizar las cosas y la felicidad no escapa a eso. </b>Uno idealiza el amor, hablás con alguien y te dice: <b>“Pero no encuentro la persona que justo…”</b>, algunos textualmente te dicen:<b> “Que me complete” </b>y yo siempre digo: “Tengo malas noticias: no la vas a encontrar”. <b>Cuando uno idealiza mucho el amor hay cosas que elige no ver para no desilusionarse y se engaña</b> o hay desilusiones que se lleva por delante porque no aparece esa perfección y con la felicidad pasa algo parecido. <b>Yo creo que para poder ser feliz hay que correrse de esa ilusión, de creer que sólo podemos llamar “felicidad” a un estado de plenitud, de completud, </b>donde nada falta, donde todo está bien, porque si querés eso, concluye con la primera ausencia. La primera vez que se muere alguien que vos querés en la vida ya está, jamás volverás a tener todo lo que querés. Entonces me gustó mucho trabajar en el libro esa idea de una felicidad a pesar de la falta y, por ende, más allá de la ilusión. Somos buscadores de la posibilidad de encontrar ese objeto que calmaría nuestro deseo para siempre y ese objeto, por suerte, no existe porque sino dejaríamos de desear y la vida dejaría de tener un sentido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HTXCUNJY45E43AK2BOCOBOZUJA.jpg?auth=ce587132675e95e0177ea3394bd48a58fa88e7d7d9db6ace67bad2e3e451457c&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Cuando uno idealiza mucho el amor hay cosas que elige no ver para no desilusionarse", afirmó Rolón  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿A veces ser felices puede llevarnos inconscientemente al autoboicot?</b></p><p>— Muchas veces nos agarramos de fantasmas del pasado nada más que para boicotear nuestro presente, entonces hay personas que no se sienten con el derecho a ser felices. <b>“Los que fracasan cuando triunfan”</b>, decía Freud. Entonces cuando algo les está yendo bien lo tienen que arruinar y a veces ese acto fallido que te lleva a arruinar algo es pegarle un llamado a ese ex con quien por algo te separaste. Como el deseo es deseo de lo que no se tiene, es muy probable que aunque te sientas muy bien digas: <b>“Sí, pero me encontré pensando que con aquella persona tenía…”</b> y sí, porque hoy no lo tenés, el deseo es lo que no se tiene, con el de ahora no deseás esa calma porque esa calma la tenés, la deseabas en el otro vínculo cuando te peleabas todo el día. Ahora que lo tenés ha salido de la lista del supermercado ¿qué traigo? “Esto hay, esto hay, esto hay” y anotás lo que no hay. El deseo hace algo parecido. Pero <b>hay que tener mucho cuidado de no arruinar algo que se está construyendo con esfuerzo, con entrega, con sinceridad y con nobleza sólo para ir en busca de una ilusión fallida</b>, porque uno va al encuentro, en la mayoría de los casos, de algo que ya sabe lo que va a encontrar.</p><p><b>— En el libro mencionás la diferencia entre historia y pasado, que influye en cómo recordamos y reinterpretamos nuestra felicidad, tendiendo a idealizar el pasado como más feliz de lo que realmente fue.</b></p><p>— Sí, es bastante común. Cuando vos le decís a alguien: “Decime un momento de felicidad”, vas a ver que en el 80% de los casos se van al pasado, a la niñez, se van a ir a esa etapa también idealizada. Porque cuando éramos chicos no éramos tan felices, la pasábamos bastante mal, llorábamos, no nos compraban todo lo que queríamos, o nos faltaban algunas cosas, la vida siempre es difícil. <b>Solemos creer que lo más difícil es lo que nos pasa aquí y ahora</b> <b>porque el presente es tan potente que te lleva por delante</b>, pero ejercemos una trampa, creo yo. A veces, cuando la vida se pone muy difícil y en este intento desaforado de encontrar una plenitud inexistente, como no vamos a poder encontrarla en el tiempo que estamos en el presente, sea cual fuere ese momento de nuestra vida, la empezamos a buscar atrás e idealizamos el pasado, decimos: “Qué feliz que era cuando…” Entonces embellecés un montón de anécdotas, de vivencias, porque todos tenemos la necesidad de sentir que nuestra vida ha valido de algo, que tuvo algún sentido que pasáramos por la vida. Entonces a mí me gustó iluminar esa parte de la forma en la que uno intenta alcanzar la felicidad, que es idealizando un pasado que estoy seguro que no fue tan perfecto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQFXQBIUWJDMRKXXIAYSO7U7SY.jpg?auth=e18087ce2f2e71202817e43449a37633104d2467bfc20b6dd53b808c511b0265&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Una persona cuando desea y está movilizada por un buen deseo está lejos de la angustia", expresó el psicólogo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿La felicidad es más una construcción de nuestra memoria que una experiencia que se vive en el momento?</b></p><p>— Mi amigo <b>Alejandro Dolina</b> tenía una canción hablando del amor y decía que<b> “el amor tal vez es un será, a veces es un fue, pero no pasa nunca por el ‘es’”,</b> como diciendo que <b>el amor es algo que llegará o ya tuve</b>, <b>pero nunca está cuando yo estoy.</b> Y esto es lo mismo, <b>¿la felicidad no está nunca con nosotros? ¿siempre se quedó atrás o está adelante?</b> Y yo creo que cuando construimos la idea de la felicidad nos pasa eso, porque tenemos que resignificar lo que nos ha ocurrido para poder darle a eso que ocurrió el estatuto, poder decir: <b>“En este momento sí, la verdad que sí fui feliz”</b> y la expectativa es <b>“seré feliz si ocurre esto, si llego a tener un hijo, si llego a encontrar una pareja, si se cumplen mis sueños”.</b> Aparece siempre en un territorio en falta porque buscamos esa felicidad completa, por eso en el libro hago este neologismo que es la <i>faltacidad</i> y que es eso: <b>es la felicidad en falta.</b></p><p><b>— En el libro reflexionás también sobre la era en la que vivimos, el poco tiempo que hay para pensar, la velocidad a la que va todo y te referís también al disfrute casi como un mandato.</b></p><p>— Esta época nos ha quitado el derecho a intentar la felicidad, digo intentar porque es lo que podemos hacer, intentar ser felices y a lo mejor por algún momento pasan un halo y decís: <b>“Bueno, sí, lo alcancé y veo cómo me pongo a luchar de nuevo”,</b> pero era un anhelo y un derecho que alguien tenía y hoy hay una sociedad del disfrute, un empuje al disfrute: “Vos tenés que disfrutar, la vida es para disfrutarla, dejate de embromar”. <b>Casi que te quitan el derecho a estar triste, a sentirte mal, a estar pensativo, a estar calmo,</b> porque el disfrute también se une un poco con una cosa desmesurada y tenés que estar todo el tiempo bailando, saltando, vas a una reunión y estás tranqui, estás tomándote una copa de vino y te dicen: <b>“¿Qué te pasa? No estás disfrutando”.</b> Así como ustedes no, estoy pasándola bien a mi manera. El disfrute tiene algo de eufórico hoy, es como un llamado a la euforia, casi como esconder, velar de alguna manera la tragedia que nos recorre a todos los seres humanos que, con suerte, tenemos la opción de ser un poco felices y en un mundo que es bastante trágico e injusto y la cultura no quiere eso. Pero <b>hay que correrse de este mandato del disfrute permanente porque te vas a perder un montón de tus ilusiones.</b> Porque a veces lo que vos querés requiere mucho sacrificio y no disfrute. ¿Tenés la ilusión de algo? implica un largo camino de sacrificio, de estudio, de esfuerzo. Y entonces te vas a perder eso, muchas emociones que están más ligadas a la tristeza o a la añoranza y que todo ser humano tiene cuando ya ha perdido algo que ama, te vas a perder la calma que necesitás para pensar, por lo menos hasta que uno desarrolla, si tiene suerte, la capacidad de disfrutar pensando, es una maravilla para aquel que lo ha logrado y la gente piensa que estás mal.</p><p><b>— Hablamos de la felicidad, de la exigencia de disfrutar y hay un tema que también nos atraviesa profundamente como humanos: la angustia. En tu caso, ¿cómo la enfrentás? ¿Qué herramientas o recursos utilizás para aliviarla?</b></p><p>— <b>El enemigo de la angustia es el deseo</b>. Una persona se angustia cuando se encuentra sin deseo y una persona cuando desea y está movilizada por un buen deseo está lejos de la angustia. Cuando me siento muy angustiado en primer lugar me pregunto por qué, porque <b>a veces hay ratitos de angustia que hay que permitirse.</b> Por ejemplo, se murió un ser querido, te acaba de dejar la persona que amas, tenés derecho a un poco de angustia. Tampoco hay que huir de la angustia como de la peste, <b>lo que pasa que no hay que permitir que se eternice</b>. Pero yo le doy batalla apostando a las cosas que sé que movilizan mi deseo. Hago aquellas cosas que sé que al principio me van a costar, porque cuando uno está así tan mal, no tiene ganas de dejar de estar mal ¿viste? esa pulsión de muerte te tiene ahí y vos sabes que estás mal pero casi hay un disfrute malsano en ese malestar que cuesta salir. A veces contás con alguien que te ayuda, te pega dos o tres sacudones: “Dale, dale, vamos”, pero para bien, no porque no te respeta la tristeza. Entonces, yo le doy batalla apelando a: “hoy en este momento, en el que me siento así de angustiado, ¿cuál de todo este abanico de cosas me va a sacar de esto?” A veces es simple, le escribo a Cintia, mi mujer y le digo: “¿Querés que te cocine algo esta noche? ¿A qué hora llegás?”. A veces le digo a mi hija: “¿Está la nena? ¿Vas a estar en tu casa? Paso a ver a la nena”. A veces le digo en algunos momentos que fueron de una soledad muy angustiosa, le he dicho a Martín, mi amigo y productor: “Llename de funciones, llename de charlas, no me dejes espacios porque estoy sintomático”, porque yo sé que ir, pensar, hablar con la gente, me gusta, lo deseo. Yo sé que eso le va a quitar el peso a mi angustia, cada uno sabe qué cositas le alimentan el territorio del placer y del deseo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHNY7MGBPNEVZKZPWZEJPU5LNM.png?auth=73789930911134fc9c571eab6a855606c79546fe55b4ce0de104c8a9f53563b7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Decisiones irracionales: por qué nos equivocamos de forma predecible ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/15/decisiones-irracionales-por-que-nos-equivocamos-de-forma-predecible/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/15/decisiones-irracionales-por-que-nos-equivocamos-de-forma-predecible/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, Joaquín Navajas, investigador del CONICET, explica por qué los sesgos afectan nuestras decisiones diarias y cómo la flexibilidad moral permite adaptarlas según el contexto social. Además, advirtió que las redes sociales, a partir de sus algoritmos, pueden intensificar y contribuir a la polarización y la extremización de las creencias]]></description><pubDate>Thu, 19 Dec 2024 19:07:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, <b>Joaquín Navajas</b>, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella e investigador del <b>CONICET</b>, explica que los <b>valores y principios morales no son inamovibles</b> y pueden cambiar dependiendo del contexto y de las interacciones sociales.</p><p>Además, analiza cómo la <b>polarización y la segregación</b> se ven exacerbadas por las redes sociales, que utilizan algoritmos para alimentar opiniones similares y fortalecer la extremización; y reflexiona sobre la experiencia emocional y la memoria, y sobre los recuerdos de experiencias emocionales como la felicidad o el dolor. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or" target="_blank"><b>Spotify </b></a>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank"><b>YouTube.</b></a></p><p><b>Joaquín Navajas</b> es profesor-investigador en la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) e investigador del CONICET. Es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Buenos Aires y PhD en Neurociencia por la University of Leicester, Reino Unido. Entre 2014 y 2017, fue investigador postdoctoral en el <b>Institute of Cognitive Neuroscience de University College London</b>, una de las universidades líderes en <b>neurociencia </b>mundial.</p><p>Sus investigaciones se enfocan en entender los <b>sesgos </b>en la toma de decisiones, el comportamiento de equipos de trabajo, decisiones morales y procesos cognitivos relacionados con la polarización política. Ha publicado en reconocidas revistas académicas y participado como orador y consultor en numerosos congresos. Actualmente, dirige el Laboratorio de Neurociencia en la UTDT, además de liderar programas sobre neurociencia en la Educación Ejecutiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3CNZU7BO5FAXHS4HYEMYJKEUU.jpg?auth=36ed3a72eddbdc944be26524c7f0e1b22da5b87cb36233b1c7779e6e2042f083&smart=true&width=1820&height=1024" alt="Joaquín Navajas explica que los valores y principios morales no son inamovibles y pueden cambiar dependiendo del contexto y de las interacciones sociales (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1820"/><p><b>— ¿Qué son las ciencias del comportamiento?</b></p><p>— La ciencia del comportamiento surge de la combinación de tres disciplinas: <b>psicología experimental,</b> que es el estudio científico de la mente; <b>neurociencia cognitiva</b>, que es el estudio de qué es lo que le pasa al cerebro humano cuando sentimos, pensamos, tomamos decisiones, nos emocionamos; y la <b>economía del comportamiento</b> que es básicamente cómo los seres humanos tomamos decisiones y qué sesgos tenemos a la hora de elegir.</p><p><b>— ¿Qué es un sesgo cognitivo?</b></p><p>— Hay un montón de ideas que vienen de la literatura clásica de la economía de que los seres humanos, en realidad los agentes económicos pero que es una especie de antología de los seres humanos, tomamos decisiones racionales. Y que la forma en la cual elegimos es optimizando alguna función y haciendo cálculos mentales para tomar decisiones, y que siempre elegimos lo que nos conviene hacer. La economía del comportamiento viene un poco a derrumbar esa idea y a tratar de mostrar que los seres humanos muchas veces nos desviamos de esos postulados más teóricos y que las personas de carne y hueso a veces nos equivocamos, y tomamos <b>decisiones consistentemente equivocadas</b>. No es que no sabemos qué es lo que vamos a hacer o somos impredecibles, sino que nos equivocamos de una manera predecible.</p><p><b>— ¿Cada uno tiene su propio sesgo o es algo más bien colectivo?</b></p><p>— En general se estudia a nivel colectivo, a nivel humano o grupos de personas, pero hay personas que tienen mayor <b>predisposición </b>a tener estos sesgos y hay personas que menos. Hay diferencias individuales entre distintas personas. No metemos a todos en la misma bolsa, sino que encontramos patrones que son comunes y que a veces difieren en qué tan presentes están en distintas personas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G45SKRUNEZCDVKOQWVB6V6C3YA.jpg?auth=7cf7186cf013be66f5b3dcd51d7ed26704d98bca646d6202e0b2001df1c06198&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La polarización y la segregación se ven exacerbadas por las redes sociales, que utilizan algoritmos para alimentar opiniones similares y fortalecer los extremos (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Tienen una razón biológica o un propósito?</b></p><p>— Ahora hay una idea de que estos sesgos no son simplemente errores que tenemos a la hora de elegir, sino que tienen una función de no optimizar la decisión que me conviene a mí el día de hoy, sino que es la decisión que me conviene el día de mañana u optimizar mi pertenencia a determinado grupo que tiene cierto valor adaptativo y por algo, si tantos años de evolución nos trajeron acá y tomamos decisiones de esa manera, no hay que subestimar que posiblemente tengan algún rol y <b>alguna función útil.</b></p><p><b>— O sea que no siempre nos conviene pensar de la manera más racional.</b></p><p>— Hay dos maneras de verlo: una es que la forma de modelar la forma de pensar o de teorizar sobre cómo tomamos decisiones equivocadas, que en realidad lo que está sesgado son los modelos y los humanos tomamos buenas decisiones. La otra, es pensar que hay cierto rol en equivocarse de vez en cuando, sobre todo a nivel individual, porque si algunos se equivocan para un lado y otros se equivocan para otro, quizás colectivamente nos convenga como grupo, como especie, que haya algunos individuos que se animen a equivocarse.</p><p><b>— ¿En qué tipo de decisiones se aplican estos sesgos?</b></p><p>— Empezaron a describirse en decisiones donde hay una repuesta correcta, universalmente aceptada o creemos que son errores que muestran cierta inconsistencia matemática en cómo elegimos. Un ejemplo es cuando pensamos las decisiones económicas a lo largo del tiempo. Uno podría preferir recibir 500 dólares hoy frente a 550 dólares dentro de un año y eso mostraría cierta ansiedad económica, pero si uno prefiere pagar 500 dólares frente a pagar 550 dólares en el futuro. Entre recibir y pagar estamos cambiando el signo, ahí habría un error, es inconsistente. No se puede explicar racionalmente que uno prefiera las dos cosas al mismo tiempo. Los humanos muchas veces lo elegimos, se llama <b>sesgo del presente:</b> tendemos a querer elegir pagar y recibir para sacarnos de encima todo hoy y es una inconsistencia demostrada matemáticamente que nos equivocamos. ¿Por qué sucede ese sesgo? <b>Depende del contexto, de la persona, de un montón de factores.</b></p><p><b>— ¿Qué otros sesgos, más allá de lo económico, tenemos en nuestra manera de accionar cotidianamente?</b></p><p>— Hay familias de sesgos que a mí me preocupan particularmente. Uno tiene que ver con la familia de <b>“yo soy bueno”</b>. Cuando uno tiene exceso de confianza en sus propias decisiones y empieza a entrenarse en una habilidad nueva, por ejemplo, tomar clases de piano. Uno toma tres clases, sabe hacer tres acordes y de golpe se cree que es un pianista profesional. Eso no trae demasiados problemas. Pero si esa habilidad involucra algo más complejo o una habilidad laboral, donde uno puede cometer un error, podría llegar a tener consecuencias más graves. El “yo soy bueno” hace que muchas veces uno tome cierta decisión rápidamente o postura sobre un tema y aparece el <b>sesgo de confirmación</b>, que es la idea de elijo algo rápidamente, de manera intuitiva o emocional. Y después empiezo a encontrarle razones para justificar esa decisión que no es la que hubiese tomado al hacer un análisis de costo-beneficio al comienzo. La idea de que creernos que somos muy buenos viene de la mano de querer interactuar con personas que son parecidas a nosotros mismos. Ahí aparece el <b>sesgo de atracción por similitud</b>. <b>Nos atraen las personas que son parecidas a nosotros y eso explica el comportamiento que se ve, por ejemplo, en redes sociales o en tipos de interacciones sociales</b>, donde tenemos la ilusión de que estamos en lo correcto porque interactuamos con personas que son parecidas a nosotros. Decimos algo y en ese grupo dicen: “Buenísimo lo que acabas de decir”, dan un<b> refuerzo positivo</b>. Darse cuenta de que hay otras personas que piensan igual, a uno lo hace feliz, le estimula las áreas de <b>recompensa </b>del cerebro, refuerza la idea y a veces nos vamos autoengañando hacia tomar decisiones que están equivocadas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVNPMXIQ3VGUFAJ5ALANXYZUJE.jpg?auth=80d516f62d5fbc72407212acd1c279efc5532d60f47f5f20621bbf83f16643ca&smart=true&width=1456&height=816" alt="El sesgo de “yo soy bueno” hace que muchas veces uno tome cierta decisión rápidamente o postura sobre un tema (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Daniel Kahneman habla de la gran diferencia entre cómo vivimos la felicidad en el momento y cómo la recordamos después. ¿Qué opinas de esta idea?</b></p><p>— Sí, los estudios que hizo Daniel Kahneman para evaluar eso tenían que ver, curiosamente, con otra emoción. Eran estudios que hacían sentir dolor, como por ejemplo meter una mano en un balde de agua helada. Eso genera una sensación que no es placentera y uno puede ir regulando la temperatura o cuánto se mete la mano para regular el dolor. Evalúan en el trabajo distintos patrones de dolor que, en promedio, son más altos, más bajos o tienen un pico y después van bajando. Lo que hacen después es preguntarle a una persona: “¿Cuánto dolor sentiste? ¿Cuál es tu recuerdo de esa experiencia vivida?” Y lo que se ve es que los <b>recuerdos de la experiencia vivida</b> tienen muy poco que ver con la <b>experiencia vivida objetivamente.</b> Entonces lo que concluye es que las experiencias emocionales, incluso las más básicas, como sentir dolor, estar feliz o triste, no están bien reflejadas en nuestros recuerdos. Tendemos a <b>sobreestimar </b>lo último o lo primero que nos pasó y lo del medio lo olvidamos. Si uno quiere ser feliz, tiene que elegir a quién quiere hacer feliz: al que está experimentando la felicidad, al sentido de identidad que está experimentando la felicidad o al sentido de identidad que está recordando ese evento. <b>Son seres distintos que coexisten en nuestro propio cerebro.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2CKKFJK7LFGEBJMXXXT2W4CY7A.jpg?auth=17f6d476faf96a9606baf3d98c5ca10dc128a09ac57093ea3f57c023cae6c264&smart=true&width=1456&height=816" alt="Interactuamos solamente con personas que son parecidas y nos vamos enroscando y polarizando, esto también genera un gran problema para la felicidad, advierte Navajas - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo podés ejemplificarlo?</b></p><p>— Imaginate que te vas de vacaciones a un lugar paradisíaco con tus seres queridos. ¿Qué es lo primero que uno hace? Uno dice: “Estoy en un lugar maravilloso. Ponete ahí, saco una foto”, entonces le pongo el filtro ideal, que eso también tiene que ver cómo uno lo proyecta en redes sociales, pero muchas veces uno se pierde de disfrutar el momento por querer registrarlo y recordarlo. Ahí hay un debate sobre qué es lo que uno debería hacer. No digo que esté mal registrar esos momentos y guardarlos para poder revisarlos, seguramente estamos optimizando a nuestro yo que recuerda, al sentido de identidad que recuerda. Pero al que experimenta lo estamos dejando un poquito de lado porque en el momento en el que uno está grabando no está realmente explotando al máximo ese disfrute.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S4KNVZ2Z2FFTTE6UB7LP4T3KRQ.jpg?auth=6d7e58c16df0b880b794c661c58f511e6ebf1e38fdcd9cfb64af36732df53b74&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Nos atraen las personas que son parecidas a nosotros y eso explica el comportamiento que se ve, por ejemplo, en redes sociales o en tipos de interacciones sociales" height="1080" width="1920"/><p><b>— Antes mencionaste los tres sesgos son los que más me preocupan. ¿Crees que las redes sociales, donde todos estamos tan inmersos, contribuyen a potenciarlos?</b></p><p>— Sí, totalmente. La preocupación viene por ahí, viene por las redes sociales también. Los seres humanos, incluso mucho antes de las redes sociales, tenemos este sesgo de que nos atraen las personas que son parecidas a nosotros mismos y si coincidimos en algo completamente aleatorio, si de golpe nos enteramos que cumplimos el mismo día o que tenemos la misma marca de zapatillas o de reloj, esa persona ya te cae un poquito mejor. Hay un montón de estudios que demuestran ese efecto.</p><p>Ahora, las redes sociales están diseñadas para explotar ese sesgo humano. Sobre ese comportamiento humano se superponen comportamientos algorítmicos: las redes sociales se diseñan específicamente para exponerte a opiniones similares a las tuyas y a personas parecidas a vos. Esto provoca que, cuando uno tiene una opinión sobre un tema y la expresa, reciba el apoyo de cientos de personas que están de acuerdo. Lo que sucede con eso es que piensa: “Tengo razón entonces, porque hay un montón de personas que opinan igual que yo”. Pero esas personas no son jueces de mi opinión, sino que son personas que justamente opinan igual que yo, porque son parecidas a mí mismo, porque yo las busqué y el algoritmo me las ofreció. Entonces eso estimula varios de los problemas que estamos teniendo las sociedades en el mundo, no solamente en <b>Argentina</b>. Tiene que ver con la <b>polarización y la segregación</b> en términos de las opiniones que tenemos. Interactuamos solamente con personas que son parecidas y nos vamos enroscando y polarizando. Esto también genera un gran problema para la <b>felicidad</b>. <b>Si nos enroscamos y nos metemos con personas que opinan solamente parecido a nosotros, vamos a ir perdiendo felicidad.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IPI2K4H6B5EO7IKMETRLPABIMY.jpg?auth=f1b3c3731b83dfbac8d79f301107f526f00cfa0d63b598368d880135b3cbf7c4&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los sesgos cognitivos afectan nuestras decisiones diarias (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Las redes están llevando a un lugar que nos aísla?</b></p><p>— Siempre hubo diferencias de opinión política, pero ahora yo creo que lo que tenemos es un exceso de eso mismo, ese mismo problema lo magnificamos mucho con las redes sociales. Lo magnificamos al punto en el cual ya no tenemos algunos conocidos que piensan parecido y otros que piensan distinto. Sino que al estar conectados tenemos acceso inmediato a cientos y cientos de opiniones que son iguales a las nuestras, entonces eso nos refuerza ese pensamiento que tenemos y nos radicaliza, nos lleva a un <b>extremo</b>. Hace poco en el laboratorio de neurociencia encontramos, sobre ese efecto, que nos atraen las personas que son parecidas a nosotros mismos. Ese efecto existe, pero por encima de ese efecto existe otro por el cual uno atrae a las versiones que son un poquito más extremas que uno mismo. Es decir que si hay dos personas que están a la misma distancia, son iguales, similares o distintas y una es un poquito más moderada y la otra es un poquito más extrema, voy a elegir la más extrema. Voy a incorporar información, creerle más, pensar que es persona es más representativa de mi grupo. Y me voy a ir yendo hacia <b>extremos</b>. Yo creo que los extremos en general son malos y<b> parte de lo que me preocupa es el problema de cómo las redes sociales estimulan esa extremización.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/776MDG225JAI7I77ZTCHYB2GPE.jpg?auth=69e8bb9ab76b82537cde932b9e5ed5fb091cbb673284ff6b27d5160b0fefe808&smart=true&width=1820&height=1024" alt="Coexisten seres distintos en nuestro propio cerebro (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1820"/><p><b>— Me impresiona a veces cómo justificamos normas o conductas morales según la época, pero con el tiempo, incluso en pocos años, algo que parecía normal puede volverse incomprensible o inaceptable. ¿Cómo explicamos ese cambio?</b></p><p>— Tenemos la intuición equivocada de que nuestros principios morales son inquebrantables, de hecho a veces se dice que la <b>grieta </b>es moral para decir que hay diferencias insalvables entre distintos grupos de personas, pero si hay algo que se sabe de la psicología de la moral es que<b> nuestra moral es mucho más parecida a esa frase que es un chiste de Groucho Marx</b>: <b>“Estos son mis principios morales, si no les gusta tengo estos otros”.</b> Se sabe que la manera en la cual te presentan una información impacta en tus creencias morales, lo que te dicen y sobre todo se relaciona con lo que pensás. Si tu grupo de pertenencia opina de determinada manera sobre un tema moral, impacta en tus propias creencias sobre ese tema moral, y a medida que determinados temas se van volviendo más sensibles o que no estaban dentro del plano moral se van llevando hacia el plano de lo <b>moral</b>. Eso va ayudando a que uno termine cambiando sus creencias y volviéndose a ver a uno mismo <b>hace 10 o 15 o 20 años</b> y encuentre que ya no comparte los mismos valores morales. <b>Por eso hay que ser muy cuidadosos con la nueva tendencia de</b> <b>cancelar</b> a las <b>personas en base a opiniones</b> que tuvieron tiempo atrás porque esas mismas personas pudieron haber cambiado sus principios morales y, si genuinamente sucedió,<b> sería equivocado</b> pensar en castigar o cancelar a personas por <b>normas sociales</b> <b>ampliamente aceptadas hace un tiempo atrás.</b></p><p><b>— Tendemos a pensar que los valores de una persona son casi inamovibles.</b></p><p>— Tenemos trabajos donde, de hecho lo que hacemos no es porque queramos modificar la moral de la gente porque nos guste, sino es tratar de entender hasta qué punto personas que tienen opiniones morales que están en las antípodas de su pensamiento, pueden conversar, dialogar y sentarse y tratar de ver si quizás están <b>sobreestimando sus posturas, </b>y que quizás tienen puntos de acuerdo. Hay otros de estos sesgos que es la idea de que la <b>otra persona que tiene una opinión moral distinta es una mala persona,</b> que tiene malas intenciones y que nos odia, de hecho tendemos a <b>exagerar el odio </b>que pensamos que siente otro grupo sobre nosotros mismos y cuando, en situaciones donde normalmente no pasaría, sientas a esas personas a que conversen, intenten ponerse de acuerdo, la gente se pone más de acuerdo de lo que uno pensaría. Personas que están en dos extremos distintos, uno creería que la chance de ponerse de acuerdo es de 0% o 5% o 10%. Nosotros en algunos estudios mostramos que eso puede llegar a subir hasta casi 50 o 60%, es realmente mucho más poderoso el <b>diálogo </b>que lo que nuestras intuiciones lo indican.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQFXQBIUWJDMRKXXIAYSO7U7SY.jpg?auth=e18087ce2f2e71202817e43449a37633104d2467bfc20b6dd53b808c511b0265&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las personas que tienen mayor estabilidad emocional y mayor apertura a nuevas ideas suelen ser más gratas y a su vez más felices (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Si tuvieras que decirme una cosa que nos representa como especie, algo que todos los humanos tenemos en común que para vos es lo fundamental de nuestra especie, ¿qué sería?</b></p><p>— La ciencia pareciera estar de acuerdo que existen <b>cinco grandes rasgos de la personalidad.</b> Uno es la <b>apertura </b>a nuevas ideas, a nuevas experiencias. Otro es qué tan <b>responsables </b>o diligentes somos. La número tres es qué tan <b>extrovertidos o introvertidos </b>somos. La número cuatro es qué tan <b>amables </b>y cordiales somos con otras personas. Y la cinco, qué es lo que más se toca con las emociones, que es nuestra <b>inestabilidad o estabilidad emocional</b>. Las personas podemos ser muy bien representadas en estas cinco dimensiones, sólo que distintas personas tienen distintas cantidades de estas cinco dimensiones, algo que es común a todos. ¿Cómo llegamos a eso? Se sabe que hay <b>influencia genética</b>, hay estudios que muestran que existen genes que tienen que ver con estos rasgos de la personalidad, pero también las experiencias que vivimos nos van llevando a distintos lugares. <b>¿Cuál de ellas se relaciona con ser feliz?</b> Es lo que uno querría maximizar en determinados momentos de la vida. Hay algo que no es parte de estas cinco, pero que se explica por ellas y es <b>qué tan gratos somos con la vida, nuestra gratitud</b>,<b> si somos personas que agradecemos lo que nos tocó, </b>que apreciamos aquello que somos en la vida, <b>vamos a ser personas más felices </b>y lo que se encuentra es que las personas que tienen mayor estabilidad emocional, mayor apertura a nuevas ideas<b>, son personas más gratas y a su vez son personas más felices.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARBTJ3CHAFE4ZNIVEBROC7RCIY.png?auth=14e73360d12271bc4d461a6a4e32c92d9c937e34d49788832a7a3cf08895b597&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Creencias limitantes: cómo identificarlas, cuestionarlas y superarlas, según María Paz Blanco]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/08/creencias-limitantes-como-identificarlas-cuestionarlas-y-superarlas-segun-maria-paz-blanco/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/08/creencias-limitantes-como-identificarlas-cuestionarlas-y-superarlas-segun-maria-paz-blanco/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, la psicóloga comparte cómo el dolor y la resiliencia marcaron su camino hacia el autoconocimiento. También destaca la importancia de abrazar la soledad como un espacio de conexión interior y comparte los pasos esenciales para cuidar el cuerpo]]></description><pubDate>Sun, 08 Dec 2024 12:12:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un nuevo episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>María Paz Blanco</b>, psicóloga y Life Coach, compartió cómo el dolor y la resiliencia marcaron su camino hacia el autoconocimiento. La especialista explicó la importancia de aprender a estar en soledad y cómo el proceso de terapia y los momentos difíciles de la vida pueden ser clave para descubrir y transformar creencias limitantes en creencias potenciadoras. <b>El episodio completo podés encontrarlo en</b> <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a><b>.</b></p><p><b>María Paz</b> es madre de<b> tres hijos, psicóloga, magíster en Conducta del Consumidor y Life Coach certificada. </b>Reconocida como una de las principales referentes en autoestima, amor propio y crecimiento personal en Chile, lleva casi una década dedicándose a fortalecer la relación con uno mismo. Tras ocho años de experiencia en Recursos Humanos, <b>decidió dar un giro a su carrera para enfocarse en su misión de empoderar a las mujeres.</b> Para ello, creó el<b> Método Aplicado a la Psicología de Imagen Personal (MAPIP®), </b>una innovadora metodología que fusiona la psicología con la imagen personal, ayudando a miles de personas a desarrollarse a través del autoconocimiento y la gestión emocional. Además, es autora del libro <i>El poder de quererte.</i></p><p><b>— La posibilidad de escribir el libro llega a tu vida a través de una razón muy personal. ¿Cómo fue ese proceso?</b></p><p>— Este fue un libro que fue escrito para poder ser un pequeño faro de luz o una pequeña guía de esperanza e ilusión en la vida de quien lo lea. Es mi primer libro y fue una maravillosa invitación a partir de lo que venía haciendo como <i>life coach</i>, el proceso de transformación personal que viví a partir de mi tercer hijo, que tiene discapacidad y aun no tiene diagnóstico, a través de esos mensajes y de esa resiliencia, pero también mucha vulnerabilidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUUU3OW7VVE2LAEKSAXLRXQIRA.jpg?auth=1e86a07cae4bf92ae3e059e7230208d4b30cbd8c86524a1895c82d3f0fc861f8&smart=true&width=1456&height=816" alt="El proceso de autoconocimiento se fortalece en momentos de adversidad, cuando la introspección se convierte en una herramienta de sanación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>En este libro, de cierta manera, nace el relato de mi propio proceso personal, pero no es una biografía ni nada de eso. Tras la llegada de mi tercer hijo, tengo dos más: <b>Dominga</b> y <b>Mateo</b> y en el 2017 nace <b>Santiago</b>. Era un embarazo totalmente normal, al nacer hubo un par de complicaciones que llamaron la atención, pero ya a los cuatro meses empezamos a darnos cuenta de que venían ciertos problemas y tras varios exámenes y resonancias magnéticas, punciones lumbares y un montón de cosas llegamos, con mi marido <b>Gonzalo</b>, a recibir el peor pronóstico que una madre puede recibir, me dijeron: “Todo indica que Santiago no va a ser un niño autónomo, él no va a caminar, no va a pensar y va a requerir ayuda constante. Es importante que ustedes se preparen en todo sentido desde lo emocional”, aún no hay diagnóstico porque es un caso único en el mundo y vivir como madre con esa incertidumbre es muy fuerte.</p><p>Así nace este proceso de transformación que en mi caso el dolor fue el motor y para alguien podría ser un quiebre matrimonial, el dolor en experiencias es transversal en la vida, pero creo que lo que se aprende en los momentos de oscuridad jamás lo vas a aprender en los momentos de luz.</p><p>En el libro hablo del autocuidado en la totalidad de nuestro ser y no en la división. Se divide por un fin práctico, para poder abordarlo desde aristas, pero somos cuerpo, mente y alma. Cuando se trabaja en uno mismo es importante que se trabajen las tres dimensiones. Mucha gente aun cree que trabajar la mente es seguir haciendo otro posgrado, trabajando, lo ven desde lo intelectual y al final <b>trabajar la mente es hacerte cargo de tus pensamientos, de tu diálogo interior</b>, es comprender a tu mente y decidir qué pensamientos entran o no. Tenemos esa creencia de que las cosas nos pasan y decimos: “Es que me hizo sentir así”, “Mi jefe con su mal modo me hace sentir así” y yo no lo desconozco, quizás el jefe tiene un mal modo y es real, pero la que permite que el mal modo te afecte eres tú y eso no se trata de minimizar en el fondo lo que el resto hace, pero es una decisión consciente decir: “¿En qué me quiero enfocar?”. Porque finalmente a la que le hace daño es a ti y nos han enseñado desde lo cultural a ser fuertes, que la vulnerabilidad está mal, que no demostremos emociones y es al contrario, <b>nadie nos ha dicho que atender las emocione es crucial, </b>porque lo que siente nuestra mente y nuestra boca calla finalmente, se expresa en el cuerpo. Así vemos cómo hay personas que desarrollan enfermedades crónicas, se les afecta la microbiota en el intestino, se les cae el pelo y tienen insomnio porque hay una <b>mala gestión emocional</b> de hacerse cargo. Es doloroso hacerse cargo porque no nos enseñaron.</p><p><b>— ¿Cuál fue tu camino de autoconocimiento? ¿Cómo comenzaste a diferenciar y nombrar tus emociones y qué hiciste para procesarlas una vez identificadas?</b></p><p>— Al ser psicóloga una cuenta con más herramientas que los demás, pero desde muy pequeña intentaba lidiar con lo que sentía. Mi papá, por ejemplo, falleció de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad muy dura. Mis papás se divorciaron cuando yo tenía 9 años, entonces desde pequeña empecé a sentir emociones displacenteras y aprendí a mencionar lo que me pasaba. Eso me parece que es lo fundamental: no reprimirle nunca a los chicos qué es lo que les está pasando, sino que hay que preguntarles: “¿Qué sientes y dónde lo sientes?” porque hay cosas que se sienten en la panza, otras que se sienten en el pecho. Entonces, crecí en ese ambiente de una contención emocional, pero yo te diría que al final el autoconocimiento más grande que he logrado en mi vida no lo tuve ni en la facultad, <b>yo creo que cuando uno más se descubre es en esos momentos de oscuridad</b>, donde estás a solas con tu problema, dónde eres tú y nadie más, donde no está la careta, no está el amigo que te da ese palmazo que te ayuda a levantarte, y en ese lugar es donde descubres tu sombra, que es importantísima, como decía Carl Jung, porque la única manera de amarte en tu totalidad es integrando tu luz, ese aspecto luminoso que te encanta de ti, que te identificas, tus valores, tus talentos.</p><p><b>Pero para conocer la sombra hay que tener coraje, valentía y muchas veces ese autoconocimiento viene gatillado tras momentos de dolor, quizás en un proceso de terapia. </b>Es más fácil verlo de afuera porque está tan dentro tuyo, creciste tanto con estas creencias que no las vas a identificar. Eso pasa con las creencias limitantes, que muchas veces son heredadas. Son heredadas de tus tutores o tus padres o esas personas significativas con las creciste y te criaron, venían con estas creencias y son de cierta manera las creencias que hoy tienes tú. Y no es el minuto ahora de culpar a los padres, en absoluto, porque ellos tampoco saben que tienen esas creencias, pero no es una herencia que es voluntaria, no nos damos cuenta hasta que parece esa oveja negra o esa persona que rompe el ciclo y el patrón y es un despertar que quiere romper la creencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ME5RCQ4QOZHPTIZSBVUFY7FZPI.jpg?auth=2d77651aa569613f4a955bd23fbfcf752d07a87f075d70def77d688e33e0e5b1&smart=true&width=2048&height=1152" alt="María Paz Blanco reflexiona sobre la necesidad de cuestionar nuestras creencias limitantes para alcanzar nuestro verdadero potencial (Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p>¿Cómo se puede trabajar? Ahí está el rol del terapeuta, del psicólogo, del psiquiatra o del coach, con quién estés trabajando, que es el observador. Cuando tú observas desde otro lugar la realidad cambia, entonces yo creo que los profesionales de la salud tienen esa facilidad y esas herramientas para poder observar esta creencia, analizarla y poder derribarla, que al final es esta reestructuración cognitiva que es cuestionar la creencia: ¿Por qué crees eso? ¿Por qué le asignan esa veracidad? ¿Quién te lo dijo? ¿Cuándo lo has vivido? Entonces empiezas con un cuestionamiento así, bien duro, donde terminas dándote cuenta que al final es más una invención. Es un proceso que es mejor siempre hacerlo guiado, con un profesional que te ayude a transitar mejor esas creencias, identificarlas y reestructurarlas por creencias positivas.</p><p><b>— ¿Cuáles son las creencias limitantes que escuchas con más frecuencia tanto en mujeres como en hombres, reflejando algo cultural o repetitivo?</b></p><p>— Para las mujeres está muy arraigada la creencia de que no somos suficiente, de que siempre hay algo que nos falta, a toda edad. Dices: “Sí, tengo todo listo, pero tal vez me falta un curso más” y empieza a hacer ese curso que a veces es la excusa para no lanzarte con un emprendimiento o creer que simplemente necesitamos otra cosa para ser feliz porque <b>crecimos con la tontera de la media naranja cuando en realidad ya eres una persona completa</b>, lo que pasa que tus elecciones y tus decisiones no te han permitido expresar ese potencial y ese es el problema. Ya está, está en ti la semilla, entonces ¿a qué te invita el libro? Saquémonos las corazas, todo lo que te está impidiendo hoy no verte como el diamante que eres, estamos viendo la roca y creemos que somos eso y no, eres un diamante y no necesitas a nadie a tu lado para que te complemente. Sí podes estar con alguien a tu lado porque te hace feliz, pero desde la decisión, la elección, no desde la necesidad, porque si yo necesito a alguien para ser feliz siempre voy a necesitar y voy a depender de esa persona para ser feliz.</p><p><b>— Hablamos de la parte mente, vamos al cuerpo y el alma: ¿cómo es ese mismo cuidado o esa misma atención para empezar a conocer y desentrañar los patrones?</b></p><p>— Esta tríada que somos mente, cuerpo y alma es como una mesa que tiene tres patas. Imagínate que vas a tomar un café y la mesa tiene tres patitas, pero resulta que una de las patitas está un poquito coja ¿qué pasa con el café? Se empieza a tambalear la mesa, el café se derrama, ¿para qué sirve la mesa? Para estar estable. Es lo mismo con nosotros, al ser mente, alma y cuerpo tenemos que pensar que somos esa mesita con tres patas y tenemos que trabajar en cada arista <b>para que estén las tres en armonía</b>.</p><p>En lo que respecta al cuerpo tiene más mala prensa porque se ve más banal, pero el cuerpo es el hogar de tu alma, es tu templo. Entonces, qué es lo importante en esto: amar el cuerpo, siempre desde la <b>gratitud</b>. Damos el cuerpo por sentado hasta que por algún motivo, por una enfermedad o algo que ocurrió empezamos recién a agradecer: hoy llegaste a la oficina, te sentaste en tu sillón, agarras el vaso de agua, después si quieres agarras tu bicicleta, en el auto y te vas por tu cuenta. Hasta que después por algún motivo caes en la clínica y resulta que no te puedes parar ni a hacer pis al baño. ¿Por qué tenemos que perder la salud para valorar el cuerpo?</p><p>Tenemos que entender que cuidar el cuerpo, nuestra salud, es cuidar también de nuestra mente porque cuando tú tienes malos pensamientos, de queja, de insuficiencia, liberas hormonas que son muy dañinas que crean inflamación y afectan tu microbiota. Se sabe que el intestino es el segundo cerebro, es donde está nuestra pared de defensa más grande, hoy en día todo el mundo tiene colon irritable, apareció el SIBO, un montón de afecciones a la microbiota y que creemos que son de los alimentos y muchas veces son nuestros propios pensamientos, es el estrés negativo, que lamentablemente afecta el cuerpo, entonces <b>no podemos omitir el cuerpo cuando hablamos de amor propio</b>, de bienestar, de sentirnos bien, el cuerpo es nuestro instrumento.</p><p><b>— Hay un cuento sobre un elefante que mencionas al abordar las creencias limitantes y que transmite una gran enseñanza. ¿Podrías compartirlo?</b></p><p>— Era un elefante que nace en un circo y por supuesto para que no corriera y se escapara le pusieron una estaca amarradita a una de sus patitas con una cadena. El elefantito todos los días lo sacaban a hacer su show y después volvía a la estaca. Cuando era chiquitito él trató de salir de la estaca, pero la estaca era grande, la cadena era grande y él todavía era muy bebé, entonces no tenía la fuerza para mover la estaca. Este elefantito fue creciendo con la idea de que la estaca era grande y la cadena pesada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4BSA2VGJERAVTNKNJH25NQA2II.jpg?auth=4ee6fd73882897ece04751ac198248387376ff7ae3937c96ed0cdef4f631826e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La psicóloga y Life Coach comparte consejos prácticos para cuidar la salud emocional y superar obstáculos en el camino hacia el autoconocimiento (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Entonces, empezó a crecer, pero el elefantito ya dejó de pelear con la estaca y con la cadena ¿y por qué? Porque cuando chiquitito fue tanto lo que luchó, lo que intentó escapar, pero no podía porque en ese minuto no tenía la fuerza. <b>Su cerebro se convenció de que él nunca más iba a poder tener la fuerza para romper la estaca</b> y ahora era un elefante gigante que pesaba toneladas y la estaca era nada, la podía romper en un segundo, pero dejó de intentarlo y al final, no sé si es una metáfora o un cuento, pero es muy real porque<b> todos crecemos con esas creencias limitantes,</b> con esas estacas que después las tomamos como creencias absolutas y nunca nos dedicamos a derribarlas porque creemos que no podemos. <b>Fracasar no tiene que ver con fallar, fracasar tiene que ver con no intentarlo</b>, por lo tanto si tenemos esas creencias limitantes nuestra clave es identificarlas para poder derribarlas.</p><p><b>— Te voy a hacer la última pregunta que hago a todos los invitados. Decime una cosa que sentís que todos tenemos en común como especie, como humanos, que nos identifica y crees que es lo que más importa.</b></p><p>— Creo que sin excepción todos los seres humanos nacemos y tenemos la capacidad de <b>resiliencia</b>, que es esa capacidad de sobreponernos ante la adversidad. Algunos creen que no, que es solamente una habilidad de pocos o un gen y la verdad es que <b>todos, sin excepción, la tenemos, lo que pasa es que no lo sabemos</b>. El mensaje va más allá de la resiliencia es creer para ver, lo más importante en toda tu vida. Hemos crecido con el paradigma de ver para creer, pero tienes el potencial, las capacidades, el talento y la resiliencia, comienza creyendo en ti y una vez que empieces, ese potencial por sí solo se va a desplegar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEY3W2F23RC57PLA37IMIYOGNQ.png?auth=62e186301a655b042b6f93206bb8c3a51ce719795fd19e4f231871642b8a78ce&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Carlos Jaramillo: ”El 80% de las enfermedades son causadas por el estilo de vida” ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/01/carlos-jaramillo-el-80-de-las-enfermedades-son-causadas-por-el-estilo-de-vida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/01/carlos-jaramillo-el-80-de-las-enfermedades-son-causadas-por-el-estilo-de-vida/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, Carlos Jaramillo, científico y médico funcional, explica el origen de las enfermedades crónicas que están en constante aumento y cómo prevenirlas con simples cambios de hábitos. Además, analiza en qué momentos el estrés es beneficioso y cuándo se vuelve perjudicial para el bienestar y la salud física y mental]]></description><pubDate>Sun, 01 Dec 2024 14:49:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L36JMARQBFEINGHQ5SGEXBEC4I.jpg?auth=4ea97dc6b336eaaa5d893e24e0922da184094960f4fde722f2134e929e83e58f&smart=true&width=720&height=406" alt="Según Jaramillo, la medicina occidental, centrada en la farmacología y la cirugía, necesita complementarse con un modelo preventivo que permita a las personas no solo curarse, sino mantener su salud a través de una atención integral después de la hospitalización" height="406" width="720"/><p>La <b>Organización Mundial de la Salud</b> (OMS) reveló que las enfermedades no transmisibles (ENT) dominan las estadísticas de mortalidad a nivel global y constituyen <b>7 de las 10 principales causas de muerte desde 2021</b>. Estas enfermedades, como las cardiopatías isquémicas, el cáncer de pulmón y la diabetes, han superado a las enfermedades infecciosas y otras causas, consolidándose como las principales <b>amenazas</b> para la <b>salud </b>en todo el mundo.</p><p>En este episodio de La Fórmula Podcast, <b>Carlos Jaramillo</b>, científico y médico funcional, explica que el <b>80% de las enfermedades actuales se deben al estilo de vida</b>, no a la genética; y advierte que el <b>estrés</b>, mal gestionado, puede causar graves problemas de salud, pero controlado, puede ser positivo.</p><p>El especialista subraya la importancia de la <b>prevención </b>mediante hábitos saludables, pero también enfatiza que la medicina moderna sigue siendo fundamental y debe integrarse con un <b>enfoque holístico</b>. Además, adelantó su visión sobre el futuro de la medicina, que se orientará hacia un <b>enfoque más personalizado</b>, aprovechando herramientas como la<b> inteligencia artificial,</b> pero sin perder el componente humano en el proceso de atención.</p><p>El doctor <b>Jaramillo</b> es médico funcional certificado (IFMCP) con formación en Medicina de la Universidad de La Sabana en <b>Colombia </b>y posgrado en bioquímica y fisiología clínica en la Universidad de Harvard.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TUP5W2HXCRB2PEMMYMBX3K5MLI.jpg?auth=423997d5cfac39fa48fd88b0b0656cf944ee50df7dae9c8c67e7e27b3a8b912c&smart=true&width=1456&height=816" alt="En su último libro “Antiestrés”, Carlos Jaramillo propone un enfoque para reducir la velocidad vertiginosa de la vida moderna, sugiriendo pausas conscientes como herramientas para mejorar el bienestar y gestionar el estrés de manera más efectiva
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Inició su camino en la nutrición de la mano de <b>Stanley Dudrick</b>, quien fue su maestro e inspiración en el programa de Nutrición Clínica e Hiperalimentación dentro del programa de Cirugía en la <b>Universidad de Yale</b> y ha dedicado su carrera a encontrar la raíz de las enfermedades crónicas, educando a las personas para que gestionen su salud de manera consciente.</p><p>Es fundador del <b>Instituto de Medicina Funcional</b> y autor de bestsellers internacionales, como <b>“El milagro metabólico”</b> y <b>“El milagro antiestrés”</b>, combina su práctica clínica en <b>Bogotá </b>con labores de investigación, docencia y mentoría. Recientemente, lanzó su último libro<b> “Antiestrés”</b>, que propone pausa a la velocidad vertiginosa de la vida actual. Este episodio de<b> </b><i><b>La Fórmula Podcast</b></i>, podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a> y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod" target="_blank"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p><b>— En tu libro mencionas que el 80% de las enfermedades, tales como las conocemos hoy, son causadas por el estilo de vida que llevamos y sólo una pequeña parte por genética.</b></p><p>— Sí, es bien curioso. La mayoría de las <b>enfermedades </b>son causadas por el <b>estilo de vida</b>, se tratan con el estilo de vida y se acompañan de un medicamento cuando es necesario, o de un suplemento. Al explicar esto, muchos dicen: “¡Entonces la farmacología es mala!”; no, la farmacología es maravillosa, pero no es lo único. El pilar, la base absoluta de los tratamientos de todo debería ser el estilo de vida, los hábitos aplicados de manera científica. Otro factor importante es: las <b>consultas médicas </b>que son necesarias, los consultorios, la salud de urgencia, la salas de cirugía, las unidades de cuidados intensivos, los pabellones de hospitalización son necesarios. Pero no podemos olvidar que la gente sale de ahí y regresa a su casa, donde continuó enfermándose. Así haya tenido un accidente en moto, se haya caído, golpeado y sufrido un politraumatismo que requirió hospitalización en cuidados intensivos, con estrés, incluso estando en coma. Todo su cuerpo estaba estresado: estrés químico debido a la infección, los medicamentos y otros factores, y estrés físico por la reparación del trauma.</p><p>Ese paciente, apunta Jaramillo, sale con <b>inflamación crónica</b>, con la <b>microbiota alterada</b>, con pérdida de masa muscular, lleno de líquido, con sus <b>hormonas </b>completamente alteradas y vuelve a su casa. “¿Y entonces? Le dicen: ´Tranquilo, no te preocupes, vete a tu casa, descansa y come de todo´; no, te desmoronaste, te pegamos los pedacitos, pero ahora vas a ir a tu casa a edificarte de nuevo, y edificarte es: te saco del hueco al punto, al nivel y después empiezo a construir y a escalar en los niveles de bienestar. Es necesario aprender a construir<b> escalas de bienestar</b>, construir salud para no tener enfermedad porque la salud no es la ausencia de enfermedad, <b>la salud es salud</b>. <b>Así sea por traumas o por genética, si tienes malos hábitos vas a empeorar lo que quieras.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53GANJGGJNE7VOMXBEFTXPFV3U.jpg?auth=8b0d9fca8e1dc4a6dc92d41d49226ce7b23351abf4fd1b768de50c1b9e83ddfe&smart=true&width=1650&height=928" alt="El doctor Jaramillo defiende un enfoque holístico de la salud, combinando la medicina tradicional con la prevención y el tratamiento de la raíz de las enfermedades, afirmando que la salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino un proceso activo de bienestar
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="928" width="1650"/><p><b>— Haces una distinción entre estrés físico, mental y el químico. ¿Cuál es la diferencia entre cada uno?</b></p><p>— Son<b> tres puertas de entrada que llevan a lo mismo, se vuelven un embudo.</b> El estrés, por diferentes caminos, va a inducir una respuesta que todas van a ser muy parecidas, todas van a terminar en una respuesta que aumenta la producción de <b>cortisol </b>y de <b>adrenalina.</b> Incrementa la frecuencia cardiaca, la presión arterial, hay una disminución del tracto digestivo, la secreción de hormonas, disminución del deseo sexual, aumenta la tensión muscular, la circulación en las extremidades, disminución en la circulación hacia los órganos, disminución del sistema inmunológico. Es como la compensación: mi cuerpo aumenta la cantidad de respuesta para poder huir, así no vaya a huir. <b>El estrés mental todos lo hemos sentido, </b>lo conocemos, lo hemos tenido en nuestras vida, pero casi que lo tenemos desconectado. Creemos que son como islas aparte, pero el estrés mental también lleva a eso que te acabo de decir.</p><p><b>El estrés químico: </b>el alcohol, el cigarrillo, los medicamentos, las drogas, los químicos en las comidas, los conservantes, cualquier sobrecarga de químicos o la combinación de pequeñitas dosis, que a la larga se vuelve una carga acumulativa, terminan sobrecargando mi sistema en el tiempo al punto tal que la capacidad que mi cuerpo tiene para poder gestionar esas pequeñas intoxicaciones o esa intoxicación aguda se van por el embudo. <b>Mi cuerpo se estresa</b>, supera la carga que puede tolerar y aumenta la frecuencia cardiaca, entre otros síntomas. La carga acumulativa por encima de lo que mi cuerpo es capaz de tolerar se llama una <b>carga alostática</b>. Mi cuerpo está en un estado de <b>homeostasis.</b> Esto es todo lo que hace que en este momento tú y yo estemos aquí con una frecuencia cardiaca y respiratoria, glucosa y presión arterial estables, todo nuestro cuerpo está haciendo un montón de mecanismos para mantenerse así. Si tú dices: “Tengo calor”, prenden el aire acondicionado y a pesar de eso todo sigue igual. Cuando estamos estresados el cuerpo se desvía para tratar de volver otra vez al punto inicial entonces esa desviación se da por la infección del <b>maquillaje</b>, el <b>colorante</b>, los cereales de los circulitos de fruta que no tienen fruta, el tucán, o la inyección, lo que sea, a uno le puede dar <b>fiebre</b>, que es un esfuerzo del cuerpo por sanar. Te da <b>taquicardia </b>o aumenta la frecuencia cardiaca cuando haces ejercicio, es un esfuerzo de tu cuerpo para volver a su estado normal, cuando la carga es tan alta que <b>tu cuerpo no puede volver a su estado normal, eso es una carga alostática.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KIUGVSS5WVFQBDG6OZRH53FOG4.jpg?auth=664fa3cc87c3e5f1de125fe209c78b9b67f018a62034e74ad697e66cac0028c3&smart=true&width=1456&height=816" alt="La medicina preventiva y la necesidad de cambiar hábitos a largo plazo son fundamentales para evitar recaídas en enfermedades graves, según el médico funcional Carlos Jaramillo, quien subraya que la recuperación de una enfermedad no termina en el hospital, sino en la modificación de algunos hábitos cotidianos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Hoy en día la conversación en torno a la medicina es poner el foco en la prevención mucho más que en curar un síntoma?</b></p><p>— Es igual que una guerra entre quienes practican o quienes practicamos medicina dentro del <b>bienestar</b>. Yo también práctico <b>medicina de tratamientos </b>ya cuando las personas están enfermas, pero los llevo hacia el bienestar, <b>desde la enfermedad hacia el bienestar, no de la enfermedad a no tener la enfermedad</b>. ¿Es necesario tratar los síntomas? Sí, claro que puedo hacerlo. Pero, ¿qué pasa con la causa? No se trata de criticar a nadie, se trata de que a este modelo de la medicina occidental, de la medicina de la farmacología, de la cirugía, las urgencias, la hospitalización que tiene un método bellísimo y una forma de cuidado increíble que evita que nos estemos muriendo hoy por lo que nos morimos por siglos, a esto le <b>falta el modelo preventivo</b> o el modelo de “salgo de cuidados intensivos a mi casa a edificar mi salud”, porque si no voy a volver a cuidados intensivos.</p><p><b>— ¿Hay algún punto en donde el estrés sea beneficioso?</b></p><p>— Sí, mientras yo pueda volver a mi estado de homeostasis. El estrés es un estímulo necesario para el cuerpo y <b>es positivo que el cuerpo se estrese</b>. ¿Por qué formas masa muscular? Estreso al músculo a un nivel al que no pueda levantar más, eso me genera una ruptura de fibras musculares que manda una respuesta neuroendocrina para que haya reparación y que dentro de una semana pueda levantar peso. Pero fue porque se estresó, se rompió, indujo una respuesta que lleva a la reparación, lleva mayor reclutamiento de fibras, mayor incorporación de fuerza. Lleva a que la estructura funcional del músculo se vuelva mucho más eficiente.<b> Cuando ayuno tengo una serie de respuestas que hace que yo me consuma toda mis fuentes de glucosa,</b> el glucógeno hepático, el glucógeno muscular. Se me acabó el sustrato entonces inmediatamente agarro mi grasa para romperla, romper esos ácidos grasos, formar glucosa a partir de la grasa y seguir teniendo energía, producir cuerpos cetónicos, pero es un mecanismo que estresa a mi cuerpo. Aprendes a jugar fútbol con gente que es mejor que tú, te vas a estresar mental y físicamente para desarrollar una nueva habilidad. Estás aprendiendo a hablar un idioma estresándote, saliendo a la calle y teniendo tus sentidos completamente alerta para eso, pero cuando eso supera la posibilidad que tú tienes de volver a tu estado, a dormir, a repararte, resulta que ya estoy tan estresado que hago ejercicios y mis fibras se rompen y por el contrario ya no me reparo, ya no formo músculo, me siento profundamente agotado. Ahí está el problema, ahí es donde el <b>estrés </b>no tiene una respuesta positiva para la gente. Dentro del <b>estrés bueno</b> hay un hueco enorme que se transita en el que vas pasando un estrés un poquito alto, pero todavía respondes, un estrés que ya está siendo alto, pero ya lo está respondiendo también, un estrés que está siendo bastante alto, pero está respondiendo mucho menos bien al punto que ya no respondes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NQHNI2WS2BBI5NAQJP5WGPYZ5M.jpg?auth=76bd7e3ae413dcff32125cdca4630207060f76e5ccbf83bec5a07be5183f3818&smart=true&width=1456&height=816" alt="El estrés mal gestionado se convierte en una amenaza para la salud, ya que puede ocasionar una respuesta fisiológica perjudicial. Sin embargo, cuando se controla de manera adecuada, puede tener efectos positivos en el cuerpo
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En tu libro mencionas soluciones como alimentación, deporte y suplementos. ¿Cuáles son los factores más perjudiciales y los más beneficiosos y qué consejos darías para simplificar la vida?</b></p><p>— Hay cosas con las que uno puede luchar y hay otras que no. Voy a vivir aquí en Buenos Aires ¿hay polución? Sí, hay polución. ¿Puedo elegir vivir en sitios con más polución o con menos polución? De pronto puedo vivir un poquito más retirado, pero el precio que voy a tener que pagar es tener que desplazarme un poco más de tiempo, pero lo que yo quiero es caminar, vas a estar en sitios como esos con más polución. Tienes que <b>aprender a elegir,</b> en la medida que vas ganando conciencia y que vas teniendo comprensión y conocimiento, si tú te quieres estresar y te quieres obsesionar por la información que estás recibiendo, esa es una posibilidad. O puedes empezar a decir: “Yo no sabía que estaba tomando esta decisión con este perfume: voy a cambiarlo, voy a empezar a buscar productos de aseo del hogar que sean mejores. <b>No sabía que estos alimentos y estos colorantes le estaban haciendo daño a mi cuerpo</b>, pues voy a tomar la decisión de ir eligiendo en la medida en que los pueda comprar”. Lo puedes hacer con obsesión, angustia, con ira o puedes ignorarlo también, creer que nada de eso es verdad y que todo eso es pura mentira. Yo creo que la gente que se obsesiona con la salud, ya sea por miedo o por lo que sea, y <b>cree que los carbohidratos son malos y se obsesionan con que todo es malo. </b>Son personas que no entienden de qué se trata aprender a darle ganancia, a darle <b>equilibrio a la vida </b>o está tratando de vender un método único para algo, como todo esto es malo lo único que sirve es tomar de mi agua a las tres de la mañana y no hay nada más. Y <b>a los humanos nos encanta buscar las soluciones fáciles</b>, porque lo que sea difícil para nuestro cerebro, es muy incómodo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLSIDNLXDVF6ZIYVBOTO2P5DII.jpg?auth=9a1a7460e4c87e5bc318f1fcd42acd3c33248f1fab36665cc75f42f979b1d509&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jaramillo resalta que el estrés físico, mental y químico, aunque distintos en su origen, terminan desencadenando respuestas biológicas similares, aumentando la producción de cortisol y adrenalina, lo que afecta la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la salud digestiva" height="1080" width="1920"/><p>Jaramillo habla entonces de soluciones. “Por ejemplo, tú necesitas tomar <b>magnesio </b>y yo no, de pronto tú necesitas <b>meditar</b>, hacer ejercicio y ahí es dónde están las mejores herramientas para ti, y lo que yo necesito es no tomar absolutamente nada, alimentarme bien y dormir, así los dos tengamos el mismo resultado, a los dos cuando nos miden nuestro estrés están igualitos, tenemos el mismo dolor de cabeza, el mismo <b>bruxismo</b>, el mismo todo, pero tus causas son las tuyas y las mías son las mías. Y la respuesta fisiológica, en ti y en mí son igualitas. Entonces, ¿a quién trato o con qué lo trato si es talla única, si es la guía de los siete pasos del éxito para salir del estrés? Eso en salud no existe. Pero algo que suena muy incómodo es que <b>los profesionales de la salud no trabajamos sobre la salud sino sobre la enfermedad”, </b>explica.</p><p>Y sigue: “Si tú miras los gobiernos son gestores de la administración de la enfermedad, construyen clínicas, construyen hospitales y compran medicamentos para que haya distribución pero para la enfermedad, no para la salud. Los médicos aprendemos de salud y no la practicamos para nosotros. Cuando viene la gente a que yo sea su profesor, les digo: <b>“Si no estás viviendo la salud, si tú no comes bien, no haces ejercicio, no entrenas, no duermes, no aprendes sobre todo eso, yo no voy a ser tu profesor”.</b> ¿Por qué? porque está siendo como un profesor de kung fu que no sabe hacer kung fu. Se sabe la teoría, pero no lo practica. Y la medicina es de las pocas profesiones donde quienes la prescriben no la viven. <b>Tienes una sola vida y es la tuya</b>. El auto, la casa y el celular los cuidamos de maravilla, les ponemos el protector de pantalla para que no le pase nada,<b> invertimos más en el celular que en el aceite de oliva,</b> invertimos más en la botella de vino que en el aceite de oliva. A la larga, es una serie de decisiones que tomamos en el día a día para complacer un montón de cosas desde afuera y para nosotros, poco. Entre más pacientes atiendo, para mí <b>la gran solución es poner la vida en orden”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUH3KJBASJG67HJOAYNA6DCH7A.jpg?auth=24247be7672d3dfcce9076bdc52515574db312c386c385e5431383f1dfd9d4fe&smart=true&width=1456&height=816" alt="Hacer ejercicio es solo uno de los pilares que ayudan a tener calidad de vida y bienestar  
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué es para vos una vida en orden?</b></p><p>— Hacerte cargo de tu vida, simplemente para <b>monitorear los siete pilares:</b> cómo está mi <b>nutrición</b>, cómo está mi <b>actividad física, mi sueño</b>, mis prácticas de <b>meditación </b>o de gratitud, mis <b>relaciones.</b> Cómo está mi exposición a <b>tóxicos </b>y la forma en que yo hago todo esto. Primero pongo mi vida en orden y,<b> en la biología, cuando tú pones la vida en orden la vida se manifiesta de manera correcta. </b>Hay veces que basta sólo con modificar un factor.</p><p><b>— La última pregunta que les hago a todos los invitados es: ¿hay algo que hayas escuchado, leído, visto en redes sociales o cualquier cosa que te haya llamado la atención últimamente? Puede ser un libro, un mensaje o algo que te haya dejado pensando y vale la pena compartirlo.</b></p><p>— Yo trabajo mucho sobre el principio de la <b>aceptación y el respeto</b>. Aceptación de mi vida, aceptación de la vida de otros. Mi maestro decía: “Todo lo que no soy capaz de aceptar solamente me muestra una limitación mental mía”. Si no lo puedes aceptar solamente te muestra la limitación mental tuya, porque <b>no saber aceptar y no saber respetar es una limitación mental propia.</b></p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L36JMARQBFEINGHQ5SGEXBEC4I.jpg?auth=4ea97dc6b336eaaa5d893e24e0922da184094960f4fde722f2134e929e83e58f&amp;smart=true&amp;width=720&amp;height=406" type="image/jpeg" height="406" width="720"/></item><item><title><![CDATA[Mitocondrias y metabolismo: la relación que determina la energía y el peso corporal]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/24/mitocondrias-y-metabolismo-la-relacion-que-determina-la-energia-y-el-peso-corporal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/24/mitocondrias-y-metabolismo-la-relacion-que-determina-la-energia-y-el-peso-corporal/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, Antonio Valenzuela, fisioterapeuta especializado en Psiconeuroinmunología clínica, destaca la importancia de la salud de las mitocondrias para la producción de energía y el bienestar general. Además, analiza los factores que impactan negativamente su funcionamiento y comparte estrategias para revertir el daño causado por el estrés y el ritmo de vida moderno]]></description><pubDate>Sun, 24 Nov 2024 12:05:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Es normal sentirse<b> sin energía</b> incluso después de descansar? ¿Por qué nos cuesta<b> perder peso</b> a pesar de los esfuerzos en<b> dietas y ejercicio</b>? ¿Te has sentido alguna vez más<b> irritable, triste o con baja energía </b>sin poder identificar una causa física específica?</p><p>En este episodio de <b>La Fórmula Podcast</b>, <b>Antonio Valenzuela</b>, fisioterapeuta especialista en Psiconeuroinmunología Clínica, explica la importancia de las <b>mitocondrias </b>como la fuente principal de energía celular y su impacto directo en la salud y el bienestar. Detalla qué papel juegan en el <b>metabolismo </b>y qué síntomas pueden advertir su mal funcionamiento.</p><p>Antonio es experto en terapia manual, máster en Psiconeuroinmunología Clínica con más de veinte años de experiencia y autor del libro “Activa tus mitocondrias” e “Hijos de la adversidad”. Además, es docente en distintas formaciones relacionadas con la salud y el bienestar, divulgador y orador en conferencias públicas y eventos, donde comparte su experiencia, conocimiento y pasión.</p><p>El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a> y <a href="https://www.youtube.com/@laformulapod"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O37FN3MDIVBH3LIXK5TSE67Z6U.jpg?auth=82fc08e75e3d5b5ec179f406ae84b8f8b8f9ed74818dd7767f98ef61eaf01cae&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cuando la mitocondria no puede producir la energía, el cuerpo empieza a funcionar mal y esto se manifiesta mediante la falta de energía (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué son las mitocondrias?</b></p><p>— Cuando hablamos de mitocondria suena raro, pero si yo digo otra palabra que es “<b>metabolismo</b>”, eso ya no suena mal, el metabolismo es eso que si está un poquito <b>más lento</b> tendemos a engordar, que todo nos engorda, que tenemos menos ganas de hacer ejercicio, que estamos más cansados; y <b>si el metabolismo está un poco más acelerado</b>, perdemos peso, tenemos más energía, más vigor. La parte de la célula que se encarga del metabolismo es la <b>mitocondria</b>, en esencia<b> lo que hace es convertir el combustible, que es la comida junto con el oxígeno,</b> en <b>energía</b> para que podamos<b> funcionar de una manera óptima, seamos felices, nos movamos y pensemos. </b>Pero algo que quiero dejar en claro es que la comida no es energía sino el combustible que se aporta en este proceso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KWGTE76J2FB4TBT5SVJPXU7GQ4.jpg?auth=f44ad2f2d42304d58a03063c755cfa122f9d19ba5a7769553c0ff0a6ec856b08&smart=true&width=1456&height=816" alt="Cuando el metabolismo está más lento se tiende a aumentar el peso (Imagen Ilustrativa Infobae)." height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué pasa cuando una mitocondria no funciona?</b></p><p>— Es un problema que hoy día se habla mucho porque es muy prevalente entre la sociedad occidental que vivimos esta <b>vida tóxica moderna</b> y lleva a que nuestras mitocondrias estén un poco tristes, entonces pasan varias cosas. <b>Decimos que la mitocondria se encarga de quemar los alimentos y convertirlos en energía,</b> si la mitocondria no funciona bien ese combustible se queda almacenado en la sangre, entonces podemos tener <b>glucosa, azúcar elevado en sangre, y triglicéridos elevados</b>. Cuando nuestras mitocondrias no funcionan bien, si le hacen un análisis a una persona le pueden decir: <b>“Tienes el colesterol, triglicéridos y glucosa elevados”.</b> Como esa mitocondria no puede producir la energía, el cuerpo va a empezar a funcionar mal y lo más evidente es la falta de energía<b>. Te encontrarás fatigado, tu cerebro no podrá pensar con claridad, puedes tener dolores musculares crónicos y cualquier parte del cuerpo puede fallar. </b>Yo digo muchas veces un término un poco duro, pero es interesante para que lo entiendan: un cuerpo sin energía tiene un nombre y es un <b>cadáver</b>. La mitocondria es aquello que nos separa de la muerte, a más energía mucha más salud.</p><p><b>— ¿Existe algún test o análisis que permita evaluar la salud de nuestras mitocondrias?</b></p><p>— Sí lo podemos hacer, pero yo no se lo recomiendo al 99% de la población. No necesitamos hacer una prueba porque se puede detectar en cosas más fáciles, como decía anteriormente: si una persona tiene los triglicéridos, la glucosa y el colesterol elevados, podemos pensar que esas mitocondrias no funcionan bien. Otro ejemplo evidente es que<b> la mitocondria para producir energía necesita oxígeno, entonces las personas que tengan una mala capacidad aeróbica, que subiendo unas escaleras, si no tiene ningún problema respiratorio,</b> ya se está cansando, sabemos que sus mitocondrias no están funcionando bien. Personas que hacen <b>poco deporte</b>, que sean <b>sedentarias</b>, que pasen mucho tiempo sentados, sus mitocondrias tal vez no funcionen bien. Aquellos que tienen una alimentación en donde no proveen de nutrientes necesarios, sus mitocondrias puede ser que no estén funcionando bien.<b> Al igual que es el estrés crónico, falta de sueño, por supuesto hay grados…</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZP3IJBKANHPREWDQC57MTRPUE.jpg?auth=604af7da77a7598d3b9f2f4bf519fbe800c6302f0c89f255639a57bd305c2713&smart=true&width=1456&height=816" alt="Si una persona tiene la glucosa, los triglicéridos y el colesterol elevados, esas mitocondrias no funcionan bien, dijo el experto (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Tener síntomas como por ejemplo inflamación, ¿cómo sabes que es un tema de la mitocondria?</b></p><p>— Hay una frase en una de las disciplinas que yo más práctico, por la que más se me conoce, que es la psiconeuroinmunología clínica, sus siglas son PNI, y uno de los lemas es <b>“todo depende de la energía”</b>, es decir que hoy en día sabemos que cualquier patología que tengas, si nosotros mejoramos la salud de nuestras mitocondrias, esa patología va a mejorar. ¿Qué se dice siempre, aparte del alimento, que es la mejor medicina? El ejercicio. <b>Siempre se dice: “El ejercicio es la pastilla que lo cura todo”</b>. ¿Tienes depresión? Ejercicio físico. ¿Tienes un problema neurodegenerativo, demencia o principio de <b>Alzheimer</b>? Ejercicio físico. ¿Tu corazón no va bien o tienes la glucosa elevada, hipertensión o diabetes? Ejercicio físico. ¿Tu intestino no funciona bien? Ejercicio físico. <b>¿Por qué el ejercicio físico lo mejora todo? </b>Porque cuando nosotros <b>mejoramos la salud de nuestro músculo, ahí es donde reside la mayor parte de las mitocondrias de nuestro cuerpo, entonces mejoramos la salud de nuestras mitocondrias.</b> Esa mitocondria pueden producir energía y cuando producen energía mejoran cualquier patología que tengamos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IK2MOEC2PBDQPNGUPOVFADJ754.jpg?auth=c18638b304869a46cea9944004553a467875bc75d1c4065a1a11e416e4a9f193&smart=true&width=1456&height=816" alt="El ejercicio físico es importante para la salud mitocondrial: favorece  el rendimiento muscular y previene enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Si una mitocondria funciona mal, ¿qué pasa con esos restos que no puede procesar en el cuerpo? ¿A dónde van?</b></p><p>—<b> La mitocondria produce la energía que es una molécula que se llama ATP</b>, nuestras células para vivir gastan ATP, q<b>ue es como la batería donde se almacena la energía, </b>pero también hacen otra cosa: producir calor en nuestro cuerpo.<b> Somos seres de sangre caliente, capaces de calentarnos y eso lo produce nuestro cuerpo con las mitocondrias,</b> pero después las mitocondrias son también unas sofisticadas factorías en las cuales se producen materiales, por decirlo de alguna forma, que forman parte de las células y no sólo parte de las células sino de las hormonas, por ejemplo, la famosa <b>testosterona</b>, <b>estrógenos</b>, esas moléculas las genera la mitocondria, la <b>melatonina</b>, la hormona del sueño, por eso cuando hacemos ejercicio durante el día dormimos mejor por la noche.</p><p><b>La mitocondria también es una fábrica de productos muy necesarios para la salud,</b> de hecho hay un investigador que se llama <b>Martin Picard </b>que dice que la mitocondria es a la célula lo que nuestro cerebro al cuerpo. La mitocondria coge ese combustible que en esencia es glucosa y grasa y con oxígeno lo convierte en energía, cuando la mitocondria falla, obviamente, hay una vía alternativa para que nuestro cuerpo pueda producir energía porque si no sería un desastre. Nuestra célula puede producir energía sin mitocondrias, pero ahí no puede quemar grasa, sólo puede quemar glucosa, azúcar, por eso cuando tenemos personas con <b>obesidad </b>que se encuentran cansadas y es paradójico porque dices: <b>“Si tiene mucho combustible en su cuerpo y ese combustible hace que no te canses. Puedes quemar la grasa para generar energía en el cuerpo”</b>, pero no pueden, porque cuando la mitocondria falla nuestro cuerpo no puede usar grasa, sólo se alimenta de azúcar. Por eso hay personas que cuando sus mitocondrias no funcionan bien son<b> adictas al azúcar</b>, necesitan comer pastas, pan, dulces y si no comen esos dulces ¿cómo se sienten? <b>cansados, tristes, deprimidos</b>. Esa señal de que sus mitocondrias no funcionan bien, por eso cuando nosotros pensamos en un paciente, en una persona con obesidad, con sobrepeso, con problemas de grasa en su cuerpo, lo primero que tenemos que hacer es poner el foco en la mitocondria para mejorarla y sanarla.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HD2GOZCKNERLGPDMBOL3LMCAY.jpg?auth=a0c19f31ab78f4de3aab6f6670cae7802d32800d82bdd0b161f6cc8cc24e9240&smart=true&width=1456&height=816" alt="Si nos levantamos más temprano podemos dedicar parte de esa mañana a hacer cinco o diez minutos de ejercicio físico en casa o meditación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué arruina la mitocondria? ¿Qué cosas hay que evitar?</b></p><p>— Lo que arruina nuestra salud arruina nuestra mitocondria: <b>la falta de sueño, dormir poco</b> o el<b> sueño de mala calidad arruina la salud de nuestras mitocondrias. </b>El <b>estrés</b> <b>crónico, cortisol, la hormona del estrés crónicamente circulando por nuestra sangre daña y es muy tóxica para nuestras mitocondrias. </b>Hay estudios sobre cómo personas que hacen sólo <b>mindfulness o meditación </b>mejoran la salud de sus mitocondrias, simplemente reduciendo el estrés, <b>aprendiendo a respirar de forma consciente, meditando o relativizando los problemas.</b></p><p><b>El sedentarismo es otro factor que daña. </b>Tenemos que diferenciar entre ejercicio físico y vida activa: una persona que pasa todo el día sentado porque está trabajando, en casa viendo la televisión o en el auto y va todos los días una hora al gimnasio, para mí, metabólicamente es una persona sedentaria, porque aunque vaya una hora todos los días al gimnasio pasa 23 horas al día sin tener actividad en su corazón, actividad física, sin movimiento. De hecho hay estudios que nos hablan de los famosos <b>snacks de movimiento</b>. Si una persona cada hora de su día hace un minuto de actividad física intensa que acelere el corazón<b>, como unos saltos, unas sentadillas, flexiones en el suelo, subir y bajar un tramo de escalera rápido, el nivel de energía con el que va a terminar el día y la calidad de su vida va a mejorar. </b>Eso <b>reduciría la mortalidad por enfermedad cardiovascular un 30%</b> y es tremendamente activador de nuestra mitocondria. Otro factor que afecta a las mitocondrias es la <b>mala alimentación</b>, rica en alimentos ultra procesados, todos esos alimentos que vienen envasados, que tienen azúcares, grasa, sal, deberíamos de comer como comían nuestros bisabuelos.<b> Después hay otras cuestiones que son muy difíciles de solucionar en la vida moderna como la contaminación ambiental. </b>Todo lo que es el humo de los coches, el smog, es bastante dañino, la falta de contacto con la naturaleza, que puede sonar muy naif, pero es cierto. <b>Cuanto más vivimos desconectados de la naturaleza nuestras mitocondrias y nuestro cuerpo también sufren.</b> Si estás muy cansada y das un paseo, ves verde, caminas y el cuerpo se revitaliza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PX6237T67FHYHC647RVXALO2SQ.jpg?auth=3410c00b1148bdfdc7b115f11d01de872e4bd6499826cc505b92ede878a40eb2&smart=true&width=2048&height=1152" alt=""La mitocondria es aquello que nos separa de la muerte, a más energía mucha más salud", dijo el experto (Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p><b>— ¿Hay alimentos que multipliquen las mitocondrias?</b></p><p>— Sí, hay determinados alimentos que son como una suerte de medicina a nivel mitocondrial, por ejemplo: el <b>té verde</b>, que tiene un principio que se llama<b> catequina,</b> en particular una que tiene <b>“epigalocatequina galato”</b> que son super interesantes para mejorar la salud de nuestras mitocondrias, además no sólo eso sino que reducen la inflamación en nuestro cuerpo y benefician por muchos sitios. También <b>especias </b>como la <b>cúrcuma, </b>y no comprimidos, pastillas, que también podrían servir, sino la cúrcuma en especia; el <b>jengibre</b>; después, vegetales como la familia de las <b>crucíferas </b>que incluyen e<b>l kale, el brócoli, la col, la coliflor, todos estos alimentos tienen complejos que se llaman azufrados, de azufre, que mejoran también la salud de nuestras mitocondrias. </b>Los <b>frutos rojos</b>, sobre todo los arándanos y no necesitamos que sean frescos, pueden ser congelados. Hay alimentos que muchas veces no pensamos que puedan mejorar la salud de nuestra mitocondria como los <b>huevos</b>, que son muy ricos en grasas necesarias para la salud de nuestra mitocondria, el pescado azul rico en grasas <b>Omega 3</b>,<b> la palta</b>, el aguacate en España, también tiene unas grasas buenas. Incluso la carne, si la res comió el alimento propio, si esa carne viene de pasto y de animales libres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QFJ3OGDFIFEVXKHPUQP5U6BYCI.jpg?auth=c7d6a65546c8f593b854ad7d52a39ca389dc72bdc29aed0dda241a7a5c48f6e3&smart=true&width=1456&height=816" alt="Si una persona cada hora de su día hace un minuto de actividad física intensa que acelere el corazón, como unos saltos o unas sentadillas, el nivel de energía con el que va a terminar el día y la calidad de su vida va a mejorar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— El peso suele asociarse a frases como “buen” o “mal metabolismo”, pensando que algunos queman más calorías y otros las retienen. ¿De dónde surge la obsesión con el metabolismo y qué lo hace variar?</b></p><p>— Estamos hablando del metabolismo por una parte, que cuanto más alto, quema más calorías, más bajo, quema menos calorías, pero es algo mucho más complejo que toda la esfera de comer menos y moverte más. <b>¿Dónde está la clave de esto? En la salud de esas mitocondrias. </b>Por eso cuando nosotros miramos ¿de qué depende que una persona queme más calorías o menos? En esencia de que sus mitocondrias estén más <b>sanas que las de otra persona, por eso hablo de estrés, del sueño, de la flora intestinal, </b>porque hay un entramado de <b>hábitos y de causas </b>que se entrelazan para al final llegar al culmine del metabolismo y después, sin embargo, quiero reducirlo a bajas calorías de la dieta y moverse más, cuando es una visión que eso es parte, por supuesto, pero no es la ecuación entera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/43BQNT6OSNFTTB5VQ4LJQEH7EE.jpg?auth=ce92e0fb568edc6e0e12b8bb6e9e067bd43d3ab586cd7818a77eea5b06474682&smart=true&width=1456&height=816" alt="Hay alimentos, como ciertas frutas y verduras, que son una suerte de medicina a nivel mitocondrial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Dos de tus hacks que mencionas en tu libro sobre aprovechar la luz solar y levantarse temprano. ¿Qué producen?</b></p><p>— Hay personas que recomiendan no usar despertador porque dicen: “Lo mejor, lo más sano para una persona es levantarse sin despertador, porque el sonido es tan estridente que hace que te levantes estresado y si hay algo externo que te tenga que romper el sueño y sacarte del sueño es porque tu cuerpo no ha descansado lo suficiente”. Yo el de la mañana también me lo pongo, aunque ya casi nunca me hace falta, pero sí soy muy fan del <b>despertador para irme a dormir</b>. <b>Soy de los que se ponen el despertador a las 10 de la noche, que más que “despertador” sería el “acostador”</b>, y me da igual que esté viendo Netflix, leyendo o haciendo algo, me toca y digo: <b>“Ya es hora de irme a dormir”. </b>Porque levantarnos un poco antes tiene que venir indisolublemente el irnos a la cama más temprano porque si no estamos <b>restando horas de sueño</b> y eso es nefasto para nuestra <b>salud</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3MS66GMSBRD6LCIEEHIB4FGAXU.jpg?auth=970182872f8ffbe15a29880ff2016f53ff70104f03d21ff63bb6edd426fe3899&smart=true&width=1456&height=816" alt="La luz solar es esencial para nuestra salud, no sólo para producir la famosa vitamina D, dijo el experto (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Qué ocurre cuando nos</b> <b>levantamos temprano? </b>Tenemos varias cosas: nuestro nivel de<b> atención está muy elevado</b> y es un momento óptimo para empezar a activar esa mitocondria, estimular nuestro metabolismo y que nuestro cuerpo pueda producir energía. Si nos levantamos más temprano podemos dedicar parte de esa mañana a hacer cinco o diez minutos de<b> ejercicio físico </b>en casa: <b>flexiones, saltos. También podemos dedicar unos minutos a estar tranquilos, leer diez minutos con el café. </b>El día empieza de otra forma y el estrés crónico lo vamos a ir eliminando. De la mano de eso viene el <b>sol</b>. Sabemos que la luz solar es esencial para nuestra salud, no sólo para producir la famosa <b>vitamina D</b>, hay dos momentos del día que son interesantes: cuando el cielo está rojizo, tanto el amanecer como el atardecer, para la salud de nuestras mitocondrias. <b>Cuando el cielo está rojo es porque del sol nos están llegando sobre todo los rayos infrarrojos y esa radiación infrarroja. </b>Cuando miras un atardecer ¿qué le pasa a tu cuerpo? te encuentras mucho mejor, tu cuerpo siente <b>bienestar </b>y no es sólo por la belleza del atardecer sino por esa radiación infrarroja que tu cuerpo está absorbiendo. Si pudiésemos ver y tomar ese sol en la calle o ponernos cerca de una ventana y abrirla, porque no pasa el cristal, nos hace bien a la salud. Al igual que la luz azul de la mañana también es muy necesaria para mejorar la salud de nuestras mitocondrias. Hay un estudio de intervención que se hizo y ¿sabías que dos dietas con la misma cantidad de calorías, las personas que comieron al sol engordaban menos de las que comían en un ambiente cerrado?</p><p><b>— ¿Por qué sucede eso?</b></p><p>— Por la radiación solar.<b> La luz solar es una gran estimuladora de nuestro metabolismo</b> y cuando comemos en un entorno de sol, de luz, el impacto que tienen esos alimentos en la glucosa, en la grasa del cuerpo es mucho menor porque se va directamente a la mitocondria y de una forma mucho más rápida. Todo eso también es parte también de la salud de la mitocondria.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WPRUK25FK5D6ZBHTMH6EV7NBPE.png?auth=77b926b95d2f3d0c5f120254d27735b6e733634d136a6466d45c3d361505c312&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Ignorancia crítica: la clave para gestionar tu tiempo como un experto]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/17/ignorancia-critica-la-clave-para-gestionar-tu-tiempo-como-un-experto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/17/ignorancia-critica-la-clave-para-gestionar-tu-tiempo-como-un-experto/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, Martina Rua, periodista y especialista en innovación y productividad, comparte su visión sobre la auditoría del tiempo y cómo la inteligencia artificial puede ser una aliada clave. Además, destaca la importancia de desarrollar habilidades portátiles para enfrentar los desafíos del mundo actual]]></description><pubDate>Sun, 17 Nov 2024 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>¿Por qué vivimos atrapados en el “no tengo tiempo” como si fuera un mantra de la vida moderna? </b>¿Es realmente la falta de horas en el día o de formación para organizar y gestionar mejor nuestro tiempo? ¿Cuántas veces nos encontramos ocupados, pero no productivos?</p><p>En este episodio de La Fórmula Podcast, <b>Martina Rua</b>, periodista y experta en innovación y productividad, explica cuáles son las técnicas para gestionar el tiempo de manera efectiva en un mundo saturado y destaca la importancia de priorizar las metas, ignorar lo innecesario y aprender a delegar y automatizar para mejorar la productividad y el bienestar.</p><p>También resalta a la curiosidad y la flexibilidad como cualidades clave para enfrentar los cambios en un contexto de constante evolución. Según explica la especialista<b>, ser flexible ante las transformaciones no solo facilita la adaptación,</b> sino que también abre oportunidades para el aprendizaje continuo y explorar nuevas perspectivas. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a><b>.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CUSC56KMD5G7FAED7YL5NTVGLQ.jpg?auth=0634f8ab17b5d922c91c290c128c430396d41c4df41a66dfdf030987a8f97ae5&smart=true&width=1456&height=816" alt="La gestión efectiva del tiempo implica priorizar lo importante, ignorar lo innecesario y aprender a delegar, lo que mejora tanto la productividad como el bienestar personal, según Martina Rua, experta en innovación
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Martina es columnista del diario <i>La Nación</i>, co-conductora en <i>Radio Metro</i> y coautora de los libros <i>La Fábrica de Tiempo</i> y <i>Cómo domar tus pantallas</i>, como también del podcast <i>Cómo fabricar tiempo</i>. Estudió periodismo en la Universidad Nacional de La Matanza, cursó el Posgrado de Periodismo Digital de la Universidad de Pompeu Fabra y Google y la diplomatura en Inteligencia Emocional y liderazgo en la Universidad Siglo XXI. Dicta clases y curso de innovación y manejo de tiempo en universidades, escuelas y empresas de Latinoamérica.</p><p><b>—¿Por qué elegís hablar del tiempo, de su optimización?</b></p><p>— Hay muchas aristas para pensar este tema. Hay una especie de premio de la sociedad al que está muy ocupado. Creo que hay una tendencia que está cambiando con respecto a eso y que el foco se empieza a valorar más. Antes el que estaba corriendo como una gallina sin cabeza parecía que era el que mejor le iba y ahora hay una sensación de que hay que cuidar nuestro foco, de que <b>el burnout es real y está presente.</b> Por otra parte me parece que <b>estamos en un momento histórico con una sobrepoblación de opciones donde hay que educar a nuestro foco </b>y qué vamos a ignorar, y se da un contexto global en el que<b> desde tu teléfono podes acceder a miles de contenidos, </b>eso no pasaba hace diez o quince años y está in crescendo. Tenemos que administra eso, entonces me resuena mucho y resuena con todo tipo de personas con las que hables porque <b>todos quieren más tiempo</b> y nadie nos enseñó a gestionarlo cuando éramos chicos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IWII3ZCRMFDXNJFROA4PXKPJIY.jpg?auth=796dc5d29337a6b68d1594234603efcb02c8bbb5e95c0fa75cbdcee60a1ac821&smart=true&width=1456&height=816" alt="La "ignorancia crítica" se centra en decidir con intención actividades qué dejar fuera de nuestra agenda diaria, permitiendo priorizar lo que aporta valor y beneficia el bienestar personal y profesional
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Hay un concepto en el libro sobre “ignorancia crítica”. ¿Qué significa?</b></p><p>— Se llama<b> “ignorancia crítica” o “ignorancia selectiva” y es donde vos pones una intención,</b> una verdadera intención en lo que vas a dejar afuera. Tu día es finito, tiene 24 horas, entonces vas a tener que elegir qué hacer y qué no hacer en ese tiempo. Vas a tener que elegir cuánto descansas, cuánto te conectas, cuánto estás trabajando, cuánto tiempo de ocio vas a tener. Entonces hay una propuesta que es <b>ignorar críticamente todo lo que no va a poder tener mi atención hoy</b>. Si me hago esas preguntas en el plano personal y laboral empiezo a poner foco en lo que da valor, en lo que soy bueno, en lo que soy único, en lo que me hace bien, pero requiere una gestión. Sino es el contexto el que gestiona el tiempo por vos y <b>estás vos atendiendo las urgencias de los demás.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XYTAMRQQHBFPPOCNUCOSQPABRQ.jpg?auth=1f88f387b4c9ba2f778c0809976718a40138adf2ffc5645ac60dd304e385f206&smart=true&width=1456&height=816" alt="Gestionar los tiempos es también dar lugar a actividades que nos hagan bien para nuestro bienestar
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—</b> <b>Mencionas que el mundo de hoy requiere desarrollar habilidades portátiles. ¿De qué se trata ese concepto?</b></p><p>— Lo conocí a través de la antropóloga <b>Roi Benítez</b>, con la que somos colegas dando clases. <b>Habilidades portables o portátiles</b> tiene que ver con, no sólo tu pericia técnica y todo lo que te has educado en la universidad y lo que sabes, sino también entender cuáles son tu base de comportamientos, las experiencias previas que tuviste, para qué sos buena, qué tipo de persona sos. Cuando uno se conoce bien y sabe cuáles son sus habilidades, esas habilidades van con esa persona a donde vaya. Una habilidad portátil tiene que ver con reconocer, tengo este bagaje, esta experiencia, pero también soy una mujer de 40 y pico que vive en tal lugar y tiene este tipo de grupos de amigos y le gustan estas cosas. Hay gente que es muy buena en conversaciones difíciles, comunicando ideas o lo que sea. Es hacerse cargo de los dones que tenemos y también de los que no tenemos para saber con qué vamos y con qué no vamos. Hoy se buscan estas habilidades portables mucho más que la habilidad blanda o dura. Creo que son términos medio vetustos para este tiempo y que tenemos que hacer algo superador.</p><p>Hay otro concepto que a Rúa le gusta y son las <b>habilidades poderosas.</b> “Es de un profesor que dice: <b>“¿Cuáles son tus habilidades poderosas? </b>¿Cómo se conforman tus creencias, tus comportamientos, tus capacidades?” Sirve mucho para esta era de la tecnología donde hay que diferenciarse, <b>entonces estas son mis habilidades poderosas y vengo a acá a laburar con la IA, que no me va a sacar el laburo. </b>Seguramente tengas un montón de dones que a veces no están en el currículum y son importantísimos, trabajaste en tal lugar, viviste en otra ciudad, es decir que sos una persona adaptable. Sos alguien que puede hablar con otras sociedades, puede bancarse la diversidad, todo eso son habilidades que se van a ir con vos vayas a donde vayas. Hoy sabemos que los profesionales van a pasar por muchísimos trabajos, <b>ya no existe más ese profesional que se quedaba 30 o 40 años sino que se espera que hayan ciclos de 7 años o menores</b>, entonces se tienen que ir con los otros y para eso las tengo que conocer y reconocer”, explica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L2YWP3BTUBC4JGSFJDJJSF73KA.jpg?auth=b897933c7f1bdc2482a098adadec31c37a9db1f605b6bb1da697c64ff517afd2&smart=true&width=1456&height=816" alt="La flexibilidad y la curiosidad son cualidades clave para afrontar los cambios en un mundo en constante evolución, abriendo oportunidades para el aprendizaje continuo y nuevas perspectivas
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo impacta esta visión más multifacética del trabajo en nuestra definición de éxito y en el equilibrio entre la vida personal y laboral?</b></p><p>— Cada vez nos definimos menos desde el trabajo. <b>Hoy ocho de cada diez argentinos les preguntas qué es el éxito laboral para ellos y te contestan: “Es tener un trabajo flexible que me permita el balance entre la vida personal y laboral”</b> en una encuesta nueva de idea joven que salió hace poco. Fijate cómo no nos definimos sólo por el trabajo. Y que es verdad que los trabajos son más situacionales y nuestros liderazgos, nuestros proyectos son más cross. Trabajamos con más gente y vas a encontrar gente que tiene un trabajo fijo, pero que también tiene su hobbie que lo monetiza, que también hace proyectos para afuera. Entonces es mucho más liquida la manera en la que nos movemos. <b>Está lleno de posibilidades y desafíos.</b> Venimos de una cajita que éramos una cosa durante mil años y había que hacer una sola cosa, ahora hay que mutar permanentemente. Es emociónate, pero también agotador.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GTKZNPFVTNFUFI72TNZMER7HIQ.jpg?auth=bacaedecdee0d4d8e2a6326539db0ee4b123500e2eda289ee96271f680dd4eab&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La tendencia a diversificar proyectos y roles redefine el trabajo como algo más situacional y menos rígido, según Rua" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Qué rol juega la curiosidad en esto de adaptarse a nuevos contextos y enfrentar los desafíos del futuro?</b></p><p>— Trajiste un tema que me encanta. <b>Sebastián Campanario, que es amigo</b>, me dijo esta frase: <b>“La curiosidad es más importante que la inteligencia” </b>y la comparto muchísimo.<b> La inteligencia es fundamental, pero la actitud y tu curiosidad para el tiempo que viene son fundamentales. </b>Necesitamos personas adaptables, no sabemos cómo van a ser los trabajos del 2030, cómo formarnos para esos trabajos, entonces ¿qué tengo que ser<b>? Curioso, desaprender, algo difícil de lograr, y tener una actitud de “puedo aprender cosas nuevas”. </b>Eso también se entrena, no es que nacemos curiosos.</p><p><b>La curiosidad se puede entrenar, dice Rua, y es una habilidad necesaria para el tiempo que viene. “</b>Podes agendarte pequeños tiempos semanales para acceder a lugares que te son inaccesibles, consumir cosas de industrias o de personas con las que nunca te cruzarías si vos no te llevaras intencionalmente a esos lugares. Así me encontré escuchando un podcast de un oftalmólogo, viendo un documental de un pulpo, <b>siempre que te vas a lugares diversos volvés renovado en tu industria</b>, es prácticamente mágico porque tu cerebro traduce a tu modelo mental. Entender algo nuevo siempre tiene una traducción que llega a tu profesión y que la amplifica”, explica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GVQMWXU7WNCH7B5JJFKBWMPO6Y.png?auth=430531ec1285ab3cae66458e1a76d09294a587426a34606386b49e0d7e13cab2&smart=true&width=1456&height=816" alt="La curiosidad, más que la inteligencia, es fundamental para adaptarse al futuro, permitiendo aprender, desaprender y explorar nuevas áreas que amplían nuestras capacidades
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Y sigue: “<b>Tenemos que ser más intencionales en el uso de nuestro tiempo, si no somos intencionales el contexto decide por nosotros. </b>Una agenda completa es imposible, no es plausible de ser completada y así están los profesionales que tienen reuniones de primera hora al final del día, no podes liderar, no podes ser parte de un equipo si no tenés aire en la agenda. La agenda siempre necesita algo nuevo de vos, que explores algo nuevo, que tardes más pensando un tema, entonces liberar espacios es darle más productividad, pero más bienestar, que es otro de los temas interesantes para pensar”.</p><p><b>— ¿Cuáles son tus </b><i><b>hacks</b></i><b> para priorizar y optimizar el tiempo?</b></p><p>—<b> </b>Hay algo que aprendí entrevistando a la jefa de productividad de Google a nivel global, que se llama <b>Laura Mae Martin</b>, que acaba de publicar un libro. Ella propone que hagas una <b>auditoria de cómo usaste tu tiempo</b>, imaginate que pasa el trimestre o un mes, agarras el calendario, lo imprimís y sacas la cuenta ¿Cuánto tiempo estuve reunida? ¿Cuánto tiempo estuve haciendo el podcast? ¿Cuánto tiempo estuve descansando? ¿Cuánto tiempo vi a mis amigos? Si no medimos no podemos modificar, entonces lo que ella propone y lo trabaja con sus equipos es: ¿Queres reducir las reuniones a la mitad? Primero tenés que saber cuántas tenés, de qué tipo son, en cuáles perdiste el tiempo, cuáles aportaron valor. Me pareció una muy buena idea hacer una auditoria de cómo usamos nuestras horas, un registro para luego medir, barajar y dar de vuelta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T2FRNSNXZNGRTAH2UH3AWBVGAU.jpg?auth=610142b2f1969f748e85b25abd8bb2a4c97eabbf4216b0f978c2fdba8b68b2db&smart=true&width=1456&height=816" alt=""Hoy ocho de cada diez argentinos les preguntas qué es el éxito laboral para ellos y te contestan que es tener un trabajo flexible que me permita el balance entre la vida personal y laboral”, cuenta Rua
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>—¿Crees que los nuevos tiempos requieren flexibilidad para liderar?</b></p><p>—<b> </b>Hay un concepto de de Nassim Taleb (ensayista, investigador y financiero) que es muy interesante, el de los cisnes negros, que son esas cosas inesperadas, estás esperando una elección y se tuerce para un lugar donde jamás lo habías esperado o la pandemia, estaba la humanidad ahí viviendo tranquila y en dos o tres semanas nos cambia el mundo para siempre. <b>Los cisnes negros son los eventos inesperados y está estudiando que son cada vez más habituales</b>, estamos yendo a un mundo cada vez más complejo y esa complejidad hace que aparezcan más cisnes negros que antes.</p><p>Es muy difícil que se pueda planificar a largo plazo, poder pensar que va a pasar el año que viene a nivel global. ¿Viste que pasan cosas mucho más inesperadas? Llegan a las presidencias personas que no vienen del mismo riñón de la política, eventos como catástrofes climáticas, hay algo que se está acelerando por la complejidad del mundo entonces: hay que esperar más cisnes negros y esto requiere mucha planificación y la innovación lo tiene que tener en cuenta. No sirve tu planificación del 2020 para ir al 2030, tenés que escribir un manual nuevo y <b>tenés que saber que hay que ser muy adaptable porque es posible que los rumbos se tuerzan muchas veces más.</b> Hay una frase que me quedó muy guardada: “<b>Si yo no tengo tiempo para cambiar, otros van a tener tiempo”. </b>Cuando trabajo con los equipos y les digo: “¿Están descansando? ¿Están priorizando su bienestar? ¿Están priorizando su reentrenamiento o están ejecutando?”, “No tengo tiempo”, es lo primero que decimos. Si no tenemos tiempo nosotros, alguien más lo va a tener. Salimos perjudicados, no vamos a tener las habilidades que necesitamos y no vamos a cuidar nuestro bienestar. Así que quiero tener tiempo para tener un tiempo de calidad y eso hay que gestionarlo. Es el aprendizaje que me ha quedado.</p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2WCFT6CL4VC55HGFDYLQDTQQRI.png?auth=5f8c6e5882f506add613d21d92ab1a8577201b417b4ae83ba8ccfd8226725716&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Neurociencia y autoengaño: ¿por qué el cerebro justifica decisiones inexplicables?]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/10/neurociencia-y-autoengano-por-que-el-cerebro-justifica-decisiones-inexplicables/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/10/neurociencia-y-autoengano-por-que-el-cerebro-justifica-decisiones-inexplicables/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, el especialista en neurociencia y comportamiento humano Andrés Rieznik explica de qué manera racionalizamos nuestras acciones, qué es la reserva cognitiva y brinda tres simples claves para preservar la salud mental en la vejez]]></description><pubDate>Sun, 10 Nov 2024 03:01:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Qué tan bien conocemos nuestras propias decisiones? ¿Puede el cerebro engañarnos para justificar comportamientos aparentemente inexplicables? ¿Podemos aprender de nuestras propias percepciones?</p><p>En este episodio de La Fórmula Podcast, el doctor en física y neurocientífico, especialista en el comportamiento humano <b>Andrés Rieznik</b> explora el fascinante concepto del <b>intérprete en el cerebro, </b>un mecanismo que actúa como narrador interno de nuestras decisiones y acciones.</p><p>Desde el autoengaño cognitivo hasta los pilares de la reserva cognitiva, <b>Rieznik explica cómo la mente humana justifica decisiones sin que seamos plenamente conscientes</b> y comparte claves para proteger la salud mental en el envejecimiento. El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a><b>.</b></p><p>Andrés es profesor en la Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad Favaloro e investigador en el Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional (CONICET - INECO - Universidad Favaloro) y trabajó en ARSAT. Conduce el programa <i>La Liga de la Ciencia</i> junto a la bióloga Eugenia López en la <i>Televisión Pública Argentina</i>, programa que ganó el Premio Martín Fierro a Mejor Programa Cultural y el Premio FundTV de Oro en 2019. Es conocido también por su espectáculo <i>Matemagi</i>a y por su participación en el programa <i>SuperCerebros</i> de <i>National Geographic.</i> Entre sus publicaciones, destacan varios libros de divulgación científica y artículos en medios académicos y masivos. Realiza además columnas sobre neurociencia en programas de televisión y streaming.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FR2SVH72MNCMLGVCQTODJSIHRM.png?auth=6e9dd6ca001cff7b9c19fd990cf363eda4f17a02a0c113d15fdbf808039c0600&smart=true&width=1456&height=816" alt="Las investigaciones recientes sobre el autoengaño en el cerebro permitieron estudiar la tendencia humana a justificar decisiones a través de tests experimentales replicados en personas con cerebro sano
Imagen Ilustrativa Infobae" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cómo nace tu interés por la neurociencia y porque hay que desconfiar de nuestro cerebro?</b></p><p>— Esa historia es linda. Mi abuelo es la persona que más me marcó en mi vida. Era un geólogo, un científico conocido y lo quería muchísimo. Cuando yo tenía 18 años él falleció, fui a ver a su habitación qué estaba leyendo y encontré en la mesita de luz el libro <i>El cielo de la ment</i>e de <b>Timothy Ferriss</b>, autor que no conocía. Vi la página que tenía el señalador de mi abuelo y siempre lo pienso como el último regalo de él. El título del capítulo era <i>El intérprete</i> y contaba los experimentos fundacionales de la neurociencia cognitiva en la década del ‘80, cómo fueron esos experimentos de <b>Michael Gazzaniga</b>.</p><p>En esa época había muchas personas con el cerebro partido al medio: literalmente tenía los dos hemisferios celulares sin comunicación porque les habían, por una cuestión médica, cortado el cuerpo calloso, el conjunto de neuronas que une los dos hemisferios cerebrales. En principio <b>les hacían test cognitivos: memoria, afluencia verbal, capacidad de abstracción, capacidad mental y estaban bien. </b>Pero Gazzaniga dijo: <b>“Tengo algo interesante que hacer”</b> y recorrió Estados Unidos con una camioneta. A estas personas, a la mitad del cambio visual, es decir al cerebro izquierdo le mostraba la palabra rojo y le decía: “¿Qué ves?” y él decía: “Veo la palabra rojo”. Se mostraba al campo visual derecho, que está cruzado y después al campo visual izquierdo, o sea al hemisferio derecho del cerebro, le mostraba la palabra banana y le decía: “¿Qué ves?” y el tipo decía que no vio nada. Entonces le dice: “Dibuja lo que pensas que viste, que te mostramos en esas dos imágenes” y el hombre dice: “Pero mirá que no vi nada”. Le pide que se la juegue y lo haga igual. Entre los lápices de colores, el tipo que hay agarra el rojo, lo que no sorprende porque la palabra rojo la vio, pero ¿qué dibuja? Una banana roja. Dijo que no había visto la banana, no pudo reportar que vio la banana, sin embargo su mano la dibuja, su mano izquierda inclusive porque era zurdo en este caso, que es la que maneja el hemisferio derecho, que es al que le mostró la palabra banana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6JTBQXCQOFEP5GUVXFD6OY5MHU.jpg?auth=255c979fac107f733560c92de00bcafd53ae59b125b91bc7d413b261884a7ffa&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La neurociencia y la ciencia de comportamiento son temas y estudios que lo fascinaron desde joven
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p>Rieznik cuenta que Gazzaniga<b> </b>se fue corriendo a publicar los papers. “´Estas personas dicen no ver algo, pero después lo dibujan´, dijo. Pero a los diez años hizo la pregunta siguiente qué es la más interesante en el fondo: ´¿Por qué dibujaste una banana?´. Lo loco es que el tipo podría decir perfectamente ´no sé por qué dibujé una banana, decime vos por qué dibujé una banana, no sé, me partiste el cerebro al medio, me haces estímulos raros, no tengo ni idea por qué me vino una banana a la cabeza, decime vos´, pero no dice eso”, relata el experto.</p><p>Y sigue: “El tipo dice: ´Es que esta mañana pasé por una frutería y pensé en dibujar una fruta y como las bananas son fáciles de dibujar, dibujé una banana´. Yo me acuerdo que pensaba una fruta roja fácil de dibujar es una manzana de acá a la Quiaca, pero el hombre se estaba autoengañando. A esto Gazzaniga lo llamó el <b>autoengaño cognitivo</b> y lo interpretó diciendo que en el lado izquierdo del cerebro, el que puede reportar lo que ve, tenemos un circuito neuronal que él llamó el intérprete, de ahí el título del capítulo, <b>un circuito neuronal que se encarga de interpretar hacia nosotros mismos y justificar nuestras decisiones y acciones, nuestro comportamiento</b>. Yo tenía 18 años y lo siento como un regalo de mi abuelo, porque me acuerdo que quedé fascinado con esta historia y se la contaba a cuanto amigo se me acercaba y fue la primera vez que me acerqué un poco a la neurociencia, a la ciencia de comportamiento. Y por suerte hoy ya hace un tiempo que me dedico a eso que me encanta”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPEPGRJTXRELDAM227T23PCQN4.jpg?auth=461b100bd37ad410d0a1bf9fc53cfa8a4b3cf5a6ebc7a4a240806051caec112f&smart=true&width=2048&height=1152" alt="Rieznik y sus colegas, mediante experimentos en Argentina, demostraron cómo el cerebro puede justificar una decisión alterada, y luego evaluaron el nivel de confianza en esa justificación
(Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p><b>— ¿El cerebro tiene la capacidad de crear una memoria falsa?</b></p><p>— Al parecer sí porque lo que necesita el intérprete es darle un sentido de racionalidad y unicidad a tu comportamiento para que no te vuelvas loco. Es la vocecita interna que te está diciendo a vos todo el tiempo por qué hiciste lo que hiciste, por qué tomaste la decisión que tomaste, es esa vocecita que no para. Como la palabra banana está en el cerebro derecho nunca le llegó la información al izquierdo, entonces el izquierdo tiene que dar una explicación, entonces la pregunta que empezó a aparecer en ese momento es: ¿Será que este comportamiento es propio solamente de un cerebro atípico?</p><p>¿Cómo estudiamos personas que no tienen el cerebro partido y vemos el daño cognitivo y el intérprete en funcionamiento? Y eso no pasó hasta el año 2005 que un grupo sueco de investigación publicó un test experimental con el que estudiar el autoengaño en personas sanas. Nosotros lo replicamos después en Argentina, de hecho dirigí algunas tesis al respecto. La primera versión era simple: te llevo al laboratorio y te muestro dos fotos, dos chicas, te digo, según el criterio que vos quieras: ¿cuál te parece más atractiva? Y las personas elegían. Cuando elegían decían por qué, pero en ese momento le hacían un truco de magia, le cambiaban la foto de forma muy sutil en el laboratorio científico.</p><p>La persona sospechaba que algo así podía pasar, entonces agarraba la foto de la mujer que no eligió, o sea de la otra, y empezaba a justificar por qué eligió lo que no eligió. Después se hizo con decisiones políticas, llenaban un formulario y se les preguntaba: “¿Qué pensás de estas cosas?”. Sin que se dé cuenta antes de preguntarle por qué contestó lo que contestó muy sutilmente le cambiaban la respuesta que dio. No es tan difícil hacerte creer que dijiste algo que vos no crees y que lo empieces a justificar. Entonces <b>lo que ves es una persona con el cerebro sano que está justificando una decisión que no tomó, </b>pero que se la está creyendo, porque después lo podes charlar y ver la forma de ver si se lo está creyendo de verdad o no, <b>se está autoengañando y ahí tenemos todas las razones para creer que lo que está pasando es que el intérprete, este circuito neuronal, vio un comportamiento, se enfrentó a una realidad. Y</b> entonces tuvo que empezar a explicarte a vos mismo por qué hiciste lo que hiciste. Hace unos años publicamos un artículo donde hicimos esto mismo, pero le decíamos a la gente: “¿Cuánto confías en lo que estás diciendo?”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GBGPGC5DZFCW5KGT5GCBIYJ43U.jpg?auth=9541b2e78fcfb1d41edf7f0a89bd436f02fe9d8f0fcec61d31cc97115e41e077&smart=true&width=1456&height=816" alt="El fenómeno de autoengaño cognitivo ocurre cuando el cerebro justifica decisiones sin que el individuo esté enterado de la información completa, en este caso debido a la desconexión entre los hemisferios cerebrales
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Para el experto, la confianza es un buen indicador en lo que es la metacognición, la capacidad de evaluarnos a nosotros mismo. “Vimos algo súper interesante que es que <b>las personas que se están autoengañando confiaban en promedio un poquito menos que las personas que están justificando una decisión que realmente tomaron</b>, como si de alguna forma visceral que se expresa a través de la confianza te das cuenta que te estás autoengañando. A eso lo llamamos en el artículo científico <b>detección inconsciente del autoengaño</b>. Es como el fenómeno de ´acabo de decir una tontería´. Hablas, decís algo y al microsegundo te das cuenta que dijiste una tontería y decís: “¿Cómo puede ser? Porque está el intérprete que llamamos <b>el revisor</b>. Son circuitos neuronales que están revisando lo que dice el intérprete de forma inconsciente para que vos puedas, si decís una tontería muy grande, autocorregirte. Ahora estamos haciendo una investigación con <b>Agustín Gravano </b>en Di Tella donde tratamos de observar qué parte del cerebro se activa cuando te corregís”, explicó Rieznik.</p><p>Y sumó: “Mi sospecha es que es la misma parte del cerebro que se activa cuando te corregís a vos mismo, no cuando te corregís, cuando te das cuenta que tu mente se fue a cualquier lado, por ejemplo, al meditar. Eso está muy bien estudiado”.</p><p><b>— ¿Qué es el concepto de reserva cognitiva y cómo se puede mantener al cerebro saludable y fuerte?</b></p><p>— El concepto de reserva cognitiva nace en los ‘90 cuando un médico empieza a hacer autopsias y ve que diferentes personas con un mismo daño cerebral a nivel macroscópico, mismo tipo de derrame, por ejemplo, cuando iba a ver los registros de su deterioro cognitivo en vida tenían deterioros muy diferentes, como si hubiera algo así como una reserva cognitiva. Cada uno de nosotros puede construir una reserva de tal forma que si te agarra eventualmente una enfermedad neurodegenerativa o cuando llegue, porque a todos nos va a llegar un deterioro cognitivo con la edad. Si vos tenés mucha reserva cognitiva ese deterioro es mucho menor. Hoy en día después de estudiarse mucho, inclusive pueblos donde la gente vive mucho, la <b>reserva cognitiva </b>se compone de tres cosas: <b>ejercicio físico y buena alimentación</b> porque lo que le hace bien al corazón le hace bien al cerebro; <b>la vida intelectual</b> activa, aprendizaje permanente, hacer cosas nuevas, esforzarse intelectualmente ayuda mucho a preservar las cogniciones, a construir reserva cognitiva. Y si frenas rápidamente, cae. Por eso hay que mantenerse haciendo cosas que te requieran esfuerzo mental. Por último, <b>los vínculos de cuidado, amor y respeto</b>, no hay mayor predictor de deterioro cognitivo que la soledad. Esos tres pilares te ayudan a construir la reserva cognitiva y a que el deterioro que, eventualmente va a llegar en algún momento de tu vida, sea el menor posible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FJOUVEMNJVFXBOILWQFHZ6CIVU.jpg?auth=8eca93e97daab82b8c9b7f1ecf2042ea68148b8da6cbd06b7ba04aee54114696&smart=true&width=1456&height=816" alt="El concepto de reserva cognitiva, fundamental en la neurociencia moderna, sugiere que una vida activa física, intelectual y socialmente puede ralentizar el deterioro cognitivo asociado a la edad
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Se puede minimizar el deterioro cognitivo frente al paso de los años?</b></p><p>— La inteligencia está compuesta de dos grandes baterías que es la inteligencia fluida y la cristalizada. La <b>inteligencia fluida</b> de velocidad de procesamiento de memoria de trabajo, memoria de corto plazo. Hay una mala noticia, aunque tampoco es tan mala porque se puede mantener con entrenamiento físico, con vida intelectual activa, pero ese pico antes se creía que era cerca de los 25 y hoy sabemos que es más cerca de los 35. Un poco decae, pero se puede mantener decayendo muy poquito en la medida en que hagas ejercicio físico, te alimentes bien, tengas vida intelectual activa y vínculos de cuidado, amor y respeto. La otra parte de la inteligencia, de la cual se componen los test de inteligencia es la <b>inteligencia cristalizada</b>, que es la capacidad de poder relacionar una nueva información con otras cosas.</p><p>Esa no decae nunca, por el contrario, siempre crece, al menos que tengas Alzheimer, Parkinson. ¿Por qué crece? Porque el aprendizaje no es aditivo, no es que cuando yo aprendo una nueva información agregué, adicioné, sumé una información más a mi acervo de conocimiento y de información. Es multiplicativo. Cuando yo conozco algo nuevo, todo lo demás que conocía ahora se multiplica, lo puedo relacionar con esto nuevo. Por eso también las personas que son muy estudiosas o que practicaron mucho algo nos parece que hacen algo sobrenatural porque no tenemos una instrucción para el conocimiento exponencial.</p><p>Como dice <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2024/08/18/la-revolucion-del-bienestar-los-pasos-clave-para-una-vida-mas-larga-segun-sebastian-campanario/" target="_blank"><b>Sebastián Campanario</b></a> es el interés compuesto del aprendizaje: vos vas aprendiendo, aprendiendo, aprendiendo y de repente crece exponencialmente tu capacidad de pensar sobre un tema porque <b>el conocimiento es multiplicativo y no aditivo, entonces la inteligencia cristalizada nunca deja de crecer porque siempre aprendes cosas nuevas, </b>y siempre las relacionas con más y más cosas. Y ese tipo de inteligencia que se requiere en muchos puestos estratégicos en empresas, en gobiernos, no pibes de 20 o 30 ágiles, sino gente de 50, 60, 70 años que tienen mucho conocimiento, una visión muy estratégica y que pueden relacionar nueva información con todo lo que ya saben que es un montón.</p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4YIENYAL4BEETECLZ3JG5ITURM.png?auth=655af4764fd0658cc9c80aaaa6e7ababc38d14e0cb998ecd6619edb3c205c46e&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Los seis marcadores del bienestar: cómo evaluar tu estado físico y mental según el Coach Ejecutivo Diego Kerner]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/03/los-seis-marcadores-del-bienestar-como-evaluar-tu-estado-fisico-y-mental-segun-el-coach-ejecutivo-diego-kerner/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/03/los-seis-marcadores-del-bienestar-como-evaluar-tu-estado-fisico-y-mental-segun-el-coach-ejecutivo-diego-kerner/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, el mentor explica cuáles son los desafíos comunes que enfrentan los líderes y resalta la importancia de entrenar el cuerpo y la mente para establecer nuevos hábitos. Además, destaca el valor de la gestión emocional y el autoconocimiento en el liderazgo efectivo. ¿Qué papel juega el estrés en las corporaciones?]]></description><pubDate>Sun, 03 Nov 2024 03:01:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El<b> coaching de liderazgo </b>se define como un proceso de acompañamiento para ayudar a individuos o equipos, especialmente a altos directivos, a alcanzar su mejor versión. Los coaches trabajan frecuentemente con CEOs en problemas comunes que incluyen dificultades en la delegación y la comunicación. Se enfocan en brindarles herramientas para la autoobservación y el camino hacia un cambio de hábitos. <b>¿Se puede alcanzar un punto de equilibrio? ¿Qué habilidades blandas se valoran más actualmente en las empresas?</b></p><p>En este episodio de <i>La Fórmula Podcast</i>, <b>Diego Kerner</b> coach ejecutivo de alta dirección y equipos directivos menciona los seis marcadores que indican el grado de bienestar de una persona y cómo funciona cada uno: <b>el físico, la regulación emocional, el método RAIN, la práctica contemplativa, la fortaleza mental y gestión de energía.</b> El episodio completo podés encontrarlo en <a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a><b>.</b></p><p>Diego es un reconocido coach de líderes y grupos ejecutivos, así como director académico de dos programas ejecutivos en la Universidad Di Tella enfocados en bienestar y productividad. Su exitosa carrera en el mundo corporativo lo llevó a vivir en Inglaterra, donde se desempeñó como gerente de marketing global y se convirtió en miembro del directorio regional de Cadbury Adams. Además, <b>es autor del libro </b><i><b>Lunes Felices</b></i><b>, </b><i><b>Los 7 pasos hacia una vida más auténtica.</b></i></p><p><b>— ¿Qué es ser un coach de líder?</b></p><p>— A mí me gusta definirlo como que <b>acompañas a alguien o a un equipo a que logren su mejor versión posible</b>. Trabajo sobre todo con CEOs o altos directivos a nivel individual y con directorios o equipos directivos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X5FIBN4XYVF2PE7RERQZPGIBUY.jpg?auth=8de82dbafe25757ba5e9172412c729a9481d83615e91a00e5b77fb81fcd0a61a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Diego Kerner, el proceso de coaching implica ayudar a líderes a observar sus patrones de comportamiento y reconocer la influencia de sus acciones en el entorno laboral, promoviendo un estilo de liderazgo consciente que beneficia a todo el equipo
(Getty Images)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo es una sesión con vos?</b></p><p><b>— </b>La primera es como si yo les pusiera un espejo, entonces es, <b>te ayudo a verte, a ver tus patrones de conducta, en cómo te relacionas con otros.</b> Ahora lo que se está viendo culturalmente es líderes muy agresivos, en el límite entre la asertividad y la agresividad, que son tipos que generan resultados, dejan un tendal de gente abajo, pero no seamos hipócritas, las organizaciones valoraban y premiaban eso. El resultado lo generaste, “el cómo” lo hiciste, no está tan bueno, aunque vos hicieras un cuadro de resultados en algún punto vas a pagar en talento que se va, en dificultades para traer gente.</p><p>Entonces cómo haces para que ese líder que se crió así, dio resultados así y fue ascendido así, de pronto diga: <b>“Tengo que cambiar mis modos y me conviene cambiar mis modos”.</b> Ahí está el primer paso que es el espejo. La segunda es ayudarlo a <b>entrenar nuevos hábitos </b>que parece fácil, pero no es un acto solamente volitivo, vos tenés que ayudarlo a que primero se relacione mejor con sí mismo, hay un montón de estudios sobre la calidad de relación que vos tengas con vos mismo, el diálogo interno, entrenar ciertos aspectos y la tercera fase es cómo convertirlos en el día a día. Es como si fuera un elástico, lo esturo y empieza a aprender nuevas cosas, si vos soltás el elástico vuelve a base cero, entonces cómo sostener ese elástico del cambio que te diría que es lo más desafiante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MGFAKTQ6ORHBVM5NY47TU7BZ6Q.jpg?auth=fb237e0e24e2bf6ba871b13e8ac979144f707998ef4143fad0210968b77bf0d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Diego Kerner, coach de ejecutivos y director de programas académicos en la Universidad Di Tella, destaca la importancia de la autoobservación en el desarrollo de líderes, proponiendo que los altos directivos deben aprender a gestionar su propia conducta y su impacto en los demás" height="1080" width="1920"/><p><b>— En tu libro y tus clases en la facultad mencionas seis marcadores que indican cómo está una persona en cuanto a su bienestar. Está el físico, la regulación emocional, el método RAIN, la práctica contemplativa, la fortaleza mental y gestión de energía. ¿Podrías contarnos de qué se tratan algunos de ellos?</b></p><p>— <b>Bienestar físico</b> <b>significa primero la salud en general, chequeos, todo lo que tenga que ver con tema de médicos. </b>Hoy se está hablando mucho lo que es estrategias de descanso y recuperación porque tenemos un déficit de sueño. Recientemente, leí un estudio, desde el año ‘70 estamos durmiendo una hora y pico menos en promedio. Está demostrado que más o menos una hora menos de sueño es 10% menos de IQ, que es un montón, cognitivamente, pero además estás seguramente más fastidioso y desregulado emocionalmente, más todos los costos asociados a problemas de metabolismo porque no le diste tiempo al sueño que lo haga. Entonces, es una cuestión de: salud, descanso, recuperación, nutrición, actividad física.</p><p>Las <b>artes contemplativas refieren a cualquier tipo de meditación. </b>Tener una práctica sostenida de meditación a los tres meses con un mínimo de 12 minutos diarios, está demostrado que genera un impacto cerebral. No podes cambiar circunstancias, lo que te pasa,<b> pero sí que te relaciones de otra manera con lo que te pasa te cambia la vida.</b> <b>Con la meditación podés darte cuenta cuando estás rumiando</b>, estás en víctima o te estás quejando, identificar eso requiere un entrenamiento. Después está qué hago con eso<b>: tomo perspectiva, reencuadro, me calmo y trato de verlo o aceptar, que requiere un gran coraje. </b>Yo diría que es el gimnasio de la mente. Una de las mejores herramientas es el mindfulness. Está demostrado con un montón de pappers el impacto que genera sobre todo en las funciones ejecutivas y en cuestiones más profundas como los <i>insides</i> y el sistema inmunológico. Yo me quedo sólo con el beneficio más visible del iceberg, que ya es un montón, atención, estabilidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EFFA5XNSZBFQHFMYGRFHBGOXLE.png?auth=06e5ea014d2015ac4255fe1bf2468a6419fe931fca5194633742fe3662bd7e5a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Kerner explica que la práctica de la meditación, sostenida durante al menos tres meses, tiene efectos medibles en el cerebro y ayuda a los ejecutivos a mantener la estabilidad mental, mejorar la atención y gestionar situaciones complejas de manera más efectiva.
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Y qué sucede con la regulación emocional?</b></p><p>— Tiene que ver con cuál es tu sistema de creencia, cuáles son tus emociones predominantes porque a veces tus estados de ánimo vienen chipeados de fábrica, pero en la medida que puedas intimar con tu botonera emocional y te conozcas, sabes a qué cosas sos más proclive. El psiquiatra <b>Jonathan Hyde</b> dice: “El 50% de la gente vienen con chipeo optimista y 50 pesimista”, eso ya lo traes de fábrica, pero la diferencia es que si vos lo podes ver, quizás podes calibrarte y tener un relacionamiento con el mundo real, más basado en las sensaciones que en el rollo mental. El <b>método RAIN</b> es uno de los métodos de <b>Tara Brach</b>, que es una psicóloga y maestra budista, donde trabajas con tres elementos.</p><p><b>— ¿Cuáles son los pasos? ¿Se utilizan para picos de estrés, un ataque de ira o cuando te está por sobrellevar una emoción?</b></p><p>— En realidad las emociones te toman, vos no decidís, te parece somáticamente primero, no aparece en la mente sino en el cuerpo. A mí la ira me agarra como un fuego en el pecho, ya estoy muy entrenado, entonces lo siento. Capaz que el miedo se te cierra el pecho, pero lo sentís en el cuerpo, cuanto antes lo identifiques es mejor, porque más vas a dilatar el punto de explosión. Primero es identificarla, después etiquetarla ¿qué emoción es? Somos bastante analfabetos emocionales con lo cual capaz que no tenemos la sofisticación de cuál es, pero no importa, es de la familia de la ira, estoy enojado. Al identificarla podés disociarte y la podes trabajar. <b>El método es reconocer, aceptar que estoy enojado, a veces decimos: “Yo no puedo estar enojado. ¡Qué vergüenza! Mirá cómo estoy”.</b> Eso no te ayuda, lo reconoces, aceptas y ahí indagás ¿qué será? Para identificar un patrón ¿Te hace acordar a alguien y te enoja?</p><p>Evocas esa situación y la empezas a trabajar ahí más cognitivamente, pero primero relajaste el cuerpo con respiración y bajas la tensión muscular y empezás a indagar ¿qué me está pasando? ¿de dónde viene? ¿qué me conviene hacer? Entonces ahí podés preguntarte “¿Cuál es mi objetivo?” Ponele que me estoy por agarrar a las piñas en la esquina con alguien, si yo tengo que llegar a una reunión, ¿para qué lo voy a hacer? ¿cómo me voy a sentir después? ¿Cuáles son los riesgos que corro? ¿Qué voy a ganar? Le pones un poco de cabeza y la N, en la última revisión del modelo, la autora dijo: “Me nutro ¿qué necesito?”<b> La verdad que necesito un poco de contención, darme un poco de autocompasión o tranquilidad y está bueno porque tenés un protocolo para lidiar </b>con cosas que te dicen: <b>“Gestiona las emociones”. </b>Pero, otra vez, tenés que tener la mente entrenada para hacerlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C7GGE2FSRFHQXGY5RXG5CRQ2D4.jpg?auth=126dc1fcd732f6054edcbfc60008107497ba43850fa802c8682b7c9c94ad7305&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Los seis marcadores de bienestar que propone Diego Kerner son esenciales para evaluar el estado general de una persona, a incluir la salud física, la regulación emocional, el método RAIN, la práctica de meditación, la fortaleza mental y la gestión de la energía
(Getty Images)" height="1079" width="1920"/><p><b>— ¿Cuáles son los aspectos más valorados en la actualidad y en qué deberían enfocarse aquellas personas interesadas en temas de liderazgo?</b></p><p>— El modo de liderazgo tiene que ver con el contexto en el que esté operando para ser líder ¿qué quiero decir? Principios del siglo pasado había básicamente fábricas con líneas continuas, tipos que hacían una tarea rutinaria y repetitiva, y si bien desde lo ético estoy totalmente en desacuerdo, desde lo pragmático y resultadista necesitabas línea de autoridad, o sea modelo militar, autocracia por completo, porque era lo más efectivo. ¿Qué pasa hoy? En un mundo caótico, complejo e incierto necesitas las cabezas totales de las personas, no alcanza con el cumplimiento, se requiere compromiso. Para tener tu compromiso como colaborador, tengo que tener otro estilo de liderazgo, el autocrático no va más. Tiene que ser un líder que, además de las condiciones de siempre, un tipo que sabe técnicamente, tiene visión y estrategia, tiene que ser creativo, tener coraje porque navegar las dificultades del entorno con resiliencia y sin bajar la presión hacia abajo, ser compasivo.</p><p>Hay una autora <b>Margaret Wheatley</b> que está estudiando este tema y explica que primero tienen obviamente mucha más <b>empatía</b> por el sufrimiento ajeno, no significa que eso vaya en desmedro del estilo de liderazgo, sino que cuando tienen que despedir gente, que puede pasar, lo hacen desde otro lugar, dándoles respeto, dignidad, humanidad. Eso cambió un montón y esos tipos tienen mucho más afinada la escucha y la sensibilidad de lo que pasa en el contexto y pueden reaccionar más rápido, son más adaptables. Hoy se habla del <b>grado consciente</b>, un tipo que se conozca, esto que hablábamos antes de la botonera emocional. Como líder, ¿te conoces? ¿Sabes tus fortalezas y debilidades? ¿Sabés qué necesitas? ¿Qué cosas te sacan? S<b>on líderes que tienen esa cualidad de la conciencia que, en vez de estar enfocados en generar dramas, se enfocan en los problemas.</b> La capacidad de generar confianza también entra en juego. Hay un estudio de Google, que tiene un par de años y se llama “Proyecto Aristóteles”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5AUGJZ4WRFDJJILZHL5ADWTLKY.jpg?auth=1938df42b86c7abde31eb1f4b7aa27c6decaa3c854c01fa076926bd269bdb8c1&smart=true&width=1456&height=816" alt="La capacidad de autorregulación emocional es esencial para líderes en altos cargos, ya que conocer su "botonera emocional" y entender sus reacciones naturales puede ayudarles a mejorar su interacción con colegas y enfrentar desafíos laborales de manera más eficaz
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>-¿Como es ese estudio?</b></p><p>-Google arma y desarma equipos todo el tiempo y dijeron identifiquemos cuál es el impulsor de la afectividad de equipos. Ellos pensaban que el primero era el talento de la gente, la heterogeneidad, pero es la <b>confianza</b>. Cuando vas a una compañías y hay confianza, que significa que puedo levantar la mano, decir una idea, criticar, reconocer un error, tenés un montón ya construido porque quiere decir que las ideas circulan, los conflictos aparecen, yo te marco un erro tuyo, vos sos mejor, o yo acepto un error mío y no pagamos costos futuros.</p><p>Después está la <b>cooperación</b> que siempre estuvo, pero hoy es mucho más ¿cómo haces para articular individuos que están compitiendo? Porque no son un tendal de rosas las organizaciones, pero también tienen que colaborar, entonces si generás esa trama de cooperación al menos para proyectos puntuales vas a tener lo mejor de la gente.<b> Cambió el contexto, por eso cambia el sistema de liderazgo lo que pasa hoy es que estamos en una etapa de transición donde hay inercia, gente que todavía está chipeada con formatos antiguos.</b> “¿Queres sacar lo mejor de la gente? metele presión”, dicen y eso está demostrado que no va porque hay rango de presión. Si vos no tenés presión o no tenés estrés, performás mal. Si tu nivel de percepción de desafío está muy por debajo de tus recursos ahí necesitas estrés, pero si yo estoy <i>freakeado </i>porque tengo que hacer un proyecto, no tengo los recursos ni tiempo ni gente ni los conocimientos y me presionan con los tiempos, claramente no va a salir lo mejor de mí y lo que voy a hacer es una conducta defensiva, probablemente trate de culpar a otros, esconderlo y eso reverbera negativamente en la empresa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KBTLNZEOGZHOZOJM7HWRGCOXHU.jpg?auth=5100186e3053d32993a460c6f3dbf0233717f1eb19019d731c68fda57c1746c9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En sus sesiones, Kerner trabaja en ayudar a los líderes a equilibrar la asertividad con la empatía, enseñándoles a obtener resultados sin sacrificar el bienestar del equipo, un cambio que refleja la evolución en las expectativas sobre el liderazgo moderno" height="1080" width="1920"/><p><b>— Hay una frase tuya que dice: “El estrés no es bueno ni malo” ¿Podrías explicarla?</b></p><p>— Lo estudió el psicólogo Mihály Csíkszentmihályi, que tiene un libro muy conocido que se llama <i>Flow</i>. Él dice: “Las fronteras de mejor performance humana está donde tu desafío está 4% por encima de tu percepción de recursos”. El desafío también es una percepción. Si mi percepción de desafío es muy baja y yo no tengo estrés porque<b> el estrés es la repuesta psicobiológica ante un desafío</b>, pero no tener estrés es malo porque, por ejemplo, yo tengo a un boxeador, entra al tercer round, va perdiendo y está relajado, le tengo que decir: “Hacelo por tu familia, te están matando, estás perdiendo”. Ahí necesito estresarlo.<b> Ahí el estrés es bueno porque lo tengo que llevar a ese más 4%. </b>Pero si sobre estreso a alguien, que se llama <b>distrés</b> de forma crónica, lo que hago es quemarlo, el famoso burnout que es una quemada a largo plazo de la gente. Entonces cuando decimos que el estrés no es bueno ni malo depende de cómo estés percibiendo desafíos y recursos. Si vos pensás que estás muy encima del desafío necesitas estresarte más.</p><p><b>— La última pregunta que le hago a todos los invitados es: si pudieras compartir algo que escuchaste, leíste, te contaron, algo que te haya llamado la atención o que te dejó pensando, ¿qué sería?</b></p><p>— Estoy muy metido con lo que es actividad física. Me llegó un papper hace un par de meses que testeaban a altos ejecutivos que hacían actividad física tres o cuatro veces por semana versus los que no hacían. La diferencia en performance ejecutiva era abismal, entonces invito a la gente que dice que no tiene tiempo, que no le gusta, <b>que hagan actividad física no sólo porque generan endorfinas y van a estar mejor sino porque van a performar mejores estrategias y van a estar cognitivamente mejor, que entrenen físicamente y que mediten</b>. Van a pensar con más lucidez y a tomar mejores decisiones, colaborar mejor con otros, ser más resilientes y <b>demanda sólo 45 minutos cuatro veces por semana.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EIYRZ3LJPRFVHGG5JL2DPGUWM4.png?auth=590159f81fbad7d5c62d1dbeeb0addd003c13121dc9e6a97f49458147a61274a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Terapia Postural Holística: el secreto mejor guardado de las celebridades y los expertos del bienestar]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/27/terapia-postural-holistica-el-secreto-mejor-guardado-de-las-celebridades-y-los-expertos-del-bienestar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/27/terapia-postural-holistica-el-secreto-mejor-guardado-de-las-celebridades-y-los-expertos-del-bienestar/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, Ignacio Monti, creador de la TPH, explica cómo la postura refleja nuestras emociones y el estado general del cuerpo. Además, revela la importancia del sistema fascial y destaca al movimiento consciente como la clave para aliviar tensiones y dolores crónicos.]]></description><pubDate>Sun, 27 Oct 2024 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>¿Es posible una vida sin dolores y contracturas? ¿Qué efecto produce el uso excesivo de pantallas en nuestro cuerpo? ¿Puede revertirse? </b>Desde la Terapia Postural Holística (TPH) señalan que los dolores físicos, a menudo, están relacionados con emociones reprimidas y, a través del movimiento consciente, las personas pueden aliviar tensiones y malestares crónicos.</p><p>En este episodio de <i>La Fórmula Podcast</i>, <b>Ignacio Monti </b>creador de la TPH explica de qué se trata el método y cómo el cuerpo se transforma en un reflejo de las emociones y del estado general del cuerpo. El episodio completo podés encontrarlo<b> </b>en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a><b>.</b></p><p>Juan Ignacio <b>“Pepe” Sánchez</b>, exbasquetbolista de la selección argentina y campeón olímpico, quien experimentó la TPH, contó para el nuevo libro de Monti,<b> cómo le permitió aliviar dolores crónicos derivados de su carrera, mejorar su postura y descubrir la conexión entre cuerpo y emociones.</b> Relató que, después de tres años practicando el método, dejó de necesitar analgésicos, recuperó la movilidad de su cadera y eliminó dolores persistentes en la espalda.</p><p>Por su parte, <b>Sebastián Campanario,</b> periodista especializado en innovación, complementó esta perspectiva al afirmar que la terapia va más allá de la corrección postural, ya que propone una integración profunda de cuerpo, mente y emociones que desbloquea niveles de bienestar antes inalcanzables.</p><p>Ignacio, más conocido como Nacho, es Licenciado en Educación física, creador de la TPH y director del Centro Luma, un espacio que trabaja para mejorar el bienestar psicofísico y emocional de las personas. Es un apasionado emprendedor y amante de las montañas y la vida en la naturaleza. Próximamente saldrá a la venta su libro en el que detalla su método para corregir la postura, recuperar movilidad y reducir el estrés, promoviendo la reconexión profunda con el cuerpo y las emociones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SFKVPQFVPJAVJHQKVWEKEJIRQM.jpg?auth=a5547e11800b6ae598612134821e5009c9b8b2adb735bde5d0fb1db2c1b733c1&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Monti, creador de la TPH, explora cómo a través de una práctica consciente de movimiento y postura, las personas pueden mejorar su calidad de vida, reducir dolores persistentes y entender el vínculo entre cuerpo y emociones
Crédito: Freepik" height="2880" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo nace el método “terapia postural holística”?</b></p><p>— El TPH nace de una experiencia personal y con muchas cosas que me iban pasando a mí y que no encontraba respuesta en el sistema tradicional. A los 16 años me habían diagnosticado de un problema en la rodilla y me habían dicho que tenían que operarme, dije que no, yo era deportista, jugaba al fútbol, corría, hacía un montón de actividades. En mi interior dije: “No es por acá” y busqué siete diagnósticos diferentes y muchas otras cosas más.</p><p><b>— ¿Era un problema de movilidad?</b></p><p>— Me dolía la rodilla un montón, iba al médico y me decía que era el menisco, el ligamento. Hice muchas cosas no siguiendo la medicina tradicional, no me operé ni hice ningún tipo de intervención desde ese lugar, seguí haciendo actividad física, entrenando y fortaleciendo, jugando al fútbol y empecé a entender que pasaba algo. Al día de hoy tengo 48 años y no me operé, corrí maratones, escalo montañas y no me molesta. A los veinte y pico de años estudiaba ingeniería y estaba en una especie de burnout, <b>super estresado y tuve un desmayo raro. Ahí empecé a conectarme más con la montaña con el aire libre y dije: “Esto tiene que ir por otro lado”. </b>Pero como una búsqueda personal, era algo interno, entre otras cosas, entendí que mi carrera no era la ingeniería y me dediqué a la educación física. Fue un amor a primera vista, ahí empecé a entender del cuerpo y el movimiento. <b>A mí estudiar educación física me sanó</b> y la sensación es que me pude reencontrar con mi cuerpo. Venía de estudiar una carrera muy racional y cuando me metí en el mundo del deporte desde adentro, fue como descubrir “acá hay algo más”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FNC65FHZMVBQXCNRMHAEOCDKOM.jpg?auth=1b8d5f4b28d4237c8c292c03f087abf6051743c561eb6237d631438c645c8dfd&smart=true&width=1456&height=816" alt="La terapia postural indica que vivimos en una sociedad que prioriza las respuestas intelectuales y reprime las físicas, generando acumulaciones de tensión en el cuerpo que, con el tiempo, se convierten en dolores crónicos y contracturas difíciles de liberar
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Como me describirías el método? ¿En qué consiste?</b></p><p>— Con el tiempo, entendí que el dolor físico tenía más que ver con una manifestación emocional. Empecé a ver que las personas cuando hacían movimientos más conscientes y no solamente como ejercicios repetitivos, les pasaba algo más, no te digo que a sanar, pero empezaban a mermar la molestias, los dolores crónicos, empezaban a sentir que el cuerpo no les era ajeno, a apropiarse de las emociones y de lo que les pasaba. En paralelo hice como 20 años de yoga y me pasaban cosas cuando iba profundizando en mi propio proceso de incorporar movimiento consciente, notaba que tenía más reflejo con mis cuestiones emocionales y trataba de transmitirlo también en las clases.</p><p>Veía que al resto de las personas les pasaba algo parecido y fue casi por pedido de la gente que surge el nombre porque en realidad no era pilates, yoga ni stretching, no era una gimnasia tradicional y les costaba explicar a los demás qué era lo que hacían. <b>El concepto de “terapia postural holística” es una construcción de lo que iba pasando en el proceso de las personas. </b>Una terapia porque justamente tiene esa lógica de continuidad, un trabajo que se va sumando a medida que van pasando las sesiones o clases. La postura para mí era la clave de que se podía ver lo que pasaba en el trasfondo porque desde lo postural comunicamos mucho más de lo que nosotros creemos, la comunicación no verbal, es como un reflejo de nuestro interior, de las emociones y lo que nos va pasando, era el eje que regía o lo que se podía tangibilizar; y holístico tiene que ver con esta mirada integral de las personas, que no era solamente un cuerpo mecánico que tenía dolores, sino también emocional, social, con las múltiples dimensiones de la persona.</p><p><b>— ¿Cómo una emoción puede manifestarse como dolor físico? ¿Cómo descubriste ese proceso en tu propia historia?</b></p><p>— Empecé a explorar e investigar, realicé diferentes tipos de formaciones y me encontré con la fascia, el tejido fascial, que básicamente es un tejido conectivo viscoelástico ubicado por debajo de la piel y que nos conecta. A su vez, todo el sistema muscular está interconectado por este tejido, el cual es una membrana que envuelve cada músculo y le da continuidad. Además, rodea todos los órganos internos, los huesos y cada parte del cuerpo, cuando lo llevamos al sistema muscular, se denomina tejido miofascial y proporcional. Está inervado por todo el sistema nervioso. Hoy se sabe ya que la parte digestiva, intestinal, dicen que es el segundo cerebro, porque también está conectado por el nervio vago, este es otro sistema que nos va interconectando, entonces para empezar a entender este sistema holístico: <b>somos un sistema totalmente conectado</b>, no solamente la parte física sino eso que es intangible que son las sensaciones.</p><p>A nuestra fascia lo llamamos nuestro órgano sensible porque está en todos lados, tenemos un gran sensor que nos recorre todo el cuerpo. Ese sensor, las sensaciones que son precursores de las emociones y que vamos teniendo en el cuerpo, se van transformando después en emociones, pero nacen desde ese registro corporal, que puede ser consciente o no. En realidad tenemos 200 milisegundos entre que el cuerpo censa y lo podemos llevar a la conciencia. Hoy la ciencia tiene forma de medirlo y ya se sabe que, por ejemplo en una discusión, el cuerpo empieza a ponerse en ebullición mucho tiempo antes de lo que pasa en la respuesta. Todo eso intelectualmente lo tengo que frenar, entonces me agarra bronca y qué hago con esa adrenalina, con esa tensión, la respuesta emocional a eso que se gatilla, es una respuesta de estrés, pero que lo tenemos desde que vivíamos en las cavernas, es la misma respuesta. El cuerpo estaba preparado para reaccionar físicamente, tenía que saltar a atacarte o salir corriendo, ahora todo eso queda impregnado en el cuerpo, estos cambios hormonales que se suceden en el momento de la tensión, esa adrenalina, el cortisol, el sistema nervioso, el respiratorio, el cardiovascular, todo se prepara para una reacción física.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BVMIBAF26JCCJHV7BK2UZOGO5A.jpg?auth=537b00ff51be9fa5464474b0b35dfb425d03d576ac36b999033953a78e2829e0&smart=true&width=1456&height=816" alt=""La respuesta emocional a eso que se gatilla, es una respuesta de estrés, pero que lo tenemos desde que vivíamos en las cavernas", dice el experto
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Aun si lo pude descargar o es solamente cuando lo reprimo?</b></p><p>— Depende cómo lo quieras descargar, pero sí. Hoy vivimos en un mundo que priorizamos el intelecto y la repuesta intelectual por todo, por el sistema que construimos, social, cultural. Entonces no podemos tener una respuesta física, o sea si yo me enojo yo no puedo ir a darle una piña a alguien porque voy a tener muchos más problemas. Entonces todo eso queda reprimido, reprimido emocionalmente, pero también corporalmente porque toda esa energía que se puso ahí al servicio de esa respuesta, quedó ahí y eso acumulado en el tiempo, se van sumando capas de tensión y nos vamos adaptando también a eso.</p><p><b>— ¿Ahí empiezan los dolores?</b></p><p>— En el cuerpo tenemos un sistema que se llama el <b>sistema de no dolor,</b> el cuerpo está censando todo el tiempo y no le gusta sentir dolor, porque si sentís dolor no sos operativo para hacer todo lo demás, entonces parte el cuerpo hace microajustes super imperceptibles para que no haya dolor. Una lesión en el tobillo, por ejemplo, puede haber generado una adaptación crónica en la postura y después termina doliendo el cuello, porque somos un sistema integrado, entonces todo eso que vamos naturalizando se nos va haciendo una bola de nieve en el cuerpo. Si a lo postural le sumas lo emocional que te generó esa situación, hace que las fascias también queden retraídas<b>. Hoy todo el mundo está hablando de que tenemos que respirar mejor, porque está todo el sistema respiratorio trabajando en modo de defensa, de ataque y de emergencia.</b> “Me duele la cintura”, es muy común escuchar. Estamos muchas horas del día sentados y sobre todo en Occidente, que nos sentamos en sillas, estamos con las caderas y las rodillas a 90° y eso hace que los músculos de la cadera queden fijos. Cuando me paro después de estar mucho tiempo educando al cuerpo a que eso tiene que estar en flexión para sostener, esa cadera no vuelve a poder estirarse, entonces la articulación que está preparada para moverse mucho más libre, se queda soldada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZGLWKEF5LRC5JCOZQJFMEC2XUM.jpg?auth=2b951bfad89981cd12f7912aac89eba2f781319a7b4e3d6f8f82b3711a243405&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Ignacio Monti, el cuerpo refleja nuestras emociones a través de la postura, sugiriendo que la rigidez corporal y las contracturas podrían ser respuestas inconscientes a traumas o tensiones emocionales no resueltas que el cuerpo asume como mecanismos de defensa" height="1080" width="1920"/><p><b>— Me gustaría profundizar en esto que mencionas sobre la percepción errónea de que la mente controla al cuerpo. No es tan simple, ¿no?</b></p><p>— No. De hecho hay estudios a partir de los que sabemos que <b>el cuerpo tiene mucha más información del cuerpo hacia la mente, que de la mente hacia el cuerpo</b>. Lo que nos pasa es que no sabemos qué hacer con esa información, entonces como no sé qué hacer mejor lo callo y sigo trabajando. Si me duele el cuerpo, como no sé qué hacer, me tomo un antiinflamatorio y sigo porque no tengo más herramientas para poder hacer algo con esto, o los problemas de las terapias tradicionales que te dicen que no. Yo siempre le digo a quienes vienen a las consultas: “Dale un tiempo al cuerpo, conocelo, empezar a ver cómo lo tenemos que mover de una forma adecuada y vas a ver que la cosa cambia”<b>. El cuerpo es la herramienta que tenemos para conectarnos con esta famosa frase de “el aquí y ahora”</b> porque es lo que podemos tangibilizar. El cuerpo es la forma de anclarnos. Lo que yo siempre digo es:<b> subirle el volumen al cuerpo ayuda a que la mente pueda bajar.</b> Y eso es lo que tenemos que aprender. No se puede acallar la mente desde la mente, pero ¿qué pasa si primero trabajamos el cuerpo y todo ese nivel tensional, la adrenalina que tengo, todo eso que vengo sobrecargado y lo bajo? Como estamos tan “acostumbrados” a estar en ese nivel de tensión no lo podemos percibir, pero cuando empezás a hacer movimientos conscientes, decís: “¡Uy! Cómo estoy”. <b>El bostezo está buenísimo y nos permite liberarnos, pero está casi prohibido en algunos ámbitos como una falta de respeto o poco interés.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XHPZLUE4CBCDVPJL6ONOIAZUTM.jpg?auth=d54ee7203017a2f7e25dc70eebc6907cc630af19c775c0be149423578591353e&smart=true&width=1456&height=816" alt="La TPH plantea que el bienestar integral se logra con práctica y consciente, similar a correr una maratón, manteniendo una postura adecuada y utilizando técnicas que permitan una integración entre cuerpo y mente en la vida cotidiana
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Cuál es “el dilema de la última copa”?</b></p><p>— Nosotros siempre culpamos. La culpa es todo un tema para trabajar. Por ejemplo, decimos: “Me quedé duro porque me di vuelta en el auto a buscar la mochila. Me agache para buscar algo en el piso y ahí me quedé duro” y en realidad no es una sola cosa, sino que hay un montón de cosas que vienen pasando en el cuerpo y después de ese movimiento el cuerpo dijo: “Basta, hasta acá te acompaño. No puedo más”.</p><p>Por eso es “la última copa<b>”, el problema no es la última copa sino que tiene que ver con todo lo que tomaste o comiste antes</b>. “Me cayó mal el postre”, decís. Pero antes comiste o tomaste un montón o mezclaste. Con el cuerpo pasa lo mismo. Hay tensión, malos usos y abuso del cuerpo que se va acumulando y si no vamos haciendo algo para descongestionar y liberar esa tensión si me agacho a buscar un papel o levanté algo del piso, me tiró la cintura y me tienen que poner algo porque no me puedo mover y estoy una semana en cama. El problema de lo que te pasó en ese momento, salvo que sea algún hecho traumático, algún golpe, accidente, algo puntual, debería ser algo que podamos hacer sin mayores dificultades, teniendo el cuerpo disponible, el apoyo bien en las caderas, la columna flexible que para eso fue creada. Trabajando el cuerpo de forma consciente, en poco tiempo eso se revierte, el cuerpo responde. El cuerpo tiene esa magia y la posibilidad de adaptarse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JMSY2FMZNBDW3ONHEOUX47GH3E.jpg?auth=f8f323280941b7f8f91f886fd7ac702b61f06bb54486dc6dec7c14538336ced4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Monti destaca la importancia de educarse sobre la respiración adecuada, sugiriendo que una respiración diafragmática mejore el funcionamiento de los sistemas del cuerpo y reduzca la tensión en hombros y cuello, común en aquellos con posturas encorvadas" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cómo se hace para que sea un estilo de vida y no solamente la hora de práctica de yoga o de Terapia Postural Holística?</b></p><p>— Con práctica. La realidad es que hay que entrenarnos, así como cuando queremos correr una maratón. El primer día probablemente no pueda correr ni una vuelta manzana, pero sosteniendo el entrenamiento y con el tiempo y sumándole otros criterios y otros cuidados, probablemente después de X cantidad de tiempo logre correr una maratón. Con esto pasa lo mismo.</p><p><b>— Recién mencionaste la respiración y hay muchos tipos. ¿Existe una forma correcta o depende de lo que le funcione mejor a cada persona?</b></p><p>— En realidad parte del sistema respiratorio tiene que ver más con<b> inspirar y exhalar a través de la nariz porque tiene unos pelitos que filtra el aire, unos sistemas que humidifican y calientan el aire</b>. Con eso garantizamos que el aire llegue a los pulmones filtrado con la temperatura y humedad adecuada. Si respiras por la boca y tomas algo de impureza no hay nada más que lo filtre, entonces la forma adecuada siempre es inspirar a través de las fosas nasales.<b> Después la mecánica respiratoria tiene que ver con usar el diafragma y toda la caja torácica.</b> El tórax es un gran fuelle que se expande y se contrae, cuando inspiro no solamente el diafragma baja y me genera diferencia de presión a nivel de los pulmones y eso hace que entre el aire, sino que eso hace que cuando se relaja, baja. Si ves a un chiquito respirando respira todo el tiempo con toda la capacidad. En adultos, el tórax es parte de lo que encorsetamos y cada vez estamos más rígidos y decimos: “No puedo respirar”<b>.</b></p><p>Cuando estás encorvado no tenés espacio para que el diafragma, el tronco, pueda moverse.<b> Si tenés una postura erguida te cambia la respiración, porque cambia la conciencia corporal y los sistemas funcionan mejor.</b> Los músculos cuando empiezo a sentir que no puedo respirar, usan los sistemas auxiliares. El sistema nervioso censa eso y dice: “No está entrenando aire ¿cómo hago?”. Ahí abrís la boca porque necesitas entrar más aire y los músculos auxiliares de la respiración suben los hombros. Entonces, entre la tensión que cargamos y el esfuerzo que usamos para respirar la zona de hombros está complicadísima<b>. Cuando cambias la respiración los hombros bajan solos porque tienen lugar de nuevo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E7OVAHKLWRF3LDANSP6L5YQCO4.jpg?auth=8eacd9f0b53ea8ed6ddb28fe48f70619ef5dff7beaf35f6d70b484123a91eb82&smart=true&width=1456&height=816" alt="Monti dice que una postura erguida cambia la respiración, porque 
"cambia la conciencia corporal y los sistemas funcionan mejor" 
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Por qué es que casi todos tenemos las mismas malas posturas?</b></p><p>— Cada vez nos movemos menos y estamos todo el tiempo con las pantallas. Estamos horas y horas. El problema es que hoy los chicos están con esos temas posturales porque los adultos, crecimos con otra realidad. Hoy las pantallas están presentes desde que son chiquititos, los ves a los 4 años que están encorvados, tienen acortamiento, cada vez tienen menos educación física en el colegio y a veces tampoco es la más adecuada y lo digo siendo profe. Desde la currícula no había nada que integre el cuerpo humano para entenderlo en sus múltiples dimensiones, y <b>hoy los chicos están horas sentados en lugares cada vez con una iluminación artificial</b>, en poco contacto con la luz solar, con más exposición a las pantallas, entonces la educación física para mí tendría que ser un lugar donde nos enseñen, todo eso que hablábamos recién, a conectarnos con el cuerpo, porque <b>a través de nuestra conexión propia con nuestro cuerpo también podemos contarnos con los otros</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53AW3IN7TNBGXJDHEXOCW6XM2U.jpg?auth=3b9d74ec3c9d1778ee28e4850a9259b5ac755c6a27816b7d5742450cd6d148c3&smart=true&width=1456&height=739" alt=""Cada vez nos movemos menos y estamos todo el tiempo con las pantallas. Estamos horas y horas", dice el experto, quien recomienda siempre tener una postura erguida y hacer respiraciones por la nariz 
ejercicios de yoga (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="739" width="1456"/><p><b>— Hay un capítulo en tu libro que se llama “¿Cómo nos ven? ¿Cómo nos vemos?”</b></p><p>— Sí. Tiene que ver con esto que veníamos hablando. Desde la postura transmitimos algo, pero primero es un reflejo de cómo nos vemos a nosotros mismos. Si desde lo interno me pasa algo emocional, físico y demás, probablemente esté en otro esquema postural. <b>Hay una relación directa entre lo que sentimos, lo que nos pasa emocionalmente y corporalmente</b>. Hay un <i>storytelling</i> corporal, tenemos nuestra historia personal impregnada en nuestro cuerpo, entonces a medida que nos vamos conociendo y pudiendo trabajar desde el cuerpo y dejar que la tensión probablemente salgan tensiones emociones históricas que ni siquiera sabíamos que teníamos porque estaban recontra tapadas, esos famosos traumas que quedan impregnados en el cuerpo y eso hace que tengas dolores recurrentes en diferentes partes.</p><p>Si no puedo reprocesar esa información y ser mucho más consciente de lo que me va pasando, me va a generar esa adaptación constante para proteger esa zona y puede ser desde algún dolor histórico que haya tenido o una operación a algo emocional. Por ejemplo, alguien que se lastima el tobillo y tiene miedo que le vuelva a pasar porque lo pasó mal o el recuerdo que tuvo de esa lesión fue tremenda. Pasa mucho en los deportistas de alto rendimiento que después mecánicamente vuelven a estar aptos, pero empiezan a tener cierto grado de temor frente a situaciones de juego parecidas a las que tuvieron en la lesión. Pasa con deportistas de élite y también desde el amateur o una persona que no hace deportes, pero que tuvo algún problema en el cuerpo en un momento y quedó instalado en proteger esa zona.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UVPPAT3WKNGBHN4JV6DAZWC264.JPG?auth=96e438718bf9bbd7cb844d4bbc7c64ba1ad95d9a17811c81a87d645df4cf47f2&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=900" type="image/jpeg" height="900" width="1600"/></item><item><title><![CDATA[La razón por la que el 92% de las personas falla cuando empieza una dieta]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/13/la-razon-por-la-que-el-92-de-las-personas-falla-cuando-empieza-una-dieta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/13/la-razon-por-la-que-el-92-de-las-personas-falla-cuando-empieza-una-dieta/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, el médico especialista en nutrición, Martín Viñuales, advierte que las restricciones en la alimentación pueden provocar efectos negativos en la salud, y propone un enfoque equilibrado y sostenible que priorice la calidad de los alimentos y la actividad física. ¿Es útil contar calorías?]]></description><pubDate>Sun, 13 Oct 2024 03:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Una <b>alimentación adecuada</b> es esencial para mantener un estilo de vida saludable y prevenir enfermedades. Para lograrlo, es crucial aprender a armar un<b> plato equilibrado</b> que incluya una <b>variedad de nutrientes,</b> como<b> verduras, hortalizas, fibra, proteínas, legumbres y también carbohidratos integrales y grasas saludables en cantidades moderadas. </b>Esta diversidad no solo garantiza una ingesta nutritiva, sino que promueve hábitos alimentarios sostenibles y satisfactorios a largo plazo, ayudando a crear una relación más positiva con la comida.</p><p>En este episodio de<b> </b><i><b>La Fórmula Podcast</b></i><b>, </b>el médico especialista en nutrición <b>Martín Viñales</b> (MN 85186) analiza las razones por las cuales<b> el 92% de las personas que inician una dieta fracasan y explica qué es la resistencia biológica y cuáles son los efectos causan las dietas restrictivas en el almacenamiento de grasas. </b>También destaca la importancia de consumir alimentos de calidad en lugar de <b>contar calorías</b> y de crear el hábito de realizar ejercicio físico para aumentar la masa muscular y favorecer el metabolismo. El episodio completo podés encontrarlo en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><i><b>Spotify</b></i></a><b> </b>y<b> </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><i><b>YouTube</b></i></a>.</p><p>Martín es médico graduado de la UBA con más de 25 años de experiencia en nutrición. Es conocido por su enfoque en la nutrición deportiva y salud integral. Se especializa en asesorar a deportistas y personas que buscan mejorar su rendimiento físico a través de una alimentación adecuada. Es autor del libro <i>La comida como aliada</i> y se dedica a la educación nutricional, ofreciendo charlas y talleres para promover hábitos saludables. También comparte contenido sobre nutrición en redes sociales y ha colaborado en diversos medios, uno de ellos <b>Infobae</b>, para educar al público sobre la importancia de tener una buena alimentación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T4D3DZ6575FDTPAYB6JJYUVXCA.jpg?auth=404cdbc201688c706d5ab60670a72020385f2ec73482dc3eb4a89c8297c69b86&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los fitoquímicos presentes en frutas y verduras, como los carotenoides y el licopeno, han sido identificados como los únicos mecanismos anticáncer y antienvejecimiento, según investigaciones recientes, reforzando la importancia de una dieta rica en vegetales
(iStock)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Mencionaste en una entrevista que el 92% de las personas que empiezan una dieta, fallan. ¿Por qué es tan alto el número? ¿Por qué cuesta tanto mantener hábitos saludables?</b></p><p>— Hay varias cosas que confluyen. Primero que las dietas en general confrontan a la biología estructuralmente y tiene que ver con la evolución. Los humanos tenemos más de un millón de años de evolución y si hay algo que fue moneda frecuente en la evolución fue la restricción. Hay que pensar que venían hambrunas, sobre todo en los inviernos donde no había fruta, verdura, los animales morían, invernaban, entonces mucha falta de alimento hizo que los humanos durante muchísimo tiempo viviésemos hambrunas e incluso muchos morían. Así se va armando la especie, desarrollando una capacidad enorme de ahorro genética. <b>Somos muy eficientes para ahorrar</b>, de hecho, tenemos más de 600 genes que ahorran grasa, entonces cualquier situación restrictiva, desde la cantidad de calorías que restrinjo o saco macronutriente, como pasa en las dietas keto con los hidratos de carbono o si me pongo muy vegetariano y saco las proteínas, <b>todo eso es leído por la fisiología como una falta de nutrientes y despiertan mecanismos contra regulatorios que son muy eficientes</b>.</p><p>Cualquier dieta per sé confronta a los genes que se van poniendo eficientes de a poco según detalla el experto. “Empezás una dieta y los primeros diez días sacas los hidratos de carbono, entonces baja la insulina, empezas a bajar de peso, pero empieza a subir la arginina, que es otro neurotransmisor que se genera en el estómago, que genera metabolismo lento y compulsión a almidones, entonces el paciente te dice: ´Venía bien, había sacado todas las harinas, pero el día diez me comí 8 medialunas´”, dice.</p><p>Y suma: “De base tenés un principio fisiológico que la restricción te lleva a esos mecanismos contra regulatorios, además que el metabolismo se pone lento, sos más eficiente para ahorrar lo que comes, por eso probablemente <b>una de los pretores de sobrepeso, de obesidad, es hacer dietas restrictivas. </b>El segundo punto es que, en general, lo que se propone es una cosa muy estricta, rígida, impecable y los humanos funcionamos en un mecanismo que es: cuando rompo algo, sentí que rompí esa expectativa, la traicioné y la potencio. Entonces, me comí un alfajor y ya está. Está todo mal, ahora me como siete. Así funciona en el 92%. Los trabajos de conducta humana muestran que ese mecanismo es muy frecuente en los seres humanos, entonces la propuesta a nivel conductual está equivocada porque potenciamos ese mecanismo de ruptura expectativa y por otro lado fisiológicamente es insostenible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RXU74ZO5XBA5TBXIJA6EIOHQBQ.jpg?auth=89674835f3075519bfedd20563a1aba9139b5c2ca4fa534ee964280b66abe587&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El 92% de las personas que inician una dieta fracasan debido a mecanismos biológicos que enfrentan las restricciones alimentarias, como la reducción de insulina y el aumento de neurotransmisores que desaceleran el metabolismo y generan compulsión alimentaria, según explica Martín Viñales" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Cual es una propuesta adecuada? ¿Qué le recomendás a tus pacientes?</b></p><p>— La clave es entender lo profundo de la fisiología humana que es bastante más compleja que las simplificaciones que se hacen cuando se proponen el ayuno intermitente o la dieta keto, porque se subestiman un montón de mecanismos que suceden después. <b>El plan alimentario tiene que, en vez de confrontar, colaborar con la fisiología.</b> Hoy por ejemplo está muy presente en los tratamientos actuales todos los análogos de GLP1, que es un péptido que se produce en el intestino y tiene que ver con el mecanismo de saciedad, y en realidad esos análogos copian algo que produce el intestino cuando comés adecuadamente.</p><p><b>— ¿Te referís a Ozempic, Saxenda, las drogas que tienen GLP1 y están siendo muy utilizadas actualmente?</b></p><p>— Sí. Hay unas nuevas que salieron en Estados Unidos también. En el estómago, cuando vos comes proteínas de buena calidad, una pechuga de pollo o clara de huevo o un vaso de leche, cuando comes colores, choclo y tomate, apio y mandarina, fitoquímicos, verduras, o una grasa buena como un chorro de oliva, una yema de huevo, unas nueces, <b>la superposición de esos nutrientes producen una cantidad adecuada de GLP1</b> que viaja inmediatamente al cerebro y produce mecanismos de saciedad profundos que, además, al metabolismo lo saca de ese modo ahorro.</p><p>Entonces, si ese mecanismo tiene que ver con imitar algo que se produce comiendo, lo que es rarísimo es que todavía no le demos entidad al gesto de comer adecuadamente, cuando además eso conlleva otros beneficios. <b>Las frutas y las verduras tiene fitoquímicos que son los únicos mecanismos identificados hasta el momento anticáncer y antienvejecimiento.</b> Las<b> naranjas</b> tienen carotenoides que inhiben genes de<b> cáncer de pulmón, </b>que tienen que ver con un montón de factores tróficos de la piel, el licopeno del tomate inhibe la expresión de genes de cáncer de próstata y eso sólo se obtiene a partir de la matriz de alimento, entonces no se trata solamente de tener sobrepeso, se trata de que los nutrientes nos aportan un montón. Con la epigenética sabemos que <b>todos los días los humanos prendemos y apagamos genes de cáncer, de longevidad </b>y está muy vinculado a la alimentación porque es lo que pasó durante un millón de años. <b>Recortar nutrientes con el sólo objetivo de bajar de peso es un disparate</b> porque además, primero que todo, está la salud.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4D57FKG2YRGPFF2E6QZXSWYON4.jpg?auth=685be966b7909c60e702152d76c9117b4440615a27529019110db81118c16339&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una alimentación equilibrada debe incluir una variedad de nutrientes esenciales como proteínas, fibra, carbohidratos integrales y grasas saludables
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Supongamos que tenemos tres platos: uno con 1500 calorías de proteína, como una pechuga de pollo con verduras; otro con 1500 calorías de un Big Mac con papas fritas; y un tercero con arroz. ¿Cuál es la diferencia en cómo interpreta el cuerpo esas mismas calorías?</b></p><p>— Eso se llama <b>“balance energético” </b>y fue un concepto que durante mucho tiempo estuvo vigente. Como 1500 calorías y gasto 1500 calorías, mantengo el peso, y si como 1800 y gasto 1200, aumento de peso. Es una sobresimplificación porque sabemos que es muchísimo más complejo lo que sucede. Lo que primero hay que pensar es que esa proteína aporta, entre otras cosas, triptófano que da mucha saciedad, además tiene gastro digestión, al cuerpo digerir una pechuga de pollo le produce un gasto altísimo, “gasto termogénico de digestión”. En inglés se llama TEF, <i>termic efect of feeling,</i> que es gasto que equivale a correr media hora. Entonces está aportando calorías, pero a su vez hay mucho gasto en el proceso de digerirlas, y como último mecanismo interviene directo en la formación de masa muscular, que es un fuerte determinante en metabolismo basal, o sea, decide cuánto gasto yo aunque esté sentado un domingo comiéndome una torta en un cumpleaños.</p><p>Si yo tengo un nutriente como la proteína, que tiene gasto altísimo de digestión, interviene directo en el mecanismo de saciedad, esa saciedad a su vez implica que las próximas cuatro horas yo no coma galletitas. Tengo que ver ese todo porque el paciente que comió una pechuga de pollo que quedó saciado y comió menos pavadas. ¿Esas calorías se cuentan como todas? Ese plato si tiene 1500 calorías la verdad que no importa demasiado, <b>ahora si comés 600 calorías de torta que tiene azúcar, grasa, un montón de cosas, es totalmente distinto.</b> Hay un trabajo de Oxford del año 95 que se llama “<i>Are all calories equal?</i>”, “¿Son todas las calorías iguales?” Yo me acuerdo que lo leí hace mucho tiempo y me impactó muchísimo, porque eso no estaba planteado. Algo que hoy sabemos más abiertamente. Sale una publicidad que te pone una golosina y te dice: <b>“Las mismas calorías que una manzana”.</b> Es casi una falta de respeto porque la manzana tiene un montón de mecanismos protectores. Que comas la golosina porque te gusta, te hace bien, tiene que ver con el momento social, está bien, pero <b>una cosa que lo comas porque te da placer</b>, como por ejemplo un rico chocolate, <b>y otra cosa que creas que es lo mismo que estar comiendo una manzana.</b></p><p><b>— ¿Por qué la insulina parece ser clave en temas de pérdida de peso, bienestar y estabilidad de energía? ¿Cómo influye en mantener bajos o estables los niveles de azúcar en sangre?</b></p><p>— La insulina es una hormona que produce el páncreas y es la hormona más anabólica que existe, favorece la formación de tejidos en general, así como la formación de grasa y de músculos, entonces cuando se propone, por ejemplo, entrenar en ayunas, que es otra de las cosas que andan dando vuelta, hay que pensar que uno en el entrenamiento puede perder peso, pero también tiene que perseguir aumentar la masa corporal. <b>El músculo es un punto importantísimo de la fisiología humana </b>porque perdemos espontáneamente masa muscular a partir de los 35 años aproximadamente, el 1% de músculo por año, en un proceso que se llama sarcopenia, que no es un proceso irreversible. Si estás pendiente de que la alimentación cubra el aporte de proteínas diariamente, esa sarcopenia disminuye bastante porque no hay que recurrir a la proteína del músculo. Si estimulás a la masa muscular, ese músculo estimulado y nutrido se conserva mucho mejor y la masa muscular tiene que ver con aspectos vinculados a la salud, entre otros a mantener un peso adecuado, porque un kilo de músculos metabólicamente es muy activo.</p><p>Si hago una actividad física que construye masa muscular, esa actividad física además del gasto per sé, hice formación de masa muscular y me deja un tejido metabólicamente mucho más activo que consume muchísimas más calorías. Si yo voy cuatro veces por semana a hacer algún tipo de actividad física de resistencia y el domingo me siento con amigos a comer esa torta, el impacto que va a tener en mí es totalmente diferente porque tengo un metabolismo basal aumentado, o sea que <b>el beneficio de la actividad física no es tanto lo que gasto durante la actividad, sino si esa actividad física construye masa muscular</b>, por eso en la primer consulta yo les indico a los pacientes qué tipo de actividad física tienen que hacer, la que puedan, pero que esté bien direccionada, que no se pasen una hora caminando en la cinta que no les va a hacer mal, pero es una hora no muy bien invertida. La insulina es la hormona que más promueve la formación de músculo con todo el beneficio que tiene formar masa muscular, porque hasta previene mecanismos vinculados al cáncer, la osteoporosis, la inmunidad y no podés proponer que esa actividad física no favorezca la formación de músculos haciéndola en ayuno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SET2HBLHCBHJRNXVKEMU7FHTLE.png?auth=674c0fe9ad62096540fb486660041fd5a3d4e96c44524423b6ad8aecb8ec88fd&smart=true&width=1456&height=816" alt="A diferencia de una golosina, una manzana no solo aporta calorías, sino también fitoquímicos protectores que inhiben genes de cáncer y promueven la salud. Este fruto contiene nutrientes que favorecen la digestión y su consumo regula los niveles de insulina
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Es bueno consumir huevos?</b></p><p>— Si comés un revuelto de huevos tenés proteínas de alto valor biológico, la clara de huevo es una maravilla, tiene valor biológico 100, no hay mejor calidad de proteína identificada en el mundo que la clara de huevo y es relativamente accesible. Un revuelto de clara de huevo con una yema. La yema tiene todas las vitaminas que requerimos A, B1, B2, B3, B6, B12, E, D, no tiene C, que es una vitamina fresca. Pero si comes una mandarina o una naranja tenés un poquito de insulina fisiológica porque la comes a la naranja con hollejo, con gajo, que hace que haya una digestión lenta y se liebre muy poca insulina. La insulina justa para que la actividad física promueva la formación de músculo, no tengas un exceso de insulina que impida perder peso y además como nutriente, es una maravilla. Porque esas proteínas de la clara que van a formar masa muscular, la grasa buena que tiene la yema, forma testosterona que es la hormona masculina que también tienen las mujeres, que es fundamental para favorecer ese aumento de masa muscular.</p><p><b>— ¿Qué tipo de platos le recomendás a los pacientes en consulta? ¿Son similares para todas las personas o hay que ajustar la dieta según cada caso?</b></p><p>— Obviamente que hay que tener en cuenta la individualidad de cada persona porque eso es fundamental. Si viene un paciente que tiene una enfermedad renal, tenés que calcular la cantidad de proteínas que come. En general hay que armar un plato teniendo en cuenta todo esto que fuimos diciendo:<b> proteínas de buena calidad </b>porque tiene que ver con el gasto de digestión, con formar masa muscular<b>; tiene que tener fitoquímicos de frutas y verduras, </b>que eso es un punto importantísimo porque<b> la gente se enloquece y dice: “Choclo no, apio sí, mandarina no”</b> y es una pavada. En Australia hicieron hace muchos años un trabajo muy interesante con dos grupos de pacientes. En un grupo se pesaban y medían entre ellos y controlaban la comida. El grupo dos fluía. El objetivo era ver, bajo la misma comida y actividad física, qué respuesta tenían. Uno a priori piensa en el que es más prolijito, el que era más metódico le iba mejor y no. Le fue mejor al grupo dos que no sabían demasiado, pero probablemente tenga que ver con el cortisol, con las hormonas de estrés que se genera en ese estar demasiado atento. El cortisol es una hormona antilipolitica, lipogénica y proteolítica, destruye masa muscular, al revés de la insulina que favorecía la formación de músculo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOTRBJKF25DWHJOZPQ6FTYG47I.jpg?auth=2a6519c3b89c769fb02663ce32e58a8b6e82fc6a7c9e79a0f1d1a763ba127063&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El experto habló de la sarcopenia, pérdida de masa muscular que comienza alrededor de los 35 años, y que puede ser contrarrestada con una dieta rica en proteínas y ejercicio físico regular" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Trae consecuencias para el cuerpo vivir en restricción y bajo la lógica de “hago todo bien, hago mal”?</b></p><p>— Cuando lo confrontas con una restricción pones más eficiente al cuerpo para ahorrar y lo pones eficiente por todos lados. Aumentando el mecanismo de hambre después de una dieta restrictiva o que sacaste más los nutrientes, bajas los mecanismos de saciedad, lo cual tenés más ganas de comer y te cuesta parar de comer. Aumentas la capacidad de absorción de esos nutrientes, favorecés el depósito. Una vez depositado disminuís la capacidad de oxidación de eso porque bajas las hormonas tiroideas. Hay un montón de mecanismos adaptativos a esa restricción. Entonces no es que no pasa nada, pasan un montón de cosas, desde mecanismos profundos del cerebro de hambre, aumento de saciedad. En medicina hay un principio que es antes que nada no dañar. Es un principio básico que vos decís: “No puedo proponer nada que genere daño”. Puedo no tener la solución a una enfermedad porque la medicina no la descubrió, pero no puedo proponer algo que dañe cuando ya hay evidencia que daña.</p><p><b>— Respecto a la actividad física, ¿hay un ejercicio en particular que crees que tiene mejores beneficios? ¿Cuál recomendás?</b></p><p>— Obvio que todo lo que puedas hacer de actividad física va a estar bien si no te lesionas, si no haces nada muy extremo, siempre va a sumar. Si queremos ser más específicos, está bueno tener el dato correcto para que ese esfuerzo esté lo mejor direccionado posible en el poco tiempo que tenemos hoy en día. Está claro que los ejercicios que generan masa muscular son muy importantes porque aumentan la mitocondria en la masa muscular, aumentan unas proteínas que son las que se acoplan a la grasa y las que incluso consumen en reposo. Entonces, siempre digo: “Traten de hacer un estímulo a todos los grupos musculares”.</p><p><b>Hay tres grandes grupos de músculos</b>: uno son las piernas, que son más de la mitad de la masa muscular; otros son los músculos, que extienden, que son el pecho, el hombro, el tríceps, y que se hacen con un tipo de ejercicio de este tipo; y otros son los músculos que flexionan, que son el bíceps y el dorsal. Uno debería, si lo quiere complejizar un poco ,ir a un gimnasio y hacer flexores, extensores y piernas. Y si lo quiere hacer en su casa puede hacer, como hicimos varios en la cuarentena, un push up que si te cuesta mucho lo haces contra la mesa o contra la pared, y algo de flexión que lo podes hacer con banda elástica o con mancuernas. En general, sabemos que <b>el ejercicio tiene que durar por lo menos 45 segundos o un minuto</b> para que esa generación de mitocondria y de masa muscular sea más eficiente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OC2GYXLLPJHMDK4TOCCAHW5QTY.jpg?auth=81d4fe0a069cb9c4eccb6e866ceedcf0fb1139bfad53ef3b8ce6322e96aac89c&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los ejercicios de resistencia, que involucran los principales grupos musculares como piernas, pecho y bíceps, son clave para aumentar la mitocondria en los músculos, mejorando la eficiencia metabólica incluso en reposo, lo que favorece la pérdida de grasa
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— ¿Una flexión debería durar 45 segundos como mínimo?</b></p><p>— Claro, no tiene que ser que le pones un peso porque a los diez segundos no podes más. Lo interesante es que lo puedas sostener un poco más y que a los 45 segundos aparezca esa dificultad, porque ahí es un poco más eficiente la formación de músculo que se produce y que es nuestro objetivo final. Podés hacer un ejercicio de flexión, uno de extensión, uno de piernas y hacerlo tres o cuatro veces. Y si no podes ir un día, hoy hago piernas, otro día hago extensores, otro día hago flexor. El aeróbico lo ideal es empalmarlo, porque tenés un vaciamiento glucógeno, o sea estuviste gastando el azúcar, estuviste generando esa mitocondria, 15 a 20 minutos de aeróbico posterior son muy importantes porque promueven esa lipolisis después de ese ejercicio anaeróbico.<b> Lo importante es que haya actividad física mixta donde hay una parte anaeróbica y una parte aeróbica.</b> Si tenemos una hora la idea es optimizar los dos tipos de estímulos.</p><p><b>— La última pregunta que le hago a todos los invitados es: si tuvieras que compartir algo que escuchaste recientemente y te haya llamado la atención por su interés o relevancia, ¿qué información consideras importante difundir?</b></p><p>— Es difícil pero justo hace un poco un paciente me trajo un libro, me dijo: “Quiero que lo leas. Es un libro de interés general, que es el último bestseller del New York Times, y es sobre la longevidad. El autor empieza diciendo que cuando él estudiaba medicina tenía un sueño recurrente que era que iba caminando por la calle y caían huevos del cielo. Y que él iba con una red tratando de evitar que esos huevos caigan al piso. Cuando se recibió y hacía guardias que te despiertan cada dos minutos por un paciente, cada vez que dormía ese sueño se le intensificaba y él no lograba mirar para arriba y ver si los huevos caían del cielo, si los tiraban de un edificio, si los tiraba Dios o quién era.</p><p>Con el tiempo, se dio cuenta que lo que eso representaba es que él estaba llegando tarde al momento que el paciente caía porque dice: “Cae un paciente a la guardia que viene con una enfermedad pulmonar compleja, complicadísima y está fumando hace 40 años. Yo llegué en el último momento a frenar que ese huevo caiga y no tenía mucho para hacer” o con diferentes situaciones, entonces él dice: “Me di cuenta de que tenía que trabajar en evitar que estuvieran tirando los huevos”, que es la prevención. Como corolario de lo que estuvimos hablando, él dice: “La masa muscular previene la diabetes, la hipertensión, el cáncer, el Alzheimer. Al final, tenemos que pensar que lo que hacemos a los 30, a los 40, a los 50 es prevenir o promover una buena longevidad, si promovemos un adecuado cuidado de la masa muscular y evitamos aumentar el tejido adiposo”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NTUSR26UMFBXZLXZBOACU3YR7I.jpg?auth=e09887d26426218b48f1a82f343caa72d3dd9c5b120fb003e89849a892064511&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=900" type="image/jpeg" height="900" width="1600"/></item><item><title><![CDATA[La “generación ansiosa” lo tiene todo, pero se siente vacía: el enigma del malestar actual ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/06/la-generacion-ansiosa-lo-tiene-todo-pero-se-siente-vacia-el-enigma-del-malestar-actual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2024/10/06/la-generacion-ansiosa-lo-tiene-todo-pero-se-siente-vacia-el-enigma-del-malestar-actual/</guid><dc:creator><![CDATA[Milagros Hadad]]></dc:creator><description><![CDATA[En este episodio de La Fórmula Podcast, el consultor en innovación y economía del conocimiento, Augusto Salvatto, analiza el malestar social actual, destacando el estrés, la ansiedad y el burnout como síntomas de un problema colectivo. Además, examina el hiperindividualismo, la “felicidad fingida” y explica de qué se trata la cultura algorítmica]]></description><pubDate>Sun, 06 Oct 2024 03:01:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>¿Por qué nos sentimos ansiosos, desconectados y más perdidos que nunca en un mundo que pareciera ofrecer cada vez más oportunidades?</b> El malestar latente está inserto en nuestras sociedades, donde el sufrimiento es silenciado y la felicidad se impone como un mandato. En una sociedad posmoral que celebra la inmediatez, se vuelve fundamental valorar la vida en comunidad, plantear los problemas que nos aquejan desde una mirada más global y repensar las formas de vincularnos.</p><p>En este episodio de <b>La Fórmula Podcast,</b> el consultor en innovación y economía del conocimiento <b>Augusto Salvatto </b>explora el malestar en la sociedad actual y<b> considera al estrés, la ansiedad y el burnout como síntomas de un problema colectivo </b>que trasciende lo individual, impulsado por una cultura algorítmica e hiperindividualista.</p><p>Además, aborda <b>el fenómeno del “atracón” de contenidos</b> y la<b> “felicidad fingida”,</b> donde la superficialidad y la búsqueda constante de placer distorsionan la verdadera satisfacción; y cuestiona la ambigüedad moral actual y plantea si estamos cada vez más cerca de un hedonismo que carece de valores sólidos en los cuales sostenerse. El episodio completo podés encontrarlo en<b> </b><a href="https://open.spotify.com/show/2TZKJJmj9WQkcTZ34T09or"><b>Spotify</b></a><b> y </b><a href="https://www.youtube.com/@Milihadad"><b>YouTube</b></a><b>.</b></p><p>Augusto es politólogo, licenciado en Relaciones Internacionales de la UCA y profesor. Tiene un minor en A. Latina Contemporánea (PUC Chile) y una maestría de la Universidad de Salamanca y de la Sorbona de París.</p><p>Fue reconocido por la Comisión Fulbright de los EEUU y por la Fundación Carolina de España. Además, es fundador y director de la Consultora Panorama y se especializa en innovación, transformación digital y futuro del trabajo. Es Director de Diversidad Global en Nawaiam y coautor del best seller La batalla del futuro (LEA). Es autor de los libros <i>La batalla del futuro: algo en qué creer</i> y<i> País de mierda: Ideas y reflexiones sobre el mejor país del mundo</i>, junto a su hermano Mateo Salvatto. Su última publicación es <i>La era del malestar. Algoritmos y redes antisociales.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/22ERGDG4G5GKJIIR6D3Z5J42NQ.jpg?auth=13a603cac31424021bdeec0a8ad1a19ec6057c95bbef946c9dce0c8abb3ae095&smart=true&width=1280&height=720" alt="La era del malestar se caracteriza por una pérdida de comunidad, donde el individualismo y la cultura algorítmica crean una especie de "monoambiente digital", eliminando las experiencias compartidas y priorizando la satisfacción personal a corto plazo
(foto: Antena 3)" height="720" width="1280"/><h2>La era del malestar</h2><p><b>— ¿Qué es una sociedad algorítmica y cuál es el virus del malestar?</b></p><p>— Algo que me llamó mucho la atención y me permitió, o me llevó, a empezar a escribir este libro e investigar estos temas tiene que ver con lo que para mí era el mejor momento de la humanidad, o lo que para la mayoría de la gente, en base a los indicadores que consideramos importantes, nos hacía pensar que estábamos en el mejor momento de la humanidad. Sin embargo, esa percepción chocaba con una realidad en la que cada vez más personas experimentaban una sensación de malestar. “¿Cómo estás?”, “estoy estresado” o “estoy a mil, estoy quemado”, por ejemplo, el síndrome de burnout, el estrés, la ansiedad, es un problema cada vez más grande y las estadísticas lo reflejan. Pero no solamente a nivel individual, a nivel sociedad también.</p><p>Si analizamos las estadísticas, vemos disconformidad con las instituciones democráticas, cada vez más protestas en distintos lugares del mundo, entonces eso me llevó a decir: “¿Qué está pasando en el mundo que está presente este malestar?”. Por otro lado, sociedad algorítmica es un poco una forma de tratar de reflejar algunas cosas que estamos viviendo, donde<b> todos estamos siguiendo el algoritmo o una suerte de patrones, un caminito lógico que nos dicen cómo tenemos que hacer las cosas: las métricas, los indicadores que, por ejemplo. nos permiten decir: “¿Esta entrevista está saliendo bien o mal?</b> Tenemos que saber cuántas views tiene y en función de esas views vamos a tomar una decisión”. Una asociación algorítmica un poco se comporta así, haciendo las cosas con una frecuencia de pasos lógicos, sin cuestionarnos lo que estamos haciendo.</p><p><b>— ¿Cuáles creés que son los principales factores que nos llevan a este malestar? ¿Nunca estuvimos así antes o es que no lo sabíamos identificar con claridad?</b></p><p>— Cuando pensamos el malestar tratamos de pensarlo siempre desde una perspectiva individual, esta lógica de <b>“yo me siento mal”, “yo estoy estresado” o “yo estoy ansioso”.</b> En esas dimensiones individuales del malestar cuesta meterse y lo trato de aclarar en el libro desde el punto de vista de que esto no es un libro sobre salud mental. Yo no vengo del mundo de la salud, entonces no puedo hablar de eso y de cómo cada uno lidia con su malestar individual. Si querés hacer constelaciones familiares, hacer terapia, hacer biodecodificación, hay formas de lidiar con ese malestar desde el punto de vista individual. Lo que no hay, o existe menos, es una problematización del malestar como una cuestión colectiva. Si somos diez en una habitación y nueve están estresados, quizás no hay un problema individual en esas nueve personas. Quizás hay un problema vinculado con cosas más amplias, con formas de comportarnos, de relacionarnos, en cómo organizamos el trabajo, en nuestras relaciones cotidianas, en nuestro día a día.</p><p>Lo que yo trato de explorar es un poco esa dimensión colectiva del malestar o esa parte más social del malestar, que no es que anula la otra parte. Después cada uno buscará formas más individuales de sentirse mejor, pero hay cosas que tenemos que tener en cuenta desde este punto quizás colectivo. Esa parte creo que está menos visibilizada y se tratan de buscar explicaciones siempre más individuales y de verlo desde lejos: sí, hay una estadística que dice que el 50% de las personas en Estados Unidos sufrieron ansiedad. Está la estadística, pero <b>¿qué está pasando detrás de todo eso para que haya un montón de personas que se sienten disconformes con el presente?</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SIP5KJCRSNBMLNTSNFSJLNH5GQ.jpg?auth=db3dca3da872edbdd20c86ee968a832a0177738466c47c35d2a16b16035adce7&smart=true&width=1456&height=816" alt="La falta de cuestionamiento y la aceptación de patrones impuestos hacen que la sociedad actúe de forma automática, guiada por métricas de éxito y placer inmediatos, generando un malestar que trasciende lo individual y afecta la colectividad
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En el libro haces hincapié en que gran parte de esto tiene que ver con que nos volvimos una sociedad individualista. ¿En qué nos perjudica?</b></p><p>— Si yo digo: “No necesito a nadie para ser feliz”, va a haber una suerte de aprobación de ese discurso, como las frases que se escriben en remeras, almohadones o que se postean en las redes. Esas frases que conforman nuestro sentido común creo que a veces está bueno problematizarlas. Hay una cultura detrás de esto y yo lo que trato de hacer en el libro es entender las culturas que se fueron formando no solamente a causa de la digitalización<b>. Una de ellas es la cultura del do it yourself, esta cosa de “vos podes hacer cualquier cosa que te propongas”.</b> Este tema está muy presente en las narrativas con las cuales nos criaron y<b> hay una lógica de “podés lograr cualquier cosa que te propongas”</b> cuando después salís a la vida y te das cuenta qu<b>e a veces no podés lograr cualquier cosa que te propongas.</b> Eso es muy frustrante y termina generando consecuencias más negativas que positivas. A veces tendemos a plantear los debates en cuestiones bipolares porque somos también hijos de la Guerra Fría y de la cultura del pensamiento de la Guerra Fría, entonces vivimos en una sociedad hiper individualista donde se plantea que podemos hacer cualquier cosa por nosotros mismos, donde no necesitamos a nadie, donde nuestra felicidad no depende de nadie más o vivimos en una sociedad donde el colectivo nos aplasta.</p><p>Yo creo que ahí hay algunas cosas en el medio para trabajar: <b>¿podemos generar una cultura o una sociedad donde a partir de la vida en común seamos más libres? </b>Vivir con otras personas, intercambiar y que eso nos permita no aplastarnos sino tener una mayor libertad cada uno de nosotros. Son debates filosóficos muy antiguos y la sociedad se lo viene preguntando hace 2000, 3000 años. Tienen que ver hasta dónde la sociedad y hasta dónde el individuo. Yo creo que ahí estamos corriéndonos del lado del hiper individualismo, <b>las redes nos ayudan mucho a eso, cada uno de nosotros vive como en un propio monoambiente digital donde tenemos todo lo que necesitamos. </b>Hay un algoritmo que nos recomienda las cosas que nos gustan y eso nos termina llevando muchas veces a eliminar la vida en comunidad y en un tránsito muy corto de tiempo a aquellas instituciones que generaban una vida en comunidad. Y que hoy están prácticamente desaparecidas. Volver a una vida comunitaria donde todos vivimos en aldeas eso no va a pasar, pero problematizar la individualidad o el individualismo es una tarea, un desafío que tenemos ahora.</p><p><b>— En el libro mencionás a la cultura del atracón como un fenómeno actual ¿Qué es y cómo actúa?</b></p><p>— Vivimos inmersos en una cultura del atracón con todo, hay una sociedad que es como si prácticamente no tuviera límites para nada, y los límites a veces son buenos. No es una palabra que tenga buena prensa, pero a veces son buenos. ¿<b>Cuántas veces te desvelas para ver un capítulo más de la serie? ¿O decís: “Último reel” y terminaste viendo cuatro horas durante el día y perdiste un montón de tiempo? </b>Esa misma lógica se reproduce con un montón de cosas y es una cuestión de: el costo de incorporar un elemento más a lo que estamos consumiendo es cada vez menor. ¿Ver una película más? Si hay miles, no vas a llegar nunca en tu vida a ver todo el contenido que hay en Netflix, ni todo el contenido en Instagram. Esas experiencias de lo ilimitado a veces nos lleva justamente a eso, a empacharnos.<b> ¿Cuántas personas dicen: “Quiero que llegue el fin de semana”? y pasa el fin de semana encerrado viendo un capítulo atrás de otro y termina con la cabeza abombada.</b> Eso es un atracón, no es mirar un consumo o tener un consumo cultural para decir: “Me entretuve, me hizo pensar, me ayudó”, es estar embobado frente a una pantalla. Eso es parte de la cultura del atracón que está muy presente en las redes sociales y que nos dan una experiencia de lo ilimitado que no se condice con la realidad que muchas veces es limitada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4I7XUO7WGVCC5ABOPT72LLUQBU.jpg?auth=df9df38ff914df041a1d6d03c692b4b559080d69adbc632133a1da48694b6db5&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La sociedad algorítmica en la que vivimos sigue patrones lógicos dictados por métricas y algoritmos, influyendo en la toma de decisiones y la manera en que evaluamos nuestras actividades, llevando a un comportamiento cada vez más automatizado y sin cuestionamientos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>— Hay una frase tuya que dice: “Estamos atravesando una pandemia de la felicidad fingida”</b></p><p>— Hay una complejización sobre la felicidad, pero<b> todo el tiempo lo que nosotros tratamos de mostrar en esta sociedad muy superficial y de la imagen es la euforia, como si fuera sinónimo de felicidad. </b>Si yo muestro la foto de dos personas y hay uno que está con una sonrisa de oreja a oreja y otro que está serio, seguramente el de la sonrisa va a ser señalado como el más feliz. Eso es una suerte de impostación de la alegría, de la felicidad, que a veces no refleja lo que realmente está pasando.<b> Un poco las redes sociales te llevan a eso ¿qué se muestra en las redes? </b>El disfrute, no es tan común que alguien diga: “Hoy me levanté y no quiero hacer nada”. <b>Mostrás “mira lo bien que estoy, estoy yendo al gimnasio, estoy comiendo en un restaurante lindo, estoy sacándole una foto a algo lindo”.</b> En realidad lo que estamos haciendo es exponer todo el tiempo algo que no es real porque las personas pasamos por estadios. Podés ser feliz y estar viviendo un gran momento, pero a veces levantarte de mal humor y si cuando estás atravesando un mal momento miras alrededor y todo el mundo aparentemente está feliz, volvés a la pregunta del individualismo: “¿Qué tengo mal yo que estoy mal y todo el mundo es feliz?”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXBDWV7KRRAKFJ7HVHBKOH7DVM.jpg?auth=288d5a0be1eb918c8dc92a8a6c5016632f30802af7d7a15482cb4e235e7cd9d4&smart=true&width=1456&height=816" alt="La "felicidad fingida" se ha vuelto un fenómeno común en las redes sociales, donde la euforia y la imagen de perfección se presentan como sinónimos de felicidad, generando una desconexión con las emociones reales y una presión por mostrar una vida perfecta
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Mencionás que conceptos como el bien, el mal, la justicia y la injusticia se han vuelto ambiguos y relativos. ¿Creés que esta subjetividad y cuestionamiento constante trae consecuencias?</b></p><p>— Yo creo que hay un debate interesante que tiene que ver con,<b> yo lo llamo “sociedad post moral”</b>, pero con esta lógica de<b> creer falsamente de que no nos atamos a ningún sistema de creencias.</b> Es como decir<b>: “Lo que está bien o mal lo voy a ver en el momento”.</b> La moral es una serie de valores, un sistema de creencias que nos orienta en lo que está bien y está mal. Ya el simple hecho de decir “esto está bien y esto está mal” en la sociedad actual genera un alerta. ¿Quién sos vos para decir qué está bien y qué está mal? De vuelta, ahí están otra vez las certezas con las que nos manejamos y a mí me surge incluso esta duda de que no está tan buena esta mirada de la moral, lo que pasó es que en la sociedad, especialmente a partir del siglo XX, el famoso Nietzsche cuando dice: “Hemos matado a Dios” o “Dios ha muerto y nosotros lo hemos matado”. Un poco lo que está diciendo -más allá del concepto de Dios y emparentado con lo religioso-, es que <b>los seres humanos eliminamos cualquier tipo de sistema de creencias, el sistema de creencia de lo positivo y lo que está bien y lo que está mal.</b> Entonces yo creo que el ejercicio que tenemos que hacer es decir: ¿para qué creamos un sistema de creencias? ¿Por qué en algún momento tuvimos que sentarnos los seres humanos a decir: “más o menos esto nos orienta”, a saber qué está bien y qué está mal?</p><p>Porque si nosotros consideramos que lo que está bien y lo que está mal depende de lo que yo crea qué está bien y qué está mal, tiene también algunas consecuencias problemáticas. Hay toda una serie de valores que nosotros establecemos en la sociedad. Las leyes se supone que vienen de algún lugar. Matar a alguien está mal ¿no? Esa serie de valores que tenemos detrás a veces se terminan perdiendo y se terminan difuminando demasiado, entonces los seres humanos necesitamos para ordenar nuestra vida en sociedad un sistema de lo que está bien y lo que está mal.</p><p>Porque sino estamos perdidos. Estamos perdidos en el sentido negativo y todo empieza a carecer de sentido. La moral también va cambiando a lo largo del tiempo. Durante algún tiempo existió esta famosa moral heroica, de los famosos héroes de la Edad Antigua, la Edad Media, con los relatos que se contaban uno decía: “¡Qué bien! Esta persona que fue heroica porque hizo tal o cual cosa”, generalmente vinculados a la guerra, pero esa era una moral y esa moral puede tener sus problemas, tiene un objetivo, pero tiene obviamente un montón de problemas. En algún momento también hay dando vueltas, y no es la primera vez en la historia que pasa<b>, una moral muy hedonista que el único objetivo de lo que está bien es lo que a vos te hace feliz y entonces cultivas el placer</b>. Ser feliz y disfrutar es lo que tenés que hacer en la vida. Yo creo que el problema es que no tengamos una moral, después podemos discutirlas todas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OVKR6CKQGFCTLJFAJTMIRLHU4E.jpg?auth=3aa67185b2435b177f9c52b42e9a5a540169ef136cfbfc65cc54ebe00cd0fa12&smart=true&width=6129&height=4086" alt="El hedonismo actual, caracterizado por frases como "hacé lo que te haga feliz" y "la vida es corta", refleja una moral de satisfacción inmediata, donde el placer personal se posiciona por encima de otros valores tradicionales y donde la felicidad es un objetivo constante" height="4086" width="6129"/><p><b>— ¿Creés que estamos cada vez más cerca del hedonismo? Muchas de las frases que repetimos giran en torno a: “Hacé lo que te haga feliz”, “la vida es corta”, “no vivas para los demás, priorizate”. ¿Pensás que esa es la moral actual o estamos viviendo una crisis de valores?</b></p><p>— Yo creo que estamos en un pasito más. De hecho, está la moral estoica ahora dando vueltas. Hay una lógica donde, y no estoy diciendo no hay que respetar, pero<b> es como que la moral de cada uno está bien y eso no es una moral, sería en todo caso un no moral.</b> En la sociedad de nuestros abuelos estaba muy presente esa moral del sacrificio, esa cosa de postergar el disfrute presente para alcanzar algún tipo de objetivo futuro. Eso es muy criticado, incluso en algunos casos por nuestros padres, por nuestra generación, pero es criticada esa lógica de<b> “al final la abuela, pobre, trabajó toda la vida y nunca pudo disfrutar nada”</b>. Quizás esa era su forma de disfrutar, lo cual es otro debate, pero nos resulta muy difícil observar otra sociedad, otro sistema de creencias, y tratar de juzgarlo positivamente o, al menos, objetivamente. Nos ocurrirá lo mismo con la generación que vendrá después; dirán: <b>“Estos chicos estaban todo el tiempo preocupados por la imagen, por el disfrute, y en realidad el sentido de la vida es otro”.</b> Hacer este juicio desde el presente es incómodo porque nos criamos en un contexto individualista. Eso no significa que no podamos reflexionar al respecto. Siempre habrá una generación que nos juzgue de manera distinta, y sería muy soberbio de nuestra parte creer que este es el fin de la historia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZIK6AOM2HJHAPHWDRCD3SCHE2U.jpeg?auth=8fef7bcf5ac102644183cc0a4b159d930ae64df318d3076b423b633732486e85&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=900" type="image/jpeg" height="900" width="1600"/></item></channel></rss>