<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/mario-uruena/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 19 Jun 2026 23:47:55 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Las reglas del juego ante una cancha inclinada]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2026/06/19/las-reglas-del-juego-ante-una-cancha-inclinada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2026/06/19/las-reglas-del-juego-ante-una-cancha-inclinada/</guid><dc:creator><![CDATA[Mario Urueña]]></dc:creator><description><![CDATA[Mario Urueña, profesor de la Universidad del Rosario. Analista Político e Internacional]]></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 14:53:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MV72UZGR3RAVPAHP5V5DHJPHIQ.png?auth=3c53bc0316032a754dd73c875c03e194d8deed3154d4022583bb8a6f9c73f7a5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El juego democrático está en darle trámite a las diferencias en el ámbito de lo institucional - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
" height="1536" width="2752"/><p>Hablar de polarización en un contexto de democracia como uno de sus mayores defectos puede hacer que se caiga en la imprecisión de partir de una idealización de esta última. La democracia no es esencialmente armónica (un lugar donde todos estén de acuerdo en todo); en ella también debe permitirse la confrontación entre distintos puntos de vista, lo que se espera es que esta confrontación se realice por vías institucionales y privilegiando el diálogo sobre el choque físico entre bandos.</p><p>En las democracias liberales, estos bandos optan por confluir en torno a valores e intereses comunes con el fin de formar bloques de gobierno y oposición. Desde la revolución francesa estos bloques se han orientado hacia la conservación del orden y el establecimiento (derecha) o hacia su transformación (izquierda). Cabe aclarar que estas orientaciones no se mueven en el vacío, sino que son relacionales:<b> en sociedades conservadoras, la izquierda puede estar más “derechizada” que en otras más progresistas y en el sentido contrario.</b></p><p>No obstante, desde hace algunos años una nueva derecha ha tomado el control de la agenda internacional y las elecciones locales. En contravía al legado recibido, esta derecha se caracteriza por su espíritu reaccionario y de contrarreformas. La salvaguarda de la institucionalidad y la tradición quedan para ella en un segundo plano, en beneficio de la acumulación económica de los sectores más acaudalados de la sociedad, el retroceso del Estado de bienestar y la estigmatización y persecución de minorías.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6UPSIPVTLBBLBB2EJABYS2ZZCE.JPG?auth=6ebda494e22678967c2338db9add725f84985bd322902d85e58b26d655b94cb9&smart=true&width=2799&height=1866" alt="El domingo 21 de junio se sabrá si Colombia se sumará a esta lista de países con Abelardo de La Espriella elegido presidente - crédito Cesar Quiroz/REUTERS" height="1866" width="2799"/><p>Este experimento de una nueva derecha ha contado con ingentes fuentes de financiación entre la plutocracia mundial y ha tomado el control de centros de pensamiento, universidades y medios de comunicación. La inversión de estos recursos ha dado resultados en varios países, aunque su éxito parece consolidarse en la presente década; en especial en el continente americano. Mientras en Europa sus resultados han sido variopintos, los casos de países americanos como Estados Unidos, El Salvador, Honduras, Argentina, Ecuador y Chile dan cuenta de un auge de esta nueva derecha en el continente. <b>El domingo 21 de junio se sabrá si Colombia se sumará a esta lista de países con Abelardo de La Espriella elegido presidente.</b></p><p><b>Su campaña representa como ninguna el reciclaje de estos apoyos y símbolos. </b>Al decidido apoyo de los sectores gremiales y los grandes conglomerados industriales y mediáticos se le suma el de grandes electores políticos de casi todos los partidos tradicionales y de las iglesias evangélicas, con su capacidad de organización y disciplina. Para hacerse a sus símbolos no tuvo más que adaptar fórmulas probadas como las de Javier Milei en Argentina (pasar del “León” al “Tigre” como animal emblemático o prometer la reducción del Estado), Nayib Bukele en El Salvador (ofrecer un Estado punitivista) o Donald Trump en Estados Unidos (tener un discurso de pugnas contra sus detractores).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3DVRUJZ2B5GVJCTBHR3LVRGHNA.JPG?auth=e078e76423edc59d1ae8a6f55b2bc24b4729da401d872f233a08d38fd824b48a&smart=true&width=3440&height=2288" alt="El candidato presidencial colombiano Iván Cepeda, del partido izquierdista Pacto Histórico, habla tras los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en Bogotá, Colombia, 31 de mayo, 2026. REUTERS/Luisa González" height="2288" width="3440"/><p>En la orilla opuesta, las cosas del lado de la izquierda dan la apariencia de estar más complicadas. A la incapacidad de contar con mecenas con tanto poder adquisitivo como la contraparte se le suman factores como la violencia de la que fueron víctimas sus cuadros en el pasado, la estigmatización desde el discurso dominante y sus propias limitaciones para formar un frente unido.<b> En Colombia, el tomar partido por los trabajadores desincentiva recibir aportes del empresariado y deja buena parte de la financiación de campañas en donaciones de los sindicatos y movimientos sociales</b>, a depender del voluntariado de sus adeptos y de la reposición de votos en caso de que la base electoral sea la suficiente.</p><p>Además, eventos muy dolorosos para la historia nacional, como el genocidio de la Unión Patriota, y la Doctrina del Enemigo Interno como estrategia contrainsurgente fueron impedimentos estructurales para contar con una izquierda democrática que hiciera proselitismo con tranquilidad. Lo anterior no excluye su demostrada incapacidad para lograr consensos y articulaciones. <b>A pesar de haber logrado ganar las elecciones en 2022, ni siquiera el petrismo logró unir a todas las fuerzas de izquierda nacional. Sea por sus propias fallas o por choques que lograron resultar insalvables.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCW5VXLJOJFCJNVJJFA3F4SGEE.png?auth=b427f57fe5b09be97d5ea31c83121494da59662781ff150cd1fe2377113b7727&smart=true&width=1408&height=768" alt="El centro político podría resurgir para compensar las falencias de la candidatura de izquierda de Iván Cepeda guiado por la noción del “mal menor” - crédito Imagen ilistrativa Infobae" height="768" width="1408"/><p>Aunque esta campaña presidencial de 2026 ha mostrado una asimetría muy marcada en recursos, apoyos y símbolos, el escenario de 2022 tiene potencial para repetirse. Ante una derecha radicalizada, alineada con Washington y boyante en recursos, <b>el centro político podría resurgir para compensar las falencias de la candidatura de izquierda de Iván Cepeda guiado por la noción del “mal menor”.</b> Al final de cuentas, el juego democrático está en darle trámite a las diferencias en el ámbito de lo institucional. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MV72UZGR3RAVPAHP5V5DHJPHIQ.png?auth=3c53bc0316032a754dd73c875c03e194d8deed3154d4022583bb8a6f9c73f7a5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El juego democrático está en darle trámite a las diferencias en el ámbito de lo institucional - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
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