<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/isaac-sacca/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 22:27:59 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El peligro de la discriminación]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2025/10/03/el-peligro-de-la-discriminacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2025/10/03/el-peligro-de-la-discriminacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Isaac Sacca]]></dc:creator><description><![CDATA[Pese a los avances cívicos y morales, ninguna sociedad está completamente protegida frente a actos discriminatorios, un mal que puede extenderse con facilidad]]></description><pubDate>Fri, 03 Oct 2025 18:05:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>¿Puede desarrollarse la discriminación a algún grupo de manera exponencial y letal como durante la Segunda Guerra Mundial con el nazismo contra los judíos? ¿Está el mundo inmunizado para no caer en ideologías perversas de odio contra un pueblo o grupo entero? ¿Existen mecanismos cívicos para impedir todo tipo de discriminación?</p><p>Si bien muchas naciones —como Argentina, entre ellas— han desarrollado una evolución cívica y moral enorme que hace que sea poco probable que eso ocurra, nadie está totalmente inmunizado y <b>no somos conscientes de lo contagioso que es este mal</b>.</p><p>Hechos como el que ocurrió con <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/30/que-se-sabe-sobre-la-denuncia-contra-los-alumnos-que-se-filmaron-cantando-dichos-antisemitas-en-un-viaje-de-egresados/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/30/que-se-sabe-sobre-la-denuncia-contra-los-alumnos-que-se-filmaron-cantando-dichos-antisemitas-en-un-viaje-de-egresados/">un grupo de jóvenes egresados cantando en un micro escolar consignas antijudías</a> no son ninguna broma liviana: son un síntoma y un acto que debe impedirse para que no se dispare una pandemia que después no se podrá controlar.</p><p>Si bien está lejano de ser un atentado terrorista, como <a href="" target="_blank" rel="" title="">el reciente en Manchester contra una sinagoga en Yom Kipur</a>, o los cientos de ataques físicos de la más alta crueldad como el del 7 de octubre, las Torres Gemelas y otros tantos, nadie se levanta un día y se convierte en fanático, hay un proceso por el cual primero se cultiva el odio con actos aparentemente inofensivos.</p><p>La discriminación no es una anomalía pasajera ni un prejuicio más. Reaparece con disfraces cambiantes (religiosos, políticos, raciales) y degrada la vida pública allí donde prende. Cuando una sociedad tolera el odio contra quien sea, se está autodestruyendo.</p><h2>¿Por qué hay quienes odian? La discriminación al distinto</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDU3TXVNDRE2XFGUQGRPYDT7DU.png?auth=90138ce61db0c25fba8ce73bb8fc11139630c956332332b8c66da81768d2d30c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Se investigará el accionar del coordinador del viaje de egresados y del padre acompañante en el marco de la denuncia contra los alumnos que se filmaron cantando dichos antisemitas" height="1080" width="1920"/><p>¿Por qué hay quienes odian? ¿Por qué discriminan algunos? ¿Por qué agreden? ¿Por qué ridiculizan a los demás? ¿Por qué se burlan? ¿Por qué acusan falsamente, insultan, asustan y amenazan algunos a otros sin motivo? ¿Cómo es posible que personas civilizadas generen ideas discriminatorias contra un grupo?</p><p>La razón y la naturaleza, el sentido común y los sentimientos y emociones inherentes al ser humano enseñan que el bien del otro genera el bien propio, que o todos nos ayudamos, trabajamos en equipo y nos salvamos juntos o todos perdemos. ¿Por qué entonces existe la beligerancia discriminatoria, en lugar de celebrar la existencia de otros?</p><p>En realidad, <b>aquel que tiene que explicar el odio a los demás y su actitud discriminatoria no es el odiado o el discriminado, sino aquel que odia y discrimina</b>. De todos modos, aquí presento una teoría de cómo funciona la mente del discriminador, es decir, del que odia al distinto.</p><p>Debemos partir de una base simple: las acciones generan ideas, incluso las acciones sin sentido y sin motivo.</p><p>Ante la aparición de alguien distinto, las mentes débiles y precarias reaccionan a la defensiva porque se sienten amenazadas: no saben cómo interactuar con el distinto por temor a perder su lugar, puesto o identidad. <b>Por no saber cómo mantener su idea frente a la idea del otro, el discriminador se siente amenazado</b>. Es una reacción primitiva de humanos que no actúan como humanos, sino que se dejan llevar por sus instintos animales: sin usar la parte humana, tanto emocional como racional, desarrollan una hostilidad hacia el distinto, sin ninguna razón o motivo lógico. Luego se inventan excusas para justificar la acción. De esa manera, en lugar de superar la reacción animal y transformarla en un estado humano, se denigra nuestra humanidad a un estado primitivo animal.</p><p><b>La raíz de toda discriminación se encuentra siempre en la ignorancia o en el prejuicio frente al distinto</b>, ya que con solo su aparición genera incomodidad o amenaza imaginaria. Es una reacción sin sentido de quien no usa su capacidad de razonamiento, sus sentimientos y emociones, que Dios, a través de la naturaleza, estableció en los seres humanos.</p><h2>La discriminación al que se lo percibe como superior</h2><p>Hay otra forma de discriminación, que no se basa en la diferencia sino en la percepción de superioridad: se odia a los que se suponen mejores, más nobles, sabios, ricos, bellos, éticos o santos, sea verdad o no. La reacción instintiva de la persona que odia es: ¿Quién se piensa que es? ¿Se cree acaso mejor que los demás?</p><p>No se odia al malvado; se odia al que se ve mejor a los ojos del observador, aunque el envidiado no le conste ser mejor. De manera que no solo se discrimina por ser distinto, también se odia al que se lo percibe como superior. Atacar y acusar al “superior” funciona como sedante moral: anula el efecto incómodo de quien recordaba límites y la moral al denigrarlo como “culpable”. De esta manera, las propias transgresiones morales resultan más soportables.</p><p>O sea que tanto el odio al distinto como el odio al que se lo percibe como superior están basados en la incapacidad de usar la razón, los sentimientos y las emociones que deberían llevar al ser humano a celebrar la diferencia y también la nobleza de otro.</p><h2>La discriminación antisemita</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPYR53QM6RG25IGBWSCTXB3IVA.jpg?auth=4dd7ee68465e862930f98c73a85557bef91af3e77ae079672ae3e738880d4803&smart=true&width=1024&height=577" alt="El edificio de la Escuela Humanos" height="577" width="1024"/><p>La discriminación contra el pueblo judío tiene raíces históricas profundas. Se alimentó de intereses de poder sociales, religiosos y políticos, y se consolidó en el tiempo. Además, en algunas culturas se lo presentó como un pueblo distinto y, a la vez, como superior en sentido ético o religioso: portador de una revelación de Dios. Esto generó envidia y resentimiento en quienes carecían de la capacidad de valorar la diferencia.</p><p>Esta percepción de diferencia, por un lado, y de superioridad, por el otro, generó un odio inaudito, fuera de lo usual en personas inmorales, que solo se dejan llevar por sus impulsos sin usar su parte humana de la razón, los sentimientos y las emociones que nos distinguen de los animales que funcionan solo por instintos.</p><p>La discriminación hacia el judío sigue los mismos patrones que otras formas de discriminación, pero potenciada por la acumulación del tiempo y los prejuicios ancestrales basados en rivalidades religiosas.</p><h2>Cuando no se discute una idea, sino una pertenencia</h2><p>La discriminación se expresa cuando la disputa deja de ser sobre ideas o hechos y pasa a ser contra alguien por pertenecer a un grupo. Suele manifestarse de cuatro maneras típicas:</p><ol><li><b>Generalización colectiva</b>. La falta de un individuo o subgrupo se proyecta sobre todos los miembros del grupo, en todo tiempo y lugar.</li><li><b>Ensañamiento por pertenencia</b>. Se actúa con especial dureza hacia alguien por pertenecer a un grupo, más que por lo cometido.</li><li><b>Invención de delitos</b>. Para dar más verosimilitud a la acusación, se atribuyen faltas inexistentes contra la mayor cantidad de miembros del grupo que se tenga la oportunidad de acusar.</li><li><b>Burlas y chistes</b>. Se convierte al grupo discriminado en objeto de burla o amenaza “de chiste”. Se la toma a la ligera, como si fuera “folklore”, pero normaliza el desprecio, hiere, hostiga y abre la puerta a agresiones mayores.</li></ol><h2>Crítica legítima no es discriminación</h2><p>Disentir o criticar una conducta concreta no es discriminación, siempre que se argumente sobre hechos y sin aludir a la pertenencia del criticado a un grupo. Eso es parte del debate democrático. No puede encasillarse como discriminación todo aquel que discute políticas, ideas o acciones de una persona que pertenece a un grupo. Puede estar equivocado en la información, puede tener razón o simplemente ofrecer otro análisis.</p><p>Sería imposible convivir si toda discrepancia se etiquetara como odio; en cambio, las palabras y los argumentos permiten detectar cuándo hay discriminación y cuándo no.</p><p>Si un profesor desaprueba tres veces a un alumno judío o musulmán y este alega antisemitismo o islamofobia, cabe preguntar si hubo discriminación o si, sencillamente, el alumno no estudió. El hecho de ser judío o musulmán no prueba por sí solo la existencia de prejuicio; deben evaluarse los hechos.</p><h2>Lo que aprendimos de la historia</h2><p>Todo acto discriminatorio contra quien sea no debería ser tolerado y debe ser encarado con herramientas democráticas, educativas y legales, entendiendo que es una amenaza a la convivencia. Quien degrada la dignidad de un grupo se posiciona contra la naturaleza misma de la humanidad, compuesta por identidades diversas.</p><p>No es cierto que “todos” discriminen al distinto ni que el mundo esté condenado al odio: la mayoría de las personas de buena voluntad conviven, cooperan y ayudan, aun donde persisten prejuicios. Pero basta una minoría fanática o un poder indiferente para que el odio se torne letal.</p><p>El 30 de enero de 1939, en el Reichstag, Hitler proclamó su “profecía”: si estallaba la guerra, significaría la “aniquilación de la raza judía en Europa”. Fue una declaración pública que preludió el crimen. Hitler, marginado y resentido, comenzó como líder de una minoría excéntrica ante una Alemania culta y orgullosa. Con un discurso abiertamente antisemita, se volvió mayoría electoral. Por eso no podemos callar ante núcleos de odio racial o étnico y decir: “¡Solo son palabras!”. Esta lección aplica a toda forma de discriminación, y no solo al antisemitismo.</p><h2>La propuesta</h2><p>Por todo ello, <b>proponemos que se instaure en todas las escuelas y centros educativos una materia cívica que fomente el respeto, los modales, la convivencia, la moral y la ética humana global</b>, basados en el versículo bíblico “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” y en las declaraciones de las naciones republicanas en las cuales vivimos.</p><p>Este programa debería llevarse a cabo por los gobiernos y no por las organizaciones de los grupos y colectividades, porque el discriminado no debe defenderse solo: <b>la sociedad entera debe defender a todo discriminado</b> con todas sus herramientas y poderes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDU3TXVNDRE2XFGUQGRPYDT7DU.png?auth=90138ce61db0c25fba8ce73bb8fc11139630c956332332b8c66da81768d2d30c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[En un mundo en crisis, la fe puede ser la solución o la destrucción  ]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2025/02/21/en-un-mundo-en-crisis-la-fe-puede-ser-la-solucion-o-la-destruccion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2025/02/21/en-un-mundo-en-crisis-la-fe-puede-ser-la-solucion-o-la-destruccion/</guid><dc:creator><![CDATA[Isaac Sacca]]></dc:creator><description><![CDATA[No hay lugar en la fe para justificar matanzas ni privaciones de la dignidad. Cualquier interpretación que tienda hacia esas posiciones no solo representa un error sino la antítesis misma del objetivo de la religión]]></description><pubDate>Fri, 21 Feb 2025 21:19:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GSO3C3C6ZCIZK3LFLHGEQPFN4.jpg?auth=2c6e7d34dc7c92ff5be465a3d33ca058dff6c67b85373750912c3ad876241821&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Miembros de Hamas, durante la liberación de rehenes" height="1280" width="1920"/><p>La existencia humana, marcada por su dinamismo incesante, se encuentra en un estado de perpetua vulnerabilidad. Las sociedades, tanto en su dimensión colectiva como en la esfera individual, están constantemente expuestas al espectro de la guerra, los conflictos, los colapsos económicos y las catástrofes que, lejos de ser meros accidentes del destino, son en gran medida el resultado de sus propias acciones. La humanidad avanza, pero su avance no está exento de peligros:<b> allí donde el progreso florece, también germinan las semillas de su posible destrucción</b>.</p><p>En este contexto de inestabilidad y crisis, <b>la religión sigue ocupando un papel central en la construcción de sentido y orientación moral</b>. La fe no ha desaparecido; lejos de ello, la creencia en los textos sagrados y en sus enseñanzas se mantiene vigente y, en algunos casos, incluso se intensifica. Sin embargo hay un problema. El problema está en la forma en que es comprendida y aplicada esa fe<b>. Una fe sin reflexión y sin comprensión, desligada del conocimiento y el estudio, aferrada a ideas ilusorias y concepciones políticas, intereses y rivalidades, se convierte en una devoción errada que, en lugar de beneficiar, perjudica a la sociedad y al creyente.</b></p><p>Los textos bíblicos apuntan a optimizar la sociedad y ese es su gran objetivo. Vienen a regular y guiar al ser humano en todos los ámbitos de la vida, en todas las actividades diarias, sociales, familiares, mundanas y seculares. La religión busca regular el instinto de supervivencia egoísta y guiarnos hacia una sociedad formada por seres compasivos y empáticos que, en la búsqueda de la unión, crean normas de respeto y tolerancia. <b>No hay lugar en la fe ―comprendida correctamente</b>― <b>para justificar matanzas ni privaciones de la dignidad. Cualquier interpretación que tienda hacia esas posiciones no solo es un error sino la antítesis misma del objetivo de la religión.</b></p><p>En un tiempo donde la humanidad enfrenta con crudeza las consecuencias de su propia voracidad —guerras, crímenes, injusticias, corrupción y una alarmante indiferencia ante el sufrimiento ajeno— se vuelve imperativo recordar a quienes sostienen su fe en las Sagradas Escrituras que estas no son meros vestigios del pasado, simples relatos simbólicos ni convocatorias a la realización de conjuros y ritos. <b>Las Sagradas Escrituras son, en esencia, un llamado a la paz, al entendimiento, a la justicia y a la misericordia</b>.</p><p>Con demasiada frecuencia, los seres humanos se pierden en especulaciones místicas y abstracciones sobre el más allá, descuidando las urgencias ineludibles del más acá. Seres sensatos se dejan llevar por líderes inescrupulosos, que abusan del desconocimiento de los fieles y los llevan a confiar en una religión que no es tal. </p><p>En esta tierra, en el mundo tangible en el que habitamos, donde Dios nos ha colocado, no como meros espectadores, sino como guardianes de la vida y del orden creado,<b> la fe no debe ser un refugio para la evasión, sino un compromiso activo con la realidad</b>, un impulso que nos convoque a construir una existencia más digna, más justa y más compasiva.</p><p>El desafío para quienes creen no es simplemente sostener su fe, sino examinarla con rigor intelectual. La pregunta fundamental no es solo en qué creemos, sino cómo nuestra fe puede servir como un instrumento para mejorar el mundo. La auténtica religiosidad no debe ser un refugio en la ignorancia, sino una fuerza que, unida a la razón y a la sabiduría, contribuya al bienestar humano. <b>La verdadera fe no tiene lugar para justificar matanzas: las exhortaciones fundamentales de los textos sagrados nos llaman a una vida noble, de pureza, armonía y paz.</b> Desde el mismo Génesis, se nos recuerda una verdad que precede a cualquier división humana: todos somos hijos de un mismo origen, formados por la misma voluntad creadora. En su esencia más pura, la existencia no fue concebida para la guerra ni para el odio, sino para la fraternidad y la cooperación. <b>¿Cómo pasamos de la religión del Génesis a otra que exige matanzas de civiles en su nombre?</b></p><p><b>La fe nos convoca a cuestionarnos nuestras acciones a diario para mejorar nuestro accionar y, de ser necesario, corregir el rumbo. ¿Cuál será nuestro cuestionamiento hoy? ¿Qué responderemos? </b></p><p>Hoy, más que nunca, todos los creyentes, de todas las religiones, de todos los sectores, de todas partes del mundo, que son una fuerza arrolladora, deben cuestionarse: <b>¿a dónde nos llevaron nuestras acciones en nombre de Dios? </b>Si la respuesta es hacia la misericordia y la generosidad, con vistas a la unión, entonces podremos continuar en ese camino y volveremos a cuestionarnos mañana si seguimos en el sendero correcto para corroborar que no nos hayamos desviado. <b>Si la respuesta es una justificación inescrupulosa de actos de maldad e incluye la deshonra y el sufrimiento de otras personas, deberemos empezar de nuevo y retomar el camino de las leyes fundamentales de la fe, que apunta al amor, la bondad y la misericordia.</b></p><p>Si los creyentes despertaran con esta conciencia de paz y se levantaran con un espíritu renovado de reconciliación hacia la nobleza, se podría transformar nuestra realidad.<b> Quizás es hora de que las personas de fe realicen, juntos, una revolución de paz, una vuelta a la armonía de la creación, donde la vida vuelva a ser el valor supremo y donde nuestras acciones reflejen el espíritu con el que fuimos concebidos, como lo enseñan las Sagradas Escrituras, que si son sagradas en lo que dicen, deberían ser sagradas también en la acciones de los que las siguen.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GSO3C3C6ZCIZK3LFLHGEQPFN4.jpg?auth=2c6e7d34dc7c92ff5be465a3d33ca058dff6c67b85373750912c3ad876241821&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Miembros de Hamas, durante la liberación de rehenes]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Rosh Hashaná: en busca del propósito]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/10/02/rosh-hashana-en-busca-del-proposito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/10/02/rosh-hashana-en-busca-del-proposito/</guid><dc:creator><![CDATA[Isaac Sacca]]></dc:creator><description><![CDATA[Esta festividad otorga la oportunidad de reflexionar sobre nuestras vidas, de evaluar nuestro camino y de volver a lo esencial, a la verdadera razón de nuestra existencia. Es un momento para todos, judíos y no judíos por igual, para considerar el significado de la vida y el propósito que nos guía]]></description><pubDate>Wed, 02 Oct 2024 05:30:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Rosh Hashaná, la festividad que marca el inicio del año nuevo en el calendario hebreo, es<b> la conmemoración de la creación del ser humano</b>; es un momento de profunda reflexión y conexión con la esencia de la vida misma, con un sentido universal.</p><p>En este día, recordamos el acto sublime en el que Dios insufló en el ser humano el aliento de vida, un momento que no solo dio inicio a la existencia humana, sino que también otorgó la capacidad única de comprender y valorar lo que significa verdaderamente vivir. No se trata simplemente de estar vivos, sino de alcanzar una comprensión más profunda y elevada de la vida, con un mayor grado de conciencia ética. Alcanzar esa comprensión no es una tarea fácil, pero es posible para cada uno según su capacidad y circunstancia acercarse a una percepción de la vida que lo conecte de verdad con los valores del bien: <b>el respeto, el amor y la paz</b>.</p><p>Rosh Hashaná es el día del juicio, un concepto que podría parecer intimidante, pero que en realidad es <b>una oportunidad de renovación</b>. Nos encontramos ante Dios más que para pedir vida, para solicitar la capacidad de entenderla y vivirla con un propósito trascendente. Nos acercamos al creador con humildad, buscando la claridad y la sabiduría necesarias para reorientar nuestras vidas hacia lo que es realmente importante. Rosh Hashaná nos invita a elevarnos espiritualmente, a reflexionar sobre nuestras acciones y a redescubrir la verdad que subyace en nuestra existencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NVZQDZZP4NB2XE3FDR7FHHHCXE.jpg?auth=89e39783b322e772280c9c4363e9801b2b7e74ed87c7c5eb9893c74164b538d8&smart=true&width=2048&height=1363" alt=""Mi deseo es que este Rosh Hashaná sea un tiempo de reflexión profunda, de renovación espiritual y de una comprensión más elevada del propósito de nuestras vidas", dice el gran rabino" height="1363" width="2048"/><p>Rosh Hashaná también es inseparable del concepto de <i>teshubá</i>, que significa “vuelta” o “retorno”. Este retorno no es solo un arrepentimiento superficial, sino una búsqueda profunda de la verdad, una introspección sincera que nos lleva a redescubrir nuestro camino hacia Dios. En este sentido, <i>teshubá </i>es un proceso de retorno: volver a nuestro ser más auténtico y puro, donde podemos reconciliarnos con un propósito trascendente.</p><p>Este proceso de volver, replantearse y redescubrir es un valor universal que trasciende las fronteras de la religión y la cultura. En Rosh Hashaná, se nos da la oportunidad de reflexionar sobre nuestras vidas, de evaluar nuestro camino y de volver a lo esencial, a la verdadera razón de nuestra existencia. Es un momento para todos, judíos y no judíos por igual, para considerar el significado de la vida y el propósito que nos guía.</p><p>Mi deseo para toda la humanidad es que este Rosh Hashaná sea un tiempo de reflexión profunda, de renovación espiritual y de una comprensión más elevada del propósito de nuestras vidas de manera que conlleve a todos a <b>la redención de nuestros vicios</b> y nos permita alcanzar la paz y la vida plena.</p><p><i>* El autor es el gran rabino de la Comunidad Sefardí de Buenos Aires, es fundador y presidente de Menora, Organización Mundial para la Juventud, y miembro de la Superior Academia Rabínica de Jerusalén Iehavé Dast.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/STFETG5WKFFRZKIKBPXK6DX4EI.jpg?auth=09b0e19b7a4b3fdfb02fbb59f891037495665fbbfc39dd3c306097d74f751083&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1363" type="image/jpeg" height="1363" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[30 años del atentado terrorista contra Argentina]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/07/18/30-anos-del-atentado-terrorista-contra-argentina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/07/18/30-anos-del-atentado-terrorista-contra-argentina/</guid><dc:creator><![CDATA[Isaac Sacca]]></dc:creator><description><![CDATA[El letal ataque, que dejó un saldo de 85 muertos y cientos de heridos por la explosión de un coche bomba, sigue conmocionando a la comunidad judía y a toda la sociedad argentina]]></description><pubDate>Thu, 18 Jul 2024 06:09:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NGR4X26MMJBLJG3ILQ3RYPTP5U.jpg?auth=07ea3fceec78ade0a698d9c6aa238f56cb9b1968e937034a079a186ec7a93acd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La bomba explotó a las 9.53 del 18 de julio de 1994 (Foto: Reuters)" height="1080" width="1920"/><p>El 18 de julio de 1994 parecía un día como cualquier otro: me levanté temprano y fui a trabajar a la sinagoga Yesod Hadat, donde servía como rabino. Allí estaba hablando por teléfono cuando, de repente, se cortó la llamada. Vibraron la silla y el piso, el cielo raso de la oficina donde estaba cayó sobre mí. Convencido de que se trataba de un desperfecto técnico, salí del despacho para averiguar qué había ocurrido. <b>Ni en mi peor pesadilla hubiera imaginado que en realidad era un atentado</b> <b>terrorista</b> contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).</p><p>En medio del caos y el desconcierto, con decenas de personas que no sabían bien qué hacer, qué había pasado ni cómo ayudar, el polvo invadía la calle. Pude reconocer a mi padre, que corría tapándose la cabeza. Verlo sano y salvo me dio fuerzas y cierto grado de lucidez en medio de la desesperación.</p><p>Intentando ayudar, <b>me crucé con amigos y conocidos que buscaban angustiados a sus familiares, sin saber todavía si estaban vivos o no</b>. Intenté contenerlos, aunque admito que la situación me sobrepasaba. <b>A pesar de mi formación como rabino, nunca me había preparado para una tragedia de semejante envergadura</b>.</p><p>El saldo es conocido: 85 muertos y cientos de heridos por la explosión de un coche bomba, en un letal ataque terrorista que sigue conmocionando a la comunidad judía y a toda la sociedad argentina.</p><p>A los pocos días del atentado, me pidieron que escribiera una reflexión sobre el tema. Todavía intentando ordenar mis pensamientos, empecé aquella nota escribiendo lo siguiente: “<b>Veo una página en blanco, llena de manchas de sangre que me impiden expresar mis sentimientos</b> y decidir <b>sobre qué escribir. Sobre los asesinos, o sobre las víctimas, sobre la indiferencia, o sobre la solidaridad, sobre los oportunistas, o sobre los que reflexionan y planifican sobre la muerte o la vida. No tengo fuerzas para hablar de lo ocurrido, del pasado, pero sí debo hablar del futuro</b>”.</p><p>De un momento a otro, el mundo se había dado vuelta: todo lo que habíamos conocido se ponía en entredicho, las certezas se transformaban en dudas. <b>Ante una situación límite, naturalmente la desesperación, el desamparo y la angustia se habían apoderado de muchas personas</b>. <b>Otras habían encontrado</b>, en medio de tanta aflicción y ansiedad, <b>la fortaleza y el coraje internos para reponerse al dolor, enfrentarse a las dificultades y empezar el largo camino de buscar justicia, renovar los lazos de solidaridad y bregar por la paz</b>. Estas personas <b>se inspiraban</b>, quizás sin darse cuenta, <b>en un valor ancestral y sublime de la tradición hebrea: la esperanza</b>. <b>Mirar hacia adelante y construir un futuro mejor a partir de un presente que puede parecer devastador es una actitud arraigada a una tradición milenaria y que cambia nuestra percepción de la realidad</b>.</p><p>Hoy, <b>30 años después de aquel terrible atentado, mientras reafirmamos que la verdad y la justicia son valores esenciales para la sociedad, también es fundamental construir futuro, habiendo aprendido del pasado</b>: ¿qué mundo queremos legar a nuestros hijos? ¿Un mundo de discordia, división y violencia o un mundo de solidaridad, respeto mutuo y tolerancia?<b> Frente al odio y la indiferencia, debemos buscar estrategias para la paz con honestidad y rectitud. La humanidad está en una encrucijada y debemos tomar conciencia: hay que seguir reivindicando los valores del amor al prójimo, la libertad, la justicia y la paz.</b> Quizá no lo logremos solos; pero si cada uno hace su parte, puede dejar de ser una utopía y convertirse en realidad. <b>Todas las personas de bien tenemos que unirnos. A ello se refiere un texto judío clásico, </b><i><b>Pirké Abot</b></i><b>: “No es tu responsabilidad finalizar la tarea, pero tampoco eres libre de desistir de ella”</b> (2:16).</p><p>Hagamos una alianza y tomemos el compromiso: renovemos la solidaridad y breguemos por un mundo ideal de paz y armonía.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NGR4X26MMJBLJG3ILQ3RYPTP5U.jpg?auth=07ea3fceec78ade0a698d9c6aa238f56cb9b1968e937034a079a186ec7a93acd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La bomba explotó a las 9.53 del 18 de julio de 1994 (Foto: Reuters)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Pésaj: cómo transmitir valores]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/04/21/pesaj-como-transmitir-valores/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/04/21/pesaj-como-transmitir-valores/</guid><dc:creator><![CDATA[Isaac Sacca]]></dc:creator><description><![CDATA[El lunes 22 de abril arranca la celebración de Pesaj para la comunidad judía. El gran rabino Isaac Sacca explica la historia que da origen a esta conmemoración. La importancia de la libertad y el rechazo de la opresión]]></description><pubDate>Sun, 21 Apr 2024 03:45:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Pésaj</b> se celebra desde el 15 de Nisán hasta el 21 de Nisán en la Tierra de Israel y hasta el 22 de Nisán en la diáspora (este año 2024, desde antes de la puesta de sol del lunes 22 de abril hasta la salida de las estrellas del martes 29 o miércoles 30 de abril respectivamente).</p><p>En Pésaj, se recuerda el<b> éxodo de Egipto. </b>La liberación perpetrada por Dios al pueblo de Israel de manos de la tiranía del Faraón, uno de los momentos más importantes de la historia hebrea.</p><p>Este suceso quedó marcado a fuego en la memoria colectiva y es un recuerdo que moviliza al pueblo judío constantemente. Para la conciencia del pueblo judío, la narrativa del <b>éxodo es un episodio fundacional,</b> que rememora la supervisión de Dios sobre el mundo, la importancia de la libertad y el rechazo a la opresión.</p><p>Aunque esta narrativa puede resonar en muchas personas, es un episodio particular de la historia judía que le ocurrió a un grupo determinado de individuos, que le transmitieron ese recuerdo a sus descendientes. De manera tal que, desde esta perspectiva, el éxodo del Egipto Faraónico es un evento importante para los judíos, pero quizás es menor para un chino o europeo. En otras palabras, parecería ser un relato que cuenta sucesos que son relevantes para un grupo específico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BR6TMSJSRZBSDMFUKKJMRLMJXE.jpg?auth=9a12a80429892756a11f68912e5fd2c25289c6e7c2120114fbe89d7b059bdb19&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El gran rabino Isaac Sacca y sus palabras sobre Pesaj" height="1080" width="1920"/><p>Sin embargo, aunque esta narrativa es particular de la historia del pueblo de Israel, transmite valores universales: la existencia de un único Dios, que se preocupa por la humanidad; la libertad como valor humano; y la <b>lucha contra la opresión.</b></p><p>Puede ser que otras naciones, religiones o civilizaciones transmiten estos mismos valores con otras narrativas, símbolos, ceremonias o rituales. También puede ser que esas narrativas, símbolos, ceremonias o rituales sean más potentes para esos grupos a la hora de transmitir estos valores tan preciados. Cada grupo tiene su propia historia y construye su propia memoria colectiva. Lo importante es el <b>mensaje, y no el envoltorio en el cual se transmite.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RVPA5BTHPBAYZBMDB3MVQ76TTI.jpeg?auth=6d2c7a3de5de47ec6ff15941e2c377fc0db401af998ba79465262a9bdb9d6445&smart=true&width=1280&height=720" alt="Una mesa de Pesaj preparada para la celebración" height="720" width="1280"/><p>En la medida en que todos respetemos los valores universales básicos, cada grupo tiene derecho a mantener su propia cultura, costumbres, religión y forma de vida. La manera o forma como promoverá esos valores puede cambiar: hay distintos caminos para llegar a los valores universales. Lo más efectivo es cuando cada uno utiliza su propia experiencia como pueblo y como individuo para <b>aprender a vivir y concientizarse de los valores éticos</b> y morales de amor, paz y hermandad. Lo esencial es hacia dónde vamos y los valores que compartimos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BR6TMSJSRZBSDMFUKKJMRLMJXE.jpg?auth=9a12a80429892756a11f68912e5fd2c25289c6e7c2120114fbe89d7b059bdb19&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>