<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/enrique-bonilla-di-tolla/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 02 Jun 2026 23:20:34 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Un manifiesto a favor del paisaje]]></title><link>https://www.infobae.com/peru/2026/06/02/un-manifiesto-a-favor-del-paisaje/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/peru/2026/06/02/un-manifiesto-a-favor-del-paisaje/</guid><dc:creator><![CDATA[Enrique Bonilla Di Tolla]]></dc:creator><description><![CDATA[Estos paisajes no son vestigios del pasado, sino sistemas vivos que continúan sosteniendo identidades, economías y formas de habitar el territorio]]></description><pubDate>Tue, 02 Jun 2026 20:24:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ENL4TJ3OEVESPCX5LXLND6WW3I.jpg?auth=3485d015c7064bfc15f4748e37a893a2079304dc94c12d573b6b8302bbd2120c&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Fotografía de archivo que muestra una panorámica de Lima (Perú). EFE/ Sergio Urday
" height="4000" width="6000"/><p>Cuenta Edmundo O´Gorman, historiador y filósofo mexicano, en su libro La invención de América, que, cuando <b>Cristóbal Colón</b> llegó a la desembocadura del río Orinoco durante su tercer viaje a América, comprendió que se encontraba ante algo que no encajaba en ninguna de las descripciones conocidas hasta entonces. Convencido de haber llegado a Asia y sin encontrar explicación alguna para aquella inmensidad natural, escribió en su bitácora que quizás había descubierto el Paraíso Terrenal. Siglos después, Alexander von Humboldt expresaría una impresión similar al definir a América como un “exceso de naturaleza”.</p><p>Ambas visiones ayudan a entender lo que significó y significa el <b>paisaje americano</b> para el mundo occidental, al cual fue incorporado desde el siglo XV. Por tal motivo, la visión de un “nuevo mundo”, como suele llamarse, debería ser, con mayor propiedad, la de “otro mundo” respecto de lo conocido hasta entonces. Sin embargo, más importante que ese descubrimiento resulta la manera en que ese paisaje fue domesticado por el hombre y dio lugar a un paisaje cultural cuya lectura aún es difícil de hacer, al tratar de entender esa particular relación entre <b>artificio y naturaleza</b>, o entre la arquitectura y el lugar, donde este último modifica y determina a la primera.</p><p>América no solo alberga algunos de los <b>paisajes más diversos</b> del planeta, desde la Cordillera de los Andes hasta la Amazonía, pasando por desiertos costeros y extensos sistemas fluviales; también es el lugar donde grandes metrópolis conviven con pequeños pueblos y aldeas. Son un patrimonio natural y cultural que expresa la identidad, la memoria y la relación histórica entre las comunidades y su entorno; es decir, un patrimonio vivo.</p><p>Estos <b>paisajes</b> no son vestigios del pasado, sino sistemas vivos que continúan sosteniendo identidades, economías y formas de habitar el territorio. Y, como patrimonio vivo, representan una oportunidad para inspirar a las nuevas generaciones y reafirmar que otro futuro es posible, basado en la justicia territorial y ambiental, la participación ciudadana, el sentido de pertenencia y el respeto por la sabiduría ancestral. En un contexto de crisis climática, pérdida de biodiversidad, expansión urbana desarticulada y crecientes desigualdades territoriales, el paisaje se consolida como un instrumento esencial para orientar nuevas formas de comprender, planificar y gestionar los <b>territorios</b>.</p><p>Con ese propósito, la Asociación Peruana de Arquitectura del Paisaje y la Cátedra UNESCO de Ciudad, Paisaje y Patrimonio de la Universidad de Lima organizaron recientemente el <b>Encuentro Internacional</b> “El Paisaje de las Américas”. Como resultado de este espacio de reflexión y diálogo, se suscribió la Declaración de Lima por paisajes vivos y resilientes en las Américas, una hoja de ruta orientada a impulsar políticas públicas y marcos normativos que reconozcan el valor estratégico del paisaje para el desarrollo sostenible.</p><p>La Declaración de Lima busca posicionar al <b>Perú</b> en la agenda regional del paisaje y abrir un camino hacia la construcción de una política pública integrada que reconozca el paisaje como eje estructurante del territorio. De esta manera, reafirmamos nuestro compromiso con la protección, la gestión y la proyección de los paisajes del Perú y de las Américas como fundamento para sociedades más justas, biodiversas y en equilibrio con su territorio. Asimismo, invitamos a las instituciones, las comunidades, la academia y los actores públicos y privados a sumarse a este proceso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3L3J22TIZNGMXMB3P5GVQ5DKRI.jpg?auth=3ac659bf5850d046158c9fdf627748e5f93a0825ed8d47c437c9288f3e89a58c&smart=true&width=1920&height=464" alt="" height="464" width="1920"/>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ENL4TJ3OEVESPCX5LXLND6WW3I.jpg?auth=3485d015c7064bfc15f4748e37a893a2079304dc94c12d573b6b8302bbd2120c&amp;smart=true&amp;width=6000&amp;height=4000" type="image/jpeg" height="4000" width="6000"><media:description type="plain"><![CDATA[Fotografía de archivo que muestra una panorámica de Lima (Perú). EFE/ Sergio Urday
]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sergio Urday</media:credit></media:content></item></channel></rss>