<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/alejandro-portabales/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 21 Jun 2026 19:36:59 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El algoritmo de la experiencia: cuando los silvers hackean el sistema]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/05/24/el-algoritmo-de-la-experiencia-cuando-los-silvers-hackean-el-sistema/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/05/24/el-algoritmo-de-la-experiencia-cuando-los-silvers-hackean-el-sistema/</guid><dc:creator><![CDATA[Alejandro Portabales]]></dc:creator><description><![CDATA[Poseen un arma secreta: el conocimiento analógico del porqué de las cosas. Y paciencia, algo que no se vende en ningún supermercado]]></description><pubDate>Sun, 24 May 2026 03:05:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TEFXLN4YVJE6NMJX34NX7BYVME.png?auth=56d4101f7780c57ee59c9828bc38f8db830d0c383d1435f472ec7628adc10a11&smart=true&width=1408&height=677" alt="No es en Silicon Valley, sino en el garaje de un jubilado" height="677" width="1408"/><p>Durante años, la sociología de manual nos vendió que el adulto mayor era un sujeto pasivo, una especie de entidad biológica que transitaba sus días <b>entre las bochas y la indignación frente al noticioso </b>de las ocho. Pero mientras el marketing se distraía intentando venderle criptomonedas a adolescentes que no saben pelar una naranja, ocurrió un fenómeno silencioso:<b> los silvers hackearon el sistema.</b></p><p>Hoy, la verdadera economía <b>no pasa por Silicon Valley, sino por el garaje de un jubilado que está calculando la ROE </b>(Relación de Ondas Estacionarias) de una antena Yagi de tres elementos para la banda de 14 MHz. Porque, digámoslo de una vez: mientras el millennial entra en <b>crisis existencial porque se cayó el servidor de WhatsApp,</b> un Silver está perfectamente capacitado para <b>comunicarse con un radioaficionado en la capital de Uzbequistán</b> usando un equipo valvular, como bien lo entendieron los adaptadores de<i><b> El Eternauta.</b></i></p><p>Olviden los paquetes turísticos “all inclusive” donde los llevan como ganado. La nueva vanguardia son los <b>grupos autogestionados de amigos </b>—siempre hay un Tano, un Otto o un Tito en la formación titular— que organizan expediciones náuticas o terrestres con una logística que envidiaría el Estado Mayor Conjunto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTLQ5GJ56ZCVNALPXUS22PDLZ4.png?auth=1d1a28f70396ac61963a3b736445526d9b86cdb366aa81988341e1eb9ac400d3&smart=true&width=1196&height=535" alt="Grupo autogestionado de amigos organizando un viaje con tablets pero también con mapas de papel" height="535" width="1196"/><p>La planilla de Excel que surge de estos viajes es una obra de arte del barroco financiero. La reconciliación de deudas es el momento cumbre: ver a <b>cuatro señores con anteojos para presbicia intentando leer un código QR en un restaurante</b> con luz tenue es lo más parecido que tenemos hoy a un deporte de riesgo extremo. Hay una tensión dramática en ese dedo índice que duda sobre la pantalla táctil, mientras se escuchan quejas sobre “la interfaz poco intuitiva” y la falta de “un botón que se vea”. Mientras el silver desglosa el Excel, a sus pies descansa un <b>Parson Russell Terrier </b>que lo mira con la misma desconfianza que él le tiene al reconocimiento facial del iPhone. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/44XDNDXOCZHCTLY2SRV5PP26W4.png?auth=1b9a5d39d7e69bf120366fee1900a8d18001d5ab1c75a9956b96b77a72197f25&smart=true&width=478&height=974" alt="El perro fiel, testigo de la desconfianza del silver hacia el reconocimiento facial " height="974" width="478"/><p>Lo fascinante es<b> el choque entre la macroeconomía y la micro-obsesión. </b>Un Silver no pestañea al invertir dos mil dólares en un banco de baterías de litio de 900 Ah para que su velero sea energéticamente autónomo (porque<b> la cadena de frío de la cerveza es una cuestión de Estado</b>), pero es capaz de paralizar una comida de camaradería en el restaurante durante cuarenta minutos para descubrir quién no anotó un postre que comió (se paga a la americana).</p><p>Tras cuarenta años de carrera, el mercado laboral le dice al silver que ya es hora de alimentar palomas. Gran error. Lo que el mercado ignora es que <b>el silver posee un arma secreta: el conocimiento analógico del porqué de las cosas.</b></p><p>Mientras un ingeniero junior intenta arreglar una línea de producción reiniciando el software, el Silver se acerca, escucha el sonido de un rodamiento (un <b>diagnóstico auditivo que ningún algoritmo de IA puede emular</b>) y dictamina que “eso está fuera de centro desde la época de la convertibilidad”.</p><p>De aquí <b>nace el emprendimiento plateado</b>. No fundan startups para cambiar el mundo, sino para arreglar lo que los jóvenes rompieron por falta de criterio mecánico. Son <b>empresas unipersonales</b> que operan bajo un lema invisible: <b>“Lo hago yo porque ustedes no tienen idea de cómo hacerlo”</b>. No buscan unicornios; buscan la satisfacción metafísica de que una máquina vuelva a girar sin ruidos extraños.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NVQS2FPQTFCC3NCHOWQSPNLGEY.png?auth=be4a00e400de8cdbd29fa9f7b503eaf472cb12c36d9c2663dfce8a3b6809430e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Ante la "ineficacia" de la inteligencia artificial, el silver aplica la fuerza bruta de la ingeniería casera" height="768" width="1408"/><p>La relación del silver con la tecnología de consumo es una comedia de enredos digna de Lope de Vega. El mercado insiste en venderles “casas inteligentes” que se manejan por voz. — <b>“Alexa, subí las persianas”</b> —dice el usuario. — “Reproduciendo <b>‘Sinfonía de las persianas’ </b>en Spotify” —responde el aparato.</p><p>Aquí es donde aparece el ingenio. Ante la ineficacia de la inteligencia artificial, el silver aplica<b> la fuerza bruta de la ingeniería casera</b>. Si el termómetro digital no lo convence, instalará un sensor industrial de alta precisión conectado a una alarma que suena como un destructor de la Armada. Porque el Silver no quiere que la casa sea “inteligente”; quiere que la casa le obedezca. <b>Hay una desconfianza sistémica hacia cualquier dispositivo que no tenga un interruptor físico</b> de encendido y apagado. <b>“Si no hace ‘clic’ al apretarlo, no es de confianza”</b>, es la máxima de esta generación.</p><p>Hay, además, <b>una cuestión lingüística</b> que actúa como filtro de calidad. El silver se niega a usar términos como <i>feedback, networking</i> o <i>mindset</i>. Su diccionario sería: </p><p><b>Feedback</b>: “Me repetís, te parece? ”</p><p><b>Networking</b>: “Asado con amigos para ver quién sabe dónde conseguir repuestos para el auto”. </p><p><b>Mindset</b>: “Ganas de joder”. </p><p>Prefiere conceptos con más prosodia y peso histórico. Se refiere a un oportunista como un “ventajero” y a una situación compleja como un “bolonqui de proporciones”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QYR5YRN2CFBGDCCTZI5THSLV6A.png?auth=0b8cdb20e02bd1a22150bb455adf1706a4b09ccb70a9ad5982e5e5fc9cff1499&smart=true&width=1527&height=704" alt="“Si no hace ‘clic’ al apretarlo, no es de confianza”" height="704" width="1527"/><p>Esta resistencia no es por ignorancia del inglés, sino por un buen entendimiento del lenguaje. Para qué decir “estamos alineando objetivos estratégicos” si se puede decir “estamos viendo para qué lado patea el chancho”. Es una forma de mantener el control del relato. En una mesa de negociación, el uso de<b> un término latino o un aforismo campero descoloca al joven ejecutivo de traje slim-fit, </b>quien de repente se siente como un aprendiz frente a un toxicólogo que conoce la fórmula de todos los venenos. </p><p>Finalmente, está el mercado de la redundancia. El silver es el <b>principal consumidor de objetos que nunca usará,</b> pero que podría llegar a necesitar en un escenario postapocalíptico o, peor aún, si se corta la luz durante un domingo de lluvia.</p><p>Esto incluye desde linternas de mil lúmenes capaces de dejar ciego a un intruso a tres cuadras, hasta generadores eléctricos que podrían alimentar una pequeña clínica. No es paranoia: es <b>una filosofía de vida forjada en países con economías que saltan por los aires cada diez años. </b>El silver sabe que el sistema es frágil. Por eso, tiene un stock de latas de conserva, una radio de onda corta y un juego de herramientas que harían llorar de emoción a un artesano medieval.</p><p>Son el futuro porque son los únicos que conservan el manual de instrucciones del planeta.</p><p>Son<b> una generación que no necesita Google Maps para salir de un laberinto</b> y que puede calcular el peso de un ancla para un barco de 40 pies haciendo una cuenta mental mientras toma un café. <b>Pasaron de ser la “clase pasiva” a ser la reserva técnica de la humanidad.</b></p><p>Mientras el resto del mundo corre detrás de la última tendencia volátil, el silver se apoya en el marco de la puerta, mira el horizonte con una mezcla de cinismo y ternura, y se ríe bajito. Porque sabe que, al final del día, <b>cuando el software falle </b>y las pantallas se apaguen, <b>todos vamos a ir a golpearle la puerta para preguntarle cómo se hacía </b>para prender el fuego sin usar una aplicación. Y él, con toda la parsimonia del mundo, nos va a decir que primero hay que buscar buena leña y, sobre todo, tener <b>paciencia, algo que el dinero no puede comprar</b>, pero que ellos la tienen en plazos fijos de sabiduría. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTLQ5GJ56ZCVNALPXUS22PDLZ4.png?auth=1d1a28f70396ac61963a3b736445526d9b86cdb366aa81988341e1eb9ac400d3&amp;smart=true&amp;width=1196&amp;height=535" type="image/png" height="535" width="1196"><media:description type="plain"><![CDATA[Grupo autogestionado de amigos organizando un viaje con tablets pero también con mapas de papel]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Crónicas de un Silver en el 2026: cuando el microondas te pide el consentimiento]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/04/30/cronicas-de-un-silver-en-el-2026-cuando-el-microondas-te-pide-el-consentimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/04/30/cronicas-de-un-silver-en-el-2026-cuando-el-microondas-te-pide-el-consentimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Alejandro Portabales]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace un año, estando en los EEUU para visitar a mis nietos, me encontré con un viejo amigo que vive allá. Curiosamente lo vi muy poco aggiornado con la tecnología y lo insté a ponerse al día como corresponde a nuestra generación. Ayer recibí un mail de él contándome sus experiencias para no parecer demodé]]></description><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 03:28:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LM537GINDVCV5P2YF562LQZCSM.jpg?auth=51a54ba8d5bc44da20b961ed66fb1eeaa041e1dd50646b388cc319f25dc957ad&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Un hombre mayor con gafas 3D simboliza la visión hacia el futuro y los avances en el envejecimiento saludable, tema central del Longevity World Forum 2026 en Madrid." height="1079" width="1920"/><p>El asunto del correo era “Cuando el microondas te pide el consentimiento”, y como subtítulo: “​Por un sobreviviente de la era analógica”.</p><p>​Ser un “Silver” en pleno 2026 no es para cobardes. Si usted nació cuando los teléfonos tenían cable y “la nube” era algo que anunciaba lluvia, bienvenido al club.<b> Hoy, cruzar los 65 </b>o más no significa sentarse a ver crecer las plantas en el jardín, significa intentar desbloquear la heladera con la mirada mientras <b>el electrodoméstico te juzga en silencio porque tus niveles de colesterol han subido </b>un 2 por ciento.</p><p>​La vida moderna se ha convertido en <b>una yincana tecnológica </b>donde los obstáculos son códigos QR que no se dejan leer y asistentes de voz que parecen tener problemas de audición selectiva. Ayer mismo, intenté encender la cafetera con un comando de voz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YB54SUHMVIVU3AW5DRR5DO5VJY.jpg?auth=6eca51ba759c1b633e216a71bf010bce176c45c2f88615926343876331a25e5c&smart=true&width=3500&height=2333" alt="Alexa, el asistente personal de Amazon (REUTERS/Elijah Nouvelage)" height="2333" width="3500"/><p><b>—“Alexa, haceme un café“, dije con la autoridad de quien pagó los impuestos en 2001.</b></p><p>—“Lo siento, Germán”, respondió la voz metálica, “no puedo procesar cafeína hasta que tu reloj inteligente confirme que dormiste al menos seis horas de sueño profundo. Por ahora,<b> te he programado una infusión de valeriana </b>y un podcast sobre meditación cuántica”.</p><p>​El problema es que ahora todo es “inteligente”, lo cual nos hace sentir, por contraste, bastante tontos. El otro día fui al supermercado —uno de esos donde ya no hay cajeros, sino sensores que detectan hasta tus pensamientos pecaminosos sobre el chocolate— y me quedé atrapado en la puerta giratoria porque mi aplicación de pago había decidido actualizarse justo en el umbral. Estuve dando vueltas como un hámster en jubilación hasta que un adolescente de 12 años, con pantalones más anchos que su futuro, simplemente tocó un panel invisible y me liberó.</p><p><b>—“Fuerza, abuelo, es el 10G</b>, que a veces laguea”, me dijo.</p><p>Yo solo quería un litro de leche, no una lección de física de partículas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YLZMSDZV5RGS3PRKM6BYSAEANA.jpg?auth=dff073b59752c0b0c0921bfc044639c7f0e854ebc223a0df63615cb497a32b92&smart=true&width=1920&height=1076" alt="La comunicación por whatsapp - VisualesIA" height="1076" width="1920"/><h2>​El drama de los grupos de WhatsApp</h2><p>​Pero donde realmente se libra la batalla por la dignidad Silver es en WhatsApp. Hemos pasado de no saber mandar un SMS a ser los reyes del sticker inapropiado. Mi tía abuela, una mujer que antes no decía ni “pucha”, ahora <b>contesta a las noticias de tragedias mundiales con un GIF de un gatito </b>bailando samba porque “los colores eran lindos”.</p><p>​Y ni hablemos del uso de los puntos suspensivos. Para un Silver, escribir: “Hola hijo...” no significa que te va a pedir dinero o que alguien ha muerto, es simplemente que le gusta el suspenso dramático. Sin embargo, <b>para mi hijo de 25 años, esos tres puntos son el equivalente a ver a la Parca afilando la guadaña </b>en la puerta de su casa.</p><h2>​La odisea del gimnasio y el “biohacking”</h2><p>​Ahora está de moda el “biohacking”. Los Silver de hoy ya no vamos a caminar al parque con alpargatas, concurrimos al gimnasio con dispositivos que miden la saturación de oxígeno, el ritmo cardíaco y las ganas de vivir. El lunes pasado, mi entrenador —un joven que probablemente cree que los Beatles son una marca de audífonos— me pidió que hiciera<b> una serie de “burpees”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NT65BSJGV5GKLJNWVLME5HJPWA.jpg?auth=dc6c6bdc3da92c4668ce10527cbf11aaec4e43f4e114aedce88cf84f17e1a00a&smart=true&width=900&height=599" alt="Una serie de 'burpees' (Freepik)" height="599" width="900"/><p>—“¿Hacer qué?“, pregunté.</p><p>—“Es un movimiento funcional, Germán”.</p><p>—“Funcional será para vos.<b> A mi edad, si me tiro al suelo es para buscar una billetera </b>o porque me dio un calambre, pero levantarme de un salto requiere una grúa municipal y un permiso de obra”.</p><h2>​El futuro nos pisa los talones (literalmente)</h2><p>​Lo más inquietante de este 2026 es la robótica doméstica. Tengo un robot aspirador que se supone que mapea la casa. El problema es que el mío parece tener crisis existenciales. A veces se queda encerrado en el baño chocando contra el bidé y otras veces me persigue por el pasillo como si quisiera reclamar el territorio. Mi mujer dice que es porque le puse nombre (“Pascual”), y que ahora el robot siente que es parte de la familia y quiere participar en las cenas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OS2C7FIVHFFUXL6GJTE5FKAHNU.png?auth=3fb71c9178d75ea5df9488e6955860376dbe6d03874dd425e2d2ad5710f45ef0&smart=true&width=1408&height=768" alt="¿Querrá algún día el robot sentarse a la mesa? (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>​Ser Silver hoy es vivir en <b>un episodio de Black Mirror dirigido por Cantinflas.</b> Es intentar mantener la compostura mientras un holograma te explica cómo separar los residuos orgánicos de los plásticos biodegradables de tercera generación. Pero, a pesar de todo,<b> tenemos una ventaja imbatible: nosotros sabemos qué hacer cuando se va la luz. </b>Mientras los jóvenes entran en shock catatónico porque no pueden cargar el móvil, nosotros <b>sacamos las velas, una baraja de cartas </b>y recordamos con una sonrisa que, hace no mucho, el mayor avance tecnológico era que el control remoto tuviera pilas nuevas.</p><p>​Así que, si me ven peleando con un cajero automático que insiste en que mi cara no coincide con mi selfie de seguridad, <b>no se rían. Mañana les pasará a ustedes</b>, y espero que, para entonces, los robots tengan al menos un poco más de paciencia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LM537GINDVCV5P2YF562LQZCSM.jpg?auth=51a54ba8d5bc44da20b961ed66fb1eeaa041e1dd50646b388cc319f25dc957ad&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1079" type="image/jpeg" height="1079" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre mayor con gafas 3D simboliza la visión hacia el futuro y los avances en el envejecimiento saludable, tema central del Longevity World Forum 2026 en Madrid.]]></media:description></media:content></item></channel></rss>