<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/author/Juan-Carlos-Chagas-Delegado/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 11 Aug 2026 09:17:29 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Entre Ríos frente al Niño]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/08/11/entre-rios-frente-al-nino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/08/11/entre-rios-frente-al-nino/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan  Chagas Delegado]]></dc:creator><description><![CDATA[La hora de la hidráulica y la prospectiva]]></description><pubDate>Tue, 11 Aug 2026 06:22:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIYYV7S5TRBPHBYR2RVRDNNN2Q.JPG?auth=785cf58b084b05a2446bf496a1c914035ae44a49069611db2b7bd01d1c2b0065&smart=true&width=5500&height=3489" alt="Entre Ríos enfrenta el fenómeno de El Niño con una agenda que reclama hidráulica y planificación de largo plazo. REUTERS/Agustin Marcarian" height="3489" width="5500"/><p>Hace muchos años que la humanidad entera viene escuchando que el recalentamiento global provocaría en todo el planeta cambios drásticos en el clima. Sin embargo, durante demasiado tiempo hicimos oídos sordos a aquellas advertencias, principalmente en el ámbito de la política. Tengo 40 años de militancia política y puedo decir que, en distintas etapas y ante sucesivos gobiernos, planteé la necesidad de comenzar a pensar seriamente qué hacer con uno de los recursos más abundantes y estratégicos que tiene Entre Ríos: el agua.</p><p>Hoy los resultados de aquella falta de previsión están en nuestras calles, en nuestros pueblos y en nuestras ciudades. <b>Entre Ríos</b> es, por definición, una provincia atravesada por el agua. No solamente los grandes ríos Paraná y Uruguay recorren nuestro territorio. También tenemos ríos interiores, arroyos, riachos, lagunas y una enorme cantidad de recursos hídricos que, adecuadamente administrados, pueden constituir una ventaja extraordinaria para nuestro desarrollo. El fenómeno de El Niño vuelve a poner esta cuestión sobre la mesa. Puede traer inundaciones y sequías y, frente a esa posibilidad, el cambio climático nos encuentra muchas veces desarmados, intentando responder cuando los acontecimientos ya están encima. El desafío no consiste solamente en prepararnos para la emergencia. Defensa Civil debe estar alerta, los municipios deben contar con protocolos y los pobladores deben ser informados sin generar pánico. Pero eso es apenas una parte de la cuestión. La otra, la verdaderamente estratégica, es decidir qué hacemos con el agua antes de que llegue la próxima creciente o la próxima sequía.</p><p>En lo personal, hablé muchas veces con sucesivos gobernadores acerca de la necesidad de encarar obras que permitieran encauzar nuestros recursos hídricos, tanto para mitigar los efectos de las inundaciones como para aprovechar ese recurso en beneficio de nuestra producción agropecuaria. Se trata de una misma política con dos objetivos: gestionar el agua para aprovecharla y, al mismo tiempo, controlar sus cursos para reducir sus efectos negativos. Ahí aparece la <b>hidráulica</b> como una herramienta central del desarrollo entrerriano. El <b>Proyecto Mandisoví</b>, para el noreste de Entre Ríos, constituye un ejemplo concreto. <b>La posibilidad de utilizar agua del embalse de Salto Grande para riego permitiría incorporar una herramienta decisiva para nuestra producción agropecuaria.</b> Pero la planificación hidráulica no debería agotarse en el aprovechamiento productivo. También debemos pensar en obras que permitan administrar mejor las crecientes y proteger a las poblaciones ubicadas aguas abajo del complejo hidroeléctrico. Concordia conoce demasiado bien las consecuencias de las crecientes del río Uruguay. Los volúmenes que recibe el río tienen su origen, en buena medida, en las lluvias que se producen en el sur de Brasil, en la cuenca media —San Javier es un ejemplo— y también en la cuenca inmediata. <b>Salto Grande</b> tiene capacidad para administrar esos volúmenes, pero esa capacidad tiene límites. Por eso, la planificación aguas abajo y las obras complementarias resultan fundamentales. Lo mismo ocurre con el río Gualeguay, que atraviesa buena parte de la provincia y recibe a su vez numerosos arroyos y cursos de agua que también necesitan nuestra atención.</p><p>Y huelgan los conceptos si miramos al brioso Paraná. En buena parte de su recorrido contamos con barrancas y orillas más altas, lo que reduce la vulnerabilidad en determinados sectores, pero no elimina la necesidad de planificación. Las obras hidráulicas son costosas. Durante décadas se priorizaron otras necesidades y muchas de estas iniciativas fueron consideradas faraónicas o postergadas por falta de recursos. Pero el escenario está cambiando. <b>El Niño ya no es tan niño. Es un fenómeno que, en un contexto de cambio climático, puede traer consecuencias severas</b>: inundaciones o sequías, dependiendo de las condiciones que se presenten. Podemos predecir cada vez mejor determinados escenarios, pero la climatología todavía no es una ciencia exacta. Por eso, mientras nuestros sistemas de Defensa Civil se mantienen en alerta y movilización, debemos asumir que la prevención no puede depender exclusivamente de acertar el pronóstico. Tenemos que construir infraestructura para escenarios que sabemos que pueden ocurrir. La solución de fondo para este tipo de acontecimientos tiene una palabra: <b>hidráulica</b>. Sobre esta cuestión he conversado con especialistas de la <b>Universidad Nacional de La Plata</b> y con profesionales entrerrianos de esta disciplina.</p><p><b>Juan Carlos Chagas</b> (izq.) junto al ingeniero Sergio Liscia, durante la visita al Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la <b>UNLP</b>. También está en nuestra agenda conocer experiencias internacionales, como las desarrolladas en <b>Israel</b> y en los <b>Países Bajos</b>, países que han convertido el manejo del agua en una verdadera política de Estado.</p><p>No se trata de copiar modelos. Se trata de aprender. <b>Israel</b> ha desarrollado tecnologías y políticas para administrar un recurso escaso. Los <b>Países Bajos</b> llevan siglos enfrentando el desafío de vivir y producir en territorios donde el agua constituye una amenaza y, al mismo tiempo, un recurso fundamental. Son experiencias diferentes a la nuestra, pero tienen algo en común: no esperan que el problema llegue para empezar a pensar qué hacer. La política también planifica, pero muchas veces lo hace para la coyuntura, urgida por las necesidades del momento y condicionada por la escasez de recursos. La prospectiva exige algo diferente: pensar hoy en lo que puede ocurrir mañana y comenzar a construir las respuestas antes de que sean imprescindibles. Los apremios que trae el cambio climático nos comprometen especialmente a quienes tenemos responsabilidades públicas. El Niño ya es adulto y puede descargar toda su actividad sobre estas latitudes. No hace falta hablar de “furia” ni utilizar términos alarmistas. Alcanza con mirar lo que ha sucedido en distintos lugares del planeta para comprender que los extremos climáticos dejaron de ser una hipótesis lejana.</p><p>Pero tampoco debemos resignarnos. <b>De las situaciones difíciles pueden surgir oportunidades. El agua que hoy vemos solamente como una amenaza puede transformarse en una herramienta para producir más, generar empleo y desarrollar nuestra provincia, si somos capaces de administrarla.</b> Obras hidráulicas para prevenir inundaciones. Infraestructura para almacenar y conducir agua. Sistemas para el riego. Planificación de las cuencas. Aprovechamiento productivo. Protección de nuestras ciudades. Todo forma parte de una misma política. <b>Entre Ríos</b> tiene agua. Tiene ríos. Tiene tierra fértil. Tiene producción. Tiene profesionales y universidades capaces de aportar conocimiento. Lo que falta es convertir esos recursos y capacidades en una estrategia de largo plazo. La hora de la hidráulica no debería comenzar cuando el río entra en nuestras casas. Debería comenzar mucho antes. Y esa es, precisamente, la tarea de la política: no solamente administrar el presente, sino construir las condiciones para que las próximas generaciones puedan vivir mejor. Como nos interpelaba <b>José Ortega y Gasset</b> en 1939, durante su conferencia “Meditación del pueblo joven”, pronunciada en <b>La Plata</b>: “¡Argentinos, a las cosas, a las cosas!” Hoy, para <b>Entre Ríos</b>, una de esas cosas es el agua.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIYYV7S5TRBPHBYR2RVRDNNN2Q.JPG?auth=785cf58b084b05a2446bf496a1c914035ae44a49069611db2b7bd01d1c2b0065&amp;smart=true&amp;width=5500&amp;height=3489" type="image/jpeg" height="3489" width="5500"><media:description type="plain"><![CDATA[A rural road and agricultural fields are partially covered by floodwater in 12 de Octubre, where excessive rains have left more than 1.5 million hectares at risk of remaining unproductive, in Buenos Aires province Argentina, November 17, 2025. REUTERS/Agustin Marcarian]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">REUTERS</media:credit></media:content></item></channel></rss>