Las imágenes captadas por la cámara de vigilancia de una propiedad, fueron claves para atrapar al fugitivo (Video: Twitter @TBInvestigation)

Cerca de las 03:30 horas del domingo, Harvey y Ann Taylor se despertaron sobresaltados por la alerta del sistema de vigilancia de su vivienda, que sonó para advertirles que había una persona en su patio trasero.

La pareja, que vive a las afueras de la ciudad poco poblada de Henning, en Tennessee, miró atónita la imagen en blanco y negro grabada por la cámara de su timbre. Un hombre alto, vestido con ropa de camuflaje y una gorra de béisbol puesta del revés, estaba hurgando en el refrigerador que ellos tienen en el exterior de su casa, junto a la cochera. Cuando cerró la puerta del electrodoméstico, vislumbraron su rostro sombrío y su inmensa barba entrecana. Ann Taylor inmediatamente lo reconoció: su cara había estado todo el día en las noticias.

"Ella dijo, 'Es él, es él'", exclamó ella, según contó Harvey Taylor en una conferencia de prensa el domingo.

El hombre que registraba su refrigerador en busca de bebidas frías era Curtis Ray Watson, de 44 años, un fugitivo en paradero desconocido desde el miércoles, cuando huyó del Centro Penitenciario West Tennessee a bordo de un tractor, después de supuestamente agredir sexualmente a una empleada del reclusorio y asesinarla. Cuando los Taylors descolgaron el celular para llamar a la policía a primera hora del domingo, la orden de búsqueda del fugitivo cumplía su quinto día. Las autoridades habían recibido 430 pistas sobre el paradero de Watson, según el Buró de Investigación de Tennessee, pero ninguna había llegado hasta ese punto.

(Foto: Twitter @TBInvestigation)
(Foto: Twitter @TBInvestigation)

Watson, que ya había cumplido previamente con una condena de abuso agravado a menores, estaba cumpliendo 15 años en prisión por un cargo de secuestro agravado cuando escapó. En 2012, se declaró culpable de retener a su esposa contra su voluntad usando un bate de béisbol como arma, informó WKRN.

En la cárcel, Watson era considerado un recluso "trusty", lo que significa que recibía privilegios especiales a cambio de buena conducta, según una declaración jurada obtenida por Memphis Commercial Appeal. El miércoles, en su 44 cumpleaños, fue liberado de su celda a las 07:00 horas de la mañana para su trabajo habitual, que consistía en cortar el césped que rodea el extenso campus de la prisión.

Más tarde, esa misma mañana, los agentes se dieron cuenta de que había desaparecido un tractor. Tampoco había rastro de Watson, al que habían visto por última vez en un carrito de golf por fuera de la casa de Debra Johnson, una administradora del correccional que vivía en los terrenos del interior de la prisión. Johnson no se había presentado a trabajar esa mañana, y cuando los oficiales fueron a comprobar cómo estaba, encontraron que la mujer de 64 años había sido estrangulada con un alambre y violada.

(Foto: Twitter @TBInvestigation)
(Foto: Twitter @TBInvestigation)

A las pocas horas de la desaparición de Watson, las autoridades recuperaron el tractor desaparecido, que él había abandonado a unos tres kilómetros de la prisión, según la declaración jurada. Ellos también hallaron la tarjeta de identificación de la prisión del hombre de 44 años. Pero el fugitivo no estaba allí. Durante cuatro días sin descanso, las autoridades rastrearon las zonas colindantes, una extensión rural de bosques y granjas al noreste de Memphis, y ofrecieron una recompensa de USD 57.000 por la captura de Watson, y advirtieron que él podía ser considerado extremadamente peligroso.

En declaraciones a los medios el domingo, Harvey Taylor contó que él y su mujer sintieron miedo al ver al extraño saqueando su refrigerador, y cuando se dieron cuenta de que el sujeto era un sospechoso de asesinato a la fuga se asustaron aún más. Ellos siguieron cada uno de sus movimientos a través de la cámara del timbre de la puerta de entrada, y se relajaron cuando se dieron cuenta que no iba a entrar en la vivienda.

Mientras tanto, cientos de agentes de la ley corrieron hacia Henning, una ciudad de menos de 1.000 personas que acoge el museo en honor a la casa de infancia del autor de Roots, Alex Haley, es hogar de un almacén de madera, una tienda de Dollar General y numerosas iglesias. Ellos rodearon la casa del matrimonio, que se ubica a sólo 18 kilómetros de la prisión, establecieron un perímetro y buscaron por aire y tierra.

Según las autoridades, el criminal se sintió “aliviado” al poner fin a su fuga (Foto: Twitter @TBInvestigation)
Según las autoridades, el criminal se sintió “aliviado” al poner fin a su fuga (Foto: Twitter @TBInvestigation)

A las 10:55 horas, Watson salió de un campo de soja a unos 200 metros de la casa de los Taylor, puso sus manos en alto y se rindió, según  informó David Rausch, director del Buró de Investigación de Tennessee, en una conferencia de prensa el domingo. El fugitivo estaba cubierto de garrapatas y picaduras de mosquito, "debido al tiempo que permaneció al aire libre", dijo Rausch.

"Se sintió aliviado de haber terminado con su fuga", dijo Rausch, que añadió que Watson "sabía que no iba a escapar" con tal presencia policial, y mantuvo una pequeña charla con los agentes que lo arrestaron.

Los investigadores no hallaron ninguna evidencia de que alguien le ayudara a escapar, dijo Rausch, y aparentemente él había robado la ropa de camuflaje que llevó durante su fuga.

Johnson había trabajado para el Departamento de Correcciones de Tennessee durante 28 años, subiendo de rango de oficial de prisiones a administrador de prisión. Su hijo, Mychal Austin, le dijo al diario Tennessean que ella era profundamente religiosa, y que creía que todo el mundo merecía una segunda oportunidad, incluidos los reclusos, a los que trataba con gran humanidad.

(Foto: DOC)
(Foto: DOC)

"Los reclusos la llamaban 'primera dama' dentro del complejo", contó. "Ellos empezaron a comportarse mejor porque ella cumplía todas las promesas que les hacía. Cambió por completo la prisión".

En una conferencia el domingo, los agentes dijeron que Watson había sido acusado de asesinato en primer grado, agresión sexual agravada y robo agravado por la muerte de la agente, además del cargo que enfrenta por huir del reclusorio. Los fiscales están considerando pedir la pena de muerte, le dijo a los reporteros Mark Davidson, el fiscal general del distrito judicial de Tennessee número 25.

Visiblemente agotado, Harvey Taylor expresó alivio de que el fugitivo estuviera de nuevo preso, y reconoció que el encuentro nocturno podría haber terminado de manera muy diferente.

"Simplemente me siento aliviado de que pasara como sucedió", dijo.