La pareja tuvo que sumergirse en una batalla legal para conseguir la custodia de su hijo, que se había gestado en el vientre de una mujer desconocida en Nueva York por un error de la clínica (Foto: AFP)
La pareja tuvo que sumergirse en una batalla legal para conseguir la custodia de su hijo, que se había gestado en el vientre de una mujer desconocida en Nueva York por un error de la clínica (Foto: AFP)

Hace casi una década, Anni y Ashot Manukyan de Glendale, California, confiaron sus embriones a una clínica de fertilidad en Los Ángeles que les prometió que su técnica de fecundación in vitro les permitiría tener un bebé.

Cuando regresaron el año pasado para intentar que Anni quedara embarazada, uno de los embriones tuvo éxito. Pero dijeron que lo habían colocado en el útero de la mujer equivocada, que después dio a luz a su hijo al otro lado del país, en Nueva York.

Cuando la pareja descubrió el error esta primavera, dijeron que habían sufrido una lucha legal agonizante, "el período más insoportable de sus vidas", para reclamar al niño.

"Lo que Anni y Ashot descubrieron, para su horror, fue que les habían robado a su hijo cuando todavía era un embrión y lo habían implantado en una extraña, que después se convirtió en su madre de nacimiento", reclama la demanda presentada el miércoles ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles.

El caso de la pareja es el segundo en los últimos 10 años que acusa a la clínica CHA Fertility Center en Los Ángeles, al igual que a algunos de sus responsables.

El primero fue presentado por la mujer de Nueva York y su esposo, que dicen que ellos actuaron bajo la falsa suposición de que los embriones eran suyos. En lugar de eso, denunciaron, les forzaron a renunciar a la custodia de gemelos nacidos con material genético que pertenecía a otras dos parejas, que también habían solicitado los servicios de la clínica y cuyos embriones habían sido transferidos a la madre de nacimiento, sin el conocimiento o el consentimiento de ninguna de las partes.

 
La familia de California concedió una conferencia de prensa esta semana para relatar lo ocurrido (Foto: especial)
La familia de California concedió una conferencia de prensa esta semana para relatar lo ocurrido (Foto: especial)

La queja civil, presentada la semana pasada en el Distrito Este de Nueva York, alega malas prácticas, negligencia médica y causa intencionalmente angustia emocional, entre otros aspectos.

La nueva demanda en Los Ángeles denuncia acusaciones similares, con la notable adición de un supuesto incumplimiento del Código Penal de California, que decreta ilegal "utilizar a sabiendas, esperma, óvulos o embriones en la tecnología de reproducción asistida, para cualquier otro propósito que no sea el indicado por el proveedor de esperma, óvulo o embriones, en un formulario de consentimiento escrito". El incumplimiento de este precepto se castiga con pena de cárcel de entre tres a cinco años, una fianza de no más de USD 50.000, o ambas".

El abogado de la clínica CHA Fertility no respondió a nuestra petición de información el miércoles. La clínica tampoco ha contestado las distintas peticiones que hicimos esta semana.

Eric Wrubel, un abogado especialista en derecho de familia que representó a ambas parejas de padres biológicos y les ayudó a ganar la custodia de sus hijos, le dijo a The Washington Post que la otra pareja cuyo embrión fue transferido a la mujer de Nueva York, también vive al sur de California. Estos padres no se han identificado a sí mismos públicamente, ni han tomado más acciones legales desde que lograron los derechos de custodia en mayo, dijo Wrubel.

Él dijo que los procedimientos en la Corte Suprema del Condado de Nueva York, que permanecen sellados, produjeron "las escenas más emotivas que he visto en mis 25 años" como abogado. Calificó las circunstancias que rodean el remolino de reclamaciones legales como un caso "sin precedentes".

Luchando contra las lágrimas, los Manukyans hablaron por primera vez sobre su terrible experiencia en una conferencia de prensa el miércoles por la tarde. Anni, la madre, dijo que ella aún está atormentada por la situación, y ahora enfrenta un problema de confianza, añadiendo que "Nunca volveré a ser la misma persona".

Los padres de Nueva York se dieron cuenta de que los gemelos no eran suyos porque ninguno de los dos niños parecía asiático (Foto: Archivo)
Los padres de Nueva York se dieron cuenta de que los gemelos no eran suyos porque ninguno de los dos niños parecía asiático (Foto: Archivo)

Con detalles, describió la angustia de esperar para conocer a su hijo, que tenía seis semanas cuando finalmente pudo sostenerlo en brazos. Ella denunció que la clínica CHA Fertility le robó la oportunidad de estar ahí durante los primeros meses de la vida de su hijo. En particular, el período inmediatamente después de dar a luz cuando comienza el vínculo.

En cambio, ella enfrenta la realidad de que no estaba allí en absoluto.

"Fue indescriptible. Había muchas emociones en mi cabeza", dijo Anni Manukyan. ¿Quién quiere conocer a su hijo en el lobby de un hotel? Fue desolador".

La demanda en Los Ángeles busca daños compensatorios y punitivos. Pinta un retrato austero del costo humano de un supuesto mal manejo del material genético.

Los Manukyan confiaron a CHA Fertility y a su personal, recordaron en su demanda, "sus sueños de tener un niño, al igual que su propiedad más sensible e importante: sus embriones". Pero ahora, los padres defienden que los abandonaron en la oscuridad y fueron engañados por la clínica durante el proceso.

La demanda también señala que los médicos de la clínica, cuando les dijeron que estaban implantando en el útero de Anni uno de los embriones que había creado con su esposo le "transfirieron al menos un embrión de un extraño".

"En otras palabras, a Anni le inyectaron en contra de su voluntad el esperma de un hombre y el óvulo de una mujer que no conoce", indica la demanda.

Ashot Manukyan en una foto con su bebé, que fueron a buscar a Nueva York (Foto: especial)
Ashot Manukyan en una foto con su bebé, que fueron a buscar a Nueva York (Foto: especial)

El esposo y la mujer dicen que ellos todavía no saben de quién son los embriones que transfirieron a Anni -que no condujeron a un embarazo exitoso. Todo lo que ellos saben, contaron, tiene que ver con la mujer de Nueva York, identificada por sus iniciales, A.P. en la demanda. Anni Manukyan dijo el miércoles que  no tiene ni idea de si hay otro bebé en algún otro lugar como resultado del caos de las mezclas.

Mientras tanto, A.P. y su esposo, Y.Z., dicen que ellos no han sido informados de dónde fueron sus embriones. Los documentos de la corte indican que las dos parejas estaban en la clínica de preservación de embriones el mismo día en agosto de 2018.

Mientras las dos parejas lanzan quejas paralelas contra la clínica, la segunda demanda también arroja luz sobre el polémico proceso de asignación de derechos de los bebés en Nueva York, una pregunta que dividió a los dos grupos de clientes en la clínica.

A pesar de que la clínica asegura lo contrario, la denuncia de Los Ángeles alega que "la pareja de Nueva York dejó claro que ellos querían quedarse la custodia del hijo de Anni y Ashot". En respuesta, los Manukyans presentaron una petición de habeas corpus en el tribunal de familia, de acuerdo con la denuncia, y volaron a Nueva York para recuperar al recién nacido. Ellos volaron a casa con él 11 días después.

Las leyes de subrogación gestacional difieren según el estado. Nueva York prohíbe los arreglos pagados, y los expertos aconsejan que los contratos de subrogación no sean llevados a los tribunales. Entre 1999 y 2013, la subrogación gestacional, donde el sustituto no tiene un vínculo biológico con el bebé, dio lugar al nacimiento de 18.400 bebés, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Bajo las circunstancias inusuales derivadas de las colocaciones de embriones erróneas, Wrubel explicó que fue capaz de convencer al juez de que la subrogación había sido involuntaria, estableciendo así sus derechos de custodia. Anni Manukyan se desplomó cuando el juez concedió su petición, según Adam Wolf, el abogado de la familia, que el miércoles calificó el incidente como uno de los casos de fertilidad "más notorios" de la historia de EEUU.

Anni dijo que la mujer de Nueva York “era maravillosa” y que todos eran víctimas de la negligencia de la clínica  (Foto: Archivo/Shutterstock)
Anni dijo que la mujer de Nueva York “era maravillosa” y que todos eran víctimas de la negligencia de la clínica  (Foto: Archivo/Shutterstock)

"Estas experiencias me han herido de forma que me persiguen todos los días", dijo Anni Manukyan durante la conferencia de prensa. "Espero que nadie tenga que sufrir lo que mi familia ha sufrido".

Anni y Ashot Manukyan se casaron en 2007, según el documento legal. Después de intentar tener un hijo sin éxito, ellos se inclinaron hacia la tecnología de asistencia reproductiva y contrataron los servicios de CHA Fertility en 2011 para llevar a cabo una transferencia de embrión. Esto condujo al nacimiento de su hija.

Una segunda transferencia, de lo que ellos pensaban que eran dos embriones restantes, ocurrió en agosto de 2018, mientras la pareja buscaba expandir la familia.

"Hasta hoy, Annie y Ashot desconocen de quién eran los embriones que transfirieron a Annie ese día", explica la demanda.

Ellos supieron 10 días después de la transferencia que Anni no estaba embarazada. En octubre de 2018, emprendieron un nuevo ciclo de IVF, que incluía hormonas para Anni que le causaron desarrollar células precancerosas en el útero, dice la demanda. De acuerdo con el documento, dos biopsias y la inserción de un dispositivo intrauterino causaron "dolor físico extremo y sufrimiento psicológico". El nuevo ciclo de FIV no resultó en un embarazo, dijeron los abogados.

Por todo el proceso, apunta el documento, la pareja pagó más de USD 120.000, en concepto de servicios a la clínica y costes asociados.

En abril de este año, el director de operaciones de la clínica le pidió a los Manukyans que se hicieran un raspado bucal, diciendo que el procedimiento era una "medida rutinaria de control de calidad".

No se enteraron hasta el día siguiente, sostiene su demanda, que el raspado bucal había establecido su relación biológica con uno de los bebés nacidos de la pareja en Nueva York, tal como los médicos les dijeron en una reunión en la clínica.

Lucharon durante semanas para obtener información sobre su hijo, alegan en la queja y, en última instancia, viajaron a Nueva York para intentar hacer valer sus derechos como padres.

Incluso con su hijo ahora a su cuidado, dicen que han sido dañados irreparablemente por la experiencia.

"La mala conducta de los acusados ​​privó a Anni de la capacidad de llevar a su hijo a lo largo de su desarrollo fetal. Anni nunca tuvo la oportunidad de crecer y vincularse con su hijo, de sentirlo dar patadas en el útero y de verlo en ultrasonidos", argumentan en la presentación legal.

"Anni y Ashot no tenían la capacidad de asegurar la salud y el bienestar de su hijo a través de la atención prenatal y la nutrición, y es posible que nunca sepan qué pasos tomó su portadora gestacional para proteger y promover su desarrollo fetal. Anni y Ashot están devastados porque nunca pudieron experimentar la maravilla del parto de su hijo; nunca vieron la entrada de su bebé al mundo, ni lo abrazaron en sus primeros segundos de vida, momentos que otros padres atesoran por el resto de sus vidas".

Los padres aspirantes de Nueva York también dicen que "sufrieron lesiones emocionales significativas y permanentes por las cuales no se recuperarán". Su demanda establece además que AP, quien llevó a los bebés, sufrió "lesiones físicas y emocionales".

También cuenta cómo la primera pregunta surgió cuando las ecografías sugirieron que A.P. llevaba gemelos varones, al contrario de lo que el personal de la clínica les había contado sobre el género de los embriones. El error se hizo evidente cuando ninguno de los recién nacidos parecía ser asiático, en desacuerdo con el origen étnico de la pareja. Los padres en Los Ángeles, en la demanda presentada el miércoles, describen la experiencia como "una pesadilla". Anni Manukyan y su familia alegan que todos los padres involucrados fueron víctimas de la negligencia de CHA Fertility. Llamó a la madre de Nueva York, que dio a luz a su hijo, una mujer maravillosa, y agregó: "Dios le dará sus hermosos bebés un día. Ella se lo merece.