EEUU cayó frente al tri por la mínima diferencia (Foto: Getty Images)
EEUU cayó frente al tri por la mínima diferencia (Foto: Getty Images)

Mucho antes de que el juego iniciara, el partido del domingo contra México ya suponía un peso enorme para el equipo nacional de los Estados Unidos: se trataba del máximo rival de la zona y una de las mayores potencias de latinoamérica. Los dados todavía estaban en el aire: uno de los dos equipos terminaría la noche levantando el trofeo de la Copa Oro.

Ambas escuadras ya se habían visto las caras en cinco finales, pero la edición de este año tenía un valor adicional:  los estadounidenses aún tenían una última oportunidad para recobrar la confianza en un plan que los llevó al fracaso en la Copa Mundial de Rusia 2018, certamen al que ni siquiera pudieron clasificar.

El entrenador de los Estados Unidos, Gregg Berhalter, destacó el 7 de julio como la fecha más importante desde que el equipo empezó los preparativos en mayo. Esa noche los estadounidenses iban a trabajar juntos para demostrar que son algo más que "soccer players". Sin embargo, cuando llegó la hora de la verdad, EEUU no pudo superar a México en un marcador que terminó a favor de los aztecas por 1 a 0 en el Soldier Field, en Chicago.

Los jugadores mexicanos celebran la octava Copa Oro en la historia para el “Tri” (Foto: Reuters)
Los jugadores mexicanos celebran la octava Copa Oro en la historia para el “Tri” (Foto: Reuters)

Los estadounidenses tuvieron oportunidades tempranas, pero México se volvió el equipo más peligroso en la segunda mitad. Finalmente se abrió paso en el minuto 73 cuando Jonathan dos Santos recibió un pase de taquito de Raúl Jiménez y punteó con clase un balón que antes de tocar la red rebotó en el travesaño. En ese momento volaron chorros de cerveza en todos los puntos del estadio.

"En el transcurso de los 90 minutos México fue el mejor equipo", declaró Berhalter. "Pero habiendo dicho eso, empezamos el juego muy brillante. Salimos y creamos algunas oportunidades muy valiosas".

Miles de mexicanos acudieron al Soldier Field con horas de anticipación, abuchearon a la escuadra de los EEUU y abarrotaron las gradas con banderas mexicanas.

Los mexicanos, como es costumbre, fueron a festejar al ángel de la independencia de la capital mexicana (Foto: Cuartoscuro)
Los mexicanos, como es costumbre, fueron a festejar al ángel de la independencia de la capital mexicana (Foto: Cuartoscuro)

Pero para los jugadores de la escuadra de las barras y las estrellas el último mes ha sido una etapa de adaptación y preparación para la gran final.

Berhalter solo ha dirigido el programa desde diciembre, y los jugadores han tenido que aprender nuevos roles. La primera mitad, dijo el delantero Jozy Altidore, "mostró las ideas que tiene Gregg, las ideas de que los jugadores son valientes y quieren jugar este estilo". Y eso es un progreso tangible.

Los estadounidenses crearon oportunidades de anotar desde el principio, lo que terminó siendo una de las tendencias positivas durante el torneo, dijo Berhalter, pero Estados Unidos nunca capitalizó. Christian Pulisic tuvo un primer intento salvado por el arquero mexicano Guillermo Ochoa. Poco después, Altidore envió el balón justo a la derecha del poste.

Memo Ochoa, la figura indiscutible de la selección mexicana (Foto: Especial)
Memo Ochoa, la figura indiscutible de la selección mexicana (Foto: Especial)

Cuando la falta de comunicación defensiva de México tomó por sorpresa a Ochoa en el minuto 31, el tiro de Paul Arriola besó el poste izquierdo. Al comienzo de la segunda mitad, Jordan Morris intentó cabecear el balón en una jugada peligrosa de saque de esquina, pero Andrés Guardado bloqueó el tiro en la línea de gol.

"Obviamente todos están decepcionados", confesó Morris. "Es un juego que pensamos que podríamos haber ganado, tuvimos oportunidades muy claras. "

El juego comenzó a tomar el control de México en la segunda mitad. El equipo luchó en el medio campo contra El Tri, y después del descanso, Berhalter vio a sus jugadores apresurarse en sus ataques, agotando cada vez más su energías.

Altidore, uno de los más peligrosos del partido (Foto: Twitter @USMNT)
Altidore, uno de los más peligrosos del partido (Foto: Twitter @USMNT)

Después de atrincherarse en la línea defensiva, los estadounidenses tuvieron un par de oportunidades tardías en dos tiros de esquina, pero la defensa de México logró mantener el balón lejos del alcance de la red.

En un ambiente hostil con una multitud ruidosa que favorecía a México, Berhalter dijo que a su grupo le faltó aplomo y compostura, mientras que "México claramente los tenía gracias al apoyo de su afición".

A pesar de que Estados Unidos llegó a Chicago tras vencer sin reparo a la selección de Jamaica, el equipo todavía no se había medido con un rival digno.

"Eso es lo difícil de estos torneos", explicó Altidore. "Juegas partidos que no se comparan en nada con la final. La final es un gran paso: un juego más rápido, mucho más intenso que cualquiera de la fase de grupos. Al menos fue un buen indicador que de conseguimos llegar hasta ahí".

Jonathan Dos Santos emuló a su hermano Giovani al realizar un gol en la final de la Copa Oro (Foto: Twitter @Fifaworldcup_es)
Jonathan Dos Santos emuló a su hermano Giovani al realizar un gol en la final de la Copa Oro (Foto: Twitter @Fifaworldcup_es)

El equipo de los Estados Unidos solo concedió dos goles en seis partidos. La victoria de la semifinal mostró ráfagas de cohesión. Pero contra México, el rival más difícil de los estadounidenses desde que Berhalter se hizo cargo en diciembre, la escuadra no pudo subir al nivel de su rival. Todavía hay consuelo en el progreso, el aprendizaje y la experiencia.

"Creo que es un paso adelante", dijo Altidore. "Si miras la final en retrospectiva, creo que fue fantástica. He estado en este equipo mucho tiempo. Y pocas veces vi tanta iniciativa: ver a los muchachos ansiosos por jugar adelante y sin presión y mantener la pelota. Eso es progreso en mi opinión".

La final de la Copa de Oro podría haber sido aún más: una noche de confianza en esta nueva era del fútbol masculino de EEUU. Pero, en cambio, el equipo salió con una sensación de seguir fuera del nivel más alto del fútbol masculino en la región.

"Cuando se habla de un paso que el equipo debe dar, estamos cerca", dijo Berhalter. "Estamos cerca. Pero todavía no llegamos a donde debemos".