A Marshae Jones le dispararon en el vientre durante una pelea y perdió a su feto: el jueves fue acusada en Alabama de homicidio involuntario por la muerte del bebé (Foto: The Washington Post)
A Marshae Jones le dispararon en el vientre durante una pelea y perdió a su feto: el jueves fue acusada en Alabama de homicidio involuntario por la muerte del bebé (Foto: The Washington Post)

Mientras se recuperaba en la cama de un hospital en una fría noche de diciembre, Marshae Jones sólo podía pensar en lo que había perdido.

La chica de 27 años estaba embarazada de cinco meses cuando se vio envuelta en una pelea que, dicen las autoridades, llevó a una mujer a disparar un arma en defensa propia. La bala atravesó el abdomen de Jones y le causó un aborto involuntario, angustiando a la joven madre, y al histórico vecindario de East Thomas, en el centro de Alabama, donde su familia ha vivido durante generaciones.

"Como su pastor, le pediría a todo el mundo que añada en sus oraciones el corazón de esta joven", dijo el Reverendo George Tobinson Jr, pastor de la Primera Iglesia Bautista de East Thomas, donde Jones y sus seres queridos asisten al servicio. "Marshae no es la persona que han dibujado de ella o fotografiado. No es esa señorita".

Robinson dijo que rezó con Jones en el hospital esa noche, y en las semanas previas al miércoles, cuando un jurado la acusó de un cargo de homicidio por la muerte de su propio feto.

El complejo caso ha dividido a aquellos que buscan a un culpable por la muerte del feto, una tensión aumentada por el debate del aborto en Alabama, y la amplia ley estatal de homicidio involuntario, que hace que sea un delito "imprudente" causar la muerte de otra persona.

Kay Ivey, gobernadora de Alabama, firmó una de las leyes antiaborto más duras del país (Foto: Reuters)
Kay Ivey, gobernadora de Alabama, firmó una de las leyes antiaborto más duras del país (Foto: Reuters)

"Ella estaba muy triste por todo lo que ocurrió hasta este punto", dijo Robinson a The Washington Post, hablando sobre la reacción de la mujer tras el tiroteo. "Las palabras que me dijo eran que no podía creer que perdió al bebé".

En un comunicado el viernes, la oficina del fiscal del distrito Lynneice Washington dijo que ellos no han decidido si Jones será procesada por un cargo de asesinato, si se enfrentará a un cargo menor, o será absuelta por la muerte de su feto. El gran jurado que acusó a Jones decidió no acusar a Ebony Jemison, la mujer que los fiscales dijeron que disparó el arma.

Robinson y otros cercanos a Jones, que tiene una hija pequeña, dicen que es difícil imaginar a la madre "amable y cariñosa" como una agresora. Dicen que Jones pudo ser presa del enfado en la tarde del 4 de diciembre, cuando inició una pelea con Jemison fuera de un local de Dollar General, según dijeron los policías.

En una entrevista telefónica este jueves, la madre de Jemison, Earka, dijo a The Post que su hija fue absuelta por el jurado porque se presentaron pruebas y testimonios que sugieren que Jones empezó la pelea, que llevaron a Ébony a detonar un disparo de advertencia por miedo. Jones trabajaba en la misma compañía que Ebony Jemison y que el padre del feto, y la tensión escaló entre las dos mujeres, según Earka.

Ella dijo que todo estalló en diciembre cuando Jones, que estaba conduciendo con sus amigos entonces, vio a Jemison y saltó del vehículo para atacarla. Sus amigos bajaron del auto poco después y se dirigieron hacia la pelea, añadió.

La mujer fue detenida este miércoles y salió en libertad tras depositar una fianza de 50.000 dólares (Foto: Condado de Jefferson)
La mujer fue detenida este miércoles y salió en libertad tras depositar una fianza de 50.000 dólares (Foto: Condado de Jefferson)

"Ebony temía por su vida y buscó en su bolsa la pistola", dijo su madre, añadiendo que su hija tenía una licencia para llevar el arma. "Hizo un disparo de advertencia para que se alejara de ella".

Pero el disparo -que la madre de Jemison dice que apuntaba al suelo- rebotó en Jones. Earka Jemison le dijo a The Post que su hija recibió amenazas después del cargo.

"Si ellos no estaba sentados en la sala del tribunal, que hablen", dijo la madre sobre las amenazas a su hija. "Yo vi la prueba. Yo vi la prueba".

Jones fue puesta en libertad con una fianza de USD 50.000 el jueves. En un comunicado el viernes, los abogados de Jones dijeron que su cliente está enfrentado una "acción legal sin precedentes", que manchó la reputación de ambos, tanto de Jones como del estado de Alabama. El despacho de abogados White Arnold & Dowd dijeron que pelearán vigorosamente para lograr su exoneración y prevenir una "grave injusticia".

"Esta joven madre recibió un disparo en el estómago cuando estaba embarazada de cinco meses y perdió a su bebe", dijo el despacho. "Ahora, por razones que desafían la imaginación, enfrenta una acción legal sin precedentes que somete a esta víctima de violencia a más daño y angustia".

En frente de su casa modesta azul de Birmingham en un día caluroso y soleado, Jamal Jones se identificó a sí mismo como el primo segundo de Marshae Jones. Él le dijo a The Washington Post que Jones y Jemison habían peleado en el pasado, pero que Jones siempre ha sido una persona tranquila, de voz dulce y una buena madre para su hija pequeña. 

"Su hija está con ella todo el tiempo", dijo Jones, de 37 años. "Ella se asegura de que llega a la escuela todos los días, la recoge, le da de comer. Ella no intenta traspasar su responsabilidad a nadie".

"Es una buena persona", añadió. "No sólo estoy diciendo eso porque sea mi prima. Ella se lleva bien con cualquiera".

Las activistas Bianca Cameron-Schwiesow, Kari Crowe, Allie Curlette y Margeaux Hartline, vestidas como las protagonistas de “El cuento de la criada”, protestan frente al legislativo de Alabama tras la aprobación de la ley que estableció una prohibición casi total del aborto (Foto: Reuters)
Las activistas Bianca Cameron-Schwiesow, Kari Crowe, Allie Curlette y Margeaux Hartline, vestidas como las protagonistas de “El cuento de la criada”, protestan frente al legislativo de Alabama tras la aprobación de la ley que estableció una prohibición casi total del aborto (Foto: Reuters)

La madre de Jones, que declinó dar su primer nombre, dijo que estaba recurriendo a su fe en medio de un momento difícil para su familia.

Jones "es una madre divertida y cariñosa, va a la Iglesia, una mujer trabajadora", dijo la madre de Jones. "Mi hija simplemente no molesta a nadie".

En una entrevista con AL.com, la abuela de Jones, Patrice Jones, se hizo eco de esos sentimientos.

"No es justo", dijo la abuela. "Marshae no tenía un arma. ¿Cómo ellos lo giraron para culparla a ella?"

"Nosotros sentimos simpatía por las familias involucradas, incluyendo a la señora Jones, que perdió a su hijo que estaba por nacer", dijo la oficina del fiscal del distrito. "El hecho que esta tragedia fuera 100 evitable hace este caso aún más desolador". 

Alabama está entre al menos los 38 estados con leyes que clasifican a los fetos como víctimas en homicidios o asaltos, según National Conference of State Legislatures. En Alabama, el término "persona" incluye a los embriones y fetos en cualquier estado de desarrollo. Y los grupos de derecha dicen que esas leyes están atrapando a las mujeres embarazadas.

Al menos 38 estados en EEUU consideran al “feto” una víctima en homicidios o asaltos (AP Photo/Jeff Roberson)
Al menos 38 estados en EEUU consideran al “feto” una víctima en homicidios o asaltos (AP Photo/Jeff Roberson)

Lyyn Paltrow, directora ejecutiva de Abogados Defensores Nacionales para Mujeres Embarazadas, dice que Alabama lidera en número de madres acusadas por delitos relacionados con el embarazo en EEUU. Pero dice que este caso fue único.

"Esta es la primera vez que el óvulo fecundado o la persona fetal proporcionaron la base para arrestar a una mujer porque estaba embarazada, y porque ella misma fue la víctima de un acto criminal", dijo Paltrow. "Alabama acusó a la señora Jones, defendiendo que es un crimen para una mujer ser incapaz de defenderse para proteger su vida y su salud".

Raandall Marshall, director ejecutivo de American Civil Liberties Union, dijo que el estado "es uno de los lugares más peligrosos del país para una mujer negra intentando llevar a término su embarazo, y esta acusación es sólo un ataque más de estos derechos humanos básicos y la dignidad de las mujeres negras en nuestro estado".

El reverendo Robinson, el pastor de la Iglesia de Jones, dijo que él no ve a la joven como una criminal. Apuntó que la situación era "chocante" y dijo que 200 miembros o más de su congregación opinan lo mismo sobre el caso.

Mientras luchan para responder a preguntas impensables, la comunidad de East Thomas espera para que un fiscal decida si Jones debe enfrentar responsabilidades por su aborto involuntario. 

Alex Horton contribuyó a este artículo. Horton y Brice-Saddle lo escribieron para Washington.