Jeffrey Zeigler, un bombero retirado, apuntó a un joven afroamericano de 14 años que estaba perdido tras perder el autobús.
Jeffrey Zeigler, un bombero retirado, apuntó a un joven afroamericano de 14 años que estaba perdido tras perder el autobús.

Jeffrey Zeigler, más tarde, diría que el desconocido que estaba en el porche podría haber sido un criminal. Así que tomó una escopeta y disparó hacia el niño de 14 años que salió huyendo.

Las cosas han cambiado para el bombero jubilado de Michigan. Ahora es un delincuente y ha sido condenado a, al menos, cuatro años de prisión acusado de dos cargos: dos años por asalto con la intención de cometer grandes daños corporales y dos años por usar un arma de fuego en un delito grave.

Zeigler, de 53 años, pasará estos cuatro años en prisión antes de ser elegible para la libertad condicional. Lo declararon culpable el mes pasado.

Brennan Walker, un joven afroamericano que ahora tiene 15 años, testificó que el incidente comenzó cuando perdió el autobús una mañana de abril y se perdió de camino a la escuela. Se acercó a la casa de Zeigler en Rochester Hills en busca de ayuda.

La esposa de Zeigler gritó a Brennan, y el hombre, que más tarde dijo que estaba en alerta porque había sufrido otros asaltos previamente, salió de la cama y corrió hacia el porche con una escopeta. Brennan huyó.

"Me di la vuelta y lo vi apuntándome", testificó Brennan. "Estaba huyendo, estaba tratando de huir más rápido y escuché un disparo".

Brennan resultó ileso. Zeigler mantuvo durante su audiencia que resbaló y disparó accidentalmente la escopeta, lo que provocó el escepticismo entre la policía. Los oficiales revisaron el video de vigilancia del incidente, que mostraba a Zeigler tomando el arma y apuntando el cañón hacia el chico antes de disparar.

Jeffrey Zeigler pidió perdón en la corte y aseguró que la cuestión racial no tuvo nada que ver.
Jeffrey Zeigler pidió perdón en la corte y aseguró que la cuestión racial no tuvo nada que ver.

La familia de Brennan dijo que creen que esa actitud fue motivada por una cuestión racial.

El incidente ya forma parte de muchos otros de alto perfil con estadounidenses afroamericanos que fueron acosados, o incluso peor, en momentos inocuos de la vida cotidiana, como esperar una grúa, mudarse a un apartamento, sentarse en un Starbucks o pedir ayuda a los vecinos.

"Si hubiera un botón para presionarlo y escoger el color, no tendría que lidiar con este tipo de cosas. Es cuestión de escoger el color para poder sobrevivir", comentaba la madre de Brennan, Lisa Wright.

Zeigler se disculpó con la familia Walker durante la audiencia en la que se dictaminó la sentencia.

"Sé que estuvo mal, y después de pasar 35 días en la cárcel, haces un examen profundo. Tengo un gran remordimiento y arrepentimiento, y me gustaría poder cambiar algo, pero no puedo retroceder en el tiempo", apostilló.

Su abogado, Robert J. Morad, dijo durante el juicio que la cuestión racial no fue un factor determinante en el incidente. Él no contestó a una solicitud de declaraciones.

La juez de la Corte de Circuito del Condado de Oakland, Wendy Potts, señaló a Zeigler que tomó en consideración algunas partes de su pasado durante su sentencia.

Pasó más de 20 años como bombero en Detroit. Pero también se enfrentó a un cargo menor por descargar ilegalmente un arma de fuego en 2004, cuando disparó con una pistola a un conductor en la carretera después de una pelea, según cuenta el Detroit News. Un jurado lo encontró culpable de un cargo menor.

"Los bomberos son muy apreciados por los servicios que realizan", relató Potts a Zeigler. Citó los históricos incendios de California y los cientos de profesionales que acudieron para combatirlos. "Sus acciones no fueron adecuadas en comparación con la de esos valientes bomberos".