Philip Snider podría pasar el resto de su vida en prisión (Captura de WKYC)
Philip Snider podría pasar el resto de su vida en prisión (Captura de WKYC)

El jefe de policía de la pequeña ciudad se encontró con un amigo en un Burger King de la zona.

Hartville (Ohio) es un pueblo de unos 3.000 habitantes que queda entre Akron y Canton. El restaurante de comida rápida está frente a un centro comercial. Un viernes de abril, el jefe de policía de Hartville, Larry Dordea, entró por la puerta y buscó a Philip Snider. De 73 años. Con gafas. Con una mata de cabello que cubría su pequeña cabeza. Snider estaba en el Burger King, como la mayoría de las mañanas, disfrutando de una taza de café. El oficial le preguntó cómo estaba.

"Todo igual", respondió Snider alegremente. Dordea, después, le habló de las últimas noticias que habían aparecido en televisión.

Tres meses antes, la mujer con la que había compartido los últimos 53 años, Roberta, había desaparecido. La policía de dos estados estaba investigando el caso. Se hicieron búsquedas en Rivers y se hicieron pruebas de polígrafo. Las autoridades lucharon por encontrar respuestas. El propio relato de Snider sobre la desaparición no tenía sentido: un torbellino de historias cambiantes que involucraban una peregrinación a la casa de Elvis Presley, una misteriosa ambulancia y una sudadera ensangrentada.

Dordea sabía que Snider había cometido un error crucial. Él había contado su secreto a la persona equivocada.

Roberta Snider era una fiel seguidora de Elvis Presley (Policía de Hartville)
Roberta Snider era una fiel seguidora de Elvis Presley (Policía de Hartville)

"Su rostro cambió cuando le dije que estaba arrestado", explicó el oficial de policía a 10 News.

El lunes, Snider se declaró culpable de asesinato con agravante, alteración de pruebas y abuso grave de un cadáver, según informó WKYC de Cleveland. Como parte de su trato con la fiscalía, Snider ha aceptado finalmente llevar a las autoridades al lugar donde está el cuerpo de su esposa.

Aunque el hombre, en su declaración, se mostró cooperativo con las autoridades, la confesión de Snider fue el resultado de un complejo trabajo policial. En la audiencia del lunes, los fiscales revelaron que el avance en el caso se produjo después de que un agente encubierto se ganara la confianza del acusado y sacara la verdad del ahora viudo. Se enfrenta a una pena de prisión de, por lo menos 20 años, antes de ser elegible para la libertad condicional, una sentencia de muerte virtual para un hombre octogenario.

"Este es uno de los crímenes más horribles que he visto", dijo el juez Frank Forchione, de acuerdo a un video del procedimiento. "Los lugares más calientes del infierno están reservados para personas como tú".

Todo comenzó con un viaje a Graceland.

Según varios artículos, Snider dijo a varios familiares que su esposa de 70 años estaba enferma de cáncer. Roberta, una fan de Elvis Presley de toda la vida, decidió antes de su muerte que quería hacer un viaje a Graceland, la mansión de Memphis que se erige como un lugar sagrado para los admiradores del pionero del rock 'n' roll. La pareja incluso planeó quedarse en el famoso Days Inn inspirado en Elvis que queda cerca de la propiedad, donde las habitaciones están repletas de fotos de Presley y el edificio se encuentra alrededor de una piscina con forma de guitarra.

El 4 de enero, Snider llamó a un amigo llamado John Lapp, con quien regularmente se reunía junto a otras personas en el Burger King de Hartville para tomar su café matutino. Snider dijo que él y su esposa iban a hacer un viaje de 1.100 kilómetros hasta Tennessee, según contó el Canton Repository. Iban a regresar en unos días.

Lapp, sin embargo, diría más tarde que la llamada telefónica le pareció un poco extraña. Lapp conocía a Snider desde hacía décadas. Era la segunda vez que hablaban por teléfono.

Tres días después, Snider llamó por teléfono a varios miembros de la familia que estaban en Ohio. Esta vez con noticias devastadoras. Snider señaló que Roberta había muerto en Memphis. Según el Canton Repository, el esposo explicó que su esposa se había ahogado cuando llegaron a la ciudad y que pidió ayuda a un vehículo de emergencias que estaba cerca.

"Él dijo que llamó a una ambulancia, que le hicieron un chequeo médico y que la metieron en el vehículo. Explicó que se fueron con ella y que no sabía a dónde iban", señaló más tarde Kenny Christopher, alguacil del condado Benton de Tennessee, al Memphis Commercial Appeal.

El día después de alertar a su familia sobre la muerte de Roberta, el 8 de enero, Snider regresó al Burger King de Hartville para tomarse un café. Él repitió la misma historia a los clientes habituales. Un día después, la familia de Roberta contactó con la policía de Hartville para obtener ayuda para localizar a la mujer muerta en Tennessee.

Pero las autoridades se mostraron perplejas. El Servicio de Emergencias Médicas (EMS por sus siglas en inglés), los servicios de emergencias y la Oficina de Médicos Examinadores de Memphis no tenían ningún registro del cuerpo de Roberta. Los investigadores, sin embargo, extrajeron datos de la tarjeta de crédito que mostraban que Snider había hecho el viaje.

La policía siguió obteniendo imágenes de cámaras de vigilancia de un motel de Kentucky. Las imágenes capturaron el auto de Snider en el establecimiento y demostraban que había estado en la carretera.

Pero él estaba solo. Roberta no estaba allí.

El 14 de enero, Dordea –el jefe de policía-, y otro oficial se enfrentaron a Snider con las fotos del motel de Kentucky. Según el Canton Repository, la historia del marido cambió.

Roberta había muerto en la carretera, pero el fallecimiento había ocurrido entre Columbus y Cincinnati. Supuestamente, Snider dijo a los investigadores que envolvió el cadáver de su esposa muerta en dos bolsas de basura, las colocó en la camioneta y siguió hasta Tennessee para que Roberta pudiera hacer un último viaje póstumo a Graceland. Después de registrarse en el Days Inn, Snider afirmó que dejó el motel a primera hora de la mañana y arrojó el cadáver de su esposa desde un puente en la Interestatal 40 hacia el río Tennessee.

La policía en Ohio nuevamente contactó a sus compañeros en Tennessee.

"El jefe de la policía en Hartville se puso en contacto conmigo y me dijo que estaban recibiendo muchas historias contradictorias del Sr. Snider", indicó el sheriff Christopher a Commercial Appeal. "Nuestro escuadrón de rescate del condado de Benton salió, los miembros del equipo estuvieron buscando debajo del puente y estuvieron navegando unas 5 o 6 millas. No encontraron nada".

Pero en cuestión de días, la nueva versión de Snider se derrumbó.

Según Ohio.com, los recibos de la tarjeta de crédito nuevamente llevaron a los investigadores a una estación de servicio en Wooster (Ohio), donde Snider se había detenido en las primeras horas de su viaje. Las imágenes de seguridad mostraron que el marido estaba solo, lo que anulaba su afirmación de que su esposa murió más tarde al sur en la carretera. El mismo día, mientras la policía ejecutaba una orden de allanamiento en la casa de Snider, un policía obstinado olfateó un fragmento roto de una sudadera.

La prenda de ropa, con la insignia de "Hartville" en la parte de adelante, estaba manchada de sangre. Luego, la familia de Roberta dijo a los investigadores que era su sudadera favorita. Las pruebas de laboratorio más tarde confirmaron que había un 99.99 por ciento de posibilidades de que la sangre fuera de la mujer desaparecida.

Pero la policía no tuvo la oportunidad de interrogar a Snider inmediatamente. Intentó suicidarse a finales de enero, postergando su próxima confrontación con Dordea. Cuando finalmente se enfrentó a él, en su cama del hospital, mostrándole las fotos de la gasolinera y la sudadera ensangrentada, Snider habló de una tercera versión sobre la muerte de Roberta, según el Ohio.com.

Ahora decía que su esposa había muerto en su casa en Ohio. Todavía con la intención de darle a Roberta un último viaje a Graceland, cargó el cuerpo en el camión de Tennessee. Una vez más, afirmó que había manejado hasta Memphis y que luego dejó a su esposa en el río Tennessee.

Aunque la sospecha inicial se había fijado firmemente en Snider, era poco lo que podían hacer para avanzar en un caso criminal. En Tennessee, las fuerzas del orden aún no habían presentado un cuerpo. Así que después de salir del hospital, Snider regresó a Hartville y a sus cafés matutinos en el Burger King.

Tal y como revelaron los fiscales en la audiencia de esta semana, poco después de su estadía en el hospital, Snider se hizo amigo de una mujer. Cómo se conocieron los dos no ha sido revelado. Pero ambos comenzaron a relacionarse gracias al café en los restaurantes locales de comida rápida, y sus conversaciones acabaron volviéndose cada vez más íntimas.

La mujer le comentó a Snider que estaba cuidando a su madre. En un momento dado, ella "le confió que deseaba que su madre muriera e incluso le dijo que pensaba en matarla", según explicaron los fiscales en una declaración que recoge el Canton Repository.

La confesión de la mujer pareció profundizar el vínculo. Snider propuso que los dos se casaran para que la mujer pudiera cobrar su pensión. A su vez, la mujer le dijo a Snider que no podrían continuar su relación a menos que él le dijera la verdad sobre la muerte de su esposa.

Él cedió. De acuerdo a Ohio.com, Snider confesó que él y Roberta se habían peleado la noche del 2 de enero. A la mañana siguiente, fue a tomar su café en Burger King. Cuando regresó, Roberta estaba durmiendo en un sofá de la sala de estar. Snider le dijo que colocó un paño sobre su cabeza y le golpeó el cráneo con un martillo de un kilo. Snider admitió que se deshizo del cuerpo, el arma homicida y otras pruebas salpicadas de sangre en su largo viaje a Graceland.

Snider no se había dado cuenta de que la mujer con la que compartía sus secretos de café, en realidad, no era otro corazón solitario en un restaurante de comida rápida, sino una policía encubierta que acababa de obtener la munición probatoria necesaria para una acusación. El 20 de abril, el jefe de policía de Hartville, Dordea, arrestó a Snider en el lugar habitual de reunión.

El lunes, cuando los fiscales presentaron todos los cargos, el acusado volvió a dirigirse brevemente al tribunal.

"La puse en el río Tennessee. Ahí fue donde la dejé", manifestó.