Facebook ya había asegurado anteriormente que no discriminaría a los usuarios en anuncios de ese tipo (Bloomberg/Johannes Berg)
Facebook ya había asegurado anteriormente que no discriminaría a los usuarios en anuncios de ese tipo (Bloomberg/Johannes Berg)

Washington – El secretario de vivienda federal (HUD) de Estados Unidos, Ben Carson, acusó a Facebook de permitir la discriminación ilegal de los hogares al ofrecer a propietarios y desarrolladores herramientas de publicidad que facilitaban la exclusión de personas por raza, género, código postal o si un posible inquilino tiene hijos pequeños en casa o una discapacidad personal.

La acción, que se produce después de casi dos años de investigación preliminar, forma parte de una queja formal contra la compañía y comienza un proceso que podría culminar en una demanda federal contra Facebook. Se le acusa de crear herramientas de orientación publicitaria, que clasifican a las personas de acuerdo a intereses como "inglés como segunda lengua" o "permiso de estacionamiento para discapacitados", que resultaron en violaciones de la Ley Federal de Vivienda.

La medida adoptada por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano se produjo el mismo día en que el Departamento de Justicia también puso el foco en Facebook en asuntos similares. En esa acción, el gobierno se puso del lado de varios grupos de vivienda justa en oposición a los esfuerzos de Facebook para que se desestime una demanda por discriminación, argumentando que la empresa de Silicon Valley puede ser considerada responsable cuando sus herramientas de selección de publicidad permiten a los anunciantes privar injustamente a algunas categorías de personas de la ofertas de vivienda.

En conjunto, los movimientos marcan una escalada del escrutinio federal de cómo las herramientas de Facebook pueden crear formas ilegales de discriminación, que también pueden afectar el acceso al crédito y las oportunidades de empleo que, como la vivienda, están sujetas a la protección legal federal. La acción federal también sugiere límites en el alcance de una ley federal clave, la Ley de Decencia de las Comunicaciones, que durante mucho tiempo se ha interpretado como una gran inmunidad para las compañías tecnológicas contra muchos tipos de reclamos legales relacionados con el contenido en línea.

"La ley de Equidad de Vivienda prohíbe la discriminación en el hogar, incluidos aquellos que podrían limitar o denegar las opciones de vivienda con un clic", señaló Anna María Farías, subsecretaria de Equidad de Vivienda e Igualdad de Oportunidad de HUD. "Cuando Facebook usa la gran cantidad de datos personales que recopila para ayudar a los anunciantes a discriminar, es lo mismo que cerrarle la puerta a alguien", agregó.

Facebook dijo en un comunicado: "No hay lugar para la discriminación en Facebook, está estrictamente prohibido en nuestras políticas. Durante el año pasado mejoramos nuestros sistemas para proteger aún más el uso indebido. Estamos al tanto de todo y responderemos ante el tribunal. Continuaremos trabajando directamente con el HUD para abordar sus inquietudes".

En marzo, varios grupos de viviendas, liderados por la National Fair Housing Alliance, presentaron una demanda en el tribunal del distrito federal de Nueva York por participar en la discriminación ilegal de vivienda a través de sus herramientas publicitarias. Facebook solicitó al tribunal que desestimara el caso, citando inmunidad porque era un "servicio informático interactivo" protegido por la Ley de Decedencia de las Comunicaciones (CDA por sus siglas en inglés).

Pero Geoffrey Berman, abogado estadounidense del Distrito Sur de Nueva York, se puso del lado de los demandantes, argumentando que Facebook era un "proveedor de contenido de Internet", según la ley federal porque recopila y analiza datos y ofrece categorías de usuarios que los anunciantes pueden elegir basado en datos demográficos, intereses, comportamientos y otros criterios".

Eso significa que Facebook, al menos en proporcionar herramientas en línea a los anunciantes, está fuera del alcance de las disposiciones de inmunidad de la CDA, que son apreciadas por Silicon Valley y frecuentemente retratadas como clave para la capacidad de la industria de la tecnología para innovar libremente.

Berman escribió: "La denuncia alega suficientemente que, para propósitos de anuncios de vivienda, la categorización de usuarios de Facebook basada en características protegidas, y el mecanismo que Facebook ofrece a los anunciantes para dirigirse a esos segmentos de la audiencia potencial, violaron la legislación de la Administración Federal de Vivienda (FHA por sus siglas en inglés)".

El Departamento de Justicia no tomó una posición sobre el reclamo legal en general, sino que solo sobre la aplicabilidad de la Ley de Decencia de las Comunicaciones.

Lisa Rice, presidenta de National Fair Housing Action, calificó la acción del gobierno como "una fuerte declaración en apoyo de nuestras afirmaciones", y agregó: "Facebook es una de las compañías publicitarias más grandes del mundo, y en lugar de utilizar sus vastos recursos para crear más mercados abiertos, los datos se aprovechan de una manera que perpetúa el sesgo sistémico en los mercados de la vivienda".

Después de una investigación de Prepublica hace dos años, Facebook anunció que ya no permitiría que los anunciantes apuntaran a anuncios de vivienda, ofertas de crédito y empleo por "afinidades étnicas", una categoría que la red social había creado para permitir que las empresas lleguen a los grupos minoritarios.

Pero los grupos de vivienda han argumentado que Facebook no ha ido lo suficientemente lejos. La declaración del gobierno citó esta queja al decir que las herramientas publicitarias de la plataforma todavía les dan a los propietarios, a los desarrolladores y a otros la posibilidad de localizar a algunos inquilinos potenciales y excluir a otros.

Un comunicado de prensa de HUD señaló que las herramientas de Facebook, aunque no mencionan explícitamente la raza, las discapacidades o el tamaño de la familia, permiten todo eso y más a los anunciantes interesados en dirigirse a ciertos grupos y excluir a otros de las ofertas de vivienda. Dichos grupos incluyen personas interesadas en "perros de asistencia", "vehículos de movilidad" o "cultura de sordos". Las herramientas de publicidad también permitieron ofertas para excluir a las personas interesadas en "cuidado infantil" o "crianza de hijos" o para orientar a las personas en función de su interés como el cristianismo, el hinduismo o la Biblia. Los anuncios también se pueden personalizar según los códigos postales de los usuarios, de acuerdo al comunicado de HUD.

La queja formal fue presentada después de que Carson testificara en el Capitolio que iba a volver a abrir la investigación de HUD sobre Facebook. La investigación inicial había comenzado durante la administración Obama, después de la denuncia de Prepublica que revelaba que Facebook permitió a los anunciantes apuntar a la vivienda e implementar otros anuncios basados en la raza.

Pero Carson abandonó la investigación el otoño pasado. Después de una protesta en abril, le dijo a los senadores que lo había hecho por presiones de tiempo y que siempre había tenido la intención de volver a reabrir el caso.

"Realmente no tuvimos tiempo de estudiar las demandas", comentó Carson en abril.

Un funcionario de HUD dijo que el equipo de Carson comenzó dedicar más tiempo en el caso.

"No les gustó la idea de que, quizás, se estaban reduciendo los derechos civiles", comentó el funcionario, que no está autorizado a hablar. "No hace falta ser un genio para cualquiera que esté en Facebook para descubrir que ese es un problema que niega la vivienda a las personas. Es difícil para Facebook justificarlo".

La presentación de la queja formal significa que el HUD ha encontrado lo suficiente durante su investigación inicial para decir que la agencia cree que Facebook puede haber violado las leyes federales de vivienda. No es una demanda, pero comienza un proceso administrativo oficial que da a la empresa de medios sociales la oportunidad de resolver el problema. El proceso le permite a la compañía resolver la queja trabajando con el HUD antes de que la agencia decida archivar una demanda o desestimar el caso.