Los manuales de armas y los protocolos de entrenamiento recuerdan a los propietarios que revisen si un arma está descargada y apuntando a una dirección segura antes de comenzar la limpieza (The Washington Post)
Los manuales de armas y los protocolos de entrenamiento recuerdan a los propietarios que revisen si un arma está descargada y apuntando a una dirección segura antes de comenzar la limpieza (The Washington Post)

Una niña de 6 años del sur de Indiana recibió un disparo en la cabeza y murió luego de que se disparara, accidentalmente, un arma que su padre estaba limpiando, según afirmó la policía estatal.

La niña, identificada como Makayla S. Bowling, murió dentro de una casa en el condado de Washington (Indiana). El Departamento del Sheriff recibió una llamada sobre un tiroteo accidental alrededor de las 10:30 de la noche.

Las autoridades se enteraron de que el padre de la niña estaba dentro de la casa limpiando una pistola que creía que estaba descargada. La bala golpeó a la pequeña en la cabeza.

Fue llevada en ambulancia aérea al Norton Children's Hospital en Louisville (Kentucky) a unos 70 kilómetros de distancia. Poco después de llegar al hospital fue declarada muerta.

El incidente está actualmente bajo investigación pero los detectives de la Policía del Estado de Indiana dijeron que en este momento no creen que haya juego sucio. Las autoridades no anunciaron si se presentarían cargos.

Los manuales de armas y los protocolos de entrenamiento recuerdan a los propietarios que revisen si un arma está descargada y apuntando a una dirección segura antes de comenzar la limpieza. Sin embargo, los disparos accidentales son una causa importante de muerte en Estados Unidos.

En 2013, un hombre de Carolina del Norte estaba limpiando su escopeta cuando se disparó inesperadamente y su hijo de 10 años recibió un disparo en la cabeza. En 2015, un jefe de policía de Pensilvania murió cuando una pistola que estaba limpiando descargó una bala en su pecho. En 2017, un empleado de Texas disparó accidentalmente y mató a un hombre mientras limpiaba un rifle de caza. El mes pasado, dos hombres estaban limpiando pistolas en Burlington (Carolina del Norte) cuando se disparó el rifle y uno de los hombre murió después de recibir un disparo en el abdomen.

Según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en 2015 hubo 489 muertes como resultado de disparos accidentales. De esas muertes, casi 50 casos involucraron a víctimas que tenían 14 años o menos.