Asumal Harpalani, conocido por sus seguidores como Asaram Bapu, violó a una joven de 16 años en un “ashram” (REUTERS)
Asumal Harpalani, conocido por sus seguidores como Asaram Bapu, violó a una joven de 16 años en un “ashram” (REUTERS)

Nueva Delhi – Un tribunal de la India condenó a un popular gurú espiritual por violar a una adolescente y lo sentenció a cadena perpetua.

El tribunal determinó que en 2013, Asumal Harpalani, conocido por sus seguidores como Asaram Bapu, violó a una joven de 16 años en un ashram (lugar de meditación hinduista) de la ciudad de Jodhpur. Lo hizo, según los magistrados, con el pretexto de exorcizar a sus espíritus malignos. Sus abogados dijeron que están decidiendo si apelar el veredicto.

Con su barba y túnicas blancas a juego, Harpalani, de 77 años, predicaba el celibato. Según los informes, tenía unos 20 millones de seguidores en la India y activos por valor de USD 750 millones.

Su juicio se llevó a cabo dentro de la prisión de Jodhpur, donde ha estado detenido desde 2013, por miedo a la reacción de sus seguidores ante el veredicto.

Dos de los ayudantes del gurú también fueron condenados, mientras que otros dos fueron absueltos.

Esta saga, el último caso de alto perfil contra la legión india de líderes espirituales hindúes, ha desatado un debate sobre el poder desenfrenado de los "santos hombres y mujeres" del país, muchos de los cuales han sido acusados de actividades criminales.

Figuras como Harpalani son muy populares en la India, donde el culto religioso en las últimas dos décadas ha sido dominado cada vez más por gurús de la televisión cuyos sermones son transmitidos a millones de personas. Muchos de ellos también tienen mucho apoyo debido a sus actividades de bienestar social, especialmente en la creación de escuelas y hospitales que superan a las que impulsan las instituciones gubernamentales mal financiadas.

Los últimos escándalos han llevado a una cierta introspección entre los devotos, incluidos los intentos de distinguir "falsos gurús" de los "reales".

Muchos aún expresan su fe en Harpalani. Sus seguidores insistieron en televisión que los cargos contra él estaban infundados por sus oponentes.

El padre de la víctima, que no puede ser nombrado para proteger la identidad de su hija, señaló a la agencia de noticias ANI que estaba satisfecho con el veredicto. "Asaram está condenado. Tenemos justicia y quiero agradecer a todos los que nos apoyaron en esta lucha", declaró.

Los abogados de Harpalani dijeron que estaban revisando el fallo y tratando de decidir si apelar. Explicaron que la víctima había tergiversado su edad para que el gurú recibiera la sentencia más difícil posible.

"La niña y los padres dicen que tenía menos de 18 años, pero hay pruebas más que suficientes para decir que tenía más de 18 años, por lo que la edad fue erróneamente dada", comentó el abogado de Harpalani, Vikas Pahwa, a NDTV.

Utsav Bains, la abogada de la niña, subrayó que los seguidores del gurú habían intentado repetidamente alterar las pruebas e intimidar a los testigos, una vez, incluso, dentro de la sala del tribunal.

"Hoy, algunos aclamamos esto como una victoria de nuestro sistema judicial penal, pero en cada paso de este caso, el sistema de justicia penal de este país falló a favor de la víctima y su familia", recalcó.

Nacido en una familia pobre en lo que hoy es Pakistán, Harpalani construyó su imperio espiritual desde cero. Los informes locales sugieren que pasó su niñez haciendo trabajos extraños: vendiendo té, transportando peregrinos en su carrito de poni y contrabandeando, antes de afirmar ser un asceta y establecer sus ashrams en la década de los setenta.

Con la ayuda de los políticos locales y creyentes, Harpalani pronto supervisó un vasto imperio de alrededor de 400 ashrams y empresas que vendían diversos productos a base de hierbas y publicaban docenas de libros de sus enseñanzas.

Desde su arresto, a Harpalani se le había negado la libertad bajo fianza una docena de veces. En las imágenes de sus apariciones en la corte durante los últimos cinco años, se ve cada vez más débil y cansado.

Sin embargo, la fortuna del gurú puede no haber alcanzado su nadir. En otro caso, Harpalani y su hijo están acusados de violar a dos hermanas en la ciudad de Surat. También ha sido acusado de matar a cuatro niños durante rituales de magia negra y de adquirir tierras ilegalmente.

Varios testigos que testificaron en su contra han sido atacados, y algunos han sido asesinados, aunque no está claro si el gurú estuvo involucrado en esos ataques.

La condena de Harpalani por violación es la segunda de este tipo en los últimos meses. En agosto, Gurmeet Ram Rahim Singh, un gurú conocido por sus brillantes trajes y sus apariciones en películas de bajo presupuesto y de producción propia, fue declarado culpable de agredir sexualmente a dos seguidoras. La condena desencadenó disturbios por parte de sus devotos y acabó con un saldo de 39 personas muertas.

Yashwant Jain, miembro de la Comisión Nacional para la Protección de los Derechos del Niño, aplaudió a la familia de la víctima por librar la batalla legal contra Harpalani. "Damos la bienvenida a la familia que luchó contra esto con tanta fuerza y sin la cual nada de esto hubiera salido a la luz", señaló.