La embajada de Estados Unidos en Cuba (Cortesía: Cibercuba)
La embajada de Estados Unidos en Cuba (Cortesía: Cibercuba)

Durante dos años, diplomáticos estadounidenses enviados a Cuba han estado sufriendo una misteriosa enfermedad.

Dicen que han escuchado ruidos agudos y dolorosos y han perdido la audición. "Algunos estaban dormidos y se han despertado por el sonido, incluso cuando otros que dormían en la misma cama o habitación no escucharon nada", informó The Associated Press. Los documentos médicos han informado de dolores de cabeza, mareos, náuseas y dificultad para concentrarse.

Douglas Smith, director del Centro de Lesiones Cerebrales y Reparación de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, evaluó a 24 estadounidenses afectados. Dijo que sus pacientes se veían "exactamente como los pacientes que veríamos en una clínica de conmoción cerebral".

Su equipo ha encontrado "cambios perceptibles en los cerebros" de las víctimas, incluidos cambios en los "tractos de materia blanca que permiten que las diferentes partes del cerebro se comuniquen". Pero ninguno informó de golpes en la cabeza.

Muchas de las víctimas informaron de problemas para procesar la información. Algunas dijeron que ya no podían recordar cosas y lucharon por encontrar las palabras correctas cuando escribían o hablaban.

Los síntomas han afectado a 24 estadounidenses y 10 canadienses, incluidos algunos menores de edad. Hasta el momento, los investigadores no han encontrado su causa.

Inicialmente, los investigadores sospecharon de algún tipo de ataque sónico. Pero encontraron poca evidencia de eso. Y los científicos dicen que nunca se ha demostrado que las ondas acústicas alteren la forma en que funciona el cerebro. Ha habido sospechas de que la dolencia es algo así como una histeria colectiva. Pero los médicos dicen que los cambios en el cerebro que ven descartan eso. Sospechan que es una afección médica, aunque las evaluaciones ambientales han arrojado pocas pistas.

El ex secretario de Estado Rex Tillerson ha sugerido que los síntomas fueron el resultado de "ataques dirigidos". Pero no pudo decir quién estaba detrás de ellos. Tampoco podría hacerlo una investigación del FBI. Funcionarios cubanos han negado cualquier participación en las dolencias y han cooperado con los investigadores.

"Algunos funcionarios de Estados Unidos han especulado que los 'ataques' podrían haber sido realizados por elementos 'deshonestos' dentro del gobierno o el ejército cubano, o por agentes de un tercer país no identificado", informó The Washington Post a principios de este año.

Estados Unidos ha reducido significativamente su dotación de personal en Cuba. En octubre pasado, el Departamento de Estado de Estados Unidos redujo a la mitad el personal de su embajada.

Y hace unos días, Canadá decidió que sus diplomáticos ya no deberían traer a sus familias a vivir con ellos en el país durante su estancia. El gobierno dijo que dio este paso debido a la "nueva información" sobre los extraños síntomas. Todos los empleados fueron notificados de la decisión. Sus familias serán trasladadas a sus hogares en las próximas semanas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá dijo que no hay evidencia de que los turistas estén en riesgo. Mientras tanto, el Departamento de Estado advirtió a los estadounidenses de que no visiten la isla. Sugiere, en particular, que los viajeros eviten dos hoteles en los que los diplomáticos estadounidenses podrían haber resultado heridos.