(Bloomberg / Daniel Acker)
(Bloomberg / Daniel Acker)

Remington Outdoor Company, el fabricante de armas de fuego más antiguo de Estados Unidos, se declaró en quiebra hace unos días, después de meses de descenso de las ventas de armas y en medio de nuevas protestas contra la violencia armada.

La compañía había visto un año de ventas a la baja y no podía cumplir con los requisitos de sus prestamistas, según dijo el director financiero de Remington, Stephen Jackson, en documentos presentados en el Tribunal de Bancarrota de Estados Unidos para el Distrito de Delaware, de acuerdo a informaciones publicadas por la agencia Reuters.

La presentación no fue del todo una sorpresa. El 12 de febrero, la compañía anunció que había llegado a un acuerdo con los acreedores para cancelar aproximadamente USD 700 millones de su deuda de USD 950 millones. Aunque estaba en camino al capítulo 11, los ejecutivos de Remington predijeron que el fabricante de armas persistiría "ahora y en el futuro".

"Tenemos una excelente colección de marcas y productos, el apoyo incondicional de una comunidad vibrante en toda la industria y una cultura profunda y poderosa", señaló en ese momento el CEO de Remington, Anthony Acitelli. "Saldremos de este proceso para competir más agresivamente y aprovechar oportunidades de crecimiento en el futuro", añadió.

Sin embargo, dos días después, un hombre armado abrió fuego en Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland (Florida) matando a 17 estudiantes y otros miembros del personal de la escuela. El tiroteo, que ya fue uno de varios en una escuela durante el 2018, reavivó el debate sobre la violencia armada y galvanizó a una nueva generación de activistas, incluidos muchos adolescentes de Parkland.

La presentación de la bancarrota de Remington se produjo un día después de que cientos de miles de personas se concentraran para protestar por la violencia armada en la manifestación March for Our Lives llevada a cabo en Washington, así como en cientos de otras movilizaciones en varias ciudades del país.

Según Reuters, en la bancarrota, Cerberus Capital Management, una firma de capital privado que adquirió Remington en 2007, perderá la propiedad de la compañía. Mientras tanto, los acreedores de Remington cambiarán sus tenencias de deuda por acciones.

El servicio de noticias también dijo que no estaba claro si los acreedores habían cambiado de opinión sobre el acuerdo de reestructuración de deuda después del tiroteo de Parkland.

Los problemas de Remington reflejan un fuerte cambio en la industria de armas durante el año pasado. Las compras de armas de fuego se dispararon durante el período previo a las elecciones de 2016: Hillary Clinton era la favorita para ganar, y una serie de defensores de derechos de armas advirtieron sobre una inminente represión de la Segunda Enmienda. A principios de ese año, el presidente Barack Obama había alimentado temores similares al proponer ampliar las verificaciones de antecedentes federales.

Una tienda de Las Vegas incluso publicitó la venta "antes de que llegue Hillary". "¡No esperes!", decía. "Los precios se dispararán después de que ingrese la Crooked ("fraudulenta") Hillary". Entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, el FBI desveló que había habido un récord de verificación de antecedentes.

La sorpresiva victoria de Donald Trump sobre Clinton pareció ayudar a revertir todo eso. Los temores a una ofensiva se redujeron durante la presidencia de Trump, quién se calificó a sí mismo como un "verdadero amigo" de la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés).

Las ventas de armas también han disminuido. Reuters explicó que las ventas de Remington cayeron en picado en 2017, dejando a la compañía con una pérdida operativa de USD 28 millones. Las agencias de calificación crediticia atribuyeron la disminución, en parte, al "retroceso en los temores de que las armas de fuego estarán mucho más reguladas". Las verificaciones de antecedentes de armas de fuego del FBI también reflejaron la caída. En 2017, el FBI realizó cerca de 25.2 millones de verificaciones de antecedentes con armas de fuego, frente a los 27.5 millones de 2016. La caída es significativa, pero la cifra sigue siendo mucho más alta que en años anteriores. En 2009, por ejemplo, el año en que se juramentó Obama, hubo 14 millones de verificaciones de antecedentes de armas de fuego del FBI.

Aunque Trump insinuó que podría adoptar una postura más estricta sobre los derechos de las armas después de la tragedia de Parkland, también reprendió a los senadores por "temer a la NRA". Pero el presidente suavizó su presión por un control de armas más agresivo después de reunirse en privado con funcionarios de la NRA. Desde entonces, Trum quiere impulsar una medida para ayudar a armar a los maestros de escuela.

La NRA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la bancarrota de Remington.

No está claro cómo el tiroteo en Parkland afectará a las ventas de armas a largo plazo, ya sea en Remington o cualquier otro fabricante. La tragedia parece ser un punto de inflexión para varias compañías importantes que prometieron restringir las ventas de armas de varias maneras: Walmart dijo que elevaría la edad mínima para comprar armas de fuego o municiones de 18 a 21 años y eliminaría productos parecidos a los rifles de asalto de su inventario, como pistolas y juguetes de airsoft.

Dick's Sporting Gods afirmó que dejaría de vender rifles de asalto y armas de ese tipo además de limitar todas las ventas de armas a personas mayores de 21 años. Delta Air Lines no dará descuento de viaje para los miembros de la NRA, lo que provocó una reacción violenta por parte de los propietarios de armas y los legisladores de Georgia para revocar las exenciones de impuestos para la aerolínea con sede en Atlanta.

La reputación de Remington también se ha estancado en los últimos años. La compañía fue objeto de intensas críticas después del tiroteo de 2012 en Newton (Connecticut) en el que el pistolero Adam Lanza utilizó un rifle Remington Bushmaster AR-15 para matar a niños y personas de la escuela primaria Sandy Hook. Una demanda que busca responsabilizar parcialmente a Remington está pendiente en la Corte Suprema de Connecticut. Remington también resolvió una demanda colectiva por supuestos defectos en algunos de sus rifles, informó CNN Money.

Si bien las ventas de armas han caído precipitadamente desde que Trump fue elegido, muchos dueños de tiendas de armas y clubes de armas dicen que han visto un aumento reciente en negros y clientes LGBT que temen que la violencia racial y de género pueda aumentar durante el mandato del millonario, tal y como informaron en su momento The Washington Post y NBC News.

Pero no todo es tristeza y ruina para Remington o para el negocio de las armas de fuego. Richard Feldman, presidente de la Asociación Independiente de Propietarios de Armas de Fuego de Estados Unidos, aseguró a Bloomberg que los problemas de la compañía se derivan de los "balancines" normales en la industria.

"Sospecho que si los demócratas resurgen este noviembre, las acciones de las compañías de armas vendrán rugiendo con ellos", apostilló Feldman.