(Gentileza DAIA San Luis)
(Gentileza DAIA San Luis)

Washington – Las actividades antisemitas en Estados Unidos se dispararon un 57 por ciento el año pasado, una cifra sin precedentes marcado por crímenes de odio en las escuelas y amenazas de bomba contra las instituciones judías, según ha revelado un informe publicado por la Liga Antidifamación (ADL por sus siglas en inglés).

La auditoría de incidentes antisemitas de ADL de 2017 identificó 1,986 ejemplos de hostigamiento, vandalismo y agresión antisemita en 2017, el mayor incremento anual y el segundo número más alto desde que comenzó a rastrear los datos en los años setenta.

El vandalismo aumentó en un 86 por ciento y los incidentes en contra de las escuelas judías, centros comunitarios, museos y sinagogas aumentaron un 101 por ciento desde 2016, de acuerdo a los datos que proporcionó el informe. La cantidad de incidentes antisemitas en las escuelas K-12 se ha duplicado cada año en los últimos dos años.

"Esto está cerca de un máximo histórico", comentó Jonathan Greenblatt, CEO de la organización, al tiempo que agregaba que la última vez que la cantidad de incidentes fue tan alta fue hace 25 años. "La actividad antisemita ha estado bajando en los últimos años y hemos empezado a ver un cambio en 2016".

Greenblatt culpó al cambio en "el estado decisivo de nuestro discurso nacional" desde la elección del presidente Donald Trump.

"Estamos viviendo un momento en el que los extremistas se sienten envalentonados y, cada vez más, están pasando a la acción. Se sienten con poder, se sienten que están casi integrados", remarca.

La actividad antisemita en los campus universitarios también aumentó en 2017 en un 89 por ciento con 204 incidentes, según el informe. Según Rosenblatt, esto concuerda con la mayor visibilidad de los grupos de supremacía blanca en los campus, incluyendo el establecimiento de mesas en el campus, la celebración de reuniones y la publicación de volantes. En ese sentido, el responsable de la entidad remarca que también adoptaron un enfoque más sutil para atraer a un público más amplio.

"Han tirado las botas y ahora llevan trajes, han dejado la vestimenta de camuflaje por un color caqui, hablan de la cultura blanca y apoyan ciertas políticas como la de acabar con la inmigración", agrega.

El informe concuerda con un estudio del Southern Poverty Law Center publicado hace unos días que destaca que el número de grupos de odio de todo tipo aumentó el año pasado en un 4 por ciento.

Pero las cifras son probablemente mucho más altas que en los informes de ADL y SPLC, ya que muchos crímenes de odio nunca se denuncian, según apunta Heidi Beirich, directora del Proyecto de Inteligencia de SPLC y supervisora del recuento anual de grupos de odio.

"Estamos en un mal momento. Ni siquiera estamos cerca de registrar ni una décima parte" de los incidentes reales.

Si bien la cantidad de incidentes antisemitas ha aumentado en los últimos años, las actitudes antisemitas no han experimentado un aumento similar, dice Greenblatt. La ADL ha rastreado estos datos desde la década de los sesenta, cuando más del 30 por ciento de la población tenía actitudes antisemitas, pero en los últimos años se han mantenido estables, entre el 12 y el 14 por ciento.