Una pieza de “fatberg” exhibida en el Museo de Londres (David Parry, cortesía de Museum of London / The Washington Post)
Una pieza de “fatberg” exhibida en el Museo de Londres (David Parry, cortesía de Museum of London / The Washington Post)

Londres – No es la Mona Lisa.

Pero la nueva muestra Fatberg, situada en el centro de Londres, sin embargo, llama la atención por sus propios motivos especiales. La última atracción en el Museo de Londres se llama rocklike, un repugnante elemento museístico. También tiene pequeños insectos que viven dentro de esta pieza.

Los trozos del fatberg de 143 toneladas se encontraron en el viejo sistema de alcantarillado de Londres y se exhibieron en el Museo de Londres hace unos días, contando la historia de cómo sus empleados abordaron una enorme masa de desechos, utilizando mangueras especiales, picos y palas.

Esta burbuja gigante, descubierta el pasado mes de septiembre en el área de Whitechapel, al este de Londres, atrajo la atención internacional. Se necesitaron nueve semanas para desmantelar esta porción congelada de grasa, toallitas húmedas, condones y otros artículos repulsivos.

Podrían haber mirado hacia otro lado y obviar esa situación, pero el avance de los desechos que obstruían las alcantarillas les hizo pensar.

"Un fatberg ha estado durante mucho tiempo en la lista de peticiones del Museo de Londres. Queremos reflejar los altibajos de la vida en la ciudad", comentó la curadora Vyki Sparkes.

Los fatbergs son "asquerosos, pero extrañamente concienciadores", agregó la experta.

También son un problema importante en la capital británica, que tiene un sistema de alcantarillado victoriano que ha luchado contra eso a medida que la población de la ciudad ha aumentado. La compañía británica de servicios públicos Thames Water gasta cerca de USD 1.4 millones al mes para combatir esta suciedad que acecha en las tuberías y túneles, muchos de ellos ubicados en áreas de Londres con restaurantes que vierten el aceite de cocina por el desagüe. Si esta suciedad no se elimina, puede causar desbordamientos de las alcantarillas.

No es solo un problema de Londres, por supuesto. El otoño pasado, un fatberg de seis metros fue eliminado de las alcantarillas de Baltimore.

Pero Londres puede ser la primera ciudad en exponer muestras de aguas residuales en cajas de vidrio para que la gente las contemple.

Se ha hecho tan popular que ya han acuñado el término fatberg, que entró en el Oxford English Dictionary en 2015.

"La gente puede verlo como un iceberg gigante pero hecho de grasa", comenta Sparkes.

No todo es lamento y tristeza. La muestra también revela que parte del fatberg se convirtió en biodiesel, lo que permite operar los autobuses de Londres.

Las muestras en exhibición, que se secaron al aire, parecen cúmulos de paisaje lunar o un pequeño asteroide. Pero si te acercas verás una pequeña pieza de una barra de chocolate Double Decker sobresaliendo de una mancha grisácea. Mira más fijamente y verás las pequeñas moscas que eclosionaron cuando las muestras estaban en cuarentena.

"Puedes ver moscas caminando, es como si tuviese sus propias mascotas", comenta Sparkes al tiempo que afirma que "esto es casi como un experimento en vivo". Ella dice que no sabe cómo será la exposición al final de su recorrido en julio. "Las moscas, se aposentan… va cambiando continuamente. En definitiva, se ve muy diferente a cuando lo obtuvimos hace unos meses.".

Thames Water, la compañía de servicios públicos, dice que espera que la exhibición genere una conversación más amplia sobre lo que se tira por el desagüe, particularmente cosas que causan dolores de cabeza como toallitas húmedas, condones y compresas sanitarias.

"Queremos que las personas se den cuenta que lo que están tirando por el inodoro o por el fregadero puede tener un efecto. El hecho de que esté fuera de la vista no significa que se haya ido para siempre", comenta Lee Irving, un vocero de Thames Water.

"Todos los días, estamos abajo, en las alcantarillas, abordando fatbergs"recuerda.