Las instalaciones de Tweed Inc. en Smith Falls, Ontario (Bloomberg / The Washington Post/ James MacDonald)
Las instalaciones de Tweed Inc. en Smith Falls, Ontario (Bloomberg / The Washington Post/ James MacDonald)

Todo lo que se necesitó fue un poco de marihuana para levantar los espíritus de esta ciudad canadiense.

Smith Falls (Ontario), con una población de 8,885 habitantes, está experimentando una recuperación económica desde que el productor de marihuana medicinal Tweed estableció aquí sus operaciones hace cuatros años, después de que la empresa chocolatera Hershey abandonara el municipio. La compañía, con su nuevo nombre, Canopy Growth Corp., se ha convertido en el mayor productor de cannabis que cotiza en bolsa y es el mayor empleador del sector privado de la ciudad.

"Somos reconocidos como la capital de la marihuana de Canadá, y estamos orgullosos de eso", sostiene el alcalde Shawn Pankow en una entrevista desde el ayuntamiento, un edificio de ladrillo de dos pisos erigido en 1859 en la calle principal. "La economía local está ciertamente mucho mejor hoy de lo que estaba antes de que Tweed llegara a la ciudad", comenta.

Smiths Falls está en proceso de recuperación económica, con más personas jóvenes que se trasladan a esta ciudad situada a 75 kilómetros al suroeste de la capital en Ottawa. Hay un renovado interés en la propiedad comercial y están llegando nuevos negocios.

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"Estamos viendo impactos realmente positivos en toda la economía. La gente está reconociendo que Smith Falls es una comunidad que está al alza", señala Pankow, de 52 años, que también dirige una firma de asesoría financiera.

Tweed se hizo cargo de la antigua fábrica de Hershey con ambiciosos planes para cultivar marihuana medicinal. Hoy, la firma tiene 360 empleados, una fuerza laboral bien preparada que dirige la administración, la investigación, las operaciones de crecimiento, el empaquetado y el envío desde las instalaciones que todavía tienen carteles y otros restos de su pasado de chocolate. Los equipos de construcción se anotan en la próxima expansión. El estacionamiento está lleno.

"Smiths Falls nos acogió y apreciamos eso", remarca el presidente ejecutivo Bruce Linton, quien asegura que está recurriendo a mano de obra local, proveedores y empresas a medida que el negocio se prepara para la legalización de la marihuana en Canadá a partir del próximo verano. "El efecto es que la ciudad se vuelve más deseable y, a medida que se vuelve más deseable, aumenta mi capacidad de reclutar personas que son mayores o mundanas", comenta.

Es un mercado que contrasta con la década anterior, cuando Smith Falls enfrentó un éxodo industrial tras el cierre de una fábrica de Stanley Tools Manufacturing y la planta de Hershey. Eso siguió meses después por el cierre del Centro Regional de Rideau para personas con discapacidades. Los cierres afectaron a más de 1,500 personas, una quinta parte de la población.

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Smiths Falls se ha enfrentado a flujos y reflujos de la industria a lo largo de su historia, que se remonta a 190 años atrás, cuando los equipos llegaron a construir el canal Rideau que conecta Ottawa con Kingston. Décadas más tarde, el Canadian Pacific Railway se instaló para construir un proyecto de conexión ferroviaria con el mundo exterior, lo que ayudó a apoyar el comercio.

"Es una ciudad que se reinventa constantemente", relata Leisa Purdonbell, de 33 años, que supervisa las colecciones históricas en el sótano de una casa de la década de 1860 que cumple con la función de museo. "Las empresas han venido y se han ido".

Frost & Wood Co., que comenzó a fabricar equipos agrícolas en 1846, se convirtió en una fábrica de municiones durante la Segunda Guerra Mundial y llegó a emplear a unas 1,200 personas antes de su cierre en 1955. El embotellador de Coca-Cola Rideau Beverages estuvo presente hasta la década de los setenta.

RCA Victor, que llegó a la ciudad en 1954, ayudó a presentar The Beatles a Norteamérica: el single de vinilo de la banda, Love Me Do, fue editado en la planta en 1963. RCA Victor, que empleó a 350 personas en su apogeo, salió en 1978.

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Hershey llegó en 1963 y en 25 años logró tener 750 empleados y una bulliciosa planta que atrajo a miles de visitantes. En un momento dado, la torre de agua de la ciudad se jactó de la imagen de una barrita de chocolate Hershey y el eslogan: "La capital del chocolate de Ontario".

"Cuando recibimos la notificación de que Hershey se iba y se retiraba, justo antes de la marcha de Rideau Regional, alcanzamos el punto más bajo. Afortunadamente, en este momento, parece que todo el mundo ha cambiado su forma de pensar en algo más positivo, y creo que las empresas lo ven a medida que ingresan en la comunidad", remarca.

Recientemente abrió Four Degrees Brewing Co. El operador europeo de barcos Le Boat ha ocupado una Lockmaster's House de 1840 en el canal que divide la ciudad. Está aumentando su planes para traer 16 barcos de alquiler el próximo verano para que los turistas crucen el Canal Rideau, un sitio declarado patrimonio mundial por la UNESCO.

Linton, cuya compañía se ha disparado a un valor de mercado de más de USD 3,100 millones, ve espacio para mejorar Smiths Falls. Él quiere expandir un área comercial en su planta para atraer a los visitantes, como aquellos días en los que autobuses llenos de turistas llegaban a Hershey con turistas que compraban barritas de chocolate rotas a bajo precio. Más allá de eso, a la empresa le gustaría tener más restaurantes, lugares de encuentro y un hotel para convertirlo en un hotel de destino turístico.

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"Lo que le falta a la ciudad es realmente un gran lugar para que la gente se quede", señala Linton.

Aparte del alboroto por la hierba, Smiths Falls es conocida por otra razón: es la ciudad natal de Brooke Henderson, la golfista de 20 años que ocupa el sexto lugar en ganancias este año en el circuito de la Asociación Profesional de Damas del Golf.

"Hemos estado en Irlanda y la gente no está familiarizada con Canopy Growth Corp. o Tweed, pero saben quién es Brooke Henderson. Ella, realmente, ha sido el rostro de la comunidad en los últimos años y yo diría que, probablemente, todavía tenga una presencia más grande", insiste Pankow.