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En una relación hay algo que nada tiene que ver con lo físico. Más bien es verbal. Y el clímax no es el orgasmo, sino otro concepto: "el cierre".

¿Cómo dar cierre a una relación si no tienes opción de hablar con la persona en cuestión? ¿O si sabes que no os vais a disculpar? Tal vez no olvides lo que pasó, pero puedes reconocer que es hora de perdonar y seguir adelante. En busca de una relación zen hablé con un experto en citas, un maestro de meditación y un rabino y todos ellos hicieron hincapié en que el cierre y el perdón comienzan dentro de la pareja y que no se pueden hacer completamente por separado.

Al igual que muchas de nuestras (altas) expectativas sobre el amor, la cultura pop refuerza la noción de que se nos debe (¡y recibiremos!) una sensación de cierre satisfactoria después de poner punto y final a una relación. "Culturalmente tenemos muchos condicionantes, películas que nos dicen que es importante tener una conversación fundamental donde todo se resuelva. No puedes contar con eso y no puedes resistirse por eso", comenta Francesca Hogi, un experto de citas de Nueva York. "Un consejo que les doy a mis clientes cuando las cosas aún no están resueltas con un ex es que eso te ayuda a no ser vulnerable, porque todo eso ya forma parte del pasado y tú todavía estás atrapado allí", dice.

Hogi explica que ha visto a muchas personas solteras con la intención de conocer a alguien pero "todavía tienen tanta rabia por una relación pasada que, desde fuera, se nota cómo la ira les está sosteniendo la espalda".

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Entonces, ¿cómo seguir?

Primero: has de tener muy claro que no puedes quedarte atrapado allí. Con todos los que hablé insistieron en que, antes de que pueda pasar algo doloroso, tienes que "sentarte" con la tristeza, la decepción, la ira o lo que sea que estés sintiendo. "Permítete un período de duelo y tener cualquier sentimiento de dolor" aconseja Sara Eckel autora de It's Not You: 27 (Wrong) Reasons you're single. Si piensas que ya deberías haber superado cierta ruptura o episodio traumático, Eckel afirma que le ha resultado útil recordar "que no se trata de lo que debería estar sintiendo, sino de lo que siento".

Eckel agrega que es bueno ser consciente de cuándo surge una ira de forma justa: "él es terrible, pero ahora estoy mucho mejor". Estas reacciones al dolor son menos productivas. "Lo que hay que tener en cuenta es cuando uno comienza a sentirse bien es cuando se recuerda la situación ofensiva una y otra vez sin ira", relata.

¿Cómo evitar que te enfades con tu propia ira? Lodro Rinzler, profesor de meditación de Nueva York y autor de Love Hurts: Buddhist Advice for Heartbroken, lo explica de la siguiente manera: No tienes la intención de agregar combustible al fuego. Más bien, "simplemente estamos levantando nuestras manos al fuego para sentir la emoción (sin hundirnos) de la historia".

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Al igual que todas las formas de dolor, esa situación también toma su tiempo y su espacio. Pero una vez que estés en ese escenario puedes:

Meditar

Está bien, así que no es de extrañar que Rinzler, el maestro de meditación, sugiera la meditación como un camino hacia el perdón. "Cuando estás meditando tienes una posibilidad constante de perdonar".

Reconoce que el perdón no es perdonar

Cuando hablé con el rabino Evan Moffic, autor de The Happiness Prayer: Ancient Jewish Wisdom for the Best Way to Live Today, sobre el papel que una disculpa hace o no para obtener el cierre, señaló que "de alguna manera, el perdón no es una gran palabra, sino tratar de seguir adelante".

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Escribe una carta que nunca planees enviar

"No te demores, hazla pero no la mandes" dice Hogi. Entonces tienes ese momento catártico sin interactuar cara a cara. No importa lo que hagas con la carta, el punto es sacarlo todo. "Quémala, córtala, ponla en un cajón… Como seres humanos, queremos sentirnos mejor. A veces solo tienes que reconocer que no hay solución a eso", remarca.