El torneo de la PGA fue la mejor publicidad para el campo de golf de Trump

Por David A. Fahrenthold y Jonathan O'Connell

El Campeonato Senior de la Asociación de Golfista Profesionales (conocida en inglés como PGA) celebrado hace unas semanas en el Club Nacional de Golf Trump en Virginia marcó un momento notable en la joven presidencia de Donald Trump, al mostrar su antigua identidad de empresario del golf.

El éxito de este campo de golf, uno de los 16 en el mundo que llevan su nombre, es el resultado de un esfuerzo meticuloso de Trump, quien gastó USD 25 millones en renovaciones en el club de Virginia, una lujosa propiedad a 25 millas de la Casa Blanca.

El campeonato de la PGA (23-28 mayo) también fue un recordatorio de lo complicado que es para los abogados de Trump honrar el compromiso de no usar la presidencia para impulsar sus negocios. A pesar de las críticas de los demócratas y expertos en temas éticos, Trump ha conservado todos sus bienes inmobiliarios y la marca de su imperio, incluido el Club Trump de Virginia.

Sus críticos dicen que está lucrando del cargo presidencial.

En el caso de la PGA, no está claro si la compañía de Trump recibió una tajada de los ingresos de la venta de boletos. Pero el negocio, y en general la marca Trump, sin duda se benefició de la publicidad.

Trump compró este campo de golf, antes conocido como el Lowes Island Club, en 2009. Le quiso agregar un valor histórico al conmemorar allí una de las batallas de la Guerra Civil, a pesar de que los historiadores niegan que se haya producido ahí alguna batalla.

Trump National Golf Club. (Salwan Georges/The Washington Post)

Reorganizó sus dos circuitos de manera que los hoyos fueran cada vez más largos y difíciles, y también de manera tal que los hoyos más hermosos a lo largo del Río Potomac formaran un circuito de nivel altamente competitivo.

También mejoró el paisaje al talar 465 árboles cercanos al río. Con esto no sólo violó las leyes, sino que según los ambientalistas causó que más erosión y más sedimentos enturbien el Potomac.

"Actualmente es el tramo más largo del Potomac – desde el Puente American Legion hasta Harpers Ferry – que no tiene árboles a ambos lados del río", dijo Hedrick Belin, presidente de la organización sin fines de lucro Potomac Conservancy. Es un tramo de aproximadamente 50 millas.

Trump National Golf Club. (Salwan Georges/The Washington Post)

Trump elogió el hecho con orgullo: "Puedes ir 20 millas arriba y abajo del río y no hay nada que se le parezca", le dijo a un reportero de Virginia.

El objetivo siempre ha sido ser sede de grandes torneos, estar a la par con campos de golf como el Congressional Country Club de Maryland, donde se han celebrado tres U.S. Opens. "El Congressional no tiene chance", dijo Trump en 2009.

Tomó años. Tomó planificación. Y funcionó.

En 2014, antes de que Trump lanzara su candidatura presidencial, la PGA ofreció a su club de Virginia ser sede del Campeonato Senior de la PGA.

Y una vez que Trump fue elegido, la PGA no movió el campeonato, ignorando las controversias que rodearon la campaña de Trump y luego su presidencia.

Trump ha trabajado duro en esta relación: Golf.com informó en febrero que desde que fue elegido presidente, Trump había hablado tres veces con Pete Bevacqua, director ejecutivo de la PGA de América, incluyendo un encuentro en la Torre Trump y un partido de golf en Florida. Además, según la revista, Trump llamaba a Bevacqua de la nada para hablar de golf.

¿Cómo determinó la PGA que la política de Trump no era un problema?

"La PGA de América no es una organización política. Nuestra asociación con la organización Trump es estrictamente como promotor inmobiliario de instalaciones de golf", dijo un portavoz de la PGA en una declaración enviada por correo electrónico.

Ni la PGA ni la Organización Trump accedieron a dar detalles del trato financiero arreglado para el torneo. Expertos en el negocio del golf dijeron que, en general, el club anfitrión puede obtener una parte de los ingresos de las ventas de boletos y concesiones, o tal vez una "tarifa plana por el uso sitio". En algunos casos, el club no obtiene nada y el PGA se queda con todo.

Para los patrocinadores corporativos, los beneficios de apoyar el evento podrían extenderse más allá de los cuatro días del torneo.

En abril, semanas antes del inicio del torneo, Telos Corp. – un contratista de ciberseguridad que genera millones de dólares en negocios con el gobierno – colocó un panel de publicidad en el primer tee. Trump ha visitado el lugar dos veces desde entonces, y en una de ellas coincidió con el presidente ejecutivo de Telos, John B. Wood, quien estaba almorzando en el club.

Una portavoz de Telos dijo que la compañía firmó el acuerdo publicitario con la PGA en febrero, luego de que Trump asumiera el cargo. Además aseguró que el patrocinio tenía la intención de honrar a veteranos militares que trabajarían como voluntarios en el torneo.

Eric Trump dijo que los patrocinadores corporativos se habían comprometido a apoyar la competencia años antes de que su padre se postulara a la presidencia y que fueron acuerdos pactados con la PGA, no con su compañía. Dijo que el éxito del evento – y el del propio club – responde a la calidad y ubicación de las instalaciones, no al hecho de que su padre sea presidente.

"Este torneo es una validación de todo lo que hemos hecho", dijo Eric Trump. "Este campo de golf supera a cualquier otro del mundo en este momento y es por eso que el torneo se realiza aquí."

Además aseguró que no cree que la elección de su padre ejerza alguna influencia en la decisión de hacerse miembro del club, su principal fuente de ingresos.

"No creo que es algo que uno hace porque alguien tiene un cargo político", dijo.

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