Penitentes en Argentina. Imagen: Arvaki
Penitentes en Argentina. Imagen: Arvaki

Las afiladas cuchillas llamadas penitentes pueden estar a la espera de empalar a cualquier nave espacial que aterrice en las latitudes bajas de esta luna.

Estados Unidos – Europa, una luna de hielo que orbita alrededor de Júpiter, es uno de los lugares más prometedores para buscar vida extraterrestre en el sistema solar. Ligeramente más pequeña que la Luna de la Tierra, se cree que Europa contiene un vasto océano subsuperficial que puede ser habitable, o que tal vez ya está habitado.

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué no hemos aterrizado en Europa para buscar alienígenas? Explorar esta tentadora luna es mucho más fácil en palabras que en hechos, como lo demuestra un artículo publicado en Nature Geoscience. Dirigida por Daniel Hobley, geocientífico de la Universidad de Cardiff, la investigación describe el más reciente desafío para las misiones de aterrizaje en Europa: el riesgo de quedar empalados por picos de nieve de 14 metros de largo llamados penitentes.

Los penitentes son esculpidos en campos nevados por una distribución desigual de la luz solar, la cual crea un circuito de retroalimentación positivo de sublimación (sólidos en transición a gas) que forma estas torres únicas. Llamadas así por su parecido con los ritos religiosos de la penitencia en el catolicismo, estas estructuras se han observado en la Tierra y Plutón.

No se tienen imágenes suficientemente cercanas de Europa como para confirmar si existen penitentes en su superficie, pero Hobley y sus colegas calculan que la luna posee las condiciones ideales para que haya cuchillas de hielo ahí, especialmente en su ecuador. Las observaciones de radar que se han hecho de Europa también muestran una retroalimentación dispersa alrededor de sus regiones ecuatoriales, las cuales podrían ser causadas por vastos campos de penitentes que no reflejan la luz tan poderosamente como las regiones más regulares de la luna.

"La presencia de estructuras afiladas, como cuchillas, que se elevan hasta casi 14 metros de altura haría que cualquier posible misión de aterrizaje en Europa fuera extremadamente peligrosa", dijo Hodley en un comunicado. "Esperamos que estudios como el nuestro ayuden a los ingenieros a desarrollar maneras innovadoras para aterrizar de forma segura en la superficie de Europa y que podamos descubrir aún más sobre este fascinante lugar y así, potencialmente, buscar signos de vida extraterrestre".

Las intimidantes lanzas de nieve no son los únicos obstáculos que hay para buscar vida en el ecuador de Europa. En julio, un estudio no relacionado encontró que las latitudes más bajas de esta luna reciben una dosis regular de radiación de la magnetosfera de Júpiter. Esta "radiación" es peligrosa tanto para las naves espaciales como para cualquier forma de vida que pueda existir en o cerca de la superficie.

Teniendo en cuenta estos nuevos hallazgos, tal vez las misiones en Europa deberían centrarse en las regiones polares de alta latitud, donde los módulos de aterrizaje tendrían menos probabilidades de ser dañados con picos de hielo o destruidos por golpes de radiación.

Publicado originalmente en VICE.com