Todas las fotos por Jender Anomie, dirección de arte de Ione Gamble, peinado por Terri Capon y maquillaje por Mona Leanne
Todas las fotos por Jender Anomie, dirección de arte de Ione Gamble, peinado por Terri Capon y maquillaje por Mona Leanne

Para su último número, la revista queer, Polyester, con sede en Londres, quiso resaltar las papadas como parte de un mensaje para eliminar los prejuicios de la gordura y aceptar el cuerpo tal cómo es.

"Hasta el influencer más seguro de sí mismo, inclina la cámara al momento de tomarse una selfie para ocultar su papada, y es algo que todos hacemos inconscientemente cuando nos representamos a nosotros mismos", dice el editor en jefe fundador Ione Gamble de la revista queer Polyester. Para su octavo número, la revista con sede en Londres celebra una parte del cuerpo que muchos de nosotros preferimos ocultar: la papada.

Para Gamble, el movimiento de la positividad corporal ha dejado atrás las papadas, a pesar de los avances crecientes hacia una mayor visibilidad de las personas gordas en los medios. "Rara vez, vemos papadas en cualquier imagen editorial, de campaña o incluso de Instagram", dice Gamble.

Tanto Gamble como el fotógrafo Jender Anomie tienen papada, y la sesión editorial de fotos fue una forma de expresar sus sentimientos complicados hacia una parte del cuerpo que muchas veces es difamada. "Antes de la sesión habíamos tenido muchas, muchas pláticas sobre cómo nos sentíamos respecto a nuestras papadas", explica Gamble. "Tratar de minimizar esa parte de mí cuerpo a lo largo de los años ha provocado un gran odio hacia mí mismo, así que Jen y yo queríamos crear algunas imágenes positivas que le dieran la espalda a toda la negatividad y que celebraran la papada de una forma nunca antes vista".

Al diseñar la sesión, Gamble quería evitar los tropos comunes que muchas veces se presentan en la belleza corporal de una editorial. "Debido a la falta de visibilidad de caras más regordetas, pareciera que los looks de maquillaje exagerado son exclusivamente para personas flacas", explica. "Ya me cansé de que la única cobertura 'diversa' de los tipos de cuerpo sea demasiado 'natural' de representar, y por lo tanto hacernos amar, nuestros 'defectos'".

Al contrario, estas imágenes celebran la papada con looks de maquillaje extravagantes, sacando referencias del estilo de los 80 y canalizando una estética de Dynasty . "Quiero ver a las mujeres gordas exageradas, ridículamente glamorosas, con contornos deportivos, arrugas en los ojos y goteando diamantes", dice Gamble con entusiasmo.

El día de la sesión, Gamble y sus modelos, a quienes reclutó exclusivamente a través de Instagram, se mostraron jubilosas. "La atmósfera era muy positiva", dice ella. "Suena cursi, pero tener a un grupo de mujeres normalmente ignoradas por la sociedad en una sala juntas, disfrutando de la belleza de las demás, fue genial".

Gamble tiene la esperanza de que las imágenes alienten a los medios a reconsiderar cómo ven la papada. "Espero que estas fotos tengan una influencia en aquellos que venden la aceptación de la gordura para reconsiderar sus elecciones en los castings o los ángulos para tomarse una selfie", explica. "No hay razón para que las mujeres con una cara más rellena no aparezcan en las campañas y en imágenes más amplias dentro de los medios".

Para Gamble, las papadas son más que solo una parte del cuerpo. Son representativas de cómo la sociedad trata a las personas gordas con repulsión y desdén. "Creo que las papadas probablemente son vistas como algo negativo de igual manera que la sociedad odia a las personas gordas, es tan simple como eso. Si no eres el tipo correcto de 'talla grande', es poco probable que la industria de la moda reconozca que existes".

Desde la perspectiva de una mujer de talla grande en el panorama de la moda, Gamble es sincera acerca de las presiones que enfrenta. "La industria te puede acabar. Pero dentro de Polyester quiero crear imágenes y resaltar el trabajo que no solo acepte personas gordas, sino que las celebre activamente como bellas y dignas".

Publicado originalmente en VICE.com