Foto por Andreas Stamm vía Getty Images
Foto por Andreas Stamm vía Getty Images

Estas son las formas de morir en la peor de las cuatro estaciones.

En teoría, me encanta el verano. ¿A quién puede no gustarle? Las playas, los viajes por carretera, las vacaciones en lugares exóticos…

Sin embargo, como persona que sufre de ansiedad casi todo el tiempo, en la práctica me horrorizan todas esas cosas. Las playas son pesadillas en las que proliferan medusas y aguas revueltas, los viajes por carretera están plagados de accidentes, bichos y asesinos en serie, y tras la belleza de los lugares exóticos se esconden gobiernos inestables, enfermedades tropicales y noches de insomnio empleadas en leer teorías conspirativas en Reddit sobre turistas que desaparecen.

Estarás de acuerdo conmigo en que son motivos de preocupación más que razonables. El verano es objetivamente horrible. He aquí el porqué:

Imagen vía Picavet/Getty Images
Imagen vía Picavet/Getty Images

LAS PLAYAS

Soy incapaz de ir por la arena sin pensar en estas tres cosas:

LAS BARBACOAS

Y hablando de salud, el verano también es la época del año en la que es más probable que comas carne a la parrilla, que, como han demostrado varios estudios con roedores, puede aumentar el riesgo de cáncer de colon, mama y próstata.

Esto no es lo único que pueden hacer las barbacoas a tu cuerpo. Más allá del cáncer y los riesgos evidentes de quemarte vivo o morir por inhalación de monóxido de carbono, ha habido muchos casos de gente que ha enfermado por haber comido sin querer alguna cerda de ese cepillo de metal que se usa para limpiar barbacoas. En 2015, un hombre de Canadá sufrió una embolia pulmonar y una perforación de intestino por ingerir uno de ellos.

Captura de Terminator 2 vía YouTube
Captura de Terminator 2 vía YouTube

EL SOL

Uno de los tipos de cáncer más común es el de piel y las probabilidades de padecerlo son mucho mayores entre la gente que se quema con el sol.

Pero no pasa nada porque siempre te puedes poner protección solar, ¿verdad? Pues bien, según un estudio de este mismo año, la mayoría de la gente no sabe cómo se usa la protección solar (hay que dársela de 15 a 30 minutos antes de salir de casa y repetir el proceso cada dos horas o después de mojarte/sudar). Sin embargo, ni siquiera eso te puede salvar de quemarte los globos oculares.

Además, es probable que la protección solar no sea muy buena para el medio ambiente. Hawái acaba de prohibir la venta de algunas protecciones solares con agentes químicos que pueden causar blanqueo de corales, un fenómeno terrible para el planeta.

Foto vía Wikimedia Commons
Foto vía Wikimedia Commons

LOS INSECTOS

El verano atrae a todo tipo de diminutas criaturas del infierno. En los meses de verano, son más comunes los bichos como las cucarachas y las moscas (que son asquerosos), avispas, garrapatas y mosquitos (que son asquerosos y te pueden matar).

Los mosquitos, además de hacer que sea imposible dormir al oír su zumbido en toda la oreja, son los animales más peligrosos del planeta. Dependiendo del lugar del mundo donde vivas, la picadura de mosquito puede contagiarte zika, el virus del Nilo Occidental, la malaria o el dengue. Además, gracias al cambio climático, cada vez hay más casos.

Son más peligrosos que los asesinos, los leones y los fantasmas, pero tengo la sensación de que la gente estaría menos calmada si existiera una estación que atrajera todo eso.

LOS ASESINATOS

Pues nada, ya podéis olvidar esto último, porque también hay más casos de asesinatos en verano.

Esto es debido a que el calor hace que la gente sea más agresiva y más propensa a interactuar con otros seres humanos, por lo que se crea un cóctel letal. Según un análisis del periódico New York Times de 2009, las probabilidades de que te asesinen (en Nueva York, al menos) son mayores los sábados de septiembre a eso de las diez de la noche.

EL RESTO DE CRÍMENES EN GENERAL

Los asesinatos no son los únicos protagonistas del verano, ya que también es más probable que seas víctima de violencia doméstica, asaltos y robos de todo tipo.

Foto por el author
Foto por el author

LAS ACTIVIDADES VERANIEGAS

Emborracharte. Hacer surf de remo. Tirarte por una tirolina. Jugar al frisbee. Ir en una banana acuática. Conducir un quad. Practicar kayak. Visitar Disney World. Hacer senderismo. Tirarte por toboganes acuáticos. Ir en bici. Hacer un viaje por carretera. Con todas estas cosas puedes acabar herido o muerto.

QUÉ HACER CON TUS HIJOS

La escuela es un regalo divino: tiene a tus hijos entretenidos unas ocho horas al día y te deja tiempo para ganar dinero en un trabajo con el que poder pagar el alquiler, además de comida y ropa para esas minipersonas que te van a odiar en cuanto crezcan lo suficiente como para poder formarse una opinión.

Sin embargo, durante el verano, todo se desmorona porque la mayoría de los colegios les dan vacaciones de unas diez semanas. Muchas familias de bajos ingresos y gente sin familiares a los que acudir para que cuiden a sus hijos tienen que hacer un esfuerzo económico muy importante.

Además, esto también puede tener consecuencias en cuanto a la educación. En general, las actividades de las que disfrutan los niños ricos durante los meses de verano (campamentos y otros programas) tienen un componente didáctico. En cambio, los niños que no se pueden permitir nada de esto sufren una pérdida del aprendizaje en verano y, cuando las clases se reanudan, van más atrasados con respecto a sus compañeros más ricos.

incendio forestalImagen vía Wikimedia Commons
incendio forestalImagen vía Wikimedia Commons

EL CALOR INTENSO

Qué calor. Me gustaría volver a oír a todas esas personas decir que les gusta mientras rozan por accidente su vientre desnudo contra el metal de un cinturón de seguridad que está a 60 grados. Además de ser agobiante y agotador, nos obliga a gastar mucho dinero en aire acondicionado, hace que la gente enferme y mate a los demás, provoca incendios forestales y contribuye a la crisis de los refugiados. Además, como ya sabes, solo puede ir a peor.

EL POLEN

Tener alergia al polen puede debilitar tanto como pasar un catarro. Hace que trabajar, relajarte, dormir o cualquier actividad sea una misión imposible. Varios estudios han demostrado que puede provocar depresión y ansiedad, y que conducir bajo los efectos de una alergia es casi tan peligroso como hacerlo bajo los efectos del alcohol.

Además, como muchas cosas de la lista, va a ir a peor. Parece que está aumentando el número de personas afectadas por alergias estacionales y que los síntomas son cada vez más graves.

En resumen: no hay duda de que el verano no tiene cosas positivas. Sin embargo, el invierno no es mucho mejor, ya que la gente se muere de frío, en incendios caseros y participa en una serie de actividades recreativas peligrosas totalmente diferentes.

Puede que lo malo sea estar vivo.

Publicado originalmente en VICE.com