Foto vía el usuario de Flickr winstonavich
Foto vía el usuario de Flickr winstonavich

A los tres o cuatro años ya nadie ama a la persona con quien está saliendo, aquí van unos trucos para que parezca que la llama sigue viva.

Esos días en los que el amor era puro fuego en el pecho y que se traducía en infinitas e insanas maratones sexuales han pasado a la historia. Ya llevas unos tres o cuatro años saliendo con ese individuo y ahora el amor se ha parado como una paloma posada en una farola: permanece inactivo e improductivo pero está cómodo. Podrías exigirle más a la vida pero las cosas "ya están bien así".

Amar, lo que es amar, ya no amas. El significado del verbo se define por otros comportamientos y sensaciones. Estás en ese punto en el que no llorarías ni una sola lágrima si te vieras en la tesitura de tener que cortar pero te da palo volver a estar solo, tener que vivir únicamente con tu sueldo y tener que buscar a personas nuevas para eyacular. Esta pereza hace que prefieras fingir un falso amor a enfrentarte a la realidad.

Sabes que todo esto tiene un punto inmoral —bueno, quizás sea algo más denso que "un punto" pero la idea es autoengañarse hasta morir— pero la verdad es que no quieres dejar la relación porque, qué diablos, vivir con una persona con la que te llevas bien supone ahorrar mucho en gastos de alquiler. Además, a la hora de hacer la compra, se nota, y mucho.

Si no compartieras los gastos tendrías que vivir en un piso-cueva sin luz en un barrio degradado o compartir piso con desconocidos o estudiantes, algo lamentable. También está el problema de la soledad, con tus amigos emparentados y envejeciendo a marchas forzadas, sin tu pareja te quedarías completamente solo y siempre está bien poder contar con la opinión sincera de alguien que te pueda decir si das pena o no con esa nueva chaqueta que te has pillado en el Humana.

Piénsalo, con pareja puedes comprarte cosas que no podrías permitirte nunca en soledad, como ese televisor enorme que tú solo no habrías ni podido cargar hasta casa. Sabes que si aguantas esta situación tendrás la vida solucionada. No amas a esa persona que vive contigo pero si logras mantener la relación, con los curros de los dos, podrás vivir bastante bien hasta que te mueras.

No pasa nada, España está hecha una basura y tampoco se puede ir pidiendo lujos a la vida. Es, en definitiva, una cuestión de supervivencia. Una vez superada la idea de que prefieres vivir cómodamente a vivir enamorado, el truco consiste en intentar que la relación —tu estabilidad económica— no se rompa, que la persona que duerma a tu lado se piense que las cosas van bien y que la sigues queriendo como el primer día, y esto solamente se logra siguiendo todos y cada uno de estos maravillosos consejos gratis.

NO SER UNA PERSONA CRETINA

Para empezar, algo básico. Ya sabes que no te gusta este ser vivo que vive contigo pero esto no quiere decir que tengas que ser una persona desagradable. La decisión de seguir cabalgando un caballo muerto las has tomado tú así que tú tendrás que lidiar con tus propios demonios. Sé agradable, no te quejes en exceso e intenta que la tristeza no se apodere de tu vida, una vida que ya has aceptado que no puede mejorar más.

Eso sí, finge algún que otro enfado de vez en cuando, no puede ser que SIEMPRE estéis de puta madre. El amor muchas veces se traduce en pequeñas disputas, celos y cosas así. Una vez cada tres meses enfádate o compórtate como un borde, no te sientas mal, las parejas normales lo hacen.

ACORDARTE DE SU CUMPLEAÑOS

Un buen detalle es acordarse SIEMPRE de ese 13 de Agosto, su cumpleaños. Es un pequeño detalle sin importancia que siempre agradecerán. Gracias a Dios hay aplicaciones como Facebook que te lo recordarán, incluso puedes ponerte una alarma en el Google Calendar un mes antes por si quieres regalarle algo que requiera una cierta cantidad de tiempo, como un viaje a París —típico, pero aparecen siempre buenas ofertas—; una estada en un balneario —"te mereces un descanso que curras mucho en la agencia"— o unas entradas para ver a los Red Hot Chili Peppers, que odias profundamente pero que ese cretino adora.

PENSAR COMO SI FUERAS UNO

Pensar en pareja significa pensar siempre para los dos. Parece básico pero mucha gente no lo hace. Si quieres ver una peli en el cine, en vez de hacer lo normal y comprarte una entrada para ti, compra dos y le dices a tu maromo que le invitas al cine, se sentirá querido y no tendrás que preocuparte por frases tipo "es que vas siempre a la tuya".

LO DEL SEXO

Estar con alguien a quien no amas tampoco es tan duro, la gente exagera mucho, hablan sin saber nada de las cosas. En el fondo todos queremos tener relaciones de vez en cuando, sea con quien sea. En las relaciones existe esa primera etapa en la que solo piensas en estar con la pareja; luego esa en la que solo piensas en masturbarte y no estar con la pareja; luego en la que anulas el sexo y finalmente esa en la que se reactivan las ganas y masturbarte y todo te da absolutamente igual, solo quieres eyacular de vez en cuando. Ahora estás en esa última fase.

Hazle "el amor" a esa persona y ya está, puedes estar pensando en montarte historias con actores, actrices o con la peña esa del piso de estudiantes que ves a través de la ventana, ese que hay frente a tu casa y que algunos fines de semana observas mientras hacen afters medio en pelotas.

En fin, esto lo sabe todo el mundo: no hace falta pensar en la persona con la que estás teniendo relaciones para hacerlo bien y disfrutarlo.

REDES SOCIALES

No te niegues si te comenta eso de poner públicamente en Facebook que sois pareja. Síguelo en Twitter e Instagram, ponle "me gustas", comenta las fotos que cuelgue y ponle emojis de corazones y toda esa basura. No te cortes al colgar en tu muro fotos de los dos en ese viaje a París que hicisteis por su cumpleaños, que se crea que no te da cosa mostrar vuestro amor en internet. Eso sí, tampoco seas una persona pesada porque se agobiará, demasiadas notificaciones nos ponen a todos un poco nerviosos.

Otro detalle importante: contesta rápido por WhatsApp, como si no hubiera nada más importante en todo el mundo que responder esa tontería sobre la nevera estropeada.

CELOS

Esta es buena. Finge celos de alguien que trabaje con tu pareja, tienes que estar un poco atento a las redes sociales para tener el MacGuffin perfecto. "Pues últimamente he visto que vas siempre a comer con Carlos" y cosas así. Es inofensivo pero le generará cierta autoestima.

Eso sí, no indagues demasiado en su vida privada, puede que encuentres un amante real y este truco de los "celos" podría llevarte a que quisiera dejarte por el otro y entonces todo el plan se iría a la basura y tendrías que pagar tú solo un alquiler. En fin, si encuentras un amante real, no le comentes nada de nada. El silencio es el mejor amigo de los problemas de pareja.

LOS VIAJES

Viaja todo lo que puedas. Si viajas mucho, creerá que quieres descubrir mundo junto a ella pero realmente es una muy buena forma de evitar los problemas del día a día —arreglar de una vez esa estantería, repartir equitativamente la comida para los tuppers del día siguiente (tú siempre quieres más cantidad cuando toca pollo y menos cuando toca esa ensalada rara con pasas), decidir la emisora que escuchas por la mañana o lo de comprar pan con cereales o sin cereales—. Viajar enmascara la terrible realidad de que, efectivamente, no sois almas gemelas.

También, si estás en esa fase en la que no quieres tener relaciones, los viajes siempre aportan maravillosas excusas como "estoy cansado de andar durante todo el día" o "ya sabes que yo no lo hago en tiendas de campaña".

EL TEMA DE LOS FAMILIARES

Evidentemente cada jueves vas a cenar con sus padres y no hay ningún problema con esto. Piensa que es mejor esto que compartir piso con unos capullos.

MIMOS

El contacto físico es importante. Aunque no te apetezca, cógele la mano, abraza, sé, básicamente, una persona cariñosa. Nadie puede distinguir una muestra de cariño falsa de una auténtica, solamente los duendes y todo el mundo con un mínimo de sensatez sabe que los duendes no existen. Créeme, son solo unos segundos, no es tan duro tocar a alguien durante seis minutos (espaciados en el tiempo) al mes.

EL ANILLO

Un día ponle un anillo de compromiso en el bolsillo de su chaqueta y pídele un mechero (encendedor) o algo que siempre guarde ahí. La sorpresa será máxima. Si te dice que sí, estás salvado, será mucho más difícil que te abandone con la ley de por medio, por lo que ya no hará falta que hagas todas estas basuras que he listado justo arriba.

Publicado originalmente en VICE.com