Las nuevas generaciones de diseñadores ofrecen opciones que difieren del viejo sistema de consumo.

Pensar en los procesos industriales de producción en la moda es considerar un sistema dañino que genera grandes cantidades de residuos –los cuales casi siempre son altamente contaminantes-, y en la mayoría de los casos, mantiene en condiciones precarias a las personas que laboran en las maquilas al otro lado del mundo, lejos de nuestro conocimiento. El propósito de esto es lograr que una camiseta sea de bajo costo y podamos desecharla fácilmente –casi sin culpa– al cabo de unas semanas. Hoy en día las nuevas generaciones de diseñadores ofrecen opciones que difieren de este sistema, al mismo tiempo que el consumidor ha comenzado a preguntarse de dónde viene lo que viste.

Con esto en mente, te presentamos cinco marcas latinoamericanas que hacen su propia oferta en respuesta a esta a veces muy ignorada problemática.

BSCSMX
Al haber identificado la necesidad por prendas accesibles dentro de la oferta de moda mexicana, Valerie Benatar y Daniela Gremion crearon BSCSMX (Básicos de México). La marca se enfoca en piezas que se integran fácilmente a cualquier guardarropa, y que destacan por su alta calidad y fabricación. Todos los textiles con que se confeccionan son mexicanos y se han asociado con pequeñas maquilas familiares con las que buscan ir creciendo con el tiempo, juntos.

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Escudo
Escudo es una marca de moda peruana que produce a partir de técnicas locales tradicionales, asegura que el conocimiento sobreviva y al mismo tiempo está comprometida con proveer piezas contemporáneas de calidad. Por los procesos de tejido manual realizados por artesanos en Huancavelica, muchas de las piezas son únicas y toda la alpaca con la que trabajan se produce localmente. Los terminados se realizan en el taller de la marca en Lima, e incentivan a quién use sus prendas a continuar con un legado histórico.

RTD REMADE
Ready to Die, la marca de streetwear mexicana que se presentará próximamente durante MCBFWMX, también tiene la iniciativa de reciclaje llamada REMADE. Esta línea, consciente del desperdicio y contaminación que la moda genera, trabaja a partir de la deconstrucción de prendas. Ropa de segunda mano se desinfecta y se modifica, se interviene o desarma por completo y reconfigura para crear una prenda que, además de las ventajas mencionadas, tiene su propia estética y una buena hechura.

Nous
Romina Cardillo dirige esta marca de moda argentina que se produce de manera local, utiliza textiles reciclados y de proveedores éticos, con total consciencia de su elaboración, además de que asegura condiciones de bienestar para sus empleados. Su enfoque minimalista experimenta con la sastrería en tricot o neopreno y mantiene una propuesta que va más allá de prendas básicas. Nous desarrolla varias colecciones cápsula por año, a futuro busca reciclar tanto sus propias prendas como las de otros diseñadores para generar piezas longevas que hagan presente el tema del desorbitado consumo de moda.

Animaná

Adriana Marina, es la fundadora de Animaná, un proyecto argentino que no solo hace moda. Marina trabaja con productores de fibras naturales, cooperativas, emprendimientos sociales y artesanos de comunidades vulnerables para preservar las tradiciones artísticas de la región y mejorar su calidad de vida. La marca ofrece prendas básicas tejidas en lana y alpaca, además de ropa también ofrece complementos, mantas y piezas tejidas para decoración.

Publicado originalmente en VICE.com