La estilista Janine Ker reinventa las tendencias retro con rapados y arcoíris.

La artista del sur de California convertida en estilista del cabello Janine Ker está especializada en tatuajes y esculturas capilares de colores pastel. En una melena castaña y corta, por ejemplo, creó cintas de casete retro y añadió puntos de arcoíris a un cabello rosa dorado. Para una clienta con un corte rapado y decolorado, Janine tiñó secciones de su cabello de color naranja, lavanda, turquesa y rosa y después los convirtió en formas geométricas. En otra, pintó brillantes flores tropicales y después las cortó meticulosamente en torno a cada pétalo y cada hoja. "Los tatuajes y esculturas capilares funcionan mejor en las personas que no temen hacer declaraciones audaces de principios", explica Janine. "Dicen: '¡Mi pelo es mío!'".

Janine lleva haciendo declaraciones de principios con el cabello desde que iba a tercero de primaria, cuando se cortó el pelo muy corto por primera vez. Era el final de la década de 1980 y su tía acababa de cortarse el pelo así también. "Recuerdo que las niñas más malas de la escuela se metían conmigo por mi pelo", afirma, "pero creo que eso me ayudó a tener el valor de seguir testarudamente mi propio estilo desde muy temprana edad". En el instituto, Janine eligió peluquería como su proyecto sénior y aprendió sola a cortar el pelo leyendo un libro. "Pasé los siguientes 12 años cortándome el pelo a mí misma y a cualquiera que me dejara", dice. "No fue hasta los 30 que decidí dejar mi carrera en servicios humanos y empezar mi carrera como peluquera".

Janine trabaja actualmente en el Salon Aguayo de Pasadena y su trabajo allí está ampliamente condicionado por su pasado. "Tiendo a ser muy nostálgica", indica. "Y mi trabajo es una forma de expresarlo". Obtiene su inspiración en la moda de entre los 60 y los 90, en la música punk y garaje, en los tejidos y estampados vintage y en viejas enciclopedias de naturaleza. "Un reflejo bastante preciso de mi dormitorio durante el instituto", dice. El año pasado, Janine se topó con una foto de la década de 1970 de un punk europeo con la cabeza afeitada y decidió hacer su propia versión de ese estilo. Hizo el look más femenino, empleó colores más monos y añadió su propia experiencia con el revival del punk de los 90. "Es la sofisticación de las viejas técnicas", explica. "Cuando los estilistas actuales adoptan colores del punk o el garaje de los 90, el resultado son arcoíris o cabello de unicornio".

La misma Janine lleva un corte inspirado en los Beatles de principios de los 60 y lo está dejando crecer hasta que sea una melena, como la que llevaba cuando era más joven. "Me siento fascinada por aquella época de mi vida porque creo que era yo en mi máxima expresión, era mi identidad más impresionable pero también la más definida", explica. "Se trata de quiénes somos antes de que nos empiecen a salir los callos".

Publicado originalmente en VICE.com