Siete países africanos, dos latinoamericanos y uno asiático son las naciones perfectas para hacer negocios… si lo que se quiere es ver que la inversión se convierta en humo.

El Banco Mundial publicó su informe Haciendo Negocios 2017 (Doing Business 2017) en el que analizó los esfuerzos de los gobiernos de 190 países para crear condiciones de inversión. Impuestos, equidad de género y capacidad del gobierno para comprar a empresas privadas fueron los principales indicadores que sirvieron para crear un ranking mundial.

El peor país del mundo fue Somalia con una calificación de 20,29 sobre 100. En segundo lugar está Eritrea y en tercero está Libia.

Enseguida, como cuarto peor lugar del mundo, está Venezuela. Detrás, están Sudán del Sur, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Afganistán —como única nación asiática en el ranking negativo—, Angola y Haití cierra el bloque de la peor decena.

En contraste, entre las diez naciones con mejores condiciones para hacer negocios no hay ninguna africana ni latinoamericana. El primer escaño es para Nueva Zelanda, luego Singapur y Dinamarca. De cuarto a décimo lugar están, en orden, China, Corea del Sur, Noruega, Reino Unido, Estados Unidos, Suecia y Macedonia.

"Haciendo Negocios mide también aspectos de regulación que permiten o impiden que los negocios privados puedan comenzar, operar o expandirse", se lee en el reporte. "Estas regulaciones fueron medidas usando once indicadores: empezar un negocio, negociar con permisos de construcción, obtener electricidad, registros de propiedad, obtención de créditos, protección de inversionistas minoritarios, pago de impuestos, tratados de exportación, cumplimientos de contratos laborales, resolución de poca solvencia y regulaciones de mercado laboral".

El reporte afirma que una de las grandes áreas de oportunidad en los negocios es la equidad de género: las mujeres representan el 49,6 por ciento de la población mundial, pero sólo el 40,8 por ciento de la fuerza laboral.

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Publicado originalmente en VICE.com