Qué es lo peor que te puede pasar si te haces un tatuaje casero

Por Katherine Richter

tatuajes caseros
Ni se te ocurra compartir esa aguja.

El escenario: Después de barajar varios diseños de tatuajes, dudas de si hacerte uno al ver los elevados precios de los estudios (¿280 euros por hora por un tatuaje de JonBoy en Nueva York? ¡Eso duele!). Ya te has hecho perforaciones caseras en las orejas, y ahora estás planteándote hacerte un tatuaje tú solo desde la comodidad de tu viejo sillón. ¿Quién mejor que tú para perforarte la piel con una aguja entintada, en vez de un artista con prejuicios? Tienes la edad suficiente para hacértelo en un estudio, pero prefieres un ambiente casero. Además, no tienes heridas abiertas ni abrasiones en la piel, así que el tatuaje no debería ser un problema. ¿Es seguro acercarte a la piel esa aguja esterilizada con el fogón de la cocina? ¿O los riesgos de hacerlo en un ambiente no regulado son demasiados?

Cómo funciona: Los tatuajes hechos sin máquina —los hechos a mano perforando la piel con una aguja— eran la mejor manera de tatuarse en la cárcel, pero se han convertido en una moda entre los estudiantes universitarios y otros amantes frugales de la tinta en los últimos cinco años. A menudo se realizan usando la "técnica de la aguja y el hilo" —stick and poke en inglés—, con la que una aguja de costura estándar se acopla a algo que facilite la sujeción, como un lápiz. Casi siempre, estos diseños parecen más ligeros que los profesionales, ya que la aguja no introduce la tinta con tanta profundidad. El blog más famoso de tatuajes caseros (sí, un blog; esta tendencia no está aprobada por las autoridades) sugiere insertar la aguja justo entre la goma del lápiz y la cubierta de metal. Un hilo —puede ser hilo dental— se enrolla fuertemente alrededor de la aguja. Cuando la aguja se baña en la tinta elegida (tinta profesional de tatuaje o tinta de la India de una tienda de artesanía de renombre, por supuesto), el hilo se empapa del líquido, que gotea dentro de la piel a medida que la aguja la presiona y perfora repetidamente unos pocos milímetros.

Existen numerosos tutoriales que ilustran esta técnica: un tutorial de YouTube con más de tres millones de visitas aconseja no utilizar agujas de coser y sugiere usar agujas para tatuaje preesterilizadas que puedes pedir en Amazon y tinta de tatuaje ultranegra, disponible en eBay. Si bien no hace mucho tiempo este estilo de tatuaje era un tanto clandestino, la gente está tratando de hacer que sus diseños caseros parezcan profesionales. Y las redes sociales también han contribuido a la comunidad digital de tatuadores experimentales. La popular usuaria de Instagram Tealeigh, que hace tatuajes caseros en Brooklyn, tiene más de 100.000 seguidores, y sus diseños van desde reptiles hasta frutas y hongos. Es difícil ver todas estas fotos interminables de tatuajes ornamentados y no sentir un poco de envidia.

Lo peor que puede pasar: "Los tatuajes caseros conllevan riesgos espeluznantes", dice Cameron Rokhsar, profesor clínico asociado de Dermatología en el hospital Mount Sinai. Su principal preocupación con este método son las infecciones por una aguja contaminada, que puede producir infecciones por estafilococos. "Estas infecciones son por el estafilococo dorado —una bacteria que vive a nuestro alrededor—, y si la piel se rompe, puede entrar fácilmente a nuestro tejido blando y causar una infección bacteriana llamada celulitis", explica. La celulitis aparece como un área inflamada y rojiza en la piel que provoca sensación de ardor, y la infección puede extenderse rápidamente a otras partes del cuerpo. Aunque puede que solo afecte la superficie de la piel, podría llegar a los tejidos inferiores y extenderse a los ganglios linfáticos e incluso a tu torrente sanguíneo.

Y si compartes la aguja (¡uf!), Rokhsar dice que es posible contraer varias enfermedades de transmisión sanguínea. "Ni se te ocurra compartir esa aguja… ya que abres la puerta a toda una serie de enfermedades contagiosas como el VIH, la hepatitis B y la hepatitis C", aclara. La hepatitis B, por ejemplo, puede ser una enfermedad aguda o de corta duración, pero para otros puede convertirse en una infección crónica de larga duración que puede causar graves problemas de salud como cirrosis o cáncer de hígado. Si la aguja está oxidada, el tétanos (aunque es poco común) podría ser otro riesgo, añade Rokhsar.

Lo que probablemente ocurra: Imaginemos que estás tomando nota de las mejores técnicas, no estás reciclando agujas, ni estás usando tinta de bolígrafo, que "no está hecha para inyectarse en el cuerpo humano", dice Rokhsar. A pesar de estas precauciones, todavía podrías llegar a sufrir una infección más leve (en comparación con el estafilococo) o una reacción alérgica. Para ser justos, Rokhsar dice que ha tratado a pacientes que han sufrido infecciones y han presentado reacciones alérgicas tanto a la tinta de los tatuajes caseros como a la de profesionales. Estos síntomas, que son más fáciles de tratar, pueden aparecer como costras, enrojecimiento y picores en las áreas que se han tatuado.

Las infecciones se pueden tratar con antibióticos y las reacciones alérgicas con esteroides, dice. En algunos casos, Rokhsar ha tenido que usar un láser para quitar el tatuaje y aliviar una reacción alérgica. De hecho, en 2015, los investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York descubrieron que hasta el 6 por ciento de los neoyorquinos adultos que se habían hecho un tatuaje habían sufrido alguna forma de erupción, picores o inflamación intensa que duró más de cuatro meses y, en algunos casos, durante muchos años. Pero esta cifra es baja, así que es muy posible que no sufras ningún síntoma después de hacerte un tatuaje casero. "En el mejor de los casos, tendrás un tatuaje barato", dice Rokhsar. Es bueno saber que incluso aquellos que pueden pagarle a JonBoy reconocen el mérito de un chollo cuando lo ven.

Publicado originalmente en VICE.com

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