El régimen de Maduro confirmó una reunión bilateral con el canciller argentino: “Afianzamos las relaciones de hermandad”

Jorge Arreaza dio detalles del encuentro con Felipe Solá en México, antes de la cumbre de la Celac. La reunión sucedió un día después de que prestigiosas ONG revelaran más de 800 ejecuciones extrajudiciales a manos de las fuerzas de seguridad de la dictadura chavista en lo que va del año

El canciller chavista y el ministro de relaciones exteriores de Argentina, Felipe Solá
El canciller chavista y el ministro de relaciones exteriores de Argentina, Felipe Solá

El canciller de la dictadura venezolana, Jorge Arreaza, confirmó que sostuvo “un encuentro cordial” con el canciller argentino Felipe Solá “para afianzar las relaciones de hermandad y futura cooperación”.

El encuentro, muy promocionado por el régimen chavista, sucedió ayer en la ciudad de México, a la víspera de la XXI Reunión de Cancilleres de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que se desarrolló hoy.

La Cancillería argentina confirmó el encuentro pero lo hizo dentro del listado de otras reuniones bilaterales de Solá durante la visita a México, y en la cuenta de Twitter del Ministerio argentino se agradeció “el apoyo en la Cuestión Malvinas y a la candidatura de Argentina para asumir la presidencia de la Celac”.

El gobierno de Alberto Fernández aspira a lograr la presidencia pro tempore del bloque en septiembre próximo, cuando México deje de liderar el organismo creado por el fallecido Hugo Chávez en 2011.

Aunque no se informó el contenido específico de la reunión, muy probablemente hayan hablado sobre la situación en Cuba, en el foco mundial por la brutal represión de la dictadura castrista a las históricas protestas desatadas el 11 de julio pasado. Mientras el chavismo hizo una defensa explícita del régimen cubano -el número dos del PSUV, Diosdado Cabello, llegó a decir que los cubanos no se estaban manifestando sino que estaban festejando la Eurocopa, Fernández evitó el tema afirmando que no conocía “exactamente la dimensión del problema en Cuba”.

El encuentro ratifica una vez más el alineamiento del Gobierno argentino con el régimen de Nicolás Maduro.

El abrazo entre Solá y Arreaza
El abrazo entre Solá y Arreaza

Si bien durante la campaña presidencial Fernández llegó a condenar algunas maniobras chavistas, una vez en el poder ratificó la alianza. Invitó a los funcionarios del régimen a su asunción en diciembre de 2019 y votó en contra de todas las determinaciones de la OEA en las que quedaron evidenciadas las violaciones sistemáticas de la dictadura.

A mediados de mayo pasado, el presidente argentino opinó sobre situación de los derechos humanos en Venezuela y señaló que ese “problema estaba desapareciendo”. Crudo y directo, el líder opositor Juan Guaidó refutó la declaración: “No están desapareciendo las violaciones a los derechos humanos, están desapareciendo los seres humanos”.

Y días atrás, a través de un Decreto que actualizaba política de defensa, el Gobierno de Fernández dejó escrito que considera que la crisis en Venezuela se exacerbó por la pandemia de COVID-19 y por las sanciones impuestas contra la dictadura bolivariana.

La reunión se realizó en México, antes de la reunión de la Celac
La reunión se realizó en México, antes de la reunión de la Celac

La reunión bilateral entre Solá y Arreaza, además, sucedió sólo 24 horas después de que un duro informe de Lupa por la Vida, una iniciativa conjunta entre el Centro Gumilla y la ONG Provea, revelara que entre enero y junio de este año se registraron en Venezuela 825 ejecuciones extrajudiciales por parte de la policía y el Ejército que responde a Nicolás Maduro.

El monitoreo refleja los altos niveles de impunidad que rigen en las instituciones de seguridad venezolanas. “Los funcionarios actúan con plena libertad dada la certeza de que su conducta no será investigada ni sancionada, y debido a que cuentan con el respaldo de gobernadores, ministros y otras altas figuras de la gestión pública”.

A principios de mes, Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ya había detallado en su informe que el sistema de abusos y torturas aplicado por el régimen chavista a la disidencia opositora sigue vigente en Venezuela. “La oficina Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos continuó recibiendo denuncias creíbles de tortura o tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Recibió algunos informes de golpizas, descargas eléctricas, violencia sexual y amenazas de violación″, dice una parte del expediente.

La ONU documentó nuevos casos en los que las personas fueron sometidas a desapariciones forzadas, durante las cuales se las mantuvo incomunicadas y las autoridades se negaron a compartir su paradero con sus defensas o sus familiares.

De acuerdo a Foro Penal, la prestigiosa ONG que monitorea la situación de los derechos humanos permanentemente bajo la dictadura militar chavista, hasta el día de hoy existen 306 presos políticos en Venezuela. Además, según esa institución, “más de 9.000 personas siguen sujetas, arbitrariamente, a medidas restrictivas de su libertad”.

SEGUIR LEYENDO: