Embajada Argentina en Caracas.
Embajada Argentina en Caracas.

El apagón que mantiene sin luz a la mayor parte de Venezuela hace casi dos días va minando las fuerzas ya fatigadas de los sufrientes caraqueños. Incluso para las delegaciones diplomáticas, que suelen gozar de otras comodidades, todo se empieza a complicar.

Especialmente compleja se ha vuelto la situación para el encargado de negocios a cargo de la Embajada argentina en Caracas, Eduardo Porretti, que hace 48 horas se encuentra encerrado en su vivienda, sin luz y sin agua y con dificultades crecientes para comunicarse con su equipo de trabajo y custodia.

La residencia argentina, una coqueta casa de estilo racionalista ubicada en los altos de las colinas de Valle Arriba, sufre la falta de mantenimiento desde hace décadas y es una de las pocas residencias de embajadores en la capital Venezuela que no cuenta con grupo electrógeno. Eso hizo que la comida que había en las heladeras se pudriera con el paso de las horas sin energía eléctrica y haya habido que tirarla.

Pero además, el pesado portón que habilita la entrada y salida de vehículos de la residencia sólo funciona con energía eléctrica. Por lo tanto, desde que comenzó el apagón del último jueves, ha sido imposible abrirlo y Porretti permanece en el interior de la vivienda en una situación cada vez más desesperante, sin luz, sin agua, casi sin comida y sin movilidad, según contaron a Infobae fuentes de la cancillería.

Juan Guaidó junto a Eduardo Porretti, al visitar la residencia de la embajada argentina a comienzos de febrero.
Juan Guaidó junto a Eduardo Porretti, al visitar la residencia de la embajada argentina a comienzos de febrero.

A pesar de que el gobierno argentino se mantiene al frente de las presiones contra Nicolás Maduro y dio un apoyo contundente a Juan Guaidó, nunca rompió relaciones diplomáticas con el régimen bolivariano. Porretti ha sido llamado varias veces a consulta a Buenos Aires, pero siempre regresó a Caracas para conservar los vínculos posibles con los funcionarios chavistas que todavía detentan el poder y aceitarlos con la oposición, mientras mantiene funcionando la embajada donde llegan a diario cientos de venezolanos que buscan información para mudarse a la Argentina.

Tras la reasunción de Maduro del 10 de enero pasado y el nombramiento de Guaidó como interino, Paraguay rompió relaciones con Venezuela y Maduro hizo lo propio con Estados Unidos y Colombia. Sin embargo, Mauricio Macri decidió el regreso de Porretti a Caracas a comienzo de febrero. Pocos días después, recibió en su residencia al presidente interino. No imaginó que, un mes más tarde, el principal inconveniente para desempeñar su tarea no sería político sino la carencia de servicios básicos en su casa.

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