(Getty Images)
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A medida que la situación se agrava en Venezuela, la crisis petrolera también se profundiza. En tiempos en que varios hechos de corrupción salpicar a la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), el régimen de Nicolás Maduro, ahogado por la baja productividad, le otorga mayor poder de control de sus recursos a China.

El Gobierno autorizó la creación de la empresa mixta Servicios Sinoven S.A. La misma será propiedad de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) en un 40%, mientras que el restante 60% lo mantendrá PDVSA Servicios.

De acuerdo a lo explicado por la periodista venezolana Maibort Petit en su reciente informe, Sinoven se encargará de desarrollar capacidades domésticas en servicios de petróleo y gas en Venezuela.

En el borrador firmado por las partes establece que la cooperación tecnológica y la suficiente participación brindada por PDVSA "son cuestiones clave para el éxito y crecimiento de la nueva empresa".

El borrador firmado por las partes (Maibort Petit)
El borrador firmado por las partes (Maibort Petit)

"Formar a la compañía para proporcionar servicios de petróleo y gas", y "asegurar la transferencia de tecnología, cooperación de tecnología y asistencia de tecnología", son algunos de los principales objetivos que persigue el acuerdo.

Según el acta firmada por las partes, las capacidades de Sinoven "crecerán durante los primeros 5 años hasta el 30% de la participación de mercado de PDVSA SERVICIOS en Venezuela".

El negocio principal de la compañía será: "El suministro de servicios de petróleo y gas tales como servicios de cable, cementación de pozos, fluidos de perforación, reacondicionamiento, perforación, adquisición sísmica y procesamiento de datos o cualquier otro servicio compatible con este propósito; realizar otras actividades relacionadas o incidentales a los objetivos que la junta de accionistas y/o el consejo de administración de la compañía (el 'Consejo de Administración'), puedan acordar de vez en cuando, de acuerdo con los estatutos de la compañía en lo sucesivo".

La nueva compañía tendrá como domicilio las ciudades de Maturín y Caracas, mientras que las agencias, sucursales u oficinas podrán establecerse en cualquier otro lugar, dentro o fuera de la república bolivariana.

El acuerdo, que le da un importante poder a China sobre los recursos petroleros venezolanos, tiene lugar un mes después de que Sinopec, una de las empresas estatales más grandes del gigante asiático, presentara una demanda contra PDVSA por deudas pendientes que ascendían a los casi 24 millones de dólares.

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