Nicolás Maduro y Vladimir Putin (AFP)
Nicolás Maduro y Vladimir Putin (AFP)

En un momento en el que Nicolás Maduro atraviesa su peor ahogo político y económico, apareció Rusia para otorgarle un poco de aire. El régimen está contra las cuerdas por el rechazo que generó en el mundo la fraudulenta Asamblea Constituyente que juró este viernes, y por la menguante producción de PDVSA, que ya no llega a generar las divisas que necesita el país para cumplir sus compromisos externos. Por eso es tan importante el doble favor que le hizo el gobierno de Vladimir Putin.

Primero, manifestó pública y enfáticamente su apoyo a la Constituyente. Pero Putin no se limita a los gestos. En las últimas horas se conoció que Rosneft, una petrolera de propiedad estatal, realizó en abril un pago anticipado de 1.015 millones de dólares a PDVSA.

El envío de fondos, que forma parte de un acuerdo de compra de crudo suscrito por ambas compañías, no se había hecho público. Pero quedó expuesto en el informe financiero trimestral que difundió la empresa el viernes.

Rosneft también declaró haber hecho pagos anticipados a PDVSA en 2016, por el equivalente a 1.485 millones de dólares. Según cálculos de Reuters, la firma rusa le prestó entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en los últimos años.

El petróleo es el único sostén de la economía venezolana
El petróleo es el único sostén de la economía venezolana

Rosneft es la mayor petrolera del mundo que cotiza en bolsa por producción. Su presidente ejecutivo, Igor Sechin, dijo a principios de año que seguiría trabajando en Venezuela y nunca saldría del país.

Los especialistas reconocen que para una compañía como Rosneft no tiene demasiado sentido comprar crudo venezolano desde un punto de vista estrictamente económico. Lo que ocurre es que, en muchos casos, esos pagos anticipados son en realidad préstamos que Venezuela devuelve en paquetes de acciones de distintas firmas del complejo energético que maneja el estado. Un ejemplo es Petromonagas, de la que Rosneft controla un 40 por ciento.

Pero financiar a Venezuela no es tan barato para Rusia. En mayo pasado se conoció que un déficit de 1.000 millones de dólares en el presupuesto ruso se debió a un préstamo impago por el gobierno venezolano.

El régimen de Maduro enfrenta cada vez mayores dificultades para pagarles a sus acreedores internacionales. Con una inflación de tres dígitos y una escasez crónica de alimentos y medicinas, la decisión de usar todas las divisas disponibles para evitar un default, al precio de no importar medicinas y bienes esenciales, está agravando la crisis humanitaria que sufre el país.

(Con información de Reuters)

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