La máxima autoridad de salud de EEUU pide poner advertencias en plataformas como Instagram y TikTok

Vivek Murthy, cirujano general, dijo que instaría al Congreso a exigir etiquetas alertando sobre el uso de las redes sociales y su efecto en la salud mental de los adolescentes

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El Dr. Murthy se refirió a investigaciones que mostraban que los adolescentes que pasaban más de tres horas al día en las redes sociales corrían un riesgo significativamente mayor de sufrir problemas de salud mental (REUTERS/Amanda Andrade-Rhoades)
El Dr. Murthy se refirió a investigaciones que mostraban que los adolescentes que pasaban más de tres horas al día en las redes sociales corrían un riesgo significativamente mayor de sufrir problemas de salud mental (REUTERS/Amanda Andrade-Rhoades)

Vivek Murthy, cirujano general de Estados Unidos, anunció el lunes que impulsará la creación de una etiqueta de advertencia en las plataformas de redes sociales que advierta a los padres sobre el efecto dañino que puede provocar su uso en la salud mental de los adolescentes.

Las etiquetas de advertencia --como las que aparecen en los productos con tabaco y alcohol-- son una de las herramientas más poderosas de las que dispone el máximo responsable sanitario del país, pero Murthy no puede exigirlas unilateralmente; la medida requiere la aprobación del Congreso. Aún no se ha presentado ninguna ley al respecto en ninguna de las dos cámaras.

Una etiqueta de advertencia enviaría un mensaje contundente a los padres "de que no se ha demostrado que las redes sociales sean seguras", escribió Murthy en un ensayo publicado el lunes en la sección de opinión de The New York Times.

En su ensayo, califica los efectos de las redes sociales en niños y adolescentes de riesgo para la salud pública, al mismo nivel que las muertes en carretera o los alimentos contaminados.

"¿Por qué no hemos reaccionado ante los daños de las redes sociales cuando no son menos urgentes ni están menos extendidos que los que plantean los coches, los aviones o los alimentos inseguros?", escribió Murthy. "Estos daños no son un fracaso de la fuerza de voluntad ni de la crianza de los hijos; son la consecuencia de liberar una tecnología poderosa sin las medidas de seguridad, la transparencia o responsabilidad adecuadas".

Murthy se refirió a investigaciones que mostraban que los adolescentes que pasaban más de tres horas al día en las redes sociales corrían un riesgo significativamente mayor de sufrir problemas de salud mental, y que el 46 por ciento de los adolescentes dijeron que las redes sociales los hacían sentirse peor con su cuerpo.

Los adolescentes de EE. UU. pasan un promedio de 4,8 horas al día en plataformas de redes sociales como YouTube, TikTok e Instagram, según una encuesta de Gallup aplicada a más de 1500 adolescentes y publicada el otoño pasado.

En una entrevista el mes pasado, Murthy dijo que había oído en repetidas ocasiones de jóvenes que afirman que "no pueden salir de las plataformas", y que a menudo descubren que habían pasado horas cuando simplemente tenían la intención de revisar sus cuentas.

"Las plataformas están diseñadas para maximizar el tiempo que pasamos en ellas", dijo. "Una cosa es hacérselo a un adulto y otra a un niño, cuyo control de los impulsos aún se está desarrollando, cuyo cerebro está en una fase sensible de desarrollo".

Las etiquetas de advertencia del pasado han tenido efectos significativos sobre el comportamiento. En 1965, tras un informe histórico del cirujano general, el Congreso votó a favor de exigir que todos los paquetes de cigarrillos distribuidos en Estados Unidos llevaran una advertencia señalando que el uso del producto "puede ser peligroso para su salud".

Ese fue el comienzo de un descenso del tabaquismo que ha durado 50 años. Cuando aparecieron las etiquetas de advertencia, alrededor del 42 por ciento de los adultos de EE. UU. fumaban cigarrillos a diario; en 2021, ese porcentaje se había reducido al 11,5 por ciento.

Existe un intenso debate entre los investigadores sobre si las redes sociales están detrás de la crisis de salud mental de niños y adolescentes. En su nuevo libro, La generación ansiosa, el psicólogo social Jonathan Haidt señala como punto de inflexión el lanzamiento en 2007 del iPhone de Apple, que desencadenó un fuerte aumento de las conductas suicidas y de los reportes de desesperanza.

Otros expertos dicen que, aunque el auge de las redes sociales ha coincidido con un descenso del bienestar, no hay evidencia de que una cosa haya causado la otra, y apuntan, en cambio, a factores como las dificultades económicas, el aislamiento social, el racismo, los tiroteos en las escuelas y la crisis de los opiáceos.

Murthy lleva tiempo indicando que considera las redes sociales un riesgo para la salud. En mayo de 2023, emitió una advertencia sobre el tema, remarcando que "hay amplios indicadores de que las redes sociales también pueden tener un profundo riesgo de perjuicio para la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes".

En esa declaración, Murthy reconoció que los efectos de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes no se conocían del todo. Las investigaciones sugieren que las plataformas ofrecen tanto riesgos como beneficios, pues proporcionan comunidad a jóvenes que de otro modo podrían sentirse marginados.

Aun así, instó a los padres a empezar a poner límites al uso de las redes sociales por parte de sus hijos inmediatamente, y a mantener las horas de las comidas libres de dispositivos.

Con su petición de una etiqueta de advertencia, Murthy aumenta aún más el tono de urgencia.

"Una de las lecciones más importantes que aprendí en la facultad de medicina fue que, en caso de emergencia, no puedes permitirte el lujo de esperar a tener la información perfecta", escribió. "Evalúas los hechos disponibles, utilizas tu mejor juicio y actúas con rapidez".

Recordando las palabras de una madre compungida cuyo hijo había muerto por suicidio tras ser acosado en internet, comparó el momento actual con campañas de salud pública históricas del pasado.

"No hay ningún cinturón de seguridad que los padres deban ajustar, ningún casco que colocar en su sitio, ninguna garantía de que expertos de confianza hayan investigado y garantizado que estas plataformas sean seguras para los niños", escribió. "Solo hay padres y sus hijos, tratando de resolver el problema por su cuenta, enfrentados a algunos de los mejores ingenieros de producto y a las empresas con más recursos del mundo".

(c. 2024 - The New York Times)

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