Los legisladores hispanos que buscan un cambio en Hollywood comienzan con 'Selena'

Primero fue Selena Quintanilla-Pérez, la pionera cantante latina que inspiró a una generación de artistas y fue asesinada en la cúspide de su fama nacional. Luego vino “Selena”, la película que consolidó su leyenda e impulsó a otra artista latina al estrellato.

Siguieron álbumes de homenaje, una serie de Netflix, podcasts, y ahora, más de dos décadas después del estreno de la película en 1997, un grupo de legisladores está ejerciendo presión para que “Selena” sea añadida al Registro Nacional de Películas, pues dicen que su inclusión podría motivar a Hollywood a aumentar la representación latina en las filas de la industria. El emprendimiento de los legisladores fue acogido con satisfacción por los expertos en cine y estudios latinos, que lo describieron como una medida esperada desde hace mucho.

“Es un reconocimiento al talento chicano y latino en la actuación y la representación con una mujer innovadora en la música como su protagonista”, dijo Theresa Delgadillo, profesora de estudios chicanos y latinos en la Universidad de Wisconsin-Madison.

Selena irrumpió en la industria musical tejana, dominada por los hombres, en Texas, y se ganó la adoración de los críticos, un gran número de seguidores y luego un Grammy en 1994. Un año después, a sus tan solo 23 años, fue asesinada a tiros por la fundadora de su club de fans. Su debut en inglés, “Dreaming of You”, fue lanzado de manera póstuma.

Más de un cuarto de siglo después de su muerte, Selena sigue siendo un ícono de la cultura pop, especialmente entre los mexicoestadounidenses y los latinos de su natal Texas. En Spotify, tiene más de cinco millones de reproducciones mensuales. Este mes, los premios Grammy le rendirán homenaje con un premio especial al mérito.

No obstante, la película de 1997, protagonizada por Jennifer López en el papel de Selena y Edward James Olmos en el de su padre, también merece un reconocimiento, dijo el representante demócrata por Texas, Joaquín Castro, que lidera el esfuerzo en el Congreso. Dijo que los creadores latinos y sus historias con demasiada frecuencia son dejados de lado por los protectores de la cultura estadounidense, como Hollywood y el registro nacional, y que, en todos los medios de comunicación, los latinos son retratados con demasiada frecuencia mediante estereotipos negativos como de miembros de bandas criminales, traficantes de drogas y mujeres hipersexualizadas.

“Hollywood sigue siendo la institución que define la imagen en Estados Unidos”, dijo Castro sobre su proyecto para una representación más equilibrada. “Todos los que andamos por ahí con piel morena o un apellido hispano debemos enfrentarnos a los estereotipos y las narrativas que crean los medios de comunicación estadounidenses, e históricamente, algunos de los peores estereotipos han venido de Hollywood”.

En una carta de los 38 miembros del Caucus Hispano del Congreso, Castro escribió que “la exclusión de los latinos de la industria cinematográfica” reflejaba “la manera en que los latinos siguen siendo excluidos de la promesa plena de Estados Unidos, un problema que no se resolverá hasta que nuestras historias puedan ser contadas en su totalidad”.

Dijo que el Registro Cinematográfico Nacional podría “ayudar a desmantelar esa exclusión al preservar importantes ejemplos culturales y artísticos del legado latino en Estados Unidos”.

Cada año, un comité selecciona 25 películas para añadirlas al registro nacional, establecido por el Congreso en 1988. De las 800 películas del registro, al menos 17 son ejemplos de historias latinas, como “El Norte”, “El diablo nunca duerme” y “Las mujeres de verdad tienen curvas”, dijo Brett Zongker, portavoz de la Biblioteca del Congreso. De los once directores latinos de la lista, nueve son hombres y dos son mujeres.

Aunque el registro de películas intenta reflejar la diversidad en Estados Unidos, Zongker dijo que “desafortunadamente, las mujeres y la gente de color han estado poco representadas en la historia del cine, sobre todo en la dirección”.

La brecha, entre quiénes son estadounidenses y quiénes aparecen en las películas más conocidas, se extiende a los papeles hablados. Aunque los latinos constituyen la minoría más cuantiosa de Estados Unidos, ya que representan el 18,5 por ciento de la población, un estudio de 2019 descubrió que solo el 4,5 por ciento de todos los personajes hablados en las 1200 películas más taquilleras entre 2007 y 2018 eran latinos.

Castro dijo que seguía recabando información sobre otras películas que agregar, pero “Selena”, como una película particularmente entrañable, está en el centro de la iniciativa. Frederick Luis Aldama, profesor de cine y televisión latinos en la Universidad Estatal de Ohio, dijo que la película “muestra la complejidad, la dignidad, la humanidad y la riqueza de un padre latino y su hija, mostrándonos realmente que no somos solo ‘hombres malos’, como los comentarios de Twitter le han estado diciendo al mundo en los últimos años”.

Ese sentimiento de representación para las jóvenes latinas fue lo que impulsó al cineasta Gregory Nava a dirigir “Selena”, comentó. Cuando a mediados de la década de 1990 sopesaba si debía hacer la película, Nava recordó haber dado un paseo por Los Ángeles y haber visto a dos jóvenes mexicanas con camisetas de Selena. “¿Por qué les gusta Selena?”, les preguntó a las chicas.

“Porque se parece a nosotras”, respondieron.

“Hay que contar nuestras historias”, dijo Nava en una entrevista. “Esas jóvenes para las que hice ‘Selena’ ya son mayores y tienen niñas pequeñas, y necesitan más imágenes hermosas sobre quiénes somos”.