¿Acaso una línea de productos de culto al cuidado del cabello provocó que miles de mujeres perdieran su cabello?

Por Courtney Rubin

(Cecilia Carlstedt)
(Cecilia Carlstedt)

En cierta época, el cabello largo y oscuro de Ayesha Malik caía con unos rizos tan increíblemente perfectos al estilo Botticelli que en 2017 se sintió obligada a publicar videos en YouTube para demostrarles a los detractores en línea que no usaba tenazas rizadoras ni peluca.

Su rutina para el cuidado del cabello incluía los productos DevaCurl, que promocionó primero como admiradora de la marca y luego, inevitablemente, como influente, pues la empresa le pagaba vuelos desde su casa en Anchorage, Alaska, hasta Nueva York y Miami para conocer a sus seguidores y hacer publicaciones acerca de los productos.

No obstante, el 31 de enero de este año, después de muchos meses malos, con comezón y una caída de cabello que ya no podía ocultar, Malik publicó un video de dieciséis minutos, titulado: “Por qué dejé de usar DevaCurl”, en el que sus rizos naturales parecen estar encrespados, como si los hubiera cepillado vigorosamente.

“Si has comprado productos DevaCurl por mi culpa, lo siento”, dijo en el video, que tiene más de 2,3 millones de reproducciones en YouTube. “Y si actualmente estás usando estos productos, detente de inmediato”.

Malik, de 29 años, es una de las mujeres más famosas de las miles (y unos cuantos hombres) que culpan a DevaCurl de problemas que van desde rizos deformes y escurridos hasta cueros cabelludos inflamados y caída del cabello. Stephanie Mero, una estilista de Orlando, Florida, que antes vendía (y usaba) productos de DevaCurl, inició un grupo en Facebook llamado Hair Damage & Hair Loss from DevaCurl – You’re not CRAZY or ALONE (Cabello dañado y pérdida de cabello por culpa de DevaCurl – No estás LOCA, ni SOLA). El grupo tiene casi 60.000 miembros, muchas fotografías de cabello debilitado y áreas de calvicie, además de un hilo para quienes consideran cortarse todo el cabello (como lo hizo Mero).

También hay al menos diez demandas colectivas pendientes, cuatro de ellas en Nueva York, en las que los clientes afirman que DevaCurl dañó su cuero cabelludo y provocó que se les cayera el cabello a mechones. (En entrevistas, Malik y Mero afirmaron que no se han unido a las demandas. Mero, de 29 años, está sopesando sus opciones; Malik ha contratado a un abogado y está considerando sus opciones legales “porque ya nadie va a tomar en serio mis consejos sobre el cabello”).

La empresa, que surgió gracias al éxito del salón especializado en rizos en el barrio de SoHo, DevaChan, y cuyos productos fueron nombrados en la comedia televisiva “Broad City”, ha creado un sitio web llamado Facts About DevaCurl (Hechos acerca de DevaCurl). El sitio tiene información detallada de varias pruebas realizadas y preguntas frecuentes; una de ellas era si DevaCurl está considerando retirar sus productos del mercado. La respuesta es: “No”.

“Nada es más importante para nosotros que la salud de nuestra comunidad DevaCurl”, escribió Jennifer Smith, gerente de investigación y desarrollo de DevaCurl, en una declaración enviada por correo electrónico. Añadió que, con base en pruebas rigurosas y consultas con profesionales médicos, científicos y estilistas, “podemos afirmar de forma concluyente que nuestros productos son seguros”.

La empresa también ha ofrecido rembolsos sin cuestionamientos, dijo Smith. Ni Sephora ni Ulta Beauty, que comercializan los productos, tienen planes inmediatos para retirarlos de sus estantes.

“Estamos en estrecha comunicación con la marca mientras siguen actualizando la información para la comunidad cosmética en cuanto a la seguridad y la eficacia de sus productos”, señaló Sephora en una declaración por correo electrónico. Una declaración de Ulta Beauty también afirmaba que la empresa seguía “trabajando de cerca con DevaCurl para entender los problemas que algunos usuarios podrían haber experimentado”.

Comprobando los “hechos”

Las quejas recuerdan a las que se hicieron contra Wen Hair Care, una línea de productos del famoso estilista Chaz Dean, en 2016, cuando cientos de personas se unieron en una demanda colectiva que alegaba que los acondicionadores de limpieza sin sulfatos de la empresa ocasionaban pérdida del cabello e irritación del cuero cabelludo. (La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos también abrió una investigación, después de recibir 127 quejas, la mayor cantidad que ha recibido por un producto acondicionador). Wen no retiró sus productos del mercado y negó las acusaciones, pero resolvió la demanda con 26,25 millones de dólares.

Aún no está claro qué ocasionó el problema de Deva-Curl. En su sitio web de “hechos”, DevaCurl afirma: “Nuestros productos no provocan la caída del cabello” —la frase está escrita en negritas y cursiva— “porque no penetran en el cuero cabelludo ni afectan al bulbo piloso. La pérdida de cabello a menudo se relaciona con la irritación excesiva del cuero cabelludo, algunas enfermedades y otros factores que provocan estrés”.

Cuando The New York Times les pidió que demostraran los hechos contenidos en esta declaración, dos médicos, no relacionados con DevaCurl ni con la demanda, la refutaron. “Es como si dijéramos que Amazon no influye directamente en el espíritu navideño de los clientes porque sus repartidores no entran por completo a las casas de los compradores”, comentó Carlos Wesley, cirujano restaurador de cabello en Manhattan.

Wesley, quien también revisó la lista de unos 200 ingredientes publicada en el sitio web, señaló que algunos de ellos, incluyendo el aminometil propanol, un producto estabilizador, sí penetran en las capas superiores de la piel. Dependiendo de la etapa en que se encuentre el cabello en su ciclo de crecimiento, puede estar abierto o cerrado a la penetración del producto, lo que hace probable que alguna sustancia limpiadora o crema se haya infiltrado en la región de las células madre del folículo, afirmó Wesley.

Maryanne Senna, dermatóloga y directora de la Unidad de Investigación Académica Innovadora del Cabello del Hospital General de Massachusetts en Boston, aseguró que los productos no necesitan llegar al bulbo piloso (la protuberancia en forma de cebolla que se aprecia si te arrancas un cabello de raíz) para provocar la caída del cabello. La inflamación superficial que los productos podrían ocasionar puede fomentar la caída del cabello y aumentar el quiebre capilar.

La inflamación alrededor del folículo también puede ocasionar que se endurezca, afectando la textura del cabello y, en el caso del cabello rizado, el patrón del rizo.

Específicamente, ¿qué ingrediente podría estar causando la irritación? Después de revisar la lista de ingredientes, tanto los médicos como los químicos cosméticos afirmaron que hay muchas posibilidades.

Senna y Perry Romanowski, químico cosmético y fundador de TheBeautyBrains.com, un sitio en el que los científicos analizan los ingredientes de los productos y las quejas de la industria, sugirieron por separado que la culpa podría ser de la fragancia.

“Es un gran sensibilizador”, comentó Senna, quien también imparte clases en la Escuela de Medicina de Harvard. Wesley señaló un solvente llamado propilenglicol, que provoca enrojecimiento, y afirmó que, con una lista tan larga de ingredientes, algunos casos de sensibilidad del cuero cabelludo “no son ninguna sorpresa”.

Cuando se le cuestionó acerca de las evaluaciones de estos científicos, DevaCurl respondió con una declaración de Smith. En ella, reiteraba que los productos de DevaCurl “no penetran el cuero cabelludo ni afectan el bulbo piloso”, y agregó que la pérdida de cabello “podría deberse a muchos factores no relacionados y no hay ninguna evidencia de que nuestros productos contribuyan a ese proceso”.

(c) The New York Times 2020

TE PUEDE INTERESAR