Refugiados sirios en un campamento en las afueras de Kahramanmaras, en el sureste de Turquía. (Mauricio Lima/The New York Times
Refugiados sirios en un campamento en las afueras de Kahramanmaras, en el sureste de Turquía. (Mauricio Lima/The New York Times

La decisión del presidente Donald Trump el domingo de hacerse a un lado y permitir que las fuerzas turcas entren al norte de Siria de inmediato puso en duda el destino de los kurdos étnicos del lugar, quienes han sido los aliados más cercanos de Estados Unidos en la lucha contra el grupo del Estado Islámico y se habían esforzado por alcanzar un nivel de autogobierno en ese tramo de Siria.

Ahora, la pregunta de quién podría frenar a largo plazo los intereses de Irán y Rusia en la zona —y ayudar a asegurar que el Estado Islámico no resurja en Siria— de pronto está volviendo a adquirir gran importancia.

¿Qué pasará con los aliados de Estados Unidos?

La posibilidad de una iniciativa militar turca en el norte de Siria ha provocado mucho temor en las zonas kurdas del país, así como una sensación abrasadora de que Estados Unidos traicionó a los kurdos tras años de colaboración en el campo de batalla.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) —una coalición laxa de milicias encabezada por los combatientes kurdos sirios, y formada con la intención de combatir al Estado Islámico con el respaldo, la capacitación y el apoyo aéreo de Estados Unidos— acusaron a Estados Unidos el lunes de no cumplir con sus obligaciones, lo cual abrió la posibilidad de una invasión turca.

Combatientes kurdos con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos en Hukumnya, Siria, entierran a un compañero asesinado en la lucha contra el grupo Estado Islámico. (Ivor Prickett/The New York Times)
Combatientes kurdos con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos en Hukumnya, Siria, entierran a un compañero asesinado en la lucha contra el grupo Estado Islámico. (Ivor Prickett/The New York Times)

Las FDS también advirtieron que una incursión turca podría acabar con lo que se había logrado en contra del Estado Islámico.

“Este operativo militar en el noreste de Siria tendrá un gran efecto negativo en nuestra guerra en contra de la organización del Estado Islámico y destruirá todo lo que se ha logrado en cuanto a la estabilidad a lo largo de los últimos años”, señaló el grupo en un comunicado.

Indicó que “no vacilaría ni un solo momento” para defenderse e hizo un llamado a las personas de la zona para que “defiendan su tierra de la agresión turca”.

El lunes no quedó claro cuándo cruzarían a Siria las fuerzas turcas ni por dónde lo harían, pero entre los kurdos sirios era evidente el sentimiento de traición por parte de Estados Unidos.

“Las fuerzas estadounidenses en el terreno nos mostraron que así no es como tratan a sus amigos ni a sus aliados”, escribió el lunes en Twitter Mustafa Bali, portavoz de las FDS, y agregó que la decisión de Trump estaba “a punto de arruinar la confianza y la cooperación entre las FDS y Estados Unidos”.

Combatientes kurdos con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos en Hukumnya, Siria. (Ivor Prickett/The New York Times)
Combatientes kurdos con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos en Hukumnya, Siria. (Ivor Prickett/The New York Times)

Aun así, los kurdos sirios tienen pocos defensores a los cuales recurrir.

Dentro de Siria, gran parte de lo que queda del movimiento rebelde del país está respaldada por Turquía y se opone a las FDS, y sus relaciones con el gobierno del presidente Bashar al Asad se han enfriado.

Algunos analistas especulan que los kurdos se verán obligados a cortejar al gobierno de Asad para que los proteja.

¿Qué papel desempeñan los kurdos en Siria?

Los kurdos son el motor dentro de las Fuerzas Democráticas Sirias, que se unieron para ayudar a Estados Unidos a combatir a los yihadistas del Estado Islámico.

Sus combatientes recibieron apoyo aéreo y capacitación estadounidense y lucharon juntos en el terreno con las fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos en contra de los yihadistas, por lo que perdieron a miles de miembros.

Un combatiente kurdo con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos dispara contra un avión no tripulado operado por ISIS cerca de Baghouz, Siria. (Ivor Prickett/The New York Times)
Un combatiente kurdo con las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos dispara contra un avión no tripulado operado por ISIS cerca de Baghouz, Siria. (Ivor Prickett/The New York Times)

Eso ha hecho que la organización sea objeto de halagos por parte de varios funcionarios estadounidenses de alto nivel y, tras ocho años de guerra en Siria, las FDS siguen siendo el único grupo armado importante que sigue alineado con Washington.

Aunque muchos de los combatientes de las fuerzas y la mayoría de sus líderes son kurdos étnicos, las FDS también cuentan con miembros árabes y de las otras minorías étnicas y religiosas de Siria. Su ideología es secular y promueve una versión de la democracia caracterizada por el gobierno a nivel comunitario.

Estados Unidos le ha proporcionado a las FDS su generoso apoyo militar, pero no ha promovido el proyecto político del grupo, en parte para evitar enemistarse aún más con Turquía.

Desde la destrucción oficial del califato del Estado Islámico a principios de este año, las FDS han continuado su persecución de los restos del grupo terrorista con la cooperación de las fuerzas estadounidenses mientras buscan reforzar la red de consejos locales que se han establecido para gobernar las áreas liberadas de manos de los yihadistas.

El presidente Donald Trump hace comentarios durante una reunión informativa con altos mandos militares en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca en Washington. (Doug Mills/The New York Times)
El presidente Donald Trump hace comentarios durante una reunión informativa con altos mandos militares en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca en Washington. (Doug Mills/The New York Times)

Las fuerzas kurdas también se han convertido en los guardianes fácticos de decenas de miles de exresidentes del Estado Islámico y combatientes encarcelados en el norte de Siria, y reciben ayuda limitada para desempeñar esa labor.

Si surge un nuevo conflicto en la zona, se volverá urgente la pregunta de qué sucederá con esos prisioneros del Estado Islámico y sus familiares.

¿Por qué Turquía quiere invadir el área?

La cooperación cercana de Estados Unidos con las FDS ha enfurecido a Turquía, país aliado de Estados Unidos en la OTAN. Turquía acusa a los combatientes kurdos de ser terroristas y de haber formado un vínculo cercano con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK, por su sigla en turco), una organización guerrillera que ha librado una insurgencia sangrienta desde hace décadas en contra del Estado turco.

Miembros de las Fuerzas Democráticas Sirias, una milicia compuesta por kurdos y árabes sirios, descansan en una posición detrás de la primera línea en Raqqa, la autoproclamada capital de ISIS. (Ivor Prickett/The New York Times)
Miembros de las Fuerzas Democráticas Sirias, una milicia compuesta por kurdos y árabes sirios, descansan en una posición detrás de la primera línea en Raqqa, la autoproclamada capital de ISIS. (Ivor Prickett/The New York Times)

Tanto Turquía como Estados Unidos consideran que el PKK es una organización terrorista. Sin embargo, en público, los funcionarios estadounidenses han intentado restarle importancia a la relación entre ese grupo y las FDS, aunque en privado reconocen que existe.

Si bien hay pocos ejemplos claros de ataques de militantes contra Turquía que se originen en territorios controlados por las FDS, Turquía ha observado con un sentimiento creciente de alarma la manera en que los kurdos se han vuelto cada vez más autónomos a lo largo de su frontera sur, y teme que puedan suponer una amenaza para su seguridad nacional.

Turquía a menudo le ha expuesto estas preocupaciones a Estados Unidos y, en semanas recientes, los funcionarios estadounidenses habían buscado acabar con las tensiones negociando acuerdos de seguridad cerca de la frontera entre Siria y Turquía con ambos bandos.

No obstante, esas medidas no lograron satisfacer a los funcionarios turcos, por lo que el presidente Recep Tayyip Erdogan le informó a Trump mediante una llamada telefónica el domingo que planeaba enviar sus fuerzas a Siria para acabar con las fuerzas kurdas.

*Copyright: c.2019 The New York Times Company