Matteo Salvini. REUTERS/Antonio Parrinello
Matteo Salvini. REUTERS/Antonio Parrinello

ROMA — En medio del golpeteo de tazas de café en el lujoso hotel Metropol de Moscú en octubre del año pasado, un estrecho colaborador de Matteo Salvini, el político más poderoso de Italia y líder emergente de los nacionalistas europeos, se sentó a negociar durante más de una hora con un par de colegas italianos y algunos funcionarios rusos.

Lo que no sabían era que los observaban unos periodistas italianos en el hotel, quienes en febrero publicaron un artículo en una revista italiana en el que afirmaban que el grupo de amantes del café se encontraba ocupado negociando un complejo plan para financiar en secreto al partido de extrema derecha de Salvini con dinero ruso antes de las elecciones europeas.

El reportaje intrigó a los analistas y a los políticos liberales, pero su procedencia dudosa y el que Salvini lo negara constantemente hizo que las interrogantes se disiparan, incluso mientras aumentaban los números en las encuestas de Salvini y su apoyo enérgico al presidente ruso, Vladimir Putin. Sin embargo, el 10 de julio, BuzzFeed News publicó un audio que parece confirmar la versión de la reunión de los reporteros italianos.

El audio fue el segundo en salir a la luz en solo unos meses que parece revelar que Putin se ha involucrado de manera activa en los esfuerzos para desestabilizar a la Unión Europea impulsando a partidos nacionalistas y populistas como la Liga. En mayo, el gobierno austriaco cayó tras un video que mostró al líder del partido de derecha de Austria negociando contratos públicos a cambio de ayuda rusa para su campaña.

Por ahora, en Italia, donde Salvini parece inmune al daño político, no hay indicios de que la grabación tenga posibilidades de poner en riesgo su control del poder. Sin embargo, sí dio lugar a nuevas preguntas sobre la disposición de Rusia a intervenir en Europa y la disposición a aceptar esa ayuda de los nacionalistas del corazón de Europa occidental que están a favor de Rusia.

Matteo Salvini, el polémico viceprimer ministro italiano
Matteo Salvini, el polémico viceprimer ministro italiano

"El financiamiento otorgado por un gobierno extranjero a un partido político italiano es ilegal", dijo Emanuele Fiano, miembro italiano del parlamento por parte del opositor Partido Democrático, quien el miércoles pidió a Salvini que compareciera ante la Cámara Baja y explicara la negociación financiera descrita en la grabación.

"También es peligroso saber que un partido italiano tiene un contrato de colaboración con un gobierno extranjero", agregó en una entrevista.

Dos miembros del Partido Democrático que fueron primeros ministros también pidieron el miércoles que se llevara a cabo una investigación oficial.

Salvini, quien es vicepresidente del Consejo de Ministros de Italia y ministro del Interior, negó el miércoles una y otra vez haber aceptado algún financiamiento de Rusia.

"Ya demandé en el pasado y lo haré hoy, mañana y pasado mañana también", respondió Salvini en una declaración. "Nunca tomé un rublo, un euro, un dólar ni un litro de vodka en fondos de Rusia".

En la grabación de audio, que no se pudo verificar de manera independiente, se puede escuchar a Gianluca Savoini, el asistente de toda la vida de Salvini, quien es un enlace no oficial con Rusia y un fuerte defensor del resurgimiento de los nacionalistas en Europa.

"En mayo próximo será la elección europea", dijo. "Queremos cambiar a Europa. Una nueva Europa tiene que ser cercana a Rusia, como antes, porque queremos tener nuestra soberanía".

Tras algunos comentarios generales similares, dejó que sus colegas se abocaran a los negocios, al delegarlos a "nuestros socios técnicos que pueden continuar con esta conversación".

La parte técnica, como señaló inicialmente la revista italiana l'Espresso y se detalla en el audio obtenido por BuzzFeed, incluía la negociación de cómo podría canalizarse el dinero de manera secreta hasta las arcas de guerra del partido de Salvini.

Una empresa petrolera rusa cuyo nombre no se mencionó vendería —a través de intermediarios— al menos 3 millones de toneladas métricas de combustible en el transcurso de un año al gigante petrolero de Italia Eni por una cantidad aproximada de 1500 millones de dólares.

La empresa petrolera rusa descontaría entonces del precio del gas un monto de aproximadamente 65 millones de dólares, según un análisis de BuzzFeed, y sería ese dinero el que los intermediarios canalizarían en secreto a la Liga.

El día antes de la reunión en el hotel, Salvini desapareció varias horas de la mirada de los reporteros tras una conferencia de prensa, y l'Espresso informó que se reunió con Dmitry Kozak, el vicepresidente del gobierno federal ruso, quien es responsable de las políticas de energía. La reunión no estaba en la agenda pública de Salvini.

El mismo Savoini negó haber hecho un trato.

"Nunca recibimos un solo centavo de Rusia, nunca. Ningún trato con nadie", escribió en un mensaje de texto el 10 de julio. "Yo no propuse nada. Salvini no sabía nada porque no existe ninguna propuesta".

En febrero, Savoini dijo a la agencia de noticias respaldada por el Kremlin, Sputnik Italia: "No participé en ninguna negociación".

Sin embargo, después reconoció en un mensaje de texto que había estado en el vestíbulo del hotel, pero no recordaba con quién se había sentado durante la reunión porque "había demasiados italianos y rusos aquella mañana por todo el hotel y muchos hablaron conmigo".

Stefano Vergine, coautor de El libro negro de la Liga, que fue el primero en revelar detalles de la reunión en febrero en un extracto que se publicó en l'Espresso, no les dio mucha importancia a las negativas de Salvini y Savoini sobre no haber recibido dinero de Rusia en ningún momento.

"Evidentemente ese no es el problema", dijo Vergine en una entrevista. "El problema es que su asistente estaba negociando el financiamiento".

Por ahora, eso no pareció ser suficiente para causarle un dolor de cabeza político auténtico a Salvini.

* Copyright: 2019 The New York Times News Service