Gianni Infantino. (AFP)
Gianni Infantino. (AFP)

MIAMI — En contra de los deseos de los líderes del fútbol europeo, la FIFA forzó los planes para un Mundial de Clubes renovado con veinticuatro equipos. La decisión fue el punto final de un debate que había durado un año respecto a los cambios y sucedió entre dudas del calibre que tendrán los participantes de la competencia por la que abogó el presidente de la federación futbolística internacional, Gianni Infantino.

La nueva versión de la competencia, que pasaría de ser una ocurrencia invernal —la Copa Confederaciones que suele celebrarse un año antes del Mundial— a una posible mina de oro veraniega, ha colapsado las relaciones entre la FIFA y el órgano rector del fútbol europeo, la UEFA. El día de la decisión (el 15 de marzo) todos los miembros europeos que estaban en la reunión de la FIFA votaron en contra del plan para un nuevo torneo.

Varios equipos europeos, cuya participación será crucial para el éxito de la nueva versión de la competencia de clubes, reiteraron su oposición al evento tan solo minutos después de que la FIFA anunciara que había sido aprobado. La Asociación de Clubes Europeos, un órgano que representa a los mejores equipos del continente, señaló que sus miembros no iban a participar en el evento, aunque el plan de la FIFA incluye puestos para ocho equipos europeos.

No obstante, Infantino se describió a sí mismo como "un presidente feliz" y se dijo seguro de que, después de más conversaciones, la oposición al evento disminuirá y que participarán los mejores equipos del mundo. Infantino destacó que el evento —el cual se realizaría cada cuatro años— podría generar miles de millones de dólares adicionales para las arcas de la FIFA, la cual se beneficia con más de 6000 millones de dólares en cada Copa del Mundo.

"Esperamos que participen todos los mejores equipos", comentó Infantino en una conferencia de prensa el 15 de marzo. "Los mejores clubes deben tener esta plataforma mundial".

La principal oposición a los planes proviene de preocupaciones sobre añadir más eventos a un calendario futbolístico global que de por sí ya es apretado; existe el temor de que una cantidad mayor de juegos pueda agotar a los mejores jugadores o dejarlos más vulnerables a lesiones. La UEFA mencionó que cualquier tipo de cambio debía esperar a 2024, cuando está programada la aprobación de un nuevo calendario detallado del fútbol mundial.

El plan para el Mundial de Clubes ha creado una ruptura casi total en la relación entre Infantino y Aleksander Ceferin, el presidente de la UEFA. No habían tenido conversaciones durante un año, desde una reunión celebrada en Colombia en la que Infantino desveló por primera vez la propuesta. No obstante, Ceferin e Infantino se reunieron una hora el 14 de marzo, antes de la votación, y el presidente de la UEFA reiteró su oposición al plan.

En otras noticias, el mismo 15 de marzo el Consejo de la FIFA accedió a seguir adelante con los planes para expandir la Copa del Mundo de Catar a 48 equipos, un proyecto rodeado de complejidades en medio de una disputa diplomática y económica entre Catar y sus vecinos del golfo Pérsico.

Un estudio reciente de la FIFA concluyó que Catar, nación desértica de unos 11.000 kilómetros cuadrados, no puede albergar por sí sola un evento con dieciséis equipos más a los de mundiales previos. El análisis indicó que solo Omán y Kuwait, también relativamente pequeños, podrían considerarse socios viables en la región a menos que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos rompan su bloqueo contra los cataríes. Sin embargo, los tres países tendrían que gastar montos muy significativos de dinero en la infraestructura necesaria para cumplir los estándares de la FIFA.

Greg Clarke, vicepresidente de la FIFA y oriundo de Inglaterra, señaló en la reunión del 15 de marzo que el órgano rector del fútbol mundial debe considerar los historiales en materia de derechos humanos de cualquier otro país anfitrión que se añada, de acuerdo con la gente presente en la reunión. Catar ha sido obligado a adoptar nuevas regulaciones laborales ante críticas por el trato que les daba a los trabajadores que estaban edificando los estadios en esa nación. Clarke dijo que es probable que ese escrutinio se traslade a sus vecinos si el torneo se expande geográficamente.

"¿Cómo no se puede pensar en los derechos humanos donde quiera que uno va? Debe ser un tema a tratar", comentó la italiana Evelina Christillin, integrante del Consejo de la FIFA.

Una delegación de Catar, cuya postulación para organizar el Mundial de 2022 fue aprobada hace casi una década, también estuvo presente en Miami en la reunión del 15 de marzo. Hassan al Thawadi, el ejecutivo responsable de los preparativos para la Copa de Fútbol de 2022, señaló que Catar seguía abierto al tema de una posible expansión, siempre y cuando beneficiara a la nación tanto como a la FIFA. Al Thawadi no pudo responder cuando se le pidió que ofreciera un ejemplo de un beneficio que su país podría obtener de un torneo expandido.

"Estamos abiertos a explorar las opciones", comentó. Añadió que sí sería un "desafío muy pero muy grande" albergar un evento con 48 equipos si continuaba el bloqueo, que ya lleva casi dos años. La FIFA debe tomar una decisión final en junio, en una reunión con sus 211 miembros que se celebrará en París. El proceso de clasificación al torneo de 2022 comienza ese mes y los equipos y las federaciones deben saber cuántos lugares están disponibles.

Si aumenta el número de selecciones, la FIFA necesitaría organizar seis partidos por día para garantizar que el torneo no se extienda más de veintiocho días, una estipulación que acordó con clubes europeos después de mover el torneo a noviembre con el fin de evitar el abrasador verano catarí. Algunos equipos entonces tendrían periodos de descanso tan cortos como de 48 horas y existiría un riesgo potencial para la salud de los atletas, de acuerdo con el sindicato más grande de jugadores, FIFPro.

"En competencias internacionales como el Mundial, el periodo mínimo de descanso entre partidos debe mantenerse en 72 horas", afirmó FIFPro en un comunicado.

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