Chloe Kim. (AP)
Chloe Kim. (AP)

PARK CITY, Utah — Chloe Kim dijo que convertirse en la tablista de nieve más joven en ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos a la edad de 17 años y compartir ese momento con su familia surcoreana en Pieonchang en febrero pasado fue "la tormenta perfecta, la historia perfecta".

En el año que ha transcurrido desde entonces, Kim, una alegre chica de California con una sonrisa contagiosa, ha acumulado más logros. El 8 de febrero ganó su primer campeonato mundial en medio tubo, con lo cual sumó otro premio a su repertorio conformado por una medalla de oro olímpico y su quinto título de X Games, que obtuvo el mes pasado.

El viernes, para continuar con su hábito de rebasar los límites de su deporte, por poco logró un doble cork 1080 (un giro de cabeza, hacia adelante y de costado), era la primera vez que intentaba realizar ese truco tan complejo y peligroso en una competencia.

Kim trató de hacer el truco durante lo que prácticamente era una vuelta de celebración. Su puntaje de 93,50 en la primera ronda del evento de medio tubo femenil rápidamente la puso a la delantera en la competencia y terminó por hacerla acreedora a su primer título mundial.

Kim, la estrella revelación de las Olimpiadas 2018, no ha perdido ninguna competencia desde enero del año pasado. Cai Xuetong de China, quien terminó en segundo lugar el viernes, es su rival más fuerte y una posible adversaria para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en Beijing.

Chloe Kim durante una competición en Park City, Utah. (AP Photo/Alex Goodlett)
Chloe Kim durante una competición en Park City, Utah. (AP Photo/Alex Goodlett)

"Creo que todos saben que Chloe es la mejor, así que solo me alegra haber obtenido el segundo lugar", dijo Cai, de 25 años, quien hasta ahora era la bicampeona mundial.

Ahora Kim se prepara para su siguiente reto: la Universidad de Princeton, adonde asistirá a finales del año.

"Me encantaría solo vivir una vida normal ahí, donde quizá la gente no me reconozca y se tome el tiempo de conocerme, no por el deporte que practico sino por la persona que soy", admitió. "Todos los que vayan a estudiar en Princeton el año que viene, actúen con normalidad".

Kim dijo en broma que probablemente no apoye la creación de un equipo de tabla nieve en Princeton ni la implementación de una asignatura en torno al deporte, pero comentó: "Lo más descabellado es que ellos son muy abiertos respecto a eso, por eso me encanta Princeton. De verdad quieren que sus estudiantes sean creativos y hagan lo que desean".

Su intención es especializarse en alguna rama de la ciencia, y asegura que la química es su "clase favorita".

"Siempre me perdía las sesiones de laboratorio porque estaba en competencias", relató.

Kim aún está ideando una estrategia para equilibrar la escuela y la tabla de nieve. Durante los meses de verano le gusta pasar tiempo con aficionados a la patineta en el sur de California y se toma un descanso de la elaboración de trucos creativos para la tabla de nieve.

Chloe Kim. (AP Photo/Alex Goodlett)
Chloe Kim. (AP Photo/Alex Goodlett)

"A veces pienso: 'Quiero hacer tabla de nieve, no quiero ir a la escuela' y al día siguiente digo: 'Quiero ir a la escuela, quiero descansar de la tabla de nieve', describió. "Es una pequeña guerra en mi mente. Todavía no descifro cómo hacer todo esto porque Princeton está entre las mejores universidades, eso significa que son un poco más estrictos, y quizá ya no pueda viajar tanto, así que tal vez pueda ir a dos competencias al año y perderme otras tantas".

Mencionó que, en algún momento, pretende pedir permiso para ausentarse de sus clases en Princeton con el fin de entrenar para las próximas Olimpiadas.

Su novio, Toby Miller, un tablista de nieve por muchos considerado el protegido del tricampeón olímpico Shaun White, se refiere a Kim como la Chica Dorada.

"Ella comparte la misma mentalidad que Shaun y solo quiere seguir mejorando en el deporte", afirmó Miller, de 19 años. "Quiere hacer avanzar el deporte de la tabla de nieve femenina".

Sin embargo, Kim aclaró que no tiene planeado igualar las tres medallas olímpicas de oro de White ni las tres medallas que ganó Kelly Clark en tabla de nieve de medio tubo en las Olimpiadas.

"No sé si pueda rendir por tanto tiempo", admitió Kim. "Sería genial ir a los Juegos Olímpicos tres veces, pero siento que ya lo logré una vez y eso me hace muy feliz", continuó. "Creo que cuando tenga 26 años, me van a doler la espalda, los brazos, las piernas, los hombros y el cuello. Siento que todo mi cuerpo se va a desbaratar".

Kim también tiene grandes aspiraciones más allá del deporte.

"Sea cual sea el camino que elija, sé que será el correcto, ya sea que siga con la tabla de nieve, y vaya a otras Olimpiadas y después quizá me retire y me dedique a la escuela y a mi educación", reflexionó Kim.

"Hay tanto que quiero hacer en la vida. Quiero ser abogada, quiero ser científica, médica, hay muchas locuras que quiero probar".

La semana pasada, añadió otro proyecto a esa lista tras rescatar, junto con sus padres, a un perro perdido en el área de Kimball Junction en Park City.

"Mis padres vieron a esta pequeña criatura cruzar la calle, y una barredora de nieve estaba por atropellarla", relató Kim. "Mi papá tocó la bocina como loco para que se detuviera y mi mamá salió corriendo, cargó al perro y lo metió al auto".

La familia cuidó al perro asustado en su hotel, y Kim publicó su fotografía en Instagram. En menos de quince minutos, recibió una respuesta y los dueños del perrito llegaron a recuperarlo esa noche.

"Después de que rescaté a ese perro me dieron ganas de abrir un refugio para perros sin fines de lucro", comentó. "Eso sería genial".

*Copyright: c.2019 New York Times News Service